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                    <text>�ABORDAJE INTEGRAL DE LA SITUACIÓN NUTRICIONAL EN UNA
COMUNIDAD DIAGUITA CALCHAQUÍ
María Soledad Burrone1, Laura Débora Acosta2 y Alicia RuthFernández3
1. Equipos Comunitarios para Pueblos Originarios - Ministerio de Salud de la Nación. Escuela de Salud Pública.
Facultad de Ciencias Médicas- Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina); 2. Escuela de Salud
Pública. Facultad de Ciencias Médicas- Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina); 3. Escuela de
Salud Pública. Facultad de Ciencias Médicas- Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina).
E-mail: msburrone@gmail.com
Introducción
El control del estado nutricional en los primeros años
de vida constituye un componente imprescindible para
el cuidado de la salud infantil, ya que la malnutrición
tanto por déficit como por exceso es uno de los
principales problemas de salud de este grupo etáreo.
Así la desnutrición en los niños afecta la
morbimortalidad, el crecimiento, el desarrollo con
repercusiones irreversibles en la adolescencia y la
adultez (1).
La desnutrición es el resultado de una compleja
interacción de factores, los principales están relacionados con una dieta carente en calidad y cantidad, falta de
agua potable, infecciones repetidas y severas, escaso acceso a los servicios de salud, situaciones que ocurren
en poblaciones de bajo nivel socioeconómico (2). A su vez, la desnutrición afecta la calidad de la vida de la
población en general, ya que repercute en el capital humano y el desarrollo de la sociedad perpetuando el
círculo de la pobreza (3).
En la República Argentina, la forma de desnutrición más prevalente es la crónica, mientras que la anemia
constituye la principal carencia nutricional desde el punto de vista bioquímico (4). Sin embargo, existen
importantes diferencias regionales y locales relacionadas con el contexto socioeconómico y sanitario en el que
se encuentran insertos. En éste contexto, la situación de salud y nutrición de la población infantil en ámbitos
rurales y comunidades indígenas está sujeta en numerosos casos a las condiciones de pobreza, marginalidad
(5) y al escaso acceso a los servicios de salud (6,7). Las estadísticas de salud en Argentina no discriminan la
pertenencia étnica y esto no permite contar con la información necesaria para realizar un diagnóstico preciso
de la situación de salud en las poblaciones indígenas (8). Diversos estudios reflejan que las enfermedades que
afectan predominantemente a las comunidades indígenas son las de etiología infecciosa y parasitaria
(9, 10, 11) lo cual podría contribuir al surgimiento de estados de desnutrición y anemia (12).
El presente trabajo tuvo como objetivo evaluar el índice de desnutrición infantil en una comunidad indígena
Diaguita-Calchaquí luego de una intervención con enfoque de Atención Primaria de Salud (APS) y abordaje
integral, participativo e interdisciplinario.
Metodología
Este proyecto de investigación-acción se presenta en el marco del trabajo del Subprograma Médicos
Comunitarios para Pueblos Originarios, el cual se desarrolló en una comunidad indígena de la provincia de
Catamarca, Argentina, durante los meses de septiembre de 2005 a diciembre de 2006 y formó parte de una de
las líneas abordadas como fortalecimiento de la estrategia de APS en este asentamiento. La información
generada a partir de esta intervención tuvo en cuenta las medidas previstas para garantizar la confiabilidad de
los datos según las normativas éticas vigentes.
Características del proceso de investigación-acción:

�El proceso de investigación-acción contó con tres fases: diagnóstica, de intervención y de evaluación.
Fase diagnóstica:
Se realizó un análisis del contexto para describir las condiciones sociosanitarias en las cuales los niños crecen
y se desarrollan. La técnica utilizada fue la observación directa y entrevistas domiciliarias semi-estructuradas a
miembros de la comunidad. Luego se efectuó el relevamiento del estado nutricional de los niños de 0 a 14 años
para determinar la situación epidemiológica de la desnutrición infantil en la región. Las medidas antropométricas
fueron recolectadas por el equipo de intervención con un observador que realizó la supervisión del proceso e
incluyó: peso, talla y perímetro cefálico para los menores de dos años. Para la medición del peso se utilizó
balanza pediátrica, con precisión de 10 gramos y para niños mayores de 2 años se utilizó balanza de pie con
precisión de 100 gramos. Para la estatura se utilizó antropómetro para niños menores de 4 años y tallímetro de
pared para niños de 4 años y más, ambos con precisión de 0,1 cm. Las mediciones siguieron los procedimientos
recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (13).
Los parámetros para los diagnósticos nutricionales de los niños fueron los utilizados por el sistema de salud
local (subsector público de la provincia de Catamarca), lo que incluye el patrón de referencia de la Sociedad
Argentina de Pediatría para menores de seis años y el índice de masa corporal /edad (IMC/E) cotejado con las
referencias Center for Disease Control (CDC) 2000 para niños en edad escolar. El estado nutricional en niños
menores a 6 años fue clasificado en: desnutrición de 1º grado, de 2º grado, de 3º grado, desnutrición crónica,
eutrófico y sobrepeso/obesidad. Para los niños de 6 a 14 años el estado nutricional fue clasificado en:
normalidad, desnutrición, riesgo de desnutrición, sobrepeso y obesidad.
Por último se analizó la situación alimentaria de la región según aspectos socio-económicos, producción de
alimentos para el autoconsumo, hábitos, patrones de consumo alimentario y acceso a planes alimentarios. La
técnica utilizada fue observación directa y entrevista.
Fase de intervención:
En esta etapa se contactaron diversos actores sociales para presentar los resultados del diagnóstico con la
finalidad de efectivizar acciones desde un abordaje interdisciplinario e intersectorial.
Fase de evaluación:
Para evaluar la intervención realizada se tuvo en cuenta los aspectos referidos a la eficacia reflejada por el
índice de desnutrición de los niños, el nivel de participación de la comunidad en las actividades realizadas y la
efectividad de la misma. Los Trabajadores Básicos de Salud (TBS) fueron evaluados a partir de la continuidad
de las acciones emprendidas y el nivel de adecuación de las técnicas específicas de su actividad laboral.
Análisis de datos:
El presente estudio requirió del análisis de datos mensurables y categóricos. Se utilizó análisis de frecuencia y
se aplicó test de X 2 ajustado para la prueba de hipótesis aceptándose un nivel de significación de 0,05 para el
rechazo de la hipótesis nula. Para la información cualitativa se requirió de un análisis de contenido a partir del
cual se definieron las principales categorías.
Resultados
Fase diagnóstica
- Descripción del contexto
La Comunidad Indígena Diaguita-Calchaquí abordada se encuentra ubicada en la región puneña de la provincia
de Catamarca, Argentina. Caracterizada por una meseta de altura en una faja altitudinal que va desde los 3200
m.s.n.m. en los lugares más bajos de la cuenca del río hasta los 4500 ms.n.m en otros parajes de la comunidad.
Esta comunidad cuenta con nueve parajes de los cuales la mayor densidad poblacional y asentamientos
humanos permanentes se encuentran concentrados en dos de ellos.

�Del relevamiento realizado resultó que ésta comunidad cuenta con una población de 241 habitantes que
conforman 49 familias. El 46,05% de la población es de sexo masculino. Los servicios básicos disponibles son
agua corriente domiciliaria proveniente de una red de instalación precaria y luz eléctrica recientemente instalada
en el 42,8% de las familias. Tanto para la calefacción como para la cocina se emplea los fuegos a leña en
lugares cerrados.
Las viviendas están construidas de adobe, en algunos casos con revoque interno, los techos son de paja con
barro y los pisos de tierra. El 20% de los hogares tiene eliminación de excretas a cielo abierto y 80% posee
disposición sanitaria de excretas, de los cuales el 94,13% son letrinas de precaria instalación sin cámara séptica
con pozo absorbente. La distribución de los ambientes es inadecuada en cuanto a la relación número de
miembros del grupo familiar/espacio habitacional, registrándose un 80% de casos de hacinamiento. Los hábitos
de higiene son precarios, existiendo en la mayoría de las viviendas y peridomicilio la coexistencia de animales
domésticos y ganado ovino-caprino utilizados para consumo. En todos los casos estos animales no estaban ni
desparasitados ni vacunados.
En cuanto a la organización comunal y la adscripción étnica de la población en estudio existe una Asamblea de
Base, la cual designa sus representantes en un Consejo de Delegados, órgano responsable del gobierno y la
administración, siendo su máximo representante el Cacique. También se designa un Consejo de Jóvenes,
Mujeres y Ancianos que tiene insuficiente representación. La adscripción indígena es un tema recientemente
instalado con escasa internalización por parte de los pobladores aunque existe aceptación de la mayoría. Entre
las prácticas ancestrales sólo pudo relevarse el culto a la “Pachamama” (Madre Tierra) como el único elemento
de su cosmovisión que conserva este pueblo.
En esta comunidad la medicina moderna y la medicina tradicional no se plantean como modelos discontinuos
ni encontrados. La medicina tradicional se expresa como parte del bagaje cultural que porta cada grupo familiar
y cada individuo, se representa de distintas formas, frecuentemente a través de un sincretismo con saberes
provenientes de las experiencias con la medicina practicada en los centros de salud local y regional.
Respecto al sistema de salud el asentamiento cuenta con dos postas sanitarias ubicadas en los parajes con
mayor concentración poblacional. Estas postas son establecimientos sanitarios categorizados según la
capacidad de resolución en Nivel Cero. El cual se establece a los establecimientos sanitarios periféricos con
servicios de enfermería permanente y visita médica periódica. El agente sanitario amplía la cobertura, realizando
visitas domiciliarias mensuales, excepto a las familias que habitan en los parajes más alejados donde la
frecuencia es trimestral. El agente sanitario junto a los dos auxiliares de enfermería conforman el equipo de
TBS. En cuanto a la atención profesional esta dada por el médico de zona, perteneciente a un establecimiento
sanitario seccional Nivel Uno, ubicado a 43 km de la comunidad indígena. Éste centro cuenta con atención
indiferenciada en consultorio externo y con dos camas de observación. Es el médico de zona, quien programa
rondas sanitarias brindando cobertura a las postas de la comunidad indígena con una frecuencia mensual.
La atención en cada posta, otorgada por el TBS, es de cuatro horas diarias y ante los requerimientos de
situaciones de urgencia. Los medicamentos e insumos son provistos por el médico de zona en forma mensual.
La posibilidad del traslado de pacientes hacia otros centros de mayor complejidad, se ve afectada por la
dificultad en la accesibilidad geográfica y por los escasos medios de comunicación (sólo cuenta con un equipo
de radiocomunicación).
- Evaluación del estado nutricional
El equipo de intervención realizó un relevamiento del estado nutricional de los niños de 0 a 14 años junto con
los TBS. A partir de esto se realizó un diagnóstico en el cual se detectó una serie de errores en el control
antropométrico realizado por los TBS. Entre estos se observó que el personal sanitario realizaba el control del
niño sano en menores de dos años una vez por mes (condicionado por la entrega de leche en polvo), en los
niños entre 2 y 6 años se realizaba esporádicamente y los de edad escolar no eran controlados. Otra dificultad
identificada fue la utilización inadecuada de la técnica para realizar las mediciones antropométricas, el incorrecto
uso de las tablas de relación entre variables peso/edad, talla/edad y peso/talla para los menores de seis años y
la falta de utilización de la referencia de relación IMC/E .
A partir del relevamiento realizado por el equipo de intervención se detectó 21 niños desnutridos de edades que
van desde 0 a 14 años, lo cual representa el 24,07% de la población analizada. Se identificó que el nivel de
desnutrición aguda de primer grado en niños menores de seis años (N= 23) fue de 21,74 % y de desnutrición
aguda de segundo grado fue de 4,34 %.

�En cuanto a los niños escolarizados, se realizó evaluación antropométrica en las dos escuelas de la comunidad.
Se analizaron 59 niños de 6 a 14 años respectivamente; de los cuales el 25% (15 niños) se encontraban en
estado de desnutrición aguda.
- Análisis de la situación alimentaria de la región
La principal estrategia de subsistencia es la cría precaria de ganados ovino y caprino, siendo en menor
proporción ganado bovino, camélido y equino. También la siembra de alfares, papa, habas, maíz y arveja.
Las fuentes de ingresos capitales provienen del empleo municipal y provincial, jubilaciones, pensiones no
contributivas y beneficios de planes sociales. El 87,76% de la población percibe un ingreso mensual. Otra fuente
de ingreso, no constante, es la ayuda económica que brindan los hijos que emigraron a otras localidades por
razones laborales.
En cuanto a los hábitos y patrones de consumo alimentario se presentan las siguientes características según el
grupo etáreo: los menores de seis meses no reciben lactancia materna exclusiva y la lactancia se complementa
con leche de vaca en polvo sin modificar. El destete es temprano (antes del primer año de vida). Por otra parte,
la alimentación complementaria suele introducirse de manera precoz (promedio de los tres meses).
En los mayores de dos años y la población adulta la ingesta es de cuatro comidas diaria. El desayuno consiste
en una infusión (mate cocido o té) con azúcar y pan o tortilla (pan con grasa), el almuerzo está constituido por
sopa y/o guiso el cual contiene carne, agua y papa o algún cereal, la merienda es similar al desayuno y la cena
cuenta con las mismas características del almuerzo o en su reemplazo una taza de infusión y pan. La población
tiene escaso acceso a alimentos frescos como frutas y verduras.
Los niños escolarizados reciben desayuno y almuerzo en la escuela. Del análisis de las entrevistas realizadas
con directivos de las escuelas y la observación del menú, se detectó que en una de las escuelas los niños
recibían una dieta de baja calidad nutricional. A esto se suma la dificultad para la provisión de víveres debido a
las malas condiciones de los caminos y factores climáticos. Los directivos refirieron que los niños, no tomaban
habitualmente leche aduciendo que “les hacía mal”, “les producía dolor de panza”, “que no les gustaba”, entre
otros aspectos. También refirieron que durante la época de receso escolar los niños “vuelven más
flacos”, debido a que la alimentación en el hogar no era variada ni completa. Se corroboró que los niños pierden
una media de 700gr durante el período de receso escolar. A esto se le suma, la actividad física que desempeñan
en estos meses por el cuidado de sus animales y los fríos extremos que soportan.
Fase de intervención
A partir del diagnóstico realizado se convocó a diversos actores sociales pasibles de efectuar alguna acción en
el campo de la nutrición infantil. Entre éstos se encontraban, los TBS, maestros de las escuelas de la zona,
autoridades gubernamentales, líderes comunitarios y a la población en general.
-Capacitación de TBS en la realización del control del niño sano
El objetivo de la capacitación fue que los TBS adquirieran herramientas para la prevención de la desnutrición
infantil, su detección precoz y su derivación oportuna. Además la capacitación abordó la temática de la
inmunización, la indicación de suplementos vitamínicos y minerales y el tratamiento antiparasitario.
Se abordó junto con los TBS la orientación individual a las madres o adultos, en relación a los factores
protectores de la salud, nutrición de los niños, importancia del control periódico y signos de alarma. Luego de
la capacitación, los controles fueron realizados por los TBS con la supervisón del equipo comunitario para
evaluar el afianzamiento de técnica de control antropométrico.
-Visita domiciliaria a familias vulnerables.
Se realizaron visitas domiciliarias periódicas a las familias, especialmente aquellas con niños desnutridos o
aquellas cuyos niños no concurrían periódicamente al control. Se identificó las necesidades inmediatas en estos
hogares y se trabajó sobre las posibles soluciones. Se realizó consejería sobre nutrición, buenas prácticas de
higiene y se estimuló para el control periódico de los niños.

�-Talleres con la comunidad
Las temáticas abordadas fueron: nutrición en las diferentes etapas de la vida, lactancia materna, alimentación
complementaria oportuna y buenas prácticas de higiene. Las mismas fueron dirigidas a madres y maestros, con
la finalidad de conformar un nodo comunitario local, capacitado en diferentes temáticas y con capacidad
multiplicadora. Cada uno de estos talleres fue realizado por el equipo de intervención y los TBS. El modelo
teórico en el que se basó esta propuesta metodológica comprendió el modelo de Educación Popular, que se
refiere al trabajo educativo realizado para y con la población desde su práctica cotidiana(14).
-Articulación gubernamental
Se articuló con el Ministerio de Salud provincial para la entrega de ayuda alimentaria en los niños desnutridos.
La misma se realizó con la intención de complementar sin sustituir los alimentos que contribuyen a la base de
su dieta.
-Articulación con la Escuela
A partir del déficit en la calidad dietaria detectado en una de las escuelas se colaboró con la elaboración del
plan nutricional. Se elaboró un menú que respetaba sus hábitos alimentarios, equilibrando los aportes de los
distintos nutrientes, teniendo en cuenta la disponibilidad y provisión de la mercadería. Esto incluyó la
incorporación de leche a la alimentación diaria de los niños y refuerzo alimentario para los niños con algún déficit
nutricional. Se realizaron talleres en la escuela con la comunidad educativa, padres, madres y niños, en donde
se trabajaron hábitos dietéticos y buenas prácticas de higiene personal y ambiental.
-Implementación de huertas orgánicas
A partir de la selección de las familias más vulnerables se implementaron dos huertas para estimular el
autoabastecimiento de alimentos de origen vegetal e incorporar a la dieta estos productos. Se capacitó sobre
la técnica de cultivo, la importancia del consumo de vegetales y cómo incorporarlos la dieta. A su vez, se
incentivó para que estas familias se convirtieran en multiplicadoras de la experiencia.
-Control de parasitosis
El equipo de intervención realizó un estudio de prevalencia parasitaria el cual reveló que el 100% de los
coproparasitológicos seriados e hisopados anales fueron positivos para algunas de las siguientes
parasitosis:Ascaris lumbricoides, Giardia lamblia, Taenia saginata, Enterobius vermicularis. A partir de este
hecho se efectivizó desparasitación masiva en la comunidad. Asimismo se realizó desparasitación masiva en
animales domésticos y actividades de saneamiento ambiental asegurando un abordaje interdisciplinario e
integral de la problemática. Esta actividad fue complementada con el análisis bacteriológico, físico-químico de
muestras de agua, el cual resultó no apta para el consumo por presencia de Escherichia coli. Esto motivó el
desarrollo de tres talleres basados en técnicas de buenas prácticas de higiene, recolección, manejo y
tratamiento de residuos sólidos domiciliarios, tratamiento de agua y uso adecuado de letrinas. Se convocó a la
comunidad para el acondicionamiento de las cisternas de agua, tanques de la escuela y postas sanitarias,
actividad articulada con la provincia y el municipio.
Fase de evaluación
-Eficacia de la intervención
El número de niños desnutridos en la Comunidad Indígena fue de 21 (24% de la población total de 0 a 14 años),
de los cuales al finalizar el período de intervención en diciembre de 2006, se recuperaron 11 niños, 52, 38% (p
&lt; 0,0001) (ver Figura 1). El resto de los niños (43%) presentaban curvas ascendentes al ser percentilados en el
100% de los casos. El único niño detectado en el canal dos de desnutrición se encontró en canal 1.
Figura 1: Comparación estado nutricional inicial el estado nutricional luego de la intervención en niños
de 0 a 14 años provenientes de la comunidad de Morteritos-Las Cuevas. Años 2005-2006.

�En este período se logró además que el 75% de los lactantes recibieran lactancia materna exclusiva.
La evaluación de los TBS consistió en la aplicación de un instrumento de registro de datos, observación simple
y participativa e indirectamente por referencia de los usuarios. El resultado de la evaluación implementada
obtuvo una media del 80% de respuestas correctas. Coincidente con los resultados obtenidos a partir de la
observación realizada durante el trabajo de campo en donde se identificó una buena evolución en el desempeño
de sus actividades cotidianas como trabajadores básicos de la salud.
Del análisis de la entrevista de opinión realizada a la comunidad se desprendió la conformidad de la población
respecto a la calidad de atención de los TBS. En relación a los talleres desarrollados se evaluó el grado de
participación. En estos se constató un espacio de contención, en el que fueron surgiendo otros temas de interés
relacionados a la salud. Se realizaron siete talleres, tres con la comunidad educativa, uno con la comunidad en
general, tres talleres con las madres y/o cuidadores. Al analizar los indicadores que evaluaron el grado de
participación de los talleres realizados con la comunidad educativa se observó que los alumnos lograron un
índice de participación superior que los docentes, siendo la media de grado de participación de los alumnos del
95% y de los docentes del 66,6%. Respecto al encuentro de trabajo con la comunidad y referentes claves el
índice de participación fue del 91% para los referentes y del 48,9% de la población mayor a los 13 años. Así,
los talleres desarrollados con las madres para tratar la temática específica de hábitos alimentarios logró un
índice de participación promedio del 29% y se observó el 80% de participación de aquellas madres que alguno
de sus hijos tenía déficit nutricional.
En relación a la implementación del plan nutricional elaborado para la escuela pudo efectivizarse
adecuadamente, lo que incluyó la incorporación de lácteos a la dieta para el 96,6% de los niños escolarizados.
Se implementaron dos huertas familiares y se realizó capacitación al respecto convirtiéndose los integrantes de
estas familias en multiplicadores, logrando una cobertura final del 12,24% de los hogares. En cuanto a la ayuda
alimentaria otorgada por el Ministerio de Salud de la Provincia de Catamarca, pudo objetivarse que los módulos
alimentarios fueron correctamente entregados a quienes correspondían aunque no con la frecuencia esperada
por la dificultad en la accesibilidad geográfica. Ésta situación fue mejorada en el transcurso de la intervención a
partir que la entrega pudo efectivizarse a través del médico de zona- agente sanitario, agente sanitario –
comunidad, lo que aseguró la continuidad en el tiempo.
-Continuidad de las acciones emprendidas
La totalidad de las intervenciones realizadas fueron llevadas a cabo junto a los TBS, con la finalidad de que los
mismos continúen con las acciones emprendidas en el tiempo. Así mismo se dejó instalado la utilización de
indicadores nutricionales para que sean evaluados periódicamente por los TBS. Por otra parte, las actividades
educativas destinadas a niños/as y adultos siguieron el propósito de favorecer el autocuidado, así como la

�constitución de agentes promotores de hábitos alimentarios saludables para el resto de la comunidad. Se
observó la adherencia de las madres para realizar el control periódico de salud de sus hijos empoderándose y
convirtiéndose en demandantes de este derecho de atención en salud.
Discusión
La descripción del contexto de salud y nutrición de la población sobre la que se trabajó, refleja un alto grado de
necesidades básicas insatisfechas, así como inequidad en el acceso a los servicios de salud, tal como en otras
poblaciones indígenas en Latinoamérica (15). La comunidad presenta un perfil epidemiológico nutricional
distintivo en relación al ámbito nacional y provincial. La prevalencia de desnutrición aguda en niños menores de
6 años en la comunidad indígena estudiada es superior a la nacional (4,2%) (16) y provincial (2,2%) (17) Por
otra parte, no se detectaron casos de desnutrición crónica ni de obesidad en este grupo etario lo cual refleja
una situación epidemiológica nutricional diferente a la nacional (18,19) y provincial (20), en donde estas dos
realidades son las más prevalentes. Estudios sobre el estado nutricional en comunidades aborígenes de
Latinoamérica, reflejan altas tasas de obesidad como resultado del proceso de urbanización, del acceso a
alimentos comerciales y de la menor realización de actividad física (21). Por otra parte, los resultados coinciden
con los observados en el estudio de Moreno y col (22), en donde al analizar dos comunidades de niños y
adolescentes de la región puneña (una de Jujuy y otra de Catamarca), los índices de desnutrición aguda fueron
de alrededor del 25%, y una prevalencia de sobrepeso y obesidad baja del 4%. Esto podría indicar que los altos
índices de desnutrición encontrados en ésta comunidad se relaciona a un contexto medioambiental
desfavorable, que a su vez no se encuentra influido por la cultura alimentaria urbanizada (23).
El patrón alimentario local refleja una dieta poco variada basada en el consumo de alimentos energéticos y
carnes, baja en lácteos, frutas y verduras por lo tanto deficitaria en vitaminas y minerales. La carne es un
alimento fundamental en el patrón alimentario de esta población lo cual concuerda con los de otros pueblos
indígenas como el mapuche (24). Otra característica en el patrón alimentario, es el consumo de leche de vaca
en polvo en niños menores de seis meses, lo cual genera un riesgo para los mismos debido a la menor calidad
nutricional y a la utilización de agua no potable. Como se refirió anteriormente también se observó la
incorporación de alimentación complementaria precoz (media de 3 meses) lo que puede provocar intolerancia
alimentaria (25). Esta situación es diferente a la de otros pueblos indígenas, tal como lo expresa el trabajo de
Valeggia y col. (26) en la comunidad Toba, en donde se mantiene la práctica de lactancia materna hasta los dos
o tres años de vida.
En el proceso de intervención se consideró necesario que la población accediera a ayuda alimentaria otorgada
por el gobierno, ya que permitía contar con un recurso extra para las familias más vulnerables. En estas acciones
se tuvo en cuenta la revalorización de la cosmovisión de la comunidad, estimulando el mantenimiento de su
cultura alimentaria a fin de evitar que la implementación de ayuda alimentaria no se encuentre adaptada a la
realidad cultural de los diferentes grupos (27).
Otro aspecto acerca de la desnutrición en esta comunidad Diaguita-Calchaquí fue analizar la vulnerabilidad que
presenta esta población, condición no exclusiva de las comunidades indígenas. Tal como refiere Labadié (2009)
la etnia no condiciona el estado nutricional de niños (28). La desnutrición en las comunidades indígenas de
nuestro medio no estaría condicionada por la genética ni las costumbres de las comunidades, sino por las
condiciones de pobreza en las que están insertas. No tuvo entonces esta intervención un abordaje signado por
la condición de pueblo indígena, sino como comunidad vulnerable por sus características de pobreza, lo que
implica que puede ser replicado en otros contextos adecuando la intervención a las costumbres de cada
comunidad.
En cuanto a la presencia de parasitosis, los datos del presente estudio concuerdan con otros realizados en
diversas poblaciones indígenas de Latinoamérica y refleja el grado de pobreza, precariedad de las viviendas,
prácticas de higiene inadecuadas y hacinamiento (29,30).
Las estrategias educativas se constituyeron en herramientas eficaces en la implementación de este proyecto,
coincidiendo con la afirmación de otras investigaciones, que a partir de intervenciones en educación alimentaria
nutricional logran mejorar significativamente el estado nutricional de niños desnutridos en comunidades
desfavorecidas(31,32,33). Sin embargo, las intervenciones en salud infantil poseen más eficiencia cuando
involucran no sólo a madres y cuidadores de los niños; sino además a toda la comunidad (34). La metodología
de la investigación-acción abordada en el presente trabajo, tuvo precisamente la finalidad de sensibilizar a toda
la población con esta problemática y hacerla partícipe de su solución.

�Al respecto, la Organización De las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), refiere que las
estrategias comunitarias para mejorar la salud y la nutrición son más adecuadas que las realizadas a nivel
macro, ya que las comunidades participan en la priorización y problematización de la situación nutricional, así
como el diseño, ejecución, monitoreo y evaluación de las intervenciones (35,36). Por otra parte el empleo de la
metodología de la educación popular, proporciona pautas para favorecer el involucramiento así como la
promoción de procesos autogestivos en las comunidades (37,38). La concientización de la población es algo
que debe ser construido con los grupos sociales, que son los agentes de cambio interno, más allá de lo que
pueden movilizar los agentes externos (39,40).
La formación de los TBS capacitados para la prevención de la desnutrición infantil y la promoción de hábitos
saludables resultó efectiva, no sólo porque otorgó continuidad al proyecto, sino también porque los mismos
establecieron un vínculo con la población estimulando a las personas a cuidar su salud a partir de sus
condiciones concretas de vida (41). En este aspecto, la metodología de la investigación-acción permitió que el
equipo de salud conozca a los miembros de la comunidad a su cargo (42).
Conclusiones
Los resultados de la investigación-acción reflejan que las intervenciones educativas comunitarias en materia de
desnutrición infantil, realizadas desde un abordaje interdisciplinario, integral e integrado permitieron mejorar
significativamente el estado nutricional infantil, en un contexto de participación de la comunidad indígena que
promueve la concientización del derecho a la salud.
Agradecimientos
El presente trabajo de investigación-acción fue financiado por el Ministerio de Salud de la Nación y desarrollado
por Acuña, Mariana Elvira; Burrone, María Soledad; Cabrera, Daniel; Cofre, Carina; Maidana, Álvaro; Rodríguez,
Héctor y Rudelli, Marcela como integrantes del equipo en terreno y por Lanzelotti, Sonia y Lopez, Soledad
quienes acompañaron el trabajo en campo como tutores.
Resumen
El trabajo analiza las estrategias de intervención en Atención Primaria de Salud (APS) implementadas en una
comunidad indígena Diaguita-Calchaquí con la finalidad de disminuir los índices de desnutrición infantil durante
los años 2005 y 2006. La metodología de investigación-acción empleada contó con tres fases: diagnóstica, de
intervención y evaluación. La prevalencia de desnutrición detectada en niños de 0 a 14 años fue de 24,07%. La
evaluación de los datos sobre ingesta alimentaria reflejó un patrón deficiente en calidad y cantidad. Se realizó
capacitación de trabajadores básicos de salud en el control del niño sano, visitas domiciliarias a familias
vulnerables, talleres sobre educación nutricional a la comunidad, implementación de huertas familiares, control
del saneamiento ambiental y de parasitosis. Al finalizar el período de intervención los índices de desnutrición
disminuyeron del 24,1 % al 12 % (p &lt; 0,0001). Este trabajo demostró la posibilidad de disminuir eficientemente
los problemas nutricionales a través de estrategias integrales y participativas.
Palabras claves: Malnutrición, Investigación Acción, Atención Primaria de Salud.
Abstract
This study analyses primary health care intervention strategies in a diaguita-calchaquí community, which were
aimed at diminishing child malnutrition rates during the years 2005 and 2006. The study comprised three stages:
diagnosis, intervention and evaluation. Malnutrition rate among children between 0 and 14 years was 24.7%.
Evaluation of data on food intake showed a deficient pattern as regards both quality and quantity. Primary health
assistant workers were trained in the monitoring of healthy children, house monitoring of vulnerable families,
conduction of workshops on food education for the community, family vegetable gardens, and environment
sanitary and parasitological monitoring. At the end of the intervention period, malnutrition rates had decreased
from 24.1 % to 12 % (p &lt; 0.0001). This study established the possibility of efficiently diminishing health rates
through the use of comprehensive and participation-fostering strategies.
Keywords: Malnutrition, Research-Action, Primary Health Care

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�CALIDAD DIETARIA, SATISFACCIÓN VITAL Y ESTADOS DE
MALNUTRICIÓN
EN
ANCIANOS,
CÓRDOBA,
REPÚBLICA
ARGENTINA, 2007
Raquel Susana Acosta, María Silvina Clacagni, Esteban Massobrio, Gerardo Gasparutti, M.L. Gubiani, Cristina
Boillos y Dora Celton*
1Cátedra

Nutrición en Salud Pública. Escuela de Nutrición, Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba,
Argentina);*Centro de Estudios Avanzados, Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina)
E-mail: sacosta@fcm.unc.edu.ar
Introducción
El envejecimiento activo es el proceso de
optimización de las oportunidades de salud,
participación y seguridad con el fin de mejorar la
calidad de vida a medida que las personas
envejecen (1). Se basa en el reconocimiento de
los derechos humanos de las personas mayores
y en los principios de las Naciones Unidas de
independencia,
participación,
dignidad,
asistencia y realización de los propios deseos.
La salud es un componente fundamental que no
puede ser analizado únicamente desde una
perspectiva biológica, ya que existen múltiples
factores que influyen en la misma.
Aceptar y asumir las pérdidas inevitables, ser capaz de enfrentar los cambios orgánicos y del medio social que
ocurren en el anciano, el grado de adaptación adecuado (aceptación y respuesta) y de satisfacción personal,
permitirá mantener una vida saludable (2). Esa satisfacción personal es denominada satisfacción con la vida o
satisfacción vital. La carga subjetiva presente en este concepto, tiene derivaciones interesantes en la adopción
de determinados estilos de vida, que facilitarían o limitarían las posibilidades de lograr un correcto estado de
salud. La alimentación y su resultante, el estado nutricional, son componentes fundamentales en su logro.
Desde una perspectiva nutricional, la calidad de la alimentación está determinada por el tipo de alimentos que
se consumen, su proporcionalidad, moderación y diversidad. La proporcionalidad se refiere a la ingesta
equilibrada de ciertos nutrientes claves como por ejemplo hidratos de carbono y grasas, el aporte proporcional
de energía derivado de los mismos, y la necesidad de consumir cierta cantidad de porciones de diferentes
grupos de alimentos para asegurar dicho equilibrio. La moderación se refiere a la necesidad de limitar ciertos
nutrientes como grasa, sodio y azúcares refinados, que se asocian con un mayor riesgo de padecer
enfermedades crónicas. La diversidad dietaria se define como el número de diferentes alimentos o grupos de
alimentos consumidos bajo un período de referencia dado, y es considerada como un elemento clave para
definir la calidad de la dieta (3).Así lo había expresado Escudero, en el año 1935, al definir las Leyes
fundamentales de la alimentación, estableciendo que “la alimentación debe ser suficiente, completa, adecuada
y armónica”.
Cuanto mayor es la variedad de alimentos consumidos mayor probabilidad existe de alcanzar una ingesta
adecuada de micronutrientes y energía, lo cual disminuye los riesgos de desarrollar problemas de deficiencia o
excesos de algún nutriente (4, 5).
Estudiar la calidad de la dieta en adultos mayores presenta ciertas dificultades, ya que con el envejecimiento
aparecen una serie de factores que influyen en la alimentación. Uno de ellos es el descenso del número de
papilas gustativas, que conduce a una disminución en el placer por la comida. Además la pérdida de piezas
dentales o las prótesis que se adaptan mal, comprometen la masticación, limitando la selección de alimentos,
hacia aquellos de consistencia blanda (6).La falta de ingresos suficientes condiciona el acceso a alimentos
variados (7). En México, un estudio realizado en ancianos no institucionalizados, determinó que los alimentos
de consumo frecuente eran predominantemente de costo bajo o medio (8).

�Los cambios en la estructura familiar (la muerte del cónyuge, la independencia de los hijos), la soledad y el
aislamiento social, comúnmente llevan a la depresión, y en consecuencia a una falta de interés en todos los
aspectos de su vida, incluida la alimentación (9).El comer es una actividad que contribuye positivamente a una
mayor satisfacción con la vida, sin embargo comer en soledad puede conducir a una alimentación insuficiente
y monótona, ya que muchas personas no sienten el deseo de preparar una comida para posteriormente comerla
a solas (10). En consecuencia, la diversidad de alimentos que componen la dieta habitual de los adultos
mayores, suele disminuir y su proporcionalidad se ve alterada, poniendo en riesgo su salud nutricional.
La satisfacción con la vida se define como un proceso de juicio mediante el cual los individuos valoran la calidad
de sus vidas, las expectativas y aspiraciones, y los objetivos conseguidos, sobre la base de su propio conjunto
único de criterios. Veenhoven lo traduce en la expresión cuánto le gusta a una persona la vida que
lleva,juzgándola en conjunto como más o menos satisfactoria (11). Los juicios sobre la satisfacción dependen
de las comparaciones que el sujeto hace entre las circunstancias de su vida y un estándar que considera
apropiado. Este último matiz es importante ya que no se trata de un estándar impuesto externamente sino que
es un criterio autoimpuesto (12).La satisfacción con la vida es sinónimo de bienestar subjetivo, el que se refiere
a lo que las personas piensan y sienten acerca de sus vidas y a las conclusiones cognitivas y afectivas que
resultan cuando evalúan su existencia. En este bienestar se reconocen dos componentes básicos: uno referido
al aspecto afectivo- emocional y otro al aspecto cognitivo-valorativo (13).
El componente afectivo-emocional constituye el plano hedónico, es decir, el que contiene el agrado
experimentado por la persona con sus sentimientos, emociones y estados de ánimo más frecuentes (14). Este
componente es lábil, momentáneo y cambiante (15).El componente cognitivo alude a la discrepancia percibida
entre aspiraciones y logros, cuyo amplio rango evaluativo va desde la sensación de realización personal hasta
la experiencia vital de fracaso o frustración (16). La principal característica de este componente es su relativa
estabilidad en el tiempo. Estos componentes no son completamente independientes y están relacionados. Una
persona que tenga experiencias emocionales placenteras es más probable que perciba su vida como deseable
y positiva (17).
La satisfacción con la vida se ve influenciada por múltiples variables, de índole social, cultural, económicas,
demográficas (edad y sexo), y características y rasgos de personalidad. La misma disminuye a medida que la
persona envejece. Los juicios que sobre ella elaboran, tienen tres componentes: calidad de vida, expectativas
y aspiraciones, y logros obtenidos. El deterioro de la calidad de vida a medida que aumenta la edad, se explica
por el menor grado de salud física y de capacidad mental, el aislamiento social que los conduce a considerar
que la vida no es lo de antes, haciéndose presente la insatisfacción. Con una vida dilatada las expectativas y
aspiraciones que permiten seguir mirando hacia delante van disminuyendo, pero los logros son mayores, ya
que con el transcurrir de los años se contabilizan en mayor cantidad, disminuyendo paralelamente las
aspiraciones. Sin embargo los mayores logros no alcanzan a compensar la insatisfacción producto de la
disminución de la calidad de vida y de las expectativas y aspiraciones (18).
No obstante, si la persona que envejece es capaz de aceptar las pérdidas y adaptarse activamente a los
cambios, optimizando su potencial personal y social; con una vida activa, participativa y productiva, no verá
deteriorada su calidad de vida, manteniendo una valoración positiva. Un estudio en Granada demostró altos
puntajes de satisfacción con la vida en los adultos mayores que participaban del Aula Permanente de Formación
Abierta de Mayores (19). Según Veenhoven elevados niveles de satisfacción están ligados a una mayor
capacidad de controlar el entorno (20).El comer es un componente esencial de la satisfacción con la vida,
considerando en ese término no sólo lo que se come, sino cómo y con quién se come, es decir la comida y los
rituales que la rodean.
En el grupo de ancianos, cambios muy sutiles en el estado nutricional pueden tener efectos adversos sobre el
estado funcional y la calidad de vida (21). En la ancianidad, las posibilidades de sufrir alteraciones en el estado
nutricional, tanto por déficit como por exceso, se ven incrementadas.Las desviaciones del estado nutricional,
denominadas malnutrición incluyen el sobrepeso y la obesidad, los déficits de micronutrientes, como la vitamina
B12 y la anemia subsiguiente, o la disminución de la síntesis de vitamina D y sus consecuencias sobre las
enfermedades óseas, y la desnutrición calórico proteica y sarcopenia (22).Los estados de malnutrición si bien
tienen una relación directa con factores biológicos propios de la edad, están también asociados con otros
factores sociales y económicos que acompañan esta etapa de la vida (convivencia, institucionalización,
situación económica, entre otros).
Estas afirmaciones se correlacionan con datos obtenidos en diferentes estudios realizados en la ciudad de
Córdoba en ancianos institucionalizados y no institucionalizados. En el primer caso el porcentaje de población

�que sufría de malnutrición por déficit era del 44,6% (23), en tanto que en el segundo caso, ancianos concurrentes
a distintos centros en los cuales recibían una prestación alimentaria, acompañada de otras actividades que
favorecían el contacto social, se encontró alta prevalencia de estados de malnutrición por exceso (47,7%) (24).
Los estudios epidemiológicos demuestran una relación entre estado nutricional y morbimortalidad Entre las
múltiples consecuencias que la malnutrición puede acarrear, se encuentra su asociación con los estados de
fragilidad, sarcopenia y discapacidad (25). Los cambios en el estado nutricional suceden como consecuencia
de la acción conjunta de varios factores. La evaluación nutricional tendrá por lo tanto diferentes exigencias en
las personas mayores, para permitir detectar cambios en el estado nutricional global y en cada uno de los
compartimentos corporales.
A pesar de que la información producida no es de alta precisión, entre los métodos que continúan hoy siendo
más usados están las mediciones antropométricas, que tienen amplia vigencia en estudios poblacionales, por
su bajo costo, inocuidad y facilidad de aplicación con encuestadores entrenados.Las mediciones de peso y talla
en este grupo poblacional tienen también dificultades particulares, especialmente relacionadas con los cambios
biológicos que acompañan el envejecimiento como reducción de la talla, con importantes variaciones
individuales, y modificaciones en el peso. Con la premisa de que los huesos largos mantienen la longitud del
adulto en su madurez, a partir de su medida se han calculado sencillas fórmulas con las que podemos estimar
la talla, haciendo una aproximación bastante exacta. Chumlea, Roche y Steinbaugh en 1985 formularon
ecuaciones para calcular la estatura en personas de 60 a 90 años a partir de la altura de la rodilla (26).Se ha
observado la conveniencia de la utilización de distintos parámetros simples para valorar el estado nutricional
como el peso, la pérdida de peso y el índice de masa corporal (IMC). Entre todos ellos el dato más relevante
sería la pérdida de peso (27).
Por otra parte, definir la normalidad del estado nutricional en este grupo poblacional, ha provocado fuertes
interrogantes. ¿Es posible, seguir considerando normalidad en ancianos, un Índice de Masa Corporal (IMC) de
18,5 a 24,9 kg/m2, tal como lo plantea la Organización Mundial de la Salud para la población adulta? Nutrition
Screening Initiative (28) de USA ha realizado una revisión de los puntos de corte para clasificar la normalidad
del estado nutricional en ancianos, estableciéndola dentro de los valores de 24 a 27 kg/m2 de IMC, la
Preobesidad entre 27 y 29 kg/m2y el Riesgo de desnutrición entre 18,6- 23,9 kg/m2, siendo su fundamento que
un IMC más alto, en esta edad, disminuiría el riesgo de mortalidad, habida cuenta de las posibilidades de sufrir
en esta etapa de la vida, patologías cuyas complicaciones requieren largos períodos de internación (29).
Teniendo en cuenta estas consideraciones, es que en el presente trabajo se ha planteado como objetivo general
determinar la relación entre diversidad dietaria, satisfacción vital y estados de malnutrición en Adultos mayores,
de ambos sexos, que asisten a Hogares de Día provinciales en la ciudad de Córdoba, en el año 2007. Son sus
objetivos específicos: Caracterizar socio-demográficamente a la población estudiada; determinar la satisfacción
con la vida de los ancianos; estudiar la calidad de la dieta de los usuarios del programa, y valorar el estado
nutricional de la población estudiada.
Material y Métodos
Estudio descriptivo correlacional, transversal, de modalidad empírica observacional.
Universo: Ancianos de 60 años y más, autoválidos, de ambos sexos, que asisten a Hogares de Día
provinciales. N = 1360 unidades de observación, distribuídos en 37 Hogares de Día. Se trabajó con los padrones
de usuarios, correspondientes al mes de Noviembre de 2006.
Muestra: Se realizó un Muestreo Polietápico. En una primera etapa, del total de Hogares de Día de la Ciudad
de Córdoba, se seleccionó de forma aleatoria, uno de cada dos Hogares, quedando conformada la muestra por
19 unidades efectoras. En una segunda etapa, se calculó el tamaño muestral en base a la fórmula para
población finita, estableciendo un nivel de confianza del 95 % y un error muestral del 5 %, n= 300.
Se aplicó la técnica de “Muestreo Estratificado con Proporción Óptima” para seleccionar las unidades de
observación y su distribución en las unidades efectoras. En el trabajo de campo se constató que no existía
coincidencia entre el número de usuarios registrados en el padrón oficial y el número real de personas que
asistían a las entidades, por falta de concurrencia por razones de enfermedad o discapacidad, o porque hacían
retirar su vianda por otras personas. Esto determinó que se trabajara con la totalidad de los ancianos asistentes
a cada Hogar, los días correspondientes al relevamiento local, quedando un n= 248.
Criterios de exclusión: Ancianos con amputaciones, con prótesis en sus extremidades, edemas, yesos,
confusión mental o que se negaron a participar en el estudio.

�Consentimiento informado: Cada individuo fue informado exhaustivamente sobre las características de la
investigación, objetivos y propósitos, los procedimientos a realizar y la duración de su participación en este
estudio, garantizando la confidencialidad de los datos a obtener. Se aclaró que la participación era voluntaria, y
se garantizó que el sujeto haya comprendido la información recibida y decida la firma del consentimiento, sin
manipulación, coerción o intimidación.
Variables: Sexo; Grupos de Edad según OMS: Viejo- joven: 60- 69 años, Vejez media: 70- 79 años, Viejo- viejo:
≥ 80 años; Nivel de Instrucción: Bajo (analfabeto/ primario incompleto), Medio (primario completo/secundario
incompleto), Alto (secundario completo/terciario/universitario); Convivencia: Solo, Con cónyuge/ pareja y otros,
Con hijos y/o nietos y Con otros; Calidad de la dieta: Resultado del tipo de alimentos que la integran, su
frecuencia de consumo y diversidad. Los grupos de alimentos fueron los siguientes según Guías Alimentarias
para la Población Argentina año 2000 (30): Grupo I (lácteos y derivados), Grupo II (carnes y huevo), Grupo III
(hortalizas y frutas), Grupo IV (cereales y derivados y legumbres), Grupo V (grasas y aceites), Grupo VI
(azúcares). Las categorías de esta variable fueron: Dieta Variada: Consumo diario de alimentos de los grupos I,
II, III, IV, V y VI. Y del Grupo III: consumir semanalmente al menos 4 variedades de hortalizas y 3 de frutas, Dieta
Medianamente Variada: Consumo diario de alimentos del grupo I, II, III, IV, V y VI y del Grupo III: consumir
semanalmente 3 variedades de hortalizas y 2 de frutas, Dieta Monótona: Ausencia de consumo diario de algún
grupo de alimentos y del Grupo III: consumir semanalmente ≤ 2 variedades de hortalizas y ≤ 1 variedades de
frutas. Se analizó la intensidad de la monotonía de la dieta a partir de la cantidad de grupos de alimentos que
no cumplían el requisito de consumo diario y en el caso del Grupo III, la variedad de vegetales y frutas
consumidos. Satisfacción con la vida: Muy satisfecho (21-25 puntos),Satisfechos ( 16-20 puntos); Ni satisfecho,
ni insatisfecho (15 puntos), Insatisfecho (10- 14 puntos), Muy insatisfechos (5-9 puntos); Estado
Nutricional: Malnutrición por Déficit que comprende Desnutrición (IMC ≤18,5 kg/m2) y Riesgo de
desnutrición (IMC 18,6- 23,9 kg/m2) Normalidad (IMC 24- 27 kg/m2), y Malnutrición por Excesoque
comprende, Preobesidad (IMC 27,1- 29,9 kg/m2) 2, Obesidad Grado I (IMC 30- 34,9 Kg/m2), Obesidad Grado
II (IMC 35- 39,9 kg/m2), Obesidad Grado III (IMC ≥ 40 kg/m2) , según OPS, Nutrition Screening Initiative. NSI y
OMS
Técnicas e instrumentos de recolección de datos:
1.
2.
3.

Encuesta sociodemográfica con preguntas cerradas
Cuestionario de Frecuencia de Consumo Alimentario. Se registró el número de veces que el
encuestado consumía un determinado alimento, en el período de una semana.
Cuestionario de satisfacción con la vida: Se trabajó sobre el cuestionario y escala correspondiente para
la medición de la Satisfacción con la Vida de Diener y Pavot 1993 traducida por expertos nativos de
ingles y español (31). Para probar la validez del cuestionario en la población bajo estudio, se realizó
una prueba piloto a diez usuarios de los Hogares de Día Provinciales. Cada entrevista que duró 10
minutos, fue grabada, luego de explicar su finalidad. El análisis del cuestionario con las respuestas y
la decodificación de la grabación permitió detectar los errores de interpretación y las dificultades
planteadas en la comprensión de las preguntas. Estas se reformularon a partir de las expresiones de
los entrevistados, a fin de facilitar su comprensión y se realizó una nueva redacción de las opciones
que los encuestados debían elegir. Se realizó una prueba piloto a 5 ancianos, observándose que el
nivel de comprensión de las preguntas había mejorado sustancialmente. Sobre este modelo se ajustó
la redacción, asegurando la validez de contenido del cuestionario. Este se constituyó con 5 ítems
respondiendo
a
las
siguientes
dimensiones
a
saber:
- Expectativas de vida: El tipo de vida que lleva, se parece al tipo de vida que siempre soñó tener?
-

Condiciones
Satisfacción

actuales
con

de

vida:
la

Las
vida:

condiciones
Está

de

su

satisfecho

vida
con

son

excelentes?
su

vida?

- Logros obtenidos: Ud. cree que ha conseguido las cosas importantes que ha deseado en la vida?
- Expectativas. Logros: Si pudiera vivir su vida de nuevo, le gustaría que todo volviese a ser igual?
La respuesta a cada item del cuestionario se hizo a través de una escala tipo Likert con 5
opciones:Totalmente
si,
Si,
Ni
si
ni
no,
No,
Totalmente
no.
Para la validez interna de la escala de medición, se asignó un puntaje ordinal a cada una de las
opciones de la escala. La sumatoria de las respuestas determinó el puntaje final mínimo y máximo (5

�4.

y 25 puntos respectivamente). Se calculó el puntaje que se asignaría a cada una de las categorías de
Satisfacción con la Vida, con la correspondiente amplitud de clases. El límite diferencial entre el grupo
satisfecho y el insatisfecho con su vida que correspondía a la categoría central Ni insatisfecho, ni
satisfecho se ubicó en 15 puntos.
Mediciones
Antropométricas
(Se
realizaron
antes
del
almuerzo)
1. Altura de rodilla: Instrumento: Antropómetro largo. Técnica de medición: Sujetos sentados y sin
calzado, se sostuvo la pierna con rodilla y tobillo flexionados en ángulo de 90º. Se realizó tres veces el
procedimiento para validar la medición, registrando la medida promedio en el formulario.
2. Peso: Instrumento: Balanza electrónica portátil marca Tanita con precisión de 100grs.

Tratamiento de datos:
Con los datos altura de rodilla, se calculó talla estimada con la fórmula de Chumlea (1985):
Talla estimada Hombres = 64,19 + (2,02 x altura de rodilla (cm))-(0,04 x edad)
Talla estimada Mujeres = 84,88 + (1,83 x altura de rodilla (cm))-(0,24 x edad)
Con la talla estimada se obtuvo el Indice de Masa Corporal IMC (Peso / Talla2 (kg/m²)) que permitió clasificar
elEstado Nutricional.
Para la descripción resumida de la variabilidad de los datos, se utilizaron porcentajes en el caso de variables
cualitativas y media y desvío estándar para las de carácter cuantitativo. Para establecer asociación entre
variables se aplicó el Test Chi- Cuadrado con un nivel de significación del 0,05%.
Se utilizó el programa estadístico SPSS 12.0 en español para Windows.
Resultados
La población estudiada (n=248) estuvo conformada por un 53,6% de personas del sexo masculino y un 46,4%
del sexo femenino. El 87,5% se distribuyó en las categorías viejo-joven y vejez-media. La media de edad fue
ligeramente mayor en varones (71,5 años ± 7,05 D.E) que en mujeres (70,9 años ± 7,2 D.E), siendo el valor
más elevado de edad 94 años que se presentó en el sexo femenino. La mitad de la población poseía nivel de
instrucción bajo (analfabetos y primario incompleto), y solo el 7,25% un nivel de instrucción alto. En ninguna de
las tres categorías se observaron diferencias significativas entre ambos sexos (Tabla 1).
Tabla 1: Nivel de Instrucción de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales, según
Sexo. 2007

Sexo
Nivel de Instrucción

Masculino

Femenino

Total

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Bajo

71,00

53,38

66,00

57,39

137,00

55,24

Medio

52,00

39,10

41,00

35,65

93,00

37,50

Alto

10,00

7,52

8,00

6,96

18,00

7,26

Total

133,00

100,00

115,00

100,00

248,00

100,00

El 27,8% de la población vivía sola, correspondiendo el 58% al sexo masculino y el 42% al femenino. Un tercio
de los ancianos vivía en compañía del cónyuge o del cónyuge y otras personas (hijos, nietos, otros familiares),

�siendo esta la categoría prevalente en el sexo masculino (42,9%). La categoría con hijos y/o nietos fue
prevalente en el sexo femenino (37,4%).
Analizando la frecuencia de consumo alimentario se observó que el 96,77% de la totalidad de la población
consumía diariamente alimentos del Grupo IV (cereales y derivados), el 96,96% del Grupo VI (azúcares y
dulces) y el 95,56% del Grupo V (aceites y grasas).
Por otra parte un porcentaje menor de la población consumía diariamente alimentos del Grupo III, hortalizas y
frutas (81,85 %), del Grupo I, lácteos y derivados (81,85%) y del Grupo II, carnes y huevos (84,68%). Estos
datos permitieron clasificar la variedad de la dieta consumida por los adultos mayores resultando que el 63,3%
consumía una dieta monótona, el 26,6% consumía dieta variada y 10,1% dieta medianamente variada, no
encontrándose diferencias significativas por sexo. (Tabla 2)
Tabla 2: Calidad de la dieta de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales, según
sexo. 2007.

Sexo
Calidad de la Dieta

Masculino

Femenino

Total

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Dieta variada

34,00

25,56

32,00

27,83

66,00

26,61

Dieta med. variada

12,00

9,02

13,00

11,30

25,00

10,08

Dieta monótona

87,00

65,41

70,00

60,87

157,00

63,31

Total

133,00

100,00

115,00

100,00

248,00

100,00

El 50% de las dietas monótonas fue determinado por falta de consumo de un grupo de alimentos, el 34,18%
por dos grupos y el 15,82% por tres ó más grupos de alimentos.
Analizando la calidad de la dieta según edad y nivel de instrucción, se observó que en todas sus categorías
predominó el consumo de dieta monótona.
Los ancianos que viven con familiares directos consumieron dieta monótona en menor proporción que aquellos
que viven solos o con otras personas (57,5 y 72,5% respectivamente) (Tabla 3). Sin embargo no se encontró
asociación estadísticamente significativa entre dieta variada y convivencia con familiares directos (p=0,226), ni
entre dieta monótona y vivir solo (p= 0,063).
Tabla 3: Diversidad Dietaria según Convivencia de adultos mayores que asisten a Hogares de Día
provinciales, año 2007.
Convivencia
Calidad de la Dieta

Con cónyuge /
pareja y otros

Solo

Con hijos
y/o nietos

Otros

Total

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Dieta variada

16,00

23,19

25,00

28,74

18,00

30,51

7,00

21,21

66,00

26,61

Dieta med. variada

3,00

4,35

13,00

14,94

6,00

10,17

3,00

9,09

25,00

10,08

Dieta monótona

50,00

72,46

49,00

56,32

35,00

59,32

23,00

69,70

157,00

63,31

Total

69,00 100,00

87,00

100,00

59,00 100,00 33,00 100,00 248,00 100,00

La satisfacción con la vida tuvo una media de 16,96 ±4,11 puntos, correspondiente a la categoría satisfecho con
la vida.

�Analizando cada dimensión de la variable, se observó que el 42,9% llevaba el tipo de vida que siempre soñó
tener. El 62,8% de los ancianos consideraron que eran excelentes sus condiciones actuales de vida. El 82,2%
se mostró Satisfecho con su vida (Satisfecho y Totalmente satisfecho). El 71,3% de las personas consiguió las
cosas importantes que había deseado en la vida. Solo al 36,9% no le gustaría que su vida volviese a ser igual,
evaluando así la relación Expectativas- Logros.
Las dimensiones determinantes en la insatisfacción con la vida fueron Expectativas de vida y la relación
Expectativas-Logros. La pregunta ¿Está satisfecho con su vida? fue la que más contribuyó a la satisfacción con
la vida. Del total de la población estudiada el 20,2% estuvo muy satisfecho con su vida, 44,9% satisfecho, 6,1%
ni satisfecho ni insatisfecho, 23,9% insatisfecho y el 4,9% muy insatisfecho. Los niveles de satisfacción con la
vida no presentaron diferencias significativas entre sexos. La satisfacción con la vida predominó en las tres
categorías de edad. En la categoría viejo-viejo, ninguna persona estuvo muy insatisfecha. Del total de personas
muy insatisfechas con su vida el 66,7% pertenecía a la categoría Viejo-joven. El 62% de los ancianos muy
satisfechos con su vida presentaron bajo nivel de instrucción. Se observó una leve disminución del porcentaje
de personas satisfechas con su vida a medida que aumentaba el nivel de instrucción (Tabla 4).
Tabla 4: Satisfacción con la Vida según Nivel de Instrucción de adultos mayores que asisten a Hogares
de Día provinciales, año 2007.
Nivel de instrucción
Satisfacción con la vida

Bajo

Medio

Alto

Fa

%

Fa

%

Fa

Muy satisfecho

31,00

22,79

18,00

19,35

1,00

Satisfecho

64,00

47,06

38,00

40,86

9,00

Ni satisfecho, ni insatisfecho

10,00

7,35

4,00

4,30

1,00

Insatisfecho

26,00

19,12

27,00

29,03

Muy insatisfecho

5,00

3,68

6,00

Total

136,0

100,0

93,0

Total
%

Fa

%

5,56

50,00

20,24

50,00

111,00

44,94

5,56

15,00

6,07

6,00

33,33

59,00

23,89

6,45

1,00

5,56

12,00

4,86

100,0

18,0

100,0

247,0

100,0

No se observó un mayor nivel de satisfacción en personas que convivían con familiares directos (cónyuge, e
hijos y nietos). Relacionando las variable satisfacción vital y convivencia no se encontró asociación
estadísticamente significativa (p= 0,314). Al asociar las variables Satisfacción con la vida y Calidad de la dieta
se observó que el 59,6% de las personas satisfechas consumían dieta monótona y el 34,2% dieta variada. Se
encontró asociación entre las categorías dieta variada y ancianos satisfechos con la vida (p=0,001), no
presentando asociación entre las categorías insatisfechos con la vida y consumo de dieta monótona (p= 0,078).
La media de altura de rodilla y de talla estimada para la población total fue de 50,9 ± 2,55 cm y 162,2 ± 7,8
cm, respectivamente. El peso medio de la población masculina fue de 74,5 ± 12,7 kg y de la femenina 69,9 ±
14,2 kg destacándose en este último grupo el peso máximo (121,1 Kg.) y mínimo (36,5 kg). La media de IMC fue
menor en varones (26,6 ± 4,0 kg/m2) que en mujeres (28,6 ± 5,1 kg/m2). El sexo femenino presentó el valor
máximo de IMC del total de la población (46,2 kg/m2), correspondiendo el valor mínimo (16.9 kg/m2) al sexo
masculino. (Tabla 5) (Figura 1)
Tabla 5: Estadísticos Descriptivos de Parámetros Antropométricos e IMC de adultos mayores que
asisten a Hogares de Día provinciales. 2007.
Sexo
Medidas antropométricas

Masculino

Femenino

Media

D.E

Mínimo

Máximo

Media

D.E

Mínimo

Máximo

Altura de rodilla

52,64

2,61

45,10

60,00

48,17

2,50

42,00

55,66

Talla estimada

167,54

5,42

151,70

182,00

156,12

5,21

142,30

170,00

Peso

74,51

12,68

43,60

110,20

69,92

14,24

36,50

121,10

�IMC

26,63

4,04

16,90

38,50

28,61

5,12

17,40

46,18

Figura 1: Índice de masa corporal de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales 2007

El 21,8% de la población presentó un Estado Nutricional normal. La malnutrición por exceso fue el estado
nutricional prevalente en la población (53,2%), predominando en hombres la preobesidad (28,6%) y en mujeres
la obesidad (35,7%), si bien el 25% de adultos mayores mostró algún déficit en su estado nutricional, solo el
1,6% del total de la población presentó Desnutrición. (Figura 2)
Figura 2: Estado Nutricional de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales, según
Sexo. 2007.

En la categoría viejo-joven y vejez media predominó la malnutrición por exceso, mientras que en viejos-viejos
esta categoría obtuvo igual porcentaje que la malnutrición por déficit. Se encontró que la malnutrición por exceso
disminuyó a medida que avanzaba la edad. No se asociaron estadísticamente las variables estado nutricional y
satisfacción con la vida (p= 0,397), encontrándose asociación estadísticamente significativa entre estado
nutricional normal y consumo de dieta variada (p= 0,021), y entre malnutrición por déficit y vivir con otras
personas. (p= 0,040).
Discusión
En la presente investigación fue prevalente la malnutrición por exceso (53,2%). En un estudio realizado en
localidades del Gran Córdoba se encontraron niveles elevados de malnutrición por exceso, aunque con cifras
inferiores al presente trabajo (47,7%) (32).En Chile, otro estudio comparativo del estado nutricional de dos

�poblaciones de adultos mayores (Chillán y Valparaíso), encontró una prevalencia de malnutrición por exceso
notablemente menor a la de esta investigación (36% y 35,9% respectivamente) (33). Del total de personas que
presentaron malnutrición por exceso, el 27% correspondió a individuos con obesidad, la que prevaleció en el
sexo femenino (61,2%). En otra investigación realizada en España sobre una muestra aleatoria nacional, la
prevalencia de obesidad fue significativamente mayor en mujeres que en hombres, (34) situación que se repite
en trabajos realizados en Cuba (35) y Chile (36).
Al analizar los grupos etáreos se observó que la prevalencia de malnutrición por exceso muestra una tendencia
decreciente con el aumento de la edad. Iguales resultados se encontraron en Perú, donde se mostró que entre
los 60 y 70 años la prevalencia de obesidad fue de 73% mientras que a partir de los 80 años fue solo del 13%
(37). En relación a la diversidad dietaria, en distintos trabajos realizados en nuestro medio se ha observado la
prevalencia de consumo de una dieta monótona, situación que se confirma en el presente estudio, ya que el
63,3% consumía este tipo de dieta (38).La edad parecería tener implicancia en la elección de los alimentos que
componen la dieta, ya que se observó que el consumo de dieta variada en el sexo masculino aumentó conforme
aumenta la edad, dato coincidente con el de otro estudio local, en donde la dieta monótona predominó en la
categoría viejo-jóven (39). Evaluando el consumo de los distintos grupos de alimentos, Restrepo y cols. en Chile
identificaron en la alimentación de los adultos mayores un bajo consumo de lácteos, carnes, frutas y verduras
(40). Otro estudio que comparó los patrones alimentarios en las ciudades de Chillán y Valparaíso, identificó el
grupo de lácteos y derivados como el de menor consumo (41).
En esta investigación, los grupos de alimentos de menor consumo diario fueron lácteos y derivados, carnes y
huevos, y hortalizas y frutas los cuales contribuyeron a definir la mayor prevalencia de dieta monótona. El
estudio Euronut-SENECA, observó en una localidad de España, que los grupos de alimentos más consumidos
fueron las frutas y hortalizas, y cereales (42). Si bien no fue el objetivo de esta investigación analizar los factores
que condicionan la ingesta de determinados alimentos, cabe destacar que la población estudiada era de
escasos recursos económicos, lo que determinaría una inclinación al consumo de alimentos energéticos y de
bajo costo (cereales, azúcares y aceites). Además se podría explicar el bajo consumo de carnes por la presencia
de problemas masticatorios y/o falta de piezas dentarias, entre otros.
La mayor intensidad de la monotonía de la dieta determinaría un mayor grado de vulnerabilidad alimentaria en
el grupo estudiado, al que se podría caracterizar como de alto riesgo nutricional. La satisfacción con la vida
tiende a aumentar conforme aumenta la edad de las personas. En consonancia, una investigación en Perú
sobre la satisfacción a lo largo del ciclo vital, encontró que los más satisfechos son los adultos mayores y los
menos satisfechos, los adolescentes (43). Sin embargo otras investigaciones apuntan a la existencia de una
relación inversa entre la edad y la satisfacción con la vida (Yacuzo et al, 2005; Fernández-Ballesteros, 1997;
García de León, García de Cortaza y Ortega, 1996; Clemente, 1996; Ryff y colb., 1995; Quiroga y Sánchez,
1995). Clemente Carrión al estudiar la satisfacción según edades, encontró que la satisfacción disminuía a
medida que la edad aumenta y que ello es debido a las propias posibilidades personales, a la realidad personal
actual y a las posibilidades de mejora concreta, las cuales son mayores entre los más jóvenes (44).
La insatisfacción con la vida no presentó diferencias significativas según sexo en este estudio. Este resultado
difiere del encontrado en una investigación realizada en Japón (45). La satisfacción con la vida predominó en
todas las categorías de nivel de instrucción, disminuyendo a medida que el mismo aumenta. Resultados
diferentes encontraron Yacuzo et al, quienes observaron una ligera tendencia a aumentar la satisfacción
conforme aumenta el nivel de instrucción (46). Esta misma relación se observó en un estudio de mujeres
mayores institucionalizadas y no institucionalizadas realizado en Huelva, España (47). Fernández- Ballesteros
halló diferencias significativas de satisfacción según la edad, sexo y clase social. Los individuos mayores
comparados con los más jóvenes, las mujeres comparadas con los hombres y los individuos de las clases
medias-bajas y bajas comparados con los de las otras clases presentaron puntuaciones mucho menores de
satisfacción con la vida (48).
Conclusiones
A partir de los datos analizados, se obtuvieron a las siguientes conclusiones:
- La mayor parte de la población estuvo satisfecha con su vida.
- La dieta monótona predominó en la población estudiada, lo que da pautas de la escasa diversidad en su
alimentación y la posibilidad de encontrar deficiencias o excesos de micro y/o macronutrientes.

�- La población presentó una elevada prevalencia de malnutrición por exceso, predominando la obesidad en el
sexo femenino y la preobesidad en el masculino.
- Se encontró asociación estadísticamente significativa entre las categorías: satisfechos con la vida y dieta
variada, y entre dieta variada y estado nutricional normal.
Agradecimientos
A la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Córdoba que otorgó un subsidio para la
realización de esta investigación.
Resumen
Determinar la relación entre calidad dietaria, satisfacción vital y estados de malnutrición en Adultos mayores, de
ambos sexos, que asisten a Hogares de Día provinciales en ciudad de Córdoba, año 2007.Estudio descriptivo
correlacional, transversal. Universo: Ancianos autoválidos de ambos sexos ≥60 años (N=1360) que asisten a
34 Hogares de Día. Muestreo polietápico. n = 248 (53,6% varones; 46,4% mujeres). Se firmó consentimiento
informado. Variables principales: sexo, grupos de edad, nivel de instrucción, convivencia, calidad de la dieta,
que se categorizó: Dieta variada (DV), medianamente variada (DMV) y monótona (DM) a partir del consumo
diario de los grupos de alimentos establecidos en Guías Alimentarias para la Población Argentina. 2000,
satisfacción con la vida (SV), categorizada en muy satisfecho, satisfecho, ni satisfecho ni insatisfecho,
insatisfecho, muy insatisfecho; estado nutricional: malnutrición por déficit MND (IMC≤23,9 kg/m2), normalidad
ENN (IMC 24-27 kg/m2), malnutrición por exceso MNE (IMC ≥27,1 kg/m2). El 87.5 % de la población se distribuyó
en las categorías viejo-joven y vejez-media. El promedio de edad en hombres fue 71,5 años±7,05; en mujeres:
70,9 años ±7,2. La mitad de la población poseía nivel de instrucción bajo. El 27,8% de ancianos vivían solos y
1/3 en compañía de cónyuge, solo o con otras personas. El 63,3% consumía DM sin diferencias significativas
por sexo y solo el 26,6% DV. El 15,8% de DM fue por falta de consumo de tres o más grupos de alimentos. La
media de puntaje en el cuestionario de SV fue 16,96 ± 4,11 puntos. El 42,9% de entrevistados llevaba el tipo
de vida que siempre soñó tener; el 62,8% consideró excelente sus Condiciones actuales de vida; el 71,3 %
respondió haber conseguido las cosas importantes que había deseado en la vida. Del total de ancianos, el 20,2
% estuvo muy satisfecho con su vida, y el 44,9 % satisfecho. No se asociaron estadísticamente estado
nutricional y SV. Hubo asociación significativa entre ENN y consumo de DV (p=0,021) y entre MND y vivir con
otras personas (no familiares) (p= 0,040). La mayor parte de Adultos Mayores estudiados estuvo Satisfecho con
su Vida. La DM fue predominante en el grupo. La población presentó elevada prevalencia de MNE, con obesidad
en mujeres y pre-obesidad en varones. Se encontró asociación entre la categoría satisfechos con la vida y DV,
y entre DV y ENN.
Palabras claves: Calidad Dietaria, Satisfación vital, Estados de Malnutrición, Adultos Mayores.
Abstract
To determine the relation between dietary quality, vital satisfaction and malnutrition’s state in older adults, of
both sex, whose concur to an old people’s home, in Córdoba city, in 2007. Study descriptive, corelational, crosssectional. Universe: old people without cognitive and physical disabilities, ≥60 years old. N=1360. Who concur
to 34 old people’s home. Multistage sampling: n = 248 (53,6% males; 46,4% females). People who participated
signed a consent. Main Variables: sex, groups of age, level of instruction, living together, diet quality, which
was categorized in: varied diet (VD), medium varied diet (MVD), monotonous diet (MD) as from the daily
consumption of the six food groups determinated in Dietary Guidelines for Argentinian population 2000);
satisfaction with life (SL) was categorized in very satisfied, satisfied, neither satisfied nor dissatisfied, dissatisfied,
very dissatisfied; nutritional’s state categorized undernutrition (UN) (BMI ≤23,9 kg/m2), normality (SNN) (BMI 24
-27 kg/m2), malnutrition for excess (MNE) (BMI ≥27 kg/m2). The 87,5% of the population was distributied in the
category of young-old and medium old (in young-old and medium old categories). The age average in men was
71,5 ±7,05 years, and 70,9 ±7,2 years in women. The half of the population had a low level of instruction. The
27,8% of old people was living alone and 1/3 was living with the couple, or with other people. The 63.3% of
population had cosumed MD without significant differences between sexs, and just the 26,6% had consumed
VD. The 15,8% of MD was due to lack of consumes of three or more food groups. The average scoring in the
VS questionnaire was 16,96 ± 4,11 points. It was remark that the 42,9% of interviewed has the life that a lurcups
dream. The 62,8% considered his/her life’s condition are excellent; 71,3% responded that they had obtained the
important thing that wanting in his/her lifes. Of all, the 20,2% was very satisfied with his/her life, and 44,9%
satisfied. There was not statistical association between nutritional status and VS. There was significant

�association between SNN and consumption of VD (p: 0,021) and between UN and to live with other people (no
family). Most of old people was satisfied with her/his life. The MD was predominant in the group. The population
had a elevated prevalence of MNE., whit obesity in women and pre-obesity in man. It was found association
between VS and VD, and between VD and SNN.
Key words: Dietary Quality, Vital Satisfaction, Malnutrition’s State, Older Adults.
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�EL PAPEL DE LAS ADMINISTRACIONES MUNICIPALES EN LOS
PROGRAMAS DE EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL: EL
CASO DEL DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA (COLOMBIA)
Dora Nicolasa Gómez Cifuentes, Natalia Rodríguez Villamil, Adriana Marcela Ruiz Pineda, Catalina Herrera
González, Cristina María Mejía Merino, Elizabeth Mesa Sierra, Fanny Mejía Franco, Gloria Amparo Hoyos
Yepes, Gloria Cecilia Galvis López.
Escuela de Nutrición y Dietética, Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia)
E-mail: doranicolasa@gmail.com
Introducción
El concepto de seguridad alimentaria y nutricional se
remonta a la Cumbre Mundial de Alimentos,
realizada en Roma en 1996, en la cual se afirma que
existe seguridad alimentaria “cuando todas las
personas tienen en todo momento acceso físico y
económico a suficientes alimentos inocuos y
nutritivos para satisfacer sus necesidades
alimenticias y sus preferencias de alimentos a fin de
llevar una vida activa y sana” (1). En su búsqueda se
reconocen diversas estrategias, entre las cuales
pueden mencionarse la explotación y utilización
eficaz de las riquezas naturales, la aplicación de
tecnologías, la divulgación de principios sobre nutrición y la reforma de sistemas agrarios. (2) Así mismo la
educación alimentaria y nutricional entendida como una oportunidad para la reflexión crítica de las prácticas
alimentarias y los factores condicionantes de estas, ha sido reconocida como un componente fundamental en
los programas de promoción de la seguridad alimentaria y nutricional.
Para el caso del Plan que en esta materia ha diseñado y desarrollado el Departamento de Antioquia en
Colombia, la educación se ha convertido en un elemento transversal a los seis ejes en que se desenvuelve, y
objetivo fundamental de múltiples proyectos en él enmarcados. Una de esas experiencias educativas, tuvo como
escenario los 125 municipios del departamento y como actores fundamentales a las madres de los niños
beneficiarios del programa de complementación alimentaria, a líderes comunitarios, adultos mayores y
profesionales del sector salud, y se orientó a la formación en hábitos alimentarios y estilos de vida saludables.
Este artículo presenta la sistematización de dicho proyecto educativo, la cual se enfoca en el papel de los
miembros de las administraciones municipales como actores importantes, debido a que la relación con ellos fue
un aspecto determinante del desarrollo del proceso, toda vez que en cada municipio son los interlocutores
permanentes para la coordinación de las actividades y, de su compromiso y apoyo depende en buena medida
el logro de los objetivos propuestos. Así mismo el papel de la administración puede ser reflejo de la apropiación
y el compromiso frente a una política de Seguridad Alimentaria y Nutricional en el municipio.
Se partió de la concepción de la sistematización como la interpretación crítica de experiencias, que a partir de
su ordenamiento y reconstrucción descubre o explicita la lógica del proceso vivido, los factores que han
intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí, y por qué lo han hecho de ese modo (3), y para
ello fue decisiva la opinión de los profesionales que lideraron el proyecto educativo, pues su experiencia, sus
opiniones y testimonios son reflejo de lo que para ellos constituyó la relación con los actores municipales. Sus
testimonios pueden dar pistas sobre cómo los municipios entienden y ejecutan la política de Seguridad
Alimentaria y Nutricional (SAN), pues en la instancia de lo local, es donde las políticas mundiales y nacionales
se materializan.
Si bien se reconoce la importancia de promover la autonomía de las comunidades en la búsqueda de la
seguridad alimentaria y nutricional (SAN), las cumbres mundiales de alimentación han propuesto acciones
coordinadas de los diferentes sectores, incluidos los gobiernos, en la lucha contra el hambre. Así mismo han
reconocido la alimentación como un derecho humano, que por tanto es responsabilidad y compromiso de los

�estados (4), y para ello estos pueden atribuir responsabilidades en diferentes niveles de gobierno, como el local
y el departamental. Este reconocimiento mundial contrasta con la realidad, pues en los mismos encuentros
internacionales se evidencia un pobre alcance de las metas propuestas por algunos países, lo que pone en
entredicho la existencia de políticas publicas en materia de SAN, dado que, como reconocen algunos expertos,
“hay una política pública cuando una decisión política innovadora va acompañada de medidas administrativas
necesarias para su seguimiento y ejecución” (5), y hay evidencias del pobre compromiso de los actores estatales
en el nivel local en algunas regiones.
La máxima expresión de una política pública es el plan de desarrollo como proyecto político de un gobierno en
un momento dado, el cual está constituido por fases de planeación, asignación de recursos y aplicación, que
conducen a un resultado, que debe ser evaluado con el fin de establecer si la política publica debe continuar, o
ser modificada (6). Por lo anterior, y en consideración a que el proyecto educativo que se sistematizó se
establece como una de las acciones en la ejecución de la política departamental de seguridad alimentaria y
nutricional, es pertinente reflexionar críticamente sobre el papel asumido por las administraciones municipales
en la realización de los proyectos del Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional del
Departamento de Antioquia, que se constituye entonces en el eje de sistematización alrededor del cual se
analizó la información disponible.
Metodología
La sistematización de experiencias constituye un proceso de reflexión sobre la práctica, que permite una
apropiación analítica de ésta por parte de sus protagonistas, además de dar la posibilidad de comunicar a otras
personas estas reflexiones. Por su carácter reflexivo y crítico, basado en las experiencias, que toma las
apreciaciones y puntos de vista de los actores sociales, se enmarca dentro de un enfoque cualitativo, y se
privilegia la perspectiva etnográfica retomando la voz de los participantes.
Universo y muestra: Dado que la sistematización se enmarca en el enfoque cualitativo no se fundamenta este
análisis en el número de personas que opinan o sienten esto o aquello; se basa sí, en el valor que tienen dichas
opiniones. Para efectuarla se recopiló, a lo largo de la ejecución del proyecto, información obtenida de diversas
fuentes, recolección que se suspendió en el momento en que los diarios de campo, los resultados de las
entrevistas y las evaluaciones no arrojaron conceptos nuevos, es decir cuando a juicio de los sistematizadores
había “saturación teórica”. (7).
Actores: Se consideraron las expresiones de los diversos participantes en el proyecto, madres, padres, niños,
jóvenes, líderes, comunitarios y los nutricionistas dietistas ejecutores.
Técnicas de recolección de información: durante toda la realización del proyecto educativo se realizó
observación participante cuya información fue consignada en los diarios de campo; se realizaron entrevistas
individuales y de grupo focal.
Etapas: Siguiendo las etapas propuestas por Barnechea, González y Morgan (8) en la primera fase del proyecto
se realizó con el equipo de profesionales que liderarían el proyecto, una sensibilización frente al carácter, sentido
y propósito de una sistematización y la importancia de la calidad de la información registrada en los diarios de
campo y en los informes parciales y finales que se elaboraron por municipio, los cuales se constituirían en
material de análisis.
En un segundo momento – definición del objeto de sistematización - partiendo de la dinámica encontrada por
los profesionales en los municipios, sus avances y dificultades se evidenció el interés por profundizar en el
apoyo municipal a las actividades del plan, y así se definió colectivamente la pregunta alrededor de la cual se
realizaría la sistematización de la experiencia de formación.
Un tercer momento – reconstrucción de la experiencia – lo constituyeron las siguientes tareas de recolección y
análisis, que se realizaron de manera paralela con la ejecución del proyecto y continuaron luego de finalizar
ésta:
·
Revisión constante de la información consignada en los diarios de campo, los informes elaborados por
los ejecutores, los informes telefónicos, la información obtenida en las visitas de los coordinadores, las
entrevistas de grupos focales realizadas a partir de la pregunta orientadora y de entrevistas a los ejecutores.

�·

Selección de textos significativos de las fuentes de información.

Finalmente hubo una cuarta etapa de análisis e interpretación critica de los hallazgos, lo cual se hizo en forma
manual tomando elementos del análisis etnográfico, partiendo de la lectura ya mencionada, para encontrar
finalmente unas tendencias que permitieron proponer el sistema categorial en que se presentan los resultados.
Simultáneamente se realizó selección y revisión bibliográfica con el fin de contextualizar el sistema categorial y
sus tendencias, desde un referente teórico fundamentado.
En el proceso de construcción y reconstrucción del sistema categorial se realizaron actividades de validación
con los nutricionistas dietistas ejecutores del proyecto educativo, en las cuales se procuró la triangulación de
los conceptos de los actores con la reflexión de los sistematizadores y la revisión bibliográfica, y se llegó a la
conclusión de que los resultados obtenidos son de hecho aplicables a las comunidades donde se realizó la
experiencia de formación, aunque por su naturaleza cualitativa no es conveniente generalizar los resultados a
otros contextos.
Resultados y Discusión
El proyecto educativo se realizó en los 125 municipios del departamento de Antioquia, región caracterizada por
un relieve variado que incluye desde zonas costeras hasta alturas de páramo, lo que da lugar a múltiples climas,
producción agrícola y pecuaria variada y en última instancia, amplia riqueza cultural.
Esta gama de características fue plasmada en los diarios de campo e informes realizados por los nutricionistas
dietistas y obligó a que la ejecución del proyecto fuera igualmente variada, buscando contextualizar las acciones
y temas a las particularidades de las comunidades. A pesar de estas diferencias, había muchos elementos
comunes debido a que el Plan Departamental de Seguridad Alimentaria focaliza las familias a riesgo de
desnutrición y se puede afirmar que muchas de ellas viven en condiciones precarias, tienen bajos ingresos
económicos y la calidad de su alimentación no es adecuada.
El proyecto pedagógico se realizó con el propósito de promover acciones que contribuyeran al mejoramiento de
la seguridad alimentaria y nutricional, los estilos de vida saludable y los hábitos alimentarios adecuados,
mediante un proceso educativo dirigido a líderes comunitarios, adultos mayores, personal del área de la salud
y mujeres colaboradoras de los restaurantes escolares. En la formación de cada grupo se trazaron objetivos
específicos, actividades y contenidos particulares acordes con las características demográficas y de formación
de cada grupo poblacional.
Para iniciar la ejecución se informó ampliamente a las administraciones municipales sobre el proyecto, con lo
que se buscaba no solo lograr su conocimiento, sino también un compromiso efectivo en lo relacionado con la
convocatoria a los grupos, el transporte y alimentación de los participantes, lugares para la capacitación y
acompañamiento de un funcionario en las visitas de seguimiento que se realizarían posteriormente con el fin de
verificar la modificación de algunas prácticas de servicio en el caso de los restaurantes escolares o de trabajo
de los líderes comunitarios. Sin embargo, desde el momento de la sensibilización, fue común encontrar que las
administraciones planteaban dificultades presupuestales o logísticas para cumplir con todos los compromisos.
En algunos casos fueron claras las resistencias tanto para concertar el apoyo logístico al proyecto como para
convocar a los grupos. Incluso allí se empezaron a manifestar expresiones de desacuerdo, inconformidad o
incomodidad con la propuesta y en general con el Plan Departamental de Seguridad Alimentaria; mientras que
en otros casos el apoyo expresado fue irrestricto y se tradujo en entusiasmo frente a la propuesta.
Estas diferencias en las dinámicas municipales y el efecto que ello tuvo en el proyecto fueron rastreadas en los
instrumentos ya mencionados y después del análisis se agruparon en las siguientes categorías: Opiniones de
las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Conocimientos de las
administraciones municipales acerca del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, y Gestión municipal de
apoyo a dicho plan, categoría que fue analizada en tres subcategorías: convocatoria, articulación institucional e
intersectorial y asignación de recursos. Como se mencionó antes, en un proceso inductivo se retomaron los
testimonios particulares que se presentan bajo códigos de identificación que pueden verse en la Tabla 1.
Tabla 1. Opiniones, conocimientos y apoyo de las administraciones municipales a la ejecución del
proyecto pedagógico en hábitos alimentarios y estilos de vida saludables. Antioquia, 2006. (CODIGOS
UTILIZADOS: DC: diario de campo; END: entrevista a nutricionista dietista; IM: informe municipal. En

�aquellos códigos que tienen una segunda parte, esta corresponde a la inicial de municipio y la primera
letra del nombre del Municipio).
TENDENCIAS

TESTIMONIO

Categoría Opiniones de las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria y
Nutricional
1.1. Concepto negativo del plan

“El proyecto lo tomó como una obligación y por dar cumplimiento a la
gerencia pero en realidad no lo vio como beneficio para la comunidad ya
que refirió que importaba era la cobertura y no el conocimiento con el que
la comunidad quedara”(DC-MR)

1.2. Se valora positivamente el “ … Me dijo el Director Local de Salud: este es un buen plan para el
plan
municipio, ¡nosotros estamos felices de que haya llegado!, es más,
luchamos porque nos lo dieran, al principio fue un poco difícil
acostumbrarse a él porque demandaba mucho tiempo, pero al ver los
resultados que se obtuvieron a nivel de la Seguridad Alimentaria de toda la
comunidad, especialmente la infantil, y no sólo eso sino al ver que la gente
estaba contenta con todo lo que tenía que ver con el programa, empezando
por la leche y las galletas, la administración se motivó más a continuar con
todo lo que tuviera que ver con él”.(DC-MC).
1.3.
Las
administraciones
municipales encuentran en el plan
un apoyo que enriquece su
quehacer educativo.

“La actitud hacia el proyecto siempre ha sido muy positiva, saben que todo
este tipo de acciones educativas refuerzan el desarrollo del Plan de
Atención Básica en Salud (PAB, así que de inmediato coordinaron con los
ejecutores del PAB para atender poblaciones diferentes y no repetir
comunidades para evitar saturarlas”(DC-MC)

1.4.
Se
espera
posición “Igualmente hizo la observación de que si el plan quiere que el proyecto se
paternalista por parte del estado a ejecute, debería dar dinero para esto” (END)
través del plan
1.5. El plan es una carga laboral “Definitivamente el Plan necesita más personal para que dé un mejor
más para las administraciones rendimiento; gasta demasiado tiempo y con todos los programas que
municipales
manejo, para mí es una carga. Si no fuera por el auxiliar que es el que me
apoya estaría por enloquecerme”. (DC-MM)
1.6. El plan se percibe como un “El Director Local de Salud expresa la necesidad de coordinación entre
programa
desorganizado
y diferentes actores porque pareciera que son muchas cosas similares. Las
desarticulado
personas perciben que todo es el Plan Departamento de SAN (DC-MT).
Categoría Conocimientos de las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria
y Nutricional
2.1. Desconocen las acciones que “…Los municipios visitados parecen no tener siquiera claro lo que implica
se están realizando
la Seguridad Alimentaria y Nutricional, y su papel es solamente dedicado
al cumplimiento de tareas” (E-ND)
2.2. No tienen claridad sobre el
estado inicial de su población y
cómo a través de las acciones del
plan, cambian esas situaciones.

“…perciben que el municipio está muy bien, no hay niveles de pobreza
pero sí hay problemas de distribución intrafamiliar… dicen que la gente no
se ve sin comida, pero en la capacitación dicen que sí se han dado casos
de desnutrición. Tienen la percepción de que el pueblo es rico” (DC-MCP).

�TENDENCIAS

TESTIMONIO

3. Se muestran atentos a conocer
el impacto, aunque sea en el
ámbito familiar o individual de las
estrategias desarrolladas

“La Directora Local de Salud (…), se ha empeñado junto con su equipo de
trabajo en sacar adelante proyectos en pro del mejoramiento de las
situaciones de salud y psicosociales que viven los habitantes del municipio.
La proyección que tiene de la localidad en lo que ella compete, propiciaron
un ambiente favorable alrededor de la ejecución de este proyecto” (E-ND)

4. Conocimiento de las acciones
que se pueden desarrollar para
promover la seguridad alimentaria
y nutricional

“…el Director Local de Salud estaba realmente muy comprometido con el
logro de la Seguridad Alimentaria en su municipio, quizá no muy ligado del
Plan Departamental pero sí con propuestas muy interesantes de educación
alimentaria y nutricional, tocando cada uno de los ejes de la Seguridad
Alimentaria y Nutricional y con proyectos de contratar diferentes
profesionales que ayuden a alcanzar este objetivo” (END)

Categoría gestión municipal de apoyo al plan departamental de seguridad alimentaria y nutricional
Subcategoría: convocatoria
3.1. Adecuado
convocatoria

proceso

de “Con el Nutricionista Dietista coordinamos cronogramas para no trabajar
con las mismas poblaciones y el Secretario de Salud sugiere que se trabaje
las temáticas de líderes con un grupo que viene capacitando” (DC-MC)

3.2. Se emite información errada “Fue curioso que cuando ingresé al lugar en donde se desarrollaría la
sobre el proyecto
reunión con los adultos mayores, había un aviso invitando a una reunión
con Bienestar Familiar. Es decir, no estaban bien informados de cuál era
el motivo de la reunión o con quién era” (DC-MY)
3.3. Los miembros de la “…percibí demasiadas dificultades por parte del municipio para ejecutarlo,
administración
municipal
no entre las cuales estuvo la propuesta de formar un solo grupo con 16
asumen la convocatoria con personas de todos los grupos y hasta preguntaron si podían negarse a
interés
participar del proyecto” (DC-MP)
Subcategoría: Articulación institucional e intersectorial
3.4.
Dificultades
en
comunicación y coordinación
las entidades responsables
desarrollo del plan en
municipios

la
de
del
los

“…se tuvo la oportunidad de conversar con el Gerente del hospital, la
enfermera encargada del programa de promoción y prevención y la
Nutricionista del servicio de alimentación; manifestaron no haber recibido
ningún comunicado sobre la realización del proceso educativo en la fecha
mencionada; aduciendo no tener ningún tipo de contacto con la Dirección
Local de Salud desde principios del año… (IM-MSF)

3.5. Desarticulación del nivel “En general se encuentra que hay desarticulación de las diferentes
departamental con el nivel local
entidades, de pronto tienen conocimientos sobre seguridad alimentaria y
nutricional pero no van más allá de cumplir una política establecida, sin
mirar a fondo la realidad que se vive y el impacto que se puede
lograr…”(END)
Subcategoría: Asignación de recursos
3.6. Deseo de apoyar actividades “… La administración municipal habló claro desde el comienzo del
pero se sustenta carencia de los proyecto, expresó los inconvenientes que tenían para apoyar
recursos para ello
económicamente, pero se comprometieron con otros aspectos

�TENDENCIAS

TESTIMONIO
indispensables para el desarrollo de dicho proyecto, los cuales fueron
cumplidos a cabalidad”. (DC-MA)

3.7. Priorización del gasto en “¿Por qué esa plata que gasta el Plan Departamental en capacitaciones no
otros programas y proyectos
la utiliza en otras cosas? (E-MB)
3.8. Los recursos acordados no “Llegué al lugar acordado (colegio la Milagrosa) y no había ningún salón
estaban a tiempo.
reservado, aunque el día anterior hablé con la profesional comunitaria para
confirmar la hora y el lugar(DC-MP)

El Departamento de Antioquia, cuenta con una política pública de Seguridad Alimentaria y Nutricional, que se
ejecuta en todos sus municipios; además cada una de las administraciones locales estructura su propio plan de
desarrollo en armonía con el Plan Departamental. Según lo observado para muchos municipios no siempre está
definida la Seguridad Alimentaria y Nutricional como una de sus prioridades, aunque sí lo están otras
problemáticas que inciden de manera directa en alguno de sus subsistemas (disponibilidad, acceso, consumo,
aprovechamiento biológico), como el escaso desarrollo en materia de infraestructura, la violencia por diversas
causas, la inestabilidad económica y las condiciones de pobreza de la población.
Uno de los principios orientadores del Plan Departamental es la corresponsabilidad, que se traduce en que los
municipios aporten bien sea recursos financieros o, como se da en la mayoría de los casos, brinden apoyo por
ejemplo en la focalización de la población beneficiaria, motivación a los participantes, apoyo logístico para las
diferentes actividades, entre otras. Para que este principio sea una realidad es fundamental que las
administraciones comprendan la importancia de los proyectos del Plan en el bienestar de la población, conozcan
sus metas y acciones lo cual se traduciría en voluntad y compromiso.
A pesar de las variaciones que pueden encontrarse en los países de América Latina por sus diferentes marcos
constitucionales y normativos, puede decirse que entre las funciones que competen a los municipios o la unidad
local se encuentra la incorporación de componentes alimentario nutricionales y educativos en los proyectos de
desarrollo comunitario, sin embargo el cumplimiento de estas tareas puede ser un asunto de voluntad política
(9). Como una unidad político administrativa del Estado, a las administraciones locales les corresponde la
prestación de servicios sociales, para lo cual requieren contar con un sistema de gestión (10) que hace parte
de las grandes acciones que permiten materializar en el espacio local la política de seguridad alimentaria. Para
ello las administraciones, en primer lugar deben conocer la política, en este caso, la de seguridad alimentaria y
nutricional para el departamento; entenderla y contextualizarla a su realidad. Luego, deben gestionarla, que en
el caso concreto, se entiende como la realización de acciones que posibilitan el desarrollo de la política y el
logro de sus propósitos.
Para comprender el concepto de articulación en el contexto del Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y
Nutricional, puede tomarse éste como constituyente de un proceso social mayor. En ese sentido, se afirma que
el plan “debe comprenderse como un proceso social que se articula a las acciones ya emprendidas (o a
emprender) por otras organizaciones oficiales, privadas, comunitarias e internacionales con actuación en el
territorio departamental. El Plan hace parte de un engranaje mayor o proceso social macro que se desarrolla en
Antioquia con el fin de mejorar la situación alimentaria y nutricional de la población antioqueña más pobre y
vulnerable. Y en esta misma dirección, se convierte en un plan o nodo estratégico al que se articulan diversos
esfuerzos intersectoriales e interinstitucionales haciendo de este plan un programa rector en lo referido a la
Seguridad Alimentaria y Nutricional” (11). En este contexto, la articulación es un principio que permite el normal
desarrollo y el logro de los objetivos del plan.
Algunos municipios manifestaron que para el nivel local es difícil responder a las demandas, especialmente
cuando se siente descoordinación entre entidades participantes. Vistos desde la experiencia que se sistematizó,
los aspectos de la gestión municipal más directamente relacionados con el desarrollo del proyecto fueron el
proceso de convocatoria que se realizó, la articulación entre los diferentes estamentos de la administración
municipal y la asignación de recursos para el apoyo logístico a la realización del proyecto.

�A pesar de ello la idea de articulación no siempre se materializó en los municipios, como dan testimonio los
nutricionistas, quienes al llegar a los municipios como representantes de la administración departamental,
buscaban interlocución con las administraciones municipales en la que debería haber sido una relación de
cooperación para alcanzar los objetivos propuestos para el proyecto. Se presentaban dificultades en la
comunicación y coordinación de las entidades responsables del desarrollo del plan en los municipios, lo que
hizo que algunas acciones se dirigieran a ciertos grupos de manera repetitiva y se descuidaran otros grupos
poblacionales; y también a que las actividades se vieran como tareas adicionales y no como un elemento
articulador que dinamiza procesos en pro de la Seguridad Alimentaria y Nutricional.
Los lineamientos del plan contemplan que el comité municipal coordine la participación de otras entidades que
tienen un compromiso con la Seguridad Alimentaria y Nutricional en el municipio, En este marco, las funciones
establecidas para el comité, hacen referencia tanto al conocimiento del plan municipal de Seguridad Alimentaria
y Nutricional, como a la coordinación entre instancias para la ejecución de las acciones. Si el comité cumple con
el mantenimiento de comunicación permanente y eficaz con los diferentes estamentos, en lo relacionado al
desarrollo de actividades del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, se contribuye a evitar la duplicación
de actividades en las mismas comunidades, optimizar los recursos y lograr los objetivos del proyecto.
En otros casos, las administraciones manifestaron que no encontraban pertinentes o necesarias las
capacitaciones para algunos de los grupos convocados, lo cual lleva a reflexionar sobre la importancia de una
mejor articulación entre el nivel departamental y el local, no sólo para la asignación de responsabilidades sino
para la definición de prioridades, contextualizadas a la realidad municipal.
En el desarrollo de este proyecto, se encontró que algunas administraciones municipales tienen un concepto
negativo del Plan porque consideran que sus actividades no son coherentes con la realidad municipal, o porque
no comparten la forma como se prioriza la asignación de recursos; así las actividades que se derivan de aquel
son sentidas como una carga laboral y no como una posibilidad de mejorar las condiciones de nutrición y salud
de la población. Todo ello hace pensar en la importancia que tiene – para el éxito de las políticas sociales, como
la que nos ocupa – que el gobierno departamental conceda participación real y efectiva a los gobiernos locales,
no solo en la definición de los problemas sino también en la búsqueda de estrategias de solución coherente
con los sistemas de valores, creencias y formas de actuar (12), pues “se ha demostrado que las estrategias
que vienen “de arriba” e impuestas a comunidades presentan pocos resultados probables. (…) lo que subraya
la importancia de reforzar las estrategias locales y sus actores, e inscribir las intervenciones en una óptica de
reforzamiento de sus capacidades locales” (13). Por el contrario, cuando esta opinión es positiva, se entiende
como un proyecto compartido en el cual predomina el compromiso y liderazgo para llevar a cabo cada una de
las acciones y estrategias, lo que posibilita aún más la consecución de las metas trazadas. En algunos de los
municipios se valora la presencia del Plan Departamental porque éste se ha entendido como un beneficio para
la población, y esto posiciona más el tema de la Seguridad Alimentaria y Nutricional como un derecho inalienable
de las personas y como una estrategia para alcanzar el desarrollo y superar las condiciones de marginalidad,
pobreza e inequidad. Es necesario recordar entonces, el papel integrador que pueden tener los programas y
proyectos promotores de Seguridad Alimentaria y Nutricional, pues alrededor de ellos se generan sinergias para
la superación de la pobreza, las inequidades, y problemas estructurales del subdesarrollo.
En este contexto las políticas nacionales, departamentales, provinciales, o cualquier otra, que sea de un ámbito
superior al del municipio, es la oportunidad para que las distintas administraciones trabajen cooperadamente,
ya que es necesario reconocer que en muchas ocasiones, aunque el gobierno municipal tenga entre sus
prioridades el logro de la seguridad alimentaria de los grupos más pobres, la convocatoria a otros sectores y la
disponibilidad presupuestal pueden ser obstáculos para el logro de los objetivos en esta materia (14).
Es reconocido que las administraciones locales pueden ser mas asertivas al adaptar las políticas que los
gobiernos nacionales y departamentales, por su cercanía con los pobladores pueden estimular la participación
comunitaria, concertar los problemas prioritarios, la forma de solucionarlos y la utilización de los recursos, entre
otros. Así el municipio y la administración municipal como eje de aplicación de las políticas alimentarias tiene
además, impactos positivos en el ámbito político, al favorecer el contacto de los gobernantes con las
comunidades y por ende en la gobernabilidad; en lo económico por una optimización de los recursos disponibles;
y en lo social al promover la construcción de una sociedad equitativa e incluyente. (15).
En cuanto a la educación alimentaria y nutricional, siendo esta un elemento transversal a todos los ejes del Plan
Departamental que se fundamenta en el desarrollo humano y comunitario, es entendido por algunas
administraciones municipales, como una contribución importante para el mejoramiento de su calidad de vida y
de la seguridad alimentaria, por ello, una tarea en el largo plazo es trabajar por ampliar la concepción de la

�educación como un derecho, como un eje del desarrollo humano que contribuye a generar procesos de
movilización y concientización en las comunidades, y que es necesario además, mantener un permanente
diálogo para que los proyectos educativos sean valorados como pertinentes en los diferentes espacios locales.
Es suficientemente claro que no solo la escasa disponibilidad de alimentos es causa de desnutrición, se requiere
conocer sobre la adecuada utilización de ellos y es a través de la educación alimentaria y nutricional que los
gobernantes tienen una forma rápida y no tan costosa de complementar las medidas de atención en salud (16),
ayuda alimentaria, fortificación de alimentos que en general, son altamente valorados por las comunidades.
Los resultados invitan a reflexionar sobre lo que para los municipios significan las políticas públicas y
particularmente las políticas alimentarias y nutricionales, “la mala nutrición contribuye a más de la mitad de las
defunciones infantiles que se producen en todo el mundo, (…) Está estrechamente vinculada a la mala salud y
factores ambientales. Sin embargo, en muchos casos los planificadores, los políticos y los economistas no
advierten esa relación” (17). Igualmente se ignoran efectos adversos unos, y positivos otros, de las demás
políticas públicas sobre la situación alimentaria y nutricional de las comunidades. Aún persisten concepciones
paternalistas tanto en las administraciones públicas como en las comunidades, lo que obstaculiza la autogestión
y la corresponsabilidad que a todos les atañe en este tipo de programas.
Todo ello conlleva a que se encuentran administraciones a quienes no les parece relevante la situación
alimentaria y nutricional en sus comunidades y no le otorgan la importancia y los recursos adecuados y
suficientes para mejorarla y con ella la calidad de vida de sus habitantes. Otras localidades se limitan a
desarrollar los proyectos que plantea la administración departamental y a entregar los datos que se solicitan,
pero no tienen claridad sobre el estado inicial de su población y cómo a través de las acciones del plan, cambian
esas situaciones. Así se hace difícil que los municipios se detengan a evaluar si el plan y sus acciones están
posibilitando el mejoramiento de las condiciones de seguridad alimentaria y nutricional de su población y por
tanto se comprometan con él.
Se puede afirmar que las administraciones que están comprometidas con el plan, que se esfuerzan por
desarrollar todas las acciones que éste plantea, que destinan recursos, no solo económicos sino también
humanos, son aquellas que además de manifestar opiniones positivas sobre él, se muestran atentas a conocer
el impacto, incluso en el ámbito familiar o individual. Así mismo cuando los miembros de las administraciones
municipales valoraron positivamente el proceso y el impacto que podía tener la educación en las comunidades
para aprender, reflexionar y capacitarse en aspectos de alimentación y salud; unido a su interés y compromiso
por mejorar las condiciones de sus comunidades, también se reconoció como un elemento de éxito.
Agradecimientos
Los autores agradecen a las comunidades donde se ejecutó el programa de formación en hábitos alimentarios
saludables y a los profesionales que participaron en él en procura del mejoramiento de las condiciones de salud
y alimentación. Este proyecto se ejecutó en el marco del convenio interadministrativo C086 – 2005, suscrito
entre la Universidad de Antioquia y la Gobernación de Antioquia y con los recursos de este
Resumen
En el marco del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional del departamento de Antioquia (Colombia) se realizó
un proyecto de educación alimentaria y nutricional en la totalidad de los municipios del departamento, que tuvo
como actores fundamentales a las madres de los niños beneficiarios del programa de complementación
alimentaria, a líderes comunitarios, adultos mayores y profesionales del sector salud. Simultáneamente se
realizó una sistematización de dicho proyecto educativo, entendiéndola como la interpretación crítica de
experiencias, que a partir de su ordenamiento y reconstrucción descubre o explicita la lógica del proceso
vivido. Tuvo como eje el papel de los miembros de las administraciones municipales en la ejecución del proyecto
y el análisis partió de los testimonios y opiniones de los profesionales y comunidades sobre dicho rol. Se
reconoció como elemento de éxito que los miembros de las administraciones municipales valoraran
positivamente el proceso y el impacto que podía tener la educación en las comunidades para aprender,
reflexionar y capacitarse en aspectos de alimentación y salud.
Palabras Clave: Seguridad Alimentaria y Nutricional, Educación Alimentaria y Nutricional, Municipio,
Administración local
Abstract

�Nutritional education project was carry out in the total towns of Antioquia- Colombia, as part of the food security
program developed in this state. The main subjects involved in the project were mothers and children who
received help of the food security program and others were included for example elderly people, health
professionals and community leaders. Simultaneously to the project a systematization of the education program
was done. This systematization tried to interpret the living experiences in a significant approach. The project had
the affiliation of the municipal administrations that played an important roll in the process; also the analysis was
done with all opinions and statements from the professionals and community members about the participation
of the subjects. In this project is important to call attention to the approach that municipal administrators
recognized the positive impact that education in nutrition and health could have on population.
Key words: Food security, nutritional education, municipal, local administration
Referencias
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Nutrición y Políticas Públicas. Fundación Charles Léopold Mayer para el progreso del Hombre Red “Agriculturas
campesinas, sociedades y globalización” Montpellier, Francia. Marzo. p 14.

�14. Moron C. Op. cit.
15. Vélez LD. Op. cit.
16. BANCO MUNDIAL. 2006. Revalorización del papel fundamental de la nutrición para el desarrollo. Estrategia
para una intervención en gran escala. Panorama general. 2006, primera edición.
Consultado
enwww.worldbank.org en mayo 22 de 2006.
17. Idem

�ESCALA PARA IDENTIFICACIÓN DE INDICADORES DE DISLEXIA EN
ADOLESCENTES DE EDUCACIÓN MEDIA Y MEDIA SUPERIOR
Claudia Patricia Ruiz-López, Jaime Salvador-Moysén* y María Esther Trejo-Oviedo
Escuela de Psicología y Terapia de la Comunicación Humana, Universidad Juárez del Estado de Durango
(Durango, Dgo., México); *Instituto de Investigación Científica, Universidad Juárez del Estado de Durango,
(Durango, Dgo., México).
E-mail: marca_patito1@hotmail.com
Introducción
El estudio de las dificultades de aprendizaje en los
adolescentes es un tema poco abordado por ser los
niños el principal foco de atención para los especialistas,
sin embargo es un tema de gran importancia, y aunque
este problema se manifiesta a temprana edad, persistirá
hasta la adolescencia, sobre todo si no fue tratado
adecuadamente en la niñez, llegando a ser una de las
principales causas de bajo rendimiento y de fracaso
escolar si no se toman las medidas necesarias (1,2,3).
La población estudiada en la presente investigación
cursa la etapa del desarrollo denominada adolescencia,
término que se deriva del verbo latino adolescere, que significa crecer, es un período de cambio en el cual el
individuo transita física y psicológicamente de la condición de niño a la de adulto. Durante esta etapa, el
adolescente es protagonista de significativos cambios en la esfera biológica, intelectual, psicológica, emocional,
así como social (4-8).
Durante esta etapa el adolescente puede llegar a presentar dificultades de aprendizaje, tal como la dislexia, la
cual etimológicamente significa dificultades de lenguaje; sin embargo en el contexto clínico, se refiere a
problemas de lectura como dificultad básica. Desde una perspectiva neuropsicológica, la dislexia, debe ser
entendida como un trastorno específico, que algunas personas tienen para procesar la información procedente
del lenguaje escrito, debido a ciertos déficits neuropsicológicos de los sistemas funcionales que son
responsables de dichos procesamientos, ésto, aunque se tenga un nivel de inteligencia normal, educación
convencional, oportunidades socioculturales, un potencial de aprendizaje apropiado a la edad cronológica, y sin
que aparezcan problemas físicos o psicológicos que puedan explicar dichas dificultades. La dislexia es el
problema de aprendizaje más común y persiste a lo largo de la vida (9-18).
Hoy en día, el principal supuesto sobre la etiología de las dificultades de aprendizaje postula una perturbación
neurológica, que afecta funciones cerebrales específicas necesarias para la ejecución de determinadas tareas,
lo cual puede obedecer a factores genéticos, ya que los problemas de aprendizaje suelen afectar a miembros
de la misma familia, así mismo se ha asociado con problemas durante el embarazo o el parto, enfermedades o
lesiones durante o antes del nacimiento, uso de drogas o alcohol en el embarazo, parto pretérmino o
posmadurez, carencia de oxígeno, bajo peso al nacer; y por último, problemas después del nacimiento como
lesiones encefálicas, malnutrición, envenenamiento por plomo y maltrato infantil (19,20).
La dislexia es causa frecuente del bajo rendimiento escolar, no siempre identificada ni orientada; su prevalencia
oscila entre el 5 y 20% en la población escolar y uno de cada cuatro casos de fracaso académico es debido a
esta dificultad. El 67% de los alumnos con este problema se encuentran entre los ocho y once años, y un 18%
se ubica entre los 12 y los 16 años (21-24).
El trastorno se manifiesta mediante indicadores en distintas esferas, siendo los más representativos: indicadores
pedagógicos de lectura, escritura, cálculo y algunos aspectos relacionados con la dinámica escolar (25).

�Como consecuencia de sus dificultades escolares el disléxico presentará además una personalidad
característica, que se expresa evidencia en sus conductas y actitudes; es posible que el alumno se rebele o se
haga notar por la aparición de conductas disruptivas en la escuela tales como hablar, pelear, no trabajar, o bien
malos resultados escolares, por otra parte también se han observado actitudes tales como el desinterés por el
estudios, el pobre autoconcepto y autoestima, así como inhibición, retraimiento e inadaptación
personal, fatigabilidad, falta de interés y motivación antes las actividades escolares (26-29).
El propósito fundamental de este trabajo fue; elaborar un instrumento de tamizaje que permita detectar de forma
rápida, confiable y oportuna, aquellos jóvenes estudiantes de secundaria y preparatoria que presenten
indicadores característicos de este trastorno del aprendizaje, en el que se incluyeron signos y síntomas
conductuales, actitudinales y de lectoescritura. Un segundo propósito fue conocer cual es la prevalencia de esta
problemática en la ciudad de Durango, en la que no se cuenta hasta hoy con cifras relacionadas con este
trastorno. (30,31,32).
Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo, observacional y transversal, aplicándose una escala de tamizaje para la
identificación de indicadores de dislexia. El instrumento elaborado constó de dos secciones, la primera
designada para los datos sociodemográficos de los adolescentes tales como nombre, edad, sexo, escolaridad,
nombre de la escuela y dirección del alumno.
La segunda parte consistió en la escala para la identificación de indicadores pedagógicos, conductuales y
actitudinales de dislexia en adolescentes, la cual se creó a partir de datos recolectados de autores expertos en
el tema, logrando reunir las principales características de los alumnos con dicha dificultad. El cuestionario consta
de 43 reactivos, con opciones de respuesta de tipo likert, el tiempo de aplicación es de aproximadamente de 10
a 15 minutos.De este total de reactivos, 37 pertenecen al área pedagógica, 14 relacionados con la lectura tales
como errores paraléxicos, de comprensión, velocidad y momento de adquisición; 14 reactivos de escritura; en
donde se consideran la categorías anteriores, así como ortografía y caligrafía, entre otros, finalmente 9 de
indicadores pedagógicos secundarios que incluyen preguntas acerca del desempeño escolar y dificultades en
habilidades tales como el aprendizaje del idioma inglés, la resolución de exámenes orales, comprensión de
instrucciones verbales, deletreo de palabras, entre otras.
De los 6 reactivos restantes, 3 forman parte de la dimensión conductual, tal como la relación con los demás, las
conductas disruptivas y la inhibición, los 3 ítems finales realizan una evaluación actitudinal que incluye
indicadores de interés por el estudio, gusto por la escuela, conductas disruptivas, y actitudes de desgana. A
esta parte final se le sumaron 3 ítems más, extraídos del cuestionario RESIL-DGO 2008 (predictores de
resiliencia) los cuales valoran autoestima.
El universo de estudio estuvo constituido por 127 adolescentes estudiantes de nivel medio y medio superior,
que asistían a escuelas públicas de la ciudad de Durango (Durango, México) de los turnos matutino y vespertino
de diferentes estratos socioeconómicos.
Los criterios de inclusión utilizados fueron los siguientes:
•

Estudiantes que se ubicaron entre los 12 y 19 años de edad.

•
Que estuvieran inscritos en cualquier año o semestre de secundaria o preparatoria de escuelas públicas
de la zona urbana de la ciudad de Durango.
•

Que aceptaron participar de manera voluntaria en el estudio.

Los criterios de eliminación que se aplicaron fueron:
•

Inconsistencias en las respuestas obtenidas en los reactivos.

•

Cuestionarios incompletos

�El tamaño de la muestra se calculó con la siguiente fórmula (33): n= z2 (p)(q)/d2
Substituyendo: n=1.962(.08)(.92)/.052=113
La información de este cuestionario se recopiló en una base de datos del programa estadístico para las ciencias
sociales versión 15 (SPSS-15). Utilizando procedimientos estadísticos descriptivos de tendencia central y
dispersión. Se estimaron valores porcentuales e intervalos de confianza al 95% para proporciones.
Resultados
Se incluyeron 127 adolescentes con un rango de edad de 13 a 19 años, con un promedio de 15.7 años (DE
1.55). De los cuales, 64 (51%) pertenecen al sexo femenino y 63 (49%) al masculino. De esta población 62
(48%) alumnos fueron captados en la secundaria y 65 (52%) cursaban la educación media superior. En un
inicio el constructo estuvo constituido por 43 reactivos que se fundamentaron en la literatura especializada, y
fueron divididos en 3 categorías de indicadores; pedagógicos, conductuales y actitudinales. El cuestionario fue
aplicado a los sujetos de la muestra. A partir de sus respuestas se discriminó entre los ítems de baja, regular y
alta frecuencia; únicamente se tomaron en consideración los reactivos de baja y regular frecuencia para la
conformación del instrumento final y para la estimación de la prevalencia de dislexia. Los reactivos de alta
frecuencia no se incluyeron, debido a que podían estar asociados a otras condiciones no relacionadas con el
problema de estudio. Los cuales se presentan a continuación en la Tabla 1
Tabla 1. Análisis de reactivos pedagógicos de dislexia de alta frecuencia

DIMENSIÓN PEDAGÓGICA
Frecuencia

Indicadores

Frec

%

Dificultad en el uso de signos de puntuación al leer

19

15.0

Falta de gusto por la lectura

21

16.5

Edad tardía de aprendizaje de la lectura

25

19.7

Falta de gusto por la escritura

16

12.6

Fragmentación de la escritura

19

15.0

Dificultad en el uso de signos de puntuación al escribir

23

18.1

Edad tardía de aprendizaje de la escritura

26

20.5

Falta de claridad de letra

31

24.4

28

22.0

LECTURA

ESCRITURA

ALTA

SECUNDARIOS
Dificultad en la resolución de exámenes orales

�Bajo promedio escolar

30

23.6

Dificultad en el aprendizaje del idioma inglés

45

35.4

En la Tabla 2 se presentan los reactivos correspondientes a la dimensión pedagógica, conformados por
indicadores de lectura, escritura y secundarios; estos últimos aunque están asociados al aprendizaje de la
lectoescritura no son específicos. Igualmente la tabla nos muestra la frecuencia y porcentaje obtenido de cada
uno de los ítems, los cuales forman parte del instrumento final.
La Tabla 3 exhibe los reactivos correspondientes a las dimensiones conductual y actitudinal, éstos se
encuentran asociados a la dislexia y se consideran indicadores complementarios o de apoyo importantes para
el diagnóstico del trastorno. La literatura reporta que los jóvenes con esta dificultad del aprendizaje suelen
presentar conductas y actitudes que aunque no son patognomónicas, se encuentran fuertemente relacionadas
con el trastorno. Asimismo la siguiente tabla nos muestra la frecuencia y el porcentaje obtenido en cada ítem.
Tabla 2. Análisis final de reactivos pedagógicos de dislexia

DIMENSIÓN PEDAGÓGICA
Frecuencia

Indicadores

Frec

%

Deletreo al leer en voz alta

1

.8

Momento tardío de aprendizaje de la lectura

2

1.6

Repeticiones de letras o números al leer

3

2.4

Omisiones de letras o números al leer

4

3.1

Adiciones de letras ó números al leer

4

3.1

Salto de renglones al leer

5

3.9

Sustituciones de letras o números al leer

5

3.9

Velocidad escrita lenta

2

1.6

Sustituciones de letras o números al escribir

2

1.6

Asistencia a terapia para escritura

3

2.4

Adiciones de letras o números al escribir

3

2.4

LECTURA

BAJA

ESCRITURA

�Momento tardío de aprendizaje de la escritura

5

3.9

Mala opinión de los maestros en cuanto al desempeño escolar

1

.8

Dificultad de la lectura del reloj de manecillas

3

2.4

Dificultad en la expresión oral

5

3.9

Asistencia a terapia para lectura

6

4.7

Velocidad lectora lenta

6

4.7

Falta de comprensión lectora

13

10.2

Dificultad en la lectura de palabras largas o poco conocidas

14

11.0

Omisiones de letras o números al escribir

6

4.7

Repeticiones de letras o números al escribir

7

5.5

Dificultad en expresión escrita

13

10.2

Dificultad en la resolución de exámenes escritos

14

11.0

Deletreo de palabras

10

7.9

Dificultad en la comprensión de instrucciones orales

16

12.6

Dificultad en la resolución de operaciones matemáticas

20

15.7

SECUNDARIOS

LECTURA

ESCRITURA

REGULAR

SECUNDARIOS

Tabla 3. Análisis final de reactivos conductuales y actitudinales de dislexia

DIMENSIÓN CONDUCTUAL
Indicadores

DIMENSIÓN ACTITUDINAL
Frec.

% Indicadores

Frec.

%

�Dificultad para relacionarse con los
demás
Dificultad para dar opiniones

Problemático comportamiento escolar

6

4.7

12

9.4

Falta de gusto por la escuela

3

2.4

Falta de interés por las
calificaciones

4

3.1

15 11.8 Poca satisfacción consigo mismo

7

5.5

Falta de seguridad en si mismo

7

5.5

Actitudes de desgana escolar

20 15.7

El instrumento final quedó conformado por la totalidad de los indicadores descritos en la Tabla 2 y 3.
La prevalencia se calculó estableciendo promedios de los indicadores referidos como positivos y que
presentaron una frecuencia regular y baja del problema de estudio. Encontrando que en el área pedagógica, la
prevalencia mayor se encontró en el área de indicadores secundarios (aquellos que no son ni de lectura ni de
escritura) con un 7.2% y un IC a 95% de 2.7 a 11.6, en relación a los indicadores de lectura y escritura ambos
obtuvieron un 5.1% de prevalencia con un IC a 95% de 1.3 a 8.9, alcanzando por tanto una prevalencia
promedio de indicadores pedagógicos del 5.8% con un IC a 95% de 1.7 a 9.8. Respecto a la prevalencia
de indicadores conductuales se obtuvo un resultado de 8.7% con un IC a 95% de 3.8 a 13.5 y finalmente en
cuanto a los indicadores actitudinales la prevalencia resultante fue de 6.4% con IC a 95% de 2.1 a 10.7. Por lo
tanto, la prevalencia promedio de indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales de la ciudad de
Durango, resultó ser de 5.8% con un IC a 95% de 1.7 a 9.8. Lo que concuerda con las referencias consultadas
con relación a la prevalencia de dislexia, que oscila entre 5 y 20% en población estudiantil (34-37).
Discusión
El desarrollo de instrumentos de tamizaje, ha resultado ser una estrategia eficaz para la identificación activa a
nivel comunitario, de sujetos con procesos patológicos de distintos tipos, este procedimiento desarrollado en el
campo de la epidemiología, tiene una aplicabilidad en diferentes ámbitos cognitivos relacionados con la salud,
tal es el caso de las dificultades del aprendizaje como la dislexia (38). La construcción del instrumento se
fundamentó en información teórica y en publicaciones científicas referentes al tema. Hay que señalar que en la
construcción del cuestionario se consideraron indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales del
trastorno. Con propósitos analíticos se incluyeron inicialmente prácticamente todos los indicadores referidos en
la literatura y posteriormente se seleccionaron aquellos que mostraron mayor concordancia por distintos
autores. Durante esta primera aproximación, se desarrolló y validó (consenso y contenido) un instrumento de
detección de adolescentes con dislexia y se estimó la prevalencia de los principales indicadores de este
trastorno, abarcando sus distintas dimensiones. La prevalencia observada en los diferentes indicadores de
dislexia es equivalente a la obtenida poblacionalmente en individuos que padecen el trastorno.
Conclusiones
Como resultado de esta investigación se ha obtenido una escala de tamizaje − con validez de consenso y
contenido − que detecta alumnos con indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales sugerentes de
dislexia. Se obtuvieron las siguientes prevalencias: 5.8% con un intervalo de confianza al 95% de 1.7% a 9.8%.
En indicadores pedagógicos de dislexia − lectura, escritura y pedagógicos secundarios − 8.7% con un intervalo
de confianza al 95% de 3.7% a 13.4%. En indicadores conductuales asociados a dislexia. 6.5% con un intervalo
de confianza al 95% de 2.1% al 10.6%. En indicadores actitudinales asociados a dislexia.
En el campo de la terapia de la comunicación humana, y particularmente en la esfera de las dificultades del
aprendizaje, es importante el desarrollo de instrumentos de tamizaje que permitan la identificación confiable, en
el contexto social o escolar, de individuos con trastornos específicos de lectoescritura, que posibilite una
canalización adecuada, a centros de atención con personal calificado que establezca un diagnóstico de certeza.

�Reconocimientos
Este trabajo se llevó a cabo, aplicando los cuestionarios al mismo grupo poblacional seleccionado para realizar
el proyecto “Predictores de resiliencia en adolescentes”. financiado por FOMIX .Clave DGO-2006-CO1-44138.
de la autoría de la M en C. Angélica Lechuga Quiñones adscrita al IIC. Proyecto al cual se incorporó como
becaria la primera autora del presente artículo. Se agradece al M en C. Edgar Felipe Lares Bayona por su apoyo
en el análisis estadístico de los datos del presente trabajo.
Resumen
Construir y aplicar una escala de tamizaje de indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales de dislexia
aplicable a población adolescente de nivel educativo medio y medio superior. Se realizó un estudio
observacional, transversal, descriptivo y prospectivo en un grupo de 127 adolescentes de 12 a 19 años de edad,
pertenecientes a nivel medio y medio superior de escuelas públicas, que participaron en el estudio para la
construcción del instrumento. Para el análisis estadístico se utilizó el paquete SPSS versión 15.0. A fin de
estimar medidas de tendencia central y dispersión. Se calcularon valores porcentuales e intervalos de confianza
al 95% para proporciones. La aplicación del instrumento, conformado por 43 reactivos, permitió arrojar una
prevalencia promedio de indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales de dislexia en los adolescentes
de la ciudad de Durango, de 5.8% con un I.C al 95% de 1.7 a 9.8. Durante esta primera aproximación los
propósitos fundamentales fueron construir un instrumento de tamizaje de los principales indicadores de dislexia
y estimar la prevalencia de este trastorno del aprendizaje en el grupo estudiado. La prevalencia estimada fue
similar a la reportada en la literatura. Se elaboró y aplicó un instrumento de tamizaje de dislexia aplicable a
grupos de adolescentes. El instrumento posee validez de contenido y por jueces no obstante, se considera
importante trabajar la validez de constructo dadas sus implicaciones en el campo de la pedagogía y psicología.
Palabras clave: dislexia, indicadores, adolescentes y escala de tamizaje.
Abstract
Construct and apply a screening test of pedagogic, behavioral and attitudinal signs of dyslexia apply to teenager
population of secondary and high school: We made an observational, transverse, descriptive and exploratory
study in s group of 127 adolescents of 12 to 19 years old, of secondary and high school in public schools; who
participated in the study for the construction of the instrument. For the statistics analyses we used the SPSS
version 15.0 to estimate measurements of central tendency and dispersion. We calculated percentual values
and confidence intervals al 95% for proportions. The application of the instrument, made with 43 items allow
obtain an average prevalence of pedagogic, behavioral and attitudinal signs of dyslexia in the Durango’s
adolescents, of 5.8% with a CI al 95% of 1.7% to 9.8%. during the first approximation the fundamental purpose
were made a screening test of the principal dyslexia’ indicators and estimate the prevalence of this learning
´disorder in the studied group. The prevalence estimated was similar to literature reported. We elaborated and
applied a screening test of dyslexia for teenagers. The instrument has validation of contain and by judges
however, we consider important obtain the constructive validation, given its implications in the education and
psychology.
Key words: dyslexia, signs, adolescents and screening test.
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�PERSPECTIVA ANTROPOLOGICA
LA ALIMENTACIÓN Y OBESIDAD.

-

CONCEPTUAL

SOBRE

David Moreno García y Pedro César Cantú Martínez
Facultad de Salud Pública Y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: david.morenogrc@uanl.edu.mx
Introducción
Presentar por medio del análisis antropológico la
perspectiva cultural de la alimentación y la obesidad
se contribuye al saber científico. Conocer cómo los
abordajes a través del tiempo se han configurado en
el uso de los elementos conceptuales y
metodológicos de la antropología es redescubrir y
comprender el uso de una de las alternativas
analíticas que se practica dentro de lo que se ha
denominado y consolidado como la investigación
sociocultural y cualitativa. En su génesis, compuesta
de elementos conceptuales y prácticos, se determina
con propiedad no solo la ayuda a la comprensión del
uso y de las técnicas, sino de esa parte epistémica
que permite el designio de el o los métodos
apropiados que nos permiten no solo obtener un
acercamiento por medio de la investigación, hacia una aproximación más real con respecto a como se perciben
los elementos que intervienen en el acto, o proceso que rodea y se asocian a la alimentación y obesidad.
Los aportes de la antropología en el abordaje y comprensión de la alimentación, salud y nutrición, se han
centrado en incorporar y reforzar con su saber, técnicas y métodos que tienen como finalidad el brindar una
aportación significativa y epistemológica, pero a la vez el aportar conocimiento y nueva teoría que fundamenta
y da sentido a lo que se debe explicar en el campo de la investigación sociocultural. Es así como diversas
disciplinas y campos científicos con temas de interés y relevantes por sus expresiones, llegan a dar una
resignificación a los eventos y respuestas que por su comportamiento e injerencia corresponden por contexto
a el campo de la salud pública, pero en su entender y visión de abordaje se presentan con elementos que en
su óptica tienen como oficio el apoyo de la profesión que dedica su estudio al hombre en su aspecto socialcultural y biológico. Entendamos esta aportación como un valioso complemento para explicar lo que otros no
logran profundizar; los análisis antropológicos en una forma más clara con sus métodos y técnicas han
contribuido a la explicación y comprensión de las practicas y costumbres del hombre, en los grupos y
comunidades, y en este devenir en el tiempo han incorporado para la comprensión, aquellos males y
caracterizaciones que aquejan y exigen una explicación científica más completa y coherente, bajo nuevas
perspectivas de investigación en las cuales predominaba un punto de vista positivista que han reconocido
algunos en su madurez o bien en el ensayo y error, sus limitaciones para el bien del hombre y el de las
poblaciones en general en los campos de la salud y de la nutrición. Su presencia y su quehacer de manera
efectiva a propiciado que en diversos programas y proyectos de intervención en salud se de una apertura para
complementar las perspectivas y abordajes que en su praxis se convierten en evaluaciones por medio de
abordajes y estrategias de intervención tradicionales y sistemáticas, respondiendo así al reconocimiento y
expresión desde la perspectiva formal cuantitativa pero disociando y dejando fuera los factores que no son
comprensibles de cuantificar, no permitiendo en el análisis tener una perspectiva más completa e integral.
La antropología aplicada, responde a esa interacción organizada con otros profesionales de organismos
públicos y privados, no solo en la planificación de sus proyectos sino en la determinación de nuevas políticas
públicas y de administración, con esta perspectiva antropológica se colabora y contribuye a la conservación o
transición en cualquier situación que implique investigación o intervención en la organización. La dinámica se
convierte muchas de las veces en ser agentes de cambio proponiendo la mejor estrategia en base a un análisis
que evite el choque cultural de las personas, partiendo de la comprensión de las costumbres y tradiciones y del
que estas se vean afectadas por los análisis de resultados unilaterales (1). Respecto a lo anterior y refrendando
el rol y la práctica de quienes dominan el quehacer de los estudios socioculturales, señala Kottak que algunas

�de las aplicaciones de la antropología al ser utilizada para identificar y resolver problemas se caracterizan no
solo por su origen disciplinar sino por su impacto: “Una de las metas de la antropología aplicada es identificar
las necesidades de cambio tal como la gente las percibe localmente”. “Una segunda es trabajar con esa gente
para diseñar un cambio culturalmente adecuado” (2).
Perspectiva antropológica - conceptual de alimentación
Reconocer a la alimentación como parte esencial de nuestra existencia y subsistencia, da un significado muy
trascendente dado que ha estado presente a lo largo de todo el desarrollo e historia que registra la humanidad.
El hombre en su condición biológica y de socialización se ha convertido en un ser con cierto nivel de raciocinio,
demandas y habilidades, situación que conforme a los contextos naturales le permite cubrir sus necesidades
personales y de grupo para poder subsistir.

Diversos son los conceptos y las definiciones de lo que es la alimentación, estos se han diversificado en las
percepciones, simbolismos, aspectos, variedades, propiedades y experimentos en los que los alimentos se ven
involucrados a través de usos realizados por el hombre en el transcurrir de la historia, al haber experimentando
en su mismo cuerpo y sobre la premisa de reconocer sus propiedades, genero que el alimento, pudiese ser
cualquier sustancia natural o sintética que contenga uno o varios de los principios de la química, o bien hasta
catalogarlo como hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas y sales orgánicas. Alimento entonces se ha
definido como cualquier sustancia que introducida a la sangre, nutre, repara al desgaste, da energía y calor al
organismo, sin perjudicarlo ni provocarle pérdida de su actividad funcional (3).
Sin embargo, el termino alimentación, lleva implícita toda una configuración estructural y pragmática
socialmente desde la perspectiva antropológica que es diversa, esto debido a que en la medida que se analiza
el termino uno reconstruye o construye toda una serie de factores y elementos que implican no solo la ingesta
o característica del alimento si no además aquellos procesos y formas en como obtenemos y hacemos uso de
nuestros alimentos para cubrir esa necesidad no solo biológica sino cultural y de seguridad alimentaria que nos
permita seguir subsistiendo en la dinámica de nuestro entorno cultura.
El termino alimento, establecido en la ciudad de Roma en Noviembre de 1966 sigue vigente, y es en marco del
Segundo Foro Mundial FAO/OMS, donde autoridades de Reglamentación Sobre Inocuidad de los Alimentos en
Bangkok, Tailandia en octubre de 2004 y en sesión de la comisión mixta FAO/OMS, en su Codex Alimentarius
determinan no modificar lo siguiente como definición de ALIMENTO: “Se entiende por Alimento toda sustancia,
elaborada, semielaborada o bruta, que se destina al consumo humano, incluyendo las bebidas, el chicle y
cualesquiera otras sustancias que se utilicen en la fabricación, preparación o tratamiento de los alimentos, pero
no incluye los cosméticos ni el tabaco ni las sustancias utilizadas solamente como medicamentos”(4).
Esta vigilancia por establecer jurídicamente lo que es alimento denota la unión y relación nuevamente de los
alimentos con el hombre, pero con una nueva perspectiva en la que han evolucionado y se
han transformado los nuevos escenarios y contextos de donde provienen los nuevos alimentos que son
accesibles para el consumo del ser humano. Y por lo tanto de la conformación de su nueva Cultura Alimentaria
y dieta en base a la disponibilidad (5).
En nuestra perspectiva de análisis histórico, social y antropológico sobre el alimento, se hace necesario
comprender a través del tiempo como hemos seleccionado y obtenido nuestros alimentos, lo anterior se concibe
conforme a los registros en relación a el Hombre prehistórico como un buscador de alimento; Comía de
preferencia carne roja y su predilección por la carne obedecía en su contexto de tiempo y lugar (Hemisferio
Septentrional) a la amplia edad glacial y periodo interglaciar, las condiciones del tiempo y los lugares que
recorría en su nomadismo lo hacían depender de la carne, no por que el quisiera si no porque las condiciones
climáticas que predominaban no permitían vegetación en general, ni las gramíneas en particular podían crecer
en el suelo helado. “Su inclinación por cazar los animales de mayor tamaño, se convierte como algo fácil de
comprender al saber que este garantizaba una provisión alimenticia más duradera. Sus restos fósiles nos
indican que el hombre creció no sólo en estatura, sino también en capacidad cerebral, con el correr del tiempo.
El hombre primitivo utilizo siempre la naturaleza hasta cierto punto” (6).
Etapas progresivas como el paleolítico superior son testigos de de las primeras siembra y cosecha de cereales
destacando que no es hasta la etapa del Neolítico cuando ya consolidados los asentamientos de los grupos o
culturas en Asia Oriental (Egipto, Palestina, Siria, Mesopotamia) se generan los primeros grandes desarrollos
agrícolas, además de la domesticación o crianza de especies de animales haciendo del hombre un ser

�sedentario. En la época Cristiana se simbolizaron diversos alimentos como el vino y el pan. Con los romanos
las comidas se estructuraban en tiempos para su ingesta y fueron ellos los que a la vez establecieron rutas
comerciales por el Mediterráneo realizando intercambios entre los diversos pueblos de las costas y tierra
adentro, según sus dominios y expansión. En tiempos del Renacimiento y los siglos XVI al XIX se establecen
rutas comerciales y de colonización entre los continentes lo que favoreció el amplio intercambio de los alimentos
entre los Reinos, Continentes y Países en lo que ya se mencionaba y percibía como la época del modernismo,
las nuevas y revolucionarias ideas que daban pie a la ciencia y tecnología, daban a la vez pie para diferenciar
con ello significados y creencias, tradiciones y costumbres que se convertían en practicas propias y nativas,
dando un sentido muy original de identidad a las culturas por la procedencia de sus artículos y las formas en
que los empleaban y utilizaban.
Es en este siglo pasado (siglo XX) y presente (siglo XXI) que la alimentación en base a una serie de eventos
como son los conflictos bélicos, las nuevas guerras, los descubrimientos de la ciencia, las nuevas profesiones
asociadas al campo de la alimentación, la tecnología de alimentos, el sentido de comercialización, la exportación
e importación de alimentos, la genética de los alimentos, el conocimiento de los valores nutritivos, las
densidades poblacionales, proyectos o planes por combatir el hambre, las nuevas enfermedades en el campo
de la alimentación, los nuevos hábitos y la forma en que se nos presentan los alimentos hace que esta no sea
vista con un solo enfoque en lo que concierne a el hombre y los alimentos.
En relación a la obesidad dos médicos investigadores Julio Cesar Montero Medico Nutricionista de la
Universidad de Buenos Aires y Catedrático del Departamento de Humanidades Medicas. Y el Doctor Rafael
Álvarez Cordero de la UNAM pionero de la cirugía de la obesidad en nuestro país, ambos coinciden en aspectos
históricos y puntos de apreciación culturalmente descritos; destacan que la obesidad ya había sido percibida
dentro de los sociedades y culturas, por personas que de alguna manera mostraron esa capacidad de observar
y analizar lo que en base a nuestros comportamientos y hábitos alimenticios se manifiestan en cambios físicos
y corporales; pero no solo eso nos comparten, sino que también nos presentan un análisis histórico, comparativo
y descriptivo de cómo las culturas conforme a sus contextos han adoptado hábitos que se han asociado y
adquirido, conforme a la disponibilidad, costumbres, creencias, signos y significados. Y de estos representados
conforme a las tipificaciones que giran alrededor de los alimentos, destacamos y describimos lo siguiente por
la relación que guardan con algunos aspectos que consideramos históricos y relevantes a la conformación del
concepto y significado que ha adoptado la obesidad.
Perspectiva antropológica - conceptual de obesidad
De el documento “OBESIDAD: UNA VISIÓN ANTROPOLOGICA” del médico Julio Cesar Montero; describe él,
en relación a la obesidad lo siguiente: “La obesidad puede comportarse como una condición adaptativa
ventajosa o como una enfermedad, según como la acumulación de reserva resulte protectora de la falta de
alimentos o se convierta en una sobrecarga mecánico metabólico. De una u otra forma, obesidad – protección
y obesidad – enfermedad, han estado presentes en la historia del hombre, con un cambiante significado social
según las características y las condiciones de vida en los distintos momentos evolutivos de la humanidad”
(7).
A la vez, señala en relación a lo relativo de las formas de actuar de los individuos con respecto al consumo
desordenado o el exceso de alimentos por diversas características culturales, religiosas o de costumbres, y en
las que el acto alimentario llega a tener interpretaciones o connotaciones negativas, destaca Montero lo
siguiente “Los orígenes de este comportamiento social son múltiples. En los textos religiosos se menciona a la
gula como uno de los pecados capitales, razón por la cual hasta la obesidad hasta parece ser un justo castigo”
(8).
Por otro lado, ambos al tratar las representaciones por medio de figuras e imágenes humanas, en el arte
destacan las características, creencias, costumbres y rasgos más trascendentes para cada cultura. Es así como
caracterizaciones del periodo paleolítico que datan de unos 25,000 años y halladas en el actual territorio de
Austria, en la región de Willendorf ya representan a una mujer obesa, denominada la Venus de Willendorf. La
mujer obesa era una imagen que simbolizaba la supervivencia para la especie.
En el Corpus Hipocrático, se describe fueron reconocidos los riesgos de la obesidad, como lo desprende la
siguiente afirmación: “la muerte súbita es más frecuente en aquellos que son naturalmente obesos” (9). Con lo
anterior, es claro que también se destaca que existía una preocupación, pero a la vez una representación que
con el tiempo es cambiante en relación a la figura corporal y que a la fecha lo seguimos observando y notando
en diversos aspectos de nuestra vida social o cultural (en amistades, en lo laboral, en el deporte, en lo

�académico, en lo profesional, en lo artístico, en la salud, etc.). Esto denota a la vez, como la figura obesa fue
perdiendo valor sociocultural como ideal de belleza y grandeza en algunas culturas o sociedades.
En lo que respecta a la obesidad, esta analizada y expuesta por el Dr. Rafael Álvarez en uno de sus libros donde
señala lo siguiente: la preocupación médica por la obesidad, surgió en el siglo XX y hay testimonios de la
perspicacia y capacidad de observación de los médicos primitivos, que advirtieron en sus escritos las
consecuencias del exceso de peso. Un ejemplo de ello, es cuando refiere que en uno de los tratados de
Hipócrates, se habla de la herencia y señala que “los hijos de los delgados son delgados y los hijos de los
robustos son robustos” (10).
Sin embargo, Álvarez retoma en forma interesante un concepto que suele ser sinónimo de obesidad “Gordo”;
que presenta diversas connotaciones que van desde como es visto el sujeto y este es tipificado por su actuar,
dejando en una pausa lo que es el sentir del sujeto, y es que el nos da a conocer lo siguiente: La palabra gordo
aparece en el castellano hacia el siglo XII, inicialmente como apodo; que encierra una intención insultante en el
sentido de “torpe” o “tonto” y que al parecer proviene del latín gurdus que significa “pesado”, “obtuso”, “necio” o
“bobo”. Hacia el siglo XIV, la palabra gordo se refiere a quien “tiene muchas carnes” o es “abultado y corpulento”.
Para el diccionario Enciclopédico Espasa Calpe se señala que gordo es “el que tiene muchas carnes”,
“abultado”, “corpulento”; pingüe, craso y mantecoso” que “excede de la medida regular y corpulencia que debe
tener” pero también es “tonto, torpe, poco avisado” (11).
Como se ve, “la palabra gordo se asocia desde siempre no sólo a un gran volumen corporal, sino a la
acumulación de grasa, y con ella, a la torpeza, la pesadez, la lentitud, la indolencia, la cual lleva inevitablemente
a que la sociedad discrimine a quien etiqueta como “gordo” (12) y con este calificativo quedando desplazada en
una gran parte de la sociedad a la condición de un sujeto enfermo (13).
De modo que obeso, es un término más científico y médico, en tanto que gordo es un adjetivo calificativo que
tiene una carga emocional muy importante, ya que el gordo no sólo es voluminoso, sino torpe, tonto, inútil,
etc.,y esto es de gran importancia para la vida de quien sufre exceso de peso. “Por todo lo anterior, nos damos
cuenta y coincidimos de que a pesar de que las palabras cambian, evolucionan, y su significado varía con el
tiempo, desde hace casi diez siglos el término tiene esas connotaciones ofensivas, o cuando menos inexactas,
por que un individuo gordo no es todo lo que dicen los diccionarios” (14).
Álvarez puntualiza conforme a sus indagaciones y en lo que respecta a la gordura esta nunca se consideró
mala, sino buena. Quien comía mucho y estaba gordo, podía aguantar mejor los días de ayuno, en tanto los
delgados, flacos, morían. Y retoma al igual que Montero como uno de los ejemplos más notables la figura
llamada Venus de Willendorf, pequeña estatuilla que representa una diosa de la prehistoria con características
gordas, pechos grandes, vientre voluminoso, muslos y piernas gruesas que simbolizaban la fertilidad, en la
historia estas con una datación de edad aproximada de 25 mil años y que se exhibe en el Museo de Viena.
En nuestro país, la cultura Olmeca dejo este tipo de representaciones en estatuillas. Posteriormente, se tiene
conocimiento de que en la Edad Media, la robustez y obesidad eran en el hombre manifestaciones de fuerza,
vigor, energía y riqueza material, y en la mujer de armonía y fertilidad. Aunque en algunas religiones, como la
católica, los deseos desordenados que denotaban placer al momento de come,r eran consideradas y tipificadas
bajo el concepto de gula, actividad irresponsable, que se asocia con uno de los siete pecados capitales, pero
que en los grandes señores de status, que bebían sin limites y disfrutaban toda clase de manjares, sin pensar
que sus costumbres los conducían a una muerte por indigestión, hipertensión, infarto u otros problemas, tenía
una tolerancia de aceptación.
Un nuevo cambio se da cuando la belleza desde la época del renacimiento en adelante, la cual retoma muchos
de los estereotipos que tenían los griegos, pero esta clasificación y representación sólo se da en lo que
llamamos la cultura occidental, “en otras regiones como los mares del sur muchas mujeres parecen vivir felices
con una figura opulenta y redonda, testimonio de una obesidad más o menos importante por sus
representaciones culturales” (15).
O bien, cuando también se analiza y describe como el perímetro de la cintura y la cadera, es según un estudio
de Devendra Singh, una señal de atracción sexual. Por lo que ante los ojos del varón, la figura femenina ideal
es aquella en la cual el perímetro de la cadera supera en un tercio al de la cintura, proporción que seria la
traducción visible de un equilibrio hormonal asegurador de la reproducción y la supervivencia de la especie
(16).

�Avanzado el tiempo, el conocimiento empírico de que los obesos tienen una mayor supervivencia ante la falta
de alimentos, dio a la obesidad el significado semiológico de una señal que descarta el riesgo inmediato que
genera la subalimentación, incorporándose inicialmente a la cultura, como una situación protectora. Al mejorar
las condiciones de vida se prolongo la existencia humana al mismo tiempo que aumentaba la disponibilidad de
alimentos. Con esos cambios la obesidad – protección comenzó insensible y lentamente a transformarse en
obesidad – enfermedad. Con lo anterior destacamos como la falta de una adecuada investigación acorde a las
características del problema, y la actitud de los sistemas en el campo de la salud se ha recreado un contexto o
atmósfera irreal, orillando al paciente a convivir con una serie de males que le ocasiona enfermedad, por las
presiones sociales que se generan contra todo lo que sea obeso.
La negativa de una prestación medica o atención por aquellos que integran el campo de la salud al no responder
en forma a las exigencias de algunos enfermos en el campo de la obesidad, a ocasionado se recurran a métodos
terapéuticos alternativos, en el cual las sabias recomendaciones familiares y populares, muchas veces
instrumentos de propagandas comerciales y conveniencias han resultado desventajosas para la atención
medica, pero de interés para la diversidad de las disciplinas que desde un punto de vista social y humano
analizan el actuar del hombre y de aquellos factores que determinan su estadio dentro del campo de la salud
pública.
Más relevante se vuelve, cuando sorprende, como la obesidad hoy es reconocida como una enfermedad crónica
no transmisible, que se presenta cada vez con más frecuencia en nuestro mundo occidentalizado; y como ésta
enfermedad, ha sido minimizada y desvalorizada como problema de salud individual y pública tiempo atrás a
causa de la ideas o perspectivas filosóficas, profesionales y científicas que predominaban; la cual trasciende a
la vez con un impacto igual o mayor al de la prevención, el hecho de cómo se ha formado una cultura de la
alimentación alrededor de la obesidad y de cómo en base a la sanción social las personas que conviven o han
asumido una responsabilidad hacia su persona, han generado una nueva cultura de convivencia o de estilo de
vida, con más fuerza que las intervenciones preventivas en el campo especifico de la salud.
Los análisis también nos llevan a reconocer y plasmar las discrepancias de los límites entre la obesidad como
problema estético y la obesidad como factor de riesgo; la hipótesis de la auto provocación de la enfermedad, el
hecho de ser un problema más cuantitativo que cualitativo en sus comienzos, han generado las condiciones
para que los sistemas de salud reflexionen y asuman la debida responsabilidad en su tratamiento como
enfermedad. Y el problema es mas notorio en expansión si analizamos las estadísticas norteamericanas como
un ejemplo grave y acentuado cuando se señala: “que de continuar esa tendencia, en el año 2,230 toda la
población estadounidense será obesa, según los estándares de la Organización Mundial de la Salud ya que las
estadísticas actuales indican que el 55% de la población norteamericana presenta exceso de peso” (17).
Estas diferentes interpretaciones, aun dentro de una misma sociedad se observa también en algunos
mexicanos-americanos que han acuñado el término "gordura mala" para distinguir las formas de obesidad
perjudiciales para la salud, de la "gordura", que aun continúa teniendo una connotación cultural positiva para
esos mismos grupos. Estos ejemplos hacen comprensible el diferente significado de la figura corporal, según el
contexto en que se desarrolla y vive el individuo. La belleza tiene tanta fuerza y repercusión social que para
alcanzarla se suele recurrir a técnicas que alteran el estado de nutrición y la composición corporal, en búsqueda
de modificar la figura (18).
La antropología es el estudio científico del hombre y de las especies humanas, considerando su diversidad
humana en tiempo y espacio. Aborda a la vez cuestiones básicas lo que la hace holística. El holismo es el
estudio de la condición humana como un todo: pasado, presente y futuro; biología, sociedad, lenguaje y cultura.
La cultura es un aspecto clave de la capacidad de adaptación y del éxito de la especie humana. Las culturas
son tradiciones y costumbres transmitidas a través del aprendizaje que guían las creencias y el comportamiento
de las personas expuestas a ellas. La mayoría de la gente piensa que los antropólogos estudian fósiles y
sociedades no industriales, y de hecho muchos lo hacen. Sin embargo la antropología va mucho más allá del
mero estudio de los pueblos no industriales. Es una disciplina científica de carácter comparativo que analiza las
sociedades antiguas y modernas, simples y complejas (19).
Conclusiones
Hoy en día, muchos estudios revelan con mucha certeza que el aumento en la prevalencia de la obesidad en el
mundo no es característico solamente de países en desarrollo, sino que esta problemática se manifiesta también
en naciones en desarrollo y muy poco desarrolladas, por lo cual, no registra fronteras geográﬁcas y diferencias

�sociodemográﬁcas. Actualmente se le reconoce como un padecimiento que se caracteriza por un exceso de
grasa en el cuerpo y es evidente cuando una persona ingiere mucho más calorías de las que requiere y consume
con su actividad; esto pone de manifiesto un comportamiento alimentario y de requerimientos nutricionales que
se sojuzga al entorno del ambiente físico y social; en el que se desenvuelve y recrea una sociedad.
Ahora, el rehacer a través de los diferentes pasajes históricos y culturales del hombre el fenómeno de la
obesidad nos permite conjugar como las sociedades han tenido un apresamiento de esta. En algunas ocasiones
siendo la misma sociedad actor protagónico de esta situación, y en otras más como la obesidad se convierte
en un icono representativo de arte que se plasma en la pintura, en la escultura, o bien, en personajes de la
propia literatura; pero en otras más trascendentales, como una representación divina y de propiedades que
expresan abundancia. Sin duda, siempre la imagen del obeso o de la figura humana con exceso de peso surge
y se ausenta a través de la historia cultural del hombre. Por lo cual, son importantes los abordajes bioculturales,
donde se evidencia no solo el comportamiento del hombre y de la misma organización social a la que pertenece,
sino que además busca ahondar en el contexto del estado nutricional y de sus representaciones en los
miembros de la misma colectividad.
Resumen
En este estudio se muestran la importancia del análisis antropológico y la perspectiva cultural de la alimentación
y la obesidad. Se reconoce en el tiempo como se han configurado en el uso de los elementos conceptuales de
la antropología que permiten el uso de técnicas analíticas que se han consolidado en la investigación
sociocultural y cualitativa. Los análisis también nos llevan a reconocer las discrepancias de los límites entre la
obesidad como problema estético y la obesidad como factor de riesgo.
Palabras clave: Obesidad, cultura alimentaria, antropología nutricional
Abtsract
In this study show the importance of the anthropological analysis and the cultural perspective of the feeding and
the obesity. It is obvious in the time as having shaped in the use of the conceptual elements of the anthropology
that permits the use of analytic techniques that have consolidated in the sociocultural and qualitative
investigation. The analysis also take us to recognize the discrepancies of the limits between the obesity as
aesthetic problem and the obesity as factor of risk.
Key words: Obesity, nourishing culture, nutritional anthropology,
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12. Idem.
13. Cruz, J.E. 2008. Condicionamiento evaluador de preferencias en el consumidor a partir
del atractivo físico. Rev. Latinoam. Psicol. Vol.40, No. 2: 345-359.
14. Alvarez Cordero, R., Op. cit.
15. Idem.
16. Cruz, J.E., Op. cit.
17. Lowenberg, M.E., et al, Op. cit.
18. Montero, J.C., Op. cit.
19. Kottak, C. P., Op. cit.

�Propuesta de una Política Social Alimentaria Nutricional para Nuevo
León
Esteban Gilberto Ramos Peña, Ana Elisa Castro, Yolanda Elva de la Garza Casas, Luz Natalia Berrún Castañón,
Liliana Gpe. González Rodríguez*
Laboratorio de Nutrición Poblacional del Centro de Investigaciones en Nutrición y Salud Pública de la Facultad
de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México); *Depto. De
Nutrición y Bromatología i Farmacia, Universidad Complutense de Madrid (Madrid, España).
E-mail: esteban.ramosp@uanl.mx
Introducción
Las Políticas Sociales tienen como fin el que la
población se pueda desarrollar convocando a los
diferentes actores que intervienen, así también, deben
tomar en cuenta los elementos en los que se
encuentran inmersos. Según Atria [1] la política social
se define como: “Un conjunto articulado y
temporalizado
de
acciones,
mecanismos
e
instrumentos, conducidos por un agente pública,
explícitamente destinados a mejorar la distribución de
oportunidades o corregir la distribución de activos a
favor de ciertos grupos o categorías sociales”.
Es entonces, que la creación de Políticas Sociales
deba tener un sustento perfectible y debatible, que
incluya la mayor parte de los factores, favorables o desfavorables, involucrados en la vida cotidiana de la
población, o a los menos aquellos que más correlacionen con su estado actual. Las políticas sociales se
mantienen a través de dos objetivos primordiales[2]: a) integración de la sociedad y b) La amortiguación de las
desigualdades debidas al capitalismo, lo cual implica tener el conocimiento a través de documentación, basada
en evidencia, sea de observación directa o de fuentes indirectas, con la aplicación del método científico de los
diferentes modelos de investigación, otra forma de abordar los objetivos está en razón de los destinatarios: si
ellos son específicos los objetivos singulares serán en forma de proyectos, los plurales serán en forma de
programas; si los destinatarios son genéricos, los objetivos singulares serán en forma de planes, los objetivos
plurales serán en forma de marco de acción.
Lo anterior señalado aplica también cuando se trata de elaborar políticas en el área de Alimentación y quizá la
diferencia estriba en la amplitud del tema y no en el impacto social. Es claro que la dificultad de la elaboración
de una política será de acuerdo al país de que se trate, entre las dificultades se puede considerar: tipo de
desarrollo, diversidad cultural, diversidad social, diversidad económica, distribución demográfica, educación,
aspectos de producción alimentaria, disponibilidad alimentaria y estado de salud de la población. Además, es
posible que existan dificultades inherentes a la creación de las Políticas sociales alimentarias, sin embargo, el
desarrollo sustentable de un país –nivel que puede diferir francamente (como es el caso de México) con respecto
a algunas regiones- es el que da sustento a la continuidad de la aplicación de las políticas sociales, entre ellas
las dirigidas al sector alimentario
Uno de los retos más importantes que enfrentan las políticas de salud y nutrición es el de llevar a cabo acciones
con recursos limitados y que respondan a las necesidades locales [3]. Así mismo para el desarrollo de políticas
tanto alimentarias como nutricionales es necesario tomar en cuenta factores biológicos, socioeconómicos y
culturales de la población a quienes serán dirigidas estas políticas. Dentro de los factores culturales y
socioeconómicos es importante destacar la utilización del patrón de consumo alimentario de la población (PCA)
el cual proporcionará una visión más amplia sobre la alimentación de la misma y las acciones orientadas en
materia de alimentación y nutrición estarán sustentadas en la realidad de la población ya que está determinado
por diferentes factores como la cultura alimentaria, hábitos alimentarios, disponibilidad de alimentos y acceso a
los alimentos considerando los niveles de ingreso de las familias.

�Con los determinantes mencionados, se debe construir un modelo alimentario – nutricional que pueda articular
la modernidad y la cultura alimentaria en el contexto socioeconómico donde se sitúa la población [4] e incida
favorablemente en disminuir la inseguridad alimentaria, la cual tiene alto grado de complejidad ya que está
compuesta de factores tales acceso a alimentos suficientes, variedad en la dieta, ansiedad causada por la
dificultad como el acceso a los alimentos y las normas para acceder a ellos de manera social y culturalmente
aceptable, entre otros [5].
Para poder lograr el objetivo que la Constitución impone, se debe tener en cuenta (y así lo menciona la Carta
Magna) el desarrollo sustentable de un país, definiéndose como [6]: “ aquel proceso auto sostenido y a largo
plazo, en virtud del cual la renta per cápita crece, sujeta a ciertos cambios estructurales y a ciertas restricciones
adicionales”. Al incluir este concepto en la Constitución se amplía la noción de salud a otras esferas, entre ellas
la económica y la social, puesto que el proceso de salud enfermedad no es unicausal, es decir, donde no
solamente actúa lo biológico- sino que es enteramente multicausal [7]. Es decir, inciden una cantidad importante
de factores que hacen que el proceso salud enfermedad desde el punto de vista biológico sea la parte terminal
del evento, es entonces que la sociedad, a través de sus actores, se encuentra involucrada en todo lo referente
a los diferentes factores que inciden sobre la salud.
México es un país considerado dentro del grupo de los “países menos desarrollados” lo cual corresponde a la
clasificación del Tercer Mundo o del Sur [8] o bien centro-periferia [9]; tiene tradiciones en cuanto a políticas y
programas alimentarios que vienen ejerciendose desde 1922, han estado dirigidos por lo general a diferentes
actores sociales que abarcan a consumidores, productores o intermediarios [10] buscando de alguna manera
incidir en la salud poblacional a través de la alimentación, mediante la modificación de diferentes factores
sociales y económicos. Sin embargo, las políticas y programas no debieran estar sujetas o expuestos a cambios
sexenales [11], sino más bien a los diferentes momentos y niveles de desarrollo en el país, esto pudiera
interpretarse como políticas alimentarias muy dinámicas y de cambios constantes, sin embargo no lo serían si
estuvieran vinculadas a políticas de desarrollo regional programado, en donde uno de los elementos importantes
de todo país es el campo.
De 1950 a 1980 la economía mexicana creció alrededor de un 6%, hubo un desarrollo industrial importante así
como del campo debido al ingreso de tecnología con un crecimiento promedio del 3% del PIB per cápita [12].
Durante esa época (1958) de industrialización sustitutiva, México tenía operando programas de alimentación
que estaban dirigidos a población de bajos recursos con la finalidad regular precios de artículos básicos y
protección a la economía popular; de 1961 a 1972, también abarcó a población rural y de bajos recursos con
objetivos subsidiarios al consumo de productos del campo; en 1970 había 13.5 millones de personas en el
medio rural con problemas de nutrición y alta marginación [13]; de 1972 a 1982 incluye a mujeres gestantes,
población infantil y a población con alto índice de marginación, los objetivos de esos programas incluyeron
educación a la población con respecto a los hábitos alimentarios, subsidio a la población, cambiar condiciones
de alimentación y nutrición, se utilizaron estrategias tales como créditos y subsidios en la producción y
comercialización de productos de alimentos, compras reguladoras de maíz y frijol, desayunos escolares,
incremento a salarios mínimos basados en la canasta básica, fomento a la producción de alimentos. [14].
En siguiente período, el fin de la industrialización sustitutiva, que comprende de 1985 a 1993, se inicia la
apertura al comercio internacional, la demanda interna disminuye y se exalta a la inversión extranjera, se
realizan las privatizaciones de la banca y la pequeña industria no logra afrontar dicha apertura, el crecimiento
apenas logra un 1.5% promedio en 10 años con lo cual se aumenta la brecha entre las clases sociales, los
ingresos, aumento de la economía informal, para 1996, 50 millones de mexicanos eran pobres y 20 millones se
encontraban en extrema pobreza [15], en esos momento prevalecían programas alimentarios que consideraban
como estrategias vigilar el estado de salud y nutrición al distribuir suplementos alimentario, apoyando la
educación y la salud así como realizando campañas más específicas de deficiencias tal es el caso de las
deficiencias de vitamina “A”. No se ha determinado exactamente a qué políticas económicas se encontraban
ligadas estas políticas o programas alimentarios dado que éstas últimas se entienden como políticas
eminentemente asistenciales, sin embargo concuerdan de alguna manera con el espíritu de la industrialización
sustitutiva en donde había que proteger el mercado interno dando protección a la industria, mientras tanto se
ayudaba a los sectores más necesitados a través de los programas alimentarios de tipo asistencial y solamente
uno de ellos tiene un enlace claro con la economía al establecer un aumento en el salario de acuerdo a la
canasta básica.
El caso Nuevo León, México

�Para el caso específico que nos ocupa en esta propuesta, en Nuevo León habitan 4;199,200 habitantes [16],en
donde el 85% de esta población es clasificada como urbana, de manera que el 15% se encuentra distribuida en
el resto del Estado; estamos hablando claramente de una población concentrada y otra con mucha dispersión,
cada una con los problemas característicos que envuelve los diferentes tipos de distribución poblacional. Se
trata de un problema de dualidad o polarización de tipo social, mencionado por Boecke en sus estudios de
economía [17], sin embargo es importante mencionar que el dualismo demográfico se acompaña de otros
dualismos no menos importantes y que cada subsistema –urbano y rural- contiene diferentes modos de
desarrollo que se tienen que analizar, de manera que no solo se debe medir en términos de dualismo, que es,
por lo general lo que podemos observar sin problemas, sino que aun dentro de esos subsistemas existen
diferentes desarrollos en donde podríamos explicar quizá la dificultad de exportar sistemas sociales modernos
hacia los lugares donde se desarrollan sistemas sociales tradicionales[18].
También dentro de la polarización demográfica, se puede hablar de estilos de desarrollo, esto implicaría
determinar (en cada municipio, región, localización urbana o rural, del Estado federativo) los indicadores que se
contemplan en lo referente a los estilos de desarrollo entre los que se pueden mencionar el PIB, empleo y
composición de demanda [19]. Es posible que dada la información obtenida, en el caso Nuevo León por
municipio, fuera necesario realizar cambios estructurales (“desplazamiento importante
de recursos
productivos de un sector a otro”,) hacia los municipios. Esto implica, que se desarrolle transferencia tecnológica
hacia los municipios menos desarrollados a fin de que la generación de empleo en esas zonas se lleve a cabo
[20].
Una razón que puede influenciar el cambio estructural puede ser la elevación de la demanda alimentaria, lo cual
significa que se debería otorgar recursos al campo, entre ellos habría que establecer tecnología que no solo
minimizara la mano de obra sino que tuviera mayor rendimiento por unidad de tierra sembrada [21] con lo cual
la agricultura podría disminuir el efecto de dualismo tanto en el ámbito municipal y regional, sin embargo, los
cambios estructurales en México pueden llevar consigo necesidades en cuanto a desregulación productiva y se
sabe que los efectos positivos de una mejora regulatoria pueden ser palpados en termino medio de hasta 10
años [22], es decir, para llegar al cambio estructural en algunos casos se debe mejorar la política desregulatoria.
Estas tareas de encontrar el camino más rápido en la desregulación de ciertas reformas estructurales en el
campo a fin de apoyar en la eficientización de la producción agrícola se pueden transformar en aprendizaje para
así lograr integrar las políticas sociales a las económicas [23].
Las políticas alimentarias siempre han sido excluyentes, es decir, solo toman en cuenta a los sectores
poblacionales mas necesitados, a esta condición de actuar se le a atenuado al llamarla de
manera “discriminación positiva”. Actúan a manera de subsidios, sin embargo, están expuestas a los planes
sexenales o bien son dependientes de las diferentes políticas económicas. Estas actuaciones sólo mantienen
el sistema de polarizaciones en los estados y municipios del país. Las políticas sociales alimentarias debieran
ser practicadas en coordinación y no en subordinación a las políticas económicas de un país, así mismo, deben
tener impacto para que la población tenga un cambio de actitud hacia los aspecto sociales y desarrollo de su
entorno. Deben buscar, junto con las políticas de desarrollo, un cambio estructural en el ámbito nutricio de las
poblaciones y pasar de ser políticas y programas asistenciales (muchos de ellos de manera directa en la
población) a la función de cambio estructural.
Propuesta de política social alimentaria nutricional para Nuevo León. México
Invertir en la alimentación y nutrición es apoyar el desarrollo de una nación asimismo es reducir la extrema
pobreza de la población. Según McDonald y Lawrence [24] considera que la nutrición es la base para el
desarrollo de cualquier nación, lo expresa claramente en la siguiente frase: “Una nutrición mejorada, es un
primer paso importante hacia el desarrollo del capital humano y la reducción de la pobreza”.
Ésta aseveración lleva implícita el hecho de la relación buena nutrición-desarrollo, mala nutrición-pobreza, sin
embargo, en el mundo actual, globalizado, en donde la mercadotecnia tiene la capacidad del manejo de grandes
volúmenes alimentarios, implícitamente no está tomando en cuenta los excesos que en materia de alimentación
se están viviendo dada la relación nutrición-pobreza. El patrón de Consumo Alimentario (PCA) está fuertemente
asociado a factores culturales, nutricionales, socioeconómicos y demográficos. Determinar el PCA es conocer
lo que la población consume de manera cotidiana además de un acercamiento al entendimiento de los factores
asociados a los consumos en las regiones, conjuntamente, el conocimiento holístico de la alimentación de las
comunidades o regiones del país apoya el desarrollo de políticas alimentarias [25] que coadyuven en el
desarrollo sustentable de la región.

�Se debe tomar en cuenta que la oferta alimentaria puede romper con los patrones alimentarios regionales [26]
y según Schuh [27], el problema de la seguridad alimentaria se debe principalmente a la pobreza y por lo tanto
la adquisición de alimentos es debida a la falta de medios. Es posible que en Nuevo León existan indicadores
que manifiesten una expresión de posible asimetría social y por lo tanto se genere la necesidad para caracterizar
el patrón alimentario en base a las regiones, niveles de ingreso y/o niveles de marginación. En Nuevo León, el
PCAF se caracterizó por 451 alimentos [28], sin embargo al estratificarlo por estrato de ingreso la variedad de
alimentos disminuye hasta el 64.51% en el estrato alto de ingresos, lo anterior como resultado de la mono dieta
homogeneizada que se está presentando en la actualidad, entre los 20 alimentos de mayo frecuencia y
porcentaje de familias que los consumen, se puede mencionar que los cereales son el grupo que tiene el mayor
porcentaje de alimentos, en el estrato bajo de ingresos contiene al 25%, el estrato medio de ingresos al 30% y
en el estrato alto de ingreso al 35%; le siguen en frecuencia las verduras con el 20%, en el estrato bajo de
ingresos e igual cantidad (15%) los estratos medio y alto de ingresos. El resto de los grupos alimentarios en
todos los estratos contiene cada uno entre el 5% y el 10%. En el estrato bajo de ingresos el 41.2% de los grupos
de alimentos que se consumen proporcionan menor cantidad de calorías, proteína y grasa en promedio con
respecto a los estratos medio y alto de ingresos y solo en el 23.6% y 29.4% aportan mayor cantidad de calorías
en promedio con respecto a los estratos medio y alto de ingreso.
Justificación
Según Juárez [29] las crisis económicas de los países hacen que sectores de la población tengan restricciones
al acceso en alimentos mientras que otros sectores tiene consumos sofisticados por lo tanto la alimentación
puede reflejar el nivel de vida dado los factores sociales y económicos que inciden en la alimentación. El patrón
de consumo alimentario (PCA) de Nuevo León consta de 451 alimentos sin embargo solamente 13 alimentos
cumplen con el criterio de universalidad que se utiliza en la construcción de la canasta básica alimentaria, esto
es, solo 13 alimentos son consumidos por el 25% o más de las familias encuestadas. [30].
En el reporte de la Organización de las Naciones Unidas [31], se informa que el grupo alimentos de mayor
disponibilidad en México fue el de los cereales cuando en Nuevo León ocupa el cuarto lugar en frecuencia y
porcentajes de familias que los consume, el informe también reporta que en México que el grupo de las verduras
se encuentran en el 7º lugar, productos del grupo de cárnicos en 4º lugar, leche y huevo en 3º, y el grupo de los
tubérculos en 8º en accesibilidad. Los alimentos con mayor frecuencia y porcentajes de familias que [32]
consumen en Nuevo León son el huevo, la tortilla, el frijol, las bebidas de cola, leche y aceite de cártamo, asi
mismo, la Organización de las Naciones Unidas reporta que la energía que se suministra en México proviene
en el 64% de los hidratos de carbono, el 11.3% de las proteínas y el 24.7% de los lípidos, mientras que en en
Nuevo León la energía consumida proviene en el 29.62% de los hidratos de carbono, el 24.60% de las proteínas
y el 45.78% de las grasas es decir, están invertidos los porcentajes de los macronutrimentos de donde proviene
la energía.
Los alimentos ocupan el primer lugar en el destino del gasto de las familias , en el año 2000 se destinó el 29.93%
siendo el año en que el porcentaje fue más bajo. Según la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares de
Nuevo León, los deciles I y II de ingresos destinaron entre el 41.5% y el 47.3% del ingreso a la compra de
alimentos [33]. Al estratificar el PCAF por ingreso disminuye la variedad de alimentos en cada estrato, pero sin
importar el estrato de ingreso, la tortilla de maíz ocupa invariablemente el primer lugar en frecuencia y porcentaje
de familias que los consume [34]. Las diferencias al estratificar la alimentación por ingreso, la frecuencia y
porcentajes de familias que los consume y los precios de algunos alimentos según la Procuraduría Federal del
Consumidor [35] hace pensar en la importancia del binomio ingreso-precio al consumidor en la obtención de
estos tipos de alimentos, por ejemplo, el Kg. de carne de res molida que tenía un precio de $26.00 pesos y de
la carne de bistec $40.00 pesos hace pensar en la importancia del binomio ingreso-precio al consumidor en la
obtención de estos tipos de alimentos; el pollo con el precio de $18.70 pesos el Kg. de manera similar, aunque
menos marcada, muestra las diferencias dada la estratificación por ingreso. En las familias del estrato bajo de
ingresos, se consume menos energía en promedio en casi el cincuenta porciento de los grupos de alimentos
en relación a los estratos medio y alto. Desde el punto de vista nutrimental, se encontró que en los estratos
medio y alto de ingresos, los refrescos ocupan un lugar importante en la frecuencia y porcentajes de familias
que los consume por arriba de la leche mientras que en el estrato bajo de ingresos la diferencia no es importante;
en la mayoría de los casos, las familias del estrato alto de marginación consumen en promedio menos energía,
proteína, grasas e hidratos de carbono como resultado de los bajos promedios de consumo de alimentos.
Al asociar la reducción en el ingreso semanal por familia con el porcentaje de alimentos que proporcionan
energía, proteína y grasas al pasar de un estrato de EM inferior a uno superior, se dieron correlaciones
significativas (r=0.896, r=0.8691, r=0.8204 respectivamente), no así para los hidratos de carbono (r=0.7441), lo
que indica que el menor acceso a este grupo de alimentos que aportan los tres primeros macronutrimentos

�conforme se incrementa la marginación como resultado del ingreso medio semanal por familia. Al agregar la
dimensión alimentaria caracterizada como Índice de consumo de Macronutrimentos (ICM) al Índice de
marginación (IM) que ha desarrollado el Consejo Nacional de Población (CONAPO), se encontró, que el IM en
27 de 50 municipios que se estudiaron en el año 2000 desarrollaba tendencias hacia el aumento de la
marginación en los municipios de Nuevo León. Asimismo se encontró que el ICM está asociado al IM en Nuevo
León. En las familias encuestadas, el porcentaje con ICM bajo es mayor que las que tiene ICM adecuado o en
exceso [36].
La medición de la pobreza data al menos desde 1902 cuando en la ciudad de York, Inglaterra, se evaluó la
pobreza a través de la medición de requerimientos de energía y proteína lo cual se le llamó “canasta
alimentaria”, dicho procedimiento se volvió común al grado que formaría parte de la medición de las línea de
pobreza y medir así la pobreza absoluta [37] y con este criterio se pudo establecer en una región o país en base
a dichas mediciones en el nivel nacional e internacional [38]. La canasta básica alimentaria (CBA) se utiliza para
fijar los salarios mínimos y se puede tomar en cuenta el promedio de consumidores de alimentos por familia
estableciendo con ello la canasta básica alimentaria familiar (CABF), asimismo sirve para las necesidades
básicas, especialmente de granos, en el país o regiones, también se ha utilizado para la identificación de
productos que deben ser regulados en cuanto a precios, por lo tanto el precio de la CBA es de utilidad para
determinar los grupos sociales en el aspecto de seguridad alimentaria, además, en la población asalariada se
puede estimar la capacidad de compra en alimentos comparando su salario mensual con el coste de la CBA y
así determinar el número de salarios necesarios para cubrir los requerimientos alimentarios [39].
En el año 2000 había economías en Centroamérica que requerían menos veces el salario mínimo para dicho
acceso [40]. Aunque el número y los alimentos se mantienen en las CABF de los años 2000 y 2005 los costos
en ellas si tienen diferencias. En el año 2000 el costo de la CBAF fue de $54.80 pesos diarios / $383.60 pesos
a la semana y para poder cubrir esta CBAF se requerían al menos 1.56 veces el salario mínimo, el costo de la
CBAF en el año 2005 fue de $61.70 pesos diarios / $431.93 pesos a la semana y para poder cubrir esta CBAF
se requerían 1.37 veces el salario mínimo, las veces de salario mínimo para acceder de la CBAF han disminuido,
el aumento en las percepciones salariales entre ambos años han sido mayor con respecto al aumento en el
costo de la CBAF, La razón en costo de la CBAF en el 2005 con respecto al 2000 es de 1.13 veces mientras
que la razón del salario en esos dos años de de 1.28, es decir, mientras que la CBAF aumento el 13% el salario
aumento en el 28%, sin embargo, nominalmente el ingreso sigue siendo insuficiente cuando se trata de cubrir
la CBAF [41] con lo que se puede afirmar que México tiene el mismo comportamiento en cuanto a el resto de
América Latina en cuanto a la inseguridad alimentaria por concepto de derecho alimentario.
Marco Legal
El artículo cuarto de la Constitución Mexicana [42], reconoce el derecho a la salud en la población para poder
alcanzar el desarrollo sostenido, al ser establecido éste derecho, la salud se eleva a rango constitucional, sin
embargo, .En éste momento la percepción del proceso salud enfermedad es vista – desde la esfera de atención
a la población- en base a dos componentes muy importantes, la prevención y la curación, que por lo general se
enfocan desde el punto de vista biologicista, sin embargo la población en general, deja a un lado el aspecto de
desarrollo sostenido pues implica esferas mas tenues que no se pueden percibir y fácilmente manejables por
los sistemas gubernamentales o privados. En otro de los apartados del capítulo refiere que las niñas y los niños
tienen el derecho a la alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral. En el
Programa Nacional de Salud 2001 – 2006, en la línea de acción que se refiere a “Mejorar la Salud y la Nutrición
de los miembros de los pueblos indígenas” que delimitado a ese grupo poblacional, se requiere que en Nuevo
León se ampliar a la población en general. La constitución política de Nuevo León, [43] en el titulo primero de
los derechos del hombre, capítulo tres, refiere que toda persona tiene derecho a la protección a la salud, la ley
determinará las acciones para tal efecto. En este sentido la alimentación y la nutrición son factores que deben
ser previstos en el concepto de salud dadas las consecuencias de de su impacto en la salud de los individuos.
Objetivos
Objetivo General
Impulsar, mejorar y vigilar la buena alimentación y nutrición en la población de Nuevo León a través de leyes,
normas y acciones que se sustentarán en programas de apoyo directo, educación en nutrición y alimentación
así como en la vigilancia epidemiológica de la nutrición y alimentación.
Objetivos rectores y estrategias

�Objetivo Rector 1
Promover, fortalecer y evaluar la buena alimentación y nutrición en Nuevo León.
El aseguramiento en la nutrición y alimentación de calidad en la población de Nuevo León a través del
cumplimento de leyes y normas con objetivos claros fomentará el desarrollo del Estado y disminuirá los
indicadores de salud que dependen de la alimentación.
Estrategias
a)

Creación del Consejo Estatal de la Nutrición y Alimentación en Nuevo León (CENyA-NL)

La creación del CENyA-NL implica la participación del Gobierno de Nuevo León, Sociedad Civil y Organismos
no gubernamentales, se encargará de la promoción de leyes y normas que apoyen a la alimentación y nutrición
en Nuevo León.
b)

Fortalecimiento los programas de educación alimentaria y nutricional en la población de Nuevo León.

Los programas de educación alimentaria y nutrición apoyan a la población en el conocimiento en la selección
adecuada de alimentos, promueven las guías alimentarias, promueven en la población la utilización del
etiquetado de los alimentos.
c)

Establecimiento del Programa Estatal de vigilancia de la nutrición y alimentación en Nuevo León.

Es necesario fortalecer la información actualizada en nutrición y alimentación en Nuevo León a través de la
obtención periódica de información del estado nutricio de la población y el tipo de alimentos que consumen.
d)
Fortalecimiento de la investigación en nutrición y alimentación a fin de favorecer el conocimiento de los
factores que inciden en el acceso a los alimentos.
Las crisis sociales y económicas conllevan cambios en los factores que inciden en el acceso a los alimentos
asimismo la tecnología de alimentos se encuentra en constante avance a fin de lograr productos de mejor
calidad.
e)
Retroalimentación a la sociedad sobre el impacto de la aplicación de leyes, normas y estrategias en el
campo de la nutrición y alimentación en Nuevo León.
A través de la evaluación de las acciones que apoyan las leyes y normas, la sociedad podrá determinar las
acciones futuras en materia de nutrición y alimentación en Nuevo León.
Objetivo Rector 2
Mejorar la universalidad de los alimentos en la población de Nuevo León.
Mejorar la universalidad implica ampliar la variedad de alimentos que consume la población de Nuevo León
dado que solo 13 alimentos cumplen con ese concepto.
Estrategias
a)

Establecimiento de subsidios a los alimentos de mayor frecuencia modal de consumo en Nuevo León.

La inversión en nutrición y alimentación en la población de Nuevo León redundará en mayor desarrollo y menor
gasto en aquellos padecimientos que a causa del acceso deficiente a los alimentos.
b)

Fortalecimiento de los programas de ayuda directa y desayunos escolares con alimentación variada.

�La nutrición y alimentación en la infancia es la inversión primordial para la futura población, ella debe estar
contemplada el efecto biológico y social.
Objetivo Rector 3
Disminuir la extrema pobreza en la población de Nuevo León.
Uno de los elementos que implica disminuir la pobreza extrema es que la población tenga acceso a la canasta
básica de alimentos en Nuevo León.
Estrategias
a)
Establecimiento de programas y subsidios necesarios a los alimentos que constituyen la canasta básica
alimentaría a fin de asegurar el acceso a los alimentos que la constituyen.
El seguimiento para el abasto y a los precios de alimentos que conforman la canasta básica alimentaria en
Nuevo León podrá asegurar de manera continuada la disminución en el número de familias que se encuentren
en el rango de extrema pobreza.
Conclusiones
La propuesta toma en cuenta los elementos propios de Nuevo León, México en materia de alimentación tales
como el patrón de consumo de alimentos el cual permite establecer la frecuencia y porcentaje de familias que
los consumen y la variedad de alimentos consumidos, también toma en cuenta elementos de la pobreza como
lo es la propuesta de la canasta básica alimentaria que se construyó a partir de alimentos que cumplen con el
concepto de universalidad y que además se consumen en Nuevo León, en ella también se analiza la capacidad
de acceder a los alimentos al comparar su precio con el ingreso monetario; asimismo está incluida la apreciación
que resulta de incorporar la dimensión alimentaria a la medición de pobreza a través del Índice de Marginación
que realiza el Consejo Nacional de Población. En lo que respecta al marco legal se apoya en el artículo cuarto
de la Constitución Mexicana, en el Programa Nacional de Salud 2001 – 2006 y en lla Constitución política de
Nuevo León. Dado lo anterior, la política social alimentaria propuesta, permite incluir en las estrategias
elementos de la dimensión alimentaria y elementos de la dimensión pobreza que estarán actuando a favor de
la mejora en la alimentación y en el combate a la pobreza de las familias de Nuevo León.
Resumen
Las Políticas Sociales tienen como fin el que la población se pueda desarrollar convocando a los diferentes
actores que intervienen, así también deben tomar en cuenta los elementos en los que se encuentran inmersos
la población. Las políticas sociales alimentarias debieran ser practicadas en coordinación y no en subordinación
a las políticas económicas de un país.Nada es diferente a lo comentado cuando se trata de elaborar políticas
en el área de Alimentación, quizá la diferencia estriba en la amplitud del tema y no en el impacto social. Invertir
en la nutrición y alimentación se apoyar el desarrollo de una nación asimismo es reducir la extrema pobreza de
la población. Uno de los retos más importantes que enfrentan las políticas de salud y nutrición es el de llevar a
cabo acciones con recursos limitados y que respondan a las necesidades locales. La propuesta toma en cuenta
los elementos propios de Nuevo León en materia de alimentación tales como el patrón de consumo de
alimentos, elementos de la pobreza. En lo que respecta al marco legal se apoya en el artículo cuarto de la
Constitución Mexicana, en el Programa Nacional de Salud 2001 – 2006 y en La Constitución política de Nuevo
León. Es entonces, que la propuesta permite incluir en las estrategias elementos de la dimensión alimentaria y
elementos de la dimensión pobreza, que estarán actuando a favor de la mejora en la alimentación y en el
combate a la pobreza de las familias de Nuevo León (México).
Palabras clave: Política alimentaria, Política social
Abstract
The Social Policies have like aim the one that the population can be developed summoning to the different actors
who take part, thus also must take into account the elements in which they are the population immersed. The
nourishing social policies would have to be practiced in coordination and not in subordination to the economic

�policies of a country. Nothing is different from commented when it is to elaborate political in the area of Feeding,
perhaps the difference is based in the amplitude of the subject and not in the social impact. To invest in the
nutrition and feeding to lean the development of a nation also is to reduce the extreme poverty of the population.
One of the most important challenges that they face the policies of health and nutrition is the one to carry out
action with limited resources and that respond to the local needs. The proposal takes into account the own
elements Nuevo Leon State in the matter of feeding again such as the landlord from consumption from foods,
elements of the poverty. With regard to the legal frame one leans in the article fourth of the Mexican Constitution,
in the National Program of Health 2001 - 2006 and in the political Constitution again Nuevo Leon State. He is
then, that the proposal allows to include in the strategies elements of the nourishing dimension and elements of
the dimension poverty, that will be acting in favor of the improvement in the feeding and the combat to the poverty
of the families again Leon (México).
Key word: Nourishing policy, Social policy
Referencias
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�DETERMINACIÓN DE CONSUMO DE PESCADO EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS, BUCARAMANGA, COLOMBIA
Edna Magaly Gamboa Delgado 1,2,3 Nahyr López Barbosa 1,3,, Elieth Gómez Almeyda 2,4, Nathalia Torres
Alarcón5
y
Juliette
Dahiana
Castillo
Morales5
1Departamento de Salud Pública, Escuela de Medicina, Universidad Industrial de Santander (Bucaramanga.
Colombia); 2Escuela de Nutrición y Dietética, Universidad Industrial de Santander; (Bucaramanga.
Colombia);3Grupo de Investigación en Demografía, Salud Pública y Sistemas de Salud (GUINDESS)
(Bucaramanga. Colombia); 4 Centro de Investigación en Ciencia y Tecnología de Alimentos (Bucaramanga.
5Universidad
Colombia);
Industrial
de
Santander
(Bucaramanga.
Colombia)
E-Mail: magalygamboa@yahoo.com
Introducción
Los pescados son prácticamente la única fuente
natural de los dos ácidos grasos esenciales n-3:
eicosapentanoico (EPA) y docoxahexanoico
(DHA) (1,2), además de ser fuente de proteína
de alta calidad biológica y algunos minerales
(3). Los efectos saludables derivados del
consumo o la suplementación con ácidos
grasos poliinsaturados n-3, han recibido en las
últimas dos décadas gran atención por parte de
la comunidad científica (4).
Estudios epidemiológicos y de intervención
nutricional indican que el consumo de ácidos
grasos n-3 y sus metabolitos producen cambios
en variables homeostáticas asociadas a efectos benéficos para la salud y pueden ser útiles en la prevención y
tratamiento de varias condiciones médicas como arritmias, aterosclerosis, disfunción endotelial y alta presión
sanguínea (5,6,7), y otros trastornos como demencia, depresión postparto, desarrollo cognitivo y de aprendizaje
en los niños, respuesta inmune e inflamatoria, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, obesidad (8,9) y otras
enfermedades emergentes.
No obstante, la evidencia sólida del efecto modulador de los ácidos grasos n-3, el consumo de pescado percápita de pescado en Latinoamérica y por ende en Colombia es bajo: Chile, muestra un consumo promedio de
4.7 kg/persona/año, Perú 22.5 kg/persona/año (10), Colombia posee una de las tasas más bajas de ingesta de
pescado en América Latina, en el 2004 el reporte era de 6.5 kg/año mientras para el 2006 disminuyó a 1.38
kg/persona/año, aunque es un país con suficiente riqueza hídrica (11). La encuesta nacional de la situación
nutricional en Colombia, en el año 2005 (12), muestra que sólo el 9.9% de la población entre 19 y 50 años y el
9.5% en el grupo de 14 a 18 años, consumen pescado.
Estos datos contrastan con países como Japón donde el consumo anual per-cápita es superior a 55 kg (13),
en Noruega 38 Kg/año y España 72 Kg/año 10. Varios factores pueden determinar el bajo consumo de pescado
y ácidos grasos n-3, de los cuales los más relevantes son los altos costos y la baja disponibilidad, que en nuestro
medio corresponden tal vez a que provienen principalmente de pesca artesanal (a excepción del pescado de
conserva), que no permite producción a grandes escalas, lo que conlleva a que el producto no tenga una oferta
constante, además está sujeto a diversas condicionantes de su calidad como: problemas de distribución,
conservación y comercialización, los que en la mayoría de los casos aumentan el precio al consumidor hasta
en 10 veces su precio de origen, factor que limita apreciablemente el consumo (14).
Otro factor relevante es el cambio en la conducta alimentaria especialmente en la población joven, debido a la
globalización de la alimentación que ha llevado a un aumento en el consumo de alimentos de preparación
rápida, desplazando aquellos que contienen nutrientes funcionales en los que se incluyen: pescados, frutas y
vegetales (15). En este contexto se planteó como objetivo del presente estudio, determinar el consumo de
pescado y los factores asociados en estudiantes de la Universidad Industrial de Santander.
Materiales y Métodos

�Descripción, tamaño de muestra y muestreo
Se realizó un estudio de corte transversal analítico, en estudiantes de la Universidad Industrial de Santander de
Bucaramanga, Colombia (principal universidad pública del nororiente Colombiano). Se calculó un tamaño de
muestra de 272 estudiantes, teniendo en cuenta una población de 13.739 estudiantes de pregrado, prevalencia
esperada del evento de 6.3%, nivel de confianza de 95%, poder de 80%, error alfa de 0.05 y precisión de
3%. Se aplicó muestreo estratificado en donde cada Facultad fue considerada como un estrato y dentro de
cada uno de éstos, se aplicó muestreo aleatorio simple para seleccionar las Escuelas (programas académicos)
de las cuales se eligieron los estudiantes encuestados. En este estudio se incluyeron estudiantes activos de
pregrado, en modalidad presencial. Se excluyeron los estudiantes beneficiarios del servicio de comedores
ofrecido por la Universidad.
Variables de Interés
Se analizaron variables de tipo nutricional, socio-económicas, demográficas, relacionadas con estilos de vida y
comportamientos alimentarios que permitieron identificar los factores asociados al consumo de pescados.
Recolección de la información
La información fue recolectada mediante un formato de encuesta que evaluó aspectos socioeconómicos y
alimentarios; este instrumento incluyó un cuestionario de frecuencia de consumo (CFC) de pescados, durante
el último mes.
El CFC estuvo compuesto por tres secciones: una lista de chequeo de alimentos (pescados) consumidos
durante el último mes, una sección de frecuencia de consumo de esos alimentos y una sección de tamaño de
porción usual consumida. La lista de chequeo incluyó los 10 tipos de pescados de mayor disponibilidad en la
ciudad y su área metropolitana (Bocachico, trucha, bagre, tilapia o mojarra roja, cachama, sardina, róbalo, pargo,
merluza y atún). La frecuencia de consumo fue conformada por 7 categorías exhaustivas y excluyentes: 2 a 3
veces/semana, 4 a5 veces por semana, 1 vez por semana, 1 a 2 veces/mes, 3 a 4 veces/mes, 5 a 10 veces/mes
y ninguna vez en el último mes. En la sección correspondiente al tamaño de porción se registró la cantidad
usual consumida de cada alimento de la lista de chequeo (en gramos); se realizó una aproximación
semicuantitativa al consumo de esos pescados a través de la multiplicación de la frecuencia de consumo
reportada por la cantidad media (tamaño de porción) de cada alimento de la lista.
La encuesta fue diligenciada a través de entrevista directa realizada por estudiantes de último nivel de Nutrición
y Dietética, UIS, debidamente entrenados para este procedimiento. Los participantes de este estudio fueron
captados en las diferentes aulas de clases y facultades de la Universidad Industrial de Santander.
Calidad de los datos
Para garantizar la calidad de los datos sobre el consumo de pescados, se diseñó y utilizó un folleto con
fotografías a tamaño real de los diferentes tipos de pescados disponibles en los supermercados de la ciudad,
con sus correspondientes pesos estandarizados, en gramos.
Antes de recolectar la información, se realizó una prueba piloto para medir el tiempo de diligenciamiento por
encuesta e identificar dificultades en cuanto a la comprensión y redacción de las preguntas y realizar las
correcciones pertinentes. Los datos fueron digitados por duplicado y validados en el programa Epi Info v. 6.04d.
Análisis de datos
Se realizó un análisis univariado en el cual las variables continuas fueron presentadas como promedios y sus
IC 95% y las variables discretas fueron presentadas como proporciones. Para la comparación de proporciones
se utilizó la prueba de Chi al cuadrado. Un análisis bivariado fue realizado entre las características
sociodemográficas y económicas de los participantes y el consumo de pescados. Los resultados se generaron
en el programa Stata v. 8.2.
Aspectos éticos

�Este trabajo dio cumplimiento a los principios éticos contenidos en la Declaración de Helsinki y según la
resolución No. 008430 de 1993 del Ministerio de Salud de Colombia, es clasificado como de riesgo nulo o sin
riesgo. Los participantes de este estudio fueron identificados mediante códigos y fue respetada, en todo
momento, la confidencialidad de los datos. Todas las personas que aceptaron ingresar en el estudio firmaron el
consentimiento informado. Este proyecto fue evaluado y aprobado por el comité de ética de la Facultad de Salud
de la Universidad Industrial de Santander.
Resultados
Características generales
La edad de lo estudiantes encuestados estuvo entre 17 y 29 años, con un promedio de 21.1 años, Desviación
Estándar (DE) 2.5 años. La mitad de los participantes tenía menos de 21 años. El 54.0% de los estudiantes
analizados eran de sexo masculino.
Respecto al lugar de procedencia de los estudiantes, el 11.8% provenía de la región Caribe Colombiana, el
0.7% de la región Pacífica, el 86.8% de la Andina y el 0.7% de la Orinoquía. El 50% de los participantes se
encontraba cursando entre 1º y 5º semestre académico de sus carreras.
El 93.8% de la muestra no había tenido hijos, mientras un 5.9% tenía un hijo y solo una persona había tenido
tres hijos. Del total de la población de estudio, un 21.7% estudiaba y trabajaba simultáneamente. El 78.8% de
los estudiantes contaba con ingresos mensuales menores a un salario mínimo legal vigente (SMMLV). El 23.6%
de los estudiantes pertenecía al nivel socioeconómico bajo (estratos 1 y 2), el 72.8% al nivel medio (estratos 3
y 4) y el 3.7% al nivel alto (estratos 5 y 6).
El 14.3% de los participantes compraba su alimentación fuera de casa. Otras características generales se
presentan en la Tabla 1.
Aspectos alimentarios
Respecto a las alergias alimentarias, el 19.5% de los participantes del estudio manifestó haber presentado algún
tipo de éstas alguna vez en su vida; dentro de las más comunes se encontraron las producidas por el consumo
de frutas (34.6%), huevos (13.5%), condimentos y especies (11.5%), pescados (9.6%) y lácteos (9.6%). Los
hábitos alimentarios mostraron que entre los grupos de alimentos consumidos con mayor frecuencia por los
encuestados, se encontraron: las carnes rojas (36.2), cereales (19.6%), pescados (13.7%) y lácteos (12.9%).
Las preferencias alimentarias también fueron indagadas en los sujetos de estudio, encontrando que las carnes
rojas, pescados, lácteos y frutas son sus alimentos preferidos (29.8%, 17.3%, 12.1% y 11.0% respectivamente).
Consumo de pescados
Se encontró una prevalencia de consumo de algún tipo de pescado durante el último mes de 74.2%, mientras
un 25.8% no consume ninguna clase de pescado. Los motivos para no consumirlo fueron: no les gusta (66.2%),
el costo (19.1%) y presencia de alergia a estos alimentos (5.9%). De las personas que manifestaron que el
pescado no les gusta (45), se encontró que en el 50% de los casos se debe a su olor, 25% a su sabor, 18.8%
a su textura, 12.5% a su aspecto y 4.2% a sus creencias.
El 75% de los participantes manifestó consumir algún tipo de pescado; de esta proporción, el 65.2% los consume
por gusto, 16.2% por salud y 9.3% por hábito. Dentro de las formas utilizadas para la preparación de los
pescados se encontró un 56.4% que lo consume frito, 22.5% guisado o cocido, 8.8% apanado y 4.4% asado.
El factor externo que más influye en el consumo actual de pescados en los participantes, es, para la mayoría,
los hábitos alimentarios familiares (86.8%) y para un 2.0% los medios de comunicación.
Tabla 1. Características Generales de la población de estudio.

Característica

Total (272)

Hombres
(147)

Mujeres (125)

p

�Edad (años) †

21.1 (20.8,
21.4)
5.1 (4.7, 5.4)

21.5 (21.1,
21.4)
5.7 (5.3, 6.1)

20.6 (20.2,
21.1)
4.3 (3.8, 4.7)

Salud

28 {10.3}

14 {9.5}

14 {11.3}

Ingenierías Físico-químicas

56 {20.7}

38 {25.8}

18 {14.5}

Ciencias humanas

60 {22.1}

25 {17.0}

35 {28.2}

Ingenierías físico-mecánicas

105 {38.7}

64 {43.5}

41 {33.0}

22 {8.1}

6 {4.1}

16 {12.9}

Nivel académico (semestre) †
Facultad ‡

Ciencias
Estado civil ‡

263 {96.7}

141{95.9}

122 {97.6}

Casado

3 {1.1}

1 {0.7}

2 {1.6}

Unión Libre
Ingresos Mensuales ‡

6 {2.2}

5 {3.4}

1 {0.8}

De 1 a 2 SMMLV ($205-$410
usd)

0.089**
205 {78.8}

114 {79.7}

91 {77.8}

44 {16.9}

20 {14.0}

24 {20.5}

11 {4.2}

9 {6.3}

2 {1.7}

Mayor a 2 SMMLV (&gt;$410
usd)
Estrato Socioeconómico ‡
1

0.000*
0.002**

0.271**

Soltero

Menor a 1 SMMLV (&lt; $205
usd)

0.003*

0.840**
13 {4.8}

8{5.4}

5{4.0}

2

51

{18.8}

26{17.7}

25{20.0}

3

120 {44.1}

62{42.2}

58{46.4}

4

78 {28.7}

46{31.3}

32{25.6}

5

7 {2.6}

4{2.7}

3{2.4}

6

3

1{0.7}

2{1.6}

{1.1}

�[n]. SMMLV: Salario mínimo mensual legal vigente en Colombia para 2006; usd: dólares
americanos; † Promedio (Intervalo de confianza 95%; ‡ Frecuencia {%}; *Prueba t de Student ; ** Prueba
Chi2.
La Tabla 2 presenta las prevalencias de consumo de pescado en total y según el sexo, observándose que el
atún (88.2%), el bagre (43.8%) y el bocachico (39.2%) son las especies de mayor ingesta, sin encontrar
diferencias estadísticamente significativas.
Tabla 2. Prevalencia de consumo de cada tipo de pescados en el último mes, estudiantes universitarios,
Bucaramanga, 2006.

Tipo de pescado

Total (196)
n {%}
77 {39.2}

Mujeres (90)
n
{%}
36 {40.0}

Hombres (106)
n {%}
41 {38.6}

0.850

Trucha

24 {12.2}

10 {11.1}

14 {13.2}

0.655

Bagre

86 {43.8}

39 {43.3}

47 {44.3}

0.887

Mojarra

63 {32.1}

28 {31.1}

35 {33.0}

0.776

Cachama Roja

18 {9.1}

3 {3.3}

15 {14.1}

0.012

Sardinas

63 {32.1}

28 {31.1}

35 {33.0}

0.776

Róbalo

13 {6.6}

6 {6.6}

7 {6.6}

1.000

Pargo

10 {5.1}

2 {2.2}

8 {7.5}

0.112

Merluza

37 {18.8}

17 {18.8}

20 {18.8}

0.997

Atún

173 {88.2}

79 {87.7}

94 {88.6}

0.845

Bocachico

P **

** Prueba Chi2.
La Tabla 3 muestra la frecuencia de consumo de pescado en el último mes y sus respectivos tamaños de
porción, siendo relevantes las porciones promedio, consumidas de cachama y róbalo (350 g. y 269.2 g
respectivamente).
Tabla 3. Frecuencia de consumo de pescados en estudiantes universitarios, Bucaramanga, 2006.
FRECUENCIA DE CONSUMO DE CADA TIPO DE PESCADO EN EL
ÚLTIMO MES
TIPO DE
PESCADO

Porcentaje (%)
Veces por semana

Veces por mes

Nunca

Promedi
o del
tamaño
de la
porción
usual (g)

1

2o3

4o5

1o2

2o3

5 a 10

Bocachico

5.6

--

--

27.3

5.1

1.5

60.3

216.0

Trucha

2.0

--

--

8.6

1.0

0.5

87.7

210.2

Bagre

3.5

--

--

34.1

6.1

--

56.1

238.8

�Tilapia o Mojarra
roja

2.0

Cachama
Sardinas

0.5

--

22.4

6.1

1.5

--

3.5

1.5

Róbalo

0.5

Pargo

1.0

1.0

67.8

241.7

--

5.6

--

16.4

2.0

--

90.8

350.0

8.2

2.5

67.6

203.6

--

--

--

--

4.5

1.5

--

93.3

269.2

4.0

--

--

94.9

237.5

Merluza

2.0

--

--

11.7

3.0

2.0

81.1

95.8

Atún

16.5

18.1

3.1

25.3

16.0

10.3

10.3

112.1

La Figura 1 presenta la distribución del consumo promedio de pescados, según el área de conocimiento al cual
pertenecen los estudiantes encuestados, destacándose el mayor consumo en la facultad de Ingenierías FísicoQuímicas (1676.4 g), en contraste con el menor consumo reportado por la Facultad de Ciencias (1006.4 g)
Figura 1. Consumo promedio mensual de pescado (g) en estudiantes universitarios según la Facultad en
la cual estudian.

Discusión
Los aspectos alimentarios analizados en el presente estudio, reflejan una preferencia por seleccionar para el
consumo, las carnes rojas (29.8%) y más que los pescados (17.3%), tendencia que se observa no solo en
población joven sino en otros grupos de edad, como se evidenció en la encuesta nacional de la situación
nutricional en Colombia donde el consumo de carne de res fue de 44.6% mientras el de pescado correspondió
al 9.9% en individuos de 19 a 50 años (16). Esto puede ser posible porque el pescado no suele ajustarse
siempre a las preferencias del consumidor actual, dada su naturaleza muy perecedera, sus altos costos o por
sus características físicas y organolépticas (espinas, sabor, olor).
El estudio de Leek (17) en jóvenes ingleses, identificó que el principal factor responsable del rechazo del
pescado para su consumo lo representa la dimensión sensorial, por las propiedades organolépticas del producto
como la apariencia (forma, color, defectos), el olor, sabor, textura o consistencia, las cuales influyen en su
aceptación.

�Otras preferencias alimentarias manifestadas por los participantes son los cereales (19.6%) y los lácteos
(12.9%). Las frutas y vegetales no aparecen en los grupos de alimentos de consumo más frecuente en los
estudiantes encuestados, condición que desfavorece la práctica de hábitos alimentarios saludables, si se tiene
en cuenta que actualmente la mortalidad a nivel mundial estimada en 2.635 millones de muerte por año, es
atribuible a la ingesta inadecuada de estos alimentos (18).
Un aspecto que se incluyó para determinar causales de consumo de pescado fue la presencia de alergias, por
ser este alimento uno de los mas alergenos. La alergia es ocasionada principalmente por las proteínas, el
parásito Anisakis o la histamina que se forma al descomponerse el pescado (19), en este estudio se encontró
que solo un 9.6% refieren manifestaciones de alergia por la ingesta de pescado, sin especificar que especie la
origina.
En el análisis del consumo de pescado se encontró que el 25.8% no lo incluye en su alimentación, dato que
permite predecir que la cuarta parte de la población de estudio no cubre las recomendaciones de ácidos grasos
n-3, que corresponden a 1.3 - 1.6 gramos/día (20), dado que los pescados son la principal fuente natural de
este nutriente esencial.
De los participantes que consumen alguna de las especies incluidas en el estudio, el mayor porcentaje (65.2%),
lo hace por gusto, aunque con un frecuencia baja, solo una vez por semana. El atún es el pescado de mayor
consumo en el último mes (88.2%) y es la única variedad reportada con una frecuencia de consumo entre 4 o
5 veces por semana, sin embargo, esta frecuencia corresponde a un reducido porcentaje de participantes (3%).
Cabe resaltar que la trucha es el pescado de disponibilidad regional de mayor contenido en n-3 (21) y sólo el
2% de los encuestados lo consume, una vez por semana. Estos porcentajes son muy bajos comparados con
recomendaciones de organismos internacionales como la OMS que ha determinado que el consumo debe ser
de 1 o 2 veces por semana (22) y para la asociación americana del corazón (AHA) de 2-4 veces/semana (23,24).
La NCEP ATP III apoya estas recomendaciones, las cuales deben ser incluidas en la dieta de reducción de
factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (25).
Para la frecuencia de consumo entre 1 y 2 veces por mes, la mayor ingesta fue para el bagre 34.1%, seguido
de bocachico 27.3% y el atún 25.3%, lo cual puede atribuirse al hecho que son especies de alta disponibilidad
y fácil acceso en la región (26).
El consumo por facultades mostró que los estudiantes de la facultad de físico-químicas, tienen mayor
preferencia por este alimento, encontrándose que, en el último mes, la cantidad consumida en promedio fue de
1676.4 gramos.; entre tanto los participantes de la facultad de salud que se esperaba tuvieran mayor consumo
por tener amplio conocimiento de los beneficios de este alimento para la salud, presentaron una de las cifras
mas bajas.
En cuanto al tamaño de la porción consumida, esta corresponde a la cantidad establecida para un intercambio
normal (27), siendo la cachama y el róbalo las especies consumidas con mayor tamaño de porción, 350.0
gramos y 269.2 gramos respectivamente. Cuando se analizó la asociación entre el consumo con la edad y el
sexo, no se encontraron diferencias significativas, pero al evaluar el semestre académico cursado, se observó
que a mayor número de semestres, mayor probabilidad de consumir pescado, mostrando un OR de 1.83 (IC
1.03-3.24), siendo la diferencia estadísticamente significativa (P =0.037) (ver Tabla 4).
En general se puede observar que el consumo de pescado es bajo en la población estudiada, una de las causas
de esta tendencia en la población en general es el alto costo de este alimento (28), dato que se confirma en el
presente estudio, donde el nivel socio económico alto (estratos socio económicos 4, 5 y 6) presenta una mayor
probabilidad de consumir pescado durante el último mes (OR: 1.50 IC(95%): 0.81-2.78, p=0.188), sin ser este
resultado estadísticamente significativo. Similar comportamiento se observó para el monto de los ingresos
mensuales, pues tienen el doble de probabilidad de consumir pescado, quienes presentan ingresos mayores o
iguales a un SMMLV comparado con quienes tienen menores ingresos (OR: 2.0 IC (95%): 0.92-4.37,
p=0.080). Sin embargo, la principal causa manifestada por los sujetos que no incluyen pescado en su
alimentación es porque no les gusta y como segunda opción el costo.

�Tabla 4. Factores asociados con el consumo de pescados en estudiantes universitarios,
Bucaramanga, Colombia, 2006.

Variable
Odds Ratio a
Edad actual (años)
Menor de 22
1,00
22 y más
1,18
Sexo
Femenino
1,00
Masculino
1,04
Semestre Académico
IaV
1,00
VI a X
1,83
Facultad
Salud
1,00
Otras
0,95
Estrato Socioeconómico
Bajo (1, 2 y 3)
1,00
Alto (4, 5 y 6)
1,50
Estado civil
Soltero
1,00
Otros (Casado y Unión Libre)
2,85
Ocupación
Solo estudia
1,00
Estudia y trabaja
1,58
Tiene cupo alimentario
Sí
1,00
No
1,32
Ingresos
Menor de 1 SMMLV
1,00
Mayor o igual a 1 SMMLV
2,00
a
Cálculo realizado con regresión logística bivariada
b.
IC95%: intervalo de confianza al 95%

IC95% a, b

Valor p a

0,67-2,09

0,557

0,60-1,81

0,871

1,03-3,24

0,037

0,38-2,34

0,913

0,81-2,78

0,188

0,35-23,22

0,328

0,76-3,28

0,211

0,61-2,85

0,480

0,92-4,37

0,080

Conclusión
Los hallazgos de este estudio permiten concluir que una cuarta parte de la población estudiada no incluye
pescado en su alimentación y quienes lo consumen lo hacen en frecuencia muy baja y en consecuencia
difícilmente pueden cubrir las recomendaciones de ácidos grasos esenciales n-3. Es evidente que los
estudiantes de la facultad de salud, pese a suponer que tienen mayor conocimiento de alimentación saludable,
no son quienes más consumen pescado. Sería deseable continuar la investigación en esta área,

�complementando con otros métodos de evaluación de consumo y dando prioridad a grupos vulnerables de
deficiencia de ácidos grasos n-3 como las mujeres gestantes.
Agradecimientos
Las autoras desean manifestar sus agradecimientos al grupo de estudiantes que participó en el desarrollo del
proyecto de investigación que dio origen al presente artículo: Gloria M. Durán L., Adriana P. Mora M., Sindy P.
Plata N., Sandy N. Ortega P., Juleny A. Naranjo M y Elizabeth Calderón M. Así mismo, agradecen a la
Universidad Industrial de Santander por la financiación brindada para llevar a cabo el estudio.
Resumen
Una amplia evidencia científica ha demostrado los beneficios nutricionales en la promoción de la salud y la
prevención de enfermedades derivados del consumo o suplementación de ácidos grasos poliinsaturados n-3,
de los cuales el pescado es la principal fuente natural. El objetivo del presente trabajo fue determinar el consumo
de pescado y los factores asociados, en estudiantes de la Universidad Industrial de Santander, para el cual se
hizo un estudio transversal analítico, en 272 estudiantes universitarios, donde se analizaron variables de tipo
nutricional, socio-económicas, demográficas, relacionadas con estilos de vida y comportamientos alimentarios
que permitieron identificar los factores asociados al consumo de pescados. Los resultados mostraron que,
durante el último mes, el 74.2%, consumió algún tipo de pescado, mientras un 25.8% no lo incluía en su
alimentación. Los motivos para no consumirlo fueron: no les gusta (66.2%), el costo (19.1%) y presencia de
alergia a estos alimentos (5.9%). Las variedades mas consumidas son, el atún (89.8%), el bagre (43.8%) y el
bocachico (40.3%) aunque en frecuencias de consumo muy bajas.
Los resultados obtenidos permitieron concluir que un porcentaje importante de la población estudiada (25.8%)
no incluyen pescado en su alimentación diaria y los sujetos que lo consumen lo hacen en frecuencia muy baja,
lo que permite predecir que difícilmente se cubren las recomendaciones de ácidos grasos esenciales n-3.
Palabras claves: pescados, ácidos grasos n-3, consumo, hábitos alimenticios.
Abstract
Vast scientific evidence has shown the nutritional benefits of health promotion and prevention of diseases derived
from the consumption or supplementation of n-3 polyunsaturated fatty acid, whose main natural source is fish.
The objective of this work was to determine the consumption of fish and its associated factors in students of
Universidad Industrial de Santander; in order to do this, an analytic transversal study in 272 university students
was carried out, where nutritional, socioeconomic, and demographic variables were analyzed and related to life
styles and eating habits that allowed to identify the factors associated to fish-consumption. The results showed
that, for the past month, 74.2% consumed some type of fish, whereas 25.8% did not include it in their diet. The
motives for not doing this were: they do not like it (66.2%), cost (19.1%), and presence of allergies to this food
(5.9%). The varieties consumed the most are: tuna (89.8%), catfish (43.8%) and Colombian bocachico (40.3%)
although the consumption frequency was very low. The results obtained lead to conclude that an important
percentage of the study population (25.8%) do not include fish in their daily diet, and those who do, consume it
with very low frequency; this lets us predict that the recommendations on essential n-3 fatty acids are hardly
followed.
Key words: fish, n-3 fatty acids, consumption, food habits.
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�FACTORES SOCIOCULTURALES Y DEL ENTORNO QUE INFLUYEN
EN LAS PRÁCTICAS ALIMENTARIAS DE GESTANTES CON Y SIN
OBESIDAD.
Bernarda Sánchez-Jiménez1, Reyna Sámano-Sámano2, Izmet Pinzón-Rivera3, Margie Balas-Nakash1, Otilia
Perichart-Perera4
1 Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los
Reyes” (México, D. F); 2 Departamento de Investigación en Nutrición. Instituto Nacional de Perinatología “Isidro
Espinosa de los Reyes” (México, D. F);3 Universidad Iberoamericana, Plantel Santa Fé, (México, D.
F); 4Coordinación de la Maestría en Nutrición Clínica, Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto
Nacional
de
Perinatología
E-mail: o.perichart@servidor.inper.edu.mx
Introducción
La obesidad ha alcanzado proporciones
epidémicas. Según la Organización Mundial
de la Salud (OMS), en todo el mundo hay mil
millones de adultos que presentan sobrepeso
(índice de masa corporal (IMC) &gt;25) y unos
300 millones son considerados obesos (IMC&gt;
30).(1) El sobrepeso y la obesidad se asocian
con numerosas comorbilidades de gran
importancia para la salud pública, como son la
hipertensión arterial, diabetes, enfermedad
cardiovascular, la depresión y el cáncer de
mama, entre otras.(2,3) La disminución en la
productividad y la calidad de vida, que
resultan del sobrepeso y la obesidad, están
relacionadas con mayores costos médicos,
psicológicos y sociales.
México se encuentra en una transición epidemiológica y nutricional que se caracteriza por un incremento de la
obesidad y de enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la nutrición.(4) La prevalencia de
sobrepeso y obesidad en mujeres en edad reproductiva (mayores de 20 años de edad) es de 71.9%;(5) esta
creciente prevalencia es un gran problema de salud pública, dado que durante la gestación la obesidad produce
varias alteraciones fisiológicas, donde se ven comprometidos el sistema respiratorio, el cardiovascular y el
gastrointestinal de la mujer (6); asimismo, se presentan complicaciones obstétricas como abortos espontáneos,
diabetes gestacional, preeclampsia, parto pretérmino y mayor número de cesáreas. La obesidad durante el
embarazo también conlleva riesgos neonatales y fetales como la prematurez, macrosomía, defectos al
nacimiento, malformaciones genéticas y muerte fetal (7).
Por otra parte, la alimentación considerada como una actividad no sólo biológica, nutricional y médica, es un
fenómeno social, psicológico, económico, simbólico, religioso y cultural (8). El conocer las formas de obtención
y distribución de los alimentos, así como las prácticas de preparación y consumo de los mismos, los hábitos de
consumo y las creencias, los motivadores y las barreras ante la alimentación, puede brindar información útil
para dar recomendaciones individuales a la mujer que pudieran ayudar a promover cambios de conducta
durante el embarazo. Esto es importante para lograr que las mujeres lleven una alimentación más saludable
durante el embarazo y que los cambios de conducta perduren en etapas posteriores de la vida.
Para ello, es indispensable el trabajo de un equipo interdisciplinario de salud, que informe, oriente y motive a la
gestante sobre la importancia de una buena alimentación para ella y su recién nacido. En el Instituto Nacional
de Perinatología (INPerIER) más del 80% de las embarazadas tienen sobrepeso u obesidad (9), siendo la
preeclampsia y la diabetes gestacional problemas muy frecuentes en ellas, sin embargo, no existen programas
institucionales dirigidos a promover un estilo de vida saludable para este grupo de pacientes. En este estudio
se pretende identificar y describir los factores socioculturales y del entorno que afectan las prácticas alimentarias
de un grupo de gestantes mexicanas con peso normal y con sobrepeso u obesidad.

�Material y Métodos
Este es un estudio transversal descriptivo, realizado durante el 2009 en el INPerIER, perteneciente a la
Secretaria de Salud, que atiende a mujeres no derechohabientes a ninguna institución de salud. Se invitó a
todas las gestantes que asistieron por primera vez a la consulta externa prenatal del INPerIER, en un periodo
de tres meses -marzo a mayo- y que cumplieron con los siguientes criterios de inclusión: tener de 18 a 45 años
de edad, que supieran leer y escribir, radicaran en el área metropolitana y que aceptaran participar informada
y libremente al estudio. La selección de la muestra fue intencional, consecutiva y autoseleccionada a través del
consentimiento informado verbal, por no existir ningún riesgo para ellas. El proyecto general fue aprobado por
los Comités de Investigación y Bioética en Investigación del INPerIER.
A todas las gestantes seleccionadas se les preguntó su peso pregestacional para poder calcular el IMC
pregestacional. Las gestantes fueron divididas en dos grupos de acuerdo a los criterios de clasificación de la
obesidad propuestos por la OMS (10): Los dos grupos quedaron conformados por las gestantes con peso normal
(IMC 18.5 a 24.99kg/m2) y las embarazadas con sobrepeso u obesidad (IMC ≥25 kg/m2).
A ambos grupos de gestantes se les aplicó un cuestionario. Para la estandarización del personal, se efectuaron
reuniones de grupo en donde se consideró tanto la técnica de la invitación, como la forma de registro de la
información (llenado de los cuestionarios). En una segunda etapa y como parte de la validez de apariencia, se
probaron los cuestionarios con mujeres asistentes a la consulta externa del Instituto. Se integraron las
encuestadoras para realizar las entrevistas, verificando posteriormente la información y los errores presentados
en el interrogatorio, realizando alguna modificación pertinente. Por otro lado, el cuestionario fue revisado por
expertos en el área, quienes emitieron su juicio sobre los ítems que conformaron el instrumento.
Los cuestionarios fueron aplicados por una Lic. en Enfermería y obstetricia, con apoyo de dos pasantes de la
Lic. en Nutrición. Mismo que incluyó cuatro apartados:
A. Datos socio-demográficos - edad, escolaridad, ocupación, horas que trabaja fuera de casa, nivel
socioeconómico, estado civil, tipo de hogar.
B. Antecedentes obstétricos - número de gestaciones, partos, cesárea, abortos, óbitos, hijos vivos y edad de
los mismos.
C. Datos del embarazo actual - fecha última menstruación, edad gestacional, peso pregestacional y actual,
estatura y morbilidad al ingreso.
D. Contenidos temáticos (21 preguntas) en donde se abordó: a) Auto-percepción de su imagen
corporal, b)Prácticas de alimentación y ejercicio físico, c)Frecuencia de consumo de diferentes grupos de
alimentos, d)Influencia externa sobre su alimentación y e)Fuentes de información, disponibilidad y acceso a
los alimentos. La mayor parte de las preguntas fueron de opción múltiple o dicotómicas. Se consultó el
expediente clínico a fin de verificar los diagnósticos médicos de ingreso de las pacientes.
La información obtenida fue capturada en una base diseñada para el estudio y los datos se analizaron en el
paquete estadístico SPSS 14.0 para Windows. Se calcularon medidas de dispersión y tendencia central, Chi2 de
Pearson para variables categóricas y T de Student para comparar medias. Se consideró una diferencia
significativa cuando existió un valor de p&lt;0.05.
Resultados
De las 330 gestantes que se invitaron a participar, 301 gestantes fueron evaluadas ya que 29 cuestionarios
estuvieron incompletos o las respuestas fueron no válidas.
En la Tabla 1 se presentan las características socio-demográficas de las gestantes, divididas de acuerdo al
grado de obesidad. Se puede observar que un mayor número de gestantes con peso normal estudiaron la
preparatoria o alguna carrera (98 vs 73, p=0.013); además, estas mismas gestantes reportaron
más frecuentemente ser primigestas en comparación con las gestantes con sobrepeso u obesidad (65 vs 34,
p=0.001). Al analizar otros datos, la principal causa de ingreso de las gestantes al Instituto, independientemente
de la gestación, fue contar con alguna enfermedad de base (30%), es decir, el tener antecedentes patológicos

�(factor RH negativo, problemas de corazón, asma, entre otros) incluyendo hipertensión, problema de tiroides,
diabetes mellitus. En segundo lugar (28%) fueron las causas obstétricas (amenaza de aborto, pérdidas
gestaciones, antecedentes de preeclampsia, cesáreas previas polihidramnios y oligodramnios); seguida de las
causas fetales (malformaciones) (9%), edad materna avanzada (9%) y de causas ginecológicos (miomas y
quistes de ovario) (6%). El motivo de ingreso no fue diferente por grado de obesidad (p&gt;0.50). Más de la mitad
de las participantes (57%) pertenecían a un nivel socioeconómico bajo (menor o igual a un salario mínimo) y
43% a un nivel medio (igual o menor a dos salarios mínimos).
Tabla 1. Características sociodemográficas de las gestantes, divididas por categoría de peso.
n=301

Total
(n=301)

INPerIER

Edad (años)a
Semanas de
gestacióna
Escolaridadb

29.2±6.8

Peso
normal
(n=153)
27.4±6.6

Sobrepeso u
obesidad (n=148)

Valor de
p

31±6.5

0.852

18.1±7.1

19.1±6.8

16.5±6.5

0.651
0.013*

≤ Secundaria

130 (43)

55 (42)

75 (58)

≥ Preparatoria
Estado civil b

171 (57)

98 (57)

73 (43)

unidas

211 (71)

100 (47)

112 (53)

no unidas
Ocupación b

89 (29)

53 (60)

36 (40)

No remunerada

248 (82)

124 (50)

124 (50)

remunerada
Nivel
socioeconómico b

53 (18)

29 (55)

24 (45)

0.066

0.636

0.895
173 (57)

89 (51)

84 (49)

128 (43)

64 (50)

64 (50)

Bajo
Medio
Tipo de familiab

0.066

Nuclear

168 (56)

77 (46)

91 (54)

Extensa
Gestaciones b

133 (44)

76 (57)

57 (43)
0.001*

�primigesta

98 (33)

65 (65)

34 (35)

multigesta

302 (67)

89 (44)

114 (56)

a Media±DE

bn

analizado con la prueba de t-Student

(%) analizado con la prueba de X2
*p&lt;0.05

El 48% de las gestantes percibían sentirse inconformes con su peso corporal actual, independientemente de su
peso corporal. Sin embargo, al dividir a las gestantes por grupo de edad (18-29 vs 30-45), se encontró que las
gestantes de más de 30 años con sobrepeso u obesidad presentaron una mayor inconformidad con su peso
que las gestantes de la misma edad pero con peso normal (42 vs 14%, p=0.001). Se encontró que el 34% de
las gestantes habían realizado algún tratamiento para bajar de peso antes del embarazo independientemente
de la presencia de obesidad. Los principales tratamientos usados fueron: restricción de alimentos por iniciativa
de la misma paciente (47%), el seguimiento de una dieta recomendada por un nutriólogo o médico (23%) o
algún otro método (30%) (ingerir pastillas, gotas, acupuntura, etc). Estos tratamientos fueron recomendadas en
primer lugar, por personal de salud (36%), seguido por las propias gestantes (26%) y recomendaciones por
parte de amigos y familiares (21% y 16%, respectivamente).
Al analizar la auto-percepción de la alimentación por parte de las gestantes, se encontró que sólo el 5% percibió
que su alimentación era mala, el 54% regular y el 41% buena o excelente. Una mayor proporción de gestantes
con peso normal reportaron tener una alimentación buena o excelente en comparación con las gestantes con
sobrepeso u obesidad (61% vs 39%, p=0.004) independientemente del nivel socioeconómico.
Los conocimientos y creencias que tienen las gestantes sobre la alimentación durante el embarazo se presentan
en la Tabla 2. La mayoría de las gestantes (95-97%) consideraron el sobrepeso u obesidad como factor de
riesgo para presentar diabetes, infarto y/o hipertensión arterial. La mitad de las embarazadas pensó que no
deben comer productos light (queso o leche descremados) y más de la mitad tuvo la creencia de que los
refrescos de dieta engordan más que los azucarados. Un 34% de las gestantes consideró que existen alimentos
prohibidos durante el embarazo y en mayor proporción (53%) durante la lactancia, entre los mencionados
figuraron el café, chile, alcohol y tabaco. Una mayor proporción de embarazadas con sobrepeso u obesidad
reportaron que “para bajar de peso, lo más importante es disminuir lo que como y aumentar la actividad
física”, así como “durante mi embarazo puedo comer lo que yo quiera, hay que comer por dos” comparadas
con las gestantes de peso normal (p=0.011 y 0.018, respectivamente). No hubo diferencia por categoría de peso
en ninguna de las otras creencias. La información que tienen las embarazadas sobre dietas y alimentación,
independientemente del grado de obesidad, la obtienen principalmente de la propia familia (14%) y del personal
de salud (13%). Otras de las fuentes de información reportadas fueron la familia en conjunto con televisión
(5%), familia y revistas (4%), revistas junto con televisión (3%). Por otra parte, se analizó cómo y quién influía
en la alimentación de la gestante, el 88% reportó recibir una influencia positiva (ánimo para que comiera más,
le insistían, la motivaron) por parte de su pareja y/o madre. Al indagar qué tanto su familia o personas cercanas
le criticaban negativamente su peso corporal y/o alimentación se encontró que solo el 27% de las gestantes
recibió críticas por parte de sus familiares.
Tabla 2. Conocimientos y creencias que tienen las gestantes sobre la alimentación durante el
embarazo, divididos por categoría de peso.
n=301

Total
Fx. %

INPerIER

Peso
normal
Fx. %

Sobrepeso u
obesidad
Fx. %

Valor de
pa

�Si tengo sobrepeso antes de
embarazarme, es necesario bajar
peso durante embarazo
El sobrepeso y la obesidad se
relacionan con el riesgo de
diabetes
Si tengo sobrepeso u obesidad me
puede dar un infarto
El sobrepeso y la obesidad se
asocian con la hipertensión
Durante mi embarazo no puedo
comer productos
Light (ejemplo: leche o queso)
Los refrescos de dieta engordan
más que los normales, pues saben
más dulces
Para bajar peso, lo importante es
disminuir lo que como y aumentar
mi actividad física
Durante mi embarazo puedo comer
lo que yo quiera, hay que comer
por dos
Existen alimentos prohibidos
durante el embarazo
Existen alimentos prohibidos
durante la lactancia
Las frutas no deben combinarse
an

152 (50)

79 (52)

73 (48)

0.732

291 (97) 147 (51)

144 (49)

0.555

293 (97) 148 (51)

145 (49)

0.503

287 (95) 146 (51)

141 (49)

0.949

144 (48)

69 (48)

75 (52)

0.300

200 (66) 102 (51)

98 (49)

0.941

178 (59)

80 (45)

98 (55)

0.011*

264 (88) 128 (48)

136 (52)

0.018*

102 (34)

51 (50)

51 (50)

0.967

161 (53)

82 (51)

79 (49)

0.823

233 (77)

123 (53)

110 (47)

0.208

(%) analizado con la prueba de X2
*p&lt;0.05

La muestra varía por pregunta, porque se tomaron solo las respuestas correctas.
Con relación a su alimentación, se encontró que el 30% de las pacientes omitían un tiempo de comida de dos
a tres veces por semana, seguida de aquéllas que lo hacían sólo una vez a la semana (28%). Con relación a la
frecuencia de consumo de alimentos por grupos se observó que el 78% de las gestantes consumen diariamente
cereales (tortilla, arroz, panes, pasta, etc), el 72% incluye frutas, el 70% incluye verduras y el 61% productos de
origen animal (huevo, pollo, res, pescado, leche y queso). Sólo el 24% de las gestantes comió diariamente
leguminosas (lentejas, garbanzos, habas y frijoles). Al analizar el consumo semanal de algunos grupos de
alimentos se encontró que el 42% de las participantes consumió alimentos del grupo de los cereales con grasa
(pan dulce, galletas, tamales, hot-cakes, etc) el 37% alimentos con grasa de origen animal (mantequilla,
manteca, crema, chorizo, tocino) y el 35% algún alimento del grupo de azúcares (miel, mermelada, chocolate,
refrescos, nieves, dulce). El consumo de estos grupos de alimentos no fue diferente entre las gestantes con
peso normal y las de sobrepeso u obesidad.
Además se halló que el 98% de las participantes consideraba que las frutas y verduras se deben comer
diariamente y no obstante, sólo el 75% dijo consumirlas con esa periodicidad. En este mismo sentido, el 24%

�de las participantes no comían verduras habitualmente y sus razones para ello fueron: que no las
acostumbraban desde su infancia (28%), que no se acostumbran en su casa actualmente (25%) y que su sabor
es desagradable (17%) entre otras causas. Con la finalidad de saber qué bebidas prefieren las gestantes se les
peguntó acerca de cuántas tazas o vasos tomaban de diferentes tipos de bebida. En todas las embarazadas el
consumo de leche predominó, seguida por el de agua natural y jugos. La ingestión de leche fue frecuente, ya
que el 72% de las gestantes reportó consumirla con una periodicidad de 1 a 2 vasos al día. El 54% de las
embarazadas reportó consumir de 1 a 2 vasos al día de jugos y/o refrescos. El consumo de 1 a 2 tazas de
café/día fue reportado en el 25% de las gestantes y el consumo de más de 3 tazas fue reportado sólo en el 4%
de las participantes. El 90% de las embarazadas reportó consumir agua natural/día; de ellas el 48% bebe 1 litro
o más. El consumo de alcohol fue negado en el 100% de las encuestadas. No se encontraron diferencias en el
consumo reportado de bebidas azucaradas y/o jugos ni en el grupo de azúcares por presencia de obesidad.
Con relación al lugar de compra de los alimentos para preparar su comida, se encontró que la mitad de las
gestantes (52%) refirió al mercado de la colonia como su lugar de preferencia; casi una tercera parte (30%)
reportó realizar sus compras en el tianguis y sólo el 15% en el supermercado. Al analizar estos datos por
categoría de peso, se encontró que no existieron diferencias en cuanto al lugar de compra de los alimentos
entre las gestantes de peso normal y aquéllas con sobrepeso u obesidad.
Al analizar el lugar donde comen diario las gestantes se observó que, independientemente del peso corporal,
el 80% de las embarazadas comen algunas veces fuera de casa. Entre los principales lugares citados para
comer fuera de casa, se mencionan las cocinas económicas (66%), los puestos ambulantes (16%),
establecimientos de comida rápida (Mc Donalds, Kentucky, etc) (12%) y por último algún restaurante o cafetería
(4%). Las causas para que las gestantes no realicen cambios en su alimentación diaria se muestran en la Tabla
3, la principal razón reportada fue no tener fuerza de voluntad, seguida de que no le agradan los alimentos o las
preparaciones. Los motivos no fueron diferentes entre las gestantes con peso normal y las de sobrepeso u
obesidad (p&gt;0.303).
Tabla 3. Razones por las cuales las gestantes no realizan cambios en su alimentación, divididas por
categoría de peso.
n=301 INPerIER

No tener fuerza de
voluntad
No le agradan algunos
alimentos
La preparación de los
alimentos
No tener dinero
Fuerza de voluntad + no
tener dinero
Otras combinaciones

Total Fx. %

Peso
normal Fx. %

Sobrepeso u
obesidad Fx. %

Valor
de p a

66 (22)

36 (55)

30 (45)

0.574

55 (18)

31 (56)

24 (44)

0.541

46 (15)
37 (12)

24 (52)
21 (57)

22 (48)
16 (43)

0.981
0.609

13 (5)
84 (28)

4 (31)
37 (44)

9 (69)
47 (56)

0.891
0.303

an

(%) analizado con la prueba de X2

Discusión
La obesidad durante el embarazo es un problema de salud pública ya que aumenta los riesgos obstétricos y
neonatales (11,12). En esta investigación, casi la mitad de la población estudiada tuvo sobrepeso y obesidad
pregestacional (49%), lo cual ya había sido reportado anteriormente en la población del INPerER (13). Se
encontró que las multigestas presentaron una mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad; lo que concuerda

�con los datos de un estudio en mexicanas en donde se encontró que a mayor número de hijos, mayor es el
riesgo de presentar sobrepeso u obesidad (14). Además, cerca de la mitad de las participantes estudiadas
tenían un nivel académico mayor o igual a preparatoria. En este estudio se comprueba lo que se ha reportado
en otros estudios, que a mayor nivel de educación menor prevalencia de sobrepeso y obesidad (15,16).
En el estado de Morelos, se encontró que las mujeres de mayor edad refieren estar más inconformes con su
peso, lo cual es similar a los resultados de este estudio, en donde las embarazadas de mayor edad con
sobrepeso u obesidad, refirieron sentirse más inconformes con su peso que las mujeres de peso normal. Una
tercera parte de las gestantes habían realizado algún tipo de tratamiento para bajar de peso antes del embarazo;
una proporción menor a lo reportado en las mujeres entrevistadas en Morelos. En ambos estudios, la restricción
de alimentos recomendado por ellas mismas predominó (17).
Las mujeres estudiadas tuvieron un nivel socioeconómico medio-bajo y bajo (menor o igual a dos salarios
mínimos) y un poco menos de la mitad vivían insertas dentro de familias extensas; además, una gran parte de
las gestantes tuvieron una influencia positiva por parte de su familia. Una de las características de las familias
mexicanas tanto rurales como urbanas es vivir en familia extensa. Varios estudios han reportado que una de
las ventajas al permanecer dentro una familia extensa es el contar con los diferentes apoyos y ayuda,
independientemente de que de su estado civil (18,19). Este aspecto debe ser considerado como una ventaja a
la hora de desarrollar estrategias educativas para las mujeres, ya que se puede utilizar a la familia como un
núcleo de apoyo. En México, el embarazo se considera como una etapa de vulnerabilidad, en donde las madres
y abuelas son las encargadas de aconsejar a la mujer durante esta etapa (20).
Cuando se analizaron los conocimientos y creencias durante esta etapa de gestación, se encontró que la
mayoría de las mujeres reconocen que el sobrepeso y la obesidad se relacionan con un mayor riesgo de
diabetes, infarto, hipertensión y otras enfermedades; pero existen algunas de estas creencias que son erróneas
y pudieran tener efectos negativos en la salud. Ideas como bajar de peso durante el embarazo, que existen
alimentos prohibidos durante la gestación y la lactancia o que durante el embarazo no deben consumir leche o
quesos light, pueden impedir que los mensajes del profesional de la salud tengan un efecto. Idea que se reforzó
por el hallazgo de que la información sobre alimentación es obtenida en primer lugar de la familia y no de los
profesionales de la salud, lo cual ha sido reportado anteriormente en Chile (21). Es importante mencionar que
las creencias y muchas veces los conocimientos se heredan, es decir, son transmitidos por la familia intergeneracionalmente. También se sabe que a pesar de contar con los conocimientos correctos, es difícil aplicarlos
a la vida cotidiana por la influencia familiar, cultural y por las dificultades a las que se enfrentan a la hora de
querer cambiar ciertos hábitos y costumbres (22). Es muy relevante que la orientación alimentaria se extienda
también a la familia, por la influencia que tienen sobre la gestante. Los medios de comunicación pueden ser
utilizados para difundir mensajes sencillos con información correcta para la promoción de un estilo de vida
saludable para toda la población.
Se sabe que para llevar una dieta correcta es necesario realizar mínimo 3 comidas y 2 colaciones (23). Casi
una tercera parte de las embarazadas omitió un tiempo de comida, similar con lo encontrado en otros estudios
(24,25). La omisión de algún tiempo de comida, en especial durante el embarazo, puede tener efectos adversos,
ya que el ayuno priva al feto de los nutrimentos necesarios para su formación y puede llegar a ocurrir reducción
del crecimiento y trastornos en el desarrollo intelectual del feto (26). Además, el consumo de los 3 grupos de
alimentos no fue constante. Durante el embarazo es necesario cuidar el consumo de calcio. El 72% de las
mujeres refirieron consumir menos de 2 vasos de leche al día, que aunado al consumo de otros tipos de
alimentos permitiría cubrir el requerimiento. Sin embargo, no se contó con la información que permitiera conocer
si era entera, semidescremada o descremada, lo cual es relevante por el alto contenido de grasas saturadas en
los lácteos enteros. En nuestro país se ha documentado que las bebidas aportan una quinta parte de la energía
total provenientes principalmente de bebidas azucaradas (refrescos, jugos, leche entera y alcohol) (27). Es
importante mencionar que es este estudio no se encontró una diferencia entre el consumo de bebidas
azucaradas entre mujeres con peso normal y mujeres con sobrepeso u obesidad como se ha reportado con
anterioridad (28), pero sí la mitad de las mujeres reportaron consumir diariamente jugos y/o refrescos. Cabe
resaltar que seis de cada 10 mujeres tiene un consumo menor o igual a un litro de agua simple por día, por lo
tanto no cubrieron la ingestión recomendada de dos litros/día (29), ni la sugerida para población mexicana de
tres litros en embarazadas adultas (30).
Una gran proporción de gestantes reportaron comer fuera de casa, lo que corrobora que las personas que viven
en zonas urbanas y en especial la zona centro del país, comen fuera de casa (31). El comer fuera de casa
puede ser una desventaja por la falta de control en la preparación de los alimentos y porque muchas veces las
opciones de alimentos que se ofrecen no son las más saludables.

�La principal limitante de esta investigación es que fue un estudio descriptivo, donde no se evaluó ninguna
estrategia educativa ni intervención de ningún tipo. La finalidad fue explorar que factores afectan las prácticas
alimentarias de un grupo de gestantes. El sesgo puede ser un problema, ya que por el deseo de la mujer para
complacer a la encuestadora con la respuesta esperada, o bien, por creer que pudiera recibir alguna llamada
de atención por no proceder de manera adecuada sobre sus prácticas alimentarias. En segundo lugar, que el
IMC pregestacional, fue evaluado a través del autoreporte, aún cuando existe controversia al respecto, es decir,
algunos autores tienen objeción a dicha información (32,33), sin embargo, se puede utilizar en la práctica
epidemiológica como un aproximado del peso medido o real (34,35), aún cuando refieren que la estatura se
sobreestima y el peso se subestima en mujeres jóvenes y adultas (36,37,38, 39) y que la falta de confiabilidad
en los datos se incrementa con la edad de las gestantes. (40)
Conclusiones
La obesidad es un problema prevalente en el embarazo. La falta de orientación resulta en prácticas alimentarias
inadecuadas, posiblemente por falta de información o que la información obtenida no siempre es la correcta. Es
recomendable y necesario crear equipos multidisciplinarios (nutriólogo, enfermera, médico, psicólogo, entre
otros profesionales de la salud) que se encarguen de diseñar y evaluar programas educativos con estrategias
específicas que tomen en cuenta las necesidades de las mujeres en materia de salud, alimentación y estilo de
vida, antes, durante y después del embarazo.
Agradecimiento
Nuestra gratitud al Dr. Francisco Cabral Castañeda, Jefe de la Consulta Externa del Instituto Nacional de
Perinatología, por su apoyo incondicional para la realización de este estudio.
Resumen
Identificar y describir factores socioculturales y del entorno que afectan las prácticas alimentarias de un grupo
de gestantes mexicanas con y sin sobrepeso u obesidad. Estudio transversal descriptivo realizado en Instituto
Nacional de Perinatología durante el 2009. Se invitó a embarazadas asistentes a control prenatal y se dividieron
en dos grupos: gestantes con peso normal y con sobrepeso u obesidad. A todas se aplicó una encuesta para
identificar autopercepción del peso y alimentación, preferencias de alimentos, creencias y fuentes de
información. Se calcularon medidas de dispersión y tendencia central, X2 de Pearson y T de Student.
Participaron 301 gestantes. Las mayores de 30 años con sobrepeso u obesidad tuvieron mayor inconformidad
con su peso corporal que las de IMC normal (42 vs 14%, p=0.001). El 34% de las gestantes practicó algún
tratamiento para bajar de peso antes del embarazo. Una mayor proporción de participantes con peso normal
reportó tener una alimentación buena o excelente comparadas con las de sobrepeso u obesidad (61% vs 39%,
p=0.004) independientemente del nivel socioeconómico. La mayoría de las gestantes (95-97%) consideraron el
sobrepeso u obesidad como factor de riesgo para presentar alguna co-morbilidad. La información sobre dietas
y alimentación en todas las participantes se obtuvo principalmente de la familia (14% p=0.022). El 88% de las
gestantes reportaron una influencia positiva de su pareja y/o madre. El 30% de las embarazadas omitieron un
tiempo de comida de dos a tres veces por semana, y no consumieron los tres grupos de alimentos en forma
constante. La falta de voluntad y de poder adquisitivo para la compra de ciertos alimentos fueron limitantes para
una alimentación correcta. La obesidad es un problema prevalente en el embarazo. La falta de orientación
resulta en prácticas alimentarias inadecuadas, posiblemente por falta de información o a que la información
obtenida no siempre es la correcta. Es indispensable establecer estrategias educativas para brindar información
veraz, tomando en cuenta el contexto de las mujeres, así como a sus familias.
Palabras clave: Embarazo, obesidad, creencias, prácticas alimentarias
Abstract
Identify and describe sociocultural and environmental factors affecting feeding practices in a group of Mexican
pregnant women with and without obesity. Descriptive cross-sectional study conducted at the National Institute
of Perinatology during 2009. Pregnant women who attend antenatal care were invited to participate and were
divided into two groups: pregnant women with normal weight and overweight or obese. A survey was applied in
all women in order to identify the self-perception of their weight and diet, food preferences, beliefs and sources
of information. Measures of dispersion and central tendency (Pearson's X2 and T-Student) were calculated. A
total of 301 pregnant women participate in this study. Overweight or obese women over 30 years were more

�dissatisfied with their actual weight than those with normal weight (42 vs 14%, p = 0.001). 34% of pregnant
women underwent a loss weight treatment before pregnancy. A greater proportion of women with normal weight
reported having a good or excellent diet compared with overweight or obese women (61% vs 39%, p = 0.004)
regardless of socioeconomic status. Most pregnant women (95-97%) considered overweight or obesity as a risk
factor for presenting comorbidities. The information about diet and nutrition was mainly obtained from the family
(14% p = 0.022). A positive influence of their mother/partner was observed in 88% of pregnant women. One
third of the women skipped one meal time two to three times a week, and not always consumed foods from the
three main food groups. The lack of will and money to purchase certain foods limited the practice of good eating
habits. Obesity is prevalent problem in pregnancy. Lack of nutrition education results in inappropriate feeding
practices, possibly because of lack of information or because the information obtained is not always the correct.
It is essential to establish educational strategies to provide truthful information, taking into account the context
of women and their families.
Key words: pregnancy, obesity, beliefs, feeding practices
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40. Rowland M. Op, cit.

�INFLUENCIA DEL CONSUMO DE ALCOHOL EN MUJERES EN LA
FUNCIONALIDAD CONYUGAL Y FAMILIAR
Darinel
Boo-Vera1,
Jorge
Martínez-Torres2
y
Jorge
Eduardo
Montesinos-Balboa1
1Instituto Mexicano del Seguro Social-Delegación Tapachula (Tapachula, Chiapas, México), 2Coordinadación
de Atención Médica, Instituto Mexicano del Seguro Social-Delegación Tapachula (Tapachula, Chiapas).
E-mail: jorge.martinezt@imss.gob.mx; mtz_torresj@yahoo.com.mx
Introducción
El alcoholismo constituye en la actualidad
una práctica común y un verdadero
problema de salud pública en la mayoría de
los países, siendo así también en México,
sus repercusiones en la salud son diversas,
manifestándose en los ámbitos físico,
mental, social y familiar (1, 2, 3, 4). Las
mujeres se inician en el consumo de
alcohol en edades más tardías que los
varones, siendo estos los que mayor
cantidad lo consumen, sin embargo el
consumo de bebidas alcohólicas en la
población femenina es cada vez mayor
(5,6).
El impacto del consumo de alcohol en la vida familiar y de pareja llegan a constituir verdaderos problemas en
el cumplimiento de sus funciones y roles determinados, por su parte, dentro de los conflictos generados por el
consumo de alcohol o su dependencia, se encuentran la generación de conflictos, disolución y violencia marital
y familiar (7,8).
El funcionamiento de la familia es un factor determinante en la conservación de la salud o en la aparición de
enfermedad entre sus miembros, ya que la funcionalidad familiar es la capacidad del sistema para enfrentar y
superar cada una de las etapas del ciclo vital y las crisis por las que atraviesa (9,10). Una familia funcional es
aquella que desempeña adecuadamente sus funciones y una familia disfuncional es aquella que no cumple
sus funciones, de acuerdo en la etapa del ciclo vital en que se encuentre y en relación con las demandas que
percibe en su entorno, mientras que el equilibrio en esta función de la familia se puede alterar por determinadas
circunstancias y afectar a la salud de alguno o cada uno de sus integrantes (11,12).
El Apgar familiar es un instrumento útil para evaluar la funcionalidad familiar, fue creado por Smilkstein en 1978,
su diseño es capaz de proporcionar datos que indique la integridad de componentes importantes de la función
familiar, estos parámetros corresponden a la premisa de que los miembros de la familia perciben el
funcionamiento familiar y pueden manifestar el grado de satisfacción en el cumplimiento de los parámetros
básicos de la función familiar: Adaptación, Participación, Ganancia o crecimiento, Afecto y Recursos (13,14,15).
La familia a su vez se compone de subsistemas, en la cual se encuentra el subsistema conyugal (padre y
madre), en la que la relación de pareja tiene gran importancia para todo el grupo familiar, siendo así el
subsistema conyugal otra base importante para la conservación del bienestar entre sus miembros (10, 12, 13).
La funcionalidad conyugal es un elemento que el médico familiar debe tener en cuenta para detectarla en forma
integral y sencilla en su consulta diaria (16). Según Chávez Aguilar las principales funciones del subsistema
conyugal a considerar para su evaluación son: comunicación, adjudicación y asunción de roles, satisfacción
sexual, afecto y toma de decisiones (17).
El objetivo del presente estudio es determinar la influencia que existe del consumo de alcohol en la funcionalidad
conyugal y funcionalidad familiar en mujeres usuarias de atención primaria.
Material y Métodos

�Se realizó un estudio descriptivo transversal, en una muestra de 374 derechohabientes del Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS) mujeres mediante la fórmula de diferencia de proporciones para poblaciones infinitas,
con una proporción esperada de 0.42 (porcentaje del 42% de consumo de alcohol en mujeres según Encuesta
Nacional de Adicciones México 2002 (18), con seguridad de 95%, que cumplieron los criterios de selección;
mayores de edad que acudieron a consulta externa de la UMF 11 del IMSS en Tapachula Chiapas; que sepan
leer y escribir, previo consentimiento informado se les aplicaron los cuestionarios para medir variables familiares
(tipo de familia, ciclo vital, clasificación familiar); el Cuestionario de identificación de desórdenes debidos al uso
de alcohol (AUDIT: Alcohol Use Disorders Identification Test), para identificar la ingestión de alcohol y los
patrones de consumo, la cual es un instrumento de 10 preguntas desarrollado por la Organización Mundial de
la Salud en 1982 y probado en México desde 1989 y cuya versión en español fue elaborada por De La Fuente
y Kershenovich en 1992 e incluida en la Norma Oficial Mexicana NOM-028-SSA2-1999, para la prevención,
tratamiento y control de las adicciones, dichos autores le han atribuido una sensibilidad promedio del 80%,
especificidad del 89%, valor predictivo positivo del 60% y valor predictivo negativo del 95%, dicho instrumento
consta de 10 reactivos cuyos tres primeros reactivos miden la cantidad y frecuencia del consumo habitual y
ocasional de alcohol, y pueden reflejar consumo excesivo. Los reactivos 4 a 6 exploran la posibilidad de que
aparición de posibles síntomas de dependencia al alcohol y los reactivos 7 a 10 evalúan los problemas
recientes y pasados asociados al consumo de alcohol, valoran la posibilidad de que el consumo haya producido
daño físico y mental (19,20,21,22,23).
Para la evaluación de la Funcionalidad Familiar se utilizó el Cuestionario Apgar Familiar, que cuenta con cinco
parámetros, al sumar los cinco parámetros con tres opciones cada una (siempre 2,a veces 1, nunca 0). Una vez
obtenido el puntaje total, se procede a la clasificación de funcionalidad familiar: de 7-10 puntos: familia funcional,
de 4-6 puntos disfuncionalidad moderada, de 0-3 puntos disfuncionalidad severa (24,25,26). Para Bellón y cols.
en su estudio de validez y fiabilidad del cuestionario de función familiar Apgar-familiar, obtienen un alfa de
Cronbach de 0.84 con coeficientes de correlación intraclase de los 5 ítems fueron superiores a 0.55 (27).
La Evaluación del Subsistema Conyugal por el cuestionario Chávez Aguilar, aborda las principales funciones
del subsistema conyugal. El cuestionario evalúa los siguientes criterios: Función de comunicación (3 ítems),
función de adjudicación y asunción de roles (3 ítems), función de satisfacción sexual (2 ítems), función de afecto
(4 ítems) y función de toma de decisiones (1 ítem). A cada ítem se le da un valor: 0 nunca, 2.5 o 5 ocasional,
1.5, 5 o 10 siempre, según para el criterio de función o evaluación a considerar. La calificación de cada función
permite detectar cuantitativamente el área o áreas que ameritan atención y ajuste y se propone que en general
las disfunciones se califiquen sumando el puntaje total observado como sigue: 0-40: pareja severamente
disfuncional; 41-70: pareja moderadamente disfuncional; 71-100: pareja funcional (28,29,30).
Los datos obtenidos se capturaron en el programa SPSS versión 12. Se realizó análisis estadístico en relación
al tipo de variable, se utilizó estadística descriptiva, medidas de tendencia central y desviación estándar para
variables cuantitativas; proporciones y porcentajes para variables cualitativas, razón de momios (OR), X2 para
diferencia de proporciones y valor de p e intervalos de confianza para significancia estadística. El análisis
multifactorial se realizo con regresión logística.
Resultados
Se entrevistaron a 374 mujeres mayores de edad que acudieron al servicio de consulta externa de una unidad
de medicina familiar, obteniendo una media de 34.68 ±11.84 años. Se obtuvo un total de 178 mujeres que
corresponde al 47.6% con consumo positivo de alcohol, del total de entrevistadas el 11.2% presentan riesgo
elevado de consumo de alcohol y el 15.8% empieza a tener problemas de consumo.
Del total de entrevistadas el 55.6% pertenece a una familia tradicional, el 84.2% pertenece a una familia urbana,
el 45.5% pertenece a una familia de tipo nuclear, el 42.8% se encuentra en la etapa de dispersión (etapa de
ciclo vital). Del grupo que presento consumo positivo de alcohol, las características familiares fueron semejantes
al de la población general, las cuales no fueron estadísticamente significativas (ver Tabla 1).
Tabla 1. Consumo positivo de alcohol y variables familiares
Tipo de familia

Frecuencia

%

166

44.4

Por su desarrollo:
Moderna

�Tradicional

208

55.6

Urbana

315

84.2

Rural

59

15.8

Nuclear

170

45.5

Extensa

150

40.1

Extensa compuesta

54

14.4

Expansión

94

25.1

Dispersión

160

42.8

Independencia

101

27.0

Retiro

19

5.1

Por su desarrollo comunitario:

Por su estructura:

Etapa del ciclo vital de la
familia:

Fuente: Encuestas de pacientes mujeres de la UMF 11. IMSS, Tapachula Chiapas, México.
En la evaluación de la funcionalidad conyugal 99 de las entrevistadas (26.47%) presenta disfunción conyugal,
de las cuales el 18.71% del total de entrevistadas presenta disfuncionalidad moderada y el 7.75% presenta con
disfunción conyugal severa. Entre las mujeres con consumo positivo de alcohol y disfunción conyugal se
encontró un 18.44% de la población (ver Tabla 2).
En relación a la evaluación de la funcionalidad familiar 105 de las entrevistadas (28.07%) presenta disfunción
familiar, del total de mujeres el 25.40% presenta disfunción moderada y el 2.67% presenta disfunción familiar
severa. De las entrevistadas que presentaron consumo de alcohol y disfunción familiar se encuentra un 18.71%
de la población general (ver Tabla 3).
Tabla 2. Consumo de alcohol y subsistema conyugal

CONSUMO DE
ALCOHOL

ESCALA EVALUATIVA DEL SUBSISTEMA CONYUGAL
Pareja
funcional

Pareja moderadamente
disfuncional

Pareja severamente
disfuncional

Total

Positivo

109

50

19

178

Negativo

166

20

10

196

Total

275

70

29

374

Fuente: Encuestas de pacientes mujeres de la UMF 11. IMSS, Tapachula Chiapas, México.
Tabla 3. Consumo de alcohol y funcionalidad familiar
CONSUMO DE ALCOHOL

FUNCIONALIDAD FAMILIAR
Altamente funcional

Total

Moderada Severamente
disfunción disfuncional

Positivo

108

62

8

178

Negativo

161

Total

269

33

2

196

95

10

374

Fuente: Encuestas de pacientes mujeres de la UMF 11. IMSS, Tapachula Chiapas, México.

�Se realizaron análisis multifactorial con regresión logística como variables independiente el consumo de alcohol,
las variables dependientes fueron la evaluación de la función conyugal y función familiar. Para realizar estos
análisis se compararon a las mujeres con consumo negativo de alcohol con las que si consumen alcohol. Se
observó que el consumo positivo de alcohol aumenta 3.5 veces el riesgo de presentar disfunción conyugal, y
el aumento de 2.98 veces el riesgo de presentar disfunción familiar. Así también ambas relaciones fueron
estadísticamente significativas (ver Tabla 4).
Tabla 4. Asociación entre consumo de alcohol y funcionalidad conyugal y familiar
Disfunción conyugal
Consumo de alcohol

OR

X2

3.50

26.37

Valor de p

IC

.0001

2.09-5.94

Disfunción familiar
Consumo de alcohol

OR

X2

Valor de p

IC

2.98

10.3

.0001

1.81-4.94

Fuente: Encuestas de pacientes mujeres de la UMF 11. IMSS, Tapachula Chiapas, México.
Discusión
Es evidente que en nuestro medio las cifras del consumo de alcohol son cada vez más altos y se ha
documentado por diversos autores que los daños que producen al núcleo familiar y al organismo mismo son
enormes. Por si mismos los pacientes alcohólicos recurren muy poco a la consulta médica sin incluir cuando
estos se encuentren en intoxicación aguda, es menos frecuente aún identificar los casos de disfunción familiar
o conyugal en atención primaria, los casos en que el alcohol juega un papel muy importante en su aparición o
mantenimiento.
Glantz-Wright y cols en el articulo “si no tomara el…” el consumo de alcohol y su papel en las relaciones de
pareja, reporta que los hombres encuentran en el consumo de alcohol una justificación de maltrato hacia su
pareja, en tanto que la mayoría de los problemas conyugales se encontraban relacionados con el consumo de
alcohol en el hombre (31).
Las características familiares son semejantes a los reportados por Mendoza-Solís y cols en el 2006, realizado
en atención primaria en Xalapa Veracruz, en donde también reporta en la evaluación del subsistema conyugal
una funcionalidad de pareja del 52%, presentando disfunción moderada 39% y disfunción severa 9%
(32). Estos resultados son mayores en cuanto a la disfunción conyugal encontrada en la población general en
el presente estudio.
En 1997, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) propuso en su programa institucional de fomento a la
salud ante las adicciones, que en la atención de medicina familiar se identificara a la población con alto riesgo
de consumo de alcohol y a quienes ya son consumidores, se reconociera los padecimientos relacionados con
el consumo de alcohol para su tratamiento, se aplicaran modelos de intervención y se derivará a los pacientes
y sus familiares a grupos de autoayuda. La Importancia de las acciones de prevención secundaria del
alcoholismo en el primer nivel de atención, generó que la Organización Mundial de la Salud haya constituido un
grupo de estudio especifico (WHO Phase IV Research Group), que ha producido la Guía de Consumo de Bajo
Riesgo, el Manual de Autoayuda y el Manual de intervención breve para el consumo de riesgo y perjudicial del
alcohol, publicados en el año 2001, que son los documentos de mayor importancia con que se cuenta en el
manejo del problema en atención primaria (33,34).
Del presente estudio se observa la alta frecuencia de consumo de alcohol en la población femenina (47%), así
también encontramos que es un factor que eleva la presencia tanto de disfunción conyugal (OR 3.50), como de
disfunción familiar (OR 2.98). Sin embargo estos datos no se pueden generalizar al resto de la población en
donde los factores sociales, demográficos y culturales son muy diferentes, aunque diversos autores han
encontrado similitudes en estas características, nos permite continuar estudiando al respecto con la finalidad de
poder otorgar al profesional de la salud y a toda la población, herramientas necesarias no solo en la
identificación, sino también en la prevención y detección oportuna en los casos de alcoholismo, disfunción
conyugal y disfunción familiar. Por lo cual se puede concluir que en el estudio realizado en una unidad de

�atención primaria en mujeres reveló, que el consumo de alcohol incrementa el riesgo de que se presenten
disfunción familiar y disfunción conyugal.
Resumen
Determinar la influencia del consumo de alcohol en la funcionalidad conyugal y familiar en mujeres usuarias
de atención primaria. Estudio descriptivo transversal, en una muestra para variables cualitativas para
poblaciones infinitas de mujeres que acudieron a consulta externa de una unidad de medicina familiar de
Tapachula Chiapas, previo consentimiento informado se les aplicaron cuestionarios de variables familiares; el
cuestionario AUDIT (Cuestionario de identificación de desórdenes debidos al uso de alcohol); el Apgar
familiar (funcionalidad familiar); Evaluación del Subsistema Conyugal (Cuestionario de Chávez-Aguilar). Se
realizó análisis estadístico univariado y bivariado. Se entrevistaron a 374 mujeres con una media de 34.68
±11.84 años, el 47.6% consume alcohol, el 11.2% presentan riesgo elevado de consumo de alcohol y el 15.8%
empieza a tener problemas de consumo. El 26.47% presenta disfunción conyugal (18.71% disfuncionalidad
moderada y 7.75% disfunción severa). El 28.07% presenta disfunción familiar (25.40% disfunción moderada y
2.67% disfunción severa). De las mujeres con consumo de alcohol el 18.44% presenta disfunción conyugal y el
18.71% presenta disfunción familiar. El consumo de alcohol aumenta el riesgo de presentar disfunción conyugal
(OR 3.50; p 0.0001) y disfunción familiar (OR 2.98; p 0.001), ambas relaciones fueron estadísticamente
significativas.
Palabras clave: alcoholismo, funcionalidad familiar, funcionalidad conyugal, Audit, Apgar familiar, subsistema
conyugal.
Abstract
To determine the influence of the alcohol consumption in the conjugal and family functionality in usuary women
of primary attention. Cross-sectional descriptive study, in a sample for qualitative variables for infinite populations
of women that went to external consultation in one unit of family medicine from Tapachula Chiapas, previous
informed consent were applied questionnaires to them of familiar variables; Test AUDIT (Alcoholism Use
Disorders Identification Test); Test Apgar-Familiar (familiar functionality); Evaluation of the Conjugal Subsystem
(Questionnaire of Chávez Aguilar). Univariate and bivariate statistic analysis would be realised. It was interview
to 374 woman with average of 34.68 ±11.84 years, the 47,6% alcohol consumption, the 11.2% elevated risk of
alcohol consumption and 15.8% begin to have consumption problems. The 26.47% present conjugal dysfunction
(18.71% moderate disfunctionality and 7.75% severe dysfunction). The 28.07% present familiar dysfunction
(25.40% moderate dysfunction and 2.67% severe dysfunction). Of the women with alcohol consumption the
18.44% present conjugal dysfunction and the 18.71% present familiar dysfunction. The alcohol consumption
increases the risk of present conjugal dysfunction (OR 3.50; p 0,0001) and familiar dysfunction (OR 2.98; p
0,001), both relations were significant.
Keywords: alcoholism, familiar functionality, conjugal functionality, AUDIT, familiar Apgar, conjugal subsystem.
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19. Montesinos, JE, et al, Op. cit.
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21. Morales-García, JI, et al, Op. cit.
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24. Rangel, JL, et. al, Op. cit.
25. Rodríguez, E, et. al, Op. cit.

�26. Bellón-Saameño, JA, et. al, Op. cit.
27. Idem.
28. Chávez Aguilar, V y R Velazco Orellana, Op. cit.
29. Salazar-Colín, E, et al, Op. cit.
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32. Mendoza-Solís, LA, et al, Op. cit.
33. Martínez-Hernández, LA et al, Op. cit.
34. IMSS 1997. Programa institucional de fomento a la salud ante las adicciones. México: IMSS

�PERFIL BIOQUIMICO DE PACIENTES CON DIABETES MELLITUS
TIPO 2 QUE PERTENECEN AL GRUPO DE AUTOAYUDA EN UN
PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN MEDICA
Luis Sandoval Juradoa, Zoila Inés Ceballos Martíneza ,Humberto Pérez Carrillob Verónica Hernández Colínc,
Fanny
G
Pat
Espadasd
y
Jorge
Eduardo
Contla
Hoskinge
a Unidad de Investigación en Epidemiología. Instituto Mexicano del Seguro Social. (Cancún, QR,
México); b Jefatura de Prestaciones Médicas. Delegación Quintana Roo (Cancún, QR, México); c Unidad de
Medicina Familiar No. 14-IMSS (Cancún, QR, México); d Hospital General de Subzona con U.M.F. No. 2-IMSS
(Cozumel,
QR,
México)
e
Instituto
Mexicano
del
Seguro
Social
(Cancún,
QR,
México)
E-mail.: luis.sandovalj@imss.gob.mx
Introducción
Dentro de las enfermedades crónicodegenerativas, actualmente la diabetes
constituye uno de los problemas de salud
de mayor trascendencia, debido a que
demanda mayor atención medica y
erogación económica (1,2,3).
Estimaciones recientes refieren
la
existencia de 120 millones de diabéticos
en el mundo y se espera que esta se
duplique en los próximos 10 años. En
México cada año se registran más de 180
mil casos nuevos de esta enfermedad y es
causa de aproximadamente 36 mil
defunciones (4). De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud 2000, existe una prevalencia del 10.8% y dentro
de las enfermedades crónicas la Diabetes representa al 72%, según la Encuesta Nacional de Enfermedades
Crónicas en 1993 (5).
En el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) la diabetes se sitúa en el segundo lugar dentro de los
principales motivos de demanda en la consulta de medicina familiar, y el primer lugar de consulta de otras
especialidades (6,7). En 2001 represento el 11% del total de muertes registradas. Además de 1984 a 1997 la
demanda de consulta aumento en un 460% (8).
Para el adecuado control se requiere un manejo cotidiano en forma conjunta con el tratamiento médico como
parte de la responsabilidad y autonomía en el control de su padecimiento. El apoyo adecuado para lograr los
objetivos del tratamiento incluye: educación, plan de alimentación, ejercicio, medicación y adherencia al
tratamiento (9).
La educación del paciente y la familia, es una parte integral para el éxito del tratamiento, es importante que el
paciente este bien informado para participar en las decisiones necesarias de su cuidado y mantener un control
adecuado de la glicemia, para lo cual, se requiere modificar el estilo de vida, control y eliminación de factores
de riesgo, automonitoreo, componentes y metas del tratamiento, así como la prevención y vigilancia de
complicaciones (10,11,12,13).
En la actualidad, se le da prioridad al estado anímico del paciente y del prestador primario, siendo uno de los
propósitos en el tratamiento integral de estos pacientes incorporarlos de manera activa en el autocuidado de su
padecimiento y facilitar su capacitación. Para tal fin se crearon los grupos de autoayuda (GA) en el que la base
del tratamiento es no farmacológico y consiste en un plan de alimentación, control de peso y actividad física
(14). En un principio, se establecieron por razones de costo-beneficio, y pronto se les reconoció como un
instrumento terapéutico de gran utilidad, ya que promueven el autocuidado del paciente (15). Existen varios
modelos de programas educativos para pacientes diabéticos y básicamente el equipo encargado es
multidisciplinario, formado por endocrinólogo o internista, educador en diabetes, nutriólogo, trabajador social,

�psicólogo y, en ocasiones, fisioterapeuta cuya meta es lograr una coordinación, mediante la formación de grupos
de apoyo y lograr una cobertura amplia o total de la población con diabetes mellitus (16).
El objetivo del presente trabajo fue describir el perfil bioquímico de los pacientes pertenecientes al grupo de
autoayuda en Diabetes Mellitus tipo 2 adscritos a tres Unidades de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del
Seguro Social.
Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo en pacientes derechohabientes con diagnóstico de Diabetes Mellitus tipo 2
adscritos a tres Unidades de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social en la Ciudad de
Cancún, Q. Roo (México). Se incluyó a la totalidad de los pacientes que pertenecían al grupo de autoayuda en
Diabetes de cada unidad de medicina familiar y que contaban con un mínimo de dos mediciones de glucemia,
colesterol y triglicéridos en un periodo comprendido de seis meses. A cada uno de ellos se les informo del
objetivo del estudio y se les invito a participar, solicitando previamente su consentimiento informado por escrito.
Dentro de cada grupo de autoayuda se realizaban diversas actividades que consistían en pláticas semanales,
ejercicio cada tercer día con duración de 30 minutos, juntas, convivíos y su monitoreo mensual de glucosa,
colesterol y triglicéridos; así como la asistencia a control con su medico familiar, estomatólogo y nutricionista
dietista, tomando en cuenta de este último si había recibido la información sobre su régimen alimentario.
Los datos de glucemias, colesterol, triglicéridos y somatometría se obtuvieron del expediente clínico, mientras
que los datos sociodemográficos fueron directamente con el paciente mediante entrevista estructurada. Para
los datos de laboratorio, se anoto el valor correspondiente según el mes en que se realizó el estudio.
Posteriormente se estratificaron los valores de acuerdo a los parámetros de normalidad referidos por la
American Diabetes Asociation para el control metabólico de los pacientes (17), y se estimaron las frecuencias
y promedios de cada uno de estos estudios.
Resultados
Se incluyeron un total de 50 pacientes de los cuales el 28% pertenecía a la Unidad de Medicina Familiar (U.M.F.)
No. 13, el 26% a la No. 14 y el 46% a la No. 15. Su promedio de edad fue de 57.8 años, predominó el sexo
femenino con el 92% y la primaria como nivel de escolaridad con el 44%, sin estudios el 26%, destacando que
solo el 2% contaron con estudios profesionales y el 20% no sabían leer ni escribir. En relación a su estado civil,
el 76% de ellos eran casados, viudos 16%, unión libre y solteros 4% cada uno; el 58% vivían con su esposo
(a), con los hijos el 20%, y solos o con otro familiar el 22%; En relación al empleo el 82% no estaba empleado.
(ver Tabla 1)
Las actividades que realizan en el grupo de apoyo incluyen ejercicio tres veces por semana de los cuales el
66% cumplió con esta actividad, el 28% nunca acudió y en el 6% su asistencia fue irregular.(ver Figura 1) En
cuanto a la asistencia a las pláticas las cuales se realizaban de 1 a 2 veces por mes el 18% no asistía y el 82%
si participaba en esta actividad.
Tabla 1. Características de la población de estudio

�Figura 1. Distribución de la asistencia a las sesiones de ejercicio

�Respecto a la vigilancia de la presión arterial, monitoreo de glicemias periféricas y asistencia a la consulta
externa con su médico familiar el total de los pacientes cumplía con estas actividades, sin embargo al control
dental solo acudía el 36% y a la consulta externa de nutrición el 74%. (ver Figura 2)
Utilizando el índice de masa corporal (IMC) se encontró que el 50% presento obesidad (IMC &gt; a 30), sobrepeso
en el 44% (IMC de 25 a 30) y normal un 3% ( IMC de 19 a 25); en el control de glicemia central se encontró una
media de 152.6 con valor mínimo de 78 y máximo de 310; el nivel de colesterol se encontró con una media de
211.5, valor mínimo de 106.5 y máximo de 341, con respecto a los triglicéridos 183.96, mínimo de 80 y máximo
de 410.6.(ver Tabla 2).
Figura 2. Distribución de la asistencia a control con Nutrición y Estomatología

�Tabla 2. Niveles medios del perfil bioquímico de los pacientes

Discusión
La diabetes tipo 2 suele manifestarse en la edad adulta, cada vez a edad más temprana, es en este periodo de
la vida en donde se manifiesta la mayor actividad y productiva laboral, aunado a los patrones del estilo de vida
y las conductas actuales, han motivado a diferentes instituciones y asociaciones a crear programas de
educación y apoyo para este tipo de pacientes, para la prevención de complicaciones a corto, mediano y largo
plazo con el objetivo mejorar la calidad de vida y coadyuvar en el tratamiento de la enfermedad, de esta forma
se crean grupos de autoayuda en pacientes que padecen la misma enfermedad. Así mismo dentro de los
beneficios de pertenecer a los grupos, se encuentra el autocontrol de la enfermedad, motivar al paciente a
hacer los cambios necesarios en el estilo de vida y contribuir al control metabólico (18). Además el convivir con
gente que padece la misma enfermedad y compartir experiencias de la misma, fomenta el autocuidado. Otro

�beneficio es el proceso educativo que se da dentro del grupo al programar juntas y/o platicas que fomentan el
aprendizaje de la enfermedad y a su vez exista un mayor apego al tratamiento.
Sin embargo, en los grupos de autoayuda para Diabetes mellitus tipo 2, de las unidades de medicina familiar
de la Ciudad de Cancún, los valores promedio de Glucosa, triglicéridos y colesterol séricos no reflejaron un
control metabólico. Por lo tanto es importante reforzar la participación e interés del personal de salud para
motivar a los pacientes y esto se refleje en un incremento en la asistencia, mejor control, sobretodo si
consideramos que el 82% de estos pacientes no tenían actividad laboral. Si bien es referido y recomendado por
las Asociaciones internacionales sobre Diabetes que el control de la glucemia se debe efectuar con la
Hemoglobina glucosilada (HbA1), también es importante destacar que dentro de estas unidades medicas de
primer nivel de atención, no se cuenta con dicha prueba por lo cual el parámetro utilizado para evaluar su
control glucemico, son los valores de la glucosa sérica en ayuno. Asumiendo la necesidad de la formación de
grupos de autoayuda, aunado a los múltiples beneficios paralelos que aportan tanto a los enfermos como a sus
cuidadores quienes tienen los mismos factores de riesgo se sugiere mayor participación de ambos personajes,
es decir que aun conociendo los beneficios que conlleva la formación de los grupos, los integrantes de estos
grupos en las U.M.F.´s solo representan aproximadamente el 0.2% del total de los pacientes con Diabetes
Mellitus. Por lo tanto es fundamental la difusión y la promoción que se les de a estos grupos.
Resumen
Describir el perfil bioquímico de los pacientes del grupo de autoayuda en Diabetes Mellitus tipo 2. (DM 2).
Estudio transversal con todos los pacientes pertenecientes al grupo de autoayuda en DM 2 (n = 50) y de los
cuales se obtuvieron los datos séricos de glucosa, colesterol y triglicéridos de los últimos seis meses, así como
el número de mediciones realizadas. La edad promedio fue 57.8 años, predominó el sexo femenino con el 92%.
El 66% cumplió con el ejercicio y el 18% no asistía a pláticas programadas. El 50% presento obesidad (IMC &gt;
30); se encontró una media de 152.6 mg/dl., 211.5 mg/dl. y 183.96 mg/dl para glicemia central, colesterol y
triglicéridos respectivamente. Aun perteneciendo a un grupo de autoayuda, los niveles séricos se mantienen por
arriba de lo recomendado, lo que sugiere una mayor interrelación entre el paciente y los equipos de salud
y mayor participación, así como una adecuada difusión y promoción de estos grupos.
Palabras clave: Grupos de autoayuda, Diabetes Mellitus tipo 2, Medicina de familia, Perfil bioquímico,
Abstract
To describe the biochemical profile in patients of the group of self-help in Diabetes Mellitus type 2. A cross
sectional study in the total patients belonged to the group of self-help (n=50). Were obtained data of glucose,
cholesterol and triglycerides of last the six months, as well as the number of measurements made them. The
age average were 57.8 years, female with 92% predominated. 66% it completes the exercise and 18% did not
attend programmed talks. 50% I present obesity (BMI &gt; 30); an average of 152.6 mg/dl., 211.5 mg/dl. and 183.96
mg/dl for central glycaemia, cholesterol and triglycerides respectively. Even belonging to a group of self-help,
the serum levels stay by above of the recommended, that suggests a interrelation between the patient and the
equipment of health and bigger participation, as well as a suitable diffusion and promotion of these groups.
Keywords: Groups of self-help, Diabetes Mellitus type 2, family Medicine, biochemical profile
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Nutrición
Centro
de
Investigación
(Hermosillo,
E-mail: coco@ciad.mx

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y
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Alimentación
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Desarrollo

Tamayo
Salud
AC
México)

Introducción
En México, el panorama epidemiológico nutricio de los niños
en edad preescolar con problemas de desnutrición crónica
por baja talla, se ubica en un 10% en población urbana y un
32% de la zona rural, con una prevalencia mayor en el
suroeste del país. Sin embargo, al hacer la evaluación en
base al puntaje Z en peso para la talla, los resultados señalan
que la prevalencia de sobrepeso de 5.2%, es mayor en la
zona norte del país (1).
Con respecto a lo anterior, los padres o encargados del
cuidado, alimentación y vigilancia del crecimiento físico de
los pequeños señalan, que el peso al nacer de los niños(as)
y las prácticas de alimentación durante las etapas tempranas de la vida fueron adecuadas. Sin embargo hay
una percepción que provoca angustia, al observar que al inicio de la edad preescolar el consumo de alimentos
es aparentemente insuficiente, es decir el niño come “poco” y “no crece”, pero ¿qué esta pasando? (2,3).
Desarrollo del niño
Bien, todos hemos observado que el crecimiento físico de un niño durante los dos primeros años de vida tiene
una velocidad de crecimiento acelerado. Un niño(a) al nacer pesa alrededor de los 3 kilogramos (Kg), al año de
edad cuadriplica su peso es decir pesará aproximadamente de 12 a 13 Kg a los cuatro años, el aumento de
peso en promedio será de 5 a 6 kg, y estará alrededor de los 17 kg. El peso del preescolar en los últimos 3
años incremento menos, lo cual es absolutamente normal (4,5).
Por otro lado en lo que respecta a talla o estatura, si al nacer el niño midió 50 centímetros (cm), para cuando
cumpla un año de edad habrá incrementado el 50% del valor inicial (25 cm). Entonces este niño medirá
alrededor de los 75 cm. A los cuatro años de edad el niño tendrá una estatura cercana o sobrepasando el metro.
Es decir que en tres años sólo aumentó 25 cm , pero ¡así es, esta bien! (6,7).
Con lo anterior se pretende destacar que, posterior al año y medio y los dos años de vida del niño, el crecimiento
físico normal promedio, será en forma natural más lento y en forma constante. Lo cual se reflejará en cambios
en la ingesta de los alimentos (8). Luego entonces, en niños sanos el apetito será normal para la edad, aun
cuando ante las expectativas de los padres parezca insuficiente.
Al estudiar el crecimiento físico de los niños, Falkner (9) y Jordán(10) consideran la etapa preescolar como un
periodo transitorio, donde la velocidad de crecimiento disminuye. De hecho, se puede observar cuan poca
diferencia hay en el largo y cintura de los pantalones de los niños a estas edades. Sin embargo es importante
considerar que la estatura siempre se incrementará.
Por otra parte, considerando que el peso es uno de los indicadores de reserva de proteína y energía más
sensibles y muy efectivos en la valoración nutricia, se recomienda que en los primeros meses de vida el pequeño
sea pesado cada mes y posteriormente en forma mensual o tan frecuente como sea posible. Es muy importante
darle seguimiento al peso del niño ya que además de valorarlo, lo ubica en su propio canal de crecimiento físico,
lo deseable es que este valor sea siempre ascendente (11,12).
Alimentación en los niños

�El crecimiento físico del preescolar dependerá de la alimentación. Sin embargo entre los factores que afectan
el consumo de alimentos se citan: el tipo de actividad física (juegos) que realice, el hambre o apetito que sienta,
al agrado o no de los alimentos preparados, al estado de ánimo y medio ambiente en que se desarrolle su vida
(13).
Se recomienda que la alimentación deberá esta basada en la guía alimentaría de cereales y leguminosas, frutas
y verduras, carne y leche. Es necesario enfatizar que es la misma pirámide de alimentos recomendada por la
Departamento de agricultura de los Estados Unidos (14) para la población en general, solo es necesario
adecuarla a la edad preescolar donde observamos que la gran diferencia se basa en el tamaño de las porciones.
El niño consumirá cantidades pequeñas y en forma frecuente (ocasionalmente) porque la capacidad de su boca
y estomago son mas chicas y adecuadas a su organismo (15,16).
Rojas (17) y Vega Franco (18) señalaron que el uso de suplementos nutricionales y estimuladores del apetito
no cuentan hasta la fecha, con un respaldo que sustente su recomendación en niños sanos. Por otro lado es
necesario considerar los cambios psico-sociales que se manifiestan en los niños con relación al inicio de la toma
de decisiones o “independencia” con que se inicia a esta edad.
Algunas sugerencias de Plazas (19) y Novoa (20) en la alimentación del niño a estas edades siguen siendo
vigentes a la fecha:
1. Vigilar e identificar el tipo y tiempo utilizado en actividades físicas, sueño y el ambiente donde se desenvuelve.
2. No permitir o disminuir dulces, aguas con dulce entre comidas pues éstas harán que disminuya el apetito.
3. El prolongar la lactancia, sin orden en la edad preescolar puede desplazar alimentos y puede provocar
desnutrición.
4. Alimentos frescos, limpios, cocidos, no abusar de las especies o condimentos sobre todo de la sal y el chile.
5. Si los alimentos son grasos o densos se puede extender las horas de saciedad-hambre.
6. Variar la presentación de los alimentos ejemplo; zanahorias en forma de palitos, rodajas y triángulos.
7. Contraste de colores de los alimentos y trozos pequeños harán mas atractivo la hora de comer.
8. Se recomiendan platos con divisiones pues generalmente a los niños no les gusta que se mezclen en uno
solo.
9. Se pondrá atención en la calidad del alimento y los niños generalmente regulan la cantidad y la decisión de
que quiere comer.
10. Procurar siempre que sea posible compartir con ellos, la hora de alimentarse.
11. Se requiere adquirir, manejar y dirigir una actitud pro-positiva, con fundamentos científicos, sencillos y
lógicos que permitan una educación nutricional y sanidad mental.
12. Se necesitan cambios de estrategia total al chantaje, presión, comparación, amenaza, critica y castigo a los
pequeños ya que es importante un espacio y hora agradable a la hora de comer que permita el proceso de
enseñanza-aprendizaje en la alimentación.
13. Reforzar la revisión médica cuando menos una vez al año y recordar que con una buena dosis de optimismo,
paciencia y buen humor, más el amor y respeto que cada niño merece dará como resultado un adulto sano.
Conclusión

�En México la mayoría de los niños en edad preescolar, se encuentran nutricionalmente dentro de parámetros
aceptables. Sin embargo será necesario considerar revisiones medicas a mas profundidad a aquellas niños que
se salgan de características promedio en aspectos biológicos, sicológicos y sociales, sobre todo tomando en
cuanta la información epidemiológica de actualidad. La revisión del tema respecto al niño sano, que “no come
bien”, apunta a la necesidad de mayor orientación hacia las madres o cuidadores de niños en edad preescolar
por los profesionales en la atención en salud. Será necesario tomar en cuenta el equipaje de conocimientos en
el entorno familiar con que se revisa al niño, así como la experiencia o no con que cuenta la madre. Es
igualmente importante dirigir la orientación a las alternativas económicas, culturales y de acceso regional en la
alimentación de los pequeños sin desmerecer la calidad.
Resumen
En México, el panorama de nutrición de los niños en edad preescolar con problemas de desnutrición crónica es
mayor población rural. Sin embargo, la mayoría de los niños en edad preescolar, se encuentran bien, que
demuestra el cuidado, alimentación y vigilancia del crecimiento físico de los pequeños. La revisión del tema
respecto al niño sano, que no come bien, apunta a la necesidad de mayor orientación hacia los padres de niños
en edad preescolar por los profesionales en la atención en salud.
Palabras Claves: niños, alimentación, crecimiento
Abstract
In Mexico, the panorama of nutrition of the childrens in preschool age with problems of chronic malnutrition is
major rural population. However, most childrens in preschool age, they finds well, that demonstrates the care,
feeding and vigilance of the physical growth of the children. The revision of the topic concerns to the healthy
child, that does not eat well, it begins to appear to the need of orientation major towards the parents of childrens
in preschool age for the professionals in the attention in health.
Keywords: childrens, feeding, growth
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9. Falkner F. and J. M. Tanner, Op. cit.
10. Jordán J., Op. cit.

�11. Falkner F. and J. M. Tanner, Op. cit.
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19. Plazas de Creixell M., Op cit.
20. Novoa Bodet J., Op. cit.

�OBESIDAD Y TEJIDO ADIPOSO
Gisela Ponce y Ponce de León, Maria Elena Haro Acosta*, Marco Antonio Arce Torres*, Andrés Alonso Núñez
Soria**
Josefina
Ruiz
Esparza
Cisneros*
y
José
de
Jesús
Mayagoitia
Witrón*
Facultad de Enfermería, Universidad Autónoma de Baja California (Mexicali, B.C., México); *Facultad de
Medicina, Universidad Autónoma de Baja California (Mexicali, B.C., México); : **ISSSTECALI (Mexicali B.C.,
México)
E-mail: giselaponce@uabc.mx
Introducción
La obesidad es una patología común en el ser
humano, la cual está
presente desde la
antigüedad, y se ha ido incrementando con el
paso del tiempo, convirtiéndose en un serio
problema de salud a nivel mundial (1).
La obesidad se define como un exceso de grasa
corporal o tejido adiposo, es una enfermedad
compleja, multifactorial que resulta de la
interacción
entre el genotipo y el medio
ambiente (2,3). Es un hecho que en los últimos
30 años, el ser humano ha modificado sus
hábitos dietarios, aumentando el consumo de
grasas saturadas y carbohidratos refinados. Dentro de las causas de una mayor ingesta calórica podríamos
mencionar: incremento en las raciones de alimento, aumento en la frecuencia de comidas fuera de casa, lo que
lleva a mayor ingesta de grasas saturadas y disminución en fibra. También se suma un incremento en
el consumo de refrescos o bebidas ricas en azúcares refinados, reportándose en algunos casos un promedio
de 4 a 5 refrescos al día en niños y adultos (4,5,6,7).
El segundo factor ambiental que influye en la regulación del peso corporal y que ha cambiado de manera
significativa desde finales de siglo XX es el nivel de actividad física. Los cambios en el estilo de vida
moderna, con el advenimiento y proliferación de electrodomésticos, el abuso de los vehículos, ascensores,
escaleras eléctricas y controles remotos, así como un mayor tiempo frente al televisor, videojuegos
o computadora (8). De igual forma, en los ámbitos laborales los procesos se han mecanizado de tal manera
que, las personas pasan mayor tiempo sentadas o en posición de pie pero sin realizar desplazamiento (9).
También en los niños y adolescentes, se ha modificado el estilo de vida, en el pasado las actividades de
entretenimiento implicaban un alto gasto energético, actualmente están suplantadas por videojuegos, televisión
e internet, (exposiciones de dos a tres horas diarias), de manera que crecen y se desarrollan sedentariamente
(10,11).
La Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que la obesidad es la segunda causa prevenible de riesgo
de muerte en el mundo, reportando 1600 millones (mayores de 15 años) con sobrepeso y 400 millones de
adultos con obesidad, estimándose para el 2015 aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso y
más de 700 millones con obesidad (12).
Por otra parte, las consecuencias de la obesidad alcanzan proporciones catastróficas. El riesgo de muerte súbita
de los obesos es tres veces mayor que en los no obesos, y es el doble para el desarrollo de insuficiencia
cardiaca congestiva (ICC), enfermedad cerebro vascular (ECV) y cardiopatía isquémica (CI), mientras la
posibilidad de desarrollar de diabetes mellitus (DM) es 93 veces mayor cuando el índice de masa corporal (IMC)
pasa de 35.13 Kg/m2 (13,14,15).
La cantidad y localización del tejido adiposo varía en las diferentes etapas de la vida. El cuerpo humano tiene
al momento de nacer aproximadamente 12% de grasa y puede llegar hasta el 17% a los 5 años de edad. A
partir de esa edad, el tejido adiposo se va incrementando constantemente alcanzando en la edad adulta entre
30 a 40% de la masa corporal (16,17). La distribución del tejido adiposo es diferente según el sexo. En las
mujeres predomina en la región inferior del cuerpo (obesidad ginecoide) y en el tejido subcutáneo, mientras que
en los varones se distribuye en la mitad superior del cuerpo con mayor tendencia a la obesidad abdominal
profunda (obesidad androide) (ver Figura 1).

�Figura 1. Representación del perfil corporal característico de mujeres y hombres.(18)

El exceso de adiposidad abdominal se correlaciona con las alteraciones metabólicas y cardiovasculares
secundarias a la obesidad. Lo anterior se debe a que los adipocitos intra abdominales tienen una actividad
lipolítica más elevada, de tal forma que promueve la movilización de ácidos grasos al hígado, el cual responde
aumentando la tasa de síntesis de triglicéridos
y lipoproteínas
de muy baja densidad (VLDL).
Desencadenando resistencia a la insulina, y como consecuencia un hiperinsulinismo (19,20,21,22).
Medidas antropométricas
Las medidas antropométricas se utilizan para la estimación de la composición corporal utilizando indicadores
como: talla, peso, circunferencia de cintura, cadera o la circunferencia de las extremidades y el pliegue cutáneo
entre otros.
El índice de Masa Corporal (IMC) o de Quetelet, es el más usado para la estimación del grado de obesidad; sin
embargo, no distingue entre el peso asociado con el músculo y el peso asociado con la grasa, es decir, no
considera la distribución de grasa corporal que también influye en los riesgos para la salud (23). El IMC es la
relación entre el peso corporal en Kilogramos y la talla en centímetros, elevada al cuadrado y se expresara en
Kg/m2, y se habla de obesidad cuando este es de 30 Kg/m2 o más.
La OMS, ha establecido estándares antropométricos deseables, de riesgo de complicaciones metabólicas y
de salud (hipertensión y diabetes) relacionados con el IMC como podemos apreciar en la Tabla 1 (24,25,26).
Tabla 1. Riesgo de complicaciones Metabólicas y de salud según IMC

IMC
18.5-24.9
25.0-29.9
30.0-34.9
35.0-39.9
&gt;40.0

Riesgo
Promedio
Aumentado
Alto
Muy alto
Extremadamente
alto

La circunferencia de cintura, ha sido propuesta como el mejor índice antropométrico en relación al riesgo de
enfermedad cardiovascular y en México, éste resultó ser un mejor indicador de riesgo para la población que el
IMC. La acumulación de grasa abdominal ha sido relacionada a alteraciones metabólicas dentro de las cuales
se incluyen la resistencia a la insulina y la dislipidemia y ambas predisponen a un mayor riesgo de enfermedad
cardiovascular (27). La Secretaría de Salud estableció los siguientes criterios de corte, &gt; de 80 cm. en
mujeres y &gt;de 90 cm. en hombres (28).

�Existen otras formas para la medición de la obesidad, como los pliegues cutáneos (bíceps, tríceps,
subescapular y suprailíaco), que expresan el porcentaje de grasa corporal, el cual no debe ser mayor de un
28% en la mujer y 20% en el hombre. Esta medición tiene su fundamentación en que aproximadamente el 50%
de la grasa corporal se encuentra en el tejido celular subcutáneo (29,30).
Fisiología del tejido adiposo
El tejido adiposo está constituido por adipocitos y el tejido intercelular. Los adipocitos están adaptados para
almacenar ácidos grasos en forma de triglicéridos reunidos en una gota citoplásmica única (31). El tamaño del
adipocito varía entre 10 a 100μ de acuerdo al estado nutricional, ya que estos modifican su volumen según la
cantidad de triglicéridos almacenados. Un adulto de estatura y peso promedio tiene entre 25 y 30 billones de
adipocitos, pero cuando su peso se eleva, estas células aumentan de tamaño inicialmente y posteriormente su
número se multiplica (31,32).
El tejido adiposo está ricamente vascularizado para cumplir con los cambios metabólicos de los ácidos grasos,
siendo el flujo sanguíneo mayor en el tejido graso que para el músculo esquelético en reposo, demostrando con
esto su gran influencia en el metabolismo del organismo (33,34). El adipocito es una célula altamente
diferenciada que realiza tres funciones: almacén, liberación de energía y endócrina así como la de informar al
Sistema Nervioso Central la cantidad de calorías que está almacenando.
El adipocito tiene su origen de un precursor mesenquimatoso multipotencial que se diferencia primero del
adipoblasto, después en preadipocito y finalmente en adipocito. El adipoblasto es de aspecto fibroblástico y va
adquiriendo paulatinamente el aparato enzimático del adipocito (35,36). En este proceso de diferenciación
intervienen varios factores como la insulina, factor de crecimiento I (IGF-I), hormona del crecimiento (STH),
triodotironina (T3), prostaciclinas y glucocorticoides, actuando sobre receptores de la membrana celular o a nivel
del núcleo.
A medida que el adipocito crece y aumentan sus depósitos de triglicéridos, aumenta la secreción de sustancias
que inhiben la diferenciación de preadipocitos a adipocitos, dificultando así la entrada de triglicéridos a su
interior y facilitando la salida de éstos hacia la circulación por medio de la lipólisis (37,38). A su vez el adipocito
secreta varias proteínas llamadas adipocinas las cuales tienen acción sobre múltiples sistemas regulando
diversos procesos metabólicos. Una acción esencial de las adipociras es su participación en la respuesta de
las células a la insulina, favoreciendo la utilización de glucosa y el metabolismo de los ácidos grasos. La leptina
y la adiponectina favorecen la acción de la insulina, y por otro lado, la resistina, factor de necrosis tumoral α y
la interleucina-6 interfieren con ella, viniendo a formar parte del proceso de resistencia a la insulina (39,40).
Figura 2. Moléculas producidas por el tejido adiposo

Metabolismo del tejido adiposo
Los lípidos de la dieta son absorbidos en el tubo digestivo como resultado de su emulsión por la bilis y digestión
por la lipasa pancreática, los triglicéridos se fragmentan en monoglicéridos y ácidos grasos. Los ácidos grasos

�de cadena corta se difunden a las células epiteliales de las vellosidades intestinales y posteriormente a los
capilares sanguíneos. Los ácidos grasos de cadena larga y los monoglicéridos son transportados en micelas
a las células epiteliales de las vellosidades, una vez en su interior son digeridos a glicerol y ácidos grasos y
posteriormente recombinados para formar triglicéridos. Los triglicéridos salen de las células intestinales
transportados por quilomicrones y VLDL para entrar en los capilares linfáticos y posteriormente al torrente
sanguíneo y antes de llegar al adipocito son hidrolizados en ácidos grasos y glicerol por la Lipoproteina Lipasa
(LPL) la cual se encuentra en las células endoteliales de los capilares del tejido adiposo.
Una vez en el interior del adipocito son reesterificados para formar triglicéridos (41,42,43). Cuando hay un
exceso en la ingesta calórica contra un escaso gasto energético, los ácidos grasos son almacenados en la
célula en forma de triglicéridos y se produce la obesidad (44). En la medida en que se acumulan lípidos en el
adipocito, este se hipertrofia y en el momento en que la célula ha alcanzado su tamaño máximo, se forman
nuevos adipocitos. El paciente obeso que desarrolla hiperplasia y comienza a adelgazar, disminuirá el tamaño
de los adipocitos, pero no su número (45).
La liberación de ácidos grasos a partir de los adipocitos está controlada por la lipasa sensible a hormonas (LSH),
la cual cataliza la hidrólisis de triglicéridos hasta monoglicéridos. La LSH está sujeta a una intensa
regulación por la proteína quinasa A (PKA), la cual a su vez es activada por el AMP cíclico (AMPc). La lipólisis
es estimulada por todas las hormonas que al unirse al receptor provoquen la formación de AMPc, como ocurre
al unirse las catecolaminas a los receptores b adrenérgicos. Por lo contrario la lipólisis va ha ser inhibida por las
hormonas cuyo receptor esté asociado a una disminución del AMPc y una menor activación de la lipasa, lo
que ocurre tras la activación de receptores a 2 adrenérgicos por las catecolaminas, estas tienen un efecto dual
sobre la lipólisis ya que va a depender de la activación de los receptores a o b adrenérgicos (46,47).
La lipólisis a nivel central (visceral) está incrementada por un aumento de los receptores β3 y disminución de la
función de los receptores α2. Otras hormonas tienen acción directa sobre el metabolismo de los lípidos del
tejido adiposo, este es el caso de la insulina, la cual entra en contacto con receptores específicos de los
adipocitos y regula la capacidad de almacenar energía a través del AMPc, y de la LPL. De esta manera, el
volumen del tejido adiposo está en equilibrio dinámico y va a depender de la relación entre la lipogénesis y la
lipólisis. Es a través de los receptores en la membrana del adipocito como se va a llevar a cabo este equilibrio.
Son los receptores adrenérgicos (α y β) conjuntamente con los receptores de la insulina los más significativos
en el metabolismo del tejido adiposo (48,49).
Los receptores de la insulina tiene un efecto antilipolítco al disminuir la concentración intracelular del AMP
cíclicó. Los receptores α2 tiene acción antilipolítica, mientras que los receptores β1, β2 son lipolíticos (50,51).
El tejido adiposo visceral, posee mayor actividad de la LPL lo que lo lleva a la hipertrofia e hiperplasia (por un
aumento en el depósito de triglicéridos) y por consiguiente, a una alta repuesta lipolítica a las catecolaminas
(más receptores β3) y pobre respuesta antilipolítica a la insulina (debido a una disminución de los receptores a
la insulina), dando como resultado un aumento de ácidos grasos libres hacia la circulación portal, llevando al
organismo a un estado de lipotoxicidad, provocando trastornos metabólicos de resistencia a la insulina,
disfunción endotelial, insuficiencia pancreática y un estado inflamatorio permanente (52,53,54,55).
En el hígado, el depósito de ácidos grasos ocasiona trastornos inflamatorios a lo que se le conoce como
esteatósis hepática. Esta acumulación de grasa está vinculada con un aumento en la síntesis de triglicéridos y
lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) con una disminución de lipoproteínas de alta densidad (HDL), las
cuales son destruidas por la sobreexpresión de la lipasa hepática, además se encuentra una resistencia
hepática a la insulina y aumento de la producción de glucosa por el hígado.
En las células beta, la concentración anormal de lípidos ocasiona menor secreción de insulina. En el tejido
muscular, la oxidación de los ácidos grasos trae la liberación de diversos metabolitos como las ceramidas las
cuales, interfieren con el transporte de glucosa e inhiben la síntesis de glucógeno (56,57,58,59).
De esta manera, la acumulación de ácidos grasos fuera del tejido adiposo desencadena una reacción lipotóxica,
que se manifiesta con resistencia a la insulina y destrucción de los tejidos afectados a partir de un proceso de
muerte celular controlada, proceso conocido como apoptosis (60,61)
Conclusión

�La obesidad es una enfermedad compleja caracterizada por un exceso de tejido adiposo, que resulta de la
interacción entre el genotipo y el medio ambiente. El Tejido adiposo es el mayor reservorio energético del
organismo, con una gran actividad metabólica, representa un 15% en varones y 25% en mujeres. Su exceso
a nivel central se asocia a enfermedad metabólica, La LPL y la Lipasa son las hormonas marcapaso de la
lipogénesis y la lipólisis, respectivamente.
El tejido adiposo visceral, posee mayor actividad de la LPL, alta repuesta lipolítica a las catecolaminas (más
receptores β1) y pobre respuesta antilipolítica a la insulina, dando como resultado un aumento de ácidos grasos
libres hacia la circulación portal, asociado con la producción del síndrome de resistencia a la insulina.
La lipólisis exacerbada que genera las altas concentraciones de AGL en plasma tiene un importante factor
genético, pero cada vez más se reconoce la función de la dieta como factor ambiental. Es conocido por todos
que la limitada capacidad de almacenamiento de los polisacáridos en el hombre hace que la glucosa ingerida
en exceso se convierta por la glicólisis en piruvato y después en acetil CoA, a partir del cual se sintetizan los
ácidos grasos.
El planteamiento anterior nos indica que no solo debemos ser cautelosos con respecto a la cantidad de grasas
que se ingieren con la dieta, sino también al exceso de carbohidratos que potencialmente pueden convertirse
de una forma más o menos eficiente en los ácidos grasos que forman los triglicéridos del tejido adiposo.
Los datos descritos, demuestran que la grasa abdominal desarrolla una mayor actividad lipolítica y ocasiona
una serie de alteraciones sobre hígado, músculo esquelético, páncreas, endotelio y miocardio con sus
respectivas consecuencias, teniendo así un impacto devastador, por las grandes pérdidas en años de vida
saludable, calidad de vida, incapacidad laboral, costos económicos, sociales y familiares.
Resumen
La etiología de la Obesidad es multifactorial, se contempla actualmente como una enfermedad crónica que
afecta a todos los grupos poblacionales y está ligada a las principales causas de enfermedades crónicodegenerativas. Se ha comprobado que surge de un exceso en la ingesta calóriaca contra un escaso
gasto energético propiciado por el sedentarismo y la sobrealimentación, situaciones que promueven
la formación de tejido adiposo. Hoy en día se define al tejido adiposo como una glándula de secreción interna
que sirve como reservorio de energía y participa activamente en el equilibrio metabólico. El tejido adiposo
constituye, en cantidad, el mayor órgano de la economía corporal, el cual tiene un potencial de crecimiento
ilimitado a cualquier edad.
Palabras clave: Obesidad; tejido adiposo, adipocito.
Abstract
The etiology of obesity is multifactorial, currently it is viewed as a chronic disease that affects all poblational
groups and it is tied to the main causes of chronic o degenerative diseases. It is well documented that it arises
from an excess in caloric intake against a scare energetic output, caused by sedentarism and overeating, both
situations promote adipose tissue formation.
Nowaday adipose tissue is defined as an internal secretory gland that acts as an energy reservoir and it actively
participates in the metabolic balance. Adipose tissue constitutes, from a quantity, standpoint the biggest organ
in the body economy and it has the potential for unlimited growth at any age.
Keywords: Obesity, adipose tissue, adipocyte.
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21. Palou A, et al, Op. cit.
22. Godinez Gutiérrez SA, GE Marmolejo Orozco, E Márquez Rodríguez, JJ Siordia Vázquez y R Baeza
Camacho. 2002. La grasa visceral y su importancia en obesidad. Revista de Endocrinología y Nutrición Vol. 10,
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29. Chiprut R, et al, Op. cit.
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33. Idem.
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35. Scull, Op. cit.
36. Moreno San, PE, et al, Op. cit.
37. Aguilar-Salinas CA, Op. cit.
38. Palou A, et al, Op. cit.
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47. Barrojo, E. 2002. Aspectos actuales de la obesidad. An Esp Pediatr: 56/supl 4/:1-11
48. Aguilar-Salinas CA, Op. cit.
49. Bastarrachea RA., et al, Op. cit.
50. Aguilar-Salinas CA, Op. cit.
51. Bastarrachea RA., et al, Op. cit.
52. Palou A, et al, Op. cit.
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57. Aguilar-Salinas CA, Op. cit.
58. Bastarrachea RA., et al, Op. cit.
59. Morales Villegas, E., Op. cit.
60. Palou A, et al, Op. cit.
61. Godinez Gutiérrez, SA, et al, Op. cit.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ESTUDIO PILOTO PARA EL AISLAMIENTO DE VIBRIO SPP EN
OSTRAS (CRASSOSTREA RHIZOPHORAE) CAPTURADAS EN LA
CIÉNAGA DE LA VIRGEN, CARTAGENA, COLOMBIA
Lersy López, Ganiveth Manjarrez, Lilibeth Herrera, Ana Montes, Yuranis Olascuaga y
Grupo
de
Investigaciones
Instituto
de
Investigaciones
Alberto
Montealegre
Universidad
de
San
Buenaventura
(Cartagena,
E-mail: rjortega@enred.com

Rolando Ortega
Biomédicas
(IDIBAM)
Colombia)

Introducción
La costa caribe colombiana es una de las regiones
en que la vida de sus habitantes está
estrechamente ligada al mar, al turismo y a la
explotación de distintos rubros pesqueros. Al Nor –
Oriente de Cartagena de Indias se encuentra la
Cienaga de la Virgen, la cual cuenta con un área de
22 Km2. La pesca artesanal de Ostras en esta
región constituye hoy en día un ingreso económico
importante, ocupando el tercer lugar luego de la
actividad industrial y agropecuaria (1). Las
Ostras, además de formar parte de la cadena
trófica, están siendo utilizadas como recurso
alimenticio, indicadores de contaminación y de
estrés funcional en ecosistemas costeros (2).
Las Ostras son uno de los organismos marinos más impactados por la contaminación, por su condición de
organismos filtradores que bioacumulan a través del bombeo del agua gran cantidad de bacterias patógenas,
toxinas marinas y trazas de metales (3). Su flora bacteriana guarda relación con la calidad del medio donde se
encuentran, por lo que son considerados vehículos en la transmisión de toxiinfecciones alimentarias (4). Las
bacterias del género Vibrio son autóctonas de la biota bacteriana de mares y estuarios, constituyendo desde el
0,1 al 60% del total de las bacterias heterotróficas (5). Muchas especies de este género son patógenas al
hombre, están involucradas en afecciones de animales y al deterioro de las aguas. La mayoría de las
infecciones adquiridas por Vibrio son debidas al contacto con este o a la ingesta de alimentos del mar (6,7).
En el caso específico del hombre las infecciones por Vibrio ocasionan diarreas, infecciones en la piel e
infecciones generalizadas graves, como la sepsis. La patogenicidad relativa de cada especie difiere
considerablemente, siendo moderada para el caso de V. parahaemolyticus, mientras que para V. cholerae y
V. vulnificus es severa (8). Dada la importancia económica y alimenticia de las ostras, fue pertinente determinar
los niveles de contaminación por V. cholerae, V. parahaemolyticus y V. vulnificus, en ostras de la
especie Crassostrea rhizophorae, extraídas de la Ciénaga de la Virgen, con el fin de suministrar una información
veraz y actualizada a las entidades encargadas de proteger la salud del consumidor sobre el estado de estos
productos marinos de consumo masivo.
Materiales y Métodos
Para la realización del presente estudio se recolectaron 67 muestras de Ostras (Crassostrea rhizophorae)
procedentes de la Ciénaga de la Virgen, en Cartagena de Indias, entre los meses de Febrero y Abril del año
2006. Cinco estaciones conformaron el área de muestreo: Pantalla metálica (13 muestras), Mangles sector
cielo mar (14 muestras), Espolones (13 muestras), Mangles sector aeropuerto (14 muestras) y Mangles sector
oriental (13 muestras).
Toma y procesamiento de la muestra. La toma y preparación de las muestras se realizó bajo estrictas
condiciones de asepsia, utilizándose los procedimientos y técnicas recomendadas (9). Las muestras fueron
depositadas en bolsas de nylon estériles y almacenadas en neveras con hielo, para su transporte inmediato
al laboratorio de control de calidad de alimentos de la Universidad de San Buenaventura para su procesamiento.

�En el laboratorio las pulpas de las Ostras fueron extraídas y depositadas en bolsas
estéril, pesadas y rotuladas

de polietileno

Análisis Microbiológicos. Previo pre-enriquecimiento en agua peptonada alcalina, las muestras fueron
sembradas en agar TCBS (tiosulfato – citrato –sales biliares – sacarosa, Merck) y repicadas en agar nutritivo
TSA (agar Tripticasa de Soya) para su purificación. La caracterización bioquímica de las distintas cepas
aisladas se llevó a cabo mediante las pruebas de OF, oxidasa, Manitol, descarboxilación de la lisina; arginina,
ornitina, fermentación de carbohidratos, Indol, prueba de Voges – Proskaüer (Vp) y nitratos.
Análisis estadístico. Para el análisis estadístico de los datos se aplicó la hipótesis Chi cuadrado, la cual
permitió correlacionar la frecuencia de aparición de Vibrios sp en los cinco puntos de muestreo estudiados. Se
consideró un efecto significativo entre las variables de clasificación y su frecuencia de aparición, cuando el
estadístico Chi-cuadrado fuera una p menor de 0,05. Es importante aclarar que este artículo obtuvo aprobación
ética por parte del Comité Científico del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Montealegre (IDIBAM)
de la Universidad de San Buenaventura Seccional Cartagena.
Resultados
En el curso de la investigación se analizaron un total de 67 muestras de Ostras, de las cuales 30 presentaron
positividad para Vibrio (45%). No se hallaron diferencias estadísticamente significativas en la frecuencia de
aparición de Vibrios (p= 0,3924). La Tabla 1 muestra la prevalencia de contaminación de Ostras por las
diferentes especies de Vibrios, mediante identificación por pruebas bioquímicas.
La especie prevalente fue
V. alginolyticus (23%), seguido del V fluvialis
(20%), V.
carchariae y V mimicus (13%), V. parahaemolyticus (10%), V cincimatiensis, V. Vulnificus con un 7% y V.
campbelli (7%). Existen diferencias estadísticamente significativas en la aparición de estos Vibrios (p &lt;0,0001).
La ausencia de V. cholerae podría estar relacionado con la falta de serotipos halófilos, siendo de ésta manera
inhibido su crecimiento por la alta salinidad de los lugares de captura.
Tabla 1. Prevalencia de contaminación de Ostras por Vibrio.
Vibrio sp.

PREVALENCIA (%)

V. alginolyticus

23

V. fluvialis

20

V. mimicus

13

V. carchariae

13

V. Parahaemolyticus

10

V. Vulnificus

7

V. cincimatiensis

7

V. campbelli

7

V. Cholerae

0

Total

100

�La Prevalencia de especies de Vibrio en los diferentes puntos de muestreo fue hallada con el objeto de
determinar el mayor foco de contaminación por estos microorganismos. En la Tabla 2 se presenta el número de
Ostras contaminadas en cada punto de muestreo.
Tabla 2. Número de Ostras contaminadas por punto de muestreo

Vibrios sp.

V. cincimatiensis

Pantalla
Metálica

Mangles sector Espolones
cielo mar

Mangle sector
aeropuerto

Manglesector
oriental

4 (13,3%)

3 (10%)

2(6,6%)

0

0

V. campbelli

1(3,3%)

1(3,3%)

0

1(3,3%)

1(3,3%)

V. carchariae

0

2 (6,6%)

0

2(6,6%)

0

V. alginolyticus

0

0

2(6,6%)

1(3,3%)

1(3,3%)

1 (3,3%)

1(3,3%)

1(3,3%)

0

0

V. vulnificus

0

1(3,3%)

1(3,3%)

0

0

V. mimicus

1(3,3%)

0

0

1(3,3%)

0

V. fluvialis

0

1(3,3%)

0

0

1(3,3%)

7 (23,3%)

9 (30%)

6 (20%)

5 (16,6%)

3(3,3%)

V. parahaemolyticus

Nº
de
Ostras
Contaminadas

Mangles Sector cielo Mar y Pantalla metálica fueron los puntos con más alto porcentaje de Vibrios aislados (30
y 23 %, respectivamente). Sin embargo, los hallazgos en Espolones, Mangle sector Aeropuerto y Mangle sector
oriental podrían considerarse significativos, y alertan sobre la presencia de Ostras contaminadas a lo largo de
la Ciénaga.
Discusión
Durante mucho tiempo el V. cholerae se consideró la única especie de Vibrio de interés clínico, especialmente
en países en vías de desarrollo (10). La ausencia de V. cholerae en este estudio, podría estar asociada con la
falta de serotipos halófilos, por lo que su crecimiento sería inhibido por la alta salinidad en los lugares de
captura. A pesar de éste resultado, en la última década han emergido otros Vibrios productores de
enfermedades que, aunque de menor severidad, tienen la capacidad de producir importantes brotes epidémicos,
como el Vibrio parahaemolyticus(11).
Actualmente V. parahaemolyticus ha adquirido un rol protagónico como agente causal de infección
gastrointestinal relacionada al consumo de mariscos crudos o insuficientemente cocidos (12, 13, 14), también
se ha aislado a partir de infección de heridas y en pacientes con sepsis de curso muy agresivo. Este
microorganismo también ha sido reportado como una de las principales causas de pérdidas en las explotaciones
piscícolas, por lo que constituye un peligro potencial para la industria pesquera de la región Caribe
colombiana, pues son reconocidos como agentes etiológicos de sepsis hemorrágica y ulceraciones en la piel
de peces y crustáceos (15).
La presencia de V. vulnificus en el presente estudio, puede estar relacionada con los vertidos fecales que
llegan a la Ciénaga, los cuales son reservorios de patógenos potencialmente peligrosos. V. vulnificus es
considerado como la especie halófila más virulenta para el ser humano (16) y es el único asociado a cuadros

�sépticos, con alta mortalidad. En general aparece en regiones de aguas cálidas, donde este Vibrio encuentra
óptimas condiciones para su desarrollo (17). El aislamiento de V. alginolyticus y V fluvialis, fue relevante para
la investigación, pues son consideradas autóctonas de hábitat marinos debido a que las condiciones físicoquímicas del agua como pH, temperatura y oxigeno disuelto están altamente relacionadas con su aparición.
(18, 19). V. alginolyticus es considerada la especie de Vibrio más halotolerante, pues soporta una concentración
del 10% de ClNa. Su presencia en el área de estudio representa un riesgo potencial para la salud del
consumidor, ya que aunque posee escasa virulencia, bajo poder invasivo y generalmente origina enfermedades
benignas y autolimitadas (20,
21), puede causar infecciones gastrointestinales y, ocasionalmente,
extraintestinales, como infecciones de tejidos blandos, abscesos, bacteriemia, peritonitis, otitis y conjuntivitis
(22).
V. fluvialis, otro de las especies altamente prevalente en nuestro estudio, es considerado agente causal de
infección ótica, con transmisión por exposición al medio o por contacto con productos derivados de éste (23), lo
que resulta de importancia en esta investigación, pues la población de los alrededores de la Cienaga de la
Virgen frecuentan el uso de estas agua no aptas para contacto primario. V. fluvialis también ha sido
asociado con diarrea aguda en humanos (24). En peces V. fluvialis es capaz de producir sepsis hemorrágica
generalizada, por lo que puede ser considerado como patógeno muy agresivo (25).
Los resultados obtenidos en este estudio son de importancia para la salud pública, y coinciden con los de otros
autores (26,27,28); en cuanto a que muchas especies de Vibrios son miembros naturales del ambiente acuático,
entre los que se incluyen las Ostras, Camarones marinos y su entorno (agua y sedimento), constituyéndose en
un reservorio de bacterias potencialmente patógenas para el humano (como V. alginolyticus, V.fluvialis, V.
parahaemolyticus y V. vulnificus). Por esta razón es necesario hacer énfasis que este estudio evaluó el
comportamiento de estos microorganismos durante el año 2006 en la Ciénaga de la Virgen de Cartagena
Colombia, y sus resultados permiten alertar a las autoridades competentes sobre el control de calidad que
actualmente se lleva a cabo durante la captura procesamiento y comercialización de ostras.
Resumen
En Cartagena de Indias, las ostras son consideradas productos marinos de gran importancia económica y social,
por el impacto que representan en el sector turístico y hotelero. Sin embargo, han sido señalados como posibles
vectores significativos de toxi - infecciones alimentarias. Determinar la contaminación por Vibrio en
Ostras (Crassostrea rhizophorae) capturadas en la Ciénaga de la Virgen, con el fin de alertar a las entidades
encargadas de proteger la salud del consumidor en Cartagena. Entre Febrero y Abril del 2006, fueron
analizadas 67 Ostras pertenecientes a los 5 puntos estratégicos a lo largo de la Ciénaga de la Virgen: Pantalla
metálica, Mangles sector cielo mar, Espolones, Mangles sector aeropuerto y Mangles sector oriental. El
aislamiento e identificación de Vibriose realizó mediante cultivo y pruebas bioquímicas. Las especies de Vibrios
predominantes fueron V. alginolyticus(23%), V fluvialis
(20%), V. parahaemolyticus (10%), V.
carchariae y V mimicus (13%), V. vulnificus, cincimatiensis y V. campbelli (7%). El punto de muestreo con mayor
número de Vibrios aislados fue Mangles sector cielo mar con un 30% del total de especies encontradas.
Estadísticamente no hubo diferencias significativas entre los puntos, debido a su distribución porcentual
homogénea. La ausencia de Vibrio cholerae en este estudio, podría estar asociada con la falta de serotipos
halófilos, por lo que su crecimiento sería inhibido por la alta salinidad en los lugares de captura. Los factores
que influyen en la proliferación de otras especies de Vibrios en Ostras, pueden estar relacionados con las
características de la Ciénaga.
Palabras clave: Ostras, Vibrio, Patógenos, Especies, Bacteria, Colombia.
Abstract
Oysters are considered a see fruit or major economical and social importance in Cartagena de Indias, due to the
impact that they have in the hotel and tourism industry. However, oysters have been hold responsible as possible
significant vectors for food poisoning. to test oysters (Crassostrea rhizophorae) capture in la Ciénaga de la Virgen
for contamination with Vibrio, in order to put the appropriated local costumer health care authorities, under alert.
67 Oysters, belonging to 5 strategic points through the Ciénaga de la Virgen (Pantalla metálica, Mangles cielo
mar sector, Espolones, Mangles airport sector y Mangles oriental sector) were analyzed, between February and
April 2006. Culture mediums and Biochemical test was used for Vibrio´s isolation and identification. the
predominantVibrio´s species were V. alginolyticus (23%), V fluvialis (20%), V. parahaemolyticus (10%), V.
carchariae and Vmimicus (13%), V. vulnificus, cincimatiensis and V. campbelli (7%). The sampling point with
the highest number ofVibrio isolation was Mangles, cielo mar sector, which also contributed with 30% of the total

�of all species isolated although the difference was of no statistical significance due to their homogenous
distribution. 100% of the sampling points showed cloudy water due to the presence of organic matter in
suspension and visible solid waste, Thus, Factors influencing Vibrios proliferation on oysters maybe related with
the Ciénaga characteristics.
Keywords: Oysters, Vibrio, pathogens, species, bacteria, Colombia
Agradecimientos
Laboratorio de control de calidad de alimentos de la Universidad de San Buenaventura; CENIAQUA.
Fuente de financiación
El presente trabajo pudo realizarse gracias al apoyo recibido de la Universidad de San Buenaventura Cartagena,
especialmente del Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos y del Instituto de Investigaciones Biomédicas
Alberto Montealegre (IDIBAM).
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�LOCALIZACIÓN DE CRIADEROS NO-RESIDENCIALES DE AEDES
AEGYPTI Y SU ASOCIACIÓN CON CASOS DE DENGUE EN LA ZONA
METROPOLITANA DE MONTERREY, NUEVO LEÓN, MÉXICO
Rosa María Sánchez-Casas, Raúl Torres-Zapata, Feliciano Segovia-Salinas, Filiberto Reyes-Villanueva,
Marcela
Alvarado-Moreno,
Ildefonso
Fernández-Salas
Depto. Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (San
Nicolás
de
los
Garza,
N.L.,
México).
E-mail: sanchezcasasrossy@yahoo.com
Introducción
En la Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA-2002 (1), se
indica que los programas de Gobierno deben enfocarse a
la vigilancia y eliminación de Aedes aegypti solo en áreas
residenciales o viviendas. Así por ejemplo, se enlistan los
índices aédicos tales como Índice de Casa (porcentaje de
casas donde se identifica al menos un criadero positivo a
larvas), Índice de Recipiente, etc. Sin embargo, Morrison
y cols. (2 ) ha documentado en Perú la proliferación de
criaderos de esta especie de mosquito en muchas zonas
no residenciales tales como mercados, lotes baldíos,
patios de pequeños comercios y muchos mas. Este
hallazgo sustenta el desplazamiento del vector a áreas
donde no contempladas por los programas para aplicar
medidas de control. Situación muy parecida donde
además se registró la presencia de casos de Dengue se encontró en Rió de Janeiro, Brasil (3). En México, la
Secretaría de Salud ha pasado por alto estos sitios, pero todo indica que ellos sustentan un segundo ciclo de
transmisión de la enfermedad fuera de las casas. Velásquez-Monroy documenta que los casos de dengue en
México se han incrementado en las edades de 15 a 45 años, claramente definiendo esta enfermedad como
ocupacional. Aunado a lo anterior, Chadee y Martínez (4) determinaron que Ae. aegypti es un mosquito que
pica de día con un incremento en su actividad de alimentación en la mañana (0900-1100 am) y un segundo pico
de alimentación antes de la puesta del sol (1700:1900). De esta manera se sincroniza las hora de picadura del
mosquito cuando las personas están fuera de casa, trabajando o en labores escolares. Existen sitios de
reproducción fuera de zonas habitacionales, y gran cantidad de criaderos invernales, que son reactivados con
las temperaturas ideales para el desarrollo del mosquito.
Los objetivos de esta investigación fueron el determinar la presencia de criaderos de Ae. aegypti en lugares no
residenciales, así como documentar la existencia de criaderos activos durante el invierno, dato desconocido en
la zona metropolitana de Monterrey (Nuevo León, México), aspecto que es relevante para comprender la
epidemiología de la transmisión del dengue y finalmente evaluar la utilidad de la plataforma gratuita Google
Earth® como una herramienta para analizar la distribución espacial de casos de dengue y criaderos del vector.
Materiales y Métodos
Los municipios muestreados fueron Monterrey, San Nicolás de los Garza, Apodaca, Guadalupe y Escobedo,
que constituyen parte de la Zona Metropolitana de Monterrey en el Estado de Nuevo León (México), para esto
se considero la cantidad de casos de dengue reportados durante el 2007; la recolección de datos se llevó a
cabo de Diciembre 2007 a Marzo 2008. Se seleccionaron sitios no habitacionales como negocios
(vulcanizadoras, ferreterías, empresas de la metalurgia, transporte, talleres, parques recreativos). Se tomaron
los siguientes datos de cada lugar: factores ambientales, giro o actividad comercial, cercanía con zonas
habitacionales, casos reportados positivos a dengue dentro y en los alrededores de los sitios visitados, tipo de
control preventivo para el mosquitoAedes aegypti, presencia de criaderos artificiales y naturales así como
tipificación de los mismos y la distribución espacial de la presencia de criaderos de Aedes aegypti. Esta se llevó
a cabo en el programa Google Earth®, marcando la ubicación negativa en color verde y la positiva de en color
rojo. Se tomaron las coordenadas geográficas con un equipo de georeferenciación GPS marca Zinder H 20
Lowrance, mientras que la temperatura y humedad relativa se utilizó un higrómetro digital marca A.Valy®

�El horario de muestreo se estableció por la mañana, con una duración de cuatro horas; durante los días de
Diciembre a Marzo. Los meses de Invierno fueron Diciembre, Enero y Febrero. En cada visita, se llenaba un
formato con información general acerca del lugar visitado, además de tomar coordenadas del sitio, así como
temperatura y humedad relativa. Los propietarios de los negocios nos proporcionaban información mas
detalladas de antecedentes de casos de dengue, los cuales fueron diagnosticados por el Laboratorio Estatal de
Salud Pública (Secretaria de Salud en Nuevo León-México), durante la epidemia de Otoño del 2007. Los datos
de las condiciones macro climáticas (humedad relativa y temperatura) así como los aspectos físicos del área
muestreada se registraron en una bitácora de trabajo diario y se utilizó una por cada sitio visitado. El análisis
estadístico utilizó Tablas de Contingencia con la prueba de X2, donde la Hipótesis Nula era que no existía
dependencia de la variables analizadas en pares (5), y con una confiabilidad del 95%.
Resultados
De los 87 sitios muestreados no-residenciales en los cinco municipios se encontró cercanía a zonas
habitacionales; en el 100% estos. El análisis estadístico indicó que la presencia de casos de dengue exhibió
relación con el giro comercial de estos lugares (X2= 24.58, p=0.000). Los criaderos encontrados se agruparon
en llantas (35%), cubetas o recipientes arriba de 15 litros (30%), tambos de 200 litros (8%), y un último grupo
de recipientes pequeños de capacidad menor a 5 litros (27%). A través del análisis estadístico se mostró la no
significancia para señalar que Ae. aegypti no depende de un determinado tipo de criadero (X2=1.469, p=0.689).
En relación con los factores ambientales, en la humedad relativa el rango mayor se presentó de 26% a 45%.
Este incremento se debió a lluvias que estuvieron presentes durante los meses de muestreo. Mientras que la
temperatura considerada óptima para el crecimiento del mosquito fluctúo de 20°C a 40°C y las temperaturas
predominantes que se apreciaron están desde 24 ºC a 31ºC. Este patrón climático prevaleció incluso en los
meses de invierno.
La distribución de casos de dengue reportados dentro y en los alrededores de los sitios visitados mostró los
siguientes resultados. Solo el 10% de los lugares visitados reportaron casos; sin embargo en las casas de sus
alrededores se registraron hasta un 70% de vecinos que experimentaron la fiebre del dengue. Los antecedentes
epidemiológicos del año 2006, registró un notorio incremento de casos en Apodaca y Escobedo. Mientras en el
2007, en los municipios estudiados se encontró que el municipio de Apodaca registró 22 casos, Escobedo 11
casos y Monterrey 17 casos (Ver Figura 1). La dependencia estadística fue demostrada entre lotes baldíos y la
mayor incidencia de casos de dengue en sus alrededores (33.3%) del total de los casos reportados (X2=
36.92, p=0.000).
Por otra parte, se observo que la presencia de criaderos artificiales y naturales (ríos, lagos, arroyos),
catalogando estos en sitios con ausencia de criaderos(3%), presencia de criaderos sin agua(7%) y presencia
de criaderos secos (90%). Se encontró presencia de criaderos naturales en el 32% de los lugares visitados y el
68% no mostró alguno.
El análisis de la relación entre criaderos y casos de dengue indicó una relación significativa entre ambas
variables(X2=78.58, p= 0.000). Adicionalmente, fueron identificados criaderos de Culex spp en un 31%, éstos
se localizaron en los lugares cercanos a criaderos naturales (arroyos, ríos o charcas), particularmente en el
municipio de Apodaca. El reporte de casos de dengue en zonas cercanas a criaderos naturales solo arroja un
9% de positividad, y el porcentaje de casos de dengue no cercanos a arroyos representa un 48%, observandose
que no hay relación entre la presencia de arroyos, ríos o lagos con la propagación del virus (X2 = 70.005, P =
0.943).
Figura 1. Número de sitios visitados por municipio durante Dicimbre 2007 a Eneero 2008

�En los lugares visitados la indagación sobre que tipo de control de mosquitos habían realizado se hallaron tres
actividades principales, lugares donde se abatizaba (18%), fumigaciones contra mosquitos adultos (8%) y
lugares que no abatizaban, siendo éste último el más predominante con un 74%. Las acciones de control a nivel
municipal presentaron los siguientes resultados, el municipio que presentó mayor incidencia en los casos de
dengue fue Apodaca, y trascendió con ser además el municipio donde menos se abatiza, contrario a lo que
sucede en San Nicolás de los Garza, donde el 95.4 % abatiza. En los municipios donde no se efectuó la
abatización como control se observaron casos de dengue en el 66.6% (X2= 15.61, p = 0.048). La distribución
espacial de los criaderos y/o lugares muestreados en todos los municipios se hizo a través del programa Google
Earth® - ver Figura 2 – en el cual se detalla que los símbolos rojos indican la presencia de criaderos y los verdes
la ausencia de los mismos. Al analizar esta distribución, la misma no exhibió ningún patrón de agrupación o
focos geográficos específicos de epidemias; manifestando una ordenamiento espacial de Ae. aegypti presente
en la totalidad del zona metropolitana de Monterrey.
Figura. 2. Representación de criaderos en el programa Google Earth.
Los señalamientos rojos indican presencia de criaderos y los verdes ausencia

Discusión
En México, los programas para la vigilancia de Aedes aegypti están basados en la Norma Oficial Mexicana
NOM-032-SSA-2002 (7) y están enfocados en el control de vectores en áreas residenciales, haciendo caso
omiso de los sitios no-residenciales. Sin embargo este estudio demostró la presencia de un grupo importante
de criaderos en zonas no residenciales, aun en época de invierno. Y claramente, un importante segmento de
la población de vectores del dengue fuera de control. El porcentaje de contenedores positivos para Ae.
aegypti en los sitios no residenciales fue 97% tanto en criaderos secos como los que contenían agua. Los
cementerios y vulcanizadoras tienen mayor importancia epidemiológica de lo que se supone. Esto puede

�entenderse si tomamos en cuenta que ellos están distribuidos por toda la ciudad y frecuentemente se
encuentran ubicados en lugares altamente habitados en el centro y periferia de la localidad. Dando como
consecuencia mayor proliferación de mosquitos ya que no tienen un control larvario (8). El 92% de las
vulcanizadoras visitadas presentaron criaderos positivos. La presencia de criaderos artificiales o hechos por la
mano del hombre demostró que: el 97% de los sitios visitados almacenaban algún tipo de contenedor
contribuyendo así a la producción de Ae. aegypti. En sitios, residenciales (9) y no residenciales (10), se mostró
también la presencia significativa de contenedores atípicos de Ae. aegypti. En sitios recreacionales, negocio
y/o empresas, se describen contenedores con importancia proporcional a los sitios residenciales. Éstos sitios
son similares a los descritos por Russell y colaboradores (11). Todos estos sitios investigados fueron
claramente no-residenciales, y estos pueden actuar como "focos ocultos potenciales" (12), produciendo
grandes cantidades de pupas. Está documentado que el mal manejo de los deshechos como son recipientes,
llantas o cualquier otro, son funcionales para el desarrollo del mosquito (13).
En relación con el tipo de control del dengue es conocido que el tratamiento con larvicidas y adulticidas no es
la medida recomendable para controlar un brote epidémico de grandes dimensiones, debido a que este exige
una gran cantidad de mano de obra y tiempo. La medida de selección es el rociado aéreo debidamente
ejecutado, pero debe quedar claro que esta es una medida extrema, y que puede generar muchos problemas y
quejas como manchar la pintura de los carros, matar insectos benéficos e intoxicar pájaros de ornato y otras
mascotas (14). Sin embargo el control con larvicidas debe ser de forma preventiva. Dependiendo de los
recursos disponibles para el control del vector, los funcionarios de salud pública pueden decidir concentrar
esfuerzos de control en áreas residenciales o bien, usar una estrategia de control en los sitios no residenciales.
Por ejemplo más énfasis sobre tratamientos con larvicidas, lo que nos daría la reducción de la fuente en áreas
no residenciales así como la correcta eliminación de los criaderos (15). La vigilancia del vector y esfuerzos de
control deberían ser estratificados según el tipo de sitio o vecindario. Como lo observado en sitios residenciales
en Iquitos (16). La formulación adecuada del insecticida para el vector indicado garantiza un nivel de éxito del
programa, es necesario mantener baja o mínima la densidad el mosquito Ae. aegypti, pues de lo contrario
habrá problemas de transmisión (17). Lo que está pasando en la actualidad es el resultado de una serie de
factores como pueden ser: campañas tardías, aplicación incorrecta del insecticida, zonas no residenciales sin
tratar, además de una posible resistencia del vector en algunos insecticidas. Por lo tanto es necesario llevar a
cabo una rotación de insecticidas para mejores resultado, otro factor que influye es la falta de capacitación al
personal técnico. Aún que las autoridades están promoviendo campañas de descacharrización y reparten el
larvicida Temephos de manera gratuita, en cada uno de los centros de Salud, los casos de dengue, no sólo se
han incrementado en el Estado o el país, sino en toda América Latina. (18).
Por otra parte, el uso de herramientas modernas como Google Earth®, para estudiar la distribución espacial de
casos y criaderos del mosquito vector del dengue es recomendable: Con la información obtenida a través de
este programa se da la oportunidad para implementar campañas para el mejor control de estos problemas de
Salud Pública. En general, basado en la infraestructura de una ciudad determinada, además da pauta para una
visualización de datos directamente en una imagen y mejor entendimiento de la epidemia.
La vigilancia entomológica tradicional en países con dengue endémico confía profundamente en índices aédicos
para supervisar las poblaciones de Ae. aegypti, (19). Los índices nos informan de contenedores con
infestaciones, ya identificados y se procede a la eliminación de los mismos. La erradicación, sin embargo es
considerada un objetivo factible (20), y esto ha llevado a la necesidad de desarrollar estrategias más prácticas,
aerodinamizadas, y rentables para la vigilancia y el control basado en el modelo de producción de pupa (21). A
través del programa de Google Earth®, el cual es una solución de bajo costo y útil para mejorar la predicción
de enfermedades transmitidas por vectores. Con las herramientas de este software se puede generar
información para una ciudad y mostrar los datos de transmisión de enfermedades como el dengue en un sistema
de apoyo a la toma de decisiones y también para estructurar un programa preventivo de acuerdo a los datos
obtenidos con años anteriores (22).
Conclusión
Un componente importante de una estrategia comprensiva es la inclusión de sitios no residenciales en la Norma
Oficial Mexicana NOM-032-SSA-2002. Esta recomendación también debe incluir el control de otros factores que
influyen en la prevalencia del mosquito como son los culturales y socioeconómicos, así como los servicios de
abastecimiento, calidad y fiabilidad de las prácticas de almacenamiento de agua y la eliminación de deshechos
sólidos. Además los sitios monitoreados en este estudio son de gran importancia para entender la epidemiología
de dengue, y están asociados con la rápida extensión geográfica de la enfermedad. A través del programa de
Google Earth®, nos podemos auxiliar en conocer la distribución de enfermedades transmitidas por vectores,
este software es gratuito y de fácil acceso lo cual nos puede proporcionar nuevas oportunidades para el

�fortalecimiento de la salud pública y mejorar los resultados de las campañas actuales. Por otra parte, es
importante evaluar los métodos de control ya que los actuales no están dando resultados satisfactorios, y los
casos de dengue están en aumento. La solución ideal sería un conjunto de estrategias, tanto en los insecticidas
que se utilizan, como la rotación de los mismos, la capacitación de los técnicos y dirigir las campañas no solo a
zonas habitacionales, si no también en zonas no-residenciales (negocios, parques, escuelas y sobre todo lotes
baldíos), además de un mejor control de los deshechos, este programa de manejo integrado vectorial
producirían una excelente ayuda para las campañas.
Resumen
El dengue y sus variantes clásico y hemorrágico continúan incrementándose en México y representan un serio
problema de salud pública. El desplazamiento del mosquito Vector Aedes aegypti de los domicilios humanos
donde típicamente se ha encontrado hacia lotes baldíos, mercados, parques públicos y patios de empresas con
bajos niveles de limpieza plantean un desafío a los actuales métodos de control enfocados únicamente a
casas. La presente investigación tuvo como objetivos 1) evaluar la presencia de criaderos del mosquito vector
en zonas no residenciales así como 2) determinar la adaptabilidad de poblaciones del vector durante la
temporada de invierno pues este dato es desconocido e importante para conocer más de la epidemiología del
dengue y, 3) integrar la plataforma Google Earth como una herramienta novedosa útil en la epidemiología de la
transmisión de la enfermedad. A través de muestreos de campo, se colectaron datos desde Diciembre 2007
hasta Marzo 2008. Estas revisiones de recipientes con agua almacenada y actividad larvaria se concentraron
en zonas no residenciales como empresas de Monterrey, San Nicolás, Apodaca, Guadalupe y Escobedo (Nuevo
León, México). De un total de 87 sitios muestreados, el 100% presentaron las características de cercanía a
zonas habitacionales o vecindades con reportes de dengue. Los propietarios del estos lugares registraron 10%
de casos de dengue entre su personal mientras que las casas cercanas reportaron 70% con al menos un caso
de dengue registrada durante la epidemia del 2007. Una encuesta de estos lugares con diferente giro comercial
indicó que de las actividades de control que llevó a cabo la Secretaría de Salud de Nuevo León (México), solo
en 18% de aplicó Temefós 1% granular o Abate, en 8% se fumigó pero en la mayoría, 74%, no se realizó
ninguna acción. Se encontraron en total 222 criaderos en los 87 lugares no residenciales visitados. En la
mayoría o, 90%, los criaderos estuvieron secos, mientras que solo en 7% se encontraron criaderos activos con
agua. Solo 3% de los lugares muestreados fueron negativos a la presencia de criaderos. Estos resultados
describen la adaptación y dominancia del mosquito del dengue en nuevos criaderos de zonas no residenciales,
su resistencia a las temporadas frías del Invierno, y por consecuencia el riesgo entomológico para futuras
epidemias de dengue en el área metropolitana de Monterrey.
Palabras clave: Aedes aegypti, criadero, abatización, zonas no-residenciales, ULV
Abstract
Dengue fever represent an importante public health problem in Mexico. Mosquito behavior has changed
because is moving from houses to non-residential places such as vacant lots, markets, parks, and factory
backyards; and therefore, it poses a challenge to typical mosquito control carried out only in houses. This study
was aimed to 1) to evaluate the presence of Aedes agypti breeding sites in non-residential places, 2) to determine
mosquito survival to Winter conditions, and 3) to integrate Google Earth software as a new tool to better
understand the disease epidemiology. Field surveys to assess type and frequency of larval breeding sites were
conducted from December, 2007 to March, 2008. Study sites were assorted industrial buildings in Monterrey,
San Nicolas, Apodaca, Guadalupe and Escobedo (Nuevo León, México) and always located all of them near of
residential areas. Ten percent of buildings reported dengue in the indoors whereas 70% recorded dengue in the
outdoors. Owners of these industries reported that only 18% applied larval control with Temephos, 8% did
mosquito professional control, and 74% never treated these areas. On the other hand, 97% of buildings reported
presences Aedes aegyptibreeding sites: 90% dry, 7%, and 3% had been treated with Temephos 1%
granules. Conversely, it also supported the fact that Ae. aegypti does not discriminate backyards breeding
sites. The study described adaptation or survival of the mosquito vector during Winter or cold ambient
temperatures. Mosquito and breeding sites were also prevalent during all sampled municipalities. It is concluded
that entomological risk poses a challenge for future dengue outbreaks in the metropolitan area of Monterrey.
Keywords: Aedes aegypti, Breeding place, larviciding non-residential zones, ULV.
Agradecimientos

�El apoyo brindado para este proyecto: a Fondos Sectoriales “Zoonotic Transmission Dynamics of West Nile
Virus in Northeast Mexico” SEP 2004-CO1-47355/A1. e “Innovative vector control consortium Budget G-57461” apoyado por COLORADO STATE UNIVERSITY, University of Liverpool y Bill &amp; Melinda Gates Foundation
Referencias
1. Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA2-2002, Para la vigilancia epidemiológica, prevención y control de
enfermedades transmitidas por vector (http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/032ssa202.html). Accesado
02/06/08.
2. Morrison, A.C., M.Sihuincha, J.D. Stancil, E. Zamora, H. Astete, J.G. Olsn, C. Vidal-Ore, and T.W.
Scott 2006.Aedes aegypti (Diptera:Culicidae) production from non-residential sites in the Amazonian city of
Iquitos Peru. Annals of Tropical Medicine &amp; Parasitology 100 (1): 73-86.
3. Nildimar Alves, H., M. Goncalves-Castro, F. Saito Monteiro, M. Avelar Figueiredo and P. ChasgastellesSabroza. 2009. The spatial distribution of Aedes aegypti and Aedes albopictus in transition zone, Rio de Janeiro,
Brazil. Cad. Saude Publica 25 (6):1203-1214
4. Chade, D.D. and R. Martínez. 2000. Landing periodicity of Aedes aegypti with implications for dengue
transmission in Trinidad, West Indies. Journal of vector Ecology. 25:158-163
5. Zar Jerrold, H.1999. Biostatistical Analysis. 4th Edition. Prentice Hall. pp 486-514.
6. Fernández, I. 2009. Biología y Control de Aedes aegypti. Manual de Operaciones. 2ª. Edición. Universidad
Autónoma de Nuevo León.
7. Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA2-2002, Op. cit.
8. Fernández, I., Op. cit.
9. Morrison. A.C., A Astete, K Gray, A Getis, DA Focks, D Watts, M Sihuincha, and TW Scott. 2004. Spatial and
Temporal abundance patterns Aedes aegypti producing containers in Iquitos, Peru J Med Entomol. 41(6): 11231142
10. Morrison, A.C, et. al, 2006, Op. cit.
11. Russell, B.M., P.N. Foley and B.H. Kay 1997. The importance of surface versus subterranean mosquitoes
breeding during winter in north Queensland. Arbovirus Research Australia. 7: 240-242
12. Tun-Lin, W, B.H. Kay and A. Barnes. 1995. Understanding productivity, a key to Aedes aegypti surveillance.
Am J Trop Med Hyg 53: 595-601.
13. Morrison, A.C., et. al., 2004, Op. cit.
14. Fernández, I., Op. cit.
15. Gobierno del Estado de Nuevo León, México. Nuevo León se encuentra en ALERTA permanente debido al
riesgo de un brote de DENGUE. "Ayúdanos a combatirlo”. (http://www.nl.gob.mx/?P=salud_familia_enf_dengue)
Accesado 02/06/08
16. Morrison, A.C., et. al., 2004, Op. cit.
17. Fernández, I., Op. cit.
18. Gobierno del Estado de Nuevo León, Op. cit.

�19. Reiter P and DJ Gubler. 1997. Surveillance and control of urban dengue vectors. pp: 425-462, In: DJ Gubler
and G Kuno (eds.), Dengue and Dengue Hemorrhagic fever. CAB International, New York, New York.
20. Pan American Health Organization. 1994. Dengue and Dengue Hemorrhagic Fever in the Americas.
Guidelines for Prevention and Control. Pan American Health Organization Scientific Publication No.
548. Washington DC: Pan American Health Organization.
21. Focks DA. 2003. A review of entomological sampling methods and indicators for dengue vectors. WHO.
(http://apps.who.int/tdr/svc/publications/tdr-research-publications/dengue_vectors) Accesado 02/06/08
22. Lozano-Fuentes, S., D. Elizondo-Quiroga, J.A. Farfan-Ale, M.A. Loroño-Pino, J. Garcia-Rejon, S. GomezCarro, V. Lira-Zumbardo, R. Najera-Vazquez,I. Fernandez-Salas, J. Calderon-Martinez, M. Dominguez-Galera,
P. Mis-Avila, N. Morris, M. Coleman, Ch.G. Moore, B.J. Beaty and L. Eisen 2008. Use of Google Earth® to
strengthen public health capacity and facilitate management of vector-borne diseases in resource-poor
environments. Bulletin of the World Health Organization. 86:718–725.

�PREFERENCIA DE Aedes aegypti y Culex quinquefasciatus POR
SITIOS DE REPOSO INTRA Y PERIDOMICILIO EN MONTERREY, N.
L., MEXICO.
Quetzaly K. Siller-Rodríguez1, Roberto Mercado-Hernández1, Adriana E. Flores-Suárez1 y Héctor Orta-Pesina2
1 Laboratorio de Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León,
(San Nicolás de los Garza, N.L., México) 2 Laboratorio Estatal de Salud Pública, Secretaria de Salud del Estado
de
Nuevo
León
(Monterrey,
N.L.,
México)
E-mail: romercad@hotmail.com; romercad@uanl.mx
Introducción
El estudio de la actividad de las especies y
sus hábitos en cuanto a los lugares de
reposo,
alimentación
y
actividad
hematofágica vinculados al ambiente
humano, son de gran interés epidemiológico,
así como también los posibles cambios de
dichos hábitos. Esto permitiría la planificación
de estrategias de control en el ambiente
humano sobre el cual los mosquitos ejercen
su actividad vectorial. En este trabajo se
determinaron los sitios de reposo preferidos
de los mosquitos Ae. aegypti y Cx.
quinquefasciatus, dentro y fuera de las
viviendas en una comunidad urbana.
Los mosquitos son los artrópodos hematófagos más importantes que molestan al hombre, otros mamíferos,
aves, peces, reptiles y anfibios. Comprenden numerosas especies y aunque la mayoría de ellas se alimentan
durante la noche, hay especies excesivamente molestas durante el día. Se pueden producir grandes enjambres
prácticamente sobre cualquier tipo de agua estancada, dulce o salobre, limpia o contaminada. En muchas áreas
del mundo entran con facilidad a las habitaciones y trasmiten patógenos al hombre, particularmente en los
trópicos húmedos (1).
Estos patógenos ocasionan enfermedades, entre estas se destaca el dengue y su forma severa el dengue
hemorrágico. Su incremento se ha asociado con el rápido crecimiento de la población, urbanización no
planificada, inadecuado suministro de agua, dificultades en manejo de desechos residuales, con el consecuente
incremento poblacional del mosquito vector Aedes aegypti (L.). Otras enfermedades transmitidas por artrópodos
que pueden considerarse reemergentes son la encefalitis equina (encefalitis equina del este, (EEE); del oeste,
(EEO); y venezolana, (EEV)). Estas zoonosis virales, transmitidas por mosquitos, son capaces de producir
brotes en equinos y a veces en el hombre, y se mantienen circulando en la naturaleza en un ciclo silvestre entre
vertebrados y vectores mosquitos de los géneros: Culex Linneo, Aedes Meigen, Psorophora RobineauDesvoidy, MansoniaBlanchard (2).
El Dengue en México se reconoció desde 1941, pero gracias a la erradicación del vector Ae. aegypti, la
transmisión del Dengue aparentemente desapareció (3) como resultado del programa de erradicación de fiebre
amarilla en 1963 (4). Hasta que nuevamente se reintrodujo en 1975 (5,6), por la frontera norte de México y en
diciembre de 1978 se presentó el primer brote de 36 casos en Tapachula Chiapas (7,8). A partir de entonces
se ha notado un incremento en el número de enfermos de Dengue clásico, Dengue hemorrágico y shock por
Dengue. Las instituciones de salud oficiales reconocen que en 1997 se documentaron 22,934 casos en la
república, con 137 casos de Dengue hemorrágico, mientras que en 1998 se registraron 16,308 casos de Dengue
clásico y 353 casos de Dengue hemorrágico algunos de estos casos fueron fatales (9). Las hembras de Ae.
aegypti tienen múltiples alimentaciones sanguíneas antes de completar el ciclo gonotrófico (10), que lo hace un
vector potencial de diferentes enfermedades.
Cuando no están apareándose, buscando huésped o dispersándose, los mosquitos Ae. aegypti buscan lugares
obscuros y tranquilos para reposar. Para ello los lugares preferidos son en el interior de las casas: dormitorios,
baños y cocinas, y sólo ocasionalmente se les encuentra al aire libre, en la vegetación del exterior. Las

�superficies de reposo preferidas son las paredes, los muebles y objetos colgantes como ropa, toallas, cortinas
y mosquiteros. Mucho de los lugares de reposo están aislados, en los armarios de los dormitorios o debajo de
las camas y otros muebles (11).
La fiebre del Virus del Oeste del Nilo (VON) es una enfermedad causada por un flavivirus que pertenece
taxonómicamente al serocomplejo de la Encefalitis Japonesa, enfermedad transmitida por vectores, se propaga
a una amplia espectro de vertebrados a través de mosquitos infectados. Debido a la proximidad espacial y
temporal de las infecciones de aves y humanos, los epidemiólogos han llegado a la conclusión que la
transmisión sigue un ciclo enzoótico. Las aves actúan como huésped del reservorio natural infectando a los
mosquitos que a su vez infectan a los vertebrados (12).
En los humanos, el VON produce generalmente una infección asintomática o una enfermedad febril leve. Los
síntomas de la infección incluyen fiebre, cefalea y mialgias, ocasionalmente con erupción cutánea y edema de
glándulas linfáticas. La infección más grave puede caracterizarse por cefalea, fiebre alta, rigidez del cuello,
estupor, desorientación, coma, temblor, convulsiones, debilidad muscular, parálisis y raramente muerte. La
infección natural por el VON ocurre a través de la picadura de diversas especies de mosquitos, particularmente
del género Culex(13).
La primera epidemia registrada de la encefalitis vírica por VON ocurrió en el área metropolitana de Nueva York
al final del verano de 1999. Se notificaron un total de 62 casos de enfermedad neurológica y 7 defunciones.
Además de los seres humanos, ocurrieron epizootias concurrentes en aves y caballos, afectando de manera
especial al cuervo Americano (14).
El primer reporte sobre la circulación del VON en México se publicó en el año 2002 en dos estudios serológicos
independientes que se hicieron en caballos en Coahuila y Yucatán, que mostraron prevalecías de 62.5% y 1.2%,
respectivamente (15,16). Posteriormente se llevó a cabo un estudio más amplio en caballos de otras regiones
del país que confirmó la presencia del VON en México.
En 2003 se reportó el aislamiento del VON de un cuervo Corvus corax, (Linneo, 1758), muerto en el parque
ecológico Yumká de Villahermosa, Tabasco; la secuencia del genoma de este virus mostró una divergencia
genética comparada a la de otros virus aislados en el continente americano. Se han reportado seis casos
humanos con diagnóstico confirmado de infección por el VON en los estados de Chihuahua, Nuevo León y
Sonora; tres fueron clasificados como fiebre por VON y tres presentaron encefalitis; hasta ahora no se han
reportado casos fatales por esta causa. En 2003 se confirmaron 21 equinos y 3 aves en Nuevo León, 2 aves en
Yucatán y 2 aves en Tamaulipas (17).
Debido a su preferencia alimenticia como oportunista, la resistencia a los insecticidas, su capacidad vectorial y
a las altas densidades que puede llegar a alcanzar, Cx. quinquefasciatus es un factor de riesgo para las
poblaciones urbanas (18,19). Cx. quinquefasciatus ha sido reportado para la mayor parte de Nuevo León (20).
El estado de reposo en los mosquitos no es meramente un estado de inactividad, esto obliga a los mosquitos a
buscar protección. Los mosquitos pueden moverse a corta distancia dentro de sus sitios de reposo, por ejemplo
si se llegan a exponer a los rayos del sol o si ellos tienen oportunidad de alimentarse de algún hospedero. Los
sitios de reposo también son llamados refugios, éstos proveen para cada especie de mosquitos, un lugar donde
se pueden proteger de las adversidades del clima y de la agresión de otros organismos. Para muchos
investigadores es definitivamente difícil encontrar los sitios de reposo de muchas especies de mosquitos (21).
Reportan (22), que en Pakistan (23), capturaron 13 especies de mosquitos dentro de las casas, y 17 especies
en cobertizos de ganado; en ambos, los más comunes fueron dos especies: Culex. quinquefasciatus y Cx.
tritaeniorhyncus. En Pakistan (24) capturaron más de 14 especies de mosquitos reposando dentro de las casas
y en los cobertizos de ganado, los más comunes fueron: Anopheles. stephensis, Cx. quinquefasicatus, An.
culicifacies, An. annularis y An. subpictus. En el Salvador (25), encontraron que en una hora de colecta entre
08:00 – 10:00 hr o 18:45 – 20:20 hr se capturaron un buen número de An. albimanus.
De las especies que se refugian en las viviendas humanas se dice que tienen hábitos endófilicos y en general,
prefieren picar al hombre por lo que se denominan también antropofílicas. Este comportamiento varía entre las
especies y tiene importancia en relación a la capacidad de transmitir patógenos (26).
Numerosos mosquitos han modificado sus hábitos, es decir, el desarrollo de su actividad y reposo fuera de las
viviendas, presentando tendencia a la domesticidad, como es el caso de An. albitarsis, vector secundario del

�paludismo que fue hallado en recipientes artificiales en Brasil. Así mismo, Ochlerotatus scapularis, que se cría
preferentemente en cuerpos de agua transitorios, se ha encontrado en recipientes artificiales urbanos en Brasil
y Argentina (27,28). Esta especie ha sido incriminada en la transmisión del virus Rocío, causante de encefalitis.
Material y Métodos
Se seleccionaron al azar 67 casas que se encontraban dentro del área metropolitana de la ciudad de Monterrey,
Nuevo León, del 22 de junio al 23 de septiembre del 2006, en zonas con un nivel socioeconómico bajo y que
no contaran con mosquiteros.
La captura de mosquitos en reposo se realizó con una aspiradora de mochila, las colectas fueron realizadas en
cada área, así como el peridomicilio de las casas muestreadas. Después de la captura de los especimenes, se
les colocó cloroformo con el objetivo de favorecer la manipulación del contenedor de la aspiradora mochila a los
viales etiquetados. Se tomaron los datos del sitio de reposo donde se colectaron los mosquitos en una hoja de
campo, posteriormente se colocó en un vial etiquetado con las características del sitio de reposo encontrado y
se transportaron al laboratorio para la identificación y separación por sexo y especie.
Para la identificación de especies se utilizó un microscopio estereoscopio, pinzas, cajas petri y las claves de
identificación de mosquitos hembras de Norteamérica y norte de México de Darsie y Ward (29)
Para determinar el grado de dependencia y similitud entre los sitios de reposo y la cantidad de ejemplares
colectados de las dos especies, se utilizó el análisis de correspondencia simple y de conglomerados (Cluster
análisis), mediante el paquete estadístico SPSS v15.
Resultados
Se colectaron en total 659 mosquitos: 236 (36%) de la especie Ae. aegypti, con una proporción sexual igual
entre machos y hembras, mientras que de Cx. quinquefasciatus fueron 423 (64%), la proporción fue de 38% de
hembras y 62% machos. Se encontró dependencia altamente significativa (χ2 = 92.52, p &lt; 0.01) entre las dos
especies y el área de colecta: Ae. aegypti fue encontrado preferentemente en el baño (54), seguido por patio
(46) y cocina (43); sin embargo, Cx. quinquefasciatus fue encontrado con mayor frecuencia en patio (108)
seguido de almacén (95), (ver Tabla 1).
Tabla I. Frecuencia de mosquitos (Ae. aegypti y Cx. quinquefasciatus) colectados en las diferentes
sitios de muestreo.

Área de colecta

Ae.
aegypti

Cx. quinquefasciatus

Total

Almacén

13

95

108

Baño

54

71

125

Cocina

43

20

63

Comedor

1

0

1

Patio

46

108

154

Sala

35

71

106

Recamara

4

13

17

�Cocina-comedor

1

1

2

Cocina-recamara

12

2

14

Sala-comedor

6

0

6

Sala-recamara

5

4

9

Lavandería

16

38

45

Total

236

423

659

La presencia de las especies no dependió significativamente de la superficie de colecta (χ2 = 8.00, p &gt; 0.05).
Sin embargo, la mayor cantidad de mosquitos se encontró en paredes de block, con 217 (33%), de los cuales
81 (37%) fueron Ae. aegypti y 136 (63%) Cx. quinquefasciatus, seguido por superficie de madera con 162 (55
y 107 respectivamente). El color de las áreas de reposo para estas especies determinó una dependencia
altamente significativa (χ2 = 30.53, p &lt; 0.01). El color mayormente seleccionado fue el negro con 474 casos
(72% del total), de estos, 155 (33%) correspondieron a Ae. aegypti y 319 (67%) a Cx. quinquefasciatus.
La altura donde se colectaron los ejemplares no mostró dependencia significativa con la presencia de las
especies (χ2 = 3.66, p &gt; 0.05). Sin embargo, hasta una altura de 0.50 m fue donde se encontró la mayor cantidad
de mosquitos (304), de estos 98 (15%) fueron Ae. aegypti y 208 (32%) Cx. quinquefasciatus. La Humedad
relativa fue determinante para la presencia de las especies, ya que el valor de la Chi-cuadrada fue de 66.08 con
una significancia menor de 0.01. El intervalo de humedad relativa preferida por Ae. aegypti fue entre 50 a 60%,
con 91 (14%) casos, mientras que para Cx. quinquefasciatus fue entre 60 a 70% con 288 (44%) ejemplares
colectados. La temperatura también influyo significativamente en la cantidad de mosquitos colectados (χ2 =
21.04, p &lt; 0.01). La temperatura con mayor frecuencia para Ae. aegypti fue entre 30 a 35°C (149) y para Cx.
quinquefasciatus entre 25 a 30°C (217).
El análisis multivariado por conglomerados para Ae. aegypti, mostró que las variables: humedad relativa,
temperatura y color, se encuentran estrechamente ligadas (asociadas), ya que sus coeficientes van desde 7.37
a 8.78 (ver Figura 1). Para Cx. quinquefasciatus, se encontraron las mismas variables asociadas (humedad
relativa, temperatura y color), sólo que los coeficientes van de 8.15 a 11.86 (ver Figura 2).
Figura 1. Dendograma del análisis de conglomerados de las variables estudiadas para Ae. aegypti, (los
números son los valores de chi-cuadrada).

Figura 2. Dendograma del análisis de conglomerados de las variables estudiadas para Cx.
quinquefasciatus, (los números son los valores de chi-cuadrada).

�Discusión
De las especies que se refugian en las viviendas humanas se dice que tienen hábitos endófilicos y en general,
prefieren picar al hombre por lo que se denominan también antropofílicas. Este comportamiento varía entre las
especies y tiene importancia en relación a la capacidad de transmitir patógenos (30). El área de colecta influyó
significativamente con la presencia de las dos especies, siendo el baño preferido por Ae. aegypti y el patio
por Cx. quinquefasciatus (31,32). La pared de block fue la que presentó mayor frecuencia de ambas especies
para su reposo. Aunque Anopheles albimanus, fue encontrado en buen número en establos construidos de
madera en El Salvador (33). El color negro fue el preferido para el reposo tanto para Ae. aegypti y Cx.
quinquefasciatus. La humedad relativa influyó significativamente para presencia de Ae. aegypti (50 a 60%) y
para Cx. quinquefasciatus(60 a 70%). En Argentina (34), encontraron a Ochlerotatus scapularis en recipientes
artificiales urbanos, donde la humedad relativa era alta. La temperatura, igualmente influyó con valores de 20 a
35°C para Ae. aegypti y de 25 a 30°C para Cx. quinquefasciatus.
Resumen
Se seleccionaron al azar 67 casas que se encontraban dentro del área metropolitana de la ciudad de Monterrey,
Nuevo León, con el propósito de analizar si Ae. aegypti y Cx. quinquefasciatus presentan alguna preferencia
por reposar en sitios intra y peridomicilio se utilizó el análisis de correspondencia simple y de conglomerados
para determinar el grado de dependencia y similitud entre los sitios de reposo y la cantidad de ejemplares
colectados. Se encontró que Ae. aegypti tiene preferencia por reposar en baños, superficies oscuras, a
temperatura de 30-35°C y humedad relativa entre 50-60%; mientras que Cx. quinquefasciatus prefirió reposar
en el patio y dentro de la habitación, mostraron preferencia por las superficies de color oscuro, temperatura de
25-30ºC y humedad relativa delentre 60-70%. Las variables: humedad relativa, temperatura y color, se
encuentran estrechamente ligadas (asociadas), con la presencia de cada una de las dos especies.
Palabras clave: Aedes aegypti, Culex quinquefasciatus, reposo, sitios.
Abstract
Sixty seven houses within the Monterrey, Nuevo Leon metropolitan area were randomly selected; to analyze for
differences in indoor and house perimeter resting sites preference between Aedes aegypti and Culex
quinquefasciatus. simple correspondence and conglomerate analysis were used to determine degree of
dependence and likeness between resting sites and number of collected specimen.s Results showed that Ae.
aegypti has preference for bathrooms and dark surfaces to rest, at a temperature of 30-35°C and 50-60%
humidity. On the other hand, Cx. quinquefasciatus preferred the house perimeter (backyard) to rest; when found
indoors, they showed preference for dark colored surfaces at a temperature of 25-30°C and 60-70% humidity.
Analysis showed that relative humidity, temperature and surface color were closely related (associated) to the
presence of both species.
Key words: Aedes aegypti, Culex quinquefasciatus, resting, site.
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30. Forattini, O. P., Op. Cit.
31. Idem.
32. Reisen W., et al, Op. Cit.
33. Lowe R. E. and D.L.Bailey, Op. Cit
34. Stein, M., et al, Op. cit

�RIESGO DE EXPOSICIÓN A LA INGESTA DE ALCOHOL EN
ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN SAN LUIS POTOSÍ,
MEXICO
Elda Zoraida Piña Salazar, Patricia Yáñez Carrillo,
Lilia Esperanza Fragoso Morales
Facultad de Ciencias Químicas Universidad Autónoma de San Luís Potosí (San Luís Potosí, S.L.P., México)
E-mail: lfragoso@uaslp.mx
Introducción
La ingesta de alcohol produce un estado de
intoxicación, con efectos variables, de acuerdo al
consumidor, que ha sido culturalmente aceptado en
muchas sociedades humanas a pesar de ser un
problema de salud pública (1-4). Los patrones de
consumo de alcohol son diversos y están influidos por
factores como: el contexto social, sexo, grupos de edad
y escolaridad. Estos, se han estudiado, tanto en países
en vías de desarrollo, como en aquellos con mayores
recursos, en los que estudiantes universitarios varones
mostraron consumo alto de alcohol (5-8).
En México, según la Encuesta Nacional de Adicciones (2002), el 51.34% de la población de 18 a 65 años, son
bebedores actuales y 69.53% corresponde al género masculino; esta distribución concuerda con estudios en el
centro del país y en San Luis Potosí. Además el INEGI reporta al alcohol como la droga de mayor abuso en
este estado, con el octavo lugar de dependientes de alcohol a nivel nacional en 2007 (9-16)
Dado que la adicción al alcohol se inicia en la adolescencia, en el país, existen campañas gubernamentales
dirigidas a jóvenes y en el estado de San Luis Potosí, el Instituto Potosino de la Juventud (IPJ) promueve el
programa “convive y toma conciencia” que da herramientas para evitar adicciones. Se sabe que en éste estado
de la república mexicana el grado de exposición al alcohol es alta, sin embargo se desconoce si es necesario
intensificar las campañas contra las adicciones en el sexo femenino, ya que se ha observado en las dos últimas
décadas, un cambio conductual en las estudiantes de educación superior, que puede reflejarse en un mayor
riesgo de exposición a la ingesta de alcohol, por lo que este estudio contribuirá a la toma decisiones
institucionales en la dirección de campañas contra el abuso de alcohol hacia poblaciones más susceptibles.
Material y Métodos
Estudio descriptivo, transversal en cuanto a las características demográficas de la población en estudio y
características de ingesta de alcohol, como dependencia o alto consumo y es un estudio comparativo en
cuanto a esas características con sexo y edad. Se aplicó la encuesta AUDIT propuesta por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) que fue probada para población latina y que evalúa de manera retrospectiva el
riesgo de exposición al alcohol. La población de estudio fueron los estudiantes de una escuela de educación
superior del área de ciencias exactas. La muestra se calculó con base en el estudio piloto realizado a 20
estudiantes de la misma institución, con un IC 95%, los resultados por grupos de edad, se compararon como
casos y controles. Los datos obtenidos se analizaron con el programa estadístico EPI INFO 6, 3.4 y EXCEL.
Resultados y Discusión
Se aplicó la encuesta AUDIT a 198 estudiantes cuyas edades fluctuaron entre 17 y 28 años, con un promedio
de 21.21 (DE 2.32), con predominio de sexo masculino (ver Tabla 1).
Tabla 1. Características demográficas y de exposición al alcohol de estudiantes de una institución de
educación superior de San Luís Potosí, S.L.P., México.

�En este trabajo se muestra que la mayor parte de los jóvenes estudiantes consume alcohol (83.8%), al igual
que lo publicado por Mora-Ríos y Natera (17) donde indican que es el 83% de la población en estudio, la que
consume bebidas alcohólicas y por Londoño-Pérez et. al (18) quien publica que el porcentaje de bebedores es
el 86.7% en jóvenes colombianos. Estos datos contrastan con lo encontrado por Rojas-Guiot et al (19) quienes
refieren que solo el 47.9% de los jóvenes hidalguenses ha probado bebidas alcohólicas alguna vez en su vida.
De los estudiantes que se han visto expuestos al alcohol, el 21.21% (42) indican haber consumido en el pasado,
mientras que 62.62% (124) actualmente, de ellos 79% (98) corresponden al género masculino, sin diferencia
estadísticamente significativa.
En cuanto a la frecuencia de ingesta, 52.48% (95) de los consumidores actuales lo hacen al menos una vez al
mes. De éstos, 68.42% (65) fueron hombres. Por su parte, 47.52% (86) refirieron un consumo de dos a cuatro
veces al mes, del cual 83.72% (72) correspondieron al género masculino, observándose que los hombres
presentaron 2.37 veces el riesgo de este consumo que las mujeres (p&lt;0.05). Estos dato concuerda con lo
publicado por Mora-Ríos y Natera (20), quienes encontraron que este género consume bebidas alcohólicas en
mayor frecuencia y cantidad.
La cantidad de bebidas alcohólicas ingeridas en un día normal de consumo es de una a cuatro bebidas en el
74.7% (127) de los estudiantes, mientras que 25.2% (43) presenta un consumo mayor como lo muestra la Tabla
1. Un consumo alto una vez por semana, se observó en el sexo masculino de manera coincidente con MoraRíos y Natera (21) quienes indican consumo de entre cinco y 11 copas al menos una vez a la semana en el
22% de su población en estudio y con Londoño-Pérez et.al. (22) quienes muestran que 70.4% correspondió al

�sexo masculino con alto consumo de alcohol. Por su parte, López-Jiménez (23) reporta un alto consumo mayor
en hombres que en mujeres con 67.7% (771) y 41.4% (113), respectivamente.
El 39.39% (78) tienen un consumo de seis bebidas al mes o con mayor frecuencia, mostrándose 3.74 veces el
riesgo de exposición en los hombres que en las mujeres (p&lt;0.05). Únicamente el sexo masculino refirió ingesta
de seis o mas bebidas alcohólicas una vez por semana, que corresponde a 13.13% (26) de la población
encuestada. El sexo masculino presentó 4 veces el riesgo de no poder parar de beber una vez que había iniciado
(p&lt;0.05) y 19.69% (39) indicaron pasar por esta situación una vez al mes o menos, de ellos 7.7% (3) son mujeres
y 92.3% (36) hombres, además 2.52% (5) se ha encontrado en esta situación una vez por semana, siendo el
75% hombres.
Según López-Jiménez (24) y Urquieta et al (25), la prevalencia de consumo de alcohol incrementa conforma
aumenta la edad, puesto que ellos encontraron una tendencia a la alta, que en jóvenes de 21 años llega a
43.6%, lo cual concuerda con los hallazgos de este estudio, en que los estudiantes encuestados mayores de
22 años presentaron 4.9 veces el riesgo (p&lt;0.05) de alto consumo (más de 5 bebidas al menos una vez al mes)
que los menores de 20 años. La ingesta excesiva del alcohol, puede producir afecciones sociales, fisiológicas
y psicológicas como la necesidad de una bebida a la mañana siguiente de consumir alcohol, el sentimiento de
arrepentimiento por haber bebido en exceso, no recordar lo que pasó mientras bebía, llegar a lastimar a otras
personas o a sí mismo, o incluso dejar de realizar las actividades normales, se presentó en la población
estudiada con las siguientes frecuencias, 17.47% (29), 25.9% (43), 27.11% (45), 10.24% (17) y 21.69% (36)
respectivamente.
El ingerir bebidas alcohólicas produce pérdida de la noción del tiempo y del espacio de los hechos que se
desarrollan durante su consumo, principalmente cuando la concentración de alcohol en sangre supera 0.5
mg/dL, en este estudio se muestra que esto afecta a poco más de un cuarto de la población que suele
consumirlo.
Por otra parte Mora-Ríos y Natera (26) publican que el 17.9% de los hombres y 8.2% de las mujeres han
presentado problemas asociados al consumo, lo que concuerda con este estudio, donde se encontró que la
mayoría de los estudiantes que han perdido el control en su manera de beber son principalmente hombres y
han estado en esta situación una vez al mes o menos. Sin embargo casi tres cuartas partes de la población que
consume alcohol no se siente arrepentido, lo indica la falta de conciencia en el autocuidado de la salud.
Conclusiones
El alto porcentaje de estudiantes que ha tenido o tiene exposición al alcohol manifiesta un problema apremiante
de salud pública, y dado que el género masculino presenta con respecto del femenino 2.37 veces el riesgo de
presentar una frecuencia mayor de exposición, 3.74 veces el de alto consumo frecuentemente, así como 4
veces el riesgo de no poder parar de beber una vez que habían iniciado, 4.9 veces cuando la edad supera los
22 años y presentaron afecciones sociales altas, es evidente la gran oportunidad que se tiene de abatir esta
patología si las campañas para el control del uso y abuso de alcohol se dirige a esta población e implementar
campañas preventivas dirigidas a estudiantes de sexo femenino y varones menores lo cual contribuirá de
manera importante a evitar el desarrollo de este problema en la población estudiantil.
Resumen
Comparar riesgo de exposición a la ingesta de alcohol en estudiantes en SLP-México, 2007. Estudio descriptivo,
transversal y comparativo, en cuanto a características demográficas, de consumo, y analítico en cuanto a edad
y sexo. Aplicación de la encuesta AUDIT (OMS). El 83.83% (166) consume o ha consumido bebidas alcohólicas,
sin diferencia estadísticamente significativa en cuanto a sexo. Los hombres presentan, respecto a las mujeres
(p&lt;0.05), 2.37 veces el riesgo de consumir alcohol dos a cuatro veces al mes 3.74 veces riesgo de consumir
seis bebidas al mes o más frecuentemente y cuatro veces el riesgo de no poder parar de beber. Los mayores
de 22 años presentaron 4.9 veces el riesgo de alto consumo que los menores de 20. El mayor consumo de
alcohol es en varones mayores. Si se dirigen campañas a este grupo vulnerable se abatirá
considerablemente éste consumo en la población estudiantil.
Palabras Clave: riesgo, alcohol, estudiantes.
Abstract

�Compare risk of exposure to the intake of alcohol in students in SLP-Mexico, 2007. Study descriptive,
crosscutting and comparative, in demographic characteristics, consumption, and analytical in regard to age and
sex. Implementation of the survey Audit (WHO). The results were analyzed like cases and controls. The sample
was calculated by the program EPI INFO version 6.0. The 83.83% (166) consumed or has consumed alcoholic
beverages, without statistically significant difference in regard to sex. Men presented (p&lt;0. 05), 2.37 times the
risk of consume alcohol two to four times a month 3.74 times risk of consume six drinks per month or more
frequently and four times the risk of failing to stop drinking. The aged 22 presented 4.9 times the risk of high
consumption that minors of 20. The increased consumption of alcohol is in bigger older than 22 years old males.
It is necessary to direct campaigns towards students with consumption of high risk and to young people with
moderate consumption.
Keywords: risk, alcohol, students.
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17. Mora-Ríos, J. y G Natera, Op.cit.
18. Londoño-Pérez, C et. al, Op. cit.
19. Rojas-Guiot, E, et al, Op. cit.
20. Mora-Ríos, J. y G Natera, Op.cit
21. Idem.
22. Londoño-Pérez C. et.al, Op. cit.
23. López-Jiménez , JL, Op. cit.
24. Idem.
25. Urquieta, JE et al, Op. cit.
26. Mora-Ríos, J. y G Natera, Op.cit

�ALIMENTACIÓN: SU IMPACTO SOBRE EL SISTEMA INMUNE Y
CÁNCER
Diana Fabiola Miranda-Hernández, Moisés A. Franco-Molina, Lydia Guadalupe Rivera-Morales y Cristina
Rodríguez-Padilla
Laboratorio de Inmunología y Virología. Departamento de Microbiología e Inmunología. Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, (San Nicolás de los Garza, N. L. México); Departamento
de Histología. Facultad de Medicina. Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N. L. México)
E-mail: moyfranco@hotmail.com
Introducción
El tratamiento del cáncer necesita un sistema de
medicina integral en la que participen especialistas
de diversas áreas incluyendo a los que ejercen la
medicina alternativa y complementaria. La mayoría
de los hospitales que se dedican al manejo de estos
pacientes, enfocan su batería en el uso de
quimioterapia,
radioterapia,
anticuerpos
monoclonales de diversos tipos, sin tomar en
cuenta
la
participación
del
sistema
psiconeuroinmunológico y nutrimental siendo estos
los encargados del control de la homeostasis
celular. El cáncer es una enfermedad complicada
con etiología multifactorial (factores genéticos,
agentes virales, bacterianos, compuestos tóxicos,
radiaciones) en donde las mutaciones que ocurren
a nivel del DNA ocasionan la pérdida del control
celular convirtiéndose en células inmortales de proliferación acelerada, con un mecanismo de invasión o
metástasis. Aunque nuestro cuerpo cuenta con varios sistemas de defensas diseñados para eliminar células
tumorales, el sistema inmune es uno de los principales mecanismos involucrados en la protección de esta
enfermedad que cuando falla puede dar paso al desarrollo y progresión del cáncer.
Inmunovigilancia del tumor
La inmunovigilancia tumoral es un concepto empleado para mencionar cuando el sistema inmune innato y
adaptativo identifican y eliminan células propias que han sido transformadas espontáneamente a través de
alteraciones genéticas inducidas. La inmunovigilancia o discriminación entre lo propio y lo no propio, es un
concepto el cual fue introducido por separado por dos grandes pensadores en el área de la biología McFarland
Burnett (1) y Lewis Thomas (2) y se define como la capacidad que tiene el sistema inmunitario normal para
reconocer y responder frente a los antígenos extraños, pero no frente a los autoantígenos. Originalmente se ha
pensado que la transformación en una célula cancerosa puede cambiar de ser identificada como propia a no
propia y ser de esta manera reconocida por el sistema inmune. Antígenos extraños pueden ser identificados en
la célula del cáncer, siendo esto un impedimento para su crecimiento. Después de la identificación de las células
T en la década de los 70’s a ellas se les atribuye ser las encargadas de mediar la inmunovigilancia. Bajo este
precepto podemos entender como el sistema inmune puede vigilar cuando una célula se convierte en tumoral y
eliminarla. En apoyo al concepto de que el sistema inmune puede activamente suprimir el crecimiento de
tumores latentes, se ha reportado una frecuencia elevada de un tipo de cáncer llamado sarcoma de Kaposi en
pacientes que reciben injertos o transplantes de órgano sólido o de médula ósea y están expuestos a una terapia
inmunosupresora, al igual que en pacientes con VIH/SIDA en donde su sistema inmune se encuentra
inmunocompremetido (3), esto en parte demuestra que alguna deficiencia en el sistema inmune puede propiciar
al desarrollo del tumor. Varios estudios demuestran que los pacientes pueden portar células de cáncer por
largos períodos de tiempo y en algunos casos sin recaída de la enfermedad (4), siempre y cuando su sistema
inmune se encuentre saludable. Además se ha encontrado la presencia de pequeños tumores en estado de
dormancia en personas fallecidas por causas no relacionadas a cáncer sin presentar en vida algún síntoma
asociado a la enfermedad (5), estos hallazgos dan paso a comprender la hipótesis de la inmunoedición.
Inmunoedición del tumor

�Consiste de tres principales fases de interacción sistema inmune/tumor: eliminación, equilibrio y escape (Ver
Figura 1). Fase de eliminación, en esta fase células tumorales inmunogénicas son muertas por la infiltración de
células del sistema inmune, lo cual frecuentemente elimina todas las células transformadas, pero puede
ocasionalmente dejar una población de células que son menos visibles al sistema inmune. La segunda fase es
la de equilibrio, durante la cual el crecimiento del tumor es igual de fuerte a la habilidad del sistema inmune
para controlar que esto tenga una duración variable, en algunos casos este proceso incrementa la vida del
individuo. La tercera fase es la de escape, la cual resulta de la combinación reducida de inmunogenicidad y
adquisición de mecanismos inmunosupresores a través del desarrollo de un potencial de crecimiento rápido por
parte del tumor, siendo esto capaz de sobrepasar una respuesta inmune y desencadenar metástasis (6). En
pacientes que han recibido inmunoterapia a pesar de una evidente respuesta antitumor, los tumores no son
eliminados implicando tolerancia inmunológica.
Figura 1.- Inmunovigilancia del tumor. Al mecanismo inmune de reconocimiento y destrucción de células
tumorales antes de su crecimiento y multiplicación incontrolada es conocido como inmunovigilancia del tumor,
sin embargo cuando la inmunovigilancia falla debido a varios factores entre ellos el microambiente tumoral, se
presenta el proceso de inmunoedición del tumor, que consiste en dos fases: una fase de equilibrio que consiste
en un estado de dormancia del tumor donde las células tumorales y la inmunidad entran en un equilibrio
dinámico; y la fase de escape, donde las células tumorales emergen y atenúan mecanismos supresores de
tumor induciendo la aparición y progresión del tumor.

Escape del tumor
Para esto se han propuesto varias teorías de escape del tumor del sistema inmune e incluyen; baja frecuencia
de células T antitumor de elevada avidez, ineficiencia en el marcaje de células T antitumorales como un
resultado de la similitud de muchos antígenos del tumor a los propios, inhibición de la función del marcaje de
las células dendríticas, o la ausencia de una fase aguda y señales de peligro en el estadío temprano de la
tumorogénesis, expresión aumentada sobre las células tumorales de inhibidores de la función de complemento,
lo cual bloquea la lisis mediada por el complemento a pesar de la producción de Inmunoglobulinas antitumorales,
supresión de células T antitumor por las células T reguladoras (Treg) CD4+CD25+, células Treg CD8+, o factores
derivados del tumor y varias estrategias de evasión del tumor de la fase efectora de la célula T (7). Como hemos
visto el problema de escape tumoral es multifactorial pero un linaje celular llamado células T reguladoras se ha
destacado en el mantenimiento de la homeostasis linfoide en un gran número de circunstancias inmunológicas,
estas células mantienen la tolerancia a lo propio y controlan la desviación autoinmune, previniendo la respuesta
de escape a patógenos o alergénos, ayudando a mantener un balance con la flora microbiana obligada, y
facilitando el escape de tumores del monitoreo inmunológico (8).

�Células T reguladoras
Se ha demostrado que el factor de transcripción forkhead box P3 (Foxp3) es un regulador maestro clave de las
células Treg y un factor funcional para las células Treg CD4+CD25+. Existen al menos dos subpoblaciones de
Treg, las Treg derivadas del timo o naturales y las Treg inducidas o adaptativas. Las células Treg naturales o
derivadas del timo, participan en el sistema inmune normal suprimiendo células T autoreactivas y manteniendo
la tolerancia inmunológica, son células generadas en el timo y constituyen del 5-10% de las células T
CD4+ periféricas en los ratones y del 5-15% en humanos. Las células Treg específicas para antígenos extraños
(infecciones, tumores) son probablemente de origen extratímico y son generados en la periferia del repertorio
de células T periféricas (9), las cuales comprenden a las células T reguladoras productoras de IL-10, células T
cooperadoras productoras de factor de crecimiento transformante b (TGFb) y las células T Foxp3 inducibles
(10, 11). Estas células constitutivamente expresan altos niveles de moléculas de superficie celular CD25 (IL2Ra), GIRT (receptor de TNF inducido por glucocorticoides) y CTLA (ver Figura 2). También expresan una única
proteína intracelular clave, Foxp3, que actúa como un gene regulador maestro para la inducción del fenotipo y
linaje de las células Treg. Debido a estas propiedades, las células T reguladoras pueden competir con los otros
tipos de células T por la IL-2 debido a que la forma trimérica del receptor de IL-2 localizado en las células Treg
tienen 100 veces mas afinidad por IL-2 que la forma dimérica encontrada en las células T, sugiriendo que en la
terapia del cáncer el tratamiento con esta citocina como se ha venido haciendo desde hace tiempo para
aumentar la respuesta inmune del paciente debe de ser reevaluada, debido a que la IL-2 puede de manera
pasajera enmascarar la supresión y apoyar la expansión de las células Treg in vivo conduciendo a un estado
de inmunosupresión del paciente con cáncer (12). Es interesante observar como los pacientes quienes
inicialmente responden a IL-2 empiezan a ser refractarios a subsecuentes tratamientos con la misma (13). El
cuerpo requiere la generación de células Treg para preservar su integridad. Cada microambiente es controlado
por un grupo específico de elementos regulatorios que tienen que ser fina y constantemente sintonizados para
mantener la homeostasis local. Este medioambiente puede ser un sitio específico, tal como el medio ambiente
del intestino, o inducido por exposición crónica a microbios o tumor, las células dendríticas son centrales para
mantener este control. No existe otro tejido sujeto a una gran presión antigénica que el intestino, simplemente
el intestino humano contiene cerca de 1014 microorganismos además de esto es un sitio inmunológico altamente
regulado que debe generar tanto respuesta inmunogénica como tolerogénica. Se ha demostrado que el tejido
linfoide asociado al intestino es el sitio predilecto para la inducción periférica de las células Treg Foxp3. Un
papel para las células dendríticas en este proceso de conversión es apoyado por la observación de que las
células dendríticas y macrófagos de la lámina propia del intestino delgado y de los nódulos linfáticos
mesentéricos son mejores que las células dendríticas del bazo en inducir la expresión de células T vírgenes en
Treg Foxp3 en la presencia de TGF-b exógeno. La flora del intestino, patógenos orales o los alimentos pueden
tener un papel importante en el cambio del repertorio de las células Treg a Treg Foxp3 periféricas. Un efecto
importante es la del ácido retinoico (vitamina A) sobre la regulación del tracto gastrointestinal en la capacidad
para aumentar la generación mediada por TGF-b de células T vírgenes a células Treg Foxp3 en el intestino
delgado (,) 14.
Figura 2.- Tipos de células T reg. Las células T reguladoras pueden ser derivadas del timo y son conocidas
como Treg naturales o desarrolladas en la periferia, conocidas como Treg inducibles, estas expresan
constitutivamente altas concentraciones de CD25+ GITR+ (receptor del factor de necrosis tumoral inducido por
glucocorticoides) y CTLA-4 (antígeno-4 asociado al linfocito T citotóxico) en su superficie celular y en su mayoría
producen grandes cantidades de citocinas como mecanismo supresor del sistema inmune frente a tumores.

�NF-kB en la generación de células Treg
La activación del factor de transcripción NF-kB parece ser de importancia para la diferenciación a células Treg
inducibles mas que para las células Treg naturales (15). El factor de transcripción NF-kB descubierto por David
Baltimore en 1986, reside en el citoplasma de forma inactiva, y cuando éste es activado, es translocado al
núcleo donde induce la transcripción de genes. El NF-kB puede ser activado por radicales libres, estímulos
inflamatorios, carcinógenos, promotores del tumor, toxinas, radiación gamma, luz ultravioleta y rayos X. Tras su
activación induce la expresión de más de 200 genes que han mostrado suprimir apoptosis, inducir
transformación celular, proliferación, invasión, metástasis, quimioresistencia, radioresistencia, e inflamación. La
forma activa de NF-kB se ha encontrado en cáncer, arterioesclerosis, infarto al miocardio, diabetes, alergia,
asma, artritis, enfermedad de Crohn, esclerosis múltiple, enfermedad de Alzheimer, osteoporosis, psoriasis,
shock séptico, SIDA, y otras enfermedades inflamatorias. De esta manera los agentes que puedan suprimir la
activación de NF-kB en principio tienen el potencial de prevenir, retardar o tratar enfermedades relacionadas a
NF-kB (16) (ver Figura 3).
Recientes avances en la definición de los mecanismos responsables de la progresión del tumor han sugerido
la posibilidad de controlar el crecimiento del cáncer no solo a través de la destrucción de las células del cáncer
inducida por quimio o radioterapia, sino también por estimular la inmunidad anticáncer. Varios compuestos
aislados de plantas son capaces de estimular la inmunidad anticancer e incluso tener efecto antitumoral. Sin
embargo, cada agente con propiedad inmunomodulatoria natural debe de ser investigado en relación a su
posible efecto sobre la generación de células T reguladoras debido a que muchos de estos agentes tienen
actividad sobre el factor de trascripción NF-kB, pudiendo de esta manera generar una gran población de células
T reguladoras las cuales juegan un papel fundamental en suprimir la generación de la inmunidad antitumor, lo
cual puede generar un ambiente que influya sobre el pronóstico de la enfermedad (17).
Figura 3.- Factores que promueven la activación de NF-kB y sus implicaciones. El factor de transcripción
NF-kB se ve involucrado en el desarrollo de neoplasias y diversas enfermedades degenerativas, siendo diversos
factores los que inducen su activación. El desarrollo de células T reguladoras de tipo inducibles se ve
influenciado por la activación de este factor desempeñando un papel importante en el desarrollo y progresión
del cáncer.

�Compuestos que afectan la generación de células Treg
Varios estudios han demostrado que diferentes compuestos derivados de plantas tales como: turmeric, chile
(18), clavo, cebolla, ajo, aceite de pescado, tomate, orégano, te verde, cúrcuma (19), gingko biloba, vitaminas
A, C, E, (20, 21, 22, 23; ) afectan la actividad de NF-kB. Salminen y col; en el 2008, mencionan diversos
compuestos fenólicos y terpénicos los cuales son los mayores constituyentes presentes en frutas, vegetales y
diferentes especias empleados rutinariamente, los cuales son capaces de inhibir el NF-kB y dentro de estos
compuestos mencionamos algunos:
Monoterpenoides con acción inhibitoria sobre el NFkB: Acubina, catalpósido, genipina, limonene, alcohol perillil,
alfa pinene. Compuestos sesquiterpenoides: Artemisina, artemisolida, costunolida, elefantopinas, ergolida,
helenalina A, huperzina A, humulene, partenolida, nepalolida, ácido valarénico, zerumbona, compuestos
dipertenoides: ácido acantoico, andalusol, carnosol, ginkgolidas, hipoestóxido, kahweol, kamebakaurina,
oridonin, ponicidina, tanshinona IIA, triptolida, compuestos triterpenoides: avicinas, ácido betulínico, ácido
boswelico,
CCDO-Me/Im,
celastrol,
ginsenósidos,
glicyrhizin,
lupeol,
saikosaponinas,
ácido
úrsolico, compuestos tetraterpénicos:Astaxantina, β caroteno, luteína, lycopene (2024).
Existe una gran cantidad de literatura indicando que diversos compuestos derivados de plantas pueden inhibir
la vía de señalización de NF-kB, y de esta manera poseer un efecto terapéutico benéfico sobre enfermedades
inflamatorias y cáncer (25).
La activación de NF-kB se ha implicado en todos los estados de carcinogénesis, este factor de transcripción es
un potente blanco en la quimioprevención del cáncer y es sujeto de intensas investigaciones (26, 27).
Microorganismos en los alimentos
Vivimos en un mundo microbiano y nuestra alimentación no es la excepción, cada etapa por la que pasan las
frutas y verduras en su recorrido del campo a la mesa puede contaminarlos. Los ratones, ratas, pájaros, las
manos, camiones, cajas, carritos de compras, mostradores, refrigeradores, tablas de cortar, cuchillos y platos,
todos ellos pueden albergar bacterias, aunque se vean limpios. A pesar de que la carne, aves y mariscos causan
enfermedades con más frecuencia, sin embargo, hace poco se empezó a reconocer el riesgo que también
presentan las frutas y verduras. Por eso una buena higiene es necesaria para reducir al mínimo la carga de
microorganismos de los alimentos. Se han hecho estudios durante el período de un año en el área de Lleida en
Cataluña España en frutas y vegetales frescos parcialmente procesadas vendidas en distintos establecimientos

�con la finalidad de determinar la contaminación con microorganismo patógenos, encontrando que de los
alimentos analizados; el 1.3% fueron positivos a Salmonella, 0.7% a L. monocytogenes, pero ninguna de las
muestras fueron positivas a E. coli O157:H7, Y. enterocolítica patogénica y Campylobacter termotolerante. Sin
embargo, en verduras que son sembradas a ras de suelo, tales como espinacas, zanahorias, cilantro, aragula
y lechuga, se detectaron cantidades importantes de bacterias no patogénicas (28, 29). Estos hallazgos indican
que la presencia de microorganismos patógenos y no patógenos en nuestros alimentos es evidente y que esta
contaminación puede conducir a infecciones severas o moderadas las cuales pueden cursar la inducción del
factor de transcripción NF-kB y como consecuencia inflamación, pudiendo traer como consecuencia la
generación de células Treg, que como ya describimos anteriormente pueden influenciar en la tolerancia hacia
el progreso del cáncer. Pero no todos los microorganismos son inductores de inflamación, otros como el
probiótico Lactobacillus casei cepa Shirota inhibe el proceso inflamatorio inducido por lipopolisacáridos (30).
Por otra parte, como parte de una alimentación sana, esta involucrada una evacuación normal de heces de 1 a
3 veces al día, pero en nuestros tiempos existen personas que cursan con períodos de retención de heces de
hasta 3 días y se considera normal, esta retención de heces en el colon libera toxinas en el organismo causando
una autointoxicación que puede producir síntomas tan variados como dolores de cabeza, fatiga o falta de
concentración y aunque no existen estudios acerca de esto, pudiesen estar activando NF-kB y generando
células Treg.
Conclusión
Actualmente el cáncer es un problema de salud pública a nivel mundial que no cuenta con un tratamiento eficaz,
aunado a esto un pobre o nulo conocimiento del papel que pudiese jugar la alimentación sobre el sistema
inmune frente al tumor en la generación de células T reguladoras que contribuyen al proceso de escape del
tumor, conduce a que las terapias implementadas en el tratamiento del cáncer sigan fracasando. A la fecha
existen pocos estudios enfocados al estudio de la alimentación y el cambio del fenotipo hacia células Treg, tal
es el caso de la generación de células Treg por la administración de dosis altas y bajas de ácido retinoico
(metabolito de Vitamina A) en ratones SAMP1/YP (modelo de estudio para la enfermedad de Crohn) con
reversión de esta enfermedad autoinmune en los ratones debido a la generación de células Treg de diferentes
fenotipos (31). Esto resulta adecuado en el tratamiento de pacientes con enfermedades autoinmunes, pero que
pasaría en un modelo tumoral o pacientes de cáncer?. Debido a esto nosotros proponemos para el mejor manejo
del paciente con cáncer, enfocar el estudio hacia la comprensión de cómo puede afectar los compuestos de los
alimentos que consumimos en la generación de células Treg, las cuales pudiesen influir de manera no favorable
en el desarrollo del tumor y el pronóstico de la enfermedad.
Resumen
Un sistema de medicina integral es necesario para el tratamiento del cáncer debido a que las actuales medidas
aplicadas a pacientes con esta enfermedad están enfocadas principalmente en la administración de
quimioterapia, radioterapia y anticuerpos monoclonales en diversos tipos de cáncer sin tomar en cuenta la
participación del sistema psiconeuroinmunológico y nutrimental siendo estos los encargados del control de la
homeostasis celular. En esta revisión estudiaremos los mecanismos que relacionan la alimentación con el
sistema inmune y el desarrollo del cáncer, así como los mecanismos implicados en la generación de un tipo de
células inmunosupresoras llamadas células T reguladoras que están relacionadas con el desarrollo y progresión
tumoral.
Palabras clave: Células T reguladoras, sistema inmune, cáncer, alimentación, NF-kB, inmunovigilancia.
Abstract
A comprehensive system of medicine needed to treat cancer because current measures to patients with this
disease are focused mainly on chemotherapy, radiotherapy and monoclonal antibodies in various types of cancer
regardless of system involvement psychoneuroimmunological and nutritional and these were responsible for the
control of cellular homeostasis. In this review we will study the mechanisms that link nutrition to the immune
system and cancer development, as well as the mechanisms involved in generating a type of
immunosuppressive cells called regulatory T cells that are related to the development and progression.
Keywords: T cells, immune system, cancer, nutrition, NF-kB, immunosurveillance.
Agradecimientos

�Esta investigación es apoyada por PROMEP/103-50/070/2523 Proyecto de Apoyo a la incorporación de nuevos
Profesores de Tiempo Completo.
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31. Idem.

�INTERACCIONES ALIMENTOS-MEDICAMENTOS EN LA TERCERA
EDAD
Addí
Rhode
Navarro1,
Obdulia
Vera1,
Rebeca
Navarro
Cruz2 y
Raúl
Ávila
Sosa1
1Facultad
de Ciencias Químicas, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Puebla, Pue.,
2UNILEVER-México
México)
(México,
D.F.)
E-mail rnavarro@siu.buap.mx
Introducción
Más que ningún otro colectivo, el de los ancianos, es un
grupo totalmente heterogéneo, bien por la propia
capacidad física o por las múltiples patologías diferentes
que pueden sufrir. Por todo esto es difícil llevar a cabo
un cuidado nutricional correcto sin que éste sea
individualizado y sin que se tengan en cuenta las
posibles interacciones que pueden darse entre los
alimentos y los medicamentos (1). Los alimentos, la
dieta o el estado nutricional pueden influir o condicionar
la respuesta terapéutica y tóxica a un tratamiento
farmacológico. Así mismo los fármacos pueden alterar
el proceso de nutrición y el aprovechamiento de los
nutrimentos y como consecuencia pueden llegar a
modificar el estado nutricional. Clásicamente estas
reacciones han sido poco estudiadas, pero en la actualidad han suscitado mayor interés y se han realizado
numerosas investigaciones al respecto (2).
Las interacciones entre fármacos y nutrición pueden agruparse en tres áreas fundamentales:
A. La influencia de los alimentos y la dieta sobre los fármacos: la interacción alimento-medicamento.
B. La influencia de los fármacos sobre el aprovechamiento de los nutrimentos y sobre el estado nutricional: la
interacción
medicamento-alimento.
C. La influencia del estado nutricional sobre la disposición de los fármacos.
Cambios relacionados con la edad que afectan el uso de medicamentos
La farmacocinética es el estudio de cómo el cuerpo absorbe, distribuye, metaboliza y elimina los fármacos. La
farmacocinética de los medicamentos puede alterarse por cambios corporales relacionados con la edad, estos
cambios incluyen cambios en la composición corporal, en el flujo a través de los órganos, en la masa de órganos
y tejidos, y en las funciones del cuerpo (3).
Se ha sabido desde hace mucho tiempo que ciertos nutrientes pueden afectar el efecto de absorción de los
fármacos y su farmacocinética, con resultados clínicos significativos (4, 5, 6). La mayoría de los fármacos
administrados por vía oral son absorbidos principalmente en el intestino delgado (una excepción es el alcohol
que puede ser absorbido en el estómago). Para ser absorbidos, la mayoría de los fármacos necesita ser
transportado mediante transportadores especiales que se localizan el intestino delgado a través de la membrana
intestinal hacia el torrente sanguíneo una vez ahí, el fármaco es distribuido a todo el organismo. El fármaco
puede ser transportado a través de sangre y distribuido en grasa, músculo o agua, e incluso en algunos casos
puede unirse a proteínas. Posteriormente necesita ser metabolizado (transformado y utilizado por el cuerpo). El
hígado usualmente inactiva al fármaco y lo transforma en formas que puede eliminar del cuerpo, el riñón es el
principal tejido que realiza esta función (7).
Cambios farmacocinéticos debidos al envejecimiento
Absorción; Ha sido bien demostrado que los nutrientes pueden afectar la absorción de los fármacos (8). Los
ancianos tienden a tener una disminución del flujo sanguíneo en el tracto gastrointestinal, incluyendo estómago
e intestino delgado, una disminución en el número de células que revisten al intestino, menor movimiento de los
alimentos y fármacos a través del tracto gastrointestinal y disminución en la producción de ácido en el estómago.

�A pesar de estos cambios, la absorción de los fármacos está poco afectada por el proceso de envejecimiento
mismo (9, 10). Es más probable que sean las enfermedades crónicas las que causen problemas con la
absorción de los fármacos. Por ejemplo, las enfermedades con inflamación intestinal que involucran secciones
del intestino y a veces del estómago pueden originar una pobre absorción de fármacos y de nutrimentos. La mal
absorción podría deberse a daño en los transportadores que acarrean los fármacos a través de la membrana
intestinal hacia el flujo sanguíneo (11).
Distribución; A diferencia de la absorción, la distribución de los fármacos puede verse afectada por varios
cambios relacionados con el envejecimiento. El aumento en la grasa corporal y la disminución en la masa
muscular y el contenido de agua pueden afectar la distribución de un fármaco en el cuerpo, provocando una
mayor concentración en los ancianos (12, 13). El incremento de la masa grasa puede originar una mayor
distribución de los fármacos liposolubles en el organismo que podrían ser lo suficientemente tóxicos para causar
un efecto adverso. Ejemplos de fármacos liposolubles son las benzodiazepinas, digitoxina y esteroides
sintéticos. La disminución de la masa muscular y del contenido de agua corporal resulta en menor tejido corporal
para la distribución de fármacos hidrosolubles, lo que provocaría mayores niveles de fármacos hidrosolubles en
sangre suficientes como para provocar un efecto adverso también. Algunos fármacos hidrosolubles incluyen la
warfarina, procainamida, quinidina, propanolol, teofilina y algunos sedantes e hipnóticos (14).
La distribución también puede verse afectada por bajos niveles de albúmina en sangre. Algunos fármacos viajan
a través de la sangre unidos a proteínas, una de estas proteínas, la albúmina, ayuda a distribuir los fármacos a
través del organismo. Mientras se encuentran unidos a la albúmina, los fármacos se hacen temporalmente
inactivos, tornándose activos cuando son liberados de la albúmina; algunos ancianos podrían tener bajos niveles
de albúmina debido a una desnutrición energético-proteica y a enfermedades crónicas como daño coronario,
enfermedad crónica renal, artritis reumatoide, cirrosis y algunos cánceres. Los bajos niveles de albúmina
resultan en una mayor concentración de fármaco no unido activo que podría llegar a tener un efecto tóxico (15).
Metabolismo: El metabolismo de los fármacos es generalmente más lento en los ancianos, en parte debido a
cambios en la función hepática (16, 17). En los ancianos, el metabolismo hepático más lento podría originar
mayor concentración del fármaco en el cuerpo causando efectos adversos. Es la razón por la que los mayores
requieren con frecuencia dosis menores de medicamentos que los adultos jóvenes.
En las personas de edad avanzada el flujo a través del hígado puede estar disminuido (18). Cuando un
medicamento es movido más lentamente a través del hígado para ser inactivado, se encuentra disponible por
un período de tiempo mayor en la forma activa del medicamento. El tamaño del hígado podría también estar
disminuido en los ancianos (19; 20), lo que podría reducir la tasa de transformación del hígado a las formas
inactivas del medicamento.
Eliminación: Las rutas principales de eliminación de fármacos del cuerpo son la orina y la bilis, con la edad, el
flujo sanguíneo a través del riñón y el tamaño del riñón se reducen, lo que podría ralentizar la eliminación de los
fármacos del cuerpo (21, 22). Una declinación en la función renal podría además ocasionar enfermedades
crónicas como fallo congestivo coronario, deshidratación, hipotensión o diabetes mellitus (23).
En Tabla 1 se muestran los efectos del envejecimiento sobre el metabolismo y eliminación de los fármacos.
Tabla 1. Efecto del envejecimiento sobre el metabolismo* y eliminación de los fármacos

Tipo de fármaco

Fármacos analgésicos y
antiinflamatorios

Metabolismo hepático
reducido
Dextropropoxifeno,
Ibuprofeno, Meperidina,
Naproxeno

Eliminación renal reducida

�Antibióticos

Amikacina, Ciprofloxacilina,
Gentamicina, Nitrofurantoina,
Estreptomicina,Tobramicina

Fármacos cardiovasculares

Lidocaina, Nifedipina,
N-Acetilprocainamida,
Propanolol, Qunidina, Teofilina, Captopril, Digoxina, Enalapril,
Verapamil
Lisinopril, Procainamida

Diuréticos

Amiloride, Furosemida,
Hidroclortiazida

Fármacos psicoactivos

Alprazolam, Clordiazepóxido,
Diazepan, Imipramina,
Nortriptilina, Trazodona

Otros

Levodopa

Amantidina
Clorpropamida
Cimetidina
Ranitidina

*En los casos en los que el efecto de la edad sobre el metabolismo hepático es controvertido, se listan los
efectos reportados en la mayoría de los estudios. Adaptado de Pronsky, 2004.
Influencia de los medicamentos sobre el estado nutricional
Los medicamentos pueden afectar el bienestar nutricional originando cambios en la ingesta de alimentos y en
la forma en que el cuerpo utiliza los nutrimentos. Los pacientes ancianos presentan un elevado riesgo de sufrir
deficiencias de nutrientes inducidas por fármacos. Los factores influyentes resaltados por Cook y Taren (24)
son un estado de deficiencia de nutrientes pre-existente, enfermedades crónicas y polifarmacia. La polifarmacia
y las reacciones de los fármacos fueron señaladas como factores importantes para tasas de mortalidad elevadas
en ancianos hospitalizados (25). Las deficiencias de vitaminas y minerales pueden ser el resultado de una
absorción pobre de nutrimentos (debido a unión de los nutrimentos con los fármacos), a tasas mayores de
excreción de los nutrimentos o a aprovechamiento deteriorado de vitaminas y minerales (26).
Ingesta de alimentos: Los medicamentos pueden afectar las cantidades o tipo de alimentos que la gente
consume. Bateman (27) cita que las alteraciones gastrointestinales son el efecto secundario más reportado con
el consumo de fármacos. Algunos fármacos pueden incrementar el apetito (hiperfagia) y provocar aumento de
peso, mientras que otros podrían disminuirlo (hipofagia) resultando en una pérdida de peso; incluso algunos
podrían alterar el sabor de los alimentos (disgeusia), por ejemplo impartiéndoles un sabor metálico. Ejemplos
de medicamentos que podrían incrementar o disminuir el apetito se muestran en la Tabla 2. Dentro de la misma
clase general, algunos fármacos podrían incrementar o disminuir la ingesta de alimentos. Por ejemplo, algunos
antidepresivos podrían hacer que el anciano se interesara más en comer. Sin embargo, otros antidepresivos
podrían reducir la ingesta de alimentos y por tanto provocar reducción del peso corporal (28).
Tabla 2. Fármacos con efecto potencial sobre la ingesta de alimentos
Tipo de fármaco
Fármacos que incrementan el apetito

Fármaco

Función general

�Antidiabéticos
Antieméticos
Antipsicóticos
Antimaniacos
Antidepresivos

Insulina
Clorpromazina
Clorpromazina
Litio
Zoloft

Control
de
glucosa
sanguínea
Control
de
náuseas/vómitos
Manejo
de
desórdenes
psicóticos
Manejo
de
desórdenes
bipolares
Control de la depresión

Fármacos que disminuyen el apetito
Antiinflamatorios
Antigota
Antiarrítmicos
Antidepresivos
Diuréticos (de asa, que disminuyen
potasio)
Antiinflamatorios no esteroidales

Sulfasalazina
Colchicina
Digitalis
Paxil
Furosemida
Indometacina

Control de inflamación asociada a colitis
ulcerativa
y
artritis
reumatoide
Control
de
la
gota
Control
de
ritmo
cardiaco
anormal
Control
de
la
depresión
Control de presión arterial y exceso de fluidos
corporales
Control de inflamación

Fármacos que causan hipogeusia/disgeusia
Antihipertensivos
Antibióticos
Antineoplásicos
Antimaniacos

Captopril
Penicilina
Fluorouracilo
Litio

Control
de
presión
arterial
alta
Control
de
infecciones
Manejo
del
cáncer
Manejo de desórdenes bipolares

Fuente: Hay, K., et al, 2001
Algunos medicamentos afectan la ingesta de alimentos provocando cambios en el sabor o en el aroma,
resequedad de boca, úlceras orales, dificultad para deglutir, náuseas y vómitos. Algunos pocos medicamentos
pueden incluso inducir un deseo inusual por consumir ciertos alimentos. Por ejemplo, las personas que toman
diuréticos a veces sienten ansiedad por comer sal (29). La pérdida del sabor asociada con el tratamiento con
penicilamina es generalmente transitoria (30) y el gusto regresa en aproximadamente seis semanas,
independientemente de que el tratamiento sea suspendido o no.
Los medicamentos con efectos colaterales como agitación o estremecimiento pueden interferir también con la
ingesta de alimentos reduciendo la capacidad de las personas para alimentarse solas (ver Tabla 3), mientras
que otros pueden limitar su capacidad para comprar sus alimentos, estos efectos incluyen somnolencia, vértigo,
confusión, pérdida del equilibrio, mareos e incomodidad con incremento urinario (31).
Tabla 3. Interacción de alimentos y nutrimentos con los fármacos
Tipo de fármaco

Ser cuidadoso con:

Analgésicos y antiinflamatorios: Co-administración con alimentos
Aspirina, Ibuprofeno, Indometacina,
Acetaminofén
Antibióticos:
Penicilina
Tetraciclinas

y

Porque:
La velocidad de absorción podría
retrasarse por disminución de la
velocidad de vaciado gástrico

Alimentos ácidos: bebidas con La acidez estomacal incrementada
Eritromicina cafeína, tomates, zumo de frutas podría destruir estos fármacos en
estómago
Alimentos ricos en calcio (leche,
queso, helados, yogur). No evitar Mejor absorción con estómago
los productos lácteos pero ingerirlos vacío, las preparaciones con calcio
en tiempos diferentes
y hierro y algunos antiácidos
disminuyen la absorción o la hacen

�ineficaz, quizá por quelatación y
aumento del pH gástrico
Anticoagulantes:
Dicumarol, Cumarina

Vegetales de hoja verde, hígado de Estos alimentos contienen vitamina
vaca, brócoli, espárragos, aceite K que interfiere con el efecto del
mineral, tomate, café
fármaco.
El
aceite
mineral
disminuye la absorción de la
vitamina K y podría incrementar el
efecto anticoagulante

Antidepresivos:
Inhibidores de la
oxidasa

Alimentos ricos en tiramina: queso
Mono-amino- madurado, aguacate, vino, crema
ácida, hígado de pollo, productos
de levadura. Exceso de cafeína:
chocolate, café, té

La tiramina podría provocar
incremento potencialmente letal en
la tensión arterial, fiebre, dolor de
cabeza insoportable, vómitos y
posiblemente la muerte

Antihipertensivos:

Regaliz natural, alimentos con
demasiado
sodio,
vegetales
encurtidos,
sopas
enlatadas,
alimentos
procesados,
queso,
snacks salados

El regaliz contiene una sustancia
que causa excesiva retención de
agua y por lo tanto incrementa la
tensión
arterial.
Los
demás
productos son fuente elevada de sal

Corticosteroides:
Prednisolona, Hidrocortisona

Alimentos ricos en sodio: carnes Esta clase de fármacos incrementa
curadas, vegetales encurtidos, el sodio y la retención de agua,
sopas
enlatadas,
alimentos provocando edema
procesados,
quesos,
botanas
saladas, adición de sal en la mesa

Diuréticos:
Modiuretic, Naqua, Lasix, Oretic

Regaliz natural

Ver
antihipertensivos.
Los
diuréticos pueden causar pérdidas
excesivas de potasio y desequilibrio
electrolítico importante, así como
pérdidas
de
vitaminas
hidrosolubles, magnesio y calcio

Laxantes: Dulcolax

Leche

El laxante se hace ineficaz y causa
irritación estomacal

Suplementos de hierro:

Evitar ingerir con salvado
suplementos de Ca, Zn o Cu

Reductores
Aldalactona

de

o Estos minerales y el salvado lo
hacen no disponible

potasio: Alimentos
ricos
en
potasio, Pueden causar excesiva retención
sustitutos de sal, glutamato de potasio y problemas cardiacos.
monosódico
Los sustitutos de sal podrían
contener potasio en lugar de sodio

Teofilina: Somofilina, Levodopa

Co-administración con alimentos Disminuyen velocidad de absorción
Alimentos ricos en proteína y Un aumento en proteína disminuye
vitamina B6
la absorción, la vitamina B6 es
antagonista

Fuente: Anderson, J., and H. Hart 1998
Absorción: Los nutrimentos son absorbidos, metabolizados y excretados por el cuerpo, los fármacos pueden
afectar la utilización de nutrimentos en cualquiera de estas etapas y de muy diversas maneras: uniéndose a los

�nutrimentos, cambiando el contenido ácido del estómago, cambiando la velocidad de absorción, reduciendo la
flora bacteriana e irritando o dañando el revestimiento del tracto digestivo. El efecto puede limitarse a un solo
nutrimento o puede ser más general y afectar a una clase entera de nutrimentos como por ejemplo a las
vitaminas liposolubles A, D, E y K (32).
Los nutrimentos unidos a un fármaco no pueden ser apropiadamente absorbidos y utilizados por el cuerpo, por
ejemplo, los antiácidos como Melox y Alka Seltzer se pueden unir al fosfato, originando bajos niveles de fosfato
en la sangre, cuyos síntomas pueden ser debilidad de las extremidades, fatiga y osteomalacia. Los antiácidos
también pueden afectar la absorción de riboflavina, cobre y hierro, mientras que el Alka Seltzer podría reducir
la absorción de ácido fólico. Las tetraciclinas pueden bloquear la absorción de calcio uniéndose a él. Los
fármacos empleados para disminuir los niveles de colesterol podrían deteriorar la absorción de carotenos,
vitaminas A, B12, D y K, ácido fólico, calcio, hierro y zinc (33).
El estómago libera ácido para ayudar en la digestión y absorción de los alimentos, y para romper o disolver
algunos fármacos, sin embargo, los medicamentos antiulcerosos tales como la cimetidina y la ranitidina
disminuyen la producción de ácido por el estómago, y recientemente la disponibilidad de estos medicamentos
como OTC los han hecho más accesibles a los ancianos (34). Ya que se requiere un alto contenido de ácido
para una apropiada absorción de la vitamina B12, los ancianos que toman estos medicamentos deberían ser
rigurosamente controlados para determinar signos de posible deficiencia de B12. En los Estados Unidos se
estima que un 12-15% de los ancianos que viven en la comunidad tienen deficiencia en esta vitamina (35). La
mayoría de los fármacos que afectan a la vitamina B12 ejercen su efecto vía malabsorción. Tanto Tomkin et. al
(36) como Adam et. al (37) demostraron que hasta el 30% de los pacientes con diabetes tipo II bajo tratamiento
con metamorfina presentan malabsorción de B12, y se han reportado severos casos de anemia megaloblástica
causada por esta interacción.
Velocidad de absorción: Algunos laxantes trabajan incrementando la velocidad de motilidad intestinal, al tiempo
que reducen el tiempo disponible para la absorción de nutrimentos. Los laxantes pueden reducir especialmente
la absorción de las vitaminas liposolubles. El aceite mineral, cuando se usa como laxante, puede actuar como
barrera para la absorción de estas vitaminas cuando se ingiere con los alimentos (38). Si se emplean por
períodos prolongados, los laxantes podrían causar desequilibrios de electrolitos especialmente potasio.
Usualmente los electrolitos como el sodio y el potasio son reabsorbidos en el intestino grueso, pero los laxantes
no permiten un tiempo adecuado para que esto ocurra. Los bajos niveles de potasio son especialmente
peligrosos en los adultos mayores ya que les podría provocar arritmias cardiacas (39).
Flora bacteriana: Los antibióticos que se toman para destruir a las bacterias causantes de enfermedad podrían
también matar a las bacterias “buenas” que viven en el intestino. Estas bacterias son necesarias para ayudar a
la absorción de algunas vitaminas y minerales, incluyendo tiamina, riboflavina, cianocobalamina, vitamina K y
biotina (40). Un ejemplo muy claro lo presenta la vitamina K, que es producida por la flora bacteriana en el colon,
donde es absorbida. Los tratamientos antibióticos crónicos causan deficiencia por los efectos que ejercen sobre
la flora. Se han demostrado tiempos de protrombina incrementados con una gran variedad de antibióticos (41).
Revestimiento intestinal: El revestimiento del intestino normalmente libera enzimas necesarias para digerir los
alimentos. Además, el revestimiento tiene transportadores especiales que ayudan a transportar los nutrimentos
a través del intestino hacia el flujo sanguíneo. Estos transportadores pueden dañarse, ocasionando
malabsorción de ciertos nutrimentos. Los fármacos que podrían dañar el revestimiento intestinal incluyen a los
antiinflamatorios (por ejemplo aspirina o colchicina), antibióticos (como la neomicina) y fármacos empleados en
el tratamiento del cáncer (42).
Metabolismo: A veces, los fármacos pueden interferir con la forma en que el organismo utiliza un nutrimento.
Por ejemplo, la cumarina es un anticoagulante prescrito para evitar que se formen coágulos en sangre. Funciona
disminuyendo la actividad de la vitamina K, resultando en un tiempo mayor de coagulación. Si una persona
consume alimentos ricos en vitamina K mientras toma cumarina, esto podría ocasionar que la cumarina trabajara
menos eficientemente. Las personas que toman cumarina deben mantener una dieta apropiada y mantener su
ingesta de vitamina K consistente de un día para otro; no deben consumir grandes cantidades de alimentos que
contengan vitamina K si estos alimentos no forman parte de su dieta normal hasta que se termine el tratamiento
con el fármaco (43).
Eliminación: Los fármacos pueden incrementar la eliminación de un nutrimento uniéndose a él o reduciendo su
reabsorción en los riñones, por ejemplo, grandes cantidades de aspirina podrían causar un aumento en la
excreción de ácido fólico (44). Los diuréticos se clasifican de acuerdo al sitio en el que actúan en riñón. Los

�diuréticos de asa actúan sobre una estructura del riñón denominada asa de Henle, y son una de las más
potentes clases de diuréticos. Junto con un aumento en la pérdida de fluidos, los diuréticos de asa incrementan
la pérdida urinaria de sodio, potasio, magnesio y calcio, lo que coloca a los adultos mayores que los utilizan en
riesgo de deficiencias nutricionales. Un estado de disminución de sodio podría mejorar la reabsorción tubular
de fármacos como el litio, pudiendo provocar concentraciones sanguíneas tóxicas, mientras que bajo estas
mismas circunstancias los antagonistas del calcio podrían mejorar su eficacia, por lo que las mujeres ancianas
que utilizan diuréticos de asa podrían tener un riesgo incrementado de osteoporosis y fracturas debido a
pérdidas de calcio (45). Los diuréticos como la tiazida actúan en el túbulo distal y no son tan potentes como los
diuréticos de asa, sin embargo, pueden también incrementar la excreción urinaria de sodio, potasio y magnesio.
La disminución de potasio puede provocar hipocalemia (niveles bajos de potasio sanguíneo) y es el efecto
adverso más común de este tipo de diuréticos; este efecto se observa con mayor frecuencia en ancianos que
en jóvenes (46). El consumo de alimentos ricos en potasio podría ayudar a mantener los niveles de este mineral,
algunos alimentos ricos en potasio son los plátanos, las pasas, los dátiles, las zanahorias, las papas, el salmón
y el pollo.
Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina que se utilizan en el tratamiento de la presión arterial
alta pueden inhibir la excreción de potasio corporal, por lo que los pacientes que empleen estos fármacos no
deben utilizar substitutos que contengan potasio porque podría provocarles hipercalemia (niveles altos de
potasio en sangre), produciendo debilidad muscular y ritmo cardíaco anormal (47).
Influencia de los alimentos sobre la terapia farmacológica
Los alimentos pueden afectar la manera en que los fármacos son utilizados por el cuerpo. Aunque el efecto de
los alimentos sobre los medicamentos no ha sido bien estudiado, los científicos gradualmente van adquiriendo
conocimientos acerca del impacto de los alimentos sobre la absorción y el metabolismo de los fármacos (48).
Absorción: La absorción de un fármaco puede reducirse, retardarse o incrementarse por el consumo de
alimentos. Esta es la razón por la que el horario de la medicación es tan importante y los pacientes deberían
seguir escrupulosamente las indicaciones de su médico o del farmacéutico. Algunos fármacos son mejor
absorbidos con el estómago vacío, mientras que otros requieren un mayor tiempo para disolverse y se absorben
mejor con la comida por lo que permanecen en el estómago durante más tiempo. Si algunos fármacos
permanecen demasiado tiempo en el estómago, se pueden degradar antes de alcanzar el intestino para ser
absorbidos, lo que podría disminuir la respuesta terapéutica (49). Por ejemplo algunos fármacos que tienen
interacción con el jugo de toronja y por lo tanto no deben ser ingeridos con este son: Antiagina,
Anticonvulsionantes, Antihipertensivos y Antiulcerosos (50).
Un fármaco usualmente se absorbe más rápidamente en un estómago vacío que cuando se toma con alimentos.
Cuando se ingiere con los alimentos el fármaco se mezcla con el alimento y se libera más lentamente hacia el
intestino. Por ejemplo, la presencia de alimento en el estómago puede reducir y retrasar la absorción de la
penicilina y la amoxicilina, y deteriora la absorción de eritromicina (51). Puede también retrasar la absorción del
fármaco para controlar la tensión arterial Captopril en un 35-48%, y la exposición de este fármaco al ácido
estomacal por períodos prolongados de tiempo lo puede disolver y romper demasiado pronto. Los alimentos
también pueden actuar como barrera evitando que el medicamento alcance la superficie del tracto
gastrointestinal para ser absorbido (52). De la misma manera que los fármacos se pueden unir a los nutrimentos
haciéndolos no disponibles, los nutrimentos se pueden unir a los fármacos y hacerlos no disponibles también,
por ejemplo, el hierro se une a antibióticos como tetraciclina, ciprofloxacina, ofloxacina, lomefloxacina y
enoxacina provocando una absorción disminuida, lo que a su vez reduciría los niveles sanguíneos de estos
antibióticos limitando su acción (53).
Función gastrointestinal: Algunas interacciones alimento-fármaco podrían tener efectos indeseables sobre la
función gastrointestinal, un ejemplo es la interacción entre tiramina y los inhibidores de la mono-amino-oxidasa.
La tiramina es una sustancia encontrada en algunos alimentos y bebidas que ayuda a mantener la tensión
arterial. Los inhibidores de la mono-amino-oxidasa son un tipo de antidepresivo. Normalmente, la enzima monoamino-oxidasa en el tracto digestivo mantiene las concentraciones de tiramina dentro de niveles seguros, sin
embargo, cuando se expone a los inhibidores de la mono-amino-oxidasa la enzima es incapaz de degradar la
tiramina por lo que ésta tiende a elevarse, y los niveles altos de tiramina pueden provocar una tensión arterial
peligrosamente alta, dolor de cabeza, náuseas, vómito y confusión (54).
Metabolismo: Algunos compuestos no nutrimentos de los alimentos podrían afectar la velocidad del
metabolismo de los fármacos. Por ejemplo los compuestos indólicos (encontrados en brócoli, coliflor y calabaza)

�y las flavonas (encontradas en cítricos y otras frutas y en el carbón vegetal para asar) podrían estimular el
metabolismo hepático de los fármacos lo que podría a su vez provocar efectos adversos. El zumo de pomelo
inhibe a una enzima intestinal encargada de romper algunos fármacos, lo que hace más potente la medicación.
El zumo de pomelo tiene un efecto de larga duración y podría interactuar incluso después de 24 horas de haber
sido ingerido (55, 56). En el cuadro 6 se presenta una lista parcial de medicamentos que no deberían ser
ingeridos con jugo de toronja.
Eliminación: Algunos alimentos ocasionan disminución o aumento de la acidez urinaria, lo cual puede afectar
la velocidad de eliminación de algunos fármacos (57, 58). Algunos medicamentos requieren un medio más ácido
para su eliminación, por lo que si la orina no es suficientemente ácida, el fármaco podría eliminarse a una
velocidad menor y se incrementaría su absorción en el riñón. Esto puede ocurrir en individuos con dietas bajas
en proteínas o en los que utilizan antiácidos. Algunos fármacos que pueden verse afectados incluyen a la
gentamicina y la procainamida (59, 60, 61).
Conclusiones
Debido a que los alimentos y los medicamentos administrados oralmente generalmente se toman juntos, su
potencial interacción debería ser tomada en cuenta durante el tratamiento con medicamentos. Los pacientes
con mayor riesgo de experimentar potencialmente consecuencias adversas son los ancianos y los enfermos
crónicos por lo que sería recomendable que los profesionales relacionados con este tipo de pacientes conozcan
mejor estas interacciones.
Resumen
La farmacocinética de los medicamentos puede alterarse por cambios corporales relacionados con la edad. Los
alimentos, la dieta o el estado nutricional pueden condicionar la respuesta terapéutica y tóxica a un tratamiento
farmacológico. Así mismo los fármacos pueden alterar el proceso de nutrición. Los nutrimentos son absorbidos,
metabolizados y excretados por el cuerpo, los fármacos pueden afectar la utilización de nutrimentos en
cualquiera de estas etapas y de muy diversas maneras. Las alteraciones gastrointestinales son el efecto
secundario más reportado por el consumo de fármacos (alteraciones del apetito, gusto y peso corporal). Aunque
el efecto de los alimentos sobre los medicamentos no ha sido bien estudiado, los científicos van adquiriendo
conocimientos acerca del impacto de los alimentos sobre la absorción y metabolismo de fármacos. Debido a
que los alimentos y los medicamentos administrados oralmente generalmente se toman juntos, su potencial
interacción debería ser tomada en cuenta. Los pacientes con mayor riesgo de experimentar consecuencias
adversas son los ancianos y los enfermos crónicos por lo que sería recomendable conocer mejor estas
interacciones.
Palabras claves: Medicamento; Nutriente; Alimentos; Dieta
Abstract
The pharmacokinetics of drugs can be altered by physical changes related to age. Food, diet or nutritional status
may condition the response to therapeutic and toxic drug therapy. Also drugs can alter the process of nutrition.
The nutrients are absorbed, metabolized and excreted by the body, drugs can affect nutrient utilization in any of
these stages and in many ways. Gastrointestinal disturbances are the most commonly reported side effect from
the consumption of drugs (changes in appetite, taste and body weight). Although the effect of food on drugs has
not been well studied, scientists are gaining knowledge about the impact of food on drug absorption and
metabolism. Because food and orally administered medications are usually taken together, their potential
interaction should be taken into account. Patients at greatest risk of experiencing adverse consequences are the
elderly and the chronically ill and it would be advisable to better understand these interactions.
Keywords: Drug, Nutrient, Food, Diet
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14. Bressler, R., Op. cit.
15. Eddington, N.D., Op. cit.
16. Idem.
17. Bressler, R., Op. cit.
18. Roe, D.A., Op. cit.
19. Bressler, R., Op. cit.
20. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
21. Roberts, J., and D. Snyder 1997. Geriatric Pharmacology. Aging (Milano). 9:443-445..
22. Roe, D.A., Op. cit.
23. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
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25. Roe, D.A., Op. cit.

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31. Roe, D.A., Op. cit.
32. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
33. Idem.
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40. Anderson, J. and H. Hart, Op. cit.
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42. Hay, K., et al, Op. cit
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44. Idem.
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�48. Blumberg, J. and R. Couris, Op. cit.
49. Idem.
50. Hay, K., et al, Op. cit
51. Kirk, J.K. 1995. Significant drug-nutrient interactions. American Family Physician, 51: 1175-1185.
52. Thomas, J.A., Op. cit.
53. Kirk, J.K., Op. cit.
54. Idem.
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57. Roe, D.A., Op. cit.
58. Roberts, J. and Snyder D., Op. cit
59. Cook M.C. and D.L. Taren, Op. cit.
60. Bateman D.N., Op. cit.
61. Mitchell, S. 2001. The association between antiulcer medication and initiation of cobalamin replacement in
older persons. J Clin Epidemiol., 54: 531-534.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ESTRUCTURA GENÉTICA DE TRES POBLACIONES MEXICANAS EN
BASE AL SISTEMA HLA-A
Amador Flores-Aréchiga1 Irene A. Gómez-Espinel1,2,3 Luz A. Castro-Cárdenas1 Jared J. H. TreviñoZúñiga1 Beatriz Silva-Ramirez3 y Ricardo M. Cerda-Flores4
1Departamento

de Patología Clínica. Hospital Universitario. Facultad de Medicina. Universidad Autónoma de
Nuevo León (Monterrey, México). 2Unidad de Medicina Familiar # 15. Instituto Mexicano del Seguro Social,
Monterrey, México. 3Departamento de Inmunogenética. Centro de Investigación Biomédica del Noreste, IMSS.
Monterrey, México. 4Facultad de Enfermería y Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud,
UANL, Monterrey, México.
E-mail: igomez98@hotmail.com
Introducción
El pool génico de las poblaciones mestizas mexicanas
deriva de tres fuentes principales: españoles, amerindios y
africanos (1,2,3). Son pocos los estudios con grupos
sanguíneos y proteínas séricas que apoyan la historia
étnica de las poblaciones mestizas mexicanas (4-13).En
México se han realizado diversos estudios de HLA que
abarcan poblaciones indígenas y caucásicas del noroeste,
centro y la población de Jalisco (14,15,16). Para los
propósitos de este trabajo se definió como población
noreste la comprendida por los estados de Nuevo León,
Tamaulipas y Coahuila. El sistema más polimórfico en el
genoma humano es el Complejo Mayor de Histocompatibilidad, (MHC) (por sus siglas en inglés Mayor
Histocompatibility Complex) también conocido como Antígeno Leucocitario Humano (HLA) (por sus siglas en
inglés Human Leukocyte Antigen). Se han identificado hasta el momento 3,864 alelos con distribución mundial
variada (17). Para la identificación de los haplotipos se utilizan diferentes métodos moleculares como el análisis
de polimorfismo de fragmentos de restricción, Tipificación por Reacción en Cadena de la Polimerasa secuencia
específica, (PCR-SSP por sus siglas en inglés Polimerase Chain Reacction-Sequence-Specific-Primer), PCRMúltiplex y Tipificación basada en secuencia, entre otras. (18,19)
Generalidades del HLA. Las proteínas HLA suelen ser los blancos principales de reacciones inmunitarias,
como es el caso de rechazo de tejidos, lo que evidencia que el HLA se comporta como un marcador
inmunogénico. Estas propiedades del MHC son productos secundarios a la función de presentar
péptidos antigénicos a las células T (20). Las moléculas de HLA se clasifican en tres clases I, II y III. A
continuación se describe la estructura de las moléculas de clase I y II.
Estructura de las proteínas del HLA y sus sitios de unión al péptido. La mayor parte de los antígenos
peptídicos se combinan en forma de complejo con las proteínas del HLA para ser presentados a los linfocitos
T. Las moléculas clase I presentan los antígenos a las células T CD8+ (citotóxicas), la clase II presenta los
antígenos a las células T CD4+ (cooperadoras). Cada una de ellas se expresan en la superficie celular como
heterodímeros compuestos por dos cadenas de polipéptidos enlazadas de manera no covalente. La molécula
de clase I consiste en una cadena alfa que se organiza en tres dominios: α1, α2 y α3 . El dominio α3 se vincula
con la microglobulina β2, polipéptido que estabiliza la molécula y facilita el transporte hacia la superficie de la
célula (Ver Figura 1). En los dominios α1 y α2 radican las variaciones en la secuencia de aminoácidos que
determinan la aloantigenicidad y el polimorfismo (21). Una molécula de clase II se forma por polipéptidos
conocidos como α y β, tienen un tamaño similar y se anclan en la membrana de la superficie celular por su
terminal carboxilo. Las regiones extracelulares de ambas cadenas se pliegan individualmente para formar
dominios globulares designados como α1, α2, β1 y β2 respectivamente. La mayor variabilidad de esta molécula
se encuentra entre α1 y β1 (Ver Figura 1) (22,23).
FIGURA 1. Moléculas de HLA clase I y II. A) Clase I con dominios α1, α2, α3 y β2 microglobulina unida a
α3; B) Clase II con sus cadenas α y β

�Cada molécula de HLA puede enlazar un péptido antigénico en los sitios de unión más alejados de la superficie
celular y lo vuelve accesible para otras células. Este sitio coincide con los lugares de mayor variabilidad de las
moléculas en donde se forma un surco que determina el tipo de polipéptido a enlazar y la aloantigenicidad de
la molécula. La variabilidad se determina por los diferentes alelos del gen que codifica su estructura.
Estructura genética. Los genes que codifican las moléculas de HLA se hallan situados en el cromosoma 6p21.3
y abarca aproximadamente 4 Megabases (Mb). En esta región cromosómica se han identificado más de 224
genes y se sabe hasta ahora que más del 15 porciento tienen funciones relacionadas con el sistema inmune.
La clase I está formada por al menos 11 genes y la clase II por 23. Ambos tipos de loci incluyen un gran número
de genes, pseudogenes y fragmentos génicos no codificantes que se dividen en clásicos y no clásicos. Los
clásicos son los de mayor interés, los de la clase I incluyen HLA-A, B y C y los de la clase II HLA-DP, DQ y DR.
Los genes que forman el sistema HLA son codominantes, por lo tanto, cada individuo expresa dos alelos por
cada loci, uno procede del padre y el otro de la madre. Al final existen seis loci de clase I y seis de clase II en
cada individuo. Al conjunto de alelos del sistema HLA que se halla en un mismo cromosoma se le denomina
haplotipo. Existe un 25 porciento de probabilidad que dos hermanos compartan los mismos haplotipos, 50 que
compartan un haplotipo y 25 que no compartan ninguno (24,25). De los 3864 secuencias alélicas de las clases
I, II y III, 1633 codifican para las moléculas clásicas de clase I y se distribuyen de la siguiente manera: HLA-A
506, HLA-B 851, HLA-C 276. A este tipo de diversidad se le conoce como polimorfismo alélico y el HLA es el
sistema más polimórfico conocido (26). Casi todos los polimorfismos entre los alelos del HLA incluyen residuos
de aminoácidos situados en el surco de enlace de péptidos y alrededor de este. Como resultado, cada variedad
alélica tiene sus propias características de enlace de péptido. Si bien muchas variedades alélicas son comunes
entre la población, es probable que una persona herede dos alelos distintos de muchos de los sitios del HLA.
Esto es ventajoso para el individuo debido a que aumenta la variedad de péptidos antigénicos distintos que
pueden presentarse a las células T (27). Si bien existen tres tipos fundamentales de grupos génicos, este estudio
se enfoca a la clase I, específicamente HLA-A.
Gen clase I HLA-A. El gen clase I HLA-A codifica para la cadena α y se distribuye en 8 exones. El primer
exón codifica la secuencia líder encargada del transporte polipeptídico hacia el retículo endoplásmico, este,
junto con los últimos 4 exones, codifican para los dominios transmembranal y citoplasmático y contienen las
secuencias que hacen la distinción entre los diferentes genes de esta región (Ver Figura 2). Los exones 2 y
3 codifican para los dominios α1 y α2 de la molécula, son los de mayor variabilidad en el gen y los que determinan
el tipo de alelo que posee el individuo. El exón 4 codifica para el dominio α 3, que es el que interacciona con la
microglobulina b2, cuyo gen codificante no se halla en el cromosoma 6 sino en el 15 (28).
FIGURA 2. Estructura general del gen de HLA-A. Los exones 2 y 3 constituyen el segmento de mayor
variabilidad. L, secuencia líder; DT, dominio transmembranal; DC, dominio citoplasmático.

�Nomenclatura del sistema HLA basada en la secuencia de nucleótidos. La estandarización de la nomenclatura
de los genes del HLA y alelos se realizó en 1984 por el comité de Nomenclatura de la Organización Mundial
de la Salud. Los primeros antígenos nombrados fueron determinados serológicamente y se identificaron con el
prefijo HLA, seguido del nombre del locus al que pertenecen y el número asignado por el Comité de
Nomenclatura (ej. HLA-A2). Posteriormente con el avance de la tecnología molecular, el nivel de identificación
aumentó en complejidad. Inicialmente, los alelos determinados a nivel molecular también se identificaron con el
prefijo HLA seguidos del locus del cual derivan, un asterisco -como separador entre el nombre del locus y la
designación del alelo e indicativo de su determinación por métodos moleculares- y un número de 4 dígitos (ej.
HLA-A*0217). Los 2 primeros identifican su relación con el antígeno determinado serológicamente y los 2
siguientes, el subtipo específico asignado por el comité. En 1990 se decidió aumentar un quinto dígito para
tomar en cuenta los alelos que difieren únicamente en sustituciones silenciosas, no codificantes, dentro de los
exones de un alelo (ej. HLA-A*02172). Otros 2 dígitos fueron agregados en 1995 para nombrar alelos con
variación fuera de las regiones expresadas de la secuencia o polimorfismos dentro de los intrones y las
secuencias 5´ y 3´ que flanquean (ej. HLA-A*0217216). En ese mismo año se introdujo la letra N que indica
alelo nulo y la letra L que indica baja expresión, entre otras. (29,30). El objetivo principal de este trabajo fue
conocer si la estructura genética de las tres poblaciones mestizas de México estudiadas, eran similares en
términos de los polimorfismos de DNA, específicamente en HLA-A. En caso de serlo, esto sería de gran ayuda
primeramente en los futuros estudios de diseño de caso-control en la búsqueda de la asociación de marcadores
de DNA con enfermedades que afectan a la población Mexicana y su aplicación dentro de la genética forense.
Materiales y Métodos
Descripción de la muestra. La información genética de estas poblaciones fue colectada como parte de una
investigación más amplia de la estructura genética de las poblaciones mestizas mexicanas. La muestra de
Nuevo León (México) consistió de 151 participantes, los cuales fueron entrevistados en la Facultad de Medicina
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de 2004 a 2008. Parte de las pruebas se realizaron en estudiantes
de medicina y el resto en algunos donadores del banco de sangre del Hospital Universitario. La distribución de
padres y abuelos se observa en la Tabla 1. En la muestra de Jalisco (México), 103 individuos fueron tamizados
para HLA-A. Ellos eran personas no emparentadas que vivían en el área metropolitana de Guadalajara. Todos
ellos tenían padres y abuelos mestizos mexicanos y eran originarios principalmente del estado de Jalisco (31).
Los individuos muestreados en Jalisco fueron empleados del IMSS, sus familiares o estudiantes voluntarios de
la Universidad de Guadalajara. La muestra del Distrito Federal (México) fue seleccionada con propósitos
comparativos y consistió en la información de frecuencias alélicas para HLA-A recopilada por Barquera y
colaboradores. (32)
Todas las personas estudiadas por las diferentes investigaciones citadas otorgaron su consentimiento escrito
para analizar su genoma.
TABLA 1. Porcentaje de inmigración al estado de Nuevo León de acuerdo al lugar de nacimiento de sus
abuelos.
Lugar de Nacimiento

Paterno
Abuelo

Abuela

Materno
Abuelo

Abuela

% de inmigración
Total

�Nuevo León

82

84

81

82

329

0.00

Coahuila

38

36

37

36

147

24.34

Tamaulipas

29

29

31

29

118

19.54

Otros Estados

2

2

2

4

10

1.65

151

151

151

151

604

45.53

Total

Preparación de la muestra. El DNA fue extraído de leucocitos de sangre periférica mediante el método descrito
por Miller y Cols. (33).
Tipificación de HLA-A. Se realizó la amplificación del exón 2 y 3 mediante PCR múltiplex. Se usó una mezcla
de cuatro iniciadores para el exón 2 y seis para el exón 3, sintetizados por Invitrogen (34,35). Los fragmentos
de amplificación esperados eran de 979 pb para HLA-A. Como control positivo se utilizó un fragmento no
polimórfico de la hormona de crecimiento humano de 392 pb (36). La PCR se realizó en un termociclador PTC100 con 32 ciclos en total y las siguientes condiciones(37):

Desnaturalización 94°C por 5 min.
Desnaturalización 94°C por 30 seg.

10 ciclos

Alineamiento 66°C por 50 seg.
Extensión 72°C por 22 seg.
Desnaturalización a 94°C por 20 seg

22 ciclos

Alineamiento 65°C por 50 seg.
Extensión 72°C por 22 seg.
Extensión final a 72°C por 10 min
Se realizaron corrimientos tanto en acrilamida - bisacrilamida 6X proporción 29:1 con tinción de plata, (Ver
Figura 4) como en agarosa al 1 por ciento teñido con bromuro de etidio. Los resultados obtenidos fueron
clasificados de acuerdo a la tabla de alelos más frecuentes (Ver Tabla 2).
FIGURA 4. Corrimiento electroforético del HLA-A en poliacrilamida. Muestra N°003. MPM: Marcador de
peso molecular; A-K: alelos HLA; (-): control negativo. HGH: Hormona de crecimiento, control positivo;
Presencia de banda en B y G

Tabla 2. Grupos alélicos más frecuentes propuestos por Kurz (27 38).
Grupo

Exón Exón Alelos HLA amplificados
2
3

01

C

F

A*0101, A*0102, A*0103,A*0104N, A*3601

�02

B

G

A*02011, A*02012, A*0202, A*0203, A*0204, A*0205, A*0206, A*0207, A*0210,
A*0211, A*0212, A*0213, A*0214, A*0215N, A*0216, A*02171, A*02172, A*0218,
A*0219, A*0221, A*0222, A*0224, A*0225, A*0226, A*2408

03/11

C

H

A*0301, A*0302, A*0303N, A*0304, A*1101, A*1102, A*1103, A*1104, A*8001

24

B

E

A*2301, A*2402101, A*24021021, A*2403, A*2404, A*2405, A*2406, A*2407,
A*2409N, A*2410, A*2411N, A*2413,A*2414

26/33/66 A

I

A*2501, A*2502, A*2601, A*2602, A*2603, A*2604, A*2605, A*2606, A*2608,
A*2609, A*2610, A*2611N, A*3301, A*3303, A*3401, A*6601, A*6602, A*6603

2607

A

G

A*2607

29

C

K

A*2901, A*2902, A*2903

30

D

H

A*3001, A*3002, A*3003, A*3004, A*3006

31/32/74 A

H

A*31012, A*3201, A*3202, A*7401, A*7402, A*7403

68

C

I

A*3402, A*68011, A*68012, A*68031, A*68032, A*6804, A*6805

4301

A

K

A*4301

6802/69 B

I

A*6802, A*6901

02

B

H

A*0208, A*0220

68

D

I

A*6806

Métodos Estadísticos. Los análisis estadísticos se llevaron a cabo en cinco partes, En la primera las
frecuencias alélicas fueron estimadas por el método de conteo genético (39). En la segunda, la posible
desviación de las expectativas de Hardy-Weinberg (HWE) fueron analizadas mediante tres pruebas:
homocigosidad (40), razón de verosimilitud (41) y prueba exacta (42). La Tercera fue la prueba RXC con 50,000
simulacros utilizada para analizar la homogeneidad de las tres poblaciones Mestizas para HLA-A por separado
(43). La cuarta consistió en la prueba de componentes principales mediante el paquete SPSS v17.0. Finalmente
los parámetros forenses de heterocigosidad (h) observada y esperada así como el contenido de información
polimórfica (PIC) fueron obtenidos para cada una de las poblaciones mestizas (44).
Resultados
La distribución de las frecuencias alélicas para HLA-A para las diferentes poblaciones incluidas se muestran en
la Tabla 3. El alelo más frecuente fue el A*02 en todos los casos.
Tabla 3. Frecuencias alélicas de HLA-A en poblaciones mestizas mexicanas, latinoamericana, caucásica
y africana. (45, 46,47)
Gene HLA-A

Monterrey

Guadalajara

Distrito Federal

Caucásica

Africana

Latinoamericana

* 01

.0298

.0686

.0590

.1518

.0572

.0740

* 02

.3013

.2157

.3228

.2865

.1888

.2811

* 03 - *11

.1357

.1274

.0708

.1338

.0844

.0807

* 23

.0000

.0000

.0249

.0182

.1020

.0292

* 24

.1423

.1568

.1640

.0932

.0296

.1326

* 25

.0000

.0000

.0131

.0211

.0043

.0119

* 2607

.0166

.0292

.0301

.0387

.0282

.0326

*26 - *33 – 66

.0397

.0784

.0670

.0510

.0960

.0594

* 29

.0430

.0686

.0315

.0357

.0320

.0451

* 30

.0198

.0490

.0367

.0250

.1309

.0448

�* 31 - *32 - *74

.0563

.0833

.0800

.0669

.0502

.0755

* 34

.0000

.0000

.0052

.0150

.0000

.0000

* 36

.0000

.0000

.0026

.0000

.0000

.0000

* 4301

.0033

.0000

.0000

.0000

.0000

.0000

* 68 - * 69

.1423

.1470

.1193

.0446

.0992

.0807

Frecuencias genotípicas HWE: Las expectativas de HWE analizadas mediante tres pruebas: homocigosidad,
razón de verosimilitud y prueba exacta, no se desvían de HWE para las frecuencias genotípicas de HLA-A en
las muestras de Nuevo León, Jalisco, y Distrito Federal (P &gt; 0.05). En la Tabla 4 se muestran algunos
parámetros forenses como la heterocigosidad (observada y esperada) y el PIC obtenidos al utilizarse las
frecuencias alélicas. Las heterocigosidades están arriba del 80% lo que valida el tamaño de muestra de las tres
poblaciones dado que de 100 a 150 individuos es suficiente siempre y cuando la heterocigosidad sea mayor al
70%.
TABLA 4. Evaluación de los Parámetros forenses en tres poblaciones mestizas mexicanas.

Monterrey

Guadalajara

Distrito Federal

N = 151

N = 103

N= 381

Heterocigosidad observada

0.8421

0.8653

0.8312

Heterocigosidad esperada

0.8449

0.8695

0.8327

PIC

0.8266

0.8508

0.8146

HWE

&gt; 0.05

&gt; 0.05

&gt; 0.05

Parámetros forenses

La comparación de las frecuencias absolutas en las tres poblaciones mestizas mediante la prueba RxC con
50,000 simulacros no reveló diferencias significativas, lo que demuestra la homogeneidad de las tres
poblaciones (P&gt; 0.05). Mediante el análisis de componentes principales (análisis multivariado) utilizando las
frecuencias alélicas de las poblaciones mestizas, caucásicas, africanas y latinoamericanas se constata el
resultado anterior. La figura 5 muestra en el plano bidimensional la dispersión de las poblaciones Caucásica y
Africana y la cercanía de las poblaciones mestizas y latinoamericanas a partir de las frecuencias alélicas del
sistema HLA-A. Cabe señalar que la desviación del segundo componente muestra una variabilidad del 93.5
porciento lo que valida fuertemente lo anteriormente mencionado.
FIGURA 5. Representación esquemática de las poblaciones mestizas mexicanas (df: Distrito Federal,
mty: Monterrey, gua: Guadalajara), caucásicas (cau), africana (afr) y latinoamericana (lat) mediante el
análisis de componentes principales.

�Discusión
En el presente estudio se encontraron similitudes en el sistema HLA-A de las poblaciones mestizas de
Monterrey, Guadalajara y el Distrito Federal. Los resultados aquí encontrados son similares a los reportados en
el 2001 por Cerda-Flores y colaboradores utilizando el sistema HLA-DQA1 (48). Los mestizos de los Estados
de Nuevo León, Jalisco y el Distrito Federal tienen similares frecuencias alélicas. Este hallazgo tiene profundas
implicaciones en los estudios de asociación de enfermedades genéticas en poblaciones mestizas mexicanas.
La homogeneidad genética de las poblaciones mestizas facilitará el muestreo, tanto de individuos afectados,
como de controles sin necesidad de información sobre entidad federativa de origen o migración. Lo anterior
abre la posibilidad de facilitar la colección de series numerosas de casos y controles. Por otra parte, el hecho
de que este sistema tenga una alta heterocigosidad (&gt; 80 porciento) lo hace de gran utilidad dentro del campo
de la genética forense.
Resumen
El objetivo del presente estudio de genética de poblaciones fue conocer si la estructura genética de tres
poblaciones mestizas mexicanas mediante el uso sistema HLA-A era genéticamente homogénea. Además de
las frecuencias alélicas de las tres poblaciones mexicanas (Estados de Nuevo León, Jalisco y el Distrito
Federal), se incluyeron las de las poblaciones latinoamericanas, caucásicas y africanas. El análisis multivariado
de componentes principales nos indico que el sistema HLA-A para las tres poblaciones mexicanas presento
homogeneidad genética y los parámetros forenses indicaron que este sistema es de utilidad en los sistemas
legales y posiblemente en la asociación con algunas enfermedades.
Palabras clave: HLA-A, Mestizos, México, homogeneidad genética, forense
Abstract
The aim of this population genetic study was to know if the genetic structure of three mexican mestizo populations
based on the HLA-A system was genetically homogeneous. Besides of the allelic frequencies of the Mexican

�populations (States of Nuevo León, Jalisco and Federal District), were included Latino American, Caucasian,
and African populations. The multivariate analysis of principal components showed that the HLA-A system for
these Mexican populations were genetically homogeneous and that the forensic parameters can be used into
the legal system and in the association with some diseases.
Key words: HLA-A, Mestizos, México, genetic homogeneity, forensic
Agradecimientos
Dr. Luis Eugenio Todd, Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Nuevo León. Por el apoyo económico
al proyecto. Dr. Fernando Pérez Chávez. Departamento de Patología Clínica. Facultad de Medicina. Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL). Por el apoyo de infraestructura y económico al proyecto. Doctores Caridad
A. Leal Cortés y Francisco Mendoza Carrera. Centro de Investigación Biomédica de Occidente, IMSS. Por su
asesoría de laboratorio. Dra. Rocío Ortiz López. Unidad de Diagnóstico Molecular. Departamento de Bioquímica.
Facultad de Medicina de la UANL. Al personal de Banco de Sangre del Hospital Universitario.
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�PERFIL BIO-PSICO-SOCIAL DE ADOLESCENTES CON CONDUCTA
DELICTIVA EN EL ESTADO DE NUEVO LEON, MEXICO.
Rodolfo Farías-García1, Juanita Vázquez2, Enrique Villarreal- Ríos3, Ana Laura Calderón-Garcidueñas4.
Servicio de Neurología1, Hospital Regional No. 33, IMSS, Servicio de Psiquiatría2 y de Investigación Clínica4,
Hospital de Especialidades No. 25, IMSS, Monterrey, NL, México; 3 Unidad de Investigación en Epidemiología
y Sistemas de Salud, IMSS, Querétaro, México.
E-mail: acald911@hotmail.com
Introducción
Durante los últimos años, el incremento en el
número de adolescentes con comportamiento
agresivo se ha convertido en un alarmante
problema de salud con graves consecuencias
sociales (1). A este fenómeno han contribuido
varios factores, entre ellos, el consumo y abuso de
alcohol y otras drogas. Una encuesta realizada por
la SEP en el Distrito Federal en 2006 reveló un
incremento importante en el consumo de drogas
en los últimos 3 años, del 15.2% ha pasado a
17.8%. En el caso del abuso de alcohol, se
encontró un incremento de más del 1%,
y actualmente 25.2% de los/ las adolescentes han
consumido por lo menos 5 copas en la misma
ocasión durante el último mes previo al estudio (2). Este problema no es exclusivo de nuestro país. Un estudio
mostró que el 44% de los jóvenes de Madrid de 15 Y 16 años se embriaga una vez al mes. Dos de cada tres
adolescentes madrileños de 11 a 15 años beben alcohol mensualmente y un 44% de los de 15 y 16 años lo
hacen masivamente (3) Establecer el perfil bio-psico-social del adolescente mexicano con agresividad
manifiesta y detectar los factores que influyen para que aparezca una conducta agresiva delictiva puede
contribuir a la modificación de la historia natural del problema. Nuestra hipótesis de trabajo es que hay factores
de riesgo comunes a todo menor que despliega esta conducta, pero que además existen diferencias en el perfil
de adolescentes que cometen homicidio al compararlo con el de los que roban. De interés en nuestro estudio,
es también investigar el horario en que ocurren los episodios y su relación con los patrones de sueño. Estos
son los objetivos del presente trabajo. Consideramos que la información obtenida pudiera ser útil para identificar
a la población en riesgo, y lo que es más relevante, planear las medidas de tratamiento preventivo para este
trastorno del comportamiento.
Material y Métodos
Estrategia general. Se compararon dos grupos de adolescentes que atendían el programa de tratamiento del
Consejo Estatal de Menores (CEM) en el Estado de Nuevo León, México (4). Un grupo estuvo constituido por
todos aquellos que cometieron homicidio (H) y el otro por quienes realizaron robo (R) sin violencia. Hubo 42
adolescentes en cada grupo. Se incluyeron todos los casos de adolescentes que cometieron homicidio entre
enero de 1991 y septiembre de 1994. Se excluyeron los casos en los cuales la muerte se derivó de un accidente
automovilístico (homicidio imprudencial). La información fue comparada con la obtenida de un número igual de
adolescentes seleccionados en forma aleatoria entre los que hubiesen cometido robo en el mismo período. La
recolección de la información fue elaborada por medio de entrevistas con los adolescentes y sus familias por un
equipo de trabajo que incluyó las áreas de Trabajo Social, Sicología, Neurología, Pedagogía y Medicina.
Variables estudiadas. 24 variables distribuidas en cuatro categorías: 1. Antecedentes personales, 2. Perfil
psicológico, 3. Interacción familiar, 4. Dinámica del evento.
1. Antecedentes personales: incluyeron edad, sexo, ocupación, escolaridad, estado civil, consumo de tabaco y
de alcohol, abuso de sustancias y conducta antisocial previa.. El consumo de tabaco y alcohol se definieron de
acuerdo a los criterios establecidos en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Se

�consideró como punto de corte para consumidor de tabaco habitual a todo individuo que había fumado al menos
un cigarrillo por día durante el último año. Para efectos de este estudio se consideró como consumo de alcohol
positivo a todo individuo que llegaba a la embriaguez por lo menos una vez por semana.
2. Perfil psicológico: estimó el coeficiente intelectual (CI), conducta auto-agresiva e impulsividad. El CI se evaluó
con la prueba de Wechsler Intelligence Scale for Children,revisada) (5) Conducta auto-agresiva: Presencia
de tatuajes, historia de abuso del alcohol (estado de embriaguez) y consumo regular de tabaco o sustancias
tóxicas. Impulsividad: Evaluada por entrevista psicológica como categoría presente cuando existía evidencia de
la comisión de actos dictados por una necesidad repentina, frecuentemente incoercible relacionados con una
conciencia parcelada (6).
3. Interacción familiar: Incluyó: A) Posición entre hermanos (hijo menor, mayor o intermedio, o hijo único), B)
Hostilidad (presencia de agresividad física o verbal dirigida contra el menor) e indiferencia (menoscabo de la
comunicación entre el padre y el menor, referida por el adolescente) paternas. C) Estructura familiar :
Desestructurada, Re-estructurada y Estructurada (7), D) Dinámica familiar Familia funcional y disfuncional. La
familia disfuncional es aquella con: existencia de papeles o roles excesivamente rígidos como padre dominante,
madre sumisa, etc, vías de comunicación intra-familiar escasas o nulas, patrones de interacción conflictivos o
empobrecidos y escasa expresión afectiva. Los individuos de estas familias disfuncionales tienen incapacidad
para el manejo apropiado de sentimientos y dificultad para relacionarse con otros en forma madura y
constructiva (8), E) Ocupación del padre (7 categorías; finado, preso, desempleado, subempleado urbano,
empleado urbano, campesino y desconocida). F) Estrato socioeconómico (bajo, medio y alto). G) Máxima
escolaridad en la familia (mayor grado académico alcanzado) H) Antecedentes penales (presentes o ausentes)
y enfermedades cerebrales en la familia nuclear .En las enfermedades cerebrales se incluyeron epilepsia,
psicosis, demencia y alcoholismo.
4. Dinámica del evento. Esta categoría incluyó: A) Relación con la víctima (ninguna o persona desconocida,
vecina, familiar o patrón). B) Instrumento empleado (arma gris, arma blanca, arma de fuego y otros ). C) Horario
del episodio (Hora exacta del evento. Se conformaron cuatro grupos de distribución horaria: 0-6, 6-12, 12-18,
18-0). D) Patrones de sueño (Horario de sueño diario de los participantes con tres horarios, nocturno, vespertino
y matutino) .
Análisis estadístico: Se determinaron las frecuencias simples de las variables estudiadas. Se estimó la prueba
de X2, la razón de momios (RM) y se construyó un modelo de regresión logística múltiple (RLM).
Resultados
El perfil general de los adolescentes infractores se muestra en la Tabla 1. De las variables analizadas destacan
el sexo masculino, ser soltero y pertenecer a un estrato socioeconómico bajo. La edad promedio en años
correspondió a 15.64 (DE 1.34) para el robo y 16.09 (DE 0.98) para homicidio (p= 0.083). La Tabla 2 muestra
el comportamiento de las diferentes variables en los grupos de R y H. Las variables tabaquismo,
abuso del alcohol, familia disfuncional, enfermedad cerebral familiar y el horario nocturno mostraron
diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos. En este cuadro se pueden apreciar los valores
de X2 y la RM de todos los aspectos evaluados. El 4.76% de menores que participaron en robo eran analfabetas,
mientras que los de homicidio constituyeron un 2.38%. El 2.3% de los menores en el grupo de R y el 9.5% del
grupo H eran estudiantes regulares.
Para un 12% de los menores del grupo R y un 33% del grupo H, la infracción en estudio era la tercera o más,
documentadas. Predominó la posición intermedia entre hermanos en ambos grupos. La mitad de los menores
en ambos grupos tenían una familia estructurada. Un 5 y un 12% de los padres en el grupo R y H
respectivamente estaban muertos, mientras que el 2.3y el 4.7% estaban presos. Solo el 5% de las familias de
los menores en el grupo R y el 2.3% en el de H, tuvieron escolaridad universitaria (completa o incompleta). Para
los menores del grupo R, el 21.4% de las víctimas eran conocidas (vecinos 19%, patrón 2.4%) mientras que
para el grupo H los conocidos constituyeron el 50% (vecinos 45.2%, familiar 4.8%). El 95% de los menores del
grupo R, no emplearon instrumento para la agresividad manifiesta; el 5% utilizó algún instrumento como piedra
o desarmador para romper cristales o forzar puertas. Los homicidios fueron cometidos principalmente con arma
blanca (55%), arma de fuego (24%) y arma gris (12%).
TABLA 1. Perfil común a la población de menores infractores.

�Variables

Porcentaje

Sexo masculino

96.43

Soltero

83.33

Escolaridad primaria

60.71

Sub/ desempleado

79.77

Consumo de tabaco

57.15

Abuso de alcohol

76.20

Toxicomanías

60.72

Auto-agresión

52.38

Conducta antisocial previa

60.72

C.I. inferior al término medio

63.10

Conducta impulsiva

75.00

Posición intermedia entre hermanos

54.76

Familia desestructurada

33.34

Familia disfuncional

71.43

Hostilidad paterna

66.67

Padre desempleado o subempleado

42.07

Secundaria como escolaridad máxima familiar

75.00

Estrato socioeconómico bajo

85.72

Antecedentes penales familiares

26.19

Enfermedad cerebral en la familia

41.67

Víctima desconocida

64.29

Horario de delito de 18 a 6 horas

65.48

Edad promedio 15.86 años, DE 1.19
TABLA 2. Perfil de los adolescentes que cometen robo u homicidio.
Variable

Robo (%)

Homicidio (%)

Chi2

p

RM

Sexo masculino

92.86

100.00

3.11

0.077

Soltero

83.33

83.33

0.0

1.000

1.00

Educación primaria o &gt;

66.66

54.76

1.25

0.260

0.61

Sub / desempleado

71.43

88.10

3.61

0.057

2.96

Consumo de tabaco

42.86

71.43

7.00

0.008

3.33

Abuso de alcohol

64.29

88.10

6.56

0.010

4.11

Toxicomanías

52.38

69.05

2.54

0.117

2.03

�Auto-agresión

50.00

54.76

0.19

0.662

1.21

Primera infracción

71.43

50.00

4.04

0.044

0.40

Coeficiente intelectual bajo

78.57

47.62

8.64

0.003

0.25

Impulsividad

76.19

73.81

0.06

0.800

0.88

Posición entre hermanos, intermedia

54.76

54.76

0

1.00

1.00

Familia desestructurada

28.57

38.10

0.86

0.354

1.54

Familia disfuncional

59.52

83.33

5.83

0.015

3.40

Hostilidad paterna

73.81

59.52

1.93

0.164

0.52

Padre des-subempleado

45.24

38.89

0.44

0.506

0.74

EMF: secundaria

80.95

69.05

1.59

0.207

0.52

Medio socioeconómico bajo

83.33

88.10

0.39

0.532

1.48

Antecedentes penales familiares

26.19

26.19

0.00

1.00

1.00

Enfermedad familiar cerebral

30.95

52.38

3.97

0.046

2.45

Víctima desconocida

78.57

50.00

7.47

0.006

0.27

Horario de 18-6 horas

33.32

88.07

26.4

0.000

14.80

PEH: posición entre hermanos, intermedia.
La Tabla 3 muestra en forma desglosada la distribución de edades de los menores. El 76.1% de los homicidios
y el 59.5% de los robos fueron cometidos por personas de 16 y 17 años. La Tabla 4 compara el horario en el
que se cometió la infracción en los grupos estudiados. El 88 % de los homicidios ocurrió entre las 18 y las 06
horas. En el grupo H, 25 menores (59.5%) y en el grupo R, 9 adolescentes (21.4%) (X2 = 12.65, p= 0.0003, RM
= 5.39) presentaron deprivación crónica parcial de sueño nocturno. El resto tenía patrones nocturnos de sueño.
La Tabla 5 muestra el modelo estadístico que explica las variables asociadas a homicidio. El modelo incluye:
tabaquismo, abuso de alcohol y familia disfuncional (X2 = 19.69, p= 0.0002, pseudo R2= 0.16).
TABLA 3. Distribución por edades.

Edad

Robo (%)

Homicidio (%)

13

9.52

0.00

14

11.90

9.52

15

19.06

14.29

16

23.81

33.33

17

35.72

42.86

Total

100.00

100.00

TABLA 4. Comparación del horario en que se realizaron los robos y los homicidios.

Horario (horas)

Robos
# casos

Robos
(%)

Homicidios
# de casos

Homicidios
(%)

0-06

8

19.05

22

52.38

6-12

13

30.95

3

7.15

�12-18

15

35.71

2

4.76

18-24

6

14.29

15

35.71

42

100.0

42

100.00

TABLA 5. Modelo estadístico para explicar las características de los menores infractores que cometen
homicidio.

Variable

RM

Z

p

IC

Tabaquismo

3.24

2.24

0.025

1.15-9.08

Abuso de Alcohol

3.58

2.00

0.045

1.02-12.54

Familia disfuncional

4.94

2.81

0.005

1.62-14.82

MODELO: X2= 19.69; p= 0.0002; Pseudo R2= 0.16
Discusión
Aunque el estudio analizó un período que concluyó hace 15 años, consideramos que los datos obtenidos son
importantes ya que no hay antecedentes de este tipo de trabajo en México y porque sin duda servirán de base
para estudios posteriores y permitirá comparar si ha habido cambios sustanciales en los parámetros estudiados.
Este trabajo muestra un adolescente con una problemática que inicia desde el núcleo familiar. Se conoce que
las características bio-psico-sociales del menor le permiten tener un rol en la familia y posteriormente en la
sociedad (9). Existen algunos factores que desde edades tempranas los colocan en riesgo para desplegar
conducta agresiva. Cuando niños de 3 años de edad reúnen cierto perfil, como el tener padres con psicopatología (en uno o en ambos), sufrir indiferencia u hostilidad paterna, presentar destructividad inusual,
crueldad, impulsividad extrema y desobedecer a la autoridad paterna serán delincuentes años más tarde
(10). Cada código impuesto por figuras de autoridad se rompe, actúan por impulso y posterior al evento
antisocial no demuestran sentimiento de culpa (11). El trastorno negativista desafiante es otra condición de
comportamiento hostil que puede anteceder a la agresividad manifiesta (12). Se calcula que cerca de la mitad
de los adolescentes que desarrollan actividades antisociales serán sociópatas en la vida adulta y no existen los
sociópatas sin antecedentes de trastorno disocial en la niñez o adolescencia. Al llegar a adultos, más de la
mitad de ellos no muestran sociopatía, pero desarrolla otra clase de patología, particularmente adicción al
alcohol; únicamente el grupo con menos de tres manifestaciones del trastorno evoluciona libre de problemas en
la vida adulta (13). Como se demostró en este estudio, las manifestaciones de agresividad son más frecuentes
en hombres que en mujeres (14) y ésta es una razón por la cual existe investigación tendiente a identificar
marcadores biológicos que permitan identificar a la población en riesgo. Aunque existe evidencia de
electroencefalogramas anormales entre los sociópatas y sus familias, al compararlos con los de la población
general (15), tal evidencia no es específica, como tampoco lo es la actividad reducida de la monoamino-oxidasa
en individuos con patrones de conducta criminales (16) Evidencia más directa de un factor genético proviene
del seguimiento de gemelos (17). La prevalencia de agresividad es alta en las familias desestructuradas del
estrato socioeconómico bajo y con alcoholismo. Sin embargo, en ausencia de conducta desviada en la niñez,
las familias desestructuradas o un medio social hostil no conducen a sociopatía (18). Nuestro estudio, además
del perfil común a los menores infractores que coincide con los comentados en la literatura (19) evidenció
algunas variables que son más frecuentes en aquellos que privan la vida de sus víctimas. Estas variables son
el consumo de tabaco, el abuso del alcohol, provenir de una familia disfuncional y tener el antecedente de
enfermedad cerebral en la familia. A pesar que nuestra legislación prohíbe la venta de bebidas alcohólicas a
los menores de 18 años, el análisis mostró que el 64.2% de los menores en el grupo R y el 88.1% en el grupo
H abusaban del alcohol, con al menos un episodio de embriaguez por semana. El principal supervisor de la
conducta y los hábitos de un menor de edad debe ser el núcleo familiar.. Es evidente que se necesitan modificar
las medidas preventivas para disminuir el consumo de alcohol en menores, sí como presentarles opciones para
canalizar los impulsos y evitar conductas destructivas. El estudio también mostró que el mayor porcentaje de
homicidios y robos se realizaron por adolescentes de 16 y 17 años. La edad máxima para ser juzgado como
menor es tema de controversia y su análisis está fuera de los objetivos de este estudio; sin embargo, es un
hecho que en los homicidios participan generalmente mayores de 16 años, con antecedentes delictivos
anteriores y en quienes el tratamiento previo no ha evitado la reincidencia ni el proseguir con una carrera

�criminal. Se requiere modificar de fondo el micro universo en donde estos menores se desenvuelven, de manera
que no se reintegre a un menor al ambiente que originalmente le favoreció el desarrollo de esta conducta. De
especial interés en nuestro estudio era la investigación de los horarios de los eventos para relacionarlos con los
patrones de sueño de los adolescentes. Existe información en la literatura que identifica a la noche como el
horario en el que ocurren mayor número de homicidios (20); los factores ambientales tales como oscuridad,
menor supervisión y vigilancia por las autoridades y padres, mayor proporción de áreas físicas desiertas
parecerían explicar este predominio. Sin embargo, existe un factor fisiológico que puede influir en el desarrollo
de agresividad, sobre todo si el fenómeno se da en forma crónica. La modificación del ciclo sueño-vigilia ejercida
por los adolescentes no ha sido previamente considerada como factor de riesgo y la evaluación realizada en
nuestro estudio reveló el hecho de que el día en el cual se cometió el episodio de agresividad física no fue el
único en el cual cambiaron el ciclo sueño-vigilia. Aunque el fenómeno de sueño no está claramente entendido
(21), existe evidencia del deterioro emocional y cognitivo del ser humano con deprivación de sueño, y durante
la fase de recuperación, la cantidad de sueño obtenido nunca iguala a la cantidad perdida (22).Si ocurre
deprivación repetitiva de la fase de movimientos oculares rápidos del sueño, existe tendencia a desarrollar
hiperactividad, labilidad emocional y pobre control de impulsos (23). La deprivación de sueño es una causa
prominente del trastorno de hipo vigilancia cerebral, condición que interfiere con el proceso de atención
sostenida o dirigida, el cual también incluye el afecto, memoria, motivación y percepción (24, 25)). El aspecto
cíclico de los períodos de dormir y despertar tiene componentes biológicos bien definidos (26), entre ellos, la
liberación de testosterona. Esta hormona ha sido implicada para explicar la mayor prevalencia de agresividad
en el sexo masculino y tiene relación directa con los episodios de sueño paradójico. La modificación repetitiva
del ciclo sueño-vigilia establece una interacción compleja entre los ritmos circadianos, estructura del sueño y la
interacción familiar y social, donde cada factor modifica a los otros dos. El principal inconveniente del ritmo
circadiano se deriva de su incapacidad para ajustarse instantáneamente a los cambios en la rutina que el nuevo
horario requiere (26). Esta asincronosis es debida a deprivación parcial de sueño. Estudios en trabajadores
nocturnos, incluyendo médicos, demuestran que tienen de 5 a 7 horas menos de sueño por semana (27) y
presentan un estado crónico de deprivación parcial de sueño, que indudablemente afecta el humor y habilidad
de ejecución. El conocimiento actual sugiere que el binomio sueño-vigilia es un factor agravante que contribuye
al desarrollo de conducta antisocial, sin embargo, se desconoce si tiene relación causal. Se requiere
investigación en los mecanismos biológicos de este binomio que permita clarificar su relación con la agresividad
manifiesta. Mientras tanto, es evidente que la mayoría de los homicidios ocurrieron durante la noche y es
justificable adoptar medidas de tratamiento preventivo basados en este hecho. La educación de la Sociedad y
de los padres es esencial y la "Cronohigiene" podría emerger como un tratamiento preventivo, eficaz y de bajo
costo en contra de los episodios de agresividad física más graves.
Conclusiones
1. El perfil común de los adolescentes con conducta agresiva delictiva identificado en este estudio coincide con
el reportado en la literatura. El análisis mostró además que existen diferencias entre aquellos que presentan
episodios de agresividad física contra propiedades materiales y los que cometen homicidio.
2. Los adolescentes que presentaron la máxima expresión de agresividad física contra terceros (homicidios)
mostraron patrones de sueño alterados, con deprivación crónica del mismo. La deprivación crónica parcial de
sueño nocturno del menor puede influir para presentar conducta agresiva y la cronohigiene (el respeto del sueño
fisiológico nocturno), convertirse en una medida eficaz de prevención primaria.
Resumen
Comparar el perfil bio-psico-social de dos grupos de adolescentes con conducta agresiva delictiva. Se
incluyeron el grupo de menores que cometieron homicidio (n = 42) y una muestra aleatoria (n = 42) de los que
cometieron robo en un lapso de 4 años en el estado de Nuevo León. Se analizaron 24 variables. El análisis
estadístico consistió en X2, razón de momios y regresión logística múltiple. La comparación entre los dos grupos
reveló preponderancia en el tabaquismo (p= 0.008, RM 2.96), ingesta de bebidas alcohólicas (p = 0.01, RM
4.11), disfunción familiar (p= 0.015, RM 3.4), enfermedad cerebral (p = 0.046, RM 2.45) entre los adolescentes
que cometieron homicidio. El modelo más explicativo incluyó las tres primeras variables mencionadas (X2=
19.69, R2= 0.16, p= 0.0002). Los homicidios ocurrieron predominantemente durante la noche (p= 0.001, RM
3.6) y estos adolescentes presentaron deprivación crónica parcial de sueño nocturno. Conclusiones: Los
hábitos personales y la dinámica familiar son importantes en estos grupos y revelan un área de oportunidad que
debe ser atendida por las Instituciones correspondientes y por la Sociedad; mientras tanto, el respetar los
períodos fisiológicos de sueño puede emerger como medida preventiva contra la máxima expresión de
agresividad en adolescentes.

�Palabras clave: Adolescentes, agresividad, perfil, deprivación de sueño
Abstract
To compare the biophycosocial profile of adolescents with aggressive offending behavior. The group of
adolescents (n= 42) who committed homicide and a random sample (n = 42) of robbery cases during a 4 years
period in Nuevo Leon state were included. 24 variables were studied. X2, odd ratios and logistic regression
analysis were performed. Comparison between groups reveled preponderance in tobacco habit (p= 0.008, OR
2.96), alcoholic beverage consumption (p = 0.01, OR 4.11), family dysfunction (p= 0.015, OR 3.4), and cerebral
disease (p = 0.046, OR 2.45) among adolescents who committed homicide. The most explicative model included
the first three variables (X2= 19.69, R2= 0.16, p= 0.0002). Homicides were predominantly during the night
(p= 0.001, OR 3.6) and these adolescents showed chronic partial nocturnal sleep deprivation. Conclusions:
Personal habits and family functionality are important in these groups and reveal an opportunity area that should
be attended by the correspondent Institutions and by Society. In the mean time, the accomplishment of the
physiological sleep periods may emerge as a preventive effort against the maximal expression of aggressive
behavior.
Key words: Adolescents, aggression, profile, sleep deprivation
Agradecimientos:
Agradecemos al Consejo Tutelar de Menores del Estado de Nuevo León, por las facilidades otorgadas en su
momento para el desarrollo de este trabajo. Agradecemos a Rubén Garza Moya, por la revisión del trabajo y
sus comentarios.
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therapeutic guidelines. MMW Fortschr Med; 149 Suppl 2:10-3
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�27. Arora VM, E Georgitis, JN Woodruff, HJ Humphrey and D Meltzar. 2007. Improving sleep hygiene of medical
interns: can the sleep, alertness, and fatigue education in residency program help?
Arch Intern Med;167(16):1738-44,

�RIESGO DE PRESENCIA DE PLACA DENTOBACTERIANA ASOCIADO
AL CONTROL DE HIGIENE BUCAL EN ADOLESCENTES
Jennifer Galaz Ramos, Esteban Ramos Peña y Liliana Tijerina González
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: liliana_tijerina@infosel.net.mx
Introducción
Las enfermedades bucales más frecuentes en escolares
son las periodontopatías y la caries dental, en sus grados
bajo, medio y alto afectando al 90% de la población. Los
daños a la salud que causan estos padecimientos,
pueden ser desde un estado patológico simple, hasta
cardiopatías severas (1). La placa dentobacteriana, es
una masa adherente a la superficie dental debido a
restos de alimentos y microflora bacteriana, (2) y la falta
de control de higiene bucal adecuada es considerada
un problema de salud pública, por la magnitud en la que
se presenta. En 1978 la OMS propuso una meta con el tema “Salud para todos en el año 2000”, y en México
en el año 1998 se inició la Semana Nacional de Salud Bucal, enfocando las acciones de control de placa en
escolares con el fin de disminuir la prevalencia de enfermedades periodontales y de caries dental (3). La placa
dentobacteriana afecta a todo ser humano, por lo que el control de higiene bucal debe llevarse a cabo
continuamente. El realizar un buen hábito de higiene ayudará a mantener un nivel óptimo de salud bucal y así
evitar enfermedades (4). Al medir la placa dentobacteriana, podemos lograr obtener el índice de la placa
bacteriana presente en la superficie dental (5) y de esta manera evitar enfermedades asociadas a la misma. Y
así poder emplear medidas preventivas y de información necesaria, que se encuentren al alcance de los
diferentes grupos de edad.
El propósito del presente estudio fue determinar la relación de la presencia de placa dentobacteriana con los
hábitos de higiene oral, en los estudiantes de la Secundaria Transferida No. 97, de Guadalupe, Nuevo León,
México, a través de medir el índice de placa dentobacteriana de Silness y Löe, comprobar el empleo del
cepillado dental y su frecuencia, así como el empleo de métodos auxiliares para su realización en 422
adolescentes.
Material y Métodos
Se llevo a cabo un estudio epidemiológico transversal, descriptivo, analítico, en los 422 alumnos que cursan
sus estudios en la secundaria mencionada, la recolección de datos se llevó a cabo en el mes de abril de 2008,
después de haber aplicado los criterios de inclusión: jóvenes entre 12 y 15 años de edad, inscritos en el ciclo
escolar 2007-2008, que no estuvieran dados de baja, con una carta previa de consentimiento informado de los
padres de familia y de las autoridades escolares de dicho plantel y que hubieran asistido a clases en el momento
de la recolección de los datos. El tipo de estudio fue censal. La recolección de los datos se llevó a cabo a través
de una encuesta diseñada para los propósitos del estudio, integrada por edad, género y control de higiene que
realizan, que incluían conocer si cepillaban sus dientes, la frecuencia por día, uso de métodos auxiliares como
pasta dental, hilo dental, enjuagatorios, como ayudantes para mejor control de higiene bucal.
Para medir el índice de placa dentobacteriana se realizó un examen clínico adaptando un aula con buena
iluminación natural, se detectó la placa existente en la superficie dentaria con ayuda de tabletas reveladoras,
las cuales pigmentan los dientes para contrastar la placa existente y registrarla. Posteriormente se observó la
técnica de cepillado que realizan habitualmente, y se indicó de ser necesario, la manera correcta de realizarlo.
El índice de placa dentobacteriana se estableció en base a los criterios establecidos de Silness y Löe (6,7),
dicho procedimiento fue realizado por el odontólogo y la información se llenó con un ayudante previamente
calibrado.
Para realizar las pruebas estadísticas, se capturaron los resultados en una base de datos de Microsoft
Excel para Windows. Se realizaron los cálculos de medias, de tendencia central y de dispersión, en los datos

�de edad y presencia de Placa dentobacteriana; se aplicó la prueba para el análisis estadístico de Odds Ratio,
y el Programa de Epidemiología y Estadística (8).
Resultados
Con un total de 422 estudiantes, se encontró que el promedio de edad de los adolescentes es de 13 años ±
0.96, el 50% de los alumnos tiene 14 años o menos. La tendencia respecto a la desviación estándar es de 0.92,
por lo que no hay gran dispersión de los mismos. Los datos indican que el promedio del Índice de placa
dentobacteriana es de 1.09 ± 0.96, lo cual indica que la presencia de placa oscila entre 1 a 2 (presencia
moderada), el 50% de la población presenta 1.06 o menos, lo que significa una presencia de moderada a ligera,
la tendencia de la desviación estándar es de 0.56. ( Ver Tabla Tabla 1)
Tabla 1. Estadística descriptiva según edad y Placa Dentobacteriana

N

X

D.S.

Min.

Max.

Percentiles

Mediana

1er. Cuartil

3er. Cuartil

Edad

422

13.673

0.92584

12

15

14

13

14

IPDB

422

1.0901

0.56245

0.03

2.68

1.06

0.62

1.43

Fuente: Encuesta directa
Estratificación del Índice de Silness y Löe, puntuación:
0 a 1.5 placa ligera, 1.5 a 3 placa abundante. (9)
La distribución de género se presenta en la Tabla 2, la cual nos muestra que la población está constituida en
su mayoría por el género femenino. Como se describió en los datos estadísticos descriptivos se determinó que
la población en su mayoría está constituida por estudiantes que tienen 13 años de edad (Ver Tabla 3).
Tabla 2. Distribución de género
Frecuencia

%

Femenino

228

54

Masculino

194

46

Total

422

100

Fuente: Encuesta directa
Tabla 3.

Distribución según Edad
Frecuencia

%

12 años

40

9.5

13 años

152

36

14 años

136

32.2

15 años

94

22.3

Total

422

100

�Fuente: Encuesta directa
A pesar de que es bien conocido el beneficio del la práctica diaria del higiene dental por medio del cepillado los
alumnos que refirieron emplear el cepillado como método de higiene fueron 318 alumnos (75.36%), y los que
no lo realizan fueron 104 alumnos (24.64%). El empleo del cepillado que reflejaron los datos obtenidos de las
encuestas es que el 43.84% de los alumnos cepilla sus dientes menos de 3 veces al día, 51.42% de los alumnos
lo hace con un una frecuencia de tres veces al día y el 4.74% lo realiza más de tres veces al día. Con respecto
al uso de métodos auxiliares, incluyendo pasta dental, hilo dental y enjuagatorios los alumnos respondieron que
un 36.26% si los utiliza y la mayoría, es decir un 63.74% los que no los utilizan. (Ver Tabla 4)
Tabla 4. Alumnos de la Secundaria No. 97,según placa dentobacteriana, cepillado, cepillado al día y
métodos auxiliares

Placa dentobacteriana Cepillado
Frecuen
%
cia

Ligera
Modera
da

Frecuen
cia

341

80.
8 Si

81

19. N
2 o

Frecuen
%
cia

%

318

75.3
6

Menos
de 3

104

24.6
4
3 veces
Más de 3

Total

10
0

422

422

Métodos
auxiliares

Cepillado al día

100

Frecuen
cia

185

43.
8 Usan

217

51. No
4 usan

20

4.7
4

422

10
0

%

153

36.2
6

269

63.7
4

422

100

Fuente: Encuesta directa,
En la exploración clínica se encontró la presencia de placa dentobacteriana, medida por el Índice de Silness y
Löe, resultando que de la población total 80.8% de los alumnos presentaron placa ligera y un 19.2% placa
abundante. Se estimó una prevalencia de placa dentobacteriana del 100% en los alumnos de la Secundaria
Federal No. 97.Se realizaron pruebas de OR (odds Ratio), en placa dentobacteriana, cepillado dental y métodos
auxiliares asociando las variables, en las que se mostraron resultados estadísticamente significativos. El 61.37%
de los alumnos que presentó placa dentobacteriana ligera, cepilla sus dientes y un 19.43% no lo realizan, por
lo que el riesgo de presencia de placa dentobacteriana, es .18 veces más en estos últimos. (Ver Tabla 5)
Tabla 5. Alumnos de la Secundaria No. 97, según placa dentobacteriana y cepillado.
Placa dentobacteriana

Cepillado

Total

Moderada

Frecuencia

Ligera

Frecuencia

NO

22

5.21

82

19.43

SI

59

14

259

61.37

422

81

19%

341

81%

Fuente: Encuesta directa

OR

1.18

�Respecto a la presencia de placa y el uso de métodos auxiliares, los que no utilizan métodos auxiliares tienen
.35 veces más placa dentobacteriana que los que si los utilizan, los cuales son el 82% de los alumnos del total
de la población (Ver Tabla 6)
Tabla 6. Alumnos de la Secundaria No. 97, según placa dentobacteriana y métodos auxiliares.
Placa dentobacteriana

Met. Aux

Total

Moderada

Frecuencia

Ligera

Frecuencia

NO

56

13.3

213

50.47

SI

25

5.93

128

30.33

422

81

19%

341

82%

OR

1.35

Fuente: Encuesta directa
El 29.24% de los alumnos con placa ligera y que cepillan sus dientes utilizan métodos auxiliares, el 11.6%
presentan placa moderada, cepillan sus dientes pero no utilizan métodos auxiliares, como se muestra en la
Tabla 7. En esta población el riesgo de la presencia de placa dentobacteriana es .35 veces mayor en los que
no utilizan los métodos auxiliares aparte del cepillado. (Ver Tabla 6). De los 318 alumnos que si cepillan sus
dientes, el 81.44% presentan placa ligera, de los mismos, el 52.2% no utilizan métodos auxiliares, mientras
que el 29.24% si los utiliza. Los que presentan placa moderada 18.56%, los que utilizan métodos auxiliares es
un 6.91% y el 11.6% no los utiliza. Teniendo un riesgo de .94 veces más los que no utilizan métodos auxiliares
aun cuando se cepillen sus dientes (Ver Tabla 7).
Tabla 7. Alumnos de la Secundaria No. 97, según cepillado y métodos auxiliares
CEPILLADO SI

Met. Aux.

Total

Moderada

Frecuencia

Ligera

Frecuencia

OR

NO

37

11.6

166

52.2

0.94

SI

22

6.91

93

29.24

318

59

18.56

259

81.44%

Fuente: Encuesta directa
De los alumnos que no utilizan el cepillado, el 78.86% presentan placa ligera y el 21.14% placa moderada. La
presencia de placa dentobacteriana es 3.72 veces mayor en los que no utilizan el cepillado y que no realizan
un higiene dental adecuada. (Ver Tabla 8)
Tabla 8. Alumnos de la Secundaria No. 97, que no utilizan el cepillado y métodos auxiliares
CEPILLADO NO

Met. Aux.

Total

Moderada

Frecuencia

Ligera

Frecuencia

OR

NO

19

18.3

47

45.2

4.72

SI

3

2.88

35

33.65

104

22

21.14

82

78.86%

Fuente: Encuesta directa

�De los 153 alumnos que usan métodos auxiliares, el 83.53% presentan placa ligera, el 60.9% si cepillan los
dientes, mientras que el 16.33% presentan placa moderada y solamente el 14.37% de ellos si cepilla los dientes.
(Ver Tabla 9)
Tabla 9. Alumnos de la Secundaria No. 97, según uso de métodos auxiliares y cepillado
Uso de Métodos auxiliares

Cepillado
Total

Moderada

Frecuencia

Ligera

Frecuencia

OR

No

3

1.96

35

22.87

0.36

Si

22

14.37

93

60.9

153

25

16.33%

128

83.53%

Fuente: Encuesta directa
En la Tabla 10, se muestra que de los 269 alumnos que no utilizan métodos auxiliares, el 79.18% de ellos
presenta placa ligera, un 61.71% si cepillan sus dientes pero un 17.37% no lo realizan. El 20.82% presenta
placa moderada, y un 7.06 si se cepilla mientras que el 13.75% no lo realiza. De esta forma se muestra que el
riesgo de presencia de placa dentobacteriana en los estudiantes que no utilizan métodos auxiliares y no se
cepillan los dientes es de 5.88. (Ver Tabla 10)
Tabla 10. Alumnos de la Secundaria No. 97, según no uso de métodos auxiliares y cepillado
No uso de Métodos auxiliares

Cepillado
Total

Moderada

Frecuencia

Ligera

Frecuencia

OR

No

37

13.75

47

17.37

6.88

Si

19

7.06

166

61.71

269

56

20.82%

213

79.18%

Fuente: Encuesta directa
Discusión
Los resultados demuestran que la presencia de placa dentobacteriana tiene relación estadística significativa
respecto al empleo de una técnica de cepillado y de ayudantes como los métodos auxiliares para la salud bucal.
Factores como el flujo salival, el ph, microflora bacteriana, e incluso la edad pueden influir en la presencia o
ausencia de la placa dentobacteriana.
Armenteros y cols. (10), obtuvieron resultados en cuanto a la presencia de placa dentobacteriana en
adolescentes de un 71%, en tanto que en el presente estudio el resultado fue del 100%, aunque en un 80.8%
fue placa en grado ligero. Novales, Cancino y cols. (11), en un estudio realizado en secundarias del área
metropolitana de la ciudad de México, encontraron que el índice de placa dentobacteriana se presentó con una
media de .18, sin embargo los resultados de este estudio mostraron una media de 1.09.
Es importante mencionar que el riesgo de presencia de placa en los estudiantes que si realizan cepillado pero
no utilizan métodos auxiliares de higiene bucal es casi cuatro veces mayor. En tanto que los que no utilizaron
medios auxiliares para la salud bucal y no practicaban el cepillado, el riego se incrementó hasta casi seis veces.
Acciones preventivas realizadas por las instituciones del Sector Salud que abarcan los programas de Salud
Dental que actualmente se están implementando en nuestra población, han sido de gran beneficio, pero cabe
mencionar que la población aún no cuenta con programas que incluyan tanto a la población de adolescentes
como a la de adultos jóvenes, enfocándose únicamente en los que actualmente se emplean para menores de
12 años y adultos mayores.

�Conclusiones
La prevalencia de placa dentobacteriana fue del 100% en esta población. Se observó que en los alumnos existe
una asociación significativa entre la presencia de placa dentobacteriana y el control de higiene bucal por medio
del cepillado y uso de métodos auxiliares de higiene bucal. La presencia de placa dentobacteriana es .17 veces
mayor en los que no se cepillan los dientes y .35 en los que no utilizan métodos auxiliares como ayudantes para
el control de higiene bucal. Es importante mencionar que el riesgo de presencia de placa en los estudiantes que
no realizan cepillado ni utilizan métodos auxiliares de higiene bucal es casi cuatro veces mayor. En tanto que
los que no utilizaron medios auxiliares para la salud bucal y no practicaban el cepillado, el riesgo se incrementó
hasta casi seis veces.
Resumen
La acción de la epidemiología bucal consiste en el patrón y la dinámica de las enfermedades de la boca en un
grupo de seres humanos, dirigida a toda la población incluyendo las variables como la edad, género, el grupo
racial o étnico, ocupación, susceptibilidad etc. Su propósito es ampliar la comprensión del proceso patológico
permitiendo así la elaboración de métodos de prevención y control. Actualmente, se han implementado
programas relacionados con la salud bucal posteriores a la promulgación de la OMS, para disminuir las
enfermedades bucales; tanto el Sector Salud y otras dependencias se han hecho responsables del control de
las enfermedades bucales, tratando de dar una educación y práctica de métodos preventivos y de higiene para
obtener un estado se salud bucal óptimo. Con el fin de conocer el riesgo de la presencia de placa
dentobacteriana en los estudiantes de la Secundaria Transferida No. 97 ubicada en Guadalupe Nuevo León,
México, se llevó a cabo un estudio epidemiológico transversal, descriptivo y analítico en 422 estudiantes. La
recolección de datos se llevó a cabo a través de un cuestionario de hábitos de higiene bucal y la exploración
oral a cada alumno. La prevalencia de placa dentobacteriana fue del 100% en esta población. Se observó
que en los alumnos existe una asociación significativa entre la presencia de placa dentobacteriana y el control
de higiene bucal por medio del cepillado y uso de métodos auxiliares de higiene bucal. La presencia de placa
dentobacteriana es .17 veces mayor en los que no se cepillan los dientes y .35 en los que no utilizan métodos
auxiliares como ayudantes para el control de higiene bucal. Es importante mencionar que el riesgo de presencia
de placa en los estudiantes que si realizan cepillado pero no utilizan métodos auxiliares de higiene bucal es casi
cuatro veces mayor. En tanto que los que no utilizaron medios auxiliares para la salud bucal y no practicaban
el cepillado, el riego se incrementó hasta casi seis veces. Existe relación significativa entre la presencia de placa
dentobacteriana y el control de higiene bucal. La mitad de la población presentó presencia de moderada a ligera
de placa dentobacteriana. Más de las tres cuartas partes de la población emplean el cepillado dental como
método de higiene, pero solo la mitad de la población lo hace con la frecuencia recomendada. Solo la tercera
parte de la población utilizan métodos auxiliares para la higiene bucal. La población que presentó el menor
riesgo de presencia de placa dentobacteriana fueron los que usaban métodos auxiliares para la higiene bucal y
si realizaban el cepillado dental.
Palabras clave: Placa dentobacteriana, control de higiene bucal, adolescentes.
Abstract

The action of oral epidemiology is the pattern and dynamics of diseases of the mouth in a group of human beings,
to all people including variables such as age, gender, racial or ethnic group, occupation, susceptibility, etc. Its
purpose is to broaden the understanding of the pathological process allowing the development of prevention and
control methods. Currently, programs have been implemented related to oral health after the enactment of the
WHO, to reduce oral diseases, both the health sector and other agencies have been responsible for the control
of oral diseases, trying to give an education and practice of hygiene and preventive methods to obtain an optimal
oral health status. To better understand the risk of the presence of plaque in dentobacteriana students
Transferred School No. 97 located in Guadalupe Nuevo Leon, Mexico, carried out a transversal epidemiological
study, descriptive and analytical study of 422 students. Data collection was conducted through a questionnaire
on oral hygiene habits and oral exploration to each student. The prevalence of badge dentobacteriana was 100%
in this population. It was observed that the students have a significant association between the presence of
badge dentobacteriana and control of oral hygiene by brushing and use of oral hygiene aids. The presence of
dentobacteriana badge is .17 times higher in those who do not brush their teeth and .35 with no aides and
auxiliary methods for the control of oral hygiene. Importantly, the risk of plaque in the students if they make
brushing but do not use oral hygiene aids is almost four times higher. While those who did not use aids for oral
health practitioners and not brushing, irrigation was increased to almost six times. There is significant relationship

�between the presence of badge dentobacteriana and control of oral hygiene. The half of the population of
moderate to mild badge dentobacteriana. Over three quarters of the population used the method of tooth
brushing as hygiene, but only half the population does so as often as recommended. Only a third of the
population using oral hygiene aids. The population had the lowest risk of badge dentobacteriana were the
methods they used oral hygiene aids and performing tooth brushing.
Keywords: badge dentobacteriana, control oral hygiene, teenagers.
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Méxicohttp://www.odontología.iztacala.unam.mx/pdfs-basodont/prog-preventivo.pdf.
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y CJE Vaquero. 2003. Indicadores de salud bucal en alumnos de secundaria de un área metropolitana de la
ciudad de México. Rev Mex Pediatr70 (5): 237-242.

�SIGNIFICADOS DEL BIENESTAR SUBJETIVO EN TRABAJADORAS
DE LA ECONOMIA INFORMAL (TIANGUIS) EN GUADALAJARA,
MEXICO
Mónica Isabel Contreras Estrada1,2 María Guadalupe Aldrete Rodríguez1,2,3 Teresa Margarita Torres
López1,2,3María de la Luz Rodríguez Sevilla1,2
Centro Universitario de Ciencias de la Salud1, Departamento de Salud Pública,2. Instituto de Investigación en
Salud Ocupacional,3. (Universidad de Guadalajara) (Guadalajara, Jal., México)
E-mail: moce10@yahoo.com.mx
Introducción
La Organización Internacional del Trabajo (1)
define a la “economía informal” como el
conjunto de actividades de trabajadores y
unidades económicas que, desde una
perspectiva legal o en la práctica, no son objeto
de la cobertura de regímenes normalizados. Se
caracteriza por la actuación al margen del
ámbito de la ley. En algunos países, dicho
término se refiere al sector privado, mientras
que, en otros, es sinónimo de economía
“sumergida” o “paralela”.
Dentro de esta economía se encuentra el
trabajo en los tianguis “entendiendo como
tianguis el lugar o espacio determinado en la vía pública, en el que un grupo de personas con interés económico
ejerce una actividad de comercio en forma periódica” que además del aspecto económico tiene antecedentes
históricos y culturales que se remontan a la época prehispánica, esto da sentido a las personas y significados
de pertenencia, dignidad, orgullo al trabajo que realizan las mujeres junto con su familia.
La Organización Internacional del Trabajo en el 2007 (2), señala que la representación de la mujer en este tipo
de trabajo es cada día más evidente, incluso al paso de los años se siguen agregando un gran número de
ciudadanos pobres, que generan bienes y servicios
En 1999, según la Comisión Económica para América Latina (3), el porcentaje de la relación entre el ingreso
per cápita de mujeres y hombres fue diverso: en Brasil de 48,5%, en México 32,6% y en Guatemala el 37,6%.
La mujer continúa uniéndose a la fuerza laboral mundial a un ritmo acelerado pero es muy frecuente que perciba
los salarios más bajos y que encuentre múltiples obstáculos ocasionados por motivos sociales y culturales en
cuanto al rol que debe jugar la mujer. Esto se ve reflejado en la desigualdad de género en la cual la mujer se ve
desfavorecida frente al hombre, en cuanto al acceso y/o control sobre recursos y beneficios.
En las situaciones de desigualdad un aspecto que ha sido utilizado para fundamentar la inferioridad de las
mujeres respecto a los hombres o para agregarle características particulares que la relegan al plano doméstico
y al trabajo no asalariado, es su diferente estructura biológica (4). Desde mayo de 1992, la 45 Asamblea Mundial
de la Salud reconoció que las mujeres soportan una carga proporcionalmente mayor de problemas de salud
prevenibles que la que les aflige a los hombres. Tal desventaja se atribuyó a la desigualdad más amplia que
presentan las mujeres frente a los hombres en materia de posición social, salario y trabajo (5).
Este estudio se enfoca a partir de los significados sociales centrados en la acción significativa del sujeto sobre
el mundo, y nos permite estudiar los fenómenos psicológicos y el modo que las personas aplican en su
experiencia las vivencias personales de su historia personal, las influencias del contexto social y el conocimiento
teórico en un determinado tema (6). El bienestar subjetivo es aquel donde la gente experimenta su vida de
forma positiva, incluyendo, juicios cognitivos como reacciones afectivas. Incluso señala (7) que es más
importante en un mundo en el que queremos que la gente viva plenamente. El bienestar subjetivo se inscribe,

�dentro de un marco fundamental emocional, que ha tomado diversas denominaciones: como la “felicidad” (8;
9), la “satisfacción con la vida (10), que se desprende de las condiciones en que se desenvuelve la
existencia (11).
En relación al bienestar subjetivo existe una tendencia social enfocada a una nueva dimensión que valora
aspectos hasta ahora considerados culturales e intelectuales, donde el sujeto posee un alto bienestar subjetivo
si expresa satisfacción con su vida (12; 13). El objetivo de este estudio fue explorar los significados sociales del
bienestar subjetivo en mujeres de la economía informal (tianguis) en la ciudad de Guadalajara, México.
Métodos y Procedimientos
El método utilizado fue el abordaje cualitativo por tener como finalidad la interpretación de la subjetividad y el
conocimiento del significado desde la perspectiva de los actores (14). Tipo: Estudio caso como un método de
investigación que estudia un fenómeno contemporáneo dentro de un contexto real de vida y en el que se usan
múltiples evidencias (15). Contexto: Guadalajara, Jalisco, México, segunda ciudad en el país en cuanto a
extensión y número de habitantes. A través de grupos focales se obtuvieron datos de tipo lingüísticos utilizando
una guía temática para abrir el diálogo o discurso y no limitarlo, con esta técnica enmarcada dentro de la
investigación social, permitió el proceso de producción de significados para indagar e interpretar los fenómenos
ocultos a la observación de sentido común. Todas las informantes aceptaron dejar en nuestras manos el uso
que se hiciera de sus dichos. El deber de proteger a quienes dieron información propició que se cambiaran
datos que los identificaran (16). Los participantes en el estudio fueron mujeres que al momento de recabar la
información realizaban venta de alimentos procesados por ellas mismas.
Criterios: Mujeres de 15 a 60 años de edad; con más de 5 años en la venta regular de comida dentro de los
tianguis con puesto establecido y residencia en Jalisco.
La información se obtuvo mediante tres grupos focales en diferentes tianguis de la ciudad de Guadalajara
conocidos como: Lomas de Polanco, Echeverría, y San Juan Bosco. El número de integrantes osciló de cinco
a 12, lo cual dio un total de 38 participantes. Se vigiló que se cumpliera el punto de saturación teórica de la
información, mediante la revisión continua de la cantidad de ideas nuevas y repetitivas que arrojaban los grupos.
Se empleó una estrategia de muestreo propositivo ya que con éste se esperaba que la teoría emergiera
conforme avanzaba el proceso de la investigación y de esta forma obtener una variación máxima de significados
sociales generales sobre el bienestar subjetivo en mujeres de la economía informal.
Guías de entrevista. Para el desarrollo de la guía se consideraron los objetivos de la indagación y algunos
supuestos teóricos del bienestar subjetivo de las mujeres de la economía informal. La guía inicial fue semi
estructurada y comprendió preguntas referidas al concepto de ser mujer, la subjetividad de ser vendedoras de
alimentos procesados, dominio de la satisfacción, sentimientos y propósito de ser vendedora de alimentos,
bienestar subjetivo y salud. En cada sesión surgieron ideas de las informantes que fueron incorporadas a la
guía para su profundización.
Los grupos focales fueron conducidos por una moderadora que orientó el trabajo con el apoyo de la guía de
entrevista, una observadora de campo tomó notas de aspectos sobresalientes de la entrevista y lenguajes
textuales. La duración promedio del grupo focal fue de dos horas. Las sesiones se efectuaron en viviendas de
las informantes clave y en horario establecido de común acuerdo con las participantes. Después del desarrollo
de los grupos focales se reunía el equipo de investigación para revisar la cantidad de información obtenida y
detalles sobresalientes registrados en las notas, se revisaban los ejes narrativos que emergían. Paralelamente
se realizaron las siguientes fases: a) transcripción de las audio grabaciones b) relectura c) análisis de
impresiones iníciales d) descripción de estructura textual como es: la temporalidad (donde se señalaron los
segmentos o unidades) y laespacialidad: se revisaron los sucesos relevantes y actividades significativas e)
análisis temáticos general: se ubicaron los grandes ejes narrativos y se señalaron las unidades de análisis de
información que no estaban contempladas, de esta forma se fueron construyendo los códigos identificados en
las transcripciones f) en todas las transcripciones de los grupos focales se utilizó la segmentación mediante la
ubicación de fragmentos textuales o unidades de sentido en función de los temas y subtemas g) en la
codificación y categorización se identificaron los ejes de indagación (17), h) finalmente se realizó un análisis
interpretativo que consistió en conocer la realidad estudiada y avanzar mediante la descripción y comprensión
con el apoyo electrónico Atlas Ti, que aporta un conjunto de herramientas informáticas y con ello se avanzó
desde las simples tareas de codificación y recuperación hasta la construcción de teoría.

�Los textos transcritos fueron analizados bajo el enfoque de análisis temático (18), donde la noción de tema está
ligada a una afirmación respecto de determinado asunto como es una palabra, una frase, un resumen (hacer
un análisis temático consiste en descubrir los núcleos de sentido que componen una comunicación cuya
presencia o frecuencia signifiquen alguna cosa para el objetivo analítico trazado). Mediante la codificación
realizada se comprendió la apertura de códigos que se obtienen del propio texto más allá de los ejes previstos,
las categorías resultantes fueron: a) percepción de ser mujer y vendedora de alimentos procesados por ellas,
b) actividades realizadas dentro de la economía informal; aspectos emocionales y sentimientos, c) bienestar
subjetivo y dominio de la satisfacción de la salud, d) percepciones del contexto; situaciones reales de la vida
laboral.
Resultados
a) Percepción de ser mujer y vendedora de alimentos procesados. En todos los grupos entrevistados, las
mujeres describieron sus significados ante el hecho de ser mujeres y vendedoras de comida: (tianguis). La
mayoría de las participantes se perciben por las actividades que realizan, existe en el discurso el
desconocimiento del auto concepto de ser mujer. El consenso de ser mujer es “que somos muy emprendedoras,
que sacamos los negocios adelante y pues que nos sabemos valer por sí mismas…”. “Ser mujer porque
trabajamos mucho…”, “la que tiene que atender a los niños…”, “porque somos mujeres…”, “la que prepara los
alimentos”, “ser mujer, mujer, mujer, no trabajar”, “es llegar a la casa, hacer todavía de comer, atender a los
niños, atender al marido, lavar, planchar, todo, hacer quehacer”, “es trabajar doble o triple, si porque yo todavía
llego a mi casa, todavía hacer de comer y todavía a recoger, y todo a lavar”.
El discurso de ser “vendedoras de comida en el comercio informal” ocupo simbólicamente un espacio valoral
ambiguo entre lo bueno y lo malo, ventajas y desventajas, que es un trabajo sano, riesgoso, responsable ante
la higiene de la preparación de alimentos, En el caso de Estela “la elaboración de la comida es un negocio muy
noble pero muy cansado y que le deja, pero tengo que echarle muchas cosas, dedicación a la preparación de
alimentos y renunciar a muchas cosas”.
b) Las actividades realizadas dentro de la economía informal; los aspectos emocionales y sentimientos, que
indican, están enfocadas a la jornada laboral dentro del tianguis, a los quehaceres del hogar, el tiempo invertido
en la compra de insumos, preparación de alimentos y cuidado de hijos o en su caso de un familiar (padre,
madre, abuelo, enfermo), esto lo podemos señalar en el caso de Sra. María “Estoy preparando lo de mañana y
estoy lavando, corro para arriba a lavar, bajo para bajo a batirle a la cazuela, apagarle a la olla expres, llego de
allá, llego y a veces nada más reposo dos horas mínimo, que me voy y me hago tontita, tontita para enfriarme
de las manos para venirme a elaborar comida para comer a las tres de la tarde exactamente, no”. “Comemos,
recoger mis cosas, fregar, porque no me gusta tener trastero y ya ponerme a preparar, si es que tengo que
poner a coser ollas y poner carne o algo…”.
En los discursos existe la presencia de emociones y sentimientos ante del bienestar subjetivo como son anhelos
y deseos como vendedoras de comida lo cual han manifestado cambiar su vida, señalan seguir trabajando en
la preparación de alimentos y consideraron que pueden conciliar el trabajo y la familia para un mejor futuro. En
el caso de Toña dice “ver hacía el futuro, si alguno de mis hijos no tiene, yo con mi trabajo tengo que darle algo,
el cual por eso trabajo”.
En el caso de la señora Felipa del tianguis de Polanco, tiene 26 años como vendedora de tianguis, señaló que
hay sentimiento de tristeza y culpa por no saber administrar todo lo que ganó durante 26 años como vendedora
de comida dice:“Lo que pasa es que, como vendíamos en los tianguis, mis hijos no trabajaban todos estaban
chicos, fueron creciendo y de ahí se fueron manteniendo de los negocitos, entonces crecieron, pues ya el
negocio se hizo garras, ya se hizo nada, ellos ya crecieron, se casaron, y quedo en nada el negocio porque el
papá murió y de ahí para adelante ya quedamos sin nada”.
c) En relación al bienestar subjetivo y dominio de la satisfacción de la salud, las mujeres mencionaron que existe
la felicidad; una mujer enfatiza “a mi me ha beneficiado positivamente, estoy tranquila, tengo mi plaza y voy
sacando para el día”, otro afecto positivo es sentimiento de euforia relacionado con la satisfacción con la vida
actual, señala Lupita “Para mi trabajar en el tianguis sí me ha dado tranquilidad, porque dure mucho trabajando
en casa, el estar fuera de mi casa, ¡porque siempre había trabajado en casa! Y ahora estar trabajando aquí en
la calle en el tianguis, pues para mi es mejor, porque ahora saco alimento más limpio, más tranquila; y antes en
lo que me iba, el transporte, el camión, y lo que hacía, no, no, salía”.

�La mujer entrevé la felicidad a “este trabajo en el tianguis, es como yo ya agarre el rol junto con mi esposo ya
nos acoplamos a él, pues a mí no se me hace tan difícil, este trabajo en realidad a mí me agrada hacer eso, me
gusta a morir, yo vendiendo soy feliz, fácil trabajaba hasta 14 horas sin moverme”.
Algunas mujeres reiteradamente señalaron otro afecto aspecto positivo éste fue el orgullo (satisfacción con el
futuro) por ejemplo, señala teresa “para mí es un orgullo vender pescado, porque la comida se vende más, creo
que fue una buena idea, nomás eso yo lo pensé; -fue una idea pues mía y yo lo hice” Otra mujer señala “mi
orgullo es mi familia, pero a mí me gustaría que el hombre saliera a trabajar, tú en casa y hagas todas las
actividades de casa, como desde la mañana mandarlos desayunados, bien cambiados y planchados, regresen,
coman, también me gustaría que las empresas diera a todo el mundo chance de 2 horas mínimo para comer”.
Otro aspecto que emergió fue: cómo otros ven nuestras vidas. Alguna mujeres conciben el cariño relacionado
en este caso ser vendedora de tianguis es que “nos discrimina toda la sociedad”, “todos los vecinos no nos
pueden ver, casi nadie, al decir tianguis ¡huuuf!” …”Nos humillan- es humillante, nos quieren sobajar” , “nos
quieren ser menos”.
El cariño también es visibilizado como efecto negativo al estrés señala una participante “pues a mí porque me
gusta, pero a veces. ¡chin! mañana me tengo que poner y no tengo ni siquiera como preparar….sí, porque hay
veces inclusive me preocupo porque ya me va a llegar el recibo del agua o me va a llegar el recibo de la luz y
yo no tengo para pagarla, entonces a fuerzas tengo que ir, aunque este enferma”.
Cuando en los grupos focales se les pidió a las mujeres que hablaran sobre la existencia de satisfacción y
diversión algunas mujeres señalaron que si existe el gusto el placer y la diversión, señala Alicia dueña del puesto
de comida de San Juan Bosco “Ellas también han trabajado conmigo y cuando trabajaban conmigo ahí está,
ellas que digan, yo trato de darles mucho, pero darles pues que se sientan a gusto trabajando. Dice otra
mujer “en navidad nos dan dinero, nos compran chamarras y nos dan vacaciones”
Bienestar subjetivo y el dominio de la satisfacción en relación a la salud, está presente en algunas de ellas, y
justifican el no tener tiempo para realizar chequeo médico, y por ello existe una práctica regular de la
automedicación.
La automedicación en los discursos de las mujeres fue muy común en el caso de una mujer de Polanco dijo “Yo
no cuido mi salud, porque mire yo a veces me voy bien mala a vender, haga de cuenta que ahorita me inyecto
y mañana tengo que venirme…ir a trabajar, en la tarde, por ejemplo si me toca cada 6 horas, ¿dónde me van a
inyectar?, en veces ni siquiera me llevo las pastillas; una cosa es parte de mi desidia y otra es “Que yo pido
puras inyecciones porque son 12 o 24 horas, porque las pastillas realmente se me olvidan o x , yo realmente
no me cuido”.
Señala mujer de Echeverría “Yo tampoco me cuido, ya estoy grande de edad, y voy a trabajar no, no siempre
he ido a trabajar enferma, si me cuidara no iba. –Algunas les dan permiso de que si quiere faltar puede faltar, pero yo no quiero faltar, porque si a mí, Mi hijo me paga 100 pesos por ejemplo, diario me paga 100 pesos, son
4 días a la semana son 400, si no voy un día o dos ¿Quién me va a pagar?
Las mujeres de los tres grupos dijeron que las enfermedades más comunes fueron: gripa, dolor de espalda,
dolor de manos, rodillas, huesos, cabeza. Una mujer dice “me duelen mucho los huesos, ya me duelen los
dedos, ¡mira! Se me están enchuecando mis dedos ¡Me duelen mucho!, “me duelen los huesos, y los
dedos…” otras indicaron que continuamente existen accidentes, quemaduras, fracturas, diabetes, cáncer de la
matriz, cáncer de mama, hernias, artritis, gastritis, hipertensión, estrés, cansancio. Es importante señalar que
ninguna de las mujeres entrevistadas no cuenta con seguridad social.
Dentro de los discursos señalan que el ser vendedora de tianguis es una realidad social al cuestionarles de
cómo viven. Una mujer dijo “pues mal, pues mire”… Por ejemplo: mire, mal no vivimos, pero no vivimos
cómodamente porque todo el día está uno trabajando” señala mujer del tianguis de Echeverría “si yo me pongo
a vender otra cosa ¡hay no me voy a joder tanto! Voy a vender una cosa donde yo misma, no trabaje tanto, pero
yo no voy a poder mantener ni a la mitad de mis hijos, el error fue mío por tener tantos, pero pues ya los tuve,
tengo que sacarlos adelante, acomodo el puesto y hay que trabajar duro y macizo pues, para todo; y si yo me
pusiera a vender una cosa digamos perfumes, yo anduviera bien vestida, duraría de dos a tres horas trabajando,
pero si voy y les fío, ¿Qué voy a ganar? ¿Qué voy a comer?, nada; -al contrario le vas a poner”.

�Discusión
La metodología utilizada, combinó una serie de técnicas cualitativas para explorar y realizar un acercamiento
hacia la forma de percibir sus situaciones de trabajo y las condiciones de salud enfermedad, padecimientos que
ellas atribuyen a las características laborales. La técnica de (grupos focales) permitió descubrir las realidades
sociales que cada una de las mujeres viven desde su entorno laboral dentro de la economía informal, como
desajustes económicos, agotamiento físico, depresión, estrés entre otros.
Esta investigación encontró un conjunto de significados a través de los diálogos y de la experiencia de vida, así
como del bienestar subjetivo y la tendencia social que tienen las mujeres al valorar su estado laboral, económico,
cultural, familiar al cual se enfrenta día a día. En los hallazgos el aspecto laboral y económico que ocupan las
mujeres vendedoras de comida (tianguis) como sector informal, es evidente con lo que indica la Organización
Internacional del Trabajo, “las trabajadoras y los trabajadores del mundo esperan tener una oportunidad justa
de acceder a empleos dignos”(19). Los hallazgos sobre la perspectiva que tienen de ser mujer se describen por
las actividades que realizan y su auto concepto no es mencionado. La ausencia de algunos significados y la
acción comunicativa se orienta al entendimiento que el sujeto tiene ante su mundo de vida y representa una
perspectiva interna, como es vista desde los sujetos que actúan sobre la sociedad (20). Las experiencias que
vive el ser humano es lo que se relacionará en la vida cotidiana como: patrones culturales, vivencias
emocionales fundamentales, historia y mundo de vida. (21).
Con respecto a los significados sociales que tienen por ser vendedora de alimentos procesados, el discurso es
más fluido simbólicamente. El bienestar subjetivo es parte del sentido general y se manifiesta en todas las
esferas de la actividad humana (22), como la satisfacción personal, laboral, el ser más productivo, sociable, útil,
creativo. Los hallazgos referidos sobre los anhelos y deseos hacia una mejor vida familiar es muy similar a un
estudio realizado en Venezuela con mujeres “buhoneras” (23), expresión que se utiliza en Sudamérica para
identificar la economía informal del centro micro empresarial, se encontró que el estado civil de las mujeres no
viven en pareja; por lo tanto, tiene la responsabilidad de conducir el hogar sin apoyo conyugal. Abreu encontró
que el 93% de las encuestadas opinó que las ganancias obtenidas por esta actividad económica les permitía
cubrir necesidades básicas para el mantenimiento del hogar, considerándose éstas: alimentación, vestido,
vivienda.
A través de las dimensiones del bienestar subjetivo señala se captó que la felicidad (con uno mismo) se
manifiesta como euforia y tranquilidad. Cuando un sujeto posee un alto bienestar subjetivo éste se expresa con
satisfacción con los sucesos de su vida y frecuentemente con emociones positivas (24), y solo pocas veces
existe la presencia de emociones negativas. Si por el contrario, el individuo expresa insatisfacción con su vida,
experimenta pocas emociones positivas y frecuentes negativas y como consecuencia su bienestar subjetivo se
considera bajo. Es importante señalar que las mujeres en los grupos manifestaron tener pocos discursos de
emociones positivas, pero más que los hombres, igual a lo que señala Robinson en sus investigaciones las
mujeres fueron más emocionales que los hombres, aproximadamente los mismos niveles de emociones a la
felicidad, alegría, orgullo (25).
Los resultados de nuestro trabajo coinciden con lo propuesto por Diener y Aldrete en relación a la satisfacción
de la vida en donde señala que la gente elige la información que le es significativa y que es congruente con su
identidad, indica que está muy relacionado a los estados de ánimo y la satisfacción en ese momento, ligado a
los ingresos que puede tener por su trabajo, como lo presentado en un estudio sobre las condiciones laborales
de las mujeres de tianguis de Guadalajara, respecto a los beneficios a nivel personal, la mujer considera que
obtiene mayores ingresos para seguir subsistiendo y como elemento importante para su familia, a pesar de no
contar con los beneficios sociales: seguridad social, vacaciones, percepción de salarios, jubilación entre otros,
sólo un pequeño grupo de mujeres consideró no tener beneficios de su trabajo 2.9% (26,27).
La Secretaria de Desarrollo Económico del Distrito Federal señala que las trabajadoras son las más afectadas
entre los trabajadores sin prestaciones de Ley: de un total de 13 millones 864 mil, 5 millones 870 mil 242 mujeres
laboran sin prestaciones y un millón 755 mil 292 trabaja sin pago (28).
Si bien en el artículo de Mujer, Trabajo y Empleo señala que las trabajadoras enfrentan mayores dificultades
para ingresar al mercado de laboral la opción ha sido ser trabajadoras informales que se concentran en un
número reducido de ocupaciones ya que en ella se requiere escaso capital que se vinculan generalmente a sus
roles asignados por la sociedad como es “preparación y venta de comida” (29).

�Es necesario garantizar que las mujeres que trabajan en este sector sean protegidas con seguridad social,
tengan mejores derechos, organización y una representación y protección social. Las mujeres hacen referencia
a la asesoría jurídica, mejora de empleos, atención y liderazgo para organizar cooperativas de ahorros ante las
problemáticas que viven, señalan que la falta de conocimiento de los reglamentos de mercado les ha traigo
serias consecuencias. Este tema ha sido poco explorado, existen un mínimo de investigaciones desde el
paradigma cuantitativo y que no han agotado el tema, sin embargo esta aportación que presentamos es con la
intención de que conozca la percepción de los sujetos como es que viven el bienestar subjetivo y su salud ante
la economía informal.
Resumen
El objetivo de este estudio fue explorar los significados sociales del bienestar subjetivo en mujeres de la
economía informal (tianguis) de la Ciudad de Guadalajara, México. Estudio de caso con generalización
naturalista, seleccionadas por muestreo propositivo. Se realizaron grupos focales 7-12 vendedoras de comida
en tres tianguis. El análisis de la información fue a través de contenido temático, con apoyo del programa
ATLAS.TI. Entre los resultados se destaca que las mujeres expresaron el deseo de cambiar su vida, dicen
sentirse preocupadas, cansadas y con estrés. Indican que ante este tipo de trabajo hay sentimientos de felicidad,
orgullo, cariño y alegría. El dominio de satisfacción de la salud está presente en algunas de ellas, aunque otras
la simbolizan como situación de enfado y la justifican el no tener tiempo para realizar chequeo médico, algunas
de ellas practican algún deporte con fines saludables. Las participantes visibilizan este trabajo poco reconocido
y sacrificado. Indican que están dispuestas a recibir información para ser mejores en sus familias y seguir
luchando ante todas las adversidades de desigualdad e inequidad laboral.
Palabras claves: Bienestar Subjetivo, Mujeres, Grupos Focales
Abstract
The objective of this study was to explore the social meanings of subjective in the informal economy (street
marker or tianguis) of the city of Guadalajara, Mexico women welfare. Case with naturalist generalization, study
selected by propositive sampling. 7-12 Food vendors focus groups were conducted in three tianguis. Analysis of
the information was through thematic content, with the support of the ATLAS.TI programme. The results include
women expressed the desire to change your life, say feel concerned, tired and stress. Indicate that there are
feelings of pride, love, happiness and joy to this type of work. The satisfaction of the health domain is present in
some of them, while others symbolized it as situation of anger and justified not have time to perform medical
check some of them practice some sport healthy purposes. Participants visibilizan this little recognized and
sacrificed work. Indicate that they are willing to receive information to be better in their families and continue the
fight against all the adversities of inequality and inequity labour
Keywords: Well-being, Women, Focus Groups
Agradecimientos
Nuestro más profundo agradecimiento a las personas que participaron en este estudio compartiendo su tiempo,
su experiencia y su sentir que genera el ser trabajadora de la economía informal.
Referencias
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24. Díaz, G. 2004., et al Op. cit

�25. Robinson, M.D, J.T.Jonson, S.A.Shields, et al. 1998. La heurística de género y la base de datos: Factores
que influyen en la percepción de las cuestiones de género relacionadas con las diferencias en la experiencia de
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26. Diener, E. y Biswas, R. 2001 Will Money increase subjetive well-being social, Indicartors Research, 1-51.
27. Aldrete, M.G. 2008 Condiciones laborales de las mujeres en los tianguis de Guadalajara. En Género y Salud;
compiladora: Martha VF. 1 ed. Instituto Municipal de las Mujeres; Guadalajara, México. 191-201pp
28. Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), 2003 Gobierno del Distrito Federal, Fondo para el desarrollo
social de la ciudad de México.
29. Muster, B. 2006. Mujer, Trabajo y Empleo. Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. Dirección de
Información y Análisis. http://www.icap.cu/vcubana/mujer_trabajo_empleo.html.

�EL ANÁLISIS POR COMPUTADORA DE DATOS CUALITATIVOS:
REALIDAD O QUIMERA
Igor Martín Ramos Herrera* y Laura Beatríz Ramos Herrera**
*Departamento de Salud Pública, Centro universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
(Guadalajara, Jalisco, México). ** Centro para el Desarrollo del Potencial Humano (Guadalajara, Jalisco,
México)
E-mail: iramos@cucs.udg.mx
Introducción
Dos personajes centrales de una famosa película,
Morpheus y Neo, se encuentran reflexionando
sobre la realidad y la virtualidad, el primero dice al
otro, “si la máquina de realidad virtual, como tú la
llamas, estuviera conectada a tus sentidos y los
controlara completamente ¿Serías capaz de
diferenciar entre el mundo virtual y el mundo real?”
(1). Esta cita hace referencia a la dificultad que
existe para considerar como cierto aquello que
surge del trabajo automatizado que lleva a cabo una
computadora, así, los resultados de investigaciones
de tipo cualitativo que son arrojados a la percepción
del investigador por un programa de software sufren
de críticas a su veracidad, se nos olvida que, como
(2) lo señalaba al hacer referencia a este nuevo modelo para conocer la realidad, “es necesario ya, aceptar que
en la granja de la ciencia, no sólo las vacas sagradas dan buena leche científica.”
Los modelos se han transformado y perfeccionan para que el resultado que las investigaciones ofrecen sea
cada vez más cercano a las necesidades reales de las personas reales. El análisis por computadora de los
datos obtenidos en una investigación se presenta como una herramienta valiosa que permite que el enfoque
del investigador se dirija a la parte creativa del proceso de análisis.
Los programas de cómputo que apoyan el análisis de datos cualitativos surgieron hace más de dos décadas,
casi todos a partir de necesidades muy específicas de los investigadores, que en el desarrollo de su actividad
consiguieron percibirles como auxiliares para el trabajo. En su afán por hacer llegar sus desarrollos a todos los
interesados, los investigadores han recreado en estos programas las mismas actividades de procesamiento y
análisis que se realizan en forma manual cuando de investigación cualitativa se trata.
De ahí que desde su inicio los programas se han clasificado conforme a tres actividades bien definidas: a) la
organización de datos que, de acuerdo a la teoría que apoya la investigación, facilita después el análisis de los
datos, b) la codificación y recuperación de segmentos de texto que puede variar de acuerdo al tipo de análisis
y al objetivo investigador se plantea, y c) el apoyo a la construcción teórica, conforme a las necesidades y
objetivos del estudio.
Estas tres actividades se reconocen (3) como las básicas para la investigación cualitativa, mismas que los
detractores han puesto en tela de juicio. Lamentablemente en gran medida han sido los propios investigadores
de orden cualitativo quienes, tal vez desde una actitud arrogante y desconfiada, restan valor e importancia a la
automatización de éstas actividades, sobre todo al uso de la computadora para la construcción teórica.
Por lo anterior, este artículo discute la fiabilidad que tienen los programas para el análisis cualitativo y se
describen los principales conceptos relacionados al Análisis por Computadora de Datos Cualitativos (ACD).
También presenta un breve panorama actual de la cuestión, la postura del autor respecto al uso de los
programas para el análisis cualitativo y finalmente presenta una experiencia concreta en una investigación
cualitativa con el uso de estos programas. Es decir, el contenido del presente texto, esta centrado en mostrar los

�principales aspectos que subyacen al ACD, sus recursos, alcances críticas y descripciones, para que el lector
que se inicia en este conocimiento tenga un panorama claro de lo que implica su uso.
Fiabilidad de las computadoras
Como se mencionó al inicio, el surgimiento de estos programas desde hace más de 25 años, ha dado pie a una
lucha constante que se desarrolla en dos frentes: por un lado, la oposición al modelo metodológico que
mantienen muchos investigadores apegados al paradigma positivista y, por el otro, la renuencia de aquellos que
utilizan el método cualitativo para usar los programa de ACD, quienes afortunadamente no han sido
demasiados.
Existe una condición entre los promotores de los programas AC-DC y es que se han unido a la encarnizada
actividad que los investigadores cualitativos han tenido que llevar a cabo para validar su modelo y convencer a
los positivistas de la calidad científica de estas investigaciones. Estos esfuerzos culminaron con la publicación
del libro de Lincoln y Guba, Naturalistic Inquiry (4), y después con el surgimiento del Manual de Investigación
Cualitativa publicado por Denzin y Lincoln (5) quienes finalmente lograron compilar los conocimientos que
fundamentan las bases científicas del modelo para la investigación Cualitativa. Investigadores sociales
y antropólogos dan forma a dicha compilación. Es en aquel libro en el que Lincoln y Guba establecen los
criterios de calidad para la investigación cualitativa: credibilidad, transferencia, confianza/seguridad y
confirmación, ubicando a la investigación cualitativa en el sitio de privilegio que actualmente ostenta, así como
eliminar completamente cualquier duda respecto al rigor y la calidad científicos de este método.
Por otro lado se encuentra la controversia con los mismos investigadores cualitativos, en detrimento del uso del
ACD ya que sostienen que sólo crea un efecto ilusorio, dudando de la veracidad de la relación entre textos así
como de la codificación que los programas realizan. Algunos autores argumentan que el análisis de datos que
se realiza en la computadora hace que la investigación disminuya su nivel de confiabilidad pues se pierde la
mirada del investigador. Es importante aclarar algo al respecto, de acuerdo a Kelle (6) existen dos técnicas que
forman la base del análisis cualitativo y que como tales se han usado desde la antigüedad en forma, digamos
artesanal, y que se describen a continuación.
La primera de estas técnicas es la generación de referencias cruzadas, que ya se encuentra en los antiguos
textos Bíblicos y que como técnica consiste en hacer un enlace entre dos párrafos de textos que se encuentran
en diferentes partes de un mismo documento o en documentos diferentes. Cuando estos párrafos se encuentran
distantes uno del otro y no pueden ser enlazados directamente en la misma secuencia textual se hará el enlace
denominado “referencia cruzada”. El párrafo en el que se genera la referencia se denomina “origen” y el párrafo
al que se hace referencia “destino”. Al finalizar el párrafo “origen” se coloca una referencia numérica que señala
el sitio exacto en que se encuentra la referencia “destino”. Por ejemplo, en un texto de la Biblia (7) que
corresponde al evangelio de San Lucas, se lee: “Pedro niega conocer a Jesús (Jn, 18, 12-18)” lo que indica que
en el evangelio de Juan, en el capítulo 18, versículos 12 al 18 se encuentra un texto relacionado a lo que se
lee en el texto de Lucas. La intención de hacer estas referencias es completar las ideas que se están manejando
estableciendo una referencia semántica de apoyo, crítica, justificación, contradicción, expansión o explicación.
En la Figura 1 se presenta un ejemplo gráfico de la manera en que habrían de apreciarse las referencias
cruzadas entre trese segmentos de texto después de haberlas generado mediante la herramienta de creación
de redes del programa ATLAS.ti. La primera referencia cruzada a la izquierda de la figura (indicada opr una
flecha y el texto “justifies”), se generó seleccionando dos segmentos de texto provenientes de un mismo
documento y asignando un nombre a la relación, en este caso el segmento marcado como 2:24 justifica lo que
se dice en el segmento de texto numerado como 2:9, ello con la intención de aclarar una idea.
En esta misma Figura 1 se aprecia una segunda referencia cruzada, generada al seleccionar dos segmentos
de texto provenientes de distintos documentos (indicada con una flecha y el texto “criticizes”). Del segmento de
origen marcado como 2:9, se enlazó al segmento de texto destino marcado con el numero 1:8. La intención al
hacer este enlace es desarrollar una crítica al segmento de destino con base en lo que se encuentra en el
segmento origen.
FIGURA 1. Vista de una pantalla del programa ATLAS ti, en la que se aprecian dos referencias
cruzadas entre tres segmentos de texto.

�La segunda técnica genérica es la construcción de índices, que se refiere a dar orden alfabético a las palabras
que son relevantes en el contenido temático y señalando las páginas en las que se encuentra dicha palabra, de
tal manera que al detectarlas el lector pueda profundizar en lo que en el texto se señala respecto al tema. Un
caso lo podemos encontrar en una versión de la Biblia (8) donde por citar, encontramos en el Índice de Materias
la palabra “Belén” seguida de una serie de números en los que se aprecia: “46 Gn 35.19; 323 Rt 1.19; 348 1 S
16.1, 4; 406 2 S 23.14-16; 1143 Mi 5.2” Lo que indica que en los libros del Génesis, Rut, primer libro de Samuel,
segundo libro de Samuel y el libro de Miqueas, en las páginas, capítulos y versículos señalados se hace
referencia al pueblo de Belén. De tal manera que si el lector revisa dichas páginas encontrará todo lo que se
dice respecto al pueblo de Belén en la obra en cuestión. Vale aclarar que este ejemplo no es necesariamente
verídico para todos los textos Bíblicos.
Si se intenta reproducir este ejercicio de indización mediante uno de los programas ACDse podrá generar todo
un listado de palabras señalando las referencias que de ellas se hacen en los textos. En la Figura 2 se muestra
gráficamente cómo se apreciaría el índice de palabras más relevantes, códigos en términos del análisis
cualitativo, después de haberlos generado mediante las herramientas de codificación del programa ATLAS.ti
FIGURA 2. Vista de una pantalla del programa ATLAS ti, en la que se aprecia el índice de códigos y su
referencia de ubicación dentro de los documentos que son analizados.

�En esta figura se observa la pantalla principal del programa ATLAS.ti, en cuyo interior se aprecian dos ventanas
más pequeñas: una de ellas titulada “Codes” en la que se encuentra el índice de códigos (índice de materias)
propiamente dicho, ordenados alfabéticamente. En esta ventana de ejemplo se encuentra resaltado el código:
“Water (9:3)” indicando que el código Water (agua) se encuentra en nueve ubicaciones dentro de los
documentos de texto del proyecto. Las flechas punteadas de color rojo indican que si se hace un doble clic
sobre el código mencionado se abrirá una nueva ventana titulada “9 Quotations for Water” y que contiene la
referencia de ubicación de las nueve ocasiones en que el código Water se encuentra dentro de los documentos
de texto del proyecto. Si se revisa la primera referencia de esta ventan se aprecia lo siguiente: “1:7 and many
man died for water (55,56)”, indicando que la palabra Water fue utilizada en el párrafo 7 del documento 1, el
cual inicia con el texto indicado en la referencia y que está en los párrafos 55 y 56 de ese documento.
Las flechas punteadas indican que si se hace un doble clic sobre esta referencia el programa mostrará el
segmento de texto al que se hace alusión pero ya dentro de su contexto es decir mostrando el documento de
donde proviene esta referencia al índice, lo cual permite al investigador leer completamente el párrafo de texto
de su interés. Si se repite esta operación con las ocho referencias restantes, el lector tendrá la capacidad para
leer todo lo que se esta diciendo sobre la palabra Water en los textos analizados.
Si bien tanto la técnica de generación de referencias cruzadas como la construcción de índices se han utilizado
desde hace muchos años en el análisis cualitativo, es seguro que en ningún momento histórico se ha hecho
con la facilidad con que se hace en la actualidad. Gracias a los programas de ACD se pueden realizar.
Estas técnicas que permiten el establecimiento de diferencias, semejanzas, patrones y peculiaridades
excepcionales entre los pasajes de texto, poseen un profundo significado metodológico y han sido catalogadas
desde ortodoxas hasta post-modernas. La mayor parte de los programas de cómputo para análisis de datos
aportan estas herramientas. No obstante, coincidimos completamente con aquellos investigadores que señalan
que el solo hecho de aplicar estas dos técnicas no significa que se esté haciendo análisis cualitativo y que los
programas por sí mismos se encuentran muy distantes dar significado a los datos procesados.

�Independientemente del trabajo que realizan los programas de AC-DC con estas dos técnicas, lo que
seguramente el investigador celebra por la manera en que su tarea se facilita, el proceso siempre quedará bajo
el escrutinio del investigador quien además de supervisar su realización, dará el sentido que para la
investigación tengan los resultados.
Existe, desde luego, la contraparte que señala que se corre el riesgo de que el investigador quede alienado por
los datos y la forma de manejarlos en la computadora pues llevan a poner en riesgo los métodos de análisis en
aras de una nueva ortodoxia analítica que le dé más importancia al manejo de datos que a su interpretación y
generación teórica (9). Es siempre importante mantener los pies en la tierra e identificar el verdadero alcance
de estos programas, así como darles su justo valor en el proceso de la investigación cualitativa. Ante ello es
necesario conocer el estado que guarda actualmente el desarrollo de programas para el AC-DC, así como las
herramientas que poseen y las técnicas de análisis y acercamientos teóricos que apoyan.
Panorama actual del ACD
El análisis de datos cualitativos puede ser definido de distintas formas. Algunos autores importantes en el tema
sugieren las siguientes: Lincoln y Guba (10) lo entienden como un proceso de síntesis, en el que las
construcciones que surgen de la interacción entre el investigador y la fuente de datos son reconstruidas en un
todo significativo, destacan que el análisis de datos no es sólo un mero ejercicio de reducción sino de inducción.
Huberman &amp; Miles (11), por su parte, le definen en función de los procesos que se realizan donde destacan la
reducción de los datos, el despliegue de los mismos, la elaboración y verificación de conclusiones. Seidel (12)
dice que es un medio para la producción de conocimiento que involucra la separación de elementos de datos
de acuerdo a algún sistema desarrollado a priori o derivado de los datos.
Lo que resulta significativo y que se puede considerar como un paso adelante en la evolución del ACD, pues
en la actualidad la consideración es precisa, no se trata de poner etiquetas a los textos con los que el
investigador trabaja, sino en apoyarle en la construcción de categorías y con base en los acercamientos, dar
pie a la generación de nuevas propuestas teóricas.
Consideremos que la posibilidad de utilizar los programas para el AC-DC se aplica en cualquiera de las fases
del desarrollo de una investigación, de tal manera que podemos trabajar con ellos: a) antes de iniciar la
investigación: durante el diseño y la planeación del trabajo, b) durante la recolección de información: como un
paréntesis para realizar un análisis preliminar, y c) al finalizar la recolección de la información: para la
elaboración de los productos finales.
De esta manera es como el ACD se refiere al apoyo computacional de todas aquellas actividades que se
relacionan y desembocan en el proceso interpretativo de materiales de texto, imágenes, audio y video (13).
Estas actividades incluyen el manejo de grandes volúmenes de información existente que como ya se mencionó
pueden ser textos, archivos de video y de audio, gráficos de calidad, comentarios y conceptos del investigador
y estructuras complejas de relaciones conceptuales.
Dado que existe un juego común de métodos de análisis cualitativo, las principales herramientas de un programa
de ACD deben permitir las mismas actividades que se realizan cuando se efectúa un análisis manual además
de facilitar e incluso hacer más rápidas aquellas actividades que serían difíciles o poco prácticas utilizando solo
técnicas de papel y lápiz. Estas herramientas generales son:
·
La segmentación de los textos (o gráficos, audio y video) para resaltar el material clave, como una forma
de reducir los datos; poner etiquetas o códigos en los segmentos o pasajes de texto seleccionados con fines
descriptivos o interpretativos.
·

La recuperación de segmentos de texto seleccionados que se consideran importantes para el análisis.

·
La recuperación de grupos de segmentos de texto en los que existan códigos sobrepuestos, anidados o
distintos.
·
La ejecución de búsquedas de texto automatizadas o semi-automatizadas para asegurar una identificación
completa y detallada de aquellos segmentos o pasajes de texto con significados parecidos.

�·
La impresión de cualquier juego de pasajes de texto seleccionados para su revisión, adherir notas o
memos a textos, códigos o documentos.
·

La revisión rápida y sencilla de la estructura de códigos y el rastreo de los cambios que se van realizando.

·
El almacenamiento de las muchas interacciones que se hagan de la segmentación del texto y de la
estructura de códigos.
·
El almacenamiento en archivos de los juegos de datos y estructuras de códigos para compartir con los
colaboradores a distancia.
·
La exportación de los datos a algún software estadístico en el que las categorías nominales y los datos
codificados de forma jerárquica u ordinal puedan ser modificados como datos cuantitativos para facilitar la
investigación de métodos múltiples.
Algunas otras tareas adicionales a las que el software debe dar respuesta, se refieren a acercamientos
cualitativos específicos que buscan desarrollar redes o relaciones conceptuales entre los códigos. Estos
acercamientos de red establecen demandas más allá de las herramientas de “codificación y recuperación”
tradicionales. Entre ellas se encuentran las siguientes:
·
La capacidad de elaborar gráficos que muestren relaciones entre los segmentos de texto, los códigos, lo
memos u otra información.
·

La capacidad de crear relaciones definidas por los usuarios entre los elementos de una red.

·

El manejo de video de alta calidad y de imágenes gráficas.

·

La codificación de archivos con gráficos, audio o video.

·

La integración con otros formatos multimedia compatibles con otros programas.

·

La generación de resultados del análisis en formato HTML o XML que permitan ser publicados en Internet.

El uso de las computadoras ha sido adaptado principalmente a las actividades mecánicas del análisis de datos
de acuerdo con Lincoln y Guba (14), pero no a las fases interpretativas, las cuales se dejan en manos del
analista. No obstante, el proceso interpretativo es una de las metas de los programadores de software quienes
han identificado algunas características ideales para el ACD, como son: a) funcionar como un sistema inteligente
que oriente automáticamente el análisis con base en un juego de premisas lógicas, b) facilitar el manejo de la
información, que libere al investigador de la engorrosa y compleja actividad de organizar archivos y que facilite
el acceso a una enorme cantidad de documentos, c) ampliar el horizonte analítico del investigador al mostrar
posibles cauces a seguir para sus pesquisas que no hayan sido visualizadas previamente, d) permitir alguna
forma de representación gráfica de los conceptos y sus relaciones, y e) proporcionar las herramientas
necesarias para la generación de teoría.
Los programas de ACD, desde el inicio hasta la actualidad
El uso de la computadora para el análisis cualitativo dio comienzo en la década de los setentas con el
surgimiento del primer programa de cómputo para análisis de contenido cuantitativo, llamado The General
Inquirer (15). Aunque no puede ser considerado como un programa para el análisis cualitativo, sentó un
precedente importante dado que trabajaba con textos. Durante más de 15 años no se produjo otro paquete
similar y no fue sino hasta 1980 en que surgieron tres programas diseñados específicamente para apoyar el
análisis cualitativo, LIPSQUAL (16), Qualog (17) y The Ethnograph (18). Logrando finalmente un programa para
ayudar en las tareas del análisis cualitativo de manera directa. A partir de ello se dio un enorme impulso que
duró más de 10 años y que al final de esta etapa dejó un saldo de más de 50 programas de ACD con distintas
características e intenciones, como veremos a continuación.

�Tesch (19) establece que los programas de cómputo responden a las necesidades de la investigación y al
acercamiento teórico que se realiza para el mismo. En este supuesto, existen tres grupos de acercamientos de
investigación y de programas correspondientes:
- Los acercamientos teóricos orientados al análisis del lenguaje, que se interesan en el uso del mismo y en el
significado de las palabras, el cual se ha usado de forma predominante a través del análisis de contenido clásico,
el análisis del discurso, la etnociencia, la etnografía de la comunicación, la etnografía estructural, el
interaccionismo simbólico y la etnometodología. Los programas de cómputo más usados para estas tareas han
sido: The General Inquirer, WordCruncher, FlextText y CODEF.
- Los acercamientos orientados a la descripción/interpretación, en los que se asume que cualquier tipo de
investigación cualitativa puede ser descriptivo de cierta manera, además de que todos ellos (siempre que sean
un trabajo científico) pueden contribuir a la generación teórica. Los principales programas que se adscriben a
este acercamiento han sido: The Ethnograph, Hyperqual, Qualpro, Textbase Alpha, TAP y MARTIN.
- Los acercamientos de investigación generadores de teoría, los cuales pretenden más que dar una descripción
e interpretación de la situación bajo estudio, buscan una explicación a través de las conexiones conceptuales
que pretenden entender el porqué de las cosas y no sólo el qué. En este tipo caen muy pocos acercamientos
tales como la teoría fundamentada, el interaccionismo simbólico, la etnometodología, el análisis de contenido
etnográfico y con ciertas reservas el análisis estructural de eventos. Entre sus principales exponentes se
encuentran el HyperResearch, NUD*IST, NVivo, AQUAD, ATLAS.ti, WinMax y MaxQDA.
En 1994, Miles y Weitzman (20) realizan un ejercicio de identificación y clasificación de los principales
programas para el ACD, el cual reporta resultados muy similares a lo descrito por Tesch. Su principal bondad
es apoyar la decisión de quienes van a adquirir un software con base en la tipología, funcionalidad,
requerimientos de los proyectos, equipo de cómputo y tipo de análisis a realizar (se recomienda su lectura para
mayor comprensión). A partir de ello, no se ha publicado otra clasificación novedosa dado que las anteriores
definen muy claramente los programas vigentes en la última década.
La elección de un programa para el ACD depende en mucho del plan de análisis que se tenga contemplado
(21). El investigador que desea utilizar un software como apoyo para su trabajo necesita comprender el alcance
del mismo que si bien no es necesario que sea preciso, si debe considerar el tipo y alcance del análisis que se
pretende hacer, tal es el caso que:
- El análisis puede ser exploratorio o confirmativo.
- El análisis puede pretender crear el esquema de codificación en la marcha o definirlo desde el inicio del
proyecto.
- Se puede hacer una codificación sencilla con un sólo código para cada segmento de texto, o múltiple donde
varios códigos pueden ser aplicados a un mismo segmento de texto.
- Se dará una sola codificación a cada texto (codificación única) o se tendrá la oportunidad de codificar en varias
ocasiones cada texto (codificación iterativa).
- La unidad de análisis para el proyecto es una palabra, una línea de texto, un párrafo o páginas completas.
- Interesa la contextualización de las ideas o sólo los párrafos que se extraen de los textos.
- Se pretende mostrar de manera gráfica o resumida el resultado del análisis o sólo se pretende describir
textualmente.
- Se hará un estudio cualitativo o también se pretende agregar un análisis numérico.
Para una reflexión más actualizada sobre la forma de elegir un programa véase un ensayo al respecto (22).
Una postura sobre el tema

�El ACD representa un procedimiento de apoyo a la investigación más que una moda. Como en cualquier otra
disciplina científica, profesional y social, las computadoras han ampliado su campo de acción también en la
investigación con dos fines: facilitar el trabajo de los investigadores mediante la automatización de
procedimientos mecánicos (p. e., codificar y recuperar) y establecer algunas rutas alternas para el análisis
interpretativo (p. e., generación de hipótesis y formulación de teoría). Los detractores de esta postura señalan
que el uso de la computadora no representa ventaja alguna sobre los procedimientos manuales. y que lo que
hacen es ahorrar tiempo, que muchas veces es el peor enemigo de cualquier investigación.
Afortunadamente esto no es lo único que facilitan los programas de cómputo, ya que permiten mantener
organizada la información, tenerla al alcance y recuperarla en cualquier momento (con las debidas precauciones
de respaldo y seguridad continuos para evitar sorpresas por fallos en los equipos de cómputo).
El trabajo con este tipo de programas por más de diez años nos ha permitido apreciar de cerca las ventajas que
tiene el uso de las computadoras, tanto en el trabajo propio como en el de muchos investigadores que han
recurrido a ellos por haber tenido algunas malas experiencias con los métodos tradicionales y por
recomendación de otros investigadores. Sin embargo, hay quienes pueden alegar lo contrario y decir que el
método tradicional es más seguro, en estos casos me permito decir que su seguridad está respaldada más en
su falta de práctica con el uso de las computadoras en general, que con el uso de estos programas en particular.
No debe sorprender también que muchos investigadores estén reacios a utilizar las computadoras en sus
propios proyectos, es necesario trabajar horas y horas con ellas para lograr obtener cierto grado de maestría
en su uso. Nuevamente, el tiempo es el peor enemigo de los investigadores. Ciertamente llegamos a una
paradoja, es necesario invertir una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo para aprender a manejar estos
programas con la intención de ahorrar tiempo al hacer las investigaciones. Debe haber algo más allá con el uso
de estos programas, que no sea sólo el tiempo, que motive a los investigadores a preferir su uso ante los
métodos tradicionales de papel y lápiz.
Sobre todo lo demás, un aspecto extremadamente importante es el tratar de mantener siempre el rigor científico
y la ética profesional. Durante el proceso de análisis, como en el resto de las actividades involucradas en un
estudio cualitativo, es imperativo tener presente que nuestros hallazgos sean justificables y de valor (23), lo cual
se logra apegándose al método de análisis seleccionado y manteniendo la cercanía con el proceso y con la
información que surge del mismo. El uso de la computadora no nos aparta de este camino, simplemente es una
herramienta incluida en la estrategia de análisis y que facilita esta cercanía a los datos y a la información que
se va generando. Sin embargo, el uso de los programas de ACD no reemplazan actualmente, ni lo harán en un
futuro inmediato, un buen entrenamiento metodológico, el cual es la base para la ejecución adecuada del
análisis cualitativo.
La estrategia de análisis: una experiencia personal
En la práctica, el ACD debe estar determinado por una estrategia de análisis, la cual debe ser definida
previamente, durante el proceso de planeación del estudio. La estrategia de análisis no es otra cosa más que
las premisas metodológicas y logísticas que nos indican los procedimientos a seguir para analizar los datos,
particularmente si lo haremos con el apoyo de un programa de cómputo. La definición de la estrategia para el
ACD depende principalmente de cuatro elementos: a) el objetivo de nuestro estudio, b) el acercamiento teórico
al que se adscribe la investigación, c) la técnica de análisis seleccionada, y d) el formato de los datos que serán
recolectados para su análisis.
A pesar de que la estrategia de análisis debe ser definida cuando se hace el diseño de la investigación, es
conveniente saber que se le pueden hacer modificaciones durante el proceso ya que ello permite responder a
los cambios que usualmente surgen durante cualquier proyecto de investigación. Por ejemplo, aumentar el
número de entrevistas para poder llegar a la saturación de los datos, entrevistar a otros participantes para
obtener puntos de vista diferentes, pedir a algún colega que lea las entrevistas para triangular el análisis son
algunos cambios que ayudan a asegurar la calidad de nuestro trabajo de análisis. En síntesis, la estrategia de
análisis es la definición concreta y detallada de qué será analizado, cómo será analizado, quién hará el análisis,
cuándo será efectuada cada actividad y qué se espera obtener del mismo.
En la definición de la estrategia de análisis se debe aclarar si se usarán técnicas manuales o computacionales.
En caso de requerir el uso de técnicas computacionales es conveniente conocer los programas que existen
actualmente para decidir cual se habrá de usar. De acuerdo con Miles y Weitzman (24), Hudelson (25),
Weitzman (26) y Tesch (27), existen actualmente en el mercado más de 30 programas de cómputo con

�aplicaciones para el ACD. Esta cifra se ve reducida a un pequeño grupo programas que son los más utilizados
en la mayor parte de los países de Latinoamérica. Tales programas son The Ethnograph (28), ATLAS.ti (29),
NUD*IST (30), NVivo (31), HyperResearch (32) y recientemente el MaxQDA (33).
Su uso y difusión en Latinoamérica se debe principalmente al esfuerzo de varios investigadores sociales y de
la salud que se han interesado en promoverlos debido a las ventajas que se les infieren. Por esta razón, después
de diez años de experiencia con su uso y de haber impartido más de una docena de cursos de capacitación, es
posible asegurar que los programas mencionados pueden ser útiles para la mayor parte de los estudios,
cualitativos sólo si son utilizados bajo un estricto apego a la metodología correspondiente. Ya lo refiere Martínez
Migueles (34) al comentar que es el propio investigador quien le asigna la utilidad de acuerdo a sus propias
necesidades.
Más aún, los proyectos en los que se ha tenido la oportunidad de participar me han permitido utilizar varios
programas para ACD, de entre los cuales el programa ATLAS.ti (35) ha sido el más conveniente debido a su
gran capacidad y facilidad de uso, lo cual coincide con la apreciación de otros investigadores más
experimentados (36, 37). Con el fin de ser más explícito en esta aseveración, a continuación se muestra la
secuencia general de pasos a seguir para analizar los datos mediante el programa ATLAS.ti en un proyecto
desarrollado en el año 2006 con fines educativos (los contenidos de este proyecto no serán mencionados en
este documento por fines de privacidad).
El programa se adhiere a una secuencia lógica lineal de análisis, aunque se sabe que esta secuencia no se da
muchas veces en la práctica, ya que las distintas etapas de análisis se traslapan y adoptan caminos diversos.
Esta variabilidad en el proceso del análisis es lo que me hace pensar que tratamos con un proceso heurístico y
que en última instancia siempre es la vía más corta para analizar los datos. Tal secuencia de análisis se refiere
a: organización de los materiales (documentos primarios y unidad hermenéutica), trabajo con los textos para
fines descriptivos (segmentos, códigos, índices y referencias cruzadas) y trabajo con los conceptos para fines
explicativos (memos, familias de códigos, redes semánticas y árboles jerárquicos). Conforme a esta secuencia
se presentarán a continuación los pasos básicos que se requieren durante el proceso de análisis.
- Preparación de documentos primarios. Un documento primario es un archivo de texto (aunque pueden ser
imágenes, archivos de audio o de video). Cuyo formato se apega a los estándares más comunes como son los
formatos TXT, RTF, DOC, JPG, MP3 o MPG. Los documentos primarios más usados son los archivos de texto,
los cuales pueden ser capturados en el procesador de textos de su preferencia, siempre y cuando sean
guardados en los formatos mencionados.
- Preparación del archivo del proyecto. Dentro del programa ATLAS.ti, se crea un nuevo archivo llamado Unidad
Hermenéutica (UH) que es el área donde se trabaja con el programa. La UH concentra todos los elementos
derivados del trabajo de análisis que se realice, sean documentos, comentarios, segmentos, esquema de
codificación y códigos, categorías o familias, memos, redes, etc. En primera instancia los documentos primarios
deben ser asignados a la UH de acuerdo al formato que se haya elegido. Esta operación permite establecer
una conexión entre los documentos primarios y el archivo de la unidad hermenéutica donde se llevará a cabo
el análisis.
- Lectura y segmentación de documentos primarios. A partir de una serie de lecturas de todos y cada uno de
los documentos primarios, se identifican aquellos pasajes del texto que son relevantes para la investigación.
Estos pasajes de texto, también llamados segmentos, son resaltados y almacenados en el programa de manera
que puedan ser posteriormente codificados. Todo segmento de texto puede ser almacenado aún cuando no sea
codificado, o bien, el programa permite seleccionar y crear el segmento de texto y en ese mismo momento
asignarle un código, lo cual depende de la técnica de análisis que se esté realizando y de la preferencia del
investigador para hacer este trabajo.
- Generación de un esquema inicial de códigos. La generación de la estructura de códigos, llamada esquema
de codificación, puede seguir varias rutas alternas: ser definida previo al trabajo de análisis y permanecer
inalterada durante todo el proceso, ser definida previo al análisis y ser modificada conforme se avanza en el
proceso o puede ser definida conforme se hace la lectura y codificación. Ello dependerá de la técnica de análisis
y orientación teórica que hayan sido definidas para el proyecto. Cualquiera que sea el camino a seguir, es
conveniente tener presente que el programa permite la creación y edición del esquema de codificación en
cualquier momento del análisis.

�- Codificación de segmentos seleccionados. Los segmentos que han sido identificados con información
relevante para el análisis son revisados y se les asigna un código o categoría de análisis. Es un proceso similar
al de colocar una etiqueta o un color determinado al texto para diferenciarlo de otros pasajes de texto
seleccionados. A esta actividad se le conoce también como reducción de los datos y es en extremo importante
ya que refleja el nivel de concentración y trabajo de análisis que hace el investigador, además de presentar la
capacidad interpretativa del investigador así como su habilidad para mantener presente todo el esquema de
códigos y enfocarlo en un único pasaje de texto, a manera de imagen holográfica.
- Recuperación de segmentos codificados. Una vez que son codificados todos los pasajes de texto relevantes,
se reúnen aquellos segmentos que han sido codificados con un mismo código de forma que pueda hacerse una
lectura “transversal”, la cual permite identificar el contenido de los textos comunes. Esta es una de las funciones
más poderosas de los programas de AC-DC, ya que permiten organizar y localizar los textos de manera
automática y deja totalmente en el olvido el trabajo de “papel y tijeras” que se hace de manera manual y que
implica horas de lectura para los investigadores.
- Lectura y generación de memos. Desde el inicio del proyecto y hasta el final del análisis, las notas analíticas,
teóricas o metodológicas, técnicamente llamadas “memos”, conforman una parte fundamental del análisis ya
que ellos nos permiten ir redactando las ideas que explican el objeto de estudio. La recuperación de segmentos
codificados y su lectura transversal en el paso anterior, es una forma de generar ideas a través de la
interpretación de los textos en busca de semejanzas, diferencias, patrones o situaciones excepcionales. Estas
ideas deben ser plasmadas inmediatamente en un texto nuevo, en este caso, los programas aportan una
herramienta llamada “Administrador de Memos”. El memo puede contener la descripción, la interpretación o la
explicación del evento que está bajo análisis y servirá de materia prima valiosísima para la redacción de los
informes de investigación.
- Creación de redes semánticas. En muchas ocasiones es necesario generar una representación gráfica de los
conceptos identificados y sus relaciones de forma que el evento en cuestión pueda ser comprendido y explicado
más fácilmente. Esta herramienta hace que el ATLAS.ti y algunos otros paquetes sean conocidos como software
para la administración, construcción de modelos y análisis visual-cualitativo de datos. El uso de la herramienta
de redes es opcional en el programa, pero junto con los memos facilitan enormemente el trabajo de redacción
y presentación de los resultados del análisis, así como de los reportes de la investigación. Su uso requiere de
un nivel de capacitación básico pero su recompensa puede ser muy gratificante.
En resumen, el trabajo que se efectúa con el programa ATLAS.ti puede ser representado en cuatro niveles o
capas analíticas: la capa de los documentos primarios, la capa de los segmentos, la capa de los códigos y la
capa de las redes, familias y relaciones. En la Figura 3 se muestran las distintas capas abstractas de una unidad
hermenéutica y su relación entre sí. En la misma figura se pueden apreciar dos cosas importantes: la existencia
de relaciones entre dos segmentos de texto (al centro de la imagen se aprecian dos segmentos en amarillo
unidas por una flecha punteada y el texto “apoya”), que corresponden a una referencia cruzada, y la presencia
de varios grupos de segmentos de texto asignados a uno o varios códigos, lo cual corresponde a los índices
que se van generando conforme se codifican los segmentos de texto. Lo anterior pretende reforzar la idea de
que el uso de los programas de AC-DC facilitan el trabajo de análisis apegándose a las técnicas de análisis
tradicionales y manteniendo el rigor científico del estudio cualitativo.

�FIGURA 3. Los distintos elementos que componen el trabajo de análisis en un estudio cualitativo,
representados gráficamente como objetos organizados en capas analíticas.
Conclusiones
Pensar si el AC-DC es realidad o ficción, como se menciona al inicio de este documento, es más una habilidad
mental que una situación práctica. El análisis de datos cualitativos apoyado por una computadora no es otra
cosa que el mismo análisis de datos cualitativos que se haría en textos escritos en el papel. Se trata simplemente
de un medio para manejar los datos facilitando que el investigador realice su trabajo de análisis. El riesgo
es llegar al extremo de creer que toda la elaboración intelectual que hace el investigador en su mente es virtual
y que no existe un medio para comprobar que es real, postura significativamente infructuosa.
Por ello, surgen tres recomendaciones: a) elaborar una estrategia para el análisis es un trabajo muy productivo
y evitará una gran cantidad de contratiempos, b) utilizar un programa de computadora o hacer el trabajo de
forma manual es decisión del investigador, si decidimos por un programa de ACD, usemos el que tengamos a
la mano, siempre y cuando sigamos las premisas metodológicas correspondientes (38), y c) siempre será
conveniente recibir capacitación sobre metodología y análisis cualitativo antes de utilizar cualquier programa de
ACD.
Como refiere Lee (39), los programas de ACD actualmente ya han sido socialmente aceptados entre la
comunidad de investigadores cualitativos, ya dejamos de ser ignorantes en cuestiones de informática y pasamos
a buscar nuevas alternativas de trabajo, los viejos y nuevos problemas sociales y de salud no son ficción, son
reales.
Resumen
El análisis por computadora de datos cualitativos representa uno de los pasos más importantes durante el
desarrollo de una investigación de corte cualitativo y es una herramienta valiosa que permite que el enfoque del
investigador se dirija a la parte creativa del proceso de análisis. Este artículo discute la fiabilidad que tienen los
programas para el análisis cualitativo. El trabajo concluye que: se debe elaborar una estrategia antes de iniciar
el análisis, decidir entre utilizar un programa de computadora o hacer el trabajo de forma manual es trabajo del
investigador y que siempre será conveniente recibir capacitación sobre metodología y análisis cualitativo antes
de utilizar cualquier programa de este tipo.

�Palabras clave: Análisis cualitativo, programas de computadora, metodología cualitativa.
Abstract
Computer assisted qualitative data analysis is one of the most important steps during a qualitative research,
besides it is a valuable tool that allows the researcher to focus on the creative part of the analysis. This article
discusses the confidence of the programs for qualitative analysis. The work concludes that one should make a
strategy before the analysis begins deciding between using a computer program or making it by hand is a
researcher’s job, and it always will be better to receive some training about methodology and qualitative analysis
before using any computer program.
Keywords: Qualitative analysis, computer programs, qualitative methodology.
Referencias
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37. Weitzman, E., Op. cit
38. Ramos, I., Op. Cit
39. Lee, R., Op. cit

�TAMAÑO Y COMPOSICIÓN CORPORAL EN NIÑOS MEXICANOS II. EL
USO DEL ÍNDICE DE MASA CORPORAL PARA LA EDAD EN LA
EVALUACIÓN DEL SOBREPESO.
Erik Ramírez López*, Mauro E. Valencia Juillerat** y María Isabel Grijalva Haro**
*Facultad de Salud Pública y Nutrición, Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Área de
Composición Corporal. Universidad Autónoma de Nuevo León.
**División de Nutrición, Área de Nutrición Pública y Salud, Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo,
A.C.
Introducción
El Índice de Masa Corporal (IMC) es un indicador que
como tal combina más de una medición antropométrica:
IMC = Peso kg / Estatura m2. En un principio, Adolphe
Quetelet (1932): astrónomo y matemático, observó que
en los adultos, el peso corporal se incrementaba y era
proporcional a la estatura en metros (índice de
Quetelet). Dicha relación fue retomada por la década del
60, cuando se hizo evidente la relación entre peso
corporal y mortalidad, y de ello la necesidad de contar
con un índice que permitiera comparar sujetos de
diferente estatura. En 1972, Ancel Keys, en un estudio
comparativo de varios índices de sobrepeso, validó el índice de Quetelet y lo llamó “índice de masa corporal”
(1). En los niños a diferencia que en adultos, el IMC cambia con la edad y de acuerdo al sexo, y por ello se
interpreta de otra forma. Esta es la razón por la que se conoce como índice de masa corporal para la edad
(IMC/edad).
Aunque cierto valor de IMC se relaciona bien con cierta cantidad de grasa corporal, el IMC no representa una
medida directa de grasa, sino de tamaño corporal. Además, a pesar de lo que generalmente se recomienda, el
IMC no es una herramienta por si sola de diagnóstico de obesidad (2). Por ejemplo, un niño podría tener un IMC
alto para su edad y género; pero, para obtener un diagnóstico más certero, el nutriólogo o médico deberá tomar
otras mediciones como las que estiman la grasa corporal, cuestionar sobre la dieta entre otras mediciones
apropiadas. Una herramienta basada en la medición o estimación de la grasa corporal puede clasificar a un
escolar con exceso de adiposidad, mientras que un criterio basado en medidas como el peso, sólo puede
clasificarlo con sobrepeso pero no con obesidad. Como se verá a continuación, en niños, el uso del IMC como
medida de la evaluación de la grasa corporal tiene varias limitaciones.
Factores que limitan la utilidad del IMC en la evaluación de la obesidad
La composición corporal se refiere a la proporción que guardan sus principales componentes: agua, grasa,
masa ósea y proteína. El IMC es afectado por la relación entre las proporciones del cuerpo. Por ejemplo: entre
una persona sedentaria y otra atleta con el mismo peso y estatura, el IMC no permite evaluar adecuadamente
la proporción entre grasa y masa libre de grasa, ya que en atleta, la proporción de músculo resulta mayor que
en el sujeto sedentario. Así como individuos, entre poblaciones, las diferencias biológicas y el estado de nutrición
suelen traducirse en diferencias en la composición corporal y limitan el uso exclusivo del IMC.
Un factor que influye en la composición corporal y en el riesgo obesidad de una población es su origen étnico.
En Inglaterra, los niños de origen pakistaní, hindú y afro-caribeño tienen un riesgo mayor de sobrepeso
independientemente del estrato social (3). En Estados Unidos, las poblaciones hispana adulta y de origen
africano tienen un riesgo mayor de padecer hipertensión y otras enfermedades de riesgo cardiovascular (4).
Cuando se compararon grupos étnicos como los chinos e indonesios contra grupos caucásicos de América y
Europa de la misma edad, género e IMC, se observaron diferencias en la proporción de grasa (5). Lo mismo se
demostró en un mismo grupo étnico pero residiendo en distintas regiones o ambientes. Luke y sus
colaboradores compararon a una diáspora de origen africano (noroeste de África) residiendo en Nigeria,
Estados Unidos y Jamaica. Ellos demostraron que a un mismo valor de IMC, el grupo de Estados Unidos tenía

�la proporción de grasa mayor y que el grupo de Nigeria tenía el menor (6). La mayor presencia de obesidad se
relacionó con el grado de industrialización o estilo de vida de cada región. Los resultados muestran que es un
error utilizar un solo corte de IMC para clasificar obesidad en diferentes poblaciones (7).
Las diferencias en la proporción de grasa entre distintas regiones o grupos étnicos también se observan en
niños. Deurenberg y sus colaboradores compararon tres grupos de niños de Holanda, Estados Unidos y
Singapur de una misma edad, sexo e IMC (8). El análisis reveló que la proporción de grasa fue la única
diferencia. Estudios similares muestran la necesidad de ajustar los puntos de corte de IMC y grasa corporal
tanto en niños como en adultos. Por ejemplo, en Singapur es frecuente encontrar entre la población adulta un
peso o IMC inferiores al de otros países, pero, entre los habitantes de Singapur, se observa una proporción de
grasa mayor en comparación con los europeos a un mismo valor de IMC. Esto ha repercutido en un incremento
de enfermedades cardiovasculares en esa población asiática. En este mismo sentido, los Chinos del sur (Hong
Kong) tienen una proporción mayor de grasa pero menor que los chinos del norte (Beijín) a un mismo valor de
IMC. Esto sugiere que los Chinos de una y otra región son diferentes en su composición corporal (9). Estudios
antropológicos sugieren que existen diferencias morfológicas entre distintos grupos étnicos que pueden
atribuirse a una adaptación al medio ambiente (10). No obstante, desde mediados del pasado siglo, los cambios
dramáticos en los patrones de alimentación y estilo de vida parecen jugar un papel más determinante en las
diferencias de la composición corporal entre grupos étnicos y poblaciones (11). El incorporar la etnicidad puede
ser relevante en México ya que es el octavo país en diversidad étnica en el mundo y el primero en América
Latina (12). Además, de acuerdo al Índice de Desarrollo Humano, entre las regiones del país existen diferencias
geográficas, socioeconómicas y culturales bien delimitadas (13). Si estas diferencias repercuten biológicamente
en la composición corporal de los niños mexicanos, el IMC no podrá demostrarlas.
Las limitaciones para el uso del IMC/edad se extienden a la disponibilidad de distintos criterios de clasificación
de sobrepeso. El uso de un criterio u otro puede clasificar con riesgo o sin riesgo de sobrepeso a un escolar o
a una población.
Disponibilidad de las tablas de referencia del IMC para la edad en escolares
Para conocer si uno o un grupo de niños tienen riesgo de sobrepeso es necesario compararlos con una
población “sana”. Las tablas de crecimiento son un conjunto de datos a los cuales también se les llama población
de referencia o en su caso una población estándar. Se considera una población de referencia como “lo que
existe” y a una población estándar como “lo que debe ser” (14). Lo ideal es contar con tablas estándar de
población; pero en la práctica las tablas de referencia se usan como tablas estándar. Las tablas de referencia
se generan con un número grande de población representativa de uno o varios países.
En los inicios de la década de los 90’s, el IMC adquirió importancia como criterio de clasificación de obesidad
en escolares y adolescentes por lo que surgieron diferentes tablas de referencia. Cada una de las referencias
tiene un sistema particular de clasificación y están compuestas por diferentes poblaciones de niños. Se reportó
que el uso de estas tablas de referencia, generaban resultados distintos de sobrepeso. Las principales tablas
de referencia disponibles son:
1. Comisión Internacional para la Obesidad, IOTF-2000 (15). En 1999, un comité internacional de expertos se
reunió para desarrollar una nueva referencia internacional de IMC/edad. En el 2000, Cole y sus colaboradores
desarrollaron una referencia que fue avalada por la IOTF. Con encuestas nacionales de Estados Unidos, Rusia,
Singapur, China, Holanda, Brasil e Inglaterra, la nueva referencia no uso percentiles para clasificar con
sobrepeso y obesidad a los niños sino valores de IMC similares a los utilizados en adultos (25 sobrepeso y 30
obesidad).
2. Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC/NCHS-2000 (16). En el
2000, los CDC publicaron una nueva referencia basada en la revisión de las tablas del NCHS/WHO de 1977 y
de las Encuestas de Salud respectivamente I, II y III de 1971, 1976 y 1988. Se definió con riesgo de sobrepeso
a los niños mayores de 2 años a partir del percentil 85 y con sobrepeso a los niños a partir del percentil 95
3. Organización Mundial de la Salud, WHO-1995 (17) y 2007 (18). En 1994 un comité de expertos de la WHO
se reunió para sugerir un nuevo sistema de clasificación de sobrepeso en niños y adolescentes. En 1995 se
recomendó usar las tablas de referencia de IMC/edad desarrolladas por Must y sus colaboradores en 1991.
Esta referencia se basa en las Encuestas de Salud y Nutrición de Estados Unidos de 1971 (NHANES I). La
WHO definió como riesgo de sobrepeso a los niños de 10 y más años a partir del percentil 85. Se considero
obesidad, sólo si los niños tenían un percentil de IMC por arriba de 95 y un pliegue tricipital igual o mayor al

�percentil 90. Para los niños menores de 10 años, se sugirió usar el peso para la talla a partir del puntaje Z mayor
a 2. En el 2007, se publicó una nueva referencia para niños de 6 a 19 años basada en una “reconstrucción” de
datos de la referencia del NCHS/OMS de 1977. Estos datos se combinaron con un estudio multinacional
desarrollado desde 1997 en niños de 0 a 5 años.
Existen problemas en la clasificación de sobrepeso al usar distintas referencias de IMC para la edad
Se ha observado que el IMC es dependiente de la estatura: los escolares de mayor estatura tienen mayor
posibilidad de ser clasificados con sobrepeso que los escolares de la misma edad y género pero con menor
estatura (19, 20). En la Figura 1 se analiza esta situación.
FIGURA 1. Clasificación de sobrepeso con las referencias de IMC/edad en tres escolares de la misma
edad, con diferente estatura para la edad pero con un peso equivalente al percentil 95 (obesidad). La
figura muestra la dependencia del IMC con respecto a la estatura. Los escolares más altos tienen mayor
probabilidad de ser clasificados con riesgo de sobrepeso en comparación con escolares de estatura
más baja pero con un peso equivalente.

*NCHS/WHO1977.
NCHS;
National
Center
WHO;
World
Health
CDC;
Centers
for
Disease
IOTF; International Obesity Task Force, 2000.

for
and

Health
Organization,
Prevention
Control,

Statistics.
2007.
2000.

Como lo muestra la Figura 1, las diferencias en la clasificación de sobrepeso en un mismo escolar o en una
población, no sólo se deben a la relación entre el peso y la estatura en el IMC, sino también son el resultado del
método o diseño con el que se desarrolló cada referencia de IMC, el tipo de población del que se componen y
el tipo de población en donde se apliquen. Al evaluar con estas referencias a poblaciones distintas a las de su
origen, las diferencias en la prevalencia de sobrepeso pueden aumentar o disminuir si el sobrepeso es alto, si
es mayor en niños que en niñas o si se evalúa un grupo especifico de edad (21). Elegir una referencia
conveniente de IMC/edad es importante cuando se realizan comparaciones entre poblaciones. La Tabla 1
muestra una lista de limitaciones que se han reportado para cada referencia.
TABLA 1. Limitaciones y ventajas de las referencias de IMC/edad en la evaluación del sobrepeso en
niños
Referencia

Limitaciones y ventajas

Discusión

IOTF

Limitaciones

1.
En niños chinos, se reportó un número alto de
escolares menores de 10 años con sobrepeso.
Cuando se les evaluó nuevamente 5 a 6 años después

�2000

1.
No es sensible para detectar en la adolescencia, sólo el 10% seguía padeciendo
sobrepeso en adolescentes.
sobrepeso. Por el contario, el uso de las tablas Chinas
mostraba que un tercio a un 50% de los escolares
2. Los puntos de corte de 25 y 30 son chinos permanecían con sobrepeso en la etapa adulta.
arbitrarios.
2. No existe suficiente evidencia de su relación con
3. Los puntos de corte basados en los indicadores de mortalidad como si sucede en adultos,
límites de 25 y 30 sólo permiten aunque en éste último grupo también se requiere una
clasificar obesidad pero no permiten revisión de los puntos de corte.
observar un seguimiento de los niños.
3. Al representar solo a algunos países deja de incluir
4.
No es más representativa que las a muchos más. De hecho, si consideramos al resto de
los países, específicamente a los de occidente, la
otras.
población de esta referencia es insuficiente. Reciente
evidencia sugiere que los chinos de Hong Kong están
5.
Aunque se ha descrito similar lejos de estar representados por los chinos
confiabilidad que las tablas del CDC continentales, los cuales forman parte de la muestra
para predecir morbilidad en la etapa de la IOTF.
adulta, no se recomienda su uso clínico.
Ventajas

4.
Esta propuesta pretende establecer una
clasificación estándar y con puntos de corte prácticos
como los empleados en adultos.

6. El uso de los cortes de 25 y 30 como
en adultos resulta práctico.
7.
De forma reciente fueron
publicadas nuevas tablas para clasificar
delgadez en la misma población y grupo
de edad.
8.
Tienen amplia aceptación
internacional.
CDC/NCHS Limitaciones
2000

1.
Aunque la OMS recomienda el uso de las tablas
de EU para su uso internacional, eso es debido
1.
Sólo representa a los niños de principalmente a su rigor metodológico pero no
necesariamente a una mejor representatividad.
Estados Unidos.
2.
No necesariamente describen un
adecuado patrón de crecimiento ya que
de hecho puede subestimar la
prevalencia de obesidad en niños
contemporáneos al igual que la
referencia de la IOTF.
Ventajas

2.
Los puntos de corte basados en los percentiles
85: riesgo de sobrepeso, y 95: sobrepeso, están
relacionados con alteraciones bioquímicas y de riesgo
cardiovascular en niños.
3.
Aunque existe evidencia de la asociación entre
los puntos de corte y la morbilidad, los puntos de corte
aun se consideran arbitrarios.

3.
Los puntos de corte se han
asociado con indicadores de morbilidad.
4.
Se usa como referencia
internacional.
OMS 2007

Limitaciones

1.
Aunque existe evidencia de la asociación entre
los puntos de corte y la morbilidad, los puntos de corte
1.
El grupo de 0 a 5 años de edad aun se consideran arbitrarios.
representan un grupo multiétnico de un
estudio internacional, mientras que las 2. Se demostró que los niños expuestos a similares
tablas de 6 a 19 años son una condiciones ambientales mantenían un mismo

�extrapolación matemática partiendo del crecimiento. No obstante, esto no excluye la
grupo de 0 a 5 años y empleando datos posibilidad de un diferente potencial de crecimiento
del NCHS de 1977.
entre diversos grupos étnicos.
2.
Las diferencias entre infantes
parecen
acentuarse
cuando
se
comparan con la referencia del CDC.
Ventajas
3. Es la propuesta más reciente de la
OMS como referencia internacional.
4. Los percentiles son más precisos y
se ofrecen por mes de edad en
comparación con las tablas de 1995.
¿Una referencia de IMC nacional o una internacional?
Aunque cada vez más países cuentan con sus propias tablas de referencia como en Inglaterra, comités de
expertos recomiendan el uso de referencias internacionales (22). Lo anterior ha generado una discusión que se
refleja en diversos artículos. Los que se oponen al uso de una referencia internacional argumentan que esto no
es conveniente para los sistemas nacionales de salud. Por ejemplo; con una referencia nacional es posible
seguir el crecimiento de los escolares, no solo en el IMC, sino en los indicadores como el peso para la estatura
y la estatura para la edad. Una referencia como la del IOTF no permite lo anterior. En la consulta diaria, una
referencia nacional relaciona las características propias de los niños de esa población y el riesgo de morbilidad;
las referencias internacionales no tienen ese sustento (23). Los dos argumentos anteriores, intrínsecamente
contemplan el hecho de que las diferencias en la composición corporal entre regiones y grupos étnicos se
traducen en diferencias en el riesgo de morbilidad. Se espera que otros estudios al comparar las referencias
nacionales e internacionales hagan énfasis en la relación que cada una tiene con la presencia o riesgo de
enfermedades. Tales resultados darán sustento en la toma de decisiones del sector salud. Deurenberg señala
que en un principio, la idea de una sola referencia internacional evitaría comparar peras con manzanas; pero,
en realidad, al usar una sola referencia, se están comparando peras con manzanas (24): si cada población es
diferente, la única forma de compararse con otra población es con sus propias tablas de referencia, las cuales
reflejan características propias de cada población.
Panorama del sobrepeso en escolares mexicanos.
México está en una etapa de crecimiento y aumento del sobrepeso en escolares. Algunos datos demostraron
que los escolares mexicanos de ahora son más altos pero más pesados que los niños de hace tres décadas
(25). No obstante, sin tomar en cuenta el incremento en la estatura, es posible que el incremento de peso este
acompañado de un aumento en la grasa corporal, resultando en unos niños más grandes, más pesados pero
con menor proporción de masa muscular. En los niños ingleses (y probablemente de otros países) el perímetro
de cintura se ha incrementado en mayor razón que el IMC (26). El perímetro de cintura se relaciona con un
depósito mayor de grasa en la región abdominal, la cual representa a su vez un riesgo de salud mucho mayor,
pero el IMC no detecta este riesgo adecuadamente. En nuestro país, hay evidencia de la presencia de los
efectos más adversos de la obesidad; la diabetes y la hipertensión en niños jóvenes (27). El panorama no es
alentador. Los programas de prevención y control del sobrepeso como los propuestos para las escuelas apenas
se están desarrollando, y necesitaran mayor tiempo para que demuestren su efectividad.
En nuestro país al igual que en América Latina, los primeros estudios específicos de obesidad en escolares
iniciaron hace menos de 15 años. En 1994, sólo un estudio había reportado una comparación entre escolares
de la región norte (Sonora) y del sur (Veracruz) con el uso del IMC/edad, pero no se encontró diferencia en la
proporción de sobrepeso (28). Nuestros datos preliminares de un estudio entre escolares de los estados de
Sonora y Yucatán, muestran una mayor presencia de sobrepeso en este último estado. No obstante, las
relaciones entre el IMC y la proporción de grasa corporal pudieran ser diferentes: la presencia elevada de
sobrepeso pudiera no estar necesariamente acompañada de una mayor proporción de grasa corporal.

�En el 2006, se publicó el mayor número de estudios de sobrepeso en niños mexicanos; la Tabla 3 resume los
principales resultados desde 1999. Los estudios publicados aun son pocos, pero el principal problema es que
resulta difícil compararlos porque se emplean diferentes tablas de referencia de IMC. Esto es el resultado de
que a la fecha, no hay consenso acerca de cual referencia es la más adecuada para nuestra población.
El problema con el uso de distintas referencias de IMC en niños mexicanos es evidente y llega a confundir
incluso a las autoridades gubernamentales (Ver Tabla 2). Mientras que en otros países se ha demostrado que
gran parte de los adolescentes por arriba del percentil 80 del IMC/edad llegan a ser adultos con sobrepeso; en
nuestro país aun debemos establecer con que criterios podemos evaluar adecuadamente a nuestra población.
TABLA 2. Principales estudios de sobrepeso en escolares Mexicanos desde 1999 con el uso de las
distintas referencias de índice de masa corporal para la edad.*
Autor y año

Encuesta
Nacional
Nutrición-99,
2001. (29)

Año de estudio, lugar, Referencia
edad y número de de IMC/edad
escolares

Resultados más importantes

Datos de 1999 que OMS
de representaron
a
3
regiones del país y el DF.
11,415 escolares de 5 a
11 años.

La prevalencia de sobrepeso en la región norte
fue de 35%, en la región centro de 24%, en el
Distrito Federal de 33% y en la región sur de
22%. Las zonas urbanas fueron más afectadas
(32.8%) que las rurales (29.7%) y las niñas
más que los niños.

Sánchez-Castillo Datos de 1996. Cuatro IOTF
y Colaboradores, comunidades rurales de
2001 (30).
los estados de Morelos,
San
Luis
Potosí,
Michoacán y Tamaulipas.
Se incluyeron 292 niños
entre 5 y 9 años.

La prevalencia de sobrepeso fue de 18%. Se
encontraron problemas de obesidad pero no de
desnutrición. El grosor del pliegue tricipital que
representa cierta proporción de grasa corporal,
fue similar al de los niños de Estados Unidos.

Encuesta Urbana
de Alimentación,
Nutrición y salud2003 (31)

La prevalencia de sobrepeso fue 34.2%. Se
utilizó también la referencia de RollandCorchera de 1999 basada en escolares de
Estados Unidos y se emplearon puntajes z &gt; 1
para definir sobrepeso. Con esta última
referencia la prevalencia de sobrepeso fue de
27%.

Peña-Reyes
colaboradores,
2002 (32).

Datos del 2002 de varias Peso para la
delegaciones del Distrito talla
Federal con población de OMS/NCHS
estrato socioeconómico
bajo. Se evaluaron 564
escolares de 5 a 12 años.

y Datos de 1993 de las OMS-95
ciudades de Hermosillo y
Veracruz. Se evaluaron
649 escolares 6 a 12
años.

No hubo diferencias en los niños de las 2
ciudades. La prevalencia de sobrepeso fue de
38%. Comparados con escolares de igual edad
y estatura de las tablas de Ramos Galván de
1970.
Los escolares evaluados fueron
aproximadamente 3 centímetros más altos
pero proporcionalmente más pesados.

Hernández
y Datos de la Encuesta IOTF
Colaboradores,
Nacional de Nutrición de
2003 (33).
1999 analizados con la
nueva
referencia
internacional.

Comparada con la referencia de la OMS
utilizada inicialmente, el Distrito Federal pasó a
ser la entidad con mayor sobrepeso (27%) y la
región norte como la segunda (26%). La
prevalencia nacional de sobrepeso fue de 20%.
El riesgo mayor de sobrepeso se encontró en
las niñas. El riesgo se incremento si la madre
tenía una escolaridad y nivel socioeconómico
más altos

Alves de Moraes y Datos del 2004 en el área IOTF
colaboradores,
urbana de la ciudad de
2004 (34).
Chilpancingo.
Se
evaluaron 662 escolares
de 5 a 13 años.

La prevalencia de sobrepeso fue de 42%. El
riesgo de sobrepeso fue mayor si la madre
tenía menor escolaridad. El riesgo se
incremento también por comer mientras
estudiaban los escolares y por el tiempo que
veían televisión.

�Ramírez
colaboradores,
2006 (35).

y Datos del 2003 en varios CDC/NCHS,
municipios del estado de IOTF y OMSSonora. Se evaluaron 95
611 escolares de 6 a 11
años

Encuesta
Nacional de Salud
y Nutrición-2006
(36).

Villa-Caballero
colaboradores,
2006 (37).

Datos del 2006 de IOTF
estados de las 3 regiones
del país. Se evaluaron
15,111 escolares de 5 a
11 años de edad.

y Datos del 2002 en la CDC/NCHSciudad de Tijuana. Se 2000
evaluaron
1,172
escolares de 6 a 13 años.

La prevalencia de sobrepeso fue de 20% con la
referencia del CDC/NCHS, de 17% con IOTF y
de 39% con OMS. Solo las 2 primeras
referencias fueron equivalentes.
La prevalencia nacional de sobrepeso fue de
26%. En comparación con la Encuesta
Nacional de 1999, la prevalencia aumento 8%,
equivalente a un incremento de 1% por año.
Los niños tuvieron mayores problemas de
sobrepeso.
La prevalencia de sobrepeso fue de 23%. Los
escolares de escuelas privadas tuvieron menor
sobrepeso pero mayor riesgo de tenerlo. Los
escolares de mediano y bajo ingreso de
escuelas publicas tuvieron un pliegue tricipital
más alto.

*Se incluyeron sólo estudios publicados y que reportaran rangos de edad entre 5 y 13 años.
Conclusiones
Como indicador exclusivo de obesidad en escolares, el IMC tiene limitaciones como el enmascarar las
diferencias en la composición corporal entre individuos y poblaciones, principalmente entre las proporciones de
grasa y masa magra. Estas diferencias pueden repercutir directamente en un riesgo de enfermedad distinto
entre grupos étnicos. Como indicador antropométrico, el IMC sólo permite detectar individuos con riesgo de
sobrepeso, por lo tanto: el uso de las referencias de IMC/edad para clasificar a los niños con sobrepeso y
obesidad debe ser cuidadoso. Se dispone de las nuevas tablas de referencia del 2007 de la OMS. No obstante,
el reporte simultáneo con la referencia de la IOTF, permitirá comparar los datos que se generen.
Resumen
Las relaciones entre el IMC y el porcentaje de grasa corporal difieren entre las poblaciones. Las diferencias
geográficas y socioeconómicas entre las regiones de México pueden afectar a la composición corporal y el IMC
no puede determinar la verdadera relación entre la masa corporal libre de grasa y de grasa. Se argumenta que
las referencias de índice de masa corporal Internacional no son convenientes para ser aplicado a nivel
epidemiológico nacional. Esta revisión discute el uso del índice de masa corporal para la edad en niños
mexicanos.
Palabras claves: indice de masa corporal , datos referenciales, composición corporal, sobrepeso, niños
mexicanos
Abstract
Relations between BMI and percent of body fat differ across populations. The geographical and socioeconomic
differences among regions of Mexico may affect body composition and BMI cannot determine the true relation
between body fat and fat free mass. It is argued that the International BMI references are not convenient to be
applied a national epidemiological level. This review discusses the use of body mass index for age in Mexican
children.
Key words: body mass index, reference data, body composition, overweight, mexican children,
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Adolescentes</name>
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            <name>PDF Text</name>
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                    <text>�CALIDAD DE VIDA, SALUD Y TRABAJO
LA RELACIÓN CON DIABETES MELLITUS TIPO 2
José G. Salazar-Estrada1, Teresa Margarita Torres López1, Cecilia Colunga-Rodríguez2 y Mario ÁngelGonzález3
1. Instituto Regional de Investigación en Salud Pública del Departamento de Salud Pública del Centro
Universitario de Ciencias de la Salud. Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México); 2. Unidad de
Investigación Médica, Hospital de Pediatría Centro Médico Nacional de Occidente. Instituto Mexicano del
Seguro Social (Guadalajara, Jal., México); 3. Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco y de la
Escuela Normal Superior de Jalisco de la Secretaría de Educación Pública en el Estado de Jalisco (Guadalajara,
Jal.,
México)
E-mail: jsalazar43@gmail.com¸ jsalazar@cucs.udg.mx
Introducción
La Calidad de Vida (CV) es un resultante de la
interacción que tiene el sujeto en su contexto, con la
propia personalidad, la cultura, la forma como concibe
a la enfermedad, el apoyo social o las redes sociales
con que cuente, los aspectos laborales o de trabajo, la
etapa de la vida en que se encuentre y todos aquellos
factores socioeconómicos que rodean a una persona
que ha sido diagnosticada de una u otra enfermedad.
Para tal efecto nos remitimos a estudiar una de los
principales problemas de salud pública a nivel global
(1,2) nos referimos a la Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2),
considerada en la actualidad como una pandemia de enormes proporciones por su magnitud ascendente, pero
también por el alto coso social y económico, que ocasiona no solo daño a la salud física, sino que afecta la
salud mental de quien la padece. Por su característica de cronicidad repercute en la Calidad de Vida (CV) del
paciente y de los familiares cercanos. En la actualidad, México ocupa el noveno lugar mundial en la prevalencia
de diabetes y para el 2025 se proyecta que ocupará el séptimo lugar, la DM, es la tercera causa de mortalidad
general desde 1997, y la primera causa de mortalidad en los grupos de 45 a 65 años de edad (3).
De acuerdo a datos de la Secretaría de Salud referido por Monroy (4) y Aguilar (5) el 10.75% de personas de
20 a 69 años, tiene algún tipo de diabetes mellitus, lo que equivale a una población de más de 5 millones y
medio de personas con la enfermedad, de los cuales el 65% son mujeres y 35 % hombres. Cada hora, la DM
provoca la muerte de 5 personas en México.
La perspectiva futura señala que se mantendrá la tendencia incremental en la prevalencia e incidencia de la
enfermedad, teniendo como factor de riesgo a la obesidad asociado al aumento de índice de masa corporal y a
la edad; los pacientes viven en promedio 20 años con la enfermedad, la cual con el transcurso del tiempo y el
bajo control metabólico, ocasiona estragos a la salud física y con ello, disminuye considerablemente la calidad
de vida del paciente. Como enfermedad crónica se presenta con graves desenlaces, entre los que sobresalen
la insuficiencia renal crónica, daño cardiovascular, ceguera resultante de la retinopatía diabética, neuropatía,
invalidez y en el peor de los casos, muerte prematura, no obstante, la DM, ha sido atendida de manera
predominantemente médica, sin considerar de forma sistemática, factores psicosociales entre las que se
encuentra la CV.
En consecuencia la Diabetes Mellitus no solo se asocia con su magnitud epidémica, sino con las peculiaridades
biológicas, psicológicas y sociales que caracterizan a las personas con diabetes y las del sistema social y de
atención a la salud en México y en cualquier parte del mundo (6). En la vivencia de la diabetes a partir del
diagnóstico, algunos autores (7-10) mencionan un proceso psicológico hacia la aceptación de la enfermedad y
la adherencia al tratamiento, que no necesariamente es igual en todas las personas, lo que puede llevar a
mantener una percepción favorable sobre su salud y su vida.
Los profesionales de la salud son cada vez más conscientes de la necesidad de evaluar y supervisar la calidad
de vida (CV), como un resultado importante de la atención de la DM. La CV es un elemento importante que se
debe valorar como parte del tratamiento de la diabetes; ya que la enfermedad crónica puede influir en la
autonomía personal y por ende, en las actividades de atención y autocuidado, lo que puede en consecuencia,

�tener impacto en el control de la diabetes y en la gestión de sus requerimientos. Si las exigencias de un régimen
de tratamiento no encajan con la forma en que los pacientes viven sus vidas, deben optar por buscar apoyos
institucionales y aprender formas de cuidado personal que protejan su CV (11).
La calidad de vida (CV) es un concepto multifacético, dinámico y particular, el cual se requiere definir y evaluar
como un resultado psicológico. Joyce hizo hincapié en la característica altamente subjetiva de CV y la define
como "lo que el paciente dice que es". (12) En otras palabras, la CV es buena o mala de acuerdo a la persona
que siente. Este punto de vista hace hincapié en la característica más esencial de la medición de CV, que es el
retomar lo que la propia persona piensa que es CV y no lo que otros imaginan que es. Los médicos y enfermeras
pueden sentir que, debido a la cercanía que tienen con sus pacientes a los que conocen bien, tienen
conocimientos sobre la CV de los pacientes, sin embargo, dichas impresiones pueden ser engañosas.
En años recientes, un número considerable de estudios se han preocupado por definir o estudiar el concepto
de CV y sobre todo buscar su relación con la salud. La CV no es un concepto nuevo, se ha venido aplicando a
diversos campos, hasta el punto que hoy el término se ha convertido en uno de los de mayor uso en el lenguaje
común y se debe considerar como una entidad multidisciplinaria que es aplicable e inherente a todos los temas
de la sociedad y del mundo, digno de contemplarse desde una perspectiva política, económica y social y no
solo como factor psicosocial (13).
Una de las definiciones de CV que es apropiada para ligarla con el cuidado de la diabetes, es la que define a la
misma como “la evaluación subjetiva de la influencia del estado de salud, los cuidados sanitarios y la promoción
de la salud, sobre la capacidad del individuo para mantener un nivel de funcionamiento que le permita realizar
las actividades que le son importantes y que afectan a su estado general de bienestar. Las dimensiones más
importantes que incluyen la calidad de vida relacionada con la salud son, el funcionamiento social, físico y
cognitivo, la movilidad, el cuidado personal, y el bienestar emocional” (14). Esta definición retoma los aspectos
importantes de cómo se percibe la propia salud y es utilizada con frecuencia como sinónimo del concepto de
salud autopercibida, la cual nos facilita tener un acercamiento a la propia subjetividad de la gente en el contexto
de la calidad de vida.
Debido a la importancia que tiene no solo el bienestar físico para las personas con DM2, sino el considerarse
satisfecho con sus condiciones de vida, el propósito del estudio, es describir si existe diferencia en la CV de
adultos con y sin diabetes (DM2) que acuden a centros de atención primaria de la Secretaría de Salud en
Guadalajara, Jalisco, México.
Metodología
Se realizó un estudio transversal, comparativo con 238 pacientes, que acudieron a atención primaria en cuatro
centros de Salud, de la Zona Metropolitana de Guadalajara en un periodo de 6 meses (marzo a agosto 2007),
119 son pacientes con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2, se confirma a través de reporte solicitado a los
médicos familiares y a los expedientes clínicos vigentes y con un año de diagnostico como DM. El otro grupo
de 119 pacientes sin diagnóstico de DM o una enfermedad crónica se obtiene de pacientes sin el diagnóstico
que asistio al mismo consultorio, mimo día y los mismos criterios de inclusión como son; tener más de 40 años
de edad a la fecha, no tener diagnóstico previo de enfermedad psiquiatrica, ni estuvieran tomando
psicofármacos o presenten otras enfermedades crónicas (verificado en expedientes) que pudieran influir en su
evaluación de la calidad de vida.
Tanto la entrevista para cumplir los datos sociodemográficos como la evaluación de CV, la realizó personal
previamente adiestrado (pasantes de medicina y psicología) en la utilización de los instrumentos, a los sujetos
encuestados, se les explicó el motivo del estudio y la libertad que tenían de participar o no en el mismo,
respetando su confidencialidad y solicitando su consentimiento verbal.
El procesamiento y análisis de los datos se realizó con el programa estadístico para ciencias sociales (por sus
siglas en inglés SPSS) versión 11.0, aplicando de acuerdo al tipo de variables, medidas de resumen, variabilidad
y asociación así como estadísticos inferenciales: media, desviación estándar; Chi2, análisis de varianza,
comparación de proporciones y Razón de momios (OR) respectivamente, tomando como significativa una
P&lt;0.05.
Instrumentos

�Se utilizó el cuestionario denominado EuroQol-5D, para la medición de la calidad de vida en la versión en
español, es un instrumento diseñado por el grupo EuroQol (1990) que pretende ser una medida genérica del
estado de salud y está validado en población de habla hispana. El EuroQol-5D (15-19) consta de dos partes.
En la primera, se describe el estado de salud a través de cinco dimensiones: movilidad, cuidado personal, las
actividades habituales, dolor / malestar y ansiedad / depresión. Cada una de estas dimensiones tiene tres temas
en asociación con tres niveles de gravedad, que pueden combinarse para definir un total de 243 estados de
salud. En la segunda parte las puntuaciones individuales del estado de salud se reflejan en una escala visual
análoga de 0 (peor estado de salud concebible) a 100 (mejor estado de salud concebible).
La validez y la fiabilidad del cuestionario han sido probadas en una amplia gama de grupos de pacientes (20,21)
tanto en la versión en inglés como la versión en español y sus resultados han sido documentados previamente
(22-25). Para la muestra de 238 pacientes estudiados se obtiene un alfa de Cronbach de 0,87 en sus cinco
reactivos y con al Escala Visual Análoga (EVA). Dentro del horario de espera a consulta, se aplico primero la
entrevista con datos sociodemográfico como sexo, edad, escolaridad, estado civil y remuneración económica
(salario, pensión, jubilación y/o ayuda económica permanente) y el Instrumento EuroQol, siguiendo los
lineamientos mencionados por otros autores (26-28).
Registro
La presente investigación forma parte de la Línea de Investigación “Calidad de Vida” apoyado y con registro
0021 en el Instituto de Investigación en Salud Ocupacional (IISO), del Departamento de Salud Pública en el
Centro Univeristario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México)
Resultados
De 238 pacientes como total de la muestra estudiada, el 61.1% corresponde a mujeres, la edad media fue de
54.76 ± 6.8, 80% casados o con pareja, el 47% del total se dedican a las actividades del hogar, solo 38% curso
mas alla de primaria y el 23 % no termino la primaria. Del total de la muestra 119 (50%) tienen diagnóstico de
diabetes mellitus tipo 2, de estos el 66.3% corresponde a mujeres, el 73% estan casados o tienen pareja, el
48% no tienen una remuneración económica y el 55.1% esta por arriba del pormedio de 55 años (ver Tabla 1).
Tabla 1. Distribución Porcentual de las Características generales en la muestra con y sin presencia de
DM2

�Fuente: Encuesta
Del total de la muestra el 61% de los pacientes tienen una remuneración económica (trabajan, pensionados,
jubilados o ayuda permanente) y su percepción de la salud es mayor al promedio que del grupo de pacientes
que no tienen remuneración económica (ver Tabla 2).
Tabla 2. Distribución por frecuencias de la Percepción de Salud General en la muestra por presencia o
no de remuneración económica

Fuente: Encuesta
La asociación estadística entre las dimensiones del Euroqol y la presencia de diabetes, fueron significativas en
la de cuidado, actividades cotidianas, dolor y ansiedad y depresión, solo la de movilidad no fue estadísticamente
significativa (ver Tabla 3).
Tabla 3. Distribución porcentual de la Calificación de Calidad de Vida por dimensiones EuroQol 5-D y
DM2

�Fuente: Instrumento de evaluación EuroQol 5-D.
El promedio de calificación de la Escala visual Análoga para la muestra fue de 68.17 +/- 9.9, siendo mayor el
promedio en la mujeres, con un 57.6 % de la calificación por arriba de 68 puntos, contra el 40 % de calificación
por arriba del promedio en hombres, sin embargo, al buscar la asociación entre sexo y diabetes, se encuentra
una asociación en los hombres en contraste con las mujeres ver Tabla 3).
Se encuentra asociación estadística al relacionar pacientes con o sin diagnóstico de diabetes con tener o no
una remuneración económica (P=0.002) (ver Tabla 1), así mismo los hombres diabéticos califican más baja o
mala su calidad de vida que las mujeres con diagnóstico de diabetes (ver Tabla 4), el resto de variables
sociodemográficas no se encuentra relación con respecto al grupo de pacientes con o sin diagnóstico. Al
relacionar los que tienen una remuneración económica con los que no tienen se encuentra una relación
estadísticamente significativa por promedio de edad (p=0.002), en el estado civil de viudos y enuna mejor
percepción de salud en general en los que tienen una remuneración económica (p=0.000) (ver Tabla 2).
Tabla 4. Distribución porcentual de la Calificación en la Escala visual Análoga (EVA) por Sexo y
presencia de Diabetes

�Fuente: Encuesta e Instrumento de evaluación de CV
Discusión
Algunos estudios han buscado la relación entre calidad de vida y diabetes. Un ejemplo es el reportado por
Velarde (29) en 100 pacientes con diabetes tipo 2, donde se determinó la relación entre el tiempo de evolución
de la enfermedad, descontrol metabólico, enfermedades asociadas, complicaciones tardías y calidad de vida
en primer nivel de atención. Encontró que el impacto de las complicaciones presentó moderada afección en la
CV por la presencia de las complicaciones tardías de la diabetes, seguidas del descontrol metabólico, el tiempo
de evolución y las enfermedades asociadas. En nuestro trabajo no contemplamos estas variables, ya que
incluyó sujetos sin DM2, exclusivamente nos enfocamos a la calificación y valoración que las personas de
ambos grupos otorgaron a su CV en el momento de la encuesta.
Al evaluar CV, las dificultades metodológicas que implica utilizar instrumentos que se consideran “blandos” y
por lo cual no existe un estándar de oro con que se pueda comparar la medición y contando con instrumentos
genéricos y los específicos (30), para este trabajo, decidimos utilizar un instrumento genérico, ya que incluyó a
un grupo de NoDM2, probablemente uno específico para DM, habría captado impacto directo de la enfermedad
en la CV del grupo de DM2, pero resultaba inadecuado para quienes no tienen diabetes.
El estado de salud de las personas es uno de los principales indicadores de calidad de vida, pero también es
un constructo complejo en el que a su vez influyen diversos factores. En el caso de enfermedades crónicas
como la diabetes, el mero conocimiento de padecer una enfermedad, independientemente del deterioro físico
que produzca, también puede dar lugar a un cambio en las actividades o comportamientos de las personas y a
un empobrecimiento en la percepción de su salud (31,32) en la muestra, contrario a estudio previo donde las
personas con DM calificaron mejor su CV, se encontró una pobre percepción de CV, más acentuada en
personas con DM2 (33).
Por otra parte, según Aspiazu (34), los factores sociodemográficos tienen un efecto modulador en cada una de
las fases de la vida y en la forma en que se les percibe. Un ejemplo de ello es la edad, así las personas de
mayor edad con un mismo grado de problemas de salud se perciben como más sanas que las de menor edad.
En el estudio se tomaron personas con una edad económicamente productiva, aunque el ciclo familiar, ya puede
presentar la ausencia de niños pequeños y crisis en las parejas, asociadas a la edad, tanto para sexo femenino
como para masculino, además de etapas relacionadas con la disminución o pérdida de la etapa reproductiva
para las mujeres y el climaterio, esto puede atraer estados emocionales con presencia de trastornos afectivos,
tal es el caso de la ansiedad o la depresión, como resultado de efectos hormonales; en los resultados, resaltó
la dimensión ansiedad/depresión que para el caso de las personas con DM fue más severo el deterioro de CV,
sin embargo, de manera moderada, se encuentra más alto el daño tanto en esta dimensión como en movilidad,
y aunque para esta última el resultado no es estadísticamente significativo, existe una clara tendencia que
resulta inexplicable con los instrumentos utilizados, ya que las personas incluidas en el estudio, no presentaban
limitaciones físicas aparentes. En cuanto a ansiedad/depresión agrupamos a la muestra por sexo para comparar
resultados y determinar si efectivamente, el sexo femenino con diabetes, presentó una percepción más

�deteriorada de CV, encontramos que por el contrario, las mujeres con diabetes tienen un porcentaje cercano a
18 % más que los hombres de calificación por arriba del promedio de EVA y aunque no se obtuvo significancia
estadística, esta tendencia nos puede orientar hacia cuestiones de género, donde se viva de manera diferente
la diabetes tal como lo reporta estudio en población con diabetes en Guadalajara (35). De la misma forma, la
mayor presencia de ansiedad/depresión, coincide con hallazgos previos en población derechohabiente de la
seguridad social en México (36), donde se encontró asociación entre depresión y diabetes.
Por otro lado, diversos autores han investigado sobre los factores de la vida que son considerados importantes
para la calidad de vida por las personas de edad, encontrando como variables más importantes, las relaciones
familiares y contactos sociales, la salud general, el estado funcional, la vivienda y la disponibilidad económica,
la capacidad de control y las oportunidades potenciales que la persona tenga a lo largo de su vida, estos
factores, requieren de una medición más especializada, donde se incorporen, no solo escalas de medición, sino
metodología cualitativa que logre captar parte de la subjetividad y de los significados que las personas otorgan
a su estado de salud o enfermedad. Las aspiraciones de auto desarrollo y el interés en el bienestar de los
demás, se asocian con sentimientos de bienestar en la vejez (37), que a su vez impacta la CV.
Una limitación probable de nuestro estudio es el tamaño de la muestra, que aunque se tomo un grupo de
pacientes de clínicas con condiciones similares económicamente y en un tiempo determinado, no tiene la
característica de ser un muestreo probabilístico, así como la necesidad de incorporar variables de orden
cualitativo respecto a las condiciones perceptivas por el mismo paciente de su entorno laboral, económico y
familiar.
Se considera necesario la realización de una adaptación transcultural del cuestionario o realizar un estudio
comparativo con otro instrumento para identificar el nivel de validez del mismo así como su sensibilidad, aunque
se reconoce la ausencia de un estándar de oro para la medición de CV, que nos lleve a conocer mejor la salud
percibida por nuestros grupos y contribuir como personal de salud, a mejorar la CV de la población enferma y
no enferma.
Conclusiones
De acuerdo a los resultados de este estudio, predomina el sexo femenino, la edad media es alrededor de la
quinta década de la vida, las tres cuartas partes de cada grupo (DM y NoDM), tiene pareja, sólo la tercera parte
tiene remuneración económica por su trabajo y la escolaridad es baja. No se registraron diferencias estadísticas
en las características generales de la muestra entre quienes tienen y no tienen diabetes, a excepción de la
edad, encontrándose más joven la población sin DM.
En las dimensiones de cuidado, actividad cotidiana, dolor, y ansiedad/depresión, se registraron diferencias
estadísticas entre el grupo con DM y sin DM, en todas las dimensiones el porcentaje que reporta “sin dificultad”,
es mayor en los No DM2, asimismo, todas las dimensiones puntúan más alto en daño severo en personas con
DM, especialmente ansiedad/depresión y movilidad, sólo en la dimensión de ansiedad/depresión el daño
moderado, se reporta superior para el grupo de los NoDM, lo cual habla de que viven de manera importante
este estado emocional dañino para la salud integral. Se encontraron diferencias estadísticas en la CV en cuanto
a salud percibida por el grupo de DM2 y el de NoDM2, hay una menor percepción de CV en el grupo de personas
con diabetes, especialmente en la dimensión de ansiedad/depresión encontrándose más severa en personas
con DM2.
Estos resultados deben de ser considerados por los profesionales de los Centros de Salud que tienen un
contacto primario con personas adultas, para programar actividades preventivas y de promoción a la salud,
tanto hacia grupos ya diagnosticados con DM2 como a los que están en riesgo de presentar la enfermedad.
Resumen
Comparar la Calidad de Vida (CV), la percepción de su salud y su relación con el trabajo en personas con y sin
diagnóstico de diabetes. Estudio transversal comparativo, la muestra fue determinada por el total de pacientes
con diagnostico de diabetes que asistieron en un periodo de 6 meses a 3 centros de salud mayores de 40 años,
usuarios del sistema público de salud. Para CV, aplicamos EuroQol-5D con 5 dimensiones, además variables
sociodemográficas, los datos se procesaron con programa SPSS 11.0, aplicando Chi2, análisis de varianza y
razón de momios, tomando como significativa una P &lt;0.05. Del total de la muestra (238), el 61 % son mujeres,
con edad promedio de 54.7± 6.8 años, el 47 % dedicados a labores domésticas, un 38 % con estudio superiores

�a primaria, 23 % sin primaria y 39 % con primaria terminada, al separar entre diabéticos y no diabéticos no
existieron diferencias en las variables sociodemográficas de sexo, escolaridad y estado civil, a excepción de la
remuneración económica (p=0.002) y esta a la vez de promedio de edad (0.002). En las 5 dimensiones y en la
calificación global de CV, el puntaje fue mayor para las personas sin diabetes quienes se autocalifican con una
mejor calidad de vida, el área más afectada en las personas con diabetes es ansiedad/depresión (P&lt;0.00).
Existe tendencia a que las mujeres con diabetes califiquen más alta su CV en comparación con los hombres.
Las personas con diabetes califican como más deteriorada su calidad de vida, aunque existe una tendencia
favorable en las mujeres con diabetes, quienes evalúan como mejor su calidad de vida en relación a los hombres
con diabetes. La dimensión más afectada es ansiedad/depresión.
Palabras clave: Diabetes Mellitus tipo 2, Calidad de Vida, Salud, Trabajo.
Abstract
Compare the quality of life (QoL), perception of health and its relation in people with and without diabetes. Study
comparative sample of 208 people over 40 years, users of the public health system. For QoL, we apply 5
EuroQol-5D dimensions, besides sociodemographic variables, the data were processed with SPSS 11.0
program using Chi2 analysis of variance and odds ratios, taking as a significant P &lt;0.05. The total sample (238),
61% are women, with an average age of 54.7 ± 6.8 years, 47% devoted to housework, 38% with higher education
to primary, 23% without primary and 39% Primary completed, the separation between diabetics and nondiabetics, there were no differences in sociodemographic variables of gender, education and marital status, with
the exception of financial compensation (p = 0.002) and this time the average age (0.002). In 5 dimensions and
the overall rating of CV, the score was higher for people without diabetes who self rated with a better quality of
life, the area most affected in people with diabetes is anxiety / depression (P &lt;0.00). There was a tendency for
women with diabetes to qualify higher CV compared with men. People with diabetes are classified as
deteriorating quality of life, although there is a favorable trend in women with diabetes who evaluate and improve
their quality of life compared to men with diabetes. The most affected dimension is anxiety / depression.
Keywords: Diabetes Mellitus Type 2, Quality of Life, Health, work.
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�28. Smith, DH, ES Johnson, A. Russell, B Hazlehurst, C Muraki, GA. Nichols, A Oglesby and J Betz-Brown.
2008. Lower visual acuity predicts worse utility values among patients with type 2 diabetes. Qual Life Res
17:1277–1284
29. Velarde Jurado, E y C Ávila Figueroa. 2002. Consideraciones metodológicas para evaluar calidad de
vida.Salud Pública de México;44:448-63.
30. Aspiazu Garrido, M, A Cruz Jentoft, JR Villagrasa Ferrer, C Abanadez Herranz, N García Martín, and FA
Valero de Bernabé. 2002. Factores asociados al mal estado de salud percibido o a la mala calidad de vida en
personas mayores de 65 años. Revista Española de Salud Pública; 76:683-99.
31. Salazar Estrada JG, C Colunga Rodríguez, M Pando Moreno, C Aranda Beltrán, y TM Torres López. 2007.
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32. Colunga C, JE García de Alba, JG Salazar y M Ángel. 2008. Diabetes tipo 2 y depresión en Guadalajara,
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33. Daniulaityte, R. 2004. Making sense of diabetes: cultural models, gender and individual adjustment to type
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34. Aspiazu Garrido, M, et. al., Op.cit.
35. Salazar Estrada JG, et. al., Op.cit.
36. Daniulaityte, R., Op.cit.
37. Aspiazu Garrido, M, et. al., Op.cit.

�CONCEPCIONES CULTURALES EN TORNO A LA SALUD Y LA
ENFERMEDAD EN POBLACIÓN DE ADULTOS DE JALISCO, MÉXICO
Marcela
Serrano
Hernández,
Teresa
M.
Departamento
de
Salud
Pública,
Centro
Universidad
de
Guadalajara
E-mail: ttorres@cucs.udg.mx

Torres
López
y
Universitario
de
(Guadalajara,

Gabriel
Ávalos
Alcántara.
Ciencias
de
la
Salud.
Jal.,
México)

Introducción
A lo largo de la historia los conceptos de salud y
enfermedad han tenido diversos significados. En la
era paleolítica la concepción del proceso saludenfermedad era “mágica”. En esta época los brujos
tenían gran influencia y todo proceso anormal era
atribuido a una causa sobrenatural. Otra figura
importante en esta concepción era el sacerdote,
quien como doctor espantaba los malos espíritus o
el demonio que producían la enfermedad(1).
Con la cultura griega se produjo el inicio de una
visión racionalista y naturalista del universo y del
hombre, alejada de la magia y las supersticiones
místicas y religiosas. La salud era el bien más preciado en la sociedad griega. Además, sin salud no podía haber
belleza. Para los griegos antiguos, la enfermedad era desequilibrio, la desviación de la norma, y su cura pasaba
por un retorno a la naturaleza (2).
El acontecimiento más importante de la historia universal de la medicina lo constituye la medicina hipocrática,
ya que es el nacimiento de la medicina como un saber técnico. Es por eso que la total elaboración de esta
primera medicina científica duró alrededor de trescientos años a partir del siglo VI a.C. Esta hazaña consistió
en sustituir en la explicación de la salud y enfermedad todo elemento mágico o sobrenatural por una teoría
limitada a la esfera del hombre y la naturaleza. Constituyó así, el origen de una concepción científica de la
medicina universal, definitivamente liberada de la religión y la filosofía y establecida como un conocimiento
técnico. Durante los siglos XVII y XIX por primera vez se habla de medicina social y se llevan a cabo logros
importantes en salud pública y pasa a primer plano la idea de la prevención de enfermedades. Se habla de
condiciones sociales como causa de enfermedad.
Actualmente, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizada en su constitución en
1946, la salud es el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de
afecciones o enfermedades. En 1992 se agrega a la definición de la OMS: “y armonía con el medio ambiente”,
ampliando así el concepto. De modo contrario, se entiende a la enfermedad como una entidad opuesta a la
salud, cuyo efecto negativo es consecuencia de una alteración o desarmonización de un sistema a cualquier
nivel (molecular, corporal, mental, emocional, espiritual, etc.) del estado fisiológico y/o morfológico considerados
como normales, equilibrados o armónicos. Tomando en cuenta que los fenómenos de salud son dinámicos,
cuando se habla a cerca de la definición de salud de la OMS (3), se establece un modelo estático. La salud y
la enfermedad constituyen diferentes grados de adaptación del hombre frente al medio, los modos y estilos de
vida son influidos y a su vez influyen en la actividad del hombre como ser social. Los fenómenos de salud
ocurren dentro de una población cuyos miembros tienen una determinada constitución genética y viven en forma
organizada en una sociedad que transforma continuamente el ambiente. Al encontrar estos determinantes el
concepto de salud debe incluir dimensiones individuales, sociales y ambientales del ser humano. En este
constante cambio y en la búsqueda de un equilibrio entre el hombre y el ambiente giran los conceptos de saludenfermedad, y como es muy dinámico se puede entender mejor si se le llama: “proceso salud enfermedad”, ya
que no hay un punto límite exacto entre ellos. Estos conceptos no se pueden abordar desde la enfermedad o
salud solamente, ya que estos van a afectar de manera diferente al individuo.
Ahora bien, en la práctica parece seguir predominando el modelo biomédico sobre el biopsicosocial, el cual está
basado en la integración de los hallazgos clínicos con los datos de laboratorio y los datos de anatomía
patológica; definiendo la enfermedad como aquella dolencia que el médico puede reconocer, diagnosticar,
clasificar y curar; es decir, su objetivo es curar la enfermedad y no pacientes con enfermedad. Es por eso que

�este modelo ha entrado en crisis, a partir de la crítica de su deshumanización y su racionalidad exclusivamente
técnico-instrumental. En todo caso, sigue predominando un concepto que concede mayor relevancia a los
factores biológicos y que se interesa más por la enfermedad y la rehabilitación. Esta racionalidad asume que
tanto la salud como la enfermedad intervienen en la realidad objetiva del cuerpo, mientras que se deja de lado
la reflexión personal, las mediaciones culturales y sociales que acompañan al sufrimiento humano. Este enfoque
deja afuera todo lo relacionado con la esfera psicosocial.
Desde el punto de vista de la antropología y citando estudios previos; Fernando Conde (4) hace referencia de
los valores considerados como positivos en cuestión de salud comprendiendo los siguientes elementos: alegría
como síntoma de salud, la valoración de “se nace sano” y la valoración de la armonía familiar como algo
saludable. En contraparte, la población estudiada señalaba como negativo: vejez, enfermedad mental,
valoración del dolor como “no saludable” y la muerte. Es decir que las concepciones y representaciones sociales
dominantes sobre la salud en la población activa y masculina estudiada, tienden a unirse con las nociones
biomédicas que actualmente predominan en el sector salud: definir la salud como una cuestión
fundamentalmente individual, física y centrada en la ausencia de una enfermedad orgánica. En lo que respecta
al género femenino, las concepciones sobre la salud se expresaban como nociones más centradas en la
búsqueda del “equilibrio personal”, en donde la preocupación central era la situación de la salud familiar y más
específico, la de los hijos.
En un estudio realizado por Kornblit (5), con jóvenes argentinos entre 15 y 19 años se encontró que “un 34%
sustentaba el criterio de la salud “orgánica”, el 25% el de la salud “psíquica” y el 41% el de la salud como
integración psicofísica. Estos porcentajes variaban según se refería a varones o mujeres. En efecto, los varones
mantienen en mayor proporción el criterio de la salud orgánica, privilegiando así el ámbito de “lo corporal”
y desencadenando el interés de reflexionar acerca de la perspectiva de género o de lo que se espera
socialmente de los varones y mujeres. Es así como se señala que la concepción de salud ideal (6) supone un
estado de salud no alcanzable por el ser humano en su realidad diaria, respondiendo a la definición teórica de
una situación deseable en salud. Sin embargo, tiene importancia pues esas concepciones son guías que
inspiran actos cotidianos, aunque se sepa que nunca se alcanzarán plenamente dichos objetivos. En otra
Investigación realizada con familias de la Ciudad de Buenos Aires (7), se observó que éstas conceptualizaban
la salud refiriéndose a diversos aspectos de la vida cotidiana tales como alimentación, hábitos de vida, consulta
al sistema médico, práctica de deportes, bienestar psíquico e interpersonal, abrigo, higiene, vida al aire libre y
prácticas religiosas. Cabe destacar que, según el nivel socioeconómico al que pertenecían, cada uno de estos
aspectos fueron definidos de modo diverso.
Varios trabajos interculturales (8) confirman la existencia de ideas populares sobre la enfermedad y señalan
diversos modos de pensar las causas de las enfermedades. Estos modos de pensar constituyen "lógicas" que
permiten entender la realidad de la enfermedad: una lógica de degeneración, en la cual la enfermedad sigue al
desgaste del cuerpo; una lógica mecánica, en la cual la enfermedad es resultado de bloqueos o de daños a
estructuras corporales; una lógica de equilibrio, en la cual la enfermedad sigue a la ruptura de la armonía entre
las partes o entre el individuo y el medio; y una lógica de invasión, que incluye la teoría del germen y otras
intrusos materiales de las que resulta la enfermedad.
Todos estos componentes implican las concepciones de enfermedad que responden a la medicina científica en
cuanto a centrarse en síntomas, causas y terapias de enfermedades. Otro punto de vista sugiere que los
conceptos vinculados con la enfermedad operan como símbolos que se relacionan con una amplia variedad de
experiencias propias de una cultura. Los conceptos comunes de enfermedad no sólo nombran entidades en el
cuerpo, también son imágenes asociadas con otros órdenes de la vida. Es así como se puede hablar de cuatro
aspectos del fenómeno enfermedad para el individuo: Estar enfermo, es decir, sufrir alteraciones a causa de
enfermedades en el cuerpo y en sus funciones; sentirse enfermo, es decir, percibir tales modificaciones en el
propio organismo;identificar la enfermedad basándose en los conocimientos adquiridos en su época y referidos
al tema; poder estar enfermo, lo cual depende tanto del tipo de enfermedad como de los roles sociales que
desempeña el sujeto.
En el informe Mujer y Salud de Madrid (9) el discurso dominante en 1993 era el de una visión holística; en la
cual la concepción de salud constituía una noción global, colectiva y equivalente de vida familiar plena. Su
traducción en promoción de salud fue el de ubicar a la mujer como agente de salud, vista como la "responsable
de los cuidados familiares”. En el año 2000, el discurso dominante en torno a salud cambio de lo holístico al de
constituir un equilibrio personal, cambiando también a una noción más personalizada y equivalente del equilibrio
personal y como fuente de energía vital, aquí el rol que desempeñaba la mujer en promoción de salud fue el de
ser señalada como un sujeto activo de salud, es decir, la responsable para el desarrollo de los auto cuidados.

�Canguilhem (10) señala tres concepciones: la ontológica (origen mágico-religiosa-bacteriológica), la dinámica
(equilibrio organismo/ambiente) y la social (considera que la enfermedad es un hecho social en el que
intervienen: clase social, origen étnico, sexo, etc., en el comportamiento de los enfermos). Su interés entonces
no sólo reside en describir o conocer el fenómeno de enfermar, sino en analizar el concepto desde un aspecto
más amplio y postular que no existe un hecho normal o patológico en sí mismo: “Las anomalías no son en sí
patológicas, son sólo variantes que expresan otras normas de vida; si esas normas son inferiores, en cuanto a
estabilidad, fecundidad y variabilidad con respecto a las normas consideradas en forma convencional como
normales, entonces se las denominará patológicas”. En conclusión, Canguilhem define enfermedad como el
estado anormal (patológico) que predispone al organismo a un resultado adverso, dañino y susceptible de ser
tratado.
También se relaciona a enfermedad los siguientes términos: padecimiento (illness), enfermedad (disease) y
disfunción social (sickness); cada uno de ellos reflejando una óptica o posición distinta de la enfermedad. La
primera es la parte subjetiva del estar enfermo, la segunda es la dimensión biológica orgánica de la enfermedad,
y por último está la dimensión social de la enfermedad.
Diversos autores como Granda, Good, Llovet (11,12,13) y en particular Laurell (14), mencionan que la
enfermedad no puede ser considerada simplemente como un estado biológico ni como la consecuencia
mecánica de la pobreza o de otras condiciones sociales, sino como parte de un proceso entre la salud y la
enfermedad. No obstante lo anterior, no existe consenso en la conceptualización de la salud. Múltiples autores
han insistido en que un primer acercamiento debería consistir en considerar la salud como la ausencia de
enfermedad, noción que en la actualidad prevalece en al ámbito popular. Sin embargo, esta postura hace
evidente su debilidad al intentar conceptuar la enfermedad, lo que es tan complejo como conceptuar la salud.
Los esfuerzos por elaborar una definición de enfermedad con frecuencia se han apoyado en los conceptos de
normalidad y anormalidad. Viveros (15) señala cómo los individuos se expresan a propósito de la salud y la
enfermedad en un lenguaje elaborado a partir de la relación que establecen con la sociedad. Es así como en la
actualidad se da inicio a un análisis de la salud y la enfermedad, no como entidades cuya definición es evidente,
sino como el resultado de procesos sociales, elaboraciones intelectuales y continuos intercambios de la
colectividad. Otros estudios relevantes sobre la salud son los de Castro (16,17), quien ha incursionado en el
enfoque cualitativo sobre la subjetividad de los individuos en torno de los padecimientos, la enfermedad y la
manera en que la experiencia y los significados se modulan de acuerdo con la estructura social.
Con todos los puntos de vista ya mencionados, el hombre ha elaborado diferentes conceptos sobre salud y
enfermedad, formas de aliviarla, acciones para su prevención y fomento de la salud. Por lo tanto, las
percepciones de buena y mala salud, junto con las amenazas que pudiesen rodearlas, se encuentran
culturalmente construidas, condicionando los significados, la interpretación de sensaciones y la percepción de
los cambios y potencialidades corporales que la persona tendrá; las cuales serán referidas a la estructura social,
debido a que están marcadas por las condiciones y el contexto en el cual emergen; asimismo, por las funciones
que cumplen en la interacción con el mundo y con los demás; así pues, se constituye su subjetividad: sabemos
que es más posible que un individuo esté sano cuando se siente de esa manera y así lo refiere, reconociendo
que también podría tener lesiones o disfunciones asintomáticas o bien sin manifestaciones evidentes.
El objetivo de este trabajo fue el de describir la visión sobre salud y enfermedad desde las concepciones
culturales de la población general, a demás de presentar la visión diferenciada de hombres y mujeres; a fin de
identificar elementos para desarrollar programas de prevención y mejorar
así el proceso de
atención. Su importancia radica en que si no se cuenta con un acercamiento a las conceptualizaciones de la
población, esto puede conducir a que los programas educativos en salud no partan de bases fundamentadas
en lo que es culturalmente es significativo para ellos.
Metodología
Se realizó un trabajo de recolección sistemática de datos bajo el enfoque de la antropología cognitiva y de la
salud, a fin de estudiar cómo los sujetos adquieren información y la procesan para generar decisiones y actuar
de acuerdo a los valores normativos de su entorno, constituyendo así, el punto de vista emic (18). El diseño del
estudio fue transversal exploratorio con niveles de análisis descriptivo y correlacional. El trabajo tuvo dos
recolecciones sucesivas de datos, entre Febrero y Mayo de 2009: una con la técnica de listados libres y otra
con la técnica de sorteo de montones. Este tipo de técnicas de recolección de datos se orientaron a la
descripción de la concepción cultural de salud y enfermedad, todo esto para describir la organización de las
distintas dimensiones que los informantes elaboran en torno a ellos.

�El estudio se realizó en Jalisco, México, los municipios donde se realizó el trabajo fueron: El municipio de
Guadalajara se localiza al centro del estado de Jalisco, cuenta con una población de 1’633,216 habitantes: 784
733 corresponden al sexo masculino y 848 483 al femenino. Los grupos de edad en esta zona se componen de
la siguiente manera: De 0-14ª: 507 864hab, de 15-64ª: 1 033 298hab, Mayores de 65ª: 87 483hab, y 4 571
personas corresponden a un grupo de edad no especificado. En el ámbito de salud, este servicio es
proporcionado por la Secretaría de Salud del gobierno estatal, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS),
el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el Hospital Civil, la Cruz
Verde, la Cruz Roja y un gran número de clínicas y hospitales particulares (19).
En municipio de Poncitlán se localiza en el sureste del estado, cuenta con una población de 36 893 habitantes,
de los cuales 18 131 personas corresponden al sexo masculino y 18 762 al femenino. Los grupos de edad
establecidos: De 0 a 14ª: 14 964hab. De 15 a 64ª: 19 876hab. Mayores de 65ª: 1 957hab y 76hab corresponden
a un grupo de edad no especificado. La atención a la salud en este municipio está a cargo de la Secretaría de
Salud del gobierno estatal, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE). De acuerdo con los datos del gobierno del estado, el
municipio contaba en febrero de 1997, con 4,053 asegurados al IMSS, es decir, sólo 1 de cada nueve habitantes
contaba con adscripción a los servicios de salud en este Instituto. En lo que se refiere a infraestructura, el
municipio sólo cuenta con dos unidades médicas, pertenecientes una al IMSS y otra al ISSSTE (20). Lo anterior
indica que la cobertura de este servicio es insuficiente.
La estrategia de muestreo para la selección de entrevistados fue no probabilística propositiva (21); orientada a
encontrar cierta variación en algunas características de los informantes: género, distintas comunidades, amplio
rango de edad y diferentes experiencias en el ámbito de salud y enfermedad. Los criterios de inclusión fueron:
mujeres y hombres en edades de 20 a 59 años (38.7 años como promedio en las mujeres y 33.7 años en los
hombres), su escolaridad iba desde Ninguna hasta Estudios Superiores. En ambas recolecciones se entrevistó
a 40 informantes: 20 del sexo femenino y el resto del sexo masculino para cada uno de los términos en estudio,
siendo un total de 80 personas para cada técnica. Al final del trabajo totalizaron 160 participantes. La selección
de los contextos de estudio se basó en conjuntar dos visiones culturales (urbana y rural). El tamaño de la
muestra en cada contexto se basó en el supuesto del modelo de consenso cultural de Romney, Batchelder y
Weller (22) para el estudio de patrones culturales. El supuesto plantea que, en estudios de descripción cultural,
el tamaño de muestra no debe ser grande, debido a que la correlación promedio entre informantes tiende a ser
alta (0.5, ó más). En ese sentido, Weller y Romney (23) sugieren un tamaño mínimo de informantes para
clasificar el 95% de las preguntas correctamente, bajo un promedio de competencia cultural esperada
(concordancia entre las respuestas individuales y el patrón estimado de respuestas correctas del grupo) de 0.5
y un nivel de confianza de 0.95.
En Guadalajara, las entrevistas se efectuaron en unidades de medicina familiar (UMF) del Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS) y en los Hospitales Civiles del estado, todos con usuarios del turno matutino. En
Poncitlán, las entrevistas se realizaron en la plaza principal, debido a que era más sencillo establecer contacto
con las personas. Antes de cada entrevista se explicaron los objetivos del estudio y se obtuvo el consentimiento
informado verbal, garantizándose a los informantes la confidencialidad y anonimato en la recolección y el
análisis de la información. La participación de los entrevistados se sujetó a su aceptación voluntaria.
Las técnicas de recolección de datos se orientaron a la descripción del dominio cultural del concepto de la Salud
y de Enfermedad. En la antropología cognitiva se entiende por dominio cultural el conjunto organizado de
palabras o frases que, en distintos niveles cognitivos, hacen referencia a una esfera conceptual específica (24).
En ese sentido, en la primera fase del estudio se aplicó la técnica de listados libres. Esta técnica consiste en
pedir a los informantes un listado escrito de términos o frases relacionados con una esfera conceptual
particular. El cuestionario de la entrevista incluyó dos preguntas generales:
1. “Escriba 5 palabras o frases que se le vengan a la mente cuando escuche la palabra: salud/ enfermedad”, y
2. “A continuación explique por qué asoció cada una de las palabras o frases anteriores con la palabra salud/
enfermedad”.
Las respuestas son registradas en el instrumento por el mismo participante o por el entrevistador. La principal
ventaja de este procedimiento es que favorece la expresión más espontánea de los sujetos, y por ello se espera
que el contenido evocado este más libre de racionalizaciones, sesgos de defensa o deseabilidad social (25).

�En la aplicación de los listados libres se obtuvo un total de 200 términos para el concepto de salud y 200 para
enfermedad, las palabras más frecuentes se encuentran en las Tablas 1 y 2. Luego de obtenidas las listas, se
tabularon los términos por frecuencia de mención. Esta tabulación permitió escoger 20 términos de cada listado,
a fin de generar instrumentos de recolección de sorteo de montones para su aplicación en la segunda fase del
estudio. Posteriormente se clasificaron con base a 3 tipos de conceptos: los elementos descriptivos (a su vez
clasificados en léxico = sinónimos del término; composición = elementos que conforman el concepto; y vecindad
= otras palabras relacionadas), las prácticas (clasificadas en acciones y funciones) y los atributos (adjetivos o
calificativos). En la segunda fase se aplicó la técnica de sorteo de montones, la cual consiste en elaborar tarjetas
para cada término (20 tarjetas diferentes para cada contexto) y pedir a los informantes que formen grupos de
cartas que contengan los términos más parecidos, sin importar el número de grupos que se formen. Después
se les pide que etiqueten a cada montón con una palabra o frase que identifique el conjunto de las tarjetas
seleccionadas (26)26, todo esto para describir la organización de las distintas dimensiones conceptuales de los
informantes sobre las palabras en estudio.
Los datos generados en las dos fases de recolección fueron tabulados en matrices de palabra por palabra y sus
valores fueron transformados a proporciones de similitud. Las matrices resultantes fueron analizadas por
separado para los valores agregados y los valores individuales. En el caso de los valores agregados, las
matrices fueron analizadas mediante conglomerados jerárquicos. Este método asigna palabras a dimensiones
conceptuales de acuerdo con la similitud percibida por los y las informantes. El grado de similitud entre palabras
se expresó en una gráfica de diagrama de árbol con niveles de correlación. En forma complementaria, se hizo
la representación espacial en dos dimensiones de las similitudes de las palabras representadas en los árboles
de conglomerados, mediante escalas multidimensionales no métricas. Con esta técnica se calculó el valor
de stress como medida de bondad de ajuste de la representación de los conglomerados. Esta medida se define
como la suma de correspondencias entre pares de objetos dentro de la representación espacial. En el trabajo
se siguió la propuesta de Sturrock y Rocha (27), quienes sugieren para una representación de 20 términos un
valor de corte de stressmenor a 0.28.
En el caso de los valores individuales, las matrices fueron analizadas mediante un modelo de consenso cultural
ajustado a respuestas ordinales. Este modelo estima la verosimilitud de que un sistema homogéneo de
conocimientos predomine en una cultura, a partir de la correspondencia entre los conocimientos del grupo y los
del individuo. Para el efecto, se corrieron análisis factoriales de componentes principales que agrupan a los
individuos en función de sus respuestas. El criterio de bondad de ajuste para la obtención del consenso en los
modelos implica que el primer factor alcance una razón tres veces mayor a la del segundo factor, lo cual
significaría que hay una alta concordancia en las respuestas de los informantes y de las informantes. Los
distintos análisis se procesaron con el programa computarizado Anthropac v. 4.1.
Resultados
Listados Libres
Þ

Salud

Los términos ubicados en léxico o sinónimos de salud en ambos géneros fueron: Bienestar, Estar
Bien y Sentirse bien. Otros términos que se señalaron de forma particular en cada género: Estar
Saludable, Sano y Vivir Bien para los hombres; Vida y No Enfermarse para las mujeres. Los ubicados en
composición son estados que involucran un proceso permanente de cuidados para la salud no sólo en lo físico
sino también en lo mental y emocional: Buen ánimo, tranquilidad, paz, disfrutar y anhelo. Otras palabras
asociadas son las de: Dios (los participantes lo indicaron como: “Hay que creer en él para tener salud”, “Es lo
primero para tener salud… Nos da la vida… Nos da todo”), tener educación y dinero (asociados a saber cómo
cuidarse y poder comprar medicamentos y/o atenderse mejor), a la familia y deseos. En la clasificación de
vecindad, se hace referencia a términos que tienen que ver con lo opuesto a salud, los profesionales para su
atención, así como formas de prevención y fomento.
En cuanto a las prácticas, la categoría de acciones fue la que contó con el mayor número de palabras, en ella
se ubicaron los términos relacionados con formas de cuidado a la salud (chequeos médicos, quitar cosas
dañinas, ser responsable, estar controlado de enfermedades, hacer ejercicio, alimentación, descansar) otras
sobre como lograr un estado de salud mental óptimo (jugar, conviviendo sano) así como una actividad productiva
como lo es eltrabajar. En funciones, se ubicaron términos que los participantes señalaron necesarios para lograr
un equilibrio y tranquilidad: higiene, salud espiritual, objetivos, confort, descanso, trabajo, buenas costumbres y

�convivir con las personas. Una mujer indicó en este aspecto: “Solo Dios sabe, pues es el único que sabe cuando
la tenemos”.
Sobre los atributos asignados a salud, ambos géneros compartieron el referirla como algo universal o global
diciendo que es “lo más importante”, “la base para todo” y “bienestar total”. Solo en el género masculino, lo
ubica dentro desde el punto de vista orgánico, es decir, fue visto como el poder hacer todo y el ser eficiente.
Þ

Enfermedad

En los elementos de tipo descriptivo se menciono como léxico o sinónimo de enfermedad para ambos géneros
el término malestar. Se refirió muerte y problemas sólo en el género masculino.
En la composición del concepto se mencionaron palabras que tenían que ver con el sentir de las personas
cuando se encuentran enfermos, así como algunas de las manifestaciones que indican el estar enfermo: Dolor
de cabeza, tos, cansancio y calentura. También se da importancia a cómo afecta el trabajo (“A veces me siento
distraída y cansada en mi trabajo”) y el dinero o los gastos requeridos cuando se está enfermo: “Necesario para
comprar medicamentos”, “Muchos medicamentos que no se encuentran se tienen que comprar” (esto en
relación al Instituto Mexicano del Seguro Social). Esta categoría fue la segunda con la mayor cantidad de
términos mencionados, tal vez por la infinidad de síntomas conocidos, más comunes y/o frecuentemente
presentados, y a su vez por los componentes que se suman al estar enfermo (factor emocional, de atención y
económico).
La clasificación de vecindad contó con el mayor número de palabras y engloba las patologías, que al considerar
por lo que se dijo, fueron las más conocidas o de mayor importancia para las personas entrevistadas (casos
curiosos fueron los de un hombre y una mujer quienes ubicaban también dentro de este apartado: “Embarazo…
Porque mi esposa está embarazada y tiene problemas”; y “los partos por que se sufre”); también se hizo
mención de las instituciones y profesionales dedicados a su atención y los medios para evitar o aliviar la
enfermedad.
En lo referente a las prácticas, las acciones enunciadas hicieron referencia al tipo de actividades que pueden
llevar a padecer una enfermedad: drogadicciones, malos hábitos, el no cuidarse, etc.; y las requeridas para
contrarrestar este estado: “Hay que seguir las indicaciones del Dr. para controlar y aliviar enfermedad”, “Tomar
medicina para no ir con el doctor”. Las funciones mencionadas fueron referentes a las consecuencias
emocionales y orgánicas al estar enfermo: sufrimiento, tristeza, stress y necesidad de reposo. Finalmente en
atributos, solo una mujer dijo que cuando se está enfermo hay que “Luchar por su vida” justificando esto con
“Dios da vida y sabe cuando la va a quitar”.

�Fuente: Listados
Dimensiones Conceptuales de Salud

�Mujeres
En la Figura 1 se muestran las dimensiones conceptuales encontradas mediante análisis de conglomerados en
este género. La dimensión de cuidados hizo referencia a la importancia del ámbito familiar; esto fue, las
participantes hacían mención a que la base para una “buena salud” resulta de lo enseñado desde el núcleo de
una familia, ya que de ahí surgen los hábitos personales en cuestión de higiene, dieta y actividad física, además
de la identificación de lo que es necesario para el bien individual, todo esto constituyendo lo que fue llamado
como“estilo de vida”. Por ejemplo, en relación a lo anterior se dijo: “La limpieza, está de la mano con la salud…
Para tener mejores hábitos”, “Una alimentación sana contribuye a una buena salud”, Con el ejercicio te
mantienes en buena condición”, Auto cuidado: Para no enfermarse”).
En lo que respecta a la dimensión de satisfacción se aborda la cuestión económica y laboral que si bien no son
fundamentales para determinar el estar enfermo o no; fueron vistos como necesarios para solventar los gastos
y /o necesidades de determinadas circunstancias y que a su vez brindan un estado de paz y armonía,
denominado como “tranquilidad” (la mayoría coincidían: “Si tienes dinero te puedes ayudar a comprar vitaminas,
puedes atenderte mejor”, “Trabajo: Yo con salud todo lo hago… No se me dificulta nada”). Fue considerado
como“indispensable” el contar con “buenas costumbres” (definido por una de ellas como: “No fumar, No drogas,
No alcohol”), el ámbito de la familia y alegría (“Estoy feliz cuando se que estoy sana en un examen”, “Estoy
contenta cuando estoy saludable”) para lograr un estado y/o funcionamiento óptimo.
La dimensión de prevención se compone de una categoría y de elementos que en el sector salud constituyen
parte de lo llamado “promoción de la salud”; sin embargo, las participantes dieron mayor importancia a los
profesionales o del personal que son “responsables” (según ellas) de preservar, devolver y cuidar la salud (“el
doctor es la persona que nos da salud con lo que sabe”,”la enfermeras son igual que el doctor… Nos cuidan y
curan”); además de que gracias a la difusión que actualmente se ha dado a las campañas de vacunación o de
chequeos oportunos, esto ya figura dentro del conocimiento o conciencia de la población general (“las vacunas
nos brindan defensas para tener salud”, “los chequeos son importantes para detener antes el peligro de la
enfermedad”).
Por último, la dimensión de Sentirse bien contiene palabras que solo hacían referencia a sinónimos o a lo que
significaba para las participantes el tener salud/ estar sano.

�Fuente: Sorteo de Montones
Hombres
En la Figura 2 se muestran las dimensiones conceptuales encontradas mediante análisis de conglomerados,
identificándose dos dimensiones. En la dimensión de lo más importante, el género masculino incluyó las
subdimensiones de felicidad y lo que es visto como saludable. En la primera, se refirió que el éxito se compone
deeducación y trabajo, de la misma manera que “para estar bien se requiere de un Dios, de la felicidad y de
familia”.También se incluyen los términos de estar bien y bienestar. En la subdimensión de lo que es saludable,
se encuentran las categorías del auto cuidado y de los buenos hábitos. En lo que se refiere al auto cuidado,
este se compone de las palabras: higiene (uno de ellos dijo: “Menos microorganismos, menos
enfermedades”), estar sano(“Tienes que estar sano para estar saludable”) y cuidarse. En la categoría de los
buenos hábitos, se ubican los términos realizar ejercicio, alimentación (la mayoría dijo que se debe comer bien)
y el descansar. Justificaban que la ausencia de estas actividades ocasionaba la aparición de alguna
enfermedad.
La dimensión de atención solo cuenta con la subdimensión de control, ésta a su vez con las categorías
de:medicamentos, visto como algo “para el beneficio de la salud”, (haciendo referencia al IMSS como sub
categoría debido a que es una institución hospitalaria y con médicos; y la palabra medicina debido a que “Es
con lo que se cura uno”) y cuidado (visto como algo para tener salud). En esta última categoría se ubicaron los
términos drogas(“Si toma drogas no tiene salud”) y clínica. También se encuentran en esta dimensión las
palabras vacunas (“Más vale prevenir que lamentar”, “Las vacunas nos dan salud”) y chequeos médicos.

Fuente: Sorteo de Montones
Dimensiones Conceptuales de Enfermedad

�Mujeres
La Figura 3 muestra las dimensiones conceptuales que resultó del análisis de conglomerados. La dimensión
deatención cuenta con las subdimensiones de sentirse mal, salud y necesidad. En la primera de ellas, se
encuentran las palabras: reposo (ubicado aquí debido a que fue señalado como “lo necesitas para salir de
cualquier enfermedad “), dolor de cabeza y dolor. Además, cuenta como única categoría la que fue denominada
como“descuido”; englobando aquí los términos de gripa y calentura, ya que fueron vistos como las
consecuencias de esto (“Es el proceso de un descuido”). En la subdimensión de salud, se encuentran la
categoría de la prevención, en donde se mencionó lo referente a algunos de los componentes del sector
salud: doctor, clínica y medicina, vistos de manera global como:”Acudes siempre con ellos cuando hay alguna
enfermedad “, “Es el lugar donde se tiene que ir a consulta” y “La que hay que tomar para
curarse” respectivamente. La palabra “inyecciones” fue vista como algo que no es el agrado de muchos pero
que es un medio para ayudar o llegar a un bien. Los términos de seguro(refiriéndose a uno de los componentes
del sistema de seguridad social que existe en México), dinero y trabajo se encuentran dentro de la subdimensión
de “necesidad”, esto debido a que son considerados importantes para poder contar con los medios para la
atención a la salud y/o la asistencia médica y recursos que están en constante interacción: “Si tienes trabajo,
tienes dinero”, “Teniendo dinero puedo solucionar muchas cosas”, “El trabajo protege dando el seguro”.
En la dimensión de sufrimiento, la mayoría de las participantes dieron un carácter emocional al padecimiento
de una enfermedad, esto debido a que englobaron dentro de esta dimensión los
términos “depresión” y “tristeza”,señalándolos como la forma de expresión del dolor físico- afectivo y/o al no
cumplimiento de expectativas o circunstancias difíciles (“A veces me siento muy triste… Decaída en mi
estima”, “Siento tristeza nada más de saber que estoy enferma”). También se encuentra la subdimensión de lo
que “no tiene cura”, en donde colocaron los padecimientos que a su saber en la actualidad no tienen aun una
forma de resolverse favorablemente. En la subdimensión de “malas costumbres” se hizo referencia a los
padecimientos crónico-degenerativos que hoy en día constituyen un problema de salud pública de gran impacto,
y que fueron clasificados como pertenecientes a la edad adulta debido a que son el reflejo de los malos hábitos
adquiridos por largo plazo.

Fuente: Sorteo de Montones
Hombres

�La Figura 4, muestra las dimensiones conceptuales que a través del análisis de conglomerados dio como
resultado dos dimensiones: lo constituido para los participantes como lo que es “estar enfermo”, a su vez
compuesta con las siguientes subdimensiones. Lo perteneciente a cuidados, formada por las categorías de lo
que “necesita control”(donde ubicaron las palabras de úlcera y diabetes, vistas como patologías de larga
evolución que requieren cuidados específicos y personales); y “sentirse mal” (aquí los participantes
mencionaban algunos síntomas y enfermedades que eran representativos para ellos). En lo denominado
como Problemas, se señalo las acciones que siguen o el sentir que expresaron los participantes al encontrarse
en situaciones difíciles o al estar enfermo. Se establecieron así las categorías de “descanso” (“siempre que
estoy enfermo me siento cansado” y “cuando estás enfermo tienes que estar en reposo”) y “preocupación” (aquí
los términos de nervios, presión y también problemas:“Te sientes presionado a cómo solucionar los diferentes
problemas”, “La desesperación… Preocupaciones”, “Lo primero que se le viene a la mente es el dinero… Uno
tiene que solucionar”). En la subdimensión de Atención Médica se ubicaron las palabras: dolor, dolor de cabeza,
malestar y medicina; justificándose que forman parte de la condición de estar enfermo y que para poder resolver
alguna de estas situaciones es necesario acudir a alguna institución o con algún profesional de la salud.
La dimensión del “sufrimiento” contó con la subdimensión de miedo, ya que se dijo sentir temor ante la presencia
de alguno de los padecimientos que más les representaron dolor y sufrimiento (cáncer, SIDA y muerte); y su
relación con la muerte, visto como: “Es peligroso… No me gusta pensar en eso”, “Hay enfermedades que no
tienen cura”; abarcando también el factor emocional (“el llanto y la tristeza es algo que no puedes evitar sentir”).

Fuente: Sorteo de Montones
Consenso cultural sobre la concepción de salud y enfermedad
La organización conceptual de las distintas dimensiones del concepto de salud y de enfermedad mostró
consenso cultural. En el caso de salud en mujeres alcanzó un nivel de razón = 9.315 y en los hombres = 8.120,
mientras que en el de enfermedad las mujeres el nivel de razón fue = 8.769 y en los hombres = 10.09. Como
ya se mencionó antes la regla es que este factor debe calificar más de tres veces la varianza del segundo factor,
lo cual sucedió en todos los caos (11.2, 8.1, 8.21 y 13.9 veces mayor respectivamente) (ver Tabla 3 y 4).
El porcentaje acumulado de la varianza para el factor ratio 1 fue mayor a 70% (94.4, 93.1, 93.2 y 94.7) y la
media de la competencia cultural individual fue mayor a 0.6 (0.642, 0.627, 0.610 y 0.687) confirmando esos
valores el consenso cultural. Los valores mayores a 0.3 en la medida de acuerdo grupal (0.412, 0.393, 0.372 y

�0.471) describen homogeneidad en la organización conceptual de las dimensiones y validan también el
consenso.

Discusión y Conclusiones
El objetivo que guio este estudio se cubrió ya que se logro identificar las concepciones culturales sobre salud y
enfermedad que actualmente predominan, así como describir las diferencias entre los puntos de vista de los
hombres y mujeres de los grupos estudiados.
En ambos conceptos los participantes mostraron una visión holística, presentando la implicación de la totalidad
del ser como persona: sus relaciones familiares, laborales y sociales, y no exclusivamente en lo físico o
fisiológico. Es así como se explica que el modelo de consenso haya mostrado alta homogeneidad, demostrando
que en la actualidad siguen predominando muchos de los conceptos establecidos con anterioridad a pesar de
las diferencias que pudiesen existir en cuanto a sexo, edad, socioeconómico y de educación.
En lo referente a salud, la mayoría de las mujeres tenían una visión más cercana al bienestar y al equilibrio
general; más centrado en el “sentirse bien” a base de la prevención, sin restar importancia al aspecto emocional,
laboral y social. Por otro lado, los hombres producen una concepción más cercana a las nociones del
tipo órgano-médicas, más focalizadas en el cuerpo considerado como algo estrictamente físico, concepción
que condensaban en la expresión "estar bien". Esto se encuentra en estrecha relación con lo encontrado por
Conde (28) y Kornblit (29). Es así como se puede hablar que la concepción de salud posee dos componentes:
uno subjetivo, o de bienestar, es decir el hecho de sentirse bien en diferentes grados; y otro objetivo, el cual se
identifica con la capacidad de funcionamiento. De manera contraria, la concepción en torno a enfermedad, fue
señalada como algo malo, causante de sufrimiento (dolor, tristeza, angustia) y muerte, o de manera simplificada
fue definido como lo opuesto a salud o ausencia de la misma; englobando así las tres concepciones establecidas
por Canguilhem (30) para este término.

�En ambos grupos existieron similitudes en las dimensiones resultantes. En lo que respecta a salud, siempre se
ubicó la dimensión de atención, en la cual los dos gráficos englobaron lo perteneciente al sector salud (desde
los lugares dedicados a prestar el servicio, profesionales dedicados a ello, recursos sanitarios y prácticas de
prevención), señalado como lo necesario para “estar bien” o recuperar la salud. En enfermedad, las dimensiones
que mostraron mismas similitudes fue la de sufrimiento, en la cual se hizo referencia a un estado emocional de
tristeza/depresión, además de patologías que actualmente son muy comunes en nuestro medio y que
generalmente llegan a la muerte o bien de larga evolución y con deterioro progresivo.
Siempre se señalo la importancia de preservar y cuidar la salud por medio de la divulgación de los conocimientos
sobre cómo prevenir y actuar ante la presencia de enfermedades, todo esto para reducir riesgos y/o mejorar
sus condiciones sanitarias. Es así, como la acción coordinada de escuelas, medios de comunicación, empresas
privadas, etc., sería fundamental para cumplir con dicha tarea y fomentar a la vez que la salud no es solo un
hecho de sobrevivencia, sino que se debe convertir en un modo de vida cotidiano y no solo en el de evitar una
amenaza (visto como la aparición de la enfermedad). A decir de esto, surge la preocupación de si el lenguaje
utilizado por las campañas de salud responden a los lenguajes populares y si por ello aumentan o disminuyen
su efectividad (aquí lo que se buscaría es entender como los saberes de todo tipo: individual, popular y médico;
pueden ayudar a entender las acciones que se adoptan en un grupo social). También se le da gran importancia
lo que tenía que ver con la cuestión económica y laboral para cada uno de los términos, ubicando las palabras
de “dinero” y “trabajo” dentro de tranquilidad, necesidad y satisfacción; justificando que son medios para
alcanzar la posesión de bienes y servicios que lograrían atender sus necesidades de manera adecuada y
otorgándoles así un papel de seguridad. Con todo esto se establecería que el contar o no con salud es visto
como un asunto de recursos. Con esto se establece que la interpretación de estos conceptos se efectúa en
términos de causalidad
Se pude concluir que las concepciones culturales de salud y enfermedad son fenómenos complejos que están
estrechamente ligados a la persona, su subjetividad, sus circunstancias vitales, sus condiciones sociales,
culturales, económico-políticas y medioambientales; es por ello que se encuentran en un estado continuo de
adaptación debido a que son susceptibles de ser modificados, a la vez que sus determinantes son múltiples e
interaccionan entre sí. La comprensión de esto se va a reflejar en la institucionalización de modalidades
específicas de organización de los servicios de salud, el proceso de atención y para establecer las
características determinantes en el desarrollo de las prácticas sanitarias.
Las propuestas que surgirían en base a lo anterior: a) Diferenciar entre demanda y necesidades de salud; y b)
Evitar dirigirse solamente hacia lo biológico o lo puramente psicosocial y tratar de manejar de manera integral
al paciente, es decir un enfoque biopsicosocial.
Resumen
El objetivo de estudio fue describir la visión sobre la salud y la enfermedad desde las concepciones culturales
de la población general, a demás de presentar la visión diferenciada de hombres y mujeres. Fue un estudio
transversal exploratorio. La muestra fue de 40 participantes para cada uno de los términos y para cada una de
las fases del trabajo de campo, es decir un total de 160 personas, las cuales fueron seleccionadas por muestreo
propositivo en las instalaciones públicas de salud del estado de Jalisco, México. El grupo de edad establecido:
Adultos de 20 a 59 años, la mitad de ellos del sexo masculino y el resto del sexo femenino; a quienes se les
aplicaron entrevistas semiestructuradas mediante técnicas de listados libres y sorteo de montones. Se
indagaron términos asociados al concepto de salud y enfermedad y grupos de dimensiones conceptuales. Se
aplicó análisis de consenso mediante factorización de componentes principales y análisis dimensional, mediante
conglomerados jerárquicos y escalas multidimensionales. Los resultados obtenidos muestran que existe
abundante información de tipo descriptivo ya que las dimensiones hacen referencia a elementos de triunfo (en
lo referente a salud) y fatalismo (en caso de enfermedad), conceptos biológicos y funcionales, además de las
prácticas realizadas en cada uno de los términos; es así como los elementos culturales encontrados en este
estudio podrían contribuir a la construcción de saberes que ayuden a entender, aplicar y optimizar los discursos
de la promoción de salud, así como identificar factores condicionantes y protectores de la salud desde la óptica
cultural y social para una mejor comprensión del fenómeno salud enfermedad en las distintas comunidades.
Palabras clave: Adultos, Género, Salud, Enfermedad, Concepciones culturales
Abstract

�The objective of this study was to describe the vision of health and disease from the cultural concept of the
general population, besides presenting the vision of men and women. It was an exploratory cross-sectional
study. The sample included 40 participants for each of the terms and for each of the phases of field work, ie a
total of 160 people, which were selected by purposive sampling in the public health system in Jalisco, Mexico.
The established age group: Adults aged 20 to 59 years, half of them males and other females, who were semistructured interviews applied by techniques of free listing and pile sorting. We investigated terms in the concept
of health and disease groups and conceptual dimensions. Consensus analysis was applied using principal
component factoring and dimensional analysis, using hierarchical clustering and multidimensional scaling. The
results show that there is abundant information and descriptive as the dimensions refer to elements of success
(in terms of health) and fatalism (in case of illness), and functional biological concepts as well as the practices
undertaken in each of terms; is how the cultural elements found in this study may contribute to the construction
of knowledge to help understand, implement and optimize the discourses of health promotion and to identify
protective factors and determinants of health from the cultural and social perspective a better understanding of
the health/disease condition in the various communities.
Keywords: Adult, Gender, Health, Disease, cultural conceptions
Agradecimientos
Nuestro más profundo agradecimiento a todas las personas que participaron en este estudio compartiendo su
tiempo, confianza y experiencias personales y/o cercanas.
Referencias
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de Psicología, Área de Salud-Curso Niveles de Atención en Salud, Universidad de la Republica.
(http://www.psico.edu.uy/academic/-area_salud/nas_niveles-atencion-salud/fichas-de-apoyo/consayenf.pdf)
2. Idem.
3.
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2009.
¿Cual
es
la
definición
de
salud
(http://www.ops.org.ar/AcercaDe/PreguntasFrecuentes.htm#Def_salud_OMS)

según

la

OMS?

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8. Kornblit A. y A.M. Mendes Diz, Op. cit.
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20. Idem.
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26. Bernard HR. Op. cit.
27. Sturrock, K. and J. Rocha 2000. A Multidimensional Scaling Stress evaluation table. Field Methods. Vol. 12:
49-60.
28. Conde, Fernando. Op. cit.
29. Kornblit A. &amp; M. D. Op. cit.
30. Canguilhem G. Op. cit.

�ESTUDIO DE SALUD Y ENVEJECIMIENTO EN CIUDAD VICTORIA
(ESEV) -MÉXICO-: METODOLOGÍA Y DATOS PRINCIPALES
Jesús Rivera Navarro*, Julián Benito-León**, Karla Amalia Pazzi Olazaran*** Sandra Elizabeth Mancinas
Espinoza****
*Facultad de Ciencias Sociales. Departamento de Sociología y Comunicación. Universidad de Salamanca.
Salamanca.
España.
**
Hospital
12
de
Octubre.
Servicio
de
Neurología.
Madrid.
España.
Neurólogo
***Servicio
médico
Ban
Rural.
Ciudad
Victoria.
Tamaulipas.
México.
**** Departamento de Posgrado. Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. Universidad Autónoma de
Nuevo
León.
San
Nicolás
de
la
Garza.
Nuevo
León.
México.
E-mail: jrivera@usal.es
Introducción
En México, al igual que en el resto del mundo, se
experimenta desde principios del siglo XX un proceso
progresivo de envejecimiento demográfico (1), que igual
que en el resto de países, donde este fenómeno se ha
desarrollado, ha venido acompañado de un aumento de
las enfermedades crónicas y degenerativas que son
características de la vejez.
En los últimos años se han incrementado en México
aquellos trabajos que analizan la frecuencia de
patologías “clásicas” en los estudios poblacionales de
envejecimiento, como el deterioro cognitivo, la depresión
y la diabetes. (2-3); dichos estudios nos indican que la prevalencia de enfermedades crónicas, tradicionalmente
asociadas a la vejez, están alcanzando en México cifras muy similares a los estudios realizados en los países
desarrollados (4), sin embargo los trabajos realizados en aquel país nos indican peculiaridades a tener en cuenta
en el estudio de la salud en el adulto mayor en esta área geográfica, como la inequidad económica (5), la
importancia de las redes sociales (6) y la desigualdad en la cobertura sanitaria y social al adulto mayor (7).
Las encuestas llevadas a cabo por la Secretaria de Salud (8), el estudio “Encuesta, salud, bienestar y
envejecimiento” (SABE) (9) y “Estudio Nacional sobre Salud y Envejecimiento” (ENASEM) (10-13) han analizado
en profundidad el estado de salud de los adultos mayores en México; sin embargo, creemos necesario seguir
llevando a cabo estudios en zonas específicas de México que nos indiquen cuáles son los problemas de salud
concretos de los ancianos en cada área o región. Dichos estudios, como el que presentamos, deben servir para
mejorar la calidad de vida de las personas mayores, ofrecerles una mejor cobertura sanitaria y social y beneficiar
las políticas preventivas dirigidas a este colectivo.
Materiales y Métodos
Área geográfica del estudio
El estudio de salud y envejecimiento en Ciudad Victoria (ESEV) tuvo lugar en la capital del Estado de
Tamaulipas, al Noreste de México (frontera con el Estado de Texas en EEUU) y la habitaban 320000 personas,
de las cuales 21953 personas (6.86%) eran mayores de 60 años –según datos consultados en el Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en el año 2004, que es cuando se empezó dicho
estudio-. Ciudad Victoria fue escogida para el estudio de salud de los adultos mayores porque ninguna
investigación específica de esa índole había sido llevada a cabo en este lugar y se desconocían muchos datos
generales de salud en relación con la población envejecida que residía en dicha ciudad (los datos de la
secretaría de salud de dicho Estado no nos parecían del todo fiables, desde el punto de vista científico, ya que
no se basaban en muestras representativas de la población).
Diseño del estudio

�La selección de la población se obtuvo a partir de los datos del Registro Federal de los electores (RFE) y del
INEGI. Del primero obtuvimos los nombres, apellidos, edades, sexos y direcciones de todos los individuos que
tenían 60 y más años que residían en Ciudad Victoria en ese momento; del INEGI obtuvimos la división territorial
de la ciudad por AGEBs y la configuración de dichos AGEBs por grupos de edad y por sexo. Una vez obtenidas
estas dos fuentes, entrecruzamos los datos individuales obtenidos a través del RFE y los datos de los AGEBs;
es decir, en cada AGEB se “incrustaron” cada uno de los individuos, del RFE, que vivían en el mismo. De esta
forma obtuvimos un mapa de Ciudad Victoria en el cual se señalaba como se distribuían los adultos mayores
en cada uno de estos “estratos” (AGEBs). La población diana sobre la que se trabajó fueron 2073 adultos
mayores (9.44% del total de la población de adultos mayores de Ciudad Victoria en 2004); con ese N como
referencia se escogió de forma aleatoria de cada AGEB un número proporcional de ancianos según el peso que
tuvieran en esa unidad respecto al resto.
Fases del estudio
1)
Entrevista previa. Se realizó una pequeña entrevista previa a todas las personas que componían la
población diana (2073 personas) para comprobar si vivían en el lugar que nos indicaban los datos
proporcionados por el RFE, para obtener un teléfono de contacto (en el caso de que no lo tuvieran o éste
estuviese equivocado –algo muy frecuente en nuestra población de estudio-), informarles sobre el estudio y
acordar una fecha aproximada de entrevista.
2)
Entrevista definitiva. Constituyó el trabajo de encuestar al adulto mayor con la entrevista completa. Antes
de la aplicación del cuestionario o protocolo al adulto mayor, éste o su familiar, en el caso que respondiera las
preguntas, tuvieron que firmar un consentimiento informado donde se recogía un compromiso del sujeto a la
participación en el estudio.
Variables y escalas que se incluyeron en la encuesta
El cuestionario, que se utilizó en nuestra investigación, incluía: datos socio-demográficos del sujeto entrevistado,
así como del acompañante en el caso de que fuera preciso –siempre y cuando el sujeto escogido no pudiera
contestar y fuera el familiar el que lo hiciera-; datos sobre la estructura familiar del sujeto; salud percibida; autoinforme de posibles enfermedades padecidas; registro de todos los fármacos que se ingerían; estudio del
consumo presente y retrospectivo del consumo del alcohol y tabaco; estudio del soporte social (concretamente
se medirá el apoyo social confidencial -se refiere a un soporte relacionado con redes que proporcionan apoyo
material o que refuerzan indirectamente las necesidades emocionales- y el apoyo social afectivo -se refiere a
aquellas redes que posibilitan un soporte estrictamente emocional-), a través de la aplicación del cuestionario
de apoyo social funcional Duke Unk (13, 12); registro de las condiciones de habitabilidad; inventariado
de posibles sucesos influyentes en el estado de ánimo (muerte o enfermedad de familiares cercanos);
aplicación del cuestionario Yesavage para la detección o “cribaje” de la depresión (14); realización de la escala
Mini-mental, para la detección o “cribaje” de la demencia (15); aplicación del cuestionario de actividades
instrumentales de la vida diaria “Pfeffer”(16); y ejecución del cuestionario de actividades básicas de la vida diaria
“Katz” –sólo en el caso de que el cuestionario de “Pfeffer” puntuara 6 o más- (17). Cuestionarios que contenían
instrumentos similares (18) se han mostrado muy útiles para estudiar el estado de salud de los adultos mayores
en otros lugares del mundo.
Análisis estadístico
La base de datos está contenida en el programa de análisis estadístico en las Ciencias Sociales, SPPSS-PC,
versión 16.0. Todos los análisis estadísticos, mostrados en este artículo, se han realizado con dicho programa.
Las características de los participantes se presentan como la media + desviación estándar (DE) para las
variables continuas y como frecuencia y porcentaje para las variables categóricas.
Resultados
Entrevista previa. Población diana
Los resultados que se desprenden después de la entrevista previa son mostrados en la Figura 1. La población
diana se compuso de 2073 sujetos, aunque la población potencialmente elegible fue de 1619 sujetos, de los
cuales pudieron ser entrevistados 1231 personas. Realizamos una comparación de medias entre aquellas
personas que pudieron ser entrevistadas y las que no realizaron la encuesta y no había diferencias significativas

�ni en la edad (70.03+8.05 vs. 70.10+7.80, t= -0.197, p= 0.767) ni en el sexo (712 [57.9%] vs. 425 [50.4%]
mujeres, chi-cuadrado [x2]= 0.87, p= 0.1).
Figura 1. Resultados de la fase de entrevista a la población diana

Entrevista definitiva
Los principales datos socio-demográficos son glosados en la Tabla 1. Destacamos que tan sólo la cuarta parte
de nuestra muestra tenía estudios más allá del nivel primario, y que la gran parte de la población estudiada vivía
con una o más personas, siendo un escaso porcentaje de ancianos los que vivían solos, en institución o en
varios domicilios (a manera de “rotación” en varios hogares).
Tabla 1. Principales datos sociodemográficos de la población entrevistada

�Los datos socio-económicos más importantes se indican en la Tabla 2. Señalamos que algo más de la mitad de
los sujetos recibían un ingreso económico fijo, habiendo 46.4% que ingresaba menos de 250 dólares. El 27.1%
de nuestra muestra trabajaba de manera remunerada; de los que no trabajaban más del 30% hubiera deseado
hacerlo. En referencia a la cobertura sanitaria, el 14.3% de los sujetos estudiados no tenía ningún servicio
médico con alguna institución.
Tabla 2. Principales datos socio-económico

�Las enfermedades “prevalentes” más importantes que se han registrado en el estudio están glosadas en la
Tabla 3. Destacamos el gran porcentaje de entrevistados que decían tener problemas auditivos y visuales. Casi
el 40% decía tener hipertensión y prácticamente la cuarta parte de las personas entrevistadas decía tener
diabetes.
TABLA 3. Enfermedades más importantes registradas. Número absoluto y porcentaje.

�En la Tabla 4 se muestran las variables que miden las diferentes dimensiones de la percepción subjetiva de
salud; casi la mitad decía tener una salud buena o muy buena en ese momento, aunque destaca que más de
un 16% expresaba tener peor salud que hacía un año.
Tabla 4. Percepción subjetiva de salud

De las 794 personas (64.5% del total de entrevistados) ingería en el momento del estudio algún medicamento
y más del 20 % de los sujetos entrevistados consumía al menos 3 fármacos (bien recetados por su médico, bien
por su cuenta).Respecto al consumo de tabaco y la ingesta de alcohol, los datos nos indican que en el momento
de la encuesta el 21.4% fumaba y el 11.8% bebía, sin embargo observamos como casi el 30% de la muestra
estudiada fumaba anteriormente y lo dejó y más del 24% bebía y rehusó de volver a hacerlo.
El análisis de la escala de Duke Unk nos muestra que el 81.1% de las personas entrevistadas consideraba que
tenían un apoyo social confidencial bueno, mientras que el 80.4% consideraba que tenían un apoyo social
afectivo bueno.
Los datos recogidos referentes a las condiciones de habitabilidad nos ofrecen que el 18% de las personas
entrevistas vivía con dos o más personas en su habitación, y que casi el 50% vivía en casas de 70 ó menos
metros cuadrados. De otras variables que también funcionaban como indicadores de habitabilidad, destacamos
que la mayoría de los servicios domésticos, como agua entubada, luz, bañera o ducha, etc., eran poseídos por

�más del 95% de los encuestados, sin embargo, recursos como el calentador de agua, la calefacción, o el
teléfono eran mucho más minoritarios, sólo lo poseían el 55.6%, el 26.1% y el 68.1%, respectivamente.
Las pruebas de “detección” o “cribaje” de depresión, deterioro cognitivo y actividades instrumentales y básicas
de la vida diaria nos indican lo siguiente: 1) según el cuestionario Yesavage el 14.3% de los sujetos
entrevistados (161) tenía depresión leve y el 14.7% (166) depresión mayor; 2) el cuestionario Mini-mental señala
que el 44.8% de los entrevistados podía tener deterioro cognitivo ya que estaban por debajo de 24 puntos en
dicho test; 3) el cuestionario de actividad funcional de Pfeffer indica que el 13 % de nuestra muestra tenía
problemas en la realización de sus actividades instrumentales, y que del porcentaje antedicho el 59% (78
sujetos) tenía problemas en la realización de las actividades básicas de la vida diaria –según la aplicación del
cuestionario de Katz-.La religión fue considerada como importante en su vida por un 93.2% de las personas
entrevistadas.
Discusión
Hay varios estudios poblacionales llevados a cabo en México que han tratado de estudiar las características de
salud en el colectivo del adulto mayor, de este modo los análisis que se desprenden del Estudio Nacional de
Salud de 1988 (19) y de la Encuesta Nacional de Enfermedades crónicas de 1993 (20) son los primeros
abordajes “puerta a puerta” que se hacen de la salud general del anciano en este país, sin embargo estos
estudios se diferencian respecto al nuestro en que son investigaciones cuya muestra representan a todas las
edades, por lo tanto los instrumentos que se aplican son muy generales, y no están enfocados de manera
concreta al colectivo objeto de nuestro estudio. La dimensión edad es lo que distingue fundamentalmente al
ENASEM (21) de nuestro trabajo y la posibilidad de utilizar informantes sustitutos cuando la persona
entrevistada no puede colaborar (por razones de salud, hospitalización o ausencia temporal) es el argumento
metodológico en el que coincidimos. La encuesta SABE (22) aplica en México un muestreo multietápico por
conglomerados, coincidiendo en lo básico con el ESEV. Lo que distingue a todos estos estudios aplicados en
México y el nuestro es que la unidad básica de muestreo es la vivienda y para nosotros fueron los individuos;
el conocer previamente las características del individuo en cuanto a edad y sexo puede dar cierta ventaja a la
hora de diseñar el estudio, ya que se pueden ajustar de una manera previa la distribución de los perfiles sociodemográficos de esa población.
Los resultados que se coligen de la ejecución de la entrevista previa a la población diana nos muestran datos
superiores (en cuanto a un porcentaje mayor de entrevistados respecto a la población elegible) al único llevado
a cabo en México que ha contemplado en su metodología el “desfase” entre la población diana y la población
finalmente encuestada (23).
En lo que se refiere a datos sociodemográficos como la edad, y el sexo, los resultados del ESEV muestran
similitudes con lo expresado en el ENASEM –a pesar de que la edad de inclusión eran 50 años- (24), en la
encuesta SABE (25) y en la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas 1993 (26). Los porcentajes
relacionados con las formas de convivencia de las personas mayores coinciden con lo indicado en el Censo
Nacional de Población de 2000 en México.
En este estudio casi las dos terceras partes de las personas entrevistadas no tenían ningún tipo de pensión,
constituyendo proporciones bastantes más altas que lo señalado en trabajos que versan sobre la desigualdad
económica en el adulto mayor (27, 28); el porcentaje de las personas que todavía seguían trabajando de forma
remunerada era bastante menor que lo que nos indica la encuesta ENASEM (11). Hacemos hincapié en que
más de un tercio de las familias, de la población estudiada, vivían con menos de 250 dólares al mes, dato que
concuerda con algún estudio de carácter socio-económico (29).
La enfermedad crónica mas frecuente fue la hipertensión con una prevalencia de 39.1%. Este resultado no
muestra grandes diferencias con el encontrado en el ENASEM (30) y en el estudio SABE (31). Destacamos que
la manera auto-declarada de registrar las enfermedades da lugar a diferencias en las prevalencias de algunos
problemas de salud respecto a otras publicaciones.
En relación a la percepción subjetiva de salud, si comparamos nuestros datos con los expuestos por Gallegos
Carrillo y colaboradores (32) en el análisis de la Encuesta Nacional de salud en México en el año 2000 o con
los de la Encuesta SABE (33), nos encontramos que nuestra muestra tiene una percepción mucho más positiva
de su salud que en ambos estudios, sin embargo, si nos fijamos en la variable “salud comparada con hace un
año” cerca de una quinta parte de nuestros entrevistados decían sentirse peor o mucho peor que el año anterior,
cifra que se acerca a lo mostrado en diferentes publicaciones (34, 35).

�Se registró en nuestro estudio tanto el número de medicamentos que se ingieren, como su nombre comercial,
así como su posología y frecuencia de uso. El consumo de fármacos en nuestra investigación resulta mucho
más alto que el expuesto por Tapia-Conyer y colaboradores en el trabajo que realizan sobre la Segunda
Encuesta Nacional de adicciones en el año 2003 (36). Esta diferencia se debe fundamentalmente a que en el
estudio mencionado sólo se contemplaba a las personas de entre 60 y 65 años y el nuestro abarcaba un rango
de edad mucho más amplio, además nosotros no distinguimos si los fármacos consumidos lo eran por
prescripción médica o no.
El uso de tabaco y la ingesta de alcohol no muestran sustanciales discordancias con lo expresado en otras
investigaciones realizadas en México, ni en el consumo actual ni en los antecedentes (37, 38).
El análisis de la escala de Duke Unk (39) nos muestra que más de las tres cuartas partes de los sujetos
estudiados tenían un apoyo social bueno –tanto confidencial, como afectivo-, indicándonos que la red social en
este país podría servir como efecto amortiguador de eventos patogénicos clásicos, tal y como ha sido mostrado
en alguna investigación realizada en México (40).
Los indicadores que hacen referencia a las condiciones de habitabilidad nos señalan la ausencia de calentador
de agua y de calefactor en muchos de los entrevistados. Esta carencia, en la ciudad marco del estudio, debido
a la climatología, puede afectar a la calidad de vida del anciano, y apunta a la estrecha relación entre salud y
factores relacionados con el contexto socioeconómico (41).
Los datos acerca de la depresión muestran cifras muy parecidas a las que nos indican otros estudios (42, 43,
44), indicando una prevalencia similar a la de los países desarrollados.Los números que arroja el test MiniMental son muy altos si lo comparamos con otros estudios de prevalencia del deterioro cognitivo (45), pero
debemos tener en cuenta que el nivel académico de nuestra población era muy bajo y que está comprobado
que este tipo de pruebas están muy sesgadas por el nivel cultural (46).
Los niveles de disfuncionalidad, tanto en las actividades básicas como instrumentales de la vida diaria presentan
cifras mucho más bajas que los datos que se desprenden del estudio ENASEM (47) y de la encuesta SABE (48);
dichas diferencias pueden venir determinadas por: una mayor sensibilidad en los test de detección, una
diferente consideración del punto de corte de edad para estudiar esta dimensión (49), y la diferente ponderación
de la dependencia (por ejemplo en el estudio ENASEM empiezan a valorar la dependencia a partir de la
disfuncionalidad en una sola actividad básica o instrumental de la vida diaria).
A pesar del mérito que creemos que tiene nuestro estudio, ya que complementa la información obtenida a través
de otras investigaciones sobre la salud general del anciano realizadas en México, observamos limitaciones que
debemos comentar, como por ejemplo la no utilización del cuestionario SF-36 (50) para la medición de la
percepción subjetiva de salud –solo utilizamos algunas variables aisladas extraídas de dicha escala- y la
ausencia de información respecto a si los medicamentos que ingiere cada sujeto son recetados por el medico
o son consumidos por su cuenta. Además señalamos la ausencia de análisis relacionales o causales en este
artículo ya que se hemos pretendido describir a nivel general el estudio ESEV, tanto en lo que se refiere a su
metodología como a sus resultados principales y hemos preferido realizar dichos análisis en artículos
posteriores.
Conclusiones
El estudio presentado no muestra grandes diferencias con otras investigaciones similares realizadas en otros
lugares de la República mexicana, sin embargo presenta una radiografía completa del estado de salud y factores
asociados de los adultos mayores de Ciudad Victoria. El conocimiento de las dimensiones asociadas a la salud
de los ancianos en zonas concretas– y basado en los datos extraídos de estudios como el presentado en este
artículo- debe contribuir a diseñar programas de salud específicos para este colectivo. A pesar de que nos
reafirmamos en la utilidad de los resultados expuestos, creemos no sólo en la necesidad de diseñar estudios
concretos de salud en las ciudades y Estados de México, sino también en su carácter longitudinal, para poder
establecer con más firmeza factores determinantes y modelos causales de los problemas de salud.
Resumen
Evaluar la salud del adulto mayor en Ciudad Victoria –Estado de Tamaulipas- México, mediante variables y
escalas basadas en la auto-evaluación. Las fuentes de muestreo para la selección de la población diana fueron

�el Registro Federal de los electores y el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. En la
entrevista se usaron escalas para medir la red social, la depresión, el estado cognoscitivo, y las actividades de
la vida diaria. 1231 personas de 60 años y más fueron entrevistados. El 57.9% eran mujeres, la edad media fue
de 70.03, y el 27.1 trabajaba de manera remunerada. La enfermedad más prevalente era la hipertensión. Más
del 80% consideraba tener un buen apoyo social, y el 29% tenía sintomatología depresiva. El estudio ESEV
captó múltiples facetas, directas e indirectas, de la salud de los adultos mayores. Se deben emprender estudios
similares pero de tipo longitudinal.
Palabras clave: Envejecimiento, epidemiología, depresión, deterioro cognitivo, dependencia.
Abstract
To analyze older adults’ health in Ciudad Victoria – Tamaulipas state-Mexico, through items and scales related
to health auto-evaluation. The sources of sampling for the selection of potential enrollees were Federal Register
of Electors and National Institute of Statistic, Geography and Computing (INEGI). From first source we got first
and last names, ages, genders and addresses of all individuals more than 60 years who lived in Ciudad Victoria
in that moment. From INEGI we got: the territorial division of the city by block units called AGEBS -one AGEB
include from 25 to 50 blocks- and, 2) every individual, by age and gender, who lived in every AGEB. In the
applied questionnaire were used scales for measuring social support, depression, cognitive state, and daily life
activities. 1231 persons of 60 years and more were interviewed. 57% were women, average age was 70.03, and
27.1 worked. Disease more prevalent was hypertension. More than 80% said to have a good social support and
29% had depressive symptomatology. ESEV study captured several aspects, direct and indirect, of older adults’
health. It must be undertaken similar studies although longitudinal in spite of cross-sectional surveys.
Key Words: Aging, epidemiology, depression, cognitive dissonance, dependency.
Agradecimientos
Este trabajo se realizó bajo el patrocinio de PROMEP (Programa de mejoramiento del profesorado) y de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas y con el soporte del departamento de posgrado de la Facultad de Trabajo
Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Los autores agradecen la ayuda
concreta de Gerardo Bañales Faz, Argelia Merith de León Anguiano, Andrés Eugenio Valle González, Yolanda
Garza Quiroga, José Francisco Lara Guerrero, Imelda Reyes Flores, Jesús Alejandro Campos Flores, así como
de todos los encuestadores que colaboraron en el estudio y de cada una de las personas entrevistadas.
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12.Mejía-Arango, S., et. al., Op. cit.
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19. Ruiz-Aguirre, L. y J.A. Rivera-Márquez, Op. cit.
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21. Wong, R., et. al. Op. cit.
22. Albala, C., et. al. Op. cit
23. García-Peña, C., F.A. Wagner, S. Sánchez-García, T. Juárez-Cedillo, C. Espinel-Bermúdez, J.J. GarcíaGonzález JJ, K. Gallegos-Carrillo, F. Franco-Marino y J.J. Gallo 2008. Depressive symptoms among older adults
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�24. Barrantes-Monge, M., et. al., Op. cit.
25. Albala, C., et. al., Op. Cit.
26. Castro, V, et. al., Op. Cit.
27. Montes de Oca, V., Op. cit.
28. Wong, R., et. al., Op. cit.
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30. Barrantes-Monge, M., et. al., Op. cit.
31. Albala, C., et. al., Op. cit.
32. Gallegos-Carrillo, K., C. García-Peña, C. Durán-Muñoz, H. Reyes y L. Durán-Arenas 2006. Autopercepción
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39. Broadhead, W.E., et. al., Op. cit.
40. Gallegos-Carrillo, K., et. al, 2006, Op. cit.
41. Wong, R., et. al., Op. cit.
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�INCREMENTO DEL RIESGO DE PADECER CARIES DENTAL POR
CONSUMO DE HIDRATOS DE CARBONO CON ALTO POTENCIAL
CARIOGÉNICO
Lilibeth Celina Cázares Monreal, Esteban G. Ramos Peña y Liliana Z. Tijerina González
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: lili_cazares@hotmail.com, liliana_tijerina@infosel.net.mx
Introducción
La caries dental es considerada por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) como un problema de salud
pública por ser una de las patologías bucales de mayor
prevalencia. En México el 90% de la población mexicana
está afectada, siendo los individuos entre 0 y 15 años de
edad, los de más alto riesgo de contraerla (1).
La caries dental constituye una de las causas principales
de pérdida dental, afecta la masticación, la digestión y la
fonación del individuo; puede producir dolor intenso y
originar procesos sistémicos como la endocarditis bacteriana subaguda; conllevando a una disminución de la
capacidad funcional y a la calidad de vida del individuo, también es causa de aumento del ausentismo escolar
y laboral , provocando mayor demanda en los servicios de salud del país y la necesidad de grandes gastos
económicos (2,3)
Entre los factores de riesgo cariogénicos se encuentran: la presencia de bacterias (estreptococos mutans), la
estructura anatómica dental, la dieta, la placa dentobacteriana y en investigaciones recientes también se
considera el género femenino como factor de riesgo (4).. Al ser la caries dental, una patología de origen
multifactorial resulta difícil su erradicación total, pero se ha tratado de disminuir su incidencia con algunos
programas internacionales y nacionales de fluoración para la protección del esmalte dentario , pero esto no ha
sido suficiente porque actualmente con los cambios de estilos de vida del hombre moderno, por ejemplo, los
relacionados a la alimentación, en especial al aumento en la ingesta de azúcares cada vez más procesados y
su gran proliferación en el mercado, aunado a los demás factores de riesgo, podría aumentar la prevalencia,
haciendo que este problema de salud pública se agrave más (5,6).
Los hidratos de carbono, en especifico la sacarosa (disacárido formado por fructuosa y glucosa) están
contenidos en una gran variedad de alimentos consumidos diariamente, los cuales poseen gran potencial
cariogénico (se obtiene según la consistencia física del alimento, la cantidad, la frecuencia y el momento de
consumo) (7). Los hidratos de carbono participan entre otras cosas en la constitución de peptidoglicanos, que
son sustancias que conforman las paredes celulares bacterianas, propiciando el desarrollo de placa
dentobacteriana, otro factor de riesgo (8), el cual es reservorio a más bacterias cariogénicas ; el estreptococos
mutans es la especie bacteriana considerada como la de mayor potencial cariogénico, produce enzimas que
rompen los enlaces de sacarosa y une los residuos de glucosa entre sí para formar glucanos insolubles que
sirven de matriz pegajosa para que se adhieran otras bacterias y sigan produciendo los ácidos en la cavidad
bucal que conducen a la desmineralización de la superficie del esmalte y el inicio de las lesiones cariosas (9,10).
Con respecto al género, existen estudios recientes que atribuyen mayor prevalencia de caries dental en las
mujeres que en los hombres a varios factores: erupción dental más temprana en las niñas que en los niños, por
estar expuestas a comer bocadillos al preparar alimentos y como consecuencia de los cambios hormonales ,
específicamente los niveles de estrógeno durante ciertas etapas en las mujeres como la pubertad, el embarazo
y la menopausia , pues esto afecta entre otras cosas el flujo salival , originando mayor desarrollo de caries
dental (11).
El propósito del presente estudio fue determinar la relación de factores cariogénicos con el riesgo de
padecer caries dental, en los alumnos de una Secundaria , de Guadalupe Nuevo Léon, México, a través de
medir el índice CPOD ,identificar el potencial cariogénico de los hidratos de carbono consumidos por cada
alumno, estratificando la población según el potencial alto o bajo y evaluando el índice de placa dentobacteriana

�según si presentaba índice de placa severo o ligero, además de comparar el factor de riesgo de la población
total con cada uno de los indicadores mencionados.
Material y Métodos
Se llevó a cabo un estudio epidemiológico transversal, descriptivo, analítico, en los 422 alumnos que cursaron
sus estudios en la secundaria mencionada , cuya recolección de datos se llevó a cabo en abril del 2008 después
de haber aplicado los criterios de inclusión : jóvenes entre 12 y 15 años de edad ,inscritos en el ciclo escolar
2007-2008,que no estuvieran dados de baja, con carta de consentimiento informado de los padres de familia y
de las autoridades escolares de dicho plantel y que hubieran asistido a clases en el momento del levantamiento
de los datos.
El tipo de estudio fue censal. La recolección de datos se llevó a cabo a través de un cuestionario de frecuencia
alimentaria y una exploración oral. Para obtener el potencial cariogénico de los hidratos de carbono que
consumen estos jóvenes, se aplicó una encuesta tomada de una publicación de Vaisman (12), se les dió la
encuesta a cada alumno para que la contestaran personalmente, durante la encuesta estuvo una persona
encargada de cada grupo que les explicó el procedimiento para contestarla.
Para medir el índice de caries (CPOD) y el índice de placa (IP) se realizó un examen clínico adaptando un aula
con buena iluminación natural y utilizando pastillas reveladoras, abate lenguas, y sonda exploratoria e indicador
de caries (una gota por alumno), llenando la ficha epidemiológica con los códigos establecidos.
Para medir el CPOD se basó en los códigos y criterios establecidos por Klein y Palmer. Y para medir la placa
dentobacteriana en las superficies de todas las piezas dentales se utilizó el índice de placa (IP) de Sillness y
Löe (13). Esto lo realizó el odontólogo y llenó la información un ayudante previamente capacitado.
Para realizar las pruebas estadísticas se confeccionó una base de datos en Excel con los datos obtenidos del
cuestionario de frecuencia alimentaria y la exploración oral; calculándose medidas de tendencia central y de
dispersión; el análisis de riesgo se realizó con el Software de Epidemiología y Estadística diseñado por el Dr.
en CS Esteban G. Ramos Peña (14)
Resultados
La población estudiada estuvo conformada de 422 jóvenes, el 89% (375) presentaron caries dental, la media
de CPOD fue de 7.1 ± 4.5; lo que es considerado por la OMS como alta prevalencia de caries, puesto que el
año 2000 la OMS propuso como meta que para la edad de 12 años el índice de caries fuera menor de 3 (15) ,
y en el presente estudio fue de 6.0. La media del potencial cariogénico fue de 87.2 ± 19.6, es decir, que en
promedio todos los jóvenes tuvieron un alto potencial cariogénico por el consumo de hidratos de carbono. En
general la media del índice de placa fue ligera, 1.1.
En promedio las estudiantes tuvieron índices más altos que sus compañeros hombres, respecto al índice de
caries (CPOD), ellas presentaron 7.5 ± 4.5, mientras ellos tuvieron un CPOD de 6.5 ± 4.5, el potencial
cariogénico (PC) de las estudiantes tuvieron un puntaje promedio de 88.9 ± 19.5 y su índice de placa fue de 1,
mientras el de ellos fue de 85.4 ± 19.6. Con un índice de placa promedio de 1.1. (ver Tabla 1)

�Fuente: encuesta directa; CPOD: Diente, Cariado, Perdido, Obturado. (Klein y Palmer) PC: Potencial Cariogénico (Vaisman B.) IP: Indice de placa (Sillness y Löe)

La media de la gravedad de caries, según el Índice de Diente Cariado, Perdido, Obturado (CPOD) de todos los
alumnos revisados fue de 7.1 ±4.5 piezas cariadas, en el 50% de los alumnos se observo más de 7 piezas
cariadas, lo que representa un nivel muy alto de caries dental; Un 25% presento menos 4 piezas cariadas y
otro 25% más de 10. El 9.5% de la población (40) fueron los estudiantes de 12 años, que presentaron un CPOD
de 6. Las medias de CPOD, según las edades de los alumnos, respecto a la gravedad de la caries dental, se
encuentran desde un nivel alto hasta muy alto. (ver Tabla 2)

Fuente: encuesta directa; CPOD: Diente, Cariado, Perdido, Obturado. (Klein y Palmer)

Del 89% (375) de la población estudiantil que presentó caries dental el 64%(271) fueron de alto de potencial
cariogénico de consumo de carbohidratos, mientras el 25% (104) fueron de bajo potencial. Los alumnos con
alto potencial cariogénico de carbohidratos tuvieron 3.2 veces mayor riesgo de padecer caries que si tuvieran
un consumo bajo de carbohidratos (OR 4.2, IC95 2.24 – 7.89). Sólo el 11% de los estudiantes no presentó caries
dental (ver Tabla 3)

�N=422 Fuente: encuesta directa (Potencial Cariogénico de Vaisman B. e Indice de Knutson)

Solo el 19% (80) de los alumnos presentó un índice de placa dentobacteriana de moderado a severo de los
cuales el 18% (75) padecieron de caries dental comparado con el 81% (342 alumnos) que presentaron índice
de placa ligero, el OR calculado para índice de placa dentobacteriana fue de 2.1 (IC95 0.80 – 5.49) (ver Tabla
4).

N=422 Fuente: encuesta directa

IP: Indice de placa (Sillness y Löe)

En esta comunidad escolar el 54% (228) fueron alumnos del género femenino, de las cuales el 49% (206)
presentó caries dental. El 46% (194) pertenecía al género masculino, de los cuales el 40%(169) manifestó
dicha patología. El OR calculado para género fue de 1.39 (IC95 0.76 – 2.55) (ver Tabla 5).

N=422 Fuente: encuesta directa

Al estratificar la población en alumnos con alto potencial cariogénico de hidratos de carbono (289 estudiantes) el
OR calculado para caries dental y el índice de placa fue de 4.53 (ver Tabla 6), a esta misma población
estratificada pero ahora en relación del género femenino con respecto al masculino el OR calculado para caries
dental y el genero fue de 0.86 (ver Tabla 7).

�N=289 Fuente: encuesta directa

N=289 Fuente: encuesta directa

Discusión
Los Estados Unidos Mexicanos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se encuentra entre
los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales, siendo la caries dental, la que afecta a más
del 90% de la población mexicana (16), el presente estudio mostró resultados muy aproximados, ya que el 89%
de la población fue la que mostró presencia de caries.
En el reporte de salud oral del 2003 de la OMS (17) muestra el primer mapa global de 1969 del índice de piezas
cariadas, perdidas, obturadas (CPOD), donde reporta a México como un país con moderada severidad de caries
dental en niños de 12 años, cumpliendo la meta de la OMS de que todos los jóvenes de 12 años tuvieran un
índice de CPOD menor de 3 para el año 2000, es decir, un nivel de caries moderado. Sin embargo, los resultados
que aquí se presentan, mostraron un índice CPOD de 6.0, el que según la escala de gravedad corresponde al
nivel alto, al igual que los resultados obtenidos en otros estudios recientes
Existen varios estudios en México acerca de la prevalencia de caries donde siguen teniendo como resultado
una prevalencia de caries moderada (18) esto quizá es gracias a los programas de fluoración nacionales e
internacionales que se han llevado a cabo (19,20) pero en estudios más recientes se han obtenido
resultados de alta severidad de caries (21,22,23) por esto habría que considerar los nuevos estilos de vida
principalmente los cambios en la alimentación, el consumo de los productos cada vez mas procesados y
cariogénicos, como en el presente estudio que el 68 % de estos niños tuvieron un consumo de azucares con
alto potencial cariogénico .
Uno de los hallazgos en esta investigación ha sido que la media de CPOD, es mayor en el género femenino, ya
que se presentó con una media de CPOD 7.5, mientras que en el masculino la misma fue de 6.5, es interesante
observar que en un estudio del análisis por distribución de sexos reportado a nivel nacional por el Sistema de
Vigilancia epidemiológica de Patologías bucales (SIVEPAB), para una población de 10 a 14 años ,se muestra
al igual que en el presente estudio ,ya que el género femenino se ve más afectado pues se presentó para los
hombres un CPOD de 3.5, en tanto que para las mujeres, fue de 4.2 (24).En cuanto al análisis estadístico el
riesgo de padecer caries se incrementó al combinarse varios factores como el alto potencial cariogénico de los

�azúcares con la presencia de placa dentobacteriana en grado severo y del género femenino aunque en riesgo
menor.
Lukacs ,en su estudio de las islas canarias (25) obtuvo que la prevalencia de caries dental en mujeres es muy
significativa con respecto a los hombres , casi un 50% mayor, pero concluye que esto no es algo establecido,
pues por la complejidad y dinámica de los factores psicológicos, de comportamiento , ambientales, hormonales
y culturales, no se obtienen los mismos resultados al estudiar otras poblaciones; por ejemplo en el presente
estudio que si existió mayor prevalencia en las mujeres que en los hombres solo que fue con una diferencia de
9%.
Conclusiones
En los estudiantes que consumieron hidratos de carbono con alto potencial cariogénico se incrementó hasta 3.2
veces más el riesgo de padecer caries dental. Estos mismos estudiantes ante la presencia severa de placa
dentobacteriana , incrementaron el riesgo 3.53 veces más de los que presentaron ligera placa dentobacteriana.,
con lo cual se puede asumir que el riesgo de este grupo que tiene alto potencial cariogénico, ante la presencia
de placa dentobacteriana en grado de moderado a severo pudiera llegar a ser hasta 6 veces más. los resultados
que aquí se presentan, mostraron un índice CPOD de 6.0, el que según la escala de gravedad corresponde al
nivel alto, al igual que los resultados obtenidos en otros estudios recientes. Los estudiantes de la secundaria del
municipio de Guadalupe (N. L., México), requieren de atención en salud bucal, pues muestran una alta gravedad
de caries dental, sobrepasando por mucho la meta propuesta por la OMS para la población de 12 años para el
año 2000.
Resumen
La caries dental es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un problema de salud
pública por ser una de las patologías bucales de mayor prevalencia.Entre los factores de riesgo cariogénicos
se encuentran: la dieta, la placa dentobacteriana y en investigaciones recientes también se considera el género
femenino como factor de riesgo.Para conocer el riesgo de padecer caries dental en los estudiantes de una
Secundaria ubicada en Guadalupe, Nuevo León, México ,según los factores cariogénicos estudiados, se llevó
a cabo un estudio epidemiológico transversal, descriptivo y analítico. La recolección de datos se llevó a cabo a
través de un cuestionario de frecuencia alimentaria y la exploración oral a cada alumno. La población estudiada
estuvo conformada de 422 jóvenes, el 89% (375) presentaron caries dental, la media de CPOD (Promedio de
piezas dentales cariadas, perdidas u obturadas) fue de 7.1 ± 4.5, La media del potencial cariogénico fue de
87.2 ± 19.6, es decir, que en promedio todos los jóvenes tuvieron un alto potencial cariogénico por el consumo
de carbohidratos. En general la media del índice de placa (IP) fue ligera (1.1). Los alumnos con alto potencial
cariogénico de carbohidratos (289 alumnos), tuvieron 3.2 mayor riesgo de padecer caries que si tuvieran un
consumo bajo de carbohidratos, los que presentaron un alto índice de placa bacteriana (80 alumnos) el riesgo
de padecer caries fue de 1.10 veces mayor que si tuviera un índice de placa ligero y las mujeres tuvieron solo
.39 veces mayor riesgo de padecer caries que los hombres. Los estudiantes de la Secundaria 97 del municipio
de Guadalupe Nuevo León, requieren de una gran atención en salud bucal , pues los resultados observados del
índice de caries de estos jóvenes son alarmantes(CPOD 6 para los doce años), ya que se encuentran muy por
arriba de la meta propuesta de OMS desde el año 2000 ( CPOD ‹ 3 para esa edad) y que para poder combatir
este problema bucal no se deberán olvidarse los hábitos alimentarios de los jóvenes (principalmente las
mujeres) en especial el consumo de azúcares y tampoco de la higiene bucal después del consumo de los
alimentos ,evitando así el incremento de los índices negativos del estado de salud bucal de los estudiantes.
Palabras clave: factores de riesgo, caries dental, carbohidratos,placa detobacteriana, estudiantes
Abstract
Dental caries is considered by the World Health Organization (WHO) as a public health problem as one of the
most prevalent oral diseases. Among the cariogenic risk factors include: diet, plaque dentobacteriana and recent
research also finds the female gender as a risk factor. To ascertain the risk of dental caries in students of
secondary located in Guadalupe, Nuevo Leon, Mexico, according to cariogenic factors studied, was carried out
a transversal epidemiological study, descriptive and analytical. Data collection was conducted through a food
frequency questionnaire and oral inspection to each student. Results: The study population consisted of 422
youths, 89% (375) had dental caries, the mean DMFT (average teeth decayed, missing or filled) was 7.1 ± 4.5.
The mean cariogenic potential was 87.2 ± 19.6, namely that all young people on average had a high consumption
of cariogenic potential of carbohydrates. In general the mean plaque index (PI) was slight (1.1). Students with

�high cariogenic potential of carbohydrates (289 students), had 3.2 greater risk of caries than if they had a low
consumption of carbohydrates, which presented a high rate of bacterial plaque (80 students) at risk of caries
was 1.10 times greater than if I had a plaque index lightweight women took just 39 times greater risk of caries
than men. Conclusions: The students of the secondary of the municipality of Guadalupe Nuevo Leon, require
great care in oral health, as the results observed in the rate of decay of these youth are alarming (6 DMFT for
twelve years), since they are well above the WHO target for the year 2000 (DMFT &lt;3 for that age) and that to
combat this problem should not be forgotten oral dietary habits of young people (mostly women) in particular the
consumption of sugars nor oral hygiene after the consumption of food, thus increasing the negative rates of the
oral health status of students.
Keywords: risk factors, dental caries, carbohydrates, students
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25. Lukacs, J. y L. Largaespada, Op.cit.

�SOBREPESO EN EL LACTANTE DEL ÁREA METROPOLITANA DE
MONTERREY, N.L., MEXICO
Miguel Elías Aguado-Barrera, Martha I. Dávila-Rodríguez, Elva I. Cortés-Gutiérrez, Estela A. Zamudio-González
y
Ricardo
M.
Cerda-Flores
Centro de Investigación Biomédica del Noreste, Instituto Mexicano del Seguro Social, Delegación Nuevo León
(Monterrey,
N.L.,
México).
E-mail: dr.aguado-barrera@live.com
Introducción
A nivel mundial la prevalencia de sobrepeso y
obesidad, tanto en la infancia como en la adultez,
va en marcado ascenso en los últimos años. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta
en sus últimos cálculos que para el 2015 habrá
aproximadamente 3,000 millones de adultos con
éste problema.(1) Según estimaciones, en el mundo
hay más de 22 millones de niños menores de cinco
años en sobrepeso u obesidad.(2,3) Este
incremento ha dado lugar a que desde 1997 sea
considerado un problema de Salud Pública con
características de epidemia.(4).
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 realizado en México, reporta que tres de cada diez niños
mexicanos presentan sobrepeso u obesidad, con una prevalencia nacional de 9.40% en niños y 8.70% en
niñas.(5) Se estima que para el 2018, México tendrá los índices más altos de obesidad a nivel mundial, y
aproximadamente entre el 30 y 35 por ciento de la población infantil menor de dos años, padecerá problemas
de sobrepeso.(6)
Las nuevas políticas de salud van encaminadas a tomar acciones para establecer mecanismos efectivos de
prevención en etapas cada vez más tempranas de la vida.(7) Se ha vuelto indispensable vigilar la adiposidad
en el niño, por el gran impacto en la salud y la asociación que se ha demostrado con los problemas de sobrepeso
en etapas posteriores y patologías concomitantes,(8-14) evidenciándose una asociación entre el elevado índice
de masa corporal (IMC) en la niñez con el riesgo de padecer cardiopatías coronarias.(15) Además, se ha
demostrado que la obesidad en la etapa infantil puede repercutir en términos de morbilidad y mortalidad en la
edad adulta incluso cuando la obesidad no persista en la adultez.(16) Las estrategias preventivas de educación
nutricional para promover estilos de vida saludables deben iniciarse en la edad pediátrica y es necesario analizar
la cultura alimentaria de la población vulnerable para una correcta intervención.(17)
Al periodo que abarca del trigésimo día a los 15 meses de edad se le denomina etapa lactante y es considerada
el punto clave sobre la adquisición de hábitos nutricionales en la vida del ser humano; es aquí donde se
desarrolla el gusto por cierto tipo de alimentos y el modo de consumirlos. Los horarios de alimentación y la
adecuada aglactación tienen repercusiones importantes sobre el estado físico del niño. Debe tomarse en cuenta
que durante esta etapa los objetivos de la alimentación son tres: satisfacer las necesidades nutritivas, la
prevención de situaciones patológicas (alergias principalmente) y la creación de hábitos adecuados de control
de ingesta.,(18-20) ya que, en etapas posteriores resultará complicado modificar las conductas adquiridas de
forma inadecuada.(21)
El objetivo del presente estudio es determinar la prevalencia del sobrepeso en lactantes menores de un año del
Área Metropolitana de Monterrey (AMM).
Material y Métodos
El presente trabajo es un estudio epidemiológico, observacional y descriptivo acerca del sobrepeso en lactantes
menores de un año, usuarios del programa Enfermera Materno Infantil (EMI), durante enero a diciembre del
2008. El estudio se realizó en seis Unidades de Medicina Familiar (UMF 3, UMF 7, UMF 19, UMF 31, UMF 32
y UMF 36) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pertenecientes a la Delegación Nuevo León, que

�se encuentran en el Área Metropolitana de Monterrey incluyendo las regiones: Apodaca, Monterrey, San Nicolás
de los Garza, Santa Catarina, Guadalupe y San Pedro Garza García (Nuevo León, México).
Se calculó el tamaño muestral adoptando la postura de la máxima indeterminación,(22) con una precisión de
0.05, un nivel de confianza de 0.95; obteniéndose un valor de 384. La elección de las unidades incluidas fue
por conveniencia y la población que integró la muestra fue recabada al azar, se utilizó una hoja electrónica para
la recolección de los datos epidemiológicos y antropométricos.
Se incluyeron 400 lactantes menores de 1 año, que consultan en ambos turnos del programa de EMI, los cuales
cuentan con la información completa, legible y confirmada. Se excluyeron los pacientes que tuvieran alguna
patología, ya fuera diagnosticada, detectada o por sospecha en el momento de la consulta, así como pacientes
con patologías congénitas y aquellos que presentaron datos incompletos.
Las medidas antropométricas fueron tomadas por personal previamente capacitado con licenciatura en
Enfermería y encargadas del Servicio EMI, realizándose de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana (NOM-008SSA2-1993).(23) El peso, fue registrado utilizando una balanza electrónica o de aguja con peso máximo de 16
kilogramos tipo Oken o Bamen; las básculas se encontraban ubicadas sobre una superficie plana. La calibración
del equipo de medición estuvo a cargo del grupo de coordinación local con pesas 0.5 y 10 kilogramos con
precisión hasta de 100g. La medición se realizó retirando la ropa, zapatos y objetos pesados del bebé y fue
expresada en kilogramos. Con respecto a la talla, la medición de la longitud se realiza con un infantómetro como
el descrito por Fomon(24) en donde un observador (la madre en la mayoría de los casos) retiene la cabeza del
niño con la porción del plano vertical de Frankfurt manteniendo la cabeza en firme contra la porción vertical del
infantómetro, se reflexionan las rodillas del niño y se colocan los pies con los dedos hacia arriba contra la porción
móvil haciendo un ángulo de 90°. La medición se expresó en centímetros.
Para la clasificación del estado nutricional se emplearon las tablas de peso para la talla exclusiva para menores
de 36 meses –CDC Growth Charts- publicadas por el centro nacional para estadísticas de salud y el centro de
control y prevención de enfermedades en conjunto con la OMS (NCHS-CDC/OMS).(25) Se realizó la
estratificación por Desviaciones Estándar (DE) mediante los criterios de la Norma Oficial Mexicana para la
atención del niño sano (NOM-031-SSA2-1999) en las categorías: desnutrición (&lt; -1 DE), peso normal (el rango
ubicado en la Media [puntaje Z=0]) y sobrepeso (&gt; +1 DE).
De los resultados obtenidos por cada UMF se obtuvo la prevalencia de acuerdo a la proporción de niños
menores de un año que habitan en su zona geográfica de cobertura (datos proporcionados por el INEGI) para
obtener la prevalencia del AMM. Finalmente se llevó a cabo la comparación de los parámetros con el paquete
estadístico RxC de Millar con 50,000 simulacros (p&lt;0.05).(26)
El estudio de acuerdo a lo postulado por la Ley General de Salud en materia de investigación, se clasifica como
un estudio sin riesgo.(27) Por lo que no requiere de una carta de consentimiento informado; sin embargo se
respetó y cumplió con los principios de bioética, en los que se asegura la confidencialidad de los resultados.
Resultados
La prevalencia de sobrepeso en los lactantes menores de un año del AMM es de 43.23%. La Tabla 1, muestra
el estado nutricional de los lactantes según su UMF de adscipción, presentando una distribución homogénea
(P= 0-327). En la Tabla 2 se reporta la distribución igualmente homogénea entre el estado nutricional por región
con respecto al sexo.

�Dentro de los hallazgos se encontró un 7.25% de pacientes con diagnóstico de desnutrición, lo cual equivale a
29 niños, de los cuales 12 presentaron desnutrición moderada. El peso más alto registrado aplicó a un paciente
femenino de 11 meses de edad con una talla de 94 cm y un peso de 17.30 kg que la ubica a +3 DE y en un
percentil 97.

Discusión
La prevalencia de sobrepeso encontrada en el presente estudio es mucho mayor a la resportada en la literatura.
Este padecimiento ha tenido un crecimiento importante en nuestro país, en donde se ha demostrado la ausencia

�de patrones ligados al nivel socioeconómico.(28,29) El último estudio realizado en México en el 2004, reporta
que el sobrepeso y la obesidad en niños menores de 2 años es de 6.6%,(30) mientras que la Encuesta Urbana
de Alimentación y Nutrición de 2002 reporta que en el área metropolitana de la Ciudad de México, encontraron
un 15% en pre-escolares.(31)
Existe una clara tendencia al aumento en la prevalencia de exceso de peso en medida que avanza la edad, lo
cual vuelve aún más preocupante los resultados del presente estudio. En México, la prevalencia en niños
menores de dos años se había reportado de 6.6%; los niños entre 5 y 11 años, un 18.8%; los adolescentes
entre 10 y 17 años 26%; entre los 40 y 50 años de edad, las mujeres presentan una prevalencia de 78%, los
hombres de 72%. (32-35)
Considerando que el sobrepeso que se inicia en la infancia puede tener mayor consecuencia que el que se
inicia en la edad adulta,(36-40) es necesario brindar un apoyo adecuado en el primero de los tres periodos de
mayor importancia clínica en la obesidad, que son: el primer año de vida, la etapa anterior a los 6 años y la
adolescencia.(41)
Los estudios sobre esta epidemia en la edad infantil han cobrado cada vez más importancia. En Latinoamérica,
Chile realizó un estudio durante el periodo 2003-2004 obteniendo un 20% de sobrepeso y 9% de obesidad a
los 12 meses de edad;(42) en ese país pero en dos regiones distintas se encontró un 15.4%(43) y 18.2%.(44)
Venezuela, por su parte, reporta que en 2003 obtuvo una prevalencia de sobrepeso de 9.6% en menores de 1
año;(45) muy por debajo de la prevalencia encontrada en nuestra población.
Estudios recientes encontraron que 20 países en desarrollo presentan tasas superiores al 5%.(46) El fondo de
las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), realizó un estudio de sobrepeso en niños menores de 5 años
del 2000 al 2006 donde señala que Perú, Kyrgystan, Camerún y Bolivia tienen una prevalencia de 6%. Alemania,
Republica Dominicana, Malawi, Tailandia, Uzbekistán tienen una prevalencia de 7%. Argelia, Egipto, GuineaBissau, Iraq y Morocco un 9%. Djibouti y Magnolia en 10%. Kazahstan y Santo Tomé y Principe alcanzan un
11%- Syria tiene un 12% de prevalencia y el más alto reportado es el Comoros con un 14% de prevalencia de
sobrepeso y obesidad.(47)
Los hallazgos de nuestro estudio muestran que el sobrepeso en los lactantes representa un problema de salud
pública creciente en México, lo cual requiere la aplicación de nuevas estrategias preventivas. Se requiere
actualizar los criterios diagnósticos y considerar el uso de las nuevas referencias internacionales;(48) ya que,
al emplear dichas tablas en nuestra población estudiada, 61 lactantes (11.94%) se encontraron en el rango de
eutróficos a pesar de tener un IMC que los colocaría en una categoría distinta, coincidiendo con lo reportado en
los estudios más recientes.(49)
La medición antropométrica de los lactantes, que se realiza en el programa EMI, debe considerarse un
parámetro valioso para determinar el estado nutricio, que permita identificar a los niños que están adquiriendo
patrones patológicos de comportamiento de su ingesta alimentaria, lo cual impelería acciones por parte del
equipo médico, buscando limitar el daño.
Resumen
La etapa Lactante es una alternativa de abordaje en la lucha contra la obesidad. Se ha demostrado que existe
una relación entre el exceso de peso en ésta etapa, con las principales problemas de salud pública; con base
en lo anterior, es necesario buscar factores modificables en el comportamiento de los encargados del cuidado
del infante y del equipo de salud para crear conductas que propicien el adecuado desarrollo del individuo. El
objetivo de éste estudio es determinar la prevalencia del exceso de peso en lactantes del área metropolitana de
Monterrey, a partir de usuarios del programa de atención del niño sano del IMSS, provenientes de seis unidades
de medicina familiar. Se estudiaron 400 lactantes a través de la medición de peso y talla, para clasificarlos
mediante las tablas diagnósticas nutricionales de la NCHS-CDC/OMS. Se obtuvo una prevalencia del exceso
de peso de los lactantes estudiados equivalente al 43.23%. Mostrando que el exceso de peso representa un
problema de salud pública creciente en México, el cual requiere el replanteamiento de los programas preventivos
en éste sector demográfico, buscando aquellos niños que están adquiriendo patrones patológicos de
comportamiento en su ingesta alimentaria.
Palabras Clave: Lactante, prevalencia, exceso de peso, sobrepeso, obesidad, niños menores de un año.

�Abstract
The infant stage is an alternative in boarding the struggle against obesity. There has been demonstrated that a
relation exists between overweight in this period with the current issues of public health. Due to this, it is
necessary to search for adjustable factors in the carers and health team, in order to create appropriate behaviour
that propitiates suiable development of the individual. The objective in this study was to determine the prevalence
of overweight in Monterrey’s metropolitan area infants who assist the healthy child program from six primary
health care units of the Mexican Institute of Social Security. There were studied 400 children under a year of
age, to whom they there was realized measurement of weight and height, qualifying by means of the diagnostic
nutritional tables of the NCHS-CDC/OMS. The results of this study show that the prevalence rates of excess
body weight in infants under a year old in Monterrey’s Metropolitan area are 43.23%. There is a clear that excess
body weight represents a problem of public health in México, which needs the rethinking of the preventive
programs in this one population sector, in search of those children that are acquiring pathological bosses of
behavior in food ingestion.
Key words: Infant, prevalence, excess body weight, overweight, obesity, inants under one year old of age
Agradecimientos
A los Jefes de Enseñanza e Investigación de la UMF 3, UMF 7, UMF 31, UMF 32 y UMF 36, así como a la
subdirección médica de la UMF 19, por las facilidades brindadas y el apoyo mostrado en el desarrollo de ésta
investigación. Al personal de Enfermería de los departamentos de EMI, un gran reconocimiento por su amable
disposición a colaborar con la realización de este estudio.
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�LOS DESARROLLOS DE LA INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS
SOCIALES DE LA SALUD: UNA VISION SUSTENTABLE
Arun
Kumar
Acharya
Instituto
de
Investigaciones
Sociales,
(Monterrey,
E-mail: acharya_77@yahoo.com

y
José
Juan
Universidad
Autónoma
de
N.L.,

Cervantes
Nuevo
León
México)

Introducción
Las ciencias sociales involucradas con la salud son un
campo relativamente reciente en la historia de las
ciencias. Su conformación como área disciplinar y
dominio teórico puede ubicarse a finales de la segunda
guerra mundial, específicamente en los años cincuenta
del siglo XX es cuando se define su orientación y
practica; a pesar de que sus orígenes pueden rastreados
mucho antes, pero exclusivamente en el mundo medico
y sin impacto especifico en las ciencias sociales.
Si existían los conocimientos sociales por parte de los
médicos antes del siglo XX, pero el desarrollo de las ciencias sociales era escaso y tenía una precaria
formalización. A inicios del siglo pasado, las ciencias sociales estaban en algunas universidades de Europa y
Estados Unidos, donde los desarrollos teóricos eran exiguos; no se encuentran referencias importantes a la
medicina o la salud en los estudios de las ciencias sociales, casi nada entre los sociólogos y algo entre los
antropólogos y psicólogos (1).
Sin embargo, el interés por las condiciones sociales y ambientales, y por las enfermedades que provocaban,
incentivaron la preocupación de muchos médicos, quienes usaban los informes de salud o sus experiencias
para construir una explicación que contenía un análisis más amplio, no sólo en el aspecto biológico. Es
importante destacar que este interés estaba asociado al desarrollo de medicina y de la tecnología médica, es
decir, estos médicos humanistas o con un epidemiológico más completa, que se ocupaban de lo social, lo hacían
tanto por la sensibilidad que por el sufrimiento de los enfermos.
Esta preocupación disminuyó con la aparición de los avances en la medicina (antibióticos, insecticidas y la
tecnología médica), por lo cual la inquietud social de la salud quedo reservada a los médicos dedicados a la
salud pública quienes han tenido siempre fijación por las condiciones socio-económico-ambientales.
Los primeros estudios sobre ciencias sociales en salud fueron escritos por médicos, no por sociólogos, según
Nunes (2) existen dos escritos que son considerados los pioneros a los que se realizaron en el siglo XX, uno de
Jules Guerin publicado en Francia en 1848, sobre la medicina social y otro sobre la importancia del estudio de
la sociología medica de Charles McIntire editado en Estados Unidos en 1893. De los primeros 50 años del siglo
pasado se destacan las aportaciones de Elizabeth Blackwell en 1902 y James Warbase dentro de la sociología
medica. En el campo de la antropología se había establecido un área de estudio que se relaciono con la salud
(3,4). En la psicología Freud, (5) publicó dos libros, uno sobre la interpretación de los sueños y otro que trató
sobre El chiste y su relación con el inconsciente. En ellos se analizó la histeria con explicaciones culturales,
psicológicas y no fisiológicas
Pero, este dominio permaneció en el mundo medico y si bien tuvo una gran influencia en la antropología y en
la sociología, se mantuvo como algo distinto de las ciencias sociales y la salud o la medicina. En este aspecto,
el desarrollo científico estuvo marcado por la influencia de las dos grandes guerras, y no vino a consolidarse
como tal y lograr importancia hasta después de concluida la última de ellas. A partir de estos años se establecen
las bases teóricas de esta naciente disciplina, impulsada por la importante contratación que hicieron los
gobiernos en sus ministerios de salud de personal con conocimientos de ciencias sociales.
Este proceso ocurre de manera paralela con una importante expansión del mercado de trabajo en las oficinas
de los gobiernos, en los ministerios de salud, así como en las universidades (6). La expansión de este tipo de
empleo permite que gran cantidad de sociólogos, antropólogos, psicólogos y geógrafos se dediquen a

�actividades relacionadas con el ámbito de la salud. Debido a la inclusión de las ciencias sociales en la salud,
para 1962 se forma el grupo de sociología medica en la Asociación Americana de Sociología. Así como en 1964
la Asociación Británica de Sociología incluyo una rama de sociología medica. También en 1966 esta rama formo
parte de la Asociación Internacional de Sociología.
A partir de estos desarrollos ha sido posible la construcción de un campo teórico para el estudio de salud en
ciencias sociales y de allí se pueden identificar tres tendencias sobre las cuales se construido esta ciencias. El
primero se centra en la explicación de lo medico por la salud. El segundo, es la explicación socio individual de
la enfermedad, donde ya no se trata de comprender o explicar la medicina o el rol medico, sino la etiología
social de la dolencia. El tercero, explica las dimensiones socio colectivas de la enfermedad y sus implicaciones
en los procesos sociales globales o regionales.
En este escenario, en el presente capítulo analiza primeramente las tres corrientes teóricas ya mencionadas y
se comprenden sus aportes a la consolidación de estas tesis científicas en el ámbito global y de México, así
como las divergencias que las mismas dejan en el ámbito científico. Sobre esta revisión descansa el objetivo
principal del capítulo, el cual propondrá la formación de una corriente teórica que logre aglutinar las distintas
perspectivas expuestas y que tenga como la base las tesis del desarrollo sustentable.
Las corrientes teóricas y sus aportaciones
La explicación de lo medico por lo social
Estas tesis construyeron un campo teórico que estuvo marcado por el estudio de la profesión médica y sus
distintas facetas. La perspectiva se centró en la construcción del rol medico, así como la manera por la cual los
estudiantes de medicina se iban adaptando a las nuevas exigencias de su desempeño. Por un lado, se intentó
explicar cómo se debían establecer los vínculos sociales con los pacientes y familiares, así como con el resto
del personal médico y paramédico, por otro con sus propios sentimientos, es decir con la insensibilidad que
debe de desarrollar para no sucumbir ante el sufrimiento ajeno (7-12).
Desde la visión funcionalista Merton, Reader y Kendall (13), Becker, Geer, Hughes y Strauss (14) estudiaron
los mecanismos de socialización de los estudiantes de medicina y los mecanismos de asimilación simbólica que
se tienen que cumplir para incluirse en las actividades médicas. Estos estudios representaron un avance
sustantivo en la descripción de las pautas sociales que debían cumplir los estudiantes de medicina al entrar a
actividades médicas.
Dentro de esta tradición teórica y desde una perspectiva culturalista antropológica, Kleinman (15), Good y Good
(16) realizaron investigaciones que demostraron como la cultura influye en la asimilación de las pautas de
comportamiento medico con los pacientes y como las distintas estructuras de los ministerios o centros de
educación en salud influyen sobre el tipo de relaciones sociales que se construyan entre los médicos,
estudiantes y sus pacientes, y en sí sobre los diagnósticos médicos que se reportan.
Otra manera de ver la relación entre los pacientes, médicos y el sistema de salud está marcada por “teoría de
la etiquetación”. Esta teoría se desarrollo a partir de los años sesenta en Estados Unidos y lo singular de la
misma fue que cambio la perspectiva sobre la cual se enfocaban los estudios al modificar el centro de atención
del enfermo por el sistema de salud que lo consideraba como tal, en el caso más especifico de los enfermos y
delincuentes mentales. Becker (17), Goffmann (18), Castés et al (19), Romero y Rujano (20), Ortega y Puga
(21) y Lorena (22) son los principales investigadores que han ahondado en esta visión, lo valioso de la misma
es que cambiaron el foco de interés del paciente o de la relación específica de ésta con el médico, para el
estudio de todo el sistema de salud que, como los hospitales, permitía comprender como una persona, con
algunos problemas de conducta podía convertirla en enfermo mental la institución.
Aunque estos focos de teóricos han sido predominantes, los sistemas de salud han sido objeto de otros estudios
desde la visión ciencia política y la economía. Antes de los años ochenta del pasado siglo, eran pocos los
análisis sobre el sistema de salud en una perspectiva institucional, que no incluyera la vida de los pacientes. Es
decir ya no se trataba más de interpretar la institución social o las relaciones sociales; de poder y sumisión como
las más importantes, sino de ubicarlas en el contexto del Estado, sus limitaciones y sus posibilidades (23,24).
En el ámbito de México las aportaciones dentro de estas tesis han sido en el ámbito de la antropología médica.
Autores como Aguirre-Beltrán (25) dieron un impulso decisivo al proceso de re-legitimización de la perspectiva

�antropológica en el campo de las investigaciones en salud, frente a un panorama de creciente medicalización
que centraba en la perspectiva biomédica todo intento de análisis y explicación de los problemas de salud.
Finalmente, hay que destacar los trabajos de Eduardo Menéndez que, desde el Centro de Investigaciones y
Estudios Superiores en Antropología Social, ha impulsado desde principios de la década de los ochentas el
desarrollo de la antropología médica desde una perspectiva crítica. Menéndez (26), propuso el concepto de
"modelo médico hegemónico" para caracterizar a ese modelo de medicina que devino dominante desde
principios del siglo XIX, bajo el capitalismo, y que, además de fundamentar jurídicamente su apropiación
exclusiva de la enfermedad, privilegió una mirada sobre ella biologista, individualista, histórica, asocial,
mercantilista y pragmática Menéndez, (27,28).
La explicación de socio individual de la enfermedad
Desde los años setenta del pasado siglo, las ciencias sociales tienden a modificar el énfasis de los estudios y
se enfocan a comprender la enfermedad desde el punto de vista social. Esta nueva visión privilegia la
perspectiva de la etiología social toma en cuenta los factores biológicos; en algunos casos más y en otros
menos. Estos abordajes teóricos son distintos a los de la anterior explicación, por que en estas tesis se le otorga
más peso a las causas naturales, a lo biológico, así como al tipo de perspectiva que se asuma en la explicación
social (29), es decir, si el acento es colocado en el comportamiento individual o en las condiciones de la sociedad
que se convierten en productoras de enfermedades.
Las más difundidas tesis de esta visión se denominaron estudios KAP (Knowledge Attitudes and Practices).
Estos estudios se fundaban en la creencia de que los conocimientos que una persona podía tener acerca de
una enfermedad, sus causas y sus modos de prevención, generaban una actitud que luego se ponían en
práctica en ciertos comportamientos que ayudaban o no a su difusión. Según Briseño-Leon (30) esta visión es
congnitivista y presume que sí la persona actúa mal es porque tiene esa carencia, pero que una vez cubierta,
permitirá cambiar radicalmente la situación epidemiológica.
En los años setenta del siglo pasado esta explicación tuvo mucho éxito, ya que su perspectiva individualista fue
fácilmente aceptada por las autoridades de salud y por el personal médico, pero al mismo tiempo genero críticas,
tanto por quienes defienden la interpretación colectivista social, como por aquellos que consideraron que la
misma era un reduccionismo que distrae el foco de a tensión de una solución más general para los problemas
de salud, que sólo su masiva difusión.
Para Briseño-León la falla principal de la anterior visión radica en dos aspectos. El primero, es la creencia
llamada la concepción bancaría de la educación (31), la cual menciona, que la ignorancia es un vacío que como
una ola se llena con nuevos contenidos, cuando, en realidad es siempre una olla llena cuyo contenido debe ser
transformado. Y la segunda, es la creencia en que las informaciones deben conducir a las prácticas, las
acciones. Basados en estas creencias hipotéticas, muchos ministerios de salud han promovido políticas para
difundir información sobre las enfermedades típicas de sus países. Se ha mencionado que esto ha funcionado,
sin embargo, se ha pasado por alto que la aplicación de estas políticas se ha dado principalmente en
poblaciones pobres y marginadas y sus resultados no son del todo concluyentes.
Dentro de esta perspectiva los estudios culturales y de representación social de la enfermedad han superado
las limitaciones señaladas, los principales precursores de la visión son Lépine,, Dobles-Ulloa y Perriad,
Rozemberg, Méndez y Alvez y Rabelo (32-36). Dos tipos de estudios han sido los predominantes dentro de esta
categoría, los de “compliance” y otro el del estudio de la “razones”. El de complience se ha interesado en analizar
el porqué alguna gente le hace caso y sigue la posología y las indicaciones del profesional y otros lo hacen a
medias o simplemente no lo hacen. Los estudios de compliance son en el fondo investigaciones de apego o no
a las normas y al poder, desde la visión del poder. En tanto las investigaciones de las razones se han centrado
en preguntarse por qué las personas acuden al consultorio antes que otros, y porque algunos otros ni siquiera
nunca asisten. Las explicaciones han sido variadas, pero casi siempre tienden a ser individualistas y
psicológicas a pesar de poder ser calificadas como casos colectivos, por ejemplo el factor de género, ya que
por lo regular las mujeres buscan la atención medica antes que los hombres.
Aunque esta visión ha logrado explicaciones significativas de la enfermedad desde lo individual, la critica
fundamental sobre estas investigaciones, es que tienden a culpabilizar a la victima de las dolencias, hacerlos
responsables de una situación donde ellos son consecuencia y no la causa (37).

�En el caso de México en los últimos años ha habido un significativo impulso a los estudios cualitativos, que
buscan elucidar la subjetividad de los individuos en el terreno de la salud, los padecimientos y la enfermedad.
En algunos casos, dichos trabajos han propuesto soluciones claramente sociológicas, desde una perspectiva
hermenéutica, respecto al problema sobre la manera en que la experiencia subjetiva y los significados en torno
a la salud se articulan con la estructura social más general, así como con la desigualdad de género (38,39,40).
En otros casos, los estudios sobre la experiencia subjetiva se han centrado en los padecimientos crónicos, como
la diabetes, buscando trasladar el eje de análisis del mero enfoque biomédico o, en el otro extremo, del mero
enfoque macrosocial y determinista, hacia una perspectiva que incorpora la dimensión personal y subjetiva de
los sujetos (41).
Esta perspectiva interpretativa ha enriquecido el estudio de la negociación de la sexualidad y el significado de
la virginidad (42), así como la vivencia de las mujeres sobre la prevención del cáncer cervicouterino (43).
También se ha traducido en investigaciones sugerentes sobre las prácticas médicas de atención a la salud
reproductiva en poblaciones indígenas (44), así como sobre la percepción de la maternidad entre diversos
grupos de mujeres (45).
Sin embargo, aún con la riqueza etnográfica de estos trabajos, es posible advertir también aquí las
consecuencias de la falta de un abordaje más comprometidamente sociológico: la mayor parte de esas
investigaciones suelen quedarse en el nivel del detalle descriptivo, y son muy pocas las que ofrecen una
interpretación social o antropológica realmente iluminadora de los testimonios y de las observaciones
recolectadas por los investigadores.
En suma, las tesis individualista han logrado identificar algunos factores que inciden sobre la percepción de las
enfermedades, sin embargo como ya se menciona ciertas interpretaciones pueden tener un uso que tiende a
agravar el problema y no ha resolverlo.
La explicación socio colectiva de la enfermedad
Como asunto colectivo la enfermedad ha sido analizada desde diversas visiones. Todos los investigadores que
se enfocan en la perspectiva colectivista insisten en que no se trata de lo que hace o deja de hacer un individuo,
sino de las condiciones en las cuales esa persona se encuentra en lo que determina la salud y la enfermedad.
La diferencia entre este análisis y el individualista, radica fundamentalmente en como se entienden la situación
escala en la cual se trabaja y claro esta en la manera en que se interpreta lo social (46).
Desde esta visión las escalas de examen se mueven desde el ámbito microsocial como la familia y la vivienda,
pasan por la organización en clases de una sociedad, hasta llegar a las formas de división internacional del
trabajo y las condiciones del neoliberalismo actual. Según Velázquez y Pérez (47) la variable explicativa es de
tipo colectivo y estructural, nunca individual. Por esta razón, los análisis de esta vertiente son más del tipo
sociológico que antropológico o de las ciencias políticas y geográfica.
Un ejemplo de lo anterior, lo representan los estudios microsociales sobre la vivienda y la prevalencia
enfermedades trasmitidas en el medio ambiente (malaria y chagas) entre los pobladores de bajos recursos
(48,49,50). Según estos estudios las condiciones de la vivienda, falta de sanitarios en el interior, mala
construcción (paredes con filtraciones de agua y aire) pueden predeterminar una mayor incidencia de estas
enfermedades entre las poblaciones que no cuentan con vivienda digna o al menos en buenas condiciones.
Aunque estas investigaciones pueden indicar que la falta de algunas condiciones dignas de la vivienda pueden
ser causantes de estas enfermedades, los estudios no han podido comprobar fehacientemente que el tipo de
vivienda tenga relación directa con la falta de recursos financieros o la misma es parte de las costumbres de
cada pueblo. Lo que se puede deducir de las investigaciones, es que puede ser una respuesta o la otra, pero
siempre hay un condicionamiento social y material que puede inducir un mayor riesgo de contraer la
enfermedad.
Por su parte, los estudios macrosolciales intentan dar una explicación más amplia y relacionada con el ámbito
social global. Según Kim et al, Heggenhougen, Farmer y Laurell (2000) la proliferación de enfermedades que
ya se creían erradicas (paludismo, sarampión, viruela y dengue) son causadas directamente por el proceso de
reformas neoliberales que han sufrido la mayoría de los países en desarrollo los últimos 20 años (51-54). Se
argumenta que como las reformas neoliberales tienen como objetivo fundamental la reducción del tamaño del
Estado, la misma se ha aplicado mayormente a eliminar programas sociales y de salud que estaban enfocados

�a controlar o mejorar las condiciones sanitarios y con ello se ponía un cerco a muchas enfermedades. La
consecuencia de estos cambios a sido un resurgir de la muchas de la enfermedades ya anotadas anteriormente,
ya que las reformas económicas han sumido en la pobreza a millones de personas y han degradado
ampliamente en muchos casos sus condiciones sanitarias.
A diferencia del análisis individual de la enfermedad, el cual se puede estancar en divagaciones demasiado
teóricas, las tesis sociales se han difundido más allá del ámbito académico y han incentivado un debate sobre
el alcance de las políticas sociales entre los estratos más bajos de la población. En el mismo sentido, se ha
abierto la discusión sobre los efectos del actual modelo de desarrollo sobre la salud de un pueblo. En síntesis,
estas tesis tienen una mayor repercusión en el intento de integrar las explicaciones sociales y de salud.
Por otra parte, en el contexto de México surgió una corriente centrada en la antropología y más en la perspectiva
sociológica, principalmente en el claustro de la Maestría en Medicina Social, de la Universidad Autónoma
Metropolitana (Unidad Xochimilco) desde mediados de la década de los setentas. Junto con investigadores de
otros países de América Latina, desde esta institución se ha impulsado la llamada corriente de la medicina social
(55). Esta corriente constituye uno de los mejores ejemplos, a nivel internacional, de los aportes que puede
hacer el análisis marxista en cuestiones de salud.
En un trabajo bien conocido en la región, Laurell (56) estableció que el objetivo de la medicina social
latinoamericana no es tanto señalar, como lo venían haciendo autores como Navarro (57) en Estados Unidos,
que el sistema capitalista determina la naturaleza de las enfermedades de las poblaciones, sino más bien
demostrar la manera específica en que dicha determinación tiene lugar. La autora sostiene que la enfermedad
no puede ser considerada simplemente como un estado biológico, ni como la consecuencia mecánica de la
pobreza. La salud y la enfermedad, sostiene, no pueden ser tomadas como dos entidades separadas, sino que
deben ser entendidas como dos momentos (unidos dialécticamente) de un mismo fenómeno.
De lo anterior deriva uno de los principales conceptos de la corriente de la medicina social latinoamericana: más
que hablar de salud y de enfermedad separadamente, esta escuela tiene al proceso de salud-enfermedad como
su objeto de estudio (58). Años más tarde, Menéndez (59) sostuvo que también las conductas de los individuos
frente a la enfermedad son parte integral del concepto salud-enfermedad, por lo que propone que el concepto
debe ser proceso salud-enfermedad-atención. Desde esta perspectiva teórica se desarrolló también un trabajo
de análisis de las "necesidades esenciales en salud" en México, que pronto se convirtió en una referencia
obligada tanto para investigadores como para estudiantes del tema (60).
Dado su enfoque crítico, la corriente de la medicina social privilegia el estudio de la desigualdad social y de la
forma en que dicha desigualdad determina los procesos de salud-enfermedad de las poblaciones y de las
políticas públicas (61). Otro trabajo también de amplia influencia en toda Latinoamérica (62,63) demostró que
era empíricamente posible lograr una sofisticada operacionalización del concepto marxista de clase social y
utilizarlo tanto para ilustrar como para explicar los diferenciales de mortalidad infantil entre las diversas clases
sociales de México.
Dicho trabajo se constituyó en un modelo que diversos investigadores aplicaron en sus estudios sobre la
desigualdad social y la salud. El concepto como tal, sin embargo, era altamente complejo, lo que resultaba en
una cierta desincentivación de los especialistas para utilizarlo. Por ello, pocos años más tarde, Bronfman et al
(64) propuso una estrategia más simple para clasificar a la población en grupos socio-económicos diferenciados,
que ha sido ampliamente retomada en la región.
La corriente de la medicina social se ha ocupado también de problematizar el vínculo salud-trabajo en México
(65). Al hacerlo, diversos autores han señalado la importancia de estudiar al "proceso de trabajo" en sí mismo
(66), y de entenderlo como fuente de "desgaste obrero" (67) con consecuencias directas sobre el proceso saludenfermedad. Sobre la base de resultados empíricos concretos, los trabajos de Laurell han demostrado que
conceptos como "desgaste obrero" y "patrones específicos de desgaste" son más precisos y pertinentes que
aquellos como "expropiación absoluta" y "expropiación relativa" de la salud que otros teóricos de la sociología
médica marxista habían propuesto en Estados Unidos (68).
Como se constata, la visión global y nacional ha sido altamente critica y su enfoque ha sido cuestionar el
funcionamiento de los nuevos modelos de desarrollo actual. Aunque la mayoría de las investigaciones
mencionadas han demostrada una posible correlación entre el desigual desarrollo y la proliferación de algunas
enfermedades, su tendencia tan crítica y en ciertos momentos no propositiva, ha provocado que en los círculos
gubernamentales no se tome en cuenta esta perspectiva. Debido a lo anterior es imprescindible que los

�descubrimientos desde este campo intenten ser introducidos a las discusiones sobre política pública de la salud
y así incentivar una visión social sobre las causas, efectos y soluciones (69).
Las ciencias sociales de la salud y una visión sustentable
Las tres corrientes (autores) que han dominado los análisis sobre las ciencias sociales y la salud los últimos 40
años prefiguran un amplio y disperso campo de estudio. Como se mostró las corrientes precursoras de los
acercamientos entre las ciencias sociales y la salud surgieron primeramente dentro de los ámbitos puramente
medico y fueron estos los que se acercaron a las disciplinas sociales e iniciaron las explicaciones desde la
perspectiva medica. Posteriormente, por esta influencia y desde una visión ampliamente crítica las ciencias
sociales exploraron como los procesos sociales pueden ser los causantes de algunas enfermedades, desde lo
individual y colectiva.
En suma, las corrientes demuestran que la relación e interrelación entre las ciencias sociales y la salud ha sido
prolifera y que la misma se ha explorado por connotados investigadores de ambas ciencias, sin embargo, a
pesar de todo este bagaje de conocimientos es claro la existencia de una dispersión dentro de esta temática.
La dispersión ha provocado que cada una de las corrientes se enfoque a su problema de estudio y pocas o
nulas ocasiones existe una interrelación entre las mismas. Esta problemática ha sido un obstáculo para que la
relación entre las corrientes logre darse, con lo cual la mayor y mejor difusión de este conocimiento se aísla en
el ámbito académico y gubernamental, difundiendo poco su descubrimientos entre los no expertos o interesados
directamente.
Con el objetivo de intentar resolver esta dispersión de esta ciencia proponemos la formación de una corriente
teórica que tienda aglutinar a las predominantes y que se la base para conseguir la unidad de la disciplina. La
corriente se denominara “sustentabilidad de la salud” y tendrá como base las tesis del desarrollo sustentable
(informe Brundtland, Agenda 21) y las de la ecología de la salud (70). Esta corriente se sustenta en tres
consideraciones:
- Entender que los humanos forman parte inseparable del medio ambiente y pueden ser dañados por los
cambios que se produzcan en los ecosistemas, inclusive por aquellos que son obra del ser humano.
- Que se deben de comprender los patrones locales de salud existentes en cada comunidad humana, ya que
los mismos pueden ser muy diversos.
- Comprender ampliamente los efectos de los cambios macrosociales que ocurren en el mundo ligados a los
procesos de urbanización, modernización y globalización.
Desde este escenario, los estudios que se realicen tendrán una visión más multidisciplinaria, ya que podrán
abarcar distintas concepciones de las ciencias sociales y de la salud. Estas concepciones podrán ser
primeramente desde el punto de vista médico o del científico social, o viceversa, por lo cual se tendrá una
perspectiva más holística de la temática.
Conclusiones
En este escenario y con el objetivo de conseguir la unidad de esta disciplina es necesario partir de las
consideraciones mencionadas y proponer las siguientes tres estrategias:
Las investigaciones que se realicen deben de partir del axioma indivisible humano-ambiente y de las
consecuencias negativas de los trastornos del mismo, sean estos naturales o provocados por el humano.
Consecuencias que se reflejaran en la proliferación de enfermedades que ya se tenían por controladas o
extintas. Conjuntar en este campo de estudio las visiones sociales u de salud ayudarán a comprender la
magnitud del daño ambiental que se ha provocado en el planeta y a proyectar las posibles líneas de acción que
palien o resuelvan estas cuestiones. Es indudable que la conjunción ciencias sociales y de salud en esta
vertiente incentivaría una unidad más homogénea de las ciencias y los resultados que se consigan serían
mayormente aplicables a la realidad y dejarían de ser teóricos.
Se debe de contextualizar los análisis de las enfermedades desde la óptica social y así la generalización de sus
efectos de enfermedades a realidades distintas. Es demostrable que las investigaciones sobre algunas

�enfermedades que se han convertido en pandemias tienden a generalizar los métodos de para resolverlas, por
ejemplo en el caso del SIDA, donde muchos gobiernos implementan gigantescas campañas de difusión y
menores de prevención. Generalmente las campañas no toman en cuenta el contexto de cada población y
erróneamente creen que lo funciona en un lugar, puede hacerlo en otro. Bajo esta premisa toda investigación
desde la visión ciencias sociales y salud debe de partir del contexto de cada población, ya que con esto el
diagnostico se apegará a la realidad más posible.
Explicar ampliamente la implicación de los procesos de socialización urbanización, modernización o
globalización; neoliberal o no, sobre los sistemas de salud y como esto incentiva o no la proliferación de algunas
enfermedades. Junto con las cuestiones ambientales, el efectos de los procesos sociales en la salud humana y
más drásticamente en los procesos de desarrollo y progreso son un campo de estudio que ha sido explicado
de una forma demasiado critica. Como ya se había mencionado, esta posición crítica a descubierto algunas
particularidades negativas de los modelos de desarrollo, en su ligazón con la salud, tan fuertes que han
transformado sistemas de atención completos. Sin embargo, en muchos aspectos la crítica resultante de las
investigaciones ha sido poco propositiva y han terminado siendo gritos aislados que poco contribuyen a la
consolidación de la temática y si a su mayor dispersión. Por esta razón, es lógico que el abordaje desde la
vertiente siga siendo crítico, pero obligatoriamente con propuestas que logren formular políticas públicas para
resolver todos los problemas socios sanitarios que deriven de la instrumentación de las políticas sociales
económicas y culturales.
Con la instrumentación de estas estrategias es factible logar una conjunción de las diferentes vertientes que
tienen las ciencias sociales de la salud y más aún incentivar una innovación más fructífera de la misma.
Finalmente, esta propuesta trata de incentivar una visión homogénea de este campo de estudio y logar que la
misma pase de tesis teóricas, individualistas, colectivistas e hipersociales a una perspectiva integradora y
comprensiva, y mostrar un balance y virtud que se mida no sólo por la elegancia y armonía de sus teorías, sino
por la pertinencia de estas y por la capacidad de contribuir a hacer mejor la vida de los pueblos, dentro de una
visión sustentable.
Resumen
Las ciencias sociales involucradas con la salud son un campo relativamente reciente en la historia de las
ciencias. Sin embargo, el interés por las condiciones sociales y ambientales, y por las enfermedades que
provocaban, incentivaron la preocupación de muchos médicos, quienes usaban los informes de salud o sus
experiencias para construir una explicación que contenía un análisis más amplio, no sólo en el aspecto biológico.
Finalmente, esta propuesta trata de incentivar en este campo de estudio una perspectiva integradora y
comprensiva, y mostrar un balance en la capacidad de contribuir a hacer mejor la vida de los pueblos, dentro
de una visión sustentable.
Palabras clave: salud, ciencias sociales, sutentabilidad
Abstract
The social sciences concerned with health are a relatively recent in the history of science. However, interest in
social and environmental conditions, and the diseases it causes, in encouraging the concern of many doctors
who used the health reports or their experiences to construct an account which contained a comprehensive
discussion, not only in the biological aspect. Finally, this proposal seeks to encourage in this field of study in an
integrated and comprehensive, and show a balance in the ability to help make life better for people, within a
sustainable vision.
Key words: health, social sciences, sustainable.
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�PRÁCTICAS ÉTICAS EN LA COMERCIALIZACIÓN Y CONSUMO DE
ALIMENTOS SALUDABLES EN EL SIGLO XXI
Marcos
Galván
Programa de Doctorado en Nutrición y Alimentos, Universidad de Chile (Santiago de Chile, Chile)
Universidad
Autónoma
del
Estado
de
Hidalgo
(Pachuca,
México)
E-mail: mgalvan73@hotmail.com
Introducción
Una de las prácticas más antiguas y naturales
del hombre es el consumo, sus primeras
necesidades de alimentación las pudo satisfacer
con la recolección de alimentos, surgiendo más
tarde la comercialización, primero en forma de
trueque y después por intercambio monetario. La
finalidad de consumir alimentos podría ser
simplemente mantener la vida, una vida
saludable en lo individual y social, lo que sería
suficiente para
desarrollar plenamente
capacidades intelectuales o artísticas en el ser
humano. Sin embargo, han sido creados
estereotipos de alimentación que poco han
ayudado a mejorar la calidad de vida de la población. Si bien el comercio ha facilitado el intercambio de
productos antes inaccesibles, su máxima histórica ha sido obtener la mayor ganancia posible, lo que pone en
riesgo el acceso a una alimentación saludable para la mayoría de la población (1).
Consumo y comercialización, son conceptos que actualmente no tienen razón de ser el uno sin el otro, han sido
unidos por las leyes del mercado (2). En el contexto actual es preciso cuestionarse ¿Las leyes del libre mercado
podrán asegurar una nutrición y alimentación adecuada para la población en general?, sobre todo si se trata de
garantizar una alimentación saludable que permita prevenir no sólo la obesidad, sino las enfermedades crónicas
no transmisibles y mantener una vida saludable (3). Al respecto la industria alimentaria, principal responsable
de los nuevos estilos de alimentación de la civilización moderna, han expresado que la autorregulación y
decisión de los consumidores, son las únicas vías factibles para preservar el equilibrio de la salud en el siglo
XXI (4).
En este documento se discute el rol que juegan los actores involucrados en el consumo y comercialización de
alimentos: la industria de alimentos, el Estado y el consumidor. Se hace hincapié en los problemas para
garantizar una alimentación universalmente saludable, destacando las limitaciones de la legislación en
inocuidad de alimentos, etiquetado y regulación de la publicidad de alimentos poco saludables, así como el poco
acceso a la información por los consumidores. Se explora la responsabilidad social de las empresas como una
forma de atender las necesidades de la población y se discute el rol del Estado en la protección de los intereses
de la población y el cuidado de su salud. Por último se destaca el papel central que pueden jugar los
consumidores como reguladores del proceso en el consumo y comercialización de alimentos saludables.
El consumo de alimentos y la salud
El desarrollo industrial y tecnológico han evolucionado las formas de producción y consumo de alimentos, la
urbanización ha acelerado estos cambios y la globalización ha logrado interiorizarlos aún en las sociedades
más cerradas. Las dietas tradicionales han sido modificadas, debido a un mayor acceso al consumo de
alimentos industrializados de alta densidad energética y aumento de la disponibilidad de grasas y aceites de
bajo costo (5. 4). Los medios de comunicación, la migración y en algunos casos el mejoramiento del ingreso
de la población, han permitido posicionar alimentos de menor calidad nutricional con mayor contenido de grasa,
harinas refinadas y azúcar, sustituyendo alimentos naturales como leguminosas, cereales, frutas y verduras (6.
5). Estos cambios en la alimentación han dado lugar a dietas desequilibradas y están contribuyendo en el
aumento generalizado del sobrepeso y altas prevalencias de enfermedades crónicas, como la hipertensión,
ateroesclerosis, dislipidemias, diabetes y varios tipos de cáncer (7).

�En el informe “Estrategia Mundial de la OMS en cuanto a la dieta, la actividad física y la salud”, se concluyó que
en la mayoría de los países está ocurriendo un profundo cambio en el equilibrio de las causas principales de la
mortalidad y las enfermedades; siendo los factores determinantes las dietas no saludables, y actividad física
reducida entre niños, adolescentes y adultos (8). En este contexto la industria de alimentos ha sido fuertemente
señalada como promotora de hábitos de consumo poco saludables; sobre todo las trasnacionales que venden
“comida rápida”; por ejemplo Coca-Cola vende sus productos en más de 200 países, McDonalds destina más
del 50% de su producción fuera de EU, y otras empresas como Pizza Hut y Kentucky Fried Chiken (KFC) tienen
presencia en casi todo el mundo. A la luz de ello, se han realizado cuestionamientos sobre la poca
responsabilidad social que tienen las empresas del impacto de sus productos en la salud (9).
La OMS ha sugerido emprender iniciativas para modificar el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos
procesados y replantear la manera en que hacen campañas publicitarias las industrias de alimentos, sobre todo
las dirigidas a los niños (10). El corporativo Grocery Manufacturers of America (GMA) de Estados Unidos de
América (EUA), representante de importantes trasnacionales de alimentos, se opone a que se declare como
nocivos a la comida rápida, refrescos y “snaks”, o se marque con algún distintivo a los alimentos con niveles
elevados de grasa, sal y azúcar; también hay negativa a que este tipo de productos paguen mayores impuestos,
argumentando perdidas económicas con la imposición de esta medida (11).
La industria considera que todos los alimentos forman parte de una dieta saludable, y sólo es necesario fomentar
la capacidad del individuo para elegir una dieta adecuada con la información aportada en el etiquetado y
enseñarle que la actividad física puede ayudarle a mantener su peso y salud (12). Esta posición deja toda la
responsabilidad a los consumidores del cuidado de su alimentación, los que siempre estarán en desventaja
debido a que la publicidad afecta sus decisiones en la compra y consumo de alimentos (13). En el caso de los
niños la situación es más delicada, ya que la industria puede manipular el contenido de sal, azúcar y las grasas
para aumentar la palatabilidad de ciertos alimentos, y estimular su consumo con una constante propaganda
que le atribuye efectos mágicos o de fantasía, generando en los menores algo similar a una “adicción”, (14). En
México un niño esta expuesto a recibir de la televisión hasta 17 anuncios por hora de alimentos no
recomendables, en Australia son 12 y en EUA 11, la influencia es tal, que un niño de entre tres y cinco años
prefiere alimentarse con productos de las empresas de comida rápida que con alimentos saludables (15).
Una alternativa que ha ofrecido la industria es la innovación con productos más saludables, como alimentos
bajos en calorías, sodio, colesterol, grasas trans etc., pero generalmente son bajos en algún componente, pero
son altos en algún otro igualmente dañino, ya que la eliminación total produce impacto en la palatabilidad,
disminuyendo su consumo. La otra opción ha sido la incorporación de materia prima de mejor calidad en sus
productos, creando líneas de alimentos denominadas “gold o premium”, que siempre son de mayor costo,
quedando fuera del alcance para la mayoría de la población (16). De ahí que sea necesario instrumentar leyes
en apoyo a la salud pública para crear las condiciones que permitan a las personas igualdad de condiciones
para aspirar a una vida más saludable, y que el gobierno tenga el poder y deber de regular al sector privado
con el objeto de proteger la salud de la población (17).
Mínimos y máximos en la comercialización y consumo de alimentos
Para frenar los problemas en la salud que puede tener el consumo de alimentos industrializados, alimentos
transgénicos, la comida rápida y “snaks”, varios países han aprobado leyes que garanticen la inocuidad y la
calidad de los procesos de producción e industrialización de alimentos, además de informar verazmente al
consumidor sobre el contenido nutricional de los alimentos envasados y reglamentar su publicidad en la
población infantil (18). Sin embargo no todos los países han legislado al respecto, y existe gran heterogeneidad
en la materia, lo que representa uno de los principales obstáculos para universalizar el acceso a alimentos de
mayor calidad nutricional y evitar daños a la salud en los consumidores. Para las empresas, principalmente
trasnacionales, el ajuste de sus procesos a la legislación local trae costos adicionales, que en última instancia
el consumidor termina por pagar; pero también les permite comercializar alimentos de menor calidad o
comercializar aquellos que han sido prohibidos por la legislación de algunos países. Por ejemplo, en Dinamarca
desde el 2006 se prohibieron concentraciones mayores al 2% de grasas trans en los alimentos, por producir
daños cardiovasculares, mientras que en América Latina apenas se empieza a reglamentar su uso (19). No es
de extrañarse que la cantidad de ácidos grasos trans varíe de un país a otro; en un estudio de alimentos
comprados en las cadenas de comida rápida McDonalds y KFC en 20 países, se encontró menos de un gramo
en Dinamarca y más de 10 gramos en la ciudad de Nueva York (20). Existen evidencias de que la acción de los
gobiernos es factible para regular el consumo de ácidos grasos trans y produciría importantes beneficios, lo que
falta es universalizar las acciones en este sentido.

�En países, como Finlandia, España, Reino Unido y Canada, se han tomado importantes medidas para regular
la comercialización de alimentos, con alto contenido de azúcar, sodio, grasa saturada y ácidos grasos trans. El
proyecto de North Karelia en Finlandia es ilustrativo, ya que las restricciones impuestas a la industria alimentaria
y los estímulos directos a los alimentos saludables en más de 30 años ha tenido un impacto en la disminución
del 85% en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares (21). En América Latina, Chile podría ser pionero
en la regulación del consumo de alimentos cuyo consumo representen un riesgo para la salud, el proyecto de
ley sobre regulación de alimentos poco saludables cita en su artículo 1.” Todos aquellos que expendan o
comercialicen alimentos, de cualquier clase y a cualquier título, destinado al consumo humano, deberán, en
todo momento asegurar su inocuidad, fomentar un consumo racional y saludable, informar veraz e íntegramente
sobre la composición de sus productos, subproductos y componentes, y responder de los perjuicios que causen
a los consumidores”,.(22). De aprobarse esta iniciativa se tendrá un impacto positivo en la salud de la población
y significará un ahorro para el Estado en el tratamiento de enfermedades crónicas, además de sentar un
precedente para los países de la región.
Por otra parte, la comercialización de alimentos transgénicos en América Latina es un tema complicado, ya
que en México, Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia la legislación permite que empresas transnacionales
promueven el cultivo de maíz y soya transgénicos, para después exportarlos a países europeos productores de
carne como Holanda. Aún cuando en la Unión Europea no esta permitida su producción ni comercialización
para el consumo humano, la población esta consumiendo transgénicos de manera indirecta. La situación del
consumo de trangénicos no esta claramente regulada, sobre todo si se considera que en el largo plazo no se
ha demostrado su total inocuidad y existen evidencias de sus potenciales características alergénicas. Un
ejemplo es el caso del maíz Starlink aprobado en EUA para el consumo animal en 1998, cuando por error fue
introducido en la cadena alimentaria humana, provoco más de 30 casos de personas con alergias, lo que llevó
a un masivo retiro de los alimentos fabricados con este grano (23). No obstante se ha señalado que la
biotecnología y particularmente los alimentos transgénicos podría ser la opción para contar con más y mejores
alimentos que resuelva los problemas de hambre en el mundo (24).
Son múltiples los ejemplos que se pudieran citar sobre los riesgos para la salud por el consumo de grasas trans,
edulcorantes, conservadores, alimentos transgénicos, así como por exceso en el consumo de azúcar, harinas
refinadas, sal y grasas saturadas, pero más allá de ello, es necesario plantear soluciones en diversos niveles
para asegurar una alimentación saludable. Un primer paso es contar con éticas mínimas o leyes que
establezcan los niveles máximos permitidos de aditivos, substancias o micoorganismos y denominaciones de
calidad del alimento (25). El Estado es el principal ente rector que debe estar a la altura de los avances en el
tema de la calidad y condiciones sanitarias de los alimentos, además de proteger los intereses económicos de
los consumidores y su libertad de elección, ofreciendo a éstos los conocimientos suficientes para que puedan
adoptar medidas de prevención de riesgos y daños para su salud derivados del consumo alimentario. Así
mientras el Estado cumpla su misión, más allá de ser un ente regulador del mercado y proteja la salud de su
población, y además los consumidores se preocupen por conocer el tipo de alimentos que consumen y exijan
su derecho a estar informados, en esa medida se mejorará la situación actual.
Precisamente, un segundo paso es otorgar el derecho de la sociedad a la información, educación y formación
en materia de consumo, en los que no sólo deben participar las empresas del sector agroalimentario, mediante
un etiquetado que garantice la libertad de elección del consumidor respecto al tipo de productos que desea
consumir, sino también los poderes públicos y las asociaciones de consumidores, a fin de ofrecer al consumidor
la formación y la educación adecuada respecto a hábitos de consumo y estilos de vida saludables. No se trata
sólo de proteger el principio de libre mercado, sino también la libertad del consumidor en la elección de los
productos que más le convengan o les satisfagan. Es aquí donde el consumidor debe ejercer sus propios valore
éticos, al no dejarse manejar (autonomía), universalizar sus elecciones (justicia), aspirar a la felicidad
(eudaimonía), y manejarse con honestidad dentro de las reglas del juego del mercado (26). Debemos evitar que
las empresas, los consumidores y el Estado vivan en mundos diferentes, la libertad del cliente contra el estado
del bienestar, la responsabilidad ética contra la vida, la salud y lo público.
La responsabilidad ética y social de las empresas, compromete a la industria de alimentos a universalizar la
calidad en sus productos, con la misma variedad de alimentos, condiciones sanitarias y calidad nutricional al
que tengan acceso todos los consumidores; no sólo se trata de cumplir con los mínimos que exigen los
organismos de sanidad, sino de garantizar la salud de las personas. Incluso dentro del juego del mercado, el
cuidado de la salud de los consumidores representa una inversión en el capital humano, donde la enfermedad
tiene un costo para todos los sectores. En EUA los consumidores han empezado a exigir que la industria de
comida rápida y los fabricantes de comestibles cumplan con su responsabilidad social, y han presentado
demandas legales para que respondan por la obesidad y problemas de salud de los consumidores (27). En
México la organización civil “El Poder del Consumidor” logro eliminar mediante una demanda un promocional

�de la empresa Kellog´s, por engañar a los niños al ofrecerles que el consumo de “Zucaritas” los transformaría
en un símil del “Tigre Toño” y por afirmar que el mencionado cereal les daría “energía para ganar”, ya que el
producto es poco nutritivo, contiene 40% de azúcar y el resto es harina refinada (28).
Algunas empresas han entendido que no es útil una población enferma, que sus prácticas en el mediano y
largo plazo traerán el desprestigio de sus alimentos y la ausencia del consumidor. Un claro ejemplo es lo que
esta sucediendo en los establecimientos de comida rápida McDonald´s en EUA, donde desde enero del 2007
utilizanaceite para freír sin grasas trans; en otras corporaciones como Unilever se ha evaluado el
contenido de nutrientes críticos de sus productos y han eliminando el exceso de grasas trans y saturadas,
sodio y azúcar. La responsabilidad social atañe a las empresas a cumplir con el conjunto de obligaciones y
compromisos, legales y éticos, tanto nacionales como internacionales, que se derivan de los impactos que la
actividad de las organizaciones producen en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos
humanos (29). Lo que constituye un marco justo para intentar impulsar nuevas prácticas para la industria de
alimentos, entre las cuales se pueden considerar:









Etiquetar la cantidad de azúcar, sal y grasa que tienen los productos, y especificar si contiene ingredientes
derivados de alimentos transgénicos.
Identificar a los alimentos por los riesgos a la salud que representa, marcando a los alimentos con alto, mediano
y bajo contenido de sal, azúcar y grasa, utilizando como por ejemplo los colores del semáforo para alertar sobre
el tipo de alimento que se esta consumiendo.
Eliminar la publicidad de productos infantiles, toda vez que se ha demostrado que es un público más sensible a
elegir productos por sus características mágicas o de fantasía que se hace creer posee el producto.
Restringir la venta de alimentos calificados con alto contenido de nutrientes poco saludables en escuelas y
centros educativos.
Reducir a menos del 2% la cantidad de ácidos grasos trans contenidos en las grasas.
Promover hábitos de alimentación saludable y de la actividad física.
Desarrollar métodos para evaluar beneficios y riesgos para la salud asociados a innovaciones de alimentos.
Durante algún tiempo habrá de existir resistencia por parte de la industria para incorporar estos preceptos a sus
procesos, como lo fue en su época el control del consumo y publicidad del tabaco. En el caso de la obesidad,
la presión social llevará a tomar medidas por la vía legal en todos los países, afortunadamente algunos han
iniciado acciones en este sentido; finalmente los consumidores también habrán de contribuir para mejorar sus
patrones de alimentación y dejar su vida sedentaria.
Prácticas éticas en los consumidores
Para lograr una efectiva regulación de los alimentos para el consumo humano, es necesario lograr sinergismos
entre el Estado, la industria de alimentos y los consumidores, donde siempre prevalezca el interés público. Si
los consumidores carecen de información sobre las consecuencias de los productos para el conjunto de la
sociedad y para el entorno, es preciso complementar esta dimensión individual de la ética del consumo con una
institucional que haga accesible la información para todos. Pero sin duda son los consumidores quienes deben
asumir prácticas éticas para el consumo de alimentos y el cuidado de su salud. Debemos estar informados
sobre los productos que consumimos, leer el etiquetado nutricional y hacer los reclamos a las empresas para
que mejoren sus productos. Al final es el consumidor el que paga los costos tanto del producto, como en su
salud; por lo que bien vale la pena asumir una actitud más crítica y pro-activa como consumidor.
Debemos recordar que es al interior de cada familia donde se forman los hábitos de alimentación de las nuevas
generaciones. Entre los 3 y los 6 años el niño aprende la forma de comer, define el gusto por los alimentos y es
capaz de identificar aquellos que le son más placenteros; los padres son el patrón de conducta a seguir y la
actitud que se tome frente a los alimentos determinará la forma de alimentarse en el futuro (30). Por ello
debiéramos partir por conocer la cantidad de alimentos que debemos consumir; asumir una actitud positiva
frente a los alimentos saludables y reconocer el valor que representan para nuestra vida. Hacer del acto de
comer una alimentación saludable un evento placentero, que invite a la familia a compartir y aprender a
alimentarse; donde las ensaladas o las frutas no sean vistas como alimentos para vegetarianos, sino como parte
de la dieta, al igual que los otros grupos de alimentos. Los seres humanos somos proclives a consumir de
acuerdo a nuestro estatus socioeconómico, sin pensar en nuestra salud; cuando nuestros ingresos son
suficientes para igualar en consumo a los estereotipos socialmente definidos, la alimentación como esencia de
sustento, deja de ser el objetivo principal. El consumir no es la esencia del ser humano, sino rasgo común a
todos los seres vivos; consumir de forma racional es síntoma de la libertad, que si constituye la esencia de los

�seres humanos. Hagamos uso de esa libertad como consumidores para elegir una alimentación más saludable
en lo individual y social.
La lucha por el “consumo justo” esta iniciando, es indispensable que las organizaciones se preocupen por
advertir sobre aquellos productos que originan daños en la salud. Son necesarias las organizaciones tanto de
tipo político como civil, debiendo trascender el plano conciliativo, propiciando una opinión pública crítica basado
en el conocimiento científico, que lleve a un debate sobre el tipo de productos que se están consumiendo,
alertando sobre aquellos que atentan contra la salud y sustentabilidad ambiental y social.
Conclusiones
La preocupación por nuestra alimentación aumenta a medida que se pierde la salud. Hasta hace unos años, la
enfermedad se presentaba con el progreso de la edad, actualmente los problemas de obesidad y enfermedades
crónicas aparecen de manera precoz.
La responsabilidad que se atañe a la industria de alimentos en los cambios de la morbilidad, debido a los daños
en la salud que provocan sus productos, tiene fundamento coherente con las modificaciones en los patrones
alimentarios de la población inducidos por la industria de alimentos y comida rápida. Debido a que la
autoregulación y responsabilidad social no ha sido suficiente para garantizar una alimentación saludable para
toda la población, es necesario establecer éticas mínimas (leyes) universales que permitan el acceso a una
alimentación saludable. La industria de alimentos no puede seguir ignorando la necesidad de cuidar la salud de
sus consumidores y debe convertirse en el principal promotor de estilos de vida saludable.
El estado debe ser el eje articulador de los intereses de la empresa con el consumidor, ejerciendo su papel
protector sobre el cuidado de la salud y haciendo valer siempre el interés público. Pero son las prácticas éticas
del consumidor, lo que puede delimitar el actuar comercial de las empresas y ejercer presión para el consumo
justo.
Resumen
La finalidad de consumir alimentos podría ser simplemente mantener la vida, una vida saludable en lo individual
y social, lo que sería suficiente para desarrollar plenamente capacidades intelectuales y artísticas en el ser
humano. Los cambios en los patrones de consumo de alimentos y el sedentarismo han incrementado las
prevalencias de obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles. La industria de alimentos ha sido señalada
como promotora de estos estilos de vida poco saludables, debido a que la mayoría de sus productos son de
alta densidad energética y su introducción a la cultura alimentaria se hace frecuentemente con campañas
publicitarias engañosas, afectando principalmente al público infantil. De ahí la necesidad de instrumentar leyes
en apoyo a la salud pública para crear condiciones que permitan a las personas igualdad de condiciones para
aspirar a una vida más saludable, donde el gobierno tenga el poder y deber de regular al sector privado con el
objeto de proteger la salud de su población. Existen experiencias en varios países, donde se ha limitado la
adición y/o se ha impuesto un distintivo a los alimentos con alto, mediano y bajo contenido de sodio, azucares,
grasas saturadas y grasas trans, lo que ha sido más efectivo para orientar al consumidor, incluso se ha prohibido
la publicidad de productos infantiles en medios masivos de comunicación. En Finlandia las restricciones
impuestas a la industria alimentaria y los estímulos directos a los alimentos saludables aplicados durante 30
años han disminuido el 85% de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares. Sólo el ejercicio pleno del
derecho de la sociedad a estar informados, recibir educación y formación en materia de consumo, puede
contribuir a la adquisición de hábitos de consumo y estilos de vida saludable en el siglo XXI.
Palabras clave: Ética, consumo de alimentos, alimentos saludables
Abstract
The purpose of food consumption could simply be to sustain life, to maintain a healthy lifestyle individually and
socially, which would be enough to fully develop intellectual and artistic capabilities in a human being. The
changes in the patterns of food consumption and sedentarity have incremented the prevalence of obesity and
non transmissible chronic diseases. The food industry has been accused as being the promoter of unhealthy
lifestyles, due to the fact that the vast majority of their products are of high energetic density and it´s introduction
to the food culture is done frequently through tricky publicity campaigns affecting mainly the infant public. So
from here arises the necessity to implement laws in support of public health in order to create conditions that

�allow people to have equal conditions to aspire for a healthier lifestyle, where the government has the power and
duty to regulate the private sector with the object of protecting the health of it´s population. There are various
experiences in many countries where the addition of sodium, sugars, trans and saturated fats have been limited
as well as being marked with low, medium and high content, which has been more effective in orientating the
consumer, and even the publicity of children´s products has been banned from the mass media. In Finland the
restrictions imposed to the food industry and the direct stimulation towards healthy foods applied throughout 30
years have decreased 85 percent of the mortality rate due to cardiovascular diseases. Only the full exercise of
the right of the people to be informed, receive education and formation in terms of food consumption can
contribute to the acquisition of healthy eating habits and lifestyles in the twenty first century.
Key words: Ethics, food consumption, healthy foods
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�CANASTA BÁSICA ALIMENTARIA FAMILIAR 2000 VERSUS 2005 EN
UN ESTADO FEDERATIVO DEL NORESTE DE MÉXICO
Esteban Gilberto Ramos Peña, Pedro César Cantú Martínez, Magdalena Soledad Chavero Torres*, Yolanda
Elva
de
la
Garza
Casas*
y
Liliana
Guadalupe
González
Rodríguez*
Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L.,México); *Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
(Monterrey,
N.L.,México)
E-mail: eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
La forma más utilizada en la definición de pobreza se basa en
el ingreso y consumo de la sociedad, pero al ser un asunto de
gran responsabilidad cada país debe considerar en su
planeación estratégica de desarrollo como nación la definición
de pobreza (1).
Para lograr el bienestar humano se requiere dar respuesta al
reclamo constante de la sociedad en lo referente a la
alimentación, cuando ese reclamo no se reconoce o no se le da
solución entonces la sociedad está en la condición de pobreza extrema (2) la cual es un grado mayor de
pobreza en la cual no se tiene acceso a los alimentos.
La nutrición y salud de un individuo puede ser el reflejo de la sociedad pues tienen factores sociales y
económicos que inciden en su nivel de vida tales como seguridad y disponibilidad de alimentos, educación,
vigilancia y regulación gubernamental así como políticas alimentarias (3). Las crisis económicas de los países
hacen que sectores de la población tengan restricciones al acceso en alimentos mientras que otros sectores
tiene consumos sofisticados (4)
Son considerados como pobres aquellos individuos que perciben menos de dos salarios, con familias que tienen
en promedio cinco miembros y su dieta consta de productos tradicionales como frijol, tortilla y chile, los grupos
del área rural y urbano con bajos ingresos han tenido que modificar las estrategias para acceder a los alimentos,
se incluyen entre otras el ingreso a la fuerza laboral de las mujeres y niños, han dejado a un lado productos
alimentarios importantes como la leche, el huevo y las frutas por carnes frías, subproductos cárnicos. (5)
Nuevo León es uno de los estados federativos de México, se encuentra ubicado al noreste, tiene frontera con
los Estados Unidos de Norteamérica, eminentemente industrial, con población de 4;120,000 habitantes, el 90%
de ella vive en el área metropolitana la cual incluye a ocho de los cincuenta y un municipios que la conforma.
La Encuesta de Ingresos y Gastos en Hogares en Nuevo León (EIGH-NL) (6) mostró que el 10% los hogares
que perciben menos ingreso y que obtienen solamente el 2% del ingreso total de Nuevo León gastan el 42% de
sus ingresos en alimentos mientras que el 10% de los hogares con el mayor ingreso y que obtienen el 35% del
ingreso de Nuevo León gastan el 12% de su ingreso en alimentos, uno de los factores que están involucrados
en el patrón de consumo alimentario familiar (PCAF) es el ingreso monetario, .
El ingreso y sus expresiones en el gasto son condicionantes del tipo de consumo. En Nuevo León el ingreso
mínimo promedio en base a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos fue de $35.10 (7) y según el área
geográfica podría marcar las transformaciones alimentarias actuales y reflejar continuidad, cambio o variaciones
en la alimentación., Por otra parte se ha observado que los hogares que cumplen la condición de pobreza
alimentaria dedican casi la mitad de sus recursos (46,5%) a la comida, y el resto lo invierten en educación y
esparcimiento (8,2%), vivienda (6,1%), cuidados de la salud (5,2%), vestido y calzado (5%), artículos y servicios
de limpieza (4,8%), transporte público (4,6%) y cuidado personal (4,1%) (8). En cuanto al salario mínimo para
el año 2005 fue establecido en 45.35 pesos
En cuanto a los aspectos alimentarios, en Honduras se ha elaborado una canasta básica alimentaria,
conceptualizada como un conjunto de alimentos, expresados en cantidades suficientes para cubrir, por lo
menos, las necesidades energéticas y de proteínas de la familia de referencia. (9) y se han desarrollado
canastas básicas regionales del país (10), para la región norte del país. no obstante para Nuevo León no se ha

�elaborado una canasta básica alimentaria que nos indique cuales son los alimentos que aportan los nutrimentos
necesarios y que esté al alcance de cualquier familia.
La medición de la pobreza data al menos desde 1902 cuando en la ciudad de York, Inglaterra, se evaluó la
pobreza a través de la medición de requerimientos de energía y proteína lo cual se le llamó “canasta
alimentaria”, dicho procedimiento se volvió común al grado que formaría parte de la medición de las línea de
pobreza y medir así la pobreza absoluta (11), y con este criterio se pudo establecer en una región o país en
base a dichas mediciones en el nivel nacional e internacional (12).
Los especialistas concuerdan en señalar que la estimación de la línea de pobreza a partir de una canasta
alimentaria debe incluir una consideración de costos. Se trataría en este caso de garantizar que la dieta
seleccionada tenga un costo “razonable”, de manera tal que la población de menores ingresos pueda tener
acceso a ella, entonces operativamente la tendría por definición como: el acceso al conjunto de productos que
cubren las necesidades nutricionales mínimas de la población, los cuales son seleccionados de acuerdo a su
aporte calórico y frecuencia de consumo, expresados en cantidades que permiten satisfacer, por lo menos, las
necesidades de un individuo promedio de una población de referencia” (13). En la actualidad la canasta básica
de alimentos juega un papel importante en diversas actividades relacionadas con la promoción de la seguridad
alimentaria y nutricional y otras afines a la promoción del desarrollo en general y es entonces que se puede
referir a un hogar que es pobre cuando su nivel de ingreso o consumo esta por debajo de un nivel mínimo que
le permita satisfacer sus necesidades básicas (14) y en pobreza extrema cuando su nivel de ingreso o consumo
alimentario esta por debajo de un nivel mínimo que le permita satisfacer sus requerimientos nutricios.
La CBA se utiliza para fijar los salarios mínimos y se puede tomar en cuenta el promedio de consumidores de
alimentos por familia estableciendo con ello la canasta básica alimentaria familiar (CABF), asimismo sirve para
las necesidades básicas, especialmente de granos, en el país o regiones, también se ha utilizado para la
identificación de productos que deben ser regulados en cuanto a precios, por lo tanto el precio de la CBA es de
utilidad para determinar los grupos sociales en el aspecto de seguridad alimentaria, además, en la población
asalariada se puede estimar la capacidad de compra en alimentos comparando su salario mensual con el coste
de la CBA y así determinar el número de salarios necesarios para cubrir los requerimientos alimentarios (15).
Otras aplicaciones de la CBA son: a) estimación de necesidades alimentarias de las poblaciones, b)
proyecciones nacionales de necesidades alimentarias, c)cálculo de las brechas alimentarias las cuales a su vez
sirven para ajustes a las metas de producción interna, definición de precios y subsidios, definición de políticas
de importación y exportación, definición de criterios para establecer la asistencia alimentaria, determinación de
normas de regulación del abastecimiento, d) establecer el costo de vida, e)Identificación de grupos en
marginalidad social.
Todas las aplicaciones antes señaladas de la CBA son indicativas de la importancia que actualmente tiene éste
instrumento para poder dar seguimiento a las medidas de ajuste económico. De ahí, que en el marco de la
seguridad alimentaría, la CBA es considerada como parte del Sistema de Vigilancia Alimentaría Nutricional.
(16).
Dado que la CBA es un mínimo alimentario que se utiliza como parámetro de referencia para ubicar la situación
alimentaria de diferentes grupos de población exige las siguientes características (17): a) Debe responder a las
necesidades energéticas de la población, b) se elaborará tomando en cuenta los hábitos alimentarios de la
mayoría de la población objetivo, c) Se deberán considerar los alimentos de menor precio para hacer la
combinación de productos que la integren, d) Se deberán tomar en cuenta en la definición, la capacidad
productora y la disponibilidad de alimentos de un país.
Ante la ausencia de una CBA para Nuevo León (México), el objetivo de la investigación fue determinar la CBAF
que muestre el costo del acceso a la suficiencia alimentaria tanto en el año 2000 como en el año 2005, con el
propósito de que la CBAF sea de utilidad para aplicarse en los programas de alimentación que se desarrollen
en Nuevo León y lo que permitirá establecer la base de información para continuar investigando en lo que
respecta al Consumo Alimentario y CBA.
Materiales y Métodos
El presente estudio es descriptivo, transversal, El marco muestral estuvo constituido por la base de datos la cual
fue el resultado del diagnóstico nutriológico de las familias y de los menores de 5 años en el Estado de Nuevo

�León (México) en el año 2000.Este estudio fue realizado por la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la
Universidad Autónoma de Nuevo León en Coordinación con la Secretaria de Salud Estatal de Nuevo León, El
Sistema Integral de la Familia y Cáritas de Monterrey.
La unidad de análisis fueron las familias de Nuevo León incluidas en el diagnóstico del estado nutricio de los
menores de 5 años y sus familias en el 2000, que percibían dos salarios mínimos o menos, para lo cual en el
año 2005, se ubicaron las mismas familias que continuaban viviendo en el mismo municipio que fueron
encuestadas y que fueran ubicadas al momento del estudio del 2000.
Para calcular el tamaño de la muestra se consideró a las familias que percibían 2 salarios mínimos o menos en
el 2000. Se calculó una muestra para estudios descriptivos con un nivel confianza del 95% y un error del 5%.
El total de la población estuvo constituida por 689 hogares, determinándose una muestra de 100 hogares la
cual se estratificó en las 6 regiones en las que el diagnóstico nutriológico se había contemplado donde la
selección de los hogares se realizó de manera aleatoria simple, sin reposición.
El análisis de datos del año 2000 se extrajo la información de la base de datos y la información del año 2005 se
logró a través de una encuesta directa utilizando la misma encuesta del 2000, la cual contuvo datos generales,
socioeconómicos, recursos de alimentación de la familia, y el instrumento de recordatorio familiar de 24
horas..Para el procesamiento de los datos generales, de identificación, recursos de alimentación de la familia,
características de las personas que habitan en la vivienda se utilizaron los programas, EXCEL y SPSS v10.
Para el procesamiento de los datos del recordatorio de 24 horas se utilizó el paquete de Nutris®.
Mientras el procesamiento de los datos del recordatorio familiar de 24 horas, se determinaron las cantidades en
gramos o mililitros de acuerdo a una lista estandarizada de pesos y medidas para cada alimento a partir de las
medidas caseras reportadas en los recordatorios familiares de 24 horas,, se codificó la información para
procesar los datos en el Programa Nutris® utilizando la clave correspondiente a cada alimento. En la
determinación de los porcentajes de adecuación que cubría la dieta familiar, reportada en el recordatorio de 24
horas, fue tomado en cuenta el porcentaje de asistencia de cada uno de los miembros de la familia en los
diferentes tiempos de comida. A partir del género, la edad, los códigos de alimentos, pesos netos de los
alimentos y el promedio de asistencia de los miembros de familia; se realizo el análisis familiar de la ingesta de
alimentos con el programa Nutris®. Para la determinación de las frecuencias alimentarias por grupo de
alimentos reportados por las familias se consideraron las veces que fueron mencionados en los recordatorios
familiares de 24 horas. En los alimentos desagrupados de mayor consumo en las familias estudiadas, se
consideraron los alimentos que reportaron el 10% o más de consumo familiar.
Para la determinación de las 20 frecuencias modales de mayor consumo de alimentos desagregados, se
ordenaron de forma decreciente las frecuencias de alimentos por familia y se consideraron los alimentos que
tuvieron la misma frecuencia en el mismo lugar de consumo alimentario. Mientras que para la determinación de
los 20 alimentos agregados se concentraron a los alimentos de características similares en relación a su
pertenencia al mismo grupo de alimentos y mismo origen, por ejemplo en el caso del aceite se agrupó el de
cártamo, girasol, maíz y soya, en el pollo se considero al pollo promedio, pechuga con piel y pierna con piel;
para las carnes frías se considero el jamón, salchicha, chorizo y mortadela. Para observar la variación del orden
de importancia de los alimentos de mayor frecuencia modal de consumo se ordenaron de forma decreciente los
20 primeros lugares reportados para el 2000 y los determinados en el 2005.
Para el diseño de la Canasta Básica Alimentaria Familiar se considero que debería cubrir el 100% de los
requerimientos alimentarios de las familias estudiadas; para lo cual se utilizaron las recomendaciones
alimentarias calculadas para la población de familias del diagnóstico, según la metodología de la Comisión
Económica para América Latina y la Organización Mundial de la Salud (18) utilizando los valores recomendados
para la población mexicana por el Instituto Nacional de Nutrición (19), el cual consiste en determinar las
recomendaciones nutrimentales por grupos de edad y extrapolarlo a nivel familiar considerando el número
promedio de individuos por familia. Con ello se obtuvo que para las proteínas se considero el 12.3% del total de
la energía, para hidratos de carbono el 60% y para lípidos el 27.7%.
El costo de la Canasta Básica Alimentaria para las familias se determinó desarrollando la propuesta de los
alimentos a incluir en la dieta familiar considerando los alimentos publicados en el patrón de consumo
alimentario de Nuevo León, México (20) que presentaron frecuencias modales de consumo del 25% y más de
las familias estudiadas. Al ser las frecuencias modales de consumo de alimentos insuficientes en algunos
grupos para cubrir los requerimientos nutrimentales de las familias, se añadieron alimentos del grupo en
cuestión, por ejemplo en del grupo de las frutas, que aunque no tenían una frecuencia modal de consumo igual

�o superior al 25% de las familias estudiadas si se reportaron como alimentos que consumían. Una vez
desarrollada la propuesta de alimentos se determinaron las cantidades de consumo, por familia por día y
posteriormente por semana. Para conocer el costo de la CBAF propuesta se precisaron las unidades de
consumo a la semana y los precios mínimos de los alimentos utilizados fueron los determinados por la
PROFECO (21) para Nuevo León (México).
Para el procesamiento de los datos y el análisis estadístico se utilizaron los programas, EXCEL y SPSS v10.
Para los datos dietéticos se utilizó el programa Nutris®. Para el análisis estadístico se utilizaron medidas de
tendencia central y para la comprobación de la hipótesis estadísticas se utilizaron las pruebas de diferencias de
de proporciones.
Resultados
Requerimientos de energía y proteínas años 2000 y 2005
El cálculo de requerimientos para energía y proteína tuvo diferencias en los dos momentos, 2000 y 2005 dado
que el grupo de edad envejeció cinco años. El requerimiento individual promedio (otorgando el 100% de
adecuación) para el año 2000 fue de 1,993.62 Kcal. y para una familia de 4.6 miembros en promedio fue de
9,170.65 Kcal., mientras que en el año 2005 el requerimiento individual fue de 2,065 Kcal. y para una familia de
4.9 miembros en promedio fue de 10,115 Kcal. En cuanto a requerimiento de proteína individual promedio
(otorgando el 100% de adecuación) para el año 2000 fue de 60.50 gr. y para una familia de 4.6 miembros en
promedio fue de 278.30 gr., mientras que en el año 2005 el requerimiento individual fue de 61.66 gr. y para una
familia de 4.9 miembros en promedio fue de 316.35 gr.
Alimentos de mayor Frecuencia Modal de Consumo (FMC) en Nuevo León 2000 - 2005
El 35% de los 20 alimentos de mayor FMC que se consumían en el año 2000 son cereales, en el 2005 los
cereales conformaban el 25% de los 20 alimentos de mayor FMC. De los 20 alimentos de mayor FMC en el año
2000, solo 16 de ellos aparecen entre los primeros veinte lugares en el año 2005. Entre los primeros 10 lugares
de mayor FMC en año 2000, siguen conservándose ocho de los diez en al años 2005, solo las pastas y la papa
quedaron fuera de esos primeros lugares. De los lugares 11 al 20 en al año 2000, cuatro alimentos cambian
de lugar apareciendo más allá del vigésimo lugar, esos alimentos son: azúcar refinada, arroz precocido, pan de
dulce, pollo promedio y otros dos (la tortilla de maíz amarillo y la tortilla de maíz y trigo) ya no se consumen en
el 2005. Ahora bien, cuatro alimentos que en el 2000 no estaban entre los 20 alimentos de mayor FMC, pasan
a estar dentro de los 20 alimentos de mayor FMC, de ellos, el arroz pulido no se consumía en el 2000 y el
aceite de girasol, harina de trigo y el ajo estaban fuera de los 20 alimentos de mayor FMC en el año 2000 (ver
Tabla 1).
Tabla 1. Alimentos de mayor Frecuencia Modal de Consumo en Nuevo León (México) en los años 2000
y 2005

TIPO DE ALIMENTO
Tortilla de maíz blanco
Frijol
Huevo entero fresco
Aceite de cártamo
Jitomate
Refresco de cola
Azúcar morena
Leche fresca (pasteurizada o cruda)
Papa (promedio)
Pastas

AÑO
2000
2005
1
1
2
2
3
4
4
8
5
5
6
6
7
3
8
9
9
11
10
12

�Cebolla blanca
Azúcar refinada
Galleta dulce
Arroz precocido
Pan dulce
Tortilla de maíz amarillo
Pollo
Chorizo
Tortilla de maíz y trigo
Aceite de maíz
Arroz pulido
Aceite de girasol
Harina de trigo
Ajo

11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
95
24
23

10
50
7
24
22
23
20
15
13
14
16
17

Costo semanal de la Canasta Básica Alimentaria Familiar (CBAF) en Nuevo León (México) en el año 2000
El costo diario individual de la CBAF fue de $ 11.91 pesos, el costo diario para una familia de 4.9 miembros en
promedio $ 83.80 pesos, el costo semanal para la familia fue de $ 383.60. En lo que respecta por grupo de
alimentos, los cereales y los productos de origen animal son los que en mayor proporción participan en el costo
de la CBAF con el 37.16% del total. Se observa que la CBAF consta de 21 alimentos distribuidos en 8 grupos
de alimentos, estos grupos son leche con un alimento, verduras con cuatro alimentos, fruta con dos alimentos,
azúcar con un alimento, cereales con siete alimentos, leguminosas con un alimento, alimentos de origen animal
con cuatro alimentos y grasa con un alimento. De acuerdo a los precios de la PROFECO (2004), se observa
que el 45.45% de los alimentos de mayor costo son la leche entera ($63.00 pesos), papa blanca cruda ($38.46
pesos), plátano tabasco ($34.59 pesos), frijol ($30.55 pesos), carne de cerdo ($29.28 pesos), naranja ($26.09
pesos), jitomate ($23.46 pesos), carne molida ($20.54 pesos), zanahoria ($18.87 pesos) el pollo ($17.75 pesos),
éstos alimentos en conjunto participan en el 77.94% del costo de la CBAF en el año 2000 (ver Tabla 2).
Tabla 2. Costo* semanal de la Canasta Básica Alimentaria Familiar** para Nuevo León (México) en
el año 2000.

Alimentos integrados por grupos
Leche
Leche entera
Verdura
Jitomate guaje o saladet
Zanahoria
Cebolla blanca
Chile jalapeño
Fruta
Plátano tabasco
Naranja
Azúcar

Costo
semanal

% de
participación del
costo total por
alimento

63.00

16.42

% de
participación del
costo total por
grupo
16.42
14.46

23.46
18.87
7.48
5.67

6.12
4.92
1.95
1.48
15.82

34.59
26.09

9.02
6.80
3.14

�Azúcar morena
Cereales
Papa blanca cruda
Tortilla de maíz
Arroz pulido crudo
Harina de trigo, cruda, seca
Pan de dulce
Pasta para sopa, cruda
Galleta dulce sin relleno
Leguminosas
Frijol
Alimentos de origen animal
Carne de cerdo
Carne molida de res magra (especial)
Pollo pierna (sin piel) 1/3 pieza
Huevo fresco entero
Grasa
Aceite de cártamo
Costo semanal familiar
Costo diario familiar
Costo semanal individual
Costo diario Individual

12.03

3.14
18.94

38.46
14.45
6.21
5.87
3.30
2.55
1.83

10.03
3.77
1.62
1.53
0.86
0.66
0.48
7.96

30.55

7.96
18.69

29.28
20.54
17.75
4.13

7.63
5.35
4.63
1.08

17.49

4.56

4.56

$383.60
$ 54.80
$ 83.80
$ 11.91

Fuente: Calculos propios; * En pesos mexicanos; ** Alimentos del Patrón de Consumo Alimentario en
Nuevo León
Costo de la Canasta Básica Alimentaria Familiar (CBF) para Nuevo León(México)en el año 2005
El costo diario individual de la CBAF fue de $ 12.59 pesos, el costo diario para una familia de 4.9 miembros en
promedio $ 61.70 pesos, el costo semanal para la familia fue de $ 431.93. En cuanto a grupos de alimentos los
que mayor participación en el costo de la CBAF son los alimentos de origen animal (21.59%) y la leche (21.24%)
con el 42.83% del costo total de la CBAF. La CBA consta de 21 alimentos distribuidos en grupos de alimentos,
estos grupos son Leche con un alimento, verduras con cuatro alimentos, fruta con dos alimentos, azúcar con
un alimento, cereales con siete alimentos, leguminosas con un alimento, alimentos de origen animal con cuatro
alimentos y grasas con un alimento. El 45.45% los alimentos de mayor costo son la leche ($93.43 pesos), carne
de cerdo ($38.02 pesos), frijol ($37.95 pesos), Naranja ($33.03 pesos), plátano tabasco ($31.60 pesos), carne
molida de res extra magra ($30.81 pesos), jitomate ($27.44 pesos), tortilla de maíz ($20.33 pesos), huevo fresco
entero ($19.43 pesos) y zanahoria ($18.68 pesos), éstos alimentos en conjunto participan en el 81.19% del
costo de la CBA en el año 2005 (ver Tabla 3).
Tabla 3. Costo* semanal de la Canasta Básica Alimentaria Familiar** para Nuevo León (México) en el
año 2005.

Alimentos integrados
por grupos
Leche

Costo
semanal

% de
participación del
costo total por
alimento

% de participación
del costo total por
grupo
21.59

�Leche entera
Verdura
Jitomate guaje o saladet
Chile jalapeño
Zanahoria
Cebolla blanca
Fruta
Plátano tabasco
Naranja
Azúcar
Azúcar morena
Cereales
Papa blanca cruda
Tortilla de maíz
Arroz pulido crudo
Harina de trigo, cruda, seca
Pan de dulce
Pasta para sopa, cruda
Galleta dulce sin relleno
Leguminosas
Frijol
Alimentos de origen animal
Carne de cerdo
Carne molida de res, extra magra
Pollo pierna (sin piel) 1/3 pieza
Huevo fresco entero
Grasa
Aceite de cártamo
Costo semanal familiar
Costo diario familiar
Costo semanal individual
Costo diario individual

93.24

21.59
15.50

27.44
7.70
18.68
13.13

6.35
1.78
4.32
3.04
14.96

31.60
33.03

7.32
7.65
2.20

9.49

2.20
11.75

7.72
20.33
5.08
7.17
5.85
1.91
2.69

1.79
4.71
1.18
1.66
1.35
0.44
0.62
8.79

37.95

8.79

38.02
30.81
19.43
4.17

8.80
7.13
4.50
0.97

21.40

3.82
16.49

3.82

$431.93
$ 61.70
$ 88.15
$ 12.59

Fuente: Cálculos propios; * En pesos mexicanos; ** Alimentos del Patrón de Consumo Alimentario en
Nuevo León
Costo semanal por unidad de los alimentos que conforman la Canasta Básica Alimentaria Familiar en
Nuevo León (México)
En el 76.19% de los alimentos el costo de la unidad aumentó del año 2000 al año 2005, Los alimentos que
tuvieron más incremento en el costo fueron: Leche (26.93%), chile jalapeño (40.27%), pan de dulce (77.57%),
tortilla de maíz (34.01%), galleta de dulce (53.37%), pasta para sopa (35.64%), carne de cerdo (29.85%) y frijol
(24.21%). El resto de los alimentos disminuyeron su costo unitario en el 2005, esos alimentos son: zanahoria (9.27%), plátano tabasco (-8.65%), azúcar morena (-34.18%), aceite de cártamo (-10.66%) (ver Tabla 4).

�Tabla 4. Costo* en pesos por unidad de los Alimentos que conforman la Canasta Básica Alimentaría en
los años 2000 y 2005 en Nuevo León (México)

Alimento
Leche
Leche entera **
Verdura
Jitomate guaje o saladet ***
Chile jalapeño ***
Zanahoria ***
Cebolla blanca ***
Fruta
Plátano tabasco ***
Naranja ***
Azúcar
Azúcar morena ***
Cereales
Pan de dulce ****
Tortilla de maíz ***
Papa blanca cruda ***
Galleta dulce sin relleno ***
Pasta para sopa, cruda ***
Arroz pulido crudo ***
Harina de trigo, cruda, seca
Panqué
Leguminosas
Frijol ***
Alimentos de origen animal
Carne de cerdo promedio ***
Carne molida de res, regular ***
Pollo pierna (sin piel) 1/3 pieza ***
Huevo fresco entero ***
Grasa
Aceite de cártamo ***

Año 2000

Año 2005

Diferencia en %

7.50

9.52

26.93

8.55
5.81
7.66
5.94

10.00
8.15
6.95
6.25

16.95
40.27
-9.27
5.21

6.24
2.80

5.70
3.25

-8.65
16.07

13.75

9.05

-34.18

4.28
3.44
13.22
3.26
3.03
7.39
6.99

7.60
4.61
10.00
5.00
1.95
7.40
7.32
13.30

77.57
34.01
-24.35
53.37
35.64
0.10
4.72
-

12.47

15.49

24.21

52.29
48.9
16.90
11.81

67.90
37.90
18.50
11.90

29.85
22.49
9.46
0.76

13.88

12.40

-10.66

Fuente: *Procuraduría Federal del Consumidor (México); ** Por litro; *** Por kilo; **** Por piezas
Energía que proporcionan los grupos de alimentos de la Canasta Básica Alimentaria Familiar (CBAF) en
los años 2000 y 2005 en Nuevo León (México).
El total de energía que aporta la CBAF en el año 2000 es de 9,192.40 Kcal. Mientras que en al año 2005 aporta
10,115.05 Kcal. En ambos años el grupo que más energía aporta en la CBAF son los cereales con 3,564.8 Kcal.
en el año 2000 y 3981.20 Kcal. en el año 2005. Le siguen los las grasas con 1620 Kcal. en el año 2000 y 1710
Kcal. en el año 2005, en tercer lugar están las leguminosas con 1190 Kcal. en ambos años. Solo las leguminosas
presentaron diferencia significativa en el porcentaje del aporte calórico en el diseño de la CBAF en el año 2000
con respecto al 2005 a pesar de que es la misma cantidad de energía en ambos años (ver Tabla 5).

�Tabla 5. Energíaa que proporcionan los grupos de alimentos que conforman la Canasta Básica
Alimentaria Familiar en los años 2000* y 2005** en Nuevo León.

Grupo de Alimentos
Leche
Verdura
Fruta
Azúcar
Cereales
Leguminosas
Alimentos de origen animal
Grasas
Total

Año 2000
740.00
297.60
836.00
495.00
3564.80
1190.00
449.00
1620.00
9192.40

%
8.05
3.24
9.09
5.38
38.78
12.95
4.88
17.62
100.00

Año 2005
888.00
356.85
872.00
594.00
3981.20
1190.00
523.00
1710.00
10115.05

%
8.78
3.53
8.62
5.87
39.36
11.76
5.17
16.91
100.00

Sig***.
ns
ns
ns
ns
ns
0.006
ns
ns

Fuente: * Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y sus familias en Nuevo
León; **Encuesta directa; *** nivel de significancia del 95%, alfa 0.05; a. En Kilocalorías
Proteína que proporcionan los grupos de alimentos de la CBAF en los años 2000 y 2005 en Nuevo León
(México)
En ambos años el grupo que numéricamente aporta más proteína en la CBAF son los cereales con 88.20 gr.
de proteína en el año 2000 y 98.80 g. en el año 2005, le siguen las leguminosas con 79 g. en el año 2000 y 98.8
g. en el año 2005, en tercer lugar están los alimentos de origen animal con 58.8 g. en el año 2000 y 66.3 g. en
el año 2005. No hay diferencias en los porcentajes de los aportes de proteína de los grupos en el año 2000 con
respecto al año 2005 (ver Tabla 6).
Tabla 6. Proteínasa que proporcionan los grupos de alimentos que conforman la Canasta Básica
Alimentaría en los años 2000* y 2005** en Nuevo León (México).

Grupo de Alimentos
Leche
Verdura
Fruta
Azúcar
Cereales
Leguminosas
Alimentos de origen animal
Grasas
Total

Año 2000
39.50
9.95
12.50
0.00
88.20
79.00
58.80
0.00
287.95

%
13.72
3.46
4.34
0.00
30.63
27.44
20.42
0.00
100.00

Año 2005
47.40
11.65
13.20
0.00
98.80
79.00
66.30
0.00
316.35

%
Sig
14.98 ns
3.68
ns
4.17
ns
0.00
ns
31.23 ns
24.97 ns
20.96 ns
0.00
ns
100.00

Fuente: * Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y sus familias en Nuevo León, **Encuesta
directa.; a. En gramos
Discusión
El País se encuentra en tres crisis alimentarias, la de la producción de alimentos, la del acceso a los alimentos
y la nutricional, crisis que tienen diferentes épocas quizá pero interrelacionadas (22). México es un país que
tiene experiencia en la aplicación de políticas y programas alimentarios nutricionales (23). Los modelos de
producción que ha adoptado el país tanto en el campo como en otros espacios ha traído consigo el estado
actual de polarización de la sociedad, esa polarización incluye el consumo alimentario basado en acceso desde
la perspectiva económica.

�Para la construcción de la CBAF en cuanto a los alimentos que en ella están contenidos, se consideraron los
parámetros de universalidad, aporte calórico y presencia cultural del alimento. Con respecto a la universalidad
son pocos los alimentos del PCAF (13 y se excluye de estos a las bebidas de cola) que cumplen con el requisito
de que el 25% de las familias los consumen (24), el aporte calórico se ajustó a lo determinado de acuerdo al
modelo de la CEPAL y en el aspecto cultural se tomó en cuenta al Patrón de Consumo Alimentario en Nuevo
León (25). Se debe aclarar que una limitante en ambas CBAF radica en que no se tomaron en cuenta los
micronutrimentos
Para la construcción de la CBAF se tomaron en cuenta a las familias que percibían en el año del 2000 dos
salarios mínimos o menos a fin de demostrar cual era la línea de pobreza extrema en las familias con ese nivel
ingreso, en general se encontró porcentaje bajo de las familias por debajo del salario mínimo (21%) en el 2000
y el 17% en el año 2005, aunque no denotaba gran cambio, se requería más veces el salario mínimo para
acceder a la CBAF y la línea de pobreza extrema había disminuido del 66% en el año 2000 al 33% en el año
2005 en las cien familias, es decir, el porcentaje (26) descendió 33 puntos porcentuales en 5 años.
Se denota perfectamente que en los primeros 20 alimentos con mayor FMC del PCAF de las familias en Nuevo
León, no está presente la carne de res, en el año 2000 la proteína de origen animal provino principalmente del
huevo, leche y carne de pollo, lo mismo sucede en el 2005, excepto que el pollo ya no se encuentra entre los
20 alimentos de mayor FMC.
La construcción de las dos CBAF, del año 2000 y del año 2005, en un sentido obedece a la demanda de los
alimentos dadas por las FMC y por el otro a la calidad alimentaría al tratar de establecer dentro de la CBAF la
menor cantidad de alimentos industrializados, ya que las CBAF debieran partir desde estos conceptos para la
negociación de los salarios mínimos y no intentar establecer alimentos de menor calidad a fin de que el costo
de la CBAF sea menor (27)
Es importante ver que en estas familias, la FMC de las bebidas de cola no tuvo cambio, es decir, se mantuvo
constante en los dos momentos, sin embargo no se incluyen en la construcción de la CBAF.
Dada la globalización, se esperaría que los productos industrializados ocuparan los primero lugares en el PCAF,
sin embargo al menos dentro de los primeros 20 lugares de alimentos con mayor FMC las familias de Nuevo
León todavía consumen productos frescos con mayor frecuencia que los procesados tanto en el 2000 como en
el 2005 y debido a que el PCAF se encuentra más influenciado por el ingreso familiar que por la cultura
alimentaria regional (28), las CBAF desarrolladas en esas 100 familias no contemplaron alimentos procesados.
La estructura del gasto de los hogares contenida en la ENIGH en 1998 (29) indicó que 34% se dedica a los
alimentos y bebidas; éste porcentaje se puede modificar cuando se estratifican a los hogares por deciles de
ingreso, el decil de hogares con menor ingreso destinan el 56% de su gasto en alimentos, según la EIH-NL (30)
ese decil destina el 42% del ingreso en alimentos.
En el año 2000, el ingreso mínimo salarial semanal en las 100 familias se encontraba en el percentil 21 y en el
2005 en el percentil 17, sin embargo en el 66.66% de los alimentos de la CBAF del año 2000 aumentó la
participación del gasto en el año 2005.
Aunque el número y los alimentos se mantienen en ambas CABF los costos en ellas si tienen diferencias. Según
los costos de las canastas básicas, en el 2000 el costo de la CBAF ($54.80 pesos diarios / $383.60 pesos a la
semana) estaba en el percentil 66 de las familias encuestadas; para poder cubrir esta CBAF se requerían al
menos 1.56 veces el salario mínimo y el costo de la CBAF en el año 2005 ($61.70 pesos diarios / $431.93 pesos
a la semana) se encontraba en el percentil 33 y para poder cubrir esta CBAF se requerían 1.37 veces el salario
mínimo a la CBAF, sin embargo en el año 2000 había economías en Sudamérica que requerían menos veces
el salario mínimo para dicho acceso (31) y para el año 2004 continúan algunas economías en las mismas
condiciones aunque otras tiene salarios que cubren 7.4 veces el costo de la CBAF (32). con lo que se puede
afirmar que México tiene el mismo comportamiento en cuanto a el resto de América Latina en cuanto a la
inseguridad alimentaria por concepto de derecho alimentario.
Las percepciones salariales entre ambos años han sido mayor con respecto al aumento en el costo de la CBAF,
La razón en costo de la CBAF en el 2005 con respecto al 2000 es de 1.13 veces mientras que la razón del
salario en esos dos años de de 1.28, es decir, mientras que la CBAF aumento el 13% el salario aumento el
28%, sin embargo, sigue siendo insuficiente el ingreso cuando se trata de cubrir la CBAF.

�Las condiciones según estos datos muestran una disminución en el porcentaje de familias que no se encuentran
satisfaciendo el derecho alimentario a través de los ingresos, en el año 2000 el 66.0% de las familias
encuestadas no alcanzaban a cubrir la CBAF con sus ingresos lo que las ubicó en pobreza extrema, mientras
que en el 2005 el 33.0% no alcanzan a acceder a la CBAF lo que las ubica en pobreza extrema.
Sin embargo, se insistiría en que, el acceso a la proteína de origen animal, a no ser a través de huevo y leche,
se encuentra lejos dado que las FMC de los productos cárnicos son bajas en ambos años.
Conclusiones
En la CBAF son pocos los alimentos que cumplen con el criterio de universalidad. Observandose que el 33%
de las familias encuestadas que se situaban en el nivel de pobreza extrema en el año 2000 pasaron al nivel de
pobreza en el año 2005; aunado a que el proceso inflacionario sobre los alimentos hace que se rebase la
capacidad de la población estudiada para tener acceso a la CBAF. Y la razón de cambio en los precios de los
alimentos es mayor que el ingreso del 2000 al 2005. Mientras que el salario mínimo del trabajador alcanza a
cubrir el costo individual de la de la CBAF, sin embargo ese salario no alcanza a cubrirlo cuando es familiar.
Resumen
Ante la ausencia de una Canasta Básica de Alimentos para Nuevo León (México), el objetivo de la investigación
fue determinar la Canasta Básica de Alimentos Familiar que muestre el costo del acceso a la suficiencia
alimentaria tanto en el año 2000 como en el año 2005, con el propósito de que sea de utilidad para aplicarse
en los programas de alimentación que se desarrollen en Nuevo León y lo que permitirá establecer la base de
información para continuar investigando en lo que respecta al Consumo Alimentario. Encontrando que pocos
son los alimentos que cumplen con el criterio de universalidad. Igual que el salario mínimo del trabajador alcanza
a cubrir el costo individual de alimentos, sin embargo ese salario no alcanza a cubrirlo cuando es familiar.
Palabras Clave: Canasta Básica, Alimentos, Nuevo León, México
Abstract
In the absence of a basic food group for Nuevo Leon (Mexico), the research objective was to determine the food
group Familiar showing the cost of access to adequate food in 2000 as in 2005, order to be useful for application
to the feeding programs that are developed in Nuevo Leon, and thus establishing the information base for further
investigation with regard to food consumption. Finding that there are few foods that meet the criteria of
universality. Like the minimum salary worker is to cover the cost of individual food, but this salary is not sufficient
to cover it when it is familiar.
Keywords: Food, Nuevo Leon, Mexico
Referencias
1. Menchú, M.T. y OT Osegueda 2006. La canasta básica de alimentos en Centroamérica, Revisión de la
metodología Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá-Organización Panamericana de la S
alud, Publicación INCAP ME/105.
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3. Mahan L. K. y S. Escott-Stump 2001. Nutrición y dietoterapia de Krause. Ed. Mc Graw Hill (México).
4. Luna Parra, MA 2003. Investigación documental sobre alimentación y nutrición. Indicadores sobre pobreza
urbana hacia un modelo de calidad de vida. Cuadernos para el Desarrollo Social 1. Serie Marginación y Pobreza.
Ed. Secretaría de Desarrollo Social.
5. Idem.

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los Hogares de Nuevo León (EIGH-NL), Aguascalientes, Ags. México.
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Gastos de los Hogares 2000” 1ª. ed., Aguascalientes, Ags. México.
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de desarrollo Humano, SEDESOL, México.
9. Zuñiga, M. y M.T. Menchú 1991. La canasta básica de alimentos de Honduras. INCAP/OPS, SECPLAN.
35(16): 51
10. Cortés, F., E. Hernández Laos y M. Mora 2004. Elaboración de una canasta básica para México. Serie:
Documentos de Investigación, No. 18. Ed. Secretaría de Desarrollo Social. México
11. Idem.
12. Luna Parra, MA, Op.cit.
13. Cortés, F., et. al., Op.cit.
14. Menchú, M.T. y OT Osegueda, Op.cit.
15. Idem.
16. Zuñiga, M. y M.T. Menchú, Op.cit.
17. Idem.
18. Comisión Económica para América Latina y el Caribe 1991. Magnitud de la pobreza en América Latina en
los Años Ochenta: Determinación de las necesidades de energía y proteínas para la población de diez países,
Latinoamericanos. CEPAL LC/G.1653-P
19. Bourges, H., A. Chávez, P. Arroyo 1970 , “Tablas de recomendaciones para el consumo de nutrimentos”,
Instituto Nacional de Nutrición, Academia Nacional de Ciencias,, México.
20. Ramos Peña, E.G., C. Valdés, Lozano, P.C. Cantú Martínez, G. Salinas García, Y.E. de la Garza Casas y
G.I. Salazar Garza 2005. Patrón de Consumo Alimentario Familiar en Nuevo León (México) Revista Salud
Pública y Nutrición Vol. 6, No. 4 (http://www.respyn.uanl.mx/vi/4/articulos/pcaf.html)
21. Procuraduría de Protección al Consumidor 2005 Listado de precios de productos otorgados por PROFECO
(www.profeco.gob.mx)
22. Barkin, D. 1984 México: tres crisis alimentarias. Nexos, No. 77, 13-19
23. Barquera, S., J. Rivera Domarco y A. Gasca García 2001 Políticas y programas de alimentación y nutrición
en México. Salud Publica Mex, 43:464-477
24. Ramos Peña, E.G., et. al.,Op. cit.
25. Idem.
26. Hernández Franco, D., et. al.,Op. cit.

�27. Martínez Rivera, SE 2001 La Canasta Básica Alimentaria en México, 1980-1998: Contenido y Determinantes
Tesis. Facultad de Economía UNAM (www.economia.unam.mx/secss/tesisfe./MartinezRSE/Tesis.html)
28. Rappo Miguez, S. 2002. La alimentación de los mexicanos en la alborada del tercer milenio (2001),Sección
Reseña. Aportes: Revisa de la Facultad de Economía-BUAP, Año VII, Núm. 19: 177-179
29. Instituto Nacional De Estadística, Geografía E Informática (INEGI) 2001, Op. cit.
30. Instituto Nacional De Estadística, Geografía e Informática (INEGI) 2004, Op. cit.
31. Herrán Fall , OF., GE.Prada Gómez y GA.Patiño Benavides 2003. Canasta Básica Alimentaria e Índices de
precios en Santander, Colombia 1999 – 2000, Salud Pública de México, Vol. 45 (1): 35-42
32. Comisión Económica para América Latina y el Caribe 1991. Magnitud de la pobreza en América Latina en
los Años Ochenta: Determinación de las necesidades de energía y proteínas para la población de diez países,
Latinoamericanos. CEPAL LC/G.1653-P

�COMPARACIÓN FÍSICO-QUÍMICA Y SENSORIAL DE HUEVOS DE
CAMPO, ORGÁNICOS Y COMERCIALES
2,
Vilma
Quitral1
María
Luisa
Donoso3
y
Natalia
Acevedo3
1Departamento
de Nutrición, Facultad de Medicina, Universidad de Chile (Santiago, Chile)
2 Departamento de Ciencia de los Alimentos y Tecnología Química, Facultad de Ciencias Químicas y
Farmacéuticas,
Universidad
de
Chile
(Santiago,
Chile)
3Escuela de Ingeniería en Alimentos, Facultad de Ingeniería, Universidad Iberoamericana de Ciencia y
Tecnología.
(Santiago,
Chile)
Email vquitral@med.uchile.cl

Introducción
Por ser un alimento muy completo y de bajo costo, el
huevo ha gozado de popularidad en una multitud de
civilizaciones y culturas. Los huevos consumidos, que
suman millones de toneladas, corresponden a gallinas
(Gallus domesticus) más una pequeña parte de otras
aves. (1)
Un huevo aporta cantidades significativas de una amplia
gama de vitaminas (A, B2, B12, D, E, etc) y minerales
(Fósforo, Selenio, Hierro, Yodo y Zinc) que contribuyen a
cubrir gran parte de la ingesta diaria de nutrientes
recomendadas para un adulto. La acción antioxidante de
algunas vitaminas y oligoelementos del huevo ayuda a proteger a nuestro organismo de procesos degenerativos
diversos (cáncer, diabetes, cataratas), así como de las enfermedades cardiovasculares.(2)
El huevo posee carotenoides, principalmente luteína y zeaxantina, que se acumulan en la región macular de la
retina humana, jugando un importante rol en la prevención de degeneración macular relacionada con el
envejecimiento y algunas formas de cáncer (3,4,5) Los carotenoides son fotoquímicos liposolubles, por lo que
el alimento que sirve de matriz en el cual se encuentran afecta su biodisponibilidad, así la yema de huevo es
una fuente de luteína y zeaxantina de alta biodisponibilidad (6). Las propiedades antioxidantes de estos
compuestos les otorgan un efecto protector frente a enfermedades coronarias (7)
Como el contenido de colesterol en el huevo es alto ( 220 mg aprox.) lo convierte en una de las mayores fuentes
de colesterol dietario para humanos. Se ha recomendado limitar el consumo de alimentos ricos en colesterol,
para contribuir a la reducción de de la concentración de colesterol en el plasma, LDL y LDL-C además de
reducir la incidencia de enfermedades coronarias (8,9). Por otro lado aún existen controversias respecto a la
relación entre el consumo de huevo y la concentración de colesterol total en el plasma, algunos estudios han
demostrado que no existe relación entre el consumo de huevo y la concentración de colesterol total, dos estudios
han demostrado lo contrario. Nakamura y colaboradores (10) realizaron un estudio en el que concluyeron que
el consumo de huevo no está asociado con la incidencia de enfermedades coronarias.
El origen de las gallinas, fuente de alimentación y habitat determinan diferencias en los huevos. La dieta más
que la estirpe de las gallinas ponedoras tienen influencia en la composición de grasa de los huevos(11).
Hasta ahora, cada chileno consume en promedio 177 huevos al año, cantidad que ubica al país en el tercer
lugar en América Latina, después de México, con 330 unidades per cápita y Colombia con 210. Pese a esto,
estas cifras están muy lejos de las naciones desarrolladas: en Japón cada persona consume 430 huevos al
año; en la Unión Europea, 270 y en Estados Unidos, 254 unidades (12).
Como en el caso de otros alimentos, existe interés por una parte de la población por los llamados “huevos
orgánicos”, prefiriendo así una producción sustentable que no dañe el ecosistema y a la vez ofrezca huevos de
mejor calidad al consumidor.
Se consideran “orgánicos” aquellos alimentos que en ninguna etapa de su producción intervienen fertilizantes,
herbicidas o pesticidas químicos, así como tampoco en los suelos donde son cultivados. En Chile el mercado

�de productos orgánicos está experimentando un notable crecimiento. Según estimaciones de la AAOCH
(Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile), las ventas han aumentado en un 20% en los últimos tres años
(13)
Los huevos orgánicos son el resultado de un proceso integral de producción desde su origen completamente
natural, libres de toda sustancia química que pueda variar la formación original. Para la producción de este tipo
de alimento lo ideal es un crecimiento armónico del ave, no acelerado por medios físicos ni químicos, ya que
pueden traer como consecuencia el cambiar el valor nutritivo del producto (14).
El objetivo del estudio fue comparar huevos de distinta procedencia: huevos de campo, huevos orgánicos
y huevos comerciales. Se compararon parámetros físico-químicos y sensoriales.
Materiales y Métodos
Se utilizaron huevos de diferentes procedencias: Huevos de Campo, Huevos Orgánicos y Huevos Comerciales,
con el fin de comparar las características químicas, sensoriales y funcionales entre estas tres muestras. Las
muestras de huevos de campo se adquirieron en el sector rural de la VI Región de Chile, mientras que las
muestras de huevos orgánicos se obtuvieron en un local establecido y dedicado a la venta de Alimentos
Orgánicos. Por su parte las muestras de huevos comerciales provenían de un supermercado de la capital.
Para el análisis químico proximal se aplicaron las siguientes técnicas(15): Humedad: método gravimétrico,
Proteínas: método de Kjeldhal; Materia grasa: extracción Bligh &amp; Dyer, Cenizas : método gravimétrico y
E.N.N.(por diferencia)
Determinación del contenido de grupos sulfhidrilos: se aplicó la técnica descrita por Beveridge y colaboradores
(16) y Hardham (17) modificada. Esta técnica se basa en hacer reaccionar las proteínas de la carne con el
reactivo de Ellman´s en solución tamponada, formándose un complejo coloreado. Posteriormente se lee la
absorvancia a 412 nm en espectrofotómetro.
Análisis de Perfil de Textura de emulsiones: realizado en equipo Analizador de Textura TA-XT2i. Se evaluó la
estabilidad de la emulsión mediante los siguientes parámetros: Elasticidad, Cohesividad, Adhesividad, Dureza,
Gomosidad.
Evaluación sensorial: se realizó mediante un test de aceptabilidad que utiliza el método de la escala hedónica,
la cual mide agrado o desagrado, se evaluaron sensorialmente muestras de huevos cocidos y la escala de
calificación es la que se presenta en la Tabla 1. Los parámetros evaluados son: apariencia, color, olor, sabor y
textura. (18, 19).
Tabla 1. Escala Hedónica aplicada en evaluación sensorial de huevos cocidos

Escala
9
8
7
6
5
4
3
2
1
Resultados y Discusión

Significado
Me gusta extremadamente
Me gusta mucho
Me gusta medianamente
Me gusta algo
No me gusta ni me disgusta
Me disgusta algo
Me disgusta medianamente
Me disgusta mucho
Me disgusta extremadamente

�En la Tabla 2 se observa que el peso promedio de los huevos varía según la procedencia, los huevos
comerciales que se utilizaron en el estudio tienen mayor peso que los huevos orgánicos y de campo, hay que
considerar que entre los huevos comerciales existe una clasificación desde “huevos chicos” que tienen un peso
promedio de 47 gramos y los “extra grandes” de 65 gramos. La densidad es mayor en el huevo de campo,
siendo el huevo orgánico el que tiene menor densidad. Los huevos de campo tienen mayor variabilidad de peso
y tamaño, su producción es menor y las aves se desarrollan en un habitat amplio y no bien establecido.
Tabla 2. Peso y densidad de huevos.

Huevos de campo Huevos orgánicos Huevos comerciales
Peso promedio (g)
49.93
54.99
59.00
Densidad (g/ml)
1.031
0.995
1.030
Los huevos de campo tienen mayor porcentaje de cáscara (como se presenta en la Tabla 3) , lo que hace que
aumente su densidad y a la vez otorga mayor protección, lo que se manifiesta en mayor durabilidad y
propiedades funcionales de sus proteínas. Tanto en los huevos de campo como en los huevos comerciales, el
porcentaje de la clara duplica el de la yema, lo que en los huevos orgánicos no es así ya que tienen una
proporción mucho mayor de yema.
Tabla 3. Componentes del huevo (en porcentajes)

Huevos de campo Huevos orgánicos Huevos comerciales
Yema
27.64
30.46
28.09
Clara
55.29
56.69
57.56
Cáscara
17.07
12.85
14.34
De acuerdo a Carvajal (20) en el huevo un 30% aproximadamente de su peso está constituido por la yema, un
60% por la clara y un 10% por la cáscara, al comparar estos valores con las muestras estudiadas, se observa
que los valores de porcentaje de yema se encuentran próximas a 30%, mientras que el porcentaje de clara es
menor en los huevos de campo y el porcentaje de cáscara supera el 10% en las muestras analizadas y en el
caso particular de los huevos de campo, el valor es muy alto.
El análisis químico proximal realizado en la clara de las muestras de huevo, que se presenta en la Tabla 4, indica
que los huevos de campo tienen menor humedad y mayor contenido de proteínas, pero al calcular el contenido
de proteínas en base seca, son los huevos orgánicos los que poseen el mayor valor con 91.0 g/100 g de
muestra. En cuanto a lípidos, la clara de huevos orgánicos presenta mayor contenido al expresarlos en base
seca. La humedad de la clara de huevos de campo es baja también en comparación con valores presentados
en la Tabla de composición de alimentos de América Latina (21) valor similar solo con el que presenta clara de
huevo de granja de Bolivia (Ver Tabla 5). Las claras de huevos de campo tienen alta proporción de proteínas,
ya que los valores presentados en la tabla de composición de alimentos de América latina, son menores de
11g/100g, excepto Argentina con 11.6 g/100g.
Tabla 4. Análisis químico proximal realizado a la clara de huevos

(g/100g muestra)
Humedad
Proteínas
Proteínas (base
seca)
Lípidos

Huevos de
campo
86.5
12.0
88.9

Huevos
orgánicos
87.8
11.1
91.0

Huevos
comerciales
87.3
10.8
85.0

0.1

0.1

0.1

�Lípidos (base
seca)
Cenizas
E.N.N

0.74

0.82

0.79

0.3
1.1

0.2
0.8

0.3
1.5

Tabla 5. Datos de composición química de clara de huevos (g/100g)

País
Humedad Proteínas Lípidos E.N.N Ceniza
Argentina
87.1
11.6
0.2
0
1.1
Bolvia (gallina criolla)
89.1
10.9
0.2
--0.6
Bolvia (gallina de granja)
86.3
10.9
0.1
2.1
0.6
Brasil
87.1
10.4
0.3
1.4
0.8
Colombia
87.8
10.8
0
0.8
0.6
Ecuador
87.1
------0.5
México
88.1
10.1
0.2
1
0.6
(Fuente: Latinfoods - FAO)
La composición de la yema de huevo se presenta en la Tabla 6 y se observa que la composición es muy similar
entre los tres tipos de muestras, solo existe una leve diferencia en el contenido de humedad que es menor en
la yema de huevos de campo. Según Schmidt-Hebbel y colaboradores (22) la yema de huevo contiene 48.2
g/100g de humedad, valor superior al encontrado en las muestras en estudio; 16.5 g/100g de proteínas muy
similar a los valores de las muestras y 32.9 g/100g de lípidos, que es mayor en las muestras estudiadas.
Tabla 6. Análisis químico proximal realizado a la yema de huevos

(g/100g muestra)
Huevos de campo Huevos orgánicos Huevos comerciales
Humedad
45.1
47.1
47.1
Proteínas
16.6
16.2
15.5
Proteínas (base seca)
30.2
30.6
29.3
Lípidos
36.9
35.1
36.0
Lípidos (base seca)
67.2
66.4
68.1
Cenizas
1.2
1.3
1.0
E.N.N
0.2
0.3
0.4
Datos de tablas de composición de alimentos latinoamericanos (23) demuestran diferencia entre la composición
de yema de huevo en los diferentes países. Las muestras analizadas en el presente estudio tienen menor
humedad que la mayoría de las yemas de huevo analizadas, como se observa en la Tabla 7. El contenido de
lípidos de las muestras estudiadas es mayor al valor presentado por yema de huevo de los países mencionados.
Al comparar los valores obtenidos con los presentados por Moreira y colaboradores (24) se desprende que las
yemas de las muestras de huevos estudiados tiene un bajo valor de humedad , comparado con 50.4 g/100g
que presenta el autor, y el contenido de lípidos es de 33 g/100g valor superado por las muestras en estudio.
Tabla 7. Datos de composición química de yema de huevos (g/100g)

País
Argentina

Humedad Proteínas Lípidos E.N.N. Ceniza
52.1
16.6
28.7
0
2.6

�Bolvia (gallina criolla)
Bolvia (gallina de granja)
Colombia
Ecuador
México
Perú

53.9
54.4
49.4
75.3
48.8
50.1

15.5
15.2
16.3
--16.4
15.6

24.9
26.5
31.9
--32.9
30.9

4.2
2.4
0.7
--0.8
1.9

1.5
1.5
1.7
0.9
1.1
1.5

(Fuente: Latinfoods - FAO)
De los análisis realizados en huevo entero (ver Tabla 8) se destaca el mayor contenido de humedad en huevos
comerciales y el mayor contenido de proteínas de huevos de campo. Datos presentados por Tablas de
composición de alimentos españoles (25) y por Moreiras y colaboradores (26) indican valores más altos de
humedad y menores en proteína comparado con las muestras de huevos de campo.
Tabla 8. Análisis químico proximal realizado a huevos enteros

(g/100g
muestra)
Humedad
Proteínas
Lípidos
Cenizas
E.N.N

Huevos de
campo
72.8
13.5
12.3
0.6
0.8

Huevos
orgánicos
73.6
12.9
12.3
0.6
0.6

Huevos comerciales
74.0
12.4
12.0
0.5
1.1

Al comparar los valores con los que presentados en la Tabla 9 (27) se observa que los valores del contenido de
humedad son mayores que 74 g/100g , solo huevo de gallina criolla de Bolivia tiene un contenido de humedad
de 72.8 g/100 g , al igual que huevos de campo chileno. El contenido de lípidos es mayor en las tres muestras
chilenas, ya que los valores presentados en la tabla son menores de 11.8 g/100g.
Tabla 9. Datos de composición química de huevos (g/100g)

País
Humedad Proteínas Lípidos E.N.N. Ceniza
Argentina
74.9
12.0
11.8
0.3
1.0
Bolvia (gallina criolla)
72.8
12.8
10.5
2.9
1.0
Bolvia (gallina de granja)
75.6
13.5
7.5
2.5
0.9
Brasil
Colombia
74.0
12.8
11.5
0.7
1.0
Ecuador
52.6
1.6
México
74.6
12.1
11.1
1.3
0.9
Perú
75.4
13.5
8.4
1.8
0.9
Uruguay
12.5
9.6
(Fuente: Latinfoods - FAO)
Los grupos sulfhidrilos están presentes en aminoácidos como la cisterna y metionina. (28). Una proteína que
se encuentra nativa presenta puentes disulfuro en su estructura, al producirse desplegamiento, estos enlaces
disulfuro se separan para dar origen a grupos sulfhidrilos libres (29). De acuerdo a los resultados presentados

�en la Tabla 10, las proteínas de huevos de campo y orgánicos se encuentran más integras que las de la muestra
de huevos comerciales, esto se traduce en mejores propiedades funcionales, como capacidad espumante,
emulsionante, retención de agua, gelificante, etc. Gracias a que los huevos de campo presentan una cáscara
gruesa y más firme, logra mayor protección de sus proteínas.
Tabla 10. Contenido de grupos sulfhidrilos (SH) de huevos

m moles SH/g
proteína

Huevos de
campo
33.0

Huevos
orgánicos
35.1

Huevos
comerciales
91.4

Handa y colaboradores (30) determinaron el valor de grupos sulfhidrilos en clara de huevo y obtuvieron un
promedio de 40.27 μmoles SH/g proteína, valor cercano al obtenido en las muestras de huevos de campo y
orgánicos, mientras que las muestras de huevos comerciales tienen un valor muy alto, lo que indica que sus
proteínas han sufrido algún grado de desnaturalización, han perdido su frescura y sus propiedades funcionales
se verán disminuidas.
En las emulsiones se determinaron los valores de dureza, cohesividad, elasticidad, adhesividad y gomosidad,
además se compararon con una mayonesa comercial, que presenta los valores deseados para cada uno de
estos parámetros. De acuerdo a los resultados presentados en la Tabla 11 se observa que la emulsión
preparada con huevos de campo presenta los mejores valores para los parámetros evaluados, los más cercanos
a los que presenta el producto comercial, que contiene aditivos para lograr los valores medidos. Estos resultados
concuerdan con los valores de grupos sulfhidrilos, ya que éstos representan el estado de la proteína.
Tabla 11. Parámetros de textura de emulsiones preparadas con huevos y emulsión comercial
(mayonesa)

Dureza (g-f)
Cohesividad
Elasticidad
Adhesividad (g
mm)
Gomosidad (g-f)

Huevos de
campo
41.6
0.839
1.014
-257.3

huevos
orgánicos
33.8
0.860
1.000
-181.6

Huevos
comerciales
31.3
0.799
1.000
-137.6

Mayonesa
comercial
58.6
0.842
0.890
-248.7

33.811

28.466

24.209

49.066

En la Tabla 12 se presentan los promedios otorgados por los panelistas a los parámetros evaluados en muestras
de huevos cocidos de distinta procedencia. Los parámetros apariencia y textura no presentan diferencias
significativas entre las muestras. En cuanto a color los panelistas expresaron, por medio de la puntuación, que
existe una diferencia entre las muestras de huevos orgánicos y huevos comerciales. Esta diferencia se debe
principalmente a la yema, que es de color amarillo pálido en los huevos comerciales, mientras que en los huevos
orgánicos es de color anaranjado, los huevos de campo tiene un color amarillo intenso, el que obtuvo mayor
puntuación que huevo comercial. De acuerdo a North y Bell (31) las causas en las variaciones en el color de
las yemas de huevo se debe a la cantidad y tipo de xantofilas en la dieta, a las enfermedades de las aves,
estrés, contenido de grasa en la dieta y la relación huevo/alimento, entre otras. Esta última causa puede ser la
principal ya que a medida que aumenta la producción de huevos, las xantofilas de la dieta se distribuyen sobre
mayor cantidad de yemas con la correspondiente reducción en el color y viceversa. Además los carotenoides
contribuyen con el color más rojo , los que se encontrarían en mayor proporción en huevos de campo y
orgánicos. Existen estudios que indican que vegetales orgánicos poseen niveles más altos de
carotenoides, polifenoles, flavonoides, ácido ascórbico mientras que otros autores no encontraron diferencias
en niveles de nutrientes entre vegetales orgánicos y convencionales (32). Existen dos hipótesis que explican el
posible aumento de polifenoles y ácidos orgánicos en alimentos orgánicos frente a los convencionales, la

�primera dice que al no aplicar fertilizantes que aceleran el crecimiento, ocurre un aumento en la producción de
de metabolitos secundarios (componentes no esenciales para la vida de la planta) tales como polifenoles, ácidos
orgánicos, clorofila y aminoácidos. La segunda hipótesis considera que los vegetales que no son protegidos por
pesticidas deben sintetizar su propio mecanismo de defensa, aumentando en antioxidantes como polifenoles
que se les atribuye defensa. (33)
Tabla 12. Evaluación sensorial de huevos cocidos de acuerdo a Escala Hedónica

Atributos
Apariencia
Color
Olor
Sabor
Textura

Huevos de
campo
7.3
7.5
7.6
8.4
7.8

Huevos
orgánicos
8.0
8.1
7.7
7.7
7.7

Huevos
comerciales
6.6
5.8
6.4
6.0
6.2

Para el parámetro de olor las muestras de huevos orgánicos obtuvieron mayor puntaje, seguido de huevos de
campo y finalmente por huevos comerciales. Esta diferencia se atribuye principalmente a la alimentación de las
gallinas. En las muestras de huevos comercial se detectó aroma “a pescado” , que se debe a la trimetilamina,
la que se forma por degradación microbiana de la colina, por ejemplo cuando se administra alimentación con
piensos que contienen harina de pescado (34). En Chile las gallinas están alimentadas por lo general con harina
de pescado y elementos vegetales, por lo que los huevos tienen mayor contenido de ácidos grasos
poliinsaturados que no afectan negativamente el perfil lipidico (35). El sabor presenta diferencias significativas
entre las tres muestras, y los huevos de campo fueron mejor calificados, seguidos por huevos orgánicos y en
último lugar huevos comerciales.
Conclusiones
De acuerdo a los resultados obtenidos con las muestras analizadas en el presente estudio, se concluye, que
las muestras de huevos comerciales tienen mayor peso, seguido de huevos orgánicos y huevos de campo.
Además que los huevos de campo se destacan por tener mayor proporción en peso de cáscara y menor de
clara, los huevos orgánicos presentan mayor proporción en peso de yema. Con referencia al análisis centesimal
se concluye que los huevos de campo tienen mayor contenido de proteínas y huevos comerciales tienen mayor
humedad. El análisis realizado en la clara indica que los huevos orgánicos tienes mayor contenido de proteínas
(base seca) y lípidos (base seca). Por otra parte, las muestras de huevos de campo y huevos orgánicos tienen
menor contenido de grupos sulfhidrilos, lo que indica que sus proteínas se encuentran más nativas. Y porúltimo
que la evaluación sensorial indica que los huevos de campo tienen mejor sabor y los huevos orgánicos tienen
mejor apariencia, color y olor.
Resumen
El huevo de gallina constituye uno de los alimentos más abundantes y comunes de la dieta humana. En los
últimos años, se ha producido un incremento en el interés por consumirlos principalmente por su aporte proteico
y bajo costo, lo que ha llevado a un aumento en la producción de éstos a nivel mundial. En el presente estudio
se compararon parámetros físico-químicos y sensoriales de huevos de distinta procedencia: de campo,
orgánicos y comerciales. Al comparar los parámetros físicos se observó que los huevos comerciales tiene mayor
peso, mientras que los huevos de campo presentaron mayor porcentaje en peso de cáscara, y los huevos
orgánicos mayor porcentaje en peso de yema. La composición químico proximal realizada en la clara, yema y
huevos enteros indica que los huevos de campo y orgánicos presentan mayor contenido de proteínas, los
huevos comerciales tienen mayor contenido de humedad y materia grasa (en base seca). El análisis de grupos
sulfhidrilos, indica que la proteína de huevos de campo y orgánicos tienen menor contenido, por lo tanto sus
proteínas se encuentran más nativas. Se evaluaron parámetros de textura en emulsiones elaboradas con las
muestras, la que posee mejores características corresponde a la emulsión preparada con huevos de campo.
En la evaluación sensorial la mejor calidad en cuanto a apariencia, color y olor se presentó en las muestras de
huevos orgánicos, en cuanto a textura, fueron igualmente calificados huevos de campo y orgánicos, mientras
que los huevos de campo presentaron mejor calidad en sabor.

�Palabras claves: huevos, orgánicos, sulfhidrilos
Abstract
The hen egg constitutes one of the most abundant and common foods of the human diet. In the last years, an
increase in the interest has taken place to mainly consume them by its protein contribution and low cost, which
has taken to an increase in the production of these to world-wide level. In the present study parameters were
compared physicochemicals and sensorial between eggs of different origin: of field, organic and commercial.
When comparing the physical parameters were observed that the commercial eggs have greater weight,
whereas the field eggs presented greater percentage in weight of rind, which provides greater protection to him,
and the organic eggs greater percentage in weight of yolk. The proximal chemical composition made in the clear
one, whole yolk and eggs indicates that the organic eggs of field and present greater protein content, the
commercial eggs have greater content of humidity and lipids (in dry base). By means of the analysis of sulfhydryls
groups, one determined that the organic egg protein of field and has contained minor, therefore their proteins
are of better quality since they are more native. Parameters of texture in emulsions elaborated with the samples
were evaluated, the one that has better characteristics corresponds to the emulsion prepared with field eggs. In
the sensorial evaluation the best quality as far as appearance, color and scent appeared in the organic egg
samples, as far as texture, also were described organic eggs of field and, whereas the field eggs presented
better quality in flavor.
Keywords: eggs, organic, sulfhydryl
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�DETECCIÓN DE ESCHERICHIA COLI O157:H7 EN CARNE FRESCA
DE RES MEDIANTE PCR MÚLTIPLEX
Reyna A. Treviño López*, Viviana Mata Tijerina*, Arturo Espinoza Mata*, Irma O. Martínez Vázquez*, Alberto
Morales
Loredo**,
Genoveva
Alvarez
Ojeda***,
Miguel
Angel
Gallegos
Robles****
*Facultad de Ciencias Biológicas-UANL (San Nicolás de los Garza, N.L., México), **Consorcio Técnico del
Noreste de México (Guadalupe, N.L., México), ***Centro de Investigación Regional de Noreste-INIFAP-Nuevo
León (Monterrey, N.L. México), ****Facultad de Agricultura y Zootecnia-UJED (Drango, Dgo., México)
E-mail: irmartinezv@hotmail.com
Introducción
Escherichia coli O157:H7 constituye un claro
ejemplo de patógenos emergentes, que producen
efectos crónicos en humanos (1). Este
microorganismo es de los de mayor interés para la
Organización Mundial de la Salud por su gran
capacidad de supervivencia bajo condiciones
adversas, razón por lo que ha establecido un
programa continuo de vigilancia sanitaria, para
controlar aquellos alimentos que representan
riesgos para la salud (2). El Departamento de
Agricultura de los Estados Unidos ha declarado a
este patógeno desde 1994 como un adulterante en
carne cruda de res y además han tomado medidas
regulatorias para proteger la salud pública (3). Para la detección de cepas de E. coli O157:H7, se utilizan
bioensayos y métodos convencionales, pero tienen limitaciones. Los métodos microbiológicos requieren tiempo,
son laboriosos, difíciles de adaptar a un gran número de muestras y presentan poca sensibilidad, además de
ser incapaces de detectar variantes fenotípicas (4). El establecimiento de nuevas metodologías para la
detección de E. coli O157:H7 en alimentos como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), ha permitido
el mejoramiento en el diagnóstico y determinación de riesgos de salud pública asociados con su consumo. Así,
los métodos moleculares en microbiología de alimentos ofrecen una alternativa eficiente en comparación con
los métodos estándares para la identificación de patógenos de interés en salud pública (5). Los objetivos del
presente trabajo fueron: (a) Estandarizar la técnica de PCR Múltiplex para la detección de E. coli O157:H7 en
cepas de referencia, (b) Determinar el límite de detección de la técnica de PCR Múltiplex y el método
microbiológico en muestras de carne inoculadas artificialmente con dos medios de enriquecimiento, (c)
Comparar el límite de detección obtenido con cada medio de enriquecimiento en muestras de carne inoculadas
artificialmente mediante la técnica de PCR Múltiplex y el método microbiológico y (d) Comparar la técnica de
PCR Múltiplex y el método microbiológico para la detección de E. coli O157:H7 en muestras de carne comercial.
Metodología
Se utilizó la cepa de referencia de Escherichia coli O157:H7 toxigénica; donada por el Instituto Nacional de
Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE), la cepa de E. coli no toxigénica ATCC 4350 y muestras de
carne de los tipos Top Sirloin, New York y Rib eye colectadas de la zona metropolitana de Monterrey, N. L.,
México. Se seleccionaron iniciadores reportados para amplificar secuencias de los genes rfbE, fliC, stx1,
stx2 y eaeA de E. coli O157:H7 sintetizados por MWG Oligo Syntesis USA. Al iniciador VT2-Am se le eliminaron
los últimos 2 nucleótidos en la región 3´ y al iniciador VT2-Bm se le eliminó el nucleótido final en la región 3´
(6,7,8,9). Para la extracción de ADN de cepa se utilizó el método bromuro de cetiltrimetilamonio (CTAB) (10), a
partir de un paquete bacteriano obtenido de 1 ml de cultivo de 24 h de incubación a 37 ºC en caldo infusión
cerebro corazón (ICC) (Difco).
Se realizaron 2 ensayos de PCR Múltiplex independientes; uno basado en la detección de los genes que definen
el serotipo O157:H7 (rfbE y fliC) y el otro en la detección de los genes que codifican los factores de patogenicidad
más importantes en E. coli O157:H7 (stx1, stx2 y eaeA). Las reacciones se llevaron a cabo en un termociclador
marca Termo Hybaid®, modelo PCR Express mediante el siguiente protocolo: 25 pmoles de cada iniciador, 200
µM de cada uno de los 4 dNTPs (GIBCO-BRL), 2 mM de MgCl2, 1X de Buffer para PCR pH 8.0 (200 mM TrisHCl 500 mM KCl), 2.5 unidades de la enzima Taq-DNA polimerasa (PROMEGA), de 10-200 ng de ADN
templado y completando el volumen final a 25 µl con agua estéril. Las condiciones del termociclador para el

�PCR Múltiplex de serotipo fueron: un ciclo a 94 ºC por 1 min, seguido de 35 ciclos de tres pasos consistentes
en: desnaturalización a 94 ºC por 30 s, alineamiento de iniciadores a 62 ºC por 30 s y una extensión a 72 ºC por
30 s, con una extensión final de 72 ºC por 10 min. En el PCR Múltiplex para factores de patogenicidad las
condiciones del termociclador fueron: un ciclo a 94 ºC por 1 min, seguido de 35 ciclos de tres pasos consistentes:
desnaturalización a 94 ºC por 30 s, alineamiento de iniciadores a 58 ºC por 30 s y una extensión a 72 ºC por 75
s, con una extensión final de 72 ºC por 10 min. Los productos de PCR fueron fraccionados mediante
electroforesis en gel de agarosa al 1.5%, en una cámara Labnet International, Inc®; modelo E-0310 y fuente de
poder de la misma marca, modelo 300, con 70 V durante 40 min. Los fragmentos fueron visualizados por
exposición del gel teñido con bromuro de etidio (0.5 ml/ml), en un transiluminador Epi-Chemi Darkroom® modelo
UVP a una longitud de onda de 302 nm conectado a una cámara digital HP photosmart® 850 adaptada con filtro
para luz ultravioleta.
Previo a la inoculación de muestras, se realizaron pruebas microbiológicas y de PCR a cortes de carne Top
Sirloin para seleccionar aquellos exentos de E. coli O157:H7. La muestra seleccionada se preparó en porciones
de 25 g y se congelaron a -20 ºC. Se activó E. coli O157:H7 en Caldo Soya Tripticasa (CST) incubado a 37°C
por 24 h. El crecimiento obtenido fue ajustado a una absorbancia de 0.100, longitud de onda de 600 nm, a partir
del cual se realizaron diluciones seriadas base 10 en solución reguladora de fosfatos (pH 7± 0.2), las cuales se
homogenizaron en vortex (MS1 minishaker IKA®, Works, Inc.). La estimación de la cantidad de células
bacterianas/ml se realizó por triplicado mediante una cuenta bacteriana en placa de AST. Con esto se seleccionó
la dilución adecuada para la inoculación a las muestras de carne. Las placas se incubaron a 37ºC por 24 h.
Para determinar el límite de detección de los ensayos de PCR Múltiplex y el método microbiológico, se realizó
la inoculación a los 25 g de carne, previamente descongelada a 4 ºC y colocadas en bolsas de plástico estéril
con malla (Whirl Pak®). Se utilizó 1 ml de las diluciones seriadas de la cepa para obtener concentraciones de
105, 104, 103, 102, 101, 100, 10-1 UFC/g de muestra (10-1 UFC/g equivale a 1 célula por cada 10 g de muestra).
En cada experimento se incluyó una muestra de carne sin inocular como control negativo con cada serie de
diluciones. Los experimentos se realizaron asépticamente tres veces con tres réplicas, lo que permitió obtener
9 repeticiones para cada concentración celular inoculada. Posterior a la inoculación de las muestras, se procedió
a realizar el análisis microbiológico y los ensayos de PCR Múltiplex con DNA obtenido a partir de 3 ml de caldo
de preenriquecimiento.
Se utilizaron dos tipos de enriquecimiento para cada muestra inoculada: El primero mediante la adición de 225
ml de CST (Difco) con 0.05 mg/l de cefixima (Denvar), 10 mg/l de cefsulodín (Sigma) y 8 mg/l de vancomicina
(Sigma) (CST+ccv). Para el segundo enriquecimiento se prepararon 225 ml de Caldo Ec modificado (Ecm+n)
(Difco) con 0.02 g/l de novobiocina (Difco). La muestra se homogenizó con el caldo en un homogenizador
peristáltico (Labeasy, Technology ® L.E.D., Inc.) por 1 min. Ambos cultivos se incubaron a 37°C por 18-24 h.
Para el aislamiento selectivo, se colectó 1 ml de cada cultivo de enriquecimiento, con el que se realizaron 3
diluciones seriadas en solución reguladora de fosfatos (pH 7±0.2). De cada dilución se tomó una alícuota de 0.1
ml que se depositó en la superficie de agar MacConkey sorbitol (Difco) suplementado con 0.05 mg/ml de
cefixima (Denvar) y 2.5 mg/l de telurito de potasio (Sigma) (MCS+CT) y se sembró por estría en 4 cuadrantes.
Las placas se incubaron a 37 ºC por 24 h. Posteriormente, se seleccionaron cinco colonias típicas de E.
coli O157:H7 (colonias no fermentadoras de sorbitol; incoloras con centro oscuro) y se sembraron en agar
Fluorocult® E. coli O157:H7 (Merck) por estría en 4 cuadrantes. Las placas se incubaron a 37ºC y a las 24 h se
revisaron para seleccionar las colonias sin fluorescencia (negativas en presentar la enzima ß-glucoronidasa) y
que no fermentaran el sorbitol (colonias verdes). Para esto se empleó una lámpara de luz UV
(Mineralight® Lamp. Modelo UVGL-25, UVP, Upland CA, USA) con longitud de onda larga (365 nm). Las colonias
seleccionadas en agar Fluorocult ® E. coli O157:H7 se resembraron por estría en AST y se incubaron a 37°C
por 24 h para su posterior identificación. Se confirmó mediante microscopía que los microorganismos aislados
fueran Gram negativos. La identificación bioquímica y serotipificación se realizó con el sistema API 20E
(bioMérieux Marcy I’Etoile France) y por aglutinación con antisueros O157 y H7 (Difco) respectivamente, de
acuerdo con las instrucciones del fabricante.
Para evaluar el PCR Múltiplex y el método microbiológico en la detección de E. coli O157:H7 con muestras de
campo, se analizaron 40 muestras de carne de corte New York y Rib Eye de la zona metropolitana de Monterrey,
N. L., México. Para el análisis microbiológico, las muestras se cultivaron en caldo Ecm+n y se incubaron por 1824 h. Para el análisis mediante los PCRs múltiplex de serotipo y de los factores de patogenicidad se obtuvo
el ADN por el método CTAB a partir de 3 ml de cultivo.
Los resultados de PCR Múltiplex y el método microbiológico en las muestras inoculadas se analizaron mediante
la prueba estadística no paramétrica U de Mann-Whitney con el programa SPSS versión 10.0 (11). De manera
simultánea se calculó el porcentaje de sensibilidad, especificidad, precisión relativa e índice kappa (12).

�Resultados
En cepas de referencia, el PCR Múltiplex generó fragmentos de 497 y 625 pb en la secuencia del gen que
codifica el antígeno somático O157 (rfbE) y el del antígeno flagelar H7 (fliC) (Fig.1 panel A). El PCR Múltiplex
para factores de patogenicidad en E. coli O157:H7 generó los fragmentos de 1,087, 518 y 302 pb para los
genes eaeA, verotoxinas 1 y 2, respectivamente (Figura 1 panel B).
Figura 1. Panel A. Amplificaciones correspondientes a secuencias de los genes rfbE (497 pb) y fliC (625
pb) en cepas de referencia Carriles 1 = ADN E. coli O157:H7, carril 2 = control negativo. M = marcador
100 pb Ladder. Panel B. Amplificaciones correspondientes a secuencias del gen eaeA (1087 pb) y los
genes stx1 y stx2 (302 y 518 pb). Carriles 1 = ADN E. coli O157:H7; carril 2 = control negativo; M = 100
pb Ladder.

1

A
2

M

1

B
2

M

Mediante la prueba estadística U de Mann-Whitney (z=-2.557, P&lt; 0.05) se encontró diferencia significativa entre
PCR Múltiplex y el método microbiológico a la concentración celular de 100 UFC/ g de muestra. Sin embargo, a
una concentración de 101 UFC/g se obtuvieron resultados satisfactorios en las 9 repeticiones realizadas por
ambos métodos. No se obtuvieron resultados positivos cuando la bacteria se encontraba a una concentración
de 10-1 UFC/ g por ninguno de los dos métodos. Los porcentajes de sensibilidad, especificidad y precisión
relativa, así como el índice kappa obtenidos por cada método se muestran en la Tabla 1.
Tabla 1. Porcentaje de sensibilidad, especificidad, precisión relativa e índice Kappa obtenidos
Enriquecimiento
CST+ccv

Ecm+n

Método

Sensibilidad relativa
(%)

Especificidad relativa
(%)

Precisión relativa Índice
(%)
kappa

Microbiológico

77

100

78

0.241

PCR Múltiplex

85

100

86

0.352

Microbiológico

85

100

86

0.352

PCR Múltiplex

100

100

100

1.0

CST+ccv = caldo soya tripticasa + cefixima, cefsulodín, y vancomicina
Ecm+n = caldo Ec modificado + novobiocina
En los ensayos de PCR Múltiplex, el caldo Ecm+n mostró tener 100% de sensibilidad y precisión relativa, así
como una completa concordancia (1.0), en comparación al CST+ccv donde se obtuvieron 85 y 86% de
sensibilidad y precisión relativa, además de una débil concordancia (0.35). Con respecto al método
microbiológico, con el caldo Ecm+n, se obtuvo un 85 y 86% de sensibilidad y precisión relativa, mientras que
con el caldo CST+ccv fue de 77 y 78 %, respectivamente. Sin embargo, ambos caldos presentaron débil
concordancia entre sí (0.35 y 0.24, respectivamente), por lo que se seleccionó el caldo Ecm+n como medio de
enriquecimiento para el análisis de las muestras de campo.
En las 40 muestras de campo analizadas, E. coli O157:H7 no fue aislada por el método microbiológico. Por PCR
Múltiplex se detectó solo en 2 (5%). Una de las cepas encontradas no fue verotoxigénica y no se logró amplificar

�el gen eaeA, mientras que en la segunda solo se logró amplificar el gen stx2 (2.5%). Por medio del PCR múltiplex
para serotipo también se detectaron 10 muestras positivas que solo albergaron el gen fliC (25%), además el
ensayo permitió la detección de 10 cepas verotoxigénicas pertenecientes a otros serotipos, de los cuales 5 de
ellas presentaron solo el gen stx1 (12.5 %), 2 el gen stx2 (2.5%), 4 ambos genes (10%), y solo una (2.5%) el
gen eaeA(Figura 2).
Figura 2. Muestras de carne comercial analizadas mediante el ensayo para factores de patogenicidad de
PCR Múltiplex. Carriles 2, 16, 17, 25 y 30 = muestras positivas para el gen stx1; carriles 6 y 20 = muestras
positivas para el gen stx2; carriles: 3, 8, 18 y 33 = muestras positivas para ambos genes; carril 25 =
muestra positiva para el gen eaeA; carril 23 = muestra negativa. (+) = control positivo; (-) = control
negativo; M = marcador 100 pb Ladder.

Discusión
Se estandarizaron las pruebas de PCR múltiplex y se comprobó que los genes blanco fueron amplificados
satisfactoriamente, posteriormente se inocularon muestras de carne con diferentes concentraciones de la
bacteria para determinar el límite de detección de los ensayos de PCR múltiplex y el método microbiológico,
con dos medios de enriquecimiento: CST+ccv y caldo Ecm+n. Con el medio de enriquecimiento CST+ccv, el
límite de detección fue de 1 UFC/g por medio del ensayo de serotipos (85 y 86% de sensibilidad y precisión
relativa, respectivamente), en cambio, por el ensayo de factores de patogenicidad se obtuvieron resultados
satisfactorios en todas las repeticiones realizadas cuando la bacteria se encontraba a una concentración de 10
UFC/g, lo mismo se presentó por el método microbiológico (77 y 78% de sensibilidad y precisión relativa,
respectivamente). Estos resultados indicaron una débil concordancia del PCR múltiplex para serotipo (0.369) y
el método microbiológico (0.241) con este medio de enriquecimiento. Se esperaba que las muestras inoculadas
con la concentración celular más baja (10-1 UFC/g) no produjeran los fragmentos de PCR esperados, ni fueran
detectadas por el método microbiológico. Sin embargo, con el caldo Ecm+n se pudo detectar a la bacteria a
esta concentración celular mediante el ensayo de PCR múltiplex para serotipo (100% de sensibilidad y precisión
relativa, así como una completa concordancia), mientras que por medio del ensayo de PCR múltiplex para
factores de patogenicidad, así como por el método microbiológico (85 y 86% de sensibilidad y precisión relativa,
respectivamente y una débil concordancia de 0.369) se obtuvieron resultados satisfactorios a la concentración
de 10 UFC/g..
En las 40 muestras de carne procedentes de diversos supermercados de la zona metropolitana de Monterrey,
N. L., México, E. coli O157:H7 se detectó en dos muestras (5%); una resultó positiva para el gen stx2 y la otra
resultó negativa para los genes de patogenicidad detectados por PCR múltiplex. Por otro lado, no se logró el
aislamiento de la bacteria mediante el método microbiológico. El haber encontrado una muestra positiva para
el gen stx2 es epidemiológicamente importante, ya que la toxina VT1 juega un papel crítico para el desarrollo
de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) (13). Se han reportado los hallazgos de cepas de E. coli O157:H7,
negativas en contener estos genes, aisladas de productos alimenticios (14, 15), muestras ambientales (16),
aislados de pacientes con SUH (17) y en cepas de colección (18, 19). Esto se debe a que existe una inestabilidad
genética exhibida por estas cepas debido a la pérdida de bacteriófagos (20).
De acuerdo al número de muestras y resultados obtenidos, se determinó que la incidencia de E. coli O157:H7
es baja (5%), sin embargo, es importante mencionar que las muestras también contenían otros serotipos
verotoxigénicos (25%), por lo que se requieren estrategias de intervención enfocadas en la prevención de
contaminación por estas bacterias patógenas en las operaciones de desollado y evisceración durante el
sacrificio, ya que en estos procesos ocurre la primera ruta por la cual la bacteria se incorpora a la carne. Aunque
se trata de carne cruda que se consume cocida, la posibilidad de una contaminación cruzada del alimento
preparado puede ocurrir, así como que el cocimiento no alcance la temperatura suficiente para destruir al
patógeno, por lo que es necesario evitar riesgos para la salud de los consumidores.

�Los ensayos de PCR múltiplex fueron satisfactorios cuando se utilizó un paso de enriquecimiento. Se intentó
detectar al patógeno a las 0 h de incubación en las muestras de carne inoculadas artificialmente, pero no se
observó la amplificación de los genes de interés en ninguna repetición (datos no mostrados), por lo que es
necesario utilizar un paso de enriquecimiento para poder detectar al organismo a bajos niveles y así fortalecer
la sensibilidad de detección del PCR. Se han realizado intentos en aplicar la PCR a partir del extracto directo
del alimento, pero han mostrado menor sensibilidad que los ensayos de PCR a partir de cultivos de
enriquecimiento (21). Por lo que es importante señalar que estos ensayos son altamente aplicables
acompañados con protocolos de enriquecimiento (caldo Ecm+n en éste caso), ya que por medio de este paso
se diluyen los inhibidores presentes en la muestra y a la vez el crecimiento bacteriano incrementa el número de
copias de la secuencia blanco (22).
Los ensayos de PCR múltiplex descritos pueden realizarse en menor tiempo que el método microbiológico de
rutina para la detección de E. coli O157:H7, ya que el primero puede realizarse en aproximadamente 36 h, y se
reduce el tiempo de emisión de resultados; y por medio del segundo se pueden tomar más de 48 h y aún así
requiere de la realización de pruebas bioquímicas y serológicas para la confirmación de la presencia de la
bacteria. La PCR múltiplex es un método altamente sensible y específico, no discrimina entre cepas con
características fenotípicas atípicas y puede detectar los antígenos somático y flagelar sin las dificultades
observadas con las pruebas serológicas convencionales y a la vez permite la detección de los genes que
codifican los factores de patogenicidad más importantes presentes en E. coli O157:H7 que la hacen una
herramienta de diagnóstico de utilidad para la identificación de esta bacteria.
Conclusiones
Se estandarizó la técnica de PCR múltiplex para la detección de E. coli O157:H7 y los factores de patogenicidad
más importantes en esta bacteria en muestras de carne de res inoculadas artificialmente. Existe una diferencia
significativa entre los resultados obtenidos por medio del PCR múltiplex y el método microbiológico. La
sensibilidad y precisión relativa, así como la concordancia obtenidas en el PCR Múltiplex fueron superiores a
las obtenidas mediante el método microbiológico en las muestras de carne inoculadas artificialmente. El caldo
Ecm+n mostró tener un límite de detección superior (≤10-1 UFC/g) con respecto al CST+ccv (≤10 UFC/g) en las
muestras de carne inoculadas artificialmente. En 40 muestras de campo analizadas, la PCR múltiplex con dos
positivas superó al método microbiológico en donde todas fueron negativas. En general la incidencia de E.
coli O157:H7 fue baja (5%) en las muestras de carne comercial analizadas.
Resumen
Para la detección de E. coli O157:H7 en carne fresca de res, se comparó el método microbiológico tradicional y
dos ensayos de PCR Múltiplex. En ensayos con muestras inoculadas se obtuvo una diferencia significativa entre
PCR Múltiplex y aislamiento microbiológico. PCR Múltiplex mostró porcentaje mayor de sensibilidad, precisión
relativa e índice kappa en el enriquecimiento con el caldo Ecm+n en comparación al CST+ccv. En 40 muestras
de res corte tipo americano se detectaron 2 positivas (5%) por PCR múltiplex, mientras que por el método
microbiológico no se logró su aislamiento en ninguna muestra.
Palabras clave: PCR Múltiplex, E. coli O157:H7, Carne
Abstract
In the present study were compared the traditional microbiological method and two tests of multiplex PCR for
the detection of E. coli O157:H7 in fresh beef meat. A significant difference was obtained between PCR multiplex
and microbiological isolation in inoculated samples; in addition, in multiplex PCR was obtained a higher
percentage of sensitivity, precision relative and Kappa index using the Ecm+n broth in comparison to the
CST+ccv in the enrichment. In 40 samples of meat cuts American type were detected two positive samples (5%)
by Multiplex PCR, whereas by the microbiological method was not obtained the isolation in any sample.
Key words: PCR multiplex, E. coli O157:H7, Beef
Agradecimientos

�Los autores desean expresar su agradecimiento a la Fundación Produce Nuevo León, A. C. por el apoyo recibido
para la realización de esta investigación a través del proyecto No. 118 y al Instituto Nacional de Investigaciones
Forestales, Agrícolas y Pecuarias a través del proyecto PRECI No. 2907.
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�GENERO, TRABAJO Y SALUD EN PERSONAL ACADÉMICO DE UN
CENTRO UNIVERSITARIO
María Guadalupe Aldrete Rodríguez, Manuel Pando Moreno, Carolina Aranda Beltrán, Teresa Margarita Torres
López
y
María
de
Lourdes
Preciado
Serrano
Departamento de Salud Pública, Instituto de Investigación en Salud Ocupacional, Centro Universitario de
Ciencias
de
la
Salud
de
la
Universidad
de
Guadalajara
(Guadalajara,
Jal.
México)
E-mail: draaldrete@yahoo.com.mx
Introducción
En las últimas décadas, el mercado laboral mexicano ha
experimentado un importante proceso de feminización de
la fuerza de trabajo. En el segundo trimestre del 2007 el
Instituto Nacional de Geografía estadísticas e informática
(INEGI) reportó que el 41% de la población
económicamente activa estaba conformada por mujeres,
(1).El incremento de la participación femenina en el trabajo
remunerado podría deberse a múltiples factores entre ellos:
la crisis del modelo económico, el crecimiento de hogares
encabezados por mujeres, la elevada migración de las
mujeres del campo a la ciudad, la urbanización creciente,
la expansión y diversificación del sector de servicios, la
reestructuración de la planta industrial, la reducción de la fecundidad y el incremento en los niveles educativos,
entre otros (2,3).
No obstante que la mujer ha logrado conquistar espacios en el ámbito laboral involucrándose en actividades
que por años se consideraron como propias del hombre, en el trabajo que realiza, aún presenta diferencias
entre géneros, entre las más reportadas son: obstáculos para escalar puestos, desvalorización social de la
fuerza de trabajo femenina, segregación ocupacional, la división del trabajo, los salarios, alta frecuencia de
informalidad en el empleo, el condicionamiento por los tiempos del ciclo reproductivo, y la doble jornada de
trabajo entre otras. (4,5).
Así se ve que las mujeres son un grupo postergado y vulnerable en condiciones de discriminación y
subordinación, por más que la igualdad entre hombres y mujeres esté presente en el artículo 4º de la
Constitución Mexicana. Por otra parte la Organización Mundial de la Salud desde hace tiempo maneja el
concepto de género como la forma en la que se percibe y se espera que piensen y actúen las mujeres o varones
como consecuencia de la organización de la sociedad y no como causa de las diferencias biológicas (6) aún así
es necesario reconocer que una sociedad desigual tiende a repetir la desigualdad en sus instituciones (7), por
lo que es indispensable incluir en los estudios científicos la perspectiva de género, ya que ésta permite visualizar
con mayor precisión las diferentes situaciones de vida entre hombres y mujeres.
La mujer en los últimos años ha tenido una mayor oportunidad de ingresar a los espacios educativos y esto le
ha abierto espacios en el trabajo profesional, entre ellos como académica de instituciones de educación
superior. En estos establecimientos se demanda de manera constante tener una mayor preparación y al mismo
tiempo las habilidades y capacidades para interpretar la realidad escolar y la diversidad individual, con el fin de
poder responder a las exigencias de una sociedad en continuo cambio.
Para algunas de ellas el resolver con éxito este reto, es el principal estímulo intelectual de su labor diaria y tales
experiencias justifican plenamente su vida profesional, para otras, las actividades que realiza puedan no ser
gratificantes, percibirlas como una carga y tener repercusiones sobre su salud física o mental. Tratándose de
personal académico de una institución de educación superior esto puede incidir sobre la calidad de la educación
que se ofrece.
Investigaciones realizadas con el objetivo de evaluar la eficacia de una determinada organización reportan que
el estado de salud física y mental de los trabajadores repercute en aspectos como: ausentismo, disminución de
la productividad, disminución de la calidad del servicio que se otorga, entre otros (8).

�Por lo anteriormente expuesto el objetivo del presente estudio fue analizar las diferencias en el trabajo que
realizan hombres y mujeres académicos de un centro universitario con el fin de identificar las repercusiones
que éste pueda tener sobre su salud.
Material y Métodos
El estudio es de tipo observacional, transversal, comparativo realizado con personal académico de un Centro
Universitario ubicado en la Ciudad de Guadalajara Jalisco.
El tamaño de la muestra se calculó tomando en cuenta el universo de académicos con nombramiento de tiempo
completo y medio tiempo existentes en el registro del departamento de personal. Se consideró una prevalencia
de 15% de problemas de salud, un margen de error de .05 y un nivel de confianza de 95%, de ésta forma la
muestra se integró con 145 personas.
Para la selección de los participantes se realizó un muestreo estratificado proporcional, en la que los estratos
fueron las tres áreas sustantivas del Centro Universitario (División de Disciplinas para el desarrollo, Promoción
y Preservación de la Salud, División de Disciplinas Clínicas, División de Disciplinas Básicas) y dentro de éstas
los departamentos. La unidad muestral fueron los académicos los cuales finalmente fueron seleccionados por
medio de un muestreo aleatorio simple, tomando como marco muestral el registro proporcionado por la
institución.
La información fue captada por medio de una entrevista estructurada, para ello se utilizó un formulario en el que
el 90% de las preguntas eran cerradas y el resto abiertas.
Las variables de estudio fueron: 1.- Variables sociodemográficas: edad, sexo, escolaridad, estado civil; 2.Variables laborales: nombramiento, antigüedad en la institución turno, actividades realizadas, existencias de
otro empleo; 3.- Variables relacionadas con la salud física: valoración del estado de salud, relación entre la
salud y la actividad laboral, problemas de salud actuales, el resultado de exámenes clínicos (cifras de glicemia
y colesterol en ayunas), registro de la toma de presión Arterial y registro de peso y talla para obtener el Índice
de Masa Corporal (IMC).
La presión arterial se registró utilizando un estetoscopio y un esfigmomanómetro de mercurio que tenía un
manguito convencional; se procedió a tomar este dato estando el académico sentado, después de un periodo
de reposo de 30 minutos. Se cuidó que el brazo en el cual se iba a medir la presión estuviera apoyado sobre
una mesa, se buscó primeramente el pulso de la arteria braquial y al encontrarlo se procedió a colocar el
estetoscopio y se registró la presión. Se consideró como límites normales para la presión sistólica las cifras
entre 100-120 y para la diastólica entre 60 y 90 (9).
La medición de la estatura y el peso se determinó mediante una báscula de pie provista de altímetro la cual era
calibrada antes de empezar el levantamiento de datos. A los académicos se les pedía que subieran a la
plataforma de la báscula descalzos y que se pusieran en posición de “firmes”, estando en esta posición se
registraba el peso y con el estadímetro que se colocaba sobre la coronilla del académico se tomaba la estatura.
Con estos datos se procedió a calcular el IMC, con la fórmula del producto del peso/talla2. Se consideró hasta
25 como aceptable, 26-30 como sobrepeso, 30-35 obeso de 1º grado 36 a 40 como obeso de 2º y más de 40
como obeso de 3º grado (10).
Las cifras de glucosa y colesterol se obtuvieron después de un periodo de ayuno de más de 8 horas, para ello
se obtuvo una gota de sangre venosa periférica por medio de un instrumento que contenía una lanceta en un
resorte y que punzaba el dedo rápidamente. La gota de sangre fue colocada sobre una tira reactiva, luego ésta
se ubicó en un monitor especial para medir la glucosa o el colesterol. Se consideró como cifra normal para la
glucosa de 70 a 110 mg/ml y para el colesterol hasta 200 mg/ml.
Para el procesamiento y análisis de los datos se utilizó el paquete estadístico Epi Info 6. El análisis estadístico
se realizó considerando el tipo de variable. Para las variables de tipo cuantitativo se obtuvieron medidas de
tendencia central y como medida de dispersión la desviación estándar. Con el fin de identificar factores de riesgo
las variables se dicotomizaron por ejemplo los que refirieron tener problemas de salud física y quienes no
refirieron, los que presentaron resultados alterados en los exámenes practicados y quienes sus resultados
estuvieron dentro de límites normales Para este análisis se utilizó la Chi Cuadrada en la que se consideró con

�asociación significativa cuando el valor de p fue menor de .05 y en la determinación de OR, cuando el factor fue
mayor de 1 y el intervalo de confianza no incluía la unidad.
Resultados
El total de académicos entrevistados fue de 145 seleccionados aleatoriamente y distribuidos proporcionalmente
en las tres áreas del Centro Universitario. El 61.8% fueron hombres, sus edades fluctuaron de 24 a 68 años con
un promedio de 47.1 años, El 38.2% fueron mujeres con un promedio de edad de 42 años, siendo mayor el
promedio de edad entre los hombres (p.005). En este estudio hay una mayor proporción de hombres con pareja
(88%), que de mujeres (54.5%), (diferencia significativa, p .000 O.R 7.22 I.C. 2.81-19.01). En relación a la
escolaridad, el 14% de los hombres tienen licenciatura y las mujeres el 20% tienen este nivel escolar. Uno de
cada 3 hombres reportó tener estudios relacionados con alguna especialidad médica, y entre las mujeres 1 de
cada 5. Los niveles de maestría y doctorado son mayores entre las mujeres (52.7%) que entre los hombres
(43.8%), diferencias no significativas.
Los años de servicio en la institución fluctuaron desde 1 hasta 35, siendo mayor el promedio entre los hombres
(p =.02). El 58.5% de la población entrevistada labora durante el turno matutino. Una mayor proporción de
mujeres poseen nombramiento de técnicos docente (61.5%, p .03). Las actividades sustantivas que realizan los
académicos dentro de la institución están catalogadas como: docencia, investigación, extensión y gestión (Ver
Tabla 1).
Tabla 1. Variables laborales y género, académicos de un centro universitario

TIPO DE NOMBRAMIENTO

VARIABLES
Técnico docente
Profesor de carrera
Investigador

HOMBRES
31
41.3%
37
49.3
7
9.3

MUJERES
32 * 61.5%
15
28.8
5
9.6

TIEMPO

Medio tiempo
Tempo completo

17
50

ANTIGÜEDAD EN LA INSTITUCIÓN

Promedio
Desviación estándar

TURNO EN QUE LABORA

Matutino
Vespertino
Mixto

56
6
26

63.6 %
6.8
29.5

31
7
15

58.5 %
13.2
28.3

OTRO EMPLEO

No
Si

27
62*

30.3
69.7

28
24

53.8
46.2

25.4
74.6

9
35

19.8 años*
7.4

20.5
79.5

16 años
6.6

*p≤ 0.05
Se investigó como distribuían las diferentes actividades dentro de la jornada laboral y se encontró en primer
lugar la docencia. Las mujeres asignan más tiempo de su jornada a esta actividad, tienen un mayor número de
alumnos y mayor número de horas frente a grupo (p.02). El segundo lugar lo ocupó la investigación y solo una
pequeña proporción de académicos dedica la totalidad de su tiempo a una sola actividad (Ver Tabla. 2).
Tabla 2. Promedio de tiempo para las actividades que realizaron los académicos en el ± ultimo semestre
según genero
VARIABLE
TOTAL HORAS FRENTE A GRUPO

TOTAL DE GRUPOS

HOMBRES

MUJERES

Promedio
118.14 (±95)

Min - Max
3 - 42

Promedio
133(±35.4)*

Min - Max
2 - 420

2.7(±2.8)

1-24

2.7(±1.3)

1-6

�TOTAL ALUMNOS

54(±39)

4- 240

66.5(±56.9)*

5 - 360

% DE TIEMPO DEDICADO A DOCENCIA

41.4

29.7

48

28

% DE TIEMPO DEDICADO A INVESTIGACION

15.3

19.9

37.2

25

% DE TIEMPO DEDICADO A EXTENSIÓN

18.4

13.8

16.3

8.7

% DE TIEMPO DEDICADO A GESTION

25.5

21.5

19.2

16.7

*p≤ 0.05
El 38.2% de los sujetos manifestó presentar alguna enfermedad. Los problemas reportados fueron:
enfermedades crónico degenerativas (24.5%), los problemas gastrointestinales (3.2%), endocrinos (11.3%),
músculo-esqueléticos (7.5%). Se encontraron diferencias significativas en el estado de salud entre hombres y
mujeres. Los hombres reportaron mayor frecuencia de enfermedades crónicas degenerativas y las mujeres más
problemas endocrinos (Ver Tabla 3).
Tabla 3. Problemas de salud más frecuentes reportados por los académicos según género
PROBLEMAS DE SALUD MAS FRECUENTES
Crónico degenerativas
Gastrointestinales
Enfermedades vías respiratorias .altas
Endócrinas
Renales
Musculo esqueléticas
Estrés
Obesidad
Dolencias o malestares inespecíficos
TOTAL
*p≤ 0.05

HOMBRES
No
%
12
41.3*
3
10.3
2
6.9
1
3.5
2
6.9
2
6.9
1
3.5
1
3.5
5
17.2
29
100

MUJERES
No.
%
1
4.3
4
17.4
1
4.3
5
21.8*
1
4.3
2
8.7
2
8.7
2
8.7
5
21.8
23
100

Entre los hombres el tener otro empleo remunerado se encontró como riesgo para presentar problemas de salud
(p=.04, = O.R. 2.73 I.C. .91-8.27). Al cuestionarles cómo valoran su salud (las opciones se marcaron como:
excelente, muy buena, buena y deteriorada) hubo una mayor proporción de hombres que calificaron su salud
como excelente (16.9%) en comparación con las mujeres (7.1%), contrariamente una mayor proporción de
mujeres calificó su salud como deteriorada (5.4%) en comparación con los hombres (3.4%). Al cuestionarles si
los problemas de salud que presentaban tenían relación con el trabajo que desempeñaban el 40.7% de las
mujeres su respuesta fue afirmativa y 40.7% de ellas reportaron ausentismo laboral por motivos de salud en el
último año (Ver Tabla. 4).
Tabla 4. Género y salud académicos de un centro universitario
VARIABLE
PRESENCIA PROBLEMAS DE SALUD
CALIFICACION DEL ESTADO DE SALUD

RELACIÓN ENTRE LA SITUACIÓN DE SALUD Y TRABAJO

Si
No
Excelente
Muy buena
Buena
Deteriorada
No

HOMBRES MUJERES
32
64
22
40
57
36
32
50
15 16.9
4
7.1
38 42.7
25 44.6
33 37.1
23 42.9
3
3.4
3
5.4
47 69.7
27 59.3

�Si

11

30.3

16*

40.7

AUSENTISMO LABORAL POR MOTIVOS DE SALUD

No
Si

62
27

81.0
19.0

32
22

59.3
40.7

HOSPITALIZACIÓN EN EL ÚLTIMO AÑO

No
Si

55
33

62.5
37.5

29
25

53.7
46.3

ACCIDENTES

No
Si

63
24

72.4
27.6

38
15

71.7
28.3

*p≤ 0.05
Otros puntos cuestionados en relación a la salud fue la hospitalización en el último año, 37.5% de los hombres
y 46.3% de las mujeres reconocieron haber sido hospitalizados y en cuanto a los accidentes el 27.9% de los
académicos reportó haber sufrido un accidente en el último año, estos se clasificaron por el lugar de ocurrencia
reportando un 34.2 % en trayecto y el 65.8 % fuera del lugar de trabajo, no existiendo diferencias significativas
entre hombres y mujeres en estos aspectos. La diferencia encontrada fue en relación al tipo de secuelas
después de sufrir un accidente, las mujeres reportaron una mayor presencia de secuelas estéticas p &lt; .05 (Ver
Tabla 4).
En relación al IMC se registró que solo el 38.4% de los hombres y el 43.5% de las mujeres se ubicaron en el
parámetro de normalidad, encontrando una prevalencia de sobrepeso y algún grado de obesidad de 61.6% en
hombres y 56.5% en mujeres.
Las cifras de tensión arterial sistólica catalogadas como altas se presentaron más en los hombres (31.6%) que
en las mujeres (10.5%), diferencias significativas.
En cuanto a la glucosa en sangre periférica se reportó una mayor proporción de mujeres (41.7%) que
presentaron cifras menores de 70 mg/ml y en hombres solo el 11.4%. Finalmente otro indicador del estado de
salud fue las cifras de colesterol, encontrando que 43.4% de los hombres y 31.2% de las mujeres presentaban
cifras por arriba de 200 mg/ml (Ver Tabla 5).
Tabla 5. Indicadores de salud registrados en académicos de un centro universitario
VARIABLES
INDICE DE MASA CORPORAL IMC
20-25 NORMAL
26-30 OBS. 1º GRADO
31-40 OBS 2º GRADO
41 Y + OBS 3º GRADO

HOMBRES
No.
%
30
38.4
33
42.3
15
19.2
0
0

MUJERES
No.
%
20
43.5
20
43.5
5
10.8
1
2.2

CIFRAS DE TENSION ARTERIAL
SISTOLICANORMAL
ALTA

54
25

68.3
31.6*

43
5

89.5
10.5

DIASTOLICANORMAL
ALTA

65
14

82.2
17.8

42
5

89.3
10.6

CIFRAS DE GLUCOSA
&lt; 70 mg/ml
70-110 mg/ml
111 y +
CHI 2 = 16.10 p = .000

9
61
9

11.4
77.2
11.4

20
26
2

41.7*
54.1
4.2

CIFRAS DE COLESTEROL

�&gt;200 mg/ml
200 y + mg/ml

43
33

56.6
43.4

33
15

68.8
31.2

*p≤ 0.05
En la Tabla 6 se presentan las variables en las cuales se encontraron diferencias significativas y factores de
riesgo y entre ellas el que la mujer posee un nombramiento de técnico docente, se encuentre sin pareja, tenga
un mayor número de horas frente a grupo, problemas de salud endocrinos y presentar cifras de glucosa por
debajo de lo normal. En cuanto a los hombres el tener otro empleo, problemas de salud crónico degenerativos
e hipertensión sistólica.
Tabla 6. Factores asociados entre género académicos de un centro universitario
VARIABLES

MUJERES HOMBRES CHI 2
%
%

P

O.R.

I.C.

Nombramiento: técnico docente

61.5

41.3

440

.03

2.11

.99-4.53

Tener otro trabajo

47.1

69.0

7.53

.006

2.65

1.24-5.72

Edad (promedio en años)

43.7
años

49.3
años

25.93 .005

Estado civilCon pareja vs sin pareja

54.5

88

22.81 .000

7.22

2.81-19.01

Docencia: promedio de horas frente a grupo

133
hrs.

118
hrs

22.92

.02

Problemas de salud crónico degenerativos

4.5

41.4

9.38

.002 15.53 1.75-359.7

Problemas de salud: endocrinos

22.7

3.5

4.20

.04

7.78

.76-191.20

Hipertensión sistólica

10.5

31.6

7.46

.006

3.98

1.30-13.01

Hipoglucemia

41.7

11.4

16.10 .000

5.23

1.93-14.40

Secuelas estéticas de accidente

71.4

28.6

5.38

.02

5.63

.99-35.32

Relación entre el estado de salud y el trabajo

40.7

30.3

4.20

.04

2.53

.94-6.89

Problemas de salud y tener otro empleo

43

67

4.16

.04

2.73

.91-8.27

Discusión
En esta investigación, nos adentramos a identificar las diferencias entre mujeres y varones que comparten un
mismo espacio en el trabajo asalariado; se encontraron algunas similitudes, pero también diferencias, tanto en
el trabajo que realizan como en la salud, que se manifiesta en términos de exposición diferencial a riesgos, pero
de manera fundamental en la cuota de poder de que disponen mujeres y hombres para enfrentar, dichos riesgos
y proteger su salud (11).
Si bien las diferencias sexuales son la base sobre la cual se asienta una determinada distribución de papeles
sociales, esta asignación no se desprende "naturalmente" de las diferencias biológicas, que fueron
convirtiéndose y justificándose hasta llegar a ser desigualdades sociales(12), cuyos patrones de
comportamiento se han aprendido dentro del contexto familiar (13), así tenemos que en México, en los últimos

�años ha sufrido cambios importantes en su estructura sectorial con un fuerte proceso de tercialización de la
mano de obra (comercio y servicios) y se señalaba este sector como un importante espacio para el desarrollo
de las ocupaciones femeninas (14). Al mismo tiempo este mercado laboral está muy segmentado
horizontalmente, la concentración de las mujeres está presente en un conjunto reducido de ocupaciones que
se definen como típicamente femeninas en términos culturales. Un número importante de mujeres trabajan
como maestras, (61.1% según el Censo Nacional de Empleo 2003, (15) y este hecho se vio reflejando en la
presente investigación, donde la labor docente en el Centro Universitario la realizan en mayor promoción las
mujeres, con una mayor carga de horas frente a grupos y un mayor número de alumnos. A pesar de que en
nuestro estudio existe una mayor proporción de hombres en una relación de 1.6 a 1.
Al mismo tiempo existe una segregación vertical las mujeres tienen los nombramientos menos remunerados,
en este caso los de Técnico Docente (61.5% contra 41.3% de los hombres). Dentro de esta institución
universitaria quienes poseen estos nombramientos tienen un menor salario por hora trabajada y además este
nombramiento les impide participar en los diferentes programas de promoción que tiene la institución. Es a
través del nombramiento administrativo que se puede tener acceso a diferentes programas de estímulos o
recalificación, de esta forma quienes poseen los nombramientos de profesor de carrera o investigador son los
que tienen mayores beneficios. Esto coincide con lo reportado en el informe ETAN, política científica de la Unión
Europea donde se reporta que a las mujeres no se les facilita su acceso a los puestos de toma de decisiones y
no se promueve su trabajo como investigadoras (16) o lo reportado por Artazcoz (17) en el que las trabajadoras
universitarias ganaban un 32% menos que sus colegas masculinos.
Si esta situación la analizamos desde el punto de vista de la escolaridad, encontramos en nuestra investigación
un mayor número de mujeres con maestría y doctorado (52.7%), en comparación de los hombres (43.8%).
Dentro de una institución de educación superior se esperaría que los profesores de carrera o investigadores
deberían ser los de mejor preparación; situación que no se presenta en este estudio. De ahí la importancia de
comprender que la discriminación de las mujeres en este espacio se produce de manera individual e
inconsciente pues está tejida dentro de las formas sutiles y administrativas, ya que abiertamente no hay
desigualdad pero ponen a las mujeres en desventaja frente a los hombres.
Podemos decir que en esta institución educativa, existe una igualdad de remuneración por un trabajo de igual
valor entre las y los académicos, pero las oportunidades para acceder a los nombramientos si están
diferenciados según el género, no existe igualdad de oportunidades para que la mujer pueda tener acceso a
estos nombramientos, a pesar de que la mujer tiene un mayor grado de preparación académica. La segregación
horizontal de género no se puede justificar con argumentos basados en las capacidades individuales de mujeres
y varones, sin embargo está afectando el desarrollo profesional de las mujeres (18). Por otra parte esta
desigualdad limita sus posibilidades de ser autónomas en términos económicos, si bien no equivale a pobreza
de ingresos si incide en su grado de autonomía económica y en su capacidad de decisión, además su situación
se agrava ya que existe una proporción importante de hogares con jefatura femenina en donde la mujer es la
perceptora de ingresos y donde simultáneamente enfrenta las responsabilidades ligadas a la presencia de hijos
menores de edad, todo esto tendrá sus repercusiones sobre su bienestar físico y emocional, situación que ha
sido ampliamente documentada en estudios de corte cualitativo (19).
La asignación de los roles de género suele determinar la percepción de signos y síntomas de enfermedad, el
momento en que se busca atención médica, la manera de asumir o no el rol de enfermo (a) y las necesidades
específicas de atención (20). De aquí que los estudios sobre morbilidad realizados en países desarrollados
indican que las mujeres perciben su salud como peor y sufre mayor discapacidad que los varones (21), situación
semejante encontramos en este estudio, en el que las mujeres perciben su salud en peor situación que los
hombres y reportan mayor ausentismo por problemas de salud, a pesar de que los hombres reportaron mayores
problemas de salud, caso contrario a lo reportado por Cruz (22) que refirió mayores tasas de enfermedad entre
las mujeres. Otros estudios documentan que las mujeres empleadas tienen mejor estado de salud que las que
trabajan a tiempo completo como amas de casa. Además, se han reportado algunos beneficios que proporciona
el empleo, como son las oportunidades para desarrollar la autoestima y la confianza en la propia capacidad de
decidir, el apoyo social para personas que de otra forma estarían aisladas y las experiencias que aumentan la
satisfacción con la vida (23).
En este estudio, un mayor porcentaje de hombres reportaron problemas de salud y muestran mayor riesgo de
enfermar cuando tienen otro empleo remunerado. Esta morbilidad se manifestó en enfermedades crónicas como
diabetes e hipertensión, padecimientos que pueden presentar un mayor riesgo de discapacidad a corto y largo
plazo, por otra parte se encontró una cantidad importante de académicos con sobrepeso y obesidad, (61.6%)
situación que puede agravar estos problemas.

�El que una mayor proporción de mujeres haya relacionado su estado de salud con el trabajo, puede tener
relación con la mayor carga de trabajo ya que la mujer no se deslinda de las labores del hogar que les implica
una doble obligación y un mayor desgaste (24,25).
En lo que respecta a las incapacidades en una investigación realizada con los trabajadores y trabajadoras de
centros de educación del estado Español se reporta como primera causa de incapacidad o baja temporal las
afecciones musculo esqueléticas (39.1%) y 21.8% otras afecciones y los problemas cardiovasculares ocuparon
el último lugar con un 5.1 %. El 42% reportó como causas los factores propios de la organización del trabajo
tales como sobrecarga de trabajo las malas posturas, el cansancio, el estrés, (26) datos diferentes se reportan
en el presente estudio en el que los principales problema fueron los crónico degenerativos y endocrinos y las
afecciones músculo esqueléticas, solo las reportaron el 7.5 % de la población estudiada.
Hemos planteado al género como una categoría que nos permitió analizar algunas diferencias en la situación
laboral y de salud en académicos de una institución de educación superior, así mismo esta visión nos dio
elementos para pensar que una buena administración dentro de un centro universitario no es simplemente
responder con una normatividad jurídica que consagra la igualdad entre hombres y mujeres; sino que se
requieren medidas activas, que corrijan los persistentes, sutiles y ocultos factores que ponen a las mujeres en
desventaja frente a los hombres.
Es importante que las políticas de empleo y los procesos de negociación colectiva sean sensibles a las
desigualdades de género que existen en estos espacios laborales y se incremente la investigación desde la
perspectiva cualitativa y en la que el análisis de género este presente (27).
Resumen
El objetivo del estudio fue analizar las diferencias en el trabajo que realizan hombres y mujeres académicos de
un centro universitario con el fin de identificar las repercusiones que puedan tener en su salud. Material y
métodos: Es un estudio observacional, transversal, comparativo, en personal académico de medio tiempo y
tiempo completo con más de 6 meses de actividad frente a grupo. Participaron 145 académicos seleccionados
aleatoriamente, por un muestreo estratificado proporcional. Se realizó una entrevista estructurada, además de
medir, pesar, tomar la tensión arterial y una muestra de sangre periférica para cuantificar glucosa y colesterol.
Variables de estudio: 1.Sociodemográficas (edad, sexo, estado civil, número de hijos). 2. del trabajo (categoría
profesional, antigüedad profesional y en el centro de trabajo, actividades realizadas, turno de trabajo, horas de
trabajo frente a grupo, existencia de otro empleo). 3. Salud física (patologías más frecuentes, cifras de glucosa,
colesterol, T. A., Índice de Masa Corporal). Resultados: De los participantes el 61.8% fueron hombres, y el
38.2%, mujeres. Su promedio de edad fue de 47 años, y el de antigüedad, de 18 años. Los nombramientos que
poseían los participantes fueron: Técnicos docentes, 49.6%; profesor investigador, 9.4%; profesor de carrera,
40.9%. El 37% de los participantes presentaban problema de salud; las crónico-degenerativas fueron las más
frecuentes. Se encontraron diferencias significativas entre hombres y mujeres en las siguientes condiciones:
Antigüedad en la institución p=.02, tener otro empleo p=.005, horas frente a grupo p=.02, tipo de nombramiento
actividad realizada como investigador p=.002, presentar hipertensión arterial p=.006 e hipoglucemia p=.000.
Conclusiones: Existen diferencias por género tanto en aspectos laborales como de salud, así como en los
factores de riesgo según la actividad realizada.
Palabras claves. Género, salud de las mujeres, trabajo reproductivo, docentes.
Abstract
The aim of this study was to analyze the differences in the work of academic men and women of a public
university as well as their situation of health. Material and methods: It is an observational, descriptive and crosssectional study, in academic personnel of half time and complete time that work in front of group for more than
6 months. 145 academic people participated. They were randomly selected by a stratified proportional sampling.
A structured interview was made besides to measure, to weigh, to take the arterial tension and a peripheral blood
sample to quantify glucose and cholesterol. Variables of study: 1. Socio-demographics (age, sex, civil state,
number of children). 2. Of the work (professional category, professional antiquity and in the work place, activities
made, shift, working hours in front of group, existence of another job). 3. Physical health (more frequent
pathologies, numbers of glucose, cholesterol, AT, Body Mass Index) Results: 61.8% men and 38.2% women,
the average age was of 47 years, with average antiquity of 18 years. Educational technicians 49.6%, investigator
professor 9.4% career professor 40.9%. 37% presented health problem, the chronic degenerative were most
frequent. Significant differences were found (p &lt;.05) in relation to: Antiquity in the institution, type of appointment,

�to have another job, hours in front of group, to present arterial hypertension, hipoglicemy. Conclusions: The
results show us differences in labour and health aspects. If it is wanted to advance towards the gender equality,
to continue with this type of studies becomes necessary. This will help to set the guidelines and implement job
policies to guarantee the equality of opportunities in the jobs, for both sexes.
Keywords: Gender, health of the women, reproductive work, educational
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, vol.48, No.4:332-340.

�LA INVESTIGACIÓN
ANOREXIA

CUANTITATIVA

Y

CUALITATIVA

SOBRE

Berenice
López
Coutiño
y
Teresa
M.
Torres
López*
Coordinación General Académica, Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México); *Instituto de
Investigación en Salud Ocupacional. Centro Universitario de Ciencias de la Salud, de la Universidad de
Guadalajara
(Guadalajara,
Jal.,
México)
E-mail: psique43@hotmail.com; ttorres@cucs.udg.mx
Introducción
La investigación en salud tiene como principales objetivos el
análisis y solución de las enfermedades. Sus principales
limitaciones son la desfavorable prevención de enfermedades y
mejora de servicios de salud. Es posible que el tipo de abordaje
metodológico explique esta situación ó más bien la forma en que
se plantean y analizan los procesos salud-enfermedad.
Por una parte, el estudio de las enfermedades no es sólo
racionalidad,
sino
también
subjetividad,
emoción
e
individualización. Por lo tanto, la contradicción entre el abordaje
cuantitativo y cualitativo en el campo de la salud no se constituye
en lo metodológico, ni en lo instrumental, sino en los procesos que caracterizan la producción del conocimiento.
Mientras que el método cuantitativo aplica la investigación correlacional, la investigación cualitativa lo hace de
forma constructiva e interpretativa.
Estas posiciones cuestionan sobre si ambos tipos de investigación se contraponen, se subordinan uno al otro o
simplemente hay que diferenciarlos. Dicha oposición es un tema cuya controversia se centra en la disyuntiva
entre dos métodos, dos enfoques o abordajes que tienden a presentarse como opuestos en la investigación en
salud. Sin embargo, algunos profesionales que aplican la investigación cualitativa utilizan métodos y técnicas
de la cuantitativa, considerada esta última como de mayor rigor científico e interesada en la expresión numérica
de variables asociadas a la enfermedad. En este sentido, nuestro interés es comparar ambas metodologías en
relación a como investigan los fenómenos estudiados en determinadas dimensiones. Particularmente, nos
centramos en la revisión de resultados de estudios empíricos sobre anorexia.
Desde el siglo XVII, la investigación cuantitativa inició el estudio sobre cómo se inscribe el trastorno alimentario
(anorexia) en el cuerpo. Esto no significa que los alcances de la investigación cualitativa que ocurrieron
posteriormente sean limitados. Por el contrario, se observa que ambos métodos coinciden en explicar similares
dimensiones del padecimiento, pero el planteamiento y abordaje que realizan es diferente. En los últimos veinte
años, la productividad de estos métodos se ha centrado en temas como, el tratamiento del trastorno alimentario,
el género, los hábitos alimentarios y otros. Sin embargo, el antagonismo entre estas dos perspectivas está en
las distintas formas de concebir la anorexia, los modos de acceder a su estudio y, las estrategias e instrumentos
idóneos para dar respuesta a sus cuestionamientos. Por ejemplo, la identificación de prevalencia, factores
individuales (biológicos, insatisfacción física, cognitivos, de personalidad, emocionales y psicológicos),
genéticos, familiares, sociales y culturales asociados a causalidad son de interés para la investigación
cuantitativa. Particularmente, el estudio de prevalencia y causas es la única vía para explicar objetivamente
cómo se distribuye la enfermedad; mientras que las construcciones feministas, los estudios culturales y
prácticas de tecnologías en torno al cuerpo distinguen el objeto de estudio de la investigación cualitativa.
La literatura en este campo de estudio es extensa. Por lo tanto, el propósito de esta revisión es ilustrar cómo
ambos métodos plantean de forma distinta los problemas de investigación en torno a la anorexia,
distinguiéndose las causas familiares y socioculturales, de los estudios culturales. Esta revisión posibilita la
discusión de hallazgos para esbozar una forma diferente de abordar los problemas de salud.
La investigación cuantitativa y cualitativa de la anorexia: ¿son diferentes o contrapuestas?

�En medio de las diferencias se desarrolla el enfrentamiento entre lo cualitativo y cuantitativo en el campo de la
investigación en salud (1,2). Para los fines de estas reflexiones, nos interesa retomar dicha oposición entre
ambos métodos a diferentes niveles y sobre el estudio de la anorexia.
Por un lado, la investigación cuantitativa aplica la encuesta precodificada de muestreo representativo estadístico
para expresar numéricamente la frecuencia con que se presenta la anorexia. Por otro, la investigación cualitativa
se fundamenta en paradigmas alternativos cuyas técnicas muestran la heterogeneidad (3) sobre los significados
culturales y sociales que se atribuyen al cuerpo, a su vez expresadas en narraciones y observaciones.
Durante siglos el debate entre estos dos métodos se ha planteado en términos de oposición que de
complementación. Fue hasta el siglo XX cuando se perfila un campo de investigación cuantitativa y otro
cualitativo, este último se diferencia y se opone al primero como una forma alternativa, subordinada o
privilegiada de acceder al conocimiento de la realidad social. Sin embargo, la hegemonía de lo cuantitativo es
el producto de un largo proceso que arranca desde la antigüedad clásica y que va consolidándose lentamente,
hasta lograr que la perspectiva cualitativa sea considerada como subjetiva, carente de rigor y de cientificidad
(4-7).
A nivel de paradigma, la investigación cuantitativa tiene una visión de la realidad social aprehensible, compuesta
por hechos entendidos de forma aislada o fragmentada, al margen de su carácter histórico y cultural, puesto
que obedece a leyes inmutables (8). Aquí, los hechos sociales son traducidos a indicadores; los seres humanos
son homogenizables, ya que interesa reducir lo complejo a factores manipulables, racionales y neutros (9-12),
como la medición de la internalización de la imagen corporal delgada de medios de comunicación (13), la cual
se obtiene bajo esquemas objetivos (cuestionarios) que se estandarizan en las poblaciones.
La investigación cualitativa parte de paradigmas como marxismo, teoría crítica, fenomenología, constructivismo,
teoría feminista, estructuralismo y postestructuralismo, teoría fundamentada y otros. A pesar de sus diferencias,
sostienen la especificidad de un método científico para las ciencias sociales distinto de las naturales y, sus
visiones de la realidad se dirigen hacia el relativismo. Para el marxismo, el estructuralismo, la teoría feminista y
la teoría crítica, las estructuras materiales o mentales son reales, pero esto no es mediado cultural e
históricamente. En cambio para la fenomenología, el interaccionismo simbólico, la etnografía, el constructivismo
y la hermenéutica, las estructuras son entendidas como construcciones mentales e intangibles (14). En otro
nivel, las estrategias metodológicas cualitativas han rescatado el impacto de los medios masivos de
comunicación ante la imagen corporal delgada y cómo las adolescentes se apropian de ella (15); la relación
entre la anorexia y feminidad mediante factores familiares (16); las construcciones históricas del trastorno (17);
el significado de la anorexia en la cultura y sociedad (18-20), a través del análisis por construccionismo, teoría
fundamentada, fenomenología y etnografía.
A nivel epistemológico, la perspectiva cuantitativa ha perfeccionado la visión objetiva y dualista, donde el agente
en forma de influencia sociocultural transmite el mensaje de que la delgadez corporal es sinónimo de belleza,
control de sí mismo, libertad y éxito social (21-23). Y el investigador estudia este objeto sin influenciarlo o ser
influenciado con la concepción de género dominante. En cambio, en la perspectiva cualitativa se reconoce la
interdependencia entre observación y transformación. Tal es, el proceso de investigación de la feminidad y la
anorexia construido a medida que la investigadora describía el contexto del culto a la delgadez entre mujeres
mexicanas.
A nivel de objetos o temas de estudio existen otras diferencias. A la investigación cuantitativa le interesa
documentar los hechos tangibles y materiales, entonces su estudio es objetivo, mientras la cualitativa
reconstruye los patrones simbólicos que se expresan de manera intersubjetiva. Esta diferenciación se encuentra
en la aplicación de un cuestionario para medir la influencia de los agentes y situaciones que transmiten el modelo
estético actual (24), éstas se centran en lo que estudiantes mexicanas piensan, dicen que han hecho o harán
en forma hipotética. A diferencia del estudio sobre la construcción del trastorno alimentario a través de la historia,
donde la forma del cuerpo es moldeada por determinadas apariencias físicas y vestimentas que la cultura
dominante transmite a través de, modelos considerados bellos.
Respecto al par etic/emic, que alude respectivamente a la visión desde fuera y desde dentro de un fenómeno
social o de una cultura, en la investigación cuantitativa se estudia una realidad social de acuerdo a categorías
construidas previamente por el investigador (25-28). En el caso de la cualitativa se otorga relevancia al rescate
de la visión de los investigados. También existen tratamientos cuantitativos y estadísticos de enfoques emics
como la construcción de un instrumento para identificar la presencia de actitudes alimentarias relacionadas con
la distinción de ser mujer, a partir de los relatos de mexicanas que habían padecido trastornos alimentarios (29).

�Esto desmitifica la exclusividad de la perspectiva cualitativa para acceder a realidades y categorías distintas de
las ya conocidas.
En cuanto a los objetivos de ambas perspectivas se afirman diferencias. El planteamiento de medir si, el nivel
de exposición a los medios masivos de comunicación se relaciona con presentar insatisfacción física y anorexia
en estudiantes universitarias, está más asociada a la investigación cuantitativa; en cambio, un tema de estudio
cualitativo es ilustrar el impacto de la introducción de la televisión en los mecanismos que moldean la imagen
corporal en adolescentes de una comunidad rural del oeste de Fiji, la cual enfrenta cambios sociales y
económicos muy rápidos. Ambos objetos de estudio son iguales, pero su planteamiento y delimitación difieren.
Donde las diferencias son más evidentes es cuando se afirma que el trastorno alimentario no ocurre
uniformemente en todas las culturas y tiempos. Pero, se generaliza el hecho de que la obsesión por la esbeltez
está concentrada en culturas donde hay abundante comida (30). Por el contrario, la investigación cualitativa
particulariza el estudio de la comida, cuando se profundiza en las prácticas alimentarias en determinados
espacios físicos y relaciones interpersonales. El consumo de nutrientes se distingue en quienes conviven en el
hogar con familiares, de quienes viven solos y no consumen gran cantidad (31).
La noción de causalidad en la visión cuantitativa asume con más frecuencia, un enfoque de causa-efecto en el
diseño de variables independientes y dependientes. Un ejemplo, es el papel de la familia como posible factor
decisivo en la génesis de la anorexia (32-40), sin embargo Toro (41) afirma que la desinformación científica ha
generado que actualmente aún se defienda el papel causal prácticamente exclusivo de la familia. Algunos
estudios permiten afirmar que no existe ningún tipo de estructura ni funcionamiento familiar, ni estilos educativos
parentales considerados como factores de riesgo o causales específicos de la anorexia (42). La perspectiva
cualitativa se niega a establecer la causa sobre el efecto y a buscar un “agente específico” para entender la
anorexia, ya que la relación, interacción, retroalimentación y comunicación hacen que la interpretación de los
fenómenos, no posibilite dicha distinción.
También, el enfoque cualitativo descubre hipótesis en un proceso continuo (43) que inicia desde el
planteamiento del problema, el cual no necesita ser definido perfectamente, pues de él no dependen los otros
momentos de la investigación (44-46). A diferencia de la investigación cuantitativa sobre la influencia de medios
masivos de comunicación en autoestima, imagen corporal y anorexia, donde con anterioridad determinaron al
menos tres hipótesis por cada variable en estudio (47).
En el ámbito metodológico, el principio de la flexibilidad en lo cualitativo es sobresaliente (48). Un estudio basado
en teoría fundamentada permitió modificar la selección de participantes e instrumentos de recolección de
información, a medida que se diferenciaba la influencia de la cultura y la familia en mujeres que padecían o no
trastornos alimentarios. De manera que se entrevistaron 32 mujeres al inicio, posteriormente se dividieron en
grupos y subgrupos de acuerdo a características particulares (49).
Otro aspecto, es la preferencia por escenarios naturales y la aplicación de diferentes técnicas de recolección de
datos. El investigador cualitativo aplicó técnicas etnográficas en forma de observación participante, grupos
focales, entrevistas a profundidad. Lo cual le permitió convivir con adolescentes en sus escuelas y hogares,
para comprender sus explicaciones en torno a la belleza y su imagen corporal, en medio de la exposición a
medios de comunicación y cambios económicos por la globalización (50).
Otra de las especificidades metodológicas del enfoque cualitativo es el muestreo. El tipo teórico seleccionó
participantes de diferentes estratos socioeconómicos, sintomatología alimentaria y grupos de edad en la
comprensión del rol cultural, familiar y economías globalizadas en la imagen del cuerpo. Debido a su carácter
exploratorio, los proyectos cualitativos posibilitan el acceso y disponibilidad de los informantes, pero también
con la búsqueda intencionada de casos negativos y la aplicación del principio de saturación teórica se modifican
las hipótesis de trabajo (51). También, estos estudios plantearon un número muy limitado de casos, lo que
diferencia su grado de generalización y profundidad. En cambio, el muestreo de los estudios cuantitativos en la
determinación de factores culturales, familiares y sociales de la anorexia se planteó en términos distributivos,
estadísticamente representativos, en donde todos los sujetos tuvieran las mismas posibilidades de ser elegidos
(52); también fue estratificado mediante la clasificación de establecimientos y niveles de enseñanza media (53)
o pareado por edad en el estudio de casos y controles (54).
Vale señalar que todo proceso de análisis conlleva una selección y ciertos modos de ordenación que responden
a un encuadre teórico e incluso ideológico. En este sentido, las diferencias entre ambos tipos de investigación
se hacen más evidentes. El análisis en investigación cualitativa no culmina en un proceso de indagación, sino

�en un ejercicio permanente que inicia con el diseño del proyecto y se transforma, a partir de la información
recolectada. Karine Tinat (55) aplicó un enfoque antropológico para analizar la relación de la anorexia, a través
de la feminidad e interesándose en lo individual o corporal, lo sociocultural y lo familiar. Aunque no es explícita
su estrategia, ella retoma la teoría psicoanalítica, estructural familiar y el rol cultural del culto a la delgadez. A
diferencia del análisis narrativo que permitió explorar la trayectoria de los padecimientos alimentarios y
reconstruir la concepción social del cuerpo en adolescentes (56). Además de emplear la teoría fundamentada
en el proceso metodológico, Susan Bordo (57) aplicó el análisis cualitativo comparativo, mediante la clasificación
de características familiares y sus posibles combinaciones con síntomas de la anorexia, lo cual se construyó
con matrices. Otra aplicación de esta estrategia se reflejó en la comprensión del modelo de comida sana. Donde
el análisis encontró que el consumo de alimentos sanos difundido en revistas dirigidas al sexo femenino, era
una práctica corporal impuesta entre las jóvenes. Sus narrativas destacaban el cuidado de su salud a través de
esta práctica; situándolas en el conflicto de ser buenas madres, de buena moral y bellas (58). Por otra parte,
Pérez, Vega y Romero (59) emplearon el análisis constructivista, el cual permitió comprender las prácticas
alimentarias y la percepción que tenían sobre su cuerpo las mujeres de una zona rural mexicana. Mientras,
Eileen aplicó diferentes técnicas cuantitativas y cualitativas cuyo análisis consistió en obtener medidas de
tendencia central y comprensión de significados respectivamente. Rubin, Fitts y Becker (60) emplearon la teoría
fundamentada para describir las experiencias sobre cómo lo familiar, lo étnico, cultural y social moldeaba su
percepción de la forma del cuerpo. Estos últimos dos estudios configuran la dominación política e ideológica en
torno al cuerpo, en el sentido de hacerlo más esbelto, para obtener aceptación.
El análisis cuantitativo es una etapa previa a la redacción del informe. Sus tipos tienen diferentes mecanismos
de aplicación, pero la mayoría está ligada con análisis estadísticos como los de correlación, análisis
multivariado, regresión múltiple ó logística, cuya intención es cuantificar un valor que representa la evidencia, o
del cual se infiere la existencia de un mecanismo causal para explicar cómo un concepto es el efecto o la
consecuencia de otro. Tal es el caso de las explicaciones causales (61-63), las cuales retoman modelos
multicausales de la enfermedad, así como psicosociales para determinar cómo los factores socioculturales y
familiares provocan el efecto anoréxico. El análisis cuantitativo afirma la presencia de exigencias en relación a
la apariencia física femenina, principalmente en adoptar el referente de belleza de cuerpo delgado (64). Lo cual
confirma la hipótesis de asumir el modelo estético corporal sumamente delgado del mundo occidental (65).
Las limitaciones metodológicas de los análisis cualitativos y cuantitativos se hacen presentes en estas
descripciones. Por lo tanto, sólo puntualizamos algunas de ellas: lo cuantitativo manifiesta la debilidad de no
diferenciar características de aculturación y normas culturales asociadas a las formas clínicas y subclínicas de
trastornos alimentarios (66,67) y la restricción de la realidad social a lo que puede ser cuantificado,
sacrificándose los significados por el rigor matemático (68) y excluyéndose la subjetividad de cada individuo
(69). Y lo cualitativo, en la particularidad de sus interpretaciones (70).
La validez en el análisis cuantitativo es establecida con criterios internos (coherencia con la realidad observable)
y externos (generalización, veracidad y objetividad), también según los grados de predictibilidad y replicabilidad.
La confiabilidad indica el grado de error estadístico atribuible a los resultados obtenidos; en cambio, la
investigación cualitativa obtiene credibilidad mediante el compromiso prolongado, observación persistente,
triangulación metodológica, interlocución con colegas, análisis de casos negativos, adecuación referencial y
opinión de los estudiados; su transferabilidad se caracteriza por la descripción densa; su dependabilidad y
confirmabilidad es obtenido por todos los anteriores y el registro del diario de campo (71-75).
Conclusión
La investigación cualitativa tradicionalmente ha enfatizado sus diferencias con la cuantitativa, tanto a nivel
paradigmático, epistemológico y metodológico en relación a que se generan conocimientos complementarios u
opuestos, sin embargo cuando se analiza lo que se produce en ambas aproximaciones, se habla más de
diferencias.
En el estudio de la anorexia ambos paradigmas han aportado visiones heterogéneas a través de métodos
diferentes. Pero, la coincidencia es que en las mujeres y adolescentes aparece con mayor frecuencia el trastorno
alimentario ó en quienes se ha descrito la experiencia de construir un cuerpo más esbelto. Por otra parte, ambos
tipos de investigación nos ofrecen una mirada diferente sobre lo familiar y sociocultural en relación a la anorexia,
pero son conocimientos válidos, para quienes nos afiliamos al estudio del trastorno alimentario.
Más aún, es antagonismo entre estas metodologías es casi imposible al observar que lo cualitativo cruza con
lo cuantitativo, cuando intercambiar la aplicación de sus técnicas. En esta revisión se distinguen los

�planteamientos y abordajes en torno a las causas familiares y socioculturales, así como de los estudios
culturales de la anorexia. Con esto no se pretende legitimar cuál es el método idóneo, sino que las diferencias
de sus planteamientos, aplicación de técnicas y estrategias de análisis nos aportan diferentes perspectivas del
estudio de la anorexia. Es posible, que una revisión a profundidad de los resultados obtenidos nos conduzca a
discernir la aplicación de dichos hallazgos.
Resumen
La investigación en salud tiene como principales objetivos el análisis y solución de las enfermedades. Sus
principales limitaciones son la desfavorable prevención de enfermedades y mejora de servicios de salud. Es
posible que el tipo de abordaje metodológico explique esta situación ó más bien la forma en que se plantean y
analizan los procesos salud-enfermedad. La investigación cuantitativa aplica la encuesta precodificada de
muestreo representativo estadístico para expresar numéricamente la frecuencia con que se presenta la
anorexia. Por otro, la investigación cualitativa se fundamenta en paradigmas alternativos cuyas técnicas
muestran la heterogeneidad sobre los significados culturales y sociales que se atribuyen al cuerpo, a su vez
expresadas en narraciones y observaciones. En esta revisión se distinguen los planteamientos y abordajes en
torno a las causas familiares y socioculturales, así como de los estudios culturales de la anorexia. Con esto no
se pretende legitimar cuál es el método idóneo, sino que las diferencias de sus planteamientos, aplicación de
técnicas y estrategias de análisis nos aportan diferentes perspectivas del estudio de la anorexia. Es posible,
que una revisión a profundidad de los resultados obtenidos nos conduzca a discernir la aplicación de dichos
hallazgos.
Palabras claves: anorexia, investigación cualitativa, investigación cuantitativa
Abstract
The investigation in health has as main objectives the analysis and solution of the illnesses. Their main limitations
are the unfavorable prevention of illnesses and improvement of services of health. It is possible that the type of
methodological boarding explains this situation or rather the form in that you/they think about and they analyze
the processes health-illness. The quantitative investigation applies the survey with representative statistical
sampling to express the frequency numerically with which it shows up the anorexy. For other, the qualitative
investigation is based in alternative paradigms whose techniques show the heterogeneity in turn on the cultural
and social meanings that are attributed to the body, expressed in narrations and observations. In this revision
they are distinguished the positions and boardings around the family and sociocultural causes, as well as of the
cultural studies of the anorexy. With this it is not sought to legitimate which the suitable method is, but rather the
differences of its positions, application of technical and analysis strategies contribute us different perspectives
of the study of the anorexy. It is possible that a revision to depth of the obtained results drives us to discern the
application of this discoveries.
Key words: anorexy, qualitative investigation, quantitative investigation
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75. Minayo, M. C. y O. Sánchez, Op. cit.

�MODULADORES HORMONALES AMBIENTALES Y SALUD HUMANA
Margarita Herrero (1,2), Stefan M. Waliszewski (2),
Pedro César Cantú Martínez (3)
1. Doctorado En Ciencias Biomédicas, Universidad Veracruzana, (Xalapa Ver. México); 2. Instituto de Medicina
Forense de la Universidad Veracruzana, (Boca del Río, Veracruz, México); 3. Facultad de Salud Pública y
Nutrición,
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
(Monterrey,
N.L.,
México)
E-mail: swal@uv.mx
Introducción
El hombre, independientemente de su edad, el lugar donde
radica y la profesión que desempeña, esta expuesto a una
magnitud de compuestos químicos. En el ambiente humano, la
presencia de gran cantidad de sustancias químicas ajenas a las
naturales, es la consecuencia del desarrollo industrial iniciado
en el siglo XIX y la generación de desechos líquidos, sólidos,
polvos y humos procedentes de los procesos industriales y de
combustión, el uso masivo de plásticos, plaguicidas y
fertilizantes. Entre los factores exógenos que pueden influir a la
salud humana, se encuentran los aditivos alimenticios para
preservar su carácter, los productos farmacéuticos, las
radiaciones ionizantes, las ondas magnéticas y el ruido.
También son de consideración las sustancias naturales
presentes en los alimentos, así como las toxinas naturales de
origen microbiano o vegetal como los alcaloides y los glucósidos (1).
En los últimos años, llama especialmente la atención la contaminación del entorno humano por compuestos
químicos persistentes. Este grupo de compuestos químicos posee las siguientes características especiales de:
-

producir

los

efectos

tóxicos

en

los

humanos

- ser resistentes a los factores de su degradación ambiental
- se bioacumulan en la cadena alimenticia
- se trasladan a largas distancias en la atmósfera en fase gaseosa o son adheridas a las partículas
- son capaces de originar efectos adversos en el ambiente e influir en la salud humana tanto en la
cercanía de su emisión como a distancias lejanas.
Considerando que la vida media de los compuestos químicos persistentes alcanza muchos años y que poseen
la capacidad de dispersión ilimitada, llegan a todos los rincones de la tierra. El hombre por ser el último eslabón
de la cadena alimenticia presenta mayor acumulación. Por ello, es necesario indicar, que la exposición
permanece durante muchos años, formando varios retos para la investigación toxicológica.
En este grupo de compuestos que cumplen los criterios de contaminantes ambientales persistentes, se
encuentran los compuestos organoclorados. A ellos pertenecen los insecticidas organoclorados como el DDT y
sus metabolitos, los isómeros de hexaclorociclohexano (HCH), los compuestos ciclodiénicos (aldrin, dieldrin,
endrin), heptacloro, metoxicloro, endosulfano, clordano, toxafeno. También cumplen estos criterios los
compuestos químicos utilizados en la industria o las impurezas de los procesos de la síntesis química como el
hexaclorobenceno (HCB), bifenilos policlorados (PCB’s), naftalenos policlorados (PCN), policloradas dibenzop-dioxinas (PCDD), furanos policlorados (PCDF) o policlorados dibenzoéteres (PCDE). A este grupo también
se agregan los derivados del bromuro utilizados como retardantes del fuego, como el hexabromobenceno
(HBB), los bifenilos polibromados (PBB’s) o los polibromados dibenzoéteres (PBDE).
La evaluación del impacto ambiental de la mayoría de los contaminantes en los organismos seleccionados,
especies o ecosistemas enteros, es una tarea bastante compleja y difícil, causada por (2):

�1. muy bajas concentraciones de los polutantes presentes en los elementos del ambiente
2. dificultades en la determinación de la dosis mínima necesaria para desarrollar un efecto adverso o falta
de
la misma, en el caso de actividad cancerígena o sustentada en la acción con los receptores y dificultades
en
la evaluación de la relación dosis – efecto
3. una complejidad de los mecanismos de acción de los contaminantes por separado
4. las reacciones abióticas y bióticas que conducen a nuevos compuestos, frecuentemente desconocidos,
con
características toxicodinámicas diferentes al compuesto original
5. interacciones de sinergismo entre diferentes tóxicos absorbidos por el organismo vivo
6. las dificultades en la selección, interpretación y extrapolación de los resultados obtenidos de los
experimentos in vivo e in vitro a las condiciones reales del ambiente.
Disfunción del sistema endocrino
El sistema endocrino, es el segundo después del nervioso que regula y coordina las funciones de los órganos
internos y mantiene la homeostasis del organismo (3). El sistema endocrino influye a los tejidos y órganos
blancos a través de la información codificada en las hormonas excretadas por las glándulas endocrinas y las
células presentes en diferentes órganos internos. Las hormonas que se producen, viajan por el torrente
sanguíneo llevando mensajes por todo el cuerpo. En los adultos, estas hormonas mensajeras gobiernan el sexo
y la reproducción, coordinan órganos y tejidos para mantener el cuerpo en estado apropiado. Antes del
nacimiento, las señales hormonales juegan un papel vital coordinando eventos críticos en el desarrollo
temprano, como la diferenciación sexual y la formación correcta del cerebro. Debido a la importancia de este
sistema en el desarrollo temprano, las sustancias químicas exógenas que alteran estos mensajes representan
un peligro especial para el feto (4).
Es sabido, que muchos de los contaminantes ambientales pueden interferir en el balance hormonal, originando
consecuencias negativas a la salud humana y animal. Estos compuestos químicos se denominan “disruptores
hormonales” y se definen como sustancias exógenas, culpables por cambiar el estatus de la homeostasis
hormonal, repercutir en la salud del individuo y provocar daños en las generaciones posteriores a través de
interferencias en el sistema endocrino. Los compuestos químicos comprobados por su actividad hormonal
solo in vitro, se tratan como compuestos potenciales por interferir en el sistema endocrino in vivo. Los niveles
de exposición a contaminantes que aparentemente no ocasionan daños en los adultos, pueden tener efectos
devastadores en los organismos expuestos en la etapa embrionaria. Se ha demostrado que un feto es 100
veces más sensible a un disruptor hormonal que un adulto. El desarrollo normal depende de la obtención de la
cantidad correcta del mensajero. Si estos mensajes no llegan, o llegan en cantidad no programada, el desarrollo
del producto se altera de manera irreversible, produciendo daños permanentes (5).
Considerando la diversidad del sistema endocrino, los mecanismos de acción de los xenobióticos que dañan su
función son muy complejos y poco conocidos. Sus efectos pueden ser peligrosos en la etapa de organogénesis
durante la vida uterina y los primeros años de vida, debido a la falta de mecanismos y reacciones reversas de
regulación, síntesis y excreción hormonal (6). Ésta acción puede conducir a cambios peligrosos e irreversibles
que se muestran a veces en la pubertad sin indicar su origen (7). Los disruptores endocrinos pueden alterar la
comunicación interna del cuerpo de diversas maneras. Muchos xenobióticos pueden mimetizar hormonas y
enviar mensajes falsos. Otros bloquean los receptores hormonales que reciben los mensajes que viajan por el
torrente sanguíneo y previenen, que los mensajes verdaderos lleguen a su destino. Algunos ocasionan
disrupciones al inhibir la síntesis de las propias hormonas del cuerpo o aceleran su disociación y excreción.
Existen diversas vías de propagación de los xenoestrógenos que alcanzan a los humanos y a los animales. Se
consideran a los alimentos como principal fuente de esta contaminación (8). Las vías adicionales de entrada de
los contaminantes al organismo, las representa el sistema respiratorio por inhalar sus vapores o ingreso de
partículas (9,10). En menor grado la vía de ingreso es la piel. Los xenoestrógenos en el torrente circulatorio, se
enlazan con las proteínas o circulan en forma libre (11). Durante su metabolismo, se degradan a metabolitos no

�activos que se excretan por la orina o con las heces. Una parte alcanza los tejidos blancos donde desarrollan
su efecto enlazándose con los receptores o actuando por otros mecanismos fisiológicos. Algunos de los
xenobióticos tienen actividad hormonal en el organismo después de un paso de activación metabólica. Los
compuestos que son persistentes, se acumulan en los tejidos u órganos (por ej. tejido adiposo), de donde se
liberan lentamente al torrente sanguíneo (12) saturando el organismo con su presencia (13,14). Su permanencia
en el organismo expuesto puede perdurar toda la vida.
Los compuestos químicos que afectan al sistema hormonal pueden desarrollar su actividad del siguiente modo
(15,16):
- por actividad competitiva por enlace con los receptores (activación o inhibición)
- inhibición de la síntesis de las hormonas endógenas
- inhibición de enlace de las hormonas endógenas con las proteínas específicas que transportan las
hormonas desde el lugar de su síntesis al blanco
- por modificar el metabolismo de las hormonas endógenas
- modificando la accesibilidad de los receptores celulares
Las consecuencias en la salud humana que se relacionan con la actividad de los xenoestrógenos se pueden
enlistar como:
- incremento del número de neoplasias
- de mama en mujeres
- de testículos
- de próstata
- disminución del número y calidad de los espermatozoides
- incremento de casos de irregularidades en el desarrollo del aparato reproductor masculino
- criptorquidias
- hipospadias
- incremento de los casos de quistes de ovarios y endometriosis
- acortamiento de la lactancia
- aumento de nacimientos de bebés del sexo femenino
- menarca temprana
- disminución del desarrollo psicomotor de los niños.
Las características enlistadas revelan, que la mayoría de las alteraciones, se relacionan con el sistema hormonal
sexual. Todavía hacen falta estudios contundentes que comprueben las hipótesis sobre la relación directa de
los xenobióticos ambientales y su efecto a la salud humana (17). Las consecuencias de la exposición de los
animales a las sustancias que originan disfunción del sistema endocrino son más conocidas y se manifiestan
en (18):

�- disturbios reproductivos
- disminución de anidamiento
- demasculinización y feminización
- disminución de la respuesta inmunológica
- disfunción de la tiroides
Xenoestrógenos y cáncer mamario
En los últimos 20 años en la bibliografía científica, se encuentran trabajos dedicados a los compuestos químicos
denominados xenoestrógenos con capacidad de desarrollar actividad biológica semejante a las hormonas
femeninas de 17-b-estradiol. Su actividad se relaciona con una mayor prevalencia mundial del carcinoma
mamario (19,20,21). En países desarrollados, el carcinoma de mama es el cáncer más frecuente en mujeres
constituyendo alrededor del 20% de los carcinomas malignos.
A pesar del gran desarrollo logrado en el diagnóstico y tratamiento del carcinoma mamario, no se han podido
definir con precisión las causas que pueden originar este padecimiento, debido a una interacción entre los
genes, hormonas, factores físicos y químicos ambientales (22). Alrededor del 20 a 25 % de los casos que se
presentan en familiares relacionados, tienen origen genético. Se considera, que un 10% de casos corresponde
a una predisposición hereditaria (mutaciones de genes supresores: BCRA1 localizados en el cromosoma 17q21,
BCRA2 en el cromosoma 13q12-13 y p53 del cromosoma 17p13). Los últimos estudios sugieren un aumento
de casos con responsabilidad genética, que pueden alcanzar hasta un 18%. En el mundo científico, existe un
acuerdo, que la mayoría de los casos de cáncer de mama (por lo menos 2/3 partes), se desarrollan
espontáneamente como consecuencia de la acción de los factores endógenos o ambientales sobre el sistema
hormonal.
Los resultados de estudios epidemiológicos indican, que uno de los factores de mayor importancia en la
etiología del carcinoma mamario, es el tiempo de la exposición a los estrógenos y a la progesterona. El riesgo
más frecuente en el desarrollo del carcinoma mamario, se presenta como consecuencia de la exposición masiva
a los estrógenos (especialmente al estradiol libre no enlazado con albúminas séricas) y la progesterona. Éstos
originan una acelerada proliferación celular (efecto mitógeno) aumentando de esta forma la probabilidad de que
se presenten mutaciones como resultado de una replicación errónea del ADN (ácido desoxyribonucleico)
durante la división celular, haciéndolos más vulnerables a la acción de los mutágenos (23,24).
Mecanismos de acción xenoestrogénica de algunos compuestos organoclorados
Existen dos teorías que explican la actividad estrogénica de algunos xenoestrógenos. Su acción se muestra en
la inducción de proliferación celular acelerada, entre otros en la glándula mamaria que da como resultado un
aumento de probabilidad del desarrollo de una neoplasia mamaria. La primera teoría considera la posibilidad
de interacción de los xenoestrógenos con el receptor estrogénico (un mecanismo por receptores). La segunda
indica que algunos compuestos organoclorados cambian el metabolismo del estradiol aumentando la
producción de los metabolitos con mayor inclinación al receptor estrogénico. Esta acción conduce a una
acelerada proliferación celular y mayor probabilidad de desarrollo de neoplasias (mecanismo metabólico) (25).
Mecanismo de acción a través de los receptores
Los estrógenos son hormonas esterídicas sintetizadas en los ovarios de las mujeres, estimulados por las
señales enviadas del cerebro a través de las hormonas FSH- hormona folicular, LH- hormona luteinizante y
LHRH- hormona liberadora de la hormona luteinizante (26). En el suero sanguíneo, se unen a las proteínas
transportadoras específicas de hormonas (SHBG- globulina fijadora de hormonas sexuales), con las que se
transportan a los órganos blancos, como la glándula mamaria y los órganos sexuales. Ahí, en forma de
moléculas lipofílicas, se introducen a las células por medio de una difusión pasiva y se enlazan activando los
receptores estrogénicos (ER) localizados principalmente en el núcleo. Posteriormente, los complejos activos
hormona – receptor, se unen en forma de dimero, proceso que los estabiliza y fomenta su enlace con los
elementos de la respuesta hormonal en la cromatina nuclear. Esta reacción se expresa en los genes

�correspondientes en la síntesis de las proteínas específicas o en su regulación a través de la transcripción del
mRNA. A ellas pertenecen algunos factores del crecimiento y sus receptores, así como a los receptores de la
progestrona y de estrógenos. El resultado de esta reacción es la regulación del crecimiento y diferenciación
celular.
A pesar de las marcadas diferencias estructurales entre los xenoestrógenos y el estradiol, algunos compuestos
organoclorados como el DDT y sus metabolitos (especialmente el op’DDT), el metoxyclor después de la
demetilación metabólica, endosulfan y toxafen, presentan acción análoga a los estrógenos (27). La fuerza de la
actividad hormonal de estos compuestos, determinada en los sistemas in vitro, alcanza apenas 1x10-3 a 1x106 de la actividad fisiológica del estradiol. Cabe mencionar, que la acción directa hormonomimética no es la única
actividad. La actividad débil de los xenoestrógenos puede recompensarse por otros mecanismos de acción,
como:
- mayor facilidad del alcance al receptor
- mayor afinidad al receptor estrogénico (ER)
- enlace más fuerte con el receptor
- enlace más débil con las proteínas transportadoras del suero que permite su fácil liberación y accesibilidad
a los tejidos blancos
- la dimerización más fácil al par receptor – ligante.
Como resultado, la acción fisiológica de los xenoestrógenos puede ser varias veces superior a la esperada, de
acuerdo a su concentración y a la fuerza de acción. El factor adicional que potencializa la actividad estrogénica
puede ser el sinergismo existente entre varios compuestos químicos. Se mostró la existencia de un efecto
combinado de acción débil entre varios estrógenos, como dieldrina, endosulfan, toxafen y clordano, que alcanza
actividad desde 160 a 1600 veces superior que la suma del efecto esperado de los compuestos por separado.
Es necesario subrayar, la gran propagación, persistencia y contaminación ambiental así como la disponibilidad
del tejido adiposo a los compuestos organoclorados persistentes que facilita su actividad hormonal. Es sabido
que algunos de ellos como el pp’DDE y el op’DDT pueden al mismo tiempo mostrar actividad antiandrogénica
(28). Los xenobióticos del grupo organoclorados actúan también de forma inversa (antiestrogénica) bloqueando
irreversiblemente al receptor estrogénico que imposibilita la expresión de genes para las hormonas endógenas.
Mecanismo metabólico
El metabolismo del 17-b-estradiol, es un proceso bastante complicado. Tiene lugar tanto en el hígado como en
los tejidos blancos, donde se forman grandes cantidades de metabolitos con actividad hormonal diferente. Del
organismo, los metabolitos se excretan como conjugados con los ácidos grasos, glucurónidos y sulfatos (29).
La primera vía consiste en el enlace del grupo hidroxilo (OH) al carbono 2, reacción manejada por las
hidroxilasas del citocromo P450 1A2 y 3A, que conduce a la formación del 2-hidroxiestron (2-OH1). La molécula
2-OH1 revela una actividad estrogénica débil y no presenta actividad genotóxica. Este metabolito, se excreta
rápido con la orina enlazado con los sulfatos, como glucurónido o como derivado O-metílico. En la segunda, la
molécula por la acción del citocromo P450 3A4, se hidroxila en la posición 16 proporcionando 16-a-hidroxiestron
(16-OHE1). Este producto revela gran actividad hormonal y se puede enlazar fuertemente con el receptor
estrogénico (RE) originando un efecto hormonal más poderoso que el 17-b-estradiol. Se caracteriza por un
enlace débil a las proteínas transportadoras (SHBG). Los estudios in vitro de las células epiteliales humanas de
la glándula mamaria mostraron, que éste metabolito puede actuar indirectamente como iniciador preneoplásico,
interfiriendo en la síntesis espontanea del ADN y en la expresión de los oncógenos (30). En la tercera vía
metabólica que es la principal, conduce a la formación del 4-hidroxiestron (4-OH1), con actividad analógica al
16-a-hidroxiestron. Esta reacción ocurre con la participación del citocromo P450 3A y 1B1. El metabolito presenta
fuerte actividad cancerígena y se determinó como causa del cáncer renal en hámster. Dicha actividad se explica
por el daño directo producido en el ADN como consecuencia de reacción con radicales libres.
Se ha comprobado, que varios compuestos organoclorados pueden actuar con las enzimas del citocromo
P450influenciando la ruta del metabolismo del estradiol. El desbalance del equilibrio en las rutas metabólicas de

�esta hormona y la producción de mayor cantidad del metabolito 16-OH1, se consideran como factores mayores
del riesgo en el cáncer mamario. Los experimentos realizados in vitro muestran, que esta actividad la presentan
los isómeros y metabolitos del DDT, Kepona y g-HCH (Lindano) y algunos congéneres del PCB que poseen dos
o más átomos de cloro en la posición orto (31). Como un indicador biológico del riesgo para desarrollar cáncer
mamario, se considera una relación de concentraciones entre 16-OHE1 y 2-OHE1 y los compuestos que
aumentan este indicador como cancerígenos potenciales. Dicha hipótesis encuentra también sus adversarios
los que no encontraron diferencias significativas en las concentraciones de ambos metabolitos en la orina de
mujeres en edad post menopáusica con cáncer mamario diagnosticado, en comparación con el grupo control
(32).
Es necesario mencionar, que algunos compuestos organoclorados con actividad antiestrogénica, como la
2,3,7,8-tetraclorodibenzodioxina (TCDD) y algunos congéneres de PCB con estructura esférica análoga al
TCDD (que carecen de átomos de cloro en la posición orto, átomos de cloro enlazados a los carbonos 3, 4 y 5
de ambos anillos), revelan actividad reversa activando 2-hidroxilación del estrón. Esta acción se basa en la
activación del receptor de arilohidrocarburos (33) y en la expresión más intensa de los genes CYP1A1 y
CYP1A2, así como en la inhibición de genes, expresada como resultado del efecto del estradiol.
Cabe mencionar que varios compuestos naturales denominados fitoestrógenos presentes en los alimentos,
estimulan el metabolismo del 17-b-estradiol hacia 2-OHE1. A este grupo pertenecen los compuestos como indol3-carbinol y genisteína presentes en la soya y las legumbres (34).
Estudios de material biológico
Debido a una variedad de descubrimientos ocurridos en los últimos 20 años de la actividad estrogénica de los
compuestos organoclorados, se iniciaron estudios para esclarecer la hipótesis sobre la relación entre su
concentración en tejido adiposo de la glándula mamaria o suero y la prevalencia del cáncer mamario.
Los estudios del suero, se basaron en las muestras tomadas de las mujeres con carcinoma mamario,
comparadas con las del grupo control sin este padecimiento.
En otro estudio el grupo básico fueron niveles de compuestos organoclorados determinados en el tejido adiposo
obtenido de la mama durante cirugía de extirpación de tumores malignos y el grupo control lo constituyeron
muestras obtenidas durante la extirpación de tumores benignos de mama. En algunos casos, las muestras del
grupo control fueron obtenidas durante las cirugías diversas o procedente de las necropsias realizadas a
mujeres fallecidas en accidentes de tránsito (35). Los datos recolectados con las muestras fueron: presencia de
cáncer mamario en los familiares, menarca temprana, edad del primer parto, número y tiempo de alimentación
con seno materno a los hijos, presencia o ausencia de receptores estrógenos en las células neoplásicas.
A pesar de las variables adicionales tomadas en consideración, los resultados obtenidos varían entre los
estudios. Dependiendo de la representatividad de la población de las pacientes y del grupo control, selección
de los compuestos organoclorados y métodos estadísticos empleados para calcular las semejanzas entre
ambos grupos, diversos autores indican correlación positiva o negativa entre las concentraciones de los
compuestos evaluados y la frecuencia de carcinoma mamario maligno en mujeres.
No existen resultados contundentes que puedan comprobar una de las hipótesis presentes e indicar una relación
directa entre la prevalencia del carcinoma mamario en mujeres y las concentraciones de compuestos
organoclorados depositados en tejidos corporales. Al mismo tiempo, no existen datos para negar esta relación.
Los investigadores que obtuvieron una relación negativa, se basan en las muestras de suero sanguíneo, que
son más fácil de obtener. Queda solo una duda, si las concentraciones determinadas en las muestras de suero
sanguíneo corresponden a las presentes en la grasa de los tejidos y en consecuencia a la exposición durante
la vida. Los trabajos publicados indican, que sólo el pp’DDE y el congéner 153 de PCB muestran una correlación
positiva en su concentración entre el suero sanguíneo y el tejido adiposo. Basándose solo en el suero
sanguíneo, la evaluación de la concentración de los compuestos organoclorados en éstas muestras puede
conducir a conclusiones erróneas.
Además, los modelos de muestreo no consideran como factores de exposición a los estrógenos exógenos en
las etapas críticas de la vida y del desarrollo (etapa de organogénesis y la pubertad), cuyas consecuencias
pueden presentarse muchos años después (36). Los estudios realizados permiten sólo evaluar la exposición
existente y la concentración en los tejidos corporales. Debido a la persistencia de los compuestos

�organoclorados en el cuerpo humano, las concentraciones determinadas indican una exposición previa. Por
ello, se desarrollan estudios toxicocinéticos del comportamiento de los compuestos organoclorados persistentes
depositados en la grasa corporal y una relación de prevalencia del carcinoma mamario, considerando el tipo de
padecimiento y el grado de exposición ambiental procedente de las campañas sanitarias o del consumo de
alimentos contaminados.
Conclusiones
Los seres humanos de muchas partes del mundo están expuestos a sustancias químicas que han alterado el
desarrollo en animales salvajes y en animales de laboratorio y si estas sustancias químicas no se controlan,
existe el peligro de una alteración generalizada del desarrollo embrionario humano y la posibilidad de daños
para toda la vida. A este hecho se suma un dato de máximo interés, en algunos casos una dosis elevada puede
causar paradójicamente, menos daño que una dosis baja. Los sistemas hormonales cuando interaccionan con
los contaminantes sintéticos no se ajustan a los supuestos que inspiran la toxicología clásica, es decir, que una
respuesta biológica aumenta siempre con la dosis.
Las personas que intentan documentar si los aumentos que se perciben en problemas específicos, reflejan
tendencias auténticas en la salud humana, se ven obstaculizadas por la ausencia de datos médicos fiables.
Existen pocos registros de enfermedades distintas del cáncer. El signo más espectacular y preocupante de que
los disruptores hormonales pueden haberse cobrado ya un precio, se encuentra en los informes que indican
que la cantidad de espermatozoides de los varones ha disminuido (37).
Estudios realizados en Bélgica, Francia y Escocia revelan una sorprendente correlación inversa entre el año del
nacimiento y la salud. Cuanto más reciente es la fecha de nacimiento de un hombre, más bajas son las cifras
medias de espermatozoides y mayor el número de anormalidades en los espermatozoides.
En el último medio siglo, los casos de cáncer de testículo y otras anormalidades de la reproducción en los
varones han aumentado bruscamente. Según los informes, el número de testículos no descendidos se duplicó.
Los niveles elevados de estrógenos durante las primeras fases de crecimiento de un varón suprimen la
secreción de la hormona de los folículos, que estimula la proliferación de células de Sertoli respaldando un
número fijo de espermatozoides (38).
La exposición prenatal a sustancias químicas imitadoras de hormonas, puede estar exacerbando también el
problema de salud más común que afecta a los varones al envejecer: la hiperplasia prostática. Además en las
dos últimas décadas se ha producido un espectacular aumento del cáncer de próstata, que es el cáncer más
común en los hombres.
Pero la tendencia más alarmante, respecto a las mujeres, es la creciente tasa de cáncer de mama y es el cáncer
femenino más común. Como principio general, el riesgo de cáncer de mama está vinculado con la exposición
total de la mujer durante toda su vida a los estrógenos. Sólo el 20 al 25% de los cánceres de mama son
consecuencia de una propensión genética heredada. Desde 1940, en los albores de la era química, las muertes
por cáncer de mama han aumentado constantemente en un 1% anual, en los países industrializados. Este tipo
de cáncer es ya la principal causa de muerte de mujeres norteamericanas de entre 40 y 45 años de edad.
Por el momento hay más preguntas que respuestas acerca del impacto de estas sustancias químicas llamadas
disruptores hormonales en los seres vivos. Nunca será posible determinar una relación definitiva causa-efecto
con los contaminantes en el entorno debido a un dilema habitual e ineludible, cuando se intenta evaluar los
efectos retrasados de la contaminación ambiental. También existe el problema de no disponer de ningún grupo
control auténtico de individuos no expuestos para efectuar estudios científicos comparativos.
Resumen
Los contaminantes ambientas presentes en el entorno humano debido a su resistencia a la degradación,
bioacumulación y ubicuidad pueden producir efectos tóxicos inesperados afectando a la salud humana. A este
grupo de compuestos, pertenecen los organoclorados que incluyen los insecticidas organoclorados. Ellos
pueden interferir en el balance hormonal, actuando como disruptores o moduladores que cambian la
homeostasis hormonal. Su actividad considera una posible interacción con el receptor estrogénico, acción
antiandrogénica o el cambio en el metabolismo del estradiol que aumenta la producción de metabolitos con

�mayor fuerza al receptor estrogénico. Esto produce una acelerada proliferación celular y la probabilidad de
desarrollar neoplasias.
Palabras clave: compuestos organoclorados, moduladores hormonales.
Abstract
The environmental pollutants presented in the human environment, due to the persistence, bioaccumulation and
ubiquity can cause toxic effects affecting human health. To the group of compounds belong organochlorine that
include the organochlorine pesticides. These compounds can interfere with hormone balance, acting as
disrupter’s o modulators that changed hormonal homeostasis. Their activity considers the possible interaction
with estrogen receptor, action as antiandrogenic or by change in estradiol metabolism that increase metabolite
production with higher reactivity to estrogen receptor. The effect results in accelerated cell proliferation and
probability to neoplasm development.
Key words: organochlorine insecticide, hormone modulators
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>Monterrey, N. L.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�CARACTERIZACIÓN DEL ACEITE ESENCIAL DE ORÉGANO LISO
(Poliomintha longiflora Gray) DE LA LOCALIDAD INFIERNILLO EN EL
MUNICIPIO DE HIGUERAS, N.L., MEXICO
1
1
Juana
Aranda
Ruiz
;
Ramón
Silva
Vázquez 2;
Diana
I.
Franco
Hernández.
1
Fac. de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo León (Escobedo, N.L., México)
2 Centro de Investigación para los Recursos Naturales, (Salaices, López, Chihuahua, México).

E-mail: juany62@hotmail.com
Introducción
El orégano es un recurso forestal no maderable que se
desarrolla en las zonas áridas y semiáridas de México. Estas
zonas representan aproximadamente el 40 % de la superficie en
nuestro país (1). Los principales tipos de orégano de
importancia económica en el mundo son: el orégano turco
(Origanum onites L.); griego (Origanum vulgare ssp.); español
(Coridohymus capitatusL.) y el orégano mexicano (Lippia
berlandieri Shauer).
Uno de los usos más comunes para el orégano es como condimento de platillos típicos de cada país, sin
embargo, en los últimos años se han dado nuevas aplicaciones en diferentes ámbitos, como antimicrobiano y
antioxidante en los alimentos (2). Esto se debe a que de sus hojas se extrae aceite esencial, cuyos componentes
químicos principales son carvacrol y timol, que confieren al orégano sus características antisépticas, tónicas,
diuréticas, entre otras (3).
En la actualidad, el aceite esencial de orégano se ha convertido en un producto eminentemente de exportación,
ya que más del 90 % de la producción nacional se destina a ello (4). En el estado de Nuevo León se reporta la
presencia de orégano liso en diferentes localidades de los municipios de: Allende, Linares, Monterrey y en
particular en el municipio de Higueras, donde Castillo (5) reporta la presencia de orégano del género Poliomintha
longiflora Gray. Mientras campesinos señalan la presencia de orégano en los siguientes puntos de la Sierra de
Picachos en el Estado de Nuevo León (México): Las Rucias, Los Pinos, El Camaján, La Caja Pinta, Infiernillo,
Cerritos y Los Picos.
Estudios recientes han demostrado avances en la domesticación de este cultivo; sin embargo, existe el interés
de darle valor agregado mediante la producción de aceites esenciales, ya que estos se cotizan en altos precios
en el mercado internacional. Los habitantes del municipio de Higueras han utilizado el orégano como un recurso
económico comercializándolo en el mercado local. La colecta la realizan durante 4 a 7 meses del año, iniciando
el mes de Mayo o Junio; la cosecha promedio por persona es de 5 Kg. por día (6) Más sin embargo, no están
reportados datos recientes de la producción por hectárea, cobertura y densidad de biomasa del orégano para
demostrar la sustentabilidad de este recurso, ni mucho menos la capacidad productora de aceites esenciales,
lo que le daría un potencial valor agregado. Por tal motivo, se planteó el presente trabajo con el objetivo de
caracterizar el aceite esencial del orégano liso de la localidad Infiernillo de la Sierra Picachos en el municipio de
Higueras N. L., México.
Materiales y Métodos
El presente trabajo se realizó en los laboratorios de la Facultad de Agronomía de la UANL y en el laboratorio
del Centro de Investigación para los Recursos Naturales (CIReNa), en Salaices, Chihuahua (México). Se
seleccionaron aleatoriamente cinco sitios de muestreo de la localidad Infiernillo, delimitándose un área de 10 m
X 3 m (30 m2) en cada uno de ellos. Se recolectó el orégano (Poliomintha longiflora Gray) de las áreas. Se
tomaron la altitud y coordenadas, utilizando un geoposicionador (GPS). Los cinco sitios quedaron ubicados
entre las altitudes 1,189 y 1,207 msnm, y entre los 26º01’15.7” y 26º01’22.8” de latitud N y los 99º55’17.6” y
99º55’18” de longitud W. Las condiciones climatológicas para el mes de muestreo se muestran en la Tabla 1.

�Tabla 1.- Reporte climatológico correspondiente al mes de septiembre del 2005
del Departamento de Meteorología y Climatología Estación Marín.

Temperatura máxima
promedio

35.9°C

Temperatura mínima
promedio

21.9°C

Temperatura promedio
mensual

29.8°C

Temperatura máxima

38°C

Temperatura mínima

18°C

Oscilación Media

13.9°C

Total lluvia del Mes 32 mm
Precipitación media anual 572 mm
La biomasa fue estimada para cada una de las 5 áreas determinadas de acuerdo a como lo señala Arias y
Hernández (7), a todas las plantas encontradas en los 30 m2 se les midió la altura y cobertura foliar; las plantas
fueron cortadas simulando la cosecha que realizan los campesinos. En laboratorio se determinó el peso verde,
y posteriormente las plantas fueron colocadas en una cámara de secado por 72 horas a 65°C. Se separaron las
hojas de los tallos. A partir de los pesos obtenidos, se realizaron los cálculos para estimar la producción por
hectárea de la biomasa verde y seca.
Una muestra representativa de 15 gramos de hojas se molió en un molino Willey a un tamaño de partícula de 2
mm, para realizar los análisis bromatológicos, los cuales incluyeron: materia seca, cenizas, proteína cruda, fibra
cruda, extracto etéreo y extracto libre de Nitrógeno (8).
En el laboratorio de el CIReNa se realizó la extracción del aceite, siguiendo la metodología establecida por Silva
(9), mediante el método de arrastre con vapor de agua; con un prototipo de equipo diseñado para este propósito.
Se determinó el rendimiento del aceite por kg de materia seca de material foliar.
La preparación de la muestra para la caracterización y la cuantificación, se realizó pesando en una balanza
analítica 20 mg del aceite esencial que se depositó en un vial, y posteriormente se adicionó 1 ml de etanolcloroformo 1:1, y se homogenizó en un vórtex. Un microlitro de la muestra fue inyectada a un cromatógrafo de
gases (CLARUS 500, marca Perkin Elmer), utilizando helio, hidrógeno y aire como gases acarreadores. Se
utilizó un detector FID con una columna capilar PE-1 de 30 m × 0.25 mm, con un film de espesor de 0.25 mm
(DI). Las condiciones de inyección se realizaron a 265°C, con una línea de transferencia de 225°C, en un tiempo
total de 30 minutos (10). Los compuestos Carvacrol y Timol fueron identificados mediante el uso de estándares
externos, y los resultados se reportaron en porciento. Las variables evaluadas fueron: producción en verde,
producción en seco, producción de hoja seca, análisis bromatológico del orégano, producción de aceite y
caracterización del aceite.
Resultados y Discusión
Con respecto a la producción de biomasa (Tabla 2), se obtuvo un producción media para la localidad Infiernillos
de 66.44 kg/Ha, lo cual se redujo a una producción en base seca de 25.60 kg/Ha. Sin embargo lo que se
comercializa es sólo la hoja, la cual representó 13.60 kg/Ha, correspondiendo al 20.46% de la producción en
verde. Resultados reportados por Castillo (11), señalan que la cantidad de orégano cosechada por campesino
en un día es de 5 Kg en esta misma localidad.
La precipitación pluvial es un factor importante para el crecimiento de la planta de orégano, tal como lo señala
Lamas (12), quien reporta una producción de más de 2.2 Ton/Ha, para la especie Lippia berlandieri como
respuesta al riego en condiciones de cultivo. En el presente estudio, la producción es mucho más baja debido

�a las condiciones naturales, donde el orégano comparte el espacio con muchas otras especies, además de
una baja precipitación manifestada en el mes de muestreo (ver Tabla 1).
La Tabla 2, nos muestra gran variación entre sitios, encontrando la mayor producción en verde de 144.39 kg/Ha
en el sitio 1, y la producción más baja de 25.68 kg/Ha en el sitio 5. Es probable que esa variación sea normal
ya que se trata de plantas silvestres, que se han diseminado con gran esfuerzo como una respuesta de
sobrevivencia. Esto nos indica que se requiere de un manejo racional del aprovechamiento natural de esta
especie. Finalmente lo que se comercializa son las hojas secas, cuya producción media para esta localidad fue
de 13.60 kg/Ha. Estas producciones de hoja seca coinciden por las reportadas por Alarcón (13) para Lippia
berlandieri Schauer en condición silvestre, reportando producciones de 15 kg/Ha y hasta de 130 kg/Ha
dependiendo de la localidad.
Tabla 2.- Producción por hectárea de biomasa verde y seca.
Sitio

Número de
plantas

Producción verde
(kg/Ha)

Producción seca
(kg/Ha)

Producción hoja seca
(kg/Ha)

1

7

144.39

57.28

31.55

2

15

66.57

30.99

12.08

3

16

52.81

17.27

11.28

4

13

42.76

14.44

8.24

5

8

25.68

7.94

4.74

Media (DS)

11.8 (4.08)

66.44 (46.05)

25.60 (19.61)

13.60 (10.45)

DS: desviación estándar
En la Tabla 3 se presentan los resultados del análisis químico del orégano Poliomintha longiflora, donde se
resalta el alto contenido de carbohidratos, 63.74%, resultado mayor al reportado por Silva (14) en Lippia
berlandieri (53.9%). Sin embargo, él obtiene un contenido de grasa de 6.4% mientras que en este estudio se
obtuvo 3.35% para Poliomintha longiflora.
Tabla 3.- Resultados de los análisis bromatológicos de hojas secas de Poliomintha longiflora y Lippia
berlandieri.

Análisis

Orégano base seca
(Poliomintha longiflora) (%)

Orégano base seca
(Lippia berlandieri)
(%) (Silva, 2005)

Materia seca

88.39

-----

Humedad

11.60

-----

Proteína cruda

12.07

11.7

Nitrógeno

1.93

-----

�Cenizas

10.17

9

Extracto etéreo

3.35

6.4

Fibra cruda

10.37

11

Extracto libre de nitrógeno
(carbohidratos)

63.74

53.9

Con respecto a la proteína se obtuvo 12.07%, mientras que otros estudios señalan 11.7% en Lippia
berlandieri (15). Es importante resaltar el valor nutritivo de esta especie, ya que es uno de los condimentos más
utilizado en la dieta alimenticia de los mexicanos. En el proceso de extracción del aceite se obtuvo un
rendimiento de 0.7% con respecto al material vegetativo en seco, sometido a hidrodestilación.
En la caracterización total del aceite de Poliomintha longiflora, se detectaron los siguientes compuestos:1-RAlpha-pinene TR 6.109, 1-octen, 3-ol TR 6.155, Beta-myrcene TR 6.736, Benzene,1-methyl-4-(1-methylethyl)
TR 7.308, (+)-4 Carene TR 7.51, Borneol TR 9.393, Benzene, 1-Methoxy-4 Methyl-2(1-Methylethyl) TR 10.316,
Thymol TR 10.962, Phenol, 2_Methyl-5(1-methylethyl) TR 11.165, phenol, 2-Methyl-5-(1-methylethyl) Acetate
TR 12.037, Caryophillene TR 13.065 (Fig. 3).
Figura 3. Cromatograma del análisis cualitativo del aceite esencial de orégano Poliomintha
longiflora de la localidad de Infiernillo, N.L.

Conclusiones
La producción promedio de orégano en la localidad estudiada, obtenida en el mes de Septiembre, fue de 25.60
kg/Ha de materia seca. Asi mismo el análisis bromatológico señala que Poliomintha longiflora Gray tiene un
porcentaje de proteína de 12.07% y un 63.7% de carbohidratos, mientras que la cantidad de lípidos es 3.35%.
El rendimiento de aceite esencial fue de 0.7%. Por otra parte, en el aceite esencial de Poliomintha longiflora
Gray se encontraron 11 componentes diferentes: 1-R-Alpha-pinene TR 6.109, 1-octen, 3-ol TR 6.155, Betamyrcene TR 6.736, Benzene,1-methyl-4-(1-methylethyl) TR 7.308, (+)-4 Carene TR 7.51, Borneol TR 9.393,
Benzene, 1-Methoxy-4 Methyl-2(1-Methylethyl) TR 10.316, Thymol TR 10.962, Phenol, 2_Methyl-5(1methylethyl) TR 11.165, phenol, 2-Methyl-5-(1-methylethyl) Acetate TR 12.037, Caryophillene TR 13.065.
Resumen
EL presente trabajo se realizó en la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León y en
el Centro de Investigación para los Recursos Naturales (CIReNa) en Salaices López Chihuahua. Se caracterizó
el aceite esencial de orégano liso (Poliomintha longiflora Gray) cosechado en el municipio de Higueras, Nuevo
León, específicamente en la localidad de Infiernillo en La Sierra de Picachos. Se seleccionaron aleatoriamente
cinco sitios de muestreo, delimitándose un área de 10 m X 3 m (30 m2), en cada uno de ellos. Se tomaron datos
de la ubicación geográfica, la altura de planta, y la cobertura foliar. Posteriormente el material vegetativo fue
colocado en una cámara de secado por 72 horas a una temperatura de 65°C. Se separaron las hojas de los

�tallos. Se evaluó la producción por hectárea de la biomasa verde y seca. Para los análisis bromatológicos se
molió una muestra representativa de 15 gramos de hojas secas, y se determinó: materia seca, cenizas, proteína
cruda, fibra cruda, extracto etéreo y extracto libre de Nitrógeno (1). En el laboratorio del CIReNa se realizó la
extracción del aceite esencial, utilizando el método de arrastre con vapor de agua, y con el aceite recolectado
se preparó la muestra para caracterizarlo en el Cromatógrafo de Gases Masas. Así mismo, se evaluó el
rendimiento del aceite. La caracterización total de los compuestos presentes en el aceite de orégano fueron
determinados en la Universidad Autónoma de Chihuahua. Los resultados mostraron un avance en el estudio de
la especie conocida como orégano liso (Poliomintha longiflora), ya que hasta la fecha no existían reportes sobre
la composición de los aceites esenciales.
Palabras clave: orégano, aceite esencial, análisis quimico
Abstract
The present work was made at the laboratories of the Agronomy School at Nuevo León University and in the
Research Center for the Natural Resources (CIReNa) laboratory. Essential oil of oregano from Higueras town,
specifically at Infiernillo locality in Picachos Mountain was characterized. Five sampling sites were randomly
selected, delimiting an area of 10 m X 3 m (30 m2) each. The following parameters were taken: location, plant
height, leaf cover. The collected oregano was placed in a drying camera at 65°C by 72 hours. The leaves were
separated from the stems. The hectare production of the green and dry biomass was evaluated. Around 15
grams of leaves were ground to make the chemical analyses that included dry matter, ashes, raw protein, raw
fiber, etereo extract and free nitrogen extract. At CIReNa´s laboratory the essential oil extraction was made using
the drag-by-water-steam method and with the collected oil the sample was prepared to characterize it in the gas
chromatograph. The total characterization of present compounds in the oregano oil was determined in
Chihuahua University. The results showed an advance in the study of the oregano, since at the moment data on
the chemical composition for essential oils of this species had not been reported.
Key words: oregano, essential oil, chemical analyses
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Agronomía, U.A.N.L. 50p.
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fracciones polares del orégano (Origanum vulgare L.). Tesis de Maestría. Facultad de Ciencias Químicas.
Universidad Autónoma de Chihuahua.
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Los Picos, municipio de Higueras, Nuevo León. Tesis. Facultad de Ciencias Biológicas U.A.N.L. 50 p.
6. Idem.
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altiplano potosino 1991. Estado Actual del Conocimiento Sobre Orégano en México. P74 UACH, INIFAP, SARH.
8. Association of Oficial Análisis Chemists. 1990. Official Methods of Analysis edited by Kenet Herich. Fifteenth
Edition. Published by The AOAC, Arlington, Virginia 22201, USA.
9. Silva, V. R. 2005. El Orégano (Lippia berlandieri Shawer), una alternativa agroindustrial para las zonas áridas
y semiáridas de México. Segunda Reunión Nacional sobre Orégano. 25 y 26 febrero. 2005. CIReNa. Salaices,
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�10. Silva, V. R. 1998. Efecto de la fertilización nitrogenada y fosforada sobre la cobertura foliar, altura de planta,
y la composición del aceite esencial del orégano (Lippia berlandier Schauer) en el sur del Estado de Chihuahua.
Tesis de maestría en ciencias en la Facultad de Ciencias Agrotecnológicas de la Universidad Autónoma de
Chihuahua. 82 p.
11. Castillo, E. S., Op. cit.
12. Lamas G. R., M. Berzosa y R. Silva. 2005. Adaptación y producción de orégano Lippia graveolens H.B.K.
bajo riego por goteo y gravedad. Segunda Reunión Nacional sobre Orégano. 25 y 26 febrero. 2005. CIReNa.
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13. Alarcón, B. M. 1991. El orégano, una tabla de producción para el sureste del estado de Chihuahua. INIFAPCIFAP-Madera, Chihuahua, Chihuahua.
14. Silva, R. V. 2005. El orégano (Lippia berlandieri Schauer) una alternativa agroindustrial para las zonas áridas
y semiáridas de México. En: Orégano aprovechamiento, cultivo e industrialización en México. Universidad
Autónoma Chapingo. Estado de México.
15. Silva, R. V., Op. cit.

�EFECTO ANTAGÓNICO DE Lactobacillus plantarum AISLADO DE
PASTIZAL DE FINCA LECHERA
Carmen Cecilia Alvarado- Rivas y Cándida Gloria Díaz- Rivero
Laboratorio de Microbiología de Alimentos/ Departamento de Microbiología y Parasitología/ Facultad de
Farmacia y Bioanálisis/Universidad de Los Andes/ Mérida–Venezuela
E-mails: carmenu@ula.ve, candidad@ula.ve
Introducción
La capacidad que tienen muchos miembros del
generoLactobacillus para inhibir bacterias indeseables
tiene importantes aplicaciones en la industria alimentaria y
en la selección de cultivos con fines probióticos.
La utilidad de especies de Lactobacillus en la industria
alimentaria es invaluable porque aparte de conferir
características organolépticas deseables a los productos
fermentados, aseguran la estabilidad y seguridad de estos
alimentos debido a la producción de metabolitos como
ácidos orgánicos, peróxido de hidrógeno, acetaldehído y bacteriocinas que ejercen efecto antagónico contra
bacterias indeseables (1, 2). Este efecto antagónico es también una característica deseable en bacterias de uso
probiòtico porque uno de los principales beneficios terapéuticos aportados por estos microorganismos al
huésped es el equilibrio de la microbiota intestinal y el control de infecciones gastrointestinales (3,4).
Lactobacillus plantarum es utilizado en la fermentación de vegetales, derivados cárnicos, ensilaje (5, 6, 7) y
también se comercializa como cultivo probiòtico en jugo de frutas (8). Esta especie ha sido objeto de interés
durante las últimas décadas por producir una amplia gama de compuestos activos contra bacterias patógenas
y hongos que pueden ser utilizados como bioconservantes muy efectivos en la industria alimentaria (9, 10, 11)
y adicionalmente estas cepas pudieran ejercer antibiosis contra bacterias indeaseables en el tracto intestinal
del consumidor de estos alimentos.
En esta investigación se realizó un estudio de la actividad antagónica de 6 cepas de Lactobacillus
plantarumaisladas de pastizal de finca lechera.
Materiales y Métodos
Cepas bacterianas: Se estudiaron seis cepas de Lactobacillus plantarum aisladas de pastizal de un a finca
lechera:Lactobacillus plantarum 1, L. plantarum 4, L. plantarum 20, L. plantarum 37, L. plantarum 50 y L.
plantarum 58. Como bacterias indicadoras se utilizaron dos cepas de Salmonella enteritidis, la cepa 446
perteneciente al Centro Venezolano de de Colecciones de Microorganismos (CVCM) y una cepa que
ocasionó un brote epidémico alimentario en Mérida en abril de 2005; una cepa de Salmonella typhi aislada de
leche cruda proveniente de una finca del estado Mérida/ Venezuela y Listeria monocytogenes CVCM 497.
Preparación del inóculo de las bacterias indicadoras: Se utilizó un inóculo de aproximadamente 108 UFC de
cada patógeno; para ello se inocularon las salmonelas en Caldo BHI (Himedia), se incubaron en baño de agua
a 37 ºC hasta obtener 0,038 de absorbancia a una longitud de onda de 600nm (Espectrofotómetro digital
Genesys 20); Listeria monocytogenes se cultivó en Caldo Tripticasa de Soya (Himedia) a 37ºC hasta
obtener 0,050 de densidad óptica a 600nm.
Obtención del sobrenadante de los lactobacilos: Cada lactobacilo ensayado, se inoculó en tubos de Caldo MRS
(Himedia), con 1% de un cultivo de toda la noche y se incubaron por 24 horas a 30 ºC. Cada cultivo se
centrifugó a 4000 r.p.m. por 15 minutos (Centrífuga marca Digisystem Laboratory Instruments, Inc); el
sobrenadante obtenido fue pasado a través de un filtro de membrana de 0,45 micras, dispensado en alícuotas
de 1ml y almacenado en refrigeración (8 º C) para su uso posterior.

�Ensayo de actividad antagónica: Se utilizó la Técnica de Difusión en pocillos (12) con algunas modificaciones.
Sobre una capa base de 10 ml de Agar Müeller Hinton (Himedia) se colocó un cilindro de acero inoxidable de
8 mm de diámetro; se vertió 7 ml de Agar BHI (Himedia) blando (0,85% de agar) inoculado con 1 ml del inóculo
de cada patógeno a ensayar; para L. monocytogenes, se utilizó Agar Tripticasa de Soya (Himedia) blando.
Una vez solidificada la sobrecapa se retiraron los cilindros y en los pocillos formados se depositó 80 µl de
sobrenadante de la cepa antagonista, las placas fueron incubadas a 37 ºC por 12-16 horas. El efecto antagónico
se determinó midiendo los diámetros de los halos de inhibición alrededor del pocillo, expresados en mm.
Indicios de la naturaleza química del (los) compuesto (s) antagónico (s): Los sobrenadantes que exhibieron
actividad antagónica con alguno de los patógenos ensayados fueron seleccionados para realizarles una
investigación preliminar de la naturaleza química de los compuestos que produjeron esa inhibición. Estos
ensayos fueron realizados por duplicado, con la técnica de los pocillos explicada y comprendió: Inhibición por
ácidos orgánicos, inhibición por peróxido de hidrógeno e inhibición por compuestos de naturaleza protéica.
a) Inhibición por ácidos orgánicos: Una alícuota de cada sobrenadante antagonista fue neutralizada a pH 6,57,0 utilizando NaOH 1 N (13) y se ensayó la actividad antagónica residual.
b) Inhibición por peróxido de hidrógeno: A los sobrenadantes que mostraron actividad antagónica luego de ser
neutralizados se les ajustó el pH a 6,5 y luego fueron tratados con 32 μg/ml de Peroxidasa (Sigma), se incubaron
por 2 horas a 37 ºC, posteriormente se sometieron a 65 ºC por 30 minutos para eliminar la actividad de la enzima
(14); finalmente se detectó la actividad antagónica residual del sobrenadante.
c) Inhibición por compuesto de naturaleza proteica: Se tomaron dos alícuotas de los sobrenadantes que
mostraron actividad antagónica luego de ser neutralizados; a una alícuota, se le ajustó el pH a 7,5 y se trató
con 2 mg/ml de Tripsina (Merck) (disuelta en Buffer fosfato de sodio 0,01 M a pH 7,2), se incubó por 2 horas a
37 º C (15) y se llevó a 65 ºC por 30 minutos. La otra alícuota de sobrenadante, fue sometida a 120 ºC por 20
minutos (16).
Resultados
El efecto antagónico de los lactobacilos estudiados contra los patógenos ensayados, se puso de manifiesto
paraSalmonella typhi y Listeria monocytogenes, sin inhibir ninguna de las cepas de Salmonella enteritidis (ver
Tabla 1). La inhibición se relaciona principalmente con la presencia de ácidos orgánicos, pues la mayoría de
los sobrenadantes neutralizados perdieron la actividad antagónica, excepto los correspondientes a las cepas
de lactobacilos 37 y 58, contra Salmonella typhi y Listeria monocytogenes respectivamente, que tuvieron un
comportamiento diferente con los tratamientos físicos y químicos realizados; destaca, el antagonismo de L.
plantarum 58 sobre Listeria monocytogenes, con halos de inhibición de 18 mm que desaparecieron con el
tratamiento con tripsina y se mantuvieron con el calor ( ver Tabla 2 y Figura 1)
Tabla 1. Efecto antagónico de sobrenadante de Lactobacillus plantarum sobre bacterias patógenas

Cepas
antagónicas

Salmonella
enterirtidis 1a

Salmonella
enteritidis 2b

Salmonella
typhi

Listeria
monocytogenes

Diámetro de halo de inhibición (mm)
L. plantarum 1

0

0

9

10

L. plantarum 4

0

0

0

10

L. plantarum 20

0

0

9

10

L. plantarum 37

0

0

17

10

L. plantarum 50

0

0

0

0

L. plantarum 58

0

0

0

17

�a:

Salmonella enteritidis CVM 446; b: Salmonella enteritidis de brote epidémico alimentario

Figura 1. Inhibición de L. monocytogenes producida por sobrenadante de L. plantarum 58

Las dos cepas de Salmonella enteritidis estudiadas, no fueron afectadas por ninguno de lactobacilos (Tabla
1); sin embargo, al ser expuestas al sobrenadante de Lactobacillus plantarum 37, desarrollaron halos de
inhibición de 12 mm con colonias “intrahalo” (Figura 2) razón por la cual se consideró como antagonismo
negativo.
Figura 2. Detalle de halo de inhibición atípico desarrollado por Salmonella enteritidis con
sobrenadante de la cepa L. plantarum 37. La flecha indica colonias “intrahalo”

Tabla 2. Efecto antagónico de sobrenadantes de Lactobacillus plantarum con diferentes tratamientos
contraSalmonella typhi y Listeria monocytogenes

Cepas
antagónicas

Salmonella typhi

Listeria monocytogenes

�Diámetro de de inhibición halo
(mm)
SST

SN

SP

ST

L. plantarum 1

9

0

-

-

-

L. plantarum 4

0

-

-

-

L. plantarum 20

9

0

-

L. plantarum 37

17

17

L. plantarum 50

0

L. plantarum 58

0

Diámetro de de inhibición halo
(mm)

SC SST

SN

SP

ST

SC

10

0

-

-

-

-

10

0

-

-

-

-

-

10

0

-

-

-

17

14

13

11

0

-

-

-

-

0

-

-

-

-

-

-

-

-

18

18

19

0

18

SST:Sobrenadante sin tratamiento; SN: Sobrenadante neutralizado; SP: Sobrenadante tratado con 32 μg/ml
Peroxidasa; ST: Sobrenadante tratado con 2 mg/ml de Tripsina; SC: sobrenadante tratado con calor; -: ensayo
no realizado considerando los resultados previos.
Aparentemente, la presencia de peróxidos en los sobrenadantes quedó descartada por los resultados
obtenidos (ver Tabla 2). La cepa indicadora más sensible fue L. monocytogenes al ser inhibida por cinco de los
lactobacilos ensayados.
Discusión
De las seis cepas de L. plantarum estudiadas, solo una (la 50) no ejerció ningún efecto antagónico
contra los patógenos ensayados, expresando el resto, alguna manifestación de inhibición; las cepas 1,20 y
37 inhibieron tanto a Salmonella typhi como a Listeria monocytogenes, mientras que la 4 y 58, lo hicieron
exclusivamente conListeria (ver Tabla 1).
Diversas especies del genero Lactobacillus y otros géneros bacterianos pertenecientes a las bacterias ácido
lácticas (bal) tienen la capacidad de producir metabolitos antimicrobianos tales como ácidos orgánicos, CO 2,
acetaldehído, diacetilo, peróxido de hidrógeno, moléculas de bajo peso molecular como la reuterina y
bacteriocinas (17, 18, 19). Acido benzoico, metilhidiatonina, mevalonolactona y ácidos grasos son otras
moléculas de bajo peso molecular producidas por L. plantarum que están siendo investigadas activamente
debido a su acción antagónica contra hongos (20).
La acción inhibitoria predominante, se relacionó con la presencia de ácidos orgánicos (Tabla 2), pues de las
cinco cepas con actividad antagónica, cuatro perdieron esta capacidad al ser neutralizados los sobrenadantes
: las cepas 1 y 20 tanto con Salmonella typhi como con Listeria monocytogenes , en tanto que las cepas 4
y 37 solamente con Listeria.
Los ácidos orgánicos, principalmente el ácido láctico constituyen el principal producto del catabolismo de los
carbohidratos (21) y contribuyen al descenso de pH creando un ambiente hostil para la mayoría de los
microorganismos. Los efectos perjudiciales de estas moléculas en los microorganismos sensibles se resumen
en alteración de la permeabilidad celular, alteración del potencial de membrana y subsiguiente alteración de la
Fuerza Proton Motriz, así como, descenso del pH intracelular que ocasiona la alteración de funciones celulares
importantes (22). Se considera que los principales metabolitos producidos por las bal con efecto antagónico
contra Listeria monocytogenes son el ácido láctico y las bacteriocinas, de hecho se han estudiado cepas de L.
plantarum que producen inhibición del patógeno por acidez y son candidatas apropiadas para utilizarlas como
bioconservantes de vegetales (23).
La naturaleza de la(s) molécula(s) presentes en el sobrenadante de L. plantarum 37 que causaron inhibición
en S. typhi no pudo ser determinada claramente con los tratamientos aplicados, aunque se observó una
disminución en el efecto cuando el sobrenadante fue tratado con tripsina y calor , lo que pareciera ser compatible
con la presencia de molécula(s) de naturaleza proteica, estables al calor.

�Las BAL producen péptidos de síntesis ribosomal llamados bacteriocinas; estas biomoléculas tienen un peso
molecular entre 3-10 KDa, exhiben un punto isoeléctrico alto y contienen un dominio hidrofobo y uno hidrofìlico,
adicionalmente, son muy diversos en relación a su espectro de actividad, propiedades bioquímicas y
determinantes genéticos (24). Estos péptidos ejercen su actividad antimicrobiana por diferentes mecanismos
que incluyen desestabilización de membrana, lisis celular, degradación de macromoléculas como ácidos
nucleicos e inhibición de procesos biológicos como síntesis de proteínas, ADN, ARN y peptidoglicano (25, 26,
27). Las bacteriocinas producidas por muchas especies de las bal de origen alimentario están siendo objeto de
intenso estudio debido a su potencial uso como bioconservantes. En primer son consideran seguras e inocuas
para la salud humana porque son degradadas en el tracto digestivo y aunque algunas tienen un espectro de
acción limitado, pueden actuar sinérgicamente con otros sistemas de conservación (28).
Especies de L. plantarum pueden producir un considerable número de bacteriocinas tales como Plantaricinas
A, B, D, S, T y W (29, 30, 31, 32, 33). L. plantarum 58 produjo una inhibición importante en L.
monocytogenes debido a la producción de molécula(s) de naturaleza proteica estables al calor, esto se
evidenció cuando el sobrenadante perdió actividad al ser tratado con tripsina y la mantuvo después del
tratamiento con calor. Se conoce que la estabilidad al calor y la sensibilidad a tripsina son características de
muchas bacteriocinas de bacterias grampositivas, de hecho, estas características se han observado en péptidos
producidos por cepas de L. plantarumaisladas de derivados cárnicos y L. sake Lb 706 aislado de carne; en
ambos casos también se detectó actividad contra L. monocytogenes (34).
El comportamiento de las cepas de Salmonella enteritidis con el sobrenadante de Lactobacillus plantarum 37
fue inusual debido al desarrollo de halos de inhibición de 12 mm difusos caracterizados por el desarrollo de
colonias dentro del halo. En este sentido, Ahn y Stiles (1990) describen también halos difusos donde no existe
clara línea de demarcación del crecimiento de las bacterias indicadoras cuando ensayaron antagonismo de
bacterias lácticas aisladas de carne utilizando el método de la gota (35). En todo caso estos resultados se
consideraron como antagonismo negativo, pero sería interesante evaluar a futuro si se trata de un efecto
bacteriostático o si ese efecto puede potenciarse.
Conclusiones
Cinco de las seis cepas de Lactobacillus plantarum estudiadas mostraron capacidad antagónica, de las cuales,
cuatro fueron por la producción de ácidos orgánicos. El comportamiento de L. plantarum 37 contra Salmonella
typhi permite inferir sobre la presencia de una sustancia de naturaleza proteíca estable al calor, pero frente
aListeria, sobre la existencia de un acido orgánico, convirtiéndose en una cepa interesante, que debe seguir
estudiándose con el objeto de establecer con mayor claridad los componentes de su sobrenadante. La cepa L.
plantarum 58 fue la única que manifestó claramente la presencia de una sustancia de naturaleza proteíca
estable al calor contra Listeria monocytogenes, por lo que es recomendable realizar ensayos con otras cepas
de la misma especie, otras especies relacionadas, además de la caracterización fisicoquímica de dicha
sustancia. Y la posterior evaluación de las cualidades tecnológicas y/o probióticas de las cepas que
manifestaron actividad antagónica, definirá su utilización a futuro como bioconservantes de alimentos y/o cultivo
probiótico terapéutico.
Resumen
El antagonismo de Lactobacillus plantarum contra bacterias indeseables tiene aplicaciones importantes en la
bioconservación de los alimentos y en la terapia probiótica. Con el propósito de estudiar la capacidad antagónica
de 6 cepas de Lactobacillus plantarum aisladas de pastizal de una finca lechera e identificadas con los números
1, 4, 20, 37, 50, y 58, se evaluó el antagonismo de cada cepa contra Salmonella enteritidis CVCM
446, Salmonella enteritidis aislada de un brote de ETA en Mérida-Venezuela, Salmonella typhi aislada de leche
cruda de una finca local y Listeria monocytogenes CVCM 497. Con la técnica de difusión en pocillos se probaron
sobrenadantes de las cepas sometidos a neutralización con NaOH 1N, exposición a 32 µg/ml de peroxidasa,
tratamiento con 2 mg/ml de tripsina y calentamiento a 120 °C por 20 minutos, con respectivos controles
posteriores de actividad antagónica residual. L. plantarum 1, 4, 20, 37 exhibieron actividad antagónica (AA)
contra Salmonella typhi y Listeria monocytogenes con halos de inhibición de 9-11 mm debido a la presencia de
ácidos orgánicos. No pudo determinarse la naturaleza de los compuestos del sobrenadante de L. plantarum 37
activos contra Salmonella typhi;mientras que la AA de L. plantarum 58 contra Listeria
monocytogenes evidenciada por halos de 18 mm se perdió con el tratamiento de tripsina, pero no fue afectada
por el calor, lo que parece indicar la presencia de molécula(s) de naturaleza proteica estable(s) al calor. La
cepas ensayadas poseen capacidad antagónica que debe seguir estudiándose, particularmente, Lactobacillus

�plantarum 58 por su interesante acción contra Listeria monocytogenesy la cepa 37 por su antagonismo a S.
typhi.
Palabras claves: Efecto antagónico, Lactobacillus plantarum, Listeria monocytogenes, Salmonella
Abstract
The antagonism of Lactobacillus plantarum against undesiderable bacteria has important applications in food
biopreservation and in probiotic therapy. The antagonistic capacity of six strains of L. plantarum isolated from
grass of milking farm which were labeled L. plantarum 1, 4, 20, 37, 50, 58 and tested against Salmonella
enteritidis CVCM 446, Salmonella enteritidis isolated from a food outbreak in Mérida- Venezuela, Salmonella
typhi isolated from raw milk collected in a local farm and Listeria monocytogenes CVCM 497. The well-agar
diffusion method was used with the supernatant of each lactobacilli strain neutralized with NaOH 1N, treatments
with peroxidase (32 µg/ml) and with tripsin (2 mg/ml) and heating at 120ºC for 20 minutes, with their respective
subsequent controls of residual antagonistic activity. L. plantarum 1, 4, 20, 37, 50 and 58 showed antagonic
activity (AA) against S. typhi and L. monocytogenes with inhibition zone of 9-11 mm due to the presence of
organic acids. The chemical nature of the supernatant of L. plantarum 37 active against Salmonella typhi could
not be established, whereas the AA of L. plantarum 58 against L. monocytogenes which showed inhibition zone
of 18 mm was lost with the tripsin treatment but was not affected by heat treatment indicating the presence of
heat stable molecule (s) of protein nature.
The strains tested showed antagonistic activity that may require further studies, particularly L. plantarum 58 for
its interesting action against Listeria monocytogenes and strain 37 for its antagonism against S. typhi.
Keys words: Antagonist effect, Lactobacillus plantarum, Listeria monocytogenes, Salmonella
Agradecimientos
Al Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico ( CDCHT) de la Universidad de los Andes por
el financiamiento otorgado bajo el código FA-385-06-03-EM y al FONACIT por el fortalecimiento al
Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Farmacia y Bioanálisis bajo el código F2000001633.
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25. Idem.
26. Cintas, L., et al, Op. cit.

�27. Piard, J. and M. Desmazeaud. Op. cit.
28. Martínez-Magro, M., J. Martínez-Gorbacho, C. Herranz-Sombes, A. Suárez-Gea y J. Rodríguez-Gómez.
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31. Holo H., et al, Op. cit.
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Health. 33 (2):1-7.
34. Schillinger, U. and F. Lücke. Op. cit.
35. Ahn, C. and A. Stiles. Op. cit.

�PROMOCIÓN DE HABITOS ALIMENTARIOS SALUDABLES EN UNA
ESCUELA PRIMARIA DE HERMOSILLO, SON., MÉXICO
Elba Abril1, Cristina Rascón Loreto1, Luz Arenas Monreal2, Pastor Bonilla Fernández2, Héctor Hernández Pérez3,
Sofía Cuevas Bahena 4
1Centro

de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C (Hermosillo, Son., México); 2Instituto Nacional de
Salud Pública (Cuernavaca, Mor., México; 3Secretaría de Salud del Estado de Jalisco (Guadalajara, Jal.,
México);4Secretaría de Salud del Estado de Guerrero (Chilpancingo, Gro., México)
E-mail: abril@ciad.mx
Introducción
La calidad de vida de la edad adulta se define en las primeras
etapas de la vida. La disminución de la mortalidad infantil que
garantiza la supervivencia de casi todos los nacidos vivos y
una esperanza de vida cada vez mayor, ha desarrollado el
interés no sólo en garantizar la identificación y manejo de los
problemas de salud del niño sino en la necesidad de
identificar factores de riesgo en este grupo que aumentan su
probabilidad de sufrir enfermedades crónicas en su edad
adulta. El niño en edad escolar se encuentra en un proceso
de gran importancia social, formando hábitos, creencias y
costumbres que afectarán en una u otra forma su salud y sus
conceptos como ciudadano (1).
Es reconocido que los escolares necesitan estar en buenas condiciones físicas y mentales para obtener un
mejor rendimiento escolar. La falta de alimentos en cantidad y calidad suficiente, los problemas de salud y un
entorno físico inadecuado, hacen que la atención y la capacidad de aprendizaje disminuyan, produciendo como
consecuencia bajo rendimiento escolar, repetición y finalmente en muchos casos la deserción.
El sector educación ofrece una oportunidad única de formar hábitos y conductas saludables en los educandos
y en sus comunidades, porque el niño es un agente de cambio que con los conocimientos y habilidades
necesarias puede influir en el autocuidado de su salud, la de su familia y la de su comunidad. En la década de
los ’90 la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) empezó a promover la iniciativa de Escuelas
Saludables en al región centroamericana. Con una visión integral y amplia, esta iniciativa fomenta la
coordinación de esfuerzos de los diferentes sectores, tanto públicos como privados, de las organizaciones
locales y de la ciudadanía para el autocuidado de la salud de la comunidad en general y de los niños y de los
jóvenes en particular (2).
El término Escuela Saludable refiere a un centro educativo en el cual los alumnos logran un armonioso
desarrollo biológico, emocional y social, en un ambiente de bienestar institucional y común, desarrollando estilos
de vida saludables, todo lo cual es compartido con sus familias, los maestros, el personal de la escuela y la
comunidad (3). En este enfoque integral, la escuela se constituye en un centro de convergencia en el cual los
maestros, los alumnos, las familias y la comunidad toda trabajan por un fin común: propiciar en los niños el
desarrollo de habilidades para la vida que los forme como agentes de desarrollo con alta autoestima, creativos,
seguro de si mismos, innovadores, críticos y con valores cívicos y morales que los lleven a la búsqueda
constante de bienestar individual y colectivo para la promoción de desarrollo humano sostenible.
Basado en esta estrategia se implemento en una escuela de educación primaria de Hermosillo, Sonora (México)
una intervención educativa con el fin de contribuir a la adquisición de conocimientos y hábitos alimenticios que
ayuden a mejorar su salud.
Materiales y Métodos
Tipo de Estudio: Es un estudio cuasi-experimental con mediciones pre y post intervención educativa.

�Participantes: Total de alumnos inscritos (235) en una escuela pública ubicada en una colonia de nivel
socioeconómico bajo.
Instrumentos:
Paquete educativo en el cual se incluyen los temas: Qué es la salud, la buena alimentación, grupos de alimentos,
la importancia del agua en nuestra salud, hábitos de alimentación, hábitos de higiene. Cuestionario para la pre
y post evaluación considerando los diferentes temas vistos en la intervención educativa. Guía de entrevista
para grupo focal con maestros para obtener datos sociodemográficos de los alumnos e información sobre
hábitos observados antes y después de la intervención.
Procedimiento: A través de metodología participativa y lúdica, durante un semestre escolar un facilitador
educativo previamente capacitado, trabajó en aula en sesiones de una hora a la semana con cada grupo y con
los 6 grados escolares. El cuestionario se aplicó durante la pre y post evaluación para ver cambios en el
conocimiento adquirido, esta evaluación se realizó en los grupos de segundo a sexto grado. A la par se tomaron
medidas de peso y talla al total de alumnos. El análisis de estos datos se realizó considerando puntaje Z de talla
para edad y percentil del índice de masa corporal (IMC). El punto de referencia para el análisis fue The 2000
CDC Growth Charts (4). También se efectúo una revisión clínica que incluyó agudeza visual evaluado con las
tablas de Snell y con la ayuda de un separador de mucosas se observaron las piezas dentales anteriores y
posteriores tanto superiores como inferiores para revisar el estado de las piezas dentales. Se realizaron dos
grupos focales con los maestros, el primero se realizó al inicio de la intervención para obtener información sobre
la familia de los alumnos participantes y practicas de alimentación e higiene observadas en ellos. El segundo
grupo focal se llevó a cabo al final de la intervención para tener información sobre los cambios observados en
los niños en el transcurso del trabajo en grupo.
Resultados
El 51% (120) fueron mujeres y el 49%(115) fueron hombres, la c de edad en meses fue de 111.85 (mínimo de
72.93, máximo 161.52 meses) para ambos sexos. El 91% (215) eran de padres originarios de la entidad y el 9%
(20) de otra entidad. De las mediciones realizadas, en la agudeza visual se evaluó a 227 niños, de estos al
10% se detectó con algún tipo de problema visual. En la revisión dental el 36% presento problemas de caries.
En estos casos los niños fueron canalizados al centro de salud más cercano para que fueran atendidos.
Para esta población, de acuerdo con el indicador talla para la edad la desnutrición afecta al 10% de los
estudiantes y el 3% se encuentra por arriba de 2 DS (ver Tabla 1).
Tabla 1. Porcentaje de participantes (general y según sexo) del indicador ZTALLA/EDAD
SEXO
RANGO

GENERAL(235)
HOMBRE (115)

MUJER (120)

-2DS a 2 DS

87

89

86

&gt; 2DS

3

2

3

&lt; -2DS

10

9

11

Fuente: Elaboración propia
En relación al PIMC, el 4% presenta problemas de desnutrición y el 9% problemas de obesidad. El análisis por
sexo no presenta diferencias significativas en ninguno de los indicadores, aunque en proporción las mujeres se
ven mas afectadas que los hombres en ambas problemáticas (ver Tabla 2). Resultados similares se reportan
en un estudio realizado con escolares en la región noreste de México en donde se encontró una prevalencia
mayor de obesidad en las niñas (5)

�Tabla 2. Porcentaje de participantes (general y según sexo) del indicador PIMC
SEXO
RANGO

GENERAL(235)
HOMBRE (115)

MUJER (120)

&lt; 5 Percentil (Delgado)

4

5

3

5 a 85 Percentil (Normal)

73

74

72

85 a 95 Percentil (Sobrepeso)

14

12

16

&gt; 95 Percentil (Obeso)

10

9

9

Fuente: Elaboración propia
Las medidas antropométricas permiten en forma indirecta evaluar no sólo el crecimiento del niño sino su
composición corporal y los efectos de cambios socioeconómicos en un país o región. Estos datos pueden ser
indicadores tempranos de enfermedades crónicas en la vida adulta con manifestaciones tempranas en la
infancia y adolescencia. Si los problemas de salud del adulto tienen su origen desde la infancia, los factores
genéticos y del período intrauterino deben ser identificados de tal modo que sea posible tomar acciones
preventivas específicas. (6,7). De acuerdo con los indicadores analizados la mayoría de la población estudiada
se encuentra dentro de los parámetros normales reportados para este tipo de población sin embargo esta
presente, aunque en menores porcentajes, la desnutrición y la obesidad tanto en hombres como en mujeres,
problemas que de no ser tratados pueden ser causa de otros padecimientos en un futuro próximo.
En cuanto al nivel de conocimientos sobre los diferentes temas vistos en el programa la evaluación mostró
cambios en los conocimientos adquiridos por los alumnos participantes. Se evaluaron en total 225 alumnos, al
inicio de la intervención el 9% de los participantes tenían información sobre lo necesario para tener una buena
salud, al final de la intervención el 39% manejaba este tipo de información. Igualmente en la preevaluación el
43% de los participantes sabía que alimentos debía comer con mayor frecuencia y el 21% de ellos respondieron
de manera correcta sobre que alimentos deberían comer con menor frecuencia. Al concluir el programa los
porcentajes aumentaron a 50% y 47% respectivamente (ver Tabla 3).
Tabla 3. Porcentaje de respuestas correctas según el tema evaluado en la Pre y Post evaluación de la
intervención

TEMAS

Preevaluación

Postevaluación

Fr

%

Fr

%

Lo necesario para tener buena salud

20

9

87

39

Alimentos que se deben consumir con mayor frecuencia

98

43

114

50

Alimentos que se deben de consumir con menor frecuencia

48

21

106

47

Fuente: Elaboración propia con datos de Pre y Post evaluación
El análisis general de la pre y post evaluación del programa muestra que la media en número de respuesta
correctas contestadas por los alumnos evaluados al inicio de la intervención fue de 23.4, menor a la reportada
al concluir el programa que fue de 26.36, diferencias que fueron estadísticamente significativas (p&lt; 0.0001).
Estas diferencias fueron corroboradas por los maestros en un grupo focal que se realizo con ellos para verificar
los cambios. Los maestros refieren, según sus propios comentarios que “....saben que es la comida chatarra....”,
“…están mas informados ahora de lo que deben de comer”, “…ya tienen conciencia, si se comen la sabrita
ahora saben que esta mal”, “…saben identificar mejor”. En el análisis por sexo las diferencias no fueron
significativas ni en la preevaluación ni en la post evaluación.

�Los resultados muestran cambios en el conocimiento de los participantes, sin embargo en su práctica no se
observaron los resultados que se esperaban, lo cual demuestra que la información no es suficiente para que
ocurra el cambio en el comportamiento (8). El acceso a alimento “chatarra” en el plantel participante siempre
estuvo presente o bien los niños lo traían de casa. En Sonora, en el 2005, los diputados del Congreso
local aprobaron una reforma a la Ley de Educación en Sonora para evitar la venta de alimentos de densidad
energética alta en jardines de niños, primarias y secundarias públicas y privadas (9). Esto aunque es un gran
avance aun no hay una normativa que la rija por lo que es difícil que se cumpla en su totalidad, por lo menos es
lo que se observo en el plantel participante.
Partiendo de esta iniciativa, con la colaboración del Director del plantel, se invitó a la encargada de la
cooperativa escolar para que incluyera dentro de su menú en venta alimentos saludables (fruta picada,
sándwich, taquitos, entre otros). Antes de salir a recreo se pasaba a los salones y se les informaba a los niños
sobre el menú ofrecido en la cooperativa y se les sugería que compraran lo ofertado. Al inicio la respuesta fue
positiva por parte de los niños del plantel, sin embargo con el tiempo fue disminuyendo a pesar de que en cada
clase se les seguía sugiriendo que compraran o trajeran de su casa alimentos saludables. La encargada de la
cooperativa reporto que los niños no consumían la fruta o alimento saludable que ella ofrecía y que en su
mayoría preferían comprarle otro tipo de productos tales como frituras o galletas ocasionándole a ella perdidas
en las ganancias ya que el producto se le quedaba. Por lo anterior es importante establecer la cooperativa
escolar, no como un negocio externo, sino mas bien como un espacio en la escuela que promueva de manera
constante hábitos alimenticios saludables y en donde el objetivo principal no sea solo tener una ganancia
económica.
El entorno familiar es, en buena medida, el espacio en el que se construye la forma de ser y de relacionarse
con el medio. Muchos de los hábitos y las costumbres que se adquieren en la familia en la infancia permanecen
a lo largo de toda la vida. Por ello, el papel que los padres y las madres cumplen como agentes y modelos de
salud respecto a sus hijos e hijas es básico (10, 11). En este estudio la participación de los padres fue nula, aun
cuando se buscó su participación. Según refirieron los maestros en el grupo focal, la mayoría ambos padres
trabajaban o bien eran hogares uniparentales en donde la madre trabajaba. Los maestros refrieron que los niños
participantes en gran parte provienen de familias disfuncionales y con problemáticas muy particulares
(drogadicción, violencia intrafamilar, entre otros), además de que muestran en su mayoría poco interés por
participar o acudir a la escuela cuando se les cita. Estos aspectos pudieron haber influido para que los padres
no acudieran cuando se les solicito su presencia para informarles sobre el programa, en la mayoría de los caso.
Discusión
Considerando que la calidad de vida del adulto esta relacionada con la calidad de vida en la niñez, es necesario
implementar programas dirigidos a la creación de una cultura de actividad y dietas apropiadas desde temprana
edad, con el fin de disminuir esta problemática. Es importante señalar que aun cuando esta población en su
mayoría salió dentro de los parámetros normales de peso y talla, no hay que dejar de lado el porcentaje de
niños que salió con sobrepeso. Según datos de la Secretaria de Salud en Sonora el 35% de su población
infantil esta en riesgo de sufrir obesidad (12). De ahí la importancia de que la prevención de la
obesidad sea una estrategia prioritaria de salud pública que debe comenzar desde la infancia y que requiere
la participación activa y comprometida tanto del sector educativo como de salud. Es necesario la continuidad de
de este tipo de programas para la prevención de problemas de salud a futuro. Cuanto más temprano sea su
inicio los beneficios a corto, medio y largo plazo serán más importantes, manifiestos y duraderos (13).
Los datos muestran la necesidad de aplicar una metodología de intervención que capte el interés
principalmente de los padres y así lograr que los cambios en el conocimiento se mantengan y el comportamiento
se modifique alimentación e higiene y logren que la comunidad modifiquen su conducta sobre estos aspectos.
Se requiere conocer los hábitos, las costumbres y los valores de la población, para así proponer soluciones que
los individuos hagan suyas (14).
Es más fácil promover la adquisición de hábitos alimentarios y estilos de vida más saludables durante la etapa
infantil, que modificar hábitos incorrectos estructurados durante la vida adulta (15, 16). Por lo tanto, el trabajo
educativo en el cuidado de salud a lo largo de la infancia, la edad escolar y la adolescencia desempeña un papel
muy importante en la prevención de las enfermedades y en la promoción de la salud.
Resumen

�El objetivo fue promover hábitos alimentarios saludables a través de una intervención educativa en una escuela
primara de Hermosillo, Sonora México con la finalidad de contribuir a la adquisición de conocimientos y hábitos
saludables. El estudio cuasi experimental, mediante una intervención educativa se trabajó con 225 alumnos
inscritos en una escuela pública ubicada en una colonia de nivel socioeconómico bajo. Se tomaron medidas
antropométricas (peso y talla). Durante un semestre escolar se trabajo en aula a través de actividades
lúdicas diferentes aspectos relacionados con la buena alimentación e higiene. Se aplico una medición pre y
post evaluación para ver cambios en el conocimiento adquirido. Los resultados fueron que la media de edad de
los participantes fue de 111.85 meses (mínimo de 72.93, máximo 161.52 meses), el 49% fueron mujeres y el
51% hombres. De acuerdo con el indicador peso/edad, el 9% de los participantes presenta problemas de bajo
peso y el 4% obesidad. En relación al PIMC, el 4% presenta problemas de desnutrición y el 9% problemas de
obesidad. La evaluación pre y post intervención mostró cambios en los conocimientos adquiridos por los
alumnos participantes. Los resultados muestran un panorama general del estado de nutrición del grupo de
escolares participantes. Así mismo, apuntan hacia la necesidad de reforzar los conocimientos a través de
prácticas escolares que refuercen comportamientos saludables con el fin de prevenir problemas de salud en
este grupo en un futuro próximo.
Palabras claves: Promoción de la salud, hábitos alimenticios, educación para la salud
Abstract
The objective of this study is to promote healthy feeding habits throw an educative intervention in an elementary
school from Hermosillo, Sonora, México. The goal is to contribute to have good knowledge of healthy feeding
habits. It is a quasi-experimental study developed throw an educative intervention. It was applied to a sample of
225 students from a public elementary school located in a low socioeconomic block. Anthropometric sizes were
took: height and weight. Throw games and during a scholar semester we worked to observe different aspects
related to both good feeding and hygiene. There was applied a measure before and after the evaluation to
observe any change in the acquired knowledge of feeding. The results was that the media of age of the
participants was 111.85 months (as a minimum of 72.93, and a maximum of 161.52 months of age). Of these
data the 49% were girls and the 51% were boys. According with the indicator weight/height, the 9% of the
participants presented low weight problems and the 4% presented obesity. In relation with PBMI, the 4%
presented malnutrition problems and the 9% obesity problems. The evaluation before and after the intervention
demonstrated changes in the acquired knowledge of the participants. As a general panorama, the results
demonstrate the nutrition state of the participants of the group. In like manner, the results goes to the necessity
of reinforce the students’ knowledge they have of healthy feeding habits which can be induced throw scholar
practices which can reinforce healthy behavior to prevent health problems in that group of students for a near
future.
Key words: health promotion, feeding habits, health education .
Referencias
1. Harris B. 2001. Commentary: The child is father of the man. The relationship between child health and adult
mortality in the 19th and 20th centuries. Int J Epidemiol; 30: 688-696.
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salud para las generaciones futuras. Washington.
3. Organización Mundial de la Salud 1997. Fomento de la salud a través de la escuela. Informe de un comité de
expertos la OMS en educación sanitaria y fomento de la salud integral en las escuelas.
4. CDC’s National Center for Health Statistics. (www.cdc.gov/growthcharts)
5. Ramírez E., M Grijalvo, J. Ponce y M. Valencia 2006. Prevalencia de sobrepeso y obesidad en el noroeste
de México por tres referencias de índice de masa corporal: diferencias en la clasificación. ALAN Vol.56 No.3.
(http://www.alanrevista.org/ediciones/2006-3/prevalencia_sobrepeso_obesidad_mexico.asp#)
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Geneva: WHO; Technical Report Series 916.

�7. García B., C. Plata, A. Rueda y A. Padilla 2003. Antropometría por edad y estrato socioeconómico de la
población escolarizada en la zona urbana de Cali. Colomb Med, 34:61-68
8. Valadez, I., M. Villaseñor y N. Alfaro 2004. Educación para la Salud: la importancia del concepto. Revista de
Educación y Desarrollo, 1. Enero-marzo, pp. 43-48.
9. Prohíben venta de “comida chatarra” en escuelas de Sonora. Publicado en el Periódico Reforma el 29 de
Octubre 2005. www.mipediatra.com Revisado en noviembre de 2007.
10. García Viveros, M. y C. Botey (Coords.) 2002. Modelos para la implementación de proyectos productivos de
salud y educación en América Latina. México: Funsalud-GlaxoSmithkline-OPS. 23-39 y 125-145 pp.
11. Aranceta J. 2002. Prácticas alimentarias no saludables. An Esp Pediatr; 56 (Supl 6): 239-241
12. Secretaría de Salud del Estado de Sonora 2008. El 35% de los niños evaluados en el Programa “Sonora
toma medidas” padece de obesidad y sobrepeso dijo el Secretario de Salud Pública”. www. saludsonora.gob.mx.
Febrero 27, 2008
13. Dueñas J. 1999. Educación para la salud. Bases psicopedagógicas. Rev Cubana Educ Med Super v.13 n.
1 Ciudad de la Habana ene.- jun. 1999
14. Gutiérrez M. 2002. Prevención de la obesidad y promoción de hábitos saludables. IV Foro de Pediatria de
atención Primaria. http://www.spapex.org/prevobesidad.htm Revisado noviembre 2007
15. Ysunza A., S. Díez y L. López 1993. Programa de Investigación-Acción comunitaria en migración y nutrición.
Salud Publica Mex; 35:569-575
16. Martínez H., G. Martínez, J. Contreras, R. Ramos, J. Ramírez, L. Meneses y A. Chávez 1993. Experiencias
en participación comunitaria para promover la educación en nutrición. Salud Publica Mex ; 35: 673-681

�EVIDENCIAS SOBRE LAS GRASAS EN LA DIETA Y ENFERMEDAD
CORONARIA
Noé
González
Gallegos*,
Carmen
Jiménez
Ruiz*,
María
Eugenia
Milke
*Centro
Universitario
del
Norte,
Universidad
de
Guadalajara
(Colotlán,
Jal.,
**Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jalisco)

Nájar**
México)

E-mail: noe.gonzalez@cunorte.udg.mx
Introducción
Con el fin de la segunda guerra mundial y las mejoras en las
condiciones de higiene y la asistencia médica, el impacto de las
enfermedades infecciosas sobre la salud pública de los países
industrializados disminuyó, así los científicos se dieron cuenta
del alarmante incremento en la morbilidad y mortalidad por
enfermedad coronaria. Ya entonces se habían observado
grandes diferencias en la mortalidad por enfermedad coronaria
entre lo países, estableciéndose la hipótesis de que la mismas
eran originadas por diferencias en los estilos de vida, incluyendo
la dieta y más específicamente el consumo de grasa (1,2). En
los estudios en animales se implicaron al colesterol sérico y a la grasa saturada en el desarrollo de la
aterosclerosis (3,4). Los primeros estudios de casos y controles mostraron que el colesterol sérico y más
específicamente colesterol LDL estaba elevado en pacientes hospitalizados por infarto al miocardio (5,6). Estos
hallazgos fueron los antecedentes para el nacimiento de la epidemiología cardiovascular, representada por el
establecimiento del estudio longitudinal de Framingham que comenzó en el año de 1948 (7), con una población
inicial de 5209 hombres y mujeres de entre 30 y 60 años de edad y que ahora va por su tercera generación de
participantes; gran parte del conocimiento que tenemos sobre enfermedad del corazón y su relación con la dieta,
el ejercicio y el uso de algunos medicamentos, ha sido gracias dicho estudio; aunque la estimación del riesgo a
través de este, ha sido debatida, el trabajo es aceptado de manera general como excepcional en su alcance y
duración, pero sobre todo, muy útil y uno de los más frecuentemente citados.
En los años setenta del siglo pasado, comenzaron los primeros estudios en esquimales del noroeste de
Groenlandia, estos buscaban explicar la baja frecuencia de enfermedad isquémica o coronaria en esta población
por el alto consumo de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga presentes en su dieta rica en aceites
marinos (8-11). Los estudios de aquel entonces, describieron poblaciones de esquimales de Groenlandia que
en su ambiente cultural original mostraban concentraciones disminuidas de colesterol, triglicéridos, lipoproteínas
de baja y muy baja densidad en sangre y lipoproteínas de alta densidad incrementadas en los hombres;
observaron que una de las diferencia más marcadas en esta población era el reemplazo del consumo de ácidos
grasos poliinsaturados de la familia n-6 por ácidos grasos n-3 en comparación con grupos de la misma etnia
pero Daneses (12); precisamente se sentaron las bases para la investigación ulterior sobre el consumo de
grasas poliinsaturadas y su relación con la disminución de la enfermedad coronaria isquémica. También en esa
misma década, pero hacia sus finales, se aislaron los primeros fármacos usados para disminuir el colesterol y
las lipoproteínas LDL en pacientes con hipercolesterolemia, con la aparición de las estatinas se logró un gran
avance en la reducción de la mortalidad por enfermedad coronaria (13,14). Las estatinas actúan inhibiendo
competitivamente la enzima 3-hidroxi-3-metilglutaril coenzima A (HMG-CoA) reductasa, una enzima clave en la
síntesis de colesterol. Se ha demostrado que reducen la mortalidad por arteriopatía coronaria, sin embargo,
reducciones sustanciales en dicha mortalidad se logran cuando, además de mejorar el perfil de lípidos, se
controlan otros factores de riesgo como la tensión arterial elevada (15-17) y los niveles de glucosa (en los
pacientes con diabetes, por ejemplo).
La hipótesis de la dieta del corazón ha variado a lo largo de los años, al principio se creía que el factor dietético
más importante en la mortalidad por enfermedad coronaria era la ingesta total de grasa, pues lo primeros
estudios metabólicos sugirieron que también la grasa vegetal incrementaba el colesterol sérico y los estudios
ecológicos mostraban fuerte asociación entre la muerte por enfermedad coronaria y la ingesta total de grasa
elevada. La dieta mediterránea era popular como medida para disminuir el riesgo cardiovascular y muchas de
las recomendaciones que prevalecen hasta ahora evocan a la misma.

�El propósito de la presente revisión, es sumar y discutir las evidencias generadas desde entonces y hasta la
actualidad sobre el papel que la calidad de las grasas dietéticas juega como factor de riesgo, o como factor
protector, en la morbilidad y mortalidad por enfermedad coronaria.
Definición y clasificación de las grasas
Aunque una definición exhaustiva y excluyente resulta difícil para los lípidos, nos referimos a sustancias no
solubles en agua, extraíbles de las células y de los tejidos mediante solventes no polares (disolventes orgánicos
como el alcohol, éter etílico, hexano, etcétera) (18). Cuando nos referimos a moléculas específicas de éstos
compuestos les llamamos lípidos; cuando nos referimos a mezclas de lípidos contenidos en tejidos animales, o
en los alimentos, es apropiado llamarlos grasas (19).
Según su capacidad para ser convertidos en jabones al ser expuestos a álcalis fuertes, los lípidos son
saponificables y no saponificables; son saponificables los acilgliceroles, los fosfoglicéridos, los esfingolípidos y
las ceras (20).
Los lípidos no saponificables o simples, son moléculas que contienen frecuentemente anillos cíclicos en su
cadena, como es el caso del colesterol, las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y las hormonas esteroideas (21).
En los alimentos existen fundamentalmente tres tipos de lípidos: los triglicéridos, fosfolípidos y el colesterol.
Químicamente existen diferentes componentes entre ellos, pero lo tres muestran como componente común, los
ácidos grasos (22).
Tabla 1. Estructura química los ácidos grasos

Ácidos grasos saturados (AGS): Tienen todos sus átomos de
carbono ocupados.
Ácidos grasos monoinsaturados (AGMI): Dos de sus átomos de
carbono tienen cada uno un enlace desocupado, formándose así un
doble enlace.
Ácidos grasos poliinsaturados (AGPI): Más de dos de sus átomos
de carbono tienen lugares desocupados, formándose así dos, tres o
más dobles enlaces.

Los ácidos grasos tienen cadenas lineales con una longitud variable, frecuentemente entre 8 y 18 carbonos con
diferentes grados de saturación (23).
En términos generales, los lípidos saponificables mencionados antes, están formados por ácidos grasos
combinados con otros compuestos que les dan estructura. Precisamente, cuando una molécula de AG se
combina con una molécula de glicerol (poliol de tres carbonos) mediante uniones éster; se forman: mono, di o
triacilglicéridos.
Los lípidos y la dieta
Los triglicéridos conforman de manera casi exclusiva a los aceites y las grasas de la dieta (visibles o de
depósito), conteniendo ácidos grasos de los tres tipos: saturados, monoinsaturados y poliinsaturados;
representan la mayor parte de lípidos en la dieta, llegando a alcanzar valores de hasta 98% de los lípidos totales
(24).
Las grasas son sólidas a temperatura ambiente, dado que están compuestas principalmente por ácidos grasos
saturados, cuya temperatura de fusión es más elevada que la ambiental. Los aceites por el contrario están
constituidos en gran proporción por AGMI y AGPI, con un punto de fusión más bajo que el de los saturados son
líquidos a temperatura ambiente.

�Tabla 2. Representación esquemática de un triglicérido

Glicerol

Triacilglicérido

Absorción y transporte de los lípidos
Una vez absorbidos, y antes de ser liberados a la circulación, los lípidos de la dieta serán empaquetados en
moléculas de naturaleza lipoproteica sintetizadas en el enterocito y denominadas quilomicrones, las cuales
poseen un núcleo hidrófobo y una superficie hidrófila. Los ácidos grasos, los monoglicéridos, los lisofosfolípidos,
el colesterol y las vitaminas liposolubles de la dieta son resintetizados a triacilglicéridos y fosfolípidos en las
células de la mucosa intestinal antes de ser incorporados a los quilomicrones. Los quilomicrones son las
partículas más grandes de entre todas las subclases de lipoproteínas. Su núcleo está constituido básicamente
por los componentes no polares (triacilglicéridos y ésteres de colesterol) y la superficie, por los constituyentes
más polares (fosfolípidos, apolipoproteínas, colesterol libre). Las vitaminas liposolubles se añaden al núcleo del
quilomicrón. La apolipoproteína principal y más notable del quilomicrón es la apo B-48, de naturaleza hidrófoba.
Los quilomicrones son liberados desde las células de la mucosa intestinal hacia el sistema linfático que los
conduce a través de la vena cava superior hasta el hígado; durante este trayecto, la enzima lipoproteína lipasa,
ubicada en el lecho capilar, hidroliza los triglicéridos para su distribución en los tejidos periféricos donde la grasa
será oxidada, metabolizada y almacenada. Una vez desprendido de su componente de triacilglicéridos, el
quilomicrón, llamado ahora remanente, es captado por el hígado para ser empleado directamente por este o
incorporado a partículas lipoproteicas de origen hepático.
La lipoproteína de origen hepático, que transporta las grasas desde el hígado hacia los tejidos, es la lipoproteína
de muy baja densidad (VLDL, por sus siglas en inglés), que contiene triglicéridos constituidos por ácidos grasos
provenientes de la síntesis de novo en el mismo hígado. La principal apolipoproteína es la apo B-100, aunque
en la circulación también contienen apo E y C. Como la proporción de triglicéridos es relativamente menor a la
del quilomicrón, las partículas de VLDL resultan ser más pequeñas que este. De manera similar a lo que le
sucede al quilomicrón, los triglicéridos de las VLDL son hidrolizadas por la lipoproteína lipasa para que los ácidos
grasos resultantes provean energía mediante su oxidación, para que sean utilizados en la síntesis de
componentes estructurales (fosfolípidos) y bioactivos (tromboxanos y leucotrienos), o bien, para ser
almacenados (triglicéridos). Los remanentes de VLDL pueden ser recaptados por el hígado, o permanecer en
la circulación, siendo progresivamente reducidos de triacilglicéridos y convertidos en lipoproteínas de
intermedia (IDL) o baja (LDL) densidad; ambos procesos determinados por acción de las enzimas lipasa
hepática y lipoproteína lipasa. Además de perder lípidos, las VLDL pierden también las apo C y E, el producto
final es un partícula rica en colesterol que contiene principalmente apo B-100 denominada LDL.
Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) pueden ser captadas por el hígado a través de mecanismos mediados
por receptores, con gran impacto sobre la regulación de la síntesis de colesterol, también puede ser tomada por
un receptor depurador de los macrófagos, mecanismo que se incrementa con la oxidación o modificación de las
LDL circulantes en el plasma.
El transporte reverso del colesterol, es decir, desde los tejidos periféricos hacia el hígado para su excreción,
metabolismo o almacenamiento, es llevado a cabo por lipoproteínas que tiene origen en el hígado, los tejidos
periféricos y el intestino, se trata de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), que son un grupo heterogéneo de

�partículas con gran diversidad de composición en apolipoproteínas y en el tamaño, todas ellas contienen apo
A-I y otras como las apo A-II, A-IV y C. Se ha documentado que estas apolipoproteínas protegen a otras
lipoproteínas de la modificación oxidativa (25). La concentración de HDL es inversamente proporcional a la de
triglicéridos y al riesgo de enfermedad cardiovascular (26).
Efectos orgánicos de los ácidos grasos alimentarios
Además de ser excelentes combustibles biológicos, los ácidos grasos alimentarios condicionarán la
composición de la membrana, con lo cual repercuten en dos niveles; por un lado, afectarán las propiedades
fisicoquímicas de la membrana, como la fluidez, permeabilidad y oxidación, lo que lleva a modificaciones
funcionales más o menos deseables. Por otra parte, los AG de los fosfolípidos de membrana, son precursores
de sustancias de gran importancia y diversidad funcional fisiológica, como son las prostaglandinas,
prostaciclinas, tromboxanos y leucotrienos. Dichas sustancias muestran funciones tan importantes como la
agregación o antiagregación plaquetaria, la vasoconstricción o vasodilatación, respuestas de carácter
inflamatorio o antiinflamatorio y, por lo general, muchas otras funciones en prácticamente todas las esferas del
organismo (27).
Grasa saturada
Los ácidos grasos saturados se encuentran presentes en los alimentos de origen animal y en los aceites de
procedencia vegetal de coco y de palma, empleados con gran frecuencia en productos de panadería y
pastelería.
La grasa saturada está constituida en mayor proporción por ácidos grasos láurico, palmítico y esteárico, a los
cuales se les atribuyen determinados efectos fisiopatológicos. Se ha reportado asociación entre la ingesta de
ácidos grasos saturados e incidencia de enfermedad coronaria (28-33), la aterosclerosis y con determinados
tipos de cáncer.
Aunque en general los AGS incrementan los niveles séricos de HDL y LDL, son los AGS de cadena larga (1218 carbonos) los que muestran pequeños incrementos en el riesgo de enfermedad coronaria que no se
presentan en los AGS de cadena corta (4-10 carbonos), ya que los primeros elevan las concentraciones de
colesterol total y colesterol LDL (34). Comparado con el ácido oleico, el ácido esteárico no muestra efectos
sobre los niveles de colesterol. Los niveles de colesterol han sido relacionados con la ingesta de ácido mirístico,
más que por la de láurico o palmítico, no obstante, las evidencias al respecto no son consistentes (35).
El ácido esteárico, muestra un escaso efecto sobre colesterol total y colesterol LDL al compararlo con los
hidratos de carbono (36 ). Comparado con AGMI y AGPI, el esteárico disminuye HDL (37). Además, aumenta
la concentración de lipoproteína lipasa A (38), activa el Factor VII de coagulación (39) y afecta la fibrinólisis (40).
Dado que el ácido esteárico no afecta la relación LDL/HDL ni la de lipoproteínas apo B/apo AI, y además,
comparte las fuentes alimentarias (carne de res y productos lácteos) con el resto de ácidos grasos saturados,
no resulta justificado distinguirlo del resto de los AGS como recomendación dietética para reducir el riesgo
coronario.
Grasa insaturada
Ácidos grasos monoinsaturados
La principal fuente no animal de grasas monoinsaturadas incluye los aceites de oliva y de canola, las nueces y
el aguacate. El aceite de canola y las nueces son también fuente importante de grasas poliinsaturadas. Además,
los aceites de origen vegetal líquidos, generalmente contienen una cantidad más alta de vitamina E, mientras
que la grasa animal contiene pocos antioxidantes. El más abundante de los AGMI en la dieta es el ácido oleico,
que muestra leve efecto protector contra enfermedad coronaria al sustituir, por ejemplo, el 5% de la energía
proveniente de hidratos de carbono con el equivalente de energía a partir de AGMI (41).
Aunque los estudios ecológicos exponen una relación inversa entre el consumo de AGMI y las tasas de
mortalidad general y por enfermedad coronaria (42); evidente por ejemplo en poblaciones mediterráneas que
utilizan el aceite de oliva como principal fuente de grasa (43), la evidencia en estudios prospectivos no parece
confirmar una asociación de la ingesta de AGMI, ni de su concentración sérica, con riesgo de enfermedad

�coronaria (44-48). Algunos estudios, incluso, reportaron mayor riesgo (49,50), en dos de ellos el riesgo fue
mayor para jóvenes pero no para personas mayores (51,52).
Con todo, la desaturación endógena de AGS a AGMI, sumada al hecho de que ambos comparten fuentes
alimentarias en dietas altas en AGS y ácidos grasos trans, a partir de productos lácteos, carne, aves y aceites
vegetales parcialmente hidrogenados, podrían estar encubriendo la asociación entre los AGMI y el riesgo
coronario. Por ello, en el estudio de salud de las enfermeras, al ajustar por ingesta de otros tipos de grasa, el
consumo de AGMI resultó inversamente asociado con riesgo de enfermedad coronaria, aunque la asociación
fue más débil que para las grasas poliinsaturadas (53).
Los AGMI presentan un efecto sobre el perfil lipídico muy favorable, su ingesta aumenta la concentración de
lipoproteínas HDL sin afectar las LDL (54). El reemplazo de hidratos de carbono con AGMI puede mejorar la
tolerancia a la glucosa y la resistencia a la insulina en personas con diabetes mellitus (55). Además, los AGMI
resisten la modificación oxidativa (56).
Ácidos grasos poliinsaturados
Son de especial importancia los AGPI esenciales, cuya síntesis el organismo humano no es capaz de realizar.
Estos AGPI esenciales son el ácido linoleico, precursor de la familia n-6 y el ácido alfa-linolénico, origen de la
familia n-3. También son conocidos como familias ω-3 y ω-6, lo que indica la posición del carbono con la primera
doble ligadura cuando se enumera a partir del último (carbono metilo). El organismo humano biotransforma
estos dos ácidos grasos esenciales a través de series continuadas de elongaciones y desaturaciones en
compuestos de 20 y 22 carbonos con múltiples instauraciones, para finalmente dar origen a compuestos con
funciones altamente especializadas como son las prostaglandinas, leucotrienos y tromboxanos (57,58). Dichas
funciones son muy diversas, tales como la estimulación de la contracción del músculo liso del útero, bronquios
y otros órganos; la modulación de la respuesta inflamatoria y de los procesos de coagulación sanguínea, entre
otras (59, 60). Las familias de lípidos poliinsaturados tienen funciones complementarías; así, mientras los
derivados de la familia n-6 muestran efectos proinflamatorios, los de la familia n-3 tienen efectos
antiinflamatorios. Es este balance el determinante en el papel que dichos lípidos tienen como factor de riesgo o
de protección frente a la enfermedad cardiovascular.
En varios estudios de cohortes prospectivas se ha encontrado que la ingesta de AGPI se asocia a menor
incidencia de enfermedad coronaria o enfermedad cardiovascular (61-66); este decremento en el riesgo parece
estar mediado por su impacto sobre el perfil de lípidos poliinsaturados en sangre, que sin embargo, contra las
concentraciones de LDL, colesterol HDL y triglicéridos, los primeros, muestran poca asociación.
Aun así, la ingesta de AGPI y sus concentraciones séricas, fueron inversamente proporcionales con la
mortalidad general, lo que sugiere que la ingesta dietética de AGPI y más específicamente, del ácido linoleico,
puede tener un papel cardioprotector sustancial también reflejado sobre todas las causas de muerte (67).
En el estudio de la Salud de las Enfermeras el reemplazo del 5% de la ingesta de energía a partir de hidratos
de carbono con la correspondiente cantidad a partir de AGPI se asoció con una reducción muy significativa del
riesgo para enfermedad cardiovascular del 48% (68).
Ácidos grasos de la serie n-6
El más predominante en la dieta occidental, derivado de fuentes vegetales, es el acido linoleico, un ácido graso
esencial de 18 carbonos y dos dobles enlaces, uno de ellos en el carbono 6. Existe aún menos información
disponible sobre la relación que existe entre la ingesta de ácido linoleico y la enfermedad cardiovascular que la
existente para la ingesta total de AGPI. El ácido linoleico disminuye la concentración de LDL con efectos
mínimos sobre el colesterol HDL (69). Los aceites vegetales ricos en ácido linoleico muestran fuertes efectos
en la disminución de colesterol (70). Los estudios de intervención que utilizaron dietas ricas en grasas
poliinsaturadas mostraron mejor efectividad en la reducción del colesterol sérico y la enfermedad coronaria, en
contraposición a las dietas bajas en grasa y ricas en hidratos de carbono (71).
Mediante algunos estudios experimentales o in vitro, al ácido linoleico y otros ácidos grasos n-6 se les han
atribuido efectos proinflamatorios, protrombóticos (72,73) y como promotores de la resistencia a la insulina (74).
No obstante, en una revisión de la evidencia, el ácido linoleico parece tener propiedades antitrombóticas (75),
disminuir las arritmias (76,77) y mejorar la sensibilidad de la insulina (78-80).

�Pocos estudios prospectivos sostienen el rol protector del ácido linoleico en la prevención primaria de la
enfermedad cardiovascular; sin embargo, se ha demostrado que en poblaciones de hombres de mediana edad
con alto consumo del mismo, la mortalidad por enfermedad cardiovascular es hasta un 61% más baja (81). El
ácido linoleico presenta fuerte asociación inversa con la enfermedad coronaria en hombres y mujeres (82,83).
Como en la dieta occidental al menos el 90% de la ingesta de los AGPI es en forma de ácido linoleico, no resulta
sorprendente que la asociación inversa entre este último con la enfermedad coronaria sea similar que para la
ingesta total de AGPI’s. Las advertencias sobre que el excesivo consumo de ácidos grasos n-6 (niveles
comúnmente consumidos en la mayoría de países occidentales) puede aumentar el riesgo de enfermedades
crónicas como la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular (84) no son apoyadas por la literatura científica
(85-91); por el contrario, la evidencia indica que ingestas por encima de los límites superiores, como las
observadas en Israel, Estados Unidos y Escandinavia, pueden disminuir sustancialmente el riesgo de
enfermedad cardiovascular y la posibilidad de diabetes tipo 2 (92).
En general, los hallazgos sugieren que las proporciones séricas de ácido linoleico disminuyen el riesgo de
eventos cardiovasculares; así mismo, en estudios de casos y controles y de cohortes se encontró que la
concentración de ácido linoleico sérico se asocia inversamente con el riesgo de enfermedad coronaria (93-96)
e infarto (97).
Ácidos grasos de la serie n-3
Los ácidos grasos n-3 están presentes casi de manera exclusiva en el pescado. Aunque actualmente podemos
encontrarlos en diversos alimentos que los han adicionado a su composición, como es el caso de la leche
enriquecida. En función de su contenido graso los pescados comestibles pueden clasificarse en tres grupos
(98):
a.
Pescados magros: conocidos también como blancos, contiene menos de 1% de grasa, representando un
valor calórico de entre 50 y 80 kcal/100g; son el bacalao, róbalo, lenguado y gallo.
b.
Pescados semigrasos o semimagros: contienen entre 2 y 7% de grasa. Los más usuales son la trucha,
merluza, caballa y boquerón.
c.
Pescados grasos o azules: Contienen entre 8 y 15% de grasa, con 80 a 160 kcal/100g. Los más
representativos son el salmón, arenque, atún, bonito, anguila y sardina.
Ácido α-linolénico
El ácido alfa-linolénico es un ácido graso esencial de 18 carbonos y tres dobles ligaduras, una de las cuales se
encuentra en el carbono número 3 (n-3), es común en los aceites de canola y de soya y en algunas nueces. Un
meta-análisis publicado por Brouwer sugiere una asociación inversa no significativa entre la ingesta de ácido αlinolénico y la enfermedad coronaria en hombres y mujeres, pero sí una asociación significativa positiva con el
cáncer de próstata (7399). Un reporte más reciente sugirió una modesta disminución del riesgo de enfermedad
coronaria en hombres con ingestas de ácido α-linolénico por arriba de la media (100).
El ácido alfa-linolénico (C18:3n3) puede ser elongado y desaturado a eicosapentaenoico (EPA; C20:5n3) y
docosahexaenoico (DHA; C22:6n3) en el organismo humano, aun cuando la eficacia de esta conversión haya
sido discutible (101). Por ello, se ha sugerido que el ácido α-linolénico puede reducir el riesgo de enfermedad
coronaria particularmente en personas con un consumo habitual bajo de pescado y de ácidos grasos n-3 de
cadena larga (102).
Los estudios prospectivos que han utilizado el ácido α-linolénico sérico como biomarcador de la ingesta no han
reportado asociación significativa entre los niveles séricos del ácido α-linolénico y el riesgo coronario (103-106).
En un estudio de casos y controles anidado, la proporción sérica del ácido α-linolénico estuvo inversamente
asociada con infarto (107).
En general, los datos de los estudios prospectivos sobre la asociación entre el ácido α-linolénico dietético y los
efectos cardiovasculares, son menos consistentes y más débiles que para el ácido linoleico. Los hallazgos sin
embargo, sugieren una asociación inversa del ácido α-linolénico con riesgo cardiovascular.

�Ácidos grasos n-3 de cadena larga
Los ácidos grasos n-3 de cadena larga son mayoritariamente derivados de la grasa del pescado en la dieta. La
evidencia sobre el beneficio cardiovascular de los ácidos grasos eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico
(DHA) es más fuerte que la existente al respecto para el ácido graso α-linolénico de origen vegetal (108). Los
posibles beneficios descritos para los ácidos grasos EPA y DHA incluyen efectos antiarrítmicos, modulación de
la función autonómica, disminución de la agregación plaquetaria, vasodilatación, disminución de la presión
sanguínea, efectos antiinflamatorios, estabilización de la placa de ateroma y disminución de los triglicéridos
(109).
Varios estudios prospectivos han demostrado que el consumo de ácidos grasos n-3 de cadena larga disminuye
el riesgo coronario. Existe una relación inversa entre la ingesta de pescado y el riesgo de muerte por enfermedad
coronaria (110), una porción de pescado por semana se asocia a una reducción de enfermedad coronaria del
15%, dos veces por semana reduce el riesgo de muerte por enfermedad coronaria un 36% (IC 95% = 20-50%)
y 5 ó más porciones por semana reducen el riesgo en 40% (111,112).
La mayoría de los estudios han mostrado una reducción en el riesgo de enfermedad coronaria fatal, los datos
para eventos coronarios no fatales son menos consistentes (113). Aunque los beneficios del consumo de
pescado sobre los eventos cardiovasculares se observan claramente en sujetos que consume al menos ocho
raciones a la semana comparados contra aquellos que lo consumen sólo una, el beneficio potencial de ingestas
muy altas es aun controversial.
Las controversias incluyen aquellos hallazgos de asociaciones inversas no significativas en poblaciones con
bajo riesgo de enfermedad coronaria (114,115). Por otro lado, en personas con diabetes, cuyo riesgo
cardiovascular está definitivamente aumentado, sí se ha reportado efecto protector significativo (116,117). Se
han encontrado además diferencias por género, en las mujeres la asociación es más fuerte (118).
El tipo de pescado (magro, semigraso o graso) y la forma de preparación (fritos en aceites que contienen grasa
saturada o trans) pueden ser factores confusores en la evaluación de la relación entre su consumo y el riesgo
cardiovascular. El mercurio contenido en el pescado puede jugar también un papel importante al respecto (119).
Los cuestionarios alimentarios frecuentemente utilizados pueden no contemplar dichos factores de manera
adecuada (120,121).
Los niveles altos de EPA y DHA en los tejidos han sido asociados con bajo riesgo para todos los tipos de
enfermedad coronaria (122,123). Sin embargo, la asociación podría ser más fuerte para acontecimientos fatales
que para eventos no fatales, que son compatibles con los resultados basados en la ingesta dietética (124-126).
El riesgo de infarto al miocardio ha sido asociado con EPA y DHA séricos en algunos estudios (127-129) pero
no en todos (130,131). Además, sujetos con enfermedad coronaria quienes tienen elevados niveles de EPA y
DHA séricos tienen un menor riesgo de muerte súbita cardiaca (132-134). No es posible establecer si el género
modifica la asociación entre los biomarcadores de ácidos grasos n-3 de cadena larga con enfermedad coronaria,
pues la mayoría de los datos provienen de cohortes que incluyeron sólo hombres (135-140). Algunos estudios
incluyeron hombres y mujeres (141-143), pero no reportaron los resultados separados por género. En un estudio
reciente con individuos sanos, ni la suplementación con aceite de pescado ni la ingesta de ácido alfa linolénico
tuvieron efectos inmediatos pronunciados sobre el perfil de riesgo cardiovascular, pero el aceite de pescado
disminuyó las concentraciones plasmáticas de triglicéridos en sujetos con concentraciones basales bajas (144).
Existe menos información disponible sobre el consumo de de pescado y el riesgo de infarto, especialmente con
respecto a diferentes subtipos de infarto. Sin embargo, la mayoría de los reportes sugieren una reducción en el
riesgo (145). La ingesta de pescado de al menos una vez por mes ha sido asociada con menor riesgo de infarto
comparado con aquellos que consumen menos de esto, especialmente de infarto isquémico. La asociación
entre la ingesta de aceite de pescado fue inversa con el riesgo de infarto en mujeres pero no en hombres (146).
La ingesta total de pescado no estuvo asociada con el riesgo de infarto en hombres o mujeres. Los hallazgos
sostienen el papel de los ácidos grasos n-3 de cadena larga en la modificación del riesgo de infarto.
Los datos que utilizan los niveles de EPA y DHA como biomarcadores de la ingesta dietética con respecto al
riesgo de infarto son muy limitados. Un reciente estudio de una cohorte sueca ha reportado que la suma de EPA
y DHA en eritrocitos no se asoció con el riesgo de infarto (147). Sin embargo, estudios grandes y bien diseñados
mostraron beneficios significativos de los ácidos grasos omega-3 en pacientes con enfermedad coronaria
instaurada (148-150). No obstante otros estudios no han reportado resultados positivos (151-153).

�Relación AGPI/AGS
Varios estudios han mostrado un fuerte asociación de la relación AGPI/AGS con un bajo riesgo de enfermedad
cardiovascular. Ajustado por edad, hábito de fumar, ingesta total de grasa, ácidos grasos trans, proteína, energía
total y otras variables no dietéticas, el riesgo relativo de enfermedad coronaria fue de 0.79 (IC 95% = 0.70-0.89)
por cada 0.2 unidades de incremento en esta relación (154); lo que sugiere que el reemplazo de los AGS con
AGPI en la dieta disminuirá la enfermedad cardiovascular (155-158). Los cambios que han ocurrido en la dieta
durante los últimos treinta años ha sido sobre la reducción de AGS y su reemplazo con AGPI (159,160). El
aparente efecto protector que tiene el incremento de la relación AGPI/AGS sustenta estos cambios en la dieta
como medida de prevención de la enfermedad cardiovascular.
Ácidos grasos trans (AGT)
La discusión sobre las implicaciones que sobre la salud tiene este isómero geométrico de los ácidos grasos,
amerita una revisión aparte; no obstante, mencionaremos algunas de estas. Los ácidos grasos con por lo menos
una doble ligadura en configuración trans se encuentran de manera natural o pueden producirse de manera
industrial por medio del calentamiento de aceites vegetales en presencia de catalizadores metálicos y de
hidrógeno. Mediante la hidrogenación parcial de aceites vegetales se obtienen grasas sólidas a temperatura
ambiente con propiedades de gran interés en la industria alimentaria como mejor consistencia, palatabilidad y
mayor vida de anaquel del producto, se utilizan como ingrediente en panadería, repostería y producción de
galletas. Se encuentran comúnmente en la comida rápida frita, botanas margarinas y otras grasas untables. Las
grasas saturadas ingeridas por los rumiantes son parcialmente hidrogenadas por bacterias en el rumen, por lo
cual los productos derivados de éstos contienen pequeñas proporciones de grasas trans. En las grasas
industrializadas el AGT más abundante es el ácido elaídico; en los rumiantes son el ácido vaccénico y el ácido
linoleico conjugado. El AGT presenta uno de los más altos riesgos de enfermedad cardiovascular, incluso mayor
al de los AGS (161-163). Su consumo produce un aumento del colesterol LDL y una disminución del HDL (164);
modifica además otros factores también determinantes en el riesgo cardiovascular y la función de las arterias,
incluyendo la enfermedad coronaria, aumentando la concentración de Triglicéridos, lipoproteína Lp(a) y
fracciones densas y pequeñas de LDL (165). Los AGT afectan la función de los canales iónicos (166), además
compiten con los AGPI por las mismas enzimas que los elongan y desaturan para producir sus moléculas
funcionales. Recientemente la industria alimentaria de los países desarrollados ha hecho un gran esfuerzo por
reducir el contenido de AGT en algunos de sus productos, en México ha comenzado a suceder lo mismo.
Conclusiones
Las evidencias indican la mayor importancia que tiene el tipo de grasas en la dieta que la cantidad total de las
mismas. La ingesta dietética de ácidos grasos saturados y trans incrementan el riesgo cardiovascular, mientras
la ingesta de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados parece tener un efecto cardioprotector. Los
hallazgos al respecto sustentan las recomendaciones acerca de elegir una dieta baja en grasas saturadas, baja
en colesterol y moderada en grasa total. Debe promoverse un suficiente consumo de ácidos grasos n-3 y n-6,
incluso por encima de un balance específico entre éstos. Los AGPI n-3 han mostrado efectos positivos en la
prevención primaria de la enfermedad cardiovascular, particularmente en poblaciones con alto riesgo y con
ingestas de pescado y de aceite de pescado bajas. Especialmente, el ácido a-linolénico ha mostrado disminuir
las concentraciones plasmáticas de triglicéridos, con lo que diminuye el riesgo cardiovascular, pero con un pobre
efecto en LDL y HDL. Se ha sugerido que un balance de n-6/n-3 de 5:1 ó 10:1 tienen efectos positivos sobre la
inflamación crónica, la reactividad vascular y la agregación plaquetaria, todos ellos mecanismos que aumentan
el riesgo cardiovascular. Aunque los expertos sugieren que por encima de enfatizar un balance adecuado de n6/n-3, se debe más bien sugerir el reemplazo de AGS y trans con ambos AGPI (167); en México, este balance
se encuentra en una relación de 36:1, por lo cual, es recomendable promover el aumento en el consumo de los
ácidos grasos a-linolénico, eicosapentaenoico y docosahexaenoico como medida de prevención del riesgo.
Muchos organismos internacionales como la Asociación Americana del Corazón, el Colegio Americano de
Cardiología y la Sociedad Europea de Cardiología han encontrado en las evidencias, pruebas suficientemente
fuertes para hacer públicas sus recomendaciones sobre el incremento de la ingesta de ácidos grasos
poliinsaturados para la prevención primaria y secundaria de la enfermedad coronaria. Las guías dietéticas de la
AHA recomiendan sustituir el consumo de ácidos grasos saturados y trans por ácidos grasos insaturados de
aceites vegetales, pescado, y nueces.
Las ingesta total de grasa recomendada es de 25 a 35% de la energía total. Para reducir el riesgo cardiovascular
se recomienda que los AGPI n-6 representen el 5 a 8% y los AGPI n-3 del 1 al 2% también de la ingesta

�energética total, los ácidos grasos saturados debe ser menos del 10% y la diferencia será cubierta por los AGMI
(168,169).
Dada la creencia ampliamente difundida de que las grasas son malas, serán necesarios grandes esfuerzos en
educación con el objetivo de comunicar al público el mensaje nutricional acerca de los efectos sobre la salud
de los diferentes tipos de grasa, así como en traducir las recomendaciones actuales en prácticas dietéticas.
Resumen
La relación que existe entre la calidad de la grasa dietética y la enfermedad cardiovascular representa la base
de las hipótesis sobre la dieta del corazón. Las recomendaciones actuales enfatizan la importancia de la calidad
de la grasa por encima de la cantidad total ingerida. El propósito de este ensayo es analizar las evidencias sobre
la asociación entre la ingesta de grasa y la enfermedad cardiovascular. Los ácidos grasos saturados y los ácidos
grasos trans han mostrado incrementar el riesgo cardiovascular en varios estudios. Los ácidos grasos
poliinsaturados n-6 y n-3 se han asociado con menor riesgo cardiovascular. Dentro de estos, el ácido linoleico
muestra disminución del riesgo cardiovascular, mientras los ácidos grasos de cadena larga n-3
(eicosapentaenoico y docosahexaenoico), están especialmente asociados con disminución del riesgo para
eventos coronarios fatales. El papel del ácido a-linolénico es menos claro.
Palabras claves: enfermedad coronaria, ácidos grasos, dieta
Abstract
Relation that exists between the quality of the dietetic fat and the cardiovascular disease represents the base of
the hypotheses on the diet of the heart. The current recommendations emphasize the importance of the quality
of the fat over the total ingested quantity. The aim of this paper is to analyze the evidences on the association
between the ingestion of fat and the cardiovascular disease. The saturated and trans fatty acids have increased
cardiovascular risk in several studies. Both n-6 and n-3 polyunsaturated fatty acids have been associated with
lower cardiovascular disease. Within these, the linoleic acid shows cardiovascular diminution of risk, while the
long chain n-3 fatty acids (eicosapentaenoic and docosahexaenoic), are associated with diminution specially of
risk for coronary fatal events.
Key words: cardiovascular disease, fatty acids, diet
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�SALUD PÚBLICA Y SALUD LABORAL PARA EL DESARROLLO DE LA
EMPRESA QUERETANA
Hilda Romero Zepeda 1, Ramiro Froylán Súmano Poblano 2 y Rubén Salvador Romero Márquez3
1Facultad

de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro (Querétaro, Qro.,
México);2Coordinación Auxiliar de Salud en el Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social (Querétaro, Qro.,
México) y3Coordinación Delegacional de Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS y Facultad
de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro (Querétaro, Qro., México).
E-mail: phd_hromero@yahoo.com.mx .
Introducción
Visualizar a la empresa en competitividad como un conjunto de
recursos, capacidades y aptitudes centrales heterogéneos que
pueden utilizarse para crear una ventaja con relación a otras
empresas del mercado, permite suponer que cada empresa
tiene recursos y capacidades que no poseen otras empresas, o
no en la misma combinación (1). Así, bajo el alto grado de
especialización disciplinaria en términos de comercio y
empresa, es difícil concebir el grado de efecto silencioso pero
económico que tiene la salud pública en el desarrollo
empresarial. Existen múltiples proyectos de evaluación social en
donde se cuantifica el gasto público y privado de una población
enferma y el efecto que una población enferma y con alta incidencia a la lesión, puede tener en el sector
productivo social.
En México, instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS, y a través de su gran trascendencia
al atender la salud general y especializada del 60% de la población económicamente activa en el país, ha
establecido vínculos y lineamientos importantes con este sector productivo a través de las Coordinaciones
Delegacionales de Salud Laboral y Salud Pública (2,3) dictando pautas institucionales de prevención, atención
y control de enfermedades y lesiones.
Desarrollo - Gestión Empresarial y Comercial
Desarrollo y Gestión Empresarial son términos utilizados para describir el conjunto de técnicas y la experiencia
de la organización, planificación, dirección y control eficientes de las operaciones de los mismos. (4). En las
teorías implícitas para el desarrollo y la gestión empresarial, la organización tiene dos facetas esenciales: la
creación de las líneas de responsabilidad y la creación y desarrollo de una plantilla de ejecutivos altamente
calificados (5).
En la empresa, la planificación se relación con la creación de políticas básicas generales en torno a la
producción, ventas, compra de equipos, materiales y materias primas, la contabilidad, precios, análisis de
riesgos y cuestiones estratégicas. Esto a través de la aplicación de estas políticas y de la creación de pautas
de trabajo uniformes en todos los departamentos. La dirección empresarial da seguimiento y conduce, mientras
que el control permite empatar las acciones con las metas institucionales a través de los registros para la
generación de bases de datos y sus informes para la toma oportuna de decisiones.
En las concepciones modernas institucionales se da prioridad a no solo a estos beneficios, incluyen el maximizar
las ventas o el crecimiento de la empresa aunque estratégicamente no se enfatice por un tiempo el
acrecentar ganancias. La gestión de recursos humanos como estrategia empresarial, subraya la importancia
de la relación individual frente a las relaciones colectivas y la importancia de una participación activa de todos
los trabajadores de la empresa. Cuando esta gestión de recursos humanos funciona correctamente, los
empleados se comprometen con los objetivos a largo plazo de la organización, lo que permite que ésta se
adapte mejor a los cambios en los mercados y consecuentemente a la permanencia empresarial no sólo para
mantener la competitividad de la empresa en el mercado, sino además para mantener su viabilidad futura. (6).

�Uno de los elementos estratégicos de la gestión de recursos humanos se refiere a la relación que debe existir
entre los salarios y la productividad de cada trabajador ambas fuertemente influenciadas por razones de salud
del trabajador, por el ausentismo, trato diferenciado al enfermo, por episodios agudos de enfermedad, por efecto
psicosocial y económico del trabajador cuando ocurre la enfermedad en él o en su medio social, haciendo que
en ocasiones no pueda allegarse los beneficios del reconocimiento por función y trabajo ejercido. El capital
humano que reside en el recurso humano, constituye actualmente uno de los factores determinantes para la
obtención de valor agregado (7,8). Desde una perspectiva de salud, el trabajador trasciende en la economía
de mercado y en la supervivencia misma empresarial.
Acorde a Franco y Martori (9), de las nueve dimensiones que configuran el concepto de calidad laboral, la
organización del trabajo y equilibrio con la vida cotidiana y la flexibilidad y seguridad son las que más inciden
en un aumento de la productividad. Por el contrario, la salud y seguridad en el trabajo y el diálogo social son las
dimensiones que repercuten negativamente en la productividad, si bien las dimensiones con influencia positiva
tienen una contribución cuantitativamente mayor que las dimensiones negativas.
Salud Pública y Salud Laboral en México
La salud se refiere a la protección y la mejora del bienestar biopsicosocial de los ciudadanos a través de la
acción comunitaria más que la simple ausencia de la enfermedad o dolencia. De acuerdo a la Organización
Mundial de la Salud (OMS) (10) la salud comprende cuatro áreas fundamentales:
1) Fomento de la vitalidad y salud integral: programas de higiene y salud ambiental, la higiene personal, la
educación sanitaria, el ejercicio físico, los códigos de conducta y autodisciplina, las prácticas dietéticas, la
sanidad ambiental y alimenticia y el tratamiento de enfermedades y dolencias menores
2) Prevención de lesiones y enfermedades infecciosas y no infecciosas como lo son; el control sanitario del
suministro de alimentos, las campañas de vacunación, la prevención de enfermedades crónico degenerativas y
la educación sanitaria de poblaciones con riesgo.
3) Organización y provisión de servicios para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades: asistencia pública,
seguros de enfermedad y servicios sanitarios nacionales.
4) Rehabilitación de personas enfermas o incapacitadas: programas y servicios de rehabilitación para mitigar la
invalidez funcional resultante de enfermedades o lesiones y para que las personas puedan volver a desarrollar
sus actividades lo antes posible, rehabilitación social y vocacional.
En México, los cambios en términos de salud en estos 30 años se caracterizan por la persistencia de
enfermedades infecciosas como la neumonía y las diarreas en la población infantil y la ocurrencia de
enfermedades crónico - degenerativas y el cáncer. Se han condicionado tanto la disparidad nutricia con la
convivencia de deficiencias y excesos alimentarios y nutricios en la población mexicana, como el cúmulo de
rezagos y problemas emergentes: Existen en un extremo del espectro epidemiológico enfermedades
Infecciosas, desnutrición y problemas materno-infantiles, y en otro predominan enfermedades no transmisibles
y lesiones que predominan en los países desarrollados.
En el renglón de la mortalidad en hombres y mujeres de México, la tasa bruta de mortalidad más actualizada
señala en el caso las mujeres 4 muertes por cada 1000 y en los hombres 5 muertes por cada 1000, Las causas
principales de la mortalidad femenina son las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus y los tumores
malignos. En el caso de la mortalidad masculina, las principales causas son enfermedades del corazón y por
los tumores malignos, así como por accidentes. En ambos casos la esperanza de vida ha aumentado, se estima
que para las mujeres es de 77.6 años y de cinco años menos para los hombres. (11)
Ante los retos y desafíos actuales como el crecimiento demográfico, cambios en la distribución y estructura de
la población, pobreza y sus características, seguridad alimentaria y malnutrición, cobertura y calidad de los
servicios de atención y la capacidad de respuesta a enfermedades emergentes y reemergentes por los sistemas
sociales y de salud, la Tabla 1 presenta en forma resumida, las propuestas en el área de salud pública nacional
para las diferentes intervenciones poblacionales.
Tabla 1. Propuestas de Intervenciones en el ámbito de Salud Pública Nacional

�Problemas Emergentes
El análisis de los AVISA (Años de Vida Saludable) indica globalmente que, las enfermedades no transmisibles
y las lesiones tienen un peso importante. Las principales causas de daño a la salud son: Diabetes Mellitus
(5.8%), homicidios y las violencias (4.8%) y la cardiopatía isquémica (4.5%), así como daños producidos por las
afecciones perinatales (7.7%), infecciones respiratorias (3.0%), cirrosis (2.9%) y desnutrición (1.9%) siguen
siendo relevantes.(12).
La mortalidad total por lesiones aumentó a 55.6 por 100 000 habitantes, marcadamente mayor en los hombres
que en las mujeres, con tasas de 90.0 y 21.7, respectivamente.
Las causas de muerte más frecuentes fueron las enfermedades del corazón, con 15.7% del total de defunciones,
seguidas por los tumores malignos, con alrededor de 55 mil defunciones (12.6%), y la diabetes mellitas, con
casi 47 mil (10.7%). (13).
Estos problemas se han clasificado en 5 tipos de enfermedades que concentran más de la mitad de las muertes
ocurridas en el país durante el 2005 al 2007 según las ENCOPREVENIMSS, 2003-2006 (14,15,16,17):
l Enfermedades de Cardiovasculares: De un total de 16% de muertes en el país por enfermedades
cardiovasculares, la cardiopatía isquemica es responsable del 63% de estos casos.
l Diabetes Mellitus: Con un promedio de prevalencia poblacional del 8.2 a 8.7% en población mayor de 20 años,
Diabetes Mellitus es la principal causa a nivel poblacional de la amputación no traumática por pie diabético, del
14% nefropatías, del 10% neuropatías y del 2 al 5% de los casos de ceguera por retinopatía diabética.
l Tumores Malignos: Entre ellos destacan la prevalencia de cáncer cérvico uterino y cáncer de mama los cuales
van en ascenso en morbi – mortalidad pese a los múltiples programas de detección y atención oportuna.
l Cirrosis Hepática ha mantenido una tasa de prevalencia promedio de 11.5 por 100,000 habitantes, con
incremento de incidencia de hepatitis b y c.
l Padecimientos Neuro-psiquiátricos: Con una prevalencia poblacional de 10% a nivel mundial, y que en su
haber ha condicionado múltiples complicaciones en adicciones, conductas compulsivas, obsesivas y de
depresión, ausentismo laboral y lesiones en general.

�Salud Mental y Enfermedades Crónico Degenerativas en la Empresa
La salud mental y las enfermedades crónico degenerativas han condicionado múltiples complicaciones en el
área de la calidad de vida del trabajador, de su salud laboral, de la incidencia de lesiones y accidentes laborales,
así como ausentismo y retiro temprano por incapacidad, todos ellos con alto costo social y económico tanto
para el trabajador como para los sistemas productivos en nuestro país.
El 20% del ausentismo laboral se ve ligado a aspectos de salud mental cuya sintomatología se traduce en
procesos de depresión-compulsión. Condiciona salarios caídos o un recambio de personal en corto tiempo,
tiene consecuencias económicas y de tiempo, requiere la inversión de recursos para la capacitación y la
habilitación de nuevos trabajadores en el sistema productivo.
La violencia familiar y la de género es una de las múltiples expresiones de la salud mental en la sociedad, la
cual era considerada una cuestión privada que concernía solo a la célula familiar y que hoy se sabe que tiene
impactos múltiples que van desde el gasto de la atención médica, psicológica y legal, los días de ausentismo
laboral de los adultos involucrados, el ausentismo escolar y disminución en el aprendizaje de hijos, el inicio de
procesos adictivos en la célula relacionada a la violencia familiar o si así fuera el caso, a la violencia de género
en sus múltiples expresiones. Las víctimas en estos casos, presentan síntomas depresivos y en consecuencia
una disminución de rendimiento personal y productivo. En 2003, 46.6% de las mujeres de 15 años y más con
pareja residente en el hogar enfrentaron algún tipo de violencia por parte de su esposo o pareja sentimental,
siendo las más frecuentes la violencia emocional, seguida de la violencia económica, física y sexual. (18).
Las muertes por causas violentas (accidentes, homicidios y suicidios) han disminuido ligeramente en el país, y
durante 2003 se presentaron 41 mil defunciones masculinas y 11 mil femeninas por estas causas, siendo la
proporción de 4 hombres por 1 mujer. Los accidentes de transporte son la principal causa de muerte, al constituir
7 de cada 10 muertes violentas en hombres y 8 de cada 10 en mujeres, le siguen los homicidios. (19).
Por otra parte las lesiones y las lesiones por accidentes, constituyen la tercera causa de ingreso a clínicas y
hospitales (después de atención del parto y las afecciones obstétricas). A nivel nacional ocasionan la presencia
de 6,000 pacientes diarios en los servicios de urgencia de los cuales 600 terminan hospitalizados (10%) y 170
fallecen (2.8%). Constituyen la principal causa de muerte prematura y discapacidad en México, se derivan de
actos violentos y accidentes y provocan enormes pérdidas en términos de Salud Pública.
Acciones de Salud Pública y Salud Laboral del IMSS
Dentro del sistema de seguridad social, el IMSS que atiende al menos al 60% de la población trabajadora en el
país. Uno de los principales programas de atención preventiva poblacional se denomina PREVENIMSS. Este
programa forma parte de los programas Integrados en Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS),
y emergen como un conjunto de Programas Estratégicos de Medicina Preventiva denominado Atención Integral
PREVENIMSS.
PREVENIMSS constituyen una manera práctica de otorgar servicios de salud centrados en el usuario,
cambiando el enfoque hacia la protección de la salud a grupos bien definidos y otorgados principalmente a
través de las Unidades de Medicina Familiar (UMF) del IMSS y pasando de 39 acciones fragmentadas para la
salud, cambia a 5 programas de atención integral con abordaje por grupos etáreos: Niños de 0 a 9 años,
Adolescentes de 10 a 19 años, Mujeres de 20 a 59 años, Hombres de 20 a 59 años y Adultos Mayores, mayores
de 60 años. Estos programas a su vez se atienden a través de 5 procesos básicos de atención, Promoción a la
Salud, Nutrición, Prevención, Control y Detección de Enfermedades y Salud Reproductiva.
Una de las herramientas utilizadas en el PREVENIMSS es la Encuesta Nacional de Cobertura o
ENCOPREVENIMSS (20), quienes a la fecha reportan que las enfermedades crónico degenerativas tales como
Obesidad, Hipertensión Arterial, Diabetes Mellitus 2, Cáncer y Adicciones (tabaquismo, alcoholismo, sustancias
tóxicas) constituyen las principales causas de enfermedad y mortalidad en el país y las lesiones.
Estas enfermedades crónico degenerativas a su vez representan la principal causa de consulta tanto de
medicina familiar como de especialidad y el principal egreso económico institucional por atención de salud en
sus tres niveles con una extensa duración por tratarse de enfermedades con desarrollo degenerativo e
incapacitantes a nivel laboral con retiros a edad temprana.

�La Figura 1 muestra el perfil poblacional de una de las Unidades de Medicina Familiar (UMF 9) referente a
enfermedades con mayor prevalencia.
Figura 1. Perfil poblacional de enfermedades

Fuente: Romero-Zepeda, Romero-Márquez y col. (2006). (21)
Esta Figura 1 también se expone de manera representativa para al menos el 80% de las UMF en el Estado de
Queretaro, y representativos de la situación nacional en este aspecto, en donde Hipertensión Arterial y Diabetes
Mellitus se han constituido en las principales causas de consulta de medicina familiar y de especialidad, y
Obesidad ya comienza a aparecer en forma significativa.
Por otra parte, la Salud Laboral o Medicina del Trabajo en la Prevención de Riesgos Laborales, tiene dos
objetivos básicos: la identificación de daños y la propuesta y evaluación de intervenciones. La promoción de la
salud en el puesto de trabajo es una faceta de la prevención de riesgos laborales que debe ser contemplada
como un importante avance social y un soporte relevante de la productividad y de los resultados económicos
de la empresa.
La Figura 2 muestra el reporte de casos considerados Riesgos de Trabajo a nivel Nacional de la Coordinación
de Salud en el Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En ella se puede observar la proporción
de casos de riesgo de trabajo, contra casos de accidentes en el trabajo, su relación con los accidentes en el
trayecto al trabajo y finalmente las enfermedades por trabajo en México del 2000 al 2006 (22).
Figura 2. Casos a nivel Nacional presentados de Salud Laboral durante 2000 al 2006 en el IMSS

�A través de una serie de medidas en corresponsabilidad de la Institución de Salud con la Empresa, se ha logrado
en un período de 6 años, disminuir un 31% el número de casos considerados riesgos de trabajo, un 24% del
año 2000 al 2003 en accidentes de trabajo, cifra que se vuelve a incrementar hasta un 11% del 2003 al 2006.
Los accidentes durante el trayecto al trabajo, se han significado también un problema económico importante,
manteniéndose alrededor de los 70 a 73 mil casos al año, muchos de ellos con implicaciones en la
incapacitación del trabajador por lesiones. Las enfermedades por trabajo van de los 4715 durante el 2006 a
7811 durante el 2003, muchas de estas enfermedades se refieren a aspectos relacionados con postura corporal
y duración de la misma.
La Figura 3 de manera similar a la Figura 2 pero a nivel Estatal, muestra el reporte de casos considerados
Riesgos de Trabajo por la Coordinación Delegacional de Salud en el Trabajo del IMSS Delegación Querétaro
durante el 2000 al 2006 (23).
Figura 3. Casos a nivel Estatal presentados de Salud Laboral durante 2000 al 2006 en el IMSS
Delegación Querétaro, México

�En esta gráfica se puede observar que a diferencia del perfil nacional, a nivel Estatal en Querétaro se han
incrementado el número de casos de riesgo de trabajo después de una disminución entre el año 2000 y el 2003,
ahora incrementándose del 2003 al 2006 en un 26%. Respecto a accidentes de trabajo, estos también se han
visto incrementados del 2003 al 2006 en un 30%, similar al aumento del 24% en el número de casos de
accidentes en el trayecto al trabajo del 2005 al 2006. Los casos de enfermedades por trabajo se han visto
disminuidas en al menos un 40% del 2003 al 2005 comparativamente con el 2006.
Jornadas Laborales perdidas e incapacidades permanentes
Existen grandes consecuencias a nivel nacional debidos a riesgos de trabajo, lesiones y enfermedades crónicas
degenerativas. El Instituto Mexicano del Seguro Social durante el 2006 registró la pérdida a nivel nacional de
7,832,636 jornadas laborales, 715,959 más que en el 2005 (7,116,677 jornadas laborales perdidas), y de
manera particular en el Estado de Querétaro se perdieron 77,947 jornadas laborales, equivalentes a un
incremento de 24,836 jornadas más que en el 2005 (53,111 jornadas laborales perdidas). Respecto a
incapacidades permanentes por causas múltiples de salud, en diciembre de 2006 y a nivel nacional 19,327
trabajadores habían quedado con una incapacidad permanente, 1,366 incapacidades menos que en el 2005
(20,693 trabajadores incapacitados), mientras que a nivel estatal 244 trabajadores habían quedado con una
incapacidad permanente 20 menos que el año anterior (264 trabajadores incapacitados). Sobre la mortalidad
debido a riesgos laborales, a nivel nacional 1,069 trabajadores habían fallecido en diciembre de 2006, 40 menos
que el 2005 (1,109 defunciones). Particularmente en el Estado de Querétaro, 27 trabajadores habían muerto, 1
menos que en el 2005 (26 defunciones).
Actividades de mayor riesgo y tipo de lesiones
Las diez actividades de mayor riesgo laboral registrados en la Coordinación de Salud Laboral del IMSS
Delegación Querétaro, se muestran en la Figura 4 (24).
Figura 4. Diez Actividades con mayor numero de riesgos de trabajo y días de incapacidad en el Estado
de Querétaro 2006 (México)

�En la Figura 4 se pueden observar que tanto la mayor incidencia al año de casos por riesgo de trabajo en el
estado (493 casos), como la pérdida mayor por días de incapacidad (6945 días de incapacidad) se reportaron
provenientes de Servicios Generales de la Administración Pública durante el 2006, haciendo hincapié en que
estos tiene la mayor cantidad de empleados en el Estado y pareciera que es el hecho de densidad poblacional
y no del tipo mismo de trabajo que permite esta situación. De igual forma, el área de los servicios profesionales,
tiene una baja incidencia comparativa de riesgos de trabajo, mientras que en el área de la fabricación de
automóviles, autobuses, etc, se tienen la menor incidencia de riesgos laborales y el área de Seguridad Social
cuenta con el menor número de días de incapacidad en el año.
El tipo de lesión prevalente en el Estado en Salud Laboral, se muestra en la Figura 5 (25). En ella se muestran
los 10 principales tipos de lesiones con mayor prevalencia en los casos de riesgo laboral, las cuales resultaron
ser durante el 2006, manos, esguinces y torceduras de la columna cervical, tobillo y columna lumbar, región
lumbo - sacra y de la pelvis, traumatismos que afectan múltiples regiones y contusiones de la rodilla.
Figura 5. Naturaleza de lesión con mayor numero de riesgo de trabajo en el Estado de Querétaro-2006
(México)

Esta Figura 5 muestra cómo los esguinces y torceduras de la columna cervical tiene la mayor incidencia de
casos de riesgo laboral significando durante el 2006, 9145 días de incapacidad, sin embargo fractura de dedos
de la mano, herida de dedos de la mano sin y con daño de las uñas, y contusión de dedos de la mano sin daño
de las uñas, en su totalidad significan 1345 casos de incidencia de riesgo laboral y un total de 20006 días de
incapacidad, sin considerar que algunas de estas lesiones pueden ser incapacitantes para el trabajador en

�forma permanente o bien dejar secuelas permanentes que disminuyen capacidades funcionales y limitan su
capacidad laboral.
Conclusiones
El peso económico de la Salud Pública y de la Salud Laboral en la Empresa Queretana, abarca los costos de
tratamiento de las principales causas de morbilidad en el país. Estos son equiparables a los costos que se
generan por baja eficiencia laboral, ausentismo, retiros tempranos, recambio de personal, y hasta accidentes
laborales condicionados por efectos de salud mental y por tanto una no compatibilidad entre la visión
empresarial y las necesidades personales, punto crítico de las teorías de gestión de recursos y procesos
organizacionales en una institución económica, comercial y de servicio, que condicionan no solo su desarrollo
sino también su permanencia en el sistema productivo de nuestra sociedad.
La salud laboral hace necesaria el proponer iniciativas dirigidas a atender y fortalecer las necesidades de salud
con un enfoque de bienestar económico, desarrollo social, calidad y desarrollo productivo y de servicio
empresarial, a través de un diagnóstico integral de las necesidades de salud y del diseño de alternativas de
seguridad en salud para atender y fomentar el cuidado en salud a esta población, así como de sensibilizar a la
sociedad misma y hacerla partícipe en su salud.
Resumen
La Salud Pública y la Salud Laboral hasta ahora cobran el significado deseado para los desarrollos empresarial,
comercial y su permanencia misma en el sector productivo social. Las teorías económicas tradicionales
consideran múltiples teorías para su comprensión en donde se establecen los sistemas organizacionales, la
interacción y vinculación entre sus gestores y participantes, así como las políticas institucionales que rigen
sistemas, procesos, metas económico-financieras y sus recursos. En la actualidad, se espera que los aspectos
social y humano institucionales se perciban de manera holística tanto como el sustento, como el criterio mismo
de permanencia empresarial y comercial en el contexto productivo. En una sociedad enferma, su salud y los
elementos básicos de supervivencia, se constituyen en su prioridad deteriorando aquellos aspectos
relacionados como la calidad de vida y los productos y servicios que se pueden obtener a partir del desarrollo
económico. El recurso humano en la empresa tiene implicaciones directas en la línea de calidad y productividad,
es el principal egreso económico institucional. Siendo el trabajador el principal ejecutor del desarrollo
institucional, su eficiencia laboral se ve altamente influenciada por aspectos de bienestar social e individual, de
aspectos de salud individual, ausentismo y bajo rendimiento laboral, haciendo que tanto la salud pública como
la salud laboral cobren importancia en el desarrollo y en la permanencia misma empresarial. El presente
documento pretende dar evidencia de aquellas lesiones y enfermedades de mayor impacto por parte del recurso
humano en edad productiva y de la relación costo - beneficio de la cultura de la atención en salud del trabajador
para el establecimiento, desarrollo y expansión empresarial en Querétaro, México.
Palabras clave: Recursos humanos, empresa, salud pública y salud laboral
Abstract
Public Health and Occupational Health have acquired until now the desired meaning for business and
commercial developments and their permanence in the social productive sector. Traditional-economical theories
consider multiple theories for their understanding where organizational systems, interaction and association
between representatives and participants are established, as well as institutional policies that manage systems,
processes, economical-financial goals and their resources. Now, it is desirable that social and institutional
human aspects are perceived in a holistic way as much as sustenance, criterion of business-commercial
permanence in the productive context. In a weekly society, its health and basic elements of survival are
constituted by impairing those aspects related to life quality and the products and services that can be obtained
from the economical development. Human resource in a company has direct implications in quality and
productivity; it is the main economical-institutional expenditure. The worker as principal performer of the
institutional development has his labor efficiency highly influenced by aspects of social and individual welfare,
aspects of individual health, absenteeism and low labor performance doing that public health and occupational
health obtain importance in the development and business permanence. This document tries to give evidence
of those injuries and diseases of high impact for the human resource in productive age and the cost-benefit
relation of the attention culture of the worker for business establishment, development and expansion in
Querétaro, México.

�Key words: human resources, business, public health and occupational health
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11. INEGI 2006. Mujeres y Hombres en México 2006. Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática.
Décima Edición.
12. Idem.
13. OPS, 2002, Op. cit,
14. Gutiérrez G., et al., 2003. Op. cit.
15. Gutiérrez G., B.Acosta, J. Aranda, I. Fernández, S. Flores, G. Martínez, , E. Rendón, et al. 2004. Programas
Integrados de Salud. Encuesta Nacional de Coberturas ENCOPREVENIMSS 2004. Instituto Mexicano del
Seguro Social IMSS. México.
16. Gutiérrez G., B. Acosta, J. Aranda, G. Martínez, E. Rendón, J. González y col. 2005. Programas Integrados
de Salud. Encuesta Nacional de Coberturas ENCOPREVENIMSS 2005. Instituto Mexicano del Seguro Social
IMSS. México.
17. Gutiérrez G., B. Acosta, H. Reyes, I. Fernández, S. Flores, G. Martínez y col 2006. Programas Integrados
de Salud. Encuesta Nacional de Coberturas ENCOPREVENIMSS 2006. Instituto Mexicano del Seguro Social
IMSS. México.

�18. INEGI, Op. cit.
19. Idem.
20. Gutiérrez G., et al., 2003. Op. cit.
21. Romero-Zepeda, H., R.S. Romero-Márquez, y col. 2006. Encuesta de Salida de Satisfacción del
PREVENIMSS. Universidad Autónoma de Querétaro e Instituto Mexicano del Seguro Social Delegación
Querétaro. Reporte Institucional.
22. Coordinación de Salud en el Trabajo 2006. Reporte Institucional SUI55-ST5. IMSS Delegación Querétaro.
23. Idem.
24. Idem.
25. Idem.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2009, Vol 10, No 1, Enero-Marzo</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRÁCTICAS SOBRE SEXUALIDAD
DE LOS ADOLESCENTES EN UNA UNIDAD EDUCATIVA.
Liliana Libreros, Luzmila Fuentes y Amilcar Pérez.
Departamento de Salud Pública de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carabobo (Carabobo,
Venezuela)
E-mail: lilianalibreros05@yahoo.es
Introducción
La adolescencia es un período de la vida que comienza
con los cambios biológicos puberales, los que se
inician en las muchachas a los 10 años y medio y en
los muchachos a los 12 años y medio
aproximadamente,
transcurriendo
según
las
particularidades individuales y contextuales, entre los
10 y 19 años de edad (1). Se puede caracterizar como
un período de cambios biológicos, psicológicos y
sociales que se desencadenan como resultado de la
acción de las hormonas sexuales femeninas y
masculinas, lo cual provoca la madurez anatómica y
funcional y una amplia transformación de la figura corporal sexuada.
La adolescencia sigue siendo ese período de transición y aprendizaje en el que a menudo es difícil acceder a
una demanda de información y educación sexual en el que se encuentra el individuo con serios obstáculos
para acceder a los anticonceptivos y medidas de prevención de enfermedades de transmisión sexual, lo cual
puede acarrear una peor entrada en el mundo de las relaciones sexuales trayendo consecuencias conocidas
y alarmantes como el número creciente de embarazos no deseados en menores de edad, matrimonios
apresurados, abandono del proceso educativo, riesgos de aborto, alto riesgo de desempleo; sumado a esto
el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual como el SIDA y la Hepatitis B entre otras que se
reportan en cifras considerables entre los adolescentes y adultos jóvenes.
De hecho, para el año 2005 los adolescentes y adultos jóvenes atendidos por las consultas de Infecciones de
Transmisión Sexual (ITS) en el Estado Carabobo, fueron 5815, siendo los cinco primeros lugares para el VPH
con 1522, 887 para sífilis, 440 para la infección gonococica, 326 para candidiasis y 182 para tricomoniasis.
Asimismo, para el primer semestre del año 2006 se reportaron 144 nuevos casos de VIH/SIDA, siendo el primer
lugar para el Municipio Valencia con 60 casos y la segunda posición para Puerto Cabello con 21 casos. (2).
Por lo antes expuesto, es importante señalar que la sexualidad se refiere a una dimensión fundamental del ser
humano basada en el sexo, incluyendo el género, la identidad de sexo, la orientación sexual, el erotismo, la
vinculación afectiva, el amor y la reproducción. (3). Es decir que la sexualidad es parte integral de nuestras
vidas y debe ser considerada dentro del contexto del desarrollo humano. En el caso de los adolescentes se
expresa en sus relaciones con pares, padres, sociedad en general y también con el adolescente mismo.
Particularmente en la adolescencia se consolidan las actitudes hacia la sexualidad; como consecuencia, las
actitudes hacia la sexualidad influyen significativamente en el modo de vida de los adolescentes y repercuten
en la problemática de salud que puede aparecer en ese momento o en las sucesivas etapas del ciclo vital.
En otras palabras, las actitudes son las predisposiciones a responder de una determinada manera con
reacciones favorables o desfavorables hacia algo. Las integran las opiniones, creencias, sentimientos,
intenciones o tendencias hacia un objeto, factores que no son innatos, sino que se forman a lo largo de la vida.
Es decir que, las actitudes dirigen nuestra atención a aspectos particulares de un objeto e influyen en nuestras
interpretaciones del mismo. Como resultado, es más probable desarrollar una conducta acorde con la actitud, y
las personas pueden actuar basándose en sus actitudes de una manera relativamente directa. (4).
Dentro de éste marco, la actitud de los adolescentes hacia la sexualidad, la contracepción el contagio de las
enfermedades de transmisión sexual varía según el nivel cultural, las creencias religiosas, las relaciones

�afectivas con los padres y la edad de los adolescentes. Así aparece que el nivel cultural propio y de los padres
parece que tiene como efecto el acercar los modelos de conducta de chicas y chicos. Al aumentar el nivel
educativo, los chicos son menos precoces en iniciarse en determinados comportamientos, vinculan más la
afectividad a la sexualidad y comparten la iniciativa en cuanto a sus relaciones coitales con su pareja. (5).
Es así como todos los factores antes mencionados, es decir las ITS, el embarazo en los adolescentes, el aborto
provocado tienen repercusiones sociales y personales convirtiéndose en un problema de salud pública, tanto
a nivel nacional como regional, específicamente en los adolescentes de la Unidad Educativa Monseñor
Gregorio Adam, Municipio Naguanagua, Estado Carabobo donde se reportaron en el transcurso del año
2007 cinco embarazos en estudiantes del cuarto año de bachillerato. Este panorama, ha hecho evidente
la necesidad de determinar cuales son los conocimientos, actitudes y prácticas sobre sexualidad de los
adolescentes de la institución antes mencionada.
Teniendo en cuenta que el ser humano es un ser biopsicosocial y que la sexualidad esta implícita en estas tres
dimensiones del individuo, es indiscutible que la educación sexual es necesaria desde los primeros años de la
vida para el desarrollo de una conducta sexual responsable y satisfactoria, logrando de esta manera que
los adolescentes culminen felizmente este período de su vida al evitar problemas emocionales, sociales y de
salud. Con la presente investigación se pretende contribuir a este conocimiento y brindar bases a fin de diseñar
estrategias de educación y comunicación tendiente a promover estilos de vida saludable.
Metodología
El tipo de estudio es cuantitativo el nivel es correlacional y el diseño de la Investigación es transversal. La
población estuvo conformada por 268 adolescentes con edades comprendidas entre 13 y 19 años,
estudiantes regulares inscritos en el período lectivo 2006-2007 distribuidos por año académico en: 113
del cuarto año, 86 del quinto año y 69 del sexto año de bachillerato de la Unidad Educativa Monseñor Gregorio
Adam, Naguanagua, Estado Carabobo. La muestra quedó representada por el total de la población, siendo
de tipo no probabilística e intencional.
La técnica para la recolección de la información fue la encuesta y el instrumento un cuestionario elaborado por
los autores, conformado por cuatro partes: la primera referida a los datos personales (edad y sexo), la segunda
parte con 15 preguntas relacionadas a los conocimientos sobre las infecciones de transmisión sexual, con dos
alternativas de respuestas (si-no); la tercera con 20 preguntas donde se indago sobre las actitudes: hacia la
sexualidad (cuestionamientos 1 a 9), los métodos anticonceptivos (cuestionamientos 10 a 13), la masturbación
(cuestionamientos 14 a 16), el aborto (cuestionamientos 17 a 18) y la homosexualidad (cuestionamientos 19 a
20) con 3 alternativas de respuestas en escala de likert (definitivamente de acuerdo-indeciso-definitivamente
en desacuerdo) y la cuarta parte donde de pregunto acerca de las prácticas sexuales de los adolescentes en
estudio. (edad de inicio de la práctica sexual, parejas sexuales al año y uso de los métodos anticonceptivos ).
La validez de contenido del cuestionario se realizó a través del juicio de tres expertos, en las áreas de
sexología, gineco-obstetricia y estadística. Para la confiabilidad se realizó una prueba piloto a 10 adolescentes
con las mismas características socio demográficas y educativas. Para determinar la confiabilidad de las
preguntas relacionadas a los conocimientos se utilizó la formula de Kuder Richarson reportando 0,68 (alta)
y para los ítems sobre las actitudes se aplico el Alfa de Cronbach reportando 0,96. (muy alta).
Para el procesamiento de los datos obtenidos de los estudiantes encuestados relacionados con los
conocimientos sobre sexualidad se utilizo la siguiente clasificación: deficiente cuando se obtuvo de 0 a 5 puntos
en la sumatoria de respuestas correctas, regular de 6 a 10 respuestas correctas y bueno de 11 a 15 respuestas
correctas.
Con relación a los datos referentes a la actitud se estableció la siguiente categorización:
PUNTAJE
ACTITUD
Desfavorable

Favorable

�Sexualidad

9 a 18

19 a 27

Métodos Anticonceptivos

4 a8

9 a 12

Masturbación

3a6

7a9

Aborto

2a4

5a6

Homosexualidad

2a4

5a6

Para el análisis descriptivo de las variables en estudio se utilizó la estadística descriptiva univariada para las
distribuciones de frecuencias (absolutas y relativas), así como la media y la desviación estándar y para la
asociación de las variables se empleo la técnica no paramétrica del Chi cuadrado, considerándose como
significancia estadística un valor de p menor de 0.05 (p&lt;0.05). Todos los datos fueron procesados en el
programa stagraphic plus versión 5.1.
Resultados
Los adolescentes entrevistados fueron 268, siendo la media de edad 15,8 años; el 50,74% eran mujeres y el
49,25% hombres.
Tabla 1. Distribución de los adolescentes en estudio según nivel de conocimiento sobre I. T.S. y
Sexo. Unidad Educativa Monseñor Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007.
Femenino

Masculino

Total

Nivel de Conocimiento
f

(%)

f

(%)

f

(%)

Bueno

19

Regular

89 (33.21%)

79 (29.48%) 168 (62.69%)

Deficiente

28 (10.45%)

28 (10.45%)

Total

(7.09%)

25 (9.33%)

44 (16.42%)

56 (20.90%)

136 (50.75%) 132 (49.25%) 268 (100 %)

Chi2 no estadísticamente significativo p &gt; 0,05 (X2 =1.35; 2gl p= 0.5081)
Se evidencia en los adolescentes en estudio un nivel de conocimiento sobre I.T.S regular, un 16,42% reporto
un nivel de conocimiento bueno; sin diferencias estadísticamente significativa entre los sexos (ver Tabla 1)
Tabla 2. Actitud hacia la sexualidad de los adolescentes en estudio según el grado
académico. Unidad Educativa Monseñor Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007
Actitud
Sexualidad*

4to. año
f

H (%)

5to. año
f

H (%)

6to. año
f

H (%)

Total
f

H (%)

�Favorable

88

(32.84%)

53

(19.78%)

57

(21.27%)

198

(73.88%)

Desfavorable

25

(9.33%)

33

(12.31%)

12

(4.48%)

70

(26.12%)

Favorable

65

(24.25%)

34

(12.68%)

37

(13.80%)

136

(50.75%)

Desfavorable

48

(19.91%)

52

(19.40%)

32

(11.94%)

132

(49.25%)

Favorable

48

(19.91%)

27

(10.07%)

18

(6.71%)

85

(31.72%)

Desfavorable

73

(27.23%)

59

(22.01%)

51

(19.02%)

183

(68.28%)

9

(3.35%)

10

(3.73%)

0

0

19

(7.08%)

104

(38.80%)

76

(28.35%)

69

(25.74%)

249

(92.91%)

Favorable

18

(6.71%)

13

(4.85%)

4

(1.49%)

35

(13.05%)

Desfavorable

95

(35.44%)

73

(27.23%)

65

(24.25%)

233

(86.94%)

Total

113

(42.16%)

86

(32.08%)

69

(25.74%)

268

(100%)

Métodos** Anticonceptivos

Masturbación

Aborto***
Favorable
Desfavorable
Homosexualidad

*Chi2 = estadísticamente significativo p&lt;0,05 (X2 =10.35 2gl p =0.0057 )
**Chi2 = estadísticamente significativo p&lt;0,05 (X2 =6.63 2gl p =0.04 )
***Chi2 = estadísticamente significativo p&lt;0,05 (X2 =8.09 2gl p =0.0175)
De las variables en estudio se encontró una diferencia estadísticamente significativa para las actitudes hacia la
sexualidad, los métodos anticonceptivos y el aborto. Los estudiantes de 4to. año presentaron el mayor
porcentaje de actitudes favorables hacia las relaciones sexuales y el uso de los métodos anticonceptivos. La
mayoría de los estudiantes mostraron una actitud desfavorable hacia el aborto y la homosexualidad (ver Tabla
2)
Tabla 3. Actitud hacia la sexualidad de los adolescentes en estudio según sexo. Unidad Educativa
Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007
ACTITUD

FEMENINO(n=136)

MASCULINO(n=132)

TOTAL

�Sexualidad

f

H (%)

f

H (%)

f

H (%)

Favorable

100

37.31

98

36.57

198

73.88

Desfavorable

36

13.43

34

12.69

70

26.12

Favorable

60

22.39

76

28.36

136

50.75

Desfavorable

76

28.36

56

20.90

132

49.25

Favorable

37

13.81

48

17.91

85

31.72

Desfavorable

99

36.94

84

31.34

183

68.28

6

2.24

13

4.85

19

7.09

130

48.51

119

44.40

249

92.91

Favorable

28

10.45

7

2.61

35

13.05

Desfavorable

108

40.30

125

46.64

233

86.94

Métodos anticonceptivos*

Masturbación

Aborto
Favorable
Desfavorable
Homosexualidad**

* Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=4,85; 1 gl, p = 0,03)
** Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=13,78; 1 gl, p = 0,00)
De las variables en estudio se encontró una diferencia estadísticamente significativa entre los sexos y las
actitudes hacia el uso de los métodos anticonceptivos y la homosexualidad. El sexo masculino reporto una
actitud más favorable hacia el uso de los métodos anticonceptivos y la masturbación. En relación a la
homosexualidad el sexo masculino presento una actitud más desfavorable (ver Tabla 3)

Tabla 4. Práctica sexual de los adolescentes en estudio según sexo. Unidad Educativa
Monseñor Gregorio Adam, Naguanagua Estado Carabobo 2007

�PRÁCTICA SEXUAL
Actividad Sexual *

FEMENINO(n=136)

MASCULINO(n=132)

TOTAL

f

H (%)

f

H (%)

f

H (%)

SI

29

10.8

66

24.6

95

35.4

NO

107

39.9

66

24.6

173

64.5

Adolescencia temprana

1

1.0

15

15.8

16

16.8

Adolescencia media

25

26.3

42

44.2

67

70.5

Adolescencia tardía

3

3.1

6

6.3

9

9.4

No respondió

0

0

3

3.1

3

3.1

1

22

23.16

22

23.16

44

46.32

2

6

6.32

12

12.63

18

18.95

&gt;2

0

0

29

30.53

29

30.53

No respondió

1

1.05

3

3.16

4

4.21

SI

22

23.16

53

55.79

75**

78.95

NO

7

7.37

11

11.58

18

18.95

No respondió

0

0

2

2.11

2

2.11

Barrera

9

12

47

62.67

56

74.67

Hormonales

10

13.33

3

4

13

17.33

Natural

1

1.33

0

0

1

1.33

Barrera y Hormonal

1

1.33

2

2.66

3

4

Edad de Inicio **(n=95)

N° de Parejas al año ***(n=95)

Uso de métodos anticonceptivos(n=95)

Tipo de métodos anticonceptivos(n=75)

�No Respondió

1

1.33

1

1.33

2

2.66

* Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=24,07; 1 gl, p = 0,000)
** Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=8,62; 3 gl, p = 0,034)
***Chi cuadrado estadísticamente significativo p &lt; 0,05 (X2=20,73;1 gl, p = 0,001)
Según los resultados de la Prueba de Chi Cuadrado la diferencia entre los sexos resulto estadísticamente
significativo en las variables actividad sexual y edad de inicio de las relaciones sexuales. El 34.5% de los
adolescentes respondieron que si tenían actividad sexual, siendo mayor en el sexo masculino; los estudiantes
inician la actividad sexual en la adolescencia media, siendo mas frecuente en los varones. En relación al número
de parejas al año predomino una pareja para ambos sexos. El mayor porcentaje de los encuestados afirmo
que utilizan métodos anticonceptivos, con un predominio en el sexo masculino, siendo el método más utilizado
el de barrera (ver Tabla 4)
Discusión
En Venezuela la población adolescente representa un porcentaje considerable de la población total, siendo un
grupo vulnerable a factores de riesgo como los embarazos no deseados, las ITS y los conflictos familiares y
sociales, debido a la falta o inadecuada información sobre sexualidad humana; como lo reflejan los resultados
obtenidos en esta investigación donde el 62,69% de los adolescentes encuestados reportaron un nivel de
conocimientos regular sobre las ITS, sin diferencias estadísticamente significativas entre los sexos. Diversos
estudios han encontrado resultados similares como el realizado en Punto Fijo Venezuela, donde encuestaron
a 593 alumnos de Educación Básica y Diversificada en relación a la educación sexual, considerada en su
mayoría de regular a mala calidad; en el Municipio San Miguel del Padrón, de la Ciudad La Habana se
estudiaron 100 adolescentes en edades entre 10 y 19 años, donde se indago sobre aspectos generales de la
sexualidad obteniendo como resultados en general, que no tenían conocimientos de todas las enfermedades
de transmisión sexual, siendo el grupo de edad de mayor relevancia el de 10 a 13 años por sus escasos
conocimientos sobre sexualidad. En Monterrey México el 43% de los adolescentes encuestados en un estudio
obtuvieron calificaciones regulares sobre sexualidad. Asimismo en el Salvador se investigaron 1460
adolescentes de ambos sexos, reportando falta de información sobre las ITS. (6, 7, 8, 9).
Resultados diferentes se encontraron en la investigación realizada a 108 adolescentes del Distrito de
Mollepata-Cusco Perú, donde el 56.5% de adolescentes demostró buen nivel de conocimientos de sexualidad.
(10). La actitud en sexualidad asumida por la población adolescente en este estudio fue favorable en un 73,88%.
Resultados menores se encontraron en la investigación con adolescentes de Perú que reportaron un 44,4%.
En relación a la actitud hacia el uso de los métodos anticonceptivos un 49,25% reporto una actitud desfavorable
encontrándose de este total un 28,36% en el sexo femenino y un 20,90% en el masculino. Resultados menores
se reportaron en el Salvador al indagar sobre la opinión que tenían los adolescentes acerca del uso de métodos
anticonceptivos; pudo observarse que las jóvenes tienen tres veces mayor probabilidad que los varones de no
utilizarlo debido a creencias erróneas sobre su seguridad e inocuidad. (36%). (11). También en la investigación
con la población adolescente del Perú se observo que un 62% respondió conocer los métodos anticonceptivos
pero no usarlos, encontrándose de ese total un 37% para el sexo femenino y un 30% para el masculino. (12,
13).
La actitud asumida por los adolescentes en este estudio frente a la masturbación es en su mayoría desfavorable
(68,28%) siendo mayor en el sexo femenino (36,94%) que en el masculino (31,34%). Resultado similar al
encontrado en otra investigación donde se considera la masturbación como una enfermedad mental (15%) o
como una enfermedad sexual (6%) (14). Otro estudio encontró que las actitudes negativas hacia la masturbación
aumentan la culpabilidad sexual en los adolescentes (11 15).
Con respecto al aborto la mayoría de los adolescentes encuestados en este estudio asumieron una actitud
desfavorable (92,92%). Observando que el sexo femenino reporto un porcentaje mayor que el masculino,
similar a lo planteado en otros estudios donde porcentajes menores como el 5% y el 6% respectivamente de

�los adolescentes pensarían en el aborto en caso de un embarazo. (16, 17). Resultados que podrían reflejar
mayor sentido de responsabilidad por parte de las mujeres.
En cuanto a la homosexualidad el sexo masculino presento una actitud mas desfavorable (46,64%) que el
femenino (40,30%). En un estudio realizado en Perú se encontró que el 95,4% de los adolescentes refirieron
que no práctica ni han practicado relaciones homosexuales. (18).
Respecto a la práctica sexual el 35,4% de los adolescentes afirmaron tener práctica sexual, con predominio en
el sexo masculino. Cifras superiores se encontraron en adolescentes de Anzoategui, Venezuela (47%), en el
Salvador (48%) y Cusco (51%). Por el contrario similares a las obtenidas en adolescentes del Liceo Simón
Bolívar de San Cristóbal, Venezuela (28.67%); y a las reportadas por la investigación realizada con los alumnos
de los Institutos de Educación Secundaria de la Campiña Sur de Córdoba, España (27.6%9) (19, 20, 21, 22,
23).
Con relación a la edad de inicio de las relaciones sexuales, de los adolescentes en estudio más de la mitad la
iniciaron en la adolescencia media (14 a 16 años); ubicándose el promedio aritmético en 15 años. Resultados
similares a las investigaciones realizadas en el Salvador, Perú, San Cristóbal y Anzoátegui. ( 24, 25, 26, 27).
En relación al número de parejas al año, menos de la mitad de los adolescentes varones
(43,16.%)
respondieron haber tenido de dos o mas parejas al año; y las mujeres 7,37%. En otros estudios se reporto
igualmente cifras superiores en el sexo masculino. (28, 29).
De la población en estudio que respondió tener practica sexual, la mayoría usa métodos anticonceptivos
(78,95%) siendo el mayor porcentaje en los adolescentes varones, (55.79%), destacándose el condón como el
tipo de método anticonceptivo más usado. En otros estudios realizados con adolescentes se obtuvieron
resultados similares en cuanto al predominio del sexo masculino en el uso del condón como
método anticonceptivo. ( 30, 31, 32).
Se evidencia con estos resultados las necesidad de iniciar la educación sexual desde los niveles de primaria y
continuarse hasta la universidad; ya que existe un porcentaje importante de adolescentes que inician
precozmente la actividad sexual
presentando actitudes desfavorables y falta de información hacia la
sexualidad ; siendo vulnerables a muchos factores de riesgo.
Resumen
Se determino los conocimientos, actitudes y prácticas sobre sexualidad de los adolescentes de la Unidad
Educativa Monseñor Gregorio Adam, Municipio Naguanagua, Estado Carabobo, Venezuela. El nivel del estudio
es correlacional y el diseño transversal; la muestra estuvo conformada por 268 estudiantes de quinto y sexto
año de bachillerato. Para la recolección de los datos se aplico un cuestionario con 37 preguntas siendo las
alternativas de respuesta dicotómicas y en escala de likert. El 62,69% de los adolescentes evidenciaron un nivel
de conocimientos sobre ITS regular, los estudiantes en menor grado académico presentaron actitudes mas
favorables; el sexo masculino reporto actitudes más favorables hacia el uso de los métodos anticonceptivos
(28,36%) y la masturbación (17,91%) y más desfavorable hacia la homosexualidad (46,64%). El 10,8% del
sexo femenino y el 24,6% del masculino refirió tener práctica sexual de los cuales el 70,5% la iniciaron en la
adolescencia media y el 78,95% indicó usar métodos anticonceptivos; el 55,79% correspondió a los varones y
el 23,16% a las mujeres; siendo el condón masculino el tipo de método mas utilizado (74,67%). De los 95
adolescentes con práctica sexual el 49,48% respondió haber tenido dos y más de dos parejas en el último año.
Se evidencia en la población adolescente estudiada falta de información sobre sexualidad, diferencias en las
actitudes y la práctica sexual según el grado académico y el sexo; siendo los hombres los que reportaron
actitudes más favorables y mayor práctica sexual.
Palabras Clave: Sexualidad, conocimientos, actitudes, práctica, adolescentes.
Abstract
Knowledge, attitudes and practices about sexuality were determined in adolescents of the Educative Unit
“Monseñor Gregorio Adam”, in Naguanagua at Carabobo Venezuela. The study was correlative and transversal;
the sample was 268 students from fifth and sixth degrees of high school. Data were recollected with a

�questionnaire of 37 questions, the answer options were dichotomic and in likert scale. 62.69% of adolescents
showed a regular knowledge level about ITS, students of lower academic degree reported more desirable
attitudes; men showed more favorable attitudes about the use of contraceptive methods (28.36%) and
masturbation (17.91%) but more unfavorable attitude on homosexuality (46.64%). 10.8% of women and 24.6%
of men reported to have sexual relations that 70.5% began in middle adolescence; 78.95% pointed out to use
contraceptive methods, 55.79% were men and 23.16% women. Condom is the contraceptive method more used
(74.67%) From 95 adolescents who have sexual relations, 49.48% answered to have had two or more partners
in the last year. It is proved that the studied adolescent population has no information about sexuality, different
attitudes and sexual relations according to academic degree and sex; men reported more favorable attitudes
and more sexual relations.
Keywords: sexuality, knowledge, attitudes, practice, adolescents.
Referencias
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Panamericana de la Salud
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epidemiología regional.
3. Organización Panamericana de la Salud. 2000. Promoción de la salud sexu
Organización Panamericana de la Salud

Antigua Guatemala:

4. Smith E, y D. Mackie 1997. Psicología Social. Madrid: Editorial Médica Panamericana
5. Ministerio de Salud y Desarrollo Social y Ministerio de Educación Cultura y Deporte. 2001. Educación Sexual
Básica para la prevención del SIDA y otras Infecciones de Transmisión Sexual. 2°. Edición. Caracas Venezuela.
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8 Flores Villanueva M, L Lopez Correa y M.Torres García 2006. Conocimiento de la sexualidad en adolescentes
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9. Padilla de Gil M. 2001 Salud Sexual de los y las adolescentes en el Salvador. Revsogia [ On Line] 2001 [2007
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10. Quispe Rojas, WT, AT Quispe Rojas y GT Quispe Rojas 2003 Conocimientos, actitudes y practicas sobre
sexualidad en la población adolescente del Municipio de Mollepata-Cusco 2003. Situa. [On Line] 2003; 13
(1):Disponible en: http://64.233.169.104/search?q=cache:Rl9oGmZTDOgJ:sisbib....
11. Padilla de Gil M., Op. cit.
12. Idem.

�13. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
14. Idem.
15. Ortega V, P Ojeda, F Sutil y J.Sierra 2005. Culpabilidad Sexual en adolescentes: Estudio de algunos factores
relacionados.
[On
Line]
2005
[
2007
de
Octubre
24];
21
(002):
Disponible
en:http://www.um.es/analesps/v21/v21_2/08-21_2.pdf
16. Padilla de Gil M., Op. cit.
17. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
18. Idem.
19. Idem.
20. Padilla de Gil M., Op. cit.
21. Ortega V, et al, Op. cit
22. Rubio I. 1999. Técnicas participativas en la educación sexual y cambios de conducta en adolescentes. (Tesis
de
Maestría).
Tàchira:
Universidad
Nacional
Experimental
del
Tachira;
1999.Disponible
en:http://www.saber.ula.ve/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/medula/Vol5num1-4/articulo4.pdf
23. Torres E. 1999. Nivel de conocimiento sexual de los adolescentes de los ciclos diversificados oficiales de
la ciudad de Barcelona Estado Anzoátegui. Año escolar 1997-1998 [Tesis de Especialidad] Universidad Lisandro
Alvarado 1999. Disponible en: http://64.233.169.104/search?q=cache:Muid6d5g8y4J:....
24. Idem.
25. Rubio I., Op. cit.
26. Padilla de Gil M., Op. cit.
27. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
28. Padilla de Gil M., Op. cit.
29. Ortega V, et al, Op. cit
30 Padilla de Gil M., Op. cit.
31. Quispe Rojas, WT; et al, Op. cit.
32. . Torres E. Op. cit.

�CONSUMO DE MACRONUTRIMENTOS E INGRESO ECONÓMICO EN
FAMILIAS DE NUEVO LEÓN, MÉXICO
Yazmín Garza de la Garza, Esteban G. Ramos Peña, Liliana Gpe. González Rodríguez, Luz Natalia Berrún
Castañón
Laboratorio de Nutrición Poblacional. Centro de Investigación de Nutrición y Salud Pública. Facultad de Salud
Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail:eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
La alimentación es una de las determinantes para
que un país pueda lograr el desarrollo sustentable
(1). Bajo este contexto es importante resaltar el
concepto de seguridad alimentaria y nutricional
(SAN) el cual se refiere a “Que todas las personas
(todos los grupos etáreos, residentes de áreas
urbanas y rurales, con o sin capacidad de compra
ó producción), ingieran todos los días (sin
excepción de temporada),los alimentos que
requieren tanto en cantidad como en calidad, para
satisfacer sus necesidades nutricionales y
fisiológicas; además, gocen del ambiente y
condiciones de salud necesarias para aprovechar
biológicamente los alimentos ingeridos y que todo esto contribuya a que todos alcancen y mantengan una vida
saludable y logren su óptimo desarrollo” (2), con lo que debería lograrse la variedad de alimentos en la dieta
que contribuye a la buena nutrición y salud, las características de la dieta en la población varía en función de
niveles socioeconómicos, clima, industrialización, comercialización, cultura y religión (3), la variedad de la
alimentación contribuye a la sinergia entre los factores que determinan el estado saludable y en consecuencia
al desarrollo sustentable (4).
En México, en el año 2000, se podía adquirir con un salario mínimo el 21.8% de una canasta básica alimentaria,
este porcentaje retrocedió al 16.9% a finales del 2005, en el país representan el 26.6% del total nacional, es
decir, uno de cada tres aproximadamente percibe un salario mínimo. En el 2006, el salario mínimo alcanzaba
en promedio para comprar 700 gramos de carne de res de regular calidad o un kilo 300 gramos de pollo, es
decir solo se permite comprar uno o dos productos básicos al día, no permitiendo acceder a otros productos (5).
A pesar de la identidad cultural que se tenga sobre los alimentos a nivel familiar, el ingreso monetario es el
principal factor que impide que éstas tengan una dieta adecuada (6). El origen de la energía alimentaria en los
grupos de población guarda relación con el ingreso, a medida que este aumenta cambian las estructuras de
consumo, las familias que tiene menores ingresos tienen gasto importante en comida y sus consumos son
susceptibles a los cambios de precios (7). Cuando se sobrepasa cierto nivel de ingresos, el porcentaje es menor
en comida y mayor en bienes como la vivienda y el transporte; conforme el ingreso real continúa aumentando,
el destino a bienes básicos (comida, vestido, vivienda y transporte) va disminuyendo, al mismo tiempo aumentan
los gastos en bienes y servicios de esparcimiento, educación de los hijos y servicios médicos.
A lo largo de las dos ultimas décadas, numerosos estudios epidemiológicos y de intervención han corroborado
que la dieta es un elemento muy importante en los programas encaminados a la prevención de las
enfermedades crónicas y a la promoción de la salud (8). Así mismo se presenta un alto número de personas
con hambre crónica, y la presencia de hábitos alimentarios no adecuados en la población los cuales están
asociados con problemas de salud, como la obesidad, hipercolesterolemias, gastritis, diabetes, enfermedades
cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Según el Instituto Nacional de Nutrición en la República Mexicana,
en el 2004, la obesidad afecta al 39 por ciento de las mujeres y 49 por ciento de los hombres mayores de 50
años (9).
Nuevo León tradicionalmente es considerado el Estado industrial del país lo que significa presencia de
oportunidades de empleo, en los últimos cinco años se ha contado con una población inmigrante de 96,000
personas (10). En el Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años del estado de Nuevo León,

�realizado entre junio del 2000 a mayo del 2001, se encontró que el 37.52% de las familias que percibían hasta
dos salarios mínimos se encontraban en inseguridad alimentaria, esto significa que de 1,121 a 1,227 familias
destinaban el 80% del ingreso, a la compra de alimentos. Se destacó que en el grupo de adultos el 54.30%
presentaba obesidad (11).
Debido a la realidad que está presente en nuestro entorno, es necesario el diseño de herramientas que
faciliten la toma de decisiones oportunas en el ámbito nutricional y que puedan ser utilizadas de manera sencilla
y eficaz, el objetivo de este estudio fue diseñar un índice que permita estimar la composición de la dieta en
relación a macronutrimentos y determinar si el índice propuesto esta asociado con el ingreso monetario de las
familias de Nuevo León, México.
Metodología
Tipo de Estudio y Población de Estudio
Estudio observacional, transversal, se seleccionaron 7,606 familias pertenecientes al estudio nutricional
Diagnostico Nutriólógico De Las Familias Y Menores De 5 Años De Edad Del Estado De Nuevo León (México)
En El 2000, que tuvieran completa información alimentaria y sociodemográfica.
Diseño del Índice de Consumo de Macronutrimentos
El índice de consumo de macronutrimentos fue diseñado con tres indicadores básicos los cuales fueron la
adecuación de las ingestas a las ingestas recomendadas de proteínas, hidratos de carbono y grasas. Para
obtener las ingestas recomendadas familiares se utilizó el procedimiento de la Organización Mundial de la Salud
y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (12), con datos de la población mexicana obtenidas
del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (13); utilizando la obra clásica de las tablas de
recomendaciones nutricionales para población mexicana del Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán”
(14).La obtención de la adecuación de las ingestas a las ingestas recomendadas se obtuvo aplicando la fórmula
[(ingesta recomendada familiar/ingesta actual familiar) x 100]. Para la conformación del Índice de Consumo de
Macronutrimentos (ICM) por familia los tres indicadores se ponderaron de igual manera, al sumarse los valores
de los tres indicadores se obtuvo el valor de ICM, el cual para este estudio con la finalidad de interpretación, se
utilizaron los rangos de &lt; 0.90 Bajo, 0.91 a 0.109 Adecuado y &gt; 0.110 Exceso.
Ingreso Económico
La variable ingreso familiar semanal, se estratificó por quintiles de ingreso, el primer quintil contiene al 20% de
las familias con menor ingreso el cual se le denominó “Estrato Bajo”, en el “Estrato Medio” de ingresos, contiene
a los quintiles 2, 3 y 4, y el último quintil contiene el 20% de las familias con el mayor ingreso denominado
“Estrato alto”, también la misma variable se estratificó según el (INEGI) (15).
Análisis Estadístico
Se emplearon medidas de tendencia central y de dispersión, para la comprobación de hipótesis se aplicaron las
pruebas estadísticas de Ji2 (X2). El software utilizado para el tratamiento de los datos fueron Excel, Nutris® y
SPSS V10.0.
Resultados
Se calculó la mediana y desviación estándar del consumo promedio así como el requerimiento de energía,
hidratos de carbono, proteínas y grasas en 7,606 familias de Nuevo León, se aprecia que existe amplia
dispersión en los valores de los datos con respecto a la media de consumo de la energía y los macronutrimentos
sin embargo se mantiene la simetría en la distribución, el consumo promedio de energía y grasas es menor que
el requerimiento (p &lt; 0.01), el consumo promedio de proteínas e hidratos de carbono es mayor que el
requerimiento calculado (p &lt; 0.01) (Ver Tabla 1)
Tabla 1. Requerimiento calculado, consumo promedio, mediana y desviación estándar de los
macronutrimentos en las familias de Nuevo León

�Requerimiento
Calculado *

Consumo Promedio
por familia**

Mediana

Desviación
Estándar

8483.33 Kcal.

8246.94 Kcal.

7109.73
Kcal.

5698.60 Kcal.

Hidratos de
Carbono

1178.95 g

1221.01 g

1007.59 g

929.92 g

Proteínas

255.79 g

307.11 g

262.92 g

234.79 g

Grasas

257.74 g

242.83 g

197.01 g

207.39 g

Energía

Fuente: Base de datos del Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años de Nuevo León 2000.
n = 7606
* Cálculos propios según los datos obtenidos de INEGI, INN (1970) y CEPAL (1990).
** Promedio de miembros por familia 4.2
El estrato medio de ingreso contiene al 72% (5,469) de las familias con un salario en promedio de $772.54
pesos (1 DS ± $347.99 pesos), la mitad de las familias de ese estrato perciben $700.00 pesos o menos, el 20%
(1,523) de las familias están contenidas en el estrato bajo con un salario en promedio de $246.00 pesos (1DS
±$103.00 pesos) y el en estrato alto se ubica solo un 8.0% (614) de las familias, tienen salario promedio de
$3,624.00 pesos (1DS ± $2,828.00 pesos).
La aplicación del ICM en las 7,606 familias mostró que el 44.6% (3,390) de las familias encuestadas tienen un
ICM bajo, el 38.6% (2,939) tiene un ICM en exceso y el 16.8% (1,277) tienen ICM adecuado. El mayor porcentaje
de familias encuestadas se encuentra estrato de ICM bajo en todos los quintiles de salario y es el quintil de las
familias con menor salario el que tiene el mayor porcentaje de familias con ICM bajo. El valor de la prueba de
hipótesis es muy superior (X2 = 45.368) con respecto a su referencia en tablas (X2 = 9.488) (Ver Tabla 2)
Tabla 2. Familias de Nuevo León por Índice de Consumo de Macronutrimentos según Quintil* de
Salario

ICM
Bajo
Quintil de Ingreso

Adecuado

Exceso

Total

Núm.

%

Núm.

%

Núm.

%

Núm.

%

Bajo

790

51.9

237

15.6

496

32.6

1523

20.02

Medio

2322

42.5

932

17.0

2215

40.5

5469

71.90

Alto

278

45.3

108

17.6

228

37.1

614

8.07

Total

3390

44.66

1277

16.8

2939

38.6

7606

100

Fuente: Base de datos del Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años del estado de Nuevo
León 2000.
* El estrato medio contiene los quintiles 40, 60, 80.
X2 c = 45.368

�X2 t =

9.4888

gl = 4
P = &lt; 0.0001
n = 7606
Al estratificar las familias por el número de Salario Mínimo (SM) según lo establece el INEGI, se encontró que
el promedio del ingreso monetario fue de $897.29 pesos (1DS ± $1196.00 pesos). El 50% de las familias
encuestadas en Nuevo León recibían $600.00 pesos semanales o menos, también se pudo observar que en
los rangos de salarios mínimos de cero hasta dos concentran al 30.82% de las familias encuestadas y son en
estos rangos de salarios donde se encuentran la mayor proporción de familias con respecto a los demás estratos
de ingreso monetario. Los resultados de la prueba de hipótesis de X2 muestra que el valor calculado es superior
en comparación al valor de referencia, la prueba estadística de correlación muestra en su resultado que es baja
sin embargo es significativa. (Ver Tabla 3)
Tabla 3 Familias de Nuevo León por Índice de Consumo de Macronutrimentos según Salario Mínimo
Semanal

ICM
Bajo

Adecuado

Exceso

Total

Rango SM*

F

%

F

%

F

%

F

%

De 0 a ½ SM

119

56.7

37

17.6

54

25.7

210

2.76

Mas de ½ hasta 1 SM

183

57.7

51

16.1

83

26.2

317

4.17

Mas de 1 y hasta 2 SM

843

46.4

294

16.2

680

37.4 1817

23.89

Mas de 2 y hasta 3 SM

1003 43.1

396

17.0

928

39.9 2327

30.59

Mas de 3 y hasta 4 SM

352

39.6

144

16.2

394

44.3

890

11.70

Mas de 4 y hasta 5 SM

359

42.3

142

16.7

347

40.9

848

11.15

Mas de 5 y hasta 10 SM

341

44.5

125

16.3

300

39.2

766

10.07

Mas de 10 y hasta 11 SM

44

46.3

15

15.8

36

37.9

95

1.25

Mas de 11 SM

146

43.5

73

21.7

117

34.8

336

4.42

Total

3390 44.6 1277 16.8 2939 38.6 7606

100.00

Fuente: Base de datos del Diagnostico Nutriológico de las familias y menores de 5 años del estado de Nuevo
León 2000.
X 2 t = 26.296
X 2 c = 66.926
gl = 16
P = &lt;0.0001

�* Salario Mínimo según INEGI
n = 7606
Discusión
Cuando un país invierte en la alimentación y nutrición de su población, está invirtiendo en el desarrollo y en la
reducción de la pobreza (16). La situación en materia de alimentación y nutrición es uno de los más graves
problemas que afectan a la población del planeta. Esta situación es un factor decisivo de alta morbilidad y
mortalidad, particularmente en los niños, del inadecuado crecimiento, desarrollo físico y mental de quienes
logran sobrevivir así como de reducciones considerables en la capacidad de trabajo de los adultos. Desde la
perspectiva de la economía, se conoce que la población bien alimentada tiene capacidad de incrementar las
actividades productivas y de desarrollo (17).
El hambre en las poblaciones no es un problema básicamente de producción de alimentos sino de “Derecho
alimentario”, es decir, de la capacidad de acceder a los alimentos en base al ingreso para adquirir los alimentos
(18). El trabajo que es remunerado con un salario, debería alcanzar para acceder a las necesidades mínimas
personales como alimentación, vivienda, educación, salud (19). Para las 7606 familias de Nuevo León, se
encontró que en promedio recibieron semanalmente un ingreso de $897.29 pesos (DS ±1196.00), al dividirlo
por número de días de la semana, diariamente percibieron $128.18 pesos, el salario mínimo en la región era de
$ 35.15 pesos diarios.
Se ha estudiado que el bajo ingreso monetario en la familia puede ser el principal factor que impide una dieta
adecuada en las familias (20) de manera que las familias han tenido que adoptar estrategias variadas para
acceder a la alimentación entre los que se pueden mencionar extender el hogar aceptando miembros que
generen ingresos a la familia, planeación en el número de miembros de familia, movilización de la estructura
familiar de manera que los recursos internos de la familia se ajusten al mercado de trabajo (221).
La nutrición del individuo o de una familia está dada de manera directa por el consumo tanto de
macronutrimentos (HCO, proteínas y grasas) como de micronutrimentos (vitaminas y minerales), los primeros
nos proporcionan la energía y en la medida que se consuman adecuadamente se asegura el consumo de los
macronutrimentos que son esenciales para el funcionamiento del organismo.
Los hidratos de carbono, proteínas y grasas son necesarios para realizar las funciones bioquímicas y celulares
necesarias para el desarrollo, crecimiento y mantenimiento de nuestro cuerpo, las necesidades de energía se
obtienen por estos tres indicadores; por lo tanto se esperaría encontrar una alta correlación entre el ingreso y
el ICM; así conforme baja el ingreso se obtendría un ICM bajo que denota un riesgo nutricio debido a la dieta
ya que los requerimientos deseados, no son los consumidos. Según la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (22) la población mexicana tenía un consumo por persona para el año de
1969 de energía de 2650 kcal/pers/día, proteínas de 70 g/pers/día y grasa de 58 gr/pers/día y para el año 2002
de energía en 3160 kcal/pers/día, proteínas en 91 g/pers/día y grasas en 87 g/pers/día, al comparar estos datos
con los resultados de las familias de Nuevo León para el año 2000, el consumo de energía fue significativamente
menor (p&lt;0.05). y en lo que respecta a proteínas significativamente mayor (p&lt;0.01), respecto al consumo de
grasas no se presentaron diferencias significativas (p&lt;0.01), situación tal vez debida a los factores mas
relacionados con el acceso a los alimentos, ingresos, gasto destinado a los alimentos, medios de transporte,
educación ente otros (23).
Está investigación demostró en las familias encuestadas que el ICM está asociado al ingreso (P&lt;0.01). Aunque
esta investigación tuvo por objeto el estudio de los macronutrimentos y el ingreso monetario en las familias, es
un hecho que el precio de los alimentos aunado a la condición económica en las familias determina la adecuada
selección de los alimentos (24) que finalmente desde el punto de vista nutrimental puede llegarse a presentar
deficiencias o excesos. Cuando el ingreso que manifestaron las familias fue de un salario o menos mensual los
porcentajes de familias con ICM bajo fueron casi el doble que las familias con ICM alto y casi tres veces mas
que las familias con ICM adecuado, sin embargo cuando el ingreso mensual manifestado era mayor, los
porcentajes de familias con ICM alto se acercaban a los de las familias con ICM bajo lo cual puede estar
asociado a que las familias con mayores ingresos utilicen el acceso de los alimentos con fines de encontrar
otras identidades culturales o políticas (25), los estudios demuestran que ha aumentado el consumo de
alimentos con alta densidad energética con lo cual puede traer consigo el desequilibrio ingesta energética –
gasto energético, ninguno de los estudios explica cual es la razón de este cambio en el consumo (26).

�Aunque la desnutrición no ha desaparecido como problema epidemiológico se encuentra circunscrito como tal
a las zonas de extrema pobreza (27), es de esperarse que en los lugares donde no hay los suficientes ingresos
para acceder a la alimentación existan problemas de desnutrición y no de sobrepeso y obesidad. Por el
contrario, la OMS (28) alertó que el exceso de peso y la obesidad se están incrementando en las naciones con
ingresos bajos y medio, por lo tanto el bajo ingreso se empieza a conceptualizar como un factor de riesgo para
desarrollar sobrepeso y obesidad en países en desarrollo y desarrollados.
El Índice de consumo de macronutrimentos puede ser una herramienta útil para identificar poblaciones o grupos
de personas en riesgo nutricio basado en la calidad de la dieta. El ICM está asociado al ingreso monetario en
las familias estudiadas.
Resumen
Diseñar el índice de consumo de macronutrimentos y establecer la posible asociación con el ingreso económico
en familias del Estado de Nuevo León, México. Estudio observacional, transversal, se seleccionaron 7,607
familias pertenecientes al estudio nutricional Diagnostico Nutriológico De Las Familias Y Menores De 5 Años
De Edad Del Estado De Nuevo León En El 2000. Para el diseño del índice se tomaron tres indicadores, la
adecuación de la ingesta de proteínas, hidratos de carbono y grasas, obtenidos por la ingesta de estos
nutrimentos a nivel familiar en relación a las ingestas recomendadas obtenidas por la metodología
(CEPAL/OMS), utilizando las recomendaciones del INN para población mexicana. Para evaluar si había
asociación entre el índice de consumo de macronutrimentos y el ingreso económico se utilizó Prueba de Ji 2 y
Correlación de Pearson. El estrato medio de ingreso contiene al 72%, el 20% están contenidas en el estrato
bajo y el en estrato alto se ubica solo un 8.0%. El ICM en las 7,606 familias mostró que el 44.6% de las familias
encuestadas tienen un ICM bajo, el 38.6% tiene un ICM en exceso y el 16.8% tienen ICM adecuado. El ICM
está asociado al ingreso. El Índice de consumo de macronutrimentos puede ser una herramienta útil para
identificar poblaciones o grupos de personas en riesgo nutricio basado en la calidad de la dieta. El ICM está
asociado al ingreso monetario en las familias estudiadas.
Palabras clave: Índice de macronutrimentos, ingreso, familias.
Abstract
To design the macronutrients consumption index (MCI) and to establish the possible association between family
income and the MCI on families of Nuevo Leon, México. Observational and Cross-sectional study, 7.607 families
selected from the nutritional study Diagnóstico Nutriológico De Las Familias Y Niños Menores De 5 Años Del
Estado De Nuevo León En El 2000. For the design of the MCI, were taken like indicators the adjustment from
the intake of proteins, carbohydrates and fats, obtained by the intake of these nutriments at familiar level in
relation to the recommended intakes obtained by the methodology (CEPAL/OMS), using the recommendations
of the INN for Mexican population. In order to evaluate if there were association between the MCI and the income,
was used theJi2 test.The 72% of families were situated on the medium level income; the 20% were in the low
level and the 8.0% in the high level. The application of MCI in the 7.606 families showed that the 44,6% of
families had a low MCI, the 38,6% had a excess MCI and 16,8% showed a normal level of MCI. The MCI it is
associated with the income.The MCI can be a useful tool to identify populations or groups of people in nutritional
risk based on diet quality. The MCI are associates with the economic income within the studied families.
Keywords: Macronutrients Consumption Index, economic income, families
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18. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2003, Informe sobre el desarrollo humano 2003, Ed.
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19. Muñoz Ríos, P. Op cit
20. Juárez Sánchez, L. Op cit.
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En (M. González de la Rocha) Procesos domésticos y vulnerabilidad: Perspectivas antropológicas de los
hogares con Oportunidades ED. CIESAS, 1ª. ed., pp. 198-199,

�22. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, 2002. Nutrición Humana
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23. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). 2006, “Nutrición Humana
en el Mundo en Desarrollo”. Deposito de documentos de la FAO. 10 de Febrero.&lt;
http://www.fao.org/documents/show_cdr.asp?url:file=DOCREP/0066/W0073S/w0073s08.html &gt;
24. Messer E, 2006, “ Globalización de la Dieta” En (M Bertrán, P Arroyo) “Antropología y nutrición”, ED.
Fundación Mexicana para la Salud, 1ª. ed., pp. 37, México DF
25. Idem..
26. Arroyo, P. 2006, Estudios sobre antropología y nutrición en México” En (M Bertrán, P Arroyo) “Antropología
y nutrición”, ED. Fundación Mexicana para la Salud, 1ª. ed., pp. 23, México DF
27. Idem.
28. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).2005. Dirección de
Estadística. 31 de Enero de 2006.

�EL ÍNDICE DE MASA CORPORAL AUTORREPORTADO COMO
MEDIDA ANTROPOMÉTRICA PERTINENTE EN ESTUDIOS DE
IMAGEN CORPORAL
Juan Carlos Sanchez Sosa*, José Moral de la Rubia* y Pedro Cesar Cantú Martínez
*Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L. México). Facultad de Salud
Publica y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L. México).
E-mail: jsanche@fap.uanl.mx
Introducción
Resulta mas que evidente el interés desmedido que se ha
propagado en nuestra sociedad con respecto al ideal de
delgadez destacándose el sector juvenil como el grupo social
más vulnerable. La población universitaria a adoptado este
modelo de delgadez, bajo el auspicio de una nueva “Cultura
Alimentaria”, no obstante habría que analizar si realmente la
incorporación del este modelo esta basada realmente en
hábitos saludables. Por otra parte, y paralelamente a esta
cultura alimentaria encontramos una proporción elevada de
prevalencia de obesidad en nuestro país (1). Estas practicas
culturales contradictorias a las que Contreras (2) se refiere
como la “locura de la cultura” y que no son mas que un producto de la cultura posmodernista, han propiciado
una serie de desordenes alimenticios asociados con la imagen corporal (IC) y el ideal de delgadez. Las
investigaciones sobre IC se han se han orientado hacia el genero femenino ya que a través de los diversos
estudios realizados se ha encontrado una mayor prevalencia de trastornos de IC (3,4,5,6).
Un factor que permanece constante en las investigaciones en torno a la IC es el Índice de Masa corporal (IMC)
también conocido como índice de Quetelet. Saucedo-Molina y colaboradores en el 2001 (7) señalan que el
índice de masa corporal (IMC=peso/estatura) se considera como un indicador del equilibrio o desequilibrio
funcional corporal al combinar dos parámetros: uno ponderal y otro lineal. Al establecer una relación de
proporción del peso respecto a la estatura, es posible el realizar un diagnostico del déficit o del exceso ponderal.
Regularmente se considera al IMC como un dato “duro” y es utilizado como una medida antropométrica fiable
bajo la cual se delimitan rangos y/o estimaciones de algunas dimensiones tales como déficit-exceso, normalanormal o salutogenico-patológico. Sin embargo, los parámetros bajo los cuales se establece el IMC han sido
cuestionados por algunos autores.
Saucedo-Molina y colaboradores también en el 2001 señalan algunos problemas relacionados con la utilización
del IMC como medida antropométrica fiable de entre los cuales cabe destacar los siguientes: A) No existe un
consenso en cuanto a los puntos de corte propuestos, complicando el manejo de la evaluación corporal además
de generar diferencias en su interpretación. B) No es sensible a los cambios en la composición corporal propios
de la niñez, la adolescencia y la ancianidad. Lo cual implica que muy probablemente encontremos un incremento
en el IMC de acuerdo a la edad (mayor edad, mayor IMC). C) El IMC como representativo de grasa corporal no
toma en cuenta las diferencias tanto de género como de edad y etnia.
Otros autores recomiendan el empleo del IMC como medida antropométrica tomando en cuenta algunas
consideraciones sobre todo en el sexo femenino en el que hay un mayor acumulo graso por lo que su utilización
deberá de tomarse con reserva y contemplando las consideraciones señaladas.
Otra característica importante que se tiene que tomar en cuenta respecto a los índices antropométricos es que
comúnmente las dimensiones corporales utilizadas hacen referencia a las normas internacionales, sin embargo
autores como Vidaillet y colaboradores (8) sugieren utilizar las normas nacionales debido a que estas reflejan
mejor la interacción de los factores genéticos y ambientales y por ende, el criterio de referencia permitirá una
evaluación mas acertada.

�El debate en torno a la fiabilidad del IMC y los múltiples problemas respecto a los parámetros que orientan su
estimación han conducido a considerar que a menudo la adopción de indicadores antropométricos es orientada
más por criterios de conveniencia que por criterios de carácter científico (9). En algunas investigaciones, el IMC
se calcula a partir del peso y la talla autoreportados por los sujetos (10,11).
Osuna y colaboradores (12) en un estudio realizado a 934 individuos (en donde el 62.6% fueron sujetos
femeninos) reportaron una correlación de 0.90 entre el IMC autoreportado y el IMC medido. Sin embargo, es
preciso aclarar que las medidas directas de peso y talla no se realizaron en el momento de efectuar el
cuestionario sino entre cuatro a ocho meses después, debido a los datos de la submuestra utilizada para este
estudio se tomaron de un estudio de cohorte del Instituto Mexicano del Seguro Social. Otra investigación que
concluye que la auto percepción de peso corresponde a un grado de acuerdo moderado en la población general
mediano para varones y moderado para mujeres (13).
En un estudio realizado al principio de los noventa en relación a la sobre estimación entre peso percibido y peso
real concluyeron que “la sobre-estimación del tamaño corporal puede considerarse como un índice de
insatisfacción con el propio cuerpo, insatisfacción que está más relacionada con el peso percibido que con el
real” (14).
Ross y colaboradores (15) consideran que el índice de masa corporal esta asociado además de la edad con
múltiples factores individuales e inclusive con el genotipo, metabolismo, y el nivel de actividad física, además
los factores socioeconómicos, culturales y ambientales influyen también en las conductas de salud relacionados
directamente con el peso del individuo. Estas influencias producto de la interacción entre el índice de masa
corporal, la posición social, la conducta, y el ambiente conforman un enfoque en que el índice de masa corporal,
es una función de características individuales (edad, nivel de ingresos, patrones de ejercicio, dieta, etc.)
asociadas con contextos comunitarios específicos (vecindario, nivel educativo, etc.) y los contextos
metropolitanos de área (patrones culturales de una comunidad urbana). Estos autores realizaron una
investigación en Canadá con el fin de corroborar este enfoque llegando a la conclusión de que en índice de
masa corporal es modelado totalmente por la posición social de individuo según los parámetros urbanos de
Canadá además de establecer que una condición social de contextos comunitarios específicos (vecindario)
tienen también una influencia de incremento en el índice de masa corporal medio de sus residentes.
Todas estas consideraciones respecto a la estimación del IMC sugieren que la determinación de los puntos de
corte deberán de contemplar factores biológicos tanto de carácter genético como de carácter evolutivo, así como
factores socioculturales y contextuales y en algunas culturas hasta aspectos de índole religioso como seria la
practica religiosa del Ramadan en los musulmanes en la que se incrementa considerablemente el aporte de
lípidos (16).
Entonces los valores de índice de masa corporal serán lo suficientemente sensibles a una población si se toman
en cuenta condiciones especificas asociadas con la etnia como serian su conformación ósea, la constitución
física, así como también el considerar las diversas etapas de desarrollo biológico (niñez, adolescencia edad
adulta y vejez) además del genero y finalmente ajustándose a los parámetros socioculturales y de contexto
especifico.
Si consideramos que el IMC es una medida antropométrica, que guarda una etiología multidimensional, la
determinación de sus puntos de corte deberían de contemplar aspectos de carácter contextual. Sin embargo,
esta condición no es considerada por la investigación actual y se utilizan los puntos de corte internacionales, lo
cual presenta de entrada una desventaja en las estimaciones antropométricas utilizadas, aunado a esta
limitación, es preciso tomar en cuenta que en múltiples investigaciones la determinación del peso y la talla de
los participantes se estima a través del autoreporte.
El objetivo de este estudio es establecer si el índice de masa corporal de auto reporte esta determinado por una
estimación antropométrica o esta asociado a patrones socioculturales relacionados con un modelo extremo de
delgadez mediante la correlación existente entre el Índice de Masa Corporal Real, (IMCr) entendiéndose este
como la medida de IMC tomando como referencia el peso y talla reales recabados a partir de la medición
mediante instrumentos especializados y personal capacitado y el Índice de Masa Corporal de Auto reporte
(IMCa) que es la medida de IMC tomando como referencia el peso y la talla declarados por los sujetos (17) con
el fin de evaluar la pertinencia del IMCa como medida antropométrica confiable en estudios de imagen corporal.
La aportación de este estudio en relación a otros que han reportado resultados en torno a la correlación IMCrIMCa estriba en que en el análisis de dicha correlación se utilizaron diversos criterios: 1) considerando la

�muestra total 2) contemplando grupos de peso percibido 3) a partir de grupos según rangos de imagen corporal
y 4) en base a grupos según rangos de Índice de Masa Corporal.
Material y Métodos
La muestra se constituyo en 126 participantes del sexo femenino estudiantes universitarias de nivel superior,
(media de edad de 20.58 años y desviación estándar de 2.26) con una edad mínima de 18 años y una edad
máxima de 31 años. Se utilizo una muestra no probabilística de tipo incidental o por conveniencia.
Mediante la aplicación de un cuestionario se utilizaron los siguientes instrumentos:
Cuestionario de datos Sociodemográficos
Se realizan una serie de preguntas sociodemográficas de las cuales se ha eliminado la selección de genero
puesto que la aplicación corresponderá solamente a sujetos del sexo femenino.
Grupos de peso percibido
Se agrego al cuestionario un cuestionamiento del Instrumento utilizado por Perpiña y Baños (18). En el cual, se
les pide a las participantes que elijan entre tres alternativas ofrecidas por el experimentador siendo estas:
Me veo con kilos de más (grupo A: exceso de peso percibido);
Creo que estoy en el peso justo (grupo B: peso justo percibido)
Creo que tengo kilos de menos (grupo C: kilos de menos percibidos).
Body Shape Questionnaire (BSQ)
En su adaptación a población española Cuestionario de la Forma Corporal. Es un cuestionario diseñado para
valorar la insatisfacción corporal de TCA (anorexia y bulimia), el cual ha mostrado su capacidad para evaluar la
figura en personas que no sufren de estos trastornos Consta de 34 ítems que evalúan aspectos actitudinales
de la imagen corporal: insatisfacción / preocupación por el peso y línea. El cual es muy útil según Raich (19)
“para discriminar entre personas sin problemas, personas preocupadas por su imagen corporal y personas con
trastornos alimentarios”. Dicho instrumento cuenta con un coeficiente de consistencia interna (alfa de cronbach)
obtenido en una muestra no clínica de 342 mujeres de 0.97.
Índice de masa corporal real y de autoreporte
Para medir el IMCr se utilizaron los instrumentos de medición recomendados por la Norma Oficial Mexicana
(20) con respecto a la precisión de los mismos. El IMCa se determino a partir del auto reporte de peso y talla
de los participantes de la investigación. Asimismo se tomaron los criterios estipulados por la OMS para
determinar los grupos de rangos de índice de masa corporal.
Se procedió a aplicar el instrumento a los alumnos de clases regulares de la institución académica seleccionada.
Además, se les instruyó sobre la manera de contestar el cuestionario, posteriormente al termino del cuestionario
se procedió a pesar y medir a cada uno de los estudiantes, para lo cual se contó con la colaboración de
antropometristas capacitados utilizando como criterio para determinar la talla el 0.5 cm. mas cercano sin
zapatos, usando una vara métrica fija sobre el muro. Inmediatamente después de la medición, se procedió a
pesar a los sujetos con ropa ligera (sin zapatos, saco o suéter) usando una bascula calibrada con pesos
estándar anotando en los espacios determinados para ello en cada una de los cuestionarios la talla y peso de
cada uno de los participantes.
Resultados
Índice de Masa Corporal

�Se establecieron los índices antropométricos mediante la estimación del IMCr y el IMCa obteniendo una media
de IMCr de 22.31 (Desviación Estándar = 4.29) y de IMCa de 22.43 (Desviación Estándar = 4.01).
Posteriormente se calculo la distribución porcentual del IMCr de acuerdo a los parámetros de la OMS. De los
resultados observados se encontró que el 44.45% (n=56) de los sujetos investigados obtuvo un IMCr normal
mientras que el resto 55.55% (n=70) están fuera del rango normal.
Los valores porcentuales del IMCr nos muestra que el 32.50% (n=41) presentan bajo peso, el 44.45% (n=56)
como lo indicamos anteriormente reportan normo peso, el 16.75% (n=21) obtuvieron índices de sobrepeso y el
6.30% (n=8) tienen niveles de obesidad, es preciso indicar que en la muestra estudiada no se reporto ningún
caso de obesidad mórbida. (Ver Figura 1)
Figura 1. Porcentajes de Índice de Masa Corporal

Imagen Corporal
En relación a la variable de imagen corporal los resultados encontrados en relación a los grupos de peso
percibido se muestran los datos descriptivos de las tres categorías generales en la Figura 2. En la cual
observamos que el 38.10% (n=48) se ve en el peso justo mientras que el 55.55 % (n=70) se ve con kilos de
mas para finalmente el 6.35% (n=8) de la muestras se ve con kilos de menos.
Figura 2. Grupos de peso Percibido

Los datos descriptivos producto de la administración del BSQ nos muestran que el 48.40% (n=61) de la muestra
analizada no reporta preocupación por su imagen corporal mientras que el resto de la muestra 51.59% expresan
su insatisfacción en la imagen corporal en distintos niveles de los cuales tenemos que un 31.80%(n=40) admite

�tener una leve insatisfacción por su imagen, el 13.50% (n=17) expresa una insatisfacción moderada, y
finalmente el 6.30% (n=8) manifiesta tener una insatisfacción extrema respecto a su imagen corporal tal y como
lo podemos apreciar en la Figura 3.
Figura 3. Grupos de Insatisfacción de Imagen Corporal

Correlación Índice de Masa Corporal Real – Índice de Masa Corporal Autoreporte Análisis de correlación
del total de la muestra
Una vez que se determino que las variables a correlacionar mostraban una distribución normal se procedió a
utilizar la prueba de correlación de pearson, misma que arrojo una correlación significativa de 0.95 (Ver Tabla
1) entre el IMCr y el IMCa.
Tabla 1. Correlación entre IMCr–IMCa
(n=126)
Índice de masa corporal real

Índice de masa corporal autoreportada
0.953

Análisis de correlación por grupos
Grupos de peso percibido
El análisis de correlación por grupos de peso percibido reportó correlaciones significativas de niveles similares
a la correlación del total de la muestra, con la característica que a mayor percepción de peso, mayor correlación
IMCr-IMCa, ver Tabla 2. Por otra parte podemos observar que el 100% de aquellos que se percibían con kilos
de menos presentaban infrapeso, el 56.3% de quienes se percibían con el peso justo estaban dentro del rango
de infrapeso mientras que del grupo que se percibían con kilos de mas el 52.9% estaban dentro del rango de
normopeso ver Tabla 3
Tabla 2. Correlación IMCr–IMCa por grupos de peso percibido

Muestra Total Percepción Kilos de menos
Correlación
IMCr-IMCa

Percepción
Peso justo

Percepción Exceso de peso

r= .95

ro= .85

ro= .89

ro= .92

n= 126

n= 8

n= 48

n= 70

�Tabla 3. Rangos de índice de masa corporal por grupos de peso percibido

Rangos

Percepción
Kilos de menos
Infrapeso 100%
n= 8

IMCr

Percepción
Peso justo
Infrapeso 56.3%
n= 27
Normopeso 39.6%
n= 19
Sobrepeso 4.2%
n=2

Percepción Exceso de peso
Normopeso 52.9%
n= 37
Sobrepeso 27.1%
n=19
Obesidad 11.4%
n= 8
Infrapeso 8.6%
n=6

Grupos Imagen Corporal
Se analizo la correlación entre IMCr-IMCa a partir de los grupos formados tomando como parámetro los rangos
del BSQ, en la que observamos que al igual que en el análisis anterior se presentan correlaciones significativas
altas igualmente, apreciamos que a mayor insatisfacción de imagen corporal es mayor la correlación entre IMCrIMCa (Ver Tabla 4).
Tabla 4. Correlación IMCr–IMCa por grupos de rangos de BSQ

Correlación
IMCr-IMCa

No IIC

Leve IIC

Moderada IIC

Extrema IIC

ro= .94

Ro= .95

ro= .96

Ro= .98

n= 61

N= 40

n= 17

n= 8

Respecto a la relación que guardan estos grupos conformados según rangos de Satisfacción-Insatisfacción
corporal con los rangos de Índice de masa Corporal vemos que el 56% de sujetos que no presentan
preocupación respecto a su imagen corporal presentan infrapeso, para los grupos de leve y moderada
satisfacción el 55% (leve) y el 52.9 % (moderada) están dentro del rango normal (normopeso) los valores altos
de IMCr se ubican con 37.5 % en normopeso y 37.5% en sobrepeso. (Ver Tabla 5).
Tabla 5. Rangos de IMCr por rangos de insatisfacción corporal

No

Leve

Moderada

Extrema

Rangos

IIC
Infrapeso

IIC
Normopeso

IIC
Normopeso

IIC
Normopeso

IMCr

46%

55%

52.9%

37.5%

n= 28
Normopeso

n= 27
Infrapeso

n= 9
Infrapeso

n= 3
Sobrepeso

36 %

.20%

23.5%

37.5%

�n= 22
Sobrepeso

n= 8
Sobrepeso

n= 4
Sobrepeso

n= 3
Obesidad

13.1%

20%

11.8%

12.5%

n= 2
Obesidad

n= 1
Infrapeso

n= 8
Obesidad

n= 8
Obesidad

4.9%

5%

11.8%

12.5%

n= 3

n= 2

n= 2

n= 1

Grupos rangos índice de masa corporal
Finalmente a realizar las correlaciones respecto a los grupos de índice de masa corporal producto de la medición
antropométrica realizada, encontramos que las correlaciones, aunque siguen siendo significativas son inferiores
en porcentaje que las de los grupos anteriores y la correlación obtenida de la muestra integra (Ver Tabla 6)
Tabla 6. Correlación de IMCr–IMCa por grupos de rangos de IMC

Correlación
IMCr-IMCa

Muestra Total

Infrapeso

Normopeso

ro=0 .95
n= 126

ro=0 .76
n= 41

ro= 0.76
n= 56

Sobrepeso
Obesidad
ro=0.77
n= 29

Discusión
La determinación de la pertinencia de la utilización de peso y talla de autoreporte como medida valida para
determinar el IMC en estudios de imagen corporal no solo compete al análisis generalizado de la correlación
entre IMCr-IMCa, es necesario dilucidar si el peso y talla autoreportados tiene una relación con criterios que
implican solamente una estimación antropométrica o si están asociados a criterios relacionados con factores de
otra índole. Tomando en cuenta la anterior consideración esta investigación abordo desde diferentes
perspectivas el análisis de la correlación IMCr-IMCa.
Al igual que otras investigaciones Osuna-Ramírez y colaboradores (21) encontramos una correlación
significativamente alta (0.95) de la muestra en general igualmente se reportaron correlaciones altas en los
grupos de peso percibido y los grupos de imagen corporal, sin embargo los resultados del análisis por grupos
de rangos de IMC (estimación antropométrica) muestran correlaciones menores aunque significativas esta
diferencia aunada a la relación encontrada en los grupos de peso e imagen corporal en donde observamos que
a mayor insatisfacción y mayor percepción de peso se presenta una mayor correlación IMCr-IMCa, nos lleva a
la conclusión de que los hallazgos encontrados asumen que una persona percibe con mayor precisión su peso
y talla en la medida en que su insatisfacción de imagen corporal es mayor.
Finalmente, los anteriores resultados sugieren que la estimación de peso y talla de autoreporte no depende
solamente de una percepción de índole antropométrico sino que también tenemos que considerar otros factores
asociados entre los cuales se pueden destacar aquellos de índole cultural (ideal de delgadez) que a su vez
propician el establecimiento de parámetros de belleza basados en el infrapeso lo que genera insatisfacción de
imagen corporal en las personas que por diversas circunstancias toman como normativa dichos parámetros,
por lo que se concluye que la estimación de autoreporte de peso y talla no es una medida pertinente de índice
de masa corporal. Igualmente, se sugiere realizar estudios con muestras más grandes que nos permitan eliminar
el sesgo que representa un estudio correlacional en grupos pequeños.
Resumen

�Se evaluó la pertinencia del Índice de Masa Corporal Autorreportado como medida antropométrica confiable en
estudios de imagen corporal, mediante el análisis de la relación existente entre el Índice de masa corporal real
(IMCr) y el Índice de Masa Corporal Autorreportado (IMCa). La muestra fue no probabilística de 126 estudiantes
universitarias, con una media de edad de 20.58 años, se evaluó la dimensión Insatisfacción-Satisfacción
corporal mediante la aplicación del BSQ, se solicitaron las medidas de peso y talla percibidas a cada uno de los
participantes, posterior a la aplicación del cuestionario se peso a cada participante bajo la supervisión de
antropometristas expertos. En el análisis se utilizaron diversos criterios para determinar el grado de correlación
entre IMCr – IMCa, 1) considerando la muestra total, 2) contemplando grupos de peso percibido, 3) a partir de
grupos según rangos de imagen corporal y 4) en base a grupos según rangos de Índice de Masa Corporal. Los
resultados mostraron una correlación alta en el análisis de la muestra total (r=0.95), mostrando una correlación
similar en el análisis de grupos de imagen corporal y de peso percibido, sin embargo, en el abordaje por grupos
de IMCr la correlación aunque significativa fue inferior. Estos resultados sugieren que el peso y talla percibidos
no solamente esta determinado por una estimación antropométrica, sino que también están asociados con una
preocupación basada en un ideal de delgadez respecto al peso
Palabras Clave: Índice de masa corporal real, Índice de masa corporal autorreportado, imagen corporal, ideal
de delgadez.
Abstract
It was evaluated the pertinence of self-reported body mass index as reliable anthropometric measure in body
image studies by analysis of existent relation between real body mass index (IMCr) and self-reported body mass
index (IMCa). It was a non-probabilistic sample of 126 university students with an age mean of 20.58 years. The
body unsatisfied-satisfied dimension was analyzed by application of BSQ, perceived measures of weight and
height were asked to each participant; after the questionnaire, each participant was weighed under the
supervision of experts in anthropometry. Several criteria were used in the analysis to determine the correlation
between IMCr – IMCa; the points taking into account were: 1) the total sample, 2) groups of perceived weight,
3) groups according to ranks of body image, and 4) groups according to ranks body mass index. Results proved
a high correlation in the analysis of the total sample (r=0.95), showing a similar correlation in the analysis of body
image groups and perceived weight groups; however, the correlation although significant was lower in the
approach by groups of IMCr. These results suggest that perceived weight and height are determined not only
by an anthropometric valuation but they are associated with a concern based on a thinness ideal with regard to
weight.
Keywords: real body mass index, self-reported body mass index, body image, thinness ideal.
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de Abril del 2000 en el Diario Oficial de la Federación. Distrito Federal, México.
21. Osuna-Ramírez, et al, Op. cit.

�EVALUACIÓN DE LOS PESOS ESPECÍFICOS DE FACTORES DE
RIESGO EN EL BAJO PESO AL NACER EN LA CIUDAD DE MÉRIDA,
YUCATÁN, MÉXICO. ESTUDIO DE CASOS Y CONTROLES
José Franco Monsreal*, Mario Antonio Barrera Pérez*, Xóchitl Angélica Rosío Trujillo Trujillo, Miguel Huerta
Viera y Benjamín Trujillo Hernández
*Centro de Investigaciones Regionales "Dr. Hideyo Noguchi", Universidad Autónoma de Yucatán (Mérida, Yuc.,
México)
Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas, Universidad de Colima (Colima, Col., México)
E-mail: giussepe52@hotmail.com
Introducción
El bajo peso al nacer (BPN) ha constituido un enigma para la
ciencia a través de los tiempos. Múltiples han sido las
investigaciones realizadas acerca de las causas que lo
producen y las consecuencias que provoca (1). Su importancia
no sólo radica en lo que significa para la morbilidad y la
mortalidad infantil ya que, habitualmente, estos niños tienen
múltiples problemas posteriores en el período perinatal, en la
niñez y aun en la edad adulta. Entre estos problemas se
encuentran la mala adaptación al medio ambiente y diferentes
impedimentos tanto físicos como mentales que se hacen
evidentes al llegar a la edad escolar (2).
Se estima que mundialmente nacen 21 millones de niños con
bajo peso y, de ellos, 20 millones nacen en países no industrializados. En relación a la mortalidad, en México
se estima que la incidencia del bajo peso es de 15% (3-6). Un problema muy común en la investigación consiste
en determinar los efectos de cada uno de un número de factores de riesgo en alguna respuesta. En épocas
pasadas se aconsejaba que se estudiara cada factor a la vez dedicándole una prueba de significación
estadística. Más tarde, Fisher indicó que se obtienen ventajas de importancia si se combinan varios factores en
un mismo análisis (7).
La regresión logística es uno de los instrumentos estadísticos más expresivos y versátiles de que se dispone
para el análisis de datos en clínica y en epidemiología. Su origen se remonta a la década de los sesentas con
el trascendente trabajo de Cornfield, Gordon &amp; Smith sobre el riesgo de padecer una enfermedad coronaria (8)
y ya, en la forma en que la conocemos actualmente, con la contribución de Walter y Duncan en que se aborda
el tema de estimar la probabilidad de ocurrencia de cierto acontecimiento en función de varias variables (9). Su
uso se universaliza y expande desde principios de los ochentas debido, principalmente, a las facilidades
informáticas con que se cuenta desde entonces.
Las edades maternas £ 19 años y ³ 36 años (10-15); el peso previo al embarazo &lt; 50 kg (16-19); la estatura
materna &lt; 150 cm (20,21,22); los antecedentes personales patológicos (23-32); la edad a la menarca £ 12 años
(33, 34); la primiparidad y la multiparidad (³ 5 partos) (35-38); el antecedente de aborto(s) (39); los antecedentes
obstétricos patológicos (40-43); el intervalo intergenésico £ 24 meses (44); el nivel socioeconómico bajo (45,46);
el estado civil no-casada (47-52); el tabaquismo (53-65); el alcoholismo (66,67); el inicio de la atención prenatal
a partir de la semana de gestación No. 20 (68); el número de consultas prenatales £ 5 (69-74, ); el tipo de parto
o vía de nacimiento abdominal (75); y el género femenino del recién nacido (76) han sido reportados en diversos
estudios como factores de riesgo asociados a la presentación del BPN.
México se encuentra entre los países con altos índices de niños con BPN, según revela la Organización
Panamericana de la Salud (77) en un informe presentado en noviembre de 2002. La cifra asciende a 181 mil
840 bebés y ubica al país sólo por debajo de Brasil que ocupa el primer lugar con 269 mil 920 niños.

�De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (78) correspondientes a los
años 2001, 2002, 2003, 2004 y 2005, el estado de Yucatán se encontraba ubicado, respectivamente, en los
lugares número 4 con una tasa de 7.7% (tasa por arriba de la tasa nacional de 6.1%); número 15 con una tasa
de 4.7% (tasa por arriba de la tasa nacional de 4.5%); número 7 con una tasa de 8.3% (tasa por arriba de la
tasa nacional de 7.4%); número 3 con una tasa de 8.2% (tasa por arriba de la tasa nacional de 6.4%); y
nuevamente en el número 3 con una tasa de 7.9% (tasa por arriba de la tasa nacional de 6.6%). Cuando se
compararon las tasas de BPN para el estado de Yucatán con las tasas de BPN para la República Mexicana se
encontraron diferencias estadísticamente significativas para los años 2003 (x²M-H= 44.55; p= 0.0000), 2004 (x²MH= 180.11; p= 0.0000) y 2005 (x²M-H= 96.27; p= 0.0000). Por falta de datos no se pudo realizar la comparación
para el año 2001 y para el año 2002 no se encontró diferencia estadísticamente significativa (x²M-H= 3.46; p=
0.0629).
Los objetivos de la presente investigación fueron el de evaluar multivariadamente los pesos específicos de diez
y nueve factores de riesgo en el BPN y el de predecir el valor de la probabilidad del BPN (variable dependiente
o respuesta, Y) mediante la construcción de un modelo logístico de regresión múltiple, dados valores
determinados de variables independientes o explicativas (X1, X2, ..., X17).
Material y Métodos
Estudio epidemiológico observacional analítico de casos y controles con direccionalidad efectoÞfactores de
riesgo y temporalidad prospectiva.
La población de estudio estuvo constituida por los nacimientos (casos y controles que cumplieron con los
criterios de inclusión) ocurridos en el Hospital Regional Mérida del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), en el Hospital General "Dr. Agustín O'Horán" de la Secretaría de
Salud del estado de Yucatán (SSY), en el Hospital Materno Infantil de la SSY y en el Centro Médico Nacional
"Ignacio García Téllez" del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Las cuatro instituciones de servicios de
salud se encuentran ubicadas en la ciudad de Mérida, Yucatán, México. Durante el período comprendido del 1
de febrero de 2005 al 31 de enero de 2007, el número total de recién nacidos fue 28,282 (3,434 casos y 24,848
controles). Fueron excluidos 2,888 (10.21%) [(1,859 (54.14%) casos y 1,029 (4.14%) controles)] y eliminados
718 (2.54%) recién nacidos [(414 (12.06%) casos y 304 (1.22%) controles)] por no cumplir con los criterios de
inclusión estudiándose, por tanto, 24,676 (87.25%) recién nacidos [1,161 (33.81%) casos y 23,515 (94.64%)
controles]. Al provenir tanto los casos como los controles de una misma población se aseguró la homogeneidad,
la representatividad y la simultaneidad.
Todo recién nacido de término (37 £ semanas de gestación £ 41) con peso &lt; 2,500 g fue definido como caso y
todo recién nacido de término con peso ³ 2,500 g fue definido como control. La información necesaria para el
presente estudio fue captada en el Departamento de Archivo Clínico del Hospital Regional Mérida del ISSSTE,
en el Departamento de Archivo Clínico y Estadística del Hospital General "Dr. Agustín O'Horán" de la SSY, en
el Departamento de Estadística y Archivo Clínico del Hospital Materno Infantil de la SSY y en el Área de
Informática Médica y Archivo Clínico (ARIMAC) del Centro Médico Nacional "Ignacio García Téllez" del IMSS.
Los datos fueron captados de las bases de datos correspondientes, de los expedientes clínicos de los recién
nacidos y de los expedientes clínicos de las madres. En la etapa de elaboración los datos fueron revisados
(control de calidad de la información); clasificados (en escalas cualitativa y cuantitativa); computarizados [se
utilizó el programa Statistical Package for Social Sciences (SPSS) para Windows, versión 8.0]; presentados (en
cuadros y en gráficas); y resumidos (se utilizaron las medidas de resumen correspondientes para datos
clasificados en escalas cualitativa y cuantitativa). En las etapas de análisis e interpretación los datos fueron
analizados e interpretados, respectivamente.
Con el objeto de estimar la asociación entre la variable respuesta y las variables explicativas (características
biológicas de la madre, antecedentes obstétricos de la madre, características sociales de la madre,
características de la atención prenatal, característica del parto y característica del recién nacido), se realizó un
análisis de regresión logística múltiple.
Resultados
Con excepción de las variables explicativas número de partos ³ 5, antecedente de aborto(s) y antecedentes
obstétricos patológicos en donde la presencia del factor de riesgo resultó menos frecuente entre los casos que

�entre los controles, en las demás variables explicativas la presencia del factor de riesgo siempre fue más
frecuente entre los casos que entre los controles.
Tal y como los proporciona el método ENTER del análisis de regresión logística múltiple del software SPSS
para Windows, versión 8.0, en la Tabla 1 se presentan los resultados del análisis de regresión logística múltiple
para las 5 variables explicativas del rubro características biológicas de la madre, las 6 variables explicativas del
rubro antecedentes obstétricos de la madre, las 4 variables explicativas del rubro características sociales de la
madre, las 2 variables explicativas del rubro características de la atención prenatal, la variable explicativa del
rubro característica del parto y la variable explicativa del rubro característica del recién nacido con sus
correspondientes valores de coeficiente logístico estimado (β), error estándar estimado (E.E.), estadístico Jicuadrada de Wald (Wald), número de grados de libertad (gl), probabilidad (p), razón de momios (Exponente β)
y límites inferior y superior del intervalo de confianza de Cornfield con coeficiente de confiabilidad de 95%
(IC95%). Las variables explicativas edad materna ³ 36 años, peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm,
antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos = 1, número de partos ³
5, antecedente de aborto(s), antecedentes obstétricos patológicos, intervalo intergenésico £ 24 meses, nivel
socioeconómico bajo, estado civil “no-casada”, tabaquismo, alcoholismo, inicio de la atención prenatal a partir
de la semana de gestación No. 20, número de consultas prenatales £ 5, tipo de parto o vía de nacimiento
abdominal y género femenino del recién nacido resultaron con valores de razones de momios &gt; 1. Once de
estas 18 variables explicativas resultaron con valores estadísticamente significativos (x²M-H(a=0.0500,
gl=1)³3.8416 y p£0.0500) y son peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm, antecedentes personales
patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos ³ 5, intervalo intergenésico £ 24 meses, nivel
socioeconómico bajo, estado civil no-casada, tabaquismo, alcoholismo y género femenino del recién nacido. Se
realizó la prueba de bondad del ajuste de Hosmer-Lemeshow obteniéndose los resultados siguientes: x²=
9.4403; gl= 8; y p= 0.3065; con dichos resultados se acepta la hipótesis nula, es decir, no hay o no existe
evidencia estadísticamente significativa al nivel de significación del 5% para suponer que los datos de las diez
y nueve variables explicativas no sigan la distribución normal. Valores de RM &gt; 1 están en color rojo y &lt; 1 en
color verde. Valores de probabilidad significativos están en color rojo y no significativos en color verde.

Tabla 1. Resultados del análisis de regresión logística múltiple según variables explicativas Mérida,
Yucatán, México 1/Febrero/2005-31/Enero/2007
VARIABLES EXPLICATIVAS

β

E.E.

Wald

gl

p

Exponente β

IC95%

CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS DE LA MADRE
Edad materna £ 19 años

-0.1960 0.1393

1.9793 1 0.1595

0.8220 0.6256→1.0801

Edad materna ³ 36 años

0.0876 0.1520

0.3319 1 0.5646

1.0915 0.8103→1.4704

Peso materno &lt; 50 kg

1.0430 0.1383

56.8547 1 0.0000

2.8376 2.1638→3.7213

Estatura materna &lt; 150 cm

2.0937 0.0764 751.1966 1 0.0000

8.1153 6.9868→9.4260

Antecedentes
patológicos

personales 0.2506 0.0864

8.4197 1 0.0037

1.2848 1.0847→1.5217

ANTECEDENTES OBSTÉTRICOS DE LA MADRE
22.0857 1 0.0000

1.3523 1.1924→1.5337

0.1548 0.1992

0.6039 1 0.4371

1.1674 0.7901→1.7251

0.7106 0.1999

12.6292 1 0.0004

2.0351 1.3753→3.0115

0.0521 0.1047

0.2480 1 0.6185

1.0535 0.8581→1.2935

Antecedentes obstétricos patológicos 0.0670 0.0809

0.6847 1 0.4080

1.0693 0.9124→1.2531

91.8390 1 0.0000

2.7028 2.2055→3.3123

Edad a la menarca £ 12 años

0.3018 0.0642

Número de partos = 1
Número de partos ³ 5
Antecedente de aborto(s)

Intervalo intergenésico £ 24 meses

0.9943 0.1038

CARACTERÍSTICAS SOCIALES DE LA MADRE
Nivel socioeconómico bajo

0.2236 0.0810

7.6208 1 0.0058

1.2506 1.0670→1.4658

Estado civil "no-casada"

0.3986 0.0698

32.5920 1 0.0000

1.4897 1.2992→1.7081

�Tabaquismo

0.4937 0.1055

21.8970 1 0.0000

1.6384 1.3323→2.0147

Alcoholismo

1.4789 0.2687

30.3023 1 0.0000

4.3879 2.5917→7.4290

CARACTERÍSTICAS DE LA ATENCIÓN PRENATAL
Inicio de la atención prenatal a partir 0.0499 0.0979
de la semana de gestación No. 20

0.2595 1 0.6105

1.0512 0.8676→1.2736

Número de consultas prenatales £ 5

0.8713 1 0.3506

1.0781 0.9206→1.2626

0.0752 0.0806

CARACTERÍSTICA DEL PARTO
Tipo de parto o vía de nacimiento 0.0073 0.0656
abdominal

0.0123 1 0.9116

1.0073 0.8858→1.1456

CARACTERÍSTICA DEL RECIÉN NACIDO
Género femenino del recién nacido
Constante o intercepto

0.1373 0.0627

4.7964 1 0.0285

1.1472 1.0145→1.2972

-5.4657 0.2460 493.6744 1 0.0000

b= Coeficiente logístico estimado; E.E.= Error estándar estimado; Wald= Estadístico Ji-cuadrada de Wald; gl=
Grados de libertad; p= Probabilidad; Exponente β= Razón de momios; e IC95%= Intervalo de confianza del 95%
Con respecto al segundo objetivo, a continuación se propone un modelo logístico de regresión para describir la
relación entre la variable respuesta "BPN" y las 19 variables explicativas: P(Y=1)= Exponente (h) / 1 + Exponente
(h)(1)
Donde:
P(Y=1)= Probabilidad de nacer con bajo peso; y
Exponente (h)= β0 + (β1X1) + (β2X2) + (β3X3) + (β4X4) + (β5X5) + (β6X6) + (β7X7) + (β8X8) + (β9X9) + (β10X10) +
(β11X11) + (β12X12) + (β13X13) + (β14X14) + (β15X15) + (β16X16) + (β17X17).
VARIABLES EXPLICATIVAS

COEFICIENTES LOGÍSTICOS ESTIMADOS

Constante o intercepto

b0= -5.4657

X1= Edad materna £ 19 años

β1= -0.1960

X2= Edad materna ³ 36 años

β2= 0.0876

X3= Peso materno &lt; 50 kg

β3= 1.0430

X4= Estatura materna &lt; 150 cm

β4= 2.0937

X5= Antecedentes personales patológicos

β5= 0.2506

X6= Edad a la menarca £ 12 años

β6= 0.3018

X7= Número de partos = 1

β7= 0.1548

X8= Número de partos ³ 5

β8= 0.7106

X9= Antecedente de aborto(s)

β9= 0.0521

X10= Antecedentes obstétricos patológicos

β10= 0.0670

X11= Intervalo intergenésico £ 24 meses

β11= 0.9943

X12= Nivel socioeconómico bajo

β12= 0.2236

X13= Estado civil no-casada

β13= 0.3986

X14= Tabaquismo

β14= 0.4937

X15= Alcoholismo

β15= 1.4789

�X16= Inicio de la atención prenatal a partir de la β16= 0.0499
semana de gestación No. 20
X17= Número de consultas prenatales £ 5

β17= 0.0752

X18= Tipo de parto o vía de nacimiento abdominal

β18= 0.0073

X19= Género femenino del recién nacido.

β19= 0.1373

Por tanto, sustituyendo en la fórmula 1 se obtiene:
P(Y=1|X1, X2, X3, X4, X5, X6, X7, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17)= β0 + (β1X1) + (β2X2) + (β3X3) + (β4X4)
+ (β5X5) + (β6X6) + (β7X7) + (β8X8) + (β9X9) + (β10X10) + (β11X11) + (β12X12) + (β13X13) + (β14X14) + (β15X15) +
(β16X16) + (β17X17) / 1 + a + (β1X1) + (β2X2) + (β3X3) + (β4X4) + (β5X5) + (β6X6) + (β7X7) + (β8X8) + (β9X9) + (β10X10)
+ (β11X11) + (β12X12) + (β13X13) + (β14X14) + (β15X15) + (β16X16) + (β17X17)
Aunque en el presente estudio fueron estudiadas 19 variables explicativas, el modelo logístico propuesto
solamente contiene 17 valores de b y 17 valores de X debido a que las variables explicativas edad materna y
número de partos tienen dos categorías de exposición las cuales son mutuamente excluyentes. Por tanto, una
madre o tiene £ 19 o tiene ³ 36 años de edad; lo mismo sucede con el número de partos, ya que una madre o
tiene 1 parto o tiene ³ 5 partos.
A continuación se proporciona un ejemplo:
Con las siguientes características, ¿cuál es la probabilidad de que una madre tenga un producto con BPN?
1. Edad ³ 36 años;
2. Peso &lt; 50 kg;
3. Estatura &lt; 150 cm;
4. Antecedentes personales patológicos;
5. Edad a la menarca £ 12 años;
6. Número de partos ³ 5;
7. Antecedente de aborto(s);
8. Antecedentes obstétricos patológicos;
9. Intervalo intergenésico £ 24 meses;
10. Nivel socioeconómico bajo;
11. Estado civil “no-casada”;
12. Tabaquismo;
13. Alcoholismo;
14. Inicio de la atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20;
15. Número de consultas prenatales £ 5;

�16. Tipo de parto o vía de nacimiento abdominal; y
17. Género femenino del recién nacido.
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= Exponente (h) / 1 + Exponente (h)
Donde:
h= (-5.4657) + (0.0876*1) + (1.0430*1) + (2.0937*1) + (0.2506*1) + (0.3018*1) + (0.7106*1) + (0.0521*1) +
(0.0670*1) + (0.9943*1) + (0.2236*1) + (0.3986*1) + (0.4937*1) + (1.4789*1) + (0.0499*1) + (0.0752*1) +
(0.0073*1) + (0.1373*1)
h= (-5.4657) + (0.0876) + (1.0430) + (2.0937) + (0.2506) + (0.3018) + (0.7106) + (0.0521) + (0.0670) + (0.9943)
+ (0.2236) + (0.3986) + (0.4937) + (1.4789) + (0.0499) + (0.0752) + (0.0073) + (0.1373)
h= 2.9995
Sustituyendo en la fórmula se tiene:
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= Exponente (2.9995) / 1 + Exponente
(2.9995)
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= 20.0755 / 1 + 20.0755
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= 20.0755 / 21.0755
P(Y=1|X2, X3, X4, X5, X6, X8, X9, X10, X11, X12, X13, X14, X15, X16, X17, X18, X19)= 0.9526
Por tanto, con dichas características, la probabilidad de que una madre tenga un producto con BPN es 0.9526
que expresado en porcentaje corresponde a 95.26%.
Discusión y Conclusiones
Con excepción de la variable edad materna £ 19 años, nuestros resultados son similares a los obtenidos por
otros autores en cuyos estudios han reportado la edad materna ³ 36 años (79-85); el peso previo al embarazo
&lt; 50 kg (86-89); la estatura materna &lt; 150 cm (90,91,92); los antecedentes personales patológicos (93-102); la
edad a la menarca £ 12 años (103,104); la primiparidad y la multiparidad (³ 5 partos) (103-108); el antecedente
de aborto(s) (109); los antecedentes obstétricos patológicos (110-113); el intervalo intergenésico £ 24 meses
(114); el nivel socioeconómico bajo (115,116); el estado civil no-casada (117-122); el tabaquismo (123-135); el
alcoholismo (136, 137); el inicio de la atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20 (138); el
número de consultas prenatales £ 5 (138-143); el tipo de parto o vía de nacimiento abdominal (144); y el género
femenino del recién nacido (145) como factores de riesgo asociados a la presentación del BPN.
Con base en los resultados obtenidos se concluye que:
1. Los valores de las razones de momios señalan la contribución positiva (RM &gt; 1), en orden numérico
ascendente, de las variables explicativas tipo de parto o vía de nacimiento abdominal (1.0073), inicio de la
atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20 (1.0512), antecedente de aborto(s) (1.0535),
antecedentes obstétricos patológicos (1.0693), número de consultas prenatales £ 5 (1.0781), edad materna ³
36 años (1.0915), género femenino del recién nacido (1.1472), número de partos = 1 (1.1674), nivel
socioeconómico bajo (1.2506), antecedentes personales patológicos (1.2848), edad a la menarca £ 12 años
(1.3523), estado civil “no-casada” (1.4897), tabaquismo (1.6384), número de partos ³ 5 (2.0351), intervalo
intergenésico £ 24 meses (2.7028), peso materno &lt; 50 kg (2.8376), alcoholismo (4.3879) y estatura materna &lt;
150 cm (8.1153);

�2. Los valores del estadístico x²W(a=0.0500, gl=1) y de la probabilidad (p) señalan que hay evidencia
estadísticamente significativa al nivel de significación del 5% para suponer que existe asociación entre la
variable respuesta "BPN" y las variables explicativas peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm,
antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos ³ 5, intervalo
intergenésico £ 24 meses, nivel socioeconómico bajo, estado civil “no-casada”, tabaquismo, alcoholismo y
género femenino del recién nacido;
3. El valor de la razón de momios señala la contribución negativa (RM &lt; 1) de la variable edad materna £ 19
años (0.8220) indicando, por tanto, que es un factor de protección y no de riesgo;
4. Los valores del estadístico x²W(a=0.0500, gl=1) y de la probabilidad (p) señalan que no hay evidencia
estadísticamente significativa al nivel de significación del 5% para suponer que exista asociación entre la
variable respuesta "BPN" y la variable explicativa edad materna £ 19 años;
5. El 80% de las variables explicativas correspondientes al rubro características biológicas de la madre, el 100%
de las variables explicativas correspondientes al rubro antecedentes obstétricos de la madre, el 100% de las
variables explicativas correspondientes al rubro características sociales de la madre, el 100% de las variables
explicativas correspondientes al rubro características de la atención prenatal, el 100% de las variables
explicativas correspondientes al rubro característica del parto y el 100% de las variables explicativas
correspondientes al rubro característica del recién nacido resultaron con valores de RM &gt; 1;
6. En síntesis, el análisis de regresión logística múltiple etiquetó 18 (94.74%) variables explicativas con valores
de razones de momios &gt; 1, es decir, con contribución positiva etiquetando a 11 (57.89%) con valores
estadísticamente significativos al nivel de significación del 5%;
7. Lo anterior se encuentra sustentado por Fisher quien reportó que se obtienen ventajas de importancia si se
incluyen todos los factores en un mismo análisis: "las comparaciones múltiples no sólo son tediosas sino que,
lo más importante, la probabilidad de error aumenta con el número de comparaciones llevando la probabilidad
total de error a un nivel prohibitivo";
8. En el análisis de regresión logística múltiple se acepta la hipótesis nula de la prueba de bondad del ajuste de
Hosmer-Lemeshow indicando con ello que las diez y nueve variables explicativas siguen una distribución normal
o, al menos, aproximadamente normal;
9. Con excepción de la variable edad materna £ 19 años, los valores de las razones de momios son &gt; 1 lo que
indica que existe un incremento del riesgo de presentación del BPN entre los expuestos a los factores de riesgo
aceptándose, en consecuencia, la hipótesis de investigación; la contribución negativa (RM &lt; 1) de la variable
explicativa edad materna £ 19 años puede explicarse si tomamos en consideración que cuando el feto presenta
una insuficiencia de peso en relación con su edad gestacional puede deberse principalmente a desnutrición
intrauterina y crecimiento intrauterino retardado; sin embargo, no ha sido relacionado con la edad muy joven de
la madre (146);
10. Las causas del BPN son múltiples y tienen como denominador común problemas vinculados a la cultura de
la pobreza; la elaboración de programas de educación para la salud por parte de las autoridades sanitarias
correspondientes que contemplen aspectos tales como el mejoramiento del estado nutricional pre e
intraconcepcional, el acceso a los métodos de planificación familiar, el adecuado control prenatal, la eliminación
del tabaquismo y el alcoholismo y la prevención y el tratamiento de las infecciones cérvico vaginales constituyen
intervenciones efectivas que contribuirían a reducir el BPN.
Agradecimientos
Por las facilidades proporcionadas para el acceso a las correspondientes bases de datos, así como para la
consulta tanto de los expedientes clínicos de los recién nacidos como de los de las madres, los autores
manifestamos nuestro agradecimiento al M.C. Rafael Antonio Barrera Zoreda, jefe de Enseñanza e
Investigación del Hospital Regional Mérida del ISSSTE, al M.C. Francisco Vargas Quintal, jefe del Servicio de
Neonatología del Hospital General "Dr. Agustín O'Horán" de la SSY, al M.C. José de los Ángeles Rodríguez
Chapuz, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital de Ginecopediatría del Centro Médico Nacional "Ignacio
García Téllez" del IMSS y al M.C. Luis Roberto Cárdenas Hernández, director del Hospital Materno Infantil de
la SSY.

�Resumen
Se evaluo multivariadamente los pesos específicos (PE) de diez y nueve factores de riesgo (FR) en el bajo peso
al nacer. Estudio epidemiológico observacional analítico de casos y controles con direccionalidad efecto®FR y
temporalidad prospectiva. Se estudiaron 24,676 recién nacidos (1,161 casos y 23,515 controles). Todo recién
nacido de término (37 £ semanas de gestación £ 41) con pesos &lt; 2,500 g y ³ 2,500 g fue definido,
respectivamente, como caso y como control. Para evaluar los PE de los FR se utilizaron los valores de las
razones de momios (RM) del modelo de regresión logística múltiple. Los valores de RM &gt; 1 señalan la
contribución positiva de los FR edad materna ³ 36 años, peso materno &lt; 50 kg, estatura materna &lt; 150 cm,
antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £ 12 años, número de partos = 1, número de partos ³
5, antecedente de aborto(s), antecedentes obstétricos patológicos, intervalo intergenésico £ 24 meses, nivel
socioeconómico bajo, estado civil "no-casada", tabaquismo, alcoholismo, inicio de la atención prenatal a partir
de la semana de gestación No. 20, número de consultas prenatales £ 5, tipo de parto o vía de nacimiento
abdominal y género femenino del recién nacido. Los valores obtenidos de las RM señalan la contribución
positiva en orden numérico ascendente de los FR tipo de parto o vía de nacimiento abdominal, inicio de la
atención prenatal a partir de la semana de gestación No. 20, antecedente de aborto(s), antecedentes obstétricos
patológicos, número de consultas prenatales £ 5, edad materna ³ 36 años, género femenino del recién nacido,
número de partos = 1, nivel socioeconómico bajo, antecedentes personales patológicos, edad a la menarca £
12 años, estado civil "no-casada", tabaquismo, número de partos ³ 5, intervalo intergenésico £ 24 meses, peso
materno &lt; 50 kg, alcoholismo y estatura materna &lt; 150 cm.
Palabras clave: pesos específicos, factores de riesgo, bajo peso al nacer
Abstract
To assess multivariately the specific weights (SW) of nineteen risk factors (RF) in the low birth weight. Analytical
observational epidemiologic study of cases and controls with effect®RF directionality and prospective
temporality. We studied 24,676 newborns (1,161 cases and 23,515 controls). All terminal newborn (37 £
gestation weeks £ 41) weighting &lt; 2,500 g and with a weight ³ 2,500 g was defined, respectively, as case and
control. In order to assess the SW of the RF, values from the odds ratios (OR) of the multiple logistic regression
model were used. Values of OR &gt; 1 indicates the positive contribution of the RF maternal age ³ 36 years,
maternal weight &lt; 50 kg, maternal height &lt; 150 cm, pathological personal antecedents, age at first menstruation
£ 12 years, number of childbirths = 1, number of childbirths ³ 5, abortion(s) antecedents, pathological obstetric
antecedents, intergenesic interval £ 24 months, low socioeconomic level, unmarried civil state, addiction to
tobacco, alcoholism, beginning of prenatal attention starting gestation week No. 20, number of prenatal
consultations £ 5, abdominal type of delivery or birth tract, and female gender of the newborn. It was determined
that the SW of the RF are from the least to the most important: abdominal type of delivery or birth tract, beginning
of prenatal attention starting gestation week No. 20, abortion(s) antecedents, pathological obstetric antecedents,
number of prenatal consultations £ 5, maternal age ³ 36 years, female gender of the newborn, number of
childbirths = 1, low socioeconomic level, pathological personal antecedents, age at first menstruation £ 12 years,
unmarried civil state, addiction to tobacco, number of childbirths ³ 5, intergenesic interval £ 24 months, maternal
weight &lt; 50 kg, alcoholism, and maternal height &lt; 150 cm.
Key words: specific weights, risk factors, low birth weight
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20. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.
21. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
22. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
23. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.

�24 Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
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39. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
40. Bakewell, J.M., et. al., Op. cit
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68. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
69. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
70. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
71. Bortman, M., Op. cit.
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79. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
80. Aguilar-Valdés, J., et. al., Op. cit.
81. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
83. Ruiz-Linares, J., et. al., Op. cit.
84. Gama, S.G., et. al., Op. cit.
85. Fuentes-Afflick, E. and P. Lurie, Op. cit.
86. Soriano-Llora, T., et. al., Op. cit.
87. Cnattingius, S., et. al., Op. cit
88. Doctor, B.A., et. al., Op. cit
89. Bakewell, J.M., et. al., Op. cit
90. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.
91. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.

�92. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
93. Lemus-Lago, E.R, et. al., Op. cit.
94. Duanis-Neyra,N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.
95.Carrera, J.M., Op. cit.
96. Fink, J.C., et. al., Op. cit.
97. Deodhar, J. and R. Jarad, Op. cit.
98. Vangen, S., et. al., Op. cit.
99. Bergsjo, P. and J. Villar, Op. cit.
100. Stratton, P., et. al., Op. cit.
101. Mota-Sanhua, V., et. al., Op. cit.
102. Xiong, X., et. al., Op. cit.
103. Beal, V.A. Op. cit.
104. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
105. Beal, V.A. Op. cit.
106. Campbell, J., et. al., Op. cit.
107. Silva, A.A.M., et. al., Op. cit.
108. Fernández-González, J.M., et. al., Op. cit.
109. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
110. Bakewell, J.M., et. al., Op. cit
111. Beal, V.A. Op. cit.
112. Silva, A.A., et. al., Op. cit.
113. Miller, J.M. and M.M. Mvula, Op. cit.
114. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
115. Beal, V.A. Op. cit.
116. Goldenberg, R.L., et. al., Op. cit.
117. Soriano-Llora, T., et. al., Op. cit.
118. Beal, V.A. Op. cit.

�119. Bortman, M., Op. cit.
120. Hall, R.T., Op. cit.
121. Ventura, S.J., et. al., Op. cit.
122. Nault, T., Op. cit.
123. Aguilar-Valdés, J., et. al., Op. cit.
124. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
125. Soriano-Llora, T., et. al., Op. cit.
126. Beal, V.A. Op. cit.
127. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
128. Bortman, M., Op. cit.
129. Hamilton, B.E., et. al., Op. cit.
130. Lightwood, J.M., et. al., Op. cit.
131. Lumley, J., et. al., Op. cit.
132. Cabrales-Escobar, J.A., et. al., Op. cit.
133. Brett, K.M., et. al., Op. cit.
134. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.
135. Bouckaert, A., Op. cit.
136. Beal, V.A. Op. cit.
137. Buyse, M.L. Op. cit.
138. Santos-Pereira-Solla, J.J., et. al., Op. cit.
139. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
140. Bortman, M., Op. cit.
141. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.
142. Halpern, R., et. al., Op. cit.
143. Moore, M.L., et. al., Op. cit.
144. Franco-Monsreal, J., et. al., Op. cit.
145. Jewell, R.T., et. al., Op. cit.

�146. Duanis-Neyra, N. y A. Neyra-Álvarez, Op. cit.

�IDENTIFICACIÓN MOLECULAR DE PROBIOTICOS AISLADOS DE
ALIMENTOS Y SUPLEMENTOS: COMPARACIÓN CON MÉTODOS
BIOQUÍMICOS
Iván Key Martínez-Barragán, Blanca Edelia González-Martínez, Eduardo Campos-Góngora, Ana Paulina Barba
de la Rosa* y Zacarías Jiménez-Salas
Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey N. L., México.
*Laboratorio de Proteómica y Expresión Génica, División de Biología Molecular, del Instituto Potosino de
Investigación Científica y Tecnológica AC. San Luís Potosí, México.
E-mail: zjimenez@faspyn.uanl.mx
Introducción
Las tendencias mundiales de la alimentación en los últimos
años indican un interés acentuado de los consumidores hacia
ciertos alimentos que, además de valor nutritivo, aporten
beneficios a las funciones fisiológicas del organismo humano
(1). Estas variaciones en los patrones de alimentación
generaron una nueva área de desarrollo en la ciencia de los
alimentos y de la nutrición que corresponde a la de los
alimentos funcionales, entre los que se encuentran los
alimentos con probióticos. En la actualidad, se observa una
clara preocupación en nuestra sociedad por la posible
relación entre el estado de salud personal y la alimentación
que se recibe (2).
Los probióticos son microorganismos vivos que al ser ingeridos en cantidades adecuadas producen efectos
benéficos para la salud del consumidor, adicionales a los efectos benéficos nutritivos de los alimentos (3). El
efecto benéfico de los microorganismos probióticos se debe a que cuando se ingieren en las cantidades
adecuadas ocurre una modificación del ecosistema de los microorganismos que habitan en el intestino,
generando un equilibrio que se manifiesta por un mejor estado de salud (4). En algunos países europeos y en
Japón, el consumo de probióticos es común y se han utilizado como profilácticos de enfermedades diarreicas
desde hace muchos años, entre las bacterias probióticas mas utilizadas aparecen los lactobacilos y las
bifidobacterias. Entre los lactobacilos mas utilizados se encuentran Lactobacillus casei subsp.
casei, Lactobacillus acidophilus yLactobacillus casei subsp. rhamnosus (5).
En los aspectos de seguridad es crucial el poder comparar aislados clínicos y cepas patentadas, así como
monitorear la estabilidad genética de las cepas. Por lo anterior queda claro que la identificación de las bacterias
ácido lácticas es importante en diferentes campos de la investigación alimenticia para lo cual se necesitan
herramientas para monitorear el uso de cepas patentadas o para distinguir cepas probióticas de aislados
naturales del tracto gastrointestinal del hospedero o de microorganismos contaminantes en los procesos de
producción de los alimentos funcionales con deficiente control de calidad (6).
A fin de asegurar la inocuidad de las cepas de probióticos y la certeza de los efectos benéficos de los mismos,
previamente probados en numerosas publicaciones, los expertos de la FAO y la OMS en el 2002 redactaron
nuevas guías para la evaluación de probióticos en alimentos; estas incluyen como primer punto una
identificación no sólo hasta género, sino hasta conocer la cepa específica de los microorganismos presentes en
los alimentos (7).
En este sentido se han desarrollado diversos métodos para la identificación de cepas probióticas que incluyen
el análisis morfológicos de las colonias, el análisis bioquímicos por medio de pruebas de fermentación de
carbohidratos y actualmente el análisis genético para la diferenciación de especies. Se ha descrito que algunas
técnicas moleculares pueden ser de utilidad en la identificación de los microorganismos en cuestión, entre las

�que destacan aquellas basadas en la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y polimorfismos de longitud
de fragmentos de restricción (RFLP) que resultan extremadamente valiosos tanto para la caracterización
específica como para la detección de tales cepas (8).
El objetivo de este trabajo fue identificar mediante la técnica de PCR cepas de microorganismos probióticos de
las subespecies L. casei subsp. casei y L. casei subsp. rhamnosus y de la especie L. acidophilus que
previamente habían sido aisladas de alimentos y suplementos e identificadas por el método de fermentación de
carbohidratos (API).
Material y Métodos
Para cumplir los objetivos se utilizó la estrategia general que se ilustra en la Figura 1.
Figura 1. Diagrama de la estrategia general empleada

Las cepas bacterianas a analizar fueron reactivadas en caldo MRS por 24 h a 37 oC. La identificación de los
diferentes probióticos se realizó mediante la técnica de PCR amplificando regiones específicas de cada una de
las especies o subespecies analizadas. Este proceso incluyó la selección de los iniciadores, la obtención del
ADN de las cepas, la estandarización de la técnica de PCR y finalmente, la electroforesis en geles de agarosa
de los productos de la amplificación.
Material biológico. Las bacterias ácido lácticas fueron aisladas de alimentos y suplementos con probióticos que
se consumen en Monterrey N. L.(México) y que pertenecen a la colección de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición (9). El ADN de las cepas utilizadas como controles positivos de amplificación fueron obtenidas de la
ATCC; L. caseisubsp. casei. (393), L. casei subsp.rhamnosus (53103) y L. acidophilus (4356).
Cultivo de probióticos. Las cepas de probióticos fueron reactivadas a partir de los cultivos almacenados a 20 oC en glicerol al 50%. Se tomaron de 50 a 100 ml de los cultivos almacenados, se inocularon tubos de ensayo
con 3 ml de caldo Man-Rogosa-Sharp (MRS) a pH 6.5 y se incubaron a 37 oC por 12 a 16 horas. Se sembró por
estría en una caja petri de 90 mm y se aisló una colonia bacteriana de cada uno de los cultivos y a partir de ella
se hicieron los cultivos necesarios en medio MRS para la obtención de biomasa bacteriana.
Extracción del DNA genómico. Para la extracción del DNA genómico de las bacterias se utilizó el kit comercial
DNAzol® (Molecular Research Center, Inc.) siguiendo las instrucciones del fabricante. Las pastillas de DNA se
resuspendieron en 50 ml de agua ultrapura estéril y se almacenaron a -20 oC.
Condiciones de PCR. Las secuencias nucleotídicas de los iniciadores utilizados para la PCR fueron diseñados
basados
en
el
gen
que
codifica
para
la
subunidad
16S
ribosomal:
para
L.
acidophilus
AGGTAGTAACTGGCCTTTAT
y
ATTGTAGCACGTGTGTAGCC
para
L.
casei subsp.casei GCCTCAGCGTCAGTTACAGA y GATAGCTAATACCGCATAAC y para L. casei subsp.

�rhamnosus CGTGGGTAACCTGCCCTTAA y CAGACAAGCCGCCTTCGGCC (de 5’ a 3’ y de 3’ a 5’,
respectivamente) (10). Cada mezcla de reacción de PCR se realizó en un volumen total de 25 microlitros. Para
la amplificación se utilizaron programas específicos para cada especie y subespecie en un termociclador
Mastercicler de marca Eppendorf. Las condiciones de amplificación para cada especie y subespecie se resumen
en la Tabla 1.
Tabla 1. Condiciones de amplificación

Electroforesis. El ADN purificado y los productos amplificados por PCR se visualizaron en geles de agarosa al
1% y 3%, respectivamente. Se utilizó buffer TAE al como buffer de corrida y se aplicó un voltaje de 20 voltios
durante 5 min y 80 voltios durante 30 min. Los geles se tiñeron con 1 microlitro de bromuro de etidio a una
concentración de 10 mg/ml, por cada 20 ml de agarosa y se visualizaron con luz ultravioleta en un
transiluminador.
Análisis de los productos amplificados. Los productos amplificados se analizaron en base al tamaño del
segmento y se compararon con los segmentos obtenidos de los controles positivos de cada cepa.
Finalmente, los productos analizados fueron comparados con los resultados bioquímicos obtenidos previamente
utilizando el sistema de identificación API (medio CHL y galerías 50 CH bioMériux I’ Etoile France) (11).
Resultados
Para estandarizar la técnica de PCR, se utilizaron como controles positivos de amplificación muestras de ADN
obtenidas de cepas de referencia. Debido a que las temperaturas de desnaturalización y amplificación son
constantes (94 oC y 72 oC, respectivamente), en las reacciones de PCR se probaron diferentes temperaturas
de alineamiento (50 a 64oC) (Tabla 1). Se encontró que la temperatura óptima de alineamiento para L.
casei subsp.casei fue de 52 oC, obteniéndose el producto esperado de 607 pb sin la presencia de bandas
inespecíficas de amplificación. Con el DNA de L. casei subsp. rhamnosus se obtuvo un producto amplificado de
634 pb con una temperatura de alineamiento de 61 oC y para L. acidophilus el producto amplificado de 779 pb
se obtuvo con una temperatura de 54 oC (Ver Figura 2).
Figura 2. Productos amplificados por PCR usando como templado el DNA obtenido de los probióticos
de referencia. M: marcador de pares de bases (pb), 1: control positivo amplificado de L. acidophilus, 2:
control positivo amplificado de L. casei subsp. casei, 3: control positivo amplificado de L. casei subsp.
rhamnosus. Electroforesis en gel de agarosa al 3%.

�El ADN genómico de cada una de las cepas a probar fue sometido a PCR utilizando iniciadores específicos
para cada una de las especies estudiadas. En la Figura 3 se muestra un concentrado de los resultados; el
análisis permitió identificar la presencia de L. casei subsp. casei (muestras 5, 6 y 10) con fragmentos
amplificados de 607 pb, L. casei subsp. rhamnosus (muestras 1, 3 y 4) con fragmentos amplificados de 634 pb
y L. acidophilus (muestras 2, 7, 9, 11 y 12) con formación de fragmentos amplificados de 779 pb.
Figura 3. Electroforesis en gel de agarosa al 3% de los productos que fueron amplificados por PCR
usando como templado el DNA obtenido de las muestras de bacterias ácido lácticas. M: marcador de
pares de bases; 1, 3 y 4: muestras identificadas como L. casei subsp. rhamnosus, con un producto
amplificado de 634 pb; 2, 7, 9, 11, y 12: cepas identificadas como L. acidophilus, con un producto
amplificado de 779 pb; 5, 6 y 10: cepas identificadas como L. casei. subsp.casei, con un
producto amplificado de 607 pb. En el gel se omitió la muestra 8 debido a que no se obtuvieron
productos de amplificación con ninguno de los juegos de primers probados.

En la Tabla 2 se hace una comparación entre los resultados obtenidos de la identificación de las diferentes
cepas tanto por métodos bioquímicos (API) como por el procedimiento de PCR. Se observa que 7 de las 12
cepas probióticas analizadas (58.3%) coinciden en resultados. Las cepas 4, 5, 6 y 10 se identifican por PCR
como especies diferentes a las reportadas con el método bioquímico. La cepa 8, que por el método bioquímico

�API se identifica como L. paracasei, no pudo ser identificada con la técnica molecular de PCR usando los juegos
de iniciadores descritos.
Tabla 2. Comparación entre los métodos de identificación bioquímico y molecular

Discusión
Desde la última década del siglo pasado surgió un considerable incremento en el consumo de alimentos
funcionales debido a que el público consumidor buscó adquirir alimentos que, además de valor nutritivo, mejoren
la salud aportando beneficios a las funciones fisiológicas del organismo. Entre estos alimentos se encuentran
los productos con probióticos ya que promueven beneficios como mejorar el estado nutricio y prevenir o tratar
diversas enfermedades tales como disfunciones intestinales, infecciones gastrointestinales, enfermedades de
base inmunológica e hipercolesterolemia, entre otras (12, 13).
Diversas investigaciones ponen de manifiesto que los beneficios propuestos por el consumo de probióticos
dependen del tipo de microorganismo ingerido. No todos los lactobacilos son iguales, los efectos benéficos son
específicos de cada especie (14); es decir, no todas las cepas bacterianas incorporadas a los productos
alimenticios generan necesariamente efectos benéficos iguales en el hospedero por lo que se considera que
las propiedades benéficas son dependientes de la cepa (15). Lo anterior pone de manifiesto la necesidad de
identificar con precisión los microorganismos utilizados como probióticos para poder asegurar sus beneficios.
De esta forma, se ha vuelto de suma importancia identificar claramente a estos microorganismos con técnicas
altamente confiables; las técnicas moleculares son una herramienta rápida y segura que se utiliza en la
identificación de tales microorganismos.
El objetivo de este trabajo fue identificar mediante la técnica de PCR cepas de microorganismos probióticos de
las subespecies L. casei subsp. casei y L. casei subsp. rhamnosus y de la especie L. acidophilus que
previamente habían sido aisladas de alimentos y suplementos e identificadas por el método de fermentación de
carbohidratos (API).
De las 12 cepas analizadas, solamente se pudieron identificar 11 (91.6%) por PCR ya que una de ellas (8.3%)
no mostró producto amplificado con alguno de los 3 juegos de iniciadores probados.

�Siete de las cepas analizadas (58.3%) coincidieron en la identificación por ambos métodos; se encontró que 2
cepas de L. casei subsp. rhamnosus (16.6%) coincidieron con la misma especie al analizarse con la técnica de
PCR y el metodo bioquímico; en cambio, de las 6 cepas de L. acidophilus solo 5 (41.6%) coincidieron y una fue
identificada como L. casei subsp. casei y de las 4 cepas de L. paracasei, una fue L. casei subsp. rhamnosus,
dos L. casei subsp. casei y otra no pudo ser identificada.
Resultados semejantes a los descritos en este trabajo han sido reportados anteriormente. Yeung y col. (16)
tuvieron un 80% de coincidencia entre el método de fermentación de carbohidratos (API) y el método molecular
(análisis de la secuencia de la subunidad 16S del DNA ribosomal) al identificar cepas de L. rhamnosus; en
cambio, algunas cepas identificadas como L. acidophilus por API fueron identificadas molecularmente como L.
delbrucki y L. crispatus, y en un caso una de las cepas fue identificada como Streptococcus sanguis. Sin
embargo, dentro del mismo estudio se encontraron algunas coincidencias, todas las cepas identificadas en las
etiquetas como L. caseifueron identificadas como L. paracasei tanto por métodos fenotípicos como
genotípicos. En un estudio realizado por Annuk y col. (17), un tercio de los lactobacilos identificados difirieron
al ser identificados por API y PCR. En el caso del grupo de lactobacilos homofermentativos obligados, la técnica
molecular reasignó cinco de nueve cepas, cabe señalar que en dicho estudio, 2 de 5 cepas (40%) de L.
acidophilus no pudieron ser confirmadas por el método molecular y una cepa de L. rhamnosus fue identificada
como L. paracasei.
Boyd y cols. (18) encontraron que mas de la mitad de los lactobacilos analizados (L. jensenii y L. gasseri) habían
sido identificados erróneamente como L. acidophilus utilizando el API 50 CH al identificar dichas cepas
utilizando sondas de DNA. Se encontró que hay un alto nivel de variabilidad fenotípica entre especies probióticas
de lactobacilos y que sugiere, en combinación con una limitada base de datos para la identificación de estas
especies el uso limitado de este método y de otros métodos fenotípicos de identificación.
Como se puede observar, las diferencias en la identificación por los métodos moleculares y bioquímicos
encontradas en este trabajo fueron también reportadas por otros investigadores. Al igual que esos autores, se
sugiere que las diferencias se deben a que la base de datos del método API no está actualizada con respecto
a la taxonomía más reciente lo que conducirá a una errónea identificación o a resultados confusos (19, 20).
No cabe duda que la taxonomía de las bacterias ácido lácticas ha evolucionado en los últimos 15 años. De
agrupar a los integrantes por las características fenotípicas tales como fermentación de carbohidratos, tinción
de gram y morfología, se ha pasado a agruparse de acuerdo a características genotípicas como la secuencia
de la subunidad del 16S del DNA ribosomal (21, 22). Lo anterior trajo como consecuencia que algunas cepas
que estaban agrupadas en una especie mediante el método fenotípico ahora estén formando parte de otras
especies según los métodos genéticos.
La investigación realizada durante este trabajo puede contribuir al control de calidad microbiano de productos
probióticos comerciales, un aspecto de los probióticos que se ha descuidado a menudo en el pasado. En vista
del aumento significativo del consumo de alimentos probióticos, es de gran importancia que estos productos
estén etiquetados correctamente e indiquen con claridad el tipo de microorganismos que contienen, ya sean
probióticos o no probióticos y que los microorganismos utilizados estén bien documentados con respecto a
seguridad, funcionalidad y el tipo de beneficio a la salud que promueve.
Resumen
Los probióticos son microorganismos utilizados en los alimentos probióticos que ejercen efectos positivos para
la salud. Tradicionalmente, la identificación de estos microorganismos es por métodos bioquímicos clásicos, no
obstante, estos métodos son laboriosos y la identificación no es al nivel de subespecie, por lo anterior,
actualmente métodos moleculares han sido utilizados para este propósito. El objetivo de este trabajo fue
identificar mediante la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) cepas de microorganismos
probióticos del géneroLactobacillus aisladas de alimentos y suplementos, previamente identificadas por
métodos bioquímicos. De 12 cepas analizadas, solamente se pudieron identificar 11 (91.6%) por PCR ya que
una (8.3%) de ellas no pudo ser identificada con los juegos de iniciadores probados. Siete cepas (58.3%)
coincidieron en la identificación por ambos métodos; 2 de ellas pertenecen a L. casei subsp. rhamnosus y 5 a L.
acidophilus. Una cepa previamente identificada como L. acidophilus se identificó por PCR como L. casei subsp.
casei. De las 4 cepas que por API se identificaron como L. paracasei, una fue L. casei subsp. rhamnosus, dos L.
casei subsp. casei y otra no pudo ser identificada por PCR. Los resultados muestran que hay discrepancias
entre la identificación molecular y la bioquímica de las especies de lactobacilos analizadas. Esto pone de

�manifiesto la necesidad de utilizar técnicas específicas que permitan una buena identificación de estos
microorganismos para asegurar el aprovechamiento adecuado de los efectos benéficos de los probióticos.
Palabras clave: probióticos, identificación molecular, lactobacilos, alimentos funcionales
Abstract
Probiotic microorganisms are used in probiotic food that exert positive health effects. Traditionally, the
identification of these microorganisms is by classical biochemistry methods, notwithstanding, these methods are
time consuming and the identification is not to subspecies level, hence, recently molecular methods are been
used for this propose. The goal of this work was the identification by Polimerase Chain Reaction (PCR) of
probiotic microorganism’s strains from genus Lactobacillus isolates from food and supplements and that were
previously identify by biochemical methods. From 12 strains analyzed, only 11 (91.6%) were identified by PCR,
the other one (8.3%) could not be identified with the used primers. Seven strains (58.3%) agreed on the
identification by both methods; 2 of them belong to L. casei subsp. rhamnosus and 5 to L. acidophilus. One strain
previously identified as L. acidophilus was identified by PCR as L. casei subsp. c casei. Of the 4 strains that
were identified by API as L. paracasei, one was L. casei subsp. rhamnosus, two L. casei subsp. casei and
another could not be identified by PCR. The results show that there were discrepancies between the biochemistry
and molecular identification of species of Lactobacillus analyzed. This highlights the need to use specific
techniques that allow a good identification of these microorganisms to ensure the appropriate use of the
beneficial effects of probiotics.
Keywords: probiotic, identification molecular, lactobacillus, functional foods
Referencias
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�POTENCIAL
PROBIÓTICO
DE
LACTOBACILLUS
AISLADAS
PATAGÓNICOS

DE

DE
QUESOS

CEPAS
OVINOS

Marisol Vallejo, Emilio R.Marguet y Valeria E.Etchechoury
Facultad de Ciencias Naturales (Sede Trelew), Universidad Nacional de la Patagonia, Chubut-Argentina.
E-mail: soltrelew@gmail.com
Introducción
El tubo digestivo puede ser definido como un ecosistema
donde coexisten constituyentes vivos e inertes. El número de
microorganismos presentes en el estómago es de 101102unidades formadoras de colonias por gramo de contenido
(UFC/g), en el intestino delgado es 104-108 UFC/g y en la
porción final del tracto gastrointestinal el número asciende a
1012UFC/g (1).
Esta microflora es el resultado de interacciones entre
bacterias, huésped y medio externo, y tiene influencia sobre
la salud tanto en el individuo sano, como en el enfermo. Su
desarrollo se inicia en el momento del nacimiento
para continuar después con un proceso lento y gradual que
se completa en varios años.
La microflora del intestino varía según las condiciones anatómicas y/o fisiológicas, en consecuencia
observamos que las especies se distribuyen en forma diferencial a lo largo del intestino. Los bacilos Gramnegativos pertenecientes al grupo Bacteroides fragilis son predominantes en el colon y comparten el hábitat con
coliformes y especies de bacilos y cocos Gram-positivos como bifidobacterias, clostridios, lactobacilos,
peptoestreptococos, peptococos, estreptococos y enterococos (2).
Algunas bacterias ácido lácticas (BAL) se adaptan muy bien a las condiciones gastrointestinales, en especial
aquellos organismos considerados como probióticos. Estos se definen como microorganismos vivos que, al ser
ingeridos en cantidades adecuadas ejercen una influencia positiva en la salud o fisiología del hospedero (3).
Estos microorganismos poseen características que los hacen pasibles de ser seleccionados como
complementos en la dieta humana y animal: capacidad para tolerar los ácidos gástricos; capacidad para tolerar
la bilis en el intestino; adherencia a la superficie epitelial y actividad antagonista sobre patógenos (4, 5).
En la actualidad existe plena evidencia de los efectos positivos de los probióticos en la salud humana. Como
ejemplo podemos mencionar que los Lactobacillus pueden desarrollar efecto inmunomodulador y disminuir la
intolerancia a la lactosa (6, 7, 8, 9), mientras que otras propiedades, como la actividad antitumoral y el efecto
hipocolesterolémico requieren mayores estudios.
Las BAL que se encuentran en la naturaleza dependen mucho de las condiciones ambientales y en
consecuencia convierten a determinadas zonas geográficas en nichos ecológicos que mantienen, en forma
relativamente estable, un espectro determinado de microorganismos. Desde hace varios años se han aislado
cepas de BAL en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh) (Patagonia-Argentina), en busca de propiedades
fisiológicas que permitan su utilización desde el punto de vista biotecnológico. Los resultados obtenidos y
comparados con los de otras zonas geográficas permiten especular que nos encontramos ante la presencia de
una flora que exhibe características distintivas aplicables, en especial en la industria de la alimentación.
Con el objeto de evaluar el potencial probiótico se determinó en el presente trabajo la supervivencia a pH ácido
y bilis, actividad antagónica y actividad de β-galactosidasa (β-gal) de 20 cepas de Lactobacillus aisladas de
quesos ovinos provenientes del VIRCh. Sobre la base de los resultados obtenidos en las pruebas anteriores,
se seleccionaron 5 cepas que se sometieron a ensayos de adhesión a hidrocarburos (hidrofobicidad de la

�superficie celular). Finalmente se realizaron ensayos de autoagregación de las 3 cepas que exhibieron los
mayores porcentajes de hidrofobicidad. Los resultados se compararon con 2 cepas comerciales de Lb.
delbrueckii subsp.bulgaricus (TwCM35 y TwCM36) y 2 cepas de Lb. casei (TwCM33 y TwCM49).
Materiales y Métodos
Toma de muestras
Se analizaron quesos elaborados con leche ovina de tipo semiduros provenientes de dos plantas queseras
ubicadas en la zona del VIRCh. Las muestras de quesos se obtuvieron con sacabocado estéril y se procesaron
dentro de las 4 horas.
Aislamiento
Las muestras se sembraron en caldo Man Rogosa Sharpe (MRS) acidificado a pH 4,6 y 5,4 con ácido clorhídrico
0,2 N. Luego de 24 h de incubación a 35 ºC los cultivos se repicaron a agar MRS suplementado con ácido
nalidíxico (40 µg/mL) y cicloheximide (10 µg/mL).
Las cepas se conservaron, hasta el momento de su utilización, a –30ºC en viales con leche descremada (10%)
y glicerol (10%).
Identificación fenotípica
Las colonias sospechosas se sometieron a las siguientes pruebas bioquímicas:






Coloración de Gram.
Prueba de la catalasa.
Fermentación de azúcares.
Producción de gas (CO2) a partir de glucosa.
Tolerancia a pH
Luego de 16-18 h de incubación a 35°C en caldo MRS las cepas de Lactobacillus se centrifugaron a
5000 gdurante 15 min y se lavaron 2 veces con buffer PBS 0,2 M, pH 7,2; finalmente se resuspendieron en 5
mL del mismo buffer.
Se realizaron diluciones 1/100 de las cepas en buffer PBS (control) y en buffer acidificado a pH 1; 2; 2,5 y 3
con HCl 0,1 N y se incubaron durante 4 h a 35°C. Luego de este tratamiento las muestras se sembraron en
agar MRS y se incubaron durante 48 h a 35° C.
Tolerancia a sales biliares
Las cepas se incubaron a 35°C durante 24 h en caldo MRS (control) y en caldo suplementado con bilis de buey
al 0,3%. El crecimiento poblacional de los cultivos se determinó mediante la medición de la densidad óptica
(DO) a 600 nm a distintos intervalos de tiempo.
Actividad antagónica
Para determinar la actividad antagónica de las cepas aisladas se utilizó el método descrito por Lewus y col.
(10) con modificaciones. Las cepas de Lactobacillus se cultivaron en caldo MRS a 35 ºC durante 16 h, luego
se mezclaron 20 μL del cultivo overnight en 500 mL de agar MRS y se sembraron 50 mL de la mezcla en pocillos
practicados en placas con agar MRS. Se incubó durante 12-14 h a 35 °C y posteriormente se adicionó otra capa
de 10 mL de agar cerebro-corazón (0,8% agar) conteniendo 50 mL de la cepa indicadora (106-107 UFC/mL) y
se dejó incubar durante 24 h. La actividad antagónica se detectó por la presencia de halos de inhibición
alrededor de los pocillos. Los resultados de expresaron como el diámetro medido en milímetros del halo.

�Determinación de β-galactosidasa
Las cepas se cultivaron en 2 mL de caldo MRS-lactosa durante 18 h a 35 ºC. Luego del período de incubación
los cultivos se centrifugaron a 5000 g durante 5 min, se lavaron con buffer PBS 0,2 M, pH 7,0 y se
resuspendieron en 2 mL del mismo buffer. La mezcla de reacción contenía 100 mL de suspensión celular, 900
mL de buffer PBS y 200 mL de o-nitrofenol β-galactopiranósido (4 mg/mL). Luego de un período de incubación
de 10 min a 37ºC, la reacción se detuvo con 500 mL de Na2CO3 1 M. La DO se determinó en espectrofotómetro
a 420 nm (11). La unidad enzimática se definió como la cantidad de enzima necesaria para hidrolizar 1 µmol
de o-nitrofenol β-galactopiranósido por minuto y por mL de cultivo.
Ensayos de hidrofobicidad
Las pruebas de hidrofobicidad se ensayaron sobre 5 cepas seleccionadas de acuerdo a los resultados exhibidos
en las pruebas de tolerancia a pH, bilis, actividad antagónica y actividad b-gal.
Los ensayos de adhesión a solventes orgánicos se determinaron según el método de Pérez y col. (12). Los
cultivos se centrifugaron a 5000 g durante 15 min, se lavaron con buffer PBS 0,2 M, pH 7,2 y posteriormente
se resuspendieron en 4 mL del mismo buffer. Las suspensiones celulares se pusieron en contacto con 0,8 mL
de p-xileno y/o hexadecano y se mezclaron mediante vórtex durante 2 min. Luego de 20 min de incubación a
temperatura ambiente la fase acuosa fue cuidadosamente removida y se determinó su DO a 600 nm. El
descenso de la absorbancia de la fase acuosa fue tomado como una medida de la hidrofobicidad de la superficie
celular, calculándose con la siguiente fórmula: H%= ((A0 – A)/A0) x 100, donde A0 y A representan las DO antes
y después de la extracción con p-xileno y/o hexadecano respectivamente.
Capacidad de autoagregación
Sobre la base de los resultados obtenidos en las pruebas de hidrofobicidad se seleccionaron 3 cepas (LbTw3,
5 y 7) con el propósito de evaluar su capacidad de autoagregación.La capacidad de autoagregación se realizó
según lo descrito por Kos y col. (13). Las cepas se incubaron durante 18 h a 35ºC en 2 mL de caldo MRS. Luego
del período de incubación se centrifugaron a 5000 g durante 15 min y las células se lavaron con buffer PBS
(0,2M; pH 7,2). La suspensión se sometió a una centrifugación en las condiciones anteriormente descritas y los
pellets resultantes se resuspendieron en 2 mL del mismo buffer. Las suspensiones se mezclaron mediante
vórtex durante 30 s y la capacidad de autoagregación se evaluó durante 5 h de incubación a temperatura
ambiente. Cada hora se extrajeron 0,1 mL de la capa superior y se transfirió a un tubo que contenía 1,9 mL de
buffer PBS.
La DO de la mezcla se determinó a 600 nm y el porcentaje de autoagregación se expresó como: 1-(At/A0) x 100,
donde At representa la DO a tiempo t =1, 2, 3, 4 y 5 h y la A0 representa la DO a t = 0.
Resultados
En total, se aislaron 20 cepas de Lactobacillus provenientes de quesos ovinos, las que presentaron los rasgos
fenotípicos que son utilizados para distinguir a las BAL de otros microorganismos: bacilos Gram-positivos,
catalasa negativos y anaerobios facultativos.
La identificación a nivel de grupo se realizó por medio de los patrones de fermentación de azúcares y producción
de CO2 a partir de glucosa. Las pruebas citadas permitieron clasificar a la cepa LbTw 17 como perteneciente al
Grupo A (homofermentadores obligados), 14 cepas (LbTw3, 4, 5, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16 y 18) fueron
incluidas en el Grupo B (heterofermentadores facultativos) y las cepas LbTw1, 2, 9, 19 y 20 incluidas en el Grupo
C (heterofermentadores obligados).
Tolerancia a pH
Solo la cepa LbTw20 no exhibió desarrollo luego de 4 h de incubación a todos los pH ensayados. Las cepas
LbTw 9 y 10 sobrevivieron a pH ≥2,5; 7 cepas (LbTw4, 6, 11, 12, 13, 14 y 18) sobrevivieron a pH ≥2 y el resto
mantuvo su viabilidad en todos los tratamientos. Las cepas comerciales resultaron menos resistentes si las
comparamos con las autóctonas. Las cepas de Lb. delbrueckii subsp. bulgaricus TwCM 35 y 36 mantuvieron su
viabilidad a pH ≥2,5, mientras que Lb. casei TwCM33 y 49 solo a pH ≥3.

�Tolerancia a sales biliares
En todas las cepas autóctonas estudiadas las curvas de crecimiento en presencia de 0,3% de bilis resultaron
comparables con las obtenidas en los medios de cultivo sin el inhibidor. La resistencia a sales biliares de las
cepas comerciales resultó variable, los resultados obtenidos para las cepas comerciales Lb. casei TwCM35
y Lb. delbrueckii subs. bulgaricus TwCM49 demostraron un aumento en la fase lag, una fase logarítmica
comparable y una población final equivalente.
Actividad antagónica
A continuación se muestran los resultados obtenidos de actividad antagónica de las cepas autóctonas y
comerciales contra bacterias indicadoras (ver Tablas 1 y 2).
Tabla 1. Actividad Antimicrobiana de Lactobacillus contra microorganismos Gram-negativos
Actividad inhibitoria
Cepa

E. coli

E. coli

Serratia

ATCC 25922

Tw21

O157:H72

O157:H73

marcescens

cloacae

flexneri

sp.

LbTw 1

+

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++

++

++

++

+

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LbTw 2

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LbTw 3

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LbTw 4

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LbTw 5

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LbTw 6

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LbTw 7

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LbTw 8

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LbTw 9

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LbTw 10

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LbTw 11

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LbTw 12

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LbTw 13

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+

LbTw 14

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LbTw 15

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+

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LbTw 16

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+

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+

LbTw 17

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+

LbTw 18

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LbTw 19

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LbTw 20

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TwCM 33

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-

TwCM 35

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TwCM 36

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+

TwCM 49

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-

1,2 cepa

Escherichia coli E. coli

Enterobacter Shigella Salmonella

de origen ovino; 3 cepa de origen bovino.

+, &lt;10 mm de inhibición; ++, entre 10 y 20 mm de inhibición; +++, ≥ 20 mm de inhibición; -, sin inhibición.

�Tabla 2. Actividad Antimicrobiana de Lactobacillus contra microorganismos Gram-positivos
Actividad inhibitoria
Cepa

Listeria L. monocytogenes Staphylococcus
aureus

Tw21

St. aureus

Bacillus

B.

B.

inncoua

ATCC 7644

ATCC 25923 megaterium cereus subtilis

LbTw 1

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+

+

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LbTw 2

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LbTw 3

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LbTw 4

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LbTw 5

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LbTw 6

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LbTw 7

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LbTw 8

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LbTw 9

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LbTw 10

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LbTw 11

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LbTw 12

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LbTw 13

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LbTw 14

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LbTw 15

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LbTw 16

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LbTw 17

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LbTw 18

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LbTw 19

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LbTw 20

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TwCM 33

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TwCM 35

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TwCM 36

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-

TwCM 49

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+

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++

1 cepa

de origen ovino

+, &lt;10 mm de inhibición; ++, entre 10 y 20 mm de inhibición; +++, ≥ 20 mm de inhibición; -, sin inhibición
Determinación de b-gal
Las cepas LbTw1, 2, 14, 16, 17 y 20 no presentaron actividad de b-gal, las restantes cepas desarrollaron
actividades comprendidas entre 0,04 y 0,19 UE, mientras que las cepas comerciales exhibieron actividades de
0,07 y 0,16 UE (ver Tabla 3).
Tabla 3. Actividad Enzimática de b-gal
Cepas

U.E.1

LbTw 3

0,15

LbTw 4

0,08

�1

LbTw 5

0,12

LbTw 6

0,14

LbTw 7

0,14

LbTw 8

0,19

LbTw 9

0,11

LbTw 10

0,09

LbTw 11

0,19

LbTw 12

0,14

LbTw 13

0,07

LbTw 15

0,13

LbTw 18

0,11

LbTw 19

0,04

TwCM 33

0,16

TwCM 35

0,07

TwCM 36

0,08

TwCM 49

0,07

U.E., unidad enzimática. Los resultados corresponden al promedio de 3 determinaciones.

Ensayos de hidrofobicidad
Sobre la base de los resultados obtenidos en los ensayos de tolerancia a pH 1,0; resistencia a bilis, actividad
antagónica y actividad de b-gal se seleccionaron las cepas LbTw3, 5, 7, 8 y 15 para someterlas a pruebas
complementarias.
Del total de cepas autóctonas seleccionadas, LbTw3, 5, 7 exhibieron valores de hidrofobicidad elevados y
comparables con cada solvente empleado, mientras que las cepas LbTw8 y 15 mostraron escasa afinidad (ver
Tabla 4).
Los valores determinados para las cepas comerciales resultaron variables con cada solvente. Cuando se realizó
la prueba con p-xileno las 4 cepas mostraron valores menores a los determinados en las cepas LbTw3, 5, 7,
mientras que cuando se llevó a cabo la prueba con hexadecano solo con las cepas Lb. casei TwCM33 y Lb.
delbrueckiisubsp. bulgaricus TwCM36 se lograron valores comparables.
Tabla 4. Adhesión de Lactobacillus autóctonos y comerciales a solventes orgánicos

% Hidrofobicidad
CEPAS

p-xileno Hexadecano

LbTw 3

81

86

LbTw 5

82

85

LbTw 7

78

89

LbTw 8

1

7

LbTw 15

0

3

TwCM 33

36

83

�TwCM 35

42

59

TwCM 36

37

80

TwCM 49

24

13

Los valores corresponden al promedio de 2 ensayos.
Capacidad de autoagregación
Los valores de sedimentación de las cepas LbTw3, 5 y 7 seleccionadas, medidos durante un período de
incubación de 5 h demostraron fenotipos de fuerte autoagregación, con valores superiores a 65 % (ver Figura
1). La capacidad de autoagregación observada está relacionada con los componentes de la superficie celular,
propiedad que no se vio afectada luego del lavado y resuspensión de las células en buffer PBS. Los ensayos
realizados en las cepas comerciales, comparadas con las autóctonas, demostraron una capacidad inferior, con
valores comprendidos entre 22-38 % (ver Figura 2).
Figura 1. Ensayo de autoagregación en cepas de Lactobacillus autóctonos seleccionados. Los valores
corresponden al promedio de 4 ensayos.

Figura 2. Ensayo de autoagregación en cepas de Lactobacillus comerciales. Los valores corresponden
al promedio de 4 ensayos.

�Discusión
La microbiota del tracto gastrointestinal está regulada por diversos factores, como la disponibilidad de alimento,
interacción entre microorganismos, enzimas gástricas y pancreáticas, pH, movimientos peristálticos y sales
biliares. La capacidad de tolerancia a pH y sales biliares es un criterio de selección y un prerrequisito
indispensable para que los microorganismos puedan desarrollar sus efectos benéficos en el intestino (14, 15).
En este trabajo se estudiaron las propiedades probióticas de 20 cepas de Lactobacillus salvajes aisladas de
quesos ovinos. Los resultados obtenidos in vitro demuestran que las cepas estudiadas, exceptuando las cepas
LbTw9, 10 y 20, mantienen su viabilidad a valores de pH ≤ 2, demostrando mayor capacidad para tolerar bajos
valores de pH que las cepas comerciales. Los valores hallados resultaron comparables con los de
investigaciones descritas por otros autores (16, 17). En consecuencia, estas características hacen posible que
sobrevivan durante su paso por el estómago, llegando al intestino en cantidades adecuadas para ejercer
actividades benéficas.
La tolerancia a sales biliares es una importante característica de las BAL utilizadas como adjuntos dietarios, que
les permite sobrevivir y duplicarse en el intestino delgado. En todos los casos de las 20 cepas salvajes
estudiadas no se alteró la tasa de duplicación y la población final en presencia del inhibidor. La bilis actúa sobre
la membrana plasmática alterando su permeabilidad y provocando, en el caso de cepas sensibles la lisis celular.
Sin embargo en el caso de cepas resistentes como las estudiadas, puede facilitar el transporte de sustratos y
favorecer el ingreso de nutrientes (18).
Las bacteriocinas, ácidos grasos volátiles de cadena corta, diacetilo, peróxido de hidrógeno y ácido láctico
constituyen metabolitos producidos por los microorganismos probióticos que exhiben efecto antimicrobiano
(19). Las cepas de Lactobacillus salvajes presentaron actividad antagónica contra microorganismos patógenos
y/o contaminantes de alimentos comparables con las cepas comerciales. Se pueden destacar las cepas LbTw1,
2, 3, 4, 5, 8, 9, 10, 13, 15, 16 y 17 que resultaron activas contra todos los microorganismos Gram-negativos
estudiados, mientras que la cepa LbTw20 presentó el menor espectro de inhibición. Solo las cepas de Lb.
delbrueckii subsp.bulgaricus TwCM 35 y 36 presentaron actividad antimicrobiana contra todos los
microorganismos evaluados.
Los resultados obtenidos contra microorganismos Gram-positivos fueron similares, las cepas LbTw3, 4, 5, 6, 7,
8, 12, 13, 14, 15 y 18 exhibieron actividad antagónica contra la totalidad de cepas estudiadas. Con respecto a
las cepas comerciales solo Lb. casei TwCM49 presentó actividad inhibitoria contra todos los microorganismos
estudiados, mientras que Lb. casei TwCM33 solo inhibió las cepas de Bacillus megaterium y B. cereus. Este
fenómeno resulta de interés desde el punto de vista sanitario debido a que los lactobacilos aislados se
encuentran en gran número en la etapa final de la maduración de quesos constituyendo un mecanismo natural
para controlar la posible contaminación de los alimentos con microorganismos potencialmente peligrosos (20).

�La intolerancia a la lactosa es un problema que padece entre el 70 y el 100% de la población mundial en distinto
grado. La frecuencia de la pérdida de la capacidad para degradar la lactosa en la edad adulta varía según las
poblaciones y las latitudes; es menos frecuente en el Norte y Centro de Europa, pero muy extendida en África
y Oriente (21). Este problema se debe a la ingestión de productos que contienen lactosa, principalmente leche
no fermentada, y los bajos niveles de b-gal intestinal.
De las 20 cepas estudiadas, 6 no presentaron actividad de b-gal, sin embargo 3 de estas, las cepas LbTw14,
17 y 20 fermentaron la lactosa (dato no mostrado). Este fenómeno indica que el sustrato utilizado para
determinar la actividad enzimática (o-nitrofenol β-galactopiranósido) no logra atravesar la membrana debido a
que en algunas cepas de lactobacilos el transporte se realiza por el sistema fosfotransferasa de azúcares. En
estos casos la lactosa se acumula en el citosol como lactosa-6-fosfato, sustrato específico de la fosfo-bgalactosidasa (22).
Exceptuando la cepa LbTw19, las restantes desarrollaron actividades de b-gal comparables con las cepas
comerciales. En consecuencia, los resultados obtenidos nos permiten considerar el potencial uso de los
lactobacilos estudiados para fermentar o formar parte de la flora acompañante de productos lácteos destinados
a personas con intolerancia a la lactosa.
Las características físico-químicas de la pared celular bacteriana, tanto como la naturaleza de la superficie a la
que se adhiere, influyen sobre los fenómenos de autoagregación y adhesión. Los ensayos de adhesión a pxileno y hexadecano, ambos solventes no polares, realizados en las cepas seleccionadas demostraron que 3
de ellas (LbTw3, 5, 7) presentaban porcentajes de adhesión superiores al 78%. Estos resultados, mayores a los
obtenidos en las cepas comerciales y a los presentados en trabajos previos (23, 24) indicarían un fuerte carácter
hidrofóbico de la superficie celular, factor que contribuye a la interacción de las BAL con las células del tracto
gastrointestinal.
El ensayo de autoagregación se llevó a cabo omitiendo las cepas LbTw8 y 15 debido a los bajos resultados
obtenidos en la prueba de hidrofobicidad (adhesión a solventes orgánicos). La adhesión de los microorganismos
al epitelio intestinal se debe a la interacción de fuerzas atractivas y repulsivas entre las superficies participantes
(25, 26). La capacidad de autoagregación de las cepas probióticas parece ser un requisito necesario para lograr
la adhesión a las células epiteliales del intestino, ocupando lugares específicos para evitar la potencial
colonización por microorganismos patógenos (27, 28, 29). Los porcentajes de autoagregación de las cepas
LbTw3, 5 y 7 sugieren una relación directa con el carácter hidrofóbico de la superficie celular.
Conclusión
Los resultados obtenidos in vitro demuestran que las cepas autóctonas LbTw3, 5 y 7 poseen características
fisicoquímicas y biológicas compatibles con un potencial uso como probióticos: resistencia a pH ácido y sales
biliares, amplio espectro de actividad antimicrobiana, buena actividad de b-gal y propiedades hidrofóbicas
relacionadas con su capacidad de adhesión al epitelio intestinal.
Los microorganismos no necesitan cumplir con todos los criterios de selección ensayados, en consecuencia las
restantes cepas podrían ser sometidas a posteriores pruebas con el objeto de estudiar propiedades adicionales
no contempladas en este estudio.
Resumen
En el presente trabajo se evaluó el potencial probiótico de 20 cepas de Lactobacillus spp. aisladas de quesos
ovinos provenientes del Valle Inferior del Río Chubut, (Patagonia-Argentina). Se analizó la tolerancia a pH
ácido y sales biliares, actividad antimicrobiana y actividad de b-galactosidasa (b-gal), los resultados se
compararon con cepas comerciales. Además, se estudió la adhesión a hidrocarburos y la capacidad de
autoagregación en cepas seleccionadas. En 10 cepas se observó supervivencia luego de 4 h de incubación a
pH 1,0; 7 cepas sobrevivieron a pH 2,0; 2 cepas a pH 2,5; mientras que 1 cepa no toleró ninguno de los
tratamientos. En todas las cepas estudiadas no se alteró la tasa de duplicación en presencia de 0,3 % de sales
biliares. Doce cepas desarrollaron actividad inhibitoria contra todos los microorganismos Gram-positivos y
negativos estudiados. No se detectó actividad de b-gal en 6 cepas, mientras que las restantes desarrollaron
actividades comparables a las obtenidas en las cepas comerciales. De acuerdo a los resultados obtenidos en
las pruebas previamente descritas se seleccionaron 5 cepas para estudiar su adhesión a hidrocarburos. Las
cepas de Lactobacillus LbTw3, LbTw5 y LbTw7 exhibieron valores superiores al 78% y se sometieron a pruebas

�de autoagregación. Los resultados obtenidos sugieren una fuerte relación entre la capacidad de autoagregación
y la hidrofobicidad de la superficie celular. Sobre la base de los resultados obtenidos por las cepas LbTw3,
LbTw5 y LbTw7 concluimos que presentan características para ser consideradas como cepas potencialmente
probióticas. Debido a que los microorganismos no necesitan cumplir con todos los criterios de selección, las
restantes cepas pueden ser sometidas a posteriores pruebas con el objeto de estudiar propiedades adicionales.
Palabras Clave: propiedades probióticas, Lactobacillus salvajes, quesos ovinos, Patagonia.
Abstract
In the present work the probiotic potencial of 20 strains of Lactobacillus spp. isolated from ovine milk cheese
from Valle Inferior del Río Chubut, (Patagonia-Argentina) was evaluated. The strains were examined in relation
to acidic and bile salts tolerance, antimicrobial activities and b-galactosidase (b-Gal) activity, and were
comparated with commercial strains. Microbial adhesion to hydrocarbons and autoagregation ability on selected
strains were also studied. Survival following 4 h of incubation at pH 1.0 was observed for 10 strains, 7 strains
survived to pH 2.0, 2 strains to pH 2.5, whereas 1 strain could not survive any of the treatments. In all studied
strains the duplication rate in the presence of 0.3 % bile salts was not affected. Twelve strains displayed
antimicrobial activities against all Gram-positive and Gram-negative bacteria studied. b-Gal activity was not
detected in 6 strains, whereas the remanining strains displayed values comparable with those obtained in
commercial ones. From the results obtained in previously described tests, 5 strains were selected to evaluate
the adherence to hydrocarbons. Strains LactobacillusLbTw3, LbTw5 and LbTw7 showed values higher than 78
% and were subjected to autoaggregation test. The results of the test suggest a strong relationship between
autoaggregation and cell surface hydrophobicity. On the basis of the results obtained, we concluded that strains
LbTw3, LbTw5 and LbTw7 exhibit characteristics to be regard as potencially probiotic strains. Since
microorganisms do not need to fulfil all selected criteria, the remainig strains could be sujected to further tests in
order to study additional properties.
Keywords: probiotic properties, wild Lactobacillus, ovine cheese, Patagonia.
Agradecimientos
Este trabajo se realizó en el marco del proyecto PICTR 2002 Nº 00063 financiado por la Agencia Nacional para
la Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT, Argentina).
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�ATEROGENESIS
Marco Antonio Arce-Torres*, María Elena Haro Acosta*, Gisela Ponce y Ponce De León **, Andrés Alonso
Núñez Soria***, Josefina Ruiz-Esparza Cisneros*, Octavio Manuel Robinson Navarro*
*Facultad de Medicina UABC (Mexicali, B.C., México); **Facultad enfermería UABC (Mexicali, B.C., México);
***ISSSTECALI (Mexicali, B.C., México);
E-mail: marcoarce@uabc.mx
Introducción
El término arteriosclerosis se refiere a un conjunto de
trastornos de las arterias que cursan con engrosamiento y
endurecimiento de la pared arterial. La aterosclerosis es un
tipo de arterioesclerosis que afecta a las arterias de mediano
y gran calibre, y se caracteriza por el depósito de lípidos en la
íntima vascular (1).
La aterosclerosis humana es un proceso patológico complejo,
de causa multifactorial que se compone de dos fenómenos
íntimamente relacionados: la aterosis, que es la acumulación
lipídica focal intra y extracelular, con formación de células
espumosas y reacción inflamatoria, y la esclerosis,
endurecimiento cicatrizal de la pared arterial, caracterizado por el aumento en el número de miocitos, distrofia
de la matriz extracelular, calcificación necrobiosis y mayor infiltración inflamatoria (2). Es precisamente el
carácter de enfermedad inflamatoria que ha sido considerada la aterosclerosis ya que es mucho más que la
simple acumulación de lípidos en la íntima arterial. La evolución de la lesión aterosclerosa es un proceso lento
ya que al parecer comienza desde el nacimiento y la niñez hasta llegar a la formación de lesiones tempranas
ó estrías grasas en el adolescente (3). En el adulto joven, algunas de estas lesiones se convierten en placa
fibrosa (ateroma) y lesión avanzada por la continua acumulación de lípidos4. El desarrollo de la placa fibrolípida
puede llevar varias décadas de tal forma que el cuadro clínico de la enfermedad se puede observar a partir de
la cuarta ó quinta décadas de la vida (4). Se ha demostrado que los factores de riesgo que se presentan en la
infancia son predictivos de riesgo en el adulto y que la exposición a factores de riesgo cardiovascular en etapas
tempranas de la vida puede producir cambios en la fisiología arterial que contribuya al desarrollo de
aterosclerosis (5).
Las lesiones ateroscleróticas se asocian de modo importante a las concentraciones séricas elevadas de
colesterol y a la presencia de otros factores de riesgo como diabetes, tabaquismo e hipertensión arterial (6). Es
el aumento de la concentración sanguínea del colesterol el factor más importante que determina la aterogénesis
(7).La hipercolesterolemia constituye uno de los principales factores de riesgo cardiovascular modificables y se
ha encontrado una asociación continua y gradual entre hipercolesterolemia y mortalidad debido a enfermedad
coronaria.
La disminución en los niveles de colesterol sanguíneo produce a su vez una reducción en la tasa de incidencia
y mortalidad a causa de cardiopatía isquémica y enfermedad cardiovascular en general. Berenson y Mahoney
han reportado que en la población joven, la gravedad de la aterosclerosis coronaria y aortica aumenta en la
medida que se incrementa la presencia simultánea de varios factores de riesgo (8).
El endotelio y la aterogenesis
La pared arterial tiene tres capas: la íntima, media y la adventicia (Ver Figura 1). La íntima está compuesta por
una capa de células endoteliales y una lámina basal de tejido conectivo. La capa media se compone de células
musculares lisas, fibras de colágeno y fibrillas elásticas contenidas como paquete en una matriz extracelular.
Finalmente, se encuentra la capa adventicia, la cual se halla separada de la media por la lámina elástica externa,
compuesta por tejido fibroelástico denso que contiene los vasa vasorum y fibras nerviosas.
Figura 1. Capas de la pared arterial en condiciones normales

�El endotelio es quizá el órgano más grande del cuerpo humano con funciones endócrinas, autócrinas y
parácrinas (9). El endotelio vascular realiza varias funciones, a saber: a) regula el intercambio de moléculas
entre la sangre y la pared vascular, b) controla el tono vascular produciendo óxido nítrico (NO) y prostaglandina
I2 que induce la relajación de músculo liso vascular, c) posee acciones antitrombóticas-fibrinolíticas, d) regula la
proliferación celular vascular, e) ejerce un efecto antiinflamatorio (al regular la interacción endotelio-leucocitos)
y f) regula la contractilidad miocárdica. Todas las funciones anteriores, confieren al endotelio arterial
características de centro reaccional y modular, en el que ocurren fenómenos que van a desencadenar el proceso
de la aterosclerosis y causar los síndromes coronarios agudos (10).
Cuando se altera la función endotelial, como en la hipercolesterolemia, el endotelio promueve la aparición de
algunos procesos como la vasoconstricción, trombogénesis, adhesión de plaquetas y monocitos, liberación de
factores de crecimiento y el aumento de los factores de la coagulación. Esta situación de disfunción endotelial
antecede a las primeras manifestaciones de la aterosclerosis y puede representar un importante estadio inicial
de su desarrollo (11). Se han utilizado diversas moléculas endógenas para indicar la presencia de disfunción
endotelial, como los niveles sanguíneos elevados del factor de von Willebrand, moléculas de adhesión y
endotelina-1. Tales marcadores se han encontrado en la aterosclerosis, en presencia de factores de riesgo
cardiovascular, enfermedad renal y en la insuficiencia cardiaca. Los niveles elevados de endotelina-1 se
correlacionan inversamente con el pronóstico (12).
Oxido nítrico y disfunción endotelial
El aspecto clave en la disfunción endotelial es la disminución en la concentración del óxido nítrico (NO), lo cual
puede deberse a un aumento en su degradación metabólica ó bien a una disminución en su síntesis. Es sabido
que las células endoteliales liberan NO como respuesta a algunas sustancias que estimulan a los receptores
acoplados a proteínas Gi sensibles ó no sensibles a la toxina pertussis (13).La vía dependiente de las proteínas
Gi sensibles a la toxina pertussis es la primera que se altera en la aterosclerosis (14). Por otro lado, las
lipoproteínas LDLox afectan la expresión de la sintetasa III de NO, la enzima que sintetiza al óxido nítrico en las
células del endotelio, y este efecto al parecer, es debido parcialmente a un aumento en la concentración de la
dimetil-L-arginina asimétrica, un compuesto endógeno que inhibe a la enzima productora de NO y cuyos niveles
(del inhibidor), aumentan en la hipercolesterolemia (15). Otra causa en la disminución en la concentración del
NO puede estar en un aumento en su degradación. Normalmente el NO se degrada por reacción de la
oxihemoglobina y superóxido y puede generarse estrés oxidativo por ciertos factores de riesgo coronario.
Además, en la aterosclerosis, se presenta un incremento en la producción de superóxidos, lo que puede causar
un incremento en el catabolismo del NO (16).
Relación entre el sistema renina-angiotensina y oxido nítrico
El sistema renina-angiotensina tiene también una participación importante en el trastorno de la función
endotelial. La angiotensina II es un compuesto con potente acción vasoconstrictora y un marcado efecto
oxidativo que incrementa la síntesis de aniones superóxido a través de la activación de la NADH/NADPH
oxidasa in vitro y en la pared de los vasos in vivo. Rajagopalan y cols en 1996, han sugerido que la angiotensina
II pudiera infraregular la expresión de la sintetasa III de NO a través de una vía de la proteína cinasa C (17) 16,

�de esta manera, in incremento en la concentración de angiotensina II, contribuiría a un catabolismo aumentado
y una reducción de la síntesis de NO. Al parecer, esto se relacionaría con la mejoría de la función endotelial que
presentan los pacientes que son tratados con fármacos que interfieren con el sistema renina-angiotensina(18)17.
Por otra parte, se ha demostrado que en los pacientes con aterosclerosis, se presenta un aumento de la
expresión de la enzima convertidora de angiotensina (19).
El papel de los lípidos y lipoproteínas en la aterogénesis
Constituyen factores de gran importancia en la generación de la aterosclerosis, además de los factores
hereditarios. Los lípidos como el colesterol, triglicéridos y fosfolípidos al ser insolubles en un medio acuoso
como el plasma, tienen que unirse a proteínas específicas (apoproteínas) para formar las lipoproteínas para
poder circular por el torrente sanguíneo. Las lipoproteínas son macromoléculas metabólicamente diferentes,
con una determinada densidad, composición química, características de flotación y movilidad electroforética por
ultracentrifugación. Dentro de éstas se hallan lipoproteínas de alta densidad (HDL), lipoproteínas de baja
densidad (LDL), lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), lipoproteínas de densidad intermedia (IDL),
quilomicrones y la lipoproteína A. Es importante señalar que las lipoproteínas son partículas heterogéneas, con
diverso grado de aterogenicidad entre ellas.
El colesterol es un lípido con un núcleo esteroidal en su estructura básica que participa en la renovación
constante en las membranas celulares, en la fabricación de esteroides y hormonas sexuales, además de la
formación de ácidos biliares requeridos para la emulsificación y absorción de las grasas en el intestino (20).
Todo el colesterol que necesita el cuerpo (aproximadamente 750 mg), lo fabrica el hígado. Por otra parte, los
triglicéridos tienen la función esencial de proporcionar energía a las células y los que no se ocupen se
almacenan en el tejido graso, en espera de ser utilizados.
Las lipoproteínas son complejos químicos formados por triglicéridos, colesterol, fosfolípidos y proteínas,
estructurados de tal manera, que los lípidos no polares (colesterol y triglicéridos), ocupan la porción central de
la partícula esférica. La envoltura ó casco de la partícula está formada por una sola capa de moléculas de
colesterol no esterificado, orientadas en de tal forma, que su porción hidroxilo, que es polar e hidrosoluble, forma
la cubierta externa de la estructura. También son componentes de esta membrana, fosfolípidos polares y
proteínas estructurales conocidas con el nombre de apolipoproteínas.
La Tabla 1 presenta algunas de las características de las lipoproteínas (21). En cuanto al tipo de lípido asociado
a la proteína, los quilomicrones, las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) y las lipoproteínas de densidad
intermedia (IDL), contienen de manera importante triglicéridos, en cambio, las HDL (lipoproteínas de alta
densidad) y las LDL (lipoproteínas de baja densidad) son ricas en colesterol. El tamaño de las partículas es
inversamente proporcional con la densidad plasmática de las mismas (a mayor tamaño menor densidad y
viceversa). Las lipoproteínas son más aterogénicas mientras contengan más colesterol, a excepción de las HDL,
que regula el transporte inverso del colesterol, por lo que ejercen una acción vasoprotectora.
Tabla 1. Clasificación y características de las lipoproteínas.
Lipoproteínas

%TG

%Col

Densidad
(mg/dL)

Tamaño
(nm)

Quilomicrón

90 - 95

2–5

&lt; 0.95

80 - 1000

VLDL

50 - 65

20

&lt; 1.006

30 - 80

IDL

30 - 35

40

1.006 – 1.019

25 – 35

LDL

5–7

45 – 65

1.019 – 1.063

18 – 28

HDL2

6

40

1.063 – 1.125

8 – 13

HDL3

7

38

1.125 – 1.210

5-8

Las apolipoproteínas son componentes integrales de la membrana de las lipoproteínas que proporcionan con
su estructura polar e hidrosoluble sus características hidrofílicas. Además, su gran rigidez molecular contribuye
a estabilizar y fortalecer el revestimiento externo de la lipoproteína. Algunas apolipoproteínas son cofactores

�enzimáticos de determinadas enzimas claves en el metabolismo de lípidos y otras actúan como ligandos de
receptores membranales de alta afinidad, de gran importancia en el metabolismo de las lipoproteínas (22).
Distribución selectiva de las lesiones ateroscleroticas
A pesar de su naturaleza inflamatoria, la aterosclerosis presenta diferencias con las vasculitis sistémicas. Una
de ellas es la distribución selectiva de las lesiones ateroscleróticas, que se observan principalmente en grandes
y medianos vasos, en donde la arteria deja de presentar la forma de un tubo recto, sobre todo: a) zonas de
división del flujo, y b) la cara interna de las curvaturas de los vasos. En estas regiones, las características del
flujo aumentan el depósito de moléculas dentro de la pared arterial (23). Esto se debe probablemente a
disturbios en el flujo sanguíneo, el cual varía en los distintos vasos. Existe una disminución de las fuerzas de
rozamiento que impide al endotelio expresar su fenotipo habitual de células uniformes en forma y tamaño, con
los cuerpos oblongos alineados en la dirección del flujo (24). En 1933, el fisiólogo alemán Schretzenmayr
demostró que las arterias se dilatan cuando se incrementa el flujo y otros investigadores como Smiesko (1985)
y Pohl (1986), demostraron que esta mecanorespuesta depende del endotelio. En 1997 Davies y cols
comprobaron que el vector friccional de la fuerza hemodinámica es el mayor determinante de la vasodilatación
mediada por flujo (25).
Es necesario señalar que a baja tensión de roce ó en ausencia de ésta como se refirió anteriormente, el endotelio
se halla configurado por células poligonales de superficies lisas y redondeadas sin alineación u orientación
preferencial (de apariencia “anaplásica”), y cuando se exponen a una tensión de roce unidireccional en el flujo
laminar (12 dinas/cm2) se vuelven elongadas con bordes superficiales prominentes y se alinean en dirección
del flujo (26). En estas áreas del tejido endotelial, aumenta el recambio celular y, como consecuencia, hay un
descenso en los sitios de unión, lo que produce un aumento de la permeabilidad de las capas endoteliales a las
moléculas sanguíneas y la íntima se engrosa en estas zonas, inclusive en individuos sanos. A baja tensión de
roce no se produce óxido nítrico y existe un aumento en la adhesividad para monocitos y plaquetas. Cuando se
aumenta la tensión de roce, también aumenta la síntesis de NO con inhibición de la adhesividad celular. Se ha
observado que las áreas de baja tensión de roce se hallan predispuestas al desarrollo de aterosclerosis y que
el gradiente de flujo ó turbulencia es más importante que la magnitud del flujo para originar una respuesta
endotelial (27).
Proceso de la aterogénesis
Aunque se han propuesto diversas teorías patogénicas desde el siglo pasado, la que mejor describe la
generación de las lesiones ateroscleróticas es la de Ross (28). Esta teoría denominada de la lesión/reparación
hace énfasis en un punto fundamental: el exceso de colesterol plasmático lesiona de alguna forma el endotelio
vascular, aunque la responsable del posterior desarrollo de la placa ateromatosa es la reacción reparadora. En
la Tabla 2 se describe la secuencia biopatológica descrita en la clasificación de Stara (29). Es requisito esencial
para el desarrollo de la aterosclerosis la disfunción del endotelio, la que puede deberse a factores como el
tabaquismo, hipercolesterolemia y agentes infecciosos entre otros (30).
Tabla 2. Clasificación de Stary. Biopatología de la placa aterosclerosa (31).

Tipo de Lesión
Tipo
I
(lesión inicial) células espumosas
aisladas
Tipo
II
(mancha de grasa) acumulación lípida
intracelular
Tipo
III
(lesión intermedia) tipo II + de grasa
extracelular
Tipo IV (ateroma) tipo II + un centro
lípido extracelular
Tipo V (fibroateroma) Centro lípido +
capas fibrosas + calcificación

Secuencia Mecanismo de Crecimiento Principio

Correlación
Clínica

I
Primera
década
II

Crecimiento por acumulo
de lípidos

III

silenciosa
Tercera
década

IV
V

Hipertrofia miocitica y
displasia de la matriz
extracelular

Clínicamente

Cuarta
década

Clínicamente
Silenciosa o

�Tipo VI (placa complicada) denudación,
hemorragia y trombosis

VI

Trombosis y hemorragia

manifiesta

En condiciones fisiológicas, las lipoproteínas que ingresan en el espacio subendotelial regresan a la sangre
circulante a través de un mecanismo de transporte inverso del colesterol, en el cual pueden participar las
lipoproteínas HDL (32). Sin embargo, cuando hay disfunción endotelial, la permeabilidad vascular aumentada,
causa un incremento en el ingreso al espacio intimal arterial de LDL, que excede al sistema de transporte inverso
del colesterol para regresarlo al torrente sanguíneo. En el mecanismo de la aterogénesis, la entrada de LDL y
monocitos atraídos e inmovilizados en el espacio subendotelial es un evento fundamental. Por otra parte,
además de la incapacidad del transporte inverso del colesterol para devolver a la sangre el colesterol asociado
a LDL, condiciones como diabetes (33) y el hábito tabáquico (34) reducen las concentraciones de HDL,
disminuyendo aún más la eliminación de LDL.. Este proceso puede agudizarse en pacientes con diabetes
mellitus debido a la glicosilación de proteínas (LDL), que reduce el reconocimiento de éstas lipoproteínas por
los receptores de LDL, lo que disminuye a su vez su eliminación. Como resultado de todo lo anterior, las LDL
permanecerán más tiempo en el espacio subendotelial, donde se oxidarán a un grado mínimo, lo que las
convierte en LDL mínimamente modificables (MM-LDL). Estas lipoproteínas modificadas, en combinación con
el estrés oxidativo, la angiotensina II y una disminución en la fuerza de cizallamiento en zonas propensas a
aterosclerosis, pueden activar el factor nuclear kappa-B (ver Figura 2).
Una vez en el espacio subendotelial, las LDL atrapadas en la matriz extracelular son oxidadas (modificadas) en
sus ácidos grasos por especies reactivas de oxígeno producidas durante el metabolismo celular (35). Las células
que participan directamente en la formación de la placa ateromatosa son los monocitos, que al madurar en el
espacio subendotelial se convierten en macrófagos. En este estado adquieren la capacidad de reconocer e
internalizar LDLox a través de receptores atípicos de los macrófagos denominados “scavenger” ó receptores
basura. Los lisosomas de estos macrófagos, al no contar con un mecanismo que limite la entrada de colesterol,
degradan pobremente a las LDL oxidadas por lo que tienden a acumularse en el citoplasma, a diferencia de las
LDL nativas. A consecuencia de la incorporación no controlada de colesterol, el macrófago se ceba y se
convierte en una célula espumosa, un receptáculo de grasa que finalmente muere y vierte su contenido lipídico
en el tejido subendotelial, formando un núcleo ateromatoso, que da lugar a la estría grasa, lesión aterosclerótica
preliminar (36)(ver Figura 2).
Figura 2. Disfunción endotelial.- Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) se acumulan en la pared del vaso
para oxidarse de modo leve y originar con ello las LDL minimamente modificadas (MM-LDL). Luego se activa el
factor NF-kB (factor nuclear de transcripción), con producción de moléculas de adhesión y quimiocinas que
atraerán a los monocitos circulantes dentro del vaso. EC: células endoteliales; Sel E: selectina E ICAM-1:
molécula de adhesión intercelular 1; VCAM-1: molécula de adhesión a células vasculares.

�Por otra parte, las LDL mínimamente oxidadas activan el factor nuclear de transcripción kB, estimulando la
producción de la proteína quimiotáctica de monocitos-1 (MCP-1) y del factor estimulante de colonias de
macrófagos (MCSF). La lisofosfatidilcolina que se halla en las LDL muy oxidadas puede inducir la expresión de
la molécula de adhesión celular vascular (VCAM-1), la molécula de adhesión intercelular (ICAM-1) y de la
selectina-E que se exponen en el endotelio. Este proceso conocido como “señales de tráfico” ó “moléculas de
código de área”, actúa sobre los leucocitos según una secuencia definida (37),(ver Figura3)
Figura 3 Lesión endotelial. Los macrófagos oxidan en un grado más avanzado a las LDL Minimamente
modificado (MM-LDL), lo que origina LDL oxidadas (oxLDL) y las absorben, transformándose en células
espumosas. Estas células segregan sustancias. Que resultan tóxicas para el endotelio vascular y terminan por
dañarlo.

�Las moléculas de adhesión son esenciales para el desarrollo del corazón y los vasos sanguíneos y participan
directamente en la patogénesis de la aterosclerosis. Los tres grupos principales de moléculas de adhesión son:
las selectinas, las integrinas y las inmunoglobulinas. Las P-selectinas y E-selectinas permiten que el neutrófilo
pueda trabarse y rodar sobre el endotelio, ya que juegan un papel importante en la interacción entre la célula
endotelial, las plaquetas y los leucocitos. Luego las integrinas causan adhesión y enlentecen el rodamiento al
unir los leucocitos ó las plaquetas a diversos materiales de coagulación (fibrinógeno) ó de la matriz extracelular.
Por último, las inmunoglobulinas hacen que la célula se detenga por completo ya que participan de modo
importante no solo en la adhesión sino en la transmigración de los monolitos (38).
El punto partida de la aterogénesis, concluyendo en la formación de la célula espumosa, es que ésta al morir,
los lípidos restantes formarán el núcleo ateromatoso junto con sustancias tóxicas, como enzimas histolíticas
(elastasas, colagenasas, metaloproteinasas), radicales libres y aniones superóxido (39).
Los productos tóxicos lesionarán el endotelio, que pasa de presentar una disfunción sin anomalías morfológicas
hasta ser un endotelio dañado, que en algunas zonas puede inclusive, ser destruido y desaparecer. La
exposición del endotelio no funcional a la sangre del colágeno subyacente, estimulan la adhesión de las
plaquetas a la pared vascular. Estas células, así como los macrófagos, secretan factores de crecimiento, que
estimularán la proliferación y migración de las células musculares lisas de la media.
Conclusión
No obstante que en los últimos años se ha avanzado en el conocimiento sobre el proceso de la aterogénesis, y
se ha logrado una mayor sobrevida en pacientes que han desarrollado eventos coronarios agudos con el manejo
farmacológico establecido, aún queda mucho por investigar. Dado que la aterosclerosis es un padecimiento
multicausal y que la combinación de factores de riesgo aumenta de forma exponencial las probabilidades de
enfermedad cardiovascular, el enfoque más adecuado deberá incluir una evaluación del riesgo cardiovascular
global. Por otro lado, se deberá seguir insistiendo en la adopción de estilos de vida saludables desde edades
tempranas de las personas.
Resumen
La aterosclerosis humana es un proceso patológico complejo, de causa multifactorial, compuesto de dos
fenómenos estrechamente relacionados: la aterosis, que se caracteriza por la acumulación de lípidos tanto intra
como extracelularmente y que incluye la formación de las llamadas células espumosas y reacción inflamatoria;
y la esclerosis, que es el endurecimiento cicatrizal de la pared arterial, caracterizado por el incremento de
miocitos, distrofia de la matriz extracelular, calcificación, necrobiosis y mayor reacción inflamatoria. El endotelio
es quizá el órgano más grande del cuerpo con funciones endócrinas, autócrinas y parácrinas. Realiza varias

�funciones, entre las que se hallan, la regulación del intercambio de moléculas entre la sangre y la pared vascular;
controla el tono vascular a través del óxido nítrico y la prostaglandina I2, causando relajación del músculo liso
vascular, así como también, desarrolla funciones antitrombóticas-fibrinolíticas entre otras. Un factor fundamental
en la aterosclerosis es la disfunción endotelial, cuyo aspecto clave es la disminución del óxido nítrico, la cual
pudiera deberse a un aumento en su degradación metabólica ó bien, a una reducción en su síntesis. De igual
importancia es la participación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), que en condiciones de disfunción
endotelial, permanecen un tiempo mayor en el espacio subendotelial, donde son oxidadas (modificadas),
originando las LDL mínimamente modificadas (MM-LDL).Las células que participan directamente en la
formación de la placa ateromatosa son los monocitos, que al madurar en el espacio subendotelial se convierten
en macrófagos. Por otro lado, las MM-LDL se exponen a un mayor grado de oxidación y son capaces de
estimular ó activar al macrófago, el cual, al no contar con un mecanismo que limite la entrada de colesterol,
degrada pobremente a las LDL oxidadas. A consecuencia de la incorporación no controlada de colesterol, el
macrófago se ceba y se convierte en una célula espumosa, la cual al morir, los lípidos restantes formarán el
núcleo ateromatoso junto con sustancias tóxicas, las que lesionarán al endotelio, que pasa de presentar una
disfunción sin anomalías morfológicas hasta ser un endotelio dañado, que en algunas zonas puede inclusive,
ser destruido y desaparecer. La exposición de este endotelio no funcional a la sangre del colágeno subyacente,
estimula la adhesión plaquetaria, las que en conjunto con los macrófagos secretan factores de crecimiento, que
terminan por estimular la proliferación y migración de células musculares lisas de la capa media.
Palabras claves: aterogenesis, ateroma, aterosclerosis humana
Abstract
Human atherosclerosis is a multifactorial, pathological complex process, including two tightly related
phenomena: atherosis, characterized for intracellular or extracellular lipid accumulation and also include foaming
cells and inflammatory reaction; and hardening scare of the arterial wall caused by increased number of myocyte,
dystrophy of extracellular matrix, calcification, necrobiosis and increased inflammatory reaction. Maybe the
endothelium is the biggest organ of the body with endocrine, autocrine and paracrine. Realizes many functions
like regulation of interchange of molecules between blood and vascular wall, also regulates vascular tone through
nitric oxide and prostaglandin I2 causing relaxation of vascular smooth muscle, as well as development
antithrombotic-fibrinolytic functions. A fundamental factor in atherosclerosis is the endothelial disfunction, a
principal aspect in the nitric oxide reduction, probably caused by increased metabolic degradation or reduced
synthesis. Besides is very important the role of low density lipoproteins (LDL), that in condition of endothelial
disfunction remain a longer time in the subendothelial space and here are oxidized (modified), originating
modified mimically LDL (MM-LDL). The cells that directly participate in the atheromatous plaque formation are
the monocytes, which become in macrophages during maturation. By other side the MM-LDL are exposed to a
broad oxidation and can stimulate or activate the macrophage, these cells do not have a mechanism to block
the cholesterol uptake and poorly degrade the oxidized LDL. As a consequence of the uncontrolled cholesterol
uptake the macrophage becomes to a foaming cell conducing to the cell death, the released lipids will create the
atheromatous nucleus and toxic substances, which will injury the endothelium, that will progress from a
dysfunctional endothelium to a damaged endothelium, showing some disappeared or destroyed regions. The
exposure of this unfunctional endothelium to the underlying collagen blood, stimulate the platelet adherence,
that together with the macrophages secrete grow factors, that stimulate proliferation and migration of smooth
muscle cells of the medium layer.
Keywords: atherogenesis, atheroma, human atherosclerosis

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2008, Vol 9, No 4, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�COMPORTAMIENTO EPIDEMIOLÓGICO DE LA TUBERCULOSIS EN
QUERÉTARO, MÉXICO: EVALUACIÓN DE 5 AÑOS
Guadalupe Márquez García, Minerva Escartín Chávez, Feliciano Milián Suazo*, Laura Pérez Guerrero*
Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Querétaro (Querétaro, México), *Programa Nacional de
Epidemiología-CENID-FA,
INIFAP.
(Querétaro,
México).
E-mail: milian.feliciano@inifap.gob.mx.
Introducción
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa,
generalmente
crónica,
causada
por
bacterias
del
complejo Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis, M.
bovis, M. microti, M. africanum y M. canettii) (1); catalogada
mundialmente como la principal causa de muerte por un agente
infeccioso único entre la población adulta. En 1993 la
Organización Mundial de la Salud (OMS) la declaró emergencia
global de salud pública (2-5).
Según la OMS, el número de personas infectadas
mundialmente asciende a mil millones (6,7), lo que significa que
más del 25% de la población ha sido infectada en alguna etapa
de su vida (8). El riesgo anual de infección en países en desarrollo se calcula en 1% a 2% (6). En el 2002 se
estimó que existían 8.8 millones de nuevos casos de TB en el mundo, de los cuales 1.3 millones correspondían
a niños (9-12), con una tasa de incidencia promedio de 141 por cada 100,000 habitantes. Las estimaciones son
de que la tasa de incidencia global de tuberculosis se incrementa aproximadamente 1.1% por año, con una
tendencia mayor en regiones de África y la Unión Soviética (13). Actualmente, la tuberculosis es responsable
de una mortalidad anual global de dos a tres millones de personas, donde el 6% son menores de 15 años (1418).
Entre los factores que complican la erradicación de la tuberculosis está la pobreza y el hacinamiento, la
desnutrición, la presencia del virus del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y otras enfermedades
inmunodepresoras, tales como la Diabetes, los flujos migratorios de zonas endémicas y, quizá el más
importante, la falla en el mantenimiento de la infraestructura de salud pública, dado que se llegó a considerar a
la TB como un problema del pasado (19-22). Otros factores que han contribuido a esta situación son: el
incremento en las formas extrapulmonares de la enfermedad, la infección por micobacterias atípicas, el uso de
drogas ilegales, la transmisión en grupos congregados e institucionales, como el personal de salud, prisiones y
asilos, y el más grave, el surgimiento de cepas multirresistentes a los antifímicos de primera o segunda línea
(23-27).
En cuanto a la morbilidad, en el año 2000 la tasa de incidencia mundial fue de 15 por cada 100 000 habitantes,
aunque algunas estimaciones sugieren que la tasa actual puede ser tres veces mayor, donde el grupo de edad
más afectado es el de individuos mayores de 65 años (28). De los casos nuevos reportados anualmente el 80%
son pulmonares (29,30).
México ocupado el tercer lugar entre los países con mayor morbilidad y mortalidad por tuberculosis en América
Latina; en el 2003 se diagnosticaron alrededor de 17 mil casos nuevos y 2,500 muertes por esta causa (31-34).
Históricamente la tasa de mortalidad por tuberculosis pulmonar ha mostrado una tendencia a la baja, de 80 por
100,000 habitantes en 1962 a 4.3 por 100,000 habitantes en 1996. En el año 2000 la tuberculosis del aparato
respiratorio representó la tercera causa de muerte a nivel nacional (35,35,37); de las cuales el 92% fueron de
tipo pulmonar, menos del 1% meníngea y el 7% en otras localizaciones (38). Las tasas de TB son
particularmente altas en los estados del Sur (39).
En México, a diferencia de otros países donde el VIH es el factor de co-infección con TB, la Diabetes mellitus
juega un papel relevante; la cual ha incrementado su incidencia, de 6.7% en población adulta en 1993, a 8.2%
en el 2000. Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud del año 2000 (ENSA) muestran que la prevalencia
en México de infección por VIH en individuos mayores de 15 años de edad es de 0.1% mientras que la
prevalencia de diabetes es del 8%; de ahí que el riesgo atribuible de tuberculosis debido a HIV sea del 2%,
comparado con el 25% por diabetes (40).

�La tuberculosis, al igual que muchas otras enfermedades, puede sufrir cambios epidemiológicos con el paso de
los años, lo que hace necesario evaluaciones periódicas a fin de adecuar estrategias de control; por lo tanto, el
objetivo del presente estudio fue evaluar el comportamiento epidemiológico de la tuberculosis en el estado de
Querétaro para el periodo 2001 al 2005.
Materiales y Métodos
Para el presente estudio se utilizó información de todos los pacientes diagnosticados como positivos a
tuberculosis por cualquiera de los siguientes criterios: presencia de bacillos ácido-alcohol resistentes (BAAR),
positividad al cultivo en medios específicos, compatibilidad a TB de lesiones en histopatología, por evaluación
clínica y por evaluación clínica y/o radiológica de todas las instituciones de salud en el Estado de Querétaro
para el periodo comprendido entre el año 2001 y el año 2005. Se incluyó así mismo información sobre la
mortalidad reportada para la misma población y el mismo periodo de tiempo.
La información fue obtenida de la base de datos de la Dirección de Epidemiología de la Secretaría de Salud del
Estado de Querétaro (SeSeQ); institución responsable de recabar las bases de datos de los programas de salud
de las diferentes instituciones, en especial IMSS, ISSSTE y SSA. Aunque las bases de datos no fueron
completas y existen diferencias entre ellas sobre la información registrada, casi todas incluyen información sobre
la edad, el género, el lugar de origen, la presencia de enfermedades concomitantes y el tipo de tuberculosis
(pulmonar, miliar, etc.); así como datos relevantes sobre el método de diagnóstico, el tratamiento, la duración y
la respuesta al mismo.
Para evitar violar la confidencialidad del paciente, la SeSeQ evitó proporcionar tanto nombre como número de
folio del paciente, tanto en el caso de la base de datos de morbilidad como de la de mortalidad, ya que ambas
se manejan por separado.
Para su manejo y análisis, la información fue transferida a SPSS v.10 a partir de los archivos de Excel, que es
el software utilizado por la SeSeQ para la captura de la información. El análisis estadístico consistió básicamente
en una descripción de variables, cuyos resultados fueron reportados en cuadros de frecuencias y medidas de
tendencia central y dispersión, dependiendo del tipo de variable.
Resultados
Morbilidad. El número total de casos de tuberculosis en el Estado de Querétaro para el periodo de estudio fue
de 1,109, de los cuales el 67.6% fue de tipo pulmonar y el 32.4% extrapulmonar (ver Tabla 1), la mayoría
clasificados como casos nuevos (99%) identificados en la consulta externa (95%). La incidencia anual
acumulada fue muy pareja: 262, 195, 203, 227 y 222, respectivamente para los años 2001 al 2005. La tasa de
incidencia anual por cada 100,000 habitantes para el mismo periodo fue de 17.6, 12.9, 13.1, 14.4 y 13.9,
respectivamente.
Tabla 1. Frecuencia y proporción de acuerdo a la localización de la tuberculosis en pacientes del
Estado de Querétaro: 2001-2005.

�La edad promedio de los pacientes fue de 44.2 ± 21.6 años (IC95% 42.9-45.4). Se observó una relación directa
entre la edad y la tasa de incidencia por 100,000 habitantes, la cual fue de 4.4% para los pacientes de 14 años
o menos, al 67% en pacientes de 65 años o más (ver Figura 1). No se observaron diferencias por género: 52%
vs 48%.
Figura 1. Tasa de Incidencia y tasa de mortalidad por tuberculosis por cada 100, 000 habitantes por
grupos de edad en el Estado de Querétaro, México: 2001-2005.

El municipio con el mayor número de casos de TB fue el de Querétaro (ver Tabla 2), con un total de 547 (49%),
resultado lógico considerando que en este municipio concentra aproximadamente el 60% de la población total
de la entidad; sin embargo, la mayor tasa de incidencia se observó en el municipio de Pinal de Amoles, municipio

�localizado en la sierra Queretana, caracterizado por la pobreza y las bajas temperaturas en el invierno, con 55
casos por 100,000 habitantes.
Tabla 2. Frecuencia, Incidencia y Tasa de Incidencia de tuberculosis por cada 100, 000 habitantes, por
municipio, en el Estado de Querétaro: 2001-2005.

La mayor parte de los diagnósticos se realizó a través del análisis baciloscópico, 56%; seguido por
histopatología con el 22%. El 68% de los casos fue de tipo pulmonar, seguido por el tipo ganglionar, 14% y otras
de menor presentación: intestinal (4%), ósea (3%), renal (2%), miliar (2%) y Meníngea/SNC (2%).
Se observó que la mayor tasa de incidencia de TB pulmonar se presentó en el grupo de pacientes 65 años o
más (55 por 100,000 habitantes), mientras que en el grupo de menores de 14 años fue casi 50 veces menor
(1.3 por 100,000 habitantes). En este último grupo predominó la TB ganglionar (2 por cada 100,000
habitantes). Por otra parte, se observó que el mayor número de casos de TB meníngea/SNC se presentó en
pacientes menores de 14 años (ver Tabla 3).
Tabla 3. Frecuencia de casos de tuberculosis de acuerdo a la edad y el tipo de presentación en pacientes
del estado de Querétaro: 2001-2005.

�Nota. Las cifras fueron redondeadas al entero inmediato, 0.6 hacia arriba y 0.5 hacia abajo.

El 13% de los casos (n=146) presentó alguna situación de comorbilidad, donde la enfermedad concomitante
mas frecuente fue la Diabetes mellitus con casi el 7% de los casos (n=74); la infección por VIH se registró en el
1.5% de los casos y el SIDA en el 0.7% (ver Tabla 4). El 99% recibió tratamiento primario supervisado, en su
mayoría (73%) con una duración de 6 meses; el 52% terminó el tratamiento con baciloscopía negativa y el 37%
sin evaluación alguna reportada, la mayoría de estos últimos con tuberculosis extrapulmonar; solo el 5.6% de
los casos falleció a pesar del tratamiento.
Tabla 4. Presencia de comorbilidad en los casos de tuberculosis en pacientes del estado de Querétaro:
2001-2005.

Otras: hipertensión, enfermedad de Addison, sx de Down, gota, tifoidea, silicosis, asma, hemofilia
Mortalidad. El total de defunciones por tuberculosis en el periodo de estudio fue de 193, con una tasa de
mortalidad por 100,000 habitantes, de 2.8 en el 2001 a 1.9 en el 2005. La edad promedio de los individuos al
momento del fallecimiento fue de 56±20 años (IC95% 53-59); el 62% del género masculino. El mayor número de
casos de mortalidad se debió a la tuberculosis pulmonar (76%), seguido por la miliar (10%) (ver Tabla 5).

�Tabla 5. Principales causas de mortalidad de pacientes con tuberculosis de acuerdo al tipo de
presentación anatómica en el Estado de Querétaro: 2001-2005

Al igual que la morbilidad, la tasa de mortalidad estuvo directamente relacionada con la edad del paciente, la
cual fue en forma ascendente de 0.2 en pacientes de 14 años o menos a 23 por 100, 000 habitantes en pacientes
de 65 años o más. Nuevamente, el municipio con más muertes fue Querétaro (n=78, 40%) pero el de mayor
tasa específica de mortalidad fue Pinal de Amoles, con 13 defunciones por cada 100,000 habitantes (ver Tabla
2). Aunque la información de los pacientes fue incompleta y diferente para cada institución, se logró determinar
que de los pacientes que murieron, el 39% no tenía ningún grado de escolaridad y el 23% no terminó los estudios
primarios. Se encontró así mismo que aunque casi la mitad de los pacientes no tenían registrada el tipo de
ocupación (46.1%), de aquellos que la tuvieron el 23% se dedicaba a actividades relacionadas a la agricultura,
ganadería, silvicultura, caza y/o pesca (ver Tabla 6).
Cuadro 6. Actividad laboral de los casos de los casos de defunción por tuberculosis en el Estado de
Querétaro: 2001-2005

Discusión

�En el presente estudio, el promedio de la tasa de incidencia de tuberculosis en el estado de Querétaro durante
el periodo de cinco años comprendido del 2001 al 2005, mantuvo un patrón estable, con una tasa promedio de
14.4 por 100,000 habitantes, lo cual indica un valor casi diez veces menor a la tasa de incidencia mundial
reportada en el 2002 por la OMS (141 por 100,000 habitantes) (41) y similar a la tasa a nivel nacional que fue
de 15 por 100,000 habitantes en el año 2000 (42).
De los 18 municipios del estado, Pinal de Amoles fue el más afectado, tanto en morbilidad como en mortalidad
por TB con cifras muy superiores a las reportadas a nivel nacional. Pinal de amoles forma parte de un grupo de
municipios enclavados en la Sierra Gorda de Querétaro (Pinal de Amoles, San Joaquín, Jalpan de Serra, Landa
de Matamoros y Arroyo Seco), que son municipios alejados de difícil acceso a los centros de salud y donde la
pobreza se agudiza.
El municipio de Querétaro resultó ser el de mayor número de casos de TB y de muertes en el estado, sin
embargo, la tasa de incidencia fue intermedia, 15 por 100,000 habitantes y una mortalidad de 2.2 por 100,000
habitantes. El hecho de que no se reporten muertes en Huimilpan y que la tasa de incidencia haya sido la mas
baja puede ser una consecuencia de la cercanía a la Ciudad de Querétaro, y por consecuencia a los centros de
salud.
La edad promedio al diagnóstico de la TB fue de 44 años y 56 años al momento de la muerte. Otros estudios
reportan cifras similares, en Veracruz la edad promedio al diagnóstico fue de 47 años, a la muerte de 51 (43).
Reportes coinciden también en la relación entre la edad y la presentación de TB (44). En los Estados Unidos
en el 2003 la mayor tasa de incidencia se observó también en pacientes mayores de 65 años (8.4 por 100,000
habitantes) (45), aunque la cifra es menor a la encontrada para Querétaro.
La Norma Oficial Mexicana señala al estudio bacteriológico como el método fundamental para el diagnóstico de
la tuberculosis. En este estudio se encontró que el método de elección por lo sistemas de salud en el estado
fue la baciloscopía, a pesar de que es bien conocido que este método depende de una mayor cantidad de
bacilos por muestra para dar un resultado positivo. Solamente el 1.3% de los pacientes fueron diagnosticados
por cultivo. El utilizar la baciloscopía como método confirmatorio de diagnóstico es un hecho relevante, estudios
específicos han determinado que se pierde aproximadamente el 20% de positivos cuando dicho diagnóstico se
compara con el cultivo (46), lo que puede tener un fuerte impacto epidemiológico de la TB.
La tuberculosis pulmonar fue la forma de presentación más frecuente de la enfermedad (67%), cifra menor a lo
reportado previamente (80% a 87%) (5,12,13). Como consecuencia, la proporción de TB extrapulmonar se ha
incrementado de 20% a 33% en los últimos años; donde la más frecuente de estas últimas fue la TB ganglionar
(14%), en pacientes de 14 años o menos fue la principal, aún por encima de la pulmonar.
Cabe mencionar que el mayor número de casos de TB meníngea/SNC se registraron en el grupo de menores
de 15 años, lo cual hace cuestionar a cerca de la efectividad de la vacuna BCG o si estos pacientes no contaban
con su aplicación, dato con el que no contamos en el estudio.
La comorbilidad entre VIH/SIDA encontrada en nuestro estudio (2.2%) coincide con lo reportado por otros
autores, quienes han encontrado una comorbilidad del 2% al 3% (47). Reportes nacionales señalan que las
condiciones de comorbilidad para tuberculosis más frecuentes al momento del diagnóstico son: la desnutrición,
la diabetes mellitus y la cirrosis hepática (48,49). En el presente estudio, no se reportó ningún caso de cirrosis
hepática, a pesar de que la opción esta incluída en la base de datos de la SeSeQ.
En el presente estudio se encontró que a pesar de que una alta proporción de pacientes confirmó baciloscopía
negativa al final del tratamiento, un alto porcentaje terminó el tratamiento sin reporte de basciloscopia negativa
(37%). Al hacer una evaluación más profunda se encontró que la mayoría de estos pacientes presentaban TB
extrapulmonar; donde la basciloscopia no es necesaria.
De los 1,109 casos que se reportaron durante los 5 años, el 5.6% falleció, el 2.8% abandonó el tratamiento y
el 0.8% presentó fracaso. Estas cifras indican que los parámetros en el estado se mantienen, puesto que
coinciden con reportes previos en el estado (50). El porcentaje de defunciones es similar al encontrado en
Colima (5.4%), aunque en este estado las cifras de abandono del tratamiento (21%) y de fracaso del mismo
(2.7%) fueron mayores (51).

�La mayor tasa de mortalidad sufrió un marcado incremento de forma progresiva a mayor edad de los individuos.
La mayor tasa fue en el grupo de 65 años o mayores, donde alcanzó 23.5 por 100,000 habitantes, lo cual fue
20 veces mayor al grupo de los menores de 15 años (0.2 por 100,000 habitantes).
El 75% de muertes entre pacientes con tuberculosis pulmonar encontrado en este estudio difiere de lo reportado
en la literatura, donde se menciona un 92%. Esto es de llamar la atención, dado que también la incidencia de
casos pulmonares es diferente, 67.6%, lo que sugiere la probable participación de Mycobacterium bovis, el cual
se caracteriza por causar tuberculosis extrapulmonar. Cabe destacar que en la presente investigación, más del
20% de los fallecidos ejercían alguna actividad relacionada con el campo o la ganadería, lo cual abre una
interrogante sobre si existe alguna situación de zoonosis de la tuberculosis en Querétaro.
Las características sociodemográficas de los pacientes fallecidos por TB indican situación de pobreza,
evidenciado por el alto nivel de analfabetismo; casi el 40% tenía nula escolaridad y solo el 20% realizó algunos
años de primaria. Además, la mayoría de los casos no tenían ocupación alguna al momento del fallecimiento,
lo que a su vez pudo haber sido una consecuencia de que en su mayoría eran adultos mayores. Esto coincide
con otros reportes en Veracruz el 32% de los pacientes fallecidos eran analfabetas (52).
Uno de los objetivos del estudio era hacer un análisis más profundo de las bases de datos para generar
información de mayor valor epidemiológico, sin embargo, las deficiencias de las bases de datos no lo
permitieron. Por ejemplo, dado que la presentación de casos de tuberculosis extrapulmonar ha ido
incrementando en los últimos años, presentación característica cuando la infección es por M. bovis, agente
etiológico de la enfermedad en el ganado, nuestro interés era ver cuantos de los casos de TB estaban asociados
con actividades que implicaran cercanía al ganado o al consumo de leche cruda, sin embargo esto no se pudo
realizar porque dicha información no se captura.
Algo que llama la atención sobre las bases de datos, es que estas sean poco uniformes entre instituciones y se
capturen en Excel, cuando existe software especializado de acceso gratuito, preciso, fácil de manejar; como es
el caso de EPIINFO, que fue desarrollado por el Centro de Control de enfermedades (CDC, por sus siglas en
inglés) de Atlanta en los Estados Unidos, precisamente para las ciencias de la salud para facilitar la captura, el
manejo, el intercambio y el análisis de la información. Un formato general de captura de información en EPIINFO
facilitaría de manera considerable la evaluación rutinaria y periódica de la información para beneficio del sector.
Agradecimientos
Se agradece a los Doctores Antonio Juárez Piceno y Wenceslao A Martínez Medina de la Secretaria de Salud
del Estado de Querétaro por la ayuda proporcionada en la consulta de la información de los registros de
tuberculosis.
Resumen
El objetivo del presente estudio fue conocer el comportamiento epidemiológico de la tuberculosis (TB) en el
estado de Querétaro, México. Se analizó información de todos los casos de morbilidad y mortalidad de
tuberculosis para los años de 2001 al 2005. Se consideraron casos aquellos pacientes cuyas muestras fueron
positivas a la presencia de bacillos ácido-alcohol resistentes, al cultivo, mostraban lesiones compatibles a TB o
fueron positivas a la evaluación clínica y radiológica. El número total de casos en el periodo de 5 años fue de
1,109; el 67.6% de tipo pulmonar y el 32.4% extrapulmonar. La incidencia anual acumulada tuvo poca variación,
fue de 195 a 262, mientras que la tasa de incidencia por 100,000 habitantes fue del 13.1 al 17.6. Se observó
una relación directa entre la edad y la tasa de incidencia, la cual fue de 4.4% para pacientes de 14 años o menos
al 67% en pacientes de 65 años o más, la misma situación se observó con la mortalidad. El mayor número de
casos de mortalidad se debió a la tuberculosis pulmonar (76%), seguido por la miliar (10%). En aquellos registros
que recabaron información sobre ocupación, el 23% de los casos reportaron actividades relacionadas a la
agricultura, ganadería, silvicultura, caza y/o pesca. Las mayores tasas de morbilidad y mortalidad se observaron
en municipios de mayor pobreza y donde las temperaturas son más bajas durante el invierno. Se discuten
deficiencias en la uniformidad y la calidad de las bases de datos.
Palabras clave: Tuberculosis, Epidemiología, Salud Pública, Querétaro.
Abstract

�The objective of this study was to evaluate the epidemiological behavior of tuberculosis in the human population
in the state of Queretaro, Mexico. Information was obtained from TB state´s registries for the years 2001-2005.
Case was defined as any patient with samples positive to any of the following: presence of bacillus acid-alcohol
resistant, culture, TB-compatible lesions by histopathology, clinical or radiological evaluation. The total number
of cases was 1, 109; 67.6% pulmonar and 32.4 extrapulmonar. Cumulative incidence by year was almost
constant; it went from 195 to 262, while the incidence rate by 100, 000 inhabitants went from 13.1 to 17.6. Both,
incidence rate and death rate increased with age; it went from 4.4% in patients 14 years-old and younger to 67%
in patients 65 years old and older. Most casualties were due pulmonary TB, 76%, followed by milliar TB,
10%. Partial information about occupation reports that 23% of cases were related to activities in agriculture and
livestock management. Higher morbidity and mortality rates were observed in counties with high rates of poverty
and cold during the winter. A discussion about deficiencies in registries and data bases is included.
Key words: Tuberculosis, Epidemiology, Public Health, Queretaro.
Referencias
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tuberculosis en la atención primaria a la salud.
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8. Kumate M. 2003. Pasado, presente y futuro de las técnicas diagnósticas de tuberculosis. Rev Inst Nal Enf
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9. Chowell G, et. al. Op. cit.
10. Torales T. A., et. al. Op. cit.
11. Maher, D. and M. Raviglione. 2005. Global Epidemiology of Tuberculosis. Clin Chest Med. 26:167-82.
12. Schneider, E, M. Moore and K. Castro. 2005. Epidemiology of Tuberculosis in the United States. Clin Chest
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13. Maher, D. and M. Raviglione, Op.cit.
14. Torales T. A., et. al. Op. cit.
15. Kumate M., Op. cit.
16. Goldberg, S. 2004. Tuberculosis. Clin Fam Prac. 6 (1): 175-96.

�17. Pelly, T, D. Moore, R. Gilman and C. Evans. 2004. Recent tuberculosis advances in Latin America. Curr
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18. Milián F, L. Sánchez, P. Toledo, C. Ramírez and M. Santillán . 2000. Descriptive Study of Human and Bovine
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19. Bustamente-Montes, L. P, et. al. Op. cit.
20. Maher, D. and M. Raviglione, Op.cit
21. Torales T. A., et. al. Op. cit
22. Goldberg, S., Op.cit.
23. Haas, D., Op.cit.
24. Maher, D. and M. Raviglione, Op.cit.
25. Schneider, E, et. al., Op.cit.
26. Torales T. A., et. al. Op. cit.
27. Milián F, et. al. Op. cit
28. Torales T. A., et. al. Op. cit
29. Chowell G, et. al. Op. cit
30. García, G.M., P. Small, S.C. García, M.M. Mayar, R.L. Ferreyra and M.M. Palacios. 1999. Tuberculosis
epidemiology and control in Veracruz, Mexico. Int J Epidemiol. 28: 135-40.
31. Idem.
32. Modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-006-SSA2-1993, Op.cit.
33. Chowell G, et. al. Op. cit.
34. Torales T. A., et. al. Op. cit
35. Idem.
36. Kumate M., Op. cit.
37. Chowell G, et. al. Op. cit.
38. Kumate M., Op. cit.
39. García, G.M., et. al., Op.cit.
40. Ponce de León, A., G.M. García, S.M. García, P.F. Gómez, G.J. Valdespino and F.G. Olaiz. 2004.
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41. Maher, D. and M. Raviglione, Op.cit.

�42. Torales T. A., et. al. Op. cit.
43. Bustamente-Montes, L. P, et. al. Op. cit.
44. Chowell G, et. al. Op. cit.
45. Torales T. A., et. al. Op. cit
46. Orduña, T.P., S. F. Milian, F.M.A. Santillan y C.I.C Ramírez. 1999. Aislamiento e identificación de
Mycobacterium bovis a partir de muestras de expectoración de pacientes humanos con problemas respiratorios
crónicos. Vet Mex. 30 (3): 227-229.
47. García, G.M., et. al., Op.cit.
48. Idem.
49. Bustamente-Montes, L. P, et. al., Op. cit.
50. Milián F, et. al. Op. cit
51. Chowell G, et. al. Op. cit.
52. Bustamente-Montes, L. P, et. al. Op. cit.

�DETECCIÓN, CARACTERIZACIÓN SEROLÓGICA Y ANTIBIOGRAMAS
DEEscherichia coli AISLADAS DE CARNE DE TERNERA (BABILLA)
ENTERA Y PICADA
Carmela Maria Kasnowski, Robson Maia Franco, Luiz Antonio Trindade Oliveira, Angélica M. Valente, José
Carlos
A.P
Carvalho
y
Carlos
A.
Conte-Junior*
Departamento de Tecnología de los Alimentos, Facultad de Veterinaria, Universidad Federal Fluminense
(Brasil)
*Departamento de Nutrición, Bromatología y Tecnología de los Alimentos, Facultad de Veterinaria, Universidad
Complutense
de
Madrid
(Madrid,
España).
E-mail: conte@vet.ucm.es
Introducción
La carne bovina, utilizada a menudo en la alimentación humana (1),
es una excelente fuente de proteínas, sales minerales y vitaminas
del grupo B. Sin embargo, los alimentos cárnicos, particularmente
aquellos que son procesados manualmente, constituyen un
excelente medio de cultivo ya que presentan un elevado porcentaje
de humedad, pH próximo a la neutralidad y composición rica en
nutrientes que favorecen el establecimiento, supervivencia y
multiplicación de un gran numero de microorganismos capaces de
provocar Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) en
humanos (2). Las condiciones sanitarias deficientes durante la
matanza de los animales, un almacenamiento inadecuado y una higiene precaria durante la preparación de los
productos cárnicos, son factores que predisponen a los individuos a sufrir las ETA o a que se conviertan en
portadores asintomáticos (3,4). De las muestras de carne de ternera que son enviadas al laboratorio del Centro
de Vigilancia Sanitaria, una importante parte de las bacterias aisladas son Gramnegativas, y de éstas, el 95%
pertenecen a la familia Enterobacteriaceae, donde Escherichia colirepresenta una de las especies más
comúnmente identificadas (5). En el caso de humanos, estas bacterias pueden desencadenar procesos
entéricos, así como una gran variedad de infecciones extra intestinales. Según la Organización Mundial de la
Salud (OMS), se estima que en el mundo suceden aproximadamente un billón de episodios diarreicos por año,
particularmente, en niños menores de cinco años, teniendo como consecuencia una elevada mortalidad (6).
Escherichia coli es la especie predominante entre los diversos microorganismos anaerobios facultativos que
hacen parte de la microbiota intestinal de animales de sangre caliente (7). El significado de su presencia en los
alimentos debe ser evaluado sobre dos vertientes, una como indicativo de contaminación microbiana de origen
fecal, que representa condiciones higiénicas insatisfactorias, y otra como indicativo de diversas cepas
reconocidas como patógenas para humanos y animales. El análisis cuantitativo de E. coli es un parámetro
empleado para estimar el peligro potencial de una ETA a través del agua y de los alimentos destinados al
consumo humano (8,9). Basándonos en factores de virulencia, manifestaciones clínicas, epidemiología y
serotipificación, las cepas de E. coli, consideradas patógenas, son agrupadas según Buchanan y Doyle (10) en
5 clases: E. coli enteropatogénica (EPEC), E. coli enteroinvasiva (EIEC), E. coli enterotoxigénica (ETEC), E.
coli enterohemorrágica (EHEC) y E. colienteroagregativa (EAEC o EaggEC).
Por lo tanto, el objetivo de nuestro estudio fue detectar, caracterizar los serogrupos y realizar los antibiogramas
deEscherichia coli aisladas de carne de ternera (babilla), entera y picada, en diferentes establecimientos en las
mismas condiciones que se ofrecen al consumidor.
Material y Métodos
Se recogieron 30 muestras de carne bovina, la babilla, en establecimientos comerciales (supermercados y
carnicerías) de la ciudad de Río de Janeiro (Brasil) en las mismas condiciones que se ofrecen al consumidor.
Se emplearon muestras de 1,0 Kg de peso, en las cuales, 500 gramos se utilizaron enteros y los otros 500
gramos se picaron, por el propio establecimiento. Las muestras se transportaron en recipientes isotérmicos al
laboratorio de Control Microbiológico de Productos de Origen Animal de la Facultad de Veterinaria de la
Universidad Federal Fluminense.

�Con el objetivo de observar el comportamiento de los microorganismos y comprobar la eficiencia de todos los
medios de cultivos utilizados en las diferentes fases de análisis, se sembraron cultivos patrones
de: E.coliUFF/NCIB-86, E. coli ATCC 10799, E. coli ATCC 11303, E. coli CDC H27, E. coli CDC 055, E.
coli O157:H7 E-40705-SH1-PHLS, suministrados por el Instituto Oswaldo Cruz (Fiocruz, Rio de Janeiro, Brasil).
2.1 Conteo de Escherichia coli – Método 1 (11)
Se pesaron asépticamente 25 g de cada muestra y se procedió a la homogeneización con 225 mL de solución
salina peptonada a 0,1% en homogeneizador, obteniéndose la dilución 10-1. Se retiró una alícuota de 1 mL de
esta dilución y se transfirió a un tubo conteniendo 9 mL de solución salina peptonada (SSP) a 0,1%, originando
la dilución 10-2. Para las muestras de carne entera se sembró hasta la dilución 10-7, mientras que para carne
picada hasta 10-9. Tres series de tres tubos conteniendo 10 mL de medio Fluorocult LMX Broth Modified (Merck,
Darmstadt, Alemania), se inocularon e incubaron a 37°C durante 24-48 horas. Se procedió a la lectura de la
prueba con la ayuda de una lámpara de luz ultravioleta de una longitud de onda de 366 nm (Merck, Darmstadt,
Alemania), de acuerdo con la siguiente interpretación: cuando aparece fluorescencia de color verdeazulado, lo
que se determina es la presencia de coliformes a 35°C (coliformes totales), mientras que si la fluorescencia es
azul, indica presencia de coliformes fecales. Para confirmar la presencia de E. coli se realizó también la prueba
del indol, empleando el reactivo de Kovacs (Merck, Darmstadt, Alemania) cuya confirmación se verifica con la
aparición de un anillo rojo. Los resultados se expresaron como número más probable (NMP) de coliformes a
35°C y de E. coli por gramo de muestra, de acuerdo con la tabla de Mc Crady.
2.2 Aislamiento e identificación de Escherichia coli enteropatogénica (EPEC) y E. coli enteroinvasiva
(EIEC) - Método 2 (12)
Se emplearon 25 gramos de cada muestra que, después de mezclados en el homogeneizador, se les añadió
225 mL de caldo cerebro corazón (BHI) (Merck, Darmstadt, Alemania) y se incubaron a 35°C durante tres horas.
Este caldo proporciona la recuperación de las condiciones fisiológicas del microorganismo y estimula la
producción enzimática, aumentando el potencial inmunogénico y patogénico. Después del periodo de
incubación, se transfirió todo el inóculo a 250 mL de caldo Triptona Fosfato y se incubó a 44°C durante 20h. Se
continuó con la fase de siembra en estrías, realizándose con el apoyo de una asa bacteriológica de platino en
los medios de agar Mac Conkey Lactose (Difco, Detroit, EE.UU.), agar Eosine methylene blue (EMB) (Merck,
Darmstadt, Alemania) y agarSalmonella-Shigella (Oxoid, Hampshire, Inglaterra), y se incubó a 35°C durante 24
horas. Se aislaron tres colonias típicas de cada uno de los medios y se inocularon para su identificación en
tubos con medio de Sulfato Indol Motilidad (SIM) y agar Citrato de Simmons (Merck, Darmstadt, Alemania), se
incubaron a 35°C durante 24 horas. Se consideraron sospechosos aquellos cultivos que fueron H2S negativo
(-), indol positivo (+), motilidad positiva o negativa (+/-) y citrato negativo (-). Éstos a su vez se inocularon en
medio de Motilidad Indol Lisina (Mili) (13) y medio EPM (14) y se incubaron a 35°C durante 24 horas. Después
de la interpretación de las pruebas se le realizó la serología.
2.3 Aislamiento, identificación de Escherichia coli O157:H7 y diferenciación de cepas enteropatogénica (EHEC)
- Método 3 (15).
Se emplearon 25 gramos de cada muestra, acondicionadas en bolsas plásticas de homogeneización, en las
que se adicionó 225 mL de caldo Lauril Sulfato Triptosa (Merck, Darmstadt, Alemania), y se homogeneizaron e
incubaron a 37°C durante 24 horas. Se sembraron en plac as de agar Fluorocult E. coli O157:H7 (Merck,
Darmstadt, Alemania) y agar Mac Conkey Sorbitol (Oxoid, Hampshire, Inglaterra), y se incubaron a 37°C durante
24 horas. Se tomaron tres Unidades Formadoras de Colonias (UFC) típicas de cada placa inoculada para
identificación en medio Sulfato Indol Motilidad y agar Citrato de Simmons, y posteriormente, se sembraron en
medio Motilidad Indol Lisina (Mili) y medio EPM, de acuerdo al procedimiento descrito para las EPEC. De los
inóculos sospechosos, se realizó la serología.
2.4 Serología
Para realizar la serología, los cultivos positivos para E. coli, que provenían del medio EPM, se inocularon en
agar Casoy (Oxoid, Hampshire, Inglaterra) inclinado y se incubaron a 35°C durante 24 horas. Se utilizaron
sueros polivalentes y monovalentes (16) para la identificación de los serogrupos de E. coli enteropatogénica
(EPEC), E. coli enteroinvasiva (EIEC) y E. coli enterohemorrágica (EHEC). De cada uno de los cultivos en agar

�Casoy, se obtuvo una suspensión de cultivo bacteriano, a la que se le adicionaron 0,3 mL de solución salina
esterilizada y se les realizó la prueba serológica de aglutinación en placa.
2.5 Antibiograma de las cepas aisladas y tipificadas
Después del aislamiento e identificación, los cultivos de E. coli se testaron para determinar su sensibilidad frente
a diferentes antibióticos, de acuerdo al método recomendado por el National Committee for Clinical Laboratory
Standards (17), basado a su vez en el método descrito por Bauer y colaboradores (18). Para evaluar la
sensibilidad de las cepas a los principales antibióticos, se utilizaron los polidiscos de Polisensidisc DME (D.M.E.,
Araçatuba, Brasil), los cuales consisten en un sistema compuesto de cuatro módulos que contienen seis
antibióticos cada uno. Se prepararon placas de Petri con 20 a 25 mL del medio patrón de agar Mueller-Hinton
(Vetec, Rio de Janeiro, Brasil), a pH 7,2. La suspensión bacteriana utilizada fue la misma que la empleada para
serologia, no obstante, ésta se ajustó con solución salina esterilizada para obtener y comparar con el patrón de
turbidez de Kirby y Bauer, correspondiente al número 1 de la escala de Mc Farland, que representa un total de
3x108 UFC mL-1. Se preparó la turbidez patrón adicionándose 0,1 mL de cloruro de bario en 9,9 mL de ácido
sulfúrico a 1%. Esta escala nefelométrica constituye el patrón de turbidez para determinar la intensidad de la
multiplicación bacteriana en medios de cultivo líquido, cuanto mayor es el numero de bacterias, mayor la
opacidad de la solución salina. Con el uso de una torunda estéril se inoculó el cultivo líquido en toda la superficie
del medio, como mínimo en tres sentidos, girando la placa después de cada siembra. A continuación, se
aplicaron los discos de sensibilidad con la ayuda de una pinza, previamente flameada y enfriada. Se utilizaron
para Escherichia coli polidiscos correspondientes a los módulos III y IV, por ser los indicados para la realización
de los antibiogramas en caso de microorganismos Gram-negativos. El módulo tres está constituido por los
antibióticos Cloranfenicol, Aztreonam, Sulfazotrim, Ceftadizima, Cefotaxima y Amicacina. Por otro lado, el
módulo IV está compuesto por Netilmicina, Ampicilina, Cefalotina, Cefoxitina, Gentamicina y Tetraciclina. Se
incubaron las placas inoculadas a 37°C durante 18-24 horas, y después de este período, se observaron los
halos de inhibición que se midieron con la ayuda de un halómetro (expresado en milímetros). La interpretación
de la prueba se basó en la tabla que determina los patrones de medidas de los halos de inhibición para cada
antibiótico, según la clasificación de: resistente, intermediario, moderadamente sensible y sensible.
2.6 Análisis estadístico
Se realizó el tratamiento estadístico de los estudios microbiológicos utilizando el programa de análisis de
varianza (ANOVA) en delineamiento enteramente casualizado (DEC) y en factorial, seguidas de la Prueba de
Tukey Kramer con un nivel de 95% de confianza.
Resultados y Discusión
De las treinta muestras analizadas, el 100% resultaron contaminadas con coliformes totales y en cinco (16,7%)
no se detectaron coliformes fecales. En carne entera, los recuentos de coliformes totales oscilaron de 4,0x103 a
1,1x106 y en E. coli de 0 a 2,4x103, mientras que en carne picada oscilaron de 4,4x103 a 2,5x107 y de 0 a 3,0x105,
respectivamente. La carne de ternera picada presentó, estadísticamente (p&lt;0,05), mayor índice de
contaminación por coliformes que la carne de ternera entera, probablemente debido a una contaminación
durante el procesamiento. Los resultados obtenidos son similares a los encontrados por Leite y colaboradores
(19), en los que el 100% de las muestras de alimentos cárnicos crudos examinados presentaron coliformes
totales con conteos significativos y un 56% presentaron un recuento superior a 5,0x102 g-1 de E. coli (NMP).
Costa y colaboradores (20) también encontraron que el 100% de las 30 muestras de carne bovina picada
estudiadas resultaron contaminadas por coliformes totales, 90% con coliformes fecales y 40% positivas para E.
coli. El elevado número de trabajos con resultados positivos abordando los coliformes y en especial la E. coli en
carne de ternera, ocurre probablemente porque los bovinos son considerados reservorio natural (especialmente
de la EHEC) y el consumo de alimentos contaminados directa o indirectamente por heces bovinas, representa
la principal fuente de contaminación de dicho microorganismo (21,22). Los resultados obtenidos confirman la
presencia de estas cepas en la canal, lo que confirma la posible contaminación en el abate o durante el
procesamiento inadecuado, cuando las bacterias intestinales pueden entrar en contacto con la canal (23,24).
El método 2 presentó mayor eficacia en el aislamiento de Escherichia coli enteropatogénica, aislando un total
de 223 colonias, las cuales se confirmaron bioquímicamente, 110 (49,33%) presentes en la carne entera y 113
(50,67%) en la picada (ver Tabla 1). De las 223 colonias aisladas, 61 (27,36%) fueron serotipificadas,
obteniéndose nuevamente mayor cantidad de cepas aisladas (34 colonias - 15,25%) en carne picada que en la
carne entera (27 colonias – 12,11%). Se observó también que por serología, fueron más frecuentes las cepas

�del grupo EPEC (52 colonias – 23,32), seguidas por las EIEC (ocho colonias – 3,59%) y una sola cepa de
EHEC. Se identificaron, por la tercera metodología, 28 colonias de Escherichia coli confirmadas por pruebas
bioquímicas. La carne picada presentó mayor número de colonias confirmadas (16 colonias - 57,14%) que las
muestras de carne entera (12 colonias - 42,86%). A continuación, por serología, sólo dos cepas se identificaron
como patogénicas, pertenecientes al grupo EIEC, una cepa proveniente de la carne picada y la otra de la carne
entera.

Con relación a la metodología empleada, el método 2 de cultivo demostró ser más eficiente que el 3, ya que
presentó un mayor número de colonias confirmadas, que se ratificaron mediante análisis estadístico con
respecto a las cepas EPEC. Los medios con mayores porcentajes de recuperación fueron EMB y SS (38,09%),
seguidos por Mac Conkey lactosa (20,63%). Con la misma metodología, Cerqueira y colaboradores (25) y
Franco (26) también obtuvieron resultados similares a los antes descritos. La mayor frecuencia de aislamientos
fue para las cepas EPEC (52 cepas) mientras que los serogrupos más identificados fueron EPEC B O142 (27
cepas), EPEC B O125 (nueve cepas) y EPEC A O111 (cinco cepas). Además de éstos, también se identificaron
en menor cantidad, EPEC A O55 (tres cepas), EPEC C O86 (tres cepas), EPEC C O128 (dos cepas), EPEC A
O119 (una cepa), EPEC B O158 (una cepa) y EPEC B O114 (una cepa). De los serogrupos encontrados, es
preocupante la presencia de EPEC, ya que son importantes microorganismos causantes de gastroenteritis en
niños, ancianos e inmunecomprometidos (27,28).
También conviene destacar que en el presente trabajo se aisló una cepa de Escherichia coli O157:H7. En los
últimos años la E. coli O157:H7 ha sido reconocida como uno de los microorganismos involucrados en los brotes
de enfermedades transmitidas por alimentos en humanos (29,30). En 1982 ocurrió un brote de E. coli O157:H7
por el consumo de hamburguesas mal cocidas en una gran red de comida rápida en los Estados Unidos, que
afectó a 600 personas y originó la muerte de cuatro niños (31). Su importancia en salud publica se debe a que
puede provocar colitis hemorrágica y evolucionar hacia un síndrome urémico hemolítico y a una púrpura
trombótica trombocitopénica (32,33,34).
Las cepas de E. coli aisladas y tipificadas como patógenas presentaron un gran espectro de resistencia a los
antibióticos probados, principalmente a Ampicilina (11,32%), Cefalotina (11,11%) y Amicacina (10,06%). La
figura 1 muestra los resultados de los antibiogramas, donde se observa también una mayor sensibilidad a
Cefoxitina, Gentamicina y Tetraciclina (10,75%). La realización de la prueba de sensibilidad a antibióticos, en el
caso de E. coli, se hace necesaria debido a los resultados de los distintos estudios en los que las cepas aisladas
presentaron resistencia a la mayoría de los antibióticos comúnmente utilizados. En el trabajodesarrollado por
Petri y colaboradores (35), en muestras de carne picada, la Ampicilina fue igualmente el antibiótico con mayor
número de cepas resistentes, siendo la Tetraciclina el segundo antibiótico con mayor frecuencia de resistencia.
En el caso de la Cefalotina, detectaron sólo cepas sensibles, por lo que difieren de los resultados obtenidos en
nuestro estudio (ver Figura 1). Meng y colaboradores (36) también destacaron la importancia de la variabilidad

�en la resistencia a antibióticos de cepas de E. coli, mostrando una mayor frecuencia con respecto a la
Estreptomicina y Tetraciclina. Los resultados observados por Oliveira y colaboradores (37) son parecidos a los
obtenidos en nuestro estudio, ya que verifican que los cultivos de E. coli, aislados de hamburguesas, fueron
sensibles a Gentamicina.

Schroeder y colaboradores (38), al aislar 361 cepas de E. coli O157, encontraron que 220 (61%) fueron
sensibles a los 13 antibióticos probados. De manera similar a los resultados observados en nuestro estudio,
ellos también observaron resistencia a Cefalotina (17%) y a Ampicilina (13%). Además, el mayor índice de
resistencia que encontraron fue de un 27% para la Tetraciclina, contrario al detectado en este trabajo, en el que
se detectó mayor susceptibilidad. No obstante, nuestros resultados son semejantes a los observados por Franco
(39), que afirma que las cepas de E.coli son en su gran mayoría, resistentes a los antibióticos probados,
independientemente de si las cepas son patógenas o no. Los resultados de los antibiogramas, similares a otros
trabajos, pueden ser explicados por la existencia de plásmidos y transposones que juegan un papel importante
en la transferencia de resistencia de una célula a otra (40,41,42).
Conclusión
La presencia de bacterias patógenas en la carne bovina y en productos cárnicos constituye un problema de
Salud Publica en virtud de que estos agentes produzcan Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) y por
consecuencia pérdidas económicas. Los resultados encontrados en este estudio alertan sobre la necesidad de
actualizar los pat rones de carne bovina comercializada en Brasil, una vez que la Resolución RDC no 12 (43)
no establece como pruebas analíticas los estudios cuali- y cuantitativos para este alimento en referencia a los
coliformes fecales y Escherichia coli. Además, se resalta la necesidad de poner en práctica programas de
monitorización como Buenas Prácticas de Fabricación (BPF), Procedimientos Patrón de Higiene Operacional
(PPHO) y Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC). Aun cabe resaltar, que la probabilidad de
que aparezcan bacterias con relevante potencial patogénico, seleccionadas en relación al carácter de
resistencia a antibióticos, reafirma la importancia de los aislamientos y los estudios de dichos microorganismos
emergentes con relación a su perfil de sensibilidad a antibióticos.
Agradecimientos

�Este trabajo fue realizado con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq –
Brasil). Agradecemos al Instituto Oswaldo Cruz la cesión de las cepas utilizadas como cultivos patrones. Maria
Carmela Kasnowski recebe una beca concedida por la Coordinación de Perfeccionamiento de Personal de Nivel
Superior (Capes – Brasil). Los autores quieren agradecer a Nuria Arranz Guerrero por la valiosa y critica revisión
realizada en el artículo.
Resumen
Los brotes de Enfermedades Transmisibles por Alimentos (ETA) representan una preocupación para las
industrias alimentarias y los organismos de salud pública. Las cepas patógenas de Escherichia coli están
comúnmente presentes en el trato intestinal de los animales, lo que favorece la contaminación durante el
sacrificio o durante un procesamiento inadecuado de la canal. La importancia que la carne tiene en la
alimentación humana junto con la necesidad de ofrecer un alimento inocuo e incapaz de transmitir
enfermedades, incitaron el desarrollo de este estudio, que tiene por objetivos, detectar, caracterizar los
serogrupos y realizar los antibiogramas de E. coli. aisladas de 30 muestras de carne de ternera (babilla)
comercializadas en mercados y carnicerías de Río de Janeiro, Brasil. Se emplearon 15 muestras de carne
entera y 15 de carne picada (en el propio establecimiento). Se utilizaron diferentes metodologías para la
confirmación bioquímica y serológicamente de las colonias aisladas. Una vez identificados los serogrupos, se
testó su susceptibilidad a diferentes antibióticos. De las muestras analizadas, el 100% resultaron contaminadas
con coliformes totales y en cinco (16,7%) de ellas, no se detectaron coliformes fecales. En carne entera, los
recuentos de coliformes totales oscilaron de 4,0x103 a 1,1x106 y E.coli de 0 a 2,4x103 mientras que en carne
picada oscilaron de 4,4x103 a 2,5x107 y 0 a 3,0x105, respectivamente. Con relación a la metodología
empleada,el segundo método demostró ser más eficiente que el tercer método, ya que presentó un mayor
número de colonias confirmadas. Utilizando el segundo método, se aislaron 52 cepas de E. colienteropatogénica
(EPEC), ocho cepas de E. coli enteroinvasiva (EIEC) y una cepa de E. coli enterohemorrágica (EHEC). Las
cepas de E. coli aisladas y tipificadas como patógenas presentaron un gran espectro de resistencia a los
antibióticos testados, principalmente a ampicilina (11,32%), cefalotina (11,11%) y amicacina (10,06%). La
presencia de serogrupos de E. coli en las muestras confirman la necesidad de implantar los programas de
Buenas Practicas de Fabricac ión (BPF), Procedimientos Patrón de Higiene Operacional (PPHO) y Análisis de
Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC), lo que diminuiría el riesgo para el consumidor.
Palabras clave: Escherichia coli, carne de ternera entera y picada, antibiograma.
Abstract
The outbreaks of foodborne diseases constitute a target of concern to the food industries and to the public health
agencies. Pathogenic variants of Escherichia coli are usually present in the intestinal tract of animals, making
possible the contamination of the carcass and meat cuts during slaughtering or by inadequate processing. The
importance of meat as human food associated to the needs of having a safety food which is not capable to cause
illnesses, had induced to the development of this research with the objective to detect, to characterize the
serogrupos and to make antibiograms of strains of E. coli. Thirty samples of beef (heart of rump) sold in
supermarkets and butchers of Rio de Janeiro (Brazil) were analysed. Of these samples, 15 were composed by
whole beef and 15 were grounded in each own establishment. Different methodologies for the biochemical and
serologically confirmation were used. After identification, the strains were also tested for antibiotic susceptibility.
In relation to the samples analysed, 100% of them were contaminated with total coliforms and five of them
(16.7%) did not detect fecal coliforms. The count of total coliforms and E. coli fluctuated from 4.0x103 to 1.1x106
and 0 to 2.4x103 in whole meat, respectively, whereas in ground beef, it was from 4.4x103 to 2.5x107 and 0 to
3.0x105, respectively. In relation to the methodology used, the second method was more efficient than the third
method, because it presented a greater number of confirmed colonies. Using the second method, we isolated
52 strains of enteropathogenic E. coli (EPEC), eight strains of enteroinvasive E. coli (EIEC) and one strain of
enterohemorrhagicE. coli (EHEC). The strains of E. coli isolated and characterized as pathogenic displayed great
spectrum of antibiotic resistance, mainly to ampiciline (11.32%), cefalotin (11.11%) and amicacine (10.06%).
The presence of the serogroups of E. coli in the examined samples stands out the need of programs of Good
Manufacturing Practice (GMP), Sanitation Standard Operation Procedures (SSOP), and Hazard Analysis and
Critical Control Points (HACCP); to preserve the consumer’s health.
Key words: Escherichia coli, whole and ground beef, antibiogram.
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�EFECTOS PSICOLÓGICOS DEL TRABAJO: SU CONCEPCIÓN Y
HALLAZGOS EN ALGUNOS CENTROS OCUPACIONALES EN
MÉXICO
Arturo
Juárez
García
Facultad de Psicología, Universidad Autónoma del Estado de Morelos (Cuernavaca, Mor., México)
E-mail: arturojuarezg@hotmail.com
Introducción
El trabajo ha tenido un rol protagónico en el desarrollo de la humanidad.
Engels (1) decía que no sólo ha proporcionado los medios de
sobrevivencia al ser humano, si no que ha moldeado su mano y cerebro y
por ello ha marcado también su evolución. Es innegable que los procesos
de trabajo han evolucionado de tal manera que vivimos, sin lugar a dudas,
en una sociedad con grandes avances. No obstante lo anterior, las formas
en que se han diseñado los sistemas de trabajo han soslayado la
dimensión humana del mismo y
dada su mecanización y
automatización las consecuencias en el bienestar de la fuerza laboral han
sido inevitables.
Aunque a lo largo de la historia existen progresos relativos en lo referente
al reconocimiento y control de condiciones de trabajo físicas y sus
consecuencias en la salud biológica, los aspectos psicosociales y los
efectos a nivel psicológico permanecen ignorados, soslayados y sub
identificados.
La importancia de considerar los elementos psicológicos vinculados al trabajo no es sólo porque representan
un indicador de salud según la definición de salud de la Organización Mundial de Salud (2), sino también porque
hay un mar de evidencias que los relacionan con trastornos biológicos tales como las enfermedades crónicas
(3), sin mencionar el mar de críticas ante la caduca y limitada visión cartesiana de la división cuerpo-mente (4).
Una de las causas de la pobre atención a los aspectos psicológicos del trabajo es la escases de teorías,
modelos, metodologías e instrumentos para entender, diagnosticar e intervenir en dichos fenómenos. Sólo a
partir de los 70´s y 80’s comienzan los primeros hallazgos y teorías sobre dichos elementos (5-9).
Quizá los avances más importantes en la temática recaen sobre dos teorías que surgieron de manera
contemporánea en distintas latitudes a finales de los 70’s. Se trata de la Teoría del Síndrome de Burnout y la
de Efectos Negativos de Tipo Psicológico: La primera de ellas en Norteamérica y la otra en la Alemania
democrática, en el esplendor de la guerra fría. Aunque en contextos políticos y sociales diferentes, las dos
teorías surgidas hacen notar la emergencia de estos aspectos independientemente de modelos económicos o
políticos en los distintos países.
I. Teoría del síndrome de “Burnout”.
Se refiere a un Síndrome clínico descrito en 1974 por Herbert J. Freudenberg (10) en Norteamérica, quien lo
definió como un conjunto de síntomas medico-biológicos y psicosociales que se desarrollan en ocupaciones
cuyo “objeto” de trabajo son otros seres humanos, es decir, en ocupaciones de servicios humanos. El Síndrome
de Burnout se da como resultado de excesivas demandas laborales, y está caracterizado principalmente por
desgano, frustración, desilusión, dificultad para integrarse adecuadamente al entorno laboral, agotamiento
emocional (que refiere a la disminución y pérdida de recursos emocionales), despersonalización o
deshumanización (actitudes negativas, de insensibilidad y de cinismo hacia los receptores de servicio prestado),
así como falta de realización personal (percepción de insuficiencia y fracaso profesional). Algunos autores lo
definen como síndrome de desgaste profesional o "estar quemado" (11).

�Más adelante, el entendimiento de dicho síndrome desarrolló su matiz psicosocial y maduró con la propuesta
de Maslach (12) quien planteó al Burnout como una respuesta al estrés laboral crónico definido por tres únicas
dimensiones: Agotamiento emocional, Despersonalización y Falta de Realización personal.
Aunque en el ámbito práctico y de la investigación el modelo de Maslach es el más utilizado, continúan
elaborándose nuevas teorías que varían en cuanto al enfoque tridimensional establecido, por ejemplo Gil-Monte
(13) ha propuesto la categoría de “culpa” como un elemento psicológico adicional que agrava el propio síndrome.
Definitivamente el descubrimiento del síndrome de Burnout es uno de los aportes más importante y significativos
en el tema de los factores psicosociales del trabajo y quizás el más investigado, sin embargo pensar que las
consecuencias psicológicas del trabajo se reducen a este único síndrome es limitante y por ello sigue pendiente
un modelo que amplíe estas consecuencias.
II. Teoría del Los Efectos Negativos de Tipo Psicológico
El concepto de efectos negativos de tipo psicológico del trabajo (EFNP) fue desarrollado por diferentes
psicólogos de Europa Oriental y en particular por la llamada Escuela de Dresden, con el Profesor Winfried
Hacker y sus colaboradores (14). Según su autor los efectos negativos del trabajo (EFNP) se expresan en una
disminución del comportamiento psicofísico, una valoración subjetiva de carácter negativo que repercute en el
rendimiento, la productividad y accidentes. No se traducen en datos clínicos, pero presentan un desequilibrio
en el estado funcional del individuo, el cual de mantenerse, en muchos casos desencadena la enfermedad.
Almirall (15), define a los EFNP como efectos no deseados, que se reflejan en la eficiencia y los estados de
ánimo del trabajador; se manifiestan durante y después del trabajo, expresándose en los diferentes niveles
funcionales del trabajador.
Esta teoría reconoce cuatro EFNP: la Fatiga, la Monotonía, el Estrés y el Hastío Psíquico. La fatiga hace
referencia a la disminución del rendimiento psíquico y corporal causado por el desempeño mantenido de la
actividad laboral. La monotonía, a un estado de hipoactivación en donde entre otras cosas, se ejerce la actividad
sin motivación y de forma automática. El estrés hace referencia a una valoración emocional negativa o conflicto
entre las exigencias de la tarea y los mecanismos y capacidades del trabajador. El hastío psíquico se definió
como un estado de alertamiento con gran carga emocional que se caracteriza por el sentimiento de exaltación,
de enfado y de desgano (desmotivación). Richter y Plath (16) desarrollaron una propuesta instrumental bajo el
nombre de BMS 2 para medir los cuatro efectos, dicho instrumento se utilizó con gran éxito en muchos países
en décadas anteriores.
Aunque la teoría y el instrumento parecían prometedores, en México se realizó un estudio para probar su validez
factorial en distintas ocupaciones con resultados inesperados, pues se encontró que los factores encontrados
no correspondían a los cuatro planteados por la teoría original, pues solo se conservaron el hastío y el
agotamiento (llamado carga psicofísica entonces). Incluso en los análisis apareció una nueva variable de
carácter “positivo” que hacía referencia a los sentimientos de maestría y la confianza de enfrentar exitosamente
las exigencias del trabajo nombrada “autoeficacia laboral” (17).
Desde el punto de vista teórico y conceptual dichos hallazgos han apuntado a diversas reflexiones que exigen
entender que los efectos psicológicos del trabajo no deben ser exclusivamente negativos y que una teoría
integral de los mismos debe incluir efectos psicológicos positivos, lo que implica incluso una redefinición del
concepto de efectos psicológicos y nuevas investigaciones basadas en hallazgos anteriores.
Hacia un nuevo paradigma de los efectos psicológicos del trabajo
De esta forma y asumiendo que no existe una definición específica y convencional sobre el concepto de efectos
psicológicos del trabajo, se pueden entender como las consecuencias psíquicas derivadas de las interacciones
entre el individuo y las condiciones de trabajo en general; y representan una respuesta afectiva y actitudinal del
proceso de esfuerzo adaptativo (tensión) ante dichas interacciones. Dichos efectos pueden ser positivos o
negativos y son precursores del proceso salud-enfermedad y por tanto, son alteraciones tempranas de dicho
proceso (en su aspecto negativo) o elementos promotores del equilibrio y bienestar (en su aspecto
positivo).Gráficamente pudieran expresarse así:
Figura 1. Modelo Propuesto de Efectos Psicológicos del Trabajo

�Con riesgo de sub-esquematizar algo tan complejo, el presente modelo intenta identificar al menos, un orden
de las diferentes categorías que participan en este fenómeno. Es claro entonces que algunos conceptos que se
incluyen deben entenderse en su máxima expresión, por ejemplo, características individuales y condiciones de
trabajo implican dimensiones objetivas, subjetivas e incluso naturales y sociales que luego entonces, tienen
complejas interacciones.
El proceso tensionante por su parte, implica un proceso con aristas que van desde la simple recepción de los
estímulos en los órganos de los sentidos, hasta la respuesta afectiva de los individuos ante tales estímulos. El
eje central de este proceso es una respuesta de activación, alertamiento o tensión, que en nuestro caso
entendemos como sinónimos y que de hecho pudiera entenderse como “estrés” en su acepción original. Dicho
proceso tensionante involucra indicadores y subprocesos psicológicos que son el objeto de interés del presente
escrito.
Dicho modelo es congruente con los conceptos de Eustrés-Disstres en donde se sugiere que el estrés puede
ser positivo o negativo (18), así como con la superación del enfoque centrado en la enfermedad que ha tenido
el modelo biomédico de la salud en el trabajo (19).
Los efectos psicológicos del trabajo son una respuesta afectiva y actitudinal ya que están en estrecha relación
con estados emocionales básicos (tristeza, alegría, enojo, etc), procesos cognitivos (atención, memoria) y
respuestas comportamentales diversas (alcoholismo, drogadicción, estilos de vida) entre muchas otras
categorías del psiquismo. Sin embargo, muchas interrogantes siguen pendientes, por ejemplo: ¿Qué efectos
psicológicos deben incluirse en dicho modelo?, ¿cómo definirlos y establecer sus criterios diferenciales?, ¿son
recurrentes los hasta ahora encontrados (hastío, agotamiento y autoeficacia?, ¿hay diferencias de estos efectos
en distintas ocupaciones?, etc.
El presente trabajo buscó contestar algunas de estas preguntas, particularmente las dos últimas, continuando
de esta forma con el desarrollo de una escala y un búsqueda de un nuevo modelo que comenzó con los análisis
del BMS II en el 2002 por el autor de este escrito.
De esta forma, se plantearon los siguientes objetivos:
1. Identificar o confirmar las dimensiones de una escala para medir efectos psicológicos del trabajo.

�2. Determinar la consistencia interna de las dimensiones de la escala.
3. Averiguar si existen diferencias significativas en diversos centros de trabajo en México.
Metodología
Se trató de un estudio observacional, transeccional, correlacional, en el cuál se realizaron diversas aplicaciones
durante los años 2004 y 2006 y se armó una base total de N= 854 empleados de diferentes centros laborales
que incluían principalmente, enfermeras de distintos hospitales, departamentos y especialidades, así como
docentes, trabajadores operativos, administrativos y empleados de un reclusorio, todos en la ciudad de México
y/o zona metropolitana.
El 78.5% de la muestra total fueron mujeres, el 50.7% tenía más de 38 años, mientras que el 29.4% tenía entre
28 y 37 años y el 15% tenía entre 15 y 27 años. En cuanto a estado civil, el 50.6% era casado y el 45.8% era
soltero. Con respecto a la escolaridad, el 5.4% tenía estudios de primaria, el 8.2% de secundaria, el
48.5% técnicos-comerciales, el 25.3% licenciatura-profesional y el 7.4% posgrado.
Con base en la información disponible y obtenida de las diversas aplicaciones y la necesidad de armar grupos
ocupacionales más o menos comparables en tamaño se establecieron 7 grupos:
Tabla 1. Caracterización de los Centros o Grupos Ocupacionales participantes.

El instrumento aplicado constó de 25 reactivos extraídos de análisis previos a las escala BMS II bajo el criterio
de selección de aquellos que obtuvieron las cargas factoriales más altas en las variables de hastío psíquico,
carga psicofísica y autoeficacia (20). Se establecieron 4 opciones de respuesta tipo likert que iban desde
totalmente en desacuerdo hasta totalmente de acuerdo y se aplicó en los horarios de trabajo de los diferentes
centros laborales.
Resultados
En un primer paso se realizó el análisis factorial de la escala utilizada. Recurriendo al método de componentes
principales y rotación varimax se obtuvieron 5 factores con autovalores mayores a 1 que explicaron el 51.53%
de la Varianza (ver Tabla 2).
La estructura teórica permitió nombrar a los factores como: Hastío Psíquico, Autoeficacia Laboral, Agotamiento,
Complacencia y Ansiedad. La consistencia obtenida (Alfa Cronbach) fue aceptable para cada factor, pues la
más baja fue de 0.62 y la más alta de 0.81 (ver Tabla 2).

�Tabla. 2. Matriz factorial obtenida y coeficientes de consistencia interna en los factores encontrado así
como sus valores propios( eigen) y varianzas explicadas.

��* Para evitar el sesgo metodológico de calcular el alfa sobre el mismo factor obtenido, se realizó un muestreo
aleatorio con el 50% de la muestra (N=425) y en ésta se calculó dicho coeficiente.
En un siguiente paso se analizó la correlación entre los componentes obtenidos y sus estadísticos de centralidad
y desviación estándar. Los resultados permitieron observar que los componentes se correlacionan en la manera
esperada y la media escalar mostró que las variables con mayores puntajes en todos los grupos son la
complacencia y la autoeficacia (positivas) (3.60 y 3.31 respectivamente), mientras que las más bajas fueron
hastío psíquico y ansiedad (1.36 y 1.71 respectivamente). (ver Tabla 3 y Figura 1).
Tabla 3. Medias, desviación estándar y coeficientes de correlación en los factores encontrados

Figura 1. Medias escalares de los distintos efectos psicológicos en los grupos evaluados.

Finalmente y de acuerdo al siguiente objetivo del estudio, se procedió a calcular las diferencias significativas
entre los diversos grupos ocupacionales evaluados. Los Análisis de Varianza mostraron diferencias

�estadísticamente significativas en todas las variables para todos los grupos evaluados como se muestra en la
Tabla 4.
Tabla 4. Medias y análisis de varianza de los efectos psicológicos en los distintos grupos ocupacionales

En general el panorama hace ver a los docentes como el grupo con los efectos psicológicos más positivos,
mientras que el grupo de empleados de reclusorio presenta los efectos más negativos. No obstante, sabiendo
que las medias obtenidas dependen del número de reactivos y que los análisis de varianza realizados no
alcanzan a mostrar cuáles grupos hacen la diferencia con respecto a los demás, se realizó una gráfica y se
calculó la prueba de Scheffe.
Ante las limitaciones de espacio me permito sólo describir que las pruebas de Scheffe mostraron que los
empleados de reclusorio y las enfermeras de cardiología tuvieron significativamente más hastío psíquico,
menos autoeficacia y menos complacencia en relación a los demás grupos, mientras que los operativos fueron
los de mayor ansiedad y los administrativos los de agotamiento significativamente más bajo.
Discusión y Conclusiones
El primer resultado trascendente de esta investigación, es en relación a la confirmación parcial de los factores
obtenidos. De la teoría original de los cuatro efectos negativos psicológicos que subyacen la elaboración de
estos reactivos, pudiéramos decir que se confirman tres: hastío, fatiga y estrés (haciendo equivalencia con
“ansiedad”), sin embargo quizás una mejor interpretación de lo obtenido pudiera hacerse sobre la equivalencia
de los tres primeros factores encontrados con aquellos del síndrome de Burnout, pues la analogía es clara entre
el hastío y la despersonalización, el agotamiento (que coincide plenamente en ambas escalas) y la falta de
realización personal con autoeficacia laboral, que puede ser el mismo indicador en sentido contrario. Vale la
pena mencionar que el inventario original de medición de Burnout – el Maslach Burnout Inventory-, está
diseñado para medir realización personal propiamente y no “falta de” realización personal, inclusive, el
procedimiento del manual pide recodificarla (21). Dicho procedimiento implica una suposición teórica donde se
asume que la recodificación de un reactivo implica que se mide lo contrario, aspecto que algunos estudios han
demostrado como incorrecto (22).

�Los resultados de la presente investigación confirman la necesidad de la consideración independiente de
efectos positivos, pues el surgimiento de la variable “complacencia” que refiere a una respuesta de agrado y
satisfacción ante el trabajo, no resultó como un simple grupo de ítems que cargaron con correlaciones negativas
en el factor “hastío”, sino que cargó como un factor autónomo. Ello invita a considerar el enfoque de efectos
positivos “no sólo como la mera ausencia de los negativos”, visión que debe impulsarse en el campo de la
investigación de los factores psicosociales acorde a las concepciones más avanzadas, integrales y sistémicas
del fenómeno de la salud.
Al respecto, debemos subrayar los resultados relativos a los puntajes obtenidos en efectos positivos versus los
negativos en toda la muestra evaluada (Tabla 3 y Figura 1), pues las variables de autoeficacia y complacencia
destacan y superan ampliamente a las otras. Esto confirma lo obtenido en otros estudios en México donde por
ejemplo las expresiones ligadas a la palabra estímulo “trabajo” son mayormente positivas (23, 24).
Obviamente estos resultados retan el enfoque de investigación de los efectos psicológicos que se ha tenido por
muchos años, donde el énfasis en lo negativo (psicopatológico) ha sido marcado y por ello ha significado una
limitación del entendimiento del fenómeno psicosocial. Sería un error hacer caso omiso de los datos que se
están encontrando y negar la presencia de los aspectos positivos que tiene el trabajo en los seres
humanos. Esto destaca la necesidad de elaboración de modelos que incluyan categorías psicológicas positivas,
que afortunadamente empiezan a surgir, un ejemplo de ello es la teoría de “engagement” que se documenta
como un constructo psicológico que incluye indicadores positivos tales como el vigor, la dedicación y la
absorción (25).
No obste lo anterior para negar la existencia de los efectos negativos y la afectación que existe en el medio
laboral dadas las condiciones de trabajo actuales en el mundo, simplemente se trata de exhortar una visión más
integral del fenómeno, tal y como se ha sugerido también en la visión del proceso salud-enfermedad.
Aunque hasta ahora los constructos de burnout y engagement, así como sus componentes y las variables
psicológicas aquí encontradas como “la complacencia” o “ansiedad” parecen ir dibujando un número importante
de efectos psicológicos derivados del trabajo, sigue faltando un modelo teórico que logre integrarlos, reto
pendiente en este campo.
Finalmente, los hallazgos muestran diferencias ocupacionales trascendentes en todos los efectos psicológicos
evaluados. El grupo de docentes parece ser el de mejor calidad psicosocial, mientras que los empleados de
reclusorio y enfermeras en cardiología parecen ser los más afectados. Las demandas psico-emocionales a las
que están expuestos los profesionales que trabajan en estos lugares son obvias y claramente desgastantes, el
trabajar con delincuentes peligrosos o pacientes infartados al borde de la muerte no parece sencillo. Cabe
mencionar que aunque en los otros grupos evaluados también se encuentran enfermeras, el hospital de
cardiología pudiera caracterizarse por la demanda cualitativa y cuantitativa que tiene precisamente el problema
de mayor prevalencia en nuestro país tanto en morbilidad como en mortalidad: las complejas, peligrosas y
altamente incidentes enfermedades cardiovasculares. Se desconocen otros estudios que aborden el impacto
del trabajo en la salud mental en empleados de reclusorio, entre tanto este estudio vislumbra a este grupo
ocupacional como una gran área de oportunidad para este campo.
Futuros estudios necesitan realizarse para seguir explorando los aspectos psicológicos en los diferentes grupos
ocupacionales existentes y sus diferencias, así como determinar las distintas demandas laborales que se
relacionan a dichos efectos psicológicos del trabajo en su aspecto positivo y negativo.
Agradecimientos
Agradezco a Elvia Luz González y Anabel Camacho sus valiosos comentarios al presente escrito, y a otros
colegas y estudiantes que contribuyeron con la recolección de algunos datos que hicieron posible el presente
escrito.
Resumen
El presente artículo pretende contribuir al tema de los efectos psicológicos del trabajo. Además de proponer una
conceptualización más integral del constructo, se realizó una investigación basada en una escala en desarrollo
y transformación por el autor del presente. El objetivo del estudio fue confirmar las dimensiones del constructo
de efectos psicológicos, evaluar su consistencia interna y observar diferencias significativas en diversos lugares

�de trabajo y sectores ocupacionales, que incluyeron enfermeras de distintos hospitales, trabajadores
administrativos, operativos, empleados de un reclusorio y docentes (N= 854). Los resultados mostraron la
existencia de 5 factores que explicaron el 51.53% de la varianza: Hastío psíquico, autoeficacia laboral,
agotamiento, complacencia y ansiedad, que coincidieron parcialmente con teorías previas, con la diferencia de
que aparecen dimensiones positivas. Los valores alfa Cronbach encontrados estuvieron entre 0.66 y 0.80. En
cuanto a las diferencias por centro ocupacional, se encontró que los empleados de reclusorio y las enfermeras
de cardiología presentan mayores niveles de efectos negativos de manera significativa y los docentes parecen
los menos afectados; no obstante, los efectos positivos destacaron en todos los grupos. Se discute la necesidad
de un enfoque integral de los efectos psicológicos con énfasis en la visión positiva así como de más estudios
del fenómeno en diferentes sectores.
Palabras claves: Burnout, Estrés, Factores psicosociales del trabajo, Salud Mental Ocupacional.
Abstract
This work pretends to contribute to the work related psychological effects issue. A comprehensive definition of
the construct is proposed and a research was carried out based on previous studies of the author. The objective
of the study was to confirm the dimensions of the work psychological effects, to evaluate its reliability and to
identify differences among different occupational groups, including nurses from different workplaces, white and
blue collar workers, prison employees and teachers (N=854). The results showed 5 factors explaining 51.53%
of the whole variance: Psiquic “fed up”, self-efficacy, exhaustion, pleasure and anxiety; coinciding relatively with
those of previous theories but this time positive effects appeared. The alfa Cronbach values were between .66
and .80. Regarding occupational differences, it was found that prison workers and those nurses from cardiology
hospital are the most affected groups and teachers are the less affected; nevertheless, the positive effects stand
out in all groups. The necessity of a comprehensive focus of work psychological effects considering positive
emphasis and more studies in different sectors are concluded and discussed.
Key words: Burnout, Stress, Work psychological factor, Ocupational health
Referencias.
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manuscrito original]. México: Ed. Distribuciones hispánicas.
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4. Gómez, P. G. 1993. Consideraciones sobre los psicotrastornos y el trabajo. Psicología y Sociedad. México:
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5. Freudenberg, H.1974. Staff Burnout. Journal of Social Issues. 30:159-166.
6. Levi, L. 1971. Society, Stress and Disease. The Psychosocial Environment and Psychomatic Diseases. Oxford
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8. Organización Internacional del Trabajo / Organización Mundial de la Salud (OIT/OMS) 1984. Factores
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9. Richter, P. and H. Plath 1984 Ermüdung-Monotonie-Sättigung.stress (BMS). Berlín: Psychodiagnostische
Zentrum. Sektion Psychologie der Humboldt-Universität zu Berlin.

�10. Freudenberg, H. Op. cit.
11. Gil-Monte, P. R. y J.M. Peiró 1997. Desgaste psíquico en el trabajo: el síndrome de quemarse.
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12. Maslach, C. and Jackson, S. 1981. Maslach Burnout Inventory. Palo Alto,California Consulting Psycholgists
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13. Gil-Monte, P. 2006. Riesgos Psícosociales y Sïndrome de quemarse por el Trabajo (Burnout). Conferencia
dictada en el “1º Foro de las Américas en Investigaciónsobre Factores Psicosociales, Estrés y salud Mental en
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Cuernavaca
(Morelos)
12-14
de
octubre,
2006.
Disponible
en:http://www.uaem.mx/foroamericas_memorias/1PONENCIAS/PPT/CM4GILMONTE.pdf
14. Almirall, H. P. 1993. Efectos negativos de las cargas de trabajo. Cuba: Instituto de Medicina del Trabajo,
Departamento de Psicología
15. Idem
16. Richter, P. and H. Plath, Op. cit.
17. Juárez-García, A., J.A. Ramírez, C. Rodríguez, y P. Almirall 2002. Estructura Factorial de las Escalas del
BMS II en Trabajadores Mexicanos. Revista Cubana de Salud y Trabajo. N° 1-2 vol. 3: 32-39.
18. Ivancevich, M.J and T.M. Matteson 1985. Estrés y Trabajo. Una perspectiva gerencial. Trillas.
19. Levi, L. 1998. The welfare of the future – A Swedish Case Study. Journal of Health Promotion. Disponible
en:http://www.monash.edu.au/health/IJHP/verona/3
20. Juárez-García, A., et. al, Op cit.
21. Maslach, C and S. Jackson 1981. The measurement of experienced Burnout. Journal of occupational
behaviour. 2: 99-113
22. Hernández, A., V. González-Romá y B. Espejo 1997. Efectos de método y formatos de ítems en la medición
de constructos bipolares. Psicológica, 18: 197-208.
23. Díaz, G. y L. Szalay 1993. El Mundo Subjetivo de Mexicanos y Norteamericanos. Ed.Trillas.
24. Juárez-García, A. y P. Andrade 2004. Redes semánticas de Trabajo, Salud y Relaciones Interpersonales en
el ámbito laboral de diferentes Ocupaciones. Revista de Psicología Social y de Personalidad. 20, N° 1: 43-63.
25. Salanova, M., W. Schaufeli, S. Llorens, J. Peiro, and R. Grau 2000. Desde el burnout al engagenment, ¿una
nueva perspectiva?. Revista de Psicología del Trabajo y de las
Organizaciones 16. (2): 117-134.

�FACTORES PSICOSOCIALES Y PRESENCIA DE MOBBING EN
PROFESORES UNIVERSITARIOS
Manuel Pando Moreno, Lourdes Ocampo de Aguila, Juan Antonio Aguila Marín, Jorge Castañeda Torres, María
Teresa
Amezcua
Sandoval
Universidad del Valle de Atemajac (Guadalajara, Jal., México) y PIENSO en Latinoamérica A.C.
E-mail: manolop777@yahoo.com.mx
Introducción
Mobbing es un fenómeno que afecta la salud laboral, que empezó
a estudiarse a principios de la década de los años ochenta por el
psicólogo alemán Heinz Leymann, quien lo define como: “toda
comunicación hostil e inmoral que se dirige de una manera
sistemática por uno o más individuos hacia un compañero de
trabajo que, debido a ello, es empujado a una posición de
indefensión que le impide continuar eficientemente con sus
actividades laborales “(1). Otra definición que ayuda a esclarecer
el concepto es la propuesta por Hirigoyen (2): “Es toda conducta
abusiva (gestos, palabras, comportamiento, actitud) que atenta,
por su repetición o sistematización, contra la dignidad o la
integridad psíquica o física de una persona, poniendo en peligro
su empleo o degradando el ambiente de trabajo”.
Mobbing se origina de la palabra latina mobile vulgus, que significa el movimiento de la gentuza, de lo plebeyo
(3). El sustantivo inglés mob significa muchedumbre, multitud desordenada, tumultosa, violenta y el verbo to
mobsignifica literalmente atacar, atropellar, agredir. Respecto al uso del término mobbing, hemos encontrado
que por lo general esta palabra es empleada en los países nórdicos, bálticos y centroeuropeos; en los
anglosajones se hace referencia a este fenómeno con términos como bullying, bossing y harassment; en los
países de habla francesa se utiliza harcèlement moral, en los que se habla portugués se le conoce como
coacçâo moral y en los países hispanos se hace referencia al acoso moral, acoso psicológico, o hasta
psicoterrorismo (4). La gran variedad de términos para referirse a un mismo fenómeno genera confusiones al
estudiarlo y justifica la necesidad de esclarecer el concepto. En el presente estudio utilizaremos indistintamente
los términos mobbing y acoso psicológico.
El mobbing es un tipo de hostigamiento que puede ser promovido por una o varias personas y “reforzado”
silenciosamente por el equipo de colaboradores, que por temor a convertirse a su vez en víctimas del rechazo,
no hacen nada por apoyar a la víctima del acoso. Por su parte, el acosado generalmente sufre las consecuencias
de este ambiente hostil sin tener una comprensión clara de los motivos que desencadenaron malos tratos en
las relaciones cotidianas, ridiculizaciones, humillaciones y comportamiento cruel, que finalmente se manifiestan
en un quiebre emocional, caracterizado por molestias de tipo psicosomático, que con base en diversas
investigaciones, Leymann (5), reporta con los siguientes porcentajes: Dolores de cabeza: (51%), dolores de
espalda (44%), alteraciones del sueño, depresión e irritabilidad (41%), dolores de las cervicales (36%), falta de
concentración (35%) y crisis de inseguridad (32%). Estos síntomas afectan tanto al desarrollo personal del
acosado, como sus relaciones interpersonales en el contexto laboral y familiar.
El fenómeno de mobbing ha sido estudiado principalmente en Europa, destacando además de Leyman
(6), investigadores como Dejours (7), Hirigoyen (8) y más recientemente, Piñuel (9). En las investigaciones
realizadas por dichos especialistas en instituciones docentes, instituciones públicas y comunidades científicas,
se aborda la influencia de diferentes factores y la relación causal que se establece entre la violencia y las
condiciones económicas, sociales y culturales de los ciudadanos (10). En el presente estudio se explora cómo
los factores psicosociales, es decir, los agentes externos que conforman el ambiente de trabajo, afectan la
relación del trabajador con su grupo y cuya influencia (ya sea por presencia o ausencia) puede producir un
desequilibrio psicológico en la persona.
Otra fuerte línea de investigación esta relacionada con los factores legales para proteger a las víctimas del
acoso moral en el trabajo (11,12,13). Los datos señalan que el mobbing es especialmente frecuente en la
Administración Pública. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su tercera encuesta europea sobre
condiciones de trabajo 2000, reporta que 13 millones de trabajadores de Finlandia, Reino Unido, Países Bajos,

�Suecia, Bélgica, Portugal, Italia y España han sido víctimas de él en el último año, lo que ha ocasionado que se
adopten medidas para afrontarlo, como introducción de legislaciones o reformas normativas, códigos de buenas
prácticas, cláusulas antimobbing en los contratos, entre otras iniciativas (14). En Latinoamérica, especialmente
en México, el fenómeno está apenas siendo abordado, por lo que el presente estudio busca indagar su
presencia en el contexto universitario, cuestionando si existe relación entre factores psicosociales de una
institución educativa y la presencia de violencia y acoso psicológico en sus docentes que imparten clases a
nivel licenciatura.
Metodología
Se realizó un estudio transversal, descriptivo. La población de estudio estuvo constituida por el total de 565
maestros que laboraban frente a grupo a nivel Licenciatura en la Universidad del Valle de Atemajac, Plantel
Guadalajara. El tamaño de la muestra se calculó tomando en cuenta la población total de docentes registrados
en el cuatrimestre de aplicación de instrumentos, con una prevalencia de .23, un error estándar de .05 y un nivel
de confianza de 95%, la muestra calculada se distribuyó por cuotas de acuerdo a las facultades y fueron
seleccionados al azar. Previendo una pérdida de casos se aumentó la muestra un 10%, obteniendo finalmente
el total de 185 profesores, mencionado anteriormente.
A los docentes de los diferentes departamentos académicos del centro universitario se les aplicaron encuestas
para recolección de datos en variables sociodemográficas como edad, sexo, estado civil, grado académico,
capacitación como docente y variables de tipo laboral como antigüedad en la institución, número de horas frente
a grupo, principal fuente de ingresos, departamento académico en el que labora y situación laboral.
Para recopilar información respecto al mobbing se utilizó el Inventario de Violencia y Acoso Psicológico en el
Trabajo (IVAP) del Dr. Pando Moreno (15), formado por 47 reactivos, en los que los profesores debían señalar,
utilizando una escala de frecuencia de 5 grados, tipo Likert que va de 0 (nunca) hasta 4 (muy frecuentemente)
la frecuencia de ocurrencia de la acción descrita en cada item y a la vez evaluar, utilizando otra escala de
frecuencia de 3 grados, si la conducta identificada le ocurre al docente con menor, igual o mayor frecuencia que
a sus compañeros de trabajo. Los puntajes asignados por el profesor a la primera escala se sumaban para
obtener datos indicadores de presencia de violencia en el centro de trabajo y la intensidad de la misma. Los
puntajes asignados a la segunda escala arrojaban información sobre la presencia de acoso psicológico. Las
puntuaciones de los sujetos se clasificaron en categorías de bajo, medio y alto para cada uno de los aspectos
anteriormente señalados. Se consideró como persona afectada de mobbing aquella que tenía el tercer factor,
en la categoría media y alta. Finalmente el cuestionario también explora si las personas de quien provienen las
conductas violentas son sus superiores, compañeros de trabajo o subordinados.
Para los agentes psicosociales se utilizó la encuesta de Factores Psicosociales en el Trabajo Académico (FPSIS
ACADÉMICOS, BNSG 2004) diseñado por la Mtra. Noemí Silva Gutiérrez (16), que consiste en una lista de
agentes agrupados en 7 áreas que son: a) Condiciones del lugar de trabajo, b)Carga de trabajo, c)Contenido y
características de la tarea, d)Exigencias laborales, e)Papel del académico y desarrollo de la carrera, f)
Interacción social y aspectos organizacionales y g) Remuneración del rendimiento. Este instrumento utiliza
una escala de frecuencia de 5 grados, tipo Likert, que va de 0 (nunca) a 4 (siempre). Se suman los puntajes
de cada apartado y se determinan también tres categorías: bajo, medio y alto.
Finalmente, se hizo un análisis de la correlación de “presencia de violencia, intensidad de la violencia y mobbing”
con cada factor psicosocial y con las variables sociodemográficas y laborales, mediante el análisis estadístico
deOdds Ratio (OR), Chi cuadrada (con o sin corrección de Yates), siendo significativo una p&lt;0.05, utilizando el
paquete estadístico EPI INFO versión 6.04d.
Resultados
De los 185 profesores universitarios que respondieron a las encuestas, 9 no señalaron su género. De los 176
restantes 101 (57.4%) eran hombres y 75 (42.6%) mujeres, con un rango de edad de 18-68 años y un promedio
de 40 años, predominando los casados con un 63%. Respecto a la variable grado académico, el 47.2% poseen
grado de licenciatura, el 47.8% nivel de maestría, 3.3% doctorado y solamente un 1.6% reportaron un nivel de
escolaridad técnico o bachillerato.
El 13.1% de los sujetos encuestados señaló tener menos de tres años de ejercicio docente, el 23.5% tiene de
tres a cinco años, el 39.9% reporta de cinco a quince años de práctica docente, solamente el 9.3% declara tener

�de quince a veinte años y el 14.2% tiene más de veinte años de dedicarse a la docencia. Ante la pregunta sobre
el número de horas que laboran frente a un grupo de estudiantes por semana, 3 profesores indicaron que
trabajan 2 horas por semana y sólo 1 profesor señaló trabajar 52 horas, siendo el promedio del grupo 15.2 horas
de trabajo frente a grupo por semana.
Se indagó también si se tenía otro trabajo adicional al realizado en el plantel del estudio y el 60.6% de los
sujetos contestó de forma afirmativa. De este porcentaje, el 34.4% señaló que ese segundo trabajo también es
actividad en el área docente. Los valores arrojados por el inventario IVAP en esta institución educativa, permiten
detectar 9 posibles casos de Acoso Psicológico, 2 en nivel alto y 7 en nivel medio. Por otro lado hasta un 82%
del personal afirma haber recibido alguna forma de Violencia Psicológica en el Trabajo (ver Tabla 1). Ambas
son cifras altas para lo encontrado en estudios similares con trabajadores con estudios profesionales.
Tabla 1: Porcentajes
Psicológico

y frecuencias de sujetos por nivel de Intensidad de la Violencia y Acoso

La Violencia Psicológica, al igual que el Acoso, puede ser de tipo “descendente” cuando las acciones violentas
son realizadas por un superior jerárquico; “horizontal” cuando son hechas por compañeros de puestos de nivel
similar; o “ascendente” cuando son realizadas por los subordinados sobre su superior jerárquico. La forma más
frecuente en esta institución educativa corresponde a lo comúnmente encontrado, es decir, el tipo descendente
es el predominante.
De la valoración total de las 7 áreas determinadas para los agentes psicosociales, los datos indican que ninguna
estuvo en categoría alta, en la categoría media el 27.7% y el 72.3% restante en categoría baja.
Los factores psicosociales en los que se encontró una asociación significativa con las áreas evaluadas por
el Inventario de Violencia y Acoso Psicológico se muestran en la Tabla 2 donde resaltan las categorías
“Condiciones del lugar de trabajo” e “Interacción social y aspectos organizacionales”, como las de mayor
correlación con las tres variables del IVAP y específicamente los reactivos que señalan mayor asociación con
mobbing son los siguientes:
















Existe hacinamiento (espacio insuficiente) en aulas o espacios para trabajar.
Tiene exceso de actividades a realizar en su jornada diaria de trabajo.
Las demandas laborales que recibe no corresponden a su nivel de conocimientos, competencias y habilidades.
Su trabajo no le permite desarrollar habilidades y conocimientos nuevos.
Requiere permanecer por muchas horas en posturas incómodas (de pie o sentado).
Realiza actividades con las que no está de acuerdo o no son de su agrado.
El estatus como profesor o académico no corresponde a sus expectativas.
Tiene dificultades en la relación con compañeros de trabajo.
Tiene problemas en la relación con su jefe inmediato.
Los sistemas de control del personal académico son incorrectos.
Existen problemas de comunicación sobre los cambios que afectan su trabajo.
Limitan su participación en los procesos de toma de decisiones.
La información que recibe sobre la eficacia de su desempeño no es clara y directa.
Está insatisfecho con el trabajo que desempeña en este centro.

�Tabla 2: Factores Psicosociales que resultaron ser factor de riesgo con presencia de violencia,
intensidad de violencia y acoso psicológico (mobbing) en los sujetos estudiados

De los factores psicosociales negativos encontrados en esta institución, un gran número de ellos encuentran
asociación significativa con el uso de la violencia psicológica en el trabajo, lo cual indica que la presencia de
violencia puede deberse a factores organizacionales y de falta de capacitación de los mandos medios en
habilidades directivas como “comunicación efectiva”, “inteligencia emocional” y “negociación de conflictos”.
De la correlación entre variables sociodemográficas y laborales con mobbing, solamente fue significativa la
asociación cuando los docentes señalaron no tener otro trabajo además del realizado en este plantel educativo
(ver Tabla 3).
Tabla 3: Presencia de violencia, intensidad de violencia y acoso psicológico (mobbing) con la variable
sociodemográfica “otro trabajo”, en profesores universitarios.

�Discusión
Los riesgos de carácter psicosocial y organizacional son si duda los más desconocidos y los que con más
intensidad y frecuencia están afectando a la salud de los docentes. Producen reacciones emocionales como el
estrés, psíquicas como el síndrome de burnout (estar quemado) y situaciones de mobbing. Estas situaciones
son habituales en la enseñanza, aunque los docentes por lo general no sean conscientes de ello y suelan
relacionar las causas con factores ajenos al trabajo (17).
El presente estudio coincide con las afirmaciones hechas por Chappell y Di Martino (18), respecto a que la
violencia en el trabajo, según los modelos de análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se
deriva de una combinación de causas, relativas a las personas, al medio ambiente o entorno laboral y a las
condiciones organizativas y contractuales del trabajo, así como a las formas de interacción entre los propios
trabajadores; por lo que es importante señalar que este estudio también rechaza la idea de que la violencia en
el lugar de trabajo obedezca únicamente a factores personales.
Aunque el número de casos de acoso psicológico (mobbing), encontrados en la institución educativa donde se
realizó esta investigación pueden parecernos pocos casos, llama la atención el número tan alto de profesores
que refieren ser víctimas de violencia psicológica en su ambiente de trabajo (82.1%).
Por otra parte, si bien es cierto que los datos de la variable intensidad de la violencia reflejan que sólo 6
profesores manifiestan haber sufrido una intensidad media, es importante que la institución haga una revisión
de las condiciones que los docentes señalan como desencadenantes de dicha violencia, ya que aún se está a
tiempo de tomar medidas preventivas para evitar los factores de riesgo.
Por último, consideramos que otra situación que amerita una indagación más profunda, tiene que ver con el
hecho de que la variable “no tener otro trabajo” es el único factor de tipo demográfico que tiene una correlación
significativa con la presencia, intensidad de violencia y acoso psicológico, ya que cerca del 40% de los
profesores de este estudio señalaron no tener otro trabajo además del realizado en esta institución, lo cual los
expone a un riesgo mayor, probablemente porque el docente se ve afectado un tiempo mayor a los factores
psicosociales negativos.
Resumen
El presente artículo tiene como objetivo analizar los factores psicosociales de riesgo de trabajo presentes en
una universidad privada de Guadalajara e identificar su asociación con la violencia psicológica (Mobbing). El
diseño de la investigación fue transversal, descriptivo. Se trabajó con una muestra de 185 profesores que
laboraron frente a grupo a nivel licenciatura en la Universidad del Valle de Atemajac, Plantel Guadalajara durante
el período septiembre-diciembre del 2004, a quienes se les aplicó el Inventario de Violencia y Acoso Psicológico
en el Trabajo del Dr. Pando y la Encuesta de Factores Psicosociales en el Trabajo Académico de Silva. Se
discuten las variables que resultaron significativas y las implicaciones de riesgo para la salud emocional de los
docentes.
Palabras clave: Mobbing, Acoso Psicológico en el Trabajo, Factores Psicosociales.
Abtract
This article analyzes the psychosocial factors of mobbing at work in faculty members. A sample of 185 teachers,
who worked at college level in a private Mexican university during the period of September to December 2004,
was randomly selected. The Pando´s Psychological Violence and Harassment Inventory and the Silva´s

�Psychosocial Factors of Academic Work Survey were administered in order to conduct this descriptive and
transversal study. The factors with statistical association to faculty work health risk are discussed here.
Key words: Mobbing, Psychosocial Factors.
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�18. Chappell, D. and V. Di Martino, 2000. Violence at Work. 2da. Edición. Ginebra. ILO [Oficina Internacional
del Trabajo].

�PATRONES DE CONSUMO ALIMENTARIO EN MUJERES Y HOMBRES
CON SINTOMATOLOGÍA DE TRASTORNO ALIMENTARIO*
Rosalía Vázquez Arévalo, Ana Olivia Ruíz Martínez, Juan Manuel Mancilla Díaz y Georgina L. Álvarez Rayón
División de Investigación y Posgrado, Universidad Nacional Autónoma de México, FES Iztacala (Iztacala, Edo.
de México, México); *Proyecto apoyado por PAPIIT IN304606 y CONACyT
50305H
E-mail: rvamap@servidor.unam.mx
Introducción
Al considerar los hábitos alimentarios como un conjunto de reglas sobre
el acto de comer, que han sido elaborados por el medio en el que
vivimos a lo largo del tiempo, y que responden tanto a necesidades de
salud como a criterios sociales (1), se reconoce que la nutriciónalimentación va más allá de una necesidad fisiológica, dado que incluye
connotaciones emocionales, sociales, culturales y económicas.
En este sentido los patrones de alimentación cambian a lo largo de la
vida del individuo no sólo en los requerimientos energéticos sino
también en los múltiples significados que puede adquirir el alimento. De
manera particular, la adolescencia se caracteriza por ser una etapa de
intenso crecimiento y desarrollo, la cual conlleva la diferenciación de la
composición corporal entre ambos sexos que ocasiona aumento en las
demandas de energías y nutrientes superior a las de las
restantes etapas de la vida (2, 3).
No obstante, a esta edad se tiene poca conciencia de la importancia de alimentarse bien; los jóvenes consideran
que una comida adecuada debería ser rápida y simple de preparar y tienen poca disposición para dar tiempo
prioritario a comer o cocinar (4). Dejan de lado el consumo de alimentos básicos como frutas y verduras (5), se
saltan el desayuno frecuentemente y aumentan el consumo de comida rápida (6) y bebidas refrescantes (7), los
cuales se asocian con el aumento de peso en la juventud. A lo que hay que agregarle, el conflicto que generan
estos hábitos con el deseo de igualar ideales corporales, sometiéndose comúnmente a dietas restrictivas como
método para reducir el peso corporal.
En consecuencia, los adolescentes se convierten en un grupo de riesgo para los Trastornos del Comportamiento
Alimentario (TCA) por su incremento en requerimientos nutricionales y sus inadecuados hábitos alimentarios,
derivados de la búsqueda de independencia, el deseo de conseguir un cuerpo estilizado impuesto por la moda,
(8) y un grave desconocimiento en materia de nutrición (9).
Estudios previos señalan que los adolescentes comen principalmente por hambre, pero también influye el deseo
por el alimento, el atractivo, disponibilidad, comodidad y beneficios atribuidos a la comida; así como, por el
tiempo disponible del adolescente y la familia, influencia de los padres (cultura, religión) y en menor grado
por otras situaciones específicas (estado de ánimo, imagen corporal, hábitos, costos, medios de comunicación
y creencias vegetarianas) (10).
Dado que la prevalencia de los TCA es mayor en mujeres, la mayoría de los estudios se han enfocado en
evaluar a la población femenina encontrando que los hábitos alimentarios de las adolescentes están
influenciados por su vida social y la satisfacción con su cuerpo. De tal forma que aquéllas socialmente
independientes presentan menos consumo de desayuno y comidas con la familia; así como mayor consumo de
aperitivos, chocolate y bebidas light. Por su parte, las chicas insatisfechas con su peso hacen dieta, ejercicio y
consumen más vegetales verdes y pan tostado, presentando un bajo consumo de energía, a diferencia de las
chicas no insatisfechas (11).
Asimismo, se ha encontrado que el 80% de las mujeres elige comida saludable en situaciones normales, pero
que el 81% ve afectado su apetito por el estrés, lo cual se manifiesta principalmente por un incremento en el
apetito (62%); dando como resultado que sólo el 33% de las adolescentes estresadas conserve una
alimentación saludable y el resto se incline por alimentos dulces y platos variados (12).

�En estudios que comparan adolescentes hombres y mujeres, se ha encontrado que los hombres relacionan su
consumo de alimento meramente con su intención de satisfacer su hambre, fijándose en que la cantidad sea
suficiente pero sin señalar un alimento en particular; por su parte las mujeres además de comer por hambre,
utilizan la alimentación como una forma de reunión social; se preocupan porque la cantidad de alimento puede
arruinar su apariencia corporal y cuidan de verse esbeltas y saludables; debido a que asocian la delgadez con
éxito (13). Se ha mostrado que estas ideas sobrevaloradas sobre peso corporal y figura contribuyen
considerablemente a la presencia de alteraciones alimentarias como atracón, restricción, vómito y uso de
diuréticos (14).
De manera particular, la dieta restrictiva se muestra como un antecedente importante del atracón, que trae como
consecuencia el aumento de peso por lo que las chicas se alejan cada vez más de su ideal de delgadez,
modificando sus patrones alimentarios y aumentando la frecuencia de conductas inadecuadas, (15, 16). En este
sentido, las investigaciones muestran que las mujeres expresan mayor insatisfacción con su físico y empiezan
a documentar que los hombres también desearían pesar menos, tienen miedo a ganar peso y recurren a la dieta
restrictiva aunque con menor frecuencia que las mujeres (17, 18).
Un estudio longitudinal de 5 años con adolescentes encontró que la dieta restrictiva puede permitir la ganancia
de peso a través de diferentes mecanismos para hombres y mujeres. En las mujeres la dieta predijo un
incremento en la conducta de atracón y un decremento en el consumo de desayuno, con una tendencia
descendente en el consumo de frutas y verduras. En los hombres la dieta predijo un incremento en el atracón y
un decremento en la actividad física, así como una leve disminución en el consumo del desayuno (19).
Lo anterior muestra que el estudio de los patrones de consumo de alimentos podrían ser particularmente
importante para comprender parte de la etiología de los TCA, resaltando la necesidad de incorporar aspectos
conductuales, emocionales y ambientales comprometidos con la alimentación que van más allá de la mera
nutrición; asimismo es importante extender el estudio a la población masculina, la cual también se ve expuesta
a la presión sociocultural de moldear sus cuerpos de acuerdo a estereotipos socialmente construidos, y realizan
alteraciones en su dieta, no sólo para la disminución del peso corporal, sino para el aumento de la masa
muscular
Por ello el propósito del presente estudio fue describir los patrones de consumo alimentario en jóvenes mujeres
y hombres con Sintomatología de TCA.
Metododología
Participantes
Participaron 455 estudiantes (245 mujeres y 210 hombres), con una edad promedio de 15.44 años (DE =3.01);
provenientes de instituciones educativas de nivel medio básico, medio superior y superior, públicas y privadas
de la zona metropolitana de la Cd. de México (ver Tabla 1).
Tabla 1. Tipo de institución, edad y escolaridad de los participantes

Instrumentos:

�Test de Actitudes Alimentarias, EAT-40 (20) evalúa la presencia de síntomas relacionados a los Trastornos
del Comportamiento Alimentario, su validación para México (21) contempla 5 factores: 1) Dieta restrictiva, 2)
Bulimia, 3) Motivación para adelgazar, 4) Preocupación por la comida y 5) Presión social percibida.
Considerando punto de corte &gt; 28 para mujeres mexicanas, con un alpha de Cronbach de 0.90.
Cuestionario de Bulimia, BULIT (22), evalúa la presencia de síntomas y preocupaciones característicos de la
Bulimia Nerviosa; en su validación para México (23) se obtuvo una estructura de 3 factores: 1) Sobreingesta y
sensación de pérdida de control sobre la alimentación, 2) Sentimientos negativos posteriores a la sobreingesta
y 3) Conductas compensatorias. El punto de corte mas adecuado para mujeres mexicanas fue &gt; 85, con un
alpha de Cronbach de 0.88.
Cuestionario de Hábitos Alimentarios (HA), creado por Saldaña, Canalda, Castro, Raich, Toro y Vallés (24)
que evalúa los hábitos alimentarios, la ingestión de alimentos y su relación emocional, contiene 42 reactivos.
En el presente estudio se obtuvo un alpha de Cronbach de 0.78 y las respuestas fueron analizadas de acuerdo
a las 3 dimensiones propuestas por Vázquez en 1997 (25):
Control: Evalúa los patrones de ingestión, el número de comidas al día y el tipo de alimento que se consume
entre comidas con su frecuencia en días por semana. Mayores puntuaciones indican mayor consumo de
alimento.
Influencias emocionales: agrupa todas las preguntas sobre estados emocionales que pueden aumentar o
disminuir la ingestión, las respuestas están dadas en escala likert de 3 opciones, mayores puntuaciones indican
mayor afectación de las emociones en la alimentación.
Externalidad: Evalúa la influencia de aspectos externos o ambientales en la ingestión de alimentos, por
ejemplo: ¿Con que frecuencia sueles comer cuando pasas frente a una pastelería, kiosco o tienda de alimentos
apetitosos para ti? Comprende reactivos evaluados con una escala likert de 3 puntos. Mayores puntuaciones
indican mayor influencia de los factores ambientales.
Existían una serie de preguntas que no fueron consideradas por la versión de Vázquez (26) por su poca
relevancia en la investigación, pero en el presente estudio resultaron de interés y a partir de la revisión
conceptual de los reactivos decidimos agregarlos a la dimensión de control. Aquí se incluían aspectos como
evaluar la velocidad, horario, lugar de comida, así como actividades como ver la televisión mientras se come.
Al igual que los otros bloques la escala era Liker de 3 puntos y mayor puntuación indicó mayor frecuencia de la
conducta evaluada.
Procedimiento
Inicialmente, se solicitó la autorización en las instituciones educativas. Una vez aprobado el protocolo, la
aplicación se realizó en al salón de clases dónde se les explicó a los alumnos el objetivo de la investigación y
se les pidió consentimiento informado; a continuación se procedió a la aplicación grupal de los instrumentos:
EAT, BULIT y Hábitos Alimentarios. Los casos de Sintomatología de TCA, fueron evaluados por el Proyecto
de Investigación en Nutrición, UNAM, FES Iztacala (PIN) y cuando hubo gravedad clínica canalizados para sus
tratamiento.
Resultados
Los resultados son examinados de acuerdo a las tres dimensiones del cuestionario de hábitos alimentarios;
comparando en un primer momento los datos de todos los participantes de acuerdo al género, en segunda
instancia se comparan a las mujeres y hombres con sintomatología, con sus respectivos grupos control.
Con respecto al control alimentario, se puede observar en la Tabla 2, que los hombres comen significativamente
más comidas al día que las mujeres. No obstante, las mujeres comen significativamente más entre comidas y
consumen con mayor frecuencia dulces y golosinas entre comidas. También existen diferencias significativas
en cuanto a la forma de comer; los hombres señalan comer más rápido, terminar los que se les sirve y repetir
porción, con mayor frecuencia que las mujeres.

�Tabla 2. Comparación de patrones alimentarios en mujeres y hombres.

*p&lt;.05, **p&lt;.01,***p&lt;.001; 1 Casi siempre = 3, La mitad de las veces = 2, Casi nunca = 1. DE = Desviación
Estándar.
En cuanto a la influencia emocional que altera el consumo de alimentos. Las mujeres muestran
significativamente mayor afectación emocional en su alimentación. Un análisis desglosado indica que las
mujeres pueden comer significativa más o menos que los hombres cuando se sienten nerviosas, tristes o
deprimidas, y suelen comer significativamente menos que los hombres cuando se sienten, aburridas, enfadadas
o solas.
En cuanto a los factores externos que influyen la comida, los hombres señalan significativamente mayor
consumo que las mujeres cuando ven anuncios de alimentos.
Posteriormente, los participantes se ubicaron en 4 grupos; Uno para hombres y otro para las mujeres que
presentaron sintomatología de TCA —cuando rebasaron el punto de corte del EAT (&gt; 25) y BULIT (&gt;85)—, y

�dos más (hombres y mujeres) no presentaron sintomatología de TCA (controles) como se presentan en la Tabla
3. Como era de esperarse, hubo un mayor porcentaje de mujeres que de hombres con sintomatología de TCA.
Tabla 3. Clasificación de los participantes con Sintomatología de TCA y Controles

Al comparar a los mujeres con sintomatología de TCA contra las controles se observan diferencias en el control
alimentario y en los aspectos externos que influyen en la alimentación. Las mujeres con Sintomatología de TCA
consumen significativamente más productos light y acostumbran a comer en el mismo lugar. Además de comer
significativamente más cuando ven comer a otros en comparación con las mujeres del grupo control (ver Tabla
4).
Tabla 4. Comparación de patrones alimentarios entre mujeres con Sintomatología de TCA y Controles

*p&lt;.05, **p&lt;.01,***p&lt;.001. 1 Casi siempre=3, la mitad de las veces=2, Casi nunca=1. DE= Desviación estándar.
Los hombres con Sintomatología de TCA presentaron diferencias en las mismas áreas que las mujeres con
STCA, pero en diferentes aspectos. Los hombres con STCA presentaron significativamente menor influencia de
ver algo apetitoso y comerlo que los controles y terminar la comida servida y comer de otros platos
significativamente con menor frecuencia que los controles (ver Tabla 5).
Tabla 5. Comparación de patrones alimentarios entre hombres con Sintomatología de TCA y Controles.

�*p&lt;.05, **p&lt;.01,***p&lt;.001. 1 Casi siempre=3, la mitad de las veces=2, Casi nunca=1. DE= Desviación estándar.
Discusión
El presente estudio se realizó con el propósito de describir los patrones alimentarios de mujeres y hombres con
Sintomatología de TCA, para precisar dichos patrones analizamos en primer lugar los hábitos alimentarios de
mujeres y hombres en la población general que nos mostraran un parámetro de comparación, posteriormente
seleccionamos a quienes presentaron STCA (mujeres y hombres) y los comparamos con su grupo control.
De acuerdo a los resultados generales, la alimentación entre jóvenes mujeres y hombres tiene diferencias
relevantes, como lo han señalado otros autores (27, 28). Dos aspectos que resaltan en el presente estudio son;
que las mujeres suelen realizar menor número de comidas al día que los hombres, no obstante, ellas consumen
mayor cantidad de dulces y golosinas entre comidas.
La restricción alimentaria parece una práctica común entre las jóvenes mujeres como lo señalan varios estudios
(29, 30), lo cual podría explicar en parte porque realizan más colaciones. Los hombres en cambio suelen tener
patrones de alimentación de mayor ingestión, comen más rápido, terminan toda la comida que se les sirve,
pueden comer de otros platos y/o repetir porción; con lo cual podrían tener mayor saciedad y no ser tan
susceptibles a las colaciones como las mujeres.
Los patrones alimentarios de los varones pueden responder al mayor requerimiento energético y desarrollo de
fibra muscular propio del sexo masculino, así como, a normas sociales que dan mayor permisividad
en
cantidad de comida a los varones y tienden a limitar el consumo de alimentos en las mujeres, por su relación
en la acumulación de grasa propia del cuerpo femenino que se opone al ideal de delgadez deseable para ellas
(31). Esta combinación de factores nutricionales y sociales, podrían favorecer en las mujeres, un consumo de
alimentos menor en las horas de comida formal, incluso llegan a omitir alguna comida como el desayuno (32) y
la búsqueda de alimentos entre comidas para compensar los requerimientos dietéticos, a lo que habría que
agregarle la inclinación a elegir productos poco saludables, asociados al aumento de peso en la juventud (33,
34).
Los resultados antes expuestos llaman la atención en el sentido de lo extendido que está las formas de comer
dentro de lo “femenino”, lo cual sugiere que se debe comer menos e intentar reducir la ingestión de alimentos
como algo cotidiano. Además del fuerte vínculo entre la alimentación y lo emocional en las mujeres como lo han
documentado (35). Ésta afectación puede ser hacia la sobreingestión o la restricción alimentaria, siendo esta
última la más frecuente.
En relación a los estados emocionales, se aprecia una clara diferencia entre hombres y mujeres. Nuestros
resultados muestran que la alimentación de las mujeres se ve influida por emociones tales como la tristeza o el
enfado, las cuales originan que coman más o bien que disminuyan su consumo. Estudios previos muestran que
además de las emociones aquí citadas, el estrés es un detonador importante para que las mujeres modifiquen

�sus hábitos alimentarios (36). De tal forma, que la alimentación aparece como una manera de enfrentar o
manejar las emociones negativas, repercutiendo tanto en la cantidad de los alimentos consumidos; lo que
resulta relevante al considerar que estos aspectos pueden favorecer la vulnerabilidad para padecer un TCA en
las mujeres. A su vez, este dato debe ser considerado con cuidado en la evaluación de un TCA, ya que la
alimentación en una gran mayoría de mujeres estará condicionada por estados emocionales.
En el caso de los varones la mayor vulnerabilidad a la publicidad para ingerir alimento resulta un dato poco
esperado, que nos demanda mayor investigación en este campo. No obstante, existen estudios que demuestran
que los varones no son ajenos a las presiones sociales de la estética corporal (37), también sabemos que la
presencia del Trastorno Por Atracón (TPA) está presente en una gran cantidad de ellos (38), esto parece tener
también un componente social que permite que el atracón sea enmascarado en la mayor ingestión de alimentos
de los varones.
En el caso de los grupos con Sintomatología de TCA, también los resultados parecen interesantes, primero es
importante aclarar que los TCA alteran de manera patológica los episodios alimentarios de quien los padece,
por ello es indispensable la investigación con las personas que empiezan a mostrar signos y/o síntomas de
TCA, porque nos hablan de cómo comienzan estas alteraciones, ya que una vez instaurado el trastorno la
alimentación es ya patológica. Segundo, volvemos encontrar diferencias de género, que se concentran en
aspectos semejantes como es el control alimentario y los factores externos, pero las direcciones son distintas:
a. En el caso del control, las mujeres con STCA gustan de consumir más productos light y realizar comidas en
el mismo lugar, mientras que los hombres con STCA presentan restricción que manifiestan en no terminan la
comida que se les sirven y no comer de otros platos, costumbre que parece ser usual en los varones.
b. En el caso de los factores externos las mujeres con STCA suelen ser más susceptibles de comer cuando ven
comer a otros, mientras que los varones restringen comer alimentos que les parecen apetitosos a la vista, que
los controles suelen consumir.
Estos resultados evidencian algunas problemáticas que merecen atención para futuros estudios, como los mitos
que se pueden tener de los productos ligth en las mujeres con STCA, así como de la necesidad de una mayor
orientación nutricional en los jóvenes que muestre formas adecuadas de comer y combinar los alimentos para
obtener un balance óptimo. En el caso de los varones con STCA, la restricción parece el camino que inicia el
deseo de cambiar su figura o peso corporal. No obstante, debemos recordar que no todos desean bajar de peso
corporal, algunos desean aumentar su masa muscular.
Considerando los resultados encontrados en el presente estudio parece pertinente la relevancia del estudio de
la alimentación en los jóvenes multidisciplinariamente, para poder dar cuenta de una parte de ese complejo
aspecto que es la alimentación.
Resumen
El propósito del presente estudio fue describir los patrones de consumo alimentario en jóvenes mujeres y
hombres con Sintomatología de Trastornos del Comportamiento Alimentario (STCA). Participaron 455 jóvenes
(245 mujeres y 210 hombres), con una edad promedio de 15 años (DE= 3.01); provenientes de instituciones
educativas públicas y privadas de la zona metropolitana de la Cd. de México, de nivel medio básico y superior.
A todos los participantes se les aplicaron grupalmente tres instrumentos: dos que evalúan síntomas y signos de
TCA — Test de Actitudes Alimentarias (EAT-40) y Cuestionario de Bulimia (BULIT)—, y otro que evalúa tres
dimensiones del comportamiento alimentario: control, influencia emocional y externalidad —Cuestionario de
Hábitos Alimentarios (HA)—.Con base a los datos se puede señalar que existen diferencias significativas en la
forma de comer de acuerdo al género en los jóvenes participantes. La presencia de Sintomatología de TCA fue
mayor en las mujeres (6.90%) que en los hombres (3.80%). Las mujeres con Sintomatología de TCA consumen
significativamente más productos ligth (t =3.78, p ≥ 0.001), acostumbran comer en el mismo lugar (t = 7.72 , p
≥ 0.001) y con mayor frecuencia comen cuando ven comer a otros (t = 2.74, p ≥ 0.001) en comparación con
las mujeres control. De manera significativa los hombres con sintomatología de TCA comen menos cuando
tienen a la mano una comida sabrosa (t =2.465, p ≥ 0.01) que su grupo control. Además suelen no terminarse
lo que les sirven (t = 1.98, p ≥ 0.05), ni comer de otros platos (t = 4.10, p ≥ 0.001), como si lo hacen los controles.
Cuando hablamos de Sintomatología de TCA nuestros datos indican que en las mujeres parece relevante
considerar el consumo de productos ligth y la cantidad de alimento consumido, mientras que en los varones el
auto-control y la restricción son puntos de atención.

�Palabras clave: Patrones Alimentarios, Varones, Sintomatología de TCA.
Abstract
The intention of the present study was to describe patterns of eating in young women and men with
sympthomatology of eating disorder (STCA). 455 young participated (245 women and 210 men), with an age
average of 15 years (SD = 3,01); originating of public and private educative institutions of the metropolitan zone
Mexico City. Elementary and higth school. All the participants three instruments were applied to them group: two
that evaluates symptoms and signs of TCA - Test of Actitudes Alimentarias (EAT-40) and Questionnaire of
Bulimia (BULIT) -, and other that evaluates three dimensions of the eating behavior: control, influences emotional
and externalidad – Questionnaire of Eating Habits (QEH) -. In agreement with the data is possible to be indicated
that significant differences in to eat according to sex the participant. The presence of sympthomatology of eating
disorder was greater in the women (6.90%) than the men (3.80%). The women with sympthomatology of eating
disorder consume significantly more products light (t = 3,78, p ≤ 0.001), is used to eat in same place (t = 7,72, ≤
0.001) and most frequently they eat when they see eat to others (t = 2,74, p ≤ 0.001) in comparison with the
women control. The men with sympthomatology of eating disorder eat less when they have at the hand a flavorful
food (t = 2,465, p≤ 0.01) that its group control. In addition usually they are not finished their food (1,98, p ≤ 0.05),
are not to eat of other plates (t = 4,10, p≤ 0.001), as if they make controls. When we spoke of sympthomatology
of eating disorder our data indicate that in the women there are consider the consumption ligth products and the
amount of consumed food, whereas in the men the dietaries restraint are attention points.
Key words: eating patterns, men and sympthomatology of eating disorder.
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26. Idem.
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�29. Wesslén, A., et al, Op. cit.
30. Lameiras, F. M., et al, Op cit.
31. Vázquez, R., et al, 2005, Op cit.
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33. Niemeier, H. L., et al, Op. cit.
34. Idem
35. Riba, S. M., Op. cit.
36. Kandiah, J., et al, Op. cit.
37. Idem
38. Vázquez, R., X. López,.G. L. Alvarez, J. M. Mancilla y A. O. Ruíz 2006. Insatisfacción corporal e influencia
de los modelos estéticos en niños y jóvenes varones mexicanos. Enseñanza e Investigación en Psicología. Vol.
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�TAMAÑO Y COMPOSICIÓN CORPORAL EN NIÑOS MEXICANOS I:
IMPLICACIONES EN EL USO DEL BOD POD, DXA Y DILUCIÓN CON
DEUTERIO EN LA EVALUACIÓN DE LA MASA GRASA Y MASA LIBRE
DE GRASA.
Erik
Ramírez
López
y
Mauro
E.
Valencia
Juillerat*
Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública , Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
(Monterrey,
N.L.,
México)
*División de Nutrición, Área de Nutrición y Metabolismo, Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo,
A.C.
(Hermosillo,
Son.,
México)
E-mail: erik.rale@gmail.com
Introducción
Países como México, experimentan el fenómeno de la transición
nutricional, donde la epidemia de obesidad coexiste con problemas
de desnutrición. Esto hace necesario la evaluación precisa de la
composición corporal con énfasis en la masa grasa y la masa libre
de grasa (MLG), componentes que son de interés clínico y
epidemiológico. En los niños, los cambios en el crecimiento y la
maduración sexual, repercuten en variaciones en la relación entre
la masa grasa y la MLG (agua, masa ósea y masa muscular
principalmente), lo cual representan una dificultad adicional para la
evaluación de la exactitud composición corporal.
El análisis de cadáveres es el método más directo y exacto para el
estudio de la composición corporal. No obstante, se dispone de
técnicas indirectas no invasivas como: el método de dilución con
Deuterio (D2O), la pletismografía por desplazamiento de aire (con el BOD POD) y la absorciometría dual de
rayos X (DXA). Con estas técnicas, es posible medir componentes específicos como la masa mineral ósea, el
agua corporal y la densidad del cuerpo. La combinación de las tres técnicas y sus mediciones específicas,
permite desarrollar lo que se conoce como un modelo de 4 compartimentos en composición corporal (4C: 1,
masa ósea; 2, agua corporal total; 3, masa grasa y 4 un componente residual anhidro, conformado
fundamentalmente por: proteína, y glucógeno en menor grado). Por separado, cada técnica permite obtener
estimaciones confiables de la masa grasa y de la MLG, en lo que se conoce como un modelo de 2
compartimentos (2C). Los modelos de 2C y 4C han sido considerados como métodos de referencia, es decir,
modelos contra los cuales se comparan o validan otras técnicas (doblemente indirectas), más sencillas,
prácticas y menos costosas como la antropometría y la bioimpedancia eléctrica. Estas técnicas más sencillas,
están basadas en algoritmos de estimación o ecuaciones predictoras de los componentes de grasa o MLG. No
obstante, en composición corporal, sólo el modelo de 4C se considera el método de componentes múltiples de
referencia o de oro (“gold estándar”) (1). Por otra parte, los modelos de referencia de 2C varían en complejidad
y requieren de considerar algunos supuestos que pueden alterar su confiabilidad respecto al modelo de 4C (2).
En México, algunas instituciones han comenzado a utilizar técnicas y modelos de 2C y componentes múltiples
en niños y púberes; por esta razón, el objetivo del presente trabajo, es discutir el uso de estos modelos y las
implicaciones que tienen en la evaluación de la composición corporal.
Modelos de 2 compartimentos
a. Densitometría, BOD POD.
A mediados de los años 90s, el BOD POD surgió como una técnica práctica para evaluar la composición corporal
en adultos y niños. En México, al menos 11 instituciones cuentan con este equipo y ha sido validado en adultos
mayores con el modelo de 4 compartimentos (4C).
El BOD POD, mide el volumen corporal al usar el concepto de desplazamiento de aire por un sujeto y la relación
entre presión y volumen de la ley de Boyle y Mariotte. Con la medición del volumen y añadiendo el peso corporal
(masa), se obtiene la densidad (3). En 1961, Siri (4) derivo una ecuación para estimar la proporción de grasa
corporal al usar densidades conocidas de la masa grasa (0.9g/cm3) y de la MLG (1.1 g/cm3). El cálculo de estas

�densidades se realizó en un análisis con 3 cadáveres de adultos varones de 18, 27 y 33 años. La ecuación de
Siri, supone que la densidad de la MLG permanece constante y no cambia con la edad. En niños, no es posible
partir de este supuesto, ya que los cambios en la masa ósea y proporción de agua corporal modifican la densidad
de la MLG. Para ajustar este supuesto, en1989, Lohman (5), publico factores de corrección de la densidad de
la MLG para el cálculo de la grasa corporal en niños de 5 a 16 años. Los factores de corrección se derivaron a
partir del mismo procedimiento que usó Siri. Deurenberg y Westrate (6) en 1989, propusieron también otros
factores para la densidad de la MLG. Aunque el BOD POD tienen una aceptación importante para la evaluación
de la composición corporal en niños, la aplicación de los factores de corrección para la densidad de la MLG es
valida sólo para niños caucásicos, y se requieren de estudios e validación en otros grupos étnicos y grupos con
condiciones físicas diferentes (7,8). Además, existe discusión en cuanto a que los factores de corrección de
Lohman, pueden ya no representar a los niños contemporáneos (9). Los usuarios generalmente emplean la
ecuación de Siri por defecto, ya que es la que emplea el equipo, y sólo las versiones más recientes del BOD
POD incluyen las ecuaciones para niños. Es necesario agregar, que en los estudios de validación del BOD
POD, se ha observado una interindividual amplia en las mediciones de la grasa corporal. Por esta razón, la
evaluación de la grasa corporal con el BOD POD en niños mexicanos, requiere de validaciones específicas
empleando los factores de corrección mencionados, o de lo contrario, desarrollar modelos de 4C.
Una de las ventajas que caracterizan al BOD POD es que es posible evaluar a niños desde los 4 años. Otra
ventaja, es que la medición del volumen pulmonar residual es menos compleja que con el antiguo sistema de
peso bajo el agua (underwater weigning): del que también se obtiene la densidad corporal (10). El BOD POD
tiene buen grado de precisión y permite obtener datos longitudinales de la MLG y masa grasa en sujetos con
sobrepeso, a pesar de que en ellos se ha reportado una mayor hidratación y mineralización ósea (11). Los
errores de medición en el BOD POD son originados por el movimiento del sujeto dentro del equipo, los
accesorios del sujeto, la temperatura ambiente y la presencia de enfermedades respiratorias. En ocasiones, es
posible que a los niños se les dificulte la medición del volumen pulmonar, ya que esto implica el soplar aire
exhalado a través de un tubo de plástico en ciertos intervalos de tiempo y de forma consistente. Aunque se
dispone de ecuaciones para predecir el volumen pulmonar la recomendación es medirlo, o usar ecuaciones
específicas para niños. Se encuentra disponible un nuevo pletismógrafo, el PEA-POD, para la evaluación de la
densidad a partir de los primeros 6 meses de edad, el cual esta en proceso de evaluación (12).
En comparación con el modelo de 4C, el BOD POD puede tener un error de medición individual de 7% de grasa
corporal (13,14). No obstante, tiene la mejor exactitud junto con el método de D2O. Entre las poblaciones donde
se ha validado el BOD POD se encuentran principalmente niños caucásicos (15). Los equipos y métodos
validados con el BOD POD como método de referencia incluyen equipos y ecuaciones para antropometría y
bioimpedancia eléctrica.
b. Hidrometría, dilución isotópica con óxido de deuterio.
La técnica de dilución con óxido de deuterio (D2O), es ampliamente utilizada en investigación. En nuestro país,
se ha empleado como parte del desarrollo de ecuaciones de predicción de la composición corporal en adultos
mayores (16).
El método de D2O se considera un modelo de referencia de 2C. En este caso, lo que se mide es el agua corporal
total (ACT). La técnica se basa en el principio de dilución, para lo cual se emplean isótopos estables “no
radiactivos”: el más común es el deuterio (2H2O). El análisis se realiza con una muestra de un fluido biológico
como sangre, orina o saliva. Lo más práctico es usar saliva para cuantificar la concentración natural o basal de
deuterio en el cuerpo (~150 ppm), y después de haber administrado a los niños una dosis de D2O al 99% de
Átomo (posdosis). El análisis de la muestra biológica se realiza por espectrometría de masas de relaciones
isotópicas, o espectrometría de infrarrojo por transformada de Fourier (FTIR). Este método de análisis esta
cobrando cada vez más importancia porque ha sido validado exitosamente con espectrometría de masas (17).
Finalmente, para obtener el cálculo de ACT, en la relación entre la concentración basal y posdosis de D2O, se
aplica el principio de dilución (18)
Para el cálculo del compartimento de la MLG, se establece el supuesto de que la hidratación o proporción de
ACT de este compartimiento es de 73.2% en el adulto (ACT/0.732= MLG). Sin embargo, es importante
considerar que en niños y púberes (6 a 14 años), la hidratación de la MLG puede fluctuar entre 78% y 74% (20).
Por lo tanto, utilizar un factor de hidratación constante como el de 73.2, es inadecuado en niños. Para resolver
este problema, Fomon, et. al., 1982 (19), Lohman, 1989 (20)desarrollaron factores de corrección para la
hidratación de la MLG. Al igual que los factores de corrección de la densidad de la MLG para el BOD POD, los
factores de corrección de la hidratación de la MLG para el método de D2O, deben de preferencia ser validados

�en poblaciones específicas. Es posible que los niveles de hidratación varíen entre grupos étnicos y en niños con
obesidad, por lo que es importante determinar o validar estos factores de hidratación.
Una ventaja muy importante de la hidrometría con la técnica de D2O, es que posibilita su uso en niños desde el
nacimiento, ya que requiere de poca colaboración del sujeto. Se podría decir que es la única técnica de
referencia aceptable para todos los grupos de edad. Es un método fácil de trasladar, por lo que es ideal en
estudios de campo y también en estudios clínicos. Además, si se dispone de un FTIR, es posible obtener
resultados inmediatos de ACT por D2O, lo que permite expandir las aplicaciones clínicas. Por otra parte, el
método de D2O puede ser inexacto en presencia de enfermedades o condiciones que generen deshidratación
o sobrehidratación, por ejemplo, ejercicio exhaustivo. Por ésta razón, es importante considerar un protocolo
estandarizado en condiciones de campo. Por otra parte, debido a que la hidratación puede ser mayor en niños
obesos, quizás sea necesario considerar otros posibles ajustes, como ampliar el tiempo de equilibrio (21).
En comparación con el modelo de 4C, el método de D2O puede tener un error de medición individual de 10%
de grasa corporal (22,23). No obstante, su exactitud es igual de aceptable que la del BOD POD. Las poblaciones
donde se ha validado la técnica de D2O incluyen principalmente niños caucásicos y afroamericanos. Los equipos
y métodos validados con el método de D2O incluyen equipos y ecuaciones para antropometría y bioimpedancia
eléctrica.
c. Absorciometría dual de rayos X, DXA.
Otro componente de la MLG que se supone constante es la masa ósea; sin embargo, esta varía de acuerdo
con el género y condiciones fisiológicas específicas. La masa ósea se calcula por medio de DXA empleando
una fuente de rayos X que pasa por un filtro, que a su vez, convierte el haz de rayos X policromático en picos
de energía baja y alta. Esta técnica también permite medir la composición del cuerpo entero, dentro de un
modelo que se podría considerar como de tres compartimentos por sí mismo: masa ósea, grasa, tejido blando.
El contenido de grasa de los tejidos blandos se estima a partir de una atenuación que se supone es constante
en la grasa pura y en el tejido magro sin mineral óseo. Debido a sus características, DXA es bien aceptado en
estudios desde lactantes, porque es fácil de aplicar y tiene un enorme potencial de investigación en pediatría.
No obstante, una limitación importante es la poca disponibilidad de programas o software para lactantes y niños.
Por otra parte, con DXA, la exposición a radiación es baja, del orden de 20% la radiación de fondo de un día a
nivel del mar. Sin embargo, es necesario contar con aprobación de los comités de ética institucionales: la
aplicación de DXA tiene restricción en mujeres embarazadas (24).
En México, un número mayor de instituciones cuentan con DXA, y es necesario discutir sus características en
la medición de la composición corporal, particularmente en la estimación de la masa grasa. Las estimaciones
del DXA de la masa grasa y MLG varían de acuerdo con la edad, el grado de adiposidad, y en algunos casos
la presencia de enfermedades. Las diferencias entre las estimaciones en la proporción de grasa también varían
entre fabricantes, los dos principales son: GE Lunar Corporation y Hologic, Inc. Cada fabricante utiliza un
algoritmo en la estimación de la composición corporal que depende además del modelo del equipo (25,26).
Con DXA, más que con cualquier otro equipo de 2C, se ha reportado una mayor variabilidad en las estimaciones
de la grasa corporal, y ese error se debe en gran parte al grosor anteroposterior del sujeto evaluado (27,28). La
sobreestimación de la grasa corporal puede ser mayor en niños obesos y menor en niños con menos proporción
de grasa (29). Se ha recomendado el uso de programas pediátricos brindados por los fabricantes, pero estos
parecen no mejorar la confiabilidad de las estimaciones (30). Algunos autores, atribuyen estas discrepancias a
los algoritmos de los programas de cómputo que corrigen la hidratación de la MLG, las proporciones corporales,
el grosor de los pliegues, la maduración ósea, entre otros (31). Por lo tanto, los estudios en niños basados en
DXA deben interpretarse con precaución, tanto que, para algunos, aun no representa un método de referencia
(32). No obstante, para otros autores, ha sido el método de referencia para el desarrollo de ecuaciones
antropométricas (33).
Las estimaciones precisas de la masa grasa y MLG con DXA, dependen también del tamaño corporal y del
resultado que se busque en cierta región corporal (34). En algunos púberes con exceso de peso corporal, puede
ser difícil fijarlos dentro del scanner adecuadamente. La composición en la zona troncal, representa más, una
predicción en comparación con las extremidades: la predicción de tejido blando es el resultado del cálculo en
píxeles entre una proporción relativa de tejido graso y magro que no contienen hueso (35). En la parte troncal:
la pelvis, las costillas y la medula espinal, ocultan gran parte de tejido blando, por lo que la estimación de la
masa grasa y MLG se calcula a partir de pixeles adyacentes al tejido que no contiene hueso (36,37). Como
consecuencia, el peso corporal total reportado en el DXA es sólo una estimación, y generalmente resulta inferior

�o mayor al peso medido en una balanza. Por esto, es necesario un ajuste proporcional de los datos reportados
de los tejidos blandos. No obstante, en contraste con la estimación de lo tejidos blandos, los datos de la masa
ósea tienen una excelente exactitud, aunque también varían hasta un 10% de acuerdo con el fabricante (38).
El DXA requiere de más estudios de validación con el modelo de 4C en lactantes y niños. Cuando se actualiza
un programa de cómputo o se dispone de un nuevo modelo, se deben comparar los datos antiguos y nuevos
de composición corporal, para conocer si estos mejoran la precisión de las estimaciones. Por otra parte, aunque
se dispone de algunos datos de referencia de composición corporal para niños en los modelos de DXA recientes,
estos son específicos para poblaciones caucásicas, y la validación en otros grupos étnicos es asunto pendiente.
El DXA es útil para comparar la dirección de los cambios en la composición corporal entre dos grupos pero
puede ser difícil cuantificar las diferencias de forma exacta. Los cambios agudos en la ganancia o pérdida de
peso también alteran la exactitud de los cálculos (39,40). No obstante, DXA parece ser mas confiable en detectar
cambios en un mismo sujeto y por lo tanto ser útil en estudios longitudinales. A pesar estas limitaciones
mencionadas, DXA tiene un enorme potencial en pediatría, por ejemplo, como herramienta clínica para la
predicción de comorbilidades en niños (41).
En comparación con el modelo de 4C, DXA tiene una precisión baja, ya que puede tener un error de medición
individual de 13% de grasa corporal (42,43). También presenta la menor exactitud en comparación con el BOD
POD o el método de dilución con D2O. El proceso de validación del DXA ha sido menos exitoso en niños con
obesidad y en otros grupos étnicos. Entre las poblaciones donde se ha validado se encuentran: niños
caucásicos, afroamericanos, hispanoamericanos y latinos. Los equipos y métodos validados con DXA como
método de referencia incluyen: equipos y ecuaciones para antropometría, y bioimpedancia eléctrica de mono y
multifrecuencia.
El contenido mineral óseo y el agua corporal están influidos por la maduración química que ocurre durante el
crecimiento. La aplicación de los supuestos para la MLG que emplean los modelos de 2C, puede afectar la
exactitud en la evaluación de la composición corporal. No obstante, existe una técnica estándar que minimiza
los supuestos y permite obtener una evaluación de mayor exactitud de la composición corporal: éste es el
modelo de 4 compartimentos.
El modelo de 4 compartimentos
El modelo de 4C es el estándar de referencia o estándar de oro en composición corporal, y permite evaluar la
precisión, exactitud y el sesgo de los modelos de 2C así como de las técnicas más sencillas o doblemente
indirectas, como la antropometría. En la Tabla 1, se describen las ventajas y limitaciones de los modelos de 2C
y 4C. En nuestra población, la validación de modelos de referencia de 2C y técnicas doblemente indirectas, es
indispensable para su aplicación en estudios epidemiológicos y clínicos.
Tabla 1. Características de los modelos de referencia de 2 y 4 compartimentos en la evaluación de la
composición corporal
*Supuestos
**corrección

y Aplicaciones
observaciones

BOD
POD *Densidad
densitometría constante de la
MLG. **Factores
de corrección de
la densidad de la
MLG por sexo y
edad

DXA,
densitometría

*Atenuación
constante de
masa grasa

y Ventajas

Útil
para
evaluar
cambios en estudios
longitudinales ya que es
menos afectado por
cambios en la masa
grasa

Práctico para su
uso en escolares y
lactantes. Preciso
en las mediciones

Desventajas
Los factores de corrección
para la MLG grasa pueden
no ser validos para niños
contemporáneos y otros
grupos
étnicos.
Enfermedades
que
afectan la masa magra y
mineralización
ósea
repercuten
en
las
mediciones.
Menor
precisión en niños muy
delgados u obesos

Útil para evaluaciones Mediciones
La
exactitud
de
la
la regionales
de exactas
en medición es afectada en
y composición
corporal extremidades.
sujetos que exceden en el

�MLG. *El área
analizada y la
excluida
no
difieren
en
composición.

con énfasis en el tejido
magro. Su uso es
limitado
en
comparaciones
de
grupos
y
estudios
longitudinales ya que el
tamaño del sujeto y el
nivel de grasa corporal
afectan las mediciones

Permite obtener
mediciones
simultáneas
del
tejido óseo, masa
grasa y masa libre
de grasa.

peso &gt;160 Kg., ancho &gt; 65
cm. y grosor &gt;25cm. La
estimación
del
tejido
blando en la zona troncal
es menos exacta. Las
mediciones
de
composición
corporal
difieren entre fabricantes.

Permite estimar la MLG
la y el agua corporal total.
Es posible elegir los
factores de hidratación
**Factores
de más adecuados. Puede
corrección para la ser necesario ajustar los
en
hidratación de la resultados
poblaciones
con
MLG por sexo y
prevalencia
edad.
de sobrepeso

Aceptable
para
todos los grupos
de edad porque
requiere de poca
cooperación y es
posible aplicarlo
en estudios de
campo

Los
factores
de
hidratación pueden no ser
validos para otros grupos
étnicos, por lo que
requieren
de
una
validación apropiada

*Densidad
constante de la
fracción proteica y
de glucógeno

Es
exacto
y Costoso,
requiere
de
preciso. Evita los equipo
y
personal
supuestos de las especializado
mediciones de los
modelos de 2C

**Programas
Pediátricos y
modificaciones en
los algoritmos.
D2O, dilución *Hidratación
con deuterio, constante de
hidrometría
MLG de grasa

4
componentes

**densidad
residual
1.404/cm3

Método de referencia
para
estudios
de
validación de modelos
más
simples.
Es
necesario
elegir
la
ecuación adecuada de
= 4C para considerar la
conversión del mineral
óseo reportado por el
DXA

Modificado: MLG, masa libre de grasa; 2C, dos compartimentos; 4C, cuatro compartimentos (44)
El desarrollo de los modelos de 4C y la obtención de la masa grasa, requiere de una ecuación donde se integren
las mediciones específicas del BOD POD, DXA y D2O, es decir: densidad corporal, masa ósea y agua corporal
total (Ver Figura 1). Es frecuente emplear la ecuación sugerida por Lohman para componentes múltiples (45).
No obstante, de forma reciente, esta ecuación tuvo una modificación. El término mineral óseo (Mo) empleado
por Lohman, es el contenido mineral óseo (CMO) reportado por el DXA, que representa el hueso convertido en
cenizas (46). Bartok-Olson y colaboradores (47) indicaron que en la ecuación general de Lohman, mineral
corporal total (MCT) debe ser el término correcto, por lo que el CMO del DXA, debe ser convertido a MCT al
multiplicarlo por un factor de 1.22, o según lo requiera la ecuación de componentes múltiples que se use. Un
problema adicional con el uso del CMO para el modelo de 4C, es que entre los modelos Lunar DPX y el 1000
X de Hologic, se ha observado una diferencia en la estimación del CMO en un 10% (48). No obstante, se
reconoce que los equipos Hologic estiman en menor medida el CMO que los equipos Lunar.

�Conclusiones
Los modelos de referencia de 2C, se emplean con mayor frecuencia en pediatría para el estudio de la
composición corporal; pero su aplicación es complicada debido a los cambios en la maduración química durante
el crecimiento y a los supuestos y factores de corrección que deben ser utilizados para mejorar su exactitud. En
nuestro país, es preferible validar los modelos de 2C con el uso de modelos de componentes múltiples como
el de 4C, especialmente en poblaciones pediátricas de distintos grupos étnicos y con ciertas características
físicas como los deportistas. El BOD POD, es de las técnicas más prácticas para la composición corporal, pero
al igual que el método de dilución con deuterio, es necesario validar los factores de corrección propuestos para
la densidad e hidratación de la MLG. El DXA tiene el mayor potencial en investigación pediátrica, pero para
obtener una mejor exactitud, requiere de validaciones en las estimaciones de la masa grasa y la MLG:
principalmente en estudios de intervención. Aunque costoso y difícil de desarrollar, el único modelo diseñado
para reducir los supuestos de los modelos de 2C, es el modelo de 4C.
Resumen

�Esta revisión explora la aplicación de dos modelos de análisis de composición corporal en niños. La validez del
BOD, POD, DXA y del método de dilución con deuterio para estimar la grasa corporal y la masa libre contra el
modelo de cuatro compartimentos es analizado. Estas técnicas están disponibles en algunas universidades e
institutos de investigación en México. Hay que tener precaución particularmente cuando el DXA y BOD POD
son usados como “prueba de oro” en estudios clínicos. La aplicación de testas metodologías requiere una
apropiada validación en niños mexicanos.
Palabras Clave: composición corporal, niños mexicanos, BOD POD, DXA, dilución con deuterio
Abstract
This review explores the application of two compartment models of body composition analysis in children. The
validity of BOD POD, DXA, and the deuterium dilution method to estimate body fat and free mass against the
four compartment model is analyzed. These techniques are available in several universities and research
institutes in Mexico. Caution is necessary particularly when DXA and BOD POD are used as “gold standard” in
clinical studies. The application of these methodologies requires an appropriate validation in mexican children.
Key words: body composition, mexican children, BOD POD, DXA, deuterium dilution technique.
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2008, Vol 9, No 3, Julio-Septiembre</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Epidemiología</name>
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        <name>Estrés</name>
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        <name>Salud Pública</name>
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        <name>Tuberculosis</name>
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                    <text>�ASOCIACIÓN
GEOGRÁFICA
ENTRE
LA
MORTALIDAD
PORCRIPTOSPORIDIOSIS Y DEFICIENCIAS EN LA NUTRICIÓN EN EL
ESTADO DE CHIHUAHUA (MÈXICO)
María Elena Torres-Olave 1, Ofelia Urita 2, Luz Helena Sanin 2, Maria Teresa Alarcón H 1
1
Centro de Investigación en Materiales Avanzados. CIMAV. (Chihuahua, Chih. México).
2. Facultad de Enfermería y Nutriólogia , Universidad Autónoma de Chihuahua (Chihuahua, Chih. México)
E-mail: teresa.alarcon@cimav.edu.mx
Introducción
La criptosporidiosis constituye uno de los mayores problemas de
salud pública en el mundo, hasta el punto de ser considerada en la
actualidad como una enfermedad emergente. Se trata de una
zoonosis de transmisión fecal-oral producida tras la ingestión de
ooquistes deCryptosporidium excretados en las heces de animales
o humanos. Aunque la infección puede ocurrir de forma esporádica,
son cada vez más frecuentes los brotes epidémicos, generalmente
de transmisión hídrica, asociados a aguas potables contaminadas,
pozos, aguas superficiales y de la red de abastecimiento público,
incluso aguas filtradas y tratadas (1). La resistencia del protozoo a la
cloración y la falta de otros medios de desinfección de agua, han
provocado la aparición de epidemias en muchos países
industrializados, algunas de ellas de gran magnitud con afectación
de miles de personas. Desde hace tiempo, el número de casos se ha incrementado debido a la epidemia del
sida.
La desnutrición infantil y de adultos mayores es uno de los principales problemas de Salud Pública en los países
en vías de desarrollo. Se considera que aproximadamente la mitad de la población mundial total ha sobrevivido
a un periodo de desnutrición moderada o avanzada durante la infancia o la vejez; se calcula, que de los mil
millones de niños menores de 15 años que vivieron en 1980, alrededor de 400 millones no recibieron las dietas
adecuadas, debido a que en sus comunidades continuaban operando diferentes tipos de factores (social,
económico, ambiental) que no permiten una correcta distribución de los alimentos disponibles (2). La mala
nutrición es muy frecuente en los adultos mayores, debido a los diversos cambios fisiológicos que ocurren
durante el envejecimiento, los cuales llevan a reducir el consumo de alimentos, la falta de recursos económicos,
así como a los factores sociales que propician el aislamiento al final de la vida (3, 4 y 5).
En México el parasitismo intestinal esta determinado por el acceso de las poblaciones a recursos que incluyen
la posesión de bienes, la calidad de la vivienda, la educación y el saneamiento, especialmente agua y
alcantarillado, así como a las prácticas de higiene. La criptosporidiosis se ha descrito en los individuos de todas
las edades y sin distinción de sexo, pero los niños y los ancianos son más susceptibles a la infección,
probablemente debido al mayor riesgo de transmisión fecal-oral, a la falta de inmunidad protectora por
exposiciones anteriores y a la relativa inmadurez inmunológica (6, 7 y 8). Pero no solo son más susceptibles a
la infección, sino que además, por los factores mencionados la criptosporidiosis puede presentar mayor
severidad llevando a la muerte con una tasa de letalidad diferente a la que presenta la infección en grupos
poblacionales con buena nutrición y saneamiento (9).
La desnutrición es causa de inmunodeﬁciencia en el mundo, sin embargo pocos estudios describen
aCryptosporidium en niños y ancianos desnutridos graves. Se ha encontrado relación entre criptosporidiosis y
bajo peso para la edad, aunque no queda claro si el bajo peso es un factor de riesgo que predispone a la
infección porCryptosporidium o si el parásito es causa de desnutrición relacionado a la diarrea (10). La infección
porCryptosporidium es frecuentemente detectada en pacientes pediátricos y adultos mayores
inmunocomprometidos, especíﬁcamente por déﬁcit celular (11). La desnutrición deteriora la función inmune y la
infección parasitaria es más grave en el paciente desnutrido e inmunodeficiente que en una persona bien nutrida
e inmunocompetente (12).

�A su vez, la infección parasitaria deteriora el estado nutricio y la función del sistema inmune del huésped.
Finalmente, la inmunodeficiencia favorece la infección por determinados parásitos, con la subsiguiente pérdida
de nutrimentos y mayor afectación del estado general de salud del sujeto (13, 14,15 y 16).
Los recientes avances metodológicos, como el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG), están
favoreciendo el monitoreo de enfermedades y han venido a demostrar el riesgo asociado a ellas, aunque en
nuestro país su uso es muy limitado. De esta manera y teniendo en cuenta el enorme flujo de datos que maneja
el Sistema Nacional de Salud, no resulta nada sencillo tomar decisiones rápidas y efectivas basadas en múltiples
parámetros.
Por lo tanto, es necesario contar con un medio capaz de unir volúmenes de información disímiles y que ayude
a identificar las posibilidades ocultas en el interior de los datos informativos mediante un lenguaje más fácil de
interpretar, como es el de los mapas (17). Producto de los sistemas de información geográfica que permiten
ubicar y correlacionar todos los elementos que actúan en una región determinada (18).
Este documento conjuga datos sobre la mortalidad por deficiencias en la nutrición y por Criptosporidiosis, dos
graves problemas actuales de salud pública, esto en un intento por visualizar las coincidencias en la perspectiva
de factores comunes y/o la diferencia entre las regiones de la entidad. Además de ser el primer trabajo que
presenta esta metodología como una herramienta para el análisis de los problemas epidemiológicos en el
Estado de Chihuahua (México) y la región, ya que no existe en esta zona estudios donde se asocien las
deficiencias de la nutrición y la criptosporidiosis.
Por lo anterior el objetivo de este estudio fue explorar la relación entre la mortalidad por deficiencias en la
nutrición y la mortalidad por criptosporidiosis en el estado de Chihuahua (México) según grupos etarios y
distribución geográfica y mostrar la bondad del SIG.
Metodología
Se utilizó un Diseño Ecológico, y el estudio se dividió en dos partes: Un análisis epidemiológico de la mortalidad
por deficiencias de la nutrición tanto por causa básica como por causa múltiple (19) y un análisis espacial para
ver la distribución de los casos de mortalidad por criptosporidiosis por causa básica como aparece en la base
en la base de datos del Núcleo de Acopio y Análisis de Información en Salud (20).
La mortalidad por criptosporidiosis se abordó a través de fuentes indirectas del NAAIS del Instituto Nacional de
Salud Publica (INSP),Base de datos del Cubo de mortalidad del Sistema Nacional de Salud (21) y XII Censo
Nacional de Población y Vivienda 2000 (22).
La mortalidad así compuesta por ambas causas se trató en el corte temporal del año 2000 (año censal).
Variables Dependientes:
Mortalidad asociada a deficiencias de la Nutrición. Por causa básica y causa múltiple.
Tasa de mortalidad por deficiencias en la nutrición, según causa básica y/o según causa múltiple y total,
variando en cada una de ellas el numerador, según se encontró la defunción captada en el certificado, como
básica o como múltiple y para la total la suma de las dos. El denominador se tomó de la población censal y en
todos los casos se multiplicó por x 104 (23).
Mortalidad asociada a Criptosporidiosis. Analizó un conjunto de datos de mortalidad por criptosporidiosis
registrada de manera indirecta, a través de la Familia CIE-10 que la clasifican como: 01 Ciertas Enfermedades
Infecciosas y Parasitarias, A00-A09 Enfermedades infecciosas intestinales, A072 Criptosporidiosis. (24)
Tasas de mortalidad específica, se consideró por grupo etario = (Defunciones de un grupo de edad/Población
del mismo grupo de edad) x 104.
Variables Independientes:

�Edad. Se tomaron en años cumplidos, según fue captada en la base de datos y se clasificó en las siguientes
categorías: Menores de un año, uno a cuatro años, cinco a catorce años, quince a veinticuatro, veinticinco a
treinta y cuatro, treinta y cinco a cuarenta y cuatro, cuarenta y cinco a sesenta y cuatro, sesenta y cinco y más.
Lugar de residencia habitual. Se tomó el municipio o localidad que estaba captado en el rubro siete del
Certificado de Defunción como residencia habitual. Para las tasas de mortalidad por Criptosporidiosis, las
especificaciones de las tasas se hicieron por edad, y municipio de residencia habitual.
Análisis espacial:
Para el desarrollo: Se empleó una computadora Pentium 4 de 2.93 GHz para el procesamiento de la información
y la obtención de datos. Se llevó a cabo la importación de la base cartográfica digital, “Mapa Base Chihuahua”,
escala 1:250 000 en MapInfo, como fichero DXF (formato vectorial) y organización de los datos espaciales para
su posterior uso.
Se utilizaron las tasas de mortalidad específica de ambas causas de muerte para la preparación de la base de
datos alfanumérica con la utilización del DBASE IV y posteriormente la asociación con sus respectivos datos
espaciales en dicho sistema.
Para obtener una visión general de la situación que presentan los municipios de Chihuahua y sus respectivas
Jurisdicciones Sanitarias se llevo a cabo la confección de mapas temáticos.
La representación y preparación de la información en forma de mapas digitales fue realizada en el software SIG
Arcmap versión 9.0, de ESRI Inc. (25)
Resultados
Para Criptosporidiosis (considerando las defunciones por cada 10,000 habitantes) las Jurisdicciones Sanitarias
que presentaron las tasas mas altas en el mismo grupo de edad (1-4 años) fueron: El Fuerte (10.2), Creel (9.6)
y Cuauhtémoc (1.2); En el grupo de 25 a 34 años: Creel presentó la mayor tasa (7); Para adultos mayores, las
Jurisdicciones Sanitarias de: El Fuerte (35.90), Creel (20.32), Cuauhtémoc (16.55) Nuevo Casas Grandes
(13.99), Chihuahua (11), Camargo (10.36), Parral (9.54) y Juárez (8.05) fueron los más altos (ver Tabla 1 y
Figura 1).
Tabla 1. Mortalidad por Criptosporidiosis, según Edad y Jurisdicción Sanitaria en el Estado de
Chihuahua (México), 2000

Jurisdicción Sanitaria
Chihuahua
Juárez
Parral
Cuauthémoc
Nvo.Casas Grandes
Camargo
Creel
El Fuerte
Ojinaga
Guachochi
Gomez Farías

Mortalidad* por Criptosporidiosis
Grupo Etario (años)
1-4
5-14
15-24
25-34
35-44
45-64
65- mas
0.7
0.05
0.2
1.3
1.6
3.0
11.0
0.3
0.03
0.5
1.8
2.4
3.3
8.0
N/D
N/D
0.2
0.7
0.9
1.1
9.5
1.2
0.1
0.1
0.71
0.8
2.6
16.5
0.9
N/D
0.4
1.0
3.8
1.8
13.9
N/D
0.6
1.4
2.6
0.8
10.3
9.6
0.7
0.4
7
4.5
4.7
20.3
10.2
0.05
1.3
N/D
5.0
5.7
35.9
0.7
0.03
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
0.3
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
0.1
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
*Tasa por 10,000 habitantes.N/D: No hay datos. Fuente Indirecta

Figura 1. Mortalidad por Criptosporidiosis* y Deficiencias en la Nutrición** según edad y Municipio en el
Estado de Chihuahua (México), 2000. Fuente Indirecta* (26)**.

�Las tasas se construyeron con la población censal tomando la metodología general de Estrada et al (27)). Se
revisó la mortalidad de la totalidad de Jurisdicciones Sanitarias del estado de Chihuahua (México) en el año
2000, encontrando que las Jurisdicciones Sanitarias más afectadas por deficiencias de la nutrición en los niños
de 1-4 años (expresadas en defunciones por cada 10,000 habitantes) son las de: Guachochi (17.9), Creel (11.8),
El Fuerte (5.4) y Cuauhtémoc (2.6) (ver Tabla 1). En cuanto a adultos mayores las jurisdicciones mas afectadas
que presentan las mayores tasas corresponden a: Gómez Farías (54), Creel (40.5), Camargo (26.1), Chihuahua
(25), Ojinaga (22.3), Cuauhtémoc (20.6), El Fuerte (17.8), Nuevo Casas Grandes (17.4), Juárez (15.4) y
Guachochi (7.3). ( ver Tabla 2 y Figura 1).
Tabla 2. Mortalidad por Deficiencias en la Nutrición, según Edad y Jurisdicción Sanitaria en el Estado
de Chihuahua (México), 2000

Jurisdicción Sanitaria
Chihuahua
Juárez
Parral
Cuauthémoc
Nvo.Casas Grandes
Camargo
Creel
El Fuerte
Ojinaga
Guachochi
Gomez Farías

Mortalidad* por deficiencias en la nutrición
Grupo Erario
1-4
5-14
15-24
25-34
35-44
0.6
0.2
0.1
0.3
0.5
0.4
0.1
0.2
0.5
1.0
0.5
N/D
N/D
0.2
0.3
2.6
0.2
N/D
0.2
N/D
N/D
N/D
0.4
0.4
0.6
N/D
0.6
N/D
N/D
N/D
11.8
N/D
N/D
N/D
N/D
5.4
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D
17.9
N/D
0.9
3.0
1.4
N/D
N/D
N/D
N/D
N/D

45-64
1.9
0.3
0.6
2.3
1.9
0.9
3.0
1.7
2.9
1.4
1.9

65- mas
25.0
15.4
20.6
22.0
17.4
26.1
40.5
17.8
22.3
7.3
54.0

�*Tasa por 10,000 habitantes. N/D: No hay datos (28)
Discusión
La distribución por grupos etarios permitió ver que sufren mas daño los grupos de las edades extremas. Los
mapas muestran de una manera muy objetiva los daños y como estos coinciden en la mayor parte de los
municipios exceptuando, los municipios de Namiquipa, Guachochi y Ojinaga (ver Figura 1).
Analizando los datos del índice de pobreza (29) en las Jurisdicciones Sanitarias y sobreponiendo los datos
registrados para nutrición en los mapas, con los registrados para criptosporidiosis tenemos como resultado un
acoplamiento, el cual abarca zonas diferentes en cuanto al ambiente físico: municipios de la sierra, de la zona
desértica, y del Centro - Sur del Estado de Chihuahua (México), de donde se infiere que el común denominador
procede del ambiente social: la pobreza y el desamparo de los viejos y los niños (30). Varios estudios han
encontrado que en los niños, después de una infección por Criptosporidiosis se incrementan la mortalidad y la
morbilidad, disminuye la velocidad de crecimiento, particularmente en los desnutridos y pueden llegar a
presentar en altos defectos funcionales y cognitivos. Cuando se han comparado niños con infección por
Criptosporidiosis con niños con diarrea y con niños sanos, los primeros presentaron diferencias significativas
contra los otros dos grupos en cuanto a malnutrición debido probablemente a que recibieron menos lactancia
materna y tuvieron niveles séricos más bajos de Retinol lo cuál ha demostrado que incrementa la frecuencia,
severidad y mortalidad por infecciones (31).
El diagnóstico clínico de la criptosporidiosis es difícil porque se confunde con otras enfermedades
gastrointestinales, pero además la coloca en el sitio de las enfermedades emergentes y los médicos no están
capacitados para el diagnóstico ni siquiera para pensar en ella, además de que el diagnóstico
coproparasitoscópico o inmunológico es costoso, se necesitan equipos que no están al alcance especialmente
en jurisdicciones lejanas. Ello explica la ausencia de casos en algunos lugares que certifiquen las muertes por
Criptosporidiosis en muchos de los municipios del Estado de Chihuahua (32).
La presentación de esta problemática puede ser considerado como un indicador importante del nivel de
marginación de la población (33). En el caso de los municipios con mayor número de habitantes (Juárez,
Chihuahua, Parral y Cuauhtémoc) la situación observada quizá pueda explicarse por aspectos migratorios (34)
dado que son sitios con mayores fuentes de empleo y donde ante los bajos salarios todos los integrantes de la
familia trabajan fuera del hogar, descuidando a grupos dependientes (niños y adultos mayores) tanto en su
alimentación como en cuidados higiénicos, propiciando la infección que a su vez es causa de deficiencias en la
nutrición y viceversa, creando un circulo vicioso difícil de romper (32)(35) .
La diferencia entre la presentación de ambos problemas puede deberse a un subregistro de la causa de
criptosporidiosis con una menor certificación de la muerte, dado que dicha causa no forma parte del panorama
epidemiológico ampliamente conocido por la comunidad médica. Sin embargo, puede decirse que el Estado de
Chihuahua (México) se enfrenta a un desafío muy serio que involucra aspectos sociales, económicos y
educacionales abarcando situaciones de peligro para los grupos más vulnerables de la sociedad que habitan
zonas donde prevalecen fallas del saneamiento básico como son la cantidad y calidad del agua para uso y
consumo humano; así como, la disponibilidad y el manejo de los alimentos (36).
Un punto a resaltar es la necesidad de actualizar la información respecto a este tipo de parasitosis a los
trabajadores del sector salud y considerarlo con mayor énfasis en la currícula de los estudiantes del área de la
salud que les permita conocer mejor este problema y actuar en su prevención (37).
La distribución geográfica de las causas de muerte por deficiencias en la nutrición y criptosporidiosis es
semejante en el Estado de Chihuahua (México); corresponde ésta principalmente a los grandes núcleos de
población y a zonas agrícolas de temporal y/o con población indígena. Es aparentemente mas amplia la zona
afectada por las deficiencias en la nutrición lo cual puede deberse en parte a dificultades de diagnóstico de la
criptosporidiosis así como al hecho de utilizar el análisis por causa múltiple para las deficiencias en la nutrición
que permite atenuar el subregistro; pero en el caso de la criptosporidiosis solo se tiene por causa básica (38).
El apoyo de la tecnología en forma de mapas temáticos permite visualizar con claridad la densidad de la mancha
que producen en la zona geográfica afectada y por lo mismo enfocar los esfuerzos tanto del conocimiento de la
problemática como los de su solución. La base cartográfica digital obtenida, permite su uso en otros Sistemas

�de Información Geográfica, lo que multiplica las posibilidades de análisis de acuerdo con las exigencias de la
investigación en salud y ambiente.
Una fortaleza importante es que la población utilizada para el denominador corresponde a un año censal. A
futuro para análisis pueden introducirse en el SIG el estudio de factores de riesgo ambientales y otras variables
epidemiológicas para un análisis integral de la situación de salud en los municipios y/o jurisdicciones del Estado
de Chihuahua (México). Se debe utilizar la base cartográfica digital en otros SIG para explotar las posibilidades
de desarrollar otros tipos de análisis. Así como emplear los SIG para identificar la problemática de las diferentes
zonas que conforman las jurisdicciones y además apoyar la toma de decisiones por parte de las autoridades de
Gobierno y el Sector de la Salud.
Resumen
La mortalidad por Criptosporidiosis y por deficiencias en la nutrición representa dos problemas de Salud Pública
que han sido poco estudiados. El objetivo del estudio fue explorar la relación entre la mortalidad por
Criptosporidiosis y la mortalidad por deficiencias en la nutrición en el Estado de Chihuahua según grupos etarios
y distribución geográfica. La metodología de abordaje de estos problemas epidemiológicos mediante sistemas
de información geográfica es una importante aportación, demostrando la utilidad del trabajo colegiado en el
análisis de bases de datos que ayuden a establecer la causalidad del fenómeno estudiado a un bajo costo. La
distribución por grupos etarios permitió ver que los grupos mas afectados son las edades extremas, para el
grupo de 1 a 4 años se encontró una tasa de mortalidad por Criptosporidiosis de 9.6 por 10,000 habitantes en
el municipio de Creel y de 11.8 por deficiencias en la nutrición, en el grupo de 65 años y más, se encontraron
tasas de 20.3 y 40.5 respectivamente. El mapa muestra de una manera práctica el daño mediante la distribución
geográfica de las tasas de mortalidad tanto por Criptosporidiosis como por deficiencias en la nutrición y como
estas coinciden en la mayor parte de los municipios abarcando diferentes regiones geográficas: de la sierra,
zona desértica, y del Centro - Sur del Estado de Chihuahua (México), puede inferirse que el único común
denominador es el ambiente social: la pobreza y el desamparo de los viejos y los niños. Se analiza el efecto del
subregistro de criptosporidiosis.
Palabras clave: Mortalidad, Criptosporidiosis, Deficiencias en la nutrición, Sistemas de Información Geográfica
Abstract
This work presents data collected in the year 2000 regarding mortality associated with Cryptosporidiosis and
dietary deficiencies, two public health concerns, and it attempts to establish the factors that play a role in this
phenomenon. The purpose of the study was to explore the relationship between mortality caused by
Cryptosporidiosis and mortality caused by dietary deficiencies in the state of Chihuahua, Mexico, according to
age groups and geographic distribution. The geographic information systems methods used to approach this
epidemiological problem represent and important contribution. They demonstrate the usefulness of collegiate
work in sharing databases that help establish the causality of a phenomenon at a low cost. The distribution by
age group allowed the researchers to observe that those individuals in the most extreme age groups are the
most affected. The maps objectively indicate how the damage concentrates in most of the municipalities, with
the exception of Cryptosporidiosis in the municipalities of Namiquipa, Guachochi and Ojinaga. The concentration
encompasses different physical zones: municipalities in the sierra region, in the desert region, and the south
central region of the state of Chihuahua. We infer that the only common denominator is the social environment:
the poverty and vulnerability of senior individuals and children.
Key Words: Mortality, Cryptosporidiosis, Dietary deficiencies, Geographic Information Systems
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26. Estrada,CR et al. Op. cit
27. Idem.
28. Idem.
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30. Idem.
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Pública de México 33: 5 pág 475- 481.

�ESTADO NUTRICIONAL Y SU RENDIMIENTO ESCOLAR EN
ADOLESCENTES DE 12 - 16 AÑOS DEL SUR DE CD OBREGON, SON.,
MEXICO
Arcelia Márquez Castillo, Martha Ávila Mendoza, Guillermo O. Pérez Tello, Lázaro Félix Armendáriz y
Hermelinda
Herrera
Andrade.
Instituto
Tecnológico
del
Valle
del
Yaqui
(Sonora,
México).
E-mail: amc2271@yahoo.com, arceliamarquez@hotmail.com
Introducción
La adolescencia es un período de transición entre la infancia y
la vida adulta. Durante esta etapa, las necesidades nutricias son
únicas, condicionadas primordialmente por la construcción de
nuevos tejidos debido a las demandas elevadas de actividad
física y cambios emocionales. Algunos estudios han encontrado
que los hábitos de alimentación de los jóvenes son similares a
los adultos, les gusta comer alimentos demasiado grasosos, con
altos niveles de calorías en lugares donde se vende comida
rápida (1,2). Este estilo de vida, así como el ambiente
sociocultural que lo rodea, coloca a los adolescentes en riesgo
de sufrir diversas alteraciones orgánicas por la adquisición de
inadecuados patrones de alimentación dañinos para la salud a
mediano y largo plazo.
El sobrepeso en la adolescencia es factor de riesgo para la obesidad en edad adulta (3,4). La obesidad está
asociada con patologías como hipercolesterolemia, intolerancia a la glucosa, diabetes, enfermedades cardiacas,
hipertensión, y algunas formas de cáncer (5).
Se han reportado asociaciones entre el sobrepeso, la alimentación y la actividad física (6, 7,8). Con respecto a
la conducta alimentaría de los adolescentes mexicanos, se conoce poco. Un estudio realizado con estudiantes
de Estados Unidos concluyó que los adolescentes ingieren pocas frutas y verduras; consumen grandes
cantidades de grasas; prefieren alimentos no convencionales o comida rápida, y sustituyen determinados
alimentos, como jugos y leche por refrescos (9).
Se desconoce la cifra global de sobrepeso en adolescentes pero su estudio resulta relevante puesto que cerca
de una quinta parte de la población mundial tiene entre 10 y 19 años (10,11). En México, 10.5 millones de
habitantes son adolescentes de los cuales, aproximadamente 29% sufren sobrepeso u obesidad, siendo mayor
la prevalencia en mujeres (12). La Encuesta Nacional de Nutrición de 1999 (ENN-99) y la Encuesta Nacional
de Salud (ENSA-2000), reportaron cifras de sobrepeso u obesidad en mujeres adolescentes de 27 y 32%,
respectivamente (13,14).
La dieta promedio de la población en el estado de Sonora, México, incluye tortillas de harina, huevos fritos,
frijoles puercos o refritos, en ocasiones carne asada, papas fritas, tortillas de maíz y refrescos. Este patrón
desequilibrado de alimentación se concentra aún más en zonas urbanas con cierto grado de marginación en el
sur del estado, específicamente en el sur de Cd. Obregón, Sonora. El incremento alarmante de niños y
adolescentes obesos y enfermos por alteraciones colaterales originadas por la obesidad, es un hecho que se
debe enfrentar.
Por lo anterior, con base en instrumentos de evaluación (cuestionarios y registros de medidas antropométricas)
sugeridos por organismos internacionales, se evaluó el estado nutricional en adolescentes según su Índice de
Masa Corporal (IMC), determinando el consumo de alimentos clave, asociados, como factores de riesgo para
la salud en individuos femeninos y masculinos de 12 a 16 años de nivel secundaria y además, su posible relación
con el rendimiento escolar.
Materiales y Métodos

�Se aplicó una encuesta transversal a un grupo de 600 estudiantes de nivel secundaria del turno vespertino de
12-16 años en el sur de Cd. Obregón Sonora (México). Se registraron los datos de medidas antropométricas de
los estudiantes de ambos sexos.
Se utilizó un cuestionario estructurado que incluyó datos como: edad, sexo, escolaridad, preferencias
alimenticias; datos antropométricos (peso y talla); consumo de alimentos clave para la evaluación de riesgos
subsecuentes (refrescos, frituras, y productos salados), así como una evaluación de las percepciones del
entorno alimentario (disponibilidad y acceso al consumo de frutas, verduras y aceite vegetal).
El peso fue medido con una báscula Seca 770, capacidad de 150kg; la talla, con un flexómetro de pared marca
Seca 208, extensión de 2m; Los estudiantes fueron clasificados con sobrepeso según su Índice de Masa
Corporal IMC (kg/m2) para la edad y sexo, considerando valores por encima del percentil 85 del patrón de
referencia de NCHS-CDC (15,16).
Se analizó el historial de los promedios de calificaciones de cada alumno para determinar la posible relación del
estado nutricional y su rendimiento escolar.
Se analizó la prevalencia de sobrepeso, obesidad y desnutrición; obteniendo los promedios y porcentajes,
comparados entre ambos sexos. Se determinaron las asociaciones relevantes sobre la preferencia alimenticia
con el estado nutricional y el rendimiento escolar. La información se evaluó con estadísticos no paramétricos.
Los datos fueron procesados mediante prueba “t” de Student, utilizando el paquete Sigma Plot 10-2006.
Resultados
De acuerdo a los resultados obtenidos, durante la encuesta realizada a 600 adolescentes de 12-16 años, del
recuento de alimentos consumidos durante 24 horas, se observó que el orden de preferencia, coloca a los
refrescos en primer sitio (71%) y a las verduras en el último con un 2% de preferencia, como se muestra en la
Tabla 1.
Tabla 1 Alimentos consumidos en 24 horas por adolescentes de 12 a 16 años
ALIMENTO
Refresco
Frituras
Friojoles
Sopa
Huevos
Leche
Jugo y Pollo
Carne
Quesadillas
Tortillas
Agua de Sabor
Embutidos
Chorizo
Verduras

PORCENTAJE
71
67
48
35
29
27
24
23
19
18
17
16
13
2

Por otra parte, la Tabla 2, muestra las preferencias alimenticias de los adolescentes durante diferentes
situaciones de entretenimiento personal o grupal, contrastándose con los momentos dedicados a labores
extraescolares como hacer su tarea. Dentro de las actividades de esparcimiento, se encuentran: ver programas
de televisión, asistir a fiestas de grupo y realizar días de esparcimiento en el campo o parques. Los resultados
encontrados, mostraron una preferencia significativa (41%) de las frituras, con respecto al resto de alimentos
consumidos (Ver Tabla 2). Se puede observar que los jugos y el consumo de frutas frescas, solamente
obtuvieron un 10 y 12 % de la preferencia, siendo un indicativo de los patrones dietarios de los adolescentes
urbanos muestreados; así, es de notar la alta significancia de elección hacia alimentos procesados con alto
valor energético. Estos patrones, podrían ser consecuencia de actitudes de imitación ante la publicidad
televisiva principalmente hacia el consumo de alimentos chatarra y por otro lado, por la disponibilidad

�indiscriminada de dichos productos en cualquier colonia urbana o suburbana de la región e incluso, del país
entero.
Tabla 2. -Preferencia alimenticia de adolescentes al ver televisión, en fiestas día de campo y al hacer
tareas.
ALIMENTO
Frituras
Galletas
Sopa instantánea
Carne
Refresco
Pan
Pollo
Frijo
Jugo
Fruta
Ceviche
Pizza
Quesadillas

PORCENTAJE
41
26
25
19
17
16
15
14
12
10
9
9
4

Se encontró que en los adolescentes de nivel secundaria de ambos sexos, el 45% se encuentra con peso
normal, mientras que el resto presento peso insuficiente (42%) o diferentes tipos de sobrepeso u obesidad tipo
I, como se muestra en la Figura 1.
Figura 1. Estado nutricional en adolescentes de nivel secundaria en ambos sexos; 1) Peso insuficiente,
2) Peso normal, 3)Sobrepeso grado I, 4) Sobrepeso grado II y 5) Obesidad tipo I.

Por otra parte, al comparar el estado nutricional por sexo, se observó que las mujeres presentaron sobrepeso
grado I (12 %), mientras que los hombres solo el 5%. En cuanto a Obesidad tipo I, fue mayor en las mujeres
con un 4% y el 2 % para los hombres. Además, solo el 41% de las mujeres y el 49% de los hombres se
encontraron con peso normal según su IMC, como se muestra en la Figura 2. Los valores no mostraron
diferencia estadística significativa entre ambos sexos, para el nivel de estimación realizado (p&lt;0.05).

�Figura 2.- Comparación del estado nutricional por sexo en adolescentes de nivel secundaria; 1) Peso
insuficiente, 2) Peso normal, 3)Sobrepeso grado I, 4)Sobrepeso grado II y 5)Obesidad tipo I.

Asimismo, se observó que los hombres disminuyeron su rendimiento escolar, durante la evaluación del primer
bimestre, en mayor proporción que las mujeres, observándose que los varones presentaron valores de pesos
normales. En contraparte, las mujeres que se encontraron con obesidad tipo I disminuyeron su rendimiento
escolar en un 50%, mientras que los hombres lo conservaron (Ver Figura 3).
Figura 3 .- Disminución del rendimiento escolar, por sexo, durante la evaluación del primer bimestre en
alumnos de nivel secundaria con diferente estado nutricional; 1)Peso insuficiente, 2)Peso normal,
3)Sobrepeso grado I, 4)Sobrepeso grado II y 5)Obesidad tipo I. * Diferencia significativa (a=0.05)

�Durante la evaluación del segundo bimestre, se encontró que las mujeres y los hombres continuaron
disminuyendo su rendimiento escolar en la misma proporción, siendo estos los que se agruparon con peso
insuficiente, peso normal y sobrepeso grado I. Los hombres que fueron clasificados con sobrepeso grado II
continuaron bajando su rendimiento en un 50%, mientras que las mujeres no presentaron disminución (0%). Sin
embargo, los clasificados dentro del grado de obesidad tipo I, el 100% de las mujeres mostraron decrementos
significativos de sus calificaciones en comparación de los varones (0%), como se muestra en la Figura 4.
Figura 4 .- Disminución del rendimiento escolar, por sexo, durante la evaluación del 2do bimestre en
alumnos de nivel secundaria con diferente estado nutricional; 1) Peso insuficiente, 2)Peso normal,
3)Sobrepeso grado I, 4)Sobrepeso grado II y 5)Obesidad tipo I. * Diferencia significativa (a=0.05)

Con respecto a la evaluación del primer examen parcial bimestral, se puede observar una disminución de el
rendimiento escolar en mayor proporción en los alumnos que se encontraban dentro de los grupos con peso
insuficiente (42%) y peso normal (47%), mientras que, para el segundo examen parcial bimestral, se presentó
un considerable incremento en la cantidad de alumnos que bajaron su promedio escolar, los cuales presentan
sobrepeso grado I, sobrepeso grado II y Obesidad tipo I (Figura 5).
Figura 5. Disminución del rendimiento escolar del 1er bimestre y 2do bimestre, en alumnos de nivel
secundaria con diferente estado nutricional; 1)Peso insuficiente, 2)Peso normal, 3)Sobrepeso grado I,
4)Sobrepeso grado II y 5)Obesidad tipo I.

�Discusión
Se observó que los alimentos más consumidos entre los estudiantes adolescentes de nivel secundaria en el
Sur de Cd. Obregón, Sonora, fueron aquellos que presentaron mayor facilidad y rapidez en su preparación,
debido, entre otros factores, a la limitante de tiempo en sus rutina académica diaria, ya que prefieren invertir
mayor tiempo en la realización de otras actividades extraescolares, que dedicar un poco de ese espacio para
elegir y consumir una buena comida. (17,18). El patrón de alimentación que se presentó en los adolescentes,
muestra que consumen frecuentemente refrescos, frituras, frijoles y sopas instantáneas, mientras que el
consumo de verduras es mínimo.
Es de importancia mencionar, que en base al IMC, existe una gran cantidad de adolescentes con problemas de
desnutrición (42%), sobrepeso (9%) y obesidad tipo I (3%) en nivel secundaria en el sur de Cd. Obregón,
Sonora, aunado a estos factores de riesgo, se observó que la mayoría, presentó disminución en su rendimiento
escolar. Asimismo, se encontró una disminución del rendimiento escolar en los alumnos clasificados con
sobrepeso grado I y obesidad tipo I, en la evaluación del segundo parcial bimestral. Estos resultados fueron
similares a los reportados en otros estudios, donde se menciona que los menores que no desayunan, cometen
más errores y tienen menor poder de retención de la memoria en las pruebas de desempeño mental, en
comparación con los niños que toman sus alimentos a temprana hora (19).
Un factor tecnológico que ha influido en el incremento de la obesidad en niños y adolescentes, lo constituye el
incremento de horas destinadas al entretenimiento sedentario de ver el aparato televisor (20). Datos reportados
en estudios realizados en los Estados Unidos de Norteamérica, han demostrado que el número de horas que
pasa una persona viendo televisión, tiene una relación directa con riesgo de obesidad (21). Las preferencias
alimenticias de los adolescentes bajo estas condiciones, son semejantes a las observadas en fiestas, días de
campo y durante la realización de trabajos extraclase. Dichos alimentos se resumen en los siguientes: frituras
(41%), galletas (26%), sopas instantáneas (25%), consumo de carne (19%) y refrescos (17%).l Estos productos
son contrastantes con el consumo de frutas frescas y sus jugos, que sólo constituyen entre el 10 y 12 %
respectivamente de dichas preferencias. Es interesante señalar, que las adolescentes mostraron una mayor
incidencia de sobrepeso grado I (64%) mientras que en los hombres, este valor fue de 32% (p&lt;0.05); estos
resultados conllevan a la presunción que la incidencia de sobrepeso en las mujeres, es más alta.
Agradecimientos

�Se agradece a la Lic. Martha Ávila Mendoza por su colaboración en la realización de este proyecto de
investigación, así como a la Lic. Luz Amanda Medina Álvarez, por las facilidades brindadas para el desarrollo
del presente trabajo.
Resumen
Se realizó un estudio del estado nutricional y el rendimiento escolar de nivel secundaria, con una muestra de
600 estudiantes adolescentes de 12 - 16 años de edad, en una zona de bajo nivel socioeconómico del sur de
Cd Obregón, en el estado de Sonora, México. Se aplicó una evaluación antropométrica que se refiere a la
estimación del estado de nutrición de un individuo con base en la medición de sus dimensiones físicas y de su
peso corporal. Se determinaron las asociaciones relevantes sobre la preferencia alimenticia con el estado
nutricional y su rendimiento escolar. Se utilizó un cuestionario estructurado que incluyó datos como: edad, sexo,
escolaridad, preferencias alimenticias; mediciones antropométricas (peso y talla); consumo de alimentos clave
para evaluación de riesgos subsecuentes (refrescos, frituras, productos salados) y percepciones del entorno
alimentario como disponibilidad al consumo de frutas, verduras y aceite vegetal. Los datos fueron analizados
estadísticamente utilizando una prueba t de Student (a=0.05). El patrón de alimentación, muestra que existe
una preferencia significativa en el consumo frecuente de refrescos, frituras, frijoles, sopa y huevos
principalmente, mientras que el consumo de verduras es mínimo. Se observó que el 9% de la población
analizada, mostró problema de sobrepeso y el 3%, mostró problemas de obesidad tipo I. El grado I de
sobrepeso, fue estadísticamente significativo mayor en mujeres (64%), que en hombres (32%) (p&lt;0.05). Se
observó que el grado de desnutrición entre ambos sexos, es estadísticamente significativo (p&lt;0.05), mostrando
un valor de 42% de la población estudiada. Por otra parte, se encontró que los adolescentes que no se
encuentran dentro del los intervalos normales de peso, de acuerdo a su Índice de Masa Corporal (IMC),
presentan disminución en su rendimiento escolar (p&lt;0.05).En la evolución del segundo bimestre se obtuvo más
bajo rendimiento en los alumnos agrupados con sobrepeso grado I y obesidad tipo I.
Palabras clave: estado nutricional, adolescentes, alimentación, rendimiento escolar.
Abstract
In order to investigate the nutritional state and scholar efforts in 600 high school students between 12 to 16 years
old into low socioeconomic zone at south of Cd. Obregon, Sonora Mexico, were studied. An anthropometric
evaluation that refereed an individually estimation of nutritional body state based in physical dimensions and
corporal weight, was carried out. The most important associations across food preference, nutritional sate and
scholarship yield, were evaluated. A structured test that included: age, gender, scholarship, food preferences,
anthropometric evaluations, potential dangerous food diet (soft drinks, salt products, fried products), and
perceptions of environmental food sources as vegetables, fruits and vegetable oil, were applied. Statistical data
were done using a “t” student test (a=0.05). Feed pattern shown a significant preference to eat snacks, soft
drinks, beans, soups and eggs; however, fresh vegetables consumptions is less. The 9% of people sample,
shown over weight problems and 3% of sample shown obesity type I. The over weight type I, showed high
statistical differences in women (64%) than in men (32%) (p&lt;0.05). Malnutrition index showed statistical
difference (p&lt;0.05) among both genders and it was 42% of the total people sample studied. On the other hand,
the teenagers who were out of weight limits according their Body Mass Index (BMI), showed less scholar efforts
(p&lt;0.05). Teenagers who showed overweight type I and obesity index type I, showed up the least scholar efforts
among the second bimestrial of the study.
Key words: nutritional state, teenagers, feed, scholar effort.
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20. Andrade M., et al, Op. Cit.
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�PRÁCTICAS ALIMENTARIAS: RELACIÓN CON EL CONSUMO Y
ESTADO NUTRICIO INFANTIL
Martha Elba Alarcón Armendáriz, Jessica Lilia García Hernández, Patricia Romero Sánchez y Assol Cortés
Moreno.
Grupo de Investigación en Educación para la Salud y Estilos de vida, División de Investigación y Posgrado,
Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma de México (México)
E-mail: marthaaa@servidor.unam.mx
Introducción
Los requerimientos de energía, proteína y micronutrimentos
específicos requeridos para el buen funcionamiento del
organismo, se satisfacen a partir de la cantidad y variedad de
los alimentos ingeridos (1), es por ello que la calidad de la dieta
cotidiana constituye un elemento esencial que contribuye al
estado de nutrición y salud del individuo, especialmente en los
primeros años de vida (2).
No obstante, en diferentes partes del mundo, una proporción
importante de la población infantil presenta problemas de
nutrición de diferente nivel como consecuencia de la falta de
macro y micro nutrimentos esenciales, deficiencias que traen
como resultado demoras en el crecimiento y efectos negativos en el desarrollo físico y psicológico de los infantes
(3-7).
Los adultos son los responsables de alimentar y de enseñar a los menores las prácticas relacionadas con la
alimentación correcta, siendo la madre en particular y los cuidadores en general, quienes determinan las pautas
conductuales que más tarde adoptará el infante, tanto para su alimentación personal como para el cuidado de
su salud, así, los adultos son responsables de facilitar o limitar este proceso (8).
Los cuidadores a su vez han aprendido de diferentes grupos, principalmente el familiar, las maneras de atender
a sus hijos (9); por lo que reproducen las prácticas predominantes en su entorno más cercano. Estas prácticas
al transmitirse culturalmente, dependen de las creencias, conocimientos, valores y costumbres de la familia, a
su vez son permeadas por el contexto en el que se desarrollan las actividades relacionadas con el consumo de
alimentos. Aunado a esto, las características particulares de cada infante, como género, edad y condición de
salud, también contribuyen a determinar dichas prácticas.
La promoción o restricción de los alimentos dependerá de las creencias de los cuidadores, acerca de qué,
cómo y cuándo servirlos (10), sí son necesarios y aportan nutrimentos (11, 12) de sí los adultos se perciben a
sí mismos como obesos o delgados (13, 14) o simplemente sí deben ofrecer los alimentos, como en el caso de
la lactancia.
Como puede observarse son diversos los factores que afectan la calidad de la dieta del menor y su estado
nutricio. Las recomendaciones sobre alimentación sugeridas por los organismos mundiales de salud, se
fundamentan en diferentes investigaciones en donde se ha demostrado que la desnutrición se relaciona con
diferentes variables del contexto -mediato e inmediato- en el que está inmerso el niño (15, 16). Es por ello que
además de indagar sobre la calidad de alimentos que recibe el infante, deben identificarse las relaciones
específicas con otros factores.
El análisis de las prácticas de alimentación empleadas por los adultos en el cuidado de los infantes redunda en
una mejor comprensión de las prácticas prevalecientes que deben promoverse o sustituirse; rescata la identidad
y los patrones culturales que serán trasmitidos a los infantes y facilita la educación alimentaria al ajustarse a las
necesidades específicas de cada comunidad, familia o individuo (17).
En este orden de ideas, el presente estudio se condujo con el objetivo de analizar la repercusión de las prácticas
alimentarias de los cuidadores y algunas variables sociodemográficas, en las características del consumo de
alimentos y el estado nutricio que presenta una muestra de infantes en edad de alimentación complementaria.

�Metodología
Participantes
Participaron 163 díadas, infantes de 5 a 27 meses y sus cuidadores principales, quienes consintieron en
colaborar de forma voluntaria e informada, provenientes de la delegación Gustavo A. Madero (Distrito Federal)
y seis municipios del Estado de México: Atizapán, Tlalnepantla, Naucalpan, Cuautitlán Izcalli, Chapa de Mota,
y la comunidad de Chiconautla en Ecatepec, Se excluyeron las díadas cuyo infante presentara enfermedades
que afectaran su estado nutricio, o que mostrara desnutrición como consecuencia de un problema metabólico
o de absorción intestinal y se eliminaron los casos en los que el niño presentó alguna enfermedad con fiebre
durante la evaluación.
Instrumentos
Cuestionario de datos sociodemográficos y prácticas de salud. Permite recabar información general de la
díada: edad del niño, historia de salud y alimentación, estructura familiar, escolaridad de los cuidadores, servicio
médico al que asiste la familia, tipo de agua que consume e historia de salud.
Recordatorio de consumo de las 24 horas previas. Indica la frecuencia de alimentos proporcionados y
consumidos por el niño durante las 24hrs anteriores a la entrevista, incluyendo número, cantidad y composición
de comidas principales, complementarias o colaciones y bebidas consumidas por el infante.
Índice de alimentación infantil. Se adaptó el Composite Child Feeding Index (18) para evaluar la asociación
entre prácticas alimentarias y estado nutricional en infantes de 6 a 36 meses. Considera la adecuación de
diversas variables (lactancia, uso de biberón, diversidad de la dieta, frecuencia de alimentos, frecuencia de
episodios de alimentación) a cada una de las cuales se le asigna un peso específico. El valor máximo es de 12
puntos que alude a una buena adecuación dietética.
Aparatos y materiales:
Indicadores antropométricos: báscula pesa-bebés marca Tanita, modelo 1582, e infantómetro de aluminio
marca Seca, modelo 207, montado sobre una mesa.
Formatos de los cuestionarios mencionados previamente.
Escenario
Dependiendo del origen de los participantes, las medidas fueron realizadas en las instalaciones del Instituto de
Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM) de Tlalnepantla, Centros de Salud de
Chiconautla y Chapa de Mota respectivamente.
Procedimiento
Para determinar peso y talla de los niños, se colocó la báscula sobre una superficie plana y se sentó al pequeño
en la canastilla, registrando el peso en kilogramos, con una aproximación de hasta 50grs, después se colocó al
niño en posición de decúbito dorsal sobre el eje longitudinal del infantómetro, sosteniendo la cabeza con el
vértex en contacto con la superficie fija del aparato y colocando la plancha pódica en contacto con los pies para
registrar longitud. Una vez obtenida esta información se aplicó el Cuestionario de datos sociodemográficos y
prácticas de salud y el Recordatorio de 24hrs., haciendo énfasis en la veracidad de las respuestas, aclarando
que la información se manejaría de forma confidencial y con fines de investigación.
Análisis de Resultados
Se utilizaron cuatro medidas para describir las características de la ingesta infantil y el estado nutricio.

�Indicador longitud/edad e indicador longitud/edad, transformados en valores Z, se utilizó la población de
referencia de la OMS-NCHS empleando el programa ANTHRO, 2005 (19) y se clasificaron dos grupos: niños
de baja longitud y/o peso (&lt; -1DE) y eutróficos (±1DE hasta +3DE).
Porcentajes y cantidades específicas de nutrimentos consumidos, clasificadas como macro y micronutrimentos;
estos datos fueron estimados a partir del Recordatorio de 24hrs mediante el programa Mexfood (20).
Las variables consideradas como factores que impactan la dieta cotidiana y el estado nutricio infantil son:
Variables de práctica alimentaria: lactancia actual (edad en meses del menor en el momento del destete o
edad del menor sí aún consume leche materna), antecedentes de lactancia (consumo o no de leche materna
como principal alimento), uso de biberón, número de comidas principales (definido como el consumo de dos o
más sólidos y semisólidos, acompañado de líquidos, excluyendo dulces) y colaciones (líquidos o consumo
menor a dos sólidos o semisólidos)
Variables sociodemográficas: origen (rural -Chiconautla y Chapa de Mota- o urbano -D.F. y área
metropolitana-), edad materna (menor-mayor de 30 años), escolaridad materna (sin escolaridad, primaria,
secundaria, bachillerato y nivel superior) y tipo de familia (nuclear o extensa).
Para identificar las diferencias en el porcentaje y cantidades específicas de nutrimentos consumidos entre niños,
de acuerdo con grupos: longitud (factor 1) y peso (factor 2);, se aplicó un análisis de varianza (ANOVA factorial
2 X 2). Se aplicó un análisis de regresión lineal múltiple para identificar las posibles relaciones significativas
entre la ingesta de cada nutrimento, como variable dependiente, y como regresores las prácticas alimentarias y
las variables sociodemográficas. Con el propósito de estimar los efectos de la variable lactancia sólo para el
grupo rural, se utilizó un análisis de regresión lineal simple. Se eligió un nivel de significancia estadística de
0.05. Todos los análisis se realizaron mediante el programa SPSS versión 10.0.
Resultados
La muestra final estuvo conformada por 88 niños y 75 niñas de entre 6 y 26 meses, con un promedio de 15
meses de edad. Los cuidadores más frecuentes fueron las madres (88.3% de la muestra) quienes tenían en
promedio 28 años de edad (rango de 17 a 46) y al menos educación básica. La mayor parte de las familias
vivía en asentamientos urbanos (61.3%). La proporción de familias nucleares y extensas fue similar (53.1% y
46.9% respectivamente).
Con los indicadores de longitud y peso para la edad, se clasificó a los niños según su estado nutricio,
encontrando que 48.77% y 19.94% de los niños evaluados presentaron, respectivamente, desmedro o bajo
peso según la norma (21).
La adecuación en el consumo de alimentos fue evaluada a partir del Índice de alimentación infantil,
observándose en general un promedio de 8.12 puntos. El indicador de práctica de lactancia fue de 0.42, de un
máximo posible de 2 puntos; se observó un buen consumo de frutas y verduras y diversidad de la dieta, en
ambos indicadores se obtiene la máxima puntuación esperada.
Efectos sobre el estado nutricio
Como se observa en la Tabla 1, las variables sociodemográficas que más contribuyeron a la normalidad de
longitud y peso en los infantes fueron el origen urbano, provenir de una familia extensa y la mayor escolaridad
materna, En todos los casos los porcentajes mayores de estas dimensiones de cada variable se presentan en
el grupo de longitud y peso normal. Hay una relación directa entre el peso normal de los infantes y la escolaridad
paterna, pero no se observa este mismo efecto para la medida de longitud.
En la misma tabla se observa que las prácticas alimentarias evaluadas contribuyeron positivamente en el peso
de los niños, pero no en la longitud esperada, pues en este caso el porcentaje de casos en cada dimensión de
las variables es similar entre los dos grupos.
Tabla 1. Porcentaje de infantes según longitud y peso para las variables sociodemográficas y prácticas
alimentarias.

��Efectos sobre las características de la ingesta.
Los datos acerca de los alimentos ofrecidos a los infantes obtenidos a partir del Recordatorio de 24 horas.
Muestran que el aporte promedio de macronutrimentos estuvo entre, 44.26 y 69.86% de hidratos de carbono,
8.38 y 36.02% de lípidos y 10.32 y 22.68% de proteína
Al comparar la ingesta de los menores de baja longitud y bajo peso con los eutróficos se observa que éstos
últimos presentan un mayor consumo de nutrimentos en todos los casos, diferencias que resultaron
estadísticamente significativas para el consumo de hidratos de carbono y proteínas al comparar los datos según
el factor longitud y el factor peso. La diferencia en el consumo de fibra resultó significativo sólo para el factor
peso (ver Tabla 2).
En el consumo de micronutrimentos se observa que la ingesta es mayor en los niños eutróficos en comparación
con quienes presentan desmedro o bajo peso. Dichas diferencias resultaron significativas, a excepción de la
ingesta de hierro, ácido fólico y vitaminas A, B6 y C.
Tabla 2. Ingesta promedio de macro y micronutrimentos para cada grupo según longitud y peso de los
infantes

�grs **mg ***mcg; p&lt;0.05 +
El análisis factorial también mostró efectos de interacción por longitud y peso en macro y micronutrimentos,
presentando diferencias significativas sobre el consumo de hidratos de carbono (p=0.001), zinc (p=0.049),
vitamina B1 (p=0.035), vitamina B2 (p=0.034), vitamina B12 (p=0.046), proteínas (p=0.015), calcio (p=0.028),
magnesio (; p=0.044) y potasio (p=0.045).
En relación con las variables de práctica alimentaria y sociodemográficas, el análisis de regresión lineal muestra
que los regresores que aparecen en los diferentes modelos respecto del consumo de macronutrimentos son
en general: comidas principales, lactancia actual -efecto negativo para hidratos de carbono y proteínas-,
escolaridad y edad de la madre. (Ver Tabla 3).
Tabla 3. Variables significativas en el modelo de regresión de mejor ajuste para cada uno de los
macronutrimentos.

�Respecto del consumo de micronutrimentos, cuyos datos se observan en la Tabla 4, las variables que tienen
relación estadística significativa son: lactancia actual –efecto negativo para calcio, potasio, vitamina B6 y
vitamina B12-, edad de la madre, tipo de familia y comidas principales. El origen y la escolaridad del padre son
regresores para algunos micronutrimentos. Es importante señalar que para el caso del hierro, ácido fólico y
vitamina A no se observaron efectos estadísticamente significativos de ninguna de las variables introducidas en
el modelo de regresión.
Tabla 4. Variables significativas en el modelo de regresión de mejor ajuste para cada uno de los
micronutrimentos

��Se realizó un análisis adicional de regresión lineal para estimar el efecto de la variable antecedentes de lactancia
según el origen de los niños encontrando que esta variable en el caso del grupo rural arroja valores de r2 entre
-0.27 y -0.41 (p&lt;0.05) para hidratos de carbono, sodio, zinc, vitaminas (B2, B6 y B12), calorías, proteínas,
colesterol, calcio, magnesio, potasio y ácido fólico; para el grupo urbano el efecto del regresor es nulo.
Discusión
De acuerdo con las encuestas nacionales de nutrición la proporción de niños con desmedro o bajo peso se ha
venido reduciendo a partir de la implantación de programas de alimentación y salud en las comunidades de
bajos recursos, sin embargo, llama la atención que en la muestra evaluada en el presente estudio, el porcentaje
de niños con desmedro (50%) o bajo peso (19n %) sea tan elevado, aún cuando la muestra fue captada en
instituciones de salud, cuya función es vigilar el estado nutricio de los infantes. Podemos suponer que la
información acerca del consumo prescrito para los niños no está impactando las prácticas alimentarias, y se
pueda explicar que el índice de alimentación observado en los datos (8 de 12 puntos posibles), es apenas
superior al punto medio de la distribución, valor que refleja un consumo inadecuado.
Adicionalmente, de acuerdo con la Ingesta Diaria Recomendada (22) la proporción idónea de macronutrimentos
debería ser de 60 a 70% de hidratos de carbono, no más del 30% de lípidos y del 10 al 14% de proteína, en el
caso de nuestros datos se observa que lo menores consumen menos hidratos de carbono y más proteínas de
las sugeridas. Esta posible falta de adecuación en la dieta parece ser predominante en el caso de los grupos
de longitud y peso bajo, pues en los valores de ingesta de cada micro o macronutrimentos en general son
menores las cantidades que para el caso de sus iguales estróficos.
Lo anterior estaría relacionado además con la persistencia de prácticas que impactan negativamente el estado
nutricio, como la prolongación de la lactancia, que suele convertirse en estos casos en el alimento principal, el
tiempo tan reducido que las madres lactan a los pequeños, o el uso prolongado de biberón, cuyo contenido
suele no ser el más adecuado para satisfacer las necesidades nutricias de los infantes, y que con frecuencia se
emplea para sustituir las colaciones o las comidas principales, lo que compite con la cantidad y cantidad
suficiente de alimentos para que el niño se desarrolle efectivamente.
Hemos mencionado que las prácticas alimentarias se aprenden dentro del contexto cultural, en particular los
conocimientos sobre la lactancia, transmitidos por línea materna, se fundamentan en creencias y costumbres
culturales. Sin embargo, el problema de desnutrición de estos niños no solo se relaciona con el tiempo de
lactancia sino que a su vez encontramos que el número de comidas principales y colaciones son prácticas
alimentarias que también impactan significativamente el consumo de macro y micronutrimentos. Todos estos
elementos son susceptibles de modificación y deben ser considerados en la planeación de estrategias que
promuevan la salud infantil
Con respecto a las variables sociodemográficas, se observó que el origen, tipo de familia, escolaridad y edad
materna son factores que explican en algún grado las características de la dieta, lo que ya ha sido reportado
con frecuencia en la literatura (23, 24) por lo que deben plantearse alternativas para aminorar sus efectos
negativos, rescatando creencias y prácticas positivas en los programas dirigidos a estas poblaciones.
En el mismo sentido los datos muestran que la mayor escolaridad materna promueve un mejor estado nutricio
del infante. Si embargo la dificultad para acceder a mayores niveles educativos que enfrentan las mujeres, sobre
todo en el ambiente rural, sería pertinente solventar esta problemática fomentando la educación alimentaria, en
particular la vinculada con la confección de dietas correctas, propiedades de los alimentos y aprovechamiento
de los recursos disponibles en el hogar y la comunidad con el propósito de promover un mejor entendimiento
sobre salud y alimentación como elementos protectores del desarrollo infantil.
Estos resultados representan un avance en la comprensión de los factores relacionados con el estado nutricio
y las prácticas alimentarias desde una perspectiva integral, aún cuando sería necesario incorporar al análisis
otros elementos como las prácticas de crianza, las creencias predominantes en una comunidad o la calidad de
la interacción cuidador-infante.
Agradecimientos

�Este estudio se realizó con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) 41589–H.
Agradecemos la participación del ISSEMyM Tlalnepantla y los Centros de Salud de Chiconautla y Chapa de
Mota.
Resumen
La desnutrición infantil se relaciona con características inherentes a los infantes y sus cuidadores, sin embargo
estas tiene impacto en diferentes niveles. El objetivo principal de este estudio fue analizar la repercusión de las
prácticas alimentarias y algunas variables sociodemográficas, en las características de la dieta y el estado
nutricio que presenta una muestra de infantes. Participaron 163 díadas -infantes de 5 a 27 meses y su cuidador
principal- de diferentes zonas del Estado de México, (México) de las cuales se recabaron datos
antropométricos, sociodemográficos, de salud y alimentarios. Se encontraron altos niveles de desnutrición en
los niños participantes, explicadas por diferencias significativas en el consumo infantil y las prácticas
alimentarias entre niños desnutridos y eutróficos. Los resultados permiten señalar que las prácticas alimentarias
pueden ser factores protectores o de riesgo, según el caso, para la desnutrición infantil y al ser modificables
constituyen un punto clave para futuras intervenciones.
Palabras clave: prácticas alimentarias, variables sociodemográficas, desnutrición, ingesta de alimentos, estado
nutricio infantil.
Abstract
Child undernutrition is related with children characteristics and their caregivers, although their effect impact in
different levels. The aim of this study was to analyze the repercussion of the feeding practices and some
sociodemographic variables on the characteristics of child’s intake and his nutritional status in a sample of
infants. Participated 163 dyad -infants aged 5 - 27 months old and its caregiver- of different areas of Mexico
state (Mexico). Sociodemographics, anthropometrics, healthy and feeding data were collected. Were the results
showed reported high levels of children undernourished, these is explained by statistically significant differences
founded for measures of nutriments intake. This result shows the feeding practices should be factors of protection
or risk for the child undernutrition. Future directions for research must pay attention to characteristics of these
practices, which are susceptibility to change.
Key words: feeding practices, sociodemographics variables, undernutrition, food ingestion,
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21. Op. Cit.
22. Op. Cit.
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�RESISTENCIA A LA INSULINA Y SU CORRELACIÓN CON
INTERLEUCINA-6 (IL-6) EN NIÑOS Y ADOLESCENTES DE SAN LUIS
POTOSÍ (MEXICO)
Margarita Goldaracena-Azuara a, Jaqueline Calderón Hernández b, Esperanza De la Cruz Mendozaa, Juan
Manuel Vargas Morales a, Rafael Mondragón-González c, Miguel Cruz d, Lucina Torres Rodríguez a, Celia
a
Aradillas-García
a Laboratorio de Hormonas, Facultad de Medicina y Facultad de Ciencias Químicas. Universidad Autónoma de
San Luís Potosí (San Luis Potosí, SLP, México) b Unidad de Investigación Médica en Dermatología y
Micología.c Unidad de Investigación Médica en Bioquímica, Hospital de Especialidades. CMN Siglo XXI, IMSS
(México,
D.F.)
E-mail: celia@uaslp.mx
Introducción
En la actualidad resulta importante esclarecer la asociación del
proceso inflamatorio con la resistencia a la insulina y la etiología de
enfermedades con trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2
(DT2) y la ateroesclerosis desde edades tempranas (1,2). Los estilos
de vida, particularmente la inactividad, la ingesta incrementada de
carbohidratos y grasas, han contribuido al aumento de la obesidad,
condiciones que en lo general correlacionan con el síndrome de
resistencia a la insulina. En la medida en que se mantengan el
sedentarismo y la obesidad, las células beta del páncreas mantendrán
incrementada la secreción de insulina para compensar las demandas
de dicha resistencia(3). La resistencia a la insulina suele acompañarse
de otros factores de riesgo cardiovascular como la dislipidemia,
obesidad, hipertensión y un estado protrombótico (4).
Recientes investigaciones han revelado que la inflamación crónica y subclínica, parecen ser otro componente
más del síndrome de resistencia a la insulina (5). Es importante señalar el papel que desempeña el tejido
adiposo y por lo tanto la obesidad, en el mantenimiento de un estado de inflamación crónico, al secretar una
variedad de moléculas biológicamente activas como la interleucina 6 (IL-6), el factor de necrosis tumoral alfa
(TNF-α), resistina, hiperleptinemia y niveles bajos de adiponectina, los cuales contribuyen al proceso
aterogénico y a la resistencia a la insulina (6-9). Estas citocinas son secretadas por diferentes tejidos,
principalmente en la grasa se produce cerca del 30% del total de IL-6 (tejido adiposo visceral) (10,11,12). Se ha
reportado que la IL-6 plasmática correlaciona con el grado de obesidad y la resistencia a la insulina entre otras
causas (13,14). Se ha demostrado en humanos una correlación significativa entre los niveles circulantes de IL6 y el incremento en la resistencia a la insulina (15). Se sugiere que participa en la resistencia a la insulina
alterando la señalización en los hepatocitos al inhibir la auto-fosforilación del receptor de insulina (16). Asimismo,
la IL-6 diminuye la activación del sustrato del receptor de insulina (IRS-1) y del fosfatidil inositol 3-cinasa (PIK3), condición que contribuye a la resistencia a la insulina en músculo y apoptosis de las células beta del páncreas
(17,18). Tanto en las condiciones previas a la diabetes como en la presencia de la misma se generan un estado
de resistencia a la insulina y la falla de las células beta para la producción de insulina o su incapacidad para
ejercer su acción en el control de la glucosa.
Se ha documentado que las citocinas proinflamatorias inducen un estado crónico de inflamación de bajo grado,
íntimamente relacionado con el síndrome de resistencia a la insulina, dislipidemia, ateroesclerosis y la
patogénesis de la DT2 (19). Estas alteraciones se presentan cada vez a edades mas tempranas, particularmente
con mayor severidad en niñas comparado con los niños (20,21,22).
En el presente trabajo nuestro interés fue conocer si existe alguna correlación entre los diferentes niveles de
insulina, indicadores de resistencia a la insulina, con las concentraciones séricas de IL-6 en población infantil,
que potencialmente pueden padecer diabetes u otros trastornos metabólicos en la vida adulta.
Material y Métodos

�El estudio es de tipo transversal comparativo, aprobado por el Comité de Bioética de la Facultad de Medicina
de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México. El estudio contó con la aprobación previa de los padres
y asentimiento de los niños por escrito. Se incluyeron 184 niños (100 del sexo femenino) seleccionados de
manera aleatoria en diferentes Escuelas Públicas de Educación Primaria con edades entre 6 y 12 años de edad,
clínicamente sanos. Se excluyeron los niños que tomaban medicamentos anti-inflamatorios y niveles de glucosa
mayores a 100 mg/dL. Se registró el peso, la estatura, perímetro de la circunferencia de la cintura, circunferencia
de la cadera, el índice de masa corporal (IMC, kg/m2) de acuerdo al índice de Quetelet (23) y el índice cintura
cadera (ICC)(24,25). Se valoró el desarrollo puberal mediante exploración física de acuerdo a los criterios
propuestos por Marshall y Tanner(26,27). Para determinar la frecuencia de sobrepeso u obesidad en esta
población se utilizaron los criterios propuestos por Cole y cols.(28).
Para la realización de los estudios bioquímicos se tomó una muestra de sangre venosa después de 12 horas
de ayuno. Se cuantificaron los niveles de glucosa, colesterol, lipoproteínas de alta densidad (HDL-C) y
triglicéridos, analizados por duplicado mediante técnicas automatizadas (Equipo automatizado HITACHI Mod.
911). La insulina se cuantificó por radioinmunoensayo (Diagnostic Products Corporation), utilizando el contador
Cobra Auto-gamma (Packard A Canberra Company Modelo B5002) (29). El índice de resistencia a la insulina
se determinó de acuerdo al método de HOMA (Modelo Homeostático) propuesto por Matthews(30). La
determinación de IL-6 se hizo por quimiolumiscencia en el aparato INMULITE 1000 (31) (DPC, Los Angeles
California USA).
El análisis de los datos se realizó en el programa SPSS versión 10.0 (Statistical Products and Service
Solutions). Para el análisis estadístico se aplicó la prueba de normalidad de Smirnov-Kolmogorov y la prueba
de T student y c2para evaluar diferencias entre variables continuas y categóricas. Se utilizó la prueba de Pearson
para conocer la asociación del índice de resistencia a la insulina e insulina con las variables bioquímicas y
antropométricas. Posteriormente se realizó un análisis de regresión lineal múltiple paso a paso con las variables
que presentaron asociación significativa.
Resultados
Los grupos de estudio estuvieron conformados por 100 niñas y 84 niños elegidos al azar de 8 Escuelas
Primarias, seleccionadas de forma aleatoria en las Escuelas Públicas, incorporadas a la Secretaría de
Educación Pública en San Luís Potosí, México.
El estadio de Tanner se evaluó en un subgrupo (64 niños) de la población en estudio por un médico pediatra
certificado correspondiendo a las etapas de Tanner 1 y 2. Cuando el estadio de Tanner se analizó en el modelo
de regresión lineal múltiple no alcanzo significancia estadística (p = 0.365). Los valores obtenidos de las
medidas antropométricas y bioquímicas no mostraron diferencias significativas excepto para los niveles de
triglicéridos (ver Tabla 1). Se compararon estos dos grupos ajustados por edad y sexo, no hubo diferencia
significativa en relación a la asociación con resistencia a la insulina o IL-6. La frecuencia de resistencia a la
insulina en la población total fue del 23.4% (tomando como límite 15 mUI/mL de insulina) (32). En las niñas, los
valores fueron de 14.7% y en los niños de 8.7%. Las concentraciones de IL-6 correlacionaron con los niveles
de insulina, lípidos el índice de resistencia a la insulina los cuales se muestran en la Tabla 2.
Tabla 1. Medidas antropométricas y bioquímicas en la población infantil de San Luis Potosí (México).

EDAD (años)
TALLA (m)
PESO (kg)
ICC
IMC
TA MEDIA
SISTÓLICA
DIASTOLICA
HOMA (IRI)
INSULINA mUI/ml
IL-6 pg/dL

HOMBRES (n= 84)
MEDIA ± D.E.
9.15 ± 1.87
1.32 ± 0.11
32.94± 10.65
0.88 ± 0.07
18.07 ± 3.35
80.02 ± 9.22
104.24 ± 12.10
67.57 ± 8.79
2.26 ± 1.42
10.66 ± 6.49
2.98 ± 1.62

MUJERES (n= 100)
MEDIA ± D.E.
8.92 ± 1.82
1.33 ± 0.13
33.62 ± 11.38
0.88 ± 0.09
18.35 ± 3.79
79.60 ± 9.78
104.20 ± 13.59
67.31 ± 9.55
2.43 ± 1.59
11.57 ± 7.30
3.13 ± 1.90

�COLESTEROL mg/dL
HDL mg/dL
TRIGLICÉRIDOS * mg/dL

141.67 ± 23.56
46.06 ± 10.06
88.72 ± 45.16

144.11 ± 25.17
45.22 ± 12.17
105.96 ± 53.59

* p&lt;0.021
Para conocer la contribución de las variables analizadas (antropométricas y parámetros bioquímicos) con la
resistencia a la insulina, se realizó un análisis de regresión lineal múltiple paso a paso, en la que se observó
que el IMC y los triglicéridos contribuyen importantemente (R2 = 0.257, p &lt; 0.001). Aun cuando se ajustó el
análisis por niveles de triglicéridos, el modelo sigue teniendo significancia (R2= 0.163 p&lt;0.001); Lo anterior
demuestra que existe una contribución similar e importante para cada una de estas variables, teniendo una
contribución mayor el IMC (ver Tabla 3). Cuando en el modelo se ajusta por IMC la R2 disminuyó de 0.257 a
0.163 con una p&lt;0.001. Al construir un segundo modelo donde se incluyen la IL-6 y el estadio de Tanner se
observa que el estadio de Tanner y la IL-6 no alcanzan una contribución significativa en el modelo de regresión,
particularmente con los predictores como el IMC, niveles de TG y el ICC.
Tabla 2. Correlaciones de IRI-HOMA e insulina CON IMC, ICC, IL-6, colesterol, HDL –c , y triglicéridos
en población infantil de San Luis Potosí. (México)

INSULINA UI/ml
IRI (HOMA)
IL-6 pg/dL

IMC
r = 0.47
p&lt;0.001
r = 0.5
p &lt; 0.001
r = 0.17
p = 0.02

ICC
r =0.24
p=0.001
r = 0.24
p&lt;0.001
r = 0.07
p = &gt;0.05

TG
r = 0.38
p&lt;0.001
r = 0.39
p &lt;0.001
r = -0.03
p &gt;0.05

COL
r = 0.04
p &gt;0.05
r = 0 .07
p &gt;0.05
r = -0.15
p = 0.05

HDL
r = -0.17
p = 0.02
r = -0.16
p&lt;0.02
r = -0.18
p = 0.01

LDL
r = -0.05
p &gt;0.05
r = -0.03
p &gt;0.05
r = -0.16
p = 0.02

IL-6
r = 0.14
p = 0.05
r = 0.14
p = 0.05
_

n = 184
Con la finalidad de conocer la contribución del IMC con la resistencia a la insulina, se estratificó la población de
acuerdo al IMC ajustado por edad y sexo, según los criterios de Cole y cols (33). Los datos mostraron que el
70.1 % de los niños tiene peso normal, el 21.2 % sobrepeso y el 8 % obesidad (ver Figura. 1). Además
encontramos que el 12% de la población total presentó hipertrigliceridemia y el 18.5% HDL-C por debajo de los
limites normales. Al separar por género el grupo de HDL-C con valores bajos, el 11.4% correspondió a las
mujeres y el 7.1% a los hombres. Para este análisis, se tomaron los puntos de corte para dislipidemias
establecidos por la Federación Internacional de Diabetes (34).
Tabla 3. Regresión lineal múltiple de insulina con IMC, ICC y trigliceridos
en población infantil de San Luis Potosi (México)
R2ajustada 0.26
variable
IMC
TG
ICC
R2ajustada 0.16
TG
ICC

p
Beta
0.401
0.165
0.061
0.385
0.159

&lt; 0.001
&lt; 0.007
&lt; 0.285
&lt; 0.001
&lt; 0.001
&lt; 0.02

n = 184
Figura 1. Resistencia a la insulina en niños y niñas de 6-12 años de edad con peso normal, sobrepeso y
obesidad de San Luis Potosí (México)

�Discusión
Generalmente los estudios realizados en otras poblaciones se han llevado a cabo en niños con sobrepeso y
obesidad (35,36). En nuestro estudio la mayoría de los niños tuvieron peso normal y el 30% con
sobrepeso/obesidad de acuerdo a los criterios de Cole y cols (37). Al comparar el grado de resistencia a la
insulina, correlacionó con el grado de obesidad. En las niñas, el grado de resistencia a la insulina es
independiente del IMC, y concuerda con lo reportado por Murphy en población infantil (38). La edad de la
población en estudio osciló entre 6 a 12 años, y correspondió a los estadios de Tanner I y II. Aunque el desarrollo
puberal se presenta en forma más temprana en las niñas con respecto a los niños, los mecanismos
fisiopatológicos de sensibilidad a la insulina o la resistencia a la misma, no están bien entendidos (39,40). La
contribución de los estadios de Tanner no fueron significativos al comparar la ganancia de peso corporal, el ICC
o los niveles de triglicéridos. El IMC y las concentraciones de IL-6 contribuyen importantemente a la resistencia
a la insulina; esto concuerda con estudios realizados en otras poblaciones y estudios previos reportados en
nuestro laboratorio (41,42,43). El porcentaje de resistencia a la insulina obtenido en nuestra población
concuerda con los resultados reportados en niños y adolescentes de otras poblaciones, particularmente con los
niños afro-americanos quienes presentan mayor grado de hiperinsulinemia y menor grado de resistencia a la
insulina.(44).
La asociación temprana que se presenta en niños mexicanos entre el HOMA y las concentraciones de IL-6,
concuerda con los estudios realizados por Pickup (45) y Sánchez-Recalde (46), donde se presenta
presumiblemente como parte de la etiología del síndrome metabólico (47). Sin embargo al tratar de correlacionar
los niveles de esta citocina con los niveles de triglicéridos no hubo una asociación significativa. No obstante
esta discrepancia si observamos una concordancia entre el grado de inflamación con la ganancia de peso (IMC),
los niveles de insulina y HDL-C. Así podemos resaltar que estas alteraciones se asocian preferentemente con
el síndrome metabólico, como lo han demostrado otros estudios (48,49). Además, se ha encontrado una
asociación genética entre resistencia a la insulina y niveles bajos de HDL-C en hijas de padres que presentan
el síndrome metabólico (50).

�El análisis de regresión paso a paso nos señala que el IMC es un factor de riesgo para la resistencia a la
insulina., al ajustar el IMC por edad y género se observó su importante contribución en el desarrollo del síndrome
desde edades tempranas entendida esta contribución como la ganancia de peso aunada a mayor resistencia a
la insulina (51). La asociación entre la resistencia a la insulina con las variables antropométricas (IMC, ICC) y
bioquímicas (triglicéridos y HDL) confirmaron los hallazgos de múltiples estudios en niños y adultos en el estado
prediabético (52,53). Cuando se desarrolla un segundo modelo de regresión lineal donde se incluye los niveles
de IL-6 y el estadio de Tanner estas variables no presentan una contribución significativa con la resistencia a la
insulina, sin embargo cuando este modelo se ajusta para el IMC, los niveles de IL-6 y Tanner siguen teniendo
la misma contribución, tomando en cuenta que la población es infantil y en su mayoría sin obesidad, pensamos
que sería conveniente analizar una población similar con mas marcadores de inflamación o comparar esta
población con niños que presenten sobrepeso u obesidad para poder tener resultados mas contundentes sobre
el papel de las citocinas proinflamatorias asociadas con resistencia la insulina en edades tempranas (54). En la
población seleccionada de forma aleatoria el porcentaje de dislipidemia fue 12% hipertrigliceridemia y 18.5%
hipoalfalipoproteinemia con valor significativo. También se observó que no todos los niños con
sobrepeso/obesidad presentaron resistencia a la insulina.
Con base a los datos encontrados proponemos llevar a cabo un estudio longitudinal con niños que presenten
factores de riesgo asociados a síndrome metabólico (descritos en adultos), en donde se podrá valorar
nuevamente diferentes marcadores de inflamación. Estudiar la asociación hereditaria y la medición de otras
citocinas proinflamatorias en niños con antecedentes heredo familiares de diabetes tipo 2, hipertensión o
enfermedad cardiovascular, contribuirá de manera importante al mejor entendimiento de la asociación entre
medidas antropométricas, bioquímicas, metabólicas e inmunológicas. La hiperinsulinemia compensatoria que
se presenta desde la niñez, la obesidad y el sedentarismo, predisponen en el futuro a desarrollar enfermedades
crónicas si no se toman medidas preventivas en la población infantil. Es interesante estudiar el grado de
heredabilidad de marcadores de inflamación y su asociación con factores de riesgo en población infantil y
adolescente mexicana.
Resumen
La resistencia a la insulina parece ser consecuencia de un estado de inflamación sistémica de bajo grado
presente en la obesidad y en diabetes tipo 2. Actualmente se ha observado un incremento de obesidad y
diabetes tipo 2 en población infantil y adolescente. El objetivo es conocer si existe asociación de resistencia a
la insulina con niveles de IL-6 en población infantil seleccionada de manera aleatoria. Se incluyeron 184 niños
(100 niñas) entre 6-12 años de edad, elegidos al azar de Escuelas de Educación Pública de la Ciudad de San
Luís Potosí, México. Se evaluaron las medidas antropométricas: edad, peso, talla, IMC e ICC. Se tomaron
muestras de sangre venosa, previo ayuno de 12 horas, para las determinaciones de glucosa, colesterol total,
triglicéridos, lipoproteínas de alta y baja densidad (HDL-C) y (LDL-C). Las concentraciones de insulina se
evaluaron por radioinmunoanálisis, se calculó el índice de resistencia a la insulina por el modelo homeostático
HOMA-IR. Las concentraciones de IL-6 se realizaron por quimioluminiscencia. Los valores de IL-6 se
encuentran asociados con los niveles de insulina (r = 0.144, p&lt;0.051), colesterol (r = 0.145, p&lt;0.052), IMC (r =
0.170, p&lt;0.021), HDL-C (r = -0.180, p&lt;0.01) y el HOMA-IR (r = 0.142, p&lt;0.055). La cuantificación de IL-6 en
niños es útil para conocer desde edades tempranas el grado de inflamación asociado a la resistencia a la
insulina en población mexicana.
Palabras clave: niños, obesidad, inflamación, interleucina 6
Abstract
Insulin resistance seems to be the result of a low grade of inflammation state as well in obesity and type 2
diabetes. Actually, type 2 diabetes and obesity have been increased in children. We are interested in assessing
the possible association between insulin resistance and IL-6 levels in a randomly selected enfant population.
184 children (100 girls), between 6-12 years old, were selected randomly from Elementary Public Schools of
San Luis Potosí City, México. We score the anthropometric data: age, weight, high, BMI and ICC. Blood samples
were withdraw after 12 h fasting to measure glucose, total cholesterol, triglycerides, high and low density
lipoproteins (HDL-C) y (LDL-C). Insulin concentrations were determined by radio-immune analysis. The insulin
resistance index was evaluated by HOMA-IR. and IL-6 concentrations were measured by chemoluminescence.
IL-6 values are associated with insulin levels (r = 0.144, p&lt;0.051), cholesterol (r = 0.145, p&lt;0.052), BMI (r =
0.170, p&lt;0.021), HDL-C (r = -0.180, p&lt;0.01) and HOMA-IR (r = 0.142, p&lt;0.055). IL-6 quantification shows to be
a good tool to early identifying the inflammation degree associated with insulin resistance in Mexican children
population.

�Key Words: obesity, children, inflammation, interleukin 6
Agradecimientos
Agradecemos el trabajo realizado por el Dr. Daniel Hernández Saavedra, por su revisión del manuscrito y el M.
en C. Eduardo López Orduña por sus comentarios que enriquecieron la preparación del mismo.

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�53. Hyppönen E, et al, Op. cit.
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�BIOPÉPTIDOS ALIMENTICIOS: NUEVOS PROMOTORES DE LA
SALUD
Luis
Chel-Guerrero
y
David
Betancur-Ancona
Facultad de Ingeniería Química. Universidad Autónoma de Yucatán (Mérida, Yucatán, México),
E-mail: bancona@uady.mx
Introducción
Actualmente los alimentos se están considerando no
solamente como fuente de nutrimentos para el mantenimiento
y crecimiento corporal sino también como un importante
recurso para obtener compuestos fisiológicamente activos
conocidos como nutracéuticos. Esta tendencia en los
patrones de alimentación ha generado una nueva área de
desarrollo en las ciencias de los alimentos y de la nutrición de
carácter multidisciplinario. Recientemente existe un creciente
interés por determinados fragmentos específicos de las
proteínas de la dieta que además de su valor nutrimental
tienen una actividad biológica y regulan procesos fisiológicos.
Por este motivo los investigadores se están interesando en los productos de la hidrólisis de proteínas, entre los
cuales destacan algunos péptidos que constituyen un gran número de mensajeros biológicos específicos. Las
secuencias definidas de aminoácidos que están inactivas en el seno de la proteína de origen presentan
propiedades especiales una vez que se liberan por acción de las enzimas. Su función fisiológica puede ejercerse
mediante su absorción a nivel del intestino y transportados por la circulación sanguínea, o localmente en el tubo
digestivo. En este último caso, ni siquiera es necesario que sean absorbidos para estar activos, pero deben
resistir a las enzimas digestivas el tiempo necesario.
Se han realizado estudios sobre péptidos bioactivos obtenidos de fuentes animales como: leche, huevo, plasma
de sangre, músculo de pescado, así como también de fuentes vegetales como la soya, garbanzo, girasol, colza,
lupino, entre otros. Dentro de sus bioactividades, los péptidos podrían alterar el metabolismo celular y actuar
como hormonas o neurotransmisores jugando un papel fisiológico importante a través de interacciones
hormona-receptor y cascadas de señalización; también pueden ejercer su acción sobre la regulación del
metabolismo (agua, minerales y otros nutrientes) controlando las glándulas de excreción, ajustando la presión
arterial, impactando en el crecimiento del individuo, o ejerciendo efecto sobre el sueño, aprendizaje, memoria,
dolor, comportamiento sexual, apetito y los efectos de las vías de estrés sobre el sistema nervioso central. Las
funciones de los péptidos bioactivos como antihipertensivos, antioxidantes, antimicrobianos, anticariogénicos,
antiulceratívos y antitrombóticos, por mencionar algunas, permitirían su utilización como ingredientes en la
elaboración de alimentos funcionales y con ello obtener un efecto beneficioso para alguna función corporal del
individuo produciendo una mejora en su salud o reduciendo el riesgo de padecer alguna enfermedad.
Importancia de los nutraceuticos y alimentos funcionales
El interés por el estudio y el desarrollo de alimentos funcionales y nutracéuticos ha experimentado un gran
incremento, tanto por su evidente valor terapéutico como por su gran relevancia para la industria alimentaria,
dada la gran repercusión económica que supone la comercialización de este tipo de alimentos y de los productos
que los contengan (1). En años recientes, se ha enfatizado la importancia que tiene el consumo de alimentos
en la salud debido a que estudios epidemiológicos han demostrado que existe una buena relación entre la dieta
de las personas y la baja incidencia de enfermedades crónico degenerativas como la hipertensión,
arteroesclerosis, cáncer, etc. (2). Los alimentos pueden contener en forma natural o adicionada diversas
sustancias como isoflavonas, saponinas, inhibidores de tripsina, oligosacáridos (prebióticos), bifidobacterias
(probióticos), proteínas, péptidos, lípidos, etc., que en el pasado algunos de ellos fueron considerados como
factores no nutrimentales pero que hoy en día se investigan bajo nuevos enfoques como en el aumento del
desempeño y bienestar del individuo o en la prevención de enfermedades crónico degenerativas como por
ejemplo la hipertensión arterial (HTA) (3).
La salud en el mundo

�Las enfermedades transmisibles, como las infecciosas gastrointestinales y las respiratorias, han dejado de ser
las de mayor trascendencia en nuestro país a consecuencia de los avances de la medicina como las vacunas,
la promoción y la prevención. Hoy en día, éstas se han visto superadas por las enfermedades no transmisibles
o podríamos llamarlas “enfermedades típicas del estilo de vida” tales como la hipertensión arterial, la obesidad
o la diabetes mellitus tipo-2 (DM-2) (4).
Actualmente, el estilo de vida a cambiado y con ello nuevos regímenes alimenticios y un mayor sedentarismo
se han adoptado, los cuales se han considerado como factores contraproducentes para mantener un buen
estado de salud. Esto ha derivado en lo que conocemos como transición epidemiológica, estado en el que las
enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) son las principales causas de muerte. Las enfermedades
crónicas abarcan a las enfermedades cardiovasculares, neoplasias, trastornos respiratorios crónicos, diabetes,
trastornos neuropsiquiátricos y de los órganos sensoriales, enfermedades osteomusculares y afecciones
bucodentales, enfermedades digestivas, trastornos genitourinarios, malformaciones congénitas y enfermedades
cutáneas. La carga de enfermedades crónicas tiene serios efectos adversos en la calidad de vida de los
individuos afectados; es causa de muertes prematuras y tiene efectos económicos importantes y subestimados
en las familias, las comunidades y la sociedad en general ya que el 80% de las muertes por este tipo de
padecimientos se producen en los países de ingresos bajos y medios donde vive la mayor parte de la población
mundial (5).
Las enfermedades crónicas tienen por causa factores de riesgo comunes, los cuales explican la gran mayoría
de las muertes por ese tipo de enfermedades tanto en hombres como en mujeres de todas las edades
destacando principalmente la alimentación poco sana, la inactividad física y el consumo de tabaco. Cada año,
como mínimo 2.6 millones de personas mueren como consecuencia de su sobrepeso u obesidad; 4.4 millones
de personas mueren como resultado de unos niveles de colesterol total elevados; 7.1 millones de personas
mueren como resultado de una tensión arterial elevada y 4.9 millones de personas mueren por resultado del
tabaco. Se prevé que las defunciones por el conjunto de enfermedades infecciosas, dolencias maternas y
perinatales y carencias nutricionales disminuirán en un 3% durante los próximos 15 años mientras que las
defunciones por enfermedades crónicas aumentarán un 17% (6).
Beneficios de los péptidos a la salud
El estudio de la incorporación de biopéptidos a los alimentos como alternativa para mejorar la salud o prevenir
enfermedades mediante una alimentación más saludable, inició hace aproximadamente 20 años, cuando
comenzó a recibir una gran atención el estudio de las proteínas de los alimentos como componentes
beneficiosos no solo desde el punto de vista nutrimental, sino funcional, ya que no solo proporcionarían los
aminoácidos esenciales al organismo, sino que comenzarían a ser fuente de péptidos biológicamente activos
(7). La secuencia de aminoácidos resulta crucial para la actividad de estas pequeñas moléculas. A menudo es
importante el aminoácido situado en posición C-terminal o en posición N-terminal. Por ejemplo, la prolina en
posición C-terminal es necesaria para la acción de los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina
(ACE) (8).
La literatura científica evidencia que los péptidos bioactivos pueden atravesar el epitelio intestinal y llegar a
tejidos periféricos vía circulación sistémica, pudiendo ejercer funciones específicas a nivel local, tracto
gastrointestinal y a nivel sistémico (9). Dentro de estas actividades, los péptidos podrían alterar el metabolismo
celular y actuar como hormonas o neurotransmisores jugando un papel fisiológico importante a través de
interacciones hormona-receptor y cascadas de señalización. También pueden ejercer su acción sobre la
regulación del metabolismo (agua, minerales y otros nutrientes) controlando las glándulas de excreción,
ajustando la presión arterial, impactando en el crecimiento del individuo, o ejerciendo efecto sobre el sueño,
aprendizaje, memoria, dolor, comportamiento sexual, apetito y los efectos de las vías de estrés sobre el sistema
nervioso central (10). Las funciones de los péptidos bioactivos como antihipertensivos, antioxidantes,
antimicrobianos, anticariogénicos, antiulceratívos y antitrombóticos, por mencionar algunas como puede
observarse en la Tabla 1, los hacen deseables de utilizar como ingredientes en la elaboración de alimentos
funcionales y con ello obtener un efecto beneficioso para alguna función corporal del individuo para producir
una mejora en su salud o reduciendo el riesgo de padecer alguna enfermedad (11).
Tabla 1. Péptidos bioactivos y sus efectos beneficiosos para el organismo
Péptidos
Inmunomoduladores

Efecto beneficioso
Estimulan la respuesta inmune

�Inhibidores
del
enzima
convertidor
angiotensina
Antioxidantes
Reguladores del transito intestinal
Reguladores de la proliferación intestinal
Antimicrobianos
Hipocolesterolémicos
Anticoagulantes

el
riesgo
de
padecer
enfermedades
de Reducen
cardiovasculares
Previenen enfermedades degenerativas y envejecimiento
Mejoran la digestión y absorción
Reducen la proliferación de tumores cancerígenos
Reducen el riesgo de infecciones
Reducen
el
riesgo
de
padecer
enfermedades
cardiovasculares
Reducen los riesgos de padecer trombos

Actividad biológica de los péptidos de diferentes fuentes
Las principales fuentes de proteínas son de origen animal, como la caseína y el lactosuero que son las más
utilizadas en la elaboración de hidrolizados proteicos, tanto en preparaciones infantiles como en la elaboración
de dietas especiales para adultos (12). Gobbetti y col., (13) han descrito péptidos obtenidos de la leche que
poseen una variedad de propiedades bioquímicas y fisiológicas que han sido estudiadas desde 1979 y de
diversos péptidos se han conocido sus secuencias, localización y actividades tales como actividad opiácea,
antihipertensiva, antioxidante, antimicrobiana, anticariogénica, antiulceratíva, antitrombótica y como
inmunomoduladores (14). Estos péptidos bioactivos han sido obtenidos mediante digestión in vitro, con enzimas
proteolíticas tanto de origen animal como microbiano, e in vivo, por digestión de la proteína precursora, por lo
que hoy en día existen diferentes fórmulas nutrimentales que los contienen, pero el tipo y cantidad de los mismos
varía de unas a otras dependiendo de la fuente proteínica utilizada (caseína, lactoalbúmina, soya y carne) y del
grado y tipo de hidrólisis empleado (15).
Posteriormente ha existido una demanda de fuentes proteínicas vegetales para la elaboración de formulaciones
alimentarias, sustituyendo a los hidrolizados de origen animal. Toda fuente de proteína alimentaria es
susceptible de aportar péptidos funcionales y se han aislado y caracterizado aspectos estructurales y fisiológicos
de aquellos obtenidos de proteínas muy diversas como la leche, el maíz, la soya y el garbanzo, mediante
digestiones in vitro, con enzimas proteolíticas de origen vegetal, animal y microbiano. Esto lo ejemplifica el
hidrolizado de proteínas de suero lácteo en el que se han encontrado 18 péptidos, de diferente tamaño molecular
que presentan propiedades antihipertensivas. Uno de los primeros productos en ser comercializados fue el
Evolus™ en Finlandia en el año 2000, actualmente se produce LH™ (Islandia), Kaiku Vita™ (España) y Emmi
Evolus™ (Portugal), que básicamente son leches fermentadas por diferentes especies de lactobacilos sobre
caseína (16). En Japón se produce el Calpis™ que también resulta de la hidrólisis de caseína por proteasas
de Aspergillus niger.
Perspectivas de uso de los péptidos bioactivos
La dieta y sus componentes pueden contribuir a mejorar el estado de bienestar, a reducir los riesgos
relacionados con ciertas enfermedades y regular el mejoramiento en la calidad de vida. Estos nuevos conceptos
han conducido a la introducción de una nueva categoría de los alimentos comestibles que promuevan la salud,
(ver Figura 1) conocidos como alimentos funcionales (17). La funcionalidad de estos esta basado sobre los
componentes bioactivos, los cuales pueden ser contenidos naturalmente en el producto, pero usualmente
requieren de formulaciones con tecnologías apropiadas con el fin de optimizar las propiedades benéficas
deseadas. Para esto, es a menudo necesario el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías para lograr con
ello un mínimo procesamiento (18).
Figura 1. Cambio del papel de los alimentos dentro del concepto de “los alimentos funcionales”. (19)

�La aplicación de tecnologías en el procesamiento debe enfocarse en dos aspectos importantes: (a) mantener
al máximo la bioactividad durante el procesamiento y almacenamiento de los productos formulados y (b) la
liberación de los componentes bioactivos deseados en los sitios requeridos del cuerpo (20).
Los alimentos promotores de la salud pueden también presentar desafíos con respecto a su posición regulatoria
y el desarrollo de estrategias para lanzarlos al mercado. Finalmente, tales productos nuevos tienen que reunir
la aceptación del consumidor, en términos de eficacia documentada, propiedades sensoriales y precio (21).
Sin duda, el campo de los péptidos bioactivos es altamente prometedor en el área de los alimentos funcionales.
Consumidores, industriales y científicos, ven la posibilidad de mejorar la salud o prevenir enfermedades
mediante una alimentación más saludable; la oportunidad de ampliar su mercado y diversificar su oferta con la
opción de productos elaborados con un alto valor añadido; así como la oportunidad de encontrar nuevas fuentes
que sirvan como materia prima para la generación de estas fracciones proteínicas (22).
Cabe mencionar que diversas empresas se están dando a la tarea de incluir en sus productos diversos
componentes bioactivos entre ellos se encuentra la compañía Valio Ltd. de Finlandia, donde se desarrolló un
producto a base de leche fermentada la cual contiene péptidos bioactivos, además de que los componentes del
Evolus® presentan un efecto benéfico sobre la presión sanguínea ya que contiene muy poco sodio
adicionalmente proporciona calcio, potasio y magnesio (23). En todos los casos la acción antihipertensiva se ha
debido a la presencia de los tripéptidos formados por Val-Pro-Pro (VPP) y Ile-Pro-Pro (IPP), los cuales
purificados o como componentes de los productos hidrolizados han demostrado su efectividad para bajar la
presión arterial en humanos después de entre 2 a 7 semanas de consumir el producto.
Hata y col., (24) de igual forma desarrollaron un producto que contenía los mismos péptidos que el Evolus®, a
este producto lo denominaron Calpis® y este producto fue probado con humanos y redujo la presión sistólica y
diastólica (p&lt;0.05).
Algunos péptidos bioactivos son ampliamente usados en los alimentos y en el diseño de medicamentos, por
ejemplo: la industria del cuidado e higiene dental ha aplicado en sus productos los caseinofosfopéptidos con el
objetivo de que estos productos tengan un efecto anticariogénico (25). Escovar y Chalela, (26) mencionan que
con la identificación de péptidos antimicrobianos, se vislumbra un amplio y promisorio campo de acción e
investigación que podría llevar al reconocimiento, entendimiento y aplicación de estas moléculas en el campo
clínico para el futuro tratamiento de múltiples enfermedades de la piel y otros órganos.

�Actualmente, Investigadores del Cuerpo Académico “Desarrollo Alimentario” de la Facultad de Ingeniería
Química de la Universidad Autónoma de Yucatán con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONACYT) y la industria Mexicana Coca-Cola, están desarrollando trabajos en esta área del conocimiento con
la finalidad de caracterizar y purificar péptidos con actividad biológica obtenidos de fuentes proteínicas
vegetales.
Conclusiones
En México las enfermedades cardiovasculares, son la primera causa de muerte en el país ya que el 30% de las
defunciones son como consecuencia de padecimientos relacionados con enfermedades que se asocian con las
arterias, principalmente la hipertensión arterial y dificultades en la circulación sanguínea. Otra problemática
propia de nuestro tiempo es el deterioro de la capa de ozono, que incrementa la frecuencia de enfermedades
ocasionadas por la exposición a los rayos del sol y los radicales libres, principalmente O2 y OH, entre ellas
enfermedades de la piel, envejecimiento, cáncer, infecciones virales, trastornos neurodegenerativos y trastornos
cardiovasculares, entre otros. Nuestro país tiene una amplia biodiversidad de plantas y alimentos incluyendo
granos, que pudieran ser factibles de emplear como materia prima para la generación de estos biopéptidos
encontrando las condiciones adecuadas para ello. En este contexto los granos alimenticios han sido utilizados
por años en la alimentación animal y humana; además de que su valor nutrimental se ha reconocido en la
actualidad, así como, actualmente, la posibilidad de generar compuestos que prevengan de la alta morbilidad
en los pueblos occidentales. El aprovechamiento de estas fuentes de proteínas ha impulsado el desarrollo de
procesos de obtención y mejoramiento de las mismas; en este aspecto la modificación parcial de tipo hidrolítica
de la estructura proteínica mediante el empleo de proteasas, podría contribuir al desarrollo de nuevos productos
proteínicos con mejores características nutrimentales y funcionales comparadas con la proteína original.
Durante la hidrólisis enzimática pueden generarse fragmentos específicos (péptidos) con actividad biológica, es
decir que presentan un sinnúmero de actividades fisiológicas que benefician al organismo humano, dando como
resultado la prevención y tratamiento de enfermedades crónico degenerativas
Resumen
Actualmente la ciencia de los alimentos ha ido promoviendo un nuevo concepto de nutrición alimentaria que
incluye a aquellos alimentos que presentan una potencialidad en el mejoramiento de la salud y disminuyen los
riesgos de enfermedades en el cuerpo humano. Por esto varias industrias alimentarias como Danone MR,
NestléMR, PolevaMR, etc., han incluido en sus productos ciertos nutrientes y componentes bioactivos extraídos
de fuentes animales y vegetales, capaces de ofrecer beneficios en la salud de los consumidores. Por lo tanto,
el interés de la industria de los alimentos en encontrar materias primas naturales que presenten altos contenidos
en proteínas de las cuales se pueden producir ciertos péptidos bioactivos con efectos benéficos en el organismo.
Los péptidos bioactivos son secuencias de tamaño pequeño de aminoácidos, generalmente entre 2 y 15
residuos, los cuales se encuentran inactivos dentro de la proteína intacta pero que pueden ser liberados durante
la digestión del alimento o por un proceso previo del mismo, como por ejemplo mediante hidrólisis enzimática.
Las funciones de los péptidos bioactivos como antihipertensivos, antioxidantes, antimicrobianos,
anticariogénicos, antiulceratívos y antitrombóticos, por mencionar algunas, permiten su utilización como
ingredientes en la elaboración de alimentos funcionales y con ello obtener un efecto beneficioso para alguna
función corporal del individuo produciendo una mejora en su salud o reduciendo el riesgo de padecer alguna
enfermedad.
Palabras clave: Biopéptidos, Alimentos funcionales, salud, bioactividad
Abstract
Today, the food science had promoted a novel nutrition concept which includes same functional foods to exert
a major health and to disappear of disease risks on human body. For this reason, the important foods companies
like Danone®, Nestlé®, Poleva®, have a bioactive and nutritive compound into their products, from animal and
vegetable raw materials. These foods can offer these beneficial aspects for health. So, this is an important aspect
of food industries which had begun the research and development of these bioactive compounds from natural
raw materials which there are high protein content; these raw material foods can serve to extract these bioactive
peptides with physiological effect on health. The bioactive peptides usually contain 2 to 20 amino acid residues
per molecule and they are inactive within the original protein, but once released, function as regulatory
compounds with hormone-like activity that is based on the inherent amino acid composition and sequence. These
peptides can be liberated from the parent protein during gastrointestinal digestion in the body or during food
processing like enzymatic hydrolysis. The demonstrated beneficial effects of the bioactive peptides

�(antihypertensive, antimicrobial, inmmunomodulatory, mineral binding, opiate, antioxidant, antithrombotic and
other activity) had made to inclusion on them like compound on functional food formulations for to affect
beneficially one or more target functions in the body; the objective is clear, it is to look at improved state of health
and well-being and/or reduction of risk of disease and even an improvement in the quality of life.
Key words: Biopeptides, Functional foods, Health, bioactivity
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18. Korhonen, H. Op. cit.
19. Idem.
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22. Vioque, J. y F. Millan. Op. cit..
23. Jauhiainen, T. et al, Op. cit
24. Hata, Y., M. Yamamoto, M. OhnI, K. Nakajima, Y. Nakamura and Y. Takano, 1996. A placebo controlled
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Nutrition, 64: 767-777.
25. Korhonen, H. Op. cit.
26. Escovar, X and JG Chalela 2004. Péptidos antimicrobianos Cutáneos. Dermatología Peruana, 14(1): 40-43.

�TEJIDO ADIPOSO: INDICADOR DE LA CONTAMINACIÓN POR
PLAGUICIDAS ORGANOCLORADOS
Stefan
M.
Waliszewski*,
Margarita
Herrero
Mercado*,
Pedro
César
Cantú
Martínez
*Instituto de Medicina Forense, Universidad Veracruzana (Boca del Río, Ver., México); Facultad de Salud
Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: swal@uv.mx
Introducción
La Revolución Industrial iniciada a principios del siglo
pasado, impulsó en la agricultura el monocultivo y la
protección de sus productos. En respuesta a esta
demanda, la industria química lanzó una serie de
sustancias tóxicas que establecieron la relación existente
entre la protección de las plantas, la salud animal, la salud
pública y los agroquímicos.
El inicio de los años 1940's marca una nueva etapa en el
desarrollo de los agroquímicos con la introducción de
plaguicidas orgánicos y sintéticos, comenzando la era
moderna de los plaguicidas. En 1939, el Dr. Paul Müller descubrió las propiedades insecticidas del DDT, el cual
pronto se convirtió en el insecticida más ampliamente utilizado, con baja toxicidad y costo (1). Su uso permitió
controlar los piojos que transmiten el tifus y los mosquitos, vectores de la malaria. Después de su éxito, se
descubrieron las propiedades insecticidas por contacto de otros compuestos organoclorados, tales como el gHexaclorociclohexano (HCH), el Metoxicloro y los Ciclodienos, insecticidas que presentan una menor
persistencia en el ambiente y mayor eficacia en el combate de insectos (2).
Los problemas de salud pública en México, originados por la contaminación de alimentos, se deben a la
presencia de microorganismos patógenos y de sustancias químicas de origen agrícola e industrial. La presencia
de residuos agroquímicos en los alimentos, comenzó con la introducción en el país en forma masiva de
plaguicidas. El programa de erradicación de malaria, basado en el uso intensivo del DDT, originó la
omnipresencia de sus residuos en el ambiente, incluyendo los alimentos y en el tejido adiposo de la población
involuntariamente expuesta a los vapores procedentes de suelos superficiales que acumularon sus residuos.
Los plaguicidas organoclorados como el DDT, se acumulan en el tejido adiposo, llegan ahí al fijarse a la
albúmina y triglicéridos en el torrente sanguíneo y posteriormente se depositan en tejido graso. Su actividad
tóxica, se caracteriza por el daño potencial que puede ocasionar debido a su persistencia y acumulación en la
cadena trófica, razón por la cual el DDT y el Lindano quedaron prohibidos en México. Debido a la persistencia
del DDT en el ambiente, especialmente en los suelos superficiales donde éstos adsorbieron los residuos de
plaguicidas aplicados en el pasado, las potenciales vías de exposición son: inhalación del aire contaminado y
el contacto cutáneo con los mismos. La exposición por vía inhalatoria, se debe a la presencia directa de vapores
volatilizándose plaguicida y su adsorción a las aeropartículas suspendidas en el aire (3). La ingestión de DDT a
través del consumo de alimentos, se considera de gran importancia tanto en animales como en el ser humano,
lo que permite su bioamagnificación.
Los plaguicidas organoclorados debido a sus propiedades lipofílicas y de persistencia, se acumulan en el
compartimiento graso de los organismos. Desde la organogénesis, los fetos están expuestos debido al paso de
sustancias acumuladas a través de la placenta y postpartum al aspirar el aire contaminado y al consumir
alimentos de origen animal como la leche y productos cárnicos (4,5,6). Las mujeres embarazadas y los recién
nacidos, son poblaciones especialmente susceptibles a la exposición de los plaguicidas persistentes. Se ha
constatado un equilibrio toxicocinético en el depósito de sustancias persistentes durante el embarazo debido al
transporte del tejido adiposo materno al feto. Este consiste en un proceso pasivo de transporte y de equilibrio
entre las concentraciones maternas y las del feto. La exposición a sus residuos, se puede manifestar en el
desarrollo de diferentes patologías cuya gravedad depende de los factores de exposición, predisposición
genética y del estado general de salud (7,8).
Monitoreo y Evaluación

�En los últimos años, la tecnología y las actividades humanas han ocasionado liberación al ambiente de gran
diversidad y cantidad de sustancias tóxicas. Debido a esto, se observa el incremento de ciertas patologías en
la población, por lo consiguiente existe la necesidad de monitorear la contaminación, sus fuentes de origen y
rutas de circulación en el ambiente. Además, del monitoreo de muestras ambientales y de alimentos para
establecer los niveles de contaminación, se requiere el monitoreo de acumulación de sustancias tóxicas
persistentes en tejidos humanos, para estimar su exposición proveniente de fuentes externas ambientales y
alimentarias (9,10). Estas tareas, se apoyan en investigaciones epidemiológicas que incluyen la selección de la
población por estudiar y las técnicas para la toma de muestras, el monitoreo de los microambientes, el patrón
de monitoreo de la exposición personal, un diseño instrumental, los métodos directos de cuantificación de
sustancias tóxicas y sus metabolitos, el desarrollo y uso de los marcadores biológicos y el control de calidad y
confiabilidad metodológica.
Un monitoreo biológico involucra determinaciones periódicas de sustancias tóxicas y sus metabolitos en
muestras de tejidos, en secreciones y en excreciones o en aire exhalado de especies o de seres humanos. Para
cubrir la función primaria de un monitoreo, la selección y la colección de muestras deben diseñarse, para que
éstas representen la población correspondiente a una área geográfica por un período específico de tiempo. Por
ello, el monitoreo biológico responde como una función en la detección, la frecuencia, la propagación y la
exposición en un estado primario, antes de que la presencia de agentes tóxicos alcance evidencias como es la
manifestación de efectos adversos en la salud.
El monitoreo de tejidos humanos proporciona mediciones más adecuadas de la dosis interna de ciertos
compuestos químicos, como son los plaguicidas organoclorados que están en el ambiente en concentraciones
relativamente bajas, pero que se biomagnifican a través de todos los elementos de la cadena trófica. La
determinación de estos compuestos químicos o sus metabolitos, directamente en los tejidos claves, revela la
dosis acumulada durante el transcurso del tiempo, a través de todas las rutas ambientales posibles y su entrada
al organismo. Además, condiciona la permanencia de estas sustancias químicas en los tejidos por un período
de tiempo suficientemente largo. Como ejemplo de este fenómeno, se pueden señalar al DDT y sus metabolitos
así como el b-HCH en tejidos humanos determinados hasta la fecha a pesar de su prohibición en México desde
1999. Sus residuos y los metabolitos, se han detectado en aire, agua, sedimentos, peces y fauna silvestre. A
consecuencia de sus propiedades acumulativas, éstos plaguicidas se consideran como ubicuos en las muestras
de tejido adiposo, colectados a lo largo del mundo, sorprendiendo su presencia en personas que habitan áreas
donde estos plaguicidas nunca fueron utilizados, por ejemplo los esquimales (11).
Un impulso importante en la evaluación continua del grado de exposición, es la disponibilidad de un banco de
muestras ambientales, tales como aire, agua, suelo, sedimentos y muestras de especies animales, incluyendo
tejidos humanos, que se colectan en un período prolongado (12). Estas muestras son de gran utilidad en el
análisis retrospectivo, en la determinación de los niveles de contaminantes ambientales y su grado de
almacenamiento y en caso especial de tejidos humanos, para detectar y cuantificar los marcadores biológicos
de la dosis acumulada y la respuesta biológica estipulada por los estudios epidemiológicos (13).
La colección y el almacenamiento de las muestras en años pasados permite el monitoreo y la evaluación de la
pasada exposición humana. El DDT como representante de los plaguicidas organoclorados, caracterizado por
su gran liposolubilidad y lenta eliminación del organismo humano, alcanza la vida media biológica de 7.5 años.
El metabolito pp’DDE presenta todavía mayor persistencia y su eliminación del organismo humano puede
requerir casi toda una vida. Los tejidos guardados en años anteriores, son útiles en un estudio recordatorio
histórico de la exposición humana, para formar una parte crítica de un programa completo del monitoreo
biológico de la exposición a los contaminantes ambientales (14).
Las muestras almacenadas y ahora reanalizadas con métodos analíticos modernos más sensibles, fiables y
completos en comparación con los del pasado, permiten identificar con mayor certeza los componentes
almacenados para evidenciar en estudios epidemiológicos las patologías relacionadas. Un esquema de toma
de muestras diseñado para la colección de especies particulares, puede ser de gran utilidad en las
determinaciones adicionales de los contaminantes no estudiados originalmente, para detectar los valores de
fondo de compuestos químicos no reconocidos anteriormente como un peligro ambiental y en la estimación de
las exposiciones pasadas que se sospechan como causantes de daños durante el tiempo de su latencia.
El banco de muestras, se utiliza también para medir los patrones del estado de contaminación y tendencias en
la exposición humana, así como para evaluar la eficiencia de acciones tomadas para prevenir o reducir la
exposición. Un banco de muestras integrado por un estudio cohorte, permite diseñar y realizar análisis de
muestras de casos que evalúan la exposición humana, caracterizados por ser costosos pero efectivos (15,16).

�Además, permite la redefinición e identificación de los compuestos tóxicos almacenados en tejidos humanos, a
fin de establecer datos de las líneas básicas, sus tendencias e identificar los grupos de poblaciones de mayor
exposición a los plaguicidas persistentes.
Tejido blanco: adiposo
El tejido adiposo, se selecciona como muestra idónea en estudios sobre el grado de acumulación de plaguicidas
organoclorados, debido a su alto contenido de ácidos grasos los que almacenan en la grasa neutra (triglicéridos)
sustancias químicas lipofílicas. La mayoría de los ácidos grasos de humanos adultos, se derivan de la dieta, ya
que la síntesis de las moléculas nuevas, es menor de un gramo de ácidos grasos por día (17). La mayoría de
los ácidos grasos determinados en tejido adiposo humano son de cadena larga de 14 a 20 átomos de carbono
con o sin dobles enlaces. En los humanos, alrededor del 80% de ácidos grasos del tejido adiposo, se constituyen
principalmente por el ácido oleico, el palmítico, el linoleico y el palmitoleico cuya proporción se presenta en la
Tabla 1.
Tabla 1. Principales ácidos grasos del tejido adiposo humano.

NOMBRE COMÚN
Acido oléico

PORCIENTO ENCONTRADO
42%

Acido palmítico

20%

Acido linoleico

14%

Acido palmitoleico

6%

Acido esteárico

3.7%

Acido mirístico

2.7%

Acido elaídico

1.8%

otros

9.8%

La composición del tejido adiposo humano puede variar de acuerdo a la zona topográfica del cuerpo, pero las
diferencias observadas no son significativas en relación al grosor del tejido y grado de contaminación (18). Las
áreas periféricas contienen una mayor proporción de ácidos grasos mono-insaturados y saturados, pero no
difieren en el contenido de ácido linoleico. Las mujeres tienden a depositar más grasa no saturada en
comparación con los hombres indicando mayor depósito de contaminantes ambientales persistentes (19). En
relación con la edad, existen diferencias entre los niños y los adultos, encontrándose más grasa saturada en
los niños menores de edad, debido a su modo de alimentación (20).
Manejo de las muestras
Las condiciones del almacenamiento de muestras de tejido adiposo a corto y largo plazo, deben garantizar su
integridad hasta el momento del análisis. El ambiente en el cual se almacenan, influye en el comportamiento de
las muestras. Así, la concentración de ácidos grasos altamente volátiles de cadena corta puede disminuir, si se
mantienen las muestras en pH alcalino. Los ácidos grasos de cadena larga poliinsaturada, susceptibles a la
oxidación, se deben proteger almacenando las muestras en un ambiente saturado de Nitrógeno o Argón (21).
También se pueden agregar antioxidantes para aumentar la estabilidad de los ácidos grasos sensibles (22).
Algunos compuestos químicos, tales como las vitaminas A, E y K almacenadas en el tejido adiposo pueden
degradarse rápidamente cuando se exponen a la luz (23,24), mientras que otros permanecen estables sólo a
temperaturas muy bajas. En general, el almacenamiento inmediato de muestras del tejido adiposo humano en
un ambiente de Nitrógeno o Argón en frascos de vidrio de color ámbar bien cerrados a una temperatura de -

�80ºC, es adecuado para conservarlas por tiempo prolongado. La congelación y la descongelación destruyen las
membranas celulares y liberan las enzimas.
Conclusiones
Debido a su capacidad de almacenar los compuestos lipofílicos, el tejido adiposo se encuentra como un
excelente biomarcador para los estudios epidemiológicos de contaminación alimenticia y ambiental. La
evaluación del tejido adiposo revela la exposición pasada de los individuos, sin conocer sus hábitos alimenticios
y su modo de vida. El análisis del tejido adiposo reduce también el error causal inherente a la evaluación dietética
basada en el cálculo de consumo de alimentos por persona y la variedad de los alimentos en la dieta que reflejan
las tablas del consumo medio por persona.
La determinación de la exposición relacionada con la dieta en epidemiología, se basa generalmente en los
reportes de los participantes. Dicha evaluación corresponde al pasado inmediato, como son las últimas 24 horas
o los últimos días. La evaluación completa de la dieta contempla la frecuencia del consumo de un alimento y
los alimentos específicos o grupos de alimentos consumidos por un día, una semana o un mes (25). Estos datos
permiten interpolar el posible grado de exposición a los contaminantes presentes en alimentos y evaluar el daño
observado en la población. Por último, el tejido adiposo se considera como indicador idóneo de la contaminación
ambiental originada por compuestos organoclorados persistentes, cuyo nivel se relaciona con la presencia de
algunas patologías observadas en la población probablemente promovida por los contaminantes.
Resumen
Los insecticidas organoclorados, los de mayor importancia por sus propiedades de biomagnificación en la
cadena trófica, son el DDT, su metabolito el DDE y el isómero -HCH. Las rutas de ingreso al organismo humano
de los plaguicidas persistentes comprenden la inhalación de sus vapores y la ingesta de alimentos
contaminados. El monitoreo de tejidos humanos proporciona datos sobre la dosis acumulativa durante el
transcurso del tiempo, a través de todas las rutas ambientales de exposición. El tejido adiposo se ha
seleccionado como el idóneo en los estudios de monitoreo, ya que esta compuesto de una gran cantidad de
grasa neutra y por la capacidad de almacenar los plaguicidas persistentes.
Palabras clave: tejido adiposo, bioindicador, plaguicidas organoclorados
Abstract
Among the organochlorine pesticides, due to their properties of biomagnification in the food chain, the major
importances are DDT and Lindane. Their entry routs to the human body comprise the ingestion of contaminated
food and the inhalation of their vapors. The monitoring study of human tissues supplies databases of
accumulated doses during the time through all environmental routs. Adipose tissues have been selected as
suitable due to the great capacity to accumulate these persistent pesticides as a consequence of their high of
neutral fat content.
Keywords: adipose tissue,bioindicator, organochlorine pesticides
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Contam. Toxicol. Vol. 71 No.1: 156-162.
19. Waliszewski S.M., V.T. Pardío Sedas, J.N. Chantiri Pérez, R.M. Infanzon Ruíz y J. Rivera 1995. Evaluación
de los niveles de DDT y HCH en el tejido adiposo de algunas personas fallecidas en el Estado de Veracruz,
México. Rev. Int. Contam. Ambient. Vol.11 No.2: 87-93.
20. Idem.
21. Schäfer, L. And K. Overvad 1990. Subcutaneous adipose-tissue fatty acids and vitamin E in humans: relation
to diet and sampling site. Am. J. Clin. Nutr. Vol.52: 486-490.

�22. Lands W.E.M., A. Morris and B. Libelt 1990. Quantitative effects of polyunsaturated fats on the composition
of fatty acids in rats tisues. Lipids Vol. 12: 505-516.
23. Schäfer, L. and K. Overvad, Op. cit.
24. Castignani G.L. and J.G. Bieri 1983. Simultaneous determination of retinol and alfa-tocopherol in serum or
plasma by liquid chromatography. Clin. Chem. Vol.29: 708-712.
25. Sempos C.T., R.R. Briefel, K.M. Flegal, C.L. Johnson, R.S. Murphy and C.E. Woteki 1992. Factors involved
in selecting a dietary survey methodology for national nutrition surveys. Aust. J. Nutr. Dis. Vol.49: 96-105.

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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>��������PROTEIN DIGESTIBILITY OF CHIA SEED Salvia hispanica L
Rebeca Monroy-Torres, Maria Lourdes Mancilla-Escobar, Juan Carlos Gallaga-Solórzano*, Sergio MedinaGodoy**, Enrique Javier Santiago-García*.
Facultad de Medicina de la Universidad de Guanajuato. Departamento de Nutrición (León, Gto., México);
*Laboratorio Estatal de Salud Pública de Guanajuato. Secretaría de Salud (Léon, Gto., México); **Centro
Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional, CIIDIR-IPN, (Guasave, Sin., México)
E-mail: rmonroy79@yahoo.com.mx
Introduction
Alternatives sources of high quality protein are required by the accelerated increase of
population, to exploited alternative food sources and also to obtain and additional
benefice from its source. Chia, native to southern Mexico, was use by ancient Aztecs,
Mexicans and habitants of Southern California and Arizona as food supplement for
energy, endurance and strength needed under extreme conditions such as heat,
dryness, short-term food, water deficiency and for medicine (1). About this crop the
plant explorer Edward Palmer wrote (1871): "In preparing chia for use the seeds are
roasted and ground, and the addition of water makes a mucilaginous mass several
times the original bulk, sugar to taste is added, and the result is the much prized semifluid pinole of Indians and others—to me one of the best and most nutritive foods while traveling over the deserts
(2)".
Chia is a cereal composed of several species: Salvia polystachya, Hyptis suaveolens and Salvia hispanica L (3),
the last one, currently harvested in a small scale in few Mexico´s states like Morelos, Puebla, Guerrero and
Jalisco (4).
Chia seed has a large potential to be exploited. Traditional use in Mexico involve beverage and flour production,
also its oils is employed to increase quality of paint production. It have been claimed that chia seed could help
to control excess weight; users report that a glass full of orange juice with a teaspoon of presoaked seeds leaves
one feeling full and without hunger until noon (5).
Extraction of polysaccharide polymer can be employed to obtain laundry-cleaning ingredient (6). Chia seed has
been described for controlling, in one embodiment reducing, blood glucose levels, preferably post-prandial blood
glucose levels, also improving endothelial function, coagulation, fibrinolysis and iron status (7). By that reason
chia seed is present as un active agent in the treatment and/or management of diabetes and/or the treatment
and management of diabetes associated conditions or risk factors, such as one or more of the following: blood
pressure and blood glucose levels, post-prandial glycemia, inflammatory factors (C-reactive protein), coagulation
(fibrinogen, factor VIII, von Willenbrand factor), and fibronolytic factors (such as t-PA), iron status and endothelial
function, (such as increase in nitric oxide generation) (8).
Among several alternatives crops, chia was selected for production as an industrial crop by the Northwestern
Argentina Regional Project (8; 9), focusing mainly in oil extraction. But also, excellent levels of omega-3 fatty
acid, anti oxidants, dietary fiber (22.1%) and proteins (10, 11, 12, 13). Chia is consumed as a soaked beverage
called “Agua de Chia”, this preparation could be a good source of protein, in this point, chia seeds are higher in
protein content and amino acid content than most traditionally utilized grains. For example, chia seeds contain
approximately 19-23% protein, which is higher that the protein concentration in wheat (14%), corn (14%), rice
(8.5%), oats (15.3%) and barley (9.2%) (14,15, 16).
Ayerza, 2002 (17) published reported beneficial effects of chia seeds on growth, body mass, fat content in
animals fed. According to these studies, 6.2% reduction in weight was observed in animals with a diet
supplemented with 20% of chia seeds.
It have been demonstrated that chia seed proteins contain a good essential amino acid balance, but one of the
most important qualities properties that edible protein must have is a good digestibility (18, 19). According to
literature (20) in vivo protein digestibility is classified in: high (93-100%), been represented by animal origin

�protein (meat, fish, milk, egg) and some of vegetable origin like: wheat flour low in fiber, soy protein isolated;
intermediate (86-92%), here we can count, integral flours (corn, soy bean, wheat, oat); low, (70-85%) in this
category are found cereals processed for direct consumption (corn, wheat, oat, etc) (21). Digestibility parameter
is determinant in quality protein, since its biological value could be inferred, a good digestibility might mean that
a protein is adsorbed and finally employed by the organism (22).
Differences in digestibility are due to intrinsic characteristics like, configuration, susceptibility to proteases, fiber
content, tannins and phytates, and structural modification due to process, like temperature, grinding and soak
(23-29).
In the current manuscript, Chia seeds were processed to obtain a traditionally Mexican beverage (Agua de Chia),
protein digestibility was assayed from this and others treatments.
Materials and Methods
Chia seed
Chia seed (Salvia hispanica L) was obtained from local market in León, Guanajuato State, Mexico.
Treatments
Chia seeds were subjected to different treatments: toasted, raw and toasted whole flour, soaked, and without
treatment.
Toasted. Chia seeds were toasted in an aluminum container directly to fire in a domestic stove (SupermaticÔ)
for
7
min
at
120±10°C.
Blended. Road and toasted chia seed were blended in a PhilipsÔ (Model HR2810/A in order to obtain whole
flour.
Soaked (Agua de chía). Agua de chía, is a traditional preparation obtained by soaking chia seed in lemon juice.
In order to determinate protein quality of this source, Agua de Chia was prepared as follow: Chia seed were
soaked for 15 minutes in lemon juice (90 mL of lemon juice in 2 L of water plus 40 g of sacarose). During throw
the process pH was of 3.0, temperature 21 °C and soluble solid concentration was 30 mg/dL (Portable
refractometer, American Optic). Lemon juice density was 1.090 Kg/L. Refractometer was adjusted to cero with
deionized water.
Analytical determination
Seed composition determination. In order to determinate chia seed contents of protein, fat, ash and fiber,
humidity, the Official Methods of Analysis of AOAC International (30) were followed, carbohydrates were
determinate by differences. These analyses were performances only in raw seeds.
In vitro protein digestibility. In this study protein digestibility was determinated according to Official Mexican Norm
NMX-Y-85-2002-SCFI (31), in this protocol pepsin in vitro reaction is performance. Briefly, samples were ground
and then passed through over a U.S. Standard No. 20 sieve. After that 1 gram of sample was defatted with
acetone. After defatted, samples were load in an Erlenmeyer flask and 150 ml of pepsin (1:10000 in 0.075M
HCl). Mixture was incubated for 16 h at 45 °C at 150 rpm. After that no digested protein was recovered by
filtration, followed of three washes with 15 ml of acetone, and then residues were transfer to Kjeldahl flask for
protein determination. Digestibility was reported as percent of digestible protein

In this study, digestibility was defined in three levels according to FAO/WHO (32) in: low digestibility for 70 –
85%, intermediate digestibility for 86 – 92% and high for 93 – 100%. As a standard soybean flour (Maxilu, México)
was employed.
Statistics analiysis. All experiments were done twice and ANOVA was performance.

�Results and Discusion
Chia seed proximate composition: Seed composition was assessment for not treated seeds (Table 1). Chia
seed contains 18% of protein content, a level markedly greater than other nutritional grains such as wheat (14%),
corn (14%), rice (8.5%), oats (15.3%) and barley (9.2%) (33; 34, 35). This content is higher than previously
reports; this could be due to environment conditions were chia seeds were obtained (36). Besides, having in
consideration that chia seeds have a good balance of amino acid this represent an excellent alternative source
of protein for human consumption.

Oil content (33%) was determinated, this value was in concordance with previously reports, it is important to
state that chia seed is a valuable source of omega-3 fatty acids, of this up to 57% is the n-3 fatty acid a-linoleic
acid (37). Some authors consider chia seed as the highest vegetable edible source of omega-3 fatty acid,
flaxseed have a highest level, but trials have shown the negative effects that the antinutritional factors in flax
have over animal and human health (38). These facts increase the value of this ancient Mexican crop. Crude
fiber was of 28.38%, this value was similar to other reports, carbohydrates, obtained by differences, was of
9.37%, mineral content was found in a 4.35% and humidity was of 6.25%.
Protein content in chia samples: Crude protein contents after processing were from ca. 16.91 up to ca. 19.77%
as could be see in Table 2. Protein content of seed (19.77%), toasted seed (19.72%) and toasted flour (19.33%)
were significant different from flour (18.64%) and soaked seeds (16.91%) (p=0.5). In the first cases, moisture
could be lost by toasted process, resulting in an increase of protein content. In the other hand, seed protein could
be lost during soaking process; water acquired during soaking might have a dilution effect over seed
components, besides protein could be lost by lixiviation.
In vitro protein digestibility: Low digestibility values were observed in all treatments (Table 2), but significant
differences could be detected. The lowest values correspond to observed for toasted seed; in these cases
10.87% of digestibility was obtained. Carbohydrates and proteins present in seed could have reacted avoiding
enzymes actions. López et al (39) reported that toasted treatment improve protein digestibility, and in general
this behavior have been observed in vegetables. Our results could be due to temperature and exposition time of
toasted. This to parameters should be analyzed in order to determinate optimal conditions in futures projects.
When soaked seeds were analyzed, a low value was obtained (24.30% of digestibility), we were expecting a
highest value. It have been reported that acidic environments like employed in soaked treatment (pH 3.0)
increase digestibility susceptibility, like in artichoke products where pH 4.0 induce increase in this parameter
(40). But, hydration of soluble fiber induces a gel formation, which might affect in an adverse fashion enzymatic
activity which in this case might be observed in low digestibility activity (41).
Table 2. Protein content and digestibility (%) of chia seed treatments and soybean flour

�Values in the same column with different roman superscripts are significantly different (p &lt; 0.05).
Digestibility classification: HD: High digestibility; ID: Intermediate digestibility; *LD: Low digestibility;
NC: No Classified
Toasted flour and raw seed also showed low digestibility values (29.01% and 34.18% respectably) that could be
related to high content of fiber, but less interference due to gel formation. The highest value of digestibility was
observed in chia flour (79.80%), this correspond to low digestibility according to FAO/OMS (42) standards. It
looks like grinding help protein digestion of raw seed. This treatment improve digestibility that could happen due
that grinding divide and expose all seed component allowing enzymes actions. Finally, soybean flour shows an
intermediate digestibility score, which is in concordance with previously a report.
Concluding Remarks
Chia seed looks like an excellent source of protein because of its excellent levels of nutraceutic fatty acid (omega3 fatty acid), along with the benefices of the large amount of fiber and complex carbohydrates. This study shows
that seed protein quality of this seed is poor, but through applications of biotechnology approaches, protein
digestibility could be enhanced. Considering the large contents of raw fiber in chia seed, is necessary to
continues study about dietetic fiber, amino acids and its effects over digestibility, principally in the peeled flour
as well as the analysis in combination with another cereals (oat, corn, amaranth) and oil seed (soy bean).
Abstract
Chia seeds (Salvia hispanica L) have been consumed in Mexico since pre-hispanic time, recently this seed has
been characterized as an excellent source of omega-3 fatty acid, as well of fiber, a show a good amino acid
balance, but information regarding its protein quality is poor. Protein digestibility is a valuable parameter to
establish protein quality, which could be classified in: high, intermediate, and low. The protein digestibility is
influenced by amino acids composition, anti-physiological elements, fiber, pH, temperature, grinding and
soaking. The overall aim of the project was to evaluate the in vitro protein digestibility of chia seed. Analytical
study with four samples that received different treatments: toasting, grinding (flour), toasting plus grinding, a
soaking in water; one was left without treatment. The proximate compositions were studied only to chia seed
without treatment. For all samples, the protein digestibility was evaluated by the pepsin method. The sample of
chia seed treated with grinding got a low digestibility score (79.8%). The rest of the samples did not get any
digestibility classification. Only the grinding treatment improved the digestibility. The amount of fiber could have
influenced the digestibility of the protein. It is necessary to continue studying the digestibility of chia seed in
combination with other grains and leguminous, and the recommendations would be to eat the chia in combination
to improve its digestibility.

�Key words: Digestibility protein, chia seed Salvia hispanica L
Resumen
Las semillas de Chia (Salvia hispanica L) se ha consumido en México desde la época pre-hispanica, esta semilla
se ha caracterizado recientemente como fuente excelente del ácido graso omega-3, como también de fibra,
exhibe un buen equilibrio de aminoácidos, pero la información con respecto a su calidad de proteína es pobre.
La digestibilidad de la proteína es un parámetro valioso para establecer la calidad de proteína, en la cual podría
ser clasificado: alto, intermedio, y bajo. La digestibilidad de la proteína es influenciada por la composición de
aminoácidos, elementos anti-fisiolo'gicos, fibra, pH, temperatura, molienda entre otros aspectos. El propósito
del proyecto fue evaluar la digestibilidad in vitro de la proteína de la semilla del chia. El estudio analítico
contemplo con cuatro muestras que recibieron diversos tratamientos: el tostar, moliendo (harina), tostando más
moler, el empapar en agua; uno fue dejado sin el tratamiento. Para todas las muestras, la digestibilidad de la
proteína fue evaluada por el método de la pepsina. La muestra de la semilla del chia que se trató con moler
consiguió una cuenta baja de la digestibilidad (79.8%). El resto de las muestras no consiguió ninguna
clasificación de la digestibilidad. Solamente el tratamiento que fue molida mejoró la digestibilidad. La cantidad
de fibra habría podido influenciar la digestibilidad de la proteína. Es necesario continuar estudiando la
digestibilidad de la semilla del chia conjuntamente con otros granos y leguminoso, y las recomendaciones serían
comer el chia en la combinación para mejorar su digestibilidad.
Palabras clave: Digestibilidad de proteína; semillas de chía, Salvia hispanica L
Acknowledgments
For their invaluable help, we wish to thank chemistries from Physical-Chemical Department from Public Health
Laboratory of Guanajuato State, Mexico.
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8. Idem.
9. Ayerza R. and W. Coates 1996. New industrial crops: Northwestern Argentina Regional Project. In: J. Janick
(ed.), Progress in new crops. ASHS Press, Alexandria, VA. pp. 45-51.
10. Ayerza R. 2000, Op.cit.

�11. Ayerza R. and W. Coates 1996, Op.cit.
12. Ayerza R. 2002. Chia as an omega- 3 fatty acid source for animal and human consumption. Office of Arid
Lands Studies, The University of Arizona, Tucson, Arizona, U.S.A.
13. Ayerza R. and W. Coates 2001. Semillas de Chía: Nueva fuente natural de ácidos grasos omega-3,
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Arid Lands Studies, Tucson, Arizona. pp.45-51
14. Ayerza R. 2000, Op.cit.
15. FAO, Op. cit.
16. Lazcano M. and D Cuellar 2004. Caracterización de una golosina amaranto-avena-miel. Memorias VI
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17. Ayerza R. 2002, Op.cit.
18. Lloyd E., E. Mcdonald and W. Crampton 1982. Fundamentos de Nutrición: Las proteínas y su metabolismo.
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19. FAO/OMS, 1992 Evaluación de la Calidad de las Proteínas: Informe de una Consulta de Expertos FAO/OMS,
Bethesda, MD, Estados Unidos, Roma
20. Idem.
21. Idem.
22. Idem.
23. López G., G. Ros, J. Ortuño, M.J. Periago, C. Martínez y F. Rincón 1999. Influencia del tratamiento térmico
y la fibra dietética en la calidad de la proteína de la alcachofa y su subproducto. Archivos Latinoamericanos de
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31. NMX-Y-85-2006-SCFI. Alimentos animales-Determinación de la digestibilidad de proteínas de origen animal.
5 pp

�32. FAO/OMS, Op.cit.
33. Ayerza R. 2000, Op.cit.
34. FAO, Op. cit
35. Lazcano M. and D Cuellar, Op.cit
36. Ayerza R. and W. Coates, 2001 Op.cit.
37. .Bagci E., M Vural, T. Dirmenci, L Bruehl and K. Aitzetmüller 2004. Fatty acid and Tochochromanol patterns
of some Salvia L. species. Z. Naturforsch 59c 305-309.
38. Ayerza R. and W. Coates, 2001 Op.cit.
39 López G., et. al, Op. cit.
40. Idem.
41. Idem.
42. FAO/OMS, Op.cit.

�VIVENCIAS DE JUBILACIÓN Y PREJUBILACIÓN EN ODONTÓLOGOS
María
de
los
Ángeles
Centro
Universitario
de
(Guadalajara,
E-mail: aaguileracd@hotmail.com

Aguilera
Ciencias

Velasco
y
Teresa
Margarita
de
la
Salud,
Universidad
Jal.,

Torres
López.
de
Guadalajara
México)

Introducción
La jubilación implica un cambio en la forma de vivir que se había
mantenido durante muchos años y marca el comienzo de una nueva
etapa en la vida de los trabajadores. Pando (1) considera que
cuando termina el ciclo laboral, la ausencia de trabajo puede ser una
fuente importante de daños a la salud de los jubilados, sobretodo en
el área psicosocial. A lo que se suman los daños causados por la
morbilidad ocupacional, e indirectamente por el cansancio físico y
mental y que se acumuló y provocó, con el tiempo, daños no
específicos a la salud, los cuales han sido llamados desgaste
laboral.
Aquella persona que trabajó durante 30 ó 40 años de su vida y
produjo suficiente riqueza acumulada, se puede encontrar de pronto
en una condición de desempleo más que de jubilación, con los problemas mentales y la desesperación de un
desempleado de 65 a más años. La jubilación es uno de los procesos sociales que más pueden pesar en el
sentir del varón: dejar de trabajar, para alguien que creció pensando que se vive para ello, podría significar
perder el sentido de vivir. Para el trabajador activo con escaso tiempo libre, llegar a la jubilación y tener tiempo
libre en exceso, puede convertirse en un peso (2).
El retiro laboral contribuye a una serie de pérdidas importantes en la vida de las personas, como es la pérdida
de contactos con sus compañeros de trabajo, de la dinámica laboral y del estatus como trabajador (3). Cuando
las personas se jubilan tienen algunos problemas que resolver, siendo los más importantes la búsqueda de un
nuevo estatus que pueda reemplazar al estatus profesional, la reestructuración del sistema de roles, producto
del cambio de estatus y la necesidad de utilizar otra forma de inserción social diferente a aquella utilizada a
través del trabajo (4).
La jubilación se presenta en términos muy complejos, ya que intervienen múltiples factores como la edad,
género, estado de salud general, tipo de personalidad, nivel educativo, cantidad de ingresos económicos, estado
civil, tipo de relaciones familiares, apoyos sociales, profesión u oficio que se desempeñó durante la mayor parte
de la vida, enfermedades ocupacionales, desgaste laboral acumulado, carácter alentador o no del trabajo,
actividades susceptibles de reemplazar al trabajo, importancia que le atribuye el trabajador al trabajo, medidas
preventivas adoptadas para planificar la jubilación, deseo y expectativas sobre la jubilación (si fue voluntaria u
obligada) y finalmente, el periodo de tiempo transcurrido desde la jubilación. La población de jubilados es
heterogénea, es decir, cada persona, o grupo de personas, en virtud de la profesión u oficio que desempeñaron
durante la mayor parte de su vida y de la conjugación de todos los demás factores intervinientes, presentan
patrones y características específicas, y por lo tanto, vivencias particulares (5).
La realidad que se vive en nuestro país, México, es que los trabajadores se enfrentan a la jubilación con los
recursos que ellos tienen y con todas las consecuencias que ello implica. Ni los empleadores ni los sindicatos
participan en la prevención de efectos que la jubilación podría tener en la salud de los trabajadores, así como
tampoco en facilitarles el proceso de adaptación necesario. Al respecto Pando (6) corroboró que los
trabajadores jubilados de las últimas cuatro décadas no han tenido ocasión de iniciarse a la realidad de la vida
del jubilado, ya que sus padres no pueden funcionar de modelo, ni de experiencia, porque las condiciones
sociales dentro de las cuales se desarrolla su propio proceso son muy diferentes a las de los primeros. Además
las generaciones de jubilados y aquellos que están cerca de su jubilación fueron educados para entender al
trabajo como el sentido de su vida y por eso, al dejar de trabajar, se afecta seriamente su razón de vivir.
El fenómeno de la jubilación y sus efectos en los trabajadores han sido estudiados desde los ámbitos
económico, político, laboral y psicosocial, sin embargo, dichos estudios, en su mayoría positivistas, han buscado
clasificar a los jubilados y sus manifestaciones dentro de teorías de micro nivel. En ellas se busca verificar la

�relación causa-efecto, han tomado poco en cuenta la perspectiva de los afectados en su contexto
cotidiano. Consideran a los jubilados como una masa homogénea de extrabajadores, y no estiman que los
jubilados presentan problemas de salud y de adaptación a su nuevo rol relacionados con la profesión u oficio
que desempeñaron durante la mayor parte de su vida.
Los modelos teóricos que se han ofrecido para explicar los diferentes hechos asociados a la jubilación proceden
del estudio del comportamiento en general, tal es el caso de las adaptaciones hechas a la teoría de la crisis de
Friedman y Havighurst (7), que establece que en la jubilación se producen rupturas importantes que ocasionan
crisis de identidad e insatisfacción en la vida, perturbaciones emocionales y agravamiento de enfermedades; y
la teoría de la continuidad de Atchley (8), que establece que la incidencia de la jubilación depende de la
preparación y familiarización de la persona con los aspectos que conlleva ésta.
Madrid (9) sugiere, si menospreciar a las teorías citadas, que futuras líneas de investigación se centren en
encontrar modelos teóricos propios que intenten explicar la jubilación. Con este estudio se pretende describir,
analizar e interpretar el punto de vista de los jubilados y de los próximos a jubilarse con la intención de
profundizar en la problemática de la jubilación, desde las emociones, saberes, opiniones y expectativas de los
directamente afectados. Así el objetivo que guió el presente estudio fue conocer las vivencias significativas de
jubilación y prejubilación de los odontólogos del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad
de Guadalajara.
Metodología
Los fenómenos de la jubilación y la prejubilación se observaron desde las aportaciones generales de la
metodología cualitativa, analizados particularmente con los fundamentos teóricos de la fenomenología a través
de las tres fases del método fenomenológico: descripción, tematización e interpretación. El método
fenomenológico tiene como propósito explicar la subjetividad del ser humano y la interpretación que éste realiza
de su mundo social, describiendo la experiencia sin acudir a explicaciones causales, por lo tanto el concepto
de la experiencia vivida es la base del marco de comprensión y de análisis de la realidad humana.
Se realizaron estudios de caso interpretativos con generalización naturalística, a través de los cuales se buscó
descubrir elementos, situaciones o procesos no establecidos previamente, así como procurar la interpretación
de los casos en el contexto en el cual se insertaron; así mismo se buscó tomar en cuenta diferentes y a veces
conflictivos puntos de vista de la situación analizada, según el relato que las personas hicieron de sí mismas.
La delimitación espacial abarcó la Zona Metropolitana de Guadalajara, Jalisco, México. Para este caso se eligió
a personal jubilado y en proceso de jubilación del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad
de Guadalajara (CUCS). La delimitación temporal, incluidas la protocolización, desarrollo de la investigación, y
redacción de resultados, comprendió el periodo de agosto de 2004 a febrero de 2007.
Para la selección de los participantes en función de los objetivos del proyecto y de la dinámica de la
investigación, se utilizó el muestreo por conveniencia, según la taxonomía de Patton (10), que tiene su origen
en consideraciones de tipo práctico en las cuales se buscó obtener la mejor información en el menor tiempo
posible de acuerdo con las circunstancias concretas que rodearon tanto al investigador como a los sujetos. El
total de participantes fueron seis dentistas jubilados y seis en proceso de jubilación, de los cuales seis fueron
del género femenino y seis del masculino. A los participantes prejubilados les faltaban entre 0 meses y 5 años
para jubilarse, y sus edades oscilaban entre 54 a 57 años de edad; dos de las mujeres previas a jubilarse
estaban casadas y tenían hijos, y nietos, una de ellas; la otra mujer era soltera y vivía con su padre y hermanos,
aunque a disgusto. Los varones prejubilados estaban casados y tenían con hijos, y nietos, uno de ellos. Todos
los prejubilados tenían un nivel socioeconómico medio alto.
Los participantes jubilados tenían entre 6 meses, el más reciente, y 17 años el de mayor tiempo de jubilado. Sus
edades oscilaron entre 55 y 80 años de edad. Los tres varones jubilados, estaban casados, con hijos y nietos,
incluso dos de ellos casados por segunda vez. Dos de las participantes mujeres jubiladas eran solteras, y la
otra era madre soltera, con hijos y nietos. Sus contextos socioeconómicos también correspondieron al nivel
medio alto. (Ver Tabla 1).
Las técnicas de obtención de la información fueron entrevistas individuales en profundidad, grabadas en audio,
y notas de campo. En el caso las entrevistas la pregunta generadora para los jubilados fue: ¿Podría platicarme
cómo es su vida de jubilado? Y en el caso de los prejubilados la pregunta generadora fue: ¿Cómo es su vida

�ahora que está próximo a jubilarse? Posteriormente, hubo otras tipos de preguntas según la clasificación de
Patton (11): Preguntas de conductas o experiencias, de conocimientos, de opiniones o valores, de estados
emocionales o sentimientos, sobre aspectos sensoriales y de contexto.
El método de análisis fue el método fenomenológico, dicho método propone como categorías de análisis: sujeto,
subjetividad y significación, cuya mutua filiación se irá a encontrar en los conceptos de interioridad y
vivencia (12). De acuerdo con Lanigan (13) el análisis de las entrevistas se realizó en tres fases principales:
descripción, reducción e interpretación. En las dos primeras fases se trabajó con la semántica de las entrevistas
(hechos), y operacionalmente se llevó a cabo con el apoyo del programa de cómputo para análisis de datos
cualitativos Atlas/Ti versión 2.4. En la interpretación se intentó cubrir a todas las personas en el cómo vivieron
su experiencia, para el establecimiento de un sentido de la información.
En cuanto a consideraciones éticas la presente investigación se sujetó a lo establecido en el Reglamento de la
Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud, Título Segundo denominado “De los Aspectos
Éticos de la Investigación en Seres Humanos”, Capítulo I. Que a través del artículo 16 protege la privacidad del
individuo sujeto de investigación; en el artículo 17 se considera investigación sin riesgo cuando no se realiza
ninguna intervención o modificación intencionada en los individuos, porque se trabajó con entrevistas.
Tabla 1. Relación de participantes por número de caso, nombre, situación, tiempo, edad y estado civil.

TIEMPO
CASO NOMBRE* SITUACIÓN
JUBILACIÓN
EDAD ESTADO CIVIL
/PREJUBILACIÓN
1

SUSANA

Prejubilada

1 año

56

Casada. Hijos
adultos. Nietos.

2

LEONOR

Prejubilada

1 año

55

Casada. Hijos
jóvenes.

3

FRANCISCO Jubilado

6 meses

55

Casado. Hijos
adultos. Nietos.

4

TORIBIO

Jubilado

2 años

62

Casado por
segunda vez.
Hijos adultos.

5

ANTONIA

Jubilada

6 años

64

Madre soltera.
Hijos adultos.
Nietos.

6

SERGIO

Prejubilado

0 meses

57

Casado. Hijos
adultos, uno
enfermo.

7

VICENTE

Jubilado

8 años

61

Casado por
segunda vez.
Hijos adultos y
nietos.

8

ARGELIA

Jubilada

4 años

No
dijo

Soltera. SIn hijos.

9

ARTURO

Prejubilado

5 años

55

Casado. Hijos
adultos. Nietos.

�10

REBECA

Prejubilada

1 año

55

Soltera. Sin hijos.

11

FELIPE

Prejubilado

2 años

54

Casado. Hijos
jóvenes.

12

GRACIELA

Jubilada

17 años

80

Soltera. Sin hijos.

*El nombre es ficticio, para guardar la confidencialidad de los entrevistados.
Resultados
En la descripción y tematización de las vivencias de jubilación y prejubilación de los participantes, se
encontraron nueve temáticas principales, que se entendieron como las cuestiones significativas de las personas
entrevistadas. Así mismo, el análisis de los datos arrojó el encuentro con dos formas discursivas principales:
una personal, y otra indeterminada o impersonal.
Las temáticas halladas fueron: (a) actividades desarrolladas en la prejubilación; (b) actividades realizadas en la
jubilación; (c) significados de jubilación; (d) conocimientos sobre jubilación; (e) opiniones y creencias de las
personas jubiladas; (f) valores relacionados con la jubilación; (g) emociones y sentimientos experimentados en
torno a la jubilación; (h) percepción del contexto; y (i) percepción sensorial del entorno, es decir lo que habían
visto, escuchado, tocado, olfateado o degustado, y que estuviera relacionado con sus vivencias de jubilación y
prejubilación.
En el caso de las actividades desarrolladas en la prejubilación, tanto jubilados como prejubilados mencionaron
haber realizado, algunos meses o años antes de jubilarse, actividades específicas para preparar su jubilación.
Dichas actividades fueron de dos tipos diferentes. El primer tipo se refirió al desarrollo de actividades personales,
surgidas por interés propio, para preparar la jubilación.
Las actividades personales a su vez, se clasificaron en la realización mental de planes o proyectos para el
futuro, y en la ejecución de acciones concretas o preparatorias. Entre los planes se encontró que las personas
prejubiladas deseaban realizar actividades de ocio como viajar, cocinar, escribir su autobiografía, estudiar
(idiomas y música), descansar, y leer; además deseaban tener más convivencia familiar y social, cuidar la salud,
o incluso continuar trabajando en su consultorio dental, poner un negocio con un giro diferente o cambiar la
profesión dental por la de homeopatía.
Sobresalió el hecho de que los planes a futuro de los entrevistados, tanto jubilados como próximos a jubilarse,
se relacionaron con la idea general, compartida por la mayoría, de “mantenerme activo”, por ejemplo Argelia
dijo: “Yo quería jubilarme pero no irme a mi casa a no hacer nada, porque pos no, así no…”. Las acciones
preparatorias para la jubilación incluyeron tomar cursos de locución o metafísica, platicar y observar a colegas
jubilados, leer, o incluso estudiar un posgrado. En el caso de Arturo, él comentó: “Para prepararme he estado
leyendo, y he hecho consciente el aspecto de que voy a ser jubilado, de que uno no puede permanecer
estable…”. El segundo tipo de actividades en la prejubilación incluyó la realización de acciones para cumplir
con los trámites exigidos en la institución, como realizar la solicitud correspondiente, integrar el expediente y
entregarlo y esperar y recibir el dictamen de jubilación.
En el caso de las personas prejubiladas las narraciones de sus planes fueron afirmaciones en tiempo presente,
como en el caso de Rebeca quien comentó: “Ando haciendo mi trámite en el IMSS para tener una jubilación
más digna…”. Acerca de la realización de trámites, los recuerdos de los varones jubilados giraron en torno a la
acción de comunicarle a su jefe inmediato de su situación próxima a la jubilación, como se puede observar en
el ejemplo de Toribio: “Fui a solicitarle que por favor no me contemplara ya en la plantilla para el siguiente
semestre…”.
Las actividades realizadas en la jubilación fueron narradas únicamente por las personas ya jubiladas, donde
platicaron acerca de tres tipos de acciones diferentes. En primer lugar, las personas jubiladas mencionaron
actividades transitorias, que recodaron haber realizado cuando estaban recién jubilados, que fueron temporales
y que tuvieron como propósito ayudarlos a lograr la adaptación al nuevo rol de jubilados, y que incluyeron
acciones del tipo laboral y social. Por ejemplo Graciela platicó: “Seguí como profesora honoraria a nivel de
posgrado, dos años más, entonces el hecho de la jubilación no fue brusco…”.

�En segundo lugar, las personas jubiladas comentaron que llegaron a integrar en su rutina diaria, actividades
cotidianas, que fueron principalmente actividades de ocio, laborales o del hogar, como en el caso de Antonia,
quien comentó: “Se termina uno en ser la sirvienta y la nana de la casa”. En tercer lugar, los jubilados
comentaron haber realizado planes para el futuro, expresados como expectativas, del tipo laboral, familiar o
personal. Antonia también platicó: “Yo quisiera tener más tiempo para mi, sobretodo tomar cursos de superación
humana, de cultura, artísticos, pero ahorita no hay tiempo…”.
Respecto de los significados de jubilación, los entrevistados expusieron en dos sentidos los significados que le
otorgaban a la jubilación. En primer término expresaron lo que consideraban debería ser la jubilación, a través
de expresiones como la siguiente, dicha por Francisco: “Debe ser un premio a todo el trabajo desarrollado
durante tu vida…”. En segundo término, precisaron lo que realmente era la jubilación para ellos, y sus
comentarios se clasificaron en cuatro tipos diferentes. Un grupo de personas consideró que jubilarse no
implicaba cambios en sus vidas, como en el caso de Sergio quien comentó: “Nunca lo he sentido así que vaya
a ser un cambio radical…”.
Otro grupo de dentistas vio en la jubilación una nueva oportunidad para realizar todo aquello que el trabajo les
había impedido, por ejemplo Leonor mencionó: “Ahora si me voy a querer un poquito, porque ya viene mi etapa
de quererme…” Un tercer grupo de sujetos consideró la jubilación como pérdidas, tanto de su trabajo como de
las relaciones que allí mantenían. Al respecto Rebeca dijo que para ella jubilarse era: “Dejar de recibir esa
juventud, que me duele y me seguirá doliendo”. Finalmente, un cuarto grupo de entrevistados consideró la
jubilación como el principio de posibles problemas conyugales.
Los conocimientos expresados por los entrevistados fueron del tipo empíricos, adquiridos en primer lugar a
través de la experiencia personal, y en segundo lugar por medio de observar a colegas y familiares.
Narraron conocimientos acerca de los trámites para jubilarse, de la preparación necesaria para jubilarse y del
contexto político y económico de las jubilaciones. En el caso de Francisco, él comentó: “Muchos se quedan en
sus casas y como que les estorban a la señora…”.
Las opiniones y creencias de las personas jubiladas y próximas a jubilarse giraron en torno a dos temas
principales. El primer tema se refirió a las apreciaciones sobre la forma de alcanzar la felicidad en esta nueva
etapa, que desde su punto de vista, tenía que ver con planear la retirada, y tras la jubilación, mantenerse siempre
ocupados. Leonor lo expresó de la siguiente forma: “Los que se pierden, se sienten solos y tienden a querer
regresar, es que no planearon bien su retirada….
El segundo tema expresado por los entrevistados, tuvo que ver con los motivos, propios y de sus colegas, para
tomar la decisión de jubilarse, y éstos a su vez se clasificaron en cuatro tipos: por concluir el tiempo estipulado
en la universidad, por motivos personales, por el ambiente institucional, y por desconfianza en la situación
política de las jubilaciones en el país, por ejemplo Vicente dijo: “Dadas las condiciones actuales mucha gente a
optado por jubilarse…”.
Respecto de los valores relacionados con la jubilación y la prejubilación, durante las entrevistas los sujetos
comentaron que al pensar en la jubilación le daban principal importancia a su salud, en segundo lugar a su
familia y a sus actividades personales, y en tercer lugar a su libertad. Por ejemplo Felipe platicó: “Lo que pueda
cuidar de mi riñón, es lo que me va a mantener vivo…”. En cambio Antonia comentó: “La salud creo que debería
ser en primer término, pero para mi es la familia primero y luego la salud…”. Argelia en cambio consideró: “Los
valores iniciales, los míos, se puede decir que el número uno es la libertad…”.
Acerca de las emociones experimentadas en la jubilación y prejubilación, se encontraron cuatro tipos diferentes
de sentimientos. El primer tipo se integró por lo que las personas definieron como sentimientos encontrados,
que para ellos fue sentir al mismo tiempo emociones de alegría y tristeza. El segundo tipo de emociones
experimentadas se integró por aquellos quienes únicamente distinguieron sentimientos de alegría o alivio, por
ejemplo como el caso de Francisco: “A veces me dicen ‘ya está jubilado’ y yo les digo: ‘no, ya estoy jubiloso’…”.
Un tercer grupo de personas dijeron que prevalecían en ellos emociones negativas, tal es el caso de Arturo
quien mencionó: “Al final del camino me siento mal… soy docente de asignatura, imagínese con qué tipo de
jubilación voy a salir, muy raquítica, por esa parte estoy inconforme, ya toda una vida de treinta años ¿de qué
voy a vivir? Si no tengo una jubilación… El dinero que percibo es poco realmente, muy poco…”. Y finalmente,
se encontró un cuarto tipo de emociones, de aquellos quines mencionaron no haber sentido nada durante su

�jubilación, tal es el caso de Graciela que lo dijo de la siguiente forma: “Nada extraordinario, nada.
decirle, después de 43 años como que ya era necesario…”.

Vuelvo a

Para indagar sobre los aspectos sensoriales de los entrevistados se hicieron preguntas acerca de lo que habían
visto, escuchado, tocado, olfateado o degustado, con la intención de capturar la experiencia de sus sentidos, y
la relación que ellos encontraban con su jubilación o prejubilación.
Cabe aclarar que no todos los entrevistados quisieron o pudieron contestar este tipo de preguntas, por ejemplo
Graciela se negó a responder y contestó: “Es muy ambigua la pregunta…”. Sin embargo el resto de los jubilados
comentaron algo como lo que se ejemplifica a través de Antonia: “He visto que he llegado a conocer más a mis
hijos que antes… Ya percibo que hay otras cosas, antes nada más estaba dedicada a la escuela y a mi casa…”.
Finalmente, la última temática encontrada en el análisis de los hechos se refirió a la percepción de
los contextosque rodearon a las personas entrevistadas. Desde sus puntos de vista, dichos contextos fueron
diversos y se refirieron a vivir cuidando a su familia, o a vivir cómodamente en un hogar estable, o en otros
casos, a vivir en entornos familiares conflictivos o en ambientes dedicados a atender problemas de salud, a
trabajar en medios estresantes, o en caso, vivir en un entorno propicio para seguir produciendo. Por ejemplo
Sergio opinó lo siguiente:“Ella quiere tener el mando, y eso yo jamás, ni en sueños lo permitiría…”.
Después de haber descrito y tematizado las vivencias de las personas entrevistadas, se realizó la interpretación
fenomenológica de acuerdo con los cuatro existenciales básicos de la fenomenología: cuerpo vivido
(corporeidad), espacio vivido (espacialidad), tiempo vivido (temporalidad) y relaciones humanas vividas
(comunalidad) (14). La interpretación de los resultados, desde el punto de vista del investigador, permitió
concluir que la espacialidad fue vivida de manera diferente entre los participantes prejubilados y los jubilados,
siendo la presencia de hijos, el nivel económico y la forma de relacionarse con sus seres queridos, los factores
principales para percibir positiva o negativamente su espacio vivido.
Por ejemplo los prejubilados se ubicaron espacialmente en el trabajo y su casa, y ocasionalmente rodeados de
amigos. Relataron sus espacios como incompletos y vividos con inconformidad, ya fuera por falta de tiempo,
carga excesiva de trabajo, desintegración familiar, enfermedades o problemas financieros. Entre las personas
prejubiladas se encontraron diferencias de género relacionados con el hecho de tener hijos, donde las mujeres
con hijos se percibían en sus hogares al servicio de sus hijos. La otra diferencia se encontró por tipo de
nombramiento en la institución, donde las personas próximas a jubilarse que tenían menos ingresos, percibían
sus entornos más problemáticos.
Los jubilados se ubicaron espacialmente en sus hogares, desarrollando actividades laborales y de ocio, y
acompañados de sus familiares, amigos y colegas jubilados. Manifestaron satisfacción y percepción consciente
por su espacio y lo calificaron estable y como el fruto de sus esfuerzos laborales del pasado, aunque los varones
jubilados comentaron que recién jubilados tuvieron que hacer ajustes con sus esposas para tener una
convivencia armónica dentro de sus casas.
En el ámbito de la corporeidad se observó que fue vivida también de forma diferente entre los jubilados y los
prejubilados, interpretando que en la jubilación se presta especial cuidado a la salud, gracias al tiempo libre del
que se dispone. También se observó que conforme se tiene más edad, no existen diferencias de género en la
percepción del propio cuerpo. De ahí que los jubilados, de manera general, se mostraron muy conscientes de
sus cuerpos, los vivieron con aceptación, a pesar de que la mayoría tenían enfermedades crónicas, y mostraron
un especial cuidado de ellos, sin manifestar diferencias significativas en función del género o del estado
civil. Las enfermedades que padecían no estaban relacionadas, desde su punto de vista, con el hecho de
haberse jubilado, sino con sus hábitos de vida o por deterioro normal del cuerpo cuando envejece. Aunque
convinieron todos ellos en que la profesión odontológica sumada al ejercicio de la docencia había sido muy
desgastante para ellos.
En cambio los prejubilados, vieron su cuerpo de forma compleja y conflictiva, y se presentaron diferencias en
función del género, ya que las mujeres se mostraron insatisfechas con sus cuerpos porque no les otorgaban
cuidados por falta de tiempo y relataron malestares constantes, además de que la mayoría de ellas estaban
incómodas con su menopausia; los hombres tuvieron problemas de salud más graves que las mujeres, los
vivieron a través del binomio aceptación-preocupación, y estaban concentrados en cuidarse, en cambiar sus
hábitos de manera consciente o simplemente en pasar mucho tiempo pensando sobre su salud.

�A pesar de las diferencias observadas en las vivencias de la corporeidad de los participantes, llamó la atención
que los dos grupos estudiados consideraron que mantenerse activos era un antídoto eficaz contra la muerte, lo
que refleja que para ellos el trabajo sigue siendo muy importante, y que consideran que el ocio en sentido
negativo, o como un lujo al que no pueden aspirar, aún a pesar de haber trabajo por más de 30 años.
La temporalidad fue fundamental en las vivencias de los entrevistados. Para todas las personas la jubilación
era posible por el hecho de cumplir con el tiempo requerido por la institución para jubilarse, y por tener ciertos
años cumplidos a través del tiempo. Se interpretó entonces que el tiempo era el vehículo esencial a través del
cual se podía alcanzar la jubilación. Sin tiempo no había jubilación. La temporalidad tuvo para los trabajadores,
más valor que la salud, la familia, o incluso que el contexto. Por otro lado, una vez alcanzada la jubilación, el
tiempo adquirió significados diferentes, puesto que los jubilados ya no tenían que esperar por el futuro, sino que
disponían de todo su tiempo libre, que les permitió reflexionar sobre su aquí y ahora, y dedicarse a vivir lo mejor
posible su presente.
A través de la comunalidad se interpretaron las relaciones humanas vividas en las personas jubiladas. Se
encontró que la jubilación permitió fortalecer las relaciones familiares y sociales de los trabajadores, ya que de
manera general los jubilados, consideraron que sus relaciones familiares y sociales les agradaban y daban
satisfacción, además manifestaron que su vida estaba concentrada principalmente en su familia y en la
convivencia con pocos amigos de toda la vida y con otros jubilados. Llamó la atención que para la mayoría de
los varones jubilados resultó también muy importante y valorada la relación con sus parejas, hijos y nietos, ya
que en el pasado no había podido ser así debido a sus ocupaciones laborales.
Los prejubilados manifestaron darle importancia significativa a sus relaciones personales, éstas en general
resultaron, para ellos, conflictivas e insatisfactorias, y veían en la jubilación la oportunidad para mejorarlas. Los
cambios sobresalieron más entre los géneros y el estado civil. Las casadas sostenían una relación de servicio
hacia su familia, la soltera vivía a disgusto con su familia y se rehusaba a involucrarse plenamente en los
problemas de su padre y hermanos. Los varones prejubilados consideraron las relaciones con amigos muy
importantes en sus vidas.
Discusión
En esta investigación se encontró que todos los odontólogos entrevistados realizaron, algunos meses o años
antes de jubilarse, actividades específicas para preparar su jubilación, como planes y acciones, algunas de ellas
surgidas por interés propio, y otras para cumplir con los trámites exigidos en institución. También se halló que
compartieron de manera general la creencia de que mantenerse activos después de la jubilación les evitaría
problemas consigo mismos, ya que habían observado personas del género masculino que se jubilaban y se
morían, porque no habían proyectado su vida de jubilados.
Dichos hallazgos difirieron de los resultados obtenidos por Pando (15) reportó que la pérdida del proyecto de
vida en el anciano estaba muy ligado a la jubilación y la crianza de los hijos, y que la jubilación fue considerada
por los sujetos que estudió como un evento de viejos donde las mujeres no se jubilaban y seguían trabajando
hasta su muerte.
La diferencia fundamental entre ambos estudios, puede deberse a que los odontólogos que laboran en el CUCS
tienen mayores ingresos y un mejor nivel de vida económico, que los sujetos considerados en el estudio antes
mencionado. Así mismo, los resultados con los odontólogos jubilados discreparon con los hallazgos de Winston
y Barnes (16), quienes realizaron entrevistas en profundidad con 18 mujeres académicas de dos universidades
ubicadas en Estados Unidos y Nueva Zelanda, y mostraron que solamente hubo una mujer en la muestra,
americana y sola, dedicada a la docencia y la investigación, la cual tenía un plan claro para su retiro, sin embargo
la odontóloga soltera de esta investigación fue la que menos preparada financieramente se encontró y a quien
el futuro parecía no afectarle porque manifestaba vivir el aquí y el ahora y tener mucha confianza “..en Dios y
en sus amistades”.
En cambio, se encontraron coincidencias con la investigación que realizó Bazo (17), en el País Vasco con
personas jubiladas que pertenecían a asociaciones, ya que reportó que las personas jubiladas otorgaban
importancia en mantener actividad mental y física y manifestaron potencial por realizar actividades diversas,
encontrar un lugar para sí mismas e identidades satisfactorias más acordes con los tiempos de la
posmodernidad, sin distinciones de género o estado civil. Otro de los hallazgos de esta investigación fue que
los odontólogos jubilados tuvieron la necesidad de realizar actividades transitorias, del tipo laboral y social, para
adaptarse a su nueva etapa de jubilados. Y después de haberse adaptado a su nueva etapa, llegaron a realizar

�actividades cotidianas, tanto de ocio, como laborales o del hogar, y proyectaron expectativas tanto laborales,
como familiares o personales. Es decir, en todas las actividades realizadas por los jubilados, el trabajo estuvo
presente, lo que permitió observar que en la jubilación, los odontólogos continúan o desean seguir
relacionándose con el trabajo, aunque de manera más relajada.
Se encontró también que para los odontólogos entrevistados las emociones experimentadas eran sentimientos
encontrados, alegría o alivio, emociones negativas, no haber sentido nada. De ahí que la jubilación significó
básicamente cuatro cosas diferentes para ellos: continuidad, cambio, pérdidas y problemas conyugales, siendo
estos dos últimos significados propios de los prejubilados con menores ingresos, familiares enfermos y con
escasa capacidad para relacionarse con sus seres queridos. Bazo (18), tal como sucedió en esta investigación,
también observó cambio y continuidad entre las personas jubiladas. En cambio Winston y Barnes (19), y
Rodríguez (20) encontraron poco acuerdo entre las entrevistadas de Estados Unidos y Nueva Zelanda, y entre
los académicos del CUCS que ya estaban jubilados.
Un hallazgo de esta investigación se refirió al hecho de que la mayoría de los dentistas entrevistados tuvieron
conocimientos empíricos sobre la jubilación y la prejubilación, adquiridos a través de la experiencia personal, y
la observación de colegas y familiares. Dichos conocimientos se refirieron a saber sobre los trámites para
jubilarse, al conocimiento de la preparación necesaria para jubilarse y el contexto político y económico de las
jubilaciones. Incluso todos ellos consideraron que los jubilados que se perdían, eran lo que no habían planeado
bien su retirada. Se encontró también que el motivo principal que tuvieron las personas entrevistadas para
jubilarse fue por el ambiente institucional, y por tener desconfianza en la política de las jubilaciones en el país.
Un hallazgo más se relacionó con la identificación de los valores importantes de los odontólogos ya jubilados y
próximos a jubilarse fueron la salud, la familia, sus actividades personales, y su libertad.
Lo anterior fue coincidente con los resultados reportados por Bazo (21), quien manifestó que observó en los
jubilados satisfacción en poder estar con la familia y continuidad en el rol de madres y abuelas después del
retiro laboral. También dichos resultados fueron semejantes a los de Iglesias (22) quien estudió cualitativamente
la soledad en las personas mayores de España a través de grupos focales, y encontró que la soledad no fue
significativa para ellos, por tener amplias relaciones sociales.
Para concluir, con base en los resultados obtenidos, se puede decir si los trabajadores tienen un proyecto claro
de jubilación, que incluya actividades satisfactorias para ellos, e ingresos suficientes, la jubilación se convierte
en una magnífica oportunidad para desarrollarse como seres humanos, porque gracias al tiempo libre del que
se dispone se puede mejorar la salud, fortalecer las relaciones sociales y familiares, e incluso percibir y gozar
de forma más consciente el entorno que los rodea. De ahí, que como propuestas surgidas de la presente
investigación se propone que las instituciones y empresas realicen acciones que preparen a los trabajadores
no solamente para su jubilación, sino para las distintas etapas de sus vidas, ya que al jubilarse se requiere
información sobre los trámites que se deben realizar y también sobre los posibles riesgos a los que están
expuestos los jubilados, por lo que sería importante que los jubilados que participan en las Delegaciones
Sindicales se encargaran de preparar a sus compañeros y compartirles sus experiencias, para que éstos
tuvieran opciones para aprovechar mejor su tiempo libre.
Por su parte, los trabajadores deben construir un proyecto de vida saludable, desde su ingreso al trabajo, que
contemple su jubilación, así mismo es importante que piensen en ahorrar y en asegurarse un ingreso estable y
suficiente para vivir después de su jubilación, ya que los ingresos, gozar de salud y tener relaciones familiares
satisfactorias, aseguran vivir más plenamente el retiro laboral. Por otro lado, los directivos de instituciones de
educación superior y en particular lla involucrada en el presente estudio, podrían aprovechar el gran potencial
de los ya jubilados para que funjan como asesores y orientadores de los académicos más jóvenes.
Considerando que la jubilación es una imposición administrativa en función de la edad y el número de años
trabajados, a la que los trabajadores se adaptan para no arriesgar su pensión, o porque ya están cansados del
ambiente institucional, sería conveniente que se considerara la posibilidad de flexibilizar su recientemente
modificado sistema pensionario, para que, si bien los profesores deberán trabajar hasta los 65 años, por lo
menos lo hagan en entornos de trabajo saludables, y donde se disminuya paulatinamente la carga de trabajo
de los próximos a jubilarse, considerando que en ellos se manifiestan tantos años de desgaste laboral
acumulado, así como el cansancio propio de la edad. Los procesos para adquirir más conocimientos sobre los
fenómenos de la jubilación y la prejubilación deben continuar a través de la perspectiva cualitativa, ya que
permiten obtener conocimiento y comprensión profunda en los contextos reales de las personas investigadas.
Resumen

�Se realizó una investigación para conocer las vivencias de jubilación y prejubilación de los odontólogos del
Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, México, durante el periodo 20042006. A través de doce estudios de casos interpretativos con generalización naturalística, con igual número de
personas jubiladas y prejubiladas, así como de hombres y mujeres. Las entrevistas individuales en profundidad
y las notas de campo fueron las técnicas utilizadas para recoger los datos. El análisis se realizó con los
fundamentos teóricos de la fenomenología y su método fenomenológico, por medio de las fases de descripción,
tematización e interpretación, y con el apoyo operativo del programa de cómputo ATLAS/ti versión 2.4. Para la
descripción y tematización fenomenológicas se utilizaron las transcripciones de las entrevistas y resultaron
nueve temáticas significativas para los participantes: actividades en la prejubilación; actividades de la jubilación;
significados otorgados a la jubilación; conocimientos sobre jubilación; opiniones y creencias sobre jubilación;
valores relacionados con la jubilación; emociones y sentimientos experimentados en torno a la jubilación;
percepción global de su contexto; y percepción sensorial de su entorno, es decir lo que habían visto, escuchado,
tocado, olfateado o degustado, y que estuviera relacionado con sus vivencias de jubilación y prejubilación. La
interpretación se realizó a través de los cuatro existenciales básicos para el análisis fenomenológico: cuerpo
vivido (corporeidad), espacio vivido (espacialidad), tiempo vivido (temporalidad) y relaciones humanas vividas
(comunalidad). Los resultados del estudio, revelaron que las vivencias de los dentistas jubilados se ubicaron
en el presente, manifestando cuidados por sus cuerpos, sentimientos de alegría y júbilo, acompañados de sus
seres queridos y en entornos agradables para ellos. Las vivencias de los dentistas prejubilados, en su mayoría,
se manifestaron inconformes, ubicadas en imaginar un futuro mejor que el actual, con el presente lleno de
malestares corporales y enfermedades, estrés y desgaste laboral, convivencia social limitada al trabajo y la
familia, y en medios ambientes percibidos como incompletos. Se concluyó en el estudio que las consecuencias
provocadas por la jubilación se ven disminuidas cuando el trabajador está preparado para estos
acontecimientos, tiene un proyecto de vida que va más allá del trabajo, y cuando cuenta con ingresos suficientes
y estables para aprovechar lo mejor posible su tiempo libre. Por lo que se propone en primer lugar que las
instituciones y empresas diseñen y lleven a cabo programas de preparación para el retiro laboral de sus
trabajadores, apoyados en los que ya están jubilados, para que puedan compartir sus conocimientos y
experiencias. En segundo lugar se propone que los trabajadores construyan un proyecto de vida saludable, a
través del cual aseguren ingresos suficientes después de su jubilación. Y finalmente, en tercer lugar, se sugiere
que se realicen estudios semejantes al presente con grupos de profesionales de distintas áreas del
conocimiento, y de contextos diversos, para comparar los resultados obtenidos, ya que queda abierta la
hipótesis sobre el hecho de que la jubilación se vive de manera distinta de acuerdo con la profesión ejercida.
Palabras clave: jubilación, odontólogos, estudios de caso, fenomenología.
Abstract
An investigation was made to know the experiences retirement and preretirement of the dentist of the University
Center of Sciences of the Health of the University of Guadalajara, México, during period 2004-2006. Through
twelve studies of interpretativos cases with naturalística generalization, equal number of retired people and pre
retired people, as well as of men and women. The individual interviews in depth and the notes of field were the
used techniques to gather the data. The analysis was made with the theoretical foundations of the
phenomenology and their phenomenologic method, by means of the phases of description, to find subjects, and
interpretation. With the operative support of the program of ATLAS/ti calculation version 2.4. For the
phenomenology description and to find subjects the transcriptions of the interviews were used and were nine
thematic significant ones for the participants: activities in the preretirement; activities of the retirement; meaning
granted to the retirement; knowledge on retirement; opinions and beliefs on retirement; values related to the
retirement; emotions and feelings experienced around the retirement; global perception of its context; and
sensorial perception of its surroundings, is to say what they had seen, listened, touched, smelled or tasted, and
that were related to its experiences of retirement and preretirement. The interpretation was made through the
four existencial basic for the phenomenologic analysis: lived body, lived space, lived time and lived human
relations. The results of the study, revealed that the experiences of the retired dentists were located in the
present, declaring taken care of by their bodies, feelings of joy and joy, accompanied by their dear beings and
in pleasant surroundings for them. The experiences of the pre retired dentists, in their majority, pronounced no
pleasant, located in imagining a future better than present, with the the present full one of corporal malaises and
diseases, stress and wears away labor, social coexistence limited the work and the family, and in perceived
environment like unfinished. One concluded in the study that the consequences caused by the retirement are
diminished when the worker is prepared for these events, has a life project that goes beyond the work, and when
it counts on income sufficient and stable to take advantage of best possible the his free time. Reason why one
sets out in the first place that the institutions and companies design and carry out setup programs for the labor
retirement of their workers, supported in whom already they are pensioners, so that they can share his knowledge
and experiences. Secondly one sets out that the workers construct a project of healthful life, through as they

�assure sufficient income after his retirement. And finally, thirdly, it is suggested are made similar studies to the
present with groups of professionals of different areas from the knowledge, and of diverse contexts, to compare
the obtained results, since it is left the hypothesis open on the fact that the retirement is lived on different way in
agreement with the exerted profession.
Key words: retirement, dentis, studies of case, fenomenology
Agradecimientos
El agradecimiento profundo a todas las personas entrevistadas, por su generosidad al compartir sus vivencias
en relación a la jubilación y la prejubilación.
Referencias
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el Desarrollo de la Investigación y el Posgrado. Coordinación General Académica. Universidad de Guadalajara.
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2. Idem.
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mayor en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Rev. Investigación en Salud: Vol. III; N° 3:. 193-199.
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5. Madrid, G. A., E. Garcés 2000. La preparación para la jubilación: revisión de los factores psicológicos y
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9. Madrid G. A., et al, Op. cit.
10. Patton, M. Q. 1990. Qualitative evaluation and research methods. London: Sage; 371-372 pp.
11. Idem.
12. Sandoval, C. A. 2002. Investigación cualitativa. Composición electrónica ARFO Editores e Impresores Ltda,
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13. Lanigan, R. 1997. Capta versus data: método e evidência em comunicologia. Trad. C. H. Kristensen.
Psicologia: Reflexão e Crítica, v.10,17-45 pp
14. Sandoval, C. A., Op. cit.
15. Pando, M., et al, Op. cit.

�16. Winston N. A., J. Barnes 2003. Academic Women And Retirement. Perspectives. Electronic Journal of the
American Association of Behavional and Social Sciences. Volumen 6. Consultado el día 20 de junio de 2005
en http://abss.org/journal2003/winston.htm.
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Trabajo y Asuntos Sociales, España, 241-255 pp
18. Idem.
19. Winston N. A., et al, Op. cit.
20. Rodríguez, C. 2004. Calidad de vida en académicos jubilados del CUCS, en la Universidad de
Guadalajara. Tesis de Grado de la Maestría en Ciencias de la Salud Pública con Orientación en Educación
para la Salud. Universidad de Guadalajara, México, 91 pp.
21. Bazo M. T., Op. cit.
22. Iglesias, J., J. López, M. P. Díaz, C. Alemán, A. Requena, P. Caston 2001. La soledad en las personas
mayores: influencias personales, familiares y sociales. Análisis cualitativo. Instituto de Migraciones y Servicios
Sociales. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Madrid, 1-106.

�DEFINICIÓN CONCEPTUAL
CONDUCTA ALIMENTARIA

DE

LAS

ALTERACIONES

DE

LA

Claudia Hunot*, Barbara Vizmanos*, Edgar M. Vázquez Garibay*^ y Alfredo .J. Celis**
* Departamento de Reproducción Humana, Crecimiento y Desarrollo Infantil, Centro Universitario de Ciencias
de la Salud, Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México); ^ Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan
I. Menchaca” (Guadalajara, Jal., México); **Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias
de la Salud, Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México)
E-mail: chunot@gmail.com
Introducción
Para superar con éxito la pubertad es necesario tener una nutrición
adecuada. Los cambios físicos (tal como el aumento de la masa muscular en
hombres y el aumento de la masa grasa en mujeres) y psíquicos de la
adolescencia, pueden dar lugar en algunos casos a alteraciones en el
comportamiento alimentario que repercuten en el estado de salud (1). En
grupos vulnerables tales como las mujeres jóvenes, la presión por una
apariencia delgada como un símbolo de aceptación social es un factor
importante que puede llevar al desarrollo de alteraciones en la conducta
alimentaria (ACA) (2). Las ACA se pueden considerar como “alteraciones de
la conducta relacionadas con la alimentación”, “prácticas erróneas de control
de peso” y la “alteración de la percepción de la imagen corporal”, con una
frecuencia o intensidad relativamente alta. Las ACA no son indicadores
patológicos, sino gradientes de la conducta alimentaria de un individuo que
se presentan como un continuum, entre una alimentación normal y la
presentación de un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) franco.
Entre las principales ACA tenemos aquellas alteraciones relacionadas con la alimentación, como son: eliminar
tiempos de comida; atracarse; comer compulsivamente; preocupación excesiva por el contenido calórico de los
alimentos; por la preparación de los alimentos; y por los tipos de alimentos; actitud errónea frente a la realización
de comidas, evitar comer con miembros de la familia o amigos; esconder la comida; tirar los alimentos;
alteraciones en la ingesta habitual de alimentos; cortar los alimentos en pedazos muy pequeños; y también los
comedores nocturnos (3-6). Otras ACA se relacionan con las prácticas erróneas de control de peso, como son:
“estar a dieta”; llevar a cabo “dietas mágicas”; ser dietante compulsivo; ser dietante crónico; autoinducirse el
vómito; usar medidas purgativas; ayunar; decir que no se tiene hambre; decir que ya se comió; tener miedo a
la ganancia de peso; la frecuencia excesiva en la medición del peso corporal (7, 8, 9); y la realización de ejercicio
de manera desmedida (10). Otra ACA que se presenta con frecuencia es la alteración de la percepción de la
imagen corporal que se expresan como: distorsión de la imagen corporal (11).
La literatura actual hace mucho énfasis en los TCA, que se definen como desviaciones en los hábitos
alimentarios con características muy específicas (12, 13) y se clasifican de acuerdo al cumplimiento de criterios
de diagnóstico en relación a las conductas que presentan los sujetos y las consecuencias que producen a nivel
físico, emocional y/o social (14). Esta definición engloba tres patologías principales que son la anorexia nervosa
(AN) la bulimia nervosa (BN) y los trastornos alimentarios no especificados (TANE). Entre los TANE se
encuentra la ingestión compulsiva (IC) y otros trastornos cuyos criterios diagnósticos están bien definidos en el
Manual de Enfermedades Psiquiátricas de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-IV-TR) (15) y en la
Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) (16).
Las ACA no llegan a cubrir todos los requisitos para clasificar como un TANE y por lo tanto tampoco se pueden
considerar como un TCA, sin embargo al igual que estos pueden tener un origen psicológico, y si no son
detectados y tratados oportunamente pueden llegar a magnificarse y constituirse finalmente como un verdadero
TCA, con todas las consecuencias que esto implica.
La identificación de una ACA se debe de llevar a cabo en cualquier adolescente que está realizando “prácticas
de control de peso potencialmente dañinas” y/o presenta alguna “alteración en la percepción de la imagen

�corporal”, o una “alteración en la conducta alimentaria”, aún cuando no cubra los criterios de diagnóstico
establecidos por la Asociación Americana de Psiquiatría, como TCA franco (17).
Antecedentes
En los últimos años se han llevado a cabo estudios que señalan que existen adolescentes que tratan de lograr
una disminución de peso, a través de una variedad de “prácticas erróneas de control de peso”, “alteraciones
relacionadas a la alimentación” y que presentan “distorsiones en la percepción de la imagen corporal”, que
pueden comprometer la salud de un individuo y estar asociadas a los TCA (18, 19, 20). Por otro lado desde la
última década, diversos estudios señalan el incremento en la incidencia y prevalencia de estos trastornos (21,
22), quizás debidos a los cambios en los métodos o criterios de clasificación o al aumento en la variedad de
trastornos. Según Striegel-Moore, estos aumentos no se pueden explicar exclusivamente por la mejora en la
detección y el reporte de estas enfermedades; más bien parecería estar reflejando un aumento real en el número
de casos (23). Esto ha llevado a plantear si los TCA son en realidad enfermedades con una identidad específica,
o simplemente un extremo de la presentación de una serie de ACA mucho más comunes (24).
Parece ser que la mayoría de los individuos que buscan tratamiento para AN y BN no cubren los criterios de
diagnóstico señalados por la Asociación Americana de Psiquiatría. Se ha demostrado que síndromes
subclínicos (de acuerdo a los criterios de la DSM-IV-TR), están asociados con factores de riesgo similares a
aquellos con el síndrome clínico completo de AN y BN (25).
Existe un gran número de estudios que muestran la elevada prevalencia de hombres y mujeres adolescentes
que no están satisfechos con su peso o imagen corporal (26, 27, 28). Aún cuando la imagen corporal ideal de
la mujer ha variado en el tiempo y entre culturas, existe suficiente evidencia que apoya la preferencia de la
imagen corporal de la mujer actual hacia una figura mucho más delgada. Esto se ha observado a partir de
estudios realizados en revistas populares y concursantes de certámenes de belleza (29). Por lo tanto, las
presiones sociales que existen en relación a estar delgado, pueden predisponer a los adolescentes a llevar a
cabo métodos inadecuados de reducción de peso que ocasionalmente contribuyen al desarrollo de TCA (30).
Estos métodos inadecuados de control de peso se consideran como ACA.
En general la frecuencia de presentación de AN se ha incrementado a nivel mundial en las últimas dos décadas,
probablemente como una consecuencia de los cambios en las normas culturales y conceptos de belleza
femenina y un aumento en el influjo de valores occidentalizados en otros países. Los factores son importantes
en el desarrollo de la AN en mujeres jóvenes psicológicamente vulnerables, aún cuando otros factores estén
implicados (31).
Se ha logrado progresar en cuanto a la identificación de factores de riesgo específicos y generales para el
desarrollo de los TCA, que pudieran considerarse como factores de riesgo para el desarrollo de ACA. Las
poblaciones con alto riesgo pueden ser identificadas en término de grupos de edad, y de exposición a varios
factores de riesgo (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Factores de riesgo para el desarrollo de TCA
Anorexia Nervosa

Bulimia Nervosa

Nivel elevado de educación de los padres e ingreso Obesidad en la infancia
económico
Menarquia temprana
Problemas tempranos de alimentación
Preocupación por el peso
Baja autoestima
Perfeccionismo
Alto nivel de neurosis
Baja autoestima
Sobreprotección materna
Presión social sobre el peso y/o comer
TCA en algún otro miembro de la familia

�Dietas familiares
TCA en algún otro miembro de la familia
Padres “inadecuados”
Discordia entre padres
Psicopatología familiar
Abuso sexual
Fuente: Striegel-Moore, (32)
La adolescencia es la etapa de la vida en donde un individuo tiene el mayor riesgo de desarrollar algún tipo de
ACA (33). Las características específicas de esta etapa de crecimiento y desarrollo, deben de ser consideradas
para la determinación del diagnóstico, tratamiento y pronóstico de las “alteraciones relacionadas con la
alimentación”, las “prácticas erróneas de control de peso” o la “alteración de la percepción de la imagen corporal”
(34). Se requiere llevar a cabo investigación con grupos de población más homogénea, la inclusión de variables
socioeconómicas tales como la exposición a los medios de comunicación, funcionamiento familiar, la resistencia
a las presiones sociales hacia la presión de “estar a dieta”, y la identificación de las variables sociales que
influencian la manera en que los adolescentes se observan a ellos mismos y a sus cuerpos (35, 36).
En México, aún cuando no se tiene ninguna cifra de la incidencia o prevalencia de ninguno de estos desórdenes,
se tienen algunos valores de conductas alimentarias de riesgo (37, 38), sin embargo se presume que existe un
problema que debe ser investigado, para determinar su importancia.
A continuación se presenta la definición de ACA a la que se llegó a partir de la bibliografía anteriormente
expuesta. Se propone que existe la presencia de un mínimo de conductas asociadas a la alimentación, llevadas
a cabo principalmente por mujeres, de origen biopsicosocial, que pueden repercutir de manera grave sobre su
salud. Parece que la presencia de estas conductas va en aumento y esto se está observando igualmente en
países no industrializados. El aspecto cultural ligado a la aparición de las ACA, parece estarse propagando a
través de las diferentes culturas, en donde se observa la presencia de estos trastornos.
Esclarecimiento del termino alteraciones de la conducta alimentaria
Durante la adolescencia se ha observado que tanto mujeres como hombres presentan una gran preocupación
por su peso corporal (39, 40). Esto se debe en parte a los notables cambios físicos ligados al crecimiento y
desarrollo que llevan a modificaciones en la composición corporal del adolescente (41). Los cambios corporales
característicos de esta etapa de la vida generalmente se presentan con algún grado de sobrepeso y son
necesarios para completar el crecimiento y desarrollo físico (42). En la actualidad existe una gran tendencia a
la estigmatización de las personas que tienden a la obesidad (43). La adolescencia se caracteriza por cambios
psicológicos como baja autoestima, necesidad del reconocimiento de pares, búsqueda de la independencia de
los padres, que causan una presión social sobre el joven (44). Estos cambios pueden llevar al desarrollo de una
serie de conductas alimentarias alteradas, como método para contrarrestar el desarrollo fisiológico característico
de la edad, que no es aceptado socialmente (45, 46, 47).
Origen del término ACA
En la actualidad, la literatura internacional habla de los TCA como “eating disorders”, terminología que incluye
la AN, BN e IC. Este término es algo confuso, ya que implica que la esencia del problema está en el desorden
en la alimentación (48). Sin embargo los TCA son patologías psiquiátricas específicas, bien clasificadas (49).
En algunos artículos de la literatura, se utiliza la terminología de “alimentación desordenada” (50, 51,
52) (disordered eating), refiriéndose a ciertas actitudes o prácticas relacionadas con la alimentación y conductas
relacionadas con la reducción de peso, que pueden comprometer la salud de un individuo o estar asociadas
con TCA (53). También podemos encontrar el término “conducta alimentaria de riesgo” (CAR) que hace
referencia a todas aquellas manifestaciones similares en forma, pero menores en frecuencia e intensidad a las

�de los TCA (54). Otro término utilizado es el de “conducta alimentaria disfuncional” (dysfunctional eating) que
significa una alimentación no funcional y sin regulación normal (55). Ambos términos se utilizan de manera
“intercambiable” y hacen referencia a lo que en el presente trabajo se describe como alteraciones de la conducta
alimentaria (ACA).
A partir de la revisión bibliográfica, se observa que porcentajes importantes de adolescentes, están llevando a
cabo este tipo de conductas, mismas que en este documento y para fines de la definición conceptual se
definieron en tres grandes rubros: “alteraciones relacionadas con la alimentación”, “prácticas erróneas de control
de peso” y “alteraciones en la percepción de la imagen corporal”.
Definición conceptual de las ACA
El concepto de una “alteración de la conducta alimentaria” denominada como ACA, se define como “alteraciones
relacionadas con la alimentación”, “prácticas erróneas de control de peso” y la “alteración de la percepción de
la imagen corporal”, que se presentan como una variación del comportamiento habitual de una persona. Las
ACA no se consideran patologías, sino desviaciones de la conducta alimentaria de un individuo que se
presentan como uncontinuum entre una alimentación normal y la presentación de un TCA franco. Las ACA no
llegan a cubrir todos los requisitos para clasificar como un TANE y por lo tanto tampoco como un TCA (56), sin
embargo pueden tener de la misma manera un origen psicológico, biológico y/o social y si no son detectados y
abordados oportunamente pueden llegar a magnificarse, acumularse y constituirse finalmente como un TCA
franco, con todas las consecuencias que éstos tienen a nivel físico, psíquico y emocional (57; 58).
Se pudiera considerar que cuando una ACA se llevara a cabo de manera continua, pudiera llegar a constituirse
como un TANE. Los TANE incluyen una serie de criterios diagnósticos que se clasifican como TCA e incluyen
la IC. Los TANE son más comunes que la AN y la BN, pero no se clasifican como tal (59). Los TCA son
desviaciones en los hábitos alimentarios y se clasifican de acuerdo a las conductas y con las consecuencias
que estas conductas producen sobre la esfera física, emocional, social y por último con el resultado final
(adaptación o muerte) (60, 61). Los TCA y posiblemente las ACA reflejan una falla en la adaptación a ciertos
retos del desarrollo que se asocian con la adolescencia (62), aún cuando éstos se pueden presentar en
diferentes etapas de la vida (63).
Se ha sugerido que los TCA se pueden expresar como formas leves o incipientes (que en este caso llamaríamos
ACA) y que aquellos sujetos que presentan todos los criterios diagnósticos señalados por la DSM-IV-TR, quizá
representan un punto extremo de un continuum (64).
En la Figura 1 se observa un diagrama que presenta estas alteraciones de conducta, de acuerdo a los grados
de gravedad. Se plantea que a mayor presencia de número de ACA, mayor es la gravedad presentada por el
individuo y mayor el riesgo de desarrollar un TCA franco. Los números presentados en el diagrama
corresponden a diferentes grados de presentación de conductas alimentarias y son señalados como los colores
de un semáforo donde en color rojo, las TCA’s indican el máximo grado de gravedad.
Figura 1. Presentación de conductas alimentarias de acuerdo a grados de gravedad.

�1. Normalidad: Situación del sujeto en donde presenta algunas conductas señaladas como ACA (Ver Tabla 2),
con menor frecuencia que aquella definida como ACA. Ej: sujetos que se preocupan “rara vez” si sube de peso.
2. Probable ACA: Presencia de una conducta que podría ser una ACA, sin embargo al desconocer los motivos
por los cuales lo lleva a cabo, no se puede definir como tal. Ej: “preocupación excesiva por el consumo de
grasas” o “cortar los alimentos en pedazos muy pequeños”.
3. ACA: La presencia de una conducta señalada en la definición de ACA (Ver Tabla 2), con una frecuencia
determinada. Ej: “siempre o muy a menudo eliminas alguna comida para bajar de peso”.
4. Sumatoria de ACA: Es la presencia de más de una ACA. A mayor presencia de un número de ACA, mayor
sería la posibilidad de presentar un TANE.
5. TANE: Criterios cubiertos específicamente por el DSM-IV-TR.
6. Sumatoria de TANE: No es ni AN, ni BN, pero sí presenta TANE o son casos que se conocen como
subclínicos, o tal vez presente un número importante de ACA, que pudieran agravarse a TCA.
7. TCA: Criterios cubiertos específicamente por el DSM-IV-TR.
Si se observa en la Figura 2, los TCA que comprenden la AN, BN y TANE, representan el criterio clínico en
donde el cuadro de signos y síntomas ha sido claramente definido en el DSM-IV-TR. Por debajo de este triángulo
se encuentra una zona oculta y desconocida de signos y síntomas que se requiere investigar, que son las ACA.
Figura 2. Descripción gráfica de los TCA y ACA como se perciben actualmente.

Los TCA representan la punta del iceberg, en donde generalmente la mayor parte de los estudios se dedican a
investigar éste tipo de patologías, dejando sin atención a la mayoría de la población, que aún cuando no
presentan un TCA franco, tienen la presencia de una o más ACA, que pueden requerir de una atención
especializada.
Sin embargo, aún cuando las presiones culturales para estar delgado son tan grandes, y la prevalencia de
prácticas de control de peso son tan extensas, únicamente la minoría de las mujeres adolescentes desarrollan
síntomas lo suficientemente severos para necesitar un diagnóstico psiquiátrico (65). Esto nos lleva a tratar de
aclarar cuales son las diferentes ACA que puede presentar un adolescente y que requiere de atención antes de
convertirse en un problema de mayor magnitud.
Clasificación de los grupos de ACA

�Las principales ACA pueden describirse de acuerdo a tres grandes grupos. Esta clasificación se establece en
base a comportamientos alimentarios descritos en la literatura, que pueden ser deletéreos al desarrollo tanto
físico como mental y emocional de un individuo, en este caso en particular en adolescentes (66, 67, 68). Estos
grupos se pueden observar en la Tabla 4.

Tabla 2. Clasificación de los grupos de ACA
1. Alteraciones relacionadas con 2. Prácticas erróneas de control
la alimentación:
de peso:

3. Alteraciones de la percepción
de la imagen corporal:

 Eliminar tiempos de comida

 “Estar a dieta”

 Distorsión de la imagen corporal

 Atracarse

 “Dietas mágicas” (Fad diets)

 Comedor compulsivo

 Dietante compulsivo

 Preocupación excesiva por el  Dietante crónico
contenido calórico de los alimentos
 Vómito autoinducido
 Preocupación por la preparación
 Uso de medidas purgativas
de los alimentos
 Preocupación por los tipos de  Ayuno
alimentos
 Decir que no se tiene hambre
 Actitudes erróneas frente a la
 Decir que ya comió
realización de las comidas
 Miedo a la ganancia de peso
 Evitar comer con miembros de la
familia o amigos
 Frecuencia excesiva en la
medición del peso corporal
 Esconder la comida
 Tirar los alimentos

 Ejercicio desmedido


Alteraciones en la ingesta
habitual de los alimentos
 Cortar los alimentos en pedazos
muy pequeños
 Comedor nocturno

Modelos de desarrollo de las ACA
Se han propuesto un sinnúmero de modelos para explicar la etiología de los TCA, (69; 70). Estos modelos están
basados en adicción, condicionamiento, regulación del afecto, teorías de escape, necesidades de autoestima,
dietas y la combinación de factores biopsicosociales (71; 72).
Marco Biológico:
Una inexplicada predisposición fisiológica con posibles determinantes genéticas lleva a un grado de
vulnerabilidad biológica, a las personas en riesgo de desarrollar ACA. Los factores genéticos juegan un rol
importante en la predisposición a un cierto tipo de personalidad, predisposición a desordenes afectivos, así
como una vulnerabilidad fisiológica (73). Además los factores biológicos pudieran ser mediados por factores

�endocrinológicos al inicio de la adolescencia involucrados en el crecimiento y desarrollo en esta etapa de la vida
(74).
Los cambios físicos que se asocian con la adolescencia son el aumento de la masa grasa en mujeres y el
aumento de la masa muscular en hombres. Sin embargo en etapas prepuberales puede existir tendencia al
sobrepeso, tanto en mujeres como en hombres (75, 76). Esto ocasiona motivaciones para iniciar restricciones
alimentarias y una disminución del peso durante este periodo (77), considerado de preparación para el rápido
crecimiento lineal asociado con la pubertad (78).
Existe mucha evidencia sobre la disfunción hipotalámica de pacientes que presentan AN y BN. Sin embargo no
es evidente hasta qué punto los factores nutrimentales son la etiología primaria de estos trastornos, o si
desenmascaran una disfunción central existente pero compensada (79). En la actualidad no se encuentra
ningún estudio que corrobore ninguno de los puntos anteriores. Sin embargo el comportamiento dietético e de
un individuo es un importante factor de riesgo en la patogenia de las ACA (80).
Marco Psicológico:
Conflictos intrapsíquicos que se pueden generar a partir de experiencias tempranas y familiares, pueden
determinar una predisposición psicológica. Por otra parte las presiones y expectativas sociales juegan un papel
importante en el desarrollo de las ACA (81). La dinámica familiar tiene un efecto tanto en el desarrollo como en
el mantenimiento de las ACA. Se ha observado que las familias de pacientes con AN, mandan generalmente
mensajes confusos a sus hijos, son padres sobreprotectores y controladores que pueden evadir la expresión de
la emoción y el cariño. En cambio los familiares de pacientes con BN, son generalmente caóticos, hostiles y con
mucha falta de empatía (82). Estos podrían ser igualmente factores de riesgo para las ACA.
El rechazo a la propia identidad sexual o a la heterosexualidad, se ha sugerido como un posible mecanismo
para el desarrollo de las ACA, en ambos sexos (83). El adolescente rechaza muchas veces el convertirse en un
adulto y ser como alguno de sus padres, esto detiene la maduración sexual y el acceso a la etapa adulta (84).
El adolescente en esta etapa de su vida se encuentra por otro lado, estableciendo un sentido de identidad y
autonomía propios (85).
Estas alteraciones tienen un gran efecto sobre la dinámica familiar. Muchas veces las alteraciones se inician
por la propia influencia de la madre sobre las características físicas de su hija, propias de la pubertad, tal como
aumento de la masa grasa para cubrir las necesidades físicas del crecimiento y desarrollo de la adolescente en
esta etapa de la vida (86, 87, 88).
Una vez instauradas estas alteraciones, generan un problema que involucra a toda la familia y en donde es
necesario recurrir a sesiones de terapia tanto individual como grupal para que cada miembro de la familia
comprenda los mecanismos de desarrollo y mantenimiento de este tipo de conductas (89).
Marco Social:
Se ha encontrado que las presiones sociales tienen influencia sobre el comportamiento dietético de una
persona, encontrando mayores prevalencias de alteraciones en la alimentación en poblaciones con mayores
presiones hacia el “ser delgado”, tales como mujeres, sociedades occidentalizadas y profesiones de “alto riesgo”
como bailarinas (90). La tendencia a iniciar una dieta se suscita generalmente como respuesta a una presión
social hacia lograr una figura corporal esbelta, que es el concepto de belleza que se ha venido manejando
durante las últimas décadas, a través de los medios de comunicación (91). Se han asociado los ideales
culturales occidentalizados de ser esbelto con la belleza física, y esto ha dominado el análisis social y los
estudios culturales de los TCA. Por lo que este ideal ha sido la base para el argumento que la AN y la BN son
síndromes culturales de Norteamérica y Europa Occidentalizada, en donde estas conductas se observan con
mayor frecuencia (92, 93). Sin embargo se ha observado también que estos trastornos se presentan en sujetos
que viven en países no occidentalizados (94, 95).
Como respuesta a los ideales aceptados actualmente de belleza femenina, muchas mujeres y niñas ven la
delgadez como un requerimiento para sentirse aceptables ante ellas mismas y los demás (96).

�Algunos de los factores que parecen estar involucrados en el aumento del desarrollo de este tipo de trastornos
son el énfasis en la belleza femenina como factor primordial de la esencia de la feminidad, atletas femeninas,
mejoramiento del desempeño deportivo y artístico, proliferación de las expectativas en el rol de la mujer, la
“súper” mujer como ideal femenino, así como las múltiples campañas de publicidad (97, 98). Se dice que los
hombres están menos influenciados por las presiones culturales actuales que las mujeres. Entre los hombres
el grupo más vulnerable lo representa los homosexuales (99). El énfasis en la apariencia física, provee una
meta a lograr que se puede concretar con resultados visibles (como la baja de peso), que luego son
remunerados con aprobación social (100). Por otro lado, la obsesión cultural de “ser delgado”, refuerza la
motivación psicológica (101).
Otros factores que pudieran estar jugando un papel muy importante en el desarrollo de ACA son estresores
sociales tales como la presión de exámenes, la pérdida de una relación, la presencia de una madre
sobreprotectora, conflictos entre padres, el nivel socioeconómico, las actividades laborales y escolaridad de los
padres, las enfermedades físicas, los padres que no viven dentro del núcleo familiar, los pleitos entre hermanos
o los ayunos por creencias religiosas (102). Existe también un aumento en el desarrollo de ACA en aquellos
inmigrantes de segunda generación en países desarrollados, así como de personas que viven en países en
donde se está llevando a cabo un rápido proceso de industrialización (103).
La educación que se recibe de manera natural en el ambiente familiar y en el entorno social en el que se
desarrolla un individuo, también juega un papel importante en cuanto al desarrollo de conductas relacionadas
con la alimentación (104). Por eso podríamos hablar de una serie de “mitos” relacionados a los alimentos, que
en este caso pudieran considerarse como nociones o conceptos erróneos que le otorgan a los alimentos un
valor, ya sea “dietético” o “este alimento engorda”, sin ninguna fundamentación nutrimental. Esto mitos pudieran
llevar a la práctica de métodos erróneos de control de peso, que se conoce son importantes factores de riesgo
para la patogénesis de un desorden de la alimentación y de los TCA (105), entre los cuales se encuentra la
práctica del ayuno que lleva a la retracción social (106).
Factores involucrados en el desarrollo de las ACA
En resumen podemos señalar que el desarrollo de los TCA se puede observar desde varios conceptos tanto
sociales como psicológicos y biológicos (107, 108), tomando en cuenta varios factores que también podemos
utilizar como supuestos para explicar el desarrollo de las ACA, entre los que se señalan en la Tabla 3.
Tabla 3. Factores involucrados en el desarrollo de las ACA
Biológico

Sociedad

Social

Psicológico

1.Predisposición genética que 1. Sobrevaluación de ser 1.
Ejemplo
de 1. Establecimiento de
lleva a una vulnerabilidad delgado como un ideal compañeros
y un sentido de identidad
biológica
cultural de la belleza modelos (héroes).
y autonomía.
femenina.
2.
Cambios
físicos
y
endocrinológicos relacionados 2.
Cambios
sociales
con la pubertad que llevan a bruscos
de
la
alteraciones de la conducta occidentalización,
alimentaria.
urbanización o migración.

2. Dinámica familiar 2. Expresión de la
distorsionada y la devoción religiosa de
lucha por el control. acuerdo
a
ideales
estéticos.

3. Mejoramiento del
desempeño
3. Detenimiento de la
3. Publicidad que define los deportivo y artístico maduración sexual y la
TCA como condiciones (baile).
etapa adulta.
médicas legítimas.
4. Impulso al ayuno
independiente
del
motivo inicial.

Adaptado de Weiss (109)
En el desarrollo de las ACA, parecen estar involucrados una serie de factores, que se pueden clasificar en tres
marcos principales que se señalan a continuación. No obstante una característica frecuente que se engloba en

�los tres marcos es el miedo a la ganancia de peso. Esto provoca la alteración en el consumo de alimentos, y en
algunos casos al desarrollo de prácticas erróneas para el control de peso, así como distorsiones en la
percepción de la imagen corporal (110).
Presencia de ACA
El proceso de “estar a dieta” se inicia en la pubertad generalmente después de la menarca (111), con la
restricción de la ingesta calórica, eliminando dulces, productos chatarra y alimentos energéticamente densos.
La pérdida de peso favorece e incrementa los esfuerzos para lograr una mayor restricción calórica, llevando a
metas cada vez más bajas de peso. Se inician los signos y síntomas del ayuno e inicia la retracción social. El/la
adolescente se vuelve callado y recluido, y se establece una serie de metas muy elevadas a alcanzar que lo
lleva a la realización desmedida de logros. También incrementa su actividad física, generalmente de manera
exagerada. Se vuelve distraído, y hostil en contra de su familia, deprimido y eventualmente letárgico (112, 113).
A continuación se señalan las repercusiones en el organismo que pueden tener tanto las ACA como los TCA
francos. Los cambios fisiopatológicos que se observan en estados de ayuno son mecanismos de adaptación a
una disminución de la ingesta de nutrimentos (114). Como una reacción al semi-ayuno, puede venir un hambre
no reprimible, que a su vez puede llevar a comportamientos bulímicos, resultando en atracones y cambios
bruscos de peso, con la consiguiente compulsión a seguir bajando de peso, mediante el abuso de laxantes y
diuréticos (115). Cualquier periodo de restricción calórica, por más pequeña que esta sea lleva a la disminución
del gasto energético basal (116). Se conoce desde hace mucho tiempo, que el ayuno se asocia con la
adaptación para la conservación de energía, que disminuye la utilización de glucosa y proteína y favorece la
utilización de grasas, llevando al desarrollo de cetosis metabólica (117). Esto puede tener serias consecuencias
a nivel fisiológico. Por otro lado, existen alteraciones en el balance hidro-electrolítico y disfunción hipotálamohipofisiaria que lleva a la amenorrea e infertilidad. Se presentan de la misma manera, alteraciones en el
metabolismo de insulina, hormonas tiroideas y catecolaminas que llevan a la reducción del pulso, de la
frecuencia respiratoria, la presión arterial y la frecuencia cardiaca; también supone una menor producción de
dióxido de carbono, la reducción de la motilidad intestinal y otras respuestas del sistema nervioso autónomo
(118, 119).
Algunas de las complicaciones que se presentan en personas que restringen severamente sus alimentos son
la disminución en la concentración plasmática de las hormonas luteinizantes, estradiol y progesterona, que
llevan a la menarca. Se observa también un aumento en los niveles plamáticos de cortisol y la hormona del
crecimiento, mismos que se asocian con un mayor grado de ansiedad en los pacientes. Aquellos sujetos que
frecuentemente se autoinducen el vómito, presentan como complicaciones endocrinológicas, la hipoglucemia,
respuestas dilatadas de la hormona de la tiroides y alteraciones en la hormona de crecimiento (120, 121).
Muchas de las manifestaciones más comunes de los TCA y por lo tanto de las ACA, por ejemplo fatiga,
depresión, pérdida de interés social, disminución del apetito sexual, desorganización cognitiva, preocupación
por la alimentación, tendencia a sobre alimentarse en presencia de comida, aparece en sujetos con un gasto
energético basal disminuido, después de una restricción calórica (122).
Existen también grandes cambios fisiopatológicos que se presentan principalmente por causa de conductas
purgativas. El vómito repetido ocasiona erosión dental, irritación esofágica, inflamación e infección de las
glándulas parótidas. El vómito y el uso excesivo de laxantes y diuréticos causa deshidratación y lleva también
a situaciones de hipocalemia y otros desequilibrios electrolíticos. La hipocalemia puede ocasionar fatiga,
convulsiones, arritmias cardiacas, hipotensión y en algunos casos muerte súbita. El uso excesivo de laxantes
químicos puede llevar a la pérdida de movimientos peristálticos, que lleva a la dependencia en el uso de estos
medicamentos. También produce en ocasiones inflamación intestinal, problemas urinarios y renales, sangrado
del tubo digestivo, disfunción pancreática y alcalosis metabólica. La eliminación del uso de laxantes también se
ha asociado con estreñimiento y desequilibrio electrolítico (123, 124).
Dado el posible efecto irreversible de un TCA sobre el crecimiento y desarrollo tanto físico como emocional de
un adolescente y debido al riesgo de muerte y al conocimiento de un mejor pronóstico por un tratamiento
oportuno, se sugiere que el umbral para la intervención en el tratamiento de este tipo de conductas en
adolescentes, sea menor que aquel impuesto en adultos de acuerdo a las definiciones establecidas para TCA
por la Asociación Americana de Psiquiatría (125).
En resumen, la presencia de “alteraciones relacionadas con la conducta alimentaria”, la utilización de “métodos
erróneos de control de peso”, y la “alteración de la percepción de la imagen corporal”, tiene una serie de

�consecuencias tanto mediatas como a largo plazo y se puede asociar con el desarrollo de TCA. Esto se presenta
de manera esquemática en la Figura 3. La presencia de una ACA puede llevar al desarrollo de gradientes de
gravedad y una acumulación de ACA (señaladas por las flechas) en el transcurso del tiempo, que a su vez están
determinadas en gran parte por los marcos biológicos, psicológicos y sociales, con este orden de importancia.

Figura 3. Desarrollo de las ACA y TCA, dentro de un marco biológico, psicológico y social.

Por este motivo es muy importante conocer cuáles son los factores que llevan al desarrollo de estas conductas
y abordarlos a través de programas de educación en nutrición (126). Para esto es necesario conocer las
características que los adolescentes de nuestra población presentan y poder intervenir de manera adecuada
para su prevención.
Conclusiones
Las ACA se clasifican en tres grandes grupos: alteraciones relacionadas con la alimentación, prácticas erróneas
de control de peso y alteración de la percepción de la imagen corporal. En general los adolescentes son sujetos
que tanto por sus cambios físicos como psicológicos y sociales, representan un grupo muy vulnerable al
desarrollo de estas conductas. Su brote de crecimiento acelerado, los cambios en sus caracteres sexuales
secundarios y su “aparente inadaptabilidad social” los coloca en una situación “única” psicológica y
afectivamente equidistante tanto del adulto productivo como del niño preescolar y escolar que fue pocos años
antes. Esta situación pudiera conducirlo a adoptar conductas erróneas relacionadas con la alimentación. Los
TCA son una causa importante de mortalidad en este grupo de sujetos y por lo tanto es necesaria tanto su
detección como su prevención a través de la identificación de algunos signos o síntomas que constituyen los
ACA que eventualmente pudieran evolucionar hacia un TCA. Es posible que aquellos sujetos que presenten
una cantidad significativa de ACA sean ya casos de un franco TCA, y por lo tanto, requieren de manejo y
tratamiento adecuados.
En general, podríamos plantear que las ACA se pueden autolimitar y que básicamente requieren de procesos
educativos para su corrección. Mientras que los TCA son patologías mucho más complejas que requieren de
un tratamiento prolongado y multidisciplinario. El reto ahora es el desarrollo de intervenciones que sean efectivas
para lograr la motivación entre los adolescentes, para que reafirmen su necesidad íntima y fundamental de
mantener un cuerpo y una mente sanos, que les permita una sensación de bienestar y agrado con la imagen
que proyectan y que sea reforzada positivamente a través de una alimentación y ejercicio físico adecuados.

�Resumen
Las alteraciones de la conducta alimentaria (ACA) se pueden considerar como “alteraciones de la conducta
relacionadas con la alimentación”, “prácticas erróneas de control de peso” y la “alteración de la percepción de
la imagen corporal”, con una frecuencia o intensidad elevada. No son indicadores patológicos, sino gradientes
de la conducta alimentaria de un individuo que se presentan como un continuum, entre una alimentación normal
y la presentación de un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) franco. La definición de dichas alteraciones
se vuelve necesaria, debido al impacto que estas pudieran tener si se desarrollan a TCA y su sospechada
elevada prevalencia. Es necesaria la detección e intervención educativa, para la promoción de buenos hábitos
de salud y la prevención del desarrollo de estas ACA a trastornos de la conducta alimentaria.
Palabras clave: Alteraciones de la conducta alimentaria, trastornos de la conducta alimentaria, alteraciones
relacionadas con la alimentación, prácticas erróneas de control de peso, adolescentes.
Abstract
The term “disordered eating” can be considered as “disordered practices related to eating habits”, “unhealthy
weight-control behaviors” and “distorted body image”. They are not considered pathological indicators, but
conduct gradients of an individual that are presented as a continuum, between normal eating practices and the
presentation of an eating disorder. It becomes important to coin the term “disordered eating”, due to the impact
this conduct can have if it develops into a full blown eating disorder, as well as it’s suspected high
prevalence. Adequate detection and educational intervention is necessary for the promotion of proper health
habits and the prevention of the development of this conduct into an eating disorder.
Key words: Disordered eating, eating disorders, disordered eating habits, unhealthy weight-control
behaviors,adolescents.
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100. Striegel-Moore, R.H., Op. cit.
101. Lucas A. and DM Huse, Op. cit.
102. Weiss M.G., Op. cit.
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�123. American Dietetic Association, 2001, Op. cit.
124. Lucas A. and DM Huse, Op. cit.
125. Society for Adolescent Medicine, Op. cit.
126. Story M., et. al.,2002, Op. cit.

�REFLEXIONES DESDE LA BIOETICA SOBRE LA NUTRIOLOGIA EN
MEXICO
Hilda Romero-Zepeda, H1, 3, Roxana Preciado-Cortés1, Juana E. Elton-Puente1, María del CarmenSalazar3
Piñón1,
Teresa
García-Gasca1
y
Robert
T.
Hall2,
1.Licenciatura en Nutrición, Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Autónoma de Querétaro (Querétaro,
Qro., México); 2.West Virginia University (Morgantown, WV, USA) 3.Consorcio México–Estados Unidos y
Canadá,
en
Bioética
y
Políticas
Públicas
de
la
Ciencia,
Capítulo
México.
E-mail: phd_hromero@yahoo.com.mx .
Introducción
La bioética, concebida como la reflexión de la moral y la moralidad,
con base en una ética pluralista Kantiana en donde el hombre debe
hacer el uso de su razón para entender sus actos y ser responsable
de su individualidad y del colectivo humano, nos permite tener una
plataforma en donde, de forma razonada y responsable, se evalúen
los alcances de la misma humanidad y, si fuese así necesario, se
advierta de la necesidad de poner límites a los avances científicos,
disciplinarios, artísticos u otros, en los casos en que la acción humana
caiga en el límite del daño al hombre mismo. Las reflexiones bioéticas
sobre la Nutriología, pretenden dar una pauta para llamar la atención sobre aquellas acciones que, dentro de
esta transdisciplina, pudiesen ser un riesgo para el hombre y sus poblaciones, perdiendo la guía profesional de
lo así concebido en México.
La práctica profesional de la Nutriología trata sobre la alimentación y el beneficio que se obtiene a través de los
nutrientes. Como profesión se distingue en que sus miembros disciplinarios tienen la capacidad y habilidad para
evaluar el estado nutricio de una persona y de una comunidad y, a través de esta evaluación, pueden intervenir
desde la orientación alimentaria, la prescripción dietética, la educación en salud, en la prevención, control y
curación de los distintos estadios en el desarrollo humano, en el hombre sano, en el paciente enfermo, en la
población vulnerable y en la seguridad alimentaria.
Para lo anterior, el profesional de la Nutriología se vincula con otras disciplinas en la multidisciplina y en un
trabajo de transdisciplina. Puede actuar en cuatro grandes áreas de especialidad (1) como son los servicios de
alimentos (cafeterías, restaurantes, comedores industriales, comedores institucionales, cooperativas,
mercados, autoservicio), nutrición clínica (servicios hospitalarios, clínicas de primer, segundo y tercer nivel; en
la atención primaria, secundaria y terciaria, a nivel público como privado), nutrición comunitaria (Organizaciones
no gubernamentales ONGs, atenciones y servicios gubernamentales, asistenciales, de trabajos estratégicos de
desarrollo sustentable, servicios de emergencia poblacionales, programas alimentarios) y en el área de la
tecnología alimentaria (suplementación para deficiencias nutrimentales, para inocuidad alimentaria, para diseño
de alimentos especializados, mercadotecnia y comercialización, orientación alimentaria). A su vez, el profesional
de la Nutriología hace uso de herramientas como la educación, la investigación, la intervención individual y
colectiva, la altamente especializada como la nutrición enteral y parenteral, la orientación alimentaria y sobre
todo el trabajo con el hombre mismo. En este sentido, se hace indispensable tomar un tiempo para la reflexión
moral y de la moralidad bioética, sobre las formas y el quehacer cotidiano de la Nutriología.
Las preguntas que inician pero que son solo algunas de las muchas a reflexionar, ¿Cuándo se considera que
hay consentimiento informado? ¿Hasta dónde se aplican los consentimientos informados de manera adecuada?
¿Hasta dónde se tiene que informar? ¿Qué tipo de información se proporciona para cada tipo de intervención y
hasta dónde se reflexiona en el fin último y en su metodología? ¿Cómo se concibe desde la disciplina, desde la
población y desde el individuo, el uso de placebos y de alimentos diseñados? ¿Cuáles son los riesgos de la
manipulación poblacional aunque los fines últimos tengan beneficios sociales? ¿Por qué persiste el trabajo de
investigación en poblaciones marginales en lugar de poblaciones sanas cuando se buscan indicios y no la
recuperación del estado nutricio adecuado? ¿Por qué los códigos de ética profesionales establecen artículos
como guía al gremio que limitan la autonomía del profesional, la responsabilidad y el razonamiento? ¿En qué
momento las personas con y para quienes se trabaja dejan de serlo? Así, el presente trabajo pretende de
manera respetuosa, responsable y razonada, ofrecer pautas de reflexión bioética para la Nutriología.
El Marco Bioético de la Nutriología en México

�La Bioética Internacional
La Bioética es una disciplina filosófica que versa sobre las implicaciones éticas en los fenómenos relacionados
con el sustento, desarrollo y cuidado de la vida del ser humano con otros seres humanos y su relación con otros
que no son seres humanos. Según Pérez-Tamayo (2) el término de bioética es un término introducido en 1971
por Van Renselaer Potter que los médicos adoptaron para hacer referencia a la ética médica. También demarca
este autor que en la actualidad y según el Consejo Internacional de Bioética patrocinado por la UNESCO, la
bioética se refiere al estudio sistemático, pluralístico e interdisciplinario de las cuestiones morales teóricas y
prácticas surgidas de las ciencias de la vida y de las relaciones de la humanidad con la biosfera.
En el libro de Kraus y Pérez-Tamayo (3) se especifica que a la bioética se le conoce como la ciencia de la
supervivencia y que, desde su inicio, se utiliza. La humanidad requiere reflexionar sobre el cómo usar el
conocimiento para la supervivencia del hombre y la mejoría de su calidad de vida estando cimentada en la
biología ampliada más allá de sus límites tradicionales para incluir los elementos mas esenciales de las ciencias
sociales y de las humanidades, con énfasis en la filosofía en sentido estricto: el conocimiento biológico y los
valores humanos.
Código UNESCO y códigos específicos para actividades profesionales
Como parte de la solicitud internacional para contar con los lineamientos internacionales en materia de Ética en
y sobre organismo biológicos, seres humanos, así como la Carta Internacional de los Derechos Humanos, a
través de su Conferencia General No. 33, el 19 de Octubre de 2005, se estableció la Declaración Universal en
Bioética y Derechos Humanos, la UNESCO (4).
Los estándares internacionales actuales que permiten incluir a los Nutriólogos dentro del marco bioético
internacional como parte de la comunidad científica y que además se aplican a las actividades de los nutriólogos
están normados a través de:






Investigaciones científicas (Para investigación en nutriología) -- Pautas CIOMS (5)
Bioética clínica (Para actividades/servicios individuales de Nutriólogos) establecido en el Código Internacional
de Ética Médica de la Asociación Médica Mundial (AMM) (6)
Ética de Educación (Para actividades apropiadas) -- Código de la Ética Educativa abordado en el Código
Deontológico de los Profesionales de la Educación (7)
Ética ecológica (Para planificación comunitaria y desarrollo sustentable) – Código de ética ambiental de la
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente PROFEPA (8).
Marco Profesional de la Nutriología en México
El tratar de establecer los retos de la nutriología en México, exige reconocer que México es un país de grandes
contrastes y heterogeneidad geográfica, económica, social y cultural de su población. Los problemas nutricios
son también heterogéneos con deficiencias y excesos nutrimentales (9).
Se han señalado por diversos autores los principales retos en México en materia de nutrición y que fueron
resumidos al comunicado de las XXX Jornadas de Nutrición (10):







México vive una paradoja en materia de la nutrición: por un lado presenta graves problemas de desnutrición
crónica, así como deficiencia de hierro, zinc y vitaminas, y por el otro se experimenta una grave epidemia de
obesidad.
Uno de cada cinco niños padece desnutrición crónica y severo retardo en talla, con una distribución
heterogénea: 6% en la región urbana del norte, 42% en la rural del sur y 45% en las comunidades indígenas.
En la última década se incrementaron en 80% los casos de sobrepeso y obesidad en las mujeres (el 60% de
mujeres entre 18 y 45 años de edad). La situación de los hombres es similar.
La obesidad en la población causa severos incrementos en la morbimortalidad de Diabetes Mellitus 2,
hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, además de muertes prematuras e invalidez en periodos
productivos de la población.
Es urgente implementar medidas para combatir la obesidad así como continuar los programas para abatir la
desnutrición.

�

Finalmente, el gasto en nutrición debe considerarse como una inversión más que como un gasto social.
El Código de Ética Profesional del Colegio Mexicano de Nutriólogos A.C
La Creación del Colegio data de l990 al seno de la Asociación Mexicana de Miembros de Facultades y Escuelas
de Nutrición A.C. (AMMFEN). Una vez constituido el Colegio, el trabajo se centró en la elaboración del Código
de Ética del Nutriólogo (11).
El Código de Ética del Nutriólogo del Colegio Mexicano de Nutriólogos tiene como finalidad sensibilizar a los
agremiados en su ejercicio profesional y vigilar se desenvuelvan en un ámbito de honestidad, legitimidad y
moralidad, en beneficio de la sociedad. Vigila el cumplimiento de los sistemas normativos, legal y ético,
establecidos por la Ley Reglamentaria del Artículo 5° Constitucional y relativo al ejercicio de las profesiones en
el Distrito Federal (12). Se basa en el principio del hombre y de la tendencia al gobierno de los instintos, proviene
del espíritu y de la razón, que son las facultades del entorno natural en el que se habita y facilitan la vinculación
intelectual con él. Se conceptualiza que el don del raciocinio permite al hombre sujetar sus impulsos instintivos
a través de la observancia de ciertas normas de carácter social, cultural y legal. Esto implica que el hombre
regule su conducta mediante el respeto a lo que considera deseable y conveniente que sea, al deber ser que
preside la vida de los hombres civilizados y se ramifica en diversos códigos de conductas pertenecientes a
diferentes sistemas de normas legales o jurídicas y normas éticas o morales, dependiendo del sistema
normativo al que pertenezcan. Su estructura está compuesta por lo siguiente:
1. Disposiciones generales: Con un artículo, refiere a que el Código orientará la conducta del nutriólogo en
sus relaciones con la ciudadanía, las instituciones, sus socios, clientes, superiores, subordinados, sus colegas
y consigo mismo, el cual será aplicable en cualquier actividad profesional.
2. De los deberes del profesionista: A través de sus doce artículos señala que el nutriólogo debe poner todos
sus conocimientos científicos y recursos técnicos en el desempeño de su profesión, conduciéndose con valores
y en estricta observancia a las normas legales y éticas de su profesión. Que deberá responder individualmente
por sus actos que, con motivo del ejercicio profesional, dañen o perjudiquen a terceros o al patrimonio cultural.
Que no debe asociarse profesionalmente con persona alguna que no tenga cédula para el ejercicio profesional,
ni dejar que éstas u otras utilicen su nombre o cédula profesional para atender asuntos inherentes a la profesión.
Que deberá respetar en todo momento los derechos humanos de su cliente, colegas y sociedad en general y
que deberá prestar sus servicios al margen de cualquier tendencia xenofóbica, racial, elitista, sexista, religiosa
o política.
3. De los deberes para sus colegas: A través de sus siete artículos establece que el nutriólogo deberá
reconocer y dar créditos a sus colegas, asesores y subordinados por la intervención de éstos en los asuntos,
investigaciones y trabajos elaborados en conjunto. Respetar la opinión de sus colegas y, cuando haya oposición
de ideas, deberán consultar fuentes de información fidedignas y actuales y buscar asesoría con expertos
reconocidos en la materia de que se trate. Deberá evitar la competencia desleal y deberá intervenir a favor de
sus colegas en el caso de injusticia.
4. De los deberes para sus clientes: En sus siete artículos, establece que el nutriólogo deberá limitarse a
mantener una relación profesional con sus clientes, siendo honesto, leal y conduciéndose con verdad ante su
cliente comunicándole sobre los riesgos cuando existan. Que deberá cobrar sus honorarios en razón de la
proporcionalidad, importancia, tiempo y grado de especialización reconsiderando el monto de sus honorarios
de acuerdo a la limitación económica de su cliente o bien renunciar a este cobro si los trabajos que realizó no
fueron elaborados en concordancia con lo requerido o haya incurrido en negligencia, incumplimiento o error
profesional, realizando los ajustes necesarios sin cobro adicional por un servicio ineficiente.
5. De los deberes para con su profesión: Nuevamente a través de sus siete artículos establece que el
nutriólogo debe mantenerse actualizado de los avances científicos y tecnológicos de su materia para brindar un
servicio de calidad, transmitiendo sus conocimientos y experiencias a estudiantes y egresados de su profesión
con objetividad y apego a la verdad del campo de conocimiento actualizado del que se trate. Que deberá
contribuir al desarrollo de su profesión mediante la investigación profesional, realizada con apego a normas
metodológicas científicas y la docencia, expresando las conclusiones en su exacta magnitud.
6. De los deberes para con su sociedad: Se considera la prestación del servicio social profesional por
convicción solidaria y conciencia social, debiendo ser respetuoso de las tradiciones, costumbres y cultura de los

�diversos grupos que conforman a la nación mexicana, difundiendo la cultura y valores nacionales y poner a
disposición del gobierno sus servicios profesionales cuando ocurran circunstancias de emergencia. Que deberá
buscar el equilibrio entre los distintos aspectos del desarrollo humano y la conservación de los recursos
naturales y el medio ambiente, atendiendo a los derechos de las generaciones futuras y procurando su
desempeño y desarrollo profesional en las localidades donde más pueda contribuir con sus conocimientos al
desarrollo nacional.
Reflexiones Bioéticas sobre la Nutriología en México
Nutrición Comunitaria para la Evaluación, Intervención en el Estado Nutricio Poblacional y Orientación
Alimentaria
Los extremos de la malnutrición en México (excesos, deficiencias y desequilibrios) implican serios gastos
económicos en el país y exigen en la actualidad la inversión en las políticas de prevención de enfermedades y
de promoción de la salud.
La Encuesta Nacional de Nutrición (ENN) ha resultado ser una herramienta de gran utilidad para la elaboración
de estrategias que buscan mejorar la salud de la población a través de acciones en materia de salud y nutrición.
Esta se ha llevado a cabo en tres ocasiones: ENN 1988 (13), ENN 1999 (14) y ENAL 2005 (15). A través de
ellas se ha descrito la situación nutricional tanto a nivel nacional como regional. También cabe hacer mención
que, históricamente, se han llevado a cabo, a partir de instancias gubernamentales, programas que a través de
diferentes estrategias persiguen objetivos comunes:
- Aumentar el consumo de alimentos de los estratos más pobres del país con subsidios generalizados (como el
del precio de la tortilla) y selectivos (como el de la distribución de leche a familias de escasos recursos).
- Programas de suplementación de micronutrientes que se han optimizado a través de campañas directas a la
población.
- Programas de asistencia alimentaria, de los cuales el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia
(DIF) es uno de los organismos más involucrados con su implementación, contando a la fecha con alrededor de
10 programas que funcionan a través de tres ejes estratégicos: a) Canasta Básica Alimentaria, que consiste en
la distribución de alimentos que cubran las necesidades esenciales de las familias indígenas y rurales; b)
Programa de Desayunos Escolares, que consiste en dar a los niños preescolares y escolares un desayuno que
aporte 30% de los requerimientos diarios de proteínas y calorías; c) Programa de Apoyo Alimentario en Zonas
Urbanas Marginadas, que consiste en el subsidio a la tortilla y dotación de leche y actualmente funciona en las
zonas urbanas marginales. Los programas implementados por el DIF han logrado trascender a los cambios
sexenales y su permanencia contrasta con otros programas establecidos en México (16).
- Programas de fortificación de alimentos con micronutrimentos: Atractivos para los planificadores de políticas,
por la sencillez de su planeación, bajo costo y resultados sin embargo, presentan problemas de aceptación para
el consumo de estos alimentos.
En los últimos periodos gubernamentales se ha optado por programas que básicamente proveen una
transferencia de ingreso, principalmente en forma de alimentos para aumentar su consumo y en algunos casos
los programas tienen además un componente educativo (17). Estos programas han tenido un efecto significativo
en la disminución en las tasas de desnutrición infantil principalmente en zonas urbanas, impacto no
generalizable en el ámbito rural, donde siguen creciendo las cifras de muertes con antecedentes que refieren a
deficiencias alimentarias y, por lo tanto, nutricionales.
A pesar de estas acciones, las cifras negativas continúan creciendo a la par de la aparición de las enfermedades
crónicas degenerativas directamente asociadas con la alimentación, entonces ¿Qué está sucediendo en
México? Bajo la lupa, estos programas han tenido grandes fallas:
1. La administración de los recursos. Se asignan recursos para solventar apoyo a poblaciones y familias que
nunca los reciben o sólo los reciben de manera parcial.

�2. La forma de asignar los recursos no es eficiente. El “enlistamiento” de quienes serán beneficiados se hace a
través de instancias (escuelas, por ejemplo) a las que quienes están más marginados no tienen acceso.
3. No todos los alimentos fortificados entran en el patrón alimentario de toda la población así como los alimentos
proporcionados en las despensas donadas. Con ello se provoca desperdicio de recursos, pues muchas familias
dejan esos alimentos almacenados por años porque no acostumbran consumirlos o los intercambian por otros
objetos que consideran más necesarios (incluso el alcohol). Cabe mencionar que han sido una excelente fuente
de engorda para los animales de traspatio, que significan una vía para la satisfacción de lo que la familia
considera como otras necesidades.
4. No consideran las particularidades culturales de cada población. Se tiene el caso de poblaciones en Oaxaca
donde aún su estructura económica está basada en el trueque y se introducen las becas monetarias.
5. Aquellos que contemplan el “plus” de la educación, no consideran lo que éste término significa y lo conciben
solo como mera información. Esta información se retiene (en algunos casos) pero no se aplica. No se asume
que el problema expuesto, ni sus soluciones sean posibles y que requieren la sensibilización y la forma de
aplicación (como fomentar la higiene personal en lugares dónde no hay agua suficiente para tomar).
Se sabe de la importancia de fomentar una adecuada alimentación, de incrementar la disponibilidad de
alimentos y de tratar de cumplir con los preceptos en busca de la seguridad alimentaria. El primer desconcierto
viene cuando la población expresa frases desalentadoras como “ya quisiéramos tener para comer lo mínimo y
no todo eso que uste nos dice” “ya quisiera tener dinero”. Frases que obligan la reflexión acerca de la pretensión
profesional de enseñar a comer bien cuando el mismo alimento es de difícil acceso ¿Qué se ha escapado en
esta comprensión? Muy probablemente la preparación disciplinaria para este tipo de respuestas y contemplar
a los Nutriólogos, no solo como profesionistas eficientes en dotar soluciones, sino sobre todo en su búsqueda.
Los programas asistenciales y regímenes dietéticos preestablecen el hacer uso de ellos sin consultar a la
comunidad, despojando a las personas de su ejercicio en la búsqueda de sus soluciones. Hasta hace poco es
que se empieza a considerar a los beneficiados como partícipes de sus soluciones al ser capacitados en algunos
aspectos que les pueden asegurar, al menos, una parte del sustento alimentario (por ejemplo huertos familiares,
cocinas populares, entre otros). Pero no se han contemplado seriamente aquellos mecanismos que pueden
hacer el proceso eficaz desde el inicio: la sustentabilidad. ¿Cómo buscar los mecanismos para que, al mismo
tiempo que se provee un apoyo, se asegure que en un futuro, sin la presencia de instituciones ajenas a la
población, los bienes provistos sigan existiendo?
Barquera y col. (18) subrayan como un punto importante respecto a la instrumentación de estos programas el
papel del Estado como regulador y promotor, y no como proveedor que lo caracteriza en la actualidad. Por lo
tanto, ¿es falla o estrategia este tipo de instrumentación? es decir, ¿el proporcionar las soluciones ya hechas
para la población es considerarla incapaz de buscar y de ser partícipe de sus soluciones? o ¿es el mejor este
mecanismo para así asegurar que sigan dependiendo de las soluciones expuestas por los profesionales de la
salud y asegurar con ello los honorarios correspondientes?
Al parecer, los mecanismos de evaluación de impacto en costo-beneficio son unas de las grandes fallas de los
programas de la Nutriología en México. Su eficiencia se ha basado en reportes estadísticos de coberturas del
programa y no de cuánto ha cambiado la situación (número de despensas, pláticas impartidas o becas
repartidas en lugar del reporte de la reducción de índices de desnutrición u obesidad), todo esto englobado en
el contexto de la seguridad alimentaria (19). En este punto, se hace fundamental la participación de las ONG’s
que se han focalizado en apoyar a la población en la búsqueda de su sustento a través del desarrollo de
proyectos productivos mediante los cuales, de alguna manera, se tiene mayor disponibilidad y acceso a los
alimentos. Solo por mencionar algunas, en el Estado de Guanajuato, CEREMUBA ha promovido eficazmente
el manejo del ahorro popular, CEDESA trabaja con más de 100 comunidades y ha logrando reducir los índices
de migración creando sus propias fuentes de empleo y, con ello, mayor disponibilidad de alimento, entre otras
cosas.
El caso específico de la Declaración de Acapulco 2005
Uno de los problemas de salud pública de mayor impacto en México, es la incidencia y prevalencia de Diabetes
Mellitus tipo 2 (DM2) reconocida como un grupo de enfermedades metabólicas y crónico–degenerativas,

�caracterizado por hiperglucemia provocada por defectos de la secreción y/o acción de la insulina y una
respuesta secretora compensadora inadecuada de esta hormona (20, 21).
La población con DM2 requiere de un tratamiento intensivo y adecuado para con ello lograr el retardo en la
aparición y progresión de las complicaciones crónicas de la enfermedad (22). En México, la DM2 es una de las
principales causas de morbimortalidad asociada con el actual modelo económico y social, con serias
repercusiones en el estilo y calidad de vida, cuyos indicadores se observan en la alimentación, el manejo del
estrés y el sedentarismo, entre otros. Constituye un problema de salud pública tanto por la magnitud de sus
repercusiones en el área biológica como en la psicológica y social. En las estadísticas de los centros
hospitalarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se indica que: a) Ocupa entre la segunda y tercera
causa de los egresos hospitalarios, b) Es la tercera o cuarta causa de demanda en la consulta externa, c) La
mortalidad pasó del cuarto lugar en 1990 al tercero en el 2001 y d) El gasto originado por las complicaciones
de la DM2 es tres veces superior al de su tratamiento y control (23).
En el año 2003 el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) (24) registró 472,140
defunciones en México, 3% más que las reportadas en 2002, 60% de las defunciones de las mujeres ocurren
después de los 65 años de edad y por su parte, en los hombres este mismo porcentaje se observa a partir de
los 55 años de edad. La DM2 es la primera causa de muerte en las mujeres y la segunda en los hombres.
De acuerdo a la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología A.C. (25) o Declaración de Acapulco 2005,
a nivel Instituciones de Salud, se prioriza la identificación de los pacientes de alto riesgo en el primer nivel de
atención, así como las medidas preventivas para prescribir adecuadamente un programa de alimentación y
actividad física. Por otra parte, a Nivel Población en General, se plantean 6 acciones que van desde las acciones
en el ámbito escolar, modificando los programas educativos y la creación de redes de salud escolar; acciones
en el ámbito laboral que van desde la arquitectura del ejercicio, comedores estratégicos y mensajes de salud.
Acciones en la regulación en la industria alimentaria informando al consumidor, incrementando servicios
alimentarios con opciones que contengan más porciones de verduras y cereales entre sus platillos; acciones en
los medios masivos de comunicación con trabajo estratégico referentes a mejorar estilos de vida y hábitos
alimentarios. Acciones en la preparación del personal médico, de enfermería y de otras disciplinas para la
difusión y aplicación de estilos de vida saludables y finalmente acciones en el ámbito fiscal para el incremento
de consumo de alimentos deseables, estímulo fiscal para el incremento de actividades físicas y que generen
beneficios empresa, cliente, estímulo fiscal para empresas productoras de alimentos con alto contenido nutritivo
y buen balance de nutrientes, así como sanciones fiscales para aquellas empresas y servicios que fomenten
alimentos con bajo contenido nutritivo, desbalance de nutrimentos, manejo de porcentajes de riesgo en la
alimentación, y promuevan estilos de vida riesgoso.
Bioética en la Ciencia y Tecnología de los Alimentos.
Los alimentos son aquellos organismos vegetales o animales o sus partes o secreciones que el organismo
necesita ingerir para abastecerse de los nutrimentos o sus fuentes. Éstos pueden presentarse de forma natural
o como productos industrializados (26). En el ámbito de la Nutriología, la ciencia y tecnología de alimentos
representa un área de indiscutible importancia. Por su parte, la investigación científica sobre alimentos permite
una mejor compresión del papel benéfico o dañino de sustancias presentes en los alimentos, ya sean propias
o adicionadas intencional o circunstancialmente. El desarrollo de nuevos productos que permiten una mejor
retención de las propiedades nutrícias y nutracéuticas de los alimentos así como un mejor aprovechamiento es
también foco de atención en la ciencia de los alimentos. En México, el 1.76% de la producción científica se
enfoca a la ciencia y tecnología alimentaria, una proporción mayor a la que se presenta en Estados Unidos y
Canadá. Este campo de investigación ha ido en aumento en los últimos años, siendo de casi el doble en el año
2006 respecto al año 2000 (27).
Dado lo anterior, resulta importante reflexionar sobre las consideraciones éticas relacionadas con los alimentos.
La ética en alimentos es una disciplina reciente dentro del campo de la ética aplicada, que comprende a la ética
médica, científica, ambiental, legal, educacional, política, de negocios y social (28). Existe un número de
consideraciones que deben tenerse en cuenta en el caso de los alimentos: 1) la alimentación es vital para la
sobrevivencia humana; 2) la producción de alimentos es un proceso orgánico, que depende de la explotación
de organismos vivientes; 3) el aprovechamiento de los recursos para alimentos implica el mantenimiento del
equilibrio ecológico y ambiental y depende de el reciclaje de los nutrientes esenciales (como el ciclo del carbono
o del nitrógeno); 4) la dependencia de la actividad agrícola en la captura de la energía solar por las plantas
significa el uso de extensas áreas de tierra, lo cual repercute en el desarrollo de otros tipos de industria; 5) la
agricultura es un estilo de vida, depende de normas particulares y complejas. Dicho en pocas palabras, la

�agricultura, producción y distribución de alimentos permea el entorno físico, biológico, social y cultural del ser
humano. En consecuencia, la preocupación sobre ética asociada a dicha actividad se enfoca a delimitar
aspectos como: el desequilibrio entre la disponibilidad global de alimentos y las necesidades nutricionales
humanas, el impacto de la agroindustria en el empleo rural, las consecuencias de la agricultura moderna y la
biotecnología de alimentos para la seguridad humana, animal y vegetal y los efectos de los sistemas de
producción intensiva en la sustentabilidad del medio ambiente global (29).
Beauchamp y Childress propusieron en 1994 los cuatro principios básicos de la medicina: no maleficencia,
beneficencia, autonomía y justicia. Así, la aplicación de la ética en los alimentos requiere de principios básicos.
A pesar de que la ciencia de alimentos comparte muchas características con las ciencias biológicas, difiere
sustancialmente de la medicina en su esencia. Por lo tanto, la aplicación de los principios debe ser adecuada a
las actividades sustanciales de la producción, distribución y consumo de alimentos. De esta forma se ha
propuesto el uso de una matriz que englobe los diferentes principios éticos en la ciencia y tecnología de los
alimentos (Tabla 1). En dicha matriz aparecen sólo tres principios ya que el de no maleficencia y beneficencia
se han combinado dando origen al de bienestar. Estos tres principios corresponden a las tres teorías éticas
principales: utilitarismo (bienestar), Kantianismo (autonomía) y teoría Rawlsiana (justicia) (30).
Tabla 1. Matriz ética en alimentos

A continuación se presentan algunos ejemplos en los que es posible identificar riesgos de acuerdo a la Matriz
ética en alimentos.
a) Organismos genéticamente modificados (OGM): Muchos consumidores en todo el mundo se preocupan por
conocer el origen de sus alimentos (CB), incluyendo los OGM. Es necesaria la regulación de la producción y el
etiquetado de dichos productos (CA y CJ) así como implementar vías de comunicación efectivas para que el
público conozca los riesgos y beneficios del consumo de OGM y pueda tomar decisiones bien fundamentadas
(CA). Adicionalmente, los agricultores tienen el derecho de saber qué tipo de material están sembrando y los
riesgos que corren sus productos al cultivar OGM (PA) así como la forma en la que tendrían que comercializarlos
(PJ). Resulta necesario conocer los cambios que la siembra de cultivos de OGM pueden provocar al ecosistema
y a la flora y fauna relacionada con ellos (BB, BA) así como generar leyes y normas que protejan tanto a OGM
como a no OGM (BJ).
b) Producción artesanal de alimentos: La producción de alimentos de forma artesanal tiene particular
importancia en países como México. La falta de empleo y remuneración suficiente estimula a diferentes sectores
de la población a producir y comercializar alimentos sin cumplir con las licencias correspondientes. Los
fabricantes de este tipo de productos requieren asesoría y orientación sobre cómo elaborar sus productos de
forma segura para ellos mismos y para los consumidores (PB, PA, PJ). Los consumidores requieren contar con
la información que les permita seleccionar adecuadamente el tipo de alimentos que les conviene adquirir así
como la forma adecuada para su preservación (CB, CA).
c) Alimentos con bajo nivel nutrimental y alto nivel calórico: La industrialización de alimentos ha incrementado
el nivel de consumo de alimentos hipercalóricos y baja calidad nutrimental. Las golosinas y botanas, así como
la comida rápida se caracterizan por su popularidad. Los empresarios y fabricantes deben considerar que la
población requiere información acerca del abuso de este tipo de alimentos (CB, CA). Además resulta de suma
importancia que se considere la sustitución de ingredientes dañinos por otros que permitan la aceptabilidad del
producto y mayores beneficios para quienes lo consumen (CB, PA). Se hace necesaria la normatividad del

�etiquetado y mercadotecnia de este tipo de productos con la finalidad de evitar un consumo inadecuado (PJ,
CJ).
d) Alimentos y compuestos nutracéuticos: La investigación sobre las propiedades benéficas de algunos
alimentos o sus partes sobre la salud humana, independiente mente de su valor nutrimental ha sido objeto de
estudio de numerosos grupos en los últimos años. Sin embargo, el uso inadecuado de la información puede
generar desinformación y confusión en la población (CA). Es necesario que se generen estrategias para dar a
conocer a los productores y consumidores de alimentos las ventajas y limitaciones del uso de nutracéuticos
(PA, CA).
De esta forma es posible demostrar que la observación de los principios éticos proporciona una plataforma
universal para lograr la armonía en esta importante rama de la Nutriología.
Alimentación, Nutrición, Nutrición Clínica y la Atención Directa a los Individuos
Los resultados de la transición epidemiológica y de cultura alimentaria que se vive en México se ven reflejados
en los datos de mortalidad general en el año 2006, en donde las primeras cinco causas de muerte general
fueron: Enfermedades del corazón, Tumores malignos, Diabetes Mellitus y Enfermedad Cerebrovascular y
quedando como la décima causa de mortalidad general de las Deficiencias de la Nutrición. Bajo este contexto
Suverza-Fernández (31) postuló como uno de los retos de la Nutriología Clínica en nuestro país debe
desarrollarse en los aspectos de aplicación y de la propia investigación, ambos en retroalimentación y que
consideran que la Nutrición Clínica tiene como objetivo atender a individuos sanos o enfermos para promover
en ellos un estado nutricio adecuado y mantenerlo evitando enfermedades, deteniendo la progresión de
procesos patológicos y limitando o rehabilitando secuelas y/o evitando su aparición.
Existen evidencias epidemiológicas que correlacionan los efectos positivos del consumo de ciertos alimentos
en donde no solo involucran en contenido de nutrimentos de los alimentos, sino que se han identificado
constituyentes no nutritivos con efectos fisiológicos benéficos que retardan o previenen el desarrollo de
enfermedades (alimentos funcionales) (32). Incluso en los países desarrollados y en algunos sectores México
surge el problema de que en el mercado se ofrece una gran variedad de alimentos con diferentes ingredientes
bioactivos los cuales se han diseñado para cubrir necesidades específicas de salud. Sin embargo no es
prudente considerar que este tipo de alimento es el remedio que funcionará en cualquier tipo de circunstancia.
Por lo cual, no puede el nutriólogo inducir en el consumidor una falsa sensación de seguridad sobre un único
alimento o componentes del mismo, debiendo siempre señalar que lo que realmente importa sobre el estado
de salud es el patrón dietético total y no circunscrito a un componente aislado, por lo cual se debe evitar
convertirlos en panaceas para la curación de determinadas dolencias. El Nutriólogo deberá promocionar la
educación alimentaria y nutricional del consumidor para la utilización correcta de los mismos.
La Nutriología clínica por otra parte hoy en día constituye su quehacer a partir de la evaluación nutricia del
individuo en sus diferentes etapas biológicas, del desarrollo y fisiopatológicas, así como en los adelantos en
aspectos transdisciplinares (la biología molecular y la biotecnología aplicada, la bioquímica y la fisiología, etc.)
en donde incluso se postula que el mismo conocimiento del genoma humano permitirá entender como la dieta
influye en la expresión genética, sobre todo aquella relacionada con los aspectos de enfermedad. El desarrollo
y aplicación de biomarcadores permiten medir en etapas incipientes cambios orgánicos que eventualmente
desarrollarán alguna enfermedad y que permitan predecir, monitorear y aplicar medidas preventivas (33).
De manera indeseable, esta es otra área álgida del ejercicio profesional del nutriólogo, pues la preocupación
por atender “correctamente” a los pacientes que se olvida de sus convicciones personales. Es necesario que el
Nutriólogo en el manejo de las dietas se pregunte sobre si la prescripción dietética es acorde a ese paciente o
si la prescripción para la enfermedad o trastorno es lo que científicamente es adecuado o lo que personalmente
le será adecuado ¿Cuántas veces esta imposición del conocimiento “científico” sobre la individualidad en pro
de la salud ha llevado a la exclusión (más comúnmente autoexclusión) de los pacientes, no sólo de sus círculos
sociales sino también de los familiares, al asignarles una alimentación que no les permite compartir con los
demás? Es indispensable tener presente que una dieta científicamente correcta pero social, económica e
ideológicamente incorrecta difícilmente puede llevar a un estadío de bienestar. El ejemplo típico de
descontextualización, prescribir fibra insoluble proveniente de marca comercial o un sándwich de jamón para el
desayuno o la cena de un paciente campesino mayor de 50 años.
Uno de los retos principales de la Nutrición Clínica en nuestro país es la atención directa al individuo para el
cual, la prioridad es el enfocarse a establecer estándares de calidad de la atención nutricia (34). El buscar

�soluciones acordes a los problemas de salud no implica solamente el análisis de una historia clínica, va más
allá: implica la capacidad de análisis del nutriólogo para atender a sus pacientes y trabajar con ellos las mejores
opciones en cuanto a su tratamiento y cuidados. ¿Habían ya contemplado el consenso entre nutriólogopaciente? O ¿Debemos asumir para siempre que el profesional de la nutrición indica que se debe hacer por
parte de los pacientes y ellos lo deben hacer?
En la práctica clínica nutriológica, la utilización del placebo (se deriva de la voz latina placebo referente a dar
gusto, complacer o agradar) (35) se da, entre otros fines, bien con la finalidad de reducir dosis de ciertos
medicamentos en pacientes que temen dejar de tomar pastillas, o en aquellos en los que se sospecha que si
no se les receta algo van a automedicarse. Pretende “neutralizar” el efecto curativo psicológico en donde la
persona que lo recibe desconoce el contenido pero está convencido de que se va a beneficiar con él, derivando
en caso de curación, el efecto positivo denominado efecto placebo positivo.
Las implicaciones éticas en investigaciones en las cuales se recurre al placebo surgen de las consideraciones
en cuanto al consentimiento informado, contraponiendo en la mayoría de los casos a la investigación frente a
la autonomía del individuo. El investigador se enfrenta entonces a la encrucijada: ¿Qué le debo decir al
paciente? ¿Hasta dónde? ¿Con qué palabras? si le informo sobre el uso del placebo ¿Afectará a la
investigación? ¿Importará realmente si no se le dice? Es entonces indispensable que el investigador recurra a
un comité de ética que le apoye en la elaboración de este consentimiento, pues en ningún momento debería el
logro de los objetivos rebasar el respeto a la autonomía de quienes participan y colaboran en esta producción
de nuevo conocimiento.
Dos Estrategias para la Bioética en la Nutriología
El manejo del consentimiento informado en la Nutriología en México
Hoy en día se concuerda en la obligación de informar al interesado y cuando sea necesario, solicitar su
consentimiento, lo que garantiza que las decisiones sean voluntarias y bien entendidas, así el principio moral
de la autonomía requiere información completa. Esto aplica de manera similar en el Consentimiento Informado
en Investigación (36) en donde con frecuencia en los países subdesarrollados, muchos de los participantes en
protocolos de investigación no entienden lo que firman (se tiene el ejemplo de que en África, el participante ha
firmado un consentimiento informado en donde está escrito en idiomas diferentes al del participante). En nuestro
país, en gran parte de las investigaciones se informa verbalmente (sin corroborar si se entendió o no) a
participantes indígenas y no hay indicios de que se firme algún documentos sobre esto.
El consentimiento informado en un ensayo clínico deberá contener la información acerca del objetivo, la
metodología empleada, el caso de que el tratamiento administrado tenga un placebo y las diferencias en sus
resultados, beneficios esperados para el implicado y para la sociedad, posibles acontecimientos adversos,
riesgos derivados del estudio e incomodidades (tiempo perdido, número de visitas, posibles pruebas nuevas,
tiempo de estudio, etc.), tratamientos alternativos posibles, confidencialidad del estudio, carácter voluntario del
estudio y su posibilidad de abandonar el protocolo en cualquier momento sin que esto merme la relación médicopaciente, o profesional-participante, y sin que el acto de abandonar el estudio sea en detrimento del enfermo,
indicará las compensaciones económicas de aquellos tratamientos en caso de daño o lesión derivados del
estudio, el nombre del investigador responsable y el modo de contactarlo. Dicha información debe además
proceder a una comunicación llevada a cabo con sencillez, fácil y permanente (37, 38, 39). La investigación en
seres humanos ha sido normada en donde se establece además que toda institución que hace o hará
investigación deberá contar con un comité de ética (40).
La formación de Comités de Bioética para la Nutriología en México
Los Comités de Bioética son grupos multidisciplinarios e interdisciplinarios cuya función consiste en revisar,
ayudar y proteger los derechos y el bienestar de los humanos que participen como sujetos de investigación.
Definiendo:




Investigación. Una indagación sistemática diseñada para desarrollar o contribuir a generalizar el conocimiento.
Sujetos Humanos. Un individuo vivo acerca del cual un investigador (profesor o estudiante) que esta llevando a
cabo una investigación obtenga datos e información privada identificable.

�

Investigación Clínica (FDA). Cualquier experimento que involucra un artículo de prueba y a uno o más humanos,
sujeto o no a los requisitos de presentación de la FDA pero que posteriormente serán presentados (41).
Un Comité de Ética Institucional, mejor dicho Comité de Ética Aplicada (en México conocido como Comité de
Bioética y a nivel internacional conocido como IRB por sus siglas en inglés de Institucional Review Board) debe
estar compuesto por un mínimo de 5 integrantes, hombres y mujeres, de diversas profesiones, al menos uno
con interés principal en área no científica, al menos uno con interés principal en área científica, al menos uno
no afiliado de otra forma a la institución. Los miembros deben tener experiencia y conocimiento práctico en toda
área revisada, diversidad de antecedentes, sensibilidad a actitudes comunitarias, conocimiento de compromisos
y regulaciones institucionales, leyes aplicables y normas de conducta profesional así como conocimiento y
experiencia con poblaciones vulnerables (42).
En México, la formación de Comités de Bioética en todas las instituciones de salud, públicas y privadas y con
la función de revisar todas las acciones realizadas durante la asistencia médica, incluyendo en especial los
protocolos de investigación que se pretendan llevar a cabo con pacientes, aparecen en los artículos 98 y 99 de
la Ley General de Salud vigente en México. Al respecto, se debe puntualizar que los Comités de Bioética, no
son tribunales para sancionar o imponer castigos; tampoco un cuerpo de vigilancia del comportamiento de los
individuos o una instancia para dar órdenes o para la defensa a ultranza de una doctrina moral particular.
Los comités de Bioética, son instancias a través de las cuales, se generan, previo análisis, una serie de
recomendaciones, acerca de problemas y conflictos morales que surgen de la diversidad de posturas y valores
morales de todos los involucrados en torno a la atención a la salud. En ese sentido, los Comités de Bioética son
fundamentalmente órganos de carácter consultivo, cuyos objetivos están perfectamente delimitados, evitando
duplicación de funciones con otras instancias institucionales.
Deberán ser un organismo eminentemente crítico, con la capacidad de poner en duda y de cuestionar lo que
aparentemente está resuelto. Tendrá el objetivo de Conformar un Comité de Bioética Interdisciplinario y
Multidisciplinario para asesorar a los profesionales y a los estudiantes sobre las pautas que se han de adoptar
respecto a los dilemas bioéticos y de orientación en una investigación, como un órgano consultivo, de
información, de enseñanza de la aplicación de la investigación. Promoverá el respeto a la vida humana y su
dignidad. Vigilará el respeto de los lineamientos básicos locales, nacionales e internacionales respecto a la
Investigación en seres humanos e Investigaciones en Salud. Fomentará el cuidado del medio ambiente y
Establecerá aquellos programas encaminados a la formación Bioética de sus integrantes.
Hoy se hace indispensable contar con un Comité de Bioética y evaluar su pertinencia en el área de Nutrición de
las Instituciones involucradas en la investigación y la academia (Sagrado y Arellano, 2007, comunicación
personal) que atienda la práctica profesional y los Protocolos de Investigación que se llevan a cabo, por lo que
resulta importante un órgano de consulta que promueva, difunda y salvaguarde los principios: Justicia-Equidad,
Beneficencia, No Maleficencia y Autonomía. La función del Comité de Bioética no es ser un obstáculo, dado
que no es un organismo burocrático, es un equipo de apoyo y de consolidación de los proyectos científicos y
de lograr el bien que es su fin último.
El marco teórico en que se propone la formación de un comité de bioética acorde a un siglo XXI, a un México
del año 2000 como resultado de su misma historia y que conjunta las diferentes corrientes filosóficas
interpretativas de la actividad humana, es el de la Ética Plural cuyo pensador es el Filósofo Arellano (2007,
comunicación personal). En esta ética plural para la Bioética, tiene diversos principios en donde:
- Ninguna de las posturas morales son jerárquicas, tan solo son medios propicios para establecer referentes
comprensivos en un dilema ético.
- Cada una de estas posturas es sujeta a revisión, análisis y crítica tanto de la que puede aportar como de sus
limitantes para cada caso específico.
- La ética plural es un sistema abierto a otras aportaciones que desde la filosofía moral puedan darse, así como
también no son excluyentes de otras formas del pensamiento que puedan aportar elementos de dilucidación en
la problemática moral.
- Se asume ante toda la complejidad de los dilemas morales por lo que, el análisis y el conocimiento de la cultura
local resultan imprescindibles.

�- El análisis de la ética plural siempre va de la mano con el conocimiento y aportaciones de las otras áreas del
saber especializado que confluyen en el análisis de los casos específicos.
En resumen, la ética pluralista aplicada a la bioética y propuesta para la conformación de un comité de bioética
institucional y en el área de la Nutriología, considera los ideales y valores locales, el formalismo kantiano
(autonomía) o racionalismo, el consecuencialismo, la dialógica comunicativa (expresar, dar a entender, darse a
entender, el entendimiento entre personas), el contextualismo y sensibilidad del feminismo (no tomar decisiones
morales a partir de consideración de normas fijas y absolutas) a través de un método casuístico, en donde existe
el principio de equivocación y el comité de bioética se asume en un papel de seguimiento, dictaminación,
evaluación, aprobación y replanteamiento a lo largo de su desarrollo evaluativo.
Conclusiones
La práctica de las ciencias de la salud ha ido adquiriendo mayor complejidad y debe apoyarse en la reflexión y
pautas reflexivas que propicia la ética práctica, la cual podría concebirse como el juicio crítico que el ser humano
hace ante las diversas circunstancias sociales a que se enfrenta con el fin de vivir mejor concebido como un
bienestar psicosocial del individuo. La bioética por tanto, no es solo un código de derechos y obligaciones sino
una imprescindible herramienta que posibilita la ayuda a nuestros semejantes a realizarse a plenitud como
personas. Se debe considerar que la bioética no se debe limitar, sino que esta debe pretender encontrar todas
aquellas vías que expliquen la relación más completa existente entre el ser humano y las denominadas ciencias
de la salud. La regla de oro podría considerarse como tratar a los demás como a uno le gustaría que le tratasen.
Resumen
La bioética, concebida como la reflexión de la moral y la moralidad, es donde el hombre debe hacer el uso de
su razón para entender sus actos y ser responsable de su individualidad y del colectivo humano. Las reflexiones
bioéticas sobre la Nutriología, pretenden dar una pauta para llamar la atención sobre aquellas acciones
pudiesen ser un riesgo para el hombre y sus poblaciones, perdiendo la guía profesional de lo así concebido en
México. La práctica de las ciencias de la salud ha ido adquiriendo mayor complejidad y debe apoyarse en la
reflexión y pautas reflexivas que propicia la ética práctica, la cual podría concebirse como el juicio crítico que el
ser humano hace ante las diversas circunstancias sociales a que se enfrenta con el fin de vivir mejor.
Palabras clave: nutrición, bioética, México
Abstract
The bioethic, conceived like the reflection of the moral and the morality, is where the man must make the use of
his reason to understand his acts and to be responsible for his individuality and the human group. The bioethics
reflections on the Nutriology, call the attention on those actions could be a risk for the man and his populations,
losing the professional guide of thus conceived it in Mexico. The practice of sciences of the health has been
acquiring greater complexity and must lean in the reflection and reflective guidelines that the practical ethics
causes, which could be conceived like the analysis that the human being does before the diverse social
circumstances that he faces with the purpose of living better
Key words: bioethic, nutriology, México
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2008, Vol 9, No 1, Enero-Marzo</text>
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                <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
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                <text>Salud Pública</text>
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                <text>Alimentos</text>
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                <text>Transtornos alimenticios</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
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                <text>Monterrey, N. L.</text>
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            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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            </elementTextContainer>
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            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Bioética</name>
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        <name>Odontólogos</name>
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                    <text>�ADAPTACIÓN DE LA ESCALA DE ESTRÉS LABORAL
ORGANIZACIONAL PARA TRABAJADORES MEXICANOS
Samuel Medina Aguilar, María de Lourdes Preciado Serrano, Manuel Pando Moreno
Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud. Universidad de Guadalajara
(Guadalajara, Jal.,México)
Email: samaguilar460@hotmail.com

Introducción
El impacto del medio ambiente ocupacional es estudiado bajo el término de
factores psicosociales o riesgos de trabajo psicosociales. La mayoría de los
estudios sobre la salud de los trabajadores consideran al estrés como uno de los
factores psicosociales más nocivos (1,2,3). El ambiente laborar representa la
manera de expresión del hombre en su esfera social y económica, donde se
producen y reproducen las vivencias e ideas sobre la salud, la seguridad
emocional, la autoestima, la expectativa de logro, el prestigio social, la
comunicación, etc., y donde se presenta un peculiar proceso de estrés, nombrado
indistintamente estrés laboral o distrés (4).
El estudio del estrés organizacional ha sido de especial interés para los
estudiosos de la salud de los trabajadores, ya que sus efectos han sido nocivos
tanto para la producción como para la convivencia social de los miembros de la organización laboral y su salud.
Este interés, por tanto, ha permitido desarrollar modelos de cierta complejidad capaces de explicar los
principales factores psicosociales generadores de estrés en el medio ambiente de trabajo y la percepción o
respuesta del individuo.
Desde los años 60’s del siglo pasado se han generado un sinnúmero de artículos relacionados a la medición
de los efectos adversos de las condiciones de trabajo para la salud del trabajador. Desde entonces se ha tratado
de conformar modelos teóricos explicativos del estrés, tales como la Teoría de Adecuación Persona-Trabajo (5,
6, 7), la cual establece que una discrepancia entre demandas del entorno y las capacidades individuales pueden
originar reacciones de estrés mental o físico (8, 9), es decir, la reacción de estrés se produce cuando las
demandas evaluadas por la persona agotan o exceden los recursos con los que se cuenta para afrontar la
situación.
El modelo teórico de “Demanda-Control” (10) establece que el control se asocia positivamente con la
satisfacción en el trabajo, compromiso, implicación, rendimiento y motivación, en tanto que bajos niveles de
control podrían generar síntomas somáticos, distrés emocional, estrés del rol, absentismo y movilidad (11). Una
combinación de alta demanda con alto control llevaría a un trabajo muy productivo (un “eustres”), la combinación
más perjudicial estaría dada por un trabajo muy demandante con un escaso control del mismo.
Más recientemente se ha desarrollado la teoría del Esfuerzo-Recompensa (12, 13, 14), con respecto a la
relación entre el ambiente del trabajo y la salud del empleado. Esta teoría determina que las características
contextuales de la situación laboral son relevantes en el proceso de estrés; tales como la cultura organizacional
y ética, el estilo de dirección, la estructura jerárquica, la implicación de los sindicatos, la seguridad en el trabajo,
la perspectiva de la trayectoria labora, el salario, la tarea, etc. El desequilibrio percibido ocurrirá si el esfuerzo
extrínseco es desgastante durante el trabajo (ejemplo, la presión de tiempo, las demandas crecientes,
responsabilidad) y no corresponde con la recompensa que se obtiene. Como resultado, el empleado siente que
su posición social se amenaza, produciéndole estrés, cambios en la actividad fisiológica y eventualmente
enfermedad cardiovascular. Según esta teoría hay tres tipos de recompensa: 1) estatus o posición en la
organización, 2) recompensa de la estima, y 3) gratificación monetaria (15).
Bajo este modelo se desarrolló el Cuestionario del Desequilibrio de la Recompensa del Esfuerzo (Effort-Reward
Imbalance Questionnair) del cual han derivado diversas versiones y se ha traducido del alemán, al holandés,
inglés y español (16, 17,18). Ha demostrado tener confiabilidad calculada por el alpha de Cronbach α=0.70 o

�superior, y validez factorial sobre 0.90 (19). De este cuestionario se desarrolló el empleado por la OIT/OMS
sustentado por Ivancevich &amp; Matteson en 1989, aplicado en el método llamado de Michigan (20). La versión en
español no ha tenido la adaptación ni validación adecuada. El cuestionario pretende medir estresores
organizacionales, grupales e individuales. Entre los estresores organizacionales están: el clima, la estructura,
el territorio, la tecnología y la influencia del líder. Los aspectos individuales hacen referencia a ambigüedad del
rol, conflicto de rol, sobre carga de trabajo, los relativos al desarrollo de la carrera y responsabilidad por otras
personas. Por último, los estresores grupales incluyen la cohesión y respaldo. Esta versión está constituida por
55 ítems y se ha aplicado en diversos trabajadores (21,22, 23, 24), pero se desconocen los análisis estadísticos
de validez y confiabilidad para la población mexicana.
Por estas circunstancias, el presente estudio pretende adaptar y validar la estructura factorial del Cuestionario
de Estrés Laboral en su dimensión organizacional en la población antes mencionada.
Material y Métodos
Sujetos: Se encuestó a 254 trabajadores que acudían a las Clínicas Odontológicas particulares o de servicios
universitarios en la Ciudad de Guadalajara, Jal. (México). El número de participantes se determinó de acuerdo
a los requerimientos para la validación de una escala (25, 26). La edad de los participantes comprendió entre
17 y 66 años, con media de 32.96 y desviación estándar de 11.27. El 53.3% (136) fueron mujeres y el 46.3%
(118) hombres. El nivel de estudios comprendió todos los niveles, desde la primaria básica hasta estudios de
doctorado. Los participantes manifestaron tener actividad laboral de empleados, supervisores, técnicos
especializados, docentes y profesionistas en general. La antigüedad en el puesto laboral estuvo en el rango de
6 meses hasta 35 años.
Instrumento: El Cuestionario de Estrés Laboral publicado por la OIT-OMS consta de veinticinco ítems
relacionados con: estructura y clima organizacional, tecnología, influencia del líder, territorio y cohesión del
grupo de trabajo. Fue validado en una muestra de 38,072 trabajadores de todos los sectores de producción, por
actividades, tamaño de las empresas, situación socioeconómica de la organización, edad, género, antigüedad
en organización y puesto de trabajo de los sujetos. Su utilidad estriba en la capacidad para predecir las fuentes
de riesgos psicosociales (27). Para cada ítem de la encuesta, se solicita siete opciones de respuesta (1 a 7) si
la condición es desde nunca o hasta siempre.
Procedimiento: En la presente investigación el cuestionario de estrés laboral (OIT/OMS) se sometió a un
análisis de contenido de acuerdo con los principios teóricos del Desequilibrio de la Recompensa del Esfuerzo,
durante el cual se invitó a expertos a comentar la redacción y la relación con la dimensión organizacional. Como
resultado de este análisis, se modificó la presentación de los ítems, pero se conservó la cantidad, el contenido
y el orden de los mismos. La modificación en la redacción fue para señalar específicamente la relación del ítem
con el estrés, porque no quedaba claro para los encuestados. Para fines de codificación se graduaron las
opciones de respuesta de 0=nunca hasta 6=siempre. La aplicación del cuestionario se llevó a cabo en las salas
de espera de diversas clínicas odontológicas por los sujetos que llenaran los criterios de ser trabajador
asalariado con una antigüedad no menor de seis meses. El llenado del mismo estuvo supervisado por el
responsable de la investigación, quien sólo intervino para verificar que estuviera completo.
Análisis de datos: Se diseñó una base de datos con el paquete SPSS, versión 13 para Windows, para el
análisis estadístico. Se consideraron los criterios de adecuación muestral de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y el
valor de esfericidad Bartlett para determinar la pertinencia del análisis factorial. La estructura factorial de la
escala se evaluó mediante el método de componentes principales y rotación varimax ortogonal y se consideró
cada factor si el valor eigen era igual o superior a uno, además los ítems que los conformarían deberían puntuar
más de 0.30 en su peso factorial. Después se estableció el punto de corte con la distribución cuartil y se clasificó
a los participantes.
Resultados
La prueba KMO (0.915) nos muestra un nivel adecuado de los ítems para continuar con el análisis. Su
esfericidad es de 2581.93 para 276 grados de libertad y reporta 0.000 de significancia; lo cual hace pertinente
el análisis factorial confirmatorio. Después de tres iteraciones se obtuvieron dos factores que explican el 43.55%
de la varianza total, constituidos con ítems de peso factorial superior a 0.37 y cuya validez relevante es de 65%
en el cuestionario en general. Al primer factor se le denominó Condiciones Organizacionales y presentó 65%
de validez relevante (promedio de la raíz de las comunalidades), en este factor están 21 ítems que en el original
valoran la estructura, la cohesión y respaldo del grupo laboral. En tanto que el segundo factor llamado Procesos

�Administrativos tiene 4 ítems que en el original se refieren a trámites y procesos administrativos de la
organización, el cual presentó 64% de validez relevante. La confiabilidad del instrumento se obtuvo con el
método Alpha de Cronbach y se obtuvo 0.9218, lo cual sugiere una alta adecuación del instrumento para la
población en estudio (ver Tabla No. 1).
Tabla 1. Valores Eigen del Análisis Factorial Confirmatorio para la Escala de Estrés Laboral
Organizacional

Items
C1. El que no comprenda las metas y misión de
la empresa me causa estrés?
E2. El rendirle informes a mis superiores y a
mis subordinados me estresa?
O3. El que no este en condiciones de controlar
las actividades de mi área de trabajo me
produce estrés?
T4. El que el equipo disponible para llevar a
cabo mi trabajo sea limitado me estresa?
I5. El que mi supervisor no de la cara por mi
ante los jefes me estresa?
I6. El que mi supervisor no me respete me
estresa?
F7. El que no sea parte de un equipo de trabajo
que colabore estrechamente me causa estrés?
R8. El que mi equipo de trabajo no me respalde
en mis metas me causa estrés?
F9. El que mi equipo de trabajo no tenga
prestigio ni valor dentro de la empresa me
causa estrés?
C10. El que la forma en que trabaja la empresa
no sea clara me estresa?
C11. El que las políticas generales de la
gerencia impidan mi buen desempeño me
estresa?
E12. El que las personas que están a mi nivel
dentro de la empresa tengamos poco control
sobre el trabajo me causa estrés?
I13. El que mi supervisor no se preocupe por
mi bienestar me estresa?
T14. El no tener el conocimiento técnico para
competir dentro de la empresa me estresa?
O15. El no tener un espacio privado en mi
trabajo me estresa?

Condiciones
Procesos
Organizacionales
Administrativos
0.452
0.553
0.584

0.519
0.606
0.661
0.541
0.586
0.721

0.711
0.749

0.686

0.731
0.57
0.374

�E16. El que se maneje mucho papeleo dentro
de la empresa me causa estrés?
I17. El que mi supervisor no tenga confianza
en el desempeño de mi trabajo me causa
estrés?
F18. El que mi equipo de trabajo se encuentre
desorganizado me estresa?
R19. El que mi equipo no me brinde protección
en relación con las injustas demandas de
trabajo que me hacen los jefes me causa
estrés?
C20. El que la empresa carezca de dirección y
objetivos me causa estrés?
F21. El que mi equipo de trabajo me presione
demasiado me causa estrés?
O22. El que tenga que trabajar con miembros
de otros departamentos me estresa?
R23. El que mi equipo de trabajo no me brinde
ayuda técnica cuando lo necesito me causa
estrés?
E24. El que no respeten a mis superiores, a mi
y a los que están debajo de mí, me causa
estrés?
T25. El no contar con la tecnología adecuada
para hacer un trabajo de calidad me causa
estrés?
VALIDEZ RELEVANTE
VARIANZA EXPLICADA

0.675
0.697

0.636
0.608

0.667
0.532
0.682
0.49

0.617

0.48

64.9
35.75%

64.0
6.83%

Fuente Directa; C=Clima organizacional, E=Estructura organizacional, O=Territorio organizacional,
T=Territorio, I=Influencia del líder, F=Falta de cohesión, R=Respaldo del grupo. En el cuestionario
original (40).
El punto de corte para la calificación de los participantes se determinó por la distribución cuartil de los puntajes
de los participantes. Se estableció el primer nivel como bajo; el segundo nivel como medio, y el tercer nivel
denominado alto. El promedio del puntaje en el primer factor fue de 44.29 con desviación estándar de 25.19, y
en el segundo factor el puntaje promedio fue de 5.75 con desviación estándar de 4.15. El 17.5% (45) de los
trabajadores se ubica en el nivel bajo de estrés laboral en la dimensión de condiciones organizacionales; el
74.0% se ubica en el nivel medio de estrés laboral, y el 8.3% está en el nivel alto de estrés laboral en esta
dimensión; con diferencias entre medias estadísticamente significativas (p&lt;0.000) como se muestra en la Tabla
No. 2.
Tabla 2. Nivel de Estrés Laboral por las condiciones organizaciones en trabajadores de la Zona
Metropolitanade Guadalajara. Promedio ± Desviación estándar.

n

%

Media ±

Desv. Est.

Min. Max.

�45
188
21

Bajo
Medio
Alto

17.7
74.0
8.3

12.3* ±
45.6 ±
96.9* ±

4.1
17.2
9.3

8
21
84

20
81
110

*prueba t=0.0000 con p &lt;0.000; Fuente Directa
El 33.5% de los participantes se califica en el nivel bajo estrés laboral en la dimensión de procesos
administrativos; el 65.0% tiene un nivel medio de estrés laboral, y el 1.6% califica en el nivel alto de estrés
laboral en esta misma dimensión; con diferencias entre medias estadísticamente significativas (p&lt;0.0003) (ver
Tabla No. 3). Al comparar las diferencias de medias de estrés laboral en la dimensión condiciones
organizacionales entre hombres y mujeres, se encontró diferencias significativas (p=0.0063), calificando más
las mujeres (media=48.27) que lo hombres (media=29.72) y aún más que el promedio general. En el segundo
factor denominado estrés por procesos administrativos no se encontró diferencia significativa, sin embargo las
mujeres puntuaron más (media=6.01) que el promedio general.
Tabla No. 3. Nivel de Estrés Laboral por los procesos administrativos en trabajadores de la Zona
Metropolitanade Guadalajara. Promedio ± Desviación estándar.

n
Bajo
Medio
Alto

85
165
4

%

Media ±
33.5
65.0
1.6

1.6* ±
8.2 ±
19.0* ±

Desv. Est.
1.2
4.0
2.0

Min. Max.
0
4
18

3
17
22

*prueba t=0.0003 con p &lt;0.000; Fuente Directa
Discusión
Las referencias bibliográficas sobre medidas de estrés en trabajadores es amplia (28, 29, 30, 31, 32, 33), sin
embargo, para el estrés organizacional como una de sus dimensiones se encontraron muy pocos reportes
realizados con el instrumento de medida que recomienda la OIT/OMS (34, 35), además, no se tiene elementos
de su validación y ni de su tipificación en trabajadores mexicanos. Esto conlleva a un serio inconveniente en
cuanto a las comparaciones entre resultados.
La validación mediante el análisis factorial del cuestionario de estrés laboral demostró sustentarse tan sólo con
dos dimensiones, resultado muy diferente al propuesto por la OIT/OMS (36, 37) que con 25 ítems pretende
medir siete dimensiones, ubicando a tres de los ítems en una dimensión. Aunque el supuesto estadístico
factorial implica que de un dominio de ítems los que carguen mayor a 0.40 como valor eigen explicarían un
cierto porcentaje de varianza, parece ser que no es consistente dejar tres ítems en un factor.
Los resultados de la presente investigación podrán fortalecer el concepto unidimensional del estrés en
condiciones organizacionales bajo la teoría del Esfuerzo-Recompensa, pudiendo calificar el estrés
organizacional tanto con los aspectos políticos y estructurales, como administrativos.
Una de las aportaciones más importantes del análisis factorial de la Escala de Estrés Laboral Organizacional
es que posee un potencial de utilidad amplio, por la fortaleza de carácter psicométrico obtenido, ya que la
confiabilidad Alpha de Cronbach fue superior al 92 y la validez relevante en 64%, lo cual sugiere que el
porcentaje restante pueda ser investigado por otros factores psicosociales de riesgo, tales como la capacidad
de afrontamiento, los estilos de vida, el apoyo social, entre otros aspectos.
Si bien es cierto que en otros estudios la prevalencia del nivel de estrés organizacional se reporta en entre 4%
y 7% (38, 39, 40), en el presente estudio se obtuvo el 8.3% a nivel alto en las condiciones organizacionales,
indicando que se percibe estrés por no comprender las metas y visión de la empresa, no contar con equipo
disponible para las tareas, el no conformar equipos de trabajo eficientes y con soporte de la organización entre

�otros aspectos. Los estresores referidos al proceso administrativo del lugar de trabajo sólo impactan al 1.6%
de los encuestados, lo que hace suponer que los informes requeridos o las actividades asignadas, no se
perciben como estresantes.
Resumen
El propósito del presente estudio fue la adaptación y validación de la Escala de Estrés Laboral Organizacional,
basada en el modelo de “esfuerzo-recompensa” a trabajadores mexicanos, mediante el análisis factorial
confirmatorio. Los resultados muestran que la escala con 25 ítems se constituye en dos dimensiones:
condiciones organizacionales y procesos administrativos, como medición del estrés. Se reportó el 64% de
validez relevante, con 43.55% de varianza explicada y 0.92 de confiabilidad Alpha de Cronbach. Se calificó a
los participantes, y el 8.3% se ubica en el nivel alto de estrés. Se encontró diferencias significativas en los
niveles de estrés reportados por sexo, siendo mayor el nivel para las mujeres. Se concluyó que esta escala
puede ser un instrumento válido y fiable para medir el estrés organizacional.
Palabras clave: Estrés organizacional, Esfuerzo-recompensa, análisis factorial, condiciones organizacionales.
Abstract
The objective of the present study was the adaptation and validation of The Escale of Organizational
Psichological Stress, based in the model of “effort-reward” to Mexican workers, on the factorial analysis
confirmatory. The results sample that the escale with 25 items, constitude in two dimentions: organizational
conditions, and administrative process, as medition of stress. It reports the 64% of relevant validity, with 43.55%
explaint variance and 0.92 of confiability Cronbach´s alpa. It described at the participants and the 8.3% be
situated in the high level of stress. It found significatives differences in the levels of stress reported by sex, being
major the level for the women. It concludes that this escale can be a valid instrument and fiability to measure the
organizational stress.
Key words: Organizational stress, Effort-reward, Factorial analysis, Organizational conditions.
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22. Hernández Gutiérrez, M.V, Op. cit.
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26. Labraña, P., Op. cit
27. Carreño, G.S. et.al., Op. cit
28. Chacín A. B., et. al., Op. cit.
29. Guic, E., et. al., Op. cit.
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31. Lazarus, R.S. 1966. Psychological stress and the coping process. Editorial Mc Graw-Hill.

�32. Idem.
33. Hernández Gutiérrez, M.V, Op. cit.
34. Labraña, P., Op. cit.
35. Hernández Gutiérrez, M.V, Op. Cit.
36. Labraña, P., Op. cit
37. Carreño, G.S. et.al., Op. cit
38. Chacín A. B., et. al., Op. cit.
39. Guic, E., et. al., Op. cit.
40. Labraña, P., Op. cit.
ANEXO
ESCALA DE ESTRÉS ORGANIZACIONAL
Para cada reactivo de la encuesta, indique con que frecuencia la condición descrita es una fuente actual de
estrés.









Anote 0 si la condición NUNCA es fuente de estrés.
Anote 1 si la condición RARAS VECES es fuente de estrés.
Anote 2 si la condición OCASIONALMENTE es fuente de estrés.
Anote 3 si la condición ALGUNAS VECES es fuente de estrés.
Anote 4 si la condición FRECUENTEMENTE es fuente de estrés.
Anote 5 si la condición GENERALMENTE es fuente de estrés.
Anote 6 si la condición SIEMPRE es fuente de estrés.
1.

El que no comprenda las metas y misión de la empresa me causa estrés?

( )

2.

El rendirle informes a mis superiores y a mis subordinados me estresa?

( )

3.

El que no este en condiciones de controlar las actividades de mi área de
trabajo me produce estrés?

( )

4.

El que el equipo disponible para llevar a cabo mi trabajo sea limitado me
estresa?

( )

5.

El que mi supervisor no de la cara por mi ante los jefes me estresa?

( )

6.

El que mi supervisor no me respete me estresa?

( )

7.

El que no sea parte de un equipo de trabajo que colabore estrechamente
me causa estrés?

( )

�8.

El que mi equipo de trabajo no me respalde en mis metas me causa estrés?

( )

9.

El que mi equipo de trabajo no tenga prestigio ni valor dentro de la empresa
me causa estrés?

( )

10. El que la forma en que trabaja la empresa no sea clara me estresa?

( )

11. El que las políticas generales de la gerencia impidan mi buen desempeño
me estresa?

( )

12. El que las personas que están a mi nivel dentro de la empresa tengamos
poco control sobre el trabajo me causa estrés?

( )

13. El que mi supervisor no se preocupe por mi bienestar me estresa?

( )

14. El no tener el conocimiento técnico para competir dentro de la empresa me
estresa?

( )

15. El no tener un espacio privado en mi trabajo me estresa?

( )

16. El que se maneje mucho papeleo dentro de la empresa me causa estrés?

( )

17. El que mi supervisor no tenga confianza en el desempeño de mi trabajo me
causa estrés?

( )

18. El que mi equipo de trabajo se encuentre desorganizado me estresa?

( )

19. El que mi equipo no me brinde protección en relación con las injustas
demandas de trabajo que me hacen los jefes me causa estrés?

( )

20. El que la empresa carezca de dirección y objetivos me causa estrés?

( )

21. El que mi equipo de trabajo me presione demasiado me causa estrés?

( )

22. El que tenga que trabajar con miembros de otros departamentos me
estresa?

( )

23. El que mi equipo de trabajo no me brinde ayuda técnica cuando lo necesito
me causa estrés?

( )

24. El que no respeten a mis superiores, a mi y a los que están debajo de mí,
me causa estrés?

( )

25. El no contar con la tecnología adecuada para hacer un trabajo de calidad
me causa estrés?

( )

�������DIMENSIONES CONCEPTUALES DEL BIENESTAR DE PERSONAS
CON PADECIMIENTOS CRÓNICOS
Teresa M. Torres López, Carolina Aranda Beltrán, Manuel Pando Moreno y José Gpe. Salazar Estrada
Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud. Universidad de Guadalajara
(Guadalajara, Jal.,México)
E-mail: ttorres@cencar.udg.mx, ttorres@cucs.udg.mx
Introducción
En Informe sobre la salud en el mundo 2002 se calculó que 7,1 millones de
defunciones en el mundo se podían atribuir a la hipertensión arterial, 4,4 millones
a la hipercolesterolemia y 2,6 millones al exceso de peso. De acuerdo con el
Banco Mundial la diabetes mellitus está aumentando en todas partes, habiendo
alcanzado una prevalencia de 5,1% en 2003; la prevalencia es mayor en países
de ingreso alto, donde alcanza 7,8%, y en países en desarrollo fluctúa desde 2,4
en África al sur del Sahara en su extremo más bajo, a una cifra máxima de 7,6%
en Europa oriental y Asia central. A pesar de que la prevalencia de esta
enfermedad es más alta en los países de ingreso alto, la mayor parte de la carga
de morbilidad (que es más de 70%), se encuentra en las regiones en desarrollo
debido a su mayor población (1).
En México las afecciones crónico-degenerativas han cobrado creciente
importancia no sólo como causa de muerte sino también, de manera muy importante, de discapacidad. Los
padecimientos que han recibido mayor atención son los de origen cardiovascular y metabólico: la
ateroesclerosis y la diabetes. Sin embargo, la artrosis, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y las
afecciones que comprometen la salud mental merecen atención particular, pues contribuyen también al
deterioro funcional y a la merma de la calidad de vida de manera muy significativa. La inequidad en el ingreso
económico también influye en la prevalencia de estas afecciones (2). Las enfermedades cardiovasculares
ocuparon el primer lugar como causa de muerte (71 X 100 mil habitantes) de la población adulta en el año 2000,
mientras que la diabetes mellitus ocupó el segundo lugar (47 X 100 mil habitantes) (3). En el Estado de Jalisco
la Hipertensión arterial tiene el 7º lugar en la frecuencia de enfermedades mientras que la diabetes mellitus
ocupa el 9º lugar en el mismo estado (4).
Con estas cifras se visualiza a las enfermedades crónicas como un problema de salud en el mundo. Esta visión
epidemiológica sin embargo, no puede dar cuenta en forma integral de la problemática que implica el tener este
padecimiento crónico, como tampoco lo proporciona sólo el aspecto médico del tratamiento y control de la
enfermedad.
Los diversos estudios sobre las enfermedades crónicas pueden agruparse en dos grandes perspectivas: el
punto de vista tradicional o etic; y el de los sujetos enfermos o emic En el campo de la antropología la
diferenciación de los conceptos emic y etic hace referencia al punto de vista del investigador, en la
visión emic o visión desde dentro. Permite acceder a información que se encuentra más allá de las apariencias
que presentan las pautas de interacción, las costumbres y las creencias, lo cual permite entender el sentido que
éstas pueden tener para la gente que las vive. En contraste, el término etic que designa la visión desde
afuera (5). El segundo punto de vista es el que resalta la vivencia del padecimiento, el de la persona como actor,
que tiene que vérselas todos los días de su vida con la dolencia y su atención. El partir de las concepciones
culturales propias del las personas con padecimientos crónicos permiten un acercamiento de mayor calidad por
parte de los profesionales de la salud hacia éstas personas.
Un estudio que consideró el punto de vista de los directamente implicados en la situación de las enfermedades
crónicas tuvo como objetivo identificar la construcción de la identidad como enfermo crónico. Se encontró que
las personas que ya se han identificado con una forma de vida donde aceptan su padecimiento, destacan la
integración del conocimiento que se deriva de las diversas fuentes de información a las que tiene acceso,
incluyendo el ello la experiencia propia. En el cual, se encuentra involucrado el desarrollo de nuevas formas de
concebir su bienestar, entre las cuales se destaca la tranquilidad emocional y la vida espiritual (6).

�También desde el enfoque de la Psicología positiva se ha criticado el hecho de que ha habido un énfasis en el
estudio de la enfermedad, mientras que se han descuidado aspectos positivos, tales como el bienestar, la
satisfacción, el optimismo y la felicidad entre otros, ignorándose los beneficios que éstos presentan para las
personas (7). En particular el concepto de bienestar ha sido objeto de estudio desde diversas perspectivas
teóricas, ya que ha sido identificado como bienestar psicológico, bienestar subjetivo, equilibrio emocional y como
uno de los principales componentes de la calidad de vida y de la salud mental positiva.
El bienestar subjetivo esta compuesto de aspectos afectivo-emocionales (referidos a los estados de ánimo del
sujeto) y otra centrada en los aspectos cognitivo valorativos (referidos a la evaluación de satisfacción que el
sujeto hace de su propia vida). Se incluye también a la felicidad como otro componente del bienestar donde la
vida espiritual tiene un lugar importante (8).
En las concepciones de salud integral se hace énfasis en el refuerzo de las evaluaciones positivas del entorno
por parte del sujeto, que le permitan una participación activa con una alta cuota de bienestar subjetivo. Así,
existen determinantes macro sociales y micro sociales del bienestar subjetivo. Entre los primeros se destaca el
factor económico y la influencia de vivir en contextos individualistas o colectivistas. En lo micro social se incluye
el estado civil, la satisfacción de la necesidades personales, los éxitos profesionales y personales, el apoyo y la
participación sociales. Esto último es un fuerte predictor de bienestar entre las personas jubiladas, mientras
que la satisfacción en el trabajo los es entre los que se encuentran en edad laboral (9).
Los estudios empíricos en torno al concepto de bienestar han sido abordados principalmente con el uso de
escalas diseñadas para su medición los cuales parten de diversas modalidades de la elaborada por Denier
(10,11,12) la cual mide las dimensiones de satisfacción global de vida, satisfacción con diversos dominios como
es el trabajo, el afecto positivo y afecto negativo. La afectividad positiva está asociada a medidas de motivación
de logro y de dominación social, a indicadores de conducta social, incluyendo la frecuencia de contactos, la
satisfacción con amigos y las relaciones familiares, la implicación en organizaciones sociales y el
establecimiento de relaciones nuevas (13).
Un estudio sobre bienestar subjetivo y salud con personas mayores de edad de la ciudad de La Habana, Cuba,
fue realizado por Fernández et al. (14), donde se encontró que una percepción positiva de la salud se relacionó
con niveles más altos de satisfacción con la vida y de bienestar. Sin embargo, podemos reconocer que al igual
del concepto de salud mental, el de bienestar es un término ambiguo ya que no es ajeno al sistema de creencias
y valores sociales, así como a su construcción simbólica a través del lenguaje. Por ello se planteo partir las
conceptualizaciones culturales propias de las personas con padecimientos crónicos a fin de conocer su punto
de vista sobre este tema. El objetivo de este estudio fue explorar las dimensiones conceptuales del bienestar
de personas con padecimientos crónicos de la ciudad de Guadalajara, México, a fin de generar propuestas de
intervención educativa en salud en materia de enfermedades crónicas.
Metodología
El estudio se realizó en la ciudad de Guadalajara, México con dos grupos de personas con Diabetes Mellitus e
Hipertensión Arterial que participan en grupos de apoyo de dos Centros de Salud de la Secretaría de Salud,
ubicados en dos colonias populares del oriente de la ciudad, cuya población tiene un nivel socioeconómico
medio bajo. La atención que se proporciona en estos Centros a las personas con éstos padecimientos crónicos
es de dos tipos: una en forma de consulta para llevar el control de la enfermedad y otra con la participación en
un grupo de apoyo. En éstos últimos se llevan a cabo actividades físicas una vez por semana, pláticas
educativas, talleres de cocina para preparar alimentos especiales para su dieta y otras actividades de tipo
recreativo y cultural como son paseos, fiestas, etc.
La prevalencia de éstas enfermedades en la ciudad de Guadalajara para junio de 2006 era de 257 casos de
personas con Diabetes tipo I (106 hombres y 151 mujeres), 5 389 con Diabetes Mellitus (2145 hombres y 3244
mujeres) y 7 900 con Hipertensión Arterial (2640 hombres y 5260 mujeres). Mientras que para ese mismo mes
y año se registraron en el estado de Jalisco 440 casos con Diabetes tipo I, 16 720 con Diabetes Mellitus y 24
007 con Hipertensión Arterial (15)
Se realizó un trabajo de recolección sistemática de datos bajo el enfoque de la antropología cognitiva que
estudia cómo los sujetos de diferentes culturas adquieren información y la procesan para generar decisiones y
actuar de acuerdo a los valores normativos de su entorno (16). El diseño del estudio fue transversal exploratorio
con niveles de análisis descriptivo y correlacional. En una primera etapa de entrevistas se aplicó la técnica de
listados libres, a fin de obtener un repertorio de términos con los cuales se habilitó, posteriormente, la aplicación

�de las técnicas de sorteo de montones, a fin describir la organización de las distintas dimensiones conceptuales
que los informantes elaboran en torno al término bienestar.
El trabajo tuvo dos recolecciones sucesivas de datos, entre marzo y mayo de 2006: una con la técnica de
listados libres y otra con las técnicas de sorteo de montones. En ambas recolecciones se entrevistaron 20
informantes, siendo un total de 40. El tamaño de la muestra en cada contexto se basó en el supuesto del modelo
de consenso cultural de Romney et al. (17) para el estudio de patrones culturales. El supuesto plantea que, en
estudios de descripción cultural, el tamaño de muestra no debe ser grande, debido a que la correlación promedio
entre informantes tiende a ser alta (0.5 ó más). En ese sentido, Weller y Romney (18) sugieren un tamaño
mínimo de 17 informantes para clasificar el 95% de las preguntas correctamente, bajo un promedio de
competencia cultural esperada (concordancia entre las respuestas individuales y el patrón estimado de
respuestas correctas del grupo) de 0.5 y un nivel de confianza de 0.95.
La estrategia de muestreo para la selección de entrevistados fue no probabilística propositiva (19), orientada a
encontrar cierta variación en algunas características de los informantes: sexo, edad y diferentes enfermedades
crónicas. En todas las localidades las entrevistas se efectuaron en el Centro de Salud, durante o después de
las actividades cotidianas del grupo. Antes de cada entrevista se explicaron los objetivos del estudio y se obtuvo
el consentimiento informado verbal, garantizándose a los informantes la confidencialidad y anonimato en la
recolección y el análisis de la información. La participación de los entrevistados se sujetó a su aceptación
voluntaria.
Las técnicas de recolección de datos se orientaron a la descripción del dominio cultural del concepto de
bienestar. En la antropología cognitiva se entiende por dominio cultural al conjunto organizado de palabras o
frases que, en distintos niveles cognitivos, hacen referencia a una esfera conceptual específica (19). En ese
sentido, en la primera fase del estudio se aplicó la técnica de listados libres. Esta técnica consiste en pedir a los
informantes un listado escrito de términos o frases relacionados con una esfera conceptual particular en este
caso la palabra: bienestar. Luego de obtenidas las listas de palabras, se tabularon los términos por frecuencia
de mención, lo que permitió escoger 18 términos de cada listado, a fin de generar instrumentos de recolección
de sorteo de montones que se aplicaron en la segunda fase del estudio. Esta técnica consiste en elaborar
tarjetas para cada término y pedir a los informantes que formen grupos de cartas que contengan los términos
más parecidos, sin importar el número de grupos generados. Después se les pide que etiqueten a cada montón
con una palabra que identifique el conjunto de las tarjetas seleccionadas.
Los datos generados en las dos fases de recolección fueron tabulados en matrices de palabra por palabra y sus
valores fueron transformados a proporciones de similaridades. Las matrices resultantes fueron analizadas por
separado para los valores agregados y los valores individuales. En el caso de los valores agregados, las
matrices fueron analizadas mediante conglomerados jerárquicos. Este método asigna palabras a dimensiones
conceptuales de acuerdo a la similaridad percibida por los informantes. El grado de similaridad entre palabras
se expresó en una gráfica de diagrama de árbol con niveles de correlación. En forma complementaria, se hizo
la representación espacial en dos dimensiones de las similaridades de las palabras representadas en los árboles
de conglomerados, mediante escalas multidimensionales no métricas. Con esta técnica se calculó el valor
de stress como medida de bondad de ajuste de la representación de los conglomerados. Esta medida se define
como la suma de correspondencias entre pares de objetos dentro de la representación espacial. En el trabajo
se siguió la propuesta de Sturrock y Rocha (21), quienes sugieren para una representación de 20 términos un
valor de corte de stressmenor a 0.28 y para 15 términos un valor menor de 0.23.
En el caso de los valores individuales, las matrices fueron analizadas mediante un modelo de consenso cultural
ajustado a respuestas ordinales (22). Este modelo estima la verosimilitud de que un sistema homogéneo de
conocimientos predomine en una cultura, a partir de la correspondencia entre los conocimientos del grupo y los
del individuo. Para el efecto, se corrieron análisis factoriales de componentes principales que agrupan a los
individuos en función de sus respuestas. El criterio de bondad de ajuste para la obtención del consenso en los
modelos implica que el primer factor alcance una razón tres veces mayor a la del segundo factor, lo cual
significaría que hay una alta concordancia en las respuestas de los informantes. Los distintos análisis se
procesaron con el paquete ANTHROPAC v. 4.1.
Resultados
Características de los informantes

�En la fase de listados libres se entrevistó a 20 informantes, 19 del sexo femenino y uno de masculino, sus
edades fluctuaban de 31 a 80 años (promedio 56.5 años), todos ellos con Hipertensión arterial, dicho
padecimiento tenía un periodo de evolución de uno a 20 años (promedio de 5.7 años). Y en la segunda de
sorteo de montones a 20 informantes, 15 del sexo femenino y 5 del masculino, sus edades fluctuaban de 37 a
74 años (promedio de 61 años), todas ellas con padecimientos crónicos predominando la Diabetes Mellitus y la
Hipertensión arterial, padecían dichas enfermedades desde uno a 25 años (en promedio 11.15 años).
Listados Libres
Las palabras mencionadas por los informantes con mayor frecuencia en la aplicación de los listados libres se
clasificaron en tres categorías: elementos descriptivos del concepto de bienestar (a su vez clasificados en léxico
= sinónimos del término, composición = elementos que conforman el concepto de bienestar y vecindad = otras
palabras relacionadas), prácticas (clasificadas en acciones y funciones del bienestar) y atributos (adjetivos o
calificativos), y se describen en la Tabla 1.
Tabla 1. Palabras de mayor frecuencia obtenidas en los Listados Libres
sobre el concepto de Bienestar
Clasificación de términos
Descriptivos

Bienestar
Salud

- Léxico

Energía

- Composición

Paz

- Vecindad

Estar activo
Estar contento
Estar bien espiritual, mental y moralmente
No enojarse
No estar nerviosa (o)
No tener dolor
No tener vicios
Buena alimentación
Tener dinero
Sin problemas familiares
Dormir bien

Practicas

Aceptar lo que le pasa

- Acciones

Controlar presión y azúcar

- Funciones

Convivir con amigos

�Cuidarse
Hacer ejercicio
Escuchar música
Evitar excesos
Tomar agua
Tomar medicamentos
Trabajar
Tranquilidad
Estar satisfecho con lo que hace
Estar libre de culpa
Fuente: Listados Libres
Se presentaron igual número de términos en los elementos descriptivos y en prácticas, mientras que no hubo
términos clasificados como atributos. Los términos ubicados en léxico o sinónimos de bienestar fueron: salud
(una de las mujeres participantes indicó:”tratando de estar bien de salud se puede estar en bienestar, es vivir
saludable”), energía (un hombre dijo:” se siente uno lleno de vitalidad”) y paz. Los ubicados en composición son
estados que involucran un proceso permanente de cuidados para la salud no sólo en lo físico sino también en
lo mental y emocional: estar activo, contento, no enojarse, no estar nerviosa (o), no tener dolor, no tener vicios
y estar bien en lo espiritual, mental y moral. Otras palabras asociadas son las de: tener dinero, buena
alimentación, sin problemas familiares y dormir bien.
En cuanto a las prácticas referidas a las acciones se ubican los términos relacionados con formas de cuidado a
la salud (controlar presión y azúcar, tomar medicamentos, cuidarse, hacer ejercicio, evitar excesos) otras hacia
el logro de un estado de bienestar mental (aceptar lo que pasa, convivir con los amigos, escuchar música) así
como una actividad productiva como lo es el trabajar. En cuanto a las funciones del bienestar se encuentran
latranquilidad, estar satisfecho con lo que se hace y estar libre de culpa.
Dimensiones conceptuales del bienestar
En la figura 1 se muestran las dimensiones conceptuales encontradas mediante análisis de conglomerados
fueron ser responsable, la felicidad (con las subdimensiones de tranquilidad, tener fe, tener salud), la disciplina
(subdimensiones: desarrollo y mantenimiento y prolongar la vida) y el vivir a gusto. En la dimensión de ser
responsable se encuentran los términos tener dinero (“no se siente presionado si no tiene estos problemas, no
hay preocupaciones”, “los que le rodean pueden estar bien”) y trabajar (los participantes comentaron: “se distrae
y le permite estar activo”, “lo activa”,”le da vigor”).
En la dimensión de felicidad que incluye la subdimensiones de tranquilidad, la cual se compone de las palabras
no estresarse (una mujer dijo:” no estresarse para que los problemas no le afecten mucho”), estar tranquilo (otra
mujer comentó: “si está tranquilo no se le sube la presión”) y no enojarse (ya que enojarse “puede ocasionarse
problemas mas graves”). Otra subdimensión de la felicidad es tener fe la cual incluye tener salud y apoyarse en
Dios (una mujer mayor indicó:” debe uno encomendarse a Dios para que todo el día esté bien”). Y por último la
subdimensión tener salud incluyo términos relacionados con la salud mental, como son convivir con los amigos
(ya que ello “mejora su autoestima”, “le da alegría”, “lo pone alegre”), no tener problemas familiares (ya que “con
la familia unida uno se siente mejor”, “da tranquilidad y apoyo”) y aceptar lo que pasa (en esto se
mencionó: “aceptar su enfermedad” y “no alterarse demasiado con lo que pasa”).

�En la dimensión de disciplina se incluyeron las subdimensiones: desarrollo y mantenimiento, además de
prolongar la vida. En la primera se consideró el hacer ejercicio (“le permite al cuerpo estar bien, “se relaja y le
da buen humor”, “le da tranquilidad física y mental” y “le da salud al controlar su enfermedad”), tener buena
alimentación (“no va a tener otras enfermedades”,”la buena alimentación da salud” “uno puede salir adelante
sin enfermarse”) y cuidarse (“ir al médico, si no se cuida uno es malo”). En prolongar la vida se incluyó a tomar
el medicamento y controlar la presión arterial o los niveles de azúcar.
Finalmente la dimensión vivir a gusto incluyo el dormir bien (“no hay como dormir bien para estar bien y de
buenas”, “cuando uno duerme bien no amanece nervioso”), no tener dolor (“si no te aflige nada puedes estar
bien”,”se pueden hacer las cosas con facilidad”) y tener energía.
Las dimensiones descritas por los árboles de conglomerados tuvieron valores de bondad de ajuste adecuados
(stress &lt; 0.28 al obtener 0.213), en el análisis de escala multidimensional no métrica.

Consenso cultural sobre la concepción del bienestar
La organización conceptual de las distintas dimensiones del bienestar tuvo consenso cultural. Alcanzó un nivel
de razón = 8.221. Como ya se mencionó antes la regla es que este factor debe calificar más de tres veces la
varianza del segundo factor, lo cual sucedió en este caso (fue 16.36 veces mayor). El porcentaje acumulado de
la varianza para el factor ratio 1 fue mayor a 70% y la media de la competencia cultural individual fue mayor a
0.6, confirmando esos valores el consenso cultural. Los valores mayores a 0.3 en la medida de acuerdo grupal
describen homogeneidad en la organización conceptual de las dimensiones y validan también el consenso.
Tabla 2. Nivel de consenso cultural del concepto de bienestar
(expresado en razones factoriales y varianza acumulada de factores, promedio de competencias
culturales y concordancia grupal)

�Personas
Razón
participantes
del
Factor
1 (F1)
20

8.221

Varianza
Acumulada
%

Razón
del
Factor
2 (F2)

90.1

0.502

Varianza
Razón
Competencia
Concordancia
Acumulada F1:F2
Cultural*
grupal**
%
Media
DE
95.6

16.36

0.62

0.15

0.38

DE: desviación estándar
** Competencia Cultural: media aritmética grupal del grado de acuerdo individual con las respuestas promedio.
** Concordancia grupal: promedio de Competencia Cultural elevado al cuadrado
Fuente: Análisis de consenso del sorteo de montones
Discusión
El objetivo planteado para este estudio de explorar las dimensiones conceptuales del bienestar de personas
con padecimientos crónicos de la ciudad de Guadalajara, México, fue cubierto. En dichas dimensiones las
personas participantes mostraron una visión holística del concepto de bienestar. Ello se encuentra en
concordancia con estudios anteriores referidos a las representaciones sociales de la diabetes y de la salud en
general (23), donde las personas con padecimientos crónicos consideran una multiplicidad de factores en la
conceptualización de sus padecimientos donde se manifestó una perspectiva global del mismo. Así se presenta
en su idea de bienestar la implicación de la totalidad de su ser como persona, de sus relaciones familiares,
laborales y sociales, y no exclusivamente en lo físico o fisiológico.
Las dos grandes dimensiones que conforman el concepto de bienestar tienen que ver por un lado con la
responsabilidad y la disciplina, es decir, con la atención de aspectos de tipo físico y mental, lo cual llevaría al
desarrollo y mantenimiento del cuerpo así como a prolongar la vida. Las dimensiones conceptuales implicadas
en esta parte hacen referencia a decisiones voluntarias de tipo más bien personal, donde la familia y el aspecto
comunitario no son incluidos. Con ello se resalta el carácter de autocontrol de la propia conducta en detrimento
de la participación social como sería el apoyo social que pidieran proporcionar las redes sociales.
La segunda dimensión es sobre elementos de tipo mental y social donde se incluyó a la felicidad y el vivir a
gusto. Ello implica la práctica de acciones y cuidados de la salud mental, la vida espiritual y social. Esto se
encuentra en estrecha relación con lo encontrado por Alcántara (24) en personas que participan en forma
frecuente con los grupos de autoayuda para personas con enfermedades crónicas de los Centros de Salud, ya
que éstos favorecen en los participantes el fomento de su salud mental. Lo mismo fue encontrado por Díaz (25)
y Fernández et al. (26) donde la participación grupal es considerada como una fuente de satisfacción. Así una
de las aportaciones más relevante radica en la asociación del concepto de bienestar con el de salud mental.
Los resultados obtenidos permiten generar propuestas de intervención educativa en salud en materia de
enfermedades crónicas con mayor fundamento. Dichas propuestas se presentan enfocadas tanto a las personas
con dichos padecimientos, a sus familias, a los profesionales de a salud, las instituciones del sector salud y a
la población en general. En cuanto a los profesionales de salud y las instituciones de salud señalar que la
atención de estas enfermedades debería ser en forma integral, ya que esta es la visión que manifiestan los
participantes, en lo cual se incluye el respeto y apoyo de creencias religiosas, formas de control emocional,
cuidados generales, satisfacción de necesidades materiales, además de la atención médica. Así de identificar
el desarrollo de nuevas formas de concebir su bienestar.
En el caso de los enfermos y sus familias, se debe reforzar los elementos de tipo cognoscitivo. Al parecer las
formas de atención y cuidado de salud en el nivel informativo es suficiente y muestra un consenso aceptable,
ello tiene implicaciones en la actitud positiva que se toma hacia diferentes formas de vivir con dichos
padecimientos, la aceptación de su situación de salud y en la construcción de la identidad como enfermo crónico.
Cabe mencionar que esto se presenta en personas que participan en grupos de autoayuda, queda pendiente
explorar estos conocimientos en el caso de las personas que no acuden a este tipo de servicios.

�Sin embargo, el nivel informativo no es suficiente ya que los elementos comunitarios no han sido considerados
por las personas con padecimientos crónicos, o al menos no fueron enunciados en este estudio. Ello implica
fomentar en las personas que les rodean, su participación en el fomento de los cuidados y en la disciplina que
ha sido identificada como una obligación que sólo concierne al enfermo. La involucración de la familia en las
actividades de los grupos de autoayuda y en otras actividades para llevar a la toma de conciencia sobre la
situación de sus familiares podría ser un buen apoyo.
Los medios de comunicación masiva también tendrían que ser implicados en este proceso. Ya que la difusión
de medidas de prevención secundaria y terciaria favorecería una mejor calidad de vida para las personas con
padecimientos crónicos, máxime cuando éstos se encuentra en constante aumento. Este trabajo muestra las
limitaciones propias sobre los estudios del enfoque cognitivo donde se enfatiza los elementos cognoscitivos,
mientras que los niveles de análisis grupal, las prácticas y los procesos participativos no son considerados, con
lo cual se limita la participación de la comunidad en el apoyo que pudiera existir entre personas con
padecimientos crónicos, con sus familiares y cuidadores. Por ello anterior se surgen las siguientes preguntas:
¿Cuáles son las prácticas de apoyo social que existe hacia la población con padecimientos crónicos? ¿Cuál es
la participación de la familia en el mantenimiento y fomento del estado de bienestar de las dichas personas?
¿Cuáles son las prácticas que la población con padecimientos crónicos lleva a cabo para desarrollar su estado
de bienestar? Estas y otras más podrían responderse en estudios posteriores.
Resumen
Se explora las dimensiones conceptuales del bienestar de personas con padecimientos crónicos de la ciudad
de Guadalajara, México, a fin de generar propuestas de intervención educativa en salud en materia de
enfermedades crónicas. Estudio transversal exploratorio realizado entre marzo y mayo de 2006 con 40
personas con Diabetes Mellitus e Hipertensión Arterial que participan en grupos de apoyo en Centros de Salud
de la ciudad de Guadalajara, México, seleccionadas por muestreo propositivo. Se aplicaron entrevistas
semiestructuradas mediante técnicas de listados libres y sorteo de montones. Se indagaron términos asociados
al concepto de bienestar y grupos de dimensiones conceptuales. Se aplicó análisis de consenso mediante
factorización de componentes principales y análisis dimensional, mediante conglomerados jerárquicos y escalas
multidimensionales. El modelo de consenso mostró alta homogeneidad en las concepciones del bienestar
(valor de 8.22). Las dimensiones comunes en las concepciones fueron: ser responsable, la felicidad (con las
subdimensiones de tranquilidad, tener fe y tener salud), la disciplina (subdimensiones: desarrollo y
mantenimiento así como prolongar la vida) y el vivir a gusto (valor de verosimilitud: stress&lt;0.28). Las personas
participantes mostraron en dichas dimensiones una visión holística del concepto de bienestar. Las dimensiones
de responsabilidad y disciplina hacen referencia decisiones voluntarias de tipo más bien personal, donde la
familia y el aspecto comunitario no son incluidos. La segunda dimensión es sobre elementos de tipo mental y
social donde se incluyó a la felicidad y el vivir a gusto. Ello implica la práctica de acciones y cuidados de la salud
mental, la vida espiritual y social. Se encontró además asociación del concepto de bienestar con el de salud
mental.
Palabras clave: bienestar, enfermedad crónica, concepciones culturales
Abstract
To explore conceptual dimensions of the well-being of people with chronic illness of the city of Guadalajara,
Mexico, in order to generate proposals of educational intervention in health about chronic illnesses. An
exploratory cross-sectional study was realized. 40 subjects of two groups of people with diabetes mellitus and
arterial hypertension that participate in groups of support of health centers of the city of guadalajara, mexico
were selected by propositive sampling. it was applied semi structured interviews through free lists and pile sorts.
it was investigated associated terms of well-being and groups of conceptual dimensions. it was applied
consensus analysis with factorial principal components method and dimensional analysis with hierarchical
clusters and multidimensional scales. Consensus model showed high homogeneity of well-being conceptions
(ratio value of 8.22). Common dimensions of the conceptions were: to be responsible, the happiness (sub
dimensions of tranquility, to have faith and to have health), the discipline (sub dimensions: develop and
maintenance and to prolong the life) and lives comfortable (verisimilitude value: stress &lt;0.28). The dimensions
of participant people showed a holistic vision of the concept of well-being. The dimensions of responsibility and
it disciplines they make reference voluntary and personal decisions, where the family and the community are not
included. The second dimension is about mental and social aspects, here was included to the happiness and
lives comfortable. It implies the practice of actions and cares of the mental health, the spiritual and social life.
Beside, it found the association of the concept of well-being with mental health.

�Key words: well-being, chronic illness, cultural conceptions
Agradecimientos
Nuestro más profundo agradecimiento a las personas que participaron en este estudio compartiendo su tiempo
y experiencias con sus enfermedades.
Referencias
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Washington, Banco Mundial. Accesible en http://files.dcp2.org/pdf/PIH/PIHSpanish.pdf. Último acceso
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�PRESENCE OF INSULIN RESISTANCE SYNDROME IN MEXICAN
CHILDREN OF SAN LUIS POTOSI (MEXICO).
Celia Aradillas García, Esperanza de la Cruz Mendoza, Héctor Hernández, Jaqueline Calderón, Ricardo
Quibrera.
Laboratorio de Hormonas, Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; S. L. P.
México.
E-mail: celia@uaslp.mx
Introduction
The metabolic syndrome, also called insulin resistance syndrome, is
a cluster of metabolic anomalies including hyperinsulinemia, glucose
intolerance, low-density lipoproteins (VLDL) and triglycerides (Tg)
increase, high-density lipoproteins (HDL) decrease and
hypertension. This syndrome plays an important role in the origin of
cardiovascular disease (CVD) (1-6). Definitions for the diagnosis of
the metabolic syndrome are focused on adult populations. (7-10),
Actually specific criteria for its early diagnosis has been defined for
children and adolescents from northern Mexico (11). However, in this study we did not considered the
presence hiperinsulim and Insulin resistance (IR) seems to be the primary anomaly in this syndrome, as
reported in epidemiological studies performed in adults (12,13,14), and is a fundamental component of CVD
and diabetes mellitus type 2 (DM), while syndrome insulin resistance is associated with IR and obesity in 85%
of the cases (15). Moreover, there is evidence of compensatory hyperinsulinemia and IR in absence of clinical
disorders among young people and in non-obese children, even decades before blood glucose levels increase
(16) . In recent reports, Haffner and collaborators demonstrated a decrease of insulin sensitivity in
young Mexican-American adults, non obese and normoglycemic, compared with white non-Hispanic subjects.
These studies suggest that IR starts early among Mexican-American subjects (17,18,19).
Few studies have been performed in children attempting to found associations among IR, body composition and
serum lipoprotein levels. Of these, most studies were carried out in Caucasian, Afro-American, Hispanic, pima
Indians and Japanese children (20, 21, 22). In addition, the analysis were performed in obese subjects, which
limited the sample size (23-26). Nevertheless, these studies are extremely important given the diabetes and
CVD epidemics that Latin-American countries will soon face up, due to the genetic predisposition of
our population (27-30). In a recent pilot study performed in San Luis Potosí, Mexico, we found anomalies such
as HDLc decrease, triglycerides increased and hyperinsulinism, that suggest the presence of metabolic
syndrome in infantile population (31,32).
In light of this antecedent, we hypothesized that insulin resistance syndrome-associated parameters could be
identified early in Mexican children in order to prevent the onset of DM in adults and decrease its prevalence and
incidence in our country. For this purpose, we analyzed the relationships among IR, plasma lipid levels and
anthropometrical measurements in children aged from 6 to 13 years old.
Materials and Methods
Subjects: Six hundred children (6-13 years old) were recruited from elementary schools in San Luis Potosí,
Mexico. According to a list of schools provided by the Education Ministry, (from 273 public schools, 13 schools
were selected by random to participate in this study). At each school 5 to 10 children were selected by random
per grade. The inclusion criteria were the absence of any disease or medical treatment, and from the 600 children
that fulfilled this conditions, 494 were included in this study. The project was approved by the Bioethics
Committee of the Faculty of Medicine of the University of San Luis Potosí. Before providing and informed signed
consent, the parents received detailed information about the purpose and methodology of the study. In one
session, the clinical history was obtained, a previously validated questionnaire about life style (physical activity,
sedentary, hours watching television) and alimentary habits was applied , weight, height and blood pressure
(BP) were measured. The venous blood sample was withdrawn after 12 hour fasting overnight.

�Biochemical analysis: Analytical determinations were performed in serum. Glucose was quantified by means
of the glucose oxidasa method (Roche Diagnostics), cholesterol through the technique described by Stahler and
collaborators (33), triglycerides according to Wahlefeld (34) and HDL following the technique of Burstein and
collaborators (35). All determinations were carried out instrumentally (Reflotrón, Roche-Syntex, ciudad) and
LDL were calculated using the Friedwald equation (36). Insulin was determined by radioimmunoassay using the
technique Coat-A-Count-Insulin DPC in serum (37), while IR was evaluated according to the HOMA methodology
proposed by Matthews (38). Control serum were analyzed in each batch quantifications for each one of the
parameters analyzed, the variation coefficients were lower than 5%.
Statistics: Raw data of insulin, cholesterol and HDL concentrations were log transformed in order to satisfy
normality criteria all other variables followed a normal distribution. Comparisons between clinical and
biochemical parameters by gender were done by Student t-test. To analyze the relationship between insulin
and HDL, systolic and diastolic blood pressure, cholesterol and triglycerides Pearson correlation coefficients
were calculated. The significance value was fixed at 0.05. All analysis were done with the SPSS version 10.
Results
The questionnaire showed a mean of 3.5 hours daily watching TV, and less than 20 minutes of physical activity
by day. In addition, inadequate diet and high soda consumption were repeatedly reported. The clinical and
biochemical characteristics of the studied population are presented in table 1, separated by gender. We found
statistically significant differences in boy and girls between systolic blood pressure, cholesterol, triglycerides, DL,
insulin and insulin resistance index (p&lt;0.01) (Observe Table 1).
Table 1. Comparasion between clinical and biochemical characteristics by gender in 494 children living
in the city of San Luis Potosi, Mexico.
Girls (n = 173)
Mean ± SD

Boys (n=321)
Mean ± SD

Weight

34.6 ± 11.4

35.6 ± 10.8

Height

1.3 ± 0.1

1.4 ± 0.1

Age

9.6 ± 1.9

9.5 ± 1.8

Systolic blood pressure b

97.6 ± 12.4

92.7 ± 12.0

Diastolic blood pressure

58.5 ± 10.5

57.9 ± 9.6

Glucose mg/dL

83.2 ± 8.6

84.4 ± 8.3

158.3 ± 1.2

164.7 ± 1.2

98.4 ± 43.5

89.2 ± 39.1

Cholesterol

mg/dL a, b

Tryglicerids mg/dL b
HDL mg/dL

a, b

41.2 ± 1.3

46.2 ± 1.3

LDL mg/dL

98.0 ± 23.9

102.3 ± 31.3

Insulin μU/mLa, b

11.9 ± 1.8

9.1 ± 1.8

1.9 ± 1.8

2.4 ± 1.8

Insulin Resistance Index by HOMA a, b
a

Geometric mean , b Student t-test p&lt;0.01

Age was divided in two groups younger and older than 10 years old. Values for index of insulin resistance were
calculated for each quartile. Twenty-five of children in the older group had insulin resistance values above 3.36
(Observe Table 2).
Table 2. Values for Index of Insulin Resistance by HOMA by quartiles in two age groups in 494 children
living in the city of San Luis Potosi, Mexico.

Age group
6 – 10 (n=326)

Q1
1.25

Q2
1.84

Q3
2.72

�&gt; 10 – 13 (n=168)

1.91

2.78

3.36

The relationship between insulin and HDL is presented (Observe Figure 1). As expected a significant negative
correlation was found between both values (r = - 0.31, p &lt; 0.001).
Figure 1. Relationship between HDL values (mg/dL) and insulin values (µU/mL) in 494 children children
living in the city of San Luis Potosi, Mexico (r=-0.31, p&lt;0.001)

The correlations between insulin and blood pressure are presented in Figure 2 and 3 (systolic, r = 0.34, p &lt;
0.001; diastolic, r = 0.23, p &lt; 0.001).
Figure 2. Relationship between diastolic blood
pressure (mmHg) and insulin values (µU/mL) in 494
children children living in the city of San Luis
Potosi, Mexico (r=0.23, p&lt;0.001).

Figure 3. Relationship between systolic blood
pressure (mmHg) and insulin values (µU/mL) in 494
children children living in the city of San Luis
Potosi, Mexico (r=0.34, p&lt;0.001).

Positive and significant correlations were found between insulin and cholesterol (r = 0.11, p = 0.01) (Observe
Figure 4) and between insulin and triglycerides (r = 0.39, p &lt; 0.001) (Observe Figure 5).
Figure 4. Relationship between cholesterol values
(mg/dL) and insulin values (µU/mL) in 494 children
children living in the city of San Luis Potosi, Mexico
(r=0.11, p=0.01).

Figure 5. Relationship between tryglicerids values
(mg/dL) and insulin values (µU/mL) in 494 children
children living in the city of San Luis Potosi, Mexico
(r=0.39, p&lt;0.001).

�Discussion
It has been mentioned since 1988 that variations of insulin-stimulated glucose entry to the cell are determinants
of premature atherosclerosis disease (39), given that the cluster of syndrome insulin resistance anomalies
(hyperinsulinism, glucose intolerance, VLDL increase (TG), decrease of HDL cholesterol and hypertension)
appear as consequence of insulin resistance (40). As mentioned above, there are reports that this syndrome is
present in young, normoglucemic and non-obese individuals from other ethnic groups, and children start
presenting it as well (41-44).
Our purpose was to search for characteristic of this syndrome among Mexican children, given the high risk of
our population due to genetic predisposition. Our results demonstrate that : 1) Blood glucose levels are normal
in the studied population, both in girls and boys. 2) We found 11.5% children with insulin resistance among the
group younger than 11 years old and 23.3% insulin resistant cases in the group of pubescent children, between
11 an 13 years old. Although it is reported that during puberty there is a “normal” increase of insulin resistance
(45), we found here that the phenomenon is also present in pre-pubescent individuals. 3) Insulin resistance was
higher in girls than in boys. It would be interesting to elucidate whether this fact is linked to the higher incidence
of obesity among women than in men (46,47). 4) We obtained a positive, significant correlation between insulin
and triglycerides, blood pressure and total cholesterol, which is in accordance with the expression of the
plurimetabolic syndrome in adults (48,49). Also a similar correlation was observed between insulin and LDL (data
not shown). Many studies have already demonstrated the inverse correlation between insulin and HDLc, as a
component of the anomalies present in syndrome of insulin resistance, which was also found in our study (50,51).
Moreover, the higher risk of cardiovascular disease by low levels of HDLc is well known, and we obtained a
mean value that was just slightly higher than the lowest acceptable level in adults, which is 39.0 mg/dL. This
finding is also in accordance with the predominantly sedentary life style reported in the clinical history and in the
questionnaire (the average time that children spent watching television was 4 hours, also they did not practiced
any sports activity).
The association between obesity and dyslipidemia and hyperinsulinism is widely know, even in pediatric
population (52-55), nevertheless our findings are from a non-obese population, in children with a body mass
index below 25, to accord the “International cut off points for body mass index for overweight and obesity by sex
between 2 and 18 years, defined to pass through body mass index of 25 and 30 Kg/m2 at age 18, obtained by
averaging data from Brazil, Great Britain, Hong Kong, Netherlands, Singapore and United States” (56), this
indicating that biochemical changes and hyperinsulinism precede obesity? Independently of the answer to this
question, our populations is in risk and this findings strongly suggest that the metabolic syndrome is present
since childhood in our geographical region.
Conclusions
This study in San Luis Potosí, México analyzes the presence of insulin resistance syndrome among pediatric
population. Our results indicate that preventive strategies must be implemented, such as programs of physical
activity for the children, better alimentary habits and frequent monitoring of children at higher risk. These
measures should be directed to ameliorate the quality of life from young adults, as well as to decrease the high
costs that the complications associated to the metabolic syndrome represent for our health care institutions.

�Without underestimating the importance of the programs that the Health Ministry develops for the education of
diabetic patients, we consider that it is even more important to prevent this disease. Prevention will lead to a
decrease of its incidence and prevalence, since our population presents a high genetic predisposition for
diabetes. It should be advised to increased the curricular hours oriented to practice sports in the publics schools,
as a strategy for reducing the risk to develop obesity. Finally, is an obligation of the Mexicans to prevent the
diabetes of our own people.
Abstract
There are some studies reporting a reduction in the insulin sensitivity in Mexican-American young people with
normal levels of glucose compared with White persons suggesting that insulin resistance began at early ages in
this group. Studies oriented to evaluate insulin sensitivity and lipoproteins levels are scarce and the majorities
have been conducted in adults, mainly in Caucasian, African-American, Pima (group of Native Americans) and
Japanese. In children, only obese population has been studied. Another shortcoming is the small simple size of
the studies. Because some parameters associated with insulin resistance can be detected since childhood. The
objective of this study was to quantify the levels of lipids in blood and anthropometric measurements associated
with insulin resistance in Mexican children aged 6 to 13 years (n=494). The sample was selected by random
from children attending public elementary schools. Blood samples were obtained to analyze glucose,
cholesterol, triglycerides, insulin and low and high density lipoproteins (LDL and HDL respectively). Also blood
pressure and anthropometric measurements were taken. All the biochemical measurements were done by
enzymatic methods, only for insulin radioinmunoanalysis was conducted. Insensibility to insulin was measured
by HOMA, the mean value of HOMA was higher in girls compared with boys (p&lt;0.01). For boys the proportion
of insuline resistance index with values above 3.36 was 25% in the age group of 10 to 13 years. An inverse
correlation between insulin and HDL was observed (r = - 0.31, p&lt;0.001). And positive associations between
insulin and systolic blood pressure ( r = 0.35, p&lt;0.001), diastolic blood pressure ( r = 0.23, p&lt; 0.001), triglycerides
(r = 0.39, p&lt; 0.001) and total cholesterol (r = 0.11, p =0.01). Our results shown the early presence of parameters
associated with the insulin resistance syndrome in children as observed in adults.
Key words: glucose intolerance, insulin resistance, diabetes, children
Resumen
Algunos estudios reportan la sensibilidad disminuida a la insulina en México- Americanos jóvenes,
normoglucémicos, comparados con blancos no hispanos, evidenciando que la resistencia a la insulina comienza
a una edad temprana en esta población. Estudios enfocados a la evaluación de la sensibilidad a la insulina y
niveles de lipoproteínas son escasos y la mayoría han sido realizados en adultos, principalmente en población
Caucásica, Áfrico-americanos, Indios Pima y Japoneses. En niños, solo población obesa ha sido estudiada y la
mayoría de las investigaciones tienen un tamaño de muestra pequeño. Debido a que algunos parámetros
asociados con la resistencia a la insulina pueden detectarse en la infancia, el objetivo de este estudio fue
cuantificar los niveles de lípidos en sangre y evaluar los parámetros antropométricos asociados con resistencia
a la insulina en niños Mexicanos de 6 a 13 años de edad (n=494). La muestra fue seleccionada de manera
aleatoria de niños que asistían a las escuelas públicas. Se obtuvieron muestras de sangre para analizar
glucosa, colesterol, triglicéridos, insulina y lipoproteínas de baja y alta densidad (LDL y HDL respectivamente).
También se midió la presión arterial y se evaluaron las medidas antropométricas. Las determinaciones se
hicieron por métodos enzimáticos excepto la insulina la cual se determinó por radio inmunoanálisis. La
insensibilidad a la insulina se midió por HOMA, el valor promedio de HOMA fue mayor en las niñas que en los
niños (p&lt;0.01). En el grupo de edad entre 10 - 13 años el 25% de los niños tuvo valores de índice de resistencia
a la insulina mayores a 3.36 . Obtuvimos una correlación negativa entre insulina y HDL (r = - 0.31,
p&lt;0.001), positiva con: la presión sanguínea sistólica ( r = 0.35, p&lt;0.001), diastólica ( r = 0.23, p&lt; 0.001), con
triglicéridos (r = 0.39, p&lt; 0.001) y colesterol total (r = 0.11, p =0.01). Nuestros resultados demuestran la aparición
temprana de parámetros asociados con el síndrome de resistencia a la insulina que se observa en adultos.
Palabras calve: intolerancia a la glucosa, resistencia a la insulina, diabetes, niños
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52. Moran A., et.al., Op.cit.
53. Batey LS, et.al., Op.cit.
54. Chen W, et. al., Op.cit
55. Kawasaki T, et. al., Op.cit.
56. Cole JT, MC Bellizzi, KM Flegal and WH Dietz 2000. Establishing a standar definition for child overweight
and obesity worldwide: international survey. BMJ 320: 1 -6.

�OBESIDAD:
UNA
SOCIOCULTURAL

PERSPECTIVA

EPIDEMIOLÓGICA

Y

Pedro César Cantú Martínez y David Moreno García
Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: pcantu@faspyn.uanl.mx
Introducción
El surgimiento de la obesidad como una problemática de salud, y particularmente
como un objeto de análisis desde una perspectiva de salud pública, ha cobrado un
interés preponderantemente en los últimos años. Todo ello derivado de las
consecuencias que conlleva directamente al estado salud de aquellos que la
padecen; particularmente evidenciado por la predisposición a presentar
enfermedades tales como las cardiovasculares, osteoarticulares, diabetes,
hipertensión, alto colesterol, hiperlipidemias, algunos tipos de cáncer y afecciones
respiratorias, por citar algunas (1). La Organización Mundial de la Salud, ha
considerado a la obesidad como un problema de salud pública de carácter mundial,
que es catalogada como una enfermedad crónica que se caracteriza por presentar
numerosas complicaciones (2). Por lo anteriormente citado y aunado a su alta
prevalencia, la cual aumenta de manera sostenida en el mundo, ha conllevado a
considerarla como una indudable epidemia (3).
Con anterioridad se consideraba que este problema de obesidad era exclusivo de sociedades desarrolladas,
sin embargo ahora esta contingencia es evidente en países de bajos ingresos y pobres. A pesar de los
inconvenientes que conlleva la medición de la obesidad en la población, la información actualmente disponible
por los organismos internacionales de salud, agricultura y alimentación, pone de manifiesto un problema de
creciente tendencia y magnitud (4).
Definición y clasificación de la obesidad
La tradicional definición de obesidad se puede conceptualizar al señalar que es producto de la acumulación de
tejido graso en abundancia en circunstancias de libre preferencia de ingesta de alimentos y desarrollo de
actividad física. Esto expresado en una acumulación anormal o excesiva que pueda llegar a transferir un daño
a la salud (5). Sin embargo, esta puede aumentarse y complementarse al observarla como un padecimiento
multifactorial influenciado por factores intrínsecos y extrínsecos al individuo. Entre los primeros hallamos los
genéticos, fisiológicos y metabólicos, y por lo que refiere a los extrínsecos, se encuentran los patrones sociales
y culturales (6).
Para determinar la obesidad de manera operativa, la Organización Mundial de la Salud acepta la medición
antropométrica del Índice de Masa Corporal (que es el peso corporal de la persona entre la talla al cuadrado de
la misma) y considera su diagnostico cuando el índice masa corporal es mayor de 30. Es menester apuntar que
se sabe que existe un mayor riesgo de mortalidad por presencia de comorbilidades en personas cuyo índice de
masa corporal es mayor o igual a 27, tanto en los varones como en las mujeres, y con un claro incremento a
partir de 30 (7,8) (ver Tabla 1)
Tabla 1. Clasificación del Índice de Masa Corporal y Riesgo de Comorbilidades
Clasificación

IMC kg/m2

Riesgo de Comorbilidades

Bajo peso

&lt; 18.5

Bajo*

Peso normal

18.5 -24.9

Normal

Sobre peso

25.0-29.9

Medianamente incrementado

Obesidad Tipo I

30.0-34.9

Moderado

�Obesidad Tipo II

35.0-39.9

Severo

Obesidad Tipo III

&gt;= 40.0

Muy Severo

*Se puede asociar a enfermedades particulares con el bajo peso
Epidemiología de la obesidad
La Organización Mundial de la Salud ha reportado que más de mil millones de adultos tienen sobrepeso y más
de 300 millones padecen obesidad. Ello conlleva a que meditamos en la obesidad como un problema
trascendente que necesita atenderse, como se ha hecho hasta ahora con la problemática de la subalimentación
(9,10).
Conjuntamente los organismo internacionales y las autoridades en la materia, no percibían la problemática de
la obesidad, particularmente por el hecho de que aún existen en el mundo alrededor de 815 millones de
personas que sufren hambre, y que especialmente se concentran el 95.7% de ellos en los países en desarrollo
(11). Pero hoy sabemos que el número de individuos que padecen sobrepeso y obesidad, sobre pasan la
cantidad de personas en condiciones de hambrunas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación reporta que una publicación
efectuada en el año 1999 por las Naciones Unidas reveló que la enfermedad de la obesidad se desplegaba en
todas las naciones en vías de desarrollo, incluyendo países en los cuales la hambruna esta presente (12).
Por ejemplo en Europa la obesidad es presente en el 20% de la población adulta en edad media y en los Estados
Unidos esta prevalencia es mucho mayor, mientras en México la Encuesta Nacional de Salud revelo un
incremento en la prevalencia de obesidad en la última década, al presentarse en un 37.4% en la mujeres y e un
42.5% en los hombres (13,14,15). Así mismo, en países como Brasil y Colombia, el número de personas obesas
es próximo al 40%. Incluso en el África, donde se concentra un gran número de población que padecen
hambrunas la obesidad ha aumentado, y en China, las cifras de personas con esta problemática pasó de menos
del 10% al 15% en un periodo de tres años (16). Por otra parte en Argentina la presencia de obesidad es
palpable en el 10.4% de las mujeres y el 12.1% de los varones; en Bolivia, concretamente en las ciudades como
La Paz, El Alto, Santa Cruz y Cochabamba la prevalencia de obesidad es de 23,4% en las mujeres y del 29,8%
en los hombres (17).
La alimentación como factor sociocultural que influye en la obesidad
La alimentación como parte esencial de nuestra existencia y subsistencia ha estado presente a lo largo de todo
el desarrollo e historia en que se registra a la humanidad. El hombre con su condición biológica y de socialización
se ha convertido en un ser con cierto nivel de raciocinio, demandas y habilidades, situación que conforme a los
contextos naturales le permite cubrir sus necesidades personales y de grupo para poder subsistir.
Diversos son los conceptos y las definiciones de lo que es la alimentación, estos se han diversificado por la
percepciones, simbolismos, aspectos, variedades, propiedades y experimentos, que realizados por el hombre
en el transcurrir de la historia, le han permitido el haber experimentando en su mismo cuerpo, para
posteriormente y sobre la premisa de reconocer sus propiedades ha considerado que alimento pudiese ser
cualquier sustancia natural o sintética que contenga uno o varios de los principios de la química o catalogado
como hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas y sales orgánicas. Alimento entonces se ha definido
como cualquier sustancia que introducida a la sangre, nutre, repara el desgaste, da energía y calor al organismo,
sin perjudicarlo ni provocarle pérdida de su actividad funcional. (18).
Sin embargo, el termino alimentación, lleva implícita toda una configuración estructural y pragmática
socialmente desde una perspectiva sociocultural, esto debido a que si se analiza el termino se puede reconstruir
o construir toda una serie de factores y elementos que implican no solo la ingesta o característica del alimento
si no además aquellos procesos y formas en como se obtenían y hacían uso de los alimentos para cubrir esas
necesidades, no solo biológicas, sino culturales y de seguridad alimentaria que les permitía seguir subsistiendo
en una dinámica de un entrono sociocultural particular.
En este contexto, hoy en día es manifiesto que la obesidad se ve favorecida por lo cambios tan vertiginosos que
se suscitan en las tendencias de los patrones alimentarios, y que observan un alto consumo de comida rápida,

�el incremento de un mayor uso de azucares y grasas en los alimentos, el incremento del consumo de alimentos
entre comidas y una mayor oferta de consumo de alimentos fuera de casa, por citar algunos aspectos (19). Esto
exhibe la actual relación de los alimentos con el hombre, que muestra y se caracteriza en un alto monto
energético, y que refleja una nueva perspectiva en la que han evolucionado y se han transformado los alimentos
para producir nuevos escenarios, los cuales se asocian aun modelo de desarrollo económico y de modernidad,
en los cuales es patente que a mas bajo ingreso económico para la adquisición de alimentos más prevalecientes
es el contenido de grasas, azucares y aditivos que estas fracciones de la sociedad consumen. Y por lo tanto
ello da la conformación en la sociedad, de su nueva cultura alimentaria que se asocia con la obesidad como un
factor que predispone la misma (20,21).
Configuración antropológica de la obesidad
Desde un enfoque antropológico se destaca que el concepto de obesidad se constituyo en un problema hace
aproximadamente 10,000 años, particularmente con el surgimiento del arte agropecuario, con el cual se fue
abandonado la vida nómada y comenzó la civilización, aunque con poca incidencia debido al trabajo físico
existente y cuya particularidad fue intenso. Sin embargo este problema se intensifico con el advenimiento de la
Revolución Industrial (22).
Desde un contexto socio-antropológico la obesidad se ha observado desde dos perspectivas, como una
condición adaptativa favorable o como un padecimiento, según como la provisión de reservas repercuta como
un factor de protección ante la carencia de alimentos o se cristalice en una sobrecarga metabólica. De una u
otra forma, la obesidad ha estado presente en la historia del hombre, con un cambiante significado social según
las características y las condiciones de vida en los distintos momentos evolutivos de la humanidad.
(23). Especialmente hace 200 años en los que surgió una capacidad muy preponderante por las sociedades
para producir, acopiar y distribuir regularmente los alimentos, con lo cual disminuyo propiamente las hambrunas,
y tácitamente comenzó la epidemia de la obesidad, producto de las formas de actuar de los individuos con
respecto al consumo desordenado o en exceso de alimentos por diversas características culturales, religiosas
o de costumbres; en las que el acto alimentario llego a tener interpretaciones o connotaciones negativas. Este
sistema de interrelaciones, que incorpora las experiencias, ideas y percepciones de los miembros de una
sociedad, ejercen una influencia en los factores biológicos, psicosociales y culturales que influyen en su patrón
de alimentación y percepción de la imagen corporal (24).
Conclusiones
La obesidad como expresión sociocultural, se ha constituido en una epidemia que demanda por la sociedad en
general estrategias que incluya actividades preventivas y de control, las cuales deben enfocarse a reducir la
exposición a un medio ambiente que favorezca el desarrollo de esta enfermedad. Particularmente conllevando
un mayor conocimiento a la población sobre los factores determinantes y cuya variación geográfica y diversidad
cultural predisponen esta susceptibilidad a la ganancia de peso entre las personas. La cultura se refiere a
patrones aprendidos de conductas y creencias, característicos de una sociedad o grupo social. Esta Incluye
valores de todo tipo, desde la alimentación, los medios de producción, el manejo de su economía, hasta
elementos ideológicos como la estética del cuerpo, por lo cual deben ser modificados permanentemente para
abatir la obesidad.
Resumen
El surgimiento de la obesidad como una problemática de salud, y particularmente como un objeto de análisis
desde una perspectiva de salud pública, ha cobrado un interés preponderantemente en los últimos años. Con
anterioridad se consideraba que este problema de obesidad era exclusivo de sociedades desarrolladas, sin
embargo ahora esta contingencia es evidente en países de bajos ingresos y pobres. Y ha conllevado a
considerarla como una indudable epidemia.
Palabras claves: Obesidad, epidemiología, cultura,
Abstract
The sprouting of the obesity like a problematic one of health, and particularly like an object of analysis from the
public health, has showed an interest in the last years. Previously this disease was considered that this problem

�of obesity was exclusive of developed societies, nevertheless now is evident in countries of low income and poor
men. And it has entailed to consider it like an epidemic.
Key words: Obesity, epidemiology, culture
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11. Idem.
12. Idem.
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de educación para la salud. Revista Médica Universitaria Vol. 3 No. 2: 1-15

�REFLEXIONES SOBRE DERECHO, ACCESO Y DISPONIBILIDAD DE
ALIMENTOS
Esteban G. Ramos Peña, Graciela I. Salazar Garza, Luz Natalia Berrún Castañón y Adriana Zambrano Moreno
Laboratorio de Nutrición Poblacional, Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública, Facultad de Salud
Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
La nutrición es el factor más fuertemente relacionado para determinar el
estado de salud de la población, interviene en las esferas, biológica,
psicológica y social; en la esfera social se relaciona con el aspecto de
economía, puesto que la población bien alimentada tiene capacidad de
incrementar las actividades productivas y desarrollo de las naciones (1), el
hambre perpetúa la pobreza al impedir que las personas desarrollen sus
potencialidades y contribuyan al progreso de sus sociedades,
estimaciones, en el año 2002, el 44 % de la población de America Latina
vivía en situación de pobreza y que las personas pobres eran poco más de
220 millones. De estas, algo más de 97 millones, el 19.4% de la población
de la región, se encontraban en situación de indigencia o pobreza extrema.
(2)..
El hambre no es un problema básicamente de disponibilidad alimentaria
(3), es decir a la capacidad que tiene la persona en base a sus ingresos para adquirir alimentos y que en algún
momento lo situaría en inseguridad alimentaria, sino la falta de alimentos se debe más a la dificultad en la
accesibilidad que a la producción (4) ya que en muchos países la producción de alimentos ha crecido, sin
embargo el número de personas hambrientas ha aumentado debido al rápido crecimiento de la población y la
carencia de una distribución efectiva de alimentos (5) llevando con ello a la inseguridad alimentaria.
Se sabe que los hogares tienen seguridad alimentaria cuando pueden obtener en todo momento los alimentos
que necesitan para llevar una vida saludable y activa que les garantice tener alimentos suficientes, disponibles
y accesibles para todos y deben saber utilizarlos de la mejor manera posible (6). La seguridad alimentaria es
importante para poder mejorar el estado nutricional de las personas que padecen hambre y desnutrición (7).
Los factores fundamentales de la inseguridad alimentaria pueden ser el desempleo y/o ingresos insuficientes
que no permiten adquirir los alimentos necesarios de forma suficiente. El problema de muchos hogares pobres
es que la mayor parte ellos, con sus ingresos apenas les alcanza para cubrir sus necesidades básicas (8).
Otros factores que afectan la capacidad de la población para alcanzar el estado de seguridad alimentaria y
nutricional son entre otros: El crecimiento de la población, la migración rural a áreas urbanas, el déficit en la
suficiencia alimentaria, la reducción del poder de compra de la población, principalmente en la Canasta Básica
de Alimentos (CBA), la globalización de la economía, finanzas y la disponibilidad alimentaria entre otros factores
(9), el insuficiente acceso a tierra cultivable para los agricultores, la insuficiente producción de alimentos básicos
por dificultades con los recursos agrícolas, la inadecuada comercialización de los alimentos.
Según Hernán Delgado, los problemas de la inseguridad alimentaria-nutricional pueden conducir al
subdesarrollo humano a través de la baja productividad, la dificultad en el aprendizaje, el retardo del
crecimiento, la morbilidad severa y La alta mortalidad (10).
Derecho a la Alimentación
El derecho a no sufrir de hambre y malnutrición es un derecho fundamental, todo ser humano tiene derecho a
una alimentación adecuada y suficiente, las personas deberían de tener en todo momento acceso a los
alimentos en calidad y cantidad adecuadas para llevar una vida saludable en todos los ciclos de la vida. (11). El

�derecho a tener una alimentación adecuada aparece en el Artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, en él se hace mención que toda persona tiene derecho a un nivel de vida
adecuado que le asegure a él y su familia la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido y
vivienda adecuada.
Según la FAO, el Articulo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos señala: "Toda persona tiene
derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar y en especial
la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo
derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de
sus medios de subsistencia por circunstancias independientes a su voluntad" (12).
El derecho a una alimentación adecuada impone tres tipos diferentes de obligaciones a los Países:
a) Respetar el acceso a una alimentación adecuada, los estados no deberán adoptar medida alguna que impida
el acceso, sin embargo esta resolución pareciera que es básicamente estática, sino que el estado debería tener
un doble enfoque, asistencia inmediata y promoción de desarrollo de la agricultura sustentable tal como los
realiza la FAO (13)
b) Proteger el acceso a través de la adopción de medidas para evitar que las empresas o los particulares no
priven a las personas del acceso a una alimentación adecuada, En Venezuela se ha adoptado la ley contra el
acaparamiento de alimentos a fin de prevenir los delitos contra la seguridad alimentaria, una de las aplicaciones
inmediatas ha sido la anulación de las concesiones a mercados que venden con sobre precio (14).
c) La obligación de facilitar y cumplir significa que el Estado debe procurar iniciar actividades con el fin de
fortalecer el acceso y la utilización por parte de la población de los recursos y medios que aseguren sus medios
de vida, incluida la seguridad alimentaria, El Gobierno de Colombia apoya la Red de Seguridad alimentaria
fomentando en las personas del sector rural convertir las fincas en centros de acopio o autoconsumo, de esta
red se han beneficiado 1.6 millones de personas (15).
El no cumplimiento de una o varias de estas tres obligaciones constituye una violación de derechos humanos
(16). El País tiene la obligación de asegurar a las personas para que no mueran de hambre y deben hacer que
todas las personas disfruten de este derecho a tener alimentos disponibles y adecuados en su comunidad (17).
Todos los Estados que forman parte del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, están bajo la
obligación de tomar medidas inmediatas para cumplir sus compromisos asumidos bajo el Pacto, la obligación
de alcanzar progresivamente la plena realización del derecho a una alimentación adecuada requiere que los
Estados partes actúen tan expeditamente como les sea posible para alcanzar su realización (18).
El derecho humano a una alimentación adecuada debe ser garantizado sin ningún tipo de discriminación por el
origen nacional, social, raza, género, lenguaje, religión u opinión política entre otros, en este sentido los
alimentos nunca deben ser usados como instrumento de presión política y económica(19), en México, este
derecho a la alimentación esta fundamentado en el Artículo 123 fracción 4 de la Constitución Mexicana (20),
por lo tanto, el Estado tiene la obligación de satisfacer, en base al salario mínimo, el conjunto necesario de
bienes y servicios para el trabajador y su familia. En el Artículo 4 de la Constitución mexicana se menciona
que ante la ley no hay diferencia de géneros. Esta ley protegerá la organización y el desarrollo de la familia así
como disfrutar de una vivienda digna y decorosa, los niños, sin importar el género tienen derecho a la
satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo
integral.
Según el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Órgano de expertos independientes que
supervisa la aplicación del Pacto), los elementos constitutivos del derecho a la alimentación (21) son:
- Alimentación suficiente, la alimentación de la población debe contener al menos las cantidades que se
requieren de nutrimentos para cada individuo además de estar contenidos en la variedad de alimentos necesaria
para la sinergia de los macronutrimentos y micronutrimentos
- Adecuación, punto similar que el anterior, solo que aquí está relacionado a las condiciones socioeconómicas
de las personas así como a la cultura alimentaria la cual conduce a la identidad de población al seleccionar los
alimentos en el mundo globalizado (22).

�- Inocuidad, los alimentos deben carecer de sustancias nocivas ya que estas implican riesgos ya sea por la
forma de su preparación o por la calidad de los alimentos debido a su manipulación incorrecta, a la mala higiene
ambiental entre otras cosas.
- Cultura, dado que el hecho de comer pone en juego variables de diferentes dimensiones desde la perspectiva
biológica, social y psicológica (23) de cada población, debe ser respetada pues permitirá realizar el análisis ya
sea a nivel familiar, comunidad-local, ó regional entre otros niveles.
- Disponibilidad de los alimentos, que expresa las posibilidades que pueden tener las personas para alimentarse,
está relacionado con la cantidad y variedad de alimentos con que cuenta un país, una región, comunidad o el
propio individuo y será dependiente de la producción, la importación, la exportación, el transporte y medios de
conservación de los alimentos.
- Accesibilidad económica, se refiere a que la familia no se vea limitada desde el punto de vista económico en
la adquisición de los alimentos necesarios para un régimen de alimentación adecuado y además que pueda
satisfacer sus otras necesidades básicas.
- Accesibilidad física, implica que la alimentación adecuada debe ser accesible a todos sin importar en que área
geográfica viva, a que, grupo de edad pertenezca, cual es su género, o su estado fisiológico en que se
encuentre la persona.
- Sostenibilidad, son las posibilidades que tienen las personas de acceder a los alimentos por parte de las
generaciones presentes y futuras.
En reconocimiento al derecho que tiene toda persona a estar protegida contra el hambre, los Estados adoptarán
las medidas necesarias para aliviar el hambre incluida los programas concretos, que se necesitan para
(24): mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos así como hacer la
divulgación de principios sobre nutrición; y asegurar una distribución equitativa de los alimentos mundiales en
relación con las necesidades, teniendo en cuenta los problemas que se plantean tanto a los países que importan
productos alimenticios como a los que los exportan.
Seguridad Alimentaria
El concepto de Seguridad Alimentaria (SA) surge en la década del 70, basado en la producción y disponibilidad
alimentaria a nivel global y nacional. En los 80, se añadió la idea de acceso, tanto económico como físico. Y en
la década del 90, se llegó al concepto que incorpora la inocuidad y las preferencias culturales, y se reafirma la
seguridad alimentaria como un derecho humano. (25), es un concepto multifacético que va más allá del número
de personas que pueden sostenerse de los recursos alimentarios limitados de la tierra y abarca una gama
amplia de temas como el crecimiento, control y movilidad de la población, la distribución de recursos, los
patrones de consumo, la producción agrícola, el cambio climático, el deterioro ambiental, la situación
socioeconómica, el desarrollo, las relaciones comerciales, la propiedad de la tierra, el acceso al
microfinanciamiento y los servicios de salud. El Instituto Internacional de Investigación en Política Alimentaria
(conocido como el IFPRI por sus siglas en inglés) ha clasificado la seguridad alimentaria en tres pilares: La
producción de alimentos, el acceso a los alimentos y el uso de los alimentos. 26
En el concepto de la seguridad alimentaria las personas tienen acceso en todo momento a los alimentos, tanto
en el aspecto físico como económico, para satisfacer sus necesidades y preferencias alimentarias para llevar
una vida saludable y activa. También se ha incluido en el concepto el acceso a la canasta básica de alimentos
puesto que están implícitos en la creación aspectos culturales, económicos y nutricionales (27) El logro de la
seguridad alimentaria es una estrategia para contribuir a mejorar el estado nutricional de las personas(28).
Para poder conseguir la seguridad alimentaría a nivel nacional, el país debe producir o importar los alimentos
que necesitan la población y estar en condiciones de almacenarlos, distribuirlos y garantizar su acceso.
También las familias deben disponer de los medios, la seguridad y las garantías necesarias para producir y
adquirir los alimentos que ellas necesiten (29).
Los planes nacionales deben considerar tres elementos que componen la seguridad alimentaria:

�- Suficiencia: este elemento tiene como finalidad asegurar los suministros suficientes de alimentos. Es un
requisito esencial para el bienestar nutricional, depende del volumen de producción de las importaciones,
exportaciones entre otras cosas. En este elemento puede verse involucrada la soberanía alimentaria del país.
Para evaluar la gravedad y la magnitud de la seguridad alimentaria se establecen las recomendaciones en base
a calorías per-cápita (30). La magnitud se establece en base a tres rangos: leve menos de 200 Kcal/día/percápita, media entre 200 y 300 Kcal/día/per-cápita y alta mayor a 300 Kcal/día/per-cápita. Según la FAO (2004)
México no esta entre los primeros veinte países importadores y exportadores de productos básicos. Los
primeros tres países con mayores importaciones de productos básicos son: China con soya, Japón con cerdo
de carnicería y EUA con bebidas alcohólicas, en cuánto a exportadores, son EUA con soya, Francia con vino
y países Bajos con materias orgánicas. En México los primeros diez productos básicos de mayor producción a
través de la agricultura según la FAO en el 2005 son: caña de azúcar, maíz, leche vaca entera fresca, sorgo,
naranjas, trigo, carne de pollo, tomates, bananos y huevo de gallina (31). Los primeros cuatro productos básicos
de importación en México son maíz, trigo, soya y sorgo y los productos de exportación son cerveza de cebada,
ganado vacuno, tomates y hortalizas frescas ocupando esos lugares según los resultados de la FAO en el año
2004 en base a sus toneladas métricas (32).
- Estabilidad: mantener la estabilidad de los suministros, para lograr esto debe de existir estabilidad tanto de
la producción como de los precios entre las diferentes zonas.
- Acceso: asegurar el acceso a los suministros de alimentos a todos los consumidores. La carencia de acceso
a los alimentos puede ser económica (pobreza, altos precios de los alimentos) y física (pobres carreteras ó
infraestructura de mercado) (33).
La inseguridad alimentaria es causada muchas veces por el desempleo o porque los ingresos son insuficientes
de manera que no permiten tener una alimentación adecuada. La falta de ingresos es una de las causas más
importantes que impiden a la población obtener una dieta adecuada (34) y el problema de la mayoría de los
hogares pobres radica en que utilizan alto porcentaje del ingreso monetario en alimentación y apenas alcanza
para cubrir otras necesidades básicas, otras causas de la inseguridad alimentaria son: que los agricultores
tienen un insuficiente acceso a la tierra cultivable, la insuficiente producción de alimentos básicos, la inadecuada
comercialización de los alimentos básicos. (35).
La FAO (1999) publica “El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo” con estimaciones sobre el número
de personas sub-nutridas que sufren de inseguridad alimentaria (36). La desnutrición puede coexistir con la
inseguridad alimentaria cuando las personas, cuya ingestión de alimentos está por debajo de sus necesidades
calóricas mínimas (37), tienen dificultad en la disponibilidad de alimentos, falta de acceso social o económico
y/o consumo insuficiente de alimentos. Las personas expuestas a la inseguridad alimentaria presentan escaso
rendimiento laboral, así como disminución en la capacidad de adquirir conocimientos.
La inseguridad alimentaria se clasifica de dos maneras: crónica y transitoria, la primera se refiere cuando las
personas presentan una dieta insuficiente durante períodos prolongados a causa de la incapacidad continua en
los hogares para adquirir los alimentos necesarios (comprar en el mercado o producción). La segunda deriva
de una disminución temporal del acceso de los hogares a los alimentos necesarios, los factores para esta forma
de inseguridad alimentaria pueden ser la inestabilidad de los precios de los alimentos, del suministro de
productos o de los ingresos (38). En cuanto a la seguridad alimentaria en los hogares de la zona urbana y la
rural pueden existir diferencias en los factores que contribuyen, en las urbanas depende del nivel de ingreso y
en la rural depende de la disponibilidad de los alimentos, de los precios así como de los ingresos (39).
Indicadores de la medición de la seguridad alimentaria
Existen diversas variables e indicadores que permiten seguir la evolución del nivel de seguridad
alimentaria de los grupos de población.
- Disponibilidad, En este indicador, la seguridad se puede medir mediante indicadores de oferta y demanda,
esto se refiere a las cantidades de alimentos disponibles en relación a las necesidades nutricionales y de
necesidades netas de importación en comparación con la capacidad de importación, uno de los instrumentos
más utilizados para estimar la disponibilidad son las hojas de balance de alimentos , cuyo propósito consiste en
proporcionar el marco para el régimen continuo de parámetros cuantificables de la situación de la oferta y la
demanda de alimentos, a partir de la cual se pueden realizar evaluaciones objetivas de los déficit o excedentes
de alimentos (40).

�Las hojas de balance alimentario permiten la clasificación de la disponibilidad y el consumo nacional de
alimentos (41). La utilidad de estas hojas estriba en la ayuda para elaborar índices como el aporte relativo
de determinados
productos
a la ingesta dietética total, el aporte per capita
de proteínas y
energía procedentes de los alimentos básicos, la adecuación del aporte total de energía a las
necesidades nutricionales promedio. Estos índices permiten hacer estimaciones globales y sirven de
alerta sobre las crisis alimentarias (42).
- Acceso, se refiere a que los alimentos deben distribuirse y estar disponibles localmente y ser accesibles para
todos, depende de la demanda de estos que a su vez está determinada por el precio de los alimentos, los
ingresos y factores demográficos. Al analizar el acceso real a los alimentos que poseen los diferentes sectores
de la población permite estratificar los grupos poblacionales en base a la vulnerabilidad, precisar niveles de
desnutrición y conocer sus causas para orientar acciones concretas (43).
Para medir el acceso a los alimentos se pueden utilizar diferentes instrumentos o variables. Uno de los
instrumentos más usados en América Latina es la canasta básica de alimentos (CBA), la cual es un indicador
social muy útil para la formulación, ejecución y evaluación de políticas relativas a la producción,
distribución y consumo de los alimentos que la componen (44).
A partir de la CBA se pueden elaborar diferentes indicadores e índices como son: (45).
Costo de una CBA en relación con el salario mínimo. Se calcula sobre la base de los precios oficiales que tengan
los alimentos que ésta incluya, dichos precios deben obtenerse oficialmente y con una frecuencia prefijada.
Valor de los productos básicos y de una CBA en términos de horas de trabajo equivalentes remuneradas al
salario mínimo. Se puede conocer cómo suben o bajan los precios de los alimentos básicos medidos en horas
de trabajo. El uso del tiempo de trabajo como unidad de medición, evita los problemas de variabilidad a que
está sometida la moneda y permite la comparación.
Índice de precios al consumidor. Se usa para medir los cambios en el tiempo del nivel general de precios de los
productos y servicios que un grupo de población usa, adquiere o compra para consumo.
Porcentaje de gastos totales destinado a los alimentos. Obtenido mediante las encuestas de presupuesto
familiar o de las encuestas de gasto de ingresos. Con la información del gasto destinado a la alimentación se
pueden distinguir tres tipos de hogares: (a) Los que consiguen la seguridad alimentaria con un costo elevado;
(b) Los que la consiguen con un costo menor; y (c) Los que, a pesar de destinar una gran proporción de los
recursos disponibles a los alimentos, continúan en situación de inseguridad alimentaria.
Consumo de alimentos: Se refiere a que las personas deben consumir sus alimentos en el momento preciso
en, calidad y cantidad suficiente de acuerdo a las necesidades de cada uno de ellos. El consumo de alimentos
se puede evaluar a través de las encuestas familiares mediante los métodos de (46):
Recuento alimentario: El responsable de la alimentación familiar realiza el registro diario de todos los alimentos
adquiridos para la unidad familiar durante el período de estudio incluyendo los alimentos que les hayan sido
regalados.
Inventario: El encuestador acude al domicilio para realizar el inventario de los alimentos existentes en la casa
esto es al principio y al final del estudio.
Registro familiar: Es un método que se utiliza para la estimación del consumo en el domicilio en los días de
observación. Se requiere el pesado o la estimación del peso en medidas caseras de los alimentos tanto
cocinados como servidos.
Recuerdo de una lista de alimentos: El encuestador emplea un cuestionario estructurado como una lista de los
principales alimentos para ayudar al entrevistado a recordar las cantidades y los precios de los alimentos
consumidos durante el período de estudio.
Nivel individual se puede utilizar: Evaluación de ingesta actual y el Recuerdo de ingesta anterior (recordatorio
de 24 horas: consiste en recoger el tipo, cantidad, preparación de los alimentos, la información debe ser lo

�más detallada posible respecto) cuando se realiza en los niños pequeños, la entrevista debe realizarse en
presencia de la madre o la persona responsable de la alimentación familiar.
Historia dietética: Permite determinar el patrón de consumo alimentario usual, aporta información sobre la dieta
en un período largo de tiempo y requiere una colaboración limitada por parte del encuestado.
Cuestionario de frecuencia de consumo: Permite obtener información sobre la frecuencia con que se consumen
los alimentos incluidos en una lista ya establecida y sobre cual es el tamaño de la ración habitual.
Valoraciones dietéticas retrospectivas: Se utiliza la historia de la dieta y/o cuestionario de frecuencia de
consumo para evaluar la ingesta en un pasado distante., que puede referirse a varios años atrás.
Características de un sistema alimentario
Un sistema alimentario debe reunir ciertas características entre las que destacan las siguientes (47):
1. Grado de suficiencia de la oferta para satisfacer determinados niveles de demanda: Se refiere a la capacidad
para producir, almacenar e importar alimentos suficientes para atender las necesidades básicas de toda la
población (necesidades de energía y nutrientes).
2. Nivel de autonomía y autodeterminación: Representa el volumen de importaciones dentro de la disponibilidad
total así como la vulnerabilidad externa de los sistemas alimentarios. Su objetivo es reducir la vulnerabilidad a
las fluctuaciones del mercado internacional y las presiones políticas.
3. Grado de estabilidad o fiabilidad de la oferta interna y de sus componentes: Se refiere a las fluctuaciones o
magnitud de oscilaciones de la oferta en el tiempo. Su objetivo es reducir al mínimo las variaciones estaciónales
en el acceso a los alimentos esto se refiere a la estabilidad, tanto de un año para otro como a lo largo del año,
de los suministros de alimentos (producción) y de los precios en las localidades.
Sustentabilidad en largo plazo de los actuales patrones de oferta y demanda: Significa que el sistema alimentario
sea sostenible a largo plazo a fin de que el sistema ecológico este protegido y mejore con el tiempo. La
sustentabilidad es el reflejo de la capacidad de asegurar en el tiempo la suficiencia, la estabilidad y la autonomía,
evitando el deterioro de los recursos renovables y no renovables.
Equidad: Representa el acceso seguro a alimentos suficientes para todos los grupos sociales y lleva implícito
la inocuidad alimentaria por su incidencia en la salud de la población. El consumo de productos básicos en todos
los sectores de la población se hace difícil debido a la carencia de acceso que puede ser económica (pobreza,
altos precios de los alimentos, falta de créditos) o física (pobres carreteras e infraestructura de mercado).
El acceso material, económico y social a los alimentos sólo se consigue con suministro suficiente de alimentos
en las zonas inseguras, para lo cual se necesita adecuada infraestructura de mercado, acceso al empleo e
ingresos suficientes en relación con los precios estables de los alimentos (48).
Grupos más expuestos a la inseguridad alimentaria
Los grupos expuestos a la inseguridad alimentaria pueden ser catalogados como grupos de personas, personas,
hogares o zonas vulnerables, es son objeto de beneficio por parte de os programas alimentarios.
Personas vulnerables: son las que por su edad o su estado presentan una vulnerabilidad particular entre otros
están los niños menores de 5 años, mujeres embarazadas o en período de lactancia, enfermos, minusválidos,
ancianos.
Grupos vulnerables: Se considera a una población homogénea cuyos medios de acceso físico o financieros a
los alimentos son muy escasos o aleatorios, por ejemplo: Los inmigrantes instalados alrededor de las ciudades,
los criadores de ganado y los obreros agrícolas en las zonas donde no hay riego. Para poder determinar si
existen grupos vulnerables o expuestos a riesgos ya sea nivel nacional o regional, se deben de analizar los
sistemas que utilizan las familias de cada grupo homogéneo para procurarse los alimentos básicos. (49)

�Hogares vulnerables: grupos familiares, más o menos aislados, que presentan un elemento particular de
vulnerabilidad. Los hogares campesinos cuyo jefe de familia es una mujer, o un minusválido, las familias
numerosas, las que presentan patologías particulares.
Zona vulnerable: es una zona de producción o de suministro en la que existe una probabilidad de que se
produzcan importantes variaciones en la producción o en el suministro y que contiene a un gran número de
familias o personas sensibles a dichas variaciones. Se puede considerar a una zona vulnerable la expuesta a
catástrofes naturales (sequía, inundaciones, ciclones, etc.)
Para poder determinar si existen grupos vulnerables o expuestos a riesgos ya sea nivel nacional o regional, se
deben de analizar los sistemas que utilizan las familias de cada grupo homogéneo para procurarse los alimentos
básicos. (50)
Conclusiones
La Cumbre Mundial y sus 185 países se comprometieron a lograr la seguridad alimentaria universal, y a que
todas las personas tengan acceso a los alimentos de buena calidad con la finalidad de poder llevar una vida
saludable. Todos los seres humanos tienen derecho a la alimentación, por lo tanto el Gobierno tiene la
obligación de otorgarla a través de un buen acceso, de velar que el mercado nacional o internacional no se
constituya en una barrera para acceder a los alimentos y además debe facilitar las actividades para lograr que
se cumplan los elementos constitutivos del derecho alimentario, a pesar de que el articulo 11 del Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales menciona el derecho a no sufrir hambre y
malnutrición como derecho fundamental, mas de 220 millones de personas de América Latina viven en situación
de pobreza y el 19,4% de estos (97 millones) extrema pobreza, presentando problemas de inseguridad
alimentaria y nutricional.
La seguridad alimentaria es una estrategia que puede ayudar a contribuir en el mejoramiento del estado
nutricional de la población, para lograrla se requiere que los tres indicadores estén presentes dado que el acceso
y disponibilidad a los alimentos son atemporales y el consumo tiene temporalidad así como, el conocimiento y
vigilancia de factores como el crecimiento poblacional, migración de áreas rurales a urbanas, globalización de
economía y finanzas, insuficiente acceso a tierra cultivable entre otros. En muchos países donde hay suficiente
oferta de alimentos, el poder de compra suficiente es condición imprescindible.
En México aún cuando se establece dentro del Plan Nacional, la Seguridad Alimentaria no se ha alcanzado,
prueba de ello es que existen familias que ingieren menos de 300Kcal/día/per-cápita es decir gravedad alta; por
otra parte, México según reportes de la FAO importa productos de consumo importantes como lo son el maíz y
el trigo; y aun cuando no se cuenta con cifras oficiales, esta presente principalmente el los cinturones de miseria
cercanos a las áreas urbanas, donde se utiliza un alto porcentaje del ingreso familiar en alimentación.
Resumen
La nutrición es el factor más fuertemente relacionado para determinar el estado de salud de la población,
interviene en las esferas, biológica, psicológica y social; en la esfera social se relaciona con el aspecto de
economía, puesto que la población bien alimentada tiene capacidad de incrementar las actividades productivas
y desarrollo de las naciones. Todos los seres humanos tienen derecho a la alimentación, por lo tanto el Gobierno
tiene la obligación de otorgarla a través de un buen acceso. La seguridad alimentaria es una estrategia que
puede ayudar a contribuir en el mejoramiento del estado nutricional de la población.
Palabras clave: seguridad alimentaria, acceso,disponibilidad
Abtsract
The nutrition is the factor more strongly related to determine the state of health of the population, takes part in
the spheres, biological, psychological and social; in the social sphere it is related to the economy aspect, since
the fed affluent population has capacity to increase the productive activities and development of the nations. All
the human beings have right to the feeding; therefore the Government has the obligation to grant it through a
good access. The nourishing security is a strategy that can help to contribute in the improvement of the nutrition
state of the population

�Key words: nourishing security, access, availability
Referencias
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8. Idem.
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alimentación.
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Fundamental.

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12. Windfuhr, M., Op cit
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Nov/23/2005,http://proquest.umi.com/pqdweb?did=931169081&amp;sid=3&amp;Fmt=3&amp;clientId=29028&amp;RQT=309&amp;VN
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15. Noticias Financieras. 2006. Programa Red de Seguridad Alimentaria Noticias Financieras, Junio/3/2006,
(http://proquest.umi.com/pqdweb?did=953701221&amp;sid=3&amp;Fmt=3&amp;clientId=29028&amp;RQT=309&amp;VName=PQD)
16. Windfuhr, M., Op cit
17. Idem.
18. FAO, 2001 Op cit.

�19. OHCHR-UNOG. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Consultada en
Octubre 2006.( www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/a_cescr_sp.htm)
20. Windfuhr, M., Op cit.
21. Martinez, Rivera, SE. 2001. La Canasta Básica Alimentaria en México: Contenido y Determinantes, 19801998.
Tesis.
Facultad
de
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(http://www.economia.unam.mx/secss/docs/tesisfe/MartinezRSE/Tesis.html)
22. OHCHR-UNOG, Op cit.
23. Muchnick, J. 2006. dentidad territorial y calidad de los alimentos: procesos de calificación y competencias
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24. Idem.
25. FAO 2007. Programa especial
(http://www.pesacentroamerica.org/)

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en Octubre 2006 (www.paho.org/spanish/hdp/hdw/gensalud.htm)
27. OHCHR-UNOG, Op cit.
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31. Álvarez Uribe, MC y LF Restrepo Betancur. 2003. La variedad de alimentos disponibles en el hogar:
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33. Idem.
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//www.fivims.net/static.jspx?lang=es&amp;page=overview

�39. Figueroa Pedraza D., 2003, Op cit.
40. Idem.
41. Jiménez Acosta, S, Op cit
42. Bartrina Aranceta J, 2001 Nutrición Comunitaria. Ed Masson.
41. Jiménez Acosta, S, Op cit
44. Idem.
45. Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral y Ministerio de
Salud/Republica de Panamá 2002. Canasta Básica de Alimentos para los Distritos de Panama y San Miguelito”
2002 Ministerio de Salud Pública Ed. Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Trabajo y Desarrollo
Laboral y Ministerio de Salud/Republica de Panamá 28 pp
46. Instituto Nacional De Estadística, Geografía E Informática 2006. Encuesta de Ingresos y Gastos de los
Hogares (EIGH-NL) 2004 Nuevo León, Aguascalientes, Ags. México
47. FAO.2003 Perfiles Nutricionales por países, México, (ftp://ftp.fao.org/es/esn/nutrition/ncp/mexmap.pdf)
48. Figueroa Pedraza, D., 2005, Op. cit.
49. Idem.
50. FAO 2000. Manual para el diseño e implementación de un Sistema de Información para la
Seguridad Alimentaria y la Alerta temprana (SISAAT). Segunda parte etapas de la determinación y de la
creación de un SISAAT (http://www.fao.org/DOCREP/003/X8622S/X8622S00.HTM)

�TUBERCULOSIS: MECANISMOS DE DEFENSA,
INMUNOPATOGENESIS Y BIOMARCADORES.
Adrián G. Rosas Taraco1,2 y Alma Yolanda Arce Mendoza1.
1Departamento

de Inmunologia, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L.,

México)
2Department

of Microbiology, Immunology and Pathology, College of Veterinary Medicine and Biomedical
Sciences, Colorado State University. (Colorado, United States)
E-mail: adrian_rota@yahoo.com; arosas@lamar.colostate.edu
Introducción
La tuberculosis (TB) es una enfermedad multifactorial y es considerada como un
problema de salud mundial debido a su alta prevalencia e índices de morbimortalidad. En los años 60, la TB se creía controlada sin embargo, desde
entonces, se ha observado una reemergencia de la enfermedad debido a diversos
factores como la aparición y expansión de cepas multidrogo-resistentes (MDR) y
del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), entre otros. Se ha estimado que en
los 90´s aproximadamente 2,000 millones de personas (una tercera parte de la
población mundial) se encontraban infectadas con M. tuberculosis y el número de
nuevos casos fue de más de 7.5 millones alrededor del mundo. De acuerdo a la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1989 se reportaron 1.3 millones de
casos y 450 000 muertos por TB en países desarrollados presentándose con
mayor frecuencia en los jóvenes.1 En América Latina se presentan entre 250-300
mil nuevos casos y 20-25 mil muertes por año, lo anterior coloca a esta región en
el tercer lugar de incidencia por debajo de África y Asia, siendo Brasil, México y
Perú los países que presentan mayor incidencia (1,2).
La infección inicia con la entrada del bacilo de la tuberculosis en el cuerpo, la cual ingresa a través del tracto
respiratorio al inhalar núcleos de saliva que contienen micobacterias, las cuales alcanzan un tamaño entre 1–2
mm o menos. La enfermedad depende del establecimiento y de la proliferación de bacilos virulentos y de la
propia respuesta del huésped. Una vez la bacteria en el pulmón, pueden desencadenarse cuatro escenarios: 1)
una respuesta inicial del hospedero que permite matar a todos los bacilos efectivamente, por lo tanto la persona
no desarrolla tuberculosis; 2) el microorganismo comienza a multiplicarse inmediatamente después de la
infección, causando una tuberculosis primaria; 3) el bacilo llega y se establece pero no causa enfermedad,
alcanzando un “equilibrio” con el huésped; tales pacientes tienen una enfermedad latente; finalmente 4) estos
microorganismos latentes pueden eventualmente crecer y causar la enfermedad de tuberculosis reactiva
cuando se rompe ese equilibrio (3).
Los individuos con una TB activa pueden contagiar con mayor probabilidad a las personas con las que conviven
habitualmente (familiares cercanos, amigos y compañeros de trabajo) por lo que se recomienda que una vez
identificado un individuo como portador de una TB activa, todas las personas cercanas a él se realicen las
pruebas pertinentes para establecer su condición infecciosa (4). Un paciente bacilífero puede infectar al 30%
de las personas que mantienen un contacto cercano con el, de los cuales solo del 5-15% de las personas
infectadas desarrollarán una TB activa que sin tratamiento puede seguir su curso, prolongarse y causar la
muerte en 2-3 años (5,6).
Mecanismos de defensa local y mecanismo de entrada del bacilo a su célula huésped.
El moco de la vías aéreas superiores es la primera línea de defensa con la que se enfrenta la micobacteria, ya
que el moco contiene diversos efectores solubles como la lisozima, lactoferrina, defensinas y catelicidinas. La
lisozima digiere rápidamente la micobacteria en estudios in Vitro (7). La lactoferrina secuestra el hierro del
microambiente extracelular necesario para favorecer la infección de macrófagos por el bacilo (8,9). Las alfa
defensinas tienen actividad micobactericida in Vitro (10). Los efectores solubles surfactantes en las vías
respiratorias bajas con los que se puede encontrar la micobacteria son principalmente las proteínas surfactantes

�A (SP-A) y D (SP-D) que opsonizan al bacilo. La opsonización de Mycobacterium tuberculosis por SP-A induce
la fagocitosis por macrófagos, mientras que SP-D la reduce. SP-A induce la expresión de CD206 (receptor de
manosa) en macrófagos, pero regula negativamente la producción de intermediarios reactivos de nitrógeno
(IRNs), con un beneficio para el patógeno (11,12,13). Los anticuerpos específicos pueden ser producidos
contra Mycobacterium tuberculosis por células B tipo 1 y 2 respectivamente. Los anticuerpos presentes en el
moco opsonizan al bacilo e incrementan su fagocitosis por macrófagos vía receptores Fc. El componente C3b
de complemento es liberado por las células alveolares tipo II, así como por macrófagos alveolares, los cuales
contribuyen a la opsonización y fagocitosis de la micobacteria (14,15).
Una vez que la micobacteria pasa a vías respiratorias bajas ya sea opsonizada o no, se encuentra con las
células epiteliales y los macrófagos alveolares. El reconocimiento del bacilo se da a través de receptores que
reconocen patrones moleculares (RRPM) del bacilo tales como receptores de desecho, receptores de manosa,
CD14, CD44, DC-SIGN y receptores para opsoninas (receptores para proteínas surfactantes, receptores Fc y
receptores de complemento) (16-19). El reconocimiento de lipoarabinoamana (LAM) y la lipoproteína secretoria
de 19 kDa deMycobacterium tuberculosis es mediada por receptores parecidos a Toll (TLR) tipo 2 y 6 (TLR2 y
TLR6) expresados en la membrana de macrófagos alveolares. Componentes del sobrenadante de cultivo
de Mycobacterium tuberculosis son reconocidos por TLR4, mientras que el ADN micobacteriano por TLR9
(20,21,22).
Inmunopatología de la tuberculosis pulmonar
El estado inmunológico del huésped es fundamental en la interacción huésped-parásito y determina el futuro de
ambos. La micobacteria al igual que otras bacterias intracelulares facultativas, tiene la capacidad de utilizar las
células fagocíticas para multiplicarse. La interacción de las micobacterias con el macrófago inicia con la unión
de la bacteria (o de sus componentes) los RRPM, lo cual se traduce en la entrada de la micobacteria a la celula
huesped, asi como tambien en la ctivacion de cascadas intracelulares que conllevan a la producción de
citocinas. Las citocinas proinflamatorias como interleucina-1 (IL-1), interleucina-6 (IL-6), interleucina-8 (IL-8) y
factor de necrosis tumoral-alfa (TNF-a) se producen en las etapas iniciales de la infección, atraen los neutrófilos,
linfocitos y macrófagos para que fagociten los bacilos extracelulares, y además generan un foco inflamatorio.
Posteriormente, los linfocitos T CD4 específicos se transforman en linfocitos Th1 bajo la influencia de IL-12
secretada por los macrófagos. Estos linfocitos tras su activación secretan otras citocinas, principalmente
interferón-gamma (IFN-g), el cual activará los macrófagos infectados, inducirá la producción de intermediarios
reactivos de nitrógeno y favorecerá la eliminación de la bacteria. Sin embargo, mientras se desencadena esta
respuesta inmune innata, los bacilos se van diseminando hacia los nódulos linfáticos regionales y los vasos
sanguíneos. Se ha atribuido un papel importante en la resolución de la infección a las citocinas de Th1, mientras
que las de células T cooperadoras tipo 2 (Th2) como la interleucina-4 (IL-4) e interleucina-10 (IL-10) no se han
asociado con la resolución de la infección, pero si en el control del proceso inflamatorio que podría afectar al
hospedero, causando hasta la muerte (23,24,25).
La orientación hacia una respuesta inmune tipo TH1 o TH2, parece estar relacionada, con la naturaleza del
ligando bacteriano y/o por la vía del receptor de entrada a la célula fagocítica. Investigaciones realizadas en
nuestro laboratorio estimulando células mononucleares (CMN) de individuos PPD (-) con dosis bajas y altas
de M. tuberculosis H37Rv y sus fracciones, demostraron que las proteínas intracelulares son excelentes
inductoras de TNF-a, IL-2 e IFN-g, mientras que los polisacáridos inducen una respuesta de Th2, representada
por IL-10 (26,27).También se han encontrados altos niveles de IL-8 en lavado broncoalveolar los cuales se
relacionan con la presencia de células polimorfonucleares en pacientes con tuberculosis pulmonar activa (28).
La respuesta inmune celular
La respuesta inmune celular juega un papel importante en la infección por M. tuberculosis. Los mecanismos
celulares efectores que co-adyuvan al control de la infección están dados principalmente por el macrófago y las
células T (CD4 y CD8), aunque actualmente también se ha descrito que el papel de las células dendríticas juega
un papel importante en la inmunología de la tuberculosis.
Células T CD4: Una vez que el bacilo ha sido degradado por procesos fago-lisosomales, el macrófago presenta
los antígenos a través de las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad clase II a las células T CD4.
Las células T CD4 son importantes en el control de la tuberculosis, especialmente la subclase Th1, estas células
producen citocinas tales como IFN-g que activan la actividad antimicrobiana en el macrófago. El papel de las
células T CD4 ha quedado claro después de que en modelos de ratones carentes de CD4, se observo una
mayor susceptibilidad de esos ratones a desarrollar tuberculosis (29,30,31). Por otro lado, pacientes infectados

�con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), son más susceptibles a desarrollar tuberculosis o a presentar
una reactivación cuando en etapas avanzadas de la enfermedad el número de células CD4 disminuye (32). La
interacción de TCD4 a través de su CD40L con CD40 expresado sobre la superficie del macrófago y células
dendríticas incrementa la presentación de antígeno, actividad co-estimulatoria, induce la liberación de
quimiocinas y regula respuesta inmune celular (33). Las células T CD4 pueden inducir apoptosis (FasL,
principalmente) o lisis (perforinas y granulisinas) de las células infectadas lo cual resulta de gran importancia en
el control de la infección (34,35,36). Reportes han demostrado que las células presentadoras de antígenos
pueden contribuir a un defecto en la estimulación de células T, esto a través de la producción de citocinas
inmunoregulatorias tales como TGF-β, IL-6 o IL-10 (37,38,39). La falla de la eliminación de la mycobacteria, a
través de mecanismos de escape desarrollados por la misma, conduce a la falta de respuesta de células T CD4.
CD8+ T Cells: Reportes han demostrado que la ausencia de células T CD8 afecta el control de la infección, pero
pocos reportes confirman esos datos. El uso de ratones knock out (KO) para los genes de β2 microglobulina,
TAP, MHC-I y CD8 demostraron ser susceptibles a la infección por M. tuberculosis. Las funciones efectoras de
las células T CD8 se caracterizan por la secreción de IFN-γ o por su respuesta citotóxica contra macrófagos
infectados. La activación de las CD8 esta restringida por el reconocimiento de antígenos micobacterianos en el
contexto de clase I (o clásica) y en el contexto de CD1 (no-clásica) en la célula presentadora de antígeno (40,41).
La lisis celular mediada por células T CD8 es dependiente de las vías de las perforinas, granzimas o de FasFasL. Existe evidencia donde células T CD8 restringidas a CD1 y MHC-I pueden lisar células dendríticas y
macrófagos humanos infectados. Lo anterior, demostró que la perforina es la responsable de formar el poro y
la granulosina es la responsable de la muerte de la mycobacteria (42,43).
Biomarcadores de Susceptibilidad
La genética y el medio ambiente juegan un papel importante en la resistencia o susceptibilidad a una gran
variedad de enfermedades bacteriana, virales, parasitarias u hongos. En la tuberculosis, similar a lo que ha
sucedido para otras enfermedades, se han llevado a cabo estudios para conocer la existencia de moléculas o
mutaciones genéticas asociadas con el desarrollo o resistencia de la enfermedad, para asi buscar nuevos
blancos terapeuticos. Diferentes genes del hospedero son candidatos para ser asociados con la susceptibilidad
a desarrollar tuberculosis, como ejemplo de ello tenemos aquellos encontrados en HLA-DQB1, HLA-DR2, el
receptor de la vitamina D, Proteína 1 de macrófago asociada con la resistencia natural (NRAMP1), TNF-a,
Proteínas de unión a manosa, receptor de interferón-gamma, interleucina 10, interleucina 1a y 1b, receptor de
complemento 1, ICAM 1, fucosiltransferasa 2, oxido nítrico sintasa inducible, receptores de quimiocinas,
interleucina 4, interleucina 6, entre otros (44,45).
Por otro lado, en los últimos estudios se han encontrados alguno marcadores de respuesta al tratamiento unos
de ellos es la IL-2 en suero y el CD14 soluble. Dichos marcadores se encuentran aumentados en pacientes con
tuberculosis pulmonar activa, pero una vez que el paciente recibe tratamiento y tiene buena respuesta a el, los
niveles de IL-2 y CD14 soluble diminuyen (46,47).
Se conoce hasta la actualidad que existen genes en el huésped que codifican para la resistencia al tratamiento
con rifampicina, genes que producen acetiladores rápidos de la isoniacida y pirazinamida y poco se ha estudiado
para otros antifímicos como el etambutol (48). Se requiere de más revisiones al respecto para entender mejor la
interacción huésped-parásito de esta enfermedad y su respuesta al tratamiento que persiste desde tiempos
ancestrales y continúa siendo un problema de salud mundial.
Conclusiones
La tuberculosis sigue siendo un problema de salud mundial hoy en día. Los factores celulares y solubles de la
inmunidad participan conjuntamente en el control de la tuberculosis. El reconocimiento del bacilo por receptores
expresados sobre las células presentadoras de antígeno, principalmente macrófagos y células dendríticas es
importante para dar inicio a la activación de las células del sistema inmune. La producción de citocinas
proinflamatorias como TNF-a que a la vez sinergiza con el IFNg (producido por CD4, CD8 y NK) para la
activación de los intermediarios reactivos de nitrógeno, es un paso importante para la eliminación del bacilo. La
genética en la tuberculosis hemos visto que juega un papel importante para desarrollar o no la enfermedad.
Resumen

�La tuberculosis es una enfermedad infecto-contagiosa de problema de salud mundial. Los mecanismos de
defensa del huésped se encuentran principalmente en las vías respiratorias altas y bajas con sus componentes
con la lisozima, lactoferrina, defensinas, catelicidinas y las proteínas sufactantes que juegan un papel importante
en el control de la infección. La interacción de Mycobacterium tuberculosis con receptores que reconocen
patrones moleculares favorecen la internalización de la micobacteria y la producción de citocinas. Las citocinas
proinflamatorias, como IL-1, TNF-a, IL-12 e IL-8 son importantes en etapas tempranas de la infección. Citocinas
como la IL-12 y las de origen de células CD4 Th1, como IFN-g, son importantes en la activación de linfocitos
CD4 y del mismo macrófago. La regulación del proceso inflamatorio por citocinas como IL-10 y TGFb es
importante para la sobrevivencia del hospedero, pero esta debe darse en un balance para evitar la supresión
del sistema inmune contra Mycobacterium tuberculosis. La búsqueda de biomarcadores de susceptibilidad y
resistencia ha sido amplia en la tuberculosis pulmonar, pero principalmente enfocados a moléculas del complejo
mayor de histocompatibilidad. Otros genes asociados con la susceptibilidad a desarrollar tuberculosis son
NRAMP, receptor de vitamina D y receptor IFN-g.
Palabras clave: Tuberculosis, citocinas, respuesta inmune celular, biomarcadores.
Abstract
Mycobacterium tuberculosis is a causative agent of tuberculosis, which is a significant health problem. Host’s
defense mechanisms are located in the respiratory tract, where molecules like lysozyme, lactoferrin, defensins,
cathelicidins and surfactant proteins are important in the tuberculosis control. In the tuberculosis infection is
necessary the interaction between Mycobacterium tuberculosis with pattern-recognition receptors expressed on
macrophages’ surface that favoring the entry of Mycobacterium tuberculosis into the cell and cytokines
production. Proinflammatory cytokines like IL-1, TNF-a, IL-12, and IL-8 play an important role in early stage of
infection. IL-12 and IFN-g (Th1 cytokine) are important in CD4 T cell and macrophage activation. Inflammatory
process in tuberculosis is immunoregulated by IL-10 and TGFb cytokines, it is important for host’s survival, but
it immunoregulation must permit a balance between inflammatory and immunoregulatory cytokines and avoid
the immune system suppression that favoring the multiplication of mycobacteria. Susceptible or resistant
biomarkers to tuberculosis disease have been extensively studying, but all them have been focus in MHC genes
principally. Other genes associated with susceptible to tuberculosis diseases are NRAMP, vitamin D receptor
and IFN-g receptor.
Keywords: Tuberculosis, cytokines, cellular immune response, biomarkers.
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�CALIDAD MICROBIOLÓGICA DEL AGUA DE CONSUMO HUMANO
DE TRES COMUNIDADES RURALES DEL SUR DE SONORA
(MÉXICO)
Anacleto Félix-Fuentes, Olga Nydia Campas-Baypoli, Ma. Guadalupe Aguilar-Apodaca y María Mercedes MezaMontenegro.
Departamento
de
Biotecnología
y
Ciencias
Alimentarias,
Instituto
Tecnológico
de
Sonora
(Cd.
Obregón,
Son.,
México)
Email: afelix@itson.mx.
Introducción
El agua es un elemento vital para la existencia humana, de su uso adecuado
depende nuestra salud, alimentación y producción agrícola (1). El utilizar agua
contaminada en la preparación de alimentos u otras actividades nos podría
producir un gran número de casos de infección (2).
A nivel mundial alrededor de 1,8 millones de personas mueren cada año
debido a enfermedades diarreicas (incluido el cólera); un 90% de esas
personas son niños menores de cinco años, principalmente procedentes de
países en desarrollo. Además se ha estimado que el 88% de las
enfermedades diarreicas son producto de un abastecimiento de agua
insalubre, de un saneamiento y una higiene deficientes (3).
El agua es un vehículo importante de agentes patógenos causales de enfermedades diversas en el humano,
dentro de los que destacan bacterias como el Vibrio cholerae, Salmonella typhi, Yersinia enterocolitica, virus
como el de la hepatitis A y de Norwalk, protozoos importantes como Giardia lamblia, Entamoeba
histolytica y Criptosporidium parvum (4, 5, 6, 7, 8).
El control de la calidad del agua ha sido prioritario principalmente en zonas Urbanas, para verificar una adecuada
potabilización del agua, o cuando se presentan brotes de enfermedades diarreicas en la población consumidora,
donde una vez detectado el problema en el suministro de agua se resuelve a corto plazo mejorando las
condiciones de desinfección de la misma (9,10). En el caso del la calidad del agua potable en Cd. Obregón
Sonora, cumple con las especificaciones de la norma oficial Mexicana para agua para consumo humano (11).
Sin embargo las comunidades rurales han estado al margen de la verificación de la calidad del agua que utilizan
para consumo humano, ya que existen reportes de comunidades con altas incidencias de enfermedades
gastrointestinales y parasitarias, donde el origen de las mismas se le ha atribuido a la deficiencia en la calidad
del agua de pozo que utilizan para consumo (12,13). En México se tienen problemas de abastecimiento de agua
en todos los niveles, y en cuanto a calidad de agua para consumo humano es por la insuficiencia de los sistemas
de distribución de agua tratada,; lo anterior repercute principalmente en las comunidades rurales, las cuales se
abastecen de agua de pozo, pero sin una verificación regular de su calidad. Debido a lo anterior en el presente
estudio se evaluó la calidad microbiológica del agua de pozo que abastece a algunas comunidades rurales del
Sur de Sonora.
Material y Métodos
Descripción de la zona de estudio: El presente estudio se realizó en las comunidades de la Aduana, Etchojoa
y el Ejido Melchor Ocampo ( Ver Tabla 1). El la Figura 1 se presenta la Ubicación geográfica en el Estado de
Sonora (México).
Tabla 1. Localización de las comunidades estudiadas en el Sur de Sonora.

�Fuente: http://www.inegi.gob.mx
Figura 1. Ubicación geográfica de la comunidad de la Aduana, Etchojoa y el Ej. Melchor
Ocampo en el Sur del Estado de Sonora (México)

Muestreo: Los resultados que se presentan son de muestreos independientes realizados en cada comunidad,
para la Aduana el periodo fue de julio de 1999 a Junio de 2000, en Etchojoa fue de Julio de 2001 a Junio de
2002 y en el caso del Ejido Melchor Ocampo fue de Junio de 2004 a Mayo de 2005. Las muestras se
recolectaron mensualmente, en frascos de vidrio estériles con capacidad de 500 ml,; para la toma de la muestra
se dejo correr el agua por un tiempo de 5 minutos, para enseguida llenar ¾ partes del recipiente. Las muestras
se transportaron, a 4°C en hielo, al laboratorio donde de inmediato se procedió al análisis microbiológico. En
cada comunidad se seleccionó como punto de muestreo el pozo, y llaves domiciliarias distribuidas en el centro
y orillas del poblado. Todas las muestras se sometieron a la determinación de cloro residual in situ mediante un
ensayo rápido (Kit de prueba para pH y Cloro).
Análisis microbiológicos. Para realizar los análisis microbiológicos se utilizaron las metodologías establecidas
en las Normas Oficiales Mexicanas, publicadas en el Diario Oficial de la Federación (NOM-110-SSA1-1994,
NOM-092-SSA1-1994, NOM-114-SSA1-1994, NOM-031-SSA1-199).
Preparación de la muestra. La homogenización de las muestras se realizó por agitación en forma de arco
durante 25 veces, y se procedió a la realización de las diluciones decimales en el caso de la determinación de

�mesófilicos aerobios (14). En el caso las determinaciones de coliformes totales, coliformes fecales, Vibrio spp.
y Salmonella spp. no se realizaron diluciones.
Mesofílicos aerobios. Se utilizó la técnica por vaciado en placa, el método consistió en contar las colonias que
se desarrollaron en el agar estándar métodos después de 48 h de incubación a 35 ±2 °C, suponiendo que cada
colonia proviene de un microorganismo de la muestra bajo estudio. Se homogenizó la muestra por agitación, se
realizó la siembra directa y diluciones seriadas hasta 10-5, los resultados se reportaron como UFC/ml de muestra
(15).
Coliformes Totales y Fecales. Se utilizó la técnica de tubos de fermentación múltiple (dilución en tubo) del
número más probable (NMP), el cual proporciona una estimación estadística de la densidad microbiana
presente con base a que la probabilidad de obtener tubos con crecimiento positivo disminuye conforme es
menor el volumen de muestra inoculado. El método se basa en que las bacterias coliformes, fermentan la lactosa
incubadas a 35 ±1 °C (coliformes totales) ó 44.5 °C (coliformes fecales) durante 24 a 48 h, resultando en la
producción de ácidos y gas, el cuál se manifiesta en las campanas de fermentación. Se inocularon 10 ml de
muestra de agua de pozo en 5 tubos con 10 ml de caldo lactosado doble concentración y dos tubos con 10 ml
de caldo lactosado simple concentración y se adicionó 1.0 y 0.1 ml de muestra, respectivamente (16).
Determinación de Salmonella spp. Se realizó un pre-enriquecimiento de Salmonella a 125 ml de caldo
selenito cistina y caldo tetrationato, inoculando 15 ml de la muestra de agua en cada matraz, incubando en baño
maría a 44.5°C de 18 a 24 horas, posteriormente se resembró en medios selectivos (Agar Salmonella-Shigella,
Agar Mac Conkey, Agar Xilosa-Lisina-Desoxicolato), a las colonias típicas de Salmonella spp se identificaron
realizando las pruebas de la oxidasa, catalasa, fermentación de glucosa, fermentación de la lactosa,
fermentación del manitol, fermentación de la sacarosa, producción de indol, prueba del rojo de metilo, Voges
Proskauer, hidrólisis de la urea, Hidrólisis de la gelatina, aprovechamiento del citrato, reacción oxidativafermentativa (OF), movilidad, producción de H2S. (17, 18, 19).
Determinación de Vibrio spp. Se realizó un pre-enriquecimiento de Vibrio en 225 ml de caldo peptona alcalina,
inoculando 25 ml de la muestra de agua, incubando a 35 ±1 °C de 18 a 24 horas, posteriormente se resembró
en el medio selectivo TCBS (Agar Tiosulfato-Citrato-Bilis-Sacarosa), las colonias típicas de Vibrio spp. se
identificaron realizando las pruebas de la oxidasa, catalasa, resiembra en caldo nutritivo al 0, 3, 6, 8 y 10 % de
NaCl, fermentación de glucosa, fermentación de la lactosa, fermentación del manitol, fermentación de la
sacarosa, producción de indol, prueba del rojo de metilo, Voges Proskauer, hidrólisis de la urea, Hidrólisis de la
gelatina, aprovechamiento del citrato, reacción oxidativa-fermentativa (OF), movilidad, producción de H2S. (20,
21, 22).
Análisis de datos: A los resultados obtenidos de las determinaciones microbiológicas se les aplico estadística
descriptiva, una clasificación por rangos de acuerdo a Welch y Col. 2000 (23) para coliformes totales y fecales.
Así como la comparación con los límites permitidos para pH, Cloro residual, Coliformes totales, Coliformes
fecales, establecidos en la Norma Oficial Mexicana para agua para consumo humano.
Resultados
pH y Cloro residual: En cuanto a los resultados de la determinación de pH durante el muestreo todas las
muestras estuvieron en el rango de 6.5 a 8.5 que establece la norma oficial mexicana para agua para consumo
humano (24). Los resultados en cuanto a cloro residual la comunidad de la Aduana y el Ejido Melchor Ocampo
todas las muestras presentaron valores de cero (0 mg/L), en el caso de Etchojoa 11 muestreos presentaron
valores dentro del rango de 0.2 a 1.5 mg/L en todas las muestras (25), sin embargo en el último muestreo se
presentaron valores muy bajos incluso nulos en las tomas domiciliarias con rangos de 0 – 0.4 mg/L, sólo la
muestra del pozo presentó el valor mayor 0.6 mg/L.
Mesofílicos aerobios: En la Tabla 2 se presentan los resultados de microorganismos mesofílicos aerobios en
el agua de pozo utilizada para consumo humano en comunidades rurales del Sur de Sonora, se analizaron 84
muestras en cada comunidad. Para considerar una calidad deficiente del agua en cuanto a este parámetro en
el presente estudio se tomo como criterio cuentas iguales o mayores a 200 UFC/mL de agua, encontrándose
que en la Aduana el 47 % (40 muestras) lo sobrepasaron, en Etchojoa un 12 % (10 muestras) presentaron
cuentas elevadas y para el Ej. Melchor Ocampo un 38 % (32 muestras) no cumplieron con el criterio.

�Si se analizan los datos por sitio de muestreo (Ver Tabla 2) se puede observar que el agua de pozo de la
comunidad de la Aduana y el Ej. Melchor Ocampo presentan problemas serios de contaminación por
microorganismos, ya que en 10 de los sitios de tomas domiciliarias se presentaron porcentajes mayores al 40
% de muestras con conteos altos (&gt; 200 UFC/mL), en el caso de los pozos (sito 1) la incidencia fue baja, ya que
sólo 2 muestras sobrepasaron el criterio. La comunidad de Etchojoa presentó densidades bajas de mesofílicos
aerobios,; es importante mencionar que los promedios se elevaron, debido a que en el último muestreo todos
los sitios presentaron cuentas muy elevadas, debido a problemas en el proceso de desinfección a causa de
lluvias recientes. Pero bajo condiciones normales de operación del pozo, la calidad microbiológica del agua es
aceptable.
Tabla 2. Resultados de mesofílicos aerobios en agua de pozo de tres comunidades rurales del Sur de
Sonora (México)

1Los

valores son resultado del promedio de 12 repeticiones,
fueron
tomas
domiciliarias,
* Los números entre paréntesis expresan porcentaje.

2

El sitio 1 es el pozo, los sitios 2, 3, 4, 5, 6, 7

Coliformes Totales
La Tabla 3 presenta los resultados de coliformes totales en las comunidades estudiadas, se puede observar
que la Aduana y el Ejido Melchor Ocampo presentaron densidades altas de coliformes totales, con el 100 % (84
muestras) y 97 % (82 muestras) de las muestras fuera de norma, respectivamente; los cuales deben ser
ausentes en 100 mL (26). En la comunidad de Etchojoa sólo el 6 % de las muestras presentaron incidencia, lo
cual se atribuye al proceso de desinfección con cloro.
En la Figura 2 se presenta la distribución por rangos de Coliformes totales, lo anterior para conocer los niveles
de densidades microbianas obtenidas en el total de muestras analizadas por comunidad, se consideraron
rangos bajos (0-20 NMP/100 mL), medianos (21 – 100 NMP/mL) y altos (&gt; 100) de microorganismos,
clasificando el agua como de buena, deficiente y muy deficiente calidad, respectivamente de acuerdo a lo
reportado por Welch y Col. 2000 (27). Se puede observar que la comunidad de Etchojoa presentó en general
una calidad microbiológica buena. En el caso de la Aduana y el Ejido Melchor Ocampo presentaron una calidad
deficiente.
Tabla 3. Resultados de Coliformes Totales (NMP/100 ml) en agua de pozo de tres comunidades rurales
del Sur de Sonora (México)

�1Los

valores son resultado del promedio de 12 repeticiones, 2 El sitio 1 es el pozo, los sitios 2,3,4,5,6,7 fueron
tomas domiciliarias, * Los números entre paréntesis expresan porcentaje.

Figura 2. Distribución por rangos de coliformes totales (NMP/100 mL) en muestras de agua de pozo
provenientes de comunidades rurales del Sur de Sonora

Coliformes Fecales
La Tabla 4 presenta los resultados de coliformes fecales en las comunidades estudiadas, se puede observar
que la Aduana y el Ejido Melchor Ocampo presentaron densidades altas de coliformes fecales, con el 99 % (83

�muestras) y 86 % (72 muestras) de las muestras fuera de norma, respectivamente; los cuales deben ser
ausentes en 100 mL (28). En la comunidad de Etchojoa sólo el 6 % de las muestras presentaron incidencia, lo
cual se atribuye al proceso de desinfección con cloro. En relación con los coliformes totales los coliformes
fecales disminuyeron muy poco, por lo que la fuente de contaminación del agua es de origen fecal.
En la Figura 3 se presenta la distribución por rangos de Coliformes totales, lo anterior para conocer los niveles
de densidades microbianas obtenidas en el total de muestras analizadas por comunidad, se consideraron
rangos bajos (0 - 5 NMP/100 mL), medianos (6 – 20 NMP/mL) y altos (&gt; 20) de microorganismos, clasificando
el agua como de buena, deficiente y muy deficiente calidad, respectivamente de acuerdo a lo reportado por
Welch y Col. 2000 (29). Se puede observar que la comunidad de Etchojoa presentó en general una calidad
microbiológica buena. En el caso de la Aduana y el Ejido Melchor Ocampo presentaron una calidad deficiente.
Tabla 4. Resultados de Coliformes Fecales (NMP/100 ml) en agua de pozo de tres comunidades rurales
del Sur de Sonora (México)

1Los

valores son resultado del promedio de 12 repeticiones, 2 El sitio 1 es el pozo, los sitios 2,3,4,5,6,7 fueron
tomas domiciliarias, * Los números entre paréntesis expresan porcentaje.

�Figura 3. Distribución por rangos de Coliformes fecales (NMP/100 mL) en muestras de agua de pozo
provenientes de comunidades rurales del Sur de Sonora (México)
Salmonella spp. y Vibrio spp.
El 100 % de las muestras analizadas en las comunidades de la Aduana, Etchojoa y el Ejido Melchor Ocampo
fueron negativas para Salmonella spp. y Vibrio spp., por lo que no representan un riesgo para la población. Sin
embargo en las muestras con altas cargas microbianas pueden ser vectores de otros microorganismos
patógenos.
Discusión
La determinación de la cuenta total mesofílicos aerobios en placa en las muestras de agua de pozo ofrece
información sobre el grado de contaminación por microorganismos, con los resultados obtenidos claramente se
visualiza cuál fuente de agua contiene mayor densidad de microorganismos. Cabe mencionar que en la Norma
Oficial Mexicana para agua para consumo humano no contempla este parámetro, pero en aguas subterráneas
donde es difícil el control de la calidad sanitaria del agua es un parámetro útil, ya que en muestras de agua
pueden estar ausentes los coliformes, aun así presentar mesofílicos aerobios.
El agua para consumo humano debe estar ausente de coliformes totales y fecales por norma, los resultados de
la carga microbiana que presentaron las muestras de pozo en las comunidades de la Aduana y el Ejido Melchor
Ocampo, reflejan que la fuente de agua subterránea presenta una calidad microbiológica deficiente, por lo que
es necesario llevar a cabo el proceso de desinfección. Sin embargo otro problema al que se enfrentan las
autoridades de las comunidades es el rechazo del agua tratada con cloro, por los pobladores, debido al sabor
que le imparte, lo anterior por una dosificación excesiva del mismo. Ya que en los dos poblados anteriormente
se desinfectaba el agua con cloro. Un factor determinante en estas comunidades es su localización geográfica
que dificulta el monitoreo constante de la calidad del agua del pozo. También influye que son comunidades
pequeñas con poblaciones menores a 500 habitantes, sin servicios de drenaje. Posiblemente las principales
fuentes de contaminación de agua de los pozos pueden ser las actividades productivas como la ganadería en
la Aduana, actividades pesqueras y agrícolas en el Ej. Melchor Ocampo y las fosas (letrinas) de desechos
humanos. Resultados semejantes en cuanto a una calidad deficiente del agua para consumo humano se
presento en comunidades marginadas de Chiapas en el 2000 (30), donde se recomienda el usos de sistemas
de purificación del agua, así como campañas de sensibilización a la población en general sobre las desventajas
de consumir agua con cargas microbianas altas. Además encontraron mayor incidencia de parásitos en los
niños que consumían agua de calidad deficiente.

�En el caso de la comunidad de Etchojoa el proceso de desinfección es adecuado lo cual se reflejo en las cuentas
bajas de los microorganismos estudiados, sin embargo hay que continuar con la verificación constante de la
calidad microbiológica del agua, para advertir a la población en los momentos que por cuestiones climáticas no
es seguro el consumo del agua. Es importante mencionar que el poblado de Etchojoa es cabecera municipal,
por lo cual cuenta con los servicios básicos (agua, luz, drenaje) para la mayoría de sus 16,000 habitantes
(INEGI) por lo que las condiciones para el control adecuado de la calidad del agua, son favorables.
La contaminación fecal del agua ha sido asociada con brotes epidémicos de origen hídrico en humanos. Por lo
que las poblaciones estudiadas presentan un alto riesgo de contraer enfermedades gastrointestinales. Es
importante tomar las medidas necesarias para mejorar la calidad del agua. Una medida que están adoptando
los pobladores al respecto es el consumo de agua purificada, sin embargo puede ser cuestionable la calidad de
la misma. Lo más adecuado sería la desinfección y el constante monitoreo de la calidad del agua de pozo y de
las llaves domiciliarias, así como la educación en el cuidado y uso higiénico del recurso.
Conclusiones
Los resultados del presente estudio dan una idea del alto riesgo para los consumidores del consumo de agua
de pozo en las comunidades de la Aduana y el Ej. Melchor Ocampo debido a la contaminación fecal, la cual
puede ser la causa de las gastroenteritis frecuentes en la población. Una adecuada desinfección del agua
disminuye en gran medida los riesgos microbiológicos del consumo de agua de pozo. Es necesaria la
participación de autoridades correspondientes en el adecuado control de la calidad del agua en las comunidades
rurales.
Agradecimientos
Un agradecimiento al Instituto Tecnológico de Sonora, que otorgó los medios económicos para la realización
del presente estudio, y especialmente a los estudiantes de Químico e Ingeniero Biotecnólogo que participaron
en la realización de sus trabajos de tesis.
Resumen
El objetivo del estudio fue determinar la calidad microbiológica del agua de consumo humano de tres
comunidades rurales del Sur de Sonora, para conocer los riesgos a la salud de los consumidores. Se realizó un
estudio descriptivo considerando resultados de muestreos en la Aduana (Julio de 1999 a Junio de 2000),
Etchojoa (Julio de 2001 a Junio de 2002) y en el Ejido Melchor Ocampo (Junio de 2004 a Mayo de 2005). Se
realizaron muestreos mensuales del agua de pozo, durante un periodo de un año en las tres comunidades
seleccionándose en cada comunidad 7 sitios de muestreo distribuidos aleatoriamente. Los análisis realizados
fueron la determinación de mesofílicos aerobios, coliformes totales, coliformes fecales y el aislamiento e
identificación por pruebas bioquímicas de Salmonella spp. y Vibrio spp. considerando los métodos de prueba
establecidos en las Normas Oficiales Mexicanas. Un 99 % de las muestras analizadas en la Aduana presentaron
contaminación fecal, y en el Ejido Melchor Ocampo, el 86 %. En el municipio de Etchojoa se presentó una
adecuada desinfección del agua de pozo bajo condiciones normales de operación, ya que sólo el 6 % de las
muestras presentó coliformes fecales. Todas las muestras analizadas fueron negativas para Salmonella
spp y Vibrio spp. El agua de pozo utilizada para consumo humano en las comunidades de la Aduana y el Ej.
Melchor Ocampo son de deficiente calidad microbiológica, por lo que se consideran poblaciones susceptibles a
padecer enfermedades de origen hídrico, por lo cual es necesario implementar programas de vigilancia sanitaria
que aseguren una buena calidad del agua utilizada para consumo humano.
Palabras clave: calidad microbiológica, indicadores microbiológicos, agua para consumo humano, patógenos
Abstract
The objetive of the present research was determinate the microbial quality of drinking water of three Southern
rural communities of Sonora, to know the risks for consumer´s health. This descriptive study was carried out
considering results of samplings in the Aduana (July-1999 to June-2000), Etchojoa (July-2001 to June-2002)
and in the Cooperative Melchor Ocampo (June-2004 to May-2005). The samplings were carried out, during a
period of one year, selected in each community seven places distributed randomly. Microbiological parameters
measured were aerobic mesophilic microorganisms, total coliforms, fecal coliforms, Salmonella spp. and Vibrio
spp., these analyses performed according to standards methods of Ministry of Health from Mexico. A 99% of the

�samples analyzed in the Aduana presented fecal contamination, and 86 % in the Cooperative Melchor Ocampo.
Whereas Etchojoa presented an adequate disinfection of the water in normal conditions of operation, since only
the 6% of the samples were detected fecal coliforms. All the samples analyzed were negatives for Salmonella
spp. and Vibrio spp. The drinking water utilized in the communities of the Aduana and the Cooperative Melchor
Ocampo are of poorer microbial quality, this populations are considered with higher risks to suffer waterborne
illnesses, as a result is necessary implement programs to assure an adequate quality of the drinking water
for consumer´s protection.
Key words: sanitary quality, microbiological indicators, sanitary control, pathogens
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21. Mac Faddin, J., Op.cit.
22. Koneman, E.W., et.al., Op.cit.
23. Welch, P, et.al., Op.cit.
24. MODNOM-127-SSA1-1994. Op.cit.
25. Idem.
26. Idem.
27. Welch, P., et.al. Op.cit.
28. MODNOM-127-SSA1-1994. Op.cit.
29. Welch, P.,et.al., Op.cit.
30. Sánchez-Pérez, H.J., et. al., Op.cit.

����������HALLAZGOS CITOLÓGICOS Y FACTORES DE RIESGO PARA
PATOLOGÍA PREINVASORA E INVASORA DE CUELLO UTERINO.
ÁREA DE INFLUENCIA DEL AMBULATORIO URBANO TIPO II “DR.
RAFAEL PEREIRA”. BARQUISIMETO, ESTADO LARA (VENEZUELA)
Gianfranco Alterio, Indira Mendoza, Rosalia Mendoza, Elluz Peraza, Henry Pérez y Arlenis Sánchez
Departamento
de
Ciencias
Morfológicas,
Sección
de
Anatomía
Macroscópica
Universidad
Centroccidental
“Lisandro
Alvarado”.
(Barquisimeto
Estado
Lara.
Venezuela)
E-mail: gianfrancoalterio@cantv.net
Introducción
El cáncer del cuello uterino constituye una de las causas de
muerte mas frecuente en la población femenina de
Latinoamérica, donde además las tasas de incidencia se
ubican entre las más altas del mundo. Las lesiones
preinvasoras e invasoras del cuello uterino se han establecido
como un problema de salud pública, debido a la alta
prevalencia de las mismas, la elevada mortalidad femenina
por estas causas y la ausencia de programas eficientes y
permanentes de pesquisa y educación a la población, aunado
a los efectos físicos, psicológicos y sociales que produce el
cáncer cervicouterino en las mujeres afectadas (1).
Así pues, el cuello uterino es tanto un centinela para las infecciones graves de la parte superior del aparato
genital, como un órgano diana para los carcinógenos virales o químicos que puedan ocasionar carcinomas
localizados o infiltrantes. Lo primero constituye una de las manifestaciones clínicas más habituales en la práctica
ginecológica y lo segundo se refiere a la potencial amenaza para el padecimiento de cáncer cervicouterino,
razón que argumenta la esencialidad de los programas de detección selectiva con frotis de Papanicolaou
(citología cervical o prueba Pap.) y un reporte estandarizado y objetivo de los hallazgos por parte del
anatomopatólogo (2,3).
En el mundo se diagnostican cada año aproximadamente 466.000 nuevos casos de cáncer de cuello uterino, el
cual representa el 10% de todos los cánceres diagnosticados en mujeres. La enfermedad es considerada como
un problema de salud pública, especialmente en países en vías de desarrollo, donde representan el 80% de los
casos diagnosticados y de las muertes a nivel mundial (4,5). En estos países la enfermedad es la principal causa
de defunción por cáncer en el sexo femenino, siendo el 90% de los casos en mujeres mayores de 35 años (6).
Las tasas de incidencia mundial del Cáncer Cervicouterino (Ca-Cu) se ubican de 5 a 42 por cada 100.000
mujeres. Se estima que cada año hay 16.000 nuevos casos de Ca-Cu en los Estados Unidos con 5.000
defunciones (7). La tasa media en la Unión Europea es de 10 pacientes con Ca-Cu por cada 100.000 mujeres,
cifra que se reduce en España a unas 7 por cada 100.000 (8,9).
Al analizar las tasas de mortalidad por Ca-Cu en diferentes países se observa que la variación es de ocho veces
mayor para aquellos países de “alto riesgo” en Latinoamérica, el sudeste de Asia y África con respecto a algunas
naciones como España, Italia, Japón y Australia (10).
Además, cuando se comparan las tasas de mortalidad ajustada de Canadá y Estados Unidos de América con
la de los países de América Latina se evidencia que dichas tasas son mas altas en países como Colombia,
Venezuela y Costa Rica, pues el Ca-Cu en estos últimos ocupa el primer lugar de defunciones por tumores
malignos, a la par, se ha observado aumento de la mortalidad por cáncer cervical en Chile y México (11,12).
De igual manera, datos de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) para el período 1989 - 1995 muestran
una gran variación geográfica en la mortalidad por Ca-Cu en 46 países, la tasa mas alta ajustada para la edad
corresponde a México (15.5 por 100.000) y la mas baja a Italia (0.9 por 100.000), Estados Unidos ocupó el
trigésimo primer lugar con una tasa ajustada de 2.6 por 100.000 (13).

�En este orden de ideas, en Latinoamérica se han informado las tasas más altas del mundo en esta patología:
Brasil (83.2 por 100.000), Colombia (48.2 por 100.000) y Venezuela (33.3 por 100.000) (14).
En Colombia, según las estadísticas del Instituto Nacional de Cancerología, de los 4.196 casos de cáncer
diagnosticados en 1999 en mujeres y hombres de todas las edades, el 16,4% correspondían a cuello uterino,
ubicándolo como la principal localización de cáncer y en este mismo año fue además la principal causa de
muerte por neoplasias en la población femenina colombiana (15,16).
En Venezuela, para el año 1999, el Ca-Cu se ubicó en el primer lugar de causa de muerte en mujeres con un
total de 1512 defunciones (20.37%). Asimismo, el Ca-Cu obtuvo mayor incidencia entre el periodo 1999 - 2001
con 27.26%, seguido del cáncer de mama y pulmón con 18,44% y 6,62% respectivamente (17).
Los estados con mayor incidencia de Ca-Cu son: Trujillo, Guarico, Yaracuy, Zulia, Lara, Aragua, Mérida, Táchira,
Bolívar y Falcón, con tasas promedio para el período 1983 – 1987 de 11 por 100.000 (18,19). En el estado Lara
la tasa de mortalidad por Ca-Cu para 1999 fue de 5.5 por 100.000, siendo la mayor incidencia entre las mujeres
de 35 y 45 años de edad (20).
Igualmente, la O.M.S., estima que en 25 años, de no implantarse programas organizados de prevención de CaCu en los países en vías de desarrollo, se presentarán 350.000 muertes anuales por esta entidad, a pesar de
ser una neoplasia 100% prevenible, con la probabilidad de detectar lesiones o cambios precursores por medio
del frotis Papanicolaou y que pueden ser definitivamente curables (21,22).
No obstante, mientras el 50% de las mujeres en las naciones desarrolladas son sometidas a screening
citológico, en los países en vías de desarrollo sólo se aplica al 5%, siendo la mortalidad respectivamente de 4
y 30 sobre 100.000 habitantes (23). Asimismo, con la prueba de Papanicolaou se disminuye la posibilidad de
que muera una mujer por esta patología, estimándose una relación de 4/1.000 a 5/10.000, con una diferencia
significativa de casi 90% (24).
Estas tasas de supervivencia parecen estar asociadas al diagnóstico y tratamiento en estadios iniciales de la
enfermedad. Las tasas esperadas a los cinco años son 100% para la neoplasia intraepitelial cervical
preinvasora, 80% para el carcinoma invasor en estadio I y 10% para el carcinoma invasor en estadio IV, lo que
sugiere que cualquier medida que permita una detección precoz aumentará la supervivencia (25).
La experiencia de muchos países sugiere que son posibles reducciones importantes en la incidencia y
mortalidad por cáncer cervical siguiendo programas organizados de detección sistemática que incluyen el
estudio citológico anual y dependiendo del resultado, se plantea la aplicación de colposcopia y biopsia (26,27).
En tal sentido, la incidencia y mortalidad por cáncer de cuello uterino se reduce sensiblemente si se realizan
controles citológicos periódicos con los que se puedan detectar lesiones preinvasoras, estas se pueden tratar
fácilmente evitando su progresión y la aparición del cáncer invasor. El diagnóstico y tratamiento de la lesiones
intraepiteliales son la mayor arma para evitar las lesiones invasoras, de allí la importancia de estos controles en
la mujer (28).
Por otro lado, adquiere gran relevancia epidemiológica el hecho de que la aparición de lesiones preinvasoras e
invasoras de cuello uterino depende de la presencia de una serie de eventos que hacen a una mujer más
susceptible que otra a padecer la enfermedad, al respecto diversos autores se refieren a los siguientes factores
de riesgo: sexarquia temprana, hábito tabáquico, número de compañeros sexuales, higiene genital inadecuada,
compañero sexual
promiscuo, multiparidad, múltiples gestaciones, infecciones genitales frecuentes,
compañero sexual no circuncidado y/o con cáncer de pene, condición socioeconómica baja, uso de
anticonceptivos orales por mas de 3 años, antecedentes oncológicos familiares e infección por Virus de
Papiloma Humano (29-38).
Así pues, dentro de la correspondencia descrita entre el desarrollo de cáncer de cuello uterino, a partir de
lesiones iniciales expresadas como alteraciones citológicas específicas clasificadas según Bethesda Modificado
2001 y la realidad conocida en cuanto a que el diagnóstico y tratamiento de la lesiones intraepiteliales son la
mayor arma para evitar las lesiones invasoras, disminuyendo sensiblemente la incidencia y mortalidad por CaCu y aunado además, al hecho de que en la comunidad de Barrio Unión y la Antena, perteneciente al área de
influencia del Ambulatorio Urbano Tipo II “Dr. Rafael Pereira”, de la ciudad de Barquisimeto, Estado Lara, no
existían investigaciones que revelaran la prevalencia de las alteraciones citológicas en la población femenina

�sexualmente activa y su relación con las condiciones predisponentes, surge la necesidad del análisis y
evaluación de las características histológicas del cuello uterino en dicha población.
En tal sentido, se desarrolló un estudio analítico de prevalencia en una muestra constituida por 145 pacientes
quienes acudieron los días del programa de pesquisa citológica durante el período de Enero – Mayo del año
2.005 en el Ambulatorio Urbano Tipo II “Dr. Rafael Pereira” de Barquisimeto, Estado Lara, con el objetivo
fundamental de conocer la frecuencia de los hallazgos citológicos y la relación con algunos factores de riesgo
para patología preinvasora e invasora de cuello uterino tales como: la multigestación, la multiparidad, la
sexarquia temprana, el número de parejas sexuales, el hábito tabáquico activo, el inadecuado control citológico,
presencia de alteración citológica previa, el uso de métodos anticonceptivos orales, el antecedente oncológico
de cuello uterino familiar de primera línea, la condición socioeconómica y el nivel de conocimiento sobre
prevención y control de patología cervical y factores de riesgo.
Material y Métodos
Esta investigación se enmarcado dentro del paradigma cuantitativo de la investigación científica y para conocer
la frecuencia de los hallazgos citológicos y su relación con algunos factores de riesgo para lesiones preinvasoras
e invasoras de cuello uterino en el área de influencia del Ambulatorio Urbano Tipo II “Dr. Rafael Pereira” de
Barrio Unión, se desarrolló un estudio analítico de prevalencia de Enero a Mayo, 2005.
En tal sentido, el universo estuvo constituido por todas las pacientes sexualmente activas que residen en el área
de influencia del Ambulatorio “Dr. Rafael Pereira”, quienes según censo presentado por la coordinación del
ambulatorio sumaban 900 mujeres.
Asimismo, la muestra fue seleccionada por medio de la técnica del muestreo no probabilístico accidental y
quedó conformada por 145 pacientes, quienes acudieron los días del programa de pesquisa citológica realizado
por los investigadores en el ambulatorio y que cumplieron con los criterios de inclusión; los cuales fueron:
pacientes no histerectomizadas, sin sangrado genital, que no hubiesen tenido coito vaginal y/o usado algún
medicamento, ducha o lubricante vaginal en las 48 horas previas a la toma de la citología.
Las técnicas de recolección de datos empleadas fueron la observación directa, a partir de la evaluación de las
características histológicas del cuello uterino mediante el estudio citológico y la entrevista estructurada para la
recolección del perfil epidemiológico de las pacientes con énfasis en el análisis de algunos factores de riesgo
para patología preinvasora e invasora del cuello uterino a partir del instrumento de recolección de datos tipo
encuesta diseñado por los investigadores y validado por expertos. Este último consta de siete partes las cuales
se describen a continuación:
I. Identificación: se incluyó el nombre, la edad, la cédula de identidad, la dirección y el teléfono de la paciente.
II. Antecedentes ginecológicos no patológicos:
- Edad de la primera relación sexual, reconociendo según la literatura que el riesgo aparece en aquellas cuya
sexarquia fue antes de los 18 años de edad.
- El número de parejas sexuales, el cual se asumió como riesgo luego de tres parejas sexuales.
- En cuanto a gestaciones se plantea riesgo luego de dos embarazos aunque la literatura menciona 6 a 12, sin
embargo, en el estudio este límite lo define el concepto de multigestación y de partos en más de dos
oportunidades por vía vaginal.
- El uso de anticonceptivos orales y por cuanto tiempo, de donde el riesgo se consideró con uso continuo por
mas de tres años.
- Se indagó sobre la frecuencia del control citológico y la fecha de la última citología, partiendo del precepto que
la predisposición para patología preinvasora e invasora es de un inadecuado control citológico de más de un
año o nunca.

�III. Antecedentes ginecológicos patológicos: incluyó preguntas sobre:
- La presencia de posible alteración citológica previa y se consideraron aquellos que reportaron cambios
celulares benignos o células epiteliales anormales.
- Antecedente familiar femenino de primera línea que haya padecido cáncer de cuello uterino, aceptándose
predisposición en aquellas cuya madre o hermana hubiese sufrido la enfermedad.
IV. Hábitos: en esta sección se investigó el hábito tabáquico activo, asumiendo la posibilidad de riesgo para
aquellas que fumaban actualmente o que hubiesen fumado alguna vez en su vida sin importar el tiempo.
V. Condición socioeconómica: incluyó el estudio de las variables del método de Graffar Modificado, las cuales
son: profesión del jefe de la familia, nivel de instrucción de la madre, ingreso familiar y vivienda y condiciones y
cuyo análisis se basa en la siguiente escala: Estrato I: 4 a 6 puntos; Estrato II: 7 a 9 puntos; Estrato III: 10 a 12
puntos; Estrato IV: 13 a 16 puntos y Estrato V: 17 a 20 puntos. De lo anterior, se reconoció el riesgo en quienes
pertenecían a los estratos IV y V.
VI. Nivel de conocimiento sobre control y prevención de patología cervical y factores de riesgo: esta sección
agrupó 16 ítemes de selección única y su evaluación tuvo base en la siguiente escala: Nivel de conocimiento
Malo: menos de 8 respuestas acertadas; Regular: de 9 a 12 acertadas y Bueno: de 13 a 16 acertadas. En este
sentido, el riesgo se atribuyó a aquellas con nivel de conocimiento malo.
VII. Reporte citológico: recopiló la información de calidad de la muestra, el análisis descriptivo y especifico de
la citología posterior a la lectura hecha por el médico anatomopatólogo.
Finalmente, se utilizó el programa estadístico SPSS 10 para la tabulación y análisis de los datos, presentándose
en cuadros estadísticos con números absolutos y frecuencias porcentuales. De igual manera, se calculó la
Razón de Prevalencia considerando cada factor de riesgo estudiado a partir de la asociación del grupo de las
expuestas y las no expuestas según el reporte citológico, así como el Chi cuadrado. Se consideró la relación
con el factor de riesgo si la Razón de Prevalencia era mayor de 1.25, siempre y cuando el intervalo de confianza
no incluya la unidad y el valor de p sea ≤ 0.05.
Resultados
En la muestra total de reportes citológicos se evidenció 35.9% negativo para neoplasia, 51.7% negativo para
neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos y 12.4% con células epiteliales anormales. Por
otro lado, no se obtuvieron muestras insatisfactorias para evaluación (Ver Tabla 1). Se encontró predominio de
la Vaginosis Bacteriana (57.3%), seguida de la Metaplasia Escamosa (48.0%) y la Inflamación (reparación
típica) (21.3%) (Ver Tabla 2)
TABLA 1. clasificación de los hallazgos citológicos según Bethesda Modificado 2001. Área de
influencia del Ambulatorio Urbano Tipo II “Dr. Rafael Pereira”. Barquisimeto, Estado Lara. Enero –
Mayo 2005.

Hallazgos citológicos

N°

%

Negativo para neoplasia

52 35.9

Negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos
(AM – CR)

75 51.7

Células epiteliales anormales

18 12.4

Total

145 100

TABLA 2. Clasificación de los hallazgos citológicos negativos para neoplasia asociado a
microorganismos y/o cambios reactivos.

�Negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos N° %
(AM – CR)
Infecciosos
Vaginosis Bacteriana

43 57.3

Candida albicans

1

1.3

Cambios reactivos
Inflamación (reparación típica)

16 21.3

Metaplasia Escamosa

36 48.0

Atrofia

6

8.0

n = 75
Del total de reportes citológicos con células epiteliales anormales, 22.2% pertenecen a la categoría ASC – US
(células escamosas atípicas de significado indeterminado) y 77.8% a LIEbg (lesión intraepitelial de bajo grado).
No se evidenciaron casos de ASC – H (células escamosas atípicas, no se excluye LIEag), LIEag (lesión
intraepitelial de alto grado), ni carcinoma de células escamosas (Ver Tabla 3). En el conjunto de pacientes con
reportes citólogos negativos para neoplasia y negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios
reactivos (AM – CR) predominó el grupo de edad entre los 20 – 44 años con 71.2% y 69.3% respectivamente.
Por otro lado, en aquellas con anormalidades de células epiteliales, 55.6% pertenecían al grupo de edad entre
45 – 64 años, seguidas de 38.9% entre 20 – 44 años (Ver Tabla 4).
TABLA 3. Clasificación de los hallazgos citológicos con células epiteliales anormales.

Células epiteliales anormales

N°

%

ASC – US

4

22.2

LIEbg

14

77.8

Total

18

100

TABLA 4. Distribución de los hallazgos citológicos según el grupo de edad.

Grup
o de
edad

Hallazgos citológicos

Negativo
Negativo para
para neoplasia
neoplasia AM (años) CR
anormales
Total
N°

%

N°

Células epiteliales

%

N°

%

N°

%
10 –
19

6

11.5

2

2.7

1

5.5

9

6.2

�20 –
44

37

71.2

52

69.3

7

38.9

96

66.2

45 –
64

8

15.4

19

25.3

10

55.6

37

25.5

≥ 65

1

1.9

2

2.7

0

0.0

3

2.1

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

Se observó que 73.1% de las pacientes con reporte citológico negativo para neoplasia eran multigestas, al igual
que 72.0% de quienes poseían reporte negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios
reactivos. El 83.3% de las pacientes con células epiteliales anormales eran multigestas (Ver Tabla 5). De las
pacientes con reportes negativos para neoplasia 51.9% no presentaron multiparidad. Mientras que 66.7% con
resultado negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos y 77.8% con células
epiteliales anormales presentaron el antecedente de multiparidad (Ver Tabla 6).
TABLA 5. Distribución de los hallazgos citológicos segÚn las gestaciones.

Gestacione
s

Hallazgos citológicos
Negativo
Negativo para
Para neoplasia
neoplasia AM CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

Células epiteliales

%

N°

%

N°

Nuligesta

6

11.5

1

1.3

1

5.6

8

5.5

Primigesta

8

15.4

20

26.7

2

11.1

30

20.7

Multigesta

38

73.1

54

72.0

15

83.3

107

73.8

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

TABLA 6. Distribución de los hallazgos citológicos de acuerdo a la multiparidad.

Multiparida
d

Hallazgos citológicos
Negativo
Negativo para
para neoplasia
neoplasia AM CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

Células epiteliales

%

N°

%

N°

Presente

25

48.1

50

66.7

14

77.8

89

61.4

Ausente

27

51.9

25

33.3

4

22.2

56

38.6

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

�Del grupo de pacientes con reporte citológico negativo para neoplasia, 65.4% presentaron sexarquia temprana
al igual que 56% de quienes poseían resultado negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o
cambios reactivos. En cuanto a las pacientes con reporte de anormalidades de células epiteliales, 77.8%
presentaron sexarquia temprana (Ver Tabla 7). Del total de pacientes con reporte citológico negativo para
neoplasia 50.0% presentaba antecedente de una pareja sexual, al igual que 50.7% de las pacientes con
resultado negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos. Mientras que 44.4% de
las pacientes con células epiteliales anormales refirió haber tenido 2 compañeros sexuales; el resto de esta
categoría se distribuyó en igual porcentaje para quienes señalaron haber tenido 1 y 3 o más parejas sexuales
(27.8% para cada una) (Ver Tabla 8).
TABLA 7. Distribución de los hallazgos citológicos de acuerdo a la sexarquia temprana.

Sexarqui
a

Hallazgos citológicos

Negativo
Negativo para
Tempran para neoplasia
neoplasia AM a
CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

Células epiteliales

%

N°

%

N°

Presente

34

65.4

42

56.0

14

77.8

90

62.1

Ausente

18

34.6

33

44.0

4

22.2

55

37.9

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

TABLA 8. Distribución de los hallazgos citológicos según el nÚmero de parejas sexuales.

Númer
Hallazgos citológicos
o de
parejas
Negativo
Negativo para
Células epiteliales
sexuale para neoplasia
neoplasia AM s
CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

%

N°

%

N°

1

26

50.0

38

50.7

5

27.8

69

47.6

2

17

32.7

29

38.7

8

44.4

54

37.2

≥3

9

17.3

8

10.6

5

27.8

22

15.2

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

De las pacientes con resultado negativo para neoplasia 53.8% no presentaban hábito tabáquico activo, al igual
que 57.3% de las mujeres con reporte negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios
reactivos. Por otro lado, 50.0% de las mujeres con anormalidades de células epiteliales refirieron hábito
tabáquico activo (Ver Tabla 9). Se evidenció que 59.6% de quienes presentaron resultado negativo para
neoplasia y 50.7% con reporte negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos
demostraron un inadecuado control citológico. Asimismo, 55.6% de las pacientes con células epiteliales
anormales refirieron un adecuado control (Ver Tabla 10).

�TABLA 9. Distribución de los hallazgos citológicos en cuanto al hábito tabáquico activo.

Hábito
tabáquic
o activo

Hallazgos citológicos
Negativo
Negativo para
para neoplasia
neoplasia AM CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

Células epiteliales

%

N°

%

N°

Presente

24

46.2

32

42.7

9

50.0

65

44.8

Ausente

28

53.8

43

57.3

9

50.0

80

55.2

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

TABLA 10. Distribución de los hallazgos citológicos según el Inadecuado control citológico.

Inadecuad
o control
citológico

Hallazgos citológicos
Negativo
Negativo para
Células epiteliales
para neoplasia
neoplasia AM CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

%

N°

%

N°

Presente

31

59.6

38

50.7

8

44.4

77

53.1

Ausente

21

40.4

37

49.3

10

55.6

68

46.9

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

La ausencia de alteración citológica previa predominó en las pacientes de todas las categorías de reportes
citológicos, presentándose en 71.2%, 69.3% y 55.6% respectivamente para cada una de ellas (Ver Tabla 11).
El antecedente de uso de anticonceptivos orales por mas de tres años predominó en las tres categorías de
reportes citológicos, presentándose en 59.6%, 72% y 55.6% respectivamente para cada una de ellas (Ver Tabla
12).
TABLA 11. Distribución de los hallazgos citológicos de acuerdo a la presencia de alteración citológica
previa.

Alteració
Hallazgos citológicos
n
citológica
Negativo
Negativo para
Células epiteliales
previa para neoplasia
neoplasia AM CR
anormales
Total

�N°
%

%

N°

%

N°

%

N°

Presente

15

28.8

23

30.7

8

44.4

46

31.7

Ausente

37

71.2

52

69.3

10

55.6

99

68.3

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

TABLA 12. Distribución de los hallazgos citológicos según el uso de anticonceptivos orales.

Uso de
anticonceptiv
os orales

Hallazgos citológicos
Negativo
Negativo para
para neoplasia
neoplasia AM CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

Células epiteliales

%

N°

%

N°

Presente

31

59.6

54

72.0

10

55.6

95

65.5

Ausente

21

40.4

21

28.0

8

44.4

50

34.5

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

La ausencia de antecedente oncológico familiar de cuello uterino de primera línea predominó en todas las
categorías de reportes, observándose en 90.4% de quienes obtuvieron negativo para neoplasia, 80% negativo
para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos y 83.3% en aquellas con células epiteliales
anormales (Ver Tabla 13). El estrato socioeconómico IV predominó en 61.5% de las pacientes con resultado
negativo para neoplasia, 54.7% de quienes presentaron reporte negativo para neoplasia asociado a
microorganismos y/o cambios reactivos y 55.6% de las pacientes con células epiteliales anormales (Ver Tabla
14).
TABLA 13. Distribución de los hallazgos citológicos de acuerdo al antecedente oncológico familiar de
cuello uterino de primera línea.

Antecedent
Hallazgos citológicos
e
oncológico
Negativo
Negativo para
Células epiteliales
familiar de para neoplasia
neoplasia AM cuello
CR
anormales
Total
uterino
N°
%
N°
%
N°
%
%

N°

Presente

5

9.6

15

20.0

3

16.7

23

15.9

Ausente

47

90.4

60

80.0

15

83.3

122

84.1

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

TABLA 14. Distribución de los hallazgos citológicos según la condición socioeconómica.

�Condición
socioeconómic
a

Hallazgos citológicos
Negativo
Negativo para
para neoplasia neoplasia AM –
CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

Células epiteliales

%

N°

%

N°

Estrato II

0

0.0

4

5.3

0

0.0

4

2.8

Estrato III

13

25.0

23

30.7

6

33.3

42

28.9

Estrato IV

32

61.5

41

54.7

10

55.6

83

57.2

Estrato V

7

13.5

7

9.3

2

11.1

16

11.1

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

De las pacientes que presentaron reporte citológico negativo para neoplasia 51.9% presentó nivel de
conocimiento bueno, al igual que 45.3% de aquellas con reporte negativo para neoplasia asociado a
microorganismos y/o cambios reactivos. Sin embargo, en 66.6% de quienes obtuvieron resultados de células
epiteliales anormales se evidenció un nivel de conocimiento regular (Ver Tabla 15). No se evidenció asociación
estadísticamente significativa entre la alteración citológica con células epiteliales anormales y los factores de
riesgo estudiados (p&gt; 0.05) ( Ver Tabla 16)
TABLA 15. Distribución de los hallazgos citológicos según el nivel de conocimiento sobre control y
prevención de patología preinvasora e invasora de cuello uterino y factores de riesgo.

Nivel

Hallazgos citológicos

de
Negativo
Negativo para
Células epiteliales
conocimient para neoplasia neoplasia AM o
CR
anormales
Total
N°
%

%

N°

%

N°

%

N°

Bueno

27

51.9

34

45.3

3

16.7

64

44.1

Regular

20

38.5

30

40.0

12

66.6

62

42.8

Malo

5

9.6

11

14.7

3

16.7

19

13.1

Total

52

100

75

100

18

100

145

100

TABLA 16. Asociación entre los hallazgos de CÉlulas epiteliales anormales y factores de riesgo para
patología preinvasora e invasora de cuello uterino.

Factor de riesgo

Razón de
Prevalencia

I-C

Chi 2

p

Multigestación

1.78

0.54 – 5.80

0.96

0.32

�Multiparidad

2.20

0.76 – 6.35

2.32

0.12

Sexarquia temprana

2.14

0.74 – 6.17

2.14

0.14

Parejas sexuales ≥ 3

2.15

0.85 – 5.43

2.54

0.11

Inadecuado control citológico

1.46

0.61 – 3.48

0.72

0.39

Hábito tabaquito activo

1.23

0.52 – 2.92

0.22

0.63

Alteración citológica previa

1.72

0.73 – 4.07

1.52

0.21

Uso de ACO por mas de 3 años

0.66

0.28 – 1.56

0.90

0.34

Antecedente oncológico de cuello uterino
familiar de primera línea

1.06

0.33 – 3.37

0.01

0.92

Estrato socioeconómico IV – V

0.93

0.37 – 2.32

0.02

0.87

Nivel de conocimiento malo sobre
prevención y control de patología
cervical y factores de riesgo

1.33

0.42 – 4.16

0.23

0.63

Discusión
La citología de cuello uterino es una técnica que fue introducida por Papanicolaou en 1943 y sigue siendo hasta
nuestros días el mejor método de pesquisa y orientación para patología preinvasora e invasora de cuello uterino,
donde la muestra de células exfoliadas se analiza como microbiopsias y en cuya toma o recolección no se
produce ningún efecto agresivo o doloroso sobre el cérvix (39,40,41,42). Aunado a la necesidad de estudios
que revelaran la prevalencia de alteraciones citológicas y su relación con algunos factores de riesgo para
patología preinvasora e invasora de cuello uterino, se desarrolló este estudio analítico de prevalencia, a partir
del reporte por el sistema Bethesda 2001 para citología cervical en el área de influencia del Ambulatorio Urbano
Tipo II “Dr. Rafael Pereira” de Barquisimeto, Estado Lara.
De tal manera, que posterior a la presentación de los resultados se procede a la relación de los mismos con
estudios similares en diferentes contextos. En el total de las muestras citológicas analizadas no se obtuvieron
reportes insatisfactorios para evaluación, lo que apoya lo expuesto por Carrascal (1995) y De Palo (1996),
quienes refieren que el uso del citobrush (cepillo) garantiza la disminución de las muestras insatisfactorias y por
ende la disminución en el número de resultados falsos negativos (43,44). En cuanto al análisis descriptivo, se
encontraron 35.9% reportes negativos para neoplasia, 51.7% negativo para neoplasia asociado a
microorganismos y/o cambios reactivos y 12.4% con células epiteliales anormales, estos resultados se
correlacionan con los descritos por Fernández (2003), quien en su análisis en el área de influencia del
Ambulatorio Urbano Tipo I “San Jacinto” de Barquisimeto reportó predominio de resultados negativos para
neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos con 79.08% (anteriormente designados como
cambios celulares benignos). Asimismo, Cadavid y colaboradores (2004), en el área de influencia del
Ambulatorio Urbano Tipo III “La Carucieña” demostraron prevalencia de la categoría anteriormente descrita con
45.92% (45,46).
Por otro lado, en este estudio se evidenció una alta prevalencia de pacientes con reportes de células epiteliales
anormales con 12.4%, lo que demuestra una tendencia relativa poco asociada con los resultados de Fernández
y colaboradores (2001), en su estudio en el área de influencia del Ambulatorio Urbano Tipo II “El Ujano”,
exponiendo solo 7.3% de pacientes con este reporte, La Fuente y colaboradores (2001) en el Ambulatorio
Urbano Tipo III “Dr. Rafael Ponte” con 3.81% y Fernández (2003) con 1.37%. Asimismo, se relacionan con lo
presentado por Cadavid y colaboradores (2.004) quienes obtuvieron prevalencia de 12.9% con células
epiteliales anormales (47,48,49,50). En cuanto a las células epiteliales anormales encontramos que 77.8%
pertenecían a la categoría LIEbg, seguido de ASC – US con 22.2%, lo que muestra analogía con lo expuesto
por La Fuente y colaboradores (2.001) quienes presentan predominio de 100% para LIEbg. Igualmente,
Castañeda y colaboradores (1.998) en su análisis de la población femenina de Zacatecas en México
demostraron 59% para LIEbg, Giagtzidakis y colaboradores (2.001), 13.95% con LIEbg en las pacientes de su
estudio realizado en el Ambulatorio Tipo II “Dr. Agustín Zubillaga” de Barquisimeto (51,52,53).

�En este sentido, en los reportes negativos para neoplasia predominó el grupo de edad entre 20 y 44 años, al
igual que en aquellas con resultados negativos para neoplasia asociados a microorganismos y/o cambios
reactivos. En el grupo de las pacientes con células epiteliales anormales prevaleció la categoría que incluye
edades entre 45 y 64 años, lo que revela similitud con lo expuesto por Castañeda y colaboradores (1998) y
Fernández (2003) en sus resultados, aseverando además, que las anormalidades de células epiteliales se
presentan mayormente entre la cuarta y quinta etapa de la vida, a pesar de existir actualmente la tendencia de
presentación de LIEbg (infección por Virus de Papiloma Humano) en mujeres jóvenes, pero esto no señala
relación significativa en estos grupos expuestos (54,55,56).
De la misma manera, la multigestación estuvo representada en 73.1% de los casos negativos para neoplasia,
72% de los negativos para neoplasia asociados a microorganismo y/o cambios reactivos y 83.3% de las células
epiteliales anormales, lo que refleja poca determinación causal en cada grupo al compararlos, en este sentido,
estos resultados reportan analogía a lo expresado por La Fuente y colaboradores (2001) quienes demostraron
distribución similar de la multigestación en los grupos de reportes citológicos sin inferencia de correlación.
Contrariamente, Castañeda y colaboradores (1.998), señalan que 40.67% de las anormalidades de células
epiteliales presentaron multigestación, reportando relación estadísticamente significativa (57,58).
Además, en este estudio, 51.9% de las pacientes con reporte negativo para neoplasia y 33.3% negativo para
neoplasia asociado a microorganismo y/o cambios reactivos no eran multíparas, mientras que 77.8% de quienes
presentaron anormalidades de células epiteliales si lo eran, esto se asemeja a lo encontrado por Fernández y
colaboradores (2001), quienes presentaron que 16% de las pacientes con LIEbg eran multíparas, mientras que
95% de aquellas con negativo para neoplasia eran primíparas (59).
Asimismo, la sexarquia temprana conocida como inicio de las relaciones sexuales a los 18 años o antes, se ha
asociado en múltiples estudios con el desarrollo de alteraciones preinvasoras de cuello uterino, en este análisis,
65.4% de las pacientes con reporte negativo para neoplasia, 56% negativos para neoplasia asociado a
microorganismos y/o cambios reactivos y 77.8% con células epiteliales anormales presentaron el antecedente
de sexarquia temprana, al igual que las paciente de los estudios de Larrauri (2003) en la consulta de Cuello
Uterino del Hospital “Dr. Luis Gómez López” y de Cadavid y colaboradores (2004), quienes exponen que el
inicio de las relaciones sexuales antes de los 13 años predominó en 28% y 36.25% de las pacientes con LIEbg,
respectivamente (60,61).
El antecedente de compañeros sexuales mayor o igual a 3, se ha relacionado con la presencia de anormalidades
de células epiteliales y se considera que dicho número de compañeros es una medida sustitutiva y relativa de
exposición a la infección por VPH. En este sentido, se evidenció que 50% de las pacientes con reporte negativo
para neoplasia y 50.7% negativo para neoplasia asociado a microorganismo y/o cambios reactivos refirieron
solo un compañero sexual. Mientras que 44.4% de quienes presentaron células epiteliales anormales
presentaron antecedentes de 2 parejas sexuales y 27.8% 3 o mas, hecho tal que se asemeja a lo expuesto por
Fernández y colaboradores (2001), donde 57% de pacientes con LIEbg tuvieron 2 compañeros sexuales al igual
que 72.7% de las pacientes con LIEbg en el estudio presentado por Giagtzidakis y colaboradores (2.001)
(62,63).
Igualmente, múltiples investigaciones a nivel mundial y nacional destacan el riesgo del hábito tabáquico para el
desarrollo de patologías neoplásicas, entre ellas el cáncer de cuello uterino, es así que en la muestra estudiada
se indagó sobre el hábito tabáquico activo, encontrando que 53.8% de las pacientes con resultado negativo
para neoplasia y 57.3% negativo para neoplasias asociado a microorganismos y/o cambios reactivos no
presentaron este factor de riesgo, mientras que 50% de las pacientes con células epiteliales anormales refirieron
hábito tabáquico activo, situación similar a la encontrada por Cadavid y colaboradores (2004) donde 18.43% de
las pacientes con anormalidad de células epiteliales eran fumadoras (64).
Por otro lado, la Sociedad Americana de Cáncer recomienda que las mujeres que hayan iniciado su vida sexual
se sometan a un frotis de Papanicolau una vez al año y el incumplimiento de esta medida designa un inadecuado
control citológico, en tal sentido en este parámetro se presentó que 59.6% de las pacientes con reporte negativo
para neoplasia y 50.7% negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos referían un
control inadecuado de mas de dos años, a diferencia de 55.6% de las pacientes con células epiteliales
anormales quienes mantenían un adecuado control citológico, lo cual contraría lo descrito por La Fuente y
colaboradores (2001) quienes evidenciaron que 92.35% de las pacientes con anormalidades de células
epiteliales presentaban un control citológico de mas de 2 años sin realizarse la prueba (65).

�En lo referente al antecedente de alteración citológica previa se señala que uno de los determinantes es el de
infección por el Virus de Papiloma Humano u otro tipo de anormalidad de células epiteliales, sin embargo, se
expone que alteraciones infecciosas se corresponden igualmente con cambios sensibles a nivel celular en el
cérvix y determinan alteraciones que en algún momento modifican la estructura epitelial, por lo tanto, cualquier
reporte de alteración citológica se valora como significativo. En este estudio 71.2% de las pacientes con reporte
negativo para neoplasia, 69.3% negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos y
55.6% con células epiteliales anormales no presentaron alteración citológica previa, lo anterior demuestra
relación con lo expuesto por La Fuente y colaboradores (2.001) y Fernández (2003) donde este factor no resultó
determinante del resultado citológico reciente (66,67).
En esta evaluación, 59.6% de las pacientes con reporte negativo para neoplasia, 72% negativo para neoplasia
asociado a microorganismo y/o cambios reactivos y 55.6% con células epiteliales anormales presentaron el
antecedente de consumo de anticonceptivos orales (ACO) por mas de tres años continuos, lo cual se comprara
con lo presentado por Castañeda y colaboradores (1998), quienes refieren en su estudio que 17.9% de las
pacientes con células epiteliales anormales presentaron uso de ACO por mas de tres años, al igual que 12.7%
con reporte negativo para neoplasia (68).
Con respecto al antecedente oncológico de cuello uterino familiar de primera línea, en este análisis 90.4% de
quienes obtuvieron reporte negativo para neoplasia, 80% negativo para neoplasia asociado a microorganismos
y/o cambios reactivos y 83.3% con células epiteliales anormales no presentaron este antecedente familiar
oncológico, lo cual refleja analogía con los resultados de Agüero y colaboradores (2001) en su estudio en el
área de influencia del Ambulatorio Urbano Tipo I “Nuevo Barrio” donde 69% de las pacientes con reporte
negativo para neoplasia y 100% con células epiteliales anormales no refirieron antecedente oncológicos de
cuello uterino familiar (69).
Asimismo, el estrato socioeconómico bajo determina alteraciones citológicas en el marco de la escasa
accesibilidad a programas citológicos y marcado desinterés por desinformación. Se encontró según la
clasificación Graffar Modificado que 61.5% de las pacientes con resultado negativo para neoplasia, 54.7%
negativo para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos y 55.6% con células epiteliales
anormales pertenecían al estrato IV hecho tal que se correlaciona con el análisis de la Fuente y colaboradores
(2.001) en donde 60.4% negativo para neoplasias y 100% con células epiteliales anormales pertenecían al
estrato socioeconómico IV (70).
En este orden de ideas, el nivel de conocimiento sobre control y prevención de patología preinvasora e invasora
de cuello uterino se presenta como un factor de riesgo asociado a la falta de información sobre la naturaleza y
necesidad del estudio citológico anual así como las condiciones predisponentes para ciertas alteraciones en el
cuello uterino. Se evidenció que 51.9% de quienes tuvieron reporte negativo para neoplasias y 45.3% negativo
para neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos presentaron un nivel de conocimiento bueno
mientras que 66.6% con células epiteliales anormales reporto nivel regular seguido de 16.7% con nivel malo,
así pues se plantea correlación con lo expuesto por Carrascal (1995), en cuanto a que el déficit de información,
condiciona ignorancia y consecuente desinterés por la asistencia a programas de estudio citológico además de
predisposición a alteraciones de células epiteliales (71).
Resumen
Se desarrolló un estudio analítico de prevalencia para determinar la frecuencia de hallazgos citológicos y su
relación con algunos factores de riesgo para patología preinvasora e invasora de cuello uterino en una muestra
de 145 pacientes escogidas por muestreo no probabilístico accidental. Se evaluaron características citológicas
del cuello uterino y se aplicó un instrumento de recolección de datos tipo encuesta con base en el análisis de
factores de riesgo. Obteniendo: 35.9% con reporte citológico negativo para neoplasia, 51.7% negativo para
neoplasia asociado a microorganismos y/o cambios reactivos y 12.4% con células epiteliales anormales. De los
reportes negativo para neoplasia asociado a microorganismos 57.3% correspondieron a vaginosis bacteriana y
de células epiteliales anormales, 77.8% LIEbg y 22.2% ASC-US. En las pacientes con reporte negativo para
neoplasia predominó el grupo de edad entre 20 y 44 con células epiteliales anormales el grupo de 44 a 64 años
(55.6%). De las pacientes con células epiteliales anormales, 83.3% eran multigestas, 77.8% multíparas, 77.8%
con sexarquia temprana, 27.8% antecedente de 3 o más compañeros sexuales, 50% con hábito tabáquico
activo, 44.4% inadecuado control citológico, 44.4% alteraciones citológicas previas, 55.6% refirieron uso de
anticonceptivos orales por mas de 3 años, 83.3% sin antecedentes oncológicos familiares, 55.6% pertenecían
al estrato socioeconómico IV, 66.6% demostraron un nivel de conocimiento regular sobre patología cervical y

�factores de riesgo. Finalmente, se evidenció alta prevalencia de patologías preinvasoras asociadas a múltiples
factores de riesgo, develando la necesidad de programas educativos y pesquisa permanente.
Palabras clave: alteraciones citológicas, factores de riesgo, patologías preinvasoras e invasoras.
Abstract
An analytical study of prevalence was developed to determine the frequency of cytological findings and its
relation with some factors of risk for preinvader and invader pathology of uterine neck in a sample of 145 patients
chosen by accidental non probabilistic sampling. Cytological characteristics of the uterine neck were evaluated
and the analysis of risk factors was applied to an instrument of data compilation. Obtaining: 35.9% with negative
cytological report for neoplasia, 51,7% negative for neoplasia associated to microorganisms and/or reactive
changes and 12,4% with abnormal epithelial cells. Of the reports negative for neoplasia associated to
microorganisms 57,3% they corresponded to bacterial vaginosis and of abnormal epithelial cells, 77,8% LSIL
and 22,2% ASC-US. In the patients with negative report for neoplasia the group of age between 20 and 44 with
abnormal epithelial cells predominated the group of 44 to 64 years (55.6%). Of the patients with abnormal
epithelial cells, 83,3% were very gestation, 77,8% very pregnant, 77,8% with sexuality early, 27,8% antecedent
of 3 or more sexual companions, 50% with active tabaccoism, 44,4% inadequate cytological control, 44,4%
previous cytological alterations, 55,6% referred use of oral contraceptives by but of 3 years, 83,3% without
familiar oncology antecedents, 55,6% belonged to socioeconomic layer IV, 66,6% demonstrated to a level of
regular knowledge on cervical pathology and factors of risk. Finally, discharge was demonstrated prevalence of
preinvading pathologies associated to multiple factors of risk, revealing the necessity of educative programs and
permanent search.
Key words: cytological alterations, factors of risk, preinvading and invading pathologies.
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�VALIDACIÓN DE UN MÉTODO PARA LA DETERMINACIÓN DE
ÁCIDO BENZÓICO EN PRODUCTOS LÁCTEOS
Aurora de J. Garza,
Lidia R. Naccha, Lorenzo Heyer, Noemí Waksman y Norma C. Cavazos
Departamento de Química Analítica. Facultad de Medicina. Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey,
N.L.,
México)
E-mail: nocavazos@yahoo.com
Introducción
El avance tecnológico ha permitido incrementar la vida en anaquel de los alimentos
lácteos, utilizando tratamientos térmicos, la pasteurización, así como mediante el
empleo de conservadores.
Los conservadores empleados en productos lácteos son: formaldehído, agua
oxigenada, ácido salicílico, ácido benzoico, ácido paraoxibenzoico y ácido bórico.
De éstos, el más utilizado es el ácido benzoico (AB) (1).
En forma natural, el AB se encuentra en la canela, el clavo, las ciruelas (0.05%),
otras frutas y en algunas flores. La forma no disociada del ácido es la que presenta
actividad antimicrobiana principalmente contra bacterias y levaduras y, en menor
grado, contra mohos, de tal manera que el pH tiene un efecto decisivo en su efectividad; se observa que a pH
menor de 4.0 existe una proporción alta sin disociar (94%) por lo que su intervalo óptimo de acción es a valores
de pH de 2.5 a 4.0.(2). El ácido benzoico puede encontrarse en alimentos en su forma ácida ó como benzoato
de sodio.
La Administración de Alimentos y Drogas (FDA) define la dosis de referencia oral (RfD) como la cantidad de un
agente químico que una persona adulta de 70 kg puede asimilar diariamente,
durante 70 años, sin que exista un efecto adverso en la salud. Esta misma agencia estableció una dosis de
referencia oral de 4.4 mg/kg/día (308 mg diarios) de AB y estima una ingesta per cápita de 362 mg/día tanto de
AB como de benzoato de sodio, lo que equivale a una RfD de 5.31 mg/kg/día, la cual sobrepasa la dosis
establecida (3). Además, si se considera a un niño con un peso promedio de 12 kg estaría recibiendo una dosis
7 veces mayor a la recomendada.
Las legislaciones vigentes autorizan el empleo de AB en bebidas refrescantes, conservas de frutas y vegetales,
jugos de frutas, galletas, productos de confitería y productos lácteos, pero prohíben su adición en leche fresca.
Se permite su uso en un intervalo de concentración de 0.05 a 0.1% en peso como benzoato de sodio. Este
porcentaje esta basado en la RfD para la población adulta, mas no para la población infantil (4).
El AB es considerado como una sustancia GRAS (generalmente reconocida como segura), ya que no causa
problemas de toxicidad en el hombre cuando se ingiere en las concentraciones normales. Sin embargo, la
literatura reporta que a concentraciones elevadas (100 veces más la RfD) puede causar irritación del tracto
digestivo y en situaciones extremas convulsiones epileptiformes (5). Por otro lado, no existen estudios de riesgo
carcinogénico por exposición oral (6).
Diferentes métodos han sido desarrollados para la determinación de AB en alimentos, entre los que se
encuentran la Cromatografía en Capa Fina (CCF) (7), la Espectrofotometría Ultravioleta (UV) (8), la
Cromatografía de Gases (CG) (9) y la Cromatografía de Líquidos de Alta Resolución (CLAR) (10-15). De estos
métodos, la CLAR es la técnica más utilizada para la determinación de AB en diferentes alimentos y otros
productos.
El objetivo general del presente trabajo fue el desarrollo de un método analítico para la determinación de AB en
diferentes productos lácteos con la finalidad de constatar que los niveles de concentración del mismo se
encuentran dentro del permitido por la Norma Oficial Mexicana (NOM-091-SSA1-1994) (16).
Material y Métodos

�Equipo
Cromatógrafo de Líquidos de Alta Resolución Beckman System Gold, con bomba modelo 126 y detector de UV
visible con arreglo de diodos modelo 168. Fase estacionaria columna Fase inversa C18 Beckman Ultrasphere
ODS de 150 mm x 4.6 mm y 5 mm de tamaño de partícula. Cartuchos Sep-Pack C18 (Waters). Longitud de onda
de detección de 230 nm. Volumen de inyección de 20 mL.
Estándares y solventes
Estándar de AB grado analítico marca Fisher (99.9% de pureza). Los solventes agua, metanol (MeOH) y
acetonitrilo (AcCN) fueron grado HPLC marca Fisher. Se prepararon las siguientes soluciones a partir de
reactivos obtenidos todos de los laboratorios Merck: HC2H3O2 (HAcO) 1M a pH de 4.5 y 4.2, H2SO4 al 10%
(v/v), K4Fe(CN)6 al 15 %, Zn(C2H3O2)2 al 30%, HCl al 50% (v/v), NaOH 0.1 M
Condiciones Cromatográficas
Para llevar acabo la determinación de AB en los productos lácteos se procedió previamente a desarrollar y
validar un método analítico. Para establecer las condiciones de análisis cromatográfico se trabajó con el
estándar de 60 mg/L, empleando un diseño factorial en donde se mantuvo constante la fase estacionaria y la
longitud de onda de detección a 230 nm. Las variaciones se realizaron en la composición de la fase móvil y la
velocidad de flujo. Las fases móviles que se probaron fueron las siguientes: a) HAcO 1 M a pH de 4.2-MeOH
60:40 b) HAcO 1 M a pH de 4.5-AcCN 80:20 c) Buffer de fosfatos 0.05 M a pH de 2.3-AcCN 60:40. Igualmente
se probaron tres velocidades de flujo a 1.0, 1.3, y 1.5 mL/min. El diseño factorial que se empleo, para las
diferentes condiciones experimentales de análisis cromatográfico se muestra en la Figura 1. Las mejores
condiciones cromatográficas se seleccionaron en base al Número de platos teóricos (N), al factor de capacidad
(k´) y al factor de asimetría (FA); los cuales fueron calculados a partir de los picos cromatográficos (17).
Tratamiento Previo de la muestra y extracción en fase sólida
Las muestras fueron sometidas a dos etapas de procesamiento: la primera de tratamiento previo y la segunda
de extracción en fase sólida, empleando cartuchos Sep-Pack C18. Dos métodos de tratamiento previo de la
muestra fueron probados, el método de desproteinización ácida y el método de ultrasonido.
Método de ultrasonido
Una muestra de 20 mL o 20 g se mezcló con 25 mL de NaOH 0.1 M y se sometió a ultrasonido por 15 minutos,
se ajustó a un pH de 8 con HCl al 50%, para posteriormente someterla a desproteinización con 2 mL de
ferrocianuro de potasio al 15% y 2 mL de acetato de zinc al 30%, enseguida se filtró al vacío, el filtrado se llevó
a pH de 1 y de 3 con HCl al 50% y finalmente se aforó a 50 mL con agua grado HPLC (filtrado A).
Método de desproteinización ácida
Una muestra de 100 mL o 100 g se sometió a reflujo por 30 minutos con 15 mL de H2SO4 al 10%, 10 mL de
ferrocianuro de potasio al 15% y 10 mL de acetato de zinc al 30%. La muestra digerida se filtró en embudo
Buchner con papel filtro Wathman 40. El filtrado fue llevado a pH de 1o 3, según el caso, empleando NaOH al
10% y finalmente se llevó a un volumen de 50 mL con agua grado HPLC (filtrado B).

�*FM: fase móvil
Figura 1. Diseño factorial empleado para establecer las condiciones experimentales
análisis cromatográfico.

de

Extracción en fase sólida
Los filtrados de muestra obtenidos por estos métodos fueron sometidos a la segunda etapa de extracción en
fase sólida, durante la cual se probaron dos valores de pH del filtrado (1 y 3) antes de pasarlo por el cartucho
de extracción, así como dos volúmenes de elución (1 y 3 mL) con AcCN. El proceso consistió en activar los
cartuchos con 3 mL de metanol, enseguida se acondicionó con 5 mL de agua, posteriormente se pasaron los
filtrados obtenidos de la muestra, se lavó con 5 mL de agua y finalmente se eluyó con AcCN. El esquema de
trabajo se muestra en la figura 2. Las mejores condiciones de tratamiento previo y extracción en fase sólida se
seleccionaron en base al porcentaje de recuperación y de reproducibilidad.
Validación
El método desarrollado fue validado tanto para el sistema como para el método, con los siguientes parámetros:
linealidad, precisión, límite de detección (LD), límite de cuantificación (LQ), exactitud y robustez.
Sistema Cromatográfico
Se prepararon estándares en un intervalo de concentración de 4 a 200 mg/L. Cada estándar se analizó por
quintuplicado. Para determinar la linealidad se calculó el factor de respuesta (FR), el cual se define como la
relación de la respuesta del detector sobre la concentración, y la desviación estándar relativa (RSD) de los
factores de respuesta (FR) obtenidos. Así mismo, se determinó el coeficiente de correlación lineal (r) a partir de
los datos de la curva. Los límites de detección y cuantificación se calcularon considerando, para el límite de
detección, tres veces la desviación estándar del blanco, y para el de cuantificación diez veces esta desviación,
para lo cual se aplicó el método descrito por Quattrochhi (18). Para evaluar la precisión del sistema se analizó
el estándar de AB de 60 mg/L el cual se inyectó en cinco ocasiones consecutivas durante tres días y, con los
datos de área del pico, se calculó la RSD.

�Figura 2. Diseño factorial para establecer las diferentes condiciones experimentales para el tratamiento previo
de la muestra y extracción en fase sólida.
Método
La precisión del método se realizó tomando 10 muestras de un producto lácteo las cuales fueron procesadas
de acuerdo con el método validado. Estas muestras se analizaron y de los cromatogramas resultantes se
tomaron los datos de tiempo de retención y área del pico. La exactitud se obtuvo en base al porcentaje de
recuperación: se tomaron ocho muestras de leche, cinco de ellas se adicionaron con 1 mL del estándar de AB
de 100 mg/L y las tres restantes no. La cuantificación se realizó con la ayuda de la curva de calibración
construida para los estándares. Para medir la robustez se realizaron pequeños cambios, tanto en la composición
de la fase móvil como en el pH del HAcO. El estándar de AB de 60 mg/L, se inyectó en 5 ocasiones consecutivas
bajo cada uno de los diferentes cambios realizados y, en cada uno de los picos cromatográficos resultantes, se
calculó k’, N y FA. Los nuevos parámetros obtenidos, se compararon con los obtenidos bajo las condiciones
cromatográficas ya establecidas empleando una prueba t de Student.
Selección de Muestras
Se decidió determinar los niveles de AB en aquellos productos lácteos de mayor consumo entre la población
del área metropolitana de Monterrey seleccionando así la leche pasteurizada, el queso Petit suise, el queso
Panela, el queso Oaxaca, el queso Chihuahua y el queso Manchego. De cada uno de estos productos se eligió
la marca más vendida en base a datos de inventario proporcionados por una importante cadena comercial del
área metropolitana de Monterrey. Se colectaron 10 muestras al azar, en diferentes establecimientos
comerciales, de cada uno de los productos lácteos a analizar, correspondientes a diferentes lotes. Las muestras
se procesaron y analizaron con el método previamente validado. Los niveles de AB de cada uno de los diferentes
productos lácteos fueron calculados y reportados en mg/L ó mg/kg (ppm)
Resultados
I.- Validación
De acuerdo con los resultados obtenidos bajo las diferentes condiciones experimentales para el análisis de AB
por CLAR la mayor eficiencia se logró empleando como fase móvil de Ácido Acético 1M pH 4.5-Acetonitrilo
80:20 a un flujo de 1.3 mL/ min.
Para la validación del método los resultados obtenidos fueron los siguientes: intervalo de linealidad de 4 a 140
mg/L, un coeficiente de correlación lineal de 0.99 y una RSD de los FR de 15. El límite de detección fue de 2
mg/L mientras que el de cuantificación se estableció en 3.11 mg/L. La precisión del sistema presentó un RSD
de 3.81 tomando como parámetro de medición el área.

�Con las condiciones cromatográficas validadas se analizaron los productos seleccionados. La leche fue el
primer producto que se analizó aplicando el esquema mostrado en la Figura 1.
La Tabla 1 muestra los porcentajes de recuperación del AB bajo las diferentes condiciones probadas. El método
de tratamiento previo de ultrasonido resultó ser mejor que el de digestión ácida, tanto en la recuperación (67%)
como en la reproducibilidad (RSD 3.3). El ajuste del pH antes de realizar el proceso de extracción en fase sólida,
así como el volumen de elución, mostraron un importante efecto, con un incremento en la recuperación a pH de
1 y con 1 mL de AcCN para la elución.
El método cromatográfico resultó ser poco robusto ya que cuando se realizaron pequeñas variaciones, tanto en
la composición de la fase móvil, como en el pH de la misma, se obtuvieron diferencias estadísticamente
significativas tanto en los tiempos de retención como en el número de platos teóricos (eficiencia del método).
Tabla 1. Porcentajes de Recuperación del ácido benzoico bajo las diferentes condiciones de tratamiento
previo y extracción en fase sólida.

II.- Niveles de AB
Los niveles de AB determinados en leche y quesos se muestran en la Tabla 2. En la leche analizada no se
detectó señal de AB y en el queso petit suisse los niveles encontrados sobrepasan los límites máximos
permisibles. Los coeficientes de variación en todos los casos fueron menores del 20%, estos resultados cumplen
con las guías de validación de métodos analíticos de la FDA (19).
Tabla 2. Niveles de AB en leche y quesos.

En la Figura 3 se muestran los cromatogramas obtenidos de cada uno de los productos lácteos, donde se
observa que la señal del AB aparece a un tiempo de retención de 2.8 minutos.

�Figura 3. Cromatogramas de productos lácteos: a) leche, b) Queso Petit suisse dilución 1:5, c) Queso
Panela, d) Queso Oaxaca, e) Queso Chihuahua y f) Queso Manchego (el eje de las ordenadas
corresponde a la absorbancia y el de las abscisas al tiempo en minutos). Tiempo de retención de AB 2.8
minutos.
Discusión y Conclusiones
Hemos encontrado estudios similares de determinación de ácido benzoico en diferentes productos. Por ejemplo,
Tfouni y Toledo, en un estudio realizado en Brasil, determinaron los niveles de benzoatos en bebidas
carbonatadas, jugos de frutas, margarinas y productos lácteos como el queso y el yogur. Todos los productos
presentaron niveles dentro de los intervalos permitidos (20). En nuestro caso, decidimos enfocarnos en
productos lácteos ya que no existen métodos oficiales descritos para el análisis de ácido benzoico en este tipo
de matriz. De manera que se decidió desarrollar un método y establecer las condiciones tanto para el tratamiento
de la muestra (derivados lácteos) como para su análisis cromatográfico. Para el tratamiento de las muestras se
modificaron las condiciones descritas por Riva Reyero (21).
Se optimizaron condiciones cromatográficas y se compararon con fases móviles referidas en la literatura (22,
23, 24). Nuestros resultados mostraron mejor eficiencia, un mayor factor de capacidad y un factor de asimetría
más cercano al valor de 1 (pico cromatográfico más simétrico) con la fase móvil de ácido acético pH 4.5 –
acetonitrilo.
Con respecto a los resultados de validación, de acuerdo a la FDA (Food and Drug Administration) y a la EPA
(Enviromental Protection Agency), una curva de calibración se considera lineal cuando el coeficiente de
variación de los FR es menor a un 20%. En nuestro caso, esto se cumplió solo hasta el estándar de 140 mg/L,
por lo que consideramos el intervalo de 4 a 140 mg/L.

�De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-091-SSA1-1994 (25) la leche no debe contener AB como
conservador. Sin embargo, y debido a que en la actualidad presenta fechas de vencimiento amplias, decidimos
verificar la ausencia de AB.
El esquema de tratamiento previo de la muestra y de extracción en fase sólida fue diseñado para tratar de
obtener el mayor porcentaje de recuperación con las menores interferencias por parte de la matriz de la muestra
(productos lácteos). Para la selección de las condiciones y en base al porcentaje de recuperación y de precisión,
se trabajó con la leche. Seleccionamos este producto ya que, por un lado, no se encontró ácido benzoico al ser
analizado y, por otro lado, resultó ser una matriz relativamente sencilla en comparación con los otros productos
seleccionados.
Al utilizar el método de desproteinización con calentamiento a reflujo por 30 minutos, y un pH de 3 para la
extracción, se obtuvieron menores porcentajes de recuperación con respecto a la utilización de ultrasonido y un
pH de 1 para la extracción en fase sólida. Estos resultados son debidos a que durante la desproteinización ácida
probablemente se pierde algo de ácido benzoico; por otro lado, a menor pH es mayor la proporción de ácido
benzoico sin ionizar y, por tanto, mayor la retención en el cartucho de extracción, por ello es que a pH de 1 se
obtuvo un mayor porcentaje de recuperación con respecto a un pH de 3.
Tal como lo establecen las guías de validación de la FDA para un método analítico, la recuperación no
necesariamente debe ser de un 100%, pero los resultados deben ser consistentes, precisos y reproducibles
(26). En nuestro caso, la recuperación obtenida fue de un 67.6% y los resultados de precisión (RSD 3.26)
permitieron proceder a procesar las muestras y cuantificar los niveles de AB en los diferentes productos lácteos.
Se aplicó el factor de corrección correspondiente a los resultados obtenidos para obtener la concentración real
de AB.
Los quesos analizados (Panela, Oaxaca, Chihuahua y Manchego), presentaron niveles de AB dentro de los
límites establecidos por las Normas. Sin embargo, en el queso tipo Petit suisse, de alto consumo por la población
infantil, se encontraron concentraciones de AB 1,124.4 mg/kg (0.27 %), valor que sobrepasa la concentración
máxima permisible de este conservador en alimentos (0.05 a 0.10 %) (27). Este producto es consumido
principalmente por infantes, pero las concentraciones máximas permisibles son calculadas en base a la dosis
de referencia oral (RfD) la cual se establece considerando un adulto de 70 kg.; por lo tanto la concentración de
AB encontrada en el queso tipo Petit suisse es mas de diez veces lo recomendado por la FDA. Es importante
considerar este hallazgo que podría causar problemas de salud en la población infantil, siempre y cuando se
abuse en el consumo de este producto.
Por todo lo anterior se puede concluir que se optimizó y validó un método cromatográfico para la determinación
de ácido benzoico en productos lácteos. Debido a lo complejo de la matriz, fue necesario probar diferentes
condiciones hasta obtener los mejores resultados de reproducibilidad y exactitud. Los niveles de este
conservador en los productos lácteos analizados están dentro de los niveles permitidos excepto para el queso
tipo petit suisse.
Resumen
Se realizó la determinación de Ácido Benzoico (AB) en diferentes productos lácteos con la finalidad de verificar
que cumplan con los límites permitidos por la normatividad mexicana. El método utilizado fue la Cromatografía
de Líquidos de Alta Resolución. Todos los quesos analizados estuvieron dentro de los límites (0.05 a 0-1%),
excepto el tipo Petit suisse con un 0.27%. A pesar de que el AB es considerado como una sustancia segura, es
importante tomar en cuenta este resultado, ya que su consumo en exceso puede causar irritación en tracto
digestivo, así como una sensibilización química.
Palabras clave: ácido benzoico, productos lácteos, conservadores, ácido benzoico por HPLC, validación.
Abstract
Benzoic Acids levels (AB) in dairy products were determinate by HPLC. Mexican regulations allow the use of AB
as an additive for these products at concentrations ranging from 0.05 to 0.1%. All the cheeses analyzed were
inside this range except the Petit Suisse which showed 0.27%. It must be noted that even though AB is a
substance generally regardless as safe, high doses can produce digestive irritation and chemical sensitising.

�Key words: Benzoic acid, dairy products, conservatives, benzoic acid by HPLC, validation.
Referencias
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22. AOAC. Official Method 967.15, Op.cit.
23. Suárez M.A., et. al., Op.cit.
24. Mannino S. and M.S. Cosio, Op.cit.
25. Norma Oficial Mexicana NOM-091-SSA1-1994, Op.cit.
26. Guidance for Industry Bioanalytical Method Validation, Op.cit.
27. Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario, Op.cit.

�DESARROLLO DE UN INSTRUMENTO PARA LA EVALUACIÓN DE
LOS PROGRAMAS DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN CIENCIAS DE LA
SALUD
Francisco Domingo Vázquez Martínez*, Alfredo Feria Velasco**, Leticia Moriel Corral***, Marco Palma Solís****
y
Liliana
Tijerina
González*****.
*Instituto
de
Salud
Pública
de
la
Universidad
Veracruzana
(Xalapa,
Ver.
México)
**Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara
(Guadalajara,
Jal.,
México)
***Facultad de Enfermería y Nutriología de la Universidad Autónoma de Chihuahua (Chihuahua, Chih., México)
****Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán (Mérida, Yuc., México)
*****Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: dvazquez@uv.mx
Introducción
Entre los cometidos más importantes de la Salud Pública está el
promover de manera permanente la mejoría de los servicios de
salud que recibe la población. Indudablemente la calidad de los
servicios de salud tiene entre sus determinantes más importantes
la preparación y trabajo del personal que labora en el sector salud
y particularmente en el que tiene una formación profesional, como
enfermeras, médicos, nutriólogos, odontólogos, optometristas,
psicólogos, químicos y salubristas, entre otros. Por lo anterior
cualquier esfuerzo por mejorar la calidad de los programas de
formación de personal para la salud, necesariamente habrá de
tener una repercusión favorable en la calidad de los servicios que
se ofrece a la población. Desde este punto de vista resulta
impostergable para la Salud Pública, como disciplina y quehacer, impulsar y sistematizar la evaluación de los
programas de educación superior en ciencias de la salud. El propósito inmediato es diagnosticar los problemas
existentes en los programas educativos e instrumentar las acciones necesarias para su corrección; el fin último
es que la población reciba una atención cada vez mejor a sus necesidades de salud.
Los programas de educación superior ejercen una determinación doble sobre la calidad de los servicios de
salud. La primera, por la calidad técnica y humana de sus egresados y, segunda, porque parte importante del
proceso educativo de los profesionistas de la salud se realiza en los propios servicios.
Es importante resaltar que por el hecho de que los procesos de enseñanza aprendizaje de los futuros
profesionistas de la salud se realicen en los propios servicios de salud hay una influencia reciproca entre la
calidad de los programas educativos y la de los servicios de salud. Así, en instituciones de salud donde los
servicios que se ofrecen sean deficientes es poco probable que se realicen procesos educativos de calidad y,
viceversa, donde los procesos educativos son deficientes es casi seguro que los servicios de salud tengan una
calidad baja.
Los procesos de evaluación de instituciones y programas de educación superior en México se han venido
realizando desde hace aproximadamente 15 años. Durante este tiempo, dichos procesos han puesto en
evidencia sus virtudes y promovido la superación constante de las instituciones y de los programas educativos.
Sin embargo, es importante considerar la oportunidad que hay de mejorarlos, puesto que se han identificado
debilidades (1,2,3) que es necesario afrontar y resolver. Al igual que en otros países (4,5), entre las flaquezas
de la evaluación, en el área de ciencias de la salud, en México está la vaguedad de criterios de acreditación, la
falta de un método sistemático de recopilación de datos y la irregularidad de los mecanismos de análisis y
validación de la información recogida. A partir de estas consideraciones, surge la inquietud de contar con
instrumentos de evaluación, cada vez más válidos, cuya contribución al mejoramiento de los programas de
educación superior y al de los propios procesos de evaluación de programas sea significativamente mayor.
La construcción del instrumento

�El instrumento, al que se refiere este trabajo, sirve para evaluar programas de educación superior en ciencias
de la salud (los programas de educación superior en ciencias de la salud comprenden los niveles 5 y 6 de la
Clasificación Internacional Normalizada de la Educación, 1997 en enfermería, medicina, nutrición, odontología,
optometría, química en relación con la salud, salud pública y terapia física y rehabilitación). Para su construcción
se partió de la definición conceptual de programa de educación superior (6). Esta definición se resume en que
un programa de educación superior tiene tres componentes: el Fundamental, el Sustantivo y el de Apoyo. Cada
uno de los componentes está integrado por diversos elementos. Los elementos del componente Fundamental
son: la justificación y el perfil del egresado; los del Sustantivo: perfil de primer ingreso, plan de estudios y
programas de unidades didácticas y los del componente de Apoyo: administración y recursos. En este modelo
se destaca e insiste en que un programa educativo es algo más que la agregación o adición simple de los
componentes y elementos mencionados, para que realmente se integre y defina un programa de educación
superior es fundamental que todos sus componentes se estructuren alrededor de un propósito común: el logro
del perfil del egresado.
En la elaboración del instrumento intervinieron nueve profesionistas del área, de igual número de universidades
mexicanas, todos con experiencia de por lo menos diez años como docentes o responsables de programas
educativos. Se elaboró un primer borrador del instrumento a partir de la definición conceptual mencionada y
después se hicieron rondas sucesivas con los nueve expertos, hasta lograr una versión en la que todos
estuviesen de acuerdo. Así se logró una primera presentación del instrumento.
La primera versión del instrumento se utilizó en la evaluación de más de cien programas educativos. Después
de esta primera etapa, se realizó una evaluación y se corrigió el instrumento de acuerdo con los comentarios y
sugerencias hechos por profesores e investigadores del área de la Salud, de prácticamente todo México; así se
obtuvo una segunda versión que es a la que se refiere este artículo.
Los contenidos
Para establecer la validez de contenido del instrumento referido se describen a continuación la clasificación de
los ítemes que lo integran (Ver Tabla 1). Es importante aclarar que el que un ítem se clasifique en una u otra
categoría no excluye el que tenga características de los otros tipos.
Tabla 1. Tipos de ítemes teóricos y que integran el instrumento de evaluación de programas de
educación superior en ciencias de la salud de acuerdo con los componentes y elementos que definen
un programa de educación superior.

Componente

Elementos

Tipos teóricos de
ítemes

Tipos de ítemes presentes en el
instrumento

Fundamental Justificación
Perfil de egreso

Estructurales
Filosóficos
De Relación

Estructurales
Filosóficos
De Relación

Sustantivo

Perfil de ingreso
Plan de estudios
Unidades
didácticas

Estructurales
Filosóficos
De Relación

Estructurales
De Relación

Apoyo

Administración
Recursos

Estructurales
Filosóficos
De Relación

De Relación

Los ítemes estructurales
Los ítemes Estructurales son los que evalúan los elementos que integran y definen a un programa de educación
superior. Según esta definición, si los programas tienen una calidad mínima, deben tener: perfil de egreso, perfil

�de ingreso, plan de estudios, unidades didácticas, recursos y administración; por ello, su evaluación es
obligatoria.
Si un instrumento de evaluación no tiene ítemes Estructurales referidos a cada uno de estos elementos
disminuye su validez de contenido, lo mismo que si explora elementos que no son parte de un programa de
educación superior.
Los ítemes Estructurales del componente Fundamental exploran, entre otros aspectos: definición del perfil del
egresado, evaluación del perfil del egresado y logro del perfil del egresado. Ejemplos de lo que los ítemes
Estructurales del componente Sustantivo evalúan son: la definición del perfil del alumno de primer ingreso, la
evaluación del perfil de ingreso, la estructura del plan de estudios, la estructura de las unidades didácticas, el
cumplimiento y la evaluación de las unidades didácticas, la evaluación del aprendizaje de los alumnos y la
evaluación de profesores de las unidades didácticas (Ver Anexo 1).
Los ítemes filosóficos
Los ítemes Filosóficos se orientan a la evaluación de las diferentes modalidades filosóficas y pedagógicas que
pueden adoptar un programa de educación superior y, en particular, cada uno de sus elementos.
Los aspectos filosóficos son los que caracterizan y dan identidad a los programas. Por ejemplo, todos los
programas deben tener perfil de egreso explícito, sin embargo, cada uno de ellos debe determinar los atributos
del mismo; algunos harán énfasis en la formación profesional, otros en la social, algunos más procurarán educar
de manera integral. Respecto a los planes de estudios, algunos los harán flexibles, otros rígidos, algunos lo
organizarán en módulos, otros en asignaturas, etc..
En este sentido, la evaluación de un programa debe tomar en cuanta el modelo o misión que se ha fijado, la
relevancia (7) o la trascendencia (8). Sin embargo, conviene resaltarlo desde ahora, no por ello son mejores o
tienen mayor calidad unos que otros; la calidad de un programa no se debe derivar de sus características
filosóficas, sino de la coherencia que tengan todos sus elementos con éstas.
Los ítemes Filosóficos del componente Fundamental se avocan a conocer, de manera principal, la integración
del perfil del egresado y el apego del programa a la normatividad nacional e institucional. También tienen que
ver con la vinculación del programa a políticas internacionales a las que éste haya decidido adherirse. Por
ejemplo, actualmente se celebra la “Década por una educación para la sostenibilidad”, en este sentido, un
programa educativo que se sume a dicha iniciativa deberá realizar un esfuerzo para que la filosofía del
“desarrollo sostenible” se refleje en el perfil de egreso, en el plan de estudios y en todos los elementos que
definen un programa de educación superior.
Los ítemes de relación
Los ítemes Estructurales y Filosóficos de un instrumento de evaluación no son suficientes para darle validez de
contenido. De acuerdo con el modelo teórico de programa de educación superior, entre los diferentes
componentes y elementos de un programa debe haber una consecuencia lógica, que denominaremos Cadena
de Coherencias, y que si se debilita o se rompe se afecta la congruencia interna del programa. Los ítemes de
Relación son los que evalúan esta Cadena.
Todo programa de educación superior tiene como fin atender a las necesidades sociales que le dan origen y
razón de ser. A partir de estas necesidades sociales se empiezan a construir los diversos elementos de un
programa con el propósito de que los resultados del mismo atiendan a dichas necesidades. Si en algún momento
esos elementos pierden de vista su propósito inicial la Cadena de Coherencias se rompe, con lo que se hace
difícil que los resultados del programa den respuesta a las necesidades que lo justifican. Así, la justificación de
un programa es el primer eslabón, que continúa de la siguiente manera: el perfil de egreso debe ser coherente
con la justificación, el plan de estudios con el perfil de egreso, los objetivos de las unidades didácticas
(asignatura, módulos o experiencias educativas) con el plan de estudios y el perfil de egreso, los contenidos
temáticos de las unidades didácticas con sus objetivos, la metodología de enseñanza-aprendizaje con los
contenidos temáticos, los perfiles académico-profesionales de los profesores con la metodología y los
contenidos de las unidades didácticas, la infraestructura y los recursos con las necesidades de las unidades
didácticas. De esta manera, el perfil de egreso debe ser coherente con la justificación, el plan de estudios, los

�objetivos de las unidades didácticas, los contenidos temáticos, la metodología de enseñanza-aprendizaje, con
los perfiles académico-profesionales de los profesores y con los recursos y la infraestructura
La validez de contenido
La validez de contenido de un instrumento que evalúe un programa de educación superior estará dada por la
fidelidad con la que explore los componentes y elementos que integran el objeto de evaluación, esto es, el
modelo teórico de programa de educación superior; en otras palabras, por la conformidad que tengan los
capítulos o categorías de análisis del instrumento con los componentes y elementos de un programa y con sus
propiedades o características.
Si por definición, los programas están formados por los componentes Fundamental, Sustantivo y de Apoyo;
entonces, el instrumento de evaluación con el que se determinen las características de cualquier programa debe
tener capítulos que apunten a cada uno de estos componentes.
En esta lógica, y desde la perspectiva teórica, los ítemes de un instrumento de evaluación pueden ser:
Fundamentales Estructurales, Fundamentales Filosóficos, Sustantivos Estructurales, Sustantivos Filosóficos,
de Apoyo Estructurales y de Apoyo Filosóficos, y los de Relación o propios de la Cadena de Coherencias (Ver
Tabla 1).
En realidad y dado que el eje de referencia de un programa es el perfil de egreso, los ítemes Filosóficos
únicamente se hicieron explícitos en éste. La coherencia que los demás componentes y elementos deben
guardar con el perfil de egreso obliga a que en su evaluación, a través de la Cadena de Coherencias, se tome
como referencia dicha filosofía. Por ejemplo, si un programa se adhiere a la “Década por una educación para la
sostenibilidad” entonces en su perfil de egreso se harán explícitos los atributos referentes a esta filosofía; en el
componente Sustantivo se considerarán cambios o agregados al plan de estudios y a las asignaturas y
experiencias educativas; en el componente de Apoyo se verán reflejadas estas ideas, por ejemplo, en el uso de
los recursos materiales disponibles.
Así, los ítemes que evalúan el componente de Apoyo están más orientados a su relación con el logro del perfil
del egresado que a sus características estructurales. Por ejemplo, no se evalúan las características
estructurales de la infraestructura, de la administración o de los recursos financieros, sino su adecuación para
el logro del perfil del egresado y a la normatividad y filosofía del programa. En consecuencia, el instrumento
cuenta únicamente con los siguientes tipos de ítemes: Fundamentales Estructurales, Fundamentales
Filosóficos, Sustantivos Estructurales y los de Relación (Ver Tabla 1). La estructura final del instrumento se
aprecia en el Tabla 2 y en el Anexo 1.
Tabla 2. Número y tipo de ítemes que conforman el instrumento de evaluación de programas de
educación superior en ciencias de la salud.
TIPO DE ÍTEMES

NÚMERO

Fundamentales estructurales

8

Fundamentales filosóficos

2

Sustantivos estructurales

19

De relación

21

TOTAL

50

Cada uno de los ítemes está integrado por los siguientes elementos: el modelo, la fuente de información y el
procedimiento para la obtención de la misma, la escala de medición y las recomendaciones para cerrar o
eliminar la brecha entre el modelo y la situación real.
El modelo
La evaluación es, esencialmente, un proceso comparativo (9), en este sentido, para dar validez a una evaluación
es fundamental hacer explícitos los modelos, criterios, normas o referentes contra los cuales se contrasta la

�realidad. En el instrumento que se describe, el modelo apunta a la situación ideal que debe tener cada uno de
los elementos que integran un programa de educación superior (Ver Tabla 3). El modelo constituye el eje de la
evaluación dado que se convierte en el ejemplo a seguir. Por ello, cualquier instrumento de evaluación de
programas de educación superior debe hacer lo más explícito posible dicho modelo, de tal forma que los
responsables de un programa puedan decidir si el modelo que ofrece el instrumento es el que se desea y, en
consecuencia, si es conveniente o no la evaluación desde esa perspectiva.
La escala de medición de los ítemes
Para la comparación del programa evaluado con el programa ideal en cada uno de sus componentes se
estableció una escala de intervalos que va de la ausencia o carencia completa del modelo o norma existente
en el programa ideal, hasta la consecución plena de la misma, pasando por diferentes grados de cumplimiento.
El propósito de la escala de intervalos es posibilitar una evaluación más real y justa. La escala dicotómica no
permite, con frecuencia, discriminar entre un programa al que le falta poco para alcanzar el modelo establecido
en el instrumento de evaluación y otro cuya distancia del mismo sea enorme. Esto es, una clasificación
dicotómica de los programas en acreditados y no acreditados es esencialmente injusta, dado que la distancia
entre un programa acreditado y uno no acreditado puede ser mínima. Otra desventaja importante de la escala
dicotómica es que no detecta cambios ligeros en la tendencia de desarrollo y evolución de un programa. Así,
un programa puede resultar acreditado o no en dos ocasiones sucesivas sin que se detecte, por ejemplo, una
tendencia ascendente o descendente en la calidad del mismo.
La escala de intervalos permite considerar la dispersión en el cumplimiento de los modelos y realizar, en
consecuencia, una clasificación más real de los programas. Por otro lado, la evaluación longitudinal de un
programa con este instrumento permitirá detectar cambios ligeros en el desarrollo y evolución del mismo.
La escala de medición consiente evaluar cada ítem dentro de un intervalo que va de cero a siete, cuyo
significado es el siguiente: 0-1 bajo, 2-3 medio bajo, 4-5 medio alto y 6-7 alto (Ver Tabla 3).
Dado que el instrumento tiene un total de 50 ítemes y que cada uno de ellos puede ser calificado en una escala
de cero a siete, la evaluación total de un programa de educación superior en ciencias de la salud puede adquirir
un valor de cero (en el caso de que los 50 ítemes sean evaluados con cero) a 350 puntos (en el supuesto de
que todos los ítemes fuesen evaluados con siete).
El significado de este puntaje en cuanto a la calidad de un programa se puede establecer de diversas maneras;
el siguiente es un ejemplo: de 70 puntos o menos calidad muy baja, de 71 a 140 calidad baja, de 141 a 210
calidad regular, de 211 a 280 calidad alta y mayor de 280 puntos calidad óptima.
Tabla 3. Ejemplo de modelo y escala de intervalos para evaluar programas de educación superior (ítem
16 –ver Anexo 1).

�Procedimientos para la obtención de información
La validez de un instrumento de evaluación de programas de educación superior y, por lo tanto, de los resultados
de ésta, no depende únicamente de la estructura del propio instrumento, sino también de las fuentes de
información y de los procedimientos para la obtención de la misma. El propósito fundamental de explicitar y
establecer las fuentes de información en el instrumento es el de aumentar la confiabilidad (reproducibilidad) de
los resultados y evitar las discrepancias debidas a la variedad de las fuentes consultadas.
El instrumento desarrollado considera importante la obtención de información de todos los actores o
“audiencias” que participan en el programa, principalmente de alumnos, profesores y de personal directivo. Una
evaluación desarrollada desde solamente una perspectiva queda, de manera definitiva, incompleta y sesgada.
Cada uno de los ítemes del instrumento que nos ocupa tiene un inciso referido a las fuentes de información y a
los procedimientos para recoger la misma. En general, las fuentes de información utilizadas son documentos,
testimonios y observaciones realizadas directamente en campo. Como estrategias para la obtención de la
información se utilizan entrevistas a profundidad, cuestionarios estructurados para profesores y alumnos y guías
de cotejo. Esto es, se utilizan tanto procedimientos cuantitativos como cualitativos (10).
Consideraciones éticas en la evaluación de programas de educación superior
Las consideraciones éticas en la evaluación de programas de educación superior deben ser ubicadas en dos
planos; primero, en lo referente a la evaluación de los aspectos filosóficos del programa educativo, que también
lo son sociales, culturales políticos y económicos (11) y segundo, en relación con la postura filosófica propia de
la evaluación y que, consecuentemente, es la que promueve entre los programas interesados en ella.
Derivar la calidad de un programa educativo de sus características filosóficas es utilizar la evaluación como
herramienta al servicio de una forma particular de pensar y hacer la educación. En este sentido, las
características filosóficas son importantes, en la evaluación, no por sí mismas, sino para evaluar la coherencia
que todo programa de educación superior debe buscar entre sus diferentes componentes y elementos.
A lo expuesto, es importante replicar que la misión, relevancia o trascendencia de un programa pueden
obedecer a múltiples perspectivas disciplinarias, filosóficas, pedagógicas y hasta políticas. Por lo menos así se
espera que sea en un país pluricultural y democrático como México. En consecuencia, la evaluación de la
dimensión filosófica no puede ni debe estandarizarse, a riesgo de atentar contra la diversidad existente. Esto
es, aunque la dimensión filosófica de un programa es susceptibles de ser analizada, discutida y contrastada con
otras formas de pensar, no se puede establecer un modelo como referencia única. Lo contrario sería pretender
que todos los programas de educación superior tuvieran la misma razón de ser e idéntica misión. En este caso,
la evaluación perdería validez desde el punto de vista ético, dado que más allá de promover la calidad de los

�programas los estaría forzando a dar respuesta a necesidades que no son las diagnosticadas desde la
perspectiva propia y sentidas de manera genuina.
A un programa de educación superior se le puede exigir congruencia entre sus diferentes componentes, pero
no que se ajuste a una forma de pensar, de hacer las cosas o a valores específicos. Así, una vez que la filosofía
y los valores del programa quedan explícitos o implícitos en la justificación y el perfil del egresado, es importante
que el plan de estudios, los programas de asignatura y todos los demás componentes sean congruentes con
aquellos.
Aunque no se puede pretender que las características filosóficas de un programa de educación superior tengan
validez universal, es importante mencionar que lo que sí se le puede pedir a un programa es que sea
consecuente con la filosofía y los valores establecidos en la institución y en el país en que se encuentra. En
este sentido, es válido evaluar la filosofía de un programa de acuerdo con lo establecido en la normatividad
nacional. Sin embargo, es importante resaltar que lo anterior hará que el instrumento de evaluación construido
pierda universalidad. Esto no hay que olvidarlo en el momento de querer globalizar la evaluación de programas
de educación superior. En todo caso, un ejercicio de esta naturaleza debe empezar por identificar los valores
comunes y únicamente a partir de ahí desarrollar los procedimientos e instrumentos de evaluación
internacionales.
Hay que diferenciar las características filosóficas de un programa de educación superior de las tendencias
filosóficas de la evaluación propiamente dicha. De ninguna manera la evaluación puede liberarse de sus
postulados filosóficos, dado que ello significaría que la evaluación puede ser neutra y pretender que sus normas,
criterios o estándares pueden tener validez universal. Tiana (12) menciona “El proyecto de una evaluación
constituye una concreción de los propósitos que la guían, los supuestos que la inspiran, los principios
metodológicos que la rigen y los valores que la orientan. Por lo tanto, la discusión de dicho proyecto con los
destinatarios de la evaluación y los afectados por la misma es un requisito indispensable para asegurar el
carácter democrático de la operación”.
Las orientaciones y disposiciones filosóficas de una evaluación se manifiestan de manera explícita o implícita
en las normas o estándares contra los que se compara cada uno de los componentes de un programa educativo.
En cuanto a los modelos, normas o estándares de una evaluación, son tan importante la presencia de unos
como la ausencia de otros. De manera natural, la ausencia de un modelo alejará los programas evaluados de
su cumplimiento y de la corriente de pensamiento educativa a la que corresponde; la presencia de un estándar
siempre induce su cumplimiento y, en consecuencia, la conformación del programa de acuerdo con la corriente
de pensamiento educativo utilizada para la elaboración de los modelos que servirán para emitir juicios de valor.
En este sentido, es importante y obligado, desde el punto de vista ético, reconocer la evaluación como un
mecanismo para inducir y orientar el desarrollo de los programas educativos hacia una forma de ser y de
acuerdo con algunos de los valores existentes en la educación superior.
Conclusiones
La evaluación, al igual que la educación, no puede ser una actividad libre e independiente de los principios,
ideas y valores de quienes la realizan. Así, una evaluación es válida, no cuando está despojada de principios,
ideas y valores, sino cuando los hace explícitos. Por ello, la validez de un instrumento de evaluación se limita a
los programas que se inscriben dentro de una misma corriente de pensamiento.
De acuerdo con el criterio de valor asumido, los modelos fundamentales de los que parte el instrumento
elaborado para la evaluación de programas, o en otras palabras, las características que tiene el programa de
educación superior ideal contra el cual se comparan los programas reales evaluados con este instrumento son:
a) la justificación responde a las necesidades de difusión y generación de conocimiento que tiene el país y en
particular la región en la que se desarrolla; tiende a la construcción y al fortalecimiento de una sociedad plural,
democrática y respetuosa de la diversidad, b) en cuanto al perfil del egresado, es un programa que promueve
el desarrollo integral de las personas, es decir, considera, además de la formación profesional, la de todos los
demás aspectos del individuo, la pluralidad y la tolerancia; así como su capacidad para participar en la vida
pública y económica del país.

�El plan de estudios, los programas de asignatura, los recursos y la administración del programa ideal están
subordinados y orientados en todo momento al logro del perfil de egreso mostrado y, en consecuencia, a la
realización del proyecto de sociedad referido.
Con certeza, el instrumento al que se refiere este trabajo es perfectible y con el tiempo podrá mejorar. Sin
embargo, su perfeccionamiento no podrá darse fuera de la discusión y de los procedimientos establecidos en
la vida académica. En este sentido, difundirlo y exponerlo al juicio de los estudiosos es un paso obligado.
Resumen
Se elaboró un instrumento para la evaluación de programas de educación superior en ciencias de la salud en
México. El objetivo es contribuir a la mejoría continua de los procesos de evaluación y acreditación a los que
actualmente están sometidos dichos programas. Se hacen explícitos los pasos para la elaboración del
instrumento, así como sus contenidos, modelos y escalas; de igual manera, los procedimientos para la obtención
de la información requerida por el propio instrumento. Por último, se hacen breves consideraciones sobre
cuestiones éticas de la evaluación y la forma en que se abordan en el instrumento desarrollado.
Palabras clave: Evaluación de programas, Métodos de evaluación, Criterios de evaluación, Educación de
profesionales de la salud, Educación médica.
Abstract
An instrument for the evaluation of programs of allied health occupations education in Mexico was elaborated.
The objective is to contribute to the continuous improvement of the processes of evaluation and accreditation in
which these programs are put under at the moment. The steps for the elaboration of the instrument, as well as
its contents, models and scales become explicit; in the same way the procedures to obtain the information
required by the instrument itself. Finally, brief considerations are made about ethical questions of the evaluation
and the form in which they are approached in the developed instrument.
Key words: Program evaluation, Evaluation methods, Evaluation criteria, Allied health occupations education,
Medical education.
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Consultado en www.campus-oei.org/calidad/tiana.htm en febrero 2004.
ANEXO 1. Títulos de los ítemes del instrumento de evaluación de programas de educación superior en
ciencias de la salud, según componente.

Componente Fundamental
1. Justificación del programa
2. Coherencia de la justificación con la normatividad nacional
3. Integración del perfil del egresado
4. Definición del perfil del egresado
5. Congruencia del perfil de egreso con la justificación
6. Evaluación del perfil de egreso
7. Eficiencia terminal del programa
8. Deserción de alumnos
9. Aprobación de alumnos
10. Apoyo a los alumnos para lograr el perfil de egreso
Componente Sustantivo
11. Integración del perfil del alumno de nuevo ingreso
12. Definición del perfil del alumno de nuevo ingreso

�13. Evaluación del perfil del alumno de nuevo ingreso
14. Información para el nivel académico previo
15. Coherencia del plan de estudios con el perfil de ingreso
16. Coherencia del plan de estudios con el perfil de egreso
17. Coherencia interna del plan de estudios
18. Coherencia del plan de estudios con el currículo oculto
19. Carga académica del plan de estudios
20. Flexibilidad del plan de estudios
21. Estructura de los programas de las unidades didácticas
22. Exclusividad de los programas de las unidades didácticas
23. Congruencia entre objetivos y perfil de egreso
24. Correspondencia de los temas con los objetivos
25. Correspondencia de la metodología con los objetivos
26. Evaluación de alumnos
27. Validez y confiabilidad de las evaluaciones a los alumnos
28. Evaluación de las unidades didácticas
29. Cumplimiento de las unidades didácticas
30. Evaluación de la práctica docente de los profesores
31. Competencia de la planta docente
32. Productividad académica
33. Condiciones laborales de los profesores
34. Servicios del programa a la comunidad
35. Vinculación de las unidades didácticas con los servicios
36. Programa académico de servicio social
37. Vinculación con la investigación
38. Vinculación con otras unidades didácticas
Componente de Apoyo
39. Correspondencia de los recursos con las necesidades del programa
40. Adecuación de la bibiohemeroteca a las necesidades del programa
41. Calidad de los servicios de apoyo
42. Normatividad del programa
43. Coordinación del programa

�44. Distribución y explicación de información referente al programa
45. Banco de horas para el desarrollo del programa
46. Investigación sobre el programa
47. Seguimiento de egresados del programa
48. Contribución de los egresados del programa al mismo
49. Planeación del programa
50. Sistema de información del programa

�PROBLEMAS NUTRICIONALES PENDIENTES EN CHILE: ENFOQUE
DESDE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL
Dixis
Figueroa
Facultad
de
Farmacia-Universidad
de
E-mail: dixisfigueroa@gmail.com

Valparaíso

(Valparaíso,

Pedraza
Chile)

Introducción
Se entiende por Seguridad Alimentaria el acceso de todas las personas en todo
momento a los alimentos que necesitan, en cantidad y calidad, para su adecuado
consumo y utilización biológica, garantizándoles una vida activa y saludable que
coadyuve al logro de su desarrollo (1).
El término Seguridad Alimentaria puede comportarse de diferentes formas en
dependencia del nivel de organización humana. A escala regional o nacional la
Seguridad Alimentaria tiende a equipararse con la suficiencia nacional de
alimentos para cubrir las necesidades de la población, por lo que presume igual
acceso para todas las regiones o clases sociales. A escala familiar se refiere a la
capacidad de las familias para obtener los alimentos suficientes para cubrir sus
necesidades nutricionales, proceso influenciado por los precios, capacidad de
almacenamiento, influencias ambientales, etc. En el ámbito individual la Seguridad
Alimentaria implica la ingesta y absorción de nutrientes adecuados que cubran las necesidades para la salud,
el crecimiento y el desarrollo (2,3).
Componentes de la seguridad alimentaria
Considerando los niveles de organización humana, son cuatro los componentes de la Seguridad Alimentaria
(4,5):







Disponibilidad: Cantidad y variedad de alimentos con que cuenta un país, región, comunidad o individuo.
Acceso: Posibilidad que tienen los individuos o familias para adquirir los alimentos ya sea por medio de su
capacidad para producirlos y/o comprarlos o mediante transferencias o donaciones.
Consumo: Capacidad de la población para decidir adecuadamente sobre la forma de seleccionar, almacenar,
preparar, distribuir y consumir los alimentos a nivel individual, familiar, comunitario. El consumo de los alimentos
está íntimamente relacionado con las costumbres, creencias, conocimientos, prácticas de alimentación y el nivel
educativo de la población.
Utilización biológica de los alimentos: Refiere el hecho de una persona depender de la condición de salud de
su propio organismo para aprovechar al máximo todas las sustancias nutritivas que contienen los alimentos. Una
mejor utilización biológica de los alimentos depende del estado personal de salud, estilo de vida y utilización de
los servicios de salud y condiciones ambientales.
Los factores de cantidad y calidad en el concepto de seguridad alimentaria
Considerando la Seguridad Alimentaria en sus dos aspectos, cuantitativo y cualitativo, esta se manifiesta en el
acceso a una dieta nutricionalmente equilibrada, digna, suficiente y saludable para todos los individuos, durante
toda su vida. El análisis desde este punto de vista debe referir: 1- disponibilidad y acceso a alimentos para
atender las necesidades durante todos los días del año (aspecto cuantitativo) y 2- calidad de los alimentos que
se consumen (aspecto cualitativo).
La calidad de los alimentos comprende varios aspectos (6,7,8):
I. Nutricional
La alimentación debe aportar la energía y nutrientes necesarios que respondan a las recomendaciones
nutricionales. Además de la cuestión energético – proteica, debe prestarse preocupación especial con el aporte

�de aquellos nutrientes se sabe son más deficitarios en las poblaciones y con aquellos que se constituyen en
factores de riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la alimentación. En ese sentido,
la definición de parámetros físico – químicos para los alimentos es imprescindible.
II. Higiénico – sanitario
Los alimentos deben tener las características microbiológicas, microscópicas y toxicológicas apropiadas para
garantizar que no se corra ningún riesgo de agravo a la salud al consumirlo.
III. Operacional
La logística del transporte, almacenamiento, manipulación de los alimentos, etc., debe garantizar un producto
final sin daños. En este aspecto son importantes el embasado del producto, el plazo de vencimiento, y la
disponibilidad y capacitación de la mano de obra.
IV. Conceptual
Este aspecto preconiza que la alimentación tiene que ser apetitosa, agradable y estimular la aceptación.
V. Sensorial
Se define por las características sensoriales (apariencia, color, sabor, olor y consistencia/textura) de los
alimentos, que determinarán la aceptación final de los mismos. La aceptación es el aspecto que más debería
pesar, pues mismo que los demás aspectos de calidad sean atendidos, si las personas no consumen el
alimento, todos los esfuerzos habrán sido en vano.
Por lo tanto, la inseguridad alimentaria se puede presentar de diferentes maneras, todas ellas igualmente
graves. Considera a quienes comen poco por falta de ingreso; los que comen inadecuadamente porque no
ingieren los nutrientes necesarios para una vida saludable, aunque puedan ingerir la cantidad necesaria de
energía y proteínas; y también los que comen excesivamente y necesitan una reeducación alimenticia.
La seguridad alimentaria como estrategia para mejorar la nutrición
La causa principal de la inseguridad alimentaria de los hogares es la pobreza, por lo que para mejorarla es
necesario considerar tres dimensiones (9):





Suministro alimentario suficiente tanto en el país como en los hogares.
Proporcionar un grado razonable de estabilidad en los suministros de alimentos a lo largo del año y de un año
a otro.
Asegurar el acceso físico y económico de todos los hogares a los alimentos, ya sea comprándolos o
produciéndolos.
La Seguridad Alimentaria Familiar es una pero no la única condición para lograr un satisfactorio estado
nutricional de los individuos. Por tanto, una cuarta dimensión debe añadirse al cuadro anterior: la seguridad
alimentaria individual. En este contexto debe considerarse que la seguridad nutricional también depende de
factores no alimentarios que repercuten en los componentes consumo de alimentos y utilización biológica de
los alimentos (10,11).
Consumo de alimentos y la seguridad alimentaria individual
La selección y consumo de alimentos es un proceso complejo, pues se relaciona con un conjunto de estímulos
físicos, emocionales, cognoscitivos, fisiológicos y ambientales; es el resultado final de una serie de factores
como los hábitos alimentarios, el poder de compra de la familia (que agrega la renta familiar y precio de los
alimentos) y la oferta. Un análisis más detallado de estos factores se muestra a continuación (12,13):
I – Disponibilidad manifestada por tres formas diferentes:

�
o
o
o



Percibida: Mide la disponibilidad con base en tres criterios:
si se adquiere en pocos minutos
si está listo para consumir
si se consigue a cualquier hora del día en un establecimiento cercano.
Conveniencia: Término aplicado a algo que ofrece ahorro en trabajo y / o en tiempo. Por ejemplo, un alimento
que requiere mucho tiempo de preparación se considera no disponible.
Cultural: Determina no solo qué, sino también cuándo, dónde, cuánto y qué tan rápido comer.
II - Variedad (dietas monótonas hacen disminuir el consumo de alimentos, y por el contrario cuando la variedad
es grande el consumo calórico se incrementa). Los siguientes factores afectan la variedad de la dieta:











Costo: el costo obviamente juega un papel clave en la selección de alimentos, en relación inversamente
proporcional al ingreso. Mientras menos gana la familia más importancia tiene este rubro.
Influencia de los Medios: solo para tener una idea de la influencia de los medios masivos en la selección de
alimentos, tenemos dos datos impresionantes. En 1989, la industria alimentaria gastó 3.7 billones de dólares en
comerciales de TV exclusivamente. No es raro que 48 % de los americanos reporten la televisión como su
principal fuente de información nutricional. El gran problema aquí es la calidad de la información recibida por el
consumidor
Estímulos Condicionados: la acumulación de estímulos positivos y negativos asociados a los alimentos, que se
forman a través de la vida, asociando desde estados de ánimo, el clima, eventos, actividades, etc.
Emociones: las experiencias de la infancia que involucran no solo sabores, olores, sonidos, colores, texturas y
emociones asociadas a quienes nos alimentan.
Apoyo Social: la influencia social es un factor clave de lo que comemos y hacemos. Especialmente entre los
jóvenes, la presión de grupo puede influir en la selección de alimentos y en sus estilos de vida. Por otro lado, el
apoyo familiar y de los amigos es clave para modificar conductas.
Vulnerabilidad: uno de los elementos que mueve mas rápidamente a la adopción de conductas saludables es
el sentimiento de vulnerabilidad. En la medida en que nos sentimos afectados en esa medida nos sentiremos
motivados a probar nuevas conductas saludables.
Entorno: es clave en la selección de dietas y estilos de vida saludable, en la medida que el ambiente sea
propiciador y que la opción saludable sea la más fácil de tomar.
Conocimientos nutricionales y de patrones de alimentación
Utilización biológica de los alimentos y la seguridad alimentaria individual
El estado de salud de los individuos depende, entre otras cosas, del estado nutricional de los mismos, de los
conocimientos en aspectos de nutrición y salud, de la atención recibida y de las condiciones de salud e higiene
en hogares y comunidades. En este proceso influyen variados factores físicos, sociales, mentales y medio
ambientales que determinan la digestión, absorción y utilización biológica de los alimentos.
Para que la ingestión de alimentos de por resultado efectos nutritivos deseables el organismo debe estar libre
de enfermedades y principalmente de las infecciones que impactan negativamente en la utilización de los
nutrientes y la energía alimentaria. Repercuten en gran medida en el estado nutricional las enfermedades
diarreicas, respiratorias, el sarampión, los parásitos intestinales y el SIDA. Las infecciones son de por si
perjudiciales para el estado nutricional, ya que reducen el apetito, y la ingestión de alimentos, y aumentan la
demanda metabólica y las perdidas de nutrientes. La mejora en las condiciones de salud ambiental y en los
servicios de salud es necesaria para romper el complejo malnutrición – infección (14,15).
En resumen, que sean suficientemente variados, de calidad e higiénicos los alimentos (factor de consumo de
alimentos) permite a cada miembro de la familia que tenga un adecuado estado de salud (factor de utilización
biológica de los alimentos) beneficiarse desde el punto de vista nutricional de los alimentos consumidos y
contribuir con su seguridad alimentaria individual o seguridad nutricional.
Se pueden adoptar una serie de medidas normativas, en consonancia con los problemas y condiciones vigentes
en cada país, para conseguir la seguridad alimentaria. La elección de las políticas debe adaptarse a las
características propias del país en cuanto a la inseguridad alimentaria, al tipo de población que la padece
(naturaleza de los grupos vulnerables), la disponibilidad de recursos y la capacidad institucional y de
infraestructura. Sin embargo el objetivo de las políticas que se adopten debe ser garantizar a todos los hogares

�los medios para adquirir los alimentos que necesitan de forma continua y que no estén sometidos a riesgos
excesivos de fluctuaciones para obtener los alimentos necesarios (16).
Los análisis de seguridad alimentaria en Chile
La FAO publica anualmente, desde el año 1999, el informe «El estado de la inseguridad alimentaria en el
mundo», también conocido como SOFI (State of Food Insecurity), dando a conocer la estimación del número
de subnutridos en la mayoría de los países, en base a una metodología aplicada con propósitos comparativos
a todos los países. La cifra resultante es una estimación que no debe reemplazar la medición directa del
consumo de alimentos usando diferentes métodos de encuestas poblacionales, o la medición del estado
nutricional usando medidas antropométricas.
Los principales resultados del informe SOFI 2004 para Chile se muestran a continuación (17):
Indicador

19901992

2000-2002

Población total (en millones)

13,3

15,4

Número de personas subnutridas

1,100.000 600.000

Proporción o porcentaje de subnutridos sobre el total de la población

8

4

Disponibilidad de alimentos (Suministro de Energía Alimentaria, en kcal/persona/día) 2.610

2.850

Diversificación de la dieta (Proporción de alimentos no amiláceos consumidos sobre el 51%
Suministro de Energía Alimentaria Total)

55%

Educación (Índice de alfabetización)

98

99
(en
2003)

Urbanización (Proporción o porcentaje de la población urbana)

83

86

Los datos muestran el progreso en la lucha contra el hambre en Chile. Se coloca a Chile como una de las pocas
naciones que lograrán reducir en aproximadamente 50% del número de subnutridos, casi alcanzando la meta
establecida para el año 2015. En un espacio de 10 años el número de personas en esta categoría bajó de
1.100.00 personas en 90-92 (8% de la población nacional) a 600.000 (4% de la población) en 2000-2002.
La FAO también confirma la estimativa del Suministro de Energía Alimentaria, expresado en Kilocalorías por
persona y por día, calculado según la metodología utilizada por la Organización. Los datos de 2000-2002 indican
un Suministro de Energía Alimentaria de 2850 kcal/persona/día en Chile, que es similar a la disponibilidad de
2.868 kcal/persona/día en 2001, conforme cálculos de la Organización Panamericana de Salud/Organización
Mundial de la Salud.
La FAO desea enfatizar que los resultados obtenidos por Chile en la reducción de la inseguridad alimentaria en
el país, en los últimos 10 años, puede y debe servir de ejemplo para otros países de América Latina y el Caribe
que - por motivos diferentes – aún no fueron capaces de reducir el hambre y la pobreza en sus territorios.
Como se había indicado, los resultados anteriores deben acompañarse de mediciones directas del consumo de
alimentos y del estado nutricional. Todos ellos deben considerarse antes de sugerir las políticas alimentarionutricionales, para asegurar que ellos respondan a la realidad actual, se dirijan a la población más vulnerable y
contribuyan a resolver los problemas nutricionales pendientes.
En Chile existe información actualizada y representativa de su población, basada en indicadores
socioeconómicos, de salud y del estado nutricional. Los análisis muestran que la cifra de personas subnutridas
es comparable al número de personas indigentes, las que evidentemente se encuentran en riesgo de
inseguridad alimentaria. Sin embargo, resultados del estado nutricional de la población demuestran elevados
índices de sobrepeso y obesidad en los diferentes grupos etéreos, estando la subnutrición más asociada a una
dieta inadecuada desde el punto de vista de calidad (adecuación de micronutrientes) y no de cantidad (aporte
energético). La primera Encuesta Nacional en Salud (ENS 2003) indica que Chile tiene como mayor
manifestación, la carga de enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición derivadas del sobrepeso y
obesidad, en una población adulta que ha estado sometida a desnutrición temprana, evidenciada por la baja
talla (18).

�Para argumentar lo anteriormente expuesto, se hace importante analizar con mayor especificidad los
indicadores del estado nutricional disponibles y lo que representan desde el punto de vista de la salud pública
(19,20,21,22):








En niños menores de 6 años controlados por los Servicios de Salud a nivel nacional: A partir del año 1990, el
bajo peso; y a partir del año 1995 la baja talla ya no son un problema de salud pública en Chile.
En niños escolares de 1º básico de escuelas municipales y particulares subvencionadas: El bajo peso o la baja
talla tampoco representan un problema de salud pública en estos escolares. Sin embargo, existen regiones del
país que presentan comunas con cifras de bajo peso y baja talla mayores que lo normal.
En adultos: Sólo un 0.6% de los hombres y un 1.1% de las mujeres están enflaquecidos [IMC&lt; 18.5]. El total de
adultos mayores de 17 años en Chile es cercano a los diez millones, estimándose el total de adultos subnutridos
en 85.000 personas.
En adultos por su talla: En la actualidad en Chile existe un grupo importante de hombres y mujeres que muestran
evidencia de desnutrición durante etapas más tempranas del curso vital. Integrando los datos de talla baja, se
puede estimar que cerca de 3.000.000 de adultos no lograron alcanzar una talla de acuerdo a su potencial de
crecimiento en la niñez, debido en gran parte a la subnutrición temprana. En la actualidad, las consecuencias
para este grupo son el mayor riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición (obesidad,
diabetes, hipertensión e infarto al miocardio).
Entre los beneficiarios del Programa de Alimentación Complementaria del adulto mayor, administrado por los
Servicios de Salud Pública: Hay un 9.3% de hombres y un 8.6% de mujeres enflaquecidos [IMC&lt; 23.0] con
consecuencias importantes para su salud. El total de adultos mayores en Chile excede un millón y medio. Por
lo tanto, la estimación del total de subnutridos adultos mayores es de 135.000.
Líneas de acción: enfoque de seguridad alimentaria y nutricional a los problemas nutricionales
pendientes
Las políticas alimentario-nutricionales deben revisar constantemente los programas de alimentación y nutrición,
principalmente aquellos dirigidos a la población más vulnerable, para asegurar que ellos respondan a la realidad
actual y contribuyan a resolver los problemas nutricionales pendientes de su población.
Chile tiene aún importantes desafíos para lograr seguridad alimentaria para toda su población. Por tanto, las
respuestas necesarias deben conformar un cuadro donde prevalezcan hábitos de consumo alimentario
nutricional compatibles con una salud óptima a través de la vida y promoción del consumo de alimentos
saludables por parte de toda la población. Esto requiere de una adecuada disponibilidad económica para
acceder a una alimentación saludable (23).
Según los datos registrados, el problema en la accesibilidad a los alimentos radica en grupos menores: las
familias más pobres y las comunas con peores condiciones. Por su parte los problemas relacionados con una
alimentación saludable abarca tanto estos grupos menores como un grupo mayor, cada vez en aumento, que
comprende tanto los adultos mayores desnutridos como los adultos en riesgo de padecer las enfermedades
crónicas relacionadas con la nutrición.
Deben, por tanto, colocarse en marcha un conjunto de acciones, medidas y procesos, relacionados con la
higiene / inocuidad y seguridad, tendientes a evitar cualquier tipo de contaminación en la cadena alimentaria,
que impliquen un riesgo para la salud del consumidor. Se ha verificado la efectividad de diferentes sistemas que
permiten controlar la higiene y las distintas fuentes de contaminación de los alimentos. Son sistemas de
aseguramiento de la calidad tales como HACCP y normas ISO (24).
Por otro lado, y si seguimos las tendencias mundiales de la alimentación que indican un interés acentuado de
los consumidores hacia ciertos alimentos que además del valor nutritivo aporten beneficios a las funciones
fisiológicas del organismo humano, nos encontramos una nueva área de desarrollo en las ciencias de los
alimentos y de la nutrición que corresponde a la de los alimentos funcionales.
La importancia del desarrollo de proyectos en alimentos funcionales se explica por el reconocimiento que están
teniendo en relación a sus beneficios a la salud pública, su potencial económico como parte de las estrategias
de prevención de la salud pública, y por el hecho de que los consumidores han comenzado a ver la dieta como
parte esencial de la salud y para la prevención de las enfermedades crónicas como el cáncer, las enfermedades
cardiovasculares, la osteoporosis entre otras.

�De lo anterior emergen dos cuestiones básicas. La primera radica en la novedad, que implica en que además
que debemos de tener la tecnología necesaria para estos alimentos, también tenemos que preocuparnos por
las medidas legislativas necesarias y sistemas de aseguramiento de la calidad. La segunda radica en la
aceptación del público.
En relación a las organizaciones encargadas de legislar en materia de alimentos, éstas deben encontrar soporte
científico que avale los beneficios a la salud de los supuestos alimentos funcionales. En ese sentido se han
descrito esfuerzos realizados alrededor del mundo, encabezados por Japón con la legislación FOSHU, y
Estados Unidos de América con las modificaciones a la Ley de Etiquetado y Educación Nutricional (NLEA) y la
Ley de Suplementos Dietarios, Salud y Educación (DSHEA).
El otro factor clave mencionado en el desarrollo de la industria de los alimentos funcionales es la aceptación del
público consumidor de tales alimentos. Para ello se necesita que los consumidores estén convencidos de los
beneficios a la salud que le brindan tales productos. Es claro que la industria de los alimentos debe evitar
etiquetar en esta categoría cualquier producto sin la previa validación de beneficio a la salud y los organismos
reguladores sólo deben permitir el uso de declaraciones de salud cuando este debidamente validado su efecto
positivo. En ese sentido, es donde los sectores académicos y de investigación deben participar en el proceso
de evaluar y autentificar el beneficio a la salud del alimento para que tal etiquetado sea imparcial y fidedigno.
Esta evaluación debe abarcar el estudio de las funciones orgánicas afectadas por el alimento y/o ingrediente
funcional, incluyendo su papel en el mantenimiento de la salud o en la prevención de enfermedades, la
identificación y validación de los biomarcadores, así como estudios de causa-efecto donde se evalúe la
seguridad y la dosis.
Esto favorece el surgimiento de un nuevo campo de investigación en donde especialistas en nutrición y en
ciencia y tecnología de alimentos trabajen activamente analizando los productos que se venden actualmente
con supuestos beneficios a la salud, así como en la formulación de nuevos productos que permitan vislumbrar
un futuro promisorio para la salud de la humanidad. Además, las universidades deberán incluir en sus programas
curriculares asignaturas donde se trate el tema con vista a responder a las demandas de la sociedad (25,26,27).
Conclusiones
La disponibilidad y accesibilidad a los alimentos son requisitos esenciales para conseguir la Seguridad
Alimentaria. Y el consumo de alimentos es el resultado de un conjunto de estímulos físicos, emocionales,
cognoscitivos y ambientales que resultan en determinados estados de Seguridad Alimentaria y Nutricional. La
salud se constituye como uno de los factores esenciales para las mejoras en la Seguridad Alimentaria y
Nutricional, pues permite la adecuada utilización de los nutrientes y la energía alimentaria. La Seguridad
Alimentaria debe considerar tanto la cantidad como la calidad de la alimentación.
El análisis de la existencia de subnutridos/indigentes y desnutridos en Chile, indica que si bien el país ha
progresado en el combate de la subnutrición o hambre y se logrado erradicar la desnutrición en los niños, el
país aun presenta evidencias de problemas nutricionales importantes en comunas donde existen cifras de bajo
peso y baja talla mayor que lo normal. En Chile las familias más pobres tienen una alimentación poco saludable
y un grupo significativo de adultos mayores tiene evidencia de desnutrición. Y la a subnutrición está
estrechamente relacionada a una dieta inadecuada desde el punto de vista de su calidad (adecuación de
micronutrientes) y no de su cantidad (aporte energético).
Las cifras de personas adultas en Chile, que han sufrido las consecuencias de la subnutrición en etapas
tempranas de sus vidas son altas, esto se manifiesta en el presente en un mayor riesgo de desarrollar
enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición. Hoy Chile, presenta un problema nutricional que tiene
como mayor manifestación la carga de enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición y la subnutrición
del pasado.
La seguridad alimentaria, como estrategia para mejorar la nutrición, debe basarse en las particularidades de
cada país. Los desafíos pendientes en Chile colocan como principales problemas: i) la inaccesibilidad a los
alimentos de un grupo pequeño de familias y comunas pobres y ii) la alimentación poco saludable de un grupo
grande de personas que destaca los adultos mayores desnutridos y los adultos en riesgo de padecer
enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición. Y Las respuestas necesarias deben conformar un cuadro
donde prevalezca la inocuidad, seguridad y calidad de la alimentación. En este contexto juegan un rol decisivo
la promoción del consumo de alimentos saludables, el desarrollo de alimentos funcionales y una adecuada
disponibilidad económica para acceder a ellos.

�Resumen
El artículo presenta los principales conceptos de la Seguridad Alimentaria y Nutricional, hace un balance de la
situación chilena y concluye con un análisis de algunos desafíos relacionados a los problemas nutricionales
pendientes del país. Los análisis de Seguridad Alimentaria y Nutricional deben considerar los aspectos de
disponibilidad, accesibilidad, consumo – cantidad, calidad - y utilización biológica de los alimentos. La elección
de políticas debe adaptarse a las características propias del país en cuanto a la inseguridad alimentaria, al tipo
de población que la padece, la disponibilidad de recursos y la capacidad institucional y de infraestructura. Los
datos de Chile indican grandes avances en el combate de la subnutrición y desnutrición, no obstante aun
presenta evidencias de deficiencias nutricionales (bajo peso y baja talla) en familias y comunas pobres,
relacionadas principalmente a una dieta inadecuada desde el punto de vista de su calidad (adecuación de
micronutrientes) y no de su cantidad (aporte energético). El Chile de hoy presenta un problema nutricional que
tiene como mayor manifestación la carga de enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación poco
saludable y la subnutrición del pasado, destacando los adultos en riesgo y adultos mayores desnutridos. Las
respuestas necesarias deben conformar un cuadro donde prevalezcan hábitos de consumo alimentario
nutricional compatibles con una salud óptima a través de la vida y promoción del consumo de alimentos
saludables por parte de toda la población. Por tanto, se enfatiza que las respuestas deben garantizar la
inocuidad, seguridad y calidad de los alimentos, y adecuada disponibilidad económica para acceder a una
alimentación saludable.
Palabras claves: Problemas nutricionales, seguridad alimentaria, Chile
Abstract
The article presents the main concepts of the Alimentary and Nutritional Security, makes a balance of the Chilean
situation and it concludes with an analysis of some challenges related to the problems nutritional of the country.
The analyses of Alimentary and Nutritional Security should consider the aspects of readiness, accessibility,
consumption, quantity, quality - and biological use of the foods. The election of politicians should adapt to the
characteristics characteristic of the country as for the alimentary insecurity, to population's type that suffers it,
the readiness of resources and the institutional capacity and of infrastructure. The necessary answers should
conform a square where compatible habits of alimentary nutritional consumption prevail with a good health
through the life and promotion of the consumption of healthy foods on the part of the whole population. Therefore,
it is emphasized that the answers should guarantee the security and quality of the foods, and economic
appropriate readiness to consent to a healthy feeding.
Key words: Nutritional problems, alimentary security, Chile
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2007, Vol 8, No 3, Julio-Septiembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�BACILOSCOPIA EN SINTOMÁTICOS RESPIRATORIOS EN UN
CENTRO MATERNO INFANTIL EN LIMA, PERÚ
Giovanni R. Pajuelo-Camacho, Daniel A. Luján-Roca y Jimmy O. Ibarra-Trujillo Centro Materno Infantil “Canto Grande”, Laboratorio de Microbiología, Universidad Nacional Federico Villarreal
(Lima, Perú).
Email: d_lujan@starmedia.com
Introducción
La tuberculosis (TB) es considerada una importante enfermedad
emergente en humanos, se calcula que aproximadamente un tercio de
la población mundial está infectada por Mycobacterium tuberculosis.
Cada año aparecen aprox. 8 millones de casos nuevos de TB y el 95%
de estos casos ocurre en países en desarrollo, de los cuales el 80%
afecta al grupo etáreo entre los 15 y 59 años (1,2) La magnitud del
problema se ha incrementado con la emergencia de cepas de M.
tuberculosis multidrogo-resistentes (3), y la relación que existe con la
infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), estimándose que la prevalencia por infección VIH
puede exceder el 50% en algunos grupos de pacientes de TB (4). En América Latina y el Caribe ocurren 120
mil muertes anuales por TB; a pesar de todos los esfuerzos que se hace por combatirla, es responsable del
25% de las muertes evitables.
M. tuberculosis es transmitido vía núcleos de gotitas aéreas que son producidas cuando las personas con TB
laríngea o pulmonar tosen, estornudan, hablan o cantan (5). El examen microscópico directo para la detección
de bacilos ácido alcohol-resistentes (baciloscopia de BAAR) es la herramienta primaria para el diagnóstico y el
control de la TB (6).
En el Perú, la TB es un problema de salud pública; el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis reportó
enel año 2000 una tasa de incidencia de Tuberculosis Pulmonar (TBP) y de Tuberculosis Pulmonar Frotis
Positivo (TBP-FP) de 114,4 y de 88,0 x 100 000 habitantes respectivamente (7), por lo que es imprescindible
la aplicación de medidas preventivas, diagnóstico precoz y tratamiento oportuno.
El objetivo del presente estudio fue determinar la incidencia de tuberculosis pulmonar frotis positivo (TBP-FP)
entre sintomáticos respiratorios (SR) que acuden al Centro Materno Infantil (CMI) “Canto Grande”, mediante la
baciloscopia; asimismo, conocer su distribución según género y grupo etáreo. Además evaluar la proporción de
la carga bacilar entre los SR con TBP-FP y finalmente analizar la positividad a la prueba baciloscópica hasta en
3 muestras de esputo. Estos análisis pueden contribuir al conocimiento de la epidemiología de la Tuberculosis
en el Perú.
Material y métodos
Muestras.
El presente estudio de investigación fué realizado en el Laboratorio de Microbiología del Centro Materno Infantil
(CMI) “Canto Grande” ubicado en el distrito de San Juan de Lurigancho en Lima, entre los meses de enero y
junio del 2001. Se procesaron muestras de esputo de 1263 pacientes ambulatorios que solicitaron atención en
dicha institución. Las muestras fueron colectadas en envases descartables de boca ancha, paredes inclinadas
y tapa hermética.
Criterios de inclusión.
Fueron incluidos pacientes SR, sin tener en cuenta sexo ni edad y cuyas muestras de esputo estuviesen
adecuadamente colectadas.
Criterios de exclusión.

�Fueron excluidos pacientes cuyas muestras mostraran evidencias de una inadecuada colección, poca cantidad
de esputo o perdida de datos de importancia para el análisis comparativo.
Baciloscopia.
El método bacteriológico utilizado es el examen microscópico directo o baciloscopia, debido a su procedimiento
sencillo y rápido para la detección de bacilos ácido alcohol-resistentes en esputo. La técnica empleada fue la
tinción de Ziehl-Neelsen.
La lectura e informe de resultados de la baciloscopia se informó de acuerdo a las recomendaciones del Instituto
Nacional de Salud (INS) (8).
Resultados
De los 1263 pacientes SR examinados que acudieron al CMI “Canto Grande” se detectaron 128 (10.1%) casos
de TBP-FP, los cuales fueron diagnosticados mediante la baciloscopia (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Pacientes SR con diagnóstico TBP-FP evaluados mediante baciloscopia en el CMI "Canto
Grande”entre los meses de Enero y Junio del 2001. Lima, Perú.

POSITIVOS
n
%
128

NEGATIVOS
n
%

10.1

1135

TOTAL
n %

89.9

1263 100.0

En los pacientes SR detectados con TBP-FP: 69 (54.0%) fueron hombres y 59 (46.0%) mujeres; con respecto
al grupo etáreo el mayor porcentaje de casos está comprendido entre 15 a 44 años de edad con 113
(88.3%) casos, seguido por el grupo de 45 a más años de edad con 15 (11.7%) (Ver Tabla 2).
Tabla 2. Distribución de casos de TBP-FP detectados entre pacientes SR según edad y sexo en el CMI
"Canto Grande”. Lima, Perú

Edad

Total

Hombres

Mujeres

n

%

n

%

15 a 24

35

55.6

28

44.4

63

49.2

25 a 34

15

48.4

16

51.6

31

23.4

35 a 44

10

52.6

9

47.4

19

15.3

45 a 54

5

50.0

5

50.0

10

8.0

55 a 64

3

100.0

0

0.0

3

2.4

65 a mas

1

50.0

1

50.0

2

1.6

Total

69

54.0

59

46.0

n

%

128 100.0

n

%
113

88.3

15

11.7

128 100.0

En relación a la proporción de la carga bacilar los 128 TBP-FP presentaron: (+) 48 (37.5%), (++) 39 (30.5%) y
(+++) 41 (32.0%) (Ver Tabla 3).

�Tabla 3. Proporción de la carga bacilar en pacientes con TBP-FP en el CMI "Canto Grande" entre los
meses de Enero y Junio. Lima, Perú.

BK(+)
n
%

MES

BK (++)
n
%

BK (+++)
n
%

Nº de Casos

Enero

13

52.0

4

16.0

8

32.0

25

Febrero

11

52.4

5

23.8

5

23.8

21

Marzo

8

40.0

8

40.0

4

20.0

20

Abril

4

21.0

6

31.6

9

47.4

19

Mayo

9

32.1

9

32.1

10

35.8

28

Junio

3

20.0

7

46.7

5

33.3

15

39

30.5

41

32.0

128

Totales

48 37.5

Del total de pacientes evaluados con TBP-FP, se obtuvo 88 (68.8%), 30 (23.4%) y 10 (7.8%) casos positivos a
la baciloscopia en la primera, segunda y tercera muestra respectivamente (Ver Tabla 4).
Tabla 4. Detección de casos de TBP-FP en primera, segunda y tercera muestra de esputo de pacientes
SR en el CMI "Canto Grande" entre los meses de Enero y Junio. Lima, Perú.
BK
MESES

1era Muestra
n
%

2da Muestra
n
%

3era Muestra
n
%

Nº de CASOS

Enero

20

80.0

4

16.0

1

4.0

25

Febrero

15

71.4

5

23.8

1

4.8

21

Marzo

16

80.0

3

15.0

1

5.0

20

Abril

10

52.6

6

31.6

3

15.8

19

Mayo

18

64.3

6

21.4

4

14.3

28

Junio

9

60.0

6

40.0

0

0.0

15

Total

88

68.8

30

23.4

10

7.8

128

Discusión
La baciloscopia ha sido adoptada por la mayoría de los países en desarrollo como el procedimiento aplicable a
los sujetos SR, por que indudablemente es el método de mayor eficacia con relación al costo, especificidad y
simplicidad (9), y es considerado uno de los elementos en el diagnóstico de probable TB a nivel mundial (10),
aquí también debemos precisar que si bien es cierto que el diagnóstico microbiológico se realiza frecuentemente
por microscopía (baciloscopia) o cultivo, este último ha demostrado ser más sensible y de mucha utilidad.

�El 10.1% del total de pacientes evaluados fue diagnosticado con TB según las pruebas de baciloscopia, este
porcentaje se debe probablemente a las condiciones de vida de la población en estudio como desnutrición,
estilo de vida, hacinamiento etc., que favorecen la transmisión de la enfermedad; el CMI “Canto Grande” se
encuentra en el distrito de San Juan de Lurigancho (zona urbano marginal) en el cual ocurren estos cuadros
referidos.
En cuanto a la distribución por sexo hallada en el presente estudio no mostró un predominio de TBP-FP de
hombres (54%) comparativamente con mujeres (46%) como los reportados por otros autores quienes hallaron
70% en hombres y 30% en mujeres (11,12).
Con respecto al grupo de edad, la población económicamente activa es la más afectada (88.3%), y está
comprendido entre los 15 y 44 años de edad coincidiendo con la literatura mencionada (13).
Con relación a la proporción de la carga bacilar de los pacientes SR diagnosticados con TBP-FP se encontró
un alto porcentaje de casos positivos de ++ (30.5%) y +++ (32.0%), es referido que en estadios tempranos del
proceso infeccioso se encuentran pacientes con diagnóstico dos y tres cruces con base en una explicación
insidiosa de la enfermedad así como de diversos procesos patogénicos (lesiones neumónicas, cavitarias, etc.)
(14); más es necesario mencionar que estos resultados también podrían sugerirnos que se debe reforzar la
identificación y diagnóstico temprano del SR por parte del Programa de Control de Tuberculosis.
En nuestro estudio el análisis baciloscópico de la primera muestra de esputo rindió 68.8% de eficiencia para el
diagnóstico de la TBP, esto podemos asumirlo en base a que fue tomada inmediatamente después de la
identificación del SR (15), lo que nos permite afirmar un rendimiento standard de la técnica de baciloscopia
utilizada en el presente estudio, nuestros resultados guardan similitud con trabajos realizados en los cuales fue
utilizada esta técnica como metodología o parte de ella en el proceso de investigación, en el Perú la Dirección
de Salud Lima Este abarcando 39 distritos en un período de captación de tres meses obtuvo 62% (16); en
México en el estado de Tlaxcala en unidades de salud también durante un período de tres meses se obtuvo
70% para la primera baciloscopia (17), en Monterrey en el Hospital Universitario de la Universidad Autónoma
de Nuevo León en un ensayo de un año se obtuvo un resultado de 27.9% (18); resultados en Brasil en un
estudio de análisis retrospectivo entre 1984 y 1997 de pacientes internados en hospitales especializados en
tuberculosis en el estado de Sao Paulo a los cuales se les realizó la prueba baciloscópica antes de su ingreso
a internamiento indican un 79.4% (19), se evaluó también las informaciones en los períodos de 1989-1999 de
un Centro de Escuela de Salud de la Universidad de Sao Paulo mencionándose un 71.7% de resultados
positivos (20), en el Hospital para Enfermedades Infecciosas Anuar Auad en el estado de Goiás el 83.6% de los
pacientes con TBP mostró baciloscopia positiva al comienzo del tratamiento (21); la experiencia en Cuba con
sus tendencias epidemiológicas y la performance de su Programa Nacional de Tuberculosis entre los años
1962-97 indicando dos pruebas de frotis (tres pruebas hasta 1993) con una positividad que va desde 53.7 a
93.3% para una tasa de 100000 habitantes alcanzando el objetivo establecido por la OMS en 1991 que es una
tasa de casos FP de 70% este nivel de detección se considera debido a la buena distribución de sus centros de
salud, médicos y enfermeras a travéz del país (22); en Guinea-Bissau (occidente africano) 61% fueron positivos
en la microscopia directa (23). En cuanto a países desarrollados en Inglaterra y Gales en escrutinios
epidemiológicos nacionales realizados para un período anual en los años 1988, 1993 y 1998 se obtuvieron 53,
53.4 y 43% para FP de esputo en todos los casos pulmonares (24,25,26); en España en la Región Sanitaria
Centro de Cataluña en el período de 1986-2000 retratando una evolución epidemiológica entre los casos nuevos
de TBP nacidos en el país con baciloscopia positiva de esputo se infieren valores que van de 29.6 a 57.1% para
una tasa de incidencia por 100000 habitantes (27).
La segunda y tercera muestra aportaron un 23.4% y 7.8% respectivamente al diagnóstico de la enfermedad lo
que nos podría indicar un inicio de una infección por M. tuberculosis ya que la eliminación y la cantidad de
bacilos a través de la expectoración están relacionada con la gravedad de la enfermedad y con el grado de
contagio (28), y la sensibilidad de la prueba será positiva para el bacilo tuberculoso cuando existan 5000 a 10
000 bacilos por cada un mL de esputo (29).
De esta manera con dos muestras de esputo puede diagnosticarse, en este caso en los países en desarrollo,
más del 70% de los casos bacilíferos. Se confirma que la obtención de la primera muestra de esputo en el
momento en que se identifica al SR, es fundamental para la detección del paciente sospechoso de TBP.
La baciloscopia directa de muestras pulmonares, realizada mediante la técnica de Ziehl Neelsen, utilizada en el
presente estudio es efectiva para diagnosticar los casos de TB, evaluar la respuesta al tratamiento y para

�monitorear las tasa de curación, bloqueando de esta manera la cadena de transmisión en forma rápida y
oportuna.
Estos resultados contribuyen a la epidemiología de la Tuberculosis en el Perú, para de esta forma tener mejores
programas de prevención que puedan controlar el avance de esta terrible enfermedad, que todavía a pesar de
las diferentes medidas que adoptan las autoridades gubernamentales sigue siendo una enfermedad emergente
en nuestro medio.
Resumen
Se determino la incidencia, de tuberculosis pulmonar frotis positivo (TBP-FP) entre pacientes sintomático
respiratorio (SR) en el Centro Materno Infantil ”Canto Grande” – Lima, Perú. Se analizaron muestras de esputo
de 1263 pacientes SR mediante baciloscopia con la técnica de Ziehl-Neelsen, entre los meses de enero y junio
del 2001. Se diagnosticaron 128 (10.1%) casos de TBP-FP, 69 (54.0%) fueron hombres y 59 (46.0%) mujeres;
el grupo etáreo más afectado fue de 15 a 44 años con 109 (87.9%) casos. De los 128 casos de TBP-FP, 48
(37.5%) presentaron carga bacilar (+), 39 (30.5%) con carga bacilar (++) y 41 (32.0%) con carga bacilar (+++);
88 (68.8%) casos fueron positivos a la primera evaluación baciloscópica y 30 (23.4%) en la segunda evaluación.
Se concluye que el diagnóstico de TBP-FP es independiente del género de los pacientes y la población
económicamente activa es la más afectada. La obtención de la primera muestra de esputo en el momento en
que se identifica al SR es fundamental para el diagnóstico. Estos resultados nos permite afirmar la confiabilidad
de la técnica de baciloscopia utilizada en el presente estudio contribuyendo así a la epidemiología de la
Tuberculosis en el Perú.
Palabras clave: baciloscopia, sintomático respiratorio, tuberculosis
Abstract
To determine the incidence of pulmonary tuberculosis - positive smear (PTB-PS) among respiratory symptomatic
(RS) patients in the Infantile Maternal Center "Canto Grande" – Lima, Peru. It was analized samples of sputum
of 1263 patients RS by means of bacilloscopy with the technique of Ziehl-Neelsen, from January to June, 2001.
It was diagnosed 128 (10.1%) cases of PTB-PS, 67 (54.0%) were men and 57 (46.0%) women; the age group
more affected were from 15 to 44 years with 109 (87.9%) cases. Of the 128 cases of PTB-PS, 48 (37.5%)
presented bacillary load (+), 39 (30.5%) with bacillary load (++) and 41 (32.0%) with bacillary load (+++); 88
(68.8%) cases were positive at the first bacilloscopic evaluation and 30 (23.4%) in the second evaluation. It
concludes that the diagnosis of PTB-PS is independent of the gender of patients and the economically active
population is the most affected one. The obtaining of the first sputum sample in the moment in that is identified
the RS is fundamental for the diagnosis. These results allow us to affirm the reliability of the bacilloscopy
technique used in this study contributing in this way to the epidemiology of the tuberculosis in Peru.
Key words: bacilloscopy, respiratory symptomatic, tuberculosis
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28. Leung AN. Op, cit.
29. Ministerio de Salud. Op, cit.

�DISTRIBUCIÓN
GEOESPACIAL
DEL
MOSQUITO
Culex
quinquefasciatus(DIPTERA:CULICIDAE) PRINCIPAL VECTOR DEL
VIRUS DEL OESTE DEL NILO, EN LA ZONA URBANA DE CIUDAD
JUÁREZ, CHIHUAHUA, MÉXICO.
Antonio
de
la
Mora
Covarrubias
y
Alfredo
Granados
Olivas*
Programa de Biología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (Cd. Juárez, Chihuahua, México);
*Coordinación del Centro de Información Geográfica de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (Cd. Juárez,
Chihuahua,
México)
E-mail: agranados@uacj.mx
Introducción
Las enfermedades arbovirales transmitidas por mosquitos representan
un serio problema epidemiológico, tanto por su capacidad de
diseminación entre la población humana así como por la gravedad de
sus síntomas. El gasto aproximado anual en los Estados Unidos de
Norteamérica destinado a la prevención, control y vigilancia de
encefalitis arbovirales fue de alrededor de 150 millones de dólares en
el año 2004. En el caso específico del virus del Oeste del Nilo (VON)
el costo fue de 24.5 millones de dólares [1]. La reemergencia de las
enfermedades arbovirales ha sido asociada a factores climáticos [2,3,4], ambientales [5] y de carácter antrópico
[6,7,8]. Esta naturaleza multifactorial ha conducido a realizar investigaciones sobre la dinámica espaciotemporal de estas endemias, así como a practicar un análisis bajo un enfoque sistémico, integrándola en un
marco geoespacial [9]. Por otro lado, la ecología del paisaje incorpora el uso combinado de tecnologías digitales,
su integración y un análisis final de bases de datos en formato digital con los Sistemas de Información
Geográfica (SIG). Todas estas herramientas de trabajo, en conjunto, constituyen una valiosa fuente para el
manejo de estas enfermedades [10,11].
La epidemiología ha incluido recientemente a los SIG como una forma de vigilancia y monitoreo de
enfermedades transmitidas por vectores [12]. Además, el análisis geoespacial se ha convertido en una útil
herramienta para el desarrollo de estrategias de intervención apropiadas [13]. Diversos estudios sobre
mosquitos han utilizado técnicas de análisis geoespacial, como los denominados índices de Moran, K-Función,
Gi (d), Kernel y Kriging. En forma adicional, se han aplicado diversas herramientas estadisticas como el uso de
técnicas multivariadas de análisis discriminante y los análisis de regresión y correlación; todas ellas, buscando
asociar o correlacionar factores sociodemográficos y ambientales con la abundancia y distribución espacial de
especies trasmisoras de enfermedades arbovirales [14 - 22].
El mosquito común (Culex quinquefasciatus) presenta una amplia distribución geográfica en los estados sureños
de la Unión Americana, así como en el Norte de México; sobre todo, en zonas urbanas. Este insecto es
considerado como el principal vector de la Encefalitis de San Luís (ESL) y se le ha relacionado junto con otras
especies, como vector del Virus del Oeste del Nilo (VON) [23,24,25], en razón de su preferencia alimenticia,
tanto en aves como en humanos [26]. En estudios realizados en el año 2004 por investigadores de la
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua, México, se confirmó la presencia del
vector Culex quinquefasciatus y la del virus del oeste del Nilo, en aves residentes de la familia Anatidae.
Se estima que Ciudad Juárez, Chih., con una población que oscila entre 1’187,275 a 1’330,000 habitantes
[28,29], es potencialmente vulnerable a enfermedades arbovirales debido a su alta tasa de inmigración, una alta
densidad poblacional, un incremento de criaderos artificiales, a sus condiciones ecoclimatológicas, una
deficiente planeación urbana que ha originado asentamientos irregulares en zonas de difícil acceso que no
garantizan los servicios mínimos de drenaje, agua potable y recolección de basura [30] y la presencia de
especies de mosquitos reportados como vectores competentes. El objetivo fue determinar los factores
socioeconómicos que condicionan la distribución espacial del mosquito Culex quinquefasciatus en la mancha
urbana de Ciudad Juárez, Chihuahua. Los resultados de esta investigación pretenden la identificación de zonas
potenciales de riesgo, que servirán de gran apoyo a las autoridades de salud. Además, se podrán planear
estrategias racionales de monitoreo, manejo y control del mosquito que finalmente repercuta en la salud de la
población fronteriza de Ciudad Juárez, en México y de El Paso, Texas, en los Estados Unidos de Norteamérica.

�Metodología
Sitio de estudio
Ciudad Juárez es una ciudad fronteriza ubicada al norte del estado de Chihuahua. Se localiza a 31º 44’ 22’’
latitud norte y 106º 26’ 29’’ longitud este a una altura de 1,116 msnm. La ciudad esta delimitada por las
elevaciones de la Sierra de Juárez al oeste, la Sierra el Presidio al este, la Sierra Samalayuca al sur y al norte
con los Estados Unidos de Norteamérica. El Rió Bravo/Río Grande constituye la frontera natural entre México y
los EUA así como entre las ciudades de Juárez, Chihuahua y El Paso, Texas (Figura 1). El clima es muy seco,
templado (BWk), con una temperatura media anual de 18.0° C. Las temperaturas más altas se alcanzan en los
meses de junio, julio y agosto registrando extremas de 41.0° C y en algunos casos mayores. La precipitación
promedio es de 264 mm anuales, presentándose lluvias tipo torrencial en los meses de julio a septiembre [27].
Figura 1. Ubicación geográfica de la zona de estudio.

Obtención de datos
Con información obtenida de la base de datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), del
Instituto Municipal de Planeación e Investigación de Juárez (IMIP) y del Centro de Información Geográfica de la
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (CIG) se elaboró el mapa base con una unidad de cartografía de
1:50,000. La Figura 2 muestra la división de la zona urbana de Ciudad Juárez en unidades denominadas áreas
geográficas de estadística básica (AGEB) delimitadas por el INEGI y que se asocian a información
sociodemográfica con datos del Censo General de Población y Vivienda 2000. Como variables predictoras para
la densidad de la población de Cx. quinquefasciatus se seleccionaron aquellas que de acuerdo a la biología del
mosquito pudieran estar relacionadas (Tabla 1).
Figura 2. División del área urbana de Cd. Juárez, Chih. por AGEBS

�Tabla 1. Variables utilizadas como predictoras para la población del mosquito Cx. quinquefasciatus
.

POBLACION

VIVIENDA

Variable

clave

variable

clave

Densidad

denpo

densidad

denviv

Escolaridad

Construcción

alfabetos&gt;15 años

z64

Techos ligeros

z121

Promedio de escolaridad

z83

Paredes ligeras

z123

en años
Económicos
Ingreso menor a un

Servicios
z115

salario mínimo
Ingreso mayor a cinco
salarios mínimos

z118

Sin drenaje

z138

Con energía eléctrica

z139

Con agua entubada

z140

Sin servicios

z147

�Ocupantes por vivienda

z163

Bienes
Todos los bienes

z161

Sin bienes

z162

Encuesta entomológica
La colecta de mosquitos se llevó a cabo con el uso de minitrampas CDC de luz (Modelo 512) y CO2 (hielo seco)
como atrayente. La fuente de energía de las minitrampas fue a través de baterías 6V Li-Ne recargables, y se
siguieron las recomendaciones proporcionadas por Gleiser, et al,[31]. Se colocó una trampa en cada AGEB,
procurando garantizar las mejores condiciones de captura y se dejaron por 12 h de operación (19:00 a las 7:00
h) a partir del 04 de julio hasta el 03 de agosto del 2005. Se formaron dos equipos de colecta de tres integrantes
cada uno. Los equipos trampeaban 16 sitios diarios lo que permitió colectar 419 muestras en un periodo de
cinco semanas. Los adultos capturados fueron colocados en hieleras y debidamente transportados al laboratorio
para ser sorteados, sexados, identificados y contabilizados. Se generó una base de datos especificando el sitio
de colecta, dirección y ubicación con GPS (Thales Mobile Mapper); fecha, hora de colocación y retiro de la
trampa, así como el número de mosquitos hembra. Además, se registró la temperatura, humedad relativa y
precipitación.
Análisis Estadístico
Con los datos obtenidos se procedió al análisis geoespacial mediante un Sistema de Información Geográfica
desarrollado por Environment Systems Research Institute, Redlands, CA (ESRI) con plataforma en ArcView 3.0
® y con la extensión Spatial Analysis para cartografía digital. Como primera etapa, se elaboró un Mapa Temático
de eventos usando la transformación ln(x+1) del número de mosquitos hembra capturados por trampa. Luego
se interpolo a superficie con la técnica de Kriging universal, diseñada para estimar densidad en sitios no
muestreados; de tal forma, que permitiera obtener una estimación visual de las “zonas de riesgo” asociadas a
la abundancia del vector. Al aplicar los estadísticos del Índice de Moran (IM) y c de Geary (cG) como índices
globales así como el G(i) de Getis como índice local [32] fue posible estimar la autocorrelación de la población
de mosquitos para los diferentes sitios de colecta; y como resultado principal, establecer el tipo de distribución.
Se utilizó el paquete ROCKCASE, Excel 97/2000 VB [33], a cuatro lags; 1,000, 2,000, 3,000 y 4,000 m de
distancia de comparación entre vecinos.
Con la finalidad de determinar la correlación entre la variable dependiente (abundancia de mosquitos hembra
adultos) y las variables independientes (factores socioeconómicos) se utilizó la técnica de análisis de regresión
múltiple (hacia atrás F= 0.05 entrada, 0.1 salida) mediante el paquete estadístico SPSS 10.0® Las variables
socioeconómicas incluidas en el análisis se especifican en la Tabla 1. En relación a la población se consideró
la densidad, escolaridad e ingreso económico. Para el caso de la vivienda fue la densidad, calidad de
construcción, servicios y bienes.
Resultados
Un total de 6,799 mosquitos Cx. quinquefasciatus hembra fueron colectados en los 419 trampeos. Las colectas
oscilaron de 0 hasta 883 individuos por noche, con un promedio de 16.3 especimenes por trampa. La alta
variablilidad permite suponer la influencia de ciertos factores que determinan su abundancia y distribución.
De acuerdo a los valores para los índices de autocorrrelación obtenidos tanto al aplicar el IM como el cG fue
posible establecer una relación significativa positiva en la población de Cx. quinquefasciatus; es decir, las zonas
con poblaciones altas se asocian espacialmente entre si, al igual que las zonas con densidades bajas para
todos los lag evaluados. El valor de IM fue de 0.3287 (p&lt;0.01) para los 1,000 m y fue disminuyendo hasta
alcanzar 0.1089 (p&lt;0.01) en los 4,000 m. El IM promedio fue de 0.273 (p&lt;0.00016). En el caso del índice de
cG, el valor fue de 0.3354 (p&lt;0.01) a los 1,000 m y se fue incrementando hasta los 0.6538 (p&lt;0.01) en los 4,000
m. El promedio cG fue de 0.4192 (p&lt;0.0032).
En ambos casos se aprecia una tendencia a la autocorrelación positiva, cuanto menor es la distancia evaluada.
De acuerdo a estos resultados, se puede especular de que el mosquito no presenta una distribución aleatoria

�en la mancha urbana. La Figura 3, muestra el resultado de la tendencia de agrupación mediante la estimación
de superficies con el método de kriging universal, con las más altas densidades del mosquito en la zona
norponiente (Anapra) y suroriente (Valle de Juárez) de la zona urbana de Ciudad Juárez. Estos resultados
coinciden con las AGEBS con los valores más altos de significancia del Índice Local de Autocorrelación Espacial
de Getis (Gi(d)). Para el lag de 1,000 m, el valor más bajo fue de –2.51 mientras que el más alto fue de 6.00.
En el caso particular de los 2,.000 m, los valores fueron de –3.72 y 8.72; a 3,000 m los resultados fueron de –
3.41 a 9.75; y finalmente, a los 4,000 m el valor menor fue de –4.97 y el mayor de 10.36. Estos valores permiten
la identificación geográfica de puntos críticos, ya que los valores negativos agrupan AGEBS con la menor
abundancia del mosquito, mientras que los valores positivos asocian aquellos sitios de colecta con mayor
incidencia.
Figura 3. Zonas de riesgo en función de la densidad de Cx. quinquefasciatus mediante la Técnica de
Kriging Universal.

El mejor modelo de regresión (Tabla 2), explica el 22.1% de la densidad de Cx. quinquefasciatus con un valor
de r2de 0.242, incluyendo solo nueve de las quince variables consideradas; el grado de escolaridad (z83) y
porcentaje de alfabetismo (z64) en la población están correlacionados negativamente así como la densidad de
vivienda (denviv) y la posesión de bienes (z161). La correlación positiva esta en el área, la densidad poblacional
(denpo), en la baja calidad de construcción de las viviendas (z121, z123) y el ingreso económico (z118). El
análisis de varianza para la regresión lineal de las variables mencionadas fue significativo (p&lt;0.05) generando
la ecuación de predicción siguiente: Densidad Cx q = 3.701 – (0.105)z83 + (132.38)Denpo – (629.33)Denviv –
(0.629)lnz64 + (0.578)lnz118 – (0.168)lnz161 + (2.29 x 10-7)área + (0.0001)z121 + (0.001)z123.

�Tabla 2. Valores de los coeficientes para el modelo de regresión lineal

a
B

b
Error típico

Constante

3.701

.785

Z83

-.105

.049

Denpo

132.381

Denviv

t

Sig.

Beta
4.716

.000

-.309

-2.143

.033

49.809

.959

2.658

.008

-629.33

208.79

-1.105

-3.014

.003

lnz64

-.629

.140

-.573

-4.510

.000

lnz118

.578

.143

.805

4.049

.000

lnz161

-.168

.078

-.337

-2.149

.032

Area

2.29E-07

.000

.193

2.863

.004

Z121

.0001

.000

-.161

-1.610

.108

Z123

.001

.000

.201

2.177

.030

Variable dependiente: logCxquin
a Coeficientes no estandarizados
b Coeficientes estandarizados
Discusión
Dada la importancia que representa el mapeo de vectores por su impacto en salud pública, los resultados
obtenidos son una primera aproximación que pueden permitir a las autoridades tomar decisiones racionales en
programas de vigilancia entomológica. Históricamente, los estudios sobre mosquitos se han centrado
principalmente en los géneros Aedes, transmisor del dengue, y Anopheles, transmisor del paludismo. Con la
epidemia de encefalitis causada por el virus del oeste del Nilo de 1999 en el área de New York, USA, se han
desarrollado múltiples trabajos evaluando especies de culicidos competentes como vectores. Uno de los
mosquitos mas abundantes en Norteamérica es Culex quinquefasciatus, quien además ha demostrado alta
capacidad como transmisor del Virus del Oeste del Nilo, Encefalitis de San Luís y Encefalitis Equina del Este.
Por lo tanto, fue importante demostrar el patrón de dispersión espacial que permitiera la visualización de zonas
de riesgo asociados a su presencia.
En este trabajo, utilizando estadística geoespacial, se comprueba la autocorrelación positiva de Cx.
quinquefasciatus en la zona urbana y suburbana de Cd. Juarez.. El resultado de su distribución en
conglomerado es aceptable, por lo que se puede explicar conociendo los hábitos alimenticios y la biología del
vector. El mosquitoCx. quinquefasciatus ha sido clasificado y su estudio ha sido enfocado hacia zonas rurales,
como las predominantes en la zona suroriente de la ciudad. Esta zona rural fue dedicada tradicionalmente a la
agricultura, donde se cuenta con la presencia de drenes y canales y que ahora se ha fraccionado en áreas
residenciales pero conservando aún características de campo. Por otro lado, se tiene la zona norponiente, con
características de habitación rústica y donde todavía se observa la crianza domestica de aves. En ambas áreas
es común el almacenamiento de agua en piletas o tambos lo que representan potenciales criaderos para el
mosquito.

�La técnica kriging universal, aplicada mediante extensiones de análisis espacial para los SIG, permite obtener
datos confiables sobre la distribución espacial del vector. La predicción es aceptable aún utilizando el lag 3, lo
que coincide con estudios realizados en Australia [34], donde se proponen distancias de hasta 3.5 km como
estimadores confiables para la distribución de mosquitos vectores de diversos arbovirus. Para este estudio,
tanto el índice de Moran como el de Geary son consistentes considerando que el rango de vuelo de Cx
quinquefasciatus es limitado a 2 km alrededor del sitio de cría.
Las condiciones de población y vivienda determinan en cierto grado la distribución del vector. Como era de
esperarse, siendo Cx quinquefasciatus de marcados hábitos antropofilicos, su abundancia es mayor en núcleos
urbanos con más densidad poblacional. Viviendas rusticas y en baja densidad por AGEB, poseen mayor
posibilidad de ser colonizadas al ser asociadas quizás a la presencia de criaderos artificiales en los patios. Se
han encontrado relaciones similares en cuanto a la calidad y densidad de la vivienda y educación de la población
para la distribución de Aedes en Tailandia [35]; se describe una correlación negativa en densidad de vivienda e
ingresos con densidad de Anopheles en África [36] ; otros estudios han asociado la presencia de casos de
dengue con aspectos socioculturales de la población en la India[37]. En el estado de Georgia, de los USA,
mediante aplicación SIG y análisis de regresión logística, se concluyó que la densidad de vivienda explicaba,
junto con factores físicos y geográficos, la distribución del VON [38].
Dentro de las principales limitantes al trabajo, es importante hacer notar que al usar áreas administrativopolíticas, como son los AGEBS, se tiene un alto grado de heterogeneidad entre las mismas; las variables de
tipo físico también se consideran importantes como predictoras en las poblaciones de mosquitos y que las zonas
de riesgo para la población están basadas sólo en distribución y abundancia y no en las tasas de infección de
los mosquitos; presencia de casos positivos en humanos y aves muertas.
Se recomienda generar unidades del paisaje urbano mediante la aplicación de técnicas de teledetección
además de integrar los factores mencionados, con la finalidad de homogenizar la unidad de análisis y obtener
un modelo predictivo mas robusto.
Resumen
El objetivo fue estimar los factores socioeconómicos que condicionan la distribución espacial
de Culexquinquefasciatus en Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Se colectaron mosquitos con minitrampas de
luz y CO2usando como unidad de análisis las Áreas Geográficas Básicas (AGEB). Se aplicó un SIG así como
técnicas de análisis geoespacial. Se observó una autocorrelación positiva para la población del vector con
valores de I de Moran de 0.33, 0.25, 0.17, 0.11 y de c de Geary de 0.34, 0.45, 0.55, 0.64 para los radios de
1000, 2000, 3000 y 4000 m respectivamente. Los índices locales Gi(d) de Getis estiman las mas altas
poblaciones en la zona norponiente y suroriente de la ciudad. El modelo de regresión explica el 22.1% de la
densidad de Cx. quinquefasciatus; el grado de escolaridad y porcentaje de alfabetismo en la población están
correlacionados negativamente así como la densidad de vivienda y la posesión de bienes. La correlación
positiva esta en el área, la densidad poblacional , en la baja calidad de construcción de las viviendas y el ingreso
económico.
Palabras clave: autocorrelación, arbovirus, Sistemas de Información Geográfica
Abstract
The objective was to considering the socioeconomic factors that affects the space distribution
of Culexquinquefasciatus in the Juárez City, Chihuahua, Mexico. The mosquitoes were captured with CO2 bait
light minitraps and using like analysis unit the AGEB's. It was utilized a GIS and geospatial analysis techniques.
It was observed the existence of positive autocorrelation in vector population with Moran’s Index values of 0.33,
0.25, 0.17, 0.11 as well as c Geary values of 0,34, 0.45, 0.55, 0.64 for 1000, 2000, 3000 and 4000 meters of
radii, respectively. The Getis local index Gi(d) values established high vector populations at northwest and
southeast zones of the city. The regression model explained the 22,1% of the density of Cx. quinquefasciatus;
the academic degree and reading skills percentage in the population are correlated negatively as well as house
density and goods possession. The positive correlation was in population density, low quality of house
construction and the economic income.
Key words: autocorrelation, arbovirosis, Geographical Information System

�Agradecimientos
Agradecemos el apoyo del Departamento de Ciencias Básicas y de la Coordinación de Investigación del ICB
por el financiamiento para el proyecto, al Centro de Información Geográfica del IIT de la UACJ por las
aportaciones técnicas tan valiosas y al Dr. Héctor Rubio de la UACH por la revisión del manuscrito.
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10. Idem
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30. Idem
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�ESTRATEGIAS EDUCATIVAS PARA EL APRENDIZAJE DE
COMPETENCIAS PROFESIONALES EN PROGRAMAS ALIMENTARIONUTRIMENTALES EN SALUD PÚBLICA
René Cristóbal Crocker Sagástume, Eva Glenda Korzi Caballero, José Luis Vázquez Castellanos, Fanny Lizette
Villanueva
Morelas,
Lizette
Fabiola
Morelos
Leal
Instituto Regional de Investigación en Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad
de
Guadalajara
(Guadalajara;
Jal.,
México)
E-mail: crocker@cucs.udg.mx
Introducción
La experiencia educativa hegemónica para formar y evaluar a los
recursos humanos en el área de alimentación y nutrición en salud
pública, ha sido con un enfoque tradicional basado en la educación
convencional, que también se aplica para la educación alimentarionutrimental de las poblaciones. Esta educación es de tipo teorizante,
verbalista y desde la visión de los educadores, sin poner en contacto a
los alumnos con la realidad de las instituciones de salud para
interactuar críticamente con los pacientes y el personal que aplica los
programas. Por otro lado, cuando se realiza alguna acción práctica,
ésta se implementa empíricamente, sin aplicar las bases de las metodologías científicas en el análisis y solución
de problemas alimentario-nutrimentales en contextos complejos, como es la nueva situación creada por las
políticas neoliberales en los programas de salud y nutrición en México.
Uno de los problemas que se presentan en el aprendizaje de la alimentación y la nutrición en salud pública, es
la carencia de profesores capacitados para la aplicación de programas participativos con los alumnos. El
profesor autoritario, y carente de humildad, provoca un ambiente de dominio del conocimiento en el que no hay
cabida a la participación y desarrollo de habilidades innovadoras del alumno y de la comunidad con quien se
trabaja (1).
Una de las estrategias educativas recomendadas para el aprendizaje de competencias es la integración del
estudio, el trabajo y la investigación en escenarios reales de las instituciones y organizaciones de salud pública.
La incorporación de alumnos a programas de atención primaria de la salud con el concepto de “Integración
Docencia-Servicio” data de los años setenta, cuando comienza el interés en llevar a cabo prácticas para la
formación profesionales de la salud en las instituciones; una de las razones que apoya ésta visión, es la
necesidad de aprovechar los recursos humanos en salud disponibles por las comunidades que los requirieran
y la otra, es que se comienza a observar las deficiencias de la enseñanza tradicional en la formación de recursos
humanos para la salud; por lo que la OMS, patrocina una Red Internacional que apoya dicha actitud crítica, que
fomenta además, la búsqueda de nuevas soluciones para la prestación de los servicios, inicialmente en los
países industrializados, ya que el crecimiento de su población es rápido (2).
En 1979, la OMS reúne 20 de las facultades innovadoras, formando una red de instituciones colaboradoras,
fijándose como objetivos: Fortalecer las actividades didácticas orientadas a la comunidad basadas en problemas
concretos; mejorar la capacidad de los profesores para la enseñanza de la orientación comunitaria práctica;
promover y coordinar la introducción del concepto de salud de la población en los sistemas de servicios
sanitarios y programas de enseñanza; por último, colaborar con las instituciones innovadoras para mejorar la
atención sanitaria (3).
La vinculación de los servicios de salud con las instituciones formadoras de recursos humanos, permitió
establecer programas educativos y de servicios específicos para la problemática sanitaria concreta de cada
comunidad y facilitó el proceso de enseñanza - aprendizaje basado en prácticas profesionales reales en la
población que deben atender los alumnos al terminar su carrera.
En 1974, en el Programa de Medicina General de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma
de México (4), se diseña un currículum para la formación de médicos (que realicen actividades de prevención,
diagnóstico, tratamiento y rehabilitación con los recursos de contacto primario), con un sistema modular tutorial,

�donde se integra el equipo de salud en actividades multidisciplinarias, correlación e integración entre
la morbilidad de la población, niveles de atención y proceso de enseñanza del alumno, integración docente
asistencial, desde el momento en que el alumno se integra a los servicios de salud, de tal manera que la
integración docencia servicio, incorpora y hace interactuar a los docentes, estudiantes y sociedad bajo
condiciones reales y productivas.
En la Facultad de Medicina de la Universidad de Guadalajara, en el año 1984, se adecua la práctica educativa
con los servicios asistenciales de atención primaria, referido también a la enseñanza de la salud familiar, como
eje integrador de la Carrera de Medicina (5).
De acuerdo a este Programa, la formación de recursos humanos en salud, debe responder a las necesidades
de la sociedad, por lo que el alumno debe incorporarse a los procesos prácticos de la docencia, investigación y
atención en los servicios de salud. En esta modalidad de trabajo, la atención primaria en salud, es concebida
como un medio práctico para poner al alcance de individuos, familias y comunidades, una asistencia de la salud
aceptable, proporcionada con recursos propios y plena participación de la comunidad.
Uno de los elementos centrales del presente trabajo es la implementación del modelo de competencias
profesionales integradas, que se aplica en las carreras de Ciencias de la Salud de la Universidad de
Guadalajara, desde el año 2000 (6). Con base en este modelo un grupo de profesores del área de Nutrición
Comunitaria de la Licenciatura en Nutrición de esta Universidad, generan estrategias de aprendizaje del proceso
alimentario - nutrimental comunitario en el Area de Salud Balcones de Arriba de la Zona Metropolitana de
Guadalajara, donde se inician las prácticas profesionales con los alumnos desde el año 2003.
La premisa que se pretende demostrar en el estudio de caso es la siguiente: El aprendizaje significativo de
competencias profesionales integradas para el ejercicio profesional en el campo de la alimentación y nutrición
en salud pública es posible, si a los alumnos aprendices se les involucra gradualmente en prácticas
profesionales reales en las unidades de atención primaria de la salud, se organiza el proceso educativo de
forma descendente-ascendente y se utilizan metodologías didácticas participativas en la que los alumnos de
grados superiores, pasantes en servicio social y los trabajadores de las instituciones y organizaciones de salud
se involucran como facilitadores de aprendizajes y el rol del docente cambia, de enseñante a asesor y tutor de
prácticas reflexivas.
Metodología
El estudio se fundamenta en la Epistemología Crítico-Interpretativa (7), en donde no sólo se interpreta
críticamente la realidad educativa, sino que se generan propuestas de transformación con la participación de
los sujetos del proceso enseñanza aprendizaje. La metodología utilizada es la investigación acción participativa,
en donde las actores sociales se involucran en el análisis de datos cuanti-cualitativos de la praxis educativa
cotidiana vivida por alumnos, académicos y trabajadores de la salud, utilizando las técnicas de observación
etnográfica participante, la encuesta y los talleres de autorreflexión para definir las acciones de
transformación. Es un estudio de caso de las unidades de aprendizaje “Nutrición Aplicada a la Comunidad” y
“Seminario de Prácticas Profesionales e Investigación en Nutrición Comunitaria” de la Licenciatura en Nutrición
del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara.
En ese sentido, se aclara que no se analizan muestran representativas u otros criterios de validez cuantitativa
utilizados en los trabajos de corte hipotético-deductivo propios de las ciencias clínico-biológicas.
Los resultados de la investigación tienen validez en escenarios de aprendizaje de competencias profesionales
en donde los alumnos se involucran en el estudio de la realidad poblacional que permita la planificación e
implementación de programas alimentario-nutrimentales en comunidades.
Para la realización del estudio y el análisis del caso, se utilizan diversos procedimientos metodológicos
organizados en tres dimensiones de análisis que se describen a continuación:
- Dimensión educativa: Referente al análisis del contenido y metodología educativa utilizada para el aprendizaje
y evaluación de las competencias profesionales del área de la alimentación y nutrición en salud pública

�- Dimensión técnica para elaborar el Diagnóstico: Referente a la metodología utilizada para realizar el
diagnóstico situacional del estado nutrimental antropométrico, del consumo alimentario y los factores
determinantes y condicionantes de una población para elaborar e implementar los programas alimentarionutrimentales.
- Evaluación de las percepciones del aprendizaje de competencias profesionales por los alumnos
facilitadores:Análisis de la percepción del nivel de aprendizaje de los alumnos que juegan el papel de
facilitadores en la elaboración del diagnóstico situacional, la planificación e implementación de programas de
salud y alimentación.
Para el análisis de datos cuantitativos se utiliza el Programa Epi Info, versión 3.2 y para el análisis de datos
cualitativos se utiliza el Programa Etnografic.
Resultados
Como parte del estudio, al inicio se analizan las evidencias documentales para la planeación del proceso
educativo realizada por los académicos de las unidades de aprendizaje “Nutrición Aplicada a la Comunidad” y
“Prácticas e investigación en nutrición Comunitaria” del Area de Nutrición Comunitaria de la Licenciatura en
Nutrición, que forman parte del aprendizaje de competencias profesionales para el ejercicio profesional en el
campo de la alimentación y la nutrición en salud pública. Previamente los alumnos involucrados en el proceso
de enseñanza-aprendizaje que se analiza, han recibido formación teórico-metodológica en las siguientes
unidades de aprendizaje relacionadas con la formación en el campo de la Alimentación y Nutrición y Salud
Pública: Cultura Alimentaria Nacional e Internacional, Educación y Comunicación en Nutrición, Epidemiología
de la Nutrición, Economía y Política Alimentaria y Sistemas de Producción de Alimentos.
Al analizar el contenido de los programas académicos de las unidades de aprendizaje “Nutrición Aplicada a la
Comunidad” y “Prácticas e Investigación en Nutrición Comunitaria”, del Área de Nutrición Comunitaria de la
Licenciatura en Nutrición (8), se identifican las siguientes competencias profesionales integradas:










Domina los conocimientos, habilidades, destrezas y valores del campo de la nutrición comunitaria aplicados al
diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación de programas alimentario-nutrimentales institucionales de la
comunidad de prácticas utilizando el método clínico-epidemiológico-ecológico y sociocultural, actuando con
juicio crítico-científico, ética profesional y respeto a las normas nacionales e internacionales en investigación y
prácticas profesionales en humanos.
Realiza diagnóstico, terapéutica, asesoría, orientación y educación y pronóstico de los problemas alimentarionutrimentales de los individuos y familias en los espacios de práctica profesional del Programa de Alimentación
y Nutrición Comunitaria utilizando el método clínico-epidemiológico y sociocultural, actuando con ética
profesional, juicio crítico-científico y respeto a la identidad de género y étnica de sus pacientes y familias.
Realiza vigilancia epidemiológica de los principales problemas alimentario-nutrimentales en los espacios
sociales de práctica profesional actuando con juicio crítico-científico.
Estimula a las familias y población a la producción de alimentos de autoconsumo con criterios ecológicos
actuando con respeto a la cultura de las poblaciones.
Desarrolla su competencia en investigación científica en el campo de la nutrición comunitaria a través de analizar
y sistematizar sus resultados de investigación.
Asesora y apoya la formación y capacitación de los alumnos de grados inferiores en el campo de la alimentación
y nutrición en salud pública, actuando con ética y respeto a la diversidad de género de sus pares.
Al analizar el modelo organizativo académico para el aprendizaje de las competencias profesionales
mencionadas, se identifican los siguientes elementos: Existe una estructura piramidal de aprendizaje
conformada por personal de salud, académicos, pasantes de servicio social y alumnos para llevar a cabo el
proceso de enseñanza – aprendizaje, que permite elaborar e implementar programas alimentario-nutrimentales
con base en el diagnóstico situacional, la cual es similar a la metodología didáctica utilizada para el aprendizaje
de las competencias profesionales médicas clínicas en el área hospitalaria. (Ver Figura 1)
De acuerdo a las observaciones etnográficas participantes realizadas, los académicos de la Licenciatura en
Nutrición de las unidades de aprendizaje “Nutrición Aplicada a la Comunidad” y “Seminario de Prácticas e
Investigación en Nutrición Comunitaria”, hacen la función de asesores, como ocurre en el caso de los médicos
de base en el modelo de aprendizaje de competencias profesionales médicas. Los pasantes del servicio
social en nutrición comunitaria, tienen la función de coordinar y supervisar las actividades realizadas por los

�alumnos de 8° semestre de la Licenciatura en Nutrición, como lo hacen los residentes en el modelo de
competencias profesionales médicas; los alumnos de 8º. Semestre, supervisan y coordinan a su vez a los
alumnos de 6° semestre, de la misma manera que lo hacen los médicos pre-internos en el modelo médico y
éstos alumnos de 6° semestre, realizan o ejecutan las actividades con previa asesoría y dominio de las
competencias.
En éste marco pedagógico – didáctico, los alumnos de grados inferiores son preparados para realizar el
diagnóstico situacional, la planificación, ejecución y vigilancia epidemiológica de los programas alimentarionutrimentales en la unidad de atención primaria de la salud realizando las acciones y tareas que se muestran
en la Tabla 1.
Figura 1. Comparación de los modelos de organización del aprendizaje de competencias profesionales
en medicina clínica y nutrición comunitaria

Se aplica una evaluación inicial de las competencias profesionales integradas de los alumnos aprendices de 6º.
Semestre (habilidades, destrezas, conocimientos y valores profesionales) en evaluación nutrimental
antropométrica, consumo alimentario y análisis de los factores determinantes y condicionantes del proceso
alimentario-nutricio en poblaciones, así como, en el diseño, elaboración y aplicación de la historia clínica
nutrimental; posteriormente a la evaluación de competencias profesionales integradas se realizan la
capacitación de los alumnos de 6º. semestre con base en las deficiencias observadas. Durante el aprendizaje,
las pasantes de servicio social y alumnos de 8º semestre de la Licenciatura en Nutrición, funcionan como
facilitadores educativos con el apoyo y asesoría de los profesores de las unidades de aprendizaje.
Tabla 1. Acciones y tareas para el aprendizaje de competencias

ACCIONES
1. Capacitación inicial de alumnos

TAREAS PARA EL APRENDIZAJE DE LA
COMPETENCIA
- Programas de alimentación y nutrición
comunitaria. (Paradigmas, programas alimentario-

�nutrimentales en comunidad, seguridad
alimentaria-nutrimental)
- Programa de Nutrición de la Secretaría de Salud.
- Introducción a la agricultura orgánica.
- Planificación del trabajo de campo.
2. Diagnóstico del proceso
alimentario nutrimental de la
población.

- Revisar el protocolo de investigación diagnóstica
- Adiestramiento de los alumnos para la
recolección de datos
- Realización del trabajo de campo
- Elaboración de base de datos
- Análisis e interpretación de los datos
- Elaborar informe de la investigación diagnóstica

3. Priorización de problemas

- Identificar los problemas principales detectados
en el diagnóstico
- Jerarquizar los problemas diagnosticados
- Definir alternativas de solución

4. Elaboración del Programa

- Identificar los vínculos entre las prioridades
construidas en el diagnóstico y el Programa de la
Secretaría de Salud.
- Definir justificación, objetivos, acciones, tareas y
mecanismos de evaluación del programa.
- Establecer coordinaciones con otros programas
de nutrición que funcionan en la comunidad.

5. Implementación del Programa

a. Incorporar al equipo de salud y nutrición en los
siguientes sub-programas de atención:
- Atención a la salud y nutrición del niño y
adolescente
- Atención a la salud maternoinfantil.

�- Nutrición y enfermedades crónico-degenerativas.
- Educación alimentario-nutrimental de grupos
riesgo.
b. Incorporar al equipo de salud a los subprogramas
de seguridad alimentario-nutrimental construidos a
partir del diagnóstico:
- Agricultura orgánica para la autosuficiencia
alimentaria familiar.
- Producción de pequeñas especies de traspatio.
- Tecnología apropiada de conservación y
procesamiento de alimentos en comunidad.
6. Establecer la Vigilancia
Epidemiológica de la Seguridad
Alimentario Nutrimental en la
comunidad.

- Establecer los problemas alimentarionutrimentales que deben ser vigilados para lograr la
seguridad alimentario-nutrimental.
- Determinar los indicadores de vigilancia
epidemiológica de la Seguridad Alimentarionutrimental.
- Generar el sistema de información básica de la
vigilancia de la Seguridad Alimentario-nutrimental
en la comunidad.

Para llevar a cabo la capacitación de alumnos de grados inferiores, los alumnos de 8º semestre y pasantes de
servicio social realizan un taller de antropometría, evaluación de consumo alimentario y factores determinantes
y condicionantes del proceso alimentario-nutrimental, utilizando la metodología y los instrumentos requeridos,
así como los patrones de referencia, con apoyo de los asesores académicos.
Aprobado el instrumento de diagnóstico situacional por todo el equipo de trabajo, se presenta al personal de
salud de las instituciones, se reúne al equipo de trabajo universitario con el de las instituciones para informar
de las actividades que se estarán llevando a cabo con ellos y con la población de usuarios.
Una vez ubicados dentro de sus grupos y subprogramas, los alumnos aplican los instrumentos para evaluar el
proceso alimentario-nutrimental a nivel individual y familiar con la supervisión de pasantes en servicio social,
con el auxilio de los alumnos de 8º semestre y el apoyo de los asesores.
El proceso formativo de los alumnos de 8º y pasantes de servicio social, que funcionan como facilitadores de
aprendizajes significativos, es similar a la formación de competencias docentes, se inicia al ejercer un liderazgo
con los grupos de alumnos de 6º semestre y tienen la responsabilidad de llevar a cabo con ellos la planificación
del cronograma de actividades para cada subprograma.
Durante el proceso, las pasantes de servicio social con el apoyo de los asesores docentes, planifican, diseñan
y elaboran el kárdex de evaluación para los cursos de “Nutrición aplicada a la comunidad” y “Seminario de
Prácticas e Investigación en Nutrición Comunitaria”, es así como las pasantes en su formación como docentes,
tienen el primer contacto con la forma de evaluación de las competencias profesionales, una vez concensado

�el formato del kárdex, son las pasantes del servicio social quienes lo presentan a los alumnos y les explican la
manera de evaluación, que consiste en su totalidad en la demostración práctica de las competencias
profesionales al realizar la evaluación y orientación nutrimental, entre otras actividades como es el diseño,
planificación y realización del cronograma de actividades, pláticas, talleres y capacitación para el personal de
salud y pacientes o usuarios de los servicios de salud.
Las evidencias de desempeño, son determinadas de acuerdo a las actividades a realizar en las comunidades
de Balcones de Arriba, y son propuestas por los asesores, quienes se basaron en el perfil de competencias de
la Licenciatura en Nutrición y en las unidades de competencias de las unidades de aprendizaje, así como, en
los requerimentos que previamente hicieron el personal de salud y las demandas de los usuarios del servicio
de nutrición en las instituciones.
La evaluación del dominio de competencias profesionales integradas se realiza a través de evidencias y criterios
de desempeño en las áreas de práctica de la Unidad de Atención Primaria en Salud utilizando un instrumento
individual de desempeños de competencias con base a la matriz de análisis siguiente: (Ver Tabla 2)
Tabla 2. Evidencias y Criterios de Desempeño profesional.
Evidencias de
desempeño
- Diagnóstico del proceso
alimentario-nutricio en
comu-nidades.
- Planificación de subprogramas de salud y
nutrición.
- Diagnóstico, asesoría
y orientación alimentaria
para los individuos y las
familias de la comunidad.

Criterios de desempeño profesional
- Problematización, diseño del estudio, análisis
de datos, conclusiones y recomendaciones.

- Espacios sociales (escuelas,
maternales, secundarias)
Consultorio y hogares de las
- Programas en donde se incluye: Definición de familias de la comunidad
prioridades, funda-mentación, objetivos, plan de donde funciona el Programa
acción, organización operativa y evaluación.
- Aulas
-Lista de cotejo, en donde se enumeran las
acciones a realizar en el expediente clínicodietético relacionadas con diagnóstico y
orientación dietética.

- Programa educativo, materiales didácticos,
- Educación y
habilidades para la comunicación social.
comunicación social en
alimentación en nutrición
- Bitácora de trabajo en donde el alumno anota
a grupos de la comunidad. sus observaciones sobre las fases de la
producción de alimentos y actividades que
- Producción alimentaria
realiza en su área de prácticas.
para autoconsumo en el
hogar de las familias o en - Entrega de informe del plan de vigilancia
el huerto comunitario.
epidemiológica para las familias de la
- Vigilancia
epidemiológica de
problemas alimentario
nutrimentales de las
familias de la comunidad.

Campo de aplicación

comunidad en donde se analicen: Variables,
indicadores, procedimientos de diagnóstico,
planificación, evaluación y control de problemas
de la comunidad.

- Espacios sociales (escuelas,
maternales, secundarias)
Consultorio y hogares de las
familias de la comunidad
donde funciona el Programa.
Idem
-Huerto familiar y/o huerto
comunitario.
Centro de Salud Balcones de
Arriba y Aulas.
Aulas y laboratorios de
informática.

Problematización, argumentación empíricocientífica, conclusiones y recomendaciones.

- Elaboración de ensayo
final en donde reflexiona
sobre su práctica
profesional
Al analizar las percepciones sobre su aprendizaje de competencias en el área de la alimentación y nutrición
comunitaria los l5 alumnos de 8º. semestre y los pasantes en servicio social, que participaron como facilitadores
del aprendizaje de los alumnos de grados inferiores, se perciben en un promedio de 85.4 que equivale a “Muy

�Bien” en una escala del 0 al 100, en donde se pondera 0 a 50: mal; 51 al 70: regular; 71 a 80; bien 81 a 90: muy
bien y 91 a 100: excelente. (Ver Figura 2).
Figura 2. Percepciones del Aprendizaje de Competencias profesionales en nutrición comunitaria de los
alumnos y pasantes de servicio social que participaron como facilitadores del aprendizaje de los
alumnos de grados inferiores.

Promedio 85.48
Discusión
El modelo de competencias profesionales integradas es una propuesta pedagógica innovadora, ya que rompe
con el modelo de competencias laborales que se impulsa en las políticas educativas oficiales en el país. El
modelo educativo por competencias profesionales integradas que se aplica en la experiencia que se presenta,
tiene su fundamento en el Informe de la UNESCO (9) y en las propuestas de Gonzi (10), en donde se plantea
que las prácticas educativas “deberán de transmitir,
Para cumplir el conjunto de las misiones que le son propias, la educación debe estructurarse en torno a cuatro
aprendizajes fundamentales que en el transcurso de la vida serán para cada persona, en cierto sentido, los
pilares del conocimiento:







Aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión: Aprender para conocer supone, en
primer término, aprender a aprender, ejerciendo la atención, la memoria y el pensamiento.
Aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno: Cada vez se exige más que un profesional tenga
un conjunto de competencias especificas donde se conjuguen su acción con la formación profesional, las
actitudes y aptitudes para trabajar en equipo, la capacidad para asumir riesgos y tomar decisiones. Todo lo
anterior combinado con los conocimientos teóricos.
Aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas.
Aprender a ser, un proceso fundamental que recoge elementos de los tres anteriores.
Con estos principios básicos que deben ser el eje de la formación educativa, se propone un Currículum
Integrado (formación profesional integral) en donde el egresado de ciencias de la salud sea capaz de responder
de manera satisfactoria a las demandas que la sociedad requiere.
Sin embargo, el modelo de competencias profesionales integradas es una propuesta pedagógica que necesita
estrategias didácticas adecuadas para su implementación. La estrategia de integración del estudio, trabajo y la
investigación en programas alimentario-nutrimentales de las instituciones y organizaciones de salud y nutrición,

�que se presenta en el estudio de caso, constituye una posibilidad para que las escuelas de nutrición del país
puedan implementar el aprendizaje significativo por competencias.
En esta estrategia se dan las condiciones para que puedan interactuar el profesor, el alumno y personal de
salud para ser parte del proceso de enseñanza aprendizaje ”tridimensional” ; que permite a los sujetos sociales
del proceso educativo a aprender a aprender, haciendo e investigando desde la realidad social. El proceso
podría ser “tetradimensional” si el impacto de las acciones del programa de “integración, docencia, servicio e
investigación” lograran una mayor participación de la comunidad, que constituye un reto en las siguientes fases
de desarrollo del Programa.
Uno de los aportes del estudio es la aplicación práctica de un modelo de evaluación permanente de desempeños
profesionales competentes, con base en criterios y evidencias de aprendizaje construidos y/o aplicados en la
realidad de trabajo profesional y en los espacios sociales y familiares donde vive la población, que permite que
los alumnos adquieran multihabilidades flexibles, conocimientos y valores profesionales y sociales para el
campo de la alimentación y la nutrición para la salud pública de las colectividades en la realidad mexicana y
probar las teorías construidas en otras latitudes.
Durante el proceso, se ha hecho necesaria la evaluación permanente e integral de las prácticas de los alumnos,
facilitadores y académicos en la realidad institucional y social, por lo que se aplicaron técnicas y procedimientos
innovadores relacionados e identificados con los paradigmas cualitativos y cuantitativos, los cuales se derivan
de las múltiples variantes teóricas y metodológicas para llevar a cabo la evaluación del proceso de enseñanza
- aprendizaje (11).
De acuerdo con Cerda (12), para que la evaluación pueda ser efectiva, debe lograr cambios en la actitud tanto
del educando como del maestro o asesor como se le llama en algunas escuelas e instituciones actualmente.
Acorde al mismo autor la evaluación, como elemento del proceso enseñanza-aprendizaje puede realizarse,
desde la simple visión instrumental o bien desde una perspectiva que incluye conceptos y fundamentos sobre
qué se evalúa, cómo se evalúa, dónde y cuándo se evalúan los procesos; es una forma de realizarla de manera
más completa, pero también más compleja. La evaluación, es más que un instrumento para calificar la calidad
de un proceso, es un instrumento que permite observar y corregir las fallas y procedimientos de un proceso,
retroalimenta mecanismos de aprendizaje, guía la atención del educando, concientiza al alumno de su nivel de
conocimiento y logros, refuerza áreas de estudio que se perciben como insuficientes y permite además planificar
nuevas experiencias de aprendizaje, o bien si ésta es inicial, permite planificar experiencias de aprendizaje. La
evaluación es más un proceso ético que instrumental.
El estudio, también aporta elementos para la capacitación de alumnos de últimos niveles como tutores de sus
propios compañeros para realizar diagnósticos alimentario-nutrimentales en las poblaciones urbanas, así como
para planificar programas de vigilancia epidemiológica con asesoría de profesores-investigadores y trabajadores
de las instituciones de salud.
El trabajo tutorial para formar alumnos de alto rendimiento para la docencia y la investigación en Nutrición en
Salud Pública, es parte del Programa de Intervención Educativa para el Desarrollo de Tutores de la Licenciatura
en Nutrición del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara (13), en donde
se busca generar experiencias empírico-científicas que permitan fortalecer la calidad del proceso educativo de
los alumnos que se forman en esta carrera, que toma en cuenta las demandas y políticas del contexto
internacional, nacional e institucional, pero que trata de recrearlas a partir de la experiencia de los sujetos
sociales que participan en la carrera.
La formación de profesionales de los campos disciplinares para la docencia en alimentación y nutrición en salud
pública es una tarea incipiente en las instituciones formadoras de recursos humanos en salud, la experiencia
que se presenta es innovadora, ya que se sugiere que la formación de profesores con una visión tutorial, debe
iniciarse desde el pregrado y no sólo como parte de los postgrados en educación o de los programas de
formación docente de las instituciones de educación superior.
Resumen
En el presente estudio, se analiza el proceso educativo para el aprendizaje de competencias profesionales de
los alumnos en el campo de la alimentación y nutrición en salud pública de la Licenciatura en Nutrición del
Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, utilizando la estrategia didáctica

�de integración del trabajo, el servicio y la investigación. Los alumnos aprenden y son evaluados para el
desempeño competente para la realización de un diagnóstico situacional como base para la planificación,
ejecución y vigilancia epidemiológica de programas alimentario-nutrimentales en espacios sociales del área de
salud de Balcones de Arriba en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Para organizar el proceso educativo se
genera un modelo académico descendente-ascendente en donde los docentes y trabajadores de la institución
de salud funcionan como asesores y los alumnos de grados superiores son facilitadores del aprendizaje de
alumnos de grados inferiores. Esta experiencia aporta elementos para enriquecer los modelos tutoriales para
el aprendizaje de la nutrición en salud pública.
Palabras clave: aprendizaje de competencias, evaluación de desempeños, nutrición, salud pública
Abstract
The present research analize the educative process for the knowledge of the students in the field of alimentary
and nutrition in public health, who are part of the major in Nutrition at the Center of Healthy Sciences in the
University of Guadalajara, Mexico. To make this possible we put in practice team job, service and researching.
The students learn and they evaluated the situational diagnosis as a base for the execution, planning and
vigilance for the Epidemiologic programs in nutrition-alimentary in the social area Balcones de Arriba in
Guadalajara city. To be able to organize all this educative process we generate an academic model where the
professors and workers in this institution works as advisers. The higher students with more experience help the
youngest students. All this experience give us elements to make the tutorial models richer in knowledge of
nutrition in public health.
Key Words: nutrition, public health, redeem evaluation and knowledge
Referencias
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los Maestros Progresistas. En: “Cartas a Quien Pretende Enseñar”. 9º ED. Siglo XXI, México; 60 – 71.
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América Latina”. Red de Instituciones Educativas en Ciencias de la Salud con Orientación comunitaria.
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3. Idem
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6. Crocker, R., L. Cuevas, R. Vargas, C. Hunot, M. González 2005. “Desarrollo Curricular por competencias
profesionales integradas. La experiencia del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de
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contemporánea. Editorial Fontamara. Barcelona, 193-201.
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13. Crocker, R. y C. Hunot. 2004. Mejorar la Calidad preservando la Identidad. Elementos teórico-contextuales
y metodológicos para crear el Programa de Tutorías Académicas y la Orientación Profesional en la Licenciatura
en Nutrición. Revista Educación y Desarrollo: Vol 1: No. 2: 15-27

�LAS PROTEÍNAS EN LA NUTRICIÓN
Laura
González-Torres,
Alfredo
Téllez-Valencia*,
José
G.
Sampedro
y
Hugo
Nájera.
Área Académica de Nutrición, *Área Académica de Farmacia, Instituto de Ciencias de la Salud, Universidad
Autónoma
del
Estado
de
Hidalgo
(Pachuca,
Hgo.
México).
E-mail: hnajera@uaeh.edu.mx
Introducción
La palabra Proteína, del griego “proteios” que significa “primordial” o
“primer lugar”, fue sugerida por Berzelius para llamar así, al material que
describiera el químico holandés Mulder en 1838 como “sustancia
compleja” en cuya composición intervenía el nitrógeno (N), y la cual, era
sin duda la más importante de todas las sustancias conocidas en el “reino
orgánico”, sin la cual no parecía posible la vida sobre nuestro planeta (1).
Aunque dentro del campo nutricional, no son las que aportan más energía,
si son esenciales, pues las proteínas constituyen uno de los nutrimentos
de mayor trascendencia en los seres vivos.
Existen muchas clasificaciones de las proteínas, dependiendo de su estructura, función, solubilidad, forma, etc.,
pero una clasificación general para estas, las divide en: globulares y fibrosas, las primeras son de forma esférica
o parecida a ésta, contienen en su estructura hélices α y hebras β, además de estructuras no repetitivas (asas
y giros) las cuales les proporcionan diseños compactos con funciones particulares, son solubles en agua;
algunos ejemplos son: la insulina, albúmina, globulinas plasmáticas y numerosas enzimas. Las proteínas
fibrosas son de forma alargada, su armazón es una repetición de elementos de estructura secundaria (hélices
α y hebras β), éstas le confieren la forma de fibras cilíndricas observables al microscopio, son de baja solubilidad
en agua, dentro de éstas se encuentran la queratina, miosina, colágeno y fibrina (2).
Las proteínas son macromoléculas las cuales desempeñan el mayor número de funciones en las células de los
seres vivos. Forman parte de la estructura básica de tejidos (músculos, tendones, piel, uñas, etc.), durante todos
los procesos de crecimiento y desarrollo, crean, reparan y mantienen los tejidos corporales; además
desempeñan funciones metabólicas (actúan como enzimas, hormonas, anticuerpos) y reguladoras a saber:
asimilación de nutrientes, transporte de oxígeno y de grasas en la sangre, eliminación de materiales
tóxicos, regulación de vitaminas liposolubles y minerales, etc. (3).
Las proteínas son moléculas de gran tamaño formadas por una larga cadena lineal de sus elementos
constitutivos propios, los aminoácidos (aa). Éstos se encuentran formados de un grupo amino (NH2) y un grupo
carboxilo(COOH), enlazados al mismo carbono de la molécula. Los aminoácidos se encuentran unidos por
un enlace peptídico (enlace de un grupo amino con otro carboxilo perteneciente a otro aminoácido).
Existen veinte aminoácidos distintos, codificados en el material genético de los organismos, pueden combinarse
en cualquier orden y repetirse de cualquier manera para dar lugar a estas macromoléculas. Una proteína típica
está formada por unos cien o doscientos aa, lo que da lugar a un número muy grande de combinaciones
diferentes. Y por si esto fuera poco, según la configuración espacial que adopte una determinada secuencia de
aminoácidos, sus propiedades pueden ser totalmente diferentes, como consecuencia, realizar diferentes
funciones. Tanto los carbohidratos como los lípidos tienen una estructura relativamente más simple comparada
con la complejidad y diversidad de las proteínas.
Las moléculas con menos de 50 aminoácidos en sus cadenas y pesos moleculares bajos se denominan
péptidos, las que pesan entre varios miles y varios millones de daltones (Da) se denominan polipéptidos. Los
términos proteínas y polipéptidos a menudo se usan indistintamente para referirse a las mismas moléculas (4).
Aminoácidos esenciales
El ser humano necesita un total de veinte aminoácidos, de los cuales, 11 de ellos nuestro propio organismo los
sintetiza y no necesitamos adquirirlos de la dieta, éstos son llamados no esenciales o dispensables. Los nueve
restantes no somos capaces de sintetizarlos y deben ser aportados por la dieta. Los aminoácidos que
adquirimos obligatoriamente de la dieta son los denominados aminoácidos esenciales, o actualmente llamados

�indispensables, a saber: histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina (y cisteína), fenilalanina (y tirosina),
treonina, triptofano, y valina. Ya que la metionina es un precursor de la cisteína y la fenilalanina de la tirosina,
estos aminoácidos se consideran normalmente en parejas. Si falta uno solo de ellos no será posible sintetizar
ninguna de las proteínas en la que sea requerido dicho aminoácido (5). Esto puede dar lugar a diferentes tipos
de desnutrición, según cual sea el aminoácido limitante, es decir, el aminoácido que no se encuentra en la
proteína alimentaria y por tanto, no contribuye a la síntesis de nuevas proteínas. La histidina es un aminoácido
esencial sólo para niños, ya que la privación de éste aa en bebes de 3 meses o menos, conlleva a la aparición
de eczema como una forma de dermatitis. Ésta desaparece cuando la histidina es suplementada por medio de
la dieta. El desorden genético del metabolismo de la histidina visto en algunos niños no permite que el aa se
metabolice correctamente, lo que ocasiona que éste se acumule en sangre; aunque es poco común, causa
defectos del habla, y déficit mental. Este problema parece no presentarse en adultos (6). El triptofano, la lisina
y la metionina son los aa esenciales que representan mayores problemas para la nutrición humana, debido a
que su carencia es típica en poblaciones que tienen difícil acceso a productos de origen animal, y en las cuales,
los cereales o los tubérculos se convierten en la base de su alimentación. El déficit de aminoácidos esenciales
afecta mucho más a los niños que a los adultos (7, 8).
El triptofano es un precursor del neurotransmisor serotonina. Éste modula los patrones de sueño y humor, y por
ello su deficiencia se ha relacionado con trastornos depresivos. Sin embargo, a nivel nutricional su deficiencia
representa un problema mayor, ya que es un precursor de la niacina (vitamina B3) y la deficiencia de ambos
tiene relación directa con la Pelagra (enfermedad característica por la presencia de dermatitis, demencia y
diarrea), la cual se presenta en poblaciones cuya dieta esta basada en harina de maíz (escasa en este
aminoácido) (9, 10).
La lisina es requerida en el cuerpo para la creación de carnitina, usada en el metabolismo de las grasas. Este
aa estimula la síntesis de colesterol en el hígado. Cuando las dietas son altas en lisina y arginina (proteína
animal) existe una correcta estimulación de la síntesis de colesterol, mientras que dietas bajas en estos aa no
estimulan en gran medida la síntesis de colesterol. Comúnmente es un aminoácido limitante en dietas
vegetarianas estrictas en las que está en poca cantidad en granos vegetales. También participa en la producción
de colágeno y elastina, uniéndose a ellos; es una acción dependiente de la enzima lisiloxidasa la cual requiere
cobre. Por lo tanto, la deficiencia de cobre, puede conducir a imperfecciones en el colágeno o elastina (11).
La metionina es usada en la manufactura de taurina, el cual es un aa importante para la función cardiaca, así
como un neurotransmisor en el cerebro. Se ha encontrado que la deficiencia de metionina esta asociada a una
ingesta de proteína de baja calidad. Su deficiencia también puede resultar en síntesis pobres de fosfatidilcolina,
y otros fosfolípidos. Estas sustancias son esenciales para la función del sistema nervioso, así como para
prevenir la aglutinación de células sanguíneas (12). La metionina también es convertida en homocisteína, la
cual es nuevamente convertida en metionina por medio de la ruta de trans-sulfuración. La homocisteína no se
debe acumular en el cuerpo, si esto sucede, se asocia a un riesgo creciente a la enfermedad cardiaca y
ateroesclerosis (enfermedad que se presenta en arterias coronarias). Una conversión pobre de homocisteína a
metionina es causada por la deficiencia de vitamina B6 en personas genéticamente susceptibles. Este defecto
genético no permite una conversión adecuada de homocisteína a metionina. Esto se asocia con un riesgo
elevado de ateroesclerosis (13, 14).
En la Tabla 1 se muestran los requerimientos diarios de los 9 aminoácidos indispensables que, en 1985
publicaron,la Organización Mundial de la Salud, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación, y la Universidad de Naciones Unidas (WHO/FAO/UNU por sus siglas en inglés). Estas
estimaciones son en base a miligramos por kilogramo de peso por día, y es valorado según el grupo de edad.
Tabla1. Requerimientos estimados de aminoácidosa
Requerimientos, mg / kg × día, por grupo de edad
Infantes,
Edad 3-4 mesesb

Niños,
Edad ~2 añosc

Niños,
Edad 10-12 añosd

Adultose

Histidina

28

?

?

8-12

Isoleucina

70

31

28

10

Leucina

161

73

42

14

Lisina

103

64

44

12

Aminoácido

�Metionina más cisteína

58

27

22

13

Fenilalanina más tirosina

125

69

22

14

Treonina

87

37

28

7

Triptofano

17

12.5

3.3

3.5

Valina

93

38

25

10

Total sin histidina

714

352

214

84

a

De
WHO
(1985).
Basado en las cantidades de aminoácidos en leche materna o de vaca que proveen niveles que apoyan el
buen
crecimiento.
c Basado en el balance de nitrógeno suficiente para apoyar la adecuada ganancia de tejido magro (16mg N / kg
×
día).
d
Basado en el rango superior de requerimiento para un balance positivo de nitrógeno.
e Basado en el estimado mayor de requerimiento para alcanzar el balance de nitrógeno
b

Proteínas completas, incompletas y complementarias
Las proteínas alimentarias a menudo se clasifican como “completas” o “incompletas” según su contenido en
aminoácidos. Las proteínas completas son aquellas proteínas alimentarias que contienen los nueve
aminoácidos indispensables en concentraciones suficientes para cubrir los requerimientos de los seres
humanos. Las proteínas incompletas son proteínas alimentarias deficientes en uno o más aminoácidos de los
nueve aminoácidos esenciales que deben ser proporcionados por los alimentos (15).
El concepto de proteínas complementarias está basado en la obtención de los nueve aminoácidos
indispensables por la combinación de alimentos que tomados aisladamente serían considerados como
proteínas incompletas.
Dos o más proteínas incompletas pueden ser combinadas de tal forma que la deficiencia de uno o más
aminoácidos esenciales pueda ser compensada por otra proteína y a la inversa. Cuando se combinan, estas
proteínas complementarias proporcionan todos los aminoácidos esenciales necesarios para el cuerpo humano
consiguiendo un patrón equilibrado de aminoácidos que se usan eficientemente (16).
Otra forma de obtener aminoácidos indispensables es combinar una pequeña cantidad de una proteína
completa con grandes cantidades de proteínas alimentarias incompletas.
Un ejemplo de combinación de proteínas complementarias es la mezcla de proteínas alimentarias de la soya y
maíz o de la harina de trigo y la caseína. En estos casos la calidad de las proteínas de la mejor combinación
excede a la de las fuentes proteicas proporcionadas individualmente, por lo que el efecto de combinarlas es
sinérgico. En la Tabla 2 se muestran algunas combinaciones ideales para obtener proteína de mejor calidad.
Tabla 2. Combinaciones Excelentes de proteínas alimentarias (17)
COMBINACIONES EXCELENTES

EJEMPLOS

Granos – Leguminosas

Arroz/frijoles, sopa de chícharos / tostada, lenteja/arroz

Granos – Lácteos

Pasta/queso, budín de arroz, emparedado de queso

Leguminosas – Semillas

Garbanzo/semillas de sésamo como aliño, falafel o sopa

* Otras combinaciones, lácteos/semillas, lácteos/legumbres, granos/semillas, son menos eficaces en virtud de
que las calificaciones químicas son similares y no se complementan eficazmente
En el pasado, los nutriólogos consideraban que las proteínas incompletas tenían que consumirse al mismo
tiempo para ser complementarias. Actualmente se acepta que las proteínas complementarias de los alimentos

�consumidas a lo largo del día, en combinación con las reservas corporales de aminoácidos, generalmente
aseguran un balance de aminoácidos adecuado (18).
Valor biológico de las proteínas
Como se mencionó anteriormente, el aprovechamiento de una proteína aislada no depende de su origen,
intervienen muchos factores más, como son la combinación con otras proteínas, otras moléculas o nutrimentos,
además de los procesos de digestión, absorción, o el hecho de que algunos aminoácidos puedan estar en
formas químicas no utilizables, etc. El término “calidad proteica” se refiere a la capacidad de una proteína de la
dieta para incorporarse en las proteínas corporales y se puede estimar a través de varios indicadores, dentro
de los que se destaca el valor biológico o “calificación química”. El valor biológico esta definido como la
proporción en que se encuentra un aminoácido indispensable limitante con respecto al patrón de referencia. Por
definición, se entiende como aminoácido limitante a aquel en el que el déficit es mayor comparado con la
proteína de referencia, es decir, aquel que, una vez realizado el cálculo, da un valor químico más bajo. La
“proteína de referencia” es una proteína teórica definida por la FAO la cual tiene la composición adecuada para
satisfacer correctamente las necesidades proteicas, la FAO ha propuesto a la proteína del huevo y la proteína
de la leche humana como proteínas de referencia. Se han fijado distintas proteínas de referencia dependiendo
de la edad, ya que las necesidades de aminoácidos esenciales son distintas en las diferentes etapas del
crecimiento y desarrollo humano. Las proteínas de los cereales son en general severamente deficientes en
lisina, mientras que las de las leguminosas lo son en aminoácidos azufrados (metionina y cisteína). Las
proteínas animales tienen en general composiciones más próximas a la considerada ideal (19, 20). En la dieta
de los seres humanos se puede distinguir entre 2 tipos de proteínas, las de origen animal y las de origen vegetal.
Dentro de las primeras, las que provienen de huevo, leche y derivados lácteos son consideradas como de
excelente calidad; otras carnes (tejido muscular) como el pescado, res y aves contienen proteínas de buena
calidad. De las proteínas vegetales, la proteína del frijol de soya es considerada de buena calidad, la contenida
en cereales, harinas y la mayor parte de tubérculos y raíces vegetales está clasificada como de mediana calidad,
y la mayoría de las frutas y verduras contienen proteína de baja calidad. Las proteínas de origen vegetal,
tomadas en conjunto, son menos complejas que las de origen animal (21).
Prácticamente todos los alimentos contienen proteínas, aunque no en la misma concentración. En el medio no
especializado y hasta en muchos textos de nutrición existe la idea, la cual es errónea, de que es importante el
origen de la proteína, es decir, animal o vegetal. Si bien, las proteínas de origen animal son de mejor calidad,
esto no quiere decir que las vegetales no se puedan aprovechar, o que su calidad se vea desmerecida.
Necesidades diarias de proteínas
En general, se recomiendan unos 40 a 60 g de proteínas al día para un adulto sano. La WHO y las RDA (del
inglés Recommended Dietary Allowances) de EUA recomiendan un valor de 0.8 a 1.0 g / kg de peso al día para
un adulto sano. Por supuesto, durante el crecimiento, el embarazo o la lactancia estas necesidades aumentan.
La FAO ha planteado que la proteína de un alimento es biológicamente completa cuando contiene todos los
aminoácidos en una cantidad igual o superior a la establecida para cada aminoácido requerido en una proteína
de referencia o patrón, como la del huevo, que tienen una proporción de aminoácidos esenciales utilizables en
un 100% (22, 23).
Digestibilidad de proteínas
Los aminoácidos en los alimentos no siempre están disponibles. La degradación de las proteínas, así como su
absorción puede ser incompleta. El porcentaje promedio de digestión y absorción en proteínas de origen animal
es alrededor de un 90%, siendo el de las proteínas de origen vegetal de sólo un 60 a un 70% aproximadamente.
Hay varias razones que limitan la digestibilidad de ciertas proteínas:





Conformación de la proteína: las proteasas atacan a las proteínas fibrosas insolubles más lentamente que a las
proteínas globulares solubles. Pero, la digestibilidad puede ser fácilmente incrementada por la desnaturalización
de la proteína, por ejemplo, por un tratamiento térmico previo.
La unión a ciertos metales, lípidos, ácidos nucleicos, celulosa u otros polisacáridos, puede ver limitada
parcialmente su digestibilidad.
Factores antinutricionales como los inhibidores de tripsina o quimotripsina. Otros inhibidores afectan a la
absorción de aminoácidos.

�

El tamaño y superficie de la partícula donde se encuentran las proteínas. La digestibilidad de las proteínas de
los cereales puede ser incrementada, por ejemplo, mediante el molido más fino de la harina.
Además, las diferencias biológicas entre individuos pueden afectar a la digestión de proteínas, así como a la
absorción de aminoácidos. La edad es una de estas diferencias, pues en los primeros meses de vida no se
encuentran presentes todas las enzimas necesarias para la correcta degradación de las proteínas, así como en
los ancianos o adultos mayores se dejan de producir otras tantas enzimas y la digestión de estos nutrientes se
vuelve cada vez más difícil. Algunos otros individuos pueden presentar defectos genéticos como deficiencia de
enterocinasa o tripsinógeno, deficiencia de prolina dipeptidasa, síndrome de Hartnup (defecto en transporte de
aminoácidos neutros), los cuales impiden que se produzcan enzimas para degradar ciertas proteínas, o que su
degradación se lleve a cabo ineficazmente (24).
Medición de la calidad de las proteínas y digestión de proteínas
La medición de la calidad de la proteína también se determina mediante el cálculo de la cantidad de la misma
que realmente utiliza un organismo. La Utilización Neta de Proteína (Net Protein Utilization, NPU) es el método
usado más frecuentemente para este fin. Se lleva a cabo mediante el balance de nitrógeno (N), que esta definido
como la diferencia observada entre el nitrógeno ingerido y el excretado. El segundo es calculado como la suma
de nitrógeno contenido en orina y heces, y en pérdidas a través de diferentes vías, como piel y sudor. La
medición del balance de nitrógeno es difícil, ya que representa una diferencia pequeña en términos de cantidad
de N consumido y excretado. Las diversas pérdidas de N son particularmente difíciles de medir, y a menudo se
asume que son del orden de 5 - 8 mg / kg de peso por día. Caloway y col. en 1971 midieron las pérdidas de N
en adultos sedentarios, y encontraron un promedio de pérdida de 9 mg / kg / día. En adultos sanos el balance
es de cero. Es negativo cuando existe ayuno y en algunas formas de desnutrición proteico-energética. Durante
el crecimiento, la gestación, y en adultos que están añadiendo masa muscular o recuperándose de alguna lesión
o enfermedad, el balance debe ser siempre positivo (25, 26).
Otro tipo de medición y que a la fecha es la más confiable, es la Calificación de aminoácidos corregida para la
digestibilidad de la proteína, que por sus siglas en ingles recibe el nombre de PDCAAS (Protein Digestibility
Corrected Amino Acid Store). La Organización Mundial de la Salud y la FDA de Estados Unidos en 1993
adoptaron esta PDCAAS como el análisis oficial para valorar la calidad de la proteína, ya que está basado en:
1. El contenido de aminoácidos de una proteína alimentaria,
2. La digestibilidad
3. La capacidad para suministrar aminoácidos indispensables en cantidad suficiente para cubrir los
requerimientos de los seres humanos.
El contenido de aminoácidos usado como estándar para el PDCAAS está basado en los requerimientos de los
preescolares de 2 a 5 años. Esto representa los requerimientos de aminoácidos de todos los grupos de edad
excepto los niños menores de 2 años.
El valor más alto que una proteína puede llegar a alcanzar es 1.0. Esta puntuación significa que tras su digestión
proporciona por unidad de proteína, el 100% o más de los aminoácidos indispensables requeridos por un
preescolar de 2 a 5 años. Las puntuaciones por encima de 1.0 son redondeadas a 1.0. Cualquier aminoácido
que exceda los requerimientos para construir y reparar los tejidos no se usará para la síntesis de las proteínas,
sino que será catabolizado y eliminado del organismo o bien será almacenado en forma de grasas (27).
Conclusión
Aunque en la actualidad se realizan diferentes tipos de estudio para saber que cantidad de proteína consume
un individuo y que calidad tiene, así como la digestibilidad que presenta; consideramos que, los esfuerzos de
los nutriólogos deben centrarse en educar a las personas sobre la variedad y combinación en que los alimentos
deben ser consumidos para hacer eficiente el aprovechamiento de nutrientes y lograr un nivel nutricional que
conduzca hacia una mejor calidad de vida disminuyendo los riesgos de enfermar. La acción principal en nuestros
días debe continuar con la prevención, no solo tratar y remediar.

�Resumen
Las proteínas son biomoléculas presentes en los organismos vivos y llevan a cabo gran parte de las actividades
celulares. Estas biomoléculas están formadas por 20 aminoácidos (aa) específicos en diferentes proporciones,
los cuales son requeridos en diversas cantidades para formar o sintetizar una proteína dada. En los humanos,
el organismo puede sintetizar algunos aa sin necesidad de obtenerlos de afuera y son llamados aminoácidos
no esenciales. Sin embargo algunos de estos aa no los puede producir por sí solo y necesita obtenerlos del
exterior (la alimentación) para así poder sintetizar proteína. Los aa son requeridos por nuestro organismo en
diferentes proporciones, según la edad, actividad física y condición fisiológica. Dado que el organismo sintetiza
proteína corporal con todos los aminoácidos esenciales, basta que haya uno en poca cantidad o ausente, para
que la síntesis se vea afectada. No obstante, la combinación de alimentos que contengan alguno de los
aminoácidos faltantes así como su digestibilidad en el organismo dará una excelente aportación de estos
nutrimentos al organismo.
Palabras Clave: proteínas, aminoácidos esenciales, digestibilidad, proteínas alimentarias, Calidad de las
proteínas.
Abstract
Proteins are biomolecules that performs most of the cellular activities in the cell. Protein function is largely
diverse. They are formed basically by different proportions of 20 specific amino acids (aa). To synthesize a given
protein, it is required therefore different amino acids quantities for each one. In humans, cell metabolism may
supplied-aa (non essential) for protein synthesis; the rest of aa (essential) should be taken from diet. Essential
aa are required in different proportions according to the age and physical activity. Therefore a good source for
essential aa are such foods that contain most of them in relatively large quantities. Other wise, it is desirable to
mix foods that complement the required quantities for each essential aa.
Keywords: proteins, essentials amino acids, digestibility, diet protein, quality proteins.
Referencias
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las enzimas. En: Bioquímica médica. (1a Ed). Grupo Noriega Editores. Editorial Limusa, México. pp: 95-194.
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2002. Enfermedades relacionadas al plegamiento anómalo de las proteínas. Mensaje Bioquímico Vol XXVI: 7397
3. Garrett R. H., y C. M Grisham 2004. Biochemistry Brooks Cole Publisher. Charlottesville, VA, USA. p 1216.
4. McKee T. y J. R. McKee 2003. Bioquímica. La base molecular de la vida. Editorial McGraw-Hill
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Bases of Inherited Disease. Editores: Scriver Ch, Beaudet A, Sly W, Valle D. Editorial: McGraw-Hill; New York.
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7. Krieger I., M.D. Statler y M. Statler. 1987. Tryptophan deficiency and picolinic acid: effect on zinc metabolism
and clinical manifestations of pellagra. Am J Clin Nutr 46: 511-7
8. Pacheco, L. D., Op. cit.
9. Krieger I. et al, Op. cit.

�10. Mahan, L. K. y S. Escott-Stump. 2002. Nutrición y Dietoterapia de Krause. Editorial Mc Graw-Hill (10ª ed)
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11. Basabe, B., L. Rossi, M. Ferrari y F. Branca 1999. Excreción urinaria de los entrecruzamientos del colágeno
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12. Forrellat, M., I. Gómis y H Gautier du Défaix. 1999. Vitamina B12: Metabolismo y aspectos clínicos de su
deficiencia. Rev. Cubana Hematol. Inmunol. Hemoter. 15: 159-74
13. Mahan, L. K. y S. Escott-Stump, Op. cit.
14. Forrellat, M. et al, Op. cit.
15. Williams, S.R. 1995. Basic Nutrition and Diet Therapy. Mosby Publishers, 10a edición. St. Louis, USA. p.
720
16. Idem.
17. Mahan, L. K. y S. Escott-Stump,. Op. cit.
18. Young, V. R. y P. L. Pellett 1994. Plant proteins in relation to human protein and amino acid nutrition. Am J
Clin Nutr; 59: 1203S-1212S
19. Young, V. R. y P. L. Pellett, Op. cit.
20. Fennema, O.R. (2000). Química de los Alimentos. Edit. Acribia, 2a ed. Zaragoza, España. p. 471- 480
21. Pacheco, L. D., Op. cit.
22. Young, V. R. y P. L. Pellett, Op. cit.
23. Fennema, O.R., Op. cit
24. Jiménez-Salas, Z. y P. C. Cantú 2002. Genética y Nutrición Clínica. Revista Salud Pública y Nutrición. Vol
3 No.2 (http://www.respyn.uanl.mx/iii/2/ensayos/genetica_nutricion.html)
25. Mahan, L. K. y S. Escott-Stump, Op. cit.
26. Chupad, A. V. y M. Vaz 2000. Protein and amino acid requirements in the elderly. Eur. J. Clin. Nutr. 54:
S131-S142
27. Schaafsma, G. 2005. The Protein Digestibility-Corrected Amino Acid Score (PDCAAS). A Concept for
Describing Protein Quality in Foods and Food Ingredients: A Critical Review. JAOAC Int, 88: 988-994

�SIGNOS DISTINTIVOS EN LOS ALIMENTOS Y BEBIDAS MEXICANAS:
UNA PROPUESTA A PARTIR DE LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN
MEZCAL
Ana
G.
Valenzuela
Zapata
Departamento de Botánica y Zoología, Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Biológicas
(Guadalajara,
Jal.,
México).
E-mail: ana.valenzuela@gmail.com
Introducción
La producción de mezcal en México es una actividad principalmente de los
estados de Oaxaca, Durango, Zacatecas, Guerrero, San Luis Potosí, Tamaulipas,
Guanajuato y otros; con tierras de agricultura de temporal. Distribuidos en casi una
tercera parte del territorio nacional, sobre todo durante la época de estiaje, mas
de una decena de especies y cultivares de agave cultivados y recolectados se
convierten en mezcal.
La ancestral costumbre de “tatemar” mezcales para obtener alimentos
azucarados, se convirtió con la introducción de la destilación, en una nueva
agroindustria. Clandestinas o legales, las bebidas espirituosas de agave se
expresan en las más diversas versiones de sabores y aromas: dulces, ahumados,
afrutados, herbáceos, blancos, reposados y hasta añejos.
El mezcal es en la actualidad una Denominación de Origen, categoría definida como Indicación Geográfica por
la Organización Mundial del Comercio (OMC). La Denominación de Origen del Mezcal (DOM) se gestionó casi
20 años después que la del tequila (DOT) y ambas se reconocieron por fin por la Comunidad Europea, en el
último lustro de los noventa.
Las Denominaciones de Origen surgieron en Francia al menos hace cien años, para establecer una manera de
asegurar la calidad por su origen y la tradición de su proceso. Las DO’s mexicanas son iguales a las
francesas?¿Por qué existe solamente una DOM cuando hay tantas versiones de mezcales en México? ¿Cuáles
son las diferencias entre las DO’s mexicanas y francesas? ¿Cuáles son las bases del sistema francés que
podrían retroalimentar al sistema mexicano?
Los agaves mezcaleros y la destilación de sus jugos
Los agaves, la gran mayoría con metabolismo ácido crasuláceo (MAC-CAM) forman parte de la biodiversidad
de la zona ecológica mas extensa en México: la árida y la semiárida con 84 millones de hectáreas o sea el
45.3% del territorio nacional (1).
El uso del agave como alimento en las zonas áridas no se limitó a lo que ahora es México, si no también al
suroeste de los Estados Unidos de América (indios mescaleros) (2). Los Hohokam, produjeron agave en bajadas
y en laderas (3). El agave cocido o tatemado era una fuente de alimentos en el año 1000 a. C., prueba de ello
son las fibras aisladas, bases de las hojas y fragmento del acudes en hornos de piedras (4). También a través
de los escritos de jesuitas se señala que existieron plantaciones de agave en Baja California (5).
El síndrome de domesticación en agaves mezcaleros está evidenciado por tallos cortos, bases de hojas gruesas
y su palatabilidad. Las especies con altos contenidos de sapogeninas y otros compuestos tóxicos no eran
aceptadas para este fin (6).
Gentry (7) nombró 11 especies de agave usadas para mezcal y tequila: Agave angustifolia Haw., A.
rhodacanthaTrel., A. tequilana W., A. shrevei Gentry, A. wocomahi G., A. durangesis G., A. palmeri Engelm, A.
zebra G., A. asperrima Jacobi, A. potatorum Zucc. y A. weberi Cels., sin especificar los cultivares de algunas de
ellas.

�La Comisión nacional de la Biodiversidad en México (8) menciona 12 especies mezcaleras y tequileras donde
además incluye a: Agave americana y A. salmiana, plantas que preferentemente eran usadas para aguamiel y
fibras.
Según la Norma Oficial Mexicana del mezcal (9), se permiten solamente cinco especies de agave para su
elaboración: Agave angustifolia Haw, A. esperrima Jacobi, A. weberi Cela; A. potatorum Zucc y A. salmiana Otto
ex Salm.
Para la DOT por norma se prohiben azúcares que no sean de Agave tequilana variedad azul, lo cual ha llevado
a la desaparición de los cultivares afines en los campos de cultivo y a debilidad del clon (10).
Los cultivares de las especies mezcaleras son también parte de la agrobiodiversidad del género y que han sido
poco estudiados. Por ejemplo, Palma (11) encontró 9 taxa o variantes en Oaxaca para la elaboración del
mezcal: A. angustifolia, A. angustifolia var. rubescens, las formas amatengo y miahuatlán de A. karwinskii, A.
rhodacantha, A. americana, A. americana var. oaxacensis, A. marmorata y A. potatorum.
La destilación, desconocida por los antiguos mexicanos, fue utilizada para obtener una bebida con alto grado
alcohólico después de la fermentación de los azúcares del agave cocido.
Fue Bruman (12) quien encontró que la destilación fue conocida por los pueblos del occidente de México
(Nayarit-Jalisco) en el siglo XVI, esto gracias a las embarcaciones filipinas llegadas al occidente de México con
destiladores muy diferentes a los españoles de influencia arabe. Walton (13) señala que la destilación filipina
en el occidente de México en el siglo XVI, tuvo impacto en el occidente de México y finalmente en la historia de
la producción del tequila.
La producción de mezcal fue una actividad ilícita en algunas regiones hasta el siglo XX, dos ejemplos son el
bacanora en Sonora legalizada en 1992 (14) y el mezcal de Guerrero hasta los setentas (15).
La Denominación de Origen Mezcal (DOM)
Según el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (16) Una Denominación de Origen (DO) es una modalidad
de propiedad industrial(…) El estado mexicano es el titular de la DO y la autorización de uso se otorga a través
del IMPI”.
Las primeras DO’s mexicanas son la del tequila (DOT) y la del mezcal (DOM). El mezcal tiene como territorio
protegido los estados de Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Guerrero y Oaxaca (17).
El mezcal 100% agave es aquel que proviene de los mostos que única y exclusivamente contienen azúcares
provenientes de los agaves arriba mencionados. En la NOM del tequila (XXX) sin embargo se restringe el uso
de la variedad azul de Agave tequilana W. sin embargo hay laxitud de otros factores que afectan la variabilidad
de la bebida desde el savoir-faire. Semejante a la norma tequilera, se realizan sustituciones de azúcares mas
en un menor porcentaje (20%). El Consejo Mexicano Regulador del Mezcal, el cual se encarga de la vigilancia
y la aplicación de la Norma de la DOM fue creado en 1997 (18). Las solicitudes de inclusión a la DOM han sido
varias, entre ellas las planteadas por el municipio de San Felipe, Guanajuato y la mixteca de Puebla (19) en el
2001 y 2002 respectivamente.
En 11,756 hectáreas se cultiva agave mezcalero y la producción se concentra en Oaxaca (65%), y el resto
(35%) en Guerrero, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango y Guanajuato (20). De acuerdo a González (21) se
producían 10 millones de litros, con destinos de exportación como: los Estados Unidos y Canadá principalmente,
también Chile, Reino Unido, España, Francia e Italia.
Ramales y Barragán (22) aseguran que se derivan de esta industria 29 mil 192 empleos. Mientras que González
(23) señala un total de 19 mil trabajadores en la agricultura y el sector de transformación. GEA, (24) indica que
los precios de mezcal son variables; una botella 750 ml de la marca “Del maguey” costaba entre $600 a $1200
pesos mientras que un litro de mezcal (sin marca) en Guerrero iba de los $25 a los $90 pesos.
Indicaciones Geográficas y sistema francés de Denominaciones de Origen

�Las Indicaciones Geográficas forman un conjunto heterogéneo de productos protegidos con un nombre de
origen o topónimo, y nacieron a partir de las Denominaciones de Origen europeas de vinos y destilados. En
conclusión, cada país tiene una doctrina propia de Indicaciones Geográficas (25). Los mismos autores basados
en de Boy (26) ordenaron las equivalencias entre las Indicaciones Geográficas (Ver Tabla 1).

Para la Organización Mundial del Comercio las IG’s funcionan como derechos de propiedad intelectual así como
para la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ver Figura 1) (27), mientras que en el sistema francés
y europeo son signos que aseguran la calidad de acuerdo a un origen y un saber-hacer (savoir-faire) (28). En
la Tabla 2 que muestra la ficha técnica que resume el proceso de reconocimiento de una AOC, que se elabora
por los servicios del INAO.
Tabla 2. Ficha técnica 1. Resumen del proceso para el reconocimiento de una Denominación de Origen
Controlada (AOC).











Se realiza una solicitud para el reconocimiento de una AOC de una unión de productores a la sucursal local del
INAO
En el comité nacional del INAO se elige una comisión de investigación de profesionales que no sean de la región
de estudio, misma que se desplaza al terreno de estudio para hacer la investigación.
Se redacta un reporte sobre las condiciones de la área geográfica y se presenta al comité nacional del INAO
Se evalúa la solicitud del reconocimiento de la AOC para su aprobación, reenvío o rechazo.
Si se acepta, se define una comisión para que delimite el terreno (intervienen expertos).
Se entregan los reportes de delimitación y definición de las condiciones de producción.
El comité Nacional del INAO pone la propuesta en consulta pública y se examinan las reclamaciones por
expertos .
Se aprueba la delimitación y se redacta el proyecto de decreto por los servicios del INAO.
El proyecto del decreto se firma y se publica en el diario oficial.
Figura 1. Tipos de Indicaciones Geográficas y su relación con los organismos de Derechos
intelectuales y Comercio.

�En el sistema francés de DO, con un siglo de experiencia (29) se han inspirado las IG’s de vinos y espirituosas.
Los fundamentos propios de la doctrina francesa son el terroir y en las técnicas tradicionales (savoir-faire), para
argumentar la unión de la calidad debida al origen.
Salette (30) indica que “un terroir es un sistema de interacciones complejas entre un conjunto de acciones y
técnicas conducidas por el hombre, una producción agrícola y un medio físico, para valorizar un producto con
una originalidad particular”
Vaudour (31) afirma que el terroir es un galicismo de origen latino de los siglos XVII y XVIII, polisémico ya que
sus significados incluyen lo agrícola, las unidades del paisaje, la identidad regional y lo relativo al mundo rural.
Para Bérard et al. (32) “El terroir es una unidad espacial y ecológica de acción y de gestión que asocia a los
actores, sus historias, sus organizaciones sociales, sus actividades y notablemente sus practicas agrícolas. Los
saberes tradicionales y las técnicas influyen en la diversidad biológica que ellos sostienen”.
Al acuerdo establecido entre sectores y cadena productiva para una Denominación de Origen Controlada
(Appellation d’Origine Controllée) se le conoce como cuaderno de responsabilidades (cahier de charges) y ahí
se establecen las uniones de la calidad del producto con los procesos de producción (savoir-faire) y el terroir o
agroecosistema.
Las Denominaciones de Origen y las estrategias para competir
Según Porter (33) las estrategias genéricas para competir son: la de liderazgo en costos, la de diferenciación y
la de enfoque. Las empresas que reducen sus costos tienden a formar economías de escala que se facilitan a
través de la integración de negocios. Las que se involucran en la estrategia de diferenciación en productos
específicos o de nicho, adaptan sus productos con un enfoque al mercado o segmento.
Un ejemplo de la creación de ventajas competitivas en DO’s es la Denominación de Origen Controlada (AOC)
de Ron Martinica. La ventaja competitiva de diferenciación que realizaron para este producto fue en dos frentes
a) realzar el producto, su origen (terroir) y su proceso y b) la de marketing adaptando al producto a partir de las
preferencias del segmento de mercado. El Institut Nacional d’Appellations d’Origine de Francia apoyó la gestión
de los productores y transformadores del Ron Martinica para su funcionamiento como AOC, asegurando la
permanente vigilancia del signo de calidad a los consumidores.
Desde la investigación en mercadotecnia con los vinos con DO’s de Extremadura (España) se demostró que
una DO facilita una “ventaja competitiva integrada” a través de: la calidad, la tradición, el saber-hacer y la zona
de procedencia.

�La industria mezcalera y su nexo con la industria del tequila
En la redacción de las normas oficiales de las DO’s Mezcal y Tequila se observa la similitud de sus
propuestas. Es por lo tanto ejemplificador lo concerniente a su proceso explicado como un saber-hacer
homogéneo (Ver Tabla 3).
Una de las relaciones mas estrechas entre estas industrias son las crisis cíclicas de desabasto y sobreoferta de
la industria tequilera (Ver Figura 2) que han afectado en forma recurrente a la industria del mezcal. Sea como
reserva de “maguey espadín” o el mezcal como sustituto del tequila, en Oaxaca se contrae o se estimula la
producción por el efecto Jalisco (34).
Tabla 3. Ficha técnica - Proceso del Tequila.
El proceso del tequila comienza con el cocimiento del agave azul (Agave tequilana W.) a vapor en hornos de
mampostería o en autoclaves. Del material cocido se obtienen los jugos dulces de color café (mostos), enviados
directamente a la fermentación. Si el Tequila es 100% de agave, no es necesaria la mezcla o formulación con
otros azúcares. Después de la fermentación, los mostos “muertos” pasan a una doble destilación en alambiques
generalmente de acero inoxidable. Del destrozamiento (primera destilación) se recibe el Tequila ordinario, de
la segunda destilación (rectificación) se obtiene el Tequila blanco. Entre 6 y 8 kilos de agave son utilizados
para la preparación de 1 litro de tequila 100% de agave y en promedio una “cabeza” de agave tiene 30 kg. La
cosecha de agave es manual y se realiza todo el año. La acidez, los ésteres, alcoholes superiores, aldehídos,
el furfural, el metanol, los fosfatos, el pH, el extracto seco, los azúcares, las cenizas, el color se evaluan para
dar cumplimiento a la calidad. El grado alcohólico puede variar según la normatividad entre 38 y 55 % en el
producto terminado.
La última crisis del precio alto del agave azul, se dio en las cosechas del año 2000 (Ver Figura 2). Esto influyó
en el aumento del precio del “maguey” y del mezcal en Oaxaca en el mismo año. La causa fue el descenso de
la plantación de agave azul en Jalisco entre 1990 y 1995 (Ver Figura 3).
Figura 2. Incremento del precio del agave, tendencia histórica

Figura 3. Inventario de plantas de agave azul, 1983-1994

�El precio del maguey subió y consecuencia el del mezcal de $120 (Dólares norteamericanos:USD) a $400 USD
por tonelada (35); posteriormente crecieron las exportaciones del mezcal oaxaqueño y su precio. El precio del
mezcal se incrementó de $5 USD en 1999 a $17 USD en 2000, rebasando su promedio anual (1994-1999) de
crecimiento de $ 0.57 USD. Probablemente el mezcal se vendió como sustituto del tequila. En el 2002 las
plantaciones de agave y las poblaciones silvestres estuvieron tan amenazadas, que se realizó una propuesta
en el senado de la república para incluir el fomento de los cultivos de agave en la ley desarrollo rural sustentable
(36).
Denominaciones con nombres de origen
Mezcal no se refiere a un lugar, no es un topónimo u origen y puede ser usado también para nombrar: a) Agavealimento, al tallo y vaina de las hojas de plantas del género agave que por cocimiento transforman sus
polisacáridos en azúcares (Ver Figura 4a); b) Bebida destilada, los destilados provenientes de fermentos de los
jugos azucarados de “cabezas o piñas” de agave cocido (i. e. mezcal de Oaxaca, vino mezcal de Tequila) y c)
Agave plantas del género Agave sp. cuyos tallos y vainas son aprovechadas mediante la cocción (i.e.
mexcalmetl, mezcal azul).
Mezcal, entonces es similar al whisky y a las eaux-de-vie francesas todos grupos de destilados con una materia
prima en común, mas sin referencia de su origen. Los productos Bacanora, Tequila o Tuxca, son nombres dados
a mezcales reconocidos en una región de origen o de mercadeo, por lo tanto están más diferenciados por su
origen.
Figura 4. a) Mezcal zopilote (Jalisco) en proceso de maduración y b) agave cocido (mezcal).

Si el fundamento del efecto terroir retroalimentara al sistema mexicano de DO’s, las superficies protegidas serían
pequeñas regiones, como ha ocurrido con la gestión de la Denominación de Origen Bacanora, que además es
sólo 100% de agave (37).

�Distinguir las historias de las bebidas de agave nos obliga a su revalorización, la cual no coincide con una
perspectiva homogeneizante y empobrecedora del patrimonio. Renombrar los mezcales con su nombre
genérico y los topónimos adicionales para favorecer su tipicidad, generaría una ventaja competitiva a los
productores y una mejor valorización económica del producto por los consumidores.
Conocimientos tradicionales de los mezcaleros
En el estado de Oaxaca pudimos encontrar diversas versiones de mezcales, desde aquellos donde la pureza
varietal del espadín era exigente, hasta la combinación de especies que tipificaban una región (Ver Figura 5).
Hornos de piedra y fermentadores en el suelo con jugos de A. durangensis y en ocasiones hasta
de Dasilyrion sp. (ligera proporción) fueron usados a finales de los ochenta por productores tradicionales en
Nombre de Dios, Durango (Ver Figura 6).
Uno puede observar desde los tanques de fermentación de acero inoxidable hasta los recipientes para el mismo
fin pero de cuero. Un conocimiento tradicional de manejo de levaduras con cepas nativas, de fermentación con
y sin bagazo en la fermentación. Sin dejar a un lado la calidad del agua que es un elemento esencial en la
producción y que en muchos de los casos de los mezcales tradicionales no se aplica en la dilución final del
producto.
Es en las zonas áridas que se encuentran los diseños propios para un mejor manejo del agua, construcciones
antiguas revelan su adecuación a esta limitante. Son estas adaptaciones de acuerdo al ambiente que hicieron
posible la producción de mezcal desde la colonia y que no son precisamente un modelo industrial a gran
escala. Las tabernas mezcaleras de zonas áridas indican en cada parte del proceso de transformación una
lógica. Por ejemplo, para promover fermentaciones lentas diseñaron fosas de fermentación que mantenían los
mostos a una temperatura menor que en la superficie.
Figura 5. Agave angustifolia Haw. “espadín” (arriba) cultivo y palenque en Oaxaca entre 1987 y 1988
(abajo).

La actividad mezcalera fue una actividad estacional, generalmente de octubre a mayo, durante la época de
sequía. Esta actividad complementaría los ingresos y permitiría combinar la agricultura de temporal en zonas
áridas sin riego. Las vinatas, tabernas o palenques crecieron cerca de los arroyos o ríos en barrancas, cuyo
cauce favorecía las operaciones como la destilación.

�Figura 6. Agave duranguensis Gentry (arriba) y tanques de fermentación bajo suelo, Nombre de Dios,
Durango, 1986(abajo)

Podemos encontrar desde aparatos destiladores estilo árabe, hasta los troncos ahuecados típicos del destilador
huichol o asiático, que subsisten como testigos de la diversidad cultural.
En el caso de Jalisco, cuyos mezcales no están incluidos en la DOM, aun se utilizan los aparatos destiladores
asiáticos. Además de una mezcla de cultivares de A. angustifolia y A. rhodacantha que caracterizan el sabor y
aroma del Tuxca o mezcal de Tuxcacuesco (Ver Figura 7).
Figura 7. Mezcal verde o limeño y aparato destilador huichol o asiático en en el sur de Jalisco.

Normatividad, denominaciones y efecto terroir
La Norma Oficial Mexicana del mezcal elimina las posibilidades de la naturaleza propia de los mezcales: su
diversidad a partir de los terroirs, el manejo de la diversidad de materias primas de agave y los conocimientos
tradicionales.

�La forma de operar de los sistemas mexicano y francés son diferentes, así como su normatividad y signos de
calidad: las IG mexicanas no son equivalentes a las AOC’s francesas. Si bien la OMC en sul capítulo
ADPICrepresenta el instrumento multilateral para la protección de mayor alcance (38) no se establece métodos
de operación que permitan la perennidad de la calidad de los productos, su tipicidad, sus tradiciones de
producción, ni la conservación del origen.
De acuerdo a la clasificación de Boy (39) la DOM podría tipificarse como una IG débil. Con menores
oportunidades de producir ventajas competitivas integradoras a partir de la diferenciación estratégica de
regiones y procesos (terroir y savoir-faire).
La actual normatividad tipifica los mezcales a partir de la sustitución de sus azúcares y su añejamiento, parecido
a la NOM del Tequila y recientemente imitado por la Denominación de origen del Sotol.
Una gestión local (microrregional), otra regional y posteriormente una nacional sobre los tipos y normatividades
para las versiones de los mezcales mexicanos podrían favorecer un inventario mas completo de patrimonios.
Evidentemente, un diagnostico sobre la doctrina y operación del sistema de DO’s mexicanas revelaría la urgente
necesidad económica, ecológica, social y política de nuevas reglas del juego que permitan ventajas para
competir y un desarrollo sustentable.
Renovación y retroalimentación de las DO’s mexicanas.
La actual regulación de la DOM, asi como la del Tequila, nos hacen pensar que a lo largo y ancho de la superficie
protegida, no hay diferencias de suelo, clima y de las condiciones de cultivo y manejo. Bajo esta lógica se
supone, que no existen particularidades ambientales de esa gran extensión que generan sabores y aromas
especiales. La unión entre la calidad de la bebida debida al ambiente no se argumenta por regiones o terroirs.
En otras palabras, no hay una definición del terroir y sus productos. Como consecuencia, ha prevalecido
una baja diferenciación de los mezcales y Tequilas en una amplia zona geográfica, sin una referencia a las
características biológicas y ambientales específicas de su origen. Las Denominaciones de Origen Tequila DOT
y Mezcal se han ampliado, mas no se han diferenciado.
Bajo esta filosofía el ordenamiento territorial y las restricciones para controlar los cultivos de agave quedan
rebasadas. La estabilidad de la oferta y la demanda de las plantaciones de agave y su trazabilidad son
difícilmente manejadas para todos los sectores hasta las autoridades de verificación y gobiernos.
Renovar la DOM, para que los mezcales tengan cada uno su propia historia y denominación, significa un trabajo
conjunto de comunidades, etnobotánicos, antropólogos, geógrafos, historiadores, mercadólogos, químicos,
agrónomos, legisladores, uniones de productores, de transformadores y gobiernos. Un acuerdo local que podría
generar en una petición plural nacional de la valorización de un patrimonio.
La historia del mezcal en México se sigue escribiendo en nuestros días, a partir de cada zona geográfica o
región cuyos ecosistemas no siguen los límites estatales impuestos por el hombre como ha mostrado la
CONABIO (40) en su primer acercamiento con el inventario de agaves y mezcales.
El patrimonio natural y cultural de cada bebida requiere ser estudiado antes de continuar con normas oficiales
que generalicen y excluyan a todas las expresiones mezcaleras.
Conclusiones
Las políticas gubernamentales mexicanas sobre las Denominaciones de Origen, a partir de las necesidades
regionales y de competencia comercial requieren de innovaciones. Las IG’s son dinámicas, evolucionan y se
retroalimentan para favorecer nuevas formas de Denominaciones de Origen, donde se tienda a un desarrollo
sustentable.
Del sistema francés se pueden discutir y adaptar conceptos como el terroir y las prácticas tradicionales (savoirfaire) para promover estrategias competitivas integradoras (región-proceso-calidad) en la producción de

�mezcales. La Denominación de Origen Mezcal es una IG de signo débil que ha seguido el esquema de la
Denominación de Origen Tequila.
La tipificación de la DOM para sus productos se basa en la fuente y porcentaje de azúcares y por el añejamiento.
La estructura actual de las DO’s mexicanas hasta ahora no ha vislumbrado en su normatividad los factores que
favorecen la diferenciación de los mezcales por sus regiones y procesos.
La Denominación de Origen Bacanora delimitó un área geográfica mucho menor a las anteriores con productos
100% de agave. Las regiones áridas por sus limitantes de agua, podrían diferenciar sus productos
microregionales basados en su tipicidad a partir de pequeñas empresas.
Un diagnóstico de sustentabilidad para la Denominación de Origen Mezcal enfatizaría los efectos de la
normatividad actual sobre: la conservación del patrimonio cultural y biológico; el posicionamiento en el mercado
del mezcal; el desarrollo regional, los acuerdos locales para la producción y la calidad y la trazabilidad del
producto.; la sobrevivencia de técnicas tradicionales, cultivares y especies de agave ancestralmente utilizadas.
Resumen
Después de la conquista numerosos pueblos especializados en el cocimiento de agaves (mezcal), optaron por
la destilación de sus fermentos. Fue hasta la década de los noventa que algunos de estos destilados se
incluyeron en la Denominación de Origen Mezcal (DOM). Aquí se analizó el caso del mezcal a partir del Sistema
de Indicaciones Geográficas (IG) según la Organización Mundial del Comercio, la filosofía francesa de las
Denominaciones de Origen y la Denominación de Origen Tequila (DOT). Los resultados señalan que Mezcal es
una palabra genérica que como el vino, requiere variadas delimitaciones geográficas tomando en cuenta su
diversidad natural y cultural, que lo convierte en un patrimonio cultural.
Palabras clave: mezcal, denominación de origen, México
Abstract
After the conquest numerous towns specialized in the cocimiento of agaves (mezcal), they opted for the
distillation of their ferments. It went until the decade of the ninety that some of these distilled were included in
the Denomination of Origin Mezcal (DOM). Here the case of the mezcal was analyzed starting from the System
of Geographical Indications (SGI) according to the World Organization of the Trade, the French philosophy of
the Denominations of Origin and the Denomination of Origin Tequila (DOT). The results point out that Mezcal is
a generic word that as the wine, it requires geographical varied delimitations taking into account its natural and
cultural diversity that it transforms into a cultural patrimony.
Key words: mezcal, Denomination of Origin, México
Agradecimientos
Al Dr. Alejandro Macias M. por permitirme usar la figura de precios de agave azul y a los maestros mezcaleros
de Durango, Jalisco y Oaxaca por su accesibilidad a sus palenques, tabernas o vinatas. A nuestros cólegas
franceses: Frédéric Saudubray y Helene Mbolidi-Baron H. por brindarme información sobre el Ron de
Martinica. A la discusión de los fundamentos del terroir con los antropólogos del Centre Nacional de la
Récherche Scientifique a los Dres. Philippe Marchenay y Laurence Bérard. Con especial agradecimiento a la
Dra. Emamanuelle Vaudour del Institut de la Récherche Nationale Agricole por sus comentarios sobre las
nociones del terroir desde la ciencia del suelo. A la Sra. Silvye Serra del Institut Nacional des Appellations
d’Origine por su guía para el conocimiento del sistema francés. Mi agradecimiento al Biólogo Jorge Larson por
su invitación a participar en el proyecto de la Comisión Nacional de la Biodiversidad para el inventario de agaves
mezcaleros. Es muy importante la revisión de los árbitros anónimos que permiten el mejoramiento de estos
documentos para pasar de ser extensos a artículos publicables, a ellos también un agradecimiento.
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20. Idem.
21. Idem.

�22. Ramales Osorio, M.C. y M.L. Barragán Ramírez 2002. La industria del mezcal y la economía oaxaqueña
en Observatorio de la Economía Latinoamericana http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/mx/ (consultado: 3 de
febrero de 2006).
23. González, Y, Op. cit.
24. Illsley, C. y A. Tlacotempa 2004. El proyecto integral del maguey y del mezcal papalote de Chilapan (Agave
cupreata Trel et Berg): manejo campesino de un recurso de uso común. IV Simposio Internacional
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37. Núñez, S. y J. J. Aceves, Op. cit.
38. González, Y, Op. cit.
39. Boy L., Op. cit.
40. Comisión Nacional de la Biodiversidad, Op. cit.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2007, Vol 8, No 2, Abril-Junio</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ESTILOS DE VIDA DE PROFESORES DEL INSTITUTO DE
ENSEÑANZA MEDIA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SALTA.
REPUBLICA ARGENTINA.
Mónica Couceiro; María Passamai, Nelly Contreras, Eugenia Villagrán, María Zimmer, María Silvia Valdiviezo,
Ana
Soruco
y
Alberto
Alemán
CIUNSa (Consejo de Investigaciones). IIENPo (Instituto de Investigaciones en Evaluación Nutricional de
Poblaciones).
UNSA
(
Universidad
Nacional
de
Salta).
Salta.
República
Argentina.
couceirm@unsa.edu.ar
Introducción
La alimentación como insumo fundamental de la Nutrición, es de
capital importancia para promover y mantener un buen estado de
salud. Su relación como factor determinante de patología crónica
no transmisible, la convierte en un pilar fundamental para la
prevención.
La carga de enfermedades crónicas, está aumentando
rápidamente, calculando que en 2001, las enfermedades crónicas
causaron un 60 % de las defunciones notificadas en el mundo, y
un 46% de la carga mundial de morbilidad (1). El 80% de todas las defunciones por enfermedades crónicas
están ocurriendo en los países en desarrollo (2). Esto deja claro que la antigua concepción de estas patologías
como “enfermedades de los ricos”, está perdiendo validez, ya que se están extendiendo por países más pobres,
como también entre los grupos de población más desfavorecidos de los países más ricos. Esta transición en el
perfil de morbilidad se está produciendo a un ritmo más acelerado que el que tuvo lugar en las zonas
industrializadas hace 50 años (3).
Se ha previsto que para el año 2020 las enfermedades crónicas representarán casi las tres cuartas partes del
total de defunciones, y el 71% de las defunciones por cardiopatía isquémica, el 75% de las defunciones por
accidente cerebro vascular (ACV), y el 70% de las defunciones por diabetes ocurrirán en los países en desarrollo
(4). Las enfermedades crónicas son en gran medida enfermedades prevenibles, y los datos disponibles que
relacionan la dieta y la salud, justifican la adopción de medidas que apunten a su promoción. La utilización de
un enfoque basado en los riesgos comunes para prevenir las enfermedades crónicas implica la necesidad de
un abordaje integral (5).
La transición nutricional presenta cambios tanto cuantitativos como cualitativos de la dieta. Esta se caracteriza
por una mayor densidad energética lo que incluye más grasa y más azúcar. Con respecto a las grasas, aumenta
el porcentaje de saturadas (principalmente de origen animal), acompañadas por una disminución en la ingesta
de hidratos de carbono complejos y de fibra alimentaria. Estos cambios sumados a modificaciones en el estilo
de vida que reflejan una reducción de la actividad física y la adquisición de hábitos no saludables, atentan contra
la salud individual y colectiva (6).
La existencia de efectos generalizados de la dieta temprana en la composición corporal supone un importante
respaldo a definir las necesidades nutricionales con el objeto de prevenir morbilidad y mortalidad a largo plazo
(7). Un peso excesivo al nacer aumenta el riesgo de padecer obesidad en años posteriores, pero por el contrario
los niños con bajo peso de nacimiento tienden a seguir siendo pequeños en la edad adulta (8). La idea de que
los estilos de vida poco saludables no sólo aparecen en la edad adulta, sino que se adquieren desde la niñez
se está imponiendo cada vez con mayor seguridad, así como que estos condicionan la aparición precoz de
obesidad, dislipidemia, hipertensión, etc (9). Esto no disminuye la importancia de generar estilos de vida
saludables en la edad adulta, ya que costumbres de los adultos como: tabaquismo, sedentarismo, ingesta de
alcohol y colesterol agravan la situación agregando más factores de riesgo a los anteriormente citados (10). Es
de destacar también la existencia de factores intergeneracionales en la aparición de patología crónica, ya que
estilos de vida poco saludables en una generación pueden tener efectos directos sobre la siguiente; ejemplo
claro de ello es el consumo de tabaco durante el embarazo (11).

�Por todo esto es necesario un enfoque que abarque toda la vida a la prevención y el control de enfermedades
crónicas, ya que los hábitos alimentarios nocivos, la alimentación inadecuada y disarmónica, la inactividad física
y el tabaquismo son comportamientos de riesgo confirmados y pueden presentarse desde etapas tempranas de
la vida. Del mismo modo se sabe que la hipertensión, la obesidad y las dislipidemias son factores de riesgo de
cardiopatía coronaria, accidentes cerebro vasculares y obesidad. Los nutrientes provenientes de la alimentación
y la actividad física influyen en la vulnerabilidad. Los principales factores de riesgo biológicos y
comportamentales surgen y actúan en etapas tempranas de la vida y continúan teniendo efectos perjudiciales
a lo largo de la misma, y aún pueden seguir afectando a generaciones futuras.
Por lo tanto algunas intervenciones en etapas tempranas pueden reportan efectos beneficiosos de por vida (12).
Sin embargo, para que las intervenciones adoptadas tengan efectos duraderos en la prevalencia de factores de
riesgo y la salud de las poblaciones, es fundamental modificar el entorno en el que se desarrollan las patologías
crónicas. De esta manera los cambios en los hábitos alimentarios, y la reducción de la actividad física han
agravado en general los factores de riesgo y las propias enfermedades (13)
La formulación de dietas orientadas a individuos y grupos de población para prevenir enfermedades crónicas,
es un componente fundamental en el marco de un enfoque integral basado en la prevención con objetivo en la
comunidad, por lo que no es muy antiguo su uso y aplicación en los programas de salud pública orientados a la
prevención de patología crónica (14).
Casi todos los países padecen actualmente una epidemia de obesidad, aunque con diferencias entre los países
y aún con grandes variaciones dentro de los países. En aquellos con bajos ingresos, la obesidad es más
frecuente entre mujeres, mientras que en los países con mayores ingresos está comenzando a hacerse evidente
en los niños y personas jóvenes. Los costos directos derivados de estas enfermedades se llevan una proporción
sustantiva de los presupuestos de salud pública; aunque no deben olvidarse los costos indirectos elevados que
incluyen, ausentismo laboral, mayor consulta al médico y las pensiones por discapacidad y por muerte
prematura (15).
Esto puede observarse también en países en desarrollo en etapa de transición económica, ya que coexisten en
la población e inclusive a veces dentro de una misma familia niveles crecientes de obesidad con desnutrición
crónica (16). El programa Argentino de Prevención del Tabaco informó para el año 2005 que fuma el 33,5% de
la población Argentina. En nuestro país comienzan a fumar 500 jóvenes por día, y cada año la edad de inicio
del hábito de fumar se adelanta. Un 30 % de la población ha probado al menos un cigarrillo antes de los 11
años de edad.
En Argentina el 60 % de los no fumadores se encuentran expuestos al humo aún en sus propios hogares.
Mueren diariamente más de 100 personas por patología vinculadas al consumo de cigarrillo, y se gasta
$12.000.000 diarios en el tratamiento de enfermedades vinculadas al consumo de tabaco. (17).
Diversos estudios de la prevalencia de la Diabetes Mellitus en nuestro país mostraron valores que oscilan
alrededor del 6% de la población general para fines del siglo XX. De las personas identificadas, solo
aproximadamente la mitad conocen y tratan su enfermedad. Por otra parte alrededor del 30% de las personas
que conocen su enfermedad no hacen ningún tipo de tratamiento y el 66% de las que lo hacen tienen un grado
de control metabólico pobre. En consecuencia, 2/3 de las personas con diabetes en Argentina padecen
complicaciones crónicas de la enfermedad (18,19,20, 21).
Cada año, 48.500 mujeres mueren en la Argentina por causas cardiovasculares. Esto representa el 40% del
total de las muertes en el país. Sin embargo, existe una peligrosa tendencia a pensar que el sexo femenino no
tiene que cuidarse de los factores de riesgo hasta pasada la menopausia. En realidad, en los últimos 20 años
se redujo la mortalidad cardiovascular en el varón, gracias a las campañas de prevención, antitabaco, la
fortaleza de las unidades coronarias, y otras estrategias. En la mujer, esto no pasó: la mortalidad se mantuvo y
creció levemente. (22)
En la provincia de Salta no existe un acceso libre a sus estadísticas de Salud, por lo que resulta muy importante
realizar estudios que permitan obtener información sobre estilos de vida en su población, y que sean útiles a
los fines de la planificación pertinente. En base a todo lo expuesto, los profesores del Instituto de Enseñanza
media (IEM) de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), ubicada en el norte geográfico de la República
Argentina, junto con el resto de los docentes investigadores de toda la Universidad, representan un grupo de
adultos sometidos al stress que implica el trabajo intelectual, por la constante necesidad de superación en la
carrera académica para cumplir los requisitos exigidos por la Universidad, así como las instituciones del

�Ministerio de Educación de la Nación. La gran cantidad de horas de trabajo asociadas muchas veces al uso de
equipos tecnificados, que requieren de muy baja o nula actividad física, se encuentra acompañado de
sedentarismo, hábito de fumar, lo cual sumado al stress, implican factores de riesgo muy importantes en la
población adulta. Por consiguiente es de gran utilidad desde lo personal, como desde lo institucional conocer
esas características para poder abordarlas desde políticas de la obra social de la Universidad, así como aquellas
que puedan planificarse y operacionalizarse desdela Secretaría de Bienestar Universitario.
Metodología
Con el objetivo de analizar la presencia de factores de riesgo en los profesores del IEM, en el marco de una
investigación de estilos de vida saludables, se desarrolló un estudio de tipo transversal, descriptivo y analítico
teniendo como población de estudio los 65 profesores del mencionado Instituto, a quienes se envío una
encuesta semiestructurada, acompañada de un instructivo para su llenado. Para ello se averiguó en el Instituto
el número total de profesores y su identificación. Se enviaron en sobres cerrados a cada uno de ellos la
mencionada encuesta acompañada de su correspondiente instructivo. El estudio fue realizado en el mes
de Mayo de 2005, y una vez por semana se retiraban las encuestas llenadas de la Secretaría Académica del
Instituto donde los docentes depositaban las encuestas en sobre cerrado. Se esperó un mes, al final del cual el
74% de los profesores (fueron 48) habían devuelto la encuesta debidamente cumplimentada, constituyendo así
la muestra de estudio. Dicha encuesta constaba de datos de orden identificatorio, peso al nacer, tipo de lactancia
recibida durante el primer año de vida, antecedentes familiares de enfermedades crónicas, percepción de
sobrepeso, peso autoreferido, actitudes relacionadas con el cuidado de la salud y hábito de fumar, horas
dedicadas al sueño, horas de trabajo, tiempo de pie o sentado, actividad fisica o deportiva (tipo, intensidad,
horas y frecuencia); los niveles de actividad fueron luego reagrupados por los investigadores en actividades
ligeras, moderadas o intensas según las respuestas de los profesores. Se investigaron además preguntas
destinadas a describir el consumo de aceites y grasas, de infusiones estimulantes, de suplementos dietéticos y
distribución diaria de comidas, profundizando en este último ítem el tipo de desayuno.
Resultados
Sujetos en estudio
La muestra estuvo conformada por un 35 % de varones y 65 % de mujeres, siendo la edad promedio de 40 y
41 años para hombres y mujeres, con una mediana de 40 y 42 años y un desvío de ± 5 y 7 años
respectivamente. Los hombres presentaron una edad mínima de 31 años y una máxima de 52, mientras que
las mujeres presentaron una edad mínima de 24 y una máxima de 54 años. Concentrándose el 42 % de la
población en el grupo de 40 a 44 años de edad. Un 10,5 % de la población se encuentra en el rango de edad
de 50 a 54 años, mientras que solamente un 8 % entre los 24 a 34 años de edad. (Ver Tablas 1 y 2).
Tabla 1. Distribución de la población docente por Edad y Género. IEM. UNSA. Salta. 2004

Categoría Etárea

Género

Total

Masculino

Femenino

n

%

n

%

n

%

24 a 29 años

-

-

3

10

3

6

30 a 34 años

1

6

-

-

1

2

35 a 39 años

6

35

7

22

13

27

40 a 44 años

8

47

12

39

20

42

45 a 49 años

1

6

5

16

6

12,5

50 a 54 años

1

6

4

13

5

10,5

Total

17

100

31

100

48

100

Tabla 2. Medidas de tendencia central de la variables edad. IEM. UNSA. Salta. 2004

�Género

Edad
Mínimo

Máximo

Media +/- D.S.

Mediana

Masculino

31

52

40 +/- 5

40

Femenino

24

54

41 +/- 7

42

Datos autoreferidos sobre nacimiento y alimentación de la infancia
De los 48 profesores, 28 (58,3%) conocían su peso al nacer (41 % de los hombres, y 68% de las mujeres); entre
ellos un hombre y dos mujeres refirieron haber nacido con un peso inferior a los 2500 gramos, y dos personas
(un hombre y una mujer) nacieron con un peso superior a los 4000 gramos. (Ver Tabla 3). Al aplicar la prueba
de X² no se encontraron diferencias significativas entre el género y el conocimiento del peso al nacer (P ≥ 0,05).
El 100% conocía la forma en que fue amamantado durante el primer año de vida: 43% recibió lactancia materna
exclusiva, 35,4% recibió lactancia mixta y 20,8% lactancia artificial (ver Tabla 4)
Tabla 3. Distribución de los profesores, según su peso al nacer.IEM. UNSA. Salta. 2004

Peso al nacer

Género
Masculino

Femenino

Nº

%

Nº

%

&lt; 2500 g

1

14,3

2

9,5

2500 a 4000 g

5

71,4

18

85,7

&gt; 4000 g

1

14,3

1

4,8

TOTALES

7

100

21

100

Tabla 4. Tipo de lactancia recibida por los profesores del IEM. UNSA. Salta. 2004

Tipo de lactancia

Población
Nº

%

Materna exclusiva

21

43,8

Mixta

17

35,4

Artificial

10

20,8

TOTAL

48

100

De los docentes encuestados el 21% (18) desconocía el tiempo que duró su amamantamiento. Al relacionar el
tiempo de amamantamiento con el tipo de lactancia recibida en los 30 docentes que conocían el tiempo que
habían sido amamantados, se observa que aquellos que fueron amamantados por un tiempo más prolongado
fueron los que recibieron lactancia materna exclusiva (X²= 3,72 P ≤ 0,01). (Ver Tabla 5).
Tabla 5. Duración de la lactancia en los profesores del IEM. UNSA. Salta. 2004

Tipo de lactancia recibida

Tiempo de amamantamiento
&lt; de 3 meses

3 a 6 meses

&gt; de 6 meses

Nº

Nº

Nº

%

%

%

�Materna exclusiva

-

-

6

33,3

12

66,7

Mixta

2

16,6

8

66,8

2

16,6

TOTAL

2

6,6

14

46,7

14

46,7

Los pesos autoreferidos a los periodos estudiados (1994 – 1998 – 2002), así como sus estadísticos se muestran
en la (Ver Tabla 6), en ella se puede observar que para ambos géneros, los docentes manifiestan presentar un
aumento de peso a medida que aumenta la edad. En la actualidad del total que consideran estar en sobrepeso
corresponden 44% de varones y 56% de mujeres, entre ellos, el 63,6% de los hombres y el 42,8% de las mujeres
considera que ese sobrepeso existe desde los último cinco años, mientras que consideran que viene desde la
niñez y la juventud el 27% y el 36% respectivamente. (Ver Tabla 7). No se encontraron diferencias
estadísticamente significativas entre el peso de nacimiento referido y la percepción de sobrepeso (P ≥ 0,05).
Tabla 6. Descriptores estadísticos de los pesos autoreferidos de los docentes. IEM: UNSA. Salta. 2004
Año

Género
MASCULINO

FEMENINO

Máximo

Mínimo

Media

Mediana

Máximo

Mínimo

Media

Mediana

1994

89

60

75,38

79,00

76

44

60,13

59

1998

100

65

81,44

82

82

45

62,53

62

2002

96

70

82,33

80

95

45,50

62,81

63,5

Tabla 7. Tiempo del sobrepeso autoreferido por los profesores. IEM: UNSA. Salta. 2004

Tiempo de sobrepeso

Género
Masculino

Femenino

Nº

%

Nº

%

Ültimo año

1

9,1

3

21,4

Ultimos 5 años

7

63,6

6

42,8

Desde juventud

2

18,2

3

21,4

Desde niñez

1

9,1

2

14,4

TOTAL

11

100

14

100

Las medias de peso autoreferido del año 2002 son estadísticamente diferentes entre los docentes que
consideran que tienen sobrepeso y los que no se consideran en sobrepeso con valores de (t = 3,72 P ≤ 0,01)
(Ver Tabla 8). 17 mujeres declararon haber tenido hijos, 2 de ellas manifestaron haber tenido hijos con bajo
peso al nacer, es decir con menos de 2500 gramos.
Tabla 8. Descriptivos estadísticos del peso autoreferido, según percepción de sobrepeso.
IEM. UNSA. Salta. 2004

Género

Ganancia de peso 1994 - 1998
Se consideran con sobrepeso

No se consideran con sobrepeso

Máximo Mínimo Media Mediana Máximo Mínimo Media Mediana

�Masculino

20

1

6,125

5

-

-

-

-

Femenino

11

-4

3,5

3,5

3

-10

-2

-1

Género

Ganancia de peso 1998 - 2002
Se consideran con sobrepeso

No se consideran con sobrepeso

Máximo Mínimo Media Mediana Máximo Mínimo Media Mediana
Masculino

5

- 10

1,75

4,5

-6

-6

-6

-

Femenino

13

-8

2,54

4

1

-3

-1

-1

Género

Se considera con sobrepeso

Se considera sin sobrepeso

Máximo

Mínimo

Media

Máximo

Mínimo

Media

Masculino

96

70

83,25

75

75

75

Femenino

95

46

69

63

45

53

AMBOS SEXOS

96

46

75

75

45

55

Datos heredofamiliares
El 53% de los hombres y el 52% de las mujeres refirió tener el padre fallecido, mientras que informaron el
fallecimiento materno el 23 % de los hombres y el 18 % de las mujeres, siendo estas diferencias
estadísticamente significativas con un X² de 50,2 P ≤ 0,01. Las causas cardiovasculares fueron más prevalentes
en los hombres con un 33% de las muertes, seguida muy de cerca por el cáncer con un 29%. En el caso de las
madres fallecidas la causa más prevalente referida fue el cáncer en un 33 % de los casos.
En cuanto a antecedentes familiares de patología crónica, el 28 % de la muestra refirió antecedentes de ACV y
cáncer, 18 % infarto y un 56% hipertensión familiar. No encontrándose diferencias estadísticamente
significativas por sexo ni edad (P ≥ 0,05). Tampoco se encontraron diferencias estadísticamente significativas
en los pesos autoreferidos entre los que tenían antecedentes familiares de obesidad y los que no los tenían (P
≥ 0,05).
Aspectos alimentarios
Aceites y Grasas
Analizada la frecuencia de consumo de este grupo de alimentos, es de destacar que un 71 % de los sujetos
omitió responder. El 39% que contestó, evidenció una escasa variedad en el consumo de este grupo,
limitándose a la manteca con una alta frecuencia (38 % de los casos); y a la crema de leche con una baja
frecuencia de consumo en el 32% de los casos.
Entre los aceites, los de consumo más generalizado y en alta frecuencia, fueron el de maíz, oliva y girasol,
siendo menor el consumo de aceites mezcla, tanto como los de soja y uva. La mitad de los docentes consume
mayonesa con baja frecuencia (sólo 4 % la de tipo light); y otros aderezos menos consumidos son la mostaza,
ketchup y salsa golf. El 64% de los docentes consume aceite de semillas ( girasol, maíz o soja) para condimentar
ensaladas crudas y/o cocidas, siguiéndole en orden el aceite de oliva en el 32% de los casos y el aceite mezcla
en el resto. El 54% de los sujetos también utiliza aceite de semillas, y un 46% aceite mezcla, para cocinar. (Ver
Figura 1).
Figura 1 Utilización de aceites en preparaciones de los docentes del IEM. Unsa. 2004

�La grasa utilizada con mayor frecuencia, para untar el pan, fue la manteca, mencionada por el 46% de los
docentes, mientras que un 16% prefiere margarina. Otro 16% no utiliza ningún tipo de grasa para acompañar
el pan. 54% de los encuestados retira toda la grasa visible de la carne vacuna, mientras el 40% retira solamente
una parte. Con respecto al consumo de piel de pollo, un 44% de los docentes la retira y no la consume, y el
46% lo hace a veces. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el consumo de grasa de
las carnes entre géneros y grupos de edad (P ≥ 0,05)
Infusiones estimulantes
Al interrogar sobre el consumo de infusiones estimulantes durante el trabajo, se destaca que un 46% de las
personas encuestadas consumen mate cebado, y un 32% café. Sin embargo es importante destacar que un
26% no consume infusiones estimulantes. No encontrándose diferencias estadísticamente significativas por
edad ni género (P ≥ 0,05), esto corrobora el hecho de que el hábito de consumo de mate cebado en nuestra
región, como en el resto del país es compartido por la mayoría de la población.
Suplementos dietéticos
El 86% de los docentes manifestó no haber consumido suplementos dietéticos en los últimos 12 meses. En
el 14% que sí lo hicieron, predominó el consumo de levadura de cerveza, fibra y germen de trigo. No se
encontraron diferencias estadísiticamente significativas por edad ni género (P ≥ 0,05).
Distribución diaria de comidas
El 91% de los sujetos desayuna diariamente. Entre los alimentos consumidos pueden mencionarse las
infusiones con pan o galletas (28%); infusiones solas (14%); infusiones con lácteos solos y lácteos
acompañados con pan o galletas (10% respectivamente) y un 4% infusiones con frutas. El mayor porcentaje de
los docentes realizan el desayuno a las 07.00 am. y solo un 31 % de ellos ingiere colaciones a media mañana.
No se encontraron diferencias estadísticamente significativas por edad ni sexo en el tipo de desayuno
consumido.
Se destaca que el 98 % almuerza, generalmente entre las 13.00 y 14.00 PM. Si se tiene en cuenta que un 75%
de los docentes merienda y que el 85% cena, la mayoría de los sujetos estudiados realiza habitualmente las
cuatro comidas principales. Al interrogar sobre los horarios de la cena lo habitual es consumirla entre las 21 y
22 hs. (60%) y un 12,5% la realiza a las 24 hs. Cabe mencionar que no es costumbre realizar colaciones a
media tarde, solo un 15% las consume. (Ver Tabla 9).
Tabla 9. Comidas diarias de los docentes del IEM.UNSA.Salta, mayo-junio 2004
COMIDAS REALIZADAS

SI

NO

DESAYUNO

91%

9%

�COLACION MEDIA MAÑANA

31%

69%

ALMUERZO

98%

2%

COLACION MEDIA TARDE

15%

85%

MERIENDA

75%

25%

CENA

85%

15%

Actividad Física
Los sujetos estudiados realizan en promedio 22 horas semanales de actividades ligeras como escribir, leer,
mirar televisión, trabajar frente a la computadora o permanecer sentados. A las actividades moderadas como
cocinar, lavar, planchar, limpiar, o realizar arreglos menores en el hogar, dedican en promedio 12,2 horas; y las
actividades intensas como taller, jardinería, mecánica, carpintería, pintura, albañilería les insumen un tiempo
inferior a 3 horas. Al analizar esta situación por género, y al aplicar la prueba de Kolmogorov-Smirnov para dos
muestras, quedó demostrado que no existen diferencias estadísticamente significativas en las distribuciones de
horas de actividades ligeras e intensas por género, pero si las hay en las actividades moderadas con Z = 2,23
P&lt; 0,01, esto significa que las mujeres se caracterizan por realizar actividades diarias en el hogar que aumentan
sus horas dedicadas a actividades moderadas. No se encontró correlación estadísticamente significativa entre
el tipo de actividad desarrollada y las horas destinadas para ello a diferentes edades de los sujetos en estudio.
Cuidados de la salud
Al analizar la concurrencia a controles de salud, puede observarse que solo el 64% de los sujetos estudiados
concurren al médico, y el 83% al odontólogo de forma periódica respectivamente. Al analizar esta situación por
género, puede observarse que solamente el 53% de los hombres realizan controles médicos de manera regular.
Si bien el 67% de las mujeres los realizan, solamente el 22% de ellas realizan un control ginecológico de manera
regular (Ver Tabla 10). Veintiséis de los 48 profesores no toman ningún medicamento en forma regular, sin
embargo de los 22 que si lo hacen, 28% toma complementos vitamínicos y minerales autoprescriptos. No se
encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el cumplimiento de controles médicos con el
género y la edad, sin embargo si se encontraron diferencias entre la asistencia al odontólogo y la edad x²: 19,35
(P ≤ 0,05), es decir que los sujetos estudiados concurren al odontólogo regularmente a medida que aumenta su
edad. Esto haría pensar que lo hacen no como una cuestión preventiva, sino eminentemente recupertativa, lo
que hablaría de una deficiencia en los niveles de alarma del cuidado bucal a lo largo de la vida.
Tabla 10. Concurrencia a controles médicos y odontológicos de los profesores del IEM: UNSA. Salta.
2004

Género

Control médico
Periòdico

Control odontológico

Irregular

Periódico

Irregular

Nº

%

Nº

%

Nº

%

Nº

%

Masculino

9

53

8

47

14

82,3

3

17,7

Femenino

21

67,7

10

32,3

24

77,4

7

22,6

En cuanto a las patologías que informaron padecer los docentes ocupa el primer lugar las infecciosas con un
20 %, seguidas muy de cerca por aquellas de orden digestivo (18%) no encontrándose diferencias
estadísticamente significativas por edad ni género (P ≥ 0,05). Las patologías de orden osteoarticular solo fueron
informadas por mujeres.
Hábitos no saludables
Hábito de fumar
El 35% de los sujetos estudiados fuman, 35% de hombres y 39% de mujeres (Ver Tabla 11) no encontrándose
diferencias estadísticamente significativas entre el hábito de fumar, la edad y el género ( P ≥ 0,05). De los que

�fuman, 31% consume entre 10 y 20 cigarrillos diarios, y 25% más de 1 paquete diario; esta situación se agrava
si se tiene en cuenta que la encuesta reveló que el 62% lleva fumando más de 15 años. Entre los que
actualmente no fuman (30 profesores), 23% fueron fumadores y dejaron de serlo, entre ellos, el 43% abandonó
el hábito en los últimos cinco años habiendo en todos los casos fumado más de 10 años de su vida.
Tabla 11. Hábito de fumar en los profesores del IEM. UNSA. Salta. 2004

Hábito de fumar

Varones

Mujeres

N°

%

N°

%

Presente

6

35,3

12

37

Ausente

11

64,7

19

63

Tanto los hombres como las mujeres no fumadores, refirieron pesos con una mediana 4 kilos superior a los de
los fumadores, encontrándose diferencias estadísticamente significativas entre los promedios de ganancia de
peso entre los años 1994 a 2002 con un valor de F= 5,77 P ≤ 0,01 entre fumadores y no fumadores.
Horas de sueño
Los sujetos duermen en promedio 6.3 +/- 1 hora por día, con un mínimo de 4 y un máximo de 9 horas; siendo
el descanso significativamente más prolongado en las mujeres (7 horas) que en los hombres (6.2 horas) La
prueba de Z de Kolmogorov- Smirnov para dos muestras demostró que son diferentes las distribuciones de las
horas de sueño entre hombres y mujeres con un valor de Z de 1,69 P ≤ 0,01. (Ver Tabla 12)
Tabla 12. Distribución de los profesores, según las horas de sueño. IEM. UNSA. 2004

Horas de sueño

Profesores
N°

%

4

1

2

5

13

26

6

15

30

7

17

34

8

3

6

9

1

2

Se investigó la relación existente entre la duración del descanso nocturno según realización de actividades
deportivas, no encontrándose diferencias estadísticamente significativas (P ≥ 0,05), ya que los que realizan
deportes duermen en promedio 6,3 +/- 1 hora diarias, y los que no los realizan duermen 6 +/- 1 hora diaria. (Ver
Tabla 13)
Tabla 13. Distribución de los profesores según realización de actividades deportivas y horas de sueño
de los profesores del IEM. UNSA. 2004.

Horas de sueño

Actividad física
Presente

4

Ausente

N°

%

N°

%

-

-

1

100

�5

6

46

7

54

6

9

60

6

40

7

8

50

8

50

8

2

66,6

1

33,3

9

1

100

-

-

En promedio los profesores trabajan en el instituto 4 días a la semana (con un mínimo de 2 días y un máximo
de 6), destinando 6.3 +/- 3.3 horas diarias a actividades que realizan sentados o de pie. Al realizar
comparaciones por género, las mujeres pasan menor tiempo diario que los hombres en esas actitudes
sedentarias (5.3 +/- 3 horas, versus 8 +/- 4 horas), siendo las diferencias estadísticamente significativas (t =
2.26 P ≤ 0,05). Por otro lado, entre los que declaran fumar y realizar actividades deportivas, la mayoría de ellos
fuma menos de 10 cigarrillos diarios, mientras que la mayor proporción de los que no desarrollan actividad
deportiva, fuman más de 20 cigarrillos diarios. Se encontró asociación estadística entre la realización de
actividad deportiva y la intensidad del tabaquismo (Test exacto de Fisher 5,33 P ≤ 0,05. (Ver Tabla 14).
Tabla 14. Actividad física y cigarrillos consumidos por los profesores. IEM. UNSA. Salta. 2004

Práctica deportiva

Consumo diario de cigarrillos

Total

&lt; 20 cigarrillos

&gt; 20 cigarrillos

N°

%

N°

%

Presente

8

100

-

-

8

Ausente

4

50

4

50

8

Total

12

75

4

25

16

Si bien no se encontraron diferencias estadísticamente significativas al analizar la existencia o no de práctica
deportiva y el sobrepeso percibido, pudo observarse que la mayor proporción de hombres que realizan actividad
deportiva se reconocen en sobrepeso, hecho que se reproduce a la inversa en las mujeres. Esto estaría
indicando la importancia que las mujeres le asignan a la actividad física, por su impacto beneficioso en la imagen
corporal.
En contrapartida, entre los profesores que no realizan práctica deportiva, la mayoría se considera en sobrepeso
independientemente del género. Al aplicar regresión logística considerando la percepción de sobrepeso como
variable dependiente y al hábito de fumar, realización de actividad deportiva; concurrencia a controles médicos
periódicos, obesidad familiar y la variación de peso en los últimos cinco años como factores, puede observarse
que están altamente relacionadas con un valor de x² 32,15 ( P ≤ 0,05).
Discusión y Conclusiones
La edad promedio de los sujetos bajo estudio fue de 40 y 41 años para hombres y mujeres, concentrándose el
42 % de la población en el grupo de 40 a 44 años de edad. Siendo pequeña la proporción de sujetos jóvenes
entre 24 a 34 años de edad. Casi el 60 % de los sujetos conocían su peso al nacer, no encontrándose
diferencias significativas entre géneros. Solamente tres sujetos manifestaron haber tenido bajo peso al nacer, y
un solo caso con peso excesivo.
El 43% recibió lactancia materna exclusiva, 35,4% recibió lactancia mixta y 20,8% lactancia artificial,
observándose que aquellos que fueron amamantados por un tiempo más prolongado fueron los que recibieron
lactancia materna exclusiva, con valores estadísticamente significativos. Esta situación corrobora el hecho de
que la lactancia materna era la forma de alimentación predominante en el primer año de vida décadas
atrás.
Ambos géneros, manifiestan presentar un aumento de peso a medida que aumenta la edad, 44%
de varones y 56% de mujeres, considerando la mayoría que ese sobrepeso apareció entre los últimos cinco

�años. Esto muestra un perfil comparable con la bibliografía consultada en la que se destaca que como ejemplo
de transición nutricional, el sobrepeso comenzó a ganar terreno en la población mundial en los últimos años.
En promedio el 50 % informó tener padres fallecidos, contra solo el 20 % de los casos que manifestó tener la
madre fallecida, siendo estas diferencias estadísticamente significativas, esto también acompaña la tendencia
de mayor longevidad en las mujeres. Entre el 30 % y el 55 % manifestaron antecedentes de patologías crónicas
no transmisibles en las familias, demostrando así también una transición epidemiológica en el perfil de
morbilidad que se compadece con hallazgos en la mayor parte del mundo.
Se desataca desde los aspectos alimentarios un bajo consumo de aceites y grasas, así como de suplementos
dietéticos como la levadura de cerveza, fibras y germen de trigo. Si bien un alto porcentaje de los sujetos realiza
las cuatro comidas diarias en horarios regulares, el desayuno no es considerado una comida principal por los
alimentos que lo componen. Si se tiene en cuenta: el horario temprano de esos desayunos, su baja densidad
calórica por los alimentos que lo componen, y las seis horas en promedio que separan el desayuno del almuerzo,
se encuentra lógica justificación a las colaciones de media mañana, las cuales son mas frecuentes que las de
la tarde. A pesar de ello el consumo predominante de mate cebado como infusión indicaría muchas horas sin
un aporte energético adecuado.
Se encontró un marcado sedentarismo entre los profesores, siendo el mismo más evidente en los hombres. Si
bien los varones que realizan actividad física manifiestan estar en sobrepeso, esta preocupación por su imagen
corporal no se ve acompañada por la realización de otro tipo de actividades que los haga mantener en un nivel
de actividad más intensa de manera sistemática. Solo realizan actividad física deportiva dos o eventualmente
tres veces por semana, realizando actividades ligeras la mayor parte del tiempo diario. Si bien las mujeres le
asignan un valor más relevante a la actividad física, por su impacto favorable en la imagen corporal, la presencia
de mayor cantidad de horas dedicadas a las actividades moderadas, obedecen a sus actividades en el hogar,
y no a una preocupación por mantener un mayor nivel de actividad de manera sistemática a lo largo de la
semana. Esto también estaría indicando que el género femenino no tiene conciencia de la importancia de tener
estilos de vida más saludables, sino que su preocupación obedece más a una cuestión de imagen y no de salud.
Lo aquí planteado estaría evidenciando que estos sujetos estudiados mantienen un bajo perfil de actividad, tal
cual ocurre en la mayoría del mundo desarrollado o en vías de desarrollo, lo cual estaría explicando la aparición
de una “epidemia del sedentarismo”, comparable con varias regiones mundiales.
Todo lo descrito indica la presencia de estilos de vida no saludables en esta población adulta, lo cual sumado a
la edad promedio y a la falta de un control periódico de su salud, (hechos que hablan de la escasa o nula
preocupación por los aspectos preventivos), se convierten en factores de riesgo que merecen ser abordados
desde la prevención y la promoción en el marco de acciones de Salud Pública, desde el propio lugar de trabajo,
de baja complejidad pero de alto impacto, con el objeto de que redunden en la mejora de las condiciones de
vida de los docentes.
Resumen
Con el objeto de analizar la presencia de factores de riesgo en los profesores del Instituto de Educación Media
(IEM) dependiente de la universidad Nacional de Salta (Unsa) al norte de la República Argentina, se desarrolló
una encuesta semiestructurada con datos de orden identificatorio, peso al nacer, tipo de lactancia recibida
durante el primer año de vida, antecedentes familiares de enfermedades crónicas, percepción de sobrepeso,
peso autoreferido, actitudes relacionadas con el cuidado de la salud, hábito de fumar, horas dedicadas al sueño,
horas de trabajo, tiempo de pie o sentado, actividad fisica o deportiva, tipo, intensidad, horas y frecuencia, y
otras actividades; consumo de aceites y grasas, de infusiones estimulantes, de suplementos dietéticos y
distribución diaria de comidas, en el marco de una investigación de estilos de vida saludables. La misma fue
autoadministrada, para lo cual fue distribuida a todos los profesores junto con un instructivo para su llenado,
devolviendo la encuesta debidamente cumplimentada 48 de los 65 profesores del Instituto. (58,3%) conocían
su peso al nacer. El 100% conocía la forma en que fue amamantado durante el primer año de vida: 43% recibió
lactancia materna exclusiva, 35,4% recibió lactancia mixta y 20,8% lactancia artificial. Solo el 64% y el 83% de
los docentes concurren al médico y al odontólogo de forma periódica respectivamente. El 35% de los profesores
fuman. De los que fuman, el 31% consume entre 10 y 20 cigarrillos diarios, y el 25% más de 1 paquete diario;
esta situación se agrava si pensamos que el 62% lleva fumando más de 15 años. La prueba de Z de
Kolmogorov- Smirnov para dos muestras demostró que son diferentes las distribuciones de las horas de sueño
entre hombres y mujeres. Se encontraron hábitos de vida no saludables dentro de un porcentaje importante de
los profesores del IEM. Se encontró un marcado sedentarismo entre los profesores, siendo el mismo más

�evidente en los hombres. Todo lo descripto indica la presencia de estilos de vida no saludables en esta población
adulta, lo cual sumado a la edad promedio y a la falta de un control periódico de su salud, (hechos que hablan
de la escasa o nula preocupación por los aspectos preventivos), se convierten en factores de riesgo que
merecen ser abordados desde la prevención y la promoción en el marco de acciones de Salud Pública, desde
el propio lugar de trabajo, de baja complejidad pero de alto impacto, con el objeto de que redunden en la mejora
de las condiciones de vida de los docentes.
Palabras clave: Estilos de vida. factores de riesgo en población adulta
Abstract
In order to analyze the presence of risk factors between the professors of the High School Institute of the
National University of Salta (UNSa) at the north of Argentine Republic, it was developed a research with
biographic data , born weight, milk intake received during the first year of life, family antecedents of chronic
diseases, perception of overweight, attitudes related with the care of the health and habit of smoking, hours
dedicated to the dream, working hours, time of foot or sit down, physical or sport activity (type, intensity, hours
and frequency), and other activities; oils and fats consumption, stimulating infusions, dietary supplements and
daily distribution of foods, in order to analyze healthy lifestyles. It was distributed among the professors an
instructive for their filled, returning the properly executed survey 48 of the 65 professors of the Institute.
(58,3%) knew their weight when being born. 100% knew the form of feeding during the first year of life: 43%
received only breast feeding, 35,4% received mixed nursing and 20,8% artificial nursing. Only 64% and 83%
converge to the doctor and dentist in a periodic way respectively. 35% of the professors smokes. Of those that
smoke, 31% consumes among 10 and 20 daily cigarettes, and 25% more than 1 daily package; this situation is
increased if we think that 62% takes smoking more than 15 years. The test of Z of Kolmogorov - Smirnov for two
samples demonstrated that are different the distributions of the hours of dream between men and women. There
were non healthy habits of life inside an important percentage of professors of the IEM. They have very poor
activity level, being more evident between men. Results indicates the presence of non healthy lifestyles in this
sample, and the presence of risk factors, which might be approached from the prevention and the promotion of
Public Health actions, of low complexity but of high impact in order to redound in the improvement of the
conditions of life of the professors.
Key words: Healthy lifestyles, presence of risk factors,
Agradecimientos
Se agradece a las autoridades del IEM (Instituto de Enseñanza Media) de la Universidad Nacional de Salta por
haber permitido la realización de la presente investigación, así como a los profesores que accedieron
voluntariamente a formar parte de la misma. Así también se agradece al Consejo de Investigaciones de la
Universidad Nacional de Salta (CIUNSa), por haber permitido el financimiento necesario para la presente
investigación.
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�FRECUENCIA DE TRASTORNOS
ESCOLARES DE 8 A 10 AÑOS

DE

LA REFRACCIÓN

EN

Maria Eugenia Baca-Castillo, Jorge Martínez- Torres y Fernando Vicente Collado- Núñez
Hospital General de Zona No.8. Instituto Mexicano del Seguro Social. Delegación Veracruz Sur (Veracruz,
México)
E-mail: mtz_torresj@yahoo.com.mx.
Introducción
Los problemas de visión no detectados son comunes en preescolares, se
estima una prevalencia de 5 a 10%, esto puede tener diversas consecuencias
adversas, la más seria de estas es la ambliopia, la disminución de la agudeza
visual o la visión binocular lo cual es irreversible después de los 5 años(1) y de
ellos los trastornos de la refracción en escolares tienen un gran impacto debido
a que son causas de accidentes, alteraciones de índole social y
comportamiento, en ocasiones se asocian a la pérdida de la confianza e
independencia del individuo, así como a disminución de la capacidad de
aprendizaje y del desarrollo psicomotor (2,3).
Es por ello que en diversos países de América y Europa se han llevado a cabo
escrutinios oftalmológicos en preescolares, encontrando una prevalencia de 3
a 15% en Canadá, 5.7 % en Estados Unidos, 25 % en los países nórdicos
(4,5,6) 48 % en Colombia (predominando la hipermetropía, astigmatismo y
miopía) (7) y en México Juárez Muñoz reporta 16.6 % de trastornos de la
refracción en preescolares (8):
En relación a los trastornos de refracción encontrados, Soto-Torres Rodríguez en un estudio realizado en
escolares colombianos reporta que se presentan con mayor frecuencia hipermetropía, astigmatismo y miopía.
Es por ello que la finalidad de un examen de salud visual es la detección precoz de anomalías visuales para
su corrección antes de que se produzcan efectos irremediables (9):
Este tipo de prueba (examen ocular) debe formar parte habitual del estudio pediátrico periódico (tanto por el
pediatra como por el médico de atención primaria) los tamizajes en las escuelas y en los programas
comunitarios pueden resultar positivos para la detección precoz de enfermedades, el niño deberá ser examinado
por un oftalmólogo, siempre que se aprecie una anomalía visual o defecto ocular (10).
La Cartilla de Snellen es ampliamente aceptada como un instrumento validado para la medición de la agudeza
visual (11). Algunos autores reportan que este tipo de detección debe ser en el grupo de preescolar debido a
que las posibilidades de curación son mas altas (12,13,14) los trastornos de la refracción mas frecuentemente
encontrados son las hipermetropías, astigmatismo y miopías (15).
En México en las escuelas públicas de educación primaria es común encontrar escolares con trastornos de
la refracción no detectados, por lo anterior el propósito del estudio fue determinar la prevalencia de trastornos
de la refracción en una muestra de escolares de 8-10 años de una localidad del estado de Veracruz México.
Material y Métodos.
Se realizó un estudio transversal en una muestra de conveniencia de 806 escolares de 8 a 10 años
pertenecientes a escuelas públicas de una ciudad del Estado de Veracruz, México, que cumplieron los criterios
de selección y previo consentimiento de sus padres o tutores, durante el periodo de noviembre de 1999.
A los padres o tutores se aplicó un cuestionario específicamente diseñado para el estudio que mide variables
sociodemográficas (edad del niño, sexo, antecedentes heredo familiares, quien diagnosticó el uso de anteojos,
padecimiento, jefe de familia, ocupación del jefe de familia, nivel socioeconómico (16), servicio médico habitual,
institución de salud que utilizan, importancia de la revisión de la agudeza visual, quien la realizó, motivo de no
realizarla); clínicas ( trastorno de la refracción), al cual se le realizó validez de apariencia y contenido mediante

�el juicio de dos expertos; a los niños se les efectuó revisión de la agudeza visual mediante un médico
capacitado por un oftalmólogo, utilizando la Cartilla de Snellen colocándolos a una distancia de 6 metros de
la misma en un salón de clases específicamente designado para ello con iluminación natural y en presencia de
un maestro (17). Los niños diagnosticados como probables casos se enviaron una semana después a una
revisión oftalmológica por un especialista en oftalmología en un Hospital de segundo nivel de atención.
Los datos recolectados se capturaron en una base de datos del programa D-base III y se analizaron mediante
el programa epi-info 6, se realizo análisis estadístico univariado y bivariado con x2 para diferencia de
proporciones y valor de p para la significancia estadística.
Resultados
Se encuestó una muestra de 806 niños de 8 a 10 años de edad, con una media de edad en años de 9.02 +.82; con una razón por sexo de 1 hombre/ 1 de mujer. El 45.7 % de los niños revisados tenían un pariente
directo que utiliza ortesis oculares, siendo indicados por un médico en un 34.7%, solo el 18.3 % de ellos conocía
su diagnóstico, en un 83.7 % el jefe de familia fue el padre y el 44.5 % son de ocupación obrero, con un nivel
socioeconómico de muy bajo a bajo en un 39.7 % de los encuestados (Ver Tabla 1).
Tabla 1.Variables sociodemográficas de la muestra de estudio
Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

%

P

Variable
Sexo
Femenino

79

322

401 49.7 NS

Masculino

68

337

405 50.2

Total

147

659

806

100

Jornalero

22

69

91

11.2 NS

Agricultor

22

104

126 15.6

Obrero

63

296

359 44.5

Empleado

21

113

134 16.6

Profesionista

7

20

27

3.3

Técnico

2

9

11

1.3

No especificado

10

48

58

7.1

Total

147

659

806

100

Muy bajo

14

53

67

8.3 NS

Bajo

40

213

253 31.3

Ocupación del jefe de familia

Nivel socioeconómico

�Medio

61

288

349 43.3

Medio alto

24

76

100 12.4

Alto

8

29

37

4.5

Total

147

659

806

100

Medicina Alternativa

6

30

36

4.4 NS

Alópata privada

9

45

54

6.6

Institucional

132

580

712 88.3

No identificado

0

4

4

0.4

Total

147

659

806

100

Ninguna

15

75

90

11.1 NS

IMSS

113

497

610 75.6

ISSSTE

4

14

18

2.2

PEMEX

0

1

1

0.1

SSA

15

68

83

10.2

No identificado

0

4

4

0.4

Total

147

659

806

100

Servicio médico que habitualmente
utiliza

Institución a la que pertenecen

Fuente:
Encuesta
NS: No significativo.

de

detección

de

trastornos

de

la

refracción.

El servicio médico mas utilizado es el institucional (88.3 %) el 75.7% están adscritos al Instituto Mexicano del
Seguro Social (Ver Tabla 1). El 49.3 % de los padres de los encuestados conocían la importancia de la revisión
oftalmológica a los escolares, el 49.4 había recibido información sobre esto y de ellos solo el 20 %
había recibido esta información de personal de la salud (Ver Tabla 2).
Tabla 2. Nivel de información sobre trastornos de la agudeza visual de los padres
Variable

Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

%

P

Conoce la importancia de la revisión de la
agudeza visual

No.

No.

Sí

77

321

398 49.3 NS

No

70

338

408 50.6

�Total

147

659

806

100

No fue informado

70

338

408 50.6 NS

Personal de salud

28

139

167 20.7

Maestros

36

124

160 19.8

Parientes

3

7

10

1.2

Vecinos

0

4

4

0.4

TV o radio

7

28

35

4.3

Periódicos o libros

2

14

16

1.9

No especificado

1

5

6

0.7

Total

147

659

806

100

Quien se lo informó

Fuente:
Encuesta
NS: No significativo

de

detección

de

trastornos

de

la

refracción.

Solo el 14.4 % ha llevado a su hijo a la revisión de la agudeza visual, siendo realizada en un 3.2 % por el
optometrista, un 9.2 % por medico familiar y un 2 % por el oftalmólogo (Ver Tabla 3).
Tabla 3. Variables familiares relacionadas con los trastornos de la refracción
Variable

Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

Conocía el padecimiento ocular de su
hijo

No.

No.

Sí

14

0

No

133

659

792 98.2

Total

147

659

806

Sí

36

79

115 14.2

No

111

580

691 85.9

Total

147

659

806

Sin revisión

111

580

691 85.7 0.05

Optometrista

14

12

26

14

%

P

1.7 0.002

100

Ha llevado a revisión de la agudeza
visual al niño

100

Quien lo revisó

3.2

�Médico Familiar

16

58

74

9.1

Oftalmólogo

6

9

15

1.8

Total

147

659

806

100

Por que no lo ha llevado
Si lo llevó

36

79

115 14.2 0.002

Falta tiempo

14

58

62

7.6

Falta dinero

26

144

170

21

Falta información

16

117

133 16.5

Desconoce si está enfermo

53

267

320 39.7

No especificado

2

4

6

0.7

Total

147

659

806

100

Fuente: Encuesta de detección de trastornos de la refracción.
La frecuencia de trastornos de la refracción fue de 18.2% (147), de ellos solo 94 (63%) de los casos fueron
evaluados por el oftalmólogo confirmándose diagnóstico en 90 (95 %), el diagnóstico mas frecuente fue miopía
(Ver Tabla 1).En 47.9 % de los casos los padres no conocían la importancia de la revisión de la agudeza
visual, solo en 9.5 % de los casos sus padres conocían la existencia del padecimiento y solo a el 24.5% lo
habían llevado a revisión de la agudeza visual (Ver Tabla 3). En 45.5 % sus familiares directos utilizan ortesis
oculares (Ver Tabla 4). Hubo diferencias significativas en las variables conocía el padecimiento, quien lo
revisó y porque lo había llevado (p &lt; .05).
Tabla 4. Antecedentes familiares de trastornos de la refracción
Variable

Con trastorno de
refracción

Sin trastorno de
refracción

Total

%

P

Ninguno

80

358

438 54.3 NS

Padre

12

81

93

11.5

Madre

10

41

51

6.3

Hermano (a)

7

8

15

1.8

Abuelo (a)

38

171

209 25.9

Total

147

659

806

Sin anteojos

80

358

438 54.3 NS

Sí

53

227

280 34.7

Algún familiar utiliza ortesis
oculares

100

Algún médico los indicó

�No

14

74

88

10.9

Total

147

659

806

100

Sin padecimiento

80

358

438 54.3 0.03

Hipermetropìa

0

17

17

2.1

Miopía

11

67

78

9.6

Astigmatismo

9

16

25

3.1

Hipertemría y astigmatismo

8

19

27

3.3

No identificado

39

182

221 27.4

Total

147

659

806

Padecimiento ocular

Fuente:
Encuesta
NS: No significativo.

de

detección

de

trastornos

de

la

100

refracción.

Discusión y conclusiones
Queremos señalar algunas limitaciones del estudio, la muestra se obtuvo de manera consecutiva, por lo que
es una muestra de conveniencia con las dificultades que para la generalización esto conlleva.
La detección de los trastornos de la refracción en escolares es de gran importancia, por los problemas de
índole social y de disminución en el rendimiento académico que les ocasiona a los niños que los presentan,
por ello es importante mencionar qued la frecuencia de trastornos de la refracción encontrada en el presente
estudio la cual fue menor que la reportada por Rodríguez en Colombia (48 % de los escolares presentaron
trastornos de la refracción) (18) y muy semejante a la encontrada en México por Juárez- Muñoz (16 % de
trastornos de la agudeza visual) (19)
Es interesante mencionar que del grupo de niños diagnosticado con patología ocular mediante la Cartilla de
Snellen, solo en 9.5 % de ellos sus padres conocían la existencia del mismo, no se encontró reportes en la
literatura a este respecto.
Los datos antes obtenidos nos permiten sugerir la necesidad de incrementar los tamizajes mediante personal
de la salud capacitado en el uso de la Cartilla de Snellen, lo que permitiría la detección oportuna de los
trastornos de la refracción y derivación adecuada a oftalmología para confirmación del diagnóstico y corrección
del mismo, esto ayudaría a disminuir el número de consultas en el primer nivel de atención e incrementar el
aprovechamiento académico de los escolares en esta etapa de la infancia .
Por lo anterior, es necesario continuar con la difusión de la importancia del estudio de la medición de la agudeza
visual en preescolares y escolares como tamizaje de los trastornos de la refracción por los médicos familiares
(atención primaria) y brigadas de salud.
Resumen
Determinar frecuencia de trastornos de la refracción en escolares de 8-10 años. Estudio transversal, muestra
de conveniencia de 806 escolares
(8 a 10 años) de escuelas públicas de educación primaria que
cumplieron los criterios de selección, previo consentimiento de sus padres. Se aplicó a los padres
un cuestionario adhoc, que mide variables sociodemográficas (edad, sexo, familiares directos con ortesis
oculares, quien diagnóstico su uso, padecimiento, ocupación del padre, nivel socioeconómico, servicio médico

�habitual, institución de salud, importancia de la revisión oftalmológica, quien la realizó, motivo de no
realizarla) clínicas (trastornos de la refracción). A los niños se efectuó revisión de agudeza visual por médico
capacitado mediante la Cartilla de Snellen, en un salón de clases con iluminación natural. Los probables
casos fueron evaluados una semana después por un oftalmólogo. Se realizó análisis estadístico univariado y
bivariado. Se estudió 806 escolares, media de edad de 9.02 +-.82; razon de 1 hombre/ .90 mujeres, 45.7 %
con un pariente directo con ortesis oculares, indicados por un médico en 34.7%, solo 18.3 % conocía su
diagnóstico, 44.5 % de los padres son obreros, 39.7% de nivel socioeconómico bajo y muy bajo. La
frecuencia de trastornos de la refracción fue de 18.2% (147). Solo 63% (94) de los casos fueron evaluados por
el oftalmólogo confirmando diagnóstico en 95 % (90), el diagnóstico mas frecuente fue miopía. La Cartilla de
Snellen es eficiente para detectar casos de ametropia. La frecuencia encontrada es semejante a la reportada
por otros autores.
Palabras clave: trastornos de refracción, agudeza visual, escolares.
Abstract
To determine prevalence of upheavals of the refraction in 8-10 students years. Cross-sectional study, sample of
convenience of 806 students (8 to 10 years) of state schools of primary education that fulfilled the selection
criteria, previous consent of its parents. I am applied to the parents a questionnaire adhoc, that measures
sociodemographics variables (direct age, sex, relatives with ocular ortesis, who I diagnose its use, suffering,
occupation of the father, socioeconomic level, habitual service medico, institution of health, importance of the
ophtalmological revision, that I make it, reason for not making it) clinical (upheavals of the refraction). To the
children revision of visual sharpness by doctor enabled by means of the record took place of snellen, in a hall
classes with natural illumination. The probable cases were evaluated one week later by an ophtalmologist. I am
made univariado and bivaried statistical analysis. Study 806 students, average of age of 9,02 +-.82; proportion
of 1 man 90 women, 45,7 % with a direct relative with ocular ortesis, indicated by a physicial in 34.7%, single
18,3 % knew his I diagnose, 44,5 % of the parents are working, 39,7% of low and very low socioeconomic level.
The prevalence of upheavals of the refraction was of 18,2 % (147). Single 94 (63%) of the cases were evaluated
by the ophthalmologist confirming itself I diagnose in 95 % (90). I diagnose but it frequents was myopia.The
record of snellen is efficient to detect cases of ametropia. The found prevalence is similar to the reported one by
other authors.
Key words: upheavals of refraction, visual sharpness, scholastic
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�HIGIENE EN INSTALACIONES Y MANIPULACIÓN DE ALIMENTOS EN
OCHO ORFANATOS DEL MUNICIPIO DE TORREÓN, COAHUILA
(MEXICO)
José J. Berlanga de la Peña***, Silvia G. Fernández Michel **, M. Alejandra Chavira-Zúñiga**, M. Lourdes FrotoMadariaga,
y
Gabriela
Ramos-Clamont
Montfort*
*Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo. Coordinación de Ciencia de los Alimentos (Hermosillo,
Sonora, México); **Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Coahuila. (Torreón Coahuila,
Coahuila,
México);
***Fundación
Lala
(Torreón,
Coahuila,
México)
E-mail: gramos@cascabel.ciad.mx
Introducción
La búsqueda del bienestar de niños y niñas ha sido siempre
uno de los anhelos más universales de la humanidad. Los
niños huérfanos o separados de sus padres, son los
miembros más vulnerables de nuestra sociedad. Su salud
depende tanto de su bienestar físico, como mental, afectivo
y social.
En lo referente al estado físico de los niños, la nutrición y la
higiene juegan un papel fundamental. Los comportamientos
higiénicos mejorados, son esenciales para cortar las rutas de
transmisión de estas enfermedades. Una investigación en
escuelas y guarderías de la India encontró que cerca de la
mitad de las enfermedades padecidas por los niños, estaban relacionadas con instalaciones pobres en sanidad
y con la falta de una higiene personal adecuada (1). Esta investigación demostró la necesidad de trabajar en
el saneamiento de las instituciones donde los niños pasan la mayor parte de su vida, es decir, las escuelas,
guarderías, albergues y orfanatos, para evitar que se conviertan en sitios riesgosos donde las enfermedades
son transmitidas (2).
Otro punto que debe considerarse para conservar la salud de los niños, es la correcta manipulación e higiene
de los alimentos que ingieren. Una buena higiene de los alimentos, implica todas aquellas medidas necesarias
para garantizar la seguridad y salubridad de los mismos (3). La eficiencia de la higiene se determina por multitud
de factores durante la transformación, almacenamiento, manipulación y suministro de los alimentos, los cuales
pueden afectar seriamente la salud (4). Debido a lo anterior, es preciso conocer las condiciones de estructura,
maquinaria, limpieza, elaboración y conservación de los alimentos en los comedores de albergues y orfanatos
(5). En este sentido un buen índice de la calidad higiénica de los alimentos, es su calidad microbiológica,
mientras que un buen indicador de la misma, son las prácticas de manipulación en los productos alimenticios.
En este trabajo, analizamos las posibles causas de problemas sanitarios observados en las instalaciones y
durante la preparación de alimentos de ocho orfanatos del Municipio de Torreón Coahuila.
Metodología
Se realizó un estudio descriptivo transversal. Se inspeccionaron 8 orfanatos en los que se evaluó la higiene de
las instalaciones y de la manipulación de alimentos El estudio se realizó durante el año de 2004. Se visitaron
los albergues y se formularon una serie de preguntas al personal directivo del centro, al personal de
mantenimiento, y al personal de cocina. Posteriormente se realizó la inspección de las instalaciones y se
procedió a rellenar una lista de inspección de 130 items, elaborada en base a la Norma Oficial Mexicana NOM
093 (6). Como consecuencia de la inspección se levantaron las actas correspondientes, recogiendo las
diferencias encontradas en cada establecimiento.
Para homogenizar los criterios de evaluación cada inspector dispuso de una guía de cumplimiento del citado
protocolo. Los puntos de inspección fueron los dormitorios, el área de estudio, el comedor, la cocina, los
refrigeradores y el almacén para alimentos. También se realizaron observaciones para detectar deficiencias
sanitarias durante el procesamiento de los alimentos y se cuestionó a los manipuladores sobre aspectos
relacionados con la inocuidad de alimentos.

�Resultados y Discusión
Dormitorios
Las principales deficiencias encontradas en los dormitorios se resumen en la Tabla 1. Como puede observarse,
la mayoría de los albergues tienen problemas de espacio (63%) y no poseen el número de camas suficientes
para los internos (75%). Este problema debe considerarse debido a que el hacinamiento puede afectar al
desarrollo psicosocial de los jóvenes y niños. El principal efecto del hacinamiento es la generación de estrés y
tensión (7,8). Otras alteraciones que pueden presentarse son: menor rendimiento en la ejecución de tareas (9),
efectos en la toma de decisiones (10), disminución de la conducta social y efectos sobre la personalidad
(11), alteraciones en la atracción interpersonal y en las relaciones afectivas entre individuos (12) agresividad
y descenso de las conductas altruistas (13), déficit en el aprendizaje (14) y problemas en la salud física y mental
(15).
La limpieza fue evaluada de regular a mala en el 75% de los casos, el 88% de las paredes requieren pintura y
en el 13% de los casos se observó la presencia de cucarachas y de goteras en el techo. Por lo general los niños
guardan su ropa en lugares convencionales como lockers, cajones closets o roperos, únicamente el 25% tiene
que hacerlo en bolsas o cajas por falta de mobiliario. Factores muy importantes para la salud y el estado anímico
de los niños son la iluminación y la ventilación de sus dormitorios. Lamentablemente el 75% de las recámaras
de los albergues inspeccionados cuentan con iluminación y limpieza de regular a mala, mientras que es
necesario mejorar la ventilación del 88% de los dormitorios. Un aspecto que también hay que resaltar es que
únicamente en el 25% de los casos la basura se elimina diariamente, mientras que en el 34% la eliminación es
terciaria y en el 35% restante no se cuenta con depósitos en los dormitorios.
Tabla 1. Principales deficiencias encontradas en los dormitorios
Deficiencia

Porcentaje

Espacio insuficiente

63

Camas insuficientes

75

Ropa insuficiente

25

Limpieza deficiente

75

Presencia de goteras

13

Humedad en techo y paredes

25

Requieren pintura

88

Presencia de plagas (insectos)

13

Iluminación deficiente

75

Ventilación inadecuada

88

Baños
La Tabla 2 nos indica que, de manera general, los servicios higiénicos están mal dotados. Únicamente el 25 %
de las guarderías cumplió al presentar instalaciones convenientes y limpias, aunque el lavado de manos se
sigue haciendo de la manera tradicional. El resto de los albergues requieren pintura y muestran fallas en la
limpieza y en las instalaciones eléctricas. Es importante hacer conciencia en los encargados de los orfanatos,
sobre la importancia de la limpieza y la desinfección en estos lugares, como medida preventiva a la transmisión

�de enfermedades y como parte de la formación de los niños. Una condición que no debe descuidarse es el
estado de las instalaciones eléctricas el cual puede dar lugar a lamentables accidentes.
Tabla 2. Características generales de los baños
Características generales del establecimiento
Abastecimiento de agua clorada de la red municipal

SI(%) NO(%)
100

0

Se realizan pruebas de cloro residual al mes

0

100

Son suficientes para la cantidad de niños en el albergue

70

30

Buen estado higiénico-sanitario

25

75

Separados por sexos

100

0

Con servicio de ducha

100

0

Dotados de:
lavamanos manual

100

0

jabón líquido

0

100

cepillo de uñas

0

100

toallas de un solo uso

0

100

Papeleras (botes de basura)

75

25

agua caliente

75

25

Ventilación adecuada

25

75

Presencia de plagas

25

75

Instalaciones eléctricas en buen estado

75

25

Estado higiénico-sanitario de paredes adecuado

25

75

Estado higiénico-sanitario de techo adecuado

25

75

Estado higiénico-sanitario de suelo adecuado

25

75

Programa de desinfección semanal

25

75

Comedores
Las anomalías más frecuentes en los comedores inspeccionados son estructurales o de las instalaciones, todas
ellas de fácil solución pero de lenta corrección debido a la escasez de recursos económicos en los albergues
(Ver Tabla 3). En general, la gran mayoría requiere mejorar las condiciones de limpieza, pintura y en algunos
casos de eliminar goteras y filtraciones de humedad. Es importante resaltar que el 75% de los albergues no
cuenta con un área de lavado para manos como lo sugiere la norma mexicana. El motivo de esta anomalía es
el desconocimiento de la legislación vigente, lo que nos lleva a pensar en la necesidad de insistir en programas
de educación sanitaria. Algunos estudios en comedores escolares indican fallas similares en cuanto a
instalación, iluminación y limpieza (16,17,18).
Tabla 3. Principales deficiencias encontradas en los comedores

Deficiencia

%

Limpieza e iluminación deficientes

75

Sin área de lavado de manos

75

Requieren pintura

88

Goteras en techo

13

�Humedad en paredes y techo

38

Cocinas
La cocina es un punto neurálgico para la salud y el bienestar de los niños de los albergues. La limpieza y la
higiene son fundamentales en la cocina por ser el lugar donde habitualmente se manipulan los alimentos y, por
tanto, la vía más rápida de entrada para los microorganismos patógenos (19). Una de las mayores deficiencias
detectadas en las cocinas fue el sistema de lavado de manos (Ver Tabla 4), ya que ninguno de los albergues
cuenta con sistemas no manuales y mas grave aún, en todos falta un cepillo para el cepillado de las uñas, El
lavado de manos es una de las responsabilidades más importantes en higiene personal, este se debe realizar
con agua, jabón líquido antibacteriano y cepillo para las uñas. Deben utilizarse toallas desechables de un solo
uso, para evitar contaminación posterior al lavado (20). Otra deficiencia importante es que únicamente en el 25
% de las instalaciones se observaron zonas diferenciadas para la manipulación de alimentos crudos y cocidos
que pueden ocasionar contaminaciones cruzadas (21). El origen más frecuente de las enfermedades
transmitidas por alimentos es la contaminación inicial de las materias primas o bien la contaminación cruzada
durante el procesado (22).
Tabla 4. Evaluación de cocinas y útiles de trabajo
Características generales

SI (%) NO (%)

La zona de la cocina es independiente

100

0

El espacio es suficiente

32

68

Iluminación suficiente y protegida

25

75

Ventilación suficiente y protegida en cocina

25

75

Paredes con materiales apropiados y de color claro

37

63

Techos con materiales apropiados y de fácil limpieza

75

25

Suelos resistentes, impermeables, de fácil limpieza

37

63

Existen zonas diferenciadas para la manipulación de productos crudos y elaborados

25

75

Dispone de lavamanos de accionamiento no manual

0

100

Posee los lavamanos jabón líquido

0

100

Posee los lavamanos cepillos de uñas

0

100

Dispone de toallas de un sólo uso

0

100

Posee cestos para basura

87

13

Los cestos de basura son herméticos y se accionan con pedal

13

87

Evacuación diaria de los residuos

25

75

Evidencia de plagas (roedores e insectos)

13

87

Presencia de focos aislados de contaminación y suciedad

37

63

Existe planes de limpieza, desinfección y fumigación

13

87

Las superficies de trabajo son de fácil limpieza

87

13

Las superficies de trabajo están bien conservadas

63

37

Los utensilios son de acero inoxidable

13

87

De manera general se observaron las mismas fallas de iluminación, ventilación y limpieza que en el resto de las
instalaciones de los albergues. La basura se acumula por más de dos días en el 75% de los casos y el 87% no
cuentan con recipientes para basura herméticos y accionados por pedal. Por otro lado se observó que la mayoría
de las superficies de trabajo son de fácil limpieza (87%), y el estado de conservación de más de la mitad de los
albergues fue aceptable. Esto último es importante ya que los microorganismos pueden fijarse a las superficies
que no se limpian y desinfectan correctamente (23). Una de las maneras en que se protegen, es mediante la
formación de películas que les permiten adquirir mayor resistencia a los desinfectantes y crecer en
comunidades (24, 25, 26). Debido a lo anterior es importante contar no solo con planes y protocolos de limpieza,

�sino también de desinfección. Como observamos en la tabla 4 únicamente uno de los albergues cumplió
con este requerimiento y el de realizar una fumigación cada 6 meses.
Los resultados de la evaluación del almacenamiento de los alimentos se indican en la Tabla 5. Es importante
destacar que no existe control del lugar de compra de los alimentos, ni de su fecha de caducidad. El control de
calidad de los alimentos inicia con la supervisión del suministro de alimentos. No sólo es importante contar con
materia prima de buena calidad y almacenada en condiciones óptimas, también es primordial llevar u control de
fecha de compra y fecha de elaboración, con el fin de evitar posibles infecciones (27).
El correcto almacenamiento en condiciones de refrigeración, es crítico para la conservación de los alimentos
(28). El 87 % de los albergues, cumple con la condición de contar con refrigeradores suficientes, correctamente
ordenados, limpios y libres de plagas (Ver Tabla 5). Sin embargo, no cuentan con termómetros ni registro de
temperatura, por lo que es conveniente organizar una campaña de adquisición de termómetros y manejo de
bitácoras. Sorprendió el caso de uno albergue, que carece de refrigeradores. Lo anterior constituye un peligro
potencial para los niños, sobre todo en una región del país en la que se alcanzan tan altas temperaturas.
Tabla 5. Almacenamiento de comestibles

Almacenamiento de materias primas

Si (%) No (%)

Se lleva un registro del origen de los alimentos

0

100

Se lleva un registro de fecha de caducidad

0

100

Existe despensa

87

13

Se encuentra la despensa limpia y libre de plagas

63

37

Disponen de refrigeradores suficientes

87

13

Existe orden en la disposición de alimentos en los refrigeradores

87

13

Existen registro de temperatura en los refrigeradores

0

100

Se encuentra el refrigerador limpio y libre de plagas

87

13

Durante la preparación de los alimentos, se observaron algunas prácticas incorrectas en la totalidad de los
manipuladores. Las principales fueron: la descongelación incorrecta de los alimentos, el uso de tablas de corte
y cuchillos para alimentos crudos y cocidos sin lavado previo, el uso incorrecto de trapos de cocina y del manejo
de temperaturas de los platillos cocinados. Además, ninguno de los manipuladores posee las vestimentas
correctas (gorro, cubre bocas, uniforme) y dos de ellos presentaban síntomas de gripe. La preparación de
alimentos no está sistematizada, no cuentan con un manual de procedimientos, ni con un plan de medidas
correctivas. El lavado de manos es insuficiente y no tienen conocimientos básicos sobre nutrición, seguridad e
higiene de los alimentos. Todas estas deficiencias se deben en parte a la falta de recursos económicos de los
albergues, que impide la contratación de personal especializado. Con el fin de subsanar estas deficiencias se
impartió un curso para manipuladores de alimentos, obteniéndose una respuesta entusiasta de la mayoría de
los albergues
Conclusiones y Recomendaciones
En las áreas no relacionadas a la manipulación de alimentos se observó en general la falta de higiene en las
instalaciones. Debido a la importancia de la limpieza en la salud y el bienestar de los niños, se recomienda
implementar un plan de concientización para los encargados y trabajadores de los albergues, dicho plan podría
ir precedido por un pequeño curso sobre limpieza y desinfección que se base principalmente en técnicas
demostrativas con el objeto de convencer a los trabajadores.
Bryan (29) indica que las principales causas que contribuyen a brotes de enfermedades transmitidas por
alimentos son: refrigeración inadecuada, tiempo prolongado entre elaboración y consumo, contaminación por
mala higiene de los manipuladores, alimentos a temperaturas inadecuadas, alimentos crudos o ingredientes
contaminados, limpieza insuficiente de equipos y utensilios, contaminación cruzada. Estos señalamientos

�coinciden con la mayoría de los problemas señalados en el presente estudio y por tanto, las preocupaciones
por las condiciones del procesamiento de los alimentos y los hábitos de los manipuladores justifican realizar un
trabajo en cuanto a control de puntos críticos durante la elaboración y el manejo de los alimentos, así como
la continuar con cursos de educación sanitaria a los manipuladores. Actualmente se está preparando un Manual
de Manejo de Alimentos para entregar a cada uno de los albergues. También se trabaja en una propuesta que
incluya a la Secretaria de Salud, para prestar apoyo en cuanto a la realización de inspecciones, educación y
realización de análisis microbiológico de los alimentos elaborados en los albergues, cuando menos una vez por
mes.
Agradecimientos
Los autores agradecen el apoyo de Fundación Lala para la realización de este trabajo
Resumen
Se realizó un estudio descriptivo transversal en 8 orfanatos de Torreón, México, para evaluar la higiene de la
manipulación de alimentos y de de las instalaciones. Se visitaron los albergues y se formularon una serie de
preguntas al personal directivo del centro, al personal de mantenimiento, y al personal de cocina.
Posteriormente se realizó la inspección de las instalaciones. Los resultados del estudio mostraron que las
condiciones higiénicas en la preparación de los alimentos, son deficientes en la mayoría de los orfanatos. Las
condiciones de higiene y sanidad de las instalaciones variaron considerablemente entre las casas hogar,
dependiendo del grado de compromiso de los trabajadores, de la antigüedad de los edificios y de los
presupuestos económicos de las instituciones. Es necesario llevar a cabo acciones de capacitación en los
trabajadores encaminadas a crear conciencia de la importancia de la higiene en la salud de los niños.
Palabras clave: orfanatos, preparación higiénica de alimentos, sanidad e higiene de las instalaciones
Abstract
The study was carried out in 8 orphanages from Torreon, Mexico. The main purpose of the study was to assess
children sanitary-hygienic conditions of meal's preparation in orphanages. Also, an inquiry form was evolved
which made possible recording of deviations from the required state of hygiene and from the sanitary-technical
requirements. Results of the study showed that in majority of orphanages the sanitary conditions of meal
preparation were not satisfactory. Hygienic conditions varied greatly between orphanages, and depended in a
high degree on the commitment of the staff. The poor sanitary conditions in certain homes were due to poor
technical state of the buildings exploited during many years. Faulty were noted also due to negligence of the
users of these homes. It is necessary to undertake current and remote future actions for improving these
conditions of orphanages from the viewpoint of hygiene.
Key words: orphanages, sanitary and hygienic conditions, meal preparation, state of hygiene
Referencias
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20. Avila-Franco, J. 2004. Manual de Manejo Higiénico de los Alimentos. Secretaria de Turismo, México. 42
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22. Hobbs, B. C. y D Roberts 1997. Higiene y Toxicología de Alimentos. Editorial Acribia S. A 298 pp
23. Idem
24. Avila-Franco, J., Op cit.
25. Zattola, E.A. y K.C. Sasahara 1994. Microbial biofilms in the food processing industry-should the be a
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on Listeria monocytogenesattached to product contact surfaces. J Food Prot. Vol. 55: 246-251.

sanitizers

�27. Nurmi, E and J. Hirn 1990. Integration of hygiene into food technology. Bibl. Nutr. Diet. Vol. 47: 12-18.
28. Idem
29. Bryan FC. 1988. Risk of practices, procedures and processes that lead to outbreak of foodborne diseases.
J Food Protection. 51:663-73.

�EL ROL DEL NUTRICIONISTA EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA: EL
CASO DE COSTA RICA
Shirley
Rodríguez
González
y
Marisol
Escuela
de
Nutrición,
Universidad
de
Costa
Rica
(San
E-mail: srodriguez@nutricion.ucr.ac.r; murenav@nutricion.ucr.ac.cr

Ureña
José,
Costa

Vargas
Rica)

Introducción
Desde hace más de dos décadas, la industria de alimentos ha mostrado un
crecimiento acelerado en materia de tecnología alimentaria y mejoramiento
nutricicional de alimentos. Esta evolución, no sólo en la producción misma de
alimentos, sino también en los estándares de calidad y en la legislación alimentaria,
han permitido una mayor disponibilidad de productos frescos y empacados de
calidades nutricionales muy diversas, cuya información y uso por parte del
consumidor requiere de educaciones educativas más amplias y precisas.
El objetivo del presente artículo es analizar el rol del nutricionista en la Industria
Alimentaria en el ámbito costarricense y la contribución que la Escuela de Nutrición
de la Universidad de Costa Rica, como una entidad líder en la formación de recurso
humano nutricionista, ha tenido en este proceso. La participación del nutricionista: un hecho esperado ante la
evolución de la industria alimentaria y la exigencia de mayor información y/o orientación especializada en
nutrición por parte de los consumidores.
Aproximadamente, en los últimos treinta años, la industria ha mostrado un desarrollo impresionante en las
tecnologías de producción de los alimentos regulares y con características aparentemente beneficiosas para la
salud humana. Este desarrollo industrial vertiginoso vino a responder ante las tendencias cambiantes del
mercado, producto de la alta demanda por parte de los consumidores de más informados de productos inocuos,
nutritivos y con características sensoriales aceptables.
V. Braverman (1) establece tres épocas históricas de importancia para la industria de productos alimenticios: la
década de los 70´s fue una época caracterizada por un interés marcado por parte de la población en consumir
alimentos con poco procesamiento o “naturales”, tales como jugos de frutas, yogurt y panes de grano entero.
Esta tendencia de consumo no fue suficiente para compensar la adopción de hábitos de alimentación poco
saludables y los cambios generales del estilo de vida, los cuales favorecieron el incremento en la incidencia de
enfermedades crónicas.
Fue así como en la década de las 80´s se presenta la segunda generación de alimentos procesados,
modificados esta vez en el contenido de grasas y azúcares. Es así como aparecen en el mercado los productos
con los descriptores “light”, “bajos” en calorías”, “bajos en grasa” y “bajos en azúcar” y paralelamente se resaltan
aquellos productos “ricos en fibra”. Esta época es muy significativa para la industria alimentaria en lo que a
desarrollo tecnológico y productivo se refiere, ya que se tuvo que realizar una gran investigación sobre los
sustitutos de la grasa y el azúcar, su caracterización, implicaciones para la salud humana, procesos tecnológicos
y pruebas de aceptabilidad con los consumidores.
El fortalecimiento de alimentos modificados, obligó a las entidades relacionadas con la regulación de alimentos
a definir la normativa de productos modificados, lo cual significó un gran progreso en el etiquetado nutricional
de los productos procesados.
La tercera generación surge en la década de los 90´s con el concepto de las propiedades funcionales y la
demanda de alimentos con características especiales y/o protectoras de la salud. Esta tendencia, la cual se ha
fortalecido en los últimos años, ha promovido la formulación de productos con características especiales, así
como el uso de componentes nutricionales y no nutricionales pero con un efecto benéfico para la salud
humana. La industria farmacéutica muestra también un desarrollo importante como proveedora de materias
primas.
Por otro lado, desde 1998 el IFIC (2) ha venido desarrollando investigaciones en torno al comportamiento de
los consumidores y la compras de alimentos funcionales, donde han analizado aspectos tales como

�posicionamiento de los alimentos funcionale4a, el grado de aceptación y los descriptores para etiquetado de
productos procesados. Dichas investigaciones demuestran el interés marcado de los consumidores por obtener
mayor información sobre los alimentos y la nutrición y su papel en el mantenimiento y la promoción de la salud.
En el 2000, el IFIC (3) pudo detectar que los consumidores entendían mejor los mensajes que combinaban el
contenido y la función; por ejemplo: “este producto contiene el 25% de fibra que usted requiere para reducir el
riesgo de cáncer”. Lo anterior cobra gran importancia en la definición de los descriptores para el etiquetado de
alimentos funcionales. Además, se demostró que en la educación al consumidor era más efectivo informar
acerca de la calidad de los alimentos específicos y el beneficio de consumirlos, que hablar en forma general de
un grupo de alimentos.
La historia nos demuestra que la rápida evolución de la industria alimentaria fue una inteligente respuesta al
mayor reconocimiento social del papel que juega la dieta en la prevención y cura de enfermedades; al mayor
acceso a la información por parte del consumidor; a la necesidad de disponer de alimentos procesados que
aligeren el trabajo ante las presiones que exige la vida moderna; a la posibilidad de “sustituir” alimentos naturales
por “suplementos” como una medida fácil para lograr satisfacer las necesidades nutricionales diarias y la
necesidad de “pertenencia” e identificación con “modas” transitorias que llevan a los grupos a comportarse de
determinada forma.
La etiqueta nutricional se convierte entonces en un recurso promocional muy importante para ala empresa, ya
que aunque el consumidor no logre interpretar y comprender claramente todo el contenido informativo de la
misma, sí podrá identificar algunos mensajes claves, denominados “descriptores”, que diferencian el producto
de los demás.
Como parte de esos cambios trascendentales en la producción y mercadeo de alimentos, surgió la necesidad
de capacitar aún más al personal y de integrar equipos multidisciplinarios que trabajaran de forma conjunta para
cumplir con ese compromiso de ofertar en el mercado productos alimenticios que cumplieran con las exigencias
de las poblaciones. Fue así, como resalta la participación del nutricionista en los distintos ámbitos, desde la
formulación del alimento hasta cuando éste llega a la casa del consumidor y es consumido.
Según B. Saint Martin (4), inclusive el concepto de “alimento” ha evolucionado notablemente, pasando de ser
un artículo consumido por su sabor, aroma, capacidad de saciedad y valor nutritivo, a uno más amplio que,
además de reunir las características anteriores, debe cumplir con requisitos de inocuidad y todo lo que ello
representa, tener un valor agregado, si es posible, en relación con protección de la salud y con una claridad
respecto los efectos fisiológicos potenciales debido a su consumo, con una etiqueta basada en
reglamentaciones locales e internacionales y proveer de toda la información pertinente al consumidor que lo
oriente en su selección, compra y utilización.
El caso de Costa Rica
En Costa Rica, los cambios en el perfil epidemiológico a partir de la década de los 80´s determinaron importantes
desafíos al país en torno a la atención en salud y las prioridades sanitarias. El proceso de transición socio
demográfica que vive actualmente Costa Rica lo coloca en una situación muy particular que lo diferencia del
resto de los países de la región centroamericana. Por un lado se presentan problemas nutricionales, tanto por
deficiencias como por exceso en ciertos componentes de la dieta, dando como resultado una mayor incidencia
de enfermedades crónico degenerativas y malnutrición; y, por otro, se presenta un envejecimiento acelerado de
la población, siendo ésta más vulnerable al desarrollo de enfermedades crónicas y cáncer.
Antes de 1990, la participación del nutricionista era casi nula, con un perfilo de funciones poco claro tanto para
el profesional, como para los empleadores potenciales. Es importante señalar que la Escuela de Nutrición de
la Universidad de Costa Rica, primera en formar recurso humano en el país, abrió sus puertas en 1980 y los
primeros egresados se ubicaron rápidamente en los escenarios donde existía una gran necesidad de este
recurso: el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social. Se podría afirmar que el perfil
profesional y ocupacional hasta principios de la década de los noventa, fue predominantemente enfocado a la
atención en salud pública, la nutrición clínica y la administración de servicios de alimentación institucionales.
Posterior a 1989, se plantea la necesidad de ampliar el perfil ocupacional y de reestructurar el plan de estudios
y, posterior a estudios de mercado laboral, se definieron como áreas emergentes la industria alimentaria, la

�administración de bebidas y alimentos en restaurantes y hoteles y la planificación estratégica y desarrollo de
programas y proyectos (5).
En 1991 inicia el nuevo plan de estudios y para 1996 se impartió el primer curso enfocado que cubría tres áreas
básicas: procesamiento y valor nutritivo de alimentos, legislación alimentaria y mercado de alimentos. Se
contactó a la Cámara Nacional de la Alimentaria y es así como se empezaron a ubicar los primeros estudiantes
para la realización de su práctica en pequeñas, medianas y grandes industrias alimentarias distribuidas en el
Gran Área Metropolitana.
La aceptación fue reservada en los dos primeros años de operar con el nuevo plan, debido principalmente a la
falta de conocimiento por parte de las industrias respecto al quehacer de un nutricionista, a la poca claridad en
las asignación de tareas al estudiante, asociándolo a las funciones tradicionales de un nutricionista y al recelo
por parte de los profesionales en Tecnología de Alimentos. Con el transcurrir del tiempo la situación cambió y
en la actualidad, existe una mayor claridad por parte de la Escuela de Nutrición como formadora de recurso,
además de una gran apertura de la industria alimentaria y reconocimiento de las funciones que el nutricionista
puede desarrollar en el quehacer relacionado con industria de alimentos.
Para 1990, solamente tres nutricionistas laboraban en industria alimentaria, lo cual representaba un 2% del total
de profesionales, cuyas funciones estaban limitadas a la educación nutricional dirigida a profesionales de la
salud y a la promoción de alimentos infantiles. Después de 1995 se fortalece el rol de visitador a profesionales
del área de la salud y afines para la promoción o mercadeo de alimentos, ofreciendo información sobre el
producto, avances en investigaciones y muestras de producto.
Para el 2004, ese porcentaje asciende a más de un 20% de los nutricionistas dedicados a industrias muy
variadas y funciones diversas que abarcan desarrollo de productos mejorados nutricionalmente, investigación
sobre características químico nutricionales y efectos fisiológicos de ingredientes y formulaciones, desarrollo de
sistemas de control de calidad, estudios de aceptabilidad, promoción y publicidad de alimentos, etiquetado
nutricional y educación al consumidor. Se incluye además los procesos de capacitación al personal de las
empresas y estudios de percepción de los alimentos por parte de los consumidores potenciales, profesionales
del área de la salud y público en general.
Entre las industrias en las cuales se ha destacado la participación de nutricionistas, se podría afirmar que el
30% corresponde a Industrias Alimentarias, 20% a empresas comercializadoras o distribuidoras de alimentos,
suplementos y otros productos de interés nutricional; el porcentaje restante corresponde a Industrias
Farmacéuticas.
Entre las industrias que en la actualidad contratan o han contratado nutricionistas figuran las siguientes:
productos lácteos, cárnicos (res, pollo, pescado y mariscos), colados y cereales infantiles, productoras de
materias primas, panadería y repostería, empacadoras y distribuidoras de vegetales, frutas y granos básicos,
condimentos, tés e infusiones y suplementos nutricionales.
Conclusiones
El rol del nutricionista en la industria alimentaria en el territorio costarricense muestra grandes diferencias antes
y después de 1991, producto de las nuevas tendencias del mercado laboral y el cambio en el perfil de formación
de recurso humano nutricionista por parte de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica. Se ha
evidenciado un abanico de posibilidades de inserción del nutricionista al sector industrial, quien como parte de
un equipo multidisciplinario tiene la capacidad de participar y desarrollar tareas claves en materia de desarrollo
de productos, control de calidad, etiquetado nutricional, educación y capacitación
Uno de los grandes retos que se presenta al nutricionista en el área de industria alimentaria es el manejo de la
información creciente en materia de avances científicos en la ciencia de la nutrición y el desarrollo de productos
alimentarios. Con la apertura comercial, se presenta el reto de competencia para los productores nacionales y
llegan al escaparate de los supermercados miles de productos con características muy diversas, para lo cual el
etiquetado se convierte en una herramienta informativa clave para el consumidor. Los cambios acelerados en
la variedad y disponibilidad de productos, la información plasmada en la etiquetas y las demandas informativas
por parte del consumidor plantean al nutricionista un urgente cambio en la tradicional educación alimentaria
nutricional, así como en el asesoramiento para el desarrollo de productos, donde cada vez es mayor la presión

�industrial por diseñar productos con valores agregados que los difieren en un mercado abierto de competencia
agresiva.
Resumen
El papel del nutricionista en la industria alimentaria en Costa Rica exhibe grandes diferencias antes y después
de 1991, debido las tendencias del mercado laboral y el cambio en el perfil profesional del recurso humano que
profesionalmente egresaba de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica. Se ha demostrado una
diversidad de perspectivas de inclusión del nutricionista al sector industrial, que como parte de un equipo
interdisciplinario tiene la competencia de colaborar y desarrollar tareas relevantes en materia de mejora de
productos, control de calidad, etiquetado nutricional, educación y capacitación
Palabras clave: nutriologo, industria alimentaria, Costa Rica
Abstract
The nutritionist's paper in the alimentary industry in Costa Rica exhibits big you differ before and after 1991, due
the tendencies of the labor market and the change in the professional profile of the human resource that
professionally form of the School of Nutrition of the University of Costa Rica. A diversity of inclusion perspectives
has been demonstrated from the nutritionist to the industrial sector that like part of an interdisciplinary team has
the competition of to collaborate and to develop outstanding tasks as regards improvement of products, control
of quality, labelled nutritional, education and qualification
Key words: nutritionists, alimentary industry, Costa Rica
Referencias
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1-19.
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5. Sánchez, L. 1990. Estudio del perfil ocupacional del nutricionista en Costa Rica. Escuela de Nutrición,
Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica

�INFECCIONES OPORTUNISTAS PRESENTES EN INDIVIDUOS CON
VIH/SIDA:
VIRUS
DEL
HERPES
SIMPLE
TIPO
1
Y
2, CITOMEGALOVIRUS Y HERPESVIRUS TIPO 8 ASOCIADO A
SARCOMA DE KAPOSI
Antonio Ramírez Pineda, Jorge L. Covarrubias Ramírez, Claribel Flores-Torres, Ricardo J. Martínez González,
José Gerardo González Ávila, Reyes S. Tamez Guerra, Cristina Rodríguez Padilla y Lydia G. Rivera Morales.
Laboratorio de Inmunología y Virología, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León.
(Nuevo León, México).
e-mail: lydiariver@gmail.com
Introducción
El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), es una
enfermedad infecciosa y transmisible con una elevada
mortalidad, que se caracteriza por causar un deterioro grave,
progresivo e irreversible dentro del sistema inmunológico del
paciente, dicha alteración es adquirida y lleva a una pérdida
progresiva de la función inmune, que predispone al paciente a
infecciones graves por microorganismos oportunistas y/o al
desarrollo de neoplasias (1). El agente causal del SIDA es el
Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), virus de RNA de
dos
cadenas
positivas,
que
pertenece
a
la
familia Retroviridae subfamilia Lentivirinae. El VIH tiene como característica principal el infectar células del
sistema inmune tales como Linfocitos T Cooperadores, Monocitos-Macrófagos o Células Dendríticas (CD), con
un alto nivel citolítico específicamente en Linfocitos. De tal manera que el tropismo del VIH abarca a aquellas
células del sistema inmune que presentan el receptor de membrana CD4+ y los co-receptores
CCR5/CXCR4. (2). Se sabe además que el VIH es capaz de afectar al Sistema Nervioso, causando síntomas
neurológicos en un 30% a 60% de pacientes con SIDA (3).
Desde el año 1981 en que se publicaron los primeros casos de VIH hasta la actualidad, han aumentado
considerablemente los casos reportados (4), por lo tanto el SIDA es considerado una pandemia que al igual que
otras enfermedades requiere del diagnóstico, vigilancia y tratamiento efectivos. En la actualidad esta se
encuentra en una fase impredecible e inestable, tan sólo en el 2006 de acuerdo a UNAIDS, se infectaron 4.3
millones de individuos, llegando a un total global de 39.5 millones (5).
En México, al igual que en el resto de los países del mundo, el VIH/SIDA se ha convertido en un serio problema
de salud pública, hasta noviembre del 2006, de acuerdo a las estimaciones más recientes del Centro Nacional
para la Prevención y Control del SIDA (CENSIDA) reportaron 107,635 casos acumulados en el país y se estimó
que 182,000 personas viven con el VIH sin haber presentado todavía las manifestaciones clínicas de la
enfermedad (6). El tiempo promedio de la infección inicial por VIH hasta el desarrollo del SIDA es
aproximadamente de diez años aunque el grado de progresión de la enfermedad varía en cada individuo, es
difícil de predecir y depende de las características del virus y del huésped.
Infecciones por oportunistas
Las infecciones por oportunistas constituyen un principal problema de salud en los sujetos con prácticas de
riesgo para la infección por el VIH. A continuación mostramos una breve descripción de las infecciones
oportunistas relacionadas a los virus del herpes relacionados a VIH/SIDA.
Cuando una persona esta infectada con VIH, su sistema inmunológico se ve afectado, debido a una notable
disminución en las cuentas de células T CD4+, en este momento, en que el sistema inmune se encuentra
disminuido, diversos microorganismos son capaces de producir infecciones bacterianas, por parásitos, por virus
y hongos además de algunos tipos de neoplasias (Ver Tabla 1).

�La mayoría de las infecciones víricas observadas en la infección VIH/SIDA son producidas por miembros de
la familia Herpesviridae, constituyendo una de las infecciones oportunistas más comúnmente diagnosticadas en
dichos pacientes.
Tabla 1. Microorganismos oportunistas más comunes presentes en VIH/SIDA (7).
Tipo de microorganismos

Ejemplos

Tipo de microorganismos

Ejemplos

Bacterias

Mycobacterium tuberculosis

Parásitos

Pneumocystis carinii

Complejo M. avium (MAC)

Toxoplasma gondii

Streptococcus pneumoniae

Cryptosporidium

Haemophilus influenzae

Entamoeba histolytica

Salmonella enteritidis

Giardia lambia

S. typhimurium

Trypanosoma sp
Virus

Campylobacter sp.
Hongos

Herpesvirus simple-1

Cryptococcus neoformans

Herpesvirus simple-2

Candida sp.

Herpesvirus tipo 3

Aspergillus sp.

Citomegalovirus

Histoplasma sp.

Herpesvirus tipo 8

Coccidioides immitis

Adenovirus

Descripción y estructura de los Herpesvirus (VHS)
La familia de los herpesvirus contiene varios de los patógenos oportunistas humanos mas frecuentes, de los
cuales ocho son los más relevantes. Aún cuando la clasificación de la familia de los Herpesvirus es complicada,
una división útil en subfamilias se basa en las propiedades biológicas de dichos agentes (Ver Tabla 2).
Los alfa-herpesvirus son virus citolíticos de crecimiento rápido que tienden a establecer infecciones latentes en
las neuronas y consta de tres integrantes: Virus del Herpes simple tipo 1(VHS-1), Virus del Herpes simple tipo
2 (VHS-2) y el virus de la Varicela Zoster. Los beta-herpesvirus presentan crecimiento lento y pueden ser de
tipo citomegálicos, permanecen latentes en glándulas secretoras y riñones; tal es el caso del Citomegalovirus,
el Herpesvirus humano 6 y el herpesvirus humano 7. Finalmente los Gamma-herpesvirus infectan células
linfoides donde permanecen latentes y corresponde al virus Epstein-Barr y Herpesvirus relacionado al sarcoma
de Kaposi.
Tabla 2. Clasificación de los Herpesvirus Humanos
Familia

Herpesviridae

Subfamilia

Alfaherpesvirinae

Betaherpesvirinae

Gammaherpesvirinae

Tropismo Celular

Neurotrópicos

Linfotrópicos

Linfotrópicos

Integrantes

Herpes Simple Tipo 1

Herpesvirus citomegálico

Herpesvirus Epstein-Barr

Herpes simple tipo 2

Herpesvirus tipo 6

Herpesvirus Sarcoma de
Kaposi

Varicela

Herpesvirus tipo 7

VHS-1

HVH-5

HVH-4

VHS-2

HVH-6

HVH-8

Nombre Oficial

�HVH-3

HVH-7

Herpes Labial

Citomegalovirus

Virus Epstein-Barr

Herpes Genital

Herpes tipo 6

Virus Sarcoma de Kaposi

Varicela-Zoster

Herpes tipo 7

Ciclo de Crecimiento

Breve

Prolongado

Variable

Infecciones Latentes

Neuronas

Glándulas

Tejido Linfoide

(Ganglio Trigémino)

Riñones

Nombre Común

Tejido Linfoide
La familia Herpesviridae poseen un genoma de DNA lineal (130-235 kb) de doble cadena, rodeado por una
cubierta de proteína de forma icosaédrica que tiene 162 capsómeros hexagonales. En la envoltura de la
nucleocápside, la cual deriva de la célula infectada, se encuentran las espículas de glicoproteínas virales de
casi 8 nm de longitud (Ver Figura 1). La estructura amorfa, a veces asimétrica entre la cápside y la envoltura se
designa como tegumento. La variante con cubierta mide 150 a 200nm; mientras que el virión “desnudo” solo 95105 nm. (8,9).
Virus del Herpes Simple tipo 1 y 2 (VHS-1 y
VHS-2)
Entre los miembros del grupo de los herpesvirus
no existe mucha relación antigénica, sin embargo
los virus del Herpes Simple tipo 1 y 2 comparten
un número significativo de antígenos comunes,
son capaces de replicarse en muchos tipos de
células, presentando alta tasa de replicación viral
además de ser virus muy citolíticos, causando
enfermedades que van desde gingivoestomatitis
hasta
queratoconjuntivitis,
encefalitis
e
infecciones en recién nacidos. (10, 11).
El Virus Herpes Simples, forma parte de la
familia Herpesviridae y se clasifica en dos tipos: el
virus Herpes Simple tipo 1 transmitido generalmente por saliva infectada, el cual causa lesiones faciales y
bucales. Mientras que el virus Herpes Simple tipo 2, se transmite por vía sexual o a través de la infección genital
materna al recién nacido, quedando asociado principalmente a lesiones genitales (12). El VHS-2 es el agente
causal en la mayoría de las infecciones genitales y aproximadamente en un 15% de ellas se encuentra el VHS1, lo cual se ha relacionado con la actividad sexual urogenital.
Diversos estudios epidemiológicos han demostrado que al ser el VHS-2 una enfermedad que causa lesiones
ulcerativas en área genital, constituye una importante vía de entrada para el VIH. Actualmente el herpes genital
afecta a millones de personas alrededor del mundo y se estima que su prevalencia va en aumento, concordante
con la epidemia del SIDA. La seroprevalencia del herpes genital presenta aproximadamente un 22%, la cual lo
sitúa como una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes (13).
En el caso de las mujeres, el VHS-2 se presenta con mayor frecuencia en comparación con los hombres, y por
lo general en un bajo nivel socioeconómico. En la primoinfección por el Virus del Herpes Simple tipo 2, este se
replica en células epiteliales de la piel y mucosas, causando lisis celular y contagio a células vecinas,
desencadenando una reacción inflamatoria. Si la replicación viral continúa, puede ocurrir una diseminación a
través del torrente sanguíneo, afectando diferentes órganos. En el caso de los pacientes inmunosuprimidos hay
compromiso sistémico y afección de órganos profundos (14). Además estudios epidemiológicos sugieren que la
presencia de lesiones causadas por el virus del Herpes Simple tipo 2 facilita la transmisión del VIH (15, 16).

�Citomegalovirus (CMV)
El Citomegalovirus es un patógeno humano con un tamaño de 200 nm; puede replicarse activamente en muchos
tipos de células, de tal manera que los leucocitos albergan la latencia viral, se ha demostrado que puede infectar
a linfocitos B, T, y NK especialmente a los monocitos. Observaciones clínicas y de laboratorio han mostrado
que estos leucocitos son los vehículos de transmisión del CMV (17).
La infección congénita y perinatal por citomegalovirus humano (CMVh) es la más común en el mundo y la
principal causa infecciosa de lesión cerebral y pérdida auditiva en la infancia (18).
La infección por citomegalovirus (CMV), que en el paciente inmunocompetente es frecuentemente asintomática,
tiene gran importancia cuando se produce en la mujer embarazada por la patología severa que puede producir
en el recién nacido, siendo en la actualidad una causa importante de infección congénita (19).
La mononucleosis inducida por CMV se presenta como un síndrome típico que consiste en una enfermedad
febril aguda caracterizada por un incremento del 50% o más en el número de linfocitos o monocitos, donde al
menos un 10% de tales linfocitos son atípicos, lo anterior debido al elevado tropismo del CMV hacia los
monocitos. La mononucleosis inducida por CMV puede ser sintomáticamente indistinguible de aquella producida
por el Virus Epstein-Barr (EBV), ambos virus presentan síntomas como dolor de cabeza, fatiga, dolor de
garganta, escalofríos, fiebre y malestar (20).
El CMV es el herpesvirus que presenta un mayor riesgo de causar infección in útero así como en la etapa
perinatal. La incidencia de la infección en neonatos tiene un rango muy amplio en diferentes partes del mundo,
variando de 0.2 a 2.2 %. La mayoría de los niños infectados (90-95%) son clínicamente asintomáticos al
nacimiento. Los que nacen con manifestaciones de la enfermedad pueden tener secuelas altamente
incapacitantes u otras, que dependen de la extensión del daño neurológico tales como sordera, retraso mental
y corioretinitis (21).
CMV y SIDA.
La importancia del CMV ha aumentado en los últimos años, debido a que este virus se ha incluido dentro de la
etiología de las infecciones adquiridas por contacto sexual, y también como un posible cofactor en el Síndrome
de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).
El CMV se puede presentar como infección oportunista en pacientes con VIH-1, provocando la aparición de
nódulos tiroideos, una alteración funcional de la glándula tiroides. En estudios necrópsicos se demuestra que la
infección de las glándulas suprarrenales por CMV es muy frecuente en pacientes fallecidos a causa de SIDA.
El Citomegalovirus puede ocasionar en tales pacientes ulceraciones persistentes en la zona perianal y en
ocasiones lesiones purpúricas en las extremidades, así como complicaciones que involucran al esófago, el colon
y membranas mucosas (lesiones ulcerativas y colitis); sin embargo la afectación cutánea es infrecuente y suele
indicar mal pronóstico (22). Se conocen manifestaciones dermatológicas en pacientes con SIDA tales como
rash no específico, papulopústulas perifoliculares, erupciones, lesiones nodulares y ulcerativas (23).
La seroprevalencia del CMV es muy alta en la población en general, aún en los países desarrollados. La alta
incidencia de infección se debe principalmente a su versatilidad en el modo de entrada al hospedero, ya que se
puede transmitir por vía perinatal, intrauterina y postnatal. En esta última se agrupan otros medios de
transmisión como son saliva, transfusión sanguínea, transplante de órganos, pero la forma principal de
adquisición del Citomegalovirus es por la vía sexual.
La infección inicial ocurre principalmente en la infancia, aunque puede ser durante el embarazo o al momento
del parto, también puede ocurrir en jóvenes (correspondiente al inicio de la actividad sexual) y personas adulta
(24). En los países desarrollados, entre el 40% y el 60 % de la población adulta presenta anticuerpos contra
CMV, siendo más común en las personas con bajo nivel social, donde las condiciones de higiene no son
óptimas. En las personas con alto riesgo de contagiarse de VIH-1, la seropositividad es mucho más alta, casi el
100% de los hombres homosexuales muestran haber sido infectados por citomegalovirus. Se ha encontrado
que el 90% de las personas que viven con VIH-1 presentan anticuerpos contra CMV y en el 10% de las muertes
que presentan esta coinfección, el CMV es considerado el factor principal. En los países en desarrollo la
incidencia de CMV es muy alta, más del 70%, o incluso el 100% de los adultos muestran seropositividad frente
al CMV (25).

�Sarcoma de Kaposi (SK)
El Sarcoma de Kaposi, un tumor multifocal de las células endoteliales, es el tumor más común en pacientes
infectados con VIH-1, fue descrito por primera vez por Moris Kaposi en 1872 como un desorden raro en hombres
ancianos usualmente del este de Europa, Mediterráneo o de origen judío. Estos pacientes presentaban lesiones
cutáneas, principalmente en las extremidades inferiores; y eventualmente, todos los pacientes descritos por
Kaposi murieron (26). El sarcoma de Kaposi produce lesiones rojas o púrpuras en la piel y/o en las membranas
mucosas y se disemina a otros órganos del cuerpo como los pulmones, el hígado o el sistema digestivo.
El herpesvirus humano tipo 8 ha sido relacionado como el agente causal del Sarcoma de Kaposi en todos sus
tipos, ya sea endémico, clásico, iatrogénico y relacionado a SIDA. De este modo se le ha nombrado a este virus
Herpesvirus asociado al Sarcoma de Kaposi (HV-SK). El HV-SK, es un virus humano del subgrupo de los
herpesvirus Rhadinovirus (gamma-2 herpesvirus) dentro de la subfamilia Gammaherpesvirinae. Es un virus
envuelto, con ADN de doble cadena, y el tamaño de su genoma es de 165-170 Kb. Presenta una envoltura
lipídica, un núcleo central electro-denso y mide aproximadamente de 100-150 nm de diámetro (27).
Hasta ahora, existen 4 variantes particulares del Sarcoma de Kaposi: Clásico, Africano (endémico), iatrogénico
y el relacionado a SIDA. El SK Clásico tiene una baja incidencia en la población general. La relación de casos
hombre/mujer ha sido reportada cerca de 10:1 y más del 65% de los pacientes son mayores de 50 años en su
primer diagnóstico. Históricamente, cada forma de SK ha sido distinguida por numerosos parámetros clínicos,
incluyendo la agresividad en la formación de la lesión, morbilidad, mortalidad y ciertos factores de riesgo
divergentes de cada paciente, como edad, sexo y origen étnico (28).
El SK clásico se presenta principalmente en las extremidades inferiores y muestra un curso lento y benigno.
Ocurre generalmente en hombres mayores de descendencia judía, italiana o mediterránea. El SK está limitado,
prácticamente, a la piel y los pacientes con esta patología están predispuestos al desarrollo de una segunda
neoplasia maligna primaria.
Antes de la emergencia del VIH, el SK africano era una enfermedad endémica que afectaba principalmente a
dos grupos de edad: hombres jóvenes (~35 años) y niños (~3 años). La alta incidencia del SK africano se
encontró en una banda amplia que atraviesa el ecuatorial africano, particularmente con altos rangos en el
noreste de Zaire y el oeste de Uganda y Tanzania. El SK Africano o endémico aparece en diferentes
subvariantes con un curso y comportamiento clínico muy diferente, de un curso lento y benigno a uno rápido y
agresivo que puede involucrar la cavidad visceral. Clínicamente, el SK en África es más frecuente en niños y
mujeres que en ningún otro lugar en el resto del mundo y ocurre en cuatro formas. La primer forma es similar al
SK clásico y su curso es lento y benigno (29).
El SK iatrogénico se presenta después de un transplante de órganos en pacientes bajo medicamentos
inmunosupresivos. La inducción del SK iatrogénico por terapia inmunosupresora y su subsiguiente regresión
cuando se retira la inmunosupresión provee algunas de las características clínicas tempranas para reconocer
la reversibilidad del SK. EL SK iatrogénico muestra extremas asociaciones etno-geográficas presentando cerca
del 0.4% de pacientes transplantados en EE.UU. y el oeste de Europa. Diferencias en la terapia
inmunosupresora puede favorecer la reactivación del HV-SK en pacientes transplantados. El SK ha sido
históricamente más visto en pacientes tratados con ciclosporina, una droga que puede reactivar el HV-SK de la
fase de latencia a la fase lítica en cultivos de tejidos.
Sarcoma de Kaposi relacionado con SIDA
El Sarcoma de Kaposi es la neoplasia más común en hombres homosexuales y bisexuales con SIDA. Esta
enfermedad es extremadamente agresiva en este sector de la población y exhibe una mayor frecuencia de
progresión a mucosa que en cualquier otra forma de Sarcoma de Kaposi (30). Comúnmente presenta lesiones
multifocales en la parte superior del cuerpo, cabeza y cuello, evoluciona rápidamente a tumores y en una
diseminación visceral que presenta disfunción en algunos órganos del cuerpo y una alta mortalidad.
Probablemente, el VIH-1 intensifica la patogénesis del HV-SK en múltiples niveles, incluyendo la
inmunosupresión y efectos directos en la expresión génica y la replicación del HV-SK. Interacciones directas y
recíprocas entre el VIH-1 y HV-SK, a niveles moleculares, han tenido recientemente mucha atención en la
literatura; y se sugiere que existe un lazo mutuo de retro-alimentación positiva entre ambos virus (31).

�La prevalencia del Sarcoma de Kaposi, y por ende del HV-SK, en la población general varia en las distintas
áreas geográficas: 0-10% en EE.UU.; 0.2% en Japón; 10-15% en el Mediterráneo; 50% o más en África; y 25% en el resto del mundo. En EE.UU., las poblaciones infectadas con VIH-1 pueden alcanzar del 20-50% de
prevalencia del Sarcoma de Kaposi en comparación con la población sana (32,33). En México los datos sobre
la prevalencia de este tipo de infecciones ocasionadas por los Herpesvirus humano tipo 2, CMV y Herpesvirus
Humano tipo 8 asociado a SK son escasos y no significativos.
A la fecha, en nuestro grupo de trabajo nos encontramos evaluando en pacientes de la zona occidente del país
la seroprevalencia de CMV, VHS-2 y VHS-8 relacionado con Sarcoma de Kaposi en pacientes VIH positivos,
hemos encontrado en base a los resultado que al menos en ésta zona de nuestro país no difieren la distribución
de la coinfecciones Herpesviridae-VIH con las reportadas. El comportamiento encontrando es de una mayor
seroprevalencia para el CMV y en menor proporción para el Herpes Simple tipo 2 y para el Sarcoma de kaposi.
De un total de 31 individuos infectados con VIH, el 100% presentaron anticuerpos para Citomegalovirus, un
35% para el Virus del Herpes Simple tipo 2 (n=11) y un 22% para el Virus del Herpes tipo 8 relacionado con el
Sarcoma de Kaposi (n=7).
En este estudio también encontramos que 6 mujeres (n=20) presentaron un 30% para anticuerpos contra
el VHS-2 y solo 5 hombres (n=11) presentaron un 45%. El porciento de seroprevalencia al CMV, sugieren un
patrón de infección similar al encontrado en los países desarrollados, tanto en hombres como en mujeres se
presentó en un 100%. Los porcientos de seroprevalencia para el Virus del Herpes tipo 8 relacionado al Sarcoma
de Kaposi que encontramos en el grupo de los individuos analizados en nuestro estudio sugiere un patrón de
infección similar al encontrado en EUA y en otros países en desarrollo, en el grupo estudiado, encontramos un
45% (n=5) de seroprevalencia entre los hombres y un 10% en las mujeres (n=2). (ver Figuras 1 y 2)
Figura 1. Seroprevalencia de CMV, VHS-2 y SK en pacientes VIH-1

Figura 2. Seroprevalencia de CMV, VHS-2 y SK por género en pacientes VIH-1

�Conclusión
Las infecciones por oportunistas representan un riesgo de salud en aquellas personas con VIH-1/SIDA que
presentan menos de 200 linfocitos T CD4+/µL, ya que constituyen la principal causa de ingreso hospitalario en
los sujetos con prácticas de riesgo para tal infección. Del total de infecciones virales oportunistas pertenecientes
a la familia Herpesviridae en invididuos con infección VIH/SIDA, un 20% es ocasionado por el VHS-2 (34), un
90-100% por CMV (35) y 20-50% por Herpes Virus tipo 8 asociado a sarcoma de Kaposi (36). Sin embargo
actualmente se están aplicando nuevas terapias anti-retrovirales a pacientes con VIH/SIDA obteniéndose un
aumento en las cuentas de linfocitos T y reducciones de las cargas virales, lo cual contribuye a mejorar la calidad
de vida del paciente.
Resumen
Las enfermedades oportunistas abarcan un conjunto de patologías que, como su nombre lo indica, aprovechan
"oportunamente" la disminución en la calidad de respuesta del sistema inmune de los pacientes VIH-1 positivos
para proliferar en el organismo. En muchos casos, se trata de enfermedades que no aparecerían si el sistema
inmunológico se encontrara en su estado normal, sin embargo, esto no significa que sean enfermedades
exclusivas de las personas con VIH. Cuando una persona esta infectada con VIH, su sistema inmunológico se
ve comprometido es decir, disminuye notablemente su capacidad de atacar a microorganismos patógenos,
debido a una reducción en las cuentas de linfocitos T CD4+ (&lt; 200/µl). A partir de este momento, en el que el
sistema inmune se encuentra suprimido, diversos microorganismos oportunistas desencadenan una serie de
infecciones y algunos tipos de cáncer en el individuo. Una gran proporción de las co-infecciones virales
observadas en la infección VIH-SIDA son producidas por miembros de la familia Herpesviridae. En un estudio
efectuado en nuestro laboratorio de seroprevalencia por Citomegalovirus, Virus del Herpes Simple tipo 2 y Virus
del Herpes tipo 8 relacionado con Sarcoma de Kaposi, en pacientes infectados con VIH/SIDA bajo tratamiento
antiretroviral encontramos que, de un total de 31 individuos infectados con VIH, el 100% presentaron
anticuerpos para Citomegalovirus, un 35% para el Virus del Herpes Simple tipo 2 y un 22% para el Virus del
Herpes tipo 8 relacionado con el Sarcoma de Kaposi.
Palabras Clave: VIH-1, Infecciones Oportunistas, Herpesviridae.
Abstract
Opportunistic infections cover a group of pathologies that take advantage of the decrease in the immune
response quality in HIV-1 positive patients in order to grow in their organisms. In many cases, such infections
wouldn’t appear if the immune system were in a healthy state. Even though it doesn’t mean this kind of infections
are exclusive to people leaving with HIV-1. When a person is infected, its immunological system become
compromised, then it decreases considerably it’s capacity to overcome some types of pathogen microorganisms,
due to a diminution in the T CD4+ Lymphocyte counts (less than 200/µL). Since the immune system is depressed,
many microorganisms incite a series of infections and certain types of cancer in the body. This data are
consistent whit those obtained by our laboratory. In a study named “Cytomegalovirus, Herpes Simple type 2 and
Kaposi´s Sarcoma related with herpes type 8 seroprevalence, in HIV/AIDS patients with antiretroviral therapy”,
we found a higher CMV seroprevalence than Herpes Simple and Kaposi´s Sarcoma. From a total of 31 VIH
infected individuals, 100% showed Cytomegalovirus antibodies, 35% Herpesvirus type 2 antibodies, and 22%
Kaposi´s Sarcoma related Herpesvirus type 8.
Key words: HIV-1, Opportunistic infections, Herpesviridae.
Referencias
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URL

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�EL APOYO SOCIAL EN LA ENFERMEDAD CRÓNICA: EL CASO DE
LOS PACIENTES DIABÉTICOS TIPO 2
Ana
Elisa
Facultad
de
Salud
Pública
(Monterrey,
E-mail: aelisacs@yahoo.com.mx

y

Nutrición,

Castro
Universidad
Autónoma
N.L.,

de

Nuevo

Sánchez
León
México)

Introducción
La Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) es una enfermedad crónicodegenerativa asociada a la transformación de los estilos de
vida, a la transición demográfica, epidemiológica y tecnológica
de las sociedades (1-7), caracterizada por hiperglicemia y
desequilibrio del metabolismo de los carbohidratos, grasas y
proteínas debido a la poca eficacia de la insulina en los tejidos,
es decir, por deficiencia en la secreción o acción de esta
hormona secretada por el páncreas (8,9,10,11)
La DM2 constituye un problema de salud pública de primera
magnitud que ha pasado de ser una enfermedad
característica de los países desarrollados a ser una epidemia en países en desarrollo, pues éstos enfrentan la
transición que va del “rezago en salud” (mortalidad por enfermedades infecciosas, enfermedades de la nutrición
y de la reproducción) a los “riesgos emergentes” asociados a la industrialización, la urbanización y el
envejecimiento poblacional (12,13,14). Para el 2025 el número de pacientes diabéticos aumentará 122% al
pasar de 135 a 300 millones (15), sin embargo, cabe precisar que en los países desarrollados el aumento será
del 40%: pasará de 51 a 72 millones de enfermos, mientras que en las economías pobres será de hasta un
170%: pasará de 84 a 228 millones de enfermos (16). En el caso de los países latinoamericanos se prevé que
en promedio habrá un aumento de 160% (17). En el caso de México el incremento respecto al número absoluto
de diabéticos se estima en un 200% y es en la región norte del país donde la frecuencia de la enfermedad es
mayor. Según la Norma Oficial Mexicana NOM-015-SSA2-1994 en la materia (18), para el 2000 se estimaba
que alrededor del 8.2% de la población entre 20 y 69 años padecía diabetes y que cerca del 30% de los
individuos desconocía que la tenía; lo anterior significa que existían más de cuatro millones de personas
enfermas de las cuales poco más de un millón no habían sido diagnosticadas. En cuanto a las estadísticas de
mortalidad en México para el 2002 la diabetes se presenta como la principal causa de muerte entre las mujeres
(14.6%) y la segunda (9.9%) entre los hombres (19).
También, es de destacar las repercusiones de DM sobre la calidad de vida (20). Diversos estudios han señalado
que la calidad de vida de los pacientes diabéticos se ve afectada en todas sus dimensiones. Aquí un aspecto
particularmente importante es el número de años de vida saludable y la cantidad de horas de trabajo perdidas
(21,22) a causa de las complicaciones que sufren los enfermos. De hecho, como se reconoce en el propio Plan
Nacional de Salud (23) la diabetes mellitus es el mejor ejemplo de enfermedad emergente directa: es la principal
causa de demanda de atención médica en consulta externa y una de las principales causas de hospitalización
(24); además, genera individualmente una gran parte del peso de la enfermedad y de las discapacidades en el
país.
Con el objetivo de lograr una reducción en los niveles de morbilidad y mortalidad asociados con DM2, tanto
organismos internacionales (Organización Mundial de la Salud) como nacionales (Secretaría de Salud), han
insistido en la importancia de promover estilos de vida más saludables (actividad física y dieta equilibrada) y de
mejorar la calidad de vida de los pacientes y en particular de aquellos que han sufrido complicaciones. Es en
este interés que el apoyo social (AS) desempeña una importante función.
El AS ha sido reconocido en numerosos estudios debido a que produce un efecto protector en la salud; la
presencia e interacción con otras personas es capaz de reducir los efectos negativos del estrés (25;26;27). A
través del AS se construyen vínculos compensatorios como factores protectores de los efectos negativos de los
estresores sociales (28,29,30).

�El apoyo social desempeña funciones (31,32) tales como proporcionar soporte emocional, ayuda instrumental
(apoyo material, tangible o ayuda práctica) y apoyo informacional (dar consejo, orientación o guía). También
cabe destacar que el AS es una función desempeñada por una red social.
En el caso del estudio del apoyo social en enfermedades crónicas se ha identificado que el interés de los
investigadores se torna más bien hacia las personas que padecen enfermedades como las cardiovasculares, el
cáncer o el sida. En lo que respecta a estudios sobre apoyo social en México, Robles, et al (33) muestra que
éstos se han circunscrito al apoyo social a mujeres embarazadas, existiendo un gran desconocimiento respecto
a los enfermos crónicos. No obstante lo anterior, se encontraron principalmente los siguientes reportes de
investigación: dos con enfoque cuantitativo: 1) el de Robles, et al, (34) referido a las fuentes de apoyo de los
individuos con diabetes en una zona marginal de Guadalajara y cuyos resultados mostraron que las
características del enfermo son diferentes en relación con la edad, el sexo y el parentesco de las fuentes de
apoyo; y 2), el de Borges y Gómez (35) quienes se propusieron describir las características sociodemográficas
y las determinantes de la utilización de los servicios de salud por la población de 60 años y más en México.
Luego bajo la perspectiva cualitativa destacan dos referencias: 1) Mercado, et al (36, 37) sobre la perspectiva
de los sujetos enfermos, estudios realizados según el enfoque de la experiencia del padecimiento, los cuales
proponen incorporar el punto de vista de los sujetos sociales y de la subjetividad en el campo de la salud; y 2),
Alcántara, et al (38), estudio multicéntrico realizado en tres ciudades de México cuyos resultados muestran las
diferentes percepciones de los pacientes sobre los servicios médicos que reciben según la participación de
éstos en grupos de autoayuda y en actividades de educación para la salud.
No obstante la importancia de los trabajos referidos previamente, estos se realizaron en su mayoría en el
contexto de la región centro y occidente y específicamente con población de barrios urbanos populares
marginados. En México, poco se sabe o se desconoce, sobre la situación de los enfermos crónicos (39,40,41)
y específicamente de los diabéticos que habitan en la región norte.
Así, uno de los propósitos que guiaron el presente estudio cualitativo fue el de identificar el significado, las
fuentes, la estructura y las formas del apoyo social en torno al paciente diabético. Ello con la finalidad de aportar
un conocimiento susceptible de aplicarse a través de programas de mejoramiento de la calidad de vida y de
prevención de complicaciones. En este estudio se buscó comprender la forma en que los propios pacientes
perciben, construyen, reorientan, viven y enfrentan su padecimiento en la convivencia cotidiana y en sus
diversos entornos sociales y personales. Es un conocimiento basado en la comprensión de la vivencia y el
afrontamiento diario que realizan los pacientes en su larga trayectoria con la enfermedad crónica.

Metodología
El lugar
El estudio se llevó a cabo en dos áreas geográficas de Nuevo León: la zona metropolitana de Monterrey (ZMM)
y un área rural del sur del Estado. En Nuevo León, Estado industrializado donde un poco más del 80% de su
población vive en zona urbana, se diagnostica un nuevo paciente con diabetes cada hora (42, 43). Tan sólo la
Secretaría Estatal de Salud ha reportado para el 2004 una incidencia de 4,340 casos, llegando a una prevalencia
de 12,483 de los cuales 52.64 por ciento corresponden a la Zona Metropolitana de Monterrey y 16.07 por ciento
al sur del Estado.
El estudio
El estudio se realizó bajo el enfoque de la sociología de la experiencia de la enfermedad crónica. Fue cualitativo,
estudio de caso, con niveles de análisis descriptivo e interpretativo. El concepto central utilizado fue el
deexperiencia del padecimiento (44) y en particular se exploró la dimensión referente a las formas de enfrentar
el padecimiento.
La muestra
En el transcurso de los meses de mayo a noviembre de 2005 se procedió a la búsqueda de informantes que de
manera voluntaria aceptaran participar en el estudio. Se aplicó primeramente la técnica “bola de nieve” para
identificar informantes en población abierta de la Zona Metropolitana de Monterrey. Además, se recurrió a tres
instituciones públicas de salud que tienen formados grupos de pacientes diabéticos y en este caso se realizaron

�invitaciones formales para lograr la participación. En el caso de los pacientes que habitan en el sur del Estado,
se solicitó el apoyo de un Hospital General de Zona y de un Centro de Salud. Los criterios para integrar la
muestra fueron los siguientes: Diabéticos tipo 2; Hombres y mujeres; De diferente estrato social: bajo, medio y
alto; De área urbana (zona metropolitana de Monterrey) y de área rural (sur de Nuevo León).
Así, se logró contactar a 40 pacientes diabéticos, de éstos finalmente sólo treinta y cuatro aceptaron participar:
17 mujeres y 17 hombres, de los cuales, 23 habitaban en zona urbana (Zona Metropolitana de Monterrey) y 11
en zona rural (sur de Nuevo León).
Las entrevistas
Se realizaron entrevistas semiestructuradas y fueron íntegramente grabadas en audio. La mayoría de los
encuentros se realizaron en los domicilios de los y las informantes, en la fecha y hora que eligieron. Se
obtuvieron aproximadamente 70 horas de grabación. Cabe señalar que para transcribir cada hora de grabación
se requirió de cuatro horas de trabajo, resultando así un tiempo aproximado de 280 horas tan sólo para
transcripción.
El análisis de los datos
Mientras que en el plano teórico utilizamos el enfoque de la experiencia de la enfermedad crónica (45), en el
plano metodológico para analizar los datos nos apoyamos en el método de la comparación constante y el
muestreo teórico inspirados en la teoría fundamentada. Se trata de colectar, codificar y analizar los datos
simultáneamente para identificar temas y desarrollar conceptos; se realiza un contraste permanente de
categorías, propiedades e hipótesis emergentes a todo lo largo del proceso de investigación. En la organización
y manejo de datos se utilizó como herramienta el programa Atlas-ti.

Resultados
Se desarrollaron las siguientes categorías analíticas: a) Formas de apoyo social (apoyo familiar; apoyo social;
apoyo institucional y apoyo religioso – espiritual); b) Grupos espontáneos de apoyo social; c) Grupos
institucionalizados de apoyo social. Y se identificaron los conceptos: a) Acomodación del apoyo social y b)
Cercanía con el padecimiento.
CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN DE ESTUDIO
Las edades de ellas oscilaban de 45 a 70 años, seis tenían alguna ocupación, ocho se dedicaban al hogar o
estaban desempleadas y tres eran jubiladas. De todas ellas sólo cinco se habían dedicado toda su vida
exclusivamente a labores del hogar; una era empleada; dos eran empleadas domésticas; dos habían sido
enfermeras; una administradora; una técnica radióloga; una se desempeñaba como promotora voluntaria y
cuatro eran o habían sido comerciantes. En cuanto a la escolaridad, diez habían estudiado hasta primaria o
menos, tres nivel técnico, tres preparatoria y sólo una había alcanzado el nivel de licenciatura. En lo que
concierne al estado civil, 14 eran casadas y tres divorciadas y habían tenido en promedio tres hijos. La
ocupación de sus cónyuges es muy variada predominando los que se dedicaban a la albañilería (cuatro) y
obreros (cinco), profesor universitario (dos), comerciante (dos), mecánico (uno), policía (uno), empleado de
oficina (uno) y campesino (uno). Las informantes llevaban en promedio 10.5 años de vivir con diabetes.
La edad de los informantes diabéticos masculinos variaba entre 41 y 78 años; cuatro se encontraban
desempleados, diez gozaban de jubilación y tres se encontraban realizando alguna ocupación. Las ocupaciones
que habían desempeñado la mayor parte de su vida son muy variadas (Ver Tabla 1) predominando la de obrero,
comerciante y albañil.
Tabla 1: Ocupación de los informantes

Ocupación
Obrero

Número de informantes que la desempeñaban
5

�Comerciante

2

Albañil

2

Jornalero migrante temporal

2

Mecánico industrial

1

Arquitecto

1

Mesero

1

Electricista

1

Campesino

1

Cocinero

1

Total

17

El nivel de escolaridad predominante es el de primaria (diez), seguido por tres sin estudios, dos con secundaria,
uno con licenciatura incompleta y uno con maestría. Quince de ellos eran casados, uno era viudo y uno era
soltero y tuvieron cinco hijos en promedio. En cuanto a la ocupación de sus esposas, todas ellas se dedicaban
o se habían dedicado a labores del hogar, además de lo anterior sólo cuatro de ellas habían desempeñado o
desempeñaban actividades remuneradas: comerciante (dos), empleada (dos). Los informantes masculinos
llevaban en promedio 12 años de vivir con diabetes.
Por su parte, los padres y madres de las y de los informantes, tenían como escolaridad máxima el nivel primaria,
sin embargo cabe destacar que en el perfil de las madres predomina el analfabetismo ya que 15 de 17 eran
analfabetas y sólo dos habían estudiado algún grado de primaria; mientras que en el caso de los padres sólo
siete de 17 no sabían leer ni escribir.
LAS FORMAS DE APOYO SOCIAL IDENTIFICADAS
A través del análisis de los datos se logró identificar cuatro formas de apoyo social que reciben las personas
diabéticas: el apoyo familiar, el apoyo social, el apoyo institucional y el apoyo religioso o espiritual.
El apoyo familiar
Esta forma de apoyo es la que ofrecen las hijas e hijos, los esposos/esposas, los hermanos y hermanas y otros
familiares al paciente diabético.
Los hijos y las hijas
Las hijas ofrecen una variedad más amplia de servicios o apoyos que los hijos varones (Ver Tabla 2). Una
diferencia sustancial entre el apoyo de unas y de los otros es que las hijas se centran en proporcionar más bien
apoyo moral y apoyo en relación a labores domésticas y de apego al tratamiento, predominando la preparación
de alimentos y la aplicación de insulina o la toma de medicamentos. También, son las hijas quienes casi
exclusivamente se ocupan del paciente en fase terminal, por ejemplo cuando han quedado ciegos o cuando
necesitan diálisis.
Los hijos por su parte, en la mayoría de los casos e independientemente del nivel socioeconómico, proporcionan
apoyo económico. Sin embargo los de estrato medio alto y alto y de mayor escolaridad tienden, además, a
proporcionarles información sobre la enfermedad, datos que obtienen principalmente por medios electrónicos.

�En general, tanto las hijas como los hijos vigilan la fuerza de voluntad de la mamá o del papá para cuidar su
dieta, muchas veces les hacen compañía y los visitan en el hospital cuando tienen recaídas.
Tabla 2: El apoyo que proporcionan los hijos y las hijas a sus progenitores diabéticos
Apoyo de los hijos
Les dan dinero.

Apoyo de las hijas
De ambos
Les recuerdan (o se los dan) la toma de Vigilan la fuerza de voluntad del
medicamentos.
paciente para seguir la dieta.

Les preguntan sobre cómo Aplican la insulina.
se sienten.

Les hacen compañía.

Buscan información sobre Les preparan los alimentos.
la enfermedad.

Los visitan en el hospital cuando
recaen o tienen crisis.

Los-las acompañan a hacerse análisis de
laboratorio y a las consultas.
Ayudan en las labores de
principalmente en la limpieza.

la

casa,

Apoyo moral.
Llevan al paciente a vivir con ellas cuando
está en etapa terminal.
Les procuran alimentos o productos Light.
Las acompañan a caminar.

Los esposos y las esposas
Encontramos que en general las esposas de los pacientes diabéticos (sean o no diabéticas) se apropian de la
enfermedad del esposo y se responsabilizan de que él siga el tratamiento y la dieta prescrita, son muy solidarias,
muestran una gran preocupación por el estado de salud del cónyuge y les otorgan un apoyo incondicional,
incluso en algunos casos de sobreprotección (Ver Tabla 3):
“Yo siempre he estado con él, siempre he estado aquí, que no se desmorone, que todos para adelante, sea lo
que sea” (P04).
“Si no lo dejé antes, menos ahora; yo siento que él me necesita, él no cuenta con nadie de su familia” (P05).
“Me apoya y me sigue apoyando” (P08).
“Ella se solidarizó y hasta ella está siendo beneficiada porque algunas articulaciones ya no le duelen. Ella se
metió también a tratarse el sobrepeso y me apoya con la comida” (P07).
“Sí, porque yo vi que mi mujer se preocupaba bastante por toda la cuestión de la diabetes. Ella me mide en
todo” (P13).
“Me dice: “eso te hace daño, pero una probadita nomás para que no te quedes con la tentación, así me dice.
Cuando ve que ando caminando así, me llama: “siéntate, acuéstate un ratito porque se te ve cansado”. Venimos
aquí a la plaza a dar vueltas y en la tercer vuelta me dice: “siéntate aquí y espérame, yo voy a dar otra vuelta”
(risas). Me cuida, pero a veces me cuida de más” (P19).
“Cuando pasó el problema (…) no quería ni que saliera a comprar el periódico: “no vieja, necesito caminar, aquí
me muero” (P18).

�En lo que concierne a los esposos de las mujeres diabéticas ellos tienden mayormente a preguntarles sobre
cómo se sienten o a vigilar/fiscalizar que no coman ciertos alimentos como los dulces (Ver Tabla 3). Los de
mayor escolaridad y mejor nivel socioeconómico muestran mayor apertura para aprender o informarse sobre la
enfermedad que aqueja a la cónyuge (asistir a pláticas educativas, conferencias, cursos, leer) e incluso cocinan
para ellas platillos recomendados por la nutrióloga:
“Se preocupó, como quiera sí me dice: “no comas esto y los dulces” y compra algunos dulces él y los esconde
no me los pone ahí, me dice: “tú no puedes comer esto” (P17).
“Sí me apoya, me dice: “¿ya te hiciste el examen?” y esto y lo otro” (P18).
“Cuando estoy en cama que no me puedo levantar él me hace de desayunar: la avena, el té” (P16).
“Él sabe del medicamento que me están dando, si él no puede me manda a media tarde con mis hijos un plato
con fruta porque ese plato de fruta me sirve a nivelar la sangre que me recomendó la nutrióloga, él mismo lo
prepara y procura que no falte” (P02).
Es necesario subrayar que para el caso de los cónyuges de las mujeres diabéticas en el análisis de los datos
aparece la categoría del “no apoyo” (Ver Tabla 3), es decir, el esposo de la mujer diabética no siempre está
dispuesto a comprenderla y apoyarla llegando incluso a culparla de su enfermedad y por el incumplimiento de
las labores domésticas convirtiéndose en un factor de estrés adicional para la paciente:
“Mi esposo me dice: “no te cuidas, friégate”, y él no se interesa por mí” (P11).
“Cuando ves cierta frialdad, nunca se ocupa de cómo estás, qué te dijeron, te hace sentir que realmente no eres
importante. Esto sí deprime un poco. Mi esposo no me apoya mucho en eso, y me siento frustrada…dice que
soy una inútil, se enoja mucho y discutimos” (P14).
Tabla 3: El apoyo que proporcionan las esposas y los esposos a sus cónyuges diabéticos
Apoyo de la esposa
Apoyo del esposo
Se responsabiliza de la dieta y Les hacen compañía, les demuestran afecto.
tratamiento
de
él.
Lo
sobreprotege.
Siempre lo apoya, nunca
abandona pase lo que pase.

El “no apoyo” del esposo
Niega cualquier apoyo.

lo Se informan sobre la enfermedad y cocinan Manifiesta enojo contra la
para ellas (los de nivel socioeconómico alto y paciente.
con más escolaridad).

Se solidariza con él haciendo la Vigilan que no coman dulces.
misma dieta.

La culpa de su enfermedad.

Los llevan/acompañan a pláticas Les preguntan sobre su estado de salud.
o conferencias.

Le
reclama
incumplimiento
de
labores domésticas.

el
las

Se preocupan bastante.

Por otro lado, el apoyo que proporcionan las hermanas y los hermanos de los y las pacientes diabéticos consiste
básicamente en preguntarles sobre su estado de salud, aconsejarles que se cuiden y algunas veces prestarles
dinero; las hermanas apoyarían eventualmente en la realización de labores domésticas. En el caso de otros
familiares como sobrinos y nietos, ellos proporcionan sobretodo afectos y consejos, este apoyo resulta
particularmente importante para aquellas pacientes que no tuvieron hijos y donde el esposo se ubica en la
categoría del “no apoyo”, así como para los de edad más avanzada.
El apoyo social

�Se refiere al apoyo que proporcionan los grupos de amigos, grupos de convivencia, vecinos o conocidos del
paciente diabético. Encontramos que la forma más frecuente de apoyo social entre diabéticos es hacerse
recomendaciones sobre recetas caseras y remedios para curar la enfermedad. Constantemente se encuentran
probando distintos remedios recomendados por algún conocido (diabético o no):
“Todo lo que nos dicen que es bueno pa’l azúcar: “esta medicina no le falla”, “pues dámela” y deja uno la otra y
luego encuentra otra y no “mira que yo estoy tomando “esto” y ando muy bien”, así es, es lo que hacemos”
(P16).
“Entre nosotros sacamos, que “esta hierbita es buena”… (P18).
INV: ¿Toman el nopal?: P: “¡Noo digo!, que en ayunas y qu’esto y qu’el otro y uno lo hace” (P19).
“Fue cuando empezó otra vez, fue cuando la muchacha me dijo que si era diabético…Y entonces me dijo: “¿se
quiere aliviar?”, “pues claro” le dije “pues ¿quién no quiere aliviarse?”. Me dijo: “le voy a dar una receta…” (P20).
Los amigos y vecinos de las personas diabéticas les proporcionan principalmente consejos, conversan con
ellos, les dicen que se cuiden y les recomiendan remedios caseros o hierbas que curan la diabetes.
El apoyo institucional
Esta forma de apoyo se refiere a los servicios y apoyos que proporcionan los profesionales del área médica así
como el apoyo que otorgan diversas instituciones de asistencia social.
El recurso a las instituciones de asistencia social deja ver la enorme desprotección en la que se encuentran los
diabéticos de escasos recursos, pues entran en un círculo vicioso donde la enfermedad no les permite trabajar
y seguir el tratamiento médico y la prescripción del nutriólogo. Los diabéticos y diabéticas que viven en
pobreza o pobreza extrema en área urbana recurren a estos servicios cuando se encuentran en situaciones
desesperadas pues no tienen apoyo económico alguno ni acceso a la seguridad social:
“A llevar el tratamiento como debe ser es hasta hace tres años para acá nos vimos en la necesidad de pedir
apoyo y ahí es donde no hemos batallado con medicamentos. Igual con la dieta porque ya no gastamos tanto
en medicamento y podemos hacer un poco más la dieta y anteriormente no: si comprábamos medicamentos no
podíamos hacer la dieta, si hacíamos la dieta no podíamos comprar los medicamentos. Nos apoyan en Cáritas
y en Bienestar Social; en el DIF nos apoyan con vales, con medicamentos, con estudios. Por cuestión
económica.” (P04).
La cita anterior muestra el dilema del diabético pobre sin seguridad social y sin familiares que puedan
proporcionarle ayuda económica o en especie: el enfermo o come o compra los medicamentos, circunstancia
que los entrampa en un círculo difícil de romper. Lo anterior pareciera que es más agudo en las zonas urbanas
populares ya que en el área rural los Centros de Salud proporcionan gratuitamente los medicamentos, además
de que la mayoría se ha inscrito en el Seguro Popular.
El apoyo religioso o espiritual
La cuarta forma de apoyo identificada se refiere al hecho de recurrir a la oración, a la fe, a la reflexión o asistir
a un templo o congregación religiosa para reconfortarse moral y espiritualmente. Independientemente del nivel
socioeconómico pero con tendencia más marcada en las mujeres diabéticas, la gracia o poder de Dios estaría
por encima de cualquier otra creencia o posibilidad para curar o enfrentar la enfermedad, incluso para explicar
su aparición. Encontrar y conservar la tranquilidad espiritual sería una de las cuestiones fundamentales para
vivir con una enfermedad como la diabetes:
“Lo más importante es la salud mental y espiritual. También creemos mucho en Dios y en que él nos cuide”
(P02).
“La iglesia nos ha ayudado mucho, tanto en la salud como en todo. Ahora que empezamos a ir a la iglesia, han
orado mucho los hermanos. Yo le pido mucho a Dios” (P04).

�“La terapia, la terapia de Dios y pensar: “Dios me mandó esto”, hay que seguir adelante” (P06).
“A veces leo, libros sobre religión, me informo, sobre la templanza. Temperanza es una virtud de las muchas
que tuvo Cristo, que regula los excesos de tomar y beber en exceso, de todo. La fuerza espiritual nos ayuda
mucho… nos da mucha fortaleza, mucha fuerza espiritual; dice uno: “lo tengo que lograr, lo tengo que hacer”
(P06).
En suma, la ayuda religiosa aparece como uno de los apoyos individuales y colectivos fundamentales para el
afrontamiento de la enfermedad crónica.
Además de las anteriores aparece un tipo de ayuda muy importante mencionado por los varones, se trata de
los grupos de apoyo social espontáneos.
LOS GRUPOS ESPONTÁNEOS DE APOYO SOCIAL
Estos grupos son una variante del apoyo social tal como lo abordamos más arriba y constituyen una forma de
autoayuda espontánea e informal en la cual participan principalmente los hombres diabéticos y los cuales son
en su mayoría jubilados (Ver Tabla 5). Se trata de reuniones en lugares públicos, parques o plazas a donde
ellos concurren a cierta hora del día, generalmente por las tardes, para platicar, relajarse y olvidar la
enfermedad. El grupo espontáneo tiene un funcionamiento particular, reglas implícitas y beneficios claramente
identificados, no hay un líder ni una convocatoria formal, es abierto y flexible (nadie controla el ingreso, egreso
o asistencias), nadie convoca pero todos los que están en posibilidades de trasladarse asisten y llegan
caminando.
Las reglas implícitas son: no mencionar la palabra “diabetes”; no hablar de medicinas ni de remedios (porque
se ponen tensos, porque les desagrada); no preguntar si se está enfermo, esto independientemente de la
apariencia del compañero; darse ánimos; no hacer preguntas relacionadas con la enfermedad o con enfermos:
“P19: Aunque sabemos que somos diabéticos, no decimos [P20: síi, no decimos, no mencionamos] para no
(…).
P21: Para no crecer más el compromiso de que estás enfermo…
INV: ¿no hablan de las enfermedades?:
P19: No, se procura no hablar de eso.
P21: ni se acuerda uno de esa palabra “diabetes”.
INV: ¿Qué harían entonces, que recomendarían ustedes?:
P19: psicológicamente es mejor no hablar de eso.
P21: sí, porque se agranda más la plática en ese sistema, sigue y sigue y no tiene fin. O si no, si estás tomando
alguna medicina: “oye ¿qué medicina estás tomando?” porque ya alguien dijo que estaba diabético, y “¿nunca
has tomado “esto”?”, y “no” “pues dicen que sale buena, si tienes haz la prueba”.
P20: pero a veces se distorsiona lo que está uno platicando muy amenamente con una persona, y en lugar de
estar en el convivio te pone un poquito tenso y ya no.
P19MU: si yo tengo un compañero que tengo cierto tiempo de no verlo y lo veo mal, ¡aah carambas!! y pienso:
“estaba muy bien y ahora está muy decaído” pero no se lo digo, porque si se lo digo es peor. A mí no me gusta
decirle a un compañero: “te veo mal, ¿estás enfermo, qué te pasa?”.
P18: ¡es una puñalada!!

�P20: Fíjate que una vez le dije a una persona: “¿oye estás muy malito, qué te pasa?”, me contestó: “qué gano
con decirte, si te digo ¿crees que me voy a aliviar?”, jamás le volví a preguntar a nadie “¿cómo te sientes”, no
me vayan a contestar igual (todos ríen).
P18: a mucha gente no le gusta eso, que le preguntes.
En lo que se refiere a los beneficios, estos grupos espontáneos favorecen sobretodo la salud mental: platican,
se relajan, se sienten bien, son tratados como personas no enfermas o sanas:
P18: lo que ayuda mucho, como lo mencionaba, es si tienes oportunidad de irte a la Alameda ¡pues vete a la
Alameda!!, hay muy buena sombra y te encuentras a muchos amigos y ya empiezas a platicar y se te olvida, se
te olvida aquello que estás mal.
P19: me voy a la Alameda y me encuentro muchas amistades allí, conocidos, y platica su historia cada quien y
viera qué bien se la pasa uno el mediodía, llega uno muy bien a su casa.
Como puede inferirse de lo anterior, los beneficios no sólo impactan el ánimo sino también la salud física pues
los participantes acostumbran llegar caminando y retirarse de la misma forma. Visto así, estos grupos
espontáneos cumplen tanto funciones de apoyo a la salud mental como de entrenamiento físico.
Otra característica del grupo espontáneo es el tipo particular de localización física del lugar de reunión. Aunque
existe un punto principal de encuentro, se trata más bien de un circuito abierto con distintos puntos intermedios
que los varones diabéticos recorren a pie. Y en el transcurso del recorrido suelen detenerse para saludar,
conversar o recuperar la energía si esta les falta para llegar al punto principal de encuentro o bien para estar de
regreso en el domicilio familiar:
P18: Luego, ya te vienes, vienes en el camino, caminando hasta el mercado Juárez y ahí te encuentras uno en
una esquina y otro en otra y ya te pones a platicar otro rato y ya pa’ cuando llegas a la casa llegas bien relajado.
P19: Cuando empecé a caminar, nomás unas 4 ó 5 cuadras, al empezar, allí me tengo que sentar porque siento
el dolorcito y me siento a descansar y luego le sigo, me voy de aquí de Félix U. Gómez hasta Bernardo Reyes
a pie y ya no me duele nada, nada más al principio unas tres o cuatro cuadras.
P20MU: cuando me canso busco dónde detenerme y aspiro y aspiro y camino ya pero lento. [P18MU: yo voy y
vengo] ya sé que no puedo caminar a prisa.
En lo que concierne al apoyo del grupo espontáneo en medio rural, tienen una presencia más evidente o
marcada pues éstos pueden ser identificados como el grupo de “hombres” o de señores de cierta edad que se
reúnen por las tardes en la plaza del pueblo o localidad. En estas reuniones es difícil observar mujeres, pues
cuando ellas salen expresamente a caminar, lo hacen por las mañanas y siempre acompañadas de una de las
hijas.
LOS GRUPOS INSTITUCIONALIZADOS DE APOYO SOCIAL
Los grupos institucionalizados de apoyo se presentan como uno de los servicios o actividades dirigidas a las
personas con diabetes por iniciativa de las instituciones de salud y tienen por objetivo mejorar la calidad de vida
de las y los pacientes. El punto de encuentro o lugar de reunión es una sala de la clínica u hospital a la cual se
está adscrito y se cuenta con una organización de fechas y horarios así como del personal de salud que los
atiende o que coordina las sesiones. Aún cuando este servicio está dirigido por igual a hombres y a mujeres,
en su mayoría, los usuarios de este servicio son las mujeres diabéticas, constituyendo el 90 por ciento o más
de las asistentes.
Se identificaron tres modalidades de grupo institucionalizado (Ver Tabla 5), en todos los casos se trata de grupos
terapéuticos motivados (46), que desarrollan actividades con fines preventivos y educativos. En el caso 1, los y
las pacientes son invitados a asistir voluntariamente a charlas conferencias de 30 minutos aproximadamente de
duración (semanales, quincenales o mensuales) y en las cuales el personal de salud (de medicina, de nutrición,
de educación en diabetes, de enfermería y/o de trabajo social) proporciona información sobre diversos aspectos
de la diabetes. También asisten quienes se encuentran en la sala de espera para pasar a consulta.

�En el caso 2, existe un día de la semana destinado al grupo de diabéticos. Las y los pacientes deben registrarse
desde muy temprano por la mañana (6 am), proporcionar una muestra de sangre para medir su nivel de glucosa
y escuchar la plática o charla informativa sobre diabetes. Estas actividades son obligatorias y requisito para
pasar a la consulta en donde les atiende un médico internista o un endocrinólogo.
Para el caso 3, existen algunas diferencias importantes respecto a los dos primeros: la clínica o punto de reunión
se encuentra en la comunidad o entorno cercano al cual pertenece el paciente, la asistencia es libre o voluntaria
y está programada en un día fijo de la semana (de 9 a 11 am). Proporcionan una muestra de sangre para control
de glicemia y reciben una plática informativa por uno o más miembros del equipo de salud. Otra cuestión
relevante es que los miembros del grupo se conocen, conviven y comparten entre sí por habitar en la misma
comunidad. Y la relación con el personal de salud es más cercana, por ejemplo, conocen a cada uno de
ellos/ellas y los llaman por su nombre e incluso notan la ausencia de los pacientes cuando estos no asisten a
la reunión.
Cuadro 5: Características del grupo espontáneo y del grupo institucionalizado
Características

Grupo espontáneo

Grupo institucionalizado
Tipo 1

Participación
asistencia

/ Voluntaria

Voluntaria

No. de miembros Variable, no más de 30 - 40
15.
Control
asistencias,
ingresos
egresos

de Ninguno

La institución
salud.

hombres
del Los
diabéticos,
principalmente los que
están jubilados.

Coordinación
/ Ninguna
organización del
grupo
Servicios
beneficios
ofrece

Iniciativa

Tipo 3
Voluntaria

40 -50

20 -25

de La institución de salud.

La institución de
salud.

/

clínica
Lugar de reunión Lugares públicos al La
o
punto
de aire libre: parques, diabetes
plazas,
mercados. hipertensión.
encuentro
Varios
puntos
de
encuentro
en
un
circuito.
Usuarios
servicio

Tipo 2
Obligatoria

de La sala de medicina Clínica
e interna de un hospital.
comunitaria.

Mayormente
las Hombres y mujeres sin Mayormente
esposas
de seguridad social.
mujeres
trabajadores
con
diabéticas
sin
derecho a servicios
seguridad social.
médicos.
Trabajo social

Medicina
interna, Nutrición,
endocrinología,
medicina interna,
educación en diabetes.
trabajo social.

con Información
/ De salud mental y de Información
preventivos.
que entrenamiento físico. fines preventivos.

con

fines Información con
fines preventivos.
Convivencia,
motivación.

Las propias personas La
institución, La institución, equipo de La
institución,
que
viven
el equipo de salud.
salud.
equipo de salud.
padecimiento.

�Vínculos entre los Amistad, empatía.
miembros
del
grupo

Vínculo entre el No hay
grupo y el equipo salud.
de salud

Reglas
normatividad

equipo

En
general
mantiene
anonimato.

se No se conocen entre sí.
el

de Ninguno. Se procura
la
distancia
profesional. Se llega
a tener un poco más
de cercanía con el
personal de trabajo
social.

o Aspecto innecesario.
Ningún
reglamento
explícito.
Reglas
implícitas ampliamente
compartidas
y
aceptadas. Consenso
implícito.

Ninguna
particular, sólo
normatividad de
propia institución
salud.

en
la
la
de

Amistad. Muchos
de
ellos
se
conocen porque
viven
en
la
misma
comunidad.

Distante.
Vínculo Cercano. Cierta
estrictamente profesional familiaridad.
entre el paciente y el
personal.

Está
establecida
la
asistencia en cierto día y
hora para escuchar una
plática informativa, así
como someterse a un
monitoreo de glucosa
previo a la cita médica.

Ninguna
en
particular, sólo la
normatividad de
la
propia
institución
de
salud.

ACOMODACIÓN DEL APOYO SOCIAL
La irrupción de la enfermedad crónica en la familia conlleva un proceso permanente de reacomodo de la
estructura del apoyo social (individual, conyugal, comunitario, social). Se trata de las adaptaciones que deben
realizarse para acoger a la persona enferma. Son transformaciones graduales tanto a nivel práctico (como
procurar ciertos productos o materiales necesarios para el control o monitoreo de la enfermedad) como a nivel
relacional, cognitivo y afectivo (vínculos con las personas del entorno cercano familiar y comunitario). Unos y
otros se adaptan, tienen conflictos, aprenden y comparten teniendo como referencia las necesidades
particulares de cuidado o ayuda que necesita la persona que vive el padecimiento. Dicho de otra forma, se entra
en un proceso de reaprendizaje y de reorganización en torno a la enfermedad crónica y en la cual las mujeres
son las que viven más cercanamente el padecimiento. Por ejemplo, tanto la familia como las personas del
entorno deberán apoyar la dieta y respetar las cantidades y el tipo de alimentos que debe consumir el paciente:
“No he perdido amistades pero sí como que: “¡qué sangrona!, ¿no quieres engordar o qué?, les digo: “lo que
pasa es que no es mi estética sino mi enfermedad”. Al principio sí, cada vez que íbamos a almorzar me decían
que tu “platito” y tu “platito” y ahora no, ya saben que en ese me sirvo, ya lo aceptaron, como quiera ya ahorita
es menos” (P17).
Considerando lo anterior, podemos afirmar que el apoyo social no es estático ni único. El apoyo social en la
enfermedad crónica se modifica y se intensifica de generación en generación en las familias y en las
comunidades de acuerdo a la cercanía con el enfermo.
Por otro lado, además de transformarse en el tiempo, el apoyo social es conflictivo. Nos referimos aquí a los
conflictos y contradicciones que surgen al dar o recibir algún tipo de apoyo:
1) Enojo frente a la responsabilidad presente o futura de proporcionar cuidados:
“Se enojan conmigo, me dicen que me cuide para que les dure más, me reclaman que van a batallar conmigo”
(P11).
2) Sentimientos encontrados, tríada: amor, sacrificio y enojo:

�“La quería disfrutar, la quería tanto que no me importaba el sacrificio que yo tuviera que hacer por ella; pero era
hasta cierto grado cansado y a veces molesto porque a veces yo me sentía mal y no estaba al cien para
atenderla y me sentía molesta” (P12).
“Y los últimos días de mucha gravedad, que me tenía que dormir con ella a su lado y de repente me decía:
“quiero ir al baño” y me levantaba con desgano y me daba mucho coraje porque tenía que atender eso y sí se
me hacía molesto” (P02).
3) Necesidad de apoyo vs. necesidad de independencia:
“Sí están al pendiente de mí, pero yo soy muy independiente” (P06).
“Cuando pasó el problema no quería ni que saliera a comprar el periódico: “no vieja, necesito caminar, aquí me
muero” (P18).
De las citas anteriores se desprende primeramente, que pueden existir fuertes conflictos y paradojas tanto al
dar como al recibir apoyo; y segundo, que el apoyo no debe contraponerse a la independencia ni a la libertad
de movimiento del paciente. Existe pues, una definición del apoyo que ellos y ellas desean recibir/dar de los
otros en su entorno, se trata del apoyo deseado. El apoyo deseado se refiere a lo que es primordial para la
persona, es lo que siente que necesita y que lo conforta. En este sentido, los y las entrevistadas expresaron
cuál ha sido la ayuda más importante que reciben o han recibido, esto es, la respuesta a la pregunta: ¿qué es
lo que más le ha ayudado a vivir con su enfermedad? (Ver Tabla 4).
Tabla 4. La ayuda más importante que reciben las y los pacientes diabéticos
La ayuda más importante
Cita
El amor y comprensión del esposo- “Me apoya mucho, me quiere mucho. Yo siento que por eso he podido
a y de los hijos-as
superar todas estas pruebas de la vida, por el amor que nos tenemos”
(P02).
La tolerancia de la familia

“El medio donde me desenvuelvo, mi familia, que no me hacen pasar
corajes, la que se enoja soy yo, y ellos o me tiran de a lucas o me tienen
paciencia, en mi trabajo era igual…Me han hecho mi vida llevadera, será
porque me entienden o será porque me dejan que haga lo que yo quiera”
(P07).

Dios, la religión

“La iglesia nos ha ayudado mucho” (P04).“La fuerza espiritual nos ayuda
mucho no nada más en las enfermedades…” (P06).“Estaba muy
preocupada, pensaba: “no voy a amanecer”, pero Dios me hizo el milagro
de volverme a recuperar” (P09).

El ejercicio de la sexualidad

“Salir con personas del sexo opuesto, tener un compañero. Yo pienso que
es un aliciente para todo. Pienso que la vida de nosotros de más de
sesenta años, en mi manera de ver, no es cuidar niños, yo no lo veo así”
(P15).

La
asistencia
social “El medicamento…a mí lo que más se me dificulta es que no tengo seguro
(específicamente para los pacientes social, es lo que más…En Cáritas me están ayudando con una despensita
que viven en condiciones de mensual.” (P17).
pobreza y desempleo).

CERCANÍA CON EL PADECIMIENTO
La cercanía con el padecimiento. Este concepto que emerge de los datos tiene dos dimensiones fundamentales.
Una es aquella que tiene que ver con los cuidados del cuerpo del enfermo, del “otro”, de aquel/aquella que vive
el padecimiento, por ejemplo: aplicar y/o dar medicamentos; preparar y/o dar alimentos; procurar y/o cuidar del

�aseo personal: el baño diario, el masaje, la ropa limpia, etc. La segunda dimensión se refiere a la construcción
de vínculos y/o contactos físicos y emocionales con el paciente: se establece una empatía profunda con aquel
que vive el padecimiento, sienten y sufren con él/ella, los toman de la mano, los abrazan, los acompañan, los
escuchan, esto hace que independientemente del parentesco, muchas veces el cuidador o cuidadora se
conviertan en “familiares” de la persona enferma.
En general, mientras que el cuidador-a femenina se mantiene en cercanía con el padecimiento, los cuidadoresas masculinos, se mueven en la esfera del proveedor económico para la salud familiar. Esto significa, por un
lado, proporcionar el dinero o recursos que se requieren para la compra de insumos o servicios de salud, y/o
dar cobertura de seguridad social en tanto que padres, esposos o hijos-as que trabajan en la esfera formal de
la economía, en donde el “proveedor-a” mantiene una distancia tanto física como emocional con el enfermo.
Por otro lado, la cercanía con el padecimiento, a nivel social y comunitario, estaría implicada en la adopción de
medidas preventivas, en la respuesta de la población hacia los programas de salud y en la participación en
redes sociales de apoyo. Además, este concepto podría permitir el abordaje de las relaciones sociales y de
género implicadas en la vivencia y afrontamiento de la diabetes y de otras enfermedades crónicas.

Discusión y Conclusiones
La ayuda o apoyo social en salud es un elemento de primer orden que interviene en la estructura de relaciones
interpersonales, familiares, grupales, comunitarias, de clase social y de género. Como tal, pudimos apreciar que
a nivel familiar, son las mujeres (esposas e hijas) quienes proporcionan en gran medida la ayuda que requiere
la y el pacientes diabéticos. No sólo eso, sino que ellas intervienen en aspectos de mayor cercanía y empatía
(cercanía con el padecimiento), llegando incluso a asumir los cuidados en los momentos de mayor dependencia
o gravedad del enfermo (ceguera, diálisis, amputación). Lo anterior se presenta indistintamente en los diferentes
niveles socioeconómicos y no sin conflictos. Dar ayuda es deseable pero difícil para las cuidadoras pues les
implica muchas veces negarse a sí mismas.
Por su parte, los esposos e hijos de la paciente diabética, cuando la apoyan, le proporcionan sobretodo ayuda
económica. Sólo los de mayor escolaridad y recursos económicos están dispuestos a realizar ciertas actividades
femeninas como cocinar o de observancia del tratamiento.
El apoyo social en la enfermedad crónica implica un proceso complejo de interacciones que se transforman en
el tiempo y que varían de acuerdo a las características sociodemográficas, percepción y vivencia de quienes
aportan y/o reciben ayuda. El mejor ejemplo de la complejidad del apoyo social es la lucha entre la necesidad
de dar/recibir apoyo y la necesidad de respetar/conservar la independencia y la autonomía, es decir, existe una
definición del apoyo que se desea recibir/dar (el apoyo deseado).
El apoyo más importante reportado por las y los entrevistados se ubica básicamente en tres ámbitos: el ámbito
familiar, el ámbito religioso o espiritual y el ámbito de la sexualidad o vida de pareja. Sólo para los pacientes de
muy escasos recursos, la asistencia social superaría los tres ámbitos anteriores. Los y las diabéticas desean
que sus familias los apoyen con respeto a su individualidad pero requieren además de tranquilidad espiritual y
del apoyo de su pareja.
En cuanto al apoyo social, los varones diabéticos construyen espacios propios que les permiten cuidar la
autoestima y enfrentar el padecimiento sin estigma y en mejores condiciones físicas, tal es la importancia del
grupo espontáneo de apoyo.
Los hombres diabéticos contarían en primer lugar, en el seno familiar, con el apoyo incondicional de la esposa
y luego de las hijas y hacia el exterior con su grupo espontáneo. En tanto que las mujeres diabéticas son
apoyadas principalmente por las hijas, nietas e hijos, y cuando cuentan con seguridad social, con el grupo
institucionalizado de apoyo. Mientras que los varones buscan los espacios públicos, libres e informales, las
mujeres con más frecuencia se repliegan hacia el interior del hogar, la fe religiosa y los grupos
institucionalizados.
La presente investigación aporta pistas para el estudio de la estructura del apoyo social en la enfermedad
crónica. En el plano teórico, enriquece el concepto de experiencia del padecimiento (47) al identificar los
conceptos decercanía con el padecimiento y acomodación del apoyo social.

�Los resultados muestran la complejidad del apoyo social tal y como ha sido planteado por Gracia (48) y permiten
apreciar los diferentes matices que existen en este tema debido al entrecruzamiento de variables como el
género, la escolaridad, el lugar de residencia y el origen social. También, por una parte, se muestran aspectos
no tratados en otros estudios (49,50,51,52) como la feminización de los grupos institucionalizados; y por otra,
esta investigación va más allá en la comprensión de la resistencia de los varones a participar en los programas
de salud y en las alternativas o grupos espontáneos de apoyo que ellos mismos han desarrollado frente a los
servicios de salud institucionales. Esto último, es un aspecto no sólo soslayado por los investigadores sino
además es un asunto de primera importancia no atendido por las autoridades y planificadores en la materia.
El conocimiento derivado del acercamiento a la vivencia de la enfermedad crónica puede y debe ser utilizado
para el diseño e instrumentación de la política de salud hacia las y los enfermos crónicos. Es deseable que
quienes coordinan los programas sociales tomen en cuenta la experiencia y el punto de vista de quienes viven
el padecimiento, de acuerdo a las similitudes entre las diferentes personas pero también de acuerdo a la
diversidad de circunstancias y de la condición social de cada una/uno de ellos. En suma, la atención a las
personas que padecen diabetes debe ser lo más cercana posible a su realidad cotidiana, por ejemplo, fomentar
el apoyo social espontáneo en los términos que fue abordado más arriba. Lo anterior redundaría sin duda
alguna, primeramente en la cuestión administrativa y de gestión, en una mayor eficiencia y eficacia de los
servicios de salud; por otro lado, en la dimensión humana, se evitaría en gran parte el dolor y costo emocional
que tiene para los individuos y familias y particularmente para las mujeres, la larga trayectoria de la enfermedad
crónica.
Resumen
Se llevó a cabo un estudio cualitativo bajo la estrategia metodológica del estudio de caso con el propósito de
identificar el significado, las fuentes, la estructura y las formas del apoyo social en torno al paciente diabético.
Se realizaron entrevistas semiestructuradas a 34 pacientes diabéticos tipo 2, del área metropolitana de
Monterrey y del sur del Estado de Nuevo León. Los datos se analizaron con el apoyo del programa Atlas-ti. Se
identificaron cuatro formas de apoyo social (familiar, social, religioso e institucional), así como los conceptos
de acomodación del apoyo social y cercanía con el padecimiento. Los resultados constituyen un aporte
susceptible de aplicarse a través de programas de mejoramiento de la calidad de vida y de prevención de
complicaciones.
Palabras Claves: Investigación cualitativa en salud, apoyo social, diabetes.

Abstract
A qualitative study was done. The objective was to identify the meaning, the sources, the structure and the forms
of social caring related to diabetic patients. 34 semistructured interviews were used with diabetic type 2 patients
inhabitants from Monterrey and Southern Nuevo Leon, Mexico. The data analysis was made with Atlas-ti
program. This study identified four social caring forms (familial, social, religious and institutional) and two
concepts: social caring accommodation and nearness with the illness. The results could be applied to get better
quality of life and to reduce complications.
Key words: Qualitative health research, social caring, diabetes.

Referencias
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11. Torres L., T., et al, Op.cit.
12. Lloveras V., G., Op.cit.
13. Barquera, S., Op.cit.
14. Torres L., T., et al, Op.cit.
15. Vázquez C., J.L. y A. Panduro C., Op.cit.
16. Idem.
17. Idem.
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24. Idem.
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28. Robles Silva, L., et al, Op. cit.
29. Salguero G., M. L. y Panduro C., A. (2001). “Emociones y genes” en: Investigación en Salud, Universidad
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30. Gracia Fuster, E., Op. cit
31. Robles- Silva, L., et al, Op. cit.
32. Gracia Fuster, E., Op. cit
33. Robles Silva, L., et al, Op. cit.
34. Idem.
35. Borges-Yañez, S. A. y H. Gómez-Dantés 1998. Uso de los servicios de salud por la población de 60 años y
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41. Mercado-Martínez, F.J., et al, 1999, Op.cit.
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43. Gobierno del Estado de Nuevo León 2004. Plan Estatal de Desarrollo 2004-2009 del Estado de Nuevo León
(www.nl.gob.mx)
44. Mercado-Martínez, F.J., Op.cit.
45. Idem.

�46. Rivera-Navarro, J. y C. Gallardo-Pino 2005. Grupos de ayuda mutua y asociaciones relacionadas con la
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47. Mercado-Martínez, F.J., Op.cit.
48. Gracia Fuster, E., Op. cit
49. Idem.
50. Mercado-Martínez, F.J., et al, 1999, Op.cit.
51. Alcántara Hernández, E., et al, Op cit
52. Rivera-Navarro, J. y C. Gallardo-Pino, Op.cit.

�IMPACTO DEL MODELO DE MANEJO DE CASOS EN PACIENTES
CON DIABETES MELLITUS TIPO 2
María G. Martínez de Dávila, María G. Moreno Monsiváis, Paz F. Sauceda Flores, Leticia Vázquez Arreola,
Isabel García Velasco y Arcelia Liñan Zamarripa
Facultad de Enfermería, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: mmartine20@hotmail.com
Introducción
En la última década del siglo XX se promovieron y pusieron
en marcha procesos de reforma del estado en la mayoría
de los países. En el área de la salud la reforma se orienta
a lograr la equidad y mayores niveles de eficiencia y
eficacia en la formulación de políticas, en la
reglamentación, funcionamiento, gestión y provisión de la
atención. Las razones para la reforma son de orden político,
ideológico, económico y social, entre estas últimas se
incluyen las demográficas y epidemiológicas.
En México las enfermedades crónicas y las lesiones se
ubican como las principales causas de muerte e invalidez;
además los altos costos económicos asociados al
tratamiento y sus complicaciones representan una grave carga para los servicios de salud y para los pacientes.
Estos aspectos señalados previamente afectan considerablemente la prestación de los servicios de salud, sin
embargo esta problemática no es exclusiva de México, ante esta situación, algunos países como Estados
Unidos, Canadá, Reino Unido y Japón han implementado diferentes alternativas para mejorar los resultados en
el área de la salud, una de estas alternativas es la prestación de servicios a través del modelo de manejo de
casos como estrategia para lograr la garantía de calidad en la atención y la contención de costos (1,2).
Este modelo es un sistema clínico de prestación de atención a la salud centrado en las necesidades del paciente
y en la organización de los servicios para lograr resultados económicos y de calidad. Permite mejorar la calidad
a través de la coordinación de la atención por un manejador de casos, reduce los costos y ayuda a mejorar el
control de la enfermedad. Además, evita cualquier duplicación o fragmentación en la prestación de atención,
dando como resultado una mejor distribución y consumo de recursos y mayor mantenimiento de costos (3,4).
En este modelo el personal de enfermería desempeña el rol de coordinador o manejador por ser el que mantiene
una relación continua y directa con los pacientes durante el proceso de enfermedad (5,6). Su rol principal como
coordinador del equipo multidisciplinario, facilita la comunicación entre los diversos miembros y disciplinas
involucradas en la atención de los pacientes (7).
En México, la práctica de atención de enfermería se basa en modelos tradicionales de atención como el
funcional y por equipo; sin embargo, la principal limitación de estos es que fragmentan la prestación de la
atención a los pacientes, lo que interfiere a la provisión de una atención continua, completa y centrada en los
pacientes (8,9). Esto puede tener repercusiones negativas en los resultados del cuidado tales como deficiente
calidad, mayor número de hospitalizaciones, incrementos en el número de recursos, así como presencia de
complicaciones que demandan a la vez mayor número de recursos humanos y materiales y por consiguiente un
aumento en los costos de atención.
Ante esta problemática a nivel nacional, es evidente la necesidad de que enfermería utilice en la práctica nuevos
modelos de atención centrados en la gerencia del cuidado de tal forma que permitan mantener la continuidad
en el cuidado, asegurar la calidad de la atención y evitar costos innecesarios. Por lo anterior el propósito del
presente estudio pre-experimental es aplicar el modelo de manejo de casos en un centro de salud comunitario
con un grupo de pacientes que padecen diabetes mellitus tipo 2 y determinar su impacto en el control glucémico
de los pacientes.
Materiales y Métodos

�El diseño del estudio fue de tipo pre-experimental (10); la población de estudio se conformó por pacientes
adultos del área comunitaria con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2. El tipo de muestreo fue no
probabilístico. La muestra estuvo constituida por 21 pacientes con diabetes mellitus tipo 2; los pacientes que
participaron en el estudio reunieron con los siguientes criterios de inclusión: Pacientes recién diagnosticados o
con menos de 10 años de evolución y sin complicaciones crónicas tales como: retinopatía, nefropatía y
neuropatía.
El estudio se desarrollo en tres etapas: a) selección y capacitación del equipo multidisciplinario (un médico
familiar, una nutrióloga, un odontólogo, un podólogo y una master en enfermería que fue el líder del equipo y se
desempeñó como manejador de casos), así como la selección de los pacientes, b) intervención, esta etapa tuvo
una duración de 12 semanas y consistió en la aplicación del modelo de manejo de casos con énfasis
comunitario. A los pacientes participantes al inicio de la intervención se les tomaron muestras de sangre para
valorar la hemoglobina glucosilada (HbA1c) y el colesterol; así mismo, se aplicó la guía de evaluación de
conocimientos para el paciente con diabetes mellitus tipo 2. Posteriormente se determinó el plan de atención
específico a las necesidades de cada uno de los participantes, para esto se utilizó como modelo el plan de
atención estandarizado para el paciente ambulatorio con diabetes mellitus tipo 2. La enfermera manejadora de
casos fue responsable de coordinar a los integrantes del equipo multidisciplinario para que cada uno realizara
la orientación correspondiente y valorara necesidades de atención en los pacientes. Un aspecto importante en
la intervención fue el desarrollo de un programa educativo para los pacientes, integrado en 12 sesiones con una
duración de una a dos horas cada sesión dependiendo del contenido. Además de valorar por semana la cifra
de glucemia capilar. c). Finalmente la etapa de evaluación se llevó a cabo después de las 12 semanas de la
intervención. Se realizó una visita al paciente donde se aplicó la guía de evaluación de conocimientos del
paciente con diabetes mellitus tipo 2, se tomó una segunda muestra de sangre para valorar el control de la
enfermedad a través de la cifra de HbA1c y una muestra para colesterol, esto para contrastar los resultados con
los de la primera muestra tomada al inicio de la intervención.

Resultados
En las características sociodemográficas del grupo participante se encontró que la media de edad fue de 51
años (DE = 8.89), con una edad mínima de 35 años y una máxima de 74. El sexo femenino tuvo mayor
predominio con 76.2%; respecto al estado civil el mayor porcentaje correspondió al grupo de casados 76.2% y
respecto a la religión 90.5% manifestó ser católico. Con respecto a la escolaridad y ocupación se pudo observar
que el 52.4% estudió hasta primaria y el 66.7% se dedica al hogar. En cuanto a la fecha de diagnóstico se
encontró una media de 3 años (DE = 2.72), con un tiempo máximo de 9 años de evolución.
En cuanto a las cifras de HbA1c se presentó una disminución de 1.31 mg/dl en la media al final de la intervención
respecto a la primera medición. Se aplicó la prueba de comparación de medias de t de Student y se encontró
diferencia significativa en las cifras de ambas mediciones. Respecto a las cifras de colesterol se obtuvo una
disminución de 40 mg/dl en la segunda medición al final de la intervención, sin embargo al aplicar la prueba de
comparación de medias no se obtuvo diferencia significativa (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Modelo de Manejo de Casos en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2
Cifras de HbA1c y colesterol al inicio y al final de la intervención

Inicio de la intervención
Valor
Valor
X DE
mínimo
máximo
13.20
9.14 1.83
HbA1c
6.50
Colesterol

258

195 159

Valor
mínimo
5.50

258

Final de la intervención
Valor
X DE Valor de Valor de
máximo
t
p
11.40
7.83 1.44 4.85
.0001*

195

159 258

159
Fuente: Cifras de HbA1c y colesterol; n = 21

1.96

.07

�*Diferencia Significativa
En la Figura 1 se observa el comportamiento de la glucemia capilar a lo largo del estudio, la media al inicio de
la intervención fue de 194.52 mientras que en la 12va semana disminuyó a 145.06, al aplicar la prueba de
comparación de medias se obtuvo diferencia significativa entre la primera y la última medición p = .001
Figura 1. Modelo de Manejo de Casos en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2
Comportamiento de la glucemia capilar

Respecto a los conocimientos, al inicio de la intervención sólo 32.96 % de los pacientes tenía conocimientos
acerca de la enfermedad, esta cifra se incrementó a 90.5 % al finalizar la intervención (Ver Figura 2). En relación
a las actividades de autocuidado se observó que al inicio de la intervención 26.7% de los paciente realizaban
actividades de autocuidado, dicho porcentaje aumentó a 93.3% al finalizar el estudio (Ver Figura 3)
Figura 2. Modelo de Manejo de Casos en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2
Conocimiento de los pacientes acerca de la enfermedad

Figura 3. Manejo de Casos en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2Actividades de autocuidado

�Tocante al tipo de tratamiento que utilizan para controlar la diabetes, 57.1% de los pacientes tomaba
hipoglucemiantes orales y 14.3% se administraba insulina al inicio de la intervención. De los 21 pacientes que
participaron en la intervención, siete se administraban insulina, sin embargo, sólo uno (14.28%) se la
administraba el mismo. Al finalizar el estudio se logró que 71.42% de los pacientes con tratamiento a base de
insulina, lo modificaran a hipoglucemiantes, dieta y ejercicio, el 28.58% restante continuó con insulina, pero
lograron aplicársela ellos mismos.
En la Tabla 2 se puede observar que al final de la intervención los pacientes percibieron menores barreras
ambientales para apegarse a las conductas de cuidado para el tratamiento de la diabetes. Sin embargo, tanto
al inicio como al final de la intervención los pacientes percibieron mayores barreras para el apego a la conducta
de cuidado relacionada con la dieta.
Tabla 2. Modelo de Manejo de Casos en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2
Índice de barreras ambientales percibidas para el apego al tratamiento al inicio y al final de la
intervención

Inicio de la
intervención

Índices de barreras ambientales para las
conductas de cuidado

X

DE

Mdn

Medicamentos

20.30

9.89

Final de la
intervención
DE

Mdn

21.53 17.69

9.98

20.00

Ejercicio

30.56 11.75 31.25 27.12

6.60

25.00

Automonitoreo

15.53 17.46 16.92 13.69

9.79

18.46

Dieta

35.44 20.70 33.33 30.33 13.14 25.00

Barreras

26.55

9.60

X

25.83 23.13

6.54

22.33

Fuente: Escala de barreras ambientales; n = 21

Discusión
Los resultados del presente estudio permitieron determinar el impacto del modelo de manejo de casos en el
control glucémico de los pacientes con diabetes mellitus tipo 2, en el conocimiento acerca de la enfermedad, en
el manejo adecuado del tratamiento, en las actividades de autocuidado y en la percepción de barreras
ambientales para el apego al tratamiento.
Respecto al control glucémico, al comparar los resultados de hemoglobina glucosilada al inicio y al final de la
intervención se encontró un descenso significativo en la segunda medición, estos hallazgos concuerdan con lo

�reportado por Aubert et al. (11); Estrada – Chávez et al. (12); Philis-Tsimikas et al. (13); Taylor et al. (14) y The
California Medi – Cal (15) quienes encontraron descensos significativos en sus estudios. El colesterol también
se logró disminuir en la segunda medición, aunque no se encontró diferencia significativa. Esta disminución en
ambos parámetros es el resultado del apego de los pacientes a la dieta y ejercicio; sin embargo, es importante
mantener el seguimiento en este grupo de pacientes para lograr que estos parámetros estén dentro de los
límites de normalidad.
Al finalizar la intervención se encontró que los pacientes incrementaron su conocimiento respecto a la
enfermedad y al manejo adecuado de su tratamiento, estos hallazgos son semejantes a los reportados por
Escalona et al. (16) y Estrada – Chavez et al. (17). Al comparar las actividades de autocuidado realizadas por
los pacientes al inicio y al final de la intervención, se encontró que los pacientes incrementaron el número de
actividades favorables sobretodo en lo referente a la dieta, ejercicio, administración de insulina y cuidado de los
pies, todo esto con impacto positivo en el control glucémico. Estos hallazgos concuerdan con lo reportado por
Estrada – Chávez et al. (18); Polonsky et al. (19) y Taylor et al. (20). Cabe destacar que la conducta relacionada
con el ejercicio se incrementó considerablemente, esto puede atribuirse a que durante su asistencia a las
sesiones educativas los participantes aprovechaban para programar se caminata u otro tipo de ejercicio (con
aparatos) con otros participantes.
En cuanto a las barreras ambientales percibidas por los pacientes para el apego al tratamiento, se encontró que
tanto al inicio como al final de la intervención los pacientes percibieron mayores barreras para el apego a la
dieta, estos resultados concuerdan con los hallazgos de Escalona et al. (21). De acuerdo a la revisión de
literatura esta conducta es una de las más difíciles de modificar debido al patrón cultural de alimentación de la
población. En general los pacientes disminuyeron la percepción de barreras ambientales al finalizar la
intervención. Esto pudiera atribuirse al programa educativo donde se identificaban las necesidades del paciente
para mejorar sus conductas de autocuidado y se buscaban alternativas que ellos consideraran factibles.
Conclusiones
La implementación del modelo de manejo de casos en el área comunitaria permitió verificar que este modelo
es un método efectivo para el cuidado de pacientes que padecen diabetes mellitus tipo 2. Los pacientes
mostraron una disminución significativa en las cifras de HbA1c, y glucemia capilar al finalizar la intervención. Así
mismo se logró disminuir las cifras de colesterol, aunque esta disminución no fue significativa.
Al finalizar el estudio, los pacientes mostraron: mayor conocimiento respecto a la enfermedad, tratamiento,
cuidado de los pies y técnica correcta para su cuidado. Así como mayor conocimiento acerca de qué hacer
cuando se incrementan o disminuyen los niveles de glucosa en sangre.
Respecto a las actividades de autocuidado, los pacientes mejoraron el apego al tratamiento, al régimen dietético
y al ejercicio. En cuanto al tratamiento con insulina, se logró disminuir el número de pacientes con este tipo de
tratamiento y modificarlo a hipoglucemiantes orales combinado de apego a dieta y ejercicio. Otro dato relevante
fue que el total de pacientes disminuyó la percepción de barreras ambientales para el apego al tratamiento,
aspecto que contribuyó a modificar favorablemente las actividades de autocuidado y por ende el control
glucémico. Cabe destacar que el rol desempeñado de equipo multidisciplinario participante permitió el éxito en
la implementación del modelo. Estos hallazgos constituyen un área de oportunidad para establecer formalmente
el modelo en las instituciones de salud como alternativa para mejorar el control glucémico en pacientes con
diabetes mellitus tipo 2.
Resumen
En países como Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y Japón se están utilizando el Modelo de Manejo de
Casos como estrategia para lograr la garantía de la calidad de la atención y la contención de costos. En México,
la práctica de enfermería tradicional, propicia la fragmentación de la atención, lo que ocasiona resultados
negativos como complicaciones y mayor número de hospitalizaciones. En esta investigación se aplica el Modelo
de Manejo de Casos en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2 en un centro de salud comunitario para valorar
su impacto en el control glucémico de los pacientes a través de la hemoglina glucosilada (HbA1c). El estudio fue
de tipo pre-experimental, la población fue 21 pacientes adultos con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2 y el
muestreo fue no probabilística a los cuales se le valoro la hemoglobina glucosilada y colesterol, así como la
valoración de sus conocimientos respecto a la enfermedad y tratamiento; la intervención fue de 12 semanas.
La implementación del modelo en el área comunitaria permitió verificar que este es un método efectivo para el
cuidado de pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Los pacientes participantes en el estudio mostraron

�disminución significativa en las cifras de HbA1c, glucemia capilar e IMC así como en las cifras de colesterol,
aunque ésta última no fue significativa. Al final del estudio los pacientes mostraron mayor conocimiento respecto
a la enfermedad, su tratamiento y qué hacer cuando se incrementan o disminuyen los niveles de glucosa en
sangre y la técnica correcta para el cuidado de los pies. Respecto a las actividades de autocuidado mejoraron
el apego al tratamiento, al régimen dietético y al ejercicio. En cuanto al tratamiento con insulina, se logró
disminuir en un 71% el número de pacientes con ese tipo de tratamiento y se modificó a hipoglucemiantes orales
complementado con el la dieta y el ejercicio.
Palabras claves: manejo de casos, diabetes mellitus, hemoglobina glucosilada
Abstract
Countries such as Canada, The United States, the United Kingdom and Japan, among others, are using the
case management model as a strategy to attain quality assurance in care maintenance. In Mexico, the practice
of tradicional nursing favors care fragmentation, which causes negative results such as complicatons and a
higher number of hospitalizations. To apply the case management model to patients with Type 2 Diabetes
Mellitus in a community center, and assess its impact on glucemic control of patients through glycosilated
hemoglin (HbA1c). study was pre-experimental, the population: 21 adult patients with Type 2 Diabetes Mellitus,
and sampling was non probabilistic. Selection of patients, glycosilated hemoglin and colesterol testing, as well
as assessment knowledge. The intervention lasted 12 weeks. The implementation of the model in the community
area allowed to verify that this is an effective method to care for patients with Type 2 Diabetes Mellitus. The
participant patients showed a significant reduction in HbA1c, capillary glycemia, as well as cholesterol, although
this was not significant. At the end of the study, patients showed higher knowledge regarding their disease, its
treatment, and what to do when blood glucose levels increase or reduce, and the correct technique for foot care.
Concerning self-care activities, treatment, diet and exercise compliance improved. Regarding treatment with
insuline, a reduction in 71% was achieved in the number of patients with this type of treatment, and it was
modified to bucal hypoglucemic agents complemented with diet and exercise.
Key words: case management model, diabetes mellitus, glycosilated hemoglobin
Agradecimientos
Agradecemos ampliamente al Lic. Gerardo Puente (Gerente de Zona Norte, Laboratorios Rocher), Lic. Eliud
Chávez (representante de Laboratorios Rocher), Lic. Marina Rivera y Sr. Mariano González Maldonado
(representantes de Laboratorios Merck) por el apoyo brindado al realizar los exámenes de hemoglobina
glucosilada y colesterol a los pacientes participantes en el estudio. Igualmente reconocemos el apoyo a todo el
equipo multidisciplinario que labora en el Centro de Salud Comunitario en Guadalupe, N. L.; así mismo
agradecemos a los integrantes del programa UNI (Una Nueva Iniciativa en la educación de los profesionales de
la salud en UNIón con la comunidad) por las facilidades brindadas para la realización de esta investigación.
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11. Aubert, R.E., W.H. Herman, J. Waters, W. Moore, D. Sutton, B.L. Peterson, C.M. Bailey, and J.P. Koplan
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12. Estrada-Chávez, M. R., M.G. Gómez-Contreras y A. Cruz-Pérez, A. 2004. Modelo educativo de enfermería
y su efecto en conocimiento y autocuidado de pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Rev Enferm IMSS, Vol. 12
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14. Taylor, C. B.; N.H. Miller; K. R.Reilly; G. Greenwald; D. Cunning; A. Deeter and L. Abascal 2003 Evaluation
of a nurse-care management system to improve outcomes in patients with complicated diabetes Diabetes care
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15. The California Medi-Cal. 2004. Closing the gap: Effect of Diabetes Case Management on glycemic control
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diabetes mellitas tipo 2. Enferm Clínica. Vol.10 No.3; 125-129.
17. Estrada-Chávez, M. R., et al, Op.cit.
18. Idem.
19. Polonsky W.H, J. Earles, S. Smith, D.J. Pease, M. Macmillan, R. Christensen, T. Taylor, J. Dickert and R.A.
Jackson 2003. Integrating medical management with diabetes self-management training: a randomized control
trial of the Diabetes Outpatient Intensive Treatment program.Diabetes Care Vol. 26 No.11:3048-3053
20. Taylor, C. B., et al, Op.cit.
21. Escalona, M. E., et al, Op.cit.

�LA PRÁCTICA DE LA MEDICINA ALTERNATIVA UNA REALIDAD EN
EL PACIENTE DIABÉTICO EN HERMOSILLO, SON., MEXICO
Maria del Socorro Saucedo Tamayo, Noemi Bañuelos Flores, Rosa Maria Cabrera Pacheco y Martha Nydia
Ballesteros
Vásquez.
Centro
de
Investigación
en
Alimentación
y
Desarrollo
(Hermosillo,
Son.,
México)
E-mail: nydia@cascabel.ciad.mx
Introducción
La Diabetes Mellitus (DM) es un grupo heterogéneo de trastornos del
sistema endocrino, que se caracteriza por un deterioro en la capacidad
para metabolizar carbohidratos y grasas, lo que origina un aumento en
la concentración de glucosa (hiperglucemia) y lípidos (hiperlipidemia).
La anormalidad en el metabolismo se debe a la secreción inadecuada
de insulina o a la ineficacia de la disponible. De acuerdo a la Asociación
Americana de Diabetes (1), la diabetes se clasifica principalmente en:
diabetes tipo I ó insulino-dependiente, diabetes tipo 2 quien no utiliza
insulina y diabetes gestacional, de todos los casos diagnosticados de
90 al 95 % son de diabetes tipo 2. En México, la información publicada
por la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónico-Degenerativas (2),
así como también por la Organización Panamericana de la Salud (3)
indican que las enfermedades crónico degenerativas como el cáncer y
la diabetes mellitus ocupan las primeras causas de morbilidad y mortalidad en el norte del país. En este ámbito
regional, la Secretaria de Salud en el estado de Sonora informa que la diabetes mellitus (DM) ocupa ya un
tercer lugar dentro de las principales causas de mortalidad general (4).
En el control médico de este padecimiento, la medicina oficial utiliza tratamientos que generalmente se basan
en hipoglucemiantes, tales como las sulfonilureas y biguanidas, así mismo recomienda control dietario y
actividad física (5). Sin embargo, tanto el costo de los medicamentos, así como también lo difícil que le resulta
al paciente el manejo de la dieta, -debido a una asesoría nutricional deficiente aunada a una carencia de apoyo
familiar- llevan a que frecuentemente el paciente abandone dicho tratamiento, provocando una
descompensación que puede llegar a convertirse en complicaciones de retinopatía, nefropatía y neuropatías
entre otras (6,7,8).
Todos estos factores, hacen que el paciente busque alternativas médicas que por un lado le resulten más
económicas y de fácil manejo, y por otro, sean parte del conocimiento socio-cultural de su entorno. Entre éstos
se encuentran los productos “naturales” que incluyen plantas frescas o secas y recursos naturales
industrializados. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (9) reconoce que la población ha emprendido
una búsqueda de atención a la salud a través de la medicina alternativa.
En países como Estados Unidos, algunos estudios señalan que en la última década se ha incrementado la
demanda de medicina alternativa en un 25%, sobre todo en padecimientos crónicos como cáncer, dolores
crónicos y síndrome de inmunodeficiencia (10,11). Existen también reportes de otros países como Trinidad y
Tobago en donde se señala que la medicina herbolaria es utilizada por pacientes diabéticos, y como dato
sobresaliente se señala que es especialmente requerida por aquellos que manifiestan presentar entumecimiento
de los pies (12). En México, existen algunos reportes al respecto. Leyva et. al. en un estudio a nivel nacional
sobre las distintas respuestas que los individuos tienen ante las enfermedades, encontraron que el 61% de los
sujetos estudiados -incluyendo diabéticos- se atienden por ellos mismos sin recurrir a alguna institución de
salud principalmente por falta de recursos económicos (13).
Por su parte, Campos et. al. (14), en pacientes diabéticos de la Cd. de México, reveló que éstos además del
tratamiento oficial, utilizan herbolaria, se automedican, así como también llevan a cabo rituales curativos. De
igual manera, otro estudio realizado con pacientes diabéticos en el estado de Veracruz indicó que el 85% de
las personas con este padecimiento consideran insuficiente el tratamiento oficial y manifiestan la necesidad de
auxiliarse con otros recursos terapéuticos, generalmente de herbolaria (15). Por su parte, la Secretaria de Salud
de México reconoce este tipo de prácticas de tal forma que ha abierto una Dirección de Medicina Tradicional y
Desarrollo Intercultural (16).

�Particularmente en el estado de Sonora, se cuenta con un estudio exploratorio cuyos datos indican que tanto
los médicos, el personal de salud, así como los usuarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
aceptan y utilizan recursos de la herbolaria (17). En esta misma región, otro estudio, enfocado hacia pacientes
diabéticos mostró que el 42% de ellos habían tomado medicina herbolaria antes de acudir con el médico (18).
Asimismo, en una investigación llevada a cabo en el grupo indígena sonorense mayos, se detectó la utilización
de plantas tales como: el Muso (Lophocerus schotti), la Guázima (Guazuma ulmifolia) y la Choya (Opuntia
fulgida) para curar dicho padecimiento. A excepción del nopal (Oputia ficus-indica) especie estudiada y
recomendada como poseedora de principios activos hipoglucemiantes, se cuenta con poca información de
plantas, principios activos y otros recursos empleados en el tratamiento de la diabetes en ésta región (19,20).
En este sentido, el objetivo del presente trabajo, fue identificar el tipo de medicina alternativa que es empleada
por un grupo de pacientes diabéticos tipo 2 que asisten a clínicas adscritas a la Secretaría de Salud en
Hermosillo, Sonora.
Metodología
Esta investigación se realizó en la Cd. de Hermosillo, Sonora, México. De acuerdo a las características del
estudio a realizar se estableció como criterio de inclusión que los sujetos estudiados fueran pacientes diabéticos
tipo 2 ya diagnosticados, de ambos géneros.
La búsqueda y captación de los sujetos de estudio se realizó través de visitas a cada uno de los centros de
salud localizados en la ciudad de Hermosillo, pertenecientes a la jurisdicción número 1 de la Secretaría de Salud
en Sonora y para lo cual se obtuvo permiso de la institución. Se contó con un listado de los pacientes diabéticos
que asistían a consulta de cada lugar. En total se visitaron 11 centros de salud.
De estos centros se captaron los nombres y domicilios de 878 sujetos, de los cuales se visitaron el 100%. Este
trabajo se realizó de enero a mayo del 2000. Del total de personas captadas solo el 18.6%, es decir 163
accedieron a asistir y participar.
El estudio consistió en aplicar una encuesta enfocada a determinar si los pacientes diabéticos hacen uso de la
medicina alternativa. En el caso de los pacientes que manifestaron la utilización de ésta, se les interrogó acerca
de que tipo de tratamiento. En el caso de emplear solo herbolaria, se les cuestionó acerca de la forma de
preparación, así como también de qué manera lo empleaban. Otro aspecto que se cubrió fue con relación a la
posible utilización de productos procesados, así mismo se les cuestiono acerca de combinación de tratamientos.
De manera adicional, se visitaron los principales centros de medicina herbolaria en la localidad y se llevo a cabo
una revisión del contenido de las etiquetas de los productos que los pacientes dijeron emplear.
La utilización de los recursos alternativos se clasificaron en tres tipos: 1) El uso de plantas ó hierbas ya sea en
forma frescas o seca; 2) Recursos industrializados, es decir, aquellos que ya se venden transformados en forma
de té, cápsulas, extractos ó jugos y finalmente 3) Otras sustancias que no estuvieran contempladas dentro del
cuestionario, pero que fueran empleadas también como alternativa médica.
Adicionalmente se les hicieron una serie de preguntas abiertas y cerradas, a fin de obtener información acerca
de antecedentes familiares, los años de evolución de la enfermedad, el tipo de hipoglucemiante empleado y si
a la fecha de aplicación de la encuesta percibían la existencia de complicaciones como producto de la diabetes.
Resultados
Los pacientes que mejor respondieron a la convocatoria para participar en el presente estudio fueron mujeres.
Lo anterior se reflejó en la muestra total, ya que el 69% fue del género femenino. Este hecho coincide con lo
reportado por los médicos que tienen contacto directo con los pacientes y quienes afirman que es la mujer la
que más se preocupa por su salud. Adicionalmente, el análisis de la información obtenida, indicó también
que, del total sujetos estudiados el 59 % se dedica a labores del hogar y el 37% realiza actividades
remunerativas.
Un aspecto importante abordado en este estudio a través de la aplicación de la encuesta fue el referente a la
presencia de antecedentes familiares, así como también el cómo los pacientes percibían su estado de salud. El

�análisis de la información indicó que 57% de los pacientes tienen algún familiar cercano como padres o abuelos
con diabetes y que un 59 % de ellos manifestó la presencia de una o más complicaciones inherentes a dicho
padecimiento, entre las cuales destacan, infecciones en las vías urinarias 15%, visión borrosa 12%, disminución
de peso 2%, cansancio y entumecimiento de los pies 10%, depresión 1% y dolores musculares 4% entre otros
(Ver Tabla 1).

Tabla 1. Características generales de los pacientes
diabéticos tipo 2 en Hermosillo, Sonora (n=163)
Variables
Sexo
Situación en el empleo

Antecedentes familiares

Porcentaje

Femenino

69.0

Masculino

31.0

Activos

37.0

Inactivos

59.0

Sin datos

4.0

Padres/abuelos

57.0

Hermanos

11.0

Sin antecedentes

32.0

Tiempo con el padecimiento &lt; 1año

Percepción del paciente

10.0

1-5 años

48.0

6-10 años

34.0

11-25 años

4.0

No sabe

4.0

Con complicaciones 59.0
Sin complicaciones 41.0

Fuente: Encuesta directa
En la Tabla 2 se muestra de qué manera estos pacientes atienden su padecimiento, destacando dos formas
básicas, en donde la principal es la utilización de la medicina oficial, seguida en importancia de una combinación
de medicina oficial con alternativa. Un punto altamente preocupante detectado fue que un 15% de los pacientes
no se atiende.
Con relación a la medicina alternativa que se practica, ésta, básicamente se refiere al uso de la herbolaria y
destaca la utilización de plantas frescas o secas (Ver Figura 1). Otro recurso empleado también es el de
productos industrializados que se adquieren en tiendas naturistas, que tienen la característica de ser una mezcla
de varias plantas que son empleadas en forma de té ó bien extractos de plantas encapsulados como en el caso
del ajo y nopal
Tabla 2. Formas curativas utilizadas por los pacientes
diabéticos tipo 2 en Hermosillo, Sonora (n=163)
Formas curativas
Sólo recursos de la medicina oficial

Frecuencia Porcentaje
76

47.0

Sólo recursos de la medicina alternativa

8

4.0

Medicina oficial y medicina alternativa

55

34.0

No se curan

24

15.0

�Total

163

100.0

Fuente: Encuesta directa

El estudio detectó un total de 24 especies vegetales (Ver Tabla 3) que son empleadas como coadyuvante en el
tratamiento de la diabetes, entre las que sobresale la utilización del nopal. El nopal (Opuntia ficus-indica) es una
cactácea muy abundante en América y México y forma parte importante en la cultura y alimentación de los
mexicanos. Sus propiedades “antidiabéticas“ parecen residir en un alto contenido de fibra soluble
específicamente de sustancias pécticas, las cuales se han asociado a una disminución de la glucosa posprandial
(21). En el caso específico de los pacientes evaluados en este estudio, ellos indicaron que lo consumen de
forma natural principalmente licuado con agua y en algunas ocasiones mezclado con otras especies como piña
(Ananas comosus ), naranja ( Citrus aurantium ) ó toronja (Citrus maxima).
Otra especie que también es frecuentemente utilizada es la Chaya (Cnidosculus chayamansa) arbusto vigoroso
que pertenece a la familia de las euphorbiaceas, la cual se adapta fácilmente a climas semiáridos. Se encuentra
en forma natural en la península de Yucatán y es importante en la cultura maya. Las hojas son las estructuras
vegetales utilizadas con las cuales se prepara un té (22).

�El Warequi (Ibervillea sonorae) pertenece a la familia de las cucurbitaceas, es una planta rastrera o trepadora
de raíz abultada con aspecto de jícama. Es nativa del desierto de Sonora y utilizada por algunos grupos
indígenas del noroeste de México por sus propiedades curativas. La raíz de esta planta es consumida en forma
de cápsulas (23).
El Copalquin (Hintonia latiflora) es un árbol que pertenece a la familia de las rubiáceas de origen Americano y
apreciada por las propiedades curativas de la corteza. Es una de las especies mas vendidas en el comercio
nacional e internacional, es consumida generalmente en forma de té (24).
Otra especie que también es utilizada es la závila (Aloe vera) de la familia asphodelaceae, planta perene
originaria de África de las mas antiguas por sus propiedades curativas en una gran diversidad de padecimientos
(25).
En relación a los recursos industrializados se encontró que los pacientes diabéticos utilizan 22 diferentes tipos
(Ver Tabla 4) entre los que sobresale el uso de la avena (Avena sativa), que al igual que el nopal (Opuntia sp)
presenta un alto contenido de fibra soluble.
En este punto y considerando la frecuencia de consumo también quedaron incluidos diferentes tipos de té, que
en algunos casos están etiquetados comercialmente con nombres alusivos a la diabetes siendo los más
empleados la Diabetina, seguido por Diabete, Leca nor chihui y té Chantrón.
El análisis de las etiquetas de presentación de estos recursos alternos utilizados, mostró que en la mayor parte
de los casos se indica el contenido de los diferentes tipos de hierbas incluidas, su nombre común, así como su
nombre científico sin embargo no se indica la proporción en que están mezclados. Cuentan además con
instrucciones de uso.
Otro aspecto interesante observado -aunque en casos aislados- es el uso de recursos como la orinoterapia,
vino tinto ó bien el consumo de hiel de pollo.

�Tabla 4. Recursos industrializados utilizados por los pacientes
diabéticos tipo 2 en Hermosillo, Sonora.
Nombre del medicamento

Porcentaje

Avena

14

Diabetina

11

Diabeté

7

Leca nor chihui

7

Té Chantrón

7

Ajo extracto

4

Ajo con lecitina

4

Cancerina

4

Canela

4

Cerebral

4

Diabecin

4

Diabetil

4

Diacol/maba/vesiyote

4

Diuretina

4

Gluco té

4

Noni

4

Nopal

4

Pancryl

4

Té Maravilloso

4

Uña de Gato

4

Té Mastral

4

Warequi

4
Fuente: Encuesta directa

Discusión
Al igual que en otras investigaciones sobresale la participación de la mujer. La salud es un espacio donde las
mujeres desempeñan un papel esencial, siendo las responsables del primer nivel de atención a la salud familiar.
Los hallazgos de este estudio indican que el 69% de la muestra captada y evaluada fueron mujeres. La razón
de ésta respuesta fue debida primordialmente a que los varones no mostraron interés en participar y coincide
con los testimonios médicos quienes indican que los hombres acuden menos frecuentemente a recibir atención
médica.
En este mismo sentido nuestra información coincide con lo reportado por Modena (26), quien realizó un estudio
en una comunidad, enfocado a evaluar la percepción de la enfermedad de una población en el estado de
Veracruz y encontró que las mujeres son las que más identifican y tratan las situaciones del estado de salud de
ellas y de su familia.

�Por otro lado, al realizar un análisis de la actividad ocupacional de los pacientes, se encontró que en su mayoría
son pensionados y/o dedicadas a los quehaceres del hogar. En el caso de las personas que trabajan, éstas, lo
hacen en actividades poco remuneradas como: costureras, jornaleros, comercio informal etc. esto significa que
es un grupo con dificultades para adquirir medicamentos y alimentos, por lo que se convierten en un grupo
susceptible de posibles deficiencias o aumentos en su alimentación y complicaciones derivadas de la
enfermedad. Lo anterior pudiera explicar el por que estos pacientes buscan alternativas médicas para mejorar
su estado de salud (27,28,29).
La interrelación observada entre la medicina oficial y la alternativa es un hecho que se refleja en éste y en otros
estudios. En la utilización de los recursos de la medicina alternativa sobresale el uso de la herbolaria, esta
información coincide con otros estudios como el de Gutiérrez (30) quien reportó que pacientes diabéticos que
asistían a consulta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Hermosillo, Sonora aceptaban hacer
uso de la herbolaria en conjunto con la medicina oficial y que dentro de la herbolaria empleada se encontraban
recursos que concuerdan perfectamente con los indicados por nuestros pacientes en este estudio como es el
caso de la chaya (Cnidoculus chayamansa), copalquin (Hintonia latiflora), závila (Aloe vera) y el nopal (Opuntia
sp.).
Tanto la avena (Avena sativa) como el nopal (Opuntia sp.) son aportadores de fibra dietaria, específicamente
de fibra soluble, por lo que es posible que el efecto benéfico reportado por los pacientes en términos de una
mejoría en la glicemia se deba fundamentalmente a estos componentes (31).
Los recursos industrializados empleados por nuestros pacientes, tales como; el Diabetil, Diabete y Leca nor
chihui, tienen en común algunos contenidos herbolarios como: prodigiosa (Brickelia cavanillesi) tronadora
(Tecoma stans) y nopal (Opuntia sp). Estas mismas especies se ha observado que se encuentran incluidos en
productos consumidos por población mexico-americana en Estados Unidos Americanos (32,33).
En el caso del estado de Sonora en México, se cuenta con una gran diversidad florística que ha sido
escasamente estudiada, como es el caso del Warequi (Ibervilea sonorae), la Choya (Opuntia fulgida) y la Sina
(Lophocereusschootii)(34). En este sentido es necesario hacer estudios fitoquímicos sobre las probables
propiedades curativas de estas especies nativas del desierto sonorense
El uso de medicina alternativa tiene un componente fuertemente socio-cultural, es una práctica cotidiana en el
ámbito urbano y no solamente en áreas rurales (35,36). La combinación de tratamientos, así como el empleo
de solo la herbolaria por parte de los pacientes diabéticos pudiera estar reflejando la insatisfacción de los
tratamientos y la necesidad de control personal de su propio padecimiento a menor costo (37, 38).
Conclusiones
Los pacientes diabéticos evaluados utilizan dos formas básicas de cuidado en su padecimiento, siendo la
principal la utilización de la medicina oficial, seguida en importancia de una combinación de medicina oficial
con alternativa. Los resultados obtenidos en este trabajo, confirman que la herbolaria constituye el recurso
médico alternativo más frecuentemente utilizado y que una de las razones por las cuales los pacientes
diabéticos recurren a su utilización es debido a que los medicamentos alópatas les resultan más costosos. De
acuerdo a los pronósticos de la salud publica, la prevalencia de diabetes aumentará grandemente para el año
2025, por lo que es posible que también la utilización de la herbolaria se incremente. Este trabajo muestra que
la utilización de herbolaria es una realidad en el paciente diabético y que se requiere de información confiable
que no ponga en riesgo su salud. De ahí que surja la necesidad de estudiar los recursos herbolarios empleados
para este padecimiento tanto desde el punto de vista taxonómico como fitoquímico, con la finalidad de que la
medicina alternativa, rebase los estudios descriptivos y se convierta en una herramienta realmente útil y
confiable tanto para el sector médico como para la población en general.
Resumen
La Diabetes Mellitus (DM) junto con el cáncer son las primeras causas de morbilidad y mortalidad en el norte
de México. En Sonora, ocupa ya un tercer lugar dentro de las principales causas de mortalidad general. En el
control médico de este padecimiento, la medicina oficial utiliza diversos tratamientos. Sin embargo, el costo de
los mismos, así como también la dificultad en el manejo de la dieta, trae como consecuencia que frecuentemente
el paciente abandone dicho tratamiento, y busque alternativas médicas más económicas y de fácil manejo. El
objetivo del presente trabajo, fue identificar el tipo de medicina alternativa que es empleada por pacientes

�diabéticos tipo 2 que asisten a clínicas adscritas a la Secretaría de Salud en Hermosillo, Sonora. El estudio
consistió en aplicar una encuesta enfocada a conocer los tipos de tratamientos utilizados. De los principales
resultados destacan que los pacientes utilizan dos formas básicas de tratamiento: la principal es la utilización
de la medicina oficial, seguida en importancia por la combinación de la medicina oficial con la medicina
alternativa. En está ultima sobresale el uso de la herbolaria y de productos industrializados.
Palabras claves: Diabetes mellitus, Medicina alternativa
Abstract
Diabetes mellitus (DM) and cancer are the two fist causes of morbidity and mortality in the northwest of Mexico.
In Sonora state, the DM is the third cause of general mortality. Despite the disposition of different kinds of official
treatments, the expensive cost of them, and the difficulty to follow an appropriate diet are both frequent causes
that explain why some patients give up such treatments and look for more economic and easier handling medical
alternative. The objective of this research was to identify the different kinds of alternative medicine used by type
2 diabetic patients, whom assisted at clinical health centers in Hermosillo, Sonora. The study consisted in
applying a questionnaire to know which kind of treatments was used by these patients. The results of these
questionnaires give us that the patients used two forms of treatments, the most common was the use of official
medicine, but also they referred to use a combination of official medicine and alternative medicine. The
alternative medicine consists in the use of herbalist and manufactured products.
Key words: Diabetes Mellitus, Alternative medicine
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27. Arganis Juárez E. N., Op. cit.
28 Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
29. Leyva-Flores R., et al, Op. cit.

�30. Gutiérrez Aguilar J. A. Op. cit.
31. Jenkins D. J., et al, Op cit.
32. Poss J.E., M.A. Jezewski, y A. Gonzáles-Stuart 2003. Home Remedies for Type 2 Diabetes used by Mexican
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33. Jezewski M.A. and J. E. Poss 2002. Mexican Americans’ Explanatory Model of Type 2 Diabetes. Western
Journal of Nursing Research 24(8):840-858.
34. Bañuelos-Flores N. y P. Salido-Araiza., Op. cit.
35. Idem
36. Arganis Juárez E. N., Op. cit.
37. Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
38. Albarrán Padilla N. B. Op. cit

�MODO DE ACCIÓN DE LOS INSECTICIDAS
Gustavo Ponce, Pedro C. Cantú*, Adriana Flores, Mohamaad Badii, Raul Zapata, Beatriz López e Ildefonso
Fernández
Facultad
de
Ciencias
Biológicas,
*Facultad
de
Salud
Pública
y
Nutrición*
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
(Monterrey,
N.L:,
México)
E-mail: gponce@fcb.uanl.mx

Introducción
La mayoría de los pesticidas están hechos para seleccionar ciertos
organismos y todos intervienen en el bloqueo de algunos procesos
metabólicos; sin embargo es difícil determinar el modo de acción y en
algunas ocasiones no se conoce, ya que ciertos insecticidas presentan más
de un modo de acción, lo que dificulta su clasificación (1). El modo de
acción se puede definir como la respuesta bioquímica y fisiológica de los
organismos que esta asociada con la acción de los pesticidas. Esta
respuesta no necesariamente envuelve el principal modo de acción, la
reacción metabólica enzimatica simple puede ser afectada a dosis bajas
como ninguna otra respuesta metabólica enzimatica, en la primera reacción
afectada a dosis bajas.
En términos de modos de acción los insecticidas se clasifican en siete
grupos: tóxicos físicos, venenos protoplásmicos, venenos nerviosos, inhibidores metabólicos, toxinas cito líticas,
venenos musculares y agentes alquilantes. En este caso nos enfocaremos a explicar los distintos modos de
acción de los cuatro grupos más importante de insecticidas conocidos (Organoclorados, Organofosforados,
Carbamatos y Piretroides), sin embargo previamente y de manera sucinta se dará un panorama sobre los
mecanismos y tipos de resistencia.

Mecanismos y tipos de resistencia
Con el desarrollo de los insecticidas orgánicos, se pensó que los insectos plaga estaban destinados a
desaparecer; sin embargo, empezó a notarse que a pesar de las aplicaciones continuas contra algunas plagas,
éstas persistían e inclusive tendían a incrementarse. Al colectar ejemplares sobrevivientes, reproducirlos y
someterlos a dosis de insecticidas supuestamente letales, se ha encontrado que muchos individuos no mueren
y que pueden regenerar la población. Estos individuos son considerados como resistentes al insecticida
aplicado.
En 1887 se empezó a notar la aparición de este fenómeno cuando John Smith (2), noto variaciones en el control
deAspidiotus perniciosus Comstock (escama de San José). Siendo el primer caso la falla en el control de esta
escama con sulfuro de calcio (3). A partir de esta fecha hasta la actualidad son muchas las especies que se
han ido incorporando a este grupo de individuos, donde cualquier organismo puede generar resistencia a
infinidad de plaguicidas bajo condiciones adecuadas. (4, 5)
En 1982 se tenían detectados 428 casos de artrópodos resistentes todos considerados plaga dentro y fuera del
área de la agricultura (6). Para 1991 Georghiou y Lagunes Tejeda (7) reportaron el último registro de casos de
artrópodos resistentes con 504 (Ver Tabla 1).
Tabla1. Número de artrópodos registrados resistentes a plaguicidas, de 1908 a 1990

Año Especies registradas Año Especies registradas
1908

1

1963

157

1928

5

1965

185

�1938

7

1967

224

1948

14

1975

364

1954

25

1980

394

1957

76

1982

428

1960

137

1990

504

El concepto de resistencia a insecticidas es complejo y controvertido ya que es un fenómeno muy relativo (8).
Existen varias definiciones que explican el fenómeno de la resistencia siendo la más aceptada los propuesta
por la FAO (9), la cual menciona a la resistencia como la capacidad desarrollada por una población de terminada
de insectos, a no se afectada por la aplicación de insecticidas. Técnicamente se define como la habilidad
complementaria y hereditaria propia de un individuo o conjunto de ellos, que los capacita fisiológica y
etológicamente, para bloquear la acción tóxica de un insecticida por medio de mecanismos metabólicos y no
metabólicos y en consecuencia, sobrevivir a la exposición de dosis que para otros seria mortal.
Existen varias formas de resistencia como lo es la resistencia cruzada: la cual se considera como un fenómeno
por el cual una población de artrópodos, sometida a presión de selección con un plaguicida, adquiere resistencia
a el y a otros insecticidas relacionados toxicológica mente que no han sido aplicados, pero que son afectados,
al menos, por un mecanismo de resistencia común (10).
Otra forma de resistencia es la cruzada negativa; se presenta cuando una población que ha adquirido
resistencia a un insecticida, regresa a una susceptibilidad cercana a la original, como consecuencia de la
aplicación de otro insecticida que es toxicológica diferente (11). Otra forma de resistencia es la múltiple se
presenta en una población que ha adquirido resistencia a varios insecticidas, tanto ha insecticidas a los cuales
se haya expuesto como a los que no haya sido expuesto. En este caso, la población posee varios mecanismos
de resistencia de forma simultánea (12, 13).

Grupo de los Organoclorados
Este grupo se caracteriza por presentar en su molécula átomos de carbono, hidrógeno, cloro y ocasionalmente
oxígeno, así mismo contienen anillos cíclicos y heterocíclicos de carbono, son substancias apolares y lipofílicos
que conllevan poca reactividad química
Los compuestos organoclorados son altamente estables, característica que los hace valioso por su acción
residual contra insectos y a la vez peligrosos debido a su prolongado almacenamiento en la grasa de mamíferos.
Dentro de este grupo de insecticidas se encuentran compuestos tan importantes como el DDT, BHC, clordano
y dieldrín.
Estos compuestos provocaron una revolución en el combate de los insectos, por su amplio intervalo o espectro
de acción y su bajo costo; se han manejado de manera intensiva para controlar plagas agrícolas y de
importancia médica. Poseen baja toxicidad para mamíferos y otras especies de sangre caliente, sin embargo,
sus residuos son de gran persistencia en el ambiente; además debido a su alto grado de lipofilicidad, se
acumulan en los tejidos grasos de muchos organismos a través del proceso de biomagnificación en la cadena
trófica.
Los organoclorados se dividen en tres grupos desde el punto de vista de mecanismos de resistencia:





DDT y sus derivados
Grupo del benceno
Grupo de ciclodienos

�DDT y sus derivados
A pesar de que el DDT se ha empleado desde La segunda guerra mundial, no se conocía con precisión su
modo de acción. Este afecta los axones de las neuronas impidiendo la transmisión normal del impulso nervioso,
tanto en insectos como en mamíferos. Eventualmente las neuronas inician impulsos espontáneos, causando
que los músculos se contraigan seguido después de convulsiones y por ultimo la muerte. Electro fisiólogos han
observado que el DDT actúa en los canales de sodio causando fuga de los iones, dando como resultado un
incremento en la actividad nerviosa provocando las contracciones musculares (14, 15).
Hoy en día existe gran cantidad de evidencias fisiológicas y bioquímicas que han demostrado que el DDT ejerce
su acción neurotóxica modificando la función normal de los canales de sodio de la membrana neuronal, los
cuales son altamente sensitivos a cambios en el voltaje, que alteran la transmisión del impulso nervioso (16).
En las membranas neuronales existe un equilibrio de los iones de sodio y de potasio que sirven para transmitir
el impulso nervioso. Extensos estudios neurofisiológicos han mostrado que tanto el DDT como los piretroides,
prolongan selectivamente la conductancia del sodio en tránsito, ocasionada por la activación de los canales de
sodio dependientes del voltaje (17), es decir, hay un cambio en la permeabilidad de la membrana nerviosa a
los iones de sodio y potasio, lo que trae consigo la disfunción con descargas repetitivas en la transmisión de los
mensajes neuronales. Este último efecto, parece ser la base de la toxicidad del DDT y compuestos
organoclorados relacionados. El DDT atraviesa con cierta facilidad la cutícula de los insectos, no así la piel de
los mamíferos, lo que le confiere una toxicidad relativa baja en animales superiores.
El DDT también afecta otras funciones ligadas a la membrana, tales como la fosforilación oxidativa en las
mitocondrias y la reacción de Hill en los cloroplastos. Por otro lado, el DDT forma un complejo con las
lipoproteínas de la membrana neuronal; es probable que el complejo de la membrana con el insecticida se
disocie con mayor facilidad a temperaturas altas, lo que concuerda con el hecho de que su actividad insecticida
se mayor a bajas temperaturas.
Grupo del Benceno
El primer derivado del benceno fue el hexaclorocicloehexano (HCH), llamado erróneamente hexacloruro de
benceno (BHC) o benceno clorinado. Se produce por el tratamiento del benceno con cloro, en presencia de luz
ultravioleta, sin catalizadores. El isomero activo de HCH (hexaclorocicohexano) es el isomero gamma, es
conocido como lindano. El lindano actúa mucho más rapido que el DDT y el ciclodieno y provoca una mayor
tasa respiratoria en los insectos que el DDT. El lindano presenta una correlación negativa de temperatura, pero
no tan pronunciada como el DDT (18).
El principal sitio de acción del lindano es idéntico al del ciclodieno antagonista de la puerta-GABA de los canales
de cloruro; al igual que los policloroterpenos y avermermectinas.
Fue sintetizado por Faraday en 1825, pero su estructura se empezó a estudiar en 1836 por Meunier, quien
demostró la existencia de los isómeros alfa y beta. Van der Linder en 1912, indicó la existencia de los isómeros
gamma y delta. En 1942, de manera independiente, los franceses Dupire y Rancourt entre otros como Slade,
indicaron que el BHC tenía un valor insecticida considerable; sin embargo, los resultados no eran muy
consistentes (19). En estudios posteriores se demostró que el isómero gamma, conocido como lindano, era el
único que presentaba toxicidad elevada para los insectos y que sólo representa alrededor del 9 a 15% en la
mezcla de los isómeros.
Desde el punto de vista de su empleo como insecticida, el BHC desprende un aroma desagradable y persistente
como a moho, por lo que su aplicación se ha limitado exclusivamente al cultivo del algodonero, al control de
chapulines, langostas y hormigas, así como a la protección de productos no alimenticios, ya que cuando se en
frutales, hortalizas, plantas forrajeras y tubérculos les puede trasmitir su olor y sabor desagradables,
haciéndolos inadecuados para su consumo. Cuando los forrajes tratados se dan como alimento al ganado
lechero, al del rastro y aves de corral, les transmite su aroma y sabor a la carne y leche, lo cual llega a
manifestarse incluso en los huevos de gallina. El persistente olor se debe a los isómeros sin actividad
insecticida y a las impurezas que acompañan su síntesis.
De los seis isómeros presentes en el BHC, el alfa y el delta pueden producir toxicidad aguda y crónica en
mamíferos, pero su toxicidad crónica y acumulativa es elevada, en tanto que el gamma es el que tiene la mayor

�actividad insecticida, con una toxicidad aguda mayor que la del DDT, pero una baja toxicidad crónica y
acumulativa.
Ya que solo el isómero gamma lindano insecticida, se ha intentado aumentar su proporción en la mezcla.
Algunos procesos industriales aumentan la concentración del lindano de manera que se puede obtener casi
puro (99% o más), sin embargo el empleo de este proceso resulta costoso.
El lindano, al igual que el DDT, penetra rápidamente la cutícula de los insectos y tiene una presión de vapor
apreciablemente mayor, por lo que puede volatilizarse sin sufrir cambios; es más soluble al agua que el DDT;
cuando se usa en el recubrimiento de semillas, es efectivo contra el ataque de insectos del suelo el lindano es
útil contra plagas chupadoras y masticadoras; cuando se aplica en forma de humo, es eficaz para el combate
de las plagas de granos almacenados.
En México, el uso del BHC está restringido par uso exclusivo de las dependencias del poder ejecutivo Federal,
en campañas sanitarias, debido a su alto riesgo para la salud humana, su elevada persistencia y característica
bioacumulación. Así mismo, el lindano sólo puede utilizarse bajo la supervisión de personal autorizado y
capacitado (20).
Pentaclorofenol (PCF), se usa para el control de termitas que atacan la madera, insectos barrenadores y contra
hongos xilófagos; se usa también como desinfectante de amplio espectro para proteger utensilios de madera.
En el tratamiento de postes de madera, el PCF desnaturaliza y precipita las proteínas además de enzimas de
la madera superficial, formándose una barrera que impide la entrada de hongos y termitas. El pcf puede
utilizarse bajo la supervisión de personal autorizado y capacitado (21),
Los síntomas de envenenamiento de los insectos se asemejan superficialmente a los producidos por el DDT.
Se sabe que el lindano es neurotóxico; y es conocido que una concentración de 10 ppm, aumenta la frecuencia
de las descargas espontáneas en la cuerda nerviosa de las cucarachas, prolongando la frecuencia sináptica
después de la descarga y penetra rápidamente hacia la cutícula sitio donde se acumula en las regiones
periféricas del sistema nervioso central, ocasionando de manera inmediata temblores, pérdida de coordinación,
convulsiones y postración.
Se pensaba que los derivados del benceno probablemente mataban a los insectos ocasionando un desequilibrio
del sodio y el potasio en las membranas nerviosas, semejante al ocasionado por el DDT. Sin embargo se ha
encontrado que el sitio de acción bioquímica como agente neurotoxico es diferente al del DDT; se ha visto que
en moscas domésticas expuestas al lindano o a algunos ciclodienos, se muestra un característico efecto de
abaniqueo de las alas, que no se observa con el DDT, son por lo general susceptibles tanto al lindano como a
los insecticidas del grupo de los ciclodienos.
Varios estudios realizados mediante preparaciones subcelulares de tejidos nerviosos de insectos y mamíferos,
han proporcionado evidencia de que los derivados del benceno, ciclodienos y avermectinas, ejercen su efecto
neurotóxico mediante el bloqueo del flujo clorinado GABA- dependiente en el complejo acarreador de iones del
receptor clorinado de GABA.
El ácido gamma aminobutírico (GABA), es el encargado de realizar la transmisión nerviosa activadora y los
músculos receptores de la orden de contracción. Es decir, el modo de acción de los derivados del benceno, se
realiza al bloquear la transmisión del impulso nervioso a nivel neuromuscular (22).
Grupo del Ciclodienos
Dentro de este grupo se encuentran los insecticidas que se distinguen por presentar una estructura química
formada por dos anillos y por poseer uno o dos puentes de metano, uno localizado en el anillo clorinado u otro
en el anillo no clorinado. A diferencia del DDT y piretroides, los ciclodienos presentan correlación positiva de
temperatura, es decir su toxicidad aumenta conforme aumenta la temperatura. Es recientemente conocido que
este grupo de químicos actúa en la inhibición de mecanismos que son naturalmente activos en el sistema
nervioso de los insectos, los GABA receptores, este opera con el incremento en la permeabilidad de iones de
cloruro en las neuronas. Los ciclodienos impiden que los iones de cloruro entren a la neurona, y por eso
antagonizan el efecto GABA. Esto es conocido como antagonista de la puerta-GABA de los canales de cloruro
(23).

�Los ciclodienos se preparan a través de la síntesis ciclodiénica o reacción de Diles y Alder, a partir del
hexaclorociclopentadieno, que contiene un anillo cíclico y dos dobles ligaduras; se une a otros compuestos de
la siguiente forma:
Las propiedades insecticidas del clordano se registraron en 1945. El producto comercial contiene clordano A y
B, heptacloro y tricloro, además de sustancias relacionadas y de un pequeño porcentaje de
hexaclorociclopentadieno. El clordano es ligeramente menos toxico a ratas que el DDT, sin embargo es más
peligroso para el hombre, ya que se han conocido casos de muertes por salpicadura en la piel de una solución
de a 25%. Este producto se degrada en el suelo o en el campo a heptacloro epóxido, con toxicidad mayor que
la del compuesto precursor.
Los insecticidas más comunes dentro del grupo de los ciclodienos son el heptacloro, que por epoxidación
produce le heptacloro epóxido, el aldrín que al epoxidarse produce el dieldrín; el endosulfán (Thiodán â), mirex,
clordano y clordecono (Kepone â).
De acuerdo a su constitución química, se pueden formar cuatro series de productos de los ciclodienos:






Derivados del dimetato naftaleno: aldrín, dieldrín, isodrín y endrín.
Derivados del lindano: clordano y heptacloro
Derivados del bicloroheptano: telodrín, ensosulfán, ciclodán y bromadán.
Otros como: mirex y clordecono.
Los insecticidas de la primera serie, pueden dividirse en dos categorías distintas, una formada por sus
predecesores y la otra por sus epóxidos. Entre éstos, se tiene el aldrín, cuyo epóxido es el dieldrín, así como
el isodrín, cuyo epóxido es el endrín. Todos ellos tienen actividad insecticida y los predecesores son ísomeros
entre sí, distinguiéndose solamente por las posiciones respectivas de los dobles enlaces que pueden ser endoendo o endo-exo. El término endo significa adentro y exo fuera, por lo que una posición endo-endo significa
que los enlaces están hacia adentro, mientras que endo-exo significa que cada uno se dirige a una posición
interna de un lado y externa del otro:
Estas fórmulas se pueden expresar también en forma plana para mayor comodidad (la línea punteada
representa el enlace en posición endo y la continúa en posición exo). En cualquiera de estas moléculas, se
puede abrir un doble enlace y captar un átomo de oxígeno, formándose el epóxido que caracteriza al dieldrín y
endrín, que son epóxidos del aldrín e isodrín, respectivamente. En el clordano y heptacloro, se presentan
isomerias parecidas a las del aldrín e isodrín; ambos productos son el realidad mezclas de isómeros y
compuestos relacionados. De los insecticidas incluidos en la tercera serie. Sólo el endosulfán ha sido
extensamente comercializado.
El isodrín se metaboliza hasta endrín en moscas domésticas, en conejos y otros animales de sangre caliente.
Tanto el isodrín como el endrín son insecticidas, pero solo el último se ha explotado comercialmente.
El aldrín y el dieldrín son los miembros más conocidos del grupo de los ciclodienos y son nombrados así en
honor a los químicos Alder y Diles, descubridores de la síntesis del dieno. Ambos son químicamente estables y
no reaccionan ni con sosa cáustica. Tanto el aldrín como el dieldrín, son algunos de los insecticidas de contacto
más activos; al igual que el DDT, son altamente lipofílicos y persistentes, pero tienen poca acción sistémica y
por lo tanto, son relativamente ineficientes contra insectos chupadores. Son excelentes contra plagas del suelo
y termitas; el dieldrín, es notablemente efectivo contra ectoparásitos, tales como moscas del establo, piojos y
garrapatas, por lo que fue ampliamente usado para proteger al ganado vacuno y al lanar.
El diedrín también se usó para la protección de telas contra las polillas de la ropa, contra moscas de la raíz de
la zanahoria y de la col, así como para recubrimiento de semillas contra la mosca de hess del trigo Phytophaga
destructor. El endosulfán presenta un espectro de acción insecticida similar al del aldrín, excepto que también
es acaricida. Es el único ciclodieno que se comercializa sin grandes restricciones en México, sin embargo su
uso está siendo prohibido en varios cultivos y su uso está supeditado a contar con supervisión de personal
autorizado y capacitado para ello. En la actualidad es una herramienta muy útil para el combate de la mosquita
blanca en hortalizas y la broca del café.

�Al igual que la mayoría de los insecticidas organoclorados, los ciclodienos son moléculas lipofílicas muy
persistentes, no son fácilmente biodegradables y tienden a acumularse en el ambiente. Presentan una
correlación positiva entre temperatura y toxicidad, es decir que la toxicidad aumenta al aumentar la temperatura,
característica contraria a la de los insecticidas derivados del DDT, del grupo del benceno, así como de las
piretrinas naturales y algunos piretroides.
Los ciclodienos son neurotoxicos, es decir que afectan el funcionamiento del sistema nervioso con cierta
similitud al DDT y BHC. En estados avanzados de intoxicación, el insecto responde a los estímulos externos
contemblores violentos. Se ha comprobado qu bloquean la transmisión del impulso nervioso a nivel
neuromuscular, es decir, bloquean el flujo clorinado dependiente del ácido gamma-aminobutírico (GABA) hacia
el complejo acarreador de iones del receptor clorinado de GABA (24).
En el caso particular de los terpenos policlorados no son ciclodienos en sentido estricto, pero se les ubica dentro
de ellos por compartir muchas características comunes. A este grupo pertenecen el toxafeno y el estrobano
(25).
En general estos venenos son tóxicos para los peces s son rápidamente metabolizados por los mamíferos, por
lo que se almacenan en el cuerpo graso en menor medida que el DDT, BHC y además ciclodienos. Tampoco
son tan persistentes en el follaje como lo ciclodienos y se ha comprobado que en un mes desaparecen de los
tejidos vegetales.
El toxafeno, es una mezcla de por lo menos 177 terpenos policlorados y es un insecticida producido en México
con buenas perspectivas de utilización si es empleado de manera adecuada, ya que en general se tiene
establecido que no era resistencia cruzada con carbamatos y organofosforados. Tiene la particularidad de ser
poco tóxico si se usa solo, pero aumenta si se usa solo, pero aumenta si se usa combinado con el DDT. Este
es un caso que se considera como el fenómeno de sinergismo; en este caso se piensa que el toxafeno ayuda
al DDT a pasar la cutícula del insecto. Este producto se usó comúnmente en cultivos de algodón contra la
langosta y contra ectoparásitos de animales domésticos.
Se cree que el modo de acción del toxafenato es similar a la de los demás ciclodienos, es decir que bloquean
la trasmisión del impulso nervioso a nivel neuromuscular. Hay un bloqueo del flujo clorinado dependiente del
ácido gamma-aminobutírico (GABA) hacia el complejo acarreador de iones del receptor clorinado de GABA (26).

Grupo de los Organofosforados
El desarrollo de estos insecticidas data de la Segunda Guerra Mundial, cuando los técnicos alemanes
encargados del estudio de materiales que podrían ser empleados en la guerra química, descubrieron y
sintetizaron compuestos orgánicos del fósforo. Posteriormente, los trabajos hechos por el químico alemán
Gerhand Schrader en el campo de la agricultura, permitieron comprobar que muchos de los compuestos
orgánicos del fósforo presentaban toxicidad elevada contra insectos perjudiciales. Schareder también produjo
gases nerviosos altamente activos como el tabún y el sarín (27).
Estas experiencias iniciaron el estudio y aplicación de una nueva serie de materiales en el control de placas
agrícolas. Desde la publicación de los estudios hechos por Schrader en 1947, se han preparado y probado a
niveles de campo muchos compuestos organofosforados de diversos tipos, los cuales son cada vez más
prometedores debido a sus propiedades físicas y químicas.
La mayoría de los organofosforados actúan como insecticidas de contacto, fumigantes y de acción estomacal,
pero también se encuentran materiales sistémicos, que cuando se aplican al suelo y a las plantas son
absorbidos por hojas, tallos, corteza y raíces, circulan en la savia haciéndola tóxica para los insectos que se
alimentan la succionarla. Los organofosforados y carbamatos presentan su acción toxica bloqueando
importantes enzimas del sistema nervioso llamadas colinesterasas. Durante la sinapsis el impulso es transmitido
por la acetilcolina, la cual es destruida por la colinesterasa, de esta manera la sinapsis puede ser anulada para
otra transmisión.
En insectos el efecto de los organofosforados y carbamatos es principalmente afectar el sistema nervioso
central, desde la unión neuromuscular no colinergica como en mamíferos. La única sinapsis colinergica

�conocida en insectos es en el sistema nervioso central. La unión neuromuscular química transmitida en insectos
es ácido glutámico (28).
Los primeros compuestos organofosforados utilizados como insecticidas, pertenecen al tipo de ésteres sencillos
del ácido fosfórico tales como el TEPP y otros, a los que se agregó después el paratión, que a pesar de su
antigüedad sigue siendo de uso común en todo el mundo. El dimetox, el tabún y el sarín, son compuestos
insecticidas muy potentes, pero debido a su alta toxicidad para los mamíferos, nunca se han usado ampliamente
como insecticidas. Sin embargo, el dimefox todavía está autorizado como insecticida sistémico para el control
de áfidos y ácaros en lúpulo, en aplicaciones de suelo.
La pirofosforamida de octametilo, conocida como scharádan o pestox, fue preparada por Schrader en 1941,
mediante la hidrólisis controlada del clorofosfato. El primer organofosforado sistémico fue el schradán, poco
después también se reconoció está característica para el dimefox. El scharadán es muy tóxico para mamíferos
(DL50 oral aguda en rata, 8mg/kg), por tal motivo no se emplea en la actualidad. Los organofosforados presentan
dos características básicas, son más tóxicos para vertebrados que los compuestos organoclorados y no son
persistentes en el medio ambiente, principal causa que motivó la sustitución en el uso de los organoclorados
por los organofosforados.
Con referencia a la toxicidad de los organofosforados, es necesario compararlo con otros insecticidas como el
cianuro de sodio (NaCN), Avermectina, Sulfato de Nicotina y Cipermetrina, como en la Tabla 2.
Tabla 2. DL50 oral aguda en rata, de algunos insecticidas, comparados con organosforados

Producto

DL50 OA(mg kg-1 de rata)

Cianuro de sodio

10

Avermectina

10

Sulfato de nicotina
Cipermetrina

50-91
247

Organofosforados
TEPP

1-2

Mevinfós

4-7

Paratión

7

Paratión metílico

9-42

Diazinón

108-250

Fentión

225-740

Malatión

885-2800

Stirofós

1125-4000

�Dentro del grupo de los organofosforados existe un intervalo muy amplio de toxicidad como se aprecia en la
Tabla 3 y la amplitud de este intervalo de toxicidad, también conlleva una amplia gamma de usos de este grupo
de insecticidas. Ya que encontramos los siguientes:

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












De amplio espectro de actividad: paratión metílico, fentión, diazinón.
Sistémicos para vegetales: demetón, disulfotón, dimetoato.
Sistémico para animales: triclorfón, crufomato, famfur, coumafos.
De corta vida residual: mevinfós, TEPP, naled.
De acción residual: azinfós metílico.
Contra larvas acuáticas: temefós.
De uso doméstico: malatión, diazinón.
En granos almacenados: malatión, diazinón, clorpirifós.
De uso en el suelo: difonato, forato, diazinón.
Fumigantes: TEPP, diclorvós.
Salud pública: malatión, fentión.
Nematicidas: tionacín, fenamifós.
Para fines médicos: paraoxón, DFP, armine.
En términos generales, la constitución química de los derivados fosfóricos guarda relación con su
comportamiento tóxico, especialmente para mamíferos. De los derivados estudiados, hay varios que se
presentan en su forma oxo y tio; en general, la toxicidad de la forma tio es inferior a la de la forma oxo. Otra
diferencia bien establecida, es la que presentan los derivados con grupo-metil, los cuales son menos tóxicos a
mamíferos que los etil, cuando se comparan compuestos de estructuras idénticas. En general, los derivados
oxo ditiofosfatos son muy activos in vitro, por poseer mayor reactividad; sin embargo, son más hidrosolubles, lo
que ocasiona que al mezclarse con agua, los oxo pierdan su actividad más rápidamente.
Tabla 3. Toxicidad oral aguda de insecticidas organofosforados

Producto

DL50 OA (mg kg-1 de rata) Producto DL50 OA (mg kg-1 de rata)

TEPP

1-2

Clorpirifós

82-245

Diemefox

1-5

Fentión

255-740

Forato

1-5

Dimetoato

250-500

Disulfotón

2-12

Naled

250-430

Mevinfós

4-7

Triclorfón

430-630

Paratión etílico

7

Fenitrotión

250-740

Fonofós

8-16

Malatión

885-2800

Azinfós metílico

11-16

Temefós

1000-13000

Monocrotofós

18-21

Foxim

1891-2077

Paratión metílico

25-50

Clorfoxim

&gt; 2500

Dicrofós

16-150

Stirofós

4000-5000

Diazinón

66-200

La toxicidad de los organofosforados en insectos y mamíferos, está asociada con la inhibición de la enzima
acetilcolinesterasa (ACE). Esta esterasa cataliza la hidrólisis de la acetilcolina (AC, transmisor químico
sináptico) a colina y ácido ácetico, a gran velocidad.

�Grupo de los Carbamatos
Durante los años 60`s apareció este tercer grupo de insecticidas, los cuales presentan una toxicidad y
persistencia intermedia entre los organoclorados (OC) y organofosforados (OF), y se emplea como insecticida,
herbicida y fungicida.
Uno de los carbamatos más utilizado, es el carbaril, que se utiliza para el control de larvas y otros insectos que
se alimentan en le follaje. El hecho de que estos derivados se hayan desarrollado más recientemente que los
organofosforados, hace que su comportamiento general (acción, selectividad, metabolismo, etc.) no haya
alcanzado el desarrollo que se ha realizado con los insecticidas OF. Los carbamatos actúan, al igual que los
OF inhibiendo a la ACE en las sinapsis nerviosas.
El desarrollo exitoso de los insecticidas organofosforados, estimuló el estudio de otros compuestos que poseen
actividad anticolinesterásica. Uno de tales compuestos es el alcaloide fisostigmina o eserina, ingrediente activo
del haba de calabar (Physostigma venenosum, Balfour), el cual presenta actividad anticolinesterásica.
El supuesto de que las propiedades fisiológicas de dicho alcaloide se deberían a la parte fenil-metilcarbamato
de la estructura, condujo el descubrimiento de un buen número de drogas como la neostigmina y prostigmina.
En 1951, la compañía Geigy introdujo el isolán. Este compuesto es un efectivo aficida sistémico y activo contra
moscas domésticas; pero mostró una toxicidad muy alta para mamíferos (DL50 oral aguda en ratas, 12 ppm) por
lo que fue desarrollado extensivamente). Estudios posteriores demostraron que insecticidas pertenecientes al
grupo del carbamato dimetilo, especialmente aquellos que contenían el núcleo pirimidina, tenían grados de
toxicidad para mamíferos mucho más bajos; así fue que para 1968, la ICI introdujo el pirimicarb b. Este producto,
es un aficida sistémico específico y de rápida acción. Es efectivo contra áfidos que han desarrollado resistencia
a los insecticidas organofosforados.
El pirimicarb b se aplica generalmente en aspersión al follaje, pero también es absorbido por las raíces de las
plantas y dispersado a través del xilema. Presenta una toxicidad moderada para mamíferos, con una DL50 OA
en rata de 147 ppm.
Los carbamatos son inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa (ACE), se comportan de manera semejante a
los insecticidas OF cuando actúan en sistemas biológicos (30, 31).
Si se toma en cuenta la toxicidad aguda de los carbamatos, por lo general resultan se más tóxicos que los OF.
Sin embargo, los OF son más peligrosos porque la duración de la inhibición de la enzima es más larga. En
cambio, cuando la ACE es inhibida por el carbamato se recobra espontáneamente, debido a que existe una
correlación positiva entre la toxicidad de los carbamatos y la semejanza que presentan con la acetilcolina. Es
decir, que entre más parecido exista entre el carbamato y la acetilcolina, se espera mayor toxicidad; pero en los
carbamatos el proceso es aparentemente reversible.
El mecanismo de inhibición de la ACE por un carbamato, se presenta enseguida:
1.-Aatracción inicial del sitio catiónico del carbamato por el sitio aniónico de la enzima, a través de una
interacción hidrofobica.
2.- Formación de un complejo por atracción nucleofílica
3.- Enzima carbamilada con liberación de un grupo
4.- Rearreglo de la enzima carbamilada
5.- Hidrólisis de la ACE carbamilada
6.- La enzima queda lista para actuar nuevamente

�Como se mencionó con anterioridad, para que se realice la inhibición de la ACE, es importante que los
carbamatos tengan cierto parecido a la acetilcolina, sustrato normal de la ACE. En este caso, los carbamatos
no necesitan ser activados como OF, para lograr su toxicidad. Ejemplo de lo anterior, se tiene con el insecticida
aldicarb:
El aldicarb, es uno de los insecticidas más tóxicos, por tener una semejanza muy grande con la acetilcolina, y
sólo puede utilizarse en México, bajo la supervisión de personal autorizado y capacitado (32).

Grupo de los Piretroides
A partir de los años 80, el grupo de los piretroides ha recibido mucha atención debido a su baja toxicidad para
mamíferos, casi nula acumulación en el medio ambiente y gran utilidad como alternativa en el combate de
plagas agrícolas. Desafortunadamente, a pesar de sólo se ha autorizado un número reducido de piretroides, ya
se han registrado casos de resistencia en campo y laboratorio. Este grupo de compuestos se ha sintetizado al
usar como base la estructura química de las piretrinas naturales, con las que comparten algunas características
toxicológicas.
Las piretrinas y piretroides aumentan su actividad insecticida a bajas temperaturas, esto significa que presentan
un coeficiente negativo de temperatura, junto al DDT. Estos afectan tanto el sistema nervioso central como el
periférico de los insectos. Los piretroides estimulan inicialmente las células nerviosas produciendo repetidas
descargas y eventuales casos de parálisis. Estos efectos son causados por acción en los canales de sodio, a
través de los poros por donde se permite la entrada a los axones para causar la excitación. Estos efectos son
producidos en el cordón nervioso de los insectos, los cuales presentan ganglios y sinapsis. El efecto de los
piretroides es más pronunciado que el del DDT. El sitio exacto de acción de los piretroides en la sinapsis no es
conocido, pero es probable que la acción toxica de los piretroides es bloquear el axon nervioso. En esencia, los
piretroides son moduladores en los canales de sodio. Esto es el veneno interfiere en los canales de sodio del
sistema nervioso central y periférico, provocando repetitivas descargas nerviosas, provocando parálisis y la
muerte (33).
El piretro es un insecticida de contacto obtenido de las flores de Chrysantemum cinerariaefolium (Compositae)
que se ha usado como insecticida desde el año 400 a.c., en tiempos del rey Jerjes de Persia. Se le conocía
como polvo de Persia y se presume que fue empleado para combatir los piojos humanos. También hay
evidencias de que era común usarlo en el Medio Oriente para aumentar el vigor masculino. Ha sido usado desde
hace muchos años como insecticida en la región del Cáucaso, donde fue exportado en el siglo XIX a Dalmacia
(Yugoslavia) y después introducido a Japón y algunas regiones de África, Europa y América.
Actualmente se sabe que las variedades que crecen en los altiplanos de Kenia, producen las proporciones más
altas de ingredientes activos; comercialmente se cultivan en el Cáucaso, Irán, Japón, Ecuador, y Nueva Guinea.
La producción de piretro como insecticida se remonta de 1850; a diferencia de la nicotina y el derris, el uso del
piretro ha crecido. En 1965 su producción mundial fue de aproximadamente 20, 000 toneladas, de las cuales
10,000 produjo Kenya, a pesar del creciente aumento del uso de insecticidas sintéticos.
El piretro debe su importancia a su inmediata acción de derribo (segundos) sobre insectos voladores, aunado a
su baja toxicidad para los animales de sangre caliente, debido a su rápido metabolismo en productos no tóxicos.
De este modo, a diferencia del DDT, el piretro no es persistente, repele a algunos insectos y sus residuos son
de vida corta. Estas características evitaron la exposición prolongada de los insectos al piretro, lo cual contribuyo
al escaso número de casos de resistencia a este producto, a pesar de haberse empleado por mucho tiempo.
Es usado para combatir plagas en alimentos almacenados, contra insectos caseros y de cultivos industriales,
dirigido a larvas y adultos de lepidópteros y de otros insectos fitófagos de vida libre, siempre y cuando parte de
su ciclo biológico pueda estar expuesta a la acción de contacto del tóxico. Este se obtiene a partir de las flores
secas del crisantemo; y se extrae con queroseno y dicloruro de etileno y se condensa por destilación al vacío.
Los componentes del piretro con actividad insecticida reconocida son seis ésteres, formados por la combinación
de los ácidos crisántemico y pirétrico, y los alcoholes piretrolona, cinerolona y jasmolona. Son varios los factores
ambientales que degradan rápidamente a las piretrinas, entre ellos la luz y el calor. Su baja estabilidad impide
que sean efectivas contra plagas en condiciones de campo.
Para ilustrar los lugares de ataque metabólicos que puedan disminuir la toxicidad de la molécula de piretrinas,
se toma como ejemplo la molécula de la piretrina I, por considerarse como uno de los componentes más tóxicos.

�La piretrina I es la más activa de las piretrinas naturales. Los componentes ácidos son capaces de existir como
isómeros geométricos cis o trans, debido a la presencia de una doble ligadura olefínica y cada uno de estos
isómeros pueden existir, además como isómeros ópticos dextrogiros (+) o levógiros (-). Forma similar, los
alcoholes pueden hallarse en cuatro formas estereoisoméricas.
Debido a la inestabilidad de las piretrinas en el medio y al desarrollo de otros productos insecticidas, como los
organofosforados y carbamatos, en la decada de los 40s se relegó el estudio de las piretrinas. Sin embargo se
sintetizo la retrolona en 1945 a partir de la piretrina I, pero aún no tubo suficiente estabilidad para fines agrícolas.
A partir de la retrolona se desarrollo la aletrina y esta a su vez dio origen a la resmetrina, que es más toxica
para los insectos que la aletrina y presenta baja toxicidad para los mamíferos.
La resmetrina es un insecticida extremadamente potente, pero a pesar de ser más activo, es poco persistente.
Posteriormente se genera a partir de esta molécula se genera la fenotrina que dar origen a la permetrina. Esta
molécula presenta una mayor actividad insecticida que la fenotrina y es más estable en la superficie de las hojas
que muchos organofosforados y carbamatos.
Por otra parte, estudios metabólicos realizados en insectos y mamíferos, indican que las piretrinas naturales
son poco sensibles al ataque de las esterasas, por que provienen de alcoholes secundarios. Por otro lado, la
fenotrina y la permetrina tienen su origen en alcoholes primarios, lo cual hace que la estructura del éster sea
susceptible de ser hidrolizada con relativa facilidad por las esterasas. Para evitar la hidrólisis, se agregó un
grupo ciano (CN) al carbón de dichos alcoholes, lo que los transformo en alcoholes secundarios, que hacen al
éster menos susceptible de ser atacado por esterasas.
Como ejemplo de esta modificación, se tiene a la cipermetrina, que es simplemente la permetrina con un grupo
ciano. La cipermetrina tiene mayor actividad insecticida y es un poco más tóxica a mamíferos. Investigaciones
posteriores dieron como resultado la síntesis de la decametrina, similar a la cipermetrina, pero con átomos de
bromo en vez de los de cloro en la parte ácida de la molécula. La decametrina es considerada el insecticida
lipofilíco más toxico que se ha sintetizado, ya que la DL50 para moscas domésticas y catarinitas de la mostaza
es de 0.03 mg kg-1. Los piretroides dihalovinílicos, son muy prometedores como insecticidas por su elevada
toxicidad, una razonable fotoestabilidad y su baja toxicidad para mamíferos.
El último avance en el desarrollo de este tipo de compuestos ha sido la síntesis de nuevas moléculas que han
perdido la mayoría de las estructuras químicas típicas de los insecticidas piretroides; sin embargo, se consideran
dentro de este grupo por haber sido diseñados tomando en cuenta la estructura de los piretroides. Como
ejemplo, se tiene al fenvalerato y al fluvalinato, los cuales a pesar de tener bloqueadores teóricamente todos
los lugares de ataque metabólico, no resultan tan tóxicos como otros piretroides, y un ejemplo de ello es la
decametrina. Se ha observado que el fenvalerato, es más estable en le medio, lo cual probablemente se deba
a la semejanza del lado ácido del fenvalerato con el DDT.
La actividad insecticida de los piretroides, al igual que los insecticidas del grupo DDT, muestra un coeficiente
de temperatura, a diferencia de los organofosforados y ciclodienos. Esto se debe a la similitud en el modo de
acción, ya que la perseverancia que a menor temperatura, las moléculas se hacen más firmes, lo cual permite
un mejor taponeo de los canales poro de la membrana neuronal (34).
Se ha demostrado que pequeñas alteraciones en la estructura y configuración de los piretroides, pueden influir
considerablemente en su potencia como insecticida. Estudios realizados con aletrina, hacen suponer que este
piretroide tapona las entradas de iones de sodio (Na), o que la molécula de la aletrina se introduce en la
membrana nerviosa por las regiones intercaniculares, lo que trae como consecuencia que dichos canales sean
la parálisis nerviosa se debe a cambios que se producen en la membrana. Al ser bloqueados los canales de
sodio, alteran la conductividad del ión en tránsito, causada por la activación de estos canales dependientes del
voltaje (35).
Por otra parte, se ha encontrado que los piretroides estimulan las descargas de impulsos nerviosos, con la
consecuente paralización del cuerpo. Además se ha observado que las piretrinas no afectan a la colinesterasa.
Los piretroides producen al derribo instantáneo en los insectos voladores, mientras que en los mamíferos
muestran una toxicidad general baja. Su acción primaria es sobre el sistema nervioso. La capacidad para
recuperase de los efectos de dosis subletales de piretroides en los insectos, se debe a la rápida desintoxicación
enzimatica in vivo, probablemente por medio de oxidasas microsomales.

�Los piretroides afectan tanto al sistema nervioso central como al periférico de los insectos tratados, lo que
ocasiona descargas repetidas, seguidas de convulsiones. Se ha observado que la aplicación de
concentraciones mayores de piretroides, de cómo resultado el bloqueo total de la transmisión. Por otro lado,
la descarga repetida producida por la aletrina en la cuerda nerviosa de la cucaracha, muestra un coeficiente de
temperatura positivo, lo que indica la improbabilidad de que dicho efecto sea la única causa de la actividad
insecticida.
La acción bloqueadora de los piretroides en la transmisión nerviosa muestra, sin embargo, un coeficiente de
temperatura negativo, debido probablemente a un aumento de la desintoxicación a mayores temperaturas

Conclusiones
Es de trascendental importancia conocer la actividad de los insecticidas, ya que están formulados para actuar
y elegir organismos que por su condición biológica actúan y promueven daños económicos y a la salud de la
población, como ya se observo se inmiscuyen en la interrupción de procesos metabólicos; sin embargo como
se presto atención en ocasiones se ignora esto.
El funcionamiento, en general de los organoclorados se demuestra en una acción neurotoxica, ya sea alterando
la transmisión del impulso nervioso debido a un cambio en la permeabilidad de la membrana nerviosa a los
iones de sodio y potasio, lo que trae consigo la disfunción con descargas repetidas en la transmisión de los
mensajes neuronales (DDT). Por otro lado existe el bloqueo del impulso nervioso a nivel neuromuscular donde
hay un bloqueo dl flujo clorinado dependiente del ácido gamma aminobutírico (GABA) hacia el complejo
acarreador de iones del receptor clorinado de GABA (Benceno, Ciclodieno y Terpenos). Mientras que los
organofosforados la toxicidad está asociada con la inhibición de la enzima acetilcolinesterasa, la cual tiene la
función de catalizar la hidrólisis de la acetilcolinesterasa a colina y ácido acético. Por su parte los carbamatos
actuan inhibiendo la enzima acetilcolinesterasa (ACE). En lo que respecta a los piretroides estos afectan al
sistema nervioso central y periférico, produciendo descargas repetidas seguidas de convulsiones. Esto debido
a que los piretroides obstruyen la entrada de los iones de sodio en la membrana nerviosa.

Resumen
La generalidad de los insecticidas actúa en algunos organismos y todos se inmiscuyen en LA interrupción de
determinadas transformaciones metabólicas; pero es complejo establecer el modo de acción y en algunas casos
no se conoce, ya que algunos insecticidas muestran más de un modo de acción, lo que dificulta su clasificación.
En este caso nos encaminaremos a exponer los diferentes maneras de acción de los cuatro grupos más
importantes de insecticidas conocidos como son los organoclorados, organofosforados, carbamatos y
piretroides.
Palabras claves: insecticidas, organoclorados, organofosforados, carbamatos y piretroides

Abstract
The majority of insecticides acts in some organisms and all participate in the interruption of certain metabolic
transformations; but it is complex to establish the action way and in some cases which is not known, since some
insecticides show more of an action way, makes difficult its classification. In this case we will direct ourselves to
expose the different ways from action of the four known more important insecticide groups as they are the
organochlorinated, organophosphorated, carbamates and piretroids
Key words: insecticide, organochlorinated, organophosphorated, carbamates, piretroids

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�SEGURIDAD ALIMENTARIA EN FAMILIAS DE NUEVO LEÓN, MÉXICO
Esteban G. Ramos Peña, Liliana G. González Rodríguez, Yolanda E. de la Garza Casas, Luz. N. Berrún
Castañón
y
María
T.
Ramos
Cavazos
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-Mail eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
El derecho a la protección de la salud, ha sido reconocido por la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como una
garantía tutelar para alcanzar el desarrollo social y económico
sostenido pues es bien conocido que la salud constituye un
determinante en la calidad de vida de los individuos, dado que a su vez
la alimentación es un determinante en la salud del individuo, de ahí que
sea necesario que la alimentación contribuya a través de la cantidad,
calidad y la variedad de los alimentos que se consigue al tener una
alimentación equilibrada y que sólo se logra cuando se tiene acceso
completo a los alimentos, en este plano se habla entonces de
seguridad alimentaria poblacional.
Se define como seguridad alimentaria cuando todas las personas, en todo momento tienen acceso físico, social
y económico a suficientes alimentos, en buenas condiciones, nutritivos, que satisfagan sus necesidades
dietéticas y preferencias alimentarias, para una vida activa y saludable (1), en cuanto a las familias se refiere a
que todos los miembros tengan acceso a los alimentos a fin de cubrir sus requerimientos dietéticos para lo cual
es necesario tener los elementos de suministro y económicos a fin de que todos accedan a ellos (2).
En general, la inseguridad alimentaria en el planeta, no se debe a un problema de producción sino más bien a
la falta de medios para adquirirlos (3). El hambre no es un problema básicamente de disponibilidad alimentaria
sino de “derecho alimentario”, es decir la capacidad que tiene la persona en base a sus ingresos de adquirir
alimentos. (4) Además si todos los alimentos se distribuyeran entre las personas, cada una tendría acceso a
2760 calorías al día. (5)
La seguridad alimentaria nutricional (SAN) es una situación dinámica que abarca factores socioeconómicos,
alimentarios, nutricionales, ambientales entre otros, de manera que para que la población cuente con SAN, lo
primero que se debe realizar es un reconocimiento de la situación alimentaria y nutricional a fin de establecer
acciones documentadas y con soporte metodológico científico para asegurar el logro de las metas y objetivos
propuestos en beneficio de la población.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (6), el número de personas hambrientas
está en aumento, en América Latina en el 2003 el número asciende a 55 millones de personas. El PNUD tiene
como parte de sus objetivos: reducir a la mitad las personas hambrientas entre 1990 y el 2015 a fin de lograr
que ellas tengan la capacidad de un nivel de vida apropiado.
México tiene amplia experiencia en la aplicación de programas y políticas alimentarias, desde 1922 se
implementan para disminuir los problemas de nutrición en el país (7). A pesar de la aplicación de las políticas a
la producción de alimentos y de consumo y que se reconocen los factores sociales que contribuyen a la
presencia de los problemas de nutrición, sean por deficiencia o por exceso, la desnutrición persiste y la
incidencia de obesidad se incrementa, tal como lo refiere la Encuesta Nacional de Nutrición (ENN) de 1999
realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública en México. Según resultados de la ENN existen en el país
amplios grupos de población que tienen dietas altas en maíz y frijol y otros alimentos ricos en inhibidores de la
absorción de minerales, también revela que hay patrones de consumo asociados al desarrollo socioeconómico
y la urbanización de las distintas localidades y regiones, por ejemplo, aquellas con un grado más alto de
desarrollo (área metropolitana de la ciudad de México y la parte norte del país) y las zonas urbanas presentan
ingestas más elevadas de la mayor parte de los alimentos.
Este ensayo pretende dar a conocer los resultados de diversas investigaciones que se han realizado en materia
de nutrición y salud, se sabe que aunque se puede obtener información a partir de investigaciones realizadas
en Nuevo León en el tema de la seguridad alimentaria nutricional, es importante mencionar que la finalidad de

�estas investigaciones no han sido diseñadas bajo el enfoque de la seguridad alimentaria nutricional, sin embargo
se pueden conocer datos interesantes al respecto y que esta información sirva de base para el diseño de
investigaciones futuras orientadas a conocer la realidad sobre seguridad alimentaria nutricional de la población
de Nuevo León. También es importante mencionar que se abordara a nivel familiar no siendo finalidad de este
ensayo abordarlo a nivel nacional o regional.
Dado que la definición de la FAO (8) aborda diferentes dimensiones se requieren diversos métodos para
evaluarla, dentro de estos métodos se pueden citar la evaluación del suministro de energía, disponibilidad de
alimentos en el hogar, evaluación del consumo de alimentos, la evaluación antropométrica del estado nutricional
y métodos cualitativos para medir el hambre o los ajustes alimentarios que las familias realizan por las
dificultades económicas para acceder a los alimentos.(9)
Las fuentes de información utilizadas en la medición de la seguridad alimentaria pueden ser variadas y deben
permitir dar seguimiento a la situación alimentaria y nutricional a lo largo del tiempo, las de uso más frecuente
son, la vigilancia alimentaria y nutricional para determinar los cambios que se producen en un tiempo
determinado en ciertas variables en grupos vulnerables, las encuestas cuantitativas sobre consumo de
alimentos que se realizan generalmente a nivel familiar, encuestas de ingresos y gastos que se realizan sobre
todo donde no existen encuestas de consumo y las encuestas rápidas con el fin de obtener información
cualitativa acerca de la ingestión de alimentos y algunas variables socioeconómicas de interés. (10).
Partiendo de los componentes para el análisis de la seguridad alimentaria se presentan los resultados de las
investigaciones realizadas por cada variable de la seguridad alimentaria.
Disponibilidad Alimentaria
En relación a la variable de disponibilidad alimentaria traducida en indicadores de ingesta de nutrientes en
Nuevo León, las investigaciones han mostrado que en los preescolares se detectaron deficiencias en consumo
de vitaminas A y C, además de calcio y fibra dietética, esta información se obtuvo como resultado del
Diagnóstico de Salud y Nutrición de familias en 1986. DIF-FASPYN.
Los datos obtenidos del Diagnóstico Nutricional de las familias y menores de cinco años en el municipio de Dr.
Arroyo Nuevo León en 1998, mostraron que el 19.7% de las familias tuvieron ingesta deficiente de energía,
75.2% de proteína de origen animal, 17.4% de origen vegetal; 29.8% y 87.7% de grasas saturadas y
monoinsaturadas respectivamente; el 91.7% de las familias tuvieron consumo deficiente de vitamina A y el
76.8% consumo deficiente en vitamina C.
En el Diagnóstico Nutriológico de familias y menores de cinco años del Estado de Nuevo León (2000), un estudio
Estatal con la vinculación de la Secretaría de Salud (SSA), Caritas de Monterrey, A.C., Sistema Integral para el
Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y la Facultad de Salud Pública y Nutrición (FaSPyN), en cuanto a la
ingesta de nutrimentos, el 28.4% y 32.4% de los niños tuvieron consumo deficiente de hidratos de carbono y
grasas totales respectivamente, solo el 3.42% tuvo consumo deficiente en proteínas. Sin embargo se debe
mencionar que también existe población que presentó consumo en exceso de nutrimentos tal es el caso del
38.11% de niños que consumieron en exceso hidratos de carbono, 90.59% de niños con excesivo consumo de
proteínas y el 40.36% de los niños que consumen en exceso las grasas. En cuanto a las vitaminas, el 46.59%
consume de manera deficiente la vitamina A, en la región sur se alcanzó a tener el 73% de niños que consumían
en cantidad insuficiente esta vitamina.
En el año 2005 se inició el diseño del índice de consumo de macronutrimentos (ICM) para Nuevo León, con
este índice se intenta crear una medida resumen que informe de la situación del consumo de macronutrimentos
en familias y poder hacer análisis diferenciado por zonas, en ese proceso se encontró dentro de los resultados
preeliminares que ninguno de los 51 municipios de Nuevo León rebasa el 30% de familias que tengan un ICM
adecuado. Se ha encontrado que este índice está asociado al ingreso y al índice de marginación creado por el
Consejo Nacional de Población (CONAPO), el propósito es introducir la dimensión alimentaria caracterizado por
el ICM al índice de marginación para ver el efecto que tendría en ese índice.
Acceso Alimentario
La seguridad alimentaria en el hogar se considera como el acceso a una canasta de alimentos nutricionalmente
adecuada, segura y culturalmente aceptable, procurando en una forma consistente satisfacer otras necesidades

�humanas, en forma sostenible. Este concepto tiene implícito aspectos relacionados con la disponibilidad y el
acceso a los alimentos, la estabilidad en la disponibilidad de alimentos, la calidad e inocuidad de los alimentos,
la cultura alimentaria y la vulnerabilidad alimentaria (11).
El conocimiento y análisis del acceso real a los alimentos que poseen los diferentes sectores de la población
permiten diferenciar la vulnerabilidad de los grupos, precisar niveles de desnutrición y conocer sus causas para
orientar acciones concretas.
Uno de los instrumentos más usados en América Latina es la canasta básica de alimentos o canasta familiar,
la cual sirve para establecer montos de abastecimiento global alimentario y constituye uno de los componentes
indispensables para poder aplicar junto con la información de ingresos y establecer líneas de pobreza.
Según datos obtenidos a partir del diagnóstico de Nuevo León, 2000 se encontró que las familias encuestadas
percibían un ingreso promedio de 897 pesos mexicanos. Al estratificar a la población en deciles de ingreso, se
obtuvo como datos relevantes, que el 10% de las familias con menor ingreso obtienen el 2% del ingreso del
Estado de Nuevo león y destinan a la compra de alimentos el 42% de su ingreso mientras que el decil de los
hogares con mayor ingreso perciben el 35.4% del ingreso total de Nuevo León y gastan en alimentos el 12.6%
del ingreso (12).
Respecto al uso de la canasta básica alimentaria como indicador para medir la seguridad alimentaria,
actualmente se está trabajando en la construcción de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), esta se ha diseñado
con las familias que percibían dos salarios mínimos o menos.
Algunos de los resultados preeliminares fueron que en el año 2000 la CBA familiar tenía un costo de $ 383.60
pesos mexicanos semanales, el salario mínimo era de $ 245.70 pesos a la semana ($ 35.10 pesos diarios),.
Para el 2005 la CBA tenía un costo de $ 431.93 pesos mexicanos, el salario mínimo semanal de las familias era
de $316.05 pesos mexicanos. En ambos casos cuando se calcula como CBA individual, el ingreso mínimo lo
soporta, sin embargo cuando ese salario mínimo tiene que soportar a una familia se convierte en un estatus de
inseguridad alimentaria.
En relación a los recursos alimentarios en el diagnóstico de Nuevo León, se encontró que el 23.47% de las
familias cultivaban alimentos en el hogar, en promedio el 97% lo hacen con la finalidad de autoconsumo. De los
que no cultivaban refirieron que se debía a falta de espacio el 42.47% falta de tiempo el 13.93% y 7.63% por
falta de insumo. Así mismo el 16.94% de las familias desarrollan la crianza de animales, el mayor porcentaje lo
realiza con fines de autoconsumo, de las familias que no realizan esta actividad lo refieren por falta de espacio,
falta de agua, falta de autorización de salud entre otras razones.
Otros Indicadores Estudiados
La seguridad alimentaria no sólo puede evaluarse con indicadores de disponibilidad y acceso, pues su objetivo
final es el bienestar nutricional de la población, de ahí que sea necesario para llegar a un análisis integral
conocer el estado nutricional de la población, que aunque no depende solamente de la seguridad alimentaria
porque es en conjunto una expresión reconocida de calidad de vida, si está muy influido por ella.
Debido a que la inseguridad alimentaria no repercute de inmediato en la población, los indicadores del estado
de nutrición más adecuados son los indicadores de tendencia histórica. Entre ellos los más utilizados son:
porcentaje de niños con bajo peso al nacer (menos de 2 500 g), porcentaje de niños menores de 5 años con
desnutrición, porcentaje de escolares de 7 años con déficit de talla para la edad en relación con los valores de
referencia y las tasas de mortalidad infantil y preescolar. (13)
En relación a los datos del estado nutricio que se han obtenido en las diversas investigaciones que se han
realizado en Nuevo León, la prevalencia de desnutrición en el sur de Nuevo León fue del 30% y en la zona norte
y centro 10% al 15%. Asimismo, en el Diagnóstico realizado en 1986 por DIF-FasPyN se encontró el 30% de
prevalencia de obesidad en el área metropolitana de Monterrey, esto se obtuvo del Diagnóstico realizado en
1986 por DIF-FasPyN. En el diagnóstico realizado en 1998 en el municipio de Dr. Arroyo al sur de Nuevo León,
los resultados mostraron que había una prevalencia de 28.6% de desnutrición aguda y 23.1% de desnutrición
crónica en infantes mientras en los preescolares había 30.2% de desnutrición aguda y 45% de desnutrición
crónica.

�La investigación más reciente es el Diagnóstico de Nutrición en Escuelas Primarias del municipio de Apodaca,
Nuevo León realizado en el año del 2005, dicho municipio esta ubicado en la región metropolitana del Estado,
este concluyó que a medida que avanza el grado escolar aumenta la obesidad y el sobrepeso, los niños tienen
mayor prevalencia de obesidad que las niñas y existen diferencias significativas de peso según el turno al que
acuden a la escuela, presenta menor prevalencia de sobrepeso y obesidad a lo reportado en la ENN 99.
Por otra parte hasta el año 2005, no había sido caracterizado el patrón de consumo alimentario familiar en
Nuevo León, el cual se determinó en relación a la variedad de alimentos y cultura alimentaria con base en la
información del Diagnóstico de Nuevo León del año 2000.
El Patrón de Consumo Alimentario (PCA) se puede definir como el conjunto de productos que un individuo,
familia o grupo de familias consume de manera ordinaria, según un promedio habitual de frecuencia estimado
en por lo menos una vez al mes; o bien, que dichos productos cuenten con un arraigo tal en las preferencias
alimentarias que puedan ser recordados por lo menos 24 horas después de consumirse. (14). En el estado se
determinó el PCA el cual consta de 451 alimentos, se encontró que la tortilla de maíz ocupa el primer lugar en
frecuencia modal de consumo (FMC), la carne de res no está entre los alimentos de mayor FMC, sin embargo
la FMC de las carnes procesadas ocupan mejor lugar que en el país. (15) Dado que el ingreso es el principal
factor que impide que la familia tenga una dieta adecuada se estratificó por estrato bajo, medio y alto de ingreso
a las familias encuestadas, se encontró que las familias del estrato bajo de ingreso tienen en su PCA al 64.96%
de los alimentos del PCA general, en el estrato medio tienen el 94% de los alimentos y en el estrato alto al
66.5% de los alimentos; es interesante observar que en general hay diferencias en cuanto a las FMC de los
alimentos en los diferentes estratos de ingresos, las bebidas de cola ocupan el primer lugar en FMC en los
estratos alto y medio de ingresos mientras en el estrato bajo la tortilla es la que ocupa el primer lugar, al menos
en los 20 alimentos de mayor FMC existen diferencias en las FMC de consumo de los alimentos entre los
estratos de ingreso. En cuanto al PCA por área geográfica, metropolitana, cabeceras municipales y rural, la
variedad de alimentos que se consumen con respecto al PCA general en cada área son similares (74.94%,
84.48% y 76.94% de los alimentos del PCA respectivamente), se encontró que la tortilla ocupa el primer lugar
de las FMC en cabecera municipal, la bebida de cola en el área metropolitana y el frijol en el área rural; en el
98% de los primeros 20 alimentos de mayor FMC hay diferencias significativas en la FMC por área geográfica
(16).
Otro elemento que se asoció al PCA en Nuevo León fue el Índice de Marginación de CONAPO (IM), dado que
el IM contiene las dimensiones de educación, ingreso, distribución poblacional y vivienda hace suponer que el
PCA tendría asociación. Nuevo León tiene cuatro estratos de marginación, el de alta, media, baja y muy baja
marginación. Se encontró que en los estratos alto y medio de marginación la tortilla de maíz es el alimento con
mayor FMC, en el estrato bajo el huevo y en el muy bajo las bebidas de cola. En más del 50% de los 20 alimentos
con mayor FMC se tienen diferencias significativas entre estratos.
Intervenciones en Nuevo León
México tiene antecedentes de intervenciones a través de políticas y programas con fines de mejorar los índices
de desnutrición (17), se ejercen desde 1922 bajo los rubros de producción y consumo, y se han aplicado
programas de ayuda alimentaria directa, apoyo a consumidores a través de mejores precios de productos
alimentarios, suplementación de alimentos, mejoramiento de los niveles de salud y educación.
En Nuevo León, además de los programas y políticas nacionales mencionadas, se han aplicado intervenciones
propias de este Estado federativo, Banco de alimentos de Caritas de Monterrey, AC., tiene programas que
aplican a la población de Nuevo León, entre ellos están Mi Leche mi Desarrollo, Cocinas Calientes, Desayunos
Escolares y Meriendas Escolares, Despensas, Paquete Nutras, Atención a Instituciones. En cuanto a
intervenciones donde se hayan vinculado Gobierno, Universidad y Organismo de la Sociedad Civil se encuentra
el Modelo de Intervención Nutriológica Integral e Interinstitucional (MINII). Este modelo de intervención surgió
a raíz de los resultados obtenidos el Diagnóstico Nutriológico realizado en 1998 en el municipio de Dr. Arroyo
N. L. en diversas investigaciones derivadas de este, principalmente de los Diagnósticos de Nutrición del año
1998 y 2000 realizados en el municipio de Dr. Arroyo y Nuevo León respectivamente.
En esta intervención nutriológica participan la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL, Secretaria
Estatal de Salud, Sistema Integral para el Desarrollo Integral de la Familia y Cáritas de Monterrey A.C. y ha sido
considerado por Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) en el 2005, como una de las mejores prácticas
sociales. El objetivo de esta intervención es contribuir a mejorar la calidad de vida de las comunidades de la
región sur en extrema pobreza y con algún índice de desnutrición así mismo se contempló como estrategia de

�apoyo al Programa Oportunidades de la SEDESOL, a través de tres estrategias: ayuda alimentaria directa, a
cargo de Cáritas, orientación alimentaria a cargo del DIF y vigilancia nutricional a cargo de la Facultad
Inicialmente comenzó con las 13 comunidades de más alta prevalencia de desnutrición en menores de 5 años
del municipio de Dr. Arroyo, se ubicó en 3 de los 6 municipios del sur de Nuevo León, se atendieron a 2,500
familias que contempló a 11,303 personas, actualmente se ha ampliado su cobertura a más comunidades.
A través de la ayuda alimentaria directa se abastecen a las comunidades de abarrotes varios y perecederos a
los que usualmente no tienen acceso, con esta aportación se cubre entre el 20 y 30 % de los requerimientos
nutrimentales de las familias. Con la estrategia de orientación alimentaria se ayuda a las familias a identificar y
utilizar los recursos alimentarios que estén a su alcance.
Entre los logros de esta intervención está la recuperación del 69% de los casos de niños con desnutrición aguda,
la intención de la creación del consejo Estatal de Nutrición, asimismo se puede contar como resultado la
experiencia exitosa de vinculación entre sector gobierno, universidad pública y organización de la sociedad civil.
A partir de los resultados del diagnóstico del municipio de Apodaca, se han implementado programas de
orientación alimentaria, la atención nutriológica y se ha trabajado la propuesta de la certificación de expendios
de alimentos en las escuelas primarias, así mismo se ha trabajado con los profesores de la Secretaría de
Educación Pública con un Diplomado de Capacitación en Nutrición.
Conclusiones
Aunque en Nuevo León se realizan investigaciones poblacionales, no existe una línea de investigación que
aborde la Situación de la Seguridad Alimentaria en ese Estado federativo de México. Los resultados e
inferencias que se han obtenido sobre seguridad alimentaria provienen de investigaciones y bases de datos que
no han sido diseñados para tal efecto.
Las intervenciones en nutrición que se han realizado han sido dirigidas hacia las poblaciones en riesgo y con
daños a la salud, sin embargo no han sido bajo la perspectiva de la SAN. Desde el punto de vista de la
disponibilidad de alimentos, la SAN no ha mejorado desde 1998 que se realizó un estudio municipal o al menos
desde el año 2000 que se realizó el diagnóstico nutricional en Nuevo León.
Respecto al acceso a través del salario mínimo que está dispuesto por ley, esta alcanza a cubrir el costo de la
Canasta Básica Alimentaria individual, pero es insuficiente cuando es el único ingreso para una familia de 4
miembros. Cuando la seguridad alimentaria se aborda desde el concepto de familia se debe tomar en cuenta
que el alimento debe llegar a todos y cada uno de los miembros para que cubra lo requerimientos de energía y
nutrimentos en base a las recomendaciones nutricionales establecidos, asimismo deberá contener toda la
información en cuanto a higiene alimentaria a fin de prevenir la presencia de enfermedades trasmisibles por
alimentos.
Además de los aspectos alimentarios, la información sobre seguridad alimentaria debiera contener los aspectos
sociodemográficos que caractericen a las familias de la región de estudio pues es conocido que existen familias
en riesgo de inseguridad alimentaria, tal es el caso de familias de campesinos, o con mujeres al frente de la
familia o bien familias de bajos ingresos.
Es imprescindible que una política de seguridad alimentaria contemple el aspecto alimentario, nutrición y
socioeconómico basado en la posibilidad de que las familias puedan mantener la alimentación y otras
necesidades básicas de manera permanente a través de la protección del abasto de alimentos esenciales para
la subsistencia.
En la reforma de leyes es necesario que se reconozca a la seguridad alimentaria como elemento indispensable
para el desarrollo sustentable de una nación o región del país. Mientras un país no tenga seguridad alimentaria,
ese país no puede gozar de soberanía alimentaria, en ese sentido las políticas fiscales, salariales, crediticias
macro y micro económicas, comercio exterior, inflación deberán tomar en cuenta el concepto de seguridad
alimentaria dado que tienen la capacidad de modificar el acceso a los alimentos.
La acción participativa y el empoderamiento de la población en el rubro de alimentación y nutrición puede ser
de gran ayuda en la detección y resolución de los problemas de inseguridad alimentaria; la regionalización de

�los estudios y acciones facilitarían la resolución del problema entre otros el apoyo de organizaciones de la
sociedad civil.
Además para tal efecto, la política alimentarias nutricionales deben contemplar un sistema de vigilancia
alimentaria nutricional, sistema que es imprescindible para evaluar el impacto de políticas en el área de la
inseguridad alimentaria de un país o región. En la medida que un país contenga una política alimentaria
nutricional efectiva mayor probabilidad tendrá de expectativa de soberanía y desarrollo sustentable.
Resumen
La seguridad alimentaria se puede analizar a partir de información generada para otros objetivos, sin embargo
lo deseable es que esa información sea creada con la finalidad de analizar, desarrollar programas y crear
políticas alimentarias, en Nuevo León, México, se realizan investigaciones poblacionales pero ninguna de ellas
enfoca directamente el aspecto de la seguridad alimentaria de manera que los resultados e inferencias se
determinan de otras investigaciones y bases de datos. La seguridad alimentaria es una condición dinámica en
la que se incluyen a los factores sociales, la falta de seguridad alimentaria en general no es un problema de
producción sino a la falta de “Derecho alimentario” que significa falta de recursos para adquirirlos. Las fuentes
de información que sustentan la seguridad alimentaria nutricional son variadas pero deben permitir el
seguimiento de la situación alimentaria, entre otros, la vigilancia nutricional y alimentaria es la más frecuente a
través de encuestas cualitativas y cuantitativas. En el análisis de la seguridad alimentaria en Nuevo León se
utilizaron los componentes de disponibilidad alimentaria, acceso alimentario y otros indicadores tales como:
peso al nacer, estado nutricio en menores de cinco años, patrón de consumo alimentario, índice de marginación,
intervenciones en nutrición.
Palabras calves: seguridad alimentaria, familias, Nuevo León, México
Abstract
Food security could be analyzed from information generated for other objectives, nevertheless, it better if the
information is created based for food security aim of analyze and develop nourishment and nutritional programs
and build food policies. The research about nourishment in populations at the state of Nuevo León, México
doesn’t directly focuses the aspect of food security, for those reason the food security inference it’s from other
research and data bases. The food security it’s a dynamic condition that includes social factors, the absence of
food security it’s not a problem of food production, but it due to population doesn’t have the “nourishment right”,
this means they not have the enough resources for the food acquisition. There are several information sources
about food security, but they must allow to knowledgement of the nourishment situation, among others, the
nutritional and nourishment surveillance is more frequently through qualitative and quantitative surveys. In the
analysis of the food security in Nuevo Leon the components of food availability were used, food access and other
indicators such as birth weight, nutritional status on minors of five years, pattern of food consumption, index of
marginalization and interventions in nutrition
Key words: Nourishing security, families, Nuevo León, México
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5. Idem.

�6. Idem.
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Nutrición.
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6
No.
4
(http://www.respyn.uanl.mx/vi/4/articulos/pcaf.html)
16. Idem.
17.- Barquera S., et al, Op.cit

�SUGAR CATABOLISM IN BIFIDOBACTERIA
Enrique
Bolado
Centro de Investigación en
E-mail: evelia@cascabel.ciad.mx

Martínez
Alimentación

y

y
Desarrollo,

Evelia
A. C.

Acedo
(Hermosillo, Son.,

Félix
México)

Introduction
The members of Bifidobacterium genus are gram positive, anerobic, non
motile and no spore forming bacilli. Several species of bifidobacteria
colonize the intestinal tract of a great number of animal species (1).
Protection against enteric pathogens, immune system activation and
vitamin production, are some of the the benefic properties, attributed to the
members of theBifidobacterium genus. Also, mechanisms involved with
reduction of cholesterol levels and antitumoral activity, have been proposed
(2).
Recently, administration of probiotic bifidobacteria and complex
carbohydrates (prebiotics), in humans and farm animals, has been documented. Nevertheless, it is necessary
to understand the catabolism of these bacteria, since this will allow the suitable administration of complex
carbohydrates, to maintain a balanced gut microbiota, and guarantee the antagonistic activity against enteric
pathogens. Synbiotics are defined as probiotic bacteria plus complex carbohydrates as prebiotics (3).
Simultaneous administration of bifidobacteria and prebiotics, favors sugar catabolism and development of the
microorganism. Also antagonic products production, like organic acids and bacteriocins, is stimulated. The aim
of the present work is to make a bibliographical review about the bifidobacteria capacity to metabolize complex
carbohydrate and their fermentation routes.
Physiology of Bifidobacteria
The members of the Bifidobacterium genus are considered anaerobes (4). However, the B. longum genome
analysis does not show components that confirm their strict anaerobe condition (5). The degree of tolerance to
oxygen depends on the species and the culture medium used (6) and it seems to be related to the source of the
bacteria, since the human strains are more susceptible to air exposure, than those strains isolated from other
animal sources (7). In our experience, a great number of bifidobacteria strains, isolated from the gastrointestinal
tract of pigs, are aerotolerant (8).
Most of the Bifidobacterium species are not able to growth in a completely synthetic medium and require complex
biological substances, as casein, bovine serum albumin digest, casein digest, hog gastric mucin or yeast extract
(9; 10).
The culture media used for the isolation and purification of bifidobacteria, often are supplemented with
substances with a low redox potential, such as cystine, cysteine, ascorbic acid or sodium sulfite (11). Different
culture media have been proved for the specific isolation of bifidobacteria from fecal samples, and the obtained
results have been quite satisfactory (12). However, it must be considered the characteristics of the desired
strains, because some of them could have special carbohydrate requirements (13).
Complex Carbohydrates Catabolism
Most of the complex carbohydrates are not degraded in the stomach or the proximal small intestine, and these
compounds can reach intact at the colon. On the contrary, simple sugars and disaccharides are absorbed in
small intestine. Thus, the complex carbohydrates represent the main carbon and energy sources, for numerous
bacterial species in the colon (14).
The information, about polysaccharides catabolism in bifidobacteria is fragmentary and it has been limited to the
study of fructans or fructose polymers (15). However, it is interesting that more than 8.5% of the predicted
proteins, from the genomic sequence of B. longum, would be involved in the transport and carbohydrate
metabolism. This is equivalent to more of 30%, than the observed in other organisms (16).

�Bifidobacteria are able to use galacto, manno and fructo-oligosaccharides, at different levels and with different
intensities. These differences can be due to the individual nature of each strain, since strains belonging to the
same species, and originated from different culture source, have different patterns of carbohydrate fermentation
(17). In the particular case of fructo-oligosaccharides, the discrepancies observed, in vitro, can be due to
differences in the fructan hydrolyzing enzyme expression (18). In addition, some B. longum strains are capable
to ferment several plant gums, two of which (arabic and ghatti gums), are not fermented by many other bacterial
species (19).
Although it seems that exist a better efficiency in the transport systems of dimeric or oligomeric carbon sources,
in these organisms (20), the enzymes necessary for the breakage of di and oligosaccharides could be induced,
according to changes in growth and metabolite requirements (21, 22). For example, it has been observed that
in B. infantis the presence of fructose in the culture media, induces the synthesis of fructofuranosidase (23). This
enzyme is necessary for the breakdown of fructo-oligosaccharides.
Metabolic adaptation, to catabolize di and oligosaccharides, may display an advantage for bifidobacteria, in their
competition with other microorganisms, which are in the normal microbiota of the intestinal tract, where oligo and
polysaccharides are the main sugars (24). Therefore, B. longum posses 8 transporters with high affinity, for the
uptake of oligosaccharides with less than 8 ramifications, the highest number for any prokaryote genome
published (25).
Carbohydrate Fermentation
In the genus Bifidobacterium, hexoses are degraded only and exclusively by the fructose 6-phosphate pathway,
as shown in figure 1 (26, 27). The “bifid shunt”, or glucose catabolism through the fructose 6-phosphate
phosphoketolase (EC 4.1.2.22), generates acetyl phosphate and eriytrose 4-phosphate. The final products of
the fermentation route are formed by the sequential action of the enzymes: transaldolase (EC 2.2.1.2),
transketolase (EC 2.2.1.1.) and xylulose 5-phosphate phosphoketolase (EC 4.1.2.9) which generates
glyceraldehyde 3-phosphate that enters to the Embden-Meyerhoff-Parnas pathway (28).
In bifidobacteria, pyruvate can follow two metabolic pathways: (1) reduction to lactate by lactate derhydrogenase
(EC 1.1.1.27) or (2) the splitting by phosphoroclastic enzyme (not yet detected) to form formic acid and acetyl
phosphate (29). Nevertheless, the organic acid production could differ between the exponential and the
stationary phase, and between different members of the genus. For example in B. animalis, acetic acid
production stays in both phases, but lactic acid production is remarkably high in the early stages of the
fermentation and later it decreases. In contrast, formic acid production is low during the first hours and later it is
increased. This can indicate that a high intracellular sugar concentration stimulates the lactic acid production,
whereas a less fermentable carbohydrate and a low intracellular sugar concentration could stimulate the formic
acid production to produce ATP, necessary for the growth in the presence of sugars that are slowly metabolized
(30).
In B. pseudolongum, the acetate/lactate proportion observed is 2.4:1 in media containing glucose, whereas in
the presence of pectin, the fermentation pattern alters in favour of acetate and succinate, at expense of formate,
lactate and ethanol (31). In addition, the presence of some individual carbohydrate, can direct the metabolism
towards the production of biomass (glucose) or organic acids (fructose) in B. infantis (32).
Respect to the complex carbohydrate fermentation in bifidobacteria, Crociani and colleagues (33) found that
most of 290 strains, belonging to 29 species of Bifidobacterium genus, are able to ferment D-galactosamine, Dglucosamine, amylose and amylopectin. In this study, the authors detected that many of species isolated from
animal habitats, showed a reduced fermentation activity. On the other hand, B. bifidum and B. infantis were the
only species able to ferment D-glucuronic acid, whereas B. longum strains were able to ferment arabinogalactans,
arabic and ghatti gums. Finally, B. breve, B. infantis and B. pseudocatenulatum, were able to ferment a-L-fucose.
This gives us an idea, of the diversity in the capacity of carbohydrate catabolism, between the different species
of the Bifidobacteriumgenus, which could be related to the type of ecological niche that each species colonize.
Figure 1: The “bifid shunt” (bifidobacteria fermentation route).
F6PPK: Fructose 6-phosphate phosphoketolase; X5PPK: Xylulose 5-phosphate phosphoketolase

�Fructose 6-Phosphate Phosphoketolase, A Key Enzyme In Bifidobacteria
Phosphoketolases catalyse an irreversible thiamine diphosphate dependent phosphorolytic reaction, in which Dxylulose 5-phosphate (xylulose 5-phosphate phosphoketolase or X5PPK, EC 4.1.2.9) or D-fructose 6-phosphate
(fructose 6-phosphate phosphoketolase or F6PPK, EC 4.1.2.22) is split, in acetyl-phosphate and glyceraldehyde3-phosphate or erytrose-4-phosphate, respectively. In both cases, the reaction requires the presence of
inorganic phosphorous (34).
The heterogeneity observed between different phosphoketolase enzymes (F6PPK), within
the Bifidobacteriumgenus, according to distinct electrophoretic migration patterns and molecular masses, has
been discussed previously (35). These differences were confirmed in studies that showed differences at the
molecular mass level and, an aspect of great importance: specificity of substrate. It is neccessary to emphasize
that the strains isolated from human sources, present two enzymes with phsophoketolase activity: F6PPK and
X5PPK, which have been identified as two separated bands. On the contrary, in strains of other animal sources,
the presence of a single enzyme with activity on both substrates is characteristic (36). However, the analysis of
nucleotide sequences for the phosphoketolase gen in several species of bifidobacteria, does not allow explain
the differences observed phenotipically (37).
The study of the X5P/F6PPK in B. lactis, a strain recovered from a dairy product, reveals that this enzyme is a
multimeric protein with a molecular mass of 550 kDa. The enzyme is an homohexamer, and the hybridization
analysis indicated, that one single copy of the gene, is present on the B. lactis chromosome. Finally, the
transcriptional analysis revealed, that this gene is not cotranscribed with other adjacent genes
(38). Bifidobacterium longum, from the human gastrointestinal microbiota, showed a F6PPK with a molecular
mass estimated in 300 + 5 kDa. Nevertheless unlike B. lactis, in this species, the enzyme is formed by two
different types of subunits: α and β, with molecular masses of 93 + 1 and 59 + 0.5 kDa, respectively. The
functional enzyme is formed by a tetramer α2β2or a dimer αβ (39).
It is important to set attention in the fact that, the enzyme that is conformed by a single type of subunit (B. lactis)
has activity on both substrates, whereas the enzyme that is formed by two different types of subunits (B. longum)
only acts on F6P. This point would support the hypothesis that the species of human source could come from a
different ancestor, than those recovered of animal sources (40). Another possibility is, the strains that colonize

�the intestinal tract of animals, like human, whose diet includes glucose or fructose polymers, have a major activity
of F6PPK. By the contrary the bifidobacteria that colonize the intestinal tract of other animals, like cows or rats,
whose diet includes hexoses and pentoses polymers would be capable of metabolize the monomers by an
enzyme with dual substrate affinity.
Conclusions
The catabolism of simple and complex carbohydrates does not seem to have a specific pattern within
theBifidobacterium genus. That is, great differences with respect to the complex carbohydrates use exist,
between the different species belonging to this genus. Nevertheless, all of them have a common feature: requires
the phosphoketolase activity, to be capable to carry out the catabolism of monosaccharides: pentoses or
hexoses. For that reason the study of probiotics and prebiotics, must consider the precise requirements of those
strains that will be used, depending on the commercial interest, that is for human or farm animals.
Abstract
In recent years, an increasing interest in the study of the bacteria with potential probiotic activity exists, especially
in those genera that constitute the intestinal microbiota, as the members of the Bifidobacterium genus.
Nevertheless, to guarantee a successful administration of probiotic bacteria, it is necessary to consider the
nutritional and environmental requirements of these microorganisms, to exert their probiotic effect. In
bifidobacteria, as in other genera of the intestinal microbiota, catabolism and capacity to generate antagonic
products, depends on metabolic activity, as complex carbohydrates catabolism, phosphoketolase activity, and
monosaccharide fermentative routes. This is a bibliographical review about the bifidobacteria catabolism of
complex carbohydrates, and their fermentative routes in the gut.
Key words: bifidobacteria, probiotic, catabolism, carbohydrate, phosphoketolase.
Resumen
En la actualidad, hay un gran interés en el estudio de las bacterias con actividad probiótica, especialmente en
aquellos géneros que constituyen la flora interstinal, como los son los miembros del género Bifidobacterium. Sin
embargo, para garantizar una administración acertada de bacterias probióticas, es necesario considerar los
requisitos nutricionales y ambientales de estos microorganismos, para ejercer su efecto probiótico. En
bifidobacterias como en otros géneros de la flora intestinal, el catabolismo y la capacidad para generar productos
antagónicos, depende de la actividad metabólica, como del catabolismo complejo de los carbohidratos y la
actividad de la fosfoketolosa, y de las rutas de fermentación de los monosacáridos. Esta es una revisión
bibliográfica acerca del catabolismo de los carbohidratos complejos en bifidobacterias y sus rutas de
fermentación en el intestino
Palabras claves: bifidobacteria, probiotico, catabolismo, carbohidratos, fosfoketolasa
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23. Perrin, S., et al, Op. cit.

�24. Van der Meulen, R., et al, Op. cit.
25. Schell, M.A., et al, Op. cit.
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28. Ballongue, J. Op cit.
29. Idem
30. Van der Meulen, R., et al, Op. cit.
31. Slováková, L., et al, Op. cit.
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2006, Vol 7, No 4, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�DEFICIENCIAS EN LA NUTRICION ANÁLISIS POR CAUSA MULTIPLE
DE MUERTE EN EL ESTADO DE CHIHUAHUA (MÉXICO)
Ruth Mónica Estrada-Castillo, R. Patricia Patiño-Chávez, J. Alfredo Gutiérrez-Argüelles, Ofelia Urita-Sánchez y
Luz
Helena
Sanin-Aguirre
Facultad de Enfermería y Nutriología., Universidad Autónoma de Chihuahua (Chihuahua, México)
E-mail: saninluz@yahoo.ca
Introducción
Las estadísticas de mortalidad, paradójicamente, son las que mejor describen
la situación de salud de la población. En México, se ha observado desde poco
antes de 1940, el descenso de la mortalidad, en forma sostenida. Sin embargo,
esta disminución no es homogénea en todo el territorio nacional siendo las
áreas rurales y en particular los grupos étnicos los menos favorecidos con la
tendencia observada. (1)
Se considera mortalidad evitable a aquella que ha mostrado una reducción
sostenida a través del tiempo en el país bajo estudio o en algún otro que se
utiliza como punto de referencia por ser vulnerable a acciones realizadas. Las
deficiencias en la nutrición se consideran en esta categoría ya que la mortalidad
por esta causa es evitable por medio de la prevención, diagnóstico precoz,
tratamiento oportuno, aplicación de medidas higiénicas, saneamiento del
medio, educación sanitaria, mejorar el acceso y la disponibilidad de alimentos,
así como proporcionando orientación alimentaría. (2, 3).
Para efectos de registro, de comparación universal y de asentamiento de las estadísticas, se define causa
básica como la enfermedad o lesión que inicio la serie de acontecimientos patológicos que condujeron
directamente a la muerte. Las causas intervinientes son aquellas condiciones precipitadas por la causa básica;
las causas condicionantes son aquellas condiciones que iniciaron la cadena de eventos que llevaron a la
muerte, cuando la causa originadora no se selecciona como básica; las causas contribuyentes son condiciones
que no forman parte de la cadena de eventos principales que llevan a la muerte, pero que contribuyeron a ella.
El análisis de mortalidad por causa básica excluye información sobre las condiciones de intervención,
contribuyentes o concurrentes y descarta de esta manera información muy valiosa proporcionada por los
certificados de defunción. (4, 5).
Se denomina causa múltiple a una metodología para estudio de mortalidad que incorpora toda la información
que posee el certificado (causas intervinientes, condicionantes y contribuyentes) y se refiere al caso muy común
que ocurre cuando en el certificado de defunción están anotadas dos o mas causas de muerte y estas se toman
en cuenta. El análisis por causa múltiple, es un reto interesante, pero solo ofrece utilidad en la medida que
pueda compararse con estudios serios de causa básica, con el fin de determinar índices y relaciones de utilidad
posterior. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) establece que para hacer valido un estudio de
causa múltiple debe haber un estudio previo de causa básica, y que las causas promedio por certificado sean
mayores o iguales a 2.6. (6)
“El análisis de mortalidad por causa múltiple; un nuevo enfoque” fue el primer estudio en México, usando esta
metodología, con los certificados de defunción del Distrito Federal, los autores obtuvieron un promedio de
causas por certificado de 3.1 y encontraron que las deficiencias en la Nutrición no aparecen dentro de las
principales causas básicas; como causa contribuyente, se les encontró en primer lugar con 12.2% y como causa
asociada en tercero, con 6.1%. (7)
En el estudio de mortalidad asociada a deficiencias en la Nutrición por causa múltiple estado de Chihuahua
1990, las tasas arrojaron un riesgo mayor para los grupos de menores de 5 años y mayores de 65, mucho mas
alto en este último, esta tendencia de riesgo en los extremos de la vida se conserva igual tanto por causa básica
como por causa múltiple. El índice Tasa Total (TT) entre Tasa Básica (TB), que se obtuvo fue de 3.5. Se observó
un mayor riesgo para las jurisdicciones sanitarias con cabecera en Ciudad Juárez, Gómez Farias, Guachochi,
Creel y el Fuerte. Los resultados globales para el Estado mostraron una tasa total para menores de un año de
28.2 y para mayores de 65 años de 50.5 todas por 10,000 habitantes (8)

�Lo anterior dio lugar a que se realizara el presente estudio con el propósito de cuantificar la mortalidad por
deficiencias en la nutrición, una década después, para establecer una mejor aproximación a la magnitud real
del problema, evaluar las intervenciones alimentarias realizadas durante la década y ofrecer a las instancias
que toman decisiones un índice que contribuya a adecuar los recursos asignados a los programas sociales y a
sensibilizar al personal de salud sobre la importancia del diagnostico precoz de las deficiencias en la nutrición.
Material y Métodos
Se revisaron un total de 14,928 certificados de defunción correspondientes a las muertes ocurridas en la
población general del Estado de Chihuahua del año 2000, estos fueron codificados por personal entrenado de
acuerdo a las reglas de la 10° Clasificación Internacional de Enfermedades (9, 10).
Se considero deficiencias en la nutrición como tal, cuando aparecía en el certificado como causa básica (según
la Regla General), o cuando aparecía como interviniente, contribuyente o condicionante, considerándola en tal
caso como causa múltiple. Se tomaron como base los grupos: E40 – E46 Desnutrición, E50 – E64 Otras
Deficiencias Nutricionales, D50 – D53 Anemias Nutricionales y T73 Efectos de otras Privaciones. (11).
Se calcularon: la mortalidad proporcional por deficiencias en la nutrición para todo el estado, las tasas por causa
básica, múltiple y total asociadas a deficiencias en la nutrición, según edad, sexo y jurisdicción sanitaria de
residencia habitual, especificadas por 10,000 habitantes (se tomó como base la población censal), también se
calculó, el índice tasa total/tasa básica (12, 13 y 14)
Resultados
Se revisaron un total de 14,928 certificados de defunción, de los cuales fueron clasificados como confirmados
(causa básica y múltiple), 529 (3.5 %); el promedio de causas por certificado fue de 2.6. La mortalidad
proporcional por deficiencias en la nutrición, promedio para el Estado es de 3.5 % y la más alta se registró en
la jurisdicción sanitaria No.10 de Guachochi con 10.9%, le siguió la de Creel con 8.8% y la de Gómez Farias
con 6.7%, la más baja, 3.0%, en la jurisdicción No. 2 con cabecera en Ciudad Juárez.
La tasa de mortalidad por deficiencias en la nutrición por causa básica para el estado fue de 1.1 y la tasa total
de 1.8 por 10,000 habitantes, con un índice de TT/TB de 1.63. Las tasas más altas se encontraron en los
extremos de la vida: en los menores de un año una tasa total de 10.49 y en los mayores de 65 años una tasa
total de 20.87 por 10,000 habitantes, este comportamiento se mantiene tanto por causa básica como por múltiple
y total. La tasa total mas baja se encontró en el grupo de 5 a 14 años (0.12 por 10,000 habitantes). El índice
TT/TB más alto (2.3) se registró en el grupo de edad de 1 a 4 años, uno de 2.0 en el grupo de 15 a 24 años y
el más bajo (1.33) en el grupo de edad de 5 a 14 años. (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Tasas de Mortalidad por Deficiencias en la Nutrición por Causa Básica, Múltiple y Total, Según
Edad para el Estado de Chihuahua. 2000
EDAD.
(años cumplidos)
Menores de 1
1-4
5-14
15-24
25-34
35-44
45-64
65 y más.
Total
Fuente:
XII
Tasa

Certificados
Censo

de

Defunción
Nacional
por

Total
C. Básica
6.06
0.52
0.09
0.07
0.23
0.36
0.84
13.66
1.08

C. Múltiple
4.26
0.68
0.03
0.07
0.16
0.23
0.76
7.22
0.68

Índice
Total
10.49
1.19
0.12
0.13
0.39
0.58
1.60
20.87
1.76

del Estado de Chihuahua del
de
Población
y
10,000

año

TT / TB
1.73
2.31
1.33
2.00
1.69
1.64
1.91
1.53
1.63
2000.
Vivienda

S.

S. A.
2000
Habitantes

�TT
TB = Tasa Básica

=

Tasa

Total

Los resultados por jurisdicción sanitaria permiten observar un mayor riesgo para las jurisdicciones No. 10, 7 y
11, respectivamente, con cabecera en Guachochi con una tasa total (TT) de 5.32, en segundo lugar Creel con
una TT de 4.24, en tercero, Gómez Farias con una TT de 2.96. Se obtuvo un menor riesgo para las
jurisdicciones 3 y 2 con cabecera en Parral y Juárez con una tasa de 1.30 y 1.39 respectivamente; todas por
10,000 habitantes. Los índices TT/TB aparecen mas altos en Cuauhtémoc 2.09, Ojinaga 2.00, Camargo 1.86,
Creel, 1.83, el mas bajo (1.17) en la jurisdicción sanitaria No. 8 El Fuerte. (Ver Tabla 2)
En los resultados de las jurisdicciones sanitarias No. 10, 7, 8 con cabecera en Guachochi, Creel y el Fuerte, las
tasas más elevadas se encuentran igual en los extremos de la vida, menores de 1 año (59.82) y mayores de 65
años (21.47 por 10,000 habitantes).
Tabla 2 Tasas de Mortalidad por Deficiencias en la Nutrición por Causa Básica y Múltiple.
Según Jurisdicción del Estado de Chihuahua. 2000
Total

Jurisdicción

Índice

C. Básica

C. Múltiple

Total

TT / TB

Chihuahua

1

1.10

0.78

1.88

1.71

Juárez

2

0.91

0.49

1.39

1.54

Parral

3

0.88

0.42

1.30

1.48

Cuauhtémoc

4

0.93

1.02

1.95

2.09

Nvo. Casas Grandes

5

1.11

0.32

1.43

1.29

Camargo

6

0.83

0.71

1.55

1.86

Creel

7

2.31

1.93

4.24

1.83

El Fuerte

8

1.34

0.22

1.56

1.17

Ojinaga

9

0.74

0.74

1.49

2.00

Guachochi

10

3.12

2.20

5.32

1.71

Gómez Farias

11

1.73

1.23

2.96

1.71

1.08

0.68

1.76

1.63

Total
Fuente: Certificados
XII
Censo
Tasa
TT
TB = Tasa Básica

de

Defunción
Nacional
por
=

del Estado de Chihuahua del
de
Población
y
10,000
Tasa

año

2000.
Vivienda

S.

S. A.
2000
Habitantes
Total

Discusión
Se considera que el presente trabajo reúne los requisitos recomendados por la Organización Panamericana de
la Salud para realizar estudios de causa múltiple, ya que el promedio de causas por certificado encontrado fue
de 2.6 y se cuenta con datos estadísticos del INEGI (15) y de la Secretaria de Salud de Chihuahua Chih. (16)
donde se hace referencia a las tasas por causa básica, con los cuales se puede comparar de forma confiable
por ser año de levantamiento del Censo Nacional de Población y Vivienda 2000. Además se hace
simultáneamente el estudio de Causa Básica y de Causa Múltiple con el fin de realizar la comparación.
El porcentaje de los confirmados en este estudio fue de 3.5% y de 9.0% en 1990 en donde se puede observar
una disminución. En la Mortalidad Proporcional se aprecia un decremento general que fue mayor para las
jurisdicciones 2, 3 y 11 con cabecera en ciudad Juárez, Parral y Gómez Farias respectivamente. En cuanto a

�las jurisdicciones de Guachochi, Creel y El fuerte, para el 2000 se encontró en promedio con 8.6%, cifra menor
en un 65% en relación con la observada en 1990(24.3%). (17)
El panorama Estatal muestra una tasa de mortalidad por deficiencias en la nutrición, por causa básica de 1.08
tasa menor en 8% a la observada para 1990 que fue de 1.17 por 10,000 habitantes. La tasa reportada a nivel
Nacional, como desnutrición (E40-E46), fue de 0.89 por 10,000 habitantes y ocupaba el lugar 12; para el Estado
de Chihuahua se reportó una tasa de 0.65 quedando en el lugar 14 dentro de las principales causas de muerte.
La diferencia con las estadísticas Nacionales se explica por haber considerado otras deficiencias en la nutrición,
además de la desnutrición en el presente estudio. El uso de estadísticas vitales, apoya en el diseño de políticas
para enfrentar la problemática de la población por la influencia de las deficiencias en la nutrición sobre las tasas
de mortalidad infantil, peri natal y por infecciones diversas entre otras. ( 18, 19, 20 y 21)
La tasa de mortalidad por deficiencias en la nutrición por causa múltiple resultó menor en un 77% a la reportada
para 1990 (22). En parte puede deberse a las intervenciones que se realizaron por diferentes organizaciones
entre las que se mencionan: el Programa de educación, salud y alimentación (Progresa) creado por el gobierno
de la republica el cual incluye acciones encaminadas a la educación, atención a la salud y alimentación familiar
(23); La Coordinadora Estatal de la Tarahumara repartió alimentos no perecederos en uno de sus programas
que se lleva acabo en los municipios de la región serrana del Estado (24); el DIF Estatal también aplicó tres
programas para niños y uno especialmente para ancianos y discapacitados. (25).
En el presente estudio se encontró un mayor riesgo para las jurisdicciones sanitarias No. 10, 7, 8 de Guachochi,
Creel, El Fuerte, igual que sucedió en 1990, sin embargo la tasa total disminuyó en un 31.4%, lo cual indica una
probable mejora en el registro y/o que las intervenciones fueron de gran ayuda para resolver la problemática
de la alimentación. La población de las jurisdicciones mencionadas es mayormente del origen étnico
Tarahumara, grupos que son más afectados por las deficiencias en la nutrición, pues, además habitan en
comunidades dispersas en una región serrana de difícil acceso tanto comercial como para los servicios de salud.
(26, 27).
La jurisdicción sanitaria No. 2 con cabecera en ciudad Juárez pasó de una tasa total (TT) de 5.09 a una de
1.39, lo que significa un abatimiento del problema del 73%, con referencia a lo observado en 1990. Los valores
de T.T., que disminuyeron mas notablemente fue en los grupos de edad de 45 a 64 años en un 83%, menores
de 1 año en un 81.5% y mayores de 65 años con un 73%. En cuanto a las índice TT / TB en todas las
jurisdicciones se aprecia una disminución general, para la de Juárez bajo un 49%, la de Nuevo Casas Grandes
78% y la de Parral 74%. Con respecto al índice TT / TB en la Jurisdicción 2, los grupos de edad con una baja
más sobresalientes fueron los siguientes: mayores de 65 años de edad con 73%, menores de 1 año con 63%
(28).
Lo anterior se puede explicar en base al incremento de empleos en la región fronteriza de Juárez, en un 5.1%,
lo que disminuye la pobreza y el hambre, genera la apertura de centros y clínicas para la atención de la salud
de los trabajadores. En México se han desarrollado programas que apoyan la nutrición de sus habitantes; entre
ellos, la vigilancia del crecimiento y desarrollo, la promoción de la lactancia materna y la suplementación con
hierro y vitamina A, cumpliendo así, con el diagnostico precoz, tratamiento oportuno y la orientación alimentaría
que se requieren para prevenir la mortalidad por deficiencias en la nutrición. Aunque por otra parte, no se puede
descartar, el subregistro en esta jurisdicción, debido a la alta proporción de población flotante que presenta,
como frontera que es (29, 30, 31 y 32)
En las jurisdicciones sanitarias No. 10, 7, 8, con cabecera en Guachochi, Creel, El Fuerte, la tendencia fue a la
baja en un promedio del 60% en la mayoría de los grupos de edad, sin embargo en el grupo de edad de
mayores de 65 años aumentó 2.5 veces. Probablemente debido a que la mayoría de los programas de diferentes
Organizaciones Gubernamentales y no Gubernamentales fueron dirigidos principalmente a los niños menores
de 5 años; con excepción del DIF Estatal que manejó un programa especialmente para las personas de la
tercera edad y discapacitados, a quienes otorgan un paquete alimentario. (33, 34, 35, 36)
Las elevadas tasas de mortalidad por deficiencias de la nutrición en los mayores de 65 años presentan un
problema social ya que la esperanza de vida, o duración de la vida que puede esperarse en un momento
particular, depende de influencias ambientales. En el Estado es de 76 años para mujeres y de 74 años para los
hombres según el Consejo Estatal de Población (COESPO), la calidad de vida es preocupante al tomar en
cuenta el indicador antes mencionado. La nutrición adecuada durante toda la vida es un factor obvio que
determina la calidad de vida que puede esperar disfrutar una persona en años posteriores. (37 y 38)

�El estado de salud de las personas en edad avanzada tiene un riesgo de desnutrición por diversas razones que
incluyen: ignorancia de la alimentación apropiada, cambios fisiológicos que se presentan con la edad como el
descenso en el índice del metabolismo basal, perdida de papilas gustativas, restricciones económicas,
incapacidades físicas que interfieren con la adquisición y preparación de alimentos, trastornos mentales,
aislamiento y abandono social. Otras razones son: anorexia, mala absorción por enfermedades intestinales,
aclorhidria, además de un incremento en la incidencia de enfermedades periodontales, alcoholismo, el uso
prolongado de medicamentos que interfieren con la absorción y metabolismo de nutrimentos. (39)
Las tasas de la jurisdicción sanitaria 10 con cabecera en Guachochi se mantienen casi igual a las observadas
en 1990, lo cual es preocupante, ya que esta población forma parte de los cerca de 20 millones de mexicanos,
que padece graves problemas de desnutrición que, lejos de solucionarse, muestran una tendencia al deterioro,
sin que los programas para el mejoramiento alimentario y nutricional indiquen algún efecto positivo. La muerte
es el caso extremo de daño a la salud por la desnutrición; antes de que ocurra, el organismo trata de adaptarse
sacrificando crecimiento, desarrollo y calidad de vida. Los millones de niños mexicanos sobrevivientes con algún
grado de desnutrición verán mermada, frecuentemente en forma irreversible, su potencialidad humana.
Terminar con la desnutrición infantil debe ser una de las prioridades estratégicas para el desarrollo social,
económico y político del país. (40, 41)
La desnutrición es el resultado de muchos factores que se influyen entre si, que por desgracia afectan a quienes
menos tienen, por ello, su tratamiento y prevención es compromiso de los padres, de la comunidad, de los
diferentes sectores políticos, económicos, sociales y del personal de salud. En síntesis, es responsabilidad de
toda la sociedad, porque, al final, ella misma será la que sufra los efectos de la desnutrición a corto, mediano y
largo plazo. La orientación alimentaria como estrategia educativa, puede ser de utilidad ya que busca el
aprovechamiento de los recursos disponibles de la comunidad a través de prácticas aplicables a las actividades
cotidianas, para dirigirlos a la solución de los problemas de salud y alimentación que afectan la calidad de vida
de los individuos. (42, 43)
Los resultados de este estudio reflejan el impacto de las políticas de asistencia alimentaria de la década y son
relevantes para la planificación, instrumentación y focalización de recursos asignados por parte de las
organizaciones gubernamentales y no gubernamentales para el manejo de la problemática de salud, en especial
de la alimentación y nutrición de la población en los próximos años.
Agradecimientos
Al Sistema de Investigación Regional Francisco Villa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (SIVILLACONACYT) por el financiamiento del proyecto, mediante el convenio número 20020402004.
Resumen
El objetivo fue cuantificar la mortalidad asociada a deficiencias en la nutrición según edad, sexo y procedencia
en el Estado de Chihuahua, obtener un índice para sensibilizar al personal de salud sobre la importancia del
diagnóstico precoz de las deficiencias en la nutrición y evaluar indirectamente el impacto de las intervenciones
realizadas. Se revisaron los certificados de defunción del año 2000, del Estado, considerando la causa múltiple
y la básica, se calcularon las tasas de mortalidad por causa básica, múltiple y total, la mortalidad proporcional y
el índice tasa total/tasa básica. El índice obtenido fue de 1.63, la mortalidad proporcional para el Estado fue de
3.5%, la más alta en Guachochi con 10.9%. La tasa total de mortalidad por deficiencias en la nutrición para el
Estado fue de 1.8 por 10,000 habitantes. Los grupos de mayor riesgo fueron los menores de un año con una
tasa total de 10.5 y los mayores de 65 años con 20.9. Las jurisdicciones mas afectadas, Guachochi con una
tasa total de 5.32 y Creel con 4.24, todas por 10,000 habitantes, ambas ubicadas en la sierra, con población
mayormente indígena. Disminuyeron las tasas y el índice, en relación a lo obtenido en 1990, por tanto las
intervenciones han sido útiles, la metodología de causa múltiple, adecuada para dar seguimiento. Los extremos
de la vida continúan siendo los grupos de riesgo (menores de 5 años y mayores de 65 años).Los datos brindan
elementos para orientar las políticas de asistencia alimentaria en el Estado.
Palabras clave: mortalidad, causa múltiple, deficiencias en la nutrición.
Abstract

�Quantify the mortality rates by malnutrition, as basic and multiple cause of death in the state of Chihuahua, obtain
one index for sensibility to health personal about the importance of the early diagnostic of malnutrition and
evaluate indirectly the impact of the interventions realized also. Death certificates were reviewed considering the
basic and multiple cause of death in the year 2000. The rates were calculated by age, sex and place of birth.
The multiple/ basic cause of death ratio was also calculated. The number of death by malnutrition is 1.63 times
higher than that reported by basic cause. The proportional mortality in the state was 3.5%. The highest was in
Guachochi with 10.9%.The total State mortality rates for malnutrition was 1.8/ 10,000 habitant. The groups with
highest risk were children under one year and elderly over 65 years with total rates of 10.5 and 20.9/ 10,000
habitant respective. The jurisdictions of Guachochi and Creel (mountain area) present the highest rates, 5.32 y
4.24/ 10,000 habitant. The figures show considerable decrease, in relation with the results of 1990. The extremes
of the life are still the risk groups. The dates give elements for the orientation of the policies of alimentary
assistance in the state.
Key words: malnutrition, mortality, multiple causes.
Referencias
1.
SINAIS
(Sistema
Nacional
Mortalidad. http://www.salud.gob.mx.

de

Información

en

Salud).

2004.

Estadísticas

de

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Epidemiológico 11 (1): 1 – 9.
3. OPS. 1990ª. Mortalidad Según Criterios de Evitabilidad. Cuba. Boletín Epidemiológico. 11 (1): 9 – 14.
4. Aguilar C.M, R. M. Portillo S,. L. H. Sanín A y O. Urita S. 1993. Mortalidad Asociada a Deficiencias en la
Nutrición por Causa Múltiple. Estado de Chihuahua. 1990. Tesis para obtener el titulo de Licenciatura en
Enfermería. Facultad de Enfermería. Universidad Autónoma de Chihuahua. Chihuahua, Chih. México.
5. Tolentino Macias B. 1995. Epidemiología de la Mortalidad Por Infecciones Intestinales en el Estado de
Chihuahua 1980 – 1989. Tesis para Obtener el grado de Lic. Enfermería. Chihuahua Chih. FEN – UACH.
6. Bustamante-Montes P; R Villa-Romero A; M. A Lezana-Fernández; R Fernández de Hoyos; H.V. BorjaAburto V; A Lona-Zamora; R Rascón Pacheco. 1991. El Análisis de la Desnutrición como Causa Múltiple de
Muerte. Salud pública de México 33 (5): 475 –481.
7. Bustamante-Montes P., M. A Lezana-Fernández; R Fernández-de Hoyos; R Villa-Romero .A.; V. H. BorjaAburto. 1990. El Análisis de la Mortalidad por Causa Múltiple; Un Nuevo Enfoque. Rev. Salud Pública de México.
32 (3): 309 - 319.
8. Aguilar C.M, et al Op. cit.
9 CIE 10. 1996. Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas relacionados con la salud.
Oficina Sanitaria Panamericana, Oficina Regional de la OMS. Décima revisión. Volúmenes 1 y 2.
10 SSA. 2000. Progresa Programa de Educación, Salud y Alimentación Componente de Salud / Prontuario
Operativo para Personal de Salud. Secretaria de Salud. México DF.
11 CIE 10, Op. cit.
12. Bustamante-Montes P., et al Op. cit
13. SSA, Op. cit
14. INEGI. 2001. Estadísticas del Sector Salud y Seguridad Social. Cuaderno No.
18,19, 33.

17 y 18. México. Pág.15,

�15. Idem.
16. SSA, Op. cit
17. Aguilar C.M, et al Op. cit.
18. Idem.
19. SSA, Op. cit
20. INEGI, Op. cit
21. Kaufer - Horwitz M. 2001. La Nutrición en México en los albores del siglo XXI en: [E. Casanueva, M Kaufer
- Horwitz, AB Perez Lizaur, P. Arroyo] Nutriología Médica. 2da. Edición. México DF. Editorial Panamericana.
Pág. 21-39.
22. Aguilar C.M, et al Op. cit.
23. SSA, Op. cit
24. Secretaría de Fomento Social de Gobierno del Estado de Chihuahua. 2002. Programa de asistencia
alimentaria. Coordinadora Estatal de la Tarahumara. Chihuahua, Chih, México..
25 Aguirre de M. P. 2002. Cuarto informe de actividades. Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del
Estado de Chihuahua. 1. Atención Social. Alimentación. Talleres Gráficos. Gobierno del Estado. Chihuahua,
Chih, México
26. Aguilar C.M, et al Op. cit
27. Kaufer – Horwitz, M, Op. cit
28. Aguilar C.M, et al Op. Cit
29. OPS. 1990, Op. cit.
30. OPS. 1990ª. Op.cit.
31. INEGI. 2001
32. Casanueva E. M. Kaufer – Horwitz, A.B. Perez Lizaur y P. Arroyo 2001Nutriología Médica. 2da. Edición.
México DF. Editorial Panamericana. 719 pp
33. Aguilar C.M, et al Op. cit.
34. SSA, Op. cit
35. Secretaría de Fomento Social, Op. cit
36. Aguirre de M. P., Op. cit.
37. Mahan, L. K. y S. Escote-Stump. 1995. Nutrición y Dietoterapia de Krause. Editorial McGraw Hill
Interamericana. 8va Edición México DF 1207 pp

�38.
Gobierno
del
Estado
de
Chihuahua
Gobierno (http://www.chihuahua.gob.mx/cies/ 2002).

2002.

Segundo

y

Tercer

Informe

de

39. Mahan, L. K. y S. Escote-Stump., Op. cit.
40. Aguilar C.M, et al Op. cit.
41. Ávila-Curiel A; Chávez-Villasana A; Shamah-Levy T; Madrigal-Fritsch H; La Desnutrición Infantil en el Medio
Rural Mexicano: Análisis de las Encuestas Nacionales de Alimentación. Salud Pública de México. 35 (6): 658666. 1993.
42. Casanueva E. et al., Op. Cit.
43. Mahan, L. K. y S. Escote-Stump., Op. cit

�EVALUACIÓN DE LA CALIDAD MICROBIOLOGICA DE HELADOS
CASEROS EN MERIDA / VENEZUELA
Yolima
Rosales
y
Cándida
Díaz
Laboratorio de Microbiología de Alimentos - Departamento de Microbiología y Parasitología - Facultad de
Farmacia
y
Bioanálisis.
Universidad
de
los
Andes
Mérida
Venezuela.
E-mail: yolima@ula.ve y candidad@ula.ve
Introducción
Las enfermedades transmitidas por los alimentos (ETA), representan uno de
los principales problemas que originan alteraciones en la salud de los
consumidores, tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de
desarrollo (1,2).
Los agentes etiológicos que originan las ETA y los alimentos involucrados en
las mismas son muy diversos. El helado elaborado con leche es considerado
uno de los derivados lácteos de mayor consumo, por ser fuente de proteínas,
carbohidratos, lípidos y minerales, pero, al mismo tiempo, puede actuar como
vehículo de microorganismos, incluyendo agentes patógenos (3,4), cuando se
expone a condiciones higiénicas inadecuadas tanto la materia prima como
durante su elaboración.
En diferentes décadas se han reportado brotes epidémicos en los que han estado involucrados los helados,
entre
los
que
destacan
como
agentes
etiológicos: Salmonella, Campylobacter, Listeria, Yersinia y Staphylococcus aureus, entre otros (3,4,5). Así
mismo, diversos estudios han detectado la presencia de estos patógenos en el producto (6-10).
Aun cuando, comparados con otros alimentos, los helados de elaboración industrial están menos vinculados
con brotes epidémicos, por el perfeccionamiento de las técnicas de fabricación, los riesgos de contaminación
microbiológica siempre están presentes, por depender ésta de la carga microbiana de los ingredientes y de las
condiciones operativas en las diferentes fases de su elaboración (11). A pesar de que los microorganismos no
son capaces de crecer en el helado que es almacenado en adecuadas condiciones de congelación, pueden
sobrevivir durante mucho tiempo en el producto (12).
Los riesgos microbiológicos aumentan considerablemente en los helados de fabricación artesanal, doméstica o
casera, particularmente si se toma en cuenta que en nuestro medio muchas personas, sin tener los mínimos
conocimientos de higiene y manipulación de alimentos, se aventuran a realizar esta actividad, como una manera
de percibir ingresos para el sostén de la familia.
Según varios investigadores, con pocas excepciones, la mayoría de los brotes por helados han ocurrido con
aquellos preparados en el hogar. La ausencia de control higiénico en la materia prima y en cada una de las
fases de elaboración, puede conducir a contajes microbianos elevados y a potenciales problemas de salud
pública (13).
Se observó que los helados objeto de estudio, eran comercializados en los mismos sitios de elaboración (casas
de familia), en pequeños vasos de plástico, destapados y almacenados para la venta en el congelador del
refrigerador doméstico, utilizado para conservar otros alimentos de la dieta diaria.
Tomando en cuenta las características de elaboración y almacenamiento de estos helados, y considerando que
los mismos son consumidos mayoritariamente por la población infantil, el presente trabajo estuvo dirigido a
conocer su calidad higiénico-sanitaria a través de la determinación cuantitativa de bacterias aerobias mesófilas,
coliformes totales, coliformes fecales, Staphylococcus aureus, mohos y levaduras.
Materiales y Métodos
Muestra

�Se analizó un total de 40 unidades muestras de helado casero sabor a mantecado, preparado con leche,
provenientes de dos lugares de elaboración en la ciudad de Mérida.
Metodología
Las muestras se descongelaron a 40°C por 15 minutos. De cada unidad muestra se midieron 10 ml. y se preparó
la dilución 10-1 con 90 ml de agua peptonada al 0,1%. A partir de esta primera dilución, se realizaron diluciones
decimales en agua peptonada al 0,1% hasta 10 -3. Las diluciones se sembraron en diferentes medios de cultivo
para la determinación cuantitativa de los microorganismos a investigar, según los procedimientos de la APHA
(14), de la siguiente manera: bacterias aerobias mesófilas en Agar Plate Count a 30°C; coliformes y coliformes
fecales en Caldo Lauril Sulfato, para la prueba presuntiva, y en Caldo Lactosa Bilis Verde Brillante para la
confirmación, a 35 ºC y Caldo EC a 44ºC, respectivamente; S. aureus en Agar de Baird Parker con incubación
a 35º y confirmación de las colonias sospechosas con la prueba de la coagulasa; los mohos y levaduras en
Agar Papa Dextrosa a pH 3,5 con Ácido Tartárico al 10%, incubando a 25ºC. Se realizaron los cálculos
correspondientes, para expresar los resultados de los contajes en placa como unidades formadoras de colonia
por mililitro (UFC/ml) y las determinaciones por tubos múltiples, como número más probable por mililitro
(NMP/ml).
Determinaciones Estadísticas
Se utilizó el programa Excel® 2000 de Microsoft®.
Resultados
Al no contar con criterios microbiológicos nacionales para helados caseros, y tomando en cuenta los riesgos
que representan estos productos para la salud de los consumidores, se tomaron como valores de referencia los
de la norma venezolana COVENIN (15) para helados de fabricación industrial sin agregados, que establece
para bacterias aerobias mesófilas m = 104 y M = 2,5x105 (UFC/g); para coliformes m = 9 y M = 93 NMP/g ó 100
UFC/g; para coliformes fecales m = &lt; 3 (NMP/g); Staphylococcus aureus m = 102 y M = 103 (UFC/g); mohos m
= 102 y M = 103; levaduras m = 102 y M = 103.
Se encontró un promedio de bacterias aerobias mesófilas de 5,7x104 (UFC/ml) con rango entre 1,3x103 y
3,2x105; sólo 1 muestra (2,5%) fue ligeramente superior a 2,5x 105 ( Ver Tablas 1 y 2).
Tabla 1. Valores promedio y rango de bacterias aerobias mesofilas, coliformes, coliformes fecales,
estafilococos, mohos y levaduras

Microorganismos

Promedio

Valor menor

Valor mayor

5,7x 104

1,3x103

3,2x105

Coliformes (NMP/ml)

803

23

&gt; 1100

Coliformes fecales (NMP ml)

188

&lt;3

&gt; 1100

&lt; 1,0x102

&lt; 1,0x 102

&lt;1,0x102

Mohos (UFC/ml)

1,7x103

&lt; 1,0x10

1,3x104

Levaduras (UFC/ml)

5,0x104

&lt;1,0x10

1,3x105

Bacterias aerobias mesófilas
(UFC/ml)

Estafilococos (UFC/ml)

Tabla 2. Frecuencia de bacterias aerobias mesofilas (UFC/ml)
INTERVALO

FRECUENCIA ABSOLUTA

FRECUENCIA RELATIVA (%)

1,0 x 102 - 1,0 x103

0

0

�1,1 x 103 - 1,0 x104

11

27,5

1,1x104 - 1,0x105

23

57,5

1,1x 105 - 2,5x105

5

12,5

&gt; 2,5x105

1

2,5

TOTALES

40

100

Los coliformes totales se consiguieron en el 100% de los helados estudiados, con un promedio de 803 (NMP/ml)
y rango de 23 a &gt; 1100, el 92,5% de las muestras presentó NMP/ml mayor a 93 y de este porcentaje el 55% fue
&gt; 1100 (Ver Tablas 1 y 3).
Tabla 3. Frecuencia de coliformes totales (NMP/ml)

INTERVALO

FRECUENCIA ABSOLUTA

FRECUENCIA RELATIVA
(%)

Menos 3

0

0

3-9

0

0

9 - 93

3

7,5

93 - 1100

15

37,5

MAS 1100

22

55

TOTALES

40

100

Los coliformes fecales estuvieron en el 50% de las muestras, con un promedio de 188 (NMP/ml) y rango de &lt; 3
a &gt; 1100, destacando un 12,5% con &gt; 1100 (Tablas 1 y 4).
Tabla 4. Frecuencia de coliformes fecales (NMP/ml)

INTERVALO FRECUENCIA ABSOLUTA FRECUENCIA RELATIVA(%)
MENOS de 3

20

50

3-9

0

0

9-93

10

25

93 - 1100

5

12,5

MAS 1100

5

12,5

TOTALES

40

100,0

No se detectó en ninguna muestra S. aureus (Ver Tabla 1). Se encontraron mohos en el 87,5% de los productos
analizados, con promedio de 1,7x103 (UFC/ml) y rango entre &lt; 1,0x10 y 1,3x104 y 30% superior a 103 (Ver
Tablas 1 y 5).
Las levaduras estuvieron en el 65% de los helados con un promedio de 5,0x104 (UFC/ml) y un rango de &lt;1,0x10
a 1,3 x105, encontrándose por encima de 103 en el 42,5% de las muestras (Tablas 1 y 6).
Tabla 5. Frecuencia de mohos (UFC/ml)

�INTERVALO

FRECUENCIA
ABSOLUTA

FRECUENCIA
RELATIVA (%)

&lt; 1 x 10

5

12.5

1,0 x 10 - 1,0x102

10

25

1,1 x 102 - 1,0 x103

13

32,5

1,1 x 103 - 1,0 x104

11

27,5

1,1 x 104 - 1,0 x105

1

2.5

TOTALES

40

100

Tabla 6. Frecuencia de levaduras (UFC/ml)
INTERVALO

FRECUENCIA ABSOLUTA

FRECUENCIA RELATIVA (%)

&lt; 1 x 10

14

35

1,0 x 10 - 1,0 x102

2

5

1,1 x 102 - 1,0x103
1,1 x

103

1,1 x

104

7

17,5

- 1,0

x104

14

35

- 1,0

x105

2

5

105

1

2.5

TOTALES

40

100

&gt;1,0 x

Discusión
El contenido de bacterias aerobias mesófilas detectado, no permitió establecer la magnitud de riesgo del
producto, por cuanto el 97,5% de los helados no sobrepasaron el valor M de la norma venezolana (2,5x105); sin
embargo, al considerar el contenido de coliformes totales en el 92,5% de las muestras con valor superior a 93
NMP/ml y coliformes fecales en el 50%, se revela que estos productos son de alto riesgo para la salud.
Los coliformes constituyen un grupo bacteriano heterogéneo, con especies de origen intestinal y no intestinal,
por lo que no necesariamente tienen relación directa con una contaminación fecal y, en consecuencia, no están
directamente relacionados con la presencia de patógenos intestinales (16). La alta carga de coliformes totales
indica que el producto estuvo bajo condiciones que lo pudieran convertir en un peligro para la salud del
consumidor, por la posibilidad de que esas condiciones permitieran la contaminación, supervivencia y
proliferación de patógenos para los humanos (17,18). Estos datos fueron inferiores a los encontrados por
Bustillos en el año 2000 en esta ciudad (19) en helados artesanales de sabor a mantecado, en los que los
coliformes totales se presentaron en el 67,5% de 40 muestras analizadas con valor superior a 100 UFC/g.
Los coliformes fecales, representados fundamentalmente por E. coli, deben estar ausentes en estos productos;
el hecho de haber conseguido en el 50% de las muestras con estos indicadores de contaminación intestinal,
representan un alerta de la presencia de enteropatógenos, corroborando las sospechas de las escasas
condiciones sanitarias de estos productos y coincidiendo, aunque en menor cuantía, con la contaminación fecal
encontrada por Meza en 1999 (20) en helados artesanales en los que el 80% tenía enterococos por encima de
102UFC/g. Estos resultados fueron inferiores a los obtenidos por Arias y Antillon (21) en Costa Rica, quienes
reportaron el 100% de los helados caseros contaminados con coliformes fecales, y superiores a los hallados
por Kruy y col. en el 2001 (22) en helados de venta ambulante en el 30% de las muestras con este grupo
bacteriano.
No se detectó S. aureus, coincidiendo con los resultados de Maifreni y col. (23) en Italia y similares a los de Von
y col. en Argentina (24), quienes los consiguieron en bajo número (2-10 UFC/g), sólo en 2 de 47 muestras. La

�ausencia de estafilococos, no descarta la posibilidad de la presencia de alguna de las enterotoxinas, por ser
éstas termoestables, pues se desconoce si la mezcla de estos productos antes de la congelación estuvo bajo
condiciones que permitieron su reproducción.
Un medio ambiente descuidado, influye negativamente sobre la calidad de los helados, pues el aire y el suelo
pueden aportar grandes cantidades de microorganismos (25), así como el uso de agua no potable (26 ).
La carga elevada de mohos y levaduras en un importante número de muestras, refleja que se pudieran haber
dado condiciones de salubridad inapropiadas en los ingredientes utilizados, en el ambiente de preparación y
expendio de los helados y, probablemente, deficiencia en la limpieza de los utensilios.
No se pudieron averiguar las características de elaboración en cuanto a la relación tiempo/temperatura aplicada
para mezclar los ingredientes, que pudiese establecer una comparación con la pasteurización aplicada a los
helados de fabricación industrial.
Conclusiones
Se consiguió una calidad higiénico sanitaria muy deficiente al encontrarse el 92,5% de las muestras estudiadas
con coliformes en cuantía superior al criterio m y el 50% con coliformes fecales.
Estos helados representan un alto riesgo para la salud de los consumidores, particularmente para la población
infantil.
Los resultados obtenidos permiten corroborar que la falta de educación sanitaria en el personal para la
preparación y manejo higiénico de alimentos, influye directamente en la baja calidad microbiológica de los
mismos.
Las deficiencias sanitarias detectadas, reclama la necesidad urgente de implementar el análisis de peligros y
de riesgos en las diferentes etapas de elaboración de estos productos para aplicar medidas correctivas de
control.
Se recomienda, solicitar a las autoridades locales, establecer programas de educación sanitaria y capacitación
apropiada para las personas que se dedican a esta actividad. Así como fortalecer los laboratorios de análisis
de alimentos locales, para trabajar en coordinación con la Red de Laboratorios auspiciados por la OPS, con la
finalidad de servir de soporte analítico a los programas de Buenas Prácticas de Fabricación.
Resumen
Las enfermedades originadas por la ingesta de alimentos contaminados con agentes infecciosos o toxigénicos
representan un problema de salud que afecta a todos los países del mundo. Diversos estudios han reportado a
los helados como vehículo de agentes patógenos y vinculados a brotes epidémicos de enfermedades
transmitidas por alimentos (ETA).
Con la finalidad de conocer la calidad higiénico-sanitaria de los helados caseros de sabor a mantecado
elaborados con leche, comercializados en la ciudad de Mérida, Venezuela, se analizaron un total de 40 muestras
procedentes de dos lugares de venta. Aplicando la metodología de referencia, se investigó cuantitativamente
bacterias aerobias mesófilas (BAM), coliformes totales (CT), coliformes fecales (CF), Staphylococcus
aureus (SA), Mohos (MO) y Levaduras (LE). Las BAM se consiguieron en un rango de 1,3x103 a 3,2x105 UFC/ml
con un promedio de 5,7x104; los CT se presentaron entre 23 y &gt; 1100 NMP/ml con un valor promedio de 803;
los CF estuvieron entre &lt;3 y &gt; 1100 NMP/ml con una media de 188; el SA no se detectó en ninguna muestra;
los MO se presentaron entre &lt;1,0x10 y 1,3x104 UFC/ml con un promedio de 1,7x103 y las LE estuvieron entre
&lt;1,0x10 y 1,3x105 UFC/ml con un valor promedio de 5,0x104. Al no contar con criterios microbiológicos
nacionales para helados caseros y por considerar los factores de riesgo para la salud del consumidor de estos
productos, los datos obtenidos en cada una de las determinaciones se compararon con los límites
microbiológicos del país para helados de elaboración industrial, encontrándose un elevado porcentaje de las
muestras no aptas para consumo, por presentar coliformes totales con valor mayor a 93 NMP/ml en el 92,5%
de las mismas y 50% con coliformes fecales. Se concluye que estos productos presentaron una calidad higiénico
sanitaria muy deficiente y constituyen un riesgo para la salud de los consumidores por la posibilidad de la

�presencia de enteropatógenos, pues sólo el 7,5% cumplió con los requisitos microbiológicos de aptitud para
consumo.
Palabras clave: helado, agentes patógenos
Abstract
Diseases originated by ingestion of foods contaminated by infectious or toxigenic agents represent a health issue
affecting all the countries worldwide. Research have reported ice creams as vehicle of pathogenic agents and
they have been linked to epidemic buds of diseases transmitted by foods (ETA). In order to know the hygienicsanitary quality from homemade vanilla’s ice cream elaborated using milk, 40 samples coming from two sale
places in the city of Mérida, Venezuela, were analyzed. By applying the reference methodology -in a quantitative
way- mesophile aerobic bacteria (BAM), total choliforms (CT), fecal choliforms (CF), Staphylococcus
aureus (INC), Molds (MO) and Yeasts (HIM) were investigated. BAM were found in a range from 1,3x103 to
3,2x105 UFC/ml, with an average of 5,7x104; CT were among 23 and &gt; 1100 NMP/ml, with an average value of
803; the CF were among &lt; 3 and &gt; 1100 NMP/ml, with 188 of average; INC were not detected in any sample;
MO were found among &lt; 1,0x10 and 1,3x104 UFC/ml with an average of 1,7x103; and HIM were among &lt;
1,0x10 and 1,3x105 UFC/ml, with an average value of 5,0x104. Because the lack of microbiological criteria for
homemade ice creams and taking into account the factors of risk for consumer health, the data obtained from
each one of the trials were compared with the microbiological standards for manufactured ice creams in
Venezuela, resulting in a high percentage of the samples not suitable for consumption. The value of the samples
of total choliforms was higher to 93 NMP/ml to 92,5% of the sample, and 50% to fecal choliforms. Thereby, these
products showed a very faulty sanitary hygienic quality stating a risk for consumer health due to the possibility
of the presence of enteropathogens. Only 7,5% fulfilled the microbiological requirements for safe consumption.
Key words: Ice cream, pathogenic agents.
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�INFECCIÓN DE Triatoma recurva POR Trypanosoma cruzi EN UN
CAMPAMENTO MINERO DE URIQUE, CHIHUAHUA (MEXICO)
Angel
Facultad
de
Medicina,
E-mail: alicon@uach.mx

Universidad

Licón
Autónoma

de

Chihuahua

(Chihuahua,

Trillo.
México)

Introducción
La enfermedad de Chagas o Tripanosomosis Americana se
encuentra ampliamente distribuida en el Continente Americano, es
endémica en 21 países, con reportes a principios de los años
noventa de 16-18 millones de personas infectadas y 100 millones
(25% de la población de América Latina) en riesgo de contraerla (1);
aunque actualmente se consideran a unos 12 millones de personas
infectadas debido a las medidas de control implementadas (2). La
enfermedad de Chagas ha sido demostrada desde los Estados
Unidos de Norteamérica (EEUU) hasta Chile y Argentina. El Banco
Mundial considera a este padecimiento como la enfermedad
parasitaria más grave de América (3).
En el Norte de México y sur de EEUU los casos de enfermedad de Chagas autóctonos han sido escasos, sin
embargo, existen datos en la literatura acerca de la presencia de los insectos vectores (Hemiptera:Reduviidae)
en 27 estados de la Unión Americana, y en todos los estados de la República Mexicana. Más aún, se han
reportado triatominos colectados desde el estado de Maryland hasta el norte de México infectados
con Trypanosoma cruzi, así como ratas de campo, zarigüeyas, armadillos, y otros mamíferos naturalmente
infectados con este protozoario (4).
En el suroeste del Estado de Chihuahua, cerca del límite con los Estados de Sonora y Sinaloa, se encuentra un
área conocida como la Zona de Barrancas de la Sierra Tarahumara donde se han reportado aislamientos de
triatominos infectados por T. cruzi (5, 6). En esta región se localiza el Municipio de Urique, y la comunidad de
El Realito de dicho municipio, en la cual se reporto en un campamento minero picaduras al personal por
triatominos. Ante esto se propuso determinar la probable infección por T. cruzi en artrópodos triatominos
colectados y su posible transmisión a las personas expuestas a sus picaduras
Material y Métodos
El municipio de Urique es colindante con el Estado de Sinaloa, y con los municipios de Bocoyna, Batopilas,
Guachochi y Guazapares en Chihuahua (México). Urique tiene una superficie de 3,968.60 km², lo cual
representa el 1.61% de la superficie del Estado de Chihuahua (Ver Figura 1), y cuya particularidad climática es
semihúmedo cálido, con una temperatura máxima de 46.3°C, y una temperatura mínima de 1°C. Su
precipitación pluvial media anual es de 781.7 milímetros, con un promedio anual de 77 días de lluvia y una
humedad relativa del 75% (7). En el mes de agosto de 2001, personal de la Compañía Minera Kennecott S.A.
de C.V., trabajando en El Realito (27° 14’ Norte y 107° 50’ Oeste), comunidad localizada al sur del municipio de
Urique, cerca de la desembocadura del río del mismo nombre con el Río San Miguel (8), donde se reporto que
los trabajadores sufrieron picaduras por triatominos en su campamento.
La captura de triatominos. se realizó en el campamento de la Compañía Minera Kennecott, en El Realito (Ver
Figura 1), en la fecha manifestada antes, teniendo cuidado de no manipular los insectos con la mano desnuda.
Los especimenes se colectaron vivos en cajas de cartón y se transportaron a la Ciudad de Chihuahua para el
estudio de laboratorio en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuahua. La identificación
taxonómica de los vectores se efectuó de acuerdo a las claves morfológicas de Lent y Wygodzinsky (9).
Figura 1. Municipio de Urique, Chihuahua. A. Estado de Chihuahua localizado al Norte de la República
Mexicana (Color blanco). B. Inserto del Municipio de Urique, mostrando los ríos Urique y San Miguel.
Cerca de la confluencia de ambos ríos, al sur de la cabecera municipal, y casi en los límites con el Estado
de Sinaloa, se localiza El Realito.

�La determinación de la infección por Trypanosoma cruzi en los triatominos colectados se realizó en forma directa
por medio de la observación microscópica de materia fecal, obtenida por compresión abdominal de los
ejemplares, al detectar formas de epimastigotes y tripomastigotes metacíclicos. Para la identificación de
Trypanosoma cruzi, se utilizaron los siguientes criterios morfológicos y biológicos: Infectividad en triatominos;
crecimiento en medios de cultivo bifásicos (Agar base sangre con 5% de sangre de conejo fresca y caldo de
peptona) a 27°C, desarrollando formas de epimastigote y tripomastigote metacíclico de cultivo; e infectividad en
ratones jóvenes induciendo la presencia de trypomastigotes sanguíneos y nidos de amastigotes en miocardio
(10).
Al personal de la Compañía Minera expuesto a picaduras de los triatominos, se les practicaron pruebas
serológicas comerciales de ELISA para determinar Inmunoglobulina M (Ig M) e inmunoglobulina G (Ig G)
contra T. cruzi, indicadores de una probable infección por el parásito (11). Las personas expuestas, tres varones
de edades comprendidas entre los 32 y los 64 años de edad, tenían 45 días aproximadamente de haber sido
picadas por los insectos. Las muestras sanguíneas fueron procesadas en un laboratorio particular de la Ciudad
de Chihuahua (Chihuahua, México)
Resultados
Se recolectaron un total de siete triatominos adultos en el campamento minero, los cuales fueron clasificadas
comoTriatoma recurva (Ver Figura 2).
En la observación microscópica del contenido fecal de dos de los triatominos, se encontraron formas flagelares
de epimastigotes y tripomastigotes metacíclicos (Ver Figura 3 A).
Figura 2. Ejemplar adulto macho de Triatoma recurva.

�Las muestras de heces con los flagelados, infectaron a ratones BALB/c, los cuales presentaron tripomastigotes
sanguíneos a los 15 días postinoculación, concordando con el inicio de la parasitemia en la fase aguda de la
enfermedad de Chagas. Por otro lado, los medios de cultivo bifásicos inoculados con las muestras de heces de
los triatominos mostraron el crecimiento activo de los parásitos en formas de epimastigotes y tripomastigotes
metacíclicos (Ver Figura 3 B).
Figura 3. Trypanosoma cruzi. A. Forma de epimastigote en muestra de heces de triatomino. B. Formas
de epimastigotes (derecha) y un tripomastigote metacíclico de cultivo (izquierda), crecidos en medios
bifásicos. Tinción de Giemsa. 1000 X.

Respecto a las serologías practicadas a las tres personas expuestas a las picaduras de los triatominos,
mostraron resultados negativos tanto para Ig M como para Ig G. Los valores de las diluciones del suero de las
personas resultaron con valores menores a 1:20 para Ig M, y menores a 1:16 para Ig G, lo cual representa,
según el ensayo utilizado, que los individuos no presentaron anticuerpos contra el parásito y por lo tanto, no se
encontraron infectados.
Discusión

�Las Iniciativas de los países del Cono Sur, Andinos y Centroamericanos, tendientes a controlar la transmisión
de la Enfermedad de Chagas en Latinoamérica, se centran en el ataque de los vectores con insecticidas y en
la detección de donadores de sangre seropositivos, con resultados muy alentadores en varios de ellos (12). En
México no se han implementado aún las estrategias a nivel nacional para incorporarse a dichas iniciativas, y los
datos que se tienen respecto a la enfermedad, sus vectores y epidemiología no son completos (13). Aunque
existe un estudio serológico para detectar anticuerpos contra T. cruzi, realizado entre 64,969 donadores y
candidatos a donar de 18 bancos de sangre del país, en donde el Estado de Chihuahua resultó con la
seroprevalencia más baja (0.2%) (14), esos datos no reflejan la realidad que se podría tener en el medio rural
chihuahuense, sobre todo en la zona de las barrancas donde el acceso a las comunidades no es fácil.
Triatoma recurva, presente en los Estados de Chihuahua, Sonora y Sinaloa (15, 16), ha sido descrito como un
vector con hábitos silvestres (17), pero la invasión de sus espacios naturales por el hombre y animales
domésticos ha permitido que se colecten ejemplares en los domicilios y peridomicilios de los habitantes de la
región, aunque todavía sin llegar a colonizar dentro de ellos. En los Estados de Jalisco, Nayarit, Colima y
Sonora, se ha reportado la presencia de los vectores Triatoma rubida y Triatoma longipennis (también presentes
en la zona de estudio), como insectos en vía de adaptación a colonizar la vivienda humana y como importantes
transmisores de la Enfermedad de Chagas (18, 19, 20, 21). Es indudable por lo tanto, que desconocemos la
situación real de la Enfermedad de Chagas en el Estado de Chihuahua (México), por lo que se requiere realizar
un estudio minucioso de colecta de triatominos para realizar un mapeo sobre las especies presentes en las
diversas regiones estatales, su probable infección por T. cruzi y estar alertas sobre la domiciliación que algunos
vectores han mostrado en otros lugares del país.
Conclusiones
El hallazgo de triatominos infectados por el parasito T. cruzi en el Municipio de Urique, Chihuahua, pone de
manifiesto la presencia del ciclo silvestre del parasito, lo cual junto con las experiencias contadas por la
población de sufrir frecuentes picaduras por estos insectos, señalan que existen las condiciones naturales para
que la tripanosomosis pueda transmitirse a los animales domésticos y al hombre.
Un estudio epidemiológico basado en la búsqueda de T. cruzi en los triatominos que habitan en la Sierra de
Chihuahua, y el rastreo serológico en la población residente, permitirá conocer la presencia e importancia de
esta parasitosis en nuestra entidad actualmente.
Agradecimientos
Se agradece al Dr. Rodrigo Zeledón por realizar la clasificación de los triatominos.
Resumen
La enfermedad de Chagas o Tripanosomosis Americana es causada por el parásito Trypanosoma cruzi, que es
transmitido al hombre por medio de las heces de vectores triatominos. En el Norte de México y Sur de los
Estados Unidos de Norteamérica se han reportado muy pocos casos autóctonos de esta enfermedad. En las
Barrancas de la Sierra Tarahumara en el Estado de Chihuahua, en México, se comparten ecosistemas con los
Estados de Sonora y Sinaloa, en donde se ha descrito el aislamiento de triatominos infectados con T. cruzi. En
esta región se encuentra la comunidad de El Realito, en el Municipio de Urique, donde se realizó este estudio.
El objetivo de esta investigación fue determinar la infección por T. cruzi en triatominos capturados en un
campamento minero en El Realito, Chihuahua, la caracterización de los insectos, así como la determinación
serológica de una probable infección a trabajadores que sufrieron picaduras por los triatominos. Los resultados
muestran la presencia de T. cruzi en ejemplares adultos de Triatoma recurva, así como ensayos negativos en
las pruebas de ELISA efectuadas a 3 trabajadores. El hallazgo de triatominos infectados por T. cruzi en el lugar
de estudio, pone de manifiesto la presencia del ciclo silvestre del parásito en la región. Lo anterior debe
ponernos alerta y estimularnos para realizar estudios epidemiológicos en toda la Baja Sierra Tarahumara, que
permitan hacer una determinación de la situación real que el parásito presenta en el Estado de Chihuahua.
Palabras Clave: Triatoma recurva, Trypanosoma cruzi, Enfermedad de Chagas.
Abstract

�Chagas’ disease or American Tripanosomosis is caused by the parasite Trypanosoma cruzi. The parasite is
transmited to man by feces of triatomines vectors. In North of Mexico and South of United States of America had
been described a very few autochthonous cases of disease. The Breaks from Sierra Tarahumara in the State of
Chihuahua, in Mexico, have similar ecosystems like States of Sonora and Sinaloa, where it had been reported
the isolation of triatomines infected by T. cruzi. In this region is located the community of El Realito, in Municipality
of Urique, where this study was made. The objective of this research was to determine the T. cruzi infection of
captured triatomines in a mining camp in El Realito, Chihuahua, make a characterization of insects, and serologic
determination of infection to workers that were bitted by triatomines. The results obtained shown the presence
of T. cruzi in adult specimens of Triatoma recurva, and negative proof in ELISA tests to three workers. The
finding of infected triatomines by T. cruzi in study area, demonstrate the patent wild cycle of the parasite in the
region. This situation must us to be alert and make epidemiological studies in all Baja Sierra Tarahumara, to let
us know a real situation of the presence of this parasite in the State of Chihuahua.
Key words: Triatoma recurva, Trypanosoma cruzi, Chagas Disease
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15. Zarate L. G. and R. J. Zarate. 1985. A checklist of the Triatominae (Hemiptera:Reduviidae) of Mexico. Int. J.
Entomol. Vol. 27 No.1-2:102-127.
16. Galvao C., R. Carcavallo., D. Da Silva and J. Jurberg. 2003. A checklist of the current valid species of the
subfamily Triatominae Jeannel, 1919 (Hemiptera, Reduviidae) and their geographical distribution, with
nomenclatural and taxonomic notes. Zootaxa. Vol. 202:1-36.
17. Zeledón, R. And J. E. Rabinovich. 1981. Chagas’ Disease: An ecological appraisal with special emphasis on
its insect vectors. Ann. Rev. Entomol. Vol. 26:101-133.
18. Paredes E. A., et al., Op cit
19. Martinez Ibarra J. A., Barcenas Ortega N. M., Nogueda Torres B., Alejandre Aguilar R., Rodríguez M. L.,
Magallon Gastelum E., Lopez Martinez V., Romero Nápoles J. 2001. Role of two triatoma
(Hemiptera:Reduviidae:Triatominae) to man in the West COSAT of Mexico. Mem. Inst. Oswaldo Cruz. Vol.
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20. Espinoza Gomez F., Maldonado Rodriguez A., Coll Cardenas R., Hernandez Suarez C. M. Fernandez Salas
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21. Coll Cardenas R., Espinoza Gomez F., Maldonado Rodríguez A., Reyes Lopez P. A., Huerta Viera M., Rojas
Larios F. 2004. Active transmisión of human Chagas Disease in Colima Mexico. Mem. Inst. Oswaldo Cruz. Vol.
99:363-368.

�SOMATOLOGIA, CONDUCTAS ALIMENTARIAS Y CONSUMO DE
ALIMENTOS EN ADOLESCENTES DEL INSTITUTO SECUNDARIO DE
LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SALTA (ARGENTINA)
Mónica Couceiro, María Zimmer, Nelly Contreras, Eugenia Villagrán y María Silvia Valdiviezo
CIUNSa (Consejo de Investigaciones). IIENPo (Instituto de Investigaciones en Evaluación Nutricional de
Poblaciones);
de
la
Universidad
Nacional
de
Salta
(Salta,
República
Argentina)
E-mail: couceirm@unsa.edu.ar
Introducción
La adolescencia constituye una etapa biopsicosocial en el desarrollo
humano. Desde el punto de vista biológico, el comienzo de la
pubertad es más temprano en la actualidad que 100 años atrás, como
lo evidencia la aparición cada vez más precoz de la menarca. Los
adolescentes de hoy alcanzan su etapa de desarrollo sexual,
ovulación y capacidad de reproducción mucho antes que los de
antaño. En el área del conocimiento científico en 1911 G. Stanley,
publicó los primeros estudios sistematizados sobre la adolescencia.
En 1942, William Greulich estableció un método científico para
evaluar
el
crecimiento
y
desarrollo
del
adolescente.
Subsecuentemente, James Tanner, publicó la obra fundamental
sobre el crecimiento del adolescente. Desde entonces la explosión de
conocimientos acerca de la adolescencia continúa y se expresa en
numerosos trabajos y publicaciones (1)
La etapa adolescente está caracterizada por cambios corporales significativos, los que están influidos por
condicionantes genéticos y ambientales, que van a determinar en cada uno, el inicio de la pubertad y los
aspectos de su propio crecimiento corporal, por lo tanto, conocer el proceso de desarrollo es un pre requisito
para comprender los aspectos nutricionales de este período de la vida (2)
Si bien en la adolescencia hay pocas enfermedades manifiestas de los tipos que se asocian con la obesidad en
adultos, el sobrepeso y la obesidad durante este período se relacionan con factores de riesgo de enfermedades
vinculadas con la obesidad (3)
Los cambios de la masa corporal, la grasa subcutánea y la grasa corporal total en adolescentes se vinculan
significativamente con variaciones de la presión arterial y concentraciones sanguíneas de lipoproteínas, glucosa
e insulina en muchas poblaciones de paises desarrollados (4). Hay pocos datos acerca de las asociaciones
concurrentes entre el patrón de distribución de la grasa en adolescentes y factores de riesgo de enfermedades
crónicas posteriores, pero algunos estudios muestran la importancia de la grasa del tronco o el abdomen a partir
de los años de la adolescencia (5)
Los cambios en la adiposidad y la distribución de la grasa durante la pubertad son características de la
variabilidad biológica humana y se originan en las interacciones entre los factores genéticos y los ambientales
que ocurren durante el crecimiento. Se sabe que existe una estrecha vinculación entre la maduración sexual y
los cambios de la grasa corporal (6, 7, 8)
Con respecto a la forma y composición del cuerpo humano, es posible cuantificarla a través de la descripción del
somatotipo; si bien sus aplicaciones fundamentales son en el deporte y en el arte, puede ser utilizado en los
estudios de crecimiento y en la evaluación del estado nutricional (9).
El incremento de requerimientos nutricionales durante la adolescencia, a menudo, no se cubre por el estilo de
comidas consumidas. Las dietas contienen grandes cantidades de alimentos que proporcionan calorías vacías
y un inadecuado aporte de algunos minerales y vitaminas necesarios para esta etapa. La nutrición correcta es
una de las necesidades básicas de salud para que la población adolescente pueda desarrollar al máximo su
potencial biológico, por lo tanto el estudio de su alimentación constituye un pilar fundamental en todo proyecto
tendiente a evaluar el crecimiento y desarrollo de los adolescentes en el marco de su atención integral.

�La adolescencia se ha caracterizado en todas las épocas, por ser la etapa en la que el sujeto empieza a recortar
su propia imagen dentro del cuadro familiar, y comienza a definir su identidad en función de ideas, opiniones,
juicios, criterios y valores que siente como propios.
Las necesidades nutricionales durante la adolescencia están directamente relacionadas con los cambios en la
composición corporal, y guardan un vínculo más estrecho con la edad fisiológica, que con la cronológica (10).
Si bien la alimentación del adolescente debe ser suficiente, variada y equilibrada con el objeto de cubrir sus
necesidades energéticas y de nutrientes, no debe dejarse de lado el hecho de que el alimento puede servir
como componente del proceso de individualización y marco de independencia en las decisiones. Debe
recordarse también que las influencias y presiones del grupo y de los modelos adultos pueden modificar los
hábitos de alimentación.
Una nutrición inadecuada puede ser el producto de complejas interacciones entre las necesidades nutricionales,
los factores ambientales y los valores sociales sobre el consumo de alimentos. Aunque la correlación entre
ingesta alimentaria y posteriores diagnósticos clínicos de deficiencias nutricionales es escasa, las prácticas
alimentarias que dan lugar a los estados carenciales limítrofes pueden a su vez interrumpir la secuencia normal
del complejo proceso de crecimiento y desarrollo, alterando gravemente el estado de salud en los años de
adolescencia. El conocimiento de las prácticas alimentarias en los adolescentes, facilitará la formulación de
estrategias en Educación Alimentaria y Nutricional que promuevan hábitos alimentarios adecuados para
alcanzar un completo desarrollo físico y mental que conserve la salud, y prolongue la vida.
En virtud de esto, un grupo de investigadores del Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de
Salta, y del IIENPo (Instituto de Investigaciones en Evaluación Nutricional de Poblaciones) dependiente de la
Facultad de Ciencias de la Salud de la misma Universidad, ubicada al norte de la República Argentina, comenzó
en 1998 un programa de investigación del crecimiento, desarrollo y alimentación de los mismos hasta su
graduación en el año 2003.
Material y Métodos
La población en estudio estuvo constituida por todos los alumnos que ingresaron en 1998 al Instituto de
Educación Media dependiente de la Universidad Nacional de Salta. El ingreso a dicha institución educativa
gratuita, se realiza a partir del 7º año, correspondiente al tercer ciclo de la Educación General Básica,
realizándose por sorteo de los aspirantes, por lo que coexisten jóvenes correspondientes a distintos estratos
socioeconómicos.
De los 100 alumnos que ingresaron, 80 accedieron voluntariamente a formar parte del estudio, contando con la
expresa autorización de sus padres o tutores. Por lo tanto la muestra quedó conformada por el 80% de los
ingresantes (50 mujeres y 30 varones), los que constituyeron las unidades de análisis de la presente
investigación.
1. Estudio antropométrico
Las mediciones antropométricas a los fines de los presentes objetivos fueron: peso y estatura, los que se
tomaron siguiendo las técnicas recomendadas por la OMS (11), y fueron utilizadas en este caso para la
construcción del Indice de Masa Corporal (Peso/talla²), el pliegue cutáneo tricipital fue tomado según técnicas
de Frisancho, aceptadas por la OMS (12), mientras que los diámetros del fémur y del húmero, las circunferencias
de la pierna y del brazo flexionado así como los pliegues cutáneos subescapular, suprailíaco y de la pierna
fueron tomados según técnicas de Heath y Carter (13) y fueron analizadas en conjunto con el peso y la estatura,
al único efecto de la construcción y descripción del somatotipo de los jóvenes.
El equipamiento utilizado fue una balanza para adultos tipo CAM, con capacidad máxima de 160 Kg., que mide
incrementos de 100 gramos; para la estatura se utilizó un estadiómetro de madera; para las circunferencias
se utilizó una cinta métrica de fibra de vidrio de 0,5 cm de ancho, y de 1 metro de longitud. Para los pliegues
cutáneos se utilizó un calibrador de pliegues cutáneos marca HARPENDEN, que ejerce una presión constante
de 10 gramos por mm²; y los diámetros de fémur y de húmero se tomaron con un calibre tipo VERNIER.

�Se analizaron las diferencias de la distribución del somatotipo medio por sexo por medio del test de la Z de
Kolmogorov - Smirnov para dos muestras. A los efectos de las diferencias en el estudio alimentario se utilizaron
pruebas de x², Z de Kolmogorov y pruebas de t.
2. Estudio alimentario
a) En 9° EGB (1999), para la recolección de la información se utilizó un formulario semi estructurado de
frecuencia de consumo cualitativo que constaba en su primer parte de un listado de 151 alimentos agrupados ,
tomándose como base los grupos de alimentos aceptados tras consenso, en el documento EUROCODE, FOOD
CODING SYSTEM . Se utilizó un mes, como unidad de tiempo para medir la frecuencia de consumo de la
dieta habitual de los adolescentes, adaptando la categorización del Cuestionario de Frecuencia de Consumo
Alimentario del National Cancer Institute de Estados Unidos. Las categorías de respuesta oscilaron entre
“Nunca” y “Más de 2 veces al día”. Se consideró la preferencia de cada grupo de alimentos, clasificándola en
“Me gusta mucho”, “Me gusta” y “No me gusta”.
La segunda parte del formulario constaba de 13 preguntas (abiertas y cerradas) tendientes a describir el
comportamiento alimentario referido al número de comidas por día, tendencia a no desayunar ni cenar, y a
realizar colaciones entre horarios; tipo de desayuno, cena y colaciones; tipo de alimentos consumidos fuera del
hogar, exclusión de alimentos de la dieta y formas habituales de preparación de los alimentos.
También se tuvo en cuenta el consumo de complejos vitamínicos, la realización de actividad física y tendencia
a efectuar restricciones alimentarias con el propósito de adelgazar. Se incluyeron preguntas con la finalidad de
valorar conocimientos con respecto a alimentos sanos y perjudiciales para la salud.
Previo a la aplicación del cuestionario en la población, se realizó una prueba piloto en una muestra de
adolescentes de la misma edad concurrentes a otros colegios secundarios. En consecuencia se efectuaron
modificaciones tendientes a mejorar la comprensión del mismo.
El Cuestionario de Frecuencia de Consumo de Alimentos fue autoadministrado por los alumnos, bajo
supervisión de los investigadores. Se llevó a cabo en el mes de Octubre de 1999.
Para el análisis de frecuencia de consumo se agruparon las categorías de respuesta en:






Alta: Más de 2 veces al día; Una vez al día
Media: De 4 a 6 veces por semana; De 2 a 3 veces por semana; Una vez a la semana
Baja: De 2 a 3 veces por mes; Una vez al mes; Rara vez
Nunca
Las preguntas abiertas se analizaron según similitud de respuestas.
b) En el año 2000 (1° año polimodal), se repartieron diarios nutricionales de 3 días a los alumnos en el mes de
setiembre, para ser completado con ayuda de la madre, con el objeto de:
b¹) determinar la adecuación energética, proteica, de vitaminas y de minerales.
b²) Determinar la estructura en macronutrientes de la dieta, estableciendo diferencias por sexo.
El instrumento estuvo compuesto en su primer parte, por un instructivo en el cual se detallaba cómo ser llenado,
incluyendo ejemplos y tablas de medidas de pesos y medidas caseras de alimentos y bebidas. En la segunda
parte se solicitaba la descripción de las comidas principales y las colaciones de los días lunes, miércoles y
sábado. Previo a la aplicación de dicho diario se realizó una prueba piloto en un grupo de adolescentes de la
misma edad concurrentes a otros colegios secundarios. En consecuencia se efectuaron modificaciones
tendientes a mejorar la comprensión del mismo. El diario nutricional fue autoadministrado por los alumnos, con
ayuda de la madre o persona a cargo de su alimentación. Para el análisis de los datos, y a fin de obtener
porcentajes de adecuación de energía, proteínas, calcio, hierro, zinc, vitaminas A; B1; B2; B5 y C se utilizó una
planilla de cálculo Excel 2000 considerando para su cálculo los requerimientos de proteínas y energía de
FAO/OMS/UNU de 1987, y para los otros nutrientes las Recomendaciones de FAO/OMS/RDA de 1991. Para

�determinar la estructura calórica de la dieta se agruparon a los alimentos de acuerdo a la clasificación
presentada en las Guias Alimentarias para la Población Argentina. Las diferencias de consumo se analizaron
mediante la prueba de Kolmogorov Smirnov para detectar posición y forma de la distribución, y luego por la
prueba de t para medias de muestras independientes.
c) En el año 2002 (2° año polimodal) se aplicó una nueva encuesta alimentaria de frecuencia de consumo
cualicuantitativa, derivada de la del año 1999, adaptadando los grupos de alimentos en base a los resultados
obtenidos en los dos estudios anteriores. En ella además se tuvo por objetivo:
c¹) Determinar la percepción y distorsión de la propia imagen corporal y la de sus pares
c²) Comparar el Indice de Masa Corporal (IMC) con la percepción de la imagen corporal.
Para ello se comparó el IMC con los datos de NHANES I (Encuesta de Salud de los Estados Unidos), y se
aplicó un cuestionario sobre percepción de imagen corporal y la de sus pares. La autopercepción , así como la
percepción de los pares se categorizaron en:
* Sobreestimación: cuando la imagen percibida superase en más de dos desvíos estándares a la
Imagen objetiva.
* Sin distorsión : cuando la imagen percibida estuviese entre la objetiva + - 2 Desvíos estándares.
* Subestimación : cuando la imagen percibida estuviese por debajo de 2 Desvíos estándares con
respecto a la imagen objetiva.
Resultados
La muestra en estudio quedó conformada por 80 de los 100 adolescentes que ingresaron al Instituto de
Educación Media de la Universidad Nacional de Salta en el año 1998, y que decidieron voluntariamente formar
parte del estudio. Sus edades se presentan en la Tabla 1.
Tabla 1. Edades de los adolescentes en los diferentes años de estudio. IEM. Salta. 1998/2002
Años de estudio y sexo

EDADES DE LOS ADOLESCENTES
Media Mediana Intervalo de confianza 95 %
Inferior

Superior

Nº Casos
Valores

Mínimo Máximo

1998 varones

12,03

12,07

11,81

12,26

11,10

14,06

30

1998 mujeres

12,10

12,06

12,02

12,19

11,10

13,04

50

1999 varones

13,03

13,07

12,81

13,26

12,10

15,06

30

1999 mujeres

13,10

13,06

13,02

13,19

12,10

14,04

50

2000 varones

14,03

14,07

13,81

14,26

13,10

16,06

30

2000 mujeres

14,10

14,06

14,02

14,19

13,10

15,04

50

2001 varones

15,03

15,07

14,81

15,26

14,10

17,06

30

2001 mujeres

15,10

15,06

15,02

15,19

14,10

16,04

50

2002 varones

16,03

16,07

15,82

16,26

15,10

18,06

30

2002 mujeres

16,10

16,06

16,02

16,19

15,10

17,04

50

Somatotipo Medio

�El análisis del somatotipo medio de los jóvenes muestra que los varones a los 12 años fueron en su mayoría
ectomórficos, comenzando a ganar terreno la mesomorfia a medida que aumenta la edad. En el caso de las
mujeres a los 12 años fueron predominantemente ectomórficas, para al llegar a los 13 años predominar los
somatotipos centrales, es decir aquellos tipos corporales donde no predomina ningún componente sobre otro,
llegando a los 14 años a prevalecer las jóvenes con un equilibrio entre la endomorfia y la mesomorfia, y a partir
de los 15 años predominando ligeramente las endomórficas. El test de la Z de Kolmogorov- Smirnov para dos
muestras demostró diferencias significativas por sexo en todos los años de estudio con valores superiores a
1,80 en todos los casos al 99 % de confiabilidad., siendo significativos según tablas los superiores a 0,153. (Ver
Figura 1)
Figura 1. Distribución del somatotipo medio de adolescentes del IEM. Salta 1998/2002

Patrones alimentarios
a) Preferencias y frecuencia de consumo por grupos de alimentos
En relación a la preferencia por grupos de alimentos, por parte de los adolescentes se observan cambios
solamente en las preferencias por el grupo de cereales y derivados y en el grupo de legumbres, ya que los
primeros pasaron a ser muy preferidos por los adolescentes que en el año 1999 solo tenían una mediana
preferencia, y a aceptar las legumbres que eran rechazadas en el año 1999. Cabe aclarar que si observamos
el alimento representativo en ese grupo, se trata de la lenteja casi con exclusividad.
En cuanto a los alimentos representativos de los grupos de alimentos, si se observan algunos cambios
sustanciales, ya que mientras a los 13 años predominaba la leche chocolatada en el grupo lácteos, a los 16
años predomina la leche y el yogurt. En el caso de las carnes que a los 13 años predominaban las rojas, se
suma a las mismas el consumo de pollo a los 16 años como alimento sobresaliente del grupo carnes y derivados.
En el caso de aceites y grasas, al alimento representativo del grupo, que fue la manteca en 1999, se suma el
peso proporcional mayor de la mayonesa en la preferencia de los jóvenes a los 16 años. Otro cambio importante
es que en el grupo de hortalizas, ha disminuido considerablemente el consumo de vegetales de hoja y frescos
en general, para ser suplido por la papa, como alimentos representativo del grupo, hecho que acompaña los

�cambios económicos acaecidos al final del año 2001, y la debacle económica consecuente que obviamente ha
impactado en la capacidad de compra de la mayoría de los hogares. Los alimentos representativos de los
cereales ha permanecido constante a lo largo del tiempo.
En lo que respecta a la frecuencia de consumo, se observa que el consumo de Huevo es medio, en ambos años
de estudio siendo la forma de preparación predominante frito a los 13 años y como integrante de preparaciones
a los 16 años. Si bien el grupo de las frutas mantiene una gran preferencia, su consumo bajó de alto a medio,
entendiendo que esto obedece a los altos costos que alcanzó ese grupo de alimentos en el año 2002.
Para los Azúcares y Dulces se mantuvo la frecuencia alta de consumo en los dos años de estudio. Los alimentos
representativos son azúcar, caramelos, chupetines y golosinas en general. Las Bebidas no lácteas presentan
una frecuencia alta de consumo, destacándose la gaseosa como referente de este Grupo a los 13 años, cabe
aquí mencionar que tales bebidas no fueron mencionadas a los 16 años. Es de destacar que en el Grupo de
Misceláneos, en el que se incluyó la "comida chatarra", la frecuencia de consumo se mantuvo media en los
años estudiados. Los alimentos representativos fueron empanadas, pizza, papas fritas, sandwiches, panchos
y hamburguesas. Este perfil se mantiene a los 16 años, disminuyendo solamente el peso proporcional de los
panchos. (Ver Figura 2)
Los Enlatados presentan una baja frecuencia de consumo, siendo las frutas al natural las más consumidas. En
lo relativo a los Productos dietéticos es importante mencionar que sólo el 63% lo consumen en una frecuencia
muy baja.
Figura 2. Preferencias y frecuencia de consumo de alimentos de adolescentes del IEM de Salta.

�b) Adecuación de la ingesta a los requerimientos
En el año 2000 el diario nutricional demostró una fórmula sintética para el grupo de 49 % de Hidratos de
Carbono; 16 % de Proteínas y 35 % de Grasas, con un valor calórico total promedio de 2533 calorías con un
desvío de 637 y una mediana de 2506. La frecuencia de consumo cualicuantitativa demostró para el año 2002
una fórmula sintética de 61 % de Hidratos de carbono; 16 % de Proteínas y 23 % de Grasas, con un valor
calórico total de 3778 calorías con un desvío de 1505 y una mediana de 3736, lo que demuestra la gran
disparidad en el consumo a los 16 años de edad. (Figuras 3 y 4). Si bien el porcentaje de grasas bajó en el año
2002 con respecto al 2000, al aumentar las calorías totales se pudo observar un consumo de calorías a partir
de grasas casi constante equivalente a 860/880 calorías.
Los nutrientes con consumo deficitario para el año 2000 fueron Calcio y vitamina B1 para los varones y estos
mismos nutrientes más la vitamina B2 en el caso de las mujeres. Es de destacar que tanto el calcio como el
hierro son considerados nutrientes de interés epidemiológico en el mundo a partir de la Cumbre Mundial de la
Nutrición en 1992 en Roma. Si bien el Hierro en ambos años de estudio presenta una adecuación normal a los
requerimientos, se trata predominantemente de un Hierro con biodisponibilidad baja e intermedia, por lo tanto,
no adecuado, siendo esto más notorio para el caso de las mujeres.

�Figura 3.Distribución porcentual del valor calórico total consumido por los adolescentes del IEM Salta.
Año 2000 y 2002.

Figura 4. Estructura de la dieta de los adolescentes del IEM. Años 2000 y 2002

c) Percepción de la propia imagen corporal. percepción de imágen de los pares y conductas alimentarias
La comida que más se omite es la cena (27% de los jóvenes). Este porcentaje ha subido ya que en 1999 el
porcentaje de alumnos que no cenaba era del 17%, y los que no desayunaban del 21%. (Ver Figura 5)

�Figura 5. Comidas omitidas por los asolesecentes del IEM, Salta años 1999,2000 y 2002
Al analizar el comportamiento del IMC en el año 2002, El 88 % de los adolescentes se ubicaron entre los
percentilos 15 y 85 (normales), un 4% en riesgo de déficit (entre percentilos 5 a 15), y el resto de los jóvenes
en riesgo de sobrepeso y sobrepeso, siendo dos los alumnos en esta última categoría. (Ver Figura 6). Un 35 %
sobrestimó la propia imagen corporal, siendo más frecuente en las mujeres. El 32% la subestimó, siendo
característica de los varones. Un 33% no manifestó distorsión. (Ver Figura 7). La percepción de los pares se
encuentra subestimada en un 87% de los jóvenes y sobrestimada en un 15% siendo ambas distorsiones más
frecuentes en los varones. (Ver Figura 8)
Se encontraron diferencias estadísticamente significativas al relacionar el sexo con la imagen corporal propia y
de los pares, distorsión propia y omisión de comidas. Con respecto al uso de complementos vitamínicos, el 23%
los consume, siendo recomendados por los padres y/o familiares en un 29% y por profesionales médicos en el
53% de los casos. Sólo el 20% realizan actividad física, además de la exigida en la currícula escolar. La
frecuencia con que se practica dicha actividad se destaca 2 veces por semana (56%) y una vez por semana
(33%), siendo el motivo principal para efectuarla la preferencia o gusto por el deporte mencionado (69%).
El 20% de los adolescentes efectúa restricciones de alimentos. Sólo un 4% lo hace específicamente para
adelgazar. Un 33% mencionó no saber porqué lleva a cabo dicha práctica. Cabe destacar que el 80% de las
respuestas corresponden al sexo femenino. Con relación a quién indicó la dieta en el 20% de los casos fueron
profesionales (médicos y/o nutricionistas). El 33% fue autoadministrada, un 27% recomendada por familiares
y/o amigos y un 20% extraídas de revistas.
Figura 6. Comparación de los índices de masa corporal y percepción de la mas corporal

�Figura 7. Distorsión de la imagen corporal propia según género

Figura 8. Distorsión de la imagen corporal de pares de los adolescentes del Instituto de Educación
Integral de la UNSA

�Discusión y Conclusiones:
El peso y la talla son probablemente las dos mediciones corporales más simples de obtener para evaluar el
estado nutricional de los adolescentes por medio del IMC, y a través de su análisis se observa que estos
adolescentes se encuentran en su mayor proporción dentro de valores normales. A los profesionales de la
salud, esta situación nos orienta para mantener una vigilancia del crecimiento a los efectos de estar alerta antes
de que desciendan a percentilos considerados de riesgo, como mecanismo de acción preventivo en el campo
de la salud pública. (14).
Al analizar el somatotipo medio de los adolescentes como expresión de su morfología se observa que es un
buen elemento explicativo de su dimorfismo sexual, ya que los varones demostraron un incremento constante
en la masa muscular, llegando en el año 2001 a explicar más del 50 % de su morfología, y las mujeres con un
descenso porcentual de la ectomorfia, un mantenimiento de la endomorfia, y un aumento de los somatotipos
centrales, a través de los años de estudio, hasta que a partir de los 15 años, la morfología endomórfica explica
más del 50 % del somatotipo femenino.
La estructura media de la dieta de los adolescentes es similar a la estructura media de la dieta Argentina (Guias
Alimentarias para la población Argentina). El exceso energético se debió en su mayoría al consumo de alimentos
de alta densidad calórica. El exceso en la adecuación de hierro se ve relativizada en el año 2002 por la menor
calidad de la dieta y por lo tanto por su baja biodisponibilidad.
La distorsión de auto imagen corporal es característica de las mujeres, que a su vez niegan ver a compañeros
con sobrepeso. Los varones subestiman a compañeros que presentan IMC normales. Los alumnos con
percepción de imagen distorsionada tienden a omitir comidas principales.
La evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Nutrición de los adolescentes, requiere un equipo multidisciplinario
comprometido con la problemática en estudio, donde ninguna profesión es dueña de la verdad absoluta, sino
que acercan sus conocimientos y miradas, que en conjunto construirán el mejor camino para llegar a conocer y
comprender a nuestros adolescentes.
Resumen
Se realizó un trabajo de investigación que tuvo por objetivo describir morfológicamente a la cohorte 1998 de
ingreso al IEM (Instituto de Educación Media, dependiente de la Universidad Nacional de Salta), en el norte de
la República Argentina, desde 8° EGB hasta 2° año polimodal, e investigar el consumo de alimentos en el
marco de sus conductas alimentarias. De los 100 alumnos que ingresaron, 80 accedieron voluntariamente a

�formar parte del estudio, contando con la expresa autorización de sus padres o tutores. Por lo tanto la muestra
quedó conformada por el 80% de los ingresantes (50 mujeres y 30 varones). Las mediciones antropométricas
a los fines de los presentes objetivos fueron: peso y estatura, pliegue cutáneo tricipital diámetros del fémur y
del húmero, circunferencias de la pierna y del brazo flexionado, y pliegues cutáneos subescapular, suprailíaco
y de la pierna. Se realizaron tres encuestas alimentarias en diferentes años, dos de ellas de frecuencia de
consumo de alimentos, la primera cualitativa con el agregado de preguntas orientadas al análisis de ciertas
conductas alimentarias, y la segunda fue de orden cualicuantitativo para poder analizar la adecuación de la
dieta a los requerimientos., junto con la investigación de la percepción de la imagen corporal. El tercer método
de encuesta utilizado fue un diario nutricional de tres dias autoadministrado. El análisis del somatotipo mostró
diferencias significativas por sexo en todos los años de estudio; la estructura media de la dieta de los
adolescentes es similar a la estructura media de la dieta Argentina y la distorsión de autoimagen corporal es
característica de las mujeres.
Palabras clave: adolescencia, somatotipo, crecimiento, alimentación.
Abstract
It was carried out a morphologicall research among the 1998 cohort of the IEM (High School Institute, of the
National University of Salta), in the north of the Argentina Republic, from 8° EGB up to 2° year polimodal, and
also was described food intake in the mark of their alimentary behaviors.
Among 100 students that started their studies, 80 consented voluntarily to be part of the research, having the
expressed authorization of their parents or tutors. Therefore the sample was conformed by 80% of them (50
females and 30 males). The anthropometrical measurements were: weigh and heigth, tricipital, subescapular,
calf and suprailiacal skinfolds, femur and humerus diameters, leg and flexed middle upper arm circumferences.
There were carried out three alimentary surveys in different years, two of them of frequency of food intake, the
first one qualitative guided to the analysis of certain alimentary behaviors, and the second to be able to analyze
the adaptation of food intake to the requirements, also with the investigation of the body image perception. The
third survey method was a nutritional diary of three days. The analysis of the somatotype showed significant
differences among sex in every year of study; the structure of adolescent¨s food intake is similar to the
Argentina¨s structure. The distortion of body image perception is characteristic of females.
Key words: adolescence, somatotype, food intake
Agradecimientos
Se agradece a las autoridades del IEM (Instituto de Enseñanza Media) de la Universidad Nacional de Salta por
haber permitido la realización de la presente investigación, así como a los 80 adolescentes que accedieron
voluntariamente a formar parte de la misma, permitiéndonos acompañarlos en su crecimiento durante seis años,
en el marco del programa de investigación en el cual se incluyó el presente estudio. Así también se agradece
al Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Salta (CIUNSa), por haber permitido el
financiamiento necesario para la presente investigación.
Referencias
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En:Conocimientos

actuales

sobre

Nutrición.

Oficina

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de estrategias nutricionales. Documento Técnico 7: 1 - 61.

�NUTRIENTES ANTIOXIDANTES COMO AGENTES PREVENTIVOS DE
CÁNCER, UNA REVISIÓN
Guadalupe
López-Rodríguez
Laboratorio de Nutrición Molecular, Área Académica de Nutrición, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
(Hidalgo,
México)
E mail: glopez@uaeh.reduaeh.mx
Introducción
La producción de radicales libres (RL) aunado a la formación de
especies reactivas de oxígeno (ERO) son parte inherente al
metabolismo, procesos además necesarios para el mantenimiento de
funciones vitales. Sin embargo el desequilibrio entre la producción de
ERO y el estado antioxidante de una célula intacta provoca estrés
oxidativo (EO). Los RL se forman como parte del metabolismo normal
y se incrementan en estados de inflamación y durante la exposición de
contaminantes, exposición a radicación (UV), humo de tabaco y el
consumo de ciertos fármacos (1); los RL producidos en estos eventos
provocan oxidación de lípidos y proteínas, lo cual altera la transducción
celular incrementando el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer (2). El rol del estrés oxidativo en la etiología
de las enfermedades crónico no transmisibles se ha estudiado ampliamente, se ha relacionado la formación de
ERO como un factor de riesgo y la disponibilidad de antioxidantes como agentes preventivos. Estudios
experimentales ponen en evidencia el rol de los RL como factor asociado al desarrollo de cáncer (3-5), así
mismo la efectividad de los antioxidantes provenientes de la dieta (tocoferoles, b-caroteno, ácido ascórbico,
selenio, y fitoquímicos) y de los antioxidantes endógenos (superóxido dismutasa, calatasa, glutation) en la
prevención del desarrollo y progresión del cáncer (6).
Estrés oxidativo en las neoplasias
El daño endógeno al ADN es la principal causante de la vejez y de enfermedades degenerativas tales como el
cáncer (7). Una vez que la célula esta iniciada, progresa y se convierte en maligna, presenta un crecimiento
incontrolado que caracteriza a las neoplasias. El ataque de ERO como radical hidroxilo (OH·), anion superoxido
O-2, peroxido de hidrogeno (H2O2), singulete de oxígeno (1O2) causan oxidación, siendo el mayor factor de
riesgo en el proceso de carcinogénesis (8). La prolongada y no regulada producción de oxidantes celulares
puede ocasionar una mutación (inducida por un daño oxidativo al ADN), proliferación celular (9,10) o una
modificación de la expresión genética (11,12).
Las células cancerígenas producen una gran cantidad de H2O2, el cual degenera a OH., aunado a que la
actividad enzimática antioxidante en estas células esta disminuida (14). Por lo tanto durante la progresión celular
no existe solo un aumento en la producción de RL sino también una deficiente capacidad antioxidante.
La hipótesis del trabajo de Toyokuni y col, es que este persistente estrés oxidativo en cáncer es el responsable
del comportamiento del tumor, favoreciendo la actividad de oncogenes y provocando inestabilidad genómica, la
cual puede activar sistemas antioxidantes como la glutatión S-transferasa y el glutatión que ocasiona
resistencia a la quimioterapia; el daño proteico de las ERO, principalmente por el OH. puede afectar ciertos
inhibidores de proteasas como el inhibidor de la alfa1-proteinasa, lo que ocasiona finalmente invasión y
metástasis (15).
Por lo tanto es importante aclarar la función de los nutrientes antioxidantes y otros constituyentes de la dieta,
no solo a nivel preventivo en las etapas de inactivación o secuestro de agentes cancerígenos, bloqueo de
reacciones en cadena de RL y en las etapas de transformación de una célula normal a maligna, sino también en
el comportamiento tumoral tan característicos como la quimio resistencia y la metástasis.
Nutrientes y carcinogénesis
A la dieta se le ha conferido un papel protector pero también de riesgo contra enfermedades crónico no
transmisibles tales como el cáncer. El humo del cigarro y la dieta son los contribuyentes ambientales con mayor

�evidencia epidemiológica como factores de riesgo para desarrollar ésta enfermedad, un ejemplo de esto es la
relación que existe entre el incremento en la ingesta de grasas saturadas y el riesgo de desarrollar cáncer de
mama (16).
Desde 1953 se iniciaron numerosos estudios para confirmar la hipótesis que relacionaba al cáncer de mama
con los ácidos grasos poliinsaturados, en donde se informó una asociación sin ser concluyente (17). En un
metanálisis sobre la dieta y el cáncer de mama se concluyo que existe un efecto protector de la ingesta de frutas
con alto contenido de vitamina C, la cual se asoció de forma inversa e independiente a la grasa dietaria (18).
Por otra parte, la función del retinol en la regulación de la diferenciación celular, se ha relacionado su ingesta
con la incidencia de cáncer (19), esta función cobra importancia con la investigación de Bjelke, donde se
concluye que la incidencia de cáncer pulmonar es mayor cuando el individuo tiene ingestas menores de vitamina
A (20). A los carotenoides y retinoides se les ha establecido como agentes quimiopreventivos de cáncer (21),
estos, secuestran eficientemente ERO (22). Los estudios prospectivos que relacionan la ingesta de carotenoides
con la incidencia de cáncer pulmonar revelan el efecto protector de éstos, independientemente del tiempo que
tenga el paciente de fumar (23), igualmente en otro trabajo se encontró un fuerte efecto protector cuando los
sujetos consumían ensaladas de vegetales verdes, frutas y jugos de frutas de 5 a 7 veces por semana en
comparación con ingestas menores a 3 veces por semana (24).
El efecto de los nutrientes antioxidantes ha sido evaluado en las 3 etapas del cáncer, iniciación, promoción y
progresión, en el trabajo de revisión de Gester se evidencia la eficacia de la vitamina C, E y el B- caroteno en
el proceso de carcinogénesis en donde se señala que estos nutrientes tienen función en la eliminación de
carcinógenos, inhibición de pre carcinógenos y la reparación del daño al ADN (25).
El B-caroteno tiene efecto protector contra la promoción de una célula iniciada evitando su progresión (26). La
función de la vitamina E y C también se ha investigado en esta fase; en el trabajo de Borek (27) se informa la
capacidad de la vitamina E para evitar malignidad en células iniciadas con ozono, semejante al efecto protector
de la vitamina C (28).
El B-caroteno y la vitamina E en la iniciación reduce la expresión del gen mutante p53 e incrementa la expresión
de las proteínas 70 y 90 kDa (29) favoreciendo así la apoptosis, lo que permite un control del crecimiento de la
célula tumoral, actividad que se encuentra suprimida (30), esta función le confiere al B-caroteno un efecto
citotóxico pero a la vez protector del crecimiento celular incontrolado.
La evidencia favorece al consumo de frutas y verduras más que a la suplementación de nutrientes específicos,
de 200 estudios donde se relaciona la ingesta de frutas y verduras (31), la vitamina C, E, carotenoides y la fibra
son los principales componentes de la dieta con funciones cancerígenas preventivas, sin embargo no son los
únicos constituyentes con estas propiedades, los flavonoides, índoles, monoterpenos, isotiacinatos aromáticos
y compuestos órgano sulfurados parecen tener también importancia (32).
En estudios de intervención se han utilizado B-caroteno, vitamina E, alfa-tocoferol y vitamina C de manera
individual o en combinaciones. En el trabajo realizado por Greenberg y col (33) se suplemento a 1805 sujetos
con 50 mg de B- caroteno durante 5 años, durante este lapso no se observaron efectos en la incidencia de
cáncer de piel no melanoma; el mismo periodo de tiempo se suplemento a 29,584 individuos con una
combinación de B- caroteno, alfa tocoferol y selenio en población China, en la que se redujo un 21% la
mortalidad de cáncer gástrico (34).
El estudio realizado por el grupo Alpha-Tocopherol, Beta Carotene Cancer Prevention (ATBC) en 29 133
hombres fumadores a quienes durante 6 años se les suplemento con alfa-tocoferol (50 mg), no se obtuvieron
cambios en la incidencia de cáncer pulmonar pero si se presento un efecto protector en la incidencia de cáncer
de próstata en el 34% de la población estudiada, mientras que la suplementación con 20 mg/día de B- caroteno
incrementó un 18% la incidencia de cáncer pulmonar (35).
A la formación de N-nitrosaminas en el estomago se le ha relacionado con la incidencia de cáncer gástrico, si
consideramos que la vitamina E y C actúan de forma sinérgica no favoreciendo la unión de nitritos con aminas
(36), se podrá evitar la iniciación de las células gástricas. En un estudio de revisión reciente se informa que la
suplementación de un antioxidante o una combinación de ellos, no reducen significativamente la incidencia de
cáncer de esófago, colon, páncreas e hígado (37).

�Ingesta de antioxidantes
El B- caroteno es considerado una fuente segura de vitamina A, que no produce efectos tóxicos en altas dosis
(38), estudios de toxicidad en animales el B- caroteno no es mutagénico, carcinogénico o teratogénico, solo
se presenta hipercaroterodermia en pacientes tratados con fotosensibilidad.
La toxicidad de la vitamina E es muy baja (39) individuos con suplementación oral de 3g/día durante 9 semanas
no presentó efectos secundarios, solo en algunos casos existieron alteraciones gastrointestinales a dosis
de 100 UI/día, la vitamina E puede exacerbar la coagulación sanguínea con deficiencia de vitamina K, por lo
tanto esta contraindicada en este tipo de padecimientos.
La suplementación de vitamina C en megadosis no tiene efectos secundarios en individuos con concentraciones
séricas normales de Fe, sin embargo las altas concentraciones en reservas corporales de Fe están asociadas
con un riesgo incrementado de cáncer (40), contraria a la afirmación de que la vitamina C, protege contra
mutaciones se informa que esto no ocurre cuando el Fe esta presente (41).
Para determinar los requerimientos de estos nutrientes se han realizado trabajos en donde se investigó cual es
el efecto de someter a un individuo a condiciones de estrés, los resultados informan la presencia del decremento
en las concentraciones séricas de vitaminas A, E, y vitamina C leucocitaria (42). Por lo tanto el concepto de la
RDA para los nutrientes antioxidantes vitamina E, C y carotenoides debería ser revisado debido a que las
recomendaciones para estos nutrientes están realizadas para prevenir deficiencias con un margen de
seguridad, sin tomar en cuenta las necesidades extras provocados por exponerse a factores que ocasionen
estrés oxidativo.
Conclusión
Existe suficiente evidencia de que la ingesta de antioxidantes reduce el riesgo para ciertos canceres desde la
iniciación, progresión y metástasis. Esto ha ocasionado el uso de múltiples nutrientes antioxidantes como
agentes preventivo, se han utilizado de forma aislada o en combinación, durante tiempos cortos e incluso
suplementación a largo plazo. Pese a tantas investigaciones sobre el tema no es claro el efecto específico del
uso de antioxidantes, ni se han establecido dosis efectivas para prevenir un proceso de iniciación de cáncer por
grupos de edad y estados de riesgo. Lo que si es claro y recomendable es el hecho de que consumir en nuestra
dieta 5 raciones de vegetales garantiza una ingesta adecuada de moléculas, vitaminas y minerales con
propiedades antioxidantes, además de fibra dietaria.
Resumen
La producción de radicales libres (RL) aunado a la formación de especies reactivas de oxígeno (ERO) son parte
inherente al metabolismo, procesos además necesarios para el mantenimiento de funciones vitales. Sin
embargo el desequilibrio entre la producción de ERO y el estado antioxidante de una célula intacta provoca
estrés oxidativo (EO). El daño endógeno al ADN es la principal causante de la vejez y de enfermedades
degenerativas tales como el cáncer. Una vez que la célula esta iniciada, progresa y se convierte en maligna,
presenta un crecimiento incontrolado que caracteriza a las neoplasias. El ataque de ERO causan
oxidación, siendo el mayor factor de riesgo en el proceso de carcinogénesis. El efecto de los nutrientes
antioxidantes ha sido evaluado en las 3 etapas del cáncer, iniciación, promoción y progresión, en trabajos de
revisión se evidencia la eficacia de la vitamina C, E y el B- caroteno en el proceso de carcinogénesis en donde
se señala que estos nutrientes tienen función en la eliminación de carcinógenos, inhibición de pre carcinógenos
y la reparación del daño al ADN. Esto ha ocasionado el uso de múltiples nutrientes antioxidantes como agentes
preventivo, se han utilizado de forma aislada o en combinación, durante tiempos cortos e incluso
suplementación a largo plazo. Pese a tantas investigaciones sobre el tema no es claro el efecto específico del
uso de antioxidantes, ni se han establecido dosis efectivas para prevenir un proceso de iniciación de cáncer por
grupos de edad.
Palabras clave: nutrición, antioxidantes, cáncer
Abstrcat

�The production of free radicals (FR) and the formation of reactive oxygen species (ROS) are an inherent part of
metabolism. Moreover, these mechanisms are necessary to maintain vital functions. However, a lack of
equilibrium between the production of ROS and the antioxidant condition of an undamaged cell causes oxidative
stress (OS). The endogenous damage to DNA is the main cause of aging and degenerative diseases such as
cancer. Once the cell is began, it continues and becomes malignant; then, the cell shows an incontrollable
growth that distinguishes to neoplasia. Damage to ROS causes oxidation which is the greatest factor of risk in
the carcinogen process. The effect of antioxidant nutrients has been evaluated in the three stages of cancer:
beginning promotion, and progression. The efficacy of vitamins C, E, and Beta-carotene in the carcinogen
process is proved in some review works, where it is showed that these nutrients have function in the elimination
of carcinogens, inhibition of pre-carcinogens and reparation of DNA damage. This has caused the use of multiple
antioxidant micronutrients as preventive agents, which have been used isolated or combined during short time
and even long time. Although, many investigations have been done on this subject, it is not clear the specific
effect of antioxidant’s use and the effective dose to prevent a beginning process of cancer by age groups have
not been established.
Keywords: nutrition, antioxidants, cancer
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�UN ENFOQUE PENDIENTE PARA LA SALUD PÚBLICA EN MÉXICO:
PRODUCTOS TÓXICOS DE LA GLICACIÓN DE PROTEÍNAS EN LOS
ALIMENTOS
Ma. Teresa Sumaya-Martínez, Eduviges del Pilar Padilla Mendoza, José Guadalupe Sampedro Pérez
Área
Académica
de
Nutrición,
Instituto
de
Ciencias
de
la
Salud
Universidad
Autónoma
del
Estado
de
Hidalgo.
E-mail: teresumaya@hotmail.com
Introducción
De
acuerdo
al
Programa
Especial
de
Ciencia
y
Tecnología
(PECYT)
2001-2006 del CONACYT,
la
Biotecnología
es una de las cinco áreas estratégicas de
investigación en nuestro país, dentro de ésta la detección y la
prevención de enfermedades es una de las prioridades para el
desarrollo de México en el sector salud (1).
En ciertas enfermedades como en la diabetes mellitus tipo 2 y
algunos tipos de cáncer la prevención suele requerir un menor gasto
social que el tratamiento (2). Recientemente, en Estados Unidos y
en países europeos, el consumo de alimentos elaborados a altas temperaturas se ha considerado como un
importante factor de riesgo en la incidencia de éstas enfermedades. El empleo de altas temperaturas durante
la cocción de alimentos se ha asociado científicamente a la formación de diversos compuestos nocivos, en este
articulo se denominarán como glicotoxinas a todos los productos intermedios y finales de la glicación de
proteínas con efecto tóxico. Algunos de éstos compuestos como la carboximetil-lisina y la pentosidina se han
relacionado con el aumento de las complicaciones secundarias a la diabetes y otros como la acrilamida pueden
presentar actividad neurotóxica y cancerígena (3,4).
Siendo esto un hallazgo reciente, en México no existe aún una legislación que regule la concentración de estas
moléculas en alimentos procesados. Además entre los profesionales de la salud no se maneja la suficiente
información sobre este fenómeno, por lo cual no han considerado las temperaturas de cocción de alimentos
como un factor de riesgo en la incidencia de ciertos tipos de cáncer o en el rápido deterioro de las personas
con diabetes.
Productos de la Glicación de Proteínas (PGP) en alimentos
La glicación de proteínas o Reacción de Maillard en los alimentos se inicia con la reacción de los grupos amino
de proteínas, péptidos o aminoácidos libres con los grupos carbonilo de azúcares reductores (glucosa, fructosa,
etc.). Esta reacción es acelerada por la temperatura de cocción y esta influenciada por varios factores tales
como el pH, el tiempo de cocción, la presión, etc.; además, puede promoverse significativamente por la
presencia de metales de transición como el cobre y el hierro (5, 6). Por lo tanto la variación de cualquiera de
estos factores altera la velocidad y los productos finales de la reacción de glicación.
Debido a su complejidad una gran parte de los artículos científicos publicados sobre la Reacción
Maillard reportan resultados del análisis realizado en sistemas modelo, donde se hace reaccionar
aminoácido con un azúcar reductor y se controlan las condiciones del medio de reacción. En cambio,
sistemas alimentarios las variables de reacción aumentan y tanto su estudio como la determinación de
productos de la glicación adquieren mayor dificultad.

de
un
en
los

Durante la cocción de alimentos la glicación de proteínas genera PGP (algunos de ellos volátiles y otros de alto
peso molecular como las melanoidinas) que les confieren características sensoriales, es así como el color y
sabor característicos de la carne asada deseables para la aceptación por parte del consumidor son productos
de ésta reacción. Sin embargo, simultáneamente pueden formarse PGP de naturaleza tóxica (llamados
glicotoxinas) cuando los alimentos se someten a altas temperaturas de cocción como en el freído, el rostizado,
el asado y el horneado. Dado que en México es frecuente el uso de aceites vegetales y mantecas animales
para el freído de los alimentos las concentraciones de glicotoxinas en alimentos pudiera ser muy alta; además

�el uso de aceites y mantecas recalentados puede aumentar la producción de compuestos cancerígenos debido
a la oxidación de las grasas (7).
Es así como las reacciones químicas que convierten a las papas fritas, las galletas crujientes y la carne rostizada
en alimentos atractivos a la vista y al paladar son también responsables de la formación de compuestos tóxicos.
Por otra parte, estudios recientes han verificado un aspecto benéfico menos conocido de esta reacción: la
formación de PGP con actividad antioxidante cuando se utilizan pH’s neutros de reacción y temperaturas
moderadas de cocción (&lt;95°C), dichos compuestos no presentan citotoxicidad en células durante pruebas in
vitro(8).
PGP en alimentos y enfermedades crónicas degenerativas
En el organismo la glicación de proteínas se lleva a cabo en forma endógena produciendo una gama
heterogénea de compuestos llamados AGEs (Advanced Glycoxidation End-Products). Los AGEs se forman por
la glicación no enzimática de proteínas, lípidos y ácidos nucleicos (9). En los últimos años, los AGEs han sido
asociados con la prevalencia de complicaciones ligadas a la diabetes, con el cáncer, ateroesclerosis y con la
manifestación de enfermedades neurodegenerativas tales como el Alzheimer (10, 11, 12, 13). Los efectos
patológicos de los AGEs están relacionados con su capacidad de formar enlaces covalentes de
entrecruzamiento con las proteínas del torrente sanguíneo y de tejidos, con lo cual modifica la función biológica
de éstas.
Otro fenómeno importante que ocurre durante la glicación de proteínas es la formación de radicales libres de
oxígeno altamente reactivos que promueven el estrés oxidativo, y que activan la respuesta inflamatoria celular
e inician la respuesta del sistema inmune (14, 15).
Recientemente se ha puesto en evidencia que algunos AGEs son de la misma naturaleza química que algunas
glicotoxinas formadas durante la cocción de los alimentos (tales como la carboximetil-lisina y la pentosidina),
del consumo total de éstos compuestos un 10% es absorbido por el organismo lo que aumenta
significativamente los niveles de AGEs en la sangre y en los tejidos (16,17). Además, se ha reportado que las
proteínas glicadas pueden quelar y activar iones metálicos como el cobre y el hierro, los cuales conservan su
actividad oxidativa–reductora y continuaran promoviendo la glicación de proteínas (18,19). Por lo cual el
consumo excesivo de alimentos fortificados con hierro y cobre por personas con enfermedades crónicas
degenerativas podría promover la prevalencia de complicaciones.
Por otra parte, algunos PGP como las aminas heterocíclica (producidas durante el freído o rostizado de carne
ó pescado por la reacción entre aminoácidos, azúcares y creatinina), han mostrado un efecto cancerígeno en
estomago y colon (20). La acrilamida es un PGP neurotóxico que se forma durante la cocción de alimentos
ricos en almidones y en el aminoácido asparagina, tales como las papas, cereales y algunos granos. Cuando
estos alimentos se calientan a temperaturas superiores a 120°C, por ejemplo durante la preparación de papas
fritas u horneadas, se induce la formación de la acrilamida como un producto de la reacción de Maillard entre la
glucosa y la asparagina. La cantidad de acrilamida formada dependerá principalmente del tiempo y la
temperatura aplicada, alcanzando su máximo a 170°C (21, 22). Entre los alimentos de mayor riesgo por su
elevado contenido en acrilamida están las papas fritas (1312 mg/Kg), las hojuelas de cereal (298 mg/Kg), las
palomitas (218 mg/Kg), el chocolate en polvo (75 mg/Kg), el café en polvo (200 mg/Kg), entre muchos otros;
de acuerdo a los alimentos de mayor consumo en los Estados Unidos se calcula que mas del 40% contienen
acrilamida. Con base en la cantidad consumida de acrilamida por kilogramo de peso, la población más expuesta
al consumo de altas dosis por la dieta son los niños (23).
PGP y complicaciones asociadas con la diabetes
En México la mortalidad debida a alguna complicación secundaria a la diabetes mellitus aumenta
constantemente y ya para el año 2001 se situó en la primera causa de muerte. Así mismo, la diabetes genera
un gran impacto económico al sector salud de nuestro país, donde el costo directo de su atención en el año
2005 se estima superior a los 317 mil millones de dólares (2). Es así como uno de los principales desafíos de
los programas de salud en México es la atención al paciente con diabetes.
La diabetes es una enfermedad manifestada con hiperglicemias que implican la presencia de concentraciones
anormalmente altas de glucosa en sangre. Así, en el manejo nutricional de la persona con diabetes tipo 2 el

�control de las concentraciones séricas de glucosa es la parte angular en el tratamiento de esta enfermedad y la
dieta se centra en las restricciones de ingesta de azúcares simples y el control de carbohidratos. En cambio, el
tipo de procesamiento y método de cocción de los alimentos no se ha considerado entre las recomendaciones
dietéticas de la persona con diabetes. Es así como la ingesta de caldos y otros alimentos asados, rostizadas ó
fritos se lleva cabo indistintamente sin considerar que el consumo de glicotoxinas alimentarias puede ser un
factor de riesgo para el aumento de las complicaciones ligadas a la diabetes.
En las personas con diabetes la hiperglicemia provoca altos niveles de productos de la glicación de proteínas
como la pentosidina y la carboximetil-lisina, los cuales en diversos estudios han mostrado promover las
complicaciones ligadas a la diabetes tales como neuropatías, retinopatías, insuficiencia renal, problemas
vasculares, etc. El principal daño por los AGEs en pacientes con diabetes ocurre en tejidos y órganos ricos en
colágena donde la entrada de glucosa no esta regulada por insulina, tales como el riñón, la retina y el endotelio
vascular (24,25,26).
Como se menciono anteriormente, los productos de la glicación pueden ser introducidos al organismo a través
de la dieta en forma de glicotoxinas excediendo en ocasiones a la cantidad de AGEs producidos por la
hiperglicemia misma (27). Estudios clínicos con pacientes con diabetes han mostrado que la ingesta de dietas
bajas en glicotoxinas puede reducir los niveles circulantes de AGEs y con ello la manifestación de
complicaciones diabéticas (28).
Además, en los hábitos alimentarios de la persona con diabetes es común que la ingesta de azúcares simples
sea sustituida por carnes, quesos, aderezos, etc., los cuales son alimentos que contienen una elevada
concentración de glicotoxinas en forma de carboximetil-lisina (CML). Recientemente se reportó la concentración
de CML en mas de 200 alimentos de consumo cotidiano en Estados Unidos y se verificó que la cocción de
carne de res en caldo (100°C, 1hr) produce 3 veces menos de CML que la carne frita (225°C, 15 min) (2). Por
lo tanto, el cambio de las técnicas de cocción de alimentos de las persona con diabetes podría disminuir el
consumo de glicotoxinas alimentarias.
Conclusiones
En México existe un alto consumo de alimentos preparados a altas temperaturas (fritos, asados ó rostizados)
por lo que resulta de gran importancia el estudio del contenido de glicotoxinas en estos alimentos y proponer
alternativas biotecnológicas para reducir la formación de las mismas. Además, es imperativo integrar en los
esquemas actuales de atención de la diabetes mellitus tipo 2 el control del consumo de glicotoxinas
alimentarias.
Resumen
Actualmente se sabe que los alimentos fritos, asados u horneados contienen una gran cantidad de glicotoxinas,
éstas son producidas generalmente durante la cocción a altas temperaturas. En humanos y en modelos
animales se ha demostrado que la ingesta de glicotoxinas alimentarias está asociada con la prevalencia de
complicaciones secundarias a la diabetes y con la incidencia de algunos tipos de cáncer. Siendo un hallazgo
reciente la presencia de glicotoxinas en alimentos, aún no se ha difundido la información suficiente entre los
profesionales de la salud. En México, entre las directrices para la prevención y atención de la diabetes mellitus
tipo 2 no se encuentra el control del consumo de glicotoxinas alimentarias. Aún más, la concentración de
glicotoxinas en alimentos procesados a nivel industrial aún no esta legislada.
Palabras clave: Glicotoxinas, Acrilamida, Carboximetil-lisina, Cáncer, Diabetes
Abstract
Currently it is known that fried, roasted or beaked foods contain high concentrations of toxic carbohydrates
derivatives called glycotoxins. These toxic compounds are largely formed at elevated temperatures during
cooking. In humans and animal models the intake of dietary glycotoxins has been related to secondary
complications in diabetes and also to an increase in the incidence of some classes of cancer. The presence of
glycotoxins in foods is a recent finding and therefore, information of their negative effects in humans is scarce
between nutritional and health professionals. In Mexico, the management in the intake of dietary glycotoxins is
not considered by the guidelines for prevention and attention for diabetes mellitus type 2. Furthermore, a
regulation on the concentration of glycotoxins presented in industrially processed foods is far to be considered.

�Keywords: Glycotoxins, Acrylamide, Carboxymethyl-lysine, Cancer, Diabetes
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ACCIÓN INHIBITORIA DE PROBIÓTICOS SOBRE EL CRECIMIENTO
AXÉNICO IN VITRO DEEntamoeba histolytica
María P. Barrón-González1, Griselda C. Serrano-Vázquez1, Licet Villarreal-Treviño1, Benito D. MataCárdenas2, Jorge A. Verduzco-Martínez1 y Mario R. Morales-Vallarta1
1Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (Nuevo León, México)
2Centro de Investigación Biomédica del Noreste (Nuevo León, México)
E.mail: mv_mario2000@yahoo.com.mx
Introducción
El protozoario parásito
cosmopolita Entamoeba histolytica es el agente causal
de la amibiasis, esta es una enfermedad parasitaria
infecciosa del tracto gastrointestinal, representa un
problema de salud mundial y afecta a los países en vías
de desarrollo principalmente las regiones tropicales, con
mayor frecuencia en las áreas pobres y mal saneadas
en donde de forma habitual predomina la desnutrición, el
hacinamiento y un manejo inadecuado de las aguas y de
las excretas en general, haciendo frecuente tanto la
infección como la enfermedad y existiendo por lo tanto
una fuerte correlación entre éstas condiciones y la
frecuencia de la enfermedad. Se estima que el 10% de la
población mundial está infectada por E. histolytica, la
amibiasis y sus múltiples manifestaciones clínicas ocupan el tercer lugar como causa de muerte provocada
por protozoarios, lo que resulta en aproximadamente 50 millones de casos de amibiasis invasora y hasta
100,000 muertes por año, la prevalencia de infección amibiana puede ser tan alta como 50% en ciertas áreas
de los países en desarrollo. Tasas elevadas de infección amibiana se reportan principalmente en la India,
África y Centroamérica; en México constituye un problema muy importante de salud pública por su frecuencia
y mortalidad (1).
Entamoeba histolytica presenta dos fases principales en su ciclo de vida: el trofozoíto y el quiste, los
trofozoítos representan la fase invasiva, son altamente móviles y pleomórficos, miden entre 10 y 40 mm y son
muy fagocíticos, se alimentan de bacterias, glóbulos rojos y células epiteliales, poseen una gran cantidad de
enzimas que digieren la matriz extracelular las cuales le ayudan para abrirse camino durante la invasión al
epitelio intestinal por parte del parásito, también se ha identificado una pequeña proteína llamada amebaporo
la cual se inserta en la membrana de la célula blanco y le produce perforaciones(2) en tanto que el quiste
mide de 10 a 15 mm de diámetro, presenta cuatro núcleos y una gruesa pared constituida principalmente por
quitina, que lo protege de los cambios ambientales(3), no se adhiere al epitelio intestinal por lo que se expulsa
junto con las heces fecales, cuando los quistes han sido eliminados junto con las heces fecales contaminan
manos, agua y alimentos en general, hasta encontrar a otro huésped al cual infecta, una vez que el quiste se
ingiere, la pared de quitina se reblandece por acción de los jugos gástricos y a nivel de íleon terminal emerge
un trofozoíto tetranucleado el cual rapidamente se divide por fisión binaria generando ocho trofozoítos
uninucleados.
El metronidazol es la droga de elección en contra de la amibiasis, que se caracteriza por provocar muerte
selectiva de procariotes y eucariotes, en humanos causa efectos secundarios indeseables como meteorismo y
nauseas. Por otra parte se ha demostrado en algunos estudios con ratones que el metronidazol es tanto
mutagénico como carcinogénico (4) y recientes investigaciones reportan la inducción de E.
histolytica resistente al metronidazol a concentración de 1.7 mg/l (5). Recientemente se demostró que la
coadministración de 250 mg de liofilizados deSaccharomyces boulardii con el tratamiento convencional para la
amibiasis, el metronidazol (750 mg) e iodoquinol (630 mg) administrados tres veces al día durante 10 días,
disminuyó considerablemente la duración de los síntomas en un 25% de la diarrea, 50% del dolor abdominal y
fiebre, demostrándose que después de 4 semanas del tratamiento hay ausencia de quistes en las heces (6).
Saccharomyces boulardii es considerado como un microorganismo probiótico constituyente de la microflora
intestinal, la cual desempeña un papel importante en el mantenimiento saludable del intestino, ya que ha sido
demostrado en estudios realizados in vitro e in vivo el efecto bénefico de probióticos en estados patológicos

�como diarreas, vaginitis, infecciones del tracto urinario, desordenes inmunológicos, intolerancia a la lactosa,
hipercolesterolemia y alergia alimentaria (7,8) y también se utilizan para prevenir las infecciones entéricas y
gastrointestinales (9).
Existen numerosos trabajos que demuestran los efectos benéficos de las bacterias ácido lácticas (BAL)
consideradas como probióticos en el tratamiento y prevención de trastornos digestivos en el hombre
(10,11,12,13), en primer lugar, puede evitarse la intolerancia aguda a la lactosa por causas patológicas o
congénitas mediante ingestión de yogurt no pasteurizado; el estreñimiento y meteorismo, se puede atenuar
por ingestión de bacterias ácido lácticas, ya que se favorece el equilibrio bacterias ácido lácticas/microbiota de
putrefacción, posiblemente por la reducción del pH. Mediante el uso de determinadas cepas
de Lactobacillus acidophilus y Lactobacillus casei se ha logrado un efecto significativo en la prevención y el
tratamiento de diarreas infantiles (14) diarreas asociadas con antibióticos, así como en la prevención de la
“diarrea del viajero” (15). Se ha reportado que el consumo de
yogurt (16) o de leches fermentadas con Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus
casei, Bifidobacterium longum y mezclas de distintas bacterias ácido lácticas conllevó a un aumento
significativo de distintos parámetros inmunológicos (17). En trabajos realizados con voluntarios humanos se
ha demostrado que la ingestión de leche fermentada con Lactobacillus acidophilus (5x109UFC), consecutiva a
una vacunación oral con una cepa atenuada de Salmonella typhi aumenta significativamente los niveles
séricos de inmunoglubulina A contra el lipopolisacárido patógeno (18). Se ha considerado que el efecto de
probióticos para el tratamiento de la diarrea aguda y crónica es muy favorable demostrando que algunos son
muy efectivos y aportando ventajas costo beneficio en los tratamientos (19).
Experimentos realizados con Giardia lamblia demostró que los factores extracelulares liberados por parte
deLactobacillus acidophilus y Lactobacillus johnsonii La1 inhiben el crecimiento in vitro de Giardia lamblia en
la fase G1 impidiendo que se forme el quiste que es la forma infectiva (20).
Debido a que no se cuenta actualmente con una droga efectiva contra la amibiasis, que no cause en humanos
efectos secundarios indeseables, es imperante desarrollar nuevas estrategias para el control de la amibiasis,
ya que se han realizado relativamente pocos estudios sobre los efectos de los probióticos contra protozoarios
causantes de enfermedades gastrointestinales. En este trabajo se estudia el efecto que los liofilizados de
medios condicionados con las bacterias ácido lácticas (BAL) Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei y
Lactococcuslactis presentan sobre el crecimiento de Entamoeba histolytica cultivada bajo condiciones
axénicas in vitro.
Material y Métodos
El presente trabajo se efectuó en el Laboratorio de Biología Celular del Departamento de Biología Celular y
Genética de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Para el cultivo de las bacterias ácido lácticas (BAL) se emplea frecuentemente el medio MRS(21) en tanto que
para el cultivo de Entamoeba histolytica se emplean los medios TYI-S-33(22) y PEHPS(23). Para este trabajo
formulamos un medio en el cual crecen en forma eficiente las bacterias ácido lácticas (BAL)
Lactococcus lactis cepa MG1363, Lactobacillus casei y Lactobacillus acidophilus, así como el
protozoario Entamoeba histolytica.
MEDIO DE CULTIVO PARA BACTERIAS ACIDO-LACTICAS Y Entamoeba histolytica HM1-IMSS. Se
formuló el medio MPT pesando los siguientes componentes: Extracto de levadura 2.5 g, NaCl 0.50 g, Lcisteína 0.5g, ácido ascórbico 0.05 g, K2HPO4 0.25g, KH2PO4 0.15g, citrato férrico de amonio 0.000142g y Dglucosa anhidra 5.00g; se mezclaron todos los componentes, se agregó 0.25 mL de PACSR (Protozoa Axenic
Culture Serum Repleacement (24) y se aforó a 250 mL con agua desionizada, se ajustó el pH a 7.00 con
NaOH 12N, se colocó en alícuotas de 5 mL en tubos para cultivo de 13 x 100 mm con tapón de rosca, el
medio se esterilizó en autoclave por 15 min a 121°C, se dejó temperar y enseguida se almacenó a 4°C hasta
su empleo. Para la preparación del medio MPT-agar para cultivo de bacterias ácido-lácticas se pesaron las
cantidades antes mensionadas y se agregó 5.75 g de agar nutritivo y 0.25 mL de PACSR. Se aforó a 250 mL
con agua desionizada, se ajustó el pH a 7.00 con NaOH 12N. El medio se dejó hervir por unos segundos, se
colocó en alícuotas de 5 mL en tubos para cultivo de 13 x 100 mm con tapón de rosca y se esterilizaron en
autoclave por 15 min a 15 Lb de presión y 121°C. El medio se dejó solidificar con los tubos en posición
inclinada a temperatura ambiente y enseguida se almacenaron a 4°C hasta su empleo.

�MANTENIMIENTO DE LAS BACTERIAS ACIDO-LACTICAS: Se inocularon 0.05 mL del cultivo
de Lactococcuslactis, Lactobacillus casei y Lactobacillus acidophilus en tubos de 13x100 mm conteniendo 5
mL de medio MPT y se incubaron a 37°C/5 horas, posteriormente bajo condiciones de esterilidad se tomó una
asada del cultivo y se resembró por estría en un tubo de 13 x 100mm conteniendo 5 mL de medio MPT-agar
inclinado, se incubó a 37°C/5horas, enseguida se guardó a 4°C por no más de dos meses.
CINÉTICA DE CRECIMIENTO DE LAS BACTERIAS ÁCIDO-LÁCTICAS.
A) Método indirecto de turbidez .- Se inocularon 3 tubos de 13x100 mm conteniendo 5 mL de medio MPT con
0.05 mL del cultivo de Lactococcus lactis, de igual manera para Lactobacillus casei y Lactobacillus
acidophilus. Se incubaron en un baño de agua a 37°C y cada hora se registraron los valores de absorbancia a
una longitud de onda (λ) de 635nm. Estas lecturas se realizaron empleando un espectrofotómetro Turner Sp830.
B) Recuento bacteriano en placa.- Se reactivaron las células de L. lactis, L. casei y L. acidophilus, tomando
una asada del cultivo en MPT-agar y se depositó en 2 tubos de 13x100 mm conteniendo 5 mL de medio MPT,
se procedió a incubar a 37°C durante 18 horas, transcurrido este tiempo se inocularon 2 tubos de 13x100 mm
con 5 mL de medio MPT con un inóculo al 1% y se incubó a 37°C/5 horas, transcurrido este tiempo se
determinaron las unidades formadoras de colonias (UFC)/mL empleando la técnica de dilución en placa; para
realizar esta determinación se realizaron diluciones hasta 10-8. A partir de las últimas cuatro diluciones se
transfirió 1 mL a una caja petri enseguida se agregaron 15 mL de medio MPT-agar, inmediatamente se giró la
placa suavemente para distribuir el inóculo a través del medio, se dejó solidificar, se invirtió y se incubó a
37°C/24 horas, después de lo cual se contaron las colonias.
PRODUCCIÓN DE LIOFILIZADOS DE MEDIOS CONDICIONADOS CON LAS BACTERIAS ÁCIDOLÁCTICAS (BAL) Lactococcus lactis, Lactobacillus casei y Lactobacillus acidophilus.- Cada microorganismo
fue reactivado tres veces antes de cada experimento, el cultivo se colocó en un tubo cónico de 50 mL el cual
se centrifugó a 1,500 rpm por 10 min, se separó el sobrenadante y se centrifugó nuevamente, este paso se
repitió hasta observar la ausencia de precipitado, el sobrenadante se esterilizó filtrándolo tres veces
empleando un filtro Millipore de 0.22 μm; al sobrenadante estéril obtenido lo denominamos medio
condicionado con bacterias ácido lácticas (BAL). Este sobrenadante se colocó en frascos de 500 mL y se
centrifugó a 4,000 rpm durante 20 minutos, enseguida se separó el sobrenadante, se prefiltró con papel
Whatman no. 1 por tres veces, empleando sistemas de filtración al vacío de 600 mL (Pressure vessel) y
finalmente se esterilizó con filtros de Millipore de 0.22 μm. El sobrenadante filtrado se congeló por 40 minutos
a –20°C y se llevó la muestra congelada a un liofilizador, el liofilizado obtenido se colocó en frascos de vidrio
estériles y estos se colocaron en un desecador hasta su empleo.
MANTENIMIENTO DE Entamoeba histolytica HM1-IMSS.- Se realizaron resiembras sucesivas de
1x104células/mL del medio MPT el cual se encontraba en tubos con tapón de rosca de 16x125 mm, se
adicionó con una mezcla de antibióticos (400 UI penicilina y 4 mg de estreptomicina) y 1.0 mL de suero
bovino, posteriormente se incubó a 37°C por 72 horas. Los tubos se colocaron en agua-hielo por 10 min para
despegar las células adheridas al tubo, el tubo se agitó suavemente por inversión (15 veces) y se procedió a
determinar el número de células/mL empleando una cámara de Neubauer. Las resiembras y bioensayos se
realizaron cuando las células se encontraban a la mitad de la fase logarítmica de su crecimiento.
CINÉTICA DE CRECIMIENTO DE Entamoeba histolytica.- Se dispuso de 24 tubos conteniendo un volumen
de 10 mL del medio MPT, adicionados con una mezcla de antibióticos (400 UI penicilina y 4 mg de
estreptomicina) y 1.0 mL de suero bovino, cada tubo se inoculó con 1 x 104 células/mL, posteriormente se
incubaron a 37°C y cada 24 h se determinó el crecimiento celular por triplicado.
ENSAYOS CON 1, 10, 20 y 100 mg/mL DE LIOFILIZADOS DE MEDIOS CONDICIONADOS CON BAL EN
EL CRECIMIENTO DE Entamoeba histolytica.- Se inocularon 24 tubos conteniendo un volumen de 10 mL
del medio de cultivo MPT a concentración de 1, 10, 20, y 100mg/mL de cada uno de los liofilizados de medios
condicionados con cada una de las BAL, se adicionó con una mezcla de antibióticos (400 UI penicilina y 4 mg
de estreptomicina), 1.0 mL de suero bovino y un inoculo de 1x104 cél/mL. Se incubaron a 37°C y se
determinó por triplicado el número de células cada 24 h para cada concentración, los resultados obtenidos se
compararon con nuestro grupo control el cual consistió de 24 tubos conteniendo 10 mL del medio de cultivo
MPT adicionado con 0.1 mL de solución de penicilina-estreptomicina, 1.0 mL de suero bovino estéril,
inoculados con 1x104 células/mL, se incubaron a 37°C y cada 24 h se determinó la densidad celular de 3
tubos de cultivo hasta el día 8 de incubación.

�ANÁLISIS ESTADÍSTICO.- Para determinar el efecto de los liofilizados de medios condicionados con
bacterias ácido lácticas en el crecimiento axénico in vitro de Entamoeba histolytica se realizaron experimentos
independientes por triplicado. Se promediaron los rendimientos obtenidos en los diferentes experimentos y se
compararon contra el cultivo control mediante análisis de varianza con una p=0.05 empleando la prueba de
Dunnet-t (2-side) con el paquete estadístico SPSS 10.0 para Windows.
Resultados
I.- EFECTO DE LIOFILIZADOS DE MEDIOS CONDICIONADOS CON BAL EN EL CRECIMIENTO
DE Entamoebahistolytica
La Figura 1 muestra las cinéticas de crecimiento de E. histolytica al adicionar al medio de cultivo 1 mg/mL de
liofilizado de medios condicionados con BAL. Del segundo al quinto día se observa disminución del
crecimiento celular en los cultivos tratados con liofilizado en comparación con el crecimiento celular del
control. El control como los cultivos tratados con liofilizados de BAL presentaron su rendimiento máximo al
quinto día de incubación, pero los tratados con BAL presentaron rendimientos menores en comparación con el
control presentando diferencia estadística significativa (p&gt;0.05).
Figura 1.- Cinéticas de crecimiento de Entamoeba histolytica en medio MPT adicionado con 1 mg/mL
de liofilizado de medio condicionado con BAL.

El efecto de 10 mg/mL de liofilizado de medios condicionados con BAL (figura 2). Al quinto día L. lactis y L.
acidophilus presenta una inhibición del crecimiento de E. histolytica con una diferencia estadística significativa
(p&gt;0.05), pero L. casei no presenta inhibición significativa en el crecimiento del parásito.
Figura 2.- Cinéticas de crecimiento de E. histolytica en medio MPT adicionado con 10 mg/mL de
liofilizado de medio condicionado con BAL.

�Un notable efecto sobre la inhibición del crecimiento de E. histolytica se observa en presencia de 20 mg/mL de
medios condicionados con las tres especies de BAL ensayadas (Ver Figura 3). Desde las primeras 24 horas
de incubación ya se aprecia inhibición significativa (p&gt;0.05) del crecimiento de E. histolytica del 99.96%
con L. lactis; al quinto día L. acidophilus y L. casei producen también una inhibición semejante (99.97% y
99.96% respectivamente).
Figura. 3.- Cinéticas de crecimiento de E. histolytica en medio MPT adicionado con 20 mg/mL de
liofilizado de medio condicionado con BAL.

�En la Figura 4 se muestra la inhibición del crecimiento de E. histolytica con 100 mg/mL de liofilizados de
medios condicionados con Lactococcus lactis, Lactobacillus casei o Lactobacillus acidophilus. En los tres
tratamientos se produjo un 100% de inhibición significativa (p&gt;0.05) del crecimiento con lisis de los trofozoítos
durante las primeras 24 h de incubación.
Figura 4. Cinética de crecimiento de E. histolytica en medio MPT adicionado con 100 mg/mL de
liofilizado de medio condicionado con BAL.

La Tabla 1 resume los rendimientos celulares obtenidos a los 5 días de crecimiento en el medio MPT
adicionado con 1, 10, 20 y 100 mg/mL de liofilizados de medio condicionado con BAL (figuras 1 a 4). El
análisis estadístico (ANOVA p=0.05) indica que los 4 tratamientos presentan diferencia estadística significativa
con respecto al control, a excepción del tratamiento con 10 mg/mL de liofilizado del medio condicionado
con Lactobacillus casei; en tanto que el tratamiento con 20 mg/mL de liofilizado de medio condicionado
con Lactococcus lactis resultó altamente eficiente durante las primeras 24 horas de incubación (Ver Figuras 2
y 3).
Tabla 1.- Rendimiento celular de E. histolytica al quinto día de incubación en el medio MPT adicionado
con 1, 10, 20 y 100 mg/mL de liofilizado de medio condicionado con BAL. (n=9)

�*Presentaron inhibición del crecimiento de E. histolytica durante las primeras 24 h de incubación.
Discusión
El medio MPT preparado para este trabajo resultó con alta eficiencia como medio de crecimiento tanto para
lasbacterias ácido-lácticas (BAL) aquí probadas como para Entamoeba histolytica, lo cual permitió tener un
control más adecuado al poder cultivar ambos tipos de organismos por separado en el mismo medio de
cultivo.
Aunque ya desde las concentraciones de 1 y 10 mg/mL de liofilizados de medios condicionados con BAL se
produce una inhibición significativa del crecimiento de E. histolytica al quinto día de crecimiento con excepción
deLactobacillus casei (Ver Tabla 1), al emplear 20 mg/mL de liofilizado de medios condicionados
con Lactococuslactis la inhibición fue de 99.96% durante las primeras 24 h de crecimiento y resultados
semejantes se obtuvieron al quinto día de crecimiento con los liofilizados
de Lactobacillus casei y Lactobacillus acidophilus (Ver Figura 3 y Tabla 1). Con 100 mg/mL de liofilizado de
medios condicionados con cada una de las tres cepas de las BAL probadas, la inhibición del crecimiento de E.
histolytica fue del 100% desde el primer día. El efecto inhibitorio puede ser atribuido a la presencia en el
medio de cultivo de algún o algunos de los metabolitos secundarios de las Bacterias Ácido-Lácticas.
En recientes estudios se ha demostrado la actividad antagonista de diversas bacterias ácido-lácticas como
inhibidoras del crecimiento de diversos bacterias patógenas para el humano
como Listeria monocytogenes (25), Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae, Streptococcos Betahemolíticos (26) y Helicobacter pylori (27), sin embargo existen escasos estudios acerca de la acción de
bacterias ácido-lácticas sobre otros agentes causales de diarreas en el humano como es el protozoario
parásito patógeno Entamoeba histolytica(28), en este trabajo se reporta la disminución en la evacuación de
quistes en pacientes con amibiasis al suministrarles liofilizados deSaccharomyces boulardii, y en estudios in
vitro se observó que al agregar el sobrenadante de cultivos deLactobacillus johnsonni La1 a los cultivos
de Giardia lamblia (sinónimo: Giardia intestinalis) inhibió el crecimiento de este parásito (29). El mecanismo
exacto de cómo se efectúan tales eventos es aún desconocido, sin embargo algunos avances acerca de estos
mecanismos resaltan el papel que desempeñan las bacteriocinas como en el caso de las lactocinas, las
cuales actúan sobre bacterias patógenas, pero las evidencias mostradas en el presente trabajo indican que
las BAL producen también factores que actúan como inhibidores del crecimiento de protozoarios parásitos
(¿protozcinas?) como G. intestinalis y E. histolytica. Los resultados obtenidos en este trabajo son semejantes
a la inhibición de Giardia intestinalis in vitro por factores extracelulares de Lactobacillusjohnsonii La1
y Lactobacillus acidophilus (30).

�Sin embargo, la ausencia de antecedentes acerca del efecto de los tres probióticos aquí ensayados, sobre el
crecimiento de Entamoeba histolytica, destaca la importancia de este trabajo, ya que los efectos indeseables
de las drogas antiamibianas usualmente empleadas podrían ser evitados a través del consumo de los
productos activos de las BAL aquí probadas, además recientes investigaciones reportan la resistencia in
vitro de Entamoebahistolytica a la droga antiamibiana de elección: el metronidazol (31), por lo cual resulta muy
conveniente contar con alternativas sin efectos secundarios indeseables para el tratamiento de la
amibiasis. Sin embargo es indispensable efectuar estudios que permitan detallar cuales son los mecanismo
implícitos para efectuar la acción biocida sobreE. histolytica.
Los presentes resultados brindan así la posibilidad de contar con una nueva opción al alcance de la mayoría
de la población, para la prevención y/o el tratamiento de la amibiasis sin presentar efectos secundarios
indeseables.
En conclusión, consideramos que el crecimiento axénico in vitro de Entamoeba histolytica cepa HM1-IMSS es
inhibido por los medios condicionados con los
probióticos Lactococcus lactis, Lactobacillus casei y Lactobacillusacidophilus. El medio MPT puede ser
utilizado para el cultivo de E. histolytica y BAL con una eficiencia semejante a los medios usualmente
empleados para cada uno de los microorganismos aquí utilizados.
Resumen
Entamoeba histolytica es el protozoario parásito cosmopolita causante de la amibiasis y sus múltiples
manifestaciones clínicas afectando con mayor frecuencia a los países en vías de desarrollo en donde existe
hacinamiento y condiciones sanitarias deficientes e inadecuadas; en México representa un problema de salud
pública por su frecuencia, morbilidad, mortalidad y fácil dispersión; para el control de la amibiasis y sus
manifestaciones clínicas, se administra metronidazol como droga de elección, sin embargo este fármaco
produce efectos secundarios indeseables. Reportes recientes indican que cultivos in vitro de E. histolytica han
desarrollado resistencia a este fármaco. En este trabajo evaluamos el efecto de 1, 10, 20 y 100 mg/mL de
liofilizados de medios condicionados con probióticos (Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus
casei y Lactococcus lactis) sobre el crecimiento axénico in vitro de E. histolytica. Las concentraciones
ensayadas mostraron diferencia estadística significativa (ANOVA p=0.05) como inhibidores del crecimiento in
vitro de Entamoeba histolytica HM1-IMSS. Estos resultados abren la posibilidad de contar con una alternativa
nutricional para la prevención y tratamiento de la amibiasis sin presentar efectos secundarios indeseables.
Palabras claves: Entamoeba histolytica, Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, Lactococcus lactis,
cultivo axénico, probióticos.
Abstract
Entamoeba histolytica is the cosmopolitan parasitic protozoo causal agent of amoebiasis and is clinical
manifestations, this is most frecuent in the undevelopment contries, were the conditions of sanity are deficient.
InMexico the amoebiasis for Entamoeba histolytica is an important problem in the healt for the frecuency,
morbility and mortality. For the control of amebiasis and is clinical manifestations the best drug is the
metronidazol but this present secondari effect in patients and effects carcinogenics and mutagenics in mouses,
meanwhile new reports present evidences of resistence for this drug. Recent researchs whit probiotics reports
the use of probiotics in the treatment of specific diseases has evolved into an extremely valuable option yet to
be optimally used in clinical medicine. Probiotics have been shown to have immunomodulating, bioterapeutics,
bioprofilactics properties and enhance the mucosal barrier and various uses in diarrhea. In this work the
hipotesis is the follow: Is possible the inhibition of grown of Entamoeba histolytica employed conditionated
media with probiotics (CMP). In this work we evaluated the efect of 1,10,20 y 100 mg/mL of CMP of the lactic
acid bacteria (BAL) considerated alike probiotics Lactococcuslactis, Lactobacillus casei and Lactobacillus
acidophilus in the axenic grown in vitro of Entamoeba histolyticameanwhile kinetic´s grown, each one was
repeated tree time. The results obtained in this asays has been significant diference (ANOVA p=0.05) in the
inhibition of grown of E. histolytica in axenic culture in vitro. This results pressent an alternative for the control
of amebiasis and is clinical manifestations, this nutritional altetnative is bassed in the secondari metabolites
produced for the probiotics and this no pressent secondari effects undeseables .
Key words: Entamoeba histolytica, Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, Lactococcus lactis, axenic
culture, probiotics.

�Referencias
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28.-Fariborz, M.G., et al, Op. Cit.
29.-Perez, P.F., et al, Op. Cit.
30.-Idem.
31.-Samarawickream, N.A., et al, Op. Cit.

�AUTOESTIMA Y REDES SOCIALES DE APOYO COMO FACTORES
PROTECTORES DE MOBBING EN DOCENTES.
Manuel Pando Moreno, Carolina Aranda Beltrán, Guadalupe Aldrete Rodríguez y Pedro Reynaga Estrada
Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara
(Jalisco, México)
E-mail: manolop@megared.net.mx
Introducción
El acoso laboral un problema para la salud mental laboral que
parece estar ampliamente extendido en las prácticas
organizacionales de los países Europeos, pero para Latinoamérica
lo que se tiene son escasos registros y numerosas anécdotas.
Se reconoce como uno de los primeros investigadores del
problema al psicólogo sueco Heinz Leymann, quien tomó prestado
el término “mobbing” de las ciencias animales, específicamente de
la investigación de Konrad Lorenz. Este término, que literalmente
significa “formar una multitud (gavilla) alrededor de alguien para
atacarlo(a)” (1), define el comportamiento de algunas especies
animales que aíslan uno de sus miembros, para después ser
expulsado o aniquilado.
Términos similares como el de “intimidación” o “bullyng” fueron adoptados para estudiar el fenómeno entre
niños escolares, mientras que el término Mobbing ha sido aplicado para investigar en los lugares de trabajo.
No existen estudios sobre factores protectores del Mobbing en los sistemas organizacionales, sin embargo,
algunos elementos como un buen nivel de autoestima o una adecuada red de apoyo social dentro y fuera del
ambiente laboral, han sido señalados como factores de protección para trastornos psicológicos, estrés y
Síndrome de Burnout (2).
La autoestima se define como “el carácter favorable de la auto-evaluación de las características individuales”
(3), corresponde a la valoración positiva o negativa que uno hace de sí mismo. Se refiere a cómo la persona
se ve a sí misma, lo que piensa de ella, cómo reacciona ante sí. Puede condicionar el proceso de desarrollo
de las potencialidades humanas y dentro del ámbito profesional, una autoestima positiva facilita una mejor
percepción de la realidad y comunicación interpersonal, ayuda a tolerar mejor el estrés, la incertidumbre y vivir
los procesos de cambio.
Un bajo nivel de autoestima se ha considerado desde hace mucho tiempo como uno de los factores causantes
de trastornos fisiológicos y psicológicos (4, 5, 6). Incluso la Organización Internacional del trabajo (7) a
señalado a la autoestima como factor protector de la salud en ambientes laborales.
Por su parte, la red social de apoyo, es el conjunto de personas y/o grupos de personas que ejercen una
función recíproca entre sí (8), formada por individuos considerados "significativos", como sería la familia, los
hijos, el esposo/a, los amigos, los compañeros de trabajo, etc., Caplan y Nelson (9), Cassel (10) y Cobb (11)
son considerados los fundadores sobre los estudios sobre el apoyo social y sus efectos en la salud y el
bienestar de las personas.
De igual manera, en el medio laboral, el apoyo social permite prevenir y aliviar las respuestas que el individuo
genera ante los estresores y sus efectos (respuesta al estrés y sus consecuencias).
Cohen y Wills (12) han señalado que los efectos moduladores significativos del apoyo social aparecen cuando
el apoyo social que se da en una situación es eficaz para afrontar el tipo de estresor presente y cuando los
niveles de estrés son elevados.

�Gil-Monte y Peiró (13, 14) señalan que la falta de apoyo por parte de los compañeros y supervisores, o por
parte de la dirección o de la administración de la organización son características que pueden influenciar
negativamente en la salud de los trabajadores.
Más recientemente Aranda (15) mostró la relación entre las redes sociales de apoyo y la salud de los
trabajadores en temas como el Burnout.
La autoestima y las redes sociales de apoyo social fueron estudiadas aquí como un factor de protección
contra elMobbing en un grupo de 144 trabajadores docentes de un Centro Universitario de Educación
Superior.
Metodología
Se trata de un estudio observacional y transversal sobre la función protectora de una buena autoestima y una
adecuada Red de Apoyo Social sobre la prevalencia del Mobbing en los trabajadores docentes de un Centro
Universitario, se consideraron como sujetos de estudio todos aquellos docentes de tiempo completo o medio
tiempo que tuvieran más de un año en su puesto de trabajo y que estuvieran realizando funciones docentes
(trabajo frente a grupo), se excluyeron aquellos sujetos que fueran docentes por asignatura (contratados por
pocas horas a la semana) o que estuvieran haciendo funciones administrativas o directivas que los hubiera
alejado del trabajo frente a grupo de alumnos.
La investigación se realizó en los meses de marzo a noviembre de 2004 y de un total de 813 docentes se
calculó una muestra a partir de una prevalencia esperada de 13% y asumiendo un 0.05 como margen de error
aceptable y un 95% de confiabilidad; con lo que se obtuvo un total de 144 sujetos para componer la muestra
que fue seleccionada al azar por cuotas de acuerdo a cada Departamento.
Para la evaluación del Mobbing se utilizó la Escala Leyman Inventory Psico Terror (LIPT) en su adaptación
española LIPT-60 (16), que evalúa de manera escalar seis tipos de Estrategias de Acoso: Limitar su
comunicación [1-11], Limitar su contacto social [12-16], Desprestigiar su persona ante los compañeros [17-31].
Desacreditar su capacidad profesional y laboral [32-38], Comprometer su salud [39-45] y, Entorpecer su
progreso laboral (Anexo español) [46-60].
El LIPT-60 evalúa la cantidad e intensidad de Estrategias de Acoso a que está expuesto el trabajador a través
de tres medidas “Número de estrategias de acoso psicológico” (NEAP), el “Índice medio de acoso psicológico”
(IMAP) y el “Índice global de acoso psicológico” (IGAP), pero no determina en que momento puede
considerarse un trabajador como víctima de Mobbing, por lo que en ocasiones a sido considerado que con
una sola estrategia de acoso que se aplique al trabajador se pueda hablar de presencia de Mobbing.
Para este trabajo se obtuvo la tasa de trabajadores expuestos al menos a una estrategia de acoso, que es el
criterio conforme el cual el Instrumento aplicado (LIPT-60) califica como sufriendo “acoso psicológico en el
trabajo” a cada sujeto. Además calculamos los valores de NEAP, IGAP e IMAP correspondientes y hemos
clasificado los puntajes obtenidos por los trabajadores en cuatro niveles: “nulo” cuando el puntaje obtenido en
NEAP es cero, y bajo, medio o alto de acuerdo a terciles de los puntos posibles a obtener en cada estrategia
de acoso, de las seis incluidas en el LIPT-60
Asimismo, se utilizó la Escala de Evaluación de Apoyo y Contactos Sociales con respecto al análisis de las
relaciones sociales, incluye elementos estructurales tales como: tamaño, frecuencia de contactos y tipos de
apoyo con los que cuenta el sujeto (emocional e instrumental) sobre una escala ordinal de tres puntos. Por lo
que respecta a las características funcionales subjetivas se incluye un último elemento que hace referencia a
la satisfacción subjetiva respecto a las relaciones sociales que mantiene el anciano. El instrumento consta de
cuatro secciones correspondientes a distintos tipos de interacción social: pareja, hijos, otros familiares y
amigos.
A partir de este instrumento se obtienen dos índices, uno referido a características objetivas de apoyo social
(oscila entre 0 y 12 puntos) y otro referido a características subjetivas de satisfacción (oscila entre 0 y 3
puntos). Por lo que respecta a sus propiedades psicométricas, se determinó la fiabilidad de la escala
obteniendo los índices de consistencia interna de las diferentes subescalas, variando entre .35 y .86 (17)

�La escala original evalúa lo que se llamará redes de apoyo “extralaboral” y fue modificada para incluir también
las redes de apoyo “laborales”, incorporando la evaluación del tamaño, frecuencia de contactos y tipos de
apoyo con los que cuenta el sujeto en relación a su lugar de trabajo creando tres secciones nuevas
correspondientes a la interacción con su superior, subordinados y compañeros de trabajo. Esta adaptación ya
ha sido utilizada en trabajos anteriores con buenos resultados (18)
Para la evaluación de la autoestima se recurrió a una adaptación del Cuestionario de Autoestima “IGA-2000”,
este es un instrumento de autoinforme con 25 reactivos y que cuenta con tres opciones de respuesta
“siempre”, “a veces” y “nunca”, el original está diseñado para ser aplicado a escolares y no a trabajadores, sin
embargo, cuenta con la ventaja de haber sido diseñado para el medio mexicano y con un bien realizado
proceso de diseño y validación, partiendo desde un estudio de redes semánticas (19) hasta la validación de
constructo y un alpha de Cronbach de 0.8090 (20). La evaluación para este estudio calificó las respuestas
sólo en dos valores “autoestima baja” y “autoestima adecuada”
La presencia (al menos de una estrategia de acoso) o no de Mobbing, los valores de NEAP, IGAP e IMAP y
los cuatro niveles de valoración (alto, medio, bajo y nulo) fueron cruzados con valores bajo, medio y alto de los
diferentes tipos de Redes Sociales y con el nivel “bajo” o “adecuado” de la autoestima, se estableció la
asociación entre ellos con Chi cuadrada, considerando significativa la asociación si p era menor a 0.05, y para
el cálculo de OR se agruparon los niveles de Mobbing en nulo y presente (bajo, medio y alto) y los valores de
redes sociales en bajo y adecuado (medio y alto), considerando el OR válido cuando es mayor a 1, los niveles
de confiabilidad no incluyan la unidad y exista un valor de asociación de acuerdo a lo establecido (p&lt; 0.05).
Resultados
En el estudio participaron 144 Docentes del centro Universitario estudiado, el rango de edad de ellos vario de
24 a 68 años, siendo la edad promedio de 47 años y la moda de 40.
Predominó el género masculino con 61.8%, el Estado Civil casados (75.5%), los que trabajan en turno
matutino (61.7%), y los que trabajan en otro lugar además de este Centro Universitario un 61.7%.
La escolaridad de los docentes participantes se encuentra dividida de la siguiente manera: 1.4% cuenta con
carrera técnica, 16.6% licenciatura, 29.0% Especialidad, 39.3% Maestría, y 8.3% con Doctorado.
Conforme al criterio de el Instrumento aplicado (LIPT-60) un 79.7% califica como sufriendo “acoso psicológico
en el trabajo”.
El número de estrategias de acoso psicológico (NEAP), se presentó en un rango de 0 a 42, y el promedio
obtenido fue de 7, para el índice medio de acoso psicológico (IMAP) el rango se dio de 0.00 a 2.16, con un
promedio de 0.19, y por último, en el índice global de acoso psicológico (IGAP) el rango varió de .00 a 2.52 y
su promedio fue de 1.02
Una vez agrupados en cuatro niveles la frecuencia en que se presentaban las estrategias de acoso
psicológico, encontramos que solo en dos de ellas hay sujetos calificados como “alta”; “Desacreditar la
capacidad laboral” con 2.7% y “limitar la comunicación” con 0.7%.
El género, Estado Civil, turno de trabajo, tener otro trabajo, número de grupos que atiende en el ciclo escolar
presente, y número de alumnos que atiende en el ciclo escolar presente, no mostraron asociación con
ninguna de las 6 Estrategias de Acoso Psicológico.
El “Tipo de Nombramiento con que cuenta” presentó asociación significativa con “desacreditar la capacidad
laboral” (p= 0.02), en ellos los nombramientos de “Técnico Académico” son los que presentaron peores
condiciones, con un 25% de los sujetos calificando en los niveles medio y alto.
La edad se asoció significativamente con tres estrategias de acoso diferentes; “limitar el contacto social” (p=
0.02), “desacreditar la capacidad laboral” (p= 0.03) y “entorpecer el progreso laboral” (p= 0.01), en todos los
casos fueron los grupos “más jóvenes” (de 24 a 34 años) donde se concentraron las mayores prevalencias
casos altos y medios, y la Escolaridad se relacionó con “limitar el contacto social” (p= 0.01), “desprestigiar a la

�persona” (p= 0.00) y “comprometer la salud” (p= 0.00), siendo los sujetos de escolaridad mayor (grado de
Doctor) los que presentaron las prevalencias más altas en los niveles alto y medio.
Las redes Sociales de Apoyo resultaron ser un factor comúnmente asociado con algunos de los tipos de
Estrategias de Acoso Psicológico, y en especial las Redes de Apoyo Social de tipo laboral, resultaron
asociadas significativamente con 3 tipos de dichas estrategias: “Limitar el Contacto Social”, “Desacreditar la
Capacidad Laboral” y “Entorpecer el progreso Laboral las Redes de apoyo Social Laboral, tanto de tipo
subjetivo (satisfacción con las mismas) como de tipo objetivo (cantidad y frecuencia de contactos) (Ver Tabla
No. 1).
Tabla No. 1 Asociación estadística (valores de p) de las diferentes “Estrategias de Acoso Psicológico”
y los tipos de Redes Sociales de Apoyo estudiadas.

REDES EXTRA

LIMITAR SU
COMUNICACIÓN

LIMITAR
CONTACTO
SOCIAL

DESPRESTIGIAR A
LA PERSONA

DESACREDITAR
CAPACIDAD
LABORAL.

p&gt;0.05

0.03

0.04

p&gt;0.05

p&gt;0.05

p&gt;0.05

p&gt;0.05

p&gt;0.05

p&gt;0.05

0.00

p&gt;0.05

0.00

p&gt;0.05

0.00

p&gt;0.05

0.01

0.02

0.00

0.01

p&gt;0.05

0.03

p&gt;0.05

0.02

p&gt;0.05

LABORALES
OBJETIVAS
REDES EXTRA
LABORALES
SUBJETIVAS
REDES
LABORALES
OBJETIVAS
REDES
LABORALES
SUBJETIVAS
REDES
OBJETIVAS
GENERALES
REDES
SUBJETIVAS
GENERALES

REDES EXTRA

COMPROMETER
SALUD

ANEXO ESPAÑOL ENTORPECER EL
PROGRESO LABORAL

MOBBING
TOTAL

p&gt;0.05

0.00

p&gt;0.05

p&gt;0.05

p&gt;0.05

p&gt;0.05

LABORALES
OBJETIVAS
REDES EXTRA
LABORALES
SUBJETIVAS

�REDES LABORALES

p&gt;0.05

0.04

p&gt;0.05

p&gt;0.05

0.01

p&gt;0.05

p&gt;0.05

0.00

0.00

p&gt;0.05

0.00

0.02

OBJETIVAS
REDES LABORALES
SUBJETIVAS
REDES OBJETIVAS
GENERALES
REDES SUBJETIVAS
GENERALES
Por su parte las Redes Extralaborales de tipo Subjetivo no mostraron asociación con ningún tipo de Estrategia
de Acoso.
De los tres valores integrados que presenta el LIPT-60 el “Indice Medio de Acoso Psicológico” (IMAP) se
mostró como el más sensible a los valores de la Redes de Apoyo Social, obteniendo valores significativos de
asociación en todas las formas de Redes estudiadas, el menos sensible parece ser el “Número de Estrategias
de Acoso Psicológico” (NEAP) que solo mostró valor de asociación significativa con las Redes Sociales
Extralaborales Objetivas (Ver Tabla No. 2).
Tabla No. 2 Asociación estadística (valores de p) de las diferentes los valores Generales de Acoso
Psicológico y los tipos de Redes Sociales de Apoyo estudiadas.
NEAP

IGAP

IMAP

REDES EXTRALABORALES OBJETIVAS

0.00

0.00

0.00

REDES EXTRALABORALES SUBJETIVAS

p&gt;0.05

0.00

0.00

REDES LABORALES OBJETIVAS

p&gt;0.05

p&gt;0.05

0.00

REDES LABORALES SUBJETIVAS

p&gt;0.05

p&gt;0.05

0.00

REDES OBJETIVAS GENERALES

p&gt;0.05

0.00

0.00

REDES SUBJETIVAS GENERALES

0.00

0.00

0.00

La autoestima, por su parte, mostró asociación significativa solamente con dos Estrategias de Acoso: “Limitar
el Contacto Social” y “Desprestigiar a la Persona” y con los valores del “Indice Medio de Acoso Psicológico”
(IMAP) y el “Indice Global de Acoso Psicológico” (IGAP) (Ver Tabla No. 3).
Tabla No. 3 Asociación estadística (valores de p) de las diferentes “Estrategias de Acoso Psicológico”
y los valores Generales de Acoso Psicológico con los niveles de autoestima.

AUTOESTIMA

AUTOESTIMA

LIMITAR SU
COMUNICACIÓN

LIMITAR
CONTACTO
SOCIAL

DESPRESTIGIAR A
LA PERSONA

DESACREDITAR
CAPACIDAD
LABORAL.

p&gt;0.05

0.04

0.00

p&gt;0.05

COMPROMETER
SALUD

ANEXO ESPAÑOL
ENTORPECER EL PROGRESO
LABORAL

MOBBING
TOTAL

p&gt;0.05

p&gt;0.05

p&gt;0.05

NEAP IGAP IMAP

p&gt;0.05 0.00

0.00

�Las Redes sociales de apoyo Generales tanto objetivas como subjetivas fueron las que más valores válidos
de OR presentaron, ya que lo hicieron con 4 diferentes estrategias de acoso y con la calificación total del
mismo. Dos estrategias de Acoso en particular (“Desacreditar la Capacidad Laboral” y “Comprometer la
Salud”) no mostraron que ninguno de los diferentes tipos de redes de apoyo ni la baja autoestima fueran factor
de riesgo para ellas. La baja autoestima solo se presentó con valor de OR válido para una estrategia de acoso
(“Limitar el Contacto Social”) (Ver Tabla No. 4)
Las variables sociodemográficas como el género, Estado Civil (no casados), la edad (superior a la media) no
resultaron tener OR válidos para las diferentes estrategias de acoso, el acoso total, la calidad de los diferentes
tipos de redes ni la autoestima.
Tabla No. 4 Factores de Riesgo (OR) relativos a los tipos de Redes Sociales de Apoyo estudiadas y la
autoestima sobre la presencia de las diferentes “Estrategias de Acoso Psicológico”.

REDES EXTRA

LIMITAR SU
COMUNICACIÓN

LIMITAR CONTACTO
SOCIAL

DESPRESTIGIAR A LA
PERSONA

*

OR=2.87

*

LABORALES
OBJETIVAS

(1.16-7.08)
p=0.01
*

*

*

*

*

*

*

*

*

REDES OBJETIVAS

OR=3.38

OR=5.19

OR=2.47

GENERALES

(1.12-10.9)

(2.08-13.0)

(1.10-5.61)

p=0.02

p=0.00

p=0.02

REDES SUBJETIVAS

OR=4.36

*

OR=2.70

GENERALES

(1.55-12.8)

(1.27-5.79)

p=0.00

p=0.00

REDES EXTRA
LABORALES
SUBJETIVAS
REDES LABORALES
OBJETIVAS
REDES LABORALES
SUBJETIVAS

AUTOESTIMA

*

OR=4.78

*

(1.01-23.3)
p=0.04

DESACREDITAR
CAPACIDAD
LABORAL.

COMPROMETER
SALUD

ANEXO ESPAÑOL
ENTORPECER EL
PROGRESO LABORAL

MOBBING
TOTAL

�REDES EXTRA

*

*

LABORALES
OBJETIVAS

OR=2.57

*

(1.11-6.01)
p=0.02

REDES EXTRA

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

OR=2.49

OR=6.93

(1.10-5.71)

(1.46-45.1)

p=0.02

p=0.02

OR=2.97

OR=4.78

(1.38-6.45)

(1.43-17.6)

p=0.00

p=0.00

*

*

LABORALES
SUBJETIVAS
REDES
LABORALES
OBJETIVAS
REDES
LABORALES
SUBJETIVAS
REDES
OBJETIVAS
GENERALES
REDES
SUBJETIVAS

*

*

GENERALES
AUTOESTIMA

*

*

* Valores obtenidos no válidos para establecer Factor de Riesgo.
Discusión
En nuestro estudio no hemos encontrado datos que nos aporten un perfil de “victima” de acoso en cuanto a un
determinado género, edad o estado civil, confirmando el señalamiento previo del Dr. Martin Resch de que “No
existe la típica víctima de acoso laboral. En realidad, puede sucedernos a todos, a cualquier persona
completamente normal, tanto mujeres como hombres”.(21)
La Autoestima ha sido estudiada en la salud laboral como un factor de protección contra la enfermedad o el
trastorno, tanto físico como mental.
La OIT señala un estudio realizado entre 206 enfermeras de un importante hospital del sudoeste de Estados
Unidos, Mossholder, Bedeian y Armenakis (22) hallaron que los autoinformes sobre ambigüedad de roles se
asociaban inversamente a la satisfacción en el puesto de trabajo en las personas con bajo nivel de
autoestima, pero no en las que tenían una elevada autoestima.
Brockner (23, 24) ha formulado la hipótesis de que las personas con baja autoestima (low SEs) suelen ser
más vulnerables a los eventos del entorno que las que tienen un nivel elevado de autoestima.
Sin embargo, en nuestro estudio la autoestima no ha mostrado una consistencia en su asociación con las
diversas Estrategias de Acoso Psicológico, y solo obtuvo un OR válido para una sola estrategia de acoso.

�El papel protector de las Redes Sociales de Apoyo también ha sido previamente documentado, Chappell y
Segall (25) observaron que en las personas con menos enfermedades crónicas, con una mayor red de apoyo,
y sin discapacidad funcional, presentaban un estado de salud y de bienestar más elevado. En otros estudios
George (26) y Terra (27) observaron que un tamaño de red de apoyo y un grado de apoyo social percibido
reducido, son predictores de la incidencia de síntomas depresivos.
La variable Apoyo Social ha sido explicada como “antecedente” de los elementos estresores, así, puede
contribuir a la salud creando un ambiente promotor de salud que mejore el bienestar, disminuyendo la
probabilidad de que se produzcan acontecimientos estresantes en la vida de la persona y proporcionando a la
persona información retrospectiva, confirmativa o no, de que sus actos están conduciendo a las
consecuencias anticipadas socialmente deseables. También puede enfocarse como variable “intermedia”,
contribuyendo a amortiguar los efectos negativos de los acontecimientos estresantes que se producen en la
vida del sujeto, influyendo sobre las interpretaciones de tales acontecimientos y las respuestas emocionales
que da ante ellos, disminuyendo así su potencial patogénico.
Dado que al menos 4 tipos de Redes Sociales y la autoestima se asociaron con el IGAP y todas lo hicieron
con el IMAP, podemos asumir que tanto la autoestima como las Redes Sociales de Apoyo juegan un papel
más importante en cuanto a la intensidad del Acoso (IMAP e IGAP) que en cuanto al Número de Estrategias
de Acoso que se presentan (NEAP).
Esto llevaría a inclinarse por la acción protectora de las Redes Sociales y la Autoestima como “variable
intermedia” teniendo mayor asociación con el daño que puede producir el Acoso Psicológico y no con la
exposición a conductas de Acoso.
La autoestima y las Redes Sociales de Apoyo deben integrarse como una función organizacional de
promoción a la salud mental de los trabajadores, las “organizaciones productivas” pueden y deben fomentar la
autoestima de su personal.
El mejor sistema será hacerlo a través de climas y sistemas organizacionales en los que (por ejemplo) los
sistemas de supervisión de las empresas constituyan mediante una adecuada retroalimentación de evaluación
del rendimiento y/o del proceso de trabajo. Resúmenes valorativos y la elaboración en un marco participativo
de planes de mejora continua. Intervenciones de refuerzo positivo de las actuaciones positivas y los sistemas
de capacitación y/o desarrollo de personal que acrecientan el dominio de destrezas, mejoran las percepciones
positivas de eficacia respecto a nuevas tareas en el trabajador.
Las condiciones de trabajo son las responsables de la salud de millones de trabajadores mexicanos, no es un
problema de cada empresa, es un problema se salud pública que requiere ser atendido con mayor
preocupación, una prevalencia de 79.7% de trabajadores sufriendo conductas de violencia psicológica en
mayor o menor medida, significa poner en riesgo la salud mental y física de más de 12 millones de mexicanos,
además de las medidas intra empresa que se sugieren, se requiere del diseño de políticas de salud que
protejan a los trabajadores, especialmente en lo referente a la exposición a Agentes Psicosociales negativos
en su trabajo, y la modificación a la Norma Oficial Mexicana en materia de Riesgos de Trabajo. Es claro que el
salubrista debiera prestar mayor atención a la salud mental y la salud laboral.
Resumen
El acoso laboral un problema para la salud mental laboral ampliamente extendido en las prácticas
organizacionales de muchos países. No existen estudios sobre factores protectores del Mobbing en los
sistemas organizacionales, sin embargo, algunos elementos como un buen nivel de autoestima o una
adecuada red de apoyo social dentro y fuera del ambiente laboral, han sido señalados como factores de
protección para trastornos psicológicos, estrés y Síndrome de Burnout. El presente trabajo es un estudio
observacional y transversal sobre la función protectora de una buena autoestima y una adecuada Red de
Apoyo Social sobre la prevalencia del Mobbing en una muestra de 144 docentes de un Centro Universitario en
Guadalajara, México. Las redes Sociales de Apoyo resultaron ser un factor comúnmente asociado con
algunos de los tipos de Estrategias de Acoso Psicológico, la autoestima, por su parte, mostró asociación
significativa solamente con dos Estrategias de Acoso: “Limitar el Contacto Social” y “Desprestigiar a la
Persona” y con los valores del “Indice Medio de Acoso Psicológico” (IMAP) y el “Indice Global de Acoso
Psicológico” (IGAP). Nos inclinamos a considerar la acción protectora de las Redes Sociales y la Autoestima
como “variable intermedia” teniendo mayor asociación con el daño que puede producir el Acoso Psicológico
que con la exposición a conductas de Acoso.

�Palabras clave: Mobbing, acoso psicológico, acoso laboral, salud mental laboral.
Abstract
The harassment labor is a problem for the labor mental health widely extended in the organizational practices
of many countries. Studies do not exist on protective factors of the Mobbing in the organizational systems,
nevertheless, some elements like a good level of self-esteem or a suitable network of social support inside and
outside the labor atmosphere, they have been indicated like factors of protection for psychological upheavals,
stress and Syndrome of Burnout. The present work is an observational and cross-sectional study on the
protective function of a good self-esteem and a suitable Network of Social Support on the prevalence of the
Mobbing in a sample of 144 teachers of a University Center in Guadalajara, Mexico. The Social networks of
support turned out to be a factor commonly associated with some of the types of Strategies of Psychological
Harassment, the self-esteem, on the other hand, it only showed significant association with two Strategies of
Harassment:"To limit the Social Contact" and "To discredit to the Person" and with the values of the "Average
Index of Psychological Harassment" (AIPH) and the "Global Index of Psychological Harassment" (GIPH). We
inclined to consider the protective action of the Social Networks and the Self-esteem like "intermediate
variable" having greater association with the damage that can produce the Psychological Harassment that with
the exposure to conducts of Harassment.
Key words: Mobbing, psychological harassment, harassment labor, labor mental health
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Buendía). Edit. Siglo Veintiuno de España S.A. España, 1994.

�EVALUACIÓN DE LA PRESENCIA DE Staphylococcus aureus EN
QUESOS FRESCOS ARTESANALES EN TRES DISTRITOS DE LIMA –
PERÚ
Daniel Luján. Michelle Valentín*, Margarita Molina
Instituto de Investigación Nutricional, Laboratorio de Microbiología (Lima – Perú)
California Polytechnic State University*(California, United States)
E-mail: d_lujan@starmedia.com; mvalentin25@yahoo.com
Introducción
Las enfermedades causadas por el consumo de alimentos
contaminados han surgido como una causa importante de
morbimortalidad a nivel mundial. Han sido descritos
alrededor de 250 agentes causantes de enfermedades
transmitidas por alimentos (ETA), entre los que se
incluyen bacterias, virus, hongos, parásitos, priones y
toxinas (1). Generalmente los microorganismos
contaminan los alimentos en pequeñas cantidades , pero
cuando encuentran en ellos las condiciones adecuadas
para sobrevivir y multiplicarse pueden alcanzar los niveles
necesarios para ser infectantes o producir la suficiente
toxina para causar la enfermedad (2,3).
En Latinoamérica entre el año 1993 y 2002 se presentaron 719 brotes debido a infección estafilocócica que
afectaron a 27693 personas de las cuales 3 fallecieron (4). Staphylococcus aureus es encontrado en la piel y
mucosas de los humanos (5), y estos pueden llegar a los alimentos de muchas fuentes, pueden contaminar
los alimentos por conducto de quienes manejan o preparan los mismos que tengan infecciones piógenas
agudas o por portadores sanos que los albergan en fosas nasales y garganta. Esta presencia en los alimentos
se asocia a una inadecuada manipulación o al empleo de materias primas contaminadas (6,7).
Cuando esta bacteria se encuentra en cargas superiores a 105 UFC/g en los alimentos puede contener
enterotoxinas y ser origen de intoxicación alimentaria (8) .
El queso fresco artesanal es un derivado lácteo ampliamente consumido en Perú y se expende en una
cantidad apreciable en los mercados municipales, donde el público consumidor generalmente no conoce la
procedencia ni la forma de elaboración, la cuál se realiza sin la debida calificación técnica (9).
Considerando que algunos brotes de intoxicación estafilocócica han sido atribuidos al consumo de este tipo de
queso se realizó el presente estudio con el fin de determinar la ocurrencia de Staphylococcus aureus y su
relación con los límites máximos permitidos en este tipo de producto en la ciudad de Lima-Perú (10).
Material y Métodos
Se obtuvieron 30 muestras de queso fresco artesanal (de leche de vaca) de 150 gramos cada una adquiridos
en 8 mercados municipales situados en tres distritos de Lima-Perú.
El muestreo se realizó en los meses de Julio y Agosto del 2004, se registró la temperatura ambiental y la
humedad relativa del día de la compra así como las propiedades organolépticas (olor, color, consistencia), las
muestras fueron transportadas en una bolsa de primer uso a temperatura de refrigeración para su análisis en
el laboratorio.
Para el análisis microbiológico, de cada unidad se pesaron 50 gramos y se homogeneizaron con 450 ml de
Agua Peptonada (AP) al 0.1 % en Stomacher® lo que constituyó la dilución 10‫ ־‬1 a partir de esta se realizaron
diluciones decimales hasta 10‾5 (10 ml de muestra + 90 ml de AP 0.1 %), se sembró 0.1 ml en Agar Baird
Parker por duplicado y se incubó por 48 horas a 36° C, se realizó el conteo y selección de colonias y la posterior

�confirmación con la prueba de producción de coagulasa y nucleasa termoestable (11,12). Para el análisis
estadístico se empleó el programa Excel 2000.
Resultados
La temperatura ambiental se encontró entre 15 y 17°C, la humedad relativa se registró entre 87 y 95% en los
diferentes mercados.
Las muestras presentaron las siguientes características organolépticas 22 eran de color blanco (73.3%) y 8 de
color amarillento (26.7%) , 12 muestras eran de consistencia blanda (40%), 13 semiblandas (43.3%) y 5
semiduras (16.7%), presentando todas un olor característico a leche aceptable según la Norma Técnica
Peruana (NTP) 202.087.
De las 30 muestras analizadas 24 (80%) presentaban numeración de Staphylococcus aureus por encima de
102UFC/g límite máximo establecido por la NTP 202.087 para el queso fresco producido de manera artesanal
(Ver Tabla 1).
Se observó que el 53.3% de las muestras presentaba un valor ≥ 105 UFC/g (Ver Figura 1). Asimismo el valor
promedio de la carga bacteriana hallado fue de 3.5 x 105 UFC/g.
Tabla 1. Carga microbiana hallada en las muestras de queso fresco artesanal

�Figura 1. Frecuencia de Staphylococcus coagulasa positivo de acuerdo al contenido por gramo de
muestra

�Discusión
Todos los alimentos poseen un riesgo finito de contaminación microbiológica, el nivel de los cuales varia con
el tipo de alimento. Los más altos factores de riesgo incluyen alimentos de origen animal y alimentos
consumidos sin cocimiento previo.
Los quesos elaborados a partir de leche no pasteurizada poseen ambos factores de riesgo y estos están
involucrados en la mayoría de brotes reportados por intoxicación estafilocócica (13).
La NTP establece requisitos microbiológicos no mayores de 10 a 102 UFC/g para Staphylococcus aureus.
Los valores reportados en este estudio con un 80 % de muestras por encima del límite máximo permitido nos
indica el alto grado de contaminación alcanzado por este alimento proveniente del contacto con la piel, boca y
fosas nasales de quienes manipularon el alimento, así como fue observada la falta de higiene en las
superficies de contacto sobre las cuales se depositaba el mismo, el cuál en muchas ocasiones se encontraba
descubierto, ninguna de las muestras se encontraba en refrigeración consiguientemente expuestas a la
temperatura ambiental sumándose a esto la humedad del producto favoreciendo de esta manera la
multiplicación bacteriana.
Las cargas bacterianas obtenidas ≥ 105 pueden contener enterotoxinas representando así un inminente riesgo
para la salud de la población (14).
Los resultados obtenidos (80% de contaminación) son semejantes a los reportados por Cristóbal (15), además
se han realizado estudios encontrando carga bacteriana superior a las normas en Mato Grosso-Brasil
con 50% de muestras contaminadas, Sampaio (16), y en Mérida-Venezuela se obtuvo 41%, Díaz-Rivero (17),
estudio con el cual y siguiendo una metodología similar en el análisis y determinación de S. aureus se obtuvo
una diferencia cuantitativa en porcentaje de carga contaminante total en un 39% no obstante precisando los
limites máximos permitidos de 102 y 103 UFC/g correspondientes a Lima y Mérida; asimismo respecto a los
niveles de contaminación con una carga bacteriana superior a 105 UFC/g se obtuvo una diferencia en el
aislamiento de esta bacteria respecto a dicho trabajo en un 44.96% mayor (lima 53.3%, Mérida 8.34%), carga
microbiana probable de contener enterotoxinas capaces de desencadenar en intoxicación estafilocócica
representando un riesgo potencial más alto para la salud de los consumidores de este producto en Lima-Perú.
Conclusiones

�Es evidente de acuerdo a los resultados obtenidos medidas sanitarias insuficientes en el expendio de este
producto, el riesgo de contener enterotoxinas es altamente probable de acuerdo a los niveles de carga
microbiana encontrado lo que puede desencadenar en intoxicación estafilocócica caracterizada por un periodo
incubatorio (1 a 8 horas), náuseas severas, vómito y diarrea con el consiguiente riesgo para la salud de sus
consumidores; a los cuales se sugiere percatarse de las buenas condiciones de higiene que deben
mantenerse en cuanto a el almacenamiento y forma de expendio hasta su consumo para prevenir la
contaminación; a las autoridades pertinentes supervisar el proceso de elaboración, maduración y distribución
a los centros de abasto de este alimento.
Agradecimientos
Los autores expresan su agradecimiento a la Dra. Mary Penny, directora del Instituto de Investigación
Nutricional y a la Dra. Hillary Creed de Kanashiro por su apoyo en la realización de este estudio.
Resumen
Staphylococcus aureus es causante de infecciones alimentarias por la producción de enterotoxinas, la
presencia de esta bacteria en el alimento indica una inadecuada manipulación. Por este motivo se analizó la
calidad microbiológica de quesos frescos artesanales comercializados en tres distritos de Lima – Perú, con el
fin de obtener información que permita evaluar el riesgo que este alimento puede representar para la salud de
sus consumidores. Un total de 30 muestras de queso fresco artesanal fueron analizadas efectuándose el
aislamiento e identificación de Staphylococcus aureus mediante siembra directa en placa sobre agar baird
parker y pruebas de producción de coagulasa y nucleasa termoestable. Se determinó la presencia
de Staphylococcus aureus en 24 muestras ( 80 %), con valores medios de 105 UFC/g los cuales se
encontraron por encima del límite máximo permitido por la Norma Técnica Peruana 202.087. Estos resultados
indican la insuficiencia de las medidas sanitarias aplicadas a la comercialización de este alimento y la
posibilidad de contener enterotoxinas que pueden ocasionar intoxicación estafilocócica representando de esta
manera un riesgo para la salud pública.
Palabras claves: queso, Staphylococcus aureus, salud pública.
Abstract
Staphylococcus aureus is causing of foodborne illness for enterotoxins production, the presence of this
bacterium in the food shows inadequate handling. For this reason the microbiological quality of fresh artisan
cheeses commercialized in three districts in Lima – Perú was analyzed, in order to obtain information that
permits the evaluation of the risk this food could represent for the health of their consumers. A total of 30
samples of fresh artisan cheese were analyzed making the isolation and identification of Staphylococcus
aureus through the direct plating over baird parker agar, coagulase production and thermostable nuclease
production. It was determined the presence of Staphylococcus aureus in 24 samples (80 %), with medium
values of 105 UFC/g which were found over the maximum limit allowed by the Peruvian technical Norm
202.087. These results show the insufficiency of the sanitary rules applied to the commercialization of this
nourishment and the possibility of containing enterotoxins which may cause staphylococcal food poisoning
representing in this way a risk for the public health
Key words: cheese, Staphylococcus aureus, public health.
Referencias
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Disponible en: http://www.uanl.mx/publicaciones/respyn/ii/3/articulos/saureus-1.html. Acceso el 30 de Julio de
2004.

�FORMAS FARMACÉUTICAS Y SU ADMINISTRACIÓN ¿CUALES NO
DEBEN PARTIRSE O TRITURARSE?
Sandra L. Gracia Vásquez, Ivonne A. Camacho Mora, Lirialyn de León Ríos y Miguel Chávez
Facultad de Ciencias Químicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (Nuevo León, México)
E- mail: gerisan6@yahoo.com
Introducción
Cuando un paciente se dirige a una farmacia y presenta una receta recibe a
cambio de ésta principios activos que se presentan en diferentes formas
farmacéuticas. Éstas influirán en la actividad terapéutica de dichas
substancias (1). Las formas farmacéuticas pueden ser preparadas por un
farmacéutico conforme a la fórmula prescrita por un médico (fórmulas
magistrales), preparadas de acuerdo a las reglas de la Farmacopea de los
Estados Unidos Mexicanos (formulaciones oficinales) y elaboradas con
fórmulas autorizadas por la Secretaría de Salud en establecimientos de la
industria farmacéutica (especialidades farmacéuticas) (2).
La elaboración de las formas farmacéuticas es de suma importancia para
garantizar una utilización racional de los principios activos adaptándolos a la
vía de administración adecuada, tiene además otros objetivos importantes
tales como: favorecer la conservación de los principios activos y protegerlos
contra factores de alteración, enmascarar y corregir las características organolépticas (olores o sabores
desagradables, reacciones dolorosas, etc.) (3).
Vías de administración
Se han elaborado gran diversidad de preparados farmacéuticos, éstos pueden clasificarse de acuerdo a la vía
de administración. Las formas farmacéuticas destinadas a la administración oral comprenden polvos,
granulados, comprimidos, cápsulas, pastillas, jarabes, elíxires, suspensiones, tisanas, emulsiones etc.; las
destinadas a administrarse por vía parenteral en forma líquida (soluciones, emulsiones o suspensiones); y en
forma sólida en productos llamados implantes, las formas farmacéuticas de aplicación tópica cutánea y sobre
mucosas incluyen colirios, pomadas, cremas, ungüentos, entre otros (4,5,6).
Para lograr que los principios activos contenidos en los preparados farmacéuticos alcancen un determinado
órgano es necesario utilizar la vía de administración más adecuada. Las principales vías de administración
son: oral, parenteral, tópica (mucosas): bucal, sublingual, bucofaríngea, ocular, ótica, nasal, pulmonar, rectal,
vaginal y tópica cutánea.
La vía oral brinda ventajas como: fácil y cómoda administración, además de que permite la administración de
dosis elevadas del principio activo. Pero por otra parte también presenta inconvenientes como son: el riesgo
de alteración de principios activos por parte de las secreciones del tubo digestivo, la posibilidad de irritación
del tracto gastrointestinal (salicilatos, antiinflamatorios, antituberculosos), problemas de sabor y olor, y
problemas relacionados con la absorción de los principios activos.
En terapéutica, la vía parenteral puede emplearse para administrar medicamentos en diferentes partes del
organismo, la palabra parenteral deriva del griego para que significa “al lado” y del vocablo enteros que
significa “tubo digestivo”; por lo que parenteral se refiere a la administración de medicamentos colateral al tubo
digestivo evitando el tránsito a través de éste.
La vía parenteral incluye las vías intradérmica, subcutánea, intramuscular, intravenosa, intraarterial,
intracardiaca, intraarticular y epidural.
Esta vía de administración ofrece ventajas ya que los principios activos no se alteran, además de que
transitan rápidamente por el organismo; sin embargo también tiene desventajas como ocasionar dolor en el

�sitio de la inyección, dificultad para repetir inyecciones en determinadas zonas, además de que implica la
selección de los principios activos no irritantes y baja toxicidad, así como los vehículos de escasa viscosidad.
La vía tópica en mucosas abarca las vías de administración que incluyen la vía bucal, sublingual,
bucofaríngea, ocular, ótica, nasal, pulmonar, rectal y vaginal.
En la vía tópica cutánea la absorción se da a través de la piel que se caracteriza por ser poco permeable, sin
embargo se ha demostrado que el paso a la circulación sistémica de algunas sustancias se ve influenciado
por los folículos pilosos y por la disolución en los fluidos lipoproteícos de las células de la epidermis y la
dermis.
A través de la vía tópica cutánea se puede obtener acción local, pero si se aplica el medicamento en las zonas
de mayor absorción se puede lograr acción sistémica, lo cual representa una ventaja en la administración de
medicamentos; sin embargo, se debe tener cuidado de aplicar el medicamento en zonas lesionadas ya que
puede provocar efectos secundarios (7,8).
Formas de presentación de los medicamentos
La mayoría de los medicamentos usados hoy en día se encuentran en forma sólida, por lo que es común la
práctica de triturar tabletas y mezclarlas con alimentos antes de administrarlas, especialmente en
establecimientos institucionales de atención médica (9). Esto se hace para facilitar la ingesta en pacientes que
tienen problemas de deglución o para quiénes es difícil administrar los medicamentos.
Generalmente, cualquier tableta que está cubierta, lo está por una razón y no debe ser triturada. Las
formulaciones con cubierta entérica o de liberación prolongada nunca deben ser trituradas debido a que
pueden ocasionar irritación de la mucosa del tracto digestivo, generar efectos secundarios o toxicidad si se
daña la integración de su sistema de distribución (10, 11).
La práctica de partir tabletas ha sido aceptada por muchos años como una manera de obtener la dosis
prescrita de un medicamento. Los pacientes pueden partir tabletas para:





Obtener la dosis requerida cuando la forma de dosificación no está disponible
Proporcionar las dosis fraccionadas adecuadas en un régimen flexible o cuando se requiera disminuir
o aumentar la dosis en el régimen de dosificación
Iniciar la terapia con la dosis más baja posible para disminuir la incidencia de los efectos adversos o
ajustar la respuesta de un paciente individual (12).

El diseño apropiado y formulación de una forma de dosificación requiere consideraciones de las
características físicas, químicas y biológicas de todo el fármaco y los ingredientes farmacéuticos usados en la
fabricación del producto. Además de proporcionar el mecanismo para la seguridad y la liberación adecuada de
la dosis requerida, las formas de dosificación son necesarias por razones adicionales:







Protección del principio activo de influencias destructivas del oxígeno atmosférico o la humedad.
Protección del principio activo de influencias destructivas de ácidos gástricos en el estómago
después de la administración oral.
Para cubrirlo de sabores amargos, salados u olores ofensivos.
Proporcionar la acción del fármaco a una velocidad controlada.
Proporcionar acciones óptimas para las distintas terapias en diferentes vías (13).

Existe una gran variedad de formulaciones farmacéuticas que no deben ser trituradas, como los siguientes
que se aluden (14-24):
Productos sublinguales o bucales
Los productos sublinguales están diseñados para disolverse rápidamente en los fluidos orales y obtener una
rápida absorción. Estos medicamentos se disuelven bajo la lengua o entre las encías y la mejilla para que

�lleguen a la circulación sanguínea en corto tiempo. Si estas preparaciones son deglutidas resultan inefectivas
o menos efectivas que cuando se administran correctamente.
Productos con cubierta entérica
Estos productos están diseñados para pasar intactos a través del estómago y liberar el principio activo en el
intestino. Las tabletas con cubierta entérica evitan la irritación estomacal, previenen la destrucción del
principio activo por los ácidos del estómago y retardan el inicio de la acción. Si esta cubierta es dañada el
ingrediente activo es liberado en el estómago con la posibilidad de irritar la mucosa estomacal o volverse
inactivo debido a su degradación por los jugos gástricos.
Productos de liberación extendida o sostenida
La mayoría de los sistemas de liberación extendida o sostenida extienden la acción de un fármaco al
prolongar su liberación de la tableta. Existen diversos sistemas para favorecer la liberación extendida o
modificada del principio activo del medicamento, en algunas ocasiones esto se logra colocando el fármaco
en el centro de la tableta y recubriéndolo con múltiples capas, conforme el medicamento pasa a través del
tracto gastrointestinal, las capas más externas de la tableta están en contacto con los fluidos y el principio
activo es liberado. En otras el principio activo se coloca en una matriz inerte especial que libera lentamente el
fármaco. Algunas cápsulas contienen gránulos que tienen múltiples capas las cuales se disuelven lentamente
con el tiempo.
Estos productos no deben ser triturados o masticados ya que la destrucción mecánica de esta forma de
dosificación puede incrementar la incidencia de efectos colaterales o la toxicidad del medicamento.
En muchos casos el nombre de marca de un medicamento indica que éste tiene la propiedad de ser de
liberación sostenida o extendida, por ejemplo: Adalat OROS, Adalat Retard, Claritine D Repetabs, Venalot
Depot.
Productos con potencial carcinogénico
Macerar o partir las tabletas con potencial carcinogénico (por ejemplo medicamentos antineoplásicos) puede
no alterar la forma de dosificación, pero puede causar aerosolización de partículas, exponiendo al personal a
productos tóxicos.
Productos efervescentes
Estas tabletas al colocarse en un líquido se disuelven rápidamente formando una solución. Cuando estas
tabletas son masticadas pierden su habilidad para disolverse rápidamente.
Por otra parte, existen diferentes tipos de cubiertas en las tabletas, las cuales cumplen propósitos diferentes,
tales como las cubiertas de azúcar, de películas solubles en agua, entéricas y gránulos de liberación lenta (25)
(Ver Tabla 1)
Tabla 1. Tipos de cubiertas utilizadas en tabletas.
Tipo de
cubierta

Definición

Propósito de cobertura

Cubierta de
Azúcar

Tabletas cubiertas con capas de azúcar Enmascara principios activos con olores y/o
y colorantes
sabores desagradables o aquellos sensibles a
la luz o a la oxidación.

Cubierta de
Película

Tabletas cubiertas con capas delgadas
de materiales solubles en agua

Igual que el anterior

Cubierta
Entérica

Tabletas cubiertas con materiales que
son insolubles en fluidos gástricos

Usada para principios activos inactivados por
acidez gástrica, para principios activos que

�Gránulos con
cubierta de
liberación lenta

(ácidos), pero solubles en fluidos
intestinales (alcalinos)

irritan la mucosa estomacal o para retrasar el
inicio de la acción

Principios activos formulados en
gránulos y cubiertos con una sustancia
serosa

Liberación retardada, liberación lenta o
sostenida del principio activo

A continuación se enlistan medicamentos que se administran por vía oral y que no deben triturarse o partirse,
con lo cual se puede evitar efectos secundarios o toxicidad ocasionada por esta práctica. Si bien, el listado es
numeroso, hay en el mercado otros medicamentos que no están en están enunciados (26) (Ver Tabla 2).
Tabla 2. Medicamentos orales que no deben triturarse o partirse
Nombre del
medicamento

Nombre genérico

Forma
farmacéutica

Razones o
comentarios

Actonel

Risedronato

Grageas

Acupril

Quinapril

Grageas

Adalat CC/Adalat Oros
/Adalat Retard

Nifedipino

Comprimidos /
Tabletas

Advil

Ibuprofeno

Grageas

Afrinex Repetabs

Dexbromfeniramina/Pseudoefedrina

Grageas

Liberación lenta

Akineton Retard

Biperideno

Tabletas

Liberación lenta

Alidol

Ketorolaco trometamina

Tabletas

Ruta sublingual

Allegra D

Fexofenadina
Pseudoefedrina

Grageas

Liberación lenta

Anafranil retard

Clomipramina

Grageas

Liberación lenta

Andantol

Isotipendilo

Grageas

Angiotrofin retard

Clorhidrato de diltiazem

Tabletas

Ansaid

Flurbiprofeno

Grageas

Antalgin

Indometasina

Cápsulas

Anzemet

Dolasetron

Grageas

Apresolina

Clorhidrato de hidralazina

Grageas

Arcoxia

Etoricoxib

Comprimidos
recubiertos

Artelife

Pentoxifilina

Tabletas

Liberación lenta

Artrene SR

Diclofenaco sódico y misoprostol

Cápsulas

Liberación lenta

Atemperator lp

Valproato de magnesio

Tabletas

Liberación lenta

Athos

Bromohidrato de dextrometorfano

Cápsulas

Liberación lenta

Avapena

Cloropiramina

Grageas

Azulfidina

Sulfasalazina

Grageas

Capa entérica

Benerva

Vitamina B (Tiamina)

Grageas

Capa entérica

Benexol B12

Tiamina, Piridoxina, Cianocobalamina (Vit.
B1,B6 y B12)

Grageas

Capa entérica

Tabletas

Liberación lenta

Bezalip, Bezalip Retard Besafibrato

Irritación del
esófago

Liberación lenta

Liberación lenta

Liberación lenta

�Biconcor

Fumarato de bisoprolol
Hidroclorotiazida

Grageas

Bladuril

Flavoxato

Grageas

Brunacol

Ketorolaco trometamina

Tabletas
recubiertas

Buscapina

Bromuro de butilhioscina

Grageas

Buscapina
Compositum

Metamizol/Butilhioscina

Grageas

Butazolidina

Fenilbutazona

Grageas

C.E.S.

Estrógenos conjugados

Grageas

Campral

Acamprosato

Grageas

Capa entérica

Carnotprim retard

Metoclopramida

Cápsulas

Liberación lenta

Cataflam dd y Junior

Diclofenaco potásico

Grageas

Ceclor 12 hr

Cefaclor

Tabletas

Cerazette

Desogestrel

Grageas

Cervilan

Lomifilina/mesilato de dihidroergocristina

Grageas

Cicloplant

Agnus Castus

Tabletas
recubiertas

Cipro XR

Ciprofloxacina

Comprimidos

Liberación lenta;
enmascarar sabor

Clariflu y Clarifriol

Loratadina
Sulfato de pseudoefedrina
Paracetamol

Grageas

Liberación lenta

Clarityne d 24 h

Loratadina
Sulfato de pseudoefedrina

Tabletas

Liberación lenta

Clarityne d repetabs

Loratadina

Grageas

Liberación lenta

Liberación lenta

Capa entérica

Sulfato de pseudoefedrina
Climent

Estradiol/ciproterona

Grageas

Clo – far

Diclofenaco potásico

Grageas

Cloro-trimeton repetabs Maleato de clorfenamina

Grageas

Liberación lenta

Co – diovan

Valsartan/hidroclorotiazida

Grageas

Coldaid

Paracetamol, clorfenamina, fenilefrina

Grageas

Comtan

Entacapona

Grageas

Concerta

Clorhidrato de metilfenidato

Tabletas

Concor

Fumarato de bisoprolol

Grageas

Controlip

Fenofibrato

Cápsulas

Liberación lenta

Coral

Diclofenaco

Grageas

Liberación lenta

Criam

Valproato de Magnesio

Tabletas

Capa entérica

Cronocaps

Melatonina

Cápsulas

Liberación lenta

Cronovera

Verapamilo

Grageas

Liberación lenta

Dabex XR

Metformina

Tabletas

Liberación lenta

Dactil OB

Clorhidrato de Piperidolato

Grageas

Liberación lenta

�Daflon 500 M y 750
MG

Diosmina/Hesperidina

Grageas

Danzen

Serratiopeptidasa

Grageas

Capa entérica

Debeone d.t.nf

Clorhidrato de metformina

Tabletas

Liberación lenta

Desflam 220

Bumadizona calcica

Grageas

Diamicron

Gliclazida

Comprimidos

Diane

Ciproterona/etinilestradiol

Grageas

Diclac

Diclofenaco sódico

Grageas /
tabletas

Liberación lenta

Dicloran

Diclofenaco

Grageas

Liberación lenta

Dilacoran retard y HTA

Verapamilo

Tabletas

Liberación lenta

Dimodan DIM y 250

Disopiramida

Cápsulas /
comprimidos

Liberación lenta

Diovan

Valsartán

Grageas

Dirret

Diclofenaco

Grageas

Liberación lenta

Dofen

Diclofenaco sódico

Grageas

Capa entérica

Dolaren

Diclofenaco/carisoprodol

Grageas

Dolflam Retard

Diclofenaco

Grageas

Dolnefort F

Diclofenaco potásico, Vit B1, B6 y B12

Grageas

Dolo Neurobion

Vitamina B1, B6, B12
Diclofenaco sódico

Grageas

Dolotandax

Naproxeno y paracetamol

Grageas

Dolprin, Dolprofen

Ibuprofeno

Grageas

Dulciclon

Diclofenaco sódico, vit. B1, B6, B12

Grageas

Duoflex

Diclofenaco/ carisoprodol

Grageas

Ebixa

Clorhidrato de memantina

Tabletas
recubiertas

Efectine D

Loratodina/pseudoefedrina

Cápsulas

Liberación lenta

Efexor xr

Clorhidrato de venlafaxina

Cápsulas

Liberación lenta

Elatec

Diosamina, hespendina

Grageas

Elantan retard

Mononitrato de isosorbida

Cápsulas

Encephabol

Piritinol

Grageas

Entocort

Budesonida

Cápsulas

Ergocaf

Cafeína y ergotamina

Grageas

Escapin N

Bromuro de butilhioscina /paracetamol

Grageas

Espasmo cibalgina

Propifenazona
Clorhidrato de brofenina

Grageas

Espaven enzimático

Pancreatina
Dimeticona
Extracto seco de bilis de buey
Celulasa

Grageas

Evadol

Diclofenaco

Grageas

Liberación lenta

Liberación lenta

Capa entérica

Liberación lenta

Liberación lenta

Capa entérica

�Evastel D

Ebastina/pseudoefedrina

Cápsulas

Femara

Letrozol

Grageas

Feprorex

Fenproporex

Cápsulas

Ferranina fol y complex Polimaltosado férrico

Liberación lenta

Liberación lenta

Grageas

Ácido fólico
Ferrofolico 500

Hierro, ac. Fólico, vit. C

Grageas

Ferro grin

Pantotenato cálcico, ac. Citrico, fumarato
ferroso, nicotinamida, vit. B1, B2, B6, B12

Grageas

Ferrotemp

Fumarato ferroso y tiamina

Cápsulas

Liberación lenta

Fixoten

Pentoxifilina

Grageas

Liberación lenta

Flonorm

Rifaximina

Grageas

Fluanxol

Flupentixol

Grageas

Friobax

Paracetamol-pseudoefedrina-clorfenamina

Grageas

Fustaren retard

Diclofenaco sódico

Grageas

Liberación lenta

Galedol

Diclofenaco sódico

Grageas

Liberación lenta

Gastridin

Ranitidina

Grageas

Genoxal

Ciclofosfamida

Grageas

Gynovin

Gestodeno/etinilestradiol

Grageas

Hemobion 200 y 400

Sulfato ferroso

Grageas

Hiperikan

Hypericum perforatum

Grageas

Iberet 500

Hierro, vitaminas y minerales

Grageas

Liberación lenta

IFA Diety AP

Fenproporex

Tabletas

Liberación lenta

Imdur

5-mononitrato de isosorbida

Grageas

Liberación lenta

Iridus

Naftidrofurilo

Cápsulas

Liberación lenta

Ironfol

Polimaltosado férrico

Grageas

Capa entérica

Ácido fólico
Iscover

Bisulfato de clopidogrel

Grageas

Isorbid AP

Dinitrato de isosorbida

Cápsulas

Liberación lenta

Kaliolite

Cloruro de potasio

Grageas

Capa entérica

Ketek

Telitromicina

Grageas

Ketosteril

Alfa cetoanálogos de A.a.

Grageas

Keval

Lansoprazol

Tabletas

Capa entérica

Klaricid O.D.

Claritromicina

Tabletas

Liberación lenta

K-profen

Ketoprofeno

Cápsulas

Liberación lenta

Kytril

Clorhidrato de granisetron

Grageas

Legalon

Silimarina

Grageas

Leptilan

Valproato de sodio

Grageas

Capa entérica

Lertamine D

Loratadina

Grageas

Liberación lenta

�Sulfato de pseudoefedrina
Lertus

Diclofenaco sódico/

Cápsulas

Liberación lenta

Colestiramina
Lescol/Lescol XL

Fluvastatina sódica

Cápsulas /
grageas

Liberación lenta

Liroken

Diclofenaco sódico

Grageas

Liberación lenta

Logimax

Felodipino

Tabletas

Liberación lenta

Succinato de metoprolol
Lopid

Gemfibrozilo

Grageas y
tabletas

Lopresor 100

Tartrato de metoprolol

Grageas

Lotensin

Clorhidrato de benazepril

Grageas

Lucebanol

Idebenona

Grageas

Ludiomil

Clorhidrato de maprotilina

Grageas

Mabicrol SR

Claritromicina

Tabletas

Liberación lenta

Mafena retard

Diclofenaco sódico

Tabletas

Liberación lenta

Medox ABC

Multivitaminico con minerales

Tabletas
recubiertas

Liberación lenta

Methergin

Mehlergometrina

Grageas

Melleril retard

Clorhidrato de tioridazina

Comprimidos

Microgynon CD

Levonorgestrel, letrinilestratodiol

Grageas

Microlut

Levonorgestrel

Grageas

Minesse

Gestodeno/etinilestratodiol

Grageas

Minulet

Gestodeno/etinilestratodiol

Grageas

Modaton

Dextropantotenato de calcio 1-8dihidroxiantraquinona

Grageas

Mono Mack Depot

Mononitrato de isosorbida

Tabletas

Liberación lenta

Mopral

Omeprazol

Tabletas

Capa entérica

Motival

Flufenazina, nortriptilina

Grageas

Motrin

Ibuprofeno

Tabletas

Enmascarar sabor

Motrin Retard

Ibuprofeno

Grageas

Liberación lenta

Mucosolvan retard

Clorhidrato de ambroxol

Cápsulas

Liberación lenta

Munobal

Felodipino

Grageas

Liberación lenta

Myfortic

Micofenolato sódico

Grageas

Capa entérica

Natrilix SR

Indapamida

Comprimidos
recubiertos

Nediclon

Diclofenaco

Grageas

Liberación lenta

Neoalexil P

Loratadina, pseudoefedrina

Grageas

Liberación lenta

Neobes

Amfepramona

Cápsulas

Liberación lenta

Neradin

Estrógenos conjugados

Grageas

Liberación lenta

�Neugeron LP

Carbamazepina Retard

Tabletas

Liberación lenta

Neurolep LC

Carbamazepina

Tabletas

Liberación lenta

Nordet

Levonorgestrel/etilnilestradiol

Grageas

Norpramin

Clorhidrato de despiramina

Grageas

Novial

Desogestrel/etinilestradiol

Grageas

Obinese

Clorpropamida

Tabletas

Liberación lenta

Capa entérica

Metformina
Onoton

Pancreatina, hemicelulosa, extracto de bilis
de buey, simeticona

Grageas

Orudis

Ketoprofeno sódico

Grageas

Ossopan

Complejo Oseínico Mineral

Grageas

Oxis Turbohaler

Formoterol

Polvo

Liberación lenta

Oxkine

Pentoxifilina

Grageas

Liberación lenta

Palatrin

Lansoprazol

Tabletas

Capa entérica

Pancreoflat

Pancreatina, dimeticona

Grageas

Pantozol

Pantoprazol

Grageas

Paramix

Nitazoxanida

Grageas

Pariet

Rabeprazol sódico

Tabletas

Parsel

Mesilato de dihidroergotamina

Grageas

Capa entérica

Paracetamol
Cafeína
Peridane

Pentoxilfilina

Grageas

Liberación lenta

Pharmafil LP

Teofilina

Comprimidos

Liberación lenta

Phlogenzym

Enzimas proteolíticas

Grageas

Capa entérica

Pimiken

Valproato de magnesio

Tabletas

Capa entérica

Plantival

Valeriana officinalis

Grageas

Melissa officinalis
Plasil enzimático

Metoclopramida/bromelina/
dimeticona/pancreatina/
dehidrocolato de sodio

Grageas

Plavix

Bisulfato de clopidogrel

Grageas

Plenacor L.P.

Atenolol

Cápsulas

Liberación lenta

Liberación lenta

Nifedipino
Plendil

Felodipino

Tabletas

Premarin

Estrógenos conjugados de origen equino

Grageas

Premelle

Estrógenos conjugados de origen equino,
Acetato de medroxiprogesterona

Grageas

Prenatex

Vitaminas/minerales

Grageas

�Primogyn

Estradiol

Grageas

Profiben

Pentoxifilina

Tabletas

Progyluton

Estradiol, Norgestrel

Grageas

Prontofort

Clorhidrato de Tromadol

Cápsulas

Propeshia

Finasterida MSD

Grageas

Proscar

Finasterida

Grageas

Prozac Durapac

Clorhidrato de fluoxetina

Cápsulas

Pylopac

Lansoprazol/claritromicina,/amoxicilina

Cápsulas /
tabletas

Rapamune

Sirulimus

Grageas

Reminyl ER

Galantamina

Cápsulas

Retodol Compositum

Bromuro de butilhioscina/

Grageas

Liberación lenta

Liberación lenta

Liberación lenta

Liberación lenta

Metamizol
Rifaprim

Rifampizina/Trimetoprima

Grageas

Rifater

Rifampicina

Grageas

Isoniacida
Pirazinamida
Robitussin dm

Guaifenesina

Cápsulas

Liberación lenta

Clorhidrato de dextrometorfano
Salofalk

Mesalazina

Grageas

Sandoz Calsan Dos

Calcio

Grageas

Secotex

Clorhidrato de tamsulosina

Cápsulas

Liberación lenta

Selectofen/ Selectofen
LP

Diclofenaco sódico

Grageas

Liberación lenta
Capa entérica

Seloken zok

Succinato de metoprolol

Implante

Liberación lenta

Selopres zok

Succinato de metoprolol

Implante

Liberación lenta

Hidroclorotiazida
Selpirans

Bromuro de butilhioscina

Grageas

Metamizol
Senidrin Tabs. Recua

Paracetamol/clorfenamina/
pseudoefedrina/cafeína

Tabletas
recubiertas

Sensibit D

Loratadina/

Grageas

Sulfato de pseudoefedrina
Sermion

Nicergolina

Grageas

Serviradine

Clorhidrato de ranitidina

Grageas

Servizol

Metronidazol

Grageas

�Sirdalud

Clorhidrato de tizanidina

Cápsulas

Liberación lenta

Solucaps

Mazindol

Cápsulas

Liberación lenta

Stablon

Tianeptina sódica

Grageas

Starlix

Nateglinida

Grageas

Stelabid

Diclorhidrato de trifluoperazina

Grageas

Yoduro de isopropamida
Stelazine

Trifluoperazina

Grageas

Stocrin

Efavirenz

Comprimidos
recubiertos

Sufisal

Pentoxifilina

Grageas

Sultrona

Estrógenos conjugados

Grageas

Tafil ap

Alprazolam

Tabletas

Tagamet

Cimetidina

Grageas

Tandax

Naproxeno sódico

Grageas

Tarka

Clorhidrato de verapamilo

Grageas

Liberación lenta

Liberación lenta

Liberación lenta

Trandolapril
Tavor cr

Cloruro de oxibutinina

Tabletas

Tebonin 761 / Tebonin
Forte

Extracto de Ginkgo Biloba

Grageas

Teboven

Troxerutina

Grageas

Tegretol lc

Carbamazepina

Grageas

Teragran y Minerales

Polivitaminas y minerales

Grageas

Ticlid

Clorhidrato de ticlopidina

Grageas

Tofranil

Clorhidrato de imipramina

Grageas

Tonopan

Dihidroergotamina mesilato

Grageas

Liberación lenta

Cafeína
Propifenazona
Torecan

Dimaleato de trietilperazina

Grageas

Totelle

Estradiol/trimegestona

Grageas

Tradol retard

Clorhidrato de tramadol

Tabletas

Liberación lenta

Trental

Pentoxifilina

Grageas

Liberación lenta

Trepetan

Pancreatina

Grageas

Capa entérica

Triacor

Felodipino

Grageas

Ramipril
Trileptal

Oxcarbazepina

Grageas

Trinergot

Cafeína

Grageas

Tartrato de ergotamina

�Trinordiol

Levonorgestrel/etinilestradiol

Grageas

Triquilar

Levonorgestrel/ etinilestradiol

Grageas

Ulcevit

Ranitidina

Grageas

Ulsaven

Clorhidrato de ranitidina

Grageas

Uropipemit

Ácido pipemídico

Grageas

Valcite

Valganciclovir

Comprimidos
recubiertos

Vantoxyl

Pentoxifilina

Tabletas

Variton

Diosmina/Hesperidina

Grageas

Venalot Depot

Troxerutina

Grageas

Liberación lenta

Cápsulas

Liberación lenta

Liberación lenta

Cumarina
Virlix-D

Diclorhidrato de cetirizina
Clorhidrato de pseudoefedrina

Vitalux Plus

Multivitaminas /multiminerales

Grageas

Volfenac Retard

Diclofenado

Grageas

Voltarén 50 / Voltarén
Diclofenaco sódico
Forte / Voltarén Retard
/ Voltarén SR / Voltarén
Dolo

Grageas

Liberación lenta

Wellbutrin

Anfebutamona

Tabletas

Liberación lenta;
anestesia la
membrana
mucosa

Wobe - Mugos

Enzimas proteolíticas

Grageas

Capa entérica

Wobenzym

Enzimas proteolíticas

Grageas

Capa entérica

Xatral od

Clorhidrato de alfuzosina

Tabletas

Liberación lenta

Xeloda

Capecitabina

Grageas

Xipen

Pentoxifilina

Grageas

Yasmin

Drospirenona/etinilestradiol

Grageas

Zaditen SRO

Fumarato de ketotifeno hidrogenado

Comprimidos

Zurcal

Pantoprazol

Grageas

Liberación lenta

Liberación lenta

Implicaciones
Sin duda, el pulverizar las tabletas conlleva factores de riesgo implícitos para el paciente como también
aquellos factores referentes a la fórmula de la pastilla y que afecta las dosis recomendadas clínicamente para
las personas enfermas, y que se ve reflejado en un incremento en los costos de atención. A continuación se
exponen estos factores con más detalle.
Factores relativos a la tableta o formulación
Partir o triturar tabletas puede resultar en variaciones significativas en la dosis administrada. Esto puede ser
especialmente importante en fármacos con rangos terapéuticos estrechos como la digoxina. Sin embargo para
fármacos con largos tiempos de vida media y/o con amplios rangos terapéuticos las fluctuaciones en la dosis
no son clínicamente significativas.

�El remover las tabletas de su envase o el exponerlas al medio ambiente puede incrementar su velocidad de
degradación. Partir o triturar tabletas puede afectar las características de liberación y absorción del principio
activo, esto es particularmente importante para productos de liberación controlada (sostenida, retardada, etc.).
Además gran cantidad de fármacos son recubiertos para enmascarar su sabor el partirlos o triturarlos expone
el sabor desagradable.
Por otra parte generalmente se considera que si el fabricante marcó una línea divisoria en la tableta significa
que son aptas para partirse, sin embargo, esto no es siempre así, además de que existe un grado de
inexactitud al partirlas debido a su forma, tamaño o tipo de recubrimiento lo que resulta en piezas de diferente
tamaño.
Algunas ocasiones los pacientes parten las tabletas con anticipación lo que trae consigo problemas de
identificación y de exposición a la luz y al aire, lo que favorece efectos negativos en la estabilidad.
Factores relativos al paciente
Las tabletas pueden partirse en dos porciones ya sea con los dedos a lo largo de la línea marcada, con un
cuchillo o con un dispositivo cortador de tabletas, cuando la división no es homogénea favorece inexactitud en
la dosis o desperdicio ya que algunas ocasiones se parten en más de dos porciones. Por otra parte en el caso
de pacientes con artritis o enfermedad de Parkinson aún utilizando un partidor de tabletas puede llevar a
inexactitud en la dosis que aunado a un daño cognitivo puede hacer que se dificulten las instrucciones para
partir las tabletas especialmente en regímenes de dosificación complexos.
Consideraciones acerca de costos
Partir o triturar tabletas aparenta ser costeable, esto puede llevar a consecuencias adversas relativas al
tratamiento de los pacientes si este procedimiento no es supervisado, aunado a esto puede llevar a
desperdicio de medicamentos y a tener efectos negativos en la calidad de uso de los mismos (27, 28).
Conclusiones
Ante esta situación y entendiendo que habrá casos en los que no es factible la administración de las
formulaciones por vía oral como en el caso de infantes, ancianos o personas con dificultad para deglutir,
presentamos las siguientes sugerencias o recomendaciones (29-36):






Para pacientes que no pueden deglutir tabletas o cápsulas la opción más lógica es usar una
formulación líquida si está disponible.
Algunos medicamentos que no pueden ser triturados (cápsulas) pueden ser administradas de otras
maneras, esto es, abrir la cápsula y esparcir su contenido en un alimento suave (37).
Otra alternativa es utilizar otra forma de administración tal como la rectal o transdermal.
Se le debe indicar al paciente no masticar las partículas, de hecho ningún medicamento debe ser
masticado a menos que sea una formulación diseñada específicamente para éste propósito.

Resumen
Cuando un paciente se dirige a una farmacia y presenta una receta recibe a cambio de ésta principios activos
que se presentan en diferentes formas farmacéuticas. La elaboración de las formas farmacéuticas es de suma
importancia para garantizar una utilización racional de los principios activos adaptándolos a la vía de
administración adecuada. La mayoría de los medicamentos usados hoy en día se encuentran en forma sólida,
por lo que es común la práctica de triturar tabletas y mezclarlas con alimentos antes de administrarlas,
especialmente en establecimientos institucionales de atención médica. Generalmente, cualquier tableta que
está cubierta, lo está por una razón y no debe ser triturada. Las formulaciones con cubierta entérica o de
liberación prolongada nunca deben ser trituradas debido a que pueden ocasionar irritación de la mucosa del
tracto digestivo y generar efectos secundarios o toxicidad.
Palabras clave: Formas farmacéuticas, triturar. partir

�Abstract
When a patient goes to a pharmacy and presents/displays a prescription receives in exchange for this one
active principles that appear in different pharmaceutical forms. The elaboration of the pharmaceutical forms is
of extreme importance to guarantee a rational use of the active principles adapting them to the route of
appropriate administration. Most of medicines used actually they are in solid form, reason why the practice to
crush tablets is common and to mix them with foods before administering them, especially in institutional
establishments of medical attention. Generally, any tablet that is covered is in support it of a reason and it does
not have to be crushed. The formulations with enteric cover or of liberation never prolonged must be crushed
because they can cause irritation digestive and generate indirect effect or toxicity.
Key words: pharmaceutical forms, crush, splitting
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37. Stanford University/School of Medicine, Op. cit.

�MECANISMOS DE ADHESIÓN AL TRACTO INTESTINAL Y
ANTAGONISMO DE Bifidobacterium
Caludia Iñiguez-Palomares y Evelia Acedo-Félix
Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (Hermosillo, Son., México)
E-mail: evelia@cascabel.ciad.mx
Introducción
Probiótico palabra de origen griego que significa "a favor de la vida” es el
término utilizado para las bacterias amistosas que viven en el tracto
gastrointestinal. Afectan benéficamente al huésped modulando la
inmunidad sistémica y de la mucosa. También proporcionan un balance
nutricional y microbiano (1). Actualmente los microorganismos más
utilizados como probióticos, tanto en humanos como en animales
son: Lactobacillus, Bifidobacterium, Bacillus, Streptococcus, Pediococcus,
Enterococcus y levaduras como Saccharomyces y Torulopsis y hongos
del género Aspergillus(2).
Los beneficios que ofrecen los probióticos, se pueden categorizar en
nutricionales o beneficios terapéuticos. Dentro de lo nutricional se encuentra su papel para aumentar la
biodisponibilidad de calcio, zinc, hierro, manganeso, cobre y fósforo (3). A nivel terapéutico, se pueden utilizar
para tratamientos de desórdenes intestinales, hipercolesterolemia, supresión de enzimas pro-carcinogénicas e
inmunomodulación, entre otros.
La capacidad de las bacterias probióticas para sobrevivir a través del tracto gastrointestinal a pesar de la
acidez gástrica y la toxicidad de la bilis es fundamental para poder ofrecer cualquiera de los beneficios
anteriormente mencionados. Después de sobreponerse estas dos condiciones adversas, son capaces de
minimizar la proliferación de agentes patógenos compitiendo por un nicho o espacio físico en las paredes
intestinales (4).
Características del género Bifidobacterium
Las especies del género Bifidobacterium forman parte de la microflora normal del tracto intestinal de
mamíferos. Se encuentran en altas concentraciones en heces de niños recién nacidos y disminuyen con la
edad. Tienen un papel importante en la resistencia a infecciones de tipo gastrointestinal. La presencia de las
distintas especies varía con la especie de animal, con el individuo, la edad y alimentación (5).
Las bifidobacterias son bacilos gram positivos, que se pueden presentar solos o en cadenas de muchos
elementos, en agregados formando una estrella, o en forma de "V". No forman esporas y no son móviles (6).
Son estrictamente anaerobios, sin embargo, la sensibilidad al oxígeno varía notablemente entre cepas y
especies (7). Esta variación puede deberse a que en condiciones aerobias, tienden a acumular peróxido de
hidrógeno, el cual es reducido por un sistema NADH peroxidasa, que varía dependiendo de la cepa (8). El pH
óptimo de crecimiento se encuentra entre 6-7, sin crecimiento por debajo de 4.5-5.0, o bien por encima de 8.08.5. La temperatura óptima oscila de 37-41°C, con un desarrollo mínimo a 25-28° C y 43-45° C (9,10).
Por la morfología que presentan las bifidobacterias, pueden ser confundidas
con Actinomyces sp, Corynebacteriumsp., Lactobacillus sp., Clostridium sp., Arthrobacter sp. y Propionibacteri
um sp (11,12). La prueba no molecular, mas directa y fiable de las características asignadas al
género Bifidobacterium, está basada en la demostración de la presencia de la enzima fructosa 6-fosfatofosfocetolasa (F6PPK) en los extractos celulares, la cual está ausente en los otros géneros, a excepción del
aerobio obligado Acetobacter xylinum y de Leuconostoc mesenteroides que también poseen esta enzima
(13,14). Esta prueba no distingue entre especies, pero las bifidobacterias metabolizan la glucosa
exclusivamente por el camino de la Fructosa 6-fosfato-fosfocetolasa (ruta bífida), donde la convierten a
fructosa 6-fosfato, la cual es hidrolizada por la fosfocetolasa a eritrosa-4-fosfato, acetil fosfato y agua. Las
moléculas de acetil fosfato pueden ser medidas con procedimientos colorimétricos por observación visual de
un color rojizo-violeta (15,16).

�Actualmente, con técnicas de electroforesis en gel de poliacrilamida (SDS-PAGE) de extractos de proteínas
totales y la aplicación de técnicas moleculares, se han identificado en total 34 especies y 2 subespecies de las
cuales 13 provienen de fuentes humanas, 14 de animales, 3 de abejas, 3 de aguas contaminadas y una de
leches fermentadas (17-24).
El género Bifidobacterium ha llamado la atención porque sintetizan y excretan vitaminas solubles en agua con
considerables diferencias entre las especies (25). Diferentes estudios destacan el efecto antagónico que
poseen algunas especies de bifidobacterias contra patógenos intestinales como Clostridium
difficile, Campylobacter, algunos virotipos de E. coli como ETEC y EPEC, Salmonella choleraesuis, rotavirus,
etc. (26-31). Las características que debe poseer un microorganismo para que se pueda clasificar como
probiótico se enlistan en la Tabla 1.
Tabla 1. Criterios de selección para microorganismos probióticos.
1.- Criterio de Origen
Cepas aisladas de humanos se utilizan en humanos y las aisladas de animales se utilizan en la especie de
la que se aislaron
2.- Resistencia al Tránsito Intestinal
Deben sobrevivir a las condiciones del tracto digestivo
3.- GRAS
Deben ser generalmente reconocidas como seguras
4.- Adhesión a la Mucosa Intestinal
Pre-requisito para colonizar el tracto Intestinal y ejercer los efectos benéficos
5.- Identificación Bioquímica
Deben estar plenamente identificados fenotípicamente hasta especie
6.- Estimulación del Sistema Inmunológico
Deben ser capaces de estimular el sistema inmune
7.- No ser Oportunista
Aún en estado de inmunosupresión del huésped, no deben causar enfermedad
8.- Antagonismo contra Patógenos
Debe poseer efectos probados contra patógenos del tracto intestinal
9.- Soportar Aplicación Tecnológica
Permanecer viable en los procesos de elaboración de alimentos y durante el almacenamiento
Ouwehand y col., 1999.
Las bifidobacterias con valor probiótico son usadas como ingrediente activo de alimentos funcionales, entre
los que se encuentra el yogurt, suplementos dietarios y productos relacionados con la salud (32). Estos
microorganismos no colonizan permanentemente al huésped, por lo que se necesita que su ingesta sea
periódica para que persistan las propiedades promotoras de la salud (33).
Adhesión y efecto antagónico

�La adhesión de una cepa a la mucosa intestinal es uno de los principales criterios de selección para
microorganismos probióticos, puesto que es un pre-requisito para la colonización. Lo anterior constituye el
primer mecanismo de defensa contra la invasión de patógenos (34). El paso a través del intestino delgado es
muy rápido (2.5 horas) y disminuye conforme va llegando al ano. Por lo tanto, para que la bacteria se pueda
multiplicar es necesario que esta se adhiera a la mucosa y/o epitelio del intestino. Como el epitelio está
constantemente regenerándose (cada 3-4 días), las bacterias pueden colonizarlo solo si la tasa de generación
es mayor que la tasa de recambio celular (35,36). Sin embargo, hay estudios en los que se ha comprobado
que las bifidobacterias se ven afectadas en la pared celular de manera no reversible al ser expuestas a sales
biliares, impidiendo su adhesión a la mucosa y/o células epiteliales (37). Otras investigaciones indican lo
contrario, donde las bifidobacterias se ven dañadas en la pared celular pero de manera reversible (38).
Recientemente se encontró que la superficie celular de Bifidobacterium se ve afectada por la presencia de
sales biliares. Cepas que inicialmente resistían poco o nada 0.3% p/v de bilis, se fueron adaptando a la
presencia de estas sales con incrementos graduales en el medio de cultivo. Posteriormente se observó que
las cepas con resistencia adquirida a sales biliares tuvieron mayor adhesión a la mucosa intestinal humana (1
a 4 veces más) que las originales. Sin embargo, al realizar el ensayo de adhesión en presencia de bilis, ésta
disminuyó entre 7 y 74% dependiendo de la cepa. Se concluyó que la presencia de sales biliares
para Bifidobacterium promueve cambios en la superficie bacteriana, sobre todo en moléculas de tipo
hidrofóbico y por lo tanto en la adhesión a la mucosa intestinal humana; pero con la adaptación de la cepas a
la presencia de estas sales la adhesión aumenta (39).
Mecanismos Propuestos
Los mecanismos por los cuales las bifidobacterias ejercen un efecto antagónico son hasta ahora
desconocidos, pero se le ha asociado con factores como producción de ácidos orgánicos. Se ha observado
que el géneroBifidobacterium inhibe mayormente el crecimiento de patógenos como E. coli y S.
choleraesuis que Lactobacillus,debido a que producen ácido láctico y ácido acético, los cuales dan una acción
sinérgica (40). Otros factores que ofrecen un efecto antagónico son la producción de bacteriocinas, ácidos
grasos, ácidos biliares deconjugados, competencia por nutrientes y por los sitios de adhesión al epitelio y/o
mucosa intestinal. Esta última es la que se sugiere como el mecanismo antagónico más probable debido a
que la respuesta se define dentro de las 2 horas de la infección, tiempo de respuesta fuera de la posibilidad de
la respuesta inmune (41,42).
El primer contacto de un microbio con el huésped en el intestino, es la capa mucosa, que tiene un grosor
variable entre 50 y 450 m y cubre al epitelio. Tiene diferentes funciones, entre las que se encuentran inhibir
la adhesión de ciertas bacterias, al mismo tiempo que provee un hábitat para otras. El principal componente
del mucus es agua, mientras que su componente orgánico más importante es la mucina. Esta última es
responsable de la característica viscosidad del mucus. Las mucinas (MUC) son glicoproteínas de alta masa
molecular (0.25-2 megadaltones) constituidas de esqueletos polipeptídicos cuya parte central está altamente
glicosilada con O-glicanos principalmente, en grupos de secuencias repetitivas, mientras que los extremos
amino y carboxilo presentan una menor glicosilación. Los tipos de mucinas que se encuentran mayormente en
el intestino delgado y grueso son MUC2 y MUC3 producidas por las células globosas (43).
Los carbohidratos presentes en las mucinas pueden funcionar como receptores tanto para bacterias
patógenas como probióticas, ocurriendo así una competencia por los sitios de adhesión. Esos receptores
pueden ser D-galactosa, N-acetilglucosamina, N-acetilgalactosamina o ácido N-acetilneuramínico asociado a
las glicoproteínas intestinales. La mayoría de los estudios de adhesión de microorganismos probióticos se han
realizado para el género Lactobacillus, en el epitelio intestinal (44). En esta misma área, la investigación para
el géneroBifidobacterium es incipiente. Un estudio muestra, mediante ensayos de hemaglutinación e inhibición
de la hemaglutinación por la presencia de carbohidratos, que Bifidobacterium pseudolongum, E. coli K88
y Salmonella choleraesuis reconocen galactosa que a su vez está unida a estructuras oligosacáridas
complejas (45). En otro estudio se observó que una cepa de Bifidobacterium lactis fue capaz de inhibir la
adhesión de Clostridium perfringes en mucinas de ancianos, cuando el probiótico se encontraba en ventaja.
Además, B. lactis fue capaz de desplazar al patógeno ya establecido, lo cual puede ser indicio de la
presencia de un mismo receptor para ambas bacterias (46).
Por otro lado, algunos estudios in vitro e in vivo demuestran que algunas especies probióticas, entre ellas una
cepa de B. bifidum, producen glicosidasas que degradan los carbohidratos asociados a las mucinas
intestinales. Estas modificaciones inducidas por los probióticos, podrían ser benéficas al inhibir la adhesión de
microorganismos patógenos, gracias a la destrucción de los receptores. También podrían ser perjudiciales, al

�exponer los receptores en la mucosa que permitan que los patógenos se adhieran. Es necesario investigar
más sobre los efectos que trae consigo la modificación de la glicosilación intestinal (47-50).
Otro probable mecanismo de adhesión que tiene efecto antagónico en microorganismos patógenos es el
impedimento estérico. En éste, el probiótico se une a un receptor que no es el mismo que reconoce el
patógeno. Sin embargo, de alguna forma ese reconocimiento del probiótico con su receptor bloquea el sitio de
unión del patógeno. Esto se demostró con una cepa de Enterococcus faecium (18C23), la cual inhibió la
adhesión de E. coliK88 a la mucosa del intestino delgado de cerdos, pero cuando ambas bacterias recibieron
un tratamiento con pronasa, la adhesión de E. coli K88 disminuyó, no así la del probiótico (51). Algo similar se
observó con una cepa de Lactobacillus fermentum contra el mismo patógeno (52). En el
género Bifidobacterium hay estudios que sugieren la presencia de una proteína extracelular, proveniente de
una cepa de B. longum SBT2928 capaz de reconocer una molécula de gangliotetraosilceramida localizada a
nivel de epitelio (53,54).
Propiedades de Superficie
El efecto benéfico de los probióticos está relacionado con su habilidad para interactuar y adherirse a la pared
intestinal. La adhesión de las bifidobacterias al intestino ocurre por la asociación de las bacterias con la
mucosa o por adherencia al epitelio y se debe a la interacción de fuerzas atractivas y repulsivas entre las
superficies participantes. La composición de la pared celular bacteriana, así como la naturaleza de la
superficie a la cual se adhiere, afectan este fenómeno. El origen molecular de cada una de las interacciones
que tienen lugar no está bien definido (55,56,57).
Para tratar de entender las interacciones célula-célula y célula-superficie a nivel molecular, se utilizan una
serie de procedimientos que involucran la aglutinación de eritrocitos y adhesión a diferentes sustratos
sintéticos. Por otro lado, las características físicas y químicas de la superficie celular se determinan
principalmente por ensayos de hidrofobicidad y movilidad eléctrica, que definen las fuerzas de atracción y
repulsión, que tienen lugar durante la autoagregación y adhesión de la bacteria a diferentes superficies
(58,59).
La adhesión bacteriana ya se ha descrito para otros géneros bacterianos, principalmente patógenos, como E.
coli yVibrio cholerae. Para el género Bifidobacterium se han caracterizado propiedades de superficie de cepas
obtenidas de humanos, entre las que se encontraron B. bifidum, B. breve y B. adolescentis. Los ensayos
realizados fueron de hidrofobicidad, potencial , movilidad electroforética, autoagregación, hemaglutinación y
tratamiento de las bacterias con enzimas proteolíticas (60,61).
Los resultados obtenidos de todos los ensayos mostraron que existe una correlación entre la hidrofobicidadpotencial  y una hemaglutinación positiva con eritrocitos de los grupos AB, O+, A+ y B+. Las cepas no
hidrofóbicas fueron negativas para hemaglutinación. También se encontró que la autoagregación y la
adhesión a células Caco-2 fueron abolidas por el tratamiento con proteasas. Un grupo de investigadores
estudió la adhesión de B. suis y B. longum a la mucosa de cerdo y las líneas celulares Caco-2, KATO III y
HT29, así como la autoagregación (62,63). Los resultados obtenidos fueron similares a los encontrados
anteriormente (64,65). Se encontró una relación positiva entre la autoagregación y la adhesión de las
bacterias a las líneas celulares y mucosa.
Con los estudios anteriores se ha demostrado la interacción entre las bifidobacterias y el tracto intestinal, pero
poco se conoce acerca de las moléculas que intervienen. Hay evidencia que indica que los ácidos
lipoteicoicos proveen de hidrofobicidad de la pared celular bacteriana, la cual está directamente relacionada
con cepas adherentes (66). También se ha visto que componentes proteinaceos superficiales se encuentran
involucrados en este fenómeno. El tratamiento con proteasas disminuye la adhesión de algunas
bifidobacterias a la mucosa intestinal de humanos y animales. La composición de la superficie a la cual se
unen también define el grado de adhesión de los microorganismos, ya que varía de acuerdo a la madurez del
mamífero y a la porción del tracto intestinal involucrado (67-70).
Presencia de Proteínas de Superficie y/o Adhesinas
Mediante diferentes mecanismos las bacterias se mantienen en el tracto intestinal en contra del flujo del
peristaltismo. Algunos patógenos tienen mecanismos de adhesión específicos, altamente desarrollados. Por
ejemplo, diferentes virotipos de E. coli poseen fimbrias (adhesinas), las cuales son estructuras proteicas que

�reconocen receptores (carbohidratos) a nivel de epitelio y/o mucosa. Mediante ese reconocimiento ocurre la
adhesión con una posterior colonización causante de infecciones gastrointestinales (71).
Algunas bacterias gram positivas, entre las que se encuentran las de valor probiótico, poseen proteínas de
superficie (S-layer), las cuales se cree tienen una fuerte relación con las propiedades de adhesión, al
reconocer receptores en el intestino. Aunque esto es una hipótesis aún, diferentes estudios realizados
con Lactobacillusmuestran que especies de este género, como L. acidophilus y L. crispatus que tienen la
capa proteica rodeando a la pared celular son adherentes (72,73).
En el género Bifidobacterium, hasta el momento, no se ha descrito que alguna especie posea proteínas de
superficie (S-layer), pero si se presume la presencia de ciertos componentes de tipo proteico (adhesinas),
embebidos en la pared celular, con actividad de lectina, es decir, que son capaces de reconocer carbohidratos
de la mucosa y/o epitelio intestinal. Se observó que B. bifidum DSM 20082 es capaz de adherirse a la mucosa
gástrica&gt; mucosa colónica&gt; mucosa intestino delgado de ratas y que la adhesión se vio drásticamente
disminuida cuando se le dio un tratamiento con pronasa a la bacteria. También se encontró que al calentar a
la bacteria a 100° C a diferentes tiempos, la adhesión fue disminuyendo hasta ser casi nula a los 30 minutos
(74). En otros estudios se ha visto que la adhesión de algunas especies de Bifidobacterium tanto de origen
humano como animal, disminuyen su capacidad de adhesión cuando son tratadas con proteasas, pero el
tratamiento con lipasas no tiene efecto. Lo anterior indica la presencia de estructuras de tipo proteico
involucradas en el proceso de adhesión (75,76,77).
En un estudio realizado con la cepa Lactobacillus fermentum 104R, se logró purificar y caracterizar una
proteína de superficie de 29 kilodaltones, que no forma parte de las proteínas S-layer. Esta proteína se une a
la mucosa del intestino delgado de cerdos de 35 días (78). En bifidobacterias se presume la presencia de
adhesinas. Recientemente se encontró que una cepa de Bifidobacterium adolescentis 1027, aislada de heces
de niños saludables, produce una adhesina que es capaz de disminuir la adhesión de E.coli enteropatógena y
enterotoxigénica, además de Clostridium difficile en la línea celular Lovo. En el estudio se indica que la
proteína (adhesina) es capaz de bloquear al sitio de unión de los patógenos en las células epiteliales, pero no
se sabe si es el mismo mecanismo para B. adolescentis 1027 (79). Con esto se demuestra que las adhesinas
de Bifidobacteriumforman parte de la actividad probiótica que se les atribuye.
Conclusiones
Los probióticos son utilizados para reforzar la capacidad de defensa natural de la microflora comensal del
intestino. Los mecanismos de acción propuestos son variados e involucran los de adhesión donde tienen lugar
interacciones de tipo específico y no específico que posiblemente se ven afectados por la presencia de sales
biliares. Al parecer los receptores intestinales (carbohidratos) juegan un papel muy importante, como ya se ha
observado en algunos estudios. Sin embargo, esa es un área poco explorada.
Es importante continuar con las investigaciones y comprobar si en la mayoría de las bacterias que ofrecen
beneficios a la salud humana y/o animal, están presentes las mismas interacciones al llegar al tracto intestinal
o si esto es una característica intrínseca de cada cepa probiótica.
Resumen
El género Bifidobacterium está integrado por bacilos Gram positivos que forman parte de la microflora normal
del tracto intestinal de mamíferos. Como probiótico, uno de los beneficios que ofrecen estas bacterias, es
inhibir la adhesión de patógenos en el intestino, tanto en humanos como en animales. Sin embargo, el
mecanismo no está bien establecido. Las bacterias patógenas poseen proteínas de superficie tipo lectina,
llamadas adhesinas, con las que reconocen carbohidratos (receptores) en la mucosa y/o epitelio. Dentro de
ese reconocimiento también están involucradas interacciones de tipo hidrofílico e hidrofóbico. Mediante este
mecanismo se adhieren y colonizan el tracto intestinal. En los microorganismos probióticos, la presencia de
adhesinas, su papel en la colonización y desplazamiento de bacterias patógenas en el intestino empieza a
investigarse.
Palabras clave: Bifidobacterium, probiotico, tracto intestinal
Abstract

�The Bifidobacterium genus is integrated by Gram positive rods that are part of normal microbiota of mammals
intestinal tract. One of the most important benefits that a probiotic offer is to inhibit pathogens adhesion to
intestine, in both human as well as in animals, but mechanism has not been yet established. The pathogenic
bacteria possess proteins lectin-like, called adhesins, that recognize carbohydrates (receivers) in the mucous
and/or epithelium.Inside this recognition also hydrofilic and hydrofobic interactions are involved. By means of
this mechanism they can adhere and colonize the intestinal tract. In probiotic microorganisms, the adhesins
presence, its paper in the colonization and displacement of pathogen bacteria in intestine, begins to be
investigated.
Palabras clave: Bifidobacterium, probiotic, intestinal tract
Agradecimientos
Al Conseja Nacional de Ciencia y Tecnología, por proporcionar la beca de la MC Claudia Iñiguez Palomares,
para la realización de sus estudios de Doctorado en Ciencias.
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ACTITUDES DE LOS PADRES SOBRE SEXUALIDAD EN SUS HIJOS, VALORES Y MEDIDAS
PREVENTIVAS DE SIDA
José Manuel Ramírez Aranda, * José Manuel González González,** Javier Jesús Cavazos Ríos,*** y Tabitha
Ríos Garza***
*Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León (Nuevo León, México); *Consejo Estatal de
SIDA (Nuevo Léon, México); ** Escuela de Medicina, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey (Nuevo León, México); *** Secretaría de Educación (Nuevo León, México).
E-mail: rmz544383@yahoo.com.mx

Introducción
A pesar de los avances científicos y tecnológicos aún no se
cuenta con la cura definitiva o una vacuna, para la pandemia
del SIDA por lo que es fundamental el énfasis en las diversas
medidas preventivas (1).
La población más afectada son los adultos jóvenes y los
adolescente. En México, 79% de los casos se registran entre
los 15 - 44 años en su mayor parte por transmisión sexual. El
SIDA, representa la 3era. causa de muerte en el grupo de 2544 años (2).
Los jóvenes inician cada vez más temprano sus relaciones sexuales y la mayoría no usa anticonceptivos
(3,4) ni condones (5) en su primera relación sexual. Todo lo anterior, aunado a la presión del grupo de iguales
por tener relaciones sexuales y los mitos sobre el condón (6), la vulnerabilidad de los jóvenes al consumo de
drogas, incluyendo el alcohol, hace a este grupo más propenso a la adquisición del VIH/SIDA.
Por ello, en los Estados Unidos de América (EUA) para cuando la mujer cumple la edad de 18 años, 25%
están embarazadas; 50% de los adolescentes han tenido relaciones sexuales para los 17 años. Lo mismo
sucede en cuanto a la actividad sexual para 77% de las mujeres y el 80% de los varones para los 20 años de
edad (7).
En México, los varones inician su actividad sexual de los 12 a 15 años mientras que las mujeres lo hacen de
los 15 a 17 años (8,9). En Nuevo León en una muestra de 3,265 adolescentes de 14 años promedio, 10.4% ya
había tenido relaciones sexuales, en proporción 3 a 1 de hombre a mujer (15.8% de los hombres y 5.1% de
las mujeres) (10).
Ya ha sido demostrada la importancia de una oportuna educación sexual a temprana edad, es decir, antes de
llegar a la adolescencia, Whitaker y otros, por ejemplo, señalan que una adecuada educación sexual por parte
de los padres, fomenta la comunicación con la pareja sexual del adolescente y se relaciona con mayor uso de
condón (11). También se ha demostrado que una buena comunicación de los padres retrasa el tiempo de la
primera relación sexual (12), aumenta el uso de anticonceptivos, disminuye el riesgo de embarazos en
adolescentes, así como la actividad sexual.
Los adolescentes (del 40% a 97%) desean que sus padres compartan más información de sexualidad con
ellos, mientras que 58% a 64% de los padres quieren hablar de sexualidad antes de que sus hijos cursen el
grado equivalente a primero de secundaria en nuestro país (13,14).
Otros estudios mostraron que 90-98% los padres en Estados Unidos de América, refería haber hablado de
sexualidad con sus hijos. Quienes no lo hicieron mencionaron razones diversas a saber: vergüenza (20% a
24%), falta de preparación de ellos mismos, incomodidad de los hijos, o que el hijo no tomase en serio la
plática (15%) o bien incomodidad de los padres (35%), entre otros (15,16,17).

�De los adolescentes que recibieron educación sexual, 97% considera que la información llegó demasiado
tarde (1819,20,21), es parcial, o se omite la relativa a ciertos tópicos específicos como por ejemplo
masturbación, prostitución, pornografía y aborto, así como el uso del condón.
En México, se reconoce que la educación de la sexualidad humana para niños y adolescentes es una tarea
necesaria, urgente y de capital importancia. Una postura es que la educación sexual debe impartirse por la
escuela desde tercer año de Primaria, como lo planteó desde 1932, el entonces Secretario de Educación
Narciso Bassols (22).
Conjuntamente con esta necesidad se ha estudiado la influencia de los valores morales en la formación de los
hijos en nuestra población y su relación con la frecuencia y tipo de prácticas sexuales. Por ejemplo, existe
menos actividad sexual entre las adolescentes Hispanas que entre otros grupos de adolescentes
estadounidenses, como las Afro-americanas y las Anglosajonas; esto se atribuye a normas más
conservadoras y actitudes acerca del sexo premarital por parte de la población Hispana (23). Por otro lado, la
afiliación religiosa ha demostrado ser un factor asociado a menor actividad sexual para varios grupos étnicos
(24).
En síntesis, la comunicación entre padres e hijos es primordial en la formación integral como individuos, para
el ejercicio de una sexualidad responsable y la prevención de infecciones de transmisión sexual.
El objetivo general de este estudio es conocer cuales son las actitudes de los padres con respecto al ejercicio
de la sexualidad de los hijos y acerca de las medidas preventivas para VIH/SIDA e ITS. La información
derivada de este estudio será gran utilidad para conocer como se manejan algunos aspectos de la sexualidad
y prevención contra el VIH/SIDA e ITS, en la población de padres de adolescentes en nuestro Estado.

Material y Métodos
Se trata de un estudio descriptivo, transversal. El universo de estudio lo constituyó los padres de familia o
tutores de los alumnos de 97 Escuelas Secundarias Estatales o Federales, turno matutino y vespertino del
Área Metropolitana Monterrey, Nuevo León (México). Se distribuyeron 15 cuestionarios por mentor que
acudieron al IV Diplomado “Salud Integral al Escolar” para ser aplicadas a los padres para un total de 1,500.
Se incluyeron todos los padres o tutores legales que tuvieran uno o más hijos inscritos en las escuelas
secundarias participantes; se excluyeron aquellos padres o tutores que rechazaron contestar el cuestionario.
Se utilizó como instrumento de recolección de datos un cuestionario diseñado para los propósitos del estudio,
que consistió en tres secciones I Datos Demográficos de los Padres, II Comunicación Padre-Hijo(a)s y III
Actitudes de los padres acerca de la sexualidad de los hijos y medidas preventivas para VIH/SIDA e ITS, en
una escala tipo Likert diseñada para el estudio, aún no validada. Los maestros recibieron adiestramiento para
la aplicación del mismo.
Para el análisis estadístico, los datos fueron capturados usando el SPSS 10.0 para Windows. Se utilizaron
estadísticas descriptivas para frecuencias de datos demográficos y porcentajes de actitudes de los padres en
cuanto a la sexualidad y medidas preventivas. Por análisis bivariado de determinó la correlación de datos
demográficos y actitudes de los padres en cuanto la comunicación y a la sexualidad y medidas preventivas,
utilizando chi -cuadrada para datos categóricos con un valor de p &lt; 0.05 para significancia estadística.

Resultados
Se encuestaron 1,584 padres de familia con hijos adolescentes que estudian en alguna de las 97 diferentes
escuelas Secundarias del Área Metropolitana de Monterrey (Nuevo León, México) tomadas en la muestra.
La mayoría de los encuestados pertenecía al sexo femenino, madres de familia (69.0%) y el 51.3% tenía 40
años o más. La gran mayoría pertenecía a la religión católica (86.6%). Las madres de los estudiantes se
dedican al hogar en 59.8% de los casos, mientras que 43.5% los padres contaba con estudios profesionales o
más y otros trabajan como empleados (31.7%). El promedio de edad de la población encuestada fue de 39.9
DE ± 5.6 años. (Ver Tabla 1)

�Tabla.1. Datos demográficos de los padres
VARIABLE

NÚMERO

PORCENTAJE

1093

69.0

735

51.3

688

43.5

392

24.8

1109

70.1

1371

86.6

(Empleado)

464

31.7

(Profesionista)

426

29.1

918

59.8

GENERO

(Femenino)

GRUPO DE EDAD (40 años y más)
ESCOLARIDAD
PARENTESCO
PARENTESCO
RELIGIÓN

(Profesional y más)
(Padre)
(Madre)
(Católico)

OCUPACIÓN DEL PADRE

OCUPACIÓN DE MADRE

(Hogar)

PROMEDIO DE EDAD
X = 39.9 ± 5.6
La mayor parte de las familias (61.9%) reportó dos o más hijos adolescentes en la casa; 75.2% asiste a una
escuela estatal, y el resto (24.8%) a una federal. El 90.4% de las escuelas corresponden al turno matutino.
(Ver Tabla 2).
Tabla 2. Datos generales de los hijos y escuelas.
VARIABLE

NÚMERO

PORCENTAJE

980

61.9

(Estatal)

951

75.2

(Federal)

314

24.8

TURNO DE ESCUELA (Matutino)

993

90.4

HIJOS ADOLESCENTES
(Dos o más)
TIPO DE ESCUELA

La mayoría de los padres aseguró que no se le dificultaba hablar sobre temas de sexualidad con sus hijos.
Consideraron que era necesario dar educación sexual en la escuela y opinaron que la edad más apropiada
para recibir educación sexual era entre los 7 y 12 años de edad. Mas de la mitad no ha buscado información
para hablar sobre sexualidad con sus hijos. Pocos padres consideran que debían ser ellos mismos quienes
impartieran la educación sexual (14.8%). Casi la totalidad está de acuerdo en impartir una educación sexual
con énfasis en valores. (Ver Tabla 3)
Tabla 3. Opinión de los padres sobre educación sexual y valores del adolescente

�NÚMER
O

PORCENTAJ
E

1308

87.0

196

13.0

¿Se debe dar educación sexual en la escuela? (Si )

1523

98.5

¿Se debe dar educación sexual en la escuela? (No)

23

1.5

(De 2- 6 años)

112

7.6

(De 7-12 años)

1141

77.0

(Mayores de 13 años)

228

15.4

623

41.9

864

58.1

(Padres)

234

14.8

(Maestros)

87

5.5

1115

70.4

1540

97.3

VARIABLE
¿Se le dificulta hablar de sexualidad? (No)
¿Se le dificulta hablar de sexualidad? (Si )

Edad apropiada para dar educación sexual

¿Ha buscado información para hablar de sexualidad?
)
¿Ha buscado información para hablar de
sexualidad?
(No)

(Si

¿Quién debe ser el agente educador?

(Padres y maestros)
¿ Se debe dar educación sobre valores? (Si)

De la muestra estudiada sólo 138 (8.7% del total) contestó una pregunta abierta acerca de la razón más
frecuente por la que no se habla de sexualidad con los hijos, y las respuestas fueron falta de conocimiento
(33.3%) seguido de por vergüenza (28.9%). (Ver Figura 1)
Figura 1. Razones para no hablar de sexualidad con los hijos

�n=138
Los padres de familia respondieron que frecuentemente o muy frecuentemente conversan con sus hijos
acerca de los valores y temas relacionados. (Ver Tabla 4)
Tabla 4. Comunicación de valores y temas relacionados entre padres e hijos (as) y su frecuencia

TÓPICO

FRECUENTEMENTE / MUY FRECUENTEMENTE
NÚMERO

PORCENTAJE

1392

91.6

El amor

1194

79.4

El noviazgo

992

66.4

Matrimonio

929

62.1

Honestidad

1366

91.7

Responsabilidad

1387

92.2

Fidelidad de la pareja

980

65.4

La familia

De los padres que hablan de otros tópicos de sexualidad con sus hijos, con frecuencia o con mucha
frecuencia el mayor porcentaje lo hace acerca del uso de alcohol y drogas, mientras que el contenido sexual
que se encuentra en la Internet (si es que cuentan con ella) tiene menor porcentaje. Del condón y su uso
hablan menos (Ver Tabla 5).
Tabla 5. Frecuencia de comunicación acerca de tópicos relacionados con la sexualidad entre padres e
hijos
FRECUENTEMENTE / MUY FRECUENTEMENTE

�TÓPICO
NÚMERO

Porcentaje

541

36.6

Contenido sexual en la televisión

745

50.2

Contenido sexual en Internet

426

32.6

Infecciones de transmisión sexual

695

46.8

Preferencias sexuales

688

46.5

Sida

811

54.7

Condón

552

37.3

Uso del condón

544

37.0

Uso de alcohol y drogas

1137

75.6

Anticonceptivos

Un bajo porcentaje estuvo de acuerdo en cuanto a la mejor medida preventiva del SIDA. Uno de cada cinco
muestran inclinación por la abstinencia sexual, sin embargo la monogamia resultó aún mas baja (Ver Tabla 6).
Tabla 6. Actitudes de los padres sobre el condón y otras medidas preventivas para VIH/SIDA

LA MEDIDA MÁS RECOMENDABLE PARA PREVENIR EL
VIH/SIDA:

DE ACUERDO / TOTALMENTE DE
ACUERDO
PORCENTAJE
NÚMERO

La abstinencia sexual

290

19.4

Relaciones con una sola pareja

80

5.2

No relaciones con sexoservidoras

104

6.9

Hablar del condón

91

6.0

Posponer relaciones sexuales hasta el matrimonio

168

11.2

Información sobre SIDA e ITS

66

4.3

De los padres, sólo 41.9% (n= 623), ha buscado algún tipo de información sobre sexualidad, y tópicos
relacionados y las fuentes de información se muestran en la Figura 2. La mayoría de los padres acude al
médico por información.
Figura 2. Fuentes de información de los padres sobre sexualidad

�n = 623
Los padres de mayor escolaridad (profesional y más) están de acuerdo en la abstinencia como medida de
prevención en mayor porcentaje, que los de menor escolaridad. Esta tendencia no se observa con respecto a
las relaciones monógamas o a las relaciones sexuales con sexoservidoras, en donde es casi exactamente igual
en los de secundaria y preparatoria y profesional. El hablar del uso del condón va más de acuerdo con los de
mayor escolaridad, sin que hubiera significancia estadística. Los de nivel profesional más que los de escolaridad
de primaria o menos, están de acuerdo en posponer las prácticas sexuales hasta el matrimonio. (Ver Tabla 7)
Tabla 7. Actitud de los padres respecto a las medidas preventivas de VIH/SIDA de acuerdo a su
escolaridad
MEDIDA DE PREVENCION PARA VIH/SIDA MAS RECOMENDABLE
(RESPUESTA: DE ACUERDO Y TOTALMENTE DE ACUERDO)
ESCOLARIDAD

No tener
relaciones
sexuales con
trabajadoras
sexuales

Hablar del
uso del
condón

Posponer
relaciones
sexuales hasta
el matrimonio

%

No.

%

No.

%

21

20.0

17

19.0

24

15.4

41.3

42.0

41.0

33.0

37.5

58.0

38.8

41.3

39

39.0

39

43.5

83

45.8

La
Abstinencia
sexual

Las relaciones
sexuales con
una sola pareja

No.

%

No.

%

No.

Primaria o
menos

41

14.9

18

23.4

Secundaria y
Preparatoria

100

36.9

32.0

Profesional y
más

146

48.2

27

Significancia
Estadística.

P&lt;0.01

P&lt;0.05

P&lt;0.01

NS

P &lt;0.05

�Discusión
En la presente investigación se han estudiado las actitudes de padres de familia acerca de sexualidad, valores
y medidas preventivas del VIH/SIDA, estando representados básicamente los estratos socioeconómicos
medio y medio bajo que acuden a escuelas públicas. En cada familia entrevistada existe al menos un miembro
que asiste a una escuela estatal o federal – principalmente del Área Metropolitana de Monterrey (Nuevo
León, México)
Para una interpretación más objetiva de los datos se debe considerar que un buen porcentaje de los padres
de familia era profesional; que las madres de familia estaban sobre representadas en este estudio y que
prácticamente todos (92%) los padres entrevistados tenían en casa jóvenes de ambos sexos. Esto es
importante por cuanto se trata de opinar respecto al las relaciones sexuales premaritales y el hablar o usar el
condón, dado que las opiniones y actitudes de los padres y madres de familia varían si se trata de hijos
varones ó hijas.
Casi todos los entrevistados están de acuerdo en que se debe dar educación sexual a sus hijos, coincidiendo
con los resultados de una encuesta realizada en México, a escala nacional, en donde se encontró que más
del 90% de la población consideraba que se debía dar educación sexual de manera abierta y clara a niños y
niñas de primaria (25).
Aproximadamente 2/3 de los encuestados opinan que la edad más apropiada para educar sexualmente es
entre los 7 y 12 años de edad, es decir, mientras estén cursando la educación primaria, lo que concuerda con
algunas encuestas realizadas en Estados Unidos (26) aunque padres con alta escolaridad consideraba
apropiado dar educación sexual a más temprana edad.
Los padres con menor edad que la mediana (39 años) reportan más dificultad para hablar de sexualidad con
sus hijos que los de 40 años y más quizás por la experiencia o desinhibición de este último grupo.
Por otro lado, más de dos tercios de los padres asegura que no se le dificulta hablar de sexualidad. Sin
embargo, la afirmación anterior es cuestionable por los siguientes hallazgos:
- Un 29% no dio una razón específica del porqué no hablar de sexualidad con sus hijos. Una tercera parte de
los que sí la dieron, aseguraron no hablar del tema por falta de conocimiento o eficacia para comunicarlo;
aunque también fue significativa la proporción de padres que evitaban estos tópicos por pudor. Esta mismas
razones han ido expuestos en otros trabajos realizados tanto en México, como en Estados Unidos (27,28).
- Menos de la mitad ha buscado información sobre sexualidad y temas relacionados, a pesar del alto
porcentaje de profesionistas que contestaron esta encuesta.
Por otra parte, vale la pena hacer referencia a la falta de discusión del contenido sexual en el Internet o
inclusive de un medio de comunicación más ampliamente usado como es la televisión (sólo la mitad discute
los temas de contenido explícitamente sexual). Esto es relevante dado que la televisión juega un papel
preponderante en la formación de los niños, además la programación con contenido sexual es transmitido aún
en horario supuestamente familiar como las telenovelas y otras series.
Otro punto importante que debe ser considerado es la opinión de los padres respecto al preservativo o
condón. Aproximadamente, en un tercio de los casos, los padres hablan con sus hijos, del condón y de su
uso. La postura de no hablar del condón está basada con la creencia de que la información sobre el condón
predispone a las relaciones sexuales, lo cual merma considerablemente el efecto de las campañas de
prevención de VIH/SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual. Esto sobre todo si se considera que tal
asociación no ha sido comprobada de manera científica (29).
A pesar de que la gran mayoría afirmó enseñar a sus hijos continuamente valores morales como la
honestidad, responsabilidad, lo que es fundamental para la formación integral del individuo, no obstante, un
porcentaje más bajo habla de la fidelidad de pareja, la cual es de importancia en la prevención del VIH/SIDA.
Se hace evidente la falta de preparación de los padres como elementos educadores de sus hijos, provocando
así que la responsabilidad de esta tarea de formación sea delegada a otras instituciones secundarias. Sin

�embargo, sería objeto de una investigación más profunda, el conocer la postura del magisterio respecto al
grado de responsabilidad de los padres en la labor formativa de sus propios hijos. Posiblemente, es en esta
falta de definición de responsabilidades es en donde se pierde la valiosa oportunidad de intervención para
educar a los adolescentes.
Por lo tanto se concluye que los padres favorecen la educación sexual, partiendo de las escuelas, incluso
algunos desde nivel primaria; los padres de adolescentes saben poco sobre sexualidad, y se informan menos;
y los padres tienen prejuicios muy arraigados acerca del condón principalmente como medida preventiva del
VIH/SIDA y de su presunto papel en el inicio de las relaciones sexuales tempranas en sus hijos.

Resumen
El objetivo de este estudio fue conocer las actitudes de los padres con respecto al ejercicio de la sexualidad
de los hijos y acerca de las medidas preventivas para VIH/SIDA e ITS. Se aplicó una encuesta a 1,584 padres
de familia con hijos adolescentes en 97 diferentes escuelas secundarias del Área Metropolitana de Monterrey,
NL de Marzo a Junio del 2002. Aunque la mayoría de los padres (96.2%) está de acuerdo en la necesidad de
educación sexual para sus hijos, la mitad o menos de los padres hablan con ellos de tópicos como el
contenido sexual en la televisión (50.2%), contenido sexual en la Internet (32.6%), infecciones de transmisión
sexual (46.8%), SIDA (54.7%) el condón (37.3%) y su uso (37%). La mayoría de los padres (75.3%) opina que
el hablar del uso del condón con sus hijos, los predispone a tener relaciones sexuales. Los padres se
comunican más fácilmente con los hijos sobre temas como la familia (91.6%), amor (79.4%), noviazgo
(66.4%), matrimonio (62.1%), honestidad (91.7%), responsabilidad (92.2%) y fidelidad de pareja (65.4%). En
cuanto a medidas preventivas, sólo un bajo porcentaje de padres estuvo de acuerdo con la abstinencia
(19.4%), y monogamia (5.2%). A los padres se le dificulta hablar de sexualidad con sus hijos, debido a: falta
de conocimiento o eficacia (33.3%), pena o vergüenza (28.9%), edad inapropiada (10.4%) o hijo del sexo
opuesto (5.9%). A pesar de que los padres reconocen estos obstáculos, casi la mitad de ellos no ha buscado
información acerca de sexualidad.
Palabras clave: Sexualidad en el adolescente; Comunicación padre -hijo. Sexualidad en las escuelas.

Abstract
The objective of this study was to know the attitudes of parents regarding the sexuality of their children and the
preventive measures for HIV/ AIDS and STDs they would use. A survey to 1,584 parents of adolescents in 97
High schools of the Metropolitan area of Monterrey, Nuevo León Mexico was applied from March to June
2002. Although the majority of the parents (96.2%) agree on the necessity of sexual education for their
children, half o less than that speak with them about themes as the sexual content in television (50.2%), in
Internet (32.6%), Sexually Transmitted Diseases (46.8%), AIDS (54.7%), condom (37.3%) and condom use
(37%). Most of the parents (75.3%) think that speaking about condom with their children, predisposes to
sexual relationships; Parents, communicate easily with their teenagers on themes as family (91.6%), love
(79.4%), courtship (66.4%), marriage (62.1%), honesty (91.7%), responsibility (92.2%) and monogamy
(65.4%). As far as HIV preventive measures is concerned a low percentage of parents is agree with sexual
abstinence (19.4%), and monogamy (5.2%). Sexuality is a hard topic to speak to teens due to: lack of
knowledge or sense of efficacy (33.3%), shame (28.9%), child of inappropriate age (10.4%) or opposite sex to
the interviewed parent (5.9%). Although parents recognized these obstacles, almost half of them has not seek
any information about sexuality.
Key words: Sexuality of adolescents; parents – children communication; Sexual education in schools

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�INFLUENCIA DE LA PERDIDA DE PESO Y LA ACTIVIDAD FÍSICA SOBRE
FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR DE MUJERES OBESAS
Constanza M López-Fontana 1, Miguel Angel Martínez-González 2, Almudena Sanchez-Villegas 2 José
Alfredo Martínez 1
1Dpto. de Fisiología y Nutrición. Universidad de Navarra (Pamplona, España)
2Dpto. de Medicina Preventiva y Salud Pública. Universidad de Navarra (Pamplona, España)
E-mail: jalfmtz@unav.es

Introducción
El problema de la obesidad en el mundo está adquiriendo
las características de una auténtica pandemia,
constituyendo uno de los principales retos actuales para la
salud pública y el más frecuente de los problemas
nutricionales (1). La obesidad supone una enfermedad con
graves consecuencia sobre la salud de quienes la padecen
y sobre la economía de aquellos a quienes corresponde
costear sus gastos (2)
El riesgo de complicaciones aumenta en las personas con
índice de masa corporal (IMC) &gt;25 kg/m2 (3). Por encima de 30 kg/m2, el riesgo de muerte por cualquier
causa, especialmente por enfermedades cardiovasculares, aumenta entre un 50% y un 100% respecto a las
personas con un IMC de 20 a 25 kg/m2 (4). La obesidad reduce la esperanza de vida y se asocia a un
número de factores de riesgo de arteriosclerosis y de enfermedad cardiovascular, que incluyen hipertensión
arterial, resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa, etc (5). La pérdida de peso produce una mejoría
en estos factores de riesgo (6).
La frecuencia cardiaca elevada presente en la mayoría de los obesos se relaciona con un mayor riesgo de
hipertensión arterial siendo un potente predictor de morbi-mortalidad cardiovascular (7). La presión arterial
frecuentemente se encuentra aumentada en la mayoría de los sujetos obesos (8,9) y la perdida de peso se
asocia a una disminución de la presión arterial (10). Por cada 1 kg de peso perdido, tanto la presión
diastólica como sistólica descienden 1 mmHg aproximadamente (11).
Además, el sedentarismo característico de los sujetos obesos es uno de los factores de riesgo coronario
modificables y su prevención tiene un impacto semejante al de la modificación del hábito de fumar y al del
control de la hipertensión arterial (12). Contrarrestarlo a través de la actividad física regular se asocia a una
menor tasa de eventos coronarios y una menor mortalidad incluso en poblaciones sanas (13,14).
El objetivo de este trabajo ha sido observar la influencia de la pérdida de peso y el nivel de ejercicio habitual
sobre la presión arterial y la frecuencia cardiaca de una población obesa femenina.

Material y Métodos
Sujetos
El estudio se llevó a cabo en la Unidad de Intervención Nutricional del Departamento de Fisiología y
Nutrición de la Universidad de Navarra (España) en colaboración con el Departamento de Medicina
Preventiva y Salud Pública. La población admitida para el estudio estuvo constituida por 40 mujeres obesas
(IMC &gt;29,5), entre 20 y 50 años; con peso estable (+3kg en 3 meses) premenopáusicas y con
menstruaciones regulares y sin alteración endocrina y/o metabólica conocida, así como sin prescripción de
medicamentos que alteran el metabolismo basal. Las voluntarias embarazadas fueron excluidas y también
aquellas con un consumo habitual de bebidas alcohólicas fuerte o de drogas; con patologías como
hipertensión arterial, diabetes mellitus, hiperlipidemias y/o enfermedad tiroidea tratadas con fármacos con
obesidad tratada con cirugía y mujeres que hayan participado en un ensayo clínico o intervención nutricional
en los últimos 3 meses.

�Diseño del Estudio
El trabajo de investigación consistió en una valoración de la actividad física (AF) mediante un cuestionario
autodefinido de AF al iniciar el estudio, una intervención nutricional durante 10 semanas con una dieta
hipocalórica diseñada para bajar de peso, controles nutricionales periódicos y un día de ensayo
experimental inicial y final. Durante los días de ensayo experimental inicial y final, las mujeres seleccionadas
fueron sometidas a pruebas de estimación de la composición corporal y del metabolismo basal por
calorimetría indirecta.
Las medidas antropométricas directas realizadas en este estudio fueron el peso y la altura, pliegues
cutáneos, perímetro braquial, circunferencia de la cintura y de la cadera. Con los datos obtenidos se
determinaron los siguientes parámetros indirectos: índice de masa corporal, porcentaje de grasa corporal y
masa grasa (15). Además, la bioimpedancia eléctrica se utilizó como complemento para valorar la
composición corporal siguiendo prácticas validadas (16).
La calorimetría indirecta se utilizó con el fin de estimar la tasa metabólica midiendo el consumo de oxígeno,
la producción de dióxido de carbono y la excreción de nitrógeno ureico urinario (17). Además, permitió
determinar “in vivo” la oxidación de macronutrientes, así como las proporciones relativas de combustión
aplicando las ecuaciones correspondientes (18).
Las determinaciones calorimétricas se realizaron con un monitor metabólico Deltatrac II MBM-200 de Datex
Engstrom, equipado con una campana ventilada (“canopy”), donde las mediciones de oxígeno y dióxido de
carbono son continuas, ofreciendo valores minuto a minuto. El aparato fue calibrado cada mañana antes de
realizar las mediciones. Cada tres días se realizó un test de alcohol con el objetivo de comprobar que el
equipo mide correctamente el oxígeno consumido y dióxido de carbono producido de un sustrato energético
conocido (19). La oxidación proteica neta se valoró midiendo la excreción urinaria de nitrógeno teniendo en
cuenta que la molécula de urea tiene dos átomos de nitrógeno (20). La concentración de nitrógeno urinario
se calculó a partir de la medida de la concentración de urea en orina de 12 horas mediante un método
enzimático con ureasa, automatizado en un equipo COBAS MIRA (Roche, Suiza).
La tasa metabólica basal se midió a primera hora de la mañana y tras 12 horas de ayuno. El voluntario
acudió a la Unidad de Intervención Nutricional, en coche o en autobús con el fin de evitar el ejercicio, y
permaneció tumbado una hora antes de realizar la determinación. Los sujetos fueron, advertidos para no
realizar ejercicio físico intenso, ni beber alcohol en exceso durante las 72 horas previas a la medición.
Además, una medición de la frecuencia cardiaca máxima, promedio y mínima en reposo y tras 12 horas de
ayuno, se realizó mediante un monitor de ritmo cardiaco denominado POLAR VANTAGE NV durante la
calorimetría basal. Por último, la presión arterial se midió con un esfigmomanómetro aneroide en el brazo,
estando la voluntaria acostada, cómoda y relajada tras haber descansado 30 minutos de acuerdo a la
práctica clínica del centro.
Al finalizar el primer día de ensayo, cada sujeto recibió una dieta hipocalórica que debían cumplir por 10
semanas. La dieta experimental fue restringida en calorías, diseñada para bajar de peso y adecuada a cada
participante según la siguiente fórmula: Tasa metabólica basal x factor de actividad – 600 Kcal. Todas la
voluntarias fueron controladas nutricionalmente cada semana durante el periodo experimental. Tanto las
medidas antropométricas como el cumplimiento de la dieta fueron evaluadas en cada consulta.
El cuestionario de AF utilizado ha sido adaptado de las cohortes de Harward School of Public Health,
estando diseñado para cuantificar la cantidad de ejercicio físico que se realiza en el tipo libre y estilo de vida
más o menos sedentario, que tiene la población y que ha sido validado respecto a determinaciones con
acelerometría (21). El objetivo de esta encuesta es calcular el nivel de actividad física, para ello cada
individuo declara su participación en las actividades propuestas y el tiempo dedicado a cada una (22). La
actividad física fue estimada a través de un índice metabólico equivalente (MET), asignando un múltiplo de
la tasa metabólica a cada actividad realizada durante la semana (23). Los METs representan la razón entre
la energía gastada durante una actividad física concreta y la tasa metabólica en reposo y son
independientes del peso corporal (24). El tiempo en horas consumido en la realización de cada una de las
actividades fue multiplicado por el número de METs específicos a cada actividad y sumados para todas las
actividades, obteniéndose así el valor de METs-horas semanales. Los METs asignados a cada actividad
física fueron los recomendados por el cuestionario de Paffenbarguer y en compendio de actividades físicas

�(25-27). Esta medida (METs-horas semanales) informa sobre la cantidad y la intensidad relativa de ejercicio
en el tiempo libre durante una semana para cada individuo.
Otro objetivo de este cuestionario de actividad es medir el nivel de sedentarismo en el tiempo libre. Para ello
cada individuo declara las horas al día que dedica como término medio en las siguientes actividades
propuestas: ver televisión – video, sentado ante pantalla ordenador, conduciendo, estar sentado (en total),
dormir por las noches, dormir la siesta, tomando el sol (verano), tomando el sol (invierno), salir con los
amigos, de pie en el trabajo, tareas domésticas, y actividad en el trabajo más intensa que estar de pie; en un
día normal de trabajo entre semana y en un día típico de fin de semana (28).
La interpretación de los datos de los cuestionarios se basó en la estimación de dos índices: el índice de
actividad en el trabajo y el índice de sedentarismo. El índice de actividad en el trabajo se estableció como la
sumatoria de las horas/semana (expresado en METS) empleadas en andar, realizar tareas domésticas,
estar de pie en el trabajo y efectuar actividades más intensas que estar de pie. El índice de sedentarismo
consistió en la sumatoria de las horas/semana sentado en total, viendo televisión o video, sentado frente al
ordenador y durmiendo la siesta. Finalmente, se consideró como actividad física total a la sumatoria del
índice de actividad en el trabajo (METs-horas/semana) y el ejercicio realizado en el tiempo libre (METshoras/semana).
Análisis Estadístico
El análisis estadístico aplicó el programa SPSS para Windows versión 11.0 (SPSS, Inc., Chicago),
seleccionándose los siguientes estadísticos descriptivos: la media aritmética, como medida de tendencia
central y la desviación típica de la media, como medida de dispersión (29).
En lo que respecta a la estadística inferencial, para establecer posibles asociaciones entre las diferentes
variables, se utilizaron los coeficientes de correlación de Pearson y Spearman según el criterio de
normalidad de las variables establecido con el test de normalidad de Kolmogorov – Smirnov (Lilliefors).
También se calcularon coeficientes de correlación parciales controlando por edad e índice de masa corporal.
Por último, se utilizaron, para variables con 2 categorías, el test de student o test de U de Mann Whitney
según el criterio de normalidad de la variables (30).
Resultados
El grupo de voluntarios estuvo constituido por 40 mujeres con una edad promedio de 34.3 ± 7.05 años.
Todas las participantes estudiadas presentaron valores de IMC &gt; 29.5 kg/m2, de ratio cintura/cadera
&gt;0.90 y una media de porcentaje de masa grasa de 43.3%.
La tasa metabólica basal (TMB) inicial promedio fue de 1720 kcalorías/día y las tasas de oxidación de los
sustratos energéticos en 24 horas fue de: 111.5 ± 33.01 gramos de grasa, 98.3 ± 57.9 gramos de glucosa y
57.4 ± 25.35 gramos de proteínas. El cociente respiratorio (0.79 ± 0.01) sugiere que el organismo esta
utilizando un 71.7% de lípidos y un 28.3% de hidratos de carbono en la combustión.
Los datos obtenidos tanto de frecuencia cardiaca como de presión arterial sistólica y diastólica se
encuentran entre los valores normales para la población general: 60-80 pulsaciones por minuto y 120/85
mmHg, respectivamente (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Frecuencia cardiaca inicial, presión arterial inicial, índices de actividad y de sedentarismo de
las voluntarias estudiadas.
Determinación

Media

D.S.

F. cardíaca máxima inicial (latidos/min)

83

10

F. cardíaca promedio inicial (latidos/min)

66

6

F. cardíaca mínima inicial (latidos/min)

59

5

Presión sistólica (mmHg)

119.6

12.45

�Presión diastólica (mmHg)

75

12.58

Ejercicio (METs-hs/semana)

6.9

1.9

Índice de actividad física en el trabajo (METs-hs/semana)

140.9

76.8

Actividad física total (METs-hs/semana)

145.2

80.3

Índice de sedentarismo (hs/semana)

61.9

31.4

El ejercicio promedio fue de 6.9 METs-horas/semana según los datos del cuestionario mientras que los
índices de actividad física en el trabajo y sedentarismo (METs-horas/semana y en horas/semana,
respectivamente) fueron de 140.9 y 61.9 (tabla 1). La actividad física total fue de 145.2 METs-horas/semana.
Las mujeres obesas seleccionadas perdieron un promedio de 7.6 kg de peso corporal. El porcentaje de
grasa corporal disminuyó un 3%, que equivale a un descenso aproximado de 6kg de masa grasa (Ver Tabla
2).
Tabla 2. Cambios en la composición corporal, la frecuencia cardiaca y la presión arterial tras la
intervención.
INICIAL

FINAL

Cambio

Media

D.S.

Media

D.S.

p*

Peso (kg)

94.7

15.

87.1

15.3

.000

IMC (kg/m2)

37.1

6.08

34.1

5.9

.000

Circunferencia de cintura (cm)

100.4

13.7

94.0

13.1

.000

Circunferencia de cadera (cm)

121.7

13.7

115.6

12.4

.000

Pliegue tricipital(mm)

36.5

3.4

33.7

4.1

.000

Porcentaje de masa grasa (%)

46.4

4.9

43.3

5.3

.000

Frecuencia cardiaca máxima (latidos/minuto)

83.0

10.6

78.7

11.6

.028

Frecuencia cardiaca promedio (latidos/minuto)

66.0

6.6

61.1

6.5

.000

Frecuencia cardiaca mínima (latidos/minuto)

59.0

5.8

54.5

5.4

.000

Presión sistólica (mmHg)

119.6

12.4

115.1

12.2

.099

Presión diastólica (mmHg)

75.0

12.5

70.0

9.4

.002

La frecuencia cardiaca promedio se redujo 5.0 ± 6.0 pulsaciones por minuto tras la intervención. La presión
arterial sistólica disminuyó 4.5 ± 14.2 mmHg mientras que la presión arterial diastólica bajó aun más, 8.5 ±
13.2 mmHg (tabla 2). El peso corporal presentó una correlación positiva (P &lt; 0.05) con la frecuencia
cardíaca promedio de las voluntarias en estudio (Ver Figura 1), indicando que a mayor peso corporal mayor
frecuencia cardíaca.
Figura 1.Correlación entre el peso corporal y la frecuencia cardiaca inicial de las participantes.

�r: 0.427; valor de p: 0.006
Las voluntarias con mayor actividad física habitual total presentaron una mayor disminución de la frecuencia
cardiaca en reposo (p=0.016) al perder peso (Ver Figura 2). La actividad física total se asoció positivamente
con la diferencia entre la presión arterial diastólica antes y después de la intervención (r= 0.404; p= 0.041),
es decir, que a mayor actividad física cotidiana total, existió una mayor disminución de la presión diastólica
(Ver Figura 3).
Figura 2.Influencia de la actividad física y el descenso de peso sobre la frecuencia cardiaca de las
voluntarias.

Figura 3. Correlación entre la actividad física total y la presión arterial diastólica tras la intervención
dietética

�r: 0.404; valor de p: 0.041

Discusión
El grupo de voluntarias estuvo constituido por mujeres obesas con un ratio de cintura cadera de 0.82
permitiendo clasificarlas como obesidad ginoide grado II según el criterio de la clasificación de la OMS
(31,32).
En este estudio, a pesar de que las determinaciones de frecuencia cardíaca máxima, mínima y promedio se
encontraron entre los valores normales para la población general, presentaron una asociación positiva con
el peso corporal de las voluntarias, indicando que a mayor peso corporal mayor frecuencia cardíaca. La
presencia de valores de frecuencia cardíaca superiores en sujetos con mayor peso encontrada en este
estudio, ha sido igualmente observada por otros autores (33) y atribuidos a la existencia de hiperinsulinismo,
que constituye un factor estimulante de la inervación simpática, que se a su vez se asocia con una
frecuencia cardíaca elevada.
La resistencia a la insulina es característica de la obesidad (34). La hiperinsulinemia incrementa la síntesis
hepática de VLDL, activador del plasminógeno, la actividad del sistema nervioso simpático y la reabsorción
de sodio. Estos cambios contribuyen a la hiperlipidemia y a la hipertensión de los sujetos obesos (35).
En el presente trabajo, las voluntarias perdieron un promedio de 7.6 kg de peso corporal, lo cual se asoció
con un descenso de la frecuencia cardiaca promedio en reposo y de la presión arterial. Estos resultados
coinciden con diversos estudios, los cuales mostraron la existencia de una mejoría significativa en la presión
arterial, la frecuencia cardiaca y la resistencia a la insulina con la pérdida de peso (36, 37, 38,39).
Adicionalmente, un estudio reciente donde las mujeres obesas perdieron un 10% del peso original al cabo
de 1 año de tratamiento dietoterápico y el descenso de peso se correlación positivamente con la presión
diastólica durante la noche (p=0.01), la frecuencia cardiaca (p=0.02) y el balance simpático vagal (p=0.02)
(40). Además otros investigadores concluyeron que la pérdida de peso está asociada a una mejoría
significativa en la modulación cardiaca automática a través del aumento de la modulación parasimpática,
que clínicamente se traduce en un descenso de la frecuencia cardiaca en reposo (41). Los valores del
coeficiente respiratorio sugieren una mayor oxidación de lípidos (72%) que de hidratos de carbono (28%) lo
que es típico de situaciones de obesidad (42).

�En este estudio, se observó una asociación positiva entre la actividad física diaria total y la disminución de la
presión arterial diastólica y la frecuencia cardiaca en reposo tras el descenso de peso, lo cual podría
explicarse mediante los efectos beneficiosos del ejercicio regular y el mejoramiento del estado físico (43).
El estado físico es también un factor importante en los individuos obesos. Un trabajo realizado con una
población de 25.000 hombres demostró que existen interacciones entre la obesidad, la mortalidad, el estado
físico y el contenido de grasa corporal (44). El bajo estado físico presente en el 50% de los hombres obesos
fue un predictor independiente de mortalidad (45). Niveles altos de estado físico parecieron neutralizar
alguno de los riesgos cardiovasculares asociado a la obesidad (46). Por lo contrario, en otros dos trabajos
de investigación, tanto la adiposidad como el estado físico fueron predictores independientes de mortalidad,
y niveles altos de estado físico no neutralizaron la asociación entre obesidad y mortalidad (47,48).
El ejercicio aeróbico ha demostrado ser útil para reducir los niveles de tensión arterial tanto en sujetos sanos
como hipertensos y se ha descrito una relación inversamente proporcional entre el grado de entrenamiento y
la presión arterial (49). Los sujetos hipertensos logran un mayor descenso de los niveles de tensión arterial
sistólica, comparado con los sujetos sanos. Este efecto potenciador sobre la terapia antihipertensiva reduce
la necesidad de fármacos (50). Los beneficios obtenidos por el ejercicio aeróbico sobre los niveles
tensionales desaparece junto con el abandono de su práctica y la pérdida del efecto del entrenamiento (51).
La bradicardia inducida por el ejercicio programado tanto en condiciones basales como submáximas,
constituye uno de los efectos más característicos y estaría relacionado con factores cardiacos y
extracardiacos. Los estudios realizados con animales de experimentación y en seres humanos han
demostrado que el efecto sobre la frecuencia cardiaca persiste pese al bloqueo autonómico e involucraría
adaptaciones intrínsecas del músculo cardiaco (52). La menor frecuencia cardiaca, junto con una
disminución de la postcarga por acción vasodilatadora, constituyen mecanismos que mejoran la eficiencia
cardiovascular.
En la obesidad, la disminución en la secreción de insulina a medida que se pierde peso, el aumento de la
sensibilidad a la insulina con el ejercicio y el mejoramiento del estado físico propio de un ejercicio aeróbico
programado, pueden explicar los efectos saludables de la combinación del descenso de peso con el
entrenamiento, considerándose el ejercicio una mediada terapéutica adyuvante beneficiosas en el
tratamiento de la obesidad.

Resumen
La obesidad se asocia a un número de factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares que incluyen
hipertensión, frecuencia cardiaca aumentada, resistencia a la insulina, etc. El objetivo del presente trabajo
ha sido observar la influencia de la pérdida de peso inducida por una dieta hipocalórica y el ejercicio habitual
sobre la presión arterial y la frecuencia cardíaca de una población obesa femenina. 40 mujeres obesas
sanas entre 20 y 50 años fueron seleccionadas para el estudio, el cual consistió en una valoración de la
actividad física (AF) mediante un cuestionario autodefinido de AF, una intervención nutricional durante 10
semanas con una dieta hipocalórica diseñada para perder peso y un día de ensayo experimental inicial y
final en los cuales se realizaron determinaciones antropométricas y metabólicas. Las voluntarias
presentaron inicialmente una media de IMC de 37,2 kg/m2 y un porcentaje de grasa corporal de 43,3%. El
peso se correlacionó positivamente con la frecuencia cardiaca (FC) inicial (p&lt;0,05) y las participantes más
activas mostraron una mayor disminución de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial diastólica al
perder un promedio de 7.6 kg de peso corporal tras la intervención. La pérdida de peso y la actividad física
habitual participan directamente en la disminución significativa de la frecuencia cardiaca en reposo y de la
presión arterial reduciendo el riesgo cardiovascular asociado a la obesidad.
Palabras clave: obesidad, actividad física, pérdida de peso, presión arterial, frecuencia cardiaca, resistencia
a la insulina.

Abstract
Obesity is associated to a number of cardiovascular risk factors which include hypertension, increased heart
rate, insulin resistance, etc. The aim of this study was to assess the influences of weight loss and habitual
physical activity on blood pressure and heart rate in obese women. A sample of 40 healthy obese women

�from 20 to 50 years old was enrolled for the study. It consisted of a measurement of physical activity by a
frequency questionnaire, a nutritional intervention during 10 weeks with an energy- restricted diet designed to
loss weight and an initial and final clinical day in which several determinations were performed. Volunteers
presented an initial mean BMI of 37.2 kg/m2 and a mean percentage of body fat mass of 43.3%. The
baseline weight was directly correlated with the initial heart rate (p&lt;0.05) and the participants with more
physical activity showed a larger reduction of the heart rate and the diastolic blood pressure with a weight
loss of 7.6 kg after the nutritional intervention. Weight loss and habitual physical activity are involved in the
decrease in heart rate and blood pressure, which participate in reducing the cardiovascular risk associated to
obesity.
Key words: obesity, physical in activity, weight loss, blood pressure, heart rate, insulin resistance.
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�MAPA NUTRICIO Y RIESGO DE TRANSTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA EN ADOLESCENTES
DE LA CIUDAD DE QUERETARO, QRO., MÉXICO
Ma. de los Angeles Aguilera Barreiro1 y Feliciano Milián Suazo2.
1Licenciatura en Nutrición, Facultad de Ciencias Naturales. Universidad Autónoma de Querétaro (Querétaro,
México), 2 Programa Nacional de Epidemiología, CENIFA-INIFAP. (Querétaro, México).
E mail: anguie@uaq.mx.

Introducción
En la etapa de la adolescencia se pueden presentar trastornos de la
alimentación por la influencia de culturas con “ideales de la moda”. Esta
disparidad entre lo real y lo deseado conduce a una conducta alimentaria
inadecuada, como son la anorexia nervosa y bulimia en un extremo, y
obesidad en el otro, problemas que en los Estados Unidos han ido en
aumento (1). En los últimos 10 años las frecuencias de anorexia nerviosa
han aumentado en muchachas de 10 a 19 años de edad (2). Los estudios
predominantes en las mujeres durante la adolescencia tardía y la adultez
temprana han referido tasas de 0.5% a 1.0% casos clínicos que cumplen
con todos los criterios, y un predominio más alto de diagnósticos casi
umbrales de un trastorno alimentario. La bulimia nerviosa prevalece en
mujeres adolescentes y adultas jóvenes de 1 a 3%, y la tasa de
presentación en los hombres es de una décima parte de la observada en
mujeres (3). Cabe aclarar que si estos problemas son reconocidos en etapas tempranas de la adolescencia,
es posible tomar medidas preventivas y terapéuticas oportunas que disminuyan la mortalidad por anorexia y la
morbilidad por bulimia, y más tardíamente complicaciones que pueden llevar a la muerte.
De acuerdo a la edad, la adolescencia se divide en tres etapas: La etapa temprana (10-12 años), la etapa
media (13-15 años) y la etapa tardía (16 a 18 o hasta 20 años). La etapa tardía, donde el individuo se ocupa
más de los alimentos que consume, presenta un impulso hacia la independencia, que a menudo ocasiona el
rechazo temporal a los patrones alimentarios de la familia (4). De este modo, el asesoramiento nutricional
incluye la toma de decisiones prudentes, sobretodo cuando se come fuera del hogar. En la adolescencia
tardía existen dos conductas: las riesgosas, donde se adquieren las denominadas “conductas desinhibidas”
que pueden clasificarse como sigue: consumo de drogas, ausentismo escolar y riesgo de lesiones no
intencionales tales como consumir bebidas alcohólicas y conducir vehículos sin usar el cinturón de seguridad
o no utilizar casco para ciclismo. Las otras conductas son las “alteradas tranquilas”, de interés para el
nutriólogo en virtud de que ellas incluyen la imagen corporal deficiente, los trastornos de la alimentación -la
ingesta excesiva de algún alimento, la bulimia y las dietas crónicas, temor de perder el respeto al consumo de
alimentos, tensión emocional e ideas suicidas. Todo esto se refleja en el estado nutricio del adolescente y es
importante su diagnostico para su pronta atención (5).
En el presente milenio, el buen estado nutricio de los individuos sigue siendo una prioridad para el progreso
de nuestro país, un país mal alimentado es un país subdesarrollado. La carencia (desnutrición) o el exceso
(obesidad), constituyen serios riesgos para la salud, proporcionales a la gravedad del caso. La incidencia de
ambas instancias tiene una alta significancia en salud pública y su combate representa un reto prioritario.
Tradicionalmente el problema de la desnutrición ha sido el que más ha llamado la atención; sin embargo,
actualmente México presenta un alto índice de mala nutrición, tendiente al exceso. Además, se desconocen
los índices nutricios de adolescentes, a pesar de que existe alguna información sobre niños menores de 5
años y mujeres en edad fértil en la Encuesta Nacional de Nutrición de 1988 y la última de 1999 (6), donde los
hombres no son considerados. En estas encuestas se presentan datos de la zona centro del país, pero los
muestreos son representativos de la región, aunque no necesariamente de los Estados, por lo tanto, es
responsabilidad de cada estado el generar información confiable sobre el estado nuticio de su población a fin
de establecer programas preventivos de trastornos alimenticios. Además, en ningún estudio se ha
determinado la composición corporal para evaluar la cantidad de grasa, músculo y agua que presentan los
individuos por medio de impedancia bioeléctrica. El presente trabajo se refiere a adolescentes de poblaciones
urbanas del Estado de Querétaro.

�De acuerdo al INEGI (7), la población total de Querétaro es de 1, 404, 306 habitantes, de esta, 948 872 viven
en la zona urbana (67%), y 455 434 viven en la zona rural (33%). El número de adolescentes de 15 a 19 años
en el estado es de 152 906 (11% de la población), de los cuales 73 825 son hombres y 79 081 mujeres; 98%
de ellos leen y escriben, en bachillerato hay 33 149 estudiantes y en profesional técnico 4,472.
Por lo anterior, el objetivo de este estudio fue determinar el estado nutricio (desnutrición: leve, moderada y
severa; bajo peso; normal; obesidad: obesidad o sobrepeso, obesidad II y obesidad III), la composición
corporal (% grasa, % masa magra y % agua corporal) y el riesgo de presentar trastornos de la conducta
alimentaria (anorexia y bulimia), en adolescentes de 12 a 19 años de edad en zonas urbanas del Estado de
Querétaro.

Material y Métodos
Se hizo un estudio transversal con muestreo estratificado en 1, 232 adolescentes de entre 12 y 19 años de
edad en escuelas secundarias y preparatorias, públicas y privadas de la Ciudad de Querétaro, México. Las
escuelas incluidas en el estudio fueron seleccionadas al azar de cada uno de los dos estratos establecidos,
escuela pública o escuela privada, los grupos a muestrear dentro de cada escuela también fueron
seleccionados de manera aleatoria, y aunque se intentó hacer una selección de los alumnos dentro de cada
grupo, la mayoría de los Directores determinaron que se muestrearan a todos los alumnos en los salones
seleccionados. A cada adolescente se les tomó peso, talla, composición corporal por impedancia bioeléctrica,
y se les aplicó la encuesta de actitudes alimentarías (EAT) (8). El estudio fue evaluado y aprobado por el
Comité de Ética de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro.
Para determinar el tamaño de la muestra se consideró una población finita de adolescentes de entre 12 y 19
años 11 meses de edad de acuerdo al INEGI (9); la cual representa el 70% de la población adolescente del
estado en las zonas urbanas, un nivel de confianza del 95%, con una prevalencia poblacional de sobrepeso
del 15% y un margen de error de 2 puntos porcentuales en términos absolutos (10). Esta estimación arrojó un
total de 1 225 individuos.
Antes del muestreo se solicitó el apoyo de la Secretaria de Educación Pública, la cuál proporcionó un listado
de escuelas secundarias, preparatorias y colegios de bachilleres, tanto públicas como privadas, de la ciudad
de Querétaro. De donde de manera aleatoria se seleccionaron las 13 escuelas a estudiar. Posteriormente, en
las escuelas seleccionadas se tuvieron entrevistas con las autoridades para explicarles el objetivo del
proyecto, los procedimientos y solicitarles el apoyo para el levantamiento de cuestionario y los datos
antropométricos a los alumnos. A los alumnos de los salones seleccionados se les entregó un convenio de
consentimiento informado para sus padres.
A cada individuo se le tomaron datos antropométricos: peso y talla, para obtener el índice de masa corporal y
la composición corporal por medio de un equipo Bodystat 1500 MDD a base de impedancia bioeléctrica. Con
el objeto de identificar a los adolescentes en riesgo de presentar transtornos de la conducta alimentaria se les
aplicó un cuestionario de actitudes alimentarias (Eating Attitude Test-EAT) de Garner y Garlinkel (11) en su
resumen de 10 items. Para la clasificación del estado nutricio se utilizó la clasificación recomendada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) (12) y para desnutrición la clasificación de Ferro-Luzzi y Waterlow
(13). Y se determinó también por medio de los percentiles de la National Center for Chronic Disease
prevention (14), las cuales se utilizan en la actualidad para sobrepeso y obesidad.
La temporalidad del estudio fue de una duración de 2 años (Julio 2003- Diciembre 2004). Los datos
descriptivos de las variables en estudio se obtuvieron a través de cuadros de frecuencia y prevalencias por
grupos de edad, sexo y tipos de escuelas utilizando el paquete estadístico SPSS.

Resultados
Se estudiaron 1 232 adolescentes de 13 escuelas, seis privadas y 8 públicas. Del total, 460 fueron hombres y
772 mujeres. El mayor número de mujeres fue debido a que en la aleatorización algunas de las escuelas
fueron de puras mujeres.
La prevalencia de desnutrición fue del 13%, donde la mayor parte fue una desnutrición leve (9.1%). Se
encontró una alta prevalencia de bajo peso 15%, mientras que la prevalencia de sobrepeso y obesidad,

�combinadas, fue de 18%; donde el sobrepeso fue el de mayor prevalencia (13%). Los hombres presentaron
tanto mayor prevalencia de desnutrición severa como sobrepeso y obesidad (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Diagnóstico nutricio por IMC por sexo en adolescentes de la Ciudad de Querétaro, (Qro.
México) 2004.
DIAGNOSTICO NUTRICIO DE ACUERDO AL IMC

HOMBRES

MUJERES

TOTAL

Frec.

%

Frec.

%

Frec.

%

Desnutrición severa* (&lt;16)

9

2

6

0.8

15

1

Desnutrición* moderada

13

3

20

3

33

3

39

8

73

9

112

9

Bajo peso (18.5-20)

74

16

109

14

183

15

Peso normal (20-24.9)

185

40

342

44

527

43

Obesidad I (25-29.9)

68

15

96

12

164

13

Obesidad II (30-39.9)

25

5

34

4

59

5

Obesidad III (&gt;40)

0

0

3

0.4

3

0.2

No especificado

47

10

89

11

136

11

TOTAL

460

100

772

100

1232

100

(16-16.9)
Desnutrición leve *
(17-18.4)

*Clasificación de desnutrición: Ferro-Luzzi y Waterlow (adolescentes y adultos)
National Institutes of Health National Heart, 1998 Adaptada por Bray, recomendada por la OMS
La desnutrición severa y moderada se presentó en adolescentes jóvenes de 12 a 14 años, en cambio la
desnutrición leve y el bajo peso se encuentran con mayor frecuencia en los adolescentes de 15 a 17 años. Y
el sobrepeso y la obesidad en los adolescentes mayores de 18 y 19 años (Ver Tabla 2).
Tabla 2. Diagnóstico Nutricio por IMC en adolescentes de la Ciudad de Querétaro (Qro. México) por
rangos de edad, 2004.
EDAD (AÑOS)
DIAGNOSTICO NUTRICIO (IMC)

12 - 14
F

15 – 17

%

F

%

18 - 19
F

TOTAL

%

F

%

Desnutrición severa (&lt;16)

10

2

5

1

0

0

15

1

Desnutrición moderada

25

4

7

1

1

1

33

3

69

2

38

7

5

4

112

9

89

2

83

15

11

10

183

15

(16-16.9)
Desnutrición leve
(17-18.4)
Bajo peso (18.5-20)

�Peso normal

207

36

264

48

56

50

527

43

68

12

82

15

14

13

164

13

25

4

24

4

10

9

59

5

Obesidad III (&gt;40)

0

0

1

0.2

2

2

3

0.2

No especificado

75

13

49

9

12

11

136

11

553 100

111

100

1232

100

(20-24.9)
Obesidad I
(25-29.9)
Obesidad II
(30-39.9)

TOTAL

568 100

F= Frecuencia
De acuerdo al tipo de escuela, el estado nutricio, referente a desnutrición severa y leve se presentó mayor en
escuelas privadas, casi al doble, que en las públicas. El sobrepeso u la obesidad I, fue más prevalente en
escuelas públicas que en privadas (15% vs 11%). Se estudió también la presencia de Desmedro (-2 DS de la
talla/edad) (Ver Tabla 3) que fue de 4.1%, siendo mayor en mujeres que en hombres (3% vs 1%).
Tabla 3. Desmedro y diagnóstico nutricio de acuerdo a percentiles del IMC del Center for Disease
Control and Prevention, por sexo, 2004.
DIAGNÓSTICO NUTRICIO (IMC)

HOMBRES

MUJERES

TOTAL

F

%

F

%

F

%

Desmedro (-2DS) (n=1232)

16

1

35

3

51

4

Bajo peso actual (&lt;5%)

14

3

21

3

35.

6

Peso normal actual (5-84.9%)

289

63

520

67

809

66

Sobrepeso actual (85-94.9%)

67

15

113

15

180

12

Obesidad actual (&gt;95%)

66

14

55

7

121

10

No especificado

24

5

63

8

87

7

Total

460

100

772

100

1232

100

F= Frecuencia.
En la comparación de la clasificación por percentilas del IMC de la CDC y la clasificación de Ferro-Luzzi y
Waterloo para desnutrición y bajo peso, se encontraron grandes diferencias para desnutrición, pero no para
sobrepeso. Los resultados para desnutrición fueron de 4% y 28%, respectivamente, mientras que para
sobrepeso fue de 12% y 13%, respectivamente. En el caso de obesidad fue mayor para CDC que en la de la
recomendada por la OMS (10% vs 5%) ( Ver Tabla 3).
Tabla 4. Prevalencia de la composición corporal por el método de impedancia bioeléctrica en
adolescentes de la Ciudad de Querétaro (Qro., México) de acuerdo al sexo. 2004.
COMPOSICIÓN CORPORAL

% GRASA

♂

♀

% MASA MAGRA

♂

♀

% AGUA

♂

♀

�F

%

F

%

F

%

F

%

F

%

F

%

Bajo

15

3

12

2

313

68

516

67

298

65

606

78

Normal

80

17

68

9

69

15

65

8

97

21

40

5

Alto

323

70

570

74

35

8

14

2

21

5

5

0.6

No especificado

42

9

122

16

43

9

177

23

44

10

121

16

TOTAL

460

100

772

100

460

100

772

100

460

100

772

100

F= Frecuencia
De acuerdo al método de impedancia bioeléctrica (Ver Tabla 4), los adolescentes mostraron un porcentaje de
grasa alto (72%), bajo músculo (67%), y por consecuencia un bajo porcentaje de agua corporal (72%). Las
mujeres presentan mayor prevalencia de grasa que los hombres (74% vs 70%). El porcentaje de masa magra
baja, los hombres presentaron mayor prevalencia que las mujeres (68% vs 67%); sin embargo, en masa
magra alta, se encontraron con mucho mayor prevalencia los hombres que las mujeres (8% vs 2%). En cuanto
al tipo de escuelas se encontró una frecuencia mayor del porcentaje de grasa alto en escuelas públicas que
en privadas, mientras que en masa magra se comportan iguales. El porcentaje de grasa alto y masa magra
baja se presentó en adolescentes de 15 a 17 años, y masa magra alta se presentó mayormente en
adolescentes de 18 a 19 años (Ver Tabla 5 y 6).
Tabla 5. Porcentaje de grasa corporal por el método de impedancia bioeléctrica por rango de edad en
adolescentes de la ciudad de Querétaro (Qro., México), 2004.
% GRASA CORPORAL
15 – 17 años

12 - 14 años

PORCENTAJ
E DE GRASA
F

%

Bajo

18

3

Normal

81

Alto

F

18 – 19 años

%

F

%

7

1

2

2

14

36

6

31

28

399

70

451

82

43

39

No
especificado

70

12

59

11

35

31

TOTAL

568

100

553

100

111

100

F= Frecuencia.
Tabla 6. Prevalencia del porcentaje de masa magra corporal determinado por impedancia bioeléctrica
por rango de edad en adolescentes de la Ciudad de Querétaro (Qro., México), 2004.
% MASA MAGRA
PORCENTAJE DE MASA
MAGRA

15 – 17 años

12 - 14 años
F

%

Bajo

393

Normal

18 – 19 años

F

%

F

%

69

407

74

29

26

82

14

36

6

Alto

21

4

6

1

21

19

No especificado

72

13

104

19

45

38

16

14

�TOTAL

568

100

553

100

111

100

F= Frecuencia.
Los transtornos de la conducta alimentaria se presentan en los Tabla 7,8 y 9. Un 0.3% de los adolescentes
mujeres se encontraron en alto riesgo, especialmente las de 18 a 19 años de edad. Con riesgo moderado de
presentar transtornos de la conducta alimentaria aumentó la prevalencia en un 4.4%, donde las mujeres de 12
a 14 años fue mayor que en la de los hombres, y ocurren con mayor frecuencia en escuelas públicas.
Tabla 7. Probabilidad de riesgo de presentar trastornos de la conducta alimentaria de acuerdo al sexo
en adolescentes de la Ciudad de Querétaro (Qro., México) , 2004.
RIESGO

HOMBRES

MUJERES

TOTAL

F

%

F

%

F

%

Bajo

415

90

706

91

1121

91

Moderado

9

2

44

6

53

4

Alto

0

0

4

0.5

4

0.3

No especificado

36

8

18

2

54

4

TOTAL

460

100

772

100

1232

100

F= Frecuencia.
Tabla 8. Probabilidad de riesgo de presentar trastornos de la conducta alimentaria por edad en
adolescentes de la Ciudad de Querétaro (Qro., México) 2004.
RANGO DE EDAD (AÑOS)
12 - 14

15 - 17

18 - 19

TOTAL

RIESGO

F

%

F

%

F

%

F

%

Alto

2

0.3

1

0.2

1

0.9

4

0.3

Moderado

33

6

21

4

5

4

59

4

Bajo

485

85

525

95

103

93

1113

91

No contestaron

48

8

6

1

2

2

56

4

Total

568

100

553

111

100

1232

100

100

F= Frecuencia.
Tabla 9. Probabilidad de riesgo de presentar trastornos de la conducta alimentaria por tipos de
escuela en adolescentes de la Ciudad de Querétaro (Qro., México) 2004.
ESCUELAS
PRIVADAS
RIESGO

MASCULINO
F

BAJO

183

%
95.8

PUBLICAS

FEMENINO
F
302

%
94.0

MASCULINO
F
232

%
86.3

FEMENINO
F
404

%
89.6

TOTAL
F
1121

%
90.9

�MODERADO

1

0.5

10

3.1

8

2.9

34

7.5

53

4.4

ALTO

0

0.0

0

0.0

0

0.0

4

0.9

4

0.3

No especificado

7

3.7

9

2.9

29

10.8

9

2.0

54

4.4

191 100.0

321

100.0

269

100.0

TOTAL

451 100.0

1232 100.0

Discusión
En la Encuesta Nacional de Nutrición de 1999 (15) consideraron bajo peso dentro del adecuado, en nuestro
estudio lo separamos ya que es importante notar quienes se encuentran en riesgo de caer en desnutrición, de
ahí que la calsificación del IMC reproducido de National Institutes of Health, National Heart, Lung, and Blood
Institute, (16) consideren el bajo peso (IMC de 18.6 – 20.0) y muy bajo peso incluso (considerado como
desnutrición &lt;18.5). Al considerar la clasificación de la CDC (17) por percentilas, la desnutrición también se
observa diferente, aunque no tan grande la diferencia como con IMC (1.4% ENN vs 5.7% CDC), es de
esperarse ya que el objetivo de realizar estas percentilas fue captar mayormente a niños obesos no a los
niños y adolescentes con desnutrición. Es importante recalcar que las prevalencias de la ENN (1999)(18) son
en mujeres solamente y con rangos de edad muy amplios (12-49 años), de ahí que los resultados disminuyan
ya que la desnutrición en adultos es mucho menor que en adolescentes.
En la encuesta nacional se encuentra un sobrepeso excesivo a comparación de los resultados de nuestro
estudio, esto es de esperarse ya que en las edades comprendidas, incluyen nuevamente a mujeres de los 12
hasta los 49 años de edad, el peso aumenta conforme aumenta la edad. La prevalencia de obesidad se
comporta de la misma manera que el sobrepeso.
Para el caso de composición corporal no existen puntos de comparación, ya que esta nunca ha sido medida a
niveles poblacionales. Sin embargo, si el diagnóstico nutricio se realizara por medio del porcentaje de grasa,
la prevalencia de sobrepeso y obesidad sería del 72%, cifra mucho más alarmante que considerar el IMC.
Ahora, es importante recalcar que en nuestro país no existen referencias de la composición corporal, la
referencia que se tomó fue la que aporta el equipo de impedancia bioeléctrica (18% a 26% para mujeres y de
12 a 25% para hombres, como rango normal).
En cuanto al riesgo de presentar transtornos de la alimentación, la prevalencia de este estudio (0.3%) es muy
cercana a la reportada en los Estados Unidos (0.5%) (19). Si se observa el riesgo moderado, es mucho mayor
4.4%. La alta prevalencia de bajo peso y desnutrición o, en el lado opuesto, de sobrepeso y obesidad, indican
que estos desequilibrios tienden a ir a la alza en los adolescentes, lo que indudablemente es un riesgo para
presentar transtornos de la conducta alimentaria o a sufrir enfermedades crónico-degenerativas en su etapa
adulta.

Resumen
La información sobre el estado nutricio de los adolescentes en México es escasa, los pocos estudios
existentes se han hecho en muestras muy pequeñas, por lo que no se pueden hacer extrapolaciones, y no
existen estudios sobre la composición corporal y la prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria,
problemas que van en aumento. Se determinao el estado nutricio (desnutrición, bajo peso, sobrepeso y
obesidad) por medio del índice de masa corporal (IMC) y la composición corporal, y conocer el riesgo de
presentar trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia) por medio de un cuestionario sobre
actitudes alimentarias (Eating Attitude Test-EAT) en adolescentes de secundaria y preparatoria o
equivalentes. Se hizo un estudio transversal con muestreo estratificado en 1 232 adolescentes de entre 12 y
19 años de edad en escuelas secundarias y preparatorias, públicas y privadas de la Ciudad de Querétaro,
México. Las escuelas incluidas en el estudio fueron seleccionadas al azar de cada uno de los dos estratos
establecidos, escuela pública o escuela privada, los grupos a muestrear dentro de cada escuela también
fueron seleccionados de manera aleatoria, y aunque se intentó hacer una selección de los alumnos dentro de
cada grupo, la mayoría de los Directores determinaron que se muestrearan a todos los alumnos en los
salones seleccionados. A cada adolescente se les tomó peso, talla, composición corporal por impedancia
bioeléctrica, y se les aplicó la encuesta de actitudes alimentarías (EAT). Del total de adolescentes estudiados,
460 fueron hombres y 772 mujeres. La prevalencia de desnutrición fue del 13%, la de bajo peso del 15%, la
de sobrepeso 13% y la de obesidad el 5%. La desnutrición severa fue mayor en hombres que en mujeres. Las
escuelas privadas presentan mayor desnutrición leve que las públicas, y las públicas mayor sobrepeso y
obesidad que las privadas. La desnutrición y el bajo peso fueron más frecuentes en sujetos de 12 a 14

�años, y la obesidad en adolescentes de 18 a 19 años. La composición corporal mostró un porcentaje alto de
grasa (72%), un porcentaje bajo de músculo (67%) y un porcentaje bajo de agua corporal (71.6%). El
porcentaje de individuos con alto riesgo-alto de presentar trastornos de la conducta alimentaria fue del 0.3%,
mayor en mujeres de escuelas públicas, y un 4.3% tuvo riesgo moderado. Se presentó mayor desnutrición y
bajo peso (27%) que sobrepeso y obesidad 18%. La composición corporal prevalece en grasa (72%). Existe
un alto riesgo de presentar trastornos de la conducta alimentaria en un 0.3% y con un riesgo moderado 4%.
Palabras clave: Estado nutricio, composición corporal, trastornos de la conducta alimentaria.

Abstract
Information about nutritional status of teenagers in Mexico is rare. A few studies, mainly in women, use small
sample size, therefore, extrapolations to other populations are inappropriate. There are not studies at all about
body composition and prevalence of eating disorders. This study overcomes some of those problems. To
determine the nutritional status (under nutrition, low weight, overweight and obesity) through the body mass
index (BMI) and body composition. Also to determine the risk of potentially suffering eating disorders (anorexia,
bulimia) through an eating Attitude test (EAT), in high and senior-high school teenagers in Queretaro, Mexico.
A cross-sectional study was carried out in 1 232 teenagers 12 to 19 years old. Students included in the study
were randomly chosen from two types of school (strata), public and private. Body composition by bioelectric
impedance, weight and high were taken from all subjects. Alimentary misconduct was determined through a
specific questionnaire. From the total of students, 460 were men and 772 women. Important prevalences were:
undernutrition 13%, low weight 15%, overweight 13% and obesity 5%. Severe undernutrition was higher in
men. Private schools showed higher levels of moderate undernutrition than public, but public had higher
overweight and obesity. Undernutrition and low weight was more frequent in individuals 12 to 14 years old,
obesity in those 18 to 19 years old. Corporal composition showed a high percentage of fat (72%), low
percentage of muscle (67%), and low percentage of body water (72%). The percentage of individuals with high
risk of alimentary misconduct was 0.3%, higher in public schools; 4.3% had moderate risk. The prevalence of
undernutrition and low weight was 27%, for overweigth and obesity 18%. There is a high risk of suffering eating
disorders, 0.3%. The prevalence of moderate risk of eating disorders was 4%.
Key words: Nutritional status, body composition, eating disorders.

Agradecimientos
Se agradece al Consejo de Ciencia y Tecnología del estado de Querétaro (CONCYTEQ) por el apoyo
financiero para la realización de este trabajo y a las escuelas que participaron en el estudio.

Referencias
1. Scholl O.T., M.L. Hediger, I.G. Ances and I.G. Cronk 1988. Growth during early teenage pregnancy.
Lancet. 24;2(8613):738
2. Lucas A.R. C.M. Beard, W.M. O´Fallon and L.T. Kurland 1991. 50 years trends in the incidence of anorexia
nervosa in Rochester, Minn: A population-based study. Am. J. Psychiatry. 148:917-922.
3. American Psychiatric Association 1994. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4th ed.
Washington, DC.
4. Spear B. A.1996. Adolescent growth ando development. In: Rikert VI (ed). Adolescent Nutrition: Assessment
and Management. New York: Chapman and Hall. pp 2-24.
5. Resnick M. D 1993. Health and risk behaviors of urban adolescent males involved in pregnancy. Families in
society: The journal of Contemporary Human Services. 74:336.
6. Encuesta Nacional de Nutricion 1999. (http://www.insp.mx/enn/enn.pdf)

�7. INEGI 2000. http://www.inegi.gob.mx
8. Garner D and P. Garfinkel 1979. The eating attitudes test: And index of the symptoms of anorexia nervosa.
Psychol. Med.;9:273-279.
9. INEGI 2000. Op. Cit.
10. Milian S.F. 2000, Manual para determinar tamaño de muestra para estudios de campo en medicina
veterinaria. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias. Programa Nacional de
Epidemiología. Edit. Fundación Produce, Querétaro.
11. Garner, D. and P. Garfinkel . Op. Cit.
12. National Institutes of Health, National Heart, Lung, and Blood Institute. 1998. Clinical guidelines on the
identification, evaluation and treatment of overweight and obesity in adults: the evidence report. Obes Res
6(suppl2):51S.
13. James W.P.T., A. Ferro luzzi and J.C. Waterlow 1988. Definition of chronic energy deficiency in
adults. Eur. J. Clin. Nutr. 42:969-981
14. CDC 2000. Developed by the Nacional Center for Health Statistics in collaboration with the National Center
for Chronic Disease Prevention and Health Promotion. www.cdc.gov/growthcarts.
15.. Encuesta Nacional de Nutrición 1999, Op. Cit.
16. National Institutes of Health. Op. Cit.
17. CDC 2000. Op. Cit.
18. Encuesta Nacional de Nutrición 1999. Op. Cit.
19. Lucas A.R. et. al. Op. Cit.

�CRITERIOS DE CALIDAD DE LOS MICROORGANISMOS PROBIÓTICOS Y EVIDENCIAS SOBRE
EFECTOS HIPOCOLESTEROLÉMICOS
Fabián González Rivas 1, 2y Blanca Edelia González-Martínez2
1, Departamento de Ciencia Animal y de los Alimentos, Facultad de Veterinaria, Universitat Autónoma de
Barcelona (Barcelona, España)
2 Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León. (Nuevo León, México)
E-mail: fabito@hotmail.com

Introducción
En 1907 el biólogo ucraniano y premio Nóbel, Elie Metchnikoff,
después de descubrir la bacteria Lactobacillus bulgaricus y dedicar la
última década de su vida al estudio de las bacterias ácido-lácticas,
llega a la conclusión de que el consumo de productos que contengan
estas bacterias alarga la vida (1). Por lo que al revisar la historia nos
damos cuenta que la aparente innovación que supone el recomendar
el consumo de alimentos con microorganismos vivos por sus efectos
beneficiosos no es más que el resultado de recuperar un concepto
que ya existía, al menos desde comienzos del siglo XX. Concepto
que se había perdido hasta hace menos de dos décadas (2). Originalmente el término probiótico se utilizaba
para designar sustancias imprescindibles para tener una buena salud (3). No fue hasta 1989 cuando, Fuller
acuñó el término probiótico para nombrar exclusivamente a aquellas bacterias vivas que ingeridas mejoran la
flora intestinal (4).
Los efectos beneficiosos de los alimentos funcionales están expresados bien directamente por la interacción
de microorganismos vivos, bacterias o levaduras, con el huésped o bien indirectamente como resultado de la
ingestión de los metabolitos microbianos producidos durante el proceso de fermentación (5). Las evidencias
científicas indican que la ingestión de ciertos cultivos microbianos ejercen beneficios en la salud, no sólo en el
tracto gastrointestinal sino también en el respiratorio y en el urogenital (6), así como en la modulación del
sistema inmune (7). Los mecanismos de acción de los probióticos son múltiples y cada probiótico puede tener
funciones específicas que afecten al huésped (8), si bien los detalles moleculares de los mecanismos de los
probióticos todavía se tienen que descubrir (9). La mayoría de las bacterias conocidas como probióticos
pertenecen al grupo de las bacterias ácido lácticas, bacterias que se utilizan para la elaboración de productos
fermentados (10).
El objeto del presente trabajo no es dar una visión general del conocimiento actual sobre probióticos, para lo
cual ya hay múltiples revisiones, sino centrar el tema en cuales son los parámetros principales que
caracterizan a un microorganismo para ser considerado como probiótico. Así como revisar los conocimientos
sobre los efectos de estos microorganismos frente a los niveles de colesterol plasmático, aspecto de los
menos estudiados de entre todos los efectos beneficiosos de los probióticos conocidos hasta la fecha.
Esta revisión en ningún momento pretende penetrar en el aspecto fundamental de las evaluaciones de
seguridad que deben cumplir estos microorganismos antes de su comercialización. Tema que se planteará en
una futura revisión.

Criterios para la selección de probióticos
El tracto gastrointestinal contiene más de 500 tipos de bacterias diferentes (11), algunas de las cuales tienen
importantes implicaciones en la salud (12,13). La mayoría de los probióticos son normalmente bacterias
lácticas o Bifidobacterias, pero algunos géneros nuevos se están evaluando para el futuro (14). Estudiar
cuales de estas bacterias tienen propiedades beneficiosas es de suma importancia económica y socialmente
para la industria alimentaria y la salud pública respectivamente.
La metodología utilizada para seleccionar las diferentes cepas de bacterias susceptibles de ser caracterizadas
como probióticos debe evaluar ciertos criterios para asegurar las características funcionales una vez en el
interior del organismo.

�Estos criterios deben basarse, como es lógico, en su capacidad de llegar vivas al intestino, por eso no debe
sorprender que los principales criterios a evaluar en los candidatos a probióticos sean la resistencia al ácido
del estómago y a las sales biliares del intestino (15,16).
a. Estabilidad en el paso por el estómago:
La mayoría de los microorganismos caracterizados como probióticos no han sido sometidos a pruebas de
resistencia frente a ácidos. Estas pruebas son imprescindibles ya que las respuestas varían de una especie a
otra (17). El pH del estomago es de 1.5 (18) y, según Berrada y cols. (19), el tiempo medio desde que un
alimento entra hasta que sale del estómago son 90 minutos. Por lo que, según Chou y Weimer, en su trabajo
publicado en 1999, las pruebas in vitro de resistencia de microorganismos susceptibles de ser catalogados
como probióticos deben verificar que son capaces de resistir ese tiempo y pH sin perder viabilidad (20). Varios
estudios han demostrado que la matriz de alimentos consumidos juntamente con los probióticos pueden tener
un efecto protector frente a los ácidos del estómago (21).
b. Resistencia a las sales biliares:
Sin embargo, el pH ácido del estómago, no es el único impedimento con el que se encuentran los
microorganismos candidatos a llegar vivos al intestino para ejercer allí su efecto beneficioso en el huésped. En
el intestino delgado, el obstáculo más importante para los microorganismos son las sales biliares (22), por lo
que los probióticos para ejercer sus efectos beneficiosos no deben sucumbir a la acción de este bactericida
natural (23). La concentración de sales biliares en el intestino humano son variables y difíciles de predecir
(24). Las transformaciones microbianas de los ácidos y sales biliares son numerosas. Entre ellas destaca la
hidrólisis, reacción muy habitual en el tracto intestinal de los animales (25). En este sentido una de los
microorganismos más estudiados es Lactobacillusreuteri. Esta bacteria tiene la capacidad de desconjugar las
sales biliares y así inactivar su potente acción biocida (26). Mecanismo utilizado por la mayoría de las
bacterias resistentes a estas sales y que es uno de los factores de disminución del colesterol plasmático
(27,28). Para mejorar la resistencia al paso por el estómago y primera parte del intestino de los probióticos,
Stanton y cols., (29) recomiendan someterlos a condiciones de estrés subletal, como tratamiento con ácidos o
calor, que les provoca la expresión de genes de respuesta adaptativa al estrés que los hacen más resistentes.
c. Capacidad de adhesión al intestino:
La capacidad de adhesión a las células epiteliales del intestino es un importante criterio para los probióticos ya
que sólo las cepas que se puedan adherir podrán llevar a cabo una colonización efectiva (30) y ejercer los
efectos beneficiosos que proveen los probióticos en su interacción con el huésped (31,32). Es más, según
Reid y cols. (33) la capacidad de adhesión es un factor más importante que el tamaño de la bacteria a la hora
de competir con el resto de la flora. Sin adhesión a la mucosa intestinal, la concentración de probióticos sería
diluida hasta un nivel insignificante después de una comida o bebida (34). Además, se sabe desde hace
tiempo que muchos patógenos no pueden ejercer su efecto dañino en el intestino hasta que no se han
adherido (35), por lo que el hecho de tener una colonización protectora del intestino va a prevenir la adhesión
de posteriores patógenos. El desarrollo de una microbiota favorable dependerá de la especificidad de las
bacterias y de las adhesinas por los receptores del intestino y de la concentración de la competencia de otras
bacterias presentes (36). En el intestino delgado la comunidad microbiana es más pequeña en número y
diversidad que en el colon. En el colon encontramos recuentos superiores a 1011 bacterias por gramo de
contenido intestinal (37). Las biopsias intestinales son, según Tuomola y cols. (38) y Zoetendal y cols. (39), el
mejor método de obtener información sobre la adhesión de los microorganismos en el intestino. Ya no sólo
porque es una evaluación in vivo sino porque es la mejor aproximación para saber en que parte del intestino
se produce la adhesión, lo cual es importante de cara a la estimulación del sistema inmune mediante el
suministro vía oral de probióticos.
d. Viabilidad durante el procesado y el almacenamiento en refrigeración:
Los probióticos tienen que ser microorganismos que además de cumplir con los requisitos anteriormente
mencionados deben ser capaces de soportar las condiciones de la producción industrial y mantener gran
parte de su viabilidad durante el almacenamiento, en muchas ocasiones en refrigeración o congelación
(40,41). De no ser así, de nada servirá que un alimento contenga un/os microorganismo/s promotores de la
salud del consumidor ya que no podrá ejercer sus efectos beneficiosos por estar lesionados o muertos.

�Efectos sobre el colesterol plasmático
Hace más de 20 años que Gilliland y cols. (42) estudiaron la capacidad de Lactobacillus acidophilus para
reducir el colesterol plasmático mediante la degradación del mismo y la desconjugación de sales biliares in
vitro. Por aquel entonces ya se sabía que las sales biliares se sintetizan el hígado a partir de colesterol desde
donde son secretadas por la vesícula biliar al duodeno de forma conjugada en una cantidad que va de 500 a
700 ml por día (43). Lo que implica que si se desconjugan sales biliares el organismo tiene que hacer el
esfuerzo de una producción incrementada consumiendo colesterol endógeno.
Otros estudios posteriores indican que efectivamente algunos microorganismos presentes en el intestino
humano tienen capacidad de disminuir el colesterol plasmático (44), especialmente las bacterias ácidolácticas,Lactobacillus y Bifidobacterium spp. tienen la capacidad de metabolizar el colesterol (45).
Los estudios, in vitro, llevados a cabo por Pereira, D.I.A. en 2003, con L. fermentum KC5b concluyeron que
esta cepa era una gran productora de ácidos grasos de cadena corta, especialmente de propionato, además
de tener capacidad de desconjugar sales biliares, lo que la convierte en una candidata a ser considerado un
probiótico con propiedades hipocolesterolémicas, a falta de la comprobación in vivo (46).
La capacidad de algunos probióticos, en este caso, L. acidophillus ATCC 4962 y L. casei ATCC 292, para
degradas las sales biliares y generar ácidos grasos de cadena corta, se ve incrementada en presencia de
ciertos prebióticos como manitol, fructo-oligosacáridos e inulina en pruebas in vitro (47,48, 49).
Los estudios in vitro son la primera parte del estudio y siempre se deben corroborar in vivo ya que estas
condiciones pueden variar sustancialmente respecto a los estudios de laboratorio.
Los próximos años nos deparan gran cantidad de estudios en la línea de Pereira (50), con nuevas cepas
candidatas. Que irán ineludiblemente seguidas de estudios posteriores de corroboración de resultados en
humanos.
Hay pocos estudios in vivo sobre los efectos de los probióticos en relación con el colesterol y sus resultados
son ambiguos. Así por ejemplo el estudio de Greany (51), indica que el efecto de los probióticos sobre el
colesterol en mujeres menopáusicas es despreciable. Mientras que otros nos muestran resultados ambiguos
en lo que respecta a los efectos sobre el colesterol plasmático donde se combinan probióticos con prebióticos
(52).

Consumo de probióticos, ¿esporádico o continuo?
Después de leer el apartado en el que se habla de la capacidad de los probióticos de adhesión al intestino, del
presente artículo, se podría suponer que con el consumo durante un periodo más o menos breve de grandes
cantidades de probióticos sería suficiente para conseguir una flora intestinal saludable, con efectos
preventivos e incluso terapéuticos. Sin embargo se sabe que la microbiota de los recién nacidos se desarrolla
rápidamente durante la primera semana de vida, siendo inestable y variable a lo largo del primer año de vida,
para estabilizarse a partir de ahí. Por lo que, esta primera etapa, puede ser el momento crucial para
establecer una microbiota saludable ya que después, debido a la estabilidad de la flora, se torna más
complicada su modificación (53).
Algunos estudios como el de Kullen y cols., en 1997, quienes alimentaron a voluntarios con una única cepa de
Bifidobacteria, apreciaron que mientras el suplemento microbiano se suministraba, esta se encontraba en
heces y desparecía al poco de suprimirse (54). Lo que indica que, aunque la bacteria es capaz de sobrevivir al
paso por el tracto gastrointestinal, no es capaz de colonizar el intestino. En esa línea se manifiesta la revisión
de Bezkorovainy (55) quien advierte que ningún estudio ha mostrado que el consumo de probióticos suponga
un cambio persistente en la flora del huésped. Incluso compañías dedicadas a la producción de alimentos con
fermentos vivos aseguran que el consumo debe ser frecuente si se quiere obtener una mejora las propiedades
de la flora intestinal (56). Y, aunque no se conocen las dosis efectivas de cada una de las cepas en particular,
se sabe que estas deben ser consumidas en grandes cantidades para que tengan efecto en el huésped (57).
Algunas organizaciones internacionales, como la Fermented Milks and Lactic Acid Bacteria Beverages
Association, con sede en Japón, donde el mercado de probióticos está más desarrollado, proponen una
concentración mínima de 107 ufc/ml de producto para que se generen los efectos benéficos a la salud de los

�consumidores, otras sin embargo, como la estadounidense National Yogurt Association (NYA) exigen un
mínimo de 108 ufc/g en el momento de la producción para poder ser calificado el producto como “Producto con
cultivos vivos y activos” (58). De acuerdo a lo propuesto por Sanders y Huis in’t Veld (59) es necesaria la
ingestión de una dosis mínima diaria de 109 a 1010 para que puedan ser observados los efectos en la salud.
Como indican Salminen y cols. (60), un probiótico, para ser efectivo, debe residir en el lugar adecuado durante
un tiempo suficientemente elevado a concentraciones elevadas. De este modo si lo que se pretende es actuar
sobre los niveles de colesterol plasmático, después de todo lo indicado, parece claro que sin la presencia del
microorganismo estos efectos no se van a producir. Por lo que si los estudios más recientes indican que los
probióticos raramente consiguen modificar permanentemente la flora intestinal, parece claro indicar que el
consumo de probióticos debe ser continuo en el tiempo para obtener este y otros beneficios que proporcionan
estos microorganismos (61).

Conclusiones
El sobrepeso y la obesidad son importantes factores de riesgo en las enfermedades cardiovasculares, lo cual
es la primera causa de muerte con 17 millones de muertes cada año (62). Los probióticos se han demostrado
efectivos en la prevención y curación de numerosas enfermedades. Si entre ellas están los problemas
relacionados con el colesterol estaremos ayudando a una buena parte de la población del primer mundo.
Como indican Salminen y cols (63) y Tuomola y cols., (64) los microorganismos que se pretendan utilizar
como probióticos deben ser capaces de resistir el bajo pH del estómago y las sales biliares del intestino. Esta
resistencia a las sales biliares, es la que les confiere, en la mayoría de los casos, su efecto
hipocolesterolémico ya que para ello desconjugan las sales biliares inactivándolas. A lo anterior hay que
añadir la capacidad de adhesión a la mucosa intestinal y producir sustancias antimicrobianas que contribuyan
a mejorar la salud del huésped inhibiendo a los patógenos (65).
Para que estos microorganismos puedan llegar al consumidor deben resistir procesos de producción industrial
y de mínima pérdida de viabilidad durante su almacenamiento, principalmente en condiciones de refrigeración
(66, 67). Todo esto hace que las pruebas de selección de microorganismos candidatos sean muy restrictivas y
sólo unos pocos de ellos puedan ser considerados realmente probióticos, según los parámetros científicos
establecidos con el conocimiento que se tiene hoy en día.
Actualmente la información que se dispone sobre la actividad hipocolesterolémica de las cepas se centra en
estudios in vitro, por lo que hay que esperar posteriores estudios que confirmen que realmente el consumo
regular de ciertos microorganismos, entre otros beneficios, produce una disminución de los niveles de
colesterol plasmático y que fracciones de este disminuye; si todas, sólo LDL (“colesterol malo”) o sólo HDL
(“colesterol bueno”).
Este es el futuro más próximo. Si bien ya se están abriendo nuevas líneas con la vista puesta en el siguiente
paso lógico. Una vez conocidas las propiedades beneficiosas de los microorganismos ya identificados, el
camino pasa por generar recombinantes para añadirle alguna característica extra y conseguir así
microorganismos con propiedades mejoradas. En esta dirección trabajaron Granato y cols. en 2004 quienes
demostraron mediante la introducción de un gen de L. johnsonii que codifica para una adhesina introducido en
E. coli que efectivamente esa era una de las proteínas que mediaba en la adhesión de este probiótico al
intestino (68).
En los últimos años el conocimiento de la interacción probióticos-huésped ha dado un salto cuantitativo
importante. Sin embargo todavía quedan muchos aspectos por aclarar. Por lo que la investigación en éste
área, lejos de estar llegando a su fin, a penas está alcanzando la madurez.

Resumen
En los últimos años se ha observado un desarrollo muy importante del mercado de los alimentos funcionales
que portan microorganismos vivos. Estos productos soy muy interesantes desde el punto de vista económico,
ya que en la mayoría de los casos son leches fermentadas, que al contener algún microorganismo adicional,
se les puede incrementar el precio dejando un interesante margen al productor. Sin embargo en muchos
casos estos nuevos microorganismos no cumplen unos mínimos aspectos de calidad que aseguren su

�funcionalidad y efectos beneficiosos en el consumidor, por lo que este paga más para obtener lo mismo. Esta
revisión pretende plantear cuales son, según los conocimientos científicos actuales, las pruebas de calidad
que estos microorganismos deben superar antes de ser considerados como probióticos y por tanto incluidos
en alimentos y publicitados como funcionales. Siempre partiendo de la base que han superado las pruebas
previas de seguridad, básicamente las de inocuidad. A su vez en la presente revisión se plantea la
funcionalidad de estos microorganismos haciendo hincapié en la reducción del colesterol plasmático.
Palabras clave: Probióticos, pruebas de calidad, colesterol.

Abstract
Functional food with live microorganisms market has been developed a lot in the last few years. These
products have a great economical importance for food industry in order to leave a big profit rate that traditional
fermented milk doesn’t do. However in most cases these microorganisms not acquire minimum quality
standards that guarantee its functionality and heath benefits for consumers. In other words, consumers are
paying more for the same product. This is a review of the quality probes, in order to the present scientific
knowledge, that a microorganism need to excel before they can be named “Probiotic”, introduced in foods and
advertising as functional. In all cases safety probes must be taken before and this review do not study safety
rules. Moreover this paper learns about of probiotics capability for reduce plasmatic cholesterol.
Key words: Probiotics, quality test, cholesterol

Referencias
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60. Salminen,SP, et. al., Op. cit.
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64. Tuomola,E., et.al., Op. cit
65. Merk,K, et.al., Op. cit.
66. Chou,LS and B Weimer, Op. cit.
67. Stanton,C. et.al., Op.cit.
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human intestinal cells and mucin.: Infection and Inmunity, v. 72, p. 2160-2169.

�LA EVALUACIÓN DE LA INVALIDEZ EN MÉXICO: HACIA UN NUEVO DERROTERO
Miguel Ángel Frías Contreras
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Nuevo León, México)
E-mail: friasm10@hotmail.com

Introducción
Una de las preocupaciones en nuestro país, contenidas en la Carta
Magna de 1917 y su Artículo 123, sin duda es la protección social ante
la contingencia derivada de enfermedades y accidentes no
profesionales en los trabajadores de México. En la XXIX surge hacia el
año 1943 la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social.
En dicha Fracción se expresa: “Es de utilidad pública la Ley Del Seguro
Social y ella comprenderá seguros de invalidez, de vejez, de vida, de cesación involuntaria del trabajo, de
enfermedades y de accidentes, de servicios de guardería y cualquier otro encaminado a la protección y
cuidado de los trabajadores, campesinos, no asalariados y otros sectores sociales y sus familiares “ (1).
Por lo antes señalado, se establece en el artículo 119 de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS), lo que se entiende por Invalidez de la manera siguiente: Para los efectos de esta Ley existe invalidez
cuando el asegurado se halle imposibilitado para procurarse, mediante un trabajo igual, una remuneración
superior al cincuenta por ciento de su remuneración habitual percibida durante el último año de trabajo y que
esa imposibilidad derive de una enfermedad o accidente no profesionales. La declaración de la invalidez
deberá ser realizada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (2).
Mientras que para la Ley General de Salud en su Artículo 173: Se entiende por invalidez la limitación en la
capacidad de una persona para realizar por sí misma actividades necesarias para su desempeño físico,
mental, social, ocupacional y económico como consecuencia de una insuficiencia somática, psicológica o
social.
En éste artículo se presenta la metodología tradicional de la evaluación del trabajador que sufre una
enfermedad no derivada de actividades laborales, así como la estructura del paradigma con que se analiza y
determina la invalidez en el IMSS a partir del año 2005.

Antecedentes
El Instituto Mexicano del Seguro Social se dio a la tarea de profundizar en el análisis del “Como” se determina
la Invalidez en países diversos como lo son Chile, España y Estados Unidos de América, encontrando que
existen “Baremos” (barème) que han sido concebidos tradicionalmente como una tabla o que permite decidir
que a cierto tipo de lesiones le corresponde determinada indemnización. Las 'entradas' de la tabla suele ser el
daño a la salud y los valores (o intervalos de valores) correspondientes a la indemnización ('salida') (3, 4).
Aún y cuando, paradójicamente, existe la Tabla del artículo 514 de la Ley Federal del Trabajo como ejemplo
de México para Valuación de las consecuencias de los Riesgos de Trabajo, este Baremo tiene una antigüedad
de 35 años de vigencia sin actualización alguna.
En la Comunidad Europea por ejemplo, los Baremos han sido utilizados como mecanismos metajurídicos de
homogeneización de las decisiones judiciales. Su objetivo principal es tasar los daños y los montos
indemnizatorios en relación por ejemplo, a lo relativo a accidentes automovilísticos.
En este sentido y aplicando el artículo 119 de la Ley del IMSS, sin Baremo alguno, se obtuvo una tasa de 1.3
Dictámenes de Invalidez por cada 1,000 asegurados del año de 1996 al 2000 con un promedio anual de
15,435 dictámenes realizados, mientras que del 2001 al 2004 la tasa se presentó en 1.2 con 14,874
dictámenes promedio (5).

�Dadas las condiciones de desarrollo de México y las consabidas Transiciones: Epidemiológica, Demográfica y
Socioeconómica, tenemos un panorama preocupante en el Sistema Nacional de Pensiones y entre ellas
específicamente el rubro de invalidez que ha evolucionado en los últimos 15 años (Ver Figura 1).
Figura 1. Tendencia de la Tasa de Invalidez por 1,000 Trabajadores 1990-2004 en el Instituto Mexicano
del Seguro Social

Fuente: Dirección de Prestaciones Médicas, Memoria Estadística de Salud en el Trabajo 1990 – 2004,
Instituto Mexicano del Seguro Social
Y en relación a las principales causas de Invalidez en trabajadores afiliados al IMSS, estas se encuentran
distribuidas en 10 causas de diagnostico principales, en la que destaca la Diabetes mellitus como la
primordial. (Ver Tabla 1).

Tabla 1. Principales Diagnósticos de Invalidez en asegurados afiliados al Instituto
Mexicano del Seguro Social (2003)
Diagnóstico

Casos

%

Diabetes mellitus

2,258

15.1

Tumores (neoplasias)

1,683

11.3

Dorsopatías

1,719

11.5

Artropatías

1,171

7.8

Insuficiencia renal crónica

959

6.4

Enfermedades del ojo y sus anexos

873

5.8

Enfermedades isquémicas del corazón

545

3.6

Enfermedades cerebrovasculares

541

3.6

Enf. por VIH

281

1.8

Otros

4,846

32.5

Total Nacional

14,876

100%

Fuente: Dirección de Prestaciones Médicas, Memoria Estadística de Salud en el Trabajo 2003, Instituto
Mexicano del Seguro Social,

�Ante la perspectiva de realizar una evaluación justa de tipo Médico, Técnico y Legal que permitiera dar
cumplimiento a lo señalado por la Ley, se realizaron esfuerzos dirigidos a clarificar el paradigma siguiente, que
normalizó la Invalidez hasta el año 2004: Las enfermedades que padece el trabajador serán consideradas
como el“Perfil del hombre” y el puesto de trabajo específico el “Perfil del Puesto”. La confrontación que se
haga de los mismos permitirá establecer la “Imposibilidad para procurarse una remuneración superior al
cincuenta por ciento de la remuneración habitual”.
Sin embargo, existían elementos de carácter no médico que ensombrecían el cabal cumplimiento de la ley
como lo es la “Remuneración” y sus implicaciones en temporalidad, por lo que sin duda se actuó con
discrecionalidad o falta de claridad en algunos casos.

Redefinición de la Evaluación de la Invalidez
El Marco Conceptual fundamental para la redefinición de la Invalidez es, sin duda, la Clasificación
Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (O.M.S. 1980) en la cual se refiere a las
Minusvalías, como las desventajas que experimenta el individuo, como consecuencia de las deficiencias y las
discapacidades; así pues, las minusvalías, reflejan la interacción y adaptación del minusválido, al entorno. (6)
Mientras que Las Deficiencias, hacen referencia a las anormalidades de la estructura corporal y de la
apariencia y/o a la función de un órgano o sistema, lo que puede ocasionar en consecuencia, limitaciones de
la actividad, las cuales se consideran como dificultades que una persona puede tener en su desempeño, o
restricciones en la participación personal o social que son problemas que una persona puede experimentar al
involucrarse en situaciones vitales.
Con estas consideraciones, los Baremos deben estar en especial concordancia con nuestros socios y vecinos
comerciales así como en el marco internacional, por lo que el Instituto Mexicano del Seguro Social toma como
modelo las “Guías para la evaluación de las deficiencias permanentes” de la American Medical Association,
como uno de sus fundamentos científicos más relevantes.

El Nuevo Modelo de Evaluación de la Invalidez
El Nuevo Modelo de Evaluación de la Invalidez, cuyo líder de proyecto (autor) fue el Dr. Manuel Díaz Vega,
(Jefe de Área de Discapacidad de la Coordinación Nacional de Salud en el Trabajo del Instituto Mexicano del
Seguro Social), en el año 2004, está conformado básicamente por cuatro dimensiones (7):
1.- La Dimensión de la Deficiencia Corporal
Una vez que se ha realizado la Historia Clínica integral del trabajador, los Servicios de Salud en el Trabajo se
encuentran en posibilidad de valorar la deficiencia corporal, la que se refiere a toda pérdida o anormalidad de
una estructura o función psicológica o anatómica. Empleando para ello guías internacionales desarrolladas
por la Asociación Médica Americana. En estas guías, se estructuran capítulos por Órganos, Aparatos y
Sistemas en los cuales, Especialistas Médicos de reconocido renombre, definen, orientan y clasifican los
diversos Diagnósticos de la Enfermedades y los convierten en Deficiencia Corporal Global en función de
tablas, cuadros y gráficos definitorios que permiten establecer el porcentaje de deficiencia de un individuo con
una o un grupo de enfermedades.
2.-La Dimensión de la Funcionalidad General
Basada en la Clasificación Internacional de la Funcionalidad, (CIF), de la Organización Mundial de la Salud.
En ella, se determina el porcentaje de limitación funcional del individuo, considerando los diversos aspectos
de las actividades de la vida diaria y la ponderación de cada una de estas actividades según el nivel de
independencia funcional alcanzada con una deficiencia corporal.
3.- La Dimensión de los Factores de Contexto
En ellos, se evalúan el contexto social del trabajador de acuerdo a su edad, situación geográfica, social,
económica, familiar y educativa, para determinar el ambiente general de desarrollo del individuo, identificando

�los apoyos que residen en su ambiente inmediato, así como las barreras que pueden agravar su condición de
pérdida de salud.
4.- La Dimensión de la Capacidad para el Trabajo
Establece los requerimientos del puesto de trabajo actual y los diferencia de las capacidades del trabajador,
permitiendo identificar el porcentaje residual y potencial de capacidad para el trabajo. En el se Contempla
ocho ámbitos o grupos de actividades, tomados de la Clasificación Internacional de Funcionalidad: a)
aprendizaje y aplicación del conocimiento; b) tareas y demandas generales; c) comunicación; d) movilidad; e)
locomoción; f) aspectos mentales; g) aptitudes; y, h) actividades específicas. La suma de estos factores da
una medida de la pérdida global de la capacidad laboral del trabajador, y permite dictaminar la existencia y el
porcentaje del estado de invalidez.,
Con las dimensiones señaladas se permite concluir y calificar la presencia de un estado de Invalidez en los
Trabajadores Afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (Ver Tabla 2).
Tabla 2. Clasificación del Estado de Invalidez de los Trabajadores Afiliados al Instituto Mexicano del
Seguro Social.
Tabulación (%)

Clasificación

0

No existe discapacidad

1 a 49

Discapacidad leve a moderada que no lleva a la invalidez

50 a 74

Invalidez (Con carácter temporal o provisional)

75 y más

Invalidez (Con carácter definitivo)

Uno de los aspectos más interesantes de éste nuevo procedimiento es la aplicación de la evaluación del
“Porcentaje Global de Pérdida de la Capacidad para el Trabajo” mediante la aplicación de la Cédula
Electrónica elaborada ex profeso con plataforma Access, lo cual la convierte en un instrumento sencillo de
interpretar y fácil de elaborar y en la cual se cuenta con la posibilidad de guardar la información de los
pacientes evaluados y de imprimir la información obtenida. (Ver Figura 2).
Figura 2. Panel de control principal de la Cédula Electrónica

Fuente: Dr. Manuel Díaz Vega, (Jefe de Área de Discapacidad de la Coordinación Nacional de Salud en el
Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social),

�Conclusiones
Aún y cuando existen diversas metodologías para evaluar la Invalidez en países de América y de la
Comunidad Económica Europea, México no contaba con un BAREMO que permitiera hacer objetiva la
evaluación de las deficiencias corporales y que se combinaran con los aspectos sociodemograficos y las
capacidades para el trabajo de quienes sufren una enfermedad y se ven frente a la contingencia de una
enfermedad que les prive de realizar un trabajo igual.
Con la aplicación de la metodología del Instituto Mexicano del Seguro Social, se cuenta con una guía que
permite hacer evidente la capacidad global del trabajador enfermo frente a su trabajo y que dadas las
condiciones de desarrollo del país adaptan este modelo a las condiciones presentes de México, situación que
con anterioridad no existía.
Sin embargo, encontramos áreas de oportunidad que nos deben hacer reflexionar sobre lo que ocurre con la
Ley Federal del Trabajo de la República Mexicana, que sin duda requiere ser revisada y actualizada en el
rubro de la Tabla del Artículo 514 en la cual se establece la Valuación de Incapacidades Permanentes y lo
relativo a la misma, considerando la experiencia antes mencionada como un pilar fundamental.
Otro aspecto de primordial importancia es el referente a Discapacidad, Minusvalía y Funcionalidad frente al
trabajo. Habría que redimensionarlo desde las estructuras legales y desde la experiencia institucional del
Sector Salud, para que se permita la incorporación de personas con capacidades diferenciadas y que en otros
momentos históricos del país llegaron a ser consideradas inválidas.

Resumen
En el presente trabajo se hace una revisión de la Evaluación de la Invalidez en México, se analiza el modelo
tradicional realizado por el Instituto Mexicano del Seguro Social, así como la evolución de la misma hasta el
año 2004 de acuerdo a la legislación vigente. Por otro lado, se explica el Nuevo Modelo de Evaluación de la
Invalidez, sus dimensiones y sus referentes basados en la Clasificación Internacional de la Funcionalidad de
la Organización Mundial de la Salud, los aspectos sociodemográficos y la Capacidad para el Trabajo, para con
ello establecer el porcentaje de discapacidad y hacer evidente la existencia de un estado de invalidez en los
trabajadores enfermos.
Palabras clave: Invalidez, discapacidad.

Abstract
In the present work, a revision of the Evaluation of the Invalidity in Mexico is done; the traditional model is
analyzed carried out by the Mexican Institute of the Social Security, as well as the evolution of the same one to
the year 2004 according to the legislation in force. On the other hand, the New Model of Evaluation of the
Invalidity is explained, its dimensions and its referring based on the International Classification of Functioning,
Disability and Health of the World Health Organization, the sociodemographic aspects and the Capacity for the
Work, toward it to establish the percentage of disability and to do evident the existence of a state of invalidity in
the sick workers.
Key words: Invalidity, disability

Referencias
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2. Instituto Mexicano del Seguro Social 1997. Ley del Seguro Social; Dirección General, México.
3. Organización Mundial de la Salud; 2001: Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad
y de la Salud, (en la resolución WHW 54.21 del 22 de mayo del 2001). Organización Mundial de la Salud,
Washington D.C. USA, 2001

�4. De la Puente Álvarez F. 1998. BAREMOS. Utilizados en valoración medica del daño corporal
(www.peritosmedicos.es.vg; consultada 20 Septiembre 2005)
5. Instituto Mexicano del Seguro Social Dirección de Prestaciones Médicas 2005. Memoria Estadística de
Salud en el Trabajo 1990 – 2004, Instituto Mexicano del Seguro Social, México D.F. 2005.
6. Organización Mundial de la Salud, Op. cit..
7. Instituto Mexicano del Seguro Social 2005. Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión sobre la
Situación Financiera y los Riesgos del Instituto Mexicano del Seguro Social. (Junio 2005); Problemática de las
Pensiones de Invalidez e Incapacidad; Instituto Mexicano del Seguro Social, México D.F. 2005. pp.- 525 –
526.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>����������������������������METALES PESADOS EN LECHE CRUDA DE BOVINO
Humberto Rodríguez Fuentes1, Ernesto Sánchez Alejo, Mauro Rodríguez Sánchez, Juan Antonio
Vidales Contreras1, Karim Acuña Askar2, Gustavo Martínez Turanzas1 y Juan Carlos Rodríguez
Ortíz1.
1
Laboratorio de Suelos, Aguas y Plantas. Subdirección de Estudios de Posgrado, Facultad de
Agronomía1Laboratorio de Biorremediación Ambiental2, Facultad de Medicina. Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México.
E-mail: hrodrigu10@yahoo.com.mx
Introducción
Los metales pesados son de gran interés para los científicos
debido a que la presencia de estos en el ambiente tiene
efectos negativos sobre la salud del hombre, de los animales
y de los cultivos agrícolas. Los metales pesados están en los
alimentos y provienen de diversas fuentes, las más
importantes son: el suelo contaminado en el que se producen
los alimentos para el hombre y los animales; los lodos
residuales, los fertilizantes químicos y plaguicidas empleados
en agricultura, el uso de materiales durante el ordeño, almacenamiento y transporte de la leche, así
como la contaminación por metales pesados de los alimentos y el agua que ingieren los bovinos
afectan la calidad de la leche. La presencia de metales pesados en alimentos y particularmente en
productos lácteos, constituye un tema de actualidad debido a la contaminación de la cadena trófica
involucrada y a los daños que ocasionan a la salud pública. Es necesario enfatizar que los riesgos
a la salud de la población infantil necesitan ser evaluados de una manera integral, considerando la
exposición crónica de metales pesados en alimentos que por lo regular se presenta asintomática
durante un tiempo prolongado de vida. Algunos metales, como el cobre y el zinc, son necesarios
en niveles bajos para el funcionamiento normal de los organismos vivos, sin embargo, en
concentraciones altas pueden ser muy tóxicos. (1).
La función de los nutrimentos puede ser dividida en dos categorías: 1. Metales esenciales (su
ausencia o su insuficiencia en la dieta humana induce después de cierto tiempo algunas
modificaciones a los procesos metabólicos y entonces aparecerán algunas enfermedades) por
ejemplo: el sodio, potasio, calcio, cobre, zinc y manganeso y 2. Metales no esenciales como el
plomo, cadmio, mercurio, aluminio entre otros; cuando estos metales son absorbidos en pequeñas
cantidades existe la posibilidad de eliminarlos a través de la orina, jugos gástricos, etc. El
incremento en la concentración de los metales pesados en los alimentos puede causar un efecto
tóxico a quien los consume, la gravedad de este efecto dependerá de la naturaleza, cantidad y
forma química de los metales, de la concentración del metal en el alimento y de la resistencia del
organismo a los efectos sinérgicos o antagónicos a otros contaminantes químicos (2).
Rodríguez Sánchez en el 2003, (3) citando a la Organización Mundial de la Salud, menciona que
se ha comprobado que la leche de bovinos que pastorean e ingieren agua a las orillas de lagos y
ríos contaminados con desechos industriales y aguas negras contienen metales pesados como
plomo, cadmio, mercurio y zinc; en estos estudios se ha encontrado que la concentración de
metales pesados ingeridos por las vacas tienen influencia sobre las concentraciones de dichos
elementos en la leche, además demostraron que una parte de estos elementos son excretados en
la leche, unidos a compuestos orgánicos, principalmente en las proteínas, mientras que otros se
asocian a una baja porción de grasa. En el estado de Nuevo León, México, muy poca investigación
se ha realizado en relación al contenido de metales pesados en alimentos para consumo humano
por lo cual, el objetivo de esta investigación fue: Evaluar la presencia y concentración de metales
pesados en leche cruda de bovino en establos ubicados en la zona noreste del estado de Nuevo
León, México.

�Material y Métodos
Área de estudio, muestreo y preparación de la muestra
Se analizaron 120 muestras (durante el año 2002) correspondientes a 5 establos productores de
leche de bovino ubicados en los municipios de General Zuazua y Marín, N.L., México; se
colectaron 8 muestras, dos por semana en cada establo, cada muestra constó de tres repeticiones,
éstas fueron depositadas en recipientes de polipropileno de 110 mL previamente esterilizados; las
muestras fueron mantenidas en refrigeración hasta el momento de su análisis. En ninguna parte
del proceso de colecta y análisis se utilizaron instrumentos metálicos.
Procedimientos analíticos
El procedimiento seguido para analizar los metales pesados (Pb, Cd, Cu y Zn) en las muestras fue
el sugerido por Gabrielli Favretto (4) y consistió en: Se pesaron 50 g de leche cruda en crisoles de
porcelana de 100 mL, se secaron en la estufa a 100°C hasta alcanzar peso constante y después
se colocaron los crisoles en la mufla a 450°C por 16 horas para incinerar las muestras. Una vez
enfriados se les añadieron 2 mL de ácido nítrico 2N para favorecer el blanqueado de las cenizas y
se secaron las muestras ácidas en una placa termostática. Posteriormente, se evaporó el ácido y
se volvieron a colocar los crisoles en la mufla a 450°C por una hora. Para la recuperación de las
cenizas se añadieron 5 mL de ácido nítrico 2N y 20 mL de ácido nítrico 0.1N; posteriormente se
realizó el filtrado con embudos y papel filtro Whatman No. 40, se almacenó en recipientes de
polipropileno y se colocaron las muestras en refrigeración. Todo el material de vidrio y plástico
fueron lavados con ácido nítrico al 10% antes de su uso. Las curvas de calibración se prepararon
considerando las siguientes concentraciones: Plomo: 0.0, 0.5, 1.5, 3.0, 5.0; cadmio: 0.0, 0.5, 1.0,
1.5; cobre: 0.0, 0.5, 1.0, 3.0, 5.0; zinc: 0.0, 0.2, 0.6, 0.8, 5.0 mg/L respectivamente. Los análisis
fueron realizados en el Laboratorio de Suelos, Plantas y Aguas de la Facultad de Agronomía de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; y se efectuaron por espectroscopía de absorción atómica,
para lo cual se empleó un equipo británico marca UNICAM Solar modelo 9626. Se utilizaron
lámparas de cátodo hueco para cada elemento analizado, la llama de aire-acetileno fue empleada
para la vaporización de las alícuotas; el límite de detección del método para cada elemento fue:
0.10 Pb, 0.032 Cd, 0.041 Cu y 0.013 Zn, mg/L respectivamente. Las muestras se analizaron por
triplicado, se usó agua desionizada en todos los procesos de análisis; para realizar las curvas de
calibración se emplearon estándares certificados, los cuales se adquirieron en Casa Rocas-Fisher
Scientific (México); otros productos químicos grado reactivo que fueron empleados en este estudio
se compraron en Sigma-Aldrich Química, S.A. de C.V. (México) y en Casa Rocas-Fisher Scientific
(México). Soluciones en blanco fueron preparadas y tratadas igual que las muestras. Las señales
de la solución muestra fueron calculadas sustrayendo el valor promedio del blanco de las señales
de la muestra.
Análisis estadístico
Se realizó un análisis estadístico utilizando un diseño de bloques al azar con cinco tratamientos
(Establo) y ocho repeticiones; se utilizó el método de Tukey para realizar la comparación de medias
con un nivel de significancia al 5 %.
Resultados
Presencia de metales pesados
En la Tabla 1, se muestra la concentración promedio de los metales analizados en cada establo
estudiado. Como se puede observar en todos ellos se detectó la presencia de los metales (plomo,
cadmio, cobre y zinc) analizados en concentraciones superiores al límite de detección del equipo

�de absorción atómica. Se observa el zinc con el valor de mayor promedio, mientras el cadmio con
el valor menor, entre los metales analizados.
Tabla 1. Promedios de concentración de metales pesados por establo.
Establo

Concentración (mg/kg) base seca
Plomo

Cadmio

Cobre

Zinc

1

0.8714

0.2857

0.4278

3.3735

2

0.5998

0.2936

0.3396

3.2061

3

0.6296

0.3048

0.4167

3.6048

4

0.7723

0.3142

0.4816

4.0177

5

0.8299

0.2794

0.3968

3.1990

Promedio

0.7406

0.2955

0.4125

3.4802

Unión
Europea

0.02

-

-

-

Rumanía

0.10

0.01

0.5

5

Codex- FAO

0.02

-

.

-

Límite permitido

Concentración de metales pesados en leche cruda en los establos
Al realizar el análisis de varianza con respecto a la concentración de plomo, cadmio y cobre entre
establos no se encontró diferencia (P≥ 0.05); por lo cual podemos inferir que los establos
presentaron estadísticamente la misma concentración para cada uno de estos metales. Sin
embargo, para zinc sí fue significativa la diferencia entre establos (P≥ 0.05). En la Tabla 2, se
presenta la comparación de medias con una probabilidad al 5%, observándose que el establo 4 fue
el que presentó la mayor concentración de zinc (4.0177 mg/kg). El contenido de plomo en
promedio en los cinco establos fue de 0.7406 mg/kg. El contenido de cadmio en promedio en los
cinco establos fue de 0.2965 mg/kg. El contenido de cobre y zinc en promedio, en los cinco
establos, fue de 0.4125 mg/kg y 3.4802 mg/kg respectivamente.
Tabla 2. Comparación de medias de la concentración de zinc en la leche.
Establo

Promedio (mg/kg)

4

4.0177

a

3

3.6049

a

b

1

3.3736

a

b

2

3.2061

b

5

3.1991

b

�Medias con letras diferentes en las hileras denotan diferencias estadísticas al 5 % de probabilidad.
Discusión
En todas las muestras analizadas se detectó la presencia de los metales pesados estudiados en
concentraciones mayores al límite mínimo que el equipo puede detectar (Ver Tabla 1). Asuero et al,
en 1984 (5) establecen que para determinar cationes metálicos en concentraciones de mg/kg, se
recomienda se emplee la espectroscopía de absorción atómica por ser selectiva, rápida, con un
grado de sensibilidad y precisión aceptable. Por otra parte, Moreno et al (6) han reportado que el
contenido de minerales en la leche de bovino puede estar influido por factores tan variados como el
agua de bebida del animal, los forrajes y/o el alimento balanceado, y la época del año; además de
factores como la técnica y/o el método de análisis de los metales.
La concentración de plomo, cadmio y cobre (Tabla 2) no presento diferencia significativa (P≥ 0.05)
entre establos. Para el caso de zinc la concentración entre establos fue significativa (P≥ 0.05);
Pennington et al, (7) reportan que valores de hasta 3.82 ± 0.42 mg/kg de zinc son apropiados para
el consumo de la leche como alimento; lo cual coincide también con lo reportado por Moreno
Rojas et al (8).
En el caso de plomo, la norma de Rumanía establece un máximo de 0.10 mg/kg (9); por lo que se
puede inferir que los establos no cumplen con esta normatividad internacional; cabe señalar que en
México no existe normatividad para metales pesados en leche. El contenido de cadmio en
promedio en los cinco establos fue de 0.2965 mg/kg y la norma de referencia de Rumania
establece un máximo de 0.01 mg/kg; esto significa que la leche que se ordeña en los establos no
cumple con la normatividad. El contenido de cobre y zinc en promedio, en los cinco establos, fue
de 0.4125 mg/kg y 3.4802 mg/kg respectivamente, por lo cual, en ambos casos se cumple con la
norma de referencia que se establece en Rumanía que es de 0.5 y 5.0 mg/kg respectivamente. Al
comparar los valores de concentración promedio obtenidos en los establos estudiados, en relación
con los límites máximos permitidos para leche de bovino por las normatividades para metales
pesados de la Unión Europea, Rumanía y la FAO (Tabla 1) se puede establecer que para plomo y
cadmio, la concentración estuvo por arriba del máximo permitido por estas normatividades, lo que
puede representar un riesgo para la salud de los consumidores, incluyendo la población infantil.
Conclusiones
En todos los establos evaluados se detectó la presencia de plomo, cadmio, cobre y zinc en leche
bronca; los intervalos de concentración para plomo oscilaron entre 0.8714 y 0.5998 mg/kg y para
cadmio entre 0.3142 y 0.2794 mg/kg, que superaron los niveles máximos permisibles establecidos
por normas internacionales para leche cruda de bovino. La concentración de cobre fluctuó entre
0.3968 y 0.4816 mg/kg y de zinc osciló entre 3.199 a 4.0177 mg/kg por lo que la concentración de
ambos metales se considera que se encuentran dentro de los parámetros permitidos.
Resumen
Se determinó el contenido de plomo, cadmio, cobre y zinc en 120 muestras de leche cruda
pertenecientes a 5 establos ubicados en municipios del noreste de Nuevo León, México. En todos
los establos evaluados se detectó la presencia de plomo, cadmio, cobre y zinc. Los intervalos de
concentración para plomo oscilaron entre 0.8714 y 0.5998 mg/kg y para cadmio entre 0.3142 y
0.2794 mg/kg, que superan los niveles máximos permisibles establecidos por normas
internacionales para leche cruda de bovino. La concentración de cobre fluctuó entre 0.3968 y
0.4816 mg/kg y de zinc osciló entre 3.199 a 4.0177 mg/kg por lo que ambos metales se
presentaron dentro de los parámetros tolerables permitidos.
Palabras clave: Metales pesados, leche de bovino.

�Abstract
The content of lead, cadmium, copper and zinc was analyzed in 120 samples of raw milk from five
stables located in the northeastern side of the State of Nuevo Leon, Mexico. Lead, Cadmium,
Copper and Zinc were detected in all stable samples evaluated. Lead and Cadmium
concentrations in raw milk samples ranged 0.8714-0.5998 mg/kg and 0.3142-0.2794 mg/kg,
respectively, and were above the maximum concentration levels set by international bovine raw milk
regulations. Copper and Zinc concentrations in raw milk samples ranged 0.3968-0.4816 mg/kg and
3.199-4.0177 mg/kg and were within the maximum concentration levels allowed by international
bovine raw milk regulations.
Keywords: Heavy metals, bovine milk
Agradecimientos
Al Programa de Apoyo a la Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, Paicyt 2004. Por su apoyo al Proyecto 1078. Clave: CT876-04.
Referencias
1. Mubbasher Sabyr S., S. Waheed Khan and I. Hayat. 2003. Effect of environmental pollution on
quality of meat in district Bagh, Azad Kashmir. Pakistan Journal of Nutrition. Vol. 2 No. 2: 98-101.
2. Muntean N., R. Laslo, R. Ghitulescu and E. Muntean. 2004. Heavy metal's content in some food
products. Institute of Public Health Cluj Napoca, Romania. Uníversity of Agricultural Sciences and
Veterinary Medicine Cluj Napoca, Romania.
Recuperado el 17 de noviembre del 2004 www.date.hu/kiadvany/tessedik/3/muntea1.pdf
3. Rodríguez Sánchez, M. 2003. Determinación de presencia y concentración de metales pesados
en leche bronca. Tesis de Licenciatura. Ingeniero en industrias Alimentarias. Facultad de
Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. México. 86p.
4. Gabrielli Favretto, L. 1990. Investigation of trace element content of chesse. Food addit. Contam.
Vol. 7: 425-432.
5. Asuero, A.G., M. A. Jímenez y M. A. Herrador. 1984. Elementos traza en alimentos.
Determinación de trazas de metales en leche. Alimentaria. Vol. 156:41-52.
6. Moreno Rojas, R., M. Amaro López, y G. Zurero Cosano. 1993. Contenido mineral de leche
pasteurizada producida en la comunidad Autónoma Andaluza. Revista Española de Ciencia y
Tecnología de Alimentos. Vol. 33 No. 4: 435-444.
7. Pennington, J.A.T., D. B. Wilson, B. E. Young, R. D. Johnson and J. E. Vanderveen. 1987.
Mineral content of market samples of fluid whole millk. J. Am. Diet. Assoc. Vol. 87: 1036-1042.
8. Moreno Rojas et al, 1994., Op. Cit.
9. Muntean et al, 2004., Op. Cit.

�PATRON DE CONSUMO ALIMENTARIO FAMILIAR EN NUEVO LEON
(MÉXICO).
Esteban Gilberto Ramos Peña, Ciro Valdés, Lozano*, Pedro César Cantú Martínez, Gilberto
Salinas García*, Yolanda Elva de la Garza Casas y Graciela Ivonne Salazar Garza
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L.
México); * Facultad de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L. México)
E-mail: eramos@faspyn.uanl.mx
Introducción
En el contexto de la sustentabilidad del medio ambiente y desarrollo, los seres humanos se
constituyen en el centro de las preocupaciones, en el cual tiene derecho a una vida saludable y
productiva. (1). Ante tal hecho la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha realizado
reuniones cumbres para tratar los problemas de salud pública, con el propósito de abordar
principalmente aspectos de equidad, justicia social y desarrollo humano los cuales están
íntimamente ligados con el desarrollo sostenible y la procuración de salud, y donde cada uno las
variables consideradas, condicionan y contribuyen a estos atributos. (2)
Un factor determinante y estrechamente relacionado con la salud de la población es la nutrición; la
cual participa en las esferas biológica, psicológica y social de las colectividades humanas. En
particular, en la esfera social, concierne con aspectos de economía, puesto que una población bien
alimentada, tiene capacidad de acrecentar su participación en actividades productivas y de
desarrollo (3). De tal manera que se han hecho programas exhaustivos como el prevaleciente del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el cual tiene entre sus objetivos al año 2015,
reducir la el número de personas hambrientas, y buscar integrarlas a condiciones de vida más
apropiados (4).
La hambruna es un problema en el cual la disponibilidad de alimentos se ve afectada por la
capacidad económica de las personas, y que los puede situar en un ámbito de inseguridad
alimentaria(5). Por lo cual, los diferentes grupos que componen la sociedad han tenido que
desarrollar estrategias para la obtención de los alimentos a fin de mantener un estado nutricio
adecuado para el desarrollo de las actividades que dan soporte y desarrollo a la familia.
Sin duda, la variedad de alimentos en la dieta es necesaria para la nutrición y la salud, pero
también es un elemento de identidad cultural de la población que hace necesario el estudio amplio
de la alimentación de la sociedad en sus diferentes entornos dado que la falta de alimentos se
debe, como lo señala Schuh, más a la dificultad en la accesibilidad que a la producción (6), y será
relevante la contribución que se realice para lograr la disminución de la pobreza en términos de la
accesibilidad a los elementos necesarios para satisfacer las necesidades básicas, como advierte
Cantú Martínez (7), y en la que se incluye la alimentación.
En México se tiene amplia experiencia en la aplicación de programas y políticas alimentarias;
desde el año de 1922 se implementan las acciones para disminuir los problemas de nutrición en el
país. Los cuales, conllevan la aplicación de procedimientos para mejorar la producción como el
consumo, al reconocer factores sociales que contribuyen a la presencia de problemas de nutrición
en el país (8). De acuerdo con la información dada a conocer de la Encuesta Nacional de Nutrición
(ENN) de 1999 realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública (9), en México persisten
condiciones elevadas de desnutrición, mientras que están en aumento manifestaciones de mala
nutrición por exceso. Según resultados de la ENN existen en el país amplios grupos de población
que tienen dietas altas en maíz y frijol y otros alimentos ricos en inhibidores de la absorción de
minerales, también revela que hay patrones de consumo asociados al desarrollo socioeconómico y
la urbanización de las distintas localidades y regiones, por ejemplo, aquellas con un grado más alto

�de desarrollo como el área metropolitana de la ciudad de México y la parte norte del país, siendo
las zonas urbanas las que presentan ingestas más elevadas de la mayor parte de los alimentos.
En México se han identificado cinco patrones alimentarios básicos, y que concierne a una alta
dependencia socioeconómica de sus actores, como el que refiere a los (a) grupos considerados
pobres, en los cuales las se caracterizan por percibir menos de dos salarios mínimos, las familias
están formadas por cinco personas en promedio y consumen alimentos demuy bajo contenido
nutricional; (b) grupo de clase media, que está identificado por adquirir los productos novedosos de
la industria alimentaria y ser el primer consumidor de comida rápida; (c) grupo de patrón "light", que
incluye a las mujeres menores de 30 años que utilizan productos que cuidan su estética; (d) grupo
de la ola natural, integra alimentos con alto contenido de fibra y sin grasas y finalmente el (e) grupo
de tipo orgánico(10).
Sin duda, los patrones alimentarios pueden obtenerse de encuestas sobre consumo de alimentos,
de encuestas de ingresos y gastos familiares, y en última instancia de datos sobre suministro
nacional de alimentos; Si embargo hasta el momento, en el estado de Nuevo León (México), no
existe referencia del Patron de Consumo Alimentario (PCA). Por ello, el propósito de esta
investigación es establecer el PCA y analizar y determinar si existe diferencia entre los
componentes del PCA familiar en Nuevo León con el referido en el contexto nacional trabajando
bajo la premisa que el patrón de consumo alimentario en Nuevo León contiene diferencias con
respecto a lo que se expresa a nivel nacional en México.
Material y Métodos
Se analizó la base de datos obtenida del diagnóstico nutriológico de las familias y menores de
cinco años en el Estado de Nuevo León (México) durante el 2000, generada por la Facultad de
Salud Pública y Nutrición y la Universidad Autónoma de Nuevo León (11), la cual consta de 7,716
familias con un total de 34,678 individuos, de ellos corresponden 10,463 menores de cinco años.
La revisión completa de la base y la depuración concluyó con 7,606 familias. El tamaño muestral
es representativo con respecto a los menores de cinco años para cada municipio.
La base de datos incluye el consumo de alimentos los cuales fueron recopilados por medio del
recordatorio de 24 horas y datos sociodemográficos.
A fin de conocer el número de familias que consume cada alimento se calcularon las Frecuencias
Modales de Consumo (FMC) familiar de consumo de cada alimento agregado y desagregado por
variedad de alimentos ordenándose de manera decreciente y los alimentos desagregados por
variedad de alimento corresponden a las alimentos considerando la manera en que fueron
referidos por las familias encuestadas, los alimentos agregados por variedad de alimentos fueron
agrupados en un alimento o grupo de alimentos acorde a la Encuesta Nacional de Ingresos y
Gastos de los Hogares (ENIGH) 2000 a fin de poder realizar el análisis comparativo. (12)
Se calculó el consumo promedio y desviación estándar de cada alimento. De cada consumo
promedio por alimento, se determinó el aporte nutrimental basado en energía, hidratos de carbono,
proteínas y grasas utilizando el software NUTRIS® que utiliza las tablas de valor nutrimental de
Muñoz de Chávez y Mendoza Martínez (13).
No obstante que en Nuevo León se utilizó un procedimiento de muestreo amplio (7606 familias)
que permitió estimar valores promedio de consumo de alimentos y en el ENIGH se utilizo la téctina
de estimar el consumo a través del gasto familiar , fue posible hacer la comparación de nutrimentos
de Nuevo León con respecto al país, calculando tambien a partir de la media de consumo de los
alimentos la media de los nutrimentos aportados en los alimentos consumidos en cada grupo de
alimentación. Se calculó la proporción de energía, proteínas, grasas, e hidratos de carbono por
grupo de alimentos que aportaban del total de cada uno de los nutrimentos. Para la comprobación

�de la hipótesis se utilizó la prueba de diferencias de proporciones y diferencias de medias para una
población (14).
Resultados
Alimentos que consumen las familias en Nuevo León
El patrón de consumo en las familias en Nuevo León incluyó 451 alimentos, de los cuales 56
(12.40%) son alimentos considerados dentro de los cereales, 73 (16.08%) de productos cárnicos
entre los que se encuentran la carne de res, puerco, ave y procesadas, 30 (6.65%) de leche y
derivados, 8 (1.77%) de huevo, 17 (3.77%) de aceites y grasas, 10 (2.22%) tubérculos, 105
(23.28%) de verduras, legumbres, leguminosas y semillas, 50 (11.08) de frutas, 8 (1.77%) de
azúcar y miel, 5 (1.11%) de café, té y chocolate, 80 (17.73%) de alimentos preparados para bebe y
otros para consumir en el hogar, 9 (1.99%) de bebidas no alcohólicas y alcohólicas (Ver Tabla 1)
Tabla 1. Alimentos de mayor consumo según frecuencia y proporción de las familias del
Estado de Nuevo León.

�Fuente. Diagnostico; Nota: * En el resto de los alimentos (424 alimentos ), cada uno de ellos
proporcionan un porcentaje menor del 10%.
Los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento de mayor FMC en familias de Nuevo
León
Con respecto a los alimentos desagregados por variedad de alimentos de mayor consumo en
Nuevo León , con respecto a la frecuencia modal de consumo, en primer lugar de consumo se
encuentra el huevo entero fresco con el 67.05% de las familias que lo consumen,, en segundo
lugar la tortilla de maíz blanco con el 66.62%,, tercer lugar las bebidas de cola con el
64.38%,cuarto lugar el frijol con 59.36%,quinto lugar, la leche pasteurizada con el 56.83%, el aceite
de cártamo con el 50.61%. De los veinte alimentos, el 40% son cereales, aceites, verduras, y
azúcares con 10% cada uno, el resto de los alimentos tuvieron 5% cada uno. Es importante
mencionar que no se encuentra la carne de res dentro de estos primeros veinte alimentos de
mayor consumo modal en Nuevo León (ver Tabla 2).

�Tabla 2. Los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento de mayor frecuencia
modal de consumo en Nuevo León en el año 2000.

Fuente: Anexo 1, para cada alimento n = 7606
Los 20 alimentos agregados por variedades de alimento de mayor frecuencia modal de consumo
en familias de Nuevo León.
En cuanto a los 20 alimentos agregados por variedad de alimentos de mayor FMC, al agruparlos,
la tortilla pasa al primer lugar, en este caso la FMC rebasa al número de familias encuestadas
puesto que algunas familias habrán consumido varios tipos de tortilla de maíz, le sigue en
frecuencia el aceite vegetal (71.60%), huevo entero con 67.05%, cuarto lugar las bebidas de cola
con el 64.38% y en quinto el frijol (59.36%) (ver Tabla 3).
Tabla 3. Los 20 alimentos agregados por variedad de alimento de mayor frecuencia modal
de consumo en Nuevo León en el año 2000

�Fuente: Anexo I, para cada alimento n = 7606
+ Las familias pueden haber consumido varios tipos de tortilla de maíz
Importancia de los 20 alimentos desagregados por variedades de alimentos de mayor FMC en
Familias de Nuevo León versus México.
En los 20 alimentos desagregados por variedades de alimentos de mayor FMC en Nuevo León en
comparación con alimentos agregados por variedad de alimentos en México, la distribución denota
diferencias en las ubicaciones de los alimentos. En Nuevo León, el huevo, las bebidas de cola y el
aceite tienen mayor frecuencia modal de consumo que en el país, es importante hacer notar que,
tomando los alimentos sin agrupar por afinidad, la carne no aparece entre los primeros veinte
alimentos de mayor frecuencia modal de consumo (ver Tabla 4).
Tabla 4. Orden de importancia de los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento
de mayor FMC en Nuevo León en el año 2000* versus México (15)

�Fuente: *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y
las familias del Estado de Nuevo León, 2000.
Comparación del orden de importancia en el consumo de los 20 alimentos agregados por
variedades de alimento de mayor FMC en familias de Nuevo León versus México
En referencia a los alimentos agregados por variedad de alimentos de mayor FMC tanto en el país
como en Nuevo León, se observan algunas diferencias en cuanto a las posiciones del orden de
importancia en el consumo de los alimentos dentro de la tabla. Algunas de ellas son muy marcadas
como es el caso del aceite vegetal que en el país ocupa el lugar 14 mientras que en Nuevo León
está en segundo lugar, también llama la atención el caso de las carnes procesadas que en el país
ocupa el lugar 19 y en Nuevo León el 9; en lo que respecta al consumo de productos cárnicos, en
el país dentro de los 20 alimentos con mayor FMC se encuentran la carne de de res, , en trozo y
molida mientras que en Nuevo León,no aparecen estas, en cuanto que el consumo de pollo en el
país se encuentra en el décimo lugar mientras que en Nuevo León en el lugar 14 (ver Tabla 5).
Tabla 5. Comparación del orden de importancia en el consumo de los 20 alimentos
agregados por variedad de alimento de mayor FMC en Nuevo León en el año 2000* versus
México (16)

�Fuente: *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y
las familias del Estado de Nuevo León, 2000.
Porcentaje de energía, proteínas, grasas por grupos de alimentos en Nuevo León en el año 2000
versus México
En el análisis de la cantidad y porcentaje del total de energía, proteínas, lípidos de los grupos de
alimentos que consumen las familias del Estado de Nuevo León en comparación con los hogares
en el país, se utilizó la división por grupos alimentarios que propone la ENIGH, dado que es
necesario el análisis entre Nuevo León y México puesto que la división propuesta por Pérez de
Gallo está más dirigida hacia la terapéutica (17).
En cuanto a los alimentos de origen animal, la tabla 6 se tiene que en cuanto los diferentes tipos de
carnes en general, la carne de res y ternera, puerco y aves, el aporte de energía, proteínas y
grasas e hidratos de carbono es significativamente mayor en Nuevo León que en México siendo
también superado el aporte de energía e hidratos de carbono en Nuevo León respecto a México
para la carne de cabrito, carnero, etc. En cuanto a las carnes procesadas el aporte de energía y
grasas en Nuevo León es mayor que en México; el pescado y el marisco aportan más energía y
proteína en Nuevo León que en México, también el huevo aporta más energía en Nuevo León que
en México.
El porcentaje de energía y proteína que aporta la leche y sus derivados es mayor en México que
en Nuevo León. Las comparaciones que no se mencionaron entre Nuevo León y México no fueron
estadísticamente significativas.

�Con respecto a los alimentos de origen vegetal, el porcentaje de energía, proteína e hidratos de
carbono por los cereales es mayor en México que en Nuevo León asimismo las leguminosas y
semillas en cuanto a energía y proteínas y las frutas aportan más energía.
El porcentaje de energía e hidratos de carbono por tubérculos fue mayor en Nuevo León que en
México, e igualmente el café y chocolate en cuanto a energía, grasas e hidratos de carbono y las
bebidas no alcohólicas y alcohólicas para energía e hidratos de carbono.
Ahora bien, en cuanto a los alimentos de origen vegetal y/o origen animal, el porcentaje de
aportación de energía y grasas por los aceites y grasas es mayor en México que en Nuevo León e
igualmente para la energía e hidratos de carbono en el caso del azúcar y miel. En cuanto al grupo
de alimentos preparados para bebé y oros alimentos para consumir, su porcentaje de aportación
de energía e hidratos de carbono es mayor en Nuevo León que en México ocurriendo lo contrario
para proteínas y grasas (ver Tabla 6).
Tabla 6. Porcentaje de energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono que aportan los
grupos de alimentos* en Nuevo León en el año 2000** versus México (18).

��Fuente: * Clasificación ENIGH; * *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de
los menores de 5 años y las familias del Estado de Nuevo León, 2000;
Promedio de consumo de energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono por las familias en
Nuevo León versus México
La tabla 7 proporciona las medias de consumo energía, proteínas y grasa e hidratos de carbono en
México y Nuevo León.
En cuanto a los alimentos de origen animal (carnes de res y ternera, de puerco, ave, carnero,
cabrito, procesadas (a excepción de las proteínas) la energía, proteína, grasa e hidrato de carbono
son mayor en Nuevo León con respecto a México. Con respecto a la leche y sus derivados el
promedio es mayor en energía, proteína en México, en huevo solamente la proteína es mayor en
Nuevo León que en México.
En cuanto a los alimentos de origen vegetal, los cereales, las leguminosas y semillas, proporcionan
mayor energía, proteina, grasa e hidratos de carbono en México que en Nuevo León, en cuanto a
los tubérculos solo la energía e hidrato de carbono es mayor en Nuevo León y las frutas solo la
energía es mayor en México que en Nuevo León..
Referente a los alimentos de origen animal y/o vegetal , los aceites y grasas proporcionan en
promedio mayor cantidad de energía y grasa en México que en Nuevo León, el azúcar y miel
mayor cantidad de energía en México, losalimentos preparados para bebé y otros alimentos para
consumir en casa aportan más energía e hidratos de carbono en Nuevo León que en México,
sucede lo contario conrespecto a la proteína y la grasa.
Tabla 7. Consumo promedio de energíaa, proteínasb, grasasb, hidratos de carbonob por
grupos de alimentos* en Nuevo León en el año 2000** versus México (19).

��Fuente: * Clasificación ENIGH.
* *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y las
familias del Estado de Nuevo León, 2000.
a: en calorías
b: en gramos
Aporte de energía y proteínas de cereales en razón de otros alimentos y grupos de alimentos
consumidos por familias de Nuevo León
En cuanto a las aportaciones de energía y proteínas por los cereales consumidos en razón de
otros alimentos y grupos de alimentos, la energía en solo dos alimentos, la carne de res y ternera y
la carne de puerco, proporciona menos energía, en el resto de los alimentos los cereales
consumidos por las familias aportan mayor cantidad de energía.
Ahora bien, con respecto a las proteínas, en todos los casos los cereales consumidos aportan
mayor cantidad, se debe hacer notar que hay razones muy altas con respecto a algunos alimentos
y esto se debe a que esos alimentos no aportan o bien el aporte es mínimo como es el caso de
aceites y grasas, azúcar, chocolate y café (ver Tabla 8).
Tabla 8. Aporte de energía y proteínas del grupo de cereales en razón de alimentos y otros
grupos de alimentos consumidos por familias en Nuevo León

* *Cálculos propios con información del Diagnóstico Nutriológico de los menores de 5 años y las
familias del Estado de Nuevo León, 2000.
Discusión
Alimentos que consumen las familias en Nuevo León

�El PCA está fuertemente asociado a factores culturales, nutricionales, socioeconómicos y
demográficos, determinar el PCA es conocer lo que la población consume de manera cotidiana
además de un acercamiento al entendimiento de los factores asociados a los consumos en las
regiones, además, el conocimiento holístico de la alimentación de las comunidades o regiones del
país, apoya el desarrollo de políticas alimentarias. (20) que coadyuben en el desarrollo sustentable
de la región.
Según McDonald (21) Una nutrición mejorada, es un primer paso importante hacia el desarrollo del
capital humano y la reducción de la pobreza. Ésta aseveración lleva implícito el hecho de la
relación buena nutrición-desarrollo, mala nutrición-pobreza, sin embargo, en el mundo actual,
globalizado, en donde la mercadotecnia tiene la capacidad del manejo de grandes volúmenes
alimentarios, implícitamente no está tomando en cuenta los excesos que en materia de
alimentación se están viviendo dada la relación nutrición-pobreza.
Es posible que en Nuevo León existan indicadores que manifiesten una expresión de posible
asimetría social y por lo tanto se genere la necesidad para caracterizar el patrón alimentario en
base a las regiones, niveles de ingreso y/o niveles de marginación, asimismo, se debe tomar en
cuenta que la oferta alimentaria puede romper con los patrones alimentarios regionales ( 22).
Al encuestar a 7606 familias en Nuevo León y realizar el recordatorio de 24 horas abre la
posibilidad de documentar el patron de consumo alimentario familiar en Nuevo León dado que la
determinación de éste PCA toma en cuenta lo mencionado por Rappo en el sentido de que se
obtiene la cantidad al menos una vez los alimentos que se consumen de manera habitual.
Se presentan dos modalidades en los resultados del PCA, uno de ellos tiene los alimentos
desagregados por variedad de alimento, es decir, cada cual según fue su frecuencia modal de
consumo, la otra forma de presentación tiene que ver con alimentos agregados por variedad de
alimento es decir, la tortilla de maíz contiene las variedades de tortilla de maíz blanco, amarillo,
maíz- trigo; Esta última es la utilizada para el análisis y desarrollo de la canasta básica alimentaria
familiar. Ahora bien, si la distribución se revisa desde la perspectiva de la energía que proporciona
cada alimento, se observa que el alimento que más energía aporta es la harina de maíz para atole
con 1568 Kcals, (ocupando el lugar 90 en la FMC), segundo lugar el hígado de cerdo con 1563
Kcals. ( lugar 314 en la FMC), tercer lugar la harina de trigo 74% de extracción con 1460 Kcals.
(lugar 187 en la FMC), cuarto lugar el trigo entero con 1364 Kcals (lugar 382), quino lugar la carne
molida de res semigrasosa con 1223 Kcals. (lugar 40 en la FMC).
Los resultados muestran que los alimentos con mayor FMC son el huevo, la tortilla, el frijol, las
bebidas de cola, leche y aceite de cártamo.
En el reporte de la ONU (23), se informa que el grupo de mayor disponibilidad en México fue el de
los cereales cuando en Nuevo León ocupa el cuarto en FMC, también reporta que en México, las
verduras se encuentran en el 7º lugar, productos cárnicos en 4º lugar, leche y huevo en 3º, y
tubérculos en 8º en accesibilidad cuando en Nuevo León éstos grupos ocuparon el 1º, 2º, 6º, 9º,
11º, lugar respectivamente en la FMC.
Ahora bien, ya en la desagregación por variedad de alimentos, el huevo ocupa el primer lugar de
un grupo que tiene el tercer lugar de accesibilidad, las tortillas en segundo lugar del grupo que se
reporta en primer lugar de accesibilidad, en cuarto lugar el frijol del grupo reportado en el primer
lugar de accesibilidad, las bebidas de cola no son mencionadas en el reporte de la ONU, solo la
harina de maíz, harina de trigo, trigo entero concuerdan con dicho reporte en el sentido de que los
cereales y aceites vegetales, seguidos de productos cárnicos (en Nuevo León Solamente el hígado
de cerdo y la carne de res molida semigrasosa) son los alimentos que más energía proporcionan.

�Los 20 alimentos desagregados por variedad de alimento de mayor frecuencia modal de consumo
en Nuevo León en el año 2000
El patrón de consumo alimentario real es en el que se conoce cada alimento que consume la
población en la cual se realiza el levantamiento de la información, en éste sentido, la presentación
desagregada por variedad de los alimentos tiene su utilidad en el conocimiento más preciso del
consumo, y en cuanto a la utilidad del análisis económico, puesto que existen alimentos por cuya
afinidad pueden ser agregados, por ejemplo, la tortilla de maíz que tiene varias presentaciones y
que en este caso es la del tipo de maíz blanco la que tiene la mayor frecuencia modal (66.05%)
ocupando el segundo lugar general y que al agruparla en un solo tipo de tortilla de maíz rebasa el
100% y pasa al primer lugar de alimentos consumidos por las familias encuestadas en Nuevo
León. Para las canastas básicas alimentarias familiares por Estado o región del país, el PCA
determinado de ésta forma debiera ser la base para la construcción de la canasta básica
alimentaria, puesto que se puede realizar el análisis desde el punto de vista social y de nutrición.
Los 20 alimentos agregados por variedad de alimento de mayor frecuencia modal de consumo en
Nuevo León en el año 2000
Dada la distribución de agregados por variedad de alimento, es con la que se construye la canasta
básica alimentaria familiar y bajo el concepto de universalidad referido por Laure (24) se tomaría
hasta el límite en aquel alimento que se consume en al menos el 25% de los encuestados que
serían básicamente 13 de los 20 alimentos que se seleccionarían en esa construcción. Asimismo,
es importante hacer notar, que al agrupar los alimentos, la carne de res (molida regular) y las
carnes procesadas aparecen en el listado así como la fruta (el plátano) pero con frecuencias
modales bajas. Aun con éstos veinte alimentos no se cubrirían los requerimientos para completar el
50% de la energía requerida por familia y que es otro de los conceptos utilizados en la
conformación de la canasta básica alimentaria familiar (25).
Los 20 alimentos desagregados por variedades de alimento de mayor frecuencia modal de
consumo en familias de Nuevo León versus México
La comparación real entre los alimentos que se consumen Mëxico y Nuevo León tendría que estar
dada en las mismas condiciones de agregación, sin embargo, desde un punto de vista cualitativo,
nos da idea de la distribución en base a las FMC de los alimentos en Nuevo León, de esta manera
podemos ver que de todos los alimentos obtenidos en el PCA, el huevo tiene la mayor FMC en
Nuevo León, las bebidas de cola ocupan el tercero en Nuevo León mientras que en México el
cuarto lugar, es interesante ver como el tomate rojo tiene lugar importante en el país a pesar de
que no proporciona calorías pero tiene una frecuencia modal tal que lo ubica en el segundo lugar y
que es además es un alimento que pertenece a un grupo de alimentos de poca disponibilidad (26)
Los 20 alimentos agrupados por afinidad de mayor frecuencia modal de consumo en familias de
Nuevo León versus México
La distribución de los alimentos agrupados, a fin de poder establecer la comparación entre los
alimentos que se consumen en el país versus Nuevo León, sirve también para analizar la
procedencia de la energía. Hay que agregar que a ésta distribución pueden estar presentes entre
otros factores el ingreso salarial, el área geográfica y el índice de marginación que pueden
influenciar la movilidad en las FMC de alimentos y por ende el patrón de consumo alimentario en
Nuevo León.
Entre los primeros cinco lugares se denota la posición que ocupa el tomate rojo, un alimento que
parece ser más cultural que nutrimental, en México ocupa el segundo lugar y en Nuevo León el
octavo, el segundo lugar en Nuevo León es ocupado por el consumo de aceite vegetal que aporta

�en promedio 1,689 Kcal. de manera interesante en ésta agrupación, el huevo y los refrescos
ocupan el mismo lugar en el consumo modal.
Con respecto a la carne de res, alimento que proporciona las proteínas de origen animal, solo la
carne molida regular aparece entre los 20 alimentos de mayor FMC, otros tipos como la de bistec y
milanesa, trozo y molida que se consumen en el país no aparecen, estos productos tienen un nivel
medio de accesibilidad en el país (27). Otros alimentos que otorgan principalmente hidratos de
carbono como la galleta y el pan de dulce si aparecen entre los primeros 20 alimentos en Nuevo
León y no en el país.
Porcentaje de Energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono por grupos de alimentos en Nuevo
León en el año 2000 versus México
En Nuevo León la energía consumida proviene en el 29.63% de los hidratos de carbono, el 24.60%
de las proteínas y el 45.78% de las grasas, sin embargo la ONU (28) reporta que la energía que se
suministra en México proviene en el 64% de los hidratos de carbono, el 11.3% de las proteínas y el
24.7% de los lípidos.
En cuanto a cereales, se encontró que del total de energía que proporciona el patrón de consumo
alimentario familiar, es mayor la proporción de energía que aportan los cereales en el país que en
Nuevo León.
Aún y cuando ocupan el cuarto lugar en disponibilidad los productos cárnicos, la proporción de
energía, proteínas y grasas que se consumen a través de las carnes de res, ternera, puerco, aves,
pescados y mariscos en la dieta es significativamente mayor en Nuevo León con respecto a la
nacional (p&lt; 0.0001), esto a pesar de que como se ha mencionado, de los productos cárnicos solo
la carne molida regular aparece entre los 20 alimentos de mayor frecuencia modal de consumo.
La proporción de energía y grasas a través de las carnes procesadas es mayor en Nuevo León que
en el país (p&lt; 0.0001) y asimismo ocupa un lugar superior en la frecuencia modal de consumo. La
proporción de energía proveniente del huevo así como la energía y proteínas contenidas en la
leche y derivados se consumen en mayor proporción en Nuevo León que en el resto del país (p&lt;
0.0001), La energía y grasa debido al consumo de los aceites y las grasas es 4.34 veces mayor a
nivel nacional que en Nuevo León; La cantidad de energía y proteínas ( p&lt; 0.0001 y p&lt; 0.004)
provenientes de las leguminosas y semillas es mayor a nivel nacional que en el Estado de Nuevo
León.
En el consumo de la azúcar y frutas, solo la energía es mayor en el país que en Nuevo León; en el
café y chocolate la energía consumida es mayor en Nuevo León, en los alimentos preparados para
bebé y otros alimentos para consumir en el hogar, es mayor el consumo de energía, proteínas y
grasas en el país que en Nuevo León.
En el 23.5% de los grupos alimentarios en México, la cantidad de proteínas es mayor que en
Nuevo León (17.6%), con respeto a las grasa en el 29.4% de los grupos alimentarios se
proporciona más grasa en Nuevo León que en México (11.7%), en Nuevo León en el 47% de los
grupos se proporciona mayor cantidad de hidratos de carbono que en México 23.5%), no hay
diferencia en el porcentaje de grupos de alimentos entre México y Nuevo León que proporcionan
mayor cantidad de energía (para ambos 47%).
Consumo promedio de Energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono por grupos de alimentos
en Nuevo León en el año 2000 versus México
En el 52.94% de los grupos de alimentos, la media de energía que proporcionan son mayor en
México respecto al Nuevo León, el 47% de los grupos proporcionan en promedio mayor cantidad

�de proteínas en Nuevo León que en México, no hay diferencia los porcentajes de los grupos de
alimentos en el aporte de las grasas así como en los hidratos de carbono.
A pesar de que los productos cárnicos no aparecen entre los primeros veinte alimentos de mayor
FMC y ocupan el cuarto lugar en disponibilidad a nivel nacional (29), a excepción de pescado y
mariscos, aportan mayor cantidad en promedio (p&lt; 0.0001) de energía, proteínas, grasas e
hidratos de carbono en Nuevo León con respecto a México.
Con respecto a los cereales, leguminosas y semillas, alimentos preparados para bebé y otros
alimentos para consumir en casa, así como las frutas, en promedio aportan mayor cantidad de
energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono en México que en Nuevo León (p&lt; 0.0001). En lo
referente al café y chocolate, en promedio aportan mayor cantidad de energía, grasas e hidratos de
carbono en Nuevo León que en México ( p&lt; 0.0001, 0.007 y 0.0001).
Aporte de energía y proteínas de cereales en razón de otros alimentos y grupos de alimentos
consumidos por familias de Nuevo León
La cantidad de cereales consumidos por las familias de Nuevo León, aportan en casi todos los
casos mayor cantidad de energía y el aporte de proteína es mayor con respecto a todos los demás
alimentos o grupos de alimentos, se debe hacer notar que en algunos casos el aporte es muy alto
en razón de cierto alimentos y la causa es que éstos alimentos proporcionan nada o casi nada de
proteína. Éste resultado en el que el aporte de energía y proteína por los cereales es alto en razón
de otros alimentos se puede deber a la accesibilidad y disponibilidad que tienen los cereales con
respecto a otros alimentos tales como los productos cárnicos que son alimentos que aportan de
manera principal las proteínas de la dieta.
Conclusiones
México cuenta con una trayectoria larga en la aplicación de programas y políticas alimentarias
tanto de producción como de consumo, sin embargo, a pesar de que se tienen conocimientos
amplios en relación a los factores sociales que contribuyen o determinan los problemas de
nutrición, sea por deficiencia o por exceso, persisten a lo largo y ancho del país. El propósito
general en el conocimiento del PCA es la generación de políticas alimentarias que pueden abarcar
la producción y el consumo, mientras más se conozca el PCA mayor capacidad de generar
políticas regionales que determinen la seguridad alimentaria. La presentación de los resultados del
PCA en dos modalidades (agregados y desagregados por variedad de alimentos) ha dado la
posibilidad de análisis de las esferas de salud y social puesto que pone de manifiesto los alimentos
tal y cual se consumen en la región. Éste análisis también coloca de manifiesto las concordancias
o discordancias entre el consumo y la disponibilidad que mencionan los reportes.
Los alimentos desagregados por variedad de alimento con mayor FMC en el PCA en las familias
encuestadas en Nuevo León son huevo, tortilla de maíz, frijol, bebidas de cola, leche y el aceite.
Del PCA, que consta de 451 alimentos, solo 13 alimentos cumplen con el criterio de universalidad
en la construcción de la canasta básica alimentaria. Además se evidencia que no hay concordancia
entre los reportes de disponibilidad de alimentos y la frecuencia modal del consumo de alimentos
en Nuevo León.
El PCA con alimentos desagregados por variedad de alimento puede representar la frecuencia
modal de consumo a nivel regional o estatal, por lo cual estimamos que este debe ser el utilizado
en la construcción de la canasta básica alimentaria de la región o estado federativo.
Notorio es En observar en el listado de alimentos por frecuencia de consumo modal la carne no
aparece dentro de los primeros 20 alimentos, sin embargo las carnes procesadas ocupan un lugar
preponderante en Nuevo León con respecto al país.

�Por otra parte, el promedio de energía, proteínas, grasas e hidratos de carbono que se consume
en Nuevo León es mayor que en el País. Los cereales tienen una razón en promedio de 2.34:1 en
el aporte de energía con respecto a otros alimentos y grupos de alimentos. Entre tanto, la carne de
res tiene una razón en promedio de 2.92:1 en el aporte de energía con respecto a otros alimentos y
otros grupos de alimentos.
Para el análisis del PCA es aconsejable utilizar alimentos desagregados por variedad de alimento,
ya que representaría la demanda regional de alimentos mas fehacientemente. Dado que el PCA es
influído por factores sociales y demográficos se sugiere construir el PCA por ingreso salarial, por
ubicación geográfica basada en concentraciones poblacionales (urbana y rural), por Índice de
marginación o bien otro índice de desarrollo social.
Resumen
La alimentación y la accesibilidad en alimentos conforman uno de los derechos fundamentales del
hombre y permite apreciar el nivel de desarrollo sustentable en la comunidades, hasta el momento
no se ha descrito el Patrón de Consumo Alimentario (PCA) en Nuevo León (México) por lo que el
objetivo de la presente investigación fue determinar el PCA en Nuevo León y analizar las
diferencias respecto al país. Para ello se revisó la base de datos del diagnóstico de nurtrición
realizado en Nuevo León en año 2000 por la Facultad de Salud Pública y Nutrición (UANL); y se
determinaron los promedios y las frecuencias modales de consumo (FMC) de alimentos, se
calcularon los aportes nurticionales de cada alimento. El PCA se compone de 451 alimentos, la
carne no aparece entre los primeros 20 lugares de FMC, la tortilla de maíz, el aceite vegetal,
huevo, refresco, frijol son los alimentos de mayor FMC. Existen diferencias cualitativas y
cuantitativas en el PCA en Nuevo León con respecto al país.
Palabras clave: Patrón de consumo alimentario, Nuevo León, México
Abstract
The feed and the accesibility to food are a fundamental human right, they are strongly associated
with the sustainable development, at this moment there is no information about the food pattern
consumption (FPC) at the state of Nuevo León. The objective was to know the FPC at the state of
Nuevo León and to analyse the difference on FPC between the state of Nuevo León versus
country. it was made an examination of the data base generated in the Nutritional Diagnosis at the
state of Nuevo León in 2000, we compare the results with the National interview of income and
spend of the home on 2000, we calculate the average and the modal consumption frecuency (MCF)
of each food, and also calculate the nutritional value. The FPC have 451 food, the meat was not in
the early 20 food places of the FPC, the corn tortilla, vegetable oil, egg, soft drink and beans are the
food with the biggest MCF. There are cualitative and cuantitative defferences in the FPC at the
state of Nuevo León versus the country,
Key words: food pattern consumption, Nuevo Leon, México
Referencias
1. Organización Panamericana de la Salud. 2002. La salud en las Américas. Publicación Científica
y Técnica No 587. Washington, DC, OPS/OMS
2. Organización Panamericana de la Salud. 2000. La salud y el ambiente en el desarrollo
sostenible. Publicación Cientifica No. 572. Washington, DC, OPS/OMS
3. Esquivel Hernández R. I., S.M. Martínez Correa y J.L. Martínez Correa 2005 Nutrición y salud,
2da Ed. Editorial Manual Moderno, México

�4. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo 2003, Informe sobre Desarrollo Humano
2003, Ed. Mundi-Prensa, Madrid, España.
5. Idem.
6. Schuh G. E. 2002, Seguridad Alimentaria Mundial, Perspectivas Económicas, Vol 7, No. 2. 17-19
7. Cantú Martínez Pedro, 2000, El Desarrollo Sostenible: Significado e Implicaciones. Ambiente Sin
Fronteras, Vol 3, No. 2. 1-4 pp
8. Barquera, S., J. Rivera-Domarco y A. Gasca García 2001. Políticas y programas de nutrición en
México, Salud Pública de México, Vol. 43 Núm.5: 464-477
9. Secretaría De Salud, Instituto Nacional de Salud Pública, Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática 2000, "Encuesta Nacional de Nutrición 1999: niños menores de cinco
años" 1era. Ed., Cuernavaca, Morelos, México.
10. Rappo-Miguez, S. 2001. Reseña: La alimentación de los mexicanos en la alborada del tercer
milenio (2001) Aportes: Revista de la Facultad de Economía-BUAP, Año VII, Núm. 19: 177-179
11. Facultad de Salud Pública y Nutrición (UANL) /Servicios de Salud de Nuevo León/ Desarrollo
Integral de la Familia de Nuevo León /Banco de Alimentos de Cáritas Monterrey 2001. Diagnóstico
nutriológico de las familias y menores de cinco años del Estado de Nuevo León 2000. Facultad de
Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México) 200 pp
12. Instituto Nacional De Estadística, Geografía E Informática 2001. Encuesta Nacional de Ingresos
y Gastos de los Hogares 2000. 1ª. Ed., INEGI/Aguascalientes, Ags. México.
13. Muñoz de Chávez, M. y E. Mendoza Martínez 1996 "Tablas de valor nutritivo de los alimentos
de mayor consumo en Latinoamérica" Instituto Nacional de la Nutrición, Distrito Federal, México,
14. Daniel, W.W. 1999. Bioestadística: base para el análisis de las ciencias de la salud. 3ª ed. Ed.
Limusa pp 878
15. Martínez Jasso, I. y P. A. Villezca Becerra. 2003. "La alimentación en México: un estudios a
partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los hogares" Notas. Revista de Información
y Análisis No.21: 26-37.
16. Idem.
17. Pérez de Gallo Bertha 1999. Manual de Dietas Normales y Terapéuticas. Ed. La Prensa Médica
Mexicana, S.A. de C.V., México.
18. Martínez Jasso, I. y P. A. Villezca Becerra, Op. cit.
19. Idem.
20. Bonomo, E. W. Teixeira Caiaffa, C. Comini César, A. C. Souza Lopes e Maria Fernanda LimaCosta 2003. Consumo alimentar da população adulta segundo perfil sócio-econômico e
demográfico: Projeto Bambuí Cadernos de Saúde Pública Vol.19 (5): 1461-1471

�21. Macdonald, B., L. Haddad, R. Gross y M. McLachlan 2002. Nutrición: Los Argumentos a Favor
En Nutrición: La Base para el Desarrollo, Ginebra: SCN. pp 1-4
22. Rappo Miguez, S., Op. cit.
23. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, 2003, FAO: Perfiles
Nutricionales por Países, México. FAO, Roma Italia.
24. Figueroa Pedraza, D. 2005. Medición de la seguridad alimentaria y nutricional Revista Salud
Pública y Nutrición Vol. 6 No. 2 (www.respyn.uanl.mx/vi/2/ensayos/MedicionSAyN.htm)
25. Idem.
26. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Op.cit.
27. Idem.
28. Idem
29. Idem
ANEXO I. Frecuencia y porcentajes de alimentos mencionados en Nuevo Leon, México

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Cereales
Tortilla de maíz blanco
Arroz precocido
Pastas (promedio)
Pan dulce
Galleta dulce
Tortilla de maíz amarillo
Tortilla de maíz y trigo
Pan de caja
Hojuelas de maíz
Hojuelas de maíz azucaradas
Harina de trigo
Pan blanco (bolillo)
Galleta salada

Frecuencia
5067
2232
2163
1596
1496
1465
1179
931
743
509
406
329
276

Porcentaje
66.62
29.35
28.44
20.98
19.67
19.26
15.50
12.24
9.77
6.69
5.34
4.33
3.63

�14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54
55
56

Arroz precocido
Harina de trigo 80% de extracción
Harina para hot cakes
Harina de Maíz para tamales
Harina de maíz para atole
Pan tostado de caja
Arroz inflado
Pan integral de caja (enriquecido)
Arroz (harina de)
Espagueti
Maicena
Pastas enriquecidas con huevo
Masa tratada con cal (maíz amarillo)
Masa tratada con cal (maíz blanco)
Harina para reposteria
All bran
Hojuelas de trigo
Avena (hojuelas)
Maíz amarillo
Arroz pulido
Hojuelas de avena (precocida)
Harina de trigo 74% de extracción
Masa yucatán
Maíz inflado azucarado
Panqué (enriquecido)
Galleta (trigo integral)
Harina de maíz Nixtamalizada
Hojuelas de cereales con plátano
Maíz cacahuazintle
Maíz (negro o azul)
Maíz blanco
Pinole sin azúcar
Arroz integral
Centeno (pan de)
Amaranto
Amaranto tostado
Arroz inflado con cocoa
Pastas enriquecidas con espinacas
Trigo entero
Cebada
Centeno (harina integral de)
Tortilla de maíz azul o negro
Salvado de trigo

230
157
153
137
114
113
99
93
81
68
66
65
64
56
54
49
47
43
37
32
29
23
22
18
18
17
12
12
9
8
7
5
4
4
3
2
2
2
2
1
1
1
1

3.02
2.06
2.01
1.80
1.50
1.49
1.30
1.22
1.06
0.89
0.87
0.85
0.84
0.74
0.71
0.64
0.62
0.57
0.49
0.42
0.38
0.30
0.29
0.24
0.24
0.22
0.16
0.16
0.12
0.11
0.09
0.07
0.05
0.05
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01
0.01
0.01

�Carne de res y ternera.
Carne (molida regular)
Carne de res semigrasosa
Carne (molida especial)
Filete
Carne de res grasosa con hueso
Carne de res grasosa sin hueso
Carne de res seca
Carne de res magra
Chambarete
Falda
Agujas de res
Hígado de res
Aguayón
Cohete
Menudo de res (estómago e intestinos)
Carne magra de Carnero sin hueso
Costillas gordas de res
Pescuezo de res
Tripas de res
Corazón de res
Lengua de res
Pata de res
Riñones de res
Cecina de res oreada

Frecuencia
1026
430
418
275
235
212
207
170
117
103
70
64
63
34
34
19
16
7
3
2
2
2
2
1

Porcentaje
13.49
5.65
5.50
3.62
3.09
2.79
2.72
2.24
1.54
1.35
0.92
0.84
0.83
0.45
0.45
0.25
0.21
0.09
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01

Carne de puerco
1 Carne promedio de Cerdo (lomo, espaldilla
2 Chicharrón de Cerdo (con grasa)
3 Carne magra de Cerdo (pierna o lomo sin
4 Carne semigrasosa de Cerdo (lomo)
5 Costillas semigrasosas de Cerdo
6 Espaldilla de Cerdo
7 Patas de cerdo (frescas)
8 Hígado de cerdo
9 Moronga
10 Cecina de cerdo
11 Pulmón de cerdo

Frecuencia
244
111
56
40
16
8
8
3
2
1
1

Porcentaje
3.21
1.46
0.74
0.53
0.21
0.11
0.11
0.04
0.03
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24

1

Carne de Aves
Pollo (promedio)

Frecuencia Porcentaje
1406
18.49

�2
3
4
5
6
7

Pollo (pierna con piel)
Pollo (pechuga con piel)
Gallina joven
Hígado de pollo
Guajolote (pavo)
Pato (de crianza)

320
157
13
5
2
1

4.21
2.06
0.17
0.07
0.03
0.01

1
2
3
4

Otras Carnes ( carnero , cabrito , etc)
Conejo de crianza
Venado (asado)
Ahuahutle (1)
Gusanos de Maguey

Frecuencia
11
11
2
2

Porcentaje
0.14
0.14
0.03
0.03

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Carnes Procesadas
Chorizo
Salchicha
Jamón semigraso (cerdo)
Jamón de pavo
Tocino
Mortadela
Longaniza
Pastel de pavo
Pepperoni
Patas de cerdo en escabeche
Paté (hígado no especificado)
Salami (carne de cerdo y res)
Queso de puerco

Frecuencia
1334
1037
973
228
78
47
9
5
4
3
3
2
1

Porcentaje
17.54
13.63
12.79
3.00
1.03
0.62
0.12
0.07
0.05
0.04
0.04
0.03
0.01

Frecuencia
192
56
7
6
5
3
3
2
1
1
1
1

Porcentaje
2.52
0.74
0.09
0.08
0.07
0.04
0.04
0.03
0.01
0.01
0.01
0.01

Pescados y Mariscos
1 Atún en aceite
2 Mojarra
3 Pescado seco tipo charal
4 Sardinas en aceite
5 Sardinas en tomate
6 Camarones crudos
7 Camarón cocido
8 Bagre
9 Mero
10 Róbalo
11 Trucha
12 Jaiba cocida

�13 Ostiones sin concha
14 Pulpo crudo

1
1

0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

Leche y derivados
Leche fresca (pasteurizada o cruda)
Queso fresco de vaca
Queso pasteurizado americano
Leche entera en polvo
Leche fresca (semidescremada)
Queso chihuahua
Yogur natural (leche entera)
Leche evaporada (entera)
Queso manchego
Leche modificada en polvo
Leche descremada en polvo (instantánea)
Queso fresco de cabra
Queso oaxaca
Yogur natural (leche semidescremada)
Leche descremada en polvo
Leche hervida
Leche evaporada (descremada)
Leche materna
Requesón (promedio)
Leche condensada
Leche fresca de cabra
Queso pasteurizado suizo
Queso añejo tipo cotija
Queso parmesano (duro)
Queso cheddar
Requesón cremoso
Requesón semi descremado
Queso americano con pimiento
Queso holandès
Queso suizo

Frecuencia
4323
419
334
302
283
238
158
152
128
97
76
44
36
32
31
25
11
10
9
7
5
5
4
3
2
2
2
2
1
1

Porcentaje
56.84
5.51
4.39
3.97
3.72
3.13
2.08
2.00
1.68
1.28
1.00
0.58
0.47
0.42
0.41
0.33
0.14
0.13
0.12
0.09
0.07
0.07
0.05
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6

Huevo
Huevo entero fresco
Clara de huevo de gallina
Huevo de iguana
Huevo de pava
Yema de huevo
Huevo de pata

Frecuencia
5100
34
6
5
5
2

Porcentaje
67.05
0.45
0.08
0.07
0.07
0.03

�7
8

Huevo deshidratado
Huevo de gansa

2
1

0.03
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17

Aceites y Grasas
Aceite de cártamo
Aceite de maíz
Manteca de cerdo
Grasas vegetales promedio para cocinar
Mantequilla con sal
Mantequilla sin sal
Crema 20 % grasa (dulce)
Crema 40 % grasa (agria)
Margarina con sal
Aceite de ajonjolí
Aceite de girasol
Aceite de cacahuate
Aceite de oliva
Aceite de coco
Aceite de algodón
Aceite de soya
Crema de leche en polvo

Frecuencia
3850
1596
588
465
406
113
88
79
53
24
14
10
6
5
4
4
1

Porcentaje
50.62
20.98
7.73
6.11
5.34
1.49
1.16
1.04
0.70
0.32
0.18
0.13
0.08
0.07
0.05
0.05
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

Tuberculos
Papa (promedio)
Zanahoria
Papa amarilla
Caimito morado
Caimito blanco
Cúrcuma (Yuquilla)
Camote amarillo
Camote (promedio)
Malanga
Ñame

Frecuencia
2618
886
138
17
5
4
3
1
1
1

Porcentaje
34.42
11.65
1.81
0.22
0.07
0.05
0.04
0.01
0.01
0.01

1
2
3
4
5

Verduras , legumbres, leguminosas y semillas
Frijol (promedio)
Jitomate
Cebolla blanca
Aguacate (promedio)
Chile serrano

Frecuencia
4515
3836
2892
736
723

Porcentaje
59.36
50.43
38.02
9.68
9.51

�6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49

Chile jalapeño
Ajo
Frijol bayo gordo
Lechuga romana
Calabaza criolla (verde)
Col blanca
Cilantro
Tomate (verde)
Calabacita italiana
Chile piquin
Elote blanco
Chile poblano
Nopales
Elote amarillo
Brócoli
Chayote sin espinas
Lechuga orejona
Chile ancho
Calabaza de castilla (madura)
Chicharo
Lentejas
Chilillo (chile del monte)
Chile cascabel
Frijol amarillo
Calabaza amarilla madura
Frijol blanco
Apio
Frijol negro
Coliflor
Pimiento morrón rojo
Cebolla (de rabo)
Aguacate de pellejo
Aguacate verde
Pepino
Haba (harina de)
Acelga
Zanahoria (jugo)
Garbanzo
Calabaza (hojas y puntas de)
Jitomatillo (miltomate)
Ejotes
Cacahuate o manì (tostado)
Chile chilaca
Berenjena

621
561
538
428
309
261
231
214
161
136
129
119
115
109
86
74
73
71
66
63
62
58
56
55
53
52
51
47
44
42
37
35
32
31
25
25
23
19
18
18
17
15
13
11

8.16
7.38
7.07
5.63
4.06
3.43
3.04
2.81
2.12
1.79
1.70
1.56
1.51
1.43
1.13
0.97
0.96
0.93
0.87
0.83
0.82
0.76
0.74
0.72
0.70
0.68
0.67
0.62
0.58
0.55
0.49
0.46
0.42
0.41
0.33
0.33
0.30
0.25
0.24
0.24
0.22
0.20
0.17
0.14

�50
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93

Chile chipotle
Aguacate de Florida
Chile Pasilla
Alubia (promedio)
Betabel
Cebolla morada
Chile largo
Chile morita
Frijol garbancillo
Frijol ojo de liebre
Malva
Alverjòn o garbanzo
Frijol ayocote
Garbanzo (harina de)
Col de Bruselas
Nabo
Nuez de castilla
Chayote con espinas
Flor de calabaza
Haba verde
Perejil
Frijol (harina de)
Haba caballar
Pistache
Semilla calabaza
Alcachofa
Berro
Chile habanero
Chile tornachile
Hojas de Chaya
Ibes o frijol lima
Lengua de vaca
Frijol azufrado
Frijol palacio
Frijol Rosita
Soya (harina de) desgrasada
Avellanas
Pasta o crema de cacahuate con grasa y
Semilla calabaza (pepita)
Papaloquelite
Romeritos
Verdolaga
Soya (semilllas)
Soya (harina de) baja en grasa

11
10
10
9
9
9
8
8
7
7
7
6
6
6
6
6
5
5
4
4
4
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
1
1

0.14
0.13
0.13
0.12
0.12
0.12
0.11
0.11
0.09
0.09
0.09
0.08
0.08
0.08
0.08
0.08
0.07
0.07
0.05
0.05
0.05
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.04
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01

�94 Ajonjolí
95 Cacao pataste
96 Girasol (semillas peladas)
97 Cebollinas
98 Chile guajillo
99 Col morada
100 Espárrago
101 Guaje verde (semillas)
102 Quelite o espinaca china
103 Rábano
104 Yerbabuena
105 Yerbamora

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

Frutas
Plátano (promedio)
Limón agrio
Manzana
Naranja (jugo)
Naranja dulce (promedio)
Plátano tabasco
Mango (promedio)
Melón valenciano
Papaya
Uva
Sandia
Guayaba (promedio)
Durazno amarillo
Pera
Fresa
Piña
Ciruela roja
Calabaza Melón
Toronja
Tuna con semilla (promedio)
Jícama
Membrillo
Naranja agria
Caña de azúcar
Caña de azúcar (jugo)
Níspero
Anona
Mandarina
Nanche agrio

1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01

Frecuencia
837
574
480
192
173
131
97
96
83
57
56
52
32
27
18
16
14
12
8
7
5
5
5
4
4
4
3
3
3

Porcentaje
11.00
7.55
6.31
2.52
2.27
1.72
1.28
1.26
1.09
0.75
0.74
0.68
0.42
0.35
0.24
0.21
0.18
0.16
0.11
0.09
0.07
0.07
0.07
0.05
0.05
0.05
0.04
0.04
0.04

�30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50

Capulin
Durazno blanco
Lima
Melón almizclero
Chirimoya
Ciricote
Coco (agua)
Guaya (promedio)
Higo
Jinicuil (semilla)
Limón real
Mango de manila
Manzana de Marañon o anacardo
Nanche o cereza de barbados
Nectarina
Plátano macho
Tamarindo
Tejocote
Tuna cardona
Ustè (X'Beck che) o Acerola
Zapote negro

2
2
2
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

0.03
0.03
0.03
0.03
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8

Azúcar y miel
Azúcar morena
Azúcar refinada
Jarabe de maple
Miel de abeja
Jarabe sabor a maple
Miel de maíz
Piloncillo
Melaza

Frecuencia
2561
1581
94
61
55
7
6
2

Porcentaje
33.67
20.79
1.24
0.80
0.72
0.09
0.08
0.03

1
2
3
4
5

Café, té y chocolate
Chocolate en polvo (+)
Chocolate con azúcar
Chocolate en polvo (-)
Chocolate con leche
Chocolate sin azúcar

Frecuencia
399
151
64
61
17

Porcentaje
5.25
1.99
0.84
0.80
0.22

1
2

Alimentos preparados para bebé y otros alimentos para consumir en
casa.
Papas fritas
Mayonesa (comercial)

Frecuencia Porcentaje
780
760

10.26
9.99

�3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46

Naranja (jugo enlatado o embotellado)
Jitomate salsa catsup
Jitomate (puré)
Manzana (jugo)
Chile serrano en escabeche
Mostaza
Jitomate (salsa)
Papas fritas a la francesa
Néctares de fruta
Elote rebanado (amarillo)
Chícharo enlatado
Nèctar de fruta
Pollo rostizado
Mermelada promedio
Chile jalapeño en rajas
Gelatina con agua
Chile jalapeño en escabeche
Hamburguesa picada (regular) frita
Chile pimiento sin semilla
Uva (jugo embotellado)
Sopa condensada de Pollo con tallarines
Gelatina en polvo endulzado
Champiñones
Helado de crema
Papas hojuelas para puré
Chile chipotle adobado
Verduras (jugo coctel)
Puré de Verduras mixtas
Puré de Manzana
Nieve de frutas
Puré de Naranja (jugo)
Puré de Durazno
Sopa condensada de Verduras mixtas
Aceitunas
Naranja (mermelada)
Sopa condensada de Cebolla con caldo
Hamburguesa picada frita
Colado de Pollo
Sopa condensada de Jitomate con caldo
Sopa condensada de Pollo con arroz
Chile largo en escabeche
Toronja (jugo embotellado)
Ciruela pasa
Colado de Res

231
129
115
109
105
100
98
91
71
67
59
59
59
50
40
40
36
32
29
26
21
20
17
14
14
12
12
11
11
10
10
9
9
8
8
8
7
7
7
7
6
6
5
5

3.04
1.70
1.51
1.43
1.38
1.31
1.29
1.20
0.93
0.88
0.78
0.78
0.78
0.66
0.53
0.53
0.47
0.42
0.38
0.34
0.28
0.26
0.22
0.18
0.18
0.16
0.16
0.14
0.14
0.13
0.13
0.12
0.12
0.11
0.11
0.11
0.09
0.09
0.09
0.09
0.08
0.08
0.07
0.07

�47
48
49
50
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80

Jitomate (jugo)
Mango en almíbar (enlatado)
Manzana (mermelada)
Hojuelas de papas
Piña (jugo embotellado ó enlatado)
Puré de Manzana (jugo)
Sopa condensada de Verduras (minestrone)
Jalea de frutas (promedio)
Manzana (puré)
Colado de Carne de Cordero
Sopa condensada de Pollo con verduras
Ciruela pasa (jugo)
Dátil seco sin semilla
Jalea real
Pasas sin semilla
Puré de Macarrones con pollo
Puré de Verduras (zanahoria)
Puré de Verduras con carne de res
Puré de pera
Puré de pera y piña
Sopa condensada de Res con tallarines
Ciruela pasa puré
Cocteles de frutas en almíbar
Durazno en almíbar (sin semilla)
Fresas en almíbar
Grenetina en polvo
Manzana en almíbar (enlatada)
Membrillo (jalea)
Pepinillo encurtido
Piña en almíbar
Puré de verduras con jamón
Puré de Chabacano con tapioca
Puré de Ciruela pasa con tapioca
Puré de mango con tapioca

4
4
4
4
4
4
4
3
3
3
3
2
2
2
2
2
2
2
2
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2
1
1
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1
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0.05
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0.01
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0.01
0.01
0.01

1
2
3
4
5
6
7
8

Bebidas no alcohólicas y alcohólicas
Bebidas de Cola
Sabor de naranja y toronja
Jarabes de sabores
Sabor de uva, limón y lima
Bebidas con fruta
Cerveza (alcohol 4.5%)
Agua mineral
Pulque

Frecuencia
4897
257
189
86
30
21
8
4

Porcentaje
64.38
3.38
2.48
1.13
0.39
0.28
0.11
0.05

�9

Agua Quina

3

0.04

�AVANCES EN LA INVESTIGACIÓN SOBRE DEPENDENCIA DE SUSTANCIAS
José Moral de la Rubia.
Facultad de Psicología
Universidad Autónoma de Nuevo León (Nuevo León, México)
E-mail: jose_moral@hotmail.com
Introducción
En primer lugar, vamos a revisar el origen de los términos de adicción y
dependencia a fin de aclarar su uso en la literatura especializada. A
continuación, se pasa a exponer de forma sucinta las causas de la
adicción desde una perspectiva tanto biológica como psicológica y
social, mostrando como las tres perspectivas se complementan y
ofrecen una imagen más clara de cara a la intervención. Finalmente, se
proponen algunas sugerencias para el tratamiento clínico, centrando la
intervención en los síntomas residuales más persistentes de
aburrimiento, desmotivación y baja tolerancia al estrés, así como en la
estrategia aprendida a lo largo de la historia de la dependencia para
afrontar estos síntomas residuales. El artículo trata de las dependencias
de sustancias en general, pero quizá pone un mayor énfasis en las sustancias ilegales con mayor
potencial adictivo como la cocaína, las anfetaminas y los opiáceos (heroína).
Historia breve de los términos adicción y dependencia y su ubicación en las clasificaciones
diagnósticas al uso (DSM y CIE).
El término adicción procede de la palabra latina "addicere" que se refiere una forma de pago de
deudas que ofrecía el derecho civil romano, por medio de la cual el deudor insolvente quedaba
como esclavo del acreedor. En los siglos XVIII y XIX, los médicos emplean el término adicción para
referirse a la pérdida de control en el uso de sustancias psicoactivas, ya sea alcohol o drogas. A
principios de siglo XX, se impone el término de adicción para patrones compulsivos de consumo,
pero se reduce a otras drogas distintas del alcohol, empleándose para ésta última el término de
alcoholismo que fue acuñado por Huss en 1849 (1). Light y. Torrance, en 1929 (2), establecen el
término de dependencia física desde el estudio de casos clínicos de adictos a la morfina. La
dependencia física viene definida por la aparición de un síndrome de síntomas de malestar intenso,
deseo ansioso por la droga y signos de alteración vegetativa tras el cese brusco por días u horas
del consumo de la sustancia en un alguien que la consume diariamente y en dosis altas. Síndrome
que revierte inmediatamente con el suministro de la misma en la dosis habitual para el sujeto u otra
sustancia de acción similar y en una dosis equivalente. Dosis que el adicto ha ido incrementado
con el tiempo, mostrando así tolerancia a la sustancia psicoactiva. En 1931, Tatum y Seevers (3)
diferencia la habituación de la dependencia de una droga por la presencia de dependencia física
en ésta última, existiendo en ambas condiciones un consumo excesivo con clara pérdida de
control, es decir, un consumo compulsivo.
En la primera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM) (APA,
1952) (4), se empleó el término de adicción a las drogas, pero no el de habituación. Dicho término
aparecía bajo la categoría de trastornos de la personalidad sociopática. En otro apartado figuraba
el alcoholismo. También los términos alcoholismo y adicción de drogas fueron empleados en la
séptima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (OMS, 1955) (5), pero no el de
habituación.
Un Comité de Expertos sobre Drogas que Producen Adicción de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) (6), en 1957, define el término de adicción como un deseo irresistible de continuar
con el uso de la droga, presentando el sujeto tolerancia y dependencia tanto psíquica como física a

�esa sustancia psicoactiva. Además, define el término de habituación como un trastorno de menor
severidad que la adicción donde hay un uso continuo de la droga, ausencia o poca tolerancia y
cierta dependencia psíquica, pero no física. Se habla de dependencia psíquica si al interrumpirse
de forma brusca el consumo de la droga, aparece un intenso malestar psíquico, un deseo
irresistible de consumir la sustancia para aliviar ese malestar y la idea que no poder tolerar la
situación de malestar al menos que se consuma la sustancia, pero sin signos evidentes de
alteración vegetativa e incluso nerviosa central. Si se acompaña de alteración vegetativa y nerviosa
central, entonces se habla de dependencia física, siendo además estos signos, al igual que los
síntomas de malestar, muy específicos a los sistemas de neurotransmisión donde la droga produce
neuroadaptación con su uso diario y a dosis altas.
En 1964, descontentos con los términos de adicción y habituación por problemas de confusión y
mal uso entre los clínicos, otro comité de expertos de la OMS (7) propone sustituir ambos por
dependencia. La dependencia se define como el estado derivado de la administración repetida de
una droga durante un periodo continuo de tiempo, cuyas características variaban con el tipo de
droga, aunque como rasgo común aparece el uso compulsivo de la sustancia.
El nuevo término fue adoptado por la octava edición de la Clasificación Internacional de
Enfermedades (CIE-8) (1967) (8) y la segunda edición del DSM (DSM-II) (9) en 1968. En el DSM-II,
el término dependencia se reserva para otras drogas distintas al alcohol y aparece como una
categoría independiente, sin que estos trastornos sean incluidos como modalidades o expresiones
del trastorno de la personalidad sociopática. Se especifica para cada sustancia adictiva (por
ejemplo, opiáceos, cocaína, cannabis) y se mantiene aparte la categoría de alcoholismo.
En 1976, Edwards y Gross (10) introducen el término de dependencia de alcohol y proponen
abandonar el de alcoholismo para tratar a todos las sustancias psicoactivas con potencial adictivo
en el mismo grupo psicopatológico. Esta propuesta fue adoptada en la novena edición de la
Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-9) publicada por la Organización Mundial de la
Salud en 1977 (11) y la tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastorno Mentales
y del Comportamiento (DSM) editada por la Asociacion Americana de Psiquiatría en 1980 (12). No
obstante, dentro del patrón disfuncional de consumo de sustancia, se distinguen dos niveles con
relevancia clínica. Al más leve se le denomina abuso y al más grave dependencia. El diagnóstico
de abuso destaca las consecuencias sociales, personales y laborales que conlleva el consumo
excesivo y con falta de control de la sustancia. El diagnóstico de dependencia destaca un claro
patrón compulsivo en el consumo e incluso la presencia de síntomas como la tolerancia y la
abstinencia. Los términos de abuso y dependencia se han mantenido en las siguientes ediciones
del DSM (III-R en 1987 (13), IV en 1994 (14)), así como en la décima edición de la CIE en 1992
(15). Aunque en la CIE-10 (16) en vez de abuso se habla de consumo perjudicial.
A pesar que abuso y dependencia de sustancia son los términos adoptados por las clasificaciones
psicopatológicas actualmente vigentes, el término adicción no ha desaparecido de las
publicaciones especializadas. Maddux y Desmond en el 2000 (17) informan que se empleó el
término de adicción en el 41% de las publicaciones aparecidas en Medline en 1998 sobre
trastornos relacionados con sustancias en sujetos humanos. Con el término adicción se acentúa el
rasgo de consumo compulsivo o pérdida de control de impulsos, sin connotaciones de
dependencia física ni emocional, además se vincula con las dependencias sin sustancias, o mejor
llamadas adicciones comportamentales tales como el juego patológico, compras compulsivas y
adicción a Internet entre otras. En el presente artículo se emplean los términos adicción y
dependencia de sustancias como sinónimos.
Causas de las adicciones o dependencia de sustancias
Durante la primera mitad del siglo XX, las teorías explicativas del fenómeno adictivo se centraban
en el fenómeno de dependencia física desde el modelo médico (18) y el vínculo de dependencia
pasiva oral desde el psicoanálisis (19, 20, 21). Para el psicoanálisis la dependencia a sustancias

�vendría explicada por una fijación psicosexual en la fase oral pasiva y un mecanismo de regresión
que equipara el vínculo de dependencia con el objeto del pecho materno al vínculo de dependencia
con el objeto droga. Más allá de estas primeras propuestas, en la segunda mitad de siglo, se
produce una eclosión de hipótesis, modelos y teorías.
El estudio con gemelos e hijos adoptados de Goodwin en 1976 (22) aportó pruebas sólidas a favor
de la existencia de factores hereditarios que predispone a tener problemas de abuso y
dependencia de alcohol. A su vez, Cloninger en 1987 (23), en base a la heredabilidad de ciertos
rasgos, distingue dos tipos de alcoholismo: tipo A (comienzo en la edad adulta, más dependientes
del refuerzo social, más evitadores del daño y menor heredabilidad genética) y tipo B (de comienzo
en la adolescencia, más frecuente en hombres, tomadores de riesgo, buscadores de sensaciones,
problemas judiciales por conductas delictivas y mayor peso de la heredabilidad genética). En años
recientes, se han identificados algunos genes asociados a alta vulnerabilidad a las adicciones.
Estos genes provocan déficit de receptores dopaminérgicos en áreas mesolímibicas y se expresan
en un genotipo psicológico de propensión al aburrimiento, desmotivación, buscada de sensaciones
fuertes e impulsividad (24).
Los estudios procedentes del modelo de aprendizaje o conductista aportan pruebas que la
conducta adictiva está reforzada por los efectos euforizantes y desinhibidores de las sustancias a
nivel cerebral y por la evitación y/o alivio de sentimientos disfóricos por medio de esos efectos
psicoactivos (25). También, se destacan los fenómenos de tolerancia y abstinencia condicionadas
a claves ambientales como factores precipitantes de recaídas (26). A su vez, se reportan como
factores de riesgo significativos para el consumo de sustancias en adolescentes: la proximidad de
otros jóvenes con prestigio social que consumen drogas (modelado o aprendizaje observacional),
presión de grupo, locus of control externo y falta de asertividad (27).
Desde estudios de personalidad o diferencias individuales se ha destacado la presencia de rasgos
de neuroticismo-introversión asociados a problemas con drogas depresores y neuroticismoextraversión con drogas estimulantes (28). Panksepp, Knutson y Burgdorf en el 2000 (29)
proponen que la vulnerabilidad a la dependencia de sustancias depresoras que estimulen las
endorfinas como el alcohol o los opiáceos está en una alteración del sistema emocional de vínculo
interpersonal (por ejemplo a causa de negligencia en el cuidado materno) y la vulnerabilidad a la
dependencia de drogas estimulantes como cocaína y anfetaminas está en la hipofunción del
sistema de refuerzo de las conductas apetitivas o de búsqueda y consumo de reforzadores
positivos. Considerando una definición evolutiva los reforzadores positivos son aquellos estímulos
o actividades que fomentan la supervivencia del individuo o la especie.
Asimismo, se observa en más de un tercio de los adictos ya sea a alcohol u otras sustancias la
presencia de rasgos alexitímicos o de dificultad para tomar conciencia de las tensiones emociones,
para expresarlas verbalmente y tomar contacto con el mundo vivencial interno (30). No obstante,
los rasgos más asociados con las adicciones a sustancias son los de alta búsqueda de
sensaciones y toma de riesgos (31) e impulsividad (32; 33). Precisamente, los trastornos de
personalidad antisocial y límite los más prevalentes en el grupo de sujetos adictos a sustancias
(34). Por otra parte, el uso de las sustancias psicoactivas se puede contemplar como una
estrategia de afrontamiento ante el malestar, especialmente de sentimientos negativos como el
abatimiento, la tristeza, el aburrimiento y el vacío (35).
Desde la perspectiva antropológica (36), se resalta el control que la sociedad y la religión ejercen
sobre el uso de la sustancia adictiva desde los significados atribuidos, rituales, costumbres, así
como la regulación de la relación placer-cuerpo. Influencia ejercida desde la familia, la escuela, las
instituciones sociales y la iglesia. La pérdida de controles sociales y religiosos puede provocar que
una sustancia pase a dar problemas. Precisamente, nuestra época postmoderna, se caracteriza
por la pérdida de lo absoluto y el significado fijo y el triunfo del individualismo y el relativismo, con
una debilitación de los lazos familiares y comunitarios. En este ambiente, aparece una mayor

�demanda de drogas psicoactivas en los países con más poder adquisitivo y una mayor oportunidad
de hacer negocios con estos productos.
Peele en 1985 (37) señala que la cultura occidental de nuestros tiempos favorece las adicciones al
tener como valores centrales el logro y el éxito individual. Al ser difícil conseguirlo, el refugiarse en
la adicción es un modo de ver la vida desde el lado opuesto. La conducta adictiva lleva al individuo
a verse como derrotado por el mundo, incapaz de hacer frente al funcionamiento cotidiano. La
creencia de que la adicción "le domina" favorece no intentar enfrentarse a su problema. Así, el
adicto es dependiente de un impulso a la pasividad. Su adicción es su excusa para no esforzarse
ni adaptarse a su entorno de competencia y logro personal.
Desde la perspectiva sociológica, autores como Courtwright (38) destacan el papel que
socialización marginal está jugando en las drogas ilegales, constituyendo un medio de vida,
enriquecimiento y prestigio en grupos marginales. Asimismo, los estudios socioeconómicos (39)
traen a un primer plano el negocio en que ha convertido el tráfico ilegal de sustancias y los efectos
que provocan las redes de producción y distribución ilegales, al emplear la seducción, la corrupción
y la coerción como medios para su expansión. Papel que depende, en gran medida, del carácter
de ilegalidad de las sustancias, como muestra el desarrollo de la mafia contemporánea con la Ley
Harrison de 1914 que prohibió el alcohol en USA y la reestructuración de estas organizaciones
hacia el tráfico de otras sustancias adictivas prohibidas una vez se vuelve a legalizar el alcohol en
1919. Desde esta perspectiva, el problema social con las drogas se considera como un problema
esencialmente creado por las políticas de prohibición.
El alcoholismo, desde la extensión del consumo de bebidas fermentadas (vino y cerveza), ha
estado siempre presente en la civilización occidental, expresándose con más intensidad
especialmente en momentos de crisis cultural y de valores, como por ejemplo en Grecia durante el
periodo helenístico previo a la conquista por la República Romana, en la Roma Imperial tras
Octavio Augusto o en la era actual (la postmodernidad). Sin embargo, el problema con las drogas
ilegales que surge especialmente a partir de la Segunda Guerra Mundial no está simplemente
relacionado con un incremento de la demanda por una crisis religiosa y de valores, sino en gran
parte por las estrategias de penetración y crecimiento de las redes de producción y distribución de
las sustancias ilegales.
Como panorama presente tenemos que el incremento de la demanda de drogas ilegales se ubica
en los jóvenes de las clases medias y altas de los países desarrollados. Las redes de producción y
distribución tienen sus raíces en los países pobres productores y en los grupos marginales de los
países desarrollados. Con sus estrategias de cliente habitual/vendedor van formando una malla
que alcanza a todas las clases sociales. Así, el tráfico con drogas se ha convertido en un gran
negocio y un medio de vida para grupos marginales, grandes organizaciones mafiosas e incluso
para sectores sociales que aparentan no estar implicados y que forman parte de los contactos
policiales, políticos y de banqueo de dinero. Algunos autores como Borden (40) y Grossman (41)
conjeturan que si las drogas prohibidas se legalizan se debilitaría a las mafias. En ausencia de
estas redes ilegales de distribución, con controles de venta, precio y publicidad, con intensas
campañas preventivas que presenten las consecuencias de su consumo, se reduciría
drásticamente los problemas sociales y de salud provocados por estas sustancias. No obstante,
Borden (42) señala que inicialmente podría desencadenarse una fuerte convulsión económica, por
la ya alta dependencia de la economía mundial respecto al tráfico de drogas, estimándose que el
10% del flujo comercial mundial al año depende de esta actividad ilegal. Otros autores no están
completamente de acuerdo. Piensan que legalizar las drogas puede resolver el problema respecto
a las sustancias específicas implicadas, pero no el problema con las mafias y los nuevos productos
ilegales en los que éstas se especializarían. Así, la legalización no es la vía más adecuada para
resolver los problemas de la droga y las mafias. Se requieren campañas de prevención más
efectivas que disminuyan la demanda, controles internos e internacionales más coordinados y con
más recursos libres de corrupción (43).

�Volvamos a los aspectos biológicos con el desarrollo de los estudios neurocientíficos aplicados a
problema de las adicciones desde finales de los 80. La investigación se ha centrado cada vez más
en el refuerzo positivo, el placer derivado de las sustancias o conductas adictivas, en la pérdida de
control y baja tolerancia al estrés durante la abstinencia aguda de droga y en los síntomas
residuales de aburrimiento, desmotivación y sensibilidad al estrés tras la desintoxicación en una
abstinencia prolongada.
Los estudios de Koob y Le Moal (44) y otros investigadores han demostrado que todas las
sustancias adictivas estimulan, de forma directa o indirecta, la vía dopaminérgica que conecta el
núcleo acumbens con el área tegmental-ventral. Vía denominada haz medial anterocebreral y
relacionada con los procesos de refuerzo natural, placer y orgasmo, ya desde los estudios de Olds
y Milner (45) de electroestimulación con ratones. En referencia a esta vía y los núcleos
dopaminérgicas implicados, no sólo se ha destacado el papel de los receptores D2 y D1, sino
también el de las endodorfinas que modulan la actividad dopaminérgica, al bloquear la función
inhibitoria de las interneuronas gabérgicas sobre los cuerpos celulares de las neuronas
dopaminérgicas del área tegmental ventral del mesencéfalo, como asimismo la desinhibición
dopaminérgica por estimulación gabérgica. De este modo, en base a la acción directa sobre los
receptores de tres neurotransmisores (dopamina, b-endorfina y gaba) en un área concreta (núcleo
acumbens/haz medial anterocerebral/área tegmental), se puede identificar a las sustancias con
potencial adictivo, desde los opiáceos al alcohol y barbitúricos, pasando por los psicoestimulantes
y el cannabis.
Los estudios de neuroimagen (46, 47, 48) y bioquímicos (49, 50) muestran que el funcionamiento
cerebral de un adicto, por igual para todas las sustancias adictivas, presentan las siguientes
características:
(a) Hipofunción en los lóbulos frontales en sus regiones orbiculares y basomediales durante los
periodos de abstinencia, lo que implica el escaso control de impulsos y baja tolerancia a las
emociones negativas. A su vez, hiperactividad dopaminérgica en esas mismas regiones frontales
durante el consumo de droga, lo que implica la saliencia cognitiva que la sustancia va tomando.
(b) Hiperactividad de haz medial anterocebreral en presencia de la sustancia, lo que implica su
valor altamente placentero. A su vez, con el paso del tiempo, menor expresión de los receptores
dopaminérgicos D1 y D2 en zonas mesolímbicas, área tegmental ventral del mesencéfalo y núcleo
acumbens, lo que implica la necesidad creciente de mayores dosis para los mismos efectos; y las
sensaciones cada vez más intensas de aburrimiento y falta de placer crecientes, cuando no se está
bajos los efectos de la droga y su búsqueda.
(c) Baja actividad serotonérgica, especialmente por menor expresión de receptores HT2 en
regiones límbicas, lo que implica menor tolerancia al estrés.
(d) Disminución de la producción de ciertos neurotransmisores internos estableciéndose una
dependencia de suministro externo con drogas análogas a la dopamina, a los opiodes o a la gaba.
(e) Cambios permanentes en la densidad de receptores en las regiones de refuerzo que reflejan un
patrón de conducta aprendido que se puede ser activado por situaciones análogas a las de
adquisición; estados de bajo refuerzo y alto displacer.
(f) Reajuste lento (por meses o un año) de los umbrales de refuerzo natural una vez abandonado el
consumo de la sustancia.
Sugerencias para el tratamiento clínico

�El problema de las drogas nos habla de la búsqueda del placer y el control de la conducta
consumatoria. En la adicción, la droga se convierte en la única fuente de placer, lo único que
motiva al sujeto, en un ciclo en el cual cada vez se requiere mayor cantidad de droga. Con el paso
de los meses o los años, los graves daños sociales, personales y de salud que provoca la adicción
llevan a los sujetos a tratamiento. Inicialmente, la búsqueda de terapia suele ser bajo la presión
social, ya sea de la familia, la escuela o el trabajo, o incluso del sistema judicial mismo. No
obstante, llega un momento en que el adicto toma conciencia que si no deja de consumir drogas
puede morir. Naturalmente, el tratamiento tiene más probabilidades de éxito si es bajo iniciativa
propia. La desintoxicación o superación del síndrome agudo de abstinencia es exitosa en más del
75% de los pacientes ingresados en hospitales y comunidades terapéuticas. Fase del tratamiento
que dura un par de semanas. Sin embargo, la abstinencia prolongada por más de un año sólo se
logra en un porcentaje pequeño de los pacientes desintoxicados, porcentaje que varía del 30% al
10% (51). Así, la parte difícil no es superar la negación inicial ni motivar al tratamiento, tampoco lo
es la desintoxicación, sino la abstinencia prolongada, especialmente durante el primer año.
La clave de la dificultad se halla en el reajuste del sistema de refuerzo natural. Durante los
primeros meses el sujeto nota que se aburre fácilmente, se cansa de las cosas y la gente, no
llenándole nada. Además, se halla muy sensible al estrés y las dificultades. Esto crea un estado
emocional negativo que está fuertemente asociado, en su historia personal, al consumo de drogas.
Si ciertas circunstancias adversas se acumulan en un momento dado, la droga está disponible en
su entorno y aún trata con amigos o conocidos adictos; la probabilidad que el ex-adicto acuda a
buscar o acepte droga y la consuma es muy alta. A su vez, la probabilidad de recaída en la
adicción es prácticamente del 100 por 100 con sólo una o dos semanas de consumo casi diario y
frecuentar a la gente y los ambientes asociados a su historia pasada de dependencia.
Ante este panorama el tratamiento debe enfocarse en el desarrollo de estrategias para afrontar los
estados emocionales negativos como el aburrimiento y búsqueda de actividades altamente
reforzantes. Precisamente, programas con un fondo religioso como Alcohólicos Anónimos o el
modelo de Minnesota (52) desarrollan implicaciones personales y estrategias de afrontamiento lo
suficientemente poderosas como para superar las tentaciones.
Una de las claves del tratamiento es que el sujeto sepa donde está su vulnerabilidad y cual es la
secuencia de recaída más probable en su caso concreto. De este modo podría identificar cuando
está en peligro de dejarse llevar por la tentación. Ahora cómo superar ésta. Los lazos sociales con
alta implicación personal y la participación religiosa pueden ser reforzadores muy poderosos aún
ante un sistema de refuerzo natural hipofuncional. Además, hemos de considerar que el sujeto una
vez desintoxicado debe comprometerse a no ver a la gente ni acudir a los ambientes donde
conseguía y consumía la droga. Así, la relación con el terapeuta, con el grupo de autoayuda y otras
personas próximas donde el sujeto se sienta necesario, estimado, comprendido y apoyado deben
ser desarrolladas. Asimismo, las inquietudes religiosas del sujeto deben ser despertadas,
especialmente con la participación en comunidades activas y muy receptivas. Aunque siempre
atentos a que dicha comunidad no sea una secta destructiva, que sustituya la adicción por las
drogas por la adicción a la secta, siendo ésta nueva adicción igualmente perjudicial.
El problema actual de las drogas también nos habla que nuestro mundo está perdiendo la
importancia de los lazos comunitarios y de familia, la participación religiosa y los valores de
compartir y sacrificarse por los demás. La pérdida de la fe en los dioses olímpicos y las deidades
de la naturaleza del mundo helenístico, y de los emperadores/dioses descendientes de Eneas vio
pie a una importante crisis de valores y un aumento de las adicciones, pero en el seno del Imperio
romano nació una nueva religión, el Cristianismo. Cristianismo que en los países occidentales
desarrollados muestra actualmente ciertos signos de crisis. En el mundo grecorromano, se culpó a
los filósofos de la crisis religiosa y ahora a los científicos. Pude que en un futuro próximo surja una
religión nueva o que se revitalice la existente. También puede que esté terminando el tiempo de las
religiones, al menos en el mundo occidental desarrollado. Independiente de lo que depare el futuro,
los científicos y los pensadores sociales tienen la obligación de desarrollar una nueva ideología

�que dé base a los valores en crisis que son muy necesarios para la sociedad. Una ideología de
respeto al entorno humano y físico para vivir en armonía la plenitud de la vida en sus aspectos más
sublimes, una vez cubiertas las necesidades primarias. Una ideología que exalte el lazo social y
comunitario más allá de las fronteras nacionales. Una ideología tal como la expresada en la Carta
de la Tierra (53).
El tratamiento de las adicciones en general enfrenta al terapeuta con el vacío existencial que los
placeres materiales intentan llenar en unos sujetos que de algún modo se sienten derrotados o
marginados en la sociedad. En muchos casos, la propia formación científica intenta evitar campos
nebulosos propios de la filosofía o la religión, aun cuando el paciente los trata en su discurso; y aún
a sabiendas que no hay nada más poderoso que la fe y lazos sociales frente a un producto
sintético o muy refinado que ha alterado profundamente el sistema de refuerzo natural.
Conclusiones
En resumen, la investigación contemporánea reivindica el término de adicción por expresar más
claramente la dimensión comportamental compulsiva o de pérdida de control sin referencia a la
dependencia emocional o física. Asimismo, la investigación de corte neurocientífico está resaltando
como factor causal la alteración en el sistema de refuerzo natural y de control de las conductas
apetitivas o conductas encaminadas a la búsqueda y consumo de reforzadores positivos.
Las distintas perspectivas nos muestran una imagen complementaria de los distintos matices del
problema complejo que constituyen las dependencias de drogas. La perspectiva antropológica nos
señala la importancia de los controles sociales y religiosos para evitar caer en las redes
destructivas de estas sustancias; y como en la medida en que se han debilitado estos controles
dentro de nuestra sociedad, la demanda y el negocio con la droga son mayores. La perspectiva
sociológica nos refleja como las redes de producción y comercialización usan los grupos
marginales para introducirse en las sociedades que demandan estas sustancias y con sus
estrategias de cliente habitual/distribuidor, de corrupción y coerción llegan a expandirse por todo el
tejido social, representando actualmente el 10% del flujo de capital mundial. La perspectiva
psicológica señala que el consumo de sustancias psicoactivas constituye una estrategia para
afrontar estados emocionales negativos como aburrimiento, vacío existencial y depresión.
Emociones que se han podido generan en procesos de exclusión o fracaso. La perspectiva
biológica genetista apunta hacia un fenotipo de sujetos con un sistema de refuerzo natural
hipofuncional que requieren estímulos intensos para no aburrirse fácilmente ni experimentar
emociones negativas. Precisamente, los rasgos de personalidad más asociados a las adicciones
son la búsqueda de sensaciones, la impulsividad y la dificultad para tomar conciencia de los
estados emocionales propios. La perspectiva neurocientífica remarca que las drogas alteran el
sistema de refuerzo natural, convirtiéndose en la única fuente de placer; y que requiere meses o
incluso más de un año el reajuste de dicho sistema una vez abandonada la droga.
Desde esta imagen compleja en matices podemos comprender mejor las dificultades a las que se
enfrenta el tratamiento. La mayor dificultad para la terapia es el periodo de reajuste del sistema de
refuerzo natural, durante el cual el sujeto se enfrenta a un estado emocional negativo fuertemente
asociado a la búsqueda de droga y aliviado por su consumo. Estado que si es intensificado por
problemas ambientales, la disponibilidad de drogas y contactos con amigos adictos, hace muy
probable la recaída. Así, un componente clave del tratamiento debe ser el abordar tanto este
estado emocional residual como la estrategia usual del adicto para afrontarlo, consumiendo la
droga. A tal fin es importante introducir estímulos muy reforzantes como los lazos sociales con
grupos de autoayuda y despertar pasiones especialmente de carácter religioso y comunitario.
Naturalmente, el sujeto una vez desintoxicado debe comprometerse a no ver a la gente ni acudir a
los ambientes donde conseguía y consumía la droga. El alejar al sujeto de esos ambientes y
fomentar lazos sociales nuevos en relación a pasiones o actividades altamente estimulantes
(religiosas, comunitarias) nos puede garantizar pasar con éxito el primer año de abstinencia. Una
vez restablecido el sistema de refuerzo natural las cosas se hacen mucho más sencillas. El alta en

�tratamiento ambulatorio de un ex adicto no debe contemplarse hasta pasados 2 años de la
desintoxicación.
Resumen
Los objetivos del presente artículo son: (1) Presentar el origen de los términos de adicción y
dependencia de sustancias; (2) estudiar las causas de la adicción a sustancias, mostrando los
nuevos hallazgos de los estudios empíricos desde una perspectiva biopsicosocial; y (3) realizar
sugerencias de cara a la intervención clínica. La investigación empírica reivindica el término de
adicción por expresar más claramente la dimensión comportamental compulsiva o de pérdida de
control. A su vez, los estudios neurocientíficos destacan el papel central de los mecanismos de
refuerzo natural y de control de la conducta apetitiva sobre la etiología de estos trastornos, sin
restar importancia al factor de evitación de la abstinencia. Asimismo, estos estudios destacan que
los síntomas de aburrimiento, desmotivación y baja tolerancia al estrés son los síntomas más
persistentes de la abstinencia prolongada, y que resultan del reajuste del sistema de refuerzo
natural. Precisamente, estos síntomas residuales junto a la estrategia aprendida de aliviarlos con el
consumo de drogas constituyen los principales factores causales de la alta tasa de recaídas al año
(del 70 al 90% de los casos tratados). De ahí que el tratamiento debe enfocarse tanto en los
síntomas residuales como en la estrategia de afrontamiento, ofreciendo reforzadores y modelos
sociales competitivos con la droga y su mundo. A tal fin se sugiere fomentar la implicación personal
del paciente en grupos de autoayuda, organizaciones no gubernamentales y comunidades
religiosas.
Palabras claves: Adicción a sustancias, Dependencia de sustancias, Desregulación del refuerzo,
Tratamiento, Recaídas.
Abstract
The objectives of the present article are: (1) To present the origin of the terms: addiction and
substances dependence; (2) to study the causes of the substances addiction; and (3) to show the
new discoveries of the empiric studies from a bio-psycho-social perspective. The empiric
investigation claims the addiction term, because this term expresses the compulsive behavioral or
control loss dimension more clearly. In turn, the neuroscientific studies highlight the central paper of
the natural reinforcement and appetitive behavior control mechanisms on the etiology of these
disorders, without subtracting importance to the abstinence avoidance factor. Also, these studies
stand out that the boredom, discouragement symptoms and low tolerance to stress are the most
persistent symptoms in the protracted abstinence, and they are the consequences of the natural
reinforcement system readjustment. These residual symptoms next to the learned strategy of
alleviating them with the drug consumption constitute the main causal factors of high relapses to a
year rates (from 70% to 90% of the treated cases). For this reason, the treatment should be focused
both to the residual symptoms and to confrontation strategy, offering strengthening stimuli and
social models competitive with the drug and its world. So it is suggested to foment the patient's
personal implication in self-help groups, non government organizations and religious communities.
Key words: Substance addiction, Substance dependence, Reinforcement deregulation, Treatment,
Relapses.
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�52. Idem.
53. Pro Diversitas (2005) La Carta de la Tierra. [en red]. Disponible
en:http://www.prodiversitas.bioetica.org/la_carta.htm. Accedido: 6 de Agosto de 2005.

�LA SUSTENTABILIDAD ALIMENTARIA, UNA VISION ANTROPOLOGICA
David Moreno García y Pedro César Cantú Martínez
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León
(Monterrey, N.L. México)
E-Mail: dmoreno@faspyn.uanl.mx
Introducción
La sustentabilidad alimentaria no solo se restringe a la
productividad, sino a una serie de actividades que giran
alrededor de quienes buscan obtener y acceder a los
alimentos. En 1997 la Asamblea General de la ONU
reconoció que proporcionar seguridad alimentaria
sustentable (y vivienda adecuada) constituye el desafío
más grande que enfrenta la humanidad”.
En su agenda del 8 de abril del año 2000 La Comisión de
las Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable (CDS) ordena realizar una revisión de las
políticas agropecuarias en su capítulo 14(a), “particularmente en lo que respecta a la seguridad
alimentaria y el desarrollo sustentable”. En el contexto actual de la revisión dispuesta en el capítulo
14, los diálogos de la CDS deberán resolver cuáles políticas de globalización y liberalización
comercial podrían fomentar la agricultura sustentable, el desarrollo rural y la seguridad alimentaria.
Tanto el mandato de la CDS como su probada capacidad para facilitar debates limpios y
transparentes entre actores con intereses disímiles en juego, la convierten en un foro adecuado
para albergar un diálogo franco y enérgico entre los Grupos Principales y los delegados ante la
CDS en torno a las políticas necesarias para encarar adecuadamente los temas. Entre los temas
figuran los siguientes: a) cómo restringir la práctica del ‘dumping’ agropecuario, es decir, el
comercio de productos agropecuarios a precios menores que su costo de producción; b) cómo
analizar las consecuencias de la concentración de los mercados agropecuarios sobre el desarrollo
sustentable y la seguridad alimentaria; c) cómo desarrollar indicadores de sustentabilidad
agropecuaria para evaluar los impactos económicos y ambientales de la globalización del comercio
y las inversiones agropecuarias; d) analizar si un Convenio sobre Seguridad Alimentaria
Sustentable pudiese constituir un instrumento viable a los efectos de generar coherencia y atención
localizada en el ámbito multilateral para las políticas de seguridad alimentaria sustentable.
Como se puede apreciar conforme al Dialogo Sobre Agricultura Sustentable establecido por la
ONU la alimentación implica una serie de factores de orden social, político y económico, en este
artículo en un contexto en el que la alimentación no solo debe ser analizada localmente, sino como
parte de un escenario en el que los recursos de las comunidades internacionales hacen que la
producción, normatividad, lo académico, la producción industrial, las economías, los consumidores
y otros factores sean de no menos importancia; y se redoblen esfuerzos al menos por los
interesados en el campo de la salud pública y en el tema de la sustentabilidad alimentaría,
corresponde entonces a nosotros el estar participando en diversos foros y plataformas para
continuar presentes en forma activa conforme a los principios y dinámicas que se persiguen para la
salud. Es claro también que nuestro compromiso no termina ahí, ya que lo anterior nos
compromete a que sigamos atentos a los planes y metas que nos permitan actuar conjuntamente y
no disociados en el valor e importancia de la inocuidad de los alimentos; la armonía y buena
distribución de todo aquello que se convierte en las nuevas redes de las cadenas de la
alimentación conforme al nuevo orden progresivo de transformación en las sociedades. Es
importante reconocer que en la transformación de estas cadenas alimenticias la misión del
profesional de la salud pública es la de vigilar y encontrar alternativas nuevas que nos permitan
erradicar las debilidades o bien fortalecer en forma operativa y práctica los sistemas de protección
alimentaría actuales.

�Nuestra percepción y formación científica seguirá contribuyendo en la mejoría y armonía para
establecer un mejor entendimiento de la operatividad encaminada a fortalecer las coherentes
propuestas de acción política en los Codex Alimentarius a nivel local, nacional e internacional como
una formula para ser multiplicadores de las estrategias y actividades que nos competen al impulsar
acciones de promoción que deben seguir siendo el detonante para un mejoramiento de las
comunidades, tal y como se establece y se persigue en el campo de la salud pública.(1)
La importancia de la sustentabilidad alimentaria
Grandes recursos energéticos se consumen en el mundo en función de la alimentación de los
seres humanos. Los alimentos son los portadores energéticos y de otros nutrientes necesarios
para la vida.
Cualquier producto que se lleva a la mesa ha tenido un consumo energético considerable en su
producción y elaboración. Es una lástima que muchos productos no sirvan para una alimentación
sana, sino al contrario, perjudiquen la salud y acorten la vida de los seres humanos.
En la antigüedad las culturas prehispánicas en el continente americano conocieron y aprovecharon
el entorno para la obtención de sus recursos y cubrir las demandas alimentarias que se generaban
entre su población; y posterior a un encuentro entre las cultura en las tierras de Mesoamérica (hoy
denominado Estados Unidos Mexicanos) en aquel tiempo la visión política, económica y
administrativa se transformaba para incorporar, organizar y ajustar incluso las necesidades
alimentarias en usos y costumbres a la española no siendo fácil por su equilibrio y arraigo de
cultura que crece , conoce y explota los recursos naturales ya que la población y la supervivencia
dependían de ella.(2)
Esta visión antropológica sustentada en un análisis bajo el modelo de la ecología cultural en el
contexto histórico nos destaca como el desarrollo natural y biológico en el que se desempeña y
adapta el hombre en sociedad se convierte en un factor determinante e importante para la
apropiada sustentabilidad, el detentar un equilibrio en un su hábitat o entorno, es esta una muestra
de la salvedad e inteligencia del ser humano por sobrevivir y trascender en su desarrollo y
evolución como sociedad lo cual se ha convertido en algo característico de el ser humano. Sin
embargo a través de los tiempos las fusiones y expansiones culturales en este caso el de nuestras
culturas en Mesoamérica y la de la nueva España en nuestro continente americano generaron que
los criollos que no contaban con una identidad propia solo mantener sus intereses económicos y
privilegios basados en la explotación de los indígenas y de las castas. Esto ocasiono el que los
indios ya no contaran con una cultura propia y de tradición por lo cual se presento como un grupo
impotente para emerger en una alternancia a la corona española. Destaca en la historia que la
conquista implantó instituciones, religión, monarquía y cultura por la fuerza en base a las
transformaciones e intercambios, esta sinergia también trajo desequilibrios y enfermedades. (3)
En lo que respecta a la alimentación culturalmente esta se conservo y de hecho gano la batalla al
no haber podido desplazar y eliminar de las costumbres de los actores sociales, implementos,
recursos y principios de una biodiversidad que sustentaban el valor y significado de una
alimentación con raíces indígenas, basándose así el uso de estos alimentos para la consecución y
disponibilidad de ellos por su disponibilidad, autenticidad y naturaleza, elementos que se
fortalecieron en su conservación por el hombre, por las conceptualizaciones espirituales y
metafísicas que tan llenas de significados y virtudes generaban una serie de valores estimativos en
relación con el equilibrio que se debía sostener con la naturaleza para ellos, logrando así
contrarrestar en esos tiempos los intentos por imponer nuevos hábitos y costumbres que buscaban
remarcar un plano de desigualdad e inequidad hacia esa cultura indígena en forma total.
La sustentabilidad alimentaria en la agenda internacional

�Actualmente y en otros contextos, los tiempos contemporáneos nos presentan acciones diferentes
en relación a la conservación y uso sustentable de la biodiversidad, la seguridad alimentaría, los
derechos de los agricultores, la agricultura sustentable y el desarrollo rural; se han convertido en
temas de gran relevancia dejando en claro tal y como sucedió en la conferencia de la Cumbre de
Río en 1992, el señalar que estamos presenciando un proceso de desarrollo en la agricultura a
nivel mundial que se contrapone claramente a los objetivos y metas de los acuerdos y
negociaciones multilaterales competentes a la ONU, ocasionando así la ruina de millones de
agricultores, campesinos e indígenas, sobre todo del tercer mundo, afectando severamente las
bases del sustento, la soberanía alimentaría, la diversidad rural y agropecuaria en particular. (4)
Por igual, en la Cumbre de la Tierra (1992) se presentaba con fuerza la doctrina de la liberalización
del mercado como la única capaz de salvar el planeta y de un desequilibrio traducido en una no
sustentabilidad que pone en peligro la salud del hombre y el de las sociedades. Es así como la
eco-eficiencia y el aumento de la producción con menores insumos, la desmaterialización de la
economía a partir del desarrollo tecnológico, la privatización de los recursos naturales y la gestión
a través del mercado, trataban de consolidarse como la solución necesaria para garantizar la
sustentabilidad del crecimiento económico. (5)
Aunado a lo anterior las nuevas biotecnologías y en particular la ingeniería genética ya se
perfilaban y consideraban como la alternativa de solución tecnológica de la que seria la primer
revolución verde con este nuevo esquema de operatividad. Se argumentaba que esta nueva matriz
tecnológica permitiría el desarrollo de una nueva revolución en la agricultura que diera solución a
las limitantes (ambientales y otras más) y al aumento de la producción de alimentos a nivel
mundial. Sin embargo el no analizar en profundidad los nefastos impactos ecológicos, sociales y
económicos de la revolución verde y su fracaso en dar solución al problema del hambre en el
mundo, se intentaba imponer nuevamente una lógica productivista y concentradora que sirviera a
los intereses de las corporaciones transnacionales. (6)
Aunque los tratados internacionales en la esfera de la ONU que hubieran podido frenar el creciente
dominio de las transnacionales en la definición de las políticas relativas a la biodiversidad, la
agricultura y la alimentación, han sido efectivamente manipulados por los grupos de presión de
esas empresas para lograr en los hechos su subordinación a las normas del comercio internacional
por ellas dictadas en la OMC, no se contaba con la respuesta patente e insistente de muchos de
los grupos y profesionistas por revalorar lo que se ha considerado una amenaza de carácter
mundial a la integridad del hombre y de la ecología natural y su sustentabilidad.
En el Foro Mundial sobre Soberanía Alimentaria realizado en La Habana los participantes
concluyeron que sólo cuando cada pueblo pueda definir sus propias políticas y estrategias
sustentables de producción, distribución y consumo de los alimentos que garanticen su derecho a
una alimentación sana, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias
culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción
agropecuaria, comercialización y gestión de los espacios rurales, considerando en igualdad de
condiciones los derechos de toda la población, estaremos en camino de garantizar la soberanía
alimentaría duradera y sustentable.(7)
No menos impactante deja ser lo que antes de la Ronda Uruguay del GATT, describiría en lo que
se refiere a el sector agrícola que menospreciado en tiempos anteriores ahora se convertía en
tema de agenda y de acuerdos en el marco de la OMC, en el cual se fortalecieron los intereses de
las transnacionales que controlan los sistemas alimentarios y por ende el tratamiento de la
alimentación como una mercancía más, dejando de lado la soberanía y seguridad alimentaria de
los pueblos, para dar prioridad a las leyes del mercado. (8)
Interesante para el campo de la Salud Pública y de los profesionales de la salud que dejan de lado
el tener una visión de orden complementario y holístico ya que la declaración de Brewster Kneen
nos deja muy en claro su concepto de alimentación en el plano mercantilista declarando lo

�siguiente; “para que los alimentos se conviertan en un negocio primero deben ser transformados
en mercancías, porque la economía de mercado funciona a partir del comercio de mercancías.
Esto significa que en nuestras mentes y prácticas diarias los alimentos deben disociarse de sus
funciones de aportar a la nutrición, de su relación con la cultura y el ambiente y deben
transformarse en una herramienta para generar ganancias. En la medida en que un alimento se
transforma en mercancía adquiere sentido la idea de agregarle valor. Si el objetivo es generar la
mayor ganancia posible, tiene sentido procesar, transformar y transportar el producto tanto como
sea posible para maximizar las oportunidades de generar lucro. (9)
Es así como el marketing en el campo de la alimentación dejando muchas de las veces de lado la
salud se convierte en un detonante para las empresas que apuntan a crear necesidades aparentes
que sólo pueden ser satisfechas mediante la compra del producto que se está promocionando, en
ese sentido la satisfacción de las necesidades pasa a estar mediada por el mercado y la publicidad
mediática. (10)
La agricultura sustentable una alternativa en la salud alimentaria
Hoy en día las corporaciones transnacionales plantean nuevos paquetes tecnológicos basados en
la ingeniería genética, tendientes a facilitarles el control de los sistemas alimentarios y la
generación de lucro, a una mayor homogenización de la producción agropecuaria y a una mayor
dependencia de los productores en relación a los insumos que ellas producen.
Es así como debemos estar atentos los profesionales de la salud pública en relación a los foros en
los que se debate la salud publica bajo otro esquema de abordaje y que no menos importante para
los nutriologos y aquellos que están inmersos en las ciencias de los alimentos lo que se ha
determinado en el Tratado sobre agricultura sustentable emanado del Foro de ONGs y
Movimientos Sociales reunido durante la Cumbre de la Tierra en el año 1992, señalando que esta
forma de agricultura preserva y promueve la biodiversidad, mantiene la fertilidad del suelo y la
pureza del agua, mantiene y mejora las características físicas, químicas y biológicas del suelo,
recicla los recursos naturales y conserva energía. La agricultura sustentable produce formas
diversas de alimentos de alta calidad, fibras y medicinas contrario a los basados en la ingeniería
genética. (11)
La agricultura sustentable respeta los principios ecológicos de diversidad, interdependencia y
autosuficiencia, se basa en una distribución justa y equitativa de los bienes de la naturaleza, en el
reconocimiento y defensa de los derechos colectivos de las comunidades y promueve la
participación directa de las comunidades en la gestión de su territorio, en la definición de políticas y
en la toma de decisiones.
Una investigación reciente de la Universidad de Essex, que recoge información de 208 proyectos o
iniciativas en 52 países, revela que unos 9 millones de agricultores han adoptado prácticas de
agricultura sustentable en unas 29 millones de hectáreas. Estos proyectos han dado como
resultado un incremento significativo en la producción de alimentos. La investigación revela que los
4 millones 420 mil campesinos que cultivan 3 millones 580 mil hectáreas lograron incrementar la
producción en un 73% por finca. (12)
Querer alcanzar la sustentabilidad nos ha ocasionado que analicemos e integremos
preocupaciones relacionadas a problemas socioeconómicos y ambientales (destrucción de
bosques, perdida de la biodiversidad, erosión de suelos y contaminación de recursos naturales y
alimentos se volvieron consecuencias adherentes al proceso modernizador).
Por otro lado el acelerado crecimiento del mercado internacional de alimentos también trae consigo
la posibilidad de que algunos productos dañinos afecten a poblaciones más extensas. Por ello
ahora los países dependen más que nunca de las salvaguardas de uno y otro para garantizar la

�sanidad de los víveres ofertados a sus ciudadanos, además de proteger la salud pública por lo que
el intercambio abierto y efectivo de información y conocimientos sobre el posible riesgo implicado
en los alimentos y cómo controlarlo, pueden tener un papel crítico en la mejoría de la salubridad de
los alimentos y la salud de la población de todo continente o región.
Conclusión
El aprovechamiento y difusión operativa de los alcances tecnológicos en los países industrializados
más avanzados y menos desarrollados se ha aprovechado para diversas causas y una de ellas es
el de eliminar el hambre y no precisamente el de que esta vaya acompañada de un mejor estado
nutricional en la mayoría de las ocasiones.
Querer alcanzar la sustentabilidad nos ha ocasionado que analicemos e integremos
preocupaciones relacionadas a problemas socioeconómicos y ambientales (destrucción de
bosques, perdida de la biodiversidad, erosión de suelos y contaminación de recursos naturales y
alimentos se volvieron consecuencias adherentes al proceso modernizador).
Esta propuesta prevé un esfuerzo de colaboración y organización de grupos que involucran el
establecimiento y la manera mas eficiente de la sociedad con instituciones gubernamentales de
salud pública y animal; con los industriales y sus empresas; y con organizaciones e instituciones de
enseñanza académicas para la investigación y prevención de enfermedades como parte de un
mecanismo multiplicador.
Por ello importante son los estudios e investigaciones en el campo de la Salud Pública: Y nos
agregamos a estas propuestas destacando y motivando al profesional de la salud a que asuma y
sea competente en el ejercicio de una instancia como la dirección de un departamento que le
permita ejercer el asesoramiento tanto fuera como dentro de los gobiernos. Su involucramiento en
las intervenciones y programas de acción servirían para mejorar el entendimiento de la evaluación,
la gestión y la comunicación de peligros y riesgos; aspectos de epidemiología; vigilancia; rastreo
(trazabilidad); y capacitación para un apropiado manejo en enfermedades provocadas por los
alimentos.
Cabe señalar que en el Foro Mundial sobre Soberanía Alimentaria realizado en La Habana los
participantes concluyeron que sólo cuando cada pueblo pueda definir sus propias políticas y
estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de los alimentos que garanticen su
derecho a una alimentación sana, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus
propias culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción
agropecuaria, comercialización y gestión de los espacios rurales, considerando en igualdad de
condiciones los derechos de toda la población, estaremos en camino de garantizar la soberanía
alimentaria duradera y sustentable.
Dicho Foro acordó también agrega que la soberanía alimentaria; implica el reconocimiento a la
multietnicidad de las naciones y el reconocimiento y valorización de las identidades de los pueblos
originarios; el reconocimiento al control autónomo de sus territorios, recursos naturales, sistemas
de producción y gestión del espacio rural, semillas, conocimientos y formas organizativas.
Asimismo se recalcó que la soberanía alimentaria implica además la garantía al acceso a una
alimentación sana y suficiente para todas las personas, principalmente para los sectores más
vulnerables, como condición para el ejercicio pleno de los derechos de la ciudadanía.
En relación a los transgénicos y la sustentabilidad alimentaria uno de los comentarios mas
importantes por las secuelas en el campo y organismo humano es el que recuperamos y de el
destacamos lo siguiente tal y como fue presentado en la Conferencia dictada en el Seminario
"Globalización, OMC, Soberanía Alimentaria Productos Orgánicos" por Nelson Alvarez señalando

�lo siguiente: “Si bien la propaganda a favor de los cultivos transgénicos es muy agresiva, los
temores ante los posibles impactos de estos cultivos crecen a medida que la experiencia los
confirma. Y a nivel de campo ya se tienen pruebas de que los genes que proporcionan las
características modificadas se cruzan con las variedades no transgénicas, los parientes silvestres,
y que se fomenta la transferencia horizontal de características indeseables entre especies (como
en el caso de contaminación del maíz mexicano). Existe evidencia de que los organismos
genéticamente modificados (OGM) pueden ser perjudiciales para la vida del suelo y otros
organismos que cumplen funciones beneficiosas en la agricultura. Además, algunos estudios
levantan la voz de alarma sobre efectos negativos para la salud humana, como es el caso de
alergias o la resistencia a antibióticos”.
En cuestión a la Cumbre Mundial sobre Alimentación celebrada en 1966 más de 1,200 ONGs
apoyaron la creación de un “Código de Conducta sobre el Derecho al Alimento” y de un “Convenio
sobre Seguridad Alimentaria Sustentable” sin embargo, hay muchas ONGs que no creen que el
proceso de un Convenio sobre Seguridad Alimentaria constituya un medio eficaz y/o viable para
potenciar la seguridad alimentaria). El Código ya está siendo elaborado por la FAO y el Alto
Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Sin embargo, sin la existencia de un foro multilateral de negociación, los gobiernos y otras partes y
sectores interesados no podrán pulir las propuestas para un Convenio y convertirlas en
instrumentos legales para la realización de los objetivos. Los miembros de la CDS deberían
estudiar la posibilidad de utilizar “Mecanismos e Instrumentos Legales Internacionales” para
proponer que la Asamblea General autorice la creación de un Grupo Internacional de
Negociaciones para un Convenio. Al igual que “El Convenio Marco sobre Cambio Climático” y el
“Convenio sobre Diversidad Biológica” los cuales constituyen precedentes destacados en la
voluntad por actuar en formas eficientes a favor de un desarrollo mundial que bien puede ser a
favor del desarrollo sustentable alimenticio.
En la actualidad, cientos de millones de personas sufren no solo de desnutrición, sino que además
pueden morir de hambre. Las necesidades futuras dependen, en principio del volumen de
población mundial. El paso de 5,700 millones de habitantes en 1995 a 9,800 millones estimados
para el 2050 (Hipótesis planteada por la ONU en 1994) representa un aumento global del 72%; un
2% para los países desarrollados y un 174% para los países en desarrollo .¿Qué estrategia
sustentable permitirá el que comamos saludablemente lo suficiente dentro de 44 años?
Resumen
La sustentabilidad alimentaria incluye la productividad como también actividades de acceso a los
alimentos; esto incluye factores de orden social, político y económico. Que ha servido para eliminar
el hambre y pero no satisfacer los requerimientos de nutrición de la población. Esto ha implicado
un esfuerzo de trabajo entre gobiernos y sociedad para profundizar en la investigación y
prevención de enfermedades, impulsando una autonomía alimentaria que implica además la
garantía al acceso a una alimentación saludable y suficiente para todas las personas,
principalmente para los sectores más vulnerables.
Palabras clave: sustentabilidad, alimentos
Abstract
The foods sustainability also includes the productivity like activities of access to foods; this includes
factors of social, political and economic order. That it has served to eliminate the hunger and but
not to satisfy the requirements of nutrition. This has implied an effort of work between governments
and society to deepen in the investigation and prevention of diseases, being impelled a nourishing

�autonomy that implies in addition the guarantee to the access to a healthful and sufficient feeding
for all the people, mainly for the most vulnerable sectors.
Key words. Sustainability, foods
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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