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                    <text>v~~ .. llOLETIN

MENSUAL DE LA _UNIVERSIDAD DE NUEV~ LEON

Registrado como articulo de 2a. clase en la Adm1mstrac10n de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abrtl de 1944.

Año XIV

D.A.S.U.

No. 2

· !HYllSlTMIO

Febrero de 1957

\

ENTENHRI DE LH
E

STA noche* la Universidad de
Nuevo León hace acto de presencia en los homenajes que se
rinden en ocasión del Centenario de la
Constitución de 1857 y del Pensamiento Liberal Mexicano. Para nuestra Ins•
titución era deber imposterable, misión
indeclinable esta recordación centenaria. ¿Cuál es la razón que anima este
acto y los demás actos que se ofrecen por
igual motivo en el país?. Intentemos dar
una respuesta al gesto del escéptico, tra•
temos de darla también a la actitud del
eterno pesimista.
Todo el júbilo de nuestras fiestas, to•
do el motivo de nuestros afanes conmemorativos, hoy por hoy, se borda sobre
el argumento, tan sutil, de que lo que
nuestro país ha llegado a ser, de que lo
que somos nosotros es producto de lo
que en nuestro pasado se realizó, es debido a que con anterioridad fuimos de
diversa manera y gracia a esas distintas
maneras de ser de nuestro país en el pasado, la realidad que ahora es nuestro
país y somos nosotros cobra un sentido;
sólo atendiendo esta razón la vida se
vuelve un poco transparente. En definitiva, somos herederos de otros hom•
bres, que lucharon, que combatieron,
que se sacrificaron por hacer una patria
libre y progresista. Es la herencia que
recogemos y debemos continuar porque
tal es la ley de la historia. Por ello esta
n·oche la Universidad cumple con fundamental deuda histórica contraída con
nuestros constituyentes, con plena conciencia de sus afanes y del ideal consagrado en el pensamiento liberal mexicano.
Pero ¿cuál es el motivo de nuestro júbilo, el fin de nuestra recordación? El
5 de febrero de 1857 se juraba la Cons•
titución. Aparentemente ésta era una
más que se agregaría al rosario de Constituciones de nuestro inestable siglo Diecinueve. Mas no fué así. Nuestros Cons•
tituyentes de 1856 trabajaron bajo el
clima político menos propicio, asonadas,
rebeliones, desquiciamiento económico
y político, encontradas furias de partido ... Todo se dió cita a la hora de su
labor. Y como antecedente, como pasa,
do inmediato, la dictadura más insolente de nuestra historia, el desgobierno de
aquel hombre en el que el histrionismo,

la ezquizofrenia y la fanfarronería lograron cabal ejemplar: Antonio López
de Santa-Anna. El Congreso tenía por
delante la obra de organización del país;
La revisión de los actos de la Dictadura
del "Santanato", la organización del
Gobierno provisional y la creación del
Código fundamental que debería echar
las bases de la paz, la libertad y el pro•
greso. Los múltiples cometidos y las cir•
cunstancias que los acompañaban hicieron que su labor tomara la calidad de
protéica, porque contra toda adversidad
mantuvieron el ideal más firme, a todo
obstáculo opusieron el empeño más no•
ble y salvaron todo impedimento con alteza de miras, con patriótica nobleza.
Mucho se esforzaron, por ello mucho
merecen.

DE 1 57
Debemos aclarar por principio de elemental honradez, que nuestros constitu•
yentes del 56 no acertaron del todo; su
obra, desde luego, no es perfecta. Como
toda faena humana adolece de graves
errores si se quiere. Pero debemos asen•
tar que a pesar de ello y dadas las circunstancias que cobijaron su labor, el
ambiente tan difícil que los rodeó, sus
afanes, se nos antojan, creemos since•
ramente, más recomendables al aplauso
que a la crítica mordaz e inconsciente.
Porque después de todos los acontecimientos posteriores dieron la razón a
nuestros Constituyentes: al amparo de
la Constitución de 185 7 se realiza la
gran obra social de la Reforma y se liquida la terrible situación que la antece•
dió. Todo ello, digámoslo de una vez,
porque dentro de ella se consignaron las
más caras garantías de la persona y se
dotó al ciudadano de un medio eficaz
de protección: el Juicio de Amparo; se
proscribió la pena de muerte por delitos
políticos y se consignó la libertad de
prensa y en fin, el pueblo la aclamó como símbolo, la hizo resurgir victoriosa

Por Artemio BENAVIDES
de la guerra de tres años y de la inter•
vención francesa, haciéndola casi mito,
ilusión casi, pero nunca olvidemos que
la ilusión es el arma más poderosa en el
progreso de los pueblos.
Y bien, ¿Qué representa la gesta liberal
de 1857 para nosotros, universitarios de
ahora, a 100 años de distancia? ¿Será
que debemos considerarla producto de
nuestras desdichas, según la pasión de
unos? ¿Según el sentimiento de otros
tenerla como principio absoluto de la fe.
licidad nacional? En nuestro sentir, tan
falsa es la pasión del escéptico contu•
maz, como el sentimiento del ardiente
exaltado. Y decimos esto porque desea•
mos que la feliz recordación que hacemos esta noche lleve como meta primordial la firme convicción de que a los hechos históricos se les debe tratar como
tales, es decir, como pasado y enfrentar•
se a ese pasado para lograr una conciencia, o sea, para que sirva como antece•
dente en nuestras futuras decisiones,
que el pasado sea producto de enseñanza, de lección, fuenfe siempre renovada
para lograr la convicción de nuestra
conducta Jutura; pero nunca, nunca
considerar al pasado como fruto de polémica y de división. Se ha dicho que
la conmemoración tendría como fin la
unidad nacional ¿y qué mejoi; oportunidad que ésta que se nos ofrece? Desterremos la polémica inocua, vengamos
todos -liberales y conservadores, reac•
cionarios y extremistas- a la obra que
reclama el porvenir, la de la unidad en
beneficio de nuestra patria. Alejemos
de nuestro espíritu ese combatir contra
fantasmas del pasado y aprestémonos a
la lucha que se presenta en nuestro tiem. po. Pero eso sí, con el deseo siempre
presente de lograr la libertad que al decir del maestro Sierra, sólo ha sido, individual y colectivamente, el patrimonio
de los fuertes.
La Universidad manifiesta esta noche
su firme adhesión a las más ·puras manifestaciones nacionales, patentiza su
admiración a los hombres que hicieron
posible una época de libertad y de progreso ... Porque tener plena conciencia
de los ideales libertarios y de la lección
histórica de la promoción de 1857 es
una forma de alentar la flama de la
verdad.
~N1tVlRSto1Dd[)f' lr~E~~'tu;:GNi:. iJt LA

�II. - ;\;EOCLASICOS, Rm!ANTICOS
Y MODERNISTAS
A pesar de que el barroco se prolonga hasta la mitad de la centuria, el
siglo XVIII es una época de prosa. Nace el periodismo; prosperan la critica
y la erudición; ciencia, historia y fiiosofía crecen a expensas de las artes
creadoras. Ni el estilo dorado del siglo anterior, ni las nuevas ten'dencias
neoclásicas producen figuras de importancia. Los poetas más notables de
la época escriben en latín. Mientras
tanto las ideas de la Ilustración despiertan un mundo somnoliento. La Revolución de Independencia se anuncia.
La esterilidad artística del neoclásicismo contrasta con el hervor intelectual
de los mejores espíritus. Al finalizar
el siglo aparece un poeta apreciable,
,1anuel de Navarrete, delicado discípulo de Meléndez Valdés. En sus poemas el neoclasicismo y sus pastores se
tiñen de una vaga bruma sentimental,
anuncio del romanticismo.

IGNACIO R.UIIREZ

El siglo XIX es un período de luchas
intestinas y de guerras exteriores. La
nación sufre dos invasiones extranjejcras y una larga guerra civil, que termina con la victoria del partido liberal. La inteligencia mexicana participa en la política y en la batalla. Defender el pai~ y, en cierto sentido, hacerlo, in,·entarlo casi, es tarea que desvela a Ignacio Ramírez, Guillermo
Prieto, Ignacio Manuel Altamirano Y a
muchos otros. En ese clima exaltado
se inicia la influencia romántica. Los
poetas escriben. Escriben sin cesar,
pero sobre todo combaten, también sin
descanso. La admiración que nos producen sus ,•idas ardientes y dramáticas -Acuña se suicida a los 24 años,
Flores mucre ciego y pobre- no impide que nos demos cuenta de sus debilidades y de sus insuficiencias. Ninguno de ellos -con la excepción quiz:.i, de Flores, que sí tuvo visión poética aunque careció de originalidad expresiva- tiene conciencia de. l_o que
significa realmente el romanhc1smo.
Así, lo prolongan en sus aspectos
mús superficiales y se entregan a una
literatura elocuente y sentimental, falsa en su sinceridad epidérmica y pobre en su mismo énfasis. La irracionalidad del mundo, el diálogo entre éste
y rl hombre, los plenos poderes que
confieren el sueño y el amor, la nostalgia de una unidad perdida, el valor profético de la palabra Y, en fin,
(.'] ejercicio de la poesía com aprehensión amorosa de la realidad, universo
de escondidas correspondencias que el
romanticismo redescubre, son preocupaciones y evidencias extranjeras a casi todos estos poetas. Se mueven en la

dición o la crea. Dario y Lugones
crean la suya; Gutiérrez Nájera y Ama.
do N'ervo no tuvieron plena concien•
cia de la que les pertenecía y por eso
tampoco la tuvieron del sentido profundo de la renovación modernista. Su
modernismo es casi siempre un exotismo, quiero decir, un recrearse en los
elementos más decorativos y externos
del nuevo estilo.

Introducción a la Poesía
Mexicana Moderna
Octavio PAZ

esfera ele los sentimientos y se com•
placen en contarnos sus amores y sus
entusiasmos, pero apenas si rozan la
znna de la sagrado, propia a todo genuino arte romúntico. La grandeza de
estos escritores reside en sus vidas y
en su defensa de la libertad.
Es notable la persistencia de la poesía neoclásica en esta atmósfera de
cambio y revuelta. Verificadores correctos casi siempre, los académicos
preservan al lenguaje de las caldas románticas. Ninguno es un verdadero
poeta, pero José Joaquín Pesado y J~aquin Arcadio Pagaza logran una discreta recreación del paisaje mexicano.
Su influencia y su lección serán aprovechadas por Manuel José Othón. El
hermoso paganismo de Ignacio Ramirez -quizá el espíritu más representativo de la época- se expresa con
dignidad en unos desdeñosos tercetos.
Altamirano, maestro de una generación mas joven, intenta conciliar las
tendencias contrarias e inicia un tímido nacionalisnio literario, que no produce descendencia inmediata de mérito.
,lanuel José Othón se presenta como
heredero de la corriente académica.
);'.ingún propósito de novedad. ª?ima
su obra. Si huye del romanllc1smo,
tampoco muestra complacencia ante la
retórica "modernista", que vió triunfar al final ele su vida. Los poetas acac1einicos, y él mismo, creyeron que esta actitud lo 'adscribía a su bando. Y
asi es, pues gran parte ele la obra de
Othón no se distingue por sus propósitos e intenciones de la de Pagaza,
pecta al que lo unlan no sól_o comu~~s
aíicioncs sino parecida actitud estehca. ~las los sonetos del Idilio Salvaje,
A una estepa del Nazas y algún otro,
representante algo mús que esa "poesía de la naturalezau en que se complacía, pctrificúndosc, la escuela académica. El desierto del Norte, "enjuta
cuenca de un océano muerto", y su cielo alto y cruel, dejan de ser un esp.ectúculo o un símbolo. Espejo de su ser
exhausto, la aridez del amor y la este•
rilidad final de las pasiones se reíle-

S.4L\'.4DOR Dl.lZ .1l1ROX

A pesar de sus limitaciones, en algunos poemas de Manuel Gutiérrez Nájera sl' entrevé ese otro mundo, esa otra
realidad que es patrimonio de todo
poela de verdad. Sensible y elegante,
Gonzúlez Martínez asume la originacuando no se complace en sus lágri- lidad mexicana del modernismo, esto
mas o en sus hallazgos, acomete con es, lo convierte en una conciencia v
grada melancólica el tema de la bre- lo enlaza a una tradición. Así, no e~
vedad de la ,•ida. Su poesía, como él su negador, sino el único poeta realmismo lo dice en uno de sus poemas mente modernista que tuvo México
m:is citados "no morirá del todo". En -en el sentido en que fueron modersu periodo modernista, Amado Nervo nistas Darío y Lugones en América,
manipula-sin gusto, pero con novedad )fachado y Jiménez en España. La
y autenticidad, el repertorio del sim• atención que otorga al paisaje- y soholismo. Después, decide desnudarse. bre tocio al paisaje nocturno- se imEn rcnlidad, se trata de un simple cam- pregna de sentido: el diálogo entre el
bio de ropajes: el traje simbolista hombre y el mundo se reanuda. La
--{JIIC le iba bien- es rubstitulido por
poesía deja de ser descripción o queja
el gab,ín del pensador religioso. La para volver a ser aventura espiritual.
poesía perdió con el cambio, sin que .\ partir de Gonz:llez Martínez serán
gauaran la religión o la moral.
imposibles la elocuencia parnasiana y
el desahogo romántico. Al hacer del
Otros poetas, menos aplaudidos en modernismo una conciencia, cambia
un tiempo, se acercan más a la zona la actitud del poeta ante la poesía, auneléctrica de la poesía. Francisco A. que deje intacto el lenguaje y los simde Jcaza, amargo y sobrio, logra en holos. El valor de su empleo no resisus breves poemas una concisión al de en su oposición al lenguaje modermismo tiempo sentenciosa y opaca. nista, -al que nunca negó sino en sus
extravíos, y al que permaneció fiel
hasta su muerte- sino en ser el primero que devuelYe la poesía el sentido de la gravedad de la palabra.

\

)
.11.IXC'EL JOSE OTHOX

ritu. O como ha dicho Jorge Cuest¡¡:
"su fecundidad está en su silencio.
Otros poetas fueron indignos de callar". Precursor y maestro del modernismo, la aventura de Díaz Mirón es
sobre todo una aventura "erbal. Mes
rsa aventura es también un drama: -el
del orgullo. Pues este artífice es también el primer poeta mexicano que
tiene conciencia del mal y de sus atroces posibilidades creadoras.

IGX.4CIO .11.\.\TEI, .H,T,l.l!IR,lXO

jan en la desnudez de la sabana. Debajo de la forma y del lenguaje !radie ionalcs, brilla el ojo fijo de una naturaleza que sólo se sacia aniquilando
lo que ama y que no tiene otro objeto
que consumirse consumiendo. Un sol
de páramo quema las rocas del desierto, que no son sino las ruinas de su
ser. La soledad humana es una de las
rimas de la soledad plural de la naturaleza. El soneto se ahonda y sus
correspondencias y sus ecos aluden a
otra inexorable geometría y a otras rimas más fatales y ,·acías.
Si Othón es u11 académico que descubre el romanticismo y escapa asi al
parnasianismo ele su escuela, Salvador
Díaz Mirón emprende un viaje contrario: es un romántico que aspira al clasicismo. La pocsia de su primera época ostenta la huella elocuente de Rugo
y el énfasis de Byron. Tras un silencio de afios, publica Lascas, único libro que reconoció como enteramente
suyo. Ese titulo califica su poesía. O
más exactamente: Ios instantes de poesía arancados por la cólera y la impaciencia a una forma que es siempre
freno. Lascas: chispas, luces breves
que iluminan por un breve segundo
un alma negra y soberbia. El Díaz ~lirón parnasiano no niega el romántico:
lo sujeta sin acabar jamás de domesticarlo. Y ele ese forcejeo -a veces sólo
t•stCril maestría y tortura del idiomahrotan tensos y puros "como el silencio ele la estrella sobre el tumulto de
la ola''.
Frl'ntc al lenguaje desvaído de los
portas ancrion·s - y también frente
a las joyas falsas de casi todos los modernistas- la poesía de Diaz Mirón
posee la dureza y el esplendor del diamante. t:n diamante al que no le faltan, sino le sobran, luces. Poeta que
sólo aspira a domeñar,. no encuentra
una forma que lo exprese sin oprimirlo. Al cabo de ese jadeo, su obra se
resuelve en silencio. El silencio es su
forma, la forma definitiva de su espí-

El modernismo no consiste nada
más en la asimilación de la poesía parnasiana y simbolista que realizan a}gu.
nos ávidos poetas hispanoamericanos.
Al descubrir a la poesía francesa, el
modernismo descubre también a los
clásicos espaiiolcs, ol \"idados en Espafia. Y, por encima de todo, crea un
nuevo lenguaje que sen·iría para que en
un momento de extraordinaria fecun~
didad se expresaran algunos grandes
poetas: R11bén Darío, Leopoldo Lugones, Julio Herrera y Reissig. En México el modernismo acaso habría poseído mayor fertilidad poética si los
mexicanos hubiesen advertido la ver~
&lt;ladera significación de la nueva tendencia. El modernismo se presentaba
como una indiferencia ante el tradi
cionalismo espaiiol, pero al mismo
tiempo como un rescate de la ,·erdadera tradición española: ¿Cómo no ver
en él a un heredero de la tradición
que nos había fundado? Para el resto
de Hispanoamérica, abría las puertas
de la tradición poética universal; a
los mexicanos, en cambio,. ]es daba
ocasión de reanudar su propia tradición. Toda revolución posee una Ira-

rmasy

~TR

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como nrlículo de 2a. Clase en la

lfJXl'ET, Gl'TIERREZ NAJERA

Admón. de Correos de Monterrey, N. L, el

20 de Abril de 1944.

Luis G. Urbina continúa en buena parle de su obra la linea sentimental de
Nájera, pero lo salva su temperamento
de pintor impresionista. La porción
mejor de su poesía constituida por crepúsculos y marinas, Jo revelan como
un excelente heredero de la tradición
del paisaje. Con menor intensidad que
Othón, pero aunque con mayor fantasía Y riqueza de matices, Urbina consil(uc un delicado equilibrio expresivo.
Es curioso observar cómo los poetas
mexica~os escapan de la afectación
modernista acudiendo a una tradición
unhersaJ. La poesia mexicana no encuentra su forma nativa, y cad::i ,,ez
Qu_c _se arriesga a expresar lo mt-jor y
mas secreto de su ser, no tiene más
remedio que servirse de un lenguaje
abstraclo y que es suyo sólo por un
acto de conquista intelectual.

AMADO NERVO

La severidad de González )lartínez, la
ausencia de casi todo elemento imprevisible, sal de la poesía, y el didactismo que tiñe parte de su obra, han hecho que se le considere como el primer poeta hispanoamericano que rompe con el modernismo: al cisne enfrenta el hubo. En realidad, Gonz:llez
:\fartínez no se opone al modernismo:
lo desnuda y deshoja. Al despojarlo
ele sus adherencias sentimentales y
p~rnasianas. Jo redime, le otorga conciencia de si mismo y de su oculta
significación.

A los poetas modernistas, que recogen del simbolismo los elementos más
Perecederos, Enrique Gonz:llez Martínez Opone una sensibilidad más honda
t('í)rxiva y una inteligencia que osa
llllrrrogar la faz nocturna del mundo.

r

INDICADOR,

Poema para Hacer
Crecer los Arboles
Salud salud de mi sol en soledad
Noche interior remada como la savia visionaria
Salud salud en puentes de amenecer y ocaso
Como también de tierra y cielo y piedra y astros
Salud en asiento de aire
Salud en movimiento de silencio
Cinco ramas siete ramas doce ramas
Doce hojas veinte hojas y cien hojas
Sube y sube y sube
Y aletea y rema adentro de sí mismo
Subiendo en su oscuro
Sube a su piel
Sube por sus paredes funestas subidoras
Y por su llanto
Y por sus efervescencias de ángel perfumado
Por su respiración de piedra silenciosa

Un cielo para cada rama
Una estrella para cada hoja
Un río para llevarse la memoria
Y lavamos los recuerdos como una distancia
Una montaña un cuerpo de mariposa inmóvil
Un arco iris dejando una nube de polvo tras ~us pasos
Sube rema
Sube por tu centro oscuro
Por tu viento de tubo que se expande
Por tu virtud de amor que se enfurece
Ama la rama ama
Hora que llora y ora deplora
Hoja la coja hoja
Ojalá coja la hoja
Rema la savia rema rema
Rema la rama
Rema la vida por sus dolientes
Hay que coger la hoja
Hay que reír al cielo en la punta libre
Cinco ramas siete ramas doce ramas
Así todos remando los remeros remadores
Doce hojas veinte hojas y cien hojas
Y los remeros remando
Los remeros remadores
Remando vida arriba
Una montaña al cuerpo de un árbol cabizbajo
Un arco iris dejando nube de mariposas tras sus pasos
Un árbol que se yergue y cierra el paso a la muerte

Colaboradores

Vicente HUIDOBRO

Hu¡o P,d;llo
Fidencio de la Fuente
Gcnaro Salinas Quiroga

Arturo Cantú S.
f

Homero A. Garza
Alfonso

/

Ranitel Guerra

Gu;llcnno Ccnla G.
Jorge

Rangcl Guerra

Manuel ¡\!orales
Dibujos de Jorge Rangel Guerra

Director

/

I

Le. Fidcn&lt; io de la F uenle
Oficinas
\\'ftShington r Colea-io Ci"·il
Monterrt'y, Xucvo León

MEXlCO

Página 2

Página 3

�EPISTOLA A ALFONSO REYES,
Poeta Siempre +

(DE MARIA TERESA BABIN)

¡Cuántas veces, don Alfonso, he sentido la tentación de escribirle! Los
libros suyos han acompañado mi soledad en tantos momentos de lectura amena
y enjundiosa, despertando íntimamente el anhelo de diálogo sobre éste o aquel
pasaje incitante, sobre una palabrita, un rasgo de su estilo ... , Y hoy, por !m,
acorazada con la leve sonrisa para darme ánimo y atreverme a romper el hielo
de mi timidez, me dispongo a trazar_ estas líneas .re,,csli~as de la más in?e~ua
simplicidad. Alfonso Reyes, poeta siempre, sabra apreciarlas Y se s~nre1ra al
leerlas con su fina cortesía, me digo para seguir adelante.

•

Durante muchos años he seguido las lecciones &lt;le estética, de literatura,
de amor y de vida ,•crdadera en su poesía y en su prosa, don Alfonso. He pasado a mis propios discípulos el mensaje y les he lle,·ado de la mano a .ª~revar
en la misma fuente. Otra puertorriquefia, Concha Melém:lez, se fué de YHlJC con
usted en aquel "tren de ondas" clásicas, cspafiolas y americanas allá por el año
de 1934, dejándose seducir por el flechador de bellezas multicolores de todos
los climas. Concha Meléndez, sagaz en la crítica literaria, halló posada en las
variadas estaciones del peregrino con buenas luces. Han pasado desde ese ayer
cercano veintidós años. El sagitario ha perfeccionado la puntería Y la caza de
estrellas ba aumentado. ~fo regocija agitar con los ojos y las manos curiosas el
viYero del poeta, deslumbrada con los matices y los sonidos de la fiesta. Poeta
siempre, don Alfonso, y en ello se cifra para mi el encanto de su obra magna.
Amado Alonso se refiere a ella como "un ejercicio de intimidad", Y Gabriela
Mistral advierte "la gracia" que la anima. El viaje, pues, me incita, pC'rO tengo
m\edo de ir de prisa, atropelladamente, y pasar desapercibida por los parajes
más gratos y queridos por el poeta. Dejemos para mañana el equipaje. Prometo
llevar entonces lo necesario para gozar plenamente del paisaje Y de las maravillas que adivino en el mapa, ordenando lo que ya he entrevisto anticipada•
mente en la lectura sencilla y amorosa, -ese primer conocimiento de ta'. obra
poética que Dámaso Alonso llama intuición totalizadora", cuyo "fin prtmor.
dial'' es la "delectación, y en la delectación termina". Mientras me apertrecho
para el viaje verdadero, platiquemos un rato no más, don Alfonso.
14

El día del santo ele mi devoción inlantíl, el 17 de mayo, nació usted en
Monterrey. ¿Le habrá dado San Pascual Bailón -me pregunto asombrada- la
protección suficiente para guardar y fecundar la sabiduría que atesora este
mexicano universal"? De mi sé decirle que cuando se me pierde algún dato
,•alioso -(demasiado frecuentemente)-, acostumbro cantarle a San Pascual
aquella coplita del folklore que le cantaba de pequeña cuando se me extra,·iaba
una muñeca o un zapato. Ahora busco otras prendas, o tal vez busco lo que no
se me ha perdido, musitando en secreto:
San Pascual Bailón,
si me amparas (la fecha, el nombre, la obra o el autor),
¡ te bailo un son!
El humilde santo, "cocinero antes que fraile'\ ronda mi escritorio Y mi mesa
lentándome el olfato y el gusto por su culpa, don Alfonso. Si se alrcYiera una
a decir públicamente lo que pasa por dentro cuando se leen cosas tan sabrosas
y picantes cómo éstas del juego poético de Minuta sobre entremeses, frutas Y
confituras, ,•inos, aves, café y tabaco, entonces se libertaria la maltratada critica literaria de sus trabas seculares, y se proclamaría una nueva catc-goria de
escritores, clasificados en relación al hambre y la sed que hayan padecido, la
pasión por los manjares suculentos o el desprecio de loS mismos. En mi Fantasía Boricua he hablado de la geografía del paladar. Que de todo hay en la
Viña del Señor. ¿~o es cierto? Usted, caro amigo, está situado por derecho
entre los grandes y gastronómicos artistas del lenguaje castellano, haciéndoles
la boca agua a sus lectores cOn alegria burlona. Descendiente en linea directa
de los amantes ele la opulenta mesa en las literaturas de occidente de tochls las
C'daclcs y latitudes, quisiera dedicarle, don Alfonso, un ensayo futuro sobre el
tema. Estos versos tan sugeridores de Minuta me hacen evocar toda la literatura de nuestra lengua, desde la picaresca y la mistica, "la pobrecita tnl'sa de
paz bien abastada de Fray Luis", - literatura del hambre y la penitencia, Y
su re,·erso de abundancia desde 1a cena de los amantes en La Celestina hasta
nosotros, -¡qué digo!- hasta usted. ¿~o podría intentarse una alegoría del
buen comer y el beber, buscando en el exceso la dificil balanza de lo justo, proclamando al fin la terrible verdad de que no siempre es santo el que ayuna,
o tal vez que no se ayuna por santo, sino por otras r8zones de peso? ¡Cuántas
cosas de este jaez me hace pensar usted siempre que leo estos endiablados versos aderezados con el condimento de su tierra mexicana!
Hablando en serio para variar el tono, ¿sabe usted que en mis años de
estudiante creía que Alfonso Reyes era español de España? Al descubrir que
era mexicano con "x'' aprendí una verdad tan hermosa como el Templo Mayor
de )Ioctezuma: Siendo lo que se es se puede ser del mundo entero; el sentido
de la universalidad no existe sin el sentido de la patria; sólo se puede medir
la circunferencia del globo terrestre desde un punto de apoyo en el mapa, Y
se mide hacia adentro, nunca hacia afuera. Después de leer una y otra vez la Visión de Anáhuac y embriagarme "de la emoción cotidiana ante el mismo objeto
naturar', casi por necesidad de' equilibrio he buscado de nuevo a 1/igenia Cruel,
confirmando la existencia de "una Grecia cotidiana, una perspectiva de únimo
que nos capacita para humanar hasta los mitos más rígidos y arcaicos". Pero
hay muchísimo más, don Alfonso. Ifigenia, la suya, que en cierto modo es la
mía 1 se yergue paralelamente a la imagen del poeta desconocido de aquel ayer

aztcc? de su .~ierra,. si~bolo para mi del rccuC'rdo ancestral de todos los iberoame~~canos, el prmc1pe desposeído que vivió algún tiempo bajo los árboles
nutnendose ~on sus fru~~s y com~oniendo canciones para solazar su destierro"~
~reo ~uc su 1~terpretac10~ del mito de Ifigenia corresponde genialmente a una
fllosof1a _americana, entran a ble J~ara el hombre nuevo del Xuevo Mundo, y me
comnue, e has_ta la_s ra~ces de 1111 ser puertorriqueño por senirme identificada
con la angustia misteriosa ele Jfigenia al reclamar "su herencia ele recuerdos
P~sados" pa_r~ _renunciar a ellos heroicamente. Sacrificio supremo para redimir la mald1c10n de su casta, no por desamor, sino por amor, amor de romper
las cadenas malditas que se perpetuarían si ella se ablandara ante el requiebro
de Orestes Y volviera atrás. América es la tierra de la nueva Ifigenia · tiene
por fuerza imperiosa que marchar hacia maltana sin dejarse seducir ~or las
garras de "su herencia de recuerdos pasados". Cuando el "yo intimo se suble,·a" "en no11;Wre de la libertad pe~sonal" tnc parece presentir una Ifigenia futura fortalecida para romper los v1nculos con la diosa Artemisa también capaz
de repetir "¡No quiero!" en el instante justo.
'
Nadie, don Alfonso Reyes, ha revivido con mejor acierto artístico todo ese
universo ele la antigüedad griega para la cultura hispánica. El humanismo humano de la lfegenia cruel reaparece salpicado de humorismo en Homero en
Cuernavaca. En ambas obras retornan a casa los ecos del pretérito clásico
acostumbrándonos a convivir con los héroes de la iliada y la Odisea, con la~
criaturas del teatro y de la lírica griegas, en franca camaradería. Lección insuperable de humanismos en pleno siglo XX, lección inapreciable y alentadora
para el .futuro de nuestras letras americanas desde las Antillas hasta allá abajo
en las herras del Plata, umdos a nuestros hermanos del Brasil, cuya. tierra CS·
pléndida aparece tan bien amada por usted en sus cantares. En el ingenioso
"juego de sociedad" titulada Cortesía logra usted expresar con sencillez con•
movedora el secreto de todo su arte poético: "Xo hace ningún daño traer a la
discreción cotidiana las formas de la cultura". Por ello no me resigno a dejar
fuera estos versos admirables de Homero en Cuernavaca:
"A siglos de distancia la sangre es siempre una,
e igual es la congoja e igual es el contento
Oh tierra que me diste la norma con la cuna:
a tu regazo -prenda de mi consentimiento-de mis pacientes números confio la fortuna,
pues hallo que recogen tus quejas y tu acento."
No sabe usted, don Alfonso, lo cerquita de mi corazón que tengo su Cantata
en la tumba de Federico García Lorca. Junto a los versos majestuosos de An•
tonio Machado al morir Federico C\'OCO siempre los suyos. La de Machado y
la suya son las dos voces más afines y fieles al espíritu ele! poeta amado en el
conjunto de emociones enlutadas provocadas por aquella hora trágica de asesinato imperdonable. Hoy a la distancia de veinte años, 1a Cantata vuelve a
resonar en mis oídos trémulos:
"'.

uPero tu sangre, tu secreta sangre,
Abe!, clavel tronchado,
colma los surcos y amenaza el ,·ado!
¡Aprisa cantan los gallos
y quieren quebrar los albores!"
Podríamos hablar horas sin fin sobré todo lo demás. De su docta pluma
:rcadora han salido reveladores estudios de literatura, traducciones, investiqaciones eruditas y crítica valorativa, lo cual me ha brindado apoyo para mis
propias incursiones por estos caminos deleitosos. Prefiero por preferir lo que
lle,•a usted dicho de Góngora, por ejemplo, a cuantos estudios existen sobre
el cordobés. El sabor de Góngora'', que usted disfruta y transmite al lector
tiene para mí un parangón con la exquisita divagación de Garcia Lorca sobre
la imagen gongorina al celebrarse el homenaje poético del 1927 al autor egregio
lle Po/ifemo y las Soledades. Tanto usted como Lorca, poetas fieles a esa primera y última llamada, me dan el placer que busco siempre en la poesía al
hablarme ele otro poeta. Usted lo dice así: "Desde el día en que Adán puso
nombrC's a los entes ele la creación para apoderarse de ellos por medio del
lenguaje, la suma sensualidad humana es la palabra."
11

0

fral Deslinde
es una concentración abarcadora de las mejores esencias de
vanada rica, don Alfonso. Obra en la cual se juntan los afluentes
Y

ma~ caudalosos de su saber, de sus meditaciones, de su afán de maestro artista
ans10~0 de ,azuzar el {mimo a 1a aventura del conocimiento. Hay mucho d~
autob1_ogra~1a en estos "prolegómenos a la teoría literarfa", confesonario de una
vo.cac,~n. sm de~m~yo que marcha al compás de nuestro siglo sin decaer en lo
mas mimm~. S1gme~do las páginas sesudas de El Deslinde, deteniéndome a
repos~r al fm de
¡or~ada, volviendo a recorrer un trecho por deleite O por
n~ce_s1d~d aclaratoria_, s1emi:-rc h~ leído los escolios del poeta, nunca del acaclem1co. o del precepltsta. F1losof1a estética si es El Deslinde pero así se llama
la poesia verdadera también, y no hay que "deslindar" nada' para un buen -entendedor. De esta obra .se sa.Ie con la fe más encendida en el arte, con la certidumbre de que nada n1 nadie puede prescindir de "la ruta vertical la poesía"
como ha ca_ntado usted mismo en otro momento. Después de leer 0 r primer~
vez El Deslrnde habré c~nsultado sus páginas un centenar de veces. Nunca me
1
a fallad.o .. Ju.nto a los libros imprescindibles de mi convivencia ocupa éste un
ugar priv'.leg¡ado. Gracias, don Alfonso. Quisiera glosar las múltiples citas
de El Deslrnde, preciosas ofrendas del poeta para aligerar mis quehaceres Jitcrar!os, pero el hempo apremia. ¿Me consiente regodear!ne en una de las prcíendas?:
•

fa

¿

¡

.
"Cad~ uno lleYa su pocn_1a intefior y nunca escrito. primavera de "flores
1apo?esas prontas a expand1rse en agua propicia. y nmgún poema personal
sencillos del poemíta "Al Pintor", fechado el 18 ele noYicmbre del 1949:
Gabriela Mistral, con esa dignidad emocionada de su estilo, ha dicho algo
de usted que me gusta mucho:
"Reyes ha logrado una cosa difícil como un repecho: hacer estimar del
europeo. al muy discuti~o hombre de la América espaiiola; hemos sido empinados t!n el, en sus capac_idad~s y en su hidalguía. La debemos. ni más ni menos.
que el haber dado teshmomo de nosotros, el haber sido nuestra prueba irreftttable".
Basta por hoy, don Alfonso. Cuénteme entre los que admiran y Icen su
para usted _al~o~a Y siempre ha de ser ,·erdad lo que dicen estos cuatro versos
obr~. Segmre siendo una entre tantos con amor y entusiasmo. Sé de sobra que
rnshtuyc al poema de los demás."
"¡Qué madurez superior
la del que venció el halago
y sólo quiere por pago
el premio de su labor!"

'

Hasta luego, don Alfonso. Reciba un saludo afectuoso y ferviente de su
1miga puertorriqueña,
María Teresa Babín.
138 Second Avenuc,
New York, X. Y.

a 26 de ctuhre de 1956.
~ueYa York.

* pronunclnda
fConferenda de Ja .. Dra. Varia Teresa B.-1bln, profesora di" New York Univrrslt
en e~ Hom&lt;'naje a A1íonso Reyes' celebrado el 26 de octubre d il.6
en el Centro Mexicano de Nueva York).

Página 4

e

J

Página S

�!LA lESTlR.U!CllUlR.A !DIE !LOS
CONSTl!TUIYENlllES
Por Daniel COSIO VILLEGAS

mús, cuando era tan grande la probaL libro de R
. abasa es, sin duda, haber logrado trasponer las fuentes, dolo a tiempo de darle una copia del biliclad cte quC' lo sustituyera una "dicel mejor estudio sobre el Con- secundarias, cosa per[ectamente expli- primer borrador a Porfirio Díaz antes tadura democrática" - Como él la Ha~
greso Constituyente del 5G y so- cable si se piensa que los libros me- de abandonar el poder y el país en ma signiíicati,·amente- que a nada
bre la Constitución de 57, a menos que xicanos de historia se cuentan por mi- mayo de 1911; se sabe más fijamente poclria ternérselc tanto como a ella,
que en agosto de 1911 el manuscrito
haya sido superado en la intimidad de llares. Otra circunstancia más le imentre otras cosas porque para pasar
la rúlcdra o de la conversación de ca- pidió lograr una visión mejor de nues- había alcanzado su forma definitiva y &lt;le un extremo a otro, de la tiranía a
que la edición nparcció en los primefé; pero se publicó hace cuarenta y tros tiempos modernos, con la cual su
la democracia, el país debía dar un
ros meses de 1912. (1)
libro
hubiera
ganado
muchísimo:
a
cuatro años y apenas acaba de reediEs posible que el origen lejano de salto mortal y no llegar al otro lado le
tarse por la primera vez, no obstante pesar de haber nacido en 1856, justaesta obra fueran ]as declaraciones de podría costar en verdad la Yida. No
que su tirada inicial debió ser muy mente cuando C'O la ciudad de MéxiPorfirio
Diaz al periodista norteameri- esscribiú, pues, su libro para estimar
limitada y que aparcciq en 1912, en co, tan lejana de su Chiapas natal, se
cano
Creelman,
en las cuales aseguró en su conjunto la Constitución de 57,
vispcras de hundirse en el caos que reunía este Congreso Constituyente
que )léxico estaba )'a preparado pnra sino para aconsC'jar la supresión de
di6 Yida después a la Revolución me- que ahora recordamos; a pesar de no
una vida politica normal; ellas, en sus piezas peligrosas, y peligrosas porxicana. Tales datos indican que el li- haberse radicado en la Capital hasta
quC' el movimiento de ellas estaba conbro no ha sido muy leido, y esto a · los treinta afias de edad; Rabasa se efecto. dieron la posibilidad de discu- fiado al pueblo o sus representantes.
rrir públicamente sobre el tema de
despecho de asegurarse que ejerció nutrió en la atmósfera porfirista, y no
Habasa no dice nada acerca del
cúmo podía pasar el país de un régillegó
a
dudar
nunca
de
los
supuestos
una influencia decisiva en la compocuúndo
ele . su obra, pero no puede ser
men tiránico a otro institucional. Fransición de la Carta revolucionaria de ¡¡oliticos del Porfiriato. Al contrario,
más explicito en cuanto al fin que percisco
I.
)ladero,
Manuel
Calero,
Querit91i. Es un hecho, pues, que el estu- los años y el mismo fracaso del régido )foheno, Francisco de P. Sentías, seguía con escribirla:
dio de Rabasa fue publicado en 1912 men hicieron defensa de él en valor
Alejandro Prieto, Ricardo Garcla Gray que hemos vivido hasta hace poco y decisión y perdiendo en finura y
Como este libro no se propone
nados, etc., publicaron sus opiniones
rectitud.
de los mil ejemplares primeros; a pela critica general de La Constituen
libros
y
folletos
que
fueron
comenOcho años mús joven que Justo Siesar de ello, no ha sido superado y J.li
ción, sino sólo el análisis de los
tados con interés ,·isible y antes dessiquiera se ha hecho de él un juicio rra, y alejado además de la ciudad de
vicios que ... imposibilitan su obcrítico cabal para aquilatar sus méri- México, Rabasa no participó en el úl- conocido.
servancia, la enumeración de sus
Este
antecedente
pudo
haber
sido
tos excepcionales y sus fallas induda- timo desgajamicnto del partido libeaciertos estaría fuera de lugar y
ral: la contienda de 1876 entre Sebas- también la razón de que redactara su
bles.
sería impertinente.
libro, no con el ánimo de estimar toda
Se ve, pues, que la historia mexica- tián Lerdo ele Tejada, José Maria Iglela Constitución de 57, sino con el de
na no cslú en este momento muy bien sias y Porfirio Diaz. Se salvó por eso
Dados estos antecedentes, no es exseñalar sus defectos e impresionar
de
caer
en
la
furia
antilerdista
que
armada para concertar tanta voz desatratio
que La Co11stit11ción y la dictacon la gravedad de ellos y la urgencorde y para desvanecer tanto silencio desquició tanto el juicio histórico de
dura
deje
]a impresión de ser, y que·
cia de remediarlos. Efectivamente,
sospechoso, y menos todavia para ci- Sierra. Aún así, el respeto y la admisea, en realidad, tremendamente adRabasa
concluyó
el
manuscrito
de
su
mentar con firmeza un relato y una ración de Rabasa por Sebastián Lerdo
libro cuando se desplomaba el régi- versa a la Constitución del 57 y al
explicación de nuestro liberalismo de de Tejada son un tanto formales: le
men en el cual vivió su edad madu- Congreso de 56 que la hizo. En cuanhace un siglo, ele los frutos que dejó y atrae el jurista, el hombre de talento
ra; se llizo obvia entonces la predic- to a aquélla, quizá el juicio de conde cuál y cuánta es nuestra deuda ac- y de finura, pero no el gobernante; y
junto m:ís representativo del pensaciertamente su admiración por Juárez, ción de que se venía encima una protual con él.
miento de Rabasa sea éste:
funda
transformación
política,
pues
Todo esto causa una pena tanto ma- como la de Sierra, tiene una deforma- con nada se contaba para sustituir una
Así se formó la Constitución Mexiyor cuanto que el libro de Rabasa es, ción porfirista indeleble. Rabasa ve en
cana, y medio siglo de historia nos
tiranía
de
treinta
y
cuatro
interminarlccididamentc, un gran libro; y lo es Juárez al héroe de la Reforma y de bles años. Por si algo faltara, Rabasa demuestra c¡ue no acertaron sus autopor una pluralidad de motivos. Era su )a Intervención, al revolucionario y al prC'scnció las primeras manifestacio- res con una organización política adeautor de una inteligencia muy poco co- demoledor, a la figura granítica que nes ele apO)'O popular tumultuoso que cuada a nuestras condiciones peculiamún: lúCicla, penetrante y belicosa, resiste y desafía el vendaval; pero el la revolución maderista tuvo al día si- res.
pues planteaba sus problemas en un Juárcz tolerante, conciliador, que con- guiente ele su victoria; acostumbrado
Sobre este juicio volveremos més
tono provocativo que imponía en se- sume hasta el último aliento de· su vi- al gobierno del hombre fuerte, temió tarde; entre tanto, ,,eamos la opinión
guida la disputa y aun el duelo. Fue da en encauzar al pais después de la que un desbordamiento popular, na- que Habasa tiene de los constituyentes
un buen escritor: correcto, claro y bri- victoria de 1867, se le escapa hasta el tural e inevitable compensación al go- del 56. Sólo distingue a tres, y en ri•
llante, de tantos hallazgos verbales co- punto de confundirlo con Porfirio bierno tiránico, impusiera el rumbo gor, a dos nada más: Ponciano Arrillmo Justo Sierra, por ejemplo, tan con- Diaz bajo triste denominación de dic- que la anunciada transformación polí- ga, a quien concede el primer Jugar,
,·incente como él y más sobrio. Uno tadores involuntarios, a quienes huny José Maria ::\lata, a quien da el setica habría de tomar.
y otro han ejercido una gran influen- de en la tirania la ley con que gobiergundo; Melchor Ocampo es su tercera
Estas
circunstancias
condujeron
a
cia, además, por su capacidad, al pa- nan, mala sin salida.
Una prueba indirecta de que en Ra- Rabasa a descubrir, enumerar y cali- preferencia, aún cuando no haga en su
recer ilimitada, de encerrar en fórmubrar todas las piezas de la Constitu- obra ninguna mención especial de él.
las agudas y breves ideas cuya expre- basa, por desgracia, no pasaron exac- ción de 5i que ponía la participación EntrC' los demás, Rabasa encuentra al. sión parecería dificil y aun necesita- tamente lo mismo y al mismo tiempo popular en movimiento, a tenerlas in~ gunos hombres de talento, pero todada de menudos matices. Es además rl conocimiento y la visión del jurista variablemente como defectuosas y a Yia hace la salvedad de que si bien
hombre de gran integridad mental, de y del historiador, la da el contraste exagerar los peligros que representa- es escrito que de ningún otro congreso
fuerJ.es convicciones, preocupado muy entre la parte de su libro dedicada a ban para la vida futura del pais. Por mexicano ha salido una constelación
sinceramente por los males del país y la apreciación y al relato histórico de eso, su conclusión final es recomendar ele hombres tan distinguidos y a quien
ansioso de contribuir a remediarlos. los antecedentes )' de la obra del Cons- para la nueva era de México un régi- la Patria deba tanto,
Y por sobre todas las cosas, en Raba- tituyente de 56, y aquella otra en que men presidencialista, claro sustituto
sa se dió algo que parece obvio Y que, analiza la Constitución del 57 desde un del tiránico de Porfirio Diaz, y todo
otra confusión de ideas ha atrisin embargo, resulta raro en México: punto de vista juridico-formal. La esto con una consecuencia realmente
buido gran superioridad de legispluma
de
Rabasa
es
más
segura
en
la
el conocimiento jurídico unido al coladores a los diputados del Consfantástica: los constituyentes de 17,
nocimiento histórico, condición prime- parte segunda, pero más personal y que debieron ser y sentirse represetituyente por lo que muchos de
ra para discurrir con acierto sobre más honda en la primera. Y esta tra- tantes de un movimiento inequívocaellos hicieron después, ilustrandó
gedia
de
la
disparidad
entre
el
conocuestiones de derecho constitucional.
sus
nombres en época di versa y en
mente
popular,
democrático,
se
inspiEfectivamente,, Rabasa sabía derecho y cimiento y la intuición -mayor aquél raron en Rabasa para crear un régitareas
de otro género.
en lo jurídico y más certera ésta en
sabia historia.
men
presidencialista,
que
jurídicaPor ser excepcional en nuestro me- lo histórico-- puede ayudar a explicar mente no dista mucho de ]a dictadura,
Tengo la impresión de que Rabasa
dio esta coincidencia, y por ser, en si la mala fortuna de su libro. El histo- y que en In práctica lo ha sido de un esti, en lo cierto, mas sólo en tél1lli·
misma, difícil de lograr, mucho me riador, consciC'nte ele la inseguridad 111odo completo.
nos muy generales. Pocas dudas puetemo que en Babasa no se dieran el del sostén documental, lo ha tenido
APARTE DE ESTE DESENLACE den caber acerca de que Ponciano
tomo un libro para "abogados" (co~
conocimiento del derecho Y el de la
EXTRAORDINARIO, es decisivo dar- Arriga fue, con mucho, la figura cenhistoria en el grado y con la simulta- mo si lós abogados leyeran libros de se cuenta del momento rn que Raba- tral del Constituyente, y que Mata reesta calidad); y el jurista, deslumbraneidad que son apeticibles y aun nedo por el flechazo luminoso de la in- sa escribió su libro y del fin que se presentó la ayuda mejor y ma.5 coas~
cesarios. Me parece que cuando pupropuso al C'scribirlo. Lo compuso tante que Arriaga tuvo; también es in·
blicó en 1912 La Constitución Y la dic- tuición histórica, lo ha tenido como cuando era inaplazable la sustitución duclable que ~!elchor Ocampo, un ho!D•
tadura, no habia alcanzado su saber un libro para historiadores.
Queda por sefialar una última cir- del rl•gimen tir::\nico de Díaz, pues su bre superior, y desde luego superior a
histórico la madurez que logró ocho
cunstancia
que ayuda a estimar el va- decrepitud era ya mortal, tanto que Arriaga y a ::\lata, tuvo una parte reaños después, cuando en 1920 nos enlor
de
este
gran estudio. Parece que el hedor de su cadá,·er infestaba los lativamente limitada. Es más, casi totregó su magnifica Evolución histórica
pulmones del país. Lo escribió, ade- da la fama de que tan justamente Sode ,\léxico. Además, Rabasa no parece Rabasa lo escribió en 1910, concluyen-

E

zan Arriaga Y ~fata procede de su obra
como legisladores. El primero murió
ocho. allos despuCs a la temprana edad
d_C' crncucnta y cuatro aiios, sin que
figurara en la vida pública del país
en una posición más encumbrada; y
aun cuando el Sl'gundo vh·ió, como era
usual en los varones de esos tiempos, todavia treinta y ocho más Y aun
cuand_o sigl~i~ figurando como ~liputad?, d1p~oma~1co, o ministro de Relac10nes E:'ter10rcs, sus años posteriores
al Const_1t~1yC'nte no agregaron nada a
su. prest1g10, sino que más bien lo reba¡aron. Arriaga Y ~lata, que tan distrngmdamente figuraron en el Constituyente, ganaron en él su mayor altura, Y l_o que ha quedado en nuestra
?1emoria Y en la historia del país es,
Justamente, su obra de legisladores.
Arriaga no sólo fue el presidente de
la . Co_misión de Constitución, sino el
prmc1pal componedor o negociador
entre los miembros de ella (de muy
d_1~crsas tendencias) y entre la eomis1_on misma Y el Congreso; y por si
esto fuer~ poco, participó con mayor
constancia que nadie en los debates:
he conta_do 127 intervenciones suyas
en _c_l examen del proyecto de Constiluc10n; Y )fata, con 112, le siguió muy
de cerca, como Jo siguió en sus gestiom·s de negociador en la Comisión Y
en el Congreso.
Rabasa tiene razón al afirmar que
la fam_a de muchos constituyentes fue
po~tenor al Congreso Y que se hizo en
tareas ajenas a él. Francisco Gómez del
Palacio, por ejemplo, pintado durante
muc~10s años después como el ministro ideal, capaz de prestigiar y enaltecer a cualquier gobierno lo mismo
d? Juárez y ele Lerdo que de Porfirio
Diaz, no tuvo participación alguna en
el Constituyente a pesar de haber sido
electo como diputado. A.si ocurrió con
ot_ros hombres prominentes, Mariano
R_1va ~alacio por ejemplo, cuya partic1pac1on fue nula, 0 con Jesús González Orteg~, quien ni siquiera parece
l~~bcr ton~ado posesión de su cargo.
\ icentc R1va Palacio, que como diputado suplente en funciones tomó una
parte activa en las sesiones prelimina•
res, dC'saparece después por completo.
Su la~_or en_ el Cons_tituyente, casi nula
tambien, no &lt;lió ciertamente fama alg~ma a .lustino Fernández. Ignacio Mariscal, Ignacio Yallarta Y Simón cÍe la
Garz_a y :\felo, ap_enas h1,·ieron una y
mecha docena de rnten·encioncs, 0 sea
una participación muy clesproporcio~
nada al prestigio qtte lograron después. El mismo José )!aria Castillo Velasco, a quien R:ibasa cit3. con elogio
c~laboró de un modo juicioso, pero li~
mita~o (siete intervenciones). El caso 1:'ªs n~table es, sin embargo, el de
B~mto Juarez, de cuya elección como
diputado al Constituyente nos enteramos cien uños después, al publicarse
por la primera ,·ez las actas secretas
del Congreso.
Las razones de la predilección de
R_ab.asa son bastante discutibles, si
bien esclarecen mucho el origen de
sus ~rcjuicios; además, la lista de ]os
~re~t!cctos tiene que ampliarse si ]a
Justicia ha de reinar también en este
mundo. Rabasa destaca a Arriaga v
Mata porque
·
conocían bien las instituciones
americanas, que en más de uua
ocasión explicaron con facilidad
Y ex_actitud, ~- rcnlaron siempr~
una rnstrucción rara por entonces
en materia política.
Y a los otros los condena porque en
ellos prevalecía,
el estudio de la historia y de las
leyes constitucionales francesas,
sus divisiones simétricas y sus
amp1iaciones deducth·as, que llegaban a la conclusíón prevista de
la felicidad pública.

. Rabasa distingue a Arriaga porque
citaba a .Jeffcrson, Story y De Tocquev~lll' , Y condena a los otros porque
citaban :.1 Yolt:iire, Rousseau, Bcntham,
Locke, )lontcsquieu, )lontalambert
Constant y Lam:irtine.
,
_El .panorama de la predilección, por
:i_nad1dura, no está compkto. En la
hsta de las grandes figuras del Consti~
tuyentc no pueden suprimirse los nombr~•s de Francisco Zarco, León Guzm:.111, Ignacio Hamírez, Guillermo Prieto: Joaquín Huiz, Santos Degollado e
Isidoro Oh·era, sin hablar (porque Rabasa no los nombra) de los liberales
ruoclerados, entre los cuales había
hon~l?rcs de talento y de una participac10n tan activa como la más activa
de los puros. y h:ibría Que colltar
ta_mbién a algunos de los grandes mimstros tre ~~monfort, porque influyera~ Y participaron en el Congreso:
(,ms de 1~ Rosa, )ligue! Lerdo de Te¡ada, Jose )!aria Lafragua, Ezequiel
~lontcs Y José )!aria Iglesias.
Francisco Zarco, además de cronista e historiador del Congreso Constituyente, tuvo una participación constante ~, activa, apenas inferior a las de
Arriaga Y Mata. Además, aun cuando
no fuera ni pueda considerársele con~~ un _jurista (y él mismo lo reconoCIO var.rns ve~cs en el Congreso), Zarco podia ron el mejor título entrar en
la categoría de legislador, es decio, en
la del hombre de talento, patriota,
preocupado por los problemas n~cionalcs Y con experiencia vital envfdiable, a pesar de haber sido constituyente_ a 1~ edad increíble de veintisiete
anos_. l-.n fm, Zarco desempeñó un papel importantísimo porque· actuó fuera ele la Comi~ión de Constitución Y,
en consccuencrn, sus opiniones, favor~bles o adversas a ella, provocaron
siempre debates de interés.
A Le~? Guzmán tiene que contársele tamb1en como primera figura: mienbro_ ele la Comisión de Constitución y
, arias ~·eces presidente del Congreso
s~ parhcipación se extendió a todo eÍ
ano de labores de éste, y apenas fue
men~s activa que la de Zarco. Ignacio
Ram1rez tampoco puede ser excluido
a~m cuando Rabasa tenga razón en de~
r1r que Ramírcz hablaba a veces con
g~a desparpajo de cosas que no entendia Y a pesar de la evidente pucriliclad de algunas de sus participaciones
como la creación de un nuevo Estad¿
ron el nombre seductor de Iturbide·
~Jero colab?ró tan activamente com~
Zarco Y Lron Guzman, al grado de que
no hubo drbatc. mayor o menor, Pn
our no echara su cuarto a rspadas.
El no haber pertenecido a la Comisió
de Constitución; el representar entr:
los constituyentes el C'xtrC'mo jacobino, Y su misma charlataneria, signiriC'aron, . en conjunto, una aportación
cxrepc1onalmentc valiosa. Un cuadro
muy s_emcjante puede hacerse del caso
de G~1llcrmo Prieto, también participe
actins1mo
l
. en todos los debate s, con
a :·cntaJa de haber sido uno de ]os
meJores or~d~r~s. del Constituyente Y
de l~ner mas Jutc10 Y moderación' que
Ram1rcz.
Tampoco pueden ser excluidos Santos. Degollado, Isidoro Olvera Y Joaqum Rmz, constituyentes menos activos ((Ul' . los_ otros, pero mucho más
qur el _termrno medio. Yarias de las
aportac,one~ de Degollado Y de Olvera. fueron Jmportantrs·, Olvcra . ·p or
e~emplo, a más de su famoso voto particular sobre la propiedad, presentó
otro sobre la Constitución en general
Y proyectos ele Ley sobre la libertad
ele ~mp~enta Y sobre facu1tades extral)rchn~nas drl Ejecutivo en época de
neces1clacl, mrdida que hubiera ahorrado a la República muchos dolores
ele cabeza en los veinte años siguientes. Joaquin Ruiz pasaba por ser una
eminencia j~rídica Y tuvo reputación
d~ hombre integro Y experimentado,
solo comparado a la de Gómez del

Palacio.
La verdad de las cosas es que Rabasa no estudió a fondo (ni nadie, que
YO sepa, lo ha hecho) las aportaciones ele las veinte primeras figuras d;el
Constituyrnte; por eso habrá varifls
sorpresas cuando se estud_ien. Ignacio
Mariscal; por ejemplo, unñ figura apa.
rentementc menor, fue el autor del
di~tamen sohrC' ratificación de la ley
Juarez clcl 23 ele noviembre ele 55; Mata, que pasa por simple segunda voz
de Arriaga, llevó el peso de la Comisión de Constituclón en el debate más
prolongado, el ele la libertad de cultos·
Vallarta, también figura secundaria'
tuvo tres intervenciones largas y nota~
bles, una sobre libertad industrial y
otras dos para oponerse al juicio por
Jurados r al establecimiento de la
:,ompañia de Jesús; Ocampo conduJO la defcn~a de la Comisión en el delieadisimo ,debate sobre la suspensión
ele las ~ara!1tia individuales; de Santos
D_cgollaclo es el proyecto de ley orgárnca electoral; cte.
. ~s asimismo discutible la afirmac1on ele que el Constituyente de 56 goza de una fama injusta, pues si bien,
Rabasa, de él salió el mejor grupo de
h?mbres que ha dado un congreso mex1c_ano, la fama de ese grupo es postC'nor, Y forj~da en campos ajenos a
l~s leyes. EQ ~a parte en que es cierta,
t,1.ene ;una e~1~licación enteramente nacional. Fue ,del todo excepcional el
~aso de ValcJl.tín Gómcz Farías, quien
C'S constityyente al término de su vida (de sesenta y cinco años, para morir de sesenta y siete). Fué también
excepcional, aunque en menor grado
el caso de los hombres mayores de lo~
4~ años; cuento en este grupo, por
cJ_emplo, a Olvera, con cuarenta y un
anos; a Santos Degollado, con cuarenta Y cinco; a De la Rosa, con cincuenta Y dos; a Diego Al\'arez, con cuarenta y cuatro.
En cambio, son frecuentes los casos
de constituyentes jóvenes, que necesariamente tuvieron mucha de su vida
por delante, y cuya fama, en consecuencia, SC' hizo después. Vicente Riva
Palacio verbi aralia, fue constituyente
a las 24 años, y como vivió 64, tuvo
40 por delante; Vallarta tenia 26 en
1856, Y ,,h·ió 37 años más; Ignacio Mariscal había alcanzado apenas 27, y vive despuCs 54 largos años; Dublán
muere rC1lativarnente joven, a los 61,
p~r? como fué constituyente a los 26,
vivió otros 35 años después de serlo;
~lan~el Romero Rubio no pintaba a los
.8 anos, Y su fama , PUC'S, la hizo más
larclc, e? los 30 siguientes que le quedaron; Zarco murió excepcionalmente
temprano. a los 40, pero aún asi sólo
teni~ 27_ años en 1856. Pedro Ogazón
vivw mas después del Congreso que fa.
e&lt;l,ad q~e tenia cuando entró en él; y
as1 Justmo Fernández, Guillermo Prieto, José Maria llata, Mi¡¡ucl Auza, Pedro Baranda, Francisco Gómez del Palacio, etc. Ignacio Ramírez fué uno
c~e los pocos que entraron C'O el ConstI!uyentc a una edad madura, a los 38
an,o s; pero todavía alcanzó a vivir 23
mas, durante ]os cuales llegó a ser
~ran s~ño~ de las letras patrias, agudo penod1sta, magistrado de la Corte
Y :\tinistro de Justicia.
. Es muy posible que Rabasa tenga razon ~l afirma~_quc de ningún congreso
mexicano salto un h'rllJ)O de hombres
tan famosos como del Constituvente de
1856. Ocurre pensar, sin emba.rgo que
el~ .él estuvieron ausentes varios' que
h1c1eron la historia inmediata del país
u. hombres que ya parri entonces te~
man un n_omb~c hecho. Entre los primeros_ cstan Miguel Y Scbastián Lerdo
ti~ TeJada, Ignacio Zaragoza Y Porfirio
D1az, entre los segundos, ManuC'l Doblado, Santiago Virlaurri, José ::\!aria
T~lesias, ~fanuel María de Zamacona,
Manuel Payno, etc. Luego, con un conocimiento no despreciable de la historia de la época, apenas si de los tres-

cientos diez diputados propietario&amp; y
s~1plentes Jluedc hacerse una lista de
cincuenta nombres que en el día de
I
hu~· fligan: alE,to inmcdiatamentr a
I qmen los lec.
, ,
y .·
·'
.
si h:i ,le llC'gar a__. los cincueota
noi~bresi en la lista {tieneh que jncluirse personas que atin cuandÓ electas . al Constituyente, nada hicieron
en el. En este caso estarían ,Jos~ Bernardo Couto, Mariano Riva Palacio
Pedro Ogazón, Diego Alvarez, 1IanueÍ
Ro~ero Rubio, Justino Fernández, Anto,mo. )fartínez de Castro, Justo Sierra
O Redly, Pedro Baranda, Miguel Auza
y Jesus G?nzálcz Ortega; algunos de
r.llos,_ en _rigor, no parecen haber asistido Jamas a una reunión del r.ongreso. Tambi~n tendrían que fif{urar en
esa breve h~ta de cincuenta, hombres
de una reputación tan dudosa como
los generales Angel Tdas Y Dieno
Al0
varez ' o d e una fama tan menor que
muc?as personas de cultura media no
sabrrnn identificarlos, como )[iguel
füanco,_J. ele Dios Robles Martinez, Jose Ehg10 )luñoz Y Basilio Pérez Gallardo.
Los hombres que participaron realmente en el Congreso Constituvente de
1856 y que resultaron de alg~na estatura, son bien pocos, aun cuando no
pued~n quedar reducidos a tres, como
lo qu_1ere Rabasa. Para mi, son estos:
Ponciano Arriaga, José María Mata
Fr~ncisco ~arco, Melchor Ocampo:
Leo? Gu_zman, Santos Degollado, Va1en_tm Gomez Farías, Ignacio Ramircz,
Gu_1llermo Prieto, Isidoro Olvera, Joaq~m Ruiz, Ignacio Vallarta, Bias Valcar~el, José ~laría Castillo Velasco, Ignacio Mariscal, Simón de la Garza Me1~, Y, por sus intervenciones como mimslros de Comonfort, Luis de la Rosa, Ezequiel Montes y José Maria Lafragua. Entre los liberales moderados,
pu~s hn·1eron un papel decisivo, habra de contar a Mariano Arizcorrcta
)farcelino Castañeda, Prisciliano Día~
Gonzál~z, Antonio Agudo y Juan B.
Barragan.
El Congreso Constituyente de 1856
visto más de cerca, da la impresión d~
una asamblea normal; una gran masa
ele gente que contribuye a la obra con
el nombre, con la prcsC'ncia O una intervención insustancial, y una veintena de desesperados que hacen la obra.
Y si Rabasa, como todo hombre seos~!º Y bien nacido, tiene gran admirac1on por es~s fanáticos, es porque,
gr~ndes medianos o pequeños, como
qmera calificárseles, hicieron una
gran obra Y en circunstancias singularmente difíciles. Y en esto con\'iene cotejar de nue\'o las opiniones de
Rabasa con los hechos históricos.
(1).-Informac,ón de don Osear Rabasa.
. (2).- Yo, por ejemplo, pucrio hacer
:sta: Bernardo Couto, José Eligio :llunoz, Angel Trias, Sim,)11 "" la Garza
licio, Miguel Blanco, Juan Ant"nio de
la Fuente, Francisco Gómez del Palacio, Francisco Zarco, Rl:ts Balcárcrl
~lariano Riva Palacio, Ponci3no Arn:1~
ga,_ Frnncisco dL• P. Crndejas. "'Llf'hlr!O
Ariscorreta, Isidro Olvrra. (;uillermo
Prieto, Bcnilo l1 :', mrz Fanas. Pt·clro
O_gaz?n, \'alcntín G&lt;'H!"·: Fari:is, lgnac,o \ allarta, J. ele
Robles 11artinez, Ignacio Ramirez, Prisciliano Diaz
Gonzálcz, León Guzmán, Vicente Hi,·a
Palacio, Mclchor Ocarnpo, Diego Alvarez, ~1:tnuel Romero Rubio, ~lanuel
Peña ) Ramírez, Justino F('rnández
José )Jaria_ 11ata, Santos Degollado, Ig'.
nac10 ~fartscal, Manuel Dublán 1 Félix
Romero, Luis el" la Rosa, José )laría
I.afragua, .Joaquín Ruiz, Juan de Dios
Arias, Jose Justo Alvarez, :\[ariano Yáfiez, Antonio 1lartincz de Castro, José
de Emparam, Justo Sierra (O'Reilly)
Pedr~ Baranrla, ~ligue! Auza. Jes~
GonzalC'z Ortega, Basilio Pérez Gallar~
rlo Y José ::\!aria Castillo Vclasco.

º""

De '"La Conatltucldn del 57 y SUB Cdticos"
por DanJel Codo VWega.,, Bd.U,orial Herme¡

Múleo, 1957.

Página 7

Página 6
1

�oca es
A

propósito de haberse celebrado
recientemente el centenario de la
Constitución General de la Repú•
blica, conviene hacer una relación, aun•
que sea somera, de las que han regido
en Nuevo León desde que se constituyó
en Estado.
Promulgada la Carta General de
nuestro país en 4 de octubre de 1824,
Fr. Servando Teresa de Mier, represen•
tante de Nuevo León, la envió a su pro•
vincia, acompañando un cuestionario
sobre si convenía o no la formación de
un solo Estado con las antiguas cuatro
Provincias Internas de Oriente. (Texas,
Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas).
Las distintas corporaciones civiles y
eclesiásticas coincidieron en la opinión
de que así fuese, con excepción de lo
propuesto por el Dr. José Francisco
Arroyo, en el sentido de que cada una
se erigiera separadamente.
Discutido en el Congreso General de
Constituyente y conforme a lo argumen•
tado por el Sr. Paredes, diputado por
Tamaulipas, y el Dr. Ramos Arizpe, de
Coahuila, para que sus respectivas pro•
vincias formasen estados independientes, el P. Mier obtuvo el mismo privileoio para la que él representaba, logrando que el Congreso dictara, en 7 de ma•
yo de 1824, el decreto que creaba el Estado Libre y Soberano de Nuevo León.
Tamaulipas quedó separado, y Coahuila y Texas formaron una sola entidad;
con libertad la segunda de erigirse independiente al estar en aptitud.

uevo
eon
Por Israel CAVAZOS GARZA

+
abril) hizo fervientes demostraciones de
patriotismo.
LA DEL 57

CONSTITUCION DE 1824
No obstante haberse resuelto en contrario a la opinión general solicitada por
el P. Mier, el regocijo de los nuevoleo•
neses tuvo proporciones apoteósicas. La
Diputación Provincial, en sesión de lo.
de junio, bajo la presidencia de Bernardo W ssel y Guimbarda y Rafael de Llano hizo la convocatoria para la elección. Resularon designados el Dr. José
Francisco Arroyo, José Ma. Gutiérrez
de Lara, Lic. Pedro Agustin Ballesteros,
Cosme Aramberri, Lic. Juan Bautista
de Arizpe, Lic. Rafael de Llano, José
Ma. Parás, Juan José de la Garza y Tre•
viño, Antonio Crespo, José Manuel Pérez y Pedro de la Garza Valdés.
El 14 de noviembre se juró solemne,
mente la Constitución Federal, y, de
acuerdo con ésta, la diputación nuevoleonesa se dió a la tarea de formular la
que regiría en nuestra entidad. Por es•
pacio de más de cuatro meses se trabajó
hasta verla sancionada el 5 de marzo de
1825. Un día después era jurada por el
Gobernador José Antonio Rodríguez y,
semanas más tarde, dada a conocer al
pueblo que durante tres días (3, 4 y 5 de
Página 8

Nada había escapado al celo y dedica,
ción del primer Congreso nuevoleonés,
que incluyó en la Constitución todo lo
que significaba beneficio para los habitantes del estado, y que sólo fue objeto
de modificiones cuando, en 1826, las
regencias de nuestro país naciente, ame•
ritaron reformas a su primera Constitu•
ción General.
Restablecida la paz, después de los do,
lorosos días de la invasión norteameri•
cana, el VIII Congreso de Nuevo León
convocó a período extraordinario, y,
con la doble investidura de constitucio•
na! y constituyente, emprendió la orga•
nización de una nueva Constitución Po•
lítica. En solo 3 7 días -de sesiones con•
cluyóse esta obra de necesidad tan in•
gente. El juramento solemne se hizo en
la Plaza de Armas, -hoy de Zaragozael 20 de octubre de 1850.
Pero la patria pasaba por una etapa
crucial. La Revolución de Ayutla origi•
nó la promulgación de la Constitución
de 1857. Nuevo León estuvo represen•
tado por Manuel P. de Llano, Manuel
Z. Gómez y José Sotero Noriega.

Sujetos Nuevo León y Coahuila al ar,
bitrio de Santiago Vidaurri, habían que•
dado unidos en virtud del decreto de 19
de febrero de 56, que, aunque expedido
de propia autoridad, obtuvo luego el re•
conocimiento del Congreso General.
·Mancomunados, pues, uno y otro esta•
dos, se erigió, por convocatoria de 7 de
abril de 5 7, nuestro Segundo Congreso
local Constituyente. Seis meses más tarde -4 de octubre- era promulgada la
Constitución Política del Estado Libre y
Soberano de Nuevo León y Coahuila.
Firmaron el documento: Manuel Perfec•
to de Llano, como diputado presidente;
Ignacio Galindo, como diputado vicepresidente; los diputados Domingo Martínez, José María Dávila, Tomás Balles•
teros, Andrés Leal y Torrea, Juan Zua•
zua, Simón Blanco, Andrés Saturnino
Viesca y Evaristo Madero y los Diputa,
dos Secretarios Antonio Valdés Carrillo
y Antonio Garza Benítez. La sanción de
esta nueva Constitución no tuvo lugar
en el término deseado, a causa de los
disturbios que en diciembre de ese año,
con el célebre golpe de estado de Comonfort, ocasionaron la Guerra de Tres
Años. Nuevo León tuvo participación
muy activa en este movimiento.
LA CONSTITUCION DE 1917
Vino luego la Intervención francesa
y conocidos son ya los incidentes que
motivaron el distanciamiento entre el
presidente Juárez y el gobernador Vidaurri. Durante la estancia del primero
en Monterrey decretó -16 de febrero
de 1864- la separación de Nuevo León
y Coahuila. Ocupada la ciudad en ju•
nio de 66 por las fuerzas republicanas
al mando de Escobedo, volvió la normalidad y se efectuó la reinstalación del
Congreso.
Dos nuevas reformas notables fueron
hechas a la Constitución local; la primera, al ser elevadas las Leyes de Reforma
al rango de Constitucionales, durante el
gobierno de Lerdo de Tejada, en 1874,
y la segunda en 1882, gobernando el estado el Lic. Genaro Garza García; pero
fue la misma, en esencia, con que se
rigió Nuevo León hasta que en virtud
del movimiento revolucionario de 1910,
surgió nuestra actual constitución, el 16
de diciembre de 1917.
He aquí la lista de los diputados:
firmantes: Agustín Garza González, presidente; Salomón Pérez, Vice-presidente; Galdino P. Quintanilla, Gregorio
Morales Sánchez, Antonio Garza Zambrano, Abe! A. Lozano, Enrique M.
Martínez, Everardo de la Garza, Alber•
to Chapa, José Ma. Charles, Miguel Rincón Ríos, José Treviño, primer secreta•
rio y Santiago Roe!, segundo secretario.

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                    <text>�LOS DIVERSOS ASPECTOS

Eso basta para que leamos su obra con cuidado, sin buscar, como muchos
lectores, tal imagen audaz o de una evocación impura. Poemas del remordi-

Pués bien, tenemos un pretexto (el acercamiento de estas dos fechas:
1857-1957), para hablar de Baudelaire. Pero ¿cuál Baudelaire vamos a estudiar? Porque existen muchos y el corlo tiempo de una conferencia no nos

miento, poemas del pecado, poemas de la desesperación, poemas de la condenación posible, que algunas veces olvidamos de leer hasta el cabo. Por ejemplo, el de las "Mujeres Condenadas" cuyas últimas estrofas superán hasta la

permite verlos todos. Existe un Baudelaire crítico de arte que se aventura con

voz profética de Bossuet o de los místicos:

¡Oh, Belleza ¿qué hacer? tú lo quieres! ¡tú imperas!
con tus ojos de fuego, brillantes como hocrncras
calcíname estos restos que han dejado ]a/fieras'.
S?bre el ~ismo tema existen varios poemas, mucho más fuertes y realistas,
p~ro este, mas que los poemas c~ndenados y sus evocaciones , oluptuosas o
v1?lentas,. traduce la lucha, despues el abandono, y una especie de resignación

el pintor Delacroix a seguir las huellas de una imaginación supernaturalista

1

que ya es un surrealismo. Existe un Baudelaire crítico musical que escribió

Bajen, bajen, lameniables victimas

sobre Wagner páginas profundas. Ppdieramos hablar del genial traductor de
Edgar Poe, al cual supo dar, en Europa, el éxito y la gloria. Pudieramos hablar también del autor de los "Poemas en prosa" que plantean demasiados problemas, pero que, sobre todo logran alejarse del todo de la prosa poética, de

bajen el camino del eternal infierno

Inste a la fatalidad del pecado.

húndanse en lo más profundo del pozo donde todos los crímenes
flagelados por un viento que no viene del cielo

. Conocimiento tambien del hombre, el conocimiento de París. Baudelaire

o~_ia a la Naturaleza y hace de la gran capital el clima de sus versos. La reco-

hierven en desorden con ruido del trueno.

las frases abundantes y muchas veces vacías de Chateaubriand para acercarse

g10 por todas_ :t:t~rtes, conociendo sus callejuelas, sus cantinas más feas, sus
casas de perd1c10n.

(Femmes damnées l.)

al contrario al estilo seco y sin edad de nuestros neo-clásicos del siglo XVIII.
Existe por fin, el poeta amargo y terrible de ºMi corazón desnudo" y "Cohetes".

Pero le dejaremos también por hablar del magnífico poeta maldito de 'Las
Flores del Mal".
ASPECTOS DEL POETA MALDITO

acerca a Baudelaire, y muchas veces podemos evocarle al lado de nuestro poeta:
el Dante del Canto V. del Infierno.
ORGANIZACION EXTERIOR. (Dante)

Este se presenta bajo dos aspectos: el del "dandy" de 1842, y del poeta enfermo y ya condenado de 1857. Entre estas dos fechas, la eclosión de "Las
Flores del Mal".
En 1842, Baudelaire ,•ive en París en el hotel Pimodan. Teófilo Gantier
nos retrató la entrada, la puerta lúgubre con su cerradura mohosa, el patio so-

La Diana cantaba en los patios marciales
Y el viento matutino soplaba en los fanales.

1

Era la hora en que vaga pesadilla indolente
tortura en sus almohadas al bruno adolescente·

Baudelaire babia pensado, para el viaje al cabo de la noche al cual nos

lemne y húmedo, la escalera de estilo Luis XIV, las pinturas obscuras y las
pesadas cortinas. El joven Baudelaire se complace en vivir ahí, entre estas viejas paredes y estos viejos muebles llenos de recuerdos y de nostalgia; se complace en abrir los baúles venh·udos en los cuales duermen todavía cartas de

lanta con delicias, pués él conoce más que nadie "los pliegues sinuosos de las

0

el dia muestra un haz de co·sas que se escapan.

Aquí y allí, empezaban las cas3.s a humear.

Este circulo es el más largo. El segundo es París, en el cual Baudelaire se ade-

Las bijas del placer en actitudes muertas,
el retardado sueño dormían boquiabiertas;

viejas capitales. El tercer circulo es el del Vino, de la borrachera pesada. El
cuarto es el del Mal, el circulo del pecado de la carne y del vicio, el de los

La aurora tiritando iba, con paso incierto
lloviendo una luz verde sobre el Sena desierto
Y, frotando, París, sus ojos de coloso,
empuñaba sus útiles, anciano laborioso.

doce poemas más audaces en los cuales, a pesar de ésto, podemos oír la voz
Un viejo arcón colmado de_escombros, un armario
con papeles, novelas, billetes expresivos
y rizos de cabellos envueltos en recibos

. . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . ' ....... .

los diversos circulos, y esta vista rápida de la obra no expresa más que el contenido exterior del libro. No es una explicación .

Yo soy un "boudoir" lleno de rosas profanadas
en que se apilan mustias las modas aviejadas
y en que hasta los 11 b0uquets" de color desmayado

exhalan un olor de frasco destapado.
(Spleen II)
En estos años de juventud, no tenemos solo un poeta futuro: ya tuvo tiempo para escribir los más asombrosos poemas de su obra: 16 al menos, entre los .
más hermosos que concibió. Es de notar que antes de su salida para los mares
lejanos, en 1842, había recitado, con voz fina y voluntariamente fría, pero imperiosa, el poema atroz de "Una carroña" o "Las estrofas a Louchette" y
"A una mendiga bermeja". Como Arturo Rimbaud, Baudelaire fué un poeta precoz; y sus primeras obras ya contienen todo su conocimiento del hombre.

Verdade~amente Baudclaire añ_adió a la pocsia francesa un registro nuevo,

!ª

el de
pocsia de las grandes capitales, con su profundidad vertiginosa. Pero
el Parts de Bat~delaire no es el de Víctor Hugo, ni el de Balzac, ni el de Francís
C_arco. El Pans de Baudel_aire no es sobre todo el "París by night" tan artifi-

1 et. Juan Camborde: "La Poesia de BaudeJaire", a quien este estudio debe mucho.

c1~l como las luces de neon, y que se ofrece a los turistas extranjeros. Es el
pats verdader~ de Paris, la ciudad misteriosa en la cual el cuerpo y el espiritu

SIGNIFICADO INTERIOR

d_el poeta se 1nerden. Pozo espantoso en el eual Baudelaire encuentra las vic-

Para penetrar la significación profunda de "Las Flores del Mal" hay que
seguir al mismo poeta. No es una casualidad si el circulo más importante se
llama "Spleen e Ideal": ahi está lo im¡iortante. Esta lucha del hombre, esta

timas más tristes de la miseria humana.

"LOS CIEGOS" (CXVI)

palpitación de los instintos, esta respiración de la vida, son los verdaderos ca-

rácteres de la poesía baudeleriana. No importa el lugar ocupado por cada

¡Alma mía, contémplalos! Son tristes, espantosos.
Vagamente ridículos, maniquíes siniestros,
Y, como los sonámbulos de la noche maestros
fijan, !sabe Dios dónde, sus globos tenebrosos.'

poema. Lo que importa es saber si viene entre los poemas de "esperanza en
el sueño, o al contrario, entre los que expresan la caída Y el ahogamiento re-

petido en la realidad. Para huir de este posible ahogamiento, Bau&lt;lelaire busca
con inquietud todas las evasiones que le parecen permitidas. ?e usó demasía•

Pero el segundo aspecto de Baudelaire, el más conocido, trasmitido por
las fotografías de Carjat o Nadar, a pesar de ser menos seductor, es más interesante. Aparece el poeta con los rasgos burilados, los ojos crueles, la boca

d
'ft

amarga, y la cabeza inclinada. Nos aparece asi como el viejo payaso de sus
"Poemas en prosa": "... el pobre payaso encorvado, caduco, decrépito ... No
lloraba, no bailaba, no accionaba, no gritaba; no cantaba ninguna canción ni

. !. ·-,,,

, -- . __.

feliz ni lamentable, no se quejaba. Estaba mudo e inmóvil. Había abandonado
todo, había abdicado. Su destino estaba hecho. Pero ¡ qué mirada profunda,

, . -~,,;
~· '·", 11tí{
, ·' 1- -. 1 · l/ 4:

inolvidable pasaba sobre la muchedumbre y las luces ... !"' Así se nos aparece el

1¡,

••
~

;. ~

poeta de "Las Flores del Mal".

d.11

....

Sus ojos, donde falta la centella divina,
como si se clavaran en lo lejano, al cielo

mos a ver unos de los poemas que expresan más la miseria del hombre y los
intentos para salir de ella. Son los más conocidos.

miran siempre~ jamás su cabeza se inclina
con el peso de un sueño para buscar el suelo.

-

"UNA CARROÑA"
Alma mía, recógete y recuerda el objeto
que hemos visto esta mañana
al volver de una senda, un infame esqueleto
sobre la tierra lozana .

;r,,

éi'¡_ . ';I

do esta palabra de "evasión", pero no supiera convenir mejor que a él. Y va•

11
1

..

...

.. .

...

FALSA INTERPRETACION'

. . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . .
Todo aquello tenía un fluvial movimiento
o chispeaba y se perdía;

Se leen mal las mal nombradas "Flores del Mal". Digo las mal nombradas
porque este titulo que debemos a una plática entre el poeta Y un amigo, no co-

dijérase que el cuerpo, gracias a un vago aliento
multiplicándose crecía.

rresponde más que a un solo aspecto, -el menos importante- de ciertos poe•
mas de la obra. "FÍores del Mal" es el subtitulo de once poemas, y nada más.

Aquel caos sonaba con extraño rumor
como el agua por el sendero,
o el grano que, en continuo ritmo, el acechador
vutilve y revuelve en su harnero.

y sin embargo, muchas veces se juzga la obra a través de estas dos palabras
que son un verdadero desafío a la opinión pública. Teó[ilo Gautier, a quien

Baudelaire dedicaba sus poemas, es en parte responsable de la leyenda de inmoralidad de la cual se rodea el nombre de Baudelaire. En efecto, descubre

¡Pensar que tú serás igual que esta basura

en la poesía de éste "tonos de putrefacción adelantada, amarillos de bilis, gri•
ses plomizos de nieblas pestilenciales, verdes envenenado~ y metálicos oliendo

y que esta horrible infección,
estrella de mis ojos, sol de mi noche obscura,

a arsenato de so~a. betunes recocidos y quemados en todas las frituras del infierno". El deber de todo amante de la obra baudeleriana estriba eu hacer justicia a tal acusación de inmoralidad y de gusto al vicio.

tú mi Angel y mi pasión!. ..

Esta incomprensión no resiste a un estudio serio. El mismo Baudelaire

Magnifica y nueva evocación del terna de la muerte del cuerpo y de la
descomposición de la hermosura; tema muy frecuente en la poesía de la Edad
Media, pero también profundidad de la palabra religiosa: "Acuérdate, hombre,

probó engañarnos. Pero hay en su obra cierto acento que no engaña. La lucha
continua entre el Spleen y el Ideal la Materia y el Espíritu, esconde una intenna duda: "¿Hay que decir a usted, que no lo adivinó más que los otros, que

"CONVERSACION"

nostalgias locas, etc. El carácter excepcional de la obra de Baudelaire está en

~ ~ \'

7 ~~--:

encontrarse en la encrucijada de mil expresiones diferentes de una misma
desesperación, y en dar de ella la fórmula a la vez más general y más rica.

¡,

¡No se engañen ustedes! Este libro no es un juego. Dante y Pascal son los úni-

na duda: "¿Hay que decir a usted, queno lo adivinó más que los otros, que
en este libro atroz puse todo mi pensamiento, todo mi corazón, toda mi reli•
gión (disfrazada), todo mi odio? Es verdad que escribiré lo contrario, que juraré que éste es un libro de arte puro, de mueca, de charlatanería; y mentiré
con toda la boca".

He a qui ahora el pecado de la carne y la caída:

-

rable", "Lo Irremediable".
En todas partes, no son sino sueños interrumpidos, despertares amargos,

antes de su muerte~ el 28 ele febrero de 1866, Baudelaire no nos deja ningu-

que no eres más que polvo".

~-~·- ----::

no estén marcadas por los estigmas de lo que Baudelaire llamaba "Lo Irrepa-

cos que se acercan a tal patetismo, el primero con serenidad y como si no estuviera en causa, el segundo con inquietud porque los otros están en causa,
pero los dos con la fé. En una carta célebre, escrita a un amigo, muy poco

'

Cansa al hombre escribir y a la mujer amaJ·.

mo el poeta florentino por Virgilio, no es otra cosa que la condición humana.

sorda del arrepentimiento. Bajemos más: estamos en el quinto circulo, el de
la Rebelión con su terrible satanismo. Por fin, viene el circulo de la Muerte, y
estamos al cabo del viaje. Desgraciadamente, el libro está inacabado: otros
poemas hubieran debido ilustrar algunos temas sacrificados, para equilibrar

'

e~;,;~•~~•;¡~·];~¡~ ·;;r~~~- ~;;.- ¡;; lá~~i1~;;; i~~;n

convida, en un titulo medio religioso medio herético: "Los Limbos". Asi hubiera acabado el viaje de Dante en esta región vagamente entrevista por la teología, sin color y sin vida, sin dolor y sin pena, también privada de éxtasis y

de penitencia. El primer circulo en el cual bajamos, guiados por el vidente co-

amor y retratos. Y nos habla de

"EL CREPUSCULO DE LA MAÑANA"

Pocos versos, en la poesía universal, tienen tal fuerza. Sólo un poeta se

...

/JI? :· ,·¼\ :'
~¿)

-

Eres cielo de otoño rosado y misterioso,
pero como el mar, vasto me envuelve el dolor,
y al retirarse deja en mi labio moroso
de sus limos amargos el punzante escozor.

-

/

"

,(/,~-

~ -- ~~. ;_ .'...../

,.,

.

Y atraviesan así lo negro ilimitado,
hermanos del eterno silencio; arrebatado,
i oh, ciudad I en lo rojo de tus siniestros fuegos,

Y en la gran baraúnda de tu placer cegado,
¿ves?. yo también me arrastro, pero, más desdichado,

me chgo: ¿qut\ hallarán, en el Ciclo, los ciegos?
"LAS VIEJECITAS" (CXV)

............ ... ......... ...... ...............
¡Estos monstruos han sido mujeres en su día,
Epónima o La'is ¡Monstruos rotos, caídos
o encorvados ¡amémosles ! Son almas todavía.
Bajo refajos rotos, bajo fríos tejidos,
se· arrastran; bambolean si el aire se levanta,
se paran cuando pasan los ómnibus horrificos
y aprietan contra el pecho, como reliquia santa,
un bolso en que hay bordados, flores y jeroglificos.

Pero el poeta quiere escaparse de esta realidad. Evasiones fracasadas: por
la inspiración poética, por las artes, por la música; evasión por el exotismo
el viaje, por ejemplo en:
'

"LA CABELLERA NEGRA" (XXIV)
¡ Oh, trenzas, que se rizan en copiosa blandura l

¡Oh, bucles! ¡Oh, perfume de ardiente dejadez!
¡Jlxtasis!... Porque puedan llenar mi alcoba impura
los recuerdos que impregnan tu cabellera obscura,
como un velo en el aire, la agitaré una vez.

......... .............. . .. ............... .
'

Cabellos azulados, pabellón extendido,
dejad que como nuevo cielo nocturno os , 1ea,
en el bozo, rebelde al mechón retorcido,

No palpes con tu mano mi pecho dolorido,

dejad que aspire ansioso el olor confundido
del sándalo ferviente, del almizcle y la brea.

lo que buscas no existe, saqueáronlo ayer
los dientes y la garra feroz de la mujer;
no tengo corazón: las fieras lo han comido.

Por largo tiempo ¡siempre! cabellera de raso

Entró en mi corazón, trás una lucha ruda,

te sembraré de perlas, de rubíes ; ¡si al paso
te encontré por azar,_ya nunca más te pierdo!
¿,Xo ,has sido tú el oasis donde sucfio y el vaso

la Turba ... y canta, y bebe, y se mata sañuda.
¡Qué perfume rodea tu garganta desnuda!

donde bebo, a raudales, el vino del recuerdo?
(Pasa a la página 5.

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Página 3

�LAS ~IUCHEDUMBRES
O A TODOS les es dado tomar
un baiio de multitud; gozar de
la muchedumbre es un arte; y
sólo puede darse a expensas del género humano un atracón de vitalidad
aquel a quien un hada insufló en la
cuna el gusto del disfraz y la careta,
el odio del domicilio y la pasión del
viaje.
Multitud, soledad: términos iguales
y convertibles para el poeta activo Y
fecundo. El que no sabe poblar su soledad, tampoco sabe estar solo en una

N

muchedumbre atareada.
Goza el poeta del incomparable :pri,,ilegio de poder a su guisa ser él Y

ser otros. Como las almas errantes en
busca de cuerpo, entra cuando quiere
en la persona de cada cual. Sólo para
él está todo vacante; y si ciertos Ju-

gares parecen cerrársele, será que a
sus ojos no valen la pena de una visita.
El paseante solitario y pensativo saca una embriaguez singular de esta
universal comunión. El que fácilmente se desposa con la muchedurnhrc,
conoce placeres febriles, de que estarán eternamente privados el egoísta,
cerrado como un cofre, y el perezoso,
interno como un molusco. Adopta por
suyas todas las profesiones, todas las
alegrías y todas las miserias que las
circunstancias le ofrecen.
Lo que llaman amor los hombres es
sobrado pequeño, sobrado restringi~o
y débil, comparado con esta inefable
orgía, con esta santa prostitución, del
alma, que se da toda ella, poesia Y
caridad, a lo imprevisto que se revela, a lo desconocido que pasa.
Bueno es decir alguna vez a los venturosos de este mundo, aunque sólo
sea para humillar un instante su orgullo necio, que hay venturas superiores
a la suya, más vastas y m{ts refinadas.
Los fundadores de colonias, los pastores de pueblos, los sacerdotes misioneros desterrados en la externidad
del ~undo, conocen, sin duda, algo
de estas misteriosas embriagueces; Y
en el seno de la vasta familia que su
genio se formó, alguna vez han de
reírse de los que les compadecen por
su fortuna, tan agitada, -y por su vida,
tan casta.

POEMAS
EN IPIR.OSA
Por Charles BAUDELAIRE

pródigo y holgazán?" Yo, sin vacilar,
contestaría: "Sí, veo en ellos la hora.
¡ Es la Eternidad!"
¿Verdad, señora, que éste es un madrigal ciertamente meritorio y tan enfático como vos misma? Por de contado, tanto placer tuve en bordar esta
galantería presuntuosa, que nada, en
cambio, he de pediros.
EL CREPUSCULO DE LA NOCHE
Va cayendo el día. Una gran paz llena las pobres mentes, cansadas del trabajo diario, y sus pensamientos toman
ya los colores tiernos e indecisos del
crepúsculo.
Sin embargo, donde la cima de la
montaña llega hasta mi balcón, a través de las nubes transparentes del
atardecer, un gran aullido, compuesto
de una multitud de gritos discordes
que el espacio transforma en lúgubre_
armonía, como de marea ascendente o
de tempestad que empieza.
¿ Quiénes son los infortunado$ a
quien la tarde no calma, y toman, como los buhos, la llegada de la noche
por señal de aquelarre? Este siniestro
ulular nos llega del negro hospital encaramado en la montaña, y al atardecer, fumando y contemplando el reposo del valle inmenso erizado de casas

EL RELOJ
Los chinos ven la hora en los ojos
de los gatos.
Cierto día, un misionero que se paseaba por un arrabal de Nankin advirtió que se Je hábia olvidado el reloj,
y le preguntó a un chiquillo que hora
era.
El chicuelo del Celeste Imperio nciló al pronto; luego, volviendo sobre
sí, contestó: "Voy a decírselo.u Pocos
instantes después presentóse de nuevo, trayendo un gatazo, y mirándole,
como suele decirse, a lo blanco de los
ojos, afirmó, sin titubear: "Todavia
no son las doce en punto." Y así era
en verdad.
Yo, si me inclino hacia Ja hermosa
felina, la bien nombrada, que es a un
tiempo mismo honor de su sexo, orgn1lo de mi corazón y perfm:pc de mi espíritu, ya sea de noche, ya de dia, en
1uz o en sombra opaca, en el fondo
de sus ojos adorables, veo siempre con
claridad la hora, siempre la misma,
una hora vasta, solemne, grande como
el espacio, sin división de minutos ni
segundos, una hora inmóvil que no estú marcada en los relojes, y es, sin
embargo, leve como un suspiro, rápida como una ojeada.
Si algún importuno viniera a molestarme mientras la mirada mía reposa en tan deliciosa esfera; si algún
genio malo e intolerante, si algún Demonio del contratiempo viniese a decirme: "¿Qué miras con tal cuidado?
¿Qué buscas en los ojos de esa criatura? ¿Ves en ellos la hora, mortal

se hubiera colocado en esas paredes!"
Los ojos del niño: "¡Qué hermoso!,
¡qué hermoso!; ¡pero es una~casa donde sólo pueden entrar la gente que no
es como nosotros!'' Los ojos del más
chico estaban fascinados de sobra para expresar cosa distinta de un gozo
estúpido y profundo.
Los cancioneros suelen decir que el
placer vuelve al alma buena y ablanda
los corazones. Por lo que a mi toca,
la canción dijo bien aquella tarde. No
sólo me había enternecido aquella familia de ojos, sino que me avergonzaba un tanto de nuestros vasos y de
nuestras b~lellas, mayores que nuestra
sed. Volvfa yo los ojos hacia los vuestros, querido amor mio, para leer en
ellos mi pensamiento; ·me sumergía en
vuestros ojos tan bellos y tan extrañalnente dulces, en vuestros ojos verdes,
habitados por el capricho e inspirados por la Luna, cuando me dijisteis:
''¡Esa gente me está siendo insop01iable con sus ojos tan abiertos como
puertas cocheras! ¿Por qué no podíS
al dueño del café que los haga alejarse?"
¡Tan dificil es cnteqderse, ángel

querido, y tan incomunicable el pensamiento, aun entre seres que se aman!
LA MONEDA FALSA
Conforme nos alejábamos del estanco, mi amigo iba haciendo una cuidadosa separación de sus monedas; en
el bolsillo izquierdo del chaleco deslizó unas moneditas de oro; en el derecho, plata menuda; en el bolsillo izquierdo del pantalón, un puñado de
cobre., y por último, en el derecho, una
moneda de plata de dos francos que
había examinado de manera particular.
"¡Singular y minucioso reparto!"
--dije para mí.
~os encontramos con un pobre que
nos tendió la gorra temblando. Nada
conozco más inquietador que la elocuencia muda de esos ojos suplicantes que contienen a la vez, para el
hombre sensible que sabe leer en ellos,
tanta humildad y tantas reconvenciones. Encuentra algo próximo a esa
profundidad de asentimiento complicado en los ojos lacrimosos de los pei-ros cuando se les azota.

LOS OJOS DE LOS POBRES
¡Ah!, queréis saber por qué hoy os
aborrezco. Más fácil os será comprenderlo, sin duda, que a mí explicároslo; porque sois, creo yo, e] mejor ejemplo de impermeabilidad femenina que
pueda encontrarse.
.luntos pasamos un largo día, que me
pareció corto. Nos habíamos hecho la
promesa de que todos ]os pensamientos serían comunes para los dos, y
nuestras almas ya no serían en adelante más que una; ensueño que nada
tiene de original, después de todo, a
no ser que, soñándolo todos los hombres, nunca lo realizó ninguno.
Al anochecer, un poco fatigada, quisisteis sentaros deJante de un café
nuevo que hacía esquina a un bulevar, riuevo, lleno todavía de cascotes
y ostentando ya gloriosamente sus esplendores, sin concluir. CenteJleaba el
café. El gas mismo desplegaba todo
el ardor de un estreno, e iluminaba
con todas sus fuerzas los muros cegadores ele blancura 1 los lienzos deslumbradores de los espejos, los oros de
las medias cañas y de las cornisas, los
pajes de mejillas infladas arrastrados
por ]os perrÜs en traílla, las damas
risueñas con e] llalcón posado en el
pullo, ]as ninfas y las diosas que llevaban sobre la cabeza frutas, pasteles
~r caza; las hebes y las ganimedes ofreciendo a brazo tendido el anforilla de
jarabe o el obelisco bicolor de los heludos con copete la historia entera de
la mitología puesta al servicio de la
gula.

El don de mi amigo fué mucho más
considerable que el mio, Y Je dije:
"Hace bien; después del placer de
asombrarse, no lo hay mayor que el de
c-ausar una sorpresa". "Era la moneda
falsa", me contestó tranquilamente,
como para justificar su prodigalidad.
Pero en mi cerebro miserable, siempre ocupado en buscar lo que no se
halla (¡qué abrumadora facultad me
ha regalado la Naturaleza!), entró de
repente la iclea de que semejante conducta por parte de mi amigo sólo tenía
excusa en el deseo ele crear un acontecimiento en la vida de aquel infeliz,
y quizá el de conocer las distintas consecuencias, funestas o no, que una moneda falsa puede engendrar en manos
cle un mendigo. ¿No podía multiplicarse en piezas buenas? ¿No podía llevarle asimismo a la cárcel? Un tabernero, un panadero, por ejemplo, le
mnndarian acaso detener por monedero falso, o corno a expendedor de moneda falsa. También podría ocurrir
que la moneda falsa fuese, para un pobre especulador insignificante, germen
de la riqueza de algunos días. Y así
mi fantasía progresaba, presando alas

a la mente de mi :1migo y sacando tollas las deducciones posibles de todas
las hipótesis posibles.
Pero él rompió bruscamente mi diYagación recogiendo mis propias palabras: "Si, estáis en lo cierto; no hay
placer más duJce que el de sorprender
a un hombre dftndole más de lo que
espera".
Le miré a lo blanco de los ojos y me
quedé asustado al ver c¡ue en los suyos
brillaba un incontestable candor. Entonces vi claro que había querido hacer al mismo tiempo una caridad y un
buen negocio; ganarse cuarenta' suel&lt;.los y el corazón de Dios; alcm1Zar econúmicamenle el paraíso; lograr, en fin,
gratis, credencial de hombre caritativo. r.asi le hubiera perdonado el deseo del goce criminal de que le supuse capaz poco antes; me. hubiera parecido curioso, singular, que se entretuviera en comprometer a ]os pobres;
pero nunca le perdonaré la inepcia de
su cúlculo. No hay excusa para la maldad; pero el que es malo, si lo sabe,
tiene algún mérito; el vicio más irreparable es el de hacer el mal por tontería.

CHARLES BAUDELAIRE
(Sigue de la pagina 3)

Enfrente mismo de nosotros, en el
arroyo, estaba plantado un pobre hombre de unos cuarenta años, de faz cansada y barba canosa; llevaba de 1a
mano a un niño, y con el otro brazo
sostenía a una criatura débil para andar todavía. Hacia de niñera, y sacaba a sus hijos a tomar el aire del anochecer. Todos harapientos. Las tres
caraS" tenían extraordinaria seriedad,
y los seis ojos contemplaban fijamente
el café nuevo, con una admiración
igual, que los años matizaban de modo
diverso.
Los ojos del padre decían: "¡Qué
hermoso! ¡ Qué hermoso! ¡Parece como si todo el oro del misero mundo

•

Página 4

en que cada ventana nos dice: "¡Aquí
está la paz ahora; aquí está la alegria
de la familia!", puedo, cuando el viento sopl.1/de arriba, mecer 1~i _pen_s_amiento, asombrado en esa 1m1tac10n
de las armonías infernales.
El crepúsculo excita a los locos. Recuerdo que tuve dos amigos a quien
el crepúsculo ponía malos. Uno, desconociendo entonces toda relación de
amistad y cortesia, maltrataba como
un salvaje al primero que Jlegaba. Le
he visto tirar a la cabeza de un camarero un pollo excelente, porque se imaginó ver en él no sé que jeroglífico insultante. El atardecer promisor de los
goces profundos, le echaba a perder
lo más suculento.
El otro, ambicioso herido, se iba
volviendo, conforme bajaba la la luz,
más agrio, más sombrío, más reacio.
Indulgente y sociable durante el día,
era despiadado de noche; y no sólo
con los demás, sino consigo mismo esgrimía rabiosamente su manía crepus~
cular.
El primero murió loco, incapaz de
reconocer a su mujer y a su hijo; el
segundo lleva en si ]a inquietud de un
malestar perpetuo, y aunque le gratificaran con todos los honores que pueden conferir repúblicas y príncipes,
creo que el crepúsculo encendería en

él aun el ansia abrasadora de &lt;listín ...
cioncs imaginarias. La noche, que ponía tinieblas en su mente, trae luz a
la mía; y, aunque no sea raro ver a la
misma causa engendrar dos efectos
contrarios, ello me tiene siempre lleno de intriga y de alarma.
¡Oh noche! ¡Oh refrescantes tinieblas! ¡Sois para mí señal de fiesta interior, sois liberación de una angustia!
¡En la soledad de las llanuras, en los
laberintos i1edregosos de ana capital,
centelleo de estrellas, explosión de linternas, sois el fuego de artificio de la
,liosa Libertad!
¡ Crepúsculo, cuán dulce y tierno
eres! Los resplandores sonrosados que
se arrastran aún por el horizonte, como agonizar del dia bajo la opresión
victoriosa de su noche, las almas de
Jos candelabros que ponen manchas ele
un rojo en las últimas glorias del poniente, los pesados cortinajes que corre una mano invisible de las profundidades del Oriente, inician todos los
sentimientos complicados que luchan
dentro del corazón del hombre en las
horas solemnes de Ja vida.
Tomaríasele también por uno de
esos raros trajes de bailarina en que
la gasa transparente y sombría deja
entrever los esp,l endores amortiguados
de una falda brillante, como b:1jo el
negro presente de trasluce el delicioso
pasado, y las estrellas vacilantes de
oro y de plata que la salpican, representan esas luces de la fantasía que
no se encienden bien sino en el luto
profundo de la Noche.

Evasión también la Que, raras veces, nos otorga la vida en el breve éxito
de un amor perfecto, Baudelaire nos ofrece la magnífica:

pero hasta las tinieblas en su silencio mudo
dan asilo a las muertas visiones que a millares
se salen de mi mismo y me son familiares.

"Afü!ONIA DE LA TARDE" (XLVIII)

El milagro es el encuentro de un pensamiento tan profundo y de una expresión tan perfecta.

Este es el tiempo en que sobre el tallo glorioso,
cada flor se evapora igual que un incensario;
sones y aromas llenan el aire estacionario.
¡l\{clancólica danza, vértigo langoroso!

El escritor francés Andrés Suares, en un estudio interesante nos cuenta
una historia, que les contaré también para acabar, porque ilustra la verdadera
influencia del arte de Baudelaire. Ya viejo, el gran escultor Bourdelle escuchaba a un amigo que Je leía versos. Era ocho días antes de su muerte. El amigo
había leído, un poco por casualidad, el almirabJe poema de Baudelaire.

Por fin, la evasión suprema: la :\Iurrte.
"EL VIAJE"
¡Oh :\luertc! ¡Oh Capitana! Es tiempo yá, ¡levemos!
Este país nos cansa ¡oh :.\1uerte, aparejemos!
¿Qué importa este mar negro si son negros tus remos?
¡Tú conoces las ansias que en el alma tenemos!
EL AHTE DEL POETA
La lectura de estos poemas nos enseiía ciue Baudelaire alcanzó el fin que
se proponía en su HArte Romúntico":
"El arle puro, es crear una imúgen sugestiva conteniendo a la -,·ez el objeto
y el sujeto, el mundo exterior del artista y el artista mismo".
Pero ¿dónde encontrar el secreto de la hermosura de tales \·ersos? Es
casi imposible.
Felizmente Bauclclairc supo aplicar a su obra, la más perspicaz de las criticas, expresando lo que quería hacer y 1o que rehusaba. Lo que rehusa es
la inspiración romántica. Quiere una poesia concertada, labrada.
11
Que el ritmo y la rima corresponden en el hombre a los inmortales deseos
de monotonía, de simetría y de sorpresa" - y verdaderamente Baudelaire dió
a la poesía del siglo XIX una sangre nueva - la sorpresa. Después se usó
demasiado este elemento de sorpresa, pero él nos trae la discordancia, el prosaísmo voluntario pero medido, una poesía brutal en vez de la melodía almibarada de Lamartine. Bandelairc es para la poesía lo que \Vagner fué para la
música.
Pero su arte está servido por otra calidad- su odio a la inspiración se
acompaña de un odio a la retórica. Pocos relatos en la obra de Baudelaire, pero magníficos ejemplos de concentración poética, de los cuales ªObsesión" es
ta] vez uno de los mejores:
"OBSESION"
i\le abrumais, grandes bosques como las catedrales;
sonaís como los órganos, y nuestros pechos secos
oquedades que agitan siniestros vendavales,
a vuestros De Profundis responden con sus ecos.

¡Océano te odio! tus iras, tus tumultos
]os encuentro en mí mismo; la risa singular
del espíritu llena de &lt;(uejas y de insu1tos,
vuelvo a oírla en 1a risa enorme de la mar.
¡Cómo me agradaís noche, sin tus sabidas
estre11as que me hablan de cosas conocidas!
Voy buscando el vacio, lo negro, lo desnudo

"RECOGIMIENTO"
Tú, mi do]or, vigila
y ten prudencia en la quietud tranqurla
La noche reclamabas
y ha venido a envolvernos cuando hablabas.
Una atmósfera obscura
recoge la ciudad en su envoltura,
dando paz a los unos
y a los otros cuidados importunos.
Mientras de Jos mortales la ralea
a impulsos del placer c¡uc la espolea
va a acoger o sembrar remordimientos
en crueles momentos,
tú, dolor mío, humano,
ven aquí, y en mi mano pon tu mano.
~lira asomar los ailos ya difuntos
por el balcón del cielo cejijuntos,
envejecidos, con ropas raídas;
surge rompiendo las aguas dormidas
como un nuevo elemento,
el arrepentimiento.
El ciclo es gris, el aire es parco,
el moribundo sol cae tras un arco;
semejante a un sudario que hacia oriente se agranda
¿.no has oído, dolor, la dulce noche que anda?
Después leyó la humilde melodía patética que empieza así:
La pasional sirvienta de que estaba celosa
duerme, bajo unos musgos, en su modesta fosa;
creo que deberiamos 11evarle algunas flores.
Los muertos, pobres muertos, tienen grandes dolores.
La emoción que brota de estos versos, hizo detenerse al lector. Alzó ]os
ojos y vió a Bourdellc cerca de él, el cual inclinaba su bella cabeza. Vencido
por esta perfección poética, el gran artista sollozaba ...
Las lágrimas de un hombre son siempre emocionantes, Y, mas que las otras
puras y amargas, mezcladas de gozo y de dolor, las que hace brotar, por su
irresistible magia, una pocsia tan humana como la de Carlos Baudelaire. 2
2 Traducciones de "Las Flores del Mal" de Eduardo 1\1:arquina
(Librerla española y extranjera) Madrid, 1923.

Página 5

�•

S peligroso hablar de movimientos en literatura. La inspiración
sopla con demasiado vigor para
que sus movimientos puedan ser medidos y la personalidad del poeta hace
fracasar nuestros esfuerzos por incluirlo en éste o en aquel sector o por
explicarlo como ejemplo de una regla.
Pero si comparamos la poesía escrita
en Europa después de 1890 con la precedente tenemos que admitir que hubo
un cambio y que los nuevos poetas tenían algunas cualidades en común que
los hace aparecer como representantes
de un movimiento. Esta semejanza no
es resultado de un programa convenido o de una intención consciente. No
puede compararse con la de los miembros de la Pléyade o con los de la Escuela de los Lagos sino que hace pensar en esos escritores que parecen bastante distintos a sus contemporáneos
pero a quienes ve la posteridad unidos por el color característico de
una época. Así como en el momento actual Byron, Púshkin y Hugo tienen en común cualidades que casi han
desaparecido de la poesia, los poetas
de la generación que llega a la juventud hacia 1890 tienen otras cualidades
que los distinguen de quienes los precedieron y de quienes actualmente se
dedican a la poesia. El movimiento
de que nos ocupamos ha gastado ya
la mayor parte de su fuerza. Sus exponentes más notables están muertos.
Sus ideas y sus ideales están cayendo
en desuso. El movimiento pertenece a
la historia. El .carácter peculiar de sus
fines puede ser definido y la valía de
su obra calcularse.
Este movimiento puede considerarse
como un desarrollo tardío, una segunda ola, de las actividades poéticas que
se conocen diversamente como simbo•
lista y decadente. Ninguno de estos
nombres es exacto, y los intentos de
precisarlos suelen fallar. Un movimiento poético se reconoce por sus ex•
ponentes, y los principales poetas del
simbolismo son Baudelaire, Verlaine y
Mallarmé, Baudelaire fué el prijnero
que exaltó el valor de los simbolos;
Verlaine los empleó instintivamente y

E

Mallarmé creó una metafísica para explicarlos y justificarlos. En su teoria
y en su práctica Mallarmé fué la conclusión y la corona del movimiento
simbolista. Cuando hablamos de simbolismo, pensamos ante todo, en Mallarmé y sus ideas son las que recordamos. Pero su obra habria sido imposible sin Baudelaire y no habria sido reconocido a no ser por la forma
más popular que Verlaine encontró
para sus principios. A pesar de sus
evidentes diferencias, estos poetas te-

\

bían un punto de vista en común sobre la vida, que los distingue de sus
antecesores y explica en buena parte
su influencia. A pesar de sus muchas
formas, el simbolismo estaba unido
por un credo simple que determinaba
el carácter de su poesia. Sus herederos y sucesores, los hombres de la última década del siglo, asimilaron este
credo. Algunos lo abandonaron; otros
le dieron formas que lo volvían irreconocible o pasaron por él hacia nuevas formas propias. Todos proporcionan un comentario sobre la validez Y
la vitalidad de las doctrinas simbolistas, y su obra muestra cuán diferentes
idiomas se ha puesto en práctica una
teoría que podria parecer e~trecha y
efimera. En otras tierras y en otros
idiomsa se ha puesto en práctica nna

Página 6

doctrina francesa. En la variedad de
sus experimentos y en el éxito que
los coronó, estos poetas muestran
cuán importante puede ser una teoría
en las artes, siempre que no sea tratada teóricamente, sino usada como
base para nuevas realizaciones.
Visto retrospectivamente, el movimiento simbolista del siglo XIX en
Francia era fundamentalmente místico. Protestó . con noble elocuencia
contra el arte científico de una época
que había perdido en gran parte su
creencia en la. religión tradicional, y
esperaba hallar un sucedáneo en la
busca de la verdad. Las figuras características de la época eran novelistas como Zola, qne pintaba con rudos
detalles grandes cuadros de la vida
contemporánea, y poetas como Heredia, que componía viñetas impersonales de siglos pasados y escenas distantes. El misticismo no encontraba lu~
gar en este arte. Los realistas no aceptaban la creencia en un mundo superior por encima de los sentidos, que
babia sido familiar en Europa desde
que Agustin asimiló las doctrinas neoplatónicas; ellos tenían la severa conYicción de que Jo que importaba era
la verdad y que la verdad podía hallarse empíricamete en este mundo.
Naturalmente, el cristianismo ortodoxo
siguió existiendo y produciendo sus
escritores, pero eran representativos
de su época. En el tercer cuarto del
siglo diecinueve los realistas y los parnasianos dominan el campo en Francia, y hasta en Inglaterra puede verse
algo del mismo espiritu en los poemas
dramáticos de Browning o en los poemas de Tennyson que, como "el breve, dulce idilio" de The Princess, _son
enteramente objetivos en su tratamiento de los hombres y las cosas.
En contra de este realismo científico protestaron los simbolistas, y su
protesta era mistica porque se hacía
en nombre de un mundo ideal que
era. a juicio de ellos, más real que el
de los sentidos. No era, en sentido es•
tricto, cristiano. Verdad es que Ver•
laine tenia sus dias de creencia sim•
ple y confiada, que el diabolismo de
Baudelaire era una forma invertida de
catolicismo, que Mallarmé tomó mu•
chos de sus ritos imaginativos de las
ceremonias de la iglesia. El carácter
místico del simbolismo era menos decididamente cristiano que cualquiera
de estas manifestaciones. Era una religión de Belleza Ideal, de "le Beau"
v "l'Idéal". Esto puede apreciarse en
Ía creencia de Baudelaire en aquella
belleza ideal que él oponia tan vivamente a su propia vida, en el intento
de Verlaine de escribir paralelamente
del alma y el cuerpo, en las manifes•
taciones oraculares y enigmáticas de
iiallarmé. El ideal de lo bello proporcionó vigor y sentido al alma torturada y enfermiza de Baudelaire; justificó en Verlaine la búsqueda de un
placer prohibido; y para lllallarmé fué
lo único importante. Los cimientos de
sus creencias cristianas habían sido
mutilados o socavados, y sintiendo la
necesidad de un evangelio que los re..
emplazara, encontraron en la Belleza
algo que unificaba sus actividades y
daba una meta a su trabajo. A esta
Creencia se aferraron con una convicció1;1 que sólo puede llamarse mistica
en razón de su intensidad, su irracionalidad, su desdén por las otras creencias y su confianza en un mundo más
allá de los sentidos.

La riature est un temple oú de
vivants piliers
Laissent parfois sortir de
confuses paroles;
L'homme y passe á travers des
forets de symboles
Qui l'observent avec des
regards familiers.

Por C. 11. BOWRA

El simbolismo, pues, fué una forma
mística del esteticismo. Su réplica en
Inglaterra fué el Movimiento Esteticista , cuyos apóstoles fueron Rossetti y
Pater, y cuyo mártir fué Wilde. La
poesía de Rossetti está penetrada de
una creencia en la Belleza Ideal. Propone una extraña visión del amor en
su House of Life (La Casa de la Vida)
y abarca hasta temas religiosos. La
doctrina implícita en su arte se vuel•
ve explicita en el famoso capítulo último del Renacimiento de Pater, donde se proclama el arte como fin de la
vida porque presenta " una conciencia ace1el'ada, multiplicada". El clamor y la execración por la indignación moral que suscitó su transgresión. Las fuerzas armadas de filisteísmo vieron que su enemigo babia caído
y se regocijaron. Wilde defendia un
credo que ellos temían y odiaban, y
su castigo significó no sólo la ruina
de su propia vida sino la derrota del
estccismo. Por haber caído la mala
reputación sobre el arte, los poetas de
la era eduardiana se convirtieron en
una secta aislada, apartada de las corrientes principales del pensamiento
contemporáneo, y obligada a trabajar
en pequeños grupos o en la soledad.
Sólo en la primera guerra mundial recobraron los poetas ingleses algo parecido a su lugar tradicional en la vida de nación.
El esteticismo inglés, sin embargo,
era menos exigente, menos teórico,
menos místico que el francés. Ni
Rossetti ni Pater desarrollaron sus teorias sobre lo Bello en la lógica desesperada de Mallarmé. Sabiendo lo que
admiraban y encontrando en el arte
una experiencia más vivida que las
que les proporcionaba la religión o la
moralidad, vh•ieron sincera y naturalmente para él. Sus convicciones y
su doctrina eran realmente revolucionarias, produjeron azoramiento entre
sus contemporáneos y cambiaron en su
totalidad el aspecto de la cultura inglesa. También eran ellos religiosos
en cierto sentido, en que creían que
el principio de lo Bello unificaba la
vida y le daba sentido. Pero no eran
misticos en el sentido de Mallarmé.
Sus teorías no eran tan trascendentales, tan exactas, tan completas como
las de él. Ellos se contentaban con las
impresiones que tenían y no trataban
de exaltarlas a un mundo ideal. La
naturaleza inglesa protestante parece
rechazar una entrega total al misticis..
mo o a la metafísica, y el esteticismo
de Pater tenia un carácter subjetivo
y experimental. El ordenaba sus experiencias según se le presentaban y
teorizaba sobre ellas pero sus conclu•
siones eran más prácticas que teóricas
y su influencia era tal vez más grande
sobre la conducta que sobre el pensamiento. Su enseñanza creó un nuevo
ideal para muchos que deseaban tener
algo en que creer y preparó el camino
para grandes cambios. Sin duda influyó él sobre los poetas de la última
década del siglo, como Hohnson y
Dowson, pero tal vez su más gran
alumno fué el sacerdote jesuita Gerard
Hopkins, cuya vida poética está aparte de toda corriente, inglesa o europea.
Pater dió dignidad y honor a las artes en una época que tendía a no entenderlas o a no estimarlas, pero sus
puntos de vista no eran tan complejos
o místicos como los de Mallarmé.
Porque Mallarmé creó sin duda un
nuevo misticismo del arte. Verdad es

que se expresó incoherentemente, en
palabras de oscuridad y vigor heraclítcos. Cualquier intento de resumir sus
puntos de vista tiene que terminar por
deformarlos, pues él prefería hablar
sobre puntos particulares con metáforas y símiles. Pero sus puntos principales y su efectiva práctica literaria
11ucden discernirse, y en ellos se contienen las doctrinas más importantes
de los simbolistas. En sus Divagations
dice:
Je dis une fleur; et hors de l'oubli
oú ma voix rclégue aucun contour
en tant que quelque chose d'autre
que les caliccs sus, musicalement se
lé'\'e, idée mcme et suave,-1'absente
de tous bouquets.
Este texto hermético es una clave
central. La flor, evocada por la palabra mágica, es la flor ideal que tiene
en si la belleza de todas las flores y
no es una entre e1las, sino algo por
encima de ellas. Los lectores de Platón verán una semejanza entre esta
"idée" y el "eidos" platónico, o Forma, que es a la vez un principio uni•
versal y un ideal particular Y la comparación se ve justificada si recordamos que para Mallarmé lo Absoluto no
es el Ser, sino lo Bello. En este mundo de cosas bellas él encontraba un
principio creador y de sostén en "les
Idées." que son no sólo bellas en si
mismas sino la causa de la belleza en
otras cosas. En su Prose pour &lt;les
Esseintes expresó más o menos la misma doctrina en versos.
Oui, dans une ile que rair chargc
De vuc et non de visions
Toute fleur s'étalait plus Jarge
Sans que nous en devisions
Telles, inmcnses, que chacunc
ordinairement se para
D'un lucide contaur lacunc
Qui des jardins la sépara.
La flor es la flor ideal. Pertenece a la
visión pura, no a los sentidos.
Una doctrina de este carácter tiene
mucho en común con la de los poetas
religiosos ortodoxos. Asi como Mallarmé trataba de captar la belleza ideal
en el verso, del mismo modo Dante
había tratado de crear una imagen visible de un mundo invisible. Y así como Dante creó su imagen por medio
de los simbolos aceptados del Cielo y
del Infierno cristianos, del mismo modo Mallarmé también tuvo que usar
simbolos. A él y a sus discipulos les
llama con razón simbolistas, porque
tratan de expresar una experiencia so•
brenatural en el lenguaje de las cosas
visibles, y por consiguiente cada palabra es un símbolo y se usa no por
función común sino por las asociacioues que evoca de una realidad más
allá de los sentidos. Su método no
es nuevo. Esto puede apreciarse en
los poemas apocalipticos de William
Blake, y la literatura es casi inconcebible sin ese método. Pero mientras
los simbolistas primero se habían ocu~
pado de los hechos de la devoción religiosa, a Mallarmé le interesaba una
experiencia estética especial que él interpretó como un santo podia ver las
visiones de Dios. También en esto tuvo un predecesor, pues en su soneto
Correspondances Baudelaire vió la naturaleza como simbolizando otra realidad:

t

,,,

\

Los simbolistas trataban de comuni- ción, que era justamente lo que quecar una intensidad peculiar. Y por rían insinuar por medio de su poesia. ciclo, considerado como el palacio de
leales a su propósito tuvieron que de- La músicá se convirtió en una consig- Dios, no son más que sueños orgullosos de un anacoreta. No nombra el
jar a un lado muchos rasgos familia- na y Verlaine escribió:
cielo ni a Dios. En su lugar, conjura
res de la poesia. Sobre todo evitaban
este
espléndido palacio con sus guiresos temas públicos y políticos, tan De la musique encare et toujours !
naldas muertas. La ganancia es in ..
románticos. Claro que, cuando se Que ton vers soit la chose envolée
siente sincera y fuertemente, la poesía Qu'on sent qui fuit d'une ame en allée mensa desde el punto de vista poético.
política tiene su grandeza. Sus defec- Vers d'autres cieux á d'autres amours. Todos los preliminares, las explicacioComme de Jongs échos qui de loin
nes, las comparaciones, se omiten. Sótos no se deben necesariamente a su
lo se _dan los puntos esenciales, y las
se confondent tema. Pero para los simbolistas, conQue ton vers soit la bonne aventure
Dans une ténébreuse et profonde
YentaJas en concentración y vigor son
c_entrados en su belleza ideal, la poli- Eparse au vent crispé du matin
enormes. _La poesía queda plenamenunité, tica es un tema ajeno y hostil. El claQui va fleurant la menthe et le tbym ... te redondeada. Tiene algo de la seVaste parfums, les couleurs et les
mor politico perturba el sereno silen- Et tout le reste cst littérature.
ducción inmediata de la música. No
sons se répondent cio de la contemplaci&lt;in y las vulgares
hay
articulaciones o intersticios proemociones destruyen la delicada conEste fin ha sido sintetizado por saicos. Una y otra vez llfallarmé obtiePara Baudelaire el mundo visible y centración de su visión. El simbolista Válery, que dice que la tarea princisensible estaba lleno de simbolos que era igualmente hostil al punto de vista pal del simbolismo era recobrar la mú- ne este éxito. Ningún otro poeta franllenan el corazón del hombre de ale- realista o científico sobre el arte, por~ sica lo que los poetas se habian deja- cés ha escrito versos de uan poesia
gria y pena y lo llevan por medio de que su misma naturaleza niega o des- do ganar de ella. En un ideal asi ba- tan indudable y pura. El autor de
los perfumes, del color y de los soni- truye el mundo ideal que es el centro bia sin duda dificultades y ambigüeEt l'avare silence et la massive
dos a los éxtasis del espíritu.
de sus actividades. Auque pudieran dades. Pero por el momento parecía
nuit
La esencia del simbolismo está en su tener amigos entre los parnasianos ni una gran promesa y una gran esperanUn pcu profond ruisseau calomnié
insistencia en un mundo de belleza Verlaine ni lllallarmé formaron p;rte za. Por lo menos para los poetas franla mort
ideal, y en su convicción de que ésta de sus filas. Este arte era demasiado ceses, ésta era una tarea magnifica.
cientifico
para
ellos.
El
Parnaso
inse realiza por medio del arte. Los éxHacer con las palabras lo que Wagner trajo una riqueza concentrada al vertasis que la religión atribuye al devo- tentaba reproducir escenas del mundo babia hecho con las notas musicales so francés, nunca antes conocida.
to en la oración y la contemplación, ,·isible, Y ellos miraban a otra parte. parecía posible y deseable. Hasta fue- Cuando menos, esto es lo que hizo el
el simbolista los atribuye al poeta en lfallarmé, es verdad, publicó en Le ra de Francia, en Inglaterra y en Ale• ejemplo de Wagner.
el ejercicio de su arte. Una preten- Parnasse Contemporain, pero pronto manía, esto parecía una nueva llamasión tan ambiciosa no es enteramente fuC evidente que su lugar no estaba da, una vuelta a olvidadas tradiciones
E~ta manera de sugerir tiene una
irrazonable. La atención íntegra que alli. ~quella poesía halagaba los ojos, d_e canto, al mismo corazón de la poe- Yentaja especial. Hay muchas cosas
el adorador da al objeto de sus plega- pero el buscaba los deseos secretos y sia.
en la conciencia humana para las cuarias y la sensación del contentamiento las pasiones, Jas emociones de la soles el simple aserto es no sólo inadeA este problema dedicó Mallarmé cuado sino imposible. Todos conoceintemporal que encuentra en ellas no ledad y el silencioso yo contemplativo.
su
atención prolongada y devota. Se
La
fuerza
de
los
simbolistas
estaba
son enteramente diferentes del puro
mo~ _estados fugitivos, indefinidos, que
fijó
un ideal de lo que debla ser la no tienen contornos o caracteres claen
su
devoción
a
un
ideal.
Por
eso
se
estado estético que parece suprimir
distinciones de tiempo y lugar, de ser salvaron de esas fallas de gusto, y has- poesia y meditó sobre él:
r~s Y que apenas pueden expresarse.
Ou'ir l'indiscutable rayon -comme Sm embargo, pueden sugerirse o transY no ser, de tristeza y pena. Y tampo- ta de sinceridad, que espantan en
co es fácil decir si el rapto, que tanto Tennyson y en Hugo. Si su mundo es les traits dorent et- pour former
ferirse en poesia según el método de
' Mallarmé. Por ejemplo, en un poema
subyuga en la poesia de San Juan de estrecho. es innegablemente rico, pues depuis Wagner, la Poésie.
la Cruz es realmente religioso o esté• no pueden trazarse limites a lo invisial?de a una aventura amorosa y ter•
tico. Tal rapto está muy lejos de la ble. Por consiguiente no sorprende
. Su teoría, en resumen, es que la poe- mma con una nota de triunfo:
religión razonada de Milton y tiene que su advenimiento haya sido salu- s1a no debe informar sino sugerir y
mucho en común con la exaltación que dado como una revolución y que los evocar, no nombrar las cosas sino
Dis si je sois pas joyeux
llena a los poetas en el momento de p~e!as que a~enas entendían su pro- crear sa atmósfera. Esto no era nue..
Tonnerre et rubis aux ~~yenx
visión creadora. En ciertos rasgos, el pos1_to o _su tecnica lucharon por un ,·o. Su gran ídolo, Poe, habia pedido
De voir en l'air que ce feu troue
deleite estético puede parecerse 3 la tiempo bajo sus estandartes. Esta era "un carácter indefinido y sugestivo,
devoción religiosa. No sin razón con- una poesía atrayente y sincera. No que tenga un efecto vago, y por consiAvec des royaumes épars
sideraba la Iglesia Medieval la ilumi- había aqui caídas en una fria retóri.. guiente, espiritual". Agregar misterio
Comme mourir pourpre la roue
nación de manuscritos como un modo ca o una menoseada moralidad nin- a la poesia por sugestión era un noble
Du seul vespéal de mes chars.
apropiado de servir a Dios. Para los gún llamado a la multitud, ningón in- ideal. A su manera, la mayor parte de
que creen en un mundo por encima de tento de servir otros fines que la be- l~s poetas lo han hecho, y la exigenSe han hecho intentos de dar a esto
los sentidos, puede haber más de una lleza. Además, el simbolismo volvía a cia_ de Mallarmé no parece muy ex- un significado más preciso. Algunos
la poesia cualidades que habian falta- trana. Pero la persiguió con inflexible han pensado que el poeta sale a paforma de acercarse a él.
do últimamente, y que eran bien rePero el simbolismo de los poetas cibidas por todos los que sabian lo f1rmeza. Su poesía se fué haciendo ca- le a pasear en un coche cuyas ruedas
franceses difiere del simbolismo tradi- que era la poesía. Por paradoja, reco- da vez más oscura desde la claridad se enrojecen por el sol del ocaso otros
cional en un importante aspecto. La braban el elemento subjetivo que ha- de sus primeras obras, a través de los que se refiere a una especie d~ gra~
Iglesia tiene sus propios simbolos de bía sido excluido por los parnasianos. esplendores a medias misteriosos de rueda fosforescente en una exhibición
majestad augusta y espléndida, santi- Verdad es que Mallarmé consideraba Hérodiade hasta el extraño texto úl- de f~egos artificiales. Esto es pedir
ficados por el tiempo y familiarizados el arte impersonal, pero como se ocu- timo de Un Coup de Dés, donde el ta- e~achtud donde no existe. El esplénmaño del tipo de imprenta y el arre- dido cuadro de un carruaje triunfal
en los siglos de arte religioso. Los símpaba de sus propias y notables visiobolos del cristianismo son ricos en nes, mostraba que el yo era un tema glo de las palabras sobre la página son en el crepúsculo expresa un estado de
casi más importantes que las palabras ánim_o de éxito gozoso y exaltación.
asociaciones y fácilmente reconocitan rico para la poesía como los ele- mismas. Para expresar todo el miste.. Esto es lo que se intenta, y lo que,
bles. Pero el poeta que describe su
fantes de Leconte de Lisie o las ma- rio que sentía, redujo su puntuación con notable brillo, se consigue.
exaltación privada tiene que encontrar
ravillas submarinas de Heredia. Cuan- hizo nuevas agrupaciones de palabras:
sus propios símbolos, y a los otros les do él escribia:
Pero Mallarmé no se contenta con
a Yeces abandonó las reglas de la sin- su~erir. En la música encontró él algo
puede resultar dificil apreciarlos en
taxis. Pero estos rasgos, que indignasu valor pleno. Baudelaire solucionó
mas qu_e una analogía. El creía que
Nuit blanche de glacons et
r?n al público, tenían poca importan- la poes1a era una especie de música
el problema invirtiendo los símbolos
de neige cruellc.
cm con su propósito principal de su- Y con esto no quería decir que el goc~
del catolicismo y usándolos para sus
gestión. Para él ·lo que importaba era
amantes o para sí mismo. Pero Maconfería a sus propios pensamientos el aura, el aire de una cosa, no la mera de ~as sea comparable en especie
l1armé tenia que encontrar nuevos
1a austera magnificencia de una noch; cosa. Mallarmé omite la antigua ma- Y calidad, aunque esto se siga de su
símbolos. El los elogió dentro del vac;ee~~ia. El tenia una fe mística que
úrtiea o alpina, pero cuando Heredia quinaria de símiles y comparaciones
riado terreno de sus impresiones, y escribía
s1gmf1ca mucho más. El conocía un
e identifica una cosa con lo que se 1~ Absoluto de goce estético que estaba
aunque la mayor parte puede entenparece, porque después de todo así la
derse estudiando cuidadosamente su
fuera Y ?'á~ allá del pensamiento y
Le fond vermiculé du pale
expresa más plenamente que si la nom.. por co_ns1~1ente más allá de las palaobra, algunos quedan en la oscuridad
madrépore
brara. Por ejemplo, en un soneto con- bras s1gmf1cahvas. Su ideal es "l'abY otros no logran expresar todo Jo que
s!gnificaban para él. Por eso la poe- no hacía más que describir la natura- sidera el espectáculo del cielo estre- sence", la perfección que nunca está
s1a ele ilallarmé es más dificil casi leza. Los simbolistas demostraron que llado en donde muchos ban creído ver re~ment~ presente, el silencio que es
que cualquier otra gran poesía en el la poesía podía ser a la vez decorativa manifiesta la nada del hombre. Este mas musical que cualquier canto. Esto
mundo. Para su apreciación se nece- y personal. Los poetas más jóvenes, no es su punto de vista. Para él, los era lo que él deseaba captar. En Sainsita un conocimiento que es casi im- llenos de preocupaciones propias, vie- grandes abismos del espacio nocturno te, la santa que está en la vidriera de
posible obtener plenamente. Pero ron un medio para hablar de si mis- ~on como un palacio fantasmal cuyo una ventana toca el ala de un ángel
cuando los simbolos son inteligibles, mos. El método nuevo, tan apropiado ebano Y cuyas guirnaldas son meros Y esta ala se convierte, por decirlo así'
como a menudo lo son, expresan, co- para expresar todo matiz de la sensi- espejismos:
en un instrumento musical, mientra~
mo ningún otro método podría hacer- bilidad, les enseñó cómo hacerlo.
que la santa, desdeñando su propio
Luxe, o salle d'ébéne, oú, pour
lo, Ja alegría trascendental que tenía
laúd, se convierte en
No menos importante era la atenséduire un roi,
~lallarmé en su visión poética. Si bien ción que prestaban los simbolistas al
Se tordent dans leur mort des
los contornos son difusos, los colores elemento musical en la poesía. La gran
Musicienne de silence.
guirlandes célebres •
principales se destacan con mucha ni- revelación de la época fué la música
r
,.
\ ous n ctes qu'n orgueil menti
tidez, y experiencias que están más de Wagner. lllallarmé veía en ella "la
~l~ll~rmé soñaba en algo asi como la
¡Íar les ténebres mns1ca de las esferas, una armonía
allá de lo común se expresan en pala- ci~1e menacante de l'absolu" y VerAux ·yeux du solitaire ébloui
bras, aunque por su misma naturaleza Jame Ja elogió en más de un soneto.
que puede escuchar el oido espiritual
de sa foi. ~n las formas de la belleza ideal. Para
pertenecen a categorías de existencia A sus oídos, la música de Wagner, por
para las que las palabras apenas exis- su grandeza Y su sonoridad, era algo
el el poema es esto:
ten.
Esta es una forma muy individual
nuevo. Encontraron en ella una vibra- de decir que todas las teorías sobre el
De scintillations sitot le septuor,

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�un septeto de sonidos estelares, como
las siete estrellas de la Osa Mayor. La
música no oída, la palabra silenciosa,
fueron sus símbolos para el éxtasis y
el deleite que significaba tanto para
él, y cuya gloria trató de comunicar
a otros. El creía que más allá de
cualquier poesía que pudiera escribir
había una poesía ideal y absoluta,
comparada con la cual lo que se escribía realmente. la materia corriente
de la poesía, era
Un inntile gisement:
~uit, de,s espoir et pierreirie.
La mayoría convendrá en que hay a
veces en el placer puramente estético
una cualidad absoluta que parece no
guardar relación inteligible con la
obra real de arte que lo provoca, un
goce puro que no se ata a ningún significado verbal y es por esa razón como el placer que proviene de la música. Mallarmé sabía esto y lo convirtió
en el centro y el fin de sus creencias.
El esperaba asi purin'car la poesia de
modo que produjera un deleite incontaminado, un goce absoluto que trascendiera las limitaciones que la naturaleza impone a las palabras, y que
parece ser cosa de un mundo ideal.

/

/

-

El simbolismo fué, pues, en su origen, una especie mística de poesía,
cuya técnica dependía de su metafísica y cuya primera popularidad se debió a la importancia que acordaba a
la personalidad del poeta, y al elemento musical en su arte. Hizo conversos y se extendió a muchas tierras.
Pero detrás de esta promesa dorada
se escondían defectos, en realidad ni
fatales ni fundamentales, pero siempre
insidiosos. Por el simple hecho de
apartarse de las emociones vulgares y
concentrarse en sus visiones personales, el simbolista se aisló en gran parte de la vida y su obra fué la actividad de unos pocos hombres cultos.
Políticamente, esto podría explicarse
como una reacción .aristocrática contra la marea ascendente de las opiniones democráticas. Y tal explicación
no es del todo falsa. A hombres como Villiers de L'lsle Adam les gustaba vanagloriarse -sin buenas razones,
parece- de su abolengo, y el culto de
Wagner no se distinguía siempre del
culto a Luis II de Baviera. Los simbolistas odiaban al público tanto como Flaubert. Para Mallarmé era la
hidra que babia matado a Poe. El sintió la hostilidad de su tiempo por su
carácter democrático. Pero este apartamiento de la vida era en realidad
más el del anacoreta que el del noble
desposeído o amenazado. Surgió de
las ~xigencias que impone la sensibildad estética a quienes se abandonan
a ella. El estela verdadero que desea
enriquecer sus impresiones y captar
las sensaciones más remotas o fugitivas está separado de la acción y dé
las solicitaciones más crudas de la vida. La búsqueda sincera de sus fines
exige una concentración y una soledad imposibles a la mayoria de los
hombres. El alejamiento estético fué
idealizado por los simbolistas y encontró su expresión completa en des
Esseintes, el héroe de la novela de
Huysmans A Rebours, que desea "esconderse . en algún rincón lejos del
mundo, en algún refugio donde poder
amortiguar el ruido de la ruidosa agitación de la vida inflexible, como uno
cubre las calles de paja para los en-

I

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frrmos". La conclusión de este punto
de vista puede verse en e I Axel de
Yilliers, para quien la vida no es nada y la experiencia imaginativa todo.
"Vivir']", exclama AxCI. "Nuestros lacayos lo harán por nosotrosu: No falta este espíritu en los estelas ingleses.
Pater dejaba a su imaginación jugar
con héroes imaginarios que se negaban a entregarse a la vida, y diseñó
un cuadro de Sebastián van Storck,
con su "desdeñosa negativa a ser o hacer una cosa limitada".
Este desdén levantó una barrera entre la poesía y la vida común. El público, sintiéndose despreciado y notando que la nueva poesia estaba fuera de su comprensión, se volvió hacia
autores mas bastos. Y los poetas separados del público, se volvieron sobre
si mismos y se privaron ele la fuerza
que puede encontrarse en las calles Y
las multitudes. No hablaron a un pais
o a una generación, sino a si mismos.
Si como Wilde o Pater, los profetas
tr;taban de hacer su evangelio más
popular, las ventajas les costaban bien
caras. Durante su vida Pater fué observado con sospechas por muchos· de
sus colegas; Wilde echó a perder una
buena parte de su arte por el deseo de
obtener la aprobación pública. En
Francia los simbolistas no buscaron la
popularidad, y les gusta~• mofarse Y
desorientar a la burguesia. Tomaban
a la posteridad en cuenta, yer? por
haber desdeñado su propia epoca,
ahora atraen menos a la posteridad;
pues a menudo carecían de esa vitalidad que proviene del contacto con la
,•ida y sobrevive a los siglos por su~
cualidades humanas permanentes. Ni
tampoco es fácil para un poeta vivir
en un pequeño circulo, por muy se~
ductor que sea. Su inspiració:i puede
agotarse; puede sentir que su obra no
es reconocida; la desilusión Y el sentimiento del fracaso pueden hacer presa de él. Si piensa demasiado en su
arte, puede descubrir que al fin Y al
cabo no puede practicarlo. En verdad, el patético fracaso de Mallarmé
para producir su "oeuvre pure", la
gran obra con que soñó por más de
veinte años, puede explicarse diciendo que babia pensado demasiado en
ella y había agotado las fuentes de su
fuerza. Remy de Gourmont tenía tal
vez razón cuando dijo que Mallarmé
había matado en él "la spontanéité de
l'etre impressionable". Tanto se habia
concentrado en la teoría de la poesía
que no podía pensar en nada más, Y
cuando debía pensar en los detalles
de un poema en particular, sólo podía
pensar en lo que debía ser el poema
ideal.
Una segunda dificultad de la doctrina de Mallarmé era la enorme importancia que atribuía a la música. La
visión de la magnificencia de Wagner
lo obsesionaba, y trató por todos los
medios de igualar sus efectos en verso.
Y no estaba solo en esto. Cuando
Pater dijo que "todo arte aspira constantemente a la condición de la música" dijo en su estilo más llano de inglés lo que Mallarmé decia a menudo.
Y tampoco debe ser interpretado literalmente. Ambos veian que había en
la poesía un elemento irreductible
porque las palabras tienen sentido, y
eso es lo que impide a la poesía producir un efecto tan puramente estético como la música. Pero Mallarmé estaba sin duda engañad&lt;¡ por la analogía de lá música. El creia poder producir en poesía un efecto tan absolutamente estético que el entendimiento
estaria casi subordinado, Todo lo harían los sonidos y las asociaciones;
el mero significado de las· palabras
no importaría. Pero las palabras se
refieren a ideas, y la poesía se hace
con palabras. Nunca puede tener la
extensión ilimitada de la ·visión pura.

1fallarmé perseguía una belleza absoluta que significaba todo para él. La
simbolizó en muchas formas en el ciclo azul, en la aurora, en los témpanos
de hielo, y cada símbolo muestra que
era impersonal, estática, remota. Para
transmitir estas cualidades 1\laUarmé
soñaba con encontrar 'fJ.a parolc sous
la figure du silence", y pudo dar un
~itisbo de su naturaleza en
L'insensibilité de l'azur et des
pierres.
Pero escribir un poema completo en
tal estado es caS'i imposible. Las palabras están ]imitadas por su significado. La poesía mas melodiosa y asociath•a no puede aspirar a robar al músico sus honores. Se han hecho intentos para justificar la creeencia de
:Mallarmé, pero los hechos están contra él. Su propia confesión, "Mon art
est une impasse", el fracaso al escribir su gran poema, el fracaso de sus
apologistas para demostrar que la poesía puede conseguir efectos compara•
bles a los de la música, la verdad inalterable de que las palabras no pueden
separarse de su significado, todo esto
muestra que su doctrina era defectuosa.
Estas dos debilidades, el apartamiento de la vida corriente y la creencia en que la música es el fin de la
poesía, se revelan sobre todo en la carrera de Mallarmé. Tal vez son también la causa ele que después de la
muerte de Mallarmé los simbolistas
fracasaran en Francia y de que el verdadero sucesor de Mallarmé fuera un
poeta que encaró ambas dificultades
y entendió su significado: Paul Valéry.
Esas dos debilidades, hay que admitirlo, tienen su lado positivo. La primera trajo una sensibilidad aguzada,
y la segunda una consideración apropiada de los sonidos en la poesía. Y
tal vez sean éstas las contribuciones
más notables del simbolismo al mundo moderno. Pero en ambas hay dificultades y para los sucesos del simbolismo han sido motivo de gran inquietud. La verdad es que los poetas
que escribieron en esta tradición después de 1890 se vieron generalmente
obligados a abandonar sus estilos elaborados y que torres de marfil por la
vida de la multitud. Habían ampliado
la esfera de la Belleza Ideal y, en el
proceso, se habían ,•isto forzados a
cambiar su técnica y sus ideas sobre
lG que un poema debía ser. En estos
cambios y adaptaciones radica su interés especial. Pues la poesía vive del
cambio. Una vez que un estilo se ha
perfeccionado, debe dejarse a un lado;
pues nada se parece menos a un gran
estilo que sus imitaciones. Los sucesores de los simbolistas empezaron con
la convicción de que las doctrinas de
l\lallarmé estaban bien, pero todos las
fueron aba,ndonando en una o en otra
forma. Esto no es una critica de Mallarmé. Las teorias de un poeta no deben juzgarse por su verdad universal,
sino por la vitalidad que infunden a
la creación de la poesía. Si las teorías
de Mallarmé están ahora tan dejadas
como las de Horacio a las de Du Bellay
o las de Wordsworth, no hay que reprochárselo. Al revés, debemos alabarlo, porque estas mismas teorías incitaron a fuertes imaginaciones a la
creación, y no les impidieron desarrollarse según una línea que favoreció
sus inclinaciones especiales.
Los sucesOres empezaron por aceptar
las ideas del simbolismo. Ellos representan el cambio de una época acostumbrada a considerar el arte como
una experiencia mística privada a otra
que lo considera más bien como una
actividad pública y social. En este
sentido son extrañamente, los legítimos herederos de Mallarmé, que dijo,
•'Je pensc que le monde sera sauvé

par une meilleure litcrature". Si su
transferencia es incompleta, es porque
la época en que les tocó vivir ha sido
también incompleta en sus cambios.
Pero su esfuerzo por entender el mundo de acuerdo a una nueva visión y
por interpretar sus movimientos, nos
autorüa a calificarlos de rep-resentativos. Pocos de ellos se han quedado en
un solo lugar o han seguido fieles a
uh único estilo, pero en la misma divergencia de sus esfuerzos radica su
interés peculiar. Pues ellos muestran
cuánto afectan a los hombres de gran
sinceridad y sensibilidad las exigencias diversas de una edad compleja.
Aquí no se trata de un cantar no reconocido y asilado como el de Blake
o el de Hopkins. Nuestros hombres
son los poetas de una epoca singularmente rica en experiencias imaginativas, la de Bonard y Matisse en pintura, la de Maillol y Mestrovic en escultura, la de Ravel y Stravinsky en música. La época ha terminado, pero sus
grandes representantes en las artes
tienen un jnterés más que histórico
para la posteridad. Por sus propios
méritos, han ganado un lugar permanente.
(Prólogo del libro LA HERENCIA DEL SIMBOLISMO,
por C. M. Bowra. Ed. Lo%ada, Buenos Aires, 1947.)

mas
rgano

ensua
de Nuevo León

Registrado como artículo de 2a. Clase en la
Admón. de Correos de Monterrey, N. L., el

20 de Ah,;! de 1944.

INDICADOR,

f.
' Colaboradores

Hago Padilla
Fidcncio de la Fuente
Genoro Salina! Quiro!l'a
Arturo Cantú

S.

Homero A. Gan.a
Alfonso Rangel Guena
Guillermo Cerda G .
Jorge Rangel Guerra
Manuel Morales
Dibujos de Jorge Rangel Guerra

Oireclor
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficinas

\V11shinglon y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León

MEXlCO

1

I

1

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>BOLETIN MENSUAL DE lA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como articulo de 2a. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944.

D.A.S.U.

I

No. 4

Año XIV

ll!AGfXENSE ustedes, a muchos
hombres encadenados y condenados a muerte, un grupo de los

cuales es degollado cada día, frente a
los restantes, haciendo palpable para
éstosJ la suerte que les espera".

Esta frase de Pascal, tomó, desde
hace unos años, una triste significación. La esperanza que el siglo XIX
pudo poner en el mejoramiento del
hombre, la bondad del individuo, y
el progreso, lento pero regular, de la
condición humana, vuelve ahora a po-

nerse en tela de juicio. Y de la misma manera está comprometida la noción misma de Hombre. Si tratamos
de buscar -ésta, a través de las obras
de la literatura francesa, es, sobre todo, porque los escritores de nuestros
tiempo se nos presentan como los
más lúcidos testigos de esta "crisis de
la conciencia humana".

Abril de 1957

EL HUMHNI M
LIJERHRI DEL
1 L XX

+

Por el Prof. Serge DARMON
Director de la A;ianza Francesa
de Monterrey.

El siglo XX está en una encrucijada: para la Historia, los hombres de
este siglo serán los que vivieron do-

UNI~..,.-

lorosamente su juventud en el mundo

Hombre regresaría amputado de su
parte mejor e incapaz de legar su ima-

gen a la Historia. Es para la dignidad
humana, y para la libertad del diálogo,
que el artista trabaja, sufre y crea". Y

añadiré aún que el papel de los grandes escritores es más importante que

el papel de testigo. Cuando tratan de
reunir para nosotros las diferentes manifestaciones del alma humana, cuan-

do intentan retratar al Hombre eterno,
aparecen corno los intermediarios en-

tre nosotros y la divinidad, cualquiera
sea el nombre que a ésta s, le dé.
Así que nuestro pí-opósito será ver

-aunque con demasiada brevedadhasta donde los escritores, y la literatura de hoy, pueden asumir tan im-

portante papel. ¿Si hoy, hay hombres
que, con desesperación, negándose a

una literatura negativa-sea la de
Proust, Kafka o T. E. Lawrence, buscan con toda paciencia al Hombre verdadero? Es decir: ¿aseguran, los autores ele la postguerra, a través de los
siglos y de la Mistoria, a quienes releven a los humanistas?

turbado de los años 40 - 50. Son los
jóvenes, los hombres de hoy. Al optimismo del siglo XIX y de la "Bella
Epoca" de 1900 -un optimismo que
era el de sus padres- siguió,, para
ellos, la angustia impuesta al hombre
por la visión de un universo que no
podemos calificar más que de absurdo.

* * *
Existen pocas palabras tan mal usadas como las de humanista y humanismo. Se encuentran en el titulo de muchas obras, calificados de ~aneras
muy diferentes, y también las hemos
empleado al principio de esta confe-

Ante nosotros aparece el abismo que
separa ahora la conciencia, y a la ciencia, la moral y la vida, la noción de

rencia. Ya era necesario utilizar estas
palabras, a lo menos para intentar precisar su sentido -o sus sentidos-.
Muchos autores, y no de los menos

Hombre y los hombres. Si a pesar de
este abismo probamos juntar verdades
tan diGtintas, es porque grandes voces

nos convidan a ello. Todas las que in-

importantes, hablan del humanismo

tentaron atraer la atención sobre las
catástrofes del mundo moderno. Pienso en Taine, por ejemplo, que acusaba
al individualismo; en Ernesto Renán
que acusaba a la caída del sentimiento aristocrático; en Berna nos, que acu-

como de una entidad muy imprecisa.
Pero el humanismo no es una mera
palabra, como el hombre no es un mito. Si quisiera explicar tan solo un as..

pecto de la doctrina del hombre, no
tendría sentido. El humanismo por

saba a la agonía del sentimiento religioso; en las grandes llamadas de Tomás Mann o de Unamuno. Pero en el

una parte, los hombres vivos por otra,

es cosa que no se puede concebir (y
sin embargo existe muchas veces) porque es una sola y misma ·cosa.

momento en que estas grandes voces
se elevaban, la crisis de todos nuestros valores no era tan aguda comó

Ahora, hay que saber a lo que los escritores pueden llevarnos en el cono-

puede parecerlo ahora. Seguro que estos hombres han dicho al mundo la
verdad, pero la verdad de un instante.
Y a pesar de ello, tuvieron razón. Pero hoy, el mal es más profundo. La
angustia del hombre del siglo XX ya

cimiento de esta realidad. No queremos discutir los valores tradicionales,
de un humanismo ya de base cristiano, ya de base racionalista, sino estudiar la existencia de la cosa en si
misma.

no es un mero juego intelectual - aunque sincero y profundamente conmovido-. Es la noción misma de Hombre la que se pierde. ¿Qué nos reser-

Si examinamos la literatura de entre las dos últimas guerras, podemos
ver que intentó establecer una escala

de los valores humanos, y que los

va el porvenir? ¿Volveremos a la barbarie de los tiempos prehistóricos?
Podemos pensarlo.
Nuestra

generación

desamparada,

embrutecida por lo absurdo de un
mundo que la depasa, solo puede vol-

André Malraux

verse hacia esos grandes ejemplos, sus
maestros espirituales. Ayer eran Clau-

André Malraux, Saint-Exupery. Dirán
ustedes ¿qué pueden los escritores y
los pensadores frente al caos en el

das las fuerzas de la esperanza en el
momento en que el que está a punto
de ahogarse, puede asirla. Así podía

del, Charles Péguy; hoy son Bernanos,

cual vivimos?

¡Y yo les respondo:

decir un crítico francés: "Las obras

¿qué puede una barca sola en la inmensidad del oceano ?- Nada- Pero

más famosas del mundo no impidirán
la guerra, no borrarán la huella de la

*

Conferencia dictada por su autor en la Facultad
de Filosofía, Ciencias y Letras de la Universidad de Nuevo León.

sin embargo, en ella se concentran to-_ miseria humana. Pero, sin el arte, e]

grandes escritores de este período, parecen haber escrito al principio de su
obra, sobre todo, dos afirmaciones: la
naturaleza humana es, lo humano, es

antes que todo, la manifestación del
espíritu. La primera, que parece una
evidencia, establece una distinción

profunda entre el hombre y los otros
animales. Y para los herederos de la
cultura latina (y cristiana, definir al
hombre como tal, no es traer a colación unos cuantos millares de expe-

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Verlaine y Rir~bawl eu Lolldres, dibujo de Félix Regamey

ricncias idividuales, y no tener más
que una vista fragmentaria de las cosas. Dominando a los individuos, dominando a las especies, hay un Hombre ideal, y el hombre concreto se
aproxima siempre más o menos a ese.
Notemos que esta idea nos prohibe
considerar un acto como humano sólo
porque lo realzó un hombre. En ese
caso, se excusarían, en nombre de un
humanismo falso, que Alberto Camus
calificaba de "prometeano", todos los
crímenes, todas las guerras, los campos de concentración, y los hornos
crematorios ...... Y cuando calificamos
estos horrores de inhumanos, reconocemos, tal vez inconcientemente, que,
más allá de todas las manifestaciones
humanas permanece este ideal que debemos aproximar. Entonces ¿qué caracterf'la a este Hombre ideal?
La trascendencia de lo humano es
la de un ser que participe del espíritu. No es un espíritu puro, ni una
creatura perfecta de la divinidad, pero reconoce, para valorar sus actos,
una jerarquía de valores, entre las cuales las más altas son las que el espídtu busca como sus propias manifestaciones. Y podemos decirlo, en la mezcla de bestia y de ángel que forma
el Hombre, el verdadero ( con' H mavúscula) es el que, al fin, prevalece.
Primacia del espíritu, del espíritu Y no
del cuerpo. Pues ¿ cuáles son las manifestaciones de éste? El egoísmo, la
voluntad de poder, los apetitos, la domiacíón. Por el contrario, el espíritu,
es el amor, la justicia, la verdad, la
belleza, etc., etc. Y por eso reservaremos el nombre de humanistas para los
autores del siglo XX quienes, apoyándose sobre una idiologia religiosa o
laica, pero de todos modos idealista Y
optimista ya que admite un ideal humano dan al hombre un sitio muy preciso ~n el conjunto del universo, e intentan demostrar que es tanto más humano cuanto más "espiritual". Si ellas
constatan, como nosotros, que la perfección no está en este mundo, a lo
menos admiten que el Santo, el Sabio,
el Héroe, el Artista, son entre los hombres, los qne dan la idea más completa
de la naturaleza humana. Espléndidamente nos lo dice Antaine de SaintExupery: "En el Dominico que reza,
hav una densa presencia. Este hombr; nunca es tan hombre como cuando lo haUamos prosternado e inmóvil.

Página 2

Cuando Pasteur contiene la respiración sobre su microscopio, hay una
densa presencia, porque nunca es tan
hombre como cuando investiga. Entonces progresa, se apresura. También
Cezanne, mudo e inmóvil frente a su
bosquejo resulta inestimable. Nunca es
t~n hombre como cuando se calla y se
juzga a si mismo. Entonces, su cuadro
le parece más extenso que el mar."
Después de estas definiciones un
tanto abstractas, veamos lo que encierran de realidades concretas; algunos
nombres algunos hechos. El humanismo del siglo XVI, que no era mas que
una nueva creación del mundo visto a
traves de los mitos griegos, latinos, Y,
sobre todo italianos, conoció a Erasmo, :Miguel Angel, Leonardo de ViÍtci,
pero también a l\Iontaigne, Rabelais,
Honsard. El humanismo francés del
siglo XX, cuenta también con grandes
nombres, y por no hablar mas que de
los mayores, citaré a André Gide, Paul
Valéry, Rornain Rolland; y, más próximos a nosotros: Georges Duhamel,
Jean Giraudoux, Georges Bernanos y
Saint-Exupery. Frente a las catástrofes que les rodean, estos hombres protestaron contra toda negación de la
dignidad humana. Fueron la voz de
su tierra, delegados de los hombres para gritar su angustia. Desgraciadamente, la influencia de los escritores por
grandes qué estos sean, desaparece
muy rápidamente, y el hombre tiene
más tendencia a buscar su propia imagen en las obras de los que siente más
cerca de él: las de los contemporáneos.
Hay que saber, pues cual imagen del
hombre nos da la literatura de hoy.

inmensa empresa de demolición que
algunas veces parece ser la literatura
moderna ¿nos brinda algún apoyo en
el caos en el cual nos agitamos? Este
es el problema: ser arrojados así, sin
posibilidad de negativa, en un universo absurdo, ciego, incoherente, tal vez
excusa a estos jóvenes autores. Sí, lo
creo. Pero, de todos modos, no es a ..
ellos a quienes podemos pedir una
ayuda moral. A pesar de que una literatura negativa y destructiva sea
siempre útil para echar abajo viajos
ídolos sin valor, y sacudir un poco
las conciencias dormidas (el mejor
ejemplo de esta acción tan sana está
en el Su:rrcalismo, después de la Primera Guerra) no es útil más q\ie cuando destruye a sabiendas, dejando que
la esperanza permanezca. Como escribía un critico francés rr..odcrno (P. H.
Simon): "Del mismo modo que la teología católica es una máquina para integrar las herejías, liberando en cada
una la parte de exacta intuición fundamental, el verdadero humanismo no
es ni una fórmula cerrada sobre una
experiencia limitada, ni un vago medio sin definiciones intelectuales y
morales, el humanismo es, para cada
época y cada cultura, la suma de las
experiencias y de las reflexiones que
dan al hombre aquello sin lo cual no
puede existir ni literatura, ni arte, ni
sociedad, ni civilización-una idea positiva de la dignidad de si esencia y
del sentido de su vida". La averiguación de esta idea parece haber escapado demasiadas veces a nuestros jóvenes autores-Que el autor expresa su
época francamente, sin complacencia,
estamos de acuerdo. Pero la visión del
mundo que nos da un libro no tiene
valor mas que cuando trae consigo,
una explicación aceptable del hombre.
La obra literaria se define menos en
función del caso particular que expresa, que tocante a una civilización y
una cultura de las cuales es la imagen.
Y podemos preguntarnos, junto con
numerosos críticos, si la literatura no
cleberia abandonar la sola representación de tal o cual ínfima parte ele la
humanidad, y crear de nuevo un mundo en el cual el hombre vol vería a
ocupar su verdadero sitio. Es decir,
pasar del plan ele la representación del
mundo al de la creación de otro. Parece que en este trabajo constructivo
pudieramos entrever cierta esperanza.
Es que la literatura no puede proporcionar un apoyo al hombre del siglo XX mas que si, dejando la crítica

sistemática, ella crea. La pintura crea,
la música crea ¿Por qué la literatura
resulta ria impotente para crear, to
mando de la pintura y de la música
sus bienes? La literatura puede hacernos concebir la esperanza de que
exista un mundo mejor aquí abajo.
Este mundo, cada artista lo alcanza
por medios personales. Dostoiewski
Yeia en el envilecimiento de sus heroes
l'l medio, para ellos, de alcanzar su
salvación. Marce! Proust buscaba este
mundo mejor sin salir de la tibieza
de los salones. "El Poder Y la Glorif'
nos pone en un universo teológico, y
plantea un caso de conciencia que el
mismo Graham Greene no quiere resolver. Esta elaboración literaria del
mundo, cuando está acompañada, por
una moral, alcanza la perfección del
humanismo. Así, con Jean Paulhan:
"Yo no se si es verdad que los hombres de · letras se contentaron antaño
con divertir a la gente honrada ... Los
más modestos esperan una religión,
una moral y la revelación, ¡ por fin!
del sentido de la vida". Pero hay que
definir esa moral.
Si el existencialismo alemán, visto
en francés por Jean-Paul Sartre, echó
abajo unas morales que no hacían sino
invilccer al hombre, hoy queremos al•
go positivo. Y entre nuestros contero•
poráneos, solo algunos grandes auto~
res, no ofrecen esta literatura de resurrección orientada por una moral humanista, la. cual tanta falta nos hace.
Pienso en Georgcs Bcrnanos, en André
:\Ialraux, y sobre todo, en· Antaine de
Saint-Exupery.
Querernos, como lo pedía ;\Ialraux,
encontrar el por qué del hombre, "por
qué es, crea, inventa". Pero, porque
hemos perdido la medida del hombre,
estamos dispuestos a ercer que no es
grande mas que en lo desmedido, y
que no puede ser plenamente él mis•
mo, mas que en un destino fuera de
Je común. Saint-Exupery, se contentuba con resumir el humanismo en es~
ta frase de uno de sus héroes ("el avia&lt;lor Guilllaumet): "Lo que hice, ninguna bestia lo hubiera hecho". He
aqui los hombres que pedimos a la Ji.
ter:itura. Nuestra civilización no puede reposar mas que "sobre el culto del
Hombre, rnús allá del Individuo".
Pero esto no es una moral Quien,
aterrado por la incoherencia del uniYerso, haya, siin embargo, guardado
cierta fé religiosa, puede buscar en ella
un apoyo. Georgcs Bernanos, a pesar
de sentir como trágica la situación te•
4

rrestre, pregona su fé y su esperanza
el triunfo posible de la sabiduría
y de la razón. ¿ Se debe, al contrario,
buscar el descanso del espíritu, y la
orientación de la literatura, en una ten•
dencia puramente racionalista? O bien
¿la desesperanza en nuestra vida nos
obligará corno a ciertos autores mo~
dernos, a no considerar verdadera mas
que una certidumbre, sobre la cual po~
damos apoyarnos- la de la existencia
individual, del yo concreto? Eso sería,
en contra de nuestro humanismo.
De todas maneras, cualquiera que
sea su idiología, la moral que expresa
la literatura -sobre todo la novelano será humanista mas que si en ella
prevalece el respeto al hombre. Y no
plantearemos el problema de saber
cual de estas ideologías, que se trate
del existencialismo de Jean Paul Sartre, de A. Malraux, o de Albert Camus,
o del cristianismo de Bernanos, tiene
mas valor. La literatura, como manifestación del arte, está mas allá de estas discusiones. Solo una cosa parece
tener valor, el tener conciencia del
absurdo del mundo, que parece ser
comll.n a las filosofías existenciales
cristianas o marxistas. Y, admitido
eso, una moral positiva puede desprenderse de nuestra literatura.
Un crítico francés habló del advenimiento de una "literatura de asunción". Pués bien, creemos en la existencia de tal .literatura; creemos que
las novelas son algo mas que una empresa de demolición, de envilecimiento del hombre. Creemos que el deber
del arte literario no es el de pintarnos
más bajas del sentimiento, ni de ence•
rrarse en la evocación sistemática de
anormales y pervertidos, que no realizan mas que actos "inhumanos". La
literatura de hoy, según el ejemplo de

en

los mejores escritores, debe retratar al
El valor: "Acabo de lograr una pehombre en su más alto grado de posi- queña proeza ... Peligros diversos y grabilidad, que ésta tienda hacia el Sabio, ves ... He oído silbar las balas por enel Santo o el Héroe.
cima de mi cabeza. Se, por fin, por
Si hemos escogido, para acabar, qué estoy en este ambiente mucho más
unos trozos del escritor francés Antoin tranquilo que los moros. Pero también
de Saint-Exupery, es justamente por- entiendo, por qué Platón pone el vaque toda su obra, a pesar de su bre- lor entre las últimas virtudes. No es
vedad, está orientada en un sentido un conjunto de sentimientos hermosos
francamente humanista. Siempre nos sino un poco de rabia, un poco de vaenseñó, naturalezas generosas, actos nidad, mucha obstinación, y un vulbellos, sencillos, la alegría de construir gar placer deportista.· Sobre todo la
un mudo, todo el poder creador de la exaltación de la fuerza física, que, sin
fé y de la esperanza. A pesar de un embargo, no tiene nada que ver con
sentimiento muy agudo de la fragili- ello... Nunca admiraré a un hombre
dad del hombre, de su persona y de que solo sea un valiente." (Carta)
sus creaciones, Saint-Exupery intenta
salvarle.
EL POETA DE LA FRATERNIDAD
Y el medio que él propone es de
HUMANA
humanista integral, casi demasiado ríEl amor: en su forma más alta, no
guroso- el hombre supera a la muerte creando obras e instituciones que es la contemplación mutua, el díálogo
le sobreviven. Los textos siguientes más o menos apasionado, entre dos
van a servirnos a la vez de ilusción y egoísmos, sino la orientación común
de conclusión. En efecto, nos dan del de dos voluntades hacia un mismo fin:
hombre una imagen que podemos mi- "Ligados a nuestros hermanos por un
rar sin verguenza.
fin común, el cual se halla fuera de
El poeta de la acción: "La acción nosotros mismos, podemos llegar a
puede salvar de la muerte si cons- comprender que querer no es contemtruye cosas que sobreviven a sus crea- plarnos recíprocamente, sino ver jundores. Por ejemplo, las piedras que t~s hacia una misma dirección.
los antiguos Incas erigieron sobre las
La responsabilidad. "Para ser, immontañas, obligando a sus pueblos a portante ante todo, ser responsable de
la mortal labor de llevarlas hasta ahi, alguien ... Cada uno es responsable de
y que sobreviven al polvo de quienes todos... Francia era responsable del
las llevaron, como testimonio de su ci- mundo... Fundiendo esta comunidad
vilización: "El conductor de los pue- de los hombres, nos hubieramos salblos antiguos, si no tuvo lástima del vado y hubieramos salvado al mundo.
padecimiento del hombre, la tuvo, in- Por primera vez entiendo uno de los
mensamente, de su muerte. No de su misterios de la Religión de dónde samuerte individual, sino de la de la lió la civilización que nos redimió:
especie que borraría el mar de arena. "Llevar los pecados de los hombres",
Y obligaba a su pueblo a erigir a lo y cada uno lleva los pecados de todos
menos, piedras que el desierto no los hombres" (Flight to Arras).
amortajaría". (Vuelo de Noche").
"Combatir¿ a cualquiera que pre-

"¡Respeto al hombre! ¡Respeto al
hombre! ... Ahi está la piedra de toque,
el orden por el orden, despoja al hombre de su poder esencial que es el de
transformar al mundo y a si mismo.
La vida crea el orden, pero el orden
no crea la vida" (Carta a nn rehén).
La última frase de "La Tierra de
los Hombres": "Solo es Espíritu, si so..
pla sobre el barro puede crear al hombre".
No podemos sino admirar la perfección humanista de un pensamiento
que, encontrando los verdaderos valores de la civilización, los ordena alrededor del espíritu. Y André Gide, lo
juzgaba así: "Las debilidades, las decadencias del hombre, las conocemos de
sobra, y la literatura actual ya está
demasiado diestra en denunciarlas;
pero ese sobrepasarse a sí misma que
logra la voluntad, he aqui lo q'ue necesitamos sobre todo que nos enseñen".
Asi que verdaderamente podemos
decir: hemos vuelto a encontrar la
verdadera noción de Hombre.

EL NHCIMIENTO
DE LH .M DERNH
Por Octa vío PAZ

L PRIMER libro de poemas que
publica Alfnso Reyes se llama
Pausa. Este titulo no sólo define su poesía; también la sitúa frente
a la de sus antecesores inmediatos.
Reyes no rompe con el modernismo;
simplemente se aparta y tras una pausa ---constituida precisamente por los
poemas que contiene el libro así llamado- le da la espalda para siempre.
Espíritu tan aéreo como sólido, tan
del aire como de la tierra, Reyes se
ha asomado a muchos manantiales, ha
sufrido diversas tentaciones y nunca
ha dicho "de esta agua no beberé".
El habla popular, los giros coloquiales,
los clásicos griegos y los simbolistas
franceses se alían en su voz, sin olvidar a los españoles del siglo de oro.
Viajero en varias lenguas por este y
otros mundos, escritor afín a Valery
Larbaud por la universalidad de su
curiosidad y de sus experiencias -a

E

* * *
Desde el principio de la Segunda
Guerra :Mundial, cierto número de autores franceses se orientaron hacia
una literatura pesimista que calificaremos de ºnon-humanista". En efecto,
su obra concluye con una acusación
contra el hombre o, cosa más grave
aún, con la negación de la naturaleza
humana como tal. Para ellos, ya no
hay naturaleza humana, sino solo individuos particulares puestos en situaciones particulares. El anormal, el
criminal, el obseso, parecen tener tanto valor como el Santo, el Sabio, o el
Héroe. Pero ¿se llegó alguna vez a lo
humano buscando lo anormal? Esta

tcnda avasallar en un individuo, o en
un grupo de individuos, la libertad
del hombre... Pues yo soy una civilización que escogió al hombre como
clave ... Hay que restaurar al Hombre.
El es la esencia de mi cultura. El es
la clave de mi comunidad. El es el
principio de mi victoria ... Es facil fundar el orden de una sociedad, en la
sumisión de cada uno a reglas fijas.
Es fácil formar un hombre ciego que
sufra, sin protestar, a un maestro o a
un Alearan. Pero para libertar al
hombre, es mas elevado el éxito obtenido haciendolo reinar sobre si mísmo".
PRIMACIA DEL ESPIRITU

Marce/ Proust
Lópe::. Tlelarde era un poeta con deslinO

veces verdaderas expediciones de conquista en tierras ayer incógnitasmezcla lo leído con lo vivido, lo real
con lo soñado, la danza con la marcha, la erudición con la más fresca
invención. En su obra prosa y verso,
crítica y ·creación, se penetran e influyen mutuamente. Por eso no es posible reducir su poesía a sus versos¡
uno de sus poemas es un vasto fresco
en prosa. Visión de An::\huac, recreación del paisaje y la vida precolombina en el Valle de México. Frente a
este texto debe señalarse Ifigenia
Cruel, que es algo así como una respuesta a la Visión y en donde el drama del espíritu y la tierra, el cielo y
el suelo, la sangre y la palabra, encarna en un lenguaje sutil y bárbaro a
un tiempo y que sorprende doblemente por su arcaísmo y su refinamiento.
Tampoco seria justo olvidar entre sus
trabajos poéticos varias traducciones,

Página 3

�ciencia de la. riqueza de nuestra he- la poesía de Lópcz Velarde. Al conrencia indígena y de la importancia tacto de estas lecturas, cambian su made sus artes plásticas. Tablada es un nera y su visión. Los críticos de su
temperamento menos hondo que Ló- tiempo lo encontraron retorcido, inpcz Vclarde y su estilo es más inven- comprensible y afectado. La verdad es
tado que creado, más premeditado que lo contrario: gracias a su búsqueda de
fatalmente , sufrido. Pero también es la imagen, a su casi pérfido empleo de
más nervioso y ágil; juega más, sabe adjetivos hasta ayer insólitos Y a su
son reir; vuela, y cae, con más frecuen- desdén por las formas ya hechas, s~
cia. En una palabra: es más arriesga- poesía deja de ser confidencia sentimental para convertirse en la expredo.
sión de un espíritu y de una zozobra.
A despecho de las diferencias que
El descubrimiento de la poesía de
los separaban, algo unía a estos dos
Lugones,
habría hecho. de ~ópez. Vepoetas: su amor por la imagen novelarde
un
retórico dishngu1do, si al
dosa, su creencia común en el valor
de la sorpresa. De allí que Tablada mismo tiempo no hubiese recordado
fuese uno de los primeros en descu- el idioma de su pueblo natal. Su origibrir a López Velarde y que, años más nalidad consiste en esa afortunada futarde, no tuviera dificultad en reco- sión del lenguaje opaco Y ardiente del
nocer su deuda con el poeta de Zaca- centro de México con los procedimientecas. Ramón López Velarde era pro- tos de Lugones. A la inversa de Laforvinciano, silencioso y reconcentrado. guc, que deSci~nde del "idioma poéti~lientras Tablada era un poeta visual, co" al coloquial y pbtiene de ese chocapaz de aprehender una realidad ins- que un extraño resplandor, López Vetantánea en tres versos, el otro era un larde construye con elementos coticliahombre lento y en diálogo consigo nos y en apariencia realista una frase
mismo. Su imaginación no le servía sinuosa y laberíntica que, en los mopara arder en fuegos de artificio, sino mentos más altos, desemboca en una
para ahondar en sí mismo y expresar imagen sorprendente. Ese lenguaje tan
con mayor fidelidad lo que tenia que personal e inimitable Je permite descudecir: "yo anhelo expulsar de mi cual- brir su propia intimidad y la de su
quier silaba que no nazca de la com- pais. Sin él, López Velarde hubiera
bustión de mis huesos". Lópcz Velar- sido un poeta sentimental; sólo con él,
un hábil retórico. Su drama, Y el drade era un poeta con destino.
ma ele su lenguaje, lo convierten en
Como a todo verdadero poeta, el un poeta genuino. Y aún más: es el
lenguaje Je preocupa: quiere hacerlo primer poeta realmente mexicano.
suyo. Pero quiere crearse un lenguaie Pues con López Velarde principia la
personal porque tiene algo personal poesía mexicana, que hasta entonces
que decir. Algo que decirnos y algo no babia encontrado su Jcguaje y se
que decirse a sí mismo y que hasta vertía en formas que sólo eran suyas
que no sea dicho no cesará de ator- porque también eran de todos los hommentarlo. Su conciencia de las pala- bres.
labras es muy aguda porque es muy
)lás allá del valor intrínseco de la
honda la conciencia de sí mismo y de
su propio conflicto. Y habría c¡ue poesía de López Vclarde, su lección,
agregar que si la conciencia de si lo y en menor grado, la de Tablada, conlleva a inventarse un lenguaje, también siste en que ambos poetas no •acuden
ese idioma lo inclina sobre si mismo a formas ya probadas y sancionadas
y Je descubre una parte de su ser que por una tradición universal, sino que
de otra manera hubiese permanecido se arriesgan a inventar otras, suyas e
intransferibles. En el caso de López
informulada e invisible.
Velarde, la invención de nuevas forDos hechos, en apariencia externos, mas se alia a la fidelidad al lenguaje
favorecen el descubrimiento que hará de su tiempo y de su pueblo, como
Es el primer poeta realmente mexicano
López Velarde de su país y de si mis- ocurre con todos los innovadores de
mo. El primero es la Revolución Me- verdad. Si parte de su poesa nos paxicana, que rompe con una orden so- rece ingenua o limitada, nada impide
de sus mejores "sentencias y donaires" cial y cultural que era uan mera su- que veamos en ella algo que aún sus
que son verdaderas re~re~cione_s, Y enperposición histórica, una camisa de sucesores no han realizado completatre las que es imprescmdible citar dos en poemas de tres a cuatro líneas, que fuerza que ahogaba y deformaba a la mente: la búsqueda, y el hallazgo, de
nombres que son dos polos: Homero si son ceo de la poesía andaluza tam- nación. Al destruir el orden feudal lo universal a través de lo genuino y
Y Mallarmé. Se dice que Alfonso Reyes bién recuerdan esta forma oriental.
-que se babia disfrazado con la mo- lo propio. La herencia de López VeApenas el haiku se convierte en Ju- da europea del positivismo progresis- larde es ardua: invención y lealtad a
es uno de los mejores prosistas de la
lengua; hay que ñadir que esa prosa gar común, Tablada lo abandona e ini- ta- la Revolución arranca las másca- su tiempo y su pueblo, esto es, una
no seria lo que es si no fuera la prosa cia sus poemos "ideográficos". Su ten- ras sucesivas que cubrían al rostro de universalidad que no nos tracione y
tativa -menos genial, sin duda- es México. La Revolución revela a López una fidelidad que no nos aisle ni ahode un poeta.
José Juan Tablada y Ramón López un eco de la de Apollinaire, que en Velarde una "patria castel1ana y mo- gue. Y si es cierto que no es posible
Velarde rompen abierta Y osten_sible- ese tiempo publicaba Calligrames. La risca, rayada de azteca". Y mientras regresar a la poesía de López Velarde,
mente con el modernismo. El primero tipografía poética lo seduce sólo un los otros poetas vuelven los ojos hacia también lo es que ese regreso es imera un tránsfuga de ese movimiento. instante. Sonriente y apresurado siem- el exterior, él se adentra en ella y por posible precisamente porque ella conspre, en unos poc_os años recorre mu- primera vez en nuestra historia, se tituye nuestro único punto de partida.
La poesía de su juventud ~s. uno d_e los
ejemplos típicos de Jos vicios brillan- chas tierras poéticas. Al final, regresa atreve a expresarla sin disfraces o sin
tes y vanos de esa escuela. Tablada, a su patria y publica una serie de poe- reducirla a una abstracción. El Méximas "mexicanos", que seria injusto co de López Velarde es un México vicurioso, apasionado, sin volver nunca
la cabeza hacia atrás, con alas ~n los ver como uan simple imitación de los vo, esto es, vivido dla a dia por el
zapatos, y que oía c~ecer la hierba, que un poco antes daba a conocer Ló- poeta.
pcz Vclardc, aunque ostenten sus hueolfatea antes que nadie la nueva b_es.. I
l
.
El otro hecho decisivo en a poesia
tia la bestia magnifica y feroz que iba llas y sigan su ejemplo. Menos pr~a 'devorar a tantos adormilados: la (undo que éste, menos personal, su vi- de López Velardc es su descubrimiento
imagen. Enamorado de la poesía japo- sión es más alegre y colorida. Su len- de la Capital. La marea revolucionanuaje, limpio casi enteramente de la ria, tanto como sus propias ambiciones
nesa, introduce en nuestra lengua el
;edrería
modernista, es elástico, iró- literarias, lo llcYan a 1a ciudad de :\fl•·haiku un poco antes de que en Frannico v danzante: )léxico de ballet Y xico cuando ya estaba formado su rscia cundiera la moda, según el mismo
de le;ia de cohete y alarido. En sus píritu, pero no su gusto ni su poesía.
nos cuenta. Su bestiario muestra una
poemas aparecen, vivos por primera Su sorpresa, desconcierto, alegria y
penetrante comprensión del mun.d~
animal y sus monos, loros y armadi- vez, los animales sagrados y cotidia- amargura, deben haber sido inmensos.
llos nos miran con ojos fijos Y chis- nos, los ídolos, las viejas religiones Y En la ciudad de ~léxico descubre a
peantes. Sol diminuto, el haiku de Ta- el arte antiguo. López Velarde ignoró las mujeres, a la soledad, a la duda y
blada casi nunca es una imagen suel- siempre ese mundo. Fascinado por la al demonio. Y al mismo tiempo que
ta desprendida de un poema vasto. si- lucha mortal entre la provincia y la sufre estas deslumbrantes revelaciones,
no una estrella lija y palpitante, in- capital, sus ojos se detienen en el M~- conoce la poesía de algunos poetas
móvil en apariencia, pues gira siem- xico criollo y mestizo, popular Y refl- sudamericanos que se atreven a rompre alrededor de sí mismo. El haiku ~ado, católico hasta cuando es jaco- per con el modernismo extremando
se enlaza muy naturalmente con la co- bino. La visión de Tablada es más ex- su~ conquistas: Julio Herrera y Reissig
pla popular, lo que explica su boga ex- terna· oculista y viajero, ve con otros y Leopoldo Lugones.
ojos ; su pais y hace suyos el exotistraordinaria; en América muchos lo
El Lunario Senti¡nental es impresadoptan y en España Juan Ramón Ji- mo de los dioses y de los colores. Es cindible para conocer las fuentes de
méncz y )lachado han escrito algunos uno de los primeros que tiene con-

L TITULO de esta conferencia •
hace necesaria una definición de
la Francia de hoy. Pero Francia
no pertenece solamente al présente: es
más que la suma de los vivientes, de
su pensamiento, de su actividad, de
su campo de acción. Vive su propio
tiempo que no se mide siempre por
los relojes del siglo.
El historiador MICHELET decía:
"Alemania fS un pueblo, Inglaterra es
un imperio y Francia es una persona." Lo que era verdad hace un siglo lo es todavía hoy y estas palabras
de MICHELET que dicen tanto y tan
poco tienen todavía fascinados a aquéllos que buscan el significado de Francia. Cuál es pues esta personalidad de
Francia? No se trata de una raza: de
hecho las migraciones y las invasiones
han creado, en el curso de los siglos,
una inmensa mezcla con la primitiva
población de los Francos y el viajero
que atraviesa Francia encuentra: aqui,
los rasgos de los Celtas, alli, los de los
Visigodos y de los Ostrogodos, más
allá, los rasgos de los descendientes de
los Fenicios. de los Griegos o de los
Romanos; en otras regiones hallará a
los descendientes de los Normandos
nórdicos, en otras, a la raza española
y su mezcla árabe.
No se trata pues de una raza ¿Se
tratará entonces de un alma colectiva? Si y no porque Francia no cree
en el alma colectiva o más bien cree
en el alma en tanto que resultado de
la historia tan profunda y clara de su
formación. Lo que se podrla decir es
que el alma que ella se ha formado
así, en 1.000 años, mezclada con razas
muy diversas ha creado un pueblo cuya individualidad tiene como única
base la conciencia de "civilización común". Se comprende pues que lUCHELET haya visto su pais como una persona.
Se puede definir una cosa abstracta
pero no una persona: es la gran ventaja de esta imagen, pues en Jo que
toca a su personalidad Francia se sustrae a las definiciones. Por claros y
definidos que parezcan sus rasgos a
distancia se nublan al quererlos ver
con detenimiento a la luz del sol. Una
persona es un retrato, y una monografía, y una obra, solo valen en el momento que ya no existe. Un rostro definitivamente determinado es una máscara de muerte y una monografia que
no se abre al porvenir, que no presenta ya ningún problema se llama necrología.
Lo que vamos a decir de Francia no
es pues una definidón, será únicamente una tentativa para determinar algunos de sus rasgos esenciales: rasgos
humanos - políticos - económicos e
intelectuales.
Empezando por una anCcdota, en los
"Carnets du 1\fajor Thompson" el escritor DANINOS define a un inglés.
Cuenta que un día, un célebre ciruiano inglés abrió un cerebro inglés y
vió primero un acorazado de Su ~Iajestad - después un paraguas, una corona real, una taza de té, un policemen, una botella de whisky y la Biblia. Cerró y convino que todo esto
formaba efectivamente un inglés.
:\[e pregunto lo que hubiera encontrado si hubiera abierto un cerebro
francés. Supongo que una docena de
ex,1,resiclcntcs del Consejo de lllinistro~ - un queso camcmbert - un uniforme de soldado - una bailarina un litro de vino - la legión de honor - un himno re\'olucionario y un
par de pantuflas. Puede ser que todo
esto forme también a un francés, pero
es insuficiente para representar la personalidad de Francia que, de todas las
nacion(ls es la que posee quizás ]a m:'1s
completa: es una contradicción vi11ie11le que decepciona al espíritu y en
la que se encuentran estrechamente

E

• Ccnferencia dictada por su autor en la Alianu
Franceu de MonterTey el 11 de Septiembre de
1956.

lFlflANCIIA
lDlE H O Y
por el Sr. André CHEVALIER
Secretario General de la Federación de
las Alianzas Francesas de ~léxico.

Es así como vhie Parí.'i en el cora=ón de Francia

asodadas las oposiciones m.is notables:
nni\'crsalismo y provincialismo, mo•
dernismo y arcaismo, racionalismo inclh·idual y dC'sprecio de toda racionali•
dad, ímpetu id-eólógico y materialismo
ele contador, tolrrancia sin limites y
polCmíca rencorosa, conciencia democrútica y estructura absoluUsta, religiositlacl e impiedad, orden y anarquía.
~ada tiene pues de asombroso que
cada observador haya crcido o crea
reconocer su propia Francia. Unos
mirando con desprecio los fuegos de

artificio intelectuales de los medios literarios de la capital, buscan y encuentran la otra Francia, la de la provincia arcaica, e.le costumbres severas.
ahorrativa y gazmoiia; otros descubren
bajo una aparente ligereza la seriedad,
la severidad ascética y la encuentran
u1 :,u lengua precisa, clara como el
&lt;-ristal, en la arquitectura despojada
de sus monumentos clásicos, en 1a disciplina monástica de sus escuelas y de
su trabajo intelectual , aquéllos, rechazan la imagen engafiac1ora de cierta

literatura de pcrv(lrsión, los centros de
placer para turistas extranjeros constituidos por las comedias ele boulevard
y los cabarets del "gai París" y descubren en Francia al país de la estructura familiar más fuerte y más firme die mundo.
Todo esto es verdad y el error consistiría en escoger uno de estos aspectos y excluir los demás para definir
a la "verdadera Francia''. Estas contradicciones no son más que Jas facetas de una individualidad. Este "todo"
que se llama Francia no es ni una mole heterogénea ni tampoco una construcción moderna de concreto y de
acero sino un viejo edificio construido con ambiciones de hombre, hecho
de piedra y de cal como una de esas
viejas iglesias de campo en las cuales
se unen armoniosamente los estilos de
varias escuelas.
El secreto más profundo de Francia
es que clcntro de este desorden aparente reina el orden más durable que
aparece en la estructura misma del
país, en sus caminos dispuestos en forma de estrella, alrededor de Paris, en
la amable tiranía de los convencionalismos, en el idioma, en las costumbres, en la conversación, en la cocina.
Hasta la disputa más vulgar, hasta el
insulto que tienen sus normas, sus titulos de nobleza.
El revolucionario y el reaccionario,
el aristócrata y el vagabundo, el bohemio, el cura y el ateo, sin hablar de
las numerosas variantes femeninas, son
tipos bien determinados indispensables y conformes a un modo de vida
cuya ley de base consiste tal vez en
el dicho: "se necesita de todo para
hacer un mundo".
En los libros de geograf'.a leemos
que "Gran Bretaña cuenta con -49 millones de habitantes" o que "la población de los Estados Unidos suma 160
millones de habitantes" pero la Francia debería decirse que "está dividida
en 43 millones de Franceses".
Es el único país dónde aparentemente si se suman 10 ciudadanos a
otros 1O no se hace una suma sino una
división entre 20.
Y con todo esto el orden reina y se
impone.
Los moralistas no han ideado ningún código de costumbres, pero hay
que admitir que si la libertad es el
derecho de cada uno de seguir su propio camino, es necesario que el órden
que se impone por sí mismo sea muy
fuerte, puesto que asegura esta libertad que no exige ni respeto ni disciplina, ni siquiera consideraciones. Si
se quiere darle un nombre la llamaremos Civilización: una civilización definida, una segunda naturaleza y tan
habitual, tan fácil que también puede
11am3rse1e rutina.
Paul VALERY en su prefacio de las
"Cartas persas" no se interesaba ni en
cJ órden ni en el desórden sino precisamente en ese estado ideal de equilibrio intermedio. Decia: "El órden pesa siempre al indh·iduo. El desórden
le hace desear la policía o la muerte.
Son dos circunstancias extremas que
molestan a la naturaleza humana. El
individuo busca un estado intermedio
muy agradable en el cual se sienta lo
m:.ís libre y lo más protegido posible".
El secreto de este órdcn invisible y
tan fuerte es 1a medida humana, que
es el privilegio, como la enseña la Doctrina francesa, de los pueblos de cultura latina y greco.latina. Francia ha
desarrollado una filosofía, una teología
de la "medida". La medida estética de
la obra personal viene a oponerse a la
producción en serie: cultura del gusto
contra la uniformidad que es sinónimo
ele fealdad y de baja calidad. La Ínedicla, es también el ideal del sistema
de educación que quiere formar hombres completos y no miembros útiles
o utilitarios de una sociedad especia-

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�!izada. La unidad suprema de esta filosofía no es ]a sociedad sino el hombl'e en su individualidad y la organización social no es más que un mal
necesario al que hay que sacrificar la
mús pequeña parte posible del alma,
del espíritu y aún del egoísmo de cada uno.
Pero esta "medida humana" llevada
al extremo podría tener sus abismos
y, desgraciado aquel, que, en una sociedad basada en la sola felicidad per-

sonal, se encuentre solo, agobiado por

* * *
a nadie salvo a algunos turistas sajo-

nes o teutotoncs". Para el que no quiere otra cosa, Francia es siempre el
país en donde uno puede dt::jarse vivir, y París desborda de refugiados de
aqaélJos paises en los que reina la disciplina, en donde las normas son in•
flexibles y los organismos sociales in•
corruptibles; existen en París el Alemilo que odia a Alemania, el Americano que detesta a América, el Suizo que
sr ahoga en su patria, el Inglés que
dice horrores de Inglaterra, el Ruso,
el Húngaro, el Checo y el Chino que
son todos ellos hombres que están al
margen de sociedades poderosas y
fuertemente organizadas. Pero muy
difícilmente se encontrará al Francés

mo de todos los administradores desde
arriba hasta abajo, desde el presidente hasta el secretario de alcaldia o el
capitán ele los bomberos, de la más pequefia ciudad de provincia.
Pero en Francia no sucede lo mis•
mo y si los Ministros cambian frecuentemente, todo el inmenso cuerpo
de la administración es inamovible y
asegura una continuidad perfecta. El
cuerpo de Franela es tan sano que puede vivir sin cabeza varios meses.
La constitución ele esta administración data prácticamente ele los primeros reyes Capetas quienes depositaron
más y más su autoridad en manos de
los funcionarios reales, La historia de
Franda podría escribirse como la de

nes y de golpes de Estado, pero desde
Felipe Augusto, una armada siempre
más numerosa de funcionarios, de legisladores, &lt;le contadores, ha cuidado
celosamente de los intereses del dominio sin dejar escapar jamás ninguna
ocasión favorable. Es la constancia de
una historia que aparentemente es toda inconstancia.
Cada régimen nuevo (y Francia en
dos siglos ha conocido n¡¡ís de diez)
llega al poder con un pragrama revolucionario de reformas que conciernen
a la Administración y a la Justicia,
pero ninguno se ha atrevido a cambiar
otra cosa que los nombres y las pers()..
nas. Toda la estructura ha subsistido.
Ante esta permanencia absoluta la corta vida de un gobierno parlamentario
pesa poco.
Desde hace varias décadas Francia
busca un sistema de gobierno sin encontrar la fórmula definitiva y el observador que no ve más que la faceta
política (el Consejo de Ministros, el
Parlamento y los Partidos) se pregun.
, ta angustiado cómo un país, en tales
condiciones puede pretender figurar
,,¡i, en el Mundo. Se olvida este observa'• dor que la Administración, que trabaja de una manera tan perfecta con su
fuerza rutinaria, no deja más campo
de actividad posible a la política que
el de la ideologia.
Se podria decir paradójicamente
que, en Francia, Politica y Estado están rigurosamente separados. Constitucionalmente la soberanía viene del
pueblo que manifiesta su voluntad escogiendo a sus representantes en la
Asamblea Nacional y en el Consejo de
la República. Esa voluntad se traduce
después en leyes, en resoluciones, en
órdenes del dia.

la edad, la enfermedad o la desgracia.
Felizmente esto no existe en Francia
y, en este campo en particular, la seguridad social ha revestido una de sus
formas más desarrolladas.
Ese equilibrio entre la Sociedad y
el Individuo es posible porque la me-Jr.
die/a humana francesa redondea los
ángulos, quita a los principios sus in- i~
transigencias y permite conciliar lo inconciliable. Una vez más "se necesita
de todo para hacer un mundo", pero,
que no sea demasiado, un poco de revolucionarismo y un poco de reacción,
un toque de aristocracia y una brizna
de populacho, para que la vida y la
creación tengan todo su sentido, pero"
de todo con medida: razón moderada,
lógica moderada, pasión moderada.
La medida es el secreto del arte de
gobernar a los hombres; es la elegancia de esquivar las alternativas brutales; es la virtud de nunca sacar las
consecuencias extremas de las cosas y
de saber, aún en el exceso, hasta donde se puede ir más lejos. El nombre
del Revolucionario ROBESPIERRE y
su apodo "El Incorruptible" siembra
todavía el terror, pues lleva en sí todos los excesos de la inhumanidad, de
la ausencia ñe imaginación y el único
lado universalmente reprobado de la
Si se abre un libro de Derecho consRevolución Francesa fué: esta "tiranía
titucional, esa doctrina de la soberade la virtud" de la época del Terror
nía se expone a lo largo de la obra con
durante la cual este fanático ROBES,. una precisión, con un rigor matemáPIERRE había olvidado la medida huj ticos. Pero no se encontrará ni una
mana.
~ palabra sobre los funcionarios del MiEvidentemente los franceses están
nisterio que se quedan cuando el Mide acuerdo que hay que colocar muy
nistro sale; sobre el Consejo de Estaalto los principios puesto que forman
do, juez administrativo soberano que
parte integrante del ceremonial social,
interpreta a su modo la ley y permite
pero sólo del ceremonial. Y piensan
que se aplique o que se entierre sigique se haría bien en colocarlos tan allosamente. Es así como a principios
to que no se les pudiera encontrar ja,
de este siglo una nueva legislación somás en la vida diaria.
Es imposible clai-o hacer una enu~:t;~a e~f:Cer~~:
meración de todo lo que divide a los
firmada por los Ministros competentes
El pintor Henry .l!alisse
franceses pero se puede asegurar que
µromulgada en el Diario Oficial, sigue
cuando un Francés se despierta proJurmiendo en los archivos sin haber
nudista en Burdeos es casi seguro que
podido jamás llegar a la fase de su
otro francés despertará antinudista en que no quiera a su país. Podrá criti- su administración: anónima, prosaica, aplicación administrativa. No se haEstrasburgo. En cada francés duerme car sus costumbres, sus instituciones, continua y en el sentido profundo de bla tampoco del Estado Mayor de las
un "anti" que se despierta al ver a un su política, su economía, su adminis• la palabra, apolitica. En ella y no en finanzas que dispone de los presupuesuproii.
tración, pero una vez proclamados las ideas grandiosas de un conquista- tos voados por las Cámaras y que, en
Y es asi como vive París en el cora- sus desprecios terminará con la de- dor o de un gran hombre de estado calidad de regulador de las entradas
zón de Francia, en una completa li- claración apasionada, confesando que se encuentran la garantía de la dura- Y salidas de las cajas del Estado, tiene
bertad y en un desorden aparente con Francia es el país por excelencia en ción; trabaja ocultamente para el día de hecho la vida del Gobierno entre
sus barrios en donde reina la calma donde se puede vivir y respirar con siguiente y a la larga recupera siem- sus manos. No se menciona tampoco
provinciana y sus centros ruidosos de toda libertad.
pre lo perdido por la política del rey el poder jurisprudencia! de la Corte
la industria, del turismo y del placer,
Otro misterio para los extranjeros o de un gabinete. Así durante siglos, de Casación, soberana en su interprecon su núcleo L,&gt;nservador y sus afue- son las costumbres politicas de Fran- la politica real, obrando· irreflexiva- tación del Derecho civil. Sin embarras revolucionarias, con el ardor serio cia y hace poco tiempo Foster DULLES mente ha renunciado a las posibilida- go, llinguna de estas Instituciones viede sus estudios y los alborotos de los desencadenó la hilaridad del Congreso des de unificación para interesarse so- ne del pueblo. De hecho constituyen
estudiantes del barrio latino, con su Norteamericano comenzando un dis- lamente en un cortesano o en una fa- el m~canísmo de la Monarquía absoluburguesía, su bohemia, su gente humil- curso con estas palabras: "La política vorita.
ta, reforzado, completado por el Imde, su proletariado, bajo los ojos abier- francesa es un fenómeno verdaderaEs también la política Real la que perio. AJ desaparecer los reyes y el
tos de una policía que tolera el juego mene curioso".
con sus propias manos ha preparado, emperador estas Instituciones Jieredae interviene muy rara vez, Todo se
Es verdad que los continuos cambios ha dirigido las grandes catástrofes de ron su soberanía. Francia, tradicioarregla y la ciudad dirige su vida como de ministros de las Repúblicas sucesi- la guerra de los Cien años y del desor- nalmente a la vanguardia de las revosu circulación que parece ir hacia una vas de la época moderna han sumido den de Borgoña. Hay algunos perio- luciones es paradójicamente uno de los
catástrofe pero que sin embargo es al extranjero y a los amigos más que- dos, (a veces los más felíces de la his- países más conservadores y de los más
más rápida y más segura que en la de ridos de Francia en gran perplejidad: toria de Francia) durante los cuales tradicionalistas, gracias a esta poderocualquiera otra gran ciudad. Si se Cómo un país que cambia de perso- este país ha sido gobernado con una sa administración que se ha formado
pregunta uno como puede durar este nal gubernamental una o varias veces 1igereza inconcebible. Pero los cimien- en el curso de los siglos.
estado de cosas, no hay más que ob- por año puede seguir una politica ex- tos permanecían intactos, los daños
Se puede repetir una vez más que
servar el tráfico en la Plaza de la Ope- terior, una política económica y una causados se reparaban, y una vez pa- Francia no está gobernada, sino admira a una hora de congestionamiento: política social racionales? Cualquier sada la crisis la tradición se renovaba. nistrada y que es precisamente su inesdiríase que es imposible y sin embar- otro país se sumiría rápidamente en Esta asombrosa inn1lnerahilidad de tabilidad politica la que garantiza la
go se hace bien.
la anarquía. En los Estados Unidos Francia que ha parecido con frecuen- perennidad de su Administración. GraEn un ensayo sobre Francia el autor por ejemplo, semejantes cambios oca- cia milagrosa, se debe a que este país cias a esta repartición del trabajo las
suizo Herbert Lüthy escribía: "En sionarían una verdadera catástrofe ha sido inmunizado por su poderosa Camaras puer!en ser el campo de la
Francia se resuelve cada dia, a cada pues al pasar de un gobierno demó- administradón de mil cabezas contra ideología, de la abstracción de la demomento la cuadratura del circulo y crata a un gobierno republicano o vi- la política de sus propios Gobiernos. magogia más completa sin perjudicar
en esto no hay milagro: consiste en ce-versa se procede a un cambio com- Se han sucedido cuarenta reyes y un la vida administrativa de Francia. La
que la parte no resuelta no molesta pleto de los hombres politicos así co- número casi tan elevado ele reYolucio- República reina pero no gobierna.

0. ~ ~

1
ia1~:~;~,

Página 6

~~:~~;~~

El mismo político americano que
Janzó esta frase: "La política de Francia es un fenómeno verdaderamente
curioso" continuaba su informe diciendo: "pero la administración francesa nos deja admirados y los resultados obtenidos en el campo económico
asombran a nuestros técnicos y trastornan todas las previsiones que habían formulado con anterioridad."
Es un hecho que la pi;ospcridad económica de Francia admira a los más
optimistas. Este pais tuvo primero que
reedificar sus ruinas al terminar la última guerra, soportando al mismo
tiempo el peso de un nuevo conflicto
en Indochina que costaba 30 míllones
' de pesos por día al Tesoro.
Sn restablecimiento económico lrn
sido sin embargo prodigiosamente rápido y la progresión no cesa de acrecentarse:
Si la producción industrial francesa de 1938 se designa con el índice
100, la. de 1955 se ha elevado al indice 170 y alcanza ahora 180.
Las minas de carbón proporcionaron el año pasado 55 millones de tooe·ladas.
I.a industria de la construcción eléctrica ha pasado del índice 100 en 1949
al indice 181 en 1955.
La producción de acero ha pasado
de G millones de toneladas en 1938 a
13 mílloncs en 1955.
La industria automotriz ha construido 725,000 vehículos en 1955, o sea casi el doble ele la existencia total de
México.
El índice de la producción de elecciclad se ha elel'ado de en 1938 a 204
en marzo de 1956.
En cuanto a la procfücción gricola
Francia ocupa el primer lugar en Europa Occidental con 22 % de la producción total.
Estos cnantos datos de estadística
estún Uestinados únicamente a precisar las ideas y no quisiera aburridos
con una enumeración tediosa.
La técnica francesa ha vuelto a imponerse gracias sobre todo a la excelencia de sus ingenieros y basta para
ilustrarla citar algunas realizaciones
de las mús sensacionales.
En el campo de los transportes los
Ferrocarriles franceses que tienen una
longitud de 40.000 kms. de los cuales
mús de 5,000 estún electrificados establecieron _este año varios records sensacionales.
Dos locomotoras de serie pulverizaron la marca mundial de velocidad
con 331 kms. por hora. En otro plano
sr hizo correr un tren sin conductor
por teleclirección a 120 kms. por hora.
En 1955 el 97% do los trenes tanto de
pasajeros como de carga llegaron con
menos de dos minutos de retraso. En
la unión de las grandes ciudades de
Francia con París se alcanzan promedios ele velocidad que parecían impo•
sibles hace algunos afios. Paris-Lyon
512 kms. á 123 kms. lle promedio, Paris-1\iza a 100 kms. de promedio, Paris-Burueos 581 kms. á 117 kms. por
hora.

aparecen desnudos sin vcrguenza bajo
Jas luces del escenario.
Esta atmósfera de invernadero del
París cultural establece una especie de
comunidad del espíritu que no se encuentra en ninguna otra parte Y que
producirá "la obra de arte total" mejor de lo que P.udiera hacerle la creación aislada de genio. Algunas veces
media docena, una docena quizás ele
grandes hombres de la literatura, de
la música, del teatro, de la danza, de
la pintura, de la escenificación, se unirán en una constelación única en la
forma y en el tiempo y "la obra t~tal" aparecerá no como una gran maquina wagneriana sino como una miJactrosa pompa de jabón brillante, impc°evisiblc, ligera. Tal procligali¡lad tan
pura y tan definida, sólo es po~ble en
esta ciudad, ante este público, en esta
atmósfera.
El pueblo más individualista de la
tierra posee también la literatura más
social, pero esta vez no hay aqui ninguna contradicción: el punto común
que tienen es este interés exclusivo
para el hombre, quién, juzgándose él
mismo "soberano", se vuelve a encontrar único objeto digno de su litera-.
tura.
Son esos hombres de letras sabios y
pensadores quienes se alarman ante la
amenaza que representa para los países de cultura grecolatina la monstruosa organización técnica de otras
civilizaciones en las cuales la "desmedida" se vuelve regla.
Y Francia, fiel a su tradición histórica se ha puesto a la cabeza de la cruzada emprendida para defender su "filosofía de la medida humana". Cruzada a la cual los países latinos y México en particular toman una parte activa. Se trata de la defensa del hombre en su individualismo ante la organización social sin la cual parece que
rn la época presente no puede ex¡stir
"El orden pesa siempre al indil1iduo."
grandeza nacional. Francia se ha resuelto a encontrar una solución para
conservar tanto su modo dr vida como
Francia cuenta también con la red emp1~esas francesas construyen puen- su grandeza a fin de guardar el equide carreteras más densa del mundo tes, carreteras, instalan puertos, cen- librio entre elementos que parecen incon 642, krns., seguida en Europa pcr tros metalúrgicos. La corriente acaba conciliables. Sus esfuerzos para manInglaterra que cuenta únicamente con de orientarse hacia :.\léxico en donde tener esa armonía son el reflejo de to280,000 kms. A esas redes de ferro- se realiza en Monclova una fábrica de da la historia contemporánea de Francarril y de carreteras se tendría que abonos químicos con una inversión de cia. Hasta la fecha ha tenido éxito y
añadir la red &lt;le los canales fluviales mi1s de 12 millones de dólares; en Man- creo pues que podemos. confiar en ella.
que hacen de Francia un gran cue~po zanillo se ha formado un rupo siderúrOjalá que el bloque de los países lacuyos partes estún perfectamente b~en oico con un costo aproximado de 23 tinos sea lo suficientemente unido y
cuyas partes están perfectamente bien ~1illoncs de dólares para producir una fuerte para hacer triunfar ·este ideal.
ligadas entre si hasta en los luga~e_s cantidad anual de 150,000 toneladas de Francia está haciendo un esfuerzo timonta1iosos &lt;le los Alpes o de los P1r1• acero, 20.000 toneladas de !erroman- tánico para compenetrarse mejor con
o"'aneso .y 75.000 toneladas de lámina;
neos.
sus hermanas de sangre y de cultura.
Los nuevos aviones franceses y so- entre México y Guadalajara los antiLos millares de estudiantes que desbre todo la serie de la "~lystCre" si- f;UOS postes telefónicos se van a re- de el fin de la última guerra se han
guen a ]a cabeza de la aeronáutica emplazar por nn sistema francés de dedicado a estudios profundos del
mundial y ]os pedidos hechos a las va- transmisión por via hetziana de las idioma español, los centros de altos esrias casas constructoras se elevaban a ('Ornunicaciones telefónicas con capa- tudios hispanoamericanos de Paris y
cidad para 120 léncas simultáneas; en de Burdeos hacen que esa compenetra~
1.500 aparatos en junio pasado.
En el campo &lt;le la ¡nvestigación nu- fin ~Iontcrrey contará pronto con uno ción sea cada día más estrecha. Es de
clear Francia desde luego noha pro· de ]os primeros teléricos de América desear que México también siga deselucido ninguna bomba A o JI pero los Latina construido por una casa fran- pertando en su juventud mayor interés
científicos franceses están a la van- cesa. Gnirá la Ciudad de los Niños aún hacia la lengua y 1a cultura franguardia en el campo de lai nYcstiga- con la cumbre de la famosa Silla.
cesa, como parte de la educación de
Todas esas realizaciones reflejan "hombres completos" y no de miemción.
En los úJtimos años las empresas también una fiel imagen ele la Fran- bros útiles o utilitarios de una socieindustriales francesas entraron en la cin de hoy, uno de los innuerables as- dad exageradamente especializada.
competencia internacional Sobre los pectos de su actividad tan diversa.
mercados extranjeros y su técnica se
impone sobre todo cuando se trata de
** *
enconrar mla solución original o la re·
El cuadro no sería completo si no
solución &lt;le un caso difícil.
se
hablaha de este Olimpio parisiense
Para dar solamente algunos ejemplos
podríamos citar entre las realizacio- en .el que todos los dioses y los semines actualrs en el extranjero la cons- dioses de Ja literatura y del arte se
trucción en Estados Unidos de un reunen. En la jerarquía de los valores
puente de hormigón prctensado que ocupan el lugar más alto que nadie
será el más largo del mundo con 38 les disputa.
El escritor es más hombre público
kms.; rn Canadá la construcción de
un puerto de mar en los Grandes La- que el político. La prensa se ingenia
os cana&lt;lienses que recibirún así direc- para conocer su opinión sobre todas
tamente los navíos de altamar; en Bra- las cuestiones que interesan al país.
sol: el gran túnel suharino que debe Casi todos son criticas, colaboradores
enlazar a Río de Janeiro con su cer- de diarios o ele revistas. Se publican
cano suburbio portuario de Niteroy sus cartas íntimas durante su vida o
asi como la fábrica siderúrgica de Ita- cuando mucho sobre su tumba aún
bira; en Finlandia, Argentina, Hong- fresca. Nada de lo que les atañe es
Kong, ChiJe, Noruega, Venezuela, las privado y, como Ios dioses de Grecia,

Página 7

�Admirada, codiciada por magnates
y políticos de un país imaginario de
Hispanoamérica, la heroína decide
consagrar su Yida a la lucha por la
libertad de su pueblo. Al llegar a esta
etapa de la historia, Robles presenta
la realidad social, económica y política de ese país -mezcla, tal vez, de la
tes geomonfológicos más efectivos, pue- Argentina peronista y de la Venezuela
de destruir i-ecursos importantes Y po- de hoy en día-; como antítesis de los
tencialmente renovables que le sirven comerciantes e industriales voraces y
de los políticos nefastos, el autor nos
ele medio de vida y goce.
describe a los estudiantes, último reLa segunda experiencia destaca el ducto de la dignidad y la soberanía
hecho de que los recursos irrenovables nacionales. Ada se a1ia con ellos. Conde los cuales depende el hombre mo- tribuye económica y humanamente a
derno, especialmente los combustibles su causa, que es la del pueblo. Derro•
y los metales, se agotan a un ritmo lados, mueren en el campo de batalla
que aumenta rápidamente en cofras o en las cárceles. Ella, desilusionada,
absolutas y a veces en forma relativa, opta por el suicidio.
es decir, en relación con el incremenNovela valiente, bien escrita y armato de los yacimientos probados a trada
que vale, al mismo tiempo, como
vés de una exploración más completa
obra de arte y como documento huy mediante nuevos descubrimientos.
mano.
Ninguna de estas experiencias es
nueva. La historia nos muestra ejemplos en los que el suelo, la fauna y la
flora, especialmente en los climas áridos o semiáridos, fueron destruidos
pOr el hombre, que, por lo tanto, puso
en peligro su propia existencia. En la
misma forma, el agotamiento de los re•
cursos irrenovables ha conducido, a
Yeces, a cambios de gran alcance en
el desarrollo económico y político de
países o de ciertas regiones dentro de
un país.

LIBROS
Los nombl'es de las Estrellas, por E. J.
"'EBB. Breviarios del F. C. E. )léxico, 1957.
En ('Sta obra, al par que se demuestra con ejemplar erudición que los
nombres de las estrellas deben haber
tenido su origen, en los más de los
casos, en la imagen poética o en la
fantasía infantil de los primeros hom. •'1lres que contemplaron el cielo estrellado, se nos enseña a amar el incomparable espectáculo del iluminado firmamento nocturno. Quiere el autor,
ante todo, hacer que el hombre vuelva a desear la noche, porque es en ella
cuando despliegan los astros, majestuosamente solitarios u ordenados en
graciosas constelaciones, su inefable
belleza, y rescatar para él, como fuente de perennes emociones estéticas, la
apariencia del firmamento, contemplado con el ojo desnudo y el espiritu libre de cegadoras preocupaciones científicas. La cuidada información que
nos da, no persigue otro fin que el de
ayudar a lanzar esa mirada admirativa
que le propone al lector.

ALAS CASAS EDITORIALES YA
·LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE

Wantrup en el transcui'so de las páginas ofrece los que, a su juicio, son
los más adecuados r~medios contra estos males.

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vas•
to plan editorial que desarrolla al través de publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, uniwersitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario ·'ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas
, en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer a] lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, ]as cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

MAURICE DQBB: Salarios. 2a. ed.
México, Fondo de Cultura Económica. 195j,

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.

Maurice Dobb, destacado economista y profesor de la Universidad de
Cambridge (autor también de una In-

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~ J"';,~, ~~~!~~~¡~:~ ~~ e;_~~;;:ªa~:~~:~1aª :~

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Wehb: LOS NOMBRES
!}E LAS ESTRELLAS

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Ji.' V l; ¡,. A (O, li, _ , , , ,--,

)tf~E~~~;Ji:§f.&lt;•0'. ,·,~+
En buena parte, también, es un bien

fundado alegato que tiene como propósito desvanacer un error de aprecia•
ción histórica; a saber, el de que el
zodiaco no fue invención de los griegos, sino de un pueblo -el egipcio para unos, el babilónico para otrosque Jo descubrió antes que ellos y se
lo transmitió. Esta importante conclusión está garantizada por la autoridad
de Edmund J. Webb, figura descollan•
te en los medios académicos ingleses
por sus conocimientos humanísticos y
de la astronomía antigua.
S. "/. CIRIACY-WANTRUP: Conservación de los recursos, Economfa y

política. México, Fondo de Cultura
Económica. 1957.

La cultura moderna occidental ofrece dos experiencias que han despertado un interés vivo y general por la
conservación. Ambas pueden considerarse como problemas de ecologia humana, puesto que surgen de la reacción mutua, .en el tiempo, entre la forma de cultura y el ambiente fisico.
La primera experiencia nos enseña
que el hombre, como uno de los agen-

Página 8

este libro una comprensión perfectamente clara de los aspectos tanto teór·,cos como prac
' 1·1cos d e est e unpor.
1
~c~n
para exponer al estudiante de economía las caracteristícas ·distintivas de
las diversas teorias de los salarios y
las modalidades en materia de siste-·
mas de salarios, pago de salarios, con•
tratación sindical colectiva, fijación de
salarios mínimos, etc.
Esta obra no constituye un tratado
extenso sobre salarios, pero sí una introducción bastante amplia a esta especialidad de la Teoria de los Precios.
Es decir, servírá al estudiante que no
encuentre en su libro general de texto
una explicación suficientemente detallada de la formación de los solarios,
preparándole a la vez para la lectura
de tratados de mayor envergadura y
leguaje técnico.

~~~~c'.!~~:: i~~fl~:ts

i::~:

rmasy
C. KLUCKHOHN: Antropología. 3a. ed.
corregida. 378 páginas. México, Fondo de Cultura Económica.
Ralph Linton, uno de los grandes
de la antropología americana, dijo de
este ensayo que, "con mucho, es el
mejor libro de antropología, no estrictamente técnico, aparecido hasta la
fecha". Efectivamente, se trata de un
libro que el lector no versado en esta
materia podrá leer con gran provecho,
obteniendo la respuesta satisfactoria a
la pregunta "¿Qué es la antropología?"

En términos totalmente al alcance
del no iniciado, DO!; cueta la historia
de esta ciencia, sus comienzos como
rebusca curiosa del aficionado a cosas
raras, pasando por la etapa del estuSalarios, de Maurice Dobb, llena un dio comparado de los pueblos primihueco apreciable en la literatura eco- tivos, hasta llegar al de los complejos
nómica de que se dispone en lengua pueblos modernos. Describe, sin en•
castellana.
trar en detalles demasiado técnicos,
los métodos empleados por los antroFERNANDO ROBLES: La estrella que pólogos y los varios tipos de conocí•
no quiso vivir. México, Colección miento que ellos consideran necesa~
rios. Explica en términos sencillos y
Tezontle. 1957.
a veces con anécdotas amenas las raEsta novela cuenta la historia de mas de la antropología: la etnográficaAda, joven pueblerina que trasciende etnológica, la arqueológica, la física,
su insignificancia para convertirse en la lingüística y la cultural, llegando al
famosa actriz del cinematógrafo. Ro- moderno concepto de la antropología
bles sigue paso a paso el desenvolvi- aplicada.
miento de su persona y personalidad:
El éxito de este pequeño gran libro
sus primeros años en 1a casona rústica del padre, su arribo a la gran ciu- explica la tercera edición en que se
dad, los contactos que en ella estable- han hecho correcciones en consonance, su ingreso y rápido triunfo en el cia con los años pasados desde su pricine.
mera aparición en 1949.

uarR

Ürgano Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como artículo de 2a. Clase en la
Admón. de Correos de Monterrey, N. L.. el

20 de ALnl de 1944.

INDICADOR,
Colaboradores

Hugo Padilla
Fidencio de la Fuente
Cenara Salinas Quirogn
Arturo Canlú S.
Homero A. Garza
Alfonso Rangel Guerra
Cuillenno Cerda G.
Jorge Rangel Guerra
Manuel Morales
Dibujos de Jorge Rangcl Guerra

Director
Lic. Fidcncio de la Fuen!e

Oficinas
Washinglon y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León

MEXICO

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>I
,

BOLETIN MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como articulo de 2a. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944.

D.A.S.U.

t1

Año XIV

No. 5

Mayo de 1957

/'

,

•

I

a

jOS

JO V ~íl

'lf ()""
. 1
André GIDE

L Maestro Francisco 1ll.

Zertuche dejó una fina
herencia que recibieron
los que fueran sus alumnos.
!J la Universidad de N ueuo
León recogió los f rulos de
su dedicación y amor a todo
aquello que dependía de la
Má.rima Casa de Estudios.

también me gustaría considerar
este tratado como una obra de
arte ¿.Qué importa, pues, dónde
me lleve tal afirmación temeraria?.
La cuestión de oficio me interesa
por si misma. Quiero partir de este
punto: de la afirmación de una predHccción particular, intransigente; y,
luego, examinar lo que puede impedirlo.
Por tanto. escribo este tratado en
alabanza del buen obrero. "Hacer un
libro es un oficio" -decía escrupulosamente La Bruyére en el umbral de
un libro que no lo era-. Advierto en

cia.

~H madre me enseñaba siempre a
vaciar el vaso de sidra antes de levantarme de la mesa, y a no tomar más
pan que el que pudiera comer.
Sin duda, subsiste un poco de esta
idea de economía en la urgente necesidad que siento por la medida. Quiero que la obra de arte sea enteramente gratuita; pero no tolero en ella nin-

f;una profusión insignificante, y no estimo que alcanzare la perfección si sobrase en mi estilo más tinta que la
que se necesita para la expresión estricta de mi pensamiento. En arte todo lo que es inútil perjudica.
Llamo periodismo, en literatura, todo lo que mañana interesará menos
que hoy. Periodismo es todo lo que en
seguida parecerá menos bello, menos
espiritual, menos agradable y menos
imperturbable de lo que le parecía al
público de hoy; y me reconforto al
pensar que, en oposición con el periodismo, la obra de arte perfecta no pa-

/

/

/

Repartió su vida entre la
cátedra y la amistad, lo cual
se avenía perfectamente con
la condición de su humanidad, mejor dispuesta a dar
que a recibir; y por eso mismo. sll ausencia se prolonga
todavía.
En este mes se cumple un
año del fallecimiento del
Prof. Francisco M. Zertuche
"ARMAS Y LETRAS" que recibió por muchos a/Íos su valiosa colaboración, recl!erda
este primer aniversario y le
dedica las páginas de este número correspondiente al mes
de mayo.

seguida a mi lector: se trata aquí nada
más que de asuntos de oficio.
Claudel, al retornar del Extremo
Oriente, me contaba cuánto le chocaba el derroche que observaba en Fran-

'

'

,..,.

{

I

J

.\
I ,
(
J

&lt;r

-·

So escribas nada que no sea indispensable...

(Dibujo de Jorge Rangel Guerra}

��•
Piedra aparecen llanamente ante el
lector, dando a veces la impresión de
ser tomados de la vida real; de poder
identificarlos con personajes existentes.
El autor habla siempre en primera
persona, dando al lector una idea clara de sus pensamientos y sus reflexiones, así como del carácter y de los
sentimientos más recónditos que abrigan los protagonistas de sus obras.
Tanto éstos como los personajes accesorios, que van surgiendo en la narración, al ser pintados tan realmentC' con todas sus características, dan
al escritor la oportunidad de dibujar
con clarísimos perfiles los distintos
aspectos del modo de ser de las gentes
pueblerinas, sin salirse nunca de un
ambiente netamente mexicano.
Para confirmar lo anterior, podemos
citar el capítulo inicial de ºLa Bola":
la celebración del 16 de Septiembre;
en dicho capítulo, Rabasa no solamente describe a los distintos tipos engalanados para tal ocasión, sino que sugiere la habilidad de todos los dirigentes de la politica del pueblo, para
adornar el escenario y actuar dentro
de él como figuras principales.
El maestro de escuela, el comandante Don Mateo, cuyo duro semblante era sufitiente para no confundirlo
con otra. persona; el jefe político Cocieras, hombre de mala fama y encargado por el gobernador para someter
al cacique; Don Justo Llamas, el recaudado; las figuras femeninas que
agregan un poco de sabor a la novela
~otros más, son acomodados cada uno
en el lugar que social o políticamente
les corresponde y descritos como si
de personajes existentes se tratara.
¡Perfecta pintura a colores podriamos
decir, de una fiesta nacional! sin faltar desde luego la consabida exaltación a los héroes en boca de uno de
tantos tipos a quien el autor retrata
como orador de pueblo que intenta
aparecer erudito ante la gente del lugar.

Pero entre todo el realismo tan bien
marcado en esta obra, podemos encontrar de vez en cuando un débil rayo de romanticismo del que casi ninsuno de los autores pudo escapar sobre tocio en el transcurso de ese siglo;
4
' Rabasa, según Emanuel Carha11o, dentro de su realismo, tiene escapatorias
de su imaginación o del afecto, y brota de vez en cuando su trasfondo romántico... La descripción de Remedios, por ejemplo; "Tímida, dulce, delicada, alta y esbelta, airosa y con natural y no prendida elegancia; su mirada dulce y triste, ... ésto es lo que a
mi me hizo rendir el alma ... " Sin embargo, lo que de romántico puede enrontrarsc en el anterior, y otros pasajes del libro como el que hace mención a su madre, quedan un tanto opacados por escenas de una realidad tal,
como Ja enfermedad, agonía y muerte
de esta mujer.

'

"La Bola", título y tema prin~ipal
de la novela, revuelta originada en
San :\fortin, es pintada con tal realismo por Rabasa, que a medida que se
lee, clc-sfilan por la mrntc, uno a uno,
los sucesos hilvanados tan perfectamente, que su lectura se hace amena
r interesante, prcscntúndosc a la vez
claramente los funestos resultados de
la i~norancia, ,lcl atraso de los pueblos )' de la falta de preparación de
sus dirigentes, factores que originaron
.. La llola".
Termina el autor la narración de
este libro con lo que él llama Punto
Final, o sea el capitulo en que todo
vuelve a la normalidad, en que vuelve a aparecer la misma monotonia
acostumbrada en el pueblo.
"La Gran Ciencia", "El Cuarto Poder" :r "~Ioncda Falsa", siguen en orden a la anterior; en todos actúan los
mismos personajes, por lo que el lector acaba por familiarizarse con ellos.

Página 4

Son estas novelas una admirable sucesión de acontecimientos que seria largo ennumerar, pero que quedan colocados dentro de la vida real, de la
vida cotidiana de pueblo, provincia y
estado.
En la última novela de este tipo,
''La Guerra de Tres Años", que apareció en el Universal, en 1891 y que
fuera recogida en volúmen hasta después de ia muerte de Rabasa, aparece
éste con un estilo más conciso, un tema bastante elaborado y personajes
mejor deíinidos. Según Emanuel Carhallo, "con esta obra llega, la que se
ha llamado escuela realista, a la más
rigurosa objetividad".
Comienza ºLa Guerra de Tres Años",
de una manera muy semejante a "La
Bola"; repique de campanas, estallido
de cohetes y gran alboroto, que turban
la tranquilidad y despiertan a los habitantes del 'Salado", pueblo en el cual
se desarrollan los acontecimientos que
forman la trama de la novela; pero esta vez, no es el anuncio de una fiesta
cívica lo que inquieta a los vecinos,
sino la celebración de nna actividad
religiosa, narrada con todo realismo
por el autor.
Es el Salado donde acomoda tipos
pertenecientes al bando liberal y al
conservador, a los que no se inclinan
por ninguno de los dos, y a aquellos
que siempre existen, y que según la
conveniencia o las circunstancias cambian admirablemente de ideología. Todos estos personajes son descritos por
el autor claramente.

AJ referirse al jefe politico, Rabasa
muestra una vez más un marcado realismo, al pintarlo no sólo en su apariencia exterior sino mostrando al lector con claros caracteres las pasiones,
las emociones y cualidades y defectos
propios de este tipo: "Tenia Don Santos Camacho, proporciones de Coronel, aunque no lo era; es decir, aunque de poca estatura, era grueso, con
tendencias a ventrudo, de ancha nuca
y manos grandes, pesaba recio y escupía con frecuencia, tenía laringitis
crónica cte .. ..'' Fiel pjntura de caracteres físicos, que colocan al personaje
frente al lector: "Habia en las cavernas de su conciencia, terribles amenazas ... , era libre como nadie, odiaba a
los alzados del pueblo etc ... " Con descripciones como ésta el autor dá vida
a los protagonistas, dando además idea
de sus más recónditos sentimientos,
los cuales analiza casi siempre socialmente.
'
Ese realismo con que el autor pinta a sus personajes lo encontramos
también en la narración de los hechos;
la organización de la procesión, la intervención de Don Santos Camacho,
como autoridad, para impedir que se
efectúe esta demostración de culto externo; la prisión del sacerdote y del
santo; la labor de las adictas a la iglesia, así como la determinación del gobernador y su esposa, 1 casi dejan de
ser farsa para convertirse en realidad
bajo la hábil pluma del escritor, que
aprovechó ese realismo usado con fines políticos y sociales, para señalar

los errores de los dirigentes políticos,
a los c¡ue trató de moralizar, aitn cuando no presentaba explicita en sus libros ninguna moraleja.
Podemos decir que San ~!artin de
Piedra y el Salado, son el principio y
el fin di! la acción de las novelas de
episodios nacionales que Rabasa escribió, pintando a sus personajes al natural, sin exageración alguna, como seres realmente existentes, y aunque se
asegura que aparte de Galdós, influyeron en su estilo algunos novelistas
franceses, casi nos inclinamos a creer
que fueran anteriores al siglo XIX,
pues los realistas de esta época pintaban a los personajes de una manera
monstruosa, casi desfigurados.
Escribió este gran novelista del Siglo XIX con respeto a las ideologías,
pero haciendo siempre una critica fina al fanatismo, al cacicazgo y a la
violación de las leyes.
Escribió con caracteres realistas en
un período romúntico, imprimiendo
en sus libros un gran sentido del humor. 'Segitn Acevedo uposee gracia en
tocio lo que dice, y más en lo que intenta sugerir".
Mayor éxito pudo haber alcanzado
el autor en este género de novela social y politica, si no hubiera abandonado las Letras por el Derecho y otras
actividades; aún asi, sus obras son
amenas, se leen con gusto, despiertan
el interés en el lector, y puede decirse que Rabasa fué un precursor del
realismo en la Novela Mexicana.

CERVANTES, ARIOSTO Y LAS
CANCIONES DE 6ESTA
por FRANZ BOUCHSPIES

"!,os nombres de algunos de ellos
llegaron hasta nosotros,·
.\ madises se llamaban
y Rodomontes y ,\stol(os.
l'&lt;•nian de Tierra Santa
cubiertos aún con el polvo
de titánicos combates ... "

(Víctor 1/ugo)
bien, Herman ~!elville al mencionar a los precursores del ballt.•nero en su libro 'Baby Dick",
ignoraba los hechos heroicos ele los
primitivos vikings acostumbrados' a
rombatir al fabuloso Kraken, a la gran
Serpiente marina y al Leviathán bíblico, o no ha querido hablar de ellos y
los ha pasado por alto al exaltar la
gloria milenaria de los viejos lobos de
nrnr. En las antiguas sagas nórdicas
hablan del héroe noruego Fridthjof en
lucha titúnica contra un gigantesco
cetáceo durank su Yiajc a las islas
Shetland, ele la cual el corsario sale
Yencedor.
Pero \lrh·ill,• ha ignorado a Fridthjof
y ha glorifica,lo en su lu~nr al heleno
Perseo libertador de •.\ndrómeda contra un monstruo marino que iba a deYornrl:1. '.\fondona tambil·n a San Jorgt.' :r (•! dragón la versión cristhma de
Perseo ~- ..\ndrümeda. Pero ni Perseo
ni San Jorge rrnn arponeros ni balleneros como lo rra ya Fridthjof...\lude
luego al Profrta rebcldt.' .Jonás cuyo
viaje extrnordínario en el vientre &lt;le
nn cachalote, lo hace relacionarse más
clircctamrnte eon el motivo de la novela ele )lelville.
Ahora bién; no censuro al srñor
\leh·illc el buscar el modelo ideal y heroico para exaltar la ~randeza de sus
héroL·s ])l'ro cn•o miis bien que precursores dd ballenero, Perseo y San Jorge
libcrtan&lt;lo a su dama son los antecesores directos de la Caballería Andante y del Ciclo literario que los poetas

O

(Her111u11 .lle/vil/e)

de la Eclad :\Iedia formaron en torno
de éllos.
Lodovico Ariost o en su poema épico
"Orlando furioso", ha tomado el episodio ele Perseo y Andrómeda pero los
ha llamado Rugiero y Angélica. Pues
la inconstante Angélica, huyendo del
ardor de Rolando y Rinaldo, caballeros de Carlomaµ-no, cae en manos de

una tribu sah·aje ele Bretones que la'
rondena a morir C'n las voraces fauces
dt.'l Orco marino, pero Angélica se sal, a, gracías a la intervención &lt;le Ru•
1,:iero.
:'\o es extraño que en la Literatura
l"niversal se repitan con frecuencia
los grandes hechos o las hazailas heroicas. por ejemplo la leyenda del tier1rn infante abandonado en un cestito
~• 1t1(•rcNI fil' las olas, puC's lo t.•nrontra•
mos en la misma Biblia en la historia
de "\foisés, en la novl'la de Cnball&lt;'rÍa5.
".-\madis dt.• (jaula'', en 11 Las "\Iil y una
1ica·hes", ('11 la novela (fSinuhe el egip•
t·io .. de Mika Waltari y en "El elegido'' de Thomas :\fonn, quien lo ha toma,lo del poema medioeYal de Jiartmann ,·on Aue.
La historia de la no,·ia disputada
por clos hermanos, la encontramos en
los dramas de Schiller, "La desposa•
da tic :\lessina" y ºLos bandidos'' en
(') que Amalia Edclreich es pretendida
" la vez por Karl y por Franz von
1loor, en la balada de Heine en su
''Homancero" y en "Al este del Parai,;o" ele John Steinbeck y el "Osear de
.\Iba" de Lord Byron.
La historia de la rivalidad entre hermanos por distintos moth·os, la encon•
tramos en el "Caín" de Lord Byron,
en "Los Hermanos Corsos", ºLa Boca del infierno" y "El Vizconde de
Bra~elone" de Alejandro Dumas.
Del extraño parecido entre dos
prrsonas distintas, lo encontramos en
&lt;·1 .. Príncipe y mendigo" de ~lark

Twain. "El prisionero de Zenda" de
Aathon)· Hope y otros.
El "\\'ilhehn )leister" de Goethe escrita bajo el modelo de Cervantes, inspiró otras obras literarias como el
"FH.\);Z STER);BALD" de Ludwig
Tieck y Wackenroeder, "El Verde
Heinrich" de Gottfried Keller y "El
jue"O ele abalorios"' de Hermann Hesse
y e; el "Parsifal" de Richard \Vagner.
Libros o variantes de "Fausto" y de
En suma, no tengo para expresar
mi vida sino mi muerte.
"Don Juan", se han escrito en todas
las leneuas y en todos los tiempos.
, '✓alJe"?i t- Poemas Humanos.
);o o~ extrañéis pues. de que el Quijote Cervantino haya sido una novela
más de Caballerías, una no,·ela de ese
género, tal vez tardía, una novela de
Caballería cuya gracia picarezca y huPOESIA, entendida como actimorismo, había de ridiculizar a todas
tud vital del hombre, desembolas novelas de Caballería que entonces
ca en la expresión que saca a
se Irían con avidez. Cervantes retrata- luz las entrañas más intimas. No es el
ba en él, su propia imagen, la del simple divertimiento de la palabra que
idealista fracasado que arremet_e con- sC' busca y se extasía en si misma, si•
tra molinos de viento que semeJan los no el compromiso nacido en la piedra
ve,ticlos y fantasmas que poblaban su misma de su creación, compromiso en
pobre mente enferma.
el que se juega la existencia misma
Sin embargo su esfuerzo por exter~ del poeta. Hacer poesía, por tanto, es
minar a los Caballeros andantes fue una gran tarea humana, ejecutada con
vana pues Ariosto era leido con gusto, el riesgo y peligro que nacen de la toAriosto triunfó pues, puesto que las tal entrega que exige.
baladas y las leyendas de Caballería,
Así César Vallejo, gran poeta del
fueron resucitadas por los poetas ro- mundo, murió de poesía. Su muerte,
m:inticos como Ludwig Uhland, Josef ocurrida el año de 1038, llegó cuando
von Eichendorff, Walter Scott, Karl las fibras del hombre no pudieron reFriedrich Heinrich ,·on La Motte-Fou- sistir ya la tensión del dolor Y del
qué, Hebbel, Ibsen, Alexis, Puschkin, hambr~, de la incomprensión y de la
Lord Tennyson y otros.
injusticia .Espíritu templado en el saLas más leidas fueron aquellas del crificio que le impusieron su época Y
legendario Rey Arthur de Bretaña Y su circunstancia, dejó una producción
la mesa Redonda donde se sentaban poetica que recoge, como un haz, tosus caballeros Sir Lancelot, Sir Gawai- do el sufrimiento que puede contener
ne, Sir Bediverc el fiel, Sir Pcllimorre, el recipiente humano. Cuando se llega
Sir Tristán de Leonis, Sir Perceval, Sir lrnsta su poesía, se ha penetrado ya en
Galahad, etc.
el reeinto del dolor del hombre.
1Cómo se deleitaban leyendo c?m?
Hay golpes en la ,ida, tan fuertes ...
c-1 rey Arthur para probar su leg1tim1•
Yo no sé!
dad \uvo c¡ue arrancar la espcda Exca.
Golpes como del odio de Dios; como
libur del muro ele la iglesia de Camelo!
si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
de donde nadie había podido sacarla
se empozara. en el alma... Yo no sé!
y cúmo al final de su vida fué convertido en un cuervo y conducido a la isla
Esto escribla Vallejo en el primer
de Avalún en donde vivirú hasta la poema de su primer libro: Los hera{.
consumación de los siglos en compa- dos negros, fechado en 1918, Teinte
ñia del hada )!organ le Fay.
años antes de que se apagara su exisne cómo el )lago :'.lyrdhin o Merlín tencia. Desde entonces le acompañó
fué engañado por el hada Vivían Y el -;ufrimiento, dándole a su poesía
transformado en un espino blanco.
el tono inconfundible que permanece
De como Lancelot du Lac fué edu- hasta sus últimas manifestaciones. Sin
cado por las hadas de u? lago Y luego embargo, este dolor, patente y vertise convirtió en el pa]adm de la rema c{ll, c¡ue mantiene a su poesia viva en
Guenivere salvándola de todos los pe- un solo grito lanzado desde lo más alligros y despertando los celo.s del Rey to del espíritu, pero lindando con la
Arthur y la envidia ele! traidor )!or- carne. para arrastrar consigo el eco
dred.
de tocios los hombres, dejó siempre un
Como Perceval y Galahacl fueron lugar para el amor. César Vallejo, carconservados en la mús absoluta puroza gado de dolores y de penas, pudo tcn-y puestos al servicio del Santo Gr.na~, t.!C'r sin embargo sus manos hacia toda
el cáliz donde bebió Cristo en la ulh- la humanidad, porque fué hermano de
ma cena en compañía de sus djscipu- todos v hermano de si mismo, y en su
los y como ésta fué conservada por propi; carne sintió la injusticia en que
una sociedad de caballeros sin tacha transita el hombre. Este amor de Vapara beneficio de la Humanidad.
llejo, universal como su porsía, le haCervantes muestra un absoluto cono- ce- decir pocos mrses 'antes de su
cimiento de dicha literatura pues en muerte:
Ah querer, éste, el mío, el mundial,
el "Quijote" nos habla del "Caballero
interhumano y parroquial, provecto!
ele la \'ercle Espada", "El Caballero Cifar", Esplandian. y de Amadis de Gau- ProYecto ... tan viejo como el hombre
la a la que pone por modelo de todos es también su dolor, igualmente munlos Libros ele Caballerías. • Quién no dinl e interhumano, y parroquial, por~
se ha deleitado con el esforza~o Ca- que desde las calles ,le su provincia, o
ballero Amadis hijo del Rey Penón de las de París, habló \Callejo eon un lenGaula, protegido por la 11nga Urgancla guaje sin fronteras, desnudo de ropa•
la Desconocida, librando descomunal jes y duro como la propia resistencia
batalla contra su hermano Galaor Y del poeta, como él bafiado de dolor,
en su país o en el centro del mundo.
contra el encantador Arcalaus?
:\te viene, hay dias, una gana ubérrima,
Los mi1s celebrados paladines en el
(politlca,
"Quijote son Trist:in de Leonis Y Lande querer, de bésar al cariño en sus dos
cetot du Lac del c¡uc Cervantes recuer(rostros,
v me viene de leJo!I un querer
da aquel Homance:

DOLOR Y POESIA EN
CESAR VALLEJO
L

"Xu11ca fuera Caballero
de Damas tan bien servido
como fuera Lan:arote
cuando de Bretaña vino ......"
Trist:in era hijo de )fcliadux, rey de
J.eonis en Bretaña y de Isabeau hermana del rey )lark de Cornwall, en
Gales.
(Pasa a la página 6)

Alfonso RANGEL'GUERRA.

.\

demostratho, otro querer amar, de
(grado o fuerza,
al que me odia, al que rasga su papel
(al muchachito,
1
a la que llora por la que lloraba.
al rey de-1 vino, al esclavo del agua,
al que ocultóse en su ira,
al que suda, al que pasa, al que sacude
(su persona. en mi alma.

Dolor y amor, entrelazados, afinaron
In sensibilidad de este poeta, y sus ace-

del poeta. Quizás sea por eso que aparece en toda su poesía, en una forma
constante, la lluvia surgiendo a cada
paso del verso. Desde los primeros
poemas hasta los más cercanos a su
muerte, Yallejo hace llorar a la naturaleza, y a su naturaleza. La hace
acompafi.arle en su dolor mundial, y
aparece en el momento en que se llega a lo más íntimo de su ser: "Y empieza a llorar en mis nervios/un fós~
ro que en cápsulas de silencio apagué!"; "Llueve. Y hoy pasará otra na-ve/cargada &lt;le crespón;" "Ya no ]Jo.
res, V eran o!"; "Esta tarde llueve como nunca; y no/tengo ganas de Tivir,
corazón.": "Llueve ... llue,·e ... Sustancia el aguacero,"; ''En Lima ... En
Lima está lloviendo/el agua sucia de
un dolor ... "; "Si lloviera esta noche, retiraríame/de aquí a mil ai'ios.";
"Amanece lloviendo. Bien peinada/la
mañana chorrea el pelo fino." Así podrían seguirse eumerando estas citas
que se encuentran dispersas en toda su
poesía, bañándola y lavándola con el
toque insistente y silencioso de la lluvia. Pero entre todas ellas, la premonitoria, la que hizo transparente el
tiempo:
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.

(César Vallejo)
(Dibujo de Jorge Rangel Guerr,1)

radas puntas lo fueron extinguiendo.
Bajo estos dos signos caminó César
Vallejo sus cuarenta y seis años, y bajo ellos escribió su obra poética.
¿Pero se podrá hablar, con justicia,
tratándose de Vallejo, de obra poética?
Mejor digamos actitud poética, porque
toda su producción es el resultado de
su vida misma, de su posición hacia
los hombres, sus hermanos, a quienes
quiso tanto y en los que vió la destrucción y el odio. Por eso su poesia
es amarga y toma de pronto la superficie áspera de la piedra, bella en sí
misma por su cualidad natural y sin
embargo ruda. Dolor y amor se funden y hacen desaparecer la dualidad.
Y el amor se vuelve dolor:
Amada, en esta noche tú te has
sacrifica.do
sobre los dos maderos curvados de mi
beso;
y tu pena me ha dicho que Jesús ha
llorado,
y que hay un viernesanto más dulce
que ese beso.

Se queda aqui prendida, en el hilo
lento clel poema, una crucifixión que
se hace más cercana y palpable en la
segunda linea, donde los "maderos
curvados" abrazan la emoción de todo el soneto, que baja el tono en un
final en el que aparece de pronto,
aunque en una forma fugitiva, la Fnensanta velardiana:
Amada, moriremos los dos Juntos,
muy Juntos;
se Irá secando a pausas nuestra.
e-xctlsa a.mar(Ura;
y habrán toca.do a sombra nuestros
labios difuntos.
Y ya no habrán reproches en tus
ojos benditos;
ni volveré a· ofenderte. Y en una
sepultura
los dos nos dormire-mos, como dos
berman..ttos.

Tal parece que en el mismo poema se
efectuará Ja transformación del poeta,
donde el sufrimiento de los primeros
versos se vuelve al final callado silencio de muerte, dulce sueño en el que
se acercan los amantes.
Así se nos descubre la poesía de César VaJlejo, corriendo toda por un mismo cauce, y dejando a su paso las mejores expresiones humanas, tan humanas que con ellas se fueron pedazos

Y Vallejo expiró en la capital de
:Francia, la maiiana de un ';iernes santo en que la lluvia lo acompafió con
su llanto ininterrumpido. Esto escribe
Gustavo Valcárcel sobre su muerte:
"El 15 ele abril de 1938, en la mañana del viernes santo, murió, en París,
César Vallejo. Llovía tenuemente cuando la ciencia, impotente para cxpJi.
car su mal, consternada observó su in•
greso rn~jestuoso en la muerte. De inmediato, comprobóse la certeza de su
triple profecía poética. Vallejo había
escrito: "hay un viernes santo más
dulce que un beso"; Vallejo habla di•
cho: "me moriré en París con aguacero"; Vallejo había clamado: "En suma,
no poseo para expresar mi vida sino
mi muerte!"
Este fue César Vallejo, el que pudo
escribir en ese mismo poema premo•
nitorio:
César Vallejo ha muerto, Je pegaban
todos sin que el les baga nada;
le daban duro con un palo y duro

sin que naciera el odio en él. Yuelve
tiquí aquel golpe que sintiera en sus
poemas ya lejanos. Toda su vicia fue
recibir golpes, y aquellos primeros que
hacía provenir "como del odio ele Dios",
se vuCl\'eo en definitiva los que le lle~
gaban ele los propios hombres, que le
pegaban "sin que el les haga narla".
Curiosa expresión ésta, que colocando
el vrrbo en un tiempo ajeno al resto
del poema, transfigura a Yellejo en el
símbolo intemporal del sufrimiento hu•
mano, antes y ahora, y después ele mañana. Tiene, sin embargo, un poema:
La rueda del hambrie11to, donde dejó
impregnada toda su &lt;'xistencia.
Un ptdazo de pan, ¿Tampoco habrá ahora
para mí?
ya no más he de ser lo que siempre he
de ser,
pero dadme,
una piedra en que sentarme
pero dadme
por favor un pedazo de pan en que
se-ntarme-,
pero dadme
en español
algo, en fin, de beber, de comer, de vivir,
de reposarse,
y después me irt ...
Hallo una extraña forma, está muy rota
y sucia mi camisa
y )'a no teni;o nada,
esto H horrendo.

¿Puede concebirse otro grito sin es.
peranza, limpio de odio, ajeno a las
pasiones, que como éste alcance tal
plenitud de expresión y llegue en far.
ma tan certera hasta la pared cordial
del hombre? Por ello César Yallejo
merece las bellas palabras que Xeruda
escribió en su Oda a Federico García

Larca:
Lloras llorando, con Jo1 ojos llenos
de lágrimas, de lágrimas, de lágrimas.

Página 5

�•

Cervantes, Ariosto...
(Sigue de la página 5)
Meliadux fué hechizado durante una
cacería y nunca volvió a su reino. Su
mujer salió en su busca pero murió
de parto en el camino dando a luz a
un hermoso niño a quien Gouvernail,
el fiel escudero de Meliadux llamó
Tristán.
Tristán creció y fué educado en el
castillo de Tinta1ocl en la Corte del
rey 1lark de Cornwall, su tío, y 'pronto se convirtió en un arrogante Y bravo caballero.
El sobrino de la reina de Irlanda, el
cruel Mordaunt agobiaba de impuestos y tributos el reino de Cornwall y
Trist:)n ofreció a su tio Mark librarlo
del perverso opresor para siempre, En
efecto, retó a Mordaunt a una lucha a
muerte de la que salió vencedor Tristán el cual se presentó a su vez como
amo y señor en la corte de Irlanda llevando como trofeo la cabeza de Mordaunt. Iba a exigir la mano de la princesa Jséo para el Rey Mark en señal
de paz entre Cornwall e Irlanda, pero
quiso el Destino que el triunfador quedase vencido de amor a los pies de la
bella Jséo.
Quiso sin embargo, ser leal a su rey
y a su tia y la condujo a Cornwall como todo un caballero, pero su doncella
Brangienne aleccionada por la reina
madre que era una hechicera, sirvió
un filtro de amor en el vino que bebían Tristán e Jséo durante la travesia
y ambos siguieron el impulso de su corazón y se arrojaron en brazos uno
del otro.
Grande fué la desesperación de ambos al llegar al castillo de Tintaloel o
Tintoyl donde tenían que separarse.
El anciano Rey Mark recibió con júbilo a su joven prometida y se desposó
en medio de grandes solemnidades,
con la princesa Jséo de Irlanda,
Sin embargo, Tristán no pudo resistir el efecto del filtro mágico Y vagaba
solitario por los bosques de Cornwall
en compañía de su fiel encudero Gouvernail y de su perro Houdain evocando la dulce imagen de la hermosa
Iséo, y retornó al castillo de Tintaioel
donde gozó del amor y de los favores
de la encantadora reina.
Gottfried von Strassburg, el trovador alemán que escribió un poema sobre éllos tomado de un romance francés de la época nos canta en el siglo
Xlll:

"El amor une en el mismo corazón, dulce pena y amarga alegría,
felicidad, y negra angustia, nefasta y divina vida, ..."

Pero como la dicha no es perdurable, como Tristán e Iséo vivían entregados a su amor, fueron sorprendidos
por el celoso anciano, el Rey Mark de
Cornwal quien arrebatado de furia,
hirió mortalmente a Trist3n e Iséo murió de amor sobre el cadáver de su
amado.
Conmovido el Rey los hizo enterrar
en el mismo lugar, de la tumba de
Tristán nació una hiedra Y en el sepulcro de Iséo, creció un rosal. Ambos

se entrelazaron de tal modo que nadie
hasta ahora ha podido separarlos.
Yo digo que no hay filtró más poderoso que el amor y yo agregaría a
esta infortunada historia, el epilogo
que Goethe dió a su novela ºLas afinidades electivas":
"Así descansan los amantes, uno al
lado del otro. La paz vuela sobre sus
tumbas, las alegres figuras de los ángeles, sus afines, los contemplan desde la bóveda y será un momento grato si, en su día, vuelven a despertarse
juntos."

Página 6

El Romancero Español recuerda tristemente esta leyenda. Es una elegía de
amor que nunca debiera de ser olvidada. Antes que Paolo y Francesca de
Rimini, que Abelardo y Heloisa y que
Roméo y Julieta, fueron cantados los
amores de Tristán e Jséo:
"Ferido está Don Tristán
De una muy mala !amada,
Diérasela el rey su tlo,
Que celoso dél estaba.
El ferro tiene en el cuerpo,
De fuera le tembla el asta;
Valo a ver la reina Iséo
Por la su desdicha mala.
J llntanse boca con boca
Como palomillas mansas,
Llora el uno, llora el otro ...."'

Y Ricardo Wagner el Músico-poeta
alemán, inspirado en el texto medioeval de Godefroid de Estrasbourg su
compatriota escribió el libreto y la
música para una ópera inmortal a mediados del siglo pasado.
He aqui el canto de dos enamorados
qu~ se reúnen al fin tras larga separación. Cantan Tristán e lséo:
"iOh noche inmensa,
oh noche de amor,
desciende y vierte
el olvido supremo;
acéptame
en tu vasto seno:
libüame
del Universo!
Ultima llama,
te has apagado,
y nuestros pensamientos,
y nuestros sueños,
nuestros recuerdos,
nuestras esperanzas,
todo se cumple
en un presentimiento augusto
de la noche santa y redentora
donde confundidos nos hundimos."

Este himno sublime ha sido noblemente comprepdido por Thomas Mann
otro renombrado escritor tudesco de
fama internacional, quien en su corta
novela "Tristán", ha sabido pintar hábilmente el idilio de Gabriela Eckhof
y Detlef Spinell semejante al de Tristán e Iséo:
"Moriría jamás el amor? ¿El amor
de Tristán? ¿El amor de !solda, tuya
y mia,? ¡Oh, los designios de la Parca no logran alcallzar al que es eterno!
¿ Que otra cosa po~ría hundirse en la
muerte sino lo que nos perturba, lo
que desune engañosamente a los unidos? Entonces, el amor enlazó a ambos en una dulce y melodiosa conjunción ... Si la muerte la rompiera, ¿de
que otro modo sucumbiría uno sino
con la propia vida del otro? Y un dúo
lleno de misterio les unió en la esperanza anónima del desenlace, en un
arrebato de amor, del abrazo eternamente ininterrumpido en el reino milagroso de la noche ...... "
El dulce presentimiento de vivir
eternamente el uno para el otro y de
morir en el mismo instante y del dulce y arrobador éxtasis que conmueve
a los enamorados fué inmortalizado en
estas páginas inolvidables.
Es el amor que anhelaba el desdichado Caballero de la Triste Figura y
que profesaba a su amada Dulcinea del
Toboso cuyo nombre real y verdadero
era el de la rústica Aldonza Lorenzo.
Era el amor que soñaba el triste hidalgo trotamundos que en su locura
combatía contra imaginarios gigantes
y trasgos, las humildes fondas las tomaba por castillos, arremetía contra
los molinos de viento tomándolos por
monstruos de cuatro brazos y cómicamente usaba una sucia bacía de barbería como el maravilloso yelmo de
1!ambrino.
Era el amor que anhelaba alcanzar
el logozo Orlando de la sin par Angélica que inconstante se entregó en

los brazos de 11edoro el esclavo y Orlando al saberlo, JJerdió la razón.
En estos libros ya se nota ]a influencia de los hechos heroicos de famosos
guerreros cuyo nombre era cantado
para el pueblo y para los príncipes
por los trovadores, poetas errantes que
iban de país en país y enlazaban la
gloria del Cid Campeador, de Raymond
de Lusignan, de los siete Infantes de
Lara y de otros tantos campeones.
El Cid Campeador llamado Rodrigo
Díaz de Vivar es uno de los más grandes héroes nacionales con que ha con ..
lado España. Su espada fué temida
por moros y cristianos y sus grandes
hechos de arruas son mencionados en
todos los pueblos e inspiraron El Cantar del Mio Cid.
Ya desde su juventud tuvo que matar en buena lid, al padre de su amada Jirnena para vengar su propia honra y desde entonces su infatigable vida estuvo colmada de hazañas notorias hasta su muerte.
También el bravo Bernardo del Carpía, sobrino del Rey de España que al
frente de algunos valientes navarros,
derrotó al ejército de Carlomagno en
la batalla de Roncesvalles.
También se hablaba del Caballero
Raymond de Lnsignán el cuál tenia
amores con una espíritu de las aguas
llamada Melusína y como al desdichado Conde de Staufenberg, este extraño idilio lo arrastró a la muerte.
El Conde Pedro de Staufenberg tenía su castillo en el Ortenan en Suabia
en el siglo VIII y un dia, andando de
cacería, se encontró a orillas del Danubio a una muchacha hermosísima.
Se enamoró de él1a, se 1a llevó a su
castillo y le dió un anillo como prueba de amor. Durante mucho tiempo
vivió en compañia de su amante aunque su confesor desaprobaba estas relaciones. Pero sucedió que el rey de
los Francos, Carlos i\Iartell a cuyo servicio estaba, llamó a todos los nobles
de la Germanía y del reino franco para detener a los moros de España que
amenazaban invadir sus dominios.
Staufenberg acudió al llamado de
su rey, no sin antes jurarle a la joven
desconocida, que seria leal a su amor
y que volvería a desposarse con élla,
El abuelo de Carlomagno, el glorioso
Carlos Martell, derrotó a los moros en
la batalla de Tours el año 732 de la
Era Cristiana y los arrojó definitivamente de Francia el año de 739.
Staufenberg fué quien más heróicamente combatió a su lado y Carlos
Marte11 quiso premiar su valor casándolo con una princesa de su familia.
Staufenberg aceptó tan gran distinción pero durante el banquete de bodas sucedió como en la antigua balada alemana:
"Enrique descansaba junto a su recien ..
te esposa,

Rica heredera de las orillas del
Rhin ......
Suena medianoche, y a través de la

cortina,
Pasa de pronto una mano blanca
Y delicada;
,;rl quien vi6? A su Guillermina
Que se erguia ante él envuelta en un
sudario,"

También aqui una mano bellísima
descorrió las cortinas del salón y esa
mauo lucía el anillo regalado por Stau.
fenberg. El Conde aterrorizado abandonó la fiesta celebrada en su honor
y tomando su caballo cabalgó furiosamente hacia su castillo en Suabia pero
al cruzar e] Danubio se cayó del caballo y se hundió en las aguas sin que
nadie lo volviera a ver de nuevo. Vieron a la joven desconocida a quien
Staufenberg había amado antes, que
lo tomaba entre sus brazos desnudos
y se sumergía en las profundidades
con el cadáver del guerrero,
Hay muchas leyendas también en
gestas heroicas y de misterio y encan.
tamicnto como en los otros países.
Tenemos la leyenda de Lohengrin
el lamoso Caballero del Cisne cantado
por tantos poetas de diversa forma pero especialmente por Wollram de Eschenbach y por Richard Wagner.
En las leyendas más antiguas se narra la Historia de la Duquesa Beatriz
de Cleves, cuyo padre al morir le regaló un rosario con una campanilla en
un extremo suplicándole que cuando
corriese algún peligro, lo rezara haciendo sonar la campanilla. Apenas
quedó desamparada la princesa, un
viejo enemigo de su padre, el Duque
Rainer de Sajonia comenzó a invadir
sus dominios y a merodear en torno
al castillo de Nímvege en el Rhin, donde Beatriz aterrorizada se había refugiado. Viendo que las hueses de Rainer saqueaban y robaban en sus tie,.
rras y que nada los detenía, la princesa comenzó a rezar noche tras noche invocando el auxilio del Cielo y
siguiendo el consejo de su padre.
Una tarde, asomada a una de las
torres del castillo y contemplando las
verdes márgenes del Rhin, vió deslizarse sobre las aguas del río, una na:-vecilla conducida por un blanco císne
que majestuosamente surcaba el liquido elemento, y el cual se hallaba atado con una fina cadena de oro a la
nao.
De pié, apoyado sobre su espada
desnuda y cubierto con una recia armadura, un extraño caballero se en..
contraba tristemente pensativo.
Apenas llegó frente al castillo, el
Caballero del Cisne, se hacercó a la
orilla, descendió, y Beatriz y su séquito salieron a recibirle.
El extraño caballero se arrodilló an(Pasa a la página 8)

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE

Tocqucvillc. Editada en Paris por vez
primera en 1835, hizo célebre a su joYen autor, que fue saludado de inmediato como heredero del barón de
)fontesquieu, por su penetrante observación, por su elegancia y por la serenidad de su juicio. Así pues, no es
de extrañar que Dilthey hubiera dicho
La Universidad de Nuevo León ha
, A:-,A MARIA BARRENECHEA: La e.r- tre un estado poderoso y uno débil, años m{¡s tarde que Tocqueville era mantenido desde su fundación un vaspresión de la il'realidad en la obra entre una república fuerte y dotada de "el mayor pensador político desde to plan editorial que desarrolla al trade Jorge Luis Borges. 190 páginas. una larga práctica y tradición de vida Aristóteles y ~laquiavelo".
vés de publicaciones cuya circulación
Dos son ]os temas de La Democracia comprende a todas las Instituciones
El Colegio de México. México, 1957. diplomática y otra que apenas balbucea, aunque con decoro y dignidad, el en América: las instituciones norteoficiales, universitarias, académicas,
lenguaje de las relaciones públicas en- americanas como expresión de las
ateneistas, centros culturales, sociedatre naciones civilizadas.
costumbres y, en general, el estilo de des de diversa indole y personas, en
,·ida de los Estados Unidos y los prin- América y Europa.
cipios en que se base lun Estado de•
EDUARDO :-.'ICOL: ,\fetafisica de la mocrático. La parte inicial de la DeEntre el cuerpo de ediciones que
apresión. 422 pp. Fondo de Cultu- mocl'acia desarrolla el primer tema. aquí se imprimen figura nuestro menra Económica. ~léxico, 1957.
En ella se describe el funciona1l1iento suario "ARMAS Y LETRAS", que rede los tres poderes de la Unión: la es- cientemente ha establecido una secBien puede decirse que el tema de la tructura de los tribunales y los fun- ción -LIBROS-, en la que figuran
expresión ha sido el leil-motiv de 1a damentos del poder judicial, los cuer- comentadas las obras últimamente apaobra del Dr. Nícol, ya que reaparece pos legislativos y la organización del recidas en las prensas americanas.
,:n casi todos sus escritos -Psicología poder ejecutivo federal, introducidos
Dada la extensa órbita de circulade las situaciones vitales, Idea del por el análisis de la Constitución feción
del Boletin arriba mencionado, y
hobre-, como si marcara una línea deral. Se examina el sistema bipartiC1ue habría de conducirlo, por etapas dista y la importancia de las asocia- en interés de ofrecer al lector amerie jnsensiblemcntc, a un fin preestable- ciones, el poder de la mayoría y sus cano una juiciosa información del foncido: una metafisica de la expresión, efectos. Esa parte termina con una se- do y continente de la obra, cotejada
constituida no sólo como una teoría rie ele capítulos dedicados a conside- a la luz de un criterio ecuánime y a
mús de esos fenómenos, y ni siquiera rar la influencia de las costumbres y tono con la moder11a interpretación
como una· ontología de lo humano -a de la religión en el mantenimiento del del pensamiento científico, literario o
partir de la expresión como carác_ter sistema democrático: "Los clérigos artístico, "ARMAS Y LETRAS" se comconstitutí vo del ser del hombre-, sino norteamedcanos no pretenden atraer place en invitar a ustedes a coadyuvar
como una nueva fundamentación de ni fijar toda la atención del hombre con este propósito de orden cultural
1a ciencia metafísica misma Y por ello hacia la vida futura, sino que abando- que anima a la Universidad de Nuevo
de la ciencia en general; pues en tan- nan voluntariamente una parte de su León, solicitándoles el envio de cada
A través de cinco temas: el infinito, to que requiere una reforma del mé- corazón a los cuidados de la presente, una de las ediciones nacidas en sua
el caos, ]a personalidad, el tiempo y todo fenomenológico y establece las y se diría que consideran los bienes prestigiosas prensas, las cuales serán
la materia, la autora analiza el nitido condiciones de todo conocimíento, del mundo como objetos importantes, objeto de nuestros comentarios, en la
orbe de Borges. Los temas secunda- nsume también la misión de funda- aunque secundarios. Si no se asocian medida que vayan llegando a nuestru
rios que aborda están íntimamente re- mentar a la ciencia hacia otra anun- a la i'ndustria, se interesan al menos manos.
lacionados con los anteriores. "En ca- ciada ya en ella, El ser y el conocer, e nsu progreso y lo aplauden, y mos•
Los envíos deben hacerse a:
da caso estudia las alusiones filosófi- ,· drtc~mina la tarea de una "metafí- trando constantemente a los fieles la
"ARMAS Y LETRAS",
cas y literarias. 1a estructura de los ~ica de la razón simbólica".
fidelidad al otro mundo como el gran
relatos, los objetos que figuran con vaobjetivo de sus temores y esperanzas,
Universidad de Nuevo León,
lor simbólico, las metáforas, el vocanunca les prohiben que busquen honbulario preferido y, a veces, las sintaPlaza del Colegio Civil,
radamente el bienestar en éste."
xis." Como apéndice, Ana Maria BaMonterrey, Nuevo León,
En la segunda parte está trazada torrencchca publica una exJrnnstiva bida la teoría del Estado democrático
México,
blioarafía y hemerografía de Borges;
que constituye la gran aportación de
adc;ás, una considerable cantidad d~
Tocquevillc, su filosofía política. El
fichas que enuncian estudios sobre su
hecho generador de la nueva ciencia
política se encuentra, dice Tocqucviobra.
lle,
en la igualdad de condiciones que
Leer el libro equivale a asistir a la
priva en ]a sociedad norteamericana.
tarea de un escritor empeñado en desLa igualdad es la causa; la libertad el
truir la realidad y en convertirnos en
efecto: &lt;lNo difiriendo entonces ningusombras. Hemos ,·isto, asimismo, el
no de sus semejantes, nadie podrá
proceso de disolución de los concepejercer un poder tiránico, pues, en estos en que está cimentada la creencia
te caso, los hombres serán perfectadel hombre en su concreto vivir: el
Ürgano Mensual de la Universidad
mente libres, porque serán del todo
cosmos, la personalidad y el tiempo.
iguales; y serán perfectamente iguales,
Contemplamos ]a sofocante phescncia
de Nuevo León
porque ser.:m del todo libres".
del infinito v la desintegración de lo
A más de cien años de distancia de ·
liustancial e~ reflejos y sueños, espeRegistrado como artículo de 2a. Clase en la
sus
primeras ediciones, la vigencia de
cialmente inspirados en la filosofía
Admón. ele Correos de Monterrey, N. L.. el
/, aDemocracia en América sigue de~
idealista.
mostrando su indiscutible actualidad
20 de A1nl de 1944.
de Hbro clásico de la ciencia política.
su valor de libro de siempre. Nuestra
Correspondencia diplomática francoINDICADOR,
edición, la más completa que se ha hemexicana. Volumen primero. SelecAsí, pues, la Metafisica de la expre- cho hasta la fecha, consta de un preción, prólogo, texto y notas de ERColaboradores
sión, obra gestada a lo largo de vein- facio, notas y bibliografía comentada
NESTO DE LA TORRE VILLAR. 424
ticinco mlos, es un riguroso plantea- ele J. P. Mayer -director de la edición
páginas.
Hugo Padilla
miento de todas aque1las cuestiones de de las obras completas de A. de Tocfundamento que 1a situación de crisis quevillc-; de un estudio itroductorio
Fidencio de la Fuente
Dado el interés que tiene el estudio
de al metafísica, la cual reproduce Y ele Enrique González Pedrero y de un
de nuestros primeros contactos diploGcnaro Salinas Qwroga
supera la situación kantiana, impone apéndice que contiene la relación de
máticos con otras naciones, principalArturo Cantú S.
a la filosofía actual.
las ediciones anteriores.
mente con aquellas que más han inPor otra parte, las leyes de la e¿Homero A. Garza
fluido en el desarrollo de nuestra vida
prcsión simbólica que es formulan en
política, social, económica y cultural, la obra no sólo aspiran a restablecer
Alfonso Rangel Guerra
el Colegio de México comisionó en el el principio de unidad y continuidad
Guillermo Cerda G.
año de 1948 a uno de sus investigares, ,lel conocimiento, sino que constituJorge
Rangel Guerra
Ernesto de la Torre Villar, para que yen la base para una proyección de
realizara en Fancia ]a labor de con- la teoría expuesta hacia los campos
Manuel Morales
sulta, selección y copia de los docu- de la filosofía del lenguaje, la ética,
Dibujos de Jorge Ran¡tcl duerra
mentos relativos a las relaciones entre
la cstl'tica, etc.
Francia y lféxico.
Director
De los archivos franceses, los del
AJ.EXIS
DE
TOCQt:E\'ILLE:
La
de~tinisterio de Relaciones Exteriores
Lic. Fidencio de la Fuente
mocracia en América. 916 pp. Fonson los de mayor interés, puesto que
do de Cultura Económica. ~léxico,
presentan la opinión que una gran P~195i.
tenciatenía en el siglo XIX de los pa1Oficinas
ses. hispanoamericanos recién salidos
Washinglon y Colegio Ovil
Pocos libros han ejercido influencia
de la tutoría española, y más en conMonterrey, Nuevo León
creto, de )léxico. En sus documentos, tan notable en nuestro pensamiento
que hoy se publican, es posible sor- constitucional y político como La DeMEXICO
mocracia en ·América de Alexis de
prender el diálogo que se establece en-

LIBROS

rmasy

uETR

-

(Dibujo de Jorge Rangel Guerra)

Página 7

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>BOLETIN MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944,

D.A.S.U.

No. 6

Año XIV

Junio de 1957

un cuento

de los sonetos
recíén cortados

inédito de cheíov

_ JE

-1:

~✓

Alfredo CARDONA PE~A

'

•t ,,",

r urilli r: 11 ) ~

\3\t\~i~t~ttr K

o Lo e o s
•

.I.

ESTE volumen es de ayer. Un poco
ha crecido mi yerba, y hoy prefiero
monte a jardín, relámpago a lucero.
La castigada pulcritud revoco.
Tal a sus armas el amado loco
velé mi forma, pero ya no quiero
tánta sílaba presa, tánto acero
dentro de lo que soy y lo que toco.

EL DOCTOR
L SILENCIO reinaba en el salón, un

silencio tan profundo que claramente
se hubiera escuchado el ruido que
hacía, golpeándose en la lámpara, una mosca extraviada. Lo propietario del salón, Oigo
lvonovno, encontrándose bojo la ventana y
sumergido en sus pensamientos, miraba el
romo de flores. El doctor Svetkov, su viejo
amigo y médico de confionso, que ella había llamado o lo cabecero de Micho, estaba
sentado en un sillón, balanceando moquinolmente su sombrero, que sostenía con los

dos monos, y reflexionaba también . Fuero
de ellos dos no había ahí odie, ni en el
salón ni en los piezas contiguas. El sol se
ocultaba y las sombras comenzaban a e,..
parcirse en los rincones y sobre los muebles.
Fue Oiga quien rompió el silencio:
-No se podio imaginar desgracio más
terrible, dijo ella sin voltearse . Usted sabe
que, sin este niño, la vida ya no tendria
sentido para mí.
-Sí, lo sé, dijo el doctor .
-Ni el menor sentido, dijo ella, y su

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Quiero minar el verso, contemplarlo
como un viento embriagando un caserío;
y abrir el verso quiero y enterrarlo
en la boca del hombre, en su rocío;
y no escribirlo más, sino mascarlo
para que nos invada como un río •

. II LOS números vestidos. El soneto.
]untar, juntar la flor desparramada.
Ya viene por el sol rimando en hada.
(La mejilla se ve, no el esqueleto.)
Recordar los rebaños en un seto.

Lo mismo que el pastor de la vacada
ir guardando la voz enamorada.
Con lenta prisa el ánimo es completo.
Con lenta prisa. Quédense las vías
antaño recorridas por ligeras.
Si ellas bebieron ocio de los días
aquí el amor va entrando por sus eras,
y en catorce labradas celosías
gozan sus libertades prisioneras.
(Pasa a la página 4)

(Dibujo de Jorge Rangel Guem )

�vox tembló; él es todo poro mí, mi único
olegrío, mi dicho, mi riquuo ... si el debe
morir, como usted dice ... si yo pierdo ol niño, no seré sino uno sombro de mí mismo.
~o podrío sobrevivir.
Ello vo de uno ventano o lo otro, retorciéndose los monos.
-Cuando noció, prosiguió ello, usted lo
r~cuerdo, yo quería enviarlo o lo Asistencia
Pública, pero, Dios mio ¿es que puede compararse lo que ero entonces y lo que es
ahora? En oquel tiempo yo no ero sino uno
mujer trivial, tonto, frívolo, pero ahora soy
uno madre ... (usted me comprende? Soy uno
modre y no pido nodo más. Hoy un abismo entre el posado y el presente.
De nuevo se hixo el silencio.
El doctor cambió de sitio y, jugando nerviosamente con su sombrero, fijó su mirado
sob,e Oigo lvonovno. Se veía que el quería
hablarle y no esperaba poro eso sino un momento propicio.
-Usted callo, pero no puedo abandonar
todo esperanzo, dijo ello volviéndose hacia
él. ¿Porqué colla usted?
-Yo sería feliz compartiendo vuestro esperonxa, Oigo, pero esto es imposible, respondió Zvetkov, hoy que ver los cosos de
frente. El niño tiene uno meningitis'luberculoso. Debemos prepararnos o lo peor; es
una enfermedad que no perdono.
-Nicolás ¿está usted seguro de no engañarse?
-¿A que vienen esos preguntas? Yo quisiera responderle lo que usted desea, pero
eso no nos serviría de nodo.
Ella escondió su cabezo en las cortinas
de lo ventano y lloró amargamente. El doctor se levor,tó, dió unos posos en el salón,
después se aproximó o lo mujer y Je tocó
ligeramente lo mano. En sus gestos vacilantes Y la grave expresión de su rostro, que
el crepúsculo volvía todavía más sombrío
se adivinaba que él quería decir algo.
'
. -Escúcheme, Oigo, dijo él, le pido un
instante de atención. Conviene que le hago
uno pregunto ... Pero no, no es el momento •.• Más tarde •.• más tarde.
Se sentó de nuevo y se sumió en sus reflexiones. Escuchaba los dolorosos solloxos
do Oigo, que parecía suplico, o alguien como ~o haría uno pequeño niño. Sin esperar
el .f~n de esto crisis de lamentos, Zvetkov
soho suspirando y se fue ol cuarto de Micho.
El niño estaba acostado, y atento con lo
V~S t o fijo en un punto delante de él, parec10 escuchar. El doctor se sentó en su como Y le tomó el pulso.
-¿Te duele lo cobexo? le preguntó.
El niño respondió después de un silencio·
-Sí, tengo sueños...
·
-¿Qué sueños?
-Todo.
El doctor, que no sabio hablar ni O los
mu~eres llorosos ni o las niños, ocoriciá lo
ardiente cobexo y murmuró:
-Esto no está bien, mi pobre pequeño
no está bien ..• En este mundo no se puede~
evitar los enfermedades ... Micho ¿me reconoces? ¿Quién soy?
El niño no respondió.
¿Te duele mucho lo cobexo?
-Mucho .•• Sueño siempre ..•
Después de haberlo examinado y hecho

!Dibujo de Jorge Rangel Guerra )

algunos preguntas o lo niñero que cuidaba al niño, el doctor volvió sin prisa al salón. Lo penumbra había yo envuelto o lo
piexa; lo silueto negro de Oigo lvonovno
S.:! destocaba en lo claridad de lo ventano.
-¿Hoy que encender?, dijo él.
No hubo respuesto. Lo mosco continuaba
revoloteando y golpeándose en lo lámparo.
Ningún sonido venía de fuero, como si el
n1undo entero, de acuerdo con el doctor, reflexionara y no se decidiera o hablar. Oigo
lvonovno había cesado de llorar. Acercándose o ello escrutando en el crepúsculo su
rostro pálido, morcado por el dolor, el doctor reconoció lo expresión que ella tenía durante sus crisis de fuerte jaqueca.
-Nicolás Trofimytch, dijo ello ¿si se llomoro o un médico consultor?
-Muy bien. Me ocuparé de eso moñona.
Ero fácil adivinar, en su tono de vos, que
apenas creía en lo utilidad de un médico
consultor. Oigo lvonovna quiso hablar entonces, pero los lágrimas se lo impidieron.
En ese momento, los sones de uno orquesta 1
que tocaba en lo ploso del lugar, penetra-ron en lo pieza. Se distinguían claramente
no sólo las trompetas, sino también el violín y lo flauta.
-¿Si él sufre, porque no dice nodo? preguntó Oigo lvonovno. En todo el dío 1 ni un
sonido... él no se quejo, no lloro. Yo sé
que Dios nos quito este pequeño porque no
hemos sabido apreciarlo .•• ¡ Mi tesoro!
Lo orquesto terminó de tocar uno marcho y atacó con un alegre vals; el baile
campestre iba a comenzar.
-Dios mío ¿es que verdaderamente no
podemos hacer nado?, gemía Oiga. Nicolás1
tu que eres doctor, deberías saber. JComprende que yo no podría sobrevivir!
El doctor, que no sabio hablar o los mujeres llorosos, lonxá un suspiro y atravesó

1

Página 2

Dibujo de Jorge Ran~I Guem11

el salón sin hacer ruido. La orquesto tuvo
tiempo de tocar una cuadrillo, uno polko,
Y uno cuadrilla más. Lo oscuridad se hiso
más denso. En lo pieza vecino, lo niñera
había encendido la lámparo, pero el doctor
estaba todavía ahí, torturando su sombrero
Y dispuesto o decir cualquier coso. Oigo
lvonovno solía, se quedaba largos momentos cerca de su hijo, volvió al salón; de
~uevo volvía o llorar y o lamentarse. y el
tiempo se arrostraba penosamente. Parecía
que esto tarde jamás tendría fin.
A medio noche, cuando lo orquesta hubo
tocado el último compás, el doctor hixo finalmente ademán de marcharse.
-Volveré moñona, dijo, apretando lo
frío mono de lo mujer; vaya a acostarse.
Se p~so su abrigo en lo entrado, tomó
su bastan, reflexionó un instante y volvió al
salón.
-Volveré moñona, Oigo, dijo con una
vox temblorosa, ¿me entiende?
Ello se calló; parecía que el dolor le había quitado lo facultad de hablar. Sin dejar su bastón, Zvetkov se sentó cerca de
ello y dijo en un semi-murmullo tierno y
suave que ton mal iba con su silueto grueso y pesado:
-.j.Olgo ! En nombre de su desgracio que
tomb1en es lo mio ... Ahora, el momento en
que una mentira sería criminal, le suplico
qu,e me diga la verdad •.. Usted siempre afirmo que este niño ero mi hijo ¿Es verdad?
Ella se calló.
-Usted ha sido el único amor de mi v·do, dijo Zvetkov, usted no puede sab~r
cuanto he sufrido por sus mentiros. Yo le
ruego, Oigo, por uno solo vez, dígame lo
verdad ..• Es imposible mentir en un momento semejante... Confiese que Micho no es
mi hijo ..• Espero su respuesto.
-El es vuestro hijo.
El rostro de Oigo ero invisible, pero
Zvetkov creyó percibir un titubeo en su vox
El lanzó un suspiro y se levontó.
•
-Usted se atreve o mentir, ¡en este momento•· d"'
•J 0 e'I con su vo:r ordinario. ¡ Mo
hoy nodo sagrado poro usted! Escucheme
~ro_te de comprenderme ... Usted ho sido mi
un1co amor ..• Sí, es verdad, usted ero uno
mujer depravado y trivial, pero no he amado o nadie más, Ahora que comienxo 0
envejecer, este amor es el único punto luminoso en mis recuerdos. ¿Porqué quiere usted empañarlo? ¿Porqué?
- ¡ Dios mío! exclamó Zvetkov, si usted
me entiende perfectamente, exclamó más
fuerte aún, y se puso o caminar en el so
l~n, blandiendo su bastón con cólera. ¿~
bien lo habrá usted olvidado? ¡ Quisiera refresco rsu memoria! Petrov y el abogado
Kourovski
tienen derecho, lo mismo que yo,
,
al titulo de podre. ¡ Los dos han pagoda,
como yo, una pensión poro cubrir los gastos
de educación del niño! ¡Sí, señora! ¡Lo sé
perfectamente! Le perdono sus mentiros pasados, tonto peor, ¡ pero ohoro que h•béis

envejecido, ahora que el niño está O punto
dr. morir, sus mentiros me ahogan! ·Qui
lcístimo que yo no sepa hablar bien! 1~Q..
lástima!
Desabotonó su abrigo y caminando constantemente continuó:
-¡Molo mujer! l Ello mismo no co111pr~nde lo gravedad del momento presente!
~•ente con lo mismo facilidad que nueve
onos antes en el Restaurant "El Ermitaño"
¡Teme que al descubrirme lo verdad .;
puedo llegar o mi dinero! ¡Cree que si eH1
me hubiera engañado yo no habría querido
o ese pobre pequeño! ¡Usted miente' ·Et
innoble!
• ' ·
Golpeó el oro de su bastón y exclamó:
j Esto es asqueroso! i Usted es uno cñatur~ desnaturalixado, un monstruo! ¡ Yo ft.
~mo tener vergi.ienxo de mis sentimientos!
S, ... j He aquí que nueve años de sus mentiros me quedan en la gorgonto! He sopor•
to.do todo pero ahora esto se acabo
. se
acabó!
... '
Resonaban solloxos en el Fincan
, , oscuro
donde se había refugiado Oiga lvanovno,
Zvetkov se calló bruscamente y tosió, Hubo
un momento de silencio. El doctor volvió o
abotonar su obrigo y se puso o buscar el
sombrero que había dejado coer caminando.
-Estoy fuera de mí, murmuró él bajondo
cabezo. Olvidé que no ero el momento.••
Dios sobe lo que os he dicho
N0 h
caso, Oigo.
···
aga

'º.

Encontró su sombrero y se dirigió hocia
el rincón sombrío.
j Lo he insultado, dijo él en un semimurmullo tierno y dulce, pero 1e supltea
,
~,na vez más, Oigo, que me digo lo verdad
no hayo mas
• mentiros entre nosotros. Ahora•
que me dejé llevar por el momento y que
;sted sobe que la existencia de Petrov y
~uro;s~i no es un secreto poro mí, le será
mas foc,I decírmelo
Olg_a. lvonovno ,e.flexionó y murmuró con
una YISlble agitación:
-Nicolás, yo no miento M. h
tro hijo.
·
1c o es vues-

- ¡ Dios mío! gimió Zvetkov y b"
entonces os diré todo· ·T
• . ,en,
vuestro c
. J engo en n,1 poder
orto a Petrov en lo que lo llamais
Podre de Mich 0 , 01
•
•
go, yo sobío lo verdad,
:~::, quiero escucharlo de vuestro boca! ¡Y

Pero ello continuó llorando ,·,n
10 b
decir pa•
ro. El doctor esp••o'
- entonces, olxó los
hombros y solió.
-¡Volveré
moñona'• gri·1·o en 1o puerto
E
·1 n su coche, sobre el comino de regreso.
e no cesaba de
murmurar olxando los hom•'
b ros:
-¡Qué lástima que yo no
h bJo
bien' N O t
sepa o r
No ;é
engo el don de lo persuoción.
convencer. Es evidente que ello H
me comprende yo q
. ,
·p
'
ue continuo mintiendo
&lt; ero como explicarle? ¿Cómo?
•
!Traducción de A.R.)

(Dibujo de Jorge Rangel Guerra)

Apología del dílettante
Eduardo VILLASEÑOR

A

POJ,OGI.\ del di\ettante, el hombre que 110 traspasa nunca la
superficie de las cosas?

.-Si es superficial, es frhiolo; y. si

es frívolo, no tiene excusa. Como no
la tiene Don Juan, que Se queda siem•
pre en la superficie del amor.
-¿Y si Don Juan fuera, al contra•
río, el verdadero amante? ¿Si al enamorarse de cada mujer que encuentra
fuese por el amol' perfecto que desea
y que no reali:a?

- -¡Qué infinita sed de cullura tiene
el diletlanle? Pero como no puede
llegar al fondo, se queda en la espuma
• de las cosas. El dilellanle es el fruto
de la época. Cuando la vida no iba tan
de prisa, el dilellante se llamaba Aristóteles, Raimum/o tulio, Goelhe o
Leo11ardo.
En la actualidad, del dilettante /1011
la curiosidad, el deseo de saberlo todo. Pero cuando está a pu11lo de penetrar al po:o -de la ciencia, acasocon un pie 11a dentro, jinete sobre el
brocal, algo hay alli cerca - 0 lejosque lo atrae, que lo llama, que lo enamora, como una nueva mujer.
¿Qué otra cosa que ir- hacia lo nuellO puede hacer este Don Juan ante
tantos aspectos de la villa, ante tantas cosas. ante tantos temas que le gul1ian los ojos?.
La apología del clilettanle es su sed
de saber. Se parece más al filósofo
que al sabio, por ambicioso. El dileltante --a pesar de lo snob- morirá
diciendo: Lu~. más ill:.
EL DILETT.4.\'TIS.110 DE l,A .~CTL'.\l,
CULTl'RA ,ltEXICAN,\
HLos hijos de una ge11eración fuerte
son siempre inferiores a ella''i me decía Alfonso.
-Sí, Alfonso, e., 11erdud y la ge11eración fuerte, en Mé.rico no es la actual nueva, sino la actual madura. En
.lféxico, ha habido tres épocas brillantes de la cullura: la época colonfol

•qui=cí sobre todo, el siglo XVlll en
que la Real y Poulificia l'niversidad
ya estudiaba algunas atrevidas cuestiones filosóficas (Bacon y Desearles)
o cuwulo me11os sus mejores {lguras
se ocupabau en ellas sl no pública, si
privadamente. Período que llena, si
no hubiera ofras figuras respetables,
la legión de sabios jesuitas; generación ruya cultura estaba formada sobre las firmes bases cl&lt;isícas y a la que
de/Jemo.'i cuanto sabemos sobre la historia ,le ,lfé.rico. Es entonces cuando
la arquitectura entre una y otra tendencia nos va &lt;lejando los monumentos de esta metrópoli, que no lo era
en la politica, pero llegó a ser llamada la .llenas del X11evo .l/1111do. La
pintura asciende a primera manifestación de la cfoili:ación de entonces,
ron los dos Erhaves, con los Juáre:
u NJn el mejor de ellos, Sebastián de
Artear,a. En fa ciencia, la sólida cultura de Sigüen:a 11 Góngora seria ya
bastante; pero se r,a a completar con
las dos figuras centrales de la lileralura: Juan Rui: de Alarcdn y Sor Juana Inés de la Cru:. Si hasta el puro
relorcismo de los 350 retrógrados latino.'i de l'alenria .ingenio, talento y
rullura al fin
es muestra del ocio
floreciente de la época.
.-\ todo este período que abarca, claro está más de una generación, sigue
.'iin embargo, la decadencia, en ciencias, e11 arte, en literatura.
Para r,otr,a a encontrar el ugundo
perío,lu brillante de la cillili:ación en
.lfél-ico. habremos de llegar hasta el
que romprend&lt;.• parte de la Reforma
lu última- cuyos hombres sobrepasan la época que r,iven, y a la que glorifiNm, y que derrllman sus claros. talentos en la tribuna y en los libro.~.
Ciuili:ación ésta cuya manifeslaci6n
es, .rnbre todo, genero.wmenle espiritual, de entusiasmo, de fe. de abnegación y de clara visión de los problemlls y de fuerte voluntad para resolllerlos. Este periodo abarca hasta el
Xigromante y Altamirano y hasta la
f1111dación ,le la Escuela Xacional Pre-

paratoria pur Barreda, que inicia el
intento de educación cientifica, un poco dislocada e/el clasicismo.
Hay también después un período &lt;le
lago muerto, sobre el que va a aparecer la figura de Guliérre= Nájera, que
inicia la renovación -en literaturala cual lla a culminar -en plena gestación- a principios del siglo XX, con
el florecer, meramente literario, de la
Revista Moderna.
Dentro del periodo de calma aparen/e, dominada por el ademán generoso
de Don Justo, se gestaba la formación
del espíritu nuevo: había de surgir,
enérgico y tena:, en la generación del
.\leneo. De los conferencistas del Ateneo .'Ge hablan de formar las figuras
de la c11/111ra de hoy, las figuras ¡¡a
maduras de nuestra cultura, que todallia nos cobijan con su sombra blenerhora. En esta generación tendría lur1ar muy especial la figura de Henríque: l'reña, sembrador de dudas, de
ideas y de entusiasmos.
¡,Qué había de venir Irás de esta generación generosa y atrevida? Correspondiendo un poco a esta generación
de criticas trastornadores y sabios jó~
veues, se agitaba en el foudo riel lago
muerto la temJ)estad de la revolución
social . .ltás de rrna década va ya de
este revuelto mar de crisis ideológica
u social. (;Quf podia esperarse &lt;le la
jm1entutl criada entre el estruendo de
la lucha, que agudi:ó la miseria de
.lférico, sobre lodo la de la clase media? Entre miserias e inquietudes, esta juuentud mal quisiera ocupar ele
1111n ve: su puesto en la cosa pública
que elaborar una cioili:ación, en ga.
binetes y laboratorios que no existen.
.llás qui.i;iera reali:arla con los hechos
que con los estudios . .llás quisiera hacer una civili=acidn que pensllrla. Más
qui.'iiera obrar que no pensar.
¿Podría ser de otra manera esta ge•
11eració11 de improvisados con barnices ,le cultura adquirida a ratos, en
los e.ficasos centros de estudios, entre
una revolución y otra revolución?
Desterrada, ndemás, como en nin-

guna otra parle, la cultura clásica, ba•
se firmísima de toda civilización occidental, ¿cómo había de ser ésta una
generación de jóvenes cultos? ¿Cóm•
podían haber hecho su cultura estos
1or,e11es que 110 tenían siquiera. además de la tranquilidad para el estudio, ni los libros, ni los guias para
encontrarlos?
Sólo un vigía había quedado en el
naufl'agio de nuestra discutida cultu•
ra: Antonio Caso. Aislado, solo, generoso, entusiasta, sintiendo que en él
estaba el espiri111 del Ateneo, formó
una trás otra, dos, casi tres generaciones. Genuaciones náufragas que
sólo tienen el recuerdo inolvidable
del arrebato elocuente y -unos que
otros- la iniciación y la inquietud de
los problemas filosóficos y sociales.
Cuando al iniciarse la tercera déca ..
da zmelven al país o acentlian su influencia por medio de los libros, los
hombres de aquella generación renolladora, unos cuantos sabían y ricordabau lo que había sido y representaba el Meneo. Agitador de juventudes,
1111ell1e llenrique: Urefi.a. Encantador
de juventudes, escribe, cada ve: más
leído, Alfonso Reyes. Rebelde y atrer,ido, con la clara z,isión de los prohlemas, socialista y despótico, vuelve
r asconcelos. Las juventudes náufragas
se agruparon de nuevo; parecía que
se iniciaba el renacimiento.
Faltaba, sin embargo, la base en el
saber y faltaba también la base en el
obrar. Sin cultura y sin carácter, jui,entud perdida, fué incapaz de iniciar
" la sombra de e.,te grupo !/ fortalecer
la Perdadera cultura: la mayor parte
no hablan leido qui:á a Platón ni a
A.ristóteles, a Homero ni a Esquilo, Hahicm oído nombrar a Kant y Goethe,
habian leido quizá un poco a Niet:sche,
a quien habían lomado por BOUTADE,
y todos hablaban de Bergson, .,in haberlo leído. O los literatos, si recibían
reuistas francesas, se volvian locos entre aquel mar de nombres internacionales escritos en francés y aquella ca(Pasa a la página G)

Página 3

�de los sonetos El lomóchic de Heriberto Frías
Alí CHUMACERO

recíén cortados
(Sigue de la página 1)

· III.
LA ANFORA viva, el límite obediente
que da su amor al agua, ¿no la eleva?
Riberas, ¿sois el río, él os lleva
o lo lleváis vosotras, indolente?
Palabra, ágil misterio, luz sonriente,
¿vistes la idea, dime, siempre nueva,
o es la idea al vestirte quien nos prueba
el vano esfuerzo de llenar tu fuente?
Movimiento y quietud, choza y palacio
de nuestro pensamiento. No el espacio,
sino el tiempo que somos nos confunde.
Así la forma, vaso de la vida,
es rosa que en su mundo detenida
rompe el caudal y en el amor se funde.

- IV.

SONETO, caja mía, oh relojero
marcando fl AQUI FUE de mis arenas,
oblígame a enlazar grillos a penas,
ven otra vez, y apúntame certero.

Mi juventud quemé, guardo el tesoro
de haber tu duro hielo derretido,
pues los sonetos (léeme pausado),
como en los versos de Francisco de Oro,
siendo ceniza quemarán olvido,
polvo teniendo lavarán pasado.

. V.

Heriberto Frías
ALORES ajenos a la literatura propiamente dicha han intervenido
siempre en el contenido de la novela mexicana. Como ningún otro género literario, la novela sobrepasa, por
decisión de los escritores mismos, las
márgenes de lo artistico para apoyarse
en razones, cuando no en circunlocuios,
de índole moral, social, religiosa, patriótica, etc. Pueden aducirse fáciles ejemplos tomados desde las manifestaciones
iniciales hasta la obra de la generación
que cobró firmeza en las experiencias
revolucionarias a partir de 1910. El
amor a las cuestiones públicas se refleja de tal manera en gran proporción de
escritos, que muchas veces nos parecen
importantes en tanto ese amor conserva para nosotros alguna validez. La torpeza descriptiva, el escaso acierto en la
concepción de los personajes, la nula
eficacia del ordenamiento de la composición, la sosez de los temas y la inepcia
para atinar el enlace oportuno de las
escenas acaban por dominar a menudo
la propensión de lo escrito. Lo mediocre, por convicción del autor, corre el
riesgo de ser en tantos libros la característica que el lector capta de inmediato.
Sin embargo, de esa línea preponderante que conforma el meollo de nuestra
prosa, persisten al través de la historia
literaria algunas muestras que día a día
-aunque ahora descendidas a las costas bajas propicias a la investiqación literaria más que a la constante cosecha
de nuevos lectores- constituyen la médula de nuestra novelística. La preocu~ación por delatar la injusticia y conaolerse de la miseria de ciertas clases
sociales -ya se trate de las menos consideradas o de la que denominamos cla-

V

Mira lo que aprendí bajo tu acero:
la sangre es disciplina de las venas.
Cumplo mi libertad en tus condenas
y a un tiempo soy penado y carcelero.

/

ADIOS, adiós, regresaré mañana
sin sonetos, con otra poesía.
-¿Con otra? -Todo cambia bajo el día
y aunque yo solecillo y tú ventana
no hay hora que no nazca una campana.
Haya luz, y no tánta simetría.
La liebre triunfe, nunca la jauría.
A buena entendedora una manzana.

Venga el amor y envuélvame en un grito
rojo, de todos, lleno de perdones.
Y arenas doctoradas en ciclones
escriban a la madre del granito:
no hay que rimar, hay que remar, y tanto
que el mar agote y que nos venza el canto.

mas buscaron legítimo acomodo. en la
literatura. El aprovechamiento de muchos privados, disidentes de preocupaciones políticas y sociales, redobló el
fán de los escritos. Pero a partir de
/910, con el desarrollo de las generaciones históricamente posteriores, la Revolución acabó por vivificar ante nuestros ojos el contenido de La bola y Tomóchic, y hacer que la preocupación de
los críticos propendiera a estudiar en
ellas las cualidades que las distinguen.
Azuela, Martín Luis Guzmán, José Rubén Romero y varios otros remozarían
esas cualidades al desbocarse, con multitud de cadáveres y hechos bélicos,
en la añoranza de cuadros observados,
cuando no presentidcs, en el transcurso
de los hechos de armas.
El realismo, aprendido en escritores
franceses principalmente y desvirtuado
con la lectura de los españoles, se acomodó de inmediafo a la técnica de los
nuestros. Pocos ascendieron hacia la
cúspide naturalista, a la busca de los
extremos tan gratos a los modelos que
elegían, y relataron escenas de mujerzuelas, o de borrachos. La mayoría cifró sus anhelos en asomarse, desde un
cómodo altozano, a la vida de los de
abajo, y al conocer el tumulto que esa
vida era, soslayaron dejos de protesta
que en aquellos años colindaban con el
heroísmo. Rabasa, adicto a la discreción, ante la intranquilidad pública que
presupone una sublevación local -tema
de La bola-, puqna porque nuevamente triunfe la pacífica verdad del porfirismo. Frías va más allá, y piadosamente deja escapar algunas frases que a la
postre 12. costaron muchos dolores de
cabeza.
Tomóchic cuenta una de las acostumbradas batallas -la definitiva- entre
el ejército federal y un puñado de hombres insumisos que, encerrados en el
breve perímetro de su aldea, resistieron
heroicamente hasta el ;inal. Al margen
del relato, Frías hace reflexiones que
ponen al descubierto el sentimental ca-

se "media"- se ha imbuído en no pocas obras que, a pesar de su modesta
cuantía literaria, señalan el arranque de
una expresión peculiar. Nuestra novela,
plagada de naturales precursores en diversos sentidos desde el siglo XIX, ne
habría de fortalecerse hasta la aparición de Mariano Azuela, a principios de
la centuria actual. Los antecedentes,·
numerosos, serían conformidados por la
conciencia moralizante del autor de Los
de abajo.
Al lada de las mejores novelas mexicanas escritas al final del siglo pasado,
se hallan por lo menos dos -La bola
( 1887) de Emilio Rabasa, y Tomóchic
( 1894) de Heriberto Frías, que abordan con inteligencia los problemas sociales y, al hacerlo, se convierten en
cierta forma en la antecedencia de las
intenciones que la novela habría de
adoptar al calor de la Revolución. Se
ha querido ver en aquél las, sobre todo
en la útlima, un desaliño que hoy no
nos ofende y, también, unos propósitos
que apenas tenían en los momentos de
ser redactadas. Las dos son obra de juventud. Rabasa escribió su libro cuando
aún era casi adolescente, y Frías lo concibió apenas traspuesta la mayoría de
edad. No obstante, en uno y en otro
libros se advierten los novelistas que sus
autores nunca llegaron a ser. El prime-.
ro desvió su pluma hacia severos menesteres, y el segundo jamás logró res_uc1tar posteriormente el vigor de que
oan señalen los personajes de Tomóchic.
Las dos novelas quedaron aisladas en la
historia literaria para dar ejemplo de
cómo el género en ocasiones se vuelve
ancilar de la historia. Paralelamente,
por virtud de otros novelistas -Federico Gamboa, por ejemplo-, nuevos te-

riño que profesaba por los humildes.
Hijo del Colegio Militar, fué testigo de
esa campaña, una de las muchas que,
con ánimo de pacificar el país, llevaban
adelante los militares de Porfirio Díaz.
Al menor síntoma de desorden proveniente de grupos sociales alejados de los
burocráticos planes de desarrollo de la
República, la mano del gen,eral Díaz,
"diestra y rápida en la awon, dura y
eficaz en el castigo", actuaba con precisión. Pero tras la tranquilidad, subsiguiente, realizada de espaldas a los problemas regionales tan comunes en todo
el país, se escondía una. i~justicia que
nadie o muy pocos se dec1d1an a delatar.
Tomóchic fue uno de esos pocos testimonios. Frías no sólo reveló ahí secretos militares al inventar la ingenua trama de su novela, sino que quiso velar,
por medio de un realismo que todo lo
desembozaba el desconsuelo que le produjo aquella' completa destrucción del
pueblo de Tomóchic.
Quienes han leído someramente esta
novela creen que su argumento se refiere a algo así como el chocue de dos
razas, la criolla y la indígena, con conceptos de la libertad enteramente antagónicos. La situación geográfica de la
aldea asolada, su nombre indio y el antiporfirismo de que todos disponemos
han conducido a esa creencia poco discriminadora de la realidad que Heriberto Frías explica tan claramente. La verdad es otra: los rebeldes no constituían
una tribu bárbara. "No eran indígenas
sino criollos. Sangre española, sangre
árabe, de fanatismo cruel y de bravura
caballeresca circulaba en aquella raza
maravillosa tarahumara y andaluza". Los
"tomoches" eran un pueblo más, mestizo como la mayoría del Estado de Chihuahua, que luchaba impulsado por ;I
fanat'smo de un cacique que pretend1a
sentar en la comarca el imperio de su
voluntad. Es evidente, y Frías lo observa,
que la situación de Tomóchic era aná-

V ano ceñir la túnica engañoza,
emblema del cordero entre laureles,
su gracia hiere los espacios, más
encima de su música respiro
la imperturbable languidez del sueño.
,

Acaso un lívido desdén golpea
al crepitar la espuma y alza el viaje
de labios y derrotas y destruye
la quieta soledad de la armon\a,
la impasible llanura del stlencco.

Desolados los aires de batalla,
sin héroe, la sumisa onda abate .
incesante el temblor de su apariencia
y cede a los olvidos y a la furia
su femenino resonar de dalia.

Sereno, apenas mueve su tristeza,
permanece el aroma; no violenta
su impúdico sosiego el testimonio
del viento cimbreado, ni la vívida
llama nocturna de la cimba/aria.

\
♦

♦

♦

♦

Lejos el mar en su desastre enuncia
el reio solitario, la soberbia
vencida del amante, y en secreto
su desnudar alienta el frío símbolo
del tigre a quien invaden los crepúsculos.

INTELIGENCIA

N DIA, los libros en que estaban los pensamientos de los hom~
bres desaparecieron por encanto.
Entonces se reunieron grandes sabios: Los que lo son en la
matemática, la física, la química, la astronomía, la poesía, la historia y otras ciencias y letras.
Tuvieron consejo y dijeron:
-Nosotros somos los depositarios del genio humano; vamos
a recordar, para gra barias sobre mármol inmortal, las invenciones
más bellas de los sabios y de los poetas; pero solamente aquellos
que representen desde que el mundo existe, las más grandes cimas
del entendimiento.
Pascal no tendrá derecho sino a un pensamiento; Newton a
una estrella; Darwin a un insecto: Galileo a un grano de polvo;
T olstoi a una caridad; Enrique Heine a un verso; Shakespeare a
un grito; Wagner no más que a_una nota ...
Y entonces como se recogieron para recobrar en sus memorias las obras m;estras indispensables a la consagración del hombre, sintieron con terror que sus cabezas estaban vacías.

U

,

CIEGO de ver en la aridez del alma
la omisión, el insomnio, la funesta
amargura, sostén de su derrota,
miro hacia el mar y el agua es forma pétrea
de impureza mortal en ola y tumba.

(Pasa a la página 6)

la palabra
LA

Mar a la Vista

Francis JAMES
(Trad. de Salvador Novo)

Sano y salvo, perdido bajo erguidas
murallas de temor, a solas pienso
si el ácido advertir la dúctil fiera
llena de sal no fuese la plegaria
de amargo presentirse desdichado.

Húmeda melodía, al labio fluye
armo ni osa de llamas la palabra:
ira en el templo o dardo moribundo,
Lázaro yergue el rostro, toca el paño
y a sus ojos despliegase el vacío.

Marta, Maria y el horror circundan
la aureola de Dios y su mirada;
sobre mi oído "Lázaro, ven 'fuera"
persiste aún !! a la solem,?e arc~lla
. , .. ?"
me atrevo a interrogar: ¿Quien es mi propmo.

•
En medio de la arena, frente a un mundo
sin más consolación ni movedizos
resplandores, mi mano determina
la invariabilidad, el ir llorando
sobre un cadáver condenado a muerte.

ALI CHUMACERO.

Página 5

Página 4

I

�a la novela de la época, no disminuye sus
propósitos sino en una o dos ocasiones·
cuando se solaza en la violencia que su
personaje principal ejerce contra una
(Sigue de la página 5)
muchacha nativa de la que se supone
enamorado y, en los últimos capítulos,
\oga a la de los poblados cercanos. Aquel cuando evoca el incendio de la aldea.
desacato al poder central amenazaba En el tono sostenido de la novela señocon convertí rse en el primer paso que rea, sobre el drama desbordado de la
condujera hacia un incendio en una ex- acción, una pasión por, la "verdad" que
tensa región. Así que, si bien pudiera bien se aviene con su estilo. 1rónicaser aquélla la rebeldía precursora de una mente, uno de los personajes, alentado
revolución general, mejor parece uno de por la bebida, exclama: "Yo desprecio
los múltiples y endebles brotes del anti- el verso, y la poesía también ... porque es
guo caciquismo que desde hacía tiempo mentira, y todo lo falso es despreciable.
Sólo la verdad es hermosa, aún cuando
había liquidado la Dictadura.
Sea de ello lo que fuere, el hecho es mate .. ." Esto, en boca de un escéptico
que Heriberto Frías se acercó a aquellos que vertía maliciosamente lo aprendido
hombres con un espíritu de compren- en la escuela primaria y en su educasión. Observó en ellos cualidades que ción profesional, descubre en el fondo
no habían sido reconocidas por la me- una ausencia de fe en la misión que hacánica acción de aquel régimen de go- bría de desempeñar en aquella matanza.
bierno. Su "nobleza", colmada por la Contribuye él mismo a hacer de la noestricta observancia de las reglas de la vela un cúmulo de argumentaciones
guerra, impresionó de pronto al novelis- .contra el aparato gubernativo que,· adta. Nada le convencía de la legitimidad verso a establecer matices o considerade esa excursión en contra de los tomo- ciones parciales, actuaba confiado en la
chitecos, que para él eran "mexicanos verdad representada por el porfirismo.
Nada semejante volvió a escribir Heheróicos, buenos y leales", y con sentido progresista observaba que semejante riberto Frías. Las persecuciones sufridas
actitud tenía su orígen en la "falta de a raíz de la publicación :le Tomóchic
silabarios y· sobra de imágenes". En no lo desalentaron sino que acrecieron
otras palabras, el atraso educativo de en él su convencimiento revolucionario.
aquel pueblo, adonde no llegaban ni los Pero, como sucede con muchos de nuesmás elementales instrumentos de la cul- tros novelistas, en su pluma fue el tetura occidental, era la causa. indirecta ma el principal ingrediente de sus escride su reacción. En consecuencia, no tos. Ha quedado en nuestra historia liaprobaba esa desigual pelea entre mil teraria como el autor de una obra que
doscientos soldados de la República con- un día hizo nacer en sus contemporátra ciento trece fanáticos que no cedie- neos la confianza de que había surgido
ron hasta ver convertidos en ruinas la un gran novelista mexicano. Pero Tomótotalidad de sus hogares. La obra "civi- chic es suficiente para confirmar ese silizadora" del Gobierno resultaba repro- tio a su autor. En su línea se han enchable ante el valor irreductible de los cuadrado los mejores, y más que precursora, es una novela que hoy distinguimos
tomochitecos.
Frías se cuida constantemente de no porque a la amenidad, sumó la valentía
contradecir lo que le dicta su posición de desnudar a los ojos contemporáneos
literaria. El realismo atenuado, común un aspecto oprobioso de la época.

El Tomóchíc de ..

Apología del ...
(Sigue de la p.ígina 3)

uera desenfrenada hacia todas las /o.
curas como protesta contra las cosas
bonilas y de gabinete.
Sin embargo 1 algunos había que sen-

tían en el fondo a veces ocultas, pero
al fin continuas las inquietudes de la
1

cultura. ¿Qué hacer, por dónde co-

men:ar? Los libros comenzaban a llegar o se publicaban aquí; aquí estaban
también los guias; pero en cambio la

vida los tiraba hacia el trabajo improvisado y que debía ser efica:. Inesperadamente se les presentaban perspectivas y posibilidades no imaginadas. Era menester aprovecharlas. Algunos las aprovecharon definitivamen-

te. Otros, o no eran lo bastante eficaces en la gran labor o, acostumbrados
a discurrir libl'emente entre las cosas,
no querían someterse a una disciplina,
cualquiera que fuese, y siguieron su
vida de vagabundos de la cultura, pirando aqul, asomándose allá; encon•
trando a veces .admirables obras y
orbes antes desconocidos y formando
asi, un poco, la cultura, por si mis•
mos.
Pero por grande que sea el amor de
lo cultura, por infinita la sed, por
grande la curiosidad, el tiempo no ha
corrido en balde y por mirar las pie.. dras del cami.Jw, esta juventud, Cllrio•
so y desconcertada, se ha quedado
perdida a la vera o asoma entre los
breñales de la política y en algu11os
casos altozanos. "l\'o alcanzan a diez
los que han llegado, o cuando menos
los que han seguido su camino: quie·
ro contar entre los llltimos a Samuel
Ramos, de clara inteligencia y aficiones filosóficas. Acaso debo nombrar
también entre los tíltimos a Daniel Co-

Página 6

La Híía de Celestina

YICENTE T. MENDOZA: Décimas y
glosas de México. 3i6 páginas. ~léxico. Col "Letras Mexicanas".

1

Dibujo de Jorge Rangcl Guerra)

el desenlace trágico de )a obra, quizás
inspirado en La Celestina, y la desfimando providencias, huye de Toledo guración de tan bien lograda pica•
con sus compañeros. Sancho, entera· ra- toma ven~anza envenenando a
do, ,·a a vengar la afrenta y se infor• llontúfar. La situación se complica
ma de cuál es el camino por donde porque el nuevo pretendiente, que es..
se han ido los ladrones y los alcanza, tú en ese momento escondido presenpero, para desgracia suya, queda de ciando la escena, sale y )fontúfar, ya
inmediato enamorado de la pícara. Es moribundo, pelea con él por Jo cual
obvio decir que Elena encuentra la el contendicnc acaba por matarlo anmanera de despistarlo y aprovechan- tes de que aquél muera victima del
do las circunstancias, se da cita con veneno. Elena es al fin descubierta
él en )(adrid, cita a la cual, por su- como la principal culpable de tantos
daños y condenada a muerte.
puesto, no piensa acudir.
La protagonista, si bien es cierto
Las situaciones se complican y la
novelita crece en entretenimiento y vi- que no necesitP, como Guzmán, de
vacidad. Montúfar por su parte abusa procesos para hacerse pícara, va mb
del amor que siente por él Elena y allá que Estebanillo González ya que
trata de estafarla junto con Méndcz, éste, por muy degradado que sea, ja•
más deja de ser un pícaro, mientras
sía, a pesar de ser mi amigo, hombre de la parte de las ganancias que a que Elena es conducida por sus prode pensamiento y letras, de inquietu• ellas corresponden. Hay pleitos, de- pias pasiones al asesinato. Es por ello
savenencias y )lontúfar, canalla al fin,
des filosóficas y sociales.
que nosotros no incluimos esta magniLos literatos están muertos. Los poe· las golpea y roba, abandonándolas des- fica novela corta dentro de la historia
tas -salvo alguno- o son repetidores pués. Ello no obstante, pronto se da del picaro, pues en realidad, nunca
cuenta de que por sí mismo, sin Eleo equilibristas.
un pícaro degenera en asesino. Como
Somos, pues, Alfonso, apenas una na, no podría hacer nada de valor y dice muy bien Pfancll, el homicida
vuelve
a
ella,
pero
para
ese
tiempo
la
generación de DILETTANTT. Por eso
pertenece a la germanía, la más ínfisentía la necesidad de escribir su apo- pícara decide que tarde o temprano ma clase social española, casi toda for•
ha de tomar venganza. Lo recibe, emlogía.
pero, con hipocresía, y todos se van macla por asesinos mercenarios. ¿Cóesta
,,ez a Sevilla, lugar a donde se mo puede un pícaro volverse asesino
El, PORl'E:\'IR DE LA CULTURA
hacen pasar por gente piadosa, dedi- y conservar en sí la salvación de Es•
X,\CIOX.4L
cándose a pedir limosna para los me- paña, en cuanto héroe y criatura met.aíisica? El género, si se considera
La vida moderna -ya lo decía nesterosos. En un principio estas li- la obra dentro de la picaresca, resulta
Comte- exige especialistas. Entre és- mosnas van a parar efectivamente a adulterado; si, por el contrario, creetos, también el especialista en genera- los hospitales, con el objeto ele levan- mos que el novelista no ha querido
tar fama y dar confianza a la gente,
lidades.
hacer una verdadera no,·ela picaresca,
Los jót•eues de México deben saber pero después poco a poco se van que- entonces no podemos decir que ha deshacerlo todo. El desconcierto y las in- . dando con el dinero c¡ue les cae en virtuado al tipo humano y la obra sim•
quietudes todavía no acaban. No sa• las manos. En tres años se hacen ri- plemente tiene conexiones con nuestro
ben cada uno, todavla, qué van a ha• quisisimos y viven tranquilos esta vi- tema de tal suerte importante, que no
cer. Es menester estar prevenidos. Las da de lujo y ocio. Pero para entonces lo hemos podido pasar por alto. En
orientaciones de la patria pueden ser llega a Sevilla un madrileño que ]os definitiva, Salas Barbadillo en La híja
las más inesperadas aunque se aquie- conoce; descubre la estafa y va ante de Celestina da como ejemplo la ,·ida
ten los espíritus y que hombres sere• la justicia y los delata. Elena, que co- de la bella Elena )' su trúgico final,
nos, no ignorantes de la crisis, se avo- mo dice el autor, tiene algo de diabó- aportando sus principios cristianos (si
quen al conocimiento y resolución de lico, recelándose de algún graiie ma'. bic en un plano mu~: escondido) como
los problemas. Donde le toque estar aconsejó a Montúfar que recogiendo el remedio a las licenciosas costumbres
dinero _-:-pues por estar todo en oro
-1111 poco al a:ar- al jouen cuando
de la sociedad espafiola del siglo XVIl.
veuga el aquietamiento, por allí hará se podía hacer con facilidad- se retirase
con
ella
a
casa
de
una
amiga
suya
su carrera, por alli hará su cultura.
Y aunque el mcís serio problema de to• de confianza 11 con quien ella habla
(Sigue de la página 8)

1

da juventud es esta eterna inquietud
de la direcCión, inquietud un poco feliz, Irás de tanto tantear, irá encontrando al fin la .mya y, por donde más
hayan despertado sus aficiones en es•
te vagabundear de sus estudios, por
alli ahondará, por allí seguirá y acaso
también florecerá aunque larde. · Juventud retrasada que tendrá, sin em.
bar(IO, el placer de verse prolougada
tanto como se hayan prolongado sus
inquietudes y sus indecisiones, sus dudas y su secrela alegria de desconfian:a.
(1924)

LIBROS

siempre comunicado sus más escondidos intentos (8áó); llevan a efecto el

plan y abandonan la rasa y a la vieja,
~léndez, la que, aprendida por la justicia, mucre a manos de ésta.
~lientras tanto Elena y 1lontúfar han
llegado a una degeneración extrema,
al punto de que él le permite que tenga amantes, con tal de obtener para si
toda suerte de ganancias. Pero Elena
que ya no está enamorada de él, sin~
de un joven que la pretende, quiere
deshacerse para siempre de su antiguo
amante. Riñen de nuevo y t!l la vuel\'e a golpear. Ella entonces -Y aqui

La décima se ha escrito entre noso•
tras _lo_ mismo para acompañarse de
~a mus1ca que para imprimirse en hoJaS sueltas y en periódicos o para conservarse de vh-a voz. De manera similar al periodismo, ha cumplido una tarea de uinformación", especialmente
en las centurias pasadas, y con mu.
cho clcsempcfia idéntico papel que los
"cor:idos". En las p1azas públicas, en
las fiestas, copleros y repentistas prestan animación con el canto en décimas
e "~nforman" a los oyentes acerca de
algun acontecimiento relatado con
agudeza Y escrito al calor de su IDO·
mentánea importancia. Es, por lo mismo, una sobresaliente manifestación
del folklore nacional y su continuidad
h_asta l_~s momentos actuales, sigue en~
r1quec1endose.
·

en cada país, a los conceptos nacionales. Y a los antecedentes históricos. De
alu que no sea suficiente la mera tra•
ducción de textos con autoridad científica. Tampoco se puede esperar una
comprensión profunda de los problemas administrativos a menos que dentro de cada ambiente tradicional se
H~v_en a cabo investigaciones por con•
dw10nes determinantes. El estudio de
sistemas extranjeros de administración
puede ser útil para ampliar la perspechva_, pero sólo el examen de los procedmuentos Y principios característicos de la situación propia puede abrir
las puertas hacia el entendimiento
completo y el mejoramiento de carác1~'. práctico. Por ello, la Administrac10n de Asistencia Técnica de las Nacio_nes l'nidas ha mostrado interés ~n
I'°' J. 1&gt;l 01; CAPOEQlii
estimular estos estuQios.
Los méritos logrados en este campo
po_r el profesor Pedro lluñoz Amalo
as1 como su participación en la recien~
te ~eforma constitucional y administr:ahva de Puerto Rico, son bien conoc1d_os. Sus relaciones con las Naciones
U01~as Y su programa de asistencia
t~cmca en administración pública han
stclo numerosas Y fructifcras. En 1951
fue. miembro del comité que redactó
el mforme de las Naciones Unidas sobre .s.1stemas y normas de la adminislracwn pública. En 1953 dictó Ja cá,~~ra s?bre Principios de Administracion Pu_bl'.ca e?, la Escuela Brasileña
de Adm1~istrac10n Pública. Durante el
J. lll. OTS CAPDEQUI: El Estado es?e_sc.~peno de este último cometido se
pa,íol en las Indias. 3a. cd. 202 pp.
1~1c10 l~ preparación de este libro, cuFondo ele Cultura Económica. Méxiya versión en portugués se publicará
co, 195i.
en Brasil.

'El Estado Español
en !t1s lflditts

fü enfoque de la administración pú-

En esta recolección, Vicente T. Mendoza -el folklorista mexicano de mayor a.utoridad- ofrece un panorama
recogido en parte de impresos y en
parte de la tradición oral. Ordenados
e~ una va~i?da serie de temas -reli~
g~osos, pohhcos, históricos, amorosos,
funebres, ?ostumbristas-, sus ejemplos se extienden al través de los años
Y de la seografia del pais. llendoza
no desdeña recopilar las décimas "Ji.
terarias" --que evidencian, sobre todo
durante la Colonia, el influjo peninsular- al lado de aquellas que se incli~an '-'~siblemente por referir sucesos
rn.mediatos cuando no problemas íntimos de los autores.
PEDRO MU:-;OZ A)L\T0: lntroducci6n
a la administración pública. Teoría

general, Planificación, Presupuestos.
(2~ e?.). 262 pp. Fondo ele Cultura
l:.conom1ca. 11éxico, 1956.
. Entre ]as nccelliidades que han cmergHlo en muchas 1&gt;artcs del mundo, dcb!do a la creciente universalidad de
ciertas exigencias fundamentales impuestas a los gobiernos en t:!l campo
del desarroHo económico y social, surge la de investigaciones especiales y
es,tuc~ios autóctonos de administración
publica. Aun cuando existen algunas
hormas y tCcnicns que son aplicables
a cualquier gobierno bien organizado
~s objeliYos Y los métodos de la admi:
nistración están fuertemente ligados,

concepto, los recursos &lt;le que se vale
para expresarlos por medio de im.igcncs Y la finalidad que persigue. Encuentra que no pretende expresar lo
bell~, ni hacer obras recreativas, sino
mamfestar su concepción del acaecer
de los hechos naturales, el devenir de
su existencia Y la de sus dioses. De
ello resulta que el espíritu precortes1ano funciona según normas asombrosamente reiterativas, que nada deben
en su origen a otras culturas y que in•
tegran un todo único, inaprehensible
par~ quien dcscon·ozca su manera de
sentir y de pensar, sus intereses vitales y su vohmt~d de expresión.

blica desde el punto de vista de las reJac1o_nes Y motivaciones humanas es
relativamente nuevo. La introducción
de este p~culiar modo de ver en el
11:undo latmoamericano por un estud10so procedente de la región, que posee un pleno conocimiento tanto de
ésta como de la norteamericana, donde_ se desarrollaron esos estudios por
prnnera vez, es altamente significativo
~ pa~ece augurar e] éxito de esta obra.
Su , alor aumenta decisivamente porqne ~l autor no se conforma con el
estud10 de hechos Y relaciones, sino
que profundiza para buscar sus fund mentas teóricos.
a
Esta obra constituye, por todo eso,
un cle~ento particularmente valioso
para la mtroducción de los fundamento~ de la moderna administración pública en el mundo de habla española.
PAUL WESTHElll: Ideas fundamen-

t~les del arte prehispánico en Méx,~o: Fondo ele Cultura Económica

11exico, 1957.

·

~ste lfbro reúne las investigaciones
mas recientes de Pa"ul ,vcstheim acerca de) arte precortesiano. Viene
por de . 1
. 1
a ser,
c1r o as1, a base en que descans~. toda una teo:ía de su interpretac10~ de las manifestaciones artísticas
autoctonas, pues abarca las líneas fun?ªn?entales que sigue el pensamiento
md1gena en la tarea de comprender la
n~t.uraleza Y la vida, así como el sigmhcado que ~los acontecimientos importantes, regulares
o no , ad quieren
.
. .
~ante su esp1ritu.
~l. autor, apoyándose en las fuentes
or1gmales, penetra en el complejo
mu?do indígena por la puerta del arte
a rm de poner de manifiesto las singuJ~res funciones de que se sirve el
artista precolombino para captar un
hecho o un fenómeno , una 1'd ea o un

En este libro se realiza una siste-

matización de las instituciones socia•
ks, económicas y jurídicas de la Amér'.ca de habla española durante el per10do colomaL Se trata, por Jo tanto,
de una obra de divulgación Que, creemos, puede ser de utilidad a aquellos
sectores del gran público interesados
en estas materias, Y singularmente a
los estudiantes y profesores de Hístori~ de América de ]os centros de ensenanza media y universitaria.
"No se nos ocultan las difÍcultades
que_ hoy ofrece tratar de presentar
-d1~c .ots Capdequi en la Advertencia
P~el~mmar-, en amplia visión pano:am1ca, un cuadro sistemático del conJt_mto de las instituciones de la América de habla española durante el largo periodo histórico que se ha venido
lfamando, quizás con alguna impropiedad, periodo colonial. Faltan, sobre muchas cuestiones, investigaciones
modernas que nos permitan conocer
a fo nd o algunos aspectos importantes
de la vida social, económica Y juridica, _sobre. todo en Jo que se refiere al
posible divorcio entre el derecho Y el
hecho, dentro de la realidad histórica
de cada uno de los antiguos virreinatos: Por eso, más que un resumen hisl?ric? de la vida ele las distintas inshtuc10nes, lo que realmente intenta•
mas presentar en las páginas de este
h_h,ro,. es una sistematización de la acc10n mstitucional del Estado español
en los territorios de lo que un día fueron las Indias Occidentales".

ALAS CASAS EDITORIALES y A
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE
La Univer,sidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto_ plan editorial que desarrolla al traves de publicaciones cuya circulacíón
co.mprendc a todas las Instituciones
of1C1ales, universitarias, académicas
ateneista~, centros culturales~ socieda~
des, d_e diversa índole Y personas, en
America y Europa.
Entre
de ed·1c10nes
.
.
. el cuerpo
.
que
aqm_ se nnpnmen figura nuestro men•
suario .. AmIAS y LETRAS"
cie 1
, que reo ernenle ha establecid
ción -LIBROS
o una sec-, en la que figuran
comentadas
las
obras
últim amen 1e apa·d
rec1 as en las prensas americanas.
. ~ada la extensa órbita de circula
c1on del .Boletín arriba mencionado ;
e~ rntercs_ ~e. ofrecer al lector ame'ricano una J~11c10sa información de] fondo! Y continente de la obra, cotejada
a a luz de un criterio ecuánime y a
tono con 1~ moderna interpretación
del_ pensamiento científico 11·ter .
arti s 1·ico, "AR MAS Y LETRAS"
•
ario o
piare e • .
se como m vitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
qu': anuna a la Universidad d N
Lean
r ·¡,
e uevo
' so 1c1 andoles el envio de
d
una ?e. ]as ediciones nacidas enc~u:
l&gt;r!shg10sas prensas, las cuales serán
obJe!o de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a.
'"ARMAS Y LETRAS"

'

Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil
Monterrey, Nuevo Leó~
México.
'

rmasv

~TRÁ

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Re¡islrndo como artículo de

Admón. de

2a.

Clase m 111

Correo, de Monterrey, N. L. el

20 de Ahnl de 1944.
INDICADOR,
Colaboradore,
Hugo Padilla

Fidendo de la Fucnle
Genaro

Salinas Qwroga

Arluro Canlú S.
Homero A. Gana

Alfonso Ran¡:c/ Guerra

Guillermo Cerda G.
Jorge RanQ'el Guerra
Manuel Moralea

Oihu;os de Jor¡:e Ran¡rel Guern..

J0~~E LUIS BORGES (en colaboracwn con )IARGARITA GUERRERO):
Manual de zoología fantástica. 160
pp. Breviarios Xo. 125. Fondo de
Cultura Económica, México 1957.

Le. Fidencio de la Fuenle

. Es Jorge Luis Borges uno de los prosistas más notables de las últimas ge-

\Vashington y Cole¡rio Ovil

(Pasa a la página 8)

Director

Oficina,

Monterrey, N~o l..e6n

MEXICO

Página 7

•

�L1BRO S
(Sigue de la página 7)

racterísticas han lle,•ado a los criticos a considerar a Borges como un es-

neraciones hispanoamericanas. Desde
la Argentina, su pais natal, ejerce
constante influencia en múltiples grupos de escritores de habla española,
que con la lectura de sus libros han
descubierto una nueva "conciencia literaria". El rigor exprcsiYo, las relaciones cuidadosamente elaboradas de
las metáforas con la estética y la filosof!a, la metafísica como elemento partícipe del mundo físico, el humor que
señorea las frases y los conceptos que
aquéllas comprenden, todas estas ca-

critor para escritores.
Jorge Luis Borges se inició escriLiendo poesía renovadora (Fervor de
Buenos Aires, 1923; Luna de enfrente,
1926; Cuaderno San Martín, 1929) y
prosiguió con la elaboración de ensayos (Inquisiciones, 1925; Otras inquisiciones, 1952) y cuentos (La muerte
y la brújula, 1951), géneros en que ha
logrado el máximo desarrollo de su in-

cho a menudo en su extensa obra- a
testimonios donde se contienen descripciones mágicas que encarnan en
figuras a Yeces míticas, en. ocasiones
casi verdaderas, con el afán de integrar un musco excepcional en cuyo recinto lo fantástico adquiere autenticidad al través de experiencias literarias, filosóficas o aun teológicas. Los
textos bibli-cos, chinos e hindúes, las
representaciones ele algunos místicos,
los escritores medievales o del Renacimiento, y los sueños de~"poetas y no,·eHstas modernos contribuyen a formar esta serie ele animales irreales elegidos y vucJtos rralidad por su incisiva pluma.

genio.
En este Manual de wología fantásti-

ca, el autor recurre -como lo ha he-

La Hija de Celestina

•

Sergio FERNANDEZ

A hija de Celestina (1612), es una
pequeña novela, admirablemen.te bien construida y mejor escrita, que nos entrega una picara con
todas las modalidades habidas en los
personajes de la novela ele Castillo Solórzano. Esta obra, ele gran sábor local, nos hubiera servido por tanto para reforzar nuestra tesis cuando afirmamos que el pícaro en determinadas
circunstancias empieza a dejar de tener autenticidad al tratar de ser algo
que no es, es decir, ajeno a su propia
personalidad. Dijimos que la tendencia que posee y que lo induce a ser
caballero o dama de alcurnia le resta
naturalidad, espontaneídael, pero que
eso obedece también, en todo caso, a
su momento histórico. Por ello La hija de Celestina, de Alonso Jerónimo de
Salas Barbadillo, que presenta tambien
tales tendencias, sería hermana gemela
de Trapaza, Teresa de ).fanzanares o
Rufina, que ya la bella Elena, hija de
Celestina y Fierres, tiene en sí, como
se ha dicho, los rasgos que más acentúan en los picaros de Solórzano, so•
brc todo uno: la hipocresía. Sín embargo, nos hemos p~dido echar mano
de tal personaje porque el autor, no
sabemos si de propósito, falsea en última instancia el tipo picaresco, con
lo cual la picara deja de llevar una
vida acondicionada a sus primordiales
instintos, para convertirse en algo
bien distinto, como en seguida veremos al recordar el argumento.
En efecto, Elena, mujer de clase media, en su afán de mejorar posición,
no desaprovecha ]a oportunidad que
le brinda su hermosa figura parn valerse de ella y en esa forma alcanzar
lo que por buen camino, a su parecer,
quizás nunca hubiera conseguido. Como Estebanillo, ad,,icnc a la picaresca
por propia condición, ya que su padre era bueno y honrado, incapaz de
hacer nada en contra de sus costumbres cristianas. Pero allá, por natura•
lcza, se entrega a una- vi&lt;la de liberti•
naje que, a la postre, le traerá fatales
consecuencias.
La obra tiene una enscfianza fuertemente moral. El carúctcr de Elena queda pintado en unos cuantos renglones:
mujer de buena cara y pocos mios, que
es la principal hermosura; tan sutil de
ingenio, que era su cora::,ín 1n recámara de la Mentira, donde hallaba
siempre vestido u traje más a su propósito com•enientes (pág. 831). El autor no descuida tampoco la apariencia
de su protagonista: l'e.'itiase con mucha punt11alidad: de lo más práctico,
lo menos costoso y lo más lúci&lt;lo; y
aquéllo, puesto en tanto estudio y diligencia, que parecfrr. que cada alfiler
que llevaba su werpo habia estado en
prenderse un siglo; el tocado siempre
con novedad peregrina; y tanta que

L

Página 8

r

r

a contraer nupcias. Pronto Elena se

J

,·ale de artimaiias, encierra nl paje en
su cuarto con cualquier pretexto y

I

l
1

1

,--------,
\
(Dibujo de Jorge Rangel Guerra)

el día que no le dife,-enciaba, por lo
menos el modo con que le llevaba
puesto no era ya hoy como ayer, ni
como hoy mafi.a11a; y tenia tanta gracia en todo esto de guisar trajes, que
si las cintas de los chapines los pasara
a la cabe=a y las de la cabeza a los
chapines, agradara. ¡Tan vencidos y
obligados estaban de su belleza los
ojos que la mirab({l1/ (lbiclem,)
Con tales armas, Elena llega a Toledo y no empieza. como todos los
otros picaros, a contarnos su origen,
ya que esto lo hace adelante. Por lo
pronto se instala en la mejor forma
posible con Montúfar, su amante, y
ambos hacen planes para estafar a todo aquel que caiga en sus manos. Cínicamente Elena declara que Montúfar es el único hombre a quien ama

verdaderamente, que a los demás, sólo
se ha entregado por dinero. Bien nos
dice el autor al respecto que Elena es
una vil rwnera que habia sido y era
pasto común, e11lregándose por bajos
precios a todo."i aquellos que con me.
dianas diliyéncias la pretendían (pág.
842). Pero pronto se presenta la ocasión esperada: har muchos hombres
que la pretenden y entre ellos se cuenta un joven e ingenuo paje c¡ue cae en
la trampa que Je tiende Elena. Su intención, claro, es estafarlo y para el
caso lo invita a su habitación y le ruega, con toda clase de zalamerias, que
le cuente su vida. El muchacho confiesa ser paje de mt tal sefior ele Yillafucrte, cuyo sobrino Sancho ha burlado a muchas doncellas ele la Cortl',
y añade que precisamente ese día vn

!Dibujo de Jorge Rangel Guerra)

cuenta su plan a l\fonlúíar. Acompaiiados por una vieja criada c1ue tienen,
).léndcz, es¡1ccic de Ct'lcstina, con tantas mañas como ac1uélla. se van todos
a la casa del propio Villafuertc. Es
de imaginar ]a escena que se desarrolla entre ellos, pues mientras 11ontúfar espera fuera de la casa, Elena,
cobrando un ánimo valeroso, dice al
sorprendido anciano:
~Pues vueslra merced, por tantas
experiencias, conoce sus liviandades u
sabe que no tiene ley si no es con
sus apelilos desordenados, no se le
hará nuevo a los oído.,; mi caso, porque habrá remediado otras muchos se.
mejantes. Cuando vuesl1·a merced, por
m.i desdicha, este verano pasado envió
a ese caballero a nuestra tierra, me
· vió en una iglesia, a donde, ."ii fuera
11erdad lo que él me dijo, los dos nos
pudiéramos quedar en ella; yo retraída como matadora, y él sepultado como difunto, porque me afirmó que mis
ojos habían sido poderosos a quitarle
la vida, ualiéndose del lenguaje común
11 tretas ordinarias. Siguióme hasta mi
casa, y aunque pudiera re.irvetarmc por
mis deudos entonces -pues en ella
conoció la calidad de mi sangre-, no
quiso; escribióme, paseo mi calle, de
dia a caballo y de noche a pié acompaiiada de músicas, y nl fin, por morir consolado, hi:o todas las diligenrias posibles, como prudente enfermo.
Pero viéndose de mi cada dia peor
acogido y que los ruegos eran de poro efecto, aconsejado de 11na esclava
berberisca -que era de mi madre, que
uivia entonces- a quien él habia ofrecido libertad, fué a cierta huerta donde 110 las maiíanas del verano solio
-romo quien tiene el ánimo limpio
de sospechas, sola 11 sin más compn.1iia- ir con elln de la mano a recrearme. l:" habiéndose encerrado en los
aposentos del rasero y guarda que la
asistia, a quien con cierta industria
envio al lugar, no quedando allí sino
11n muchacho de edlld de anee a doce
míos, aguardó a que yo estuviese dentro, y qui/ándo/e las llaves cuando le
pareció ocasión, se hi:o dueño de las
puertas; donde, con una daga que me
nuso a los vechos, nlran:ó con villana
fuerza lo que no habia podido con
blanda cortesía: para cuyo efecto,
cuando me vió rendida. dejó caer la
daga en el suelo ... (837). Después de lo
rual criada y ama lloran a más no poder y el viejo se ve obligado a darles
una importante cantidacl de doblones
notes de que se impida la realización
&lt;le la boda. Sin embargo, pronto se
descubre el engaño, pero Elena. to(Pasa a la página G)

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1

VIDA DE MARCOS ...

gran familia... Es tan fino que no culpa. es nuestra. Le motejaba de
asno cargado de oro y me decía que
11arece extranjero ... Va a expon~r
la. vida en el mundo seria pronto
en París... Ese si que no es un nuserable, de esos que todo lo cuentan insufrible, con estos nuevos ricos
tar • sordo y ciego a su monu·nto hi~
que lo invaden. Unos suavísimos
(Si gue d e la púgina 1)
tórko,
ele crisis total.
.
por céntimos ...
golpes me sacaron del arrebatado lu rfrla del Esc udt'ro (tantas veces ciSu moral constante - -entre lineas y
Esta malévola alusión a la me- soliliquio. Era el americano, que tada eomo &lt;.·j cmplo de picardía) nos
futra •le l·llas- - - consigue deskir el ar•
sura exacta de mis propinas cayó con voz aún más suave me dijo:
po1lria llcYar a convhir con un hom- uumenlo dl' la obra rn general, ya que
en el vacío. Yo estaba acostumbra-Perdón.
bre tle malas tendencias y que, de
do a saber que mi portera, tan
-¿Perdón?- pregunté, aún en- pronlo. haga moral consigo mismo y las disgfl'dom.·s qut harl' al respecto
resultan tan l' Onlinuadas como, mu.
amante de reglas y medidas, era en fadado.
110 en un doble ¡1lano como lo hace
el terreno de las gratificaciones
-Perdón, no babia comprendido (;uzmún, cosa perfectamente justifica- l'has ven•s, ü1 ecL·sarins. E s natural
,artidaria del barroco más ~esen- que era una carta de presentación. d ,l en su caso, según lo hemos yjslo. que. tomo buen español , odie al rico
1
y postuk al pobre romo modelo que
frenado. Si en dar era un David, un No sé las costumbres de Europa ...Pno no anticipemos opiniones.
dcbL• imitarse: Unu rlifel'ellcia hallo en
Ingres o un Poussin, en recibir era Yo renuncié a decirle que eran, más
Católico por excelencia, ddcnsor de
un Rubens, un Fregonard o un De- bien, las costumbres de l\ladame todos los principios rspafiolcs. Espi- lu muerte del rico II la del pobre: que
lacrolx. A pesar de todo, comenté Paulette, pero oyendo su trabajosi- UL·l dedica su obra al Canknal Arzo- ('[ rico a todos deja quejosos, y el pobre piadosos (púgina 88li). Por otra
con desdén que no comprendía có- simo francés renuncié a ello.
bispo de Toll'do, JJadre de los pobres
mo tan gran escultor no trabaj~e
-Soy yo quien debe pedirle per- u amparo de la r,irtucl. Por lo demás 11ark, drsde joven se lanza a la avenjamás. Para justificar esta aftr- dón - exclamé, hecho una malva. sit-ndo L•sta obra un relato autobiogrú- tura pm•s yo con t'l dt•.-,eo que tenía
maclón, hablé a Madame Paulett~ Después de haber repetido cuatro fíeo, 1lurcos de Ohrctón y Espinel no de oer mundo, desamparé lo.-. estudios
del raro silencio del taller de mi veces estas palabras, aumentando son otra cus,, qm• la cluali1lad litera- y nw uc oui a la compariia d e un amivecino.
cada una la. intensidad de la voz, 11io-humana de un solo individuo, adc- (iO ra¡1ilán (púgina 831); Y rn efecto
-Y ¿a eso le llaman critico de con ese afán español de hacerse m:is dL· que, eonot·edor profun&lt;lo de su rrt·o1Tr tantos caminos Y realiza en
arte?- me plantó con insultante comprender a. la. fuerza., el escul- propio idioma. Espinel lo mam•ja hú- tsa forma tantos sueii.os que una de
desgarro. -¿Cree usted que la es- tor me entendió y ,mediante varios hilml'nll' al escribir púginas sin fin, las veces t·omo Cenantcs - llega a 1
cultura de hoy es como la de nues- "perdones" más por una y otra par- con PI placer quC' ésto, sin lugar a du- sn prisionero de los turcos y llevado
tros tiempos, oficio _de b_estias, a te me invitó a ver sus obras en el elas. le ocasiona. por lo cual nos tro- t·aulivo a Argel. :\lurcos es de los hombn.·s que sahcn L·xperimcntar con la
base de golpes?-. Si algun escul- acto.
pcznmos con una obra de grandes protor lee estas líneas no se ofenderá
Conociendo bien el cuarto que porciones, ajena a todo sentido de desgracia ajt·na; sirve a varios umos
más que yo al verme gratificado por ocupaba, no me costó trabajo darla vieja portera con esta contem- me cuenta de que estaba. vacío. Al
poraneidad. Pero. ella, s!n prestar decir vacío me refiero a. obras de
atención a mis mtradas tracundas, arte, ya. que la cama. deshecha, la
se extendió en una disertaciói_i so- alfombra. raída, el armario viejo y
bre la escultura contemporanea, el papel a. rayas coloradas estaba
fruto de la lectura de su seman3:- lo mismo que en tiempos de Numario favorito. Me Jiabló de las cali- Pompilio, la. vista. de cuyo caballedades del carbón, del alambre, del te, que también había quedado allí,
papel de periódico, de la goma, del me sumió en una triste meditación.
nylon y de la miga de pan, porque, ... .l\le dirigía hacia él cuando el escomo ella decía con elocuente frase cultor, con aire de alarma, me co(de la misma fuente) la escultura gió del brazo suavemente y me conhabía dejado atrás a la Edad de dujo a través del cuarto describienPiedra y Ja edad de los Metales Y do curvas y haciendo rodeos, como
si tratara de evitar obstáculos inestaba en Ja Era Industrial.
_y para que se convenza, voy a existentes. Ni el asombro, ni la corescribirle unas lineas de presenta- tesía, ni la. fuerza que encerraba. la.
ción para su vecino y así podrá ver dulce presión de los dedos de mi
sus obras, aunque no sé si lle~ará vecino me permitieron hacer otra
a entenderlas ... Cada vez ~ue pien- cosa que seguirle en sus evolucioso que a usted le gusta ~iguel An- nes, que no fueron muchas, dado
lo exiguo del recinto.
gle me dan ganar de reir ...
Por fin me vi sentado junto a la.
Respondí, malhumorado, que !'º
mesa,
con un soberbio álbum de fotenia necesidad de tales cere~on~as
tografías
entre las manos.
para conocer a quien tenia m1 nus-Obras antiguas, ya. no interema fuente y mi mismo retrete. Pero Madame Paulette había ya sac3:- san- explicó trabajosamente el
do tintero, pluma, secante y un m1- americano, no en vano oriundo de
11isculo pedazo de papel en que es- un país joven y dinámico, pues
cribía, con maravillosa rapidez, un aquellas antigüedades estaban febiJlete que era como un rompeca- chadas dos años antes. Su único dibezas de esas frases prefabricadas namismo, por Jo demás, ya que se
que es forzoso emplear en la corres- babia tumbado sobre la. cama, despondencia francesa.
. pués de desperezarse concienzudaYa he dicho que los deseos de m1 mente, apoyando las piernas en la
portera eran órdenes para ~• por madera de los pies, porque no caJo que subí la escalera muy _disp~es-. bía. No se crea una descortesía por
to a llamar en casa de mi vecmo. su parte el ocupar el único mueble,
Pero no fue preciso, porque me Jo aparte de la siJla. que yo ocupaba,
tropecé en el rellano esperand? con · capaz de soportarlo. El cuarto espaciencia que se llenara su Jar~a. taba, por lo que babia de comprenLa fuerza de la costumbre me hizo der nada más al entrar, tan repleto
pasar de largo, con un "PARDON'' de presencias extrañas que la úni, . L'ncut•ntra trabajo sin difil'ultad des
distraído. Pero reflexioné Juego que ca posición posible, era seguramen- grantkza histúrira, l(Ul', Slll embar~o. liido a Mt buen t·omportarnicnto, dul·
tiene un cnormr contenido humano.
no tendría mejor ocasión de entre- te, la horizontal.
El autor. hombre de pt•nsamientos zura ele t·arúcter y honra!leZ cxtreJD8,
Las
primeras
fotografías
repregarle la carta de Madame Paul~tte.
sóliclos
nos postula romo tjc-mplo tk :\o t•s ck cxtraii.ar, por tanto, que
El con cierto asombro, la cogió Y sentaban guijarros. Pero una de
ellas, en que el autor aparecía jun- humani1la1I al tipo lil' inclivicluo pru ~ Pfandl , lo enruentrP '' más manso e
se' la echó al bolsiJlo.
to a su obra, me hizo' comprender dcnk y nohk de instintos c¡ul' dcbL· inoct•ntc" que sus camaradas los liUI'"
-Perdón -dije yo.
ma1u•s y Bu"&gt;rom•s, pero si l' O cambio
-¿Perdón?- respondió el ame- que se trataba de guijarros gigan- saht•r lo &lt;1t1t• quiL•re sin p ont•rst~ il Pl'll· qut· no se dl' l'llL'nta qut• justo p,or ello
sar
t•n
rosas
c¡m•
no
t•sl:'lll
al
akann•
tes, que sólo el hombre, con mucha
ricano.
'lar('os dista mucho dl' ser un pícaro,
-Perdón, pero esta carta es para paciencia, es capaz de formar. Ha- ele sus posibiliila&lt;ks. Pero al mismo E~. a(kmús, \'a\i entl' y patriota. t·upa•
bía piedras oscuras y claras, bri- tirmtlO, como Qut•Yl'tlo. Espinel sr er!•
leerla.
llantes
y opacas. Unas tendían a la µt• t•xpositor inarabahlc e incansahlt.· ch- bntirsc t·on aqm·I qut trnlt· de ofe.n·
-¿Perdón?
1kr su honor Y con él d dL• Espalia,
En cuanto con abundante adere- vertical, otras aparecían acostadas de 1111 pasado glorioso. Su iclca ile Fs- ..,¡n dt•jar por ~so dl' n•t·Ot10l'l'I' los d
zo de excu;as, hubo comprendido como su autor. Una composición paii.a no pm•ck str, por tanto. (la&lt;los ft'l'tos tk su Jllll'bio romo cua111!0 41i
que aquella carta e~a para ser leida, con dos de estas piedras -"LOVE", los tiempos tn que vin•, mús equiYo- qm· por la mi.-.ma ra:án que pensumo
el americano sonrió con buen hu- si no me engaño- representaba un cada : Cousidérest' nos dirc que r11 :, a s(•1iore.~ del mundo • .rnmos aborr
agotador esfuerzo de imaginación tan op11Ir11ta .l/onar&lt;¡uia como la de
mor y di.io:
España. de las migajas que se despe1·- citlos de todos (9i~l). El vil-jo Escud
-INDEED-. Pero como esto creadora.
Después de ver unos cincuenta diciun efe la mesa &lt;frl principe. sobru ro t·s nwgnifico ronore,lor de 1a P •
"naturalmente" me babia hecho
t·olo¡zia dl' todos aque1los que Jo
enrojecer de mi tontería y no era pedruzcos parecidos empecé a no- no .&lt;iolmnenle pura aumentar casas ua dcan, gran obsenaclor y .a~udo d
mala persona, agregó afable; O.K. tar que una enfermedad se babia comrn:adus ll yrundt•s, pero para le- ni])lor de costumbn·s y húbitos
Y como la jarra desbordaba, ce- declarado en ellos, a manera de ca- l'Cll1lurla.'i de 1111111 pro/11nclas miserias manos. Sin l'mhargo. su critica rs b
rró el grifo, la cogió -y se metió en ries dental. Aparecieron unos pun- a luyure.'i allfaimo.-; (página 9i0). Con
tos, que se convirtieron en aguje- rsk púrrafo nos damos rucnla rle que
su cuarto.
(Pasa u la ])Úgina 4)
Espinel estú -o se empt•cina en esYo entré en el mío, tan ofendido
(Pasa a la página 6)
con mi vecino como siempre que la.

-

1

Página 2

LA SITUACION ACTUAL DEL PUBLICO

EL
ARTE
ALEMAN EN
EL SIGLO XX

El arte alemón se encuentro hoy día en
uno difícil situación. Lo escasez de medios
materiales con que los pintores y escultores
se ven obligados o luchar es aún mayor que
en ~I resto de los países europeos. He conocido grandes artistas o quienes poco ho
f~lt~do poro morir de hombre en los años
s1.gu1entes o lo guerra y que1 durante el in•
v1erno, se veían obligados o trabajar en sus
cosas en ruinas y sin calefacción, acostados
e insuficientemente protegidos por el abrigo
Y. un par de guantes. Fanáticos, no se res,.gnobon o cesar en su actividad, aún sabiendo que el empobrecimiento de sus event~oles compradores ero ton grande que na.
dre podría adquirir los obras producidos; in•
cluso sería difícil encontrar un lugar para
colocarlos, yo que miles de personas, expuls~dos de sus hogares por los bombos, se hac1n0bon en los pocos edificios aún en pie.
Y, cuando al fin ciertos medios comerciales
reanudaron sus actividades, los artistas alemanes se vieron obligados O reconocer que
había surgido una nuevo clase de compradores que no comprendía en absoluto el arte ',"oderno. Pero o lo crisis externa se unía
lo interna. Durante Jo época de Hitler, es
decir, .ª partir de 1933. casi todas los moni•
futoc1ones genuinas del arte hobion sido
p~ohibidos. L~s revistos de arte -desaporec~eron_ o continuaron arrastrando uno vida
l~ngu1do._ ~os jóvenes del momento, no pu.
drendo VIVlr de sus propios recuerdos se
formaban artísticamente en contacto co~ un
arte de tercer orden, 0 todo lo más, con los
maestros de tiempos posados. Lo situación
se mantuvo hasta 1945, interrumpiendo así
en Alemania lo tradición de un arte actual
)' profundo. Yo tuve ocasión de observarlo
o partir de 1945 en mis cursos sobre Historio del Arte en la Universidad de Munich,
pues ol hablar sobre el arte del siglo XX
notaba que, cuando menos naturalistas ero~
les ~br~s ofrecidos a lo consideración de mi
oud1tor10, menas comprensión encontraban
e~ él. Ero necesario comenzar los explicaciones de lo misma manero que lo hubiere
hecho en 191 O.
Desde entonces sin embargo fa pintura Y
lo escultura modernos han renacido en Ale.
monio, observándose sobre todo un gran
desarrollo de los exposiciones. Sólo en el
gran público es posible aún darse cuento de
cómo el interregno producido por los doce
años hitlerianos, no sálo pervive, sino incJu.
so sigue actuando. Aunque el arte moderno
hoyo triunfado yo en Alemania en los expos!ciones, en las medios oficiales y en lo
ineJo_r porte de lo prensa, aún se tropiezo
que, desde 1911, había ofrecido al mundo
•n ciertos sectores con uno cloro oposición.
No debe sin embargo olvidarse el hecho de un arte abstracto, que por cierto había encontrado en Alemania un terreno bien preque hoy se ho entrado en contacto con cierparado, gracias o la obro de Hermonn
tos medios que antes no se interesaban en
absoluto por el arte moderno. Como nues- Obrist.
Se vieron igualmente expulsados Moholy.
~- nuevo prenso democrático invito a los
Nogy, Marce! Breuer, Herbert Boye,, Albers,
'",','tontes de los exposiciones o dar su opiVordemberge-Gildebort, Schwitters, Feinin■1on sobre los mismas, hoy actualmente muchos alemanes, o quienes en otros épocas ger, Mol:rohn, Beckmann, Kokoschko, Gran,
•unco se hubiese consultado y que hoy ho- Schorl, Jonkel, Adler... Schlemmer murió
hlan y escriben sobre materias artísticas. desesperado en Alemania. Todos ellos eran
¿No será ésto lo causo que hoce hablar de figuras importantes en los diferentes foce•
una "resonancia demasiado pesimista en el tos de lo evolución alemana.
público"?
Si o ellos se añaden escritores como
ExiS t e aún otro factor desfavorable el Thomos y Heinrich Monn, Werfel, Zweig,
hech0 de que algunos eminentes críticos' de Fronk y grandes compositores desde Schi:in•
arte se manifiesten como reaccionarios en berg o Hindemith, es difícil explicarse comateria de culturo. Lo interesante obro de mo la productividad alemana no desapareSedlmoyr. "Verlust der Mitte", (1948 ) ho- ció totalmente. No es mi misión explicar
ce ~ue muchas personas cultivados pierdan en esto introducción cuales hon sido los
su I nt eres
. por 1os creaciones más atrevidas fuentes del renacimiento, pero lo indudable
de nuestro época, al presentar como deca- es que lo trayectoria del arte alemán no se
interrumpió, como podría suponerse después
dente todo el arte europeo posterior al bonoco.
de golpes ton graves. Alemania no se ho
convertido en uno provincia orístico como
yo lo demostró el concurso orgoni:rodo por
GRANDES ARTISTAS PERDIDOS POR
los norteamericanos en 1949. Si se sabe
ALEMANIA
dende brotan las fuentes escondidos y se
está realmente en condiciones de apreciar. ~oda lo vanguardia de nuestro vida orlas en su justo valor, es posible hoy enviar
tithco fué e xpu Isa do por los nazis,
. respono través del mundo entero una exposición
lO~les de lo pérdida de nuestros mejores or- de arte moderno alemán que na tiene por•
~ectos: Gropius, Mies von der Rohe
qué temer la competencia de ningún otro
111endelsohn: Moy , H'lb
,
país.
Tau
• ers he1mer
1
Bruno'
tie cft, R0d1ng, etc, Fué condenado ol desno el mágico Poul Klee, que hobío desoCARACTERISTICAS DEL ARTE ALEMAN
ftollodo en Alemania su pintura profundo. .llfe irracional. Perdimos a Kondinsky,
(Ofrece el arte alemán contemporáneo

Franz ROII

uno cierto unidad, o es por el contrario un
maremagnum, un mosaico de diversos tendencias? ¿En qué se diferencio el arte alemán contemporáneo del arte francés de la
':"ismo época? Siempre se cree que Jo
epoca en que se vive, por falta de perspectivo, es incoherente e internamente desgorrado, atribuyendo por el contrario al posado coherencia y unidad. Hoy en ello un
conocido error de perspectivo del observador
que he explicado en mi obro "Geschichte
des künstlerischen MiBerstehens" ( 1948 ) .
También lo Alemania contemporáneo pre•
sento una ves más lo habitual pluralidad
de. tendencias, pero probablemente, cuando
mas tarde sean contemplados 0 distancio,
serán solamente designados como "los di.
versos matices del siglo XX". Existe indudablemente un fondo común O todos ellos
todas quieren ofrecer, no yo lo imagen si~
no el símbolo del mundo, intentándose actualmente ciertos síntesis entre los diferen1es "I smos " • Los formas parecen también
desde 1945 oigo más libres, o, por así decir, oigo más barrocas. Al mismo tiempo
el arte alemán se ha hecho oigo más equilibrado, no siendo yo tan elemental como
en la época expresionista o incluso en la del
"81 aue Reiter
· " • Como al mismo tiempo el
arte francés se ha hecho cado ves má
otrev1'd o y más avanzado {y no pienso SO•s
lamente en lo evolución onticlásica de p¡.
cosso ) , lo oposición entre moderación fron•
ceso y vehemencia alemana se ha atenuado
considerablemente. Hemos de esperar aún
poro saber si nos encontramos aquí ante ese
proceso de uniformización que muchos filósofos de lo historio ju:igon inevitable, des-

de el momento que los diferentes países envían y exponen por todas portes sus obras
de arte, dando fin al aislamiento en que
hasta hoy se han encontrado los diversos
espacios culturales. Sin embargo este e .•
l'b .
.
qui
• no creciente de lo producción alemana
represento quizá un proceso de maduración
que en Francia, -y no sólo en el dominio
de la vida político- ha comenzado más
pronto. Pero incluso hoy los formas y los
colores del arte alemán no son ton flexibles
como los del francés, ni siquiera allí donde
se busco un efecto grotesto , Se troto quizá
de. diferencias permonenes como las que
existen en el sonido y en el ritmo de lo
dos "d·
'
I iomas. Precisamente por ello hemos
de alegrarnos del intercambio entre los dos
países. Si en el dominio de los artes plásticos es siempre París quien do el tono t b'"
1
• om
•en e pensamiento francés de los últimos
años ha absorbido ciertos elementos alemanes,
sólo se piense en lo ",;tuoc·,
• • aunque
•
,on
l1m1te ' del existencialismo.
Y si también en el dominio de las artes
plásticos la Alemania del siglo XX ha seguido frecuentemente los posos de Francia,
no puede dejar de reconocerse lo reeloboroción que siempre ha realizado de los elementos recibidos, adoptándolos O su peculio, temperamento. En una obro de arte
francesa hoy siempre más equilibrio, más
forma, más proporción, incluso cuando en
ello se han utilizado los colores extremos.
Y~ . desde los tiempos del romántico y del
g~hco puede apreciarse ~to diferencio . Si
bien es verdad que hoy yo no es ton pate~te, no puede menos de reconocerse que,
mientras en Francia un cuadro o uno escultura son oigo acabado, de una composición expresivo, en Alemania son oiga que
nunca se acabo, algo que siempre se está
reeloborondo por sí mismo.
En lo medido en que esto diferencio puedo e_ncontror uno explicación sociológico, es
preciso recordar que la unificación política
alemana, causo de lo centroli:roción, se hixo
esperar siglos, lográndose solamente en
1871 y que, o pesar de ello, continúan
existiendo los viejas tensiones sociales: entre _terratenientes feudales del Norte y campesinos, entre lo gran industrio en pleno
desarrollo y los obreros, entre los tendencias
capitalistas y socialistas de la política interno, entre lo democracia y el absolutismo
entre lo iglesia yel librepensamiento, entr~
el amar al trabajo ton desarrollado entre
los alemanes y su extraordinaria sentimentalidad musical.

LA CUESTION DE LA PRIORIDAD y
DEL INTERCAMBIO
Por lo que se refiere o los comienzos del
arte moderno, Francia ha dada indudablemente lo pauto. El impresionismo alemán
es posterior al francés y los nuevos formas
de un Césonne, un Gouguin o un Van Gogh
aparecieron ciertamente antes que sus réplicas alemanas No podemos sin embargo
olvidar o los pintores alemanes que bebieron directamente da los fuentes y que1 por
su largo estancia en París, pudieron ser llamados con justicio "Dómiers": toles, Purrn1ann, Levy, Ahlers-Hestermonn Moll R
Grossmonn, Etc.
'
'
•
El período de tiempo que separo los
"fouves " de los expresionistos se encuentro
considerablemente reducido en Alemania.
Los pintores del "Brücke" se agrupan yo
entre 1903 y 1904 y entre el cubismo fronces y el "Bloue Reiter", que viene o ser su
réplica en Alemania, existe muy poco diferencio de tiempo. También lo "Neue Künstlervereinigung" de Munich ( 1909) comenxó yo o discutir con el cubismo francés. Hoy
que reconocer que el cubismo no tuvo nunca verdadero éxito en Alemania, pues el
deseo alemán de libre expresión no permitió lo extensión de uno orgonisoción tan
sistemático de lo lineo quebrado; es carocteristica a este respecto el hecha de que
tan solo el cubismo "órfico" de Delounoy
von More y de Mocke fuese aceptado. Tendencias neoclásicas que habían hecho uno
fugas aparición en Deroin y de modo aún
mós pasajero en Picosso1 se convierten en

(Pasa a la página 4)

Página 3

•

�VIDA DE MARCOS. •• EL
(Sigue de la página 2)

dadosa, encauzada siempre a dar un
buen consejo, al hablar siempre de la
gran virtud que es la prudencia. No
se cansa de decir por ejemplo que De
suerte que por todos los caminos el
silencio es refugio y acogida de los
agravios con malicia (923): o tambien
que la locuacidad, fuera de ser enfa•
dosa y cansada, descubre fácilmente
la flaque;a del entendimiento, suena
como vaso vacio de sustancia y manifiesta la poca prudencia del sujeto
(924). Pero como no le es suficiente
agrega más adelante que Y dije que
parece la lengua cabeza de culebra,

porque tan dispuesta sella para picar
o morder, como para alabar o persuadir. Más, cuán dulce cosa es decir bien
(Ibídem). No otra cosa puede deeir
un hombre que suele estar con los ojos
altos y humildes al cielo, el rostro se•
J'e110 y grave, las manos sobre un muy
blanco lenzuelo ... pronunciando con

mucho silencio las palabras del ensal•
mo (866). La prudencia está aconse•
jada en todo, hasta en detalles que a
otros moralistas podrían parecer obvias, como cuando :Marcos nos dice
que Nadie siga a las mujeres a la igle•
sia, que hay harto espacio para verlas
fuera (933). Es fácil advertir la huella de Erasmo en esta forma de comportamiento, tan discreta como serena. Durante su cautiverio en Argel no
nos asombramos de que se porte, pues,
con cautela: yo fui $iempre con cuidado de no mirar a ventana -que son
celosísimos los de aquel reino-, ni
tomar pesadumbre con nadie, ni asir
de palabra de poca importancia, que
es donde se traban las enemistades y
odios (935). Amonesta también contra
los celos: Los celos tienen al diablo
en el cuerpo del que los tiene, y pare•
ce que los trae consigo, pues hacen
mal sino a q11ien los mantiene, y cuanto más se callan más crecen (938). P01·
todo esto, es claro que nos diga asimismo que el verdadero camino para
conservarse los hombres es transformarse en el humor de aquellos con
quien tratan, aun cuando a nosotros
nos parecería falta de personalidad.
Por lo consiguiente, fácil es pensar
que toda idea de pecado está fuera de
la mente de este aventurero, como
cuando advierte contra la lascivia: En
los viejos va creciendo siempre el desengaño y la ciencia, y disminuyéndose la fuerza, se levanta la contemplación; y en el mozo va creciendo la
confian=a y el desvanecimiento, fuer::,a y estimación propia, de modo que
tiene necesidad de ajeno consejo y
amigable sofrenada, que en nuestros
trnmpos se han visto en algunos sujetos1 dignos de estimación por su nacimiento, tan exorbitantes vicios y desdichas por la prudencia de maestros
mozos destemplados y lascivos, que da
horror remoi,erlos en la memoria; a
las cuales infelicidades no diera lugar
la doctrina de un maestro viejo, cansado de dar y recibir heridas ya sanas del trato y comunicación del mundo (888). La suya es una filosofia cristiana que postula un hombre de bien
cimentado en su honor, su patria Y su
religión (mezcla curiosa de erasmismo y catolicidad), pues digan otros lo
que quisieren , la Filosofia cristiana
nos da lugar y licencia para dar sentido q11e tenga olor de virtud (890).
Pero no sólo el pecado como aniquilación del alma anida como obsesión en la mente de Marcos de Obre•
gón; concomitantemente aparece en
él, frecuentemente, ]a idea del diablo,
origen y causa de todos los males. Des•
pués de que le ocurre un incidente
realmente impresionante -en el cual
el elemento macabro aparece en su
sentido natural y no deformado como

Página 4

en Quevedo-, hace el siguiente comentario: Del cuento sucedido no les
dije una palabra, lo uno por pensar
que p11diera haber sido ilusión del ene•
migo del género humano, lo otro, por•
que las cosas tan extraordinarias ha..
cen diferentes efectos el! los que las
oyen, y el más cierto es reirse y dar
matraca a quien las comenta (903). No
olvidemos que Espinel, hombre en mu.
cha forma medieval, vive sumergido
en la España ualucinada y alucinante" que tan bien nos describe Ortega
en sus Papeles sobre Velázquez y Go.
ya: apariciones, relatos fantásticos del
más allá; muertos que vuelven al mundo a penar alguna falta jamás confe.
sada en el momento del trance final.
En una ocasión, estando completa•
mente solo en el campo, oye el quejido de una mujer: ¡Ay de mí, más in•
fe/ice y sola que cuantas padecen cau•
tiverio y servidumbre en las mazmorras de crueles e inclementes moros/
¡Ay de mí, la más desventurada de las
que han visto despedazar sus hijos en
su presencia! ¡Ay, más sin remedio y
consuelo que las ' ya condenadas por
sentellcia de riguroso juez/ ¡Oh sitio
maldito, árbol descomulgado, testigo
de dos muertes, por quien yo diera
mil vidas, si las tuviera! Obregón en.
tonces, asustado por estar él mismo
debajo de aquel árbol, que además ha.
bía sentido pocos momentos antes correr en su cuerpo lo que cree que son
hormigas, dice: Yo, escandalizado, a/..
cé el rostro y vi -porque ya comenzaba a amanecer- a aquel cuyos gusanos andaban por mi rostro, cuando
yo pensaba que ermi hormigas; y confieso que con el hórrido espectáculo
de la desesperada mujer, y con el he.
diente espwztajo del. árbol, si no hu•
biera luz me cayera muerto, cortado y
sin fuerzas. Pág. 902).
Espinel recomienda constantemente
respeto a los superiores, ya que tiene
clara y precisa conciencia de los es•
tratos sociales y la diferencia que de•
be hacer entre sus clases: Dios crió
al mundo con estos grados de supe.
rioridad, que en el cielo hay unos ángeles superiores a otros, y en el mundo se van imitando estos mismos grados de personas, para que los inferiores obedezcamos a los superiores, y
ya que no seamos capaces de conocernos a nosotros propios, seamoslo de
conocer a quien puede, vale y tiene
ningún sentido de autonomía y mucho
menos de libertinaje, cómo el pícaro.
Valbuena Pral dice de Marcos de Obregón que es "un libro de viajes empotrado en picaresca"; yo mús bien diría que es un libro de viajes cimentado en una firme y sincera postulación del catolicismo como· única via
de redención del género humano.
La figura del escudero nos hace pensar en el Cipión del Coloquio de los
Pel'ros, en el cual ]a sabiduría se ha
refugiado; la diferencia, claro está, estriba en que mientras en Cervantes
Cipión es el simbolismo de la verdad,
Marcos es la humanización de ]a misma. Llendo aún más lejos, podría afirmarse que el pobre viejo escudero es
el bien a costa de todo, esforzímdosc
por conseguir una gran calidad dentro
de sus limitaciones. En Alemán hemos
considerado el plan ético, pero la vida de Guzmán es el ejemplo negativo,
la tendencia al mal que justifica esos
consejos morales de ]os cuales la obra
está llena. Aquí en cambio ¿dónde están esos dobles planos? Cuando más,
y esto ya con mucha paciencia, encontramos elementos picarescos diseminados acá y allá, muy de vez en
cuando, a lo largo de la narracióni pero jamás en el tipo humano.
La personalidad de Marcos de Obre•
(Pasa a la p:,gina 6)

AR TE....

(Sigue de la página 1)
los pinturas de Schrimpf y de Konoldt en
fines en sí.
El surrealismo no ha llegado a ser en
Alemania un movimiento coherente con reivindicaciones literarias y sociológicos. Esto
es en porte debido al hecho de que el pinto rolemán Mox Ernest, que había creado
fantasías plenamente surrealistas, se estableció yo en 1922 de modo definitivo en
París; a ésto puede unirse el que Hoerle
( Düsseldorf) muriese prematuramente y
que Schwitters (Honnover) tan solo en parte pueda ser ~ncuadrado dentro del movimiento surrealista, representando más bien
su pintura una cierta fusión de expresionismo y dadaísmo. El dadaísmo fué un fenÓ•
meno predominantemente alemán, siendo
sus más ilustres representantes el escritor
alsaciano Arp, Schwitters, Hulsenbeck y Hugo Boll y sus principales centros Zurich, Ca.
fonia y finalmente Berlín, donde tomó un
cierta moti!, político. Muchas características extrañas al arte francés, transmitidas a
través de los siglos desde el Bosco o Brue•
ghel, desde la época del gótico tardío, han
pasado más tarde del dadaísmo semiolemán
al surrealismo del París.
En lo que se refiere a la pintura abs ..
tracto, Alemania se encuentra a la van ..
guardia. Recordemos uno vu más las creaciones de Kandinsky en Munich hacia 1911,

si-tivo como negativo, Alemania poseía toda ..
vía en el siglo XX varios centros coexisten ..
tes, siendo los mós importantes Berlín, Mu ..
nich, Dresde, Stuttgart y Düsseldorf.

FASES ESENCIALES EN EL DESARROLLO
DEL ARTE ALEMAN CONTEMPORANEO
Resumamos los acontecimientos más sig ..
nificativos desde 1900 para el desarrollo
de los diferentes grupos, que otros autores
describirán de manera más detallada en los
estudios que siguen al nuestro. Al fin y al
cabo es imposible explicar a grandes rasgos
como surgen de un individuo determinado
las grandes obras de arte ( individuum est
ineffabile). Ya en 1892 el escándalo provocado en Berlín por la exposición de Munch,
había causado una profunda conmoción que,
si hizo abandonar el realismo alemán del 5¡ ..
glo XX, también hizo considerar como SU•
peroda la etapa impresionista. Surgieron entonces en Berlín y en Munich las "Secesio ..
nes" que rompieron totalmente con las tradiciones artificialmente mantenidos en Berlín por el Director de la Academia Anton
von Werner y por el Emperador Guillermo
11 y en Baviera por Lenbach, juzgaban, con ..
denable un realismo moderno y ciertos "pa ..
triotas" veían en el impresionismo una ten ..
dencia extranjera, cuando no hostil, a Alentonía. Los grupos "indeseables y destruc ..

(descubierto simultáneamente por Picasso).
Surgió el expresionismo alemán de un Molde
y de 1903 a 1904 las artistas de la Alemania arientql constituyeron el "Brüclce",
En 1908 se hace sentir lo influ'encia del ca ..
lorisma de Mottise, o quien se consagro en
Berlín una importante exposición.
En 1910 se dió a conocer el cubismo
francés con una exposición colectiva celebrada en Munich (en 1912 cubistas franceses de primer orden enviaron sus telas a
la exposición del Sonderbund en Colonia).
A partir de 1909 aparece el futurismo italiano. Cuando en el mismo año se fundó
en Munich la "Neue Künstlervereinigung",
ya los artistas alemanes habian sacado las
consecuencias de la nueva concepción de
las formas tendiente a lo abstracción. ( En
191 O Picosso, Derain, Braque y Rouoult expusieron en lo sede de este grupo). El mismo grupo explicó en 1912 su posición con
el libro "Das neue Bild". De él nació en
1911-1912 el "Blaue Reiter" en el que
Franx More desarrolló el profundo universo
de sus mitos animales, Paul Klee algunos
de sus juegos oníricos y Kandinsky la pintura absoluta. Este último había escrito ya en
1910 su obra "Dos Geistige in der Kunst"
en el que sacaba todas las consecuencias

de sus abstracciones; el libro que no fué
publicado hasta dos años más tarde, sostenía el valor moral y sensible del color y de
lo línea aparte de toda representación objetiva. En 1912 Herbert Walden creó en
Berlín la "Sturm", que organi%Ó en 1913
el "Primer Salón Alemón de Otoño". En
1914 pudieron ya contemplarse en él obras
fundamentales de Chagall con fantásticos
contrastes simultóneos.
Uno violenta agitación dominaba el arte
alemán. Las revistas ostentaban titulos sig•
nificativos: "Sturm" (Tormento), "Aktion"
(Acción), "Aufbruch" (Irrupción), "Feuer"
(fuego), "Jüngster Tog" (El juicio final).
Se había llegado al máximo en lo osadía de
los nuevos medios plásticos empleados, nuevas reducciones especiales, llomeant:es acordes de colores, objetos fantásticos, audaces
efectos simultáneos ... También las historia•
dores alemanes del arte se incorporan a las
nuevas corrientes. Al descubrir al Greco, a
Marées y a Cézanne, Meier-Grafe había
creado uno nueva escala de valores (en su
"Entwicklungsgeschichte der Kunst"). Tras
él vinieron Housenstein, Burger y sobre todo
Worringer ("Abstraktion und Einfühlung",
1919), que demuestra como las posibilidades de abstracción aparecen ya en el arte

antiguo, si bien no habían sido suficientemente comprendidas. Karl Einstein trabajaba ya en su "Kunst des XX. Jahrhunderts" (aparecido en 1926) y la "Kunst•
blatt" (Westheim), el "Querschnitt" (Wetterkopp y Flechtheim), el "Cicerone" (Biermann), "Die Neue Stadt" (Gantnerl, editaban y propagaban las nuevas formas.
La primera guerra mundial trajo consigo
todo lo serie de pérdidas ya citado, More
y Mocke cayeron, nos fueron arrebatados
Kandinsky y Chogall que quería establecerse por algún tiempo en Alemania. Sin embargo inclusa durante lo guerra no dejaron de actuar importantes movimientos. En
1919 apareció en Zurich el ya mencionado
dadaísmo representado por Arp, Max Ernst,
Schwitters, Duchamps y Picabia, existiendo
al mismo tiempo otros grupos en Colonia e
incluso en Berlín. Pero en Berlín de todo
se hace en seguida política y así también
el grupo de noviembre de 1918 tuvo allí
un carácter claramente revolucionario. Como reacción contra el dadaísmo, fué funda•
do en 1917 por Doesburg el "Stijl", desa ...
rrollo del constructivismo, grupo racionalista opuesto a la grotesco olegría juguetona
0

Hubo una reocción que, surgida de uno
desilusión artística y social, invocaba lo
vuelta al objeto y que he descrito en 1925
en una obra "Nachexpressionismus (Magis•
cher Reolismus)". Era un fenómeno típi ..
comente alemán, que volvía excesivamente
a la meticulosidad de los viejos procedimientos, aunque al mismo tiempo no dejo.
se de poner en juego ciertos características
modernas (aceptación irónica de la máquina, precisión técnica, crítica aguda de lo
sociedad al menos en el ola izquierda representada por Grou y Dix). Se luchaba
aquí contra el exceso de sentimiento del expresionismo alemán entonces en pleno decadencia.
Entre tanto había surgido en Düsseldorf
el grupo surrealista alemán que en 1924
efectuaría su presentación en París con su
primer manifiesto: Max Ernst con su universo interior de fantasmagorías, donde la
tendencia hacia la objetividad que había
vuelto a hacer oír su voz, se disolvía en el
sueño y en lo "suprarreol". De gran impar ..
tancia fué lo influencia de Freud. Y a Kokoschko, si bien de otra manera, había
tratado de interpretar el mundo de lo in•

•

la palabra ....
EL VERBO DE LOS POETAS

( ' LIGE tus palabras siempre_ equivocándote un poc~, _aconsej a•
1

~ ha un día, en versos gentiles y burlones, aquel d1vmo bues•

per de hospitales, de tabernas y de burdeles que se llamó Pa•
blo Verlaine. Pero esta equivocación ha de ser tan sutil como lo
fue el poeta al decir su consejo. Cabalmente el encanto estriba en el
misterio con que se produce. Adonde no llegan las palabras con
sus significados, van las ondas con sus músicas. El verso, por ser
verso, es ya emotivo sin requerir juicio ni razonamiento. Al goce

¡

de su esencia ideológica suma el goce de su esencia musical, numen
de una categoría más alta. Y este poder del verso, en la rima se
o los sectores más constructivos de la pin ..
tura abstracto encarnados por ejemplo después de la primera guerra mundial en
Moholy y en Vordemberbe. Estos primeros
gérmenes no lograron una verdadera extensión ni pudieron manifestarse libremente
hosto 1945, fenómeno que se explico por
el interregno que representa el gobierno de
Hitler.
Si en este número evocamos con gratitud
nuestras relaciones con Francia, no podemos sin embargo olvidar que cuando un
país se encuentra en pleno período de fecundidad artística, lanzo siempre sus antenas en las más diversas direcciones. Así yo
poco antes de 1900 Alemania recibió un
fuerte estímulo a trovés de lo obro del noruego Munch, que ofrecía uno mezclo de
"Jugendstil" y simbolismo. También es importante la influencia del suizo Hodler, sugiriendo la idea de una nueva monumentolidad en un sentido totalmente distinto al
de otro suizo, Meyer-Amden, que tonto habría de significar en la obro de Schlemmer.
Los italianos Corra y Chirico ejercen uno
acción decisiva o través de su "pintura metophísica" sobre ciertos pintores alemanes
como Daninghausen y E. Ende, Nunca
existió en Alemania un centro artístico
comparable a París, donde todas los tendencios pudiesen encontrarse y sufrir influencias recíprocos. Tanto en sentido po-

tores" reciben arbitrariamente de sus ad ..
versorias nuevos orientaciones artísticas.
Más tarde se produce en todos los casos el
fenómeno inverso y ello es lo causa de que
hoy se crea ver inmediatamente en todo
impresionista tardío un reaccionaria político.
Liebermann, Corinth y Sfevogt {nacidos
respectivamente en 1858, 1868 y 1878)
se habían impuesto al fín después de la es•
pera de costumbre, como había sucedido
también con los poetas recientemente surgidos, Holx y Schlaf o can el revolucionario
dramaturgo Gerhard Houptmann. Pero ya
en 1897 había aparecido el "Pan" de van
de Velde con ideos sobre la forma y la
composición que, orientadas ya claramente
hacia el siglo XX dieron origen en 1907
a lo Deutsche Werkbund", Y en 1906
Hugo van Tschudi, Director del Museo de
Berlín, hobía dado a conocer la "exposición del siglo XX" con criterios de valor
completamente nuevos; Tschudi compró entonces poro su Museo, el más importante
de Alemania ,telas de maestros como Cé2:anne, Gouguin y Von Gogh que habían
preparado el gron cambio de formas del si11

glo XX.

Ya antes de 1905 el grupo reunido aire•
dedor de Kirchner en Dresde descubrió la
fuerso elemental del grabado sobre modera
de la Edad Media así como el arte negro

aquilata y concreta: La rima es un sortilegio emocional del que los
antiguos sólo tuvieron un vago conocimiento.

Ramón del VALLE-INCLAN.
de los dodoístas. Es un movimiento bastan•
te relacionado con el "purismo" de Osen ..
font y de Jeanneret, que a su vez no se
halla muy distante del "formismo" desa ..
rrollado en Alemania por Moholy.
En 1919 Gropius fundó la "Bauhaus" de
Weimar, que rompió con todos las procedimientos plásticos tradicionales para obtene,
oigo nuevo o portir de los diversos elementos, con un matiz- algo rebuscado y purista
en Weimar y luego más rico y más conseguido en Dessau. Desde ese centro se esparcen por toda Alemania ideos constructivo,
sobre lo composición, sostenidos por las en•
señanzas de sus maestros y por las obra,
editadas por lo Bauhous bajo la dirección
de Gropius y Moholy. Todos las formas de
composición debían ser renovados y purificadas conforme o uno arquitectura constructiva. Nunca ha vuelto a verse reunidos
durante tantos años en un establecimiento
de enseñansa tantos maestros de categoría
internacional como Gropius, Klee, Kandinsky, Schlemmer, Moholy, Feininger, etc.

consciente en los obras de su época vie~
nesa. Y de otra forma también completamente distinta, los poemas alemanes de
Arp (Pyromidenrock) abrieron una nueva
vía de expresión al mundo interior, al menos para aquellos que sabíon adoptarse ,á.
pidamente o ella.
Este rico movimiento de los formas de
expresión y de las interpretaciones al mundo sufrió en 1933 los ataques de los nazis.
Las mejores obras de arte fueron confiscadas como "decadentes" y lo Bauhaus cerrada desde el primer momento. Los artes plásticos atravesaron un período de exteriori•
dad vacía: la arquitectura se orientó hacia
un estilo clásico falsamente colosal, lo escultura hacia la suntuosidad ecléctica y la
pintura se limitó a la mera imitación de lo
naturaleza. El componer a el exponer obros
de. otra natul'alesa era exponerse a la muerte. En estas condiciones es casi un verdadero milagro que después de 1945 hayan podido aparecer de nueva en Alemania verdaderas obras de arte.

Página 5

�mentos de París -me respondió tan arrimada a la cola, que un arcon esa necesidad que sienten los te tan puro corría el riesgo de no
artistas de alabar lo que todos ser visto por nadie.
creen feo y denigrar lo que se suele
-¡Oh,, no! -repuso plácidamenconsiderar hermoso. -Mucho me- te el autor.- Ya me han dedicado
zos de elocuencia. Al parecer, su jor que Miguel Angel.
tres artículos ...
arte se hallaba en tal proceso de
No me admiré al oír esta concorY, como esperaba, tuw buen éxiespiritualización -del griego neu- dancia con la opinión de Madame to y basta el Estado le hizo un enmaticidad, sería más exacto-- que Paulette. Y pregunté cómo armocargo monumental.
ya no podía emplear signos tan gro- nizar la exposición de que ella me
También Madame Paulette tuvo
seros como un clavo o un alambre. había hablado, con obras no trans- su estatua de vacío en su portería,
Le bastaba con crear espacios de portables.
entre el aparador, la puerta de la
proporciones plásticas, valiéndose
Me contestó que estaba haciendo alcoba y la tabla de la mesa. Una
de objetos no artísticos. Desplazan- nuevas obras en la misma galería escultura casi neocubista, toda de
do un poco el palanganero y ha- donde había de exponer.
rectas, que parecía iniciar una nueciendo un nudo en el cordón de la
-Lástima que nadie las podrá va serie después de las obras antelámpara había creado una escultu- adquirir-dije.
riores, de curvas de palanganero o
ra de vacío que titulaba "Angel". La
Esas no, porque está ligadas indi- de domo.
pata de la mesa y la hoja de la ven- solublemente a la galería, pues no
-¡No te sientes ahí! -gritaba a
tana, abierta al exterior, formaban se podr•an manejar sin trasladar el su marido-- que estropeas nuestro
una composición abstracta, tanto edificio entero. Pero de esa exposi- Vacío Plástico---. Esta era la denomás interesante cuanto que el vo- ción le saidrían muchos encargos a minación empleada por el crítico
lumen de vacío estaba seccionado domicilio.
del semanario favorito de Madame
por el cristal; esta obra se titula-·
Yo traté de quitarle, con cuidado, Paulette. Y ella, contemplando en
ba "creación número 3". Me hizo tales ·ilusiones, por evitarle un de- éxtasis ese meritísimo vacío de su
ver -o sentir- las creaciones 1 y sengaño demasiado fuerte: la gen- portería, suspiraba filosófica:
2 y otra porción de estatuas de NA- te es tan · incomprensiva, la critica
-¡Ah, el arte ... !
DA, que ocupaban todo el cuarto y
se interpenetraban a veces, aumentando la complicación.
-Lástima que haya poco espacio. Por eso me he tenido que bajar a la calle para hacer una gran
escultura.
Y como le dijese que quería conocerla, nos marchamos juntos. Creo
que le satisfizo ver que al salir no
rocé ni una de sus composiciones,
a pesar de ir sin guía.
Su escultura se encontraba en la
Avenida de Breteuil y era la mayor
de que tengo noticias. Sus puntos
de determinación eran la cúpula de
los Inválidos, los chaflanes de dos
casas y la punta de la cabeza de la
estatua de Pasteur.
Para ponerme al nivel, manifesté
mi asombro de que hubiera elegido
este monumento horrible, en el que
el sabio bacteriólogo, desde lo alto
de su butaca, mira con indiferencia
cóma la Parca se lleva a una joven
sin que las vacas traigan su remedio.
-Es uno de los mejores monu-

Neumoescultura
(Sigue de la págiua 2)
ros, éstos en huecos ... Cincuenta fotografías más tarde, los guijarros
se habían transformado en anillos.
-Epoca de optimismo--- comentó
el artista. Y como le costaba tanto hablar, me indicó con la mano
que leyera una crítica que hablaba
de esta fase de su obra. Aunque en
inglés, era más fácil de entender
que el francés de mi nuevo conocido; fácil, literalmente hablando,
porque sus conceptos abstrusos ni
Hegel los hubiera comprendido. Saqué la consecuencia o que aquel joven de aspecto indolente que se estaba fumando un cigarrillo tumbaclo en la cama era un artista genial, nacido en Athenas (Connecticut) veintitrés años antes, discípulo de no sé cuantos colegios de arte, becado no sé las veces, y consagrado en la exposición de Pittsburg
de que trataba el cronista, quien
aseguraba que de un arte materialista, pesimista, egocentrista o
inhibido había pasado a un arte
abierto, generoso, alegre y espiritual.
-Esas obras ya no interesanrepitió el escultor varias veces,
hasta que me percaté de su idea.
Es absurdo excavar la piedra como
un topo.
En efecto, la serie siguiente mostraba superficies curvas y huecas,
ya no esculpidas sino, sencillamente, arrolladas, plegadas. Eran chapas de metal, cartón, papel, cada
vez más tenues, que delimitaban espacios vacíos.
-Momento difícil ---i'Xplicó mi
vecino. Demasiado grandes. Imposible trabajar en pequeño.
Una de las fotografías lo mostraba al lado de una superficie sinuosa de celuloide, del tamaño de un
piano de cola.
De las planchas pasamos a las
varillas y de éstas a los alambres.
-Sólo me interesa el vacío. La
masa no es espíritu.
Los alambres, que al princ1p10
formaban jaulas donde quedaba
encerrado un pedazo de vacío de
fácil identificación, iban escaseando, se separaban, se abrían.
-El arte es sólo alusión -dijo el
artista. Estas sentencias le salían
con más facilidad, acaso por haberlas ya repetido muchas veces al enseñar su muestrario.
Sobre una tabla se veían hincados dos alambres tiesos; en la otra
esquina, una tachuela marcaba los
límites del espacio ideado por el escultor.
-Eso es todavía pesado, grosero.
No me interesa ya- pronunciaba
con calma.
Otra fotografía presentaba un
pedazo de alambre colgando de un
hilo, como un anzuelo; otro alambre clavado en el suelo.
-Era una escultura muy grande.
l,a figura de abajo es de mi estatura.
En la imagen siguiente, la figura
había desaparecido y sólo quedaba
el anzuelo.
-Más interesante -comentó.Hace vivír el espacio alrededor.
Las páginas siguientes estaban
vacías.
-Mi escultura de ahora es difícil de fotografiar -dijo el americano incorporándose a medias en
su cama. Y levantando el brazo, su
dedo iba señalándome el rincón
junto a la puerta, la curva del palanganero, el cordel de la bombilla.
-¿Comprende?
Yo no entendía muy bien y m1
torpeza le obligó a terribles esfuer-

Página 6

VIDA DE MARCOS...
(Sigue de la página 4)
gón en el sentido de la picardía no la
hemos captado porque simplemente
no existe. El es un buen hombre en
el más amplio y profundo sentido de

la expresión. De sentimientos nobles,

amante de la virtud y enemigo del vicio; imposibilitado, por naturaleza
propia, a hacer conscientemente el
mal: es el antipícaro, cabe decir, psicología opuesta en todo a un Esteba-

nillo González, por ejemplo.
)ilarcos es también valiente en el
momento de defender su honor, su patrfa, su religión: siempre íntegro y
sincero. Pero entonces ¿dónde está el
pícaro Marcos de la tradición litera-

presentadas por los ambientes picarescos. Es lo mismo que dijimos con
el mundo que envuelve a los perros
Cipion y Berganza.
Si comparamos a nuestro personaje
con el miedoso, sucio, desagradable
Estéban; con el escatológico don Pablos; el mentiroso bac}liller Trapaza,
ejemplos vh1 os de la picaresca española, de inmediato imaginamos a un
Marcos gordo, bondadoso; aventurero,
es verdad, pero sin ser por ello picaro.
Opuesto a esos vagabundos, espejo de
lacaíios, quinta esencia de embusteros
y maestros de embelecadores, :Marcos

Pero por lo que tiene de erasmista,
justamente es éso lo que hace no ser
pícaro al Escudero. Sin exagerar las
cosas, diremos, empero, que tal posición no es sino un ligero viento erasmista que en Espinel se deja sentir.

de Obregón les daria a todos ellos, de

es, por lo demás, un incansable admirador ele la naturaleza, un fino descriptor del paisaje; su personalidad es
sensual y exquisita. Por eso la Vida
de Marcos de Obregón , escrita por un
esteta, músico y poeta, no es pues, ni
con mucho, }o que los historiadores
de la literatura han querido leer en
sns púginas, trastocando su sentido
real. Es, más que una noYela, un conjunto de cuadros de costumbres en los
cuales el personaje central, eco vago
rle Don Quijote, desface elltllertos en
medio de una humanidad que no lo
comprende, que queda sorda a su llamado, al igual que quedó indiferente

si se ha considerado como obra picaresca este relato, haya sido porque no
es el principal personaje, Marcos, sino su medio social lo verdaderamente
picaresco. No obstante, aún esto es
falso, como hemos anticipado. Es cier-

serle posible, infinitos ejemplos de caridad, señalándoles con indice de fuego el castigo eterno.
Resumiendo podemos concluir que
el tono medio que respira }a obra responde al movimiento de las huellas
erasmistas que dejaron 1 sobre todo, los
hermanos ele Yalclés, el ideal de vida,
la preocupación religiosa. Claro que
todo a la espafio1a, que nunca deja de
unclar en sus grandes temas naciona-

to que el mundo presenta al Escude-

les (recordemos que Yaldés logra po-

ria? En toda la obra de Espinel no
asoma la cara ni por un instante. Es

probable que se objete el hecho de que

ro circunstancias desfavorables, como
por Jo demás, las tienen todos los seres humanos, sin que por ello tales
accidentes ( o las personas que los provocan) sean forzosa y necesariamente
picaros. Las situaciones en la vida tienen muchos patrones para modelarse
y las que rodean a Marcos, a pesar de
su negativismo, son bien ajenas a las

ner al erasmismo como base del Impe-

rio). El eje de la novela es el consejo
clel buen comportamiento (ética erasmista. Sin embargo, como dijimos, el
texto es, a pesar ele todo, españolísimo
en muchas de sus manifestaciones, como los cuadros macabros, anticipaciones de Goya, completa y tota]mente
barrocos.

En el aspecto de pre-burguesía, el autor tiene grandes contactos con la modernidad.
La Vida de :\Iarcos termina con una
serie &lt;le relatos fantásticos, inspirados
en parte en los viajes de Odiseo por
1a isla de los Cíclopes, y otros muchos
que nos alejan del verismo nunca an-

tes perdido por el novelista. Espinel

al del Caballero de la Triste Figura.
Ambos - midiendo las distancias- tuvieron a la postre que quebrar sus
adargas y sus armaduras, con las cuales pensaron combatir la ignorancia y

hacer el bien.

•

...

1

1
J

1

LIBROS

ria en la que se procurará exponer
críticamente el sentido de la filosofía
c-n su relación con ]a historia y la cllllura considerándola como tesis y doctrina, para esbozar el panorama histórico en toda su rica policromía.

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\'ARIOS: Diálloia. ,lmiario de Filosofía 1957. Publicación del Centro de
Estudios Filosóficos de la U.N.A.M.

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ló{Jica. (Xo. 6i.) 2a. ed. 260 pp. Fon-

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mantenido desde su funt.lación un vasto plan editOrial que desarrolla al través de µuhlicacioncs cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
aleneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.

En este Anuario, único en su género en los países de habla castellana, se
dan a conocer los trabajos que realizanlos miembros del Centro de Estudios Filosóficos de la Universidad de
~léxico, sobre temas libremente elegidos y que, en su conjunto, integran
el plan de trabajos del Centro. Así, en
este nuevo volumen, aparecen investigacion(•s originales de filósofos mexicanos; pero como el Anuario se propone no sólo estimular 1a investigación rigurosa de los problemas filosóficos de nuestro país, sino también
fot'talcccr los lazos culturales con otros
pueblos, se publican asimismo estudios
monográficos de autores americanos y
europeos. En esta forma se inicia un
diftlogo que sera proYechoso para ambas partes.
He aquí el sumario: Sección primera. ·r. Investigadores: Antonio Gómez
Robledo, La sabiduría en .4ristóteles;
Luis Recaséns Siéhes, Algunas aclaraciones sobre el Contrato social de
Roussecm; Leopoldo Zea, La historia
en la conciencia americana; Eduardo
García ~[áynez, Clasificación de los
conceptos jm·idicos (segunda parte);
Elide Gortari, La categoría P.e espacio
en la fisica atómica; :\'Iiguel Bueno,
Consideraciones sobre la antropología
empÍI'ica; Adolfo García Díaz, Las bases de la cosmoloaia de Anaxágoras.
II. Seminarios: .José Gaos. Seminario
sobre la Lógica de Hegel. Sección segunda. Estudio.s mont&gt;gráficos: Nicola
Abbagnano, Sobre el método de la filosofía; Jea! Wahl, ¿Es posible una renovación ele la melafisica?; Alfred von
Verrlross, Los ('Omien=os de la teoría
europea del Derecho y del Estado en
llesiodo; Juan Llambias de Azevcdo,
Platón. La Teoría del Estado justo;
1Iichelc Federico Sciacca, Temas del
pensamiento filosófico de Antonio Rosmini; Juan David García Bacca, Sobre
el conocimiento {isico; Héctor Neri
Castañeda, Pn sistema general de ló~
alca normatfoa; Hisicri Frondizi, El
historicismo y el problema de la verdad. Sección tercera: Xoticias. Comentarios, Reseñas bibliográficas.

por scllalar lo útil que resulta que esa
responsabil-idad sea compartida entre
quienes interYiencn en la administración, de acuerdo con la amplitud de
sus tareas. aconsejando a la vez la ayuda constante de los especialistas en
las cli\'crsas materias.

\Y. A. JüHR y H. W. SlNGER: El papel del economtsla como asesor oficial. 1G2 pp. Fondo de Cultura Económica. ~léxico, 1957.

}[éxico, 1957,
En este segundo tomo de la Introduc_ción a la admini.n·ación pública,
)fnnoz Amalo estudia los aspectos fun~
damentalcs de las relaciones humanas
Y la administración de personal en los
servicios que imparte el Estado y en
las negociaciones modernas. Toda administración, ya sea pública o privada, es en cierta manera administraC'ión clr personal, pues en última instancia las cuestiones administrativas
han de reducirse a sus elementos humanos. Por ello, el autor ha puesto especial interés en considerar esas formas de relación entre jefes y subordinados r entre empleados y público.
La calidad de los servicios públicos
depende a menudo de los métodos implantados en su or&amp;'lnización interna,
donde es de gran importancia la selecciim, educación y armonización de
la totalidad de los funcionarios. Contra la anticuada idea de aquellos que
invocan la necesidad de que el direc1i ,·o superior y sus m:.ls próximos ayudantes sean los responsables únicos
,fe los problemas que plantea la administración. :\fmloz Amato se interesa

}forris R. Cohen, profesor del College
de 1a ciudad de Nueva York, nació en
)Iinsk, Rusia, el año 1880. Desde niño
ha vivido en los Estados Unidos, donde se doctoró en filosofía (Harvard,
1906) y ha impartido rlh·ersos cursos
en los principales centros docentes
del país.

El profesor Jéihr llega en el transeurso del libro a la siguiente conclusión: que la función razonable y adecuada ele un consejero económico es
la de colaborar acth·amente en la forma &lt;Ir juicios más generales: por qué
debe darse prioridad a un objrtivo
respecto a otro; si los recursos disponibles son mús adecuados para lograr
un objetivo mejor que otros; si pucc.lc
preverse que dos objetivos de política
t:ntren en conflicto entre sí. Par.a este
tipo e.Le. estudios el economista puede
hacer una aportación valiosa, gracias
a su sentirlo de orden esencial de magnitudes y ele Jas probable$ repercusiones de una cosa sobre otra, asi como
de Ja inriucncia r1e las tendencias
mu1Hlíales sobre la~cconomia nacional.
La Yaliosa aportación del economista en la formnlación de la politica procede de hecho de que, por su propia
formación, c&gt;S sensible a las interrelaciones de cosas diferentes. El economista no debe ,,erse obligado a deducir sus juicios de valor en función de
los partidos políticos y grupos de presión entre los cuales vive, ni siquiera
de la pt'rsona o grupo a cuyo servicio
estú trabajando, sino que debe. tener
libertad para defender sus propios objetivos compnrando sus consecuencias
con los valores de aquellos para quie11es está trabajando.
El doctor Singer amplía y complementa el trabajo del profesor JOhr mc.dianle la formulación de sus observaciones y experiencias como economista que trabaja en los departamentos de
investigaC"iún lle las organizaciones.

•

}IIGCEL BCE:'iO: Las gtandes dfrecciones de la filosofía. Síntesis J)l'OJJedémfra. 324 p .. Fondo de Cultura

Económica. :\léxico, 1057.

PEDH0 11Ui'í0Z A}IAT0: lnll·oduccióu

a la administrnción pública (II) 248
pp. Fondo de Cultura Económica.

do de Cultura Económica. 1[éxico,
1957.

)[iguel ílncno, invcstigadqr del Centro de Estudios Fi1osóficos de la Unin•rsidad Xacional Autónoma de )léxico y profesor ele la Facultad ele Filosofía y Letras ele esa misma casa de
estudios, c•ra conocido hasta ahora, sobre todo, por sns numerosos artículos
y traducciones, entre las que merec.t.•n
destacarse el célebre discurso de Natorp, Kant u la Escuela de .lfarburgo y
La t1ida de Hanl de Karl YorHinder.
Su gran interés por la filosofía lo ha
lleYado a t•ntregarnos, a escasos dos
nwses de la publicaciún de sus Reflexiones en lorno a la filosofía de la cull11ra, este nuevo Yolumen en el que
presenta conClsamcntc las principales
corrientes filosóficas: realista, idealista, cultural, Yital y metódica.
En los apretados capítulos ele Las
{fraudes dfrecciones &lt;fe la filos'ofia,
)ligue! Bueno va exponiendo el nacimiento ele cada una de estas direcciones, a partir de una determinada actitud, sus ramificaciones y graneles representantes, hasta llegar a su situación en nuestros días.
Se trata, pues, de un estudio omnicomprensivo que habrú de srr de enorme utilidad para todos aquellos que se
inkresen c-n el estudio de la filosofía.
Es la síntesis de una obra introducto-

En la presente lnll'oducción a la lógica, cuya reimpresión presentamos
ahora, :M orris R. Cohen ofrece -mediante ensayos en que aborda sus mús
señalados problemas- un amplio paoorama de In actual situación de esa
ciencia. Xo se trata de un manual más
o menos didáctico cuyo rigor resida
en señalar las reglas inmutables con
que tradicionalmente se enseñan los
procedimientos lógicos, sino que su
empresa se amplía a exponer, con sen-

cilla palabra, el sentido y la importancia que esta ciencia ha adquirido
en el concierto de ]a vida cultural.
Ya en sus ensayos anteriores había
implícita una perspectiva de la lógica
que puede parecer algo chocante a los
lectores educados en la Jógica tradicional de los manuales anticuados.
Lejos de concebirla como una meditación abstracta, Cohen insiste en afirmar que la lógica constituye el núcleo
mismo de la filosofía, justamente porque su objeto es el aspecto formal 'de
todo 1? que existe". De esta manera,
se arriesga, con inteligencia y firme
conocimiento de las cuestiones tratadas, a investigar su estricta relación
con los campos en que imperan las
ciencias naturales, ]a historia, la ética
Y la filosofía en general. Es decir, es~
tablece sus vínculos con el resto del
universo, no sin antes aclarar cuáles
son los supuestos filosóficos en que
se sustenta y ]as aplicaciones de donde deriva su importancia.
Para ello, el autor aprovecha los tra..
hajos de quienes han ido a1~o más allá
de la lógica aristotélica, a fin de comprobar que se trata de un instrumento vivo que, a más de fijar métodos,
irrumpe en el campo de las probabilidades y aun de las incertidumbres de
que la ciencia moderna ha hecho su
objeto. Así, pues, piensa Cohen, la lógica no pretende limitar los descubrimientos de la ciencia, sino que es un
instrumento necesario para llevar adelante las cada vez más dilatadas exploraciones en el munc.lo de ]a materia, lo cual la hace un "elemento imJ1rescindible de la civilización liberal
y de la libertad de pensamiento".

Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario ''AH;IIAS Y LETRAS", que rec1enternente ha establecido una sec-

ción -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulació~ del Boletin arriba mencionado, y
en rnterés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fon-

do

Y

continente de la obra, cotejada

a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna inteÍ'pretación
del pensamiento científico, literario o
ar!istico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar

con este pr0pósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios en la
medida que vayan 11egando a n~estras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.

Ürgano Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como artículo de 2a. Clase en la
Admón. de Correos de Monterrey,

N. L.• el

20 de A1nl de 1944.

INDICADOR,
Colaboradores

Hugo Padilla

Ll

Fidencio de

la Fuente

Genaro Salinas Quiroga
Arturo Cantú
Homero

S.

A. Garza

AIÍonso Rangel Guerra
Guillenno Cerda

G.

Jorge Rangd Guerra
Manuel Morales
Dibujos de Jorge Rangel Guern.

/

'

=

Director

Lic. Fidencio de la Fuente

... Oficinu
\Vashington y Colegio Civil
Monterrey. Nuevo León

MEXICO

Página 7

�CINCO
SONETOS
EN

,

~.~

,-- ~:::.;e~

TORNO A

UN TEMA
EROTICO
•I .
Va la ciudad flotando a la deriva
con perezosas brumas y deshielo;
la luz, sobre la cúpula del cielo,
más parece pintada que no viva.
El alma, en redes lánguidas cautiva,
ensaya un agresivo desconsuelo
que traduce los ecos en desvelo
o el color verdinegro de la oliva.
Gravita el día en el fugaz momento
que una tediosa eternidad apura
abstraído de forma y movimiento,
y en la inerte fruición de la amargura
su torturado sér el pensamiento
sobre el hosco paisaje desfigura.

• II •
Proyecto de mi amor es el paisaje
con su misma sutil improcedencia,
maceración de brumas y de ausencia
y vertientes de áspero abordaje.
Multiplica en erótico miraje
la ciudad mi dolor y tu presencia,
y afluye la obsesión a la conciencia
en fatigado, turbador oleaje.
Cuando aun la piedra exánime te nombra
en vano retrocede mi suspiro
desandando el camino de tu sombra;
en vano te defiendo mi retiro:
roto estás en el polvo que lo alfombra
y en el aire de plomo que respiro.

. III.
Miente mi corazón cuando te ama
hecho intérprete fiel de mi sentido
como el eco en abismo percibido
que el viento, no la voz, forma y derrama.
Este imperioso afán que te reclama
no en el centro del alma fué nutrido:
me ha turbado sin mi, como el sonido,
es ajeno a mi ser, como la llama.
Página 8

Cuando la sangre al corazón satura
de sólo tu sabor -término medio
en loco silogismo de amargurainaccesible al implacable asedio,
como trozo de plomo en agua oscura
húndese el alma en silencioso tedio.
¡

- IV Mi cumbre solitaria y opulenta
declinó hacia tu valle tenebroso,
que oro de espiga ni frescor de pozo
ni pajarera gárrula sustenta.

J

En tu luz gravitante y macilenta,
quebrado el equilibrio del reposo,
vago sobre tu espíritu medroso
como un jirón de bruma cenicienta.
Libre soy de tomar a mis alcores
do Eros impúber la zampoña toca
ceñido de corderos y pastores;
mas a exilio perpetuo me provoca
la chispa de tus ojos turbadores,
la roja encrespadura de tu boca.

. V.
Del ser que alienta y del color que brilla
me separa tu cálida presencia,
clausurando el sentido en la vehemencia
de una noche sin fondo y sin orilla.
En ella mi tortuosa pesadilla
te confiere su trágica opulencia,
y tómase inmortal como una esencia
siendo que eres trivial como una arcilla.
Te he engendrado en mi lumbre y mi universo,
en tu forma plural he proyectado
la queja vaga y el afán disperso.
•
Dudando está mi espíritu sitiado
si eres mi sangre disculpada en verso
o mi dolor en carne figurado.

Concha URQUIZA.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>BOLETIN MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como articulo de 2a. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944.

1

Año XIV

No. 8

1Q111C IIN~INC

Agosto de 1957

Por Miedzyslaw Porebski
ADEUSZ Kulisiewcz es un ar- se dirigió por vez primera /, Szlemtista que por la continuidad bark, una oscura aldea montañesa
de sus experiencias y adelan- de Gorce, en las montañas Besidy
tos artísticos une dos épocas del ar- (parte de los Cárpatos), tal vez no
te polaco: la de los veinte años _que tenía plena conciencia de la imporseparan las dos guerras mundiales tancia de la tarea a que iba a eny la actual, la época de la construc- frentarse En la difícil vida de la
ción del socialismo en la Polonia gente de Szlembark, en los niños
Popular.
de caras envejecidas y tristes, en
La obra de Tadeusz Kulisiewcz las muchachas feas, en las mujetiene vastos horizontes y profunda res ajadas, en los hombres miserainspiración. Su ritmo no lo marcan bles descubriría el más candente
los propósitos ni las soluciones "ais- problema de aquellos tiempos: el
ladas" que atienden por turno. Ca- problema de la injusticia humana
da creación concreta del artista es imposible de vencer dentro de la esun eslabón de una obra más am- tructura social que entonces exisplia. Los diversos trabajos de gra- tia.
. hado o dibujo convergen y se unen
Hoy no es posible ver esos docuen grandiosas realizaciones com- mentos --ilUe son parte de la hispletas,en ciclos, cada · uno de los toria de tiempos que nunca volvecuales constituye la plena respues- rán- sin sentir profunda emoción.
ta del artista a problemas de la El artista habla con palabras viomayor importancia histórica, acer- lentas, contadas. Existe un mundo
tadamente elegidos en el enorme -dice-, en el cual la gente se pesurtido de asuntos, personas, acon- trifica cuando mira de frente y detecimientos y cosas al alcance de la ja caer inertes los brazos endurecivista y de la memoria.
dos por el trabajo. La miseria surEn 1926, cuando Tadeuzs Kuli- ca los rostros con profundas grietas
siewicz, joven estudiante de la Es- que nunca desaparecerán, deforma
cuela de Bellas Artes de Varsovia, los cuerpos, aplana los pies, roba

M

REAL COMO LA
VIDA MISMA
Un Cuento de Julián Gállego

U

N DIA Madame Paulette me
dijo, con aire de Mecenas:
-¿No sabe usted? Me están pintando un retrato ... Un artista joven
muy interesante. Me gustaría saber
su opinión.
Como los deseos de una portera
son órdenes para sus vecinos, mostré inmediatamente el más vivo interés por asistir a la creación de tal
obra de arte. Resultó que el autor
vivía en mi propia casa, es decir en
una de las tres casas, contenidas
una dentro de otra, como en un
juego de sorpresas, que constituian
el inmueble total: Después de cruzar dos patios de luces -o de tinieblas- y de subir una vacilante escalera de caracol, llegué a un pasillo lleno de puertas, semejante al

mío, en una de las cuales vi un letrero con el nombre del artista:
JEAN PIERRE LAFERME. A pesar
de frecuentar las galerías de exposiciones nunca este nombre me había saltado a la vista. De creer a
mi portera merecía, sin embargo,
ser voceado por los clarines de la
Fama.
Iba ya a dar con los nudillos en
la cerrada hoja cuando sobre el
nombre destinado a la celebridad
vi un papelito clavado con una
chincheta: "Ausente por unos minutos". Me sé de memoria la insidia de estos letreros de la bohéme
de París, que le obligan a uno a esperar durante horas el regreso de
una persona sin una idea muy exacta del valor del tiempo; así que ya
(Pasa a la página 3)

\

destreza a las manos. Su ambiente
son las áridas tierras montañosas,
las bardas entreveradas, las apretadas casuchas amontonadas en
desorden, con aleros que bajan sobre las ventanas. La única preocupación de este mundo es sobrevivir.
El temor a los acontecimientos
pende sobre las cabezas como una
pesadilla. Sus acontecimientos son
la espera de las nuevas cosechas,
las hambres, las enfermedades que
se llevan del corral la última vaca.
¿Era asi realmente? Sabemos que
sí. ¿Pero, acaso tenia que ser así?
A esta pregunta todavia no encontraba respuesta el arte de Kulisiewicz:. Sus grabados en madera del
período interbélico fueron ante todo una voz de protesta, la voz más
profunda y ardiente que ha conocido la plástica polaca.
Pasan los años. En 1945, apenas
terminada la guerra, Tadeusz Kulisiewicz es ya uno de los escasos habitantes de la desierta Varsovia,
destruída bárbaramente. Encuentra
en élla el difícil sentido humano de
las calles y plazas reventadas por
los explosivos, de los muros horriblemente lisiados; el sentido de las
ruínas que no han dejado de ser la
ciudad orgullosa e Indómita que
muestra heroicamente la fuerza de
lo que sobrevive, la decisión de renacer en su belleza arquitectónica.
Frente a ese crimen fascista que
fué el intento de asesinar a la ciudad, Kulisiewicz escoge el camino

más dificil, que es el único justo: el
camino de un consecuente realismo. Tranquila y gravemente, el artista nos lleva a través del desierto de ruinas. Recorremos las calles
cubiertas de escombros, vemos los
vientres abiertos de los edificios
monumentales, los restos de las casas de departamentos, con sus ventanas como cuencas vacias por las
que pasa la luz, los muñones de los
árboles, los retorcidos arbotantes.
Con la precisión de un investigador, Kulisiewicz reconoce y descríbe cada detalle de lo destruido, establece sus dimensiones, sus proporciones y su carácter, relaciona
en valores y luces el suelo y el cielo, los rodea del ambiente propio
del día y del año elegidos.
En toda esa imponente exactitud,
en el intenso deseo de conservar toda la verdad única del fenómeno,
se realiza y cumple la gran decisión y creadora: comprobar el valor
de aquello que se había querido negar y destruír. Por eso "Varsovia
1945" no oprime, sino que eleva. Es,
precisamente, el ejemplo de esa
dignidad y ese heroísmo que constituyen el precio y la característica
de la nueva libertad conquistada en
la lucha.
Pasan algunos años más. En 1950,
un año de intensa y creciente lucha cada vez más poderosa por la
paz y el futuro del mundo, Tadeusz
Kullsiewicz expone en Varsovia los
primeros dibujos del ciclo "Sol-

�nueva dimensión, se enriquece con sus viajes por Italia y ~ancia. La
fuerza de la gran tradición humauna experiencia nueva. Ali en- nista
impresa en la originalidad
cuentra su lugar un extraño túmudel
~aisaje
y en la riqueza de las
lo que surge entre un pequeño camformas
arquitectónicas,
es la fuerpo de gavillas y una lejana cadena
za
de
la
expresión
heroica.
de montañas, y la delgada ala de
Los ciclos que se abren con el de
una vela que se desliza por el rio
hacia la escarpada orilla, y las cin- Soldados de la revolución Y de la
tas multicolores de los cartelones paz los acompañan nuevos estudios,
suspendidos entre los árboles de al- ya en la postguerra, de aquella mistas copas, extendidas como doseles, ma gente de Szlembark que el ary el humano hormiguero de som- tista empezó a conocer en ~936, y
breros puntiagudos que se atarea que redescubriría en los anos en
en una vasta construcción. Tam- que se efectuaba victoriosamente la
bién encuentran su lugar algunos revolución. Esto le permitió revisar
retratos, como el de la obrera Li- el ambiente de desesperación Y de
Lie, en cuyo rostro de facciones be- cosa irremediable que pesaba sobre
llas y regulares se refleja la luz de sus trabajos anteriores a la guerra.
La expresión artistica de Tadeusz
los campos y del cielo de China.
Las conquistas artísticas de Ta- Kulisieficz empezó a for":'3:r~e en
deusz Kullsiewicz están intima- una época especialmen_te dif1cII pamente ligadas a su personal méto- ra un artista que quer1a dar en sus
do de trabajo. Cada uno de sus ci- obras el testimonio de la realidad.
clos de dibujo o grabado, ya sea Los años que mediaron entr~ las
Szlembark, o Bacowa. Metody o La dos guerras mundiales se vieron
Aldea de Gorce, de los años 1931- oprimidos por las tendencias for1936 ya Las ruinas de Varsovia, de malistas que intentaban llevar __el
1945'. o las posteriores series: Lu- arte al laberinto de la especulac1on
aprisiona en la intensidad necesa- chadores por la paz y la democra- aislada y del experimento subjetidados de la Revolución y de la ria con la linea que le ayuda a me- cia, Dibujos del Viaje a Checoeslo- vo. Kulisiewicz debe haber sufrido
Paz". Abarca con visión ~rtística dir' y disponer la superficie. Para vaquia, Dibujos del viaje a la China también esa opresión y cont_es~~a
los acontecimientos Y los heroes de Kulisiewicz cada efecto obtenido Popular constituye la. suma de ex- a ella en una forma al prmc1p10
la España antifascista de 1936, vin- del material a su servicio, del flexi- periencias, apuntes y estudios que alejada de la sencilla visión realisculándolos al frente de la paz que ble instrumento, es un recurso de se miden por decenas y centenas de ta de asuntos y formas. La visión
recorre China, Corea Y ~íetnam, )ª interpretación personal, llrica, del notas bocetos y trazos de composi- saturada de elementos expresionisUnión Soviética y Poloma, Fra~c,a objeto. El no dice directamente: he ción. 'En los ciclos de Kullsiewicz tas luchaba con la verdad directa
e Italia. Con el tiempo este ciclo aquí las montañas, he aqui los ár- nada ha.y de accidental. Constitu- de la observación, la irrealidad del
se amplia y se comple~enta. E~ po- boles ésta es la orilla del rio, sino yen capltulos completos de un libro concepto se revolvía contra la rea' montes son como un capri. cuyo contenido presenta el artista lidad de los asuntos tratados, deder de la gran idea mternac1onal que los
se dibuja Y expresa en las volunta- cho de )a pluma que se desliza por como el definitivo resultado de su formándolos y confundiéndolos. El
rias yuxtaposiciones de personas Y las sombras lejanas, los árboles se ansia de descubrimientos y de su convencionalismo del espacio y de
la luz a menudo la transformación
de hechos que relacionan el pasado alzan por sobre los techos, como pe- pasión de investigador.
En Kulisiewicz la forma no surge de lo; detalles, la búsqueda, en los
revolucionario con la lucha de hoy. nachos movidos graciosamente por
Entre escenas que parecen sacadas el viento, las riberas son simples y espontáneamente, de un dia al otro, blanco-negros y en los grises, de
de un diario de guerra o d e los amigables como una linea horizon- de observaciones inmediatas. En los efectos independientes de la expreapuntes reporteriles vemos los re- tal. La poesía del dibujo, lo mismo ciclos de las Beskides las primitivas sión gráfica, limitaban la libertad
tratos de los caudillos de la re~olu- que la de la palabra, usa compara- formas de vida de la misera pobla- de expresión, descubrían el influjo
ción, de los luchadores por la liber- ciones y metáforas, rimas sencillas ción campesina se exteriorizan de de los convencionalismos y de las
tad Y por la paz, de los creadores y lejanas asonancias, conoce las re- una visión tras de la cual están las doctrinas en boga.
Pero Tadeusz Kulisiewicz está dede la cultura y los camp~ones del g'las del ritmo y las licencias sintác- figuras ingenuas y duras de los
trabajo socialista. He aqm, trazada ticas, sabe colorear la obra con tin- santos populares de Polonia, talla- masiado ligado a la realidad para
das en madera. y regidas por el es- seguir bajo ese influjo. El circulo
casi de un solo rasgo hiriente de la tes, luces y emociones.
tudio
de la monumental escultura de sus experiencias de taller se exla pluma, Y sorprendente por su
De este modo el exotismo de paireveladora verdad, la cabeza de sajes lejanos se hace repentina- romana, tan semejante en su ex- tiende constantemente, el artista
realiza profundas investigaciones
Dzierzynski, o, lograda con_ bruscas mente cercano,y formas y motivos presión.
En Las ruinas de Varsovia entran de la visible composición de los ferayas que se agrupan sab1ama_nte, desconocidos tocan cuerdas famila de Harchlewski, plena de ardien- liares y entrañables. La emoción en juego las luces y los resplando- nómenos, estudia la riqueza de las
te concentración. He aquí al ge':'~- artística del creador adquiere una res coleccionados por el artista en formas y de la atmósfera, la luz Y
el colorido, y traduce estos valores
ral Walter, héroe de la revoluc1on
en calidades siempre nuevas de
española: los trazos fluyentes de la
construcción, de linea, de factura.
pluma dibujan su cara sencilla,
En el ciclo Las Ruinas de Varsovia
alerta ffSUelta. He aquí a un prelos resultados de ese trabajo son ya
so de Óswiecim, al gran artista drabastante visibles. La idea profunmático Stefan Jaracz: su rostro
damente patética, encuentra forbasta a Kuliesiewicz para mostrar
mas en que la sensibilidad personal
la inutilidad de la violencia a la
se somete a la lógica objetiva de
que se enfrenta la mirada, conslas cosas y toma de ella, libremenciente de los verdaderos valores, de
te, la ¡¡-ravedad y la riqueza de la
un hombre de mejillas demacradas,
expresión artística.
cubiertas de una piel trasparente Y
de altiva frente cubierta por una
Después de esa etapa en la que
gorra a rayas.
.
prevalecen las investigaciones anaLos viajes a Checoeslovaqma en
liticas. Tadeusz Kulisiewicz mues1951 y a la China Popular en 1953,
tra claramente una tendencia a
aportan nuevos progresos, nuevos
profundizar en los recursos de la
eslabones del gran poema plástico
síntesis artistica precisa y sencilla.
de la solidaridad internacional y la
Vienen nuevas búsquedas de las leamistad entre la gente del mundo
yes de construcción del cuadro y de
de distintos paises y razas, pero
los más expresivos medios de realiunida en la obra común de la conszación. El campo de las experientrucción pacifica. Kulisiewicz sacias y de las resoluciones decisivas
be leer en los ojos del pueblo chies ahora para el artista "punta seno en sus gestos y en el ritmo de
ca", técnica en la cual el ,acierto de
.
sus' pasos y el tierno amor a l vila rápida decisión va unido a la
da y a la libertad. Ese conocimien¡¡-ran sencibilidad del material para
to no se adquíere únicamente a
las más sutiles y finas reacciones
fuerza de ver; se logra por la emoartisticas. Los resultados pueden
ción que establece un vinculo con
observarse en los últimos ciclos de
el objeto contemplado. Es ésta una
dibujos: retratos penetrantes, sinemoción cuya vibración poderosa
téticos, escenas de conjunto plenas
es capaz de adueñarse de los mede sensible comprensión, paisajes
dios expresivos, escogiéndoles meconstruidos sugestivamente. La indida, composición y colorido.
quietud de la búsqueda, que caracKulisiewizc sabe expresar su createriza todavía algunos dibujos del
ción, goza con el trazo de pincel
ciclo Luchadores, es reemplazada
que impone el tono deseado, con ~l
por la serenidad del equilibrio loligero rasgo de pluma cuyo recorri(Pasa a la página 4)
do y consistencia ha previsto y dispuesto, con la luz que el dibujo

REAL COMO LA
VIDA MISMA

f

(Viene ele la página 1)
crédito al letrero número uno y sume decidía. a bajar la escalerilla puse que el recién llegado no era
cuando, en la misma puerta, adver- otro que Monsieur Laferme.
tí otro letrerito que antes no había
Aparentaba unos treinta. años,
visto: "No molesten, por favor" . aunque su hirsuta cabellera, su
(Por si alguien lo ignora, "por fa- barba. y la negligencia de su atavío
vor" se traduce "S'il vous plait" y pudieran enmascarar mayor juvenque se abrevia S. V. P., fórmula que tud. Como estábamos a mediados
debe acompañar todo ruego, prohi- de febrero y el frío era intenso, el
bición o advertencia, por abruptos cuerpo del barbado personaje apaque sean, en la patria de la. corte- rentaba mayor robustez de la que
sía.) De creer el sentido implícito sin duda disfrutaba, Varios jersedel segundo letrero, el artista esta- yes de lana aparecían superpuesba en casa; de creer el anterior, ha- tos, los pantalones de pana dejabía salido. Y el modo, sencillísimo, ban aparecer otros blue-jeans muy
de salir de dudas, que era llamar a
la puerta, caía bajo la tajante, aunque cortés, prohibición del S. V. P.
En mi indecisión, examiné la
puerta más atentamente, por ver de
encontrar nuevos letreros. No los
hallé de papel, sino escritos en la
madera con lápiz, tinta, óleo, carbón y bolígrafo, Equivalían a otras
tantas tarjetas de visita. Unos manifestaban el paso de personas;
otros, las opiniones de éstas sobre el
pintor y su obra, crudamente expuestas; otros daban citas, exigían
deudas o solicitaban préstamos. La
lectura de este palimpsesto, en el
que, por desgracia, unas inscripciones montaban sobre otras, sin sabio
que las separase, ocupó mi atención
durante varios minutos. Y cuando
oí un rumor de agua seguído de otro
de llaves y de la aparición en el pasillo de un personaje con barba., di

ª.

Página 2

•

estrechos y el cuello estaba protegido, aparte de por los de dos de los
chalecos, por un pañuelo de dudoso amarillo. La vetustez de sus zapatillas le obligaba. a. arrastrar los
pies como un anciano. Con este
traje no es de extrañar la. dificultad de calcular la edad del pintor.
El cual mientras tanto se debatía
entre dos adversos sentimientos:
alegrarse de ver un visitante, acaso un comprador, y entristecerse de
ver un importuno, acaso un rival.
Así son los artistas de contradictorios. Son ca paces de hacer todo lo
imaginable por vender un cuadro
que luego despiden con maldiciones y lágrimas en los ojos, como a
una hija descarriada. Suelen llamar idiota a quien adquiere sus
obras, por considerarlo un explotador de la pobreza ajena y un impotente que compra hijos a los demás.
Sus sentimientos hacia la critica
son unánimes, de pura detestación:
por lo que me libré muy mucho de
descubrir mi condición de crítico,
que hubiera producido superficiales
sonrisas y maldiciones internas. Me
limité, pues, a decir que me intere. saba mucho la. pintura., que vivía
en la. misma. casa y que Madame
Paulette me había dicho que le estaba pintando un retrato, que me
gustaría ver, de ser posible. Es de
advertir que mi portera no me había. escrito carta. de presentación
alguna, acaso para. marcar la superioridad de una cliente de calidad
respecto al artista que la pinta,
-Pero ¡esa vieja está loca! --&lt;lxclamó el pintor, herido en su vanidad. -¿Un retrato? ¿Por quién se
toma.? Me está posando para una
composición, que no es lo mismo ...
Además el cuadro está muy atrasado, sólo llevamos catorce sesiones y
esa mujer no sabe posar, no cierra
el pico un momento ... Pero como tema es extraordinaria, la bruja, con
su turbante, sus collares y esa boca... ¡Increíble! ¡Un pedazo de la
realidad! ... Porque yo pinto la realidad ...-. Y volviéndose cuando ya
estaba abriendo la puerta y mirándome con desconfianza me preguntó: Porque usted no será uno de
esos aficionados a la pintura. abstracta, ¿eh?
El Cielo no me tendrá en cuenta
las mentiras a que me he visto forzado en aras de mi instrucción.
Aseguré, pues, a Laferme que la
pintura abstracta. me daba náuseas,
y después de esta afirmación, me
franqueó el paso.
Su cuarto era algo mayor que el
mio; pero el panorama de la ventana era todavía más triste. Había
servido, sin emllargo, de inspiración al artista a. juzgar por los numerosos bocetos y estudios que de
aquel pobre patio había por las paredes. No faltaban varios croquis
de latas de basura, de pájaros
muertos, de chimeneas. Natural-

mente, todos los objetos de la habitación habían merecido pasar a la
inmortalidad. Laferme echó en la
estufa un pedazo de madera y el
humo asfixiante que se desprendió
nos hizo creer en un calorcillo que
el hielo de los cristales desmentía.
-Hoy hay mala luz para ver los
cuadros -dijo el pintor, como suelen, corriendo el caballete para que
la claridad de la ven tan a iluminara
la efigie de mi portera. Quien ocupaba un extremo de un inmenso
lienzo y aparecía sentada junto a
una mesa, la misma del estudio, sobre la cual comenzaban a apilarse
los objetos que ya habían sido re_producidos en los dibujos de las paredes : un plumero, una caja chinesca., un molinillo de café, una corona de siemprevivas, una taza. con
su plato y su cucharilla y sus residuos de café, la jarra del lavabo,
un periódico, una muñeca sin bra-

zos ni pelo, una jaula sin pájaros,
una paleta, un sombrero de paja
antiguo y descolorido. Madame Paulette aparecía. sentada, como digo,
con el codo en la mesa y la. cabeza
en la mano. con gesto de profundo
desaliento, producido acaso de ver
tanto polvo y tanta miseria o de
considerar su propia. vejez y fealdad, porque la astillada línea que
señalaba sus facciones le daba aspecto de monstruo de feria. En
cuanto vi la pintura. me extrañó
tanto el entusiasmo de la modelo
que no pude por menos de preguntar:
-¿Madame Paulette está contenta del cuadro?
-No es ella quién para estar o no
contenta, sino yo -me respondió el
autor. -Ella. no entiende nada de
pintura. Es una cursi, que porque
ha ido a tres exposiciones con un
pedante abstraccionista- yo me
senti enrojecer y aparenté examinar la jarra del cuadro, que era
azul y desconchada- se permite
tener opiniones. Por lo demás, no
le he dejado ver el cuadro. No lo
verá hasta que esté terminado. Se
va a llevar una. sorpresa... Lo menos debe creer que es un retrato
mundano ... Cuando lo vea en el Salón con el título de "La trapera" ...
Laferme reía a carcajadas. Yo
consideré atentamente al atrevido
que osaba desafiar las iras de su
portera, al hombre fuerte que había sabido dominarla. y atajar su
curiosidad infinita.. Un poco de envidia me hizo proyectar un cambio
radical en mis relaciones-- de lo
más dignas, repito una vez más-con mi tirana.
-A mí no me interesan los retratos mundanos -seguía explicando Laferme. -Me interesa la
realidad, la vida, lo que nos rodea ...-. Tanto le interesaba que,
en efecto, parecía reducir el mundo a la atmósfera mustia y los cachivaches destartalados de su taller. Me fue enseñando los lienzos
que tenía apilados en un rincón.
Había, por lo pronto, cuatro o cinco autorretratos que demostraban
que la realidad, al contrario de lo
que el pintor creía, no es una e invariable, sino plural y diversa según el observador; porque cuando
yo miraba al ser de carne, hueso y
pelo que tenía a dos pasos no reconocía a aquel personaje gallardo
y casi maléfico de acusados rasgos
y mirada borgiesca, que miraba con
orgullo desde los sucesivos cuadros
que pasaban por el caballete. Como
ello me pareció tan evidente, al
alabar los cuadros me creí obligado a decir una vulgaridad, tan falsa, por lo demás, como todos los lugares comunes: que en un retrato
lo que menos interesa es el parecido.
(Pasa a la página 4)

Página 3

�¡

REAL-COMO LA
VIDA MISMA
te por culpa de esos bestias de criti;os, les gustan las odaliscas de
-¡Ah, no, perdón! -cortó decidi- Matisse, porque son guapas Y está_n
do el artista. -Por fin me va a re- embadurnadas de azul y de amarisultar abstraccionista ...-. Yo me llo ... Como si uno no pudiera embadefendí, como pude, de esta sospe- durnar de colorines una tela ... Cocha infamante. -En la pintura hay mo si una odalisca fuera algo que
que acumular detalles, porque la se ve cada dia ... Como si pintar Y
realidad reside en cada uno y si su- hacer el amor fueran lo mismo ...
no , nada de arte de carameprimimos cualquiera nos expone- ·Ah
1
'
•
mos a perder todo. Mire usted Du- lo ... ! La realidad, la vida, la nuserero, mire usted Grüber ... Esos son ria, los objetos que nos rodean, la
pintores, dibujando hasta los po- portera de la casa ...
En aquel momento llamaron a la
ros ... El color viene después ...
Este "después" no había llegado puerta y las interesantes declaraaún a la pintura de Laferme, por- ciones de Laferme se vieron inteque el color no llegaba ni llevaba rrumpidas. El pintor gritó, aún más
trazas de llegar. A menos que lla- fuerte: ¡Pasen! -Y una muchacha
memos color a aquella especie de casi oculta por un abrigo militar
mixtura parda o terrosa que relle- con capucha que sólo dejaba asonaba tristemente los campos mar- mar una punta de flequillo rubio,
cados por los contornos d'e sistemá- una nariz respingada y el bajo de
tica agresividad. Esa línea, como unos pantalones moteados como un
la voz de las personas que siempre leopardo y calzada con zapati!~as
están protestando, era impercepti- de bailarina entró en la hab1tac1on.
-¡Qué :&amp;resco eres!- protestó,
ble al cabo de cuatro lienzos, porque ya no se prestaba atención.
sin hacerme ningún caso. -Te lle-Hay que volver al tema, a la vo esperando en el "Clairon" más
realidad cotidiana, a Courbert- y de tres cuartos de hora-. -Se
yo le daba la razón con la concien- acercó a la estufa y alargó las macia más tranquila, pues entre el nos: ¡Ah, qué calor hace aqm.maestro de Ornans y aquella flaca comentó satisfecha, pasado su encach.irrería no veía relación nin- fado; y comenzó a despojars~ ~e su
primera envoltura y aparec10. con
guna.
-¿No había algo de usted en el un chandail de lana que en tiemSalón de la Joven Pintura? -pre- pos lejanos había sido blanca y con
gunté por ser amable, aunque de sólo el cual hubiera ido honestatal exposición no hubiera conserva- mente vestida, pues la tapaba desdo sino una abrumadora sensación de la barba hasfa cerca de las rodillas. Era una chica regordeta,
de pesimismo.
-¡Vaya! El único que la ha vis- con aire de descarada que no oculto... Ya se ve que usted entiende taba que le faltaban unos años pade pintura ... -exclamó con regoci- ra cumplir los veinte.
jo el pintor, en cuya estima acaba-Este señor ha venido a ver mis
ba de ganar varios grados. -Y ¿qué cosas. ¿Qué querías que hiciera?
-explicó el artista con displicenle pareció?
¡Allí fue mi confusión! Traté de cia, dándole un beso distraido.
-Y ¿te ha comprado algo?
zafarme por un lado:
-Se veía tan mal... Me gustaría -preguntó ella que me seguía convolverla a ver.
siderando ausente.
Por suerte no era uno de los cuaEl pintor sonrió algo confuso y
dros que ya habíamos visto. El pin- denegó con la cabeza.
-Es un amigo de la portera.
tor fue a buscarle detrás de un
-¿De esa bruja? ¿Sabes que no
biombo y lo plantó en el caballete.
La pintura representaba un conejo me quería dejar pasar si no le dedas de la injusticia campesina en desollado y un pollo muerto, ambos cía adónde iba? ¡Qué mararracho!
(Viene de la página 2)
Szlembark aun no se ven las pers- colgados de sendos clavos y con as- Ya hace siglos que debió haber pade una vida nueva huma- pecto de putrefacción.
sado la menopausia y aún está llegrado, por la completa segurid~d pectiva
na. El paisaje trágico de las ruinas
-Claro
que
se
veía
mal.
..
Como
na de inhibiciones ... Es una ninfodel artista en los recursos a su dis- de Varsovia, sobre el cual el artismaníaca; nada más hay que verla ...
que
me
extraña
que
usted
lo
viera
...
posición. Gracias a ello los ~~t~os ta luchó solo, está lleno de interropaisajes y retratos de Kuhs1ewicz gantes y de intranquilidad. La fe ¡Ah, no, ya he terminado con la Ten cuidado con ella.
-No te preocupes- dijo Laferme
son elaborados con una vasta Y l&gt;ni- inquebrantable en el porvenir y la Joven Pintura ... ! En cuanto uno no
es
de
su
capilla
Jo
colocan
de
cualcon
cierta fatuidad.
forme resolución del asunto y de la clara conciencia de su forma sólo
-¡Cuidado
que eres idiota! Ayer
quier
manera
...
Que
se
las
componforma, lo que hace tan clara Y es- están en los paisajes, lejanos y cercogida la emoción puesta en la canos, de la tierra libre de opera- gan solos, ya veremos lo que ha- estuve con Maurice ... -¡Qué guapo
cen ... No es por alabarme, pero us- es! ... Pero lleva calzoncillos a listas
creación plástica.
ción, en las figuras, las caras y los ted vió el Salón: éste era uno de los verdes y rojas, como un Matisse-.
El tipo de creación que represen- ojos de sus héroe~ y sus trabajadopocos cuadros auténticamente pin- Verdaderamente, el pobre Matisse
ta Kulisiewicz es la constante relación entre los temas vividos Y la res.El arte de Knlisiewicz es para no- tados que alli había ... Lo demás no gozaba tampoco de la admirapropia poesía del artista. Esa rela- sotros tanto más •importante cuan- eran porquerías. Y aún agregó otros ' ción de los amigos de Laferme.
ción existe en Kulisiewicz hace mu- to más demuestra la rara capaci- calificativos más vivos, pues su len- -No tiene un ·solo pelo en todo el
cho tiempo. Ha habido en ella rápi- dad de unir armónicamente todo guaje era de un grafismo aún más cuerpo -seguía contando la adodas mutaciones y conscientes retro- un relato épico de las tareas más impresionante que su pintura. _______ _ lescente- y hace el amor como una
Comencé a sentir bascas de tan- mujer.
cesos, ensayos abandonados después importantes el pueblo y del hombre
Laferme se encogió de hombros:
to
mirar aquellos despojos mortay permanentes conquistas traslada- al profundo lirismo de la interpre-Calla un momento, Minette.
les:
das de una experiencia a otra. Una
tación. Tal vez sea la realidad de
-¡Es
tremendo!
...
Estamos
viendo mi pintura.
cosa no ha habido nunca: p¡u;os ver y sentir lo que constituye una
-¿Verdad?
Es
la
realidad
...
Si
la
Ella
se
colocó obediente tras de
perdidos. Las sucesivas experien- de las mayores características de la
vida
está
repleta
de
temas
de
pinnosotros,
pero
al cabo de tres cuacias se han yuxtapuesto en una su- tradición del arte polaco. Gracias
ma laboriosa eliminando la acci- a esa facultad los trabajos de Ta- tura, si uno los sabe ver ... Estos do~ dros, no pudiendo seguir callada,
' y puliendo preci.
animales me los regalaron en la po- propuso:
dental y dejando
deusz Kulisiewicz se vinculan de lleria de la esquina, porque ya
-¿Quieres que te pose? Me das
samente lo esencial.
modo natural al acervo de nuestro olían... No imagina usted la· peste algo de comer, me desnudo y dibuLa linea de desarrollo de la obra pasado, y su obra se hace comprende Kulisiewicz, linea de conquista sible y cercana para el público po- que había en este taller. Fenome- jas una hora...
Me pareció discreto abreviar la
y profundización de la forma real, pular que se educa en el ambiente nal. Como cuando Gérkault pintavisita.
Volví a encontrar a Laferme
es al mismo tiempo una linea de de esa tradición y que a través de ba sus trozos de cadá~er del Depóampliación y precisión de los hori- ella busca los caminos hacia el ar- sito ... Eso es la vida, eso es la rea(Pasa a la página 8)
zontes ideológicos y temáticos de
lidad ... Pero, ya ve usted, a la gensu arte. Detrás de las torcidas bar- te de hoy.

VALLEJO, EIJUCAIJOR INSIGNE
Genaro SALINAS QUIROGA

(Viene de la página 3)

I

.,

La palabra es una parábola. Ambas
tienen la misma etimología: del griego, P_ara que_ significa alrededor de y
ba/lem, arroJar. La parábola es una
metáfora, una figura del lenguaje,
una alegoría como dirían los helenos.
Quisiera que mis sinceros conceptos
fueran el más bello elogio en torno

EL ARTE DE
KULISIEWICZ

Página 4

•

a la figura ilustre del maestro, señor
Licenciado José Juan Vallejo y se
curvaran en su frente como una radiante diadema, depositándose al mismo tiempo, en el ánfora de ternuras
de su noble corazón.
El homenaje que le ha rendido recientemente el Colegio de Abogados

la palabra ....
LOS

POETAS

P

UEDE asegurarse que la mayoría de los poetas no conocen las
leyes científicas a que obedecen cuando escriben versos excelentes. En materia de prosodia atiénense con razón al más
elemental empirismo. Poco inteligente sería censurarlos. En arte
como en amor, basta el instinto, y la ciencia sólo puede aportar!~
una claridad importuna. Cierto es que la belleza arguye geometría, pero sólo por el sentimiento es posible apoderarse de sus formas delicadas.
.
~os poetas son felices:_ parte de su. fuerza está en la ignorancia mJSma. Pero es necesario que no disputen con mucha viveza
sobre las leyes de su arte: entonces pierden su gracia y su inocencia, y como los peces fuera del agua, se debaten vanamente en las
áridas regiones de la- teoría.

de Nuevo León, tiene como notas inconfundibles, el desinterés y la sinceridad. ¿Quién puede tener interés
mezquino si nuestro gran educador
no ocupa un alto puesto, que ya en
otras ocasiones los ha desempeñado
ejemplarmente? El es pobre como todo auténtico mentor, ya nos ha dado
mucho, no esperando nosotros de él
mas que el privilegio de su amistad
y de su fecundo magisterio.
Ese acto justiciero del Foro nuevoleonés ha tenido como signo inobjetable y primordial. la sinceridad. Escribió acertadamente el consagrado escritor catalán Eugenio D'Ors: "Sinceridad saloa siempre_ Toda palabra
dicha por aquél que ha puesto en ella
su alma y su corazón, es a derechas o
torcidas, por golpe o por contragolpe, palabra de Dios_ Sinceridad salva siempre".
Príncipe, principio, principal. tienen filológicamente el mismo alcance del latín principium, el que gobierna_ Príncipe, el que manda hombres;
principio, ley que rige fenómenos;
principal, lo que gobierna lo secundario o accesorio. El Derecho no fué
creado por los sabios de la Hélade, sino por los Jurisprudentes, Papiniano,
fylodestino, Gaius y Ulpiano, este último creador de la definición de Justicia clásica e inmortal: dar a cada
quien lo suyo.
Si el maestro Va:lejo hubiera vivido en Roma, en la época de su esplendor jurídico, por su vida ejemplar, por su sencillez, por su existencia dedicada infatigablemente a I a
disciplina del Jus hubiera sido un
príncipe de la Jurisprudencia. Es él.
en nuestra colectividad regiomontana
un hombre-principio, raíz de muchos
bienes espirituales, una figura principal que rige necesariamente y se destaca en el sentir colectivo, aunque él
en. su_ modestia no lo pretenda y un
principe de la moral. demostrada invariablemente en el ejercicio de su
apostolado.
La Biblioteca de la Facultad de Leyes lleva merecidamente su nombre·
nuestro Consejo Universitario !~
cuenta desde hace muchos años entre
sus mej?res elementos; el Mutualismo Nacional vé en él a uno de sus dirigentes más destacados ; la Facultad
de Derecho, además de ser su Decano lo incluye entre sus docentes más
]Jrestigiados, y es considerado por la
Juventud universitaria como uno de
los más amables y queridos maestros_
La Asociación Nacional de Abogados
lo ha designado su Delegado General
en esta Entidad Federativa.
. Todo ello demuestra que su espíritu batallador se ha multiplicado por
doquier_ Recordamos aquella elegan-

té _metáfor~ del escritor egregio que
fue Antomo Caso, grata al oído y al
pensamiento, cuando afirma en su Sociología q_u~ todo aquello que responde a un ex1to en el mundo tiende a
propagar~e, "como aquellas grandes
construcciones sinfónicas de Beethoven, o de Mozart, que hacen germinar de un motivo dúctil y bello, desarroll?s brillantísimos en que Id múszcq ,:ntsma parece recrearse como si no
qutstera abandonar/as jamás".
El mundo antiguo tuvo un gran
maestro, que es considerado su símbolo moral: Sócrates. Creó la Etica
Y la enseñó en el Agora de Atenas,
lo cual es admirable para quién no alcanzó la luz evangélica. El mundo
moderno lo tuvo en Jesucristo que
en una col_ina cerca del mar ' pronuncio su rncomparable Sermón de
la Montaña, columna maestra de su
doctri1:a, Ambos personeros de la
H1stona, no sólo fueron insignes
maestros de sus respectivas comunidad_es q~e los vieron nacer, luchar y monr, srno de la humanidad entera_
A pesar de sus grandes conocimientos ha sido el maestro Vallejo
un hombre sencillo, bondadoso, con
el alma de niño_ Esto nos recuerda
cuando Cristo dijo en su divino Sermón: "Si no os volvéis como niños
no entraréis al reino de los cielos"'
Quiso decir ~l. Salvador que podemo;
volvernos v1eJos con los años, pero
que de~emos. conservar siempre el
candor 1nfant1l. exento de malicia. A
pesar de los problemas que como tod_o hombre tiene en su existencia,
siempre est* alegre y la alegría, junto
con la castidad y la pobreza, son las
tres grandes virtudes franciscanas_
Ya se ha comparado al ser humano
como una planta: nace, crece y muere.
Los grandes hombres representativos
de una comunidad mueren como un
roble, de pié o como decía Nervo en
su poema º Raza de BrOnce'' "viendo
el sol y apedreados por un rayo". El
Conde de Keyserling comparaba la
vida del hombre con una melodía en
q_ue su muerte representa los acordes
frnales de una completa partitura. Le
deseamos al insigne maestro una larga vida, ya que tanto lo necesitamos
en la Universidad, en el Mutualismo
en el Colegio de A bogados, en toda;
partes. Sabemos que él seguirá ensenando por vocación innata hasta el
último latir de su corazón, 'donde seguirá conquistando nuevos lauros.
Ci:ando ~ecline su existencia, él podra repetir las palabras que bien pudo decir el divino sordo de Bonn
Lud'Yig Van Beethoven: "¡ Termin~
m, vida musical con una Novena Sinfonía y con un canto a la Gloria !"

Anatole FRANCE

Página 5

�(

CEPT ANDO gustosos la invitación de marcha'. al reencuentro de nosotros mismos que nos
dirigió el ilustre autor de la "Filosofía del Hombre", y empapándonos
del concreto imperativo que Dios nos
otorga a nosotros, los hijos del vigésimo siglo, de realizar el "hace falta que
vosotros renazcáis de nuevo", (lo.
III,7) y adecuándonos con todo esmero a los matices multicolores de

A

nuestra "haecceitas", es preciso cui-

darnos de no sucumbir a las tentaciones de algunos "idola theatri" (F.
Bacon) de nuestro siglo,
Con intitular su genial libro "Naturaleza, Historia. Dios" Xavier Zubiri nos ofreció simultáneamente una
brújula que nos hizo vislumb'.ar l&lt;;s
rumbos indicadores de las cns1s mas
características de nuestros días, añadiendo de nuestra cosecha que necesitaría ampliar el horizonte también
en direcciones sociológico-políticas de
hoy día.
En cuanto atañe al concepto de la
Naturaleza parécenos que el materialismo acariciado aún por nuestros
predecesores universitarios, continúa
retorciéndose a más y meJor en las
ciencias de la física y microfísica para desempeñar su papel nefasto en las
ciencias de la psicología y -Iast but
not least- en las cuestiones de la
cosmovisión popularizada.
Quienquiera ose abrazar como físico un desvirtuado materialismo y un
rancio determinismo corre el riesgo de
ser desdeñado por sus colegas como
reaccionario representante de un "lag"
científico. Rozándose los extremos,
no es de extrañarse que la física moderna coquetee al contrario con la
concepción de un indeterminismo microfísico que amenaza. el concepto de
la causalidad misma, y ataque, desde
un punto de vista contrarío a la misma ontología clásica, que fué combatida por el determinismo de su antecesora materialística. Pero hace falta
no hacer la vista gorda al hecho de
que no es lo mismo decir "determinismo total" que "causalidad" porque "causalidad" -hacemos nuestro
el raciocinio del ilustre profesor Juan
Roig Gironella, S.J. (!)- importa
cierto determinismo, no todo grado
de determinismo. Y, por lo tanto,
negar que haya una clase de determinismo, el más rígido, puede ser que
no importe negar toda la causalidad,
sino sólo una cierta noción de causalidad (la racionalística o mecanística,
dura herencia postcartesiana y postkantiana). Y ya Louis De Broglie
propuso un "assouplissement" (una
ampliación o una "flexibilización",
por así decirlo) de la causalidad confrontando una "causalidad débil", no
determinante completamente del efecto, con la "causalidad fuerte" del determinismo de modo que se deje cierto margen al indeterminismo ( 2) .
Aun cuando la Naturaleza del mi-

•

EPILOGO ALA
FIL0S0FIA DEL HOMBRE
DEL PROFESOR
AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE.
DDDr. Ivo HóLLHUBER
(Austria)

ria- único y verdadero fundamento
de la superhistoria (cf. "Filosofía del
Hombre" p. 280).
La época clásica y la Edad Media
no dieron lugar a un movimiento explícito de existencialismo. La "essentia" y la "existentia" estuvieron en
armonía completa y no ha habido excrecencia ni de una ni de otra; sólo
cuando merced al descomunal éxito
de la filosofía Hegeliana esencialista,
en casi todos ambientes filosóficos, se
anunció la necesidad de una antídosis
contra tan exagerado esencialismo, esa
antídosis fué propinada en una medida igualmente excesiva y se llamó
exístencialismo.
La verdad siempre es suprahistórica en tanto que los fallos de la facultad cognoscitiva no dependen de las
circunstancias muy relativas del ambiente histórico multicolor. Pero los
factores históricos que hacen preferir
a los hombres ciertos rumbos de intereses a otros --,,sos sí son variables
y susceptibles de elección, de tal modo que en una cierta constelación bis- \
tórica, la visión clara para ciertos problemas y verdades continúa aumen'
tándose, mientras para otros problemas y verdades va disminuyendo y
obscureciéndose. Alois Dempf en su
"Autocrítica de la Filosofía" ("Selbstkritik derPhilosophie", Viena, 1947,
p. 4) admitió que era preciso "tolerar
una filosofía que se sociologiza. a fin
de salir de la filosofía que se historiciza" ("die Soziologisierung der Philosophie in Kauf nehmen, um aus
ihrer Historisierung heraus zu kommen").
"Se nos despierta una ansía de ir
a las fuentes mismas de la vida y beber en ellas ( González Martínez)
también cuando damos con la pista
histórica porque "el alma del hombre necesita de perspectivas infinitas,
hasta para resignarse a limitaciones
cotidianas" (Ramiro de Maeztu) .
Las "limitaciones cotidianas" nos
aprietan cada vez que nuestro desamparo ontológico y la angustia nos hacen ver los horizontes históricos bajo
un ángulo de visión desintegrante, y
"las perspectivas infinitas" nos alumbran cada vez que nuestro afán de
plenitud nos abre los ojos hacia un
horizonte histórico integrante de los
hechos escuetos con las ideas y valores eternos.
Nos parece que el crisol que verifique el quilate de "nuestro amalgama
de nada y de eternidad" (A. Basave)
y por consiguiente él de nuestra po- .
laridad existencial en todas situaciones históricas es nuestra capacidad de
acertar lo "agible" en todo momento y de poner de acuerdo nuestra
"haecceitas" con las demandas de la

de que el mismo materialismo, expulsado de la esfera de la física científica, logró establecerse en la psicología
moderna donde desempeña el papel
de prestidigitador "enlibidoendiosado": la Libido endiosada rige al hombre muñeco encerrado en la estrechez
de su horizonte Freudiano unilateral
y doctrinalmente materialista. A esos
resultados llegaron los hombres desprendiéndose del deseo de ver coronada su vida conyugal con la dádiva de
los hijos y considerándolos como riesgos y perturbaciones posibles de sus
concupisciencias vitales. "La psicoanalisis ortodoxa es marxismo psicovo que buscar nuevos conceptos aná- lógico" dijo con plena razón Luigi
logos a los ya conocidos de la Esco- Stefanini {Universidad de Padova, cf.
lástica: acto y potencia. Las nociones su libro "Personalismo social e". Roaristotélico-- escolásticas de "actu" ma, edit. Studium, p.! 06).
Y de nuevo somos testigos de otro
y de "potentia" lejos de haber caído
en desuso han tomado al menos un -espect¡culo igualmente triste: el de
carácter heurístico para la microfísica que el mísmo materialismo logró esmás moderna: un corpúsculo locali- tablecerse también en la sociología
zado podrá muy bién ser considerado moderna y hacer vislumbrar la sociecomo materia "in actu", en tensión dad casi sólo bajo aspectos de un maenergética que por su parte tiene su terialismo, atomismo, utilitarismo ilicomplemento en un campo ondulato- mitados. Esa sociología nominalístirio, en un conductor, en un llamado ca tuvo sus iniciadores no simplemenorganisator que fijará los lugares pro- te --como se supone de ordinario-bables y posibles para la futura rea- en Augusto Comte, sino en los fanfalización corpuscular. Se trata aquí de rrones del espíritu llamado "iluminaun campo de probabilidad que asig- do", a saber en Locke, Hume, Rousna los lugares posibles para la reali- seau, Voltaire, Diderot, Helvetuis etc.
zación subsiguiente, pero de tal mo- Fueron esos quienes promulgaron el
do que este mismo campo lejos de ser santo y seña del "hombre-máquina".
una pura nada, un puro nulo, una Y no tardan en sucumbir al "idolum
pura ficción matemática, tenga ,nás theatri" del materialismo y positivisbien la categoría de una potencialidad mo sociológicos modernos algunos
real a la que corresponde una actuali- corifeos contemporáneos de la sociodad corpuscular.. Este campo no figu- logía llamada científica -si bien a
ra más que como el representante de menudo no es más que un "fideísmo
una materialización posible de un cor- científico"- (p.e. en Norteamérica
púsculo que no es material y no cons- Georges Lundberg y Stuart Carter
tituye todavía realidad alguna, sino Dodd) que por un lado osan dárseuna eficacia posible. Si en el mundo las de inmunes contra t9da infiltrano se encontrase más que un solo ción metafísica pero por otro lado no
electrón, no tendría ya sentido que- se recatan de que confesando de anrerle atribuir un lugar cualquiera, éste temano como dogma inviolable un
estaría más bien en todas partes y si- positivismo y atomismo sociológicos
multáneamente en ninguna: en todas han dado la prueba intrínseca de su
partes en cuanto a la posibilidad, en miopía general.
Nos incumbe desenmarcarar el atoninguna parte, en cuanto a la realidad
corpuscular. No existiría más que un mismo, el mecanismo y todas las concepciones individualistas de que están
croscosmos reaccione diversamente a campo de carácter potencial. Más ge- imbuidas -a menudo sin saberlo-las mismas acciones externas a las que neralmente aún se podría agregar: el las ciencias políticas, económicas y soreacciona la Naturaleza del macrocos- mundo material no es una realidad ciales. La economía nunca debería ser
mos, el principio de causalidad en actual y localizada sólo en una con- considerada como fín último sino comodo alguno es puesto en tela de jui- currencia recíproca, sino más bien una
mo un organismo de medios para ficio por la nueva "libertad" de las potencialidad, localizada y corporal
nes (Othmar Spann).
en
potencia.
partículas de la microfísica moderna.
En cuanto atañe al concepto de 'la
Añadimos
--con
Albert
Farges
y
Admiremos la "modernidad" de la
Historia,
parécenos que el "idolum
verdad inalterable- clásica expresada otros-- que nada escapa a la Provi- theatri" que nos acecha es la confudencia
Divina:
ni
los
acaecimientos
en el discurso de S.S. el Papa Pío XII
sión de la verdad histórica con la veren ocasión del IV Congreso Tomista estrictamente determinados del ma- dad relativa y la de la verdad sociocrocosmos,
ni
los
menos
determinaInternacional celebrado en Roma dulógica con el sociologismo.
rante los días 13 al 17 septiembre dos del microcosmos, ni los causados
Sería muy peligroso el confiar la
por
las
decisiones
del
libre
albedrío
de 1955:
dirección de nuestro anhelo de supede
los
hombres
porque
Díos
es
sufi"Puestos sobre falso camíno, algurar la historia a un sabio del quilate
nos han ido más lejos, atribuyendo cientemente poderoso para haber elede Jaspers --Scylla que evita el progido
entre
la
infinidad
de
los
muna las partículas del microcosmos una
fesor Basave con el radicar el impulespecie de "libre albedrío", y así ha;1 dos posibles un sistema bastante com- so J asperiano hacia la superhistoria
prensivo
para
salvaguardar
simultállegado a pensar haber puesto en enuna base mucho más consistente,
sis el principio de causalidad, al me- neamente su eterna visión de las co- en
que revela la coincidencia de la Ley
sas
y
las
causalidades
"fuertes"
y
"dénos para el microcosmos. Pero este
inscrita en los corazones de los homprincipio nada tiene que ver con el biles" de la Naturaleza hasta la liber- bres con la ley eterna del supremo
tad
de
los
seres
que
creó
libres.
determinismo y el indeterminismo.
Somos testigos del triste espectáculo guía extramundano de toda histopuesto que es de naturaleza más gene-

Página 6

ral que la investigación experimental.
Como es obvio para quienquiera que
considere el problema en sus términos
reales, menos aún puede ser atacado
el principio de razón suficiente ......
La filosofía perenne, en efecto, admite la existencia de principios activos
intrínsecos a la naturaleza de los cuerpos, cuyos elementos reaccionan, dentro de un mínimo intervalo, diversamente, según las mismas acciones externas, y cuyos efectos, por tanto, no
se pueden determinar univocamente"
(3).
· A. Wenzl (Universidad Munich)
indicó que la moderna microfísica tu-

Prudencia Política.
No se trata de un arte sino de una
virtud, no se trata de algo "factible"
siendo compatible con almas de malhechores, sino de algo "agible" que
no sirve sólo para hacer cosas perfectas sino para hacer perfecto al que las
hace. Con eso seguimos el norte que
guía al ilustre profesor Leopoldo EuIogio Palacios (Madrid) en su obra
premiada "La Prudencia Política" (2.
ed. Madrid I 946).
La sindéresis -dice E. Palaciossólo versa sobre los principios remotos que deben inspirar la dirección de
nuestra conducta, mientras la prudencia se ocupa en sacar de estos principios conclusiones prácticas y hacederas y esta virtud, que ajusta y amolda la ley universal a todos los casos
que pueden presentarse, es lo que llamamos la prudencia (cf. ibid. pp 2o.
y 26).
Sentimos mucho que comúnmente
el prejuicio gratuito de la incompatibilidad de la moral con la política esté muy divulgada porque la opinión
común está inficionada por uno u
otro mugrón del neo-maquiavelismo-

Descuellan entre los impugnadores
de ese error, además del Eulogio Palacios que no se cansó de subrayar que
la política es una realidad moral, en
Francia Jacques Maritain ( 4), en
Alemania y en Austria Helmut Coing
y J ohann Messner ( cf. más adelante)
y en Italia Guido Gonella ( 5) y
Giorgio Del Vecchio quien se percató
agudamente de que el derecho natural
hace resplandecer la idea de la justicia en toda su luz y esplandor mientras que el derecho positivo sólo ofrece una luz particular de la misma (6)
También la idea del Derecho Natural y su primacía enfrente al derecho positivo desempeñan un papel
central en la Historia -hecho que no
debe pasar por alto una antropología
filosófica.
Los fundamentos más vitales del
derecho natural radican en los fines
existenciales del hombre. Bien lejos
de ser subjetivos, esos fines existenciales del hombre son objetiuísimos
porque son constitutivos de su propia
naturaleza. Forman parte de ellos, la
auto-conservación, la perfección de su
propia naturaleza física, intelectual y
moral. la reproducción del género humano y la educación de los hijos, la
vida social y el interés manifestado al
bienestar del prójimo, el fomento de
la seguridad, la paz y el progreso téc- nico y cultural de la sociedad y ante
todo el acatamiento del Creador y el
ponerse en comunicación con El. Con
eso hicimos nuestra la exposición sucinta de Johannes Messner en su obra
-modelo "El Derecho Natural" (7).
Es lástima que justamente en su Patria Messner no sea bastare reconocido porque propiamente los ambientes
jurídicos universitarios de Austria,
infectados aun del Kelsenianismo necesitarían urgentemente una nueva

orientación hacia las fuentes verdaderas de la justicia y la moral (8).
He inri ch Rommen ( 9) y Helmut
Coing (I O) en Alemania, y Jacques
Leclercq ( 11) en Bélgica, luchan por
los mismos ideales.
Tomando en consideración el hecho que el hombre esencialmente es
social, p~ecisa incluir en una antro-

pología filosófica que aspira a una revalidación de los valores eternos para
la Historia del hombre también una
sucinta reflexión sobre la reformación
del Derecho de Gentes.
Hacemos nuestra la distinción propuesta por José Todoli (Instituto
"Luis Vives" de Filosofía, Madrid)
al XI. Congreso Internacional de Filosofía (Bruselas 1955, Actos del
Congreso, Tomo IX, p. 112) :
"El derecho positivo de individuo
a individuo se llama derecho positivo
a secas. Ese mismo de nación a nación. se llama derecho internacional
público. El derecho natural de Nación a Nación, ¿Porqué no llamarlo

Derecho de Gentes?"
La fuerza del derecho natural de
Nación a Nación llamada Derecho de
Gentes es entonces superior a toda ley
i_nternacional pública.
A menudo nos obstruye el acceso
a tal evidencia un individualismo embebido en las más íntimas capas de
nuestro ser que lo penetra hasta los
tuétanos. A la primera ojeada parece
debido que la Unión de Estados nazca sólo por el trámite de positivos y
consecuentemente voluntarios contratos de cada uno de los Estados. No
tenemos presente la prioridad lógica
de la Nación y del Estado frente a
los ciudadanos y no nos representamos con bastante empuje que p.e.
también la Unidad Europea y hasta
la Unidad mundial de las Naciones y
Estados toma la delantera frente a
los Estados particulares.
Visto que al Estado corresponde
un concepto político y a la Nación
un concepto sociológico con raíces
mucho más profundas (cf. A. Ba-

save, "Teoría del Estado", México mayor e inestimable que nos hizo ver
1955, p. 75) pensamos que una nue- Zubiri: "En cierto modo, pues, asi
va Europa y más tarde quizás una como la exterioridad de las cosas perUnión Mundial no se podrá realizar tenece al ser mismo del hombre ... sin
a base de Estados, sino a base de Na- que por esto las cosas formen parte
de él. asi también la fundamentalidad
ciones.
En Austria Endre van Ivanka y yo de Dios "pertenece" al ser del hommismo hemos señalado los rumbos bre, no porque Dios fundamentalprincipales en sendas comunicaciones mente forme parte de nuestro ser, sial Referendum Internacional "Idea no porque constituye parte formal de
Europea e Concetto di Nazione" {Ri- él el "ser fundamentado", el ser relivista "Huma,;,itas ;" Brescia, Italia, gado. Dios no es nada subjetivo. cofascículo n. I 0-1 I. Octubre-Noviem- mo tampoco lo son las cosas externas. Existir es, en una de sus dimenbre 1956).
El desprecio de la prioridad del De- siones, estar habiendo ya descubierto
recho de Gentes como derecho natural a Dios en nuestra religación." (Xade Nación a Nación, en ocasión de vier Zubiri, "Naturaleza, Historia,
las varias convenciones subsiguientes Dios", 2.ed., Madrid 1951.p. 341).
Es preciso además que esa religaa la Segunda Guerra Mundial no obstante sus disfraces farisáicos chorrean- ción no sólo religue a los individuos,
do de aseveraciones pacifistas, logró sino también a las Naciones y los Esdeshaciendo el orden universal de los tados.
La obra del profesor A. Basave
pueblos en general y destrozando la
unidad Europea en particular: la Car- constituye una de las más preciosas
ta del Atlántico, el Proyecto-Morgen- invitaciones a un "Renacimiento",
thau de Quebec, las Convenciones de que sigue la pauta del ideal cristiano
Teheran y de Yalta que no fueron e intenta una integración de nuestro
sino eslabones de una traición histó- espíritu y -cultura.
Superando las tentaciones de la perica universal. La victoria de los
reza
intelectual y moral -los MedieAliados con sus organizaciones de
la "Sociedad de Naciones" y de la vales la llamaron "acedia" y la tuvie"ONU" no son garantías suficientes ron en máxima cuenta- debemos
para la paz. Es el espíritu el que vi- adecuarnos nosotros mismos a la efivífica y el que lleva la paz. Pero el gie de Dios y realizar un orden juríespíritu fué muerto a golpes de odio dico y social que corresponde a la digen Quebec, en Teheran, en Yalta y nidad de la persona humana.
En las épocas llamadas modernas
en Potsdam. Dieciocho millones de
cristianos de lengua alemana fueron ya no está de moda el asimilarse asinexpulsados cruelmente de sus países. tóticamente a los únicos hombres que
Los detalles que nos ofreció entre el merecen Ser llamados grandes a saber
padre Dr. Emmanuele J. Reichenber- a los santos.
Todo al contrario, nuestros polítiger, presidente del "Kolping", Chicago, en su conmovedora obra "Euro- cos y estadistas-y no sólo los ateos
pa en ruinas (El resultado de la cru- sino, es lástima, también los que se
zada de los Aliados)" (1) nos abren Jactan de su cristiandad- tienen en
su gran mayoría más confianza en el
nuevos horizontes.
No sabiendo cómo salir del atolla- empréstito de dólares y en el lanzadero y cómo parar el jaque mate que miento de bombas atómicas que no
amenaza la política universal. en va- en Dios y en los valores eternos.
Y nosotros-ricos herederos de una
no acechamos una ocasión de aliviar
la crisis histórica de nuestro siglo {que cultura sublime, pero pobres hombres
--como el profesor Basave lo expuso de un siglo auto-destructor-declarécon empuje y claridad- se basa en n:onos testigos de la verdad y deponúltima instancia en "la soberbia de gamos en favor de los valores eternos
la vida que ha pretendido olvidar su siguiendo con gratitud las fuentes deÍ
religación con un Ente fundamental hombre sobrenaturalizado y transubsY fundamentante", cf. p. 168-de su tanciado en medio de un ambiente
libro). si no concentramos todas profano y vulgar, que nos hizo alumnuestras fuerzas físicas y morales en brar con tanto esmero y denuedo el
el único oficio que importa en ese joven mexicano Agustín Basave casingular "Kairós" de la historia del ballero de la verdad más humana y
hombre en el umbral de la Edad por ende hombre cabal!
Atómica, esto es, en el de realizar el
Inssbruck (Austria), el 6 de
verdadero "Renacimiento" espiritual.
Como óptima "medicina mentis"
Mayo de I 957.
se ofrece a cada uno la "Meditatio
mortis" que nos insinúa de modo
1) C!. Juan Roig Gironella, S. J., 'El detergenial el profesor Basave en un capímsmo de la moderna Fisica Cuánticatulo especial de su libro.
examinado a la luz de la noción filosófica
de causalidad" (Revista "Pensamiento"
Otro mérito de nuestro ilustre penMadrid 1953, vol. 9,p.52.
'
2) Cf. Loui_s ~e Broglie, "Au dela des mousador se basa en haber subrayado la
vantes hm1tes de la science" citado ibid
teoría de Xavier Zubiri, según la cual
p.62
3)
Cl. "IV Congreso Tomista Internacional"
la religación del hombre con Dios es
Revista "Crisis", Madrid 1956, n. 9., p. 109:
una dimensión formalmente constitu4) Cf. Jacques Marltain, "Principes d'une
~o~it19ue HlJ.!'1aniste", Paris 1945, p. 178:
tiva de la existencia (cf. Basave, l.c.
Ams1 done il re~te vral que, la politique
étant. chose l~~rmséquement morale, la
p. 160-161).
premiére c~ndibon d'une bonne politique
Es una dimensión de un alcance
est d'efre Juste".
5) C!- Gt:1-ido Gol}ella. "Presupposti di un or-

dine mternaz1onale" Padova 1942 p 31 ·
"il vocabolario della' morale individuaie ~
I o,,stesso vocabolario della morale socia-

•·
6) Cf. Giorgio Del Vecchio

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE
La L'niversid;ul de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan ec.lilorial que desarrolla al través de publicaciones ,·uva circulación
comprende a todas las· lnstiluciones
oficiales, uni ,·ersilarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones (¡ue
aquí se imprimen figura nuestro mens~ario ·'AfülAS Y LETRAS", &lt;1ue recientemente ha establecido una sec-

ción -LIBHOS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.

Dada la extensa órbita de circulació~ del _Boletín arriba mencionado, y
en mteres de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fon-

do Y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico literario o
artístico, "AHMAS Y LETRAS" se complace en ínvitar a ustedes a coadyuvar

con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ~dicíones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios en la

medida que vayan llegando a n~estras
manos.
Los envíos deben hacerse a.

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,

México.

rmasy

~TI

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como artículo de 2a. Clase en

Admón. de Correo, de Monterrey, N. L, el

• 20 de Abril de 1944.

INDICADOR,
Colahoradoret

Hugo

"essenza del di-

7)
8")

9)

10)
11)
12)

p. 1 y 7,
'
Cf. Johannes Messner, "Das Naturrecht"
Innsbruck-Wien (Tyrolia) 2.ed. 1950, p. 36
ss. y p. 4~ ss. y passim.
Cf. Ivo Hiillh~ber, "V«:rs une Révision des
Grandes No~ons Soc1ologiques: les rapports du dro1t et de la Sociologie", Beaune 1954, fascículo I,p. 199 ss.
Y ~demás, Ivo HOUhuber, "Non si costru!s~e una sociologia e nemmeno una
politica senza basi filosofiche", Atti del
Cof!greso Internazionale di Filosofia Antonio Rosmini, Firenze (Florencia Italia)
1957, pp789-797.
'
Cf. Heinr1ch Rommen, "Die ewige Wiederkehr des Naturrechts" Munich 2 ed
1947 (trataducido en lengua castellana por
el profesor mexicano Héct.Q.r Uribe González con el título "Derecho Natural")
Cf. Helmut Colng, "Grundzüge der Rechtsphllosophie", Berlin 1950.
Cf. Jacques Leclercq, "Lecons de Droit
Naturel", Vol. I: "Le Fondement du Droit
et de la Société", Namur 1927
Cf. Father Emmanuel J'. RelCbenberger
"Europa in Trilmmern (Das Ergebnis de$
~uzzuges der Alliierten"), Graz y GOttingen (ed. L. Stocker), 3,ed. 1952.

Pad;Jla

Fidencio de la Fuente
Genaro Salma, Quiro¡a

Arturo

1

ritto natura1e", Milano, (ed. Giuffré) 1952

la

Homero

Cantú S.

A.

Gana

Alfonso Rangel Guerra
Gwílenno Cerda G.
Jor¡e Rangel Guerra
Manuel Morales
Dibujos de Jorge Rangel ·ouerr1o.
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficina,

Wa.hington y Cole¡io Q.;J
Monterrey, Nuevo Wn

MEXICO

Página 7

�•

REAL COMO ....
(Viene de la página 4)

DONDE EMPIEZA TODO

'

una semana más tarde, en el "Clai-

Te encuentro como las tier~as carcomidas por el rayo,
como se encuentran los pozos secos de lumbres y cenizas,
como los dioses lánguidos que ríen una vez
cuando hay hastío en el estómago,
en las mismas flores que se marchan al tiempo que la sangre calla.
Ahí te encuentro como rosa empapada por el labio de la abeja,
y en suspenso de amor y de cosas suaves, cristalinas.
Te encuentro como la fruta asoleada,
como el jugo que brota del azúcar disecado,
y como la miel que se hace abeja,
allá en los recodos de la tierra enferma.
Estás en el encuentro como muñeca primeriza
y como lágrima que brota buscando el cauce que te rima.
Ahí estás, sosteniendo el diálogo de mis paredes,
las huecas paredes que sueñan con tenerte
el momento que vive el trueno en los cielos,
en las parles más calientes de mis manos,
en los dientes que me ríen,
y en los nervios que me cantan,
Te quiero aquí en el mismo sitio que pisaron las amigas,
cuando principiaron la danza de las palmas,
y los gritos de las aves.
Te quiero porque das el paso sin temblar como fruta deshonrada
y porque calla's hasta romper la voz del espíritu
que espera la palabra,
por el hermoso ademán que le aterra deliciosamente,
tensamenle en la epidermis que le cubre en los instantes
que le miran las estrellas,
cuando callas como paloma remojada,
como una luciérnaga querida por el monte,
y una rama herida por la fuerza de la savia.
Te quiero mística porque tu bondad es de sábana tendida,
porque tus gestos se incan al vértice de la vista.
Así te quiero, así gota de agua absorbida por el minúsculo sol.
recia flor que le naces para adentro,
porque tienes la sonaja de la noche
y porque son tus cabellos una canción que llevo aquí,
en las arrugas que forma el tiempo en el zapato,
donde quedan las ropas colgadas
y donde sostienen las palabras el equilibrio quieto del amor.
Te tengo donde empieza todo, donde está la fórmula del tiempo
que te envuelve, donde se encuentran los algodones macizos.
donde la sángre muere,
allá en el ademán muerto, y en la obscuridad,
ahí en el lugar donde los subterráneos cantan,
en lo más ínfimo de risa,
aliá te quiero porque quedas en una sola palabra,
¡&gt;orque quedas en una sola palabra,
porque duermes en un solo latido,
en el golpe de mis yemas
y en las flechas que escapan por la boca.

ron", comprando tabaco.

-Estoy muy preocupado, trabajo mucho... Ahora me parece que
voy a hacer algo fuerte, real como
la vida misma ... He terminado con
Minette ... ¡Qué pesada más grande! ... Yo no puedo perder el tiempo, necesito trabajar.
Y se despidió apresuradamente,
que no pasara a verle, porque tenia
mucho que hacer. El cuadro de la
"Trapera" Iª comenzaba a estar
maduro ... En menos de veinte sesiones lo concluía ...
Al volver a casa pregunté a Madame Paulette por el cuadro.
-Una obra de arte, un Courbet
-me dijo. -Nada de esas tonterías abstractas que a usted le gusan. Real como la vida misma. El retrato es un arte que se iba perdiendo. En cuanto el mío se exponga
en el Salón, verá usted cómo le
llueven los encargos a Monsieur
Lafe.rme.
-Pero ¿usted lo ha visto?
Mi portera me miró indignada.
Pues claro- que lo habia visto. ¿O
es que yo creia que Jean-Pierre tenía secretos para ella ... ? Precisamente había reformado algunos detalles, siguiendo los consejos de
Madame Paulette.
Yo eché escaleras arriba, sospechando del amor de mi portera por
el arte.
Pero al cabo de mes y medio salí
de este nuevo error, al tropezarme
en la acera con el pintor, que se
esforzaba por incrustar en un triciclo, de los que se suelen emplear
para recoger papel viejo, sus· inmensas telas. Aquellos tristes objetos vistos de medio lado tenian un
aspecto feroz, que contrastaba con
la cálida atmósfera verde de la primavera.

¡í;,,

-¿Se marcha?
-Por culpa de esa bruja, de la
portera ... Total, porque debia dos ' !¡¡f
trimestres ... Tome mi dirección, en
1
el taller de un amigo... Si conoce
usted· a alguien que se interese de
veras por la pintura...
Se l)letió portal adentro y reapareció con un gigantesco desnudo, ,'
que era como una caricatura ma:·,
cabra de Minette, un esqueleto marrón verdoso metiendo el pie en ¡
una palangana gris plomo.
-¿Qué le parece mi "Grande
Baigneuse"?
-Sin duda, muy fuerte, muy inMonterrey, N. L., 2 de Septiembre de 1957.
teresante ... Pero ¿no le parece que
la cadera y el fondo tienen valores
.. :,,: ., ..,.
algo parecidos?-. Al instante me
Salomón GONZALEZ ALMAZAN
di cuenta de haber cometido una
torpeza.
-Precisamente ése es el mejor
En la nueva versión, Madame
trozo de la tela -me contestó La- Lo mejor que puede hacer es colgar valores de cadera y fondo. Al cabo
ferme muy picado. -Ya veo que la paleta y casarse con una rica. .. de unos dias pasé a verle y le en- Paulette abría en su cara terrosa
usted no comprende lo que he tra- Si la encuentra, porque es grosero contré en un taller entresuelo, ló- una boca negruzca y mostraba unos
taoo de expresar... Sin duda por mi y sucio como no puede usted ima- brego y frío. Tenia la barba más i!ientes afilados, como un tiburón.
crecida que de costumbre y aspecto
culpa- agregó con cierto tonillo ginar.
-Pero esta gripe intestinal me
Como vi a Madame Paulette de de enfermo.
que indicaba lo contrario. -Claro,
preocupa... Por si acaso ya he he-Estoy con la gripe -se lamen- cho testamento ... Dejo escrito a mis
ustedes los abstractos ... -Dispense, humor como para estarse descuarpero aún me queda un cuadro por tizando dos horas a su ofensor tó. -Creo que es algo intestinal ... amigos que me expongan todo el
plástico, pretexté una necesidad ur- Me encuentro mal, pero voy traba- tiempo posible en una caja de crissacar.
El último lienzo estaba cuidado- gente y entré portal adentro. No jando ... Voy a mandar la "Grande tal, como los Cristos españoles, pasamente tapado con papeles de pe- pareció hacerle mucha gracia tan- Baigneuse" a los Independientes, ra que me dibujen los amantes de
riódicos. Por su tamaño y tales ta prisa y me lo dejó sentir dos ya que no puedo enviar la "Trape- la realidad... A ver si de una vez
precauciones me figuré que era '-'La dias; porque una portera parisina ra" ... Tenia usted razón, los valores se enteran de lo que es la vida...
Trapera". La modelo se habia aso- puede no haceros caso cuando le de la cadera y fondo no eran justos.
Por suerte, sus siniestros temores
mado a la puerta y miraba con ex- habláis, pero si ella os habla no te- Mírelos ahora ...
no se confirmaron. Sanó, expuso en
-Y ¿por qué no presenta la "Tra- una sala que nadie conoce y tuvo
presión de insultante ironía los es- néis que cortar su discurso ni aun
pera"?
fuerzos de Laferme por acomodar con la ayuda del S.V.P.
un par de críticas, la una buena y
Me quedó cierto remordimiento
su cuadro. Por fin el pintor montó
-No me hable. Aquella bruja me la otra mala, aunque ambas de tres
en el triciclo y se alejó pedaleando. de haber ofendido, por vanidad, al rasgó la tela... Lo he cosido, pero se renglones. Con un cuadro que ven-Gracias que se ha ido -me di- pobre Laferme en nuestra última ve la costura ... Ahora lo estoy repi- dió y siete que dejó en depósito llejo la terrible portera. -Era un fra- entrevista. A decir verdad, puestos tiendo, corrigiendo algunas blandu- gó a cubrir la mitad de los gastos
casado sin ningún talento ... Le han a criticar la "Baigneuse" habla de- ras... Será fuerte y duro como la de la exposición. Lo cual considero
rechazado el cuadro en el Salón... fectos mucho más palpables que los realidad ...
que fue un éxito.
.

Página 8

�</text>
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                    <text>BOLETIN MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como articulo ,Je 2a. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de Abril de 1944.

D.A.S.U.

f

No. 9

Año XIV

Septiembre de 1957

1B IL O O M\ S1B U[ IR. Y ELOGIO DE
LA ( 1uDAD
&lt;,

-...

Mooiso, NATiiAN

.
. ,
'·;.,
· ......, ·
,,.,,· ~~
"• .' ~ ·

.

,. ,(1/¡_'1/tt;, 4-/,-'\"'Js,•·

llitfl!llf¡;¿,f/U;iter

•

Aquí está el cenll'o del f..,ondre.-, pensante.

1

IRGINIA Woolf tiene veinte
años cuando el siglo se va, y
con él " la vieja dama de los
anteojos de concha" que lo marcó casi de cabo a rabo con su paso solemne. La Reina Victoria muere en 1901,
pero se puede decir que hasta 19 14
Inglaterra se mantiene sólidamente
victoriana. Es a partir de la primera
guerra mundial cuando aparece plena mente la evolución que mina las es-

V

tructuras y pone de nuevo en discusión los valores tradicionales de la
vieja Inglaterra.
Fuera de su contextura histórica, la
obra de Virginia Woolf pierde toda
articulación concreta . . Parece intem-

poral, descarnada, cuando es que lo
que lleva, más que nada, son los estigmas de la época. Son numerosos.

lismo, mientras que las middle-classes
viéndose acrecentadas por un número
enorme de funcionarios y de empleados, llegan poco a poco al poder. El
progreso del Labour Party, el del sindicalismo, cambia el aspecto del tahiero político. Frente a la enfermedad que se agrava, las huelgas que se
multiplican, los Trade Unions se agitan, trata:i de contener un paro creciente, una de las plagas de la Gran
Bretaña al principio del siglo.
En el exterior, Inglaterra cesa de
dominar la economía mundial. El
imperialismo contado por Kipling y
Joseph Chamberlain no ha dejado sino buenos rer ;erdos; la guerra de los
Boers está aun en todas las memorias
y la agitación irlandesa ha acabado
finalmente con una victoria de los
partidarios de la independencia. La
guerra ha producido duelos y deudas.
Toda la primera mitad del siglo será
ritmada, tras una aparente prosperidad, por una alternancia de depresiones y equilibrios financieros.
La crisis es menos clara en las cos•
tumbres. La imponente fortaleza victoriana que ha moldeado durante
lustros la vida social, familiar y religiosa, tiembla sobre sus cimientos. A
la. Reina Victoria sucede un soberano
refinado, abierto a las corrientes exteriores, Acontecimientos como el proceso de Osear Wilde, han enseñado a
ver de frente lo que el pudor rehusaba imaginar ; los libros de un hijo de
minero, D. H. Lawrence, de un irlandés, James J oyce, y primero los de
Samuel Butler, han despejado a la literatura británica de los tabús que la
ahogaban. Joyce ante el catolicismo
ortodoxo irlandés, Lawrence frente al
protestantismo evangélico inglés toman una posición de combate. Se ironiza, se polemiza, se cree en las teorías
de Darwin , se quiere ser moderno. La
Inglaterra de 1920 no tiene ya nada
del cuadro simbólico que pinta Girodoux en el Supplemént au voyage de
Cook: "Deus superbes marins veillant
sur la respectabilité des rénes d'un
coup/e de marguilliers."
En ese gran viento que sopla sobre
las islas, las mujeres hacen saber que
ellas también tienen voz en el coro.
Se está lejos de la discreción encantadora de una Jane Austen , y sin
embargo la revolución no se hizo en
un día . Mrs. Gaskell, las hermanas
Bronte y George Elliot, para ,no citar
más, no han cesado, a lo largo del

La aristocracia terrateniente se empo-

brece para provecho del gran capita-

(Pasa a la página 2)

Rkardo ARENALES

V

ENGO a reconocer una vez más, con
íntima complacencia, la gran virtud
de la palabra, que en tus labios adquiere un sentido profundo, y se toma eficaz y explica de tan hermosa y singular manera las leyes de este Universo......
Tú eres, amigo mío, un hombre superior.
A tu edad pocos j6venes realizan clara y
distintamente su propia representaci6n de
ls vida, el amor, el dolor y la muerte. Y
tú discurres con respecto a esas cosas difíciles de un modo tal, que oyéndote piensa
uno si has encontrado el mundo claro y
diáfano, y si has encontrado que la vida
vale la pena de vivirse a trueque de estar
en comunión sencilla con la Naturaleza.
Pero cómo has llegado a concebir la virtud de la sencillez? Me lo pregunté desde
anoche a raíz de nuestra plática y cuando
te oí derramar generosamente la energía de
tu espíritu y la elocuencia de tu discurso.
Entiendes que no es posible gozar de la
Naturaleza, en su sentido más inefable y
secreto, sino a distancia de la ciudad, en
medio de los trigales frutecidos, al amparo
de la selva imponente, junto a los ríos o al
pié de las montañas abruptas ...... Yo también pensaba de esa manera; mas el tiempo no ha transcurrido en vano sobre mi juventud, y hoy me parece que está mal eso
de hacer limitaciones y de señalar predios
cuando se trata del amor en abstracto. Mucho más en el caso de tí mismo, a quien
deleita el espectáculo múlti'ple y enorme de
la creación renovada.
La más admirable sabiduría está en encontrar una bondad en cada cosa, de manera que no haya vez en que no se regale
íntimamente el espíritu con nuevos descubrimientos. Los sabios y los poetas verdaderos no son sino los que han alcanzado

�tan extraordinaria perfección del amor. y
éstos se dan la mano con los místicos a
través de los tiempos. San Francisco de
Asís se echaba sobre el polvo, abiertos los
brazos casi desfallecidos bajo el silencio ondulante de las estrellas, y traducía la vasta emoción de su espíritu con aquellas palabras: ul Dios mío y todas las cosas! ¡ Dios
mío y todas las cosas!"
Toma de aquí el ejemplo, porque es necesario, para alcanzar esa virtud de tu ensueño, abrir el corazón y arrojarle con humildad sobre la hoguera encendida, de la
cual es una brasa todo cuanto cae bajo nuestro conocimiento y cuando hay más allá de
nosotros. Cada vez resuena la hora de crucificamos en el amor. Tú no lo harías en
vano, pues tienes la certeza de que todas
las formas creadas son templo de la divinidad ......
Pero mientras llega el día generoso, hay
en tí un egoísmo incalificable. Aun más,
creo que no eres ya suficientemente honrado. Verdad que amas la hermosura del Uni'verso, pero estás economizando el amor y
no te entregas todo entero en cada una de
las cosas. Y por eso hay en tu representación del bien y el mal una lamentable estrechez, y las parcelas de tu odio son exageradamente precisas.
Y por eso, también, clamas contra la vida civil y contra las cosas que la embellecen de continuo-- y que tienen razón de
ser, por lo menos tanto como tú y como yo.
El jardincillo recortado y ridículo según tu
creencia, de fushias que crecen sobre jarrones de porcelana, tiene una significación
tan vasta como la más imponente de las estrellas...... ¡Y tú no lo reconoces! Y yo me
explico tu ceguedad porque estoy cierto de
que algunas veces, como enseñaba Plotino,
la inteligencia concede su atención a los
objetos rodeados de luz, pero no ve claramente el principio que los alumbra.
Por eso te ví ayer sereno y frío cuando,
de pié sobre los farallones que demoran al
occidente, contemplábamos el paisaje de la
ciudad extendida ante ~uestros ojos. A mí
me conmovió hasta lo más íntimo: creo que
el alma tumultuosa y delirante que llena
las calles aborhinadas por tí, subió en ondas hasta mi ,;oraz6n. Y tú, mientras tanto, clamabas Contra la tirania Jel instinto
social que se concentra y forma esos grandes núcleos vitales denominados París, Ro
ma, Buenos Aires, Nueva York, o Stokolmo... Y cuando se encendieron simultáneamente los mil arco~ eléctricos y el horizonte pareció dilatarse a la manera de un gran
palacio que se abre, tú preferías, como una
cosa de mayor pureza y dignidad, el hogar
que débilmente clarea en un repliegue de
la montaña .....
4

Ese hogar campesino que yo hube cantado en tnis poemas de la primera juventud;
la música de los pájaros libres; la brega
del viento filtrándose por entre las ramas
apretadas; el vaho de los setos; el silencio
musical que hay en la siesta bajo los tamarindos; y la paz del crepúsculo en la heredad dilatada, donde no alumbra sino la candela que nuestras manos encendieron- todo eso tiene un perfume dulce y puro, todo
es ánfora de espiritual deleite y amoroso
contentamiento. A tí se te cierran los ojos
cuando hablas del campo...... La paz virgiliana es tu i'deal en la vida; y al paso que
vas, dulce pastor de la égloga nona, entiendo que no haces caso de mi pleito para
Jlevarlo adelante, porque has oído graznar
de noche la corneja de Meris .....
Y sabiamente citas al Maestro que además de haber sido virgiliano, supo también
abrir su corazón a la gran sabiduría de la
tierra:
El aire el huerto orea,
Y ofrece mil olores al sentido,
Los árboles menea
Con un manso ruido
Que del oro y del cetro pone olvido.....
Es casi deplorable que Fray Luis no hubiese llegado a espaciar su alma en la belleza de la ciudad; porque la ciudad es una
obra imponente• de creación, más llena de

(Pasa a la página 3)

Página 2

BLDDMSBURY
(Viene de la página 1)

siglo xix, de protestar a su manera
co~tra un anti-femenismo estrecho y
nd1culo. Ellos han sido relevados hasta 1914 por una pléyade de escritores
que sin descanso han militado en fa.
vor de la emancipación. Pero el cambio es definitivamente marcado por el
d~sencadenamiento de la guerra mundial. ~qui las mujeres han jugado un
papel importante, han soportado duran.te cuatro años la crisis política y
soml del país. Han adquirido en
1918 el derecho de voto y, vuelta la
paz, no abandonan sus conquistas.
Se habla en los clubes del problema
de las surp1us women que no pueden
cuando tant.os jóvenes han muert~
p~r la patria, esperar casamiento. Su
numero crece en las universidades en
las fábricas; se interesan en la ~ida
pública, leen con pasión los ochenta
Y cuatro capítulos de la Guía de la
mujer inteligente que Bernard Shaw
dedicó a aquellas que se interrogaban
sobre los problemas del socialismo.
Ellas continúan escribiendo novelas,
pero no se acantonan más en la pintura de la burguesía de provincia, en la
descripción de la vida agreste o de castos extravíos del corazón o del espíritu. Confesión, testimonio, documento humano abordando los temas íntimos de la vida sexual y psicológica,
he aquí la materia de la novela femenina de los veintes, firmadas por May
Sinclair, Rosamond Lehmann, Dorothy Richardson, Clemence Dane, Katherine Mansfield y Virginia Woolf.
Para oír el eco de este espíritu de
vanguardia, habría que, alrededor de
19 O5, remontar el curso del tiempo:
seguir primero las largas calles estrechas que bordean el British Museum,
atravesar las austeras plazas donde la
fantasía no tiene derechu sino a lo debidamente controlado por las fachadas rect.iíneas; empujar, finalmente,
una de las pesadas puertas del bosque de Fitzroy square. Aquí está el
centro del Londres pensante, liberal
y cultivado de entre dos guerras, al
cual. durante más de veinte años, el
grupo de Bloombsbury street da el
tono.
Se buscaría en vano una escuela,
una cal'Jilla o hasta un salón literario

Roger Fry

severo barrio de Bloombsbury.
El 11!-atrimonio de Vanessa Stephen
con Chve Bell, así como el de Virgi!'ia con Leonard Woolf en 1912, no
mterrumpen esas fiestas de amistad
donde el anti-conformismo era la regla. Una sana reacción contra un
mundo aburrido se escondía bajo ese
nuevo dandysmo, pero también una
verdadera necesidad de libertad intelectual. Los rasgos más característicos de la personalidad de Virginia
Woolf datan de la época en Ja que
to~ad~ al azar, oía a los hambre;
mas bnllan_tes, más inteligentes de Inglaterra agitar los más grandes problem~s del momento. Se descubrían
10,s pmtores ~ la escuela francesa, se
le1an los novelistas rusos, los psicólogos_ alemanes, se militaba en las clases
s?c 1_ales; en po_lít~ca érase anti-imper:ah~ta, en ~ehg10n mostrábanse esc~ptlcos, casi ateos. Pero al mismo
tiempo sabían divertirse. El sens of

fun, el gusto por las bromas, eran
más apreciados que los grados de nobleza. Una palabra ingeniosa, una
correcta inflexión de voz eran una
garantía de autenticidad. Había una
forma medio interesada, medio incrédula de exclamar: "Pero es verdaderamente demasiado extrordinario", que no pertenecía sino a los verdaderos ciudadanos de Bloombsbury.
Bailaban, jugaban mucho en el curso
de pequeñas recepciones íntimas, pero
sobre todo eran fanáticos del ballet
ruso. 1911. 1912, 1913 vieron sucederse en Drury Lane y Covent
Garden .las más célebres creaciones de
Diaghiliev, L'Oiseu de feu, Le Coq
d' or, Schéhérazade y L' apri!s-midi
d' un faune, con la gran Lopokova
que debía casarse con el economista Keynes. Un día, persuadieron a
uno de los oficiales de marina de
su Majestad que el Emperador de
Abisinia y su corte deseaban visitar
su navío. Correctamente maquillados y guardando un prudente silencio, Duncan Grant, Horace Cole,
Virgilia, Stephen y sus amigos fueron acogidos con gran pompa sobre
el Dreadnought. La mistificación no
fue revelada sino más tarde, con gran
emoción de las autoridades y de la
prensa que se mostraron escandalizados y el asunto hubiera tomado proporciones demasiado divertidas si se
hubiera s~bido a ~uien atribuir tal
irreverencia.

El origen de estos jóvenes daba a
sus diversiones tan inofensivas un
cierto aspecto de herejía. Por un justo revés de las cosas, estos iconoclastas descendían casi todos de eminentes victorianos, según eltitulo de la
famosa obra de Litton Strachter.
Roger Fry era de una familia de rnáqueros; Vanessa, Virginia y Adrián
Stephen (Thoby había muerto en
1909 de una fiebre tifoidea atrapada

* Se

notará la curiosa coincidencia que priva
a Virginia Woolf, como a Katherine Mansfield, de un hermano muy amado. La muer4
te accidental de Thoby Stephen y de Leslle
Beauchamp fueron para la una y para la
otra recuerdos mortales que las perslguie~
ron toda su vida.

(Pasa a la página 3)

1

ELOGIO DE
LA CIUDAD
(Viene de la página 2)

guarde en ella. Me parece que habrás comprendido mi resentimiento por tus palabras
de ayer, al mismo tiempo, el amor mío hacia la ciudad y hasta cierto punto, hacia
la ciudad en que vivo, asentada en los confines del Norte, en el límite de la "América
ingenua," y que bien puede ser la ciudad;
símbolo y, ante todo, la ciudad del poeta....
Es deplorable que el espacio y el tiempo
no me permitan escribir más en desagravio
y en loor de la vida. Pero acaso sea suficiente. Suple tú las ideas intermedias entre la emoción y la lógica. En mi nombre
agrega, al leer, el gran temblor de mis manos y la inquietud de mi espíritu. Y pien
sa, recorriendo los desiguales renglones, que
cada uno de ellos es vivo testimonio de mi
nobleza espiritual, y flor de mi energía, y
energía de mi juventud, y juventud de mi
alma. Y piensa que mientras toma la carta su camino por uno de los buzones que
la ciudad ha puesto a mi servicio con admirable solicitud, me quedaré suspirando
por el poeta del porvenir- Cristóbal Colón o heraldo que descubra y pregone la
nueva verdad de la vida... Y convirgiendo
mi espíritu hacia esa niebla desvanecida y
luminosa que vimos ayer desde los farallones del occidente, y que extiende ahora
ante mis ojos emocionados, rompo a decir,
con toda la fe de mi alma, los versos más
fragantes que en la memoria conservo, y
las pal¡bras más nutridas de sinceridad y
de música .....
¡ Qué desear para tí, gran tiudad, sino
que te descubras a tí misma, y te levantes
aun más que tus desnudas montañas, y te
hagas universal, y te hagas eterna! Tus
ojos pueden desgarrar la neblina del tiempo. Es hora. Fíjalos desde hoy en el gran
esplendor de 1a Patria Futura. Oye la voz
de tu poeta, si es que le tienes, porque el
poeta es la conciencia del Universo. Embriágate con el vino de tu. propia energía
y prosigue hacia el horizonte. Ya me parece que veo, en medio de mi noche, la aurora de eternidad que circunde tus sienes.
Oigo el ritmo de tu corazón. Y un poco
de tu propia virtud, difundida en mi sangre, me hace presentir las dianas del triunfo. Adelante!
Siempre adelante, fuerza viva, milagro
de claridad, atalaya del alma-latina, que re~
sistir puedes las más duras borrascas del
Norte. ¡Oh, mi ciudad.símbolo! Yo, que he
de pasar, me extasío en tí, que permanecerás. ¡Yo, extranjero en toda la amplitud
de la Tierra, que he v~nido a soñar en tí,
pasajeramente, y a sentir en tus calles el
hondo temblor de la vida!... ...
4

espíritu que un valle y una montaña, y donde resplandece la armonía de la vida y se
está cumpliendo en cada minuto, a través
de los siglos, un nuevo milagro de las fuerzas desconocidas y eternas. Pero no hay que
culpar a nuestros antecesores, -por otra
parte bastante retirados- y menos al dulce poeta de la Noche Serena. El ha pasado
con sus números latinos y hebreos, con su
cautiverio y su pavorosa visi6n de la Reforma. En cuanto a nosotros, nos corresponde forjar los nuevos valores. Los hombres de hoy, con más amplia y provechosa
libertad del espíritu, con más valedero caudal de experiencia y más poder de creación, estamos obligados a comprender mejor la vida, que es inexhausta, clara, virginal y adorable; a penetrar en el coraz6n
de la Tierra, todavía sin descubrir, y a
extender algunas millas la amplitud de los
horizontes mentales. Y esto, aunque pese
a tu ceguera rural, podemos realizarlo santamente, por virtud del amor, en comunión
mística de una sacramental pureza con todQ lo que ha sido creado ..... ¡ Que bello ensanchamiento de aquel gran imperio del espíritu, U&gt;ado por Carlyle; qué vasta obra de
libertad edificada como un castillo de almenas que no han de rendirse a la dureza
del tiempo!
No me atrevo a decir que comprendo mejor que tú la armonía general e inmortal
de la vida; sólo afirmo que está mi corazón abierto al aire y a la luz y a los aromas y al poder de la música, vengan de
donde vinieren. Y si voy al campo me embriagaré con su alma rústica y odorante; y
en las praderas dilatadas, en la cumbre de
nieve, sobre los grumos que el sol matinal
hace resplander, dondequiera s6 hallar la
sal de la vida; y aquí mismo, en esta colmena rumorosa que tú abominas puritanamente, me embriago y deleito con una fuerte sensación que tú no has experimentado.
Déjate al fin en paz, y que el Señor te

en las ~amistosas reuniones que se te-

nían cada semana en casa de Vanessa,
Virginia, Adrián y Thoby, los hijos de Sir Leslie Stephen. " Cerca de
las diez, escribe un asist-ente, las gentes aparecían y continuaban llegando
hasta media noche. Era raro que el ,
último invitado se fuera antes de las
dos o tres de la mañana. Whisky , pequeños panes, cacao, tal era el régimen. Pero sobre todo se hablaba : la
conversación era aquí toda la fiesta.
Sin embargo, muchas gentes tomaban
la costumbre de venir y aquel/os que
lo hacían no se olvidaban de estas veladas."
Adrian y Thoby Stephen, verdaderos émulos de Cambridge, habían
atr_aído a su c~sa a sus amigos de la
M1dmght Soc,ety, cofradía universitaria donde los miembros llevaban
orgullosamente el nombre de Apostoles. De generaciones vecinas, se encontraban aquí los escritores E. M.
Forster, J. Lowler Dickinson, T. S.
Elliot; los pintores Roger Fry, Duncan Grant ; los historiadores y economistas Litton Strachey, J. Mayard
Keynes, Leonard W oolf; los críticos
Clive Bell, Desmond Me Carty. En
los albores de la primera guerra
Cambridge se había traslado entr;
New Oxford y High Holborn, en el

. s

1f ,. '
.

l' irgnia Woolf.

-..:-

BLDDMSBURY
(Viene de la página 2)

en Grecia)* eran los hijos de Sir
Leslie, a su vez hijo de Sir James
Stephen, descendiente de una de las
familias más respetables del reino.
Ese "Febo Apolo transformado en
benedictino" , viejo fe/low de Trinity
College, había entrado en la orden

·corta pipa de barro, la historia de sus
travesuras alpinas.
El viejo gentilhombre tuvo enteramente en sus manos la educación de
Virginia, a la que una frágil salud
impedía seguir un ciclo normal de estudios. Tomando su bastón y su
sombrero, él llamaba a su hija y a

Virginia ll' oo/f .!íe dirigió hacia la literatura.

para salir quince años más tarde perfectamente agnóstico. Un primer casamiento con una hija de Thackeray
le había dado un hijo; del segundo
tuvo cuatro niños, de los cuales el penúltimo, Virginia, debió su nombre a
una bisabuela francesa. Editor de un
enorme diccionario biográfico y de varias revistas de las cuales el Comhil/
Magazine que había dirigido Thackeray antes que él. autor del famoso
Ensayo sobre el libre pensamiento y
sobre la Historia del pensamiento inglés en el siglo xviii, y además de esto, gran andariego y uno de los primeros miembros del Club Alpin, Sir
Leslie Stephen es una de las figuras
más originales del racionalismo cultivado que reinó en Inglaterra al fin
del siglo xix:
" Una mujer está siempre orgullosa de su padre", escribe en algún lugar Virginia Woolf. ¡Pero a qué precio! Aunque habla poco de ello, hay
lugar para creer que entre la Egoísta
bajo los rasgos de Vernon Whitford,
las relaciones no fueron siempre fáciles. A los cuarenta y seis años, ella
anota todavía en su Diario: "El tendría hoy 96 años ; sí, 96; y él hubiera podido alcanzar esta edad como
tantos otros ; felizmente no ocurre tal
cosa. Su vida habría puesto fin, enteramente, a la mía. ¡ Qué hubiera
pasado ? Imposible escribir, nada de
libros... ¡Inconcebible!" Pero, cuatro años más tarde, ella le consagra
un artículo donde palpita la admiración que mostraban esos niños por
ese anciano padre, solitario y taciturno, que sabía fabricar en papel extraños animales y relataba, fumando su

su perro y partía en largos recorridos
sobre Londres. En la casa la biblioteca estaba siempre ~abierta; es aquí
donde ella leyó a Platón y Esquilo,
Spinoza y Hume, devorando todo lo
que encontraba al azar en los anaqueles. Demasiado estricto sobre el capítulo de las buenas maneras, Sir Leslie
vigilaba de cerca la educación de sus
hijas, pero él les dejaba, como a sus
hijos, una entera libertad de escoger.
Vanessa se dirigió hacia la pintura.
Virginia hacia la literatura.
"Si reprendía severamente a una de
sus hijas por haber fumado un cigarrillo -segÚQ. él, fumar no era para
el otro sexo una graciosa costumbre-, ella no tenía más que preguntarle si podía pintar. Él le aseguraba
entonces que tanto tiempo como ella
tomara a pecho su trabajo, recibiría
de él todas las ayudas posibles. Él no
tenía ningún gusto particular por la
pintura; pero cumplió su palabra.
Una libertad semejante ¡no valía miles de cigarrillos?
" Se conducía igual con el problema, quizá más difícil aún , de la literatura. Todavía hoy existen, probablemente, padres a los que les repugnaría dejar a una hija de quince
años entrar libremente a una inmensa biblioteca que no había sido expurgada en modo alguno. Mi padre
no veía en ello ningún inconveniente. Había ciertos hechos a los cuales
muy brevemente, muy tímidamente,
hacía alusión. "Leed lo que querais",
decía, y todos sus libros, según él
mediocres y sin valor, pero en reali(Pasa a la página 4)

Página 3

�'\f.\~\~1:,

BLDDMSBURY
(\'icnc de la página 3)

por una delicada aprec1ac1on de la
, ·r.
obra de arte. Lo que lo caracterizaba
/
·
dad numerosos y variados, estaban a era: " un gusto por la verdad y la be,
nuestra disposición sin que no hubie- lleza, la tolerancia y la honestidad
\. ,
ra más que pedirlos. Leer lo que a intelectual, el horror del fastidio, el
'~
uno le gusta porque le gusta, no pre• sentido del humor y de las buenas
_
\ ~ tender nunca admirar lo que no se maneras, la curiosidad, un asco por la
\ , \
admiraría de ningún modo, tal era vulgaridad, por la brutalidad y la
· ·
,
, su sola lección en cuanto al arte de pompa: la evasión de la superstición
\ \ \ !~~:íf · leer. Escribir con el ~ás pequeño nú - como de la gazmoñería, la aceptación
~ \ 1¡:..i,g,:u mero de palabras, decir tan claramen - sin temor de las buenas cosas de la
te como sea posible lo que había que vida, el deseo de expresarse completa,/i;!.~;:,r•
decir, tal era su sola Ieccióh en cuan- mente, la preocupación de una educa...
,.,.. ,;i,
•· to al arte de escribir. Todo el resto ción liberal, el menosprecio del utilidependía de uno mismo. Era menester tarismo y del filisteísmo, en una pa~ ~
que un niño fuera particularmente pue- labra el amor de la dulzura y de la
f:-;l;i. ~ ril para no sentir que estaba ahí la.en- ( sweetness and light).
\
señanza de un hombre de gran ciencia
Esta profesión de fe irénica bajo
y de gran experiencia, aunque él hu - la pluma de Clive Bell no parecería
biera siempre detestado imponer sus hoy muy revolucionaria; lo era para
ideas o hacer ostentación de sus co- la inteligencia inglesa de 1920, fornocimientos. Como le hacía ver su mada en el crisol de la moralidad vicsastre, cuando veía a mi padre pasar toriana. Los ataques de fuera no falfrente a la tienda de Bond Street: taban . Venían no solamente de los es"He aquí un gentleman que lleva un píritus conservadores, sino de advertraje bien cortado sin darse cuenta sarios menos legítimos como D. H.
siquiera."
La wrence, que sostenía, con respecto
Conservando el viejo ideal de ver• a esta juventud dorada, una intoledad y de libre palabra cultivado en _rancia casi religiosa : "Escara bajo~
Cambridge, los "bloomsberries" se decía él, que pican como escorpiones".
mantenían tradicionalistas e indivi- Se acusaba a estos jóvenes de buena
dualistas. Reconciliando la libertad y familia, inteligentes, acomodados y
las buenas maneras, el arte y la mo- pagados de sí mismos, de ser snobs,
ral, liquidaban el conflicto que había bohemios, estetas. No eran, como didividido a todo el siglo xix. El evan- jo tan bien Keynes, sino inmoralistas.
gelista del grupo era el filósofo G. E, Pero a los ojos de los que no formaMoore, del que los Principia Ethica ban parte de él, el círculo de los
aparecieron el mismo año que los Bloomsbury, como el que se constituPrincipia Mathematica de Bertrand yó casi al mismo tiempo alrededor de
Russell. Se leía el pasaje que fue con- la familia Sitwell, hizo siempre figusiderado como la carta de Bloomsbu- ra de corrillo celoso, volviendo a la
ry:
sociedad de admiración mutua y pro"Las cosas más importantes, y de fundamente separado del resto del
lejos, que conocieramos o pudieramos mundo.
conocer son ciertos estados de concienEl_grupo se dispersó al principio de
cia que pueden ser descritos llanamenla pnmera guerra, después se reconste como el placer de las relaciones hu- tituyó y se ensanchó. Sin embargo
manas y la satisfacción de los objetos esto no era ya la inocencia y la alede belleza ( ... ) Es no es sino por dos gría de los buenos años. Se comenzacosas ( ... ) que cada uno puede jus- ba a sentir lo precario de lo que
tificarse en el ejercicio de todo deber Robert Graves ha llamado the long
público o privado ( ... ) Ellas son la
(DE LONGFELLOW)
week-end. Escritores, artistas, se veían
razón de ser de la virtud: son ellas
de
pronto frustrados, sacrificados,
las que constituyen el fin último, raatropellados por el ritmo acelerado de
zonable de actividades humanas y el
la historia . Virginia Woolf trata de
Y sube la marea •.. y baja la marea ...
solo criterio de progreso social."
analizar "ese sentimiento de impotenMoore aliaba a un idealismo de
El crepúsculo muere; grazna el ave marina.
cia, de no morder sobre nada ... es la
forma
más o menos místico el métoPor las arenas húmedas anhelante camina
do escolástico de Russell, abría el es- vida misma la que es para nosotros,
viajero que apresura su paso hacia la aldea.
píritu a la verdad, a la virtud. Roger nuestra generación, tan trágica. No
Fry lo abría al arte. Primero agrega- hay un solo trozo de diario que no
do al Metropolitan Museum de New tenga un grito de agonía de uno de
York, después comprador por cuenta los nuestros" . Esta generación que
Y sube la marea ...
de las galerías y museos ingleses, Ro- apenas tomó el tiempo de respirar enY baja la marea ..•
ger Fry fue uno de los primeros en tre dos guerras, Gertrude Stein la baintroducir en Inglaterra la pintura bia bautizado la generación perdida.
francesa post-impresionista. Con los T . S. Elliot, Aldous Huxley, D. H.
treinta años de retardo que caracteri- Lawrence, con Joyce y Virginia
Murallas y tejados cubre sombra serena.
zan
la influencia de las artes plásticas Woolf, los escritores más significatiPero el mar, el mar llama desde la playa oscura.
sobre las artes de la literatura, se in- cos de los twent,es, se hicieron eco de
Las diminutas olas, con manos de ternura,
teresaron prodigiosamente, gracias a ese mundo de aprensión y de esterili•
borran las huellas leves sobre la blanda arena.
él, en los problemas de la estética dad . The Waste Land apareció en
planteados por el arte moderno. El 1922, el año de la publicación del
reunía, por lo demás, a un excelente U/isses de Joyce y de Jacob's Room
conocimiento de la pintura, el sentido de Virginia Woolf. Todos llamaban
Y sube la marea .. .
moral del arte, no habiendo el artista , a la religión, a la belleza, a la cultuY baja la marea .. .
según él, de inquietarse por crear el ra, para arrojar el fantasma de una
objeto agradable, sino de asir detrás vida fugitiva y transitoria. Los unos
de las apariencias una realidad espiri- l~nzaban un reto al tiempo, en un
tual alimentada de experiencia y que tiempo más que ninguno otro ameCon la aurora a la cuadra llega el palafrenero
él llama la visión . Fue Fry , quien nazado ; los otros se atrincheraban en
y relinchan piafantes los corceles alertas.
despertó en Virginia W oolf este arte una fortaleza interior o buscaban olHa retomado el dia, mas ya nunca el viajero
que ella sentía tan cerca del suyo. vidar la fragilidad del yo para asumir
hollará nuevamente las arenas desiertas.
Juntos tuvieron inagotables conver- una nueva virilidad.
A pesar de las apariencias, Virginia
saciones sobre el papel del artista la
unidad de las artes, la naturaleza' de Woolf rehusa retirarse al desierto. cola emoción estética y, cuando murió, mo tantos otros, para beneficiar su
Y sube la marea .. .
fue a él a quien consagró, a petición ob~a. con un _aire más puro pero más
Y baja la marea .. .
de sus amigos. su penúltimo libro. ranf,cado. Sm pronunciar la sagrada
palabra de compromiso, que hizo forRoger Fry . a biograph y.
Así, en la ética de Bloomsbury, el tuna en el mismo momento en Franhombre fue considerado civilizado cia, ella muestra en un ensayo que
Versión de César ABDALLAH PORTALA
cuando su sentido del valor s, afinó data de 1940 la situación paradódija
del artista en la ciudad En el siglo

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lLA M\AlRJEA

Página 4

xix, escribe ella, los esc_ricores son todavía aristócratas. Sólidamente establecidos sobre los prejuicios de_s_u clase, sobre la riqueza de su fam1ha, no
son alcanzados por los trast';r1;os q~e
conmueven al mundo y continuan viviendo y escribiendo como si nada
hubiera pasado. Per'; desde 19~5.
cuando se instala aqm la revoluc1o_n,
• allá el comunismo, más allá el fac1smo: la torre de marfil en ja c~al el!os
se habían encaramado se mclma singularmente a derecha e izquierd~. ~i
ahora no pueden ya mantenerse indiferentes a la política,_ viven en e\ mas
incómodo de los dilemas: sabiendo
que sus privil~gios _re_sposan sobre
tiranía y la inJust1c1a, son .todayia
incapaces de repudiarlos. Meior aun,
se aprovechan de una sociedad que
atacan y se rehusan a marchar e_n las
filas de aquellos con las que quieren,
en sus escritos, reconciliarse. Pero han
comenzado a abrir los ojos, se han
visto amenazados en su existencia Y
muy cerca de escoger,. de grado o por
fuerza. Que ellos tuvieran pues el_ valor de abandonar " la confratern1d~d
de la torre inclinada"; i que se pusieran a preparar el arte de una edad
verdaderamente democrática! Sin duda no se puede prever lo que será, p~ro de que la evolución se hace hacia
una mejor compr~ns_ió_n de la condi;
ción humana, Virgm1a Woolf. esta
convencida. Se trate de prevenir la
guerra, de luchar contra el ,co~formismo de promover una meJona en
la suer"te de la mujer, su inclinación
la empuja siempre hacia adelante.
Desde la introducción de las faldas Y
los cabellos cortos, símbolo de la
emancipación femenina , hasta el decreto de I 919 que admite a la mujer
en profesiones hasta entonces reservadas al hombre, las costumbres en un
cuarto de siglo han transformado
profundamente la situación polític~ Y
social de la muJer en Gran Bretana.
Así. Virginia Woolf n'; ~~ce más q~e
inscribirse en una trad1c1on ya antigua.
Desde el manifiesto de Florence
Nightingale. es elaborada_ una conciencia individual y colectiva que ha
contribuido largamente a suavizar ~¡
régimen de tutela . Pero, en las pnmeras novelas, la heroína de Virg(nia
Woolf es todavía fiel espejo del siglo
xix Educada en la tradicional casa de
fa~ilia ha crecido entre el jardín, el
piano
la mesa de té. " Amables
doctores y viejos y gentiles profesores han enseñado los rudimentos de
algunas diez ramas esenciales del saber. pero ellos no la hubiesen obligado , a un trabajo serio sin que no
le hubiesen dicho que sus manos estaban sucias." Racha! nutría una pasión secreta por la música, Katherine
Hillbery por las matemáticas, la una
y la otra son libres pero incapaces de
establecer un contacto con la realidad

!ª

y

•

exterior. Su vida se pasa todavía
entre altas murallas, hasta que, . pasando bajo la autoridad conyugal,
dan a su vez el espectáculo feliz de
una familia decente.
Virginia Woolf no tiene palabras
suficientemente duras para esta esclavitud doméstica. Hace matar " the
ange/ of the house", esta hada de hogar, abnegada, tímida y casta que
ahogaba en su seno _como un p_ecad_o
inconfesable la hornble tentac1on literaria. Hay que aprender a no temer
" el extremo convencionalismo del otro
sexo" y, para conquistar su libertad
intelectual, saber desatarse de las con•
tingencias materiales. No total~ente.
sin embargo: un cuarto _P~op10 ( a
rrom of one's own) y qmmen~as !1•
bras de renta por año. so_n _hoy rnd1spensables, afirma Virginia _ Woolf,
para la que se dediq'!e a la literatu~••
como para la que quiere c_ot?,ocer, viajar amar, reflexionar, v101r, en fin ,
lib~rada de la aprobación soberbia de
un padre, de un hermano o de u~
prometido. Solamente entonces l;'odra
ella hablar de lo que le p_lazca, sin tener necesidad de revestir el disfraz
masculino y "engancha~ al respaldo
de su cama una campanilla para poder despertarse pronto Y, aprei:?er ~¡
griego". Entonce~ podra ella esmbir como una muier, pero como ~na
mujer que ha olvidado que es muJer,
tanto que sus páginas desbord~n. ese
carácter sexual que no se mamf1esta
sino cuando el sexo ya no tiene· conciencia de sí mismo."
El ardor que pone Virginia W?olf
en defender la causa de las muieres
hace sonreír hoy día . El tiempo de
la conquista pasó, y mucho ant~s de
Virginia Woolf. Que se le considere
como una reacción personal en _un
medio casi exclusivamente masculino
en el que ella ha sido educada, o como
un sacrificio a los lugares comunes de
la época, su contribución al femini~mo nos sorprende com'; una superv,1vencia de la era victoriana , un deJo
de cuenta que de libro en libro ella
arrastra como toilette del año pasado.
A nuestros ojos, una sola página de
Mrs . Dal/oway hace más por su gloria, y la de las muj~res, que
elocuencia de Three Guineas. Y sm embargo su feminismo militante no es
una excrecencia insólita. Sus paradojas y el mecanismo complicado de sus
compensaciones se revel_an_a plena luz,
reuniendo las contrad1cc10nes de un
mundo donde reina la beatiful noncense. He aquí una conjunci?n q_ue
aclara una obra totalmente mscnta
entre los actos de un drama que trasciende, obra libre y amenazada , " como una mariposilla danzante por encima de un fuego de alegría, como
ella consumida en menos de un ins-

IJON JUAN
Por FRANZ BOUCHSPIES

"Hay héroes en el mal
como en el bien."
(La Rochefoucauld)

· -•

•

.

!•

tante ."

(Traducción de A. R .)
Del libro Virginia Woolf pour _elle mfme.~
por Monlque Nathau. Ed. du Senil Parts 1956

·~•
.

, .,.,

.

-·

··"
/-

.:...
I BUSCAIS en la Li teratura un
persona je más universal que Don
Juan, de seguro no lo descubriréis. No hay una figura más atrayen te
a los ojos de los poetas de todos los
tiempos, clásicos, román ticos y contem poráneos que ese réprobo audaz, surgiendo d~ las sombras de la leyenda, hu¡endo y ocultándose siempre, escalando
los muros claustrales para gozar a una
bella religiosa y sorprendiendo_a las vírgenes incautas en su lecho senorial.
La trágica figu ra de Don Juan recuerda mucho la de Satán. Descubrimos en
él mucho de grandeza, audacia y astuci~ del tentador inferna l y esa rebeldía
Byroniana hacia las leyes humanas y D1 v1nas. El pueblo, los poetas, los pensadores y los músicos, se apoderaron de
ese sem1-d1os, semi-demonio, por cuyas
venas corre sangre de lobo y .de serp1mte, le divinizaron y le concedieron un sitio entre los inmortales.
Les deslumbraba porque simbolizaba
para éllos, la fuerza_ avasal ladora de la
naturaleza incontenible, destructora de
las barrer;s que la moral impone, i~norante acaso de los límites que existen
entre el bien y el mal.
En el "Lobo Estepario" de Hermann
Hesse, Harry Haller se refugia en la soledad para acallar el imperioso llamado
e é ,a car~c luc~.i para s'le~ciar su rebe1día y sin embargo, pugna por romper
todas las cadenas que lo sujetan.
Dor Juan se ha l1'Jertado Es el grito
·, Em·ir aguez y de la ;en&lt;· al1ct:!.

S

Es el lobo merodeador y voraz que no
trata de retener su demoníaco apetito.
Es pues, Don Juan, el héroe para el que
no existen murallas infranqueables ni
doncellas altivas, y esa devoción secreta
que nos mueve hacia él, es sin duda a!guna, que existe al~o de ese ser d1on1síaco en nosotros mismos.
Con más razón que Ham let, Don Juan
podría exclamar triunfantr "¡Fragilidad,
tienes nombre de mu1er !
Es el grito de la carne victoriosa que
en interminable orgía, vuela de los brazos de una de sus víctimas a los de
otra.
Rabioso afán del delite pasajero, de
la satisfacción de los sentidos que apenas da calor a las mujeres a quienes
pierde
Se burla de lo más sagrado, nada le
detiene. Ni el crimen, ni el horror a la
muerte ni a los castigos Eternos.
El es la Bestia que llevamos dentro,
áv1d~ de carnales deleites, que ruge en
nue1tro interior, sus mal reprimidos de-

seo:

.

Don Juan su¡eto a Mil nterpretac10nes y come~tarios, será siempre un motivo Eterno. Cada uno de los que le han
tratado han dejado en él algo de sí
Fray Gabriel Téllez !Tirso de Molina;
e'&lt;- ,, Orden de la Merced tenía una
agt. a visión psicológica de su época al
ere¿:: a Don Juan y tal vez tenía el moGtl0 a la vista. Su contemporáneo el
Cor 'e c'0 Vi.lamediana Don Juan de
T ir· ' o ,.. Ta'.SIS, rélebre por su carác-

Página 5

�•

J

ter de poeta libertino y galanteador. El
escritor germano-hispano Juan de Harztenbusch lo ha tomado por héroe de uno
de sus dramas a este incansable conquistador de mujeres. Otro libertino audaz
fué el famoso Giacomo Casanova de
Seingalt.
Goldoni, Dumas, Puschkin, Byron, Mozart, Hoffmann, Stefan Zweig, Ricardo,
Strauss, Zorrilla, Bernard Shaw, Moliere,
Grabbe, Lenau y otros han tratado el
motivo de Don Juan a su manera salván~olo del olvido.
El héroe de Hans Fallada en su libro
"Der ungeliebte Mann" ("El Hombre
que no fué amado". 1, Erich Mutzbach
es un Don Juan fracasado que haría palidecer de vergüenza a Don Juan. Es
una_ pobre parodia del héroe sevillano.
La obscura deidad que protege a los
bribones y aventureros desalmados, le
negaba siempre su auxilio y el pobre
Erich Mutzbach desesperado, termina
suicidándose.
En cambio el héroe de Thomas Mann
de "Memorias del aventurero Félix
Krull", es también un seductor y un libertino que triunfa en sus empresas, solo que el final del libro fué interrumpido por la inesperada muerte de su autor.
Edmoná Rostand ha querido poner
fin a la gloria de Oon Juan, ridiculizándolo en su drama satírico "La última
noche de Don Juan", en la que comparándolo con T ristán y con Romeo, nuestro héroe sale mal parado, y parece mezquino y miserable. "¡Ahl Solo los que
aman son dioses, porque, los demás blasfeman 1" exclama Rostand lanzando su
anatema sobre el "Burlador" porque
nunca ha sentido la angustia y la inquietud del amor como "Werther"
Don Juan no será nunca un enamorado como lo pinta Zorrilla ni tampoco
será una variante del "Fausto" Goethiano con el cúal algunos lo tratan de confundir. El héroe sevillano es un libertino, jugador, pendenciero y fanfarrón. Un
trotamundos sembrando el escándalo a
su paso en fin, mientras que Fausto es
un sabio alemán hastiado de la Ciencia,

de los placeres terrenos y de su limitado mundo, que busca la felicidad y en
vano se afana tratando de encontrar al
fin ese instante dichoso al que pueda
decir: " .... Detente pues, eres tan bello!"
Don .Juan diría como Wilde: "¡Nada
de felicidad 1 ¡Nada de felicidad 1 ¡El
Placer 1 ¡Es preciso desear lo más trágico!
Más que a Fausto, está más próximo
a otro héroe tudesco brotado de las tinieblas de la Edad Media y que realmente es un libertino como él. Tannhauser.
En Tannhauser como en Fausto, se
adivina al rudo Hombre del Norte, salido de las brumas del Septentrión, el bárbaro surgido de la noche cimeriana que
ama la luz purificadora y bienhechora
del Mediodía.
Fausto ama a Helena mientras que
Tannhauser adora a Venus, ambos símbolos de la belleza femenina
Pero si Don Juan es como Satanás,
el espíritu de la rebelión y de la sensualidad como aquellas divinidades caldaicas
del sexo y de la seducción carnal, los
Hengé, Tannhauser es el canto al remordimiento y a la contricción.
fannhauser ha pasado su vida entre.gado a los placeres y según el poema
medioeval, vivía en los brazos de Venus,
en el Venusberg (el "Monte de Venus")
en Thuringia, siente de pronto que su
vida pecadora está condenada para la
Eternidad y marcha a Roma en peregrinación en busca del perdón de la Iglesia y de la sociedad. Urbano 11 era la cabeza pontificia según la leyenda y al escuchar su confesión sincera, se escandaliza y lanza su anatema contrariando
los designios del penitente. El Papa le
dice que solo le dará la absolución si su
báculo pontificio llegara a florecer.
Tannhauser hace su plegaria a la
Virgen María quejándose de la injusticia humana que lo empuja a la desesperación y ocultando su vergüenza,
Tannhauser se vuelve a su vida anterior
sin esperanza de redención.
Pero el Cielo le ha escuchado y comprende la sinceridad de su acción y el

la palabra ....
EL ARTE DE VIVIR

LIBROS

En pos nos vamos
de este clarín
para la dicha,

SARA GARCIA IGLESIAS: Exilio. (No.
33.) 344 pp. Col. Letras "lexicanas
del Fondo de Cultura Económica.
~léxico, 1957.

para morir;

Bravos asaltos
bello vivir.
'
¡Mozas y pueblos
se han de rendir 1"..

báculo pontificio florece al tercer día
de su partida de Roma. Aterrado por los
obscuros designios de la Voluntad Divina, el Papa que ha tentado a Dios, envía mensajeros a todas partes del mundo en busca del pecador arrepentido al
que él le negó su absolución. Sabe que
tendrá que dar cuenta ante el Señor, de
la salvación de esta alma descarriada.
He aquí una protesta ante la infalibidad del Papa y de su lema "Lo que en
la tierra desatáreis, en el Cielo será desatado." Jesús, más misericordioso que
su Vicario extenderá su perdón sobre éste. Los teólogos aseguran que el Papa
ha obrado como arrebatado por la ira y
no como Vicario de Cristo.
Tannhauser en su desesperación podría gritar como el Don Juan de Zorrilla:

Es, por cierto, innegable que los que ejerc~n con. más éxito
"Llamé al Cielo y no me oyó;
el arte de vivir -gentes muchas veces desconocida, dicho sea de
y pues sus puertas me cierra
paso-- se ingenian de algún modo para sincronizar los sesenta o
de mis pasos en la tierra
setenta tiempos distintos que laten simultáneamente en cada org~responda el Cielo, no yo."
nismo normal, de suerte que al dar las once todos resuenan al umsono, y el presente no es una brusca interrupción ni se hunde en
Algunos filólogos renombrados, busel pasado. De ellos es lícito decir que vive_n exactam~n~e los sesen- cando las fuentes del nombre de Don
ta y ocho o setenta y dos años q~e les adJud1ca su lapida. De los Juan han creído que se derivaba del góTan (raíz, corteza) ya que origidemás conocemos algunos que estan muertos aunque cammen entre tico
nalmente era éste un apellido gallegonosotros; otros que no han nacido todavía aunque ejerzan los ac- portugués que se escribía Tanoi ro, de
tos de la vida; otros que tienen cientos de años y que se creen de allí que conservara gran semejanza con
treinta y seis. La verdadera duración de una yida, por 11;ás c?sas el ~ombre alemán de Tannhauser (que
que diga el Diccionario Biográhc? Nacwnal, siempre es d1scupbl;· significa; "el que habita entre abetos"
y se pronuncia Tanjóiser 1. Hasta BerPorque es difícil esta cuenta del tie_mpo nada la _d~sordena ,mas fa. nard Shaw ha señalado esa semejanza
cilmente que el contacto de cualquier arte, y qmza la poes1a . ..
del apellido español de Don Juan y el
germánico nombre de Tannhauser en su
"Man and Superman" (Hombre y SuperVirginia WOOLF
hombre) al llamar a su versión de Don
(Traducción de Jorge Luis Borges)
Juan mocernizada, John Tanner.
Algunos eruditos patrioteros sin embargo niegan el origen gallego-portugués del nombre de Don Juan que no
sería Don Joao Tanoi ro puesto que una
famosa familia sevillana antigua y bizarra, llevaba el nombre de Tenorio.
Teófilo Braga, historiador portugués,
supone del nombre céltico del dios galo
Thunaer, llamado por los Romanos Júpiter Taranis, (de donde procede sin du-

Página 6

"Burgos con altos
muros y almenas,
mozas altivas
de aire burlón,
conquistaría.
Audaz empresa
buen galardón.

da la palabra Thunder que en inglés
significa trueno y con el que encontramos gran semejanza con el dios germánico Donnar que se le representaba de
igual manera.) divinidad que tenía por
emblema una piedra y un martillo.
A propósito de Júpiter Taranis, acaso
la leyenda sevillana de Don Juan Tenorio llevada por primera vez al teatro por
Tirso de Malina (Fray Gabriel Téllez
de la Orden de la Merced) tenga como
fuentes el mito de algún dios fecundizador semejante a Príapo o al mismo
Júpiter-Zeus porque este Olímpico pa·
d re de los dioses y de los hombres es
el más lujurioso y libertino dios que
existió en la eternidad de los tiempos
heleno-mitológicos.
Júpiter es el Don Juan de la Antigüedad Clásica. Bajo la forma de un blan•
co cisne, sedujo a Leda la mujer del Rey
de Esparta, bajo la de un toro salva1e
raptó a Europa, y a Semelé, la deslumbró y la fulminó cuando ésta intentó
averiguar la verdadera identidad de su
amante cual otra Psique.
Así Don Juan vá de los brazos de Doña Ana a los de.Doña Elvira, luego a
los de Doña Leonor, a los de Doña Bea•
triz y a los de Doña Inés.
·
Don Juan nos dice en el drama de
Moliere:
" ... el amor que siento por una hermosa no invita a mi alma a cometer inju~ticia a las demás. Conservo los ojos
para ver el mérito de tocas, y rindo a
cada una, los homenajes y tributos a
que nos obliga la naturaleza."
Don Juan es un solitario. Es el lobo
meroceador que a veces toma la piel
de oveja de la hipocresía para asegurar el golpe. Se siente superior a los
demás hombres porque ha roto todos los
vinculas con la sociedad y con Dios a
la que están sujetos los demás.
Su victoria sobre el sexo opuesto con•
fírmale esa superioridad. Es pués un
ególatra. Otro Narciso cuyo solo placer
es saberse adorado y temido al mismo·
tiempo. Aquella canción de los solda·
dos en la primera parte del "Fausto" de
Goethe, sería tal vez el Himno de Don
Juan:

Ernst Theocor Wilhelm Hoffmann el
gran cuentista del romanticismo alemán
el prime.ro que escribió un juicio sobr~
el Burlador, lo veía como un ser insarnble y blasfema contra Dios y la Naturaleza, ~ondenado a perpetua busqueda. Y as1 sin encontrar su ideal entre
aquella5 que ·se le entregan, con rabia
Y con ocio, destruye la felicidad a su
paso ultrajando y violando como un demonio maldito que ha de vagar eternamente.
Stefan Zweig nos lo presenta como
un sádico_ feroz para el que es un placer la in¡uria inferida a la mujer. Encuentra el goce, en arrancarles la máscara de_pudibunda virt4d y arrojarlas a
la ver9,uenza y a la desesperación.
En El retrato de Dorian Gray", con
el que Osear Wdde ha contribuido al
,ciclo_ de Don Juan, e_l retrato funesto,
fiel imagen del l1bert1no, señala a este
acusadoramente, la corrupción asquerosa de su alma. En él, ha querido representar ,Wdde tal vez a la conciencia humana, terrible e implacable juez. Ha
querido emular sin duda, a la estatua
animag,a del Comendador de Ullóa, que
en el Bu_rlador de Sevilla" de Tirso de
M?l1na, viene a castigar los numerosos
cnmenes de Don Juan.
¿Quien no palidece al asomarse a las
profundidades mas remotas de su alma?
¿Acaso ese mismo terror no se apodera_ del, Juan de Marana de Próspero
Merimmee, cuando tropieza a media noshe con su propio féretro conducido por
Las almas del Purgatorio" que viene a
anunciarle su próxima condenación?
En el poeta de Lord Byron, el inconstante Don Juan se enamora de la Dulce
Haydée lo cuál sin embargo le acarréa
desgracia y causa la muerte de su amada, pero. ha sido sin duda éllo lo que
ha _redwri1do al Don Juan romántico del
1n!1erno al que lo habían condenado los
clas_1cos. (Mozart, Moliere, Tirso, Puschk1n, Goldon, etc. 1 En ese poema inconcluso, de todas las mu¡eres que amaron a don Juan solo ganó su corazón la
griega hermosa Maydée.
En ese poema, Lord Byron como su
compatriota Bernard Shaw más tarde
demostró que no era Don 'Juan el que
buscaba a las mujeres sino el verdadero
seductor es el que atrae a las mujeres
y lo buscan.
El inqlés Bernard Shaw en su "Hombre y Super-hombre"' nos muestra a1
simpáti_co John Tanner, ese revolucionano social que ha roto con todos los pre¡u1c10~ y tradiciones y se encuentra al
fin, v1ct1ma de su~ propias teorías. Es un
Don J.uan intelectual este John Tanner
En "La caída de un ángel", Alejandr¿
Dumas (padre) a pesar de su fecundidad narrativa, se ha incorporado a este
ciclo romántico, plagiando algo al Don
Juan de Marana de Merimmée y al Don
Juan Belvidero de "El Elixír de la laroa
vida" de Balzac, ha agregado algo de
Tirso y de Goethe y ha elaborado su
Misterio como él lo llama
Nos muestra el antiguo dualismo humano. Allí esos elementos contrarios se
llaman el Angel Bueno y el Angel Malo.
Ambos, entablan !remanda lucha por
la poses1on de un alma descarriada en
la que aparentemente el Angel Malo lleva la de ganar. Pero el Angel luminoso

cienden las pasiones, prolifera el amor

y el odio.
El autor -cuyas obras le han valido
premios importantes- traza con se-

guridad la esricta secuela de los heEntre las mujeres que hoy escriben
en México, Sara García Iglesias es una

de las que, con mayores aptitudes, ha
decidido su vocación por el cultivo
del género novelístico. Su primera novela, El jagüey de las ruinas, obtuvo

un premio en un concurso convocado

chos, y con su innata facilidad para
contar historias, mantiene constante el

interés del lector.
Casi el Paraiso es, por una parte, un
Util documento sociológico; por la
otra, es una excelente obra de arte, la
mejor novela que se publicó en 1956.

por un. diario de 1a capital del país,
y la crítica ha señalado en su pluma

no sólo facilidad expresiva sino cualidades que la apa1ian, en cierta forma, de la común manera de tratar temas similares. En Exilio, Sara García

yo sobre las virtudes intelectuales.
242 pp. F. C. E. México, 1957.

rés: la convivencia en México de los
españoles desterrados por el fascismo
peninsular y, por lo tanto, los conflictos de adaptación y de comprensión que el conocimiento del país suscita en ellos. Personajes de una pieza,

El Dr. Antonio Gómez Robledo, licenciado en derecho y doctor filosofía, ha
repartido su vida entre el estudio de la
filosofía y el estudio y práctica del derecho internacional. Fue delegado de
México al Comité Jurídico h1terame-

formados en un medio diferente del

ricano de Río de Janeiro y consejero

que aquí encuentran, el amor a su nueva patria nace tras el vencimiento de
ciertas concepciones ajenas a la rea-

jurídico de la Embajada de México en
Washington hasta alcanzar el grado
de n:!nistro plenipotenciario. En la actualidad es investigador de carrera en

poner paulatinamente ese choque mediante una rica diversidad de escenas
en que aparecen, en viva discusión,

la Universidad Nacional Autónoma de
México, en la que además ha profesa-

las posibles posiciones adopladas por
los exiliados.

nal, historia diplomática y filosofía de
la religión. Es individuo de número
de la Academia Mexicana de la -Lengua correspondiente de la Española.

Sin embargo, no se trata de una novela simplemente "política" cuyo va-

lor dependa de fas opiniones vertidas
por quienes en ella actúan, sino de
una obra concebida con arte y resuel-

ta con destreza. Sara García Iglesias
ha sabido en estas páginas recrear la
imagen de. la vida campesina y urbana, frente a los españoles que, a consecuencias de una guerra civil, han venido a formar parte de iiuestra so-

ciedad.
LUIS SPOTA: Casi el Paraíso. (No.
29.) 2a. ed, 456 pp. Col. Letras )lexicanas. F. C. E. ~léxico, 1957.

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vas•

to plan editorial que desarrolla al tra\'és de publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficia_les, universitarias, académicas,
atene1stas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
E~tre. el ~uerpo de ediciones que
aqm se 1mprunen figura nuestro mensuario ·'ARMAS Y LETRAS", que rectenternente ha establecido una sec-

ción -LIBROS-, en la que figuran
ANTONIO GóMEZ ROBLEDO: Ensa-

Iglesias desarrolla un asunto de inte-

lidad. La aut_ora se preocupa por ex-

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE

do las cátedras de derecho internacio-

Entre sus obras se cuentan: Los convenios de Bucareli ante el derecho internacional, Cristianismo y filosofia de
la experiencia agustiniana1 Epopeya
del monroismo, Política de Vitoria,
La filosofía en el Brasil, así como la
traducción directa de la Ética Nicomaquea de Aristóteles.
Fue este útlimo trabajo él que dio
origen_ al que ahora publicamos, pues

COI~entadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.

Dada la extensa órbita de circula•
ció~ del _Boletín arriba mencionado, y
en rntercs de ofrecer al lector ameri•
cano una juiciosa información del fon•
do Y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico literario o
artístico, "AR~IAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coad'yuvar

con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo

León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios en la
medida que vayan Hegando a n~estras
manos.
Los envíos deben hacerse a.

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León.
Plaza del Colegio Civil,
~onterrey, Nuevo León,
México.

produ¡o en el autor el deseo de comentar alguna de sus partes, de ahondar un poco en los problemas que
plantearán por siempre estas páe1inas
0

inagotables. La elección no era fácil
A finales de 1956 apareció la primera edición de esta novela. La crítica
y los lectores coincidieron en esta ocasión: ambos pregdnaron con inusitada
generosidad los méritos crecidos de
Casi el Pamiso. Lanzamos ahofa la segunda edición.

Spota cuenta en esta obra la vida de
lln pícaro del siglo~xx, {;go Conti. Al-

ternando el pasado con e] presente, la

por tratarse de una de las
comentadas y estudiadas en
del pensamiento humano.
quedaba ese singular libro

obra:$ más
la historia
Con todo,
VI, consa-

grado a las llamadas virtudes intelectuales, Y a él dedicó su esfuerzo, a la
manera de los antiguos comentaristas
escolásticos, para los cuales el texto
era a menudo un pretexto para poder
libremente, "mover sus cuestiones".

vida del príncipe Conti en Europa y

Si ha procedido asi, ha sido porque

en México va trazando. ]a vida de una
clase social mexicana, la aristocracia.
Conti, además de ser un personaje
suelto, con vida propia, Ie sirve a Luis
Spota de chispa: a su contacto se en-

no Je interesa tanto apurar lo que
Aristóteles dijo, sino más que todo, lo

que puede dar de si, y ha dado de hecho en la historia de la filosofía, el
peas.miento de este filósofo.

Ürgano Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Rr,gii;lrado como artículo de 2a. Clase en la

AJru6n. de Correos de Monterrey, N. L., el

20 d, Ahnl d, 1944.

INDICADOR,
Cola~radorf"s
Hugo Padilla

Fidencio de la Fuente
Ge.naro Salinas Quiroga

Arturo Cantú · S.

toma la forma de una mujer mortal pa- puede comparárse con tocos los héroes
ra conducir a Don Juan al camino recto. de la Literatura que han escalado el ParMás cuando está a punto de fracasar, naso y han adquirido fa gloria y la Íncede a su contrario dos mil años de su mortal1dad. Su autor Tirso de Malina
eternidad por la salvación del libertino, nunca creyó haberse' convertido en u~
y tnunfa.
verdadero creador al formarle. No hay
Este rasgo de noble renunciación, su- pensador ni poeta que no haya buscado
blime, conmueve y salva el drama de Du- la ispiración en su figura. Hasta el commas en el que tropezamos a cada ins- positor alemán Richard Strauss le ha detante con retazos de otros autores.
dicado su músca y el novelista francés
Dios, ese Dios que se inmoló una vez Cuy de Maupasaant ha escrito su "Bel
también por la Humanidad culpable, Ami
perdona al fin, al ángel su caída por
Don Juan, sujeto a mil interpretacioamor y al réprobo sus crímenes.
nes y comentarios así le llamen los porLa redención por amor, la ha imitado tugueses Don Joao Belvidero los italiaZorrilla de Dumas y de Goethe y de él, nos Don Giovanni o los aler{¡anes Hans
Campoamor y Eduardo Marquina en su Liederlich (Juan el disoluto) será un
"Monja Teodora".
motivo eterno como lo es Dio;1 como lo
Don Juan tan español y tan Universal es el Hombre.
11

•

Homero

A. Garza

Alfonso Rangel Guerra

Guillermo Cerda G.
Jor¡ze Rangel Guerra
Manuel Morales
n·bujos de Jori;re Ranitel Guerri.
Director

Lic. Fidencio de la Fuenle

ÜÍicinBI

W..h;n¡ton y

Colerio Q,.¡f

Monterrey, Nuevo Le.o

MEXICO

Página 7

'

�IJONIJE OlJEIJO TU HUELLA
Te tengo aquí, guardada en las aguas más tiernas de mis sentidos,
donde apenas siente.n las aves los latidos de unas alas en vuelo,
aquí donde los puños de tierra quedan quietos
,J grito de tu planta, en donde las montañas quedan en silencio
y donde el sol camina sin la huella que lo deja en el recuerdo
que se guarda , al grito que sostienen las venas como musa encadenada,
el pensamiento sin llamas que cubre los cerebros
y guarda las caricias de mariposa inquieta
y rama ruborada.
Te recuerdo en el mismo sitio donde quedamos
alzando las manos desesperadas,
con tus ríos blancos y tus piedras traídas del infierno
y tus cabellos que volavan con angeles que rizaban tus miradas
y quebraban las flechas encendidas.
Te miro en el tiempo de la paz eterna,
Je los lagos heridos por el rayo,
de las parvadas de animales descansando
y en los valles donde cantan tus palabras.
Te tengo aquí como golondrina dormida en el silencioso
urnor que le neuaron, en el pico herido por hermanos,
en las paredes llenas de ecos y sonidos
quieta a la caricia del salvaje, llena de hermosura,
como una doncella sin traje, como una hormiga que . se muere.
Te guardo aquí en la existencia de mi sangre,
en los pasillos que tiehen pasos de ilusión
de una fiesta acabada; aqt1í te guardo en la alcoba llena
Je cariño y abrazo, en la mañana que te creó.en la terminación de la vuelta de la esfera,
porque ahí quedan las ideas del golpe de mi sangre
•
F,echa ya pedazos por tu gris mirada,
hecha carne enferma por tu huella, hecha de otra huella.
Conservaré tu cuerpo lleno de color rojo en mis manos,
tus sonidos leves que levantan la boca del paisaje,
tus dedos y uñas jugando en los aires,
tus pisadas frescas en los olores de las hierbas,
y tu cuerpo muerto en las piedras,
allá doncle el beso se quebró una mañana,
cuando murió la espiga de la frente
que nos vió unidos con el hilo de los mundos, juntos,
en la desesperación de una mirada turbia,
y asidos en la danza que soñamos.
Te tengo como una estatua sin ojos,
como el jardín que murió por el pico desuarrado,
te conservo en un globo de aire encendido, presente,
firme a la gravedad de mis sentidos,
y te llevo como cauce rojo, lleno de sangre mía,
aquí e.n el cuarto de mi vista
y en la alcoba dormida de la espalda.

Monterrey, N. L., a 3 de Sept. de 195i.
Salomón

l

Página 8

GONZALEZ ALMAZAN.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944.

D. A. S. U.

Año VIII

Núm. I

Enero de /95/
,

Póstumo a

HARTMANN
Genaro SALINAS QUIROGA.

\

SU MUERTE

r'.

---,,,-,:;,
----

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--

,

Por un cable redactado en unas cuantas lineas, supimos
de su muerte, que constituye una sensible pérdida para el mundo ético y filosófico. Ocurrió el 11 de Octubre próximo pasa,
do, cuando contaba 69 años. de edad el insigne escritor. Ni,
colai Hartmann, -el ilustre pensador que acaba de desapare,
cer- junto con Martín Heidegger son los dos últimos eslabo,
nes de la áurea cadena de grandes filósofos alemanes que se
inicia con Leibnitz en el siglo XVII; continúa con Kant y Pichte
en el XVIII; sigue con Hegel, Schopenhauer y Nietszche en el
XIX y se prolonga con Natorp, Cohen, Hartmann y Heidegger
en la primera mitad del XX.
·
SU VIDA

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/

,,.

/

. í·
Doctor

Con motivo del VI aniversario de la muerte de este gran educador, filántropo, médico eminente y sin par, Maestro de la
Juventud y hombre de Ciencia, Maestros y alumnos univer•
sitarios lo recuerdan fervorosamente en el día de su sacrificio -5 de enero-y le tributan un homenaje inmarcesible.

Hagamos una semblanza del ilustre
escritor y maestro: Nicolai Hartmann,
eminente filósofo y ético alemán, nació en el puerto de Riga, a orillas del
mar Báltico y ciudad del antiguo_ Imperio Ruso, en 1882, hijo de padres
alemanes. Cursó su enseñanza primaria en su ciudad natal; su preparatoria en el Gimnasio de San Petersburgo
, (hoy Leningrado) graduándose de Bachiller en 1901; estudió medicina en
Tartu (ciudad de la República de Estonia) en cuya carrera no llegó a adquirir el título profesional. No era su
vocación. Acercándose más a ella, cursó Filología clásica en la Universidad
de Moscou y después en la célebre
Universidad de ~larburgo (Alemania)
estudió Filosofía siendo discípulo de
Cohen, al que debió nada menos que
su orientación y encausamiéntos defia.
nitivos por los estudios filosóficos.
Durante la primera guerra mundial
1914-1918 prestó sus se.vicios en el
ejército oriental de_ su patria. Concluida la núsma, fue profesor titular
de Filosofía en :Marburgo, en Colonia,
y posteriorménte en la Universídad de
Berlín. Perteneció a la Sociedad Alemana de Filosofía y a la Sociedad de
Kant, en cuya revista órgano de la
misma, publicó los primeros trabajos
que Je dieron renombre universal.

_sus

LIBROS

Sus primeros libros fueron de carácter histórico, pero dentro del tema
filosófico. Después centró exactamen-

te su doctrina en torno de las cúestiones abstractas de la metafísica formulando obras que constituyen sus magnas pubJicaciones: "La Teoría Platónica del Ser" (1909); "Rasgos Fundamentales de una il!etafisica del Conocimiento" (1921); 'Elica" (1926); "La
Filosofía del Idealismo Alemán"
(192!,) ; "Para la Fundamentación de
la Ontología" (1935) ; "Posibilidad y
Realidad" (1938).
La obra que le dió fama en los centros docentes es su 'Etica" (Ethik)
cuya primera edición alemana se publicó en Berlín el año de 1926. La segunda en 1929. La edición inglesa, que
es la única extranjera, es versión autorizada en Stanton Coi!, prólogo de
J. H. Muirhead, en tres tomos, fué publícada en Londres en 1932. No existe
traducción castellana que debe indudablemente hacerse, a la mayyor breve.dad posible, porque seria el más valioso bomenaje que se le puede rendir
al ilustre pensador• recientemente fallecido.
HARTMANN Y DOS FI½OSOFOS
LATINOAMERICANOS
Nuestro estimable amigo y gran filósofo mexicano) señor Lic. Eduardo
Garcia Mqynez, asistió a un curso de
Etica que profesara Hartmann en la
Universidad de Berlín. La Etica valorativa de García ~Iaynez está orientada preferentemente sobre las ideas
de Hartmann, unida a Jas valiosas concepciones personales de su autor.

Pasa a la página 8

�EL PATRONATO UNIVERSITARIO
las necesidades económicas de. la Uni- con independencia de los bienes y reversidad, que como atinadameate lo cursos· de la Universidad; la formulaexpresa el Ejecutivo, "se acentúan ca- ción de sus programas de trabajo que
da vez más tanto por el creciente au- deberán ser aprobados por ambos
mento de la población universitaria, cuerpos, conteniendo las aplicaciones
como por la legítima aspiración de económicas de dicho patrimonio las
sus autoridades y maestros, de propor- finalidades universitarias; la formulacionar sus servicios con ]os recursos ción de sus propios programas admitécnicos y económicos adecuados para nistrativos y financieros de acuerdo
el cumplimiento de su misión".
con sus finalidades y obrar como agenEl Patronato a que se refiere el pro- te financiero de la L'niversidad en toyecto de Decreto a estudio llamará a do aquello que dicha institución lo sola iniciativa privada a coadyuvar en licite, lo cual permitirá a esta Instituforma eficaz para el sostenimiento de ción no distraer en predcupaciones
esta máxima Casa de Estudios, porque económicas sus actividades. culturales.
no desconocemos el ferviente deseo de
Sobre el articulo 2o. lo estimamos
los habitantes del Estado de propug- también correcto porque determina
nar, mediante su cooJ)Cración econó- con exactitud las facultades que se
mica, a la superación de la Universi- otorgan al propio Patronato Universidad .
tario para ]a realización
sus fines,
La personalidad jurídica y la des- invo]ucrando en éstas no s10 aquellas
centralización del Patronato Universi- tendientes a llamar la atención de los
tario, que le permitirán determinar las particulares sino también la de los Goaplicaciones económicas de su patri- biernos Federales, de los Estados y
monio y vigilar su inversión, dejará a Municipios y de las Autoridades de
salvo la intención sana y altruista de cualesquiera otras Entidades públicas.
los habitantes del Estado qúe contriRefiriéndonos al artículo 3o., consibuyen con su peculio a esta noble cau- deramos que concuerdan con lo dissa; pero también hará sentir en la puesto por el Art. 35 de la Ley Orgáconciencia de los nuevoleoneses la nica de la Universidad y que, aún
responsabilidad que basta ahora siem- cuando lo dispuesto por el rt. 36 de
pre ha correspondido al Ejecutivo del dicha Ley determina que el Consejo
Estado, de atender a los servicios edu- Vniversitario tendrá la posesión y adcativos y culturales en sus más altas ministración del patrimonio ~e la Unimanifestaciones.
versidad, el nuevq patrimomo que inConsideramos que la creación del tegre el Patronato Universitario puede
Patronato Universitario vendrá. a con- quedar fuera de lo dispuesto por dijugar también, los dos aspectos que cho articulo, ya que de acuerdo con la
presenta la Universidad corno son el estructura del Proyecto a estudio estr
económico y sus actividades docentes Patronato sólo cOntribuirá a acreceny culturales, porque sin interferirse en tar los bienes o recursos económicos
sus funciones, ya que Ja estructgra de con que cuenta la Lniversidad, sin
1a Universidad queda intacta, mante- que por ello afecte el patrimonio que
niendo su rt':gimen pedagógico, admi- administra el Consejo L'niversitario,
nistrativo y patrimonial en manos de pues como antes se expresa, tanto la
los propios universitarios, Ja máxima estructura de la Universidad como su
Casa de Estudios continuará su misión régimen pedagógico, administrativo y
con mayor eficiencia.
patrimonial quedan en manos de los
Consideramos también, como demos- propios universitarios.
tración palpable de las aspiraciones
Consideramos que el Ar!, 4o. del
de los particulares para contribuir al Proyecto de Decreto a estudio deter•
sostenimiento de la Universidad, la mina con exactitud la prevención de
campaña de prensa realizada por los los miembros o empleados del PatroPeriódicos El Porvenir y El Tiempo nato, de no distraer ]os bienes que
de esta ciudad, en los que en forma forman el mismo en finalidades disdesinteresada y con el único objeto tintas a Jas enmarcadas en esta Ley, y
de obtener la superación de nuestra sólo estimamos que deberá agregarse
máxima Casa de Estudios dieron a co- la frase 1'del Patronato" para evitar
nocer la opinión de prominentes ciu- confusiones entre eJ patrimonio a que
~dadanos deJ Estado, sobre la necesi- se refiere el articulo 36 de la Ley Ordad de crear el Patronato Universita- gánica de la Universidad y el del Pario a estudio, y afirmamos una vez tronato. Respecto 31 articulo 5o. sólo
más, que asi como esta labor perio- sufrió un a ligera modificación en
distica obtuvo eco y vé próximas a cuanto a su redacció1í, a fin de que su
cristalizar sus aspiraciones, con mu- interpretación gramatical sea correcta.
cha mayor razón obtendrá el apoyo y
Estimamos que los artículos 60. y
elogio de los ciudadanos del Estado el 80. señalan con precisión qué persoPatronato cuya creación propone di- nas, de acuerdo con su honorabilidad,
cha iniciativa.
experiencia y estimación genera] de
Refiriéndonos en lo particular al ar- que gozan, podrán formnr parte del
ticulado del Proyecto a estudio, lo en- Patronato y determinan los órganos
contramos apegado en todas sus partes de que se compondrá el Patronato, que
a los lineamientos generales c¡ue mar- sea un Consejo General y una Comica nuestra Constitución Política Local sión Ejecutiva, el primero con el cay sin contravención alguna a lo dis- rácter de órgano consultivo que estapuesto por la Ley Orgánica de la 'Cni- blecerá las bases generales de la gesYersidad de Nue\·o León expedida con tión del mismo Patronato, y el segunfecha 18 de agosto de 1943, y sus re- do como Comisión Ejecutiva que reformas , y es facultad de este H. Con- presentará y ejecutará los actos de adgreso legislar sobre la materia de con- ministración y programa de trabajo
formidad con lo dispuesto por las frac- d el mismo Patronato, teniendo igualciones !, XIV y X..XV del articulo 63 del mente esta Comisión Ejecutiva la faprimero de los ordenamientos legales cultad de designación de entre sus
aludidos.
mi~mbros, de un Presidente, un ViceConsideramos que el articulo lo. de Presidente y un Tesorero, así como el
dicho Proyecto, referente a la creación personal de servicio que encabezará
del Patronato Cniversitario, estructu- un Secretario General.
ra debidamente esta Corporación y
El Art. 9o. sólo sufrió una pequeña
precisa con exactitud su objeto, que 1~10dificación en su inciso b) , por esserá la integración de su patrimonio tunar -que no es necesario modificar

Con motivo de la creación del Pa- ·
tronato de la Universidad de Nuevo
León, iniciativa originada y fomentada por profesionistas y hombres dedi•
cactos a las diversas actividades que
componen ]a vida social, hijos todos
ellos del extinto Colegio Civil, hoy Escuela de Bachilleres de la Universidad,
"Armas y Letras" ha creído pertinente publicar en su presente entrega los
documentos jurídicos e instrumentos
legales que crearon dicha corporación,
por virtud de la Reglamentación de
la H. LII Legislatura Constitucional
del Estado de Nuevo León.
En mucho se ha debido al Periódico
diario local "EJ Porvenir" la cristalización de esta empresa beneficiosa a
ios fines culturales de nuestra máxima Casa de Estudios nuevoleonesa,
pues emprendió una activa campaña
informativa y editoria1ista en pro de
este elevado propósito.

LA DOCUMENTACION
Los suscritos, miembros de las Co. misiones de Justicia e Instrucción Pública y Fomento, unidas, a quienes nos
fué turnado oficio número 5844/50, de
fecha 13 de noviembre del corriente
año que remite el Ejecutivo del Estado y en virtud del cual somete a la
consideración de este H. Congreso
Proyecto de "Ley que crea el Patronato Universitario", habiéndonos avocado el estudio y examen del referido
Proyecto, nos permitimos emitir nuestro Dictamen en la siguiente forma:
Consideramos que la Iniciativa a que
nos referimos merece por todos conceptos el elogio y aplauso de este H.
Cuerpo Legislativo, pues resalta en
ella un alto espíritu de mejoramiento
económico de 1a máxima Casa de Estudios del Estado, que tradicionalmente ha constituído Ja antorcha del saber en nuestra Entidad y le ha dado
lustre y prestigio e~ toda la República, tanto como Institución Educativa
como por la eficiencia y preparación
de los profesionistas que forma. Innegablemente la Lniversidad de Nuevo
León no solamente ha venido a satisfacer las necesidades culturales en
nuestro Estado, sino también las de
aquellos Estados limítrofes al nuestro,
que envian sus jóvenes a obtener ]a
preparación a que aspiran; y cabe reconocer por nuestra parte, que tanto
en el Norte de 1a República como en
los demás Estados de la Federación
ha sabido mantener con orgu11o el
timbre de fuente de erudición que
siempre la ha distinguido.
"Sus finalidades tan nobles como la
ampliación de los horizontes culturales de nuesh;a juventud y la contribución &lt;le ésta al desenvolvimiento económico y social del Estado", nos mue\·en, a patentizar, en nuestra calidad
de Representantes del Pueblo, nuestro
sincero reconocimiento a esa máxima
Institución Cultural, por los beneficios
y prestigio que ha sabido dar a nuestra Entidad, y a procurar por todos
1os medios posibles su engrandecimiento constante.
Xo desconocemos los graneles esfuerzos que ha realizado el Gobierno
del Estado para procurar que económicamente la Lniversidad cuente con
lo suficiente para la expansión de sus
sí'rvicios culturales, y consideramos
que esta nueYa Iniciativa a estudio,
además de ser otra palpable demostración de la gran preocupación del
Ejecutiro de satisfacer las necesidades de esta Institución, será una de
las mejores soluciones que satisfagan

2

d'

CRONICA
UNIVERSITARIA

'

los fines específicos a que podría quedar vinculado el patri¡nouio del Patronato.
Respecto al Art. 1Oestas Comisiones
consideran que deberán aumentarse
en 1, el número de miembros que compondrán la Comisión Ejecutiva del Patronato L'niversitario, a fin de que en
lugar de ser 7, sean 8 miembros los integrantes de dicha Comisión y se encuentren posibilidades mejores de
cumplir con su función. Sobre los Arts.
11 y 12 del mismo proyecto, los consideramos correctos tanto en su redacción como en la determinación
exacta de la cantidad de personas que
integran el Patronato Universitario como de la obligación de la Comisión
Ejecutiva de rendir un informe anua]
de sus labores al Consejo General, y el
señalamiento del domicilio legal del
Patronato Universrtario y de la forma en qu~ funcionará.
El Artiéulo 13, sobre la designación
inicial de los miembros que compondrán el Patronato y la Comisión Ejecutiva y Consejo General del mismo
por el Ejecutivo del Estado, es correcto en todas sus partes, porque estimamos que ninguna otra Institución más
apropiada podría hacer con toda certeza dicha designación inicial.
El Articulo 14, tainbién se justifica
porque mediante él se faculta al Patronato para establecer delegaciones y
designar comisiones o asociaciones
qne vengan a coadyuvar el mejor logro de las finalidades de este Patronato; el Artículo 15, porque es de
justicia e] hecho de que no causen
impuestos al Estado o a los Municipios,
las herencias, legados y donaciones
que se hagan al Patronato Universitario para la Universidad.
Por último, refiriéndonos a los artículos transitorios del proyecto de Decreto a estudio, estimamos que sólo
debe qaedar el articulo to. mas nó el
artículo 2o., &lt;Jtie por razones de técnica legislativa vendria a ser redondante dentro de este ordenamiento Je.gal.
En virtud de lo anterior, nos permitimos solicitar de esta H. Asamblea la
aprobación del siguiente:

H

¡.,. . .·.
~

. )• ' .

!f

EXPOSICION PICTORICA

Otra gráfica del gr11cpo de Rectores y Representantes universitarios antes de iniciarse la junta inaugural en la Universidad de San Luis Potosí.

JUNTA REGIONAL DE RECTORES
Los dias 7, 8 y 9 del mes actual se
reunió en San Luis Potosi la Junta de
Rectores de la Asociación Nacional de
Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de la República Mexicana
para estudiar algunos de los problemas que gravitan sobre las Universidades de México, habiendo concurrido a la Asamblea los señores Lic. Raúl
Rangel Frías, por nuestra Casa de Estudios; Lic. Fernando Diaz, por la Universidad de Querétaro; Lic. Roberto
del Real, por el Instituto de Zacatecas;
Prof. Arturo Espino, Rector de la Universidad de Guanajuato; Lic. Javier
Carrera, Director del Instituto de Cien•
cías de Aguascalientes; Profesores
Guillermo Meléndez y Carmelo Marino, por el Ateneo Fuente y el Instituto Tecnológico de Saltillo, Coah.; Dr.
Luis Noyola Barragán, Rector de la
Universidaq Autónoma de San Luis
Potosi; Dr. Gabriel Garzón C~ssa, Rec- ,.
tor de la Universidad de Veracruz, y
actualmente, por ministerio de ley,
Presidente de la Asociación Nacional,
así como el Secretario del propio organismo, señor Lic. Alfonso Ortega
Martínez1•

Decreto Número .....

"LEY QUE CREA EL PATRONATO
1.:NIVERSITARIO"
Art. lo.- Con el nombre de "Patronato Cniversitario", se crea una corporación pública, descentralizada, con
personalidad jurídica, que tendrá por
objeto:
a) .- Integrar un Patrimonio de beneficio para la LniYersidad de Nuevo
León, independiente del que constituyen los bienes y rect1rsos propios de
dicha Institución, asignados por Le:v
o disposición gubernamental.
b) .- Formular de común acuerdo
con la Lni versidad, según programas
de trabajo aprobados entre ambos
cuerpos, la,'i aplicaciones económicas
de dicho Patrimonio a fina1idades universitarias, y cuidar su in,·ersión.
c) .- Trazar sus propios programas
administrath·os y financieros demandados por las finalidades ant~riores.
d ).- Obrar como Agente Financiero
de la l'nh·ersidad, en todo aquello que
dicha Institución lo solicite.
Art. 2o.- Para la realización de los
fines a que se refiere el artículo anterior el Patronato Universitario, tendrá las siguientes facultades.

Pasa a la página 7

Armas y Letras

·,

de una exposición que estuvo a cargo
del Dr. Jeannot Stern sobre "La Pudrición texana de la raíz".
Con esta actividad primigenia cumple el Seminario con lo estatuido en el
inciso tercero del Capítulo primero de
esos Estatutos, que a la letra dice:
"Promover y fomentar la investiga..
ción cieutifica aplicada a la Bioquimica".
Esta Institución, fundada reciente•
mente, y que es como un corolario de
las actividades académicas de la Facultad de Ciencias Químicas de la
Universidad de Nuevo León, cuenta
con sesenta y tres miembros activos,
todos ellos surgidos de las aulas uni•
versitarias.
Su Mesa Directiva, constituida a
raiz del acto fundacional, quedó integrada de esta manera: Presidente,
Q. B. P. Arturo Elizondo García; Secretario, Dr. Alfredo Delgado; Tesorero, lng. Q. T. Carlos Sandoval Bres;
Primer Vocal, Dr. Jeannot Stern; Segundo Vocal, Dr. Rodolfo González
Ancira, y Tercer Vocal, Q. B. P. Humberto Esperón.

se· aprobaron, entre otras proposíciones, las siguientes: gestionar con el
Gobierno del Estado de Aguascalientes que el Instituto de Bellas Artes de
esa Entidad sea incorporado al Instí•
tuto Autónomo de Ciencias, que está
administrado por la iniciativa privada; fundar un Instituto Agrícola en el
centro del país; crear una Escuela de
Altos Estudios en Monterrey, y esta·
blecer la Escuela Práctica de Minería
de Pachuca, desaparecida desde 1910.

EL SEMINARIO DE BIOQUIMICA
DE MONTERREY

El Seminario de Bioquímica de Monterrey creado por acuerdo de sus socios el 27 de octubre del pasado año,
ha iniciado sus trabajos con una sesión extraordinaria que tuvo verificativo en el Aula "Carlos Roberto Dar•
win", de la Escuela de Bachilleres, el
18 del presente mes, a las 20 horas.
La reunión fué ilustrada por una
conferencia que disertó el conocido
Biólogo mexicano, Profesor Enrique
Beltrán, sobre el tema "Las Agrupaciones Científicas y la Ciencia", seguida

Grupo de Rectores en la Asamblea de San Luis Potosí
I

Enero de 1951

Del 18 al 31 de diciembre próximo
pasado el artista José Guadalupe Ra•
mirez, ex-alumno de la Escuela de Artes Plásticas del D.A.S.U. y ahora Pro•
fesor de Pintura de dicha Institución
presentó una Exposiéión de sus trabajos, realizados de 1948 a fines de
1950.
El acto inaugural fué presidido por
el señor Rector de la Universidad, Lic.
Raúl Rangel Frias, a quien acompaña•
ron los señores Lic. Fídencio ·de la
Fuente, Jefe del Depto. de Acción So•
cial de la Universidad y Profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea, Director
de la Escuela de Artes Plásticas.
El catálogo de la Exposición, edita•
do por el D.A.S.U. decía de José Guadalupe Ramírez lo siguiente: 44José
Guadalupe Ramirez es uno de los jóvenes pintores regiomontanos que más
porvenir tiene en el campo del Arte.
La obra, llena de su indiscutible per•
sonalidad, posee, hasta hoy, una unidad extraordinaria. El tema que más
le ha absorbido es el de la naturaleza
muerta, tan amplio para estudiar y ha
logrado hacer de ella algo personalísimo y de la más alta calidad. Ha querido suprimir casi por completo el di•
bujo en su pintura para dejar únicamente los valores pictóricos necesarios a la plástica bidimensional. Las
valoraciones de color que ha logrado
Ramirez, puede decirse que son las
primeras en Monterrey en su carácter
de universalidad. Ha tratado algunos
otros temas logrando sacarles una extraña poesía al hacer sonar el color
como metal."
La nómina y cronología de los trabajos expuestos es como sigue: Frutera, Oleo sobre cartón, 1948; Bodegón.
Oleo sobre cartón, 1949; Calabazas.
Oleo sobre cartón, 1949; Rosas. O)eo
sobre tela, 1950; Girasoles. Oleo sobre
cellotex, 1950; Rosas. Oleo sobre tela,
1950; Flores. Oleo sobre tela, 1950;
Flores . Oleo sobre tela, 1950; Naturaleza Muerta. Oleo sobre tela, 1950; Fruta., con flores y jarro. Oleo sobre tela,
1950; Frutas. Oleo sobre tela, 1950;
Frutas. Oleo sobre tela, 1950; Flores.
Oleo sobre tela, 1950; Flores y Frutas.
Oleo sobre tela, 1950; Calabazas. Oleo
sobre tela, 1950; Frutera, Oleo sobre
tela, 1950; Frutas. Oleo sobre tela,
1950; Cabe:a de Esclavo. Oleo sobre
cellotex, 1950; La Luna y el Venado.
Oleo sobre tela, 1950; Mujer con Cántaro. Oleo sobre tela, 1950, y, Frutas.
Oleo sobre tela, 1950.
La Exposición fue muy concurrida
y admirada por los alumnos de las di•
Yersas Escuelas de Pintura y público
en general que asistió a ella durante su
vigencia.

REANUDACION DE LABORES.

El dia dos del presente mes fueron
restauradas las labores universitarias,
administrativas y docentes de esta
Casa de Estudios, a cuya iniciación
se presentaron los Directores, Jefes de
Departamento y alumnado universitario en el año que empieza.

EDICIONES POETICAS.

Acaba de aparecer la edición de la
obra poética debida al numen del joven poeta Ramiro Garza, con una introducción -Palabras prelusivasdel doctor Federico Uribe, catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras ele la Universidad de Nuevo León,
e ilustraciones del pintor Jorge Rangel
Guerra. "A la Estrella Vacía", tal es el
nombré de esta nueva empresa del estela.
La obra, de setenta y cinco hojas en
cartulina roja, contiene treinta poemas de corte modernista.
Su autor es alumno de la Facultad
de Filosofía; y es ésta la segunda rea•
lización literaria de Ramiro Garza.
Otro de los alumnos más aventajados de dicha Institución, la joven poetisa Carmen Alardín Marti, nos pre•
senta la obra candeal de su evolución
poética, "El Canto Fr3.gil", cuyo pórtico fué encomendado a Ramiro Gar•
za.
Contiene el libro setenta y seis páginas lilerariijs, cou treinta bellos poemas de la actual escuela.
Los universitarios han rendido un
merecido homenaje a estos dos jóvenes artistas que llevan al terreno de
la realidad los resultados de su empeñoso estudio en las aulas universitarias.

PATRONATO UNIVERSITARIO.

El Patronato Universitario, creado
por mandato legal del Congreso del
Estado, LII Legislatura Constitucional,
con fecha 6 de diciembre próximo pa•
sado, integrado por los señores don
Joel Rocha, don Manuel L. Barragán,
don Manuel Santos, don Rogelio Canti', don Rodolfo J. García, don Aurelio
González Jr., don Jaime F. Garza, don
Federico Gómez, Lic. don José Bení•
tez, Lic. don Angel Santos Cervantes,
don Carlos de la Garza Gómez, don
Jesús M. Montemayor, lng, don José
Treviño García, don Jesús Guzmán,
lng. don José F. l\luguerza, don AlejaRdro Guajardo, don Antera Valdés
Gómez, Prof. don Andrés Osuna, don
Guillermo Zambrano, :dou Alonso Laz.
cano, don José Chapa, Ing. don Leobardo Elizondo, Lic. · don Manuel Treviño Cavazos, lng. Químico don Carlos Sandoval Bres, Are¡. don Joaquín
A. Mora, Dr. don ]\fario Chapa Flores,
Lic. don Genaro Salinas Quiroga, Dr.
don Serapio Muraira, Prof. don Plinio
D. Ordóñez y Lic. don Amadeo Garza
Treviño, acordaron que, a traves de
su Comisión Ejecutiva, se hiciesen las
primeras visitas de inspección a las
diferentes Escuelas, Facultades y Departamentos de la Universidad, para
estimar el estado en que se ~ncuentran
dichas entidades.
Acompañados por el señor Rector
de la Universidad, Lic. Raúl Rangel
Frías, los visitantes han podido aquilatar las condiéiones docentes, administrativas y materiales que prevalecen en la Escuela de Bachilleres, antiguo Colegio Civil, Escuela Industrial
y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón", Facultad de Ciencias Químicas
y otras entidades, prometiendo remediar las deficiencias organizativas y
que alli se presentan.

3

�PROBLEMA AGRARIO
Anteriormente hicimos alusión a que el régimen porfi,
rista se asentó fundamentalmente en el mito que él propia,
mente creó de la riqueza nacional. De este mito se despren,
den fundamentales problemas económicos que afloran en la
Revolución Mexicana y que llegan hasta nuestro tiempo; y
desde luego se presenta una interrogación cuando se escucha
En seguida la pregunta que se hace es ésta: si tanta riqueza
En seguida la pregunta que se hace es esta: si tanta riqueza
existe, ¿porqué los mexicanos son en realidad un pueblo su•
mido en la pobreza?, entonces a esta pregunta se han dado
siempre respuestas equivocadas; ( esta expresión pertenece a
Cossío Villegas) y se pregunta: ¿porqué en este país de mara,
villas hay tanto malestar, tanta pobreza? ¿Porqué Estados Uni,
dos y Argentina progr~an, y nosotros nó? ¡Ah!, contestan
unos, por el cura; el otro dice, por el militar; éste, por el indio; aquél, por el extranjero, por la Democracia; otro, finalmente, por un castigo divino; y, claro, hace algunos años las
respuestas de moda son otras: por el ejidatario, por los sindicatos, por la Legislación del Trabajo.
En esta forma irónica quiere Cossío
Villegas sintetizar todas las respuestas
equivocadas qne se dan al probleina
,le por qué México diciéndose o ere•

yéndose tan rico, resulta en realidad
el país de un grupo de hombres pobres.
Podríamos decir que los estremecimientos colectivos, principalmente el
de la Reforma y el de la Revolución,
son procesos históricos en virtud de
los cuales riquezas acumuladas en lo

pretérito se distribuyen, se reparten,
se disuelven y luego suceden a estos
momentos otros periodos en que se rehace o se trata de rehacer la riqueza.
Entonces podríamos considerar que
de todos estos momentos de diferentes espasmos revolucionarios que ha
padecido México en el siglo XIX, lo
que pasa es tm elemental proceso en
virtud del cua~ se reparte la riqueza
acumulada, se gasta este acervo, y después del proceso de violencia aparece
uno nuevo en que se hace un esfuerzo
por lograr otra vez nueva riqueza.
Por eso ]as etapas que siguen siem.:
pre a los periodos revolucionarios que
hemos tenido, parecen ser lapsos d_e
resolución -como se dice comunmente-, de. reacción hacia atrás, en tanto
que atrás significa estabilidad, trabajo
y paz; o bien simplemente reacumulación de riquezas que nuevame;nte otra
generación posterior va a repartir.
Y como somos un país de gentes pobres, como la .m asa entonces la riqueza acumulada que de pronto se gasta
en estos repartimientos, no aJcanza, y
hay un nuevo esfuerzo por crearla; y
esta repartición de la riqueza vuelve a
recaer en pocas manos y entonces una
nueva mayoría vuelve otra vez a disputarla.
\'amos a ver perfectamente clarificado el mito Qe nuestra riqueza, mejor
dicho , la realidad de nuestra pobreza,
en el más importante de los problemas
mexicanos de hoy y de antes, en el
problema de la Agricultura, el problema agrario, como se dice o se llama
en la Revolución, que no es otra cosa
que el problema de la economía agrícola nacional. El problema que se
plantea claramente después de la Reforma; que se desarrolla durante el
Porfirismo; que durante la Revolución
toma otros aspectos y que durante 1a
tesis que yo sostengo alcanza metas
más superadas y que ahora se orienta
hacia otros caminos. Porque nosotros
estamos precisamente en el momento
en que hemos replanteado el problema
para decir: asi como la Revolución dijo: vamos a marchar del latifundio al
agrarismo, nosotros decimos, vamos a

4

mar del agrarismo hacia la Revolución
agrícola; vamos a superarla; a establecer nuevas modalidades y nuevos propósitos.
Por eso me voy a empeñar un poco
en extenderme sobre este problema,
puesto que la economía de la Nación
ha sido y es hasta ahora de base agrícola.
Lo que yo digo, viene a ser el mejor
momento de la tesis que vengo sosteniendo al saber que las metas que la
Revolución persiguió no han sido alcanzadas; y nosotros, una nueva generación, hace un esfuerzo por entender que el paso que está más allá de
las metas revolucionarias, debe encontrar sus propios problemas.
Ya dijimos que el Porfirismo, desde
el punto de vista agrícola, se caracterizó por un acaparamiento de riquezas, aunque este acaparamiento a veces trajera el . desquiciamiento; y aunque este acaparamiento se realizó en
otras ocasiones por medio de,] deslinde de propiedades nacionales que se
fueron apropiando, que crearon el Latifundio, de todos modos el acaparamiento de tierras cuya expresión más
clara desde el punto de vista económíco fué la hacienda, como una unidad
de producción agrícola, pero la Revolución, cuando ya plantea sus metas y
estalla por el año del 10, cuando ya
se convierten en un debate de acción
parlamentaria en la XXVI Legislatura,
cuando posteriormente ·empieza a ser
desarrol1ada, no ha descubierto el problema del agricultor o el problema de
la posesión de la tierra como el problema que apenas aparece en ella.
Este problema tiene una larga hi,storia. Cualquiera que hojee simplemente uno de los manuales sobre la histÓria de la produc&lt;'ión en :México se da
cuenta que las raices de la posesión de
la tierra a1canzan los remotos días de
la Colonia; que después del repartimiento de tierras_, de las encomiendas
de la existencia de los ejidos, de ]~
fundación de los pueblos, de la dotación de bosques para los indios, etc.,
tiene un movimiento en virtud del cual
hay un deseo de que los individuos
que ,•h ían en Ia tierra atenidos a la
producción agrícola, tengan sus pro~
piedades directas, y aparecen ?????¿
de' un concep_to agrario desde la época
de Morelos y luego mas tarde los liberales plantean, los liberales del 33, la
posesión de la tierra, que necesitan
desamortizar las ·propiedades de la
Iglesia, de las comunidades de indios
y viene entonces un movimiento a l~
inversa, que quiere resolver estas comunidades Y estas propiedades colee1

tivas, para que cada quien tenga su rior; y así puede sintetizar, según la
propiedad directa y la maneje y la di- palabra del Ingeniero Manuel Meza, a
rija dentro de la concepción liberal quien especialmente me quiero refe•
económica del tiempo. Y cuando em- rir, -porque se trata de uno de los
piezan a dívidirse las comunidades, agraríst~s más limpios de la epoca moempiezan a aparecer las injusticias, derna-, que en la Revolución los que
empiezan a deslindarse casi extensio- sostenían presentaba -un solo camino,
nes; y así ya ante el Porfirismo tene- la división o fraccionamiento de los
mos el problema latente, otra vez, de gra11des latifundios y la divísión de la
la injusticia agraria que se ha cometi~ pequeña propiedad.
do .. El Diputado Sánchez Paz plantea
Tiene gran importancia porque los
en la Cámara de •Diputados el proble- mexicanos se propusieron crear los
ma, y habla del peligro de los latifun- ejidos y _la pequeña propiedad. Esta
dios y de las grandes propiedades qne es la verdadera meta que la Revoluestaba formando el Porfirismo y entra ción quiso alcanzar; por tanto, debede moda la frase conocida de que "los mos tener en mucha estima esta frase,
latifundios perdieron a Roma".
porque nos va a aclarar en seguida la
Después Molina Henriquez trata el parte posterior de nuestra plática.
problema en su famoso libro sobre los
Luis Cabrera pertenece a la XXVI
problemas nacionales, dentro de un Legislatura, como ustedes saben; de la
método de la ciencia nacional aplica- que se dice que fué la mejor Legislada a un problema social, por lo qne es tura de todo el siglo XX, juntando toun libro palpitante, lleno de vida, con das las Legislaturas que han pasado
una profunda significación en los des- en el_país; de la que formaron parte
tinos politicos del país.
por un lado gentes como Cabrera, y
De tal manera que cuando estalla la por otro lado el Cuadrilátero famoso,
Revolución, ésta plantea un problema que condujo· después a apoyar a Huerurgente que está reclamando una so- ta; esta Legislatura, que fué muy imlución. Tanto es asi, que puede citar- portante por sus grandes debates qne
se, por ejemplo, el Plan de San Luis, se plantearon y porque trata de las
-que como ustedes saben- fue el cuestiones más importantes. Cabrera
Plan revolucionario que lanzó Madero pronuncia precisamente sobre cuestiopara incitar a los hombres a la rebel- nes agrarias un discurso que ha pasadía. El Plan decia en la parte relativa do a la Historia asentándose toda la
que el régimen Porfirista, abusando de importancia que tenía para Cabrera,
las leyes de terrenos baldíos, numero- ligado eón Molina Henriquez. En la
sos pequeños propietarios, en su ma- síntesis de su discurso afirmaba, veía
yoría indígenas, habian sido despoja- el problema de esta manera: ¿porqué
dos de sus terrenos, siendo de toda existe el Zapatismo? ¿Porqué luchan
justicia restituir a sus antiguos' posee- en el Sur? ¿Cómo podemos pacificardores los terrenos que se les han des- lo,,? Hay que atenderles sus ,justas pepojado de un modo tan arbitrario. Más ticiones, quieren tierras; ya las han
claramente no podria hablar Madero, tomado, de tal manera que lo único
~la injusticia nos obliga, especialmen- que le piden al Gobierno de la Revolute con los indígenas, dice, a restituir- ción es que sancione la posesión de
les la posesión de aquellas tierras qne las tierras, lo que han hecho de facto.
se les han quitado.
Entonces empieza a hacer historia
Sin embargo, llega Madero al Poder, de las injusÍicias de los pueblQs én
y abandona este punto de su Plan. No llorelos, en Tlaxcala y en P,uebla, el
quiero decir que intentara traicionar Estado de su origen. Cabrera habia
los motivos del Plan de San Luis; eso sido profesor rural antes de estudiar
es absurdo; lo que pasa es que se en- Leyes. Establece en consecuencia cófrenta a los problemas má:, ínmedia- mo es la miseria del campo, cómo el
tos, que eran el de la Democracia y la peón ha sufrido tradicionalmente, cóorganización del Poder Público. Era mo entonces, durante 1a época que no
un hombre que habia tenido la buena hay sembraduras, durante toda la épovoluntad de creer que convenciendo a ca que no se trabaja, el trabajador del
los demás se podia gobernar fácilmen- campo está en espera de trabajos oca.te y podían doblegarse ante la Ley. sionales:· traer leña, hacer zanjas, en
Entonces Madero no hace de pronto fin, labores a que el patrón los connada para resolver estos problemas.
ducía de vez en cuando y entonces CaY el problema aparece en una nueva brera sostiene que la única manera
bandera revolucionaria; aparece ur- es darles la posibilidad de que tengan
gente y valiente en el Plan de Ayala tierras que sembrar ellos mismos, y
&lt;tue defiende Zapata y por medio del que después puedan completar su sacual este caudillo se pronuncia contra lario por medio del trabajo del peón:
el Gobierno de Madero; y en el Plan él no quiere una reforma tan radical.
de Ayala, se dice: Se expropiarán, preSus procedimientoS los hace. consisvia indemnización, la tercera parte de tir en tres fines: declarar de utilidad
estos latifundios, a fin de que los pue- pública la restitución de los ejidos;
blos y los individuos de iléxíco ob- esto quería decir para Cabrera que
tengan colonia o calnpo de sembradu- en aquellas comunidades de tierra que
ra de labor y se mejore en todo y ·pa- se habían repartido de a]guna manera
ra todo la falta de bienestar para los injustamente, o que habían sido motimexicanos.
vo de disgusto para los •·pueblos volEl Plan de Ayala establece una nue- vieran a quedar otra vez a su disposiva modalidad .. Habla de expropiar las ción; esto era restituir; segundo, dotar,
tierras, aun aquellas que no han sido o sea que en aquellos pueblos donde
mal habidas, pero que constituyen la- no hubieran tenido antes propiedades
tifundios, monopolios -como dice el comunes, deberían establecerlas de alPlan de Ayala-, que d~ben expropiar- guna manera. En seguida, expropiar
se en su tercera parte con el objeto de los terrenos necesarios para esa restique los pueblos y los individuos pue- tución; de tal manera que donde no
dan contar entonces con ejidÓs, colo- hubiese un ejido ..... ; allí donde no
nias, fundos legales, con terrenos de hubiera habido que reconstruir un ejisembradura además, para que por to- do antiguo había que dotarlo, y para
do se resuelva o se mejore la falta de dotarlo, había que expropiar pueblos.
prosperidad de los TI\exicanos.
Y la tercera, era que los impuestos
El Plan de Ayala es entonces un quedaran en manos del Gobierno FePlan mucho más creador que el ante- deral y la Administración en manos

Armas y Letras

EN MEXIC 0(+)
del Gobierno municipal. Cabrera fracasó en su iniciativa; vino entonces la
Decena Trágica; cayó Madero; se levantó Carranza, y cuando empezó la
época Constitucionalista, después de
que Carranza desconoce los acuerdos
de Aguascalientes; que no puede apaciguar a Zapata; que tiene encima la
amenaza de Villa, empieza Carranza a
tomar la bandera y a vencer a sus contrincantes, no tanto con las armas, sino con las medidas. Una de esas medidas prácticas es la Ley de 1915, que
es también imputada al Lic. Luis Cabrera. Esta Ley de 1915 es un instrumento que recoge todas las inquietudes anteriores, las ideas de Cabrera,
de Molina Henriquez y todo el problema anterior, que supone una síntesis
y que alcanza esas tres finalidades:
primero: que se declaren nulas las enagenaciones de tierras hechas el 25 de
junio de 1916 y las ventas y cesiones
hechas desde el primero de diciembre
de 1876. Primero hay que declarar nulo todo aquello qu~ se hace contra la
Ley, porque mucho se hizo contra ese
Estatuto, y muchas de las injusticias
cometidas a los pueblos venían precísamente de que se revocara, porque
es necesario; y que a partir del primero de diciembre del año últimamente
citado, todas las enagenaciones, todas
las ventas que se hícieron a los particulares deben considerarse absoluta·
mente invá.lidas, como no hechas. Ese
es el primer punto de la Ley de 6 de
enero; declarar Ja nulidad.
El segundo es que a todos los pueblos que carecen de ejidos, se les doten de ello&amp;; de. tal manera que viene
a sintetizar y a reproducir lo mismo
que venia profesándose en la ideología de antes.
Un poco Ííempo después aquel contenido de la Ley del 6 de enero se vacía en el artículo 27 de la Constitución
de 1916 y entonces, j•á estatuido ese
mandato no tiene más· que tres finalidades: primera, restituir; segunda,
dotar, y, tercera, fraccionar grandes
propiedades para constituir la pequeña.
El proceso después es mas o menos
largo; que si primero el artículo 27 habla de que se dote a los pueblos, rancherías y comunidades, entonces los
abogados empiezan con una polémica
sobre Jas categorías y durante mucho
tiempo las tierras no se reparten hasta
que un decreto vence esto.
Desde entonces todo núcleo de población puede pedir la repartición de
tierras, la dotación de tierras que se
le tiene que hacer, avanza simplemente, culmina la misma meta que hemos
se,l.alado. Luego se establece otra polél)lica: ¿cuáles son los individuos que
tienen derecho, puesto que si se . los
vamos a quitar a la hacienda, · con qué
,,a a trabajar entonces? A los hombres
no acnsillados, a los hombres libres es
a los que se les dá derecho.
Después se reconoce en el Código
Agrario que inc1usive los peones acasillados tienen der echo a tener tierras.
Todavía quedan excepciones; que lo
único que no se puede repartir son las
unülades agrícolas industriales, las del
algodón, las de la calla de azúcar. Se
consideran estas comunidades como
intocables porque se dice: si la tierra
se va a repartir, entonces las actividades fabriles cómo van a funcionar. Durante Ja época cardenista culminan
conque se reparta la tierra y las instalaciones industriales queden en manos de los propietarios. Se reparten
]as .tierras algodoneras de La Laguna,
pero las fábricas despepitadoras Y to-

Enero de 1951

último, donde hay pastos que se han si se comparan con otros países. El
dado a los ejidatarios, la superficie del rnaiz en nuestra tierra alcanza sómedia es nada menos qne de 8 hectá- lo la cuarta parte qne en Egipto y nna
reas, quiero decir, que ni siquiera un tercera en Italia; la caña de ·azúcar el
80 % del de Cuba; el trigo solamente
animal puede pastar.
Sobre la población los datos son peo- la décima parte que en el Canadá; es
res según el Censo de 1940, para una decir, los alimentos básicos de Méxipoblación activa de 5 millones y frac- co están sujetos a rendimientos más
das las instalaciones industriales que- ción de hombres, la población agrico- bajos que en otros climas. Por eso dedan en manos de los antiguos propie- la era de 3 y medio millon~s. es decír, be concluirse que la entrega de tierras
tarios. Se reparte también la tíerra del· que el setenta por ciento de la pobla- · a los ejidatarios no ha alterado la ecoarroz en Lombardía, y los molinos ción activa era de gentes dedicadas al nomía del país y esta frase me. parece
quedan en manos de los antignos pro- trabajo agrícola: esto da precisamen- que cuando un agrarista más limpio y
pietarios. Todavía queda la caña de te la pauta de la pobreza de los traba- uno de los lideres más destacados coazúcar, y por la misma razón que se jadores.
mo el Ing. Meza llega a esta concludie.e que no pueden vivir los ingenios
En los cálculos hechos en 1942 se sión, tiene que ser enfocada hacia dos
si se reparten las tierras, hasta que anota que existían 1.600,000, que con perspectivas. Contesta entonces a los
Cárdenas llega a demostrar que es ne- sus familias daban 6 y medio millones enemigos del Agrarismo y confiesa una
cesario repartir las tierras donde se de personas que gravitan sobre una derrota. La tierra sigue produciendo
siembra caña de azúcar y los ingenios superficie agrícole, en la que, como tan poco ,¡_orno cuando la tenía la hapueden quedar en manos de sus anti- decia, las 9/10 parles es nada menos cienda; pero también es cierto que la
Suos propietarios: así se hace prime- que de temporal y que cuando se tra- Revolución dió las tierras para que
ro en Puebla y después en El Mante.
ta de pastos es de 8 hectáreas, qne· no produjeran más y se ha estancado la
Esto es, desde el punto de vista de es ni siquiera suficiente para una ca- Agricultura. Entonces tenemos que
las metas revolucionarias la Revolu- beza de ganado mayor.
llegar a la conclusión de qne fracasó
ción no quiso otra cosa que dotar de
Esta es la tierra que se ha repartido y que las metas que se propuso no han
tierras, pero nunca ha planteado sino a los ejidatarios -dice el Ing. Meza-; producido el efecto verdadero que el
hasta la .é poca postrevolucionaría có- puede afirmarse que viven todos en ideal permanente de una Justicia más
mo reconstruir una verdadera econo- las condiciones que se deben a la in- permanentes aun ha demandado. ·
mia agrícola. Ese es el proceso de la fertilidad, a la clase de cultivos que
También la Reforma Agraria no ha
reforma agrícola.
relaciona la tierra lo mismo que a los empeorado esta situación; pero debíó
Vamos a ver cuáles son los datos que bajos rendimientos que obtienen. De haberla correjido y mejorado: esa es
acusan los últimos 1O años, .datos que tal manera que. no es necesario distin- la confesión de un agrarista síncero.
siempre se laboran lentamente; cuál guir mucho: todos están sumidos en la
El Ing. Durán va más allá, dice: "El
ha sido el efecto de esta reforma so- miseria. Si se establece siquiera una ejido ha llenado brillantemente su cobre el Problema Agrario, sobre la ma- visión general sobre los útiles o ape- metido de liquidar el Latifundio"; no
quinaria, y qué ha pasado con la pe- ros a la disposición de los agriculto- había otro modo, pero, -dice Duqueña propiedad. Algunos de estos da- res, se encuentran los siguientes datos: rán-, hay que afrontar sus problemas,
tos los be tomado de personas qne son para 1930 la maquinaria agrícola va- y entonces tienen que confesarse -siinsospechables desde el punto de vis- lia 870.810,000.00; esto era el valor de gue diciendo- que no ha sido todo lo
ta de su criterio revolucionario y de todo el pais. Estando bajo cultivo 6 fructífero elegido como está concebisus conocimientos · agrícolas: el Ing. millones de hectáreas se llega a la con- do actualmente.
Dnrán, que es agrónomo, el lng: Me- clusión de que por cada hectárea haEl elegido es una Institución de caza, Rodríguez Adame o cualquiera otro bía un valor de $11.66, dice Rodríguez racteristicas vitales incluidas dentro
de los más conocidos. Datos entresa- Ad~me. Si se relaciona con la super- de- una evolución que e~tá llevando a
cados de sus obras; y simplemente de- ficie total que para ese año estaba cabo el mundo capitalista en la transseo pintar el paisaje actual de este abierta al cultivo, que eran 14 millo- formación. Se vuelve a presentar coproblema.
nes de hectáreas, entonces se llega a mo una nueva manera para la con- Para 1940 las tierras de temporal la conclusión que el valor que tiene quista nacional. Y dice: "el Latifun~
constituyen el 80% de la superficie puesto al servicio era solamente de dio se debe, a mi juicio, a la influentotal de cultivo en la República. En la %.00, y est4n comprendidos arados, cia del clima. Se destruyó el LatifunMesa Central se encuentra el 32% de cegadoras, trilladoras, carros; carretas, dio, pero no se han destruido sus cautodas las tierras de temporal. Ya con camiones, tractores y en general a11to- sas. Si el latifundista ·no podia ganar
eso quedan planteados precisamente móvi]es, y todo esto constituye ..... para elevar el salario a sus peones, el
dos extremos de nuestro problema 1.062,000 unidades que es todo lo que ejidatario no ha ganado lo suficiente
agrario; el primero es que la absoluta 'dispone la actividad agrícola. Esto para elevar el nivel de su familia."
mayoría o las 8/10 partes de toda la es, tierra mala y tierra pobre, $5.00
Pero ¿porqué nos hemos empeñado
tierra que se cultiva en México es tie- por hectárea, y hemos querido exigir en que el agrarista produzca y quererra de temporal; la segunda es que ca- que la . agricultura en México pueda mos hacerlo un hombre superior? Ese
si la' mitad de la tierra de temporal in- sustentar a la población creciente.
no es el problema; el problema radica
clemente · y pobre se encuentra en la · Desde el punto de vista que se ha en que mientras el campo no. pueda
Mesetp Central que es la parte más po- producido sobre la pequeña propie- producir lo suficiente, esto detiene la
blada.
dad, estos datos son muy importantes: economía del país; y porque ahora nos
Para 1940, de todas las tierras dadas se compara 1930 con 194Q y entonces hemo$ enfrentado a un problema de
en ejidos, que alcanzaban la mitad de se establece que en los 10 años babia industrialización, y si no hemos pod.i
las tierras laborables del país. No po- crecido el número deq propiedades de do crear una Agricultura fuerte no podemos desconocer que la mitad de la una ·a cinco hectáreas, de 50 a 100 y demos crear una Industria fuerte.
tierra está poseída por los ejidatarios; de 100 a 200; quiero decir que el nú¿ Cuál ha sido el propósito post-rey para 1940 en que ya era esa mitacl mero de esas propiedades había au- volucionario? ¿Qué es lo que nos endada a los ejidatarios, sólo se siembra mentado en los 10 allos mientras que frenta a nosotros a un problema tan
por dichos ejidatarios el 78 % de la habían disminuido las propiedades de grave? Toda Revolución Agraria tiesuperficie total; pero además de todas m:is de 500 a 1000, de 1000 a 5000; es ne como meta la producción agrícola;
las tierras que los ejidatarios tienen decir, que hubo menos propietarios quiero decir, que si no lo ha logrado
son de carácter temporal el 90 % ; que tuvieran 5000 hectáreas que los las metas de la Revolución en esta
quiero decir que los ejidatarios tienen que había antes; había mayor número materia se encuentran en un callejón
sólo el 10 % de tierra de riego, y que de pequellas propiedades en total en sin salida y es preciso buscar la solula tierra que se les ha repartido es 1940 que en 1950. Aumentaron en esos ción del problema agrícola.
simplemente tierra de ternpora1.
10 a,ios en un 40 %; en los 10 años del
Hay muchas ideas falsas e ineficaEn estas condiciones, cuañdo vemos Cardenisrno aumentaron las· pequeñas ces - y yo puedo decirlo-, porque en
los rendimientos, veremos que no es propiedades el 44 %, a tal grado, que cierto modo cuando nosotros viajamps
posible exigirle a la mitad de la po- se llegó a plantear en el Gobierno del por una tierra extraña, pongamos por
blación del país que rindan todo si Geueral ~lanuel Avila Camacho este caso Yucatán, y vemos que ]os indios
tienen que dejarla descansar y son tie- problema: vamos a pasar del Latifun- mayas siguen cultivando el maíz como
rras pobres, inclementes, con climas dio ;al :\Iinifundio, y hubo una Ley que lo cultivaban hace miles de años, se
sumamente \'ariables, etc.
no pasó por el Congreso, pero que fué deja descubrir un hoyo echan unbs
dictada
para fijar la pequeña propie- granos de ~naiz y con el huarache o
Los calculos que se han hecho de
la superficie que ha cada ejidatario dad mínima, y además, para estable- con el pie descalzo cobijan la sin;iien
toca, son verdaderamente alarmaqtes. cer que las pe(Jueñas propiedades no te; y cuando las gentes que hemos naA los ejidatarios que tienen tierras de podrían ya dividirse, de modo que no cido en el centro del pais Vemos este
riego les corresponde una parcela de existiera lo que se llama el Minifun- proceso agrícola decimos: es terrible
tres hectáreas, o sea 3.73, de tal ma- dio.
el retroceso. Morley, que hizo su fanera que sobre una superficie de rieEsto es en grandes trazos los resul- moso libro sobre los ~fayas, tuvo a su
go de esas . tres hectáreas, es sobre lo tados del problema de la repartición disposición un grupo de técnicos que
que gravita la existencia de una fami- de las tierras; pero no es todo, aparte descubrió que no existe, dadas las conlia de ejidatarios; pero cuando tienen tenemos los rendimientos.
diciones y la estructura del suelo, otra
tierras de temporal el problema es más
Ha hecho un estudio general el Ing. manera de cultivar el maíz que la mapavoroso: la extensión es de 3.87; tie- :\1eza, y dice que los rendimientos de
nen casi la misma extensión; y por Ja agricultura nacional son muy bajos
Pasa a la página 8
4

4

5

,

�FlLOSOFlA GENERAL
YFlLOSOFlA JURlIJlCA

Iosófica jurídica es la única que puede aspirar a proporcionar una dirección adecua11a a la elaboración Y estudio de las leyes, ya que sus conclusiones las basa en el estudio mismo del
Derecho como fenómeno y como realidad. El Derecho debe seguir nna
orientación filosófica, y no una dirección 1/olitica o económica.

Existe y ha existido siempre . una
considerable variedad de Escuelas Filosóficas. A medida que va creciendo
el cúmulo de saber del hombre, van
creciendo también las distintas postuLa Filosofía es la ciencia que estudia el sentido último de ras
que adopta la especulación filosófica.
Nos parece que esta multiplicilos fenógienos. No se ha podido llegar a una definición gene•
dad de enfocamiento filosófico obederalmente aceptada de lo que es Filosofía. Esto obedece a que ce principalmente a dos razones. Primero, la holgura y laxitud propias del
la Filosofía no tiene que ver con un estudio que se mueve en• saber filosófico, que no puede ser sometido a la prueba indefectible de
marcado dentro de los hechos reales que estudia, sino que se acierto o error a que las ciencias de la
proyecta sobre las cosas en el afán de encontrar su significado. naturaleza puedan sujetar sus verdades, sino que debe partir forzosamente de un principio de intuición no
Dado las dificultades con que se ha del Universo y de la Vida, si contri- sensible, hace que puedan campear
tropezado para ofrecer una definición buye notablemente a influir sobre la dentro de la ,Filosofía junto a doctriúnica de Filosofía, el tratadista ale- formación de tal concepto; y aún nas sanas, lógicamente fundadas, las
mán Alloys Müller en su Introducción cuando la Concepción del Mundo y de más absurdas y descabelladas propoa la Filosofía, no ofrece definición al- las Cosas, no sea' una ciencia, sí es de. siciones. De esta guisa, se conoce o
guna, sino que se concreta, por un la- indiscutible importancia para determi- más biell se confunde como filosofía,
do, a insistir sobre el carácter cientí- nar el curso que habrán de dar los mucho que no es Filosofía, ni siquiera
fico de la Filosofía, y por el otro, a hombres a su actuación en el mundo, puede considerarse como saber aislaseñalar como materia de estudio de la y la conducta humana constituye el do. Segundo, como tenemos dicho, la
Filosofía el problema de los valores más rico repertorio de especulación Filosofía tiende a proporcionar una
(ética, filosofía de la religión, estética, filosófica . En nuestro concepto influconcepción del mundo y de la Vida;
etc.), los problemas de la lógica, teo- ye hoy dia más en la formación de
Y
no cabe duda, que es la ciencia más
ría del conocimiento, y metafísica. A una concepción del mundo, la Filoso ..
apropiada
para ofrecernos esta consu vez, niega también el tratadista fia, que la Religión, que antaño tuvo clusión. Sin embargo, sucede que la
mencionado que la Filosofía sea una la supremacía en este aspecto.
concepción del mundo y de la vida no
ciencia que abarque todas las &lt;lemás,
la
proporciona exclusivamente la Fi•
Trasladada la Filosofía en su consique sea una concepción del Universo;
losofía,
sino que surje por todas pary en consecuencia, afirma que la Filo- deración científica al campo jurídico,
tes, ora albergada por la Religión, ora
se
obtiene
lo
que
llamamos
Filosofía
sofía es una ciencia como cualquier
por la Política, ora por la Economía;
otra situada en el mismo plano, sin del Derecho, y que como ya dijimos,
es un capitulo de la Filosofía General, de tal suerte que quien pretende filomayores pretensiones.
enfocando sns problemas sobre el sofar, teniendo ya de antemano formada su concepción del mnndo conPor ·nuestra Parte, como enuncia- campo del Derecho. Los problemas
forme
a su religión, su inclinación pomos en el primer párrafo, nos parece que confrontan esta disciplina son los
1itica,
económica, o hasta científica
que la filosofía, si bien no es una su• del sér del Derecho (¿ Qué es el Derelógicamente
matizará su especulació~
ma de las ciencias particulares, sí las cho?) ; el sentido del Derecho (finalifilosófica del tono particular que ya
dad);
el
valor
del
Derecho
(vigencia)
comprende todas, en cuanto que con•
sidera sus particulares objetos de es- el método de estudio del Derecho (ca- informa su concepción del mundo.
tudio y sus resultados mismos, desde rácter científico) ; considerados estos
Sin embargo, pese a las dificultades
otro punto de vista. Este punto de problemas, tanto desde el punto de del método filosófico de intuición no
vista filosófico tiende a desentrañar vista abstracto (entendiendo aquí por sensible, y pese, también, a la toleranen los fenómenos y en las ciencias par· abstracto la consideración pura no re- cia con que recibe la Filosofía influenticulares, el sentido último, las signifi- ferida a ordenamientos jurídicos de- cias de las más variadas y contradiccaciones, las esencias. Es por esto que terminados) lo que equivaldría a bus- torias concepciones del mundo; no es
la filosofia es una ciencia cultural o car el deber ser del derecho, y aten- de dudarse, que el panorama filosófidel espíritu; en fin, es la ciencia cultu-- didos también estos problemas desde co no se empobrece por ello, sino por
ral por excelencia, ya que tiene por el punto de vista positivo, concreto y el contrario, se encuentra hoy más
objeto la cultura misma, y el mundo cambiante que nos ofrece la realidad atractivo que nunca. La Filosofía en
real en cuanto pueda tener un sentido jurídica de los pueblos. Aqui como en las últimas décadas ha ganado brillanla Etica cabe una Filosofía Jurídica tes conquistas, ha logrado poner en
para la cultura.
formal valedera para todos los hom- claro y sacar a estudio, verdades que
De fo dicho, se concluye que la Fi_- bres en todas las épocas y otra Filoso- si bien habían latido desde siempre
losofía es una ciencia, por ser un es· fía Jurídica Material que tomará en en el saber filosófico, no habían potudio cuyos conocimientos admiten cuenta las circunstancias particulares dido delimitarse y considerarse tan a
sistematización y jerarquización, y que del hombre, lugar y época de actuali- fondo como hoy viene sucediendo. Así
tiene por objeto la cultura (valores) y z'lación. De esta guisa, se aceptará que tenemos hoy como conquista de nuesel ser (ontología), considerando sus al lado de un estudio Filosófico Jurí- tro tiempo, entre otras elucubraciones
objetos desde el punto de vista d_e en- dico Formal y General, habrá otros de no menos dignas, la Filosofia de los
contrar su sentido último, su esencia. carácter material y relativo, que refie- Valores, la Fenomenología, y la FiloSenÍ:ada esta premisa, se deduce, que ran en particular los problemas de de- sofía Existencial.
la Etica, la lógica, la teoría del cono- terminado grupo en determinado mocimiento, la filosofía de la religión, la mento y lugar.
Es innegable la influencia que en el
filosofía de la historia, la filosofía del
campo de la Filosofía Jurídica ejerderecho, la estética, la teoría de los
Es importante el estudio de la Filo- cen las di versas escuelas filoSóficas.
valores, la ontología, la fenomenolo- sofía del Derecho, pues una vez des• La Filosofía del Derecho como capigía, y las demás ciencias filosóficas, cubiertos o palpados la índole de la tulo de la Filosofía General no escano son sino capítulos de la Filosofía realidad que debe mostrar el Derecho, pa al matiz particular del sistema geGeneral en la que deben forzosamente se obtiene una orientación definida neral bajo el que se estudia. Así tenebuscar su entronque y coordinación. tanto para la labor de creación de las mos que cuando la filosofía imperanEs por esto que los sistemas filosóficos normas (legislación), aplicación de las te está influenciada por el auge de las
tienen sus maneras particulares de es- mismas (jurisdicción) y estudio doc- ciencias naturales o la economía se
pecular en los distintos capítulos de trinal de la Ley. Claro está que la tiene en el campo jurídico, un po~itiFilosofía, y que a cada sistema filosó- orientación filosófica se deberá pre- vismo, un naturalismo o un materialisfico corresponde una ética determi- tender en un plano lo más desligado mo. Si se considera a la luz de un
nada, una lógica determinada, y una posible de toda tendencia orientadora idealismo objetivo se obtiene para el
filosofía jurídica, también determi- que emane de otras- fuentes. Por ejem- derecho una perspectiva transpersonanada.
plo, es innegable que la Política, la Jista, (si no roza con tendencias ecoEconomía, la Religión, Y hasta la Geo- nomistas, si esto sucede, entonces se
Concebida así la Filosofía como ex- grafía y la Historia en muchos casos vuelca en materialismo dialéctico). y
plicación de las cosas, es fácilmente influyan en la manifestacíón jurídica así, sucesivamente a una particular
comprensible su importancia y utili- proporcionando a los ordenamientos concepción filosófica, corresponde en
dad. Si bien como sostiene Alloys Mü- determinados, una orientación parti- el campo del derecho, una determinaller, la Filosofía no es un concepto cular. Sin embargo, la orientación fi- da dirección.
Jacobo AYALA VILLARREAL.

6

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ba
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Public·aciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universítarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americanp una juiciosa información del fondo y contlnente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
· aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad, Se reparte por canje a las Instituciones de Cu1tu·ra, y
libremente a quien la solicite.
Universidad, - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
CO,

\

Armas y Letras

El Patronato
Uníversítarío
Viene de la página 2

a) .- Procurar donaciones, legados,
fundaciones y otros actos de vinculación de bienes.
b) .- Recabar fondos de particulares
mediante colectas públicas, festivales,
y demás procedimientos similares.
c) .- Promover a nombre de la Universidad, nuevos y mayores subsidios
del Gobi·erno Federal, de los Gobiernos de Íos Estados, de los Municipios,
y de cualquiera otras entidades públicas.
d) .- Gestionar para la Universidad,
la aplicación de toda clase de arbitrios
oficiales.
e) .-En general, ejecutar todos los
actos materiales y jurídicos que precisen sus finalidades.
Art. 3o.-Todos los recursos o bienes que integran el Patrimonio administrado por el Patronato Universitario, se considerarán afectos permanentemente a beneficio de la -Universidad de Nuevo León y, en consecuencia, quedarán sujetos al régimen de
bienes de dicha Institución.
Art. 4o.-Los actos, acuerdos, convenios o contratos en virtud de los
cuales se distraigan de su objeto los
bienes qúe formen el Patrimonio del
Patronato Universitario de beneficio,
serán nulos, y los funcionarios, empleados o particulares que hubieren
intervenido en tales operaciones, serán civil y penalmente responsables
de tales actos, acuerdos, convenios o
contratos.
' Art. 5o.- Cuando por razones de interés para la Universidad, se imponga
la enajenación, permuta o préstamo de
alguno de los bienes inmuebles que
constituyen el Patrimonio del Patronato Universita.rio, tales actos solo podriin realizarse por decreto del Congreso del Estado.
Arl. 60.-El Patronato Universitario
estará integrado por individuos de reconocida experiencia en asuntos financieros y que gocen estimación ge.:.
neral de personas honorables; desempeñarán su encargo por tiempo indefinido y sin percibir retribución.
Ar!. 7o.-El Patronato se compondrá de un Consejo General, que tendrá el carácter de Organo consultivo a
fin de establecer las bases generales
de la gestión del mismo Patronato; y
de una Comisión Ejecutiva que tendrá la representación y administración
de la Corporación, y la ejecución de
sus programas de trabajo.
Art. 80.-La Comisión Ejecutiva designará entre sus miembros un Presidente, un Vice-Presidente y un Tesorero; asimismo designará el personal
de servicio, encabezado por un Secretario General que, podrá no ser miembro del Patronato y cuyas funciones
le serán retribuidas. Estos funcionarios lo serán también del Consejo General integrante del Patronato.
Art. 9o.- La Comisión Ejecutiva,
de acuerdo con la l!niversidad, y tras
de haber oido al Consejo General, formulará los programas de cooperación
C'conómica y aplicación de fondos, con
vistas a lo siguiente:
a) .-Construcción o mejoramiento
de centros docentes, institutos, oficinas, museos, laboratorios, bibliotecas
y demás institucim~es universitarias,
sus dotaciones y manejo.
b) .- Vinculación de patrimonios a
fines específicos.
c) .- Suplementos a los presupuestos
anuales de gastos de funcionamiento
formulado por la Universidad.
d) .- Otras finalidades análogas a las
anteriores.
Art. 10.- El Patronato Universitario se formará de treinta personas,

Enero de 1951

ocho de ellas miembros de la Comisión
Ejecutiva y el r.esto integrantes del
Consejo General,
Art. 11.-La Comisión Ejecutiva deberá rendir un informe anual de sus
labores, con las cuentas de su gestión,
ante el Consejo General, que se publiCarán, por lo menos en un periódico
de los de mayor circulación de la localidad.
Art. 12.-El Patronato Universitario
funcionará en la ciudad de Monterrey,
Nuevo León, mediante sesiones de la
Comisión Ejecutiva en los asuntos de
su competencia, o plenarias, de dicha
Comisión juntamente con el Consejo
General, en los casos de la competencia de este último. Unas y otras serán
convocadas por el Presidente, a su iniciativa o cuando lo pidan dos de los
miembros, requiriéndose la asistencia
de la mitad más uno de los integrantes para sesionar válidamente; serán
presididas por el titular del cargo y
tomarán resoluciones por mayoría de
votos -presentes.
Art. 13.-La designación inicial de
los miembros de la Comisión Ejecutiva y Consejo General, componentes
del Patronato, será hecha por el Ejecutivo del Estado. Las faltas temporales o definitivas de alguno de los miembros del Patronato, serán suplidas mediante elección que realizará ]a Comisión Ejecutiva o el Pleno, respectivamente. EH su defecto, el nombramiento corresponderá al Ejecutivo del
Estado.
Art. 14.-El Patronato podrá establecer delegaciones en cualesquiera
otras poblaciones de la República, designar comisiones locales ·para la realización de misiones concretas y temporales, y reconocer asociaciones filiales que coadyuven al mejor logro de
sus finalidades.
Art. 15.- Las herencias, legados y
donaciones hechas a la Universidad,
no causarán Impuestos al Estado ni a
sus lfunicipios.
TRANSITO R .I OS:
Articulo 1o.-Esta Ley empezará a
regir tres días después de su publicación en el Periódico Oficial del Estado.
Sala de Colnisiones del H. Congreso
del Estado.
Monterrey, N. L., a 6 de Dic. de 1950.
cmnsION DE JCSTICIA E
INSTRUCCION PUBLICA
Dip. Prof. Bllenaventura Tijerina.
Rúbrica.
Dip. Antonio G. Gon:ález.
Rúbrica.
Dip. Carlos Gómez Vil/arrea/.
Rúbrica.

CO)IJSION DE FOMENTO
Dip. Miguel Fernández Treviño.
Rúbrica.
Di¡J. J. Santos Ortega.
Rúbrica.
Dip. Hmnberto Silva Sánchez.
Rúbrica.

Actividades del Patronato
E

o

L E TIN

1.-La Comisión Ejecutiva del Patronato Universitario, ha continuado
trabajando entusiastamente y además
de la reunión formal llevada a cabo el
dia 6 del mes en curso ha celebrado
otras reuniones en sus oficinas situadas en el Banco Popular de Edificación y Ahorros.
2.- Como varios de los miembros de
la Comisión Ejecutiva habían tenido
una entrevista con caracterizados hombres de negocios de la capital de la
República, entre quienes figuraron el
Lic. Don Aarón Sáenz, el Lic. Don Carlos Prieto, Don Emilio Azcárraga, el
Ing. Don Evaristo Araiza, Don Federico T. de Lachica, el Lic. Don Nemesio García Naranjo, etc., etc., fué confirmada ya al señor Lic. Sáenz su nombramiento como Presidente de la Delegación metropolitana. Posteriormente, se proyecta tener una nueva entrevista con él, con motivo de la visita
que se sabe hará en breve a Monterrey.
3.-Se solicitó de la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público que se declare que son deducibles de las utilidades, para los efectos de los impuestos fiscales, las cantidades que como
cooperación aporten al Patronato los
causantes.
4.- Se solicitó igualmente de la Secretaria de Comunicaciones y Obras
Públicas, franquicia postal para toda
nuestra correspondencia. Confiamos
en que habrán de resolvernos en forma satisfactoria estas dos solicitudes,
dado el interés que las dos Secretarías
de Estado han demostrado para que
se Jleven a feliz término obras como
la que comprende el objeto de este
Patronato.
5.- Integrado por los Sres. Ing. Don
Spencer Holguin; Don Rodolfo Barragán; Arq. Don Joaquín A. Mora; Ing.
Don Esteban Rock e Ing. Don Lauro
:\fartínez Carranz-a, se creó .el Comité
Técnico que adjunto a la Escuela Industrial Alvaro Obregón, habrá de
compenetrarse de sus problemas y sugerirá la forma de resolverlos prestando su cooperación para ello.
6.- Con el propósito de dar alguna
ap1icación práctica y que Sea de positiYa utilidad para los intereses citadinos, varios de los miembros de la Comisión Ejecutiva han celebrado ya entrevistas con el Comité nombrado para la construcción del edificio de Bachilleres que se ha quedado a medias
y que se encuentra en la falda oriente
de la Loma del Obispado. Figuran entre dicho Comité los sefiores Don Jaime Garza, Don Jesús M. Montemayor y
Don Felipe de J. Benavides, quienes
han demostrado verdadero interés en

este asunto. Oportunamente daremos
a conocer el uso a que se destine el
edificio de que se trata, una vez concluido.
7.- El Sr. Don Pedro de Alba, destacado intelectual que durante algunos
años residió en esta ciudad, y se encuentra al frente de la Delegación Mexicana en Ginebra, Suiza, acaba de escribir al Sr. Don Federico Gómez, Director del Periódico "El Tiempo", una
interesante carta en la que después de
felicitarlo por el éxito de la campaña
emprendida para que se creara el Patronato Universitario, manifiesta su satisfacción por la expedición de la ley
respectiva que lo crea y se pone a las
órdenes de este Patronato.
8.- Continúan muy adelantados los
trabajos tendientes a la publicación de
un Semanario auspiciado por el Patronato, con circulación minima de
10,000 ejemplares para que llegue a
manos del mayor número posible de
personas interesadas en el fomento de
la cultura universitaria en el Norte del
país.
9.-La Comisiól1. Ejecutíva ha venido recibiendo sugerencias muy interesantes procedentes de personas deseosas de colaborar en sus trabajos;
vayan por medio de estas líneas los
agradecimientos más sinceros de todos
r cada uno de los miembros de dicha
Comisión.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
•
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
---

.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga

J\O)IINA DEL PATRONATO
CNIVERSIT ARIO
Consejo General: Don Joel Rocha,
Don ~Ianuel L. Barragán, Don :\1anuel
Santos, Don Rodolfo J. García, Don
Rogelio Cantú, Don Aurelio González
.Jr., Don Jaime F. Garza, Don Federieo
Gómez, Lic. José Benítez, Lic. Angel
Santos Cervantes, Don Carlos de la
Garza Gómez, Don Jesús :\f. Montemayor, lng. José Treviño García, Don Jesús Guzmán , Jng. José F. :\-luguerza,
Don Alejandro Guajardo, Don Antero
Valdés Gómez, Prof. Andrés Osuna,
Don Guillermo Zambrano, Don Alonso
Lazcano, Don José Chapa, Ing. Leobar~

do E1izondo, Lic. Manuel Treviño Cavazos, lng. Químico Carlos Sandoval
Bres, Arq. Joaquín A. Mora, Dr. ~!ario
Chapa Flores, Lic. Genaro Salinas
Quiroga, Dr. Serapio :Muraira, Prof.
Plinio D. Ordóñez, Lic. Amadeo Garza
Treviño.
cmnSION EJECUTIVA:

Alfonso Reyes Anrrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Don Joel Rocha, Presidente; · Don
~lanuel L. Barragán, Vice-Presidente;
Don :\lanuel Santos, Tesorero y los
Sres. Don Rodolfo J. Garcia, Don Rogelio Cantú, Don Aurelio González Jr.,
Don Jaime F. Garza y Don Federico
Gómez.

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

7

�Homenilíe Póstumo
l'iene de la primera página
Las meditaciones del gran maestro
alemán, lo sitúan en la división clásica de los grandes pensadores problemáticos, no sistemáticos. El Dr. Francisco Romero, egregio profesor de Filosofía de la Universidad de la Plata
(Argentina) redactó un magnífico estudio sobre él: "Un Filósofo de la Problematicidad" (en Filosofía Contemporánea, 1941).
TRAYECTORIA DE SU
PENSA~IIENTO

i1

Hartmann El Problema Agrarío en Méxíco

héroes, a los profetas, a los fundadores de religiones, a los campeones o
conductores de ideas. Ellos son los que
revolucionan en verdad a la multitud.
Pero no se crea que inventan valores;
sólo pueden descubrirlos. Desde luego que estos descubrimientos están
también condicionados. Pues el jefe
o dirigente, no puede descubrir sino
lo que ya late oculto en el sentimiento
de la multitud. "Es él, quien lee los
nuevos valores en los corazones humanos, los trae a la luz de la conciencia,
los exhibe y les confiere expresión".
Bl conductor de ideas, es en consecuencia, el "mayéutico" de los valores. El tiempo no es siempre favorable a los proclamador~s de nuevos valores, y a menudo, mueren incompren&lt;lidos en una sombría soledad. La razón de ello, estriba en que los nuevos
valores no encuentran siempre inmediata y halagüeña resonancia en las
muchedumbres.

Pri111ero se orientó hacia el Neo-Kantismo de la Escuela de l\[arburgo
(Cohcn, Natorp, Stammler) que revelan claramente sus primeras meditaciones. Esta escuela fue el semillero
de los grandes filósofos modernos.
Después, siguió el rumbo de la Fenomenología, método lógico de la intuición de las esencias (Wessenchau)
creado por el más importante lógico
LOS VALORES COMO ESENCIAS
del siglo XX: Edmundo Husserl en su
inquietante libro "Investigaciones LóLos valores corno esencias. (Hartgicas". Sin olvidar esta dirección fe- mann) . Según Hartmann los caractenomenológica, la completó posterior- . res de valor subsisten independientemente con la filosofía del espíritu de mente de la conciencia. Esta puede
Hegel, de Scheler y de Dilthey, es de- aprehenderlos o no, pero no crearlos
cir los mas selectos pensadores de es- ni ponerlos espontáneamente. Los vatas dos últimas centurias.
lores son inmutables. Su esencia es
En el ámbito ético su antecesor fue eterna e independiente de la historia.
l\lax Scheler. Unidos los dos, consoli- Lo que cambia es únicamente la condaron brillantemente la teoría objeti- ciencia de los valores. Los valores son
va de los valores. Aplicando el mo- absolutos; lo relativo e histórico eS" la
derno método fenomenológico a los conciencia de ellos. De esta manera
valores morales, las virtudes de que se explica el cambio de las apreciahablaron los griegos, encontraron que ciones axiológicas y también de los
éstas son esencias inmutables como las valores morales.
ideas platónicas, que se conocen meLos valores poseen la cualidad de
diante una intuición particular (Wes- esencias originales, desligadas de tosenchau) la que tiene un caráct~r do pensamiento, de todo deseo, de toapriorístico, que no es intelectual ' o da avidez. No es la conciencia de los
reflexivo, sino emotivo o sentimental. valorés la que determina a éstos, sino
Al lado del apriorismo del pensamien- por el contrario, son los valores los·
to, predicaron un apriorismo del sen- que determinan la conciencia estitimiento.
mativa. Los valores son para este moScheler, murió en 1928, a consecuen- derno filósofo, objetos ideales en sí,
cia de una falla cardíaca, cuando ini- aprehensibles por el sujeto indepenciaba apenas sus cursos en la Univer- dientemente de toda experiencia, en
sidad de Francfort del l\Iain. Veinti- una visión intuitiva "a priori".
dós años después muere Hartmann, que
"Se sabe desde hace largo tiempo
sistematiza y profundiza los estudios que existe, además, otro reino del sér
de Scheler y que tuviera oportunidad que no es el de la existencia, es decir,
de contemplar en este periodo, épocas el de las cosas reales y de la concienaciagas para su desventurada patria.
cia real. Platón llamóle el reino de las
ideas; Aristóteles el del e idos (forDESCUBRL\UENTO DE LOS
mas) y los escolásticos el de la essenVALORES
tia (esencia). Después de haber sido
privado de sus derechos en los tiemAfirma Hartmaan que son los espí- pos modernos y de su largo desconoritus más delicados y finos los que, en cimiento por el subjetivismo, ha sido
el devenir de la historia, han descu- nuevamente reconocido en nuestros
bierto los valores ignorados, las "vir- días, con relativa exactitud, en lo que
tudes anónimas" que dijo Aristóteles. la fenomenología llama 'el reino de la
No los han inventado, sino que los han esencia".
descubierto, es decir, han descorrido
En otra parte de su "Etica" expresa
simplemente la cortina o velo que los el mismo Hartmann: "En cuanto a su
cubrían a los ojos de los demás. Un modo de ser, los valores son ideas plamomento de esta marcha progresiva tónicas. Forman parte de ese otro reien el descubrimiento de los valores no del sér descubierto por Platón,
fué, por ejemplo, la revelación del va- aprehensible por intuición espiritual,
lor ético del amor a Jesús.
aunque no visible con los ojos ni palLos nuevos valores, a menudo, sur- pable con las manos."
gen de la crítica de los ya estableciEn conclusión, los valores son esendos. Estos descubrimientos de nuevos cias independientes y originales, de
valores provocan una natural reacción validez en sí y por sí, que no proviede defensa en quienes carecen de esa nen de las cosas, ni de la conciencia
visión intuitiva y consideran que los del sujeto.
hombres que tratan de imponerlos,
desprecian los tradicionales valores. Sl: DIPORTANCIA EN LA HISTORIA
Por ejemplo, el mismo caso de Jesús,
DE LA FILOSOFIA
en que el Estado romano y la religión
antigua, lo consideraron como un eleIndudablemente que su doctrina es
mento peligroso y lo condenaron a una ·d e las más altas y significativas
muerte.
manifestaciones del pensamiento conLa idea que nace --dice Hartrnann~
temporáneo. Muerto Hartmann, vendebe debe realizar una labor destruc- drán otros intelectuales detrás de él
tora previa, si quiere hacerse un lugar. que recojan su antorcha y la lleven
Los descubrimientos de nuevos valo- mas adelante. La consigna invariable
res se deben por regla general, a los de la cultura es adelantar sin reposo.

8
•

l'iene de la página 5
nera en que lo siguen cultivando los
1Iayas, y que sería imposible pensar
en tractores u otra forma de máquina,
y el proceso sigue siendo clavar una
lanza y luego tapar el hoyo para que
después salga la mazorca.
Si queremos entender -dice Morlev- el verdadero significado de la
Hlsto~ia l\faya, debemos comprender
que esta Civilización se -fundó en el
maíz, todo se basaba en el maíz, porque este grano era más importante en
la antigua vida maya que en la moderna.
Esto nos hace a nosotros meditar
profundamente. Porque ::\forley, penetrando su arte maravilloso, llega a descubrir que constituyye el nervio de la
Civilización ~faya el cultivo del maíz,
y vuelvo a repetir, llega a la conclusión de que no existe otro modo de
cultivarlo sino como se sigue cultivando, y así, cuando se presentaban las
hambres, y vernos ahora que las ciudades están escondidas en distintas
partes ele la selva, se siguen presentando esas mismas hambres cuando el
maíz no quiere fructificar o cuando es
insuficiente; porque en los indios el
75% de toda su alimentación proviene del maíz.
El maíz es nuestro problema fundamental de la Agricultura.
Para que nosotros pudiéramos entrar en una economía de abundancia
del maíz, tenemos que poner en juego
una serie de resultados técnicos, una
suma de problemas que nos adelanten
a la solución y que es sumamente importante, casi definitiva; pero Yucatán es un problema agrícola sumamente grave.
Existe otro ejemplo que voy a decir más brevemente para que ustedes
comprendan como mirar los problemas agrícolas yucatecos: es el del Henequén puesto que constituye el nervio del problema. Yucatán surtía las
necesidades del mundo en la primera
década del siglo XX., mientras ahora
surte el 15%. En Cuba el Henequén
produce más que en Yucatán, aunque
el suelo yucateco tenga mayores condiciones de productividad. Esos simples datos pueden revelar al auditorio
el problema agricola de Yucatán. Para el país es tremendo; ya no tiene el
mercado que tenía, ya no tiene su rendimiento y ya su población no alcanza a producir el maíz que se come;
por eso el problema parece pavoroso.
Hay otras regiones, como Oaxaca en
que los técnicos recurren siempre a
estudiar primeramente las cuestiones
del clima porque la agricultura es desde luego un proceso económico que
tiene que ver con la tierra, con la orografía, con el clima, etc.

Bergson señaló "el progreso" (pro,
hacia adelante y gressum, marcha)
como signos distintivos de toda civilización. Al saber (Doxa) podria aplicársele el certero apotegma de Goethe
sobre los astros "que caminan por los
senderos de la noche sin prisa ni descanso".
Pero aun suponiendo que sean pronto superadas las enseñanzas de Hartrnann, en todos los tratados de Etica
o de Filosofía, en todas las l..:niversidades o centros docentes del mundo
donde se profesen estas primarias disciplinas, el nombre ilustre de Hartmann será citado como uno de los más
altos exponentes, representativos de la
primera mitad del siglo L~, cuya seg¡_mda mitad estamos apenas iniciando.

México es un país que se puede decir, que es de los que tienen un clima más diverso para la Agricultura.
La falta de agua de lluvia se manifiesta más en las tierras planas donde el
clima es más inclemente. Para 1942,
según estudios que se hicieron en la
Secretaría de Agricultura, en la mayor
parte ele los meses las lluvias fueron
inferiores a lo normal en casi todo el
territorio, sobre todo en los ciclos de
los cultivos, no solamente el agua escasea sino que llueve menos cuando
el maíz esta creciendo y 1i;iego vienen
las heladas en octubre. Es una Agricultura sumamente azarosa. En ese
año de 1942 se han acusado los aumentos de temperatura y d·e calor.
Tenemos además los datos más tremendos acerca de lo que es la superficie seca del país. El 70% requiere
riego, el 11 % no lo necesita y el 19%
requiere un riego. Tenemos una orografía que viene desde Chiapas; la alta sierra deja solamente unos valles en
el interior de Chiapas, valles fértiles
para el tipo de agricultura del temporal; se eleva la montaña y sufre una
depresión en el Itsmo de Tehuantepec,
y de allí parten dos grandes brazos,
las Sierras de Oriente y Occidente, y
en casi todo su recurso van muy cercanas al mar, y después lo que queda
dentro que es la meseta, está cruzada
por una serie de serranías, el eje subvolcánico que la cruza de Oriente a •
Occidente y que ha creado nuestros
grandes volcanes y que las tierras que
tienen un 1O% de declive no deben
cultivarse, para que la erosión no l~s
destruya; y esas tierras son muy escasas. La extensión como límite de
las tierras que pueden ser regadas demuestra que esa cantidad solo representa el ·3% de el área total del país
y que esa clase de tierras son las (fue
pueden fundar . una economía verdadera.
En resumen, tanto por su situación
agrológica como por su cultivo y calidad las tierras están diseminadas en
grandes extensiones: este es un hecho
y el fenómeno real de nuestra pobreza
agrícola.
Ténganlo los latifundios, ténganlo
los ejidatarios, el país no se ha hecho
más rico, pero puede ser. Pero como
probablemente la afición que sobre este tema tengo me induce a concebirlo
y puede acaso exponer ante el culto
auditorio que me oye la cuestión de
la Agricultura nacional planteada en
el tiempo moderno, superada así la
Revolución, es decir, como veo yo el
problema agrario más allá de la Revolución l\Iexicana.
(*)

Conferencia sustentada por el Lic.
Manuel Moreno Sánchez en la Sección de Humanidades de la V
Anualidad de la Escuela de Verano de la Universidad.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quíroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ...... . ..... $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

Armas y Letras

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año VIII

D. A, S. U.

!

e

/?
Lenlenario

Núm. JO

Octubre de 19.51

UNIVERSIDAD,

Je! ÁrcipreJfe H u M A N I .e,,. ~

Por entre el apretado vocerío de clérigos y juglares de la
Edad Media española, surge el acento polifónico de Juan Ruk,
Arcipreste de Hita; y al través de las seis centurias que nos separan de su muerte en este preciso año 1951, sigue considerándose
su obra como un vivo paradigma de las letras hispánicas y una
imagen fidelísima de la sociedad de su época.
No en vano Cejador y Frauca aquilata que el Libro de
Buen Amor es el más valiente y acabado que se haya escrito en
lengua española y que, con la Tragicomedia de Calisto y Melibea y el Quijote, se consiguen las tres cumbres literarias de nues•
tro idioma.
La vida del Arcipreste se embosca o se recata en la fronda
opulenta de su varia1ísima obra. De ~hí la ~ificult_ad_ ~e los crÍ•
ticos de escindir la fabula de la autobwgrafra, la ficcwn del hecho cierto lo intangible de lo verosímil; pero sí es una realidad
que se tie~e por reconocida y corre como muy valedera, la circunstancia de que la savia literaria de sus páginas ancestrales
son el espejo fiel de la inquieta sociedad española del siglo XIV.

La cultura de este enigmático Arcipreste de Fita, advertida
y palpada al través de su Libro de Buen Amor, emerge a flor de
agua de sus coplas. La suma de sus conocimientos se desprende
sin duda de la Biblia, de los libros más vulgarizados de Teolo_gía,
Derecho canónico y civil, las obras morales tales como las histo•
rias del Seudo-Catón, la novela alegórica de Albertano de Bres•
cia los libros de ciencia y de filosofía griegas ••• La lengua culta ~ra también frecuentada por este clérigo complutense: el, A~s
Amatoria, de Ovidio, y la novela profana que flore~e esplend!damente en las centurias XII y XIII, con sus colecciones de fa•
bulas sus comedias elegíacas, sus piezas líricas Y sus parodias.
También se señalan entre sus lecturas adictas y predilectas la
Historia Troyana, la novela de Flores y Blan,caflor, las ~aballe•
rías de Tristán, el Alejandre, y los cuentos y fabulas del Libro de
los Engaños, Calila y Dimna y El Conde Lucanor.
Menéndez y Pelayo nos ha presentado
descomp?si~ión
de la obra disímbola del Arcipreste Juan Ruiz en ocho incisos,
con la sagacidad peculiarísima del gran ~aestro de la mode:na
historiografía literaria española, como sigue: u!'-'1 novela ticaresca de factura autobiográfica, cuyo protagonista es el mismo
Arcipreste; una colección de enxie~plos -fábulas_Y c~~ntos que
suelen aparecer envueltos en el dialogo co1!1o a_phcacwn y con•
firmación de los razonamientos-; una parafrasis del Ars Am~ndi, de Ovidio; la comedia De Vetula, del Ps_eudo Phamphtlo,
imitada O más bien parafraseada, pero reducida de ~or1;1~ dramática a forma narrativa; el poema burlesco o parodia ep1ca de

!a

Pasa a la Pág. 8

V~

Acaba de morir A. C. Bames, el descubridor del argyrol.
No sólo era médico, que sabía bien su fisiología; también era hu,
manista de temperamento vehemente, que alternaba sus graves
disciplinas cientificas con frecuentes escapatorias hacia el mun•
do poético de la pintura. Sus viajes eran los del universitario
ideal; ese arquetipo humano en que la realidad y el sueño se conjuntan para disfrutar el aire enrarecido de las superzonas y que,
al pisar la tierra, se entrega íntegramente al acto heróico de ser•
vir, de animar, de iluminar, de brindar óbulos de dicha a quie,
nes también tienen derecho de gozar desde su ángulo de vida.
Barnes sufría las marejadas de la
violencia cuando regateaba el precio
de un Gaugin o un Monet; y era terri~

ble por sus intemperancias como pro~
pietario de la rica pinacoteca en la que

se encerraba a conversar a solas con
sus maravillosos fantasmas. Había hecho una gran fortuna; pero no la dilapidaba; abría el arca de sus riquezas
de arte sólo a los jóvenes pobres que
deseaban recibir, con pinceles y miradas atentas, las primeras lecciones estéticas. Era un maestro caprichoso,
casi voluptuoso, pero con un corazón
trasegado de emociones fértiles. Capitán de una gran empresa de ciencias
aplicadas -la Barnes Company- sólo permitía en ella la colaboración de
doscientos trabajadores manuales a
quienes obligaba a recibir clases diarias de Filosofía. Barnes sabia muy
bien que la Universidad es también
humanidad, no sólo humanidades.
La critica que puede hacerse de la
Universidad de la América Española
de los dias coloniales puntualiza el hecho de que de ella sólo salían doctores
hábiles para escamotear silogismos, estudiosos del griego y el latín, juristas
que se sabían al dedillo las Siete Partidas, juglares de la palabra, retóricos.
;-;o hubo en ella la ardua preocupación
por las ciencias aplicadas; y si es verdad que en el plan de estudios figuraban las Matematicas, no hubo clima
propicio para producir investigadores
científicos como los que otros países
europeos ostentaban. ¿No era posible
que se creyesen en la Trinidad y a la
vez en el binomio de Newton? Nuestra América produjo en aquellos tres
siglos pintores y poetas, algunos músicos y numerosos cultivadores de las
artes industriales; pero en el área de

la ciencia sólo unos cuantos astrónomos, un químico de la talla de Andrés
llanuel del Rio -el descubridor del
Yanadio- , algunos naturalistas que codiciaban noticias sobre plantas medicinales y algunos cosmógrafos como
el mexicano Sigüenza y Góngora.
Abundan los argumentos para explicar aquel hecho histórico, uno de ellos
la presencia del ojo fino del tribunal
supremo que puso en el "lndex" al comentarista que en un rapto de entusiasmo calificó a Lope de Vega "el máximo poeta en la tierra y el cielo"...
Hubo paréntesis de luz, en busca del
saber precolombino. Hubo exploradores del laberinto vegetal, en busca de
drogas y panaceas; escudriñadores de
la psicología del indio, a través de códices y supersticiones, para organizarlo política y económicamente; reconstructores de civilizaciones abolidas,
que aún siguen abrumando la aténción
de los arqueólogos y los antropólogos.
Pero no hubo minorías organizadas
que en el primer renacimiento, el del
siglo XVI, o en el segundo, el del XVIII,
fueran capaces de trabajar "sobre la
tierra misma" para arrancar jalones
duros a la realidad, pensando en el futuro para hacernos poseedores de lo
nuestro, gracias a las técnicas que desamortizan la vasta riqueza que nos hizo millonarios en mendicidad (¡ oh,
Humboldt!). Hubo algunas expediciones científicas (Hernández, Malaspina,
Sessé, ~·Iutis), valiosas, pero sin frutos
que pudieran haber sido anrovechados
dignamente por el pro común.
No se ha trazado aún la semblanza
de aquella Universidad en función humana. Conocemos los estatutos y las
Pasa a la Pág. 8

J

.1

�cidentes del trabajo y que enfermeda-

La Frecuencia de Riesgos a:
Profesionales en
Monterrey(+)
Telésforo CHAPA.

El pasado año de 1950 fuí invitado en asocio de un grupo
de compañeros Médicos para sustentar algunas pláticas sobre
lnfectología en los Cursos de Verano, que vienen realizándose
desde hace seis años con creciente éxito en nuestra Universidad.
Encargo tan honroso me ha sido hecho nuevamente, con otro
tema, por el Jefe de la Sección de Ciencias Médicas de estos even,
tos, Doctor Salvador Martínez Cárdenas.
Los que hemos traspasado la edad
media de la vida, con frecuencia nos
es dable aplicar nuestras disquisicionrs intelectuales al análisis de nuestros actos y acciones; al autoanálisis
critico de actividades científicas, valorizadas o nó, pero que han llenado
nuestra vida, a las veces acariciadas
por el recuerdo de nuestros años juveniles, cuando cargados de libros e ilusiones pasamos por nuestra Facultad,
o cuando ya facultativos cargamos con
el pesado fardo de una responsabilidad social, tan humana como incomprendida; o bien cuando ya en lamadurez de la existencia hurgamos en el
fondo de nuestra conciencia y ella nos
pregunta, cal1ada y firmemente, si hemos cumplido con nuestro deber, si
hemos hecho todo lo que debimos hacer, si, en suma, estamos satisfechos.
Por lo que a mi respecta, y creo que
sea también el caso de la inmensa mayoría de los médicos, siempre, cada
uno, en lo más íntimo de su sér, lleYa
una inquietud y una amargura, por no
haber po&lt;lido dar todo lo que debiéramos o ambicionamos; _porque encontramos que, independientemente del
acervo de nuestros conocimientos científicos, fuera de nuestro sér y ámbito
de acción se mueve un mundo cargado
de dolorc&gt;s, miserias y prejuicios, ante los cuales muchas Yeces somos impotentes.
Nunca como ahora las Ciencias Médicas han logrado más brillantes realizaciones, ni proyectado más clara luz
en el terreno de las Terapéuticas médica i quirúrgica; nunca en el pasado
fué su senda más amplia ni sus éxitos
más rotundos, y, sin embargo .. , cada
día la Humani&lt;lad y con ella los )lédicos encontramos más dolores que mitigar y más miserias que dulcificar.
Afortunadamente en nuestro País, pese a sus detractores, el Régimen de
Seguridad Social "ª 3briendo brechas
hacia un porvenir mejor.
No faltará quien, entre las personas
que me escuchan, se pregunte a qué
vic&gt;nen las someras consideraciones
anteriores y qué relación tienen con
el problema que nos ocupa. Puedo
responder por ellas, que son hijos de
la inquietud cientifica, que nacen y ,iYen en nuestra mente buscando ansiosamente una fórmula de expresión que
se traduzca c-n una propuesta que convierta el placer del cultivo de la Ciencia por la Ciencia misma, con el placer de la Ciencia aplicada al Servicio
de la Humanidad; que luchemos por
una Ciencia que cultivada y perfeccionarla en la serena quietud de los laboratorios no se refugie egoistamente en
el alma del investigador; que no quede confirmada en retortas y microscopios; que no se encierre herméticamente dentro de los muros inanimados
de su recinto; que no sea estática, sino
dinámica; que sea fuente de luz, ge-

2

nerador de ,,ida, emporio de salud y
felicidad humanas y que por ningún
motivo permitamos que se convierta
en un monstruo, que sólo haga florecer
el exclusivismo de sus creatlores y se
trueque en una nueva cOnC'epción de
los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Bien sé que no es cosa fácil convertir un sueño en realidad, que lo que
resulta hacedero en la teoría se torne
escabroso y complejo en la práctica;
¿Pero acaso no han sido calificados y
ridiculizados de sueños irrealizables
muchas de las concepciones humanas
más sublimes?
Debemos admitir que en la época
que vivimos la Humanidad se debate
en la más tremenda de las crisis morales que hayan contemplado los siglos; que los acontecimientos históricos se suceden con tremenda vertiginosidad; que muchos hechos de la vida humana no encuentran una respuesta adecuada en la Filosofía que
los sustenta; que el mundo trepida;
que hay inquietud en las almas y temor en los corazones; que a esta etapa que vivimos la envuelve una atmós~
fera densa y pesada, precursora de las
grandes tempestades y que es deber de
todos y cada uno de nosotros buscar
en la Ciencia aplicada al Servicio de
la Humanidad el remedio a nuestros
males y la estructuración de un porvenir más saludable, quieto y placentero.
Es necesario, pues, acomodarnos a
las circunstancias reinantes y tomar
las medidas del caso para ir dando
nuestro pequeño tributo a la resolución de los problemas que dentro de
nuestro terreno de acción conocemos
mejor.
Al ser invitado para cooperar en los
programas de los Cursos de Verano, he
llegado a pensar que sería de utilidad
tratar de aplicar en beneficio de la co1ectüidad ]a rica cosecha de conocimientos científicos de que dispone:.
mos; y particularmente debo manifes~
tar que he sido impresionado con fuerza por la serie y el ancho cúmulo de
hechos relacionados a los problemas
inherentes a los Riesgos Profesionales.
La estadística nos demuestra palmaria e inconcusamente que día tras dia
y hora tras hora un hombre o una mujer de nuestra ciudad yace víctima de
un accidente de trabajo o es presa de
una enfermedad profesional; que hora
tras hora un hogar recibe, junto con
el dolor ele ver a uno ele los suyos víctimas del dolor o de la muerte, el zarpazo de ]a miseria; que hay derroche
de sangre y que se hace presente el
más descarnado menosprecio hacia lo
más caro que el hombre tiene: la salud
e integridad corporal.
No es nuestro propósito exagerar los
hechos, ni ponernos en un tercero utópico. pues bien sabemos que dentro
del mecanismo de la Industria es imprescindible que existan riesgos y ac-

des profesionales tengan que observarse cuya frecuencia y gravedad deben
quedar limitados a lo que pudiéramos llamar "límite de tolerancia". El
objeto de este trabajo es señalar cual
es la magnitud de este problema en
nuestro riiedio, tanto del punto de vista económico como higiénico; Y ]as
medidas que se proponen para reducirlo al referido límite tolerante.
Para llegar a este fin, sería indispensable hacer una revisión cuidadosa
de los hechos, su frecuencia, gravedad, características topográficas, perjuicios económicos y sus consecuencias para el sujeto, la Industria y la
So e i edad, pero no disponiendo del
tiempo necesario me limitaré a señalar
su indice de frecuencia y sus consecuencias.
Nuestra Ley Federal del Trabajo dice: Art. 284.-Riesgos Profesionales
son los accidentes o enfermedades a
que están expuestos los trabajadores
con motivo de sus labores o en ejercicio de ellos. Art. 285.-Accidente del
Trabajo es toda lesión Médico-Quirúrgica o perturbación psíquica o funcional, permanente o transitoria, inmediata o posterior, o la muerte, producida por la acción repeTltina de una
causa exterior que pueda ser medida,
sobrevenida durante el trabajo, en
ejercicio ele éste o como consecuencia
del mismo; y toda lesión interna determinada por un violento esfuerzo, producida en ]as mismas circunstancias y
Art. 286.-Enferme&lt;lad "Profesional es
todo estado patológico que sobreviene
por una causa repetida por largo tiempo como obligada consecuencia de la
clase de trabajo que desempeña el
obrero, o del medio en que se ve obligado a trabajar, y que provoca en el
organismo una lesión o perturbación
funcional permanente o transitoria,
pudiendo ser originada esta enfermedad profesional por agentes físicos,
químicos o biológicos.
En nuestro País. a partir de la vigencia de la Ley Federal del Trabajo,
los organismos respecth·os han venido
aplicimdola sin interrupción, en escala creciente, a medida que nuestra Industria se ha estado desarrollando, es-

tando a cargo de las propias Industrias su cumpliiniento. y &amp;ustentación
económica. A partir del mes de noviembre de 1944 y de acuerdo con la
Ley que creó el Instituto Mexicano del
Seguro Social la parte correspondiente
a su ejecución quedó dentro de las facultades legales de la propia Institución. Por lo que respecta a la Ciudad
de :Monterrey, es del mes de noviembre de 1945 a la fecha, cuando la Caja
Regional controla la atención médica
y obligaciones económicas inherentes
a Riesgos Profesionales. Es, pues, la
Caja Regional la que carga en primer
término con esta tan seria responsabilidad, y es a esta Entidad a la que más
interesa su correcta resolución. Pero
indudablemente que si sobre la Caja
Regional reside la responsabilidad médica y económica, también interesa
profundamente a la Industria, al Gobierno Nacional y a la Sociedad en general, pues los males de unos se reflejan siempre en el campo económico
al resto de la colectividad.
El Instituto )lexicano del Seguro Social con su elevada concepción de la
,,ida moderna sintetizó de manera magistral sus puntos de vista al expresar
en sus considerandos que el obrero se
halla constantemente amenazado por
nm.llitud de riesgos objetivamente creados por el equipo mecánico que maneja o por las condiciones del medio
en que actúa, y cuando tales amenazas
se realizan, causando acci,dentes o enfennedades, fatalmente acarrean la

destrucción de la base económica de
la familia.

Consecuente con sus propios principios, el Seguro Social ha venido ampliando y perfeccionando sus servicios
en el Capitulo de Riesgos Profesionales, representando para la fecha, dentro de su economía, un importante
renglón, que dados los fines sociales
que persigne debe ser visto y estimado
con toda la simpatía que merece.
Para tener una idea de la importancia del problema y estar en aptitud de
apreciarlo debidamente, vamos a dar
cifras correspondientes a los años de
1949 y 1950, que han sido recopiladas
por la Sección de Estadistica de la Caja Regional.

No. de Días de No. de
1949
TOTALES:
Empresas e/Riesgos
ordinarios
Empresas e/Riesgos Bajos
Empresas e/Riesgos )ledio
Empresas e/Riesgos Altos
Empresas e/Riesgos
}Iáximo

INDICE DE:

Casos

Inca p. Trabaj.

7,709

84,661

32,993

100.024

1.098

(2)
(3)
(4)

147
202
3,605
783

3,002
2,321
38,439
9,6i3

3,199
2,6i3
16,887
4,349

19.671
32.350
91.386
77.073

0.402
0.372
0.974
0.952

(5)

2,9i2

31,226

5,885

216.187

2.271

(1)

Frecuencia Grave&lt;lad

No. de Dias de

No. de

INDICE DE:

1950

Casos

In cap.

Trabaj.

Frecuencia Gravedad

TOTALES:
Empresas e/Riesgos
ordinarios
(1)
Empresas e/Riesgos Bajos (2)
Empresas e/Riesgos 1ledio (3)
Empresas e/Riesgos Altos ( 4)
Empresas e/Riesgos
11áximo
(5)

7,687

96,550

37,460

87.845

1.103

129 2,848
256
3,996
3,823 44,925
783 10,895

3,719
3,550
19,190
5,187

14.849
30.870
85.281
64.621

0.328
0.482
1.002
0.899

5,814

198.505

2.495

2,696

De acuerdo con la expediencia de
los dos años (1949 y 1950) se desprende que por cada hora que transcurre
se suscitan 0.88 casos de Riesgos Profesionales, casi uno por hora.
Para obtener los indices de frecuencia se utilizó ]a fórmula conocida que
nos expresa el número de accidentados, con pérdida de tiempo, por un
millón de horas-hombre trabajadas; y
por lo que hace a Jos indices de gravedad se utilizó la que nos expresa el nú-

33,886

mero de días de incapacidad por mil,
entre. el número de I10ras-hombre trabajadas. En esta estadística no están
incluídas las muertes por Riesgos Profesionales.
Los cuadros anteriores son valiosos
desde cualquier punto de vista que se
les estudie. Nos hablan elocuentemente de la titánica lucha de la Caja Regional en sus diversos aspectos técnico, económico y social.
En primer término observamos la

Armas y Letras

frecuencia de los lliesgos en la Indus-

tria local. Para el año de 1949 tenemos
un índice de frecuencia de 100.024 que
es a todas luces sumamente alto y desproporcionado, pues el índice comprobado y aceptado por la Dirección de
Estadistica de la Secretaria del Trabajo de los Estados Unidos, comprendiendo toda clase de Industrias, aún
las más peligrosas, no debe dar una
frecuencia mayor de 18.4, cifra aceptada como promedio nacional.
La experiencia ha demostrado que
aun en las Industrias más peligrosas
se puede llegar a un índice de frecuencia de diez o menos, con la observancia de medidas de protección eficaces.
Se desprende de lo anterior el número de casos por Riesgos, está muy
por encima del límite de tolerancia a
que antes me he referido, pues del estudio comparativo de los indices de
frecuencia aceptados como media nacional en los Estados Unidos (18.4) y
el de 100.024 para la ciudad de Monterrey (1949), encontramos un incremento de 443.4, que realmente es aterrador.
¿A qué se debe esta catastrófica situación? Indudablemente sn explicación sólo se encontrará en una larga
serie de hechos y circunstancias ambientales, las cuales pueden resumirse
así:
lo.-Causas atribuibles a los Patrones.
2o.-Causas atribuibles a los Obreros.
3o.-Causas atribuibles al medio ambiente.
4o.-Causas atribuibles a las Autoridades responsables.
lo.-Causas atribuibles a los
Patrones.
a) .-Desconocimiento real del problema, tanto desde el punto de vista
del índice de frecuencia en nuestro
medio, como de la falta de convencimiento de que dedicar tiempo y dinero a la prev~nción de Riesgos en un
negocio.
b) .-Falta de protección adecuada a
la maquinaria y aparatos y ropas apropiadas en muchos casos.
c) .-Falta de aplicación enérgica de
medidas -disciplinarias para hacer
cumplir ]as disposiciones relativas a
seguridad.
d) .-Falta de mayor cooperación, en
algunos casos, con las Autoridades del
Trabajo.
e) .-Falta de personal especializado
en la prevención de Riesgos.
f) .-Falta de locales higiénicos.
2o.-Causas atribuibles a los Obreros.
a) .-Desconocimiento real del problema.
b) .-Desprecio al peligro.
c) .-Falta de cooperación al negarse a usar ropas y aparatos protectores.
d) .-Temor de ganar menos dinero
cuando trabaja a destajo o argumentando incomodidad.
e) .-Indisciplina a los Reglamentos
Interiores de las fabricas.
f) .-Descuidos y falta de atención.
3o.-Causas atribuibles al medio
ambiente.
a) .-Falta de Cultora.
b) .-Deficiencias crónicas en órganos de los sentidos como vista Y oídos.
c) .-Mala nutrición por alimentación deficiente.
d) .-Ineptitud temporal en el trabajo como consecuencia de toda clase de
excesos.
e) .-Retardo en los estímulos nerviosos.
f) .-Atavismos y viejas costumbres.
g) .-La fatiga por causas diversas.
4o.-Causas atribuibles a las Autoridades responsables.

Octubre de 1951

Nuestra Legislación sobre el trabajo
Y prevención de Riesgos creemos que
es muy deficiente y avanzada; y que si
se aplicara integralmente baria descender automáticamente y en poco
tiempo nuestro alto indice de frecuencia en Riesgos Profesionales, pero desgraciadamente no es ésta la realidad,
pues se encuentran escollos de todas
clases a cada paso, los unos de carácter material o económico y los otros
de origen moral; y es que para que el
Gobierno Nacional tenga éxito en esta
noble cruzada hace falta mayor número de personas técnicamente preparadas que actúen con el deseo sincero de
mejorar la situación en bien de todos
y sobre todas las cosas, y convencernos a la vez que no bastan a resolver
fenómenos sociales de tal magnitud
leyes y decretos si no se modifica el
medio por conducto de una amplia
campaña sistemática de difusión cultural, estableciendo centros de especialización universitaria, que preparen debidamente a los elementos que intervienen en este tipo de relaciones, esto
es, patrones, obreros y médicos, para
que el esfuerzo unido de estos diversos
factores se aplique a la realización de
un programa que haga bajar los indices a límites tolerables, con amplio be~
neficio higiénico y económico para la
colectividad.
La experiencia ha demostrado que
las medidas coersitivas y sanciones legales no han logrado bajar a índices
razonables los Riesgos Profesionales,
si no se hacen acompañar de una labor de convencimiento a base de conocimientos cientificos, impartidos, a
los elementos en juego, esto es, industriales, obreros y Cuerpo Médico.
¿Cómo lograr lo anterior? Pienso
que es llegado el momento de qne los
distintos organismos sobre los cuales
descansen la responsabilidad económica y social en su propio bien y en
el de la colectividad, pongan manos a
la obra para lograr que nuestro indice
de Riesgos Profesionales de 100.024
baje o se acerque al aceptado nacionalmente en los Estados Unidos de
Norteamérica como tolerable 18.4; estos organismos son, en primer término, el Instituto Mexicano del Seguro
Social y en segundo los Patrones, pues
éste recibe el impacto de la lesión económica al ver disminuir su producción, y el primero al reparar económicamente la incapacidad del obrero,
tanto en lo que respecta a los días no
laborados, como a los gastos de curación y hospitalización.
Toda labor de profilaxis social demanda fundamentalmente dos condiciones: primera, cooperación de la co~
lectividad, y, segunda1 personal debidamente adiestrado, pues sin ellas las
mejores Codificaciones, con sus Leyes
y Reglamentos serán prácticamente
inútiles1 por lo que a mi juicio debe
situarse el problema bajo la acción, en
Jo que a Educación Técnica se refiere,
de duestra Universidad.
Una dependencia universitaria sostenida eco\iómicamente por la propia
Lniversidad de Nuevo León y la cooperación de los organismos interesados, los Patrones y el Instituto Mexicano del Seguro Social, puede y debe
crear un Instituto del Trabajo, que
trabajaría como una Unidad, o bien
como parte integrante del Instituto de
Jnvestig;ciones Científicas, que se avoque al estudio de los problemas relativos a la Higiene del Trabajo, con un
laboratorio especializado; a la preparación técnica del personal y a la educación de nuestra clase obrera. Sólo
así nuestra magnifica Legislación sobre el Trabajo podrá rendir el beneficio que se desea.
(•) Conferencia sustentada durante el desarrollo de la Sección de Ciencias Médicas de la
Escuela de Verano, en su VI Anualidad, a
través de los cana.les de la Estación Radioemisora XEFB, por el Doctor Telésforo
Chapa.

La Arquitectura Moderna
de México
Ricardo de ROBINA ROTHIOT.

Nos enfrentamos al problema, nada fácil por cierto, de enjuiciar un fenómeno que todavía no ha cumplido todas las eta•
pas de su desarrollo, y que, por otro lado, viene a ser en cierta
forma una especie de espejo en que nosotros nos vemos refle,
jados con nuestras cualidades y nuestros defectos.
Antes de enfrentarnos directamente con las obras arquitectónicas que ya en tan gran número tenemos en México de esto
que llamamos Arquitectura moderna, vamos, aunque sea en for,
ma suscinta, a dilucidar un poco cuál es el origen de ella, cuáles
son sus antecedentes, o las causas que la motivaron, en una pa,
labra vamos a tratar de indagar cuáles fueron sus padres y las
condiciones de su nacimiento. Para lograr nuestro objeto pasa,
remos una rápida revista histórica a lo que fue el arte de la Arquitectura en la segunda mitad del siglo pasado y a las ideas estéticas que se iban desenvolviendo en un pequeño grupo de pensadores y críticos.
Tanto si llevamos nuestra atención
a los países europeos que habían desa-

rrollado el estilo en la Edad Media y
el Renacimiento, como a la América
Española y en particular a México que
durante la Colonia produjo obras tan
sobresalientes en Arquitectura, salta a
la vista que el desarrollo del arte había quedado a mediados de siglo totalmente paralizado; las últimas obras
de arquitectura se habían producido
inspiradas en el gusto clásico formando esa etapa que se ha llamado del
Neoclasicismo, la cual a manera de
fria y sobria mortaja fué la última manifestación de una arquitectura en piedra que tenía cinco mil años de vida
constante escalonados los estilos más
diferentes que produjeron las obras de
arquitectura de más alto valor estético con que cuenta la humanidad. Los
arquitectos de ese final de siglo, impotentes para erigir obras que pudiesen
competir con aquel pasado tan glorioso, ceden el paso a la legión de arqueólogos y de historiadores que van exhumando a base de paciente método
el arte de todos los tiempos en cualquier parte del globo en que se haya
producido, logrando tener en la misma forma en que lo habían hecho para
la historia política, económica, etc.,
almacenado, clasificado y cuidadosamente guardado en sus archivos todo
aquello que la Arquitectura y el arte
habían producido. Entonces el arquitecto con gran comodidad y despreciando totalmente el concepto más profundo de lo que es el estilo acude a ese
ropero de la historia para buscar las
formas que ha de aplicar a su arquitectura. Así nace esa época falta de
caracteres propios en la cual el arquitecto parece disfrazarse cada dí:J con
un traje diferente, según sus gustos
personales, sin lograr nunca más que
caricaturas de las grandiosas obras
que la arquitectura en piedra habia
producido en su larga vida. Surgen
nuevos templos griegos dedicados a las
transacciones de bolsa, catedrales góticas que ya nada expresan, y al lado
de ellas, arquitecturas exóticas a nuestra cultura occidental, patios árabes,
templos mayas, etc.
La arquitectura se ha convertido en
una moda, que cambia constantemente
en la expresión más superficial del
gusto, en vez de ser un fenómeno regido por las características espirituales
más profundas del hombre.
Esta segunda mitad del siglo pasado
que no pudo crear un mundo de formas nuevo se apega servilmente a la
copia de la naturaleza creyendo ver

siempre en ella la belleza más perfecta; el máximo elogio que se puede hacer de una pintura es el decir nesa mano parece que tiene vida", como si la
función del arte consistiese simplemente en reproducir aquella naturaleza. La arquitectura consecuente con
aquellas ideas cree encontrar un nuevo camino también al copiar las formas naturales y produce esa fugaz etapa que hemos llamado "art nouveau";
los tallos y las flores del lirio cubren
de decoración los edificios y los órdenes c]ásicos asoman por última vez tímidamente entre aquella hojarasca. El
noble arte de la arquitectura que siempre se babia inspirado en las severas
formas de la geometría, se encuentra
ahora convertido en un arte de la ornamentación.
Después de haber formado un cuadro tan poco agradable del arte de la
segunda mitad del siglo pasado, creo
que bien podemos tener ciertos remordimientos de conciencia pensando en
ese triste y heroico grupo de pintores
que aislados de la sociedad y en lucha
siempre con ella, produjeron ese conjunto de bellisimas obras que conocemos con el nombre de "impresionistas", regidas por un gusto y una estética diferentes a las que imperaban en
la sociedad en que se produjeron, no
pudieron ser gastadas en su tiempo y
aquellos pintores ya que nuestro interés en esta ocasión va por el camino
de la arquitectura y no por el de la
pintura.
Esta situación general del arte que
fné sustancialmente la misma en todos
los países de Europa, se encuentra en
México perfectamente bien caracterizada durante ese periodo que se suele
llamar un poco peyorativamente el
''porfirismo", y que nosotros llamaremos 1Uás respetuosamente epoca "porfiriana". La solidez política y la prosperidad económica hacen que esa época sea motivo de alloranza para aqueUos que la vivieron y el número y cantidad de monumentos que nos ha legado son indudablemente un buen titulo para aquellos recuerdos.
Se construyeron edificios públicos,
habitaciones particulares de gran lujo
y monumentos conmemorativos. Francia era el centro a donde convergían
todas las miradas y el punto de donde
irradiaba la moda y el gusto dominante, no sólo en arquitectura sino en todos los aspectos de la vida. Los principales arquitectos de la época fueron a
estudiar a la Escuela de Bellas Artes
Pasa a la Pág. 7

3

�J UI A N 1~ UI l Zf A l~
LIBRO DE BUEN AMOR ·
' 1

ANTOLOGIA
PROLOGO
Onde yo, de mi poquilla ciencia y de mucha y gran rudeza,
entendiendo cuántos bienes hace perder al alma y al cuerpo, y
los males muchos que les apareja y trae el amor loco del pecado
del mundo; escogiendo y amando con buena voluntad salva•
ción y gloria del paraíso para mi ánímo, hice esta chica escritura
en memoria de bien; y compuse este nuevo libro en que son es•
critas algunas maneras y maestrias y sutilezas engañosas del loco
amor del mundo, que usan algunos para pecar. Las cuales, le•
yéndolas y oyéndolas hombre o mujer de buen entendimiento
que se quiere salvar, descogerá, y obrar lo ha; y podrá decir con
el Salmista: Viam veritatis, etcétera.
Otrosí, 1os de poco entendimiento no se perderán; cayendo y cuidando el
mal que hacen o tienen en la voluntad de hacer, y los porfiosos de sus malas
maestrías, y descubrimiento publicado en sus muchas engañosas maneras que
usan para pecar y engañar las mujeres, acordarán la memoria y no despreciarán su fama; ca mucho es cruel quien su fama menosprecia: el Derecho lo dice.
Y querrám más amar a sí mismos que al pecado; que la ordenada caridad, de
sí mismo comienza: el Decreto lo dice. Y desecharán y aborrecerán las maneras
y maestrías malas del loco amor, que hace perder las almas y caer en saña de
Dios, apocando ]a vida y dando mala fama y deshonra, y muchos daños a los
cuerpos. Empero, porque es humanal cosa el pecar, si algunos (lo que no los
consejo) quisiesen usar del loco amor, aquí hallarán algunas maneras para eHo.
Y ansí este mi libro, a todo hombre o mujer, al cuerdo y al no cuerdo, al que
entendiere el bien y escogiere salvación, y obrare bien amando a Dios, otrosí
a) que quisiere el amor loco, en la carrera que andudiere, puede cada uno bien
decir: Intellectum tibi dabo, etcétera.
Aqui dice de cómo el Acipreste rogó a Dios que le diese gracia que pudiese
hacer este libro.
Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Sllllto:
el que nació de la Virgen, esfuerzo nos dé tanto,
que siempre lo loemos en prosa y en canto;
sea de nllestras almas cobertura y manto.
El que hizo el cielo, la tierra y la mar,
El me done su gracia y me quiera alumbrar,
que plleda de cantares nn librete rimar,
que los que lo oyeren pueden solaz tomar.
Tll, Señor Dios mio, que el hombre crieste,
informa y ayuda a mi en tu arcipreste,
que pueda hacer un Libro de buen amor aqueste,
que los cuerpos alegre, y a las almas preste.
Si queredes, serlores, oÍI' un buen solaz,
escuchad el romance, sasegáos en paz;
no os diré mentira en cuanto en él yaz,
ca ror todo el mundo se usa y se haz.
Y porque mejor sea de todos escuchado
hablaros he por trovas y por cuento rimado:

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Un juglar. Ménsula del refectorio de la catedral de Pamplona, Hacia 1330.

4

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CANTIGA

es un decir hermoso y saber sin pecado,
rcuón más placentera, hablar más apostado.
No tengades que es libro de necio devaneo,
ni creades que es cufa algo que en él leo;
ca según buen dinero yace en vil correo,
así en feo libro está saber no feo.
El ajenuz, de fuera negro más que la peñavera,
blanca harina estQ. so negra cobertera,
azúcar dulce y blanco está en vil cañavera.
So la espina yace la noble rosa flor,
en fea letra está saber de gran doctor;
como so mala capa yace buen bebedor,
asi so el mal tabardo está el Buen amor.
LA DUE!v'A
Si quisieres cunar dueñas u otra cualquiera mujer,
muchas cosas habrás primel'0 de aprender;
para que ella te quiera en su amor querer,
sabe primeramente la mujer escoger.
Cata mujer hermosa, donosa y lozana,
que no sea mucho luenga, otrosí ni enana;
si pudieres, no quieras amar mujer villana,
que de amor no sabe, y es como bausana.
Busca mujer de talla, de cabeza pequeña,
cabellos amarillos, no sean de alheña,
las cejas apartadas, luengas, altas en peña,
ancheta de caderas: ésta es talla de dueña.
Ojos grandes, hermosos, pintados, relucientes,
y de luengas pestaii.as, bien claras y rientes
la~ orejas pequeñas, delgadas; para/ mientes
si ha el cuello alto: atal quieren las gentes.
La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y bien blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de ta boca, bermejos, angostiltos.
ENJIEMPLO DE TA PROPIEDAD QUE EL DINERO HA
Mucho haz el dinero, y mucho es de amar,
al torpe hace bueno y hombre de prestar,
hace correr al cojo y al mudo hablar,
el que no tiene manos, dineros quiere tomar.
Sea un hombre necio y rudo labrador,
los dineros te hacen hidalgo y sabidor,
cuanto más algo tiene, tanto es más de valor,
el que no ha dineros, no es de sí señor.
Si tuvieres dineros, habrás consoladón,
placer y alegría y del papa ración,
comprarás paraiso, ganarás salvación:
do son muchos dineros, es mucha bendición.
Yo vi e1z corte de Roma, do es la santidad,
que todos el dinero hacen gran humildad,
gran honra le hacian con gran solemnidad.
Todos a él se humillan como a la majestad.
Hacia muchos pr•iores, obispos y abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades:
a muchos clérigos necios dábales dignidades.
hacía de verdad mentiras, y de mentiras verdades.
Hacia muchos clérigos y muchos ordenados.
Muchos monjes y monjas, religiosos sobrados,
el dinero los daba por bien examinados;
a los pobl'es decían que no eran lell'ados.
Daba muchos juicios, mucha mala sentencia
con muchos abogados era su mantenencia·
'
en tener pleitos malos y haqer avenencia, '
en cabo por dineros habla penitencia.
El dinero quebranta las prisiones dañosas,
tira cepos y grillos, y cadenas peligrosas,
el que no tiene dineros, échanle las esposas;
por lodo el mundo hace cosas maravillosas.
El hace caballeros de necios aldeanos
condes y ricos hombres de algunos villa~os
con el dinero andan todas hombres lozanos'
cuantos son en el mundo, le besan hoy las ~wnos.
Vi lene1· el dinero las mejol'es moradas
altas y muy costosas, hermosas y pintada~
castillos/ heredades, y villas entorreadas '
servian al dinero, suyas eran comprada~.
Comia muchas manjares de dfoersas naturas
vestía los nobles pwios, doradas vestiduras '
traia joyas preciosas en vicios y holguras '
guarnimientos extraiíos, nobles cabalgadu~as.
Toda mujer del mundo y dueña de alte·a
págase del dinero y de mucha rique:za; "'
ya nunca vi hermosa que quisiese pobreza
do son muchos dineros, y es mucha noble~a.

DE

SERRANA

Do la casa del Cornejo,
primer día de semana,
en comedio del vallejo
encontré una serrana
vestida de buen bermejo,
y buena cinta de lana;
dijel: "Dios te salve, hermana".
Diz: ''¿Qué buscas por la sierra?
¿Cómo andas descaminado?
·
Dije: "Ando por esta tierra,
do querria casar de agrado".
Ella dijo: "No lo yerra
el que aquí es casado,
busca y harrarás de grado,
Mas, pariente, t,í te. cata,
si sabes de sierra algo".
Yol'dije: "Bien sé uuardar vacas,
y yegua en cerro cabalgo,
sé el tobo cómo se mata;
cuando yo en pos dél salgo,
antes to alcanzo que el galgo.
Sé muy bien tornear vacas,
y domar bravo novillo;
sé mazar, y hacer natas,
y hacer el odrecillo;
bien sé gnitar las abarcas,
y tañer el caramillo,
y cabalgar bravo potrillo.
Sé hacer et altibajo,
y sotar a cualquier muedo,
no hallo alto ni bajo
que me ven=a, según cuedo;
cuando a la lucha me abajo,
al. que una vez trabar puedo,
derribo[', si me denuedo".
Diz: "Aquí habrás casamiento
tal cual tií demandudieres;
casw·me he de buen talento
contigo, si alga dieres,
harás buen entendimiento".
Dije/: Pid' lo que quisieres,
y darte he lo que pidieres.
Diz: "Dame un prendedero,
que sea de bermejo paño,
y dame un bel pendero,
y seis anillos de estaño,
un zamarrón disantero.
garnacha para entre el año,
y no hables en engwío.
Dame zarcillos y hebilla
de latón bien reluciente,
y dame toca amarilla
bien listada en la frente,
zapatas hasta rodilla;
y dirá toda la gente;
¡Bien casó Menga Lloriente!".
Yol' dije: "Dal'te he esas cosas
y aun más, si más comides,
bien lozanas y hermosas;
a tus parientes convides,
luego hagamos las bodas,
y esto no lo olvides,
que ya voy por lo que pides".

Batalla entre Don Crunat y Do,ia Cuaresma. De Peter Bruegel "El Viejo".
Museo de Bellas Artes, de Boston.

DE LA PELEA QUE HUBO DON CARNAL CON LA CUARESMA
Acercándose viene un tiempo de Dios saizto;
fúime para mi tierra por holgM algún cuanto,
dende a siete dias era Cuaresma tanto,
puso por todo el mundo miedo y gran espanto.
Estando a la mesa con don jueves Lardero,
trujo a mi dos cartas un ligero trolero;
deciros he las notas, seros he tardinero,
ca, las carlas leídas, dilas al mensajero.
"De mi, Santa Cuaresma, sierva del Salvador
enviada de Dios y a todo pecador,
a todos los arciprestes y clérigos con amar,
salud en Jesucristo hasta la Pascua Mayor:
sabed que me dijeron que ha cerca de un año,
que anda don Carnal sañudo, muy extraño,
astragando mi tierra, haciendo mucho daño,
vertiendo mucha sangre, de lo que más me asaño.
Y por aquesta ra;ón, en virtud de obediencia,
os mando firmemente, so pena de sentencia,
que por mi y por mi ayuno y por mi penitencia,
que lo desafiedes luego con mi carta de creencia.

Armas y Letras

Octubre de /951

/Jecidle de todo en todo, que de hoy siete días,
la mi persona misma, y las compañas mias,
iremos pelear con él, y con todas sus porfías;
creo que se me no detenga en las carnicerias.
Dadle al mensajero esta carta leida,
llévala por la tierra, no la traya escondida,
que no diga su gente que no fué apercibida.
Dada en Castro de Ordiales, en Burgos recibida".
Otra carta traia abierta y sellada,
una concha muy grande de la carta colgada,
aquél el'a el sello de la dueiía nombrada;
la nota es aquesta, a Carnal fué enviada:
"De mi, doña Cuaresma, justicia de la mar,
alguacil de las almas que se han de salvar,
a ti, Carnal goloso, que te no cuidas hartar,
enviote el A.yuno por mi desafiar.
Desde hoy en siete días tú y t11 almohalla
que seades conmigo en el campo a la batalla,
hasta el Sábado Santo daros he lid din falla;
de mllerte o de preso no podrás escapalla".
Las cartas recibidas, don Cal'nal orgulloso
mostró en si esfuerzo, pero estaba medroso;
rw quiso dar respuesta, vino a mí acucioso,
trujo muy gran mesnada, como era poderoso.
Desque vino el día del plaw señalado,
vino don Carnal, que antes estaba esforzado,
de gentes muy garnidas muy bien acompañado:
serie don Alejandro de tal real pagado.
Puso en las delanteras juchos bnenos peones
gallinas y perdices, conejos y capones
'
ánades y lavancos, y gordos ansarones'·
hacian su alarde cerca de los tizones. '
Estos traían lan:as de león delantero:
espetos muy cumplidos de hierro y de madero;
en la buena yantar estos ·vienen primero.
En pos los escudados están los ballesteros
los ánsares, cecinas, costados de carneros '
piernas de puerco fresco, los jamones ent~ros;
luego en pos de aquestos están los caballeros.
Las puestas de la vaca, lechones y cabritos
allí andan saltando y dando grandes gritos/
luego los escuderos, muchos quesuelos fritos.
Traia (mena mesnada rica de infan:ones;
muchos buenos faisanes, los lozanos pavones;
venian muy bien garnidos, enhiestos los pendones;
Eran muy bien labrados, templadas y bien finas
obras de puro cobre tratan por capellinas,
'
por adargas calderas, sartenes y cocinas,
real de tan gran precio no tenian las sardinas.
Estaba don Carnal ricamente asentado
a mesa mucho harta en un rico estrado,
Pasa a la Pág. 6

•

�VienB de la Pág. 5
delante sus juglares, como hombre honrado,

' '

de sus muchas viandas era bien abastado.

Estaba de/unte dél su alférez humil,
el hinojo hincado, en la mano el barril,
tañia a menudo con el añafil;

parlaba mucho el vino, de todos alguacil,

Desque vino la noche, mucho después de cena,
que tenía cada uno ya la talega llena,
pci.ra entrar en hacienda con la dueña serena,
adurmiéronse todos después de la hora buena.
Esa noche los gallos con grmz miedo estuvieron,
velaron con espmzto, ni punto no durmieron:

no habla maravilla, que sus mujeres perdieron;
por ende se alborozaron del ruido que oyeron.
Hacia la media noche en medio de las salas
vino do1ia Cuaresma; jDios Señor, tú me valas!

nol' dedes por dineros vendidos ni alquilado,
ca no ha grado ni gracias el Buen amor cotnprado.
Hiceos pequeño libro de texto, mas la glosa
no creo que es chica, ante es bien gran prosa,
que sobre cada habla se entiende otra cosa,
sin la que se alega en la razón h~rmosa.
De la santidad mucha es bien gran licionario,
mas de juego y de burla es chico breviario;
por ende, hago punto, y cierro mi almario,
séaos chica habla, sofás y letuario.
Señores: héos servido con poca sabiduria,
por os dar solaz a todos habléos en juglaría;
yo un galardón os pido: que por Dios, en romería,
digades un Pater noster por mi y Ave 1\faría.
Era de mil y trescientos y ochenta y un años
fué compuesto el romance, por muchos males y daños
que hacen muchos y muchas a otras con sus engaños,
y por mostrar a los simples hablas y versos exlrmíos.

Dieron voces los gallos, batieron de las alas,
llegw;on a don Carnal aquestas nuevas malas,
Como habla el buen hombre Bobre much comido,
con la mucha viwzda mucho vino ha bebido,
estaba apesgado, y estaba adormido,

por todo el su real entró el apellido.
Todos amodorridos fueron a la pelea,
pusieron las sus haces, ninguno no pleitea;
la campaií.a del mar las sus armas menea,
viniéronse a heril' diciendo todos: "¡ea!"
El pl'imero de lodos que hirió a don Carnal,
fué el puerro cuello albo, e hiriólo muy mal;
hizo/e escupir flema, esta fué gran señal,
tuvo doña Cuaresma, que era suy0 el real.
Vino luego en ayuda la salada sru·dina,
hirió muy reciamente a la gruesa gallina,
atravesósele en el pico, ahogóla aina,
después, a don Carnal falsó[' la capellina.
Venten las grandes mielgas en esta delantera,
los verde/es y jibias guardun la costunera:
vuelta en la pelea de muy mala manera,
cala de cada cabo mucha buena mollera.
De parte de Valencia venian las anguillas,
salpresas y lrechadas a grundes manadillas,
dabun a don Carnal por medio de las costillas,
las truchas de Alberche dábanle en las mejillas.
Ahi mzdaba el aUm como un bravo león,
hallóse con doz, Tocino, díjole mucho baldón,
di no por doña Cecina que[' desvió el pendón,
diérale a don Ladrón por medio del col'azón.
De Santander vinieron las bermejas langostas,
traímz muchas saetas en sus aljibas postas,
hacían a don Carnal pagar todas las costas;
las plazas que eran anchas hacíansele angostas.
Como estaba ya con muy pocas campañas,
el jabalin y el ciervo huyeron a las monlaiias,
todas las otras reses fuéI'onle muy exil'mias,
los que con él fincaron, no vallan dos castmias.
Si 1w fuese la cecina con el grueso tocino,
que estaba amarilli, de días mol'tecino,
que no podía de gordo lidiar sin el buen vino,
estaba muy señero, cercado y mezquino.
La mesnada del mar hi;;ose un il'opel,
hincaron laS espuelas, dieron todos en él,
1w le quisieron mata1·, hubieron duelo dél,
a él y a los suyos melieron en un col'del.
Trujéronlos alados porque no escapasen,
diéronlos a la dueiia antes que se ahorrasen;
mandó luego la dueña que a Carnal guardasen,
y a doria Cecina con el tocino colgasen.
Mandó/os colgar altos, bien como atalaya,
y que a descolgallos 1zinguno i 1w vaya;
luego los enhoracaron de una viga de Jwya;
el sayón iba diciendo: "Quien tal hizo, tal haya".
Mandó a don Carnal que guardase el ayuno,
y que lo tuviesen encerrado, a do no lo vea ninguno,
si no fuese doliente, o confesor alguno,
y que/' diesen a comer al día manjar uno.
DE COMO DICE EL ARCIPRESTE QUE SE HA DE ENTENDER
ESTE SU LIBRO
Porque Santa María, según que dicho he,
es comienzo y f-in del bien, tal es mi fe,
hizle cuatro cantares, y con tanto haré
punto a mi librete, mas no lo cerraré.
Buena propiedad ha, do quiera que se lea,
que si lo oye alguno que tenga mujer fea,
o si mujer lo oye que su marido vil sea,
hacer a Dios servicio en punto lo desea.
Desea oir misas y hacer oblaciones,
desea dar a pobres bodigos y raciones,
hacer mucha limosna, y decir oraciones;
Dios con esto se sirve; bien lo vedes, varones.
Cualquiera hombre que lo oya, si bien trovar supiera,
puede más añadir y enmendar si quisiére,
ande de mwzo en mano a quienquier quel' pidiere,
como pella las dueñas, tómelo quien pudiere.
Pues es de Buen amor, emprestad/o de grado,
nol' neguedes su nombre, ni dedes refertado,

6

BIBLIOGRAFIA
Para una bibliografía completa -con excepción de las Historias generales
de la Jiteratura españo1a- véase la obra de Lecoy, indicada más abajo. Acerca
del sentido social de la sátira del Arcipreste pueden leerse las páginas 98-99
de la Literatura castella1,a de ~lanuel de Montolíu, Barcelona 1930, y los apuntes de Dámaso Alonso sobre La injusticia social en la literatura española, en
Hora de Espm1a, II, 1937. Las obras esenciales para el estudio del Libro de
buen amor son:
EDICIONES
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; Libro de buen amor. Texte du XIVe, siecle
publié ... par Jean Ducamin. Toulouse (E. Priva!) 1901 Págs. LIV-343. Reproducción paJeográfica del manuscrito de Salamanca y, en nota, de las variantes de los otros dos códices.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; Libro de buen amor. Edición y notas de
Julio Cejador y Franca. Madrid. Clásicos castellanos. Ediciones de "La Lectura", 1913. Dos volúmenes. Págs. XL-300 y 342. Texto basado en el manuscrito
de Gayoso; las notas son farragosas y muchas veces desatinadas, pero contienen material utilizable.
VOCABULARIOS
Henry B. Richardson; An Etymological vocabulary to the Libro de Buen
amor of Juan Ruiz, arcipreste de Hita. Yale University Press. 1930. Págs. IX-251.
Aceptable en general; presenta deficiencias en la explicación de los términos
geográficos y omisiones en las voces de varios usos o construcciones (quedan
sin explicación, por ejemplo: "criado" en 429a, "tanto" en 1067e, "pinto" en
1402a y 1404c, etc.). Puede completarse una que otra vez con el extravagante
Glosario sobre Juan Ruiz de José Maria Aguado (~fadrid, 1929, 637 Págs.) que
tiene la ventaja de ofrecer ocasionalmente ejemplos de otros textos medievales.
Muy valiosos para aclarar el léxico son varios artículos de la Revista de Filologia Española: Américo Castro. l:nos arnnceles de Aduanas del siglo XIII,
XIII-IX, 1921-1922; Adiciones hispánicas al "Diccionario etimológico" de Meyer-Lübke, V-VI, 1918-1919; Estular, XVI, 1929 (completado por Leo Spitzer en
el léxico románico, VII, 1920; Max Leopold Wagner, Algunas observaciones generales sobre el judeoespañol de oriente X, 1923; A. S. Yahuda, contribución
al estudio del judeoespañol, II, 1915 y las reseñas de la edición de Cejador, del
Vocabulary de Richardson y del artículo de Forest sobre galicismos antiguos.
Importantes también son la reseña de la edición de Ducamin donde Menéndez
Pida! señala el carácter dialectal leonés de la lengua del manuscrito de Salamanca (Romanía, lC(.X, 1901), y la de Cejador por Georges Cirot (Bulletin
Hispanique, XV, 1913) con explicación de términos, ejemplos y algunas rectificaciones.
ESTUDIOS
Félix Lecoy; Recherches sur le Libro de buen amor. París (E. Droz) 1938.
Págs. 374. Revisión de todos los aspectos del Libro -texto, versificación, lengua, temas-, que atiende en primer lugar a sus relaciones con toda la literatura medieval de Europa, particularmente con la latina y la francesa. La critica
juiciosa, fina erudición y lucidez poco común de esta obra la hacen insustituible
en el estudio del Buen amor,
Ramón ~fonéndez Pida!; Poesía juglaresca y juglares. Madrid (Centro de
estudios históricos) 1924. Contiene noticias de gran valor para la inteligencia
del marco cultural en que surgió el libro, principalmente para su lírica y música. Las páginas consagradas al elemento juglaresco del poema son ya clásicas en los estudios sobre Juan Ruiz. Incluye, además, varias correcciones al
-texto.
Leo Spitzer; Sur Auffass,mg der Kunst des Arcipreste de Hita. Zeilsschrifl·
für romanische Philologie, LIV, 1934, Págs. 237-270. Con criterio idealista apoyado en hondo conocimiento de la literatura medieval en romance destaca el
sentimiento unitario del libro -su intención didáctica- y recha~a la interpretación biografica. La visión sintética de Spitzer y el examen analítico de
Lecoy coinciden en esencia, y forman el comentario más compléto del Buen
amor: a ambos sigue la presente Selección. Del ilustre hispanista, actualmente
profesor _en la John Hopkins University, pueden verse además algunas nuevas
observacrnnes en la reseña del libro de Leeoy publicada en ]a Revista de Filosofía Hispánica de Buenos Aires, 1939. I. 3.
F. Weisser; Sprachlic he Kunstmiltel des Erzpriesters von Hita. Volkstum
und Kultur der Romanen. VII, 1934. Págs, 164-243. Es hasta la fecha el único
estudio estilístico del Buen amor. Su valor es muy discutible; comentarios discr~tos de algunas escenas Y pormenores alternan con arbitrariedades y errores
11
ff~ dentes. En su mayor parte es un puro inventario (ni siquiera completo) de
giros Y frases alineados sin orden visible.

Armas y Letras

La Arquitectura ...
Viene de la Pág. 3
de París Y trajeron sus enseñanzas a
la de Bellas Artes de México.
El Arquitecto Emilio Dondé proyectó residencias lujosas en diferentes estilos Y construyó el templo de San Felipe en un estilo semejante al i-ománico-bizantino. Don Antonio Rivas l\lercado, uno de los arquitectos más distinguidos de su tiempo, construía obras
como el moni..tmento a la Independencia, que no solamente se cuenta entre
lo mejor de su época desde el punto
de vista artístico, sino que además introdujo innovaciones técnicas, como el
uso de pilotes apoyados a gran profundidad.
Pero la arquitectura mexicana a pesar de esas personalidades no se salvaba de su dependencia del extranjero, especia]mente de Francia como ya
hemos apuntado, ni de la confusión
reinante en todo el mundo respecto al
esliJo que se debía de seguir, como si
fuese posible el determinar éste, en un
acto de voluntad "a priori". Lo más
característico de esta situación fué el
concurso convocado en Paris, no en
México, para la construcción del Palacio Legislativo, aquel edificio que
por su destino iba a ser la representación material de la nación misma.
El arquitecto ganador del primer premio, Emilio Bénard, se trasladó a México seguido por varios arquitectos franceses para llevar a cabo la ejecución
de las obras, marcando así toda una
etapa en la arquitectura mexicana de
fin de siglo.
Poco tiempo después, al despertar de
nuestro siglo, se emprende otra obra
de dimensiones colosales, el Palacio
de Bellas Artes, cuya ejecución se encarga al arquitecto italiano Adamo
Boarí, qua usa en él Jas por entonces
flamantes formas del Hart nouveau",
dejando en México posiblemente la
obra más acabada y de mayor mérito
entre las construidas en aquella modalidad. Su plan general es claro y bien
ordenado y en ]os detalles se nota una
finura de dibujo y buenas proporciones que nos dan idea de que fué lo más
que pudo lograrse dentro de los limites de aquella arquitectura.
Otros édificios de menor importancia son construidos en los más variados estilos: El edificio de Correos del
mismo Boarí en estilo gótico, el quiosco de la Alameda de Sta. Maria en un
morisco español, la actual Secretaría
de Gobernación en ]as fQrmas del Renacimiento, etc.
Todas estas construcciones en la
misma forma que sus contemporáneas
de Europa ponen en uso estructuralmente dos nuevos materiales: el hierro
y el concreto.
El primero de estos materiales era
conocido desde la más remota antigüedad. Baste decir que en el poema de
la Ilíada se menciona como un metal
precioso de un valor superior al oro
mismó. Sin embargo su uso en arquitectura no aparece hasta los primeros
años del siglo pasado, pero su aparición es tan feJiz que a partir de ese
momento no será ya abandonado ni en
arquitectura ni en las grandes obras
de ingenieria. Los grandes pabellones
de ]as exposiciones de París y Londres
lo emplean exhaustivamente combinado con el vidrio en un tipo especial de
construcciones donde la técnica es llevada a un perfeccionamiento que aún
no hemos superado nosotros en la actualidad.
El segundo de los materiales que hemos citado, el concreto, marca su presencia en la construcción hacia el año
de 1894, apareciendo por vez primera
en la Iglesia de San Juan en Montmatre.

Octubre de 1951

Pero hay algo que nos interesa· su!J.
rayar muy especialmente en Cuanto se
refiera á estos materiales y a su uso en
el siglo XIX: El hierro fué empleado
para reproducir columnas de los órdenes clásicos o para figurar pilastras
góticas, y en algunos casos fué em•
pleado racional y lógicamente, como
en la torre Eiffel o el "Hall des machines", en París, pero nunca se usó acertado o ilógico produjo por sí mismo
arquitectura propia o un estilo con características de valor estético. Respecto al concreto podremos decir exactamente lo mismo. Por lo tanto debemos
desligar esos problemas que a mi modo de ver no tienen nada o muy poco
de común: el advenimiento de nuevos
materiales en el campo de la construcción y el nacimiento de la arquitectura moderna.
Esta última empieza a hacer surgir
sus creaciones cien años después del
uso de hierro en la construcción.
Recordemos un instante nuestro programa primitivo de examinar los an•
tecedentes de nuestra arquitectura bajo dos puntos de Yista, el primero, que
se refería a las producciones arquitectónicas que la habían precedido, ya lo
hemos IJevado a cabo, ahora nos resta
pasar una rápida revista a aquellos
conceptos teóricos, que parecen casi
proféticos, lanzados por algunos pensadores y criticos que preocupados por
]os conceptos fundamentales sobre esas
materias.
Necesariamente nuestro examen ha
de ser sumamente sucinto y no tocará,
más que a manera de ejemplificación,
aquellas ideas que están más en contacto con la arquitectura que con las
otras artes.
El punto de partida para dichas
ideas estéticas es la división que Kant
hace de las percepciones en ''Subjetivas', y "Objetivas", que da pie a Conrado Fie&lt;ller para pensar que el arte
precede la percepción de la obra artística quedan excluídos de eila todo
factor de tipo emocional o sentimental y en el examen de dicha obra sólo
encontraremos la forma, como representativa de su mayor o menor valor
estético.
Aplicado esto a la Arquitectura nos
hará buscar en e11a solamente aquellos
valores que son específicos de la forma: el volumen, la proporción, color,
claroscuro, composición y movimiento. El máximo purismo ele esta doctrina se encuentra realizado en las formas geométricas o abstractas, poco nada relacionadas con la naturaleza.
El mismo Fiedler, orienta también
l'n sus escritos, como un predicado básico el que la arquitectura es eminentemente "funcional'\ Esa función primordial consiste en solucionar la nec·e sidad de cubrir un espacio cerrado
y las únicas arquitecturas que han lle~ado ese ideal en forma lógica y precisa son las griega y la románica. Como podemos ver ]as ideas de }os críticos del siglo pasado andaban bien distanciadas y en completo divorcio con
la práctica arquitectónica y el gusto
estético ele sus contemporáneos. Veamos todavía ideas mucho más radicales que las expuestas y expresadas pÜr
un historiador vienés a mediados del
siglo pasado, o sea exactamente separados de ella por cien años: la arquitectura simplemente es el producto
elaborado de una técnica. Ante el radicalismo de este concepto que desgraciadamente aún perdura en la actualidad en nuestro Instituto Politécnico,
cabe pensar que el anunciado de ella,
Gotfricd Semper, debia carecer en un
mucho de sensibilidad artística, pero
para tranquilidad nuestra en estos cien
años que nos separan de él, multitud
de críticos distinguidos, se han encar-

gado de demoler sistemáticamente dichas ideas, aunque todavía se' den ca•
sos de gentes afinadas a ellas con la
tenacidad propia de los provincialismos.
Aunque baya sido en una forma muy
somera hemos tenido ya un panorama
general de ciertas circunstancias que
precedieron a la aparición de mostre;
veamos ahora como y en donde fué
esa aparición. Su primer característica es la de nacer en una forma explosiva y paralelamente en el campo de
la arquitectura y de las demás artes,
incluyendo la construcción de muebles v la decoración de interiores. Surge i~Ulcdiatamente ]a pregunta: ¿cuál
fué de todas esas artes la que produjo
las primeras obras? ¿Las artes restantes imitaron simplemente a la que se
expresó en términos de arte moderno
antes que ellas? La respuesta podríamos fundamentarla en aquella observación de Dilthey que ve un carácter
solidario en todas las manifestaciones
culturales de una época y en particular a ]as artes. Todas ellas tienen una
raíz común, un recóndito punto de origen en nuestro- espíritu que es el mismo para todas esas manifestaciones
externas de aquel. En la misma forma
que un rio al salirse de su curso, inunda un valle y van tocando sus aguas al
mismo tiempo todos aque1los puntos
que tienen la misma altura, por alejados o diferentes que sean entre si, de
manera semejante la corriente de sentimientos propios de nuestra época,
comprimidos y ocultos bajo aquella
capa del desorientado gusto estético
del siglo XIX, rompe en un momento
dado todos los convencionalismos y se
manifiesta al mismo tiempo en todas
las actividades de la Yida. El arte se
transforma radicalmente pero lo hace
paralelamente a la moda, en el ,,estido,
a la organiiación social y económica,
al progreso de las m~quinas, a las costumbres y en una palabra a todo aquello que marca el carácter y el estilo de
nuestra época. Pero no obstante que el
nacimiento no era un hecho artificial
sino un producto lógico de una situación previa, el cambio tan brusco y
tan radical, que no ofrece paralelo ep
la masa de la pob]ación. Los pintores
cubistas fueron y aún siguen siéndolo,
considerados corno mercaderes del arte, con la única finalidad de asustar a
los burgueses y de explotarlos y ellos
a su vez no cabe duda que supieron
explotar bien las circunstancias a su
favor. La arquitectura más apegada a
Ja realidad siempre empieza a manifestarse en Alen)ania y Holanda, e inmediatamente este ejemplo encuentra
repercusiones en todos los países europeos. formándose pequeñas minorías
que luchan denodadamente por imponer las nuevas formas y los nuevos
principios.
En el año de 1900 se inician ya las
exposiciones de muebles del grupo recién formado en Drcsden el "Deulsche
,verktatatten" que tratan de "desenvolver en el estilo del mueble el espíritu mismo de la máquina".
Desde 1905, del taller de Peter Bchrens empiezan a salir proyectos que
francamente inician ]a nueva tendencia, culminando sus obras en la famosa fábrica de turbinas de Berlín que se
construye en 1909. Walter Gropius y
~foyer han trabajado durante algun
tiempo en dicho taller, levantan varias
fábricas en los años anteriores a la
guerra mundial.
En Holanda :Mies van der Roche, en
Francia los hermanos Perret y en Estados l:nidos Frank Lloyd Wright inician caminos paralelos en un ambiente francamente hostil que los hace
reaccionar violentamente, subrayando
las características de forma y los ideales de la nueva arquitectura.

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestra,
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey; N11evo León,
1\léxico.
Con la satisfacción de hat&gt;t:r señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PCBLICACIONES PERlODlCAS

Armas y Letras.-Bolelín mensual de
la Cnivcrsidad. Se reparte por cc.10je a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
L'niversidad. - Revista semestral. Se
distrilrnye por cambio bibliográfico
n entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores &lt;leberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universirlad de Nuevo León, Plaza del Colegio
C:ivil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
ro.

7

¡

�Universidad ....
Viene de la ta. Pág.
ordenanzas, las lisias de teólogos y
oradores sagrados, las noticias sobre
ceremonias en los claustros; pero falta
aún penetrar en esa zona oscura en
que perviven nuestros antepasadQS que
se interesaron apasionadamente por la
busca de la verdad inmediata, esa que
conduce al hombre por los caminos de
la ciencia, la gran aventura. Aquellos
maestros, que enseñaban Aristóteles, o
discurrían magníficamente sobre Santo Tomás de Aquino giraron siempre
en torno de su especialidad.
La época de la Ilustración, la de los
enciclopedistas, hizo posible el advenimiento de. "El Pensador" en nuestra
América emancipada. Quizá. el ejemplo de Humboldt -sapiencia universal- suscitó en los precursores de la
Independencia el afán de llevar la
mente hacia todas las latitudes del conocimiento. Se nos anticiparon en la
preocupación de interesarse por todos
los problemas del hombre; pero no hemos dado, hasta hoy, en cuatro siglos
de experiencia, al poeta que se anticipe al inventor: Leonardo, precursor de
la aviación; Eca de Queiroz que en
"La Ciudad y las Sierras" columbra
muchas de las excelencias del maquinismo al servicio del arte, o Julio Ver•
ne movimiento en su imaginación al
submarino.
La Universidad continuó por la misma ruta que le señaló el régimen español o tuvo que sufrir vicisitudes durante la reforma liberal por considerarla los corifeos de ésta el cuartel general del antiguo régimen. Pero en el
fondo de ella ha latido siempre el deseo de ser un conservatorio, en el que
maestros y alumnos comparten el aire puro del diálogo. Ese deseo lo insinuó Manuel Gómez Morin cuando era
Rector de la Universidad de México, y
no pudo ponerlo en marcha por la penuria de la Casa de Estudios. Convertirla así en lo que debe de ser, algo
más que aula y laboratorio, es decir en
convivio, en foro abierto a la amistad
intelectual, a la renovación fecunda, al
saber en función social. Porque no
bastan las explicaciones de la cátedra,
el discurso animador, para orientar
vocaciones y estimular ingenios. La
Yida canta fuera de la Universidad y
hay que salir a su encuentro ordenando en la conversación ideas e inquietudes.
El siglo XIX produjo maestros que
no sólo enseñaban historia o filosofía,
sino que recibieron ese titulo glorioso
-más que el de 1'doctor honoris causa"-, gracias a sus incitaciones para
configm·ar los problemas de una generación o superar la obra de las anteriores. Los alumnos eran discípulos y
no se preocupaban por la calificación
de fin de año, sino que por enriquecer
la cultura en arduas disciplinas ascéticas, elaborando un libro o dándose
en la acción dentro del ritmo universal de su época.
Maestros henchidos de humanidad
cálida, amorosa, fueron Andrés Bello,
fundador de la Universidad de Chile;
Ignacio Manuel Altamirano y Justo
Sierra en México; José Trinidad Reyes1 en Honduras; José Martí -el trabajador intelectual de dinamismo impar-; el otro cubano ilustre, Enrique
José Varona; el dominicano Eugenio
Maria Hoslos. Y a la altura de nuestro
tiempo, Pedro Henríquez Ureña, quien
iba sembrando su alma en el diálogo
socrático y la correspondencia puntual.
Cuando se estudia alguna de las
grandes vidas de universjtarios del siglo XIX aparecen catedráticos de M1'dicina y Cirugía, como Juan María Rodríguez, que siempre estuvo muy ente-

8

rado de las últimas novedades científicas, sin abandonar la torre mutilante de su especialidad. Otros maestros
se refugiaban en la Pintura o en la Música, pásados los ajetreos de la clínica; y sin pensarlo tan solo por acatar
los preceptos de la higiene mental, como quien se entrega a los azares del
deporte, imitaban así al sabio Virchoff,
el codescubridor del calcio y el rubidio, que un día, gracias al abogado
Adolfo Bastián, tuvo noticia de que
había existido en América un pueblo
que -como el egipcio- escribió sus
anales en jeroglificos, y así tuvo un
pretexto para iniciarse en los misterios de la Arqueología. No fué otra la
actitud del sabio cirujano Dario Fernández Fierro, quien después de llevar
a cabo cuatro o cinco operaciones diarias,. se sumergía -haciéndose la ilu•
sión de que eran aguas lustrales- en
los poemas de Rubén Darío. No sorprende la noticia de que en nuestros
días seiscientos médicos sean miembros de la Doctors Orchestral Society
de Nueva York. Flauta y oboe, viola y
violín armonizan muy bien con la Der•
matología y la Obstetricia, la Clínica
general y la Ortodoncia. El caso contemporáneo más Mombroso es el del
gran Albert Schweitze, el médico benefactor que vive en un rincón del
Africa entregado apostólicamente al
servicio de los que sufren, y sigue siendo teólogo, músico y filósofo, especialista en Goethe y Bach. ¡Un alma sideral, un santo a quien ya se le ve el
nimbo!
Se puede ser histólogo como Ramón
y Cajal, y, a la ,,ez, conversar maravillosamente en el ruedo del café y escribir bien; se puede ser maestro de
Anatomía, y hacer prosa espléndida en
el prólogo, con la claridad francesa
de Janct.
Hay un caso patético en la historia
de la vocación: el de don Francisco
del Paso y Troncoso, el mexicano que
más sabía del iiéxico antiguo, gracias
a las facilidades que le deparó la fortuna hereditaria. Cuando se hallaba
próximo a terminar sus estudios en la
Escuela de Medicina, escogió el novedoso tema "La :Medicina entre los Aztecas". Empezó leyendo casi todos los
cronistas del siglo XVI; pero a medida
que les estudiaba, advertia que le era
preciso aprender Botánica y náhuatl;
y entonces fué siguiendo la ruta que Je
condujo hacia ]a Arqueología, la Etnografía y la Antropologia, hasta reconocer bibliotecas y museos de América y Europa; y de súbito se dió cuenta de que los manuscritos del Archivo
de Indias le obligaban a estudiar Paliografía y Geografia histórica, y luego Bibliografia y folklore; pero habia
construido uno de los prestigios envidiables de ~léxico.
Saber estudiar es una de las más serias disciplinas; porque equivale a seleccionar con atingencia los mejores
amigos entre los libros; meditar con
orden, elaborar planes, afinar el instinto y el gusto. Sobre todo, definir
en el deliquio del monólogo el camino más seguro para llegar a la meta
que a veces, se borra como el oasis en
el espejismo; alguna vez me decia el
fisiólogo Ocaranza al celebrarse sus
veinticinco años de magisterio en la
l:niYersidad de México, que aún no estaba seguro de haber encontrado su
vocación; y es que el sabio gusta alternar sus estudios predilectos con las
investigaciones históricas, desenterrando infolios en los archivos. Ha sido también el blanco de las inquietudes humanas que salen al paso de quienes se empeñan primordialmente por
el conocimiento de la realidad ambiental, relacionándola con la del mundo.
Hay que advertir que en nuestra
América son muchos los médicos -cirujanos a quienes les seducen la poesía o la política-, quizá porque -según lo hacia notar Dario- Apolo era

En el Centenario del ....
Viene de la ta. Pág.

la Batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma; varias sátiras -dice Alfonso Reyes- inspiradas unas en la musa de la indigna•
ción, como los versos sobre la propiedad del dinero; otras ino•
centes y festivas, como el delicioso elogio de las mujeres chicas;
una colección de poemas líricos, sagrados y profanos, en que si•
multanean las cántigas y loores a la Virgen con las cántigas de
serrana y las villanescas, y, por último, varias digresiones mo•
rales y ascéticas.
De entre los bardos medievales, Juan Ruiz es quien ha dejado una huella más firme, constante y duradera. En la misma
Edad Media su obra era citada como un ejemplo. Así pudo in•
fluir sin dificultad en el Rimado de Palacio, del Canciller López
de Ayala, en el Cancionero de Baena, en la Tragicomedia de Calisto y Melibea, por no citar más.
La figura cimera del Arcipreste emerge dentro de las letras
españolas prerenacentistas, como un altorelieve de singular pres•
tancia y gallardía.

F. M. Z.

hijo de Esculapio. Y si bien han sido
muy pocos los que han sabido ganar
mensiones honoríficas como Churchill
con sus paisajes pictóricos, algunos
han sido líderes o ministros de gobierno o presidentes de la república, y no
ha faltado quien, como Alfonso Ortiz
Tirado, ha sabido lucir su destreza
tanto en la cirugía como en el canto,
y quien, por estar recitando su última
traducción de un poema de Hugo haya
dejado sobre la plancha a su paciente
anestesiado. La ausencia de vocación
ha hecho que algunos médicos perpetren el grave error de querer aplícar
el bisturi a las enfermedades colectivas.
He recibido inolvidables lecciones
-algo así como fascinante sorpresaen mi reciente visita a Bogotá. He conocido la Universidad de los Andes.
En ella estudian futuros ingenieros y
químicos. Dos jóvenes ejemplares, de
auténtica formación universitaria, son
los más activos colaboradores del Rector, un humanista que sabe cerrar a
tiempo los libros cuando le espolea un
problema intrincado de la realidad.
Cada maestro trabaja a la par de los
alumnos, como si sólo fuera uno de
ellos, el que más sabe, y en el laboratorio discuten con ellos en una atmósfera en que no se siente el peso de la
didáctica, porque se empeña en ser el
guía jovial de cada grupo afanado en
repetir un experimento o en compro•
par una afirmación. En tal ambiente
de camaradería aparecen, de pronto,
los huéspedes distinguidos, que llegab.
de liniversidades de renombre a sustentar conferencias y hacer escuchar
su mensaje. La nota peculiar la dá la
Biblioteca, muy moderna, en que están los clásicos del pensamiento universal. Cada joven adquiere así con el
trato de su maestro y de los filósofos
y los poetas de primera magnitud, los
1:4edios para estructurar una cultura
sólida, a base de las ideas generales,
esa que sólo puede construirse sobre
las bases de la universalidad. La vuelta al humanismo es un retorno del
hombre a las fuentes pristinas en que
antes abrevó la sabiduría esencial. Sólo asi es posible reincorporarse a la
vida, Y, sobre todo 1 colaborar con ella
en la obra secular de la liberación del
hombre para lograr el dominio de la
naturaleza y de si mismo y trabajar
"sin pausa, pero con prisa como la estrella", en medio de grave responsabilidad, en su tránsito por la fierra.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

·ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
1,1:EXICO

Armas y -Letras

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da, clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año VIII

D. A. S. U.

No. JI

Novíembre de 1951

Sor Juana Inés de la Cruz
José Ma. GALLEGOS ROCAFULL.

Al lado de Sigiienza y Góngora destaca en estas postrimerías
del siglo XVII la figura singularísima de Sor Juana Inés de la

Juana Ramírez, que tanta gloria dió a nuestra gente, "hon•
ra y lustre de ambos reinos, admiración del mundo y pasmo de
los ingenios", considera que como nació noble, ese fué de su mal
el primer paso. ,Así lo dice en "Los Empeños de una Casa",
cuando deposita en las palabras de Leonor su ·propia autobiogra•
fía. La causa de su desdicha, de su daño, fué su discreción. Con
serlo, conservó impoluta su dignidad. Pero su pecho fué sepul•
ero de ella misma.

Cruz. Su inquietud intelectual la llevó a cultivar también la fi,

Sor Juana se yergue ahora, como una torre del cielo, toda
fortaleza, toda derecha virtud, coronada en su más alta altura
por la primera nube de la mañana, que le ciñe aureola. Nadie
le toque más. Su deslumbrante condición humana, ya límpida
refulge para siempre. Probablemente una nocturna tristeza se
apodera de nosotros en este instante de las revelaciones. Ya
mañana será alba y claridad plena. A los trescientos años, algo
como una melancolía llena de dulzura y de paz ha venido -in•
esperada, pero fértil conmemoración tres veces secular- a es•
clarecer el espíritu de la Décima Musa con un fulgor que no
hiere. Ella es la hermosa doncella desvalida que huye del temor
del mundo y se refugia en la pacífica heredad de Dios, no para
evitar que las lágrimas le quemen el semblante con llama de
amor desesperanzado, sino para rehuir el golpe brutal que le
acechaba en una sociedad llena de prejuicios y de pequeñe:¡:
moral.

nia mi abuelo, sin que bastasen castigos ni reprensiones en es•

Como las esttellas, cuya distancia se mide por el fulgor, a
trescientos años de luz ¡qué diáfano parece el impulso de su vir•
tud; qué esclarecido el reinado de su inteligencia!

losofía, en la que, como en todo, dió gallardas pruebas de su ingenio. Fué autodidacta porque no la dejó su madre estudiar en
la Universidad, a pesar de sus "instantes e importunos ruegos"
de que le permitiese irse a vivir a México a casa de unos deudos
suyos y alli, "mudándome el traje", seguir los cursos universita•
rios; "yo despiqué el deseo en leer muchos libros varios que tetorbarlo •••". Sacó tanto provecho de estas lecturas, que cuan•
do a los ocho años llegó a la ciudad de México, asombró a todos,
que no se cansaban de admirar "no tanto el ingenio, cuanto la
memoria y noticias que tenia en edad que parecía que apenas
había tenido tiempo de aprender a hablar". Sus conocimientos
fueron reconocidos, si no oficialmente, al menos oficiosamente, por la Universidad, pues queriendo el virrey
-entonces lo era el Marqués de Mancera- que la examinasen hombres
doctos, convocó en su palacio a todos
los profesores universitarios con otros
varones afamados por su saber ante
los cuales compareció y "a la manera,
le decía el mismo virrey al P. Diego
Calleja, que un galeón real se defendia
de pocas chalupas que lo embistieran,
así se desembarazaba Juana Inés de
las preguntas, argumentos y replicas
que tantos y cada uno en su clase le
propusieron". (160). Cuando decidió
hacerse religiosa, primero en 1667 y
después ya definitivamente, en 1669,
anduvo luchando con sus arraigadas
aficiones intelectuales, pues eUa misma confiesa que no deseaba "tener
ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio ni
rumor de comunidad Que impidiese el
sosegado silencio de mis libros".

Ha de llegar un día en que ella, la Extraordinaria, venga a
apasionar nuestro pecho con su verdad, a avivar nuestro espí,
ritu, a fundirse en ·nuestra alma, a perseverar en nuestra mente,
a volverse consubstancial con nuestra memoria, a remover nues•
tros huesos, a iluminar nuestros ojos, a purificar nuestra lengua,
a enriquecer nuestra historia, a proteger nuestra miseria, a velar
nuestra muerte, hasta que sea, en ímpetu de voces, belleza y
Buena parle de los cuatro mil que
ufanía, transparencia y primor, rosicler y preludio, verdad y llegó a reunir tratarían de materias
plenitud, pasión y poesía para animar e.n su hermosura viva la filosóficas. Conocía a fondo no sólo
filosofia , escolástica, como lo probó
grandeza del alma y lograr, por su espíritu, que la lu:.: reine eter• la
escribiendo unas Súmulas, hoy perdidas, que conservó hasta su muerte esnamente en el Valle
de México.
'.
'\

J.R.R.

J

eritas de mano de la misma Sor Juana

el P. José Porras, jesuita, (161) sino
las más nuevas corrientes filosóficas
de su tiempo, especialmente el pensamiento de Descartes, de cuya influencia son tambien testigos los instrumentos científicos de que vivió rodeada.
(162). Desplegó este saber en una de
sus más famosas poesías, la titulada
Primero sueño, (163) en la que, siguiendo de cerca al Góngora de las
S?ledades, sueña "que de una vez queria comprender todas las cosas de que
el universo se compone; no puede ni
aún divisas por sus categorías,
a
un solo individuo" (164). Se frustró su
ambicioso sueño porque es limitación
~umana la "de no poder con un intuitivo conocer acto todo lo criado" pero dejó bien probado que estaba 'sólidamente capacitada para recoger el logos de las cosas y hacerse un saber
"que haciendo escala de un concepto
a otro, va ascendiendo de grado a grado".

;i

Pero donde mejor muestra su fuerte
:ocac!ón intelectual, la agudeza de su
mgen10, el nervio de su argumentacióll
Y su extensa y profunda erudición, es
en la respuesta que se creyó obligada
a dar a la carta que le dirigió el si¡ii.or
Pasa a la Pág. 7

~~

1

�EL BARROCO EN LA
VIDA DE SOR JUANA
Jesusa ALFAD DE SOLALINDE.

Cuantas veces me he detenido ante el cuadro de la "Sagrada Forma" pintado por Claudio Coello para la sacristía de El
Escorial, se han suscitado en mi, ante sus contrastes y sus ficciones, diversas ideas y sentimientos. El edificio enorme -el acor•
de más perfecto en que se armoniza toda una época- exalta en
el fondo de su severidad, de su solidez, la obra barroca del pintor
cortesano. Todo el siglo de Contrarreforma y clasicismos repre•
sentado por El Escorial, viene de repente a replegarse en el pa•
tético colofón que puso Carlos II a las glorias de las Austrias. El
cuadro se convierte en un símbolo y es la más alta manifestación
del siglo XVII español y del espíritu que trató de llenar la oquedad de ese siglo con oriflamas y sombras de ideas. Con la trans•
posición de un Hipérbaton, Claudio Coello coloca detrás del altar lo que en la realidad debió ocurrir delante, y nos lo hace ver
como si un inmenso espejo duplicara la escena de la ceremonia
religiosa en que múltiples personajes, el rey, jerarcas, nobles y
acólitos, estuvieran a nuestro lado, en torno nuestro, donde sólo
hay vacío y espacios estáticos. Todo el fondo del cuadro es la
repetición y copia de la sacristía en que nos vemos solos. Este
cuadro es la ficción de lo que debió ser, desplazada a un lugar en
que no pudo ser. Una serie de tropos pictóricos son la esencia
de esta obra realizada poco antes del ocaso del barroco, cuando
ya pronto se iban a abrir los pórticos del neo-clasicismo, en par•
te, igualmente formal y ficticio.
A partir de las postrimerías del reinado de Felipe II, los españoles cultos
habían comenzado a tomar la actitud
que llevó al co¡¡ceptismo de Quevedo
y al culteranismo de Góngora. Las lineas rectas y claras en que se expande
eJ pensamiento cuando puede seguir
un impulso espontáneo, se esfuma, y
sólo predominan las curvas barrocas
-agresivas o huidizas- de la inquieJud provocada por interrogaciones y
dudas llenas de ansiedad, que no pueden formularse ni expresarse en ideas
definidas porque conllevarían un riesgo para el alma y para el cuerpo. Esta
posición espiritual comienza en el siglo XV, cuando la ordenación y el ritmo medieval ya se habían quebrantado1 y continúa a través del paréntesis
clásico de la primera parte del siglo
XCI, llegando a definirse plenamente,
moldeando intelectos y conciencias, en
el siglo XVII. Tal actitud oblitera toda
espontaneidad, crea inhibiciones y
prejuicios, tortura la naturaleza de artistas y escritores represando la corriente que hubiera fluido desde los
.profundos hontanares del pensamiento
y del sentimiento sin trabas ni cortapisas, creadora del Contrarreforma
hispana, dogmá.tica e inquisitiva, es,
por lo tanto, la creadora del conceptismo, del culteranismo, del barroco,
te.ngentes elusivas por las que se fugan
a 1a peligrosa fuerza centrípeta de su
propia conciencia intima.
Sobre todo esto se iba marcando la
curva del descenso de España. El desencanto, el escepticismo, la crítica
son parábolas de decadencia y como
no pueden expresarse por ser peligrosa en el ambiente hispano, estricto y
ortodoxo, toda expresión de esas tres
actitudes, se recubren con el ornato y
disfraz estilista y se refugian en lo clásico, lo mitológico, Jo alegórico -que
había empezado a sustituir lo simbólico medieval ya en la época de Juan
de ~lena y del Marqués de Santillana-,
por no poder atacar abiertamente la
realidad que los rodea.
De la misma manera España se mantiene alejada de todo movimiento, tratando al mismo tiempo de imponer sus
normas ideológicas a toda Europa, y

2

por eso, en el siglo dél barroco, se Je
enfrentan Inglaterra y Francia, como
es natura], ese mundo español con su
lucha cultural y emotiva, se proyecta
sobre la orilla americana a donde puede llegar libremente la lengua, la religión, las normas de vida, y al arribar,
se acentúa y concreta más en un terreno que le es propicio.
Al pensar en el barroco en México,
viene siempre a mí el recuerdo del
cuadro de Claudio Coello. A través del
Atlá.ntico se refleja en la corte virreinal el mundo de la metrópoli, que se
crea de nuevo; todo es imitación, copia, ficción y teatralidad en un escenario inmenso en que sobreviven, sólo
de una manera espectral, las formas
silenciosas de una civilización pasada,
suplantada por otra. Modos, modas y
modalidades, cultura y cultismos, conceptos, liturgia, ceremonial cortesano,
todo ha sido transportado a la orilla
opuesta, y el tiempo, confabulado con
la distancia, hace que toda esa importación florezca retrasada en el nuevo
suelo, acentuándose su artificialidad .
De este modo se produce un barroquismo que viene a convertir una de sus
características formales -lo artificial-, en una cualidad consustancial,
congénita. Se puede llegar a la conclusión de que el barroco es más esenci-almC'nte barroco en México que en
España.
La corte de los virreyes es un conjunto de ficciones y normas convencionales en un ambiente abigarrado
etnológica y socialmente, y así surgen
figuras que son de punta a cabo -más
esencialmente que en España- barrocas también. Sor Juana es una de éstas, mucho más barroca en su vida que
en su obra literaria en que predominan clasicismos del siglo XVI a través
de su propio conceptismo y culteranismo, maneras literarias que ella misma
critica. Su vida es toda ficción y formalismo, eflorescencia culta y erudita
que decora, ocultándolo, todo lo que
pudo ser genuino y sincero en ella.
Sor· Juana hubiera sido una clásica
Aspasia o una Julia Gonzaga renacentista. Desde niña empieza a singularizarse dentro de su propio ambiente,

fascinada por libros de lejana cultura
trasatlántica; los estudios varoniles la
atraen a punto de querer cambiar las
faldas de mujer por calzas de hombre
para poder entrar en las aulas universitarias sin escándalo de almas timoratas, en lo que ya se revela su tendencia a ocultar, disimular para poder
convivir con su medio y con los prejuicios que la rodean. Su amor al estudio la impulsa, para acrecentar su
cultura libresca -que no podia adquirir en romance por las restricciones
eclesiásticas-, a amaestrarse en el latín.
Es más posible que fuera bien hecha
para el amor física y espiritualmente,
y hubiera sido, como aquellas mujeres,
centro de un grupo elegida en el que
hubiera suscitado ideas y despertado
pasiones. Pero se encuentra en una
corte virreinal remilgada, convencional, intrigante y catequista, llena de
huecas formalidades y de supersticiosos prejuicios, que impiden que su
personalidad se desarrolle normalmen·te, como mujer, sincera y espontanea,
no porque se la cohiba deliberadamente en sus expresiones literarias, pues
desde el virrey a los últimos letrados
de la colonia, todos la rodean con
aplauso y admiración a su genio -como más tarde convierten su celda en
salón literario-, tampoco porque le
falten galanes o enamorados, pues fué
bella y atractiva, sino porque Juana
Inés concibe un extraño temor a su
medio que la llena de inhibiciones y
la hace transportar toda su vida a un
plano irreal. Confesando que no es
ferviente su vocación, se hace monja,
huye a aquel imaginario terror a la vida mundanal y a los hombres, un terror que, como la voz de Hamlet, la
incita a recluirse en un convento:
" ... y que no otro motivo me entró
en la religión, no obstante que al desembarazo y quietud que pedía mi estudiosa intención, eran repugnantes
los exercicios, y compañia de vna comunidad; ... entréme religiosa, porque
aunque conocía que tenía el estado cosas ( de las accesorias hablo, no de las
formales) muchas repugnantes a mi
genio; con todo, para la total negación
que tenía al matrimonio era lo menos
desproporcionado, y lo más decente,
que podía elegir, en materia de Ja seguridad que deseaba de mi salvación:
a cuyo respeto ( como al fin más importante) cedieron y sujetaron la cer,,iz todas las impertinencillas de mi
genio, que eran de querer vivir sola,
de no querer tener ocupación obligatoria que me embarazase la libertad de
mi estudio, ni rumor de comunidad
que impidiese el sosegado silencio de
mis libros ... "
La contemplación de esta extraña
vida provoca interrogaciones sin respuesta posible. No se comprende esa
fuga de la realidad, no se comprende
la astuta posición, puramente intelec~
tual, que adopta para el resto de su vida y con ]a cual trató siempre de ocultar el latido de su vida emocional. ¿De
qué huyó Juana Inés buscando seguridad para su salvación? ¿Qué ocultaba
Sor J nana? Sor Juana logró ocultar la
,,erdaclera motivación de su fuga a sus
conten1poráneos, ni las gentes venideras, jamás podremos tampoco descubrir su secreto.
Pero su agudo espirito crítico había
de hacerle ver todo lo falso de su vida
que no quiso realizarse en su verdadero plano, que fué proyección a otro
plano -como el cuadro de Claudio
Coello-, en que tampoco pudo llegar
a ser. Sor Juana amaba y anhelaba la
Jibertad y se encerró tras rejas, se sometió a disciplinas y reglas sill poseer
una sincera y profunda vocación; su
posición natural era aún más que crítica, rebelde, y sin embargo, aceptó
dogmas y normas ideológicas con dolorosa sumisión; no sentía arrobos ni
éxtasis místicos como Santa Teresa, y

sin embargo, escribía edificantes piezas religiosas; ama sus libros y sus instrumentos de ciencia y los arrumba;
arna férvidamente su pluma -única
válvula de represiones-, y al fin la
quiebra y por último miente forma].
mente su arrepentimiento y se doblega
a un ascetismo impuesto. Terrible y
trágico es el barroquismo de su vida.
Lo convencional y culto trituran la
fresca naturaleza femenina. Las disciplinas de las letras, de la erudición,
maceran su espíritu y su carne. Sobrepone a todo la rigidez de una mentalidad metódica, tocada directa o indirectamente, de cierto cartesianismo en
su ordenación cientifica.
Convencida de la posición impuesta
a si misma, Sor Juana usa la retórica,
]a erudición, el concepto, la metáfora,
como una muralla defensiva; los estrecha, como labios cerrados sobre las
palabras que se le apretujan por salir
a contar su verdad. En ninguna figura del barroco se hace tan patente la
premeditada formación de una estructura en que se crean razones e ,ideas
sobre aquello que, por un temor, se ha
dejado vacio de sentido. Sor Juana se
encastilla en el complicado edificio
barroco, se repliega en las elevadas
rampantes de una fria intelectualidad,
de una erudita concepción de la vida.
Apela a lo religioso, lo mitológico, lo
patrístico, para ocultar la realidad que
le atenaza el corazón. Eso se repite
en todo el ambiente de la colonia, a
su alrededor. La so.ciedad mexicana
tenia una vida asimismo extraña; el
espafiol, el criollo, el mestizo, todos viven una vida creada en su imaginación; el indio entristecido y callado
conserva lo más , genuino, pero corno
carece de retórica de erudición y de
reverencias cortesanas, no puede mentir, pero también se refugia en el mundo alegórico de la nueva religión con
el dolor que igualmente lo atenaza.

* * •
Así como Sor Juana se desprende de
su propia vida al escaparse a la otra
Yida creada por ella de tan singular y
artificial manera, se desprende también su propio ambiente. Nace, y vi·"e los primeros años, en Nepantla y
después en Amecameca en un fértil
valle que casi llega a templados bordes
tropicales, pero que aún recibe los
frias de los altos volcanes nevados.
J arnás poeta alguno creció en escenario más bello, más imponente, más repleto de místico encanto. De las crestas blancas a las hondonadas verdes,
toda la luz en sus maraviJlosos juegos,
las nieblas en sus fatigadas jornadas,
los arroyos en sus jocundas carreras,
las espesuras en sus pomposos silenciosos, crean, en su realidad, las más
fantásticas armonías. Sin embargo, todo eso, que parece había de llenar de
imágenes vivas la mente de Sor Juana,
y moldear estrechamente su espíritu,
se queda lejos, borrado, sin la inmanente presencia que era de esperarse
en su obra. En su lugar las menciones.
metafóricas, calcadas como de un viejo grabado en madera, de aspectos
convencionales de la naturaleza hacen
aún más hiriente la retórica, el conceptismo y el cultismo que contorsionaron su vida y acallaron sus impulsos
espontáneos. Con ese asombroso fondo la figura de Sor Juana aparece más
destacada en toda su abstracción, indiferente al medio natural, Jormalmente adaptada a pautas de ideas y manera de expresión artificiales e importadas, cuando nos habla de "ardientes
mongibelos", o del Olimpo, o del Danubio.
Este desprendimiento del paisaje natural y el uso metafórico del paisaje
convencional, no es caso aislado de la
monja poetisa; por el contrario, es típico de la literatura de los siglos de
oro, Y muy especialmente del siglo

Armas y Letras

XVII. La metáfora que se estructura
sobre elementos de la naturaleza es la
única forma de descripción del paisaje. La montaña, el ave, la flor, el prado, el mar, el rio, el arroyo y la nube
son simples substantivos con sólo un
valor retórico. El poeta de la Andalucía feraz y llena de flores, los nombra
de igual modo que el de la llanura desnuda de Castilla y Sor Juana, en la altiplanicie de la Nueva España, habla
de la naturaleza de la misma manera
convencional que el poeta castellano
o andaluz de los siglos XVI y XVII:
Si del campo te agradas,
goza de sus frescuras venturosas .••

................................

Si la flor delicada,
si la peña, que altiva no consiente
del tiempo ser hollada,

................................

si ves el cielo claro,
tal es la sencillez del alma mía ...
En sus Liras el erotismo humano se
encuentra cerca de las imágenes del
erotismo místico de San Juan de la
Cruz, llenas de descripciones del paisaje simbólico. Como ya han notado
los críticos, Sor J nana lleva mas estrecho parecido con el carmelita poeta
en la lira de carácter místico del Auto Sacramental El Divino Narciso en
que acentúa la reminiscencia oriental:
A este bosq11e he llegado -donde espero
tener noticias de mi bien perdidoque si serías confiero,
diciendo está del prado lo florido
que producir amenidades tantas
es por haba besado ya sus plantas.
En todas sus otras Liras vuelve el
tema del amor humano, pero con los
mismos medios de expresión liriCa. El
parecido con Garcilaso y al mismo
tiempo con San Juan de la Cruz, es
aún más marcado en su composición
Estancias, donde el paisaje metafórico
se despliega con mayor fuerza sugeridora:

Los abundantes ríos
los pastos y verdores
en que te apacentaron mis amores
trájete ala verd11ra
del más ameno prado
To haré que mis furores
los campos los abrasen
y las yerbas que pacen;
y talen mis ardores
aun los montes que son más superiores.
Esta actitud de Sor Juana -como todo
-en su vida-, es floración barroca. Su indiferencia ante e1 paisaje real, es, en
parte; una manifestación del urbanismo típico de su época. Por otra parte,
proviene también de espíritu introvertido; como artista barroca, al mismo
tiempo que obrepasa los linderos de
la forma en sus expresiones ''hacia
fuera", por reacción a las limitaciones
jmpuestas por su medio, se mira a sí
misma desde el plano opuesto a donde
ha proyectado su vida; vuelve constantemente a buscar su propia alma, a
recoger lo que estaba dentro de ella Y
con Jo que no pudo convivir, separada
de si misma por el vallado de sus temores y Sus inhibiciones. No mira objetivamente el mundo que la rodea sino lo que, intelectualizado, lleva dentro de si; asi es todo el paradójico egocentrismo del artista barroco en contradicción con su exterioridad, con su
preocupación de las formas.
Ahora bien, ¿no podríamos también
creer que las poesías amorosas de Sor
Juana, que parece haber sido tan fria
ante el amor real que la rodeaba Y solicitaba en sus años abrileños en la
corte de los virreyes, son solamente
juegos intelectuales en los que su corazón no tomaba parte, como esas des-

Novíembre de /951

cripciones d.e un paisaje convencional
mientras la rodeaba un paisaje verdadero e impresionante? Bien podían ser
sus versos de amor, celos y ausencia,
únicamente una copia de los eternos
temaS líricos y de los discretees eróticos que llenaban la poesía de los siglos
de oro.
Sor Juana escribe sus versos amorosos cuando ya toda posible pasión habia quedado fuera de su vida, cuando
la razón se había sobrepuesto a lo sentimental. Creemos adivinar en su lírica la reverberación de un sentimiento erótico, y creemos ver que tiende, a
pesar suyo, la mano nostá.lgica más
allá de las tapias conventuales, a una
fruta prohibida que jamás había de
alcanzar, cuando quizá. todo era solamente una manifestación de lo barroco de su vida reflejado en sus creaciones poéticas.
De todo cuanto antes hemos dicho,
tratando de desentrañar la actitud barroca de Sor Juana, podríamos concluir que si ella era tan temerosa del
mundo, de sus convenciones y riesgos,
tan cuidadosa de las apariencias -que
crea con inusitado esfuerzo "sujentando la cerviz" a normas y reglas, toda
una vida muy diferente de la que ella
soñaba-, es dificil que se hubiera expuesto a traicionar en versos el secreto de un amor real. Acaso porque no
habia tal amor, ella fingió una inclinación erótica que no se avenía ni con
la profesión religiosa ni con su posición mental, tan intelectualizada y disciplinada desde niña, lo cual parece
que contribuyó a aquella "total negación que tenia al matrimonio" como
ella misma confiesa, y a su posición
racionalista y masculinizada que ha
inducido a ciertas hipótesis de anormalidad. Si hubo en ella alguna pasión debió ser ligera, capricho juvenil
sin huelJa permanente. Debió ser más
bien antojo y amor propio comprometido, que le dejó el sabor amargo que
produjo la critica aceda que dirigió a
los "hombres necios", y que le inspiró
una multitud de temas poéticos en torno al amor y a manifestaciones y reacciones que ella podía recordar de sus
experiencias de adolescente y escudriiiar y criticar en sus versos escritos en
el recato de ]a celda, en sus horas de
madurez y serenidad, cuando con penetrante visión humana sometía su vida y la de los demá.s a un examen frío
y a un metódico análisis.
Sus versos eróticos están siempre
modulados por una tónica racionalista
y crítica, en que domina lo analítico,
y por ellos discurre al mismo tiempo
una escondida vena humoristica que
no podría existir en una poesia surgida de un sentimiento profundo, espontáneo en su exteriorización. Muy expresiva de esta posición impersonal y
critica es la décima:

Al amor cualquier cuI"ioso
hallará una distinción:
que uno nace de elección
y otro de influjo imperioso.
Este es más afectuoso
porque es el más natural
y asi es más sensible, al cual
llamaremos afectivo,
y al otro que es electivo
llamaremos racional.
Lo alegórico y mitológico se manifiesta plenamente en la décima II en
que compara el alma que al fin se rinde al amor, con la toma de Troya.
Aunque las décimas son en Sor Juana
buen instrumento para entonar sus
quejas, como en Lope de Vega, es la
queja de ]a monja cosa formal y retórica en que no parece participar muy
directamente su corazón. Las Endechas sobre la astucia, el desdén y el
desengaño, tienen todas las características de composiciones hechas por

divertido recreo más que por impulso
de un verdadero amor. Los versos de
la Endecha V, aparecen como en labios del varón -otra de las facciones
barrocas preferida de Sor Juana Y que
se repite en muchas de sus poesías-,
las Endechas VI, VII, VIII, y IX, en
que habla la mujer, asi como los Romances, están tan llenos de la retórica de la época que revelan más el ejercicio mental que el sentimiento acendrado, de pasión que quieren demostrar. Su viveza y su gracia de expresión, sus imágenes, hacen ver un espíritu libre de verdaderos cuidados
de amor e interesado, con curiosidad
intelectual, en el jugueteo de las diversas situaciones creadas por el sentimiento amoroso.
En las Glosas se encuentran también,
de la misma manera que en las Endechas, versos de varón a mujer y estrofas de pasión femenina dirigidas a un
amante. En la Lira IV, al dar satisfacción a unos celos, se sugiere, por primera vez, la posibilidad del dato autobiográfico, asi como en la Rondilla
III, en que parece describir encontradas emociones sentidas por ella misma, pero también sería arriesgado
creer que la llamada "décima musa",
cuyos versos se leían en todas las tierras hispanas, y que tenía en México
fijos en ella los ojos de magnates, prelados y letrados, jugara el peligroso
juego en que se había de descubrir su
charada espiritual. La misma insistencia de hablar de una pasión amorosa, en persona tan preocupada del
juicio de los demás, es por extremo
sospechosa de insinceridád. Una mujer como Sor Juana había de haberle
dado a un sentimiento propio de amor
tal calidad de altivez, dignidad y recato, que no lo hubiera prestado a las
há.biles maniobras de la antitesis, el
tropo, ]a metáfora, ya que ese sentimiento hubiera dado una cuarta dimensión a su vida, haciendo imposible su proyección a ese plano falso a
que ella, voluntariamente, lo relegó.
En sus sonetos, tan perfectamente
construidos, en su juego de ideas, se
puede observar más de cerca el verdadero sentir de Sor Juana. El ingenio, brilla en sus versos, con las felices
resoluciones del pensamiento poético,
pero la hipérbole desfigura su verdad,
y el razonamiento talla como un mármol sus conceptos. Todo tiende a darnos la impresión de lo impersonal, de
la obra de arte trabajada, objetivada
con ·serenidad mientras los dedos labran ágiles, guiados por un equilibrado sentido de proporción y armonía,.
que no puede dejar lugar a la simple
emoción. Muchos de estos sonetos también son puestos en labios de hombre.
}luy tipicos son aquellos que se contradicen con las mismas ideas, palabras y consonantes; el que empieza:

................................
Felicimw me adora y lo aborrezco

........................

Al que ingrato me deja busco amante.
El final de este soneto, que se resuelve con digna frialdad por anteponer 1a razón al impulso, mejor que nada demuestra posición sentimental de
Sor Juana.
Otro indicio que puede llevar al mejor conocimiento de nuestra poetisa es
recordar su facilidad para ímaginarse
situaciones -que se reveló en su comedia Los empefios de una Casa-, Y
que hace que intuya de vivísima manera los sentimientos que sufre una mujer a la muerte de su marido muy amado, y que expresa con hiperbólicas
metáforas en una de sus Endechas:
En exhalados rayos
salgan confusamente
sus piros que me abrasen
lágrimas que me aneguen,

Corran de sangre pura,
que mi corazón vierte,
de mis perennes ojos
las dolorosas fuentes.

Dé voces mi dolor
que empeñen indecentes
estos espejos puros
de la esfera celeste.
¡Oh, carga sobre mi
la esfera transpar.ente
desplomados del polo
sus diamantinos ejes!
De esta misma manera cuántas otras
situaciones sentimentales debió simular vividamente, por fuerza de intuición, en sus obras. Querer llegar al
conocimiento exacto de su vida emocional, es empresa estéril. Muy dificil
es tratar de desenvolver los secretos
de la vida de un autor barroco, pero es
aún más difícil cuando ese autor es
barroco justamente in su vida, mucho
más que en su obra, como Sor Juana.
Además, su feminidad y su profesión
religiosa son celosías que se cierran
herméticamente ocultando el santuario de su alma.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. To..
Dices que yo te olvido, Celia, y mientes
en decir que me acuerdo de olvidarte
pues no hay en mi memoria alguna paI"te
en que, aun como olvidado, te presentes,

mo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00

y el que responde comenzando así:

Dices que no te acuerdas, Clori, y
mientes
en decir que te olvidas de olvidarte
pues das ya en tu memoria alguna parte
en que, por olvidado, me presentes.
El constante juego de ideas y sentimientos contradictorios que tan bien
se prestaba a su ingenio poético, es
bastante para tener en sí mismo su
justificación, sin pretender que fuese
expresión directa y sincera de sentimientos reales. Esto se hace bien patente en los tres sonetos que empiezan:

Que no me quiera Fabio al verse amado
es dolor sin ignal en mi sentido,·
mas que me quiera Si/vio aborrecido
es menor mal, mas no menor enfado:

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones cul~
turales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias)

$ 5.00

3

1

�,

ROMANCES

(1651 -1695)

No habiendo una tarde ver al señor
Virrey Marqués de la Laguna, que asistió en las Vísperas del Convento, le
escribió:

(SONETOS, REDONDILLAS, LIRAS, ROMANCES,
OVILLEJOS, VILLANCICOS; PROSA)

Parecer quiere el denuedo
ele vuestro parecer loco,
al niI1o que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis con presunción necia
hallar, la que buscáis,
para pretendida Thais,
y en la posesión Lucrecia:
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Retrato de Sor Juana, por Miranda.

SONETOS
En que da moral censura a una rosa
y en ella a sus semejantes.
Rosa dfoina, que en gentil cullura

eres, con tu fragante sutileza,

cervi: rebelde en Palmos), huella ufana
hasta aquí Inteligencia soberana,
de su pura Grande:a pura silla,
ya el Cielo, que la copia misterioso,
se{Junda ve: sus señas celestiales
en guarismos de flores claro suma:

magisterio purpúreo en la belleza,

ense1ianza nevada a la hermosura;
ama{jO de la humana arquitectura,

ejemplo de la vana gentileza,

en cuyo sér unió Saturale:a
la cuna alegre y triste sepultura:
¡cuán altioa en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdellas;
y luego, desmayada y encogida,
de tu caduco sér das mustias señas;
con que, con docta muerte y necia vida,
viviendo engaiías y murielldo enseii.as!

En que satisface un recelo con la retórica del llanto.
Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,

como en tu rostro y tus acciones vía
que con ralabras no te persuadia,
que el cora:ón me dieses deseaba.
Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecia:
pues entre el llanto que el dolor vertia,
el cora:ón deshecho destilaba.
Baste ya de ri{;ores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios vanos;
pues ya en liquido humor viste y tocaste
mi cora:ó11, deshecho entre tus manos.

Alaba el númen poético del P. Francisco de Castro ... que describe la aparición milagr_osa de N. Señora de Guadalupe de México ...
La compuesta de flores Maravilla,
divina Protectora Americana,
que hacer se pasa Rosa Mexicana
aparecie11do Rosa de Castilla;
La que e11 ve: del dragón (de quien
humilla

4

pues no menos le dan traslado hermoso
las flores de sus versos sin iguales,
la maravilla de tu culta pluma.

Procura desmentir los elogios que a
un retrato de la poetisa inscribió la
verdad, que Barna pasión.
Este que ves, engaii.o colorido,
qlle -del arte ostentando los primoresson falsos silogismos de colores
es cauteloso engaño del sentido:
ésle, en quien la lisonja ha pretendido
e.reusar de los wios los horrores
y -venciendo del liemr,o los rigorestriunfar de la veje: y del olvido:
es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento dedicada,
es un resguardo inútil para el hado:
es una necia diligencia errada,
es un afán caduco; y bien mirado,
es cadáver, es potro, es sombra, es nada.

REDOc,DILLAS
Arguye de inconsecuentes el gusto y
la censura de los hombres que en las
mujeres acusan lo que causan.
Hombres necios, que acusáis
a la mujer sin ra:ón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿Por qué queréis que obren bien,
si las incitáis al mal?
Combalis su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fué liviandad
lo que hizo la diligencia.

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos si os tratan mal,
burlándoos si os quieren bien.
Opinión ninguna gana,
pues la que mas se recata
si no os admite, es ingrata,
si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo a de estar templada
la qne vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
Y la que es fácil enfada?
Mas entre el e11fado y pena
que vuesll'o gusto refiere,
bien haya lo que no os quiere,
y quejáos en hora buena!
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido,
en una pasión errada
la que cae de rogada,
o el que rueda de calda?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?
¿Pues para que os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las ha~éis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más ra=ón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

LIRAS
Que expresan sentimientos de ausente.
Amado y dueño mío :

e

Uúttú

(ú

escucha un rato fflis cansadas quejas,
pues del viento las fío
que breve las conduzca a tus orejas,
si no se desvanece el triste acento
-como mis esperanzas- en el viento.

!~'.

Oyeme con los ojos,
ya que están tan distantes los oidos,
y de ausentes enojos
en ecos de mi pluma mis gemidos;
y ya que a ti no llega mi voz ruda,
óyeme sordo, pues me quejo muda ...
. . . Si al arroyo parlero
ves galán de las flores en el prado,
que amante y lisonjero
a cuantas mira intima su cuidado,
en su corriente mi dolor te avisa
que a costa de mi llanto tienes risa.
Si ves que triste llora
su esperan::a marcliita en ramo verde
tórtola gemidora,
en él y en ella mi dolor te acuerde
que imitan, con verdor y con lamento,
él mi esperan.::a u ella mi tormento.
Si la flor delicada,
si la peña que altiva no consiente
del tiempo ser hollada,
ambas me imitan, aunque variamente,
ya con fragilidad, ya con dureza.
mi dicha aquélla, y ésta mi firmeza.
Si ves el ciervo herido,
que baja por el monte acelerado
buscando dolorido
alivia al mal en un arroyo helado,
y sediento al cristal se precipita,
no en el alivio, en el dolor me imita.
Si la liebre encogida
huye medrosa de los galgos fieros,
y ¡;or salvar la vida
no deja estampa de los pies ligeros,
tal mi esperan:a en dudas y recelos
se ve acosada de villanos celos.
Si ves el cielo claro,
tal es la sencille: del alma mía;
y si, de lu:: avaro,
de ti11ieblas se embo:a el claro dia,
es con su obscuridad y Sil inclemencia
imagen de mi vida en esta ausencia ...
Mas ¿cuándo, ay gloria mía,
mereceré go:ar tu lu: serena?
¿Cuándo llegará el dia
que pongas dulce fin a tanta pena?
y de los míos quitarás el llanto?
¿Cruíndo tri voz sonora
heril'&lt;Í mis oidos delicada,
y el alma que le adora
-de inundación de go:os anegadarecibirte con amante prisa
saldrñ a los ojos desatada en risa?

ª

¿Cuándo tu luz hermosa
revestirá de gloria mis sentidos?
¿Y cuándo yo, dichosa,
mis suspiros daré por bien perdidos,
teniendo en poco el precio de mi
llan to?
Que tanto ha de penar, quien goza
tanto •.•

Armas y Letras

Si daros los buenos años,
Sefior, que logréis felices,
en las Vísperas no pude,
recibid/os en Maitines.
Nocturnan, mas no funesta,
de noche mi pluma escribe,
pues para dar alabanzas
hora de Laudes elige .••
. .. Lo que tuviere de malo,
perdonad: que no es posible
perdonad: que no es posible
suplir las púrpuras horas
las luces de los candiles;
y más del mío, que está
ya tan in agane el triste,
qne me moteja de loca
aunque me acredita virgen.
Mas ya de prólogo basta,
porque. es cosa incompatible
en el prólogo alargarse
Y en el asunto ceñirse.
Gocéis los años más largos
que esperanza de infelice,
y más gustosos que el mismo
la ajena dicha concibe.
.Pasen por voz las edades
con pasos tan insensibles,
que el aspecto los desmiwta
y el juicio los multiplique.
Vuesir'as acciones heroicas
tanto a la Fama fatiguen,
que de puro celebraros
se enronquezca los clarines;
y sus vocingleros ecos

tan duradero os publiquen,
que Matusalén os ceda
y que Néstor os envidie.
l'ivid, y vivid discreto,
que es sólo cicir fe/ice:
que dura y no vive, quien
no sabe apreciar que vive.
Si no sabe lo que tiene
ni go:a lo que recibe,
en vano blasona el jaspe
el dón de lo incorruptible.
No en lo diuturno del tiempo
la larga vida consiste:
tal vez las canas del seso
honran años juveniles.
El agricultor discreto
no espera a que fructifique
el tiempo, porque la industria
hace Oto11os los Abriles ...
En progresos literarios
pocos laureles consigue
quien, para estudiar, espera
a que el Sol su [u: envíe.
Las canas se han de buscar
antes que el tiempo las pinte:
que al que las pretende, alegran,
y al que las espera, afligen, . •
Quien vive por vivir sólo,
sin buscar más altos fines,
de lo viviente se precia,
de lo racional se exime;

Novíembre de 19.51

Y aún de la vida no go:a,
pues -si bien llega a advertirseel que vive lo que sabe
sólo sabe lo que vive.
Quien llega necio a pisar
de la vejez los confines,
vergüenza peina y no canas,
no años, afrentas repite ...

DE LOS "OVILLEJOS" DE LISARDA
En que "pinta en jocoso numen, igual
con el tan célebre de Jacinto Polo, una
belleza" •...
Oh siglo desdichado y desvalido . .•
en que lodo lo hallamos ya servido,
pues que no hay voz, equivoco ni frase
que por común no pase
Y digan los censores:
"Eso? Ya lo pensaron los mayores!"
Dichosos los antiguos que tuvieron
paño de que cortar, y así vistieron
sus conceptos de labores,
de luces, de reflejos y de flores:
Que entonces era e/Sol nuevo, flamante,
Y andaba tan valido lo brillante,
que el decir que el cabello era un tesoro
valía otro tanto oro,
pues las estrellas, con sus rayos rojos
alln no estaban cansadas de ser ojos ..:
Digo, pues, que el coral entre los sabios
se estaba con grana aun en los labios·
Y las perlas, con nítidos orientes,
'
andaban ense1iándose a ser dientes;
Y alegaba la concha, no muy loca,
que si ellas dientes son, ella es la boca,
Y así en/onces, no hay duda,
empezó la belle:a a ser conchuda.
Pues las piedl'as, ay Dios, y qué riqueza!
Era una plaleria una belleza,
que llevaba por dote en sus facciones
más de treinta millones .. .
Pásome a las Mejillas;
Y aunque es su consonante maravillas
no las quiero yo hacer predicadores '
que digan: Aprended de mí, a las flores.
Mas si he de confesarles mi pecado,
algo el carmín ¡¡ grana me ha tentado·
mas agora ponérsela no q11ie1'0
'
si ella la quiere, gaste su dinero ...
¡Válgame Dios, lo que sigue agora!
llaciéndome está cocos el Aurora
por ver si la comparo con 'la Boca,
y el Oriente con perlas me provoca;
pero no hay que mirarme,
que ni una sed de Oriente ha de
costarme.
Es, en efecto, de color tan fina,
que parece bocado de cecina,
y no he dicho muy mal, pues de salada
dicen que se le ha puesto colorada . .•
Acabemos, que el tiempo nunca sobra;
a las Manos, y manos a la obra.
Empie=o por la diestra,
que --aunque no es menos bella
la siniestraa la pintura es llano
que se le ha de asentar la primer mano.
Es, pues, blanca y hermosa con exceso,
porque es de carne y hueso;
no de marfil ni plata: que es quimera
que a una estatua servir sólo pudiera;
y con esto, aunque es bella,
sabe su dueño bien servirse de ella,
y la estima bizarra,
más que no porque luce, como agarra.
Pues no queda en zaga la siniestra;
porque aunque no es tan diestra
y es algo menos en su ligereza,
no tiene un dedo menos de belleza.

ú

Aquí viene rodada
una comparación acomodada,
porque no hay duda, es llano,
que es la una mano como la otra mano;
y si alguno dijere que es friolera
el querer comparar de esta manera,
J'espondo a su censura
que el tal no sabe lo que se murmura:
pues pudiera muy bien Naturaleza
haber sacado manca esta belleza .••

EL RO:.IANCE DE "EL DIVINO
NARCISO"
Erase aquella belleza
del soberano narciso
gozando felicidades
en la gloria de si mismo,
pues en si mismo tenia
todos los bienes consigo
Rey de toda la hermosura,
de la perfección Archivo,
Esfera de los milagros
y Centro de los prodigios .
De sus altas glorias era
esos Orbes cristalinos
Cronistas, escribiendo
con las plumas de sus giros.
Anuncio era de sus obras
el Firmamento lucido,
Y el resplandor lo alababa
de los Astros matutinos.
Le aclamaba el Fuego en llamas,
el Mar con penachos rizos
la Tierra en labios de ros;s
Y el Aire en ecos de silbos.
Centella de su beldad
se ostentaba el Sol lucido,
Y de sus luces los Astros
eran brillantes mendigos.
Cóncavos espejos eran
de su resplandor divino
en bruiiidas superficies:
los Once claros Zafiros.

se regalaba en las rosas,
se aposentaba en los lirios,
de ver el reflejo J,ermoso
de su esplendor peregrino,
viendo en el Hombre su imágen,
se enamoró de si mismo.
Su propia similitud
fué su amoroso atractivo,
porque sólo Dios, de Dios
pudo ser objeto digno.
Avalanzóse a gozarla;
pero cuando su cariño
más amoroso buscaba
el imán apetecido,
Por impedir envidiosas
sus afectos bien nacidos
se interpusieron osadas
las aguas de sus delitos.

1

r viendo imposible casi
el logro de sus designios
(porque basta Dios en el mundo
no hay amores sin peligros),
Se determinó a morir
en empe11o tan reciso
'
para moslral' que es el riesgo
el examen de lo fino.

.

Apocóse, según Pablo,
y (si es lícito el decirlo)
consumióse, el dulce fuego
tiernamente derretido.
Abatióse como Amante
al tormento más indigno,
Y murió, en fin, del amor
al voluntario suplicio.
Dió la vida en testimonio
de su amor,· pero no quiso
que tan gloriosa fineza
se quedase sin testigo:
Y asi dispuso dejar
un l'ecuer_
do y un aviso,

Dibujo de su luz era
con primoroso artificio
el orden de los Planetas
el concierto de los Sige~os.
Por imitar su belleza,
con cuidadosos ali1íos
se vistió el Campo de flores
se adornó el .llonte de riscds.
Adoraban su Deidad,
como amoroso destino,
desde su gruta la Fiera
y el .4ve desde su nido.
El Pe= en el seno obscuro
le daba cultos debidos,
Y el .llnr para sus ofrendas
erigió aliares de vidrio.
Adoraciones le daban,
devotamente rendidos
desde la Hierba más baja
al más encumbrado Pino.
,Uaremagnum se ostentaba
de perfección infinito,
de quien todas las bellezas
se derivan como rios.
En fin, lodo lo insensible
racional, y sensitivo,
'
tuvo el sér en su cuidado
Y se perdiera su olvido,
Este, pues, hermoso Asombro
que entre los prados floridos'

por memoria de su muerte
Y prenda de su cariiío.

Su disposición fué parto
de su saber infinito,
que no se ostenta lo amante
siu alas de lo enterldido.
El mismo quiso quedarse
en blanca Flor convertido
porque 1w diera la ausen~ia
de la tibie:a motivo;
que no es mucho que hoy florezca,
pues antes, en sus escritos,
se llama Flor de los Campos
Y de los Collados Ulio.
Cándido disfraz es velo
de sus amantes designios
incógnito a la grosera '
cognición de los sentidos.
Oculto quiso quedarse
entre cándidos armiños,
por asistir como Amante
Y celar como Registro:
que como esposo del Alma
receloso de desvfos
'
la espía por las ve~tanas
la acecha por los resquicÍos.
Quedó a hacer nuevos favores .
porque liberal no quiso
'
Pasa a la Pág. 6

.5

�\'iene de la Pág. 5

~
1

1
1

siguiendo esto, he intentado sepultar
con mi nombre mi entendimiento, Y
Este, pues, triste son intercadente
acordar una fineza
sacrificárselo sólo a quien me lo dió,
de la asombrada iul'ba temerosa,
sin hacer un beneficio.
y que no otro motivo me entró en la
menos a la atención solicitaba
Religión, no obstante que al desembaque al sueño persuadia;
Ostentó lo enamorado
razo y quietud que pedia mi estudiosa
antes si, lentamente
con amantes desperdicios,
intención eran repugnantes los ejercisu obtusa consonancia espaciosa
e hizo lodo cuanto pudo
cios y compafiía de·una comunidad; Y
al sosiego inducía
el que pudo cuanto quiso.
después de ella, sabe el Señor, y lo say al reposo los miembros convidaba,
-el silencio intimando a los vivientes, be en el mundo quien sólo lo debió
Quedó en Manjar a las almas
saber, lo que me intenté en orden a
uno y otro sellado labio obscuro
liberalmente benigno,
con indicante dedo,
esconder mi nombre y que no me lo
alimento para el justo,
Harpócrates, la Noche, silencioso-:
permitió, diciendo que era tentación
veneno pw·a el indigno.
a cuyo, amzque no duro,
y si sería. Si yo pudiera pagaros algo
si bien imperioso
de lo que os debo (señora mía), creo
Mirad de la clara Fuente
qne sólo os pagara en contaros esto,
precepto, todos fueron obedientes:
en el margen cristalino
el viento sosegado, el can dormido,
pues no ha salido de mi boca jamás,
la bella cándida Flor
éste yace, aquél quedo
excepto para quien debió salir. Pero
de quien el Amante dijo:
los átomos no mueve,
quiero que con haberos franqueado de
"Este es mi Cuerpo y mi Sangre
con el susurro hacer temiendo leve,
par en par Jas puertas de mi corazón,
que entregué a tantos martirios
aunque poco, sacrilego ruido,
haciéndoos patentes sus más sellados
por vosotros. En memoria
violador del silencio sosegado.
secretos, conozcáis que no desdice de
de mi muerte, repetidlo".
mi confianza lo que debo a vuestra veEl Mar, no ya alterado,
nerable persona y excesivos favores.
ni aun la insoluble mecía
Prosiguiendo en ]a narración de mi
DEL PRIMER SUEÑO
cerúlea cuna donde el Sol dormía;
inclinación (de que os quiero dar enU los dormidos, siempre mudos peces,
tera noticia) digo, que no había cum-Que "así intituló y compuso ... en los lechos lamosos
plido los tres años de mi edad cuando,
imitando a Góngora".
de sus obscuros senos cavernosos,
enviando mi madre a una hermana
mudos ermz dos veces,
mía, mayor que yo, a que se enseñase
Piramidal, funesta, de la tierra
y entre ellos la engañosa encantadora
a leer en una de las que llaman Amigas,
nacida Sombra, al Cielo encaminaba
Alicione, a los que antes
me llevó a mi tras ella el cariño y la
de vanos obeliscos punta altiva,
en peces transformó simples amantes,
travesura; y viendo que le daban lecescalar pretendiendo las Estrellas;
lránsfol'mada también, vengaba ahora. ción me encendí yo de manera en el
si bien sus luces bellas,
deseo de saber leer, que engañando a
exentas siempre, siempre rutilantes,
En los del monte senos escondidos,
mi parecer a la maestra, le dije: Que
la tenebrosa guerra
cóncavos de peliascos mal formados,
mi madre ordenaba me diese lección.
que con negros vapores le intimaba
de su aspereza menos defendidos
Ella no lo creyó porque no era creíble;
la pavorosa Sombra fugitiva,
que de su obscuridad asegurados,
pero por complacer al donaire, me la
burlaban tru1 distantes,
-cuya mansión sombl'ia
dió. Proseguí yo en ir y ella prosiguió
que su atezado ceño
•
ser puede noche en la mitad del día,
en enseñarme, ya no de burlas porque
al superior convexo aun no llegaba
incógnita mm al ciel'to
la desengalló la experiencia y supe leer
del Orbe de la Diosa
montaraz pie del cazador experto-,
en tan breve tiempo, que ya sabia,
que tres veces hermosa
depuesta la fiereza
cuando Jo supo mi madre, a quien la
con tres hermosos rostros ser ostenta,
de unos, y de otros el temor depuesto, maestra lo ocultó, por darle e] gusto
quedando s¡ilo due,ío
yacio el vulgo bruto,
por entero y recibir el galardón por
del Aire que empañaba
y la i\'aturale:a
junto: y yo lo callé, creyendo que me
con el aliento denso que exhalaba;
el de su potestad pagando impuesto,
azotarían, por haber1o hecho sin ory en la quietud contenta
universal tributo;
den. Aún vive la que me enseñó, Dios
de imperio silenciosos,
y el Rey, que vigilancias afectaba,
la guarde, y puede testificarlo. Acuérsumisas sólo voces consentía
aun con abiertos ojos no velaba.
dome que en estos tiempos, siendo mi
de las noctumas Aves,
golosina la que es ordinaria en aquetan obscuras, tan graves,
El de sus mismos perros acosado
lla edad, me abstenía de comer queso;
que aun el silencio no se interrumpía. -,U onarca en otro tiempo esclarecido- porque oi decir que hacia rudos, y potimido ya venado,
día conmigo más el deseo de saber que
Con tardo vuelo y canto, del oido
con vigilante oido,
el de comer, sjendo éste tan poderoso
mal -y aún peor del ánimo- admitido,
del sosegado ambiente
en los nifios. Teniendo yo después cola avergonzada Nictiméne acecha
al menor perceptible movimiento
mo seis o siete años, y sabiendo ya leer
de las sagradas puertas los requicios
que los átomos muda,
y escribir, con todas las otras habilidao de las claraboyas eminentes
la oreja alterna aguda
des de labores y costura que deprehenlos huecos más propicios
y el leve rumor siente
dcn las mujeres, oí decir que había
que capaz a su intento le abren brecha, que aun le ollera dormido;
Universidades y Escuelas, en que se
faroles , sacros de perenne llama,
y en la quietud del nido,
estudiaban las ciencias, en Méjico; y
que extingue, si no infama,
que de bro:as y lodo instable hamaca
apenas lo oi cuando empecé a matar a
en licor claro la materia crasa
formó en la más opaca
mi madre con instantes e importunos
consumiendo, que el árbol de Minerva
parte del árbol, duerme recogida
ruegos, sobre que, mudándome el tra-de su fruto, de prensas agravadola leve turba, descansando el viento
je, me ellviase a Méjico, en casa de
congojoso sudó y rindió forzado.
del que le corla alado movimiento ...
unos deudos que tenía, para estudiar y
cursar la Universidad; elJa no lo quiY aquellas que su casa
so hacer (e hizo muy bien), pero yo
campo vieron volver, sus telas hierba,
PROSA
despiqué el deseo de leer muchos lia la deidad de Baco inobedientes,
bros varios que tenía mi abuelo, sin
-ya no historias contando diferentes,
De la Respuesta de la Poetisa a la muy que bastasen castigos ni reprensiones
en forma si afrentosa transformadas-,
ilustre Sor Filotea de la Cruz
a estorbarlo; de manera que cuando
segunda forman niebla,
vine a Méjico se admiraban no tanto
ser vistas aun temiendo en la tiniebla,
El escribir nunca ha sido dictamen del ingenio, cuando de la memoria y
Aves sin pluma aladas;
propio, sino fuerza ajena, que les pu- noticias que tenia en edad que parecía
aquellas tres oficiosas, digo,
diera decir con verdad: Vos me coe- que apenas había tenido tiempo para
atrevidas Hermanas,
gislis. Lo que si es verdad, que no ne- aprender a hablar. Empecé a depreque el tremendo castigo
garé (Jo uno porque es notorio a to- hender. Gramática, en que creo no llede desnudas les dió pardas membranas dos; y lo otro porque aunque sea con- garon a veinte las lecciones que tomé;
alas tan mal dispuestas,
tra mí. me ha hecho Dios la merced y era tan intenso mi cuidado, que sienque escarnio son aun de las más
de darme grandísimo amor a la ver- do así que en las mujeres (y más en
funestas. dad), que desde que me rayó la pri- tan florida juventud) es tan apreciable
mera luz de la razón, fué tan vehemen- el adorno natural del cabello, yo me
Estas, son el parlero
te y poderosa la inclinación a las le- cortaba de él cuatro o seis dedos miministro de Plutón un tiempo, ahora
tras que ni ajenas reprehensiones ( que diendo hasta donde llegaba ant~s, e
superlicioso indicio al agorero,
he tenído muchas), ni propias refle- imponiéndome ley de que sí cuando
solos la no canora
xas (que he hecho no pocas) han bas- volviese a crecer hasta allí no sabía
componían Capilla pavorosa,
tado a que deje de seguir este natural tal o cual cosa, que me había propuesmá.-r:imas, negras, longas entonando,
impulso, que Dios puso en mí; su Ma- to deprehender en tanto que crecía
y pausas más que voces, esperando
jestad sabe por qué y para qué; y sa- me lo había de volver a cortar, e~
a la torpe mensura perezosa
be que le he pedido que apague la luz pena de la rudeza. Sucedía así que él
de mayor proporción tal vez, que el
de mi entendimiento, dejando sólo lo crecía, y yo no sabía lo propuesto, porviento que baste para guardar su Ley, pues que el pelo crecía aprisa, y yo aprencon flemático echaba movimiento
lo demás sobra (según algunos) en una día despacio, con efecto le cortaba, en
de tan91.ardo compás tan detenido,
mujer: y aun hay quien diga que daña. pena de la rudeza; que no me parecía
que en medio se quedó tal vez dormido. Sabe también su Majestad que no con- razón que estuviese vestida de cab.ellos
1

6

cabeza que estaba tan desnuda de noticias, que era más apetccib]e adorno.
Entréme religiosa, porque aunque conocía que tenía el estado cosas (de
las accesorias hablo, no de las formales), muchas repugnantes a mi genio,
con todo, para la total negación que
tenía al matrimonio, era lo menos desproporcionado y lo más decente que
podía elegir, en materia de seguridad
que deseaba, de mi salvación a cuyo
primer respecto (como al fin más importante) cedieron Y sujetaron la cerviz todas las impertinencillas de mi
genio, que eran de querer vivir sola,
de no querer tener ocupación obligatoria que embarazase la libertad de mí
estudio, ni rumor de comunidad que
impidiese el sosegado silencio de mis
libros. Esto me hizo vacilar algo en
la determinación, hasta que alumbrándome personas doctas de que era tentación, la vencí con el favor divino, y
tomé el estado que tan indignamente
tengo. Pensé yo que huía de mi mismo; pero ¡miserable de mí I trájeme a
mi conmigo y traje mi mayor enemigo en esta inclinación, que no sé determinar si por prenda o castigo me dió
el Cie]o, pues de apagarse o embarcarse con tanto ejercicio que la Religión
tiene, reventaba, corno pólvora, y se
verificaba en mi el priuatio esl causa
appetitus.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Unil'crsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversi,
dad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangcl Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Marlínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armils y Letras

Sor Juana Inés ...
Viene de la la. Pág.

Fernández de Santa Cruz, dignísímo
obispo de Puebla, con el seudónimo de
Sor Pilotea, a propósito de la critíca
que hizo Sor Juana de un sermón del
P. Antonio Vieyra. Era éste un jesuíta portugués conocidísimo, gran privado de los reyes de Portugal y muy admirado por la reina Cristina de Suecia. En 1674 propuso ésta en la Academia Filosófica que tenía en su palacio de Roma este problema: ¿Hay que
reírse del mundo o hay que llorar por
el?; ¿quién tiene razón, Demócrito o
Heráclito? Defendieron cada una de
estas tesis el P. Cata neo y el P. Vieyra, cuyo trabajo fué publicado en .México en 1685 por el P. José Errada de
Ca petillo con el titulo de Heráclito defendido por el M. R. Antonio de Vieyra, de la Compañía de Jesús. Sí llegó
a leer este libro Sor Juana, no llegó a
impresionarle tanto como un sermón
que el mismo padre predicó en la Capilla Real de Lisboa, en el que discurriendo sobre un tema muy distinto,
las finezas del amor de Cristo al final
de su vida, discrepó abiertamente de
San Agustín, Santo Tomás y San Juan
Crisóstomo, contraponiendo a sus opiniones la suya, que el dió como más
verdadera. No le pareció a Sor Juana
ni cícrta esta opinión, ni admisible la
manera como Vieyra la presentaba y,
primero de palabra y después por escrito, la refutó, defendiendo con tanto
brío como ingenio la doctrina rechazada por Vieyra y dando su propio parecer, agudo y bien fundamentado,
aunque en realidad tan discutible como el de su antagonista. La gran fama de éste y el mucho crédíto de su
impugnadora suscitaron una apasionada controversia, en la que uno y otra
tuvieron ardorosos defensores. Tal vez
el mucho revuelo que esta discusión
produjo moviera al señor obispo de
Puebla, de una parte, a imprimir la
critica de Sor Juana con el título de
Carta witenagórica. Crisis de un sermón del grande orador enil'e los mayores, el P. Antonio Vieyra, jesuita
portugués, y, de otra, a escribirle una
carta, en la que, sin reprobar abiertamente sus estudios y trabajos poéticos
y filosóficos, le exhorta a que dé a sus
lecturas un cauce más religioso, "leyendo alguna vez el libro de Jesucristo. Mucho tiempo ha gastado v. merced, le escribe, en el estudio de filósofos y poetas; ya será razón que se perfeccionen los empleos y se mejoren los
lihros ... Esclavas son las letras humanas y suelen aprovechar a las divinas, pero deben reprobarse cuando
roban la posesión del entendimiento a
]a sabiduría divina ... No es poco el
tiempo que ha empleado vuestra merced en estas sciencias curiosas; pase
ya, como el gran Boecio, a las provechosas." Termina pidiéndole que penetre lo que pasa en los cielos y en el
infierno, que aplique su entendimiento
"al :Monte Calvario" y que se haga una
santa.

bros Sagrados .. . El no haber escrito
mucho de asuntos sagrados no ha sido
desafición, ni de aplicación la falta,
sino sobra de temor y reverencia debida a aquellas Sagradas Letras para cuya inteligencia yo me conozco tan incapaz y para cuyo manejo soy tan indigna." Entrando seguidamente a defender su actitud y su obra, expone
una serie de hechos y razones de los
que se pueden sacar las siguientes tesis: la, Las ciencias profanas ayudan
a la inteligencia de las letras divinas.
2a. La variedad de estudios no daña
a la mente, sino que la ayuda. 3a. El
que se destaca "o lo señala Dios, que
es quien sólo lo puede hacer", es recibido como enemigo común; "assí sucede y assi sucedió siempre". 4a. Quien
tiene afición a la sabiduría, esto es, el
filósofo, cuando no estudia en los libros, estudia "en todas las cosas que
Dios creó, sirviéndome ellas de letras
y de libro toda esta máquina universal"; luego se puede estudiar y aderezar la cena y "si Aristóteles hubiera
guisado, mucho más hubiera escrito."
5a. Las sagradas letras y las historias
profanas muestran numerosos ejemplos de grandes mujeres doctas; luego
razón tiene Arce cuando enseña "que
leer públicamente en las cátedras y
predicar en los púlpitos no es licito a
las mujeres, pero que el estudiar, escribir y enseñar privadamente no sólo ]es
es licito, sino muy provechoso y útil".
6a. No hay inconveniente alguno sino
muchas ventajas en que "una mujer
anciana, docta en letras y de santa
conversación y costumbres" tenga a su
cargo la educación de las doncellas, "y
no que éstas se pierdan por falta ,de
doctrina o por querérsela aplicar por
tan peligrosos medios cuales son los
maestros hombres". 7a. Se interpreta
mal al Apóstol cuando se recurre al
mulieres in Ecclesia teceant para probar que han de ser ignorantes, pues
San Pablo sólo se refiere a "la publicidad de los púlpitos", 8a. "l\fi entendimiento tal cual es" tan libre es como
el de cualquier otro y puede discrepar
de sus opiniones e impugnarlas. 9a. y
última: La poesía, empleada hasta en
]os libros sagrados, de suyo es buena,
aunque algunos la usen mal.
Esta contundente defensa que hace
"la Décima ~!usa" de la libertad de
critica y del derecho de la mujer a la
cultura, es a la vez el último deste11o
del pensamiento mexicano del siglo
XVII y corno la aurora del nuevo espíritu. crHico y racionalista, que tan
fuertemente irrlimpió en :México en la
siguiente centuria.
1GO P. D. Calleja, en la censura de Fama y

Obras póstlrnmas del Fénix de México, décima musa, Sor Juana Inés de la Cruz •• ,

Madrid, afro de 1700.

Hizo mella profunda esta carta en la
religiosa, quien, dejando que por la
herida se le escaparan a borbotones
sus convicciones y sentimientos más
íntimos, escribió una respuesta en la
que consignó: "los mejores datos que
poseemos acerca de su carácter, de su
vida, de sus inclinaciones literarias Y
penas que éstas Je .o riginaron; Y donde, además, con nobilísima entereza,
se declaró en pro de la cultura de la
mujer y sostuvo su derecho a impugnar el sermón que babia impugnado",
(165) Empieza diciendo que "recibo
en mi alma vuestra santísima amonestación de aplicar el estudio a los Li-

Novíemhre de 1951

161 Beristllin, op. cit.
162 La influencia de Descartes sobre Sor Juana Inés de la Cruz y sobre Sigüenza y

Góngora ha sido estudiada recientemente
en Filoso/la y Letras, No. 39.
163 Pp. 171-200 del tomo ll de sus Obras, edl-

ci6n de Barcelona de 1693.
164 P. Diego Calleja , lug. cit.
165 González Pefi.a, op. cit., pp. 90-91.

EL TESTAMENTO DE
SOR JUANA
Una de las publicaciones más sugestivas que haya dado a
luz, acaso, la Universidad Nacional Autónoma de México con
motivo del cuarto centenario de la fundación de esta Casa de
Estudios y asimismo con ocasión al tricentenario del nacimiento
de Sor Juana Inés de la Cruz, es Cuatro Documentos relativos a
Sor Juana, presentados por Lota M. Spell y editados por la Imprenta Universitaria en 1947. (Aunque el año de la impresión
del valioso opúsculo no corresponde, en puridad, a las fiestas de
la fundación universitaria y al natalicio de la poetiza, sí se han
sumado al estimable acervo de ediciones hechas con este mo•
tivo).
Lota M. Spell nos presenta cuatro documentos, debidos a
su acuciosa investigación; entre éstos, el más importante a la
biografía sorjuanista y a la curiosidad pública es el testamento
de la ilustre poetisa, que ahora Armas y Letras publica en la pre•
sente entrega consagrada a rendir homenaje a la monja jerÓ•
nima.
EL DOCUIENTO TESTAllENTARIO
En el nombre de Dios Nuestro Señor
Todopoderoso y de su bendita Madre
la Virgen Maria nuestra Señora concebida sin mancha de pecado original
en quien como abogada guardia y y
amparo de pecadores tengo puesta mi
esperanza.
Sea notorio a los que el presente
vieren cómo yo Juana Inés de la Cruz,
novicia en este convento de mi padre
San Gerónimo que en el siglo me llamaba Juana Ramirez de Asbaje, natural de la provincia de Chalco, hija legítima de don Pedro de Asbaje y Vargas difunto y de doña Isabel Ramírez
su mujer y mis padres y señores considerando la. brevedad de esta vida y
cuán llena está de trabajos y peligros
y que Ja honra del mundo es breve mudable y perecedera y sus placeres f~lsos y transitoria su bienaventuranza y
que todos los que pasan su carrera y
mar tempestuoso es con muchos riesgos y peligros y finalmente que van
más seguros los que van mirando al
norte de la religión que asegura más
la llegada a tomar puerto de salvación
y porque siempre ha sido inclinada al
estado de religiosa en este dicho convento y cercana para hacer mi profesión y ser esta mi determinada voluntad permaneciendo en dicho estado y
para disponer de mis legítimos y demás bienes que me pertenezcan según
lo dispuesto por el santo concilio de
Trento para lo cual pedí y se me concedió licencia por el señor provisor de
C'ste arzobispado cuyo tenor es como
sigue:
(Aquí la licencia)
Por tanto estando como estoy en mi
libertad y en mi acuerdo y entera memoria y creyendo como creo en el misterio de la Santisima Trinidad de Dios
Padre Hijo y Espíritu Santo y en todo
aquello que tiene, cree y confiesa Nuestra Santa ~ladre Iglesia Católica Romana en cuya fe y creencia he vivido y
protesto vivir y morir otorgo que hago
y ordeno mi testamento en la forma y
manera siguiente:
Primeramente ofrezco mi ánima,
cuerpo Y vida a Dios Nuestro Señor
que la creó y redimió con su preciosa
sangre y cuando su Divina Majestad
fuere servido de llevarme quiero ser
sepultada en la parte y lugar en que
se acostumbra sepultar a las religiosas
profesas que lo han sido de este dicho
convento .
Item mando a las mandas forzosas y
acostumbradas dos tomines a cada una
con las que aparto de mis bienes.

Item declaro tengo en poder de doña Isabel Ramírez mi madre doscien~
tos cuarenta pesos de oro común en
reales cuya cantidad me dió y donó el
capitán don Juan Sentís de Chavarría
declárolos por mis bienes.
Y para cumplir y ejecutar este mí
testamento y lo en él contenido dejo
y nombro por mis albaceas y tenedores de todos mis bienes a la dicha doña Isabel Ramírez mi madre y a doña
Maria y doña Josefa de Asbaje y Vargas mis hermanas y cada una y cualquiera de ellas en solidium y cumplido y pagado en el remanente de todos
mis bienes derechos y acciones que en
cualquiera manera me pertenezcan por
cualquiera derecho yo haya de haber
por mandas legados (o) donaciones o
en otra manera.
Dejo por mi heredera universal a la
dicha señora doña Isabel Ramirez mi
madre y señora reservando como desde luego reservo el gozar del usufructo de todo lo que asi me perteneciere
todos los dias de mi vida para ayuda
de mis necesidades sin que por esta
causa ni otra ninguna el dicho convento pueda adquirir derecho ninguno a
nada de lo que así me perteneciere por
que desde luego queda y lo dejo excluido de todo y por causa de ser fallecida la dicha mi madre al tiempo
que suceda el mío nombre en su lugar
en derecho y por falta de todas a los
que legitimamente les perteneciere y
en esta conformidad quiero que se
guarde y observe por ser así mi voluntad. Y declaro que la cantidad de los
tres mil pesos de la dota que se entregó a este convento no es de ninguna
de mis (s) legítimas y para que así
conste lo declaro y por el presente revoco y anulo y doy por ningunos otros
cualesquiera testamentos codicilos
mandas legados que antes de ahora haya fecho y otorgado por escrito y de
palabra para que no valgan ni hagan
fe porque este que ahora otorgo quiero
que se guarde cumpla y ejecute por tal
Y por mi última y postrimera voluntad o por aquella vía y forma que en
dicho lugar haya que es fecho en la
ciudad de México a veinte y tres días
del mes de febrero de mil seiscientos
sesenta y nueve años, y la otorgante a
quien yo el escribano doy fe. conozco
lo firmo siendo testigos el Padre Antonio Núñez de la Compañia de Jesús
Y el licenciado Joseph de Lumberia y
Juan Güemes vecinos de MéxÍCo.
Juana Ines dJ la Cruz.
Ante m(
Joseph de Anaya
Escribano de su Maj_estad. , '(

'7

�Romance

Provenza
Rafael Heliodoro VALLE.

A Salvador Toscano, en el aire de México
Hemos dejado a París
por verificar el vino
de la Provenza en que está
el aire recién nacido,
y se nos queda temblando
el alma en gótico fino.
Tartarin es uno de
nuestros más viejos amigos,
y también a visitarle
de lejos hemos venido.
Hay también un anfiteatro
de un siglo anterior a Cristo.
Aviñón, Carlos Marte!,

palacios cardenalicios,
sobre las piedras más sólidas
que labró el cincel antiguo.
Ahora comprenderás
antes de que el Año Santo
nos impulse, arrepentidos,
a ir a Roma por todo.
No sé bien si bien me explico,
pero este viaje a Aviñón
es poderoso incentivo
para saludar a Pedro
-el pescador sensitivoy a Pablo, que sigue siendo

***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que dcsari·?lla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las lnslitucioncs oficiales, uni \'crsitarias, acudémicas, atcncistas, centros culluralcs,
sociedades de diversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mcnsuario "AIIMAS Y LETHAS", que recientemente ha estaUlccülo una sección -LIBROS-, en la que fígurun
comentadas las obras úllimamcnle apa-

recidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula-

ción del Boletín arrilJa mcncionado1 Y

y unos puentes y ese rio

de nosotros los corintios

que puede muy bien decir:

-no olvidando que del maya

"Voy cantando, luego existo".

y del azteca venimos-

Un palacio de los Papas

paloma y águila y

en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del Cundo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un crHcrio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "AHMAS Y LETIIAS" se com-

-un Gregario, un Benedicto-,

uno de nuestros amigos.

con este propósílo de orden cultural

corriente grave peligro,
y, según dicen -mesándose
las barbas- los eruditos
el primer Papa cismático
se llamó Clemente V.
A viñón era uno de
los Estados Pontificios;
su vasta muralla da
una idea del recinto

En un ómnibus alado
esta mañana salimos
para Nimes. En el cielo
Hay en Nimes un gran puente
y un acueducto que se hizo
cuando Augusto Octavio era
el Emperador omnímodo.
Y aquí suspendo esta carta

un banquete en que bebimos

nos espera en Tarascón

junto a banqueros solemnes

nueva danza y viejo vino.

un maravilloso vino,

En esta tierra Petrarca,

una escala de Jacob

bajo un cielo cristalino

en busca del infinito.

conoció a Laura y acaso

papal ••• pues hubo un concilio
en 1409,
afirman los eruditos.
Una cartuja se ve
al otro lado del rio,
y hay que ir a ella para
catar el benedictino
en su fuente primordial;
y hubo unos frescos magníficos
que pintó Juan de Viterbo,
pero quedan sus vestigios;
y aquí y allá se levantan

prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros co111cntarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras

manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETflAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,

Monterrey, Nnevo León,
Jlléxico.

pues -¡ni para que te digo!-

Salvador, sobre aquel cisma

León, solicitándoles el en vio de cada

una de las ediciones nacidas en s_us

arde el más puro zafiro.

y anoche nos ofrecieron

Te iba diciendo, querido

place en invitar a ustedes a coadyuvar

que anima a la Universidad de Nuevo

el cisma, la Cristiandad

8

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - -

Con la satisfacción de hab1::r señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Univcrsi•
dad de Nuevo León les testimonia las

vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

debajo de estos olivos.
Esta luz de la Provenza
me ha embargado los sentidos;
la sangre se me acelera,
y hacia todo lo que miro
veo la belleza en flor,
y estoy como florecido;
y entre viñas y recuerdos

PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas u Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por can•
je a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.

Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico

a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

soy diferente y el mismo;
soy primavera en otoño,
amor azul en domingo;
quiero hablar y ya no puedo,
quiero olvidar, y no olvido.
Nimes, 10 de septiembre 1950.

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi•
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Jllonterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

Armas y Letras

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 11, Noviembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 19H

D. A. S. U.

Año VIII

No, /2

Dícíembre de 1951

Civilización y Cultura
Campio CARPIO.

Todo acontecimiento social repercute en las actividades de
nuestra conciencia humana. En literatura, que es humanización
de seres e ideas, elevadas a categoría de arte, Grecia nos dió el
ejemplo vivificante y divino de la belleza creadora. La Revolu•
ción Francesa, que conmovió el mundo en sus cuatro extremos,
Jacobo AYALA VILLARREAL. tuvo la gran virtud de abrir las puertas al pensamiento encadenado. A estos dos acontecimientos singulares en la formación
de la cultura moderna, les somos deudores por los conceptos, arTambién tiene entronque kantiano la corriente filosófica te por la verdad y belleza por la libertad que, invertidos, pueden
jurídica que considera el Derecho como realidad cultural refe• permitirnos todas las especulaciones en la estética actual.
rida a valores 'V la Filosofía Jurídica como Filosofía de los Valores y de la Cultura, aplicada al derecho.
Prisionera la poesía española de influencia romántica, y
cuya inspiración agotara en quince siglos de historia con sus luConsidera esta corriente filosófica que la realidad es la sÍn• chas turbulentas, cuando América lanzóse a la conquista de su
tesis categorial de las percepciones sensibles. Acepta dos puntos vida civil y trató de armonizar su propia existencia colectiva cade vista desde los cuales puede considerarse esa realidad: uno, recía de vitalidad como para enfrentarse a estilos nuevos en'que
según que se atienda a lo general y uniforme, y el otro, según el continente reventaba de emoción. Tampoco puede interponer
que se considere lo especial e individual. Pero lo especial e in• diques de contención al torrente de ideas que surgía de aquella
dividua!, para ser objeto de consideración, requiere un proceso gente magna, hoguera en que hervia el alma de todo un mundo
de selección, que habrá de llevarse a efecto valiéndose de un y que, en el corto lapso de meses, envolvió a veinte naciones distrabajo de valoración, es decir, refiriendo la realidad a valores, puestas a conquistar su libertad. Y todas estas manifestaciones
a fin de determinar qué realidades de entre las especiales e indi- co.1:1-vertidas en pensan_i.iento, fueron apoderándose de sus propio;
viduales cabría tomar en cuenta. La consideración general y teJ1dos para tronar mas tarde en nuestra lengua viril en el acon•
uniforme de la realidad corresponde a la naturaleza, y la selec• tecimiento más grandioso que conmovió al mundo' con sus exción valorativa de lo especial e individual, corresponde a la cul- plosiones de liberación como ningún otro, de tal magnitud re•
tura. La ciencia cultural es, de esta guisa, la realidad referida a cuerda la historia del hombre.
'
valores.

Estos razonamientos surgen del estudio concienzudo que de
la Filosofía de la Historia realizaron los principales exponentes
de esta escuela: Windelband y Rickert.
Fieles a su origen neokantiano, los primeros filósofos que
expusieron estas tendencias en el campo filosófico jurídico, quisieron introducir el concepto de valor en el Derecho, de mane•
ra formal, rehuyendo toda idea concreta, y buscando e.~ esta
forma pretender realizar mediante el empleo de
nocwn de
valor una ordenación lógica del Derecho. La razon de ser del
Dere~ho habría de buscarse en su congruencia con esa idea orien•
tadora -meta formal que debería servir de guía. H_asta aquí
pueden apreciarse los puntos de contacto de esta corriente con
la doctrina Stammleriana evolucionada.

½'

Presos todavía de profundo horror a la m~~física, los_ ex•
ponentes de esta escuela, en más o en menos, quisieron esquivar
toda especulación que tendiera a rozar ~on ella, Y a eso s~ d~b~
su rotunda negativa a precisar el contenido ~e los valores 1ur1d1cos, y su afán en servirse de ellos, como equivocadamente creyeron hacerlo, de orientación lógica del Derecho.
Pasa a la Pág. 7

De aquella epopeya surgió América,
en cuerpo y espíritu, como producto
de nobleza castellana, para encontrarse hoy, tal cual es, en su lento caminar
por los derroteros de la cultura, sino
con acentos p'erfectamente definidos
como para seiialar una ruta a la civilización, con ese inmenso afán liberador
que no olvida, que resultan tan caros
al corazón y al alma. Porque en aquella lucha los hombres de estas comunidades aprendieron a conocer la libertad de evasión hacia el hombre y las
ideas1 rayo de luz en las tinieblas, ron
ese concepto preciso del valor que Je
distingue dentro del concierto universal. Desde entonces, fuimos auscultando y desprendiéndonos del pasado para acercarnos al porvenir, en un estudio incesante que seguimos con cariño
a la distancia del tiempo, identificándonos con lodos los problemas de la
vida humana, a ninguno de los cuales
somos ajenos. Llegando aqui, colocados en la ruta del futuro, proseguimos
esta labor con la mayor responsabilidad como testigos del destino.
En materia de arte, la conmoción

europea de principios del siglo iluminó un camino que todavía también nosotros estamos recorriendo a tientas.
Varios estilos y sentimientos estéticos
nos sirven de lastre, sin que hasta hoy
hayamos determinado con precisión
una preferencia emotiva. Desde hace
más de seis lustros, venimos discutiendo con pasión y nuestras miras se inclinan siempre hacia la libertad corno
punto central invariable en la vida del
hombre. Y esta es nuestra única verdad: abrir surcos profundos en la conciencia, aunque a flor de la piel aparezcan escozores distintos. Aquí hundimos nuestra reja porque sabemos
que pervivirá a la acción devastadora
del huracán.
La última hecatombe ha desilusionado a quienes esperábamos la alborada
naciente en lodos los confines. Aquella
lucha de conciencias nos prometía en
la paz el gran cometido de dignificar
al arte y al hombre con la tierra, con
la fuerza de la luz y demás agentes físicos, en esa necesidad de humaniza-

Pasa a la Pág. 6

�bros de Caballerías. En él las ilusiones de la juventud y los anhelos infantiles mal satisfechos palpitan aún, y ]o
empujan al mundo en procura de fantásticas aventuras. Pero no es el mundo real el que busca, sino el mundo
"El hombre es un dios cuando se en- ideal que su mente enfermiza le ha
trega a sus sueños y un pobre sér cuan.- forjado. Y he aquí con vertido en Ordo se pone a reflexionar."
lando, en Amadís de Gaula y en LanFriedrich Hoelderlin. celot, transformando a las rústicas aldeanas en adorables princesas, los molinos de viento en gigantes, las ventas
Nunca será suficiente cuanto se diga en torno de Hamlet en castilJos y los rebaños de ovejas en
agresi,·os ejércitos. Imaginemos las cóy el Quijote, esas dos grandes figuras de la Literatura Universal, micas
situaciones del anciano caballeaun cuando los escritores más grandes de la Humanidad les ha- ro montando el mágico caballo Rociyan dedicado sus mejores páginas.
nante, confundiendo una vulgar hacia
de barbero con el maravilloso yelmo
Propiamente se les considera como universalmente simbó- de :\Iambrino y arremetiendo contra
licos y no en vano se ha escrito sobre ellas numerosos estudios, unos cueros llenos de vino tinto a los
que tomaba por el gigante enemigo de
comentarios y ensayos.
la princesa )Iicomicona.
El hombre -investigador incansable- trata de encontrarA cada paso encuentra tropiezos y
se a sí mismo en las profundidades del pensamiento universal. contratiempos sin que esto le posterCada día hace un nuevo descubrimiento y aun no se ha dicho gue el ánimo jamás, y acomete nuevas
empresas en las que siempre sale malcon satisfacción todo lo que ese arcano encierra.
parado, provocando la hilaridad o la
Ese afán escudriñador y un estudio en el que Xaij1aniel, un joven estudian- compasión del lector, hasta que desendetenido de ambos libros es lo que nos te Yisionario y exaltado, que bajo el ga,'íaclo al fin, vuehe a su .aldea donde
ha impulsado a sumarnos al número influjo funesto de un tal Coppelius, de muere reconociendo sus errores.
En esta ficción, el ingenioso Cervande los que han abordado ese tema, tra- alma perversa, se enamora perdidatando de establecer un paralelo com- mente de una autómata a quien toma tes se burla de sus fracasos y sus desparativo entre uno y otro.
por una mujer real de una belleza ex- dichas, el genio que lo posee, que tanNacidos en la misma época, lleva ca- trnrv·rlin~ria. y oue cn::inrlo se &lt;la .tra- tas veces lo ha hecho remontarse en
da uno el sello característico de su ra- za al fin de que no es más que una mu- las alturas para caer nuevamente venza. 'Cno, el marcado pesimismo de los ñeca, pierde la razón y se quita la vi- cido en tierra, de la España Imperial
germanos, que perdida su fé en los da. ¡ Cuánta verdad encierra esta bre.. ~· soberbia a 1a que el destino ya ha
marcado un límite a su gloria, esplenhombres busca en las alturas metafísi- Ye historia tan inverosímil!
cas el consuelo que en los seres vivien¡ Deslumbrados por el falso brillo, dor y poderío, en fin, de la Humanidad emprendedora e incansable.
tes no encuentran.
corremos tras de vanos espejismos!
Ilamlet ha sido el precursor del des¡ Hay un poco de locura quijotesca
¿.Xo hay un poco de pesimismo endichado lV erther de Goethe, del Man- en cada uno de nosotros!
medio de esa alegría mal disimulada
fred de Byron, del Hyperion de HoelNos parecemos al marino que en las en la figura famélica del Caballero rl~
derlin, del René de Chateaubriand y costas de Sicilia cree divisar a lo le- la Triste Figura? ¿No es acaso el soñade todos los atormentados que produ- jos los espléndidos palacios de Fata dor derrotado, el idealista vencido?
jo el movimiento romántico literario }Iorgana, cuando todo es producto de ¿No es, por ventura, el eterno luchador
del siglo XIX.
la niebla.
contra la avasalladora corriente del
Ese hastío de la vida terrena y ese
Yolviendo a nuestro tema, encontra• mundo que termina al fin por arrasdisgusto de si mismo y de los demás, mos que, siguiendo caminos opuestos, trarlo consigo'/ Alli ha querido retraesas reflexiones sombrías, parecen te- ambos personajes persiguen una sola tar la soledad e incomprensión de que
ner su origen en los desengaños senti- cima: la eterna búsqueda del ideal hu- el genio está rodeado y con amarga
mentales, señalan sus fuentes, sin du- mano. l'no, por medio de la razón, ironía señala las burlas y escarnios de
da en el viejo ascetismo cristiano que lo cree muy distante, casi inaccesible que es víctima.
buscaba la gloria en el más allá, des- y desconfía de alcanzarlo: el otro, con
HamJet es un joven príncipe de Dipreciando lo mundano y perecedero. la ilusión, con la fé en él, lo advierte namarca al que el destino ha escogido
El Cristianismo que irrumpió en el muy próximo.
para vengar Ja muerte de su padre. De
mundo pagano despojándolo de sus
Ambos personajes en continuo con- espíritu débil e indeciso, vacila a cada
falsos atractivos y les señaló su co- traste parecen se1lalarnos los extremos paso perdiéndose en reflexiones fiJorrupción y su asquerosa lepra.
del alma humana, tan pronto sujeta a sóficas que aumentan su amargura. Al
Sin embargo, los románticos se apar- risueiias esperanzas, tan presto some- fin, poseído de un arrebato de violentan del común sentimiento religioso. tida a tremendas sacudidas que nos c~a,. mata al asesino de su padre, preEl delirio místico es substituido por el arrancan de nuestro suell.o.
c1p1tando su propio fín y el de los sedelirio patriótico y liberal. En lugar
Hamlet es presentado por primera res que ama.
de resolver los problemas religiosos, vez en un país nórdico, Inglaterra;
¿Cuántos nos hemos encontrado en
buscan la solución ele los problemas Don Quijote es publicado en un pais la terrible encrucijada de Ja vida en la
humanos impulsados noblemente por meridional, España.
que el cielo y la tierra parecen conjusentimientos idealistas, pero lo encuenHamlet fué recibido con clamorosos rarse contra nosotros·? Todos los espítran de tantos terribles obsta.culos co- aplausos, en tanto que la obra maestra ritus del ~fa! parecen acosarnos, y enmo existen, cuando conocen que su es- de Cervantes fué considerada romo tonces quisiéramos c]amar:
fuerzo es vano, yacen abatidos por el una más de las pobres novelas de Capesimismo, y el pesimismo nos hace balJería, a las mismas que estaba des- ¡~er 0 1no ser! ¡La alternativa es ésta!
escépticos.
tinada a dar muerte.
S1 es a la lu= de la ra::ón más digno
Ejemplo nos dieron de ello Lord
En aquella época Inglaterra se pre- Sufrir los golpes y punzantes dardos
Byron, Enrique Kleist, Federico Staps paraba para la aparición de una nue- ~e Sllerte horrenda, o terminar la lucha
y Karl Sand.
va aurora social, estaba en vísperas de En guerra contra un piélago de males.
Hamlet desesperado, anhela la paz convertirse en un gran Imperio. Esde un sepulcro, desengañado al fin de paña vivía en el cenit de su gloria; era
Entonces hay que sujetar los violenlos mortales. En su nunca bien elogia- dueña y señora de uno de los más gran- t~s deseos del corazón humano contedo monólogo, exclama:
des reinados que hayan existido, aun- mendo nuestras palabras y haciendo
que después, inevitablemente, se apro- frente a Jas injusticias con gesto heMorir, dormir. Xo más, y con un sueño ximaba con paso fatigado a su ocaso.
róico.
pensar que concluyeron las congojas,
Shakespeare, autor inmortal de HamLa sombra taciturna de Hamlet se
los mil tormentos de la carne herencia, 1et, lleva una vida de sosiego y tran- pasea aún sobre la tierra agigantándodebe término ser apetecido ...
quilidad inalterables, en tanto que Cer- se más Y más con el rostro abatido por
vantes, el genial autor de Don Quijote, el ~olor que_ abruma a los mortales.
"¿Morir? ¿Qué significa ésto?" -nos se de,·ate en una azarosa existencia,
No han sido pocos los críticos que
dice Werther al borde de la tumba miserable y desdichada. Shakespeare h~n discutjclo el carácter de este prínemulándole- "ya lo ,,es; los hombres muere aplaudido y admirado; Cervan- cipe. h_urano que busca en la soledad
soiiamos cuando hablamos de la Muer- tes muere olvidado y Heno de amargos el a11v10 de su corazón oprimido, ahote.u Y Kant, antes que este ú1timo, ya desengaños. L'no nos cuenta sus luchas ga_ndo sus deseos de venganza, repriaseguraba que el hombre sólo goza de interiores y nos dice a qué precio con- miendo ~on frases mordaces su dolor
paz perpetua en su Ultimo sueño.
quistó la gloria; el otro nos narra sus P_e_ro vacilantes siempre cuando la oca~
El Quijote al contrario; busca la per- sueños y su triste despertar.
s1on se presenta propicia a Némesis
fección en las cosas que lo rodean y
l\liremos, si nó, uno y otro libro. EnBusca ansiosamente, y huyiy a la ~ez
les atribuye un alto valor del que ca- contramos en uno El ingenioso ._Hidal- el -~omento preciso para ejecutar s~
recen.
go Don Quijote de la Mancha, la his- m1s1ón, tratando siempre de justificar
Podríamos recordar aquí un cuento toria de un anciano salido de quicio con razones poco válidas su falta d
de Hofmann, El Hombre de la Arena, por la lectura desenfrenada de los li- valor en el instante oportuno. Siempr:

Hamlet y el Ouij □ te

1'

11

2

desmaya, en vano lucha consigo mismo
y se reprocha su cobardía. No obstante que la sombra misma de su padre le
scfiala al criminal) duda de si es objeto de una burla infernal para perder
su alma obligándolo a sacrificar a un
inocente. Busca pruebas palpables contra el asesino, y cuando las encuentra
aún tiene motivos para eludir su venganza que parece espolearlo desde el
fondo de su pecho, gritando desesperadamente imprecaciones por el desequilibrio del mundo, al que maldice,
queriendo a la vez sujetarlo a un orden
apolineo.
)Iás adelante dirá a Rosekranz, co~
rno desahogo de su amargura y sus deseos reprimidos: ¡Dinamarca es una
prisión!
¿No desearía, entonces, marcharse
lejos y abandonarlo todo? Sin embargo, tiene que permanecer allí soportando su pesada cadena. ¿No quisiera sepulUtrse en el olvido? Aun vacila en el mismo umbral de la muerte:
¿ ... Quién soportara
Cargas que con gemidos y dolores
Ha de llevar en vida fatigosa,
Si el recelo de 11n algo tras la Muerte,
Inc6gnila l'egión de donde nunca _
ruelve el viajero, no turbara el juicio,
Haciéndonos s11f1·ir el mal pl'esente,
Antes que en busca ha de ir de lo
ignorado?

Así desfallece una y otra vez hasta
que el destino implacable decreta su
perdición y la de su enemigo; y sólo
cuando las circunstancias lo obligan a
obrar, cuando ya no puede volverse
atrás. arremete contra éste.
Trágicamente termina la vida del
Principe, vida que parece deslizarse
entre el genio y ]a locura, y aún terminado el drama nos parece seguir escuchando las últimas palabras que le
dirige su fiel amigo Horacio:
¡Adiós, adiós, amado príncipe.
Los coros angélicos
Te acompaiien al celeste descanso!

El Quijote es el idealista que cree;
Hamlet, el que duda aún de su razón
misma. El Quijote el que obra, Hamlet
e] que piensa.
El Quijote sueña, vive un mundo de
ilusión del que ni los rudos golpes de
la realidad lo arrancan; Hamlet analiza con crudeza la realidad a la que su
pesimismo hace más cruel aún.
En Hamlet, un espectro vuelve de
las llamas del infierno flamando venganza ... era el gran fantasma, la sombra de la Edad Media que se alzaba sobre el mundo, como el astro de la noche en el momento en que acababa de
descender entre los muertos, nos dice
Chatcaubriand. Si, pero esa sombra
es de sen terrada más tarde por los románticos y fecundizó toda una época
dando a luz a las leyendas de aparecidos, demonios y macabros aquelarres.
En E) Quijote no hay más fantasmas
que los que pueblan la mente ofuscada
Y calenturienta del anciano caballero;
espectros unas veces encantadores,
otras veces pavorosos.
Hamlet profesa un culto profundo a
la amistad y hasta tiene un confidente que le comprende, Horacio. En la
escena del ccmenterjo tiene los mas
tiernos recuerdos de su bufón, Yorick,
pero no le abandonan sus pensamien~
tos lúgubres ... ¡Pobre Yorick! -exclama enternecido cuando el sepulturero le muestra su calavera, y narra a
Horacio, su acompañante, las travesuras de su antiguo amigo y se abandona
a tristes reflexiones sobre la brevedad
de la vida.
Don Quijote sólo tiene a su lado a
su fiel escudero Sancho, quien le sigue
con un áspero sentido utilitarista, guiado por el afán de ganarse la prometida
Pasa a la Pág. 7

Armas y Letras

HERMANO GONFALONARIO
AVGVSTINIANAE FAMILIAE
Federico UHIBE.

Si no precisamente se ha perdido, ni en el fondo alterado
demasiado, sí al decir familia, por secular desconexión de la jerarquía clásica en torno al pater, con agnatis, liberes, serví, cognati y demás graduales ramificaciones, la acepción se tornasola
y convierte en translaticia, lleva y pasa su superficie expresiva a
nuevos ámbitos que derraman el semántico de famuli: La alusión al conjunto no se ha debilitado, sin embargo. Reverendus
Pater Fray Alphonsvs A Vera Cruce, protocatedrático de Filosofía en la Nueva España, perteneció a la orden de servicio de
San Agustín por donde podrá saborearse lo ramplón que ha de
sonar el "de muy buena familia", dicho con pretensiones de per,
sonal galardón, cuando familiar implica entrega y obediencia a
obligaciones que trascienden lo individual. La cursilería lo refiere, ante las verdes uvas, a una cierta grotesca pleitesía colectiva, que se rinde o que ha de rendirse por lo personal de quien
argumenta. Es sencillamente ridículo y en veces conmovedor
por lastimero y exagerado: Se pretende en esas actitudes, la evasiva del linaje familiar, a par que. se reclama su acatamiento y
respeto concentrado en solamente un individuo. Es estrafalario.
Entre las amenazas que contra la Filosofía gravitan desde antes de la semiórbita de nuestro siglo, anticipa
Aloys Müller que su texto de Introducción se destina a combatir, entre otras,
]a del gregarismo y sus coreográficos
laudes e irresponsabilidades en 1as llamadas escuel3s filosóficas, más que
por el elium Cllm dignitate en todo caso, amanerada traducción latina del
ejolii que destella más tarde en sclwla
como recinto de estímulo, por la opacidad y por el adocenamiento del esfuerzo, la sumisión y deformidad en
el pensamiento. La confesión diagnóstica honra al eminente Profesor de
Koln y muy oportunamente para esta
vez, permite y hace visible el contraste entre los sectarismos frecuentes y
casi típicos por las latitudes ultra
Hhin, enfrente de la personal libertad,
estudiada y mostrada ya en 1Ionterrey
(F. l:ribe, Teoría de la Cultura) como
factible tan solamente en su plena Y
equilibrada sobriedad , ante y según
la proyectiva cultural; y frente también a la complexa valia que la misma
libertad, en cada caso suya-de-alguien
artícula e integra en la forma de responsabilidad tan detallada por Jaspers
como alergénic~ para Sartre en su pavor de engagemen.t. Por cierto que a la
Escolástica, a la contextura familiar
de los agustinos, de los franciscanos y
demás órdenes transPlantadas al ).léxico en estado naciente que mereció ser
tenido por Neohispania, hay necesariamente que reconocerles y conceder
el derecho que entonces tenian Y que
continúan, de ser considerados como
vivo ejemp.lo de familia, de paradigmática fraternidad en cuyo ámbito cada quien se atareó ya que "non esl
servus maior domino" lo cual para nada tiene que Yer, con el servilismo Y
con la abyección de los catarros denunciados por :Mül1er; y que en cambio engarzados en el silencio de afanes' y preocupaciones traídos para aliviar los cuales, en el continuado Y lustral baño de ]a corriente de los siglos,
desde cada espesura mayor, en sucesivas edades bri11aron y ahora, en ésta
nuestra de los cuatrocientos años universita;ios mexicanos, destellan e iluminan.
HELMANTICA PHESTAT
No para las dulzuras ni a los pasajeros regalos de algun hogar completo,
sino para el desierto y los ayunos, a
vencerlo y a poblarlo, fué solicitado

Dícíemhre de /951

Fray Alonso de la Vera Cruz e incitado
a tomar su parte a la familia en el exilio: Las fogaradas del valor preferible
han de haber purificado enérgicamente a aquella alma, libremente puesta a
decidir su elección entre la abundancia salmantina y Jas incógnitas de entonces, por latitudes y bajo cielos de
Anáhuac. Se relata la hermosa duda simultánea al Yiaje hacia el destierro. Ya
el haberlo emprendido dilectivamente,
indica con rigor el temple metálico del
solitario que al aproximarse a los enigmas, ha de poblar el ,·acio con realidades que· no lo olYiden, tal como él no
las desdeüó. Al repetir una ruta de
Cortés mucho menos ostentosa ni lisonjera que la reciente adulación editorial, al entregarse a la tierra para situar su destino, más que para conquistarla e imponer alguno, rl préstamo de
Salamanca, en vez de &lt;lilapidarse sólo
hacia la natura, al revestirse junto con
el húbito sanagustino el apellido toponímico del litoral de su llegada, determina .la predilección de consumarse y
consumirse en la brega por la cultura.
Aunque ilustre y memorable la polaridad de natura frente a cultura, según el prosecutor derivado de la cátedra instaurarla por Fray Alonso hace más de cuatro siglos, el maestro Antonio Caso, y . aun cuando se la sepa
fundamentada y establecida en Heinrich Rickert, ha sido ya posible, en la
labor acadfmica mexicana y con los
rumbos señalados por Fray Alonso, superarla corno contrapolaridad e intermediar la síntesis humana de la premura, de la urgencia existental que asímismo ha sido analizada, a virtud de
estudios que la destiii.en completamente de todo matiz próximo a la torpe
velocidad del espacio, a la funambulesca. organización en el tiempo. Parece
haberlo sabido ya Fray Alonso de la
Vera Cruz y enseñádoselo así a sus primerizos oyentes: Al catedrático de Tiripitío y de la Imperial y Pontificia
Cniversidad, más de dos lustros menor
en edad que el estudio en los paisajes
lacustres purépeches, tanto seguramente como a sus hermanos de orden y a
tocios los cósmicamente dispersos, de
las otras, como sistemas planetar~os en
la virginidad mexicana se les adeuda
el que podamos transitar con conciencia propia, las persistentes distancias
que llevan a la cultura. De entonces y
de aquellos silentes destinos, parten y
se pronuncian los contenidos proféticos de la Ra:a Cósmica auscultada por
Vasconcelos. Similarmente, la estirpe

espiritual a cuyo cuidado y auge se en sus aulas se forman, se informan Y
consagró Fray Alonso de la Vera Cruz, se conforman: Asi vivieron para sojamás lo fué de castas convencionales ñarla y para trazarla, durante la ráfani de personas ni dignidades ficticias: ga imperial ancestra, Fray Alonso Y
Anheló e iniciaba la conformación de Fray Juan de Zumárraga, el protector
algo funcionalmente social, a pesar de Hodríguez y las restantes sombras herque suela" confundirse el ahinco, con el manas de aquel pretérito. Correspodió
de trazado y separación de prerroga- a Fray Alonso de la Vera Cruz pasar
tivas y de privilegios. Basta con vol- por delante de los primeros, con la
ver v con reincidir en la sabida memo- pértiga del gonfalón en la mano turbaraciÓn de su discipulado en torno a da por la primicia y hacia lo alto el
Francisco de Vitoria, aludir a éste Y a brazo, en el gesto del guía que llama al
sus exámenes argumentales respecto al sitio de la más reñida lucha, para que
Derecho de Gantes, para que se elimi- se lo siga y ayude pero acaso en el
ne cualquier suspicacia, así sea de la riesgo fatal de quedar a solas: Talmenlaya de las esgrimidas para asfixiar y te ha solido quedar a su turno la Unipara destruir a la Universidad en tan versidad.
Para cuando un muro universitario
diferentes y variadas ocasiones, desde
cuan&lt;lo los jacobinismos trasnochados, ennoblezca su superficie con la Escueel lamentable Segundo Imperio, hasta la Xeohispana analógica de la de Atelas proclamas destempladas e irres- nas de Hafael de Urbino, puede acariponsables de las que el mismo Antonio ciarse otro ensueño universitario coCaso la salvó hace un cuarto de siglo mo el que soñaron los fundadores e
y a consecuencia de las cuales tanto ha iniciadores de la Universidad en Mépadecido sin marchitarse. Tampoco se xico, el de que varios de ellos aparez•
han muerto ni languidecen las nogale- can entregando u ofreciendo la grímdas con que bordaron, ni las ciudades pola o divisa de esa existencia a Fray
con que ennoblecian el panorama me- Alonso de la Vera Cruz, para que siga
xicano, gestos e impulsos a medias transportándola a lo amplio de los siabrigados en el sayal del todo abiertos glos, igual que recatadamente, su efiy amorosamente derramados en la an- gie de cantera mexicana asoma el roschura de nuestro pretérito como lo ha- tro atento a la Summa de Peccatis, en
cía Fray Alonso, conforme lo justifica la escultura que lo recuerda al centro
todavía nuestra existencia universita- del patio de la Facultad de Filosofía y
ria. En el silencio laboraba y en la Letras en la Ciudad Capital de México,
humildad Jo mismo en Tacitmbaro que su Patria.
en el ).léxico juvenil, para una Patria
recifn nacida. veinteañera casi a cuya
incipiencia, no se detuvo su modestia
seria para organizar y ofrecerle un
UNIVERSIDAD DE
compendio de disputaciones clásicas
NUEVO LEON
bajo el sencillo atuendo de Repaso de
Peqlleñas Sumas, sin perjuicio de que
el tranquilo contenido de esa iniciaHector
ción en ]a Lógica, antecede al macizo
Lic. Haúl Hangel Frías
de la Definición Dialéctica para culminar en el de la .lleditación de la Física.
Para quienes ahora se invisten con
Secretario
pasajeras, dudosas· e ineficaces sonoriProf. Antonio ~!areno
dades so pretexto de o para capitanear
algo, puede quizá resultarles negociablemente útil el informe que en nada
Jefe del Departamento de
hace mella si se Jo suprime al superior
Acción
Social Universitaria
renombre &lt;le Fray Alonso de la Vera
Cruz, de que aparte enseilar y además
Lic. Fidencio de la Fuente
de escribir, de viajar y de misionar,·
todaYia se dió energías para obligarse
a la humildad y para renunciar que es
el esfuerzo más decish·o que impone
la axiotropia humana auténtica. AntiARMAS Y LETRAS
cipa una alrgoria del genuino existente universitario mexicano; por eso ha
sido bastante exacto inaugurar los cursos en la Facultad de Filosofía y Le- Organo Mensual de la U niversitras, con la renovación de opiniones
admitidas pero caducas pues que Ordad de Nuevo León
tega y Gasset, tuvo muy válidas razo•
nes para argüir como lo hizo en GraINDICADOH:
nada, respecto a que la Universidad se
iba desnutriendo de íntima confianza;
y lo mismo, determinantemente podeHedactores
rosos motivos, sustentan la semejable
advertencia de :Martín Heidegger acerRaúl Hangel Frias
ca del trémulo lazo que violenta e impone la reunión de facultades en sólo
Fidencio de la Fuente
un diagrama administrativo y no en
convivencia · académica: La UniversiFrancisco M. Zertuche
dad 1Iexicana, del todo contraria y juGenaro Salinas Quiroga
venilmente, mientras aquéllas languidecen entre aspavientos y falsías, desAlfonso Reyes Aurrecoechca
pierta cuando las otras van a adormeEnrique Martínez Torres
cerse entre laureles; y ha nacido del
amor como la Filosofía que desde la
Guíllermo Cerda G.
cuna le regaló Fray Alonso, no de la
filopraxis como otras espurias a donAdrián Yáñez Martínez
de, como a los sofistas, se pretende ir
y se acude para adiestrarse en hacer
Director
algo, lo que sea, en la opacidad del
nictálope que diagnostica Ortega y GaLic. Fidencio de la Fuente
sset, desprovisto concienzudamente de
todo qué (quiditas) de por qué y de
Oficinas
para qué lo ha de hacer. Por ello la
nuestra ha sido y es Universidad digna del nombre, por universal como diWashington y Colegio Civil
jo Vasconcelos, por completa tal como
se ha pensado que resulten y que lo
Monterrey, Nuevo León,
sean, para su peculiar realidad y para
su auténtica Patria, los hombres que
MEXICO

3

�IPOIESl!A
GUIRNALDA
de Alfredo Cardona Peña
.

Rafael Heliodoro YALLE.

(Al obtener Cardona Peña en.Washington el
Premio Interamericano .d~ \\ash1ngto~, sus
amigos tejieron para fehc1tarle una gmrnalda en versos).

COSTA RICA
En la luz de indulgencias plenarias
ilumina mi vasto jardín,
un silencio morado de guarias
desde el uno hasta el otro confín.
LA SEGUA
Toma esta naranja,
toma este limón,
y la llave de oro
de mi corazón.
Toma mi cariño
y un maravedí,
porque eres el niño
que yo conocí.
TEHUANTEPEC
Sangre de miel y de mitología,
,
canta en mis frutas Uenas de ambros1a,
y os el alcarabán reloj exacto
,
en la noche, lo mismo que en el d1a,
y con Cardona Peña fir~é un pacto
de eternidad azul y Poes1a.
LAS IGUANAS
Ya salió la luna,
ya nos hizo seña,
¡ay, qué gran fortuna
ir de peña en peña!
Vamos, de una en una,
mientras la luz sueña,
a mecer la cuna
de Cardona Peña.
ANDRES HENESTROSA
Yo, zapoteco de la decadencia, .
que de todos me ~u~lo con frec~enc1a,
quiero darte, con aruma tranqmla, .
un consejo: que montes con decencia
los árabes caballos del tequila.
LA LLORONA
Soy la Siguanaba,
soy la Siguanábana;
hacia un siglo estaba
comiendo guanábana.
Actriz de la legua,
soy pobre y fué rica;
me llaman la Segua
en la Costa Rica.

4

Me gusta la anona • • •
óyeme, Cardona,
tuli-tulipán • • •
y O soy la Llorona
., '
allá en Juc h 1tan.

POEMA DEL
DESPRECIO

GARCIA MONGE
Congratulan
el poeta
en su jolgorio,
sus amigos
don Gregorio,
don Mariano,
don Ponciano,
don Celorio,
y "Repertorio
. ,,
Americano .

Efraín lll'ERTA.

El Desprecio, os lo dice
mi cansada ternura,
existe como vidrio
corriendo con la sangrP.

I
Yo viví en otro tiempo,
en cielo y sueño ajenos,
en un grave y pausado cementerio,
en la aridez navegable del hastío.
Llegué a ofrecer mi sangre,
mi aguda sangre de loco minucioso,
por esta idea, o hambre:
tan sólo el alba y ciertas
verdades corroídas,
digo, convencionales hasta el asco,
podían redescubrirme
las virtudes más dulces,
o latir sumergidas
en el nocturno río de mi esqueleto.
Vendido a la esperanza
y a la breve gacela de la ternura,
derramé un frágil llanto
sin sentido ni gracia;
y la bestia, la vida,
en amargos insomnios
me dió apenas el ansia
de la agonía y el crimen.

DON CARLOS BEISTEGUl
(Desde su Palacio de Venecia)
Venga y verá en el Lido
los valses sobre las olas;
a aozar mi tiempo ido,
•
sie"nto que no haya venido
con góndolas y gondolas.
Alfredito,
qué bonito
su versito!
Felicito
a su papá.
¿Cuándo viene
por acá?
Ja, ja, ja!
UN ENVIDIOSO
Bien lo mereces, sí, bien lo mereces
y nadie ha sido más feliz que tú.
Tu nombre vuela en alas de la fama,
desde la Patagonia hasta el Perú,
sobre los rios y los cafetales
y un poco más allá del Ir.!sú. _
Y no te digo más, Cardona Pena,
pues nadie ha sido más feliz que tú.

Pequeño honor, y tú, admira?le prudencia,
y tú también, desierta cortes1a;
esperanza, ternura,
implacable tristeza,
luz, caricia,
candor maravilloso;
río juvenil, tumulto,
ávida voz, placer •••
Y me pregunto, y cierro
la puerta a la zozobra,
. . .
,
.
volviéndome anhelante al mfm1to d1a del desprecio.
IV
Metálica verdad, noche y misterio,
el alto sueño, espada, se desnuda
al pie de lo inasible, como si una
bronca virtud en sangre despertase
a enrojecer mejillas, descubriendo
el bien en fango y la bondad quebrada.
Callen lechos de amor: almohada herida,
sábanas o cuchillas, mustio abrazo.
Oh tú, doliente amigo, y tú, mujer
o vidrio sonrosado: ¿ha de existir
bajo el reseco cielo de esta vida
ese reino de nardos del deseo?

•

Laten palomas grises en la orilla
de todo amor, y al aire que nos nutre
vuele la gris pasión, vuele el silencio
roto en rudas astillas musicales.
(Ruina y melancolía, sudor de fiebre,
amargura de abismo: eso es amor)

11
Pero ahora,
la tristeza es un hecho.
Me golpea una ola de altas penumbras huecas,
cíñenme gris espuma
y el horror de los atrios donde secos mendigos
se arrastran como perros;
me duelen las ciudades
con ese amargo ambiente de conventos,
y el caso doloroso de una mujer que no es
"d u 1ce senora
' " , o "flor ennegrec1'da"·,
mia
y el asunto del alma
(luna cobarde y ciega pálida y enfe~iza)
.
es por siempre un ejemplo de naufragio y ausencia.
(Hay ausencia,
.
si una voz se enmohece al contacto del aire) .

GANIMEDES
Porque en Pegaso galopas
sobre los montes andinos,
quisiera un millón de copas
y llenártelas de vino!
EL AJONJOLI
Nunca les des explicaciones
a los poetastros de manada,
ni al campeón de los Chicharrones,
ni al Marqués de la Carambada •.•
ALBA
La arena del río
le dice al rocío
que tiembla de frío:
¡Amor mio!

( Agua verde: la angustia,
la enemiga del cielo y el deseo.
Niebla y sangre en las manos:
vana es la luz encima del recuerdo,
vano es el fiero mármol de la duda)
III
De mis noches de frío y vegetales ruidos,
de la mujer de seda y el amigo de miel
de mis finas estatuas,
no queda ni una brisa
donde poner la mano y un poco de piedad.
Del vino ardiente, azul,
apenas la soñada belleza
y un murmullo de magia.

SOR JUANA AL POETA:
Tú, el de las voces de carmín canoro,
novio del alba, vínculo del dia,
poco importa romper la jaula de oro
si te labra prisión la Poesía.
El aire fino de Nepantla añoro
con tu poema para el ainla mia,
y espejos de obsidiana puliría
para que reaguardaras tu tesoro.
El alba te revela maravillas,
pero cuando la noche de azucena
sus milagros prolonga, envanescentes,
asoman las palabras más sencillas,
la claridad en torno me enajena
y cantan las alondras transparentes.

O en aquella nostalgia
donde el amor se pudre
cual camello de fuego
sobre una piel indigna.

,•

.Armas y ,Letras

Quizás en ti, oh maldad,
infierno adolescente,
la vida hubiera sido
un instante, un enigma.
Quizás en ti, oh rencor,
ceniza de odio y miedo .• •

Dícíemhre de /95/

Del gesto de aquel hombre que solloza
brota una espiga sorda, desnutrida,
una doliente espiga, frágil, suave,
una verdad perfecta: es el Desprecio.
V

De la esencia del alma, una mañana de espléndido verano brotó
una flor de hielo;
y en esa flor de hielo, un sentimiento;
y con el sentimiento, la desdicha, el negro pan del ansia,
la gris manzana, la potencia del odio;
pero ese odio que es como un río manso, traidor, como animales
de verde espuma en el cuerpo.
No el odio vulgar ni el frío desprecio en venta,
sino una flor, una flor que mi amigo, mi mujer y mi hermano
jamás vieron;
una flor tenue, dulce al tacto y a las palabras, dulce a los
sentidos a los débiles y moribundos sentidos.
Una flor que se abrió bajo mis ojos.
Miré, entonces, hacia el milagro.
Dije que había llegado una hora de dulcísimo amor,
que el corazón, al fin, era la tierra y el agua, el maíz y el clavel;
que el corazón venía hacia mí,
hacia mi llanto imperfecto,
hacia el Desprecio.
VI

Y ha terminado la oración:
esta flor es un templo y un abismo,
una brillante consigna y un apretón de manos.
Porque lo que existe en la sangre no es otra cosa que la verad
la verdad a ciegas y a todas luces,
'
la robusta verdad de los verdaderos hombres.
Junto a la flor del odio y el amor
la tierna flor del ansia y el Desprecio.

�Civilización y Cultura
Viene de la ta. Pág.

cwn implorada. Y la lÜcha continúa
en distintos campos de batalla, con
gradual descenso de la moral de nuestro siglo. La primera guerra grande°
pretendió influir en los espíritus, convirtiendo el dolor lacerante anterior a
la muerte de nuestros padres, los mártires, en himno a la confianza en el
mañana, la seguridad de que el hombre todavía podía y debía ser feli~ sobre la tierra. El era el dueño de su
propio destino y, como medida de todas las cosas, sólo tenía sobre sí la tarea de encauzarlo. ·El mundo parecía
redimirse y una profunda reconciliación animaba las almas. Desde entonces nuestras fibras han sido destro.zadas por el estruendo de las bombas de
cinco toneladas, porque el sufrimiento
invadió todos los campos del espíritu,
cercanos o lejanos al teatro de operaciones. Y lo que prometía conve'rtirse
en un renacimiento del espíritu en todas las actividades humanas, a seis
años de distancia del fin de las hostilidades, la noche va tendiendo su manto funerario sobre el alma; la promesa
hablada y escrita, arrancada a la emoción de la contienda, en explosiones
de marcado lirisnío político, lentamente fué desvaneciéndose, y el hombre
tornándose más adusto y huraño, desconfiado y egoísta. Jo que fué calor
al ruido de ]os cañones y aliento en la
palabra de los conductores de la guerra, se tornó frío cálculo, con rigidez
de dictadura impávida como todas las
tiranías. Y aquí estamos, clavados en
la tierra, bien afirmadas nuestras extremidades, para resistir los mandobles de la fuerza que hasta, solapadament.e1 convierte al arte en instrumento de sus bajos menesteres por medio
ele asalariados alquilados para tan indigna misión. Tan luego, el arte que es
sacrilegio colocarlo bajo la bota del
vencedor, porque es la libertad misma
que habla en sn expresivo lenguaje. Olvidando y olvidados continuamos construyendo ese monumento 1 realizando
el ideal ecuménico que coloque al alma sobre el apasionamiento, el espíritu sobre el interés, la dignidad sobre
la mezquindad.
Ese estado mental preocupa nuestros sentimientos desde hace más de
un cuarto de siglo en que los principios estéticos fueron marcando, a través de la discusión, los senderos por
donrle canalizar nuestros esfuerzos futuros. Hasta ahora no supimos sa·c ar
rendimiento de nuestras especulaciones filosóficas ni imprimir al arte propiamente dicho todo el vigor necesario
para enfrentarlo con los pr&lt;fülernas que
agitan la sangre en esta hora crucial
de la historia. Nuestros pensamientos
giran en torno de la libertad, de Ja verdad y de la belleza, pero no le hemos
levantado todavía monumentos que resplandezcan más que la luz del sol. Fuimos cándidos, poetas y pensadores, olvidándonos que el mundo marcha, la
máquina avanza y entre sus engranajes tritura cuerpos y almas. Por donde
pasa aniquila. Y cerramos los ojos a
la razón para no ver de cerca el rumbo que toman las ambiciones humanas
desproporcionalmente irritantes. Así
nos encontramos, con un sistema maquinista sin alma, fría y cruelmente
materialista; con los trusts, corporaciones, sindicatos, monopolios, dictaduras sangrientas con insaciable sed
de sangre y hediendo a carne asada,
en detrimento de la democracia Que va
perdiendo siempre más y del hombre
que pesa cada dia menos en el concierto universal.
El problema del arte en cuanto a
formas estéticas no está resuelto, pero
sí definido que la belleza puede y debe ser un iqstrumento de liberación.

El hombre, como última palabra del
reino de la creación, es el único agente
alrededor del cual giran todas las actividades del universo. Por eso el arte
también tiene el deber de contribuir a
su reconstrucción, no como débil criatura, víctima de una civilización despótica que él mismo ha creado, sino
como representación de su propia
grandeza. No importa que, en la realidad, el hombre sea tal cual conocemos su figura y contextura moral; el
arte debe concebirlo como ejemplo,
como paradigma de tipo consciente
que actúa dentro del más riguroso plano estético, como parte, consciente de
que es en la tierra, donde tenemos
nuestra residencia, en la que debemos
de construir la felicidad.
Europa siempre ha convertido sus
disputas en problemas universales. Durante siglos no ha podido digerir sus
propios noumenos y complica al resto
de las naciones en la solución. Como
el mundo es pequeño, por gravitación.
todos caemos en la misma esfera de
actividades y de ahí que nos veamos
envueltos en la maraña de sus especulaciones. l\fas, en tanto allá la discusión asciende y desciende en intensidad, aquí, en esta joven América, los
hombres hacen suyos los problemas
mundiales. Si su centro de graYitación
todavía puede encontrarse alejado por
distancias geográficas, la batalla del
espíritu adquiere entre nosotros nuevos bríos. Y }a palabra que no puede
pronunciarse allí, recorre el mundo
entero por la ,•ia de comunicación
americana. Frente a 1a incertidumbre
del _porvenir, ante el temor de un nuevo cataclismo de contornos uniYersales
que Europa atiza 1América trata de forjar los eslabones de su propia cultura.
Y como resultante de ello, la nota más
alta de la poesía continental es la que
exprime un mayor contenido humano.
~o arte por arte, según el viejo conceptol sino por cuanto entra,le exaltación del espíritu.
Hasta hoy el arte americano no
siempre encuentra abiertas todas las
fronteras. pese a sus prcOcupaciones
por universalizarse y llcYar ese mensaje fraterno a todos los rincones de Iá
tierra. Hija de la revolución, es de los
albores de su emancipación política
donde el arte adquiere carta de ciudadanía. Sus estrofas están forjadas con
tan puros metales, prometiendo resistir los sacudones de las contiendas que
el horizonte político anuncia con acento agorero. El maquinismo, con su rechinar de. émbolos y bielas, nos presente un panorama bicn sombrío y la
lucha entre la cultura y la civilización
capitalista adquiere a ,·eccs caracteres
trágicos. De un extremo a otro del continente dos formas completamente
opuestas en esencia pugnan por imponer su predominio estético como resumen de este diálogo que trata de definir los destinos humanos. De un lado,
el arte se ha humanizado 1 consciente
de representar al hombre como ejemplo vivo de la grandeza. Poetas, pensadores y artistas imprimen a su obra
esta nota singular que la tCcnica moderna aspira a envolver en sus engranajes. La idiosincracia. del espíritu latino, que a través de la historia ha emprendido todas las hazañas con olvido
de un intcrés inmediato. cultivado en
esta parte del mundo, con aclimatación en torno de ser definitiva, presigue la obra secular de sus viejos maestros que cimentaron ]a cultura occidental en lo que tiene de vigoroso reconfortante- estímulo del alma. De ahi
que se acerque a sus fuentes más puras
en procura de la verdad dentro de la
belleza, sin medir el tiempo y la distancia, con pasmosa impasividad, consciente de que solamente mediante los
·valores espirituales el hombre podrá
operarse el renacimiento efectivo de
la cultura americana, Culminación que
ya se vislumbra en todos los sectores

afines del arte en general, pero con ]a
certidumbre de que cada uno va tomando parte activa en esa manifestación innegable que es toda una realidad.
Al otro extremo, por vía de sus propios agentes raciales y como consecuencia de un trasplante histórico, ]a
técnica aplicada a ]a industria, trata
de imponerse sobre el hombre a quien
considera un instrumento dócil de su
fuerza avasalladora. Dominada por el
interés, que todo lo reduce a metal, el
arte es sacudido por la fiebre de un
destino inmediato que parece escapársele de las manos 1 como producto genuino de la civilización del dinero. El
hombre es víctima del presagio funesto que amenaza con la destrucción &lt;lel
mundo y cada cual aspira a realizar su
sneiio dorado inmediatamente, destrozándose, envuelto en las redes de 1a
economía y Ja política a cuya influencia, lejos de sustraerse y ofrecerle combate, negándole valores, atacándolas,
abjurando de ella y de sus dioses. En
esta esfera, el arte y la literatura encuéntranse librados a una batalla de
proporciqnes jamas observadas en
otras culturas posteriores a la noche
,de los tiempos que JJroccdieron a la
caída del mundo antiguo. El materialismo, como objeto de cotización, esfuérzase por imponer su hegemonía
absoluta sobre el valor espiritual y estético de la obra de arte. La técnica va
minando los campos intelectuales, y no
por condición humana, por ternura,
por emotividad propiamente corno es
patrimonio del arte, sino por lo transitorio, pasajero y vano que es el dominador comúq de una época que tiende
a subyugar al hombre a la producción
industrial. Ese arte, que con ser real,
no alcanza a llenar los claros de eternidad a que debe aspirar toda obra,
resulta negatiYa porque en él desaparece ia persona entre los engranajes de
la economía y la producción.
:Urnoscabado el artista en sus creaciones, arrastrado por las corrientes .
temporales del momento, abren una
pausa en la literatura americana con
gra\·e perjuicio para el futuro de las
especulaciones intelectuales. Porque no
es el artista quien se sobrepone al ambiente sino a YiceYersa; Jos personajes no se elevan sobre el nivel ordinario de la vida cotidiana, sino que se
conYierten en un producto dúctil y
acomodado a tales circunstancias; no
pueden escapar a esa influencia ele
sentinüento frente al mundo monstruoso de la producción en masa ni al Yasallaje de una propaganda ordinariamentr preparada y distribuida en envase /le lata. La literatura entendida
de ese modo, conspira contra el arte
porque reniega de la figura humana.
Y lo que importa en nuestros tiempos
no es la continuidad, paso a paso, al
mismo ritmo de los acontecimientos,
sino la creación de tipos, de personas
vivientes que trascienden de la obra
artística, que salten de las páginas del
libro, del poema o del cuadro para enfrentar la situación. Si la decadencia
humana llega a tal extremo por vía de
la industrialización que el maquinismo
acelera, el arte tiene el deber de crear
personajes adecuados, por su vigor y
reciedumbre, a los tiempos futuros.
Es aquí donde e1 artista encuentra
su verdadera liberación. Si ]a vida
real se somete víctima de esa fuerza,
]a ideal no debe renunciar a su misión
específica. El hombre que no se ha
agotadoi necesita encontrar su propia
representación. La dictadura, que presiona políticamente, anula el arte cuando éste no responde a su cometido. y
la persona humana necesita encontrarse representada siquiera en el mundo
espiritual; quiere palparse a sí misma
demostrar que no ha muerto, que tien~
fe, que cree en el porvenir, en la bondad, en el bien, en la eternidad. Está
huérfana de ternura, de sana emodón ·

'

6

quiere reventar en lágrimas a solas1
Lejos del ojo profano, encerrándose
dentro de su armadura que es el pensamiento. No quiere continuar sometida a 1a dura ley del hierro, sino ex•
pandirse, abrir su corazón a sus hermanos, victimas del rriismo terror que
impone el materialismo del cálculo1
del interés, de la conveniencia. Quiere
observar los relieves morales sobresalientes de la figura ideal para convencerse de que no es este el mundo so:ñado que aspiraría a ,•ivir; convencerse de que después de esto nos espera
una primavera eterna, y con esa ilusión 11evar adelante los proyectos más
audaces, levantar su bandera de combate, pronunciar su mensaje que los
siglos no le han permitido, conquistar
su propia libertad.
Y esta es labor .de responsabilidad.
de identificación con el hombre. Si alguien tiene una palabra que pronunciar, un concepto que eternizar, un
pensamiento que inmortalizar, es el artista. El tiene en sus manos los medios
necesarios para responder al llamado
del destino y hacerse presente. Cuando su ideal se coloca por encima de
las pasiones ordinarias y bastardos instintos, puede realizar su obra de permanencia. La época, el medio, las circunstancias, son pasajeros·; meros acciden.tes en la existencia. Pero estos
fenómenos sacuden el andamiaje moral de las naciones y ]as civilizaciones.
La ciencia, con sus elementos de comprobación, observa y pasa. Apenas si
deja constancia del acto realizado. El
artista es responsable de su presencia
anle la historia. Su propio arte le confiere facultades que no al científico.
Su deber es crear y redimir por medio
de sentimientos, de emociones inmaculadas, que sólo él puede traducir en labor fecunda.
El ponenir nos emplaza a una labor
de contornos universales. Ante el debilitamiento moral pro,·ocado por tal
catástrofe, necesitamos una reacción
vigorizante que nos sobrecoja y en la
cual refugiarnos. Desterrados a un
ambiente de hostilidad, es preciso ofrecer combate a ese destino cruel que invade al mundo de mezquinas pasiones.
Tendremos que reconstrnirnos 1 ofreciendo "ªlores positivos, seguros, para
que la h,u manidad crea en nosotros,
que no olvide su propia misión y confíe en el pon'enir. De almas atormentadas están sembrados todos los caminos; de dolm\ todas las encrucijadas.
Si es la vida que nos presenta e.se des~
tino tan desl?iadado, renunciemos al
pesimismo y que sea el dolor quien
nos redima.
Nuestra generación tiene por delante un gran camino por recorrer. Hasta
aquí lJegó auscultando, observando. En
adelante le corresponderá construir sobre terreno firme. Ningún problema
social o estético nos es ignorado. Obligada a desenYolvernos dentro de un
marco colectivo que cada día reduce a
mayor pequeñez la corteza terrestre y
complica la existencia, tendrá que forjar la existencia idealizada del hombre
en sus héroesi en la paz1 la justicia y la
libertad. No podrá detenerse en creaciones de tipo ordinario porque el
mundo avanza. Y si en rigor de verdad el gran conglomerado humano bien
poco se distingu6 de los que nos han
precedido, los horizontes se ensanchan
a los ojos de la inteligencia. Nuestros
poetas y escritores tendrán que tomar
sus figuras de la representaclón de este siglo renaciente, con sus bata11as
trasc~ndentales que prenden fuego en
1a historia como promesa del ancho
poryenir que nos espera. Siguiendo el
derrotero que nos guió hasta el presente, animados por los ideales altruistas
de la edad contemporánea, podremos
encauzar la manumisión de la persona
humana, eternamente dolorida, cuyo
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

La Escuela
Sudoccidental
Alemana
1'ie11e d-e la ta. Pág.
Entre los más destacados preconizadores de esta manera de pensar, se
contó Emil Lask, quien sostuvo que el
~létodo Jurídico y el ~Iétodo de la Filosofía Jurídica debían atender, el primero, a la realidad del Derecho, y el
segundo al valor del Derecho. También
plantea el problema de la ídea del Derecho, pero como sus precursores, deja sin resolver el problema, pues rehuye concretizar tal idea, indudablemente en el afán de no recaer en la metafísica.
Gustavo Radbruch considera el Derecho como aquella parte de la realidad cultural referida al valor específicamente jurídico- la justicia. Sin
embargo, Radbruch no c,ree posible
una determinación científica del valor
justicia, pues los valores no son susceptibles de conocimiento, sino de una
profesión de fé . Consecuente con esta
posición, y no siendo posible comprobar la Yerdad o falsedad de los valores, la Filosofía Jurídica no puede decirnos cuál sea la concepción correc1a del Derecho. La torna de posición
que se adopte frente al valor, determinar/¡ el concepto que se tenga del Derecho. Esta toma de posición, a su vez,
estará influenciada por la concepción
del mundo y de la Yida que se tenga.
Dada la naturaleza irracional del valor
y de su apreciación, la Filosofía Jurídica no podría nunca decidirse por
una particular concepción def Dere~
cho, sino que se Jimitaria a enwnerar
todas las posibles concepciones del
Derecho, acordes con las respectivas
concepciones del mundo y de la vida,
y en consecuencia, con la determinada
toma de posición que respecto del valor orientador se adopta.
Hay según Radbruch como posibles
concepciones del Derecho y del Estado, la individualista, la supraindividualista y la transpersonal, ya se confiera valor supremo al individuo, ya al
Estado o ya a los valores objetivos de
1a cultura. Para la concepción individualista, Derecho y Estado 1 son relaciones entre los individuos. A este tipo de concepción pertenece el estado
liberal y demócrata. A la posición supraindividuaUsla, según la cual el Derecho y el Estado son un todo superior
a los individuos, pertenece el conser,·atismo; y a la última concepción
enunciada, la transpersona1 1 corresponde un tipo corporativo de Estado,
ya que esta tendencia considera el Derecho y el Estado como producidos
por el trabajo comlm y sus obras.
Para salvar la pretensión de validez
del derecho positivo, frente al relativismo valorativo que preconiza, acude
Radbruch a la idea de seguridad jurídica el primero. A pesar de esta ingeniosa observación de Radbruch 1 seguiría en pie su relativismo valorativo, y
su inutilidad como instrumento orientador del Derecho, pues llegado el caso a un juez de decidir entre justicia
y seguridad juridica 1 resolvería conforme a su particular toma de posición
y su concepción del mundo, no siendo
posible comprobar su acierto o error.
Pone de manifiesto la anterior exposición, la necesidad que tiene la Filosofía del Derecho de ocuparse concretamente de la precisión científica de
los valores orientadores de lo jurídico.
Decir que la justicia, que el orden Y
que la seguridad jurídica son valores,
que tienen mayor o menor jerarquía,
nada nos enseña de su verdadera consistencia. Debe la Filosofía Jurídica
despojarse de su tradicional ingenui-

Dícíemhre de 1951

dad heredada de Kant y su Razón Pura, para adentrarse hasta el fondo mismo de las cosas1 y analizarlas con un
verdadero afán de desentrañarlas, raya o no en metafísica, caiga o no en
el error. Aqui cabe traer a colación la
muy atinada observación del filósofo
español, José Ortega y Gasset, de que a
la filosofía kantiana, con su sistemática crítica, le interesaba ·más el no caer
en el error, que el acertar. Tilda el célebre filósofo al kantismo de mayor ingenuidadi ya que cree que con volverse de espaldas a la realidad, ya la domeñó; por lÓ que, siempre sería menor la ingenuidad y el error de quien
cae en él, palpando la realidad, que el
de quien rehuye la realidad, y cree en
esta forma poder conocerla.
El Derecho como ciencia necesita de
la posibilidad de comprobación de sus
,,erdades. Como ciencia, el Derecho se
sirve de todos los métodos lógicos para la constatación de sus postulados; y
por más que la intuición no sensible
juegue un papel importante en ]o que
se refiere a la orientación jurídica, no
quiere esto decir que el Derecho se
vea imposibilitado de comprobar el
mayor o menor acierto 1la mayor o mencJr \'erdad de sus enunciados. El Derecho es ciencia social, y cOmo tal 1 tiene por objeto una actividad bumana 1
y la actividad humana tiene siempre
su sentido, su orientación, su significación, en la idea del valor que tiende
a realizar. Cabe si empre buscar, partiendo de determinada realidad social
desde donde se pretende realizar el valor jurídico, los caracteres específicos
del mismo.

Hamlet y el Ouijote
Yiene de la Pág. 2

ínsula. En este libro Cervantes ha afirmado las tendencias groseras y '·ulgarcs que han de contrastar con los ideales quijotescos.

Edad ele Hierro, para resucitar en ella
la de Oro ...
Don Quijote es, pues, el entusiasmo,
en tanto que Hamlet encarna el pesimismo.
La muerte de Hamlct estremece y
horroriza, la de Don Quijote conmueve. La tragedia de Shakespeare sobrecoge, la novela de Cervantes entristece
y divierte.
En Hamlet encontramos todos nuestros temoresl nuestras zozobras y agonías. Parece que leemos en el libro de
nuestra propia alma. En el Quijote
est3.n nuestros sueños y nuestras esperanzas
En cuanto al aspecto literario, el
Quijote dici fín a los libros de Caballerías. apostrofando sus ridiculeces e
inYerosimilitudes, ofreciendo un nuevo impulso a la literatura caste11ana.
Hamlet abrió las puertas a un distinto
moYimiento literario: el Romanticismo, que, rompiendo las antiguas formas, se abrió paso hacia una nueva
era, com·irtiéndose de esta manera en
un jurado enemigo del falso Cla_sicismo.
Hamlet es el eterno afán de la sabiduría: se rmpeña en escudriñar el uni\'erso y aun de adivinar qué hay más
allá, digno émulo del pensador griego
que al fín de su vida reconocía tristemente que nada sabia, y exclama:
¡Hay más coshs en el cirio v en la tierra, Horacio 1 de las que su~ña tu filosofía l Es decir, hay fuerzas a las que
estamos sujetos y no conocemos; hay
mucho aún por descubrir. Lo que hoy
rechaza la Ciencia, mañana lo acepta.
El conocimiento humano se vá penosamente abriendo paso enmedio de las
tinieblas que lo rodean.
Para Shakespeare, que siendo un pobre rústico se convirtió en el gran clásico de la Literatura Universal, por su
asombroso conocimiento ele! alma humana, ésta no tiene misterios. Sus personajes son demasiado reales y sus
dramas son páginas arrancadas al libro de la vida.

En la fúbula cervantina se representa la lucha entre la carne y el espíritu 1
Si Hamlet es la sabiduría, el Quijote
en c¡ue la materia positivista trata de
es Ja ilusión. La ilusión quimérica que
sujetar siempre al sentimiento que vinos empuja a las más descabelladas
ve, a las Yeces 1 de lo abstracto.
empresas, y que si ella nos faltara, jaHamlet es amado tiernamente por más llegaríamos a alcanzar nuestro
una hermosa niña, Ofelia, en cuyo propósito, porque sin fé algnna 1 nos
amor no cree, amargado por sus pro- sucedería Jo que a Hamlet, ¡1ue clama
desesperado:
pias experiencias y reflexiones.
Duda de todas las mujeres y a su Xuestra conciencia
madre misma le reprocha la infidelidad hacia la venerable memoria de sn asi nos acobarda
padre. ¡Fragilidad, tienes nombre de y el natural matiz de
mujer! Con que severidad condena a
la mujer; y a la misma Ofelia dirá más nuestro brío
tarde: ¡ Breve cOmo el amor de una
mujer! Hay, sin embargo, en el fondo Del pensar en los pálidos
de su corazón un gran amor hacia es- reflejos
ta dulce doncella, puesto que en sus
exequias desafia al doliente hermano Se marchitan y asi grandes
de ésta, Laertes1 a hacer por Ofe1ia lo empresas
que él mismo hace, y pide que le sepulten con la bienamada. Su corazón 1 l' de inmenso vale1· su
•
tanto tiempo contenido por su desconcurso tuercen
fianza y falta de fé, estalla en el más
profundo dolor, en cuya crisis los de- Y el distintivo pierden de
más sólo ven rasgos de locura.
su impulso ...
Don Quijote sueña con un amor que
no existe; ha idealizado a una rústica
Cervantes en su libro nos enseña que
aldeana, Aldonsa Lorenzo, a la que dá a veces damos a las cosas más valor
el nombre de Dulcinea del Toboso, y del que realmente poseen y al fin caepor doquier proclama que es una gran mos en amargos desengaños. Otras veseñora cluefia de sus pensamientos. Es- ces, como Hamlet, nos falta fuerza pata palurda apenas ]o conoce1 y cuan- ra realizar nuestras más sagradas asdo llega a oír hablar de el lo juzga co- piraciones. Pero en vano queremos
mo loco.
desligarnos de los lazos terrenales que
nos
sujetan y elevarnos al infinito en
Dón Quijote se cree elegido de Dios,
un
anhelo.
supremo de liberación, mas
uno de aquellos caballeros andantes de
Ludovico Ariosto y Torcuato Tasso estamos demasiado aferrados a nuestras propias miserias.
que luchaban por su Dios, por su rey
y por su dama, y comenta: yo naci
por querer del cielo en esta nuestra
Franz BOCCHSPIES.

A las Casas. Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas1 en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuarío "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección '--LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamjento científico: literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prei:Ugiosas prensas, las cuales serán
obJeto de nuestros coment?·.~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestra!
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nt~evo León,
México.
Con la satisfacción de habtr señalado en las breves linea·s que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODlCAS
Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura. y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para l,a adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

7

�•

INDICE DE LO PUBLICADO EN "ARMAS Y
LETRAS" EN SU 80. AÑO lJE VIDA. 1951

,1

ALFAU DE SOLALINDE, Jesusa.-El Barroco en la Vida de
Sor Juana, núm. XI.
ASOCIACION NACIONAL DE UNIVERSIDADES.-Asociación Nacional de Universidades, núm. III.
AYALA VILLARREAL, Jacobo.-Filosofía General y Filosofía
Jurídica, núm. I; Neokantismo, núm. V; Formalismo Kelseniano, núm. VI, y La Escuela Sudoccidental Alemana,
núm. XII.
BOUCHSPIES, Franz.-Hamlet y el Quijote, núm. XII.
CARPIO, Campio.-Cultura y Civilización, núm. XII.
CASTILLO NAJERA, Francisco.-Sor Juana Inés de la Cruz,
núm. III.
CUEVA, Eusebio de la.-Páginas Desconocidas de ••. La Muer•
te del Almirante (Cuento), núm. IX.
CHAPA, Telésforo.-La Frecuencia de los Riesgos Profesionales en Monterrey. Conferencia pronunciada por ••• durante el desarrollo de la Sección de Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, en su VI Anualidad, 1951, al través de
los canales de la radioemisora XEFB, de Monterrey,
núm. XI.
CHUMACERO, Alí.-Alfonso Reyes (Breves notas), núm. VI.
GALLEGOS ROCAFULL, José María.-Sor Juana Inés de la
Cruz, núm. XI.
GARFIAS, Pedro.-Tres poemas recientes de ..• : Muerte, Nocturno y Nocturno, núm. IX.
GOMEZ SANTOS, Federico.-La Enseñanza de la Pediatría en
los Países poco desarrollados, núm. IX.
IZQUIERDO, J. J.-El Libro "Consejos a los Biólogos",
núm. VIII.
JARNES, Benjamín.-Antología de la Literatura. Nota Biográfica sobre André Gide y Bordeaux, núm. II.
MAÑ'ACH, Jorge.-Martí: Ala y Raíz, núm. II.
MORENO SANCHEZ, Manuel.-El Problema Agrario en México ( Conferencia sustentada por el Licenciado . . . en la
Sección de Humanidades de la V Anualidad de la Escuela
de Verano, 1950) núm. l.
ORDOÑ'EZ, Plinio D.-El Maestro Don Serafín Peña (Discur•
so del Profesor ... pronunciado en conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la muerte del Maestro)
núm. V.
REDACCION, La.-Doctor Angel Martínez Villarreal; El Patronato Universitario; Crónica Universitaria; Actividades
del Patronato; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente e Indicador, núm. I.
Voces Universitarias en el Extranjero; Crónica Universita•
ria; Actividades del Patronato; Prefiguración de nuestra
Escuela de Verano; A las Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador,
núm. II.
Lengua y Gramática; Crónica Universitaria; Viajes y Nue•
vos Poemas de Pedro Garfias; A las Casas Editoriales y a
los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. III.
Enrique González Martínez; El Symposium Histórico de la
Lengua Española; Crónica Universitaria, e Indicador,
núm. IV.
Libros; Escuela de Verano; A las Casas Editoriales y a los
Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. V.
La Escuela de Verano de la Universidad, en 1951; Crónica
Universitaria; A las Casas Editoriales y a los Señores Distri•
buidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. VI.
Del Siglo de Oro Español; La Sección de Ciencias Médicas
de la Escuela de Verano Universitaria; A las Casas Editoria•
les y a los señores Distribuidores y Libreros del Continente,
e Indicador, núm. VII.
Arte (La Exposición Pictórica de Miguel Saad Teyer); Libros; A las Casas Editoriales y a los señores Distribuidores
y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XIII.
Ideario de Justo Sierra; Los Documentos Fundacionales de
la Real y Pontificia Universidad de México; A las Casas

8

Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del
Continente, e Indicador, núm. IX.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita (Antología y Bibliografía);
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. X.
Antología de Sor Juana Inés de la Cruz; El Testamento de
Sor Juana; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XI.
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XII.
REYES AURRECOECHEA, Alfonso.-Gonzalitos, Prócer del
Bien v del Saber, núm. l.
REYES RUIZ, Jesús.-Elogio de Sor Juana, núm. XI.·
ROBINA ROTHIOT, Ricardo de.-La Arquitectura Moderna
de México, núm. X.
ROSADO OJEDA, Vladimiro.-El Paraíso Teotihuacano, núm.
V; El Arte en México en el Siglo XVIII, núm. VII, y El Ballet desde el Renacimiento hasta nuestros días, núm. VIIl.
SALAZAR, Adolfo.-Estructura y Sentido de la Música de
Bach, núm. VI.
SALINAS QUIROGA, Genaro.-Homenaje Póstumo a Hart•
mann, núm. l.
TORRES BODET, Jaime.-Las Universidades y la Unidad del
Espíritu Humano ( discurso pronunciado por el Director
General de la U.N.E.S.C.O. en la Conferencia Internacional de las Universidades, en Niza, el 4 de diciembre de
1950), riúm. II.
TREVIÑ'O, Felícitas.-lmportancia de la Música en el Medio
ambiente, núm. II.
VALLE, Rafael Heliodoro.-Ponce de León, Joven Eterno,
núm. III; Universidad, Humanidad, núm. X, y Romance
de Provenza (A Salvador Toscano, En el Aire de México),
núm. XI.
YAÑ'EZ, Agustín.-Cultura Mexicana, núm. III.
ZERTUCHE, Francisco M.-El Caballero Cifar, núm. III; Ello
Antonio de Nebrija, núm. IV; El Magisterio de Marti,
núm. V; La Dramaturgia de Lope de Vega, núm. VIII; La
Academia Mexicana, de Cervantes de Salazar, núm. IX, y
En el Centenario del Arcipreste, núm. X.

Civilización y Cultura
Viene de la Pág. 6

martirio est:i concretado en el hervor
de cuatro siglos de cultura.
De todos los extremos del mundo,
los hombres ponen los ojos en nosotros. Las viejas culturas, con su pasado de penurias, esperan algo más que
la continuidad sin interrupción de los
pueblos jóvenes en la obra constructiva de la ch·ilización humana. América,
que en sus contiendas para Jabrar una
personalidad ha inclinado siempre su
conducta hacia un mejoramiento espiritual sobrepuesto al convencionalismo, encuentra hoy, en esta posición la
posibilidad de enfrentarse con el futuro. Pueblos vigorosos, que no fueron
aplastados por la pesadwnbrc de los
prejuicios, sin conflictos de razas o
religiones, pueden enarbolar la bandera del altruismo; cantar la victoria del
hombre, producto del genio dulcificado, con bravura de ,•olcancs, en este
momento histórico que ya ilumina la
primavera de la libertad.
Situada América en el camino de
las grandes sorpresas, tiene en sus pinceles, en la narración y en la lírica,
una fuerza pujante y auténtica, para

inmortalizar construcciones de ciudades con levantamiento de multitudes;
eternizar amores en la frescura matinal de tiernas pastorales, con acentos
bucólicos en la gracia con que se expresaron los más grandes poetas de todos los tiempos; ensalzando las rutas
de nuevos destinos, con armónica v
solemne alabanza por la grandeza y l~
gloria. Y para ello pondrá arrestos de
fé profunda, creando imágenes de pulimento sublimado, con brillo y relic,·es arrancados de la espontaneidad,
que surgirán sencillas de la inspiración. El acervo cultural que otras generaciones depositaron a nuestro cuidado, reclama esa superación, no por
egoísmo, sino por natural emulación
de lo magnifico y genial. Una literatura Y poesia tan íntimamente unidas al
destino del individuo, acicatean por
esa comprensión del artista que modela el mundo como supremo artifice.
Un paisaje de bondad, enternecido por
la creación artística y un concepto de
los valores humanos en su faz mora•
lizadora, estimulan el renacimiento de
una nueva civilización, precursora de
todas las esperanzas, el himno de alabanza, como homenaje al hombre, su
producto inmortal, que el mundo del
futuro hará más grande y estéticamente perfecto.

Armas y letras

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

Núm. 2

Febrero de 1951

Se ha dicho que América era hija del siglo XIX. Pero

lrnportan~ia de la Música
en el Medio Ambiente

esa centuria no fué un llano del tiempo, sino que tuvo una

Felicitas TREVIÑO.

doble vertiente: la del Romanticismo y la del Positivismo. Con
su vocación natural de eminencia, Martí surge en la arista
misma d~nde el siglo se quiebra. Es un romántico por la· sensibilidad, por el anhelo de absolutos, por la sobrevaloración de lo
espiritual, por l~ tendencia a proyectar la intimidad del yo sobre la realidad externa, por la confianza en la bondad innata del hombre y el optimismo mesiánico que de ella se deriva.
Pero todo ese romanticismo está frenado, equilibrado en Martí por la conciencia vivísima del sentido objetivo y científico
con que su siglo reaccionaba a los excesos anteriores del entusiasmo y de la fantasía.
Martí está hecho de uala" y también de t'raíz", para aludir a sus palabras favoritas. Generado .en la fuga ideal del romanticismo, su pensamiento se repliega sobre lo concreto y
cotidiano; su absolutismo se ensancha para acoger lo relativo,
acomódase a él lo espiritual o lo sensible, y el optimismo ensoñador se modera de cautelas realistas. Por esa integración se
comprende que la más poética entre las almas cimeras de América fuese también uno de sus más tenaces y prudentes agonistas; que aquel aristócrata del decir y del sentir llevara en
sí tan honda raíz de pueblo; que el idealista ávido de toda pureza fuese, a la vez, tan humilde para acatar las resistencias de
lo demasiado humano, y tan paciente y poderoso para vencerlas. El romanticismo puro, qúe había sido en gran medida un
heroísmo retórico y como al revés hízose en el apóstol cubano
heroísmo práctico, histórico, tarea de vida y nó de literatura,
afirmación gozosa y dolorosa del amor y del deber.
Jorge Mañach.

La expresión por medio del ritmo y el sonido de la línea sin
límite de nuestros pensamientos, es Música.
El. origen de la música se pierde en el transcurso de los siglos, pero es indudable que nació de la necesidad de agradar al
Ser Superior que todo lo puede y al que tenemos que agradecer
todas las mercedes. Los pueblos primitivos de la tierra han usado la música para tener propicios al sol, la luna y los elementos
recurriendo a su expresión en los momentos de gozo, dolor,
terror. Ya en la Era Arcaica, en nuestro país, que los arqueólogos calculan de tres a diez mil años antes de Cristo, los habitantes que poblaron el Valle de México, tenían gusto por la música, o más bien dicho, por algunos sonidos musicales que obtenían con silbatos y pequeñas flautas que han sido encontradas
en excavaciones practicadas debajo de la lava del Pedregal. Esta lava fué arrojada por el Ajusco en épocas tan remotas, que
no está consignado ni en los códices de las culturas del Valle de
México.

¿

En Egipto, el velo que cubre la iniciación del arte musical, se corre durante la cuarta dinastía, cuando ya
existe un arte musical relativamente
desarrollado; los relieves nos muestran orquestas completas y coros, teniendo arpas en la orquesta, además
de los instrumentos de percusión; ya
desde esa época se practicaba la dirección de orquesta, a lo que llamaban Cheironomia, siendo el cantante
el encargado de este trabajo, que realizaba con el movimiento de las manos
y brazos. Se supone que los músicos
de esa época debieron de ser silenciosos y comedidos, porque así son los
movimientos de las danzas que podemos ver en los relieves del Imperio
Antiguo; pero en la época de la XVIII
dinastía, cuando los reyes Pastores
(Hicsos) conquistaron la Mesopotamia
y toda Asia anterior fué sometida a su
dominio, se introdujeron en Egipto las
costumbres y la música asiática, a peliar del desprecio que siempre tuvieron los egipcios a todo lo extranjero.
En los relieves de esa época se encuentran mujeres en la orquesta tocando
instrumentos extraños, donde solo el
arpa de arco egipcia aparece, junto a
las arpas angulares asiáticas, liras v
laúdes; en estas orquestas las flautas
son substituidas por el dobre oboe sirio; se Yen tambores de gran tamaño,
donde probablemente tiene su origen

el timbal actual. Un milenio después
los egipcios tratan de volver a sus antiguas costumbres, prohibiendo todo lo
que había sido impuesto por la cultura asiática, ya fuera en religión o en
arte; esta medida repercutió en Grecia, donde más tarde se siguió su ejemplo; siendo secundado en la música
Occidental de la Edad i\ledia, en que
establecieron normas especiales muy
rígidas, con una duración aproximadamente de doce siglos, de las que
comenzaron a liberarse los autores a
partir del siglo XVIII y que a los
contemporáneos casi solo les sirven
para hacer historia. ¡ '.\fu cho ha costado conseguirlo! Tan fuerte así es el
arraigo del arte en los pueblos, al que
solo supera la religión.
La cultura musical egipcia es de
gran importancia en la historia de la
música, porque allí tienen su origen la
teoría musical que usamos en la actualidad Y gran cantidad de instrumentos
musicales, que evolucionados forman
parte de la orquesta sinfónica sobre
todo el órgano, inventádo por ~n barbero de Alejandría, quien vivió en la
época de Tolomeo Evergetes II.
Los egipcios de los Imperios Antiguo Y '.\fedio, usaron escalas de cinco

Pasa a la Pág. 8

�Antología de la Literatura
(NOTA BIOGRAFICA)
Benjamín JARNES.

ANDRE GIDE Y RONDEAUX

Escritor, poeta y novelista francés. Nació en París, en no•
viembre de 1869. Su padre, profesor de Derecho, descendía de
una familia hugonote. Su madre, de Cévennes -Julieta Ron•
deaux, rica heredera- era descendiente de funcionarios jurídicos católicos de la Normandía. Nada podía haber sido más diferente que estas dos familias -dice Gide en su autobiografía
titulada: "Si el grano no muere"- nada más diferente que las
dos provincias de Francia que combinan sus influencias contra•
dictorias en mí. Hizo sus primeros estudios en la Escuela Alsa•
ciana de París, donde llevó una existencia irregular y desorde,
nada y de donde fué expulsado -según él mismo cuentacuando cumplió los once años, a causa de su mala conducta.
En este mismo año murió su padre
a consecuencia de Jo cual la pesada
solicitud de su madre se concentró en
él v 3.sí vivió algún tiempo, en una
atn~ósfera sombría, convertido en el

eje alrededor del cual se movía una
trinidad de mujeres. Esto le llevó a
fingir crisis nerviosas, en que se retorcía y sollozaba, lamentándose con
YOZ irresistiblemente patética: ¡Oh, sufro tanto! ;Sufro tanto! Su madre lo
Hevó entonces al campo y, durante varios años, su educación fué fragmentaria e intermitente. En Normandia,
conoció a su prima Emmanuele, una
muchacha de una pureza prerrafaelista, a la cual amó con un fervor religioso, etéreo, dedicándose a protegerla
contra el temor, contra el mal y contra la vida. A los dieciséis años, le dió
por dormir sobre una tabla rasa, por
bañarse en agua helada al amanecer y
hacer oraciones nocturnas.
Más tarde, regresó a la Escuela Alsaciana, y allí conoció a Pierre Loüys,
quien se convirtió en su compañero
más constante y quien, mas tarde, Je
dedicó varios de sus libros, A los dieciocho años, Gide escribió Los cuadernos de André Walter, que aparecieron anónimamente en 1891, como Ja
obra póstuma de André Walter. Esta
obra despertó poco interés en el gran
público, pero Bamó ]a atención de Mar·cel Schwob, Remy de Gourmont, 1\faurice Barrés y de :Maeterlinck. Este, sin
darse de la farsa, anunció en una entrevista que André '\\7alter -al que
creia realmente muerto- era su autor
favorito.
Durante esta --época, Gide fué un
miembro entusiasta del grupo de los
simbolistas, cuyo centro era Mallarmé,
y era uno de los fieles que acudía cada martes por la tarde a sentarse reJigiosamente a los pies de] maestro. Su
primer viaje al Afrita -que puso a
Gide en contacto con nuevos pueblos
y con una nueva re1igión- ejerci/,
una honda influencia sobre su vida y
sobre sus obras. El aire de los salones de París se había vuelto sofocante

2

para él, lo mismo que las teorías de
los simbolistas. Paludes la primera de
sus solies -especie de farsas- fué escrita y publicada en 1895; le siguió
Alimentos terrestres, en 1897. A partir
de estas obras, rompió con el simbolismo y con Jos simbolistas, para los
cuales Gide resultaba ahora incom•
prensib1e, como Jo manifestó Henri de
Hegnier en un vigoroso repudio de Gide y de todas sus obras.
En 1902, Gide publicó El Inmomlista, novela en la cual se presenta un
caso similar al que tuvo que hacer
frente él mismo, durante su estancia
en Africa. Esta obra es considerada
ahora como una de las más importantes que Gide ha escrito, pero fué un
verdadero fracaso al aparecer. Tanto
que, durante los siete años que siguieron, Gide, descorazonado, no produjo
nada, excepto artícuJos para revistas,
y llegó a pensar seriamente en abandonar la Jiteratura. Pero, en una entrevista hecha a Octave Mirbeau, éste
hizo conocer al público la admiración
que sentía por El Inmoralista, y Gide,
entusiasmado de nue_vo, escribió La
Puerta Angosta, que apareció en 1909.
Este libro que hasta la aparición -algunos años más tarde- de Los Monederos Falsos, fué considerado por muchos críticos como la obra maestra de
Gide, no causó mucha sensación y fué
mantenido por sus editores merced
únicamente al ensayo que Edmund
Grosse había pubJicado sobre Gide.
Con excepción de Isabel, en ]os años
siguientes Gide escribió solamente crítica. Publicó dos volúmenes de ensayos críticos y sus primeros estudios
sobre Dostoiewski. En 1914, en la víspera de la guerra, apareció su novela
!~os Sótanos del Vaticano, que es, in.cuestionablemente, una de sus obras
más valiosas, pero no alcanzó el éxito
que merecía, debido al conflicto que
estalló. Durante la guerra se dedicó a
hacer traducciones. Había aprendido
inglés a los cuarenta años y, desde entonces, ha sido un vehemente propag:mdista de la literatura inglesa, tra-

~~;~::~~~-

a Shakespeare, Conrad y

La Symphonie Pastorale, la tercera
de sus narraciones pastorales, apare-

CRONICA
UNIVERSITARIA

a-s7

r-V-□_c_e_s--u--=--n-i_v_e_r_s_i_ta_r_1_·

en el Extranjero

ció en 1919. En 1921, comenzó a esTraducción de algunos párrafos del discurso dictado por el Sr. Ing. Lauro Ma1·cribir Los monederos falsos, que continez Carranza el dia 20 de octubre de
1!150 en la Convención Anual de la Asocluyó en 1925. Además de novelas y
ciación Internacional de Heliografistas e
ens.avos Gide ha escrito obras teatraIndustrias Similares, en el Hotel Shamrock de la ciudad de Houston, Texas,
les. Enlre otras: Saúl, Le Roi Candaule y Edipo inspiradas -como se desA pesar de que pertenezco a otra Naprende de sus títulos- en la Biblia o
ción y quizá a .una raza distinta de la
en leyendas mitológicas.
vuestra; del hecho de que amo a mi
·,¡
fué escrita en 1898 pero no fué patria y venero sus virtudes tanto coS'll
'
mo lamento sus errores; de que ostenpresentada sino veinticuatro años des- to este color que el sol tropical ha impués, e incluso ]os adversarios de Gide estiman que ésta es una obra capi- preso en mi piel, no como una mand
tal del teatro contemporáneo. Tanto a cha, sino como mi orgul1o; a pesar e
gloriarme en mi origen y linaje, a peSa,i/ como al Rey Ca11da11le Y Edipo, sar de todo, tengo gran respeto Y adlos presenta Gide en el momento cul- miración por esta Nación y su pueblo,
minante de su poder humano, cuando
.
particua]rmente para aquellos a qmeya no pue~en sobrepasarse .ª sí m~s- nes he conocido.
mos, y abdican ~nte la omnipotencia,
Os advierto que esto no es cortesía.
que
en sen- Es a renus10n
. .. d
. . .no les pernute . superarse
.
.
e una d eu da . A este
1
s1b11Ida~, en magmflc~n?ia y en P?· Estado debo parte de mi educación.
der. Eri1po, que es la ultu~a y la i~as Hace cerca de 40 años, en mi calidad
perfecta de las tres tragedias mencrn- d .
.
t
b e e contre· a(flit"
.
?
p
e rnnugran e po r , n
193
1
na~as, fue estrenada en
... , en e a-¡ abri o ' solaz transitorio. El dinero
lac10 de Bellas Artes en Bruselas, por d
lt
t e ·es a tra,,e·s de
.
·p·
ff
e , ues ros an ec sO1 ,
Georges y ')"u d m, 1a 1toe .
.
.
'bl
· d
los unpucstos, hizo pos1 e m1 e ucaGide es ]a figura más significativa ción post-primaria en San Antonio; y
de las letras francesas de hoy y una a cambio de el1o, nada se me exigió.
de· las personalidades más inquietan- Durante la siguiente década, compartí
tes y contradictorias que existen. Unos las emociones, las esperanzas y ]os suehan visto en él un santo, otros un de- ños con una generación que entonces
1~onio. Lo que es incuestionable es surgía en la Nueva Inglaterra. Su Jinaque Gide es el escritor que ha ejercido je puritano, su rectitud, honor, moral
una influencia más profunda sobre la y justicia, forjaron mi carácter de adojuventud, no sólo de Francia, sino del lescente. Allí aprendí a valorar y a
mundo entero, a pesar de los esfuerzos admirar a los norteamericanos, tal co· que él mismo dice haber hecho por mo son y nó como se les tiene en el
descora~onar a sus discipulos. Marcel extranjero. Mis hijos han seguido el
Arland, en un estudió publicado hace mismo camino. En consecuencia, dealgún tiempo sobre él, dice ... es uno bo admitir que estoy dispuesto en fade esos ral'os espíritus de los cuales vor de esta gran Nación. Debéis despuede decirse que, después de ellos, la contar de mis palabras de elogio, esta
literatura y el pensamiento no son los actitud mía, puesto que hay en mí el
convencimiento ele que dañar a esta
mismos de antes.
gran Nación, de palabra o de hecho,
seria
una villanía. ·
·
Aparte de las obras mencionadas Gi-

FIESTAS DE CARNAVAL

•

!

de ha escrito una trilogía que comprende l./Ecole de Femmes (Escuela
de las Mujeres) 1 en que describe el
proceso psicológico de una mujer que
se casa enamorada y a la cual e] matrimonio deScubre que la verdadera naturaleza del hombre al cual ha unido
su vida, Robel't, que reve1a el punto de
Yista del marido y, finalmente, Geneuiéve, que prosigue la historia de la
hija de este matrimonio que ve el fracaso de la unión de sus padr~s y que
quiere librarse de los prejuicios sociales y vivir libremente su vida.

PRENSA ESTUDIANTIL

* * *

Los que venimos de más allá de
vuestras fronteras, valoramos ]as actividades de esta Asociación bajo una
luz distinta que ustedes. Estamos demasiado lejos para aprovechar los beneficios de asociación, de defensa, de
amistad. Además, nuestras leyes, costumbres y prácticas son diferentes.
Nos regocijamos cuando leemos vuestras preocupaciones sobre impuestos,
leyes, reglamentos, etc., puesto que no
nos atañen. Si ustedes conocieran las
nuestras, se sentirían igual, ya que es
Tiene, además, numerosos libros de natural 1a inclinación a despreciar ]os
ensayos: Xouuelles Xourrilures (Nue- problemas ajenos, comparados con los
vos alimentos), Pages de Jou.rnal (P~- propios.
ginas de Diario), Xouvelles Pages de
* * *
Journal (Nuevas Pilginas de Diario),
Despojad a esta Asociación de todo
Promethée mal enchainé (Prometeo
aquello
que no nos atañe y ¿qué quemal encadenado) y poemas como Perda?
La
respuesta
es: Despojad a la reséphone.
ligión de todas sus prácticas externas,
Físicamente, Gide era alto y delga- de sus rituales, de su grandeza matedo, poseía un rostro ligeramente de- rial, y ¿qué queda? Su esencia, el amor
macrado, sobre e] cual proyectaba ha- a Dios y a la Humanidad. Por eso nobitualmente una sombra con un som- sotros buscamos en esta Asociación,
brero negro de fieltro . En su juventud la esencia ele su propósito, mientras
usó bigote, pero después prefirió ex- que a ustedes más les atañen los beneponer la fisonomía natural. En su ca- ficios materiales inmediatos.
No creo que ahora sea dificil comsa cubría a menudo su cabeza calva
prender
por qué nos interesa esta Asocon un gorro y se echaba una capa sobre los hombros, al esti1o de Mallar- ciación; por qué nos agrada pertenemé. Tenia ojos pardos y una piel ama- cer a ella, aún cuando no podemos obrillenta y sus movimientos eran mis- tener los mismos beneficios materiateriosos y ligeramente teatrales. Tal les que ustedes. No ha de ser difícil
vezl la más conocida de sus obras sea percibir como, con paciencia y quizá
La vuelta del hijo pródigo, obra maes- inconcientemente, estamos forjando
tra traducida a todas las lenguas mo- firme amistad y mejores relaciones internacionales, ambas tan necesarias en
dernas.
estos momentos de prueba. La justi[Su ejecutoria fué varia, palifónica, cia y la lealtad han de constituir una
fuerza más eficaz para unir las Amémultifacética. ]
ricas, que el ejercicio del poder o e]
despilfarro
la _
riqueza.
[~lurió el presente mes ele Febrero.; _ .._
_ _ _ _de
__
_ _ _ _ _ _ _ _,

Armas y Letras

Por iniciativa de las Autoridades
edilicias de la ciudad de Monterrey,
las fiestas del Carnaval correspondientes al presente año fueron celebradas
con todo alborozo por Ja grey estudiantil.
Tuvo una muy activa participación
nuestra Casa de Estudios, que hizo acto de presencia en la algarabía popular con un desfile de un centenar de
estudiantes pertenecientes a la Escuela de Bachilleres quienes, cabaileros
en famélicos pollinos, e irrisoriamente
disfrazados con los más extravagantes
atuendos, pusieron la nota festiva ante las Aütorídades y el público que
presenciaron la desordenada y graciosa marcha. Y correspondiendo a un
certamen convocado por el H. Ayuntamiento de 1a ciudad, fué presentado
un carro alegórico, cuya idea y ejecución se debió al buen gusto del alumnado ele la Facultad de Arquitectura;
vehículo que desfiló llevando sobre su
trono a la Heina del estudiantado universitario, señorita Dora E. Flores, de
la mencionada Escuela de Bachilleres.
El carro alegórico fué señalado con el
primer premio en el concurso.

•

El 7 del actual se publicó la segunda entrega del periódico de los alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales 'La Lechuza", con 12 páginas. Su Director es e] joven Eulalia
Guerra Guerra.
Apareció también otro órgano periodístico estudiantil, el de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Medicina y están por salir a pública luz
periódicos originados en la Escuela
Nocturna de BachiUeres, Escuela Diurna del Bachillerato, así como apareció
un nuevo número de 'El Universitario'', publicación que va a la vanguardia de todos los periódicos estudiantiles de Ja- l;niversidad, por su rico y
juicioso contenido, su forma y presentación.
PRE~UO "BOSCAN" 1951
El Seminario de Literatura Juan
Boscán, de 1a Sección Uniyersitaria
del Instituto de Estudios Hispánicos
de Barcelona, España, ha trasmitido a
las Instituciones de Cultura de América su Convocatoria para el Concurso
anual que premLará el mejor libro de
poesía, de tema libre, escrito en lengua española.
El Seminario ha estab1ecido las sjguientes bases:
Primera.- Cada poeta presentará un
solo original.
Segunda.-La extensión de los originales no sobrepasará los setecientos
versos. Métrica y forma libres.
Tercera.-Los originales se presentarán por duplicado y escritos a máquina. No constará en ellos ni el nom- ·
bre ni la dirección del autor. Aparte
envfarán los poetas un sobre que contenga esos datos. En la parle externa
del sobre irá consignado el tít,tlo del
libro que se presenta.
Cuarta.-El plazo ele admisión de los
originales comprende hasta el 31 de
marzo inc1usive. El concurso será fallado el dia lo. de junio ele 1951 por
un Jurado cuya composición será dada a conocer en la misma fecha.

Febrero de /951

Quinta.-El Premio Boscán importa
cuatro mil pesetas y es indivisible.
Sexta._.:El autor premiado cede los
derechos de la primera edición de su
obra al Seminario de Literatura Juan
Boscáu. Esta edición constará de 500
ejemplares.
"ARMAS Y LETRAS" desea hacer
extensiva esta publicidad al estudiantado de la Universidad y singularmente a los alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras, entre quienes se cuenta con algunos poetas jóvenes.
EXAMEN RECEPCIONAL
El Pasante Adrián Yáñez Martinez 1
ele la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales y antepasado campeón de oratoria en el Concurso anual que convoca periódicamente el Partido Revolucionario Instituciopal sustentó examen
profesional los días 6 y 8 del actual
en el Aula "Lic. Lázaro Garza Ayala"
en actos teoricoprácticos presididos
por el siguiente Jurado Calificador:
Presidente, Lic. Manuel Treviño Cavazos, Director de la Facultad; Secretarioi Lic. Federico Páez Flores; primer
vocal, Lic. Fernando Arechavaleta;
segundo, Líe. Esteban González Westrup, y tercero, Lic. Bernardino Oliveros de la Torre. La tesis profesional
versó sobre "La Ensefi.anza Superior
en Nuevo León". El examen fué lucidísirno.
INGENIERIA DE TRANSITO
El Ingeniero Rafael Cal y 11ayor,
graduado en la U.N.A.M., sustentó una
Conferencia sobre problemas de tránsito relativos a ]a Ingeniería, para los
alumnos de la Facultád de Ingeniería
de la Universidad, atendiendo una invitación que Je hizo el Director de dicha entidad, In?. Leobardo Elizondo.
TEXTO DE HISTORIA DE MEXICO
El Doctor Mateo A. Sáenz, que por
largos años ha sido catedrático de
Historia de México ele las Escuelas de
Bachilleres universitarias ha puesto en
circulación su libro de texto "UN CURSO DE HISTORIA DE MEXICO EN
LAS ESCUELAS DE BACHILLERES
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON". Esta obra es el fruto de versiones taquigráficas recogidas en sus
exposiciones didácticas por su señora
esposa, ]a Profa. Alicia Garza de Sáenz .
La obra, que ha sido ya comentada
en las secciones bibliográficas de las
más importantes revistas de México
presenta en- su contenido un punto de
vista materialista y revolucionario.
TEATRO UNIVERSITARIO
El Profesor José Anastasia Villegas,
Director de la Sección de Teatro del
D.A.S.U., gestionó y obtuvo de las Autoridades edilicias, de la Sociedad y
de algunos hombres de pro de la ciudad de Linares, Nuevo León, la colaboración universitaria para que fuese
presentada en un teatro de la localidad el drama en tres actosi original de
Alejandro Casona "La Sirena Varada",
e1 31 de marzo próximo, pasada la
contención de fiestas públicas y regodjos sociales que impone tradicionalmente el lapso de la Cuaresma.
Dicha obra fué estrenada y reitera-

da con notorio éxito en el Aula Magna
universitaria "Fray Servando Teresa
de Mier" en fecha reciente.

sas y lectura de los trabajos se bar,
e] próximo 24 de abril.
Los temas y las recompensas, son
los siguientes:
CONFERENCIAS DE LITERATURA
1.-Composición en verso, exten~
ESPAÑOLA
sión, forma y tema libres. Primer Pr·emio: "Flor Natural'\ Diploma y Mil
El poeta español Pedro Garfias, ex- Quinientos pesos en efectivo; Segundo
funcionario de la Universidad de Nue- Premio: Quinientos pesos en efectivo,
vo León, y uno de los poetas más no- Placa y Diploma. Tercer Premio: Ditables de la España de afuera, del ·gi·u- ploma.
po ultraísta en el que figuraron en Es2.-"Canto a la Primavera", en tres
paña Rivas Panedas y Ciria Esca]ante, · sonetos endecasílabos. Primer Premio:
autor también de "Poesías de la Gue- "Eglantina", Mil Pesos y Diploma. Serra Española",· "Primavera en Eaton gundo Premio: Quinientos Pesos, PlaHastings", 'De Soledad y Otros Pesa- ca y Diploma. '!ercer Premio: Diplores", etc., sustentó tres conferencias ma.
sobre Literatura Española en el Aula
3.- Composición sobre un tema re"Carlos Roberto Darwin": Antonio Ma- gional o en laudanza a ]a provincia, ya
chado, Teatro y Poesía de Federico sea en prosa o en verso. En caso de
,García Lorca, y Riesgos, azares y ejem- ser en prosa su extensión máxima deplaridad de la vida de Sancho Panza. berá ser de cinco cuartillas a renglón
Los actos se ,,ieron sumamente concu- abierto. Primer Premio: "Violeta", Mil
rridos por estudiantes y maestros, in- Pesos en efectivo y Diploma. Segundo
telectuales y residentes españoles ave- Premio: Quinientos Pesos en efectivo,
cinados en esta capital de Estado.
placa y Diploma. Tercer Premio: DiPedro Garfias, de quien se hizo una ploma.
be1Iísima semblanza en la conferencia
que sustentó el joven escritor español
BASES
Francisco Giner de los Ríos en los
Cursos de Invierno de la Universidad
1.-El certamen queda abierto desde San Luis Potosí, tiene en trance de de esta fecha y se cerrará el 8 de abril
publicación dos libros más, uno de a las 24 horas. Los trabajos que por
ellos dedicado a las figuras más gran- circunstancias especiales llegaren desdes de la tauromaquia.
pués de esta fecha, pero que segúñ el
sello de Correos comprueben u depósito dentro del plazo, tendrán opción
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON al concurso.
II.-Todos los trabajos deberán ser
inéditos, escritos a máquina y en p,lpel tamallo cartai a doble espacio y por
una sola cara.
IlffECCIONF:S J,US COMlJNf:S [1EL TRACTO
CENITAL FEMF:NINO
Ill.-Los trabajos deberán remitira
se en original y copia al carbón al
Presidente de la Comisión Organizadora, Dr. Salvador Gallardo, a Rivera
y Gutiérrez Núm. 51, Aguascalientes:
a.t.,I S..Uu• Rl,·•ro y Hwt11M,rt,. RllÍ, Sdiul&gt;rrl
C1to,dnit!Wl- d, la l 'nlvenidacl
Ags., quien podrá proporcionar cuantos datos adicionales se le soliciten.
IV.-Las composiciones deberán firmarse con pseudónimo o ampararse
con un lema y deberán enviarse en
un sobre perfectamente cerrado, en cuyo exterior se escribirá el mismo pseuSobrd,m
' "A,,,~,.,.. "1 1-J,cos M&lt;;xian111" ~ . 1t,..¿~
de la R,,vlS!a ai~mual
dónimo o lema del trabajo y títuln;
bo.iÓ k.. 1..,.pic10(! d• l1 E..ru,I~ de Ver.n&lt;:&gt; lJn,...,.\itar,a,
dentro del sobre deberá venir la plica
en .., V Anu•ldH.
de identificación del autor.
V.-Las Plicas de identificación serán depositadas en una Notaría Pública de esta ciudad y el Notario abriMuotetr,1 N L
rá precisamente las que el Jurado CaMt:M.LI
lificador haya designado, destruyendo las demás y certificando el resultado.
EDICIONES DE LA ESCUELA
VI.-Las composiciones no premiaDE VERANO
das podrán ser deyueltas a sus autores,
La Escuela de Verano de la Universi- previa identificación de] interesado,
dad acaba de editar un sobretiro de la en plazo que terminará el 15 de mayo
revista mensual, "Archivos Médicos próximo; todas las demás serán inciMexicanos", sobre el trabajo clínico neradas.
titulado Infecciones más Comunes del Vll.-El H. Jurado Calificador estará
Tracto Genital Femenino, debido a loe; integrado por distinguidos y honoradoctores Rafael Salinas Rivero y Hum- bles literatos, cuyos nombres se darán
berto Ruíz Schubert, catedráticos de la a la publicidad en su oportunidad.
Universidad.
Vlll.- El H. Jurado Calificador emitirá
a más tardar el 16 de abril y se
Este trabajo fué presentado en la Sodará
a co.nocer a los triunfadores desciedad de Ginecología y Obstetricia de
Monterrey en la sesión ordinaria del de luego, a la vez que se publicará por
medio de la prensa.
día 13 ele septiembre de 1950,
IX.- Los transPortes en Ferrocarril
El sobretiro contiene 44 páginas con
o
autobús
a la ciudad de Aguascalien6 ilustraciones, así como un bibliogrates,
de los poetas y escritores premiafía de 14 fichas. Esta nueva publicación sera distribuida en muchos cen- dos, serán p_or cuenta del Comité Ejetros médicos y Facultades de Medicina cutivo de ]a Feria de San Marcos, así
como su alojamiento y asistencia en
de la América Espafi.ola .
esta pobJación.
X.- La Comisión Organizadora qne
xvm JUEGOS FLORALES DE LA
suscribe, una vez cerrado el certamen
FERIA DE SAN MARCOS
dará a conocer la lista de ]os trabajo~
recibidos,
por medio de la prensa loLa Comisión Organizadora de los
cal.
XVIII Juegos Flores de Aguascalientes,
XI.- Los premios a los triunfadores
en nombre del Patronato de la Asistencia Social de Aguascalientes 1 Comi- en este torneo, serán entregados por
té Ejecutivo de la Feria de San Mar- S.G.M. la Reina de la Primavera y de
cos convoca a un evento a los poetas los XVIII Juegos Florales de Aguascay escritores nacipnales. El acto so- lientes, a quien tendrá el derecho de

*

lenme de la entrega de las recompen-

Pasa a la Pág. 7

3

�Las Universidades y la Unidad
Permitidme ante todo, que os exprese mi agradecimiento
por haber respo~dido -y _en tan gran n~er~- a la invita•
ción de la Oficina lntemac1onal de las Universidades. En efec•
to si no ha habido alteración en las cifras que la Oficina me pro•
edró, 50 países y 188 esta?lecimie~tos de e':1-s~ñanza supe~or se
hallan representados aqu1. Seme¡ante soh~itud es particu~3;r•
mente alentadora para quien trata de orgaruzar la colaborac.1on
internacional en la esfera de los estudios más elevados. Por ésa,.
en rigor, es la finalidad de vuestra Asamblea.

•

En Utrecht, en agosto de 1948, dele- pocos, por cierto, los qu'e temen engados por las Universidades de 32 paí- contrarse algún día ante la evidencia
ses formulásteis votos que realiza, en de que su buena voluntad y su afán no
parte, esta Conferencia. Pero no os li- sirvieron, después de todo, sino para
mitásteis entonces a formular esos vo- extraviar a la juventud. La enseñantos. Os interrogásteis también, larga- za aparece, asi, indiscutiblemente limente, sobre la misión de la Universi- gada a la politica, entendido el térmidad, a la cual consagráis vuestro tiem- no en su sentido más general y más
po, vuestro talento, vuestro saber. Na- noble, es decir: como filosofía y como
die como nosotros puede apreciar las arte de la vida del hombre en la somodificaciones que el mundo ha ex .. ciedad.
Advertidos del peligro que apunto,
perimentado desde la fundación de las
ilustres Escuelas que aquí os envían. no os engañáis con la idea de que bas¿ No sois vosotros, acaso, los encarga- ten, para alejarlo, ni la conciencia prodos de enumerar esas modificaciones, fesional, ni la certeza interior del dede comprenderlas y, más que nada, de ber cumplido. Ninguno de vosotros
interpretarlas'! No ignoráis los esfuer- piensa, sin duda, que su oficio estriba
zos -Y que siguen realizando- las exclusivamente en suministrar a una
Universidades a fin de responder· a los clientela los conocimientos capaces de
cambios del mundo merced a una asegurarle en condiciones más o meadaptación de vuestros empeños a las nos precarias- la subsistencia. Sois,
necesidades de nuestra época es, pre• por...fortuna, maestros de un ~rendicisamente, lo que aquí os congrega, La zaje más hermoso. Por eso no habéis
UNESCO no ha permanecido indife- ceñido vuestro Orden del Día al exarente aóte un problema tan apremian- men de las cuestiones pendientes, ni
te. Y mi deber, en este discurso, es siquiera al estudio de la administración del saber humano del cual coel de enfocarlo Con nitidez.
La Comisión tradicional de las Uni- rresponde ocuparse, por modo inmeversidades consiste en conservar ]a diato, a una Asamblea como la vues&amp;uma de los conocimientos humanos, tra. Por eso habéis previsto un debay, al mismo tiempo, en acrecentarla y te sobre un gran tema: la función de
en difundirla. Tienen asignada vues- la Universidad en el mundo actual.
tras Instituciones, por consiguiente, Por eso quisístéis que diversas persouna triple labor: preservación, descu- nalidades eminentes introdujeran la
brimiento, enseñanza. Lo que distin- discusión. Y por eso estoy persuadido
gue al profesor universitario no es tan- de que, siguiendo su ejemplo, osaréis
to el hecho de que enseña una ciencia, abordar el problema con la intrepidez
cuanto el hecho de que contribuye a constructiva que exigen las circunselaborarla. No la recibei perfecta, de tancias.
manos de los que saben, para iniciar
* • *
en ella a los que no saben. Trabaja,
por cuenta propia, a fin de acrecer la
Antes de hablaros de lo que estimáis
sabiduría que comparte con sus discípulos y, lo que es más, asocia a éstos esencial 1 evocaré rápidamente los arreen la aplicación de los métodos que . glos que es dable esperar, en primer
contienen, en germen, el porvenir. A lugar, de una Asociación Internacional
este respecto, para una ciencia en evo- de Universidades. Os habéis reunido
lución, un método bien probado tiene para considerarlos en su conjunto. Y
ya el valor de un resultado magnífico. tenéis derecho a esperar de la Lnesco
¿Cómo no ponderar la gravedad &lt;le toda la ayuda que a este respecto puevuestras responsabilidades? Cada una da otorgaros.
Tales arreglos dependen, ante todo,
implica "UD deber dificil, que a cada
instante requiere tesoros de reflexión de vuestra competencia. Ya se trate
y de voluntad. Ese deber, a vosotros, del acopio de la documentación relano os amedrenta. Tenéis el propósito tiva a la enseñanza de las diferente~
de cumplirlo, con la seriedad concien- disciplinas, ya de los problemas -tan
zuda que es ,,uestro orgullo. De ahí delicados a veces- de la equivalencia
que os preguntéis, por momentos, si de grados académicos, ya de las estaconviene desdeñar en vuestras labo- disticas, con frecuencia inexistentes, o
res lo que no las afecta directamente. ·poco menos, en todo lo que atañe a la
y si debéis apartaros de un mundo enseñanza superior, ya de la organizahostil para consagraros, con indiferen- ción de los intercambios· de profesocia soberbia, a vuestras tareas tan lím- res y de becarios, nada, en todo elJo,
podrá suscitar polémicas vehementes.
pidas y tan puras.
Tal es la pregunta que muchos se Precisa tan sólo desarronar lo que esha..cen ante las transformaciones, mo- tá iniciado e iniciar lo que todavía no
rales y materiales, provocadas en la se ha emprendido.
Nadie niega, tampoco, que cierta:,;
sociedad contempor3.nea por esos mismos progresos técnicos y científicos, necesidades de Ja ciencia requieren,
de los que sois los artifices, y no siem- para ser satisfechas, que la investigapre los responsables. Por todas partes, ción se efectúe en un plano internala situación incita a los educados ur- cional. El alto costo de las instalaciogentemente - Y más aún a aquellos que nes, el compromiso de recurrir a un
son, como sois vosotros, educadores de personal en extremo especializado, y
educadores- a interrogarse acerca de por consiguiente poco abundante, la
la dirección en que deberían orientar índole misma de las encuestas persesus esfuerzos para el futuro. No son guidas, las obligación de confrontar

4

observaciones registradas en puntos
múltiples del planeta, todo aconseja,
igualmente, la creación de instituciones y de laboratorios concebidos a la
escala mundial y destinados a prestar
servicios insustituibles para el progreso de disciplinas corno la astronomía,
la metcorolog'ia, la carteografía, la
oceanografia o la geofísica. Persuadi•
do de esta verdad, el Consejo Económico y Social recomendó que se diese
prioridad a la fundación de un Centro
Internacional de Cálculo, de un Instituto internacional del Cerebro y de un
Instituto internacional de Ciencias Sociales. Se ha contemplado, asimismo,
la creación de numerosos centros, llamados a responder a necesidades análogas en otros campos de la ciencia.
Dentro de estas perspectivas, sobre
todo en el orMn regional, la Unesco
cuenta en su haber con algunas realizaciones. Al crear Centros regionales
de cooperación científica en Montevideo para la América Latina, en Shanghai y en Manila para el Asia Oriental,
en Nueva Delhi para el Asia Meridional, en el Cairo y en Istambul para el
Próximo Oriente; y al prever la fundación de un nuevo Centro en Indonesia; al conceder su apoyo moral y
material a toda clase de reuniones ¡:,
de publicaciones internacionales de
carácter científico, la Unesco ha demostrado que no se la solicita en vano
cuando - se trata de favorecer el encuentro, en la sala de un congreso o
en el sumario de una revista, de sabios
y profesores venidos de las comarcas
más remotas y surgidos de las culturas menos afines.
En el seniiclo que indico, nuestros
esfuerzos coinciden con los vuestros.
Y esta Conferencia ha de ser, no lo dudo, el punto de partida de una colaboración práctica y provechosa.
Los progresos ele la técnica y de la
ciencia, la multiplicación de los centros de investigación y de enseñanza
-es decir, señores, el número creciente y la dispersión geográfica de las
t:niversidades a las que representáis- ,
exigen, por otra parte, esa colaboración. Pero, ¿habéis de limita;ros a
innovaciones del mundo, que reducen
la dimensión ·del universo en el momento mismo en que aceleran el ritmo
de la historia, contraen simultáneamente el tiempo y el espacio. Pero
vuestra ambición es mayor aun. Frente a las exigencias de la situación 1 os
neg3is a ser testigos desconcertados o
dóciles ser\'idores. Al favorecer las
transformaciones de que hablo, y al
darles, merced a vuestro talento, mayor impulso, no queréis exponeros a
sufrirlas pasivamente.
Los valores intelectuales de que os
sentís depositarios son como seres vivos: sólo se conservan ejercit3ndose;
si no,. se frustran y se anquilosan. Por
respetable que sea, el cuidado con que
los protegéis ha de ir acompañado de
la voluntad de defenderlos, afirmándolos, propagitndolos 1 y del celo de acrecentarlos, cultivándolos sin cesar. Si
os dierais por satisfechos con conservarlos, los disminuirías paulatinamente y los condenaríais a la inmovilidad;
esto es, a la muerte misma. Porque }a
vida es acción.

* * *
Por eso sin reduciros a iniciativas
de orden puramente administrativo,
habéis instituido este gran debate sobre la misión de la Universidad en el
mundo actual. Ignoro cuales serán

vuestras conclusiones; pero sean las
que· fueran, quiero deciros toda la satisfacción que me produce vuestra decisión de interrogaros sobre las razones profundas del malestar que experimenta.is. Es sintomático que os consideréis en el deber de abordar las
cuestiones más amenazadoras. Y que
os parezca insuficiente, aunque necesario, crear organismos de centralización y coordinación.
Os felicito por vuestro valor. Porque, después de todo, podráis limi~a- "
ros perfectamente a formar a otros mvestigadores y a otros profesionistas
contentándose con distribuir titulas Y
diplomas entre aquellos que a juicio
vuestro los merecieran. Las incerti•
dumbres de nuestro tiempo no me impiden recordar cuán tentadora podría
ser esa actitud de repliegue y de burocrático automatismo. No hace falta
un gran esfuerzo de imaginación para
representarse, hoy, a ciertos espíritus
alarmados en sus prédicas sistemáticas de prudencia y distanciamiento.
Pero lo que me pregunto es si en todas esas prédicas no existe, en el fondo, un tremendo eng.año. Es poco probable, en efecto, que los dogmatismos
de toda índole permitan a las Universidades mantenerse como refugios estancos, a salvo de las mareas del exterior. E incluso en ese caso, ¿ cómo no
habrían de comprender las Universidades que también ellas tienen algo
que decir, y que sus dirigentes darían
muestra de insensatez si se desinteresaran de una evo.lución que, seguramente, no se~desinteresará de ellos?
No pienso, por supuesto, en preconizar la menor confusión enfre el campo de la Universidad y el de la politica militante. Es esencial que la Universidad permanezca tan apartada de
la lucha de los partidos como de las
consignas de las ideologías oficiales a
fin de que mantengan celosamente su
independencia y, también, su serenidad. Pero independencia no supone
indiferencia, ni serenidad quiere decir
ceguedad. Una enseñanza imparcial,
fundada en la objetividad científica
más estricta 1 no está obligada a huir
de la realidad, porque, si la ignorase
o si informase de ella insuficientemente, ¿ cómo podria preparar a los jóvenes que acuden a las aulas para afrontarla?
Decía, en amarga fórmula , Valéry,
que Jos .diplomas universitarios sólo
atestiguan que el hombre que los obtuvo poseyó en cierta hora de su existencia, unos cuantos conocimientos especializados. El desarro1Jo cientifico
ha hecho necesaria una extremada
fragmentación de las disciplinas. Cada cual es instruído, ni siquiera en
una ciencia, con exclusión de los &lt;lemas, sino, dentro de una sola ciencia,
en una fracción cada vez más restringida de sus dominios. Esta obligación
de aislar al estudiante en un sector ínfimo del saber es, por hoy, garantia
mitxima de eficacia. Pero ¿ no resulta
inquietante que el progreso de la ciencia haya de pagarse, ahora, con el renunciamiento casi total a una \•isión,
panorámica y exhaustiva, de los datos
fundamentales de la her'encia cultural
de la humanidad? La ciencia que puede adquirirse en el espacio de una vida corresponde, hoy 1 a un sector cada
vez más reducido del saber. Los estudios a que el sabio se circunscribe le
obligan a dejar de informarse acerca
de una parte cada vez más extensa de
la realidad; de suerte que, en numerosos terrenos, de los que apenas hay

Armas y Letras

•

del Espíritu Humano(+)
quien no posea por lo menos algún conocimiento empírico 1 el sabio se presenta como torpe y c3ndido a los ojos
de los demás.
De igual modo, los jóvenes que salen
de la Universidad provistos de prestigio.sos pergaminos se haUan en posesión de conocimientos extraordinariamente sutiles y elaborados, que exigen
una larga y meticulosa iniciación en
vocabulario arduo, nociones, nada habituales, hasta el punto de que, obtenidos como producto de análisis sumamente abstractos, tales conocimientos
parecen, en ocasiones, ir contra el sentido común.
La distancia que separa el conocimiento científico del conocimiento
vulgar se hace más grande a cada momento. El sabio describe cada vez
menos el nivel de realidad en que vivimos. Para dar cuenta de lo que observa, tiene que inventar vocablos conceptos inéditos; llega a las estructuras
intimas de la materia con ayuda de
instrumentos perfeccionados que le
procuran informes faltos de todo nexo con los datos de los sentidos. El
iniciado se halla incomunicado con
respecto al mundo vulgar por la poca
extensión y, a la vez, por la profundidad de su saber.
¿Qué ocurre a esos adolescentes,
cuando dejan los anfiteatros ufanos de
los títulos expedidos para recompen ..
sar estudios tan especiales? ¿Están suficientemente informados de los problemas que plantean, hoy, las condiciones de la vida colectiva, problemas
cuyas consecuencias repercuten en
todo los dominios y que rebasan, ineludiblemente, el angosto marco de su
especialidad?
°¿ Se les advirtió siquiera ele las responsabilidades inherentes a Ja ventaja
de poseer una cultura y una técnica
superiores? ¿Saben que tienen debr. res? ¿Poseen el medio de cump1irlos?
. .. Se les abandona, en la alta mar de
la existencia, con un puñado de conocimientos y con un título les sirve.
a veces, para obtener un empleo y los
conocimientos hacen de ellos expertos
de horizontes muy limitados. ¿Qué se
intentó, en suma, por mejorarles en su
calidad entrallable y definitiva, en su
condición esencial de -hombres?
¿ Y qué decir de esa masa creciente
de autodidactos que vive al margen
de las Universidades, tributaria oscura
de su saber? Conocemos algunos, admirables por cierto, en quienes la avidez de aprender no ha corrompido el
sentido critico, ni alterado el equili- ·
brio interior. Pero ¿cuántos otros no
adquieren sino una ciencia insegura
Y, tras de desplegar un esfuerzo inmenso, obtienen el título codiciado,
cuando no caen, desalentados, en la
muchedumbre de esos semicultos y scmidoctos, cuya insufici encia no disfraza ningún ccrtificá:do \lniversitario?
Con ellos se pierden multitud de aptitudes y de talentos. Por falta de un
desarrollo normal y armónico, por falta de dirección, esos autodidactos yerguen a menudo contra la ~ociedad, que
los descuidó, las fuerzas intelectuales
Y morales de que disponen. Convendría que las Universidades pudieran
acoger muchas de esas aspiraciones
tan legitimas y tan insatisfechas ...
Toco aquí un problema agudo: el de
la enseñanza superior para aquellos
que, no obstante estar bien dotados, se
ven obligados prematuramente a ga-

Febrero de 1951

narse la vida, o residen lejos de los
centros universitarios. En el fondo está el problema de la formación, de la
renovación y de la circulación de las
minorías, y más aún el problema de
la rapidez relativa de la circulación
de las minorías fuera de todo prejuicio rte casta y clase.

gencia. Esta, al acatarlos, aprende a
conocer el valor de la verdad, por las
dificultades con que tropieza para descubrirla y establecerla. Aprende 1 asimismo, a conocer el valor de la libertad, porque se da cuenta de que de nada nos serviría conocer la verdad si
nos hallásemos frozados a profesar Ja
mentira. Por último, aprende a respeContrariamente a lo que había potar al prójimo, Jo cual no sólo es la
dido pensarse, el gran público que recondición de la libertad intelectual, sipresenta al autodidacto anónimo y cono de la libertad humana.
lectivo, no siempre ha sido liberado
De ahí que el valor de la ciencia sea
por la ciencia de sus cambiantes yuindependiente de éste o aquél de sus
persticiones. Ha encontrado en ella,
resultados. La mala fe puede ínanial contrario, nueva materia de credulipular esos resultados en un sentido o
dad. El peligro no es nuevo. Paul
en otro. Incluso puede hacerlos servir
Bourget lo señalaba ya a propósito de
en apoyo de la injusticia y de la !irauna novela del siglo pasado, al definir
nia. La voluntad de dominio puede
Bouuard y Pécuchet como una "bufoponerlos al servicio de la guerra y de
nada filosófica en la que Flaubert anala muerte. No ocurre lo propio con el
liza, como al microscopio, los estragos
espíritu científico, que, por su cateproducidos por la ciencia en ciertas
goría misma, implica y difunde el
cabezas a las que nadie preparó para
ejercicio de las virtudes de objetivirecibir la ducha formidable de todas
dad, de independencia y de toleranlas nuevas ideas." Y añade: "Problecia. Si la ciencia necesita especialma importante sí lo hubo; puesto que
mente de ellos para desarrol1arse, no
de su solución depende el porvenir
por eso dejan de tener tales virtud.es
mismo de Jo que estamos habituados a
aplicaciones que van mucho más allá
considerar como la obra de los siglos".
del campo científico. Cuentan, incluso,
entre las virtudes civicas primorNo parece, desdichadamente, que el
diales. Constituyen, por si solas, teproblema haya encontrado solución.
mibles obstáculos a· las tentativas &lt;le
La ciencia ha favorecido algunas opresión, Es excelente, por tanto, que
formas de superstición, tanto más pe- la tentativa universitaria las desarrolle.
ligrosa cuanto que parecen apoyarse Pero esas virtudes ----enteramente neen ella, y para ' justificar sus estragos, gativas, enteramente defensivas- ¿son
utilizan el crédito del saber.
suficientes en las circunstancias acA veces me siellto aterrado ante los tuales?
El mundo, hoy, no sólo reclama
progresos contemporáneos de la crehombres
objetivos, independientes y
dulidad. Basta que un charlatán tome
tolerantes.
Exige más. Quiere espíriel vocabulario de la ciencia para persuadir a un vasto público de las virtu- tus desinteresados, pero no espíritus
des maravillosas del remedio o del que se desinteresen y que se desvíen
aparato con los que comercia. Hay, se- con indiferencia, a veces con desdén,
ñaladamente1 en el habitante de las ele las dificultades entre las cuales se
grandes ciudades, incluso culto, una debate la humanidad.
Ahora bien, las qualidades mismas
aptitud absolutamente alarmante para
de
la enseñanza dada en las Universirespetar las más quiméricas patrañas,
dades
corren peligro de alejar intelecapoco que se presentan con un antitual y moralmente a los jóvenes del
faz científico.
examen de estos problemas. IntelecEl dilema en que se pretende ence- tualrnente, la ensefianza a que aludo no
rrar a la ensellanza universitaria -cul- los prepara siempre para afrontarlos.
tura general, necesariamente vaga y Moralmente, los estudiantes, al ver que
superficial, o especialización excesiva se mantienen esas cuestiones al marpero eficaz- ¿encontrará una solu- gen de los programas, se acostumbran
ción viable que evite, para ambos ex- a estimarlas indignas de su atención
tremas, la inadaptación? La iniciación consideran natural eludir toda respon~
en cada disciplina, desde las matemá- sabiliclad de los asuntos públicos deticas hasta las ciencias humanas, debe jan a otros al ci.Iidado de ocupar;e de
ir ac_9.1npafiada de üna enseñanza me- ellas, como si se tratase de tare'as intodofógica, ampliamente comprensiva, .. feriares, inc;ompatibles con la pureza
que subraye la unidad del espíritu de la cienciu, o bien van a buscar a
científico a través de sus numerosas otras fuentes informaciones que no son
ap1icaciones, que acostumbre a las in- ni críticas ni científicas. Evidenteteligencias a recordar continuamente mente, los hombres de gobierno han
sus preceptos esenciales; ausencia de frecuentado, en general, las Universiprevenciones, critica, objetividad, im- dades. Pero, entre el considerable núparcialidad, intrepidez en la concep- mero de los que salen de ellas año
ción de las hipótesis y extrema pru- tras año, ¿ cuántos no ignoran d~libedencia en la ejecución de las experien- rudamente, que la cultura im~one un
cias y en el establecimiento de los re- deber sagrado? Se ha hablado mucho
sultados.
en un sentido por completo diferent~
No hay ciencia cuya familiaridad no de la 41 traición de los doctos". ¿No pro11
proporcione ocasiones para el desarro- ~:~~~·~ad ; ~~sb: ::t~:~lar de una abdi1
110 de esa indispensable gimnasia del
espíritu, hacia la cual convendría que
Señores: He aquí tal vez el mayor de
las l'niversiclades derivasen la ense- los males a qu e podriais, por vuestra
ñanza de las ciencias, a fin de contra- parte, poner remedio. Lo que convj_epesar las desventajas de la especializa- n_e es, sobre lodo, un cambio de espíción.
ntu. Que las Universidades formen
eruditos y especialistas, nada mejor.
Pero no han de esperarse beneficios Pero que no los confinen en su esvepuramente intelectuales. Los princi- cialidadi hasta el punto de que los depios del razonamiento cientifico, y más sarmen frente a los problemas genesinceramente ]os de toda investiga- rales ·que plantean un universo que emción sincera, constituyen la moral o, pi eza apenas a organizarse materialpor lo menos, la higiene de la inteli- mente y una multitud que, en el sufri-

Jaime TORRES BODET .

miento esJJcra, ansiosa, que el siglo XX
dé aplicación a esa Garla de los Derechos del Hombre, adoptada por la
Asamblea de las Naciones Unidas el
10 de diciembre &lt;le 1948. Urge que la
Universidad informe de los problemas
del mundo a ]os estudiantes, en lugar
de invitarles, con el ejemplo de su reserva, a desconocer la importancia de
esos problemas y a desdeñarlos. Las
Universidades no deben procurar solamente ornato a las memorias y ejercicio a las inteligencias. Deben también persuadir a cada uno de sus hijos de que, por el sólo hecho de ser
un privilegiado de la cultura, ha contraído responsabilidades particulares
en el civismo internacional y en el nacional.
Las Universidades no pueden ser
museos .del pensamiento. Las investigaciones, las exploraciones y las encuestas, las fichas de las bibliotecas y
de los eruditos, están destinadas, sin
duda, al progreso de las ciencias, pero, también, al progreso del hombre v
de la sociedad. El hombre del sigl~
XX, al que importa salvar de la disgresión presente, el que busca su unidad y su vida a través de las mortales
~esuniones de nuestra época, ese tipo
de hombre por · formar debería ser el
punto en que convergieran los trabajos de todos los especialistas de las
Facultades y de los Institutos. Carla
ciencia tiene, desde luego, su objeto,
sus métodos peculiares. Nada más peligroso que su confusión, como no sea,
acaso, su aislamiento. Por vocación
única, las Universidades están llamadas a salvaguardar la unidad del espíritu humano, que es el principio de
toda unidad, individual y social.
Sabemos que, en biología, lo que
asegura la integración de toda estructura y la armonía del funcionamiento
orgánico es el nivel superior. En el
cuerpo docente, &lt;liria yo de buena gana que la Universidad debe desempeñar un pape] análogo, de energía consciente. Incluso iría más lejos, y postularía que, de igual suerte qué se ha
definido a la Unesco como conciencia
de las Naciones Unidas, la Universi-dad debería ser la conciencia de la
L"nesco,
. En el curso de su historia, al mismo
tiempo que ayudaba al sostenimiento
Y al desarrollo de los valores humanos.
la Universidad ha favorecido la com~
prensión recíproca de los pueblos y el
conocimiento de sus respectivas contribuciones al tesoro común de la civilización. Es preciso que siga uniendo
h.oy las formas activas a las formas pas1vas de la simpatía. Es preciso que
sea una verdadera escuela de solidaridad.
En el campo de la ayuda técnica la
ha asumido una empresa ' de
largo aliento, para cuyo éxito necesita de la colaboración de todas las T;niversidades. Veinticuatro países, hasta
la f~cha, se han dirigido a la U. N. E.
S. C. O. para obtener misiones de especialistas, capaces de aconsejarlos en
el establecimiento o en la realización
de proyectos que interesan a la educación fundamental, a la organización
de la investigación cientifica y a la
tecnología. A partir del mes de octubre hemos empezado a poner en ejecuc10n doce proyectos -de este género.
Un grupo de sabios. ha salido camino

"vnesco

Pasa a la Pág. 7

�Actividade·s del Patronato
E

o

L E TIN

BOLETIN DEL 19 DE FEBRERO

1.~La Comisión Ejecutiva del Patronato l:niversitario ha continuado celebrando frecuentes juntas en sus oficinas del tercer piso del Banco Popular
de Edificación y Ahorros S. A.

2.-Proporcionado por el Rector de
la l:niversidad, señor Lic. Don Raúl
Rangcl Frías, se cuenta ya con un Directorio completo que comprende los
alumnos inscritos en cada una de las
Facultades y Escuelas Universitarias.
Se trata de 4,438 estudiantes distribuidos en la siguiente forma:
Medicina ......................
Laboratoristas . . . . . . . . . . . . . . . . .
Terminaron 60. año de Medicina .
Pasantes de Medicina . . . . . . . . . . .
Leyes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ingeniería ................... , .
Ingeniería ftlecánica . . . . . . . . . . . .
Arquitectura ........ , . . . . . . . . . .
Odontología .. , . , ..............
Ciencias Químicas ..............
Filosofia y Letras . . . . . . . . . . . . . .
Esc:Diurna de Bachilleres ......
Ese. Nocturna de Bachilleres ....

746
15
126
85
305
285
23
63
112
213
18
582
173

Enfermería . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

48

Obstetricia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ese. Diurna "Alvaro Obregón" ..
Ese. Nocturna ' 1Alvaro Obregón" .
Ese. Femenil "Pablo Livas" .....
~lúsica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Artes Plásticas . . . . . . . . . . . . . . . . .
Teatro Universitario . . . . . . . . . . . .

68
403
259
693
19/i
15
11

3.- Es de hacerse notar la gran cantidad de alumnos inscritos en la Escuela Industrial "Alvaro Obregón" y
en la Escuela Femenil "Pablo Livas",
Esto revela que en él ánitno de nuestras gentes está manifestándose el deseo de prepararse cada vez mejor.
4.-En breve se dará a conocer la
forma, la periodicidad y los demás detalles del Semanario que se propone
publicar el Patronato Universitarió.
11ientras tanto se están llevando a cabo gestiones cerca de los profesores
c:le cada una de las Facultades y Escuelas universitarias, para que aporten
su valiosa colaboración al periódico
aludido,
5.- Se sigue trabajando muy activamente en la formulación de las listas
de personas y empresas a las cuales
habrá de invitarse para que aporten
su cooperación económica pro-cultura universitaria en el Norte de México.
G.- Varios de los cJubs sociales de
la localidad como el 'Rotario", el de
los "Leones'', etc., etc., estudian la posibilidad de llenar diversos número~
de los programas que desarrollan en
sus comidas, sus cenas, etc., con elementos universitarios, como un estímulo a sus actividades.

BOLETIN DEL 26 DE FEBRERO

1.- EI día 22 del mes en curso a las
10 de la mañana con asistencia del Sr.
Prof. Don Joel Rocha, Presidente de
la Comisión Ejecutiva del Patronato
Lniversitario y en el local de la EscueJa Inrlustrial "Alvaro Obregón", se
instaló el Comité Técnico de la propia
Escuela.

6

2.-Como se ha dicho, el Comité está integrado por los Sres. Ing. Spencer
Holguin, Don Rodolfo Barragán, Ing.
Esteban Rock, Ing. Lauro Martincz Carranza y Arq. Joaquín A. 1'-fora. Su función es la de compenetrarse de los
problemas de la Escuela; darlos a conocer al Patronato; sugerir la forma
de resolverlos y prestar cooperación
para ello.
3.-La población universitaria en
relación a sus lugares de origen está
distribuída en la siguiente forma:
Nuevo León .... . ...... ... . . 61.38%
Coahuila .................. . 12.59 %
Tamaulipas ............. . . . 11.00 %
San Luis Potosi ...... : .... . 2.80 %
Distrito Federal ........... . 2.26%
Resto de la Hepública , .... . 7.07%
Del Extranjero ............ . 2.90 %
Es interesante que esta circunstancia sea conocida por todos, dado que
como se ve casi un 40 % de la población universitaria no es d'Cl Estado.

4.-La Sociedad de Ingenieros y
Técnicos ha dedicado su sesión-cena
del martes 13 del mes en curso a ]os
señores integrantes del Consejo General del Patronato Cniversitario.
5.- Nllmero de personas que han obtenidb su titulo profesional en las Facultades Universitarias:
De
De
De
De
De
De
De

1930
1893
1940
1941
1918
1931
1934

a
a
a
a
a
a
a

1950,
1950,
1950,
1950,
1950,
1950,
1943,

502'.
393,
46,
30,
334,
30,
333,

en 11edicina,
en Leyes,
en Ingeniería,
en Odontología,
Enfermeras,
Parteras,
en la Escuela
Norma 1 para
:Maestros,
De 1933 a 1950, 190, en la Facultad
ele Ciencias Químicas, quedando comprendidos entre éstos, Químicos Agrícolas, Químicos Industriales, Químicos
Farmacéuticos, Farmacéutico-Biólogo,
Farmacéuticos y Ensayadores.
6.- Va muy adelantado el trabajo de
formulación de listas de empresas y
persoirns que habrán de ser entrevistadas en solicitud de colaboración económica pro-cultura Universitaria. Una
vez pasada la Semana Mayor, diversas
comisiones compuestas por caracterizados hombres de empresa de ]a localidad, se encargarán de la labor afiadida.

4.-El Club de Leones tiene el propósito de dedicar su sesión-cena drl
día 14 del próximo mes de Marzo, a
los señores integrantes del Consejo General del Patronato Universitario.
5.-La Comisión Ejecutiva del Patronato Universitario, acordó para e]
órgano periodístico que va a editar,
el nombre de "Vida Universitaria",
se desea que el pí·imer número de este 'periódico salga a circulación el día
28 del próximo mes de Marzo y para
el efecto ya se están dando los pasos
necesarios tanto para lograr las colaboraciones como el patrocinio económico. Se desea que el tiraje esa de
10,000 números para hacerlos llegar a
los universitarios; a los ex-universitarios; a los Amigos de la Universidad
y a todas las personas que se interesen
por la cultura del país.

BOLETIN No. 6

1.~El Comité Técnico designado por
la Comisión Ejecutiva del Patronato
l'niversitario, ante la Escuela Industrial "Alvaro Obregón", se instaló e
inició sus actividades con fecha 22
del mes de Febrero próximo pasado,
Los señores miembros del Comité Técnico, designaron Presidente del mismo
al Sr. Ing. Spencer Holguin, y Secretario al Sr. Ing. Esteban Rock.
2.-La Comisión Ejecutiva ha recibido ofrecimientos de los Sres. lng.
Agrónomo Francisco G. Sada Jr., y Sr.
Josué \Vestrup Leal, para impartir en
la Escuela Industrial "Alvaro Obregón'1, cátedras; el primero en la rama
de ::\faquinaria Agrícola y el segundo
en Refrigeración.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEQN
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adriá.n Yá.ñez Martínez

3.-Se han estado recibiendo en las
Oficinas del Patronato Universitario,
cartas de personas a quienes remitimos el resumen informativo semanario. En ellas nos dan a conocer el interés que encuentran en el contenido
de los mismos, pues todas ellas se manifiestan interesadas en lo que se relaciona con la cultura general y especialmente por una buena labor universitaria.

Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Prefiguración de
Nuestra Escuela
de Verano
"SALA DE HETRATOS"

YAxEZ, AGUSTIN.- Escritor y novelista mexicano. Nació en Guadalajara, Jalisco, el 4 de mayo de 1904. Hizo
sus estudios en la ciudad nata], corno
abogado. Muy joven orientó sus actividades hacia las letras y el magisterio . Sirvió al periodismo durante diez
años. En 1929 fundó Bandera de Provincia, revista de letras que tuvo resonancia nacional. En 1930 el historiador Luis Castillo Ledón, entonces Gobernador de Nayarit, le confirió la Dirección de Educación Pública y la fundación del Instituto del Estado. Trasladado a la capital de la República, en
1932, ingresó en la Universidad Nacional, en Ja Escuela Preparatoria, sirviendo cátedras de Lengua y Literatura . Fué nombrado Jefe de la Oficina
de Extensión Educativa por medio de
la Secretaria de Educación.
Desde 1935 es consejero técnico de
Lengua y Literatura en la Escuc1a Preparatoria, cuatro veces miembro del
Consejo Universitario, representante
de la Universidad Nacional y de la de
Guadalajara en varios congresos y conferencias, miembro de la Comisión de
Estatuto que dictaminó sobre el proyecto dt nueva ley orgánica de la Universidad y elaboró el Estatuto de 1945
para la propia institución, en la que
ha ocupado los puestos de jefe del Departamento de Humanidades y presidente de la Comisión Editorial.
En 1943, al ser creada la cátedra de
Teoría Literaria en la Facultad de Filosofía y Letras, fué llamado a desempeñarla. Desde 1944 es jefe del Departamento de Biblioteca, Archivos Económicos y Publicaciones de la Secretaría de Hacienda y miembro de El Colegio de México. Su actividad literaria
ha predominado sobre sus otras ocupaciones. Habitualmente colabora con
las más importantes publicaciones del
país.
Ha publicado: Crónicas de la Conquista (Biblioteca del Estudiante Universitario), en 1939; El Pensador Mexicano (B.E.U.), en 1940; Espejismo
de Juchitán, en el mismo año; Genio y
figuras de Guadal ajara (Absidc) , en
1941; Doctrina de Fray Bar/olomé de
las Casas , en 1941; Flor de juegos anliguos, relatos (Universidad de Guadalajara), 1942; Fray Bario/orné de las
Casas, el conquistador conquistado,
biog1'afia (Ediciones Xóchitl), en el
mismo a1lo; Milos indígenas, en 1942;
Archipiélago de mujeres, novela (Universidad Nacional) en 1943; Pasión y
convalecen cia, novela, en 1943; El
contenido so cial de la literatura hispanoamericana (El Colegio de México) , en 1944; Esta es mala suerte, relato (Colección Lunes, México) , en 1945;
.4.lfonso Guliél'rez HB.1·moslllo y algunos amigos, ensayo, en 1945; Fi chas
mexicanas, en el mismo año. Dirige las
Ediciones Occidente y la serie de Textos de Literatura ·Mexicana, iniciadas
ambas en 1945.
En los últi_mos años ha dado a luz,
entre otras realizaciones, obras como
Al filo del agua, novela regional, y su
última, obra biogr{1fica y valorativa
sobre el Maestro Justo Sierra, en plena
actualidad del recuerdo d el Maestro.

Armas y Letras

- Las Universidades

y Crónica

la Unidad del
Espíritu Humano

Universitaria
\'iei¡e de la Pág. 3

acompafiar e] triunfador con el galardón máximo de la Flor Natura].

Viene de la Pág. 5

de la India, con objeto de ayudar al
país a desarrollar su agricultura y su
industria, mientras que siete expertos
se incorparaban a los laboratorios nacionales indúes de física y de química. Tenemos, ashnismo, que satisfacer
otras peticiones procedentes del Líbano, de Liberia, de Libia, del Pakistán,
de Persia, y de diferentes países de
Sudamérica.
Es probable que el número de estas
peticiones vaya en aumento. Por eso
urge que las Universidades tomen medidas que nos permitan hacer frente
a semejantes Hamados. No hay bastantes expertos que podamos enviar a las
diferentes comarcas que los reclaman.
Importa, pues, que las Universidades
no opongan obstáculo a un trabajo
temporal de sus profesores para provecho de aquellos pueblos que, momentáneamente, tienen necesidad de
su competencia. Importa, asimismo,
que abran sus aulas y sus laboratorios
a los becarios de los países insuficientemente desarrollados. InÍporta, por
último, que creen cursos consagrados
a co~stituir una reserva de expertos y
especialistas que puedan ir a ayudar
a sus colegas lejanos, a colmar un
atraso que daña al mundo.
El sentido de responsabilidad y el
espíritu de solidaridad no son simples
conceptos exteriores, temas para discursos objetos de respeto o de adhesión teóricos, Ni siquiera constituyen
materia de enseñanza. Solamente la
práctica persuade a los corazones de
que el hombre no merece llamar:;e
hombre sino cuando cobra conciencia
de sus deberes para con los demás y
cuando se compromete ante si mismo,
a cumplir con esos deberes. ~eñores,
la práctica de la solidaridad humana
a que la U. N. E. S. C. O. os invita contribuir a dar a vuestros discípulos la
amplitud de miras, la flexibilidad en
la aplicación de los métodos, el contacto con lo real, el gusto y el medío
de señorearlo; todas aquellas cualidades, en fin, sin las cuales el mejor estudiante, a ,pesar de la ciencia, correría el peligro de no ser, en el sector
mayor de su actividad, sino un personaje incoloro, tímido y vano ..
Abrigo la certidumbre de que, al
examinar el conjunto de los problemas que váis a discutir, pensaréis en
1as obligaciones c¡ue crea, para cada
uno de nosotros, la necesidad de una
cooperación internacional tan viva como fecunda. Esto no será desviaros,
en modo alguno, de la esencia misma
de· vuestra vocación. Al contrario, el
camino de la solidaridad que siempre
seguisteis, os permitirá mostraros fieles a vuestra alta misión, con la amplitud, la generosidad y la eficacia
qÍle, por su misma severidad, ]as cir~unstancias requieren intensamente.
Animado por este espíritu, señores,
os doy en nombre de la U. N. E. S. C.
O. la más cálida bienvenida y elevo
los votos más henchidos de esperanza
por e] éxito de vuestras deJiberaciones.
(*) Discurso del Director General de
la U.11'.E.S.C.O. pronunciado en la
.sesión inaugural de la Conferencia Internacional de las Universidades, en Niza, el 4 de diciembre
de 1950.

Febrero de 1951

CN!VERSIDAD ITALIAXA PARA
EXTRANJE;ROS
La Cniversidad Italiana para Exu;¡mjeros, que ha tomado como sede de suS
actividades la ciudad de Perusa Italia, comunica a las l'nfrersidacÍes y
Centros de Cultura de América el desarrollo de sus cuÍ·sos durante los meses
de abril a diciembre próximos, en los
siguientes renglones CURSOS DE ALTA CULTCHA: Literatura, Artes Figuradas, ~Iúsica, Hisioria, Filosofía, Pedagogía, Pensamiento Científico de
Italia, Arqueología; CCRSO ESPECIAL
DE ETHCSCOLOGIA; .CCRSO PREPARATORIO Y MEDIO DE LENGUA ITALJAXA y CCRSO SCPERIOR DE LITERATCRA IT.ALIANA, HISTORIA CIVIL
E HISTOHIA DEL AHTE.
Se entregarán Certificados de asistencia, de provecho, de conocimiento
de la Lengua Italiana y de habilitación
para la enseñanza de la Lengua Italiana en el extranjero.
Durante el desarrollo de los cursos
se efectúan conciertos, representaciones teatrales, excursiones a lugares famosos por arte, por bellezas naturales
y por tradición.
Los extranjeros de cualquier nacionalidad serán admitidos sin obligación
de presentar títulos de estudio, y to.dos tendrán derecho a especiales facilidades de estancia, a ]os visados gr¡} ..
tuitos en los pasaportes y a la entrada
libre a galerias y museos.
Los inscritos en los cursos tendrán
a su dispó'sición en el edificio de la
UniYersidad, una biblioteca especial,
constituida por más de treinta mil volúmenes de obras italianas, francesas,
inglesas, alemanas.
Los profesores recibirán, en días y
horas establecidas, a los estudiantes
que necesiten informes e indicaciones
bibliográficas, así como ayuda y consejos para trabajos literarios e históricos que quieran preparar.
Mayores informes e inscripciones
pueden hacerse a: Segreteria della
"Cni\'ersitá Italiana per Stranieri - Palazzo Callcnga - Perugia (Italia) Tel.
62-00.
UNIVERSIDAD HISPAXO-A11EHICANA DE SANTA MARIA DE
LA RABIDA
La neonata Vniversidad HispanoAmericana de Santa María de la Rábida, que funciona bajo el patrocinio del
Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, de España comunica a
a nuestra Casa de Estudios la próxima
vigencia de su IX Curso, que se desarrollará del 15 de agosto al 26 de septiembre próximo, y cuyo plazo de admisión de instancias y becas se cerrará el 30 de junio,
El programa del IX Curso comprende las siguientes acti\'idades:
I.-Curso General de Historia de
América.
IT.- Ciclo "Las Figuras representativas del Imperio Hispánico" .
111.~Ocho Seminarios de problemas
actuales del 1fundo Americ~no.
IV.- Confcrencias sobre temas generales.
Los informes y demás gestiones drberá.n hacerse a Secretaría de la Universidad Hispano-Americano de Santa
~!aría ele la Rábida. Alfonso XII, 12.
Sevi1la, España.

APERTCRA DE CURSOS
El Lic. Fernando Díaz, Rector de la
l'niversidad de Querétaro, México, extrudió invitación muy cordial a nuestro Rector, el señor Lic. Raúl Rangel
Frías con fecha lo. del actual, para
Que concurriera a la inauguración del
presente año escolar, que ·se celebró el
sábado 24 de los corrientes con toda
solemnidad, asistiendo al acto eJ señor
Gobernador del Estado y el Ministro
de la Secretaria de Educación Pública, Lic. ~Ianuel Gual Vida!.

PREF!Gl'RACIOX DE LA ESCUELA
DE \'ERANO UNIVERSITARIA

La dirección de la Escuela de Verano de la Universidad, en su próxima
VI Anualidad, ha estado gestionando,
por intermedio del sefior Lic. Genaro
Salinas Quiroga, Director de las Escuelas de BachilJeres, y con el estímulo del señor Rector, la visita del alto
intelectual español Doctor Luis Recasens Siches, que actualmente radica en
Nueva York profesando como Conferenciante y 11aeslro de la Sociedad de
las N"aciones Unidas y redactor de la
,,asta y enjundiosa obra Declal'ación
Universal de los Derechos del Hombre.
A continuación transcribimos el curriculum-vitae del Maestro Recasens
Siches, recortado de sus propias palabras:

LUIS RECASENS SICHES (n. en
1903), autor de este trabajo, ofrece la
siguiente autoexposidón de su obra.
Nacido en Guatemala, de padres españoles y fducado desde su infancia en
Espafia y después en otros países de
Europa ha sido catedrático titular de
Filosofía del Dereel10 en las Universidades españolas de Santiago de Compostela (1927-1930), Salamanca (1930),
Valiadolid (1930-1932) y en la Central
de Madrid (1932-1939). Invitado en
1937 por la Universidad Nacional de
México, ha permanecido en este país,
en fuga del régimen falangista de Franco, Y es profesor desde su llegada en
dicha Universidad en cátedras de Filosofia del Derecho, Sociología y Filosofía General y miembro d.e El Colegio
de ~íéxico. Es Vicepresidente del Jnstitut Intcrnationalc de Philosopie du
Droit et Sociologie Juridique y doctor
honoris causa de la Universidad 1\~acional de Guatemala. Ha publicado,
entre otros lo,s siguientes Jibros: la Filosofía del Derecho de Francisco Suárez, con un estudio previo sobte sus
antecedentes en la Patrística y en la
Escolástica (1927); Direcciones contemporáneas del pensamiento jurídico
1929); El poder constituye. Su teoría
aplicada a_l momento español (1931);
Los temas de la Filosofia del Derecho
en perspectiva histórica y visión d;
futuro (1934); Estudios de Filosofía
del Derecho (1935); Vída Humana, Sociedad y Derecho (1940, 2a. ed, 1945);
La Filosofía del Derecho en el siglo
XX (1941); Wiese (1945); Sociologia
(1946); y la Filosofía del Derecho Recasens-Del Vecchio; y cincuenta ensayos (folletos, monografía$, artículos
de revista) entre ellos, los siguientes:
JI concetto di diritto subiettivo inanzi
alla Fi!osofia giuridica (1926); La Filosofía del Derecho Internacional. La
unidad de la construcción jurídica y
el Derecho Internacional (1930); Las
teorías políticas de Vitoria (1931); La
Teoría pura del Derecho y del Estado
(1934); El derrumbamiento de la cultura alemana (1942); Fenomenología
de las relacioones interhumanas (El
mando, el ruego, la pregunta) (1942);
El Romanticismo Alemán y el Romanticismo Francés (1945); El contrato
su ubicación en el Derecho y su fuer~
za de obligar (1946).

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interes de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
líniversidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
:\léxico.
Con la satisfac,ión de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas y Letras,-Boletín mensual de
la Cniversidad. Se reparle por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente 3 quien la solicite.
Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad-de ~uevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

7

�Importancia de la
Música en el
Medio Ambiente
Viene de la Pág. 1
sonidos sin semitonos, como todos los
pueblos primitivos. Si la cultura musical egipcia es de gran importancia
en la :\fúsica Occidental, no lo es menos la Siria. Directamente no nos ha
llegado nada de ella; ha sido sólo a
traYés de los pueblos a los que llevaron su influencia y de tribus de origen
sirio como los cananeos, judíos fenicios, heteos y los habitantes de la isla de Cipre. El canto gregoriano usado en la liturgia católica, tiene su origen en Siria; el sistema tetracordal fué
introducido por Siria en Grecia, de
donde lo tomó la iglesia romana. L3
importancia de la música siria en la
antigüedad se extendió a sus colonias
de Africa del N'orte, las Galias y Espa. ña. Es bien conocida la superioridad
musical que reconocieron en esa época a las ciudades de Tiro y Sidón;
para los griegos, Sidón fué la cuna de
la melodía. Esta música era de carácter ligero y enervante.
Entre los judíos en un principio no
hubo ni músicos ni danzantes profesionales, todo el mundo hacia música
y bailaba, pero cuando ya tuvieron reyes, la música se organizó en forma
oficial, siendo fabuloso el número de
ejecutantes que tomaban parte en los
festejos. (También en las grandes solemnidades religiosas de los aztecas
interYenían miles de danzantes y músicos).
La música judía es esencialmente patética, expresa júbilo y dolor; pero no
existe diferencia alguna entre la religiosa y la profana.

Para los griegos la música tenia gran
influencia psicológica y moral; ciertas
combinaciones de sonidos podían fortalecer o debilitar el carácter. Según
Platón, lo más importante de la educación radica en la música, desde el
momento que el ritmo y la melodía penetran en el alma y se imprimen en
ella.
La música en la antigüedad intervenía en los sacrificios, la interrogación
del oráculo, los convites, las expediciones guerreras, o de caza, las ceremonias luctuosas, las coronaciones de
los reyes, en fin, en todo lo que consideraban de alguna ímportancia. Lo
que aconteció entonces, ha seguido sucediéndose en el transcurso de los siglos y continuará ocurriendo. :Mientras el mundo exista, la música tendrá
lugar preponderante sobre todas las
manifestaciones artísticas; contadas
veres vemos una representación teatral, una escultura, una obra de arte
arquitectónica, un· cuadro famoso, pero música, la oímos en todo momento
de nuestra vida, en la casa, la calle, en
el templo, el teatro. Es más, la traemos siempre dentro de nosotros y se
materializa por medio de la voz o la
presión de una columna de aire que
regula la lengua y los labios, a lo que
vulgarmente llamamos silbar. ¡Cuántas veces una melodía llena totalmente
nuestro pensamiento y tenemos que
hacer un verdadero esfuerzo para desalojarla de la mente, porque tenazmente vuelve a rondarla!
¿Podríamos vivir sin música? Está
considerada como el lenguaje universal de los pueblos, su forma de expresión no tiene límites, decía San Agustín: Cuando ya no puedas expresar
con palabras lo inefable, no te queda
más que permutar, dejando hablar a
los sonidos. Una sencilla melodía infantil, una danza regional, una marcha
militar, un himno religioso, así como
la más alta expresión artística musical, pueden hacer vibrar más o menos
intensamente nuestros sentidos, según
el grado de emotividad individual.

Los pueblos primitivos que basaron
Hay muchas clases de música: la
su existencia material y espiritual en
que habla al corazón, la que llama a
la observación de los astros, tomaron
la astronomía como punto de partida, la cabeza y la que toca los pies. Esta
relación e influencia para todas sus última es la que priva en el medio acciencias. Entre los chinos y griegos tual, se llama Rumba, Conga, Mambo,
hay relación simbólica en la construc- etc., y no es más que ritmo con un
ción, medida y número de cuerdas de retorno hacia la forma ·musical más
los instrumentos, con el sistema celes- primitiYa, que expresa el desequilibrio
te. La cítara china mide 3.66 porque de la alegría. Los griegos la llamaban
el año tiene 366 días, el número de dionisíaca; en lo~ pueblos que practicaban las ciencias ocultas, era como
cuerdas es cinco y corresponden a los
cinco elementos, (entre ellos son cin- éxtasis frenético, les servía para invoco); la cubierta abovedada del instru- car las fuerzas demoníacas. Lo que
ocurre a este género de música, afecta
mento simboliza el cielo y el piso llaa las artes plásticas de actualidad, esno la tierra, las trece indicaciones para la pulsación, representan los doce tando a la cabeza de este retroceso a
las formas primitivas los tan discutimeses regulares y el mes bisiesto. En
dos pintores Diego de Rivera y CleEgipto y Grecia las tres cuerdas de la
mente Orozco. Gracias a Dios la múlira son )as estaciones del año, que
eran tres en la antigüedad, las varillas sica seria sigue eYolucionando y nadie
puede decir que las obras sinfónicas
del sistre_ son los elementos, la escala
contemporáneas sean una copia, ni side siete sonidos, representaban los siequiera una reminiscencia de la música
te días de la semana. Los babilonios
prehistórica, como lo son las escultuestablecieron esta comparación: entre
ras
y pintura actuales. Si para algula primavera y el otoño, con el internas personas son incomprensibles, es
valo de cuarta; primavera e im·ierno,
que les falta preparación musical, porcon la quinta; y primavera y veran0
que no han podido seguir esta evolucon la octaYa.
ción, o porque han querido encerrarse
dentro de la forma denominada clási-mí
ca y no encuentran belleza ni elevación en ninguna otra forma musical.
s1. otono
-si
En música la mayor parte de los genios no han sido comprendidos en rn
invierno -la
época, toch\ evolución musical ha traífa
do reacciones contradictorias.
. miverano
-mi
Si para las demás artes hay un límiToda\'Ía en la actualidad el númerÓ te, que en escultura ya rebasaron los
de las notas es siete y el ciclo tonal se griegos, en todas las artes plásticas loe;
sucede por quintas superpuestas,. sólo romanos y en las letras todos los pue&lt;rue antes las quintas se tomaban en blos cultos de la tierra, para la música
sentido descendente y desde Pitágo- no hay fronteras ni en lo finito ni en
ras se han usado en fon'na ascendente. lo infinito.

w~•- pcim•:"·

1

8

El carácter de los pueblos se refleja
en la música; asi tenemos que como
en la historia ha habido la época del
rompe y rasga (a la qne se ha llamado Neolítica) donde predomina el
egoísmo del yo como una necesidad
de subsistencia, la música de entonces
es parca en expresiones; esa es la música del hombre que todavía participa de la bestia y vive solo; luego viene
la del individuo gregario, donde se
siente la necesidad de ser más expansivo, con el fin de atraer la atención
de los demás; entonces es cuando probablemente nace la danza que acompai'ia al canto; un poco más tarde se
siente la conveniencia de tener propicios a los dioses y aparece también el
culto a la muerte; siglos más tarde el
deseo de sobresalir, trae la competencia que en la antigüedad culmina en
Grecia con los juegos piticos de Delfos
en honor de Apolo.
La música en si revela la manera
de ser y sentir de los pueblos: Italia Y
España nos han legado la música coral religiosa más hermosa que ha existido y que debemos a Palestrina, Orlando de Lassus, Guerrero y Victoria;
la Opera italiana y la zarzuela española han sido modelos en su género, e
infinidad de canciones regionales que
serán siempre inmortales; la música
sinfónica alemana, que es absorvente
y reflexiva, porque se calcula y pesa
en su estructura; la francesa, juguetona y deliciosamente romántica; la
nuestra, que tiene un poco del carácter bullicioso y alegre de la música española y mucho del indolente y sentimental nuestro; la rusa, que participa de las características de la música
española; la negra, que tiene el carácter prop~o de los pueblos de cultura
autóctona primitiva, esencialmente rítmica y que la cultura americana ha
enriquecido en la armonía y línea melódica. No cito la música de las culturas orientales a pesar de que nuestro
sistema está basado en el suyo, porque
como éste ha eYolucionado mucho, el
de aquellos pueblos ha quedado fuera
de nuestra comprensión. Las culturas
orientales son todavía más conservadoras que las occidentales y pasarán
muchos cientos de años antes de que
musicalmente podamos entendernos.
Es por esto que el mi1sico debe de estudiar Historia t;niversal, para .que ésta le ayude si nó a comprender, por lo
menos a conocer las costumbres y la
música de estos pueblos.
La música ha sido la que primero
ha hecho historia, por ser el medio
más al alcance de todos para perpetuar los hechos sobresalientes; con frecuencia los historiadores re.currieron
a los relatos de los rapsodas; la cuna
del periodismo está en la música de
éstos y la de los trovadores y troveros
de la Edad :\Iedia.
Dios ha creado un sin fin de maraYillosas formas de belleza en estética,
color, sonido y movimiento, nunca repetidos y que jamás se agotan; el suave murmullo de la brisa que agita las
copas de los árboles, o riza las ondas
del mar, la cantarina voz de un arroyuelo, una cascada, una llanura, el
murmullo del bosque, una nube, el sol,
una estrella, una flor, la llufia, una
tempestad, etc., son temas para la música descripti\·a, que entre los compositores modernos tiene su más brillante exponente en Claudia Aquiles Debussy, en La Catedral Sumergida, y
Jardines Bajo la Luvia, no se puede
pedir más realismo .
En la actualidad el medio de difusión de la música, con la radio v la
grabación. serian de gran proY~cho
para la cultura artística de los pueblos, si los programas musicales se
prepararan con el fin de lernntar el

nivel espiritual del radioescucha, pero ¡ son tan raros los buenos program~s que se pueden oír por radio! Sobre todo en voces de mujer que cantan
música popular o frívola, en su gran
mayoría son voces de taberna, el público hasta huele el aguardiente a través del sonido. Es verdaderamente lamentable que presenten al mundo entero la canción popular nuestra flotando en alcohol.
Siempre se han atribuido propiedades mágicas a la música desde tiempos remotísimos y éstas alcanzan no
sólo a los seres racionales, sino también a los animales; todavía en la ac•
tualidad, en la India, una melodía emitida en una humilde flauta, hace olvidar su ferocidad a uno de los reptiles
más peligrosos. La música se ha usado como sedante en las enfermedades
nerviosas. ¿Será que la vibración actúa en forma de masaje sobre los nervios alterados y les hace tomar su ritmo natural? Todo, dentro y fuera de
nosotros es ritmo, y siempre que éste
se altera viene un desequilibrio en todos los órdenes.
La tradición cuenta que el sonido
del xofar o keren (cuerno de carnero
enderezado por cocción y presión)
usado entre los judíos, derribó los muros de Jericó cuando el ejército de Josué iniciaba el ataque a la ciudad; también se ha dicho de un famoso tenor
que rompía copas de cristal al emitir
determinado sonido, y de un violinista que tocando bajo un puente ocasionó el derrumbe de éste sobre él. Ahora, es bien sabido que los ejércitos en
marcha, deben de romper el paso
cuando atraviesan un puente, para
evitar que éste se derrumbe al ser cruzado.
La vibración regular en los cuerpos
sonoros, cualidad inherente del sonido musical, será el punto de apoyo
que buscaba Arquímides para mover
el mundo.
Este es el siglo de los microorganismos y del microcosmos. La ciencia
médica lucha por vencer los microorganismos patológicos. La ciencia ató, mica por regular y encauzar las fuerzas del microcosmos; ya mucho se ha
logrado con la onda supersónica que
destruye cálculos biliares y ojalá algún día pueda ser un arma contra el
cáncer.
La música está tan íntimamente ligada a nosotros, que hasta en el aire
que respir&amp;mos flotan las vibraciones
de los sonidos musicales.
Esperamos que en un futuro no lejano puedan aprovecharse estas vibraciones para comodidad y bienestar del
género humano.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes . . . . . . . . . . . $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad

y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

Armas y Letras

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 2, Febrero </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

c:Íengua 'I

Año VIII

ramálica

Núnz. 3

Marzo de /95/

Cultura Mexicana
Agustín YMíEZ.

I
No existe especulación espiritual más profunda que la que
vive en la lengua de un pueblo. Dentro del ámbito delJenguaje tienen acomodo feliz; todos los módulos del pensamiento y de
¿Existe una cultura que pueda llamarse mexicana? O más
la emoción del hombre. Porq¡,ie una lengua es algo más que la radicalmente plant\!ada la objeción: ¿pueden añadirse toponipalabra: comprende la modalidad, el tono, el timbre, la tensión mias y gentilicios al término "cultura"? ¿entraña su significación
de la voz;, que es el fruto sazonado del pensamiento y la pasión. el sentido de universalidad, incompatible con cualquier discriMás allá del hito de la lengua no cintila otra luz; ni se es• minación?
Para contestar a estas preguntas, precisa distinguir, prime•
cucha otro eco que el de lo metafísico, lo inasible, lo impondero,
que
es cultura todo lo que no es natura; por tanto, la culturable.
ra es agencia humana; segundo, una cosa son los valores y otros
Y así como tras la gracia infantil, o los hechizos de una los bienes; los valores son objetos ideales, inespeciales e intempo•
mujer, o los 'rasgos apolíneos de un hombre, discurre un blanco rales; la verdad, la belleza, la justicia; se origina en ellos la culesqueleto de marfil, así en lo hondo de una paremia popular, de tura·, pero para poder serlo, necesitan ser intuidos, descubiertos
,, un madrigal, o de una prosa galana, trasiega también, indisolu- y realizados en formas sensibles por los hombres; tales formas
blemente, la gramática de la lep.gua que les da expresión.
son los 'bienes, en que los valores se objetivan humanamente;
Cosa delicada, cosa de la psiquis y del rudo y diario vivir la cultura es el sistema de bienes o formas que asumen los valoes la Gramática, la cual comienza y se termina con la Sintaxis, res al ser realizados; los bienes, y por tanto la cultura, son espeque es como si dijéramos la fisiología de lo hablado y lo escrito. ciales y temporales, es decir, tienen un sitio en el espacio y un
De esta guisa, una mirada, un gesto, en cuanto se enlazan a un principio en el tiempo; mientras el valor justicia escapa a esas
pensamiento, son ya substantivamente cosas y pertenencias de dimensiones, un acto justo, una institución consagrada a guarla Sintaxis, tanto como el tono de la voz;, con el cual no es po- dar las formas que los grupos humanos han estimado como por•
sible establecer la negación de lo mismo que afirmamos con la tadoras de justicia, tienen historicidad; la tiene, es decir, pode,
mos localizarla en un tiempo determinado, la obra de arte que
palabra.
. capa el valor belleza en forma sencilla; pero la belleza ideal no
La Gramática vacía la claridad de su luz; sobre todo juicio, tiene historia, en sí no tiene principio ni fín: esta es la razón ei;i
todo pensamiento que está presto a vestir el ropaje del idioma. que se funda la posibilidad inexahusta del artista, que puede haEs la energía intangible que plasma la emoción o la idea en los llar insospechados medios para dar forma a su intuición estéti•
moldes preparados por el espíritu del lenguaje. Insensiblemente, ca. Los valores son inmutables. Los bienes cambian en cuan•
se recata en nuestra garganta y nuestro oído, y habita como un to los hombres dejan de ver en ellos a los portadores del valor:
gnomo, más allá del alcance torpe de nuestros sent!dos, ahí don• así el cambio de instituciones jurídicas que dejan insatisfecho el
de inexcusablemente ha de desfilar todo lo que viene del com• cumplimiento de la justicia, o el cambio de estilos artísticos y de
plejo mundo de la mente en busca del atuendo del lenguaje. No sistemas económicos. Porque siempre habrá una diferencia enhay un arte o ciencia separadas de !a l~ngua a que se ~a el tre el valor y el bien; la idea del circulo es perfecta; ningún
nombre de Gramática. Desde el preciso instante que sentimos círculo es perfecto; los actos morales nunca tendrán la perfeccon claridad, ya tenemos la Gramática incorporada a nuestra ción del bien como valor ético. Los valores son universales. Los
expresión.
bienes, en cambio, adoptan el carácter de los hombres y de las
Por algún tiempo, quizá demasiado extenso, la Lógica y la comunidades que los realizan: el egipcio objetiva de diversa
Gramática se confundieron en una misma cosa, sencillamente manera, su intuición de la belleza, comparativamente al griego y
porque ambas contemp_laban _el p~nsamiento,, ~ porque el Pr!• al hindú. No puede decirse que los hombres del interior del
mer análisis del lengua1e se e1ecuto con proposito de descubrir Africa desconozcan la belleza; pero su modo de intuirla y darle
forma es distinta al del europeo.
las posibles categorías del pensamiento filosófico.
necesitamos entrar al examen de los motivos determiLa lengua ha sido el vehículo expresivo de los pueblos en nantesNopor
los que resultan estas diferencias de juicio humano
su ruina y en su apogeo, y la Gramática la norma de esa lengua.
acerca de uno y el mismo valor. Nos basta la evidencia del
Cuando el ilustre Antonio de Nebrija se acercó a Isabel de hecho.
Castilla le hizo ver que era preciso canonizar la lengua españoNo hay una cultura, sino tantas como sistemas de realizala, que sería el agente indudable para la_conquis!a y evangeliza; ción axiológica. Claro que, por esencia, esos sistemas se hayan
ción de los pueblos que después el espanol del siglo XVI llamo interrelacionados, pues la comunicación es categoría constitutigentiles y paganos. Y la Reina asi_n~ió la feliz; i1~a del hum~nis- va de la cultura; por primitiva que se la suponga, siempre adverta, quien se puso a meditar y escribir su Gramatica, que fue ley tiremos filtraciones, transmigraciones, o dicho más exactameny sistema de vida de un lenguaje, coronado de laureles durante te: transculturaciones.
dos centurias resplandecientes.
Pasa a la Pág. 8

•

�-

EL CABALLERO
CIFAR
Francisco ~l. ZERTl.:CHE.

No obstante que el ingenioso hidalgo don Miguel de Cer•
vantes Saavedra asevera en el sabroso capítulo del donoso escru•
tinio practicado en la librería de Don Quqote, de su univer~al Y
mal comprendida obra, que fué el _Amad1s de _Gaula el primer
libro de ficciones caballerescas escrita en Espana, cosa que pu•
diera tener naturaleza verídica por lo que hace a los remotos
orígenes de tan celebrada obra, es hasta nuestros días la más an•
tigua elaboración de fecha conocida la Historia de~ Cavallero de
Dios que avia por nombre Cifar, el qual por sus virtuosas obras
et hazañosas cosas fue rey de Menton.
Tres documentos antiguos se conocen de tan raro libro: el códice de Paris, e] de :Madrid y la edición de Jacobo Cromberger, de Sevilla, de 1512,
pub1icada cuatro afios después de la
edición del Amadis. El largo titulo de
la estampa hispalense, dice así: Cronica del muy esforcado y esclarecido cavallero Cifar nuevamente impresa. En
la qua[ se cuentan sus famosos

techos

de caualleria. Por los quales e por sus
muchas e buenas virtudes vino a ser
rey del ,-eyno de Mentan. Assi mesmo
en esta hystoria se contienen muchas
e catholicas doctrinas e buenos enxemplos: assi para cavalleros como para
las otras personas de cualquier estado.
Y esso mesmo se cuentan los señalados
{echos en caualleria de Garfin, e Roboan hijos del cauallero Cifar. En especial se cuenta la historia de Roboan,
el qua/ fue tal cauallero que vino a ser
emperador del imperio de Tigrida. (Al
fin): ''Fue impressa esta presente hystorfo en Seuilla por Jacobo Cromberger, aleman. E acabosse a IX dias del
mes de Junio año de mill. d. t:; xii
01los.
1

'

La edidón bética carece tlel prólogo
que tienen los códices parisino y matritense, en cuyos docllmentos, que nos
prestan eficaces luces para aclarar el
nombre del autor y fecha de redacción
del Caballero Cifar, nos hace suponer
que fué Ferrand ~Iartínez, arcediano
de Madrid en la iglesia de Toledo, su
creador, y la fecha de redacción de
tan antigua obra, el lapso de tiempo
comprendido entre 1299 y 1303.
La aludida novela caballeresca, de
una enmarañada heterogeneidad, participa, grosso moclo, de tres corrientes en la composición de esta clase de
obras tan en boga en la Edad Media
europea y en el propio Renacimiento:
en la primera parte sus virtuosas obras
et ha.:arlosas cosas son las inherentes a
un libro de caballerías; la parte segunda es didáctica, manifestada en un
tratado políticomoral en que el esforzado caballero presenta sus sabios consejos con apólogos y anécdotas. Y la
tercera, que rezuma graciosamente
amores y encantamientos. con su héroe Roboan, es la esencialmente caballeresca.
El raro argumento de El Caballero
Cifar puede contenerse en estos rasgos: Cifar, intrépido y noble caballero
en la corte de cierto rey de la India, es
Yictima de las intrigas de los celosos
palaciegos que aconsejan al monarca
desdeñar a su fiel y aguerrido servidor y no darle empleo en las frecuentes luchas que sostiene el Estado. El
postergado Cifar, dolido de las vejaciones reales y del mal pago que ha
recibido por sus heroicos senticios,
abandona el reino en compañia de su

2

esposa Grima y de sus dos pequeños
hijos.
Cn secreto esconde el caballero: el
de su real linaje. ¿Cuál era éste? Cuando niúo había oído contar a su abuelo
que descendía de reyes y que por las
malas artes de un cierto antecesor suyo habia ido a pique el trono y perdido la gracia de Dios.

El tal Ferrand Martinez redactó su
Caballero Cifar sacando los materia•
]es de las fuentes más diversas, todas
ellas dívulgadas en la literatura medieYal. Entre ellas, según don Marcelino
Menén'dez y Pelayo, de la leyenda piadosa de San Eustaquio o Plácido, de
origen griego, popularizada en el Occidente por el Specnlum Historia/e de
Vicente de Beauvais, por la Legenda
.-!urea y por el Gesta Romanorum.
Pero lo que más interesa en este tema de divulgación literaria es decir
que el tipo del escudero, creación genuinamente española, está encarnado
en Ribaldo pintoresco Y acaso fiel
servidor a:1 esforzado y piadoso Cifar.
El paradigma de Ribaldo, alegre,
práctico, socarrón, sencillo, decidor d_e
refranes, cruzados por venas de malicia y sabiduría popular, que acompaña al valeroso, soñador y a las veces
triste amo, Cifar, ha de ser en la posteridad, entre 1605 y 1615, en El Ingeniado hidafgo don Quijote de la Mancha, el obeso, parlanchín y calculador
Sancho Panza, que ama y n~ entiende
a su amo, y que a la postre, acaba por
quijotizarse, corno queda de manifiesto en aquel emocionado capitulo LXXIV
de la segunda parte de esta obra sin
fronteras: De cómo don Quijote cayó
malo, y del testamento que hizo, y su
muerte.

El maleficio de esto le había traído
desdichas, y entre esas calamidades,
una, la que cuadraba a maravilla con
el noble ejercicio de la caballería: no
había coreel que no muriese antes de
los diez días de acompañarle en sus
hazañas. Pero -habíale dicho el abuelo- si un trono se había hundido por
la malquerencia de los hombres, otro
podría cobrarse por la virtud N el esfuerzo.

Sobre esta antiquísima creación del
genio hispánico en materia de literatura caballeresca, se han escrito modernamente dos obras definitivas: The
Sources of "El Cavallero Cifar", por
Charles P. Wagner, en Revue hispanique, t. X, y la edición de H. Michelant,
en Bibliothek des Litterarischen Vereins in Stuttegart, Historia del Cavallera Cifar.

El denodado Cifar se pone entonces
a recuperar su hacienda y prestigios
andantescos. Las heroicas hazañas de
Cifar culminan con su triunfo sobre el
enemigo del rey de Menton, a cuya
muerte, acaecida poco después, nuestro paladín le sucede en el cetro.

ESPICILEGIO

'
Personaliza de esta
guisa el heroico
Cifar los ideales del valor, la piedad y
la justicia. Se nos dice en la obra: "e
por las hazmiosas cosas et dignas de
admiración que hi=o, en las cuales
creían las gentes que Dios le ayudaba,
l/amáronle el Caballero de Dios, el cual
no 111e11os fué temeroso de Dios et obediente a sus mandamientos que es/oreado en las cosas de la caballería e
amador de veulad e de justicia."
En esta primera parte de la primitiva novela figura la desaparición de los
hilos de Cifar, hurtado el uno por una
leona, perdido el otro en una ciudad,
asi como las aventuras de Grima, su
compañera &lt;le vida, a la que secuestran unos pira,tas. La voluntad divina
hace entonces el milagro de restituirle los seres amados, a quienes ve gozosamente reunidos a su lado.
La segunda parte de la obra contiene cincuenta y tres capitulos, en que
se h::m hilvanado la parle doctrinal y
la paremiológica; los consejos y responsabilidarles del perfecto caballero,
y los del monarca ecuánime y justiciero.
La narración se ve interrumpida en
la primera parte para continuarse en
la terc·era, con las ayenturas del caballero Roboan, segundogénito hijo del
caballero de Dios. Roboan, encarnación de Cifar, irrumpe al mundo andantesco seguido de trescientos caballeros, y por sus grandes prendas caballerescas llega a ser el favorito de
un emperador, que muere sin sucesión
dejándole su imperio.

LA DAMA DEL LAGO
"Dise el cuento que un cavallero del
rreyno de Panfilia oyó desir destas
maravillas que parescien en aquel lago e fuelas avver e el cavallero era
muy syn miedo e muy atrevido, ca
non dubdara de provar las maravillas
e aventuras del mundo e por esto avie
nombre el Cavallero atrevido, e mandó
fincar una su tienda cerca de aquel lago e allí se eslava de dia e de noche,
veyendo aquel1as maravillas ... Assi
que un dia paresció en aquel lago una
dueña muy ferrri.osa, e llamó al cavallero e el cavallero se fue para ella ...
E ella le dixo que el ornen del mundo
que e1Ja mas querie e mas amava que
era él, por el gran esfuerco que en él
avie, e que non sabie en el mundo cavallero tan esforcado como él. E el cavallero, quando estas palabras oyó, semejole que mostrarie covardia sy non
fisiese lo que e11a quería; e db:.ole assí:
"Sefiora, sy esta agua no fuese mucho más fonda, llegaría a ,,os, Non esta fonda, dixo ella, ca por el suelo ando, e non me da el agua synon fasta el
tovilJo". E ella aleó el pie del agua e
mostró gelo; e al cavalJero semejole
que nunca tan blanco ni tan fermoso
ni tan bien fecho pie viera como aquel,
e cuydando c¡ue todo lo al se siguie asy
segund aquello que parescie, llegase a
la orilla del lago, e ella le fue tomar
por la mano, e dio con él dentro en
aquel lago, e fuelo a levar por el agua,
fasta que lo abaxó ayuso, e metiolo en
una tierra muy estraJia. E segund que
a él le semejava, era muy fermosa e
Yiciosa, e victo alli muy gran gente de
ca\ alleros e de otros muchos omes que
andavan por toda aquel1a tierra muy
extraña; pero que no Je fablaba ninguno dellos, nin le desis ninguna cosa,
por la qua) razon el eslava muy mara•
villado." (Cap. CX).
1

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La u"ni versidad de Nuevo León ba
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de díversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últímamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbíta de circulación del Boletín arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna ínterpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de ]as ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

.[RON/CA
UNIVERSITARIA
VELADA ARTISTICO)ICSICAL
La Socíedad de Alumnos de la Facultad de Medicína de la Universidad,
organizó el día primero del mes en
curso una Velada artístico-musical, con
motivo de la toma de posesión de la
nue\·a ~lesa Directiva. El acto se celebró en el Aula Magna uniYersitaria
"Fray Servando Teresa de )Her", habiéndose ilustrado la ceremonia con
sugestivos números oratorios, artisticos y corales.

CONFERENCÍAS SO!lRE LA
CNION SOVIETICA
El señor José Antonio Rico, escri~
tor y conferencista espallo], disertó los
días 6, 7 y 8 del actual en torno a temas políticos, sociales y culturales de
la Unión de Repúblicas Socialistas SoYiéticas, con sujeción 31 siguiente programa:
!.-Evolución de las costumbres,
idiosincracia, Arte y Literatura del
pueblo ruso, desde sus orígenes hasta
18ti7.
11.-1867-1914. Epoca de Oro del Arte y de la Literatura rusos y sus principales representantes: Dostoyevsky,
Tolstoi, StanislaYski y Repi_n, etc.
lll.-La cultura rusa desde 1914 hasta nuestros días.

Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",

periódico Excelsior. Como escritor ha
producido: "Laberinto", estrenada en
1941 por ~faría Teresa Montoya; "Faustina", llevada a la escena por Anita
Blanch; 'El Anticristo", "Bodas de Plata", "La que se fué", "Voz como sangre", "La mujer que vendió su alma",
etc., esta última escrita para la gran
actriz espaiiola ~faria Fernanda Ladr(m de Guevara, que será estrenada
próximamente en España.
El grupo teatral c¡ue dirige ha dado
a conocer su producción dramática en
nuestro país, Estados Cnidos y Espafi.a. La obra que mayor relieve ha logrado es "La que se fué". Entre las figuras más importantes del teatro mexicano que han interpretado su dramaturgia destacan Doña Virginia Fábregas, Maria Teresa Montoya, Anita
Blanch y Andrea Palma.
Ha logrado Basurto últimamente desarrollar una larga temporada teatral
en España, representando exclusivamente nuestro teatro mexicano, del que
opina que le espera un gran porvenir
por los valores literarios que lo representan, entre otros, Rodolfo Usigli y el
desaparecido XaYier Villaurrutia.

PRENSA ESTCDIANTIL
CNIVERSITARIA
En los días del presente mes han salido a la publicidad diferentes entregas de los diversos periódicos estudiantiles universitarios: "El Universitario", "El Bachiller", "La Lechuza",
"El Bisturi" y "El Tecolote", este último órgano de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Nocturna de Bachilleres.

Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Cívil,

LA UNIVERSIDAD DE
FRIBURGO

Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satísfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a 'la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testímonía las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

L11is G. Basurto, autor y director
teatral.
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instítuciones de Cultura, y
libremente a quien la solfoite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bíblíográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la ·s olicíte.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores rleberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi
co.

Armas y Letras

La tradicional y reputada Universidad de Friburgo de Brisgovia, de Suiza, participa a nuestra Casa de Estudios al través de un sobrio y elegante
cartel de propaganda la iniciación de
sus Cursos de Verano, del 16 de julio
al 25 de agosto del presente afio.
Las actividades académicas que
·comprende la ilustre Universidad friburguense, son: Le monde divisé: Historia. Filosofia. Ciencias Sociales y
Políticas y Religión.
L'unilé dans-l'education: Psicología.
Pedagogía Experimental.
Langues et Littératures: Alemana.
lnglesa. Fran~esa.

VIDA Y PASION DEL TEATRO
EN MEXICO
El reputado y conocido escritor dramático y director teatral D. Luis G.
Basurto, a quien en parte se ha debido al florecimiento de las actividades
escénicas en esta ciudad de l\lonterrey,
,. ofreció graciosamente una conferencia en el Aula Magna universitaria
"Fray Servando Teresa de Mier", el
viernes 9 del que corre sobre el palpit"ante tema ·'Vida y Pasión del Teatro
en México".
Luis G. Basurto nació en la ciudad
de iiéxico en 1919, hijo de padres mexicanos. Cursó sus estudios superiores
en la Universidad ~acional de )léxico,
obteniendo el título de abogado, y perfeccionándolos en la Facultad de Filosofía y Letras. Desde 1939 a nuestros
dbs figura como crítico de teatro del

Marzo de 1951

EL SEMINARIO DE CULTURA
MEXICANA
El Seminario de Cultura ::\Iexicana.
institución semiautónorna de la Secretaria de Educación Pública, que dirige el ~laestro Agustín Yáfiez, Jefe de la
Sección de Humanidades de la UniYCrsidad Nacional Autónoma de ~'léxico, acordó desarrollar una misión cultural en ~fonterrey, bajo los auspicios
de la l:niversidad de Nuevo León. El
programa de trabajos se desarrolló los
días miércoles 14, jueves 15 y viernes
16 del presente interviniendo el propio Presidente, licenciado Agllstín Yáñez, el Doctor ~Ianuel ~far.tinez Bá.ez,
la licenciada Guillermina Llach, la señorita profesora Dionisia Zamora y el
arquitecto don José Luis Cuevas.

El Lic. Agustín l'áIÍe.:, Presidente del Seminario, en su exposición universitaria.
:Miércoles 14 :-Doctor Manuel Martinez Báez. Reuniones de Seminario
con médicos ); estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad.
Jueves 15:-"Jmportancia eco-nómica y educación de la trabajadora social". Conferencia de la sellorita licenciada Guillermina Llach.

Viernes 1G:-Profesora Dionisia Zamo1:a: ··ta enseiianza ele la lengua y
la literatura a los adolescentesn.
Arqu~tecto José Luis CueYas: '·ProLlemas de l"rbanismo".
l icencia r~ o Agustín Yáñez: "El Arte
C'il la Cultura''.
Pasa a la Pág. 5

3

�y avanza a salios cortos por el prado
la Primavera de delgado talle,
Por el silencio de pendiente lenta
rueda la brisa en tácito oleaje
y apunta la violeta su murmullo
al pie del roble y de la encina grave.

Con este título Ediciones Internacionales, de la tuddd de
México, acaba de publicar un breviario de poem~~ del ar d? an•
daluz que tan breve y sentida semblanza nos de¡o su esta ta en
Monterrey.
El pequeño libro contiene -como lo declara el poeta- alounos de sus viejos poemas y otros de neonata fa~tura. ,.En re•
:umen veintisiete realizaciones, espigadas de sus hbros El ~la
d l Su;" "Poesias de la Guerra Española"' "Primavera en ~e H as0'· n.,s
" " , "Soledad y otros Pesares" ( editada por la Uru•
ton
versidad de Nuevo León)' y los nuevos poemas.
El Prólogo lo hace el poeta esl'.añol

exiliado entre nosotros, Juan ReJano,
amigo inquebrantable y cenital de Garfias con el título de Retrato de Pedro
Garfias para una Antología_de sus Poemas. Prosa esta de la meJor especie,
gallarda, señera, incisiva, musical.
No resistimos el escozor de presentar a los pacientes lectores de Armas_ Y
Letras las palabras prelusivas de Re¡~no, ya que la edición de este breviar10
ha sido reducida, para la gran masa
de admiradores que han sabido allegarse en México los poetas de la Es?aña de afuera, y singularmente Garfrns,
el poeta de la blanca Andalucía.

* * *
. "De oscuro pájaro ganchuzo la faz,
reverso insólito de un alma luminosa,
meJancólica, manadora de sueños, como la sepultada estrella de la niñez;
revue1ta hirsuta la melena de cansado león s~bre una frente organizada
para los pensamientos que con la virgen ternura se humedece~;
.
agudos y endrinos los OJOS dis?ares,
disparados y anublados a un tiempo
por un frío velo crepuscular, como esos
pequeños relámpagos estrangulados en
un cielo de nácar aborra.scada;
un rictus de bondadosa amargura en
la boca navajeada, -por donde han brotado tantas silabas musicales, que apenas quedan campanas en las torres
herrumbrosas, lenguas de cristal en
los ríos romanceros;
apesadumbrado el dorso: las corvas
espaldas trepando a los hombros de
encina o de sillar;
torpe, renqueada la andadu~a, que
fué airosa alguna vez como la mconsciente juventud que no advierte su sangre;
3giles las manos cual avecillas de nicotina: manos subrayadoras de palabras que ya no son sino esqueletos de
palabras, recortadas imágenes foneticas, de las que sólo percibimos un sonido de coda rota;
monólogo puro, monólogo cordial,
desesperado hilo del corazón que,
a punto de romperse, se anuda más
fuertemente y vibra y restalla y se enClende, metal desafiador de los más
altos fuegos: .
aquí está Pedro,
aquí esta Pedro Garfias,
aqui está Pedro Garfias de Ecija, de
Cabra, de Osuna,
Pedro de la campiña bética y de las
marismas que llegan a Tertesos,
Pedro poeta, poeta contra él mismo:
Pedro contra lodos;
ma-go de los naipes~líricos, máestro
de los otros naipes .que abanican madrugadas de azar y livideces recónditas;
matemático jubilado antes de nacer
a las altas ecuaciones que se enlazan
con el álgebra poética;
coleccionista de noches universales,
de esas noches calumniadas en que el
poeta crecc"sobre el césped de los jardines brumosos;

4

soldado de Ja sola, sola verdad revolucionaria: aprendiz en la Casa del
Pueblo, huelguista de las glorietas madrilefias orador de mítines rurales
con olo~ a establo y tricornio de la
guardia civil;
disecador de lunas ásperas, de lunas
como puños sangrientos,
.
alzados vcngativamente sobre la miseria enracimada, contra las cerraduras millonarias;
acaricia las nieblas, ignora la topografía: ciego sin lazarillo y sin perro
por los temibles laberintos;
lucero galán de todas las tabernas
enamoradas: arcángel frecuentador de
los manantiales más embriagantes;
pontífice mudo del cante jondo que
de 'Yriana a Jerez tiende su riguroso
meridiano:
la guitarra de los acordes alterados
deambula por su cuerpo, de un amanecer a otro:
estatua desprendida de la tierra, olorosa a vides y panales,
una rama de olivo le signó la frente un clavel negro le traspasó la piel;
'un dorso campesino doblado sudorosamente sobre la tierra le avivó la
rebeldía.
Si un día fué renovador metafórico,
gladiador impulsivo en los anales poéticos espafioles,
si un dia cantó con la frescura de
' los racimos, de las orillas y de los rocíos, la humildad de los bla_ncos caserios tendidos al sol, la novia torcaz
en la provincia lejana, la lluvia, el
viento, los nidos, el alba;
otro día, ya desgajada Espafia, ya
rota la patria por todos los puñales de
la mentira, la cobardía y la traición,
cargó de pólvora y acero su voz Y la
disparó incesantemente contra las espadas purulentas, aniquiladoras de la
inocencia popular;
brotaron los hirimos, resplandecieron las canciones heroicas: un clarín
'perforó el verso alerta, hecho de heridas y laureles, de agonía y esperanza,
de juventud y pan libre.
¡Ay! el sueño, el suefio aquel del
hombre, de los hombres de Espafia encarnados en el poeta, lanzado fué de
su tierra, desterrado, sumido en lo
aciago;
pero, ver tic a 1 sobre sus despojos
sangrientos, lejos, lejos del regazo perdido, de nuevo levantó su acento de
diamante, su vuelo cegador, y en un
(,osque inglés nació el más hermoso
canto al amor y a la patria, escapado
de unas pupilas ciegas.
Brindó al mar sus anchas espaldas,
su poderoso pulmón de olvido a la caravana del éxodo, Y cabalgando con
ella eJ) las olas llegó el poeta al Nuevo
:\Iundo, a la ribera fragante de América:
~léxico abría los brazos;
México restallaba la crueldad occidental, la de los caballeros de la civilización cristiana, con dulces pafios
fraternales,
y el poeta desd e el mar lanzó su

canto a :México, a su generosidad ardiente, Y aún sigue cantando, a la sombra violada del \exontle, sobre la meseta milenaria del Anáhuac.
i ).Iiradlo todavía penetrando n~ches,
esperando auroras, la garganta Juglar
enronquecida de decir al metro armo. 1
nioso de su evange ] 10 •
,
•
De su poesía: de su poesia impar
que como las selvas, tiene un rumor
ete/no un pensamiento brotado de la_s
entraf/as y una autenticidad inmarclutable.
De su poesía, abrevada en lo ese~cial hasta cuando brizna las cosas ~as
cercanas; dentro del tiempo, del intransformable tie~npo que le ha tocado apresar.
.
,
De su poesía, forjada en el corazon
- de - siempre, clara, pura, humana, como el hombre a quien busca, el bom~
bre capaz de sueños, abnegaciones, nobles luchas.
i Cerrad vuestras trampa~, vuestros
podridos legajos, torpes, . rnter.esados
antólogos, historiadores hteranos
aguachirle, que tantas veces la ~~beis
postergado, que tantas veces habe1s olvidado esta poesía, olvidando al que
no conoce el olvido!
Aquí está Pedro. ¡Miradlo!
Aquí está Pedro Garfias.
Aqui está el poeta contra todos: contra él mismo.
¡Aquí -miradlo- está el poeta!"

?.e

•

* •

ESPICILEG/0
Del libro "El Ala del Sur"

hacia los prados del dia
llenos de cauces abiertos.
Del libro "Poesías de la Guerra
Española"

MADRID

I
Déjame mirarte bien
con mis dos ojos abiertos,
Madrid de las casas rolas
y del cora:ón entero.
Déjame mirarte bien
con un mirar largo y lento
que te recorra la piel
y te penetre los huesos.
Que cada huida en tu carne
abra una herida en mi pecho.
Que cada lágrima tuya
fluya por mis ojos ciegos,
ciudad abierta a la muerte
por la tierra y por .el cielo.
Déjame mirarte bien,
que quiero llevarme dentro,
para mil eternidades,
tu recuerdo.

II
Bajo la metralla bullen las mujeres:
bajo la metralla los hombres traba1an,
bajo la metralla descansan los vze1os
y los niños juegan bajo la metralla.
Graves, sobrios, serios,
bajo la metr-alla.

ROMANCE DEL VIENTO
Se lamenta y se lamenta,
atado a la noche el viento.
Suben sus gritos al monte,
topan con el alto cielo,
caen rotos a los barrancos
y se arrastran, lastimeros.

Sin miedo ni alru·des,
sin prisas ni pausas,
con el ritmo justo,
con la cotidiana
ra_:ón de su vida -razón del destinobajo la metralla.

/11
Se lamenta y se lamenta
atado a la noche el viento.
Plantó la noche viajera
sus tiendas en el desierto.
Descargó sus poderosas
pesadumbres de silencio.
Polvoriento de fatigas
remansó su fuga el tiempo.
Quedó la tierra clavada.
Inmóvil el Universo.
El viento alado a la noche,
crispado puño frenético,
golpes sobre la frente
impasible de los cielos.
Se lamenta y se lamenta
atado a la noche el viento.
Ay, los bosques de la aurora
brotados de absurdos frescos.
Ay, las praderas del día
llenas de cauces abiertos.
Eri;ado de pavores,
.crepitante de jadeos,
por entre :arzas de sombras
busca su camino el viento.
Las mil manos de la noche
le van desgarrando e[ cuerpo.
Apártate tú , montaii.a.
Río, desvía tu vuelo.
Hincha tu pecho, barranco.
Abre/e, horizonte ciego.
Que va el viento tembloroso
de la negra noche huyendo
hacia los bosques del alba
brotados de arbustos frescos,

Quinientas noches en vela
como "montaña de plomo
pesando sobre sus párpados
que ha enrojecido el insomnio,
tienen a JJadrid en pie
sobre un pedestal de escombros,
solo con la muerte enfrente
y con la vergüenza en torno.
Qu é tranquilo su ademán,
qué transparentes sus ojos,
que ya no velan los sueños
JI no fatiga el reposo.
De pie sobre sus enll'mías,
que no hay cimiento más sólido
mira el bulli1· de sus hijos
en un despertar glorioso.
Derrama París ~1z,llanto
demagógico,
Londres arropa en su niebla
los deslumbres de su oro;
Madrid e,'ipera y espera
sobre un pedestal de escombros,
sin sus collares de luces
y entre sus mármoles rotos,
espera y espera y mira
po1· en cima de sus hombros.

• * *

Al rededor de tus tobillos breves
ciiie la luz minúsculos collares
_,...y abrazan a tus brazos poderosos
los tallos y las ramas vel'deantes.
Pulsan las finas cuerdas del silencio
tus voces y los pájUJ'os locuaces;
el cielo en plenitud abre sus venas
de calurosa y colorada sangre.
¡ l7 alza mi corazón su pesadumbre
como un nido de sombras un gigante!

(Fragmento)

Porque te siento lejos y tu ausencia
habita mis desiertas soledades,
qu é profunda esta larde derramada
sobre los i,erdes campos ~nmortales.
Ya el lnoierno dejó su piel antigua
en las ramas l'e cienles de los árboles

F.

M. Z.

Del libro "De Soledad y otros
Pesares"
(Una glosa de Nervo)

Yersidad, dirigidos por el Director de]
Plantel , seiior Arquitecto Joaquín A.
:\fora, se trans1adaron a la ciudad de
San Luis Potosí, a realizar estudios arquitectónicos durante las vacaciones
de primav4'("a, aprovechando de esta
man era las grandes enseñanzas que
presenta la tradicional ciudad potosina, que tiene importantes obras artísticas en edjficios coloniales, civiles y
religiosos, celosamente conservados
por sus moradores.

PATRONATO UNIVERSITARIO
Con el titulo de "Vida Universitaria", el Patronato de 1a Universidad
acaba de fundar su órgano semanal
publicitario, dirigido por el periodista
:\fanucl Plowels González. El número
inicial apareció el 28 del actual con
magnifico y alentador material de toda índole, que supone un gran interés
para los universitarios nuevoleoneses
radicados aquí, en la capital y en el
extranjero.

' ,,.,,

C..tlt&lt;&gt;lia

f.

1Wf$TU,. ..
--Hlst#CIA

* * *

Crónica Universitaria
Viene de la Pág. 3

V

Encima de las horas, a la orilla del
cuento,
detrás del dia y de la noche están.
Nos ven temblando bajo el
firmamento ...
Las cosas llegan, nos hacen daño
y se van ...
Rotas las sienes y húmedo el lamento,
quedamos solos con nuestro dolor.
Al fondo de la tarde canta el viento
y al filo de la aurora el ruiseñor.
PájaI"os de mil tiempos cantan de
igual manera.
Gira un poco más tiempo la
crislalina esfera.
Cabriolea Pan.
l7 entre un humo de estrellas y un
resplandor de rosas,
(J'on chadas como jmzcos, vemos cómo ·
las cosas
llegan, nos hacen dwío y se van .

* * *
MANOLETE
Al Líe. Osear Realme.

Andar es muy fácil.
Lo dificil es andar sin premul'a,
paseal' por el miedo del ruedo
g1·ave y con figura.
Cuando un cordobés es torero
su capa es la lllnica.
Es cencia y decencia:
las dos cosas juntas.
¿Quién ha visto, si no es entre sueños,
la estatua segura,
arriscada de gracia, de arte y de celo,
crispada de angustia,
caminar paso a paso, despacio,
buscándole sitie a su tumba?

Del libro "Prima\'era en Eaton
Hasting"

Armils y Letra.-.
•

En las aguas inmóviles del lago
anclan nubes y luces vesperales
y tiende el bosque sus flexibles redes
al vuelo prodigioso de 11¡ imagen.
El sol azul con cuidadosas manos
rayos y brumas teje, en noble arte,
hasta dejar de tu color, amada,
la piel inmaculada de la larde.
Te miro recostada sobre el césped,
agua verde y verdor claro tu carne,
tu rumoroso pelo embravecido
y el bosque de In risa palpitante.

que se refirió la critica en ]a siguiente
forma: fo antes de publicar El Ala del
Sur, Garfias había enmudecido. ¿Las
causas? ..Vunca se pregunta a mz poeta
las ra:ones de los paréntesis de su
obrfi. Tampo co los que se refieren a
este caso, y que están en nuestro conocimiento, deben contar con esta
ojeada hacia el pasado. Lo cierto es
esto: que Garfios apagó Sll voz cuando
había levantado el vuelo, y lo más cierto aquello que Garfios dice a quien
quiere escucharlo: "La guerra me volvió a la poesia". ¿La guerra? ¿Guerra
Y poesía? Los términos se unen en esta
generosa vuelta del poeta a la obra, a
la uida.
La obra poética de Garfias es: El
Ala del S11r. Poesía. Espafia, 1926; Héroes del Sur. Poesía. Espafia, 1939;
Primavera en Eaton Hasling. Poema
bucólico con intermedios de llanto.
~Ifxico, 1940; Poesías de la Guerra Española. México, 1941; De Soledad y
otros Pesa1·es 1 editada por la Universidad de Nnevo León, en 1948, y el resellado breviario Viejo.~ y Nuevos Poemas, de Ediciones Internacionales, Jogrado el afio actual.

EPILOGO: VIDA Y OBRA DE
PEDRO GARFIAS
Nació en Andalucía donde estudió
las primeras letras e inició la carrera
de leyes, que no llegó a concluir. Vivió algunos años en Madrid, donde
fundó la revista Horizonte, y escribió
el líbro de versos El Ala del Sur, del

Marzo de /951

LA CNIVERSIDAD DE 11ONTREAL
La Facultad de Letras de la l.'niversf~ad de Montreal, Canadá, informa a
nuestra Casa de Estudios del desarrollo de sus Cursos de Verano, del 28 de
junio al 10 de agosto, en Cursos 1\'ledios Y Superiores, desarrollables durante cuatro sesiones para la preparación de :\faestros en Artes.
En sus actividades peri académicas
incluye excursiones a lugares tradicionales y pintorescos, Cinema francés
Sinfónica al aire libre y otras activi~
dad es.
LA CNIVERSIDAD DE
VALLADOLID
La ilustre y tradicional Cniversidacl
vallisoletana inaugurará sus Cursos
anuales el 19 de agosto para clausurarJos el 23 de septiembre.
Su programa comprende Cursos Generales y Monográficos sobre Lengua
y Literatura Españolas, Arte e Historia, extendiendo sus actividades a representaciones de teatro clásico, excursiones y cantos regi onales. ·
Estos Cursos han sido adscritos al
Consejo Superior de Investigaciones
Científicas y serán patrocinados por
la Dirección General de Relaciones
Culturales Y por el Excmo. Señor Gobernador Civil de Valladolíd.
Los informes serán proporcionados
por el sefior Director de los Estudios
para Extranjeros, en Ja sede de estos
Cursos: el Palacio Universitario de
Santa Cruz, Valladolid, España.
FACl.'LTAD DE !NGEN!ERIA
Vn numeroso grupo de alumnos de
la Facultad de Ingeniería universitaria inició su ,,iaje de estudios sobre
construcciones civiles, de puentes y
carreteras, en cuyo recorrido visitará
por Ja carretera los Estados Unidos de
Korteamérica. L0s alumnos de quinto
afio de la Facultad son quienes realizaron este viaje, aprovechando dos semanas de vacaciones de primavera.
FACl.'LTAD DE ARQUITECTURA
Los alumnos del quinto año de lit
facultad ele Arquitectura de la Vni-

EL DEPORTE EN LA UNIVERSIDAD

ro Obregón ganó a Ramiro Tovar de
la Sec. Nocturna.
Peso Gallo: Bill Flores de la W. B.
College ganó a Juan Palacios de la
Alvaro Obregón.
Peso Gallo: Gonzalo del Bosque de
la A. Obregón ganó a Everardo Garza del mismo plantel.
Peso Pluma: Antonio López, de la A.
Obregón, _ganó a Jos~ Luis González
del mismo plantel.
Ligero: Tigre Palacíos de la A. Obregón ganó a Aurelío Martínez de Bachilleres.
Peso Welter: Macedonio Ramírez de
la A. Obregón ganó a Juan Antonio
de la Cruz d e A. Obregón.
Peso Ligero: Pelea Estrella. Jesús
Díaz, de la Fac. de Leyes, le ganó a
Héctor 11artinez, de Bachilleres.
Día 10.-Futbol Soccer Uníversítario. Secundaría ganó a Bachilleres, 3
goles a 1.
Día 10.- Futbol Soccer Uníversitario. :Medicina "A" ganó a A. Obregón,
4 goles a 3.
Día 11.- Futbol Soccer Oficial. la.
Fuerza. Universidad perdió con Adivya, por 2 go1es a O.
2a. Fuerza. Universidad ganó por
defolt a Mcdicína.
3a. Fuerza. Uníversídad y C. Químicas ganaron a Acero y Boca Jr. 6-0
y 5-3.
A partir del día 14 y hasta el día
2G se suspendieron las actividades por
las vacaciones de Semana Santa.
Día 18.- Futbol Soccer Oficial. la.
Fuerza. Universidad y España empataron, a 2 goles.
2a. Fuerza. Universidad ganó a Tecnológico, 1 gol a O.
3a. Fnerza. Universidad ganó a España, 1 gol a O.
Dia 28.- Futbol Soccer Uníversitario. Bachilleres ganó a A. Obregón, 3
goles a 2.
Dia 29.-Futbol Soccer Universitario. ).fedicina "A" ganó a Bachil1eres.
Día 31.- Futbol Soccer Uníversitario. Ingeniería ganó a Secundaria.
Día 22. Futbol Americano, Liga Intermedia. Ingeniería perdió con Tecnológico, por 13 puntos a 6.
Basquetbol.- Fué designado Ricardo
Gonz{dez del equipo Universidad, como el mejor jugador del Campeonato
1950-51, del Círculo Mercantil Mutualisia.
Volibol Femenil.- Terminó el Campeonato organizado por el Depto. de
íl.ecreación Acero y en el cual alcanzó
Cni,·ersidad segundo lugar en las dos
partes en que se dividió el campeonato.

Día 2.- Futból Soccer t:ní\'Crsitario.
A. Obregón, 3 goles C. Químicas, 2 goles.
Día 3.- Futbol Soccer Universitario.
:\Iedicina "A", 2 goles. Medicina "B",
1 gol.
Di a 3.- Futbol Soccer lJnivcrsitario.
Ingeniería, 9 goles Vs. Bachilleres, 1
gol.
Dia 4.- Futbol Soccer Oficial (Líga
DEPARTAMENTO DE ACCION
de la Ciudad):
Primera Fuerza. Universidad perdió
SOCIAL UNIVERSITARIA
con Asarco, por 2 goles a O.
SECCION EDITORIAL
'fercera Fuerza. Universidad ganó a
Tubcria Monterrey, po~ 11 goles a 2.
Tercera Fuerza. Ciencias Químicas
ganó a Deportivo Tacubaya, por 4
OBRAS DE RECIENTE ED!C!ON:
goles a 2.
Dia 6.- Futbol Soccer Universitario. Correspondencia Juárez-Vidaurri. To~
Arquitectura ganó a Leyes, t gol a O
(por protesta).
mo l. (Compilación del Lic. SantiaDía 7.- Futbol Soccer Universitario.
go Roel) . . . . . . . . . . . . . . . . . . $10.00
A. Obregón ganó a Secundaria 2 goles
a 1.
Elica, por el Lic. Genaro Salinas QuiDía 8.- Volybol Líga de la Ciudad,
Segunda Fuerza. Universidad ganó a
roga. (Obra de texto en el BachíIJeEscuela Peztalossi, 15-7; 17-15. Tigres
rato de la Universídad de Nuevo
ganó a Flir, 10-15; 15-10 y 16-14.
Día 9.- Futbol Soccer Universitario.
León y en diversas Instituciones culArquitectura ganó a Ciencias Quimiturales de la República)
cas, 4 goles a 3.

Día 9.- Box Inter-Universitario. Octava jornada. Resultados:
Peso Mosca Jr.: Juan Mercado de Secundaria ~o. 1 ganó a Narciso Herrera de Ese. A. Rdz.
Peso Mosca: Osear Garza de la Alva-

Para estudiantes ........... 8 9.00
Para el público ............ 810.00

De soledad y otros P.esares (Poemas
de Pedro Garfias )

$ 5.00

5

•

�SOR JUANA INES IJE LA CRUZ

Francisco CASTILLO NAJERA.

Sor Ju1ma Inés de. la Cruz es una de las muy pocas _celebri•
dades hispanoamericanas que, por cerca de tres ~e~tunas, sos•
tiene vivo el interés de literatos, historiadores Y ps1cologos.
La cultura alcanzó un grado envidiable de perfección en l~
Nueva España, y exponente genuino, cumbre de ese. 3:ug~, fue
la excepcional Sor Juana. Mujer dilec!ª• tuvo el pnvileg10 de
recibir el homenaje de sus contemporaneos, Y su fama se ha
perpetuado hasta el presente.
Se discuten sus obras, se aquilatan sus méritos, Y nuest~o
caudal literario se enriquece con estudios en los que la mon¡a
aparece con aspectos distintos de su polifacética personalidad.
Apenas fallecida, fué objeto de solemnes manifestaciones: Sigüenza Y
Góngora le dedicó una elogiosa oración fúnebre. El Ilustrísimo Señor Don
Juan de Castorena imprimió, en ~fadrid, 11 Fama Póstuma", en la que figuran panegíricos que, a la eminente
desaparecida, consagraron los más salientes autores de la épocai mexicanos
y españoles. La fama de ]a poetisa
traspuso los limites de la Colonia Y se
extendió a más amplios dominios.
La enumeración de sus críticos y
apologistas, nacionales y extranjeros,
ocupa muchas páginas del grueso volumen Sor Juana Inés de la Cru:. Bibliografía y Biblioteca (México, 1934),

una de las varias obrás con la que Ermilo Abreu Gómez, pleno de verdadera de,•oción , se impone la noble tarea
de resucitar a la Décima Musa, revistiéndola de sus reales características Y
haciéndola moverse en la atmósfera de
la época.
El Padre Feijóo, Don Carlos Sigilenza y Góngora, el Padre Calleja l' el
agustino portugués Pacheco figuran
entre los contemporáneos de Sor Juana que con mayor entusiasmo la aplaudieron. A tan ilustres nombres hay que
añadir, en distintas épocas, los de críticos hispanos de tanto fuste como Don
:Marcelino Menéndez y Pelayo, Don Ramón Menéndez Pidal y Don Juan Va-

INVNDACION CAST ALIDA
DE
LA VNICA POETISA,MVSA DEZIMA,

SOROR ]V ANA INES
DE LA CRVZ, RELIGIOSA PROFESSA EN
el Monaílcrio de San Gcronimo de la Imperial
,C-iudad de Mcxic:o.

Q. V E
EN VARIOS METl\OS , IDIOMAS , Y ESTILOS,
Fcrtiliu varios ~umptos:

C O N
r.LF.GANTES, SVTlLES, CLAROS, INGENIOSOS,
V TILES VERSOS:

'PARA ENSEÑANZA,RECREO, 'Y ADMlllACION

-

DEDICALOS
,..
.A LA EXCEL.MA SEN0~J. SENO'R._A

1&gt;. MJ'R._14

Linfa Gonf•.ga Manrifut dt Lar1,Conle[d tll'PdTt/Íls,
.

Mar'lutfa dt L, L41,unJ,

y LOS SACA A LV1
D JVAN CAMACHO GA YNA,CA VALLERO DEL ORDEN
de~ Santiago,Mayordomo,y Cavallcrir.o que fue de Íu bctlcnda,
Govcrnador actual de la Ciudad dclPDcrto
ele Santa MABl A.

CON PRJV lt.EGIO,

·--------·---·------·------

·=rN'

MAD!ll,D Poi Jvu ·Gt.lCIA l1tP1J11011,Aiíode1,s,.

Portada de la primera edición de las obras de Sor Juana Inés de la Cruz.

6

lera autoridades en la literatura espa- mi ... Y creo tan intenso mi cuidado,
ñol;. El polaco Ketten coloca en pri- que siendo así que en las mujeres es
mer lugar, de quienes sobresalen en lo tan apreciable el adorno natural del
qu e él denomina el " arte del símbolo", cabello, yo me cortaba de él cuatro o
al Conde Tcsauro 1 y en segundo a la seis dedos, midiendo hasta donde lle~lonja 11cxicana (Apelles Symbolicus. gaba antes, e imponiéndome la ley de
que si cuando volYiese a crecer hasta
.Amstcrdam, 1699).
El famoso poligrafo dominicano, Pe- alli no sabía tal o cual cosa que me hadro Henríc¡uez Creña, ha escrito más bía propuesto aprender en tanto que
ele un estudio sobre nuestra compatrio- crecía, me lo había de volver a cortar
ta v entre los norteamericanos, citare- en pena de Ja rudeza. Sucedía así, que
mo~s• a Bournc, :\falone y la señorita él crecía y yo no sabia lo propuesto,
Dorothy Schons, tan deYota y tan eru- porque el pelo crecía aprisa y yo
dita, que emula a Errnilo Abreu Gómez. aprendía despacio, y con efecto, lo
Jean Cassou y l\'Ieloizes-Lefévre, fran- cortaba en pena de la rudeza; que no
ceses, peritos en literatura ~spaño]a, me parecía razón estuviese adornada
han sentido la atracción de Sor Juana de cabellos, cabeza que estaba tan desmula de noticias, que era más apetev han aprendido su valer.
· Del extenso catálogo de biógrafos, cible adorno."
Es fama que la adquirida por tan
comentadores y críticos de Sor Juana,
mexicanos, citaremos a los de mayor inusitado ingenio, Uegó hasta el Virelieve: García Icazbalceta, Beristáin, rrey, ;\larqués de Mancera, quien ~iso
Pimentcl, Marcos Arróniz, Amado Ner- abrillantar su corte con tan preciada
vo, Ezequiel A. Chávez, Felipe Teixi- joya. Juana fué nombrada d:u:na de hodor, FNtncisco 1lonterde y Jesús Ro- nor de )a Virreina, doña Leonor María
de Carrcto. La flamante dama pronto
mero }'lores.
De la :Vew American Cyclopedia se grangcó el cariño de la marquesa,
quien la colmó de atenciones Y prue(Nueva York, 1868), traducimos:
"Cruz, Juana Inés de la, poetisa me- bas de confianza.
El Virrey, para cerciorarse de la saxicana nacida cerca de la ciudad de
México en 1651, muerta el 17 de abril biduría atribuida a Juana, reunió, pade 1695. Se distinguía por su rapidez ra que ]a examinaran, más de 40 enpara aprender conocimientos y habla- tre sabios y poetas. El resultado fué,
ba y escribía latín corrientemente. según el Marqués: "A la manera de un
Apenas tenia diecisiete años cuando galeón real que se defendería cte las
se resolvió a convertirse en monja, e pocas chalupas que la embistieran, asi
ingresó a] Convento de San Jerónimo, se desembarazaba Sor J nana Inés de
en l\·l éxico, donde permaneció hasta su las preguntas, réplicas y argumentos
muerte. Durante su vida fué llamada que cada uno, en su clase, le propola Décima Musa, y en España, donde nía."
La corte virreinal reflejaba las coses conocida con e] nombre de "La
Monja de México", sus poemas han si- tumbres galantes óel reinado de Felido muy populares. Sus obras han sido pe IV. Alli lució Juana Inés sns múlcoleccionadas en tres volúmenes en tiples encantos; a su reconocido ingenio y su vasta instrucción, añadía la
4o."
Ampliando la nota enciclopédica fi- belleza y la juventud. Por tantas cuajaremos que Sor Juana nació el 12 de lidades no extraña que la futura monnoviembre de 1651 en el pueblecillo de ja constituyese uno de los mayores
San Miguel de Nepantla, corno a 50 ki- atractivos de la Corte, donde era adlómetros de la ciudad de México. Fue- mirada, haJita la adoración. Rec~bía
ron sus padres don Pedro Manuel As- continuas y numerosas solicitudes de
baje, noble vizcaíno de mediana for- ventajosos enlaces.
Se ha pretendido hacer de nuestra
tuna, y doña Isabel Ramírez, mexic'ana
biografada una heroína de vulgar rode ascendencia española.
Precozmente manifestó Juana su vi- manticismo, atribuyéndose a un deva inteligencia y su afán al estudio: a sengaño amoroso su ingreso al clauslos tres allos aprende a leer, a los cin- tro. Es probable que la joven haya nuco sabe escribir y contar, a los ocho trido algún sentimiento de tal índole:
muestra sus dotes poéticas, en una loa sus poemas eróticos dificilmente pueden aceptarse como simple floración
de motivo sacro.
Sabe que en México existe una uni- intelectual.
Uno de sus principales biógrafos, el
Ycrsidad, donde se estudian las ciencias, y suplica a su madre, obstinada- Padre Calleja: "Desde edad tan flomente, que le prrmita transladarse a la reciente se dedicó a servir a Dios en
capital, pro¡:oniendo, para poder con- una clausura religiosa sin haber amacurrir a los cursos, disfrazarse con há- gado jamás el pensamiento a dar oído
bito masculino. AJ ver desechada su a la licencia del matrimonio, quizás
cándida proposición, la niña se consa- pers~rndida la americana fénix que era
gra a ]a lectura de los numerosos Ji- imposible este lazo en quíen no podía
bros propiedad de su abuelo materno. hallar par en el mundo."
Ni amenazas ni castigos son bastantes
Menéndez y Pelayo juzga: ·"Sin dar
para desviarla de su favorita ocupa- acceso a ridiculas invenciones románción.
ticas ni forjar novela alguna ofensiva
Por fin, antes de los diez años, Jua- a su decoro, difícil era que en tales
na se translada a ;\léxico donde em- condicionesf dejara de amar y ser amaprende el estudio del latín 1 y con sólo da mientras vivió en el siglo."
La poetisa descubre sus razones, en
20 lecciones logra leerlo y escribirlo
correctamente 1 asombrando a su pro- la Carta a Pilotea: "Entréme religiosa
porque conocía que tenia el estado cofesor, rl bachiller Oliva.
La poetisa describe con estas pala- sas ( de las accesorias hablo no de las
bras su fiebre de saber: "Desde que formales) repugnantes a mi genio; con
me rayó la primera luz de la razón, todo para la total negación que teníá
fué tan Yehemente y poderosa ]a in- a] matrimonio, era lo menos desproclinación a ]as letras, que ni ajenas porcionado y lo más decente que pOreprensiones, que ha tenido muchas, ni dia elegir en materia de la seguridad
propias reflejas, que he tenido no po- que deseapa de mi salvación, a cuyo
cas, han bastado a que deje de seguir
ese natural impulso que Dios puso en
Pasa a la ,Pág. 7

'
I

Armas y Letras

'

Asociación Internacional
de Universidades
ANTECEDENTES DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE UNIVERSIDADES
La Conferencia Internacional de Universidades fué convo•
cada por la ,~NESCO en su segunda asamblea general que tuvo
lugar en Mexico en 1947. Para su mejor organización se reunió
en 1948 una Conferencia Preparatoria en Utrecht (Holanda)
a la que concurrieron calificados representantes de numerosa;
Universidades. · Esta conferencia Preparatoria designó un Co•
mité Interino, bajo la presidencia del Dr. H. B. Kruyt de los
Países Bajos, y creó un Secretariado con el nombre de Oficina
Internacional ·de Universidades, con sede en París, a cargo del
Profesor Jacques Lambert, de la Universidad de Lyon como
Director.
La OfiCina Internacional de Universidades, en acatamiento de las instrucciones recibidas por el Comité Interino, fijó la Conferencia Internacional
de Universidades para el 4 de diciembre de 1950, en Niza, señalando al mismo tiempo el siguiente Temario: "a)
Rol de las Universidades en presencia
de las transformaciones materiales y
morales provocadas en la sociedad
contemporánea por el progreso cíentífico y técnico" y b) creación de una
''Organización Internacional de Universidades".
Asímismo, la citada oficina cursó
cordial invitación a los centros de cultura superior más representativos de
todo el mundo, al igual que a varias
asociaciones universitarias, con el carácter de observadoras, entre las que
incluye la "Unión de Universidades
Latinoamericanas", con sede en Guatemala.
Con bastante anticipación a la Conferencfa, la Oficina Internacional de
Uni,ersidades hizo circular entre las
instituciones invitadas, un completo
informe sobre la Conferencia Preparatoria de Utrecht y un anteproyecto de
la "Organización Internacional de Universidades", solicitándoles sus puntos
de vista sobre el particular.

y b) la promoción y defensa por la
enseñanza y la investigación, en el plano internacional, de los principios de
liberlad, de justicia, de dignidad y de
solidaridad hu'manas.
Los estatutos de la Asociación Internacional de Universidades comprenden 7 títulos y 25 artícu1os, en los que
se señalan las finalidades y estructura de la organización.
El Articulo 2o. señala como finalidad fundamental de la Asociación la
de Hasegurar en un plano internacional, la cooperación entre 1as Universidades e Institutos de Enseñanza Superior similares de todos ]os países y
entre las organizaciones cuyas actividades se relacionen con la enseñanza
superior".
Podrán ser miembros de la organización, conforme al artículo 3o. "los
institutos que confieren diplomas y
cuyo objetivo principal sea la enseJlanzn y el progreso de los conocimientos, tengan o no el nombre de Universidad, y que se consagren a varias ramas del saber". Sin embargo, excepcionalmente, podrán se admitidos como miembros los "institutos de alta
reputación que se ocupen sólo de una
determinada especialidad de la enseñanza". También podrán ser admitidos como miembros asociados, con voz
consultiva, las asociaciones de univerRESOLt:CIONES
sidades.
Para financiar los gastos de la AsoLa Conferencia Internacional de ciación el Artículo 5o. establece que
Universidades acordó, en síntesis las rada miembro pagará una cotización
siguientes resoluciones:
anual cuyo monto será determinado
a) Crear una organización interuní- por el Consejo de Administración.
versitaria mundial y autónoma, bajo
El Artículo 80. y siguientes señalan
el nombre de "Asociación Internacio- como organismos de la Asociación In-.
nal de Universidades", con las finali- leriwcional de Universidades:
dades y estructura que se precisan en
a) La Conferencia General de Unilos Estatutos respectí vos, de los que se versidades, que será la autoridad suda una reseña a continuación; y
prema, r que deberá reunirse a lo meb) Señalar como sede de la citada nos una vez cada cinco afios. Estará
organización la ciudad de París, desig- compuesta por los miembros efectivos
nando al mismo tiempo como Presi- y asociados, así corno por Jos obserdente de la misma, al Dr. Jean Sarrailh, vadores que tenga a bien invitar;~
Rector de la Universidad de la Sorb) El Presidente de la Asociación,
bonne, a la par que a los iniembros que e]igirá la Conferencia;
del Consejo de Administración, entre
c) El Consejo de Administración de
los que figuran los Dres. Garrido y la Asociación, compuesto por 10 o 14
Chagas de México y Brasil, como pro- miembros, igualmente nombrados por
pietarios y los Dres. ~fartínez Durán y la Conferencia, y que será e] órgano
Porto de Guatemala y Brasil, respecti- ejecutiYo de 1a organización, debiendo
vamente, como suplentes.
reunirse a Jo menos una vez al año; y
La Conferencia estimó conveniente
d) El Bureau Internacional de Uniacompañar a los Estatutos de la Aso- versidades o Secretariado ele la Asociación Internacional de Universida- ciación, a cargo de un Director Genedes con una breve introducción, en ]a ral nombrado por el Consejo de Admique se invocan como principios fun- nistración, que será al mismo tiempo
damentales de los centros de cultura Secretario de la Conferencia y 'del Consuperior del mundo: a) el derecho y sejo.
El Articulo 23, fija como sede de la
1a libertad de la investigación científica independiente de toda ingerencia Asociación, la ciudad de Paris y el 24
política y la tolerancia de opiniones; estab}ccc que el Consejo de Adminis-

Marzo de 1951

tración dictará en su oportunidad ]os
Heglamentos correspondientes.

CONSEJO DIRECTIVO DE LA
ASOCIACION INTERNACIONAL
DE UNIVERSIDADES

.lliembros PropietaI'ios:
Presidente: Sr. Jean Sarrailh, Rector de la Universidad de Paris.
Vicepresidente: Sr. S. C. Roberts,
Vicecanciller de la Universidad de
Cambridge.
Sr. J. Baugniet, Rector de la Universidad Libre de Bruxelles, Bélgica.
Sr. Cario Cereti, Hector de la Universidad de Génova, Italia.
Sr. W. Erbe, Rector pe la Universidad de Tubingen, Alemania.
Sr. Luis Garrido, Rector de la UniYersidad Nacional Autónoma de México.
Sr. )l. V. de los Santos, Presidente
de la t:niversidad de Manila, Filipinas.
Sr. A. Siassi, Rector de ]a Universidad de Teheran, Irán.
Sr. C. Chagas, Profesor de la Universidad Nacional de Río de Janeiro, Brasil.
Sr. S. H. Dongerkery, Profesor de la
Universidad de Bombay, India.
Sr. M. H. Fisch, Profesor de la Universidad de Illinois, Estados Unidos
de Norteamérica.
Sr. J. Nielsen, Profesor de la Universidad Técnica de Copenhague, Dinamarca.
Sr. F. Rogers, Decano de la Escuela
de Graduados de Artes y Ciencias de
]a L1 niversidad de Harvard.
Sr. T. Saglam, Profesor de la Facultad de Mediciua de la Universidad de
Estambul, Turquía.

Jtiembros Suplentes:

tener ocupación alguna obligatoria que
embarazase la libertad del estudio, ni
rumor de comunidad que impidiese el
sosegado silencio de mis libros."
Fijada su vocación, a los 17 años
ingresó al Convento de Carmelitas. Sintiendo minada su salud por la severidad de la Regla, resolvió transladarse al Convento de San Jerónimo, en
donde profesó. Sin desatender sus
Obligaciones monásticas, se entregó al
cultivo de ]as ciencias y de la Jiteratura. Pronto su celda se llenó de libros e instrumentos científicos.
Aseguran que llegó a reunir cuatro
mil volúmenes, cifra, tal vez, exagerada. Entre las obras que se han identificado, como de su innegable pertenencia, las hay escritas en griego, en
latin, en portugués, en francés y en
holandés, además de las numerosas en
castellano. Su dominio del latin y del
portugués ha sido comprobado y se
presume, basándose en las citas que
aparecen en diversas composiciones,
que traducía las otras lenguas citadas.
Los sabios y eruditos de la época
tenían su mejor consultora en Sor Juana, quien "aspiraba a saber]o Íodo 1 y,
en efecto, Jogró abarcar una instrucción poco común en filosofía, retórica,
literatura, física, matemáticas e historia. Además se dedicó con empeño a
la música en la que fué muy diestra."
(Pimentel. Historia Critica de la Literatura y de las Ciencias en Méxíco.)
El Obispo Fernández, de Puebla, firmándose Filotea, dirigió una carta a
Sor Juana reprochando que la monja
diese preferencia, en sus escritos, a
cuestiones un tanto apartadas de su
condición y estado religioso. La monja contestó en una valiente exposición
en la que defiende los derechos femeninos, sosteniendo que a la mujer deben concedérsele iguales prerrogativas
que al hombre, en los campos del saber. Amargada, sin duda, por las observaciones del Obispo, Sor Juana ordenó la venta de sus Jibros, en beneficio de los pobres.
Veintisiete años permaneció . en el
convento, y sucumbió a los 44 de edad,
el 17 de Abril de 1695, víctima de una
epidemia que asoló a la ciudad de México. Sor Juana se había contagiado
de alguna de sus compañeras a las que
asistía con solicitud.

Sr. Fu-Su-Nien, Presidente de la
Universidad de Taiwan, Taipeh.
Sr. Htin-Aun, Presidente de la Uni,,crsidad de Rangoon, Burma.
Sr. M. W. Johnson, Presidebte de la
L'niversidad Howard, Washington, Estados Unidos de Norteamérica.
Sr. O. L. Mohr, Rector de la Universidad de Oslo, Noruega . .
Sr. Carlos Martinez Durán, ex-RecSu reputación principal es la literator de la Universidad de San Carlos de
ria, pero la Décima ~lusa debe consiGuatemala.
derarse como uno de los más altos exSr. H. N. Armfelet, Profesor de la
ponentes de la cultura de su época y
Universidad de Leeds, Gran Bretaña.
de su patria; fué de la estirpe inteSr. W. M. Cooper, Profesor de la
lectual de los próceres del Renaci[niversidad de Manchester, Gran Bremiento ... Cultivó distintos géneros litall.a.
terarios y en poesía.. son particularSr. Abdel Hamid El Abadi Bey, Pro• mente notables algunos de sus sonetos,
fesor de la Universidad de El Cafro,
redondillas y romances. Muchas de
Egipto.
sus composiciones aparecen en las anSr. S. Oesconomos, Profesor de la
tologías espallolas y en las universales.
t:'niversidad de Atenas, Grecia.
Poetisa de casta, sabe sentir hondaSr. V. S. Porto, Profesor de la Unimente
y expresarse con galanura. Sus
versidad Católica de Hio de Janeiro
Brasil.
' defectos son los de la época y resaltan
Sr. F. L. R. Sassen, Profesor de la cuando imita a Góngora, el discutido
poeta de moda en aquel entonces. Su
t:ni\-ersidad de Leyden, Netherlands.
Sr. K. Snell, Profesor de la Univer- comedia Los Empellos de una Casa denota la influencia de Calderón. El ausidad de Hamburgo, AJemania.
to
sacramental El Divino Nal'ciso , pueSr. E. B. Rooney, Profesor de la Universidad de Rorhdarn, Nueva York, Es- de figurar dignamente al lado de los
mejores del Siglo de Oro.
tados rnidos de Norteamérica.
Sr. F. Vito , Profesor de ]a Unh,ersiLa prosa de Sor Juana se distingue
dad del Sagrado Corazón, Milán, Italia. por su buen estilo. En sus escritos filosóficos brillan pensamientos originales Y se expone una amplitud de
criterio lllUY avanzada. Impugnó un
sermón del lusitano Pedre VieYra suscitándose una polémica en Ia Que participaron diversas personas, de 1féxico, Espalla y Portugal. La referida carta del Obispo Fernández puso fin al
d('bate Y a la actividad Jiteraria de la
l'iene de la Pág. 6
religiosa.

Sor Juana Inés
de la Cruz

primer respecto, como el más importante, se dieron y sujetaron la cerviz
todas Jas imperUnencias de mi genio,
que eran de. querer vivir sola, de no

Tal . :s, a grandes rasgos, la mujer
que di o lustre a la C..lonia y que ha
pasado a la posteridad con los nombres de "Décima Musa", "Fénix de México", y "La .l\fonja Mexicana".

7

�los mayas; de qué la hondura platóniEn esto último que acabamos de deca v la dulzura virgiliana, la agudeza
cir, hem8s expresado uno de los co~de Cervantes, la exquisitez de Ruiz de
ceptos cardinales de la cultura_ mexiAlarcón y el misterio excitante de Juacana. En efecto, menos que mngu~a na de Asbaje, si iodo esto no lo hacer,.a nuestra cultura puede ser un s1s- mos substancia de nuestra vida colec0
tem; cerrado, autóctono, agresivo c?~tiva e individual, enriqueciéndolo con
tra lo extraño. Histórica y etnografielementos nuevos.,_ con creaciones relluocnfías Bi~liocráficu
camente considerada, la nación mexicana es la confluencia de aluviones novadas?
Abundantes y de calidad incompaculturales, cuya riqueza y variedad marable son, pues, las semillas dispuestas
ravillan· se trata no sólo de las dos
para sembrar nuestra cultura. "¿Pues
"randes' corrientes indígena e hispana,
qué -podrá objetarse- no se ~caba
:ino de caudales bien diferenciados en
de afirmar que la cultura mexicana
ltnicr D. 1,u .. ,•,
ambas· mientras la indígena es un
existe y ahora se hable de sembrarla?"
compl~jo de culturas autóctonas; azteQuien' esto replicara, no escuchó sin
ca totonaca, zapoteca, maya, para no
ANTOLOGIAS
citar más que unos ejemplos insignes, duda que la cultura es tarea cotidiana,
DEL CUENTO AMERICANO
bajo de los cuaies descubrimos aún de plantamiento asiduo. El dueño de
otros mantos poderosos, como el tol- un bosque no se contenta con los árhía li~liocrífica
teca, también lo español es un com- boles existentes, sino que cuida su alpuesto en que de las diversidades pe- máciga y no se da reposo en planta- ,
ninsulares: castellanos, vascos, anda- ciones nueYas ...
luces, catalanes, van descubriéndose
veneros más profundos, el renacentismo y el medievalismo, como concepcion~s culturales distintas; y más abajo, lo arábigo, lo ebraico, lo visigótico,
lo romano, lo fenicio, esto es la grandeza la trnbajosa complejidad Y el
UNIVERSIDAD DE
com~romiso de nuestros orígenes Y
destino.
NUEVO LEON
lhhlh •• flhufí1, htru I Cluclu
La cultura mexicana es un organismo de intrincada universalidad, cuyos
11111 PIUIUICUI · wn•1 ■ 1tn, l. C.· UU
vasos comunicantes no pueden cortarRector
se sin seguro riesgo de atrofia. RenunLic. Raúl Rangel Frías
ciar a lo indígena como quisieran alLa División de Filosofía, Letras Y
gunos neciociegos, incapaces no sólo
Ciencias de la Cnión Panamericana
de percibir la extraordinaria herencia
de Washington, que dirige el erudito
Secretario
que nos viene por esta parte, pero ni
colonialista mexicano Ermilo Abreu
siquiera para distinguir que lo indíGómez, grato amigo de la Universidad
Prof. Antonio Moreno
de Nuevo León, &lt;lió cima el pasado Historia; Poetas precursores del Mo- gena no es elemento simple, sería renunciar a la sutil sabiduría de los naaño a la tercera monografía bibliográ- dernismo y José Jlartí: Prosas.
hoas, que nos ligan con las más viejas
Esperamos
nuevas
y
halagadoras
fica, dedicada a la Antología del CuenJefe del Departamento de
to Americano (Guia bibliográfica), sorpresas de Ermilo Abren Gómez Y culturas del mundo, renunciar a lo esAcción Social Universitaria
redactado en un interesante opúsculo sus valiosos colaboradores en la Divi- pañol, según otra necioceguedad prepor Berenice D. Matlowsky, con un sión de Filosofía y Letras de la Unión ·tende, sería cortar los puentes que salLic. Fidencio de la Fuente
tan a la Roma imperial y a la Grecia
juicioso prólogo del apasionado sor- Panamericana, de Washington.
clásica, sería renegar a la España eterjuanista.
na, la de Cen·antes y la de Velázquez;
Hasta ahora -por lo menos que lo
renegar de Virgil io; dar la espalda a
sepa quien esto escribe-, aparte de
Platón
y a Homero, al Partenón y a la
los manuales de literatura iberoameriVictoria de Samotracia. Por fortuna
cana, no se ha realizado la evaluación
son absurdas estas pretenciones. Por
del Cuento americano, ni siquiera en
fortuna son sangre de nuestra sangre,
forma somera, corno en unas breves
l'iene de la la. Pág.
tan gloriosos ascendientes. Por fortupáginas, enjundiosas, serenas y verana en la confluencia de lo indígena Y
ARMAS Y LETRAS
ces. Jo ha hecho el ilustre maestro exiPodernos, pues, hablar de una cultu- lo europeo, recibimos una y la misma
liado en los Estados Unidos, ''.íctima
de los vacuos convencionalismos buro- ra mexicana, significando con esto el vocación cultural, de signo humanissistema de formas con que un grupo ta, opuestG al sentido utilitario de otras Organo Mertsual de la U niversicdticos.
Al encarar con sensibilidad de maes- humano, en tiempo y territorio deter- formas culturales. Quienes por primedad de Nuevo L,eón
tro el análisis del Cuento en América, minado, intuyen o realizan los valores, ra wz oigan esta tesis, acaso se sorprenderán,
más
un
ligero
examen
de
dándoles
objetivaciones
típicamente
su desarrollo y características, Ermilo
plasma ideas definitivas sobre esta mo- circunstanciales, o sea, regidas por la las culturas autóctonas hasta para endalidad literaria de Hispano América, vida de la comunidad y por los pro- contrar en ellas la orientación humaINDICADOR:
no obstante la escasez de un material blemas que la rodean; ejemplos: el nista en sentido estricto, aún en forproblema
del
clima
y
ele
la
naturaleza
ma
extrema
como
el
realismo
de
los
completo, pues sólo se han valido Besacrificios humanos y la antopofagia,
renice D. ~Iallowsky y Abreu Gómez, territorial. ·
En la intuición o descubrimiento de que tenían una significación abstracta
de las colecciones que están custodiaRedactores
das en las bibliotecas de la Cnión Pan- los ya]ores, así como en la realización profunda y enérgicamente religiosa,
americana y del Congreso de los Es- de formas que los objetiven, partici- como ya Fray Bartolomé de las Casas
Raúl Rangel Frias
pan en consuno las facultades del hom- lo descubrió.
tados Unidos.
Fidencio de la Fuente
Por su grandeza y por su complejiAsienta el penetrante colonialista bre, pero bajo el primado de la faculque el Cuento americano, para su des- tad emocional. He aquí una de las cau- dad hemos llamado trabajoso a este
Francisco M. · Zertuche
arrollo, no tuvo que ocurrir a sus mo- sas en que se fundan las diferencias patrimonio, que por sí solo no es nuesGenaro Salinas Quiroga
delos europeos, salvo diría yo- Darío, de culturas: esto es, el carácter incon- tra cultura. Las culturas no son dádiy algunos otros, que en número muy fundible de los modos del sentimien- vas hechas a los puebios, sino producAlfonso Rey¡is Aurrecoechea
breve, han sido influidos por el para- to, que tamiza los datq,,; generales del tos labrados por éstos, día con día
digma francés y, en general, europeo. entendimiento y regula los movimien- mediante la integración de los elemenEnrique Martinez Torres
Aduce esta razón señalando como tos de la voluntad.
tos que reciben y los que crean. La
Guillermo Cerda G.
origen remoto del relato breve el toLos grupos humanos alcanzan el ran- cultura mexicana no es la suma de lo
rrente dr las narraciones que nos le- go de naciones, en cuando se genera- indígena y lo europeo ni nuestro paAdrián Yáñez Martínez
garon los hombres primitivos de estas liza en los individuos que las compo- sado colonial, ni nuestros hallazgos al
tierras, cuyas antigüedades han sido nen el acuerdo sobre los valores a rea- sobrevenir la independencia; de nada
narradas por el Inca Garcilaso (Perú), lizar y las formas de la realización. Es- nos serviría todo -esto, si no Jo actuaDirector
por Bernardino de Sahagún, por Fray to es el plebiscito con que Renán defi- lizáramos al ritmo ele nuestros probleDiego de Landa y :\Iotolinía (:\léxico) nía la nación. O dicho de otra mane- mas de hoy y mañana. Tela de PenéLic. Fidencio de 1:\ Fuente
y por ~,ucas Fernández de Piedrahita ra: es la formación de una conciencia lope, la cultura es un tramado que re(Colombia).
general acerca de un sistema de bie- quiere aplicación constante, vital; si
En la composición del Cuento con- nes presentes y futuros en que se ob- no, se trata de culturas muertas o de
tinental participan varios factores: el jetiYan los juicios de valor, propios de elementos culturales inservibles por
Oficinas
histórico, el legendario y el anecdó- la comunidad; es el hallazgo y la nue- inertes. Todo nuestro rico pasado es el
va búsqueda de lo que se tiene por va- trazo de un camino que debemos retico.
Washington y Colegio Civil
El cultivo Y desarrollo de este géne- lioso para el grupo nacional, tanto co- correr si queremos que aquel valga.
ro literario 1~0 es pertenencia íntegra mo elaboración vernácula, como adop- Debemos ciertamente ser fieles á la
del periodo colonial en América; apa- ción de formas extraiias, extranjeras, tradición; más el modo de serlo es r eMonterrey, Nuevo León,
rece a partir de los movimientos libe- que sirvan y enriquezcan el sistema, vitalizarla con actos. ¡,De qué nos serradores de los países sojuzgados por porque correspondan a la realidad pú- Yiría la sabiduría astronómica de los
nahoas y el poder arquitectónico de
la Corona espafiola. Pero en pleno co- blica.
MEXICO

OBRAS
m

loniaje no existe esta manifestación,
dada la prohibición establecida por las
Le,es de Indias, la naturaleza del esph:itu de la época y la misma indol_e
de las corrientes literarias en el Virreinato.
El Cuento emerge plenamente en
América en el siglo XIX; y así, ha pasado por sucesivas palingenesias literarias y técnicas: romántica, costumbrista, ;.ealista y naturalista. Y el Cuento es ya esencialmente americano.
~las·, a pesar de la documentación
reunida, no se le conoc.e a fondo; está también disperso en la estampa he~
merográfica, y oculto a las veces. ~
no obstante el esfuerzo de estos antologos de la División de Filosofía, Letras v Ciencias de la Unión Panamerican·a, la historia y vicisitudes del relato breve en Hispanoamérica, está aún
por escribir. ~
Esta tercera :\fonografía dedicada .al
Cuento contiene un Indice de Autores.
Han logrado listar quinientos cincu~nta y seis cuentistas y escritores ocas10nales del cuento. Claro está que, por
lo advertido en las primeras lineas,
faltan algunos, acaso muchos. Me ocu1-re, entre los ausentes, el nombre de
Alvaro Yunque y del autor de los lllfort1111ios de Alonso Ramíre:, mexicano, ~i es que ha de tenerse como cuento.
Aparte de esta provechosa bibliografía la Sección Escritores de América,
de 'Filosofía y Letras de la Unión Panamericana, ha presentado unas doce
)fonografías; netre éstas, algunas muy
notables: Justo Sierra: Educación e

Cultura Mexicana

8

Armas y Letras

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                    <text>PRIMER CONGRESO
LA LENGUA

DE ACADEMIAS DE
ESPAÑOLA

Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
fü,gistrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Ponce

Año VIII

cÍeón,
oven {.:ferno

Antes que los monstruos marinos que ilustran los mapas
del siglo XVI, hubo en este Hemisferio hombres mitológicos:
uno de ellos Juan Ponce de León. Sigue siendo el más joven de
aquella muchedumbre española de héroes., Buscaba la Fuente
de la Juventud en un paraíso interior; una fuente de aguas re•
novadoras que está invitándonos a amar la vida y a entregarnos
a ella con el afán de restaurar la fe en el milagro.
Podemos gozar las excelencias de abril con sólo pensar en
Juan Ponce de León, Adán del Nuevo Mundo, hombre de fie•
rro y de oro, señor de la esperanza, adelantado de la ilusión.
Los otros conquistadores sojuzgaron pueblos, derribaron cultu•

ras, se apoderaron de imperios. Ponce de León sigue pasando
ante nosotros como el viajero que va en pos de un espejismo
que aun atormenta al hombre y que le promete la realidad de
un oasis colmado de. venturas eternas.
Fué uno de los conspiradores intelectuales en el Caribe, a
bordo de una carabela que llevaba en los mástiles las imágenes
del quién sabe y el más allá . .No soñaba con riquezas palpables,
sino con un tesoro imaginario. Su máscara de proa era un fantasma que se le desvanecía en cada amanecer. El mar le llenaba de profecías el corazón; la palabra le ardía en la mente y en
la pluma; su amor a una América total era su brújula. Y así
continúa viajando, sobre las mismas olas, entre las palmeras
que casi tocaban el cielo tropical como si fuesen altos muros de
su ciudad imposible, en cuyo fondo se erguía el agua de oro, irisada de sueños.
Rafael Heliodoro V alle.

Núm,4

Abrí/ de 1951

GONZALITOS,
Prócer del Bien y del Saber
.Pocos hombres
han logrado establecer un sereno
equilibrio entre la
experiencia, maestro de la vida, y el
entusiasmo que enciende y vivifica el
ideal, Quienes han
sido capaces de alcanzar esta envidiable cOndición
humana se alzan
como guías de los
demás, ejerciendo
el limpio sacerdocio de desbrozar el
camino de la verdad.
Hace 63 años, el
día 4 de abril, se
extinguió entre nosotros una de- las
vidas más hermosas y fecundos que
pudieron producir,
entre sus contemporáneos, todo uno
época de bien, mediante lo apolínea
gracia de la sabiduría. Gonzalitos
supo rodearse de
un ambiente de
pas, de bondad y
de virtud; era un
gran remanso de
paz, un acéano de
bondad, una raro
vocación h ocia la
virtud. Su vida es
una inagotable
fuente de clarísimas aguas donde
pueden saciarse todas las inquietudes.
"'
La sencilles de su
carácter, su gran dominio de sí mismo, su modestia innato y su entron"oble O
1 •
•
1e perm1·1·1an vmr
·· enmed10
· de un gran sosiego espiritual.
mora ac1enc1a,
Maestro par excelencia, transitaba po~ los emplias avenidos de J(I cátedra como el
hombre que ha encontrado el profundo sentido de su vocación A él fe d b
1 ¡ d
ción del Cole . C' ·1 d d
,
I'
.
e emos o un a,
910 1v1 on ~- aun a 1ento su espíritu, envuelto en el velo de la inmortalidad•
a el le debemos la fundac1on de lo Escuela Normal, cuyo tradición se ha
•
'd
'
los sombras de venerables Maestros, y a él fe debemos también la Escuela d e,:t:~~c• 0d con
de han. encontrado la ciencia y el saber muchas generaciones de h b e e 1c1na, onC1udodano de austeras disciplinas científicas dejó para la po:: .;e~.
•
,
tigaciones sobre eí remoto pasado de nuestro pu¡blo realisó profund;s ªesta~~c1osos invet
1~ flora y fauna r_egionales, escribió obras de texto ;aro los estudiantes
ud ,~s a:erca , e
t1ca de merito y fue honesto y probo funcionario público eñ varios
.' pro UJO o ro poe"'odo esca b
•
, •
ocasiones.
,...
pa a o ese 1um1noso espmtu que le animó nad ·
b
·
rebro que con tanto aplomo iba y venía por entre los oz:,es c:ti'9¡"º'º a ese pr_ec1oso ~eFu~ de aquellos que encontraron, en las postrimerías de su vida ,: :,nos. de_ •: ~,do social.

~ª.

:;~:::!\

e,~ ~~:t::~ s;: ~ct;:et~o.desprendimiento y de verdadera

f~r:~~r~;¡:":~

~uaen:d;

Hombres como él no mueren. Permanecen entre O t
s 1
bra silenciosa de sus letras y siguen modelando con n sob~os. e #evantan desd~. la somno de la juventud.
sus sa ios ensenanzas el espmtu eterA. R. A.

�ENRIOUE GONZALEZ
MARTINEZ

Elio Antonio de Nebrija
Francisco M. ZERTl:CHE.

AL LLEGAR A SU OCTOGESIMO HITO

/' ... la más brillante personificación literaria de la España de los Reyes Católicos, puesto que nadie influyó tanto
como él en la cultura general, no sólo
por su vasta ciencia, robusto entendimiento y poderosa virtud asimiladora,
sino por su ardor propagandista, a cuyo servicio puso las indomables en.ergios de su carácter arrojadizo, inde-

OBLACION
Tierra esta de Anáhuac,. pródiga y hospitalaria para el gay trinar
tanto com~ para el llano decir. Ya en las épocas lontanas de la Décima
M_usa Mex1ca11a y del docfo Don Carlos de Sigüe11za y Gó11gora se aludza a la profusa flora de poetas y al múltiple parlerio de ingenios y
letrados en la vida colonial.
Andando las centurias, la prosapia vino dando con creces subidos
valoref en ~l ,sCl!ltoral de nuestras Letra_s Patrias, hasta llegar a este siglo XX, pol1fomco1 moderno, ·cosmopolzta1 en que todos los poetas así
de México señero, como de .4mél'ica joven y Espaíia contul'bada t¿ñen
su lfra Y miran con azoro la I'evudecida longevidad de un baldo pel'ewzemente cenital, cuyo magisterio irrecusable le da la justa primacía
enll'e la pléyade. Es que sus manos taumaturgas llevan largas décadas
de asperjar el cordaje sortilego de la lira y su gorja muchos lustros de
dispersar al ágil viento su clal'osonante y augusta canción. , .
· Es Enrique González Martinez.
Sea para él este mensaje de admiración y amor que "Armas y LelI-as" le tributa desde la recóndita provincia. Y venga un eterno florecer
de estaciones a sus grises sienes egregias, para bien de los Poetas y de
la Poesia . .. y para singular privilegio de aquellos que recogen ávidamente sus preclaros manes.
F. M.

pendiente y cáustico."
Menéndez y Peliiyo.

Singular relieve y renovada vida cobra en nuestros días la
figura grandiosa y plurisecular de Ant,onio de.Cala y de J.arab~,
a quien por su lugar de origen se llamo Antoruo de Nebri¡a; prt•
mer escritor de raza latina que dió cima a la redacción de una
Gramática romance, terminada de estampar en las prensas sal•
mantinas aquel año de prodigios de 1492, en cuya data, como
en un co~sorcio de maravillas, la trilogía náutica, tras de surcar
los itinerarios vírgenes del mar tenebroso, dió con el espasmo de
un Nuevo Mundo; en cuya fecha, también, Fernando e Isabel
ganaron a Granada, aparece la Tragicomedia de Calisto Y Melibea, se realiza la unidad hispánica ...

z.

VIS!Oli" DEL POETA
Po,· Amado Nervo.

Página facsimilar de la Gramática

Página facsimilar 'de la Gramática

2

Había nacido en Lebrija en 1441.
El aludido precedente bibliográfico
Estudió en Salamanca en donde expli- ]o señala como el iniciador de los escó después Gramática y Retórica, des- tudios latinos en España, según confepués de haber vivido diez años en las sión en sus propias palabras: ufuí el
tierras libres de Italia.
primero en abrir tienda de latín."
El ilustre y austero franciscano Fray
En el estudio y la ensefianza del grieFrancisco Ximéncz de Cisneros apro- go se significó como un verdadero
YCchó notablemente la sapiencia y el maestro; y de acuerdo con el criterio
temperamento del nebrisense. Le apro- de Ingram Bywater, se adelantó a Eras,·cchó con crecidos y pingües resul- mo de Hotterdam en la fonología grietados intelectuales para la revisión de- ga.
la Biblia Poliglota Complutense, en
Empero, su grandeza radica en su
1509, asociado a otros recensionistas profunda vocación por los estudios
no menos célebres: Demctrio Ducas de gramaticaJcs en la lengua de Castilla;
Creta, lfrrnán Núñez de Toledo y Juan y su frramática Castellana, acaecida en
de Vergara, explicando después, a ins- la fecha palingenésica del descubritancias del célebre Regente de Espa1la, miento de América, habría de ser el
los dos últimos afias de su vida, en canon de la lengua del DescubrimienAlcalá de Henares, sede universitaria to, de la colonización, de ]a evangelifamosisima, patria de Cervantes.
zación del mundo gentil aparecido y
Su obra literaria, de prosapia y raj- propicio al Imperio Español conso1igambre filológica, es extensa, enjun- dado ya.
diosa, clásica. Publica un diccionario
La Gramática Castellana de Nebrija,
latino-español y otro español-latino, en- surgida como un símbolo y una ensetre 1492 y 1495. Sus lnslituciones latinas, ñanza eu,.esa hora de la vida del puedivididas en cinco libros, fueron luego blo español en pleno renacimiento potraducidas al castellano con propósi- litico y religioso, tiene la gloria de fitos pedagógicos. Esta labor está basa- jar científica y sistemitticarnente el
da en el libro de Alexandre Villedieux idioma para todos aque11os que supie-siglo XIII- por lo que toca al as- ran leer y escribir castellano, y para
pecto prosódico y morfológico, y por los que recibieran la enseñanza indilo que hace a la Sintaxis en el tratado rectamente.
de Perotti.
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

En México ha habido siempre grandes poetas, y no incurriré en la doctoral atrocidad de definir ex-catbedra
qujén es el más grande. El 1113.ximo
de ellos será para cada Uno de nosoiros aquél que haya acertado a formular con mayor sagacidad y precisión
nuestros estados de conciencia, traduciendo en versos puros y nobles aque110 que palpitaba dentro de nuestro
espíritu sin haUar la expresión adJ;!cuada y eterna en qué encarnar para
los otros.
Pero si confesaré que de todos los
poetas modernos de mi patría, el que
me cautiYa por excelencia, es Enrique
González ~lartínez.
En esta predilección hay, claro, su
miajita de egoísmo, Enrique González
:\'lartínez y yo adolecemos de ese delicioso mal (o bien) de la filosofía:
"una filosofía que .. sueña" como dijera NoYalis. Querc'Inos ]os dos hurgar
cn la entraña del Misterio y auscultar
.el dnlce y tembloroso corazón de la
naturaleza. Paseamos, pensativos y
enamorados, frente al zóca]o de granito en que la esfinge, nuestra hemétida
novia, ostenta su doncellez inmortal, y
tenemos los ojos cansados de mirar sus
ojos inmóviles y profundos ...
¿Cómo no he de querer, pues, a este
lloeta definitivo, tan grande, tan manso, tan hondo y tan bueno?
Los dos hemos sentido el mismo vértigo de lo absoluto y vamos de la mano por el desierto. Mis mejores palabras para su nuevo libro, dichas con
un furtivo signo de inteligencia, son:
¡Hermano mío!

Jnstino, por el de Faustino. No he
menester jurar que no le guardo por
ello rencor alguno. Mis padrinos de
bautísmo fueron dos amigos íntimos
de mis padres: el ahogado don Justo
V. Taglc, y su hermana Fernanda. De
ambos recuerdo la fineza del trato, y
de mi padrino, Ja rara distinción espiritual ..."

ANTOLOGIA POETICA

CUANDO SEPAS HALLAR
UNA. SONRISA ...
A Hicardo Arenales.
Cuando sepas hallar una sonrisa
en la gota sutil que se rezuma·
de las pol'osaS piedras 1 en la bl'uma,
en el sol, en. el ave y en la brisa;
Cuando nada a tuS ojos quede inerte,
ni in[orme, ni illcoloro ni lejano,
y peneil'es la vida y el arcano
del silencio, las sombras y la muerte;
Cuando tiendas la vista a los diversos
l'Umbos del cosmos, y tu esfuerzo propio
sea como potente microscopio
que va hallando invisibles universos,
e11tonces en las flamas de la hoguera
de un mar infinito y sobrehumano,
como el santo de Asis, dil'ás hermano
al árbol, al celaje y a la fiera.
Senlil'ás en la inmensa muchedumbre
de seres y de cosas tu ser -mismo;
serás todo pavor con el abismo
y serás todo orgullo con la cumbre.
Sacudil'á tu amor el polvo infecto
que macula el blanco,· de la azucena,
bendecil'ás las márgenes de arena
y adoral'ás el vuelo del insecto;

AUTOBIOGRAFIA DEL POETA
"Nací en Guadalajara, Estado de Jalisco, a las ocho de la mañana dél
jueves 13 de abril de 1871', en una
casa situada en la misma acera de la
Parroquia del Pilar, y muy cerca del
·templo. Amigos generosos colocaron
una lápida de mármol en el muro exterior de mi casa natal, ya reconstruida y modernizada. Me bautizó el cura
ele la misma parroquia. Se apellidaba
Caldera y mi madre me lo mostró varias veces por la calle, cuando yo era
tm · chico de esCuela. Era un hombre
alto, grueso, mofletudo y colorado, de
ademanes rayanos en la vulgaridad y
persona de la más absoluta insignificancia. Desempeñando el mísmo curato, murió sin pena ni gloria a una
edad avanzada. En mi partida de bautismo, cometió este señor el yerro de
-cambiar mi segundo nombre de pila,

Abrí/ de 1951

y besarás el garfio del espino,
el sedeño ropaje de las dalias ...
Y quitarás piadoso tus sandalias
por 110 herir a las piedras del camino.
TUERCELE EL CUELLO AL CISNE ...
Tuércele el cuello al cisne de
engañoso plumaje
que da su nota blanca al azul de la
fuente;
él pasea su gl'acia no más, pero no
siente
el alma de las cosas ni la voz del
paisaje.
Huye de toda forma y de todo lenguaje
que no vayan acordes con el ritmo
latente
de la vida profunda ... y adora
intensamente
la vida, U que la vida comprenda _tu
homenaje.

Mira al sapiente buho cómo tiende
las alas
desde el Olimpo, deja el regazo de
Palas
y posa en aquel árbol el vuelo
taciturno •••
El no tiene la gracia del cisne, mas
su inquieta
pupila, que se clava. en la sombra,
interpreta
el misterioso libro del silencio
nocturno.
BIBLIOGRAFIA DE ENRIQUE

GONZALEZ MARTINEZ
Por José Luis llfartínez.

POESIA
Preludios, Imprenta y Casa Editora
de Miguel Retes y Compañía Sucesores, Mazatlán, 1903.
Lirismos, Imprenta Editora de la
"Voz del Norte", l\focorito, 1907.
La hora fnútil. Edíciones Porrúa,
México, 1916. Nota preliminar del autor. Es una selección de Preludios y
Lirismos hecha por el autor.
Silenter, Imprenta Editora de la
"Voz del Norte", Mocorílo 1909. Dedicatoria: "A Guadalajara". Prólogo de
Sixto Osuna. 2a. ed. Librería de Porrúa Hermanos, México, 1916. Con un
retrato al carbón por Saturnino Herrán.
Los senderos ocultos. Imprenta Editora de la 'Voz del Norte", Mocoríto,
1911. 2a. ed. Librería de Porrúa Hermanos, México, ·1915. Prólogo de Alfonso Reyes. Portada de Saturnino
Herrán. 3a. ed. Librería de Porrúa
Hermanos, México, 1918. Prólogo de
Alfonso Heyes. 4a. ed. Librería de la
Viuda de Ch. Bouret, México, 1918.
Prólogo de Alfonso. Reyes. Portada de
Gedovius.
PI'eludios, Lirismos, Silenter, Los
sendel'os ocultos, Editorial Porrúa, S.
A., ~léxico, 1946. Edición y prólogo
de Antonio Castro Leal. Colección de
Escritores l\foxicanos, vol. 40.
La ,m,erte del Cisne, Librería de Porrúa Hermanos, México, 1915. Portada
de Saturnino Herrán.
El libro de la fuerza, de la bondad
y del ensueño, Librería de Porrúa Hermanos, México, 1917.
Pal'ábolas y otros poemas. Cultura,
;\léxico. 1918. Prólogo de Amado Nervo. i\láscara de Saturnino Herrán,
La palabra del viento. Ediciones de
México Moderno, México, 1921. Biblioteca de Autores Mexicanos Modernos.
El Romero Alucinado (1920-1922)
Editorial Babel, Buenos Aires, 1923.
2a. ed. Editorial Saturnino Calleja, Madrid. 1925. Prólogo de Enrique Diez
Canedo.
Las Sel1ales Furtivas. (1923-1924).
Prólogo de Luis G. Urbina.
Poemas Truncos, Imprenta Mundial,
México, 1935.
Ausencia y Canto, Taller Poético,
México, 1937.
· El Diluvio de fuego. Esbozo un poema. Bajo el signo de "Abside", México,
1938.
Poemas (1939-1940), Nueva Voz, México, 1940.
Bajo el signo Mortal . .. , Poesía Hispanoamericana, México,· 1942.
Segundo Despertar y otros poemas,
Nueva Floresta, México, 1945.
Vilano al viento, Editorial Stylo, México, 1948.
Babel, Edición de la Revista de Literatura, México, 1949.
ANTOLOGIAS DE SU OBRA POETICA
Los cien mejores poemas de Enrique González ltfartinez, Cu1tura, Méxi~
9co, 1920. Estudio y selección de Manuel Toussaint.
Poemas Selectos, Casa Editorial
Franco-Ibero-Americana, París, S. f.
(1923). l;'rólogo y selección de Ventura García Calderón.
Las mejores Poesías (líricas) de los
Mejores Poetas. XL VIII, Editorial Cer-

vantes, Barcelona, s. f. (ca. 1924). Con
una nota crítica firmada por "Editorial Cervantes" (Fernando Marístany).
Poemas de Ayer y de Hoy, Selección
formada por el autor, Andrés Botas e
Hijo; Mhico, s. f. (1920),
Poemas Escogidos de Enrique González l\fartinez, Maucoi, Barcelona,
s. f.
Poesía (1909-1929), Espasa Calpe,
Buenos Aíres-México, 1943. Varías reedicíones.
COLECCION DE SU OBRA POETICA
Poesía (1898-1938), Editorial Polis,
México, tomos I y II 1939; tomo III,
1940.
Poesías Completas, Asociación de
Libreros y Editores Mexicanos, México, 1944.
ENSAYOS
Algunos aspectos de la lírica mexicana, Buenos Aires, 1922, 2a. ed., Editorial Cultural, México. 1932. Discurso
de recepción como socio de número
de la Academia Mexicana de la Lengua Correspondiente de la Española.
Con la respuesta del director de la
Academia, don Federico Gamboa. Además, conferencias, discursos, cuentos
y artículos de critica literaria, en periódicos y revistas, no coleccionadas.
AUTOBIOGRAFIAS
El hombl'e del buho. Misterio de una
vocación, Cuadernos Americanos, México, 1944.
La apQcible locura, Cuadernos Americanos, México, 1951.
TRADUCCIONES
Jardines de Francia, Librería de Porrúa Hermanos, l\léxico, 1915. Prólogo
de Pedro Henríquez Ureña y portada
ele Saturnb10 Herrán. Versiones líricas
francesas, 2a. ed. Cultura, México 1919.
Con juicios críticos de varios autores.
3a. ed. Editorial América, Madrid, s.
f. Prólogo de Enrique Diez Cañedo.
4a. ed. Editorial Glem, Buenos Aires,
1943. Edición fraudulenta sin el nombre del autor y mutilada.
Pensamiento de los Jardi11es, de
Francis Jammes, Porrúa Hermanos
;\léxico, 1917.
'
ANTOLOGIA
Fábulas en Verso, . Coleccionadas y
anotadas por E .. G. M., México, 1917.
PROLOGOS
A Luís G. Urbina. Lámparas en Agonía, Librería de la Viuda de Ch. Donret, ~léxico, 1914.
A Guillermo Jiménez, Del pasado
México, 1917.
'
A Jaime Torres Bode!, Fervor, Ballescá, México, 1918.
A Tres poetas belgas (Rodenbacb
Maeterlinck, Verhaeren), Cultura,
xico, 1918. Conferencia de E. G. M. y
algunas versíones suyas.
A Amado Nervo, Poemas ,s electos de ..
escogidos y prolongados por E. G. 111.,
Cultura, México, 1919.
A Rafael Arévalo Martínez, Llama.
Imprenta Mundial, México, 1934.
A Alberto Quintero Alvarez, Saludo
del Alba, Taller Poético, México, 1936.
A Esteban Flores, La visión dispersa, Poema, México, 1938.
A Chayo Uriarte, Musgo. Poema.
Guadalajara, 1940.
A Rafael Helíodoro Valle, Contigo
;\léxico, 1943.
'
A Poesía Española ( del siglo XIII al
XX), Editorial Signo, México, 1945 (antología formada por Joaquín Diez Cañedo Y Francisco Gíner de los Ríos).
A Luis Noyola Vázquez, Fuentes de
Fuensanta. La ascensión de López Ve/arde, México, 1947.
A José María Dávila, El médico y el
santero, México, 194 7.
A Alfredo. Cardona Peña, Poemas
numerales. (1944-1948), Guatemala, c.
A., 1950.

M/

3

�DE LA LENGUA ESPANDLA

EL SYMPOSIUM HISTDRICO

que México cancelara sus relaciones con la España de afuera,
A partir de aquel climax y elevada culminación que la Len• con la España Republicana acreditada en nuestro País y huésgua Española, compañera del Imperio, tuvo por los dorados si•
ped de nuestra casa, desde hace más de una década.
glos XVI y XVII, en cuya vida ulterior más se debía temer su
Ausente la Delegación académica peninsular, el Congreso
decadencia que su equilibrio y estabilidad, -según frase feliz del celebró su Asamblea inaugural en el Palacio de las Bellas Artes,
gran humanista del Renacimiento español-, sólo a México co• de México, iniciando el acto el- eñor Presidente de nuestra Narrespondió hacer irrumpir a través de luengos siglos, la magna ción, con un grave y sentencioso discurso, al que dió cima con
proclama encaminada a congregar en el solar mexicano a los
la hospitalaria frase: "Señores Académicos, estáis en vuestra pro•
Académicos de España y de Hispanoamérica, tutores y cicerones
pia
casa". Siguiéronle en la tribuna el Presidente de la Corpo•
del Idioma plurisecular y glorioso, para conducir a puntual y haración
Mexicana, licenciado Don Alejandro Quijano y el sabio
lagador término, al trasiego de múltiples deliberaciones sapien•
tes, la solidaridad y cohesión del habla hispana, previa reflexión jesuíta R. P. Félix Restrepo, Vicepresidente de la Academia Coy concienzudo estudio de las vicisitudes históricas, problemas, di- lombiana.
La Academia Mexicana de la Lengua, durante sus setenta
vergencias y diversas particularidades de la Lengua acaecidos al
y
cinco
años de vida, ha tenido los siguientes Titulares: Don Jo•
andar de las centurias. Suceso histórico éste de indeleble memo•
ria, que señala clara y paladinamente a aquella Nueva España sé Maria Bassoco, de 1875 a 1877; Don Alejandro Arango y Esde la Colonia, hoy paladín de la Justicia y de las libertades hu• candón, de 1877 a 1883; Don Joaquín García lcazbalceta, de
manas, como el más fiel depositario de los tesoros caudalosos de 1883 a 1894; Don José Maria Vigil, de 1894 a 1909; Don lgna•
esta Lengua de diamante, vehículo imprescindible del pensa• . cio Mariscal, de 1909 a 1910; Don Justo Sierra, de 1910 a 1912;
miento político y nexo el más fino y granitico de las relaciones Don Joaquín D. Cassasús, de 1912 a 1916; Don José López Portillo y Rojas, de 1916 a 1923; Don Federico Gamboa, de 1923 a
humanas de la Raza.
1939 y Don Alejandro Quijano, de 1939 a la fecha.
El 14 de junio de 1950, en la Asamblea solemne de la doc•
Este Congreso, que clausura sus labores en los principios
ta Corporación Mexicana correspondiente de la Española, en la del entrante mayo, acogió a un respetable número de académicos
que el recipiendario José Rubén Romero fué aclamado como titulares de las naciones fraternas: de Colombia, Ecuador, El SalMiembro de Número de la Academia Nacional, dió a conocer vador, Venezuela, Chile, Perú, Guatemala, Costa Rica, UruJ
la proposición del Presidente de la República, licenciado Miguel guay, Filipinas, Panamá, Cuba, Paraguay, Bolivia, Nicaragua,
Alemán, tendiente a que se reuniera en la Capital de México el
República Dominicana, Argentina y Honduras.
Primer Congreso de Academias de Habla Española.
Con el propósito de divulgar a los lectores de "Armas y LeLa luminosa idea fué aprobada con entusiasmo por la eru•
tras"
el ideario del Primer Congreso de Academias de Habla
dita membrecía, procediéndose después a formular invitación a
Española, se publican en las páginas centrales de esta entrega allas Academias Española, Hispanoamericanas y Filipina, para
que la Reunión se iniciara el 23 de abril de 1951, fecha cenital gunos documentos sustantivos de la reunión de hablistas, tales
de la desaparición del ingenioso hidalgo don Miguel de Cervan• como el discurso del señor Presidente de la República, don Mites Saavedra, trescientos treinta y cinco años ha, en la Villa y guel Alemán Valdés, honrado por la Asamblea con el nombra•
miento de Académico ad honoris, la pieza oratoria del titular
Corte matritense.
don
Nemesio GarCÍ&lt;} Naranjo y la iniciativa del señor Martin
Para transladar una solemne invitación a la Academia ma•
triz, México nombró a los Académicos numerales Don Alejan• Luis Guzmán, tendiente a autonomizar las Academias Naciona•
dro Quijano, Presidente de nuestra Institución, Don Genaro les de la Real Academia Española de la Lengua, con sede en
España.
F. M. Z.
Fernández MacGregor y Don José Rubén Romero.
Al ser recibidos dignamente nuestros Representantes en la
blo hablaba, diferente del de los eruDISCURSO DEL LICENCIADO MI·
ditos. Y después en cada región insede académica española por el ilustre historiógrafo de la Len•
GUEL ALEMAN, PRESIDENTE
dependiente del antiguo Imperio de
DE LA REPUBLICA
gua Don Ramón Menéndez Pidal, el culto medievista expresó:
Roma, ese Latín Vulgar, que fué du"La Academia agradece muy vivamente la tan honrosa y cordial
Es un honor para nuestro país que rante mucho tiempo , ínculo que uni~
invitación para ese Congreso de Academias Hispanoamericanas, en él se celebre -a invitación de la ficaba a Europa, se transformó, al soproyecto varias veces acariciado, y que sólo ahora alcanza la de- Academia Mexicana de la Lengua- brevenir la disrupcíón europea, de
seada realización, gracias al alto apoyo del Presidente de la Re- esta reunión de las Academias Nacio- conformidad con las peculiaridades
nnlcs de la Lengua Española; y es muy de cada país, formándose los idiomas
pública Mejicana, señor Alemán.
grato
para nosotros recibiros con cor- llamados romances. El castellano fué
"No se necesita ciertamente dón profético para anunciar y
dial bienvenida y ofreceros nuestra así uno de los idiomas que surgieron
esperar confiadamente que esta reunión de Academias señale un cálida hospitalidad.
en la Península Española, donde todaperíodo decisivo, en el cual las relaciones entre ellas habrán de
De la misma manera como las fuer- vía se conservan algunos de ellos y
ser más estrechas y más fructiferas para la grave tarea que todos zas de la Naturaleza, actualldo en de- sus dialéctos afines y aun alguna lense proponen: la de mantener nuestro común idioma como uno terminadas substancias las transfor- gua ajena al latín y más · antigua que
man en cristales que son piedras pre- el castellano y que el latín mismo.
de los más poderosos vinculos que la humanidad ha creado.
ciosas, así las fuerzas del espíritu y
La derivación de diferentes idiomas
"Que la unidad superior de nuestro idioma se mantenga de la inteligencia forman las palabras nacidos
del Lalin Vulgar, fué tal vez
floreciente y eficaz, o que decaiga, no en fraccionamiento abso• de los hombres. Es metáfora precisa el indicio de la desunión de las nacioluto, pero sí valorizando con exceso las diferencias dialectales 1Jamarle diamantina a nuestra lengua: nalidades europeas. De ese modo y si
que todo idioma entraña, eso está en manos de cuantos hablan con dureza de diamante ha resistido después de cuatro siglos desde que el
y en la inspiración de cuantos escriben; está también, muy para en su esencia y su carácter los cam- castellano vino a América, todavía lo
bios de los tiemp"bs, de las latitudes y cultivamos en común más de veinte
nuestra responsabilidad, en la conciencia y en la mente de los de
las costumbres, y con brillo de di~- pueblos, ello ha de indicar que pese
que integramos estas Corporaciones que ahora se van a reunir mante refleja, en Ja multiplicidad de a cuantas diferencias puedan señalaren Méjico, especialmente preocupados de los problemas atinen• ]as facetas que . la forman, la riqueza se entre esos pueblos, algo fundamente~ l~ vida del id!oma. ~ este Congreso de ~cademias, al que esencial de nuestros pueblos. En su tal los une permanentemente, lazos
as1sttra la Acaderma Espanola, ahora tan cordialmente invitada &lt;lesarro11o, las naciones hispanoame- profundos de idénticas maneras de
y los pueblos filipinos ban concebir y de expresar el pensamienaugurando desde luego los más felices resultados."
' ricanas
contribuido, junto con España, a for- to; de experimentar y de manifestar e]
El dramaturgo José María Pemán, añadió después con en• talecer el idioma castellano.
sentimiento que debemos fortalecer en
tusiasmo estos literales conceptos: "La iniciativa del Honorable
Ningún idioma puede estancarse ba- nuestras mentes y en nuestros afectos.
Presidente de México es una iniciativa supranacional. No creáis jo pena de perecer. La palabra es priSon simultáneos el pensamiento y la
que s~~timos celos porque esta. iniciativa feliz y gloriosa venga mordialmente cosa hablada, esto es palabra, y ésta envue!Ye a aquél y lo
de MeJ1co. Muy por el contrano, acudiremos con amor y com- manifestación y expresión de ser vi~ limita. Asi como el pensamiento es el
Y condición de toda vida es alma del habla, le da. sentido y le in·
placencia a vuestro país, porque esa iniciativa del Honorable viente,
transformarse, no sólo al desgaste si- funde vida, así y del mismo modo, en
Presidente de la República Mejicana, licenciado Miguel Alemán no también por adaptación a condi- una prodigiosa reciprocidad cabal, la
es la idea más hermosa de la fraternidad. Iremos todos los qu; ciones Y a gustos que constantemente pala_hra es la forma en la ~,e el pen·
cambian.
sam1ento encarna, y por la palabra vipodamos."
Así, la lengua ele Cicerón y de Au- ve el pensamiento, actúa en el escenaNo obstante estas solemnes y entusiastas declaraciones de
se transformó en las posesiones rio de la mente, se comunica de una
~s ~ca~é?:icos españ~les, el Gobier?;o Español, el Estado Espa• gusto
romanas, bajo infinidad de influen- mentalidad a otra, y la claridad de vinol, mh1b10 a la erudita representac1on hispana de su presencia cias, en el Latin Vulgar de la Edad sión de los mejores alumbra e ilumina
en nuestro suelo, proponiendo como condición sine qua non :\fedia, es decir, en el latín que el pue- a los demás.
1

ª.

4

Armas y Letras

I

El enriquecimiento del idioma va
paralelamente aparejado al del intelecto. Los idiomas no son formas inYarüibles. Al contrario, en su capacidad para variar estriba gran parte de
su vigor vital. Su capacidad para
adaptarse a condiciones siempre nue,,as es índice de su virtud.
El castellano, depurado por los grandes escritores y hablistas, reconocido
como idioma oficial de España y de
los pueblos hispanoamericanos y mantenido también con fervorosa lealtad
por la joven República Filipina y algunas partes del Asia Menor, ha demostrado una extraordinaria capacidad para adaptarse a la idiosincracia
de cada país, renovándose, generación
tras generación, sin perder todavía su
scJlo original de fluidez y reciedumbre
juntamente.
Los pueblos que estamos vinculados
por el idioma español, podemOs y debemos estrechar ese vinculo que singularmente no entraña presunción de
superioridad, ni afán de predominio,
sino que significa el reconocimiento
de una común nobleza que compartimos en perfecta igualdad y la certidumbre incalculable de poder entendernos fácilmente y compenetrarnos
unos con olros en espíritu, en inteligencia y en voluntad.
Si algún título fuera necesario en
confirmación inequívoca de la nobleza
del espafiol que hablamos en América
con los diversos ritmos que le ha1;
impuesto cariiiosamente nuestros pueblos autóctonos a Jo largo del periodo
c.._olonial , bastaría recordar que e.n este idioma proclamó el visionario Yanga - en la primera década del siglo
diecisiete, en lo que es hoy el Estado
m.e xicano de Veracruz- 1a liberación
de todos los hombres, adelantándose
a los filósofos del siglo dieciocho, y
sostuvo su palabra con la fuerza justa
de su brazo armado.
El idioma español ha sido para los
pueblos americanos lenguaje y dignidad humanas. En este idioma dijeron
sus arengas Hidalgo y sus discursos
Bolívar; Morelos expidió los decretos
de abolición de la esclavitud y de reparto de la lierra; escribió sus ardorosos articulas :\farti y cantó, la noche antes de ser ajusticiado, por luchar por la libertad, el poeta Plácido.
Es, por otra parte, copiosa la manifestación de los más altos pensamientos que dan estilo v nobleza jn.
confundibles a n uestr¿s escritores,
desde don Andrés Bello, maestro incomparable y legislador lleno &lt;le sabiduría y desde Sarmiento, educador
por excelencia y desde l\lontalvo, execrador de tiranías, hasta Justo. Rufino Cuervo, José Enrique Rodó, Enrique José Verona, don Justo Sierra, Pedro Henríquez Ureña y don Antonio
Caso, y la infinidad de magníficos
prosistas que también han sido varones esclarecidos y modelos de ciuda•
danos; tanto como los poetas maes•
tros, de excelsitud lirica, como Díaz
Mirón y Rubén Darío.
En lo literario, el acento americano
se caracteriza quizá por aquella sutileza que llevó a España misma don Juan
Ruiz de Alarcón y que en Sor Juana
Inés de la Cruz cuajó su primores corno de orfebrería.
Nadie mejor que vosotros, encargados de fijar, limpiar y dar esplendor
a nuestro común idioma, puede saber
hasta qué punto vuestra labor consistirá en mantenernos atentos a las variaciones que de región en región y
de una época a época otra, los pueblos
-que poseen con derecho propio el
castella1~0- le imponen modalidades,
locuciones y giros diferentes y varia-

Abrí/ de 1951

Congreso, os recibió con los brazos yectoria. Quisimos trabajar bajo su diabiertos y con el corazón más abierto rección y guia; pero puesto que hemos
todavía. Ademas, las augustas, solem- fracasado en este filial empeño, no nos
nes y trascendentales palabras del Je- queda otra solución que afrontar las
fe del Estado en la solemne inaugura- consecuencias del vacío y seguir adeción y con presencia consagi·adora en lante por nuestra propia cuenta. Nos
este ágape cordial, significa que no so- vemos en el caso del discípulo que, al
lamente os acoge nuestra Academia, proyectar la pintura de un cuadro, le
faltan de pronto, las indicaciones del
sino tocta la patria mexicana.
Os recibimos 'con júbilo intenso, pe- maestro. ¿Acaso por eso debe hacer a
ro que se empaiía melancólicamente un lado la paleta y tirar el pincel?
cuando contamos nuestras filas y ad- ¡Eso nunca, porque antes que el respevertimos que no estamos completos. to al mentor se debe poner la devoción
Abordemos pues, el tema peligroso del . al Arte! 1Se ímpqnía y se sigue impo• • •
truncamiento, y las consecuencias que niendo la pintura del cuadro! Una vez
Vos de libertad, nuestro idioma es pueda tener en el resultado final de que se emprende 1a ambiciosa aventutambién instrumento de democracia. nuestra Asamblea. Inlltil sería negar ra de circundar el planeta, por nin- ·
En este sentido se ha empeñado la Re- que nos falta algo, que tropezamos con gún motivo se debe suspender: si muevolución Mexicana por difundirlo con un vacio imposible de llenarse y, con- re Magallanes en la travesía, la obligala mayor amplitud posible, y los go- siguientemente, seria pueril colocar ción de Juan Sebastián Elcano es la
biernos revolucionarios han librado una venda sobre nuestros ojos, para de continuar el viaje. Y esta lección
una tenaz campaña, vigorizada desde pasar por alto la ausencia de la Real se la debemos a España.
Planteada asi la cuestión, tenemos
1942, para alfabetizar a toda la pobla- Academia Española. Es la institución
central de nuestro idioma, y, por lo que advertir la gran responsabilidad
ción .
.
El idioma es también vehículo para mismo, embarcarnos sin ella, es una que pesa sobre nuestro Congreso: si
la difusión y surge de los conocimien- aventura que puede suscitar descon- de todas maneras iba a ser trascentos, cada vez mús copiosos y especia- fianza, desconcierto y hasta el temor dental, su trascendencia se ha multilizados. En el desarroJlo de las cien- de ir a un fracaso seguro. Publicacio- plicado con la falta de la cooperación
cias físicas, el lenguaje tiene con ]as nes peninsulares nos han recordado peninsular, porque la omisión que tanmatcmúticas igual prestancia básica. que es la única que tiene autoridad en to deploramos, nos coloca en la necePor ello los hombres de ciencia vienen cm•stioncs de lenguaje, y esa recorda- sidad de poner a prueba nuestras caesforzimdosc por crear un idioma con ción rqui vale a anunciarnos que va- p a cid ad es organizadoras de pensavisos de nni rcrsalidad, empleando raí- mos u construir sobre arenas movedi- miento y de acción. Bien sabemos que
ces griegas y latinas principalmente zas y deleznables. Gracias por ]a ad- nuestra cultura se deriva de la de Espara nombrar nuevas substancias, nue- ,·crtencia, pues ella quiere decir que paña, como la española se deriva de
vo.s procedimientos, nue\'OS productos. nwndo menos por ese lado, tenemos Bonla, y como la romana se deriva de
Pero este idioma de los laboratorios y un punto de contacto con don Quijote. Grecia; pero por más orgullo que nos
las 'fábricas debe tradücirse en cada · Aunque en. 'México estamos acostum- inspire esta derivación, no podemos
caso a las lenguas que los pueblos ha- brados a las paradojas mits desconcer- renunciar a nuestra propia personaliblan, y será una aportación muy valio- tantes, jamás habríamos concebido ]a dad. Y conste que al asumir esta actisa para el desenvolvimiento científico fantástica idea de que España no es- tud, no formulamos un reto arrogante
de nuestras naciones, que se empren- tu\'iera con nosotros en una Asamblea de rebeldía: nos limitamos a ser leales
da la tarea de unificar los términos e cons:Jgrada a glorificar el idioma ar- a la cultura humana. Los hijos sÍemindustrializarles en español y de fijar monioso ele Cervantes. ¡ Si viene futal- pre le piden a la madre que les dé la
normas para su formación.
111ente a la memoria, la célebre humo- mano, para intentar los primeros pa* •
rada de Enrique Ifoine: la de la sopa sos; pero si por cualquier motivo, falEn Ja mayor tesitura de sn vida tris- de tortuga que se hacía sin tortuga! ta ese apoyo santo, hay que aprender a
te, para f.ervantcs briHó algún tiempo Conste que no somos los responsables caminar sin andaderas. Queríamos
como un lucero de ilusión el anhelo de1 " menú", y- la prueba se tiene en un hispanismo congruente y Jógi.co un
de venir a América. Su destino lo que nuestro director y los académ~cos hispanismo integral y dirigido po~ la
frustró en vida ese empelló. Es dable don .José H.ubén Homero y don Genaro Madre Patria. ¿Que eso no fué posiimaginar cuánta cosa bella su ingenio Fernánclez 11ac. Gregor hicieron un hle? Pues entonces, lo único que prohubiera adivinado en nuestra Améri- via,ic especial a lfodrid con el objeto cede es lo que estamos intentando: un
ca; cuánta hubiera creado.
exclusivo de presentar ta invitación hispanismo gobernado por nosotros
Este día se rememora a Cervantes, y del caso. Los tres fueron recibidos mismos.
en cierto modo, ya que ('11 él, más que gentilmente en el Palacio de la Calle
. Gobernado provisionalmente, se"e~en cualquier otroi se enriquece el idio- de Felipe IV y confirmaron una yez t1ende, pues ni la Academia Mexicana
ma csRaiiol con las cxprrsiones y gi- mús nuestra subordinación jerárquica, ni las otras de este continente ni la de
rns populares; aqui 1 donde están con- nuestro acatamiento anticipado, nues- Asia, han pensado por un momento,
gregados los más altos representativos· tro respeto filial. Además, en el Regla- desconocer la autoridad de la Real Esdel habla de nuestros pueblos, parece mento que circula impreso, estableci- pañola. ¿ Cómo podriaIJlOS caer en la
estar presente él mismo. Y ello es bas- mos que el Presidente efectivo del insensatez de olvidar que en España
tante. Su presencia es natural y na- Congreso sería el director de la Real se escribieron Las Siete Partidas, El
die la ha podido impedir. Su amor Academia Española o aquel académico Romancero, La Celestina, El Quijote,
al lenguaje popular, que él enalteció, peninsular que trajera su ilustre repre- Fuente Ovejuna, El Buscón, El Burlapresida vuestras labores, señores ACa- sentación. En vista de estos antece- dor de Sevilla, La Vida es Sueño y
démicos, y los pueblos elogien vues- dentes, dábamos por hecho que la ve- hasta La Verdad Sospechosa de nuestros ]ogros.
nerable corporación hispánica cruza- tro Juan Ruiz de Alarcón? Si nos hería_ el océano, aunque sólo fuera para mos decidido a tomar el timón de la
Para los acuerdos a que lleguéis en estunular con su presencia, el orgullo nave, es porque no vemus a nuestro
vuestros trabajos y deliberaciones, e] que sienten veinte pueblos americanos lado a quien debería , manejarlo. En
Gobierno de México se complace en Y el Archipiélago Filipino, de expre- semejantes condiciones, estamos sin•
daros la seguridad de su más cabal sarse en españoJ.
tiendo el júhilo del niño que consigue
cooperación con los demás gobiernos
Pero ... un incidente que nada. tiene dar solo los primeros pasos. ¡Ah pero
de las naciones de habla española, y que ver con la cultura, estrujó nues- nuestro júbilo no puede ser nunca tan
con las instituciones públicas y pri- tros propósitos y marChitó nuestras grande ni tan intenso como el de la
vadas cJ.e cuya competencia sea tam- esperanzas. No me toca a tni calificar madre que ve a sus hijos ya capaces
hién esta labor.
&lt;.licha incidente porque este acto es tle sost~nerse con su propio esfuerzo 1
Señores Académicos, estáis en vues- académico y no se debe dar en él
. Grac1 as, pues, hermanos de Ja Amétra propia casa.
ninguna nota estrjdente; pero desde el nea del Sur, hermanos vecinos de Ja
momento en que nos faltó ]a institu- América Central y Las Antillas, hcrción benemérita de Madrid, se planteó man?s lejanos de las Islas Filipinas;
DISCCRSO DEL LIC. NEMESIO GAR, para nosotros lJ siguiente disyuntiva: gracias por haber acudido A nuestro
CIA NARANJO, ACADEMICO 1IEsuspender el Congreso o persistir en llamado Y correr juntos con nosotros
XICANO DE NUMERO
celeb~arlo, a pe~ar de los riesgos que la ~ingular aventura; gracias hondas
cntranaba su evidente mutilación. Op- ~ smceras, gracias con toda el alma!
A1 cumplir la honrosa comisión que tamos .por el segundo término, sin que Y que no se interprete nuestra fe en
me ha conferido la Academia Mexica- eso qmera decir que hemos caído en el Ja hispanidad . ultrapeninsular, como
na de ofreceros este banquete, resulta error de considerarnos suficientes. Oi- un desplante de p etulancia, de esa pepleonástica la bienvenida ritual, ya galo, pues, la Real Academia Españo- tulancia insolente que denuncia en
que nuestro director, don Alejandro la: nos hace falla, muchísima falta, peQuijano en su discurso inaugural del ro no por eso vamos a variar de traPasa a la Pág. 7
dísimos. En estas transformaciones
consiste el enriquecimiento de nuestro idioma, no en mantenerse petrificado, porque no es un lenguaje de estrechos álilbitos sino que abarca en su
concepción la ancha redondez &lt;lel
mundo.
Abrigamos la esperanza de que vosotros sabréis considerar cuánto hay
de bueno, de aceptable, y aún de nec~sario en los modismos hispanoamencanos y que con ntestra autoridad
les daréis curso y prestancia de ley y
de belleza.

5

�•

El Symposium
Histórico de la
Lengua Española

CRONICA
UNIVERSITARIA
HO)IENAJE
·El día primero del corriente mes la
Sociedad de Alumnos y el Personal Directivo y Docente de la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas", de la Universidad de Nuevo León tributó un cálido homenaje de cariño, admiración
y respeto a la señorita Profesora Francisca Ramírez Anguiano, Decana de la
Educación del Estado, en el Aula Magna "Frav Servando Teresa de Mier",
habiend~ sido ilustrado el acto de la
oblación por el concurso artístico del
Conjunto Coral del Maestro Armando
Villarreal, el bailable de las señoritas
Irma Rodríguez y Emma Mendiola, por
otro ·bailable de alumnas de la Escuela, que dirijen la señora Irene V. de
.Areu y Rosalinda González, por la canción mexicana "Amapola del Camino",
arreglada por Tapia Rubio y ejecutada
por la Profesora Carmen Cantissani y
el Maestro Armando Villarreal y la
declamación del señor Profesor Pedro R. Nava. Hicieron uso de la tribu· na la señorita Profesora l\fa. Nieves
Cadena de Carrnona, en representación de la homenajeada y el señor
Profesor Oziel Hinojosa, representando a la Dirección de Educación Primaria y Secundaria del Eslado.

blica Mexicana, se reunieron en la
ciudad de Villa Hermosa, del Estado
de Tabasco, los señores Rectores y Representantes de Entidades superiores
de Cultura de MCxico, durante las postrimerías del mes -en curso. Las deliberaciones, que tuvieron por objeto el
mejoramiento y la sistematización de
la enseñanza universitaria, de las que
hablaremos en ulterior entrega.
Concurrieron en representación de
nuestra Casa de Estudios los señores
licenciados Raúl Rangel Frías, Rector
de 1a Universidad y Manuel Trevíño
Cavazos, Director de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales.

EL SEMANARIO "VIDA
UNlVERSlTARIA"
El Patronato de la Universidad de
Nuevo León, que dió cima a su propó-

sito de publicar scmanariamente un
Organo informativo sobre los trabajos
en pro del restablecimiento material y
moral de esta Casa de Estudios ha llegado en la práctica a la edición de su
quinta entrega, con un rnagnifjco material de divulgación de los propósitos
substanth·os patrocinadores y de fas actividades escolares y docentes de nuestra Casa de Estudios. La publicación
TEATRO BURLESCO EN LA
hebdomadaria está siendo dirigida por
l'.NIVERSIDAD
los señores don Ricardo Covarrnbias
Una pléyade de ingeniosos estudian- y el estudiante de la Facultad de Letes de las Facultades de Ingeniería Y ' yes, ·l\,fanuel Plowels González.
otras entidades universitarias celebraron en el Aula Magna de la UniYersi- CONGRESO DE ACADEMIAS DE LA
dad una jornada de representaciones LENGUA ESPA;S;OLA
regocijadas y bufonescas, habiendo tenido un sonado éxito por la calidad
Al Congreso de Academias Nacionade sus guiones artísticos. Destacaron ]es de la Lengua Española, que se cepor su esfuerzo organizativo, entre lebró en la ciudad de ~léxico del 23
otros, el estudiante Gonzalo Tijerina. del aclua1 en adelante, a promoción
Los fondos arbitrados en dicha fun- del señor Presidente de ]a República,
ción fueron aplicados para la dotación Jicenciado don Miguel Alemán Yaldés,
de un equipo deportivo universitario. concurrió ccrmo Delegado observador
El clamoroso éxito alcanzado estimuló el Profesor Francisco ~1. Zertuche, en
a los estudiantes para llevar al cabo representación de nuestra Casa de Esdentro de la Escuela de Verauno uni- tudios.
versitaria otra jornada de esta naturaleza.

\'iene de la Pág. 5

En memoria del Dr. Osear Decanini Flores

CONME)IOHACION NECROLOGICA
La Sociedad de Alumnos y el Persa~
nal Directl\'o y Docente de la Escuela
Nocturna de Bachilleres de la Universidad, celebró con una sentida ofrenlla floral la conmemoración del VI anivcrsario de la muerte del doctor Osear
Decanini Flores, Director que fué del
plantel.
El acto memorativo se celebró en
d Panteón del Roble el 19 del presente
con la asistencia de su actual Director,
licenciaclo Sa1inas Quiroga, del Secretario ele dicha lnstitución, Profesor
Francisco M. Zertuche, y de un nutrido grupo de alumnas y alumnos que
conocieron al desaparecido.
COHO DE LA UNIVERSIDAD
"Una de las actividades artísticas de
mús alto renombre y mayor acojida
rn la sociedad rcgiomontana y entre
los universitarios es el conjunto coral
de la CniYersidad, cuyo perfeccionamiento ha sido planeado y Hevado a
la práctica por la Sección de Cultura
:Musical que cHrije el Maestro Josemaria Luján, y cuya actividad integra el
programa del Departamento de Acción
Social [nivcrsitaria que dirije_ el licenciado Fidencio de la Fuente. ·
El Grupo hizo su presentación formal ante el público y los universitarios el pasado miércoles 18 del actual,
ilustnrndo con sesenta Yoces un be11o
concierto en el que i:utrrvinoJ también,
el Trío de Cámara de la Universidad,
reiterando la función el próximo miér-

coles 25 en dos bellos programas en
los que se expusieron canciones mexicanas y música clásica, incluyendo los
gloriosos nombres de Manuel M. Ponce, Becthoven, lppolitovivanov,Brahms,
Handel Y Bach.
:El elenco de los cantantes es el siguiente; Sopranos y Altos: Susana Ramírez, 1laría Salinas, Eisa H. de Valera, Alicia Hilton, Elia Ramírez, !rene Navarro, Yolanda Villarreal, Eva
Flores, Alicia :M:artínez, Yolanda Garza Gondle~, Juana Hodríguez, Raquel
.Medina, Amparo l.1ubio de Bortoni,
Gloria Neira Cadena, Irma Rodríguez
Vega, Ellen Larsen, Tomasita Torres,
Gloria Yolanda Siller P., Irma Nora
Sánchez, Panchita Bernal de Valdés,
Emilia Monfort, Beatriz Villanueva,
Bertlia Fuentes, Ofelia F. de Huerta;
Concepción Esquivel, ~fa. Guadalupe
Flores, Perla M. Ríos, Eleonora Herrera, Aurora Amaya de Ho&lt;lriguez, Lilia
Villanue\'a; Tenores y Bajos: Roble
Montcmayor, Fernando Elizondo, Pedro Flores, ~ligue! A. Esparza, Carlos
Paulín, Osear J. Garza T., Humberto
García, Raúl Salinas, Severo Carranza,
Adán Pelal'º, Juan A. García, Rolando
Guzmán, AQtonio Martínez, Jesús Daniel Andrade, AndrCs Pedraza, José
Monje, .Hicard.o Medina, Ignacio Huerta, Raúl González Herrera, Norberto
Trevifio, Antonio Lazo, José Bocarda
Carmona, Ramón González, Juan Vega,
Juan Salinas, Enrique García, Antonio
Mata, Salvador Garcia y Hubén Aguirre.

.NUESTRO TEATRO EN LA
PROVINCIA
La proposición cultural presentada
por el señor licenciado Fidencio de la
Fuente, Jefe del Departamento de Acción Social de la Universidad, y por
el señor Profesor Anastasia Villegas,
para llevar a la ciudad nuevoleonesa
de Linares, con ]a colaboración de la
Presidencia Municipal de dicha población, del historiador don Pablo Salce
y otras. personas, nuestro Teatro Experimental Universitario, tuvo su cristalización a mediados del mes en curso,
JJresentando en el Teatro "Benitez", la
obra dramática del escritor español
radicado en Argentina, Alejandro Casona, "La Sirena Varada", obteniend?
un renombrado crédito entre el auditorio. Intervinieron en la ejecue:íón
de la pieza teatral los elementos universitarios de la referida Sección de
Teatro, que dirije el Maestro José Anastasia Villegas.
CONGRESO DE UNIVERSIDADES
EN TABASCO
Poniendo en la práctica el Programa de Reuniones, elaborado por la
Asociación de Universidades e Institutos de Cultura Superior de la Repú-

6

El Coro de la Universidad

Armas y .Letras

quienes la tienen, la necia convicción
de bastarse a sí mismos. A una madre
no se le puede decir que no se la necesita; pero sí se Je debe prometer en
calidad de ofrenda,' que faltando ella,
se cumplirán las sagradas obligaciones
que impone la orfandad.
¿Podremos hacerlo? Claro que podremos, puesto que ya lo estamos haciendo, aunque la altivez tradicional
de Europa pueda considerar nuestro
conato como herejía. Hace apenas cuatro años, el brillante pero poco ecuánime Giovanni Papini escribió para la
"Revista de América" que se edita en
Bogotá un artículo en el que hizo un
balance desconsolador de la cultura
iberoamericana. Dijo entre otras cosas, que en nuestras tierras turbulentas no ha surgido un gran teólogo, ni
un gran hombre de ciencias; ni un
filósofo de categoría humana, ni un
artista que se haya impuesto a la admiración europea. Comparó a don
Andrés Bello y a don Rufino José
Cuervo con don Marcelino Menéndez
Pelayo, para dejar en situación inferior a los eminentes hablistas americanos; a Bello y a Cuervo, es decir, a los
más profundos anatomistas y fisiólogos que ha tenido el idioma castellano.
El mismo crítico colocó a Santa Rosa
de Lima debajo de Santa Teresa de
Avil a y de Santa Catalina de Siena, olvidándose de que en el plano celeste
de la santidad, no pueden existir las
clases ni las jerarquías. Pero lo peor
de todo fué que, al reconocer la grandeza hispánica y también la de los
pueblos de Anáhuac, nos acusó de no
haber sabido aprovechar la fusión de
las dos culturas venerables.
La verdad es que no se efectuó tal
fusión y eso lo sabe cualquier alumno
de una escuela elemental. Los conquistadores no vinieron al Nuevo Mundo
a colaborar con las instituciones nativas, sino a romperlas para construir
sobre los escombros, las instituciones
peninsulares; no se injertó El Romancero en los cantos de Netzahualcóyotl
ni tampoco se utilizaron los motivos
artísticos de Uxmal y de Chichén-Itzá,
en la arquitectura de las catedrales
cristianas. En síntesis, la cultura precolombina fué hecha a un lado y por
lo mismo, los monumentos de Cuzco y
de Palenque pueden presentarse como
prueba de la mentalidad y del sentido
estético de nuestros antepasados, pero
nunca como elementos que contribu~
yeron a la integración social que se
inició en el siglo XVI.
Así pues, al segregarse todo lo que
se había construido antes del régimen
colonial, se inició éste con una nueva
vida. Apenas llevamos 400 años y es
una injusticia, por no decir una necedad, pedirnos que compitamos con las
culturas milenarias. Si no hCmos producido valores universales, hay que
re~ordar que tampoco los produjo la
mÍS!lla Roma en las primeras centuria.s de su existencia, pues todavía 600
años después de la fundación de la
ciudad de las Siete Colinas, ]os romanos necesitaban que el griego Polibio
les escribiera la crónica de su pasado.
Los gr!andes maestros -Lucrecio, Cicerón, Horacio, Virgilio, Séneca- vinieron después, mucho tiempo después. Y cosa igual puede decirse de
los demás países. Fráncia se comenzó,
a integrar desde los tiempos de Julio
César, pero no fué sino hasta los albores de la.. Edad Media, cuando se empezó a definir su personalidad; y sin

Abrí/ de 1951

embargo, hubo menester de que trans- por peldaños que no son europeos, se
currieran más de diez siglos para que puede llegar hasta la cumbre.
se produjera el esplendor de la centuDesde aquel momento hasta la fecha,
ria décimo séptima. Y en cuanto a ¡cómo ha cambiado el panorama! PorEspalia, hay que medir la. enorme dis- que los yankis se han llevado cuatro
tancia que existe entre los balbuceos premios de Física, dos de Química,
de los primeros romances y la come- cinco de Medicina y tres de Literatuclia filosófica ele Calderón de la Barca,, ra. Y en el fenómeno glorioso de una
¿ Cómo asombrarse entonces de que cultura que se expande y deja de ser
no ha1·an aparecido en nuestros pue- continental para ser mundial le coblos, todavía en proceso de formación
rrespondió a la América Española, en
los frutos que necesitan mil años par~ 1945, el honor de un sitio primario:
madurar? Sin pretender competir con por el premio de Literatura q_ue se adEuropa, pronunciamos con reverencia judicó a Gabriela Mistral, un valor liJos nombres de Juan Ruiz de Alarcón
rico de nuestra raza quedó arriba de
Sor Juana Inés de la Cruz, Simón Boli'. los demás vafores literarios del munvar, Domingo Sarmiento José l\iarti
do. ¡ Gloria eterna a la inspirada chiRubén Dario y podríamo's pronuncia; lena cuyas alas de arcángel le permimuchos otros pero; lo que si podemos tieron llegar al firmamento estrellado
decir con orgullo es que, desde que de los insuperables!
iniciamos la marcha, siempre hemos
Pero no porque la divina Gabriela
caminado hacia adelante, nunca hacia haya ganado el supremo galq_rdón, vaatrás, y de eso no se pueden jactar ]as mos a reclamar la dirección de la culcivilizaciones del Yiejo mundo.
tura humana, ni siquiera de la cultura
Hace tres mil años, Egipto domina- csvañola. Lo que si procede subrayar
ba la cultura y probablemente sus ha- es que la reina del idioma en estos mobitantes, desde la cuenca del Nilo
mentos, nació en América y ese es ya
consideraban a los griegos como in~ un título para aspirar a ser algo más
capaces para 1a vida mental. Y sin que repetidores rutinarios de Europa.
embargo, 500 años después la tierra Y esta pretensión nuestra de ser oride los Faraones se encontraba en el ginales, la tiene que entender España
ocaso, mientras ]a risueña Hélade as- mejor que nadie, porque ella no ~e licendía al zenit del siglo de Pericles . mitó a ser una repetidora de la cultuY de igual manera, la Grecia de Sócra- ra latina. Por eso, la Madre Patria no
tes y de Platón se habría imaginado puede querer, no quiere seguramente
muy &lt;lificilmente que cinco centurias que las diez y nueve hijas que tiene
más tard"e, el helenismo de Roma iba en el Nuevo Mundo y la que tiene en
a ser más vigoroso que el de la Gre- Asia sean veinte Españitas sin persocia :va decadente rle Atenas, Corinto nalidad ni relieve, sino naciones de
y Alejandría. Florencia, que en siglo mentalidad vigorosa que transformen
XIII produjo un, Angel Giotto y un el genio peninsular, como Francia, ItaDante, reunió durante el Renacimien- ]ia, Portugal )~la mi.sma España transto a Leonardo de Vinci y a Miguel An- formaron el genio tutelar de Roma.
gel, a Donatello y a Benvenuto Cellini,
Ya véis pues señores académicos,
a Brnnelcschi y a Maquiavelo y se per- que aunque la ausencia de la Academitia llamar bárbaros a los países tras- mia central nos causó desconcierto y
alpinos; pero dos siglos· más tarde, su hasta estupor, no hay motivo para desimperio intelectual destronado no po- confiar de la aventura emprendida.
clía competir con el de París París en Con la ayuda de Dios y la fe en nosodonde fulguraban i\fontaigne, y Pascal, tros mismos, tenemos que abrirnos paCorneille y Racine, Descartes y Bous- so. El Congreso que se inauguró hace
snet, Boileatt y Moliere. Estas exalta- apenas tres horas, es el primero en
ciones y derrumbamientos prueban la su género, no sólo en la hispanidad,
facilidad con que cambia de lugar el sino en el mundo entero. Por tal causeñorío del pensamiento humano. Y sa, vamos a adentrarnos por veredas
. conste que no subrayo loS cambios co- desconocidas y corriendo algunas vemo una advertencia para Europa: me ces, el riesgo de extraviarnos; también
limito a trazar una pincelada de espe- es posible que se nos olviden algunos
ranza para los pueblos que estudian problemas fundamentales y que, por
y aspiran a ascender. Nadie puede de- falta de experiencia, nuestra labor recir en dónde se encontrará el trono de sulte desordenada; pero a pesar de to.Minen'a, dentro de 500 años, pero no das las faltas y errores que se puedan
es improbable que el dominio de la cometer, ya dimos el primer paso y escultura en el porvenir, le corresponda tamos satisfechos de haberlo dado. 1Y
a los pueblos que se hallan ahora en cómo no estarlo, si con él se abre un
su infancia.
nuevo capítulo en la historia de la hisEs triste, pero humano, inevitable- panidad!
mente humano que los herederos de
Brindo pues por esa hispanidad, y
viejísimas culturas no acepten gustosa- naturalmente y en primer lugar por
mente que los países jóvenes 11eguen España cuya ausencia nos entristece·
hasta el nivel superior en donde ellos brindo por todos los pueblos que ha'.
se encuentran. Cuando en el año de blan el idioma que empleó Rodrigo de
1907, la Academia Nacional de Suecia Triana, para gritar "tierra, tierra"
otorgo el premio Nobel de Física, al cuando percibió los primeros resplansabio nortCamericano Albert Abraham dores del nuevo mundo, brindo por
~fichelson, los europeos quedaron pas- todos vosotros, americanos, filipinos,
mados pues no concebían que aquel Y por los pueblos i1ustres que aquí rel
trofeo científico quedara fuera de su presentáis; y por último -lo último
jurisdicción. Muy pronto se aclaró el siempre es lo primero- os invito a
caso con gran satisfacción para el vie• que os pongáis de pie, para brindar
jo mundo, porque Miche]son babia na- conmigo por el inspirador y el patrocido en Alemania. ¡Tenía que ser! cinador de este Congreso, por el Presi---exclamaron aquéllos que no admiten dente .)ligue! Alemán.
que el genio pueda ser americano. Y
sucedió lo mismo cinco años después,
cuando la mencionada Academia sueca, concedió el premio de Fisiología
INICIATIVA DEL ACADEMICO DE
y Medicina al doctor Alexis Garre!;
NUMERO MARTIN LUIS GUZMAN
era ciudadano de los Estados Unidos,
, pero su nacimiento y su educación
Considerando, primero, que la Acaeran francesas: por lo mismo, no se demia Mexicana, Cor/espondiente de
rectificaba la tradición secular de que 'la Española, decidió a iniciativa de
el pensamiento. máximo era cosa de don Miguel Alemán, Presidente de los
ultramar. Pero ... en 1914, el premio Estados Unidos Mexicanos, llevar a caNobel de Química fué para Theodore bo el propósito, hasta hoy único en su
William Richardson, nacido y educa- género, de dar en un congreso expredo de este lado del Atlántico y enton- sión a la hispanidad representada por
ces se tuvo que admitir que también todos los pueblos de habla española;

Considerando, segundo, que la Academia Mexicana, gracias a la ayuda del
gobierno de México, puso de su parte,
y con largueza casi ilimitada, los medios materiales necesarios para realí•
zar tan grande idea agrupando en una
conferencia so]a a todos los individuos
ele las academias de todos los países
que hablan español, y ello proyectado
de tal modo que sólo dejasen de asistir quienes por circunstancias personales estuvieran impedidos de hacerlo;
Considerando, tercero, que este laudable empeño de la Academia Mexicana, y del pueblo mexicano personificado en su presidente, se ha ven_ido a
malograr en buena parte debido a la
ausencia de la Real Academia Española, que declinó la invitación por haber
"recibido de la Superioridad una indicación que la informaba de circunstancias en razón de las cuales la Real
Academia Española no podría asistir
al Congreso de México";
Considerando, cuarto, que al fundamentar aquella "indicación de la Superioridad" el ministro de Educación
Pública del gobierno del general Franco, en exposición que hizo a la prensa
con fecha 6 de abril, aclaró cómo por
razones de patriotismo la Real Academia Española había puesto p~ra su
concurrencia al congreso "la condición, moral e ineludible, de que el gobierno mexicano manifestase públicamente haber dado término a sus relaciones con el gobierno rojo (español)
Y desconociese la llamada representación diplomática (española republicana) existente en México"; y que "no
habiéndose tumplido por parte del gobierno mexicano esa condición, que
en las circunstancias actuales exigía
como inexcusable la dignidad nacio~
na!, la Heal Academia Española habia
decidido no acudir al referido Congreso de Academias";
Considerando, quinto, que la, carta
constitutiva de la Asociación de Academias de la Lengua Espáñola dice en
su artículo XI que "siendo, como lo
es, puramente literario el fin para que
se crean las Academias Correspondien•
tes, su asociación con la Real Academia Española se declara completamente ajena a todo objeto politico, y, en
consecuencia, independiente en todos
conceptos de la acción y relaciones de
los respectivos gobiernos";
Considerando, sexto, que al negarse
a asistir a este congreso, o al verse
compelida a obrar asi, la Real Academia Española no sólo ha infringido el
precepto estatutario citado arriba, sino que lo ha infringido justamente en
la hora en que más importaba mantenerlo incólume;
Considerando, séptimo, que el camino seguido en este caso por la Real
Academia Española, libre en sus actos
o coaccionada, además de dañar gravemente, por consideraciones políticas, razón que ]os estatutos Je prohibían invocar, un empeño literario de
tas academias de los países que hablan
espaüol, ha quebrantado en forma irreparable los estatutos en que se basa la
asociación de todas ellas;
Considerando, octavo, que aparte ]a
infracción estatutaria, y aparte tam~
bién el menoscabo de que se resentirán en lo moral y cultural las labores
del congreso por la ausencia de la
Rea~ Academia Española, la negativa
de esta_ a hallarse aqui presente equis
vale a mferir, por motivos cuya invocación le estaba expresamente vedada
un desaire a la Academia :Mexicana; '
Considerando, noveno, que· con su
conducta la Real Academia Española
ha mostrado evidente falta de aptitud
para eJercer la función rectora que se
reservó al formular por sí sola los estatutos que desde el 24 de Nov. de
1870 rigen su asociación con las Aca-

Pasa a la Pág. 8

7

�Elio Antonio
de Nebrija
\'lene de la Pág. 2
¡, Cómo y cüándo se engendró la simiente de esta obra del genio humanista nebrisense que llevaba tan alta
misión en el pensamiento y en la acción del español del siglo XV y XVI?
l:n hecho histórico aclara el proceso
de esta gloriosa aventura del pensamiento.
Fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina Católica, constantemente inclinado a celosos afanes misioneros, sugirió a fa soberana en 1485,
que Ncbrija transladasé para educación de las religiosas sus famosas Introducciones latinas. Y mas adelante.
ya elegido Fray Hernando Obispo de
Avila, cuando la Soberana descansaba
en Salamanca, Elio Antonio ofrece a
Isabel de Castilla la muestra de su futura obra y es el propio mitrado también quien razona con idéntico criterio apostólico el propósito y provecho
de la referida Gramática.
Las vicisitudes bibliográficas de esta obra cimera no son escasas: ignórase basta ahora quién fué el impr~sor del libro, aludiendo escuetamente
al autor de la Gramática, los bibliógrafos que se han ocupado de ella.
El clásico tratado está dedicado en
su Prólogo a Isabel la Católica; y en
su texto, al referirse a la lengua de
Castilla, confiesa a la Soberana que el
habla ha sido siempre compañera del
Imperio,. y, en ceñido lazo, juntos comencaron, crecieron, i florecieron.

ANTOI,OGIA
ALA MUI ALTA Y ASSI ESCLARECIDA PRINCESA DOÑA ISABEL LA
TERCERA DESTE NOMBRE REINA I
SEÑORA NATURAL DE ESPA~A I
LAS ISLAS DE NUESTRO MAR. CO)IIENCA LA GRAMATICA QUE NUEYA )IENTE HIZO EL MAESTRO ANTONIO DE LEBRIJA SOBRE LA LENGUA CASTELLANA. I PONE PRIMERO EL
PROLOGO
LEELO EN BUENA OBRA
Cuando bien conmigo piensoi mui
esclarecida Reina, i pongo delante ]os
ojos el antiguedad de todas las cosas
que para recordacion y memoria quedaron escriptas, una cosa hallo i saco
por conclusion mui cierta: que siempre la lengua fue &lt;!ompañera del imperio, y de ta] manera Jo siguio que
junta mente comencaron, crecieron y
florecieron, i despues junta fue la caida de entrambos. I, dexadas agora
las cosas mui antiguas de que apenas
tenemos una imagen y sombra dela
verdad, cuales son las delos assirios,
indos, sycionios i egipcios, enlos cuales se podria mui bien provar lo que
digo, vengo alas mas frescas i aquellas
especial mente de que tenemos maior
certidumbre, i primero alas de los judios. Cosa es que mui ligera mente
se puede averiguar que la lengua ebraica tuvo su- niñez enla cual apenas pudo hablar. I llamo io agora su primera niñez todo aquel tiempo que los judios estuvieron en tierra de Egipto,
por que es cosa verdadera o mui cerca
dela verdad que los patriarcas hablarían en aquella lengua que traxo A-braham de tierra delos caldeos hasta que
decendieron en Egipto, i que alli perderían algo de aquella i mezclarían algo dela egipcia. Mas, despues que salieron de Egipto i comencaron a bazer
por si mesmos cuerpo de gente, poco
a poco apartarian su lengua cogida,

8

cuanto Jo pienso, dela caldea i dela
egipcia i dela que ellos tcrnian comunicada entre si, r,or ser apartados en
religion delos barbaras en cuia tierra
moravan. Assi que comrnco a florecer
la lengua ebraica encl tiempo de Moiscs; el cual, despucs de enseñado enla
filosofia i letras delos sabios de Egipto
i merecido hablar con Dios i comunicar las cosas de su pueblo, fue el primero que oso escrivir las antiguedades
delos judíos i dar comienco ala lengua ebraica 1 la cual de arn en adelante sin ninguna contencion nunca estuvo tan empinada cuanto enla edad
de Saloman, el cual se interpreta pacifico, por que en su tiempo conla monarchia florccio la paz criadora de todas las buenas artes y onestas. Mas,
despues que se comenco a desmembrar el reino de]os judips, junta mente se comenco a perder la lengua hasta
que Yino el estarlo en que agora la vemos, tan perdida que de cuantos judios oi viben ninguno sabe dar mas
razon dela lengua de su Jci que de como perdoeron su reino i del Ungido
que en vano esperan. Tuvo esso mesmo la lengua griega su nifiez y comenca a mostrar sus fuercas poco antes
dela guerra de Troia, al tiempo que
florecieron cola musica y poesia Orpheo, Lino, Museo, Amphion; i, poco
después Traía destruida, Omero y
Esiodo. I assi crecio aquel la lengua
hasta la monarchia del gran Alexan~
dre, en cuio tiempo fue aquella muw
chedumbre de poetas, oradores y filosofas que pusieron el colmo no sola
mente ala lengua mas aun a todas 1as
otras artes i ciencias. Mas, despucs
que sc _comencaron a desatar los reinos junta mente comenco a descaneccrse la lengu3. griega i a esforcarse
la latina, dela cual otro tanto podemos
·dczir que fue su niñez conel nacimiento i poblacion de Roma i comenco a
florecer casi quinientos años despues
que fue edificada, al tiempo que Livio
Arrdronico publico primera menfe su
Obra en versos latinos. Y assi crecio
hasta la monarchia de Augusto Cesar
dcbaxo del cual, como dice el Aposto],
"vino el cumplimiento del tiempo en
que erubio Dios y a su Uinigenito Hijo", i nacio el Salvador del mundo en
aquella paz de que avian hablado los
profetas y fue tan significada en Saloman dela cual en su nacimiento los
angelcs cantan: "Gioria enlas alturas
a Dios, i en la tierra paz alos onbres
de buena voluntad. Entonces fue aquella multitud de poetas i oradores que
embiaron a nuestros siglos la copia i
deleites dela lengua latina: Tulio, Cesar, Lucrecio, Virgilio, Oracio, Ovidio,
Li vio i todos los otros que despues se
siguieron asta los tiempos de Antonia
Pio ...

* * •
CAPITULO X .

DEL VERBO
Verbo es una delas diez partes dela
oracion, el cual se declina por modos
i tiempos sin casos; e llamase ·verbo,
que en castellano quiere dezir palabra,
no por que las otras partes dela oracion no sean palabras, mas por que
las otras sin esta no hazen sentencia
alguna, esta por excelencia llamase
palabra. Los acidenles del verbo son
ocho: especie, figura, genero, modo,
tiero.po, numero, persona, conjugacion.
Las especies del verbo son dos, assi
como enel nombre: primogenito, como ama,·, derivada, como de armas armar. Cuatro formas o diferencias ai
de verbos derivados: aumentativos, diminutivos, denoIIlinativos, adverbiales.
Aumentativos verbos son aquellos que
significan continuo acrecentamiento
de aquello que significan los verbos
principales dedonde se sacan, como
de blanquear blanquecer, de negrear
negrecer, de doler adolecer. Diminutivos verbos son aquellos que significan

mismo documento, pues antes que plegarse, dócil y sumisa, a la "indicación
cte la Superioridad" que la obligaba a
ser inconsecuente consigo misma y a
estorbar con ello los propósitos Jegitimos, generosos, útiles, de una de sus
academias filiales, debió hacer valer
ante qujcn 1a constreñía, si es que en
efecto 1a constriñeron, su obligación
moral y jurídica de no frustrar, elia
menos que nadie, pues tal se lo exigía
su propio P?Pel preeminente, e] propósito literario y espiritual con que
acudía ante ella, subordinada, reverente casi, la Academia Mexicana;
Considerando, décimo, que siendo
esos los hechos, no pueden ni deben
desconocerse o disimularse por parte
de las academias asociadas con la Real
Academia Española, ya que encubrirlos, o aceptarlos sin la debida ponderación, seria no tan sólo t\n acto de
aeslealtad para consigo mismas, depositarias como son de un decoro y un
prestigio que se deben guardar, sino
una indignidad, la indignidad de no
alzar siquiera la voz ante un agravio,
o ante la J)rivación de la prerrogativa
que concede un precepto expreso, y
que esto valdría tanto como admitir
que se convirtiera en sumisión informe, desnuda aun del amparo que a
modo de cédu.la real se le concedió, la
actitud filial que hasta hoy han venido
observando respecto de la Real Academia Española las Academias Correspondientes; y
Considerando, undécimo, que si el
incidente ocurrido afecta de modo directo a las relaciones de la Real Academia Española con la Academia Mexicana, no por ..eso incumbe menos a
las demás Academias Correspondientes, supuesto que, por una parte, es
punto de interés general la observancia de los estatutos en que ha de basarse la asociación de todas ellas, y,
por ]a otra, conviene tomar las mediw
das necesarias para evitar que en lo
futuro se produzcan casos como el de
ahora ;
El Primer Congreso de Academias
de la Lengua Española, resuelve:
1o. Es de recomendar y se recomienda, a las Academias americanas y
filipina Correspondientes de la Real
Academia Española renuncien a su
asociación con esta última en los términos previstos por el articulo IX del
texto estatutario que las une, y asuman asi de Heno la autonomía de que
no deben abdicar y la personalidad integra que les es inalienable.
2o. Se recomienda asimismo a las
Academias hoy Correspondientes de la
Española quei dueñas ya de sí mismas,
cada una proceda a organizarse y rew
constituirse según se lo dicte su propia voluntad y atendiendo a to das
aquellas circunstancias nacionales que
en su país tengan importancia desde
el punto de vista de la conservación,
depuración y evolución de la lengua
patria.
3o. Se recomienda también a las aca•
demias americanas y filipina de .la
lengua española que tan pronto como
queden reconstituidas autónomamente
den los pasos conducentes a convocar,
para que se r'eúnan en la ciudad de
México, o en alguna otra capital de
este continente, representantes de todas y cada una de e1las, asi como de
la Real Academia Española, con el fin
de convenir, ya sobre pie de igualdad,
y en forma de un pacto estudiado y
aprobado juntamente por todas, no
mediante una carta de derechos y obligaciones otorgada de arriba abajo, como ]a que hoy norma, o debiera normar, sus relaciones, la asociación clara, igualitaria, fecunda, que haya de
unirlas en lo futuro.
4o. ·A fin de llevar a término la rel'iene de la Pág. 7
comendación anterior, este congreso
. demias Correspondientes, así como pa- designará una comisión permanente
ra conservar sobre estas últimas la provista de los poderes y medios nepreeminencia que se atribuyó en ese cesarios.

diminucion delos verbos principales
dcdondc decienden por derivación,
como de batir balicw·, &lt;le besar besicar, de furtar furticar; e enesta mesma
figura sale de balar balitar. Denominativos verbos se llaman aquellos que se
deri ,·an i dccienden de nombres, como de cuchillo acuchillar, 9e pleito
pleitear, de armas armar. Adverbiales
se llaman aquellos verbos que se sacan delos adverbios, como de sobre
sobrnr, de encima encimar, de abaxo
aba:.rw·: por que las preposiciones,
cuando no se aiuntan con sus casos,
siempre se ponen por adverbios. Las
figuras del verbo assi como enel nombre son dos: senzilla como amar, compuesta como desamar. Genero enel
verbo es aquello por que se distingue
el verbo acth·o del absoluto: activo
vcrbQ, rs aquel que passa en otra cosa, como diziendo io amo a Dios, esta
obra de amar passa en Dios; absoluto
,•crbo es aquel que no passa en otra
cosr,, como diziendo io bivo, io muero,
esta obra de bi vil- i morll' no passa en
otra cosa dcspues de si, salvo si figurada mente passasse enel nombre que
signica Ja cosa del verbo 1 como diziendo io' bfoo vida alegre, tu mueres muerte santa. Repartese el verbo en modos,
el modo en tiempos, el tiempo en numeras, el numero en personas. El modo ene! verbo, que Quintiliano llama
calidad, es aquello por lo cual se distinguen ciertas maneras de significado ene! verbo. Estos son cinco: indicativo, imperativo, optativo, subjunctivo, infinitivo. Indicativo modo es
aquel por el cual demostramos lo que
se haze por que 'indicare' enel latin
es demostrar, como diziendo io amo a
Dios. Imperativo modo es aquel por
el cual mandamos alguna cosa porque
'imperare' es mandar como ¡o Antonio! ama a Dios. Optativo modo es
aquel por el cual desseamos alguna cosa por que 'optare' es dessear, como
¡o si amasses a Dios! _Subjunctivo modo es aquel por el cual juntamos en
verbo con otro por que 'subjungere'
es aiuntar, como diziendo si tu amasses
a Dios El te amm·ia. Infinitivo modo
es aquel que no tiene numeras ni per•
sonas i a menester otro verbo para ]o
determinar, por que infinitivo es indeterminado como diziendo quiero
amar a Dios. Los tiempos son cinco:
presente, passado no acabado, passado
acabado, passado mas que acabado,
venidero. Presente tiempo se llama
aquel enel cual alguna cosa se hazia,
como dizieQtlo io amava. Passado acabado es aquel ene! cual alguna cosa
se avia hecho cuando algo se hizo, como io le avia amado cuando tu me
amaste. Venidero se llama aquel ene!
cual alguna cosa se a de hazer, como
diziendo io amare. El indicativo i subjunctivo tienen todos cinco tiempos.
El optatiYo e infinitivo, tres: presente,
pasado, venidero. El imperativo, solo
el presente. Los números enel verbo
son dos, assi como enel nombre: singular como diziendo io amo, plural como nos amamos. Las personas del verbo son tres, como enel pronombre:
primera como io amo, segunda como
tu amas, tercera como alguno ama. Las
conjugaciones del verbo son tres: la
primera que acaba el presente del infinitivo en ar como amar, enselÍar, ]a
segunda que acaba el infinitivo en er
como leer, corl'er, la tercera que acaba
el infinitivo en ir como oir bivir.

El Symposium
Histórico de la
Lengua Española

Armas y Letras .

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S, U,

Año VIII

GI magi:1lerio
Je

Núm,S

Mayo. de 195/

NEOKANTISMO
Jacobo AYALA VILLARREAL.

ma,.fí

Por los idus de mayo solemos los mexicanos recordar con
manos ofertorias y palabras de unción á los seres que nos han
dado en el decálogo del alfabeto el pan humanísimo del saber y
las señas del buen camino ••• Pero en las más audaces cimas,
allá donde el vértigo marea con espasmos prometeicos, se irgue
la frente dorada y rútila del Maestro, que, como Martí, Hostos,
Sierra, Sarmiento y Montalvo, enseñan el magisterio superior de
las excelencias máximas del espíritu.

Martí entre ellos, irradia un arcano sortilegio á cada me•
xicano; y en cada hogar nuestro, por los idus de mayo, fulge una
lámpara votiva en su loor.

A pesar de las críticas que puedan y deban hacerse al positivismo, tuvo esta corriente especulativa, el mérito de haber detenido la marcha ascendente de la desenfrenada fantasmografía
metafísica que privó durante las primeras décadas del siglo pa•
sado. El receso filos,ófico que significó el positivismo, sirvió pa,
ra depurar un tanto la especulación teórica, y mantenerla dentro de marcos asequibles a la razón. Es por esto que la vuelta a
la filosofía tuvo que iniciarse partiendo de Kant. El neokantismo no surgió al acaso a fines del siglo pasado, sino que fué la
. vuelta obligada a la filosofía desde el positivismo. Neo-Kantismo y positivismo coincidían en su repulsa de la metafísica, a la
que negaba;i desde luego carta de ciudadanía científica.

Kant que había rescatado la filosofía del dogmatismo y del escepticismo
para convertirla en una crítica del conocimiento, vuelve con su pensamienCon una taumaturgia sin fronteras nos seduce su magiste- to a rescatar, o a resucitar, la Filosorio político y social, y su labor de Maestro entre las gentes gra- fía del escepticismo positivista.
Kant admite al lado de la experienves y entre los niños cándidos.
cia sensible, otra especie de realidad,
la intuición a priori (conocimiento a
Recorrió á la América enseñando con ardiente prédica. Su priori) producto puro de la concienelocuencia clara, sincera, avasalladora, catequizó á los espíritus cia que no tiene ingredientes sensibles, aunque se nos manifiesta en la
remisos y colmó a los ardientes de mayores mercedes.
experiencia, y gracias al cual, puede
la percepción sensible presentársenos
Su palabra frutal, que más se. antoja~a un embaimiento como un todo ordenado. Frente a la
que una cosa real, ejercía con proteica hazana un cabal conven• materia, erige Kant la forma conciencia!, como método ordenador de la
cimiento en todos.
realidad. Sin la categoría formal a
priori, que nos proporciona desde denMas sobre el espíritu blanco de los m~os co7'.1o so~e el tro la conciencia, no sería posible el
menguado esquema de los adolescentes hacia sentir su tierna conocimiento de 1o experimentable
sensible, pues éste se nos manifestaría
dicción, su amorosa pedagogía de hermano mayor.
como un caos.
El formulismo stammleriano puede
Y allí pervive como testimonio su obra "E~d ~e O~~", conceptuarse
como una reacción viopuesta al servicio de la infancia y de la adolesc~~cia, sm anm~- lenta al materialismo positi_vista. El
miento alguno, sino como una sutil y suav~ bru1u½t de co71;oc1- positivista trató de encontrar el ser
miento y saber apoyados en la ternura; alli su delicado ~pisto• del derecho en el aspecto real del mismo, y el formalismo neokantiano pre!ario a Carmen y María Mantilla .. •
tendió encontrar el concepto del derecho en la consideración gnoseológica
Tiene por ello Martí un culto en ca~ e~d de la ~i.da del del mismo. Para los formalistas, el dehombre americano. Su magisterio encontro fel~z y propici? aco- recho es un simple método lógico de
modo en cada etapa humana, pues que su vida, que fue una ordenación de la realidad social.
Asi al abordar el problema sobre
constante aunque fugaz profesión de amor -;-"¡yo soy nube Y
cosa ida!"-, interpretada en su verbo de. agmlas Y alondr&lt;fS, Economía y Derecho, Stammler se declaró contra el concepto materialista
hizo posible la cultura del universitario, la libertad de su Patria, de la historia, y declaró Que el Dererealizada por un puñado de guerrilleros alucinados, y .el amor cho no es efecto de la Economía, sino
sin espacios á la niñez, porque pensa?a que d~n~eq~iera que que, por el contrario, es el a priori lóhubiera niños, futuros paladines, habria el prodigio singular de gico de la economía y de la sociedad.
El derecho aparece como condición
una edad de oro.
sine qua non para la comprensión de
todos los fenómenos sociales. El proF. M. Z.
blema de Economía y Derecho se re-

suelve para Stammler no en una relación de causación reciproca, sino en
una relación de condicionalidad lógica, en la que el Derecho tiene la primacía.
Concibe Stammler la Filosofía del
Derecho como sistema de las formas
puras con las cuales pensamos jurídicamente. El concepto del Derecho es
un principio ordenador, una pura forma mental que no contiene en sí materia alguna, y debe ser determinado
como algo de validez universal.
Para llegár al concepto formal del
Derecho, de validez universal, a que se
refiere, Stammler distingue dos tipos
de ordenación de contenidos de conciencia: ya mediante las categorías de
causa a efecto, ya mediante las de medio y fin. El primer método de ordenación es aplicable a las impresiones
sensibles, y por ende, es el que rige
las ciencias naturales; el segundo, es
aplicable a los contenidos de voluntad,
y rige las ciencias del espíritu. De esta guisa, da Stammler carácter científico al Derecho, descubriéndole su peculiaridad metódica.
Planteadas las anteriores bases, llega Stammler a la conclusión de que el
Derecho es una modalidad del querer;
pero entendiendo el querer como proceso lógico de ordenación teleológica.
La crítica sobre Stammler ha hecho
ver que para mantenerse dentro de los
marcos de un formalismo estrecho, habría tenido el derecho que concretarse
a un puro pensar conexiones finalistas, sin tomar en consideración toda
idea de una actividad perseguidora de
fines.
Sin embargo, resulta difícil para
Stammler, mantener su concepto del

Pasa a la P~g. 3

�I

•

NEDiíANTISMO

El Paraíso Teotihuacano

Viene de la la. Pág.

Vladimiro Rosado Ojeda,
Arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología

Entre los acontecimientos más sensacionales que registran
en recientes fechas los anales arqueológicos mexicanos se cuen•
ta el descubrimiento de nuevas y grandes pinturas murales en
Teotihuacán, la ciudad que rindiera un intenso aunque pacífico culto a la muerte y cuya portentosa civilización florecida del
siglo II A. de C. al IX D. de C. influyó más o menos en las otras
civilizaciones precortesianas que le fueran contemporáneas o
posteriores.
aunque con modificaciones, a otros
muchos pueblos del antiguo Anñhuac.
La religión de ciertas sociedades
humanas no siempre es tan metafísica
como se supone. En este sentido los
paraísos e infiernos, como lugares de
premio o de castigo a los difuntos
equivalen a los gozos y padecimientos
que los individuos han tenido en el
mundo de los vivos; aun más, la vida
de ultratumba es muchas veces la prolongación de la terrena con todas sus
complejidades. El caso más típico de
este modo de pensar es el de los antiguos egipcios. La última etapa en la
evolución del pensamiento religioso a
que nos referimos es concebir la vida
futura enteramente felia", es decir, sín
ninguno de los trabajos o penalidades
ele la terrenal que llega en ocasiones
hasta implicar la falta de castigo, redimiéndose el individuo de sus culpas
por el solo hecho de morir.
Estos conceptos no fueron tampoco
una yez la siembra un pequeño y repentino desmoronamiento de tierra. ajenos al antiguo ~léxico, pero presendejó al descubierto unas piedras apa- tándonos además otro a cual más curejadas que parecían corresponder a rioso y original: el de la "muerte jeuna construcción considerable. Dado rarqu.irizada". Lo que queremos decir
el aYiso oportuno al Instituto Nacional es que había ciertos paraísos que code Antropología, se apresuró éste a em- rrespondían sólo a determinados dioprender una exploración en forma. La ses y, por lo tanto, a determinados disorpresa fué enorme, pues no sólo que- funtos; en otros términos que su disdó al descubierto un magnífico templo- f.rutc no lo condicionaba la conducta
palacio constituido por estancias 1 pila- que el individuo había tenido en vida,
res, taludes, patios y plataformas sino, sino. sobre !orlo, la clase de muerte
lo que quizás es más interesante, unas que habia sufrido; aun más, se llegó
grandiosas pinturas murales al fresco hasta pensar que dicha muerte era una
que antaño cubrían literalmente todos gracia especial que le había concedido
los frentes interiores del edificio. An- el dios para llevarlo a su celeste motes de emprender a fondo la interpre- rada, lo que regocijaba a sus familiatación que se ha venido dando a los res.
Entre los mexicanos, por ejemplo, y
temas pictóricos en cuestión debemos
tener presente primero cierto rasgo conforme a su ideal bélico de la vida,
psicológico que distinguía a los teoti- el hombre nacía para servir y morir
hu,acanos, Y, coll.10 un derivado de él, en la guerra, pues ele ésta dependía no

No obstante su importancia capital,
ciertos aspectos del mayor interés de
la civilización teotihuacana nos eran
poco conocidos, como el concerniente al cabal concepto filosófico que se
tenia en ella de la misión del hombre
en la tierra, y, como consecuencia, lo
que le esperaba en el mundo funerario, tema que precisamente nos aclaran con todo lujo de detalles las pinturas aludidas.
El grupo más interesante de ellas y
que sigue revelando nuevos aspectos
del tema a que nos referimos se encontró en TepantiUa (Lugar de paredones), junto al pueblecillo de S. Francisc;o Mazara, situado al oriente de la
Pirámide del Sol. Como sucede muchas veces en materia de descubrimientos, el de Tepantitla se debió a la
casualidad. Una familia indígena había establecido sobre un montículo su
choza y su milpa, y al estar haciendo

Aspecto del recinto teotihuacano

2

Aspecto del recinto teotihuacano

múltiples placeres c¡ue esperaban t"n
él a los elegidos del dios. Es toda unn
población de almas, un segundo teotihuacán por decir así, pero más ideal
que el que yacía abajo, pues el hombre
sólo tenia que disfrutar de las cosas
sin c2.si trabajarlas.

I

En consecuencia entre los temas que
tratan estos frescos destacan ricos
campos labrados en los que vemos florecer el maíz, el cacao, el zapote, etc.,
una montaña, una laguna con una isla y ríos con pescados y, ,,olando por
todas parles, aves de brillantes colores, mariposas, libélulas) etc., sobresaliendo todo sobre un ciclo de azul purísimo, un nítido cielo tropical. Sobre
la tierra unos jades sitnbolizan ]a "tierra preciosa'', es decir, la tierra rica en
mantenimientos de todo género.

Puerta central del Paraíso Teotihuacano

sólo su existencia sino la de su familia, la de su sociedad y la de sus (Uoses mismos. La mayor ambición del
azteca consistía, pues, en capturar el
mayor nl1mero posible de enemigos
para alimentar a sus dioses, especialmente al del so.l, a fin de que éste pudiera, a su vez, mantener al hombre.
Si moría, sobre todo en el combate, no
po~ eso quedaba exento de su misión
guerrera, pues seguía al servicio del
astro diurno, al que debía defender
contra sus enemigos: la noche y las
estrellas. El premio a su valor, cuando
vivía, era Ja concesión de ciertos privilegios e insignias, a manera de un
general de ejército, así como de otros
en su vida celeste.
Los muertos comunes, es decir, ac1ueIlos en los que el fallecimiento no se
debifJ a algunas de las causas relacionadas con un· dios determinado, iban
al "mictlún". Esios difuntos eran los
únicos que sí tenían que sufrir ciertas
pruebas, no propiamente castigos, para llegar a dicho sitio en el que encontraban el descanso definitivo.
Pero hubo pueblos, como el tcotihuacano, cuyo ideal de vida fuera distinto, pues aspiraba, tanto en lo terreno como en lo ultraterreno, a una existencia tranquila, dedicada a los goces
del espíritu r de la materia. Nada, en
efecto, nos revela en su civilización un
carácter bélico. Ahora bien, dichos goces estribaban primero qué nada en el
alimento, sin el cual no hay placer posible Y que lograba, naturalmente, por
la Hgricultura, siendo de creer, a propósito, que el antiguo valle teotihuacano era muy rico, no presentando, en
consecuencia, el aspecto árido que hoy
tiene. Fué la agricultura la que orientó tGdos sus adelantos, cuyo conocimiento y práctica se llevaba el individuo cuando moría, a fin de seguirlos
ejerciendo en su otra vida.

Así pues, el dios supremo de este
pueblo era el de ]os cultivos, especie
de puteroso y nuevo Zeus que dominaba, incluso, la lluvi$, los mares, rios,
lagos, el granizo, las nubes y el rayo.
Era en todo semejante al Tlaloc azteca.
A su paraíso o "tlalocan" que era el
múS codiciado, iban por lo tanto las almas de aquellos cuya muerte se relacionaba con las facultades del dios,
co1J10 la hidropesía, la lepra, ahogamiento, gota, bubas, sarna, fulminación
por el rayo, lrnll1brc debida a sequías,
etc.
Los muertos por este Tlaloc teotihuacano gozaban, además, de otros pri\'ilegios, pues no se les quemaba, sino
se les inhumaba y se les ponía unos
tallos de bledo sobre el rostro, sobre
l'i cerebro unos papeles con oraciones
mágicas escritas y se les sujetaba en
una mano una rama deshojada "porque decían - refiere Sahagún- que
como el lugar (a donde iban) era fresco y ameno, había de reverdecer y
echar hoja", es decir, que para mayor
precaución quizás el alma del difunto
lleYaba la rama para sembrarla en el
])araíso, pues en el seguía siendo agricultor.
El reino de este dios estaba situado
en el oriente que era el sitio por excelencia de las delicias y en el que nacían todos los rios del mundo, lo que
causaba, naturalmente, que la región
fuera muy rica en la fauna y en la flora. Recordemos, por lo demás, lo
abundantes que son al respecto las costas orientales mexicanas, zona de donde derivó en gran parte la civilización
teotihuacana.
El templo de Tepantitla tuvo, , pues,
como fin especial, el culto al paraíso
rlel dios agrícola, desplegándose en sus
pinturas, con todo lujo de detalles, los

Armas y Letras

l

Repartidas por doquier las almas
se entregan a felicidades dionisíacas:
unas danzan o juegan, cantan, pronuncian discursos floridos, duermen, nadan en dí versas posturas, descansan,
cortan o huelen flores, platican animadamente, cazan mariposas, se embriagan con . pulque o comen con deleite
los sabrosos y madurados frutos. Corno
recordamos al ver ésto aquel célebre
cuadro de Brughe el Viejo en el que
se representa a los campesinos de una
soñada Jauja, tcndrdos al sol y con la
boca abierta en ]a cual van entrando
los comestibles ya preparados . .. Algunas almas portan múscaras funerarias o del Tlalco. Hay una a la que
1a emoción hace llorar a lágrima viva
Y prorrumpir en un canto estruendoso que debía opacar al de las demás, a
juzgar por la magnitud de su símbolo
respectivo que tiene delante de la boca y acerca de la cual dice Alfonso Caso: "nos explicamos a este personaje
que Jlora, que enarbola su rama reverdecida y que al llegar al Tlalocan, al
lugar de las delicias, brotando de la
laguna en la que términan los ríos del
paraíso, saluda su ingreso en la mansión de los dioses de la fertilidad con
su largo canto a Tlaloc, canto de agradecimiento, porque saliendo de las
aguas de la muerte ha llegado al lugar
de la bienaventuranza a unirse con sus
,herm anos" ... Se ha supuesto también
que todos estos personajes entran al
Paraíso diciendo un grande y florido
discurso dedicado al dios.
Predomina la figura de¡¡. divinidad,
adornada con flores, con fantástico tocado, arrojando agua en todas direcciones y con un mar encrespado a sus
Pies en el que se ven caracoles, conchas y otros animales acuáticos. En
una estancia aparecen sus ayudantes
dejando caer en la tierra semillas sa-

Mayo de 195I

gradas Y verdes jades sill)bólicos de la
lluvia preciosa, al mismo tiempo que
entonan un complejo y poético canto
alusivo a la siembra. Forma eJ marco
de la escena principal unas serpientes
con los cuerpos entrelazados y adorn_ados con estrellas de mar, tortugas y
figuras de la deidad.
Las figurillas de las almas son pequeñas, nerviosas; están dibujadas con
gra~ libertad de escorzos, llevan poca
vestimenta, toda vez que en tan risueño edén casi no se requiere ropa; en
genéral, casi todas son animadas y alegres pues hay unas que a pesar de haber sido llevadas a este paraíso por la
voluntad del dios todavía aqueja alguna enfermedad ajedina a la deidad
pero que esperan curar en el paraíso,
a lo que se debe la presencia de unos
curanderos aplicando sus conocimientos a los enfermos, entre árboles medicinales con Sus nombres jeroglíficos.
Tales son en resumen las pinturas
de Tepantit1a: una gran obra estética
y un gran documento de la vida de
aquel pueblo que creó una de las civilizaciones y una de las ciudades más
portentosas ele la antigua América.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL

OBRAS D!' RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santiago Roel) ........... ...... . $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
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De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Ghrfias) . . . . . . . . . $ 5.00

querer dentro de lo lógico, y sus críticos encuentran en la exposición stammleriana del querer, matices esencialmente psicológicos, que Jo mueven en
el sentido de una aspiración y un afán
determinado por fines. Esta critica
demuestra la imposibilidad de encontrar el derecho como concepto puramente formal, y pone de manifiesto la
necesidad de acudir a su contenido
concreto.
Huellas de infiltración real en el
formalismo stammleriano, se encuen. tran, además de las ya mencionadas,
al abordar Stammler el problema de
la Idea y la Justicia, al darnos sus reglas de derecho justo, y al explicar
Stammler que el Derecho tiende, como
querer, hacia la realización del Estado. En esto, como en muchas de las
aseveraciones de Stammler, se deja
ver que su "querer' 1 tiene un contenido concreto y no es meramente un
proceso lógico.
Expuesta brevemente, la critica que
se ha hecho del formalismo stammleriano, se impone señalar los verdaderos méritos de la obra. Como quedó
dicho, su grave defecto tadicó en un
rigor logicista, y en su afán por fundamentar en la Critica de la Razón
Pura de Kant, problemas que Kant
había denominado de la razón práctica.
Sin embargo, y pese al fracaso de su
intento por fundamentar el derecho
como proceso lógico ordenador de la
realidad social; Stammler tuvo el mérito, en primer lugar, de revi'vir los estudios de Filosofía Jurídica después
del receso positivista; en segundo Jugar, aún cuando su metodo tleológico
ha sido objeto de enconadas críticas
tuvo el mérito de dar a consideració~
este nuevo aspecto del problema de
clasificación de ciencias, y sobre todo de consideración científica del derecho. Su definición del Derecho como u nquerer autárquico enterelazante e inviolable, a pesar de las consider~e!ones _expuestas contra su rigor ]og1c1sta, llene el mérito de haber tocarlo las principales notas de lo jurídico.
Sus elucubraciones sobre el ideal social Y el derecho justo con valíosisimas, sobre todo por declararse Stammler partidario de la persona humana
como centro de valor, aJzándose contra todo utilitarismo y materialismo
en los fines del derecho.

su factum, la acción humana. La voluntad pura no es algo de contenido
real, sino es un saberse a si mismo, es
autoconociencia. El concepto de sujeto ético de voluntad coincide con el
de persona jurídica.
Esta doctrina adolece del defecto de
no reconocer que la éti~a no debe ocuparse de la posibilidad del conocimiento del derecho y de la moral, sino de la eticidad misma. Sólo hay una
clase de conocimiento y una forma de
conocer y de ella se ocupa exclusivamente la lógica. La filosofía crítica
aplicada al campo de la ética se resuelve en el problema de examinar
como 1a razón puede hacerse práctica,
y no en el de seguir aplicando los métodos de la razón pura a la razón
práctica.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

1
ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:

Redactores

11ARBURGO

Raúl Rangel Frias

E_l n_eokantismo busca los conceptos
aprwrishcos que hagan posible la experienci_a como conexión· ordenada. ·
Tamb,en parte de esta corriente la
filosofía de Hermann Cohen, fu;dador de la Escuela de ~farburgo. Cohen
reduce la Filosofía a mera teoría del
conocimiento. Según esta doctrina la
Filosofía debe hacerse cuestión de las
condiciones de posibilidad de la ciencia, de los presupuestos subyacentes
de la ciencia.
.c?nsidera Col1en que así como la
I~og1ca fundamenta el carácter científico de la matemática y las ciencias
~~turales; así también debe haber una
e~1ca como ciencia independiente que
sirva de base a un facturo O haz de
conocimientos cuyas condiciones ella
ha de mostrar. Ese factum lo encuentra Cohen ~°: la ciencia juridíca. Así
como la Log1ca encuentra como presupue~to. de las ciencias naturales, el
conocumento puro, asi ]a ética encuentra como presupuesto de la ciellcia jurídica, la voluntad pura. Para
este pensador, la Filosofía del Derecho es la ética de la voluntad pura.
La ciencia jurídica aporta a la ética

Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez

Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León

'

·MEXICO

3

�El programa de este filial homenaje conmemorativo del
vigésimo quinto aniversario de la irrevocable muerte del B_ene•
mérito Maestro, enuncia el tema que debo desarrollar, ba¡o el
título El Maestro Don Serafín Peña. Y aun cuando, en efecto,
lo que voy a exponer de su vida, se ajusta estrictamente a este
concepto, creo pertinente aclarar, en desagravio al mismo Maes•
tro, que siendo el mérito de su labor docente de tan profunda
magnitud, porque vale y significa la creación de un perfec~o
sistema orgánico y pedagógico, vivido en un período_ de m_~d10
si&lt;&gt;lo de acción escolar efectiva y directa, frente a ninos Y ¡ove•
n;s maestros impreparados, mi exposición, por breve, aunque
tal vez cansada para ustedes, es apenas un borroso pincelazo
enumerativo de lo que el Maestro Peña hizo, en el ejercicio de
su glorioso ministerio, y del que, por falta de tiempo, nos ve~os
precisados a omitir, quizá lo más trascendente y de importancia,
que enjuicia al Mentor de niños y que justificará siempre todos
los homenajes que se tributen a su memoria, como es el comen•
tario critico y la explicación precisa y minuciosa, del laborioso
proceso de su obra educativa, que fué ejecutado sobre la mar•
cha, y comenzó con la concepción de fines escolares que seyro•
puso; continuó con la elaboración de los planes de estud10_s, Y
programas detallados de todas las asignaturas de la Instrucc1on
Primaria, y se consolidó con la formación de un Método y una
Técnica personales para su enseñanza; labores que positivamen•
te son el índice que evidencia las dotes y características del Do•
c:nte, que merece el nombre de Maestro de la Niñez.
Otra aclaración que se impone previamente, en mi exposición, es que al
analizar la obra pedagógica del benemérito Maestro Peña, es imposible desligarla de la personalidad de su ilustre
compañero, el benemérito Maestr"o Ing.
D. Miguel F. :Martinez, porque no fue
original y exclusiva de aquel; sino resultado de su desinteresada decisión
· de colaborar con éste, en la organización de una nueva y desconocida Escuela Primaria, en Nuevo León, para
establecerla como el sistema oficial
educativo y laico del Estado, con el
nombre de Escuela Moderna Nueuoleonesa; labor en la que el Maestro
Martínez actuó como iniciador y técnico responsable, en su calidad de Director General de la Instrucción Primaria y de las Escuelas Normales de
ambos sexos, y en .la que el Maeslro
Peña, fungió con igual autoridad ejecutiva y docente, y lo sustituyó personalmente y completó con atinado
acierto v definitivo éxito.
La ol;ra cultural del benemérito
Maestro D. Serafín Peña, puede sintetizarse en sus tres principales actividades sociales: Educador Publicista v Poela de las cuales solo la prime;·a ejerció con carácter profesional;
pero en cada una de ellas se muestra,
respectivamente, como un notable docente ·espontáneo, que hizo del método
pedagógico intuitivo, su especialidad
didáctica y creó su propia escuela metodológica; como un fecundo y no
igualado todavía, escritor didáctico
neolonés, que concretó su personal técnica de enseñar a la niñez, en una valiosísima serie de libros escolares, en
los que presenta, ·e n forma original,
la materia de aprendizaje y el modo
de trasmitirla; y como un impecable
literato, que supo cantai- los íntimos
afectos personales, con el lenguaje y
sentimiento del lírico apasionado y fogoso, a pesar de su natural, quieto y
reposado, de ]a refinada sencillez de
su vida, y de ]a exagerada timidez de
actitud expresiva.
Es el :Maestro Peña, el primer educacionista profesional del Estado, que
nos dejó obra escrita y suficiente, en
materia didáctica 1 y que nos permite
conocer objetivamente un criterio pedagógico elaborado y maduro, al traYés de sus luminosos textos escolares,
escritos precisamente, para servir de
guia metodológica, al concepto educativo de la Escuela Primaria Mexicana,
prescrita por el Primer Congreso Pedagógico Nacional de 1889, a cuyas
Bases -y Programas Generales, se ajustan estrictamente, todos sus libros elementales y de fondo doctrinal, en cuan~
1

1

4

EL MAESTRO

En particular Ja obra lirica del Mae~- Nuevo León, que en todo la República
tro Peña la estudia el Dr. Garza Cantu, ){exicana; en virtud de haberse fedeen solo dos de sus composiciones, de ralizado ]a instrucción pública, por
carácter distinto: Una Silva de gusto reglamentación especial del Gobierno
depurado y clásico, dedicada a la Pri- del General Antonio López de Santa
mera Exposición Industrial de Monte- Ana.
rrey y un canto poético titulado: A mi
Y aun cuando estos libros fueron esHogar. y dice que se nota en ellas, el critos desde 1894, para guía de la enperfecto dominio del asunto y una señanza sistemada, por las normas que
gran corrección y limpieza· en el len- se llamaron Escllela Moderna Intuitiva,
guaje, en conformidad con el tono y la cual se modificó entre nosotros en
el estilo, que expresa con gusto ex- 1927, con fa denominación de Escuela
quisito y delicado. Hace notar que lo Activa, y en 1935, con la de Escuela
encuentra más poeta en la Oda A mi Socialista, su valor didáctico subsiste,
Hogar, porque parece estar más en y bien pueden, con ligeras correccioconsonancia, con el carácter suave de nes v aumentos de acomodación acJa Oda moral, el del propio Maestro tual, ·continuar prestando los valiosisiPeña; que es dulce y afectuoso, y que mos servicios instructivos Y pedagógicomo dijera Martínez de la Rosa, al cos que antaño los hicieron famosos. _
definir la Oda: ''la heroica es un toIniciamos pues, la presentación Y
,rrente, mientras la moral, es un arro- análisis didáctico de los magníficos
yo manso y cristalino." Y esto, arroyo libros escolares del Benemérito Maesde linfa cristalina, es el alma del poe- tro Peña, por los que arbitrariamente
ta Prña, que refleja sus sentimientos hemos denominado su tercera serie, Y
to a la materia por enseñar; pero con en estos versos, que son muestra de que corresponde a los textos conque
criterio original, adquirido y experi- sensibilidad profunda y delicada, que principió su vasta producción, no prementado, directamente, en ]os bancos denuncian al que sabe decir lo que cisamente en sus comienzos profesiode clase, y delante de los niños, suge- sienté y hace sentir; que sabe pensar na1es; pero sí con los que se dió a corido por la práctica concienzuda y tealto, sentir hondo y hablar claro, muy nacer como autor didáctico, Y de ennaz, sentida por el profesor espontálejos dé esas modernas afectaciones, tre ellos, citamos solamente dos: La
neo y maestro por ·vocación, que fué
tan vacías de fondo, como distantes de Cartilla Constitucional Y la Reseña Hisindiscutiblemente, este educacionista
1a verdadera belleza y de la verdadera tórica de la Ensellanza Normal en el
regiomontano .
poesía.
Estado, hasta 1891.
Así pues, el Maestro Benemérito Pe· El Maestro Peña dejó en poesía poca
La Cal'lilla Constilllcional, es un
ña, es el fundador de una nueva moproducción, pero buena. No conoce- opúsculo dedicado al Círculo de Obredalidad didáctica en Nuevo León,
mos su acervo y por esto sólo citamos: ros de Monterrey, y su contenido es
creada y ejecutada en colaboración
Impresiones de la Noche y al Asomar una explicación sencilla y acce$ible
con el Jng. Maestro Benemérito Martíla Aurora; ambas dedicadas a su hijo al pueblo, del texto Constitucional de
nez, organizador y animador del SisFrancisco, como recuerdo que el mis- 1857, presentado como instrucción citema Educativo local, que llamamos.
mo Maestro califica de Exhumación; vica y corno conocimiento al alcance
por sus características originales Esecomposiciones que confirman la opi- de l~s obreros de esta institución recuela Moderna Nuevoleo11esa.
nión del notable literato y también giornontana, entonces de reciente orEn esta meritoria labor educativa,
poeta, Dr. Garza Cantú.
ganización, a la cual pertenecía el
los Beneméritos Maestros, mancomuEJ benemérito educador Peña, escri- Maestro; y en particular, para el aprennan su sólida cultura, su vocación docente, su poco común dinamismo di- bió también magnifica y ·correctísima dizaje y práctica de los deberes Y &lt;ledáctico y su experiencia magisterial, prosa, sobre temas morales, hi'stóricos rcchos civiles que esta Ley General de
formada en un dilatado lapso, no me- y sobre todo pedagógicos, que forman la Nación, estatuye y ampara en el
nor de veinticinco allos en la enseñan- parte de su abundantísima producción País. Este libro vino a ser un verclaza exclusiva de niños y logran estable- didá.ctica, impresa y presentada como dcro i1anual de Instrucción Cívica Mecer las bases de ia Organización Di- material docente, en libros de texto xicana, para servicio y uso de los ciudadanos nucvoleoneses, según el critedcictica Primaria, vigente aún en Nue- escolar y metodológico.
La obra didáctica impresa del Bene- rio e interpretación de un ~faestro reLeón.
En consecuencia, ]a Tecnica Escolar mérito Maestro Peña, clasificada des- giomontano.
La Reseria Histórica de la EnseríanPrimaria, en el Estado, desde 1889 has- de el punto de vista pedagógico, aun
cuando
en
producción
periódica,
sin
:a
Xormal en el Estado, es una breve
ta 1912, tiene comff personalidades
orden
sucesivo
determinado,
compreny
concisa
exposición escrita, que farcentrales, a estos dos hasta ahora inide
tres
series
de
libros:
la
primera,
lna
parte
de
la Historia General de la
gualados maestros regiomontanos, que
son en verdad, ]os creadores de nues- dedicada a servir de texto para niños, Instrucción Pública en el Estado de
por lo que contienen la exposición Nuevo León y que escribió, por encartro Sistema Educativo Popular laico.
metódica
y dosificada en lecciones, de go del Consejo de Instrucción Pública
El :.\faestro Pella hizo sus estudios
la
doctrina
elemental que encierran los del Estado, en el cual actuaba entonsecundarios en el Seminario Conciliar
de ~fonterrey, en donde cursó, con Programas de Instrucción Primaria, y ces, como Profesor Delegado de la proaprobación: Latinidad, Filosofía, Teo- que equivalen, por esto1 a resúmenes pia Escuela Normal. No es un libr~
logía y Derecho Canónico, y se inició lectivos, que deben ser previamente especial sobre ]a Ensellanza Normal;
en la Facultad de Jurisprudencia, en explicados por el Profesor encargado ... sino un capitulo de otro libro impreso
el Colegio Civil del Estado, estudio que del curso o asignatura a que se refie- por el citado Consejo, en cuya factuabandonó, para dedicarse exclusiva- ren. La segunda serie, escrita ex pre- ra participaron todos los Directores de
mente al :Magisterio Primario, desde samente para servir de instructivo, o las Escuelas Profesionales del Estado.
La esencia y objeto de esta Resefia,
1864, el que ejerció privadamente y de técnica de la enseñanza de los miscomo Director de las Escuelas Públi- mos programas escol3res, en las ma- es dar a conocer los orígenes e inicios
cas oficiales, en los Municipios de terias que tratan, esto es, libros de tex- de la enseñanza normal, o sea la pre~
:M onterrey y Bustamante, en Nuevo to primario Y. de metodología de su parac.ión profesional ele Maestros de
Le_ó n y en el de Monclova, en Coahui- enseñanza. Y la tercera, formada por Niños, en Nuevo León, titulo que c.nJibros, que sin dejar dé contener ma- tonces se decía de Preceptor de Niños
la.
En sus actividades propiamente li- teria docente, no están destinados a y t¡ue en la actualidad corresponde
terarias, el Dr. D. Rafael Garza Cantú, niños, ni a Maestros expresamente; si- con el de Profesor de ]nslrucción PriJo califica como autor didáctico sin no a instrucción de quien la desee ad- maria; pero reícrida tanto la Reseña
como la ensellanza, a la organización
segundo, en Nuevo León, como escri- quirir, sobre los tópicos que tratan.
Todos los libros del Benemérito y funcionamiento de ]a Escuela Nortor de primer orden, y como poeta lírico, que produjo sentidos versos y :Maestro Peña, además del mérito de mal Lancasteriana de 1845, la cual no
ejerció con éxito notorio: la oda pin- su originalidad didáctica, tienen el va- pasó de un generoso y elogiable inten~
dárica y la filosófica; así como el dis- lioso de ocupar el primer lugar, como to, que no llegó a producir ni un .solo
curso patriótico, y con especialidad, textos de la Primera Escuela Primaria Maestro titulado en esta Escuela; la de
la obra did3.ctica educativo-instructi- Nacional, escritos rn el Pais, y de 18i0, que aun cuando no regularizó su
va, en la que se muestra Júcil, y acusa reemplazar con éxito .incuestionable, a funcionamiento hasta 1881, expidió sus .
conocimientos y aptitud para penetrar los de tipo catequista, que venían primeros títulos en ,. 1886, que sufrió
el fondo, y un dominio completo y per- usándose desde 1837, Y que fueron la su primera reforma orgánica; así cofecto del material técnico de los asun- fuente de la enseñanza memorista y li- mo las que se sucedieron en los años
tos que trata.
bresca lancasteriana, lo mismo en de 1889 y 1891.

"º

Armas y Letr_as

las lecciones que deben y pueden impartirse, en el transcurso de un año
escolar, en cada una de las asignaturas ~itadas; de modo que encierra Jo
que un Maestro del Segundo Año de
Primaria, ha de enseñar a sus discipulos y el modo de hacerlo, diariaDiscul'so del Pl'of. Pli11io D. Ordóñez en la corunemo,·ación vigésima quinta de la muerte del Maestro.
mente, hasta terminar el curso. Este
contenido justifica el titulo del libro
La Escuela de 1870 es considerada que hubieran formado parte de texto estricto contenido didáctico, referida y define con exactitud su objeto.
en el Estado como la primera estable- escolar respectivo.
...
en particular, a la enseñanza de esta
La nueva escuela implantada en
cida en su género, y la Reseña del BeForman la serle estrictamente meto- materia instrumental, de toda educa- Nuevo León por los Beneméritos l'llaesnemérito :Maestro Pella, representa el dológica de libros escolares, publica- ción instructiva, que deben aprender tros Martinez y Peña, habia proscrito
ún.ico antecedente escrito y autoriza- dos por el Maestro Peña: Guia del exclusivamente los niños del Tercer de su docencia los libros escritos en
do, de información histórica, sobre Ja :Maestro para Ja Aritmética en el Ter- Allo de Primaria, de :¡¡cuerdo con el forma catectuistica, que se venian usanpreparación profesional de educadores cer Año. El Maestro de Segundo Año. programa respectivo vigente, precedi- do en las escuelas de nilios desde el
de niños, en Nuevo León.
Apuntes de llora! para los Maestros do de las instrucciones metodológicas poríodo colonial; con el propósito,
Continuamos el estudio de los libros Principiantes. Curso de Moral para la necesarias a su ejecución y compren- bien justificado de eliminar el memodel Benemérito Maestro Peña, refirién- Instrucción Primaria Superior y Te- sión, y con las ejemplificacioo.es prác- rismo rutinario y libresco escolástico
donos ahora a la que hemos llamado · mas de Instrucción Cívica para el ticas correspondientes a cada tema, Y lancasteriano, que constituía el essegunda serie, o sea la referida a la Quinto Año de Primaria.
considerando que mientras mejor com- fuerzo y objeto esencial de toda cnsew
Metodología práctica de la Enseñanza
La Guia del Maestro para los Ejerci- prendan los maestros el sentido y las_ fianza escolar anterior; de modo que
Primaria, que fueron apareciendo, pri- cios de Lenguaje, comprende el mate- tendencias de esta asignatura, más sa- la meta Y asignatura fundamental de
mero en forma de resúmenes o leccio- rial docente para un Curso Práctico tisfactorios serán los resultados que aquelllls escuelas, era la Lectura Cones manuscritas, que el Benemérito de Español o Enseñanza de la Lengua obtengan.
·
rrient~; una vez dominada ésta, el liMaestro Pella daba a sus discípulos Nacional, que antes de la Reforma EsEl :Maestro Peña toma muy en cuen- bro de texto catequista, aprendido y
normalistas, en sus visitas de inspec- colar de 1892, se incluía en el apren- ta, que esta enseñanza debe ser razo- recitado de memoria, por el niño hación tecnica escolar, en el ejercicio de dizaje mecánico de Ja Lectura y la Es- nada y que por lo mismo, es un ab- cia el resto. Por eso, el Maestr~ de
su función de Inspector General de las critura, y en Ja memorización de la surdo proceder, en sus lecciones y entonces reducía su función a la de
Escuelas Públicas de Monterrey; en las Gramática Castellana. El Maestro Pe- ejercicios, por definiciones y reglas, un simple tomador de lecciones, sin
asambleas semanales sobre Técnica ña, buscando hacer intuitiva y más en virtud de que éstas no pueden ser otra labor didáctica, de su parte, que
Especial de la Enseñanza Primaria, da- activa esta fundamental enseñanza es- comprendidas a priori por los niños, la de su rigor .con el alumno, para que
das en forma de conferencias pedagó- colar, Y referirla solamente a la intro- en razón de su misma generalidad; y lo retenido fuera reproducido y recigicas, a los alumnos normalistas, Maes- ducción del estudio de la Gramática en este supuesto, establece, como nor- tado con exactitud literal y en mny.or
tros Ayudantes de las Escuelas de la General, eliminando por inútil, la sim- ma general, proceder en tal forma, que cantidad, cada vez, a Ser posible.
ciudad, para lo cual, se reunían siem- ple memorización de reglas y defini- el alumno comprenda y entienda la
Y como al verificarse la Reforma
pre los que tenían a su cargo niños del ciones, a que entonces se concretaba, función aritmética, la estructura y pro~ Escolar de 1892, o sea el establecimienmismO afio escolar, los miércoles y ideó también nueva presentación de la piedades de la cantidad, sus combina- to de la nueva escuela intuitiva y si•
sábados, por las fardes, en una escue- materia a los niños, dosificada en ciones numéricas y el porqué de cada multúnea, se proscribieron tales textos
la de Ja ciudad, o bien en sus clases ejercicios de aplicáción, de fácil fac- tillo de los tipos de problemas y los Y tales procedimientos mnemónicos, y
nocturnas, en la misma Escuela Nor- tura y comprensión para alumnos de pasos que deben seguirse para su re- se preconizó la enseñanza expositiva o
mal.
primaria, con la denominación de solución; y en esta virtud, marca co- 1 verbalista, consistente en la lección
Estas Lecciones o Apuntes de Meto- Ejercicios de Lenguaje y con la fina- mo finalidad educativa de la Aritmé- oral del maestro, esto es, en la Cxpli•
dología Pedagógica, se vió precisado lidad de corregir defectos de pronun- tica ejercitar la razón y las facultades cación de viva voz· y la presentación
a ordenarlos y clasificarlos para dar- ciación, limpiar el ]enguaje de barba- · d~ abstra~ción y generalización, po- del conocimiento en forma objetiva o
los a Ja impresión y ser luego distri- rismos y locuciones no castizas, au- mendo en trabajo continuo, las ope- intuitiva, seguida de todos los ejerciM
buí das como doctrina práctica de los mentar su ,•ocabulario infantil, darle raciones intelectuales denominadas: eios prácticos necesarios, a su comprogramas correspondientes a los cur- fluidez y facilidad de expresión, e in- atención, juicio y raciocinio.
prensión y uso particular, y no se dissos graduados, en los que la Ley de troducirlos en el aprendizaje de la teoHace notar que la marcha lógica pa- ponía del Magisterio preparado pura
Instrucción Primaria de 1892 clasifi- ría gramatical; no ejemplificando sus ra obtener estos resultados, en Arit- emplear tales métodos, desconocidos
có la Instrucción que debia i;np~rtir- reglas, sino usándolas prácticamente; mética, es la llamada analitico-sintétipara la generalidad, sus iniciadores y
se en las escuelas de nifios, a cargo di- considerandt&gt; en estos ejercicios, su- ca, combinada con la inductivo-deducfundadores, :Maestros Beneméritos Marrecto de los Ayuntamientos del Estado. cesiva Y gradualmente, la Prosodia, la tiva, que consiste en que el niño se dé
tíncz Y Peña, tuvieron que esquematiNaturalmente, su publicación se fue Sintaxis, la Ortografía y la Analogía, cuenta de lo que hace, y se explique
zar los programas, subdividiéndolos
imponiendo, tomando en cuenta las fundado en que, como dijo el Benemé- la manera de ejecutar cada operación
en lecciones cotidianas y distribuyénasignaturas y cursos que el Benemé- rito Maestro, el lenguaje se nos dió ya parcial; que se le conduzca al examen
dolos en horarios asignados a cada
rito ).faestro consideró de más urgen- hecho; por lo que la Gramática no de los problemas y operaciones, hasta materia, por semana escolar.
cia e inmediata dirección, según se lo tiene por objeto enseñarlo, sino depu- la f{1cil inducción de la fórmula geneTales circunstancias determinaron
fodlcaban las visitas tecnicas que dia- rarlo de sus incorrecciones, por medio ral Y de las definiciones y reglas en
que
medio de difusión, un tanto
riarnrnte verificaba a las diversas es- de las reglas que nos enseña, inferidas particular; que se le enseñe a estudiar
emp1r1co, del nuevo método inductivocuelas de la ciudad de Monterrey, en de su mismo uso.
Y a entender los datos de los problc- deductivo de enseñar a los niños· así
las que encontraba dificultad y defiY como en e.sta rama de la enseñan- mas1 Y a establecer las relaciones nucomo de guiar al Magisterio en s~ laciencia notorias, de parte de los alum- za primaria, el maestro de entonces
méricas que exislen entre ellos, la na- b~r, Y de ·obtener una relativa unifornos ~la estros; ya debidas a la aridez aún cuando poseyera un conocimient¿ turaleza de las operaciones que habrá
midad dichíctica; ambos Maestros de
propia de la materia, ya al fondo y de la estructura y función del L~ngua- de ejecutar, y su orden sucesivo, hasta
común acuerdo, emprendieron la ~hra
verdad de su contenido y de su doc- je y de su Gramática, no le era fácil llegar con seguridad absoluta a la sod~ producir libros escolares que sirtrina, sobre todo de parte de los 1!aes- encontrar los ejercicios prá.cticos, gra- lución. De otro modo, esta e~séñanza
ncran de guia Y dirección técnica
tros . Ayudantes más jóvenes, que no duados y metodizados para el objeto sería pasiva, dogmática y de resultadestinados, no precisamente a los no~~
asistían a las clases nocturnas de la prescrito, por los programas escolares dos nulos.
malistas, quienes podían adquirir Y
Escuela Normal y que ejercían con ca- vigentes, Ja obrita del Benemérito
En consecuencia, el Maestro Bene- aprender el sistema completo en la E~rácter empirico ocasional, especial- Maestro Peña, vino a ordenar y orienmérito
Peña recomienda que el niño cueJa Normal; sino a los maestros
mente fuera de Monterrey, y a quienes tar pedagógicamente esta enseñanza,
actúe
personalmente
en ]a ejecución prácticos o titulados por el sistema
había que tolerar, por la carencia de en realidad nueva y desconocida del
utilizando
el
pizarrón
y los cuaderno; Lancasteriano, que era el mayor núpersonal docente normalista, y entera- Magisterio encargado de trasmitirla;
de
ejercicios,
Y
que
se
recurra tanto mero, Y que J)Or radicar fuera de i\fondo de la intención y contenido de los aclarando su doctrina y estableciendo
al
Cálculo
Mental
como
al Escr'ito en te~re?'• estaban imposibiJidatos para
programas escolares prescritos.
su pedagogía, en forma sencilla y dela resolución de problemas.
•
asistir a Ja Normal Y a las famosas y
Nosotros sabemos que el Maestro finitiva, para los Maestros de Nuevo
Y en seguida, como guía de esta en- muy produ~!ivas Asambleas PedagógiPeña alcanzó a ordenar Lecciones Me• León y del País.
todológicas para todas las Asignaturas
El Maestro Peña graduó sus ejerci- señanza, ofrece al :Maestro una serie cas, que nuercoles y sábados por las
del Programa de Instrucción Prima- cios en seis series, correspondientes a ~e lecciones m_odelo o ejemplos que tardes, de cada semana, daban persoria, principalmente de la Elemental; los seis cursos o años escolares del Ci- este puede segmr o imitar, para el de- ~almente los Maestros Martinez y Pena, respectivamente, con tal objeto a
pero que como dejamos dicho, sólo clo Primario. Conviene aclarar que sarrollo del Programa de Aritmética
todo
imprimió las que consideró de más ur- les llama Guia para los Maestros, por- que corresponde aprender a los niño; rrey. el Magisterio oficial de Mo;tegente publicación, y que representa- que son meros ejemplos lectivos, que del Tercer Año de Primaria; lecciones
De este modo, ambos Maestros, forban material docente impreciso y di- aquéUos pueden modificar o ampliar, graduadas para aprovecharlas utilimados
en el sistema monodidáctico
zando
primero
el
Cálculo
:Ment~l,
lueficil de ordenar y de usar por los o simplemente imitar, a su criterio .
Así que el contenido de esta valio- go el Cálculo Escrito y por último la lan.casteriano, introducido en Nuevo
Maestros no familiarizados con Ja EduLeon desde : 1842, y sin titulo profecación 'moderna. Fuimos 'discípulos sa obra didáctica, es tanto lo que de- resolución directa de los problema;,
s10n~l
relativo, fueron sin embargo,
normalistas del Benemérito Maestro ben aprender de lenguaje práctico los
_ El .\Iaestro de Segundo Año, es otro
los
mtroductores
Y forjadores de un
Pefia, y todavía c9nservamos, entre niños, en to&lt;l'a su primaria, cuanto la libro metodológico destinado al conon.10do
sim~1ltáneo
y
polididáctico, dis~
manera
de
enseñarlo
los
maestros,
nuestras Notas de EstudioJ algunas lecc!mi_ento íntegro del programa y de la
ciones aisladas, que en sus clases y presentado en lógica y accesible gra- tecmca de enseñanza, prescritos para tinto ~, mas pedagógico que convirtió
~nhguo Y despreciado Preceptor de
conferencias metodológicas nos dictó, duación, precedida de todas las refle~ rl Segundo Año de Primaria, referidos
Nrnos,
en el actual Profesor Y Director
Y que no alcanzó a publicar, O-bien xiones y consejos metodológicos que a _13 A~·itmética, Geometría, Geografía,
_
de.
escuelas
primarias, con todos los
facilitan
su
olijeto.
que aparecieron solamente en El BoleHistoria Patria, Lecciones de Cosas\
La Guia Práctica para la Enserírutza Moral y Lenguaje, por la Ley de !ns'. atn~utos de un profesional de la edutín de Instrucción Primaria, Organo
de 1a Dirección General de este ramo de la Aritmética en el Tercer Año, co- !rucción decretada en 1892. Es un con- cacrnn de la nillez, y el reconocimiende la Administración del Estado, sin mo Ja anterior, es otra obra escolar de Junto graduado y metódico de todas
Pasa a la Pág. 6

IJON SERAFIN PENA

:~mo

ª!.

Mayo de /951

5

�también que ésta se ha de sujetar for•
los poderes de asimilación directa Y zosamcnte, al procedimiento de la in•
que se desea fijar en el espíritu del ni- personal del alumno, sin que haga falño; para lo que ofrece al :Maestro, los ta la intervención del maestro; ya que tuición intelectual, que consiste en daresquemas de lecciones que estima pue- la exposición del t(•xlo, es en realidad la con tal claridad y animación, que
impresionada vivamente la imaginaden servir ele guia.
la propia palabra del profesor, Y su ción de los niiios, se representen las
Por lo que respecta ul Curso de .lfo- :1prcndizajc· o retención, puede alcanpersonas, los sucesos, los Jugares, casi
ral para la Instrucción Pl'imaria Suzarse con su simple iectura.
como si los estuvieran viendo; que
perior, el temario correspondiente ]o
Sin embargo, estos libros llevan por lo que hace a \a intuición sensi1'iene de la Pág. 5
forman tópicos de moral teórica y también su parte metodológica, para
normativa, referidos a los siguientes el maestro, y por ello 11odrian ser in- ble y directa, aunque sólo presenta
ternas: Conceptos del Ser Racional. El cluidos en d grupo anterior; toda vez medios aislados y escasos, se debe
to de que su pre11aración tiene todo el Alma y sus Facultades: La Inteligentambién aprovechar, siempre que sea
valor académico de una carrera libe- cia, la Sensibilidad y la Voluntad. De- que su fondo teórico es apenas el mi- posible."
ral autorizada por el Gobierno y por beres lndividuales, Familiares, Socia- nimo de asuntos de cada hecho histó"Es una lástima que por ahora esrico referido, y el maestro está en li- caseen otros medios de intuición, que
la Sociedad.
.
les, de Humanidad, de Conciencia. Ley
Como la función técnico-administra- del Perfeccionamiento Espiritual, etc. bertad para ilustrar el contenido, si aunque puramente representativos, setiva del Maestro Martinez, a su cargo Por el enunciado de este temario, es así lo juzga conveniente.
rían un gran elemento, para dar a la
Esta serie se forma de tres libros enseñanza él carácter vivo y animado
y responsabilidad, en todo el sistema fácil apreciar que la esencia de su
escolar del Estado, en su calidad de contenido, es la expo{ición de la doc- destinados a la enseñanza de la His- que necesita; tales son los retr'atos ( en
Director General de Instrucción Pri- trina psicológica reinante entonces, toria de )féxico, desde el Segundo has- las escuelas) ele los personajes que de·
maria y Normal, y de Secretario Ex- sobre el concepto de la estructura y ta el Cuarto Afios, y que el ~faestro ben servir de tema, para las narracioOficio del Consejo de Instrucción Pú• fijncioncs del espíritu del hombre, y Peña denomina: Xal'faciones Jlistóri- nes; tales también, los cuadros de cosblica del Estado, le ocupaba la totali- sobre el fundamento moral de los de- cas: Biografías y Sucesos Notables, pa- tumbres y los grabados, representatidad de su ticm¡¡o, porque entrañaba beres que éste tiene que cumplir, como ra ni1los de 2o. Afio. Historia Patria vos de algunos sucesos notables. De
además, su organización y estableci- individuo y como elemento social; fi- pal'(( el Tercer Año Escolar e 1/istoria mucho serviría también, para tal obPatria para el 4o. Año Escolar. Su conrn iento inicial, correspondió al ~facslosofia abstrusa para el niño, que el
jeto, los Muscos históricos, que dan
tro Peña, dedicarse a formular la Me· Maestro Pefia presenta en un lenguaje tenido y extensión están referidos ex- una idea de las armas, trajes, utensitodologia Práctica relativa, que dió claro y castizo, no excento de elegan- presamente al Programa de la Asigna- lios, y en general, del grado de civilipor resultado efectivo, la serie de tex- cia, para interesar al pensamiento del tura, proscrito por la Ley de Instruc- zación, en cada época histórica." Estos escolares de que nos venimos ocu- niño a discurrir, como dice Garza Can- ción Primaria de 1892, para estos Cur- tos preciosos conceptos metodológicos
pando, y que son la evidencia concre- tú: "sobre el mundo de las abstraccio- sos Elementales.
sobre la historia, consagran al pedagoEn Xarraciones Ilistóricas, el Maesta, de los méritos y altura didáctica de nes y de las ideas absolutas, que es
go, al experto educador, que fué el
tro Pcll.a estudia quince temas, de los
este insigne Maestro nuevoleonés.
propiamente el de la Moral, el de la
cuales trece son biografías de los per- Maestro Peña.
Ya hemos hecho notar que, el MaesEtica y el de la Filosofía".
El material del texto Historia Patria
sonajes políticos y militares más destro Peña, alcanzó a esquematizar toNaturalmente, estos temas no eran
para
Tercer Año, está expuesto en 35
dos los ¡¡rogramas primarios del Esta- para que el niño los aprendiera y me- tacados, en torno de los cuales, el Belecciones y un brevísimo Apéndice con
do, prescritos por la citada Ley de morizara, mediante lecturas repetidas nemérito Maestro Peña, hábilmente
tres más, y su contenido abarca sola1892; pero solo ¡¡ublicó completos, por del texto; sino para orientar al maes- concentra los hechos salientes, que
mente la Historia anti gua y la del GoAsignaturas, los correspondientes a tro, y proporcionarle el asunto de sus dan una idea general de nuestra histobierno Colonial hispano; pero presenEjercicios de Lenguaje, Moral, los de explicaciones y juicios exactos al res- ria nacional. Estos mismos temas los
tados en forma propiamente expositi1892; pero sólo publicó completos, por pecto¡ pues recomienda sean dados a repite después en ·su libro El Maestro
va y encadenada, y no esquemática,
cursos, únicamente el programa del conocer en pláticas y discusiones, al de Segundo A11o; pero precedidos de
Segundo Año, con el titulo de El Maes- criterio personal del mismo maestro. las explicaciones metodológicas relati- como lo hace en la Historia del Segundo Afio.
lro de Segundo Año. De éste y el ¡¡ri•
En la actualidad esta materia de vas, sobre su enseñanza en particular,
La Historia Patria para Cuarto Año,
mero, hemos dado ya información y ensell.anza primaria no figura ya en y sobre ]a de la Historia en general.
consta
de 36 lecciones y su material se
comentario crítico.
los actuales programas; porque fue Como muestra del criterio didáctico extiende, desde la Proclamación de la
De sus Apuntes de Moral pnra los eliminada desde 1927, que se estable• del ~facstro Peña en esta asignatura;
Maestros Principiantes, el Dr. Garza ció la modalidad pedagógica denomi- así como su estilo y forma de expre- Independencia basta la caida de MaCantú dice: "En esta obrita, el Profe- nada Escuela Arti va, precisamente por sión, tomamos de este último libró los ximiliano.
Desde el punto de vista literario,
sor Peña, como en todas sus guías, da su carácter abstruso e inaccesible a la siguientes conceptos: "La versatilidad
estos
libros del Benemérito ~laestro
magníficos consejos e instrucciones, inteligencia del niño; además, la doc- propia de los alumnos de este Curso
Peña,
son tres perfeclos modelos de
dcrh·ados de su larga priictica, de sus trina que en este librito escolar susten- (2o.), que en su mayor parte no paconocimientos teórico~pedagógicos y ta el ~[aestro Peña, aun cuando riguro- san de ocho afios de edad, y el muy prosa narrativa didáctica y quizá por
esto, más que por el criterio metodolóde su admirable buen sentido, que es
samente psicológo y moral, admitida escaso desarrollo intelectual que han gico, merecieron medalla de oro, en la
como la clave de toda su producción entonces como exacta, es ahora objeta- alcanzado, son un obstáculo para que
didáctica. Desde las bitorietas que re- da; ya que la Psicología de nuestros puedan hacer de esta asignatura, un Exposición Universal de San Louis
Missouri, el año de 1904, a donde el
comienda y apunta para la enseñanza
tiempos, niega 1a teoría de las Facul- estudio sistemado; esto es, en que se
práctica de los preceptos morales, en tades del Alma, y la Filosofía socia- siga el orden y el encadenamiento de Maestro Peña los envió, no por vanidad u ostentación; sino por el empeño
el Primer Año, a los Diálogos Socrátilista actual, difiere también en varios los sucesos; pues no se hayan todavía de sus discipulos y amigos, que quisie•
cos, hábil y discretamente dispuestos
puntos, sobre el concepto de los debe- en condiciones de correlacionarlos; ron así dar a conocer, fuera del medio
para el aprendizaje de esta abstrusa
pero ésta es precisamente 1a edad en
res inclh·iduales y sociales.
materia, en el Segundo Afio y Tercero,
que la memoria está más dispuesta local, a uno de nuestros auténticos vaSu libro denominado Temas de lnstodo contiene y encierra, lo que la
para aprender, y la imaginación más lores pedagógicos, y creador de un sisciencia pedagógica y el arte de ense- tl'ucción Cívica, puede considerarse abierta a las impresiones de todo aque- tema metodológico -original, difundido
ñar prescriben y aconsejan al educa- como amp1iación y extensión de los llo que ofrezca novedad, interés y va- en la cátedra y en sus libros estricta•
Cursos de 1loral, en el sentido juridiriedad, a los espíritus naturalmente mente escolares.
dor".
Por lo que se refiere a su labor proEfectivamente, dado que por mucho co-lcgal de entonces; esto es, contiene movibles y curiosos de los niños."
fesional,
el Benemérito )faestro Peña
tiempo se estimó que la función esen- la doctrina que en esta materia regia
"A este anhelo, a estas condiciones
cial de la escuela primaria, era formar en )léxico, con carácter constitucional, en que se halla, sólo puede correspon- la inició en 1863, como Ayudante de
la conducta personal y social del ni- la vida social del País, y que corres- der provechosamente, la enseñanza de la Escuela Pública de Niños que diriño, dentro de los principios de la más ponde con los deberes civicos, con la historia, en la forma biográfica y gía el Lic. D. Amado Valdez, uno de
estricta moral individual, y que basta los derechos del hombre y del ciuda- anecdótica en que, sin sujetarla al or- los muchos profesionistas que en Nue•
entonces se pretendia obtenerlo con la dano, y con la organización y atribu- den y encadenamiento de los sucesos, vo León, se dedicó a la doceu.cia, y de
lectura y explicación de las reglas de ciones del Poder Público, prescritos se les presenta en una conversación cuya labor sabemos también que fue
la urbanidad y comportamiento perso- por la Constitución de 1857. El Maes• sencilla, y tan animada, como pueda el primer Director de la Escuela Nornal, consigo mismo y para con los de- tro Peña presenta esta doctrina en ser fo historia de los personajes que mal, en 1870. En 1864, el )laestro Pe·
más, según lo prescribía la Iglesia Ca- cuarenta y siete lecciones que corres- más participación han tenido en los ña fundó su primer Instituto particutólica, árbitro de la conducta moral ponden con otros tantos temas, que acontecimientos notables de la histo- lar, con el que de hecho abrazó defidrl hombre; y que el nuc,·o concepto formaban el Programa de la Asignatu- ria; los cuales deb en referirse rcspec- nitivamente la carrera de Preceptor
laico, la refería a la moral universal, ra, para el 5o. Año de Primaria, y que tivamcntnc a cada uno de ellos, como de Niños; pero como los imperialistas
fue necesario que, para fijar la doctri- ofrecía a los )faestros. como teoría a un centro o principio de acción."
le exigieron titulo para ejercer y de
na y la manera de enseñarla, se die- que debían exponer a los niños, debi"De esta manera, si el maestro sabe momento no le fue posible adquirirlo,
ran las guías instructivas indispensa- damente ilustrada y comentada, para
escoger los sucesos más generales e volvió a la mismé'L Escuela Pública,
bles; y con este objeto, el ~la estro Pe- que pudiera ser comprendida.
ahora bajo la Dirección del Preceptor
,Lo mismo que la ~loral , esta obrita interesantes; si aprovecha todos aqueña, redactó las lecciones expositivas y
titulado D. Julio Olvera, en la que sirJlos
rasgos
que
puedan
excitar
la
cudialogadas, que presenta en sus Apun- de texto desapareció del campo escoriosidad de los nill.os, por la novedad vió hasta 1867, que se trasladó a Montes de ~!oral, y que después completó la1\ no por eliminación de la Asignay el interés; si ]es presenta, como de clova, para dirigir la Escuela de niños
con su Curso de .\!oral para la lnstruc- tura; sino por modificación del prode aquella ciudad de Coahuila.
bulto, acciones generosas y heroicas
ciún Primaria Superior (5o. y 60. grama y por sustitución y derogación
En 1869 regresó a Monterrey, para
que
los
emocione,
viva
y
pr~[undamen~
Años) que publicó en otro libro, que de los artículos constitucionales de
hacerse
cargo de la Dirección de ]a
te, dando á estas narraciones una exdebe considerarse como continuación 185i, cuya doctrina explicaba el Maesmisma
Escuela
de Niños, en donde se
presión animada y pintoresca, que imtro Peña.
del que estamos comentando.
había
iniciado
como Ayudante, años
presione
su
imaginación,
manteniendo
De los libros escolares del 1lacstro
Las lecciones denominadas Apuntes
atrás;
encargándose
al mismo tiempo,
sie!"1-ipre
atento
a
ellas
su
espíritu,
pode .llora!, forman un temario sobre cu• Peña, que hemos considerado su pridra hacer de esta manera fructuosísi- gratuitamente, de la Escuela Nocturna
mera
serie,
tleslinados
exclusivamenYO concepto particular, establece defima, para los alumnos, la enseñanza de para adultos, del Circblo de Obreros.
~ición previa y lo explica al nifi.o, me- te--a ser usados por los nifi.os, perteneEn 1871 , abrió por segunda vez su
la historia, tanto en el sentido instrucdiante la narración de un cuento, anéc- cen a este grupo solamente los de HisInstitulo
particular, el cual dirigió trctivo,
como
en
el
educativo."
dota o hecho histórico, o bien por me- toria Patria; ello, porque esta asigna"Esto indica no sólo el carácter
tura
por
su
forma
narrativa
de
pre•
dio de un diálogo socril.tico, de los
anecdótico de dicha enseñanza; sino
Pasa a la Pág. 8
cuales se desprende la esencia moral sentación, se acomoc\a fácilmente a

El Maestro Don
Serafín Peña

·6

Armas y Letras

1

L I B R

o

Escuela de Verano
MAESTROS EXTRAORDINARIOS

•
VI Anualidad
1951

DE LA

SECCIO;-; DE HC~IA;-;IDADES
Profesor huésped: Doctor José Maria
Gallegos Rocafull.
Curso: "SOBRE EL PE;-;SA1IIENTO
JCHIDICO DE VLTORIA Y SUAREZ".
Desarrollo: Del 6 al 14 de agosto.
TDIARIO
1.- Doctrina de Vitoria sobre el Imperialismo.
11.- La licitud de la guerra según
Vitoria.
Ill .- Idcas de Vitoria sobre el régimen Colonial.
IV.- La Democracia según el Padre
Francisco Suárez.
V.- Teoria de Suárcz sobre el derecho de Gentes.

~

Curriculum-vitae
José Jlaría Gallegos Rocafu/1, Doctor en Filosofía y Teología. Nació en
~ádiz, _en 1895. Estudió Teologia y
l' llosoha, en Madrid, Roma, Paris. Fué
profesor en la Universidad Central de
Madrid. Explica ahora Filosofía de la
Historia y Filosofía del Derecho en
México.

,

OBRAS
El ~listcrio de Jesús. -Ensayo de Cris-

Comentarios a un libro del Lic. Ramón Beteta

,

E} s~ñor Lic. Ra~ón Beteta, Secretario de Hacienda y Cré:

d1~0 Publ_1co en el Ga)J1nete del señor Presidente Alemán, ha es•
cnto un interesante libro: "Pensamiento y Dinámica de la Revolución Mexic~~a", co~ el ,!iguiente subtítulo: "Antología de
do~u_mentos Polit:1co-Soc1ales . Fue publicado por la Editorial
Mex1co Nuevo (1950). Consta la obra de 579 páginas de agra•
dable l~ctura, sa~radas de patriotismo, de fe inquebrantable en
los destinos patrios y de profunda convicción revolucionaria.
Indiscutiblemente que el Lic. Betcta
es uno de los mejores financieros y
economistas mexi canos, que une a la
teoría una \'asta experiencia. Lo conocimos personalmente en 1929, cuando fue nuestro catedr:itico de Economía Política en Ja Facullad Nacional
de Jurisprudencia. Los otros dos profesores titulares de la misma disciplina y que integraban el Jurado Examinador lo eran-el Lic. :\Iario Souza, actual Jefe del Departamento Agrario y
el Lic. Enrique González Aparicio,
muerto prematuramente, cuando era
todaYia una esperanza para nuestra
Nación.
El libro se inicia con un óleo del autor debido al pincel consagrado de DaYid Alfaro Siqueiros ''uno ele ]os tres
grandes de la pintura mexicana,,. En
el libro se hace una merecida apología
del insigne maestro nuevoleonés, profesor Moisés Sácnz, creador de las Escuelas Rurales y de la Enseñanza Sreunrlaria en México. Conoció al profe•
sor Súenz, siendo su alumno de la clase de Quimica que profesó muchos
allos en la Escuela Nacional Preparatoria, de la cual fuera después ilustre
DireCtor, figurando su nombre al lado
de .Justo Sierra, Gabino Barreda, Porfirio Parra y otros esclarecidos intelectuales mexicanos que han pasado
por la Dirección de ese plantel. Colaboró el Lic. Betela con el profesor
Sácnz en la Secretaria ele Educación
Pública y en la Beneficencia Pública
del Distrito Federal. Aparece también
en la obra la trascendental e incadescente polémica que sostuvo en la Universidad ele Virginia, Estados Unidos,
defendiendo la Revolución Agraria.

Mayo de 1951

donde refutó ,•ictoriosamente la conferencia del Dr. Cumberland, que sostuvo la tesis opuesta.
El volumen está dfridido en diez
partes: !.- Primicia (Menos explotación, más Nacionalismo). II.- Problemas Sociológicos. III.- Problemas educati ,·os. l\'.- El Problema Agrario de
~léxico. V.- Problemas Internacionales. \'!.- El Problema Petrolero de México. VIL- Problemas de la Politica
)lilitante. \'111.- Problcrnas EconómiEc~nómicos y Hacendarios de :México,
Y X.- La Construcción de la Nacionalidad. Es decir, aparecen estudiados
Y resueltos los problemas y cuestiones
fundamentales de nuestra Patria, con
criterio ejemplar. con serenidad de
únimo , con madurez de juicio, con
optimismo fundado, que Jo acreditan
como uno de los hombres públicos de
mayor visión de México.
Para el maestro Beteta, México es
la tierra de las diferencias; diferencias físicas lo mismo que sociales. Todo en México parece moverse al impulso de múltiples corrientes, en pugna cada una de ellas con las' demás.
La primera fuerza de México es la
fuerza india. :\léxico es una tierra que
tiene un aspecto indio, sin desconocer
su aspecto blanco.
"Somos, biológica y socialmente, el
producto de la unión de dos razas de
dos civilizaciones, que eran y siiuen
siendo completamente disímiles. Y un
gran esfuerzo está ahora desarrollándose con el propósito de realizar la
unión y la amalgama de esas dos razas que constituirán el México de mañana.,,
La Revolución es la fuerza más po-

derosa de México. Hay quienes creen
que hemos tenido muchas revoluciones, pero nosotros sabemos que sólo
ha habido una, que se inició desde
1808. Cuando los hombres se aprestan
a matarse entre si, hay siempre un motivo para ello. Pa1·a darse cuenta de
lo anterior (escribe el Lic. Beteta) basta con visitar una hacienda o considerar el bajo nivel de vida de las masas
de la población mexicana.
Gracias a la Revolución -sostiene
el insigne aulor de la valiosa obra que
hemos venid o comentando- hemos
descubierto a México y hemos logrado
darnos cuenta de que nuestras revueltas políticas no son movimientos espasmódicos Y desorientados, sin causa
ex¡)licación, sino que más bien son
smtomas de un desajuste social que
debe corregirse para que pueda haber paz.
' 'Con la Revolución, nuestra mayor
fuerza. nos hemos descubierto a noso11:~s mismos: al analizar la Revolucwn, hemos comprendido nuestra heterogeneidad, nuestra falta de unidad.
al estudiar sus causas, hemos encon~
lrado en la base de la sociedad un sis~ema ? e injusticia y de opresión i al
mveshgar sus resultados, hemos enc?~trado un movimiento ele integrac1on, un deseQ de mutua comprensión
y re~li~ación del mejoramiento de las
cond1c10nrs económicas de nuestras
clases humildes.
A 1~ Palda hay que quererla no con
los OJOS ciegos o cubiertos con la espesa \'Coda de ]a ignorancia sino con
los ~jos abiertos Y el ente~dimiento
desp1ert?. Alguna ,,cz escribió el apóstol ~larti , c¡ue la auténtica cultura, no
es aquella formada en libros, sino la
cs~ructurada con el integral conocinuento de los elementos y factores rcal~s que constituyen un País. Así, este
h_bro, nos ayuda a querer más a México, al conocer lo mejor.
El Lic. Ramón Beteta, distinguido
hombre ele Estado Y catedrático mexic.ano, nos ha dejado con su enjundioso
hbro. una austera lección de patriotisn~~' de ciudadanía y de acendrado carrno a 1a _Patria, que los mexicanos· debemos conocer Y sobre todo, de saber
aproYechar.
G. S. Q.

º.

tologia Bíblica. )ladrid, 1931.
Edición de las Obras de San Juan
de la Cruz, lntroducción ' y notas. )léxico, 1942.
Cn Aspecto del Orden Cristiano.
Aprecio y Distribución de las riquezas. México, 1943.
La Figura de este Mundo.
La Allenidad Cristiana. México, 1943.
El Don de Dios. La Gran Aventura
Humana. México, 1943.
Personas y Masas. En torno al problema de nuestro tiempo. :México,
1944.
Tratados Morales de Séneca. Tomo
J. México, 1944.
Breve Suma de Teología Dogmática.
México, 1945.
La Experiencia de Dios en los Místicos. Tomo II. Introducción, versión
y notas. México, 1945.

• • •
LIC. JESUS REYES RUIZ
Jesús Reyes Ruiz, nació en la ciudad de Aguascalientcs, Ags., el año de
1909. Cursó sus estudios preparatorios
en el Instituto de Ciencias de aquella
ciudad y los profesionales de Abogado en la Facultad de Derecho y Cien•
cias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Ha sido catedrático de la Escuela
Preparatoria de dicha Universidad y
Director del Centro Popular de Arte
de la Secretaria ele Educación Pública, asi como Profesor de Segunda En·
señanza.
Reyes Ruiz ha ganado 18 flores naturales en otros tantos certámenes de
poesía efectuados en la República, de
los que sobresalen los tres últimos por
corresponder a los más importantes
premios de poesía que ha habido en
)féxico y que son, respectivamente la
Flor Natural en el 4o. Centenario d; la
de la Ciudad de 1lérida
"Fundación
.1 uc., el que obtuvo con motiYo
del,
LXXV Aniversario de la Fundación de
la Universidad de Sinaloa y en el año
de 1949, en que ganó los Juegos Florales de la ciudad de )léxico efectuados
con motivo de las fiestas de la Primavera.
Recientemente su libro inédito "Arbol de Soledad" fue sci\alado para obtener el Premio 11undial de Poesía de
Siracusa.
Invitado por la Fundación Hispánica de la Biblioteca del Congreso de
\Vashington, Jesús Reyes Ruiz, sustentó ante los. maestros de Español de la
Unión Ameri cana, una serie de Co nferencias sobre Poesía Moderna de
México.
Ha sido Secretario de Gobierno en
Durango, Dgo., Consejero de la Secretaria de Educación Pública y actualmente Cónsul de )léxico.
La obra de Reyes Ruiz se ha publicado en edicio nes numeradas r estringidas a 250 ejemplares. Los títulos
de los volúmenes dados a la estampa
son: "Llanto en la Nube", "Raíz v Voz
rlcl Libro", "Romance de Alíon s~ Ra~
,mirez, Calesero", "Discurso para un
Héroe", Suplemento Poético de la Revista Universitaria, "Tierra Nueva" y
una ~bra de filosofía del Derecho intitulad_a "El Derecho Natural. Su plantcam,cnto en la Filosofía de los \'al ores".
Ha sido Vicepresidente. del Centro
Cultural Internacional de San Antonio,
Texas, Y es miembro Titular del Seminario de Cultura Mexicana, en donde ha desempefiado los puestos de ProSecretario y Secretario de la Institución.
Curso: La Epoca literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz. Cinco lecciones.
Desarrollo: Del 20 al 24 de agosto.

7

�El Maestro Don
Serafín Peña
Viene de la Pág. 6

•
sin

ce años,
interrupción, hasta 1884,
que lo clausuró para hacerse cargo de
una Escuela Privada, en Bustamante,
N. L., la que dejó dos años después,
para regresar nuevamente a Monterrey,
como Director del Primer Establecimiento Público de Níños.
En 1892, al verificarse la Reforma
Escolar implantada por el benemérito
llaestro lng. D. Miguel F. Martínez, éste lo invitó a colaborar, design:indolo
.desde luego Inspector del Distrito Escolar del Centro, que comprendía todas las escuelas que funcionaban en la
Municipalidad de Monterrey, en cuyo
puesto se hizo notar, desplegando todas sus energias, y se dió a conocer
como forjador de Maestros, difundiendo con acierto y suma habilidad, los
principios docentes de la Educación
Moderna Intuitiva, los cuales pueden
considerarse, si no originales, sí con
una interpretación muy personal que
les da el mérito de representar una Pedagogía propia, que sirvió de ejemplo
y norma pr:ictica que imitar, a todas
las generaciones de maestros prill!arios que pasamos por las aulas de las
Escuelas Normales, hasta 1912, pedagogía expuesta en la serie de textos escolares que hemos comentado, y que
estuvo vigente en el Estado, sin modificación alguna, hasta 1933, que la Escuela Normal del Estado, en virtud de
la reforma orgánica fundada en la
Escuela Activa, produjo .los primeros
profesores de Instrucción Primaria, de
conformidad con la Ley Orgánica anterior de 1927, dentro de cuyo programa los textos del Maestro Peña fueron
sustituidos por los de otros nuevos y
más jóvenes autores. Así que, puede
afirmarse que esta Pedagogía original
del Maestro Peña, estuvo vigente en el
Estado por más de cuarenta años, formando parte integrante de la gran Reforma Escolar de 1892, en la que aparece con la función de representar la
Metodología y Técnica de la enseñanza de los programas primarios prescritos.

y D. José G. García, designados para
conducirlo a su casa, por entre una
nutrida valla de niños y niñas, maestros y discípulos, que arrojaron flores

a su paso y le tributaron ruidosos
aplausos.
Posteriormente, el 20 de Mayo de
1918, a iniciativa del Senador por el
Estado, Prof. D. Jonás García, la H.
XXXVII Legislatura de Nuevo León,
declaró al Maestro Peña, en unión del
Maestro Martínez, Beneméritos de la
Educación Nuevoleonesa, declaración
que fue motivo para otra general y
más imponente manifestación de simpatía y gratitud, organizada por el
Magisterio local, la que ahora compar-

tió con el Maestro Martinez, y en la
,. que participaron todos los sectores sociales del Estado, presididos por los
tres Poderes del Gobierno de Nuevo
León. He aqui el expresivo discurso

de agradecimiento que el Maestro Peña pronunció y que transcribimos in-

tegro, porque además de ser un modelo literario, en su género, retrata su
psicología personal, y nos lo presenta

como fue siempre el hombre y el maestro: discreto, sencillo, huinilde, sincero y ponderado.
"Honorable Comité de Festejos,
Señores Profesores,
Señoritas Profesoras:
La cortedad natural de mi carácter,
1'ni falta de costumbre, mis dolencias
habituales, y sobre todo, mi poca versación en asuntos literarios, me han
hecho siempre muy difícil hablar en
público; y tal dificultad sube de punto, en estos momentos, por la solemnidad de este festival, que ha producido
en mi alma, siempre humilde, impresiones vivísimas, que la han hecho estremecerse, en la totalidad de su ser,
por lo inesperado de la inmensa honra que acabo de recibir, del cariño generoso de mis amados discípulos."
"Y a pesar dé esto, siento hoy la necesidad de dirigiros la palabra, confiado en que, en cada una de mis expresiones, no veréis, sino como la envoltura de los hondos sentimientos que
hoy me dominan casi por completo."
"Lo haré pues, con mi voz apagada
y temblorosa; pero no diré sino lo que
pienso y lo que siento; lo que está en
mi conciencia y en mi corazón; lo que
todo hombre · debe decir, principalmente si ese hombre es un maestro.
Señores y señoritas: Altísimos son los
honores conque me habéis favorecido;
esa serie de brillantes festejos; esas
frases honoríficas que en los floridos
discursos de vuestros oradores han
llegado hasta la humildad de mi persona; esa medalla conque habéis abrillantado mi pecho; ese desbordante
entusiasmo que habéis inspirado a la
niñez, para que con su participación
diera mayor lucimiento a estos festejos, todo esto, señores, tiene un exceso,
sin medida, sobre mis limitados alcances intelectuales."

Eu distintas épocas de su ejercicio
profesional, el Maestro Peña sirvió las
Cátedras de Mínimos, en el Seminario
Conciliar, y las de Cosmografía, Historia Patria y Universal, Gramática, Literatura, Moral, Geometría, Algebra,
Historia Natural, y en particular, Pedagogía y Metodología Prácticas, en la
Escuela Normal de Profesores. Sustituyó al Maestro Martinez en todas sus
faltas accidentales, y en 1901, que éste
se trasladó a México, se hizo cargo,
con nombramiento titular, de todos los
puestos que su amigo y compañero dejó en el Estado, los que desempeñó
hasta su jubilación ocurrida en 1910.
La jubilación del Maestro Peña fué
concedida a moción e iniciativa es"Yo, en el aislamiento a que me han
pontánea del Congreso Nacional de reducido sufrimientos morales y físiInstrucción Primaria, reunido en Mé- cos, en mis noches de prolongados in:dco, con ocasión del Primer Centena- somnios, he querido penetrar hasta lo
rio de la Independencia Nacional, otor- más íntimo de mi alma, para conocergándosela el H. Congreso del Estado, • me bien, para medir los alcances de
con fecha 8 de Diciembre de 1910.
mis fuerzas, para ver hasta dónde haCon este motivo, el Magisterio y brá de llegar la satisfacción que tenga
alumnado de las Escuelas Primarias derecho a sentir, por lo que hice cooficiales y privadas de Monterrey, lo mo maestro. Y señores, creédmelo,
despidieron de su oficina con una im- porque si bien el hombre puede enponente y cariñosa manifestación de gañar a los demás, con la máscara rle
simpatía y respeto, que se celebró en 1a modestia, nunca podrá conseguir
los corredores del Palacio de Gobier- engañarse a si mismo. Creédmelo, seno y de la cual fue portavoz el Prof. ñores, mi conciencia, despojada ya de
D. Jesús Colunga, quien produjo una los apasionamientos ofuscantes de mi
brillante y emotiva improvisación que juventud orgullosa, solo pudo hallar,
arrancó muchos aplausos y que hizo en el recóndito de mi alma, unos cuanderramar lágrimas al anciano Maestro, tos rayos de vacilante luz, y entre
quien abandonó el local acompañado ellos, ,•acíos enormes, oscuridades in-:
de los Profesores D. Emilio Rodríguez mensas."

8

"Y como prueba de que os hablo con
sinceridad, al referirme a mis pobres
alcances intelectuales, os diré también,
que en este examen de conciencia, he
sentido en cambio, palpitante todavía,
el entrañable cariño que he tenido
siempre, a la niñez estudiosa, y el recuerdo gratisimo, de que por medio
siglo, sin vacilaciones, sin pesimismos,
sin desesperaciones, sobreponiéndome
al desaliento de las miserias y del cansancio, dejando a veces estampadas
huellas de sangre, en mi espinoso camino, dí cariñosamente a esa amada
nifiez, todo lo poco que tuve en mi corazón de maestro."
"Esto lo saben todos aquellos mis
buenos discípulos, que se han consagrado al sacerdocio de la educación;
y esto es sin duda, lo que ha generado
en ellos, ese cariño que me profesan,
cariño •que debe ser entrañable, pues
que, a semejanza de los lentes de aumento, ha hecho que vean tan grande
a mi humilde persona, colocándome
al lado del verdaderamente grande, del
ilustre, del benemérito padre de la Escuela Nuevoleonesa, Sr. Ing. D. Miguel
F. Martinez."
·
"Maestros y Maestras: Yo estimo en
todo su valor y agradezco con toda mi
alma, ese generoso cariño conque habéis querido exaltar mi nombre. Seguid, segufd sembrando, y yo os auguro que, cuando vuestros brazos can..
sados cedan al peso de la azada, el
Gobierno os tenderá su mano protectora, y vuestros discípulos agradecidos, harán con vosotros, lo mismo que
acabáis de hacer con vuestros viejos
maestros; y oiréis entonces exclamar
por todas partes: ¡ Coronas de siemprevivas para los Maestros! ¡Medallas
de oro para sus pechos!
"Estos mis sinceros y efusivos agradecimientos, los hago extensivos a los
Poderes del Estado, al H. Ayuntamiento de ·esta ciudad, a los alumnos de todas las escuelas de Monterrey, a los
honorables Delegados, de uno y otro
sexo, de los Estados de Coabuila y Tamaulipas, que nos honraron con su
presencia, pronunciando, algunos de
ellos, brillanti'simas producciones literarias, a los Sociedades Mutualistas y
de otra índole, y a los señores y señoritas que, sin pertenecer al Profesorado, coadyuvaron gustosos al lucimiento de este festival."
El Maest¡-o Peña bajó a la tumba a
los 82 años de una vida fecunda y reconocida como benéfica, para muchas
generaciones de agradecidos nuevoleoneses. Así que le cupo en suerte,
además, como justa recompensa, recibir y gozar, en vida, por más de diez
años, como a muy pocos, el premio
congratulatorio, concedid0 espontáneamente, por una multitud de los favorecidos con su obra cultural y so ..
cial, en el ramo de la educación estrictamente popular, consistente en una
Jubilación ad Vitam, que le permitió
vivir, en descanso efectivo y con pasable mediana holgura, en su hogar,
sin ninguna preocupación económica;
una Medalla de Oro, con inscripción
alusiva y con doble significación espiritual y material, conmemorativa de
su extraordinaria y eficiente labor benefactora, y una Declaración Pública
hecha por el H. Congreso del Estado,
en representación del pueblo de Nuevo
León, sancionada por todo el Magisterio local y de los Estados de Coabuila
Y Tamaulipas, que lo acredita, ante las
generaciones venideras, con el honroso titulo de Benemérito Maestro de la
Niíí.ez Nuevoleonesa. Títulos que con
generoso sentido de responsabilidad
histórica y de amplia comprensión espiritual y de gratitud, nosotros recordamos hoy, considerando que al obrar
así, dignificamos en su persona al
Magisterio de Nuevo León.
,

A las Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, acadé..
micas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una secciól\ -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fon-do y continente d_e la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y '8
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cíentifico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urSencia inherente a la cultura moderna, y esp~rando recibir .en breve de ustedes el
alient? a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo L~ón les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas Y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales Y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi-co.

Armas y Letras

•

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 2D de Abril de 1914

Año VIII

D. A, S. U,

ÁAonJo Je'ieJ
BREVES NOTAS

Junío de 1951

Núm. 6

Formalismo lielseniano
I

Jacobo AYALA VILLARREAL.

La vida de Alfonso Reyes ha transcurrido, nutrida de libros
Pertenece también al neokantismo, aunque sus teorías acu•
y de geografía, de la provincia a la capital de la República, y
san
fuertes
tintes positivistas, la Teoría Pura del Derecho del
desde su País hasta las capitales de Europa y de Hispanoamérica.
maestro Hans Kelsen.
Largas ausencias, en que el estudio ha sido siempre su mi:J•
K~l,sen es ne~kantia1;1~ en su repuls_a de la metafísica y su
tivo principal, han hecho de Alfonso Reyes el escritor cuya uni•
aceptac1on del metodo critico. Su doctrina constituye un fino
versalidad no pierde el arranque característico de un hombre
muy sutil y provechoso análisis del derecho como conjunto nor'.
mexicano, atento a la tierra natal.
mativo.
Nacido en l\,fonterrey en 1889, pasó luego a México. Allí,
Rechaza la pluralidad metodológica que había pretendido
ya en la Universidad, inició su labor de hombre de letras al lado
de una generación que, al par que la Revolución, inauguraba el escindir las ciencias en dos campos. No acepta la teleología de
cambio de las ideas nacionales. En 1913 recibió el título de Li- Stammler; y conserva su formalismo rechazando todo ingrediencenciado en Derecho, profesión que casi exclusivamente ha ejer• te de valoración en el estudio jurídico. Su formalismo es más
éstricto todavía que el Stammleriano, pues rechaza toda idea u
cido sólo en concordancia con sus cargos diplomáticos.
orientación última, que en Stammler logran infiltrarse.
El primer País extraño que Reyes conoció fué Francia, co•
Sostiene Kelsen que existen dos ti• cir, el enlace de la norma a sus consemo comisionado ád honorem de nuestra Secretaría de Educapos
de categorías del conocimiento, el cuencias. La persona jurídica, de esta
ción Pública, en 1913. A España, donde habría de realizar alser y el deber ser, al campo del ser guisa, ]a define como ·un haz de impugunos de los capítulos más meritorios de sus actividades de crÍ• pertenecen las cosas reales de la na- t~~íon~s, como un centro de imputatica literaria, llegó en 1914. Colabora entonces en El Sol y rea• turaleza, y en consecuencia las cien- c~o~ parcial. Es decir, la persona juliza investigaciones como miembro de la Sección de Filología cias naturales son ciencias del ser. Al ndica no es un ente bio-fisiológico, sidel Centro de Estudios Históricos de Madrid, dirigido por Don campo del deber ser pertenecen aque- no la ''personificación" de un conjunRamón Menéndez Pida l. Encúmbrase aquí su granítica forma• llas disciplinas que postulan una exi- to de normas cuando se refieren a un
gencia del obrar, erigen una preten- individuo, o a un grupo de individuos,
ción humánística, de la que habría de dar pruebas más adelan• sión normativa, y las denomina Kelsen El. Estado es de esta manera un centro
te en su grandiosa obra literaria.
ciencias normath•as.
común y total de imputación. Las normas pueden encontrar su fundamentaEn 1924 regresa a nuestra Patria, de donde es enviado a la
Reconoce Kelsen la influencia que ción únicamente en las mismas norArgentina como Ministro Plenipotenciario, primero, y luego a en el Derecho tienen la sociología y mas. En consecuencia, una norma vala psicología, principalmente, pero le porque se basa en otra de superior
Francia y al Brasil.
declara que siendo estas ciencias de jerarquía. Así se forma el ordenaEn 1933 es nombrado Doctor honoris causa por la Univer• fenómenos naturales, pertenecen al miento escalonado de normas vigentes.
campo del ser, y en consecuencia no
sidad de Nuevo León.
pueden invocarse para fundamentar el
La validez de una norma inferior se
Obtiene el Premio Nacional de Literatura en 1945, y con Derecho, que es una ciencia del deber va fundamentando en otra superior
anterioridad ha recibido el Doctorado honorífico de V arias U ni• ser; pues un deber ser únicamente hasta que se llega a la norma funda'.
versidades norteamericanas e hispanoamericanas. El último de puede ser causado por otro deber ser, mental última, o sea la Constitución
estos títulos fué el de grado honorario de Doctor en Letras por ya que ambos campos son irreducti- del Estado. Esta como es natural, ya
bles. Propugna por lo que él llama la no ~uedc fundarse en otra norma; pela Universidad de Princeton, el pasado año.
Pureza del Método en el Derecho, y ro fiel a su método de la pureza del
Es miembro de número, desde 1940, de la Academia Me• que consiste en hacer abstracción de estudio, Kelsen no la fundamenta, sino
influencia ajena al mismo, que él que la supone válida. Es esto lo que él
xicana de la Lengua correspondiente de la Española. Además, toda
(KeBen) denomina meta jurídica, así llama el fundamento hipotético de la
ha sido designado socio, delegado, miembro de honor y corres• como también de toda tendencia fina- norma fundamental. No admite Kelsen
pondiente de multitud de Academias, tanto de Historia como lista -que pretendiera valorizar el con- más derecho que el positivo. De esta
de Literatura, Filosofía y Derecho. En 1950 se le designó miem• junto normativo, constriñendo así el manera, el derecho objeb.'vo puesto en
relación con un hombre determinado
bro de la American Philosophical So&lt;:iety, de los Estados Unidos. · estudio del Dercf ho, a las normas.
En el panorama actual de la Literatura patria, pocos escri•
tores pueden mostrar una obra de tan admirable calidad que no
se contradice con la gran cantidad de volúmenes publicados. A
más de ser colaborador de las principales revistas especializadas,
Alfonso Reyes ha publicado no menos de un centenar de volúmenes en verso, crítica_preponderantemente literaria, ensayos
de todos los caracteres, obra de ficción, prólogos y estudios pre•
liminares, trabajos no estrictamente literarios y traducciones.
A. CH.

Son verdaderamente valiosos los resultados que arroja el estudio que Kelsen hace sobre el Derecho, guiado por
su método puro. Así logra arribar a
conclusiones muy provechosas e interesantes. Por ejemplo, nos dice, la legalidad de las ciencias de la naturaleza es la causalidad, es decir, el enlace
de causa a efecto; en las ciencias normativas esa legalidad la constituye lo
que llama Ke]sen la imputación, es de-

en tanto le obligaba a algo, es el debe;
Jundtco; en cuanto le conced~ facultades es el derecho subjetivo.
Siguiendo su método pm·o.del derecho, llega a la identificación entre Est~do Y Derecho, negando todo ingrediente sociológico O de otro orden.
Por ingeniosa que resulta la doctriPasa a la Pág. 7

1

�Estructura y Sentido
en la Música de Bach

Adolfo SALAZAR.

Vivimos actualmente en una época que, en su sentido es•
tético es todavia una fase en la disolución del Romanticismo. A
falta de un sentido constructivo capaz de equilibrar a los que sirvieron como espina dorsal en las épocas anteriores a la nuestra,
el periodo que estamos viviendo es, como en todas las épocas de
disolución, cerebral y nervioso, pero deficiente en su muscula•
tura y su esqueleto. Las soluciones que aporta el problema del
arte sea como creación, sea de una sensibilidad hipertrófica que,
inc;nsciente, pero acertadamente, encontró su fórmula en el
"impresionismo", o bien, por los caminos de una critica que no
opera sobre la materia que tiene que analizar, sino que se ~jer•
ce sobre ella superficialmente, sin atreverse a atacarla, ba¡o la
forma de nubecillas filosóficas que reciben el nombre de teorías.
El resultado es un arte débil constitutivamente y una crítica dCbil racionalmente. El espectáculo entero
del arte de nuestros días es el de un
wishful thinking en cuanto a sus teorias que, correlativamente, dan un
wishful nwking para la actividad creativa. En el fondo, una ilusión de arte
y de pensamiento que contrasta con
lo que fué norma de las grandes épo-

cas creadoras. La nuestra no ha descubierto aún nuevos principios constructivos: los que pasan por tales son

sólo literarios o sentimentales, a veces
ambas cosas juntas: nacionalismo, neocfasismo, socialismo. Inútil buscar esos
principios en lo específico de las técnicas, porque éstas se hallan en un
proceso d'e transformación, como es
comprensible. De manera que incluso
de procedimientos "clásicos" propios
a las artes anteriores resultan inadecuados hoy a nuestra voluntad de creación y no se vé aún cómo se podría
aplicar al arte la reacción "clásica"
que impera en la politica, donde los
extremos se tocan en el punto sensible de la fuerza como derecho, cualesquiera q~ie sean las ilusiones literarias y sentimentales que vengan a paliar las realidades. Si la construcción
de una nueva sociedad robusta viene
por este lado, es posible que el nuevo
arte asiente sus bases sobre las que
dieron su estructura a las artes de las
grandes etapas anteriores: materia sólida y función plural; es decir, justamente lo contrario de nuestro arte en
el cual la materia es delicuescente y la
función está sustituida por un credo
personal, individual, aunque a veces
tenga un aspecto demótico procedente
del literatismo que emanan como un
vaho algunas doctrinas políticas, porque ellas mismas no son sino elucubración.
Aún cuando el punto de vista de
Dilthey sea incompleto, vió bien a
Bach 'como "uno de los casos más notables de independencia de una zona
cu1tural frente a la gran corriente de
la época", Es menester traducirlo: en
medio de una época de disolución del
estilo y de las formas como era el bajo Barroco en el que Bach vivió, se
le ve a él como una arista brava que
resiste a ]os continuos deslaves con
que los estilos extranjeros, franceses e
italianos, van disolviendo la tradición
germánica en la primera mitad del siglo XVIII. La independencia es relativa, porque Bach se opuso a esos aluviones estéticos aceptándolos en parte, asimilándo1os a su personalidad con
su fuerte capacidad digestiva, pero sin
que ellos llegaran a dominarle ni sin
llegar a dominarlos él. Por eso es menester considerar un doble aspecto en
la figura de Bach: 1o vernáculo, que
era su fuerza, y lo adventicio, que era
su acomodación al medio. El error de

2

la critica actual respecto a Bach consiste en verlo con los ojos cubiertos
por antiparras románticas; en sentirlo a través de una sensibilidad romanticista y en analizarlo según alguna
de las teorías en boga. Bach sale así
desfigurado. La crítica entusiasta de
nuestros dias es todavía una prolongación del carlylismo y de la hero worship. lo cual se agrava, naturalmente,
en los días de hiperestesia periodística que traen las conmemoraciones y
los aniversarios. El propósito consiste
en "transfigurar" a los héroes, siendo
así que solamente se consigue dibujar
en el aire lírico una figura de humo
no consistente con la realidad histórica. El remedio, pues, habrá de consis. tir en volver, también ahora, a los métodos clásicos de ]a crítica, que consisten en el análisis objetivo de la obra
y su gestación histórica.
Entre doscientos cincuenta y doscientos años nos separan de la actividad de Bach como creador de música.
En el arte de la Música, evanescente
por su propia sustancia, el tiempo
cuenta mucho más que en las artes de
"presentación" -pintura, escultura,
arquitectura-, que es posible considerar pausadamente y situar críticamente en su momento; es decir, lo que
en un Jenguaje que no está de moda
en nuestras escuelas se entiende como
la representación (actual) del arte y su
voluntad de ser. La voluntad de existencia en un arte se desdobla en expresión y en tectónica: ambas cosas
superiores y externas al artista, justamente lo contrario de nuestra época.
La expresión está predeterminada supeditada a ]os materiales de que el artista dispone: lo uno es de orden espiritual, lo otro de orden físico, pero ambos órdenes se conjugan, y tanto depende el estilo de los materiales que
el artista maneja (trabaja con su ma~
no) como este manejo depende del imperativo del estilo. Tejnes. que, en su
sentido clásico, es a la par arte (estilo) y técnica (materia).
Bach, como nosotros, trabajó en una
época de disolución. Por propensión
natural, por la fuerza inconsciente de
su sangre germánica, su creación se
orientó, como la aguja imantada, al
norte de la tradición germánica, que
era ]a tradición germánica del norte
alemán, en la cual fné educado hasta
su edad de razón por virtud de ]as
disciplinas férreas en la práctica de
los estilos tradicionales. La anécdota
antes narrada de Bach niño copiando
a la luz de la Juna los manuscritos de
obras que conservaba su hermano y
tutor, Juan Cristóbal, en su alacena, es
sintomática. Entre esos manuscritos
había obras alemanas del viejo tiempo
y obras recientes que llegaban del extranjero. Esta dualidad es permanente
en la vida entera de Bach y fácilmente

discernible en sus obras. Deseo de conociniiento que procede de una inquietud espiritual, de un ánim~ generoso y despierfo; voluntad radical de
creación que dictan las fuerzas ocul~
tas de la conciencia. Lo primero es
relativamente fácil de satisfacer; lo
segundo no pide satisfacciones, sino
hechos concretos. De ahí que una diferencia tajante separa la producción
de Bach dentro de la música instrumental, procedente en su mayoría de
los modelos italianos y franceses, Y su
música vocal, que es de estirpe religiosa alemana. Haendel, su gran coetáneo y su antagonista en todos los aspectos de su arte, es un músico católico y europeo; Bach, un mUsico protestante y alemán. Es importante subrayar ese antagonismo, poi:que se trata
de dos artistas contemporáneos (ambos nacieron en la Alemania central
en 1685) procedentes de la misma tradición artística o impulsados por las
mismas fuerzas ciegas de la sangre,
pero una voluntad de expresión distinta trazó, para ambos, caminos divergentes. Estos caminos están definidos en los términos que acabo de
emplear: católico y protestante, que
no significan aquí meras confesiones,
sino puntos de vista profundamente
diferentes en su alcance social; europeo y alemán están empleados igualmente con sentidos sociales que, en la
época de Bach y de Haendel, eran también JJrofundamente distintos. Por eso
en su tiempo Haendel fué hondamente comprendido y gustado fuera de
Alemania; y apenas apreciado dentro
de ella. La General History of the
Science and Practice of Music que Sir
John Hawkins publicó en Londres en
17iG, veinticinco años después de morir Bach y apenas quince después de
morir Haendel, es elocuente en este
sentido. Haendel es el gran compositor ele su época. Bach es el padre de
Juan Cristián, el joven compositor de
sinfonías amables que aplaude el público londinense. Pero hay más, Juan
Cristián, que babia vivido sus quince
primeros años en la casa familiar y
que habia estudiado bajo la rígida férula de su padre, marchó a Berlín a la
muerte de Juan Sebastián para seguir
estudiando con su hermano Carlos Felipe Manuel. Pero Carlos Felipe, a
quien babia apadrinado Jorge Felipe
Telemann el propulsor más decidido y
arrollador de las nuevas tendencias es~
tilisticas en Alemania, era ya un disidente entristecido de las doctrinas de
Bach padre, a quien admiraba mucho,
sin duda, y de quien decía que, como
organisla,,.no había conocido rival, pero que, como compositor, era un viejo
profesional autor de cánones y de fugas sin sentido ya en la nueva época,
y asi se lo decía al otro gran historiador inglés, Charles Burney cuando lo
visitó en 1772. Juan Sebastián estaba
ya olvidado, enterrado Dios sabe dón~
de, por ahí cerca en el camposanto de
la iglesia donde tanto había trabajado; enterrado también en la memoria
de las gentes que sabian, poco más o
menos, que había escrito algunos cuadernos de preludios y fugas para
aprender más de cerca la nueva música. Cuando Mozart, niño de nueve
años, encontró en Londres a Juan
Cristián, que aún no había cumplido
treinta, en la primavera de 1764, el
arte de la sinfonía nueva, de la que iba
a llamarse ''sinfonía vienesa", el nuevo lenguaje que habría de ser considerable como "clásico" estaba ya, también, en su más espléndida primavera.
Esta denominación no fué resultado
de un capricho o de una casualidad.
Las denominaciones con que un periodo artístico será conocido, admitido el nombre por el público consenso,
pueden ser arbitrarias o caprichosas
en su origen: gótico, que no fué el arte de los godos; renacentista, que fué
un vocablo inventado en tiempos ro-

mánticos; barroco, que en su origen
era un epíteto peyorativo; impresionista que tuvo en sus días un aire burlesco' (y no menos las denominaciones
corrientes en nuestros días), La nueva
época que sucedió a la etapa barroca
tenía que parecer como modelo de un
clasicismo ejemplar por su orden, por
su claridad, por su sentido universal,
por la perfección de una estilística
que había sido capaz ele relegar al olvido v descrédito la estilistica anterior: ia de Bach. Y recuérdese esto:
fué Mozart, el representante ideal de
este nuevo "clasicismo", quien descu•
brió la grandeza del arle de Bach cuando en uno de sus viajes por el interior de Alemania, finalizando ya el sirria encontró en Leipzig algunos ma~uscritos de Bach que le hicieron exclamar: "¡ Por fin aprendo algo nuevo!" Nue\·o a fuerza de haber sido olvidado. El Romanticismo en su plenitud revitaliza a Bach en la esencia de
su técnica que en el tercer estilo de
Beethoven se llena de un contenido enteramente diferente al de Bach mismo. Finalmente, la conjunción de un
clásico retrasado y de un romántico
al día, Zelter y Félix Mendelssohn,
operan la resurrección de Bach, amaneciendo el año romántico de 1830.
El sentido auténtico de la obra de
Bach pasa, a través de la etapa clásica para ir a parar al Romanticismo.
Cuando se le descubre en el siglo XIX,
Bach aparecerá a la vez como un clásico v como un romántico: ambos aspecto~s falseados en su sentido. Bach,
falseado también, como consecuencia.
Todas las épocas de arle que han
poseído una estilística perfecta (perfecta en el sentido de nitidez, de equilibrio en sus componentes y corno adecuación a los materiales empleados,
porque la idea de perfección en el arte es contingente y sólo puede hablarse de un estilo, de una forma, de un
arte perfectos dentro de un ancho margen de relatividad) son épocas clásicas. El Románico, el Gótico, el Barroco, el Romanticismo, inclusive, son
épocas históricas cuya estilística alcanzó una plenitud clásica, un sentido
ecuménico valedero tanto en el sentí•
do horizontal de lo geográfico como
en el vertical de los individuos. Hubo
un arte y una sociedad, un estilo de
arte y un estilo de vida románicos,
góticos, barrocos, románticos y cada
una de esas épocas creó una estilística propia inconfundible. Pero esas
épocas de gran sentido creador fueron
épocas dinámicas, que es lo que se ha
entendido por romanticismo, por lo
cual perdura esta denominación en el
arte del siglo XIX, sea el de Beethoven
o Wagner, sea el de lllendelssohn o
Brahms, tan distintos éstos de aquéllos. Lo esencial en esos períodos estilísticos radicaba en su constante inquietud, en su "devenir" incesante que
permitía moverse a los individuos con
libertad dentro de una gramática y una
retóríca preestablecidas por el estilo.
)las, entre cada"' dos períodos creadores de una estilistica, se intercala una
etapa de transición, de puente, que
traslada el espíritu dinámico de una
época a la otra. Esa época intermedia
puede tener un carácter propio y un
estilo peculiar, como el estilo Renacimiento y el estilo Clásico, pero son
épocas en las que el nuevo estilo ha
llegado a una rápida perfección y ha
consumido rápidamente su sustancia
estilística esto es muy fácil comprobarlo teniendo a la vista el "clasicismo" vienés, que es la etapa que lleva
desde el Barroco al Romanticismo, sin
que quienes Je dieron ese nombre, subyugados por la perfección de su estilo,
se echaron a pensar que era una clasicida&lt;l efímera, como la del Renaci~
miento italiano y francés.
¿Y el Renacimiento alemán? El caso
es profundamente distinto de los anteriores y, sin comprenderlo, no es po-

Armas y Letras

sible co~1prender el Barroco alemán
en general ni el arte de Bach en particular. Las dos furrzas propulsoras del
Renacimiento alemán fueron ]a lucha
por una cohesión nacional y por su libertad religiosa: ambos motivos estrechamente enlazados entre si. La reacción intelectual que movió a los alemanes contra la influencia "europea"
de la IlustraCión es secuela de ' la reacción religiosa contra ]a catolicidad de
Ja Iglesia romana. Dos reacciones antilatinas, en un momento en que el sen~
tido latino dom"inaba la cultura y la
conciencia del mundo. El Renacimiento alemán no crea un estilo, sino que
deja que se superponga la estilística
barroca, rs decir, italiana, a su fondo
histórico gótico. El sentido profundamente religioso del Renacimiento alemán se expresa en la Reforma y de
ahí que toda su arquitectura, su escultura, su pintura y sobre todo su música sean artes rcl'igiosas, artes cuyo
sentido social se hace a través de la
religión nacional en lucha contra la
romana ecuménica. Poesia y mUsica
son artes efímeras Como estilo en el
Henacimiento alemán, como lo fué 1a
lucha religiosa, pero sirvieron de transición para el nuevo estilo, que tomaba forma sólida en Alemania empapado de esencias nacionales y religiosas.
Los dos siglos de música alemana que
median entre la muerte de Lutero y la
muerte de Bach están llenos exclusivamente por un sentido tradicional y
religioso. Esto es valcderO en su casi
totalidad para la Alemania del Norte y
sobre todo en ]a zona turingia y sajona en que nacieron y desarroHaron
principalmente _su actividad esos dos
grandes hombres. Importa poco que,
como dice DHtlley, los grandes escritos de Lutero quedaron pronto a un
]ado sin incorporarse a la conciencia
de las comunidades luteranas; pero
decir "comunidades luteranas" implica que esas zonas sociales estaban ya
empapadas por el sentido aportado a
Ja vida alemana por el Reformador,
incq9ivocamente en la poesía y la mú~
sica del Rrnacimiento alemún. Asi, es
cierta la fórmula expresada por Dilthey al decir que "la canción religiosa, la celebración del culto, .la música
combinada con él, son la expresión
ele la intimidad del protestantismo
para la conciencia general de las comunidades. Aquí residía la posibilidad de elevar en cierto modo a la eternidad la religiosidad protestante" y,
podemos añadir, de sublimar a nn plano espiritual ]os elementos del esti1o
barroco italiano procedentes en su inmensa mayoría del plano profano, es
clccir, de la música en stilo conce!'talo
que 11cnaba la sociedacJ italiana en las
tres etapas del Barroco, desde antes de
comenzar el siglo XVII hasta su extinción,. en Alemania, mediando el XVIII.
"Y esto fué lo que hizo, en la religión
luterana, Juan Sebastián Bach". En la
religión luterana y en la música alemana del bajo Barroco, debe decirse,
no sin que Bach tuviera la larga preparación, a todo lo ]argo del siglo
XVH, de sus antecesores en ambos aspectos, comenzando por la alta figura
de Heinrich Schutz, cuyas Pasionrs,
salmos, Symphoniae Sacl'ae y Geistlirhe Koncerte transforl11an, a través
del laboratorio que era la potente personalidad_ de S-Chütz, una materia tomada directamente en las fuentes italianas, plenamente barrocas, en una
rstilistica que en él es ya alemana y
sobre todo es exclusivamente religiosa.
La guerra de Treinta Años, que tan
poderosa influencia ejerció en la vida
alemana, no tuvo menor influjo, por
las condiciones materiales que imponía a sus artistas como Schütz, sobre
la forma exterior de su arte casi reducido al elemento vocal y, en el sector
instrumental, al órgano predominantemente.
En cuanto a la materia melódica so-

Junio de 1951

bre la que se ejercía ese arte, no era aire sin más apoyo que el de las ca•
sino la piedra fundamental de la Igle- dencias intermedias. La necesidad del
sia Luterana: el coral. La esencia re- bajo continuo en la música barroca
ligiosa en el arte protestante alemán proviene de la inestabilidad en el teconstituía en poner al alcance de los jido decorativo, como en el gótico más
feligreses el coral como música, poe- florido, y es una premonición del fesía y sentimiento religioso. Destinado nómeno que está gestándose desde la
en principio a ser cantado por la con- polifonía profana francesa y que solagregación, se imponia una manera es- mente aparecerá definido en las pripecial en su confección artística que meras décad,rs del XVIII: el fenómeno
llega hasta el mismo Bach. Pero los tonal; la afirmación de la tonalidad.
mUsicos alemanes habian heredado Cuando el sentido tonal, estrechamenuna gran tradición en el arte de ma- te solidario del sentido rítmico, estanejar las voces y en el del juego de blezca con claridad la pulsación armóórgano. Ambas cosas, el sentido reli- nica en la' cadencia perfecta T-D-T,
gioso y la tradición artística, podrían todos esos rodrigones de arbotantes Y
fundirse en un arte nacido en el pe- bajo continuo podrán desaparecer,
ríodo de la Reforma y que consiste, en porque la música fundamentará su aresenria, en el tratamiento del coral quitectura en la tonalidad. Esta es la
protestante.
gran conquista de Ultramar, y en el
Esta técnica de composición se hizo nuevo cdntinente recibirá el nombre
patente de dos maneras: en el coro de Sonata. Es la época "clásica". Navocal, bajo la forma ele grandes trozos turalmente, una nueva estilística a
de escritura polifónica; rn el órgano, r.e emplazar a la antigua, puesto que la
en formas menores que derivaban del materia sonora es distinta, y también
arte mensual de los ejecutantes; pri- sus modos de ordenación o leyes de
mores de Yirtuosisismo en las artes de construcción.
Todos los estilos decorativos tienen
improvisación y ornamentación: fantasías, preludios, ,•ariaciones. _ Todo un elemento de unidadi l1{11nese medio
ello sólidamente vinculado a un prin- punto, arco apuntado, arabesco o crescipio estilistico dominante én ]os pla- tería. El sentido contemplativo, no sonos musicales de alta categoría; el es- lamente la vista, percibe ese elemento
tilo imitativo, o _de contrapunto en de una manera sintética y, con elloi la
imitaciones, que, universal en toda la unidnd de la obra. En la música gótiépoca polifónica y sustancia a ella, tie- ca (•st• elemento de unidad se obtuvo,
ne su mús alto exponente en la forma desde los primeros tiempos de ]a po1illamarla fuga, y C.sta en Juan Sebastián fonía, en la lirnitación 1 que es la repeBach. Polifonía, estilo imitativo, cú- tición semejante, pero no idéntica. El
nones, l'icercari y fugas son elementos juego mús rico de la imitación se obformales que integran el estilo gótico tiene merced al motivo de la fuga, que
de la música, entre los siglos XI y XJV. el oído recoge en cada presentación,
Si todos ellos pasan sin merma a Bach pero que no necesita percibir analíties a través de un estado de conciencia camente. El individuo que contempla
levantada por el Renacimiento alemán; la grandeza de una catedral gótica peres decir, a tra\·és del filtro ]uterano. cibe sintéticamente sus valores estétiEn el camino, se impregnan de otros cos. y esto basta, a menos que sea un
elementos estilísticos &lt;1ue condicionan critico en trances de analizar los proal Barroco. La fórmula puede, pues cec1imientos técnicos del constructor.
enunciarse así: Bach es un artista ba- "Cna fuga de Bach se percibe análogarroco de procedencia gótica a través mente y nunca se escucha analíticamente, no más que no se oyen diferendel espíritu de la Reforma.
Las dos corrientes estilísticas que ciadas y aisladas las voces de la polise reúnen en Bach son, pues, la gótica fonía. Esta es la aparente paradoja de
y la barroca. La primera es funda- Ja polifonía y, por ende, de la fuga:
mentalmente tactónica; la segunda, obtener una unidad por la combinadecorativa, pero no hay arquitectura ción, no por una fusión (en el sentido
sin ornamentación, por elemental que químico), de las líneas y del movisea, porque ]a ornamentación define miento; esto es, de la decoración y del
el sentido dinámico de la tactónica. El agente dinámico que es el motivo. La
ejemplo más sencillo e.s e1 de un tem- tonalidad, &lt;111e es una aspiración consplo dórico, cuyo conflicto, resuelto en tante hacia la fusión de todos los eleperfecto equilibrio entre la estática de mentos sonoros en un supremo sentiJa materia y la dinámica de la línea, do constante, no opera, sin embargo,
está resumido en el crescendo-decres- de clifercnle manera. De ahí el error
cendo del frontón., Y, recíprocamente, de ofr en mtisica, analíticamente, error
no hay decoración sin tectónica, por- o, por lo menos disminución estética,
que la ornamentación más desparra- como es la de ver una catedral con
mada siempre necesitará un soporte, ojos de arquitecto.
Baches arquitectura y dinámica: decomo las vides que se enroscan en las
columnas salomónicas del churrigue- coración múltiple de las líneas de la
rismo más desatado, el cual, dicho sea polifonía y palpitación en el juego del
de paso, responde a una ordenación motivo, en la fuga. Equilibrio supreminuciosa. compleja, J)ero exacta, sin mo entre las dos fuerzas contradictoque nada falte ni sobre en la proliji- rias de ]a Naturaleza: el movimiento
dad sustancial a su estilo. L'n ejercicio de las liBeas decorativas en que el jueanalítico para comprenderlo así se da go del motivo es el elemento cohesivo,
en el plateresco, donde la tactónica es y reposo periódico, el gran ritmo tactónico, en la co.lurnna del acorde.
mús aparente.
En el gótico, la profusión decorativa
Pero hay algo más en Bach que ha
de sus arquerías descansa sobre el rit- inducido a ]as falsas interpretaciones
mo de sus columnas: ambas series con- nacidas tras de su resmTccción en la
fluyen y se resuelven en la bóveda. época rom:intica. No hay, es cierto, un
No se comprenderú bien Ja música de arte inexpresivo. Todos los artes son
Bach, o se la Comprenderá equivoca- expresivos per se, pero expresivos de
damente, si no se percibe en eJla ese su propia sustancia especifica, cuya
doble juego de la ornamentación y el apariencia inefable consiste en el esritmo, tan potentemente afirmado en tilo. Expresióu, fantasía, imaginación,
Bach, en correspondencia con los ar- riqueza, etc., son términos en la aprebotantes que sujetan la estructura gó- ciación de Bach que existen sin duda
tica, como en un temor de que el ·a éreo .en él, pero que quedan falseados cuande su materia pueda venirse abajo. ~..os do se les da la común intención ro~
::irbotantes meten dentro de la cons- mántica con la que nuestro tiempo, que
trucción gótica 1a tenckncia a verterse sufre las últimas consecuencias románhacia afuera. El ritmo, de una rigidez ticas, tiende a interpretar todos los femecáñica en Bach, mantiene en vilo nómenos artísticos. l\f. André Pirro
la conducción melódica, que es una pudo hablar legalmente de L'Esthéticonducción plural dr varias líneas que de J. S. Bach, puesto que no hav
constructivas que se entrelazan en el artista genuino que, auhque sea i~-

conscientemente, no trabaje dentro de
una estética. Referirse a Bach como
tm musicien-poéle, segUn lo hace Albert Schweitzer, es también posible si
por "poeta" se entiende el concepto
griego de "creador". En_fender ambos
sentidos bajo las luces del beethovenismo quimérico de Arnold Schering
(todas las sonatas de Beelhoven son
transcripciones de las obras de Shakespeare, etc.) es falsear estética e históricamente la figura de Bach.
Si se examinan críticamente los elementos decorativos de la polifonía de
Bach, resulta fácil encontrar sus entronques históricos, que son los que
han quedado expuestos, y cuyo goticismo se aplica sobre todo a su mUsica
vocal, es decir, religiosa. Los elementos estilísticos de su música instrumen~
tal son ya, más categóricamente, los
que proceden del concerto barroco y
ele la suite francesa del mismo perío•
(lo. Con mayor profusión decorativa
en el primer caso, puesto que procede
clel estilo concertante italiano; con
ritmos regulares más acusados en el
segundo, puesto que procede de las
danzas, el Barroco, en ambos casos,
busca su equilibrio tactónico en la simetria. Periodos simétricamente colocados en la sucesión temporal en
que se desarrolla toda música y cuya
simetría puede ser simple repetición,
o repetición adornada (variación), o
repetición glosada (fantasía sobre un
canto fermo); o, como habrá de conseguirs&lt;!' plenamente en ]a sonata, simetría en 1a disposición de los grandes planos constructivos dentro de cada uno de los cuales se desarrolla con
conflicto. Tales conflictos pertenecen
a un linaje de cosas en la sonata clásica y a otro en ]a sonata romántica:
son de índole especifica (juego temático, que so/funente da cuerpo a su
obra merced a aquellos procedimientos especificos.
La forma simétrica reina, en toda Ja
música instrumental de Bach, en sus
sistemas más elementales de equilibrio.
Una simetría "con un conflicto dentroJ• se encuentra en sus ca·ntatas. Un
drama, que está enunciado por las palabras que designan a la ca)¡tata y cuya glosa constituye el desarrollo dramático de la misma: esto es, cada cantata se basa en un libreto como una
ópera y es, en rigor, una ópera en miniatura y en su más limitada y escueta acepción. En la cantata de Bach
entramo.s en un terreno esencialmente
religioso (sus cantatas profanas tienen
sólo un valor accesorio, pero están
construidas sobre los mismos principios), que, por su propia esencia, difiere del terreno profano, secular, de
su música instrumental. No es difícil
comprender, dicho todo lo anterior,
que en la cantata y en las formas r.eligiosas es donde el genio de Bach se
explayara de una manera más genuina.
Mientras hemos hablado en general
de la música de Bach aludiendo principalmente a sus formas constructivas
y a su estilística, hemos podido pensar, más o menos declaradamente, que
se trata de una música eminentemente
objetiva. Pero las cantatas tienen un
argumento dramático. ¿,Bach es, entonces, rn ellas un músico subjetivo? En
primer lugar, la pregunta es ociosa,
porque todo lo subjetivo se realiza objetiYamente; pero lo que quiere darse
a entender es que Bach procede "estéticamente", como Beethoven o Schumann, etc., etc. Es una segunda cuestión ociosa. Bach realiza su dramática por medio de rxprcsiones retóricas
que ,•ienen a ser, rlentro de ella, Jo que
las fúrmu1as decorativas en la ornamentación barroca del concerto o del
arte; en una palabra, elementos de estilo. Lo que esas preguntas inquieren
es la "vehemencia del corazón", que
se ha supuesto ser actividad indispen-

Pasa a la Pág. 8

J

1

ti

�LA ESCUELA UE VERANO DE

El cuerpo de funcionarios que atiende estas actividades
estará integrado en la siguiente {o~~: Direct~r d~ la Es~u;la,
Prof. Franéisco M. Zertuche; Secc10n de Ciencias Medicas
para Postgraduados, Dres. Salvador Martínez Cárdenas, Oli•
verio Sern:a Chapa y Humberto Ruiz Schubert; Jefe de la Sec•
ción de Ciencias, Ing. Leobardo Elizondo; Jefe de la Sección
de Cursos Escolares, Ing. Carlos Caballero Lazo; Jefe de la Sec•
ción de Ciencias Pedagógicas, Prof. Humberto Ramos Lozano;
Jefe de la Sección Deportíva, Dr. Edmundo Mendoza C., Y Encargado de- la Sección de Exposiciones y Pintura, Prof. Alfon•
so Reyes Aurrecoechea.

Asociada a esta docencia, el Dr. q~b~iel C~pó Balle impartirá un ciclo de lecciones en torno a Psicolog1a de la Adoiescencia" en el mismo lapso de tiempo.
.
El Li~. Daniel Cosío Villegas tendrá a s~ e.argo una. tn•
logia de Conferencias los días 11, 12 y 13 de ¡uho, que dicho
Maestro ha titulado "El Archivo de Dn. \orfirio Díaz" • ,
Del-23 al 30 del mismo mes profesara el Maestro Jose L.
Gutiérrez sobre el uso de los nuevos materiales en el arte de la
Pintura debiendo impartirse estas lecciones en la sede de la
Escuela' de Artes Plásticas de la Universidad. ,
.
Del 30 de julio al 3 de agosto intervendran los Profeso•
res Lic. José Alvarado Santos y Nicolás Molina Flores, el pr(•
mero sobre los "Orígenes y Desarrollo de la Cultura en Mexico" y el segundo sobre "El Huma1:ismo Mexi,cano''.El Doctor en Teología y Filosofia Dn. Jose Mana Galledos y Rocafull dictará cinco conferencias sobre "El Pensamien•
; 0 Político de Vitoria y Suárez", del 6 al 10 de agosto.
Del 13 al 18 de agosto disertarán el Dr. D. Luis Recasens•
Siches, que colabora ahora en. la División d.e l~s Derechos del
Hombre de las Naciones Umdas, y el periodista Dn. Carlos
Ortiz· ei primero de estos maestros sobre "Sociología de la
Cult~ra" y el segundo sobre "Historia Compendiada del Pe•
· d'1smo M und'ial" •
no
Del 20 al 24 del mismo mes los señores Francisco de la
Maza y Jesús Reyes Ruiz tendrán a su cargo sendos temas en
torno al siglo XVII. El tema del primero versará sobre la Ar•
quitectura del siglo XVII y el del segundo sobre "L¡t Epoca
Literaria de Sor Juana Inés de la Cruz".
Los días 23 y 24 el conocido economista mexicano, Director de Nacional Financiera, Dr. Dn. Antonio Carrillo Flo•
res expondrá dos conferencias sobre "Las Facultades Consti'
. Econom1ca
' . ".
tucionales
delE stad o en M atena
El crítico de Literatura Mexicana, Prof. José Luis Martí•
nez, ofrecerá del 2 7 al 31 de dicho mes, cinco conferencias so•
bre "La Poesía Mexicana Moderna"; y los días 29, 30 y 31
del mismo agosto el jurista Lic. Dn. Mariano Azuela conferenciará sobre "Las Reformas a la Ley del Amparo" y la "Declaración de los Derechos del Hombre".
Por último, la Sección de Humanidades se verá ilustrada
por la presencia del historiador Wigberto Jiménez Moreno,
quien tratará el tema referente al Norte de México: Los indígenas, la Colonización y la Evangelización, del 3 al 7 de sep•
tiembre.

* * *

* * *

Alentando la flama de la Verdad, los Cursos de Verano
de la Universidad, en su VI Anualidad, a la par que cumplen
su misión sustantiva, tradicional de difundir los beneficios de
la cultura a propios y extraños, se consagran en la prese1;1t;
ocasión a significar fervorosamente las tres grandes efemen•
des que esplenden, en justo zenit, este año 19 51: la cel:bra•
ción del Primer Congreso de Academias de Habla Espanola,
con domicilio y laboreo en la ciudad de México, promovido
y llevado a puntual término por un mexicano; el cuatricente•
nario de la fundación de la Universidad Nacional, madre nu•
tricia de claros ingenios, heroicos libertadores y paladines sin
par, y el tricentenario de J~a1;1a de Asbaje y Ramírez de S~ntillana conocida en la repubhca de las letras con el peregrmo
dictad~ de Décima Musa Mexicana, cuya vida y obra inunda
de limpios prestigios las páginas de las cimeras letras patrias.

* * *
La VI anualidad de la Escuela de Verano desarrollará
sus actividades el 2 de julio, para terminarlas el 7 de septiem•
bre próximo. Estará ilustrada con la presencia de Profesores
huéspedes y Maestros de la Universidad de Nuevo León, de
acuerdo con el Programa General siguiente: Sección de Hu•
manidades Sección de Ciencias Médicas para Postgraduados,
Cursos Es(olares de Recuperación Académica para Bachilleratos Cursos Escolares de Recuperación Académica para Ingeni:ria y Arquitectura, Cursos de Ciencias Físicomatemáti•
cas para Postgraduados, Cursos Técnicos y de Divulga&lt;:ión
Científica la Exposición "La Vida Mexicana en el Siglo
XVIII" Sección de Ciencias Pedagógicas, Sección Deportiva,
Concie;tos y Actos Culturales y Literarios.

* * *

Para el desarrollo de estas múltiples actividades colaborarán al través de los Maestros Visitantes, las siguientes Instituciones: Secretaría de Educación Pública, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto Nacional de Antropo•
logia e Historia, Museo Nacional de An~r?pología, Mus~o Nacional de Historia, Museo de Arte Rehg10so, El. Colegio Nacional El Coleaio de México, Seminario de Cultura Mexicana In'stítuto N;cional de Cardiología, Grupo de Estudios de
N:urología y Neuropsiquiatría, Nacional Financiera, lnstitu•
to Mexicano del Seauro Social, Caja Regional del I.M.S.S. de
Monterrey Dirección de Educación Primaria y Secundaria
del Estado: Dirección de Educación Federal de Nuevo León,
Servicios Coordinados de Salubridad y Asistencia de Nuevo
León, Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Monterrey, Sociedad de Cardiología de Nuevo León, Sociedad de Gastroen•
teroloaía de Nuevo León, Sociedad de Neurología y Medicina
Psicm~ática del Estado de Nuevo León, Sociedad de Cirugía
de Monterrey, Seminario de Bioquímica de Monterrey, Grupo
de Estudios Odontodológicos de Monterrey, Asociación Den•
tal de Nuevo León y Sociedad de Pediatría de Nuevo León.
En la Sección de Humanidades participarán los siguien•
tes Profesores Extraordinarios con los Cursillos que a conti•
nuación se expresan: Dr. Alfonso Reyes, cuyos temas se anun•
ciarán oportunamente; Dr. José Gaos, con un curso sobre Filosofía· Maestro Dn. Rafael Ramírez, que impartirá tres cur•
sos Es;olares para los Profesores de las Escuelas Postprímarias
y para el Profesorado de Planteles urbanos )'. rur~les. E~ cur•
so para los Maestros de las Escuelas Postprimanas se titula:
"Principios Cardinales de la Educación Sec~nda?a" 't.Y ~l d.es•
tinado al Magisterio de los Planteles de Prrmanas, Tecmca
General de Enseñanza", que se impartirán del 2 al 14 de
julio.

4

En los Cursos Escolares de Recuperación Académica para Bachilleres quedan incluidas las Escuelas Diurna y Noctur•
na de Bachilleres, la Escuela Industrial y Preparatoria Técni•
ca "Alvaro Obregón", los planteles particulares incorporados
o no a la Universidad y las personas que con el solo propósito de adquirir conocimientos, deseen concurrir a dichos
cursos.
El Programa es el siguiente:
ARITMETICA Y ALGEBRA, Prof. Gaspar Montañez; 45
lecciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 18 a 19
horas.
GEOMETRIA Y TRIGONOMETRIA, Prof. Dámaso Guerre•
ro; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19
a 20 horas.
GEOMETRIA ANALITICA Y CALCULO, Ing. Hernán Zárate Negrón; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 dé julio, de 8 a 9.
FISICA, ler. Curso, Prof. Héctor González Faz; 45 lecciones;
clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19 a 20 horas.
FISICA, 2o. Curso'\ Ing. Oswaldo V. Lozano; 45 lecciones;
clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19 a 20 horas.
QUIMICA GENERAL E INORGANICA, Q. T. Carlos Caballero Lazo; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 de
julio, de 18.30 a 19.30 horas.
QUIMICA ORGANICA, Ing. Arturo Sepúlveda; 45 leccio•
nes; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19.30 a 20.30
horas.
LOGICA, Dr. Clicerio Meza Rodríguez; para los Bachillera•
tos de Química e Ingeniería; 45 lecciones; clase diaria, a
partir del 2 de julio, de las 17 a las 18 horas.
LOGICA, Lic. Francisco Barrera Garza; para los Bachilleratos

Armas y Letras

LA UNIVERSIUAU EN 19 s1·
de Leyes y Medicina; 45 lecciones; clase diaria, a partir del
2 de julio, de 9 a 1O horas.
ETICA, Lic. Genaro Salinas Quiroga; 26 lecciones; lunes,
miércoles y viernes, a partir del 2 de julio, de 16 a 17
horas.
FRANCES, ler. Curso, Prof. Alfonso Gómez Ortiz; 45 lec•
ciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 9 a 10 horas.
FRANCES, 2o. Curso, Prof. Alfonso Gómez Ortiz; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 17 a 18 horas.
HISTORIA GENERAL, ler. Curso, Lic. Román Garza Salinas; 45 lecciones, clase diaria, a partir del 2 de julio, de
8 a 9 horas.

* * *

En los Cursos Escolares de Recuperación Académica pa•
ra Ingeniería y Arquitectura, correspondientes a la Sección de
Ciencias, pueden participar los alumnos de ambas Faculta•
des, los de Ingeniería Mecánica de la Escu~la Industrial y Pre•
paratoria Técnica "Alvaro Obregón", de acuerdo con el siguiente programa:
ALGEBRA SUPERIOR, Ing. Hernán Zárate Negrón; 45 lec•
ciones, a partir del 2 de julio; clase diaria, de las 18 a las
19 horas.
GEOMETRIA ANALITICA Y CALCULO DIFERENCIAL,
Sr. Raymundo Rivera; 45 lecciones; a partir del 2 de julio;
clase diaria, de 19 a 20 horas.
CALCULO INTEGRAL Y ECUACIONES DIFERENCIALES, lng. Roberto Treviño; 45 lecciones, a partir del 2 de
julio; clase diaria, de 20 a 21 horas.
TOPOGRAFIA, lng. Héctor Zertuche; 45 lecciones, a partir
del 2 de julio; clase diaria, de las 19 a 20 horas.
CONCRETO Y LABORATORIO, Ing. Ernesto Marroquín
Toba; 45 lecciones, a partir del 2 de julio; clase diaria, de
las 18 a 19 horas.
RESISTENCIA DE MATERIALES, Ing. Carlos Fernández
Leal; 45 lecciones, a partir del 2 de julio; clase diaria, de
7 a 8 horas.
HIDRAULICA, Ing. Manuel Martínez Carranza; 45 leccio•
nes, a partir del 2 de julio; clase diaria, de 7 a 8.
TERMODINAMICA, lng. Pablo Espinosa Domínguez; 26 lec•
ciones; a partir del 2 de julio; lunes, miércoles y viernes,
de 8 a 9 horas.

* * *

En los Cursos de Ciencias Físicomatemáticas para Postgra•
duados participan los Sres. Ingenieros y Arquitectos, los alumnos Pasantes de las correspondientes Facultades y los Técnicos de Industrias de la ciudad de Monterrey.
El Programa es el siguiente:
DISEÑO DE ESTRUCTURAS DE CONCRETO, lng. Agus•
tín Boza Zamudio. 20 Conferencias, a partir del 16 de ju,
lio al 10 de agosto; diaria; de las 18 a las 19 horas.
INSTALACIONES ELECTRICAS Y SANITARIAS EN EDIFICIOS, lng. Arq. Joaquín A. Mora. 20 Conferencias a
partir del 10 de julio y hasta el 6 de agosto; diaria; de 8
a 9 horas.
ESTRUCTURAS ESTATICAMENTE INDETERMINADAS, Prof. Extraordinario Alfonso Olvera López, de la
Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del lnstitu•
to Politécnico Nacional. 5 Conferencias, del 6 al 10 de
agosto; diaria; de las 19 a las 20 horas.
HIDRAULICA, Prof. Extraordinario lng. Samuel Trueba Coronel, de h Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectu•
ra del Instituto Politécnico Nacional de México. 5 Conferencias. Fechas y horario se informarán posteriormente.

.

* * *

En la Sección de Cursos Técnicos y de Divulgación Científica, se desarrollarán las siguientes Enseñanzas: un Curso de
Microbiología Médica, que será dictado a los alumnos del se•
gundo año de la Facultad de Medicina, con una extensión de
45 lecciones, por la Srita. Profa. Mercedes de la Garza Cur•
cho; un Curso de Farmacia Galénica, que será impartido por
el Profesor Andrés Ruiz Flores, Catedrático de la Asignatura
en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad y Se•
cretario de la Sociedad Farmacéutica de Monterrey, a los farmacéuticos empíricos, miembros de dicha Asociación, en lec•
ciones diarias de las 20 a las 21 horas, del 16 de julio al 31
de agosto, en 'tas Aulas de la referida Escuela. Al terminar el

Junío de 1951

curso, los asistentes a esta Enseñanza recibirán un Diploma de
la Universidad, con mención tle su aprovechamiento y asis•
tencia.
S~ pondrá también en desarrollo un Curso Teóricopráctico de Fotografía, con un programa de quince lecciones, del
lunes 16 de julio al viernes 17 de agosto; en lecciones tercia•
das, los lunes, miércoles y viernes, bajo la enseñanza del pro•
fesor Aureliano García Fernández.
Por último, dentro de este apartado el Seminario de Bio•
química de Monterrey, ofrecerá como colaboración a la Escuela de Verano un círculo de conferencias sobre Fotosínte•
sis y Quimiosíntesis; Enzima, Oxidaciones Biológicas, Inhibidores biológicos; Agua; Leche y productos lácteos; Enriado de
fibras, Fertilizantes. En el aspecto de la Bioquímica animal y
humana, Digestión, Metabolismos, Respiración, Vitaminas y
Hormonas, Inmunidad, etc., y en la Bioquímica Industrial,
Fermentaciones: alcohólica, láctica y acética; Fermentacíones:
acetona-butanol, acetona-etanol; Maltería y Cervecería; Sueros y vacunas y Antibióticos. Estas Confererrcias, que se iniciarán el lunes 16 de julio y terminarán el viernes 10 de agos•
to, serán sustentadas por los siguientes conferenciantes:
Q.B.P. Arturo Elizondo G., Ingeniero Aureliano García Fernández, Doctor Alfredo Delgado A., Q.B. Jorge Alejandro
Domínguez, Q.F. Mercedes de la Garza Garza Cnrcho, Pasan•
te Quím. Agríe. Antonio Palomares, Doctor Carlos E. Cantú
y Doctor Jeannot Stern.

* * *

Como una contribución, ya tradicional del Instituto Nacional de Antropología e Historia de la Secretaría de Educa•
ción Pública, del Museo Nacional de Antropología, del Museo
de Historia y del Museo de Arte Religioso, será presentada la
Exposición a que se ha dado el nombre de "Arte Mexicano del
Siglo XVIII", que comprende en objetos exponentes de lo
más raro y valioso, las siguientes manifestaciones: Pintura Re•
ligiosa y Profana, El Mueble, La Metalurgia, La Orfebrería,
La Indumentaria, El Grabado, Las Artes Suntuarias, La Numismática, La Arquitectura Barroca y Neoclásica, La Escul•
tura en sus diversas manifestaciones, la Cerámica, El Cuero,
Las Influencias Extranjeras y La Heráldica.
Este notable · evento vendrá al cuidado del Arqueólogo
del Museo Nacional, Profesor Vladimiro Rosado O jeda, quien,
para ilustrar el espíritu de su contenido expondrá en una se•
rie de conferencias la naturaleza de estas manifestaciones materiales de la vida social en el Siglo XVIII Mexicano
Se inaugurará el primero de agosto, en el Aula "Juan C.
Doria Paz", de la Facultad de Arquitectura y estará vigente
hasta el 28 del mismo mes, en que será celebrada su clausura.

* * *

La Sección Pedagógica, bajo la atinada dirección del
Profesor Humberto Ramos Lozano, Director de la Escuela
Secundaria Número Uno del Estado, será presentada por primera vez como una actividad académica de la Escuela de Ver:1?-º' y ha sido instituida para la superación técnica y cientifica del Profesorado de las Escuelas Secundarias y postprimarias y para el Magisterio de los planteles urbanos y rura•
les de la Federación y del Estado.
. Las Cátedras serán servidas ~or el eminente pedagogo
nac10nal, Profesor Don Rafael Ram1rez, creador de las teorías
sobre la Escuela Rural Mexicana y hombre de claras luces, y
por el psiquiatra Doctor Gabriel Capó Balle.
El Maestro Don Rafael Ramírez enseñará dos Cursos:
uno, "Principios Cardinales de la Enseñanza Secundaria" y
"!écnic:1 General d; la ~nseñanza", y el Doctor Capó Balle
disertara sobre la Ps1cologia de la Adolescencia. Ambos maestro~ desempeñarán en el Curso de dos semanas diez -lecciones,
al fmal de las cuales la Universidad otorgará Diplomas a quiene~ hayan present~do examen y asistido íntegramente a las
sesiones. Esta ensenanza será impartida en el Aula "Profesor
Pabl~ Livas", de la Escuela Normal del Estado "Miguel F.
Martlnez".

•

* * *

La Sección DeporJiva, está a cargo del Doctor Edmundo
~~n~~z! C., presentara un Curso Sobre Técnica de la Formac1on T en el Futbol Americano, bajo la regencia del ProfePasa a la Pág. 7

s

�CRONICA
UNIVERSITARIA
FACCLTAD DE FILOSOFIA
Y LETRAS
Esta Entidad universitaria organizó,
del 7 al 11 de mayo, un círculo de conferencias en homenaje al tricentenario
del nacimiento de la Décima Musa :Mexicana, Sor Juana Inés de la Cruz.
Aunque dichas exposiciones no versaron en torno a ]a figura de la gran
poetisa del diecisiete, sino algunas de
c11as, éstas se olrecieron como una
oblación a su obra literaria.
El cuadro dC cOnfer,e ncias fué presentado así: lunes 7, Doctor Federico
Lribe: 'Sor Juana Inés de la Cruz";
nrnrks 8, sellorita Profesora Claude
:\fanhés: "La Rosa en la Literatura
Francesa" ; jueves 10, Licenciado Alfonso Rubio y Rubio: "La Obra Lite•
raria de Sor .Juana Inés de la Cruz";
viernes 11, Profesor Francisco M. Zertuche: "Los estilos literarios en el Siglo de Oro Español".
COX)lEMORACTON
Ln Comisión Organizadora drl Vigésimo quinto aniversario ele la desaparición del ~faestro y benemérito don
Sernfin Peña, que fué uno ele los creadores de la Educación de l Estado, efectuó el 7 de mayo un sentido homenaje
al Educador, con motivo ele esa fecha.
El acto celebraticio se verificó en el
Aula 11agna Universitaria "Fray Servando Teresa de Mier" con la presentación de algunas intervenciones oratorias, penegiricas y elogiosas; números artísticos de piano y canto, y declamaciones. En nombre y representación del Gobierno del Estado hizo
uso de la palabra el señor Licenciado
Hoberto Hinojosa.
FIN DE Cl:RSOS ESCOLARES
Las Facultades y Escuelas universi-·
tarias cumplieron al terminar este mes
con sus exámenes respectivos de fin
de año escolar, habriéndose simultáneamente el período de inscripciones
para los asistentes a los Cursos de Recuperación Académica para las Escuelas Diurna y Nocturna de Bachilleres,
Jndustrial y Preparatoria Técnica "Al,·aro Obregón'', Facultades de Ingeniería y Arquitectura, Medicina y de Ciencias Químicas1 de la Escuela de Verano, a tnl\·és de cuya asistencia los
alumnos suspensos o reprobados por
faltas o calificaciones podrán redimir
su situación durante dos meses de estudio, con Yerificación de exámenes
durante los primeros días de septiembre.
EXPOSICJOX
Iniciándose solemnemente la Exposición de Pintura e Ilustraciones de la
pintora regiomontana ~laty Alardin
Hosas el dia 26 de mayo para terminar
el 10 del actual, se presentó este evento en Galerías y Arte Universal.
Esta Exposición fué patrocinada por
la Sección ele Artes Plásticas del Departamento de Acciún Social Cniversitaria.
Con el propósito de ilustrar a los
lectores de Armas y Lell'as sobre la figura de ~laly Alardin Rosas, en seguida transcribimos los conceptos vertidos por el Director de dicha Escuela,
Profesor Alfonso Reyes Aurrecoechca,
asi como la nómina de las pinturas e
ilustraciones de Matilde : "Matilde Alardían Rosas es una voluntad artística
en perpetpa superación. Regiomontana miembro de una familia de artista;, duei"ia de un temperamento suSceptible a las impresiones del color y

6

de ia forma ha encontrado ya un camino seguro y abierto por donde transitar libremente recibiendo las acariciadoras brisas del arte. Sus pinturas
representan maravillosamente ese
mundo interior que lo conmueve y la
hace vivir una vida de inquietudes y
afanes que han de conducirla hacia la
cúspide en su hermosa y difícil profesión. Denotan una sensibilidad vigorosa y fuerte, donde el color es el alma
encendida y central.
Discípula del maestro Antonio Decanini, en un principio, y de los maestros Búrcenas y José L . Gutiérrez después, ha realizado una serie &lt;le conocimientos que ha vcnfrto poniendo pacientemente al servicio de su misión
artística esencial. Nada se guarda en
esta incansable tarea de dominar los
instrumentos y ofrecer a los demás el
mensaje radiante de su emoción . En
todos sus cuadros hay originalidad.
sentido dramático del color, fuerza de
expresión y temas tratados con audacia y sinceridad.
La exposición de su obra, que antes lrnhfa presentado ya en la capital
de la Hcpública, en las Galerías Romano, es una muestra elocuente de las
grand.es inquietudes &lt;1ue siente y del
ileseo de L•mplcar todos los medios disponibks para lograr un solo propósito: dar vida a organismos plásticos
bien definidos.
Sus tenrns son, de preferencia, costumbristas; revelan 1111 gran amor a
nuestras gentes y a nuestras cosas. En
su Pasaje de la Hevolución puede verse &lt;1ue logra, mediante el colorido, una ·
interpretación fiel &lt;1ue ha sido meditada y conducida deliberadamente
hasta dar un efecto dramútiro a lo que
realmente tuvo un sacudimiento dramútico. Es decir, dice lo que piensa
sü1 rodeos ni subterfugios.
En Puente de itolino de Flores, de
Tcxcoco, se rc\'ela como Jo que, a nuestro jllicio, seria el mejor y más rico de
sus talentos: el paisaje. Pero su propia inquietud y su gran deseo de universalidad la ll~va insensiblemente a
cuJth·ar todas las técnicas y todos ]os
procedimientos.
Al presentar su obra en esta ciudad,
bajo los auspicios de la l'nivcrsidad
y gn1cias a la generosa hospitalidad
ck las Galerías Arte l'niversal , el público culto de Monterrey sabrá admirar en :Matilde Alardin Hosas un temperamento artístico en constante trance de producir efectos ele verdad, de
originalidad y &lt;le color, mediante el
empleo ele los materiales plásticos. En
una palabra: ~irte nue,·o, con materiales nuevos."
Esta Exposición ha tenido la ventaja, además de presentar la obra artística en si, la de demostrar el uso técnico de los nueYOS materiales usados
en el arte pictórica, tales como la piroxilina, las vinclitas y el cilicón.
En la nómina de piezas exponentes
que aparecen a continuaciún figura
también el nombre del material usado:

10.- La Muerte. 'Piroxilina.
11.-El Trapiche. Vinelita ayaf.
12.- lndia de Morelos. Vínclita cloridrica.
13.- Alfarcros de Tlaqucpaque. Jalisco. Vinelita ayaf.
14. -Calle de l;fuajuco. Nuevo León.
Oleo.
15.- Rincon¿ito de Puebla. Vinelita
ayaf.
16.- Arbol Viejo. Hidalgo, Tamps. CiIicón.
17.- Paisaje. Edo. de ~lorelos. Wasl,.
18.- lndios del Pedregal. Vinelita aya!.
19.- Hemero Xochimilca. Vinelita clorídrica .
20.-N u evo Repueblo. l\lon terrey, N. L.
Vinelita ayaf.
21.- Puente de la Presa de Don Martín, Coahuila. Oleo.
22.-Gladiolas. Pastel.
23.- Rosas. Acuarela.
24.- Margarit~s. Piroxilina.
25.- Alcatraces. Piroxilina.
20.-La Danza de los V1ejitos. Michoacán. Vinelita ayaf.
27 .- Puenle del Molino de Flores. Texcoco, l\féx. VineJita ayaf.
28.- Floristas de Xochimilco. Vinelita
avaf.
29.- L~a Fundación de l\Ionterrey. Vinelita ayaf.
30.- lndios de Cholula. Vinelita ayaf.
31.- El Tlachjqucro. Piroxilina.
32.- Goteras de :M onterrey. " ' ash.
33.- Hojas con Aguardiente. Acuarela.
ILUSTHACJONES de la novela de don
Mariano Azuela "Los de Abajo".
'"'Cuentos Mexicanos de Autores
Contemporáneos".

EXPOSICTON BALZAC
La Embajada Francesa en México, a
tra,•és de la Alianza Francesa de Monterrey, presentó en el Salón de Conferencias de la l"niversidad, durante la
segunda quincena de este mes, la Exposición Honorato de Balzac, consistente en las múltiples ediciones de la
obra del gran escritor francés, así como una interesantísima pinacoteca balzacfa,na que fueron admiradas por el
público asistente.
PATHONATO UNIVERSITARIO
La noche del veintiocho de] mes en
curso el Patronato Cniversitario presentó en el Cinema Florida de esta
ciudad un gran Festival que tuvo como mira expresar su agradecimiento a
todas aquellas Instituci.ones · y personas que han prestado su cooperación
al programa de fomento de la Cultura
en el Norte ele itéxico.
Este Festival L'Slm·o ilustrado con
participaciones del Coro de la l'nivcrsidad, que dirige el )laestro Josemaria
Luján, quien ofreció a través de los
~escnta elementos corales, obras de
Handel, Ippolitor Ivanov, Brahms y
Ponce. Actuaron también el Trío de
Cúmara de la l'niversidad, integrado
por los maestros Josemaria J.uján, José Andrade y José Sandoval y la Soprano señorita Alicia Hilton T. El número oratorio, brillantemente desarrollado, estuvo a cargo del Licenciado
Nemcsio Garcia Naranjo, distinguido
universitario y famoso tribuno nacional.
l:NIVERSIDAD DE SEVILLA
La . Vniversidacl de Sevilla presentará en Cádiz los U Cursos de Verano,
del 15 de julio al 15 de agosto.
Incluye en sus Programa un curso
general sotSre Problemas actuales de
Ja Cultura Hispánica a cargo de ]os
CATALOGO
seiiorcs José Maria Pcmán y Pemartín
1.-.Jungla . Piroxilina.
y Don Vicente Rodríguez Casado, y
2.- Pasaje de la Revolución. Piro~.::i- Cursos Monográficos de Filología Eslina.
pañola, Cu 1tura Andalnza-1\Iarroquí,
:l.-Soldaderas. Vinelita aya!.
Ciencias Biológicas, Higiene l\lental de
4.- Churubusco. Piroxrn.na.
la Educación y Desarrollo del Corazón
5.- La Feria. Vinelita ayaf.
y de los vasos. Habrft la oportunidad,
6.- El Pajareador. Ci!icón.
también de verificar algunas excur7.- La Proccsfon. Vinelita cloridrica. siones a Jerez de Ja Frontera Medina
8.- EI Mendigo. Vinelita clorídrica.
Sidonia, Sanctis Petri, Arc¿s de ]~
9.- Granja "Santa _Lucia". Tamauli- I•rontera, Ceuta, Tetuftn, Xaucn y Tánpas. Vinelita clorídrica.
ger.

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde sn fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistá.s, centros culturales,
sociedades de diversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETHAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado. y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "AHMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de ]as ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestrao
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, N1~evo León,
México.
Con la satisfacción de haber seña•
lado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las'
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

La Escuela de Verano de
la Universidad en 19 51
Viene de la Pág. 5

sor huésped Eck Curtis, Asesor Deportivo de Futbol en la Universidad de Texas.
. . Las Conf~ren~ias_se sustentarán en el salón que ocupa la
B1bhoteca Uruvers1taria, con uso de provecciones cinemato•
gráficas, Y las demostraciones prácticas se· desarrollarán en el
Campo Deportivo de la Escuela de Bachilleres instalada en
la Universidad.
'
Por ser de i~terés para las Universidades de la República, clubes deportivos y otras asociaciones que mantienen esta
clase de actividades, a continuación se da a conocer la distri1 bución diaria y los temas que ha de tratar en jornadas teóricoprácticas el Maestro Eck Curtis, del 2 al 1O de julio.
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio

PROGRAMA:
2.-lmportancia de los Jugadores Centro y Quarterback en la formación "T". Teoría general y demostración práctica.
3,-Ofensiva de los jugadores Halfback izquierdo y
derecho en la formación "T". Teoría general y
demostración práctica,
4.-Ofensiva del jugador Fullback en la formación
"T". Teoría general y demostración práctica.
5.-Ofensiva de los jugadores Tackles y Guards en la
formación "T".
6.-Ofensiva de los jugadores Alas en la formación
"T". Teoría general y demostración práctica.
7.-Sistemas defensivos para el Backfield. Teoría y
prácticas.
8.-Sistemas defensivos para la línea. Teoría y prácticas.
9.-Variaciones en el sistema de formación "T". Teo•
ria y práctica.
10.-Recomendaciones sobre el sistema que mejor se
acomode a nuestro medio ambiente según la formación "T" y variaciones

* * *

La Sección de Ciencias Médicas para postgraduados encomendada a la Dirección de los Doctores Salvador Martínez
Cárdenas, Oliverio Serna Chapa y Humberto Ruiz Schubert,
así como el apartado de esta Sección, la División de Ciencias
Odontológicas. Editarán un Catálogo General por separado,
cuyo documento se dará a conocer sin limitaciones a los Estados del NQrte de México con fines proselitistas a fin de
allegar a las Aulas de estos cursos el mayor número de post•
graduados, alentados por la perspectiva de conocer los más
elocuentes adelantos de la ciencia galénica, trasmitidos por la
autorizada palabra de las notables figuras del Medicato Nacional que concurrirán como profesores huéspedes a regentear
estas Enseñanzas, tales como Raúl González Henríquez, Manuel Martínez Báez, Profesor y Doctor José Castro Villagra•
na,1Director de la Facultad Nacional de Medicina, Luis Farill, Daniel Méndez, Salvador Aceves, Ignacio Chávez, Director del Instituto Nacional de Cardiología, Manuel Pesqueira,
Alfonso Alvarez Bravo, Abraham Ayala González, Leonides
Guadarrama, Hermilo Castañeda, Alfonso Topete, Harvey
Slocum, Yury Kuttler y otros no menos notables.

PUBLICACIONES PERJODICAS

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

Armas y Letras

* * *

Por cuanto a los actos artísticos y culturales, la Escuela
de Verano de la Universidad, por medio de la colaboración
que gentilmente recibirá del Departamento de Acción Social
Universitaria, presentará, como acto inaugural de estas acti•
vidades, un concierto en el Aula Magna Universitaria "Fray
Servando Teresa de Mier", el domingo primero de julio, en
el que actuarán con música clásica el Coro de la Universidad
Y el Trio de Cámara del Departamento, que está bajo la Dirección del Maestrq Josemaría Luján.
El domingo 8 se presentará otro concierto de la misma
índole, atendido por los referidos ejecutantes.
NOTAS COMPLEMENTARIAS
Carácter de los Cursos.-Los Cursos y Conferencias para
postgraduados de Ingeniería, Arquitectura, Medicina General y Odontología serán acreditados al través de un Diploma
que otorgará la Universidad a los asistentes, terminado el
Ciclo.

Junío de 1951

Los estudios realizados con íntegra asistencia y calificación mínima de 80 ( ochenta puntos) tendrán validez oficia-!
para estudiantes de ambas Preparatorias universitarias, para
la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obre•
gón" y para las Facultades de Ingeniería y Arquitectura, dentro de la Sección de Cursos de Recuperación Académica.
Los de Divulgación Científica, Deportivos y Técnicos se
destinan a capacitar al empírico en los dos primeros casos, y
en el último a perfeccionar conocimientos ya adquiridos.
La asistencia a las Conferencias, Exposiciones, Conciertos y actos culturales será libre y gratuita.
CUOTAS DE ESCOLARIDAD
Por Curso
Cursos de Recuperación Académica para Bachilleratos $20.00
Cursos de Recuperación Académica para Ingeniería y
Arquitectura .... , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . $20.00
Cursos o Conferencias para Pasantes de Ingeniería y
Arquitectura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . $20.00
Cursos o Conferencias para postgraduados de lnge. ' y Arqm'tect ura .................... . $50.00
mena
Cursos Técnicos ........................... . $30.00
Cursos de Divulgación Científica y Deportivos .... . $30.00

Forrnalisrno ....

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

Viene de la 1a. Pág.
na Kelseniana, y por valiosos que son
muchos de los aspectos que su fino
análisis descubre en el Derecho, cabe
decir que con su pureza del método,
Kelsen no logra arribar a una definit;;ión del derecho. Unicamente se concreta a describirlo. Como dice Karl
Larenz, al desconectar el derecho de
la realidad, lo convierte Kelsen en una
construcción mental vaporosa.
Estamos acordes con Kelsen en su
repulsa de la teleología corno método
lógico, y en considerar que existe solo
una forma de hacer ciencia, común a
todas las ciencias; pero consideramos
que el error de 1a doctrina Kelseniana,
Y su insuficiencfa, consiste en considerar que la ciencia jurídica la constituye el conjunto nocmativo únicamente. El conjunto normativo, en si,
no podría siquiera aspirar al carácter
cientifico. No pasaría nunca un orden
normativo, de ser un conjunto de disposiciones, justas o arbitrarias, cuya
verdad quedaba incomprobable. El J;ler echo nos parece es más bien el fruto,
el producto de ese estudio jurídico
científico. La ciencia jurídica es la
elucubración sobre el Derecho tendiendo a f ncontrar la verdad, la realidad
del mismo; y desde luego, este estudio
tien e forzosamente que valerse de ]a
aportación de todo el repertorio del
saber humano. Así como las cienGias
naturales para emitir sus verdades, tienen que echar mano de la lógica, de la
matemática, de la física, etc., etc., asi
el Derecho como ciencia jurídica para
lograr sus verdades tiene que echar
mano de la lógica, de la sociología, y
hasta de la matemática, fisica, etc., etc.
El Derecho como conjunto normativo
es el objeto de estudio y el fruto de
la ckncia juridica; así como las verdades de la ciencia natural, digamos
d e la medicina, son a la vez objeto de
estudio, y fruto de las mismas, en cuanto constantemente se están superando.
El Derecho constantemente está en
superación a medida que se conocen
mejor sus verdades, partiendo del conjunto normativo y llegando a él nueva•
mente, remozadas por el análisis y la
consideración científica.
Peca también de rigorista Kelsen al
declarar irreductiblemente escindidos
los campos del ser y del deber ser·
puesto que estos campos no se exclu~
yen ni se contraponen entre sí, sino
que se influyen manifestándoles el deber ser en el campo del ser; asi como
los valores se manifiestan, aunque irnperfectamente, en la realidad.

Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

l!

, Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez

Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

7

�el tópico universal donde, desde los ría; pero el supuesto simbolismo no
primer os polifonistas barrocos, una va más allá de lo que es normal a la
sucesión cromática descendente expre- actividad subconsciente de un artista.
sa la acción del ,·erbo flere derramar Entenderlo de aquella otra manera,
el llanto. Con puntualidad alemana, con la minuciosidad que pone un
esa imagen aparece en cada caso en Schering en sus análisis, de Beethoven
que Bach tiene que expresar su aflic- sobre todo, en lo que parece inadmición: o sea por la partida de su her- sible. La expresión dramática en Bach
riene &lt;le la Pág. 3
mano predilecto, sea en la cantata -fuera de esos motivos conductores o
de elemental armonía imitativa, que
sable en la inspiración romántica. (Hi- ll'ei11en, Dlagen, Sorgen, Zagen, sea en tuvo tan viva acogida en la chanson
chard Strauss decia que nunca traba- el Cruci{i.rus de la lfisa en menor. Esa polifónica francesa proviene de honjaba con una cabeza tan fría como fórmula es elocuente para ·aclarar lo tanares más hondos. En general, el escuando componía los pasajes "clímax" que se ha llamado el simbolismo de tilo dramático del Bajo Barroco fué
de sus dramas musicales). Cn músico Bach, que no consiste sino en un re- formándose corno por un fenómeno
genuino, si se llama Bach, pone tanta pertorio de frases hecha retóricas que de transfusión, o por permeabilidad,
velwmencia cordial en los episodios guarda en su cajón y que utiliza siem- de las inflexiones propias a la ópera
de sus fugas o en el enlace de dos li- pre que es necesario. Charles Sanford del XVII, incluso con los giros deconeas decorativas (hay cientos de ejem- Tcrry, minucioso analista de esa sim- ralirns o las vocalizaciones que eran
plos en las arias de las cantatas, don- bología o esthétique del nwsicien-poé- propias a su estilística. Al adquirir
de la voz está unida a otro instrumen- te, ha llegado a reunir hasta treinta y carta de naturaleza el aria da capo en
to solista, en óboe, un violín) como el· cinco fórmulas: "Algunas -dice- tie- las escuelas napolitana y veneciana. el
músico Gluck en su Che faro sen:a JH'n un sentido de dirección que deno- estilo dramútico peculiar a la ópera
Euridice, o rl músico Beethoven en la ta ascenso o descenso, alturas o prll- seria barroca se l'Xtiende por donde
construcción rítmica de su Sin{onia fundidades. anchura, distancia y así no había un estilo propio capaz de
sueesh·amente. El acto de apresuraren la.
se o de correr y, por Jo contrario, la detener su a,·am·e, caso éste, el de
Francia, con Lully. El stil nuovo enLa adecuación del estilo vocal en idl'a ele un detenimiento de un alto tr¡1 l'n Alemania, donde l'Stá obscrrndo
un aria o del estilo instrumental en un en el camino, la fatiga, se expresan con mucho interés, y logra penetrar
concierto de violín o de clave puede, por análogas f ú r mu las indicatrices. l'n recintos que eran la / este Burg de
al parecer, obtenerse en raptos genia- Por ejemplo, palabras tales como lon- la tradición alemana, como· la música
les 1le los que son imagen las melenas gitud. permanecer, esperar, detenerse, de las Pasionrs. Baeh, postulante a la
romúnticas. Bach era todavía un hom- quedarse, aguantar y las rl'lativas' a cantoría de Santo Tomás, en Leipzig,
bre de peluca. Lo mismo en sus con- ideas de dl'scanso, paz, sueño, eterni- l'slaba muy interesado en mostrar cuán
ciertos que en sus cantatas resolvía dad están expresadas por notas de du- bien sabía practiear t•se l'Stilo. y lo desobre el terreno cada problema que se ración retenida. Las situaciones de muestra en su Pasión según Sa11 Juan,
le planteaba. aplicando en la solución únimo se distinguen a su vez por te- que se canta en 1i23 y que decide . a
su inmensa ciencia y su no menor ex- mas distónicos o comáticos cuando se su favor el voto de los jurados. Pero
periencia. Si era un músico religioso quil're expresar la alegría o la aflic- esa nueva manera de música, aunque
en sus obras vocales, lo era tanto co- eión. La al·ción de reir está siempre sorprendente para los feligreses, que
mo era un músico seglar en su música representada con un realismo ingenuo. (•staban acostumbrados a un tipo de
instrumental. Luterano, en el primer c·omo en la cantata 31, Der Himmel Pasiones que no se había renovado
caso, es como decir barroco en el se- luchl. Las nociones de tumulto, terror desde los tiempos heróicos de la Regundo. Ambos planos de actividad es- y las fuerzas de la Naturaleza, los forma, no presentaba a Bach como un
piritual son superiores al individuo; vientos, las olas del mar, las nubes y revolucionario desenvuelto porque dos
son producto de las épocas en las que el trueno, todas ellas tienen símbolos años antes había tenido un procedenlos individuos vi \'l'n y a través de cu- apropiados que nunca varian. Aún te en otra "musiciert Passion" en el
yas normas éticas y estéticas se pro- Satanás está tan consistentemente di- nuevo estilo, o estilo de Oratorio, coducen como hombres y como artistas. bujado, que podemos f:'1cilmente cap- mo también se decía, denotando así su
Bach no era "voluntariamente" ni por tar la concepción que Bach tiene de origen, y fué la Pasión según San Marelección protestante, alemán y barro- él. no como el Lucifer de Isaías, la Es- cos del anterior Cantor de Santo Toco, como hoy se puede ser cubista, na- trella dl'I Día, l'l Hijo de la )[añana. más. el famoso autor de las Cantatas
cionalista, o socialista. Bach, como sino como la engañosa serpiente del Bíblicas, Johann Kuhnau, cuyo menuPalestrina o como Beethoven, creaba (iénesis, el gran dragón· de las Revelado dl'scriptivismo hace de ellas, realen libertad. pero su libertad era la del l'iones. Naturalmente, su pintura más
nwntc, un tipo declarado de "música
pájaro en la jaula y su trayectoria era ,·h·a está en las cuatro cantatas para
de programa", que deja en un plano
l'I
dia
de
San
)ligue!
(Xos.
19,
50,
130,
la de la piedra arrojada por la voluntímido y discreto, el rralismo simbo149).
Obsérvesl'
la
escritura
de
los
tad superior del complejo de su época.
knrns que definen su forma repulsiva, lista de Bach en las Cantatas.
la
marcha ondulante de su gigantesca
l:n examen de los patrones retóriLa grandeza de Bach no viene por
contextura.
Incluso en la cantata 165,
cos. tópicos o clichés que Bach aplical'Se lado, ni de sus concepciones poétil'n
la
cual
Jesús
está
comparado
con
ba a la música de sus cantatas arroja
cas ni filosóficas, ni de su riqueza de
un número muy escaso de ello; pero la serpil'ntc de Moisés en el desierto,
imaginación o fantasía, si por ello se
l'I
simbolismo
de
Bach
lo
impulsa
a
dise trata de los casos en que las fórmucntil'nde una fantasía en imágenes libujarla
como
un
diminuto
gusano
silas derivadas del stil 1wo110 monódico
terarias o una expresividad en tonos
frente al slil antico polifónico están nuo~o. Sus pausas, sus detenciones,
de
un patetismo romanticista. Toda
como enfriadas, de la misma o análo- además, son elocuentes como en la ú1sucesión de intervalos lleva implícita
tima
corchea,
tan
afirmativa.
del
gran
ga manera a lo que ocurre en el idiol'ierta capacidad de expresión, en parma. cuando una vieja metáfora se con- C:re1lo, o en el Jlttgnificat, en donde
le por el hecho de que esa sucesión pulos
.
ricos
estún
condenados
a
una
patral' en un adjetivo ( por ejemplo: una
ramente sonora estú entendida o aplipoesía es lírica porque es comparable rada en seco. y al hambre y a la escaeada por el hombre a una actividad
sez.
por
me1lio
de
un
compás
vacío.
a las poesías que los griegos cantaban
humana;
después, porque la comprenFuera
ele
estos
leil-moti{s,
que
volveal son de su lira; la imaginación se
sión.
inteligibilidad:
del mensaje murán
a
encontrarse
rn
la
estética
wagalebresta con la ligereza con que las
sieal
es
un
producto
de reiteradas exliebres huyen del peligro; un músico twriana, el contenido dramático geperiencias
que,
en
la
sucesión
del tiemneral,
la
expresión
interna
no
traduo un poeta están inspirados porque un
po.
integran
la
historia
de
la
Música.
cida
en
esas
etiquetas
parece,
por
lo
pajarito les ha soplado en el oído la
l&gt;irecta
o
indirectamente,
cada
nueva
menos
en
ocasiones,
practicados
en
melodía o la rima exquisitas, y e:rquiexperiencia
se
hacr
sentir
en
el
arte
sito. ¿.qué es?: el resultado de la inves- frío por Buch, lo cual tiene un modo
que
vendrá
a
continuación,
enrique,
de
comprobación
en
sus
frecuentes
tigación, de que la mano se mueve hacia arriba o hacia abajo acompañando pn'.•stamos o traslados de obras, con ciéndolo de contenido. Pero no es poinconscientemente al verbo subir o ba- una intenciún original. a otras, a ve- sible volver hacia atrás en la marcha
jar. el canto llano más primitivo esta- ces enteramente distintas: rl caso del del tiempo y de los estilos, ni la exisba lleno de metáforas o gestos musica- Osa11a de la Misa en si menor, que pro- • tencia de un hecho físico material,
les de esta índole. No se sube al cielo Cl'dc• de la cantata profana No. 15, acredita que el artista haya pasado
en inten-alos melódicos descendentes Preise dein Gliicke, o el de la cantata por la experiencia tras de la cual un
( no hay regla sin excepción), ni se llérc11les en la encrucijada, al pasar al artista posterior ha llenado aquel hebaja a los infiernos en sucesiones as- Oratorio de Xm1i&lt;iad, son bien elocuen- cho. o fúrmula. con un nuevo contecendentes de notas. l"na simbología. ks, o la adaptación del tiempo inicial nido espiritual. Sucesiones melódicas
sin duda muy elemental. existe ya en clel primero de los Conciertos de Bran- o armónicas que se encuentran en
las más viejas épocas del canto ro- deburgo. tan alegre con su {a11fare de Bach, semejantes en su forma física a
mano. Xo son los niños de coro quie- cornos de caza. que servirá para pre- sucesiones que se hicieron típicas de
nes entonan el De pro{undis, ni la voz ludiar en una .~i11fo nía instrumental a la música romántica, no autorizan pade los ángeles está encomendada a los la cantata 52, de tan desoladores acen- ra asentar· románticamente aquéllas
sochantres. Una atífona de la más al- tos: Falschc ll'elt, dir tra11' ich nicht... que estuvieron empleadas por Bacl~
dentro de su orden de cosas enterata antigüerlad nos "pinta" el modo con
Seria pueril creer que Bach proce- mente diferente. La "romantización"
que corrían los ungüentos por la barba de Aarón: "quod descendit in bar- de únicamente merced a esos recur- de Bach por algttnos intérpretes actuaham Aaron", ni más ni menos que en sos, como en un trabajo de marquete- les es no sólo una falta flagrante de

Estructura y Sentido
en la Música de Bach

8

gusto, sino un error histórico y estético. Las facultades imaginativas, inventivas, que se atribuyen a Bach son
ciertas desde un punto de vista y falsas si el punto de vista es el concepto
romántico. Esas facultades son ciertas
si se entiende que se producen en un
terreno específico a cada forma o a
cada caso estrictamente musical: Bach
fué un inmenso contrapuntista, porque su cont~apunto supera a todo lo
anterior como facilidad, soltura, riqueza de trabazón en el tejido polifónico;
fué el más genial autor de fugas, porque en sus fugas maneja como nadie \
el juego de los activos y pone mayor
riqueza de imaginación técnica en el
desarrollo de los episodios; fué fecunclisimo productor de obras de mérito
mús considerable que los fecundisimos compositores que le precedieron,
los que fueron sus contemporáneos,
eomo Haendel o Telemann y los que le
siguieron; prro su fantasía e imaginación, su inspiración, si se prefiere la
palabra, se ejercieron sobre la materia·
y la forma de unas obras cuya forma
y estilística estaba predeterminada
desde largo tiempo antes que él,· sin
c¡uc el pretendiera transformarlas ni
reformarlas si quier a: simplemente,
acomodando los procedimientos más
viejos y tradicionales -por lo tanto,
mús prestigiosos- a las nuevas corrientes que tambié'n traían un prestigio notorio- por otros caminos. Ni fué
en ello Juan Scbastián el único ni el
primero en dicho propósito, pues por
haberlo estado practicando sus predecesores, cada cual según las prerrogativas ele su genio o de sus capacidades
en el oficio, fué transformándose la
estilística del Barroco italiano y del
Hococo francés del XVII en un lenguaje alemán, idóneo al contenido de esencia alemana en la música de la Alemania del norte (especialmente) tras de
una larga serie de maestros de mérito
ejemplares. Bach está al fin de ese camino. La música alemana ha conocido
en su historia procesos análogos: el
más ilustre, el de la formación de la
canción medieval y posterior, hasta
Bach mismo, tras de los esfuerzos de
los )linnesinger por fundir la tradición vernácula, de un popularismo rudo, al arte refinado de los trovadores
de la Provenza; después, con la fijación de una técnica en la etapa de los
~Iacstros Cantores. Hay una figura de
hermosura serena que se cierne sobre
toda la música germánica de esos viejos tiempos y es la de Hans Sachs, el
zapatero poeta, maestro en su oficio,
maestro también en el oficio de contar
sílabas y rimar versos. .Maestro y cantor. Ambas cosas. en igualdad de potencia, dan un tipo de artista netamente alemán, pero cuya excelsitud es
de r_egla en todas las artes y en t9das
las epocas y naciones. Si hay una figura, tras de Hans Sachs, que pueda
equipararse en grandeza y en sabiduría, en humildad serena y en digno conodmiento de sí mismo, en decoroso
aprecio de si y de sus contemporáneos
-justo para sí, generoso para los ajenos , esa figura es la del )taestro Cantor por excelencia de una etapa del
arte alemún que él llevó a sus últimas
consecuencias, y que muere con su ser
físico. ~o es menester seguir empleando las conocidas metáforas que presentan a Juan Scbastián como el "creador de la l\lúsica", el "padre de la Música" o el ''fundador de la Música" alemana, ni su genio más preclaro: Bach
es un hijo de las generaciones. el hombre de su tiempo, un ejemplo fiel de la
concirncia alemana ele su época. Otra
vez, es un músico alemán con todas las
eircu.nstancias que implica el_ concepto. 1 otra vez es, en la historia de la
música alemana, una figura gigantesca de ~Iaestro Cantor. Hans Sachs babia sido el primeró en inaugurar esta
talla magnífica. Juan Sebastián Bach
fué el último!

Armas y Letras

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U,

Año VIII

Núm. 7

Julío de 1951

EL ARTE EN MEXICO
EN 'EL SIGLO XVlll
Vladimiro ROSADO OJEDA.

Si el mundo superior de los españoles del siglo XVI se lo
reparten las armas y las letras, al lado del soldado y del soldadopoeta, habría que poner al estudiante. Las Universidades de Salamanca y Alcalá representan el alma española algo tan esencial
como las empresas de Flandes e Italia. Todo el mundo renacentista puede inscribirse desde Un punto de vista peculiar dentro
de la Universidad española, y se verá entonces cómo la caracte•
rística de su humanismo no riñe con el maravilloso espíritu tra•
dicional de los colegios medievales. El estudiante y su vida y el
bullicio de las ciudades universitarias, son uno de los temas predilectos de la literatura del Siglo. Y Fray Luis de León, por no
citar sino un gran nombre, encarna en la Universida~ salamantina todo el período de las discusiones teológicas de la segunda
mitad del XVI.
Otro rasgo a señalar en la vida del siglo es la pasión caballeresca, el amor por la ventura, que es la lógica consecuencia,
flor del día, en una edad heroica como aquella. La época de
Carlos V es la del apogeo de los libros de Caballería, que son la
expresión literaria perfecta, hasta en su exageración y deforma•
ción de la realidad que reflejan queriendo y sin querer, del es•
píritu aventurero. La edición del Amadis y el prólogo de Gatci.Rodríguez de Montalbo muestran la adecuación de la época al
motivo caballeresco; y el propósito del editor es bien claro por•
que quiere animar -dice- "los corazones gentiles de mance•
bos belicosos, que con grandísimo afecto abrazan _el arte de la
milicia corporal, animando la inmortal memoria del arte de caballería, no menos honestísimo que glorioso". Los libros de Caballería, con sus grandes mentiras, pero que a veces se corres•
ponden con hazañas reales de la época, encantaron a los lectores del XVI no sólo por la parte heroica y militar de sus aven•
turas, sino por su idealismo amoroso o por el simbolismo místi•
co que encerraban, y aunque ciertos espíritus ortodoxos llega•
ron a llamarlos "cebos del demonio, con que en los rincones caza
los ánimos tiernos de las doncellas y mozos livianos", cabe sentar aquí, para dar idea de lo que representaron como lectura co•
mú.n y extendida en aquellos años, que figuras de la talla religio•
sa de un San Ignacio y de la misma Santa Teresa, gustaron ellos.
Y no sería poco tema, por cierto, el de investigar qué significaron y determinaron en sus respectivas vidas misioneras y fundadoras. Además, hay que pensar que el máximo denostador del
género el Cervantes de Don Quijote, lo desagravia nuevamente
cuand¿ se despide del mundo con su Persiles.

La cultura colonial de la Nueva España, gestada cada vez
con mayor vigor desde los primeros años que sucedieron a la con•
quista, logra su plenitud en el siglo XVIII. Sus consecuencias artísticas, llegan, por lo tanto, a su apogeo, tanto en calidad como
en cantidad. Por otra parte, ellas fueron el resultado lógico de
una serie de trascendentes circunstancias. Los conquistadores,
con su implantación de una nueva política, religión y cultura,
encontraron en México-un terreno muy favorable, pues el pais
no sólo les ofrecía magníficos recursos naturales sino muchos
elementos de las civilizaciones indígenas palpitantes aun al tiempo de la conquista y que, directa o indirectamente, supieron
aprovechar. A ello se aunaron otras aportaciones o influencias,
como la mudéjar o morisca, intrínseca en la modalidad española, la francesa y la china, tamizada a través de Filipinas y apor•
tada por la nao de China. Es así como se forjó en parte un característico Arte Colonial Mexicano, amplio y complejo, y que
superó a cualquier otro de 1a América colonial hispana. Debe
entenderse, sin embargo, que este acervo artístico era el relacionado más bien con la población española, criolla o mestiza, pues
junto a él alentaba otro, el popular, de pura raigambre indígena
o con muy poca influencia extranjera.
Las artesanías suntuarias fueron
siempre objeto de una consciente atención del gobierno virreina], pues sus
especialistas~ cualesquiera que fuera
su nacionalidad, incluso la indígena,
estaban constituídos por gremios sujetos a un aprendizaje y exámenes rígidos impuestos por sus ordenanzas
respecti Yas. Ello no fué óbice, sin embargo, para coartar Su libre inspiración que impuso muchas veces, aunque dentro de ciertos límites, una calidad especial a sus productos, desde
los debidos a un humilde artífice hasta los emanados de un gran maestro.
La clase social, la gubernamental y
el clero, en otros términos, el deseo de
ostentación jerárt¡uica, de riqueza, de
autoridad o de fe, fueron las potencias propulsoras de aquel esplendor
artístico que en muchos aspectos superó al de la misma Metrópoli y que se
procuraba externar en todo género de .
acontecimiento tanto privados como
públicos.
La Universidad de Nuevo León a la
que interesan por igual los tres grandes períodos de la cultura mexicana
como son el prehispánico, el colonial y el moderno, ricos y-origina-

les en portentosas manifestaciones,
presenta en este año un selecto
exponente der arte en México en el
Siglo XVIII, logrado mediante la apreciable colaboración del Instituto Nacional de Antropología y de sus dependencias el Museo Nacional de Historia
y Museo de Arte Religioso.
LA ARQUITECTURA
De todas las manifestaciones artísticas que· florecieron en la Nueva España del siglo XVIII, indudablemente
es la Arquitectura la que revela con
mayor esplenllor el sentir y el poder
económico de la sociedad dirigente.
Nunca como entonces hubo un mayor
afán de construcciones y restauraciones de edificios, tanto civiles como religiosos.
El Barroco, originado en el siglo
anterior, prosigue su trayectoria con
mayor riqueza. Llámase1e justamente
un "estilo de niovimiento" de .intenso
dinamismo, en contraposi~Íón a· la serenidad, sobriedad y limitación de la
arquitectura clásica y romana. Sin

Pasa a la Páq. 2

�l'iene de la Pág. 1

salirse, a pesar de todo, de los mismos
elementos que rigen a ésta, les imprime una interpretación tan libre que
les hace perder su primordial función
constructiva y asumir, en cambio, un

franco caráCter decorativo, merced a
un caprichoso juego de ángulos y sobre todo de curvas, aunado a un revestimiento de exuberante ornamentación, pero en todo lo cual, sin embargo, pueden percibirse aun con claridad las formas arquetipos, así como la
columna abalaustrada, salomónica,
en espiral e historiada, que es su fun-

damento. El Barroco llega todavía a
adquirir en México una peculiaridad
más suigéneris en el llamado "estilo
poblano", inspirado en la filigrana o
alfeñique de azúcar combinándose a
la vez con diversas influencias mudéjares y a ]a polícroma decoración de
azulejos.
Pero es el discutido Churrig_uera.
llamado también ultrabarroco, creado

en España por Don José de Churrígnera y que llega a su mayor ostentación
en México. el que caracteriza por exccJencia a este siglo. En él la ornamentación escultórica alcanza los límites preciosistas de la miniatura; la
piedra pierde por completo el carácter ingente de su fuerza e intenta expresar, en fantasías sutilisimas, los virtuosismos del encaje, del bordado y de
1a orfebrería. Distinguese asimismo el
Clmrriguera por el pilar y la pilastra
Hestípite" de forma cónica o piramidal, integrada por múltiples molduras
de diverso grosor y longitud.
Sin embargo, el Barroco y el Churriguera, a los que pertenece la mayoría
de los edificios que se conservan del
virreinato, no fueron siempre sobrecargados al exceso, como comunmen-

l'iene de la Pág. 2

te se cree, lo que qniere decir que ambos tuvieron manifestaciones sobrias y
elegantes a lo que se auna que, por lo
regular, el ornato se reconcentraba en
el centro de los frontis. Ambos influyeron también en la Arquitectura rnaderil ele altares, con sus retablos Y
marcos, en los que el dorado asume
muchas veces un valor relevante, Y, en
general, en todas las otras manifestaciones de la centuria dieciochesca.
L'no y otro constituyen 1 por último, el
estilo arquitectónico verdaderamente
popular y nacional, por ser el más vinculado con el sentir indigena y criollo.

t

con elaboradas cerraduras y herrajes,
en cuyos motivos suele advertirse la
influencia indígena.
Sin embargo, el estilo dominante en
el mueble civil de la aristocracia fué

el francés de los Luises XIV, XV y
XVI, gran parte de cuyos ejemplares
se importaban de Francia, estilo que
se sintetiza en la finura y simetría de
las curvas o rectas, la pata "cabriolé"
en forma de S, una ornamentación
casi siempre sobria y de buen gusto,
con motivos de la "rocalla", la con-

cha y follajes mezclados y forros de
tapices, ajustándose también a este estilo una interpretación mexicana del
"cbipendale" inglés, cuyo rasgo domiM
nante es la "pata de garra" .
Otros muebles enmarcados más· o
menos en los estilos citados constituyen p.e. ]as cajoneras para ornamentos sagrados, grandes mesas de sacristia y de palacios, cátedras, facistoles,
nichos de madera y de cristal para
guardar objetos artísticos profanos o
religiosos, espejos venecianos o con
marcos profusamente tallados y1 dorados, sillas con motivos herál dicos
en el respaldo y asiento de cuero.
"sillones f r a i I ero s' 1 o de ' 1 cadera"
y 1'sillas de tijera" con ,asientos y respaldos de terciopelo o cuero cordobés claYeteado, soliendo tener igualmente motiyos heráldicos pintados, petacas para viaje hechas de cuero y con
clavazón artística, escabeles, guadameciles, celosías, relojes de pared o tic
mesa. lavamanos, HsiHas de mano"
usadas para cortas distancias por damas y · clero de alto rango, con aplicaciones de diversos y finos materiales,
dorados y pinturas figurando variados
motiYos e interiormente · forradas con
damascos y sedas, consolas y "tronos"

LA ES.CGLTURA
Casi todas las manifestaciones escul-

tóricas del siglo XVllI fueron religiosas, ejecutadas por 11 imagineros" y
conforme al característico realismo español. Su mayor aplicación fué en la
Arquitectura, en la que abundan los
ornatos e imágenes de piedra, hieráticas o convencionales, pero no excentas de elegancia y expresión. Cuéntanse también, entre las esculturas de

bulto, las de tecali o alabastro, las de
piedra policromada y ]as de "estofado" en madera que son las más notables y c¡ue en ningún otro país como
en :\1éxico, y precisamente en dicha
época 1 alcanzaron mayor Yirtuosismo
técnico. l."no de los fines de esta modalidad es imitar cxactamepte la rica
y policromada indmncntaria Jittirgica,
realzando sus complicados dibujos y
bordados en brillantes colores en los
que el dorado y el oro participan en
gran parte y dejándose en color natural
brullido las caras, manos y pies a los que
los "carnadores" aplicaban ]as ºcar~
naciones" realistas de la carne. La talla en madera destacó igualmente en
las imágenes con cabellera falsa y ves-

:.

......_.

El arqueólogo Rosado Ojeda en un pasaje de la Exposición.

tidas con telas, asi como la que concierne a marcos, cruces y retab]os dorados y pulidos.
El ,marfil se trabajó muy poco en
México . La mayoría de sus productos,
que son ademéis religiosos, son de origen filipino, europeo o chino. Estos
últi;nos. como en el caso de los crucifijos, tallados en un solo colmillo,
con miembros articuladores y generalQlente de impecable anatomia, se conocen por s¡1s rasgos fisonómicos mongólicos. De marfil hacíanse también
'nacimientos" trípticos, miniaturas e
imágenes pintadas, figurando como en
l'l "estofado" el decorado de las telas,
soliendo aplicarse igualmente el marfil en Ja ornamentación de ciertos muebles. Entre ]os escultores más famo-

sos del XVIII figuran Mariano Perusquia, José Antonio Vi11egas y Victoriano Acuña.

JOYAS
Las joyas, entendiendo por este término ciertos objetos ornamentales y
de uso personal, se h~cian de metales
y piedras finas o semipreciosas. La
influencia francesa predominó t·n
ella·s . "Las piedras preciosas y joyas
estaban tan en toga -en la Nueva Espafia -dice el :Marqués de Cerral\ro-que conrnnmente se veían lazos y rosas de per1as y brillantes en los sombreros no solo de los caballeros sino
alln en los de los mercaderes". Los
hombres las Jlevaban también en sus
botonaduras, armas, arreos militareR,
cajas &lt;le rapé, relojes, etc. Su abun~
dancia -y buena calidad l1izo que se
llegaran a exportar a Europa.
En general, se usaban casi todas las
gemas conocidas, pero muchas de
ellas, por no encontrarse en estado natural en México, se importaban. Ya en
forma aislada, en combinaciones o sobre ricas monturas de oro y plata, figuraban asuntos muy decorativos v
hasta exóticos. Erait especialmente tipicas en las el.e mujer los "ahogadores"
o collares de cuentas 1 así como ]as
"ensaladillas". Su uso en la indumen-

Pórtico estilo churriguera. Tepotzotlán.

taria ~, otros objetos litúrgicos fué de
una fastuosidad extraordinaria.
Las perlas eran, no Obstante, las
rrefc&gt;ridas. Venían en su mayoría de
los criaderos clel Paci(ico y se llamaban "garbanzos, pimienta, culantro y
calabacitas". Por su bechura y calidad
de materiales pueden c"onsiderarse
también como joyas otros objetos ais'lados o complementarios de la indu~
mcntaria, como ciertos estuches, joyeros, tarjeteros, miniaturas, relicarios, .
lepaiceros, peinetas, tinteros, etc., etc.

;..;

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en señal de respeto al monarca espafiol en las casas de abolengo.
Completaban 13 decoración de las
residencias señoriales alfombras moriscas, cojines que muchas veces usaban las damas en lugar de sillas, COfa
linajes de terciopelo carmesí, galoneaª
dos de oro, de especial procedencia
cspafiola o flamenca, paños para cubrir balcones en ciertas ceremonias
públicasi reposteros de damasco con

grandes bordados, galones, borlas y
flecos y tapices extranjeros.

~IETALURGIA
Ya desde el período precortesiano
los principales pueblos civilizados de
:México conocían y trabajaban a per:
fecr.ión ciertos metales preciosos, como el oro, plata, cobre, bronce y estalio, ele modo que el adelanto que tomó
este arte desde los comienzos de la
colonia consistió en la aportación de
nucYas formas, usos y técnicas.
En los trabajos de hierro México ha
sido uno de los primeros países del
mundo. Con gran maestría se le forjaba, cincelaba, damasquinaba, calaba
e incrustaba con plata, bronce, carey y
hasta con piedras finas, pintándole a
\·(:-'ces de Ycrclc y oro.
El hierro fué de los metales que ]os indígenas prehispilnicos no sabían o no
rodían rundir, pues solo lo trabajaron
en estaao natural para fabricar espejos.
La herrería más destacada durante el
"irreinato consistía en verjas finísimamente elaboradas, lámparas, pies de gallo, ménsnlas 1 ciertos arreos de cabal1o,
como los famosos de Amozoc, con aplicaciones de plata, monedas, calderos,
candados, llaves, cerraduras, planchas,
tijeras, balanzas, herrajes de arcones y
armas blancas, pues según parece, las
de fuego eran importadas de Europa.

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EL l!UEBLE

Pa.sa a la Pág. 3

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Armas y Letras

Un aspecto de la Exposición

El bronce, muchas veces dorado a
fuego, sobre t.odo a fines del sígfo
XVIII y principios del XIX, asumió
igualmente variadas aplicaciones como barandales, verjas, campan~s 1 monedas, armas, ramilleteros, inscripciones, esculturas, candeleros, etc., figurando, entre los trabajos más extraor-

dinarios los de Tolsá.
Los productos en cobre fueron también de gran tradición, con formas
inspiradas en modelos hispanos y aborígenes, siendo uno de los más apreª

ciables las plaquetas que solian esmaltarse e imltadas de las europeas.

Hasta la lecha México se sigue distinguiendo quizás como el primer pais

en los trabajos de plata. Aunqne en
el siglo XVI se llegó a prohibir por la
_¡:-orona española el uso de este meta],

por defraudar el fisco de la vieja España, la ley dejó de surtir efecto, pues
la manufactura tomó aún mayor auge.
Las obras en plata blanca, dorada, reª

pujada, cincelada o incrustada con
piedras finas, la de pella que es nna
mezcla de plata y mercurio, modelada
y policromada, la qníntada y la hecha

en filigrana, fué de gran admiración
en 1a propia Europa. Su uso era tan

común que, dice el Marqués de San
Francisco "en una casa de gente me•
dianamente acomodada las vajillas,
muchos muebles y hasta los utensilios
mils comunes eran de plata". La platería tuvo pues, una infinita serie de
manifestaciones, pues figuraba hasta
en herraduras y estribos, marcos, candiles, etc. De Jo más característica era
la "mancerina" hecha también en otros
materiales, cuya invención se atribuye

al Virrey Marqués de Mancera y que
sen'Ía para colocar dentro de la ca-

nastilla la taza de chocolate.
El gremio de plateros, que era de
]os más apreciados, estaba establecido

en la calle de San Francisco, despnés
llamada de Plateros (hoy Ave. ~ladero), y entre sus privilegios gozaba el
de poder levantar altares· en las calles
en determinadas procesiones religio-

sas. En !re los plateros del estilo neoclúsíco, sobresalieron Rodríguez Alconedo, Calderón, Villarreal y otros.

Fueron igualmente notables los trabajos en oro en las mismas técnicas
que los de plata, los de calamina que
consiste en una aleación fundamental

de bronce, plata y oro y dorado, y el
lumbago Y calain, compnesto de partes
iguales de oro, cobre y plata, elaborado en Maco, China.
HOJALATERIA Y VIDRIO
La prohibición para manufacturar

•
Casulla de seda con bordados de hilos de oro y plata y sedas de colores

2

' '

'

El mueble fué indudablemente la
manifestación artística más ecléctica
del barroco dieciochesco, pudiéndose
advertir en él, por lo tanto, diYersas
kndencias. La genuinamente mexicana se caracteriza por la exagerada intC'rfretación dada a los c.ontornos y
motivos ckcorativos de gruesas tallas,
maderas pesadas, columnas retorcidas
faldones, copetes muy sobresalientes.
caprichosísimas curvas, etc. iianifestaciones especiales constituyen los arcones laqueados con escenas costumbristas y paisajistas, de carácter urbano. corno lo's de Olinalá y Guerrero, park del mueble poblano con influencia
l·o!andcsa. camas apaisadas, con balda quinos, columnas y tallas doradas,
mesas con la parte superior de tecali,
biomtos el(' diversos tamallos, con esc(•nas históricas y costumbristas pintadas al óleo. tocadores con espejos,
no faltando. inclnsn. los muebles "chinescos".
Otra corriente es la 11HHÍéjar, caracterizada por finas taraceas de huéso,
marfil, nácar, carey, maderas preciosas y a ve~cs hasta de plata, aplicadas
en marcos, cajas, arquetas para perfumes. relicarios y joyas, bargueños, merns, bufetes, muchos de estos debidos
al gran ebanista poblano Juan de la
Cruz, y arcones mexicanos, españoles
o filipinos Jrnra ropa y otros valores,

••

Julío de 1951

la plata en el siglo XVI díó origen a la
hojalatería con la que se trató de sus-

tituír o imitar a la plata y con la. qne
se manufacturaron objetos muy Yaría-

dos.
El vidrio colonial, aunque no tan
bueno como el europeo, cornenzóse a

fabricar desde poco después de la conquista, habiendo sido Puebla la que
produjo el de_ mejor calidad y que se
exportaba hasta otros países de Latinoamérica. Durante el Siglo XVIII, la
mayoría de las residencias mexicanas

tenían galerías de cristal.
LA PINTURA
La Pintura mexicana del siglo XVIII,
sobre lienzo o sobre tabla, no fué más,
con ciertas variantes, que una conti-

nuación de la barroca de la centuria
anterior, habiendo florecido especialmente en Querétaro, Oaxaca, Zacate• .
cas, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Mi-

choacán y, sobre todo en la capital de
la Nueva España, Annque al mismo
tiempo fué un trasunto de la europea,
tamizada a través de España, adquiere
en México, por diversas razones, cíerª

tas características que la distingnen
en la historia universal de la píntnra, toda vez que no siempre estuvo
apegada al consabido "realismo" español. Aplicóse con gran profnsión y riqueza en la ornamentación mural de las
iglesias y monasterios, lo que imprimió
un carácter monumental y aparatoso a
sus temas, con un sentido heroico y con ,

tendencia a lo anecdótico y al colorido
fastuoso y brillante, incluso hasta en
el claroscuro, así como en los ropajes
de amplio vuelo, ángeles de enormes
alas entre densas nubes, expresiones
acentuadas y dinamismo en los moví•
mientos de los personajes, destacando a veces sobre paisajes a los que
no suelen ser extraños los típicos celajes mexicanos. Con mayor o menor intensidad se advierten en ella
influencias flamenca, italiana y espa-

ñola, en particular, de Rnbens y Murillo, y la francesa. De mucha im-

portancia fué igualmente el retrato, ya
al ~10do mexicano, decorativo, .pero

con sequedad en la expresión y hieratismo en la actitud, o al modo francés, acusado sobre todo en el estilo de
los. trajes, con lujo de detalles, y en las
acttludes y expresiones dulzonas de
los personajes. Entre sus maestros
mas destacados se encuentran Juan

Correa el Joven, el de las tonalidades
blandas, el poético e imaginativo Vi-

llalpando, que tuvo una producción
cuantiosay y que representa uno de los
más genuinos espíritus del ultrabarroco, notable entre otras cosas por sus

tonalidades pitlidas y azulosas; Baltasar de Echave Ibiá, llamado el EchaPasa a la Pág. · 6

3

�La Sección de Ciencias Médicas de
PRELUSION
La T:lniversidad de Nuevo León asiste en el presente a~o

CURSO DE GINECO-OBSTETRICIA

CURSO DE CARDIOLOGIA

Martes 7

A cargo del Dr. Alfonso Alvarez Bravo

A cargo de los Doctores: Ignacio Chávez y Salvador Aceves

A las 9 horas:-Traumatismo de la cabeza y de la cara: heridas
con y sin fractura, lesiones del encéfalo, frecuencia, pronÓs•
tico y tratamiento. Fractura de los huesos de la naríz, le•
siones de la órbita, fracturas del malar; luxaciones y frac•
turas del maxilar inferior.
Casos clínicos e intervenciones.

Del 16 al 21 de Julio
1951 al desarrollo de los programas y a las finalidades específi•
cas de la Sexta Anualidad de su Escuela de Verano, fortalecida
Lunes 16
con el acervo de las experiencias docentes recogidas en sus pre•
téritas jornadas, y pretende establecer en esta nueva iniciativa, A fas 9 horas:-Estática abdómino-génito-perineal. Insuficiencia perineal y vicios de situación y posición de los órganos
dentro de la Sección de Ciencias Médicas, la suma de disciplinas
genitales internos.
galénicas que más vivamente solicitan la atención científica, en
razón al creciente predominio de determinado tipo de padecí• A las 20.30 horas:-Fisiología endócrino-ginecológica.
mientos que improrrogablemente gravitan sobre el organismo
Martes 17
humano, ó en función de aquellas enfermedades inherentes a
A las 9 horas:-Trastornos menstruales y hemorragias uterinas
ciertos medios social es en disgregación.
anormales.
En esta próxima empresa cultural universitaria que se inau• A las 11:15 horas:-Sesión quirúrgica.
giira el 16 de julio y se cancela en los inicios de septiembre veni• A las 20.30 horas:-Trastornos menstruales y hemorragias ute•
dero, la Sección de Ciencias Médicas instituirá las siguientes es•
rinas anormales. (continuación).
pecialidades regenteadas por los Maestros más esclarecidos del
Miércoles 18
Medicato nacional y extranjero: Cardiología, Gastroenterología,
Pediatría, Gineco-obstetricia, Cirugía de tórax, Traumatología, A las 9 horas:-Fibromiomas del útero.
Urología, Neurología y Neuropsiquiatría, Infectología, Aneste• A las 11.45 horas:-Sesión quirúrgica.
siología, Parasitología y Leprología, y Odontología, esta última A las 20o.30 horas:-Lesiones crónicas del cuello uterino. Pro•
actividad de nuevo ingreso en nuestras consagraciones académi•
filaxis del cáncer cérvico-uterino.
cas, merced al entusiasta esfuerzo de los profesionistas de esta
Jueves 19
rama de la medicina, hijos de la Universidad de Nuevo León.
A las 9 horas:-Cáncer del cuello uterino.
Si bien es cierto que la Universidad ha patrocinado y lleva• A las 11.15 horas:-Sesión quirúrgica.
rá a la coronación la docencia de estas enseñanzas, es justo re• A las 20.30 horas:-Estudio de la pareja estéril. Lineamientos
conocer, por otro lado, que diligentemente y sin limitaciones
generales del tratamiento de la esterilidad femenina.
han acudido a su asocio para la promoción y organización de es• A las 21.30 horas:-Sesión de 'lnesa redonda.
ta empresa, Instituciones oficiales del Gobierno Federal y meri•
Viernes 20
tísimas _sociedades científicas nacionales y locales, que ya con la
contribución de sus propios especialistas, substancialmente co• A las 9 horas:-Mecanismo del parto en las presentaciones occi•
misionados a nuestras cátedras, ya en el preámbulo organizatfoo,
pito-posteriores. Conducta del tocólogo en estos casos.
han hecho posible, de consuno, la realidad de esta superada y A las 20.30 horas:-lnducción médica del parto. Tratamiento
nueva jornada cultural de nuestra Casa de Estudios.
de la ineccia u terina.
Estas instituciones son: El Instituto Mexicano del Seguro
Sábado 21
Social, la Caja Regional del I.M.S.S. en Monterrey, el Instituto A las 9· horas:-lsoinmunización Rh.
Nacional de Cardiología, el Grupo de Estudios de Neurología A las 20.30 horas:-Tratamiento del aborto de repetición y de
y Neuropsiquiatría, los Servicios Coordinados de Salubridad y
la amenaza de aborto.
_
Asistencia en el Estado, la Sociedad de Ginecología y Obstetricia
de Monterrey, la Sociedad de Cardiología de Nuevo León, la So•
CURSO DE INFECTOLOGIA
ciedad de Pediatría, la Sociedad de Traumatología, la Sociedad
A cargo del Dr. Daniel Méndez Hernández
de Gastroenterología de Nuevo León, la Sociedad de Neurología
y Medicina Psicosomática del Estado de Nuevo León, la Socie•
Colaborador: Dr. Juan Antonio Margáin
dad de Cirujanos de Monterrey, el Grupo de Estudios Odonto•
Del 23 al 28 de Julio
lógicos de Monterrey y la Asociación Dental de Nuevo León, a
las que por medio de estas líneas prologales declaramos el más
Lunes 23
sentido tributo de gratitud y profundo reconocimiento.
A las 9 horas:-Paludismo. Comentarista: Dr. Ernesto Rangel.
Aparte de estas actividades académicas, la Universidad de A las 10 horas:-Presentación de casos clinicos.
Nuevo León, atenta al estudio y presta a la resolución de las ne•
cesidades sociales, acierta a congregar dentro de la suma de las
enseñanzas sistematizadas, un Ciclo de Conferencias que, bajo
la dirección de especialistas, se ofrecen al interés de auditorios
ligados estrechamente al conocimiento de una serie de problemas
de índole médicosocial que, al ser expuestos y presentados en su
viva realidad, habrá de ganarse mucho en la educación del pue•
blo. Las aludidas disertaciones abordarán los siguientes temas:
Riesgos Profesionales, La creación de un Instituto de Trabajo en
Monterrey, La Geriatría y la Gerontología, El aborto como pro,
blema médicosocial y médicolegal, y El problema de las enfer•
medades venéreas en Monterrey.

Martes 24
A las 9 horas:-Brucelosis .. Comentarista: Dr. Juan Antonio
Margáin.
A las 10 horas:-Presentación de casos clínicos.
Miércoles 25
A las 9 horas:-Fiebre Tifoidea. Comentarista: Dr. Miguel Vera.
A las 10 horas:-Presentación de casos clínicos.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 26

A las 9 horas:-Meningitis y encefalitis. Comentarista: Dr.
Humberto Tijerina.
·
Expuestas las precedentes consideraciones, la Sección de
Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, invita muy cordial- A las 10 horas:-Presentación de casos clínicos.
mente a los señores médicos y odontólogos de los estados fronte•
Viernes 27
rizos del país, al estudiantado de las Facultades de Medicina y
Odontología de la Universidad, a las Instituciones, grupos o per• A las 9 horas:-Tifo. Comentarista: Dr. Salvador Molina Vélez.
sonas interesadas en el examen y aprendizaje del acervo que en•
Sábado 28
traña en el presente año nuestra Escuela de Verano universita•
ria, a concurrir a las aulas del hospital universitario "José Eleu• A las 9 horas:-Difteria. Comentarista: Di;. Leopoldo Garza On•
terio González" y de la Facultad de Odontología, en cuyos recindarza.
tos habrán de sustentarse las más benéficas y avanzadas ideas en A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda y clausura del
favor del mejoramiento y la salud de las instituciones públicas.
Curso.

4

la Escuela de Verano Universitaria

Armas y Letras

Del 30 de Julio al 4 de Agosto
A las 9 horas:-Sesión clínica. Dr. Ignacio Chávez.
A las 20:30 horas:-Pericarditis crónica. Dr. Ignacio Chávez.
Martes 31

Miércoles 8
A las 9 horas:-Sesión clínica. Dr. Ignacio Chávez.
A las 20:30 horas:-Insuficiencia coronaria. Dr. Ignacio Chávez. A las 9 horas:-Fracturas y luxaciones en la columna vertebral.
Conmoción, compresión y sección medular. Espondilitis
Miércoles lo. de Agosto
traumática. Fracturas de pelvis simples ó acompañadas de
A las 9 horas:-lnfarto pulmonar. Dr. Ignacio Chávez.
lesiones
viscerales; vejiga y uretra.-Luxaciones y fracturas
A las 10 horas:-Sesión de mesa redonda.
de la articulación coxofemoral.
A las 20:30 horas:-Tratamiento de la hipertensión arterial.
Casos
clínicos e intervenciones.
Dr. Salvador Aceves.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
J neves 2 de Agosto
Jueves 9
A las 9 horas:-Sesión clínica. Dr. Salvador Aceves.
A las 9 horas:-Fracturas del húmero y lesiones de los .nervios.
A las 20:30 horas:-Sífilis cardiovascular. Dr. Salvador Aceves.
Traumatismos del codo. Traumatismos de la mano.
Casos clínicos y terapéutica.
Viernes 3 de Agosto
A las 9 horas:-Sesión clínica y de mesa redonda. Dr. Salvador
Aceves.

Viernes 10

A cargo del Dr. Harvey C. Slocum

A las 9 horas:-Fracturas de la diáfisis del fémur. Lesiones trau•
máticas de la rodilla. Traumatismo del tobillo y del pie.
Pie plano traumático.
Casos clínicos y conducta.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.

Del 30 de Julio al 4 de Agosto

Sábado 11

Clausura del Curso.
CURSO DE ANESTESIOLOGIA

A las ~ horas:-Heridas de corazón. Hemorragia interna del
vientre de origen .traumático. Cuerpos extraños en el recto.
A las 9 horas:-Complicaciones respiratorias durante la anes- Casos clínicos y terapéutica.
tesia.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
CURSO DE GASTROENTEROLOGIA
Martes 31 de Julio
f"- cargo de los Dres.: Abraham Ayala González, Leonides
A las 9 horas:-Complicaciones circulatorias durante la anestesia.
.± ,,,..
Guadarrama y Ramón Flores López
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
Del 8 al 11 de Agosto
Miércoles lo. de Agosto
Lunes 30 de Julio

Miércoles 8
A las 9 horas:-Shock: Terapéutica substitutiva; sangre y líquidos.
A las 20:30 ~or~s:-Anatomia aplicada del esófago a la clínica
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
Y a la c1rug1a. Dr. A. Ayala González.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
A las 21:30 horas:-Secuelas de los padecimientos del esófago
Dr. R. Flores López.
•
Jueves 2 de Agosto
Jueves 9
A las 9 horas:-·-Irregularidades cardíacas durante la anestesia.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
A las 9 !1oras:-Diagnóstico general de los padecimientos del
A las 20:30 horas:-Anestesia en cirugía pediátrica.
esofago. Dr. L. Guadarrama.
A
las
10:15 horas:-Sesión quirúrgica. Dr. A. Ayala Go '¡
Viernes 3 de Agosto
ayudantes.
.
nza ez Y
A las 9 horas:-Anestesia para la cirugía cardíaca y pulmonar.
A las 20:30 horas:-Esofagitis pépticas.-Dr. A. Ayala Go~á1ez.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
A las 20:30 horas:-Anestesia para la cirugía máxilofacial.
Viernes 10
Sábado 4 de Agosto
A las 7:45 horas:-Sesión quirúrgica. Dr. A. Ayala G
'!
ayudantes.
onza ez y
A las 9 horas:-Anestesia para la cirugía de tiroides.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
A las 9 horas:-4-Tratamiento de las amibiasis del colon -D L
Guadarrama.
·
r· •
Clausura del Curso.
A las 10:15 horas:-Sesión clínica Ores L G d
R
Flores López.
·
• • ua arrama y •
CURSO DE TRAUMATOLOGIA
A las 20:30 horas:-Patologia de los operados de vía bT
A cargo del Dr. José Castro Villagrana
Dr. A. A yala González.
s 1 tares.
Del 6 al 11 de Agosto
A las 21:3Q horas:-Sesión de mesa redonda.
Lunes 6
Sábado 11
A las 9 horas:-Traumatología y Ortopedia.-Cirugía reconstructora y Cirugía plástica. Recuperación, rehabilitación.
Incapacidades. Integración de los Institutos de Traumato•
logía. Necesidades mínimas de instalación en vista de las
primeras atenciones: choque, hemorragia, infección.
Casos clínicos e intervenciones.

,

Ju/ío de 195/

i

\ªs 9 horas:-Tratamiento del Ueus. Dr. R. Flore L,
as 10:15 horas:-Sesión
clínica• D res. L • G uad arrama
s opez.y R
,
Fl ores Lopez.
•
Clausura
Pasa a la Pág. 7

5

�El Arte en México
en el Siglo XVIII
Viene de la Pág. 3

ve de los azules, admirable sobre todo
por sus soñadores o materialistas paisajes de fondo; Francisco Javier Salazar que tiende a la miniatura por su
énfasis en los detalles, que hace resaltar entre luces y tonalidades densas;
el gran retratista José de Ibarra, el alegórico ~ligue! Cabrera de tan especial
influencia francesa, el neoclásico Francisco Tresguerras y otros.
LA INDUMENTARIA
La textilería y la indumentaria
santuarias de la alta clase civil y del
clero de la Nueva España llegó, por
la cantidad y calidad de sus productos, a rivalizar con la europea. Desde los primeros . años que siguieron
a la Conquista se manufacturaron en
:México muchas telas como sedas, damascos, rasos, terciopelos, brocateles,
brocados, bordados en plata, oro, seda
y aplicaciones de lentejuela y pedrerías mas o menos finas y tisú de plata
con galones de plata. Ciertas características étnicas de México, así como
las influencias indígena y china, le
impusieron en parte un carácter nacional. Sin embargo, muchos personajes encargaban sus trajes directamente a Europa o a China.
En el siglo XVIII la influencia francesa se dejó sentir intensamente sobre
todo en la corte virreinál, poniéndose
de moda las grandes pelucas y las casacas con costosos bordados o aplicaciones de ciertos materiales finos. Eran
de fama, por entonces, los bordados
hechos en el antiguo colegio de San
Ignacio. Completaban la indumentaria abanicos franceses, españoles o
chinos, pañuelos, guantes, medias, calzas, joyas, sombreros, tocados de gran
valor por su material y hechura y otros
objetos.
LA MINIATURA
Aunque la miniatura fué muy fomentada PQ_r la Academia de San Carlos, puede decirse que, con excepción
de unos cuantos ejemplares, esta modalidad artística mexicana fue inferior a la europea. Además de sus manifestaciones en los libros corales y
en relicarios se distinguió en el retrato, conforme al realista estilo español,
soliendo ser. de gran riqueza sus marcos de oro, p]ata, chaquira, taracea,
csma1tes y hasta en piedras preciosas.
Las miniaturas mexicanas legítimas
son sobre marfil y las hispanas sobre
madera de boj.
TALABARTERIA
El cuero trabajado en diversas formas es uno de los aspectos artísticos
más vinculados con la nacionalidad
mexicana. Su calidad estética, en el
periodo que tratamos, no tenia nada,
en verdad, que envidiar a la de los famosos cuefos cordobeses, pues con
igual maestría se le cincelaba, repujaba y claveteaba, ajustándole, incluso,
finas taraceas. Se le aplicaba también
con gran delicadeza a ciertos muebles
y en otra clase de objetos, como fundas, bolsas, libreas, etc. Pero donde
logra su mayor riqueza, muy encomiada por muchos autores, es naturalmente en la "charrería,, de los caballeros, combinándose a veces con otros
materia]es preciosos. Suárez de Peral1a llega hasta a considerar que los jarees más ricos del mundo eran los mexicanos. La necesidad y la afición por

6

el caballo, desde el siglo XVI, fué su
resorte impulsor.
LA CERAMICA
La cerámica colonial, exceptuando
la de pura tradición indígena, se distinguió sobre todo por la loza vidriada, cuyos principales centros prod~ctorcs eran Oaxaca, Guanajuato, Guadalajara y Puebla, donde ,se producía la
mayólica, y que alcanza su apogeo en
el siglo· XVIII, conocida vulgarmente
como Talavera de Puebla, por creerse
que derivó de .la Talavera de la Reina
en España. El producto más típico
de la cerámica pob]ana fué el azu1cjo
que se aplicó con mas o menos riqueza y a veces combinado con azulejos
españoles, tanto en el exterior ·como en
el interior de toda clase de edificios,
así como en a1tares, fuentes, pilas para agua bendita, tinas, pisos, vasijas,
marcos, cocinas, braseros, macetas,
lavabos y objetos pequeños.
En él se aunan con gran bizarría,
dándole un genuino sello nacional, las
influencias de China, 1a mudéjar y la
indígena.
EL LIBRO Y EL GRABADO
El Arte de la imprenta sigue una
marcada evolución que partiendo del
siglo XVI culmina en el XVIII del periodo virreina]. En las encuadernaciones de lujo, que solían ser de tipo español, se empleaba la madera, la badana y sobre todo el pergamino, decorándose las portadas con filetes de
color y motivos en tinta china, dorados y otros colores estampados con
fierros. Entre los libros más interesantes que se imprimieron entonces
figuran ]as "guías de forasteros" semejantes a las hispanas y que tratan de
diversos y curiosos asuntos.
De lo más ricos fuéron también gran
cantidad de libros de coro en hojas
de vitela, empastados con grandes ta.hlas de madera, reforzadas con cuero
y cantoneras de metal, siendo de lo
más admirable, igualmente, sus "miniados" consistentes en viñetas y· capitulares con entrelances policromos y
realzados a veces sobre fondo dorado,
en cuya inspiración suelen advertirse
influencias de pinturas o estilos de
maestros europeos y mexicanos. Entre
]os iluminadores miniaturistas más importantes de este género se contaron
Fray Miguel Aguilera, José Gastón y
Balbuena.
El grabado colonial, que abundó sobremanera, y aunque no tan bueno como el europeo, no dejó de tener grandes aciertos, asumiendo, ya en hojas
sueltas o en libros, un carácter popular, decorativo o religioso, sin sometimiento a cánones. Se hacia sobre madera o cobre, predominando este último en el siglo que nos ocupa, pero decayendo en general desde la segunda
mitad del mismo. Sus temas y aplicaciones fueron muy variados, consistiendo respectivamente en capitulares,
mapas, tablas, escudos, frisos, viñetas,
asuntos topográficos y retratos. Algunos grabados traídos de España, como
]os "romances" inspiraron ]os "corridos" mexicanos. Famosos grabadores
de dicha centuria fueron Fabregat, Mera y Tolsá.

hido a su regularidad, elegancia, claridad y sobria ornamentación. La co;.
rricntc se extendió a los demás países
europeos y alcanzó a la América.
En México, aunque desde luego este
estilo no tenia ninguna tradición étní•
ca se impuso también, habiendo durado hasta el primer tercio del siglo
XIX, ]ogrando, por lo demás, grandes
aciertos. En la Arquitectura se mani~
fcstó por el empleo purísimo y monuw
mental de los órdenés clásicos. La
pintura se basó en el modelado académico del cuerpo y rostros idealizados.
Se traen por entonces a la Academia
de San Carlos vaciados de estatuas célebres griegas y romanas,
Se debe al gran artista valenciano Manuel Tolsá, escultor y arquitecto que ya
babia realizado obra en España, la intensifición del Neoc]ásico en México.
Tan grande fué su influencia que hasta un aspecto muy importante de la
platería llámase aun "estilo Tolsá". Sus
obras más destacadas son ciertas estatuas de las catedrales de México y de
Puebla y sobre todo la ecuestre de Carlos IV, en bronce, considerada como
una de ]as primeras en su género que
hay en el mundo. Tolsá se distinguió
también como profesor de la Academia de San Carlos.
Tan importante como Tolsá fue
Francisco Tresguerras, natural de Querétaro, ·q ue sobresalió con vigorosa
e inspirada originalidad en sus trabajos de Arquitectura, Escultura, Pintura, Grabado, Poesía y Música. Otros
artistas notables del Neoclásico fueron
iguahncnte Jerónimo Gil en el grabado, Jimeno y Planes, Agustín Paz y
Rodríguez Alconedo.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas; en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
nquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación de] Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensan~iento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

Secretario

Plaza del Colegio Civil,

Prof. Antonio Moreno

Monterrey, N11.evo León,
México.

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León

Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las ·
vivas expresiones de su más a1to reconocimiento.

INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías

PUBLICACIONES PERIODICAS

Genaro Salinas Quiroga

Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Alfonso Reyes Aurrecoechea

Universidad. - Revista semestral. Se

Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche

Enrique Martinez Torres
EL NEOCLASICO

Guillermo Cerda G.

Los descubrimientos de las ruinas de
Herculano y Pompeya, en el último tercio del siglo XVIII, causaron, especialmente en Francia, una reacción contra el amanerado estilo 'rococó" (modalidad exacerbada del Barroco francés) y su reemplazo, por consiguiente,
por el gusto clásico griego y romano
que se llegaron a considerar como los
arquetipos por excelencia de la belleza en todos los aspectos artísticos, de-

Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lle. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

Armas y Letras

La Sección de Ciencias Médicas de
la Escuela de Verano Universitaria
1'iene de la Pág. 5

CURSO DE PEDIATRIA

Martes 28
A las 9 horas:-Significación del movimiento y la postura en la
clínica neuropsiquiátrica.
Miércoles 29
A las 9 horas:-Puntos focales en la psicoterapia.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 30
A las 9 horas:-Conceptos y técnicas en la exploración de los
enfermos mentales.

Profesor extraordinario: Dr. Hermilo L. Ca,stañeda

Viernes 31
~olaboradores: Dr. Hernán B. Madero, Dr. Jesús T. González, A las 9 horas:-Casos clínicos.
Dr. Rogelio González Rueda

CURSO DE CIRUGIA TORACICA Y GENERAL

Del 13 al 18 de Agosto

A cargo del Dr. Alfonso Topete

Lunes 13

Del 24 al 29 de Agosto
A las 9 horas:-·-Las diarreas en el lactante: Dr. Hermilo L. CasViernes 24
tañeda.
A las 10 horas:-Sesión clínica.
A las 9 horas:-Consideraciones acerca del estado actual de la
resección pulmonar.
Martes 14
A las 20:30 horas:-Sesión de cirugía experimental.
A las 9 horas:-La tuberculosis de primo-infección. Dr. HermiSábado 25
lo L. Castañeda.
A las 10 horas:-Sesión clínica.
A las 9 horas:-Estado actual del diagnóstico, pronóstico y tra•
·tamiento quirúrgico de las cardiopatías congénitas.
Miércoles 15
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
A las 9 horas:-La poliomelitis anterior aguda. Dr. Hermilo L.
Lunes 27
Castañeda.
A las 10 horas:-Sesió'n clínica.
A las 9 horas:-Estado actual del tratamiento de las heridas peA las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
netrantes de tórax.
·
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 16
Martes 28
A las 9 horas:-Padecimientos hemorrágicos en la infancia. Dr.
Hernán B. Madero.
A las 9 horas:-Estado actual de la patogenia, diagnóstico y traA las 10 horas:-Sesión clínica.
tamiento de las trombosis venosas y arteriales.
A
las
10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
Viernes 17
A las 20.30 horas:-Sesión de cirugía experimental.
A las 9 horas:-Colitis muco-hemorrágica. Dr. Jesús T. Gon•
Miércoles 29
zález.
A las 10 horas:-Sesión clínica.
A las 9 horas:-Conceptos actuales con relación al diagnóstico,
pronóstico y tratamiento de las tromboangeitis obliterantes.
Sábado 18
A las 20:30 horas:-Estado actual de la patogenia y tratamiento
A las 9 horas:-lctericias del recién nacido. Dr. Rogelio Gonzáde shock quirúrgico.
lez Rueda.
A las 21:30 horas:-Sesión de mesa redonda y clausura del
A las 10 hor~s:-Sesión clínica y clausura.
curso.

.

CURSO DE UROLOGIA

CONfERENCIAS

A cargo del Dr. Manuel E. Pesqueira

Del 23 al 30 de Agosto

Del 13 al 19 de Agosto

Jueves 23

Lunes 13

A las 9 horas:-ldeal y objeto de la medicina: Importancia de
las disciplinas básicas en la formación del médico. Dr. Manuel Martínez Báez.

A las 9 horas:-Tratamiento de la obstrucción prostática.
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
Martes 14
A las 9 horas:-Diagnóstico y tratamiento de la litiasis uretral.
A las 10:15 horas:-Sesión clínica.
Miércoles 15
A las 9 horas:-Cirugía de la litiasis renal.
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 16
A las 9 horas:-El problema del cáncer vesical.
A las 10:15 horas:-Sesión clínica.
Viernes 17
A las 9 horas:-Diagnóstico de la tuberculosis renal.
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda y clausura.
CURSO DE NEUROPSIQUIATRIA
A cargo del Dr. Raúl González Enríquez
.Del 27 al 31 de Agosto

Viernes 24
A las 9 horas:-Los estudios parasitológicos y su papel en la
formación del criterio científico y de la actividad humana
del médico. Dr. Manuel Martínez Báez.
Sábado 25
A las 8 horas:-Modificaciones en la histopatología de los procesos lepromatosos, consecutivas a los modernos tratamientos contra la lepra. Dr. Manuel Martínez Bá~z.
'
Lunes 27
A las 20:30 horas:-Los riesgos profesionales en la ciudad de
Monterrey. Dr. Cesáreo Sader Mátar.
Martes 28
A las 20:30 h()J'as:-Posibilidades de creación en la Universidad
de Nuevo León, de un departamento para estudios científicos en materia de trabajo. Dr. Telésforo Chapa.
Miércoles 29
A las 29:~0 horas:-El aborto.-Sus aspectos médico social y
medico legal. Dr. Rafael Salinas Rivero.

·
Jueves 30
Lunes 27
A las 20:30 horas:-El problema de las enfermedades venéreas
A las 9 horas:-Organización y dinámica familiar en la psicoen el Estado de Nuevo León. Dr: Leopoldo Garza Ondarza.
génesis del trastorno mental.
Pasa a la Pág. 8

Ju/ío de /95/' ,

7

�Curso: PREVENCION DE LA CARIES DENTAL

\'iene de la Pág. 7

A cargo del Dr. Fermín Reygadas
CICLO DE CONFERENCIAS DE GERONTOLOGIA
Y GERIATRIA *
A cargo del Dr. Eduardo Aguirre Pequeño

**

Del 24 al 31 de Agosto
Viernes 24
Introducción al estudio de estas disciplinas científicas.
Antecedentes históricos ( viejos y nuevos horizontes)
Importancia social, médica y económica de su estudio.
Sábado 25

Del 6 al 11 de Agosto
6 de Agosto
A las 20:30 horas:-Los dientes ( embriología, anatomia, esmalte, porción mineral, porción orgánica).
7 de Agosto
A las 20:30 horas:-El medio bucal (saliva, enzimas, ácidos, sales, fermentos, placas, flora microbiana).
8 de Agosto

El factor educación como piedra angular en la int~rpretación y A las 20:30 horas:-La caries dental ( conceptos fundamentales,
teoría ácida, teoría preotolítica, teoría mixta).
aprovechamiento de estas ciencias.
¿Qué se entiende por envejecimiento? Evolución e involución.
9 de Agosto
La edad normal del hombre se aproxima a los 100 años.
A las 20:30 horas:-Medidas preventivas locales (limpieza per•
Lunes 27
sonal, limpieza profesional, flururo de sodio, otras me•
didas).
La ciencia y la prolongación de la vida.
Las llamadas enfermedades degenerativas.
10 de Agosto
Manera de prevenirlas.
A las 20:30 horas:-Medidas preventivas generales (nutrición,
Martes 28
pre-natal, infantil, juvenil y adulta, prevención de malos
hábitos y deformidades predisponentes, higiene dental pú,
La obesidad y la diabetes como problemas médicos, 'económicos
blica).
y sociales.
El factor educación y los regímenes alimenticios como recursos A las 22 horas:-Sesión de mesa redonda.
de gran valor para estos enfermos.
Prevención y control de la obesidad y la diabetes como probleCURSO DE ODONTOLOGIA Y ESTOMATOLOGIA
mas médico-sociales.
A cargo del Dr. Yury Kuttler
Miércoles 29
Arterioesclerosis.
Cambios mentales en las personas de edad madura.
Ejercicio y fatiga.
·
Jueves 30
Insomnio. • Sueño. • Higiene mental.
Viernes 31

Del 27 de agosto al lo. de Septiembre
Lunes 27
A las 8 horas:-Intervención quirúrgica sobre un caso de cirugía maxilofacial.
A las 20:30 horas:-Medicina oral ( con proyecciones de foto•
grafías sobre casos clínicos con la descripción de los mis•
mos).

Recreación: recreación de la comunidad.
•
Martes 28
Terapia ocupacional; su prescripción.
Retiro; necesidad de conocer a tiempo las bases para un buen A las 8 horas:-Operación en la Facultad de Odontología de un
retiro.
caso de cirugía bucodental.
A las 20:30 horas:-Endodoncia.
• Comprenden la educación higiénica del adulto y la prevención de los problemas médicos, económicos y sociales de las personas mayores de 40 años .
.. Colaboración del I. de I.' C. de la U. de N. L., para los cursos (Sección de
Ciencias Médicas) de la Escuela de Verano. 1951.

~ Miércoles 29

SECCION ODONTOLOGICA

A las 8 horas:-Demostración práctica de un caso de endo•
doncia.
A las 20:30 horas:-Técnicas quirúrgicas en exodoncia.

CONFERENCIAS

Jueves 30

A cargo del Dr. Luis Farill
Del 30 de Julio al 4 de Agosto

A las 8 horas:-Demostración práctica de un examen cÍínico
bucodental.
A las 20:30 horas:-Neoplasias orales y peribucales.

30 de Julio

Viernes 31

A las 20:30 horas:-Concepto estomatológico de los focos in- A las 8 horas:-Cirugía buco-maxilo-facial.
fecciosos bucodentarios. (Su importancia, influencia del A las 20:30 horas:-lmportancia y cooperación de la odonto-es•
ciru)ano dentista en su creación, su diagnóstico y manejo
tomatología y de la cirugía maxilofacial en la medicina y
correctos) •
cirugía generales.
31 de Julio
Sábado lo. de Septiembre
A las 20:30 horas:-Acción de la anestesia local con soluciones A las 8 horas:-Mesa redonda.
de novocaína sobre el sistema cardiovascular.
lo. de Agosto
A las 20:30 horas:-Concepto moderno de la paradentosis y su
tratamiento correcto.

NOTAS COMPLEMENTARIAS

Los cursos descritos se destinan exclusivamente para post•
graduados, quienes recibirán, al concluir dichas actividades un
diploma
que acredite su asistencia.
'
A las 20:30 horas:-Algunas con~ideraciones sobre dietética en
relación con la estomatología.
El valor de · cada curso es de $25.00 ó su equivalente en
moneda
extranjera.
3 de Agosto
~as conferen~ias. sobre temas médico-sociales, son libres y
A las 20:30 horas:-Sugestiones para la organización •y fundogratmtas para las mst1tuciones interesadas y público en general.
. namiento del consultorio dental.
2 de Agosto

4 de Agosto
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Cursos y Conferencias sobre Odontología y Estomatología

8

Las inscripciones pueden celebrarse en, la sede-de la Escue•
l~ de Verano, Edifi,io de la Universidad, Plaza del Colegio Ci•
v_il, Mon~err~;, N: L.; en el Hospital universitario "José Eleute•
no Gonzalez y directamente con las comisiones respectivas.

Armas y Letras

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 7, Julio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrad,, como articulo de 2da. clase en la Administración ,le C.orreos de Monterrey, N. L.. el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

Núm. 8

Agosto de 1951

EL BALLET

Desde el Renacimiento
a Nuestros Días
Por Vladimiro Rosado Ojeda.
Dentro de la espléndida floración literaria de los Siglos de
Oro del pueblo español, cabe resaltar aquí la figura radiante,
De todos los períodos culturales del pasado, el Renacimienprofusa, universal de Lope de Vega Carpio, cuyas características
to fué indudablemente el de mayor trascendencia. El hombre de
tienen aun en entredicho a críticos y estudiosos. Por mucho que
los siglos XV y XVI es conmovido por innumerables inquietuse haya estudiado en este punto en torno a la obra del gran poeta
des. El saber adquiere la fuerza de una pasión. El conocim:ento
nacional español por antonomasia, la dispersión de su producde la historia, el cultivo de la filosofía, de la literatura, la poesía
ción dramática invita cada vez más a la cavilación, al análisis,
y el teatro, el dominar las ciencias y la búsqueda de un mejor
al estricto enjuiciamiento.
orden social, son sus resortes impulsores. Pero, al par de aquel
Es indudable desde todo ángulo de vista que Lope es, a la acendrado y experimental intelectualismo, se impone un sentivez que un paradigma de las letras hispanas - ya lo decía Cer- miento irresistible de la belleza, es decir, del arte. El Renacimienvantes cuando aludía a que el Fénix se había alzado con el cetro to no surgió, sin embargo, como un acontecimiento aislado.
de la monarquía cómica en España - , un profundo caso psico• Era también, en cierto sentido, h~re- toda brusquedad y espontaneidad, pelógico; y que s.i caudaloso acervo dramático obedece a los trasie- dero del pretérito del c¡ue aprovechó ro confiando solo a la memoria las
muchos valores y que injertó a los su- actitudes.
gos de su vida azarosa y de sus simpatías o diferencias.
· Por lo que hace a las características y los matices de su dra•
maturgia, puede decirse que ese teatro es Lope mismo. Por cuanto a la forma en las obras históricas de este Monstruo de 1~ Naturaleza, encontramos el marm,illoso enlace entre la poes•a popular, entre el género épico, tan admirablemente robusto en l~s
antiguos romances, y el teatro. Dramas hay entre los de tal genero y tal autor en que, como en El Conde Fernán González, El
Casamiento en la Muerte y Las Mocedades de Bernardo del
Carpio, la acción y aun en algunos momentos el lenguaje son
exactamente los mismos de romances antiguos, y por esa senda
llevó Lope de Vega al teatro castellano a la estr:cha y absoluta
compenetración con el espíritu nacional de Espana.

Contestando a los agudos venablos de sus detractores y teorizando lo que tan magistralment~ ejccuta~a, escribió ~u Art~
nuevo de hacer comedias; pero mas que ho¡eando este libro didáctico, se aprende con la visión de su flora inagotable.
Sus obras dramáticas, en efecto, demuestran hasta la saciedad que entre las cualidades más s_o~resalientes Y eficaces para
conquistar tan súbitamente el dommw de la escena espanola,
fueron capitales su espíritu épico, ,ca_balleresco y aventurero, la
riqueza de su imaginación, tan prodiga en argument?s Y ~ecursos escénicos propios para despertar y mantener el mteres, en
cuyos méritos es Lope indudablemente el primer dramaturgo del
Orbe.
También es cualidad preferente la habilidad para exp_oner
casi siempre con la acción misma, muy pocas vec~s me~iante
diálogos O relatos con una riqueza insuperable de tipos, figuras
(Pasa a la Pág. 8)

yos propios. Iba aun más aHú; fué el
despertar de un sentimiento original
de la vida moldeada indistintamente
en cánones clásicos. Sus paladines
fueron los grandes señores que, no
obstante su plebeya extracción, consiguieron, merced a diversas circunstancias, apoderarse del mando. Su
fuerza política y linajuda necesitaba 1
para mayor efectividad, externarse en
un marco digno que los obligó, fuera
de su gusto personal, a la protección
intelectual y artística. La alta vida social, especialmente en Florencia y Mihln, adquiere entonces un esplendor
extraordinario que se significó en bailes, convivios, carnavales, mascaradas,
espectáculos teatrales y desfiles triunfales y alegóricos de raigambre pagana, los que, más o menos modificados, se habían tamizado a través de
la Edad Media, constituyendo, entre
otros aspectos, lo esencial de los cantos carnavalescos y de los triunfos
mediccanos.

De todo aquel conjunto de festividades fué desprendiéndose un sustralum: el "hallo", que implicaba una serie de danzas populares, como la piva, la chacona, la zarabanda y el sallarello, a las que, no teniendo otras a
que recurrir, los nuevos señores acogieron mediante una condición: "amanerarlas", es decir, condicionarlas a
lo que ellos conceptuaban "buenas maneras" o "maneras señoriales", lo que
venía a significar el despojarlas de

Una importancia mayor que la que
tenía en la Edad Media asume el juglar, músico, danzarín, poeta, actor y
acróbata a la vez. Venia a constituir,
en realidad, una especie de semiprofesional y solita, por cuanto era el
que, más que nadie, conservaba la
tradición y se permitía ciertas innovaciones, lo que hizo aceptársele en
los palacios principescos, habiendo
dado lugar, posteriormente, al "maestro de danzar".
Definiéronse así dos tipos de danza: la "danza alta" o popular, de elevados saJtos, movimientos muy vivos
y rápido golpear en el suelo, pero con
posibilidad virtuosista, y la "baja
danza" o señorial, de pasos lentos,
arrastrados y corta elevación en un
pie, predominando en sus actitudes la
reverencial y cortesana. Su propósito
fundamental era "marcar las distancias" entre las jerarquías y los sexos,
contribuyendo también a su carácter
las pesadas vestimentas que dificultaban el libre movimiento. El uso de la
máscara casi siempre fue de rigor.
La moda cortesana se impuso a Jos
bailarines, incluso hasta cuando se hicieron ya profesionales, pero de la
que fueron desligándose poco a poco.
Ambos géneros de danza, dentro de
dichas limitaciones, llegaron a mez(Pasa a la Pág. 4)

)

�AR TE

venido conociéndose en diferentes ex•
posiciones, como las de la Academia
de San Carlos, Palacio de Bellas Artes, Galería Savoy, Galería Prado, Chicago, New York, Francia y Alemania,
son una de las más discutidas de Jos
tiempos modernos.

La Exposición Pictórica de J\!1iguel S. Teyer

El Señor Arquitecto Don Joaquín A.
Mora, célebre acuarelista, estableció:
"Las pinturas de Saad tienen la transparencia y luminosidad de la acuarela. Los colores se derraman en la
tela como si salieran de surtidores
inagotables &lt;1ue dan perenne frescura
al cúlido colorido de la obra. Su técnica es excepcionalmente brillante y
su composición, sin rebuscamientos,
establece de inmediato una corriente
de simpatía entre el artista y el espectador."

Durante los días del mes que corre y dentro del ámbíto de
la VI Anualidad de la Escuela de Verano uníversítaria, se presentó la Exposición de Pínturas del pintor mexicano Miguel
Saad Teyer, con catorce piezas exponentes, representativas de
diversas tendencias artísticas. Entre estas, las más admiradas y
reconocidas por su maravillosa técnica fueron: Superstición, Flo-

res Chinas, Marina ( Acapulco), Marina ( A la espátula), Juguetes Michoacanos y Rey de Chichén.
Nuestros crHicos universil~irios y el
alto poeta Don Luis Hosaclo Vega emitieron por escrito las siguientes opiniones en torno a la obra disímbola
de Saad Tcycr. El Profesor Don Alfonso Reyes Aurrccoechca, Director
de la Escuela de Artes Plústicas, que
funciona bc.1jo el patrocinio del De-

partamento ele Acción Socfal Vnivcrsitaria, escribió lo siguiente: "Miguel
Saad Tcycr es el artista que ha lrans
formado los materiales en vcrcladcros
valores plásticos y cmoti vos. Con clJos
ha venido formando durante treinta
años prodigiosos poemas donde las
formas y los espacios se ahondan, como recinto sagrado, produciendo sonoras transparencias y donde los colores tienen la virtud de permitir el
viaje de la imaginación.

En ellas 'se detienen los ojos, porque
es la película que vela de momento la

/&gt;uperstición

visión. Pero el espíritu realiza su labor sulil, infaUgahlc: se desliza por
el delgado velo y va inuntlúndose e.Je
la fotcrminahlc interposición de atmosfcras hasta perderse en el ingenioso
lubcrinto.
La obra de este artista suele ajustarse, aunque no lo necesita estrictamente, a dcrtas normas csléticas: Ja
precisión de la linea, la elegancia de
la forma, la inteligente disposición
del color y la composición justa, que
responde a una idea recóndita . El resultado es un fragmento de vida que
condensa el temperamento del autor y
que luego produce el deleite del espíritu."
El arqueólogo del l\luseo Nadonal,
Don Vladimiro Rosado Ojcda, escribió esto: "Miguel Saad es el artista
mexicano que no puede definirse con
la precisión de otros maestros, y es

t

•

MARINA Acapulco

que de su vigorosa y original personalidad deriva una obra vasta y compleja en la que alientan diferentes temas, técnicas y estilos.
Su conocimiento y sutil intuición
de la plástica maya, ele la que obtiene nuevas inspiraciones, acomodúnclolas a un nuevo sentido clásico, ha
ha hecho que se le considere como
el moderno precursor de las pinturas
de Bonampak, y el más grande de los
pintores mayistas Pero no menos trascendentes son sus otras creaciones,
como las marinas que constituyen acabados estudios atmosféricos: las "cubistas humanizadas", fundidas en delicadas perspectivas y transparencias;
las Hselváticas", que son verdaderas

sinfonías en verde, sobre las que realzan mujeres de broncínea tez y de expresivos rasgos, estilo que la crítica
artistica de Chicago considera como
la más asombrosa de 1~ pintura contemporánea, la que le ha valido un
galardón; las "costumbristas" mexicanas en las que con fino sentido crítico revela la vida escéptica y trágica
del pueblo; las "musicales", cuyas formas fantasmagóricas se plasman sobre
armoniosas ondas, a manera de un
adagio plástico; así como las "románticas", las de retrato, miniaturas, etc.
Miguel Saad es un colorista fundamental co nautopropios valores y un
imaginativo prodigioso que jamás se
agota. De ahí que su obra, que ha

;

El notable pintor úulico esraifol
Don Alejandro Pardillas, opinó: ' 1En
la pintura imaginativa ha habido innumerables artistas que llegaron en
un momento a mariVllar al mundo. A
mi venida a México conocí por un
azar al genio de este género que dificulto pueda ser superado y que es
el gran pintor Miguel Saad."
El gran cantor yucateco Don Luis
Rosado Vegadió también expresó su
sentir: "La capacidad de Miguel Saad
como artista, tiene amplitudes de espacio, sin techo familiar que le impida clavarse. Es una fortuna y de ahi
que sus interpretaciones sean un haz
de multiplicidad de temas, de tonos,
de composición, de sentimiento. Ha
conseguido ser así porque así es su
temperamento. prismático, en el cual
caben armoniosamente todas las luces
Y porque así es su intuición y su com~
prensión de la naturaleza: comprensión exacta. Sabe que la belleza, única fe del artista, no es cosa embotellada sino esparcida a todos los vientos, tal como abierto está el suelo sobre la tierra. Encontrar la belleza
donde quiera caben los ojos para en~
contraria, y traducirla a través de Ja
propia sensibilidad, es la visión suprema Y mágica de este artista."
Los cuadros de Miguel Saad Teyer,
durante la vigencia de esta Exposicrnn, fueron admirados por centenares- de personas en el vestíbulo del
Aula Magna universitaria "Fray Servando Teresa ~e Mier".

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA

Alas Casas Editoriales yalos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Uni vcrsidad de Nuevo León ha
manlenido desde su fundación un
Yasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprrndc a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros rullurales,
sociedades de di versa índole y personas, en América y Europa.

Entre el cuerpo de ediciones que
:iquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ba establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientiíico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
obje~o de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

l

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, N11evo León
México.
'
Con la satisfacción de hatJt"f señalado en las bre•es líneas que anteceden la resolución· de una urgencia inherente a la cultura modcr.na. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

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OBHAS DE RECIENTE EDICION:
PUBLICACIONES PERIODICAS
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mo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . . . . .. . . .. . . . . . . . $10.00

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la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura y
libremente a quien la solicite.
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Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
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roga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León Y en diversas Instituciones culturales de la Repúhlica)
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Flores Chinas

2

•

De soledad Y otros pesares (Poemas
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Rey de Chichén

Armas y Letras

Agosto de /951

de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ S.00

J

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán rei,litirse al Jefe del Departamento de Acción Social Unhrrsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente , •,
.
.
umversidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi
co.

3

�ca social. El ballet atlquicrc, en suma,
un carúcter definitivamente corlt•sano
con el rey a la cabeza en calidad de
''primer bailarín".
Continúasc en el ballet francés Ja
pantomima, entre cuyas danzas figuraban el branlc, reícrentc a di,,crsos
asuntos étnicos, la couranlc, la ,·olla,
el pasapiés, la alegre gallarda, la pavana en la c¡uc se imitan los pasos
del pavo real arrastrando su cola y
ejecutada ya por una o muchas personas, el rigodón, el turcliún con disfraces y la imprescindible y dramática morisca, de trenzadas figuras. Algunas lle estas danzas, sin embargo,
eran ya conocidas en Francia cksdc
antes del siglo XVI, dcsapan•dcndo
otras a fines de esta centuria. En ci&lt;.·rtas ocasiones llegaron a mt•zclarst&gt;,
au1u1uc solo sccu1Hlari:11ncnlt•, los nobles con bailarines profcsionaks tJm'
se equiparaban aun al acrúbala. "El
ballet, según Jo conocemos dice A.
Haskel nació cuando se unieran fas
acrobacias dl'I profcsion.il y la aristocrúlica gracia clel cortesano".
Baltasar &lt;le Belgioso crea, en ocaNijinsky en el ballet impresionista de Claude Debussy "La Siesta de un Fauno". sión de una bocla principesca, el
"Ballet cómico de la reina o ballctcomeclia, muy espectacular y complimas de cartlctcr mitológico, naturalis- cado, pues incluía un gran conjunto
ta y alegórico, a base de cantos, dan- de ejecutantes, desfiles de carroza!-i,
zas y recitados en los que tomaban muchas danzas y temas pantomimicos
(Viene de la la. Pág.)
parte los nobles.
' 1 y una escenografía aparatosa consisCatalina de Medicis se establece e~ tente en rocas, nubes, arquitecturas,
clarse, sirviendo la popular como fon- Fontainebleau como reina de Fran- jardines, grutas, etc., de donde salían
cia. De su patria de origen introdu- los participantes, no faltando ya los
do a la señorial.
El conjunto de dichos bailables, ce muchas novedades que revolucio- escenarios movibles. El primer yiolin
cuando se trataba de grandes fiestas nan pronto la severa sociedad gala. pasa a ser ahora el maestro de baile.
palaciegas, tomó el nombre ele "balli", Entre ellas, no fué de menor impor- Este ballet, por lo costoso y compley, cuando se las ejecutó a menor es- tancia el "ballet" que establece como jo, solo se pudo seguir representando
cala, el de "balleto 11 , nombre del que diversión para sus hijos. Pero pronto con motivos de importantes aconteciderivó en el mismo siglo XVI, el fran- la belleza y amenidad del espectáculo mientos sociales. La obra capital de
toma otros rumbos, convirtiéndose en Belgioso consistió, sin embargo, en
cés "ballet".
A fin de amenizar los largos ban- un pasatiempo o divertimiento de to- que codificó por primera vez la disquetes los "ba1letos" se ejecutaban ca- rla la corte y en un medio de extor- posición de los grupos (primer "corp
si siempre en el centro de los salones nar simbólica y artísticamente el po- de ballet"), temas y música, logrando
donde se disponían los primeros, con- der político y la riqueza de la monar- al mismo tiempo una mayor unidad
sistiendo el espectáculo en pantorui- quía, llegando ya a incluir una críti- temática y un mejor acuerdo musical,

El Ballet Desde el. .

acerca de todo lo cual escribió un tratado qm' se impuso en las demás cortes t'1iropcas.
El lrnllet, de aquí en adelante, va.
atravesando por otras etapas qm· marcan su constante cvolul'ic'rn, viniendo
despul·s del ballet-cómico que al fin
dt•cac por lo costoso, el balkt-mascarada que requería menos gente y complicaeión, pero sicmpn• argumentado,
el ballet a entrée consistente ('ll números divt•rsos y muchas YN·cs satíricos, mmqut' sin ilaciún mutua, degenerado en "divt•rlissemcnt", el baHct
de cour y su derivado la óp(•ra-ballet
y el halll'I de aeción qm• \'ino a constituir una sint(•sis de lm; anteriores.
Casi todos ellos tl'rminaban en la
'•mise en scenc" en la que tomaban
parte lodos los asislenlt•s y t'n In que
llegarnn a mezclarse danzas nobles y
burlesc:1s.
\1c1rios aconll•eimientos, ·en el si~lo
XVU, son aun de mayor trascendencia pura el ballet. La eomplieación
cada vez nrnyor del es¡H.'ctáculo hizo
que se l'l'{JUiricra al fin un escenario
alto dispuesto en el fondo de la sala
de baile, el que solo sirvió, al principio, 1wrn situar a Ja orquesta, pero
del que salían los bailarines para desce1H.ler, mediante rampas, al centro de

la sala. Poco después el ballet se clispuso en definitiva en el escenario del
que ya no volvió a dt•scender y se
desplazó la orquesta abajo.

Luis XIV se retira al fin de la escena y, con él, su séquito de cortesanos que ya solo actuarún en los meros bailes de salón, pues el balkt, que
requeria cada vez mús temas a gran
escala y mayor varie&lt;la&lt;l musical toma en definitiva un carúcter profesio-

nal, sobre todo a partir de la funclación de la Academia Real de Música
y de Danza, presentándose ya tt un

público más heterogéneo.
Entre los tratadistas, teóricos y
creadores más destacados de entonces
se contaron Beaucllarµp que tenia mu-

cha inventiva Y que define el vocabu-

lario técnico del ballet, casi lodo en
francés, dominante hasta la fecha, asi
como las cinco posiciones fundamentales, siguiéndole en importa:1cia
Lully, l'Oll el que colaboraron ~lolil're,
Hacine· r Corneille y que, no obstanL•
sentir mús interés por la ópera que
por el ballet, logra para este mavor
libertad Y mejor categoría nwló&lt;Úra
en su música, a la qur no se daba importancia anll's. J,ully l'scribiú úpt•rnsOallets en las que el porrenlaje m;'iximo dt• la actuación era danzada v
ballets de ópera, tomando ya en est·e
último sentido, la danza académica n
pesar ele sus aclelanlos, un carácter
secundario que la harían dt•generar
algún día, espel'ialmenk en Francia.
Van &lt;kfiniéndost', al mismo, tiempo las
característic:.1s del ballet frand•s: elegancia, sua,·id:ul y grada y las cll•l
italiano; dinamismo, impl'luositlad )
virtuosismo gimnústico.
El siglo X\'111, conlinuaciún mús intensificada del h:11To(·o del siglo anterior, se presenta como una grnn paradoja cultural, pues en tanto &lt;1uc liega
a una gran decmlcncia, no exenta, sin
t•mbargo, de bellt za, con el "rococó"
Luis XV, otra eorriente va imponiendo un concepto mús justo y humanizado del hombre, una vuelta a la naturaleza preconizada por los enciclopedistas. Los bailes característicos
eran la gavota, el minué y el rigodón
en los que se diluía un amor sofisticado y galante. La indumentaria cortesana se imponía hasta en la escena,
siendo curioso que hasta cuando los
artistas profesionales intentaban representar el tipo de un pueblo extrallo, como el egipcio o el griego, tenían
que salir las mujeres con amplias polleras y miriñaques y los hombres con
casacas, pelucas o altos penachos, indic8ndose únicamente, por un Jigcro
1

obligatorios. Sin embargo, la escenografía adquiere por primera \'l'Z una
disciplina profesional 111;·1s sC'ri:.1.
Dos bailarinas inician una re\'olución . La Camargo se atn•,·t• a acortar
unos eentimetros su polll'rn,. eon gran
t'Sl'Úndnlo de la SOC'iedad y de la iglesia; i1Henla las dúsil'as zapatillas de
danza, ligeramt•nll' modifcadas posteriornwnlt•, lo que le hace obtem•r mejor vntiealidéld y facilidad en l'I salto. a lo &lt;111e auna lTl'al"ión de nue\'os
pasos y pt.•rft•('l'ionnmil•ntos, como el
"enlreclrnt". A l'llo siguió :María Sallé
que consigue aun nwyor libertad corporal, f)Or n·nunci~1r mús a la convt•ncional ind11m&lt;·ntaria y (llll' introduce,
por primt•ra Y('Z, t·I uso del tul adapt:11l0 a la polll•ra. antecedente del clúsieo "lulú" de la hailarina-, acentuando ,al mismo tiempo la expresión psicológica.
Xo fallaron también grandes IL'Úricos, ('OlllO ~o,·l 1Te, autor de las célebres "Cartas sohn• Ja danza" y que
ful• un g('nuino n·¡wes&lt;•ntank lle su
l•poca, por pugnar a que el ballet se
tncauzara hacia un naturalismo mús
n•rídico, a una mejor unidad entre
la msúsica, el baik, trajes y decorarlo,
:.isi como a una mayor pt·rsonalid,ul y
originalitlacl, no debiéndose el artista
circunscribir, por lo tanto, a un puro
Yirluosismo. Luchú igualmente por lograr una mayor gracia y expresión
dramútica, por lo &lt;111c t•I ballet de su
preferencia tenia que ser por entonces el pantomímico. Ataca duramente
el uso ele casacas, pelucas y múscaras,
siendo al fin suprimidas estas por
Gardel, no dejando también de hacer
notar la importancia &lt;JUC tit•nc la cultura en este género teatral, aunque l·I
solo la fijó ohligatoriamente en el coreógrafo. Desdella, entre otras cosas,
la geometría y simetría. Su mejor in1

detalle, la caracteristica del país exó-

térprete fué la Guimard que se empeño, por su parte, en desligar el ballet

tico. La máscara o cuando menos el
antifaz, eran también casi siempre

(Pasa a la Pág. 8)

----xilistas del ballet {l'uncés en una escena de"Las Bodas de Aurol'a",
de Tchaikowsky.

••••

_,,_

·},,
~

Mia Slavenska en el Ballet Romántico "Las S·ilfedes"-;-deChopfn.

4

lvette Chauviré en la obra romántica "Giselle", de Adam.

Armas y Letras

Mlle Bourgeois en una actitud de "El Lago ,de los Cisnes", de Tchaikowsky.

Agosto de /951

'

Anna Leontieva, Anna Volkova, Galina Razoumova en "Las Silfides", de Chopin.

5

�iudole bibliográfica, ofrece algunos
comentarios.
Después de presentar, en los tres
primeros capitulas, los panoramas generales antes mencionados, el autor
dedica los dos siguientes (IV Y V), a
demostrar la urgencia con que necesitamos contar con biólogos, y a discutir la forma como deben ser preparados, no sólo para que resulten
buenos técaicos, sino para que se conduzcan de acuerdo con normas de
ética, en el ejercicio profesional.
Nota bibliog1·áfica y comentarios
El profesor Belb'án advierte a los
por J. J. l:quierdo.
jóvenes (5) que el valor de los biólogos depende únicamente de su competencia, dedicación al trabajo y caliEl doctor Eduardo Aguirre Pequeño, Director del Instituto dad de éste; y de ninguna manera del
de Investigaciones Científicas de la Universidad de Nuevo León, nombre más o menos ampuloso que
les confiera algún titulo, diploma o
en el prólogo que puso a la obra a que paso a referirme, (1) la cerlificado que logren ostentar. Señapresenta como una contribución para que los biólogos hagan la el peligro que en la actualidad ya
sus carreras "con la preparación básica necesaria, por una parte, nos ameµaza y crece, de que tales dopara la difusión pedagógica y la producción científica, y por otra, cumentos constituyan el palrón único
para decidir de la capacidad requepara fomentar e impulsar Jas distintas ramas de la Biología apli- rida
para que un individuo llegue a
cada en favor del bieniestar mental y físico del hombre". ( 2)
ocupar posiciones superiores, y denuncia que con tal proceder, por igual
se abrirán las puertas a series de nu.
.
lidades, como les serán cerradas '~
individuos de graudes capacidades,
cuya experiencia y sobre todo, el caENRIQUE BELTRAN
riño· que pusieron en su rama, les
permitieron destacarse brillantemente,
hasta llegar a ser autoridades" en
ella,
Es muy de celebrarse que con lo
anterior, Beltrán se coloque entre los
sostenedores de la tesis de que sólo
como resultado de nna verdadera especialización, lograda al precio de una
larga y sólida preparación científica,
ajustada a planes cuidadosamente traNORMAS Y METODOS PARA
zados, es como se llega a adquirir,
con sentido de responsabilidad y criLA INVESTIGACION BIOLOGICA
terio científico propio, capacidad para actuar en los diversos campos particulares de las ciencias, (6) Con ello
'
refuerza la posición que venimos de.
fendiendo, de considerar que sólo las
labores de especialización seria, y no
la mera otorgación de grados, es lo
que permite a los individuos ensanchar progresivamente el campo de sus
conocimientos; llegru· a ser maestros
capaces de hacer contribuciones originales, e iniciar a los jóvenes por senderos de la investigación científica,
conducentes a la especialización. (7)
De acuerdo con el criterio expuesto, Beltrán reconoce, naturalmenlc,
que la preparación de los biólogos no
es obra que pueda ser confiada a centros específicamente creados con tal
objeto,
ni a escuelas exclusivamente
Ediciones del Instituto d~ Investigaciones Científicas
destinadas
a ese fin, que aunque 11
de la Universidad de Nuevo León
gan a ofrecer ºcursos que debían conMONTERREY, N. L. (MEXICOI
ducir a la obtención de grados académicos", luego no llegan a organizar
19 5 1
cursos coherentes, y se concretan a
ofrecer cursillos monograficos. (8)
. .
Beltrán informa a los jóvenes, de
que la labor de especialización propiamente dicha empezará después de
Salvo ligeras variantes y adaptacio- laboratorio", y que él en los· años de que por haber obtenido un grado prones, la obra contiene los mismos ma- su iniciación "leyera y releyera con fcsipnal previo, merezcan el feo caliteriales presentados por el autor, en amor", y luego evocara en una tem- ficativo que suele dárseles en la acforma de conferencias, ante los estu- prana profesión de fé científica, he- tualidad, de "postgraduados", así codiantes regiomontanos, para ofrecer- cha al ingresar a esta Academia. (4) mo de que tal labor consistirá fundales los panoramas generales del desa- Después, la lectura de la obra acre- mentalmente en el trabajo que realirrollo evolutivo de las ciencias bioló-. centó el interés, en primer lugar, por- cen al lado de algún maes(ro que sea
gicas dentro y fuera de llléxico y de que.. aunque el autor la presenta como autoridad en la especialidad que hasu estado actual¡ señalarles los cami- una serie de ""consejos" u ''orientacio- yan escogido, o concurriendo a cursos
nos abiertos que ofrecen a la juven- nes elementales para los jóvenes", la monográficos de carácter superior. (9)
tud, y darles orientaciones destinadas verdad es que también toca y discute Aunque con ello esté de acuerdo, me
a encaminarlos por ellos y a que .se con buena critica, muchos de los as- permito agregar que según mi modo
inicien con éxito, en las difíciles ta- pectos y problemas fundamentales re- de ver, el joven biólogo en rofmación
reas de la investigación.
lacionados con el desarrollo y progre- no debe quedar sometido a las influenEl interés de quien esto escribe, por so de las ciencias biológicas mexica- cias exclusivas de un hombre, porque
lá obra, nació desde que su título mis- nas. ·y como se trata de cuestiones entonces se le priva de otras provemo le hizo evocar la benemérita obra que no menos han preocupado al chosas influencias y recursos que pueprecursora, Reglas y Consejos para la que esto escribe, y acerca de las dan ofrecerle las instituciones. (10)
Investigación Biológica, (3) escrita cuales tiene hechas algunas contribu- También quiero insistir en que adecon título y fines semejantes por don ciones, fué muy natural que para de- mas de cubrir el campo fundamental
Santiago Ramón y Caja!, "para pro- jar constancia del interés y aplauso de la especialización, las labores de
mover el amor y entusiasmo de la ju- con que recibe la nueva obra, haya ésta deben extenderse a otros campos
ventud estudiosa por las empresas de formado esta nota, que ademas de su con el primero más o menos directa-

LIBROS

El Libro "Consejos a los Biólogos"
del Profesor Enrique Beltrán

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•
•

Consejos a los Biólogos

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'

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•

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6

mente relacionados, (11) precisamente para evitar que se siga produciendo el caso lamentado por Beltrán, "de
que se sigan produciendo especialistas unilaterales, tan sólo capaces de
profundizar ampliamente su materia''
y de ser "eficientes trabaj8dorcs en
un campo particular, a veces muy reducido". (12)
Beltritn reconoce la importancia que
tienen en la preparación de los biólogos, la historia de las ciencias biológicas, y otros aspectos humanísticos
y éticos de su cultura. A la historia la
recomienda ''como el mejor instrumento para la interpretación del estado actual del campo de cada ciencia", (13) y con ello estoy de acuerdo, ya c¡ue en 1934 publiqué mi historia de la fisiología en México; (14)
luego otros libros, y trabajos, (17) para exponer ante nuestros jóvenes experimentadores, la obra de algunos
graneles maestros que les sirviera de
faro en sus anhelos de adquirir capacidades para la investigación, y en
1945 logré que el VII Congreso Mexicano de la Historia, hiciera suya mi
proposición de que se recomendara a
los centros de enseñanza científica superior, que paralelamente a los cursos de preparación en las ciencias, organizaran cursos de historia de las
mismas y de la ciencia en general. (18)
Beltrán sostiene, atinadamente, que
la inclusión de los aspectos humanísticos en la carrera del biólogo, es conducente a darle visión más completa
de la existencia, y capacidad para integrar sus hallazgos dentro del panorama general de la ciencia y de la cultura humana en su conjunto.
En cuanto a lo ético, es de aplaudirse que lo haya puesto a la consideración de las nuevas generaciones, para orientarlas "por el camino recto,
dificil a veces, pero satisfactorio siempre, de la honestidad del trabajo, de
la que nunca hay que arrepentirse, y
de la cordialdad y comprensión con
sus colegas, única manera de purificar el ambiente en que las ciencias
biológicas se desenvuelven en nuestra
patria", (20) inficionado por grupos
y camarillas "que desde hace tiempo
han existido en México". (21) Si muy
lamentables han sido cuando se ha
tratado de "clanes formados por los
hijos de una escuela, enfrentados a
los de otra'\ que ha sido frecuente
que se valgan de las circunstancias
politicas para bloquear el camino a
sus contrarios, lo es doblemente - -agregó ahora- cuando dentro de una
misma escuela o institución se forman
subclanes movidos por pasiones que
a las veces, cuando no son reacciones
alzadas en contra de quienes han exigido trabajo austero y disciplinante,
encubren la defensa disimulada de bajos intereses. Sólo vendrá el remedio
- agrega Beltrán- si los hombres maduros de hoy empiezan a ser para la
jnventud, ejemplos de hombres de
bien, de ecuanimidad y de cordura, (22) convencidos de que su misión
no se limita a transmitir en el aula o
en el laboratorio, conocimientos concretos a sus discípulos, sino que los
obliga a "ser ejemplo constante de
amor al trabajo, de apego a la verdad,
de cordialidad y modestia para todos,
y de rectitud intachable en su conducta científica y privada." (23)
Hemos sostenido que las instituciones que carezcan de hombres, de medios o de ambos requisitos para organizar las carreras de especialización
científica, deben empezar por mandar
a sus individuos a instituciones en
donde su trabajo sea realizable, si preciso fuere, del extranjero. (24) Con
relación a tan importante cuestión,
BeJtrán hace la juiciosa recomendación de que para ello no se tome desde luego a los jóvenes recién graduados "que dicen interesarse por una

Armas y Letras

especialidad determinada, pero que no ciosa ejecución de las tareas de labotrán insiste, justamente, en que el cohan demostrado aún nue ésla respon- ratorio guiados por una cabal comnocimiento adecuado del idioma esde a su verdadera vocación, ni que prensión del método científico de inpañol sea requisito indispensable que
tengan las capacidades necesarias pa- vestigación. (32)
se exija para poder ingresar a los
ra destacarse en ella". (25) Por nuesLas orientaciones de los tres últi- planteles superiores. Tan lamentable
tra parte, también tenemos recomen- mos capítulos, VI a VIII, tieneu por
estado de cosas lo atribuye a que las
dado que la selección de los aspiran- objeto guiar al novel investigador patesis, por lo general, son hechas con
tes a la especialización sea severa, y ra que saque el mayor provecho posila exclusiva finalidad de que por el
encaminada, no a la admisión de mu- ble de los materiales bibliográficos, momento sirvan para cumplir con un
chos, sino de unos cuantos: los mejo- tanto al relacionarlos con los datos requisito escolar, y luego queden desres. (26) Ojahi y &lt;Jue todos los selec- por él alcazados, como al utilizarlos cartadas, por inútiles. (41) Pero incionados de candidatos, con verdade- en la formación de los trabajos escri- siste, y en ello siempre hemos estado
ro sentido de responsabilidad, empie- tos y en particular de las tesis. La rc- de acuerdo, en que debe procurarse
cen a prestar la debida atendón a tan comc1ídación Ue que Hen todo intento
que sean de calidad, a cuyo efecto setrascendentes recomendaciones, para de investigación científica, es indis- ñala las cualidades que deben tener.
que por ello dejemos de seguir vien- pensable conocer, con la mayor amEn suma, y por todo lo anterior, la
do que no pocas oportunidades para plitud y precisión posibles, el estado obra del Profesor Beltrán va a ser alsalir al extranjero, son desper(Hciadas previo en que se encuentra el asunto tamente beneficiosa para la formación
en individubs que sólo tienen reco- que se quiera investigar", (33) es ex- de los jóvenes biólogos mexicanos, y
mendaciones que para muchos son Jo celente, y 1o único que se echa tle me- por ello es de felicitarse a la Univerprimero a que conviene atender.
nos, es que no se le haya dado cum- sidad de Nuevo León, por haberla puComo uno de los medios de proveer plimiento con relación a puntos di- blicado,
a las instituciones ele maestros espe- versos de la obra, acerca de los cuacializados, Beltrán discute la importa- les muchos lectores hubieran deseado
México, D. F. a 16 de agosto de 1951.
ción de profesores extranjeros, que ya encontrar referencias que les permiha sido ensayada entre nosotros. "Te- tieran buscar algunas informaciones
HEFERENCIAS PARA LOS PIES
nemos que ser -dice- sumamente complementarias.
DE LAS PAGINAS
cautos, para no caer en un funesto
A propósito de las críticas que haya
malinchismo, que nos haga aceptar co- lugar a hacer, de los resultados de
l. Beltrún, E. 1951. Consejos a los
mo autoridades indiscutibles a medio- otros autores, Beltrán recomienda que Biólogos. Normas y Métodos para la
cridades extranjeras, tan sólo porque se las mantenga en el terreno objeti- Investigacióu Biológica. Ediciones del
vienen de otras tierras". (27) Hasta vo y científico; evitando todo lo que Instituto de Investigaciones Científidespués ele pesar "sus antecedentes pueda dar lugar a distanciamientos o cas de la Universidad de Nuevo León,
formales y su rendimiento entre noso- rencillas personales; a tender a "dis- Monterrey, N. L. (México). xx + 175
tros", es cuando debemos colocarlos minuir las aportaciones de otros, o a pags. 14.3 x 18.8 Con un retrato del
en el sitio que justamente les corres- dar rienda suelta a personales simpa- autor.
ponde: "ni más alto ni más bajo de lo tías y antipatias, cosas todas ellas cen2. !bid, pag. 9.
que sus capacidades merecen". Lo surables". (34) Por nuestra parte, y
3. Caja!, S. Ramón. Reglas y Conque la experiencia nos ha ensefiado con iguales finalidades que las asi sejos PUJ'a la investigación biológica.
-sigue diciendo-- es que al lado de buscadas por Beltrim, hemos recorda- (Los tónicos de la voluntad). Libro
algunos extranjeros que han hecho do la actuación de los grandes inves- consagrado a la juventud española .
contribuciones apreciables a la cien- tigadores. A Harvey, el verdadero ini- 4a. edición ctúdadosamente revisada y
cia mexicana, podría hacerse una "lis- ciador del método experimental, quien aumentada. llladrid. 1916.
ta mayor de simples simuladores". (28) siempre usó de gran moderación para
4, Izquierdo, J.J. 1920. Discurso de
Nada pues, de servil malinchisrno, del sus más enconados y envidiosos con• ingreso a la Academia Nacional de
que "m:'.ts de una vez hemos tenido tradictores, demostrando con ello que Medicina de México. Gaceta Médica de
que arrepentirnos amargamente", pe- la efectividad de las armas del sabio México, 4a. Serie, tomo I (año LV)
ro tampoco "injustificada xenofobia, no desmerece porque este las maneje pags. 350-354.
que nos haga rechazar en bloque todo como hombre bueuo, caballeroso y de
5. Vide 1, pags. 12-13.
lo extranjero, sin darnos cuenta &lt;le limpia intención. (35) A Pavlov, que
6. Véase Izquierdo, J.J. 1947. Nueque entre la mucha paja que desgra- aunque en sus discusiones se mostravas Rutas para la Especialización
ciadamente reciUirnos, suelen también ra impetuoso, áspero, cáustico e inCientifica en México. Escuela Naciovenir algunos granos de oro''. (29)
transigente, después todo pasaba y era nal de Ciencias Biológicas, Instituto
El capitulo V de la obra, estú des- olvidado, sin dar nunca lugar a labo- Politécnico Nacional. Editorial Cultutinado a realzar la importancia que res de zapa o intrigas, imposibles en
ra, T.G. Folleto de 39 pags. México,
dentro del conjunto de las tareas de la honrada y transparente mente del
Podrán obtenerse ejemplares de este
!a especialización, corresponde a la maestro. (36)
folleto, pidiéndolos a la Escuela Naejercitación en los métodos de Ja inEntre las consideraciones hechas cional de Ciencias Biológicas. Apartavestigación científica. Reconoce su va- con relación a la redacción de los tra- do Postal 19186, México, D. F.
lor para lograr mantener y aumentar bajos, Beltrán llama la atención (37)
7. Véase Izquierdo, J.J. 1934. Balaulas capacidades del biólogo, aunque sobre el frecuente desentendimiento
ce Cualricenle11ario de la Fisioloyia
con la condición de que previamente en que incurren "especiahnente los
en México. México, Ediciones Ciencia,
cada individuo haga un análisis hon- que trabajan cu los llamados aspectos
vi + 338 pags. ilustrs. 24 cm. Pags.
ratlo sobre si posee las facultatles fun- experimentales de la biología", al de- 301-319.
damentales que para ello se requieren. jar de identificar "con su designación
8. Vide 1, pags. 64 y 47.
9. !bid,
Para perfilar los rasgos generales y científica, a los organismos que empag. 86. 10. Vide 6 pag. 20. 11. !bid,
realzar la importancia del método de plean para una investigación". "Porpgs. 20-21. 12. Vide 1, pag. 66. 13.
investigación cfontífica, advierte a sus que - agrega- decir ranas, sapos, tor- !bid, pags. 79-80. 14. Op. cit. en 7.
jóvenes lectores, &lt;1uc no hay proble- tugas o ratas, no tiene significación
15. Izquierdo, J.J. 1936. Harvey, Inima biológico que no se ataque siguien- alguna, pues bajo cada una de esas
ciado,· del Método Experimental. Estuclo el camino de 'tratar de encontrar designaciones vulgares se comprenden
dio critico de su obra "De Moto Corpor medio &lt;le la observación y &lt;le! ex- di versos organismos, pertenecientes a
&lt;lis" y de los factores ,1ue la mantuperimento, las pruebas necesarias pa- especies distintas y aun a géneros o
vieron ignorada en los países de habla
ra demostrar la justich1 de Ja hipóte- familias diversos". Su observación espafiola. Con una reproducción facsisis" (30) formada como resultado de debe ser atendida, ya que hay oca- milar de la edición original y su pri1as primeras observaciones. Es satis- siones en que hasta el preciso señala- mera versión caste1lana. México. Edifactorio comprobar que esto coincide miento de una especie animal resulta- ciones Ciencia xviii + 400 pags. ilustr.
con lo expresado por un vitral de la rá insuficiente, y requerirá que se le 24 cms.
Escuela Nacional de Ciencias Biológi- agregue la localidad de donde fué to16. Izquierdo, J.J. 1942. Bernard,
cas, en su breve mensaje acerca de las mada, y aun un bosquejo del cuadro Creador de la Medicina Científica. Escaracterísticas fundamentales del mé- ecológico d&lt;l la misma. (38)
tudi~ crítico de su labor científica,
todo científico de investigación: (31)
Las tesis, profesionales o para la segmdo de una versión castellana de
"Observa, medita, y vuelve a obser- obtención de los grados superiores de su "Introducción al estudio de la Mevar". Es decir, observa, para apoyar- la especialización, han sido objeto de dicina Experimental". México, Imte, desde el principio, en la plalafor- particular y justificada atención, pues- prenta Universitaria de México. xxvi
1ua inicial de los hechos; medita, para to que se viene observando que tales + 329 pags. illstr, 24 cms.
que interpretes Jo que hayas observado producciones, en su mayor parte son
17. Izquierdo, J.J. 1949. Elogio de
y relaciones sus partes entre si y con deplorables, (39) tanto por la elección luan Petrovich Pavlov, Miembro Hosus factores determinantes, y _vuelve a de los lemas, como por la manera de norario (1898) de la Academia Nacioobservar si lo que ocurre en c1 curso desarrollarlos, y la forma final en que nal de Ciencias de México. Memorias
de nuevos experimentos, que hayas son presentadas. Si algunas resultan Y Revista de la Academia Nacional de
acertado en planear y rea1izar, con- aceptables, es por la "oficiosa interven- Ciencias. Tomo 56, pgs. 551-587. Méforma o contradice tus primeras in- ción de los tipógrafos, que frecuente- xico.
terpretaciones (hipótesis). Celebra- mente demuestran mejor conocimien~
18. Izquierdo, J.J. 1945, Algunas promos pues, la contribución de Beltrán to de la lengua, que el que tienen los posiciones encaminadas a promover el
a la causa de que los nuevos biólogos pasantes de muchas carreras univer- estudio de la Historia de la Ciencia.
se formen como resultado de la iui- sitarias, y de otra lndole", ( 40) Bel- Boletin de Información de la Escuela

Agosto de 1951

Nacional de Ciencias Biológicas del
Instituto Politécnico Nacional de México. Núm; 4, enero de 1946. Pgs,
35-43.
19. Vide 1, pags. 66-67.
20. !bid,
pg. 16. 21. !bid, pgs. 14-15. 22. !bid,
pg. 16.
23. !bid, pags. 91-92.
24.
Vide 6, pag, 16. 25. Vide 1 pag. 90.
26. Vide 6, pag, 19. 27. Vide 1, pag.
88. 28. !bid, pag. 89. 29. !bid.
30.
!bid, pags. 104 y 110.
31. El uitral del método científico y
su mensaje a los jóvenes investigadol'es de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas. Anales de la misma,
Vol. VI, núms. 1-2, 1949, pag. 5.
32. Véase 6, pag. 22,
ce. Vide 1,
pag. 119.
34. lbid, pags. 141 y 153.
35. Izquierdo, J.J. 1944. Lugar de
Harvey en la Historia del Método
Cienli{ico de la Biología. Anales de la
Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, Vol. iii, núms. 3-4, pags. 267-296.
36. Izquierdo, J.J, 1949. Elogio de
Jvwz Petrovich Paulov. Memorias de la
Academia Nacional de Ciencias. México. Vol. LVI, pags, 551-587.
37. Vide 1 pag. 151.
38. Dansereau, Pierre. 1950. The
Scope of Biogeography and its integralive levels. Revue Canadienne de Biologie, Vol. X, mars 1951, pags. 8-32.
39. Vide 1, pag. 162.
40. !bid,
pag. 67.
41. !bid, pag. 163.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

'

Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:
Hedactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco 111. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

7

l

�IPOIESllA
TRES REClEXTES POEMAS DE PED/1O GARFI.\S
EPITAFIO A ANTOYIO M,iCHADO
Qué cerca de tu tierra te has sabido quedar .. ..
Así el viento de Espruía te canta,•á al oído
a poco que desborde su vuelo circular
y el sol podrá mirarte, cuando en el mediodía

frena su impulso, fiero, antes de resbalar.
A ANTONIO MEDIZ BOL/O
El hombre tie11de como el ele{ru,te
a la hora de su muerte,

a buscar el panteón de sus mayores.
Bendito sea el pueblo, Maestro Antonio,
que el día en que le llega el híio predilecto,
viajero i11fatigable y moríbu11do,

en vez de ornar su muerte de crespón y laureles
lo resucita
y lo devuelve al pueblo u11íversal.

El Ballet IJesde el...
(Viene de la 5a. Pág.)
de la ópera. Juntamente con Novcrrc
cuéntasc Ramcau que quiere aun mús
humanización en los temas, asi como
un carácter más universal en los mismos· define los cánones de la danza ;c;:tdémica y crea nuevas actitudes.
La Revolución Francesa pro,·oca ]a
derivación del ballet a su patria de
origen, Italia, en la que coUra nuevos
impulsos. Con Viganó el "corp de baJlet" deja de constituir ya un simple
fondo plástico, es decir, adquiere más
personalidad. Cario Blasis, el maestro
supremo, fundador de la Academia de
Danza de Milán, cuya trascendencia
palpita hasta el presente, dignifica y
disciplina más la danza académica de
teatro¡ acopia cuantos conocimientos
se tenían en el género, codifica una
técnica de mejor comprensión, inventa la ' 4 barra de ejercicios" y otras actitudes, inspir3.n&lt;lose en una de ellas
en la uactitud" del célebre Mercurio
de Jcan de Boulognc; define la edad
infantil en la que debe comenzarse el
aprendizaje y pugna porque porque el
bailarín, ya no solo el coreógrafo, tenga una mas amplia y universal cultura.

A JIAFAEL DEL RIO
Pasado el Barroco, allegró prcstisidel XVIII, culminando en la revolución y el desastre napoleónico,
deviene el adagio. La paz sabor de
muerte. El escepticismo, la fatalidad,
un hondo sentimiento de soledad se
ha apoderado del hombre que huyendo de la realidad se refugia en un
mundo cxaltadamentc subjetivo. El
mal de ,verther, el suicidio, se impone como una filosofia liberadora del
doolr. Así, apasionado, complejo, con
la fuerza de una pasión, surge en el
siglo XIX el Romanticismo.

1110

Pobrecílo padrecilo
de las dos justas mitades
-

que los bosques, que las nieves,

que los hijos, que la madre trabaja11do y trabaja11do
en la jaula de la carne

-

en la frente tope cielo

y en la planta tope sangre pelea11do y pelea11do
y embistiendo a los alambres

- por abrir paso a

su

vuelo,

por abrirle paso al aire-.

La IJrarnaturgia de Lope de Vega
(Viene de la la. Pág.)

y situaciones que se apoderan rápida y definitivamente del alma
del espectador.
Lope conoció las literaturas clásicas y contemporáneas, y
fué profundo conocedor de la historia: de otro modo no se explica, ni aun admitidos geniales fenómenos de adivinación, su
completo apoderamiento de los ambientes de otras edades, que
sintió y pintó como nadie, dando así a ms dramas históricos
una fuerz.a de vida imposible de superar.
En la forma externa hizo también el Fénix innovaciones
notables: desterró de la escena la prosa y el verso de pie quebra•
do, escribió preferentemente en romance octosílabo, en redondillas o quintillas, en endecasílabos, y creó de una vez por todas
el lenguaje dramático natural, sin afectación.
Su vida y su obra fueron casi un mito para el pueblo español. ¡Qué mucho que su figura sin fronteras, casi inasible para
tantos, se haya casi identificado con lo divino!
¡Cuántas veces las muchedumbres exclamaron: Que si lo
bueno es de Lope, Lope, por bueno, es de Dios! .... Y su fama
se adelgaza hasta nuestros días.

F. M. Z.

8

A 1a luz sucede el reino de las sombras, del mito, de la alucinación.
El Impresionismo satura todo, vaporiza las formas, diluye los contornos,
inclclimita la realidad y la irrealidad.
Fué aquel el reino de lo quimérico,
de los genios, de las willis, ele los seres encantados, de la sílfide frágil,
del cisne, de la hoja y la flor arrebatados por el viento. Fantasia y dramatismo se aunan en un extraño y maravilloso consorcio en el que alentaron
su gloria muchas luminarias, como la
Grisi, la Cerito y sobre todo la Taglioni que introduce por primera vez la
elevación sobre la punta de los pies
para emprender el salto y el vuelo,
logrando así la perfecta omponderabilidad y verticalidad en el aire. En
la luminosidad mortecina de los bosques y de los camposantos gasas suti•
les de apariencia humana se elevan de
las tumbas. Fué una vez más el triunfo del espiritu sobre la materia. El
ballet, hasta poco antes, se babia desarrollado en la tierra; ahora iba a
desenvolverse en el espacio, La vida
y la muerte, la alegria, la locura y la
tristeza, se sintetizan en 'Giselle", la
obra más pura del Romanticismo.
Pronto se alzó la antípoda. Un crudo materialismo fué invadiendo poco
a poco a la sociedad y a la cultura,
acabando por fin de asestar un golpe
de muerte al Romanticismo. El ballet
dcccac rápidamente en Francia hasta
convertirse en un "divertissi menl"
frivolo de Music Hall, de Café Cantante, atendiendo solo a un sensualismo equivoco. Se hizo una i ndustria, no un arte, una especulación de
"grissctts". El bailarín es relegado a

una catcgoria mucho menos c¡ue secundaria. Es solo el mero sostcén de
la bailarina. Fué el espectáculo de la
teatral m~eria velada de oropel, caricaturizada por Lautrec, lamentada por
Dcgas.
Un pais, Husia, salva al ballet de la
pendiente a que se precipitaba. Tenia,
por otra parte, antecedentes y derechos para ello. Siempre ha sido innato en el ruso el instinto por la música
v la danza. Pedro el Grande, en su
~fún de occidcntalización, lo había ya
dado a conocer. Una Academia de
danza había sido fundada por la emperatriz Ana, cobrando todavía mayor impulso con CataHna la Grande.
Con la creación de la Escuela Imperial de Ballet de San Pctersburgo, bajo patrocinio oficial, se recoge, conserva y disciplina la tradición a la
vez c¡ue se inician nuevas creaciones
y adelantos. Pronto el Ballet Ruso se
distinguió del occidental en ser más
realista, dramático y menos convencional. Con Johanscn, Dana, Cechctti
y Petipa se sintetizó en una curiosa
fórmula: "tres cuartos de escuela francesa y un cuarto de italiana al través
del temperamento ruso". Entre sus
innovaciones se cuentan el haber reivindicado al bailarín en su personalidad humana, ya como solita, como
sostén o compafiero de la bailarina.
Sin embargo, la Escuela Imperial llegó a estancarse en tabulaciones rgidas
que iban a someterse a grandes modificaciones, sobre todo después de la
primera guerra mundial. La influencia del Ballet Ruso, empero, se dejó
sentir internacionalmente. Fué el molde del que deriva ron otros, como el
inglés, el americano y el propio francés que volvió a reivindicarse.
Productos del Ballet Ruso o influidas por él han siclo grandes figuras
como la Pavola, la postrera y más
emotiva artista del estilo romántico, inmortalizada en "Giselle" y "La
muerte del cisne" Nijinsky, 'el genio
del aire", de intenso poder mimético
y movimiento muscular que tocó en
los los limites del ballet moderno al
Ilegar a dar más importancia a la línea y al ángulo que a la curva,
inigualable intérprete del "Espectro
de la Rosa" y del esclavo en la
"Sherazade"; la estilista Danilova, la
Markova, llamada la segunda Pavola
de la danza; la Vernichina que sintetiza el clacisismo con el llamado "estilo central europeo''¡ la emocional y
clásica Baronova ¡ la tan sutil Slavenska, la ligerísima Riabouchinska;
Massine, el gran transformista de agudo nerviosismo y sentido crítico; Lichine tan notable en "papeles de carácter", etc.
A partir ele 1917 el Ballet ha venido siguiendo la corriente revolucionaria del arte conforme a las nuevas
ideologías sociales hasta culminar en
el llamado Ballet Moderno, es decir,
el Impresionista, Futurista, Surealista,
Cubista, Freudiano, el rimico de Dalcroze, el de constructivismo ruso y el
de expresionismo alemán, etc., etc. En
todas estas tendencias, si bien es verdad que no faltan nuevos e innegables valores, no menos cierto es que
otros que se pretenden como tales, no
solo no son nuevos en realidad sino
que se han prestado a patentes mixtificaciones y equívocos, no pudiendo
ya encajar, por lo tanto a representar
una cultura que lleva más de veinte
siglos de madurez. De ahi que, hasta
el momento quizá la mejor resolución
del problema se haya logrado en los
propios ballets rusos, especialmente
con Diaguileff y Fokine: conservación
con nuévas experiencias del estilo académico, del romántico y del naturalista, según el pueblo, época y tema de
que se trate.

Armas y Lestra

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                    <text>FUNDACION DE LA UNIVERSIDAD DE MEXICO,
PRIMERA DE AMERICA
1551-1951

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Arlministración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

!J.Jeario Je
Sierra

Núm.9

Septiembre de /95/

La Academia Mexicana,
de Cervantes de Salazar
Francisco M. ZERTUCHE.

De entre la teoría de ingenios renacentistas que la Metrópoli española enviaba al Nuevo Mundo, interesa singularmente
dad o lo lance a la lucha por la existencia de un campo social a la historia de la neonata Real y Pontificia Universidad de Mésuperior, o lo levante a las excelsitudes de la investigación cien• xico, -cuya fecha natalicia recordamos ahora-, la figura del
latinista Don Francisco Cervantes de Salazar, natural de la ciutífica; pero sin olvidar nunca que toda contemplación debe ser dad del Tajo.
el preámbulo de la acción; que no es lícito al universitario pen•
Las noticias que de él disponemos se deben al Maestro de

Cuando el joven sea hombre, es preciso que la Universi•

sar exclusivamente para sí mismo, y que, si se pueden olvidar toda erudición mexicana Don Joaquín García lcazbalceta quíen
en las puertas del laboratorio al espíritu y a la materia, como
Claudio Bernard decía, no podremos moralmente olvidarnos
nunca ni de la humanidad ni de la patria.
La Universidad entonces tendrá la potencia suficiente para

coordinar las líneas directrices del carácter nacional, y delante
de la naciente conciencia del pueblo mexicano mantendrá siem•
pre alto, para que pueda proyectar sus rayos en todas las tinie•
blas, el faro del ideal, de un ideal de salud, de verdad, de bon•
dad y de belleza; esa es la antorcha de la vida de que habla el
poeta latino, la que trasmiten en su carrera las generaciones.
¿Qué habríamos logrado si al realizar este ensueño hubiéramos completado con una estrella mexicana un astttrisco que
no fulgurase en nuestro cielo? No; el nuevo hombre que la
consagración a la ciencia forme en el joven neófito que tiene en
las venas la savia de su tierra y la sangre de su pueblo, no pue•
de olvidar a quién se debe y a qué pertenece; el sursum corda
que brota con él han amado, a los que con él han sufrido; que
~nte ellos eleve, como una promesa de libertad y redención, la
hostia inmaculada de la verdad. Nosotros no queremos que en
el templo que se erige hoy se adore una Atena sin ojos para la
humanidad y sin corazón para el pueblo, dentro de sus contor•
nos de mármol blanco; queremos que aquí vengan las seleccio•
nes mexicanas en teorías incesantes para adorar a Atena pro•
makos, a la cíencia que defiende a la patria.
Del discurso del Maestro Justo Sierra el 12 de septiembre de 1910,
con ocasión del acto inaugural de la Untvers1dad Nac10nal.

después de senderear aquí y allá y de enmendarle la pÍana a
Don Nicolás Antonio y a Don Francisco Cerdá y Rico conclu,
ye por situar el nacimiento de Cervantes de Salazar e~ 1513 ó
1514, Y por damos informes de este hombre de letras durante
su estancia en la capital de la Nueva España.
Las claras dotes humanísticas de
este ingenio, puestas de manifiesto durante su docencia en la Universidad
naciente, le provenían muy a las claras de su conocimiento y estrecha
amistad con el ilustre Maestro Alejo de
Yenegas, quien puso prólogo a las
obras de Cervantes de Salazar, dando
alli testimonio de su adelanto en la
lengua del Lacio y de sus estuclios de
Cánones en la benemérita Universidad de Salamanca: y le quedaban, también, de sus relaciones con el humanista ViYes, de quien tradujo su Introducción y Camino pw•a la Sabiduria
comentando y continuando sus Diálo~
gos,
Común era en aquellas centurias el
trasiego de ingenios en Italia, Flandes
l' el Xuevo ~lundo; y Cervantes de Salazar, como muchos otros, acogido a
la jerarquía del Lic. Girón, le vemos
en tierras flamencas, para restituirse
a su patria a desempeñar el empleo de
Secretario latino del Cardenal Don
Fray García de Loaysa, Maestro General_ de la Orden de Santu Domingo,
Obispo de Osma y de Sigüenza, Arzobispo de Sevilla, Consejero de Estado
Comisario de Cruzada, Inquisido;
General y sucesor del Arzobispo Fonseca en la Presidencia del Consejo de
Indias.
En 1550 le encontramos regenteando una cátedra en la Universidad menor de Osuna.
Sus primeras obras fueron publicadas en la Madre Patria e impresas en
40 en Alcalá de Henares por Juan de

Brocar, descendiente de Arnaldo GuiJlén de Brocar, célebre impresor de la
Biblia Poliglota Complutense, cuya
empresa fué concebida por el Cardenal Ximénez de Cisneros.
La obra de este ingenio, reimpresa
hacia el dieciocho por D. Francisco
Cerdá y Rico, tiene este largo titulo:
"Obras que Francisco Cervantes de
Salazar ha hecho, glosado y traducido,
La primera es un Diálogo de la Dignidad del Hombre, donde por manere de
sisputa se trata de las grandezas y mamvillas que hay en el Hombre, y por
el contrario de sus trabajos y mise1·ias,
comenzando por el Maestro Oliva y
acabando por Francisco Cervantes de
Salazar, La segunda es el Apólogo de
la Ociosidad y el Trabajo, intitulado
Labricio Portundo donde se trata con
maravilloso estilo de los grandes males de la Ociosidad, y por el contrario
de los provechos y bienes del Trabajo.
Compuesto por el Protonotario Luis
Jlejia, glosado y moralizado por Francisco Cervantes de Salazar. La tercera es la Introducción y Camino Para
la Sabiduría, donde se declara qué
cosa sea, Y se ponen grandes avisos
Par_a la vida humana, compuesta en
latm por el excelente varón Vives,
vuelta al castellano con muchas adiciones que al propósito hacían1 por
Francisco Cervantes de Salazar.
:iruy probablemente el mismo año
que profesaba en Osuna, o en 1551
llega a J!éxico tal vez a probar fortu'.
na, viviendo todavía en estado seglar.
Pasa a la Pág. 4

�Páginas Desconocidas de
Eusebio de la Cueva
"Armas y Letras" presenta en esta entrega algunas páginas
poco divulgadas, singularmente en América y en el propio solar
natío, del escritor nuevoleonés don Eusebio de la Cueva, uno de
los más significativos hombres de letras de la generación con•
temporánea.
Eusebio de la Cueva nac10 en la ciudad de Cerralvo, del
Estado de Nuevo León, el 16 de febrero de 1893. ·
Hizo sus estudios primarios en Monterrey; después, en for,
ma diversa, incompleta, en los Estados Unidos, en Washington,
San Luis Mo., y Denver. De 1908 a 1910 en la Escuela Nacio,
nal Preparatoria de la ciudad de México, y en Monterrey durante 1911.
En este mismo año vivió en México colaborando en los pe•
riódicos Nueva Era y La Tribuna.
Viajes: Por tierras de Quevedo y
Cervantes, publicada primeramente en
Zig-Zag con ilustraciones de Mariano
Martínez y Una primavera en Jtalia
(1924).
Novela: El 1·etorno mudo (1923), El
emigrante, Cosas de chicos, Las gemelas, La sombra del maestro, El legajo
de la culpa, Amor de lobo (inédita) y
El perro vagabundo (inédita).
Cuento: Los niños.
Ensayos: Sorbos de café, Volutas de
humo y Palabras en la w·ena.
Eusebio de la Cueva murió el 7 de
julio de 1943, en forma repentina, víctima de una afección cardíaca. Antes
de que su cuerpo fuera recogido por
la tierra, leyó una sentidísima poesía
fúnebre el poeta regiomontano, compañero de su generación, Miguel D.
Martinez Rendón.
LA MUERTE DEL ALMIRANTE
Eusebio de la Cueva

En 1913 viajó por España y de este
alucinado itinerario surgió su libro de
impresiones Por tierras de Quevedo y
Cervantes. Viajó también por Bélgica,
Francia, Suiza e Italia.
Dedicó su vida substancialmente a

las letras; al periodismo, a la política
y al magisterio.
Fué Director de las revistas La Semana, Gil Bias y El Porvenir Ilustrado
y editorialista de los periódicos regiomontanos El Porvenir y El Tiempo,
durante dieciocho años.
En el terreno político y de la burocracia administrativa fué Secretario
particular de varios Gobernadores, Secretario del Procurador de Justicia de
la Nación y Diputado al Congreso de
su Estado natal.
En la docencia figuró como Catedrático de Literatura en el Colegio Civil
de Monterrey, en la Escuela Preparatoria y en la Escuela Normal de Ciudad Victoria, del Estado de Tamaulipas, Director de la Escuela de Bachilleres y miembro del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León.
En las letras ha producido las siguientes obras:
Teatro: Los humildes, El camino de
rosas, Juegos de amor y El hijo (iné-dita).
Poesía: Ondas de vida (1922); El libro de los dos poemas (1928); Ocios

literarios, La emoción del vivir ondulante y Vientos de juventud (1932) y
su obra de emoción más íntima Glosario sentimental, inédita.

2

A César E. Arroyo.
La muerte del .4lmirante fué hondamente sentida por todos los que le conocimos.
No se crea que, como Almirante, gozaba de grandes honores,
No se veía en su pecho ninguna condecoración.
La noticia de su fallecimiento tuvo
una reducida resonancia. No le sorprendió la muerte en ninguna batalla
en que las aguas se tiñeron de sangre.
No fué compañero de Churruca en
Trafalgar, ni de Cervantes en Lepanto.
Su desenlace doloroso fué tan natural
y tan indiferente como el de un perro.
No podía ser de otro modo, porque
nuestro Almirante no había sido otra
cosa nunca.
Era un perro.
Desde muy pequeño le tomó carmo
Y le atendió en todo una chica del pueblo. Ella quiso hacerlo Almirante, sin
contar con la venia de ningún Soberano, Y, no por otra cosa, el animalillo
llegó a ser, durante el primer tercio de
nuestro siglo XX, el Almirante más joven de la tierra.
Nació poco después del desastre de
la escuadra rosa, cuando perdió la vida el infortunado Makarrof. Si sospecháramos alguna verdad en las locuras de la metempsícosis, acabaríamos
por suponer que el alma del marino
moscovita, en una gloriosa transmigración, había sentado sus reales en la
triste y desmedrada naturaleza de un
perro.
Nuestro Almirante era muy serio.
Poco dado al ruido. Huía con frecuencia a refugiarse en un rincón de ]a
chimenea cuando escuchaba una deto-

nac10n que acusaba el trabajo de las
minas cercanas. No sabré decir si era
previsor o cobarde. Nunca se lo pregunté, aunque repetidas veces tuve deseos de hacerlo. No os extrañe esto.
)li perro sabía hablar. Hablaba con el
rabo y decía con los ojos sentencias
maravillosas -muy gramaticales por
cierto-, que hubieran hecho reir a un
necio y dado que pensar a un sabio.
Yo me conformaba con escucharlo,
sin comprender muchas cosas, porque
era su idioma demasiado elevado para mi.
Durante el verano de 1914, cuando
se rompieron las hostilidades entre
Alemania y varias de ]as otras entidades europeas, no tuvo el Almirante ni
un gesto de protesta. Yo esperaba que
siquiera me hubiera dicho que la guerra acabaría en seis meses, porque al
fin y al cabo eso Jo dijeron todos, en
un alambicado gesto de torpeza risible.
En un principio me supuse que el
Almirante, dado su rango, estuviese
emparentado con el Kaiser o con alguno de los otros Monarcas. Eso podia
motivar su silencio. Quizás no quería
hablar para evitar compromisos a
nuestra patria, c_uyo Gobierno declaró
que observaría durante el conflicto la
más estricta neutralidad. También me
supuse que, de haber definido en forma alguna su importante actitud personal, se hubiera ,,isto en el caso, doloroso por demús, de separarse de la
chica que tanto le quería, cosa que en
extremo nos hubiera afectado a todos,
pues nos habíamos acostumbrado a pasar muchas horas juntos, Jo mismo
cuando estábamos en casa que cuando
salíamos de paseo por el campo o por
los abarrancados del río.
En las noches de invierno, cuando,
después de ]a cena, nos quedábamos
horas enteras junto al hogar, tomando
café, fumando cigarrilJos sabrosos y
charlando, nunca faltaba entre los
campesinos alguno que, echando ruano
a la guitarra, cantara con voz amable
Y deJicada canciones amorosas de
nuestra tierra. En esos momentos el
Almil'ante -que nunca tomaba café ni
acostumbraba fumar- meneaba el rabo acompasadamente. Cuando alguna
de las canciones campesinas tenia tonos alegres, y, la guitarra, acompañando siempre, se deshacía en buliiciosos
estallidos de notas, el Almirante ladraba Y sus ladridos imponían. (Quizás
alguna pena muy honda se revelaba en
su interior). Gustaba más de las tonadas melancólicas que de los aires alegres y traviesos.
¿Por qué no hemos de creer que entre los perros haya verdaderos héroes
del dolor? ¿Por qué no han de tener
también sus profetas y sus trovadores?
¿Acaso no tienen sus guerreros?
En el misterioso mundo de los perros hay también Mahomas y Cristos.
Hay Napoleones y Alejandros, y no faltan verdaderos Romeos.
Vna ocasión que estuvo con nosotros un inglés, se puso furioso el Almirante. Nunca de anterior lo había
visto tan irritado. El inglés era todo
un caballero. Nada tenían que desear
en su persona la corrección y la finura. A decir verdad, llegó a molestarme
la conducta del Almirante. (¡Dios lo
tenga en el Paraíso!) Eso que no era
nada grosero, pues a las personas que
estimaba les alargaba la mano para
saludarlos. El caballero inglés trataba
de acariciarle, dejando asomar a sus
labios la más amable de sus sonrisas
pero el Almirante gruñía y se rebelab;
a sus halagos. ¿Qué originaría ese
comportamiento Seguramente el Almirante no podía menos que odiar a un
compatriota de Nelson, que tan graves
daños había ocasionado a las marinas
francesas Y española aliadas. Esto me
lo supuse cuando más tarde lo miré
muchas veces echado frente a un busto de Bonaparte, de cuyos ojos de águi-

la no separaba su mirada de perro. El
.Almirante era un buen latino.
.E¡l Almitaute quería mucho a los
animales. Había que ver a lo que por
ellos se aventuraba, a pesar de su elevada categoría social, y sin necesidad
de pertenecer, ni como simple socio
siquiera, a la Sociedad Protectora de
Animales.
Es fama que el perro y el gato viven de pleito. El uno araña y el otro
muerde. Cuando se encuentran, están
a portia prodigándose ferocidad, después de haberse amenazado mutuamente con el filo de sus uñas el gato,
Y, el perro, con el filo de sus dientes.
A pesar de todo esto, el Almfrante era
el mejor y más cariñoso amigo de un
grato negro y una gatita blanca de la
.-eciÓdad. ¡Habia que verlos jugar!
Se conocía que gozaban. Tenían sus
juegos ese sabor inocente y delicioso
de los juegos de un padre con sus hijos pequeños. El Almirante sabia hacerse el distraído. Los gatos aprovechaban aquel aparente descuido suyo
para hacerle una travesura; pero, apenas iban a lograr su intento, cuando el
Almirante los sorprendía, mostrándoles, graciosamente amenazante, sus colmillos afilados y agudos, cuya blancura mate resaltaba en la roja carne de
su lengua jugosa.
¡ Qué buen amigo era el Almirante!
Todo el dia andaban los cerdos del
lugar, paso a paso, acosándose al menor ruido, por el laberinto de los montes. Se alimentaban, entre otras cosas,
con la tuna silvestre que, roja como
una amapola de sangre, irrumpía de la
esmeralda de las pencas. No pocas espinadas costaba a los pobres animales
el placer de alimentarse con tan sabroso manjar. Llegaban por la tarde al
corral de nuestra vivienda montañesa
Y se echaban en tierra. El Almirante,
que ya conocía a sus compañeros en el
reino animal, se acercaba a ellos, y, a
uno por uno, con solicitud de madre,
con cariñosa y amable ternura paternal, iba con el hocico librándoles de
las espinas, que, a manera de puñales
finísimos y agudos, tenían incrustadas
a la talluda piel.
Había que ver a los cerdos, una vez
desprovistos de las molestas espinas,
levantarse y emitir, roncamente, sonidos desacordes que -en su muy correcto idioma- podrían significar el
más reconocido agradecimiento.
El Almirante no exigía nada en cambio de sus buenos oficios. Era como
la fuente de que habla Tolstoy, Se conformaba con calmar la sed de cuantos
buscaban, en sus líquidas aguas, apagarla.
Hasta la zorra, que por las noches
rondaba la vivienda, deseosa de raptarse un polluelo -cuando el Almirante no estaba en compañía de otros
congéneres-, entraba libremente a cenar en nuestras propiedades, platillos
que envidiábamos nosotros.
Por no sé qué secreta piedad hacia
todo género de animales, el Almirante
sabía hacerse el sordo para favorecer
de vez en vez a la zorra.
El Almirante hacia el bien sin mirar a quien, corno dicen por allí que
debe hacerse.
En presencia del Almirante, los demás pe~ros, humildes y pobretones, se
manteman serios. Se conoce que lo
respetaban mucho. Tenía sobre ellos
un magnífico ascendiente. Debía ser
un sabio o un santo. Pero, de todos
modos, tenía que haber una excepción.
Veamos cuál fué ésta.
Lna ocasión hubo un pleito ruidoso.
Fué cuestión de linderos. Un perro
de la vecindad, dueño y señor de los
r~rr_ales de un Ingeniero rico que, por
"'ªv1C!ad Y Semana Santa iba de paseo
al pueblo, se opuso a que los otros perros entraran a sus dominios. Como el
Almirante sabía por la Historia de la
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

Los IJocumentos Fundacionales de
la Real y Pontificia Universidad de México
Con motivo y ocasión de las fiestas natalicias correspon•
dientes al IV Centenario de la fundación de la Real y posterior•
mente Pontificia Universidad de México, "Armas y Letras" di-

\

;.."'

vulga en esta novena entrega de su octavo año de vida los facsÍ•
miles de la fundación universitaria y de la inauguración de sus
Cursos académicos, ambas efemérides gloriosas acaecidas res•
pectivamente el 21 de septiembre de 1521 y el 5 de julio de 1553.
EL DOCUMENTO DE LA FUNDACION
En cumplimiO (cumplimiento) del mandacto de la hoja antes desta yo Juan
arias de paz I secretro (secretario) de la Real Universidad de mexico escrivano Recetar J del avda (Audiencia) Real de la nueva españa saq (saqué) de
los originales y libros J delos secretarios y otros de la universidad las cedulas
preví I siones Reales y avtos dados, En favor de la dha (dicha) universidad I En la forma y manera q (que) se sigue
El Rey
cedula rreal sobre la fundacion del estudio. S• (septiembre) 1551.

l

El documento de la Fundación.

don carios esa (etcétera) Por quanto ansi por parte de la ciudad de I tenuxtitlan mexico de la nueva españa como de los
prelados y Religiosos della y de don anto J (Antonio) de
mendo9 nro (nuestro) visorrey q (que) asido de la dha J (dicha) nueva españa asido suplicado fuesemos ser J vidos de
tener por bien q (que) en la dha (dicha) ciudad I de mexico
se fundase vn estudio e Univer J sidad de todas siencias donde
los naturales I y los hijos de españoles fuesen yndustria I dos
en las cosas de nra sancta fee catolica y I en las demas facultades y las concediesemos I los privilegios y franquezas y libertades I q (que) asi tiene el estudio e Universidad de la
J

Pasa a /11 Pág. 8

l
¡

r

,,.,,.,
Término del documento fundacional u. principio de la Constancia Notarial
de la Jnauguracwn de Cursos.

Septíemhre de 1951

,.,,,,
~,_;,;;,.,,..,.,._

Término de la Constancia Notarial de la Inauguración de Cursos,

3

�1

II la inédita Crónica de Nueva Espa-

La Academia Mexicana de ....

ñ~, publicada después, en parte, al cuidado de Don Francisco y Troncoso,

epistolario y los diálogos Academia
Mexicana, Civitas Mexicus Interior Y
Mexicus Exterior, redactados en latín
para usos didácticos en su magisterio
universitario e impresos por Juan Pablos en 1554 y vertidos en castiza y
vernácula prosa por Don Joaquín García Icazbalceta en 1875.
El Diálogo Academie Mexicana, que
fué redac.tado por Cervantes de Salazar con el propósito de que sus alumnos ensanchasen un tantillo su vocabulario práctico en latín hablando de
coSas y objetos circundantes y de sucedimientos contemporáneos, es un
sabroso parlamento entre dos juiciosos interlocutores, Mesa y Gutiérrez,
que en su amena charla describen el
edificio de la nueva Universidad, sus
aulas, sus Maestros y los alumnos, asi
como algunas costumbres y vicisitudes
de la vida escolar.
Con propósito divulgativo se transcribe a continuación íntegramente el
diálogo mencionado, seguros de que
su versión ofrecerá a los lectores la
imagen fiel de la Real y Pontificia
Universidad de México, en los años
primigenios de 1554.

Viene de la ta. Pág.

Gutiél're::: Razón tienes. Pero ruégote
que entremos juntos. Ancho es, por
cierto, e] zaguán, y muy espaciosos
los corredores de abajo.
.lfesa: Iguales son los de arriba.
Guliérrez: Para el número y concurrencia de estudiantes tiene bastante amplitud el patio; y por este lado
izquierdo hay espacio sobrado para
cuadrar el edificio, igualando el lado derecho. Pero dime Jo que importa más y que realmente ennoblece a una Universidad, ¿qué tales
profesores tiene?
Mesa: Excelentes.
•
Gutiérrez : Por supuesto que no pregunto de su honradez, sino de su
instrucción y práctica en la enseñanza.
Jlesa: Son empeñosos, y versadísimos
en todas ciencias. Y hasta te diré,
nada vulgares, y como hay pocos en
España.
Gutiérrez : ¿ Y a quién se debe tan grande obra?
Mesa: AJ Emperador, bajo cuyos auspicios y gobierno se han hecho en
todo el orbe cosas tan insignes,
Gutiérre::: ¿Cuále.s son sqs inmunidades y privilegios?
Mesa: Muchos y grandes; conformes
en todo a los de Salamanca.
Gutiérrez: Merecen muchos más y mayores, si posible fuera, así los que
enseñan tan lejos de su patria, como
los que estudian en medio de los
placeres y de la opulencia de sus
familiares.
Mesa: Antes bien debieras haber dicho, que a unos y otros debe honrarse por haber de ser los primeros
que con la luz de la sabiduría disipen las tinieblas de la ignorancia
que obscurecian este Nuevo Mundo,
y de tal modo confirmen a los indios
en la fe y culto de Dios, que se trasmita cada \'ez mayor pureza a la
posteridad.
Gutiérre:: Juzgas tan acertadamente,
que no hay más que añadir. Pero
dime ya lo que tanto ansío saber:
¿qué emolumentos gozan, cuánto
tiempo enseñan, y quiénes son estos
celosos maestros de ]a juventud?

sus lecciones de Retórica proseguía
sus estudios en Artes y Teología, obLos primeros rasgos de su vida en teniendo por suficiencia el grado en
la capital de la Nueva España pueden Artes, y en Teología los de Bachiller,
deducirse inqu1"ocamente de sus Diá- Licenciado y Doctor, habiéndose gralogos, en los que asienta que se gana- duado antes en Cánones.
ba la pitanza enseñando gramática laCervantes de Salazar fué compañero
tina en una escuela particular.
de los próceres Maestros que enseñaPor entonces se erigía nuestra plu- ban en la nueva Universidad; y por
risecular Universidad, primer a de sus sabrosos y amenos Diálogos pasan
América. Según Don Joaquín García algunas de las ilustres figuras docenIcazbalceta, el cronista Herrera seña- tes: el bachiller Blasco de Bustarnanla como el primer promotor para fun- te, que expJicaba Gramática; el Presdar este Estudio al benemérito Padre bítero y Maestro Juan García, DialécLas Casas. Tocó después al Virrey tica; el eminente Fray Alonso de la
atender la solicita petición del Ayun- Veracrnz, Teología; el Doctor Morones,
tamiento de la Ciudad para que se fun- Cánones; el Doctor Arévalo Sedeño,
dase en eUa "unlr Uniuersidad de to- Decretos Pontificios; Juan Negrete,
das ciencias, donde los naturales y los lector de Teología, versado también
hijos de los españoles fuesen industria- en Filosofía, Matemáticas y Medicina;
dos en las cosas de nuestra Santa Fe el licenciado Bartolomé Frias de AlCatólica y en las demás facultades", bornoz, de Instituta o Cátedra de Ley posteriormente las instancias del Vi- yes, y el mismo Cervantes de Salazar,
rrey, de la Ciudad, de los prelados y peritísimo en Retórica, de quien dice
Ordenes religiosas consiguieron del de él mismo, en la forma autobiográCésar la autoridad real, que fué fir- fica tan usual en el Siglo de Oro que
mada en Toro a 21 de septiembre de "el Jlaestro Cervantes enseña Retórica,
1551 por el príncipe Felipe, para la a los aficionados a la elocuencia, que
fundación de una Universidad, con- vienen a oírle, y a los estudiantes de
cediéndole las mismas franquicias y las demás facultades, para que realce
ACADEWA MEXICANA
privilegios que la salmantina y exal- el mérito de todas"; o bien "Este Certándola a Pontificia a partir de 1555.
vantes, si no me engaño, es el que tamHacia 1553 se encomendó a Cervan- bié11 fué catedrático de Retórica en la
lnlerloculores: MESA, GUTIERREZ
tes de Salazar la regencia de la cáte- Universidad de Osuna", o por.último
dra de Retórica y se le encargó al ini- ", .. un tal Cervantes, que según decian
Mesa: Alégrome en verdad de tu venicio de los cursos del propio plantel la muchos, era muy versado en letras
da a esta tierra, pues como sé que
lectura de una oración latina. Fué el gl'iegas y latinas."
conoces muchos colegios de España,
3 de junio de ese año.
Cervantes de Salazar escribió alguy según en tu viaje mismo lo maniMás tarde fué nombrado Conciliario nas obras en México: la relación de
fiestas, eres amigo de ver cosas nuede la Universidad, y después Rector, las exequias hechas en México a] Cévas, al mostrarte lo que no has visto,
de noviembre de 1567 a noviembre de sar, con el nombre de Túmulo Impeaprenderé Jo que deseo saber.
1568. Al mismo tiempo que profesaba rial, un comentario a la jura de Felipe
Guliérrez: Nada es tan natural al hombre, y así lo dice Aristóteles 1 como
sentir una inclinación innata e irresistible a adquirir Ja sabiduría, que
por abarcar tantas y tan elevadas
materias, nos encanta con su variedad . En esta se complace igualmente la naturaleza, produciendo sin cesar cosas tan di versas, y por Jo mismo, tan gratas a Jos hombres. Y Mesa: No a todos se da el mismo suelcomo la variedad atrae y detiene la
do; a unos doscientos, a otros tresvista, así el ánimo se fija en lo que
cientos pesos de oro al año, según la
LAVIEA LICENCIATVllAE IN IVRE CANONICO SVSCIPIENDA,
percibe por primera vez, fastidiánimportancia de la facultad y la cienu CIIELEllRI GREG.I X.POMT.a.u 'X. DEC!SSIONE IN (;AP, r.
dole infaliblemente la repetición de
llJ.XUl.~I INSUIBllY' 8E IESTITYTIOIII
cia del profesor. Sin embargo, confpclúrorudtlí&amp;, U,Do&lt;ncaliam.
lo
que
ya
conoce.
Dígote
todo
esto
siderando
en general el esmero con
t
para que entiendas, que la codicia,
que enseñan, y la carestía de la tiecomo en muchos sucede, sino el derra, es bajísima de todos modos la
seo de ver cosas nuevas, es lo que
asignación. Porque sólo la propia
me ha hecho atravesar con tanto peexperiencia podrá Jrncer creer, que
ligro el inmenso Océano.
lo que en España compras con cualMesa: A cada uno arrastra su inclinaquier moneda de cobre, aquí no hación. Y como tú te dejas llevar de
llas quién te lo venda, no digo por
esa, así otros ceden a otras; pero en
el duplo, pero ni aun por el !ripio
verdad que prefiero la tuya.
de plata.
Gutiérrez: Así sucede. Pero sirvete in- Gutiérrez: Bien lo creo, porque a mi
formarme de lo que no he querido
pesar lo he experimentado; lo más
..... rMA. CONCL,,S10
preguntar a ningún otro: ¿qué ediordinario y común no se consigue
ficio es ese con tantas y tan grandes
1CE T.fpol,aru .1ntt omnia rdliru,.ndu vcniar;ca Jall, 4i(poGdoae ramm ti c~ptioni confciuiz.r
sino con plata; no hay moneda de
ventanas arriba y abajo, que por un
1tn.UICJld•-•ff,a,11equamdeescepdonroppoGtdicdil'cµ{um.
'
vellón como en España, y 1a que allá
lado da a la plaza, y por el frente
es pieza de plata, aquí es de oro.
S!CVNDA CONCLVSIO,
a la calle púb1ica, en el cual entran
los jóvenes, ya de dos en dos, ya co- Mesa: Convendría, por Jo mismo que a
los catedráticos se diese un sueldo
C1P IE NS, ,cldcriae111Ícialur1c111 laaaf111ali(,obatore,1cocco1cam fpoUato nllitucre, lier.:
mo si fueran acompañando a un
.ljloluro,do-mp1obn.
tal que sólo se ocupasen en Jo que
maestro por honrarle, y llevan catienen a su cargo, sin distraerse papas largas y bonetes cuadrados me1'11 TIA CONCLVSIO
ra
nada en otras cosas, y que les
tidos hasta las orejas?
bastará para sustentar medianamenJI esa: Es la Universidad, donde se edute a sus personas y familias. Resulmip lnliuorcm ípob1d,qu111 iD M111111 rpolian.
ca la juventud: los que entran son
•--••-•
.COIUIC_,
taría de esto lo que es preciso que
. los alumnos, amantes de Minerva y
suceda en cualquier escuela bien orde las Musas.
ganizada: que habría mayor concurGuliérrez: En la tierra donde la codiDI FENDEKTV 1 (D IV IN O PAVI NT I NVMINE) IN llEGII,
so de sabios, y estudiarían con más
cia impera, ¿queda acaso algún luM,1uana Acad,1111118mhal1u1n Hl11onlnlo Pruco,lult p1,rÍ1dijs fapl,n11f,iau
ardor los jóvenes que algú.n día han
gar para la sabiduría?
ferdmandi SW11dr, Valdmamo,Conr.Jiari¡ R,gljlurfl,¡u, Poauficij
de IJegar a ser maestros.
Mescr:
Venció
la
que
vale
y
puede
más.
Dccani 1110111if11m1.D11 Meofia
Gutiérre::: Si; en aquellos que estiman Guliérre:: Aumentará los honorarios
las cosas en lo que realmente valen,
el emperador luego que sea de ello
Y no toman las viles por preciosas,
informado; y si, corno se dice, las
ni al contrario.
dignidades eclesiásticas y demás em_
1 99
.llesa: Pues a éstos que aSí juzgan, ]os
pleos se han de reservar para los
venció y dominó antes la sabiduría;
que habiendo dado prueba de. su
c¡ue a no ser así de todo formarán
erudición sean considerados más
Vna Tesis de Licenciatura de la Real y Pontificia Universidad del Siglo XI'/
juicio errado.
dignos, esto infundirá grande ánimo

m . ·. ( . -.

T E X T V S R E L E G E N D V S,P R O

Sequenres proponunru r,1uris vrriuíque candidatis
conrrouenendt conclufiones.

L

RE

P'! E~°.!~ T!,_~-:;••UpoBfli.....,_

o.

Mexici apud Perrum Balli.

4

f

Armas y Letras

a Jos escolares para proseguir incansables en sus estudios.
Mesa: Hay muchas esperanzas de que
asi se hará. Mas ahora, para que sepas lo demás que preguntas, debo
decirte que los dias no feriados hay
continuas lecciones y explicaciones
de autores, de ]as siete a las once de
la mañana, y de las dos a las seis de
la tarde. Algunos profesores dan cátedra dos veces al día, y los demás
una sola.

dra el Doctor lllorones, a quien tan- Guliérrez: ¿Son acometidos con muto debe la Jurisprudencia. Sus discho vigor los que descienden a la
cípulos, que son muchos, le oyen
palestra para defender conclusiones?
con gusto y con claridad.
Mesa: Terriblemente, y es tal la dispuGutiérrez: Muchos le siguen.
ta entre el sustentante y el arguyenMesa: Y con razón. De las diez a las
te, y de tal modo vienen a las manos, que no parece sino que a amonce, y en la misma catedra, el Doctor Arévalo Sedeño explica y declabos les va la vida en ello . En asiento elevado está con muceta y capirora los Decretos Pontificios con tal
te doctoral, insignia de su grado y
exactitud y perfección, que los más
dignidad, uno de Jos maestros, a
Doctos en Derecho nada encuentran
quien tocó el puesto según las consdigno de censura, sino mucho que
Gutiérrez: Lo mismo es en Salamanca.
admirar, como si fuesen palabras de
tituciones, y es quien dirige la conMesa: De las ciencias concernientes al
un oráculo. Es copioso en los argutroversia y aclara las dudas: presilenguaje Y al raciocinio, que guían a
mentos estériles, conciso en los
dente del certamen y juez de la
los demás, hay tres sobresalientes
disputa, como le llama Vives.
abundantes, pronto en las citas, suprofesores.
til en las deducciones. Presenta sa- Gutiérrez: ¿Por ventura los que bajan
Guliérre:.: Dime quiénes son y a qué
fismas y los deshace, nada ignora de
a la arena pelean siempre con el
horas enseIJ.an .
mismo brío y forta]eza?
cuanto hay más oscuro y elevado en
Mesa: El que ves paseando por aqueDerecho, y por decirlo de una vez, Mesa: Nada de eso: unos descargan
lla grande aula de abajo, tan llena
es el único que puede hacer jurisgolpes mortales y hacen desdecirse
de discipulos, es el maestro Bustaconsultos a sus discípulos.
al adversario; otros lo procuran y
mante, que de ocho a nueve de la Gutiérrez: Le oí en Salamanca, y cada
no Jo consiguen. Algunos pelean
mañana, y por la tarde de dos a tres,
con malas armas, que al punto se
día fueron creciendo las esperanzas
enseña con tanto empefío como inembotan; ya porque son principianque siempre tuvieron de él.
teligencia la gramática, de que es Mesa: Por la tarde, de tres a cuatro,
tes y nunca han bajado a la palestra,
primer profesor. Explica con cuiya
por falta de ingenio suficiente.
lee Teología el Maestro en ella y en
dado los autores, desata las dificulArtes, Juan Negrete, que el año pa- Gutiérrez: ¿Acontece alguna vez que el
tades, y señala con bastante intelisustentante se dé por vencido?
sado fué Rector de la Universidad.
gencia las bellezas. No es poco verAsombra su saber en Filosofía y Ma- Mesa: Casi nunca, porque no falta
sado en Dialéctica y Filosofía, en
quien le ayude, bien sea el presidentemáticas, y porque nada le falte palas cuales es maestro; y como hace
te o algún otro de los aguerridos
ra abrazar todas las ciencias, tamveintiséis años que se emplea sin
que se han hallado en muchos compoco ignora la Medicina.
descanso en la enseñanza de Ja jubates, y suele acontecer que siendo
Guliérre:: Sujeto como se necesitaba
ventud mexicana, apenas hay en el
de opiniones contrarias doctores y
para tan insigne Vniversidad.
día predicador o catedrático que no
licenciados, se traba el combate enMesa: De las cuatro a las cinco da cábaya sido discípulo suyo.
tre ellos con mucho más calor que
tedra de Instituta, con bastante
entre los mismos que sostenían anGutiérrez: ¡Cuán larga será su descenacierto, el Doctor Frías, Maestro
tes la disputa.
dencia!, si quien forma el ánimo no
también en Artes, peritísimo en grieGutiérrez: ¿Quién pone término a la
merece menos el nombre de padre,
go y latín; pero lo más admirable es
cuestión?
que quien ha dado la existencia.
que aún no ha cumplido treinta y
Alesa: La noche, porque no hay alli
Mesa: Ciertamente muy dilatada. A tocuatro años.
otro Palemón; pues muchas veces el
dos enseñó con gran brevedad y en- Gutiéne.:: Según me informas, ]rny• en
presidente
del acto o padrino del
caminó con buen éxito por la senda
esta naciente escuela profesores sasustentante
es acometido con más
del saber, en cuanto permitió el inbios e insignes, tocios muy capaces
vigor que el discípulo o ahijado a
genio de cada uno. Pero subamos,
ele desempeñar con gran fruto su
quien patrocina, o que algún otro·
que allá arriba están las demás cácargo en cualquiera Universidacl de
cuj.'a defensa tomó viéndole metido
tedras. La que se ve a la derecha
las más antiguas y famosas. ¿Pero
en
la contienda.
está destinada a la lección de sagrano hay, por ventura, en México, otro
Gutiérrez: ¿Ha habido ya lecciones de
da Teología, y en e11a, de dos a tres,
gramático? Porque uno solo, por
candidatos?
el Maestro Cervantes enseña Retóriinstruido que sea, no sé si podrá
Mesa:
Todavía no, porque los discípuca, a los aficionados a la elocuencia,
bastar.
los
de
Lógica aún no han obtenido
que vienen a oírle, y a los estudian- .lfesa: Tuvimos antes a Puebla, Vásel primer grado de bachiller; pero
tes de las demás facultades, para
quez, Tarragona, ~fartin Fernández,
pronto las habrá, puesto que hasta
que realce el mérito de todas.
de no común erudición en Dialéctiahora por falta de tiempo no se lia
Gutiérre:: Este Cervantes, si no me enca y Física, y un tal Cervantes) que
podido. Sin embargo, ya recibieron
gaño, es el que también fué catedráseglln decían muchos ser muy verel
primer grado en sagrados Cánotico de Retórica en la Universidad
sado en letras griegas y latinas; hunes, porque los habían estudiado en
de Osuna.
bo además otros varios QH.e enseñaSalamanca, el presbítero Bernardo
Mesa: El mismo. En aquella esquina,
ron con buen éxito, pero no han
López, provisor del obispado de Oapasada la magnifica clase en que se
proseguido en eJlo, por haberse dexaca,
persona de notable erudición,
lee Derecho Civil y Canónico, hay
dicado a otras ocupacfones. Sin emel
Doctor
Frías y el Maestro Cervandos salas bastante amplias. En la
bargo, vino hace poco de España un
tes.
primera) el presbítero y Maestro en
Diego Dfoz, quien en una escuela
Gufiérrez: ¿Por quién fu-eron graduaArtes, Juan García, enseña dos veces
privada explica con todo esmero las
dos?
al dia la Dialéctica, con mucho emreglas y los autores; y será cada día
peño y no menor provecho. Es permás útil a Ja juventud, porque él Mesa: Por el doctor Quesada, oidor de
1a Real Audiencia, sujeto tan perito
sona digna de aprecio por su probitambién se dedica asiduamente al
en ambos Derechos, que digno de
dad y literatura.
estudio, según me dicen.
ser comparado a los antiguos, según
Gutiérrez: ¡Dios mio! ¡con qué gritos Gutiéfl"e:: Perfectamente. Pero ¿quién
pueden testificarlo Salamanca y Aly con qué manoteo disputa aquel eses aquel hombre tan a1to con ro))a
calá.
tudiante gordo con el otro flaco!
talar, y una maza de plata al homMira cómo Je hostiga y acosa.
bro?
Gutiérrez: ¿Con qué aparato se da la
borla y cuánto cuesta?
Mesa: Lo mismo hace el otro, y se de- Mesa: El macero de la Universidad,
fiende vigorosamente: sin embargo, seque en castellano llamamos Bedel. Mesa: Con grandísima pompa, y con
gún advierto, ambos disputan una
Es hombre de estudios, circunstan•
tal gasto, que mucho menos cuesta
bagatela, aunque al parecer se trata
cía que no sienta mal en tal ejemp]o.
en Salamanca.
de cosa muy grave.
Guliérre:r: ¿Y qué dice, con ]a cabeza Gutiétrez: Cuántos doctores y maesGutiérre:: ¿A quién van a oir tantos
descubierta, el catedrático de Teotros hay?
logía?
frailes agustinos que junto con alMesa: Entre los que se han graduado
gunos clérigos entran a la cátedra Mesa: Que mañana no ha de dar cáteen Méxicoi y los que alcanzaron el
de Teología?
drai por ser día festivo, según las
título en otras partes, pero que ahoconstituciones de la l'niversidad.
Mesa: A Fray Alonso de la Veracruz, el
ra son del claustro y gremio de esta
más eminente Maestro en Artes Y en Gutiérrez: ¿Está señalado por tal el
l'niversidad, hay tantos, que apenas
jueves, si no hay otro día de fiesta
Teología que haya en esta tierra, Y
serán más en Salamanca a lo que se
entre 1a semana?
catedrático de Prima de e,sta divina
agrega, para mayor dicha de tan
y sagrada facultad: sujeto de mucha .l!esa: Así es costumbre en esta Univerilustre Academia, que D. Fr. Alonso
sidad.
y varia erudición, en quien compide Montúfar, Arzobispo de ~léxico,
te la más alta virtud con la más ex- Guliérrez: ¿Qué contiene aquel papel
e insigne Maestro en sagrada Teolofijado en la puerta?
quisita y admirable doctrina.
gía, se cuente el primero en el núGutiérrez: Según eso es un varón ca- .Ilesa: Conclusiones físicas y teológimero de sus doctores; siendo tan
cas; unas problemáticas, otras afirbal, y lie oido decir además que le
aficionado a las letras y a los literamativas, otras negativas, que, según
adorna _tan singular modestia, que
tos, que nada procura con tanto emallí mismo se expresa, se han de deestima a todos, ~ nadie desprecia, Y
peño como excogitar medios para
fellder e impugnar en esta cátedra
siempre se tiene a si mismo en poco.
que sean siempre mayores los adede Teología el martes, o la feria ter~
Mesa: Para leer Cánones, de que es calantos de la literatura.
cera, como dicen los escolares.
tedrático de Prima, sube a la cáteG11liérrez: ¡Cuán cierto es aquello de

Septíembre de 1951

Dame, Flaco, Mecenas, y no faltarán
Marones!
Los c¡ue desean graduarse en Teología, y Filosofía o Jurisprudencia,
qué comprometen en el examen privado?
A/esa: Lo mayor de todo, es decir, la
honra, que muchos estiman más que
la vida; ninguno hay tan confiado
en sí mismo que no tenga gran temor de que en aquel lance le pongan
una negra C, porque nadie puede tener agotada una materia.
Gutiérrez : Para aprobar y reprobar,
usan aquí las mismas letras que en
Salamanca, es decir la A y 1a R?
A/esa: Exactamente las mismas; pero
los antiguos usaban tres para votar:
la C que condenaba, por Jo cnal se
dijo poner una negra C; la A que
aprobaba, y la L y N, que significaban non liquet, esto es, "no está. claro".
Gutiérre:: No tiene Biblioteca esta
Universidad?
Mesa: Será grande cuando llegue a formarse. Entretanto, las no pequeñas
que hay en los con ven tos servirán
de mucl10 a los que quieran frecuentarlas. Mas ya que te he hecho la
descripción de la Universidad de
MexicoJ dime en breves razones, si
no te sirve de molestia, cómo es Ja
de Salamanca, que se tiene por la
más célebre de España?
Gutiérrez: Quién podrá compendiar
cosa tan grande en pocas palabras?
Mesa: El que pueda escribirla con muchas, pues :\!aerobio escribe que
Virgilio con este verso Los campos
donde Troya fué, deshizo y borró
una gran ciudad.
Gutiérrez: Pues lo diré, acaso con más
brevedad de la que pedías. La Universidad se divide en dos escuelas,
poco apartadas entre sí, y que llaman mayor y menor. La mayor tiene en el piso bajo muchas y grandísimas cátedras, cada una con el letrero de la facultad que en ella se
enseña. El patio es tan largo y ancho como corresponda a la extención de las cátedras, rodeado de
pórticos amplísimos. Hay también
en el piso bajo una capílla muy bien
aderezada, donde se celebran los oficios divinos : sobre ella 1 y a conveniente altura, es de ver el reloj, que.
no sólo da las horas sino también
cuartos, por medio de dos carneros
que vienen a topar mutuamente en
la campana. Casi desde que amanece lrnsta qire anochece S'e dan sin intermis~ón lecciones de todas ciencias: lle algunas no hay sólo dos o
tres catedráticos, sino muchos y muy
doctos, aunque no todos son de la
misma categoría ni disfrutan igual
sueldo. Los hay de primera, segunda y tercera clase; y asi como los
honores y emolumentos no son los
mismos, tampoco es igual en todos
la erudición . Los catedráticos de
Prima y el de Derecho tienen el primer lugar, como los generales en un
ejército; siguen se los de Visperas.
En parte alguna hay mayor concurrencia de estudiantes, y a ellos toca
votar para la provisión de cátedras.
Ocupan 1a escuela menor muchos
gramáticos versadísimos, que con
diversos sueldos regentean las cátedras de su ramo. En ambas escuelas) además de los profesores dotados por el rey, 11ay otros muchos
igualmente doctos que aspiran a ganar cátedras, y que por lucir un in-genio o captarse el aplauso y fervor
de los escolares, explican con todo
empeño Y claridad los arcanos de
Jas ciencias. Omito hacer mención
de los innumerables colegios donde
sin pagar nada, son mantenidos al~
gunos colegiales siete años, otros
otros ocho) y aún más. De estos colegios apenas sale quien no pueda

Pasa a la Pág. 7

s

�La Enseñanza de la Pediatría en
los Países Poco Desarrollados
Federico GmlEZ SANTOS.

INTRODUCCION
En el texto de los convenios y estudios que han venido realizando las Oficinas de las Naciones Unidas ó sus Agencias Es., " pa1ses
, po•
pecializ
· ad as, se emplea f recuentemente la expres1on
co desarrollados", cuando se refieren a países cuya economía,
recursos y cultura no llegan a cierto nivel, como promedio de
vida de sus habitantes.
Esta expresión se ha creado para diferenciar a algunos países de otros cuya civilización, cultura y economía ha sido más
af~rtunada y proporciona a sus pobladores una situación de
bienestar mayor.
Como es fácil entender, los "países
poco desarrollados", independientemente de la etiología de este mal social, viven, reaccionan y proceden en
muchos aspectos de su vida, . en forma
bien diferente de aquellos países ricos
y cultos, a causa de su menor economía, de su menor cultura y de su me-

nor experiencia.
Algunas veces, estas reacciones y
procedimientos de los "países poco
desarrollados" tienden a copiar o a
mal imitar las actividades y los mCtodos de los países ricos, sin haber estudiado previamente los alcances de un
paso tan serio y de tanta trascendencia dentro de las actividades sociales,
científicas o técnicas de los sectores
de que se trata. Con el deseo de orientar dentro de un criterio distinto la
Enseñanza Pediátrica, expongo en seguida algunos conceptos abrigando la
esperanza de que sean útiles para lléxico, país considerado, en la clasificación de las Naciones Unidas1 como
"pueblo poco desarrollado".
LA PEDIATRIA EN LOS PAISES
ADELANTADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarro1lados", es decir,
en aquellos que no han contado con
medios económicos y con material humano apropiados para crear una enseñanza de acuerdo con sus propias necesidades y posibilidades, ha tenido
que seguir la experiencia de los países
que, con medios más afortunados, han
realizado grandes adelantos en esta
rama.
La Pediatría moderna ha necesitado, para lograr su adelanto actual, impulsar vigorosamente la Pediatría Preventiva, crear buenos Hospitales1 contratar excelentes investigadores en los
problemas sociales de la infancia, equipar buenos laboratorios y, sobre todo,
encontrar hombres que dediquen todo
su tiempo y todo su pensamiento a
esos problemas médicos. Además, ha
necesitado la Pediatría fomentar sin
límite la educación popular y contar
con una alta capacidad económica de
la gran masa, factores sin los cuales
serían inútiles y poco prácticos los
consejos que se deriven de los grupos
de investigadores, de los profesores y
de los buenos Hospitales.
Los adelantos en la Medicina Pediátrica y el crecimiento del nivel educacional y económico de un país han
progresado paralelamente, resultando
de esos dos factores la utilización general y sin tropiezo alguno, de los nuevos conocimientos y experiencias de
esta amplísima rama del ejercicio de
la medicina.
Los "países poco desarrollados" que
ban sentido la necesidad de utilizar

6

los adelantos de la Pediatría Moderna,
han tenido que recmrir a las Escuelas
Pediátricas, a los Hospitales, a los laboratorios y a ios Profesores de otras
Naciones para aprender en un medio
extranjero y distinto, sistemas y métodos que desean aplicar posteriorJnente
para sí mismos.
Cuando un médico extraño llega, becado o por su propia cuenta, a un país
adelantado para aprender la experiencia pediátrica que en ese país existe,
generalmente se le trata con generosidad; se le ofrece lo mejor, lo mas moderno y Jo más adelantado en las Clínicas; se le muestran Hospitales ricos
r complicadas Instituciones de Investigación y de Enseñanza, para que
abreve dentro de su tiempo y de su capacidad, todo lo que desee.
Cuando C&gt;sc médico regresa a su propio país y a su peculiar medio de trabajo, si está conectado con la enselianza o con algún servicio social, se preocupa ¡)or enseñar a sus alumnos o a
sus compañeros, lo más moderno y lo
más nuevo de la Pediatría que aprendió.
Así contemplamos a muchos profesores de Pediatría de los Hpaíses poco desarrollados" y a muchos médicos, enseñando a sus discípulos y practicando en el medio social, una doctrina pediátrica en la que más de un
50 % de la enseñanza no es aplicable
a su propio país, porque el nivel cultural y económico de la población es
muy inferior al nivel educacional y
económico del país donde el médico
aprendió.
DIFEREl\CIA DE LA PEDIATRIA ENTRE LOS' P AISES ADELANTADOS
Y LOS POCO DESARROLLADOS
Esta gran diferencia social y económica del medio en que se aprende y
del medio en donde se trata de aplicar lo aprendido, requiere un inteligente ajuste entre el médico y el ambiente social, o entre el profesor y sus
alumnos, para poder enseñar o practicar sin profundas desorientaciones,
una Pediatría útil a la Escuela y a la
Comunidad.
Nuestro medio tiene alumnos diferentes y pobladores también distintos,
en todos los aspectos, de los alumnos
y de los pobladores de aquellos países
a donde hemos ido a aprender nuestros conocimientos básicos de Pediatría. Por otra parte, la Pediatría que
aprendemos en Escuelas extranjeras
resulta sumamente incompleta y unilateral, inaplicable en el detalle y en
su filosofía a los "países poco desarrollados".
La mayoría de los Pediatras sólo hemos aprendido Pediatría Clínica, es
decir, cómo aplicar métodos terapéu-

ticos a los niños enfermos. No aprendimos Pediatría Preventiva, ni hemos
aprendido Pediatría Social, dos aspectos de la Pediatría General de importancia mayor para los "países pobres"
o al menos igual que la Pediatría Curativa.
Los países de pocos recursos necesitan tanto de la Pediatría Clínica Y de
la prevención de las enfermedades en
los niños, como de la Pediatría Social.
Es decir, el Pediatra que practique en
ellos necesita conocer procedimientos
curativos, procedimientos preventivos
de aplicación práctica y, además, estar familiarizado con los métodos Y
caminos para ayudar a la comunidad
y resolver los problemas sociales de
los niños y aconsejar procedimientos
viables y ~onvenientes a las familias.
En los países adelantados, la Pediatría Clínica se desarrolla preferentemente en Hospitales, la Medicina Preventiva está en manos de los ::\[édicos
de Salubridad Pública y los problemas
de Pediatría Social están en manos de
organizaciones especializadas; pero
entre nosotros el Pediatra necesita reunir en sí, los tres elementos de lucha,
si quiere ayudar eficientemente a la
protección de los niños, pues no disponernos, ni dispondremos por mucho
tiempo, de material humano suficiente
para llenar esas actividades separadamente.
EXSES;AXZA DE LA PEDIATRIA EN
PAISES POCO DESARROLLADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarrollados" debe de
seguir orientaciones distintas de las
oriéntaciones que actualmente rigen la
enseñanza en los países adelantados.
~osotros debemos enseñar al estudiante, en la Escuela de ~ledicina y al ~lédico, en los Cursos para Graduados,
una Pediatría que llene las necesidadts especificas de nuestro propio país.
Los Pediatras deben de aprender I la
Clínica Pediátrica que les enseñe, además de los conocimientos clásicos, la
Clínica propia de los países pobres; de
aquellos que aún padecen enfermedades que ya no se ven en otras partes,
como por ejemplo, desnutrición en todos sus grados y en todas sus múltiples complicaciones y accidentes; enfermedades carenciales de todos los tipos; salmonelosis y shigelosis, diarreas
infecciosas, mortíferas epidemias de
tosferina y, otras enfermedades más,
que han ido quedando como patrimonio de los pueblos desafortunados, con
escasa educación y pocos recursos
económicos. Debemos de enseñar, al
mismo tiempo, los principios clásicos
de nutrición y dietología que tienen
los Jibros extranjeros, aquellos conocimientos necesarios para la práctica
diaria en nuestras comunidades, en
donde no se come jamón, ni carne, ni
huevos, ni mantequilla, donde no se
toma leche porque no existe o porque
está fuera del alcance de la gran mayoría de nuestra población. Debemos
estimular la enseñanza superior apropiada para manejar los problemas de
los niños de una familia de bajas condiciones económicas y culturales. Si
el Pediatra de los países mal desarrollados no conoce cómo aproximarse a
los problemas de la mayoría, siendo
la mayoría de la población de pocas
posibilidades socio-económicas, será
útil solamente para el pequeño grupo
de privilegiados de los países y por
lo tanto, no desempeña ninguna labor
social de trascendencia.
En las manos de los Pediatras de
estos países, descansa la tarea de aplicar y aconsejar las medidas preventivas generales y la vigilancia en el desarrollo y crecimiento de la infancia·
ellos deben hacer un gran esfuerzo d¿
tiempo y de voluntad para actuar como educadores en las prácticas de sa-

lud que protegen al niño Y a la familia. Su labor será muy pobre si se
concretan solamente a extender una
receta para tratar de curar un mal; debemos de inculcarles desde estudiantes la más fuerte inclinación a la Me•
dicina Preventiva Y enseñarles como
aprovechar todas las oportunidades
profesionales que la Pediatría les presenta en ese campo para aplicarla. Por
último, los Pediatras de los "países
poco desarrollados" deben de estar
familiarizados con procedimientos que
ayuden a resolver los problemas sociales que se presenten en los hogares,
en donde se les pide consejo, no sólo
como Médicos Clínicos que curan una
enfermedad, sino también como expertos y guias para las innumerables
complicaciones que afectan la vida de
los niños y de la familia.
El Pediatra debe de saber claramente qué hacer y qué conducta seguir
con un niño ciego; qué hacer con un
débil mental; qué procedimientos psíquicos, físicos y sociales deben seguirse con un niño lisiado; qué hacer con
un niño sordo o sordomudo; qué hacer con un nifio abandonado o con un
huérfano.
Frecuentemente, en el propio terre•
no clínico, necesita el Pediatra saber
como aconsejar la resolución de conflictos sociales, como acontece en los
casos de males incurables del corazón
o de crónicas enfermedades de los ri•
ííones, que acarrean estados emocionales que envuelven a toda la familia~
pero que tienen como punto de origen
el pequefio paciente. En este caso y
en muchos otros similares, el Pediatra
necesita ser el orientador y el guía.
Hasta ahora no se ha enseñado en este
campo que tanto afecta al niño y a la
familia y a la comunidad y que esconde muchas veres problemas que desintegran un hogar, si el médico no sabe
como manejarlos.
Es altamente deseable que los profesores que nos dedicamos a enseñar Pediatría nos orientemos hacia una enseñanza especifica y útil que satisfaga
la realidad social de nuestro medio,
sin querer reproducir lo que se hace
en París, Nueva York o Boston. Abundan los ejemplos de médicos latinoamericanos o de otros países que fueron a los Estados Unidos o a Europa a
estudiar Pediatría y que al volver a su
país de origen, orgullosos de su aprendizaje y con un intimo sentido de sapiencia, al tratar de comenzar s11 prác•
tica privada u oficial, se encontraron
con que no sabían cómo tratar a un
paciente de fiebre tifoidea, porque
nunca la vieron en los Estados Unidos; ni tampoco sabían qué hacer con
un niño con edemas nutricionales Y
cuadros clínicos de pelagra; ni cómo
tratar la desnutrición infantil porque
en la Clínica para Graduados de aquellos paises no les enseña estas variedades de casos puramente nuestros,
sencillamente porque no los tienen.
Pero el conflicto aumenta cuando el
llédico trata de prescribir la dieta que
aprendió a manejar en los países extranjeros y que considera como · normal para los niños, leche, cereales; crema, jamón, huevos, pan, mantequilla,
etc., pues se encuentra con que la madre no le entiende o si le entiende, no
tiene capacidad económica para adquirir los alimentos que se le aconsejan.
El joven Pediatra se encuentra en·
tonces con que no sabe que otra cosa
formular en las dietas, porque no se le
enseñ·ó cómo alimentar a los niños de
recursos económicos bajos, ní cómo
manejar estos problemas sociales en
relación íntima con su trabajo pediatrico privado o de Instituciones Oficiales.
Un Médico chino vino a los Estados
l:nidos para aprender Pediatría So-

Pasa a la Pág.

8

Armas y Letras

La Academia
Mexicana ....
Viene de la Pág. 5

ser oidor o presidente de alguna audiencia real, u obtener cualquier
otro empleo en el orden civil o eclesiástico. En los conventos, que son
muchos, hay asimismo estudios particulares de Artes y Teología. Y para que nada se eche de menos también hay certámenes literarios.' Quieres, por último que en una sola pa•
labra encierre yo lo que no cabría
en un largo discurso? No hay en Sicilia tanta abundancia de trigo, como en Salamanca ele sabios. Con todo, esta Academia vuestra, fundada
en región antes inculta y bárbara,
apenas nace cuando lleva ya tales
principios, que muy pronto hará, según creo, que si la Nueva España ha
sido célebre hasta aqui entre las demás naciones por la abundancia de
plata, lo sea en lo sucesivo por la
multitud de sabios.
Mesa: Mucho me has dicho en brevísimas razones. Cuando estemos más
desocupados te servirás explicarme
algunas cosas que piden tratarse con
más detenimiento. Por ahora, vamos
a comer, que ya es cerca de medio
día.

IPOIESIIA
Tres Poemas de Pedro Garfias

***
JIUERTE

Si conmigo naciste ¿cómo nunca te ví?
Juntos hemos vivido. Jamás te rehuí.
¡Ay este andar de espaldas por el mismo sendero ... I
Te busqué en el espejo. No me reconocí.
... Y hubiese sido tanto mí gozo verdadero
ver que en alguna cosa me parecía a ti . ..

NOCTURNO

Yo sé que ya mi voz se va perdiendo,
yo sé que ya mis ojos vuelan poco,

sé que de tanto ya sentirme loco
loco me estoy volviendo.
Sé que mí a'lnor se fué sin haber sido,

que mi vida se va porque así quiere~

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

y que mi anhelo de vivir se muere,
en pasmo convertido.

Sé que esto ya no cuenta; y que no es cuento
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - -

ni el velo ni el desvelo de mí noche,

La Universidad de Nuevo León ba
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba men~ionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información de] fondo y continente de la obra, coteja,la
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito "lle orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

apenas siento deslizarse el rio.

Los envíos deben hacerse a:

Secretario

Al cora.:ón pongo el oído atento

Prof. Antonio Moreno

como Rubén siento pasar un coche

"ARMAS Y LETRAS",

y pasa por mi carne un largo frío.

Universidad de Nuevo León,

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Plaza del Colegio Civil,

Lic. Fidencio de la Fuente

Monterrey, Nnevo León,
México.

NOCTURNO

ARMAS Y LETRAS

Las cal/es en la noche
discurren como rios.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores

El latido de un coche
acelera los fríos.

Los cielos nos sujetan
bajo su dura planta

Con la satisfacción de haber señalado en las breves~lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

y los vientos aprietan

Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertucbe
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

su nudo a la garganta.

PUBLICACIONES PER!ODICAS

POJ'a la pena mia

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

pájaro desasido
sólo la noche fría
tiene calor de nido.
Bajo las sordas olas

-f

del negro firmamento
si me dejáis a solas
me encontraréis contento.
Porque esta sombra larga
por donde yo camino

Oficinas

es como yerba amarga

Washington y Colegio Civil

que da sabor al vino.

Monterrey, Nuevo León,

MEXICO

Septíembre de 1951

Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

México, Septiembre de 1951.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
co.

7

...

�La Enseñanza de
la Pediatría en

ses y que esa experiencia debe dominar en la enseñanza para estudiantes
y médicos en los países económica-

mente débiles.
4o.-Que no existiendo en los países
más adelantados Centros de Enseñan-

Viene de la Pág. 6

za Pediátrica que puedan llenar las ne-

cial; fué enviado, como es costumbre,
al mejor centro de trabajo Clínico Social, que era entonces el del Doctor
Aldrich, en la Clínica Mayo, que a la

cesidades de los países menos desarrollados, deben estos últimos, crearlos
para evitar la emigración prematura y
desorientaila de los médicos jóvenes
interesados en la Pediatría.

sazón bacía su experiencia preventiva
y social en la comunidad de los niños

de la Ciudad de Rochester. El Médico
chino era hombre inteligente, sabía ]o

que quería aprender y pronto cambió
a otros sitios, los que también abandonó sucesivamente. Cuando el Departamento Oficial al que le habían
enviado le preguntó a qué otra parte
quería ir, contestó: "adonde se ensefi.e cómo trabajar eficientemente, pero
con los elementos más pobres. Adonde
yo mire manejar con experiencia la
miseria y la ignorancia; adonde todo

ejemplo para ser útil a las grandes
masas de población china 9-e capacidad económica mínima a las que voy
a servir". Por supuesto que ese sitio
no lo encontró en los Estados Unidos,
en donde poca experiencia tienen en
esos campos, pues no han tenido que
manejar problemas como los nuestros
desde hace muchos años. Este ejemplo es importante y sugiere nuevos caminos a seguir en la enseñanza de la
Pediatría y en el aprendizaje de nuestros médicos que van al extranjero.
Los países mal desarrollados necesitan fundar sus propias organizaciones
de enseñanza pediátrica y obtener en
ellas la mayor experiencia local posible; deben encontrar sus propios medios y sistemas para poder servir a
una población que necesita mucho del
Pediatra, pero no precisamente de
aquel que sólo le quiere a1imentar con
jamón, mantequilla, huevos y leche, sino de aquel que conoce otros recursos
nutricionales, científicos y sociales
para aconsejar los mCtodos mils apropiados y accesibles para una gran
masa de población económicamente

débil.
~o es necesariamente la riqueza en
equipo ni en elementos de investiga-

ción lo que hace falta para implantar
en los países poco desarrollados, una
Enseñanza Pediátrica Clinica, Preventiva y Social, adecuada para el medio.

Hace falta acudir a la reflexión, hace
falta usar el cerebro, para abordar los
problemas y poner los pies en nuestra

propia tierra infértil y desafortunada.
Hace falta que los profesores que enseñamos Pediatría meditemos en el alcance práctico de las enseñanzas que
impartimos a alumnos y a médicosi tomando en consideración siempre, el
nivel económico y educacional de
nuestra propia población. Fácilmente
pueden los países poco desarroJlados
reunir experiencia y encontrar los caminos más apropiados para que Ja Pediatría ayude a ]os cientos de miles de
niños que la necesitan.

CONCLCSIO)IES:
Algunas recomendaciones se podrían
sugerir de lo anteriormente expuesto:
1o.- La enseñanza de la Pediatría
en los "países poco desarrollados" debe abarcar los tres aspectos pediátricos esenciales: Pediatría Clínica, Pe-

diatría Preventiva y Pediatría Social.
2o.- Es necesario agregar a la Enseñanza de la Pediatria Clásica que se

aprende en Europa y en los Estados
Unidos, los conocimientos acumulados
por la experiencia y 1a observación de
los países económicamente débiles, y

propagarlos por todos los medios a
nuestro alcance.
3o.- Los conocimientos de Pediatría
Clásica deben ser enriquecidos con la
experiencia científica de nuestros paí-

8

Los Documentos Fundacionales .. ..
l' iene de la Pág. 3
ciudad ¡ de salamanca con las limitad~nes q (qne) fuese ¡
mos seruidos. Enos acatando El benef1c10 ! Y (que) dello se
seguira a toda aquella trra (tierra) avernos ! lo auido por bien
y avernos ¡ ordenado q (que) de ura (nuestra) Real hacienda
En cada vn año ¡ para la fundacion de dho (dicho) oficio y
estudio ¡ e Universidad mili pesos de oro en cierta forma ¡
por Ende por la presente tenemos Por bien ! Y es nra (nuestra) merced y voluntad q (que) en la dha (dicha) ciudad ! de
mexico pueda auer y haya El dbo (dicho) estudio E ! Universidad la qual tenga E gose todos los I Preuilegios Y franquezas
y libertades y esenciones ! q (que) tiene E goza El estudio E
Universidad de la dha (dicha) 9ibdad ! de Salamanca contando q ( que) en lo que toca a la jurisdicion ! se quede y este
como agora esta E que la Univer ! sidad del dho (dicho) estudio no execute jurisdicion ! alguna E que los q (que) alli
se graduaron no go ! zen de la libertad que el estudio de la
dha (dicha) 9ibdad I de salamanca tiene de no pechar los
allí graduados ! E mandamos a nro (nuestro) Presidente E
oydores de la nra ! (nuestra) avdiencia Real de la dha (dicha) nra (nuestra) spa (España) y otras I quales quier nras
(nuestras) justicias della y de las otras I yslas y provincias
de las nras (nuestras) yndias q (que) guarden ! y cumplan
esta nra (nuestra) carla y lo en ello contenido I y conb·a El
y forma della no pasen ni vayan I ni consientan yr ni pasar
En tiempo alguno ni I por alguna manera. Dada en la ciudad
de toro I a veinte E vn días del mes de setiembre de mili I E
quiso (quinientos) e cincuenta E vn años. yo El príncipe I yo
Juan de samano Secretario de su catolica Real I M. (Majestad) le fize escreuir Por su mandado de su alteza I El marqs
(marqués) El licenciado gregario lopez. El lícendo (licenciado) tel10 de sandoual El D. (doctor) Ribadeneira. El licendO
(licenciado) biruiesca. Registrada ochoa de luyendo. Por

5o.- Es de desearse que sólo vayan
a tomar Cursos de Pediatría en los países adelantados, aquellos médicos que
ya aprendieron Pediatría Básica en su
pais y que buscan experiencia en campos específicos de esa rama de los conocimientos médicos.
Go.-Debemos considerar un error

el dar facilidades de Enseñanza Pediátrica en el extranjero a los médicos
jóvenes de los "países poco desarrollados,,, si antes no conocen los problemas, la experiencia y los recursos
pediátricos de su propio medio; de lo
contrario, los exponemos a sufrir un
serio desajuste profesional y social a
su regreso, o los convertimos en elementos poco útiles para la realidad
que vivimos.

Páginas
Desconocidas ...
l'iene de la Pág. 2

chanciller. martin de Ramoya.

Edad ;\ledia acabó el feudalismo y que
después de la última cruzada a Palestina nació la democracia, y, además,
tenía noticia de que en su patria habían muerto muchos hombres por ella,
no quiso sujetarse a los caprichos de
ese gran señor reaccionario, que había escapado al saneamiento social, y
se le enfrentó con la misma apostura
con que Ro1dán se puso cara a cara
con Fierabrás.
El coinbate revistió caracteres de
una crueldad infinita. Había que ver
a aquellos animales en una desespera~
da lucha a mt;1erte. Durante aquel combate había treguas. El cansancio los
hacia echar fuera la lengua, que colgaba sobre la mandíbula inferior, como una llamarada de exterminio. En
algunas de aquellas batallas parciales
tocaba la mejor parte al Almirante;
pero, en las mils crueles, en las más
largas, en las que mayor gasto ele energias se necesitaba para merecer la vic-

toria, el soberbio lebrel del Ingeniero,
consciente de su fuerza adquirida al
cabo de muchos años de acaparar
odios contra el vecino, sacaba la mejor parte.

Aquello tenia que acabar. No podía
ser de otro modo, y el triunfo definitivo correspondió al aristócrata, a cuyos pies, el pobre Almirante estaba casi inerte, en una agonía desesperada,
dejando escapar, visible apenas, por
sus entreabiertos párpados una mirada
de divino rencor hacia el destino.
Hace poco aconteció todo esto. Así

fué la muerte del Almirante.
La chiquilla lloró mucho y maldijo

LA CONSTANCIA NOTARIAL DE LA INAUGURACION
DE CURSOS
Sobre El orden

q (que) adete-

ner la Unidad
(Universidad).

Prima de
Theologia.

don luis ele Velasco Visorrey. Egovernador ! de la nueva españa es (etcétera) Presidente de la advien I cia Real que en
ella Reside. Sabed q (qne) don I anto (Antonio) de mendo9a
Visorrey q (que) fue desa tierra ! Escrivio al Emperador Rey
mi señor que I esa ciudad de mexico hazia ynstancia I que
se fundase en ella Vna vnniversidad de todas I ciencias donde
los naturales E los hijos de ...
tbeologia.
Lunes cinco de junio de mili y quinientos y I cincuenta y tres
años empc90 a leer el rreuren I do padre fray pedro de la peña
prior de san I cto domingo en las escuelas publicas desta !
cibdad de mexco (México) la secunda secunde desanclo I tomas de aquino desde siete a ocho de la ma I na (mañana) en
cumplimiO (cumplimiento) de la cathedra de prima de I theologia señalado para ello por el illmO (Ilustrísimo) señor don
!nis de velasco visorrey desta nue I va españa y por los muy
poderosos señores

I presidente

y oydores de la audiencia

rrel 1 (Heal) de su mag (1lajestad) que rreside en esta cibdad
de I mexco (México) siendo maestrescula (maestrescuela) el
muy magco 1 (maguífico) señor licd0 (licenciado) Santillan
oydor della y rrelator I de las escuelas el muy magco (magnifico) señor el ! doctor quesada oydor de la dicha audien !
cia testigos q (que) fueron presentes. pagosele vn año y no
leyo mas. doy fe q (que) El año de cinqta (cincuenta) y tres:
a tres de junyo ! se hizo el initio de las escuelas desta cibdad ! El qua! hizo el licdo (licenciado) cervantes de salazar
en presencia del yllmo (ilustrísimo) visorrey don luis de ve-

lasco Y de la real audiencia !. y el lunes siguiente cinco ds
(días) del dho (dicho) mes comen9aron a leer los catedraticos
de teología Y canones I y gramaticos y pa (para) vdad (verdad) lo firme de my ne (nombre)

al Ingeniero y a su perro, al cual se
complacía en apedrear, desde la calle,
en las noches obscuras.
Nosotros no lloramos, pero, ¿por
qué no cOnfesarlo? ... varias veces se
nos quisieron rodar las lágrimas .

Esteuan de portillo
notto (notario) Appco (Apostólico)

El gato negro y la gatita blanca se
preguntaron, con los ojos, por dos noches seguidas, en dónde estaba el buen
amigo, y la tercera noche debieron
adivinarlo 1 porque se pusieron muy
tristes.
LoS cerdos, que encontraron en el
arroyo del río el cadáver del buen
amigo, descompuesto, no se han con-

solado todavía.
El inglés, a quien odiaba el A/miran-

te, estuvo ayer de visita en el pueblo
- me decía sonriendo-, al enterarse

de la desaparición del perro:
- Nada tiene de extraño que lo venciera el otro.

- Claro. Es más fuerte.
- Sobre todo, no fué un combate naval; de haber sido así el Almimnte
hubiera eclipsado las glorias del Almirantazgo inglés.

5t,

Armas y Letras

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 9, Septiembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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