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                    <text>o
D
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2000-2003
EL STUANL DICE.......

EN ESPERA DE LA RESPUESTA
A LA CARTA ABIERTA.

Durante el desarrollo de su
campaña como candidato a
S tari G
1 1 p fr
.-~·==:=:=:=::
ecre o enera , e ro •.-.·======~~~~~~?~~~J
Joel Montemay9r ...~e~:::~!~~~~~~~~~~?~~~f~~~~~~~f
:-:-:-:-:-:•:;;:;·=•:-:-:-:-:-:-:-:-:-:•:•:•:•:•:•:•:
suya la prop~===:Üi;====lEiS==========================:
====================================================·
trabajadores acerca de la :HHmmnnmm:
de
necest'dad
una ·=·=·=·=·=·=-=·=·=·=·
:====================:
comunicación más fluida entre ¡~~~~~~mm~~~~~]
éstos y su dirección sindical.
{füm/I//

Atendiendo al mandato de la XXXVI
Asamblea General Repre~en~tiva ?el
STUANL, nuestra organización hIZo
pública su inconformidad por el
tratamiento presupuestal del gobierno
tatal
~ d
l h .
tra
es
y . 1e era
ac1a nues
Universidad, a través de una carta
abierta publicada en los periódicos de
la local'd
1 ad.

t~~~~\~~~~~~/~:

Hoy el Profr. Joel ya electo
.

d

:~~~~i~~?~~~~i~~~~f
;~~~~~~~~~~~f ~~~~~~:

como Secretario General el :~~~~~~~~~~~~~?~~~f
STUANL, retoma esta idea y :~:~/~=~=~=~=~=~=~=!
ve que un boletín bimestral !/~//?~\)
puede ser uno de los vínculos
más ágiles que ayudaría a
informar, orientar y unificar a
todos los sindicalizados sobre
la vida y el quehacer político
sindical.

En ella se hace referencia a la
disparidad entre los salarios y
prestaciones de los trabajadores de la
UANL y los que perciben los del resto
de las universidades públicas del país.
A la exigencia de que mediante una
nivelación salarial sea resuelto este
problema, se agrega el que sea
►

El caso de los trabajadores
expuestos a riesgos de trabajo o
enfermedades.
► La falta de un programa de
vivienda.
► El derecho a la basificación de los
compañeros que laboran por

OQ(~ -=========================-~ Falta de cumplumento a las
st b J ,
Eonntrare ~c. J1\i~~:P~~ili:i~~~~~~~~~~~~~~~~~[~[~~~~~~~~~~~~~&amp;~~~~t~~contratos anteriores
1mi0 11~~~:=g~!~!~::::=:=:::::::::::::::::::::::::=~•:=:=::::
enc
Finalmente se exige respetuosa
sobre los acontecimientos más
pero enérgicamente al Rector Reyes
importantes de la vida externa
S.Tamez Guerra su intervención ante
los
gobiernos estatal y federal para
e interna del STUANL, de las
obtener los recursos presupuestales que
Secciones, Comité Ejecutivo y
nuestra Máxima Casa de Estudios
Comisiones.
reclama.

�APERTURA DE LA VILLA CAMPESTRE
Entre las actividades de carácter general que
organiza el Comité Ejecutivo 2000-2003 está la
inauguración de la temporada Primavera-Verano
2000 de la Villa Campestre. Este evento tendrá
lugar el día 21 de marzo, por lo que en esta fecha
quedarán suspendidos los pases especiales para
invitados.
En fecha posterior saldrá una invitación en
donde se especifican las condiciones en que se
desarrollarán las actividades ese día.

aniver!iario
Comité Ejecutivo
2000 - 2003

OO@~~LF- ~
SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO
LEON
SECRETARIO GENERAL
PROFR. JOEL MONTEMAYOR SOTO
SECRETARIO DE PRENSA Y
PROPAGANDA
LIC. MIGUEL VALENZUELA
SECRETARIO DE ACCION POLITICA
MTRO. SERVANDO SANTOS ELIZONDO
COMISION EDITORIAL
LIC. OSCAR DE LA GARZA ELIZONDO
LIC. CARLOS GARCÍA GUERRERO
SR. ESTANISLAO RODRÍGUEZ LUNA
ARQ. JUAN VENTURA GALAN JUAREZ
LIC. GERARDO LEAL BLANCO.
COLABORADORES
PROFR. JOSE ANTONIO GAONA
MORALES
SR. RICARDO IBARRA SANCHEZ
MARZO DE 2000

Una característica que tendrá esta apertura de
la Villa Campestre es que se contará con
transporte desde la sede sindical hasta el centro
recreativo, ya que se ha observado que algunas
familias no conocen el lugar por la dificultad del
traslado. Es una atención que el Profr. Joel
Montemayor Soto, Secretario General del Comité
Ejecutivo quiere ofrecer a los sindicalizados que
deseen pasar un día de descanso al lado de los
suyos.
La Doctora Rossana Martínez Garza, como
presidenta de la Comisión de la Villa Campestre,
ha estado trabajando arduamente en la
preparación del acontecimiento, recibiendo
sugerencias y el apoyo de los miembros del
Comité Ejecutivo y Comisiones, tratando de que
esta fiesta se realice de la mejor manera.
Y a en el terreno de las actividades a
desarrollar mencionaremos el inicio de la jornada
con un trote de 5 Kilómetros cuya organización
corresponde a la Comisión de Deportes, que
preside el Ing. Buenaventura Alonso Castillo y su
equipo de colaboradores. Cabe mencionar que es
requisito la inscripción con anticipación.

REUNIÓN DEL CONSEJO
CONSULTIVO
DÍA 18 DE FEBRERO
En esta reunión, la primera dél actual
Comité Ejecutivo, se trataron y discutieron,
entre otros, los siguientes puntos más
importantes:
♦ Desistimiento del emplazamiento a
huelga.
♦ Designación de los integrantes de las
Comisiones Mixtas. por parte del
Sindicato.
♦ Intervención del Secretario General Profr.
Joel Montemayor Soto en la que se hizo
referencia a las demandas planteadas por
nuestro Sindicato a través de la "carta
abierta" al Rector Reyes S. Tamez
Guerra, en gestiones que se harían ante
los Gobiernos Federal y Estatal. Hizo
mención el Secretario General, también, a
los preparativos para la inauguración de
la temporada primavera- verano de la
Villa Campestre (21 de marzo al 31 de
octubre), y la invitación de mejorar
significativamente la calidad de los

eventos y los servicios que con este
motivo se preparan.

Corresponde a la Secretaría de Promoci?n
Cultural y Artística a través de la cual el Comité
Ejecutivo realiza este .evento anual, coordinar esta
actividad para sus agremiados. Todos los
integrantes de la dirigencia sindical han estado
ofreciendo su colaboración para que con su
participación se tenga un éxito total
Profr. Ramón Torres Briones
Srio. De Promoción Cultural y Artística

LA TIMIDEZ Y DONA FEDE........

DIA INTERNACIONAL DE LA
MUJER
Este 8 de marzo se celebra el Día
Internacional de la Mujer, fecha en que las
mujeres trabajadoras neoyorquinas desarrollaron
una heroica lucha para conseguir mejores
condiciones de vida y de trabajo. Sirva esta fecha
para hacer un balance de los logros obtenidos y a
la vez para ver las perspectivas para el siglo XXI.
La mujer en los últimos ai'los ha ido
adquiriendo cada vez más consciencia del papel
que como ser humano le corresponde al lado.del
hombre en su lucha para' transfonnar el mundo en
beneficio de la humanidad. Así, cada día la
vemos incursionar con mayor fuerza en los
diferentes campos de la actividad humana, ya sea
como obrera, profesionista, artista, astronauta,
funcionaria pública, luchadora social, etc.... ;
buscando siempre en fonna individual o
colectiva conquistar espacios que la dignifiquen
como ser humano.
El siglo XX se ha distinguido no solo por sus
grandes avances en los diferentes campos de la
ciencia y tecnología, sino además por el gran
impulso que la participación de la mujer ha
tenido en todos los planos de la sociedad.
Vemos así que de acuerdo con el Indice de
Desarrollo de Género (IDG); actualmente en
nuestro país la esperanza de vida de la mujer es
de 75.5 ai'los (69.5 para el hombre) su
alfabetización alcanza el 87,9% (92.3% para el
hombre); su tasa da matrícula alcanza el 69.5%
(71% en el hombre); y su PIB real per cápita es
de 4590 dólares (12.216 para el hombre).
También encontramos que de acuerdo con el
Índice de Participación de Género (IPG), en los
escaftos del congreso federal la mujer ocupa el
16.9%, en los altos puestos ejecutivos y
administrativos el 19.8% y en los puestos
profesionales y técnicos el 45.2%.
Hoy en este 8 de marzo, su día, reciban
nuestras más fervientes felicitaciones y las
invitamos a que juntos (hombres y mujeres)
redoblemos esfuerzos para conseguir mejores
condiciones de vida para un desarrollo humano
más integro
*IDG e IPG, datos de la ONU, 1999

�¿Y LA AUTONOMíA?
Articulo del Proyecto de Ley
General de Educación del
Estado próxima a aprobarse por
los diputados.

Artículo 57. La autoridad
educativa estatal integrará y
coordinará un consejo que
coadyuve a la planeación,
desarrollo,
evaluación y
supervisión de la educación
media superior y superior en la
entidad. Este organismo estará
confonnado de manera plural,
incluyendo como invitados a
representantes de la sociedad y
tendrá
las
siguientes
funciones:
l. Proponer alternativas para el
desarrollo de la educación

media superior y superior de
acuerdo a las necesidades
económicas y socioculturales
de la entidad;
11. Proponer políticas y
estrategias para el desarrollo
de la educación media superior
'y
superior
y
emitir
recomendaciones respecto a la
creación de nuevas carreras e
instituciones en el Estado, de
acuerdo a las posibilidades
económicas y socioculturales
de la entidad;
111. Conocer sobre la
supervisión en la aplicación de
planes y programas de estudio
que ofrezcan las instituciones
de educación superior;

IV.
Promover
la
comunicación y acuerdos
Interinsti tucionales;
V. Emitir recomendaciones
académicas ante las solicitudes
de reconocimiento de validez
oficial de estudios de las
instituciones particulares de
educación media superior y
superior;
VI.
Definir
estándares
educativos
para
las
instituciones de educación
media superior y superior; y
VII.
Acreditar
a
las
instituciones de educación
superior que cumplan con los
estándares
de
calidad
educativa

CONOCE TU CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO
. DERECHOS LABORALES
IRRENUNCIABLES
Cláusula 4.- Las cláusulas de este Contrato
Colectivo de trabajo tienen aplicación en todas
las dependencias actuales y futuras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León y del
Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio
Gonz.ález" que funciona como departamento
clínico de la Facultad de Medicina y que por la
naturaleza del servicio que presta, tiene
características particulares en cuanto a las
jornadas de trabajo; en ningún caso se dará
efecto retroactivo a leyes, acuerdos o
reglamentos internos, que menoscaben los
derechos o prerrogativas en él establecidos. Son
irrenunciables los derechos que a favor de los
trabajadores se establecen en este Contrato
Colectivo de Trabajo, la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Federal
del Trabajo y los usos y costumbres, por lo que
no producirá efecto legal la renuncia por parte de
los trabajadores a cualquiera de estos
conceptos.

DIFERENCIA SALARIAL DEL 2.33%
Cláusula 52.- Las partes, tomando en cuenta la
clasificación por actividades y la antigüedad de
los trabajadores, han formulado un Tabulador
General de Puestos y Salarios que forma parte de
este Contrato Colectivo y consta de treinta y
cuatro fojas útiles.
El tabulador establece una diferencia salarial del
2.33% por afio de antigüedad, de manera que,
quien haya cumplido 30 aftos de servicio recibirá
el doble del salario que perciba un trabajador de
nuevo ingreso en su misma actividad; en la
inteligencia de que dicho porcentaje dejará de
aplicarse a todo aquel trabajador que en su
antigüedad de servicio rebase los treinta aftos;
este criterio no modifica los términos de la
cláusula 153 del presente contrato.
Ambas partes a través de la comisión de
tabulador continuarán revisando y resolviendo
los casos que se presenten sobre nivelaciones
salariales, y la Universidad se obliga a destinar
una cantidad suficiente de la nómina anual
para cubrir las nivelaciones y los porcentajes
de antigüedad.

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Villa Campestre</name>
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                    <text>EL STUANL DICE......

INSISTIENDO EN LA
HOMOLOGACION

Tan homenajeados estamos los trabaja4~~::::::::::::;{{Í;Á:····:··ffll..del STIJANL en la voz de su sea través de los innumerables primero$::~::JR~~::::::::::::;:~~~~~~::~:-}a
..... ' .. ' ..... ' ' ' .. '
~ .i,til~'ill .'t"I", ' de seguir luchando hasta
yo, que el evento, por desgastadQ::A$::~;:a~:::::::::::::'.fiiwit:~::~:li_~@Js;&gt;gación al personal der
sentido y significación concreta...;(}:{}}!:}:}::•···· · cente. · •,:,::\}:;:\::;:\::/:::::.
Lo contradictorio es hablar~~~~~~~~~~smo
Al ~\~ij~)¡aj~~~ar los mandos del
de los Mártires de Chicago, ~-J~~?,S a las
sindicato -dice- ~:;~tre otras cosas, la
luchas obreras de antafio y ~~~~~~:~ condihomologación. N·\~~ores académicos
ción del trabajador en abstr~~;;:~:~jadores
tienen los salarios I®:~:~ 1as universidades
permanentemente vapuleados ·én' sús"condiciodel país. Hemos ~¡~;j~~do con las autorines de vida, y que por lo mismo, por lo sistedarles al respectoj~~i#{~i?f se comprometió a
máticamente aplastante de esta situación, han
dar una respue~f~(~:\~ lo cual hiz.o con
perdido la esperanza de mejorar algún día y
exactitud y ~ : ~ u e se ha conseguido
hasta la voluntad de luchar.
con los g~:~~f:y federal que la homoler
La celebración del 1º de mayo se fue congación !l:~¡~if!ti' hará en tres partidas: del
virtiendo en un festejo hueco. y ejemplo del
hará este año, otro tanto en
cinismo político hacia los trabaJadores. El des..~:mff~~iento restante en el 2002."
file obligado, camisetas y gorras que unifor- ,.;:::;::::::::J~; en el mensaje a los trabajadores el
man bajo siglas a las masas controladas, y s~~:{{:}ii,:~ffniayo demanda de las autoridades de la
lutaciones y agradecimientos a las altas a~;~fj}/:];f~idad Autónoma de Nuevo León, con base
dades autoasumidas como "obrcrista~?f:W,f::::::::::::eíi"su contrato colectivo de trabajo la reivindicarealidades que hoy empiezan a desv~~l:f~)f;::,· ción para sus agremiados de los siguientes ~
fuerza de caerse a pedazos po~.j~(~~~f•' chos.
inoperancia.
:::::::::::::::::::::::::::::?'
• Homologación completa para el personal
Ciertamente, lo más reco~ff~ctíacadémico.
~
este
aniversario
más
.~A.1:-~:~.:.i):~a1-.io••:•:•:•:;:,:•:•··•;:,:-:t,;,i;w1~c.&lt;w:~;.:&lt;..:;~
administrativ'
• a
1ero en
~~-~ :-f'l'!li'fl'J. ·" •••••••,►. .. ·-w.lt!~~,~-IN.Qh~.,iw.~
es llamar ala ret1exión y a::~::~~~~~i:t::~i~t:::::::::}:::}:::~~::'4;:.:~~;ili:ii;:::::::::::
\
·························································•...·.•······~:~~!~:~-1'&gt;"JIFiil~·.•.•:•:•:
éión sobre las exigencias
gQis::Jü::~~~::i:~~:::::::::::::::::::::::~•:•:•:•:•::ill:•~·,:.·
:,:,:.ad
de trato
,•,•···························
.·.···························•······
is· · · · · · · · · ·~-.v¡,:
ores con
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·
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J?:O:-:o.
•
•
•
·
•
•
•
•
•
dades p1antean al trabaJa or~·-~ ··tne1tuuo ·g1():. .......~ ... Compensaéióñ'sái.arialporz.onadevidacara
balizado, las poHticas neoliberales gubema• Pago salarial extra por realización de labores
mentales y esa cereza sobre el pastel que se
de alto riesgo.
llama la crisis del sindicalismo.
• Ampliación del servicio de guardería
• Mejoramienro de la calidad del servicio Médico

falw.#.¡~~·se

MAYO DEL2000

�HOMENAJE AL MAGISTERIO
APERTURA DE LA VILLA Y
FESTEJO DEL DIA DEL NIÑO

aniversario
Comité Ejecutivo
2000 - 2003

.-

SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO
LEON
SECRETARIO GENERAL
PROFR. JOEL MONTEMAYOR SOTO
SECRETARIO DE ACCION POLITICA
M.C. SERVANDO SANTOS ELIZONDO
SECTRETARIO DE PRENSA
Y PROPAGANDA
LIC. MIGUEL VALENZUELA M.
COMISION EDITORIAL
LIC. OSCAR DE LA GARZA ELIZONDO
LIC. CARLOS GARClA GUERRERO
SR. ESTANISLAO RODRIGUEZ LUNA
ARQ. JUAN VENTURA GALAN füAREZ
LIC. GERARDO LEAL BLANCO.
COLABORADORES
PROFR. JOSE ANTONIO GAONA
MORALES
SR. RICARDO lBARRA SANCHEZ
MAYO DEL 2000

Todo un éxito fueron los eventos
de apertura de la villa campestre
primavera - verano del 2000 y festejo del día del nifio.
A esto contribuyeron la gran
concurrencia de trabajadores con
sus familias, la buena disposición
de todos para mantener el orden y
el ambiente de convivencia, diversión y relajamiento familiar observada.
El 21 de marzo y el 5 de mayo
fueron la culminación de todo un
esfuerzo: lograr el acondicionamiento adecuado de las instalaciones de la Villa Campestre, la contratación e instalación de los juegos
para los niños, la actuación de grupos musicales y de baile como también la compra de regalos para los
n ifios y para las señoras que jugaron lotería, aunando a esto antojitos
disponibles para la familia.
En el caso de la apertura de la
Villa se inició con la carrera de los
5 kilómetros, la que contó con la
participación entusiasta de decenas
de trabajadores, niños y jóvenes
que al final fueron premiados.
Así pues, felicitaciones a todos
los asistentes que disfrutaron de los
eventos y a los miembros del Comité Ejecutivo bajo cuyo cuidado y
atención se logró una plena lucidez
y organización.

Una de las tareas sustantivas de la Universidad es la ensefianza, sin ella, otras como la investigación y la difusi~n pierden sentido y contenido, es por eso que la docencia es la columna verte•
bral del quehacer universitario.
Es además bien sabido que sin el trabajo del maestro es imposible el desarrollo y funcionamiento de cualquier sociedad, sin embargo, esta verdad incuestionable que habla de lo relevante
de su papel, choca con la dura y triste realidad de maestros mal reconocidos y peor pagados.
Tan evidente es la importancia del quehacer docente como también el abandono en que lo han
colocado las políticas educativas gubernamentales. Tal parece que no entienden o no quieren entender que maestros con niveles dignos y adecuados de vida redituarían con creces en beneficio
social el apoyo recibido.
El STUANL, en este 15 de mayo, quiere ir más allá de la tradicional felicitación al Maestro por
su abnegado apostolado, para hacer un sincero reconocimiento al valor fundamentat y trascendente de su trabajo, refrendando nuestro compromiso de lucha por mejores~condiciones de vida y
trabajo para sus agremiados.

SOFT-BOL
SECRETARIA GENERAL
COMISIÓN DE DEPORTES
XXXVII TORNEO RECREATIVO DE SOFT-BOL VARONIL 2000.

BASES
OBJETIVO: Que los eventos deportivos y recreativos que organiza nuestro Sindicato contribuyan a desarrollar una formación integral de valores, actitudes, habilidades y destrezas en los
trabajadores de la UANL asimismo fomentar la unidad sindical.
LUGAR Y DIAS DE JUEGO: Los juegos se efectuarán todos los sábados en los horarios y campos que asigne la Comisión de Deportes del STUANL.

CATEGORIAS:
CATEGORIA A" Considerando la calidad de los equipos de acuerdo a su posición dentro deltorneo anterior. El pitcheo será ("medio brazo").
CATEGORIA "B" Para equipos que no clasificaron. El pitcheo será a pies juntos con un paso
hacia delante y el brazo no más arriba del hombro. ("botanero")
CATEGORIA "MASTER". Todos los jugadores de los equipos participantes deberán tener 45
aftos de edad cumplidos en adelante, el pitcheo será ("batanero").
11

INSCRIPCIONES: Quedan abiertas a partir de la publicación de esta convocatoria. Las inscripciones de los equipos se efectuarán en la Comisión de Deportes del STUANL de lunes a
viernes de las 9:00 a las 19:00 has.
INAUGURACION: Se efectuará el día 13 de mayo del 2000 a las 10 horas el el Parque Hundido de Ciudad Universitaria.

�REVISIONES CANTRACTUALES DE LOS SINDICATOS
l'NIVERSITARIOS EN EL 2000
UNJVERSIDAD
Alll'ONOMA
DE:

SINDICATO

Navartt

Académico
Académico

12%

2%

12%

SISOO

Administrativo

llo/o

prors. y
S940
Admos.

DurRDeo
Mlcboacán

Académico
Administrativo

ll¾
13o/e

Metronolltana
Veracruz
Morelos
UNAM
UNAM
Cbanln.o
Iberoamericana

De Institución
Adminbtratlvo
AdRllnlstnth·o
Admhllstratlvo
Académico
Administrativo

12%
t2o/e

2¾
2%

UANL

De Institución

12º/4
12%
12º/•
13°/e
13º/4

Otras
2%

AUMEN
TO
SALARI

PREST FECHA DE
ACION EMPLAZAMIEN
ES
TOA HUELGA

AL
Baja
Sur

ca11rom1a

u•1.

16 de Febrero
16 defebrero

16 de febrero
Del 17 al 23 de
enero
1• de febrero
l de febrero
t• de fel rero
t• de febrero
J º de febrero
16 de febrero
5 de febrero

CONOCE TU CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO
CAPITULO XIII
COMISIONES MIXTAS
Cláusula 180.- Las Partes convienen en integrarlas siguientes Comisiones Mixtas:
a) Calificadora y Dictaminadora de Puestos;
b) Disciplinaria;
c) De Administración y Distribución de Subsidios
de Despensa;
d) De Uniformes y Equipos de trabajo;
e) De Pensiones, Jubilaciones, Compensaciones y
Prestaciones Complementarias;
f) De Administración del Fideicomiso de Créditos
Directos;
g) De Planeación, Estructuración y Vigilancia de
los Servicios Médicos;
h) De Seguridad e higiene;
i) De Capacitación y Adiestramiento;
j) De Escalafón;
k) Reglamento Interior de Trabajo;
1) De Tabulador General de Puestos y Salarios, y;
m) Las que resulten necesarias para el cumplimiento del presente contrato.
COMENTARIO: Las comisiones Mixtas como el
nombre lo índica, se integran en forma bipartita,
con funcionarios nombrados por las instancias
corresponsables del CotJ,trato Colectivo, la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Sindicato
de Trabajadores de esa institución, para supervisar
P.1 hnP.n fnndnn11miP.ntn

P.

imnlP.mP.nt11c-.ión cfP. lo-.

acuerdos pactados en cada una de las cláusulas de
que consta el documento regulador de la relación
laboral, y para buscar mejorar las condiciones
generales implícitas, haciendo las revisiones y
enmiendas que procedan para llegar a tal fin, cada
una en su correspondiente área de actividad.

CAPITULO 111
DÍAS DE DESCANSO Y VACACIONES
PRIMA VACACIONAL
Cláusula 36.- Los trabajadores tienen derecho
a una prima en cada período de vacaciones,
equivalente al 500/o (cincuenta porciento )
sobre el importe de los salarios que les corresponda. Las primas vacacionales se pagarán los días 1° de Marzo y 1° de Diciembre de
cada afio. Los trabajadores que disfruten de
sus vacaciones en períodos que no coincidan
con los recesos académicos y administrativos,
se les pagará la prima de preferencia por adelantado.
COMENTARIO: el 50% de los l O días de
vacaciones puede calcularse mediante esta
fónnula: la percepción salarial mensual dividirla entre 30 para encontrar el salario
diario y esta cantidad multiplicarla por cinco, que es el 50% de los t O días.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Boletín informativo del Sindicato de Trabajadores de la UANL. Contiene información importante para los trabajadores universitarios y sus familias, así como noticias sobre contratos colectivos, prestaciones, servicios médicos, etcétera.</text>
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                <text>Boletín informativo del Sindicato de Trabajadores de la UANL. Contiene información importante para los trabajadores universitarios y sus familias, así como noticias sobre contratos colectivos, prestaciones, servicios médicos, etcétera.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Comisiones mixtas</name>
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        <name>Villa Campestre</name>
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                    <text>2000-2003
LL S fl ANL DICE.....

,¿EN Ql É co,sI5,1E: .E.L PROGRA:\1A
DE CARRE:RA AD\11NlSTRA fl\A?

Que ya es ' tiempo de abordar seriamente el
problema del rezago salarial de los trabajadores
administrativos de la UANL.
Ciertamente
todos
los
trabajadores
universitarios hemos padecido un importante
deterioro ·salarial desde hace ya algunos afios,
pero de alguna manera el sector docente ha visto
aliviada en algo su situación a partir de algunos
incrementos, programas de estímulos y el
proceso de homologación hoy en marcha. Los
trabajadores del sector administrativo, en
cambio, han visto cómo su salario se
empequeñece cada vez más; castigados por la
situación económica general, han quedado
rezagados de los docentes al no haberse aplicado
a su favor, hasta ahora, ningún programa de
recuperación salarial.
En 1996 el STUANL elaboró un Proyecto de
Programa de Complemento al Salario por
Calidad y Eficiencia en el Trabajo del Personal
Administrativo de Base de la UANL. Se hizo un
proyecto similar en 1998 y recientemente en
marzo de este año se elaboró el Proyecto de
Programa de Carrera Administrativa para el
Personal Administrativo de la UANL. ,
El STUANL entiende que la aprobación e
implementación de dicho programa sólo podrá
ser resultado de una discusión seria y razonada
por parte de los trabajadores de las diferentes
áreas y puestos de la Universidad, y por eso es
que nos proponemos dar elementos para que se
opine en tomo al asunto.

SEPTIEMBRE DEL 2000

Los siguientes son, a grandes rasgos, algunos de los
puntos que contiene el proyecto elaborado a principios de
este año por el STUANL.
Objetivo: Estimular y reconocer'la capacidad de desernpet\o
y trayectoria de los trabajadores administrativos con acciones
que mejoren sus ingresos, esto mediante estímulos
económicos, cambios de categoría en el tabulador y
movimientos ascendentes en el sistema de escalafón.
Órganos de calificación: Una Comisión Mixta de
evaluación, la cual estaría integrada por representantes
designados tanto por la Rectoría como por el Sindicato. El
otro tipo de órgano serían los Comités Técnicos de
Evaluación, integrados por representantes de la
administración de cada dependencia y representantes del
Sindicato.
Modo de operación: Los responsables de cada área
establecerían metas específicas en el trabajo, que deberá
ser acorde con los planes y programas previamente
establecidos por la dependencia, haciendo énfasis, entre
otros, en los siguientes aspectos: a) trayectoria del
trabajador dentro de la dependencia, b) capacitación y
adiestramiento y c) calidad de desempeño.
Evaluación: el programa operaría con evaluaciones
tetramestrales que se aplicarían respecto al trabajo
desarrollado durante ese periodo. El resultado de la
evaluación se obtendría de swnar los puntos acumulados
por la calificación de la evaluación individual de acuerdo
a factores como: 1) trayectoria, permanencia, etc. 2)
cursos de capacitacion y adiestramiento y 3) calidad y
desempeño: asistencias, iniciativa, profesionalismo,
responsabilidad, etc.
Una vez obtenida la calificación correspondiente, los
estímulos económicos se otorgarían de acuerdo a los
puntos alcanzados confonne a una tabla en la que se
especificarían niveles: '·A", "B", "C", "O'', etc. a los que
corresponderían un porcentaje del salario mensual
tabulado.
Dicho estimulo económico por el trabajo desarrollado
no sería sustituto del salario del trabajador.

�....

aniversario
Sindicato de T ~ e s
de la Universidad Autónoma

de Nuevo León

-

SECRETARIO GENERAL
PROFR. JOEL MONTEMAYOR SOTO
SECRETARIO DE ACCION POLITICA
M.C. SERVANDO SANTOS
ELIZONDO.
SECRETARIO DE PRENSA Y
PROPAGANDA
LIC. MIGUEL VALENZUELA M.
COMISION EDITORIAL
LIC. OSCAR DE LA GARZA
ELIZONDO
LIC. CARLOS GARCÍA GUERRERO
SR. ESTANISLAO RODRÍGUEZ LUNA
ARQ. JUAN VENTURA GALAN
JUAREZ
LIC. GERARDO LEAL BLANCO.

COLABORADORES
PROFR. JOSE ANTONIO GAONA
MORALES

SR.RICARDOIBARRASANCHEZ

L

SEPTIEMBRE DEL 2000

f

••

El 27 de Julio llevamos a cabo el tradicional festejo
de nu.e_stras secretarias, el Comité Ejecutivo cumplió al
brindarles un festejo a la altura de nuestras compañeras.En el
mes de agosto realizamos la entrega de útiles escolares, una
prestación que de acuerdo a los comentarios de los
trabajadores, recobró la utilidad, apoyando a la economía
familiar del trabajador, en las actividades escolares de sus
hijos. También estamos por concluir nuestro Torneo de.Softbol con gran éxito.
Una de las características fundamentales de nuestro
Sindicato, es la defensa de los derechos de los trabajadores,
por lo cual solucionamos el pago de la prima de antigüedad a
los compañeros del Hospital Universitario, cuyo pago lo
tenían rewgado algunos hasta por un año.
También fueron ajustadas las condiciones laborales
conforme a nuestro Contrato Colectivo de Trabajo, esto en
Linares (Centro de Producción Agropecuaria), gracias a la
presencia de nuestro Sindicato. Todo esto aunado a la ayuda
que se le brinda a diario en su problemática a los
trabajadores en nuestra sede sindical.
Cumpliendo con los estatutos, se han conservado y
acrecentado las relaciones con otros sindicatos del país, por
lo que se asistió a tres reuniones nacionales de la Federación
Nacional de Sindicatos Universitario (FNSU), la primera de
ellas en la Ciudad de México, en donde se ratificó el lugar
para el STUANL dentro de la Presidencia Colegiada,
responsabilidad que desempeñará el Profr. Joel Montemayor
Soto, nuestro Secretario General.
En las dos últimas reuniones se promovió por parte del
STUANL, la búsqueda de una reforma universitaria integral.
También nos reunimos con los Secretarios Generales tanto
del Sindicato de la Universidad de Coahuila, como del
Sindicato de Universidad de Tamaulipas, e igualmente con
los secretarios generales, tanto de los Sindicatos
Administrativo como Académico de la Universidad
Autónoma Agraria Antonio Narro de Coahuila, con quienes
hemos mantenido un franco diálogo, procurando buscar
soluciones a los problemas comunes que padecemos las
universidades del noreste de México.
La representación del STUANL se hizo presente en el
informe del Presidente de la República, a invitación otorgada
por el Ejecutivo Nacional.
Ha sido una característica de este Comité Ejecutivo, la de
brindar una mejor atención a nuestros agremiados, buscando
demostrarles con esto nuestro respeto; pretendemos tener un
trato directo, pero sobre todo, solucionar de una manera_
rápida la problemática de los compañeros. Es por eso que en
sus oficinas existe personal y miembros del Sindicato para
atenderles en el horario de 8:00 A.M., a 8:00 P,M

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1

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EQUIPOS

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ENGRANES DE FIME

17

6

11

1000

CASTORES DE ING. CIVIL

10

7

3

1000

BUFALOS DE BIOLOGIA

8

6

2

1000

AUTENTICOS P-9
· .

T
AUTENTICOS P-9

VS.

ENGRANES DE FJME

FCTBOL

SOCCER
El STL'ANL te invit a a participar en su XVI Torneo Temporada 2000
1n forma e i ó n e i ns e r i poi o n·e s en I a C o m is i ó n de Deportes de I S TU A N L
1

ACTIVIDADES SOCIALES, CLIJ.lll!JR't\'LES
Profr. Ramón To"es Briones
Srio. De Promoción Cu/Jura/ y Artfstica
Aprovechando este medio de comunicación que tiene
el actual Comité Ejecutivo del S.T.U.A.N.L., nos
pennitimos dar a conocer las actividades que se han
realizado del mes de febrero a la fecha, a través de la
Secretaría de Promoción Cultural y Artística.
Cabe hacer mención que la organización y desarrollo
de estas actividades ha permitido que cada miembro del
Comité y Comisiones Especiales desempeñen con
eficiencia las tareas encomendada~ con anticipación.
A siete meses de gestión sindical se pt1..:de hablar de un
balance positivo en cuanto a los logros obtenidos. sin
embargo, falta mucho por hacer como lo ha expresado el
Secretario General, Profr. Joel Montemayor Soto: "es
nuestro compromiso seguir buscando soluciones a las
necesidades de los trabajadores sindicalizados de la
U.A.N.L., utilizando como instrumentos de lucha el
Contrato Colectivo, los Estatutos y Reglamentos que rigen
nuestra vida sindical 11.
La mayoría de los eventos que organiza la Secretaría de
Promoción Cultural y Artística son ya una tradición en
nuestra organización sindical. como producto de la visión
que tm1eron las gentes que en su momento histórico les

tocó estar al frente de esta responsabilidad, pero cada quien
le ha dado un enfoque distintivo y característico acorde a las
necesidades y los tiempos en que le correspondió actuar.
La mejor calificación de estas acti\1dades la dan los
concurrentes a las mismas, aquellos quienes confonne a
nuestros estatutos tienen derecho a disfrutar de estos eventos.
Confonne a este criterio de evaluación. se ha percibido un
saldo favorable de opinión con respecto a lo realizado.
A continuación y en fonna breve se mencionarán las
actividades que se han lle\·ado a cabo:
El día 10 de mayo se entregaron 36 pases dobles a los
jubilados que lo solicitaron para asistir a una obra en el
Teatro Universitario.
La apertura de la Villa Campestre para la temporada
primavera-verano 2000 se lle,·ó a cabo el 21 de marzo.
Para celebrar el "Día del Nifto'· se organizó un festival en
la Villa Campestre el día 5 de mayo del 2000: a este evento
asistieron 3500 personas según la estadística que se levantó
al ingreso a las instalaciones.
El día 11 de mayo en el Auditorio de FACPY A. se
ofreció un homenaje a las madres trabajadoras sindicali7..adas
de la Unirersidad.
Se repartieton más de 2000 invitaciones v tm imos una
asistencia de 1590 personas.
·
(SIGUE EN LA PAGINA~)

�El curso propedéutico que se imparte a los hijos
de los trabajadores sindicalizados que aspiran a
ingresar a las preparatorias, se inició el 22 de mayo
y tenninó el 9 de junio. A este curso asistieron 905
estudiantes.
En la sede sindical se llevó a cabo el Primer
Taller de Títeres para los hijos de los miembros del
Consejo Consultivo del STUANL, integrándose dos
grupos de 25 alumnos en turno matutino y
vespertino. Este CUBO se realizó de I l ~ at 21 de
julio del 2000.
LO Ql E ~O DEBE OL\ IDAR~F Df LA
. "C&lt;\RREkA ADMll'dSTRATl\'A" E~ TOR'\jO A
LA f'l ESTION DE LA PRODl { l l\ ID \D
►

►

,

El 27 de Julio, en el auditorio de FACPYA, se
celebró el Día de las Secretarias, para homenajear a
nuestras compañeras secretarias sindicalizadas
trabajadoras de la U.A.N.L. Asistieron 7~0
invitadas al evento.
Al inicio del presente semestre se entregaron los
útiles escolares a los hijos de los trabajadores.
La exhortación es para que todos los que formamos
parte de este Sindicato, fortelezcamos la unidad y

profundicemos la identidad universitaria.

V

Que lograr más productividad para tener
derecho a determinados estímulos, no debe
implicar la renuncia a derechos conquistados
por los trabajadores durante décadas de
lucha.
Que la productividad no puede ni debe ser un
concepto unilateral de las administraciones
uni\'ersitarias, sino una meta y logro que se
busca y obtiene de común acuerdo con los
trnbajadores a partir de la coincidencia de
intereses.
Que los beneficios que se obtengan como
producto de lograr una mayor productividad,
no deben considerarse como un sustituto del
salario del trabajador. sino como un
complemento lateral al mismo, que abarque a
todos los trabajadores, y con cantidades
porcentuales del salario en permanente
incremento.

:SE DE SIMBOLIS~
~OBRE COMO TODO •
1

r'\..~~
1

Ju-

,..QNOC'E TU CONTRA TO COLECTIVO DE TRABAJO
CAPITULO X
JUBILACIONES Y PENSIONES
Cláusula 153.- Todo trabaja&lt;'or que cumpla
treinta años de servicio, tiene derecho a la
• . j u ~ c - . e\;»MP#. ~ f c O D ~ e
en el eien por ciehto el su "'sueldo y prestaciones
que otorga este Contrato Colectivo.

En el caso de que un trabajador, menor de
sesenta y cinco ·años de edad, cumpla los treinta
años de servicio y desee continuar laborando,
podrá hacerlo hasta esa edad; por cada año de
trabajo después de los treinta, recibirá un dos por
ciento más de su sueldo en la pensión de
jubilación.

Cláusula
I 54.La
Universidad
jubilará
automáticamente, con una pensión consistente en el
pago del cien por ciento de su salario y prestaciones
que otorga este Contrato Colectivo, al personal que
baya cumplido sesenta y cinco alas· de edad }
veinticinco años de servicio.
Cláusula 155.- Todo trabajador que cumpla sesenta
años de edad y un mínimo de veinte años de servicio,
podrá jubilarse, con una pensión consistente en el
ochenta por ciento de su salario, aumentándose un dos
por ciento la pensión señalada por cada año de
servicio que exceda de los veinte.

�</text>
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                <text>Boletín informativo del Sindicato de Trabajadores de la UANL. Contiene información importante para los trabajadores universitarios y sus familias, así como noticias sobre contratos colectivos, prestaciones, servicios médicos, etcétera.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>2000-2003

EL STUANL DICE ...

REVISIÓN CONTRACTllAL
DEL 2001

. Vale la pena recordar, ahora
que se negocia el Pliego Petitorio del
2001 , que al conjunto de las cláusulas
violadas del Contrato Colectivo de
Trabajo. se le han ido sumando año
con año cláusulas nuevas que
representan conquistas importantes.
Veamos algunas de ellas, nada más
para que el olvido no termine por
enterrarlas definitivamente.
❖

Cláusula 78.- La Universidad se
compromete a pagar dos días
hábiles antes de cada quincena.
❖ Cláusula 102.- La Universidad
se obliga para que los
trabajadores universitarios de
escasos
recursos
queden
incluidos en los programas de
vivienda de interes social de los
Gobiernos Federal y Estatal.
❖ Cláusula 88.- La Universidad
entregará a mas tardar el día 1°
de marzo los uniformes de
verano y el día 1° de noviembre
los uniformes de invierno.
❖ Cláusula 133.- La Universidad
proporcionará servicio médico
de emergencia a domicilio las
veinticuatro horas del día a sus
trabajadores y familiares.
La lista es muy larga: la cláusula 4.
la 12. la 13, la 16, la 17, la 21 , la 25, la
93, la 94, la 137, la ..................

Está en proceso la revisión
contractual del 2001 . Elaborado ya el
Proyecto del Pliego Petitorio por parte
del Consejo Consultivo del STUANL, lo
que sigue ahora es su discusión y
aprobación en la Asamblea General
Representativa de diciembre.
Este Proyecto de Pliego Petitorio,
producto de la participación de los
trabajadores haciendo oir su voz en
mesas de trabajo y reuniones
seccionales, tiene entre sus demandas
más importantes:
-Un incremento salarial de 50%. Al
mismo
tiempo
se
exige
la
homologación de los salarios del
personal administrativo o la aplicación
del
Programa
de
Carrera
Administrativa.
-Un incremento en los bonos de
despensa de 400 a 600 pesos.
-La mejoría de los Servicios Médicos
en rubros como: la ampliación del
cuadro básico de medicinas y la
elevación de su calidad.
-La basificación de los trabajadores
eventuales y de contrato.

DICIEMBRE DEL 2000

�,;J

OES CA,MPEONfS~

"~

1

~/U-'.;;;;;.u...¡;m..c::J.lr~'rrcl:J..J..-r:dWl.~

1

aniversario
Sindicato de Trabajadores
de la Universidad Autónoma
de Nuevo león

SECRETARIO GENERAL
PROFR JOEL MONTEMAYOR SOTO
SECRETARJO DE ACCJÓN POLÍTICA
M C'. SERVANDO SANTOS
ELIZONDO.
SECRETARIO DE PRENSA Y
PROPAGANDA
LIC. MIGUEL VALENZUELA M
COMISION EDJTORIAL
LIC OSCAR DE LA GARZA
ELIZONDO
LIC' C' AR LOS GARCIA GUERRERO
SR. ESTANISLAO RODJUGUEZ LUNA
ARQ. JUAN VENTURA GALÁN
JUÁREZ
LIC. GERARDO LEAL BLANCO
COLABORADORES
PROFR. JOSÉ ANTONIO GAONA
MORALES
SR. RICARDO IBARRA SÁNCHEZ
BOLETiN No. 4
DICIEMBRE DEL 2000

VISITAS A LAS

srcc o~Es

Profr. Rumán 7orres Hrione.\
Srio. De Promoc:ián Cultural y Artístic:u

Para dar cumplimiento a una promesa
de campaña, el Comité Ejecutivo del
STUANL inició un programa de visitas a
las Secciones con el fin de informar del
trabajo realizado en los meses que lleva al
frente de la organización sindical, así
como para explicar las razones por las
cuales algunos asuntos no han podido ser
solucionados hasta estas fechas.
Por indicaciones del Profr. Joel
Montemayor Soto, Secretario General del
STUA~L, y de acuerdo a un calendario
establecido con anterioridad en base a la
disposición de lugar y tiempo en cada
dependencia, estas visitas iniciaron el día
11 de octubre del 2000 en la Sección 23
Preparatoria No 7 y se continúan
realizando hasta cumplir, si es posible,
con la presencia del Comité en las 61
Secciones que integran nuestro Sindicato.
Esta relación estrecha entre la
dirigencia sindical y los trabajadores,
permite un proceso de retroalimentación
que beneficia y orienta el quehacer
sindical. El hecho de "dar la cara" en las
dependencias constituye una acción
honesta y transparente, ya que los
agremiados cuentan con el foro adecuado
para manifestarse abierta y personalmente
con respecto a sus inquietudes.
Por primera vez se realiza una actividad
de esta naturaleza por parte de un Comité
Ejecutivo, lo cual ha sido motivo de
reconocimiento
por parte de
los
trabajadores de las Secciones que se han
visitado.

EL COMITE EJECUTIVO A TRAVÉS DE LA COMISIÓN DE DEPORTES,
FELICITA A LOS EQUIPOS PIPOCHAS 1 DE LA PREPARATORIA No 7 Y
, ENGRANES DE FIME, POR HABER OBTENIDO EL CAMPEONATO DE SOFTBOL
TEMPORADA. 2000 EN SUS RESPECTIVAS CATEGORÍAS, DEMOSTRANDO CON
ELLO SU ESPIRITU DEPORTIVO Y DE LUCHA
- --- -

l

-

-

~

OTRAS DEMAM&gt;AS l\1PORTANTES DEL PROYECTO DE PLIEGO PETITORIO

Aguinaldo.
Solicitamos se incremente en 15 días mas sobre el
monto que actualmente se tll.'llC contratado.
quedando en 75 días por año laboral
Tabulador salarial
Que el porccntaJe del 2.33 anual que tabulannentc
se otorga por antigüedad se incremente al 3%
Prima vacacional
Se solicita un incremento general en la prima
vacacional de 2.5 d1as mas de salario. a los ya
establecidos por cada uno de los periodos
vacacionales
Bono de seguridad familiar
Que sea incrementado el bono de seguridad
familiar de 75 a 100 pesos ~ el bono adicional de
90 a 120 pesos
Bono de libros
Se solicita aumentar el bono de libros de 11 Oa J50
pesos para profesor de tiempo completo: de la
misma manera para los docentes de medio tiempo.
mcrementar el bono de 65 a 90 pesos.
Uniformes
Que la calidad de los unifonnes que se
proporcionan a los trabajadores sea mejor y vayan
de acuerdo a las funciones que realizan. asi como
que se entreguen a tiempo.
Salud y seguridad social, Servicios Médicos
Requerimos que los beneficios de la cláusula 139.
sobre la prestación de lentes. aparatos ortopédicos
o auditivos. se haga extensiva a los hijos solteros
mayores de 16 años. previo comprobante de
estudios así como a la conyuge o concubina
Solicitamos establecer sen-icio de medicina
homeopática
Requenmos que la clm1ca de Servicios Médicos
proporcione el servicio de traslado a los
derechohabientes que así lo requieran o en su
defecto. la Universidad celebre convemos con
instituciones privadas que presten asistencia
méd.Jca de emergencia.

Dado que el número de trabajadores jubilados de
edad avanzada crecerá en fonna significativa en
los años siguientes. se hace necesaria la creación
de una casa de reposo. asi como la creación de
un departamento de medicina geriátrica.
Gastos de funeral
En el caso de fallecimiento del trabajador, y
tomando en cuenta el alto costo para solventar
los gastos funerales. solicitamos incrementar la
a~·uda que se otorga actualmente de 8 mil 200 a
16 mil 400 pesos.
Vivienda
Se solic1ta que se aumente el fideicomiso de
apoyo a la vivienda de 300 mil a un millón 500
mil pesos. debido a los mcrementos en los altos
costos de la construcción.
Fondo de auxilio
Solicitamos se incremente la aportación del
fondo de auxilio. de 2.50 a 5 pesos por cada una
de las partes: Rectoría y STUANL
Asuntos de personal académico
Exigimos con carácter urgente la creación de la
Comis1on Mixta de Asuntos de Personal
Académico. donde se analicen los asuntos
inherentes a este sector. en virtud de que en la
Comisión D1ctammadora a que se refiere el Art.
39 del Reglamento de Personal Académico el
STUANL actualmente no tiene participación. y
las promociones de ascensos las realiza la
universidad en fonna unilateral.
Jubilación
Que la Universidad se comprometa a cubrir el
pago correspondiente de prima de antigüedad en
el momento mismo de la jubilación. y que su
monto se calcule en base al salario integrado del
trabajador o en base al salario mínimo tabulado
en cada una de las categorías. incrementándose a
15 d.Jas por cada año laboral.

�PLIEGO
PETITORIO
2001

AUMENTO
\LARIAL

'FE.LIZ !N)f'VJ(J))f&lt;D 1'
P&lt;I(ÓS&lt;ff.&lt;.IW.ft!ÑO 2001

0%---------

C.'ES (JYES&lt;.Efl Jf '1'0005
GOS 'l~Jl/B)fJ)t &lt;V~

STUAf

Y SVS 'T:ft_9rtlLIJfS 'E,[
';09rtlPÉ P.JP.CV'I1'1lO
&lt;DP.L STV.ft!NL.

CONOCE Tt: CONTRATO COLECTIVO DE TR.\BAJO
JUBILACIONES Y PENSIONES (CREACION DEL FONDO)
La Universidad se
compromete a incluir en sus presupuestos
anuales de egresos, unét partida suficiente
destinada al fondo de pensiones, jubilaciones :
prestaciones complementarias.
La creacion de este fondo no releva a la
Universidad de su compromiso de cubrir las
pensiones y jubilaciones en los términos
vigentes del Contrato Colectivo.
Este fondo recibirá a partir del mes de enero
de 1998 aportaciones de parte de la
Universidad, no menor a un 6% de los sueldos
de los trabajadores de base, lo anterior se irá
incrementando hasta llegar a un 14% en el
término de 4 años, a partir de enero de 2000 la
Universidad estará aportando un 12% del
salario del trabajador.
La participación del trabajador será de un
12%, por esta única ocasión y a partir del lo. de
enero de 1998 la Universidad aportará
adicionalmente un 3% del sueldo como
contribucion de cada uno de los trabajadores de
base como participación al fondo referido. Lo
anterior se irá incrementando a partir del lo. de
enero de 1999 con aportaciones de los
trabajadores a razón de un 0.25% mensual de
su s¡lario hasta llegar a un 12% como máximo.
es decir un 9% adicional en 3 años, a partir del
1° de enero de 2000. a esta fecha el trabajador
estará aportando un 6.25%, incrementando
Cláu.fula

158.-

gradualmente su aportación en un 0.25% por
mes hasta llegar a un 12% como máximo en
diciembre del año 2001 .
Las Partes establecen que a partir de enero
del 2003 y con el propósito de garantizar el
que los trabajadores reciban serv1c1os
médicos y hospitalización de primer nivel.
del 26% del total aportado por las partes, se
destinará un 1% anual a servicios médic_os y
hospitalización hasta llegar en el 2009 a un
7% como máximo
En el caso de que faltasen recursos
economicos para Pensiones y Jubilaciones se
dará prioridad a este rubro sobre el de
Servicios Médicos y hospitalizacion; cabe
señalar que la Universidad se obliga a
cumplir lo referente al Capítulo VIII del
Contrato Colectivo vigente. correspondiente
al servicio médico.
Lo no previsto sera resuelto conforme al
Reglamento de Jubilaciones y Pensiones que
para el efecto formulen Las Partes.
Para aquellos trabajadores que hayan
ingresado a laborar en la Universidad a partir
del lo. de enero de 1998, les será aplicable el
convenio celebrado entre el Sindicato y la
Universidad en la fecha de referencia, el cual
queda incorporado y forma parte de este
Contrato.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�A

•

1111111G UIIIVII.\ITMIO

fr.ecio #01" "mere; $

¡.qpo.,_.oo

Di-recci6tt t,1ra :C-o;rrespo•'.df~ia:
Facultad de Agront11ta. UAHl

Ap-.rta-do Pastal 351f

San Nicolás de l~s Garza. N.L.

C.P.

664-50

At'n.Centro de Investigaciones
Agropecuarias.

�CIENCIA AGROPECUARIA es una publicación semestral con un tiraje de 350 ejemplares, cuyo objetivo es difundir eficientement~
la información técnica y científica generada de las actividades de investigación de la FAUANL, ya sea a través de tesis
particulares o de una serie de experimientos que lleven a una
aportación en el conocimiento de las diversas áreas del medio
agronómico.

Vol. 1 No. 1

Marín, N.L. Enero de

1988

Colaboraron en la revisión técnica de los artículos de este
número el Ph.D. Giro G. S. Valdés Lozano y el M.C.Maurilio
Martínez Rodríguez.

�EDI TDRI AL

•

•
•

Ciencia Agropecuaria es el resultado del esfuerzo de los 1nvestig~
dores de la Facultad de Agronomía que a través de múltiples trabajos de campo y de la revisión juiciosa de los resultados, han gen~
rado una serie de artículos que dan origen a este primer número.
Esta publicación representa para nuestra Institución el primer paso en firme para divulgar la información que se genera a través de
sus diferentes actividades de Investigación; representa también
una contribución al esfuerzo nacional por resolver el grave probl~
ma de la autosuficiencia alimentaria .
Los avances tecnológicos para la modernización de la agricultura
como un conjunto, siguen teniendo al hombre como el eslabón fundamental de su desarrollo y la comunicación contribuye en forma esp~
cial en este proceso. Sirva este medio también para incrementar
nuestro intercambio con otras Instituciones y para contribuir a la
preparación de jóvenes profesionales que en la trinchera del traba
jo diario. fincan el futuro de nuestra patria.

ING. M.Sc. FERMIN MONTES CAVAZOS
Director de la FAUANL

�DETERMINACION DE LA FORMA OPTIMA DE INCREMENTAR
MATERIALES DE MAIZ MEDIANTE POLINIZACIONES
FRATERNALES 1
Jose Luis Cantú Galván 2
'
Resumen

.
•

•
•

El trabajo se realizó en Marin, N.L. durante los ciclos temprano
y tardfo de 1~81. El 'objetivo principal fue determinar la forma óptima
de incrementar materiales de maíz mediante polinizaciones fraternales.
Para ello se p-lantearon tres fa.ctores de variación: 1) Técnica de jiloteoª (con estigmas recortados y sin recortar); 2) Hora de realizar poli,¡,
nizaciones (6-8 AM; 12-2 PM y 6-8 PM); 3) Variedades (NL-VS-1 y Breve P~
dilla). Los resultados indican que para la técnica de jiloteo sólo hubo
significancia .en el delo temprano, la mejor técnica fue sin cortar estigmas. En cuanto a la mejor hora de hacer las polinizaciones en el ciclo de primavera fue de 6-8 PM y 6-8 AM, mientras que en el ciclo de verano fue de 6-8 AM. Por lo que respecta a variedades, no hubo ningún
efecto. Finalmente, se observó que las polinizaciones fueron más eficientes en el ciclo ,temprano.
Introducción
En los programas de mejoramiento genético de maíz se hace necesario con Ci!!rta frecuencia incrementar materiales mediante polinizaciones
fraternales. Se tiene la creencia de que existe una mayor eficiencia
haciendo las polinizaciones en la mañana y cortando los estigmas.

1
2

Contribución del Proyecto de Mejoramiento de Maíz, Frijol y Sorgo
(PMMFS), Facultad de Agronomía de la UANL (FAUANL).
Maestro de Tiempo Completo del Depto. de Fitotecnia.
PMMFS.

Investigador del

a El jiloteo es un mexicanismo que se refiere a la preparación de la inflorescencia femenina (jilote) para polinizar artificialn\ente.

�En base a lo ar.teri or , 5e reali zó el present e t rabajo, el cual tuvo
como obj etivos detenni nar:
1) La hora óptima para reali zar l as poli nizaciones
2) Observar la ~o nv enie ncia de recortar o no los est igmas de l j ilote Pi
ra mejorar la efici encia de las pol in izaciones
3) Determinar si exi sten di ferencias varieta les asociadas a las técnicas de ji 1oteo.

•

•

•

•

En la técnica de polinización artificial en maíz se usan bo lsa s de
papel grandes (12 libras) resistentes a la humedad; se cubre toda la espj_
ga antes de que suelte el polen y posterionnente éste se colecta. Antes
de la emergencia de los estigmas , se cubre el j ilote con una bolsa de papel glassine para evitar la contaminación con polen proveniente de otros
genotipos. Posteriormente, se doblan las plantas de maíz para bajar la el
piga, la cual se sacude dentro de la bolsa para recoger el polen de la
planta o plantas según sea el tipo de cruzamiento a realizar (autofecundi
ción, planta a planta o fraternal); el pol en colectado se lleva a los estigmas cubiertos previamente, para ello se recorta la bolsa de gl as si ne ,
se vacía con cuidado el polen sobre los cabel los del jilote y al t enninar
la polinización se cubre con una bolsa de oapel de las usadas para colectar el polen , ésta se asegura con un clip o grapa al rededor del t al lo de
la planta para evitar que se desprenda a causa del viento (Jugenhe imer ,
l 981).
El Centro Internaciona l de Me j oramiento de Maíz y Trigo (C IMMYT) i~
crementa las colectas de maíz en parcelas de 408 plantas ; para ell o, realizan todas las polin izacio nes posibles medi ante apareami entos en cadena
(Gut iérrez, 1974).
El Centro de Investigaciones Agrícolas del Noreste de SARH (C IANE)
incrementa lo s mate ri ales mediante poliniz aciones fraternal es , dividen el
lote en dos y de cada mitad toman y mezclan polen de unas 20 plantas para
po lin izar j i lotes de la otra mitad y vi ceversa ; esta operaci 6n se rep ite
todas las veces que sea posi ble (CIANE, 1973).

Paterniani citado por Goo .t":an (1978), menciona que la liberación
del polen de maíz puede comenzar desde que amanece y se completa hasta
mediodía, dependiendo de la temperatura y de la hllnedad.
Sarvoris; Janes and Newell; Knowlton; Bair and Loomis citados por
Cooper (1965), encontraron que bajas tem~Jr~turas y altas humedades relativas prolongan el período de viabilidad del polen del maíz. Collins
( ~973) supone que este comportamiento s ~~~. en todas las gramíneas;
s,n embargo, también indica que en las d~más especies la viabilidad del
polen se incrementa con bajas temperaturas y baja humedad relativa .

1

Jugenheimer (1981) señala que las temperaturas altas, además de reducir la viabilidad o impedir la germinación de los granos de polen, pu~
de interferir con la polinización al acelerar el marchitamiento de los
estigmas; y por tanto, disminuir su receptividad al polen.
Lonquist y Jugenheimer citados por Cooper (1965), estudiaron los
factores que afectan el llenado de la mazorca de maíz; observaron en líneas autofecundadas correlaciones negativas significativas entre período
de llenado de grano y altas temperaturas . Sin embargo, algunas líneas
llenaron bien en las temperaturas más elevadas y en otras, el llenado
fue escaso con temperaturas intermedias. En observaciones realizadas en
un período de dos años, el llenado de la mazorca varió de 65 a 8%cuando
la temperatura en el día de la polinización aumentó de 27 a 38ºC. El
llenado máximo de la mazorca se obtuvo cuando los estigmas se expusieron
al polen durante dos días después de la emergencia.
Tatum y Kehr (1951) observaron que el éxito de la polinización artificial en líneas de maíz dentado varía de una línea a otra; también
depende del día y la hora en que se realice la cruza. Los mismos
autores
,
encontraron una correlación estrecha entre la fecundación y condiciones
ambientales en que ésta ocurrió, principalmente la temperatura y humedad
relativa; también indicaron que la temperatura y humedad relativa influyenindirectamente en la polinización a través de sus efectos sobre la
evaporación y la transpiración y a la vez, el abastecimiento interno de
agua o turgencia de las plantas. Consideraron que la deficiencia de hume
dad en los estigmas dificulta la genninación del polen, o más importante

6

7

�aún, propicia una deficiente formación de grano.
Tsangarakis citado por Cooper (1965), realizó polinizaciones contr.Q_
ladas en maíz en cinco horas diferentes del día para determinar el mome~
to óptimo para polinizar en relación a la temperatura del día. Encontró
que no hubo diferencias en el número de granos por mazorca de los cinco
períodos. Sin embargo, observaron que al aumentar la temperatura del día,
el número de granos por mazorca disminuía aunque no significativamente.

CUADRO l. Tratamientos que se estudiaron en el presente trabajo.
Tratamiento
No.

Variedad

1
2

Técnica de
ji loteo
Cortando

3

En Tepalcingo,Mor.{México)se ha encontrado que la mejor hora para
realizar las polinizaciones fraternales, es durante la tarde (comunicación personal con el Ing. Juan Cisneros, Gerente de la Planta PRONASE
en Tepalcingo, Mor., México); una situación similar ocurre en el Valle
de Zapopan, Jal. (México) en donde se ha observado que la mejor hora para hacer las polinizaciones fraternales es de 4-9 PM (Pérez, 1980).

•

4
5
6

Sin cortar

1

8

Materiales y Métodos
En el presente estudio se utilizó como material genético las varíe
dades Breve Padilla (V-402) y NL-VS-1, las cuales se escogieron por su
adaptación a las zonas bajas del estado de Nuevo León y por poseer di_
ferentes períodos de crecimiento; tales características pueden influir
en el éxito de las polinizaciones, al presentarse diferentes condiciones
ambientales durante la floración. Breve Padilla (V-402) es una variedad
precoz liberada por el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas
(INIA) y recomendadas para el noreste de México. NL-VS-1 es una variedad
tardía generada por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey (ITESM) y recomendada para las partes bajas del estado de Nuevo León.
Para cumplir con los objetivos planteados en el presente trabajo,
se eligieron tres factores de variación: 1) Genotipos; 2) Técnica de jiloteo y 3) Horas de polinización; las combinaciones posibles de los dif~
rentes niveles de estos factores dió un total de 12 tratamientos, los
cuales se presentan en el Cuadro l.
8

6:00 AM a 8:00 PM
12:00 PM a 2:00 PM
6:00 PM a 8:00 PM

NL-VS-1

7

•

Factores t Niveles
Horas de hacer las polinizaciones

9

10
11
12

6:00 AM a 8:00 PM
12:00 PM a 2:00 PM
6:00 PM a 8:00 PM

Cortando

6:00 AM a 8:00 AM
12:00 PM a 2:00 PM
6:00 PM a 8:00 PM

Sin cortar

6:00 AM a 8:00 AM
12:00 PM a 2:00 PM
6:00 PM a 8:00 PM

Breve
Padilla

Para realizar las polinizaciones, se siguió la técnica de poliniza
ción usada en el CIANE (1973), se dividió cada parcela en dos partes, de cada mitad se tomó y mezcló polen de unas 20 plantas oara oolinizar
jilotes de la ·otra mitad y viceversa; la operación se hizo tod~s las ve
ces posibles. El polen era recolectado inmediatamente antes de hacer las polinizaciones. El corte de los estigmas se hizo antes que emergieran; para ello se cortó la punta del jilote, esto permitió que se forma
ra una especie de cepillo para facilitar la distribución del polen. Las siembras se hicieron en Febrero y Junio de 1981, correspondien
te a los ciclos tradicionalmente llamados temprano y tardío. Cada pare;
la constó de 10 surcos de 10 m de largo. El espaciamiento entre planta;
fue de 25 cm Y entre surcos de 90 cm, disponiéndose de un total de 410
plantas.
9

�El diseño de tratamientos fue un factorial con arreclo combinatorio;
la distribución de los tratamientos se hizo en bloques al azar con cuatro repeticiones.

u

La evaluación se hizo en base al número promedio de semillas por
planta polinizada.

Resultados

y

D
~

Discusión

Se encontraron diferencias significativas para la interacción genotipo por técnica de polinización por hora (en ambos ciclos), para hora
de polonización (en ambos ciclos) y para técnica de polinización (únic~
mente en el ciclo temprano).

•

•
1

•

En los Cuadros 2 y 3 se presentan las comparaciones de medias en
los ciclos de primavera y verano respectivamente. El número de semillas
promedio por mazorca observado varió de 335 a 203.4 en el ciclo primavera, y de 183.3 a 108, en el ciclo de verano. Estas diferencias entre un
ciclo y otro seguramente están relacionadas con las condiciones ambienta
les. En siembras comerciales realizadas en el ciclo primavera se obtienen los rendimientos más altos y es cuando se cultiva la mayor superficie de maíz en la zona. En el ciclo de verano, las condiciones ambientales son menos favorables, los materiales reducen su ciclo por las altas
temperaturas que prevalecen desde el inicio del cultivo; por tal razón
los rendimientos son menores. Esta situación puede deberse a la disminu
ción en el tamaño y peso de las semillas, así como también, a una disminución en el número de semillas por hilera y por mazorca. Por otro lado,
las condiciones ambientales al momento de hacer las polinizaciones pueden haber sido más favorables en el ciclo primavera que en el verano.
Respecto a la hora de polinizar, en el ciclo primavera la mejor hora fue de 6-8 PM y 6-8 AM, con 290 y 268.9 semillas por mazorca respectj_
vamente (Cuadro 4); en el ciclo de verano la mejor hora fue de 6-8 AM
con 169.3 semillas (Cuadro 5). Sin embargo, el número de semillas por ma
zarca que se obtuvo en las otras horas fue también bueno en ambcJ ciclos. Estos resultados indican que hubo derramamiento de polen viable d~
rante los tres períodos de tiempo, ya que el polen era recolectado inmediatamente antes de hacer las polinizaciones.
10

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CUADRO 3. Comparación de medias para tratamientos (Marín, N.L. Verano de 1981)

....

No . de semillas/mazorca

Hor a de poli ni za r

Variedad

Técnica de jil ot eo

Breve Padilla

Sin cortar esti gmas

6- 8 AM

183.3

a*

NL-VS-1

Cortando e s tigmas

6- 8 AM

171.1

a

Breve Padilla

Cortando estigmas

6- 8 AM

166.1

a

b

Breve Padilla

Sin cortar estigmas

12-2 PM

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6-8 AM

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12- 2 PM

154.6

a

b

Breve Padilla

Cortando estigmas

6- 8 PM

145.8

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NL-VS-1

Sin cortar estigmas

6-8 PM

139.8

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b

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NL-VS-1

Cortando estigmas

6-8 PM

134.4

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NL-VS-1

Cortando estigmas

12-2 PM

123.0

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Sin cortar estigmas

6-8 PM

122.3

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NL-VS-1

Sin cortar estigmas

12-2 PM

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Valores con la misma letra son estadísticamente iguales.

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�S1 se comparan las temperaturas y humedades relativas al momento

de hacer las polinizaciones (Cuadros 6 y 7) con el número de semillas
obtenidas por mazorca (Cuadros 4 y 5), se puede obervar que en el ciclo
primavera no existe ninguna relación entre ellos. El mayor número de
semillas (290) se obtuvo en el período de mayor temperatura (35ºC) y
menor humedad relativa (57%). La cantidad más baja de semillas por mazorca se obtuvo en el perfodo con temperaturas y humedad relativa intermedia (32ºC y 60%). En el ciclo de verano se observa una tendencia a a!!_
mentar el número de semillas por mazorca al disminuir la temperatura y
aumentar la humedad relativa.
CUADRO 6.

Temperatura y humedad relativa promedio existentes durante
las diferentes horas de hacer las polinizaciones en el ciclo
Primavera de 1981 (Marfn, N.L.)

•

Temperatura
(ºC)

•
•

6-8 AM
12-2 PM
6-8 PM

26
32
35

Humedad relativa

En lo referente al corte de las estigmas.en el ciclo primavera se
obtuvo un mayor número de semillas por mazorca cuando fueron cortados
(Cuadro 8). En el ciclo ~erano no hubo significancia. Estos resultados
indican que no es necesario cortar los estigmas para aumentar la eficiencia de las polinizaciones; al respecto en el Colegio de Postgradua- ,
dos de Chapingo, México, se ha enc?ntrado una buena eficiencia en esti_g_
mas sin recortar (comunicación personal con el Dr. José Malina Galán,
Profesor-Investigador del Centro de Genética del C.P. de Chapingo, Méxi
ca).

CUADRO 8. Comparación de medias para forma de polinizar (Marín, N.L.,
Primavera de 1981).
Forma de polinizar

No. de semillas/mazorca

Sin cortar estigmas

290.2 a

Cortando estigmas

249.7

(%)

91
70
57

•

DMS

=

b

20.91

Conclusiones
CUADRO 7. Temperatura y humedad relativa promedio existentes durante
las diferentes horas de hacer las polinizaciones en el ciclo
verano de 1981 (Marí.n, N.L.)
Hora
6-8 AM
12-2 PM
6-8 PM

Temperatura

(~)
19
25
29

14

Humedad relativa

(%)
90
61
59

l. La mejor hora para hacer las polinizaciones en el ciclo de primavera
fue de 6-8_P~ y 6-8 AM y en el ciclo de verano de 6-8 AM.

2. Hubo liberación de polen viable durante los tres períodos en que se
realizaron las polinizaciones.
3. No hubo efecto positivo del recorte de los estigmas del jilote en la
eficiencia de las polinizaciones.
4. No hubo efecto de variedades
5. Las polinizaciones fueron más eficientes en el ciclo de primavera.

15

�Bibliograffa Citada

CIANE. 1973. Informe de Investigación Agrícola Primavera-Verano, INIA,
SAG. p. 13 . 7.

RESISTENCIA DE GERMOPLASMA DE SORGO [Sorghum bicolor (L.)
Moench] AL ATAQUE DE Contarinia sorghicola Coq. 1
Leonel Romero Herrera 2
Luis A. Valdez A. 3

Collins, F.C. 1973. Pallen storge of certain agronomic species in
liquid air. Crop Science 13:493.
Cooper R., B'. and G.W . Burton . 1965. Effect of pallen storge and hour
of pollination on seed set in Pearl Millet Pennisetum typhoides.
Crop Science 5:18-20.

•

•
1

Goodman M., M. e J.S. Smith. 1978. Botánica do milho. In: Melhoramento
e Producao do Milho no Brasil. Fundación Cargill. Piracicaba/ESALQ
Brasil pp. 32-70 •
Gut 1.•errez G. , M. 1973 . Conservación y utilización del germoplasma del
maíz en el CIMMYT. In: El Mejoramiento del Maíz a Nivel Mundial en
la Década de los Sesentas y el Papel del CIMMYT. Memoria pp:4-1 a
4-15.
Jugenheimer, R.W. 1981. Maíz, Variedades Mejoradas, Métodos de Cultivo
y Producción de Semillas. Editorial LIMUSA. México. p. 180-278.

•

Pérez D. , J. y s. Hurtado D. 1980. Factores ambientales y genotipos en
la polinización del maíz bajo condiciones de campo. In: Resúmenes
del VII Congreso Nacional de Fitogenética, Uruapan, Mich. p. 55.
Tatum, L.A. and W.R. Kehr. 1951. Observations on factors affecting
seedseet with inbred strains of dent corn. Agron. J. 43:270-275.

16

Resumen
El estudio se llevó a cabo en el Campo Agrícola Experimental de
la Facultad de Agronomía, UANL en Marfo, N.L. durante el ci.clo de verano de 1983. Se evaluaron 12 lineas experimentales de sorgo (LES) para
observar su reacción al ataque de la mosquita y determinar los mecanismos de resistencia de los genotipos LES 40R y LES 17R. Las líneas menqs dañadas fueron LES 40R, LES 53R y LES 55R, resultando con 9.84,
14.10 y 18.97% de su panoja dañada respectivamente; LES 17R fue la más
susceptible con cerca del 100%de su panoja afectada por la mosquita.
Las líneas con menor daño presentaron los mayores rendimientos de grano
y de ellas emergió una cantidad menor de adultos. Respecto a los mecanismos de resistencia, en las líneas menos afectadas se presentó un número de mosquitas ovipositando significativamente menos en comparación
con las líneas susceptibles LES 21R y LES 37R, lo que sugi.ere la prese!!_
cia del mecanismo de no preferencia. En las líneas resistentes se encontraron las larvas y pupas de menor peso, ademá.s emergieron los adulto$ macho y hembra de menor vigor, lo que indica la presencia del mecanismo de antibiosis. Además, se estudi ó el crecimiento del grano en
plantas protegidas y no protegí das de la mosqui.ta, tanto en líneas resistentes como en susceptibles; se observó que en LES 53R y LES 55R el
grano muestra un peso seco mayor cuando son sometidos a infestación por
la plaga, mientras que en LES 40R, LES 21R y LES 37R este peso no mostró
mucha variación.
1 Contribución del PMMFS
2
Maestro de . Tiempo Completo de la Sub- Dirección de Estudios de Postgr!:
do. Investigador del PMMFS.
3
Tesista del PMMFS.

�Introducción

•

•

•
•

•

Varias especies de insectos atacan al sorgo desde el inicio de su
desarrollo hasta que el grano está en almacén, pero la plaga más dañina
en México y en muchos países es el díptero conocido como mosquita de la
panoja (Contarinia sorghicola Coq.}; cuyo daño es ocasionado cuando la ·
larva se alimenta de los jugos del ovario en crecimiento, lo que origina
que no exista formación del grano (Young y Teetes, 1977). Al encontrarse protegida por las brácteas florales, la larva está a salvo de sus
enemigos naturales y de los insecticidas, los cuales son dirigidos hacia
el control de la oviposición de las hembras; pero como el ciclo biológico de este insecto es muy corto, ocurren numerosas generaciones demosquitas durante la floración, lo que hace necesarias varias aplicaciones
para obtener buenos resultados, con el consecuente incremento en los
costos de producción (Wuensche et ·!!_., 1981).
Otra táctica empleada para el combate de la plaga es el establecer
fechas de siembra tales que ubiquen a la floración cuando existan pocas
mosquitas en el campo (Wuensche et tl-, 1981). Es necesario considerar
que este método es difícil llevarlo a cabo en zonas en las que el sorgo
se cultiva bajo temporal, ya que la siembra se realiza al presentarse
las lluvias, razón por la cual el uso de variedades resistentes es la m~
jor opción para los agricultores de estas zonas, pues de esta forma se
puede realizar la siembra de acuerdo al temporal y la aplicación de insecticidas se reduce significativamente. Según Young ·y Teetes (1977) Y
Teetes (1980), el empleo de variedades con resistencia genética al ataque de la mosquita es la técnica de control más prometedora para el fut~
ro, dado los inconvenientes ar.tes mencionados del combate químico y cultural.
A partir de 1982, el Programa de Sorgo del PMMFS de la FAUANL ha
llevado a cabo observaciones para identificar germoplasma resistente al
ataque de la mosquita, contándose con algunos genotipos experimentales
seleccionados. El presente trabajo tiene como objetivo comprobar la presencia de resistencia en los genotipos bajo estudio.
18

M¡iterta.les f ~étodos
El trabajo fue realizado en el Campo Agrícola lxperimental de la
FAUANL en Mar1n, N.L., durante el ciclo de verano de 1983. Se evaluaron
12 lfneas experimentales del PMMFS, las cuales fueron: LES 12R, LES 17R,
'
LES 21R, LES 27R, LES 37R, LES 38R, L'ES 40R, LES 47R, LES 48R, LES SOR,
LES 53R y LES SSR. ,Tales materiales se distribuyeron bajo un diseño de
bloques completos al azar con
cuatro
repeticiones,
en el que cada parce•
1
•
.
la estuvo formada por cuairo surcos de 5 m de longitud y 80 cm de espaciamiento. La ·densidad de población empleada fue de 250 mi'l pla,ntas por
hecUrea.

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.

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.Los criterios en los que se basó la. tdentifkación de genotipos como
resistentes o susceptibles fueron la can~idad de 1110squitas emergidas por
panoja, el porcentaje de panoja dailada por la -1111squita y el rendimiento de
grano. Para determinar la emergencia de 1110squitas se tomaron al azar cuatro plantas por parcela a las que se les ~clocaron en bolsas cerradas herml!tica.mente; 15 días después las bolsas se abrieron y se contaron las mosquitas presentes, que _al emerger habían quedado atrapadas dentro de la
bolsa. El daño a la panoja se obtuvo asignando un valor porcentual al estimar visualmente la porción de la inflorescencia que no formó grano debí.do al ataque de la mosquita •
El rendimiento de grano fue tomado en base a la producción de grano
de la parcela útil (2 surcos ·3 m) y corregida a un 12% de humedad. Los
dfas a floración se consideraron c01110 el 1110111ento en que el 50% de las
plantas mostraron la mitad de su panoja en antesis. Se estudió la fluctuación poblacional de la plaga, por lo que· se realizaron ruestreos diarios
durante la floración del cultivo eligiendo al azar tres sitios en el lote
experimental, t01Mndose 20 plantas en cada uno y cubriendo la panoja con
una bolsa de polietileno para atrapar las mosquitas, las cuales posteriormente se cuantificaron; estos muestreos se realizaron entre las ocho y
nueve horas del d{a.
Para estudiar ·1os mecanismos de resistencia actuando en las Hneas

se es,cogieron cinco Hneas de las 12 evaluadas, tres de las cuales se han
identifi~ado como resistentes en estudios anteriores (LES 40R, LES 53R y

19

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•

Asimismo, se determin6 el peso vivo de los distintos estados biológi
cos de la mosquita al desarrollarse en líneas resistentes y susceptibles.
Se tomaron al a;zar dos .panojas por repetici6n de cada uno de los genotipos, a las que se disectó la espiguilla para obtener las larvas y pupas,
pesándolas posterionnente; las larvas muestreadas fueron de 10 a 14 dfas
de edad, mientras que las pupas presentaban dos dfas. Para tomar el peso
de las mosquitas adultas se colectaron tres panojas por bloque de cada l.f
nea en una caja de emergencia, la cual tenfa un orificio donde se colocó
un frasco para atraparlas al salir éstas; ya colectadas, se anestesiaron
con cloroformo y luego se pesaron, llev&amp;ndose al mismo tiempo un registro
de los individuos que emergieron de cada sexo.

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Identificación de Líneas Resistentes
El número de días a floración para cada genotipo resultó
cias significativas (P ;&lt;.05) (Cuadro l); como se aprecia, el
esta variable fluctuó entre 61.75 y 67.50 dfas, lo que indica
ción entre los tratamientos. El someter genotipos con similar

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Con el prop6sito de observar la existencia de algún comportamiento
de compensaci6n en el rendimiento, se obtuvo el peso del grano cada siete
días durante cuatro semanas después del inicio de la floraci6n de las ci_!!
co líneas elegidas para estudiar los mecanismos de resistencia. El peso
seco se tom6 de plantas sometidas a infestaci6n natural por la plaga y de
plantas protegidas del ataque mediante una bolsa colocada antes de la
emergencia de.la panoja. Se tomaron 300 granos de cada panoja, siendo 100
del tercio superior, 100 del inferior y 100 del medio; éstos fueron secados y luego pesados.

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LES 55R) y dos como susceptibles (LES 21R y LES 37R). El mecanismo de no
preferencia se interpret6 por una menor preferencia para la oviposición
y refugio de las mosquitas adultas, efectu&amp;ndose para ello conteos de moi
quitas que estuvieran presentes en una muestra de cinco panojas por parc_g_
la durante siete días al momento de la floraci6n; tales muestreos se llévaron a cabo entre las ocho y nueve horas del dfa.

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�días a floración fu e muy conveniente, pues así las líneas se encontraron
en antesis en igual momento, por lo que se consideraron infestadas simul
táneamente.

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En 1os primeros días de iniciada la floración, el número de mosqui:
tas por panoja resultó ser bajo (Figura 1), con valores promedio de 0.2
a 1 mosquita/panoja; en el día 65 no se encontró adulto alguno, debido a
que la temperatura descendió hasta los 15ºC, siendo la mínima requerida
para la emergencia de adultos de 16ºC (Su11111er, 1975). Posteriormente, la
población se incrementó, llegando a ser determinante a los 67, 68 y 69
días, alcanzando en este último el punto máximo de infestación con 12.9
adultos por panoja. En el día 70, de nueva cuenta no se encontraron adul
tos, lo cual fue originado por una fuerte lluvia durante la mañana de
esa fecha; Fisher (1981) y Fisher y Teetes (1982) señalan que una alta
precipitación causa una reducción en la emergencia debido a un retraso en
ésta y a una gran mortalidad de pupas. Posteriormente a esta fecha, la PQ
blación se mantuvo en un nivel bajo hasta los 75 días, aunque para estos
días la floración había ya concluido.
Las líneas que mostraron el menor porcentaje de panoja dañada fueron
LES 40R, LES 53R y LES SSR, con 9.84; 14.10 y 18.97%de daño respectivamente, existiendo diferencia altamente significativa con el resto de los
genotipos evaluados (P&lt; .01) (Cuadro 1). En la LES 48R el daño fue de
57.70%, en tanto que en la LES 47R fue de 67.7 %, mientras que en las demás líneas el daño rebasó el 75%, destacando la LES 17R como un material
altamente susceptible resultando con daño de 99.68%. Puesto que los días
a floración •fueron similares entre los genotipos y se presentó una población alta de mosquitas, los resultados de daño a la panoja pueden considerarse confiables corro para catalogar a las LES 40R, LES 53R y LES SSR
corro líneas resistentes a la plaga; estas líneas han mostrado su resiste~
cia en anteriores evaluaciones (L. Romero, no publicado), por lo que los
resultados obtenidos confirman la capacidad de tales materiales para sufrir un menor daño ante el ataque de la mosquita.

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26
75

Dfas después de la siembra

FIGURA l. Mosquitas de _f. sorahicola presentes por panoja durante la floración de las lfneas ae sorgo (S. bicolor). Se indican las fechas
del mes de Octubre y el nlÍllero de dfas después de la siembra en
que se efectuaron los muestreos. Marfn, N.L. Verano 1983.

El daño mínimo en las líneas resistentes es posible reducirlo aún
más si el uso de la resistencia se combina con el combate químico, por ld
el beneficio sería mayor. El uso de variedades resistentes a la mosquita
22

19
68

23

�ocasiona que sea mayor el número de insectos necesarios para presentarse
daño económico y que haya un retraso en el tiempo que se requiere para
que la población de la plaga llegue a este nivel (Teetes, 1980). En base
a esto, la r.antidad de aplicaciones de insecticidas se reduce considerablemente disminuyendo también los costos de producción.

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♦

Diferencias altamente significativas se obtuvieron para el número de
mosquitas adultas emergidas por panoja (P &lt; .01) (Cuadro 1); de la LES 40R,
LES 53R y LES 55R emergieron 58.60; 89.12 y 73.75 mosquitas respectivame~
te; siendo inferiores significativamente a la LES 17R y LES 48R (P &lt; .01),
de donde emergieron 316.26 y 355.51 adultos. Estos resultados indican que
existe una asociación entre el porcentaje de panoja dañada y la emergencia
de adultos, pues las líneas que son consideradas resistentes por mostrar
un menor ataque (LES 40R, LES 53R y LES 55R) fueron las que presentaron la
más baja emergencia de mosquitas; resultados similares son presentados por
TAES (1977) y Murthy y Subramaniam (1978), quienes mencionan que de los g~
notipos resistentes emergen un menor número de adultos en comparación con
los susceptibles. TAES (1977). indica que en cuanto al número menor de adul
tos emergidos de los materiales resistentes pueden estar implicados los m~
canismos de no-preferencia y antibiosis, lo cual podría resultar muy impar
tante, pues una menor preferencia de la hembra para ovipositar traería por
consecuencia que la reducida postura de huevecillos resultaran en una cantidad menor de adultos; en el caso de la antibiosis, la muerte prematura de
larvas o pupas puede explicar también la poca emergencia de adultos.
Respecto al rendimiento de grano, LES 53R y LES 40R fueron las líneas
de mayor producción con 3642.3 y 2932.3 kg/ha (Cuadro l); una producción
men~r a los 1000 kg/ha fue obtenida por siete de los materiales evaluados,
destacando entre ellos la LES 17R (con 18.3 kg/ha) como el genotipo de m~
nor rendimiento. Las líneas más rendidoras son las mismas en las que
emergieron menos adultos por panoja y las que mostraron el menor porcentaje de daño; de esta manera, las líneas LES 40R, LES 53R y LES 55R presentaron el mejor comportamiento en estas variables, en tanto que la
LES 17R fu2 la de mayor daño a la panoja, de producción más pobre y una
de las que emergieron mayor cantidad de mosquitas.

24

Mecanismos de Resistencia
Las causas de la resistencia de las plantas a los insectos se han
clasificado en tres mecanismos: no-preferencia, antibiosis y tolerancia.
Según Painter (1951), la no-preferencia se refiere a las características
de la planta Y respuestas del insecto que lo llevan a rechazar una varíe.
dad para ovipositar, refugiarse o alimentarse. La antibiosis abarca to-dos los efectos desfavorables que ocurren sobre la biología del insecto
cuando éste se alimenta de una planta resistente, mientras que la tolerancia implica la habilidad de la planta para reparar los daños de la
plaga .
En los conteos de las mosquitas presentes por panoja en LES 21R,
LES ~7R (susceptibles), LES 40R, LES 53R y LES SSR (resistentes); se observ~ que cuando la población está por abajo de las cinco mosquitas por
panoJa no existe mucha diferencia entre los genotipos (Figura 2). Este
hecho se manifestó en los días 64, 66, 68 y 71. En el día 67 la población de mosquitas en el cultivo se incrementó por encima de los seis
adultos por Planta, siendo pos_i ble observar un comportamiento diferente
entre ambos grupos, pues en las líneas resistentes el número de mosquitas es mucho menor que el obtenido por LES 21R y LES 37R, resultando la
diferencia estadísticamente significativa (P &lt; .01) (Cuadro 2). Entre los
genotipos resistentes, LES 40R fue quien mostró menos adultos en cuatro
de las cinco fechas muestreadas, siendo la excepción el día 68, en el
cual fue ligeramente superior a LES 53R; en contraste, LES 55R fue la que
presentó más mosquitas, salvo el día 71 en el que coincide con LES 53R.
Estos resultados sugieren que el mecanismo de no-preferencia se pre
senta en las líneas resistentes, y que éste es mucho más patente cuandol~s genotipos se encuentran sometidos a infestaciones más fuertes; ademas,
· de un
_ la no-preferencia es más pronunciada en LES 40R . La pr esencia
numero menor de mosquitas en la panoja de las líneas resistentes traerá
por consecuencia que la postura de huevecillos sea más reducida, originándose menos larvas
y. disminuyendo, de esta forma • el dan- 0 • Las causas
d
.
~ no-preferencia pudieran ser ciertos caracteres morfológicos y/o anató
m,c~s .:n la espiguilla, los cuales dificultarían el desplazamiento u ovi
pos1c1on de las hembras, optando éstas por retirarse en busca de un gen_Q
tipo más favorable para infestarlo; es recomendable realizar estudios de
25

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69

68

Días después de la siembra
FIGURA 2. Mosquitas de f. sorghicola presente por panoja durante la floración de cinco líneas de
sorgo (.?_. bicolor) y promedio para el lote experimental (dinámica poblacional). Marfn,
N.L. Verano 1983.

GUADR0 2.

Mosquitas presentes por panoja en el día 67 (no preferencia) y peso de los diferentes estadíos
biológicos de la plaga tomados de cinco genotipos de sorgo (antibiosis) (Marín, N.L. Verano
1983} 1

Mosq. emergidas
por panoja 2
(día 67)

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b

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0.3943

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LES-54R

5.58

a

0.2829

LES-55R

6.00

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0.3550

Genotipo

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3
larvas

Peso de
3

pupas

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0.01

(mg)

Peso por

o.os

2

Peso por

o.os

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0.1517

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0.2953

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0.3028

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0.3500

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0.2905

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0.4000

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0.1225

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0.3099

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ab

ab

0.3700

a

a

0.1698

e

0.2887

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1

Genotipos seguidos de la misma letra indica diferencias No significativas al nivel de 0.05

2

Comparación de promedios mediante la prueba de Duncan.

3

Comparación de promedios mediante la prueba de Student.

�tallados sobre estos caracteres para identificarlos y di lucidar cómo actúan.

•

•

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Las larvas colectadas de LES 53R fueron las que presentaron el menor
peso, 0.2894 mg, el cual no difiere estadísticamen te de l de las larvas .
tomadas de LES 55R y LES 40R (P&gt;.05) (Cuadro 2). Las larvas de LES 37R
y LES 21R fueron las de peso más alto (0.4323 y 0.4055 mg respectivamente), aunque no difieren del obtenido por las larvas en la LES 40R y LES
55R (P&gt;.05). En LES 40R, LES 55R y LES 53R, las pupas se desarrollaron
con un peso menor, mostrando diferencias significativas con el que presentaron LES 21R y LES 37R (P&lt;.01); en relación con LES 37R, las pupas de
LES 40R, LES 53R y LES 55R pesaron un 57. 1; 50.9 y 54.6% menos, respectivamente.
El peso de los adultos machos colectados mos t ró diferencias significativas entre las cinco líneas estudiadas (P&lt;.05) (Cuadro 2); en LES 53R
y LES 40R emergieron los machos con el menor peso (0. 1225 y 0.1343 mg re~
pectivamente), aunque el de LES 40R no difiere estadísticamente de los
machos de LES 21R (P&gt; .05) del cual, como en LES 55R y LES 38R, emergieron
los de mayor peso. No se presentaron diferencias estadísticas entre el
peso de las hembras (P&gt;.05) (Cuadro 2), aunque es interesan t e observar
que de LES 55R y LES 40R se co lectaron las hembras de menor peso, mi entras que en LES 53R las hembras pesaron más, inc l uso que las co l ectadas de
los genotipos susceptibles. Como se aprec ia, LES 40R fue la única línea
en que tanto los machos como las hembras mostraron los pesos más bajos, en
cambio LES 53R originó machos de bajo peso, pero las hembras presentaron
el peso más alto; caso contrario ocurre con LES SSR, en la cua l los machos
emergidos fueron de los de mayor peso, pero las hembras mostraron el peso
más bajo.
El peso de larvas es considerado como indicador de la nutrición, si
ésta es adecuada, deberán obtenerse larvas robustas, mientras que una nutrición deficiente provocará que pesen menos. Aunque las pupas y adultos
de la mosquita no se alimentan, su peso puede también estimar la alimentaci'ón que tuvieron durante su estado larval. Un peso menor en cualquiera de los estadías del insecto sugiere que ocurre una menor acumulación
de reservas, lo que los hace menos capaces de efectuar sus funciones biológicas. Las causas probables de un peso reducido en insectos pueden ser
28

las mencionadas por NAS (1971) ; presencia de un tóxico o de un inhibidor
del desarrollo, o bien, una ausencia o deficiencia en la planta de algunas sustancias nutritivas para el insecto.

CUADRO 3. Proporción de machos y hembras emergidos de cada uno de los cin
co genotipos estudiados (Marín, N.L. Verano, 1983) .
Genotipos
LES
LES
LES
LES
LES

21R
37R
40R
53R
SSR

Insectos
colectados
107
115
160
129
140

Proporción %
Machos
Hembras
40.2
59.8
38.3
61.9
46.9
53. 1
30 .2
69 .8
51.4
48 .6

x

41.9

58 .1

El peso de los insectos se ha considerado como un elemento de juicio
para determinar la presencia de antibiosis en una planta resistente (Pai~
ter, 1951; NAS, 1971).
Wood (1971) y Shuster y Starks (1973) estudiando la resistencia del
sorgo al pulgón Schizaphis graminum (Rond.) basaron sus pruebas de antibiosis en el peso de insectos, encontrando que los adultos crecidos en
los genotipos resistentes pesaban menos que aquellos que crecieron en
las plantas su.sceptibles.
En el presente trabajo, el peso de diferen tes estadfos de la mosquita mostró ser más reducido cuando los insectos se desarrollaron en los gf
notipos resistentes; esto sugiere que el mecanismo de antibiosis influencfa el grado de resistencia presentado por LES 40R, LES 53R y LES 55R,
ya que el peso de los machos y hembras fue bajo en LES 40R, mientras que
en LES 53R se afectaron sólo los machos y en LES 55R las hembras; es por
esto que probablmente la antibiosis en LES 40R sea más acentuada, lo que
explicarfa el hecho de ser el genot ipo con menor daño en la panoja .
De las mosquitas emergidas en los cinco genotipos, en promedio el
41.9%fueron machos y el 58.1%fueron hembras (Cuadro 3) , lo cual coinc i
29

�de con lo encontrado por Walter (1941) quien obtiene 44.7% de machos y
55.3% de hembras, y con lo publicado por Su11111ers (1975) quien obtiene
42% de machos y 58% de hembras.

•

•

•

El efecto más pronunciado sobre los machos se manifiesta en la proporci6n de este sexo obtenida en la LES 53R, pues existe una desviaci6n ·
de cerca de 1 12% de menos machos en raz6n al promedio general t Cuadro
3); en cambio, en LES 55R emerge un 10% de menos mosquitas hembras en co!!l_
paraci6n con el promedio. Este hecho sugiere que en ambas líneas resistentes se presenta una respuesta diferencial entre los sexos de la mosqu_i
ta. Al respecto, Rockstein y Miquel (1973) señalan que entre los sexos de
cualquier insecto pueden presentarse distintos requerimientos nutricionales; en base a esto, cabe la posibilidad de que entre LES 53R y LES SSR
existan distintas deficiencias en algún compuesto, el cual sea requerido
por un sexo en forma independiente del otro, afectando indistintamente
a los dos sexos.
Es posible incluso que entre los sexos exista susceptibilidad diferente a elementos t6xicos,·como lo señalan Ikeda et~- (1979) para Musca
sorbens (Wied) y Joyce y Llewellyn (1980) para Oncopeltus fasciatus. Es
por esto que no debe descartarse la probabilidad de la presencia de t6xicos distintos entre LES 53R y LES SSR, afectando cada uno a un solo sexo
de la mosquita. Es recomendable realizar investigaciones sobre la compos_i
ci6n bioquímica de las lineas resistentes a la mosquita .

3.0

En el comportamiento de peso del grano entre las plantas infestadas
y protegidas del ataque, se observ6 que las lineas resistentes mostraron
una mayor actlnulaci6n de materia seca cuando las panojas se sometieron a
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Días después de iniciada la floraci6n
FIGURA 3a. Incremento tn peso de 100 granos en plantas infestadas y no
infestadas de sorgo. Resistencia del sarao al ataaue de la
mosquita de la panoja (f. sorghicola Coa:) Marín Verano/1983.

LES 53R

•
Crecimiento del Grano
La acumulaci6n de materia seca en el grano de las lineas evaluadas
present6 una curva del tipo si gmoide (Figura· 3 a-e), lo cual ocurrió tanto en las plantas protegidas del daño, como en las sometidas a infestaci6n natural. En esta curva se distingui6 una primera fase de acumulaci6n
lenta de reservas entre los siete y 14 días de iniciada la antesis, post~
riormente se pas6 a una etapa de fuerte incremento en el peso seco del gr~
no, ocurriendo ésta entre los 14 y 21 días; por último, se observ6 entre
los 21 y 28 días que la acumulaci6n resulta muy reducida o ya no existe.

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infestadas de sorgo. Resistencia del sarao al ataoue de la
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no infestadas de sorgo. Resistencia del sorgo al ataque
de la mosquita de la panoja (_f_.sorghicola Coq.)Marín, Vera
no 1983.

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FIGURA 3d. Incremento en peso de 100 granos en plantas infestadas y no in
festadas de sorgo. Resistencia del sorao al ataaue de la mos-quita de la panoja (f. sorghicola Coq.j Marin Verano/1983.
33
32

�la plaga al término de 28 días, siendo la diferencia muy marcada en
LES 53R y LES 55R (16.64 y 38.28%, respecto a las plantas no dañadas),
pero no para LES 40R (4.29%). En el caso de las líneas susceptibles, el
peso seco del grano casi no mostr6 variación, aunque existi6 una ligera
disminución en las plantas atacadas por la mosquita (2.39% menos en
LES 37R y 4.78% en LES 21R).

•

•

•

•

Evans et!]__. (1975) señalan que el peso del grano depend~, entre
otros factores, del número de granos que se desarrollan por espiga y cj_
tan a Bingham (1967) quien indica que el peso se incrementa conforme el
número de granos se reduce artificialmente. Según esta informaci6n, cabría esperar que el grano pesara más en las plantas infestadas de las
líneas suscpetibles, pues éstas sufrieron una eliminaci6n mayor de flor~
cillas por el ataque de la plaga; en cambio, en las líneas resistentes
el peso del grano no debería modificarse, o esto debe ser muy ligero,
pues tales genotipos mostraron un número menor de granos eliminados por
la mosquita en comparaci6n con los susceptibles. Sin embargo, con los
resultados obtenidos se puede interpretar que LES 53R y LES 55R son muy
sensibles a la modificaci6n del componente del rendimiento "número de
granos", mientras que LES ZlR, LES 37R y LES 40R no lo son, con la consj_
deración de que quizá la LES 40R no expres6 tal sensibilidad ya que prá~
ticamente no fue dañada.
Es evidente que la resistencia genética presente en la LES 40R y
LES 53R ofrece ventaja en la producción del grano, por lo que estos gen_Q_
tipos ofrecerían una garantía de producción especialmente a los sistemas
de producción· de temporal del área de influencia del estudio que es donde se agudiza el problema de esta plaga.

Conclusiones
l. Las líneas LES 40R y LES 55R son resistentes al ataque de la mosqaita
de la panoja.

3. Las líneas LES 17R, LES 21R, LES 37R y LES 38R son altamente susceptj_
bles al ataque de la mosquita.
4. La susceptibilidad de estas líneas se encuentra relacionada con un ma
yor porcentaje de panoja dañada, un mayor número de mosquitas emergidas y un bajo rendimiento.
5. El peso de larvas, pupas y adultos de la mosquita son afectados cuando éstos se alimentan de las líneas resistentes, lo cual puede considerarse como un indicador de la presencia del mecanismo de antibiosis
de estos genotipos.

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2. La resistencia de estas lfneas está asociada con··an menor porcentaje
de daño a la panoja, una menor emergencia de mosquitas y una mayor
producción de grano.
34

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Ernesto Ruíz Cerda 2
César H. Rivera Figueroa 3
~esumen

El estudio se realizó durante el ciclo temprano de 1981 en el Campo Agrícola Experimental de Marín, N.L. Se utilizó un diseño bloques al
azar, con arreglo en parcelas divididas. Como parcela grande se utilizaron las variedades: NL-U-127, H-417 y NL-VS-2; la subparcela estuvo repr~
sentada por las densidades de 43,478, 54,348 y 65,218 plantas/ha; la subsubparcela fueron los niveles de O, 25, 50 y 75% de desespigamiento. Los
objetivos fueron probar la bondad del desespigamiento como una práctica
para incrementar el rendimiento económico, observar la respuesta genotípica a la densidad de población y a los niveles de desespigamiento. Se observó el más alto rendimiento para NL-U -127 y NL-VS-2 con 50 y 75% de desespigamiento. Las tres variedades rindieron más en la densidad de
65,218 plantas/ha; sin embargo, NL-U-127 produjo 5,394 kg/ha sin desespig~
miento, lo que significa 18.5% de incremento al cambiar de la densidad media a la alta. Por lo tanto, puede atribuirse a este factor, más que al
desespigamiento, el aumento en su producción. La variedad NL-VS-2 en la
densidad baj~ y con 50% de desespigamiento tuvo el rendimiento máximo. El
factor variedad fue el más importante para explicar las diferencias en la
producción de grano; esto indica que la eficiencia fotosintética de cada
variedad es distinta y modificable por el manejo del cultivo.

1

2

3

36

Este trabajo es parte de la Tesis de Grado del Autor que fue generado en
el PMMFS.
'" --~
E§t~..........._e-de
Postgrado de la FAUANL

Maestro de Tiempo Completo de la Sub-Dirección de Estudios de Postgrado.
Investigador del PMMFS.

�Introducción

Para elevar la producción del maíz, el Proyecto de Mejoramiento
de Maíz, Frijol y Sorgo, contempla como uno de sus objetivos mejorar las,
prácticas culturales, El maíz es el cultivo básico de mayor importancia
para la alimentación de la población mexicana, está íntimamente ligado a
nuestra cultura; además, por ser originario del centro sudmexicano y ce_ri_
troamericano, reviste un gran interés buscar un óptimo aprovechamiento
de las condiciones donde se cultivan las diferentes variedades de maíz.

•

•

•

Algunas de las razones que motivaron el presente estudio fueron
probar la bondad del desespigamiento y su interacción con la densidad de
población; el conocimiento de estos factores, asociados al genético y
ecológico, permiten un aprovechamiento mejor del potencial de rendimiento del maíz y un uso eficiente del ambiente. Del mismo modo, existe interés por aquellas prácticas que puedan producir aumentos significativos
de la producción al más bajo costo; como es el caso del desespigamiento.
El desespigamiento es una práctica que se lleva a cabo en varias
regiones del país donde se cultiva el maíz, citándose entre algunas: Veracruz, Tlaxcala y el Estado de México. En algunos casos se han obtenido incrementos de más del 35% en el rendimiento con 50% de desespigamie_ri_
to sin modificar el método de cultivo. Por otro lado, al desespigar se
obtiene forraje verde de buena cali.dad a mitad del ciclo, lo que pagaría
esta labor, además de ser fácil de realizar por el mismo agricultor; sin
embargo, es importante la oportunidad y cuidado con que se realice el de
sespigamiento, ya que esto repercutirá en el rendimiento económico.
Los objetivos que se plantean en este estudio son: 1) Probar la
bondad del desespigamiento y sus efectos sobre el rendimiento y sus componentes; 2) Comparar la respuesta de las variedades al desespigamiento
y a la densidad de población y 3) Observar la interacción entre el gen.Q_
tipo y los factores desespigamiento y densidad de población.

Para cada uno de los objetivos se plantean en forma correspon- i
diente las hipótesis siguientes: 1) El desespigamiento propicia un incremento en la producción de grano en las plantas desespigadas, al cam,,biar la relación fuente (fotosíntesis laminar) demanda de fotosintatos
(por parte de espiga y mazorca); 2) Las variedades difieren en su respuesta al _desespigamiento (debido a sus diferencias en la eficiencia fo
.
tosintética) y 3) El desespigamiento en altas densidades produce incrementos mayores en el ,rendimiento de grano y éstos a su vez dependen del
genotipo.

-

Grogan (1956) practicó el desespigamiento relacionándolo con la
fertilidad y humedad del suelo, así como la densidad de población; comparó dos híbridos comerciales, en uno de los cuales encontró un 95.7%
de incremento en el rendimiento de grano, cuando el desespigamiento se
realizó en un suelo pobre y de baja humedad, sembrado en surcos poco eI
paciados (alta densidad).
Grajeda (1976) estudió la respuesta de ocho variedades desespig!
das en tres densidades de población, obteniendo incrementos mayores del
rendimiento con densidades de 120,000 plantas/ha. La variedad TC 45 d~
sespigada ,produjo 60.6% más de grano que la misma _ variedad sin desespi gar.
Ramírez Y Poey (1977) estudiaron el efecto del desespigamiento
en relación al,:contenido y translocación de la protefoa en la planta de
maíz; cuatro variedades fueron desespigadas y cultivadas controlando
tres factores ambientales: densidad de población (40,000 y 120,000 plan
tas/ha}, humedad en el suelo (punto de marchitez permanente y humedad ÓQ
tima) y fertilización nitrogenada (00-60-00 y 150-60-00). Cada uno de
éstos factores fue evaluado en un diseño de parcelas subdivididas, donde los niveles de ellas se establecieron en la parcela, las variedades
en la subparcela y el desespigamiento en la sub-subparcela. Concluyeron que el desespigamiento incrementó el contenido y translocación de
la proteína, especialmente en densidades de población bajas, condicio-

38

39

�ne~ limitantes de humedad en el suelo y cuando se aplican dosis altas
de nitr6gena.

•

•

•
•

•
•

Tanaka y Yamaguchi (1977) analizaron el proceso de producción y
distribuci6n de materia seca en el maíz bajo condiciones ambientales
controladas. Los factores estudiadas fueron: densidad de población, dosis de nitrógeno y fósforo, fechas de siembra y variedades; todos ellos
influyeron en la materia seca acu1m.1lada en los diferentes órganos de la
planta. Según los autores, las relaciones entre el rendimiento de grano
y sus componentes indican que el número de granos por unidad de área SE!!!)_
brada, es decir el tamaño de la demanda fisiológica, es el que determina
el peso de grano de maíz. Dicha demanda fisiológica depende a su vez
del número de plantas por unidad de área sembrada (densidad de población), número de mazorcas por planta (prolificidad) y el número de granos por mazorca. También señalan que para obtener un alto rendimiento
de grano las condiciones de cultivo requeridas son: suficiente nitrógeno
y densidad alta. Para variedades de alto rendimiento, es deseable plantas con una mazorca grande que tenga muchas hileras y un alto número de
granos por hilera. Finalmente, concluyeron que el 90% de los carbohidr~
tos acumulados en el grano, se producen en la etapa de llenado de grano
por las hojas donde se inserta la mazorca principal y las inmediatas superior e inferior .
Balderas et!!_. (1978) señalan que el rendimiento de maíz a nivel
comercial con 50% de desespigamiento es redituable; recomiendan desespigar das surcos por cada dos surcos con espiga. También observaron que
al desespigar var1edades tropicales enanas o de porte bajo, obtuvieron
incrementos hasta del 50% en siembras comerciales, con agricultores
cooperantes en localidades de temporal.
Pedroza y Fernández (1978) condujeron un experimento en el Campo
Experimental de la ENA (Chapingo, Mex.) con el H-30, híbrido comercial
de maíz; utilizaron un diseño bloques al azar en parcelas subdivididas
con tres repeticiones. La parcela fue el factor densidad, comparándose:

41,525, 83,500 y 120,000 plantas/ha; la subparcela estuvo representada
por el factor nitrógeno, comparándose las dosis de O, 75 y 150 kg/ha; la
sub-subparcela fue el factor desespigamiento con dos variantes: Oy 50%.
Observaron que el desespigamiento incrementó el rendimiento de grano;
sin embargo, éste se redujo en la población más alta y dosis de 150 kg
de N. Finalmente, las combinaciones mejores de desespigamiento fueron:
densidad 2- dosis 75 kg de N (6 ton/ha) y densidad 2- dosis 150 kg de N
(5.7 ton/ha); los rendimientos más bajos se observaron en la densidad 1dosis 75 kg de N (3.1 ton/ha) y densidad 1- dosis O kg de N.
Barrales (1979) realizó un experimento en Cupiaxtla, Tlaxcala,
comparando el H-30 con un criollo local. Al desespigar el 75% de las
plantas, obtuvo incrementos de 15.1% para el criollo y 10.5% para el
H-30. También considera que el desespígamiento puede resultar económica
mente más redituable en la unidad de producción tipo familiar, donde se
tiene mano de obra disponible.

Materiales~ Métodos

El experimento se 11 ev6 a cabo en el Campo Experimenta 1 de la'. Facultad de Agronomía (UANL) en Marín, N.L. La siembra se realizó en el
ciclo temprano de 1981.
Se utilizó un diseño experi.mental de bloques al azar con arreglo
de parcelas subdivididas con tres repeticiones. En la parcela se sembr~
ron las variedades NL-U-127, H-417 y NL-VS-2; cada parcela estuvo const.!_
tuida por 18 surcos de 24 m espaciados con 92 cm. La subparcela representó al factor densidad de población, comparándose 43,418, 54,348 y
65,218 plantas/ha; estas densidades teóricas se obtuvieron con las distancias entre plantas de 25, 20 y 16.6 cm. respecti.varnente, cada. subpa,rce
la se constituyó con seis surcos de 24 m de longitud. La sub-subparcela
fue el factor desespigamiento, comparándose los niveles de O, 25, 50 y
75%; su tamaño fue de seis surcos de 6 m de longitud, considerándose como parcela útil sólo los cuatro surcos centrales.

40
41

�La eliminación de espigas se realizó en forma manual al momento
de su emergencia, con un leve tirón. Los tratamientos de desespigamie!!_
to se aplicaron eliminando las espigas de un número diferente de sur- cos; esto se realizó de la manera siguiente:
surcos desespigados

surcos sin desespi ga r

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25
30
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Características que se Midieron
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Relación entre el peso y volumen de 1000 granos.
Porcentaje de plantas acamadas Escala 1
Porcentaje de plantas acamadas Escala 2
Porcentaje de plantas jorras
Número de granos/mazorca

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Altura de planta (m)
Altura de mazorca (m)
Diámetro de tallo (cm)
Hojas arriba de la mazorca principal
Hojas abajo de la mazorca principal
Longitud de mazorca (cm)
Diámetro de mazorca (cm)
Número de hileras/mazorca
Granos/hilera
Peso de mazorca (g)
~eso de olote (g)
Peso de grano/mazorca (g)
Rendimiento de grano/parcela (kg)
Peso de 1000 granos (g)
Volumen de 1000 granos (ce)
Plantas jorras/parcela
Rendimiento de grano (ton/ha)
Indice de posición de mazorca= AM/AP
Proporción de hojas arriba de la mazorca sobre el número to
tal de hojas.
= Proporción de hojas abajo de la mazorca sobre el número total de hojas.
42

Resultados

Análisis Estadístico
En el Cuadro 1 se presenta el análisis de varianza de 25 características de planta y mazorca, registradas para tres poblaciones de
maíz. Se observó que para el factor variedades, 21 de las variables
fueron estadísticamente significativas, lo que indica claras diferencias genotípicas entre las poblaciones incluidas en el estudio. Para
el factor densidad, se detectaron diferencias significativas en 14 de
las 25 variables, especialmente aquellas correlacionadas con el rendimiento de grano. En la interacción variedades x densidades se observaron diferencias significativas en las características: peso de mazo~
ca (PM), peso de olote (PO), peso de grano por mazorca (PGM) y rendimiento de grano por parcela (RGP). No hubo efectos significativos del
factor desespigamiento en 18 de las variables; sin embargo, el rendimiento de grano por parcela (RGP) sí se vió afectado significativamente por el de~espigamiento. Finalmente, para el resto de las interacciones no se detectaron diferencias significativas en todas las variables, excepto para hojas abajo de la mazorca (HAB) y porcentaje de pla!!_
tas jorras (%PJ) en la interacción variedades x desespigamiento.
En el mismo Cuadro 1 se presentan los coeficientes de variación,
que en cinco de las características fueron mayores de 20%; en el resto
de las variables, los coeficientes de variación resultaron menores del
15%.

43

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Se observaron diferencias significativas en el peso promedio de
las mazorcas de los genotipos estudiados; el peso de mazorca del H-417
fue 23% más pesado que NL-U-127 (Cuadro 3a). En el mismo Cuadro se aprecian diferencias entre las mazorcas de mayor y menor tamaño, por efecto
de los factores densidad de población y desespigamiento (8 y 6% respectiv!
mente), observándose que al aumentar la densida.d disminuyó significativamente el peso de mazorca (Cuadro 3b), aunque NL-U-127 fue el menos afectado (Figura 1). El peso de la mazorca se incrementó, aunque no significatj_
vamente, cuando aumentó el porcentaje de desespigamiento (Cuadro 3c), sie!!_
do la variedad NL-VS-2 la que mejor respondió a esta práctica (Figura 2).
El peso de mazorca promedio más alto en todos los genotipos se encontró
con la densidad 43,478 plantas/ha y 50% de desespigamiento (Cuadro 3d);
sin embargo, la variedad NL-VS-2 mostró el mayor incremento porcentual con
respecto a la densidad 43,478 plantas/ha y 0% de desespigamiento (24.6%).
Por otro lado, el genotipo H-417 mostró el menor incremento porcentual, aunque el peso promedio de mazorca fue superior al de NL-U-127 en idénti.cas con
diciones de manejo (Cuadro 4).

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Al comparar las medias de 17 de las 25 características (Cuadro 2),
s.e detectó que en algunos de los casos existen diferencias significativas entre los niveles de cada factor, especialmente para poblaciones y
densidades; el desespigamiento sólo tuvo efectos significativos sobre el
rendimiento de grano/ha y algunas características de planta, tales como:
AM, HAR, 1PM, HAR/HT y HAB/HT. También influyó en el porcentaje de
plantas con jilotes sfn fecundar (plantas jorras), disminuyéndose significativamente el porcentaje de plantas sin mazorca al aumentar el porcentaje de desespigamiento.

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El rendimiento de grano en los tres genotipos se incrementó significativamente al aumentar la densidad de población (Cuadro Sb), aun-

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45

�CUADRO 2.

Poblaciones

NL-U-127
( ■)

Altura de planta

Altura de mazorca (,)
Diam. de tallo (e,)

H-417

Densidades (plantas/ha)
NL-VS-2

Niveles de desespigamiento (%)

43,~78

54,348

65,?18

o

25

50

75

1. 67b

1. 92a

1.84a

l. 82

1.81

1.80

l. 81

1.80

l. 83

l. 79

0. 97b

1.21a

1. 17a

1 • 13

1. 11

1.11

1 .08b

l. 10a

1.14a

1.16a

14.2

Hojas arriba de la ,az .

15.4

15.3

15.7

14 . 8

14.5

IS.O

14.9

15.1

14.8

4. 7c

5.lb

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5. 1

5.1

5. 1

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5 . lab

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8. 4

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8.4

8.3

8.4

8.4

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14.6b

15. Sa

15.9a

15 . 9a

15.4a

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15. 1

15.4

15.5

15.4

■ azorca (e ■ )

4.lc

4.6a

4. 3b

4. 4

4.3

4.3

4.3

4.3

4.4

4.4

Hileras/mazorca

11.9c

14 . 0a

13 . 3b

13 . 2a

13 . lab

12 . 9b

13. 1

13. 1

13. 1

13.0

Granos/hilera

33.7a

30. 3b

33.2a

33.7a

32.7a

30. 8b

32.2

32.3

32.8

32.3

128 . lb

157.2a

152.la

157.8a

145.7b

134.0c

140. 1

146.9

148.5

147.9

18. Sb

29.4a

27. Sa

27.4a

25.2b

22.8c

34.0

25.5

25.9

25.2

130.4a

121. 7b

116.1

121. 1

124.3

122. 7

■ az.

Hojas abajo de la
Long . de mazorca
Día ■ •

C7'

..

•

Comparación de medias de 17 características de maíz estimadas en tres poblaciones de maíz, bajo
tres densidades y cuatro ni veles de desespigamiento (Marín, N.L. Primavera, 1981).

Características

~

•

de

Peso de mazorca (g)

Peso de alote (g)
Peso de grano/maz. ( g)

109.6

Rend. grano/ha (kg)

129.1

3. 60b

124.5

4. 02a

3. 76b

3. 55b

111 . 0

3.91a

3.90a

3.58b

3.75ab

3.91

3.91a

Peso 1000 granos (g)

272

301a

276ab

292a

284b

273b

276

282

286

288

Vol . 1000 granos (ce)

347b

405a

363b

385a

372ab

359b

363

371

375

379

Planta/jorras/pare.

4.0

4.4

4.4

3.3b

4. Sab

s.oa

4.Sab

5.la

4.lab

3.4b

Rend. grano (ton/ha)

4.89b

5.46a

5.llb

4.82b

5.31a

5.30a

4. 86b

5.lOab

5.31a

5.31a

letras distintas indican que existen diferencias significativas (P &lt;.05) entre niveles de cada factor

CUADRO 3.

Peso medi o de mazorca (g) y su relación con diferentes poblaciones, densidades de población y
niveles de desespigamiento en mafz lMarín, N.L. Primavera 1981).

a) Efectos principales y niveles de los
factores
Factor

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.N1ve1es de factores

.

b) Efectos de la interacción población x
densidad .
Población

1

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Población

128
(lOO)

157
( 123)

152
( 119)

NL-U-127

Densidad

158
(108)

146
(100)

134
(92)

H - 417

Desespiga- 140
miento .
(100)

147
(105)

149
(106)

148
(106).

c) Ef ectos de l a i nteracción poblac i ón
x deses pi gami ento .
Pob lac i ón

.Niveles .de desespi gámi ento
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25%
50%
75%

NL-VS-2

Densidades (pl/ha)
43.478
54 ,•348
65. 218
132
127
125
( 104)
(100)
(98)
171
(108)

159
(100)

142
( !39)

170
( 113)

151
(100)

135
(89)

d) Ef ectos de la interacc ión de nsidades x
de sespi gami ento .
Den s i dad
{pl/ha)

Niveles de dese s oi Qamiento
25%
0%
50%
75%

NL - U-127

123
(100)

129
(105)

132
(100)

128
( 104)

43,478

153
(109)

158
(113)

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( 115)

159
( 114)

H - 417

154
( 100)

160
( 104)

157
(102)

159
( 103 )

54,348

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(104)

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(105)

NL-VS-2

144
(1 00)

152
( 106)

157
( 109 )

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(109)

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de población (Marín, N.L. Primavera 1981).

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Densidad de
Plantas -(pl/ha

130

Niveles üe Desespigamiento en%

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.

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43, ◄ 78

1 ◄,3CI

H,ZSI

Densidad de plantas/ha

•

FIGURA l. Relación entre el peso de la mazorca y la interacción pobl!
ción x densidad (Marín, N.L. Primavera, 1981).

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1

25

NL

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131
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(100)

132
(111.9)

133
( 112. 7)

124
(105.1)

65,218

119
( 100.8)

124
(105.1)

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128
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(106.9)

173
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174
(109.4)

54,348

159
(100)

154
(103.1)

154
(96.9}

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(100.6)

65,218

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(91.2)

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(89.9)

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50

Desespigamiento (%)
FIGURA 2. Relación entre el peso de la mazorca y la interacción. pobl!
ción x desespigamiento (Marín, N.L. Primavera, 1981).
48

2

160
( 112. 7)

172
( 121.1)

177
( 124 .6)

173
(121.8)

142
54,348

(100)

157
(110 .6)

147
(103.5)

158
( 111.3)

65, ·2•18

130
(91.5)

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(88.7)

146
(102.8)

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(97.9}

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127

131
( 111.0)

H

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-

75

43,478

•
•

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50

.

Los valores dentro del paréntesis representan el peso de mazorca en
porciento con respecto a un nivel de cada factor estudiado.

49

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Como se indica en el Cuadro 6, el híbrido H-417 mostró los más
altos rendimientos en la mayoría de las combinaciones densidad x dese~
pigamiento; sin embargo, NL-U-127 exhibió los más altos incrementos
porcentuales en la densidad de 65,218 plantas con los niveles de O, 25
y 75% de desespigamiento (18.5, 15.8 y 19.4% respectivamente), respue~
tas que se atribuyen más a la densidad de población que a la práctica
del desespigamiento. La variedad NL-VS-2 sobresalió por su respuesta
porcentual al desespigamiento; se observó que en las combinaciones con
las tres densidades, los niveles de 50 y 75% de desespigamiento tuvi~
ron efectos significativos sobre el rendimiento de grano. La media
más alta se obtuvo en la densidad de 43,478 pl/ha, que representa
17.9% de aumento respecto al testigo, es decir, la densidad de 54,348
plantas/ha sin desespigamiento cuya media fue de 4,769 kg/ha.

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que H-417 y NL-VS-2 produjeron más grano en promedio en la densidad de
54,348 plantas/ha (Figura 3). Como se puede observar en la Figura 4,
la variedad NL-VS-2 exhibió la mejor respuesta porcentual con 50% de
desespigamiento, estimándose un rendimiento medio de 5,516 kg/ha (20%
de incremento); mientras que H-417 rindió en promedio 5,598 kg/ha (7%
de incremento) y NL-U-127 con una media de 4,972 kg/ha apenas increme.1:!_
tó su producción 3% (Cuadro 5c). La combinación óptima densidad x desespigamiento se observó con 65,218 plantas/ha y 75% de desespigamiento (Cuadro 5d).

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Como se observó en este estudio, cada genotipo debe sembrarse
en una densidad adecuada para que se exprese su potencial; H-417 produjo los más altos rendimientos. En términos generales puede afirmarse que niveles de desespigamiento entre 50 y 75%, permiten ganancias
en el rendimiento del orden de 15 a 20%; en este trabajo en particular
se observó frecuentemente que desespigar dos surcos por cada dos no de
sespigados (50%) fue el mejor tratamiento. Las respuestas observadas
en el rendimiento cuando se modifica la densidad de población, indican
que para muchos genotipos 40-50 mil plantas/ha resultan suficientes p~
ra una máxima producción (Figura 5).
51

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CUADRO 6. Rendimiento (kg/ha) de tres poblaciones de maíz, sometidas
al desespi~amiento y probadas en tres densidades de población (Marin, N.L. Primavera, 1981).

/

Densidad de
Plantas (pl/ha)

4.8
4.7

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Deses pi gamiento

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127

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( 100)

4864
(106.9)

5231
(114.9)

5082
(111.6)

65,218

5394
(118.51

5272
(115.8)

5041
1110.7)

5435
/ 11.9 ,A__l

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147

•

43,478

4905
(87 .O)

5109
(90 .6)

5068
(89.9)

5204
(92 .3)

54,348

5639
(100)

5557
(98.6)

5938
(105.3)

5788
(102 .6)

65,218

5136
(91.1)

5734
(101. 7)

5639
(100)

5802
(102.9)

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1

4402
(96. 7)

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50

4389
(96.4)

-

2

43,478 .

4470
(93.7)

4755
(99. 7)

5625
(117.9)

5054
(106)

54,348

4769
(100)

5476

( 114 ,8)

5353
(112.2)

5584
/ 117. ll

65,218

4552
(95.5)

4606
(96.6)

5543
(116.2)

5516
(115.7)

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5.0
4.

.

J

4538
(99. 7)

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25

4416
(97.0)

•
!5.6

1

43,478

FIGORA .3• . Relación entre el rendimiento de grano y la interacción pobl!
ción y densidad (Marín, N.L. Primavera, 1981).

•

o

NL

•

•

Niveles de Desespigamiento en%

4.7

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o:

4 .6

Los valores dentro del par~ntesis expresan el rendimiento de grano c.Q_
mo porciento respecto a un nivel de cada factor estudiado .
50

Desespigamiento

.,,

FIGURA
4. Relación entre el rendimiento de grano y la interacción pobl!
... - - .
ción x desespigamiento (Marín, N.L. Primavera, 1981).
52

53

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DISTANCIA ENTRE PLANTAS ( cm)
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Desespigamiento ( %)
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el "L•VS-2

(1)

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Un estudio cuidadoso de los resultados obtenidos en este trabajo, debe llevar a una seria reflexión acerca del manejo óptimo del
cultivo del maíz; por un lado, la práctica del desespigamiento resulta
ventajosa para aumentar el rendimiento de grano y económicamente redituable {Grajeda, 1976; Balderas et!!_., 1978 y Barrales, 1979), como se
confirm6 en este trabajo. La respuesta diferencial de los genotipos al
desespi gamiento, está .asociada a sus características mo.rfo 1ógicas y fisiológicas, COIIKl se observó en las poblaciones H-417 y NL-VS-2, que
exhibjeron el m&amp;ximo rendimiento en la densidad de 54,348 plantas/ha y
a partir de este punto, una reducción significativa en la producción de
grano. Esto se debió a una mayor competencia, ya que fueron los genot.!_
pos de mayor altura de planta y número de hojas, comparados con NL-U127 (1.67 m), que en este estudio incrementó 18.5% su rendimiento en la
densidad alta; por otro lado, esta variedad se ha comportado bien en
otras evaluaciones que el Programa de Maíz ha realizado con densidades
de 90,000 plantas/ha (Luis A. Martínez, comunicación personal). Además
NL-U-127 presentó un menor porcentaje de plantas jorras y el peso de m!
zorca fue estadísticamente igual en las tres densidades de plantas, lo
que explica su mayor incremento de grano observado en el presente trab!
jo.

e:
(1)
o::

Oesespigamiento (%)
FIGURA 5. Relación entre el rendimiento de grano de tres variedades de
maíz sometidas al desespigamiento y tres distancias entre
plantas (Marín, N.L. Primavera, 1981).
54

Se sabe que el desespigamiento, afecta sólo a la planta sobre
la que se .realiza la práctica (Pedroza y Fernández, 1978), como se confinn6 en el análisis estadístico de diferentes características de mazorca, observándose aumentos hasta en el peso de olote, aunque no fueron el
tadfsticamente siQnificativas. Los incrementos en la materia seca de la
mazorca se deben a la translocación de los fotosintatos que se destinan
a la producción de polen; al eliminarse la espiga antes de su maduración
se modifica la relación entre la fuente (hojas) y demanda (espiga y mazorca), favoreciendo a la mazorca superior. Adem&amp;s, al eliminar la esp.!_
ga se redujo el efecto de sombreo que a su vez disminuye la tasa de acumulación de materia seca. Por otro lado, la eficiencia fotosintética V!
ría entre genotipos y depende también del manejo de cultivo, en el pre55

�sente trabajo se modificó la densidad de población y por tanto, el índj_
ce de área foliar, incrementándose éste al aumentar la aensiaao ae población; esto a su vez aumentó la tasa de asimilación neta, lo que explica los incrementos en el peso de mazorca.

•

•

•

La respuesta esperada al desespigamiento, con niveles superiores
al 50%, será mayor todavía en altas densidades con bajos niveles de h~
medad y fertilidad del suelo (Pedroza y Fernández, 1978}, que se consideran como condiciones adversas ·al cultivo; ya que la eliminación de la
espiga reducirá significativamente el nivel de fotosintatos que demanda
este órgano con la etapa de floración, que por cierto, son proporcionadas por las hojas superiores de la planta. Del área foliar total, las
hojas donde se inserta la mazorca principal y las inmediatas superior e
inferior, son las que contribuyen con el 90% del peso de la mazorca
principal (Tanaka y Yamaguchi, 1977), por lo que la eliminación de espj_
gas y hojas simultáneamente pueden reducir el rendimiento en mayor o me
nor medida, dependiendo de la variedad y hojas eliminadas.

Bibliografía Citada
Balderas, M.M., F. Gerón X. y P. Ramtrez. 1978. Efecto de la eliminación de los órganos florales sobre el rendimiento de híbridos y
variedades de maíz tropical. VII Reunión Nacional de la SOMEFI
(Villahermosa, Tab.) SARH, INIA. CIAG.OCE (México).
Barrales, D.S. 1979. Efecto del desespigamiento en maíz bajo condicio
nes de temporal y su análisis económico. Tesis Profesional. Uni
versidad Autónoma de Chapingo, Chapingo, México.
Grajeda, G., J.E. 1976. Efecto del desespigamiento en la dominancia
apical de ocho fenotipos contrastantes de maíz a tres niveles de
densidad de población. Tesis Profesional, ENA Chapingo, México.
Grogan, e.o. 1956. Detasseling responses in corn. Agr. Jour. 48:247249 .

•

•

Conclusiones
l. El desespigaroiento incrementó significativamente el rendimiento eco-

•

nómico, siendo el nivel óptimo el 50%. El incremento promedio logr~
do por el desespigamiento fue de 9%.
2. El NL-~-27 y NL-VS-2 respondieron mejor al desespigamiento que el
H-417. Los mayores incrementos se obtuvieron con las densidades media o alta y 50% de desespigamiento. La mejor respuesta al factor
densidad fue observada en el NL-U-127 (18.5% de incremento).
3. Los rendimientos más altos se observaron en el H-417 en las combinaciones 54,348 plantas/ha con 50% de desespigamiento y 65,2J8 plantas/
ha con 75% de desespigamiento (6.0 y 5.8 ton/ha respectivamente).

Pedro za, A. Y O. Fernández. 1978. Efecto de desespígami ento en maíz en
tres niveles de densidad de población y tres dosis de fertilización nitrogenada. Chapingo Nueva Epoca, No. 13-14:90-97.
Ramírez, E. Y F. Poey 1977. Estudio del incremento y translocación de
proteína en la planta de maíz, con relación al desespigamiento en
cuatro fenotipos. Chapingo, Nueva Epoca No. 5:12-17.
Tanaka, A. y J.Yamaguchi. 1977. Producción de materia seca, componentes del rendimiento y rendimiento de grano en maíz. Trad. Josué
Kohashi. Chapingo, Mex. Rama de Botánica, Colegio de Postgraduados, ENA. 124 p.

57
56

�CAMBIOS FENOTIPICOS Y PARAMETROS DE ESTABILIDAD
DE CUATRO POBLACIONES DE MAIZ (Zea mays L.) 1
Alejandro Arizpe Montemayor 2
Cesar H. Rivera Figueroa 3
Resumen
•

•

•

•
•

Durante 1981 én Marín, N.L. se compararon cuatro genotipos de maíz
(Pinto Amarillo, Mestizo, RX-405W y H-412) en nueve ambientes agronómicos, resultantes de la combinación de tres densidades de población: 22.2,
37 y 55.5 mil plantas/ha y tres niveles de nitrógeno: O, 50 y 100 kg/ha.
Las características más af~ctadas por la densidad fueron el rendimiento
individual, unitario, diámetro y longitud de mazorca, número de mazorcas
por planta, ancho de la hoja y diámetro del tallo. La varianza fenotípica del rendimiento por planta en los híbridos y el criollo Pinto Amarillo
fue reduciéndose gradualmente al incrementarse la densidad, mientras que
el Mestizo se mantuvo constante. El rendimiento unitario de los genotipos RX-405W, H-412.Y el criollo Pinto Amarillo se caracterizaron como estables (Bi = 1 y S~i = O), y el Mestizo presentó un bi&gt; ·l, lo que indica
que puede soportar una densidad mayor de 55.5 mil plantas/ha. No hubo
respuesta significativa al nitrógeno, las características correlacionadas
positivamente con el peso de grano por planta fueron: peso de mazorca por
planta, diámetro y longitud de mazorca. La mayoría de los coeficientes
de correiación fenotípica entre pares de caracteres de mazorca fueron disminuyendo, aunque no significativamente, al incrementarse la densidad.

1
2

3

Contribución del PMMFS de la FAUANL
Tesista del PMMFS.
Maestro de Tiempo Completo de la Sub-Dirección de Estudios de Postgrado.
Investigador del PMMFS.

�Introducción La densidad de población y la aplicación de dosis o niveles de
fertilización son factores de la producción agrícola controlados por el hombre y juegan un papel muy significativo en los programas de mejoramiento genético y producción de semillas.

•

•

•
•

•
•

La densidad de población modifica la mayoría de los caracteres
agronómicos de cualqui~r cultivo, por lo que es indispensable determinar el número óptimo de plantas para aumentar el rendimiento y mejorar
la calidad de las cosechas. Al aumentar la densidad de población del
maíz, se incrementa el rendimiento unitario hasta un óptimo, éste depende del genotipo y disponibilidad de agua, luz, nutrientes, etc.; sin
embargo, una alta densidad ocasiona efectos diversos sobre otras cara_f_
terísticas, por ejemplo, la disminución del porcentaje de proteína del
grano .
La interacción genético-ambiental es una componente que contribuye al valor fenotípico de un carácter, los trabajos encaminados a estimar dicha componente, incluyen diversos genotipos en varios ambientes
_ecológicos; sin embargo, algunos fitomejoradores utilizan los parámetros de estabilidad estimados a partir de los ambientes agronómicos .
Partiendo de las consideraciones anteriores, se decidió realizar
el presente estudio buscando alcanzar los siguientes objetivos:
1) Comparar el rendimiento de cuatro poblaciones de maíz en diferentes

densidades y niveles de nitrógeno.

-

2) Observar los efectos de la densidad de población sobre la media y varianza de diferentes caracteres.
3) Comparar las poblaciones por su estabilidad (adaptabilidad) a los ambientes agronómicos probados.
4) Observar los efectos de cada ambiente sobre las correlaciones fenotípicas entre caracteres.
59

�Lang et~- (1956) observaron que al incrementarse la densidad de
población y niveles de nitrógeno se obtiene mayor rendimiento, presentándose un óptimo y después un abatimiento del mismo. Con el incremento
de la densidad se disminuyó el peso de grano por planta, el porcentaje
de proteína y el contenido de aceite en el grano.

•

•

•

•
♦

Bucio (1969) observó que la varianza fenotípica disminuye significativamente al incrementarse la densidad de población; señala que si dicha reducción es debida a pequeños efectos de interacción genotipo-ambiente cuando hay alta densidad, es difícil seleccionar para un número
óptimo de plantas mayor que el actual; por lo tanto, si la reducción de
la varianza es debida a una elevada componente genético-ambiental cuando
se siembra a una baja densidad, la selección realizada en tales condicio
nes conduciría a- la formación de genotipos adaptados para baja población
de plantas y habría una reducción significativa del rendimiento.
El-Lakany y Russell (1971) evaluaron líneas puras de maíz (diez de
bajo porte y diez altas); observaron que con las densidades usadas,al i!!_
crementarlas el rendimiento aumentó linealmente para la mayor parte de
las líneas, ya que sólo tres del grupo bajo exhibieron una respuesta cu~
drática. Los días a floración femenina aumentaron, mientras que número
de mazorcas por planta, diámetro de mazorca, longitud de mazorca, profu!!_
didad del grano, peso de 300 semillas y número de semillas por planta
fueron disminuyendo significativamente para los dos grupos de líneas.
La altura 'de planta y mazorca, días a floración masculina e índice de
floración no fueron afectados significativamente por la densidad. También estimaron correlaciones fenotípicas para las densidades de 31,
40.8 y 59.5 mil plantas/ha. También observaron en las tres densidades,
una correlación significativa y positiva entre el rendimiento de grano y
los caracteres altura de planta y mazorca. El rendimiento presentó una
correlación significativa y positiva con el diámetro de ma:zorca en las
densidades intermedia y alta; los caracteres número de mazorcas por pla!!_
ta, longitud de ma2-orca, profundidad del grano e índice de floración no
presentaron correlación con rendimi _ento en las densidades baja e interme

60

dia, pero la correlación fue significativa y positiva en la densidad al
ta.
Crossa (1977) observó que a 24 mil plantas/ha el rendimiento de
maíz mostró una correlación significativa y positiva con altura de la
mazorca, número de ma2-orcas e hijos; mientras que para altura de la
planta Y d'ías a floración la correlación fue significativa y negativa.
En la densidad de 72.~il plantas/ha el rendimiento exhibió una correla
ción significativa y positiva con altura de la planta, número de mazor-=cas e hijos Y para días a floración la correlación fue significativa y
negativa.
Bolaños (1978) comparó diez genotipos de maíz de altura contrastante (braquíticos, de porte bajo y normales); la -evaluación la hizo en
nueve densidades de población que variaron de 39.6 a 235 mil plantas/ha .
Al incrementarse la densidad,el índice del área foliar aumentó; el diámetro del tallo, peso de grano y número de granos por planta disminuyeron significativamente en todos los genotipos. La altura de la mazorca
de los genotipos normales aumentó a medida que se elevó la densidad has
ta 67 mil plantas/ha, disminuyendo en las dos siguientes densidades,
mientras que en las dos últimas, se mantuvo constante. Las plantas de
porte bajo incrementaron su altura a un máximo que coincidió con 105.3
mil plantas/ha, manteniéndose constante hasta la densidad de 235 mil
plantas/ha. Los genotipos braquíticos alcanzaron su mayor altura en la
densidad de 82.5 mil plantas/ha y ésta decreció a partir de 235 mil
plantas/ha. El rendimiento de las plantas de porte bajo aumentó canfor
me se incrementaba la densidad de población; los braquíticos alcanzara~
el máximo rendimiento con 54 mil plantas/ha y se redujo en las densidades más altas, debido posiblemente a que son materiales seleccionados
en bajos niveles de población. Finalmente, las variedades normales aumentaron sus rendimientos hasta alcanzar un máximo en la densidad de
105.3 mil plantas/ha. Las variedades de porte bajo exhibieron tolerancia al acame en todas las densidades; los braquíticos fueron susceptibles en las densidades de 146.6 y 235 mil; los normales fueron resisten
61

�tes al acame en las densidades de 39.6 y 44 .2 mil plantas/ha.
Márquez (1979) estimó parámetros de estabilidad en cinco genotipos, evaluados en siemb_ras pura y mezclada; además, probó las poblaciones en cinco densidades de planta. Detectó una mayor interacción en la
siembra pura. Todos los coeficientes de regresión fueron estadísticamente iguaTes a uno en las siembras pura y mezclada (excepto en este ú_l
timo tipo de siembra, ya que en un genotipo su b1 fue estadísticamente
menor que uno).
•

Materiales y Métodos
•

•

•
•

El presente .trabajo se desarrolló durante el ciclo tardío veranootoño de 1981 en Marín, N.L. Los genotipos empleados fueron los siguie~
tes: Pinto Amarillo (variedad criolla), Mesti.zo (línea 150 pal in izada
libremente con otras variedades) RX-405W (híbridos de cruza simple) Y
H-412 (híbridos de cruza doble); los cuales en ocasiones se denominarán
G1, G2, G3 y G , respectivamente. El diseño experimental utilizado fue
4
bloques al azar con un arreglo en parcelas sub-divi.didas y cuatro repetj_
ciones, la parcela grande correspondió a los genotipos; la sub-parcela
estuvo representada por el factor densidad de población con los niveles
de: 22.2, 37 y 55.5 mil plantas por hectárea, que en ocasiones se denomj_
narán D1, D2 y o3 . Finalmente, la parcela más pequeña correspondió a
los nivele.s de nitrógeno: O, 50 y 100 kg de N/ha. Con las tres densidades de población y los tres niveles de nitrógeno se formaron nueve ambientes agronómicos.
La unidad experimental la fonnaron cuatro surcos de 8 m de longitud, espaciados a 90 cm (28.8m 2); la unidad de muestreo la representaron
los dos surcos centrales (2 surcos x 4 x 0.9 = 7.2m 2 ).
Se emplearon dos modelos estadísticos; 1) factorial diseño bloques al azar con un arreglo en parcelas _sub-divid1das y 2) parámetro de
estabilidad. Se estimó la varianza fenotípica aplicando la metodología
de Bucio (1969) y se calcularon las correlaciones fenotípicas para cada

g~notipo y _densidad de población. Las características de estudio fueron:
altura .de la planta (AP), altura de la mazorca (AM), fndice de posición
de la mazorca (1PM), número de hojas arriba de la mazorca (NHAM), número
total de hojas (NTH), relación entre hojas arriba y totales (RHAT), ancho
de la hoja de la mazorca (AHM) longitud de la hoja de la mazorca (LHM),
área foliar de la hoja de la mazorca (AFHM), diámetro del tallo (DT),
dfas a floración masculina
(DFM), número de mazorcas por planta (NMP),
'
longitud de la mazorca (LM), diámetro de la mazorca (DM), número de hileras (NH), número de granos de una hilera (NGH), número de granos por mazorca (NGM), peso de mazorca por plantas (PMP), peso de grano por planta
(PGP), rendimiento de mazorca (RM), rendimiento de grano (RG), plantas
acamadas (PA) y .,runns quebradas (PQ).
.

Resultados
En el Cuadro 1 se presentan las medias de 19 caracterfsticas, con
los grupos de significancia para cada factor estudiado. Para el factor
genotipo y los caracteres AP y AM las medias en orden decreciente fueron:
G1, G4 , G2 y G3 • Para los caracteres: NH, PMP, PGP, RM y RG, se observó
el siguiente orden: G3, G4 , G1 y G2, las medias bajas de PQ fueron encontrados en los híbridos, para el resto de las variables no se observaron
diferencias significativas entre genoti.pos.
,Para el factor densidad de población, las medias de AHM, DT, NPM,
PMP y PGP se agruparon en el orden siguiente: D1, o2 y o , lo opuesto ocu3
rrió para RM, RG y PQ. Para el factor nitrógeno, el análisis no·;reporta
diferencias significativas en la mayor parte de las variables.
En las Figuras 1 y 2 se grafican las medias y varianzas fenotfpicas
de PMP; como se puede observar, al incrementarse la densidad de población
estos parámetros van disminuyendo gradualmente en G , G y G , en cambio
1 3
4
el G2 se mantuvo constante.

63

62

�~--------- -- - - _.,.

CUADRO l. •Mediás de 19 caracterfsticas registradas en cuatro variedades de mafz, tres densidades de po- ,
blación y tres niveles de nitrógeno y su comparación por el método de Tukey (Marín, N.L., 1981).

Variedades

o,

1

G4

º1

º2

03

NI

N2

N3

1, 75b

1. 52c

1. 81 ab

1.73

1.76

1.74

1. 75

1. 75

1.74

.86b

l.Olab

.95

.98

1.0

1.01

.96

.96

5.41

5.42

5.41

5.43

5.46

5.36

13.27

13.09

1.91a

AM

( ■)

1.06a

.97ab

5.39a

5.03b

5.6a

5.63•

13.04

12.66

13. 44

13.47

12.86

13.34

13.26

13.11

80. 30a

74.91b

7S. 74b

76. 94b

75.61

76.94

78.35

77. 53a

7Z.)2ab

76.06b

AHM (co)

9.0

9.06

0.19

9186

9.31a

9. 05ab

8.72b

9.1

9.05

8.94

OT (e•)

2.31

2.47

2.32

2.50

2.54a

2 .40b

2.26c

2.42

2.38

2.41

OFM

58.33a

58.69a

68. 83b

59.94a

60.96a

69. Uab

60.35

60.02

60.23

NMP

1.12c

l.16bc

1.50a

1.29b

1.43a

1. 24b

1.15c

1.29

1.28

l. 24

1.46c

1.47bc

1.58a

l. 51b

1. 56a

1.49b

1. 46c

l. 51a

1.51a

1.49b

LHM

-~

G3

( ■)

NTH

Nitrógeno

G2

AP

NHAM

Densidades

Gl

NMP

(e ■)

X+ 1

LM

(e ■)

OM

(e ■)

14.19

14.73

14.48

59.52

14.38

14.70

14.52

14.11

.

14.38

14.54

14.41

4.53

4.48

4.47

13. 38

13.44

13.46

13.49

31.74

30.85

31.35

31.45

31.29

189. 37a

164. 75b

139.61c

166.96

166.67

160.1

158.8a

137.82b

117.03c

139.23

140.00

134.3

4.70a

4.34c

4. 39c

4. 54b

NH

13.12b

12. 46c

14. 85a

13. 43b

13.50

13. 51

NGH

31.04

31.90

30.52

31.98

31.50

PMP (g)

156.14bc

137. 43c

187.88a

176.85ab

PGP ( g)

132.12bc

116.27c

154.3a

148.84ab

4.52a

4. 53a

4. 42b

RM (ton/ha)

5.71b

5.29b

6.83ab

6.35ab

4.21c

6.18b

7.76a

6.18

6.14

5.82

RG (ton/ha)

4. 83ab

4.48b

5. 61a

5.34ab

3.53c

5.17b

6.50a

5.16

5.16

4.88

PA (ll:)

52.18a

48.45a

23.36b

49.96a

45.11

45.37

39.91

41.56

44.58

44.25

PO (:t)

23.96a

28.78a

12. 95b

22.93ab

19.24b

21.32ab

25.91a

21.90

21.60

22.97

Let.ras iguales indican .-dias aritméticas estadisticamente similares.

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Peso de mazorca por planta

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---Mestizo

En el análisis de vari.anza conjunto se detectaron diferencias altamente significativas entre genotipos e interacción de variedades por
ambiente lineal. La varianza de las desviaci.ones de regresión de cada
característica no fueron signifi.cati.vas (Sd2 • = O).
l

· ·RX-405W

-·-•- ·-H-412

\
\
\

1) Genotipos estables (bi = l; Sdi =O). En esta situación se encuentra
el Pinto Amarillo (G ).
1

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e:

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En los Cuadros 2 y 3 se muestran los resultados de PGP y RG, al
combinar los valores de los parámetros de estabi.lidad, y el criterio de
Carballo y Má.rquez. (1970), para PGP los genotipos se agrupan de la manera siguiente:

2) Genotipos que presentan mejor respuesta en ambientes desfavorables y

1

consistentes (bi&lt; l Sdi =O). En esta situación se encuentra el Mesti
zo (G 2).

e:
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3) Genotipos que presentan mejor respuesta en ambientes favorables y CO_!!
sistentes (bi&gt;: 1 y Sdi =O). En esta situación se encuentran los híbridos RX-405W y H-412 (G3 y G respectivamente) .
4

•

CUADRO 2. Peso promedio de grano por planta y parámetros de estabilidad
para cuatro genatipos de maíz evaluados en nueve ambientes
agronómicos (Marín, N.L. 1981) .

•
37

55.5

Miles de plantas/ha

FIGURA 2. Cambios en la varianza fenotípica bajo diferentes densidades de población de cuatro genotipos de mafz. Carácter:
peso de mazorca por planta (Marín, N.L., 1981).

66

Variedades

RX-405
H-412
Pinto Amari 11 o
Mestiz.o

PGP
(Vi.)

Coef. de
regresión
{b.)
1

154.30
148 .84
132 .12

l.03755**
1.62791*
l.07031*NS
-0.05504**

r

116 .27

67

Desv. de
regresión
(S~i)
-158.80
-142.48
-143.63
- 43.89

NS
NS
NS
NS

Situa
ción-

Significancia

e

e

a
c

11

1

�- - -- - Pinto amorillo
Mestizo

CUADRO 3. Rendimiento de grano y parámetros de estabilidad para cuatro
genotipos de maiz evaluados en nueve ambientes agronómicos
(Mar'in, N.L. 1981).
Variedades

Coef. de
Medias
( ton/ha) regresión
(b;)

Desv. de
re~resi ón
(Sdi)

RX-405W
H-412
Pinto Amarillo
Mestizo

. 5.6Ó9

-0.188
-0.119
-0.174
-O .154

5.337
4.834
4.483

1.00062 NS
O. 77840 NS
0.91582 NS
1.31102*

NS
NS
NS
NS

Situación

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Significancia

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NS No significativo
Situación: Se refiere al tipo de variedades según su grado de estabilidad (Carbal lo y Márquez, 1970). Donde a= estable,
c = buena para ambientes desfavorables (consistente) e=
buena para ambientes favorables (consistentes).
Significancia: Se refiere a la significancia estadística según la prueba de Tukey (.05).

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Para RG los genotipos se caracterizaron de la manera siguiente:
1) Genotipos estables (bi=l y S~i=O). En esta situación se encuentran
Pinto Amarillo, RX-405W y H-412.

29 -24

-19

-15

-11

- 7

-3

O.OQ

3

7

ll

15

24

29

Indices ambientales

2) Genotipos que presentan una mejor respuesta en ambientes favorables

y consistentes (b.&gt;l.
sd21.=0), el Mestizo fonnó. este grupo.
l

FIGURA 3. Res~uesta de cuatro genotipos de maíz
probados en nueve
amb1ent~s agronómicos. Carácter: peso de grano por pla!l
ta (Mann, N.L., 1981).

En las Figuras 3 y 4 se muestran los resultados de las rectas de
regresión de PGP y RG respectivamente.
En los Cuadros 4 y 5 se presentan los valores de correlación entre caracteres de mazorca por genotipo y densidad respectivamente; la
mayoría son positivos y altamente significativos en· los cuatro genoti-

68

69

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Rendimiento de grano (ton/ha}

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G3

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• 7443**

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G2

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G3

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.6870""

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G4

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• 7044**

.2830**

Gl

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. 3358**

G2

• 2002-

.2041""

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.3472**

G3

.1644**

• 14 72**

.0034NS

• 2489**

G4

.2379""

.2449**

.0355NS

.4467""

GI

• 3982**

.3712**

.6561**

-.0456NS

-.1410**

G2

.5177**

• 5033**

.6562""

• 0770NS

-.0781NS

G3

.4619**

.4690**

.8209**

-.0133NS

-.0613NS

G4

.6068**

.6087**

• 7645**

. 2175**

.0061NS

Gl

.4801**

.4606**

.5790**

• 1784**

• 5288**

• 55 75**

.7640**

G2

• 5475**

.5455**

.2629**

.5076**

.4952**

.8175**

G3

• 4909**

• 7226**

.1218*

.4805*

.6245**

.8445**

G4

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.6214**

.4413**

.6173**

• 7888**

LM

OM

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NH

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PMP

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pos. Los valores de correlación más altos se observaron entre PMP/PGP y
Ll,VDM • Para el factor densidad se observó que la mayor parte de los co~
ficientes son positivos y altamente significativos y éstos van disminuyendo al incrementarse la densidad de pob,lación .

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En los Cuadros 6 y 7 se presentan los coeficientes de correlación
entre caracteres de planta, por genotipo y densidad; observándose que
existen cambios altamente significativos tanto para genotipo como para
densidad .

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El factor variedades fue el más importante, ya que se detectaron
mayores diferencias significativas, esto se debe a que en la evaluación
se incluyeron maíces criollos y mejorados, cuyo potencial genético y
adaptabilidad está asociado, por un lado, al proceso de mejoramiento a
que han sido sometidos y, por otro, al manejo del cultivo, especialmente al manejo del. suelo y el agua. El factor densidades resultó signj_
ficativo sólo en diez de las 19 características del estudio, siendo más
afectado el rendimiento de grano y mazorca, lo que se esperaba por ser
un carácter de muy baja heredabilidad; estos resultados coinciden con
los obtenidos por El-Lakany y Russell (1971), Crossa (1977) y Bolaños
(197B). En el caso del factor nitrógeno, no hubo respuesta a la aplic~
ción del fertilizante.

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Los genotipos G1, G3 y G4 no deben sembrarse en densidades de
población superiores a las 55.5 mil plantas/ha, pues habría un abatimie.!!_
to en su rendimiento. El Mestizo (G 2) sí puede sembrarse en una densidad de población mayor que la actual, ya que las varianzas fenotípicas
parecen indicar un efecto menor de la competencia intrapoblacional y una
mayor respuesta lineal al aumentar la densidad. Este fenómeno podría d~
berse a que es una variedad formada por una mezcla de distintos genotipos capaz de amortiguar condiciones ambientales restrictivas, caracterís
ticas que no poseen los híbridos por su constitución genética más homogénea.

72
73

�Coeficientes de correlación fenotípica entre 11 características de planta de cuatro
genotipos de maíz (Marín, N.L., 19Bl).

CUADRO 6.

POS

A.P.

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de mafz en tres densidades de población (Marín, N.L., 1981).
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.1908 .. •

�-fl análisis de parámetros de estabilidad, realizado para el carácter PGP, inaica que los híbridos RX-405W y H-412 exhibieron un b.~ 1· es
1
' to se explica por ser poblaciones homogéneas y de mayor sensibilidad a_
los cambios ambientales en comparación con una variedad criolla, como
Pinto Amarillo, que es de mayor heterogeneidad y adaptabilidad
(bi=l.07031 NS). Sin embargo, el Mestizo a pesar de su mayor heteroge~~
neidad con respecto a ios híbridos; exhibió un coeficiente de regresión
menor de uno {bi=-0.0p504**), su media se mantuvo relativamente constante Y mostró las varianzas fenotípicas más bajas en los ambientes de prueba comparados con los otros genotipos . . Esto sugiere una menor competencia intrapoblacional, quizá por estar compuesto por individuos genéticamente diferentes, pero adaptados a las mismas densidades de prueba; por
tal razón, el PGP en el Mestizo mostró una relación lineal casi horizontal.

Con.e l us iones
l. Existen diferencias significativas entre genotipos para la mayor pa_!:.

te de las caractedsticas estudiadas, siendo los híbridos los de ma·yor rendimiento.
2. El rendimi:ento y sus componentes fueron nw:idificados significativamen

-

'

te por el factor densidad de población, observándose en los cuatro
genotipos, ;una marcada reducción de la varianza fenotípica al aumentar el número de plantas por hectárea.
3 • . El análisis de los parámetros de estabilidad indica que tres de los

genotipos se comportaron como estables; la excepción fue el Mestizo,
con un coeficiente de regresión no mayor de uno y una varianza de
desviación de regresión igual a cero.

Al analizar los parámetros de estabilidad del rendimiento de grano,
característica de mayor interés para los fitomejoradores y agrónomos, se
observó que el Mestizo exhibió un coeficiente de regresión estadísticamente mayor de uno (bi=l.31105**) y ocupó el segundo lugar en la .densidad
más alta, con posibilidades de rendir más en densidades mayores a las pr.Q_
badas.

4. La mayoría de los coeficientes de correlación fenotípica entre pares
de caracteres de mazorca fueron altamente significativos en los CU!
tro genotipos y disminuyeron, aunque no significativamente, al incre
mentarse la densidad de poblaci.ón.

El resto de las poblaciones se comportan como estables (b.=l y Sd2 .=0)
1
1
porque su constitución genética es más homogénea.

Bucio A., L. 1969. El método de selección masal y su relación con el
med~o ambiente. Agrociencia 4:39-45.

Algunas correlaciones fenotípicas se mantuvieron relativamente constantes y fu.eran altamente si gnificativas, tanto para genotipos como pa ra
densidades (PMP-PGP, LM-PMP , LM-PGP, AM-AP, etc.). Estos resultados indican que los genes involucrados en tales caracteres pueden estar ligados;
o bien, se involucra una acc ión pleitotrópica . Por otro lado, los cambios
de los coeficientes de correlación pueden explica rse por los cambios ocurridos en la densidad de población que afectaron a la mayoría de los cara.&lt;::_
teres. En general se obse rvó que existe una relación no lineal entre los
coeficientes de correlaci ón y las densidades de población.

Bolaños M., M.R. 1978. Estudio sobre el comportamiento de parámetros
fenotípicos y fisiológicos a diferentes densidades de población
con fenotipos contrastantes de maiz (Zea mays L.) Tesis Profesional. ENA Chapingo, México.

Bibliografía Citada

Carba.Ha C., A. y F. Márquez S. 1979. Comparación de variedades de
maíz del Bajío y la Mesa Central por su rendimiento y estabilidad.
Agrociencia 5:129-146.
77

76

�,RELACIONES CUANTITATIVAS ENTRE EL RENDIMIENTO Y LA DENSIDAD
DE PLANTAS DE CINCO POBLACIONES DE MAIZ 1

Crossa H., J.L. 1977. Efecto de la densidad de si.embra en la selección
dentro de una variedad de maíz CIPA. Tesis de Maestría en Ciencias. UAAAN Saltillo, Coahuila.

César H. Rivera Figueroa 2
Eberhart, S.A. and W.A. Russell. 1966. Stability parameters for comparing varieties. Crop Sci. 6:36-40.
El-Lakany, M.A. and W.A. Russell. 1971. Relationship of maize
characters with yield in test-crosser of inbreds at different plant
densities. Crop Sci. 11:698~701.
Lang, A.L., J.W. Pendleton and G,H. Dungan. 1956. Influence of
population and nitrogen leveles on yield and protein and oil contents of nine corn hybrids. Agron. J. 48:284-289.
Márquez s., F. 1979. Respuesta esperada a la selección a largo plazo en
maíz, en base a un estudio de una mezcla intervarietal. Colegio de
Postgraduados. Chapingo, México.

Resumen
El experimento se realizó en el ciclo tardío (1982), en el Campo
Agficola de la Facultad de Agronomía (UANL), ubicado en el Municipio de
Marfn, N.L.; el clima se clasifica como Bs (h')hW, con una precipitación
1
media anual de 600-700 mm y temperatura promedio de 22-24ºC. El rendimiento económico es la resultante de la interacción de factores ambientales y genéticos; el ambiente incluye elementos del clima y suelo, así
como el manejo del cultivo (densidad, riegos, plagas, enfermedades,
etc.). El rendimiento del maíz está estrechamente relacionado con la
acufllJlación de materia seca producida por la fotosíntesis laminar; a su
vez, estos procesos fisiológicos son modificados por la densidad de población, observándose una relación asintótica entre el rendí.miento y los
incrementos de la densidad de plantas. Los genotipos evaluados exhibieron aumentos significativos en el rendimiento de grano con cada increme_!!
to de la población; sin embargo, Sintético Precoz y Ranchero mostraron
los mayores aumentos al cambiar de 60,000 a 90,000 plantas/ha (124 y 64%
respectivamente). No obstante que los rendimientos más altos se observ!
ron con 90,000 plantas/ha, es evidente que cada población tiene su densidad óptima·, del cual depende el índice de área foliar y por tanto, la tasa de asimilación neta.
lntroducétón
Con frecuencia, es deseable definir la relación que existe entre
la densidad de plantas y el rendimiento del maíz, esto puede realizarse
1

78

2

Contribución del PMMFS de la FAUANL .
Maestro de Tiempo Completo en l a Sub-Dirección de Estudios de Post9rado. Investigador del PMMFS .

�diseñando experimentos para determinar la población óptima para un rendj_
miento máximo, obteniéndose información que se aprovecha en diferentes
áreas donde no se ha encontrado la densidad de plantas más adecuada.
El manejo de la densidad de población es uno de los factores frecuentemente estudiados, sobretodo en regiones de baja precipitación. Se
sabe que existe una relación directa entre el rendimiento individual Y
densidades bajas, po~ lo que es importante encontrar el mejor arreglo t.Q_
pológico para cada genotipo.
Por otra parte, la densidad de población actúa directamente sobre
el proceso productivo, modificando el rendimiento económico y caracterí~
ticas correlacionadas con él; una de las causas es la competencia que se
establece entre las plantas de la población, especialmente por los facto
res humedad, energía luminosa y nutrientes.
En base a lo anterior, este trabajo se realizó con los siguientes objetivos:
1) Determinar la influencia de la densidad de población sobre el rendimiento y sus componentes.
2) Comparar la respuesta de cinco genotipos en tres densidades de población contrastantes.
3) Encontrar la densidad óptima de plantas por hectárea para cada pobla
ción estudiada.
Di.chas objetivos permitieron plantear respectivamente las siguientes hipótesis.
1) La densidad de población afecta el rendi.miento y sus componentes.
2) Cada variedad responde de manera diferente a la densidad de población.
3) Las variedades de po rte bajo soportan densidades mayores que las de
porte al to.

80

Wiley y Heath (1969) mencionan que el rendimiento de un cultivo
se relaciona con el total de materia seca por planta y unidad de área,
el cual se comporta de una forma asintótica con la densidad de pobla~
ción; obteniéndose incrementos cuando la población de plantas se aumen:
ta hasta un punto máximo, después de ello, el rendimiento decrece.
NuHez y Kamprath · (1969) estudiaron la relación del nitrógeno,
densidad de población y espaciamiento de surcos en maíz; coocJµyendo que
el indice de área foÚar aumentó significativamente al variar la densidad de 34,500 a 69,000 plantas/ha. Señalaron también que la proporción
de nitrógeno de 112 a 280 kg/ha y la amplitud de surco, no afectaron el
área foliar por planta. También indican que el rendimiento por planta
dependió del área foliar, afectándose por los espaciamientos (excepto
con 53 cm). El rendimiento más alto se obtuvo con 280 kQ de nitrógeno
y 51,750 plantas/ha.
Mendoza (1970) estudió en los híbridos H-28 y H-129 tres distancias entre surcos con dos poblaciones de maíz y tres dósis de fertiliz!_
ción, concluyendo que el mejor estimador del área foli.ar, bajo estas
condiciones, resultó ser el promedio de las tres hojas junto a la mazar.
ca. Las plantas sembradas a 60,000 plantas/ha y el H-129 mostraron la
mayor área foliar, así como el H-28 presentó la mayor eficiencia. SeH!
la·· además, que el área foliar es una característica afectada por la.
variedad y densidad de plantas.
Rennie (1974) realizó un experimento en una cámara de crecimiento, comparó los pesos secos de plantas de algodón sometidas a diversos
grados de competencia. Propició el entrelazamiento de rafe.es e hijuelos, confinándolas en las macetas y utilizando barreras para restringir
el área de los retoños. Observó un menor peso. seco en las plantas desarrolladas con los hijuelos y raíces entremezclados, comparadas con
plantas separadas; sin embargo, no se detectaron efectos significativos
de la densidad de plantas sobre la relación peso seco tallos/peso seco
raíces. Esta relación tampoco se modificó en las plantas con hijuelos
y raíces entremezclados.
81

�Ordaz y Stucker (1977) evaluaron en dos poblaciones de maíz el
efecto de la densidad de siembra en correlaciones entre rendimiento Y
sus componentes. Las correlaciones fenotípicas y genotípicas estimada~
fueron en general de la misma magnitud _y tendieron a aumentar con el incremento de la densidad, estos autores mencionan que la magnitud de la ·
mazorca parece ser un criterio de selección satisfactorio para aumentar
el rendimiento a altas densidades de plantas en una población de maíz.
Márquez (1979) obtuvo estimas de componentes de varianza Y heredabilidad en cinco variedades de maíz en siembra pura Y mezcla balance~
da; observó que los componentes, en ambos casos, aumentaron conforme la
densidad aumentó de 20 a 140 mil plantas/ha. Esta superioridad en las
siembras mezcladas se explica por la interacción genotipo intra-ambiente.
Duncan (1984) condujo un experimento para estudiar la naturaleza
de la competencia entre plantas de maíz en diferentes densidades de población. Indicó que la competencia puede explicarse por el efecto ind1
recto que ejerce el amontonamiento de plantas en la misma superficie,
sobre el rendimiento del cultivo; el efecto del amontonamiento sobre el
rendimiento es función del genotipo y el ambiente. También observó una
relación matemática precisa entre el rendi.miento de grano (Y) Y la densidad de población,que se ajusta al modelo:
y=. yo eEC o también: In Y= InY 0 + EC
Donde
y = rendimiento de una planta espaciada donde no hay competencia
Eo = medida del efecto de amontonamiento sobre el rendimiento
e = medida de las relaciones geométricas entre plantas vecinas,
el cual vale 1 en matas con dos plantas.
e = base de los logaritmos neperianos.

(22,200, 37,000 y 55,600 plantas/ha y tres niveles de nitrógeno (O, 50
y 100 kg/har. Observó que los caracteres más afectados por la densidad
de plantas fueron el rendimiento y sus componentes; por ejemplo, el peso promedio de grano/planta se redujo de 160 g (densidad baja) hasta 120
g (densidad alta); sin embargo, la variedad "Mestizo? no mostró cambi.os
significativos en el peso promedio de grano y mazorca/planta, aunque fue
el que tuvo la mejor respuesta porcentual en el rendimiento, al caolbiar
de la densidad baja a, la alta.

Materiales
.

Métodos
.
.

LocaHZaeión -del Experi.mento
El trabajo se desarrolló en el ciclo tard1o (otoño-invierno,
1982), en el Campo Agrícola Experimental de la Facultad de Agronomfa
(UANL); el campo se encuentra ubicado en el kilómetro 17.5 de la carretera Zuazua-Marin, N.L. con coordénadas geográficas de 25°53' latitud
norte y 100°03' longitud oeste, la elevación sobre el nivel del mar es
de 367.3 m.
El tipo de clima se clasifica en BS¡(h')hW, con subtipos BS y
0
BS1, que corresponden a los climas secos o esteparios con lluvias en v~
rano y un porcentaje de precipitación invernal menor de 5% en invierno.
La precipitación media anual es de 600-700 mm, con frecuencia de heladas
de 0-20 dfas y una temperatura media de 22 a 24°C (García, 1973).
Material Genético
Se eligieron cinco poblaciones de mafz que predominan en las regiones maiceras de la zona; éstas fueron: H-417 (V ), ranchero (V ),
1
2
NL-VS-2 (V3), V-401 (V4) y Sintético Precoz (V ).
5

Arizpe (1986) evaluó cuatro poblaciones de maíz en nueve ambientes agronómicos, formados a partir de tres densidades de población
83
82

y

�Densidades de Población
Se probaron tres densidades de población contrastantes: 30,000
(D ), 60,000 (D ) y 90,000 (D ) plantas/ha; las distancias entre surcos
3
2
1 cada densidad
para
fueron respectivamente: 105, 90 y 75 cm. Las características del arreglo topológico se describen en el Cuadro l.

CUADRO 2.

';'mbinaciones o tratamientos fonnados a partir de los factor.es densidades y poblaciones de matz (Marín, N.L.,Otoño,19S2).
Corootnaétones

Tratamientos

Densidad

Pobláé16n
CUADRO l. Población teórica de plantas por hectárea para tres espaciamientos entre surcos (Marín, N.L. Otoño, 1982).

1
2

75
90
105

133

677

111

540
316

95

(miles de plantas/ha)

30
60
90
30
60
90

H-417

3

Población
Plantas por
Número de
teórica{plantas/ha)
sureos de 100m surco de
Distancias entre
100m
surcos(cm) plantas(cm) de longitud

4
5
6

90,000
60,000
30,000

Ranchero

7

NL-VS-2

8

9

10
Diseño Experimental
Se utilizó un diseño bloques al azar con cuatro repeticiones y
un arreglo de parcelas divididas. En la parcela grande, se establecieron las densidades (espaciamientos entre surcos); cada parcela estuvo
constituida por 20 surcos de 12 m de longitud. En la subparcela se se~
braron lás poblaciones, -cada una de éstas estuvo representada por cuatro surcos de 12 m de longitud, como parcela de muestreo se utilizaron

12
13
14
15

mo se indica en el Cuadro 2.
84

Sintético PrecoL

Caracteres Estudiados

dos surcos centrales de una longitud de 10 m.
Tratamientos
Con los factores densidades (tres niveles) y poblaciones (cinco
genotipos), se formaron un total de 15 combinaciones o tratamientos co

V-401

ll

Las .variables que se midieron fueron:
AP
AM

==

ID =

RG

Altura de plantas (cm)

= Altura de mazorca (cm)

HT =
IPM =
NH =
LM =
DM =
PM =
PG =
PO~ =
=

Sfmbolo

Hojas (total/planta)
Indice de posición de mazorca= AM/AP
Número de hileras/mazorca
·
Longitud de mazorca (cm)
Di&amp;rnetro de mazorca (cm)
Peso de mazorca por planta (g)
Peso de grano por planta (g)
Pes~ de alote por planta (g)
Ind1ce de desgrane= PG/PM
Rendimiento de grano (kg/ha)
85

30
60
90
30
60
90
30
60
90

VlDl
VlD2
V1D3
V2D1
V2D2
V2D3
V3D1
V3D2
V3D3
V4D1
V4D2
V4D3
V5Dl
V5D2
V5D3

�Ecuaciones Rendimiento/Densidad
Se analizaron los datos de rendimiento (ton/ha) y peso de grano
(g/planta) bajo dos modelos matemáticos:

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N

C:N

Oco

Uo,

1) Polinomial
2
Y= a+ bp + cp

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Fecha de Siembra
La siembra se realizó el 10 de marzo (ciclo temprano, 1982). Se
aplicó la fórmula de fertilización 100-30-00; la mitad del nitrógeno y
todo el fósforo se aplicaron al sembrar. Un día después de la siembra
se dió un riego ligero para buscar una mayor uni.fonnidad en la emergen-

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cia de las plántulas de maíz.

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Resultados

En el Cuadro 3 se presenta el análisis de varianza para rendimiento de grano, encontrándose un efecto altamente significativo para
densidades y variedades, en tanto que la interacción variedades x densi
dades resultó no significativa.
En el presente estudio se observó que el factor densidad está Í.!!_
timamente relacionado con el rendimiento (Cuadro 4), afectando también

86

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En el Cuadro 4 se presentan los índices de desgrane de cada variedad, los cuales variaron de .803 (V ) a .826 (V ). Por otro lado,
1
5
al aumentar la densidad de 30,000 a 60,000 plantas se observó una reduc
ción del índice de desgrane de .822 a .812. Sin embargo, en cuanto al
rendimiento v1 produjo 3,274 kg/ha y v3 rindió 4,192 kg/ha, que fueron
los valores mínimo y máximo; con la densidad de 30,000 plantas/ha se OQ
tuvo una producción media de 1,878 kg/ha, mientras que en la densidad
más alta fué de 5,530 kg/ha, es decir, una diferencia de 3,663 kg/ha
por el efecto de este factor. En la Figura 1 se puede apreciar con el!
ridad el efecto de los factores densidad y variedad, se observó una te!!
dencia a disminuir el rendimiento al aumentar el espaciamiento (dismin!!_
yó la densidad de población).

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a las características que son componentes del mismo, principalmente peso de mazorca y peso de grano (Cuadro 5). Otros caracteres que semostraron relativamente constantes fueron número de hileras y número de
hojas (Cuadro 4). En el campo se observó un marcado efecto del suelo
sobre algunas características como altura de plantas y mazorca, según
la repetición en que se encontraba el tratamiento.

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En el Cuadro 6 se puede apreciar la magnitud del cambio propici!
do por el factor densidad, para cada variedad se consideró como testigo
la densidad de 60,000 plantas/ha.
Se observó que Sintético Precoz exhibió un 124% más de rendimien
to en la densidad de 90,000 plantas/ha y una reducción de 43% en la m!
nor densidad. El H-417, mostr6 sólo un 2% de incremento al evaluarse
en la densidad más alta y una reducci6n de 56% cuando se estableció a
30,000 plantas/ha. También se observó que Ranchero mostró la menor reducción al sembrarse en la densidad baja (37%) y ocupó el segundo lugar
en aumento cuando se hizo la evaluación con la densidad alta (64%).

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�CUADRO 5.

Peso de mazorca (PM)ª, peso de grano (PG)ª e índice de de~grane
(ID) de cinco variedades de maíz evaluadas bajo tres densidades
de población (Marín, N.L. Otoño, 1982).
-

Variedad

H - 417

Carácter
PM (g)
PG (g)
ID

6,5

Densidad de población (mpha)
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30
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58.2(88)
0.800

84.3(100)
66 .2(100)
0.785

54 .9(65)
45.3(68)
0.825

73.1(100)
59.8(100)
0.818

79 .8(109)
65.5(110)
0.821

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_ _ H-417

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85.3(100)
68.8(100)
0.807

90. 2(106)
71.4(104)
0.792

80.1(94)
65.2(93)
0.814

85.1(100)
70.2(100)
0.825

71.6(84)
60.0(85)
0.838

55 ,3 ( 105)
46 .6(107)
0.843

52,7(100)
43 .6( 100)
0.827

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65.1(149)
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(60)

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15
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Espaciamiento entre surcos (cm) (Densidades de población mpha).
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Los números entre paréntesis indican el porcentaje de rendimiento respe~
to a la densidad de 60,000 plantas/ha.

FIGURA l. Comportamiento de cinco variedades de maíz en tres'densidades de población (espaciamiento entre sürccis) (Marin, N.L. Otoño, 1982).

90
91

�CUADRO 6. Rendimiento de granoª (kg/ha) de cinco v~~iedade~ de maíz
evaluadas bajo tres densidades de poblac1on (Mar1n, N.L.
- Otoño, 1982).
Densidad de población (mpha)
Variedades

60(media)

30(baja)

90(alta)

1748
(44)

3998
(100)

4077
( 102)

Ranchero

2264
(63)

3585
(100)

5897
( 164)

NL - VS - 2

2026
(49)

4125
(109)

6424
( 156)

H - 417

La variedad NL-VS-2 tuvo el rendimiento más alto a una densidad
de 90,000 plantas/ha, siguiéndole Ranchero y Sintético Precoz; el rendj__
miento más bajo correspondió a la variedad Sintético Precoz, siguiéndole el H-417 y V-401, todos ellos en la densidad de plantas más baja.
En la Figura 2 se aprecia la respuesta de cada población a las
densidades de población. Las curvas del peso de grano y rendimiento de
H-417 y V-401 fueron muy similares; las curvas de rendimiento de Ranchf
ro, NL-VS-2 y Sintético Precoz fueron muy semejantes; sin embargo, esta
última población mostró un aumento significativo en el peso de grano
• plantas/
que trajo consigo un alto rendimiento en la densidad de 90,000
ha. NL-VS-2 no presentó cambios significatfvos en el peso de grano, ~
ro sf en el rendimiento.

Discusión

V - 401

Sintético Precoz

1956
(46)

4213
(100)

5396
( 128)

1397
(53)

2609
( 100)

5857
(224)

a Los números entre paréntesis i.ndican el porciento de rendimiento
respecto a la densidad de 60,000 plantas/ha,

92

Para comparar la respuesta de un genotipo a diferentes densidades de población, en este trabajo se incluyeron híbridos, variedades m~
joradas y criollas que tuvieran características agronómicamente contra~
tantes para poder establecer mejor su relación con estos ambientes agr.Q_
nómicos. Se eligieron densi.dades de población arriba y abajo de lo que
se considera una situación generalizada; como se esperaba, los factores
variedades y densidades de población fueron estadísti.camente si.gnificativos. Se observó que cuando la densi.dad de población se obtiene cambiando los espaciamientos entre surcos, los incrementos o reducciones
del rendimiento son de importancia, comparado con los cambios que se
producen al modificar los espaciamientos entre plantas (Núñez y Kamprath, 1969). Esto se explica por el mayor grado de competencia que
ocurre entre plantas vecinas, en comparación con la que se observa entr~ plantas de surcos distantes. Estos resultados son un claro indicativo de que el manejo de cultivo es una alternativa para mejorar la pro
ducción y calidad de una especie, tomándose en consideración que cada
variedad tiene su óptimo y no puede generalizarse una recomendación pa93

�•) Rancfilero

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cinco poblaciones-de maíz (Marín, N. L. Otono, 1982 ).
94

En función de los resultados anteriores, se ve la necesidad de
buscar modelos matemáticos y fisiológicos que permitan predecir el rendimiento de una variedad para una densidad de población específica, ya
que no responden de la misma manera e~tas variedades a cambios ambient!
les como los que aquf se analizaron. Por ejemplo, al cambiar de la de!!_
sidad de 60,000 a 90,000 plantas/ha, se observó que Sintético Precoz
dió la ganancia más alta (124%), tanto para rendimiento como para peso
de grano por planta (49%), lo cual puede explicarse por el hecho de que
es la más precoz y de porte más bajo con respecto a las demás variedades. En cambio el H-417 está más adaptado a una densidad media, arriba
de este límite muestra muy pobre incremento (2%) y con una densidad baja muestra una pérdida de 56%, esto confirma el hecho de que los materiales genéticos altamente mejorados deben sembrarse en condiciones similares a aquellas para las cuales se obtuvieron (Márquez, 1979; Arizpe, 1986).
La variedad Ranchero fue la que rindió más en la densidad baja
(2,264 kg/ha), pero ocupó el segundo lugar en rendimiento e incremento
en la densidad alta. Lo anterior se puede deber a su mayor adaptabilidad y su amplia base genética comparada con las demás variedades.

-Lo9. Y1

1rano /lo.)

IO.S

ra todas la_s variedades (Duncan, 1984). La búsqueda del mejor arreglo
topológico debe ir unida al manejo de otras prácticas tales como el rie
go, la fertilización, rotación de cultivos, etc. (Arizpe, 1986).

Analizando las demás variables puede observarse que fueron más
o menos constantes, incluso el fndice de desgrane que fue aproximadame!l_
te de 0.82; esto sugiere la posibilidad de tomarlas para construir índj_
ces de selección y1mejorar indirectamente el rendimiento de grano, ya
que son poco modificadas por el ambiente, y por tanto, son determinadas
por causas genéticas (Arizpe, 1986).

95 .

�Conclusiones
l. Hubo efectos significativos de las densidades de población sobre el

rendimiento económico, siendo máximo en todos los genotipos con
90,000 plantas/ha. Se ajustaron los datos de rendimiento y peso de
grano a una relación curvilínea tomando la densidad como variable i_!l
dependiente.
2. Las variedades mo~traron
d1ferencias significativas en el rendimien,
to, siendo NL-VS-2 y Ranchero los 112s rendidores en la densidad alta
(6,424 y 5,899 kg/ha respectivamente).
3. Sintético Precoz y Ranchero mostraron los llllyores incrementos en el
rendimiento al cambiar de 60,000 a 90,000 plantas/ha (124 y 64% respectivamente); redujeron en menor proporción su producción de grano
al cambiar la densidad de 30,000 plantas/ha (47 y 37% respectivamente), incrementándose en la m.§s alta densidad (90,000 plantas/ha).

Bfbliograffa Citada

Mendoza O., L. 1970. Influencia del espaciamiento entre surcos, población de plantas y fertilización sobre el rendimiento y características agronómicas de los híbridos de maíz bajo condiciones de
riego en Chapingo, Mex. Tesis Profesional ENA. Chapingo, México,
Nuñez E., R. y E. Kamprath. 1969. Relaciones entre la respuesta de nitrógeno, población de plantas y espaciamiento de surcos sobre el
crecimiento y rendimiento de maíz. Agr. J. 61:279-282.
Rennie, J.C. 1974. Sorne effects of competition and densities of
plants on dry weight produced. Ann Bot. 38:1003-1012.
Ordaz, A. and R.G. Stucker. 1979. Effect of planting density on correlations among yield and its componentes in two corn populations.
Crop Sci. 17:40-42.
Willey, R.W. and S.B. Heath. 1969. The quantitative relationships
between plant population and crop yield. In:Advances in Agronomy. 21:279-291.

Arizpe M., A. 1986. Cambios fenotípicos y parámetros de estabilidad
de cuatro poblaciones de mafz (Zea mays L.). Tesis Profesional.
Facultad de Agronomía, UANL. Marín, N.L.
Duncan, W.G. 1984. A Theory to explain the relationship between corn
population and grain yield. Crop Sci. 24:1141-1145.
Garcfa, E. 1973. Modificaciones al Sistema de Clasificación de Koppen
(2a. ed.). Instituto de Geografía. UNAM, México.
Márquez, S., F. 1979. Respuesta esperada a la selección a largo plazo
en mafz, en base a un estudio de una mezcla intervarietal. Rama
de Genética, Colegio de Postgraduados. 85 p,

97
96

�EL METODO DE LA CORRELACI~ INTRACLASE Y SU UTILIZACI~
EN LA SELECCI~ FAMILIAL EN MAIZ 1
César H. Rivera Figueroa 2
Ebandro Uscanga Mortera 3
'Resumen
•

Durante los años 1983-1985, en Marfn, N.L. y General Escobedo,
N.L. se condujeron tres experimentos para probar la eficiencia del méto
do de correlaci6n intraclase, en la estimaci6n de heredabilidades (h 2 )
de diversas caracteristicas del maiz. El estudio se dividi6 en cuatro
etapas, cada una correspondi6 a los siguientes objetivos: 1) Elección
del número 6ptimo de familias de medios hermanos para estimar la correlaci6n intraclase (se compararon: 50, 100, 150 y 200 familias de dos V!
riedades); 2) Comparación de la correlaci6n intraclase estimada a partí r de fami Has de di fe rente nivel de endogamia (100 familias de medios
hermanos y 100 de progenies con un ciclo de autofecundación o familias
s1). 3) Comparar las estimaciones de heredabilidad, obtenidas por los
retodos de correlaci6n intraclase y regresión progenie-progenitor (para
igual número de familias) y 4) Estimar la correlación simple entre caraE_
teres para cada nivel de endogamia. En base a los resultados, se concl!!_
y6 que 100 familias son suficientes para estimar la correlación intracl!
se; sin embargo, ésta fue diferente para cada genotipo y ambiente de ev!_
luaci6n. Las varianzas aditiva y fenottpica entre familias s1 fueron ffl!.
yores que las de MH, siendo nás confiables las estimaciones de las heredabilidades obtenidas a partir del primer grupo de familias (S 1) que del
segundo {MH). Los :valores de -heredábiltdad, estimados por regresi6n progenie - progenitor, son nás cercanos ·a los obtenidos por
otros lllétodos nás precisos como los diseños genéticos de Carolina del

1 Contribución del PMMFS de la FAUANL
2 Maestro de Tiempo Completo de la Sub-Dirección de Estudios de Postgra~
do. Investigador del PMMFS
3 Tesista del PMMFS

�Norte (I, II y III); no obstante algunas estimas fueron negativas. La
heredabilidatl estimada a partir de la correlación intraclase, fue más
alta que aquella obtenida por regresión. En la mayoría de los caract!
res se observó una correlación IMS alta en familias s1 que en las de
MH, probablemente se debió a que en el primer caso fue mayor el parecido fenotípico de las plantas de cada familia. Finalmente, el método i_!!
traclase tiene posibilidades de utilizarse confiablemente en la selección, siempre y cuando se tenga un control sobre las componentes ambie_!!
'
tal y la interacción genotipo-ambiente, a través de la repetición de
las familias en localidades, el ajuste de las medias familiales por
efecto de sublote y la evaluación bajo un diseño experimental adecuado.

Introducci6n
Una preocupación constante de los mejoradores de plantas y anim-ª.
les, ha sido la cuantificación de la variación genética aditiva y no
aditiva de las poblaciones, para su mejor aprovechamiento por los diver
sos métodos de selección e hibridación.
En la selección se explota la varianza aditiva ( o Á) disponible
en las poblaciones. El método de la correlación intraclase es utilizado para estimar la o A y la heredabilidad (h 2 ) de un carácter, y por
lo tanto, predecir la ganancia genética (R) bajo diferentes métodos de
selección. En base a estos estimadores, el mejorador elige el método
de selección más eficiente para incrementar o disminuir la media de la
población para el carácter bajo mejora.
Uno de los métodos disponibles es la selección familia] que se
basa en pruebas de progenie. En este método el coeficiente de correl-ª.
ción intraclase (t) es útil por ser una medida del grado de parecido
entre individuos que forman una familia o progenie (medios hermanos,
hermanos completos o autohermanos). Es de esperarse que al aumentar el
grado de endogamia dentro de las familias, teóri.camente se incrementará
el valor del coeficiente de correlación intraclase; éste varía entre
99

cero Y uno. Es entonces conveniente elegir en estudios de la variación
dentro de familias, al menos dos niveles contrastantes de endogamia;
así, en el presente trabajo se eligieron familias de medios hermanos
(1/8 de endogamia por ciclo) y progenies autofecundadas o autohermanos
(1/2 de endogamia por ciclo).
La .correlación intraclase expresa la importancia relativa de
dos componentes de varianza: varianza entre grupos ( a ~ ) y vari.anza
dentro de grupos (a~ -); la primera, llamada también covarianza genética o varianza común a los miembros del grupo, alcanzará teóricamente el
valor de uno cuando la endogamia sea también uno; sin embargo, como el
ambiente enmascara al genotipo, es de esperarse algún grado de variación dentro de familias. Esta fué una razón para considerar al menos
dos ambientes de evaluación para las familias en las que se estimó la
correlación intraclase, e indirectamente la va.rianza aditiva.
Algunos mejoradores consideran importante determinar el número
óptimo de familias, no sólo para obtener una estimación más precisa de
la correlación intraclase y la heredabi.l idad, debe recordarse que un n~
mero superior al óptimo no necesariamente aumentará la precisión de la
estimación sino que incrementa el costo del experimento, el trabajo y
las necesidades de recursos; también, limitará el manejo simultáneo de
varios lotes de selección familial.
Es.importante para el fitomejorador conocer el grado de precisión del método de correlación intraclase, con respecto a otros métodos
de estimación de la heredabilidad, especialmente la regresión progenieprogenitor.
Finalmente, el estudio de las correlaciones simples entre caracteres, estimadas a partir de familias de diferente grado de endogamia,
puede proporcionar información valiosa para diseñar índices de selección que incluyan caracteres altamente correlacionados con el rendimien
to y, por tanto, mejorar éste a partir de diversas características de
planta y mazorca.
100

�Los objetivos que se persiguen al

realizar el presente trabajo

son:
1) Observar la variación en las estimaciones de la correlación intracl~
se obtenidas a partir de dos variedades de maíz, evaluadas en dos l.2_
calidades y para diferente número de familias de medios hennanos (50,
100, 150 y 200).
2) Comparar la varianza aditiva y la correlación intraclase en un número igual de familias de medios hermanos y autohermanos (progenies de
un ciclo de autofecundación}.
· 3) Comparar las estimaciones de heredabilidad, obtenidas mediante los
métodos de correlación intraclase y regresión progenie-progenitor,
para las mismas familias de medios hermanos.
4) Estimar correlaciones simples entre pares de caracteres, para familias de medios hermanos y autohermanos, especialmente los que están
asociados al rendimiento de grano.
Considerando los objetivos anteriores, se plantearon las siguie!!_
tes hipótesis correspondientes a cada uno de ellos:
1) La correlación intraclase (t) es una medida del parecido entre individuos intrafamilias y de la variación entre familias; por tanto, d~
pende de la variedad y ambiente de evaluación, así como del número
de familias, ya que al aumentar éste se incrementará t.
2) La correlación intraclase mide el parecido entre individuos, cuya
causa principal es el grado de endogamia dentro de familias; así, al
aumentar la endogamia se incrementará t.
3) La heredabilidad estimada a partir de la correlación intraclase es
menos precisa que la obtenida por regresión progenie-progenitor; sin
embargo, en este último caso se espera una influencia marcada de la
interacción genotipo-ambiente, debido a que la evaluación se realiza
en dos generaciones distintas.
101

4) La correlación simple entre caracteres tiene como una de sus causas
el factor genético; por tanto, si aumenta la endogamia de los indivi
duos de cada familia tenderán a estar más correlacionados.
Robinson y Lockerham (1965) mencionan que los propósitos perseguidos al estimar los parámetros genéticos son proporcionar información
sobre la naturaleza de la acción de los genes involucrados en la herencia de los caracteres bajo estudio y tener una base para la evaluación
de los planes de mejoramiento en la población. Los tipos de varianza
genética son varianza aditiva (a;), atribuible a los efectos aditivos
de los genes en los loci segregantes; varianza dominante ( a
debida
a la interacción de los genes segregantes localizados en un mismo locus;
y varianza epistática ( a~ ) resultante de la interacción entre alelos
localizados en dos o más loci.

;i.

Sánchez-Monge (1966) menciona dos grupos de familias utilizados
para estimar el coeficiente de correlación intraclase; medios hermanos
(MH} y hermanos completos (HC). En el primer caso, existe un progenitor común para los miembros de la familia y la covarianza de cada individuo con todos sus medios hermanos, dividida por la varianza total
(a}) dará el coeficiente de correlación intraclase (tMH); por otra
parte, la covarianza de MH[cov(MH}] será igual a la varianza de las medias entre familias (VE), de tal forma que:
V
E
= _.,,___
VT

-

- -·

= COV(MH}
_=o(½ A)
.2
2_

A

A

ªf

ªf

A

=

¼~

2

¿.'---

=

¼ h2

a f

El cálculo del coeficiente de correlación intraclase en familias
de hermanos completos (tHC}, incluye la componente de _varianza dominante(~~}; la ecuación se expresa de la manera siguiente:
~

2

aD

A

2

a f

102

-- ½ h2
2
A

a f

�Falconer (1972) describe algunos métodos para estimar la heredabilidad de un carácter, basado en cuatro clases de parentesco:

Regresión (b)
Correlación intraclase

Cova ri anzas
Genéticas

Parentesco

2

Progenie-progenitor

½o A

Progenie-progenitor medio

½o A

Medí os hermanos

¼ ºA

2
op = ½ h

b

2

bo¡i = h2

2

t MH

2

Hermanos completos

2

2

¼o A +

¼o

= ¼ h2

D + o EC

En esta forma, bajo condiciones iguales, una estima derivada de
familias de HC es el doble en precisión que una derivada de familias
de MH.
Martínez (1975) afirma que para el genetista, las relaciones de
semejanza proporcionan la técnica para evaluar la proporción de varia~
za aditiva de los individuos de una población; esta componente determj__
na el método de mejoramiento más adecuado que debe aplicarse a supoblación. Una forma de medir el grado de semejanza entre parientes, el
el agrupamiento de individuos en familias; así, en el análisis de varianza la variación total se divide en: varianza entre familias (
y varianza dentro de familias (a~). La primera componente es la varianza de las medias de grupos con relación a la media poblacional, la
segunda es la varianza entre individuos dentro de grupos. Al aumentar
la similitud entre los individuos de un grupo (disminuye
se incrementa o~, por consiguiente, el grado de parecido fenotípico entre
los individuos puede medirse a través del coeficiente de correlación
i ntrac l ase:

a:)

a~).

También indica que la precisión de una estima de heredabilidad
depende de su varianza de muestreo; mientras más pequeño sea el error
estándar, mayor será la precisión. Algunos factores a tomarse en cuenta al hacer estimaciones de heredabilidad son: el diseño experimental,
la selección del método de estimación, el número de muestras Y el número de ; ndi vi duos dentro de e11 as que se van a medir.
Según Falconer (1972) en situaciones donde no se conoce la heredabi 1; dad,. los anál; s; s de familias de medios hermanos y hermanos completos deben ser diseñados generalmente con progenies de 20 a 30 indivi
duos y bajo un diseño óptimo, las varianzas de las estimaciones de la
heredabilidad por correlación intraclase serían:
A

Familias de HC: o
A

Familias de MH:

2

2

h2

A

= 4;

h

=

t

16 h2

~

Donde

=

2

a B = Es la varianza entre familias y expresa la cantidad

de variación común a los miembros del mismo grupo.
Márquez (1980) da las estimaciones de varianza genética entre y
dentro de familias de medios hermanos (MH), hermanos completos (HC) y
autohermanos (AH), éstas son:
Medios hermanos
A

2

A

Hermanos com~letos

2

o BG(MH)= ¼ 0 A

2

O 2

o

t

= 16;

A

ºt

2

=

32 h2
Nn

,.2

A

A

A

2:

Autohermanos

*ª

ºB.G(HC)= ½ 0 A +
ti
2
2
2
2
2
2
o WG(MH)= 3/4 o-~ + o D o WG(Hct ½ 0 A + 3/4 o D
A

A

A

103
104

A

2
2
2
o BG(MH)= o A+¼ o D
A

A

A

A

2

A

o WG(AHt 0+3/4 o

2

o

�Bayardo y Márquez (1980) a partir de un . lote de familias de her•
manos completos, estimaron para diversos caracteres la heredabilidad
(h 2 ); así, para rendimiento de grano h2 fue 51.4% y 49% para floración.
La mayoría de los valores fluctuaron entre 44.7 y 51.4%, señalan que
los valores altos pueden deberse a que el experimento se realizó bajo
condiciones de riego, ejerciéndose un control de la varianza ambiental
y, por tanto, se mejoró la estimación heredabilidad.
Jugenheimer (1981) menciona que algunos autores tales como
Hopkins (1898); Hopkins, Smith y East (1903) y Smith (1918), introdujeron la selección mazorca por surco en la Estación Experimental Agríe~
la de Illinois. La productividad relativa de las diferentes mazorcas
se evalúa sembrando una parte de la semilla de cada una de ellas en su!_
cos individuales y se registra el comportamiento medio de cada familia
o progenie. En base a las medias de las familias sobresalientes, se
eligen éstas para su incremento, recombinación y uso comercial como una
nueva variedad.
Según Brauer (1981), el aislamiento más o menos fuerte de los
grupos familiares conduce a un alto grado de endogamia . En la selecci 6n fami. l i a1 de medí os hermanos sólo se conoce al progenitor hembra,
ya que el polen proviene de un grupo de plantas (machos); con este método se requiere de pruebas de progenie para elegir aquellas cuyo com~
portamiento es el más sobresaliente. El primero en usar y recomendar
este método de selección fue Vilmorín, quien tuvo éxito con algunos caracteres en remolacha azucarera, sin embargo, no tuvo éxito para incrementar el rendimiento en cebada, debido a que la endogamia producida
2
por au togami a reduce e1 val ar de la o WA

Romero (1981) menciona que las covarianzas entre individuos de
diferente parentesco equivalen a una porción de las varianzas aditiva
y dominante de la población original. Así, la covarianza de autohermanos equivale a la varianza aditiva total completa* (debido a la endoga•

A

2

m1a), más ¼ de a D :

105

A

COV(AH)

2

= a B(AH) =

Claure Y Márquez (1984) compararon los avances logrados con la .
selección combinada de medios hermanos y la selección masal en cinco va
riedades de maíz. Obtuvieron respuestas promedio de 6.9% y 5.0%, respectivamente para la selección combinada de medios hermanos y selección
masa 1 .
Reyes (1985) afirma que el medio ambiente afecta de manera diferente a los caracteres cuantitativos, siendo el rendimiento el rras afee
tado. Las diferencias ambientales enmascararon las diferencias genotípicas, cualquiera que sea el tipo de acci6n génica, cuanto más grande
sea la componente de varianza entre grupos, más difícil será hacer selecci6n entre los genotipos; por otro lado, si la componente de varianza entre grupos es pequeña, en relación a la varianza fenotípica, la se
lección intrafamilial será más eficiente, porque las características se
leccionadas en los progenitores serán expresadas en la progenie, especialmente si la variación es de tipo aditivo.

Materiales y Métodos

El trabajo consta de tres experimentos; los dos primeros se esta
blecieron en 1983 y 1984, respectivamente en los campos experimentalesMarín y El Canadá (localizados en Marín, N.L. y Escobedo, N.L.); el ter
cero, se estableció en El Canadá en los ciclos primavera-verano y otoño
invierno de 1985. Este último experimento es la base fundamental del
presente estudio.
Descripci6n de los Experimentos
Ciclo Primavera 1983
Los criollos de maíz Ranchero y San Nicolás fueron recolectados
por el In~. Gerardo de Lira Reyes (1982) entre agricultores sobresalien
tes del Municipio de Escobedo, N.L. Fueron seleccionadas un total de
106

�200 mazorcas por cada variedad en base al tamaño y tipo de mazorca {la.!:_
ga, sanas, bien formadas, etc.); cada mazorca (familia de MH) estuvo rf
presentada por 20 plantas, sembradas en un surco de 10 m (espaciados 80
cm), tanto en Marín, N.L. como en Escobedo, N.L. El lote de selección·
familial estuvo formado por cuatro fajas de 50 surcos (familias), lo
que dió un total de: 4 x 50 x 20 = 4000 plantas; de este modo, se tuvi~
ron: dos variedades x dos ambientes= cuatro lotes de selección fami1i al.

Se estudiaron las siguientes características de mazorca: peso
(PM), longitud (LM), diámetro (DM), número de hileras (NH) y número de
granos por hilera {GH).
Ciclo Primavera 1984

grano y se pesó cada progenie, anotando el dato de sublote y número de
familia para ajustar la producción media (Yij) de acuerdo a la fórmula
propuesta por Malina (1979):
A

YlJ
.. = V.. +(Y lJ
.. - VlJ
.. - V. )
l.
donde:

A

y ..
lJ

= Rendimiento medio ajustado de j-ésima familia de i-ésimo
soblote (cada 10 familias adyacentes constituyeron un
sublote dentro de la faja).

v

= Media general del lote de selección familia].

'

Yij = Rendimiento medio observado en la j-ésima familia del
i-ésimo sublote.
Yi

La siembra se realizó en el mes de febrero y la cosecha en julio.
Un total de 145 mazorcas fueron seleccionadas al azar de un lote de
mafz de la variedad Ranchero, proporcionado por un agricultor de G~neral Terán, N.L. Antes de ser desgranados, a cada mazorca se le registraron los datos correspondientes de una serie de caracteres, eligiénd.Q_
se para propósitos del estudio: peso de grano (PG), peso de mazorca
(PM), diámetro (DM), longitud (LM), perímetro (P), peso de olote (PO),
número de hileras (NH), granos por hilera (GH), relación diámetro/longj_
tud (DM/LM) y el índice de grano(IG=PG/PM).
Ciclos Primavera y Otoño 1985
En el primer ciclo de cultivo se femaron a partir de la variedad Ranchero las familias de medios hermanos (MH) y autohermanos o progenie autofecundadas (AH); del lote de recombinación se eligieron 100
mazorcas obtenidas por cruzas fraternales (familias de MH) y 100 mazorcas derivadas por un ciclo de autofecundación (familias de AH). En el
ciclo otoño-85 se evaluaron cada una de las familias en un surco de 10
m de largo; la siembra se realizó el 9 de marzo y la cosecha el 3 de
julio. Al cosechar cada familia, se tomó una muestra de 15 plantas
con competencia completa; se registró el porcentaje de humedad en el

·

=

Rendimiento medio del i-ésimo sublote {media de las 10
familias que lo constituyen).

En este experimento se midieron los caracteres siguientes: altura de planta (AP), altura de mazorca (AM), hojas arriba de la mazorca
principal (HAM), hojas abajo de la mazorca principal (HBM), número de
mazorcas por planta (NM), largo de la hoja de la mazorca principal (LH),
ancho de la hoja (AH), índice de posición de mazorca (IPM=AM/AP), número
de hileras (NH), granos por hilera (GH), longitud de mazorca (LM), diáme
tro de mazorca ( DM), peso de mazorca por planta ( PMP), peso de grano po~
planta (PGP), peso de mazorca (PM), peso de grano de la mazorca principal
(PGM), peso de grano por planta ajustado al 12% de humedad (PGPA) y peso
de grano de la mazorca principal ajustado al 12% de humedad (PGMA).
El análisis de la información se realizó bajo el modelo estadístico completamente al azar (Y . .= µ + T. + ¡; .. ) • los co_mponentes de vari·an
lJ
l
lJ '
za observables se indican en el Cuadro l.

108
107

�CUADRO l. Análisis de varianza y esperanzas de cuadrados rredios.

Fuente de variación

Grados de
libertad
f-1

Entre familias
f
Dentro de familias

~=l(ni-1)
f

Total

Cuadrados
medios

Sumas de
cuadrado

E

1
i=l n.-1

SCE

CME

SCD

CMD

SCT

CMT

E(CM)ª
2
2
ºw+KoB
2
ow

a= Esperanzas de cuadrados medios
2 CME-CMD
2
o W = CMD ; o B =
K
A

A

K= Constante que estima el tamaño promedio de individuos por familia
f = Número de familias
n.= Número de individuos de la i-ésima familia
1

Correlación
1ntraclase (t)
2
A

oB

"

2

" 2

o_B"--'(-'-'-MH_,__)__ = COV(MH) = ¼ o A = ¼ h2
2
2
2
2
(MH)
o B(MH)+ o W(MH) o T(MH) 0 T(MH)
A

A

A

A

2

2

o B(AH)
· ..... 2

A

.... 2

cr B(AH)+ o W(AH)

= COV(AH)
.... 2

o T(AH)

=

2

ªA+¼OD
A

2

I

cr T(AH)

=

h2
(AH)

Heredabilidad (h 2 )

A partir de la correlación intraclase = h(MH) = 4 tMH ; h(AH) = tAH
A partir de la regresión progenie-progenitor= b0 P = ½ h2
h2 = 2 b

op
109

Resultados y Discusión
En las Figuras del la 5 se puede observar claramente la relación
existente entre el coeficiente de correlación intraclase y el número dé
familias, tanto para la variedad San Nicolás como Ranchero; los puntos
que aparecen fuera de las líneas, corresponden a cada una de las repeticiones (cada faja constituida por un total de 50 familias representa
a una repetición). En Escobedo, N.L., para las cinco características
comparadas en las gráficas, resulta notorio el que la correlación intraclase no presenta una variación sensible cuando se incrementa el número
de familias, esto se debe a que hay un enmascaramiento del ambiente (Fal
coner, 1972¡ Bayardo y Márquez, 1980), ya que las medias de todas las f!
milias fueron altas y muy similares debido a las mejores condiciones del
suelo (principalmente alto contenido de materia orgánica); mi.entras que
en Marín, N.L. se pudo apreciar una tendencia clara a aumentar t, confo~
me se incrementó el número de familias, aunque a partir de 100 no se
apreciaron cambios significativos en el valor de los coeficientes de correlación. La misma tendencia se manifestó en las dos variedades, por
lo que se confirma lo que se esperaba. Además, se estimaron los coeficientes de variación en cada una de las variedades y localidades, observándose en todas las características que en Marín, N.L. fueron máximas
las varianzas, comparadas con Escobedo, N.L.; esto se explica por las
condiciones del suelo, que es más heterogéneo (de un bajo contenido de
materia orgánica y presencia de sales).
En los Cuadros 2 y 3 se presentan los datos de 18 características de planta y mazorca. A partir del análisis de varianza se estimaron las componentes y diversos parámetros genéticos. Como era de esperarse, la variación entre grupos ( cr en las familias de autohermanos
fue porcentualmente más alta que la de los medios hermanos; en todas
las características (excepto AP y AM) los valores porcentuales de &amp;~
fueron mayores de 80% en MH, en tanto que en los AH fueron menores a
70%. Esto confirma el hecho de que existe más endogamia en las progenies de AH que en los MH, causa principal de la similitud entre los in

8)

110

�o) Variedad Son Nicolás

- - - - - Elcobedo N. L.

o) Variedad Son Nicolás

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- -- -- Etcobedo N.L.

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200

Número de familias

50

100

1 O

200

Número de familias

b) Variedad Ranchero
b) Variedad

_ _ Marin N.L.

Ranchero
_ _ MarÍn N.L.

- ...... - Escobe do N.L.

4

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- - -- .. Escobtdo N. L.

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100

150

Número de familias

50

l00

150

2

Número de familias
FIGURA l. Relación entre la correlación intraclase (t)
familias (carácter peso de mazorca).

y

el número de
FIGURA 2.

Relación entre la correlación intraclase (t) y el número de familias (carácter longitud de mazorca).

111

112

�a) Variedad

s~

Nicolás

g) Voriedod Son Nicolás

_ _ Nu:n N.L.

--Marin N,L.

-- - .•• Etcobedo IIL L.

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Número de familias

50

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150

200

Número de familias

_ _ MorÍn N, L.

bl Voritdad Ranchero

bl

Voriedod Ranchero

- ---- Etcobtdo N,L

............. E1cobtdo N. L.

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--Morln N.L.

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Número de familias

50

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150

200

Número de familias
FIGURA 3. Relación entre la correlación intraclase (t) y el número de familias (carácter diámetro de mazorca).

FIGURA 4. Relación entre la correlación intraclase (t) y el número de familias (carácter número de hileras).

113
114

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Correlación intraclase (t)

Correlación intraclase (t)

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CUADRO 2.

Carácter

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LH
AH
IPM
NH
GH
LM
DM
PMP
PGP
PM
PGM
PGPA
PGMA

A

2

2

Componentes de varianza entre (o B ) y dentro (crw) de familias de medios hermanos (MH) de 18 ca
racterísticas de mafz (Marfn, Otoño 1985).

A

2

ºa
355.0
133 . 1
0.06
0.44
0.005
29.1
39.5
0.001
0.6
5.1
0.7
2.6
225.4
171.2
155.1
115.4
159.6
108.2

A

%

46
38
11
31
4
7
19
17
16
12
13
16
15
17
14
14
16
13

2

· ºw
418 . 4
213.3
0.47
0.99
0 . 12
370.3
165.2
0.005
3.2
37.2
4.6
13.4
1229.9
854.8
924.9
710 . 4
835.7
696 . 3

%

54
62
89
69
96

93
81
83
84
88
87
84
85
83
86
86
84
87

A2

OT

773.4
346.4
0.53
1.43
0.125
399.4
204.7
0.006
3.8
42.3
5.3
16 .o
1455.3
1026.0
1080.0
826.0
995.3
804 .5

t
0.46
0.38
0.11
0.31
0.04
0.07
0.19
0.17
0.16
0 . 12
0.13
0.16
0.15
0 . 17
0.14
0.14
0 . 16
0.13

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w

0.85
0.62
0.13
0.44
0.04

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0.24
0 . 20
0.19
0.14
0.15
0.19
0.18
0.20
0 . 17
0 . 16
0 . 19
0.16

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·CVG

%

%

%

16.6
22.2
14.6
17.1
30.7
25 .1
17 . 2
15.5
15.0
22.5
18 . 6
9.4
32 . 8
33.9
30.5
32 . 7
33 .8
32 .6

11.2
13 . 7
4.9
9.4
6.2
6.8
7 .6
6.4
5.9
8.0
6.8
3.8
12 . 9
13.9
11.6
12 . 2
13 . 5
12 . 0

184
152
44
124
16
28
76
68
64
48
52
64
60
68
56
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V

Al compijrar los componentes de varianza entre y dentro de grupos,
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el cociente cr B /cr w siempre fue más alto en AH que en MH (excepto para
los caracteres AP y AM); el numerador ( cr ~). llamado también covaria!!_
za genética, es una medida del grado de similitud entre individuos, el
cual aumenta con el grado de endogamia, como se pudo observar en este
trabajo. Esto se confirma también al analizar los coeficientes de variación fenotípica (CVF) y genética (CVG) este último se obtiene a partir de la varianza entre familias; ambos coeficientes fueron mayores
también en las familias de AH. Finalmente, las estimaciones de h dedu
cidas a partir del lote de familias de MH indican que la varianza aditj_
va está sobrestimándose, pues se reportan valores superiores al 100%;
las estimaciones de h2 realizadas a partir de AH, resultaron menores del
50% y concuerdan más con lo que reportan algunos autores, utilizando
otros métodos de estimación (Bayardo y Márquez, 1980; Agudelo y Márquez,
1975; Reyes, 1985).
En ~1 Cuadro 4 se presentan las estimaciones de heredabilidad para el mismo grupo de familias, derivadas por los métodos de regresión
progenie-progenitor (b 0 P) y correlación intraclase (tt1l); en cuatro de
las características se obtuvieron estimas negativas, que pueden explicarse por el efecto de la interacción genético-ambienta 1. Las mazorcas
originales (progenitores) se colectaron en Terán, N.L. de un lote manejado bajo condiciones más favorables (buena fertilidad, riego oportuno,
etc.), mientras que las progenies se evaluaron en General Escobedo,
N.L. en el ciclo primavera-1984; estos cambios fenotípicos observados,
especialmente la disminución media de la mayorfa de las características
asociadas al rendimiento, son debidos a que la variedad no se adaptó a

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dividuos que componen el grupo o familia (falconer, 1972), por tanto, el
grado de parecido o correlación intraclase (t), siempre será mayor cuanto más alto sea el nivel de endogamia, esto se puede observar al compa- ,
rar tr-ti y tAH' exceptuando los caracteres AP y AH, en todos los demás C!
sos se encontraron valores más altos en AH que en MH (comúnmente mayores
de 0.20) .

111

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117
118

�CUADRO 4. Heredabilidad estimada por regresión progenie-progenitor (b 0 P)
y correlación intraclase (tltt). (Marín, N.L. Otoño, 1985).

Heredabilidad (%)

Caractertsticas

las nuevas condiciones ambientales.
El peso de grano por planta y sus correlaciones con otros caracte
res se presentan en la Figura 6. Se aprecia claramente que la mayor en~
dogamia de las familias de AH es la causa principal de que los valores
de sus coeficientes fueran superiores a los observados en las familias
de MH. Estos resultados apoyan la idea de que la pleitropia es una de
las causas de correlación entre caracteres, ya que la endogamia tiende a
aumentar· la frecuencia de un gene o genes que determinan la expresividad
de un caracter; si esto es válido, podrfa esperarse una mayor ganancia
genética al diseñar índices de selección que incluyan dos o más caracteres altamente correlacionados con el peso de grano por planta.

.

Diámetro de mazorca (DM)

-0.031

- 6.2

0.204

81.8

Longitud de mazorca (LM)

0.086

17.2

0.164

65.7

Relación DWLM

0.006

1.2

0.138

SS.O

-0.021

- 4.2

0.204

81.8

Número de hileras (NH)

0.118

'
23.6

0.101

40.2

Grano por hilera (GH)

0.014

2.8

0.196

78.3

Peso de mazorca (PM)

-0.007

- 1.4

0.207

82.8

Peso de grano/mazorca (PGM)

-0.016

- 3.2

0.253

101.3

Peso de olote (PO)

0.086

17.2

0.024

9.5

Indice de grano (IG)

0.079

15.8

0.120

48.0

Perfmetro de mazorca (PRM)

Conclusiones

l. Los coeficientes de correlación intraclase (t) fueron diferentes para cada variedad, ambiente de evaluación y número de familias; se requieren 100 familias para estimar la correlación intraclase, ,un número mayor no mejora la precisión del coeficiente de correlación intraclase.
2. Porcentualmente la varianza entre familias ( o~) fue mayor en las f~
milias de autohermanos (AH) que en la de medios hermanos (MH); en la
mayoría de las características, la correlación fue superior en el lote de AH que en las famjlias Ml:I.
•
2
3. Aunque se sobrestima
la cr" A
y h2 utilizando el método de la correla
ción intraclase, se observó que es más confiable estimarla en familias de AH, ya que sus valores son semejantes a los obtenidos por
otros métodos.

4. Las correlaciones simples entre pares de caracteres fueron .más altas
en el lote de AH que en el de MH.
119
120

�PESO DE GRANO POR PLANTA
AJUSTADO

Literatu.ra Cita.da

Bayardo P., R. y F. H!rquez.S. 1980, Selección familial de hermanos com
pletos en mafz (Zea ~ L) en base a parámetros fisiotécni.cos. ·
Chapingo Nueva Epoca 25 ~19-.28.
Brauer ·H., O. 1980. Fitogenética Aplicada. Limusa. México. 518 p.
0.8191

(09675)

Claure I., T. y F. H!rquez S. 1984. Mejoramiento de mafz en Bolivia por
selección masal y selección combinada de medios hermanos. Agrociencia 58:191-203.
'

( 0.7049)

0.6246

(0.7616)

0.6431·

l

.

.

( 0.6782)

o.5634 ·

( 03843)

0.213"8"

(0.1228)

0.1103
0.5163

(0.6585)

Q.4572
;

o. 1903

Falconer, D.S. 1972. Introducción a la ·Genética Cuantitativa. Trad. F.
Márquez S. (3a. Ed.) CELSA. México. 43D p.
1

(0.3821 )
1.0.0964)

,.. O. 4520
0.1974 (0.3975)
( 0.3342)

0.1653

..!0!:•::.34!.:4!.!.1_ _ _ _ _ _ _ _-'-'(Oc.c.'4864 l
1-0.1097)

-0.0745

Donner, A. and S. Bull. 1983. Inference concerning a conrnon intraclass
correlation coefficient. Biometrics 39:771-775.

(0.6838)
(0.7376)

0.5252
1

.

Jugenheimer, R.W. 1981. Matz: Variedades Mejoradas, Método de Cultivo y
Producción de Semilla. Trad. R. Piña G. Limusa, México . 841 p.
H!rquez S., F. 1980. Sistemas de selección combinada, familial e indiv.!
dual en el mejoramiento genético de mafz (Zea mays L.). Fitotecnia
4:3-83.

,0.65'9 10179:&gt;¡
1

0.0382

(0.2124)1
(-0885)

-0.0729
0.0859 (0.2620),
1
(- 0.0783)

-0.0729

Reyes C., P. 1985. Fitotecnia Básica y Aplicada . AGT editor. México .
460 p.

-0.0129 (-00367)

NS

Martfnez G., A. 1975. Diseño y Análisis de los experimentos de cruzas
dial"élicas. Colegio de Postgraduados, ENA. Chapingo, México. 228
p.

NS

Los números dentro del paréntesis corresponden a las familias de autohermanos (AH).
FIGURA 6. Diagrama de correlaciones fenotípicas entre el carácter peso de grano por planta ajustado y las variables más correlacionadas con él.

121

Robinson, H.F. . y e.e. COCKERHAM. 1965. Estimación y significado de los
parámetros genéticos. Trad. M. Gutiérrez. Fitotecnia Latinoamericana 2:23-37.

122

�HEREDABILIDAD EN MAIZ ESTIMO.DA POR REGRESION PROGENIE
PROGENITOR Y SU RELACION CON EL NUMERO DE
FAMILIAS MUESTREADAS 1

Romero H., L. 1981. El índice de cosecha como criterio de selección para rendimiento en dos poblaciones de sorgo (Sorghum bicolor L.
Moench) bajo tres métodos de selección familia!. Tesis de M.C.
Colegio de Postgraduados, Chapingo, México.

Ornar G. Alvarado Gómez 2
César H. Rivera Figueroa 3

Sánchez-Monge y P., E. 1966. Genética (3a. Ed.). Pessim Lumen, Madrid,
España. 409 p.
Resumen

En la variedad de maíz Ranchero se hizo una estimación de la heredabilidad para 12 caracteres de mazorca utilizando el método de la regr~
sión progenie-progenitor; se partió de una muestra de 145 plantas (prog~
nitor hembra), a cuyas mazorcas se les registraron los datos de las variables bajo estudio al igual que a su progenie (familias de medios hermanos). Los valores más altos de heredabilidad correspondieron a número
de hileras (23.6%), peso de olote (17 .2%), longitud de mazorca (17 .2%) ,e
índice de grano (15.8%); peso de grano y de mazorca tuvieron valores negativos. La regresión sólo fue signi.ficativ.a para número de hileras.
En general, a medida que se incrementó el número de familias disminuyeron la heredabilidad y el error est!ndar (este último es un indicador
de la precisión de la heredabilidad). Se observó que 100 familias es un
número adecuado para estimar la he.redabilidaq,ya que un número mayor no
mejora la precisi6n y uno más bajo la sobrestima. En base a los valores
estimados de heredabilidad, podría esperarse una mayor respuesta a las~
1ecci ón ·util i z.ando como criterios los caracteres: número de hileras, 1º!!
gitud de mazorca, peso de olote e índi.ce de grano, comparado con la selección para peso de grano, ya que la heredabilidad de este caso fue de
1as más bajas.

1 Contribución del PMMFS de la F~UANL
2 Investigador del PMMFS

a Maestro de. Tiempo Completo de la Sub-Dirección de Estudios de Postgra-

123

do.

Investigador del PMMFS.

�Introducción
La heredabilidad en sentido amplio se define como la relación entre la varianza genética total y la varianza fenotípica. En sentido e~
tricto se define como la relación entre la varianza genética aditiva y
la varianza fenotfpica (Dudley y Moll, 1969).
Agudelo (1975) menciona que la estimación de heredabilidad es de
importancia para el f,itomejorador, este valor permite predecir la respuesta a la selección y, por tanto, escoger el método de mejoramiento
más adecuado.
Sánchez Monge citado por Lira (1984), señala que la regresión es
una de las técnicas estadtsticas más utilizadas para estimar la heredabilidad; a partir de los datos de progenitores y descendencia, se puede
estimar indirectamente la heredabilidad, calculando la regresión progenie-progenitor (bpp), o progenie-progenitor medio (bpp). En el primer
caso la regresión es:
Cov (p.p) =½va
bpp Cov (p.p)

vf

Donde :
Cov = covarianza
V. = varianza
p.p = progenie-progenitor
a = aditiva
f = fenotfpica
2
h = heredabilidad en sentido estricto
El modelo estadístico de la regresión lineal es el siguiente:

Yl, = BO + s1x.l + E.l

125

�Materiales y Métodos

Donde:
Vi = variable dependiente (progenie)
Bo = ordenada al origen
81 = pendiente de la recta que mide la relación entre las variables dependiente (y) e independiente (x)
Xi = variable independiente (progenitor) i=ésima observación.
Ei = desviación de regresión de la i-ésima observación.
Falconer (1971) menciona que el error estándar indica la precisión de la estima de heredabilidad, por lo que al plantear un experime.!!_
to se deben seleccionar el método y experimento apropiados para obtener
un estima con la más alta precisión (el error estándar más bajo posible).
Uno de los problemas del diseño experimental es el decidir cuantos individuos se van a medir en cada familia: para esto Latter (1960)
ha desarrollado ecuaciones que proporcionan el valor óptimo del tamaño
de la familia.
Lira (1984) observó una baja respuesta a la selección cuando se
utiliza el peso de grano de maíz como principal criterio; por otro lado, existe poca información acerca de la heredabilidad de caracteres de
maíz, así como sobre la precisión de las estimaciones de ésta. En base
a lo anterior, en el presente estudio se planteó como objetivo estimar
la heredabilidad de 12 caracteres de mazorca utilizando el método de r~
gresión progenie-progenitor, para encontrar el número óptimo de familias que hagan dicha estimación más confiable y precisa.
En base a lo anterior, se pretende probar las hipótesis de que la
heredabilidad es diferente para cada carácter de maíz, debido a que actúan diferentes pares de genes; por otro lado, la precisión del estimador de la heredabilidad es mayor al utilizar mayor número de familias.

126

El trabajo se llevó a cabo durante el ciclo agrícola primavera de
1984 en el Campo Experimental de la Facultad de Agronomía, UANL en EscQ_
bedo, N.L.
1

Se utilizó la variedad de maíz Ranchero procedente del campo de
un agricultor de General Terán, N.L., se partió de una colecta de 145
mazorcas (familias de _medios hermanos obtenidas por polinización libre).
Debido al mayor inter~s en los componentes del rendimiento, se midieron en cada mazorca los siguiente caracteres: peso de mazorca, peso de
olote, peso de cien semillas, número de hileras, número de granos por
hilera, longitud de mazorca, perímetro de mazorca, peso de grano por mi
zorca, número de granos por mazorca, diámetro de mazorca, índice de gri
no (peso de grano/peso de mazorca) y la relación diámetro-longitud de
mazorca.
Cada una de las 145 familias fue sembrada utilizando el método
progenie o mazorca por surco. El surco fue de 10 m de longitud, distrj_
buyéndose en tres franjas de 50 familias o surcos cada una. Después de
la cosecha se tomaron datos a cada progenie; la muestra utilizada fue
de 15 plantas por familia y estos datos se promediaron para realizar el
análisis estadístico.

Se llevó a cabo el análisis de regresión progenie-progenitor,
usando las mazorcas originales como progenitores (variable independiente), y las 145 progenies en las que se efectuó la caracterización de
las mazorcas (variable independiente), de acuerdo con el modelo de
Bohren et-ª.}_. (1961). Con el valor del coeficiente de la regresión prQ_
genie-progenitor se obtiene una estimación válida de la mitad de la
heredibilidad (bpp=½ h2), por lo que la heredabilidad es el doble de la
regresión (h 2= 2bpp). Este mismo análisis se hizo también para cada
uno de los grupos de familias formados en cada faja, considerando números cambiantes de familias (20, 40, 60 ••• 145) hasta completar la totalj_
dad de las familias.
127

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Se determinó también el tamaño óptimo de familias en base a la fór
mula de Latter (1960) a partir de la expresión siguiente:

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En el Cuadro 1 se presentan los coeficientes de regres1on y su
significancia estadística, para la mayoría de los caracteres no fue significativa la regresión en los diferentes grupos de familias formados,
excepto para: número de hileras (con todos los grupos de familias), perímetro de mazorca y diámetro de mazorca con 80, 100 y 129 familias y
peso de olote (con 40 familias únicamente); los niveles de significancia estadística fueron del 5 y 1%. Lo anterior concuerda con los resul
tados obtenidos por Mejía (1983), este investigador tampoco encontró si.9.
nificancia en la regresión progenie-progenitor para los caracteres peso
de mazorca y peso de grano.

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molos coeficientes de regresión negativos, se explican por la interacción genotipo-ambiente; pues como se mencionó el progenitor proceded~
un campo de agricultor en General Terán, N.L. Mientras que la progenie
se sembró en Escobedo, N.L., por lo que ocurrió un efecto marcado de lo
calidad y años en la expresividad de tales características.

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heredabilidad de los caracteres al utilizar un bajo número de familias,
aunque se observa que se estabilizan o son pequeñas las diferencias con
80 ó 100 familias. El único carácter que no siguió el patrón fue long.!_
tud de mazorca, ya que el valor de la heredabilidad se incrementa conforme aumenta el número de familias (Figura 4). La Figura 3 muestra
que con menos de 100 familias se sobrestima la heredabilidad de los caracteres: relación diámetro/longitud, perímetro, diámetro, peso de mazorca y grano que tuvieron valores de heredabilidad negativos o cercanos a cero.

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Es importante hacer notar que los coeficientes de regresión de
los caracteres: número de hileras, granos/hilera y longitud de mazorca,
mostraron una mayor consistencia. Es decir, el rango de variación fue
menor, comparado con otros caracteres (peso de grano y mazorca, diámetro de mazorca, etc.). Esto sugiere el hecho de que el ambiente tiene
menor influencia sobre ellos, por tanto, son de alta heredabilidad.
Las diferencias observables pueden explicarse por diferencias genéticas
entre las progenies que fueron medidas en cada tamaño muestral.

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En el Cuadro 2 se muestran los valores de heredabilidad y los
errores estándar correspondientes a cada grupo de familias; mientras
que en las Figuras 1 y 2 se graficó la heredabilidad y el error estándar de todos los caracteres, para las 145 familias. Estos resultados
contradicen a aquellos reportados por Agudelo (1975) quien estimó para
el carácter peso de grano una h2 = 9% y para diámetro de mazorca se en•
contró una heredabilidad de 10.6, mientras que en el presente trabajo
se encontraron valores más bajos y negativos.

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de maiz {Escobedo, N.L. Primavera, 1984).

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140

Número de familias
FIGURA 4.

Heredabilidad estimada con diferente número de familias para siete carácteres
de maiz (Escobedo, N.L. Primavera, 1984).

"

�Sería deseable utilizar como criterios de selección las caracterís
ticas: número de hileras, peso de alote, longitud de mazorca e índice de
grano, ya que la heredabilidad estimada fue más alta en estos casos, si
se compara con las de peso de grano y mazorca .que fueron más bajas (Fig_l:!_
ra 3 y 4).

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En la Figura 5 se grafica la información presentada en el Cuadro 2
cuyos valores corresponden al error est~ndar de cada tamaño muestral.
Así se observa que al variar el número de familias hay una tendencia muy
clara en todos los caracteres a disminuir el error estándar a medida que
se incrementa el número de familias empleado para su estimación; sin embargo, se apreció un mayor contraste entre 20 y 40 familias, en menor
grado entre 40 y 80 y fue casi constante al utilizar arriba de 80 familias. En base a lo anterior, se puede inferir que una precisión aceptable del error estándar de la heredabilidad se obtendrá al utilizar 80 fa
milias, aunque el estimador de la heredabilidad, como se mencionó anteriormente, tiende a bajar y a ser constante a partir de una muestra de
100 familias.

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longitud de mazorca; además, Agudelo encontró una mayor precisión. Mejía (1983) encontró una mayor precisión para longitud de mazorca y peso
de grano.

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En el Cuadro 3 se presentan los tamaños óptimos de familias obten.:!_
dos por la fórmula de Latter (1960) y Falconer (1970) para todos los caracteres estudiados; en general, resultó muy bajo el tamaño de muestra
de la progenie comparado con el que se usó en el presente experimento
(n=lS). Finalmente, se observó que los valores de la correlación intraclase obtenida en el presente estudio, coinciden con aquellos reportados
por Lira (1984), aunque este autor utilizó una muestra de 200 familias y
un genotipo adaptado a las condiciones de Marín, N.L.

•

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-e,

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�CUADRO 3. Correlación intraclase y número óptimo de familias, estimados para 12 características de maíz (Escobedo, N.L. Primave
ra, 1984).

Carácter

Correlación
intraclase
ta .

Peso de mazorca
Peso de olote
Peso cien semillas
Número de hileras
Granos/hileras
Long. de mazorca
Perímetro de maz.orca
Peso de grano/mazorca
Granos/mazorca
Diámetro de mazorca
Indice de grano
Relación/longitud

0. 207

- n
. f

tl
0.215

0.024

0.100
0.196
0.164
0.204
0.253
0.174
0.204
0.120
0.138

Número
de familias

0.093
0.180

4.4
8.2
3.6
11.7
4..4

0.183
0.203

2.0
6.4
3

2
2.3
2.0
1.7
2.2
2

4.6
18 .2

2.7
2,5

ta= Valores obtenidos en este trabajo
t 1 = Valores reportados por Lira (1984)
n1 = Estimado según la ecuación propuesta por Latter (1960)
nf = Estimado según la ecuación propuesta por Falconer (1971)
Conclusiones
l. El análisis de regresión sólo fue significativo para el carácter nú-

mero de hileras al utili.z.ar las 145 mazorcas.

2. Los más altos valores de heredabilidad correspondieron a número de
hileras (23.5%), longitud de mazorca (17.2%) peso de elote (17.2 %) e
índice de grano (15.8%), los cuales pueden usarse como criterios de
selección: peso de grano y de mazorca tuvieron coeficientes de regr~
sión negativos, por lo que se considera heredabilidad cero.
3. El número óptimo de familias para estimar heredabilidad por regresión prrigenie-progenitor y tener una precisión aceptable, se conside
ra de 80 a 100 familias.
4. El tama~o óptimo de familia estimado (n) varía de dos a 18, dependiendo del carácter bajo estudio, siendo en promedio tres a ocho des
cendientes.

Bibliografía Citada
Agudelo L.C. y F. Márquez S. 1975. Estimación de heredabilidad por el
método de regresión progenie-progenitor usando componentes de varianza en una población de maíz en tres densidades de siembra.
Agrociencia 21:91-100
Becker, W.A. 1975. Manual of Quantitative Genetics (3th, Ed.).
Washington State University Press. Pullman, Washington. 170 pp.
Bohren, B.B.; H.E. Me. Kean and Y. Yamada. 1961. Relative efficiences
of heritability estimates based on regression of offspring on
parent. Biometrics 17:481-491.
Dudley, J.\✓., and R.H. Moll. 1969. Interpretation and use of estimates
of heritability and genetic variance in plant breeding. Crop Sci.
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Falconer, O.S. 1971. Introducción a la Genética Cuantitativa (2a. Ed.).
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�'

Latter, B.D.H., and A. Robertson. 1960. Experimental des ign in the estimation of heritability by regression methods. Biometrics
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Lira R., G. 1984. Comparación de métodos y presiones de selección en
dos variedades de mafz. Tesis Profesional de Ingeniero Agrónomo.
FAUANL, Marfo, N:L. México.
Mejfa C., J.A., F. M&amp;rquez S. y A. Carbal lo C. 1983. Cobertura de la
mazorca del mafz: heredabilidad y correlación con otros caracteres.
Agrociencia. 54:111-123.

COMITE EDITORIAL
Ph.Q. Jpsé Luis de la Garza Gonz4lez
Ph.D. Josué Leos Marttnez
Ph.D. Rigoberto E. V&amp;zquez Alvarado
Ph.D. Ciro G. S. Valdés Lozano
M.Sc. Ulrico R. López Domtnguez
M.C. Nahúm Espfnoza Moreno
M.C. Maurilio Marttnez Rodrtguez (Coord.)
Lic. Nancy E. Trevifto Hern4ndez (Editor)

COLABORADORES
Mecanografta:

Dibujos:

140

Sri ta. Ma. Teresa L6pez Cruz
Srita. Maricruz Melina Lozano
Rubén Campos Cabrera
Juan F. Garnica ramera

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753949&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>00 18

VOL. 2 No.l

MARIN,11.1.. MEXICO AGOSTO 1989

UNl'IERSIOAD AUTONOMA CiE NUEVO LEON
IFAC11TAO OE AGIIONONIA

~
V

�CIEICIA AGROPECUARIA

VOL, 2

No. 1

NARIN, N.L., NEXICO AGOSTO 1989

O?RECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facultad de Agrono■ ía, UANL. Apartado Postal 358. San
Nicolfs de los Garza, N.L. C.P. 66450. At 1 n: Centro de Investigaciones Agropecuarias.

CIENCIA AGROPECUARIA es una publicación cuyo objetivo es difundir eficiente ■ ente la
técnica y científica generada de las actividades de investigación de la FAUANL.

infor ■ación

CONITE EDITORIAL: Ph.D. José Luis de la Garza Gonzílez, Ph.D. Roque G. Raofrez Lozano,
N.Sc. Ulrico R. López Oo■ inguez, M.C. César H. Rivera Figueroa, Ph,O. Juan F. Villarreal
Arredondo, N.C. Leonel Ro■ero Herrera y Lic. Nancy E. Trevifto Hernández.
Colaboraron en la Revisión Técnica de los artícul~s de este nú■ ero: el M.C. César
.H, Rivera Figueroa, N,C. Nahú■ Espinoza Moreno, Ing. Ezequiel Berú■en de los Santos,
N.C. Alonso !barra Ta■ez y Ph.O. Ciro G.S. Valdés Lozano.

�C ON T E N I DO
Edl torial . .

3

Adaptación de veintidós clones de papa (Solanum tuberosum L.)
en el municipio de Galeana, N.L.
Cristo Rey Alvarado Delgado, Apolinar Aguillón Galicia, Marco
V1nicio Gómez Meza y Rogelio Salinas Rodríguez . • . •

5

Tamaño y forma de la parcela en el cultivo de papa (Solanum
tuberosum L. 1 •
Juan Manuel Pérez Guel, Rodolfo González Villarreal, Apolinar
Agu1llón Galicia, Marco Vinicio Gómez Meza y Rogelio Salinas
Rodríguez . . • .
. . . . . . . • . . • • • • •

22

Uso de la variedad de sorgo UANL-187 en masa de realzado para
gal !etas.
Norma J. Contreras Montes de Oca, Juan Carlos Escamilla Salazar
y Leonel Romero Herrera

.. .. . . . .. .. ....

41

Cambios en el índice de cosecha y rendimiento económico del
maíz, asociados a diferentes criterios de selección familial.
César H. Rivera Figueroa

58

Selección familial de autohermanos en la población de sorgo
(Sorghum bicolor L. Moench) NLP para condiciones de temporal
1
en Marín, N.L.
Leonel Romero Herrera, Carlos Horacio Sánchez Saucedo y Carlos
Benítez Orduña
• • . . • .
Tesis de Maestría (Resúmenes)

88
115

�EDITORIAL

Ciencia Agropecuaria, en este su segundo volumen, pr~
senta información para la comunidad científica nacional,
derivada de las actividades de nuestra institución.

La in

clusión de resúmenes de tesis de la Subdirección de Estudios
de Postgrado, obedece al objetivo de destacar avances de
trabajos de investigación realizados.

A la fecha, sigue vigente la idea de contribuir, mediante la edición de esta publicación, con el cumplimiento
de una de las fases más trascendentales de la investigación, su difusión.

De ahí,

la importancia de que los investigadores del

área agropecuaria participen en tan importante actividad,
considerando este foro para publicar sus logros de invest!
gación, comentarios y noticias que puedan ser de interés a
la comunidad científica nacional.

�ADAPTACION DE VEINTIDOS CLONES DE PAPA (Solanum tuberosum L.)
EN EL MUNICIPIO DE GALEANA, N.L.
Cristo Rey Alvarado Delgado 1
Apolinar Aguillón Galicia2
Marco Vinicio Gómez Meza 3
Rogelio Salinas Rodríguez3

Resumen
El trabajo se llevó a cabo en el ejido colectivo "El
Tokio" en Galeana, N.L. durante el ciclo priMavera-verano de
1983.

Su objetivo fue evaluar la adaptación de 22 cultiva-

res · mejorados de papa.

El diseño experimental utilizado fue

bloques al azar con cinco repeticiones.
zadas se agruparon en tres clases:

Las variables utili

1) Número de ojos y peso

de tubérculos (antes de la siembra);

2) Color de flor,

canti

dad de frutos y hábito de crecimiento (durante el ciclo veg~
tativo) y 3) Porcentaje de plantas cosechadas, número y peso
de tubérculo (después de la cosecha).

Los resultados indi-

can que cinco clones no mostraron asociación lineal positiva
y altamente significativa entre el número de ojos y el peso
de tubérculo-materno, cuantificados antes de la siembra.
presentaron cuatro clones rastreros y 18 erectos.
floreados,

13 no produjeron frutos.

cuarta (4a),

De los

La producción de tubér-

culos se clasificó en primera (la), segunda ( 2a),
(3a),

Se

rajeteados y podridos.

tercera

El cultivar 676037

mostró el más alto rendimiento de tubérculo (32.8 ton/ha) y

Este trabajo fue realizado con fondos del Centro de Investigaciones
Agropecuarias de la FAUANL (CIA-FAUANL).
1

Estudiante del Departamento de Fitotecnia.

2Maestro del Departamento de Fitotecnia.
3

Maestros del Departamento de Fitotecnia. Investigadores del Proyecto
Producción de Semillas de Hortalizas del CIA-FAUANL.

�los clones 750601, 750675 y 750815 alcanzaron también rendi-

raron diversos materiales genéticos con la variedad comer-

mientos altos (30,4, 29,1 y 28.5 ton/ha respectiva ■ ente).

cial Alpha, que tiene mucha aceptación por la población urb!

Los clones 760059 y 750658 mostraron los porcentajes más al-

na del área metropolitana de Monterrey y Saltillo; además,

El número de ojos y peso del tu-

las compañías industrializadoras del producto han mostrado

tos de plantas cosechadas.

bérculo a la siembra mostraron relación no lineal significa-

mucho interés por dicha variedad.

tiva con el número de tubérculos cosechados.
Revisión de Literatura
Introducción
La producción mundial del cultivo de la papa en el año
El cultivo de la papa (Solanum tuberosum L.) presenta
características de distribución mundial, ya que se siembra
en la franja que comprende los 60º latitud norte y sur.
La superficie nacional dedicada a la siembra presenta

de 1980,reporta al continente Europeo como el mayor productor de la especie (70.17%) seguido por Asia (15,25%~ América
(11.86%) y después están Africa (2.18%) y Oceanía (0.55%).
Los cinco países con mayor producción en ese período f4eron:

un 27% bajo condiciones de riego y un 73% en temporal (SARij-

La Unión Soviética con 67 millones de ton (rendimiento pro-

DGEA, 1980).

medio de 9.6 ton/ha); Polonia con 26 millones de ton (11,3);

En las zonas irrigadas se utilizan materiales

mejorados genéticamente (el cultivar Alpha cubre un 70% de

Estados Unidos de América con 14 millones de ton (16.0);

éstas), con ciclos de cultivo de 90 a 120 días y cuyos rend!

China con 14 millones de ton (11.0); y por último, la Repú-

mientos fluctúan entre las 20 y 25 ton/ha.

blica Democrática Alemana con 9 millones de ton (16.5),

En las zonas tem

La

poraleras, se distinguen dos condiciones: 1) Siembras en va-

República Mexicana ocupó el lugar 34 con un millón de ton

lles o planicies con alturas de 1500 a 2500 msnm utilizando

(13.3).

materiales mejorados, susceptibles o tolerantes al tizón tar

más altos fueron: Holanda y Dinamarca, que representan a los

dío, el rendimiento fluctúa entre 30 y 35 ton/ha obtenido

países bajos (36.2 ton/ha); Nueva Zelandia (35.0 ton/ha);

con cultivares susceptibles pero asperjados con fungicidas,

Belgica (32.6 ton/ha); Reino Unido (30,8 ton/ha); y Francia

o bien, de 10 a 15 ton/ha cuando se utilizan genotipos tole-

(29,4 ton/ha),

rantes; 2) Siembras en serranías, con alturas de 2750 a 3500

ciones, son el resultado de la investigación, especialmente

msnm, empleando materiales criollos con ciclos de 190 a 200

en el área del mejoramiento genético del cultivo (Ortiz,1983),

En el mismo año, los cinco países con rendimientos

Los altos rendimientos obtenidos en estas na

días y logrando obtener rendimientos promedios de 5 a 7 torr-/

México es considerado un país con alto potencial de pr~

ha,

ducción del cultivo, ya que su promedio nacional puede mejoEl presente trabajo se realizó en el ejido colectivo
"El Tokio'', municipio de Galeana, N,L., siendo considerada
una zona representativa de las regiones irrigadas.

El obje-

tivo del experimento fue analizar la adaptación de 22 clones
de papa; para ello se estimó el rendimiento de tubérculo,
número y peso, así como la calidad de los mismos.

Debido a

que no existen otros cultivares de papa en la zona, se comp!
6

rarse en gran medida con la obtención de materiales genéticos adaptados a las condiciones sociales, económicas y políticas que presenta.

En 1980, la producción nacional fue de

1'064,906 ton, distribuida de la siguiente manera: Estado
de México (243,066 ton), Puebla (197,531 ton), Sinaloa
(138,399 ton), Veracruz (128,699 ton); además, contribuyeron
los estados de Baja California Norte, Chihuahua, Guanajuato,
7

�Michoacán y Nuevo León (SARH-DGEA, 1980).

Los principales

genotipoa sembrados en el país son: Alpha (Chihuahua, Guanajuato, Sinaloa, Michoacán y Estado de México), López (Puebla
y Estado de México) , Atzimba y Greta (Veracruz)(Ortiz, 1983).

ha dedicado a la selección de clones tolerantes al patógeno,
usando diferentes métodos tales como unidades e índice de tu
bérculo, método clonal, multiplicación po r esquejes y selección masal por sitios (Villarreal, 1980 y 1982).

Como se puede ob•ervar, existe un n6mero reducido de cultiv!

res para la siembra de papa, predominando el genotipo Alpha,
Materiales y Métodos

que se caracteriza por su susceptibilidad al ataque del tizón tardío (_!, infestans Mont. D. Bary) (Fernández, 1981);

El trabajo se desarrolló en el ejido colectivo " El To-

sin embargo, en diversas evaluaciones realizadas bajo condi-

kio", municipio de Galeana, N,L. durante el ciclo primavera-

ciones de riego, el cultivar Alpha ha sobresalido por sus al

verano de 1983,

tos rendimientos por hectárea en comparación con otros geno-

24°49' latitud norte y 100°40' longitud oeste del meridiano

tipos (Fernández, 1955 y Lozoya, 1973),

de Greenwich, con una altitud de 1654 msnm,
nante es BSohX'

Dos especies de papa se cultivan a nivel mundial

S,

tuberosum L. y~- andigenum, ambas tetraploides (4N), cuyo
n6mero cromosómico básico es N=12 (Casseres, 1966),

En

México, las especies silvestres de este cultivo fueron reconocidas en la segunda década del siglo pasado, la primera
fue~- bulbo castanum, siguiéndole~- estolonifera y~•
berucosum; posteriormente se identificaron~- demissum y S,
cariophillum en 1948.

Estudios citológicos más recientes,

indican que en nuestro país existen los representantes de la
serie poliploide (2 4, 36, 48, 60 y 72 cromosomas); sin embar
go, sólo~- demissum, S.

antiporieccti y~- ajuscoense son

Su ubicación geográfica corresponde a los

El clima domi-

(e), seg6n la clasificación de K6ppen _(mo-

dificada por E. García) pertenece a un ambiente seco o estepario con temperatura media anual entre 18° a 22°C y con llu
via invernal menor al 33%.

Los suelos de la región son mig!

jones arcillosos, con un contenido regular de materia orgán!
ca (2.9%), bajos en contenido de nitrógeno y fósforo aprovechable, al igual que en potasio, moderadamente alcalino y li
geramente salino.

El agua de riego está clasificada como

C S , buena para irrigar.
4

1

Los clones usados para el experimento fueron: 760055,
750571, 750601, 750815, AHD-69-1, 760059, 750759, 760047,

susceptibles de cruzamientos con las papas cultivadas actual

575049, 750783, 750708, 575021, AEX-69-1, 676087, 676037,

mente.

750675, 760060, 575031 , 750658, 750712, 575032 y 573272.

El .

material genético evaluado fue proporcionado por el Programa
En el mejoramiento genético de la especie, se utilizan
otras especies silvestres que producen tubérculos aptos para
la alimentación humana (Cervantes, 1978).

La especie~-

demissum fue reportada por Salaman en 1912 como tolerante al

Nacional de Papa con sede en Toluca, Estado de México (INIA-

CEDAGEM), el cual formaba parte de una serie de pruebas regionales realizadas a nivel nacional, con las mismas caracte
rísticas de manejo.

ataque del tizón tardío; desde entonces los fitomejoradores
de t ·odo el mundo la han usado como fuente de obtención de g~

El diseño experimental usado fue el de bloques al azar

nes y actualmente se tienen cultivares tolerantes al patóge-

con 22 tratamientos (clones) y cinco repeticiones,

no (Casseres, 1966).

tamiento estuvo representado por un total de 20 tubérculos.

El Programa Nacional de Mejoramiento

de la Papa inició sus actividades en 1958; desde entonces se
8

Cada tra

Con objeto de corroborar la tolerancia de los clones al ti9

�zón tardío (Phytophthora infestans Mont De Bary), se sembró
como testigo la variedad Alpha, este cultivar se intercaló
cada 10 a 12 surcos (cada cinco a seis clones probados); el
tamaño de la parcela testigo fue igual que el de los tratamientos.

lor y tipo de piel, color de la pulpa, número, colocación y
profundidad de los ojos, vigor,

forma y color del brote, nú-

mero y peso de los tubérculos clasificados por categoría (de
primera, mayor de 55 mm; de segunda, de 35-55 mm; tercera,

La parcela experimental fue de surcos (espaciados un me
trol de 4.9 m de longitud; su superficie fue de 9.8 m2
(2m x 4.9ml y se sembró en ella un total de 28 plantas; la
parcela útil (20 plantas) se obtuvo eliminando las dos plan-

de 28-35 mm; de cuarta, menos de 28 mm de diámetro ecuatorial; de quinta, rajeteado; y de sexta, podridos).
Las variables se analizaron haciendo uso del paquete es
tadístico SPSS (Statistical Package for the Social Sciences).

tas de cada extremo de la parcela, lo que redujo el tamaño
de cada unidad experimental a dos surcos de 3.5 m de longitud (2m x 3.5ml, es decir a 7 m2 .

Resultados y Discusión
Para las variables número de ojos y peso del tubérculo

Se realizaron las siguientes prácticas y labores pre-

materno por clon, se tomó una muestra de 100 tubérculos por

vios a la siembra: subsuelo, aradura, rastra, nivelación y

clon; posteriormente, se realizó un análisis de correlación

un riego.

y regresión entre ellas (Cuadro 1).

La siembra se llevó a cabo el 2 de mayo de 1983

En la mayoría de los

con una distancia entre plantas de 0.35 m y entre surcos

clones se observó una correlación altamente significativa y

1,0 m; la densidad aproximada fue de 28,570 plantas/ha,como

positiva (excepto en los casos de los clones 676037, 750815,

semilla se usaron tubérculos de 28 a 85 mm de diámetro ecua-

676087, 575021 y 750708).

torial.

bérculo lo presentó el clon 575021 (9.99) y el de menor nú-

Se fertilizó en una sola ocasión (siembra) usando

El mayor número de ojos por tu-

la fórmula 60-120-60; se dieron ocho riegos en total (a par-

mero fue el clon AHD-69-1 (4.49).

tir de la siembra) a intervalos de cada 12 días.

de un tubérculo materno fue de 166.37 g (clon 575031), mien-

Para el

combate de plagas y enfermedades se utilizaron las recomend~
ciones comerciales de esa zona.

La práctica de desvare se

inició el 6 de octubre en tres de los clones (575049, 750712
y 573072), continuó el día 19 del mismo mes con el corte del2
materiales

(676037, 750708, 750815, 760060, 750601, 760055,

El peso máximo promedio

tras que el más bajo fue de 19.52 g (clon 575049).
De las características estudiadas durante el ciclo de
desarrollo del cultivo, se presentaron 19 clones con hábito
de crecimiento erecto y sólo cuatro del tipo rastrero (760060,
760059, 575021 y AHD-69-1); todos los clones florearon, ex-

575021, AEX-69-1, 575032, 750783, 750708, 750571) y el últi-

cepto AHD-69-1.

mo se realizó el día 25 con siete clones (AHD-69-1, 760059,

mos se cuantificó en tres categorías: 1) Aquellos que produ-

750759, 760047, 676087, 750675 y 575031).
Las variables bajo estudio se clasificaron en dos categorías: 1) Precosecha: hábito de crecimiento y cobertura de
la planta, días a floración, presencia y color de flor, pre-

La cantidad de frutos o ausencia de los mis

cían más de 100 frutos por planta (760059); 2) Aquellos que
produjeron menos de 100 frutos (676037, 750675, 750815,
760060, 676037, 760055, 750712, 575049) y 3) Aquellos que no
presentaron fructificación (los 13 clones restantes).

sencia de frutos y ciclo vegetativo; y 2) Post-cosecha: co10

11

�I

............................................................................

~

........

Después de la cosecha, la pr od ucción por planta se cla-

&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;&gt;
~MmmNmMm
moo~mNM
mMMMM~

sificó en ca t egorías; en cuatro de ellas se consideró el di!

~No~~~~...,
&lt;D&lt;D&lt;D'"''"'~º'"'w~&lt;D~""
0'"'&lt;DOl~(')'"''"''"'~~&lt;D~NW...,WN(')~OlO
wooow~~~º~""°'~""~'"'~~~~~~

metro ecuatorial que presentaban los tubérculos; en otra, la

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apariencia física que mostraban;y en la última, las condicio

+ + + 1 + + + + + + + 1 + + + + + + + + + +

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"
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&gt;&lt;

nea sanitarias que poseían (Cuadro 2) ,

ww~
~~~&lt;DW&lt;D~
~~(')~(')00WOl
OlN~W
~ .... oow~N
~N&lt;D~OqW(DN
........ mNmWN~NWON~Ol&lt;DWWOONqN
W&lt;DNO~~WO&lt;DO~~~qWq~N(')NN'"'

Con respecto a la

primera categoría (mayores de 55 mm de diámetro), se observó

....o, ....H ~Ñ~~~oo~mooW~Ñ~Ñ~OO~OO~N~~
~M~OO~~N~OOmN~M~~~
~MN

un rango de variación desde 0,039 hasta 0.598 kg/plante co-

o

rrespondientes a los clones 760055 y 750675 (promedio gene-

M

I

1

1

•1 H H U H U M U H N H H U U N U U U U U 11

r,¡

~

U

·~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

"

ral de 0.273 kg / planta).

'tl "
'tl

Para la segunda categoría (35-55

o

mm), el rango fue de 0.066 a 0.469 correspondientes a los

"E Clle:

clones 575049 y 7 50601

f.. O

( promedio de 0.247 kg/planta).

En la

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e: &gt;"
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tercera categoría 128-35 mm) el valor mínimo observado fue
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a. a.

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e,

isto denota un buen manejo de cultivo en t érminos generales.

o

El análisis de varianza del rendimiento de tubérculo se

a."

presenta en el Cuadro 3; se observaron diferencias signific~
tivas entre los cultivares.

'tl

o

o
f..

•

a. o

z

Por tal razón,

se realizó la

comparación de medias por medio de la prueba de Tukey l Cua-

m

e, e,
E 'tl

........
.... e,

por planta, en el 10% restante los valores fueron muy bajos;

m

.... o

..,

Se observó que entre las dos pr~

Q)

....o ....,o

m

fueron de 0.012 y 0.003

'tl

....

m ::,

los promedios generales

meras categorías se distribuye casi e l 90% d e la producción

~ -.µ

o
o o
&gt;

'tl

En el caso de los tubérculos rajeteados

O f..

"l.f.. 'OGl

" .....µ

correspondiendo a los clones 575049 y 750601 ( promedio de

kg/planta respectivamente.

....o

Para los tu-

bérculos menores de 28 mm, el rango osciló de 0.001 a 0.060,

y podridos,

m
tlll

575049 y 760047 (promedio de 0.018 kg/planta).

0.032 kg/planta).

e: ...:1
-o .
.... z

"f.. a,.

de 0.003 y el máximo de 0.039, correspondiente a los clones

dro 4), formándose un total de tres grupos de significancia.

o

.... &lt;D~NN~qW(D(')(')O,qOl(')N(D'"'(')~Ol&lt;D
(D...,qWO~~N~&lt;DOlOlqq(D~...,W(')ON&lt;D

o-i

~~~~~~~m~~~~~~~ro~~ro~~~

f..

::,

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Como se puede observar en este c uadro, el clan 676037 fue el
m

"'o
.o ....,
::, o
.µ
Q)

que mayor producción alcanzó 132.8 ton / ha¡, aunque fue estadísticamente igual a 17 de los clones y superior a cuatro de

.... 'tl

e,

'tl

o

los cultivares: 760055, 750712, 575049 y 5 7 50 3 1; los cual e s

¡..

o e,
a, E
e, ,::,

a.

z

11

11

mostraron rendimientos promedios de 11. 5, 11 . ' , 8 . 5 y 8. 4
ton/ha respectivamente, los dos últimos fo rmar o n un grupo de
significancia y fueron los de meno r producció n .
]3

Como se i n-

�los tubérculos cosechados por planta y por categoría para cada uno de los clones evaluados (Galeana, N,L. Prim,vera-Verano de 1983).

Cuadro 2.

P.eso promedio en kg/planta de

Clon

,...
ls

c

a

la

2a

676037
750601
750675
750815
676087
760047
760060
7 50708
7507 5 9
7 50783
760059
575021
750571
AHD-69-1
AEX-69-1
750658
575032
573272
760055
750712
575049
575031

0.558
0.375
0.598 2
0.563
0.312
0.308
0.225
0 . 417
0.418
0.272
0.243
0.075
0.338
0.136
0,225
O. 142
0.235
0.184
0.039 1
0.111
0.148
0.091

x

0.303
0.469 2
0.218
0.221
0.220
0.441
0.377
0.246
0.232
0 . 303
0.295
0.226
0.352
0.257
0.208
0.230
0.127
0 . 122
0.270
0.181
0.066 1
0.076

0.273

"
2

46.5

e
3a

0 . 247
42.0

g

o

í
a
e
Rajeteados

r

4a

Podridos

0.019
0.021
0.005
0.029
0.017
0.039 2
0.034
0.013
0.028
0.018
0.032
0.020
0.012
0.022
0.017
0.023
0 . 010
0. 0 08
0.021
0.005
0.003 1
0.004

0.016
0.060 2
0.015
0.018
0.021
0.058
0.057
0.026
0.027
o., 037
0.043
0.072
0.058
0.030
0.018
0.029
0.014
0.018
0.035
0.013
0.001 1
0.026

0.033
0.008
0.030
0.007
0.022

0.000

0.018
3.2

0.032
5.5

0.012
2.1

0.003
0.5

O. 029 2

0.046
0.000
0.015

0.002
0.000
0,004

º·ººº

0.041
0.011
0.001
0.000
0.000
0.000
0.001

º·ººº
º·ººº
0.000
0,005
0.006

0.000
0.001
0.004
0.002

º·ººº

0.030
0.012
0.012
0.005

º·ººº
º·ººº
º·ººº
0.000
º·ººº
º·ººº
0.015
0.000

º·ººº

Total
0.972 2
0,930
0.854
0.838
0.631
0.0863 1
0.702
0,705
0,707
0.632
0.617
0,399
0.793
0.459
0,496
0.432
0,386
0.365
0.375
0,343
0,227
0.221
0.588
100.0

Valor mínimo
Valor máximo

Cuadro 3.

Anli l i eia de varianza del rendimiento de t u bérculo

de papa (Galeana,

Fuentes de

(kg/ha)

Grado s de
lib erta d

Cuadrados
me d ios

21

0.598 E + 10

0.285E + 0 9

4

0.485E + 09

0 . 121E + 0 9

Error

84

0.500E + 10

0. 595E + 0 8

Total

109

O . l l 5E

0.105 E + 09

Tra t amientos
Blo quea

(JI

+

11

cv** P &lt;.01

de 22 cultivares

N.L. Primavera- Verano de 1983) .

Su ma de
cua drados

" • riac 16n

,...

t

39.58%

F. Cal .
4. 7 8 8 * *

�dic6
o o o o o o o o o o o o o o
.o.o.o 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

al

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11)

o::

jor, siendo

O

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......................

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&lt;'lm&lt;Xl.-&lt;M~~&lt;'l~&lt;Xlst&lt;Xlm&lt;'l&lt;XJ&lt;'l&lt;Xl&lt;XJO&gt;m~~
00~.-1~0~MOO~~mN.-1..-1.-1N~OO~M~M
NOO&gt;&lt;Xl&lt;Xl~stMMOO&gt;mmmmst&lt;'JNMO&lt;Xl&lt;Xl

MMNNNNNNNN.-1.-1....-1.-1.-lrlrl.-lrlrl

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•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

■

•

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11)

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4&gt; ¡..

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E--&lt;

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al
E

4&gt; ....
'O ¡..

o

P..

'O

•

.¡.,

•

o....,

'"E z

peso del tubérculo
(Cuadro 5).

.....-i
e al

-~ o
e .,

'O ¡..

4&gt;

o::

.-i al

.,

o.

■ aterno,

alta ■ ente

nú ■ ero

de ojos,

y número de tubérculos cosechaclos
au ■ entar

el número de ojos

aumenta el peso del

mis ■ o

(correla-

significativa y positiva); en tanto que no ae

11

ci6n

~

observó ninguna correlaci6n entre loa caracteres

E--&lt;

tubérculos cosechados y el número de ojos del tubérculo

"'::&gt;

co ■ o

número de
■ a­

entre las variables número de tubé~culoa co■ eternos

utilizados

aie ■ bra.

El Cuadro 6 resume las características cualitativas de

B~
4&gt; .-i
.... 4&gt;

■ aterno

Se observ6 que al

del tubérculo

en la

"' 4&gt;

del anilisis de regresi6n, se obtuvieron los co-

sechados con el peso de los tubérculos

o::

1

■ e­

buenas alternativas los cultivaras 7-50601

eficientes de correlaci6n entre las variables

terno, as!

e

o. ::,

"'st
~

'O

¡.. ¡..
al 4&gt;

o

m

o.

al

Ade ■ ás

o

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el

M~MMOW.-1.-IM.-IMmmN~~~~Nrn©N

.¡.,

.o
al "'
&lt;X)

ade ■ ás

f••

el clon 676037 (32.8 ton/ha)

(30.5 ton/ha) y 750675 (29.2 ton/ha).

~MOOM~MN~~owmm~Mm..-1~~oo~m

.,

,..._
"
&gt;

O

uterior ■ ente,

O~&lt;Xlm&lt;XlID~N&lt;XlN&lt;Xl~~&lt;Xlmm~OID&lt;XlNID

.... ..... ..... . .

..

~~m~.-1mmw~~rooomwrooo~roM~MN

. . . .

MWNOMMMOOWMNm~M~OOMMW~MN
.-1 .-4 .-1 ..-1

..-1 ....-1

.--4

los tubérculos de los 22 materiales comparados en el experimento.

.-t

¡..

o
o.

Conclusiones

" e

Se concluye que el número de ojos y el peso del tubércu

¡.. "

O.-i

o. .,

.....,
Ul

'O

lo, variables cuantificadas antes de la siembra, mostraron

C!)

.....-i.¡.,

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E 00
"'
"'
""' e4&gt;

e

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.... o

O.-i

., ::&gt;
¡.. o

., ¡..

estar correlacionadas positiva y significativamente en 17 de

•::&gt;

.,

4&gt; .-i
'O 4&gt;

o

o ¡..
¡.. .,
4&gt; o.

E'-

•::&gt;
z

los 22 clones evaluados (a&lt; .01) .

ºººººººººººººººººººººº
O~&lt;XlO&lt;XlIDONID&lt;XlIDNOmmNoomstst~
............. . ....... .
NWN.-1~M~.-100~00.-1mwmroroo~~Nm
.-1.-1.-1.-1

.-1.-1.-1

rl

...............

.-1.-1.-lrl

.,Ul
¡¡j

teados, con una media de 0.012 kg (2.1%) y 6) Podrido,- con
una media de 0.003 kg (0.5%).
o

.¡.,

....4&gt;

.,

.¡.,

::&gt;

MM

e

o

o

dio de 0.588 kg, distribuyéndose en las categorías siguien-

kg (3.2%); 4) Cuarta, promedio de 0.032 kg (5.5%); 5) Raje-

o ::&gt;

'O

prome-

da, promedio de 0.247 kg (42.0%); 3) Tercera, media de 0.018

....o.

O+'

¡..

sechados por planta vari6 de 0.221 a 0.972 kg con un

tes: 1) Primera, con una media de 0.273 kg (46.5%); 2) Segu~

.¡.,

o."'
E .O

st

El peso de tubérculos co-

.,~
¡..

E--&lt;

1 1

~Mm~~~O&lt;XlO&gt;&lt;'lO&gt;M.-&lt;O&gt;O&gt;&lt;XlNN~NO&gt;.-&lt;
PJO~.-&lt;mstmo~&lt;XJ~N~mm~PJ~m.-&lt;st&lt;'l
ommmooo~~~oom 1 1m0No~oo
mooomoooooomooxomPJoo~m
~m~~~mmm~~m~m~~m~~m~~~
m~~~m~~~~~~m~&lt;&lt;~m~~~~m

16

El cultivar 676037

■ ostr6

el

más alto rendimiento de tubérculo (32.8 ton/ha); ademis, los
clones 750601, 750675 y 750815 mostraron buenos
(30.4, 29.1 y 28.5 ton/ha

respectiva ■ ente).

17

rendi ■ ientos

�Cuadro 5.

An!lisis de correlación de
Primavera-Verano de 1983).

tres variables en el cultivo de papa (Galeana,

Número de ojos
del tubérculo a
la siembra

Número de tubérculos
cosechados

~

co

Número de tubérculos
cosechados

0.2844 NS

Peso del tubérculo a
la siembra

0.6944 **

0.2085 NS

** P &lt;,01
NS No Significativo

Cuadro 6.

Características cualitativas de 22 cultivares de papa (Galeana,
mavera-Verano de 1983)

N.L.

Pri

•

Clon

676037
750601
750675
750815
67608 '/

....tO

760047
760060
750708
7S0759
750783
760059
575021
750571
AH0-69-1
AEll.-69-1

750658
575032
573272
760055
750712
57501.9
575031

Color de

tub6rculo

piel

Color de
pulpe

Tipo de
piel

Lisa
Lisa

Condici6n

ojos o

Colocaci6n y
profundidad de

ye•as

los ojos

Superficiales
Profundos
Se•iprofundos

Cilíndrico

Fuerte
Fuerte

Ver-de rosado

Fuerte

Peri for11e
Barril

Guindo

fuerte

Fuel"te

Blanco

Fuerte

No. de

fon• del

For•a del
brote

Vigor del
brote

Color del

del brote

brote

proudlo

Ovalada

Aurillo débil

Blanca

Ouhde
Hlpti.c:a
Ool hacia el

Rojo d6bi l
Aul'illo fuerte

Au.ri lla
Auri llo huevo

lisa

5
8
7

ipice
Redonda achatada de los polos

Aurlllo d6bil

Auri l la

Lisa

7

Suiprofundos

Barril

fuerte

Verde rosado

Fuerte

A ■ ar-illo d6bil
Rou dlbi l
Aurillo débil
Rondo
AHrillo débil
Rosado
hari llo débil
Aurillo débil
Rondo
harillo dlbil
Aurillo débil
Rosado
Rojo fuerte
A ■ arillo fuerte
Arurillo débil
Rosado
A.arillo fuerte
Rojo débil

B la nea

Lisa

5

Cre111a
A.uri l la
A.urilla
Aurilla
Crua
Amarilla
Aurilh
Aurilla
Blanca

Lisa
Rugo u
Lisa
Lisa
lisa
Rugosa
Muy rugosa
Lisa
Rugosa
Rugosa

9

Superficiales
Se•iprofundos
Profundos
Superficiales
Profundos
Se11iprofundos
Se111iprofu.ndos
Se111iprofundos
Se11iprofundos
Superficiales
Superficiales
Profundos
Profundos
Superficiales
Se•iprofu11dos
Profundos
Supericiales
Profundos

Cilíndrico
cilíndrico
Cilíndrico
Cilindrico
Barril
8arri 1
Cilíndrico
Cilíndrico
Barril
Peri for111e
Cilíndrico
Cilíndrico
Barril
Cilíndrico
8arri l
Cilfndrico
PeriforMe
Barri 1

Fuerte
íuerte
Fuerte
fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
fuerte
fuerte
fuerte

llerde suave
llerde rosado
Verde 111orado
Verde rosado
Verde rosado
Verde rosado
Guindo
Blanco
Verde ros.ido
Morad1&gt;
Verde suave
Verde rosado
Guinda
Blanco
Verde 11,orado
Verde rosado
Verde suave
Guindo

Fuerte
r u•rt e
Fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte

Redonda

Cl{ptiu
Ovalada
Ovalada
Redonda
Redonda
Ovalada
Eliptiea
Ovalada
0.vahda
Redonda
Redonda
(l{ptita
Redonda
Ovalada
Redond•
Redonda

A ■ arilla

Aurilla
Auri lla
Aaari lla
Auri l la
Auri l la
A ■ •ri l la
Aurilla

Lisa
l i ,;a
lis a
Rugosa
Rugosa
Lisa
Liu

7
ll
7

6
8

12
8

s
1

10
8
7
9
8

8
10

N.L.

Débil
FuHtl!
Fuerte
fuerte
Fuerte
Fuerte
Fuerte
~uerte
fuerte
fuerte
Fuerte

�El número de ojos y peso del tubérculos 1s siembra no

Efecto de la densidad de siembra so-

Fernández E., J. 1981.

mostraron asociaci6n lineal significativa con el número de

bre la resistencia de cawpo al tiz6n tardío de la papa

tubérculos cosechados.

(Phytophthora infestans Mont De Bary) y el rendimiento
en cuatro variedades de papa.

Tesis no pub-licada.

Ins

tituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Agradecimientos
Los autores del presente trabajo desean expresar su má-

Gomar M., A.M. 1980,

Adaptación de ocho variedades de . papa

ximo agradecimiento al Programa de Papa del Centro de Inves-

(Solanum tuberosum L.) en la región de Buenaviata Sal-

tigaciones para el Desarrollo Agrícola y Ganadero del Estado

tillo, Coahuila.

de México (CIDAGEM-INIA-SARH), y en especial al

Ing, M.C.

Manuel J. Villarreal G., responsable del Proyecto de Papa a
nivel nacional.

•
Asimismo, agradecen al Centro de Investigaciones Agrop~

Lozoya S., H. 1973,

Esu
t d"10 pre 1·1m1nar
·
sobre algunas carac-

terísticas fisiológicas en variedades de papa (Solanum
tuberosum L.).
de Agricultura,

ma de Nuevo León (CIA-FAUANL), por las facilidades brindadas

México.
México. 1980.

Por otra parte, agradece la participación Y sugerencias

Universidad Autó

noma Agraria "Antonio Narro•.

cuarias de la Facultad de Agronomía de la ~niversidad Autóno

para la realización de este trabajo.

Tesis no publicada.

Tesis no publicada,

Escuela Nacional

Colegio de Postgradusdos Chapingo,

Anuario Estadístico de la Producción Agrícola

de los Estados Unidos Mexicanos,

SARH, DGEA.

de los agricultores del ejido colectivo "El Tokio'' de Galeana, N.L., sin las cuales no se hubiera realizado este trabajo.

Ortiz R., C. 1983,

Econotecnia Agrícola.

La Papa.

taría de Agricultura y Recursos Hidráulicos,

SecreSubsecre-

taría de Agricultura y Operación, Dirección General de
Economía Agrícola.
Bibliografía Citada

Casseres, E. 1966,

Producción de Hortalizas,

Villarreal G., M,J. 1980.
Instituto In-

teramericano de Ciencias Agrícolas de la OEA.
Recu rsos Genéticos Disponibles en MéCervan t es, S . T . 1978 .
xico.
Sociedad Mexicana de Fitopatología. Chapingo,

México, D.F.
Producción de Semilla de Papa

(Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas)
CODAGEM-SARH.
Villarreal G., M.J. 1982,

La Investigación del Cultivo de

Papa en México CIAMEC-INIA-SARH.

México.
'
Prueba de fungicidas para el control
Fernandez
B. , J . 1955 .
de tizón tardío de la papa durante 1952, 1953 Y 1954 en
el Valle de México.

Tesis no publicada.

Escuela Supe-

rior de Agricultura "Antonio Narro•.
20

21

�ancho hasta 19,2 m y largo hasta 5.8 m, respectivamente.
También se observ6 que siete de los 13 clones presentaron al

TAMAÑO Y FORMA DE LA PARCELA EN EL CULTIVO

tos rendimientos (750815, 30.60; 720055, 28.15; CGN-69-1,

DE PAPA (Solanum tuberosum L.)

27.60; 676037, 27.38; 750851, 27.26; 750601, 26.53 y 575042,
24.91 ton/ha).

Juan Manuel Pérez Guel 1
Rodolfo González Villarreal 1
Apolinar Aguill6n Galicia 2

Introducci6n

Marco Vinicio G6mez Meza 3
Rogelio Salinas Rodríguez 3

La papa (Solanum tuberosum L.) es un cultivo de importancia agrícola por su potencial en la producci6n de carbohi
dratos Y proteínas en corto tiempo, y por unidad de superfi-

Resumen
El
na,

N.L.

cie.

trabajo se realiz6 en el ejido "El Tokio" en Galeaen el ciclo primavera-verano de 1983.

Su obje~ivo

En la economía agrícola mundial, ocupa el quinto lugar

Y en la hortícola nacional, el segundo.
xicana,

En la República Me-

se siembra desde el nivel del mar hasta los 4000 msnm

fue determinar el tamaño 6ptimo de la parcela experimental

a través de 25 estados (los principales son: Puebla, Estado

y evaluar el comportamiento de los clones utilizados.

de México, Veracruz,

El ma

terial genético fue proporcionado por INIA-CIDAGEM Toluca,
Estado de México,

"Análisis Can6nico",

propuesto por Pablos y Castillo

respuesta de un ensayo de uniformidad,

considerando que la

variaci6n del error experimental es funci6n del ancho y larla variable cuantitativa, el coeficiente

de variaci6n (CV); y los factores,

el ancho y largo de la

parcela, En el estudio se plantea que el tamaño y número de
ojos del tubérculo materno no influye en la variación del
rendimiento por planta,

siendo éste únicamente ambiental.

Los resultados indican que para coeficientes del 10 y 15%
las dimensiones fueron:

Es fuerte la problemática en torno al cultivo y la ca-

La metodología utilizada fue

( 1976), el cual se basa en la técnica de la superficie de

go de la parcela;

Nuevo Le6n y Sonora).

compuesto por 12 clones avanzados y un cu!

tivar recientemente liberado.
el

Sinaloa, Michoacán, Chihuahua, Tlaxcala,

ancho 0.6-16.2 m y largo hasta 5,2 m;

rencia de informaci6n técnica nacional.

La tecnología ya

existente no es muy constante respecto a sus resultados,

de-

terminados por diferentes tamaños de unidades experimentales
en donde se prueban todo tipo de tratamientos (materiales me
jorados,

insecticidas,

fertilizantes,

etc.),

lo cual ocasio-

na una pérdida en la eficiencia y eficacia de dicha tecnología.

Por tal motivo, fue planteado este experimento donde se

determin6 el tamaño 6ptimo y la forma de la parcela experimental más apropiada a través de diferentes genotipos próximos a liberarse en el Programa Nacional de Papa, además de
la caracterización de dichos cultivares,

Revisión de Literatura
Este trabajo fue realizado con fondos del Centro de Investigaciones
Agropecuarias de la FAUANL (CIA-FAUANL).
1

Estudiantes del Departamento de Fitotecnia.

2Maestro del Departamento de Fitotecnia,
3Maestros del Departamento de Fitotecnia. Investigadores del Proyecto de
Producci6n de Semillas de Hortalizas del CIA-FAUANL.

Cualquier investigador agrícola en las fases iniciales
de la planeación de la experimentación práctica,

debe deter-

minar las dimensiones de la parcela a uaar (Pablos y Castillo,
23

�1976).

tal y genética cuando se tr2t&amp; de cultivares de polinización

Otra estimación es que los resultados no sólo son

libre (heterogéneas-heterocigotas) (Márquez, 1972).

afectados por la acción de los tratamientos, sino también
por variaciones extrañas que enmascaran sus efectos con ésA dichas variaciones se les aplica frecuentemente el

tos.

término de "errores exp,erimentales", no siendo sinónimo

Para disminuir el error experimental debe llevarse a ca
bolo siguiente:

de

"equivocaciones• (Cochran y Cbx, 1971).

l.

Utilización de unidades experimentales uniformes (suelo

homogéneo),
Dos tipos de consideraciones influyen en la elección

2,

Tamaño de unidad experimental adecuado.

3,

Uso de un eficiente número de repetici•nes.

4,

Aleatorización de los tratamientos.

5.

Utilización de parcelas útiles.

6.

Manejo uniforme de las unidades experimentales (riego,

del tamaño y forma de la parcela experimental: Las físicas
(disponibilidad de recursos o espacio, prácticas del cultivo,

tipo competencia de especies, representatividad de la p~

blación en estudio, etc.) y las estadísticas (efectos sobre
la varianza del error y exactitud de la esºtimación) (Kemptho!:
ne, 1973),

densidad de siembra, fertilización, co~trol de organismos dañinos, etc.).

En parcelas muy pequeñas de terrenos relativamente uniformes,

pueden encontrarse notables diferencias comparadas
Cualquiera que sea la fuente del error experimental, la

con parcelas grandes (De la Loma, 1966; Panse y Sukhatme,

repetición del tratamiento dentro del experimento la dismin~

1963) .

ye constantemente hasta anular el error asociado a la difeEn los experimentos siempre se presenta el error exper!

rencia entre los resultados medios de los tratamientos, sie!
pre y cuando se haya hecho aleatorización.

sas no pueden precisarse ni controlarse; sus fuentes princi-

re mejorar la precisión de las comparaciones entre tratamie~

pales son: La variación esencial de material experimental y

tos, es más efectivo aumentar el número de repeticiones que

la falta de uniformidad en la conducción física del experi-

incrementar el tamaño de la unidad experimental.

mento (Cochran y Cox, 1971).

Por lo tanto,

P!

mental, considerado como las variaciones al azar cuyas cau-

La disminución de este error
Existen diferentes métodos estadísticos para determinar

es necesaria para hacer mejorar las evaluaciones de los tratamientos y poder detectar las diferencias pequeñas entre és
tos,

el tamaño de la parcela.
l.

Estos son:

El de máxima curvatura, que consiste en estimar los coeficientes de variación para cada tamaño de parcela y

Cuando el análisis de varianza se realiza con rendimien

su graficación correspondiente para determinar la máxi-

tos totales por parcela, el error experimental se localiza

ma curvatura donde se localizará el mínimo coeficiente

en los componentes entre y dentro de parcelas; tanto en pla~

de variación.

tas autógamas como en alógamas existe variación dentro de
parcelas; en las primeras, únicamente ambiental cuando se
trata de variedades homocigotas, y en las segundas, ambien24

2.

El de máxima curvatura modificado, difiere del anterior
en que no se establece escala en la gráfica y la región
25

�de máxima curvatura se delimita por dos líneas tangentes, dadas por la ecuaci6n Y= ax b
3.

ci6n C~s 1 siendo altamente salina, pero baja en sodio, conai
derada buena para riego.

Ley de varianza de Fairfield Smith, consiste en calcu-

El ■ aterial genético usado fueron loa siguientes clones:

lar el índice ''b" de heterogeneidad del suelo para pos-

4.

teriormente determinar la varianza para cada ta■ afto de

575049, 676037, 750712, 750601, CGN-69-1, 750826, 750814,

parcela por medio de Vx =

750815, 720055, 575042, 750851, AKK-60-1 y el cv Tollocan;

;b

(Smith, 1983).

todos ellos proporcionados por INIA-CIDAGEM, Ca■ po Experi ■ e~

Análisis can6nico, el cual se basa en la superficie de

tal Toluca, Estado de México.

respuesta y el análisis de los componentes ancho y lar-

El experimento se for ■6 con 13 ensayos de unifor■ idad

go de la parcela, resultantes por medio del análisis ca

distribuidos en forma aleatoria, en un área co ■ pacta.

n6nico del sistema de respuesta (Pablos y Castillo,
1976).
De éstos, el de mejor aplicaci6n práctica es el de
lisis canónico

Las

características de sus dimensiones fueron: distancia entre
■ atas 35 c ■ y entre surcos de 100 cm;

aná

largo de cada ensayo

de uniformidad 8.75 m y de ancho 10 m, dando un total de

ya que a un coeficiente de variaci6n dado,

2

87.50 m •

determina una serie de combinaciones en diferentes anchos y
largos de parcela.

Para el largo de la parcela unitaria, se conside-

r6 una planta y de ancho un surco, siendo su área de 0.35 m2
La metodología utilizada fue de la forma can6nica pro-

Existe gran divergencia en dimensiones de parcelas exp!

puesta por Pablos y Castillo en 1976, la cual se basa en la

rimentales usadas en el cultivo de la papa, siendo la combi-

técnica de superficie de respuesta, obtenida del ensayo en

nación más usual de dos surcos de ancho y 3.6 a 10 m de largo.

blanco y de las diferentes combinaciones o arreglos posibles
a partir de la parcela unitaria; variando las dimensiones de
El estadístico

ésta de acuerdo a una estructura factorial.
Materiales y Métodos
I

El experimento se efectu6 durante el ciclo primavera-V!

usado para medir la variación experimental en base a la parcela unitaria y para cada arreglo es la siguiente:

s ..

rano de 1983 en el ejido ''El Tokio", municipio de Galeana,
N.L.

La ubicación geográfica corresponde a los 24°49' lati-

CV .. =
lJ

gión es BSohx'

El clima de la re-

X

100

j

s l...J

a.

(Ykh

h=l

L.

L.

=

[ (i 2 j

2 ) -

l

[

&amp;l

k=l

&amp;J

do, con temperatura media anual entre 18º y 22ºC, con lluvia
invernal menor al 33%, extremoso y oscilaci6n anual de temp!
raturas medias mensuales entre 7° y l4°C.

Los suelos de la

zona son migajones arcillosos, moderadamente alcalino y ligeramente salino.

El agua de riego presenta una clasifica26

= 1 , 2,

... ,

... '

donde:

(e), clasificado por Koppen con la modifica-

ción de E. García, correspondiente a un ambiente seco o ári-

i = 1, 2,

X ..

lJ

tud norte y los 100º40' longitud oeste del meridiano de
Greenwich, con una altitud de 1645 msnm.

lJ

en la que:
L.

l.

= parte entera de 1/i

a. = parte entera de a/j

J

27

l

-y
ª·J

)

.

L

a

l 1½

(1)

( 2)

�se obtiene a partir de las derivadas parciales del CV con

Y:
[

respecto a ó, al igualarse a un vector de constantes K, re-

1, •
E1

(3)

k=l

sultan los tamaños óptimos (a , y ) cuando K=(O,O).

o

o

Si hay interés de conocer de una manera más completa el
Con el conjunto de cvij (i

= 1,2,

••• , -'; j

=

1,2, ••• a)

sistema de respuesta, de cómo y en qué magnitud influyen los

obtenidos mediante el factorial completo de combinaciones p~

componentes ancho

sibles, se tiene una superficie de respuesta donde se consi-

ajustado, se puede llevar este modelo a su forma canónica,

dera que el "CV'' sé puede expresar como una funci6n cuadráti

la cual consiste en una translocación y rotación de los ejes

ca en el largo y ancho de la parcela experimental.

de la superficie de respuesta desde su origen (a= O, Y= O)
al punto
(4)

ºo=

y largo

(a 0 , y 0 ).

en la variación del CV

del modelo

Después de lo anterior, la función

de respuesta se expresa en términos de las nuevas variables

W1 Y W2 que corresponden a los ejes principales del nuevo
sistema, siendo esta función la forma canónica.

donde:
o= largo de la parcela experimental

Los supuestos para la prueba de la forma canónica fueron los siguientes:

Y= ancho de la parcela experimental

l.

Para cada clono cultivar, el tamaño del tubérculo materno no influyó en el rendimiento por planta.

2.

El número de ojos de tubérculo-materno, tampoco influyó

Esta metodología tiene como fin, encontrar las condicio
nes de largo y ancho que optimicen la función de respuesta
con la precisión deseada por el investigador (de acuerdo al

en la producción individual.

CV que se quiera).
3.

La ecuación de predicción maticial es:

Las variaciones en el rendimiento por planta sólo fueron ocasionadas por cuestiones ambientales.

A

CV = b, + 6°b + 6•86

( 5)

La variable analizada para determinar el tamaño de la
parcela experimental fue la producción total de tubérculos

donde:

por planta; además, a ésta se le clasificó en categorías se=

1

b1

1

½

½bt1

gún su diámetro ecuatorial o a las condiciones físicas que
presentaba la papa, contándosele su número y peso.

También,

se tomaron datos sobre algunas características del crecimien
Además •6'b" proporciona los términos lineales o de pr!
mer orden y •6•86• los de la contribución cuadrática, involu
erando el coeficiente cuadrático mixto o interacción bij
(i

I j en los casos b12 y b21) y dos coeficientes cuadráti-

cos puros b ..

11

(i = j en los casos b,, y b,2),

La determinación del tamaño óptimo en base a precisión
28

to de los cultivares, siendo de dos tipos, las cualitativas:
cobertura de follaje, hábito de crecimiento, color e intensi
dad de la floración y presencia de frutos; y cuantitativas:
días a la emergencia y a la floración, ciclo vegetativo, número de plantas emergidas, de sus ojos por tubérculo y de t!
llos por metro cuadrado, el tamaño de un folíolo y la altura
29

�de la planta al momento de florear.

En el caso de los tubér

culos producidos, se agregaron también variables cuali,ativas (caracteres de calidad): la forma de éstos, el color y
tipo de su piel,color de pulpa,coloración y profundidad de

bérculo por parcela unitaria (Cuadro 1), se obtuvieron los
coeficientes de variación para los diferentes

de par

celas (95 combinaciones); los cuales se graficaron sobre un
espacio tridimensional (Figura 1).

sus ojos, el vigor y la forma del brote.

ta ■ aftos

En esta gráfica, se pue-

de observar que aumentos en la longitud y en lo ancho de la
El manejo cultural del cultivo fue homogéneo para todos
los genotipos en todos los ensayos uniformes, desde la prep!

parcela tienden a provocar disminuciones en el coeficiente
de variación.

ración de la semilla para siembra en el almacén, preparación
Considerando el modelo (1), se efecutó un análisis de

del suelo, siembra, cultivo, hasta la cosecha de la misma;
cabe hacer mención que las recomendaciones utilizadas fueron
las predominantes en el área de producción, así como los ma-

regresión lineal múltiple para cada clon.

cho análisis para el clon CGN-69-1, puede observarse en el
Cuadro 2.

teriales usados para su aplicación.

El resumen de di-

Las estimaciones de los parámetros de los clones

Y el cultivar del modelo (1), pueden apreciarse en el Cµadro
Los datos fueron analizados de la siguiente forma:
l.

Al rendimiento por planta, se le estimaron los parámeCuadro l.

tros estadísticos.
2.

3.

Producción observada en g/parcela unitaria de datos de un ensayo en blanco con el clon CGN-69-1
(Galeana, N.L. Primavera-Verano de 1983).

Posteriormente, se obtuvo el CV para cada combinación
de (largo y ancho) parcela, dando la superficie de resA

puesta por genotipo.
B

3.

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Se determinó la función de respuesta clonal, a través

1

1284

2100

1243

720

1085

959

323

1265

740

702

de la regresión lineal múltiple.

2

1272

382

1116

1840

1417

1457

2111

694

3237

1354

Se analizó la función de respuesta por medio de la for-

3

1329

432

1301

782

321

711

2240

817

1011

667

ma canónica.

4

1385

1182

2207

804

396

852

1645

1060

1349

639

5

929

1077

849

397

1562

1195

1333

885

781

904

6

950

667

339

1164

840

981

1427

869

262

1437

7

1077

1763

1121

985

265

1007

244

485

424

1207

8

995

706

2064

1662

1207

872

792

1073

1019

1029

9

712

1351

344

362

1578

810

395

227

877

1449

10

1153

687

950

841

907

1292

2566

235

717

884

nes bajo estudio, cabe aclarar que cuatro de éstos fueron

11

451

1287

1495

954

432

697

224

167

643

544

eliminados por presentar bajas poblaciones.

12

1820

1100

474

1322

1151

1659

1038

1572

340

1694

13

460

502

1235

1369

1200

593

772

442

1861

683

4.

Para ello, se utilizó un programa Fortran y el paquete
SPSS (Statistical Package for the Social Sciences).

Resultados y Discusión
Aunque la metodología fue aplicada para todos los clo-

En nuestro caso

particular y a manera de ejemplo, utilizaremos el material
genético denominado CGN-69-1.
A partir de

los valores observados de producción de tu30

A =
B =

Número de surco
Número de planta
31

�COEFICIENTE DE VARIACION

48

Análisis de varianza para el ■ odelo de regresión
cuadrática ajustado a partir de un ensayo en blan
co con el clon CGN-69-1 (Galeana, N.L. Pri ■ avera:
Verano de 1983).

Cuadro 2.

44

40

36

Fuente de
variación

Grados de
libertad

Suma de
cuadrados

Cuadrado
medio

calculada

Regresión

5

5677.74275

1135.5484

98.98

Error

89

1021.01935

Total

94

6698.7620

F

32
28
24

•

11.47213

20

16

• P &lt;.01
R' = 84.758

12
8

Cuadro 3.
4

1
EN PARCELAS UNITARIAS
2
1.05

2.10

3.15

Estimaciones de los parámetros de los clones y el
cultivar del modelo (1).

Largo
b,

Ancho
b,

Largo 2
b,,

b,

CGN-69-1

54.683

-19.860

- 8.268

2.324

.492

1.056

84.75

750826

86.020

-32.579

-14.758

5. 713

.767

1.988

81.47

575042

48.524

-16.878

- 3.906

3.082

.142

.274

78.91

750815

79.689

-43.448

18.293

11.089

2.318

.438

92.65

676037

48.937

-21.862

-10.157

4.387

.665

2.084

54.53

Tollocan

69.307

-27.447

-11.838

6.797

.713

.808

90.34

575049

90.445

-17.358

-12.759

1.487

.279

3.593

76.67

750851

69.620

-25.297

-10.881

2.231

.499

2.246

72.25

720055

101.833

-47.243

-11.951

8.344

.520

2. 756

85.56

EN SURCOS

4.20

Superficie de respuesta tridimensional observada
de un ensayo en blanco, clon CGN-69-1 (Galeana,
N. L. Primavera-Verano de 1983).
32

R'

Clon

LARGO¡ ( 1)
Figura l.

Ancho 2 UJITP/lmr&gt;
b,,
b12

33

�A los clones 575049, 750851 y 720055 no se les efectuó
el análisis de la forma canónica, ya que es demostrable que

o
1

las ecuaciones cuadráticas para los dos primeros clones no
representan elipses, sino hiperbolas, mientras que para el

...,&gt; ..,°'.....

CD

,._

caso del clon 720055, éste alcanzó un coeficiente mínimo de

" .,
e
+&gt;

3:

C l.

mite máximo deseado (15%).

,.,
r-

Para la construcción de los contornos de igualdad de
respuesta esperada, se homogenizó la función obtenida a los
coeficientes de variación deseados de 10 y 15% (Figura 2),
Se asignaron valores al largo para obtener la ecuación ~ua-

"

.... &gt;C&gt;

z
u
o

,._&lt;O

..J
..J

ti E
l.,...
ti l.

ü
Q o, e

l'-10

In ,t O) N

raíces correspondientes para la delimitación del área (elip-

a,

"' 11,

fO

o~

.e •

oz

r-

se) con coeficientes inferiores a 10 y 15% (Cuadro 4); en

U&gt;

.,

forma análoga se trabajó para el largo de la parcela.

3:

.,

En la misma Figura 2 se muestran las elipses correspon-

CD

dientes de igual respuesta esperada para coeficientes de va-

2r-

,t

e

N

:E

..,

ii:
Q.

Q a,

CD l'-&lt;O

IO ,t

da clon; en ella se observa que existe diferencia entre gen~

,&lt;)

(.)

~

N

~

tipos con respecto al tamaño y forma de la parcela y que és-

CD

ta tiende a ser rectangular o sea, más ancha que larga.

,.._

1
2
3
4

5
6
7
8
9
10

e

2.3242019
2.3243019
2.3242019
2.3242019
2.3242019
2.3242019
2.3242019
2.3242019
2.3242019
2.3242019

c
31.907879
25.118437
19.314848
14.497112
10.665228
7.8191966
5.9590178
5.0846916
5.196218
6.293597

-18.803746
-17.746960
-16.690174
-15.633388
-14.576602
-13.519816
-12.463030
-11.406244
-10.349458
- 9.292672

5.6685
5.7592
5.7309
5,6157
5 . 4260
5.1657
4.8316
4 .4117
3,8761
3.1343

"' N

ICl

-

,.,:!
3:
,!!

a,m
2.4219
1.8765
1.4500
1.1107
0.8457
0.6513
0.5306
0.4959
0.5768
0.8639

Q

a,

•o

a,

CD

CD

,._

,.._

&lt;O

&lt;O
IO

d,

,t

1

.,

e

N

U)

z
u

-

ICl

...
N

~
,._

.,

IO

N

..,

D

Q o,

a

I'- ID

,,_

,&lt;&gt; N

-

o~r.l~~r"'!""'.,...,..,._-,...l.
- o, e ,._ u, In &lt;t _, N

(W) 1\f.LN31'flll3dX 3 '113~11Yd Y1 30 O!lll'll

00 ....
l. al

....al

*

Q) lf)

..,..J

., &gt;,
Q)

u

....o

&lt;t

al

°'

&lt;t
.J

..,

35

.,

e .,
....

Q)

.O l.

E o
o e

o

o

o

o .,
....o o

u

z

Q)

E

e

..,
al

'0 E

e ....

al ..,

o Q)"
11)

.... e
11) '()

........

.... o
.u al
e ....

&lt;
N

.,
l.

::,

....lit
f&amp;,

34

'-'

~

co
o ....

e,:

o

al

c,:

:,:

N

N

Raíces
a 1m

I'- fO lll ,t

e
Q)

..,

Q.

!e

&gt;,

o

'tl ....

X

N

al .;

..J

., ..,z~

.

riación de 10 y 15%,con respecto a los ejes W1 y W2 para ca-

Ecuación cuadrática
ba
a a'

e

~

Ancho, ecuacion cuadrática y raíces correspondie~
tes para la construcción de contorno de respuesta
CV = 15; clon CGN-69-1 (Galeana, N.L. PrimaveraVerano de 1983).

.

o" &gt;
o .,

&lt;O

N

~

1

... l.

-

,.,

.,

....o

o

c,:

drática en función del ancho de la parcela, obteniéndose sus

Ancho
Ym

o

11

variación de 20.28%, el cual supera en amplio margen el lí-

Cuadro 4.

O')

., (O

o,

l.

�Los tamaños óptimos estimados de parcela para cada mate
rial genético se indican en el Cuadro 5.

El análisis de los resultados obtenidos en cuanto aren
dimiento total por hectárea (Cuadro 7), indica que los clones que mejor adaptación a la región presentaron fueron los

Cuadro 5.

Tamaños óptimos estimados de parcela para cada m!
terial genético (Galeana, N.L. Primavera-Verano de 1983).

siguientes: 750815, 720055, CGN-69-1, 676037, 750851, 750601,
575042, con 30.67; 28.15; 27.60; 27.38; 27.26; 26.53; y 24.91

Largo
Clon

m

CGN-69-1
575042
750826
750815
676037
Tollocan
Promedio

3.12
2.22
l . 51
1.88
0.98
l . 57
1.88

Ancho
m

Area
m2

5.03
11.59
7.65
3.76
6.08
7.39
6.92

CV

No.
de
Plantas
44
69
30
16
16
31
35

15.6930
25.7298
9.8750
7.0688
5.9584
11.6023
13.0096

%

2.80
7.12
4.81
4.29
7.47
3.86
. 5. 06

ton/ha respectivamente, cuyos rendimientos comerciales son su
periores al 90%.

fue de 1.88 m de largo y 6.92 m de ancho.

de la emergencia de planta hasta su cosecha).

Cuadro 7.

Rendimiento total en kg/ha y porcentaje del rendi
miento para cada categoría de los clones evalua-dos (Galeana, N.L. Primavera-Verano de 1983).

¡

(0,0)) para analizar el cambio del coeficiente de va

riación (CV) en la vecindad del punto anteriormente citado,
se encontró que dicho coeficiente es más sensible a increme~
tos constantes en el largo de la parcela unitaria (Cuadro 6).

Cuadro 6.

Restricciones impuestas, dimensiones de la parcela resultante y coeficiente de variación estimado
en el análisis de un ensayo en blanco con el clon
CGN-69-1 (Galeana, N.L. Primavera-Verano de 1983 ).

Valores de K

K1
-1
-2
-3
-1
-1

o

K,
-1
-1
-1
-2
-3

o

Largo
m
3.14
2.86
2.57
3.45
3.75
3.12

Ancho
m
3.99
4.30
4.60
2.65
1.31
5.03

Rendiaiento

Rendi ■ iento

Rtndi ■ iento

Area
m2
12.5777
12.3224
11.8853
9.1730
4.9420
15.6930

CV
%
8.33
3.43
3.84
5.02
8.07
2.80

Rendi ■ iento

3a

4a

total
kg/ha

3 1 . 74 8

1 . 6 08

3.265

30,678.57

56.429

38.244

1 . 9 04

3 . 4 21

28,158.69

CGN-69-1

35.546

54.272

3. 3 74

6.805

27,607.19

676037

54 .457

35.491

2 • 4 44

4. 156

27.387,98

750851

54.652

3 7. 9 71

3. 1 8 5

4 . 191

27.268,16

750601

38.270

47.230

6.845

7.654

26,539.65

575042

37 .256

49.894

6.202

6.647

24,911.36

Tollocan

22.495

57.370

8.224

11.909

15,645.72

AKK - 69-1

52.763

38.705

2.353

6. 1 77

11,184.25

750826

35.734

52.946

3.233

8.084

10,907.24

750712

32.951

59.496

2 .270

5.281

10,404.60

575049

48.771

44.101

4.078

3.048

7,682.78

Clon

la

750815

63.376

720055

2a

Al fijar restric-

ciones, es decir, cuando se coloca uno fuera del punto óptimo (K

se evaluaron y caracterizaron los

materiales genéticos a lo largo de su ciclo vegetativo (des-

Rendi ■ iento

En general, el tamaño óptimo de parcela experimental

Además,

Conclusiones
El coeficiente de variación tiende a disminuir a medida
que se incrementan las dimensiones de la parcela experimental
(largo y/o ancho); los genotipos bajo estudio mostraron un com

36

37

�portamiento diferencial en cuanto al tamaño y forma de la

de ejidos colectivos Alfonso Martínez Domínguez, y en parti-

parcela experimental.

cular a los campesinos del ejido colectivo "El Tokio" de Ga-

En general, la forma de la parcela ex

perimental deberá ser rectangular (más ancha que larga); el

leana, N.L., por su participación y sugerencias;sin las cua-

coeficiente de variación mostró mayor sensibilidad a cambios

les no se hubiera realizado este trabajo.

en el largo que en el ancho de la parcela; solo para siete

Por otra parte, agradecen al Programa de Papa del Cen-

genotipos se encontró que la ecuación cuadrática ajustada

tro de Investigaciones para el Desarrollo Agrícola y Ganade-

por el coeficiente de variación correspondió a una elipse;

ro del Estado de México (CIDAGEM-INIA-SARH) por el material

los rangos permitidos para el tamaño de parcela fijando el

genético,

coeficiente de variación se indican en el Cuadro 8.

Cuadro 8.

información para la toma de datos y sugerencias so

_bre el manejo del cultivo.

Rangos permitidos para el tamaño de parcela fija~
do el coeficiente de variación.

Asimismo, agradecen al Centro de Investigaciones Agrop~
cuarias de la Facultad de Agronomía de la Universidad Aut6no
ma de Nuevo León (CIA-FAUANL) por las facilidades brindadas.

CV 10%
Clon

Largo
( m)

CV 15%
Ancho
( m)

Largo
( m)

Ancho
(m)
Bibliografía

CGN-69-1

1.1-5.2

0.6- 9.4

0.5-5.8

hasta 10.81

750826

0.5-2.6

4.7-10.6

hasta 3.0 1

3,5-11.8

Tollocan

0.1-2.5

4.5-10.4

0.3-2.9

3.4-11.5

575042

1.2-3.2

7-16.2

0.6-3.8

4,0-19.2

750815

1.2-2. 5

2.2- 5.4

.9-2.8

1.6- 5,9

676037

hasta 1. 9 1

hasta 2.5 1

3 . 6- 8,5

l. 9-10. 5

Cochran, 111.G. y G.M.

Cox. 1971.

Diseños Experimentales.

Editorial Trillas, S.A., México.
De la Loma, J.L.
ción.

1966.

Experimentación Agrícola.

UTHEA, México.

Kempthorne O. 1973.

The Design and Analysis of Experiments.

Roberts E. Krieger Publishing Company.
1

En cada caso específico, deben considerarse cuestiones agronómicas y
el objetivo del experimento.

las dimensiones óptimas de la parcela exp~

rimental deberán ser de 1.88 m de largo con 6.92 m de ancho
(aproximadamente 35 plantas);

los clones que más rindieron

Huntiagtan, N.

y.

Márquez S., F. 1972.
En promedio,

2a Edi-

Tamaño de muestra para representar po-

blaciones de maíz.
nética.

Agrociencia Serie B No, 8, Rama Ge-

C.P. Chapingo, México.

Vol. 6 al 10.

Pablos H., J.L. y M.A. Castillo. 1976.

Determinación del ta

fueron 750815, con 30.6; 720055, con 28.15; CGN-69-1, con

maño de parcela experimental óptimo mediante la forma

27.60; 676037, con 27,38; 750851, con 27,6; 750601, con 26.53

canónica.

y 575042, con 24.91 ton/ha respectivamente.

Agrocienciá No.23,

Panse, V.G. y P.V. Sukhatme. 1963.
ra Investigadores Agrícolas.

Agradecimientos

tura Económica.

Métodos Estadísticos pa2a Edición.

México-Buenos Aires.

Los autores desean expresar su agradecimiento a la unión
38

C.P. Chapingo, México.

39

Fondo de Cul

�Smith, H.F. 1983.

An empirical law describing heterogeneity

in the yields of agricultural crops.

Jour. Agron. Se.

USO DE LA VARIEDAD DE SORGO UANL-187 EN MASA
DE REALZADO PARA GALLETAS

28:1-23.

Norma I. Contreras Montes de Oca 1
Juan Carlos Escamilla Salazar2
Leonel Romero Herrera 3
Resumen
La utilización en procesos de transformación de la variedad de adaptación tropical de sorgo UANL-187, introdu·cida
y evaluada en Nuevo León por el Proyecto de Mejoramiento de
Maíz, Frijol y Sorgo de la Facultad de Agronomía de la UANL
(FAUANL), fue demostrada al utilizarse como materia prima en
la elaboración de la masa de realzado en galletas,

Caracte-

rísticas físicas y químicas fueron analizadas al utilizar 20,
90 y 100% en peso de harina de sorgo mezclada con harina de
trigo dulce, tipo de harina utilizada en más del 50% de las
galletas elaboradas a nivel industrial.

La incorporación de

la harina de sorgo no causó cambios significativos en el valor nutritivo del producto cuando se usó la mezcla con 20%
de sorgo comparándola con el testigo; pero sí cuando el sorgo predominaba en la mezcla.

Por otro lado, las mezclas 90

y 100% de sorgo mostraron nula extensibilidad de la masa,

así como mala absorción de agua, por lo que no se consideraron adecuadas para el extensograma y farinograma.

En lo que

respecta a la mezcla de 20% de sorgo, se obtuvo una absorción de 52.56%; tenacidad de 200 U.B,; extensibilidad de
146 mm; desarrollo de 3 min; estabilidad de 4.42 min; decaimiento de 120 U,B. e

hincha ■ iento

máxi ■ o

de almidón de

Este trabajo fue realizado con fondos del Centro de Investigaciones
Agropecuarias de la FAUANL (CIA-FAUANL).
!Maestra del Departamento de Industrias

Ali■entarias,

2Estudiante del Departamento de Industrias Ali■entarias.
3Maestro de la Subdirección de Estudios de Postgrado. Investigador del

40

Proyecto Mejoramiento de Maíz, Frijol y Sorgo del CIA-FAUANL.

�290 U.B.

Comparados con el testigo: 52.8%, 265 U.B., 175 •••

De 1982 a la fecha, se han probado siete variedades de

4,30 min, 10,06 min, 60 U,B., fue considerada apta para pro-

adaptación tropical proporcionadas por el Programa de Sorgo

barla en el proceso de realzado.

del International Crops Research Institute for The

El producto obtenido con

Se ■ i-Arid

las harinas de 90 y 100% de sorgo fue quebradizo, con color

Tropicas (ICRISAT)-Centro Internacional de Mejoramiento de

pálido y consistencia de polvorón; en el caso de la mezcla

Maíz, y Trigo (CIMMYT)-,donde sobresale la UANL-187, que tie

20% de sorgo, no hubo cambios significativos en sabor, color

ne 4 ton/ha de rendimiento, grano harinoso sin testa, de

y textura al compararse ~on el testigo,

gran resistencia a la sequía y con contenido nutricional
aceptable.

Introducción

Por otro lado, en la induat-r ia galletera se utilizan,

El sorgo está considerado entre los cuatro cereales más

según sea el tipo de galleta, formulaciones para producir

d!

importantes para propósitos alimentarios, siendo un supleme~

ferentes masas, las cuales darán las características propias

to de la dieta en la raza humana, ya que millones de perso-

del producto final.

nas de Africa y Asia dependen del sorgo como apoyo a la ali-

sponge, de alambre, elásticas y de realzado; siendo esta úl-

mentación (Harlan, 1972).

tima utilizada para formar galletas con altos niveles de gra

En México, el sorgo ocupa el tercer lugar en superficie
sembrada, después del maíz y frijol, y el segundo en producción después del maíz; se usa en la elaboración de alimentos
para aves, cerdos y ganado bovino, así como en la industria
cervecera (Vega, 1984),

pero su introducción y adaptación al Hemisferio Occidental,
en especial Estados Unidos, caracterizado con condiciones de
días largos, han llevado a designar a este grupo como sorgos

tl &amp;,,

se y poca agua, lo cual tiene como consecuencia y objetivo
un mayor control en las ~imensiones de la galleta, evitándose sobrantes que reprocesa~ al utilizar un molde determinado.
La harina utilizada para la producción de masa de realzado,
se obtiene de mezclar trigos suaves con trigos duros para
darle las características deseadas (Desrosier, 1982).

En realidad, todos los sorgos son de origen tropical,

templados (Rao

Los tipos de masas más comúnes son:

1982).

Es por esta razón que se cree que al reemplazar un porcentaje de harina por harina de sorgo, se te~drá una mezcla
con características reológicas adecuadas para el producto
final,

En México, la mayoría de los

sorgos que se utilizan son de origen templado; sin embargo,
el hecho de que en regiones con ambientes similares a Nuevo
León (India y Africa) las variedades de adaptación tropical
tienen altos rendimientos, ha provocado la introducción de
genotipos con adaptación tropical en el Estado, la cual se
inició en 1982, por el Proyecto de Mejoramiento de Maíz, Fr!
jol y Sorgo de la FAUANL, teniendo

co ■ o

objetivo principal,

determinar y evaluar las variedades con adaptación tropical
en cuanto a su rendimiento y potencial de producción.

'

42

Materiales y Métodos
Preparación de Mezclas
La harina de trigo dulce obtenida de la extracción de
la mezcla de los tipos de trigo Salamanca y CIANO, fueron
proporcionadas para este estudio por una empresa galletera
local, la harina de sorgo fue preparada en el Laboratorio
de Bromatología de la FAUANL; se prepararon mezclas reempl!
zando 20, 90 y 100% en peso de harina de trigo dulce por
43

�harina de sorgo UANL-187,

Elaboraci6n de Galletas
Se prepararon masas con las diferentes mezclas, utili-

Análisis Bromatol6gicos
En las instalacion·es del Laboratorio de
de la FAUANL

Bro ■ atología

zando la mis ■ a for■ ulaci6n y procedimientos facilitados por
una galletera local,

se llevaron a cabo análisis sobre el contenido

de humedad, proteína, grasa, carbohidratos, fibra y ceniza
Resultados

en granos, harinas y productos terminados, siguiendo los pr~ ·
cedimientos establecidos por la AOAC,

Análisis Bromatol6gicos
Los análisis mostraron que al elaborar la harina de sor

Absorci6n de Agua

go, su calidad proteica bajó como resultado de la elimina-

Se mide la cantidad de agua necesaria para poder consi-

ción del pericarpio y del embrión dentro del proceso.

fo ( Bravender), en donde se adiciona agua a 300 g. de harina

Al
mezclarse en proporción 90% sorgo-10% trigo, se present6 una
disminución significativa en el porcen t aJe
· de proteína, ba-

hasta lograr que se mantenga la lectura en ·soo U,B, por mi-

jando hasta 6,17%, y se mantuvo alto el contenido de grasa

nuto, toda aquella harina que cumpla con este análisis esté

3.26%.

derarla como adecuada para la masa, se utiliz6 un farinogra-

lista para usarse en el farinografo y extensografo.

En la mezcla 20% de sorgo, con respec t o a 1 testigo,
se tuvo 0.76% menos en proteína y s6lo 0,14% m4s en el contenido de grasa, lo cual trajo un comportamiento similar en
el producto terminado, considerándose como aceptable (Cuadro

Estudio Farinol6gico

1 y 2).

Mediante este estudio se mide el desarrollo, estabilidad y decaimiento de la masa durante el proceso de amasado,
dichas características fueron analizadas mediante un farino-

Cuadro l.

Composición química de granos y mezclas de harina,

grafo (Bravender).

Humedad
Muestra

Tenacidad y Extensibilidad

Proteína

(%)

Grasa

Ceniza

ELN

{%)

(%)

11.4
11.00

12.8
10.22

2.0
2.02

0.83
2.15

84.37
82.17

11.59
11.17
11.05
11.54

4,84
9.10
8.36
6.17

3.22
1.76
1.90
3,26

1.30
0.38
0.67
1.00

90,64
88,76
89.07
89.57

(%)

(%)

Fibra
(%)

Grano:

La tenacidad y extensibilidad de la masa se determinaron mediante el uso de un extensografo (Bravender), para conocer la fuerza de la masa,

Trigo
Sorgo
Harinas:
Sorgo UANL-187
Trigo
20% Harina de sorgo
90% Harina de sorgo

Calidad del Almid6n
El hinchamiento máximo de los gránulos del almid6n en
las masas, fue determinado mediante el uso del amilografo
(Bravender).

44

ELN: Extracto Libre de Nitr6geno.
Nota:

Todos los valores están dados en base seca,

45

2,2
2.01

�Cuadro 2,

Composición química de galletas de chocolate.

'

•.

Grasa _
(%)

Ceniza~ _ ILII
(1)
(%)

Humedad
(%)

Proteína
(%)

20% Sorgo UANL-187

9.56

7,58

15,99

2,'l7

74,16

90% Sorgo UANL-187

10,84

5.88

16,41

2,33

75,38

100% Sorgo UANL-187

10.32

5.40

17,12

2,38

75,10

OI

100% Trigo

10,38

8,04

15.43

2,08

74.45

CD

Muestra

o

,._
ELN: Extracto Libre de Nitrógeno,
U)

Nota: Todos los valores están dados en base seca,

11)

Absorción de Agua
&lt;t

La absorción de agua por parte de la mezcla de la harina 20% sorgo - 80% trigo, fue de 168 ml, lo .cual representó
N

un 52.56%, al comparase con el testigo (168,5 ml de agua y
un 52.8%) es considerado aceptable y adecuado para seguir
con las pruebas farinológicas,

Por lo que respecta a las

o

harinas con 90% de sorgo y de 100% de sorgo, se gastaron
OI

202 ml de agua y nunca se llegó a alcanzar la línea de 500

11) !/)

U,B., lo cual es el requisito para tomarse como masa adecua-

~
,.._ ::::,

da para los posteriores análisis (Cuadro 3 y Figura 1),

U)

Cuadro 3,

z
2

.,
al

...
4)

Absorción de agua por diferentes harinas,

'O
11)

.,

::,

Muestra

ml Gastados

Testigo

168.5

52,8

Sorgo UANL-187

262.0

90% Sorgo

202,0

o
o

20% Sorgo

168,0

&lt;t

.,

..,

'O

N

i::
'0

bl)

4)

.,.,
o
o

1-,

52,56

al

D

&lt;

o
o

2

Estudio Farinológico
Este estudio sólo se aplicó a las harinas testigo y a

o

OI

o
o

1)

o

,._o

o
o
U)

o
o

11)

&lt;t

83JN3M!8 SooYH9

la mezcla 20% de sorgo, encontrándose que la muestra 20%
46

o
o

o

..,o

o
o

N

o
o

o

...
.,
1-,

::,

.,.,bl)

""
47

�sorgo-80% trigo, tiene mejor desarrollo que el te1tigo,

En

cuanto a la estabilidad, se ve afectada notable ■ ente, 4-42 min,
contra 10,06 ain del testigo; ain embargo, ae considera ace2
table, pues los tiempos de amase en el caso de harinas de
realzado no 10n mayores de 8 min, l~ anterior tambi6n ae PU!
de concluir en el caso de decaimiento, en donde la aezcla
20% sorgo cae a 120 U,B, en comparación con el testigo,

Lo

cual si se compara con estandares para harinas de trigo proporcionadas por la industria galletera local, se pueden considerar más que aceptables para proceso de realzado (Cuadro
4) •

Cuadro 4.

Estudio farinol6gico de harina de trigo y mezcla
20% sorgo-80% trigo,
Estabilidad

Desarrollo

...:,u

-

u.a.

min-seg

Muestra

G)

Decaimiento

130

Standar

3' 12"

4' 30"

4' 30"

10' 06"

60

Testigo

3' 00"

4' 42"

120

20% Sorgo

'0

o

....OII

"

.µ

G)

,._
U)

U,B,:Grados Bravender, utilizados por el equipo manejado.

,n

Las Figuras 2 y 3 muestran las gráficas obtenidas durante el análisis farinol6gico, pudiendo observarse la gran

'0

.,
,::
....
.,"
.&lt;:
.,

...

C&gt;

,.,

magnitud de ellas y las diferentes secciones que la forman,

'0

.,
E
flf

"lllo

Tenacidad y Extensibilidad

....,::

Los resultados de tenacidad y extensibilidad de la mues

o

tra 20% sorgo-80% trigo, siguieron la misma temática que el
análisis farinol6gico, fueron aceptables y si se coapara
con el estandar bibliográfico, se puede observar que es ■ ejor que el testigo (Cuadro 5),

8o

-

o
o

OI

o
oGI)

oo,._

8
U)

o
o,n

o
o•

H30N3AYij9 SOO\fH9

o
o

,.,

o
o
N

o
o

o

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N

.,

":,lll

....
r,,.

48

49

�Cuadro 5.

Tenacidad y extensibilidad de harina de trigo y
mezcla 20% sorgo-80% trigo.
Tenacidad

Muestra

u.a.

Extensibilidad
mm

o
Ol

.,

(!)

.-i

o

:&gt;

Standar

165 + 25

220 + 25

Testigo

265

175

20% Sorgo

200

146

90% Sorgo

440

21

'O

o
00
.....
r..

U)

+&gt;

U.B,: Grados Bravender.

1/')

Las Figuras 4 y 5 muestran el extensograaa de la hari-

&lt;t

o

na testigo y la mezcla con 20% de sorgo, en donde se puede

r..

observar la semejanza de las dos gráficas y el parecido en

"'

sus lecturas de tenacidad y extensibilidad.

o

muestra la gráfica obtenida despu~s de varios ensayos de

00

o

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(\/

U)

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1-

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ºº
º
8 º
CII

CI)

,-.

Ul

,n

H30N 3"'\tl:18 SOOVH9

50

11)

o
o(11

o
o

cidad, lo cual no la hace aceptable para las galJetas con
masa de realzado.
Calidad del Almidón
La calidad del almidón de la mezcla 20% sorgo-80% trigo, fue ligeramente menor que la del testigo, pero superior

'O

al estandar bibliográfico.

.,

.,
.,

.
r..

.....
r..

.,

J.,

o

o nula extensibilidad de dicha masa, así como la gran tena-

.-i

o
s::

o

la mezcla que contiene 90% sorgo y donde se observa la poca

E

E

N

La Fi¡ura 6

Esto le da una idea al procesa-

dor de que no habrá un problema de endurecimiento en la galleta al utilizarse la mezcla con sorgo (Cuadro
La Figura

7

6) •

muestra el amilograma de las dos muestras

y se puede apreciar la similitud en la forma de la gráfica
y el grado de hinchamiento del gránulo del almidón.

&lt;')

.,
r..

:&gt;

...r..

bl

51

�1000
90 0 111

SOOIF¡
a:

700

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8
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5 001
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300

2001
100 •-

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2

3

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9

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1

2

1

3

4

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5

6

7

MILIME TR0S

Figura 4.

Extensibilidad de

la masa de harina de trigo dulce.

1000
900
800

a: 700

;

~ 600
e
a::

'"w

111

en

500

o

e0 400

a:

e:&gt;

300
200
100

o

Figura 5.

2

3

4

5

6

7

8

9

o

1
2
3
MILIMETR0S

4

5

6

7

8

9

o

1 ·2

•3

Extensibilidad de la masa de mezcla de harina 2 0% sorgo - 80% trigo dulce.

�1000
900
800
11:

; 700

"'

1600
(JI

•

CD

u, 500

o
~ 400
a::

C&gt;

300
200
100

o

Fiaura 6.

o

1

2

Extensibilidad de

4"
3
MILI METROS

6 -

5

7

8

la masa de mezcla de harina 90% sorgo - 10% trigo dulce,

1000

a: 900
l&amp;I

e

z 800

l&amp;I

!

a:&gt;

700

U)

g

600

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e&gt;

500
400,.

;,oo lf.,'
200m
100

o
l

2 3 4 !5

6

7 8

9

O 1 2 3 4 5 6 7

8 9\.0

MINUTOS
F1Ru ra 7.

Amilograma comparativo de

las harinas •

•

1

2

3

4

5

6

7

8

9

O

�Cuadro 6.

Amilograaa de harina de trigo y mezcla con 20%
de sorgo.
Aailo¡ra ■ a

Muestra

U.B.

Standar

200

Testigo

320

20% Sorgo

290

luar el comportamiento del almidón de la variedad estudiada
en eate tipo de proceso.
Las características presentadas por las combinaciones
de 90 y 100% de aorgo ofrecen la opción de una posible sust!
tución de maíz por el sorgo en la elaboración de productos
elaborados con este cereal.

Bibliografía
U.B.: Grados Bravender.
Desrosier, N. 1982.
C.E.C.S.A.

Producto Terminado
Se prepararon galletas con las diferentes harinas y se
encontró que, al hacer pruebas físicas y organolépticas, las
galletas con 90% de sorgo y 100% de sorgo presentaban resque
brajamiento en el moldeado; después de su horneado, color
café claro fácilmente distinguible del testigo; sabor arenoso, típico de productos de maíz; y una altura de 11.0 mm en
el producto final.

Elementos de Tecnología de Alimentos.

En las galletas con 20% de sorgo, no se

presentaron diferencias significativas con respecto al tes-

Durán de B., C.; Z. Nieto V.; M.E. Suárez; Y. Gailardo N.; R.
Pedroza De B.; A. Camacho G. y Robuttie. 1984.

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Genetic resources. In: Sorghum in the

mente, inclusive la altura de la galleta fue la misma que

on Sorghum.

en el testigo (11.8 mm).

the Semi-Arid Tropics.

Proceedings of an International Symposium
International Crops Research Institute for
Andhra Pradesh, India.

Rao, N.G.P. and B.S. Rana. 1982.

la variedad estudiada y su potencial de ser utilizada industrialmente en la fabricación de galletas; con la finalidad
de no influir en el valor nutritivo, pero sí en el costo del

Marín,

N.L., México.

Seventies.

Los resultados obtenidos hacen dirigir la atención sobre

En: Memo-

rias de la Primera Reunión Nacional sobre Sorgo. UANL-

tigo en ninguna de las características mencionadas anterior

Conclusiones

Compa-

Selection in temperate-

tropical croases of sorghum. In: Sorghum in the Eigthties.
Proceedings of International Symposium on Sorghum.
International Crops Research Institute for the SemiArid Tropics.
Vega Z., G. 1984.

Vol. l.

Patancheru, India.

Programa Nacional de Investigación en Sor

go. En: Memorias de la Primera Reunión Nacional sobre

producto final.
Después de esta aproximación, se hace necesario el estudio de niveles de combinación próximos al 20% sorgo-80%

Sorgo.

la UANL.

UANL-AMEAS-CONACYT.

Marín, N.L., México.

trigo, incluyendo además determinaciones de relación costobeneficio del producto y estudios de fermentación para eva-

57
56

Facultad de Agronomía, de

�CAMBIOS EN EL INDICE DE COSECHA Y RENDIMIENTO ECONOMICO
DEL MAIZ, ASOCIADOS A DIFERENTES CRITERIOS DE

hizo en Narín, N.L.;

■ ientras

que

en Escobedo, N.L. se ob-

tuvieron respuestas hasta de 14%, seleccionando con el criterio peso de grano y una presión de selección de 20%.

SELECCION FAMILIAL

El

índice de cosecha es mayor en ambientes favorables que en
César H. Rivera Figueroa 1

restrictivos (Narín, N.L.).

Introducción

Resumen
Ocho compuestos de maíz, derivados por selección fami-

Los aumentos en el rendimiento de maíz están deteraina

lia! a partir de la variedad ''Ranchero Terán'', fueron eva-

dos por las condiciones ambientales y por el potencial gen!

luados en Marín, N.L. y en Escobedo, N,L. durante el ciclo

tico de la variedad.

temprano de 1985.

ción y distribución de fotosintatos, procesos que pueden

Con el fin de mejorar la eficiencia de

El ambiente influye sobre la produc-

la selección familial, se compararon cuatro criterios para

ser estudiados a través del índice de cosecha.

realizar la selección: 1) Indice de cosecha, 2) Indice de

que los cultivares difieren en su adaptación al ambiente,

grano, 3) Peso de grano y 4) Longitud de mazorca; además,

es importante identificar las características asociadas a

se aplicaron dos presiones de selección ' 10 y 20%), lo que

los procesos fisiológicos, correlacionados estrechamente

permitió la formación de ocho compuestos del primer ciclo

con el rendimiento, para usarse como criterios de selección,

de selección familia).

Por tanto, el éxito de un programa de mejoramiento, depend!

En Escobedo, N.L. se observaron di-

Debido a

ferencias significativas entre variedades para las caracte-

rá de la formación de variedades de mayor adaptabilidad y

rísticas índice de grano y rendimiento económico; en Marín,

de alta eficiencia para la producción y translocación de fo

N,L. hubo significancia entre variedades para las caracte-

tosintatos (alto índice de cosecha).

rísticas índice de cosecha, rendimiento biológico e índice

La selección familia! es una metodología relativamente

de grano. Las medias de todas las características estudia-

fácil de aplicar, que permite obtener respuestas significa-

das fueron significativamente más altas en Escobedo, N.L.

tivas en el rendimiento de grano; además, es más eficiente

que en Marín, N.L.; sin embargo, en esta última localidad

que otros métodos, si se compara la respuesta por ciclo de

se observó la máxima respuesta a la selección en el carác-

selección (Márquez, 1980; Lira, 1985).

ter índice de cosecha (35%), cuya media se asoció al crite-

xima respuesta a la selección por ciclo, puede disminuirse

rio de selección índice de cosecha y una presión de selec-

el número de familias a seleccionar (menor presión de sele~

ción de 10%,

ción) o bien, recurrir a otros criterios de selección, esp!

Por otro lado, el rendimiento económico no

mostró una respuesta a la selección cuando la evaluación se

Si se busca una má-

cialmente aquellas características que están más correlacio
nadas con el rendimiento de grano; por ejemplo: longitud de
mazorca, granos por mazorca, número de hileras, peso de olo

Este trabajo fue realizado con fondos del Proyecto de Mejoramiento de
Maíz, Frijol y Sorgo (PMMFS) del CIA-FAUANL.
1Maestro

de la Sub-Dirección de Estudios de Postgrado.
del PMMFS del CIA-FAUANL.

Investigador

te, etc. (Uscanga, 1986).
Algunos mejoradores de plantas afirman que si el obje59

�tivo de la selección es mejorar la eficiencia de la varie-

ciente que los otros criterios utilizados para mejorar

dad para la producción, puede recuri·irse a índices fisiot6!

la eficiencia de traslocación en términos del mismo in
dice de cosecha,

nicos tsles como: tasa de asimilación neta, tasa relativa
de crecimiento del cultivo, índice de cosecha, etc.; de esta forma, puede incrementarse el rendimiento de grano cuan-

2,

lial rinden más que la variedad original y cuando me-

do se influye en los procesos fisiológicos que determinan

nos igual al mejor testigo,

la producción y distribución de materia seca (_S~ñgñ'y S~skop{
1971; Donald y Hambling, 1976; Ramírez y Carballo, 1984).

3,

el avance genético dependerá también del

ambiente de evaluación, ya que es de esperarse una compone~
te importante de interacción genotipo-ambiente que puede en
mascarar el genotipo de la variedad.

Con la presión de selección de 10% el avance gen6tico
esperado es mayor que con la de 20%,

Aunque existen evidencias acerca de la eficiencia de la selección familial,

Algunos de los compuestos formados por selección fa■ i­

4.

La respuesta a la selección esperada en Escobedo, N,L,
es mejor que la de Marín, N,L,, porque en esta última
lss condiciones limitantes enmascaran la componente g!
nética y en la primera la intensifican.

Por lo antes expuesto, se inició est~ estudio selecci~
nando dos ambientes donde se cultiva el maíz con diferentes

Revisión de Literatura

niveles de producción; por otro lado, se eligió como criterio de eficiencia el índice de cosecha, el cuál se comparó
con algunos caracteres tradicionales,

Singh y Stoskopf (1971) estudiaron los índices de cose
cha de diversos cereales de-grano pequeflo durante los afias
_ 1964-1976,

Los objetivos del presente trabajo fueron:
1,

2,

de cosecha de }os trigos de invierno y otros cereales; los

Comparar la eficiencia del índice de cosecha con loe

índices de cosecha mostraron una correlación positiva sign!

criterios de selección: peso de grano, índice de grano,

ficativa con el rendimiento de grano y una correlación neg!

y longitud de mazorca.

tiva con el crecimiento vegetativo,

Observar la respuesta a la selección de cada uno de
los criterios comparados, considerando a la variedad
original y a los testigos comerciales, como base para
dicha comparación.

3.

Observaron una alta variabilidad en los índices

Probar las presiones de selección de 10 Y 20%.

Concluyeron que una r!
ducción en la altura de la planta, disminuye significativamente el peso seco del tallo y no tiene efectos significat!
vos sobre el rendimiento de grano, lo que explica el incremento del índice de cosecha.
Adelana y Milbourn (1972) sefialaron que en el maíz una
considerable removilización de fotosintetizados ocurre del

4,

Comparar las respuestas a la selección en los ambien-

tallo a la mazorca (35.48% del peso seco), durante el pe-

tes de evaluación Escobedo, N.L. y Marín, N.L.

ríodo de rápido llenado de grano.

Para cada uno de los objetivos anteriores se plantea-

aunque exhibió el más bajo índice de área foliar (5,3), tu-

ron respectivamente las siguientes hipótesis:
1•

El criterio de selección índice de cosecha es más efi60

El híbrido precoz K 75 A,

vo una alta tasa de asimilación neta;

debido probablemente

a una mayor eficiencia en la intercepción de luz, ya que
61

�sus hojas son erectas.

Por otro lado, este híbrido exhibió

un bajo peso de materia seca en el tallo y una

■ ayor

propor

Evans

y

Wardlaw (1976) co mpararon diversos aspectos f!

ción del peso seco se distribuyó en e l grano, co ■ parado con

Biológicos asociados al potencial productivo de los princi-

el de las partes vegetativas (tallos, hojas Y espatas).

pales cultivos de grano.

Fi

Señalan que los componentes del

nalmente, indican que Anjou 210 tuvo el r e ndimiento ■ áe alto

rendi ■ iento de grano son muy influenciados por condiciones

de loe tres genotipos (13% y 25% más que K 75 A Y K 33 res-

ambientales restrictivas, principalmente: el número de e ■ p!

pectivamente), aunque mostró una proporción más baja de ma-

gas por planta, número de espiguillas por espiga, número de

teria seca entre las fases reproductiva-vegetativa que el

granos por espiga y el peso de grano.

híbrido K 75 A (1.14 y 1.90 respectivamente).

que existe un efecto de compensación bajo ciertas condiciones ambientales; de esta forma,

Recientes estudios confirman, como se esperaba, que
las variedades difieren considerablemente en los procesos
fisiológicos que determinan el rendimiento.

Wallace, Ozbun

y Munger (1972) revisaron los trabajos sobre variación gen!

Finalmente, explican

en baja densidad la planta

produce más espigas y granos por espiga con un peso de grano más alto para compensar la baja población, lo que garantiza un rendimiento de grano cercano al que se obtiene en
condiciones más favorables.

tica de los componentes fisiológicos del , rendimiento, real!
zados en los últimos 30 años; además, analizaron los traba-

Donald y Hambling (1976) analizaron la relación entre

jos de la última d cea
•
d a sobre genética y herencia de los

el rendimiento (biológico y económico) y el índice de cose;

procesos fisiológicos, asociados a rendimiento de los cult!

cha, así como de otras características morfológicas que se

vos.

utilizan comúnmente como criterios de selección en los pro-

Al aumentar la eficiencia de la intercepción Y utili-

gramas de mejoramiento genético de los cereales.

co, ya que aquellas son las componentes fisiológicss más i~

Indican
que la expresión ''eficiencia" para la producción de grano,

portantes de la fotosíntesis neta; esta es la razón por la

fue propuesta por Beaven, un mejorador de cebada de Ingla-

que el maíz de hojas erectas (caracter sin lígula), produce

terra; dicho autor definió el ''coeficiente de migración" de

hasta 40% más grano que el tipo normal (Pendleton et al.,

cereales como "la proporción de materia seca de la planta

citados por Wallace, Ozbun y Munger, 1972).

completa, excluyendo la raíz, que es acumulada en el grano".

zación de luz, también se incrementa el rendimiento económ!

El peso seco del grano depende de la translocación efectiva
En muchos cultivos se han seleccionado variedades muy
rendidoras, con altos índices de cosecha, y en ocasiones,
con bajo rendimiento biológico.

Aunque se ha observado ta~

de la materia acumulada en los tallos de la planta, y es
más constante que características tales como espigas por
planta o tamaño de la espiga.

bién una tendencia a seleccionar variedades mediante otras
componentes fisiológicas del rendimiento (tasa de asimila-

Fisher y Kertesz (1976) condujeron un estudio en trigo

tasa de crecimiento del

de primavera para utilizar el índice de cosecha (medido en

cultivo, etc.); el índice de cosecha es el más utilizado,

microparcelas donde se cultivan las variedades) como indi-

ya que es una medida indirecta del tamaño de la demanda Y

cador de la capacidad de rendimiento de las mismas pobla-

el potencial productivo de ~n geno t 1·p o, además es relativa-

ciones cultivadas en parcelas grandes.

mente fácil su manejo durante la selección.

parar el rendimiento e índices de cosecha de 40 variedades

ción neta,

índice de área foliar,

Los autores, al co~

de trigo, adaptadas a la localidad de Obregón, Son. y eva62
63

�luadas durante el período 1973-19?4, observaron una correl!
ción significativa (Y = 0.67) entre el rendimiento de la•!
croparcela y la parcela grande, donde se cultivaron aimult6neamente las variedades.

Concluyeron que el Indice de c2

secha es un componen t e U'til para predeci r el potencial pro-

ductivo, especialmente donde la sem illa de siembra es limiteda (plantas s~mbradas espaciadas en microparcelas),

ficativas en el índice de cosecha de los diferente ■ grupo ■

de madurez, éste se redujo al aument~r el período de ■ adur!
ción de los híbridos, esta misma tendencia fue ob ■ ervada al
incrementarse la den ■ idad.

Finalmente, el índice de cose-

cha fue más afectado por el ambiente que por la densidad de
población; sin embargo, el índice de cosecha y el rendi ■ ie~
to económico mostraron una alta correlación positiva (Y..0,96)

Evans (1980) comparó el rendimiento de cultivares primitivos y mejoradas de varias especies cultivadas a nivel

fue significativa en el ambiente sin stress (Y = 0,28), Tal

mundial; especialmente, cita los datos de producción del si
glo XX para los cereales más importantes.

en el ambiente de stress, en tanto que la correlación no

Señala que el in

dice de cosecha se ha incrementado significativamente, com-

situación dificulta la predicción del rendimiento econó■ ico
para un determinado ambiente, a partir del índice de cosecha estimado en una condición ambiental diferente.

parado con otras componen t es fisiológicas del rendimiento
Márquez (1980) comparó la respuesta relativa a la se-

(las tasas de fotosíntesis y de crecimiento no son mayores
en las variedades mejoradas que l as de sus progenitores pr!
mitivos).

a cabo la selección familia!.

Además, indica que no obstante los incrementos

logrados en el rendimiento _como resu lt a do del aumento en el
índice de cosecha (en el trigo actualmente es de 50%), exi!
· lógica • Por ejemplo,
te un límite para esta componen t e fi s10
en cereales probablemente no ser á mayo r de 60%·, mientras
que en especies que almacenan reservas en rizomas o tubérc~
los

el índice de cosecha será superior a dicho valor,
,

Los
,

incrementos futuros del rendimiento económico dependeran

lección y la eficiencia de cinco alternativas para llevar

d

e

aumentos en las tasas de fotosíntesis y crecimiento del cul

Los métodos comparados fue-

ron: 1) Selección alternante masal-familial de Poey (M-FP),
2)

Selección combinada de Lonquist-Paterniani (L-P), 3) Se-

lección combinada de Compton-Comstock (C-C), 4) Selección
familia! convergente-divergente de medios hermanos (CDMH) y
5) Selección familia! convergente-divergente de hermanos
completos (CDHC).

Señala que cuando se considera la res-

puesta por ciclo, el mejor método es el M-FP, siguiéndole
la selección familia!

(CDHC y CDMH), enseguida el C-C y por

último, el L-P.

Cuando interesa el tiempo requerido por ci
clo, la mayor eficiencia se logra con el método L-P, si-

tivo,

De Loughery y Crookston (1979) realizaron un estudio

guiéndole selección familia! (CDHC y CDMH), M-FP y C-C.

para determinar cómo es afectado el índice de cosecha por
la densidad de poblaci Ó n, la madur ez relativa y las condiciones ambientales. Diez híbridos agrupados en cinco diferentes períodos de madurez (75, 90, 105, 120 y 135 días)
fueron cultivados en cinco densidades de población (12,5,
25, 50, 100 y 200 mil Pla ntas/ha) y tres localidades con d!

ferentes niveles de humedad disponible (stress, stress parcial y sin stress); aunque no observaron diferencias signi64

Ramírez y Carballo (1984) afirman que el índice de cosecha es un indicador de la eficiencia de las plantas, esp!

cialmente en cereales, cuyo uso no ha sido del todo generalizado por la dificultad de su estimación cuando se pretende evaluar una gran cantidad de material en etapas tempranas de selección.

Con el fin de facilitar el uso del índice

de cosecha como criterio de selección, compararon otros !n-

'

65

�,-

dices de eficiencia (14 adeaáe del índice de coaecba), obte-

(RBt,

nidos al dividir el rendiaiento de grano o el de aazorca
tre· diferentes fracciones del rendiaiento biol6¡ice

e

cularmente cuando el rendimiento biológico es relativamente
estable), puede utilizarse como criterio de selección para

La1 aieabrae la realizaron en Chapin¡o, K6xico¡ •\lli~a"do

obtener variedades más rendidoraa, siempre y cuando se cum-

para ello una poblaci6n sobresaliente, representativa~-~!

plan las siguientes condiciones: l} Estén altamente correla

da grupo de precocidad,

Loe genotipos fueron: VS-22 (tar-

dío), V-23 (precoz) y H-30 (intermedio).

Loe autora• reco•

cionados el índice de cosecha y rendimiento económico, 2)
Existencia de suficiente variabilidad genética del carácter

miendan para lae etapas finales de la selecci6n, el índiff

índice de cosecha, 3) Alta heredabilidad del índice de cose

obtenido al dividir el peso de grano (o mazorca) entre el

cha Y 4) Condiciones ambientales del lote de selección muy

peso seco de la parte_inferior de la planta (a partir del

similares a las de los agricultores.

nudo donde se inserta la mazorca principal), más el de la

mazorca y brácteas; mientras que para las etapas iniciales
de la selección, consideran un índice adecuado, al que se
obtiene al dividir el peso de grano, por ~l peso de

ca

■ as

■ azor•

brácteas, especialmente cuando se maneja una elevada

cantidad de material genético,

Lira (1984) comparó la respuesta a la selección de dos
variedades de maíz, que fueron seleccionadas por cuatro metodologías y dos presiones selectivas.

La selección se rea

lizó simultáneamente en Escobedo, N.L. y Marín, N.L., formándose un total de 32 compuestos de medio ciclo de selección familia! (sin recombinación genética), mismos que fue-

Snyder y Carlson (1984) indican que fotoperíodoe lar-

ron evaluados en ambas localidades.

Observó que el mate-

gos, temperaturas elevadas y altos índices de área foliar

rial seleccionado en Marín, N.L.

disminuyen el índice de cosecha; por otro lado, en intensi-

y evaluado en Escobedo, N.L.

dades luminosas elevadas aumenta la biomasa, y en muchos

comportó mejor que la situación contraria,

cultivos, también se incrementa la proporción de materia se

de los compuestos se mantuvo una tendencia a favor de la se

ca raíz/rendimiento económico.

lección efectuada en Marín, N.L., evaluada en esta misma lo

También, se ha observado

(ambiente menos favorable)

(ambiente más favorable) se
En la mayoría

que las deficiencias de agua y nutrientes reducen el tamaffo

calidad.

de la fuente, la tasa de fotosíntesis y el índice de cose-

igual a los otros métodos, mostró una ligera superioridad

cha (en el maíz y otros cultivos el índice de cosecha dismi

con la presión del 10%.

nuye al incrementarse la fertilidad del suelo),

significativas en la composición genética de las variedades,

En cuanto

La selección familia!, aunque estadísticamente

Se concluyó que las diferencias

al efecto de la densidad de población, señalan como regla

el método y presión de selección, así como la interacción

general que el rendimiento biológico aumenta en forma asin-

genotipo-ambiente, explican la respuesta diferencial a la

t6tica al incrementarse la población; sin embargo, el rendí

selección observada entre los compuestos; por tanto, se re-

•i~nto económico en cultivos de grano disainuye cuando la

comienda seleccionar en condiciones similares a aquellas en

densidad de población es mayor que la óptima, lo que a su

que se realizará la selección, utilizando la selección fami

vez

dieainuye el índice de cosecha.

Finalmente, señalan

que debido a que el índice de cosecha generalmente esté correlacionado positivamente con rendimiento
66

econó ■ ico

(part!

lial y una presión del 10%.
Uscanga (1986) estimó las heredabilidades y correlaciones simples de diversos caracteres asociados al rendimiento de grano, con el objeto de encontrar otros criterios
67

�de selección en lugar del tradicional que es el peso de gra
no por planta o rendimiento de grano.

Comparó los paráme-

tros estimados a partir de dos lotes de 100 familias cada
uno, el primero de medios hermanos (MH) y el segundo de pr~
genies autofecundadas (AH).

tificación, a cada sobre se le asignó una clave y un número
progresivo (1,2 ••• 200), que vino a constituir una familia
de medios hermanos (familia 1, familia 2,

••• familia 200),

En este estudio se concluyó

que la respuesta a la selección familia! de AH es más confiable que la de MH, porque en este último caso es mayor el

Evaluación y Selección de Familias
El lote de las familias de MH fue sembrado durante el

efecto de la interacción genotipo-ambiente; además, lasco-

ciclo temprano de 1984, en el Campo Experimental de la FAUANL

rrelaciones simples entre el caracter peso de grano y el

de la Ex-Hacienda ''El Canadá", localizado en el municipio

resto de las variables, fueron en gran parte mayores en las

de Escobedo, N,L.

familias de AH,

zorca) estuvo representada por un total de 40 plantas y fue

lo que se explica por el alto grado de par~
Finalmente se recomienda usar como crite-

cido fenotípico.

Cada familia (progenie obtenida de lama

sembrada en un surco de 10 m de largo, con espaciamientos

rios de selección aquellas características altamente corre-

entre hileras y plantas respectivamente de 80 y 25 cm.

lacionadas con rendimiento de grano, ya que indirectamente

llegar la etapa de madurez fisiológica, cada familia fue co

éste se modifica a través de sus componentes.

sechada y pesada por separado.

Al

Se registraron las medias

de diversas características de planta y mazorca, a partir
de los datos de tipos de muestras: 1) Total de las plantas

Materiales y Métodos

del surco, eliminando un metro de cada extremo (peso de foLocalización y Etapas de la Investigación

rraje de todas las plantas incluyendo mazorcas, peso de gr~

El presente trabajo fue realizado durante el período
de 1984 a 1986.

Comprendió las etapas de recolección de ma

zarcas, evaluación y selección de familias,

recombinación

no de las mazorcas cosechadas y porcentaje de humedad en el
grano); 2) Quince plantas con competencia completa (altura
de planta y mazorca, hojas arriba y abajo de la mazorca

de compuestos de selección familia), evaluación de compues-

principal, longitud y diámetro de mazorca, hileras y granos

tos y análisis de datos.

por mazorca, peso de mazorca y olote, etc.).
En base al comportamiento promedio de la familia, se

Recolección de Mazorcas

eligieron el 10 y 20% de las mejores progenies (20 y 40 fa-

Las mazorcas de maíz se obtuvieron de la variedad Ran-

milias respectivamente).

Se tomaron como criterios de se-

chero Terán que fue la fuente de las familias seleccionadas,

lección: peso de mazorca, longitud de mazorca, índice de

semilla que proporcionó un agricultor del municipio de Terán,

grano e índice de cosecha (rendimiento económico/rendimien-

N.L. de su cosecha del ciclo tardío de 1983, eligiéndose un

to biológico).

total de 200 mazorcas y tomando como criterios de selección:

tos balanceados, tomando 10 granos por familia de la semi-

tamaño, sanidad, color de grano y alote, número de hileras

lla remanente de las progenies sobresalientes que fueron se

y tipo de mazorca.

Cada mazorca se desgranó por separado,

guardándose la semilla en un sobre.
68

Para facilitar su iden

Así, se formaron un total de ocho compues-

leccionadas (los sobres de la semilla de cada mazorca original, es decir, las progenies de medios hermanos se guar69

�daban en el Banco de Germoplasma a temperatura de 5ºC).

Material Genético de la Etapa de Evaluación
Recombinación de Compuestos de Selección Familial (Ciclo I)
Los compuestos balanceados se sembraron en el ciclo
tardío de 1984, en el Campo Experimental de la FAUANL, loe!
!izado en Marín, N.L.

Se sembraron en un lote aislado; pa-

ra recombinar el material genético, se practicaron un prom!

Además de los ocho compuestos del primer ciclo de selección familial, se utilizaron
la variedad original y seis
testigos (siete en la localidad
de Escobedo, N.L.), cuyas
claves se indican enseguida:
•
l.

I Sel Fam PG 10

9.

mando el polen de aproximadamente cuatro a cinco espigas y

2.

I Sel Fam PG 20

10.

San Nicolás

con él se polinizaron cinco a seis plantas previamente "ji-

3.

I Sel Fam IG 10

11.

Ranchero Terán (original)

4.

I Sel Fam IG 20

12.

Ranchero Escobedo

desgranó la semilla de las 80 mazorcas de cada compuesto

5.

I Sel Fam

13.

RAN-CAN-SEL INTRA 5

del ciclo I de selección familia!, mismos que fueron identi

6.

I Sel Fam IC 20

14.

SNIC-MAR-SEL FAM 5

7.

I Sel Fam LM 10

15.

NL-U-127

B.

I Sel Fam LM 20

16.

RT-SEL FAM COG 10 (sólo

dio de 80 cruzas fraternales dentro de cada compuesto, to-

loteadas" (inflorescencia femenina despuntada y cubierta
con una bolsa de glassin dos días antes).

Al cosechar, se

ficados con una clave, la cual incluye: origen (RI = Ranche

re

10

ro Terán), método de selección (SF = selección familia!),
ciclo de selección (I = primer ciclo), criterio de selección
(PG

=

peso de grano; LM

de grano;

IC

=

longitud de mazorca;

IG

=

índice

H-412

en Marín, N.L.)

= índice de cosecha) y presión de selección
Diseño Experimental

(10 ó 20%).

En la etapa de evaluación de los compuestos, se utilizó el diseño bloques al azar con sei·s repe t·1c1ones.
·

Evaluación de Compuestos
Esta se llevó a cabo en las localidades de Marín, N.L.
y Escobedo, N.L., durante el ciclo temprano de 1985.

En la

primera localidad, se incluyeron un total de 16 variedades;
en la segunda, 15 variedades.

Se registraron datos de pla~

ta y mazorca; además, se tomaron los datos de rendi~iento y
algunas de sus componentes para comparar los efectos de los
criterios y presión de selección utilizados.

Análisis Estadístico de los Datos
La codificación de la información, su procesamiento e~

cela estuvo representada por cuatro surcos,
espaciados a 80
cm y de 6 m de longitud.
En Marín, N.L. se tuvieron 16 genotipos, lo que hizo un total de 96 parcelas
experimentales;
en Escobedo, N.L. se ev 1
a uaron 15 genotipos, lo que generó
90 parcelas experimentales.
La parcela útil, para la mayoría de los datos, estuvo representada por
una muestra de 15
plantas con competenc1·a
1 t
comp e a de los dos surcos centrales.
El rendimiento se estimó a part 1·r d e t o d as las plantas cosechadas en los dos surcos

t
cen rales, después de eli-

minar 50 cm de ambos extremos.

tadístico e interpretación, la organización de los resultados y la culminación del trabajo se realizó durante el período 1985-1986.

Manejo del Cultivo
La siembra se realizó durante los dí as 8 y 9 de marzo
de 1985.
En Escobedo, N.L. 1 a siembra se hizo en seco; en
71

�Marín, N.L., fue en húmedo.

En ambas localidades la sie ■ bra

Prueba de Hipótesis

fue manual, depositando dos semillas por golpe a una distan-

Las hipótesis estadísticas fueron:

cia de 25 cm para aclarear después a una planta por punto,
l.

En la etapa de planta joven, durante los primeros 20

F =

a• variedades
a• error

días, se observó la presencia de áfidos, los que se controlaron con Diazinón 25 a una dosis de 50 ml en 13 lt de agua,

2.

También se observó la presencia de cogollero, controlándose
con Sevín 80, con una dosis de 100 g por cada 13 lt de agua.

Para la compración de medi·as se utilizó la prueba de
Tukey; además, se incluyó el valor mínimo significativo

Toma de Datos y Análisis Estadístico

Dunnett {d) para todas las variables, con el fin de co ■ pa­

La cosecha se realizó en Marín, N.L,

los cías 25 y 26

de junio; en Escobedo, N.L. fue el 18 de julio de 1985,
utilizó el lenguaje SPSS para analizar los datos.

Se

Las carac

terísticas del estudio se midieron de la manera siguiente:
l.

2.

Longitud de mazorca. Desde la base hasta la punta de la
mazorca.

cas del estudio {Cuadro 1).

Peso de grano. Se registró la humedad del grano para

lanza ganataria.
Indice de grano. Es el cociente que resulta al dividir
el peso de grano entre el peso de mazorca.
4.

Indice de cosecha. Relación entre el peso de grano por
parcela {rendimiento económico) y el peso de forraje
de la parcela, incluyendo las mazorcas {rendimiento
biológico).

5.

Rendimiento económico. Se estimó a partir del promedio
peso de grano de la parcela; posteriormente, se transformó a kg/ha, después de ajustar por humedad e índice
de grano.

6.

Resultados y Discusión
En Marín, N.L. se observaron diferencias altamente si¡.
nificativas entre repeticiones para las seis característi-

ajustar a un valor constante {12%). Se utilizó una ba-

3.

rar los compuestos seleccionados con la vari·edad original.

Rendimiento biológico. Se estimó a partir del rendimiento promedio de forraje más mazorca de la parcela
útil. Después se transformó a kg/ha.
72

En el factor variedades, sólo

se observaron diferencias significativas en los caracteres
índice de cosecha {IC), índice de grano {1G) y rendimiento
biológico {RB).
En el caso del factor repeticiones, la si¡
nificancia de todas las variables estudiadas indica que fue
efecti1/o el bloqueo realizado; además, estos resultados con
firman, como se esperaba, que ex 1·ste una fuente de variación ambiental importante, asociada principalmente a factores del suelo {fertilidad humedad y salinidad
·
·
pr1nc1palme~
'
te).
Por otro lado, las diferencias observadas entre los g~
notipos de maíz seleccionados para el estudi'o , son una ■ ues
tra representativa de la variación genéti·c a ex i sen
t
t e en la
región, que incluye híbridos, variedades mejoradas por sele~ción y criollos que se cultivan extensivamente en las
siembras comerciales, por ser de amplia adaptabilidad y
buen rendimiento.

Esto explica la significancia estadísti-

ca observada en los caracteres IC e IG; por otro lado, alg~
73

�nos de los genotipos son de doble propósito (grano y forraje), razón por lo que era de esperarse variación en el ~B
(Cuadro 1).

malezas, fallas en la poblaci"ón d e pan
1 t as, etc. ) , sean la
causa principal de la variación observada en Escobedo, N.L,,
localidad donde la pro d ucc 16 n superó significativamente a la
de Mar!n, N.L.

Cuadro l.

Significancia estadística de seis características
de maíz (Marín, N.L.; Ciclo Temprano de 1985).

Características de maíz

F.V.
Repeticiones

gl

PG

LM

IG

re

RE

15

Error

75

ferencias climáticas (temperatura, luz, humedad, etc.), pudieran ser menos favorables en la localidad d e Mar í n, N.L.
Cuadro 2.

RB

Significancia estadística de seis características
de maíz (Escobedo, N.L.; Ciclo Temprano de 1985).

**

5

Variedades

NS

NS

••

NS

Características de maíz

••

F.V.

gl

PG

LM

IG

IC

RE

RB

5

**

NS

NS

**

NS

NS

Variedades

14

NS

NS

••

NS

*

NS

Error

64

Total

83

Repeticiones
Total

NS
••

No se descarta la posibilidad de que las di-

95

No significativo
P &lt;.01
Como se observa en el Cuadro 2, en Escobedo, N. L. hubo

diferencias altamente significativas entre repeticiones solamente para peso de grano (PG) e indice de cosecha (IC);

1

NS

*

••

No significativo
&lt;.05
P &lt;.01
P

mientras que, para el factor variedades se observaron diferencias altamente significativas y significativas, respectivamente para IG y rendimiento económico (RE).

Los resulta-

Como puede observarse en los Cu¡dros

3

-y 4, en Marín,

N.L. el IC tuvo un coeficiente de variación de 21.7% y una

dos observados en esta localidad, sugieren que actúan facto-

media de 0.23; en Escobedo, N.L. los valores fueron respec-

res diferentes a los del ambiente de Marín, N.L.; por un la-

tivamente 14.5% y 0.29%.

do, se sabe que los suelos de Escobedo, N.L. son relativamen

alto fue 0.38 (NL-U-127) y el menor 0,19 (RAN-CAN-SEL-INTRA

te homogéneos, al menos en lo que respecta a la fertilidad,

5); en la segunda, los valores más alto y bajo fueron respef

En la primera localidad el IC mls

la región y permite mantener un nivel más alto de materia

tivamente 0.32 (NL-U-127) y 0.27 (Ranchero Escobedo, H-412,
I Sel Fam LM 20 Y SNIC-MAR-SEL FAM 5). Como puede observar

orgánica, comparado con la localidad de Marín, N.L. (Lira,

se en los Cuadros 3 y 4, tanto el IC como el resto de las

1984).

características estudiadas en Marín, N.L., las medias fue-

ya que el manejo del riego con aguas negras es muy común en

ron bajas y los coeficientes de variación altos, comparados
Probablemente las diferencias genéticas, y algún otro
factor ambiental no asociado directamente al suelo ( plagas,

con aquellos registrados en Escobedo, N.L.

Estos resultados

indican que el IC está correlacionado con la fertilidad del

74
75

�•
Cuadro 3.

Medias y significancia estadístic~ de seis características registradas en 15 variedades de maíz
(Escobedo, N.L,; Ciclo Temprano de 1985),

Cuadro 4.

Medias y significancia estadístical de seis carac
terísticas registradas en 15 variedades de maíz
(Mar!n, N.L.; Ciclo remprano de 1985).

Características
PG
(g/plta)

Variedades

LM

rG

re

(cm)

RB

( g/plta)

(lcg/ha)

I Sel Fam PG 10

120,0

0,82b

0.28

15.8

426,5

4024ab

I Sel Fam PG 20

127,2

0,81b

0,30

15,9

432.0

4209a

I Sel Fam rG 10

120,5

0.83a

0.29

15.7

414.1

4071ab

I Sel F!llll IG 20

108,2

0,83a

0,30

14.6

360.9

345lab

I Sel Fam re 10

114.3

0.82b

0.30

15.4

386.1

3739a

r

110.0

0,83a

0.29

15,6

391.2

3573ab

LM 10

110,4

0.83a

0.29

15,7

377.6

3696ab

I Sel Fam LM 20

110,6

0.80b

0,27

15.5

412.7

3987ab

99,7

0.83a

0.27

14.4

372.1

345lab

114.3

0,83a

0.29

14.6

402.7

3510ab

Sel Fam re 20

I Sel Fam
H-412

San Nicolás
Ranchero Terán (or!
ginal)

113.7

0,81b

0.28

15.2

407.6

3703ab

Ranchero Escobedo

108.5

0,83a

0,27

14.9

402.7

3537ab

RAN-CAN-SEL rNTRA 5

119,3

0.85a

0.30

15.1

399.9

3724ab

SNrC-MAR-SEL FAM 5

113,3

0,82b

0.27

15.1

432.6

3773ab

NL-U-127

105.6

0.86a

0.32

15.6

328.2

3349b

112.4

Medias

0,83

Desviación estándar

13.784 0.020

c.v.

12.3

(%)

Valor mínimo
significativo 2
1

2.4

0.29

15.2

0.042
14.5

396.1

Características

RE

Variedades

PG
(g/plta)

rG

r Sel Fam PG 10

60.5

0.81ab

r Sel Fam PG 20

73.2

r Sel Fam rG 10

LN

RB

(e■)

(g/plta)

0,20b

13.3

337,2ab

2447

0.81ab

0.20b

13.6

356,7ab

2438

72.5

0,79ab

0.23b

14.1

324.7ab

2536

r Sel Fam IG 20

73.7

0.80ab

0.23b

14.4

32l.3ab

2690

r Sel Fam re 10

75,0

o.82ab

0.27b

13.8

283.Sab

2357

r Sel Fam re 20

70,5

0.79ab

0,20b

13.7

366.0ab

2582

I Sel Fam LM 10

66.8

0,78b

0,21b

13.5

373,lab

2755

r Sel Fam LM 20

71,3

0.77b

0.22b

13.1

322.7ab

2425

H-412

70.3

O, 78b

0.25b

13.3

300,2ab

2687

San Nicolás

89.2

0,84ab

0,23b

14.2

401,7ab

2997

Ranchero Terán
(original)

70.3

0,79ab

0.20b

13.9

354.8ab

2640

Ranchero Escobado

67.8

0.81ab

0.25b

14.0

298,9ab

2428

RAN-CAN-SEL rNTRA 5

70,8

0.82ab

0.19b

13.6

376.lab

2749

SNIC-MAR-SEL FAM 5

72,8

0.80ab

0.23b

13.4

339,9ab

2164

NL-U-127

79. 2

0.82ab

0.38a

14.1

218.2b

2838

RT-SEL FAM-COG 10

67 .8

0.81ab

0.22b

12.9

319.3ab

2346

13.7

330,0

2562

re

3707

0.884

57.911

60.885

Medias

72.0

o.so

0.23

5.8

14.6

11.9

Desviación estándar

12.05

0.03

0.05

c.v.

16.7

3.8

w

24.8

0.06

d

17.2

0.05

w

28.5

0.04

0.09

1.8

119.6

822

d

19.7

0.03

0.06

1.3

82,9

570

(%)

Valor mínimo
significativo 2

0,89

57.64

440.57

6.5

17,5

17,2

o.u

1.8

119,1

910

0.09

1.3

82.5

631

21.7

Prueba de Tukey

2w

= Valor

según Tukey

=g

d

= Valor

según Dunnett

(p, g.l. error) x Sx

= td

x Sd

RE
(kg/ha)

1

Prueba de Tukey

2w

d

= Valor
= Valor

= g (p, g.l.
Dunnett = td x Sd

según Tukey
según

76
77

error) x Sx

�suelo, ya que en esta última localidad todas las variedades
Cuadro 5,

tuvieron medias más altas no sólo para esta característica,
sino tambi6n para RE y sus componentes (la única excepción
fue NL-U-127 que tuvo un IC superior en Marín, N,L,),

Rendimiento de ¡rano (k¡/ha) 1 de diferentes compuestos de maíz formados por selección familial
usando cuatro criterios (Narín, N,L.· Ciclo Te ■
prano de 1985).
'
-

Aunque el IC generalmente es menor baJO condiciones amLocalidad de evaluación

bientales restrictivas (De Loughery y Crookston, 1979; Evans,

Genotipos

Mar!n, N.L.

1980; Snyder y Carlson, 1984), su valor depende del genotipo y del grado en que el ambiente afecte al RB y RE; por

!ecobedo, N.L.

I Sel Fam PG 10

2447 ( 93)

4024 (109)

I Sel Fam PG 20

2438 ( 92)

4209 (114)

respectivamente); sin embargo, el RE fue significativa-

I Sel Fam IG 10

2536 ( 96)

4071 (110)

mente mayor en el mejor ambfente, lo que indica que el mayor

I Sel Fam IG 20

2690 (102)

3451 ( 93)

I Sel Fam IC 10

2357 ( 89)

3739 ( 101)

El caso de NL-U-127 es también interesante, ya que exhibió

I Sel Fam IC 20

2582 ( 98)

3573 ( 97)

en los dos ambientes el IC más alto, y además, tuvo los va-

I Sel Fam LM 10

2755 (104)

3696 (100)

I Sel Fam LM 20

2425 ( 92)

3987 (108)

H-412

2687 (102)

3451 ( 93)

San Nicolás

2997 ( 113)

3510 ( 95)

Ranchero Terán (original)

2640 (100)

3703 (100)

Ranchero Escobedo

2428 ( 92)

3537 ( 96)

superaron a todos los testigos (I Sel Fam PG 20, con una ae-

RAN-CAN-SEL INTRA 5

2749 (104)

3724 (101)

dia de 4209 kg/ha); en cambio, en Marín, N.L., sólo dos gen~

SNIC-MAR-SEL FAN 5

2164 ( 82)

3773 (102)

NL-U-127

2838 (107)

3349 ( 90)

RT-SEL-FAN-COG 10

2346 ( 89)

ejemplo,

la variedad San Nicolás tuvo un RB muy similar en

los dos ambientes (401.7 y 402,7 gen Marín, N.L. y Escobedo,
N.L.

IC estuvo asociado a una mayor eficiencia en la translocación de fotosintatos bajo las condiciones de Escobedo, N.L.

lores más bajos de RB;

lo que indica que es una variedad de

alta eficiencia fotosintética y que puede explotarse satisfactoriamente aún bajo condiciones limitantes del suelo,
En el Cuadro 5 se puede observar que todas las variedadeP, produjeron más grano en Escobedo,

N. L. que en Marín, N.L.;

además, en la primera localidad hubo algunos compuestos que
rindieron hasta 14% más que la variedad original e incluso

tipos rindieron más que la variedad original, pero no super~
ron al aejor testigo, debido probablemente al efecto enaascarador del aabiente y a la interacción genotipo-sabiente
(Lira, 1984).

Coao se observa en la Figura 1, en Marín, N.L. los criterios de selección IC, IG y LM incrementaron en promedio

1

Los valores dentro del J)llrentesis representan el rendiaiento en porcentaje respecto a Ranchero Terán ( original) ,

35, 15 y 10% la media del carácter IC; en cambio, el RE sólo mostró incrementos de 4 y 2% cuando la selección se hi79
78

�..,

zo con los criterios LM e IG respectiva ■ ente.

IIS

En Eacobedo,

e, ....

(Figura 2), el IC mostró respuestas a la selección de

N.L.

,::

e, e,

13, 7, 7 y 7% respectivamente para los criterios LN, IC, IG

.
s..~

....o

e, ;,lt

y PG; además, el carácter RE exhibió avances gen6ticos pro-

o

medios de 14, 10 y 8% respectivamente para los criterios PG,
IG y LM.

., o
.,..N
s..

&gt;,

00

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.•
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IIS

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o

-

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3

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3

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N

o

o
o

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O)

o

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•

21...---;...---;¡

o

~

.... Ul ltl

....
....

•

así, en Marín, N.L. y con la presión de selección de 10%,

1)
1)

q

o

o
o

N

a IC; mientras que, con la presión de 20%, sólo IG superó a

1)

1)

IC con medias respectivas de 2690 y 2582 kg/ha (104 y 100%

Q)

'O

,::

IIS .,.. ,::
E al Gl
Q)

s...

,:: s.. c.

O)

«&gt;

c. e

11)

(o/o)

o

.... al .,
11S O
.... 'O

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o
........
.... &gt;, o
e

q

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Gl

&gt;

.,..

~

o

c..o~

1

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1

H

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....

1

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o

j:,,i.:..;:,..::¡.c,,.:s..,...,,.""-'11º

-•

•.

o

t!)

OH
1)

....

los criterios LM e IG fueron en promedio 17 y 8% superiores

O&gt;

1)

... o o

o

Con

fines de comparación se consideró el IC como testigo (100%);

o o

...•
...•

.

o

....

.., o

::1

dos localidades y los cuatro criterios de selección.

,o

.&amp;

~

En el Cuadro 6 se presentan las medias de RE de las

~

..,::1

.

respectivamente).

En Escobedo, N.L. y cori la presión de se

lección de 10%, los criterios de selección IG y PG fueron
en promedio superiores a IC, con rendimientos respectivos
de 4074, 4024 y 3739 kg/ha (109, 108 y 100%); mientras que,
con la presión de 20%, PG y LM superaron a IC con medias de
RE respectivamente de 4209, 3987 y 3573 kg/ha (118, 112 y
100%),

Los resultados promedios indican que el IC fue me-

nos efectivo para aumentar el RE que las otras característi

z

cas, siendo PG el criterio de selección más eficiente de

,::

los cuatro (3280 kg/ha, 17% superior a IC).

1) :,;:.-,

a,

H S..

IIS

IIS
• :0:

.... t!)

"'

1)

Los resultados anteriores se explican porque el PG está altamente correlacionado con RE (Uscanga, 1986), caraéte .

IIS~'O

,::
,o Gl

..

••
•

.

2
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'2

JI

•
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o

O

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2

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1)

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~"""',..,...-..,"IIL ._

•
oN

o

o
o

o

°'

o

.,

11 ..-1 O
1) 1)

o

rística considerada como una de las principales componentes
del rendimiento de grano del maíz; en tanto que, el IC mues
tra una correlación alta con rendimiento sólo en ambientes
favorables,

de tal manera que su utilidad como criterio de

p:; 11 ....

selección dependerá del control que se ejerza sobre el am-

....

biente de selección,para que se exprese el potencial de ca-

.

da genotipo (Wallace, Ozbun y Munger, 1972; De Loughery y

.,
s..

:,

....

""

Crookston, 1979; Snyder y Carlson, 1984; Ramírez y Carballo,
1984) •
81

�ti) Indice de

o) Peeo oe Srono ( PO)

Grono

( 1G)

115
110

110

;;!

-"

e;

109

i:a

1(10

~

.
.

2.-

1011

0

'6
:E

911

H

fil

PG

e) Indice

o,
l\l

100

CoHcha

de

ti

~

PG

1

~

d) Lonoltud

( IC)

1

LM

~

IG

dt Mozorco

( LM )

t•~

"º

110

108

l07

¡!

'ºª

'!

ICIO

."

~

1011

.

'ºº

.

2.-

1~

0

'e
::E

ll

~A---V.0.

911

PG

Ü!-•

Fi¡¡ura 2.

Cuadro 6.

LM

O, 10 (IOo/o)

PG

IG
~ - 0 . 2 0 (20%)

V .O.

= Variedad

LM

Originol

Respuesta a la selección familia) en maíz, utilizando cuatro criterios de se
lección (PG, LM, IG e IC) y dos presiones de selección (10 y 20%) en la loe~
lidad de Escobedo, N.L. (Ciclo temprano de 1985)

Efecto de la localidad de evaluación sobre el rendimiento de ~ran ,1
de ocho compuestos de mafz seleccionados por diferentes criterios y
nes de selección familial (Ciclo Temprano
de 1985).

Criterio de
selección
Peso de grano

Indice de ¡¡rano

P

=

Localidades de evaluación
Marfn, N.L.
Escobedo, N.L.
10%
P = 20%
P = 10%
P = 20%

2447 (104)

2536 (108)

1 k~ 1 hd)

presio-

Promedios

2438 ( 94)

4024 (108)

4209 (118)

3280 ( 117)

2690 (104)

4074 (109)

3451 ( 97)

3187 (113)

2582 (100)

3739 (100)

3573 (100)

2813 (100)

2427 ( 94)

3696 ( 99)

3987 ( 112)

3216 (114)

o,
ú)

Indice de cosecha

Longitud de mazorca

2357 (100)

2755 (117)

1
Los cosecha.
valores dentro de los paréntesis representan el rendimiento como porcentaje respecto al índice
de

�En el Cuadro 7 se compara el rendimiento de los ocho
compuestos de maíz, de las dos localidades y presiones de
selección,
Aunque no hubo diferencias significativas entre

presiones de selección, se observó una ligera ventaja para
la de 10%, lo que coincide con los resultados obtenidos por
Lira (1984),
Como ya se indicó anteriormente, los compuestos rindieron más en Escobedo, N,L,
En Marín, N,L, el rendimiento promedio fue de 2524 (95%) y 2534 kg/ha (96%) respectivamente para las presiones de 10 y 20%¡ en Escobedo,

1

(144%) respectivamente para las presiones de 10 y 20%.

Las

diferencias en las respuestas a la selección familia! obser
vadas entre las localidades de evaluación, sólo pueden explicarse por la acción del ambiente y la ,interacción genét!
co-ambiental; lo cual coincide con lo expuesto por Lira (1984)
en su estudio realizado en los ambientes,

El índice de cosecha fue el criterio más eficiente pa-

grano fueron más eficientes para incrementar el rendimiento económico y las respuestas a la selección fueron respectivamente 17 y 13%,

Q)

Cij"

E

o

o(1)

[--.
(1)

rl

"

rl

(X)

p.,

N

(')

(')

N

-"' o.

de selección, aunque en Marfn, N.L. hubo una ligera
ventaja para la de 10%.
3.

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Aunque no hubo diferencias significativas entre

pre•iones de selección, se observó una liger a ventaj a para

la de 10%, lo que coincide con los resul tad os obtenidos por
Lira (1984),

Como ya se indicó anteriormente, los compues-

tos rindieron más en Escobedo, N,L.

En Marín, N,L. el ren-

dimiento promedio fue de 2524 (95%) y 2534 kg/ha (96%) res-

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Ra■ irez, F. y A. Carballo, 1984,

En todas las variedades, el rendimiento de grano fue s~
perior en la localidad de Escobedo, N.L., ocupando los
tres primeros lugares en la evaluación los compuestos

ces de eficiencia.

Evaluación de otros indi-

Chapingo Nueva Epoca 43-44; 56-63,

Singh, I,D, and N.C. Stoskopf, 1971,
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FAUANL.

■ aíz

(Zea

■ aya

L.).

Tesis

Marín, N.L.

Alternativa para la selección

Tesis pro-

fa■ ilial

Chapingo Nueva Epoca 21:7-16.
86
87

Phisiolo-

Adv. Agron, R4:97-146,

�SEL!CCION FANILIAL DE AUTOHERMANOS EN LA POBLACION DE SORGO
(Sorghu ■

bicolor L. Moench) NLP

PARA CONDICION!S
1
DE TEMPORAL EN MARIN, N,L,

gando a haber familias con rendimientos económicos abajo del
promedio general, lo cual puede ser resultado de que eran f~
milias con altos requerimientos hídrico s que no fueron sati!

Leonel Romero Herrera 1

fechas; o bien, de que la floración ocurrió en niveles de hu-

Carlos Horacio Sánchez Saucedo2

medad tan bajos que alteraron su eficiencia para producir

Carlos Benitez Ordufiil

grano. El grupo de familias seleccionado

bajo este criterio,

presenta un incremento en el rendimiento y disminución en
días a floración respecto a la población original,

Resumen
El estudio se efectuó en la población de sorgo NLP

con
1
el objetivo de estimar algunos parámetros genéticos como res
puesta a la selección familia! de autohermanos, así

Introducción
En México, más del 60% de su territorio presenta condi-

como se-

leccionar en base a la humedad en el suelo en las etapas de

ciones climáticas de semiaridez o aridez.

crecimiento

requerimientos hídricos son menores que el maíz (Wong, 19791,

del cultivo,

Los resultados m~estran una rela-

El sorgo , cuyos

ción directa entre la varianza genotípica y la respuesta a

puede brindar la alternativa de sembrarlo en aquellas áreas

la selección, Se obtuvieron correlaciones positivas altamente

donde el cultivo tradicional presenta problemas de produc-

significativas para rendimiento económico con días a diferen

ción debido al temporal errático.

ciación floral, floración, madurez fisiológica, rendimiento

Un material genético que muestra precocidad, ofrece la

biol6gico, altura a madurez fisiológica, período de floración,

ventaja de poder evadir la sequía en zonas donde la precipi-

índice de cosecha y relación grano-paja, En base a medicio-

tación ocurre en un período del afio muy restringido.

nes de humedad del sorgo, se observó que las familias máS'Jll'!
coces en floración tuvieron mayor oportunidad de aprovechar
la humedad en la etapa de llenado de grano, pero por su ciclo de desarrollo tan corto no presentaron rendimientos económicos aceptables. Las más tardías en floración mostraron
altos rendimientos biológicos, pero su eficiencia fisiológi- .

De acuerdo a lo anterior, se considera adecuado llevar
a cabo un proceso de mejoramiento dentro de una población de
sorgo para grano con cualidades de precocidad, para increme~
tar su capacidad productiva en condiciones de temporal corto
o largo.
Los objetivos del presente trabajo son:

ca, interpretada por su índice de cosecha, fue muy baja lle-

Este trabajo fue realizado con fondos del Proyecto de Mejoramiento de
Maíz, Frijol y Sorgo (PMMFS) del CIA-FAUANL,

l.

Estimar los parámetros genéticos de 15 caracteres,

2,

Seleccionar en base a la humedad en el suelo en las

1 Maestro de la Subdirección de Estudios de Postgrado, Investigador del
2

etapas de crecimiento del sorgo y la relación de éstas

PMMFS del CIA-FAUANL.

con el rendimiento económico y otros caracteres medidos.

Maestro del Departamento de Ingeniería Agrícola. Investigador delPMMFS
del CIA-FAUANL.

Las hipótesis bajo las cuales se desarrolló el estudio

3 Estudiante del Departamento de Fitotecnia •.

fueron:
l.

Todos los caracteres analizados presenta n respuesta a
la selec1;ión.

89

�2.

Existe relaci6n entre la precocidad y los bajos rendi■ ientos

3.

econ6micoa.

Las curvas de humedad en el auelo son útil•• en la detecci6n de familias prometedoras para condiciones de
temporal errático.

obteniendo la respuesta ■ áxima a la selección para rendi ■ ie~
to de ¡rano en la evaluaci6n de familias de autoher■ ano ■ ,
Ro■ ero (1981) al co ■parar la ■ elecci6n fa■ ilial de ■ e­

dioa her ■ anos, de ber ■ anos co■pletos y de autober■ anos en

dos localidades y dos poblaciones de sorgo; obtuvo el ■ ayor
avance gen6tico esperado para la evaluaci6n de autoher■ anoa,
tanto en el análisis por localidad como en el combinado,

Reviai6n de Literatura
Rosa y Gardner (1983b) señalan que en sorgo es preferiLa selecci6n familial o evaluaci6n de progenies requie-

ble la selección de familias de autohermanos en relaci6n a

re la obtenci6n de familias, pruebas de rendimiento y otras

la aelecci6n familia! de medios hermanos y hermanos comple~

características, así como la recombinaci6n de la fracci6n S!

tos, ~ya que sus resultados son más efectivos,

leccionada, en la recombinación se utiliza semilla remanente
(Ross, 1973),

Roas (1973) indica que la prueba de autohermanos ea uti
!izada en sorgo para mejorar la resistencia a insectos y pa-

Ross y Gardner (1983c) señalan que li selecci6n recurrente familia! en sorgo fue propuesta por Doggetty Eberhart

ra incrementar las cualidades fisiológicas respecto a sopo r tar calor o tolerar sequía o frío,

en 1986 y fue tratado nuevamente por Rosa et!,!, en 1971,
Gardner y Eberhart en 1972 y Ross en 1973,

Los primeros re-

sultados favorables provenientes de la selección recurrente
familial fueron obtenidos en Africa (Doggett, 1972 citado

Respecto al mejoramiento para resistencia a sequía,
Brauer (1969) expone que en muchas regiones del mundo clasificadas como semiáridas, el problema principal de obtener
una cosecha está relacionado más bien con la mala distribu-

por Roas y Gardner, 1983b),

ción de la lluvia que con la falta absoluta de ella,
Los sistemas de selección familial están basados bajo

En es-

tos casos, una de las soluciones al problema puede lograrse

la premisa de que la evaluaci6n de la progenie es un buen

aumentando la precocidad de las especies cultivadas, de mo-

predictor del valor genético del padre (Ross y Gardner,1983b),

do que en loa pocos meses en que se distribuye la lluvia, la

Donde la selecci6n de familias s

planta alcance a crecer y producir una cosecha bajo condici~

es el esquema de mej~
1
ramiento más efectivo para sorgo (Gardner, 1972 citado por

nea de humedad relativamente favorables; no obstante, con

House, 1982),

tos materiales precoces siempre existe el problema de rendi-

Ya que Doggett en 1972 (citado por Bhola Nathy Lawrence,
1981) obtuvo en sorgo una ganancia extraordinaria de 65% en
rendimiento econ6mico comparado con la población base, después de un ciclo de selección de familias de autohermanoa,
Jan Orn !_! al,, 1976 (citados por Bhola Nath, 1981),
compararon los métodos de selección masal de medios hermanos
y de familias s 1 (autohermanos) en la población de sorgoNP3R,
90

es-·

■ ientoa bajos en comparaci6n con loa materiales tardíos , de-

bido a su período corto de crecimiento,

Esto significa que

cuando el año ea bueno, las variedades precoces siguen dando
una pequeña cosecha, ■ ientraa las tardías pueden dar una mayor.
Poehlamn (1965) por su parte, ■ enciona que mediante la
creaci6n de variedades precoces se ha podido ampl i ar la
91

�siembra de sorgo para grano en regiones de mayor altitud,

de floración de 56 días,

veranos más cortos y áreas de precipitación errática y/o es-

maron 144 familias de autohermanos derivadas para someterlas
a evaluación en el siguiente ciclo,

casa.

Indica además, que la producción de sorgos en las zo-

A partir de esta población, se for-

nas de baja precipitación se ha hecho posible ¡racias a que
las variedades precoces escapan con frecuencia del daño de
la sequía, mientras que las más tardías, bajo las

■ i1mas

Etapas de la Fase de Campo

co~

diciones, consumen toda la humedad disponible antes de madu-

El estudio se llevó a cabo en dos etapas en su fase de

Concluye que mediante el uso de materiales precoces se

campo,
La primera consistió en la formación de familias de
autohermanos a partir de la población de sorgo NLP , la cual

ha podido establecer el cultivo de sorgo para grano en el no-

fue sembrada en un lote aislado con un mínimo de 10,000 pla~

rar,

reste de Colorado, Nebraska, Dakota del Sur y parte de Wyoming1
en Estados Unidos, aumentando el área de producción en más
de 200,000 millas cuadradas.

tas.

La siembra se efectuó en dos fechas (24 de febrero y

5 de marzo de 1983), con la finalidad de que se recombinaran
las plantas precoces con las tardías,

Robles (1975) recomienda variedades precoces de sorgo
para siembras de temporal.

1

Alessi y Power en 1976 (citados

por Wong, 1979) señalan que los híbridos precoces de maíz
pueden ser menos afectados por una sequía severa que los hí-

En la segunda etapa, se llevó a cabo la evaluación bajo
condiciones de temporal de 144 familias de autohermanos formados en la etapa anterior; la siembra se efectuó el 8 de
agosto de 1983,

bridos tardíos,
Diseño Experimental
Materiales y Métodos

En la etapa de evaluación, se utilizó el diseño látice

12 x 12 triple parcialmente balanceado; la parcela experime~

Localidad de Prueba
El estudio consistió de dos ciclos (temprano Y tardío)
que se efectuaron durante 1983 en el Campo Agrícola Experi-

tal estuvo formada por un surco de 3 m de longitud, con un
espaciamiento entre plantas de 10 cm y una distancia entre
surcos de 80 cm,

mental de la Facultad de Agronomía de la UANL, localizado en
el municipio de Marín, N,L,, cuyas coordenadas geográficas
son 25º53'

Toma de Datos

latitud norte y 100º03' longitud oeste, una alti~

tud de 367,3 msnm y una precipitación anual de 680 mm,

Las variables consideradas en la etapa de evaluación
fueron:

días de emergencia; días a diferenciación floral (DDF); área

Material Genético
El material genético empleado fue la población de sorgo
granífero (Sorghum bicolor (L.) Moench NLP ).

1

Dicha pobla-

ción muestra la característica de apareamiento aleatorio por
poseer el gene ms

Altura de planta (ALTQ) y número de hojas (NH) a 15

3

(androesterilidad genética) y un promedio

foliar en diferenciación floral

(AFDF); días a floración (DF);

días a madurez fisiológica (DMF); altura a madurez fisioló-

gica (ALTMF); rendimiento biológico (RENDBI0); rendimiento
económico (RENDEC0); período de formación de órganos florales (DFOF); días a llenado de grano (DLLG); incremento de al

92

93

�tura (IALT); índice de cosecha (IC); paja (PAJA) y relaci6n

Humedad en el Suelo en la Etapa de Evaluaci6n

grano-paja (RELGP).
Condiciones de Humedad en la Siembra
Eati ■ áci6n

En la etapa de evaluación de las fa■ ilias se ai ■ulan

de Parámetros Genéticos

las condiciones óptimas de siembra de temporal, donde debe
Varianza Genotípica y Fenotípica
La eatimaci6n de la varianza genotípica entre

existir en el suelo, como mínimo, el 50% de los requerimienfa ■ ilias

se obtuvo mediante la siguiente ecuación:

tos hídricos totales al momento de la siembra, esto se logr6
por ■ edio de un riego de preaiembra dándose una lámina de
16 cm.

(MG - ME) (1/r)

Bloques de Fibra de Vidrio
donde:
La medición de humedad del terreno, una vez efectuada
MG = Cuadrado medio de familias (tratamientos)
ME= Cuadrado medio del error en bloques al azar

la siembra, se llevó a cabo por medio de bloquea de fibra de
vidrio colocados en cinco puntos del terreno, teniendo cada
punto cuatro bloques para otras tantas profundidades del su~

r = Repeticiones.
La estimación de la varianza fenotípica entre familias

lo, las cuales representaron los estratos 0-30, 30-60, 60-90
90-120 cm.

se obtuvo a partir del cuadrado medio del total (MT).
Resultados
Respuesta a la Selección
Respuesta a la Selección
La respuesta esperada a la selección de familias de
autohermanos (R

AH

) se estimó a través de la ecuaci6n:

·o'

1

Análisis de Varianza

GAH

Los análisis de varianza de los caracteres considerados

ºFAH

se presentan en el Cuadro 1, la eficiencia del diseño látice
superó en un 5% al diseño bloques al azar, el paquete de _có~
puto SAS (82.4) analizó los datos bajo este último procedimiento.

donde:
i=

Intensidad de selección, correspondiendo el valor
de 1. 765 a una presión de selecci•ón del 10%

o'GAH = Varianza genotípica entre familias de autohermanos
o FAH = Desviación standard fenotípica entre familias de

Los coeficientes de variación se muestran en el Cuadro
1, variando en un rango de 2.9 a 30.1%, siendo el carácter
relación grano-paja, el que presenta el valor más alto; el
índice de cosecha muestra un coeficiente de variación superior al de rendimiento económico y éste a su vez, difiere en
déci ■ as con el obtenido para rendimiento biológico.

autohermanos.
94

95

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O) O) 11) (X)

&lt;f

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N

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11&gt; f..

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O) O) " ' 11)

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O)

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O, t'-

&lt;X&gt; &lt;X&gt; &lt;O N N Ol

0

Varianzas Genotípicas

(X)

&lt;O

En el Cuadro 2, se exponen los valores de varianza gen~

.

&lt;O

típicas y de los coeficientes de variaci6n geno~ípicos, es-

&lt;O

....

tos últi ■ os presentan un rango de valores de 3.1 a 37.1%, ■ o!

NNNCONC\J('t)

&lt;O

O)

....

trendo el valor más alto el car&amp;cter área foliar a diferen-

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11) O)

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(X)

O)

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11)

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....

.,
'0
.,
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.,

Los valores obtenidos para las varianzas fenotípicas se

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... ....

(") lO &lt;D lD

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z

o

O)

&lt;X)

('I') CX)

.
&lt;f

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O)

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N
&lt;O
N

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•

•

•

•

O) O)
•

1

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Cll

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o

&lt;f o
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3

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,-l

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o

do el mayor valor para el carácter relaci6n grano-paja·y el

&lt;f tll tll o, .-! N t-

.. .. ...

('f') MM

I.O r-t .-t N

0000000
0000000

.... . ..

OO'JNO&lt;ON&lt;f

(X)

tll

11)

tll &lt;f &lt;O

IO&lt;f&lt;f&lt;fNN&lt;O
&lt;f
&lt;f
....

O'l

&lt;X&gt;

N

....
u

o,

O'l O'l

....

&lt;X&gt;

menor para el número de hojas a 15 días de emergencia .

H

tll

Respuesta Esperada a la Selección

&lt;f N N &lt;O

.. ..... .

0000000
0000000

La respuesta teórica para los distintos caracteres estu

"'....

diados se presenta

.
"

C\J(")('l')C"'J(l"JlOr-!
O) O)

un rango de 23,4 a 82.8%;

el valor más alto se obtuvo para los días a floración y el

o o o .... o o o

&lt;f 11) (X) O)
.-&lt;NN&lt;f

.-INN&lt;I

miento económico dentro de los caracteres con valores más

.
.,

elevados junto con los obtenidos para rendimiento biológico,

"'

i::

paja, relación grano-paja y área foliar a diferenciación flo

f..

o

11&gt;

&amp;

o

o

1-&lt;

a, -1-' ID
1)

i::

Cl&gt;C&gt;
0'0-1-'

o

ral; siendo este último el que presenta el valor más alto •

.,

'0

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.-&lt;

,9

C.orrelaciones Fenotípicas

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•

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e ., e: •

... 11&gt;

i:: ...

Los coeficientes de correlación fenotípicos entre los

OIDC&gt;CO-.◄ i:Q

1-&lt;

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&gt;

en el Cuadro 2.

El rango de valores
obtenidos se encuentra desde 3,9 a 59.4%, estando el rendi-

(\J(l'}(")(")(Y}(O...-t
O) O) &lt;f 11) (X) O)

i:: ... U)
&lt;( '0 ~

u

QJ

en el Cuadro 2, en donde se observa

....

.... .... ['~

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(X) ....

La heredabilidad en sentido amplio también se presenta

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. . . . . . . o.

o, 10 IO tll N

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... "'
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Heredabilidad de los Caracteres

.

(X)

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&lt;f &lt;I &lt;f (X)

. . . . . r-. "'.

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.

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(J)

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1)

variaci6n fenotípicos; estos oscilan entre 4,4 y 45,7%, sien
menor para días a madurez fisiológica,

O)

., ., z
... .&lt;:
oo~
.&lt;:

muestran en el citado Cuadro 2, así como los coeficientes de

1-&lt;

o

... -1-'

.

O&gt;

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N
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.-1
-1-' E ~
S:: f.. ,-l

Varianzas Fenotípicas

'0

'0
Cll Cll

... &gt; •

.

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o o

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~

., (X)

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Cl.OEEl-&lt;f..-1-'
G&gt;.-&lt;OCllf..J..O
P:: ID U J., r.l r.l E-&lt;

•.

caracteres medidos se encuentran en el Cuadro 3,

El rendímiento económico presenta coeficientes de correlación posit~

.
u

&gt;

96

97

•

�Cuadro 2.

Parámetros genéticos estimados para 15 características de la población de
sorgo (Sorghum bicolor (L.) Moench) NLP
a partir del análisis de variación
1
de 144 familias de autohermanos.(Marín, N.L. Verano, 1983).

H'

( %)

( %)

( %)

4.8

5.2

7.3

50.3

6.5

13.9

16.7

6.7

7.3

82.8

10.7

8.9

17.3

3.1

4.4

51.5

3.9

RENDECO

1930.3

2693.l

23.4

27.7

71.6

35.0

RENDBIO

42348.l

54571.4

26.8

30.4

77.6

41.7

ALTQ

6.9

14.0

18.7

17.9

49.l

23.l

NH

8.6

36.9

5.1

10.5

23.4

4.3

526.4

688.4

19.4

22.2

76.4

29.8

AFDF

ll.452.4

13970.5

37.l

41.0

81.9

59.4

PF0F

6.3

9.4

9.7

11.9

66.9

14.0

DLLG

8.6

19.4

8.3

11.2

44.5

9.8

IALT

513.8

679.4

23.3

26.8

75.6

34.9

24.l

30.8

61.4

33.3

32.5

37.7

74.2

49.4

34.4

45.7

56.5

45.6

DF
DMF

ALTMF

IC

35482.7

RELGP

DF

DMF
RENDECO
RENDBIO
ALTQ

NH

ALTMF
AFDF
PFOF
DLLG
IALT

re
PAJA

* P&lt;.05
** P&lt; .0l

47814.9

0.015

Cuadro 3.

DDF

0.006

0.003

PAJA

(0
(0

2.4

CVF

DDF

(X)

°FAH

CVG

Característica

"'

a•
GAH

0.027

RAH
(%)

Coeficientes de correlación fenotípicos para 15 características de la población de sorgo (Sorghum bicolor (L.) Moench) NLP , estimados a partir delaná1
lisie de variación de 144 familias de autohermanos.(Marín,
N.L. Verano 1983),
DF

DMF

**
0.674

0.371

**

**
0.430

RENDECO

REND8l0

0.300

0.346

--

0.353

**
0.260

**

-

**
0.487
0.369

**
0.389

NH

ALTMF

-0.428

**

**
-0.347

0.016

**
-0.357

**
-0.313

ALTQ

-0.142
-0.085
-0.104

--

0.265

AFDF

PFOF

-0.016

0.185

-0.275

0.077

-0.015

-0.127

**
o.aso

**
-0.522

0.117

-0.090

**
0.437

0.066

**
0.544

0.075

-0.112

0.333

-0.098

0,719

**
0.458

*

-

DLLG

**

IALT

IC

PAJA

RELGP

**
0.298

0.001

-

-0.078

0.254

-0.043

**
0.307

-0.047

**
0.234

o.ose

0.256

-0.082

-0.022

0.478

-0.103

**
0.253

-0.565

0.975

-0.521

-

-O. 131

**
0.237

0.086

**
0.402

**
0.433

0.116

0.206

0.170*

0.196

-0.026

-0.021

-0.090

-0.031

-0.159

**
0.216

-0.015

0.071

-O .129

0.071

0.075

-0.009

**
-0.989

**
-0.245

**
0.261

**
-0.230

-0.054

0.077

0.010

-0.043

0.078

-0.041

0.100

-O .109

**
0.369

-0.089

0.037

-0.022

-0.091

-0.031

**
-0.243

**
0.276

-0.227

-0.717

**
0.981

0.046

-0.001

0.040

*

**
-0.499

**

**

-

**

**

**
-0.666

�vos altamente significativos con los días a diferenciación
a! 1
E

floral, a floración, a aadurez fisiológica, período de for-

C
S.. •
'() 'O ., ....
..., a! .e P..
U 'O O M
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..., E ::S

mación de órganos florales, rendimiento biológico, índice de
cosecha, altura a aadurez fisiológica y la relación ¡rano-p!
ja,

o

o

o

.,- • ,.,o

"'

.

..

t)
t)

Huaedad en el Suelo en la Etapa de Evaluación

Con

lo anterior, se generó una curva de humedad en el suelo para
cada estrato de suelo considerado (Figura l),

Comportamiento de las Familias en Base a Humedad del Suelo
Las familias se encuentran agrupadas en rangos para los
ca~acteres días a diferenciación floral, floración y a madurez fisiológica (Cuadros 4, 5 y 6), en donde el primer carác
ter presenta grupos de un día y los dos restantes con rangos
de tres días.

La relación de las tres etapas fenológicas

1

1

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1

e
u

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1

o
o
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1
1
1
1

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1

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aiento de huaedad aprovechable próximos al 50%,
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101

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milias llegaron a diferenciación floral con niveles de abati

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1

1

1
1

dad aprovechable para el sorgo, en las etapas de diferencia-

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o

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I

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1

1

Considerando los niveles de abatimiento aáxiaos de hu•~ -

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I

o

1

I

1

vel el grueso del sisteaa radicular}, la aayoría de las fa-

1

o

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1

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1/J

1

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1

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1

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11
1

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1/J

(

estrato 0-30 ca coao el aás iaportante por

1

1
1

!

1

con la curva de humedad para cada estrato de suelo se prese~

se observa que para la priaera etapa (toaando en cuenta el

..

t1

1

respectivamente} sin que se altere su producción de grano,

r

1

1
::1
a.. 1

1

I

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., 'O

1

)

I

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o

1

.

u

L

1

1
1
1
1
1

ción floral, floración y aadurez fisiológica (50, 35 y 65%

o

1

1

un promedio por estrato; lo mismo ocurrió para los valores

niendo el promedio para cada estrato, respectivamente.

~

1
1

.

"' .,
t)

1

trato en los cinco puntos de medición, se consideró utilizar

de capacidad de campo y punto de marchitez permanente, Dbte-

.

,.,o

o o o

1

l.

cada fecha de muestreo presentaron valoree similares por es-

o

N

"1

2

En función de que los datos de humedad en el suelo para

o

.

i:,.

e~

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HUMEDAD
EII EL
SUELO

zl

..........

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ESTRATO DEL SUELO 60-90 cm
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HUMEDAD
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(%)

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ESTRATO

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DEL

SUELO

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1
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90-120cm

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20

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40

25

8·AGO.

....

25'

SUELO

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110 GIWPO

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EP.

80 f'A~ILIAS
POR'
,110 GRUPO

...

10

7

,.,..,

PRECIPfUICDN&amp;O

NOV.

FECHA

Figura l .

Cuadro 4.

...o

(Continuación).

Clasificación por la característica días a diferenciación floral de 144 familias de autohermanos derivadas de la población de sorgo (Sorghum bicolor
(L . ) Moench) NLP 1 • (Marfn, N.L. Verano 1983).

Grupo

Rango en días

Total de familias
por grupo

1

26.000-27.000

9

2

27.001-28.000

16

24, 25, 27, 53, 56, 58, 63, 67, 84, 101, 104, 116,
118,
120, 141, 142

3

28.001-29.000

26

l, 2, 12, 17, 18, 22, 47, 48, 50, 51, 61, 62, 69,
75,
80, 83, 91, 96, 102, lll, 117, 121, 123, 127, 135,
140

4

29.001-30.000

45

3, 10, 19, 20, 26, 29, 30, 32, 33, 35, 35, 39,
42, 44,
46, 49, 64, 65, 68, 70, 71, 73, 74, 76, 78,
81, 88, 90,
92, 93, 95, 106, 110, 112, 113, 114, 119, 122,
124, 126,
131, 133, 134, 137, 144

5

30.001-31.000

23

6, 7, 9, 11, 14, 15, 15, 38, 41, 45, 55, 59,
60, 72, 77,
87, 97, 103, 107, 130, 139, 143

6

31.001-32.000

13

5, 21, 28, 37, 43, 79, 82, 86, 100, 105, 115, 125,
129

7

32.001-33.000

5

4, 8, 40, 54, 109

8

33.001-34.000

4

34, 52, 57, 128

9

34.001-35.000

2

31, 66

10

35.001-36.000

1

136

w

Familias

(número de orden)
13, 23, 85, 89, 94, 98, 99, 108, 138

�.

Cuadro 5.

Clasificación por la característica días a floración de 144 familias de
autohermanos derivatlas de la población de sorgo (Sorghum bi~QlOI (L.)
Moench) NLP . (Marfn, N.L. Verano 1983).
1

Grupo

Rango en días

Total de familias
por grupo

1

48.000-51.000

18

94, 2, 6, 13, 23, 25, 85, 98, 102, 120, 121, 53, 58, 83,
108, 117, 137, 138

2

51.001-54.000

38

27, 47, 51, 73, 80, 89, 96, 17, 101, 110, 123, 131, 20,
24, 29, 36, 48, 56, 62, 67, 77, 118, 127, 140, 141, 142,
22, 35, 46, 50, 63, 84, 91, 97, 99, 116, 122, 144

3

54.001-57.000

48

11, 30, 33, 45, 49, 61, 71, 90, 113, 133, 143, 1, 5, 12,
18, 26, 55, 59, 64, 65, 69 , 74, 75, 88, 92, 93, 95, 106,
111, 135, 139, 3, 9, 32, 38, 39, 42, 44, 68, 71, 76, 86,
87, 109, 119, 125, 129, 134

4

57.001-60.000

24

4, 15, 19, 78, 105, 112, 124, 10, 28, 40, 103, 114, 132,
130, 8, 16, 21, 37, 52, 72, 79, 104, 107, 126

5

60.001-63.000

9

7, 128, 43, 54, 31, 41, 66, 70, 100

6

63.001-66.000

7

34, 60, 115, 14, 57, 136, 82

....
o

~

Cuadro 6.

Familias
(número de orden)

Clasificación por la característica días a madurez fisiológica de 144 fami
lias de autohermanos derivadas de la población de sorgo (Sorghum bicolor (L.) Moench) NLP 1 • (Marfn, N.L. Verano 1983).

Grupo

Rango en días

Total de familias
por grupo

1

86.00Q-89 . 000

4

2

89.001-92.000

28

92.001-95.000

57

95.001-98.000

34

98.001-101.000

14

6

101.001-104.000

6

21, 66, 83, 112, 37, 115

7

104 . 001- 107.000

1

130

3

....
o

Ul

4

5

Familias
(número de orden)

120, 85, 98, 58
13, 46, 118, 138, 25, 30, 32, 60, 61, 73, 75, 80, 81,
90, 94, 101, 108, 117, 121, 11, 23, 27, 56, 63, 109,
123, 137, 144
1, 10, 16, 20, 22, 31, 44, 45, 49, 53, 62, 68, 71, 87,
88, 6, 89, 92, 135, 142, 17, 24, 29, 38, 39, 47, 48,
50, 59, 70, 7, 77, 97, 103, 106, 113, 116, 12, 119, 65,
69, 72, 84, 86, 91, 92, 99, 102, 110, 111, 114, 122,
128, 132, 134, 140, 143
2, 5, 9, 26, 36, 41, 51, 54, 76, 105, 125, 126, 133,
144, 3, 14, 18, 28, 35, 95, 100, 104, 4, 127, 129, 131,
136, 15, 55, 64, 67, 96, 124, 139
8, 42, 57, 107, 19, 33, 34, 40, 74, 78, 79, 43, 52, 82

�de cosecha y la relaci6n grano-paja fueron elevados solamente para la familia 136.
El rango de variaci6n para esta ■ is ■ a etapa fue de 26 a
36 días (Cuadro 4), las familias del grupo más precoz mostr!
ron rendimientos econ6 ■ icos y biol6gicos inferiores al prom!
dio general, a excepci6n de la fa ■ ilia 99 que present6 un

Con respecto a los días a madurez fisiológica (Cuadro 6),
todas las familias llegaron a esta etapa cuando la humedad
en el suelo presentó valores de punto de marchitez per ■anen­
te en todos los estratos (Figura 1).

buen valor para rendi ■ iento econ6 ■ ico y un indice de cosecha
y relación grano-paja por encima del promedio de todas las
familias.

Un comportamiento similar para estos dos últimos

caracteres, lo tuvieron las familias 13, 85, 94, 99 y 108;
ubicadas también en el primer nivel de días a diferenciaci6n
floral.

Las cuatro familias del grupo más precoz para madurez
fisiológica produjeron rendimientos económicos y biológicos
muy bajos; dos de estas familias (120 y 85) mostraron índices de cosecha con valores superiores al promedio general.
Los dos grupos de familias más tardíos en madurez fisi~

En los grupos más tardíos (33 a 36 días) con siete fam!

ellas con rendimientos económicos euperiores al promedio ge-

liasen total, las familias 52, 128, 66 y 136 presentaron
rendimientos econ6micos superiores al promedio general.

En

lo que respecta al rendimiento biol6gico, solamente la familia 128 present6 un valor bajo para este carácter.

lógica (101 a 107 días) comprenden siete familias, cuatro de

En cuan-

to al índice de cosecha y relaci6n grano-paja para las fami-

neral; respecto al rendimiento biológico, solamente la fam ilia 112 no presentó un valor alto, que a su vez ea la única
de este grupo con una relación grano-paja e indice de cosecha superior al promedio de - todas las familias.

lias 52, 128 y 136, se encontraron valores superiores al pr~
medio de todas las familias,

Discusión

teniendo las cuatro familias

restantes valores muy bajos para ambos caracteres.

En la distribuci6n de frecuencias para cada carácter es

En la etapa de floraci6n, las 144 familias de autoher-

tudiado, se observa que en todos se generó una curva que

manos estuvieron dentro de un rango de 48 a 66 días (Cuadro

tiende a la normal; de esta manera, el uso del análisis es

5) formándose seis grupos,

adecuado al igual que los parámetros genéticos que se derivan de él.

En esta etapa fenol6gica, el ab!

timiento de humedad aprovechable en el suelo super6 el 35%.
En lo que respecta al rendimiento econ6aico y biológico, todas las

fa ■ ilias

del grupo más precoz en floraci6n,

excepto las fa ■ ilias 23, 83 y 137 para rendi ■ iento biol6gico; presentaron valores inferiores a los respectivos

pro ■ e­

En los datos obtenidos para la heredabilidad en sentido
amplio (Cuadro 2), los días a floraci6n, a diferenciación
floral a madurez fisiológica, rendimiento económico, rendimiento biológico, índice de cosecha y relación grano-paja;

dios generales, teniendo altas relaciones de grano-paja e in

mostraron valores altos.

dice de cosecha las fa■ ilias 13, 25, 85, 94, 108, 117 y 120.

alta en estos caracteres, trae consigo que su respuesta a la

Del total de siete fa■ ilias con el nivel ■ ás tardío de
floraci6n (63 a 66 días~ todas presentaron valores superiores al pro ■ edio general para rendi ■ iento biol6gico, cuatro
de ellas tuvieron rendi ■ ientos econ6micos altos y el índice
106

Al presentarse una heredabilidad

selección se vea incre ■ entada, dada la relación directa entre estos dos parámetros (Falconer, 1970).
107

�En los datos obtenidos para la respuesta teórica a la
selección (Cuadro 2), se observa una relación directa con la
varianza ¡enotípica; lo anterior aea6n Palconer (1970), se
debe a que durante el proceso de
za ¡enotípica
selección.

dia ■ inuye,

■ elección,

ta ■ bi,n

decrece

cuando la varian

la reapuesta a la

En el carácter días a floración, a6n cuando se

en la etapa de floración (donde las necesidades hídricas son
mayores, según Wall y Ross, 1975) la baja humedad en el suelo provocó una alteración que afectó su producción de grano.
Para la selección de familias en base a su comportamie~
to fenotípico por los niveles de humedad presentes en el su!
lo, se tomaron en cuenta los valores máximos de abatimiento

presentó un valor de heredabilidad superior al de los de ■ ás

de la humedad aprovechable tolerables para el sorgo en las

caracteres estudiados, su varianza genotípica ea baja, lo

etapas de diferenciación floral,

ca ■ bio,

que provoca una respuesta a la selección pequeña; en
para el rendimiento biológico y

econó ■ ico,

taron valores de heredabilidad tan altos

aunque no presen-

co ■ o

días a flora-

ción, sus varianzas genotípicas son superiores a la de esta
variable, lo que permite esperar una respuesta a la selección mayor.

en relación a las condiciones de humedad en el suelo (Figura
se observó que las más precoces en floración (48 a 51

días) tuvieron mayor oportunidad de aprovechar la humedad
que se presentó en la etapa de llenado de grano; pero debido
a lo limitado de su período de crecimiento, el

rendi ■ iento

econ6mico que presentaron estas familias fue muy bajo.

el llenado de grano ocurrió coincidiendo la mayor parte del
tiempo con valores de humedad cercanos a PNP, por lo que se
presentaron rendimientos biológicos altos pero su eficiencia
fisiológica fue muy baja expresada en el índice de cosecha Y
la relación grano-paja.
Inclusive, tres
econó ■ icos

■ ala

de abatimiento de humedad aprovechable en el suelo se encontraron en valores cercanos al 50%, se decidió descartar esta
etapa fenológica en el proceso de selección para condiciones

de tensión hídrics para las familias de autohermanos,
En floración,

la humedad aprovechable no alcanzó a cu-

brir el valor máximo de abatimiento tolerable (35%) para esta etapa, por lo que este carácter fue considerado en el pr~
ceso de selección, tomando como criterio el buscar precocidad en floración para que los materiales expresaran esta eta

tener mayor oportunidad de aprovechar ésta en el 11enado de
grano.
En cuanto a madurez fisiológica,

las familias llegaron

a esta etapa con valores de humedad en el suelo de PMP, por
lo que se tomó el criterio de considerar familias que tuvieran cualidades de precocidad en madurez fisiológica, para

fa ■ ilias

de este grupo

por debajo del

pro ■ edio

■ ostraron

rendi-

¡eneral, de ello

se interpreta que una de laa cauaas de que haya ocurrido esta

Como en la etapa de diferenciación floral, los niveles

pa fenológica con buena humedad en el suelo y así pudieran

En las familias más tardías en floraci6n (63 a 66 días),

mientos

gica (50, 35 y 65% respectivamente),

de temporal errático, ya que no se presentaron condiciones

En cuanto al comportamiento de las familias evaluadas

J ),

floración y madurez fisioló

eficiencia fisiol6¡ica es debido a que eran

fa ■ ilias

con altos requerimientos hídricos, los cuales no fueron satisfechos por la escasa humedad en el suelo; o bien, a que
108

que completaran su desarrollo lo más rápido posible bajo estas condiciones críticas de humedad.
De considerar sólo los días a floración y madurez fisio
lógica, el rendimiento económico de las familias seleccionadas sería muy bajo, por lo tanto, este carácter debe de considerarse también en el proceso de selección, así como una
109

�alta eficiencia fisiológica reflejada en el índice de cose-

Cuadro 7,

cha, ya que este carácter presentó una correlación fenotípica altamente significativa con rendimiento económico (Cuadro

3).

Lo anterior coincide con lo que señala

Sy ■ e,

1970 (cit!

do por Romero, 1981), que al encontrar en trigo una alta correlación entre estos dos caracteres, concluye que el avance
en rendimiento económico está asociado con mayor índice de

Valor promedio (tres repeticiones) de cinco características en 15 familias de autohermanos seleccionadas derivadas de la población de sorgo
(Sorghum bicolor (L.) Moench) NLP . (Marín, N.L.
Verano 1983).
1

Familia
seleccionada
(no. de orden)

DDF

RENDECO
DF

DMF

( g)

IC

11

30.3

55.0

91. 3

248,6

0,2927

29

30.0

52,3

93.3

223,0

0.2838

38

31. O

57, O

93.6

200,3

0,4442

44

30.0

56,6

92,3

211,0

0,3225

46

29,6

53,3

89,3

197. 3

0.3076

das son menores que el promedio general, de tal manera que

48

29.0

53.0

94,0

244.0

0.3585

estos caracteres importantes para condiciones de temporal

65

30,0

55,3

95,0

191. 3

0.3362

68

29.6

56,3

93,0

228,3

0.3627

de las familias seleccionadas se ve incrementada en relación

73

30,0

52,0

90.6

269,3

0.3375

al promedio general.

90

29,3

54.6

90,6

206.6

0,3880

106

30,0

56.0

94.0

235,3

0,3289

119

30.0

56,3

94.0

215,6

0.3413

dó a la identificación de familias prometedoras para condi-

123

28.3

52,0

91.3

216.6

0.3029

ciones de temporal errático, resultando favorable la situa-

125

31. 6

56,6

95,3

298,0

0,4582

135

29,0

55,3

92,6

255,6

0,4162

x

29.8

54.7

92,6

229,3

0,3540

29.7

55,5

94,6

187.35

0,2580

cosecha.
Los días a diferenciación floral, aunque no fueron considerados, son incluídos dada la importancia de este carácter,
Como se muestra en el Cuadro 7, el promedio de días a
floración y madurez fisiológica de las familias selecciona-

errático son afectados positivamente en el proceso de selección; a su vez, el rendimiento económico e índice de cosecha

La media de días a diferenciación flo-

ral de la fracción seleccionada muestra un valor próximo al
promedio de todas las familias.
En el presente estudio, el uso de curvas de humedad ay~

ción de bajs humedad en el suelo para observar el comportamiento de las familias bajo esta característica.

Conclusiones
l.

Todos los caracteres considerados presentaron en diversos grados, variabilidad genética y respuesta teórica
a la selección

fa ■ ilial

de autohermanos.

110

111

�2•

En particular, los días a diferenciación floral, a floración y a madurez fisiológica mostraron una baja res-

ICRISAT.

Andhra Pradesh, India.

puesta a la selección debido a su menor variabilidad g!
nética.

En el rendimiento económico e índice de cose-

les y procedimientos teóricos del mejoramiento del sor-

selección, siendo mayor la del rendimiento biológico

go.

que a su vez es Supe rada por la del carácter relación

approaches in sorghum workshop for Latin Americe.
INTS0RMIL-INIA-ICRISAT, México.

Existen correlaciones fenotípicas altamente significat!
vas entre rendimiento económico con rendimiento biológ!
co, días a diferenciación floral, a floración, a madurez fisiológica, período de formación de órganos florales, relación grano-paja, altura a madurez fisiológica

4.

Proceedings of the plant breeding methods and

Bhola Nath, V. 1981. Population breeding of sorghum. ICRISAT.
Andhra Pradesh, India.
Bhola Nath, V. and P. Lawrence. 1981.
advanced population.

The importance of

ICRISAT. Andhra Pradesh, India.

e índice de cosecha.

Braver H., o. 1 9 69. Fitogenética Aplicada.
Editorial LIMUSA. México.

Las familias más precoces tuvieron mayor oportunidad de

Falconer, D.S. 1970,

aprovechar la humeda d en el suelo, pero por su ciclo de
desarrollo tan corto no presentaron buenos rendimientos
económicos.

Primera edición.

Introducción a la Genética Cuantitativa. Primera edición en especial. Compañía Editorial
Continental, S.A. México.

Las familias más tardías, fueron las más

afectadas por e l bªJ·o conten1'do de humedad en el suelo,
mostrando rendimientos biológicos altos pero no todos

Hallaver, R.A. 1981. Selection and breeding methods. ICRISAT.
Andhra Pradesh, India.

con rendimientos económicos buenos, teniendo índices de

House, L.R. 1982. El Sorgo: Guía para su Mejoramiento Genético. Editorial Gaceta. México.

cosecha muy bajos que denotan una eficiencia fisiológica mala.
5.

Métodos convenciona-

cha se obtuvieron valores similares a la respuesta a la

grano-paja.
3.

Betancourt V., A. and P. Jasa G. 1983.

En la selección de familias de autohermanos de acuerdo
con su comportamiento respecto a la humedad disponib!e .
en el suelo, se tomó el criterio de una adecuada preco-

Poehlman, J.M. 1965. Mejoramiento Genético de las Cosechas.
Primera edición. Editorial LIMUSA. México.
Robles s.,R. 1975.
edición.

Producción de Granos y Forrajes.

Editorial LIMUSA.

Primera

México.

cidad en floración y en madurez fisiológica, un rendimiento económico a lt o Y Una buena eficiencia fisiológi-

Romero H., L. 1981.

El índice de cosecha como criterio de

selección para rendimiento de dos poblaciones de sorgo

ca a través del índice de cosecha.

(Sorghum bi c olor (L.) Moench) bajo tres métodos de selección familial.
Chapingo, México.

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Roas, W.M. 1973.

Tesis M.C. Colegio de Postgraduados

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blema and progresa.
Conf. 28:30-43.

Proc. Annual Corn and Sorghum Res .

113

�Rosa, W.M. ande.o. Gardner. 1983a.
tion improvement in sorghum.

The mechanics of popul!
Proceeding of the plant

breeding methods and approaches in sorghum workshop for
Latin Americe,

INTSORMIL-INIA-ICRISAT.

Roas, W,M, ande.o. Gardner. 1983b.
selection.

México,

Methods of recurrent

Proceedings of the plant breeding methods

and approaches in sorghum workshop for Latin America.
INTSORMIL-INIA-ICRISAT.

México.

Ross, W.M. ande.o. Gardner. 1983c.
pective considerations.

Retrospective and pros-

Proceedings of the plant

breeding methods and approaches in sorghum workshop for
Latin America. INTSORMIL-INIA-ICRISAT.
Wall, J.S. y W.M. Ross. 1975.

México.

Producción y Usos del Sorgo.

Primera edición. Editorial Hemisferio Sur. Buenos
Aires, Argentina.
Wong, R.R. 1979.

Comportamiento de las características agr~

nómicas, índices fisiológicos y patrones de crecimiento
de 50 genotipos de sorgo bajo el esquema riego-sequía.
Tesis M.C. Colegio de Postgraduados Chapingo, México.

114

TESIS DE MAESTRIA
(RESUMENES}

�MICROCLIMA Y COMPONENTES DEL RENDIMIENTO DE FRIJOL

En cuanto a las condiciones

(Phaeeolue vulgaria L,) EN SIEMBRAS INTERCALADAS CON

tro de la parcela experimental

MAIZ (.!!!_ maye L,)

Miguel Angel Cantú

se encontró que la cobertura

Al ■ a¡uer

El presente estudio se llevó a cabo en la Facultad de
del estudio fueron: estudiar el efecto de la cobertura del
maíz sobre el microclima del frijol bajo condiciones de intercalamiento, y determinar el efecto de la cobertura del
maíz sobre el rendimiento de grano del frijol y aus compone~
Se utilizó la variedad de frijol Delicias-71, la cual

fue sembrada en intercalamiento con maíz y en unicultivo,
Se consideraron como variables ambientales la intensidad luminosa, la temperatura ambiental y la temperatura del
suelo.

Además, se estimaron- una serie de componentes del

rendimiento del frijol tanto morfológico como fisiológico.
Los resultados indican que la producción de vainas normales, vanas y abortadas, las semillas normales y abortadas
por vaina, el peso seco del tallo, del pericarpio y el total
de la planta, se incrementan cuando la cobertura disminuye,
El rendimiento de grano por planta no se vió afectado
por la cobertura, debido a que los componentes del rendimien
to parecen presentar un mecanismo de compensación, de tal

para cada arreglo topológico,

ocasionada
una ■ ayor intercepción de la intensidad
disminución de la temperatura
ambiental
do con ello una condición más f
avora b le
del frijol,

Agronomía de la UANL ubicada en Marín, N,L., los objetivos

tes.

microclimáticas formadas den

■a

nera que cuando uno aumenta el otro disminuye, provocando co
mo consecuencia igualdad en el rendimiento de grano por pla~
ta.

Tesis presentada en mayo de 1985 para obtener el grado de Maestro en
Ciencias en Producción Agrícola.

117

por el maíz propició
luminosa, así como la

Y del suelo, provocan
para el desarrollo

�humedad disponible todo el ciclo y otro bajo condiciones de

EFECTO DE LA TENSION HIDRICA EDAFICA EN DIFERENTES ETAPAS

temporal,

DEL DESARROLLO SOBRE EL CRECIMIENTO DE Phaseolus

lo, primeramente se determinó su contenido de huaedad por
el método gravimétrico y después se recurrió a la curva for

aoutifolius va~ latifolius F. y Phaseolus vulgaris L.

mada al relacionar el contenido de agua en el suelo y la

Mario Aguilar Sanmiguel
La influencia del ambiente sobre los procesos fisiol6g!
cos de la planta se refleja en su crecimiento y desarrollo.
El agua, siendo un elemento indispensable para que la planta
realice sus funciones adecuadamente, provoca una tensión bio
lógica cuando su disponibilidad es limitada; cuyos efectos
se manifiestan de acuerdo a la especie

-

al genotipo, así oo
.
modela etapa del desarrollo en que se presenta dicha ten-

sión, su duración e intensidad.

y

En zonas donde el agua es

el principal factor limitante, el cultivo del frijol común
(Phaseolus vulgaris L,)·produce bajos rendimientos unitarios,
El frijol Tepari (Phaseolus acutifolius var. latifolius F.)
se considera como una especie que cuenta con características
que le permiten desarrollarse bajo condiciones de humedad
restringida,

De acuerdo a lo anterior, el objetivo del pre-

sente estudio consistió en evaluar el crecimiento y la eficiencia fisiológica de la planta de~- acutifolius var.

Para la estimación de la tensión hfdrica del sue

l!-

tifolius F. y~· vulgaris L. para producir grano bajo condiciones de humedad deficiente, en las etapas de prefloración,
floración y postfloración.
Para tratar de lograr el objetivo señalado, se diseñó

tensión a la cual está retenida. Para analizar el crecimiento de la planta se midió el peso seco total de la planta Y los órganos que la componen,
en muestreos periódicsaen
te realizados durante todo ciclo· así también, se calculó

'

la tasa relativa de crecimiento entre muestreos continuos,
La eficiencia fisiológica fue determinada mediante los índi
ces de cosecha, analizando la expresión del rendimiento y
sus componentes.
De los resultados obtenidos, se llegó a las conclusiones siguientes: tanto el rend1·m1·ento un1·t ario como el crecí
miento final de la planta de los genotipos bajo estudio, d!
crecen cuando éstos son sometidos a tensión hídrica en las
etapas de floración y postfloración al igual que bajo las
condiciones de temporal • Los genotipos d e _.
p acutifolius
son los más eficientes fisiológicamente para producir grano
bajo condiciones de temporal, estos genotipos producen un
mayor rendimiento que el correspondiente a P. vulgaris,
Loe
rendimientos obtenidos con tensión hídrica en la etapa de
prefloración nos indican que pueden reducirse los insumos re
queridos en la producción del friJ·o1 y a la vez se aumentan
las posibilidades de incrementar el rendimiento unitario. - ·

un experimento donde se sometieron dos colectas de P. acutifolius y una línea experimental avanzada de~· vulgaris a
tensión hídrica edáfica durante las etapas de prefloración,
floración y postfloración, incluyendo dos testigos: uno con

Tesis presentada en aarzo de 1986 para obtener el grado de Maestro en
Ciencias en Producción Agrícola.

119

�EFECTOS DEL OXIDO Y ACETATO DE ZINC COMO PROMOTORES

tratamientos que consumieron zinc por 14 día ■, ya que al con
siderarse que las aves que se pelecharon con Zn por ocho u
11 días, reiniciaron la producción de ·nuevo ~n promedio de

DE MUDA FORZADA EN GALLINAS LEGHORN
Samuel Fernando Mac!a1 P6rez

seis días antes que los demás tratamientos.

En las primeras dos semanas después de iniciarse la PO!•
En el presente experimento, se evaluaron siete tratamientos para forzar la muda, con el objeto de determinar su
efecto sobre las variables más importantes en el comportamiento de las aves en su segundo ciclo productivo.

tura, tuvieron las mejores producciones aquellas ave, pelechadas con Zn Y sobre todo las que se les sumini ■ tr6 por &lt;dio
u once días, El pico máximo de pro d ucción ocurrió entre la
10 1

Se utilizó un diseño experimental completamente al asar
para analizar todas las variables de los siete tratamientos,
donde cada tratamiento tuvo tres repeticiones, generando as!
de esta manera 21 unidades experimentales; con un total de
546 gallinas (Shaver Starcross 288) de 85 sémanas de edad P!
ra toda la experimentación.

y

14 1 semana para el Método

ea 1 ifornia,

ZnO (8 d) y ZnAc
(11 d) con 72.9%, 71.a~,. y 67,5~,. respectivamente,
El pico
máximo de producción para ZnO (11 d) ocurrio' entre la 121 a
17 1 semana con 66,2%, así como un 69,5~,. para el t ra t amiento
Zn0(14d),
Los tratamientos ZnAc (8 d) y ZnAc (14 d), obtu
vieron en menor tiempo el pico
·
á
m ximo de producción, entre
1
la 7 a 13! Y de la 91 a 141 semanas con 69,2% y 70.0% respectivamente,

Se observó que las aves del Método California tuvieron
el menor consumo ya que permanecieron todo el período de muda sin alimento, así como obtuvieron el menor peso corporal
durante este período.

No hubo diferencias para el cese de

la producción de huevo, entre tratamientos, ocurriendo esto
en un período menor de seis días.
Durante la primera semana después de la muda, el Método
California fue el que presentó el menor consumo, ya que sólo recibió sorgo
la

■ uda

■ olido.

A partir de la quinta semana después de

se estabilizó el

(110 g/día aprox.).

consu ■ o

Las aves reiniciaron la producción en-

servándose que el Método California requiere de un
Este

experimento y se estabilizaron a parti·r del 114 2 día para to
dos los tratamientos, Durante estas fechas, el tratamiento
ZnO (11 d) siempre mantuvo el mayor peso corporal entre tratamientos y los tratamientos Cali'forni·a y ZnO (14 d) mantuvieron los menores pesos corporales,

El resto de los tratamientes mantuvieron un comportamiento muy similar entre
ellos.

para todos los tratamientos

tre 22 y 34 días después de iniciada la experimentación, obyor (34 días).

Los pesos corporales ofrecieron diferencias significativas entre tratamientos desde el 552 hasta el 107~ día del

co ■ porta ■ iento

fue

si ■ ilar

tie ■ po ■ a

al de loa

El peso de huevo obtenido durante el segundo ciclo de
postura, no demostró diferencias entre tratamientos, siendo
en promedio de 63.53 g, 64.13 g, 64.52 g, 63,08 g, 64.73 g,
64.80 g Y 63.71 g para loa tratam1·entos del Método California, ZnO (8 d), ZnO (11 d), ZnO (14 d), ZnAc (8 d), ZnAc
(11 d) Y ZnAc (14 d) respectivamente.

Tesis presentada en ■ayo de 1986 para obtener el grado de laeatro en
Ciencias en Producción -Animal.

La producción de huevo/ave/tratami·ento , no demostró di
ferencia significativa entre tratamientos, considerándose a
121

�los tratamientos del Método California y aquellos que consu■ ieron

EFECTO DE LA UTILIZACION DE CUATRO NIVELES DE HARINA DE

zn por ocho días, como los que obtuvieron la mayor

VAINA DE NEZQUITE (Prosopis juliflora SW) EN

cantidad y kilogramos d e huevo P roducido por ave a partir de

DIETAS PARA CERDOS EN ENGORDA

inducidas las mudas forzadas, durante su se¡undo ciclo de
producción.

J, Santos Serrato Corona

Debido a que la tasa de mortalidad fue sumamente baja,
no se consideró esta variable para realizar un análisis est!
dístico ya que se presen tó muy Po r abaJ·o de lo normal, obser
vándose que hubo una tenencia
d
·
a existir una

■ ayor

mortali-

dad en aquellos tratamien t os con ZnO (14 d) y ZnAc (14 d);
determinándose que el tratamiento del Método California fue
uno de los que permitió un menor riesgo de mortalidad! consi
derándose que el presente trabajo se realizó en épocas no

El presente trabajo se realizó con el objeto de evaluar

comporta ■ iento de cerdos durante el período de engorda en
base a los incrementos de peso, consumo de ali ■ ento, converel

sión y eficiencia alimenticia.

Además, de detectar los pos!

bles efectos tóxicos al utilizar cuatro dietas, las cuales
diferían en su contenido de harina de vaina de mezquite (lfYII).
Para la realización del experimento se utilizaron 226

calurosas.

cerdos comerciales (F 1 ), entre hembras y ~achos (castrados),
con un peso inicial que oscilaba entre los 14,89 kg y 40,5 kg.
El diseño experimental que se usó fue un bloques al azar con
cuatro tratamientos, que consistieron en utilizar

o,

3, 6 y

9% de HVM en raciones isoprotéicas (15 ó 13% de P.C. dependiendo de la primera o segunda etapa) e isoenergética
(3,200 Mcal/kg).

En lo que respecta al bloqueo, éste se rea

lizó de acuerdo al peso de los animales, el cual estuvo determinado por la fecha de salida del período de recría.
Los resultados promedio obtenidos a través del período
de estudio no mostraron diferencias significativas (P&gt;0,05)
en cuanto al consumo de alimento diario por animal, aún cuan
do el tratamiento con 3% de HVN registró 2,613 kg y el de
6% de HVN, 2,523 kg.

En cuanto a los incrementos de peso

diario por animal, tampoco se observó diferencia significativa (P&gt;0.05); sin embargo, los individuos del tratamiento

Tesis presentada en agosto de 1986 para obtener el grado de Maestro en
Ciencias en Producción Animal.

122

�con 3% de HVN rindieron 765 g, mientras que loe del testigo,
679 g.

La conversi6n alimenticia consecuentemente no

■ oetr6

diferencia (P&gt;0,05) entre loe tratamientos, aunque el 3% de
HVN neceeit6 3,430 k¡ y el 9% de HVN, 3,563 k&amp; de
para producir un kilogramo de carne.

ali ■ ento

COMPARACION DE METODOS DE LABOREO DEL SUELO EN SISTEMAS DE
ROTACION CON MAIZ (Zea mays L.) Y SORGO (Sorghum bicolor
L. Moench) Y SU EFECTO SOBRE EL RENDIMIENTO DE
GRANO EN PADILLA, TAMAULIPAS

En lo que se refiere a

la eficiencia alimenticia para el testigo, fue de un 26.5%
José Camilo Ra ■ írez García

y el 3% de HVM, un 29,2%; por lo que existió cierta tenden-

cia a incrementar la eficiencia en este último tratamiento,
El presente estudio se llevó a cabo en el Campo Agríe~
Los beneficios económicos obtenidos en cada uno de los
tratamientos sobre los resultados registrados en el testigo
fueron: 38,82% (3% de HVM) 13.88% (6% de HVM) y 7.61% (9% de
HVM), lo anterior considerando únicamente los costos relacionados con la alimentación y los ingresos por la venta de
cerdos en pie.

No se presentaron problemas de salud en los

la Auxiliar "El Tablero• (CAELAD-CIAGON-INIA-SARH), ubicado
en el km 13 de la carretera Barretal-Padilla, en el municipio de Padilla, Tamaulipas.

Los objetivos del estudio fue-

ron: identificar el mejor método de laboreo del suelo y el
~ejor sistema de rotación con maíz y sorgo, desde el ~unto
de vista económico y productivo.

animales debido a la inclusión de HVM en las dietas.
Se probaron seis métodos de laboreo y seis sistemas de
rotación con maíz y sorgo, el diseño empleado fue el de bl~
ques al azar con arreglo de parcelas divididas, los materia
les empleados fueron: un tractor de 72 H.P., un subsoleador
tipo integral, un arado reversible de tres discos, una rastra convencional de 18 discos, maíz variedad Ratón-M
go híbrido Oro.

y

sor-

El estudio tuvo una duración de seis años, de los cuales se analizaron cuatro debido al arreglo de los tratamien
tos de métodos de laboreo,

Se realizaron dos tipos de aná-

lisis; uno para identificar el mejor método de laboreo del
suelo y el mejor sistema de rotación, desde el punto de vi~
ta productivo, el análisis fue mediante la técnica del ANVA
con el diseño de bloques al azar con arreglo de parcelas d!
vididas.

Para la comparación de promedios de tratamientos,

Tesis presentada en noviembre de 1986 para obtener el grado de Maestro
en Ciencias en Producción Agrícola.
124

�se utilizó el método de Duncan, se analizó por separado cada
uno .de los cultivos ( ■ aíz y sorgo, respectiva■ ente).
El otro tipo de análisis fue referente al aspecto econó
■ ico,

utilizando los costos de producción proporcionados por

ANAGSA y loa precios de garantía por CONASUPO, de ambos cultivos se efectuaron análisis económicos para identificar los
tratamientos que producen la máxima ganancia.
Los resultados indicaron que no existen diferencias entre los métodos de laboreo del suelo; sin embargo, para sistemas de rotación sí se presentaron diferencias importantes
en los dos aspectos analizados, productiva y económicamente.
Aunque no se observó diferencia en los métodos de· laboreo del suelo, se concluye que productiva y económicamente
la preparación de terreno más adecuada para la siembra de
maíz y sorgo en la región de Padilla, Tamaulipas es mediante un paso de rotura y uno de rastra.
Los mejores sistemas de rotación, desde el punto de vis
ta productivo son: la siembra de sorgo en otoño-invierno y
descanso en primavera-verano y la siembra de sorgo en otoñoinvierno y maíz en primavera-verano.
Las rotaciones que promueven las mayores ganancias netas son:

la siembra de maíz en otoño-invierno y en primave-

ra-verano; y la siembra de sorgo en otoño-invierno y maíz
en primavera-verano.

126

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
,1cULTAO 01 MRONOWA

~
V

�fOl'IO VilVi&amp;UTAAIO

VOL, 2

lo, Z

IIARII, I.L., IIEXICO

DICIEll8RE 1989

·Precio por , IG■ero: , $.12,000,00 11.1.
·olRECCIOI PARA. CORRE$POIQENCIA: Facultad de Agrono1[a, UANL. Apartado Postal 358. San
licolls de los Garza, 1.L. C.P. 664$0, At'.n: Centro dt %nvesti9acione1 Agropecuarias.

CIEICIA AGROPECUARIA es una publicaci6n cuyo objetivo es di;undir eficiente1ente la
infor1aci6n tfcnica y cient[fica generada de las actividades de investigaci6n de laFAUAIL.
COIIITE EDITORIAL: Ph,D. Jos6 Luls de la Garza Gonzllez, Ph.D. Roque 6, Ra■ [rez ~ozano,
l,Sc. Ulrico R. L6pez D01[ngu1z, Ph.D. Juan F. Villarreal Arredondo, Dr. Juan F. Pissani
ZGftiga, 11.C. Leontl Roaero Herrera y Lic • .Nancy E. Trevifto Rernlndez.
Colaboraron en la Revisi6n Tfcnica de los art[culos de tate nG1ero: Co1it6 T6cnico
del Dlparta■ento de Zootecnia, 11.é. Javier Garc[a Canales, Ph,D. Jos6 luis de la Garza
6on1il1z, I.C. Ar1ando Gonzllez Al11guer e Ing. Jua~ E, Aguirre Coss[o.

�C O lf T E lf I D O
Present.ción . .................................................. .

•

3

Digestibilidad ~n borregos aliaentados con paja de zacate buffel
tratada con cenizas de aadera, a.nú.aco anhidro e hidrózido de
sodio
Roque G. Ramírez Lozano, Claudia Guajardo del Bosque y Rogelio
5

Huerta Hernández.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Deterainación de la digestibilidad y el balance de nitrógeno de
los caprinos que COIUl1men forraje de sorgo [Sorglnm bicolor (L.)
lloench]

Neftalí M. Gómez Ruíz, Roque G. Ramírez Lozano y Leonel R0111ero

Herrera.........................................................

20

Análisis aicrohistológico de .aterial fecal de cabras

Roque G. Ramírez Lozano, Juanita Aranda Ruíz y Alicia Gómez Nava.

37

llicrocl:l.aa y ca.ponentes del rendiaiento de frijol (Phaseolus
wlgaris L.) en sieabras intercaladas con .alz ( Zea .aya L.)

Miguel Angel Cantú Almaguer, Cesáreo Guzmán Flores y Gilberto E.
Salinas Careta. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

50

Evaluación de fungicidas sistéaicos y la fertilización en el con
trol de la Pudrición Texana (Phyaatotriclnm omúvoura (Shear) Duggar] en el nogal

Alfonso Tovar Rodríguez, Adriana Ramos García, Virgilio Hinojosa
Guerra y Cecilio Escareño Rodríguez .••••••..••• ,................

74

Análisis general del siste.1 nacional de educación agrlcola en
llexico

Eliseo Suárez Munguía,Maurilio Martínez Rodríguez y Gildardo
Carmona Ruíz.................... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . • . . . . •

100

Una IIOdificación a la deterainación de nitrógeno total por el
aétodo de Kjeldahl. (lota Técnica).

Humberto Rodríguez Fuentes, Martín Tovar Maldonado y Rafael
Rodríguez Cruz. . . . . . . • . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . • . . .

133

Tesis de Maestría (Resúmenes)...................................

141

�PRESENTACION

El éxito de cualquier tipo de publicaci6n radica en su
contenido, periodicidad y permanencia.

En este sentido, el

Comité Editorial de la FAUANL está desarrollando las activi
dades necesarias para hacer de Ciencia Agropecuaria una publicaci6n formal con estas características y que lleven al
reconocimiento nacional.

La respuesta de la Planta Docente y de Investigaci6n
ha sido positiva, de ahí que en esta ocasi6n se incluya un
mayor número de artículos y por vez primera se publique una
nota técnica, lo cual amplía los tipos de escritos a publicar en esta revista.

Por todo lo anterior, consideramos que Ciencia A¡ropecuaria Vol. 2 No. 2 es el resultado del esfuerzo realizado
de a■bas partes y sin lu¡ar a dudas éste será el único ca■!

no para lo¡rar consolidar esta publicación.

�DIGESTIBILIDAD EN BORREGOS ALIMENTADOS CON PAJA DE
ZACATE BUFFEL TRATADA CON CENIZAS DE MADERA,
AMONIACO ANHIDRO E HIDROXIDO DE SODIO

Roque G. Ramírez Lozano 1
Claudia Guajardo del Bosque 2
Rogelio Huerta Hernández 2
Resumen

El presente estudio tuvo como objetivo determinar el
aumento en utilización nutricional de la paja del zacate
buffel (Cenchrus ciliaris), tratada con soluciones alcalinas.
En el Experi ■ ento 1, 12 borregos (Pelibuey X Rambouillet)
fueron asignados (tres por tratamiento) a cuatro dietas, con
teniendo paja buffel tratada con soluciones de
30% (p/v) de cenizas de madera (SCM).

·o,

10, 20 y

La digestibilidad ªP!

rente de la materia seca tuvo un efecto cuadrático (P&lt;0.05),
el valor más alto fue para 10% SCM (60.7%).

La digestibili-

dad de la materia orgánica no fue afectada por el tratamiento alcalino,

El tratamiento con cenizas de madera afectó la

digestibilidad de la proteína cruda con un efecto lineal, el
valor más alto fue para 10% SCM (75.7%).

En el Experimento

2, seis borregos (Pelibuey X Rambouillet) fueron asignados
(tres por tratamiento) a dos dietas conteniendo paja de
buffel tratada con amoniaco anhidro (AA) e hidróxido de sodio (NaOH).

En este experimento, se incluyeron en el análi-

Este trabajo fue realizado con fondos del CONACYT, a través del Proye~
to "Evaluación y Uso de Subproductos Agrícolas en la Alimentación
Animal" del CIA-FAUANL. (Escrito recibido el 20 de octubre, 1989).
!Maestro de la Subdirección de Estudios de Postgrado. Investigador del
Proyecto "Evaluación y Uso de Subproductos Agrícolas en la Alimentación Animal".
'
2

Estudiantes del -Departamento de Zootecnia.

�sis de varianza, los tratamientos control y 10% SCM del EXP!
rimento l.

Los resultados del Experimento 2 sugieren que el

tratamiento a la paja de zacate buffel con soluciones del10%
(p/v) de cenizas de madera, produjo un incremento en la digestibilidad animal, similar al tratamiento ccn AA al 4% y
con NaOH al 4%.

Por lo tanto, se recomienda el uso de las

cenizas de madera como _un método efectivo y barato para in-

Introducci6n
Uno de los grandes problemas a ~'os que se enfrenta la
ganadería del país, es la tremenda escasez de alimento que
existe principalmente en los meses de sequía, donde la pro~
ducci6n de forra·e
•·
J Y a.1.1mentos
concentrados decrecen alarman
temente, lo que resulta en a.1."t os costos en la producci6n ani
mal (Rojas, 1981).

crementar la utilizaci6n de la fibra de la paja de buffel
El estado de Nuevo Leo'n se encuentra en una zona se-

por los rumiantes.

miárida, en donde es de suma importancia maximizar el a prov!
chamiento de los recursos forrajeros; uno de los recursos
Su ■■ ary

productivos ganaderos de mayor import~ncia es el zacate

The study was carried out with the objective to increase

buffel (Cenchrus ciliaris).

Se establece donde las condicio

in _sheep digestibility fed buffel grasa (Cenchrus ciliaris)

nes son fatales para otros zacates

straw treate~ with alkaline solutions.

tencia a la sequía (Robles, 1983).

In Experiment 1,

'

debido a que tiene resis
El zacate buffel propor-

12 wether lambs (Pelibuey X Rambouillet) were assigned

ciona buenos rendimientos; sin embargo, durante el invierno

(three per treatment) to four diets containing buffel straw

se seca completamente (estado de letargo), presentando carac

treated with 0,10, 20 and 30% solutions of wood ashes (WA).

terísticas de una paja con baja disponibilidad de nutrientes

Apparent digestil;)ili ty of dry matter was affected quadratically

para los animales (Everitt y Alaniz, 1982).

(P&lt;0.05), the higher ~alue was for sheep fed 10% WA diet

agron6mica consiste en cortar el zacate en esas condiciones,

(60.7%).

empacarlo y proporcionarlo a los herbívoros durante el in-

The organic matter digestibility was not affected

(P&gt;0.05) by the alkaline treatment.

Wood ashes treatment

altered the digestibility of crude protein with a linear
(P&lt;0.05) effect, the higher value ' was for the 10% WA diet
(75.7%).

In Experiment 2, six wether lambe (Pelibuey X Ram-

bouillet) were assigned to two diets containing buffel grasa
straw treated with ammonia anhidrous (AA) and sodium hidroxide
(NaOH).

In Experiment 2, were included in analyses of

variance the treatments 10% WA and control as a third and
fourth treatment used in Experiment l.

Resulte suggest that

treatment with 10% (w/v) wood ashes solutions to the buffel

una práctica

vierno; sin embargo, su uso se ve limitado por su bajo valor
energético y proteico (Llamas et al., 1986).
Los componentes de la pared celular son principalmente
celulosa, hemicelulosa pectina y .1.ignina y en las pajas los
polisacáridos se encuentran bastante lignificados, lo que
actúa como una barrera para el rumiante en la digesti6n microbial de la fibra (Cogswell y Kamastra, 1976).

El incre-

mento de la solubilización de·.1.a .1.1gnina
· ·
o de la ruptura de
los enlaces entre la lignina y·.1.os po.1.isacáridos
ayuda a eli
minar tal barrera ( Kamastra et a.1..,
·
1980 ) •

grass straw increased sheep digestibility in a manner
comparable to AA and NaOH treatments.

Hence, wood ash

treatment can be recomended asan economical method to
improve fiber utilization from buffel grass straw by
ruminants.

El tratamiento de las paJ·as y rastroJ·os con alcalis
dis
minuye marcadamente el porcen t aje de pared celular, aumentan

do con esto el conten1· do ceiuiar
· ·
de~ material tratado e incre
7

6

�mentando el valor nutritivo del forraje de baja calidad

cenizas en agua de uso doméstico (Nolte et al. , 1987) •

(Klopfenstein, 1978).

diferentes SCM fueron evaluadas para determinar pH con un me

El tratamiento químico de las pajas con amoniaco es recomendado para mejorar su valor nutricional, mediante la adi
ción de amoniaco anhidro (82%, N) a laa pacas, cubriéndolas
con plástico para evitar la fuga del gas y dejándolas reaccionar por períodos de cuatro a ocho semanas (Carrillo, 1982).

didor de pH portátil.

La concentración mineral de las cent-

zas (K, Na, Mg y Ca) fue determinada con un espectrofot6metro de absorción atómica (Días-Romeau y Hunter, 1978).

metría (Fiske y Subbarow, 1925).
La paja de buffel antes de ser tratada químicamente fue

dos, suministra nitrógeno, no deja residuos minerales y evi-

molida en un molino de martillo a través de una malla de

ta la formación de hongos (Medrano, 1987).

0.5 cm.

rial alcalino, son las soluciones de cenizas de madera (SCM).
Nolte et al.

(1977) encontraron que la paja de trigo humedecida

durante seis horas con una solución al 30% (p/v) de cenizas
de madera, incrementó la digestibilidad de la materia seca
(MS), materia orgánica (M0), fibra detergente ácido (FDA) y

El humedecimiento de la paja de buffel con SCM y

con Na0H, se llevó~ cabo en una pila de 1000 lt de capacidad.

La preparación de las soluciones del 10, 20 y 30% (p/v)

de cenizas de madera fue llevada a cabo de acuerdo al procedimiento de Nol te et al.

( 1987).

Aproximadamente 350 l t de

SCM se usaron para humedecer cerca de 60 kg de paja durante
aeis horas. La paja de buffel tratada con 4% Na0H fue preparada siguiendo el procedimiento de Jackson (1978).

fibra detergente neutro (FDN).

La

concentración de P se llevó a cabo con un aparato de colori-

Este método, además de incrementar el uso de los polisacári-

Una fuente económica y de fácil ?isponibilidad de mate-

Las

El tra-

tamiento de la paja de buffel con 4% AA se llevó a cabo de

El objetivo de este estudio fue determinar el aumento
en la digestibilidad in vivo de los nutrientes de la paja
de zacate buffel tratada con diferentes soluciones alcalinas
provenientes de cenizas de madera y además, comparar el efe~
to en la digestibilidad de borregos, del mejor tratamiento
con cenizas con los tratamientos de amoniaco anhidro (AA) y
de hidróxido de sodio (Na0H).

acuerdo al procedimiento descrito por Carrillo (1982).
Los dos experimentos fueron conducidos al mismo tiempo.
En el Experimento 1, 12 borregos castrados (Rambouillet X
Pelibuey) con un peso promedio de 27.0 kg fueron aleatoriamente asignados (tres por tratamiento) a cuatro dietas; control, 10% SCM, 20% SCM y 30% SCM.

La paja de buffel sin tra

tar y la tratada fue mezclada manualmente con los otros ingredientes (Cuadro 1) para balancear las dietas isocalóricas

Materiales y Métodos

e isoproteicas y para cubrir las necesidades de proteína y

Las cenizas de madera (mezquite) usadas en el estudio
se obtuvieron de restaurantes de la Cd. de Monterrey, N.L.,
México.

Las cenizas tenían un color gris tenue, todas las

impurezas y residuos de carbón fueron eliminados.

Solución

energía de borregos en crecimiento.

El análisis químico de

las dietas aparece en el Cuadro 2.
En el Experimento 2, seis borregos castrados (Rambouillet X Pelibuey) deun peso promedio de 29.0 kg fueron

de ceniza de madera (SCM) se refiere al líquido supernadante

aleatoriamente asignados (tres por tratamiento) a dos dietas;

cuando la concentración de cenizas excedió su solubilidad

4% AA Y 4% Na0H.

después de un período de reposo de 18 horas, de la mezcla de

nualmente con los demás ingredientes para balancear dietas

8

La paja de buffel tratada fue mezclada ■ a­

9

�Cuadro 1.

Inaredientee de lae dietas empleadas en loe Experimentos 1 y 2.
Dietas(%, tal como ofrecido)

Inaredientee 1

10% SCM 2

Control

Paja de zacate buffel

20% SCM

4% Na0H

70

Paja de zacate buffel tratada
con 10% SCM

70

Paja de zacate buffel tratada
con 20% SCM

70

Paja de zacate buffel tratada
con 30% SCM

1:,

4% AA 3

30% SCM

70

Paja de zacate buffel tratada
con 4" AA

70

Paja de zacate buffel tratada
con 4% Na0H

70

Harina de Soya, 44"

21

21

21

Melaea

4

4

Grano de eorao

4

Urea

1

-No ee aarea6 premezcla de vitam!nae y mineralee

•

21

21

21

4

4

4

4

4

4

4

4

4

1

1

1

1

1

1

2soluc16n de ceniza• de madera
3Amoniaco anhidro

Cuadro 2.

An6lisis químico

( %)

de

las pajas y dietas usadas en loa Experimentos l

Pajea

1

10'1: SCM 2

97.3

95.7

92.3

92 .1

90.3

3.2

4.2

4. 1

4.4

FOA

50.7

51.9

49.7

FON

80.9

80.4

LOA

1O. 1

11. 7

2011: SCM

30'1: SCM

4'1: AA 3 4'1: NaOH

Control

1011: SCM

2011: SCM

3011: SCM

4ili AA

411: NaOH

91.6

82 .1

90.4

88.8

89.8

91.6

91. 8

14.7

4.0

15.6

15.8

11.9

13. 2

18.6

13 .1

51.3

49.6

53.2

37.1

38.9

40. 1

39.2

42.9

43.2

81.6

83.2

79.3

78.3

62.4

65.0

67. 1

67.2

63.7

65.5

8.5

6.6

6.8

8.7

5.4

6. 7

7.0

6.5

6.0

5.4

K

17.0

23.9

2 l. 3

19. 7

9. 7

5.e

Na

2.5

3.6

4.6

3. 3

O. 1

4.5

Mg

1.9

1• 3

0.7

1.4

1.4

1.1

Ca

2 .1

4.2

2.0

e.o

0.7

2.5

p

0.1

0.1

0.1

0.2

0.4

0.3

An,llsis quloico
Materia orginica

Prote{na cruda

........
Contenido oineral (g/kg)

1

2.

Oietu

Control

Concepto

y

Base seca
2soluci6n de cenizas de madera
3Amoniaco anhidro

�isoproteicas e isocalóricas (Cuadro 1).

El análisis químico

usando polinomios ortogonales.

En el Experimento 2, las me-

y contenido de minerales de las dietas se muestran en el Cua

dias fueron comparadas usando el método de la diferencia mí-

dro 2.

nima significativa, cuando se encontró una F significativa

Los dos experimentos se condujeron en dos períodos.

Du

en el análisis de varianza (Steel y Torrie, 1980).

rante el primer período, que duró 10 días, los borregos fueron puestos en jaulas metabólicas para adaptarlos a la jaula
y al alimento, el cual se les fue administrando a niveles
que se fueron incrementando hasta alcanzar aproximadamente
el 2,5% del peso vivo (base seca); el alimento fue ofrecido
dos veces al día (0800 y 1600).

El segundo período duró si!

te días, durante este tiempo los borregos fueron muestreados
individualmente, colectándose la excreción fecal
ria y un 10% de las heces fue congelado.

total dia-

También, se mues-

trearon diariamente las dietas para futuros análisis quími-

cos.

La colección fecal total fue usada para determinar los

coeficientes de digestibilidad aparente,

Resultados y Discusión
Las soluciones de cenizas de madera con concentraciones
de 10, 20 y 30% (p/v) en agua de uso doméstico tuvieron val~
res de pH de 10.6, 11.2 y 11,3 respectivamente,

de contenido mineral de las cenizas usadas en este estudio
mostraron la siguiente composición (pl;'m): P, 485; Ca, 172,741;
K, 395,641; Na, 129,832 y Mg, 87,575, respectivamente.

El

agua usada tuvo la siguiente concentración (ppm): P, 271;
Ca, 1,654; K, 7474; Na, 1,538 y Mg, 1,187 respectivamente.
Nolte et al.

(1987) encontraron concentraciones diferentes a

las reportadas en este estudio.

El análisis químico de las heces fecales se llevó a ca-

El análisis

Sin embargo, la discrepan-

cia pudo deberse a que ellos usaron cenizas de una fuente d!

bo en una muestra compuesta de los siete días por animal. La

ferente.

materia seca parcial de las heces fue determinada a 55ºC du-

de madera de mezquite.

rante tres días en una estufa de secado de aire forzado. Las

de madera tienen una alta variación en el contenido mineral

heces fecales secas y las muestras de las dietas fueron mol!

y la variación está influenciada principalmente por la dife-

das en un molino Wiley a través de una malla de 2 mm, poste-

rencia entre especies de árboles, entre otros factores.

En este estudio, las cenizas provenían de carb.ón
Ellis (1962) reportó que las cenizas

riormente se les determinó la materia seca (MS), materia orgánica (MO), proteína cruda (PC) siguiendo el procedimiento
de AOAC (1975).

La fibra detergente ácida (FDA), fibra de-

tergente neutro (FDN) y lignina detergente ácido (LDA) fueron determinados por los procedimientos no secuenciados de
Goering y Van Soest (1970).

Experimento 1
En el Cuadro 3 se muestra el peso y consumos de los borregos alimentados con las dietas conteniendo paja de buffel
tratada con diferentes SCM; asimismo, se muestran los datos

de digestibilidad.

Las diferencias en consumo y las digestibilidades apa-

El tratamiento con cenizas a la paja de

buffel tuvo un efecto cuadrático (p&lt;0.05) en la digestión de

rentes entre tratamiento de los dos experimentos, fueron de-

la MS, el valor más alto fue para JO% SCM y el más bajo fue

terminados usando un diseño completamente al azar.

para 20% SCM.

tamientos del Experimento 2

Los tra-

fueron analizados conjuntamente

La digestibilidad de la MO no fue afectada

por el tratamiento; sin embargo, los borregos alimentados

con los tratamientos control y JO% SCM usados en el Experi-

con la dieta JO% tuvieron el valor más alto.

mento l.

dad de la PC también fue afectada linealmente (p&lt;0,01) por

Las medias en el Experimento J fueron comparadas
12

13

La digestibil!

�el tratamiento de cenizas, siendo el valor más alto para el

....,

...s.

1

11 e,

.¡.,
11

o"'

....o

tratamiento 10% SCM.

s.

.

11

o c.

.

Las digestibilidades de la FDA y FDN

'tJ )(
11 "1

V

.¡.,

c.

V

c.

no fueron afectadas por el tratamiento de cenizas; sin embar

.¡.,~

o

o

,-l

ge, el tratamiento 10% SCM fue el que tuvo valores más altos

e
o

ee, •
e s.

en ambas fracciones fibrosas.

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Experimento 2

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(P&gt;0,05) en la digestibilidad de la MS er.tre 10% SCM,
4% AA y 4% NaOH, pero el valor más bajo (P&lt;0.01) fue para el
control que fue igual (P&gt;0.05) que 4% AA y 4% NaOH. La di-

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SCM, 4% NaOH; sin embargo, fueron mayores (P&lt;0.05) que el
La digestibilidad de la PC no fue diferente
(P&gt;0.05) entre el control y JO% SCM, pero ambos fueron mayores (P&lt;0.05) que 4% AA y 4% NaOH. La digestibilidad de la

control.

FDA no fue diferente (P&gt;0.05) entre JO% SCM y 4% NaOH, pero
ambos fueron mayores (P&lt;0.05) que 4% AA. El valor más bajo
(P&lt;0.05) fue para el control.

Finalmente, la digestibilidad
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que el AA y el NaOH.

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Nolte et al. (1987) también encontraron

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un incremento en la digestibilidad de la paja de trigo trata

da con cenizas de madera, comparable al efecto del NaOH.

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(p/v) de 10% de cenizas de madera, y el incremento en la di-

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gestibilidad de los borregos fue comparable a la provocada

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dera como un tratamiento efectivo para incrementar la diges-

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4% NaOH, pero fueron mayores ( P&lt;o.05) que el control.

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de la FDN no fue diferente ( P&gt;0.05) entre 10% SCIII, 4% AA y

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fácil disponibilidad y de bajo costo, representando una bue-

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na alternativa para incrementar la utilización de la fibra
del zacate buffel por los rumiantes pequeños.

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to "Evaluación y Uso de Subproductos Agrícolas en la

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gaciones Agropecuarias por

se agradece al Centro de InvestíBU

ayuda al apoyar con parte de

la infraestructura experimental para ia adecuada conducción

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de estos experimentos.

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17

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McGraw-Hill, Nueva York, EUA.

�tos en la digestibilidad de la materia seca, materia orgáni-

DETERMINACION DE LA DIGESTIBILIDAD Y EL BALANCE DE

ca, fibra detergente neutro y proteína cruda.

NITROGENO DE LOS CAPRINOS QUE CONSUMEN FORRAJE DE

La digestibi-

lidad in vitro de la materia orgánica no fue diferente (P&gt;0.05)

SORGO [Sorghum bicolor (L.) Moench]

entre tratamientos.
Neftalí M. Gómez Ruíz

1

Roque G. Ramírez Lozano2
Leonel Romero Herrera3

El balance de nitrógeno de los caprinos,

en esta prueba fue positivo para el Topaz y el SPV-475 y ligeramente negativo para el ISIAP-Dorado y el M-90362.

Los

resultados de las dos pruebas, sugieren que los caprinos digieren los nutrientes de los sorgos introducidos en una forma muy similar a los nutrientes de los sorgos de la región.

Resumen
El estudio tuvo como objetivo comparar el grado de apr~
vechamiento de los nutrientes de cuatro diferentes forrajes
de sorgo pars grano.

Los forrajes se evaluaron en dos prue-

bas de digestibilidad in vivo.

En la primera prueba se usa-

Además, debido a que los sorgos de doble propósito producen

P!

alrededor de 45% más de esquilmo, éstos son recomendables
ra utilizarlos en la alimentación de rumiantes durante las

sequías o en invierno.

ron 16 chivos (28.3 kg, PV), que fueron alimentados con forra

Summary

je de primer establecimiento de las variedades Asgrow, Topaz
e ISIAP-Dorado (testigos), y SPV-475 y M-90362 ( introducidos l •

The study was conducted with the objective to compare

Las digestibilidades aparentes de la materia seca, materia

the nutrient utilization of four sorghum roughages. Roughage

orgánica y de la fibra detergente neutro no fueron diferen-

evaluation was carried out in two digestibility trials.

tes (P&gt;0.05) entre tratamientos.

the first trial, 16 wether goats (28.3 kg, BW) were fed with

La digestibilidad in vitro

In

de la materia orgánica tampoco fue diferente (P&gt;0.05) entre

roughage from the first cut from the varieties; Asgrow-Topaz,

tratamientos.

ISIAP-Dorado (controla) and SPV-475 and M-90362 (introduced).

El balance de nitrógeno de los chivos, en es-

ta prueba fue negativo para todos los tratamientos.

En la

Apparent digestibilities of DM, OM and NDF were not different

segunda prueba se utilizaron 12 chivos(tres por tratamiento)

(P&gt;0.05) among treatments.

·
var1·edades, pero el forraje de sorpara eva 1 uar 1 as mismas

(IVDMD) also was not different (P&gt;0.05) among treatments.

go provenía del segundo corte (soca).

Nitrogen balance of goats was negative in all treatments.

En esta segunda prue-

ba tampoco hubo diferencias significativas entre tratamien-

In vitro dry matter digestibility

In the second digestibility trial,

12 goats (three per

treatment) were used to evaluate the same sorghum varieties
Este trabajo fue realizado con fondos del CONACYT, a través del Proyecto "Evaluación y Uso de Subproductos Agrícolas en la Alimentación
Animal" del CIA-FAUANL. (Escrito recibido el 20 de octubre, 1989).

in the second cut.

There were no differences (P&gt;0.05)

between treatments in digestibility of DM, OM, NDF and CP.

!Estudiante de la Maestría en Producción Animal de la Subdirección de
Estudios de Postgrado.

The IVDMD was not different (P&gt;0.05) among treatments.

2Maestro de la Subdirección de Estudios de Postgrado. Investigador del
Proyecto "Evaluaci Ón y Uso de Subproduct os Agrícolas en la Alimentación
Animal".

SPV-475, but was negative for ISIAP-Dorado and M-90362.

3 Maestro de la Subdirección de Estudios de Postgrado. Investigador del

nutriente from the roughage from the introduced sorghum in

Nitrogen balance of goats was positive for Asgrow-Topaz and

Resulta from the two tria:s, suggest that goat digest the

Proyecto de Mejoramiento de Maíz, Frijol y Sorgo.
21

�a manner similar to the nutrients from roughage of the local
sorghum.

Further, due the fact that roughage from sorghum

Sin embargo, no existen trabajos que nos permitan evaluar la calidad forrajera de los sorgos de doble propósito

of double purpose produce around 45% more crop residue, which

en los animales y compararlos con los forrajes de sorgos,

made them suitable to be used for feeding ruminants during

que tradicionalmente se siembran en la región.

drought or in winter time.

Por lo cual, el presente estudio tuvo como objetivos
comparar el grado de aprovechamiento del forraje de sorgo,

Introducción
En México, el cultivo del sorgo para grano ocupa el te~
cer lugar en superficie sembrada y el segundo en producción
de grano (Williams, 1981).

entre los productores de grano y los de doble propósito; así
como, comparar el balance de nitrógeno entre los caprinos
alimentados con los mismos forrajes.

Los granos en la actualidad son

Materiales y Métodos

de vital importancia para la alimentación humana y de los
animales domésticos.

Localización

Por ubicarnos en una zona semiárida y siendo nuestra r!

El estudio se llevó a cabo en la unidad metabólica de

gión agrícola y ganadera, es de suma importancia maximizar

la Estación Experimental de la Facultad de Agronomía de la

el aprovechamiento de los recursos renovables, y uno de los

Universidad Autónoma de Nuevo León (FAUANL), ubicada en la

cultivos de mayor importancia es el sorgo de grano; sin em-

carretera Zuazua-Marín km 17 en el municipio de Marín, N.L.,

bargo, éste produce muy poco forraje y de muy baja calidad

México.

(Robles, 1978).

siendo sus coordenadas geográficas 25º35' de latitud norte y

Resultados preliminares de investigaciones,

Con una altitud sobre el nivel del mar de 393 m y

muestran que los sorgos de grano con adaptación tropical

100°03' de longitud oeste.

(o de doble propósito) han sido superiores a los que tradi-

árido BWwh (García, 1973), con una temperatura media anual

cionalmente se siembran en la región en producción de grano

de 21ºC y una precipitación promedio de 573 mm.

y de forraje.

de esta región son del tipo chernozem, calcáreos de origen

Las variedades clasificadas como de doble pr~

El clima se clasifica como semi-

Los suelos

pósito, presentan la ventaja de ser altamente productivas,

aluvial.

tanto en grano como en forraje, y de una altura no desmesura

y tiene una estructura granular y sub-angular (Salinas, 1981).

La textura va de franco arenoso a franco arcilloso

da (Flores, 1980).
La calidad de los forrajes que son usados en la alimentación animal depende del estado fisiológico del forraje al

Metodología
El estudio consistió en realizar dos pruebas de digest!

momento de la cosecha, ya que esto determina una relación

bilidad con caprinos, para comparar e: grado de aprovecha-

gradual del valor nutritivo; ai ir madurando la planta se re

miento del forraje de cuatro variedades de sorgo de grano en

duce la disponibilidad de sus componentes, debido a la lign!

dos cortes (primer establecimiento y segundo corte).

ficación (Van Soest, 1982).

Además, la calidad del forraje

forrajes a prueba se cosecharon de dos variedades de doble

está asociada con su paiatabi:idad, factor animal, factores

propósito, introducidas de :a India; :a variedad SPV-475 y

ambientales, grado de disponibilidad y su composición quími-

el híbrido M-90362, productores de grano que están siendo

ca (0scarberro y Fernández, 1982).
23
22

Los

�evaluados por el proyecto de "Mejoramiento de Maíz, Fr i jo l y
Sorgo" de la FAUANL.

El híbrido Topaz de la Compañía Asgrow

y la variedad ISIAP-Dorado, fueron considerados como testi-

•

gos.

•

El forraje de los cuatro sorgos fue cosechado de pare!

•

•

las experimentales, sembradas en la Estación Experimental de
la FAUANL.

Las parcelas (cuatro parcelas por tratamiento)
2
tuvieron una superficie de 25.6 m .
La estimación de la pr~

•
•

ducción de forraje por hectárea, se realizó tomando en cuenta diez plantas por parcela.

•

También se estimó la produc-

ción de grano (Cuadro 1), para ello se trillaron las panojas
manualmente en cada parcela.
Inmediatamente después de la trilla, se cortó la planta
a raz del suelo (julio 14, 1987), el secado del forraje se

•

o
m

..

~

realizó bajo techo (aproximadamente 15 días).

El molido se

realizó con un molino de martillo, con una malla de 5 cm.
El forraje molido fue almacenado en costales hasta el inicio
de la primera prueba de digestibilidad,

~

o

•

~

m

o
o

~ ~
~~

~

En la primera prueba de digestibilidad se emplearon 16
chivos (cuatro por tratamiento) de diferentes razas, con una
edad aproximada de dos años y un peso promedio de 28.3 kg.

M

o

o o
E

o o

o~
M

e

m~

~

licas durante 15 días, en dos períodos.

G
...,~

El primer período

duró ocho días, en el cua l el forraje se ofreció en pequeñas
cantidades, incrementándose hasta completar un consumo de
Una vez terminado e l pe-

•

~

Los chivos fueron confinados aleatoriamente en jaulas metabó

2.5% de su peso vivo (base seca).

•

•

•

~

m

m

M M
M G
O E

~~

M
G

~

~

ríodo de adaptación, continuó el período de colección (siete
días), durante el cual se registraron en forma completa las

M

O G

e e

excreciones fecales y urinarias (dos veces por día) de los
chivos.

~e

lectoras y arneses para sujetar ~as mismas.

El peso diario

E

G M

24

I

•
•

•

•
•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

·•

medido en una baianza granataria y se a l macenó en bo i sas de

procedió con las muestras de : os siguientes días ( seis días),

•

~~

de la excreción feca l se registró y e : JO% de l a muestra fue

polietileno a una temperatura de -4ºC; de igua l manera, se

•

o
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~

...,
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G G

~

Para cuantificar l as heces, se emplearon bo l sas co-

•

~

•

•

�para formar una sola muestra por ani ■ al, que se al ■ acen6 pa-

los nutrientes (Church y Pond, 1987).

ra posteriormente realizarle análisis quíaicos.

in vitro de la materia seca (DIVMS) y la materia orgánica

Para colec-

La digestibilidad

tar las excreciones urinarias, se utilizaron recipientes de

(DIVM0), se obtuvieron con el procedimiento de Tilley yTerrsy

plástico previamente desinfectados y que contenían cuatro g~

(1963).

tas de tolueno y 10 ml de ácido clorhídrico (HCl) al 25% por

A la orina (descongelada a temperatura ambiente), se le

cada litro de orina colectada; al igual que las heces de la

determin6 su contenido de nitrógeno (N), mediante el proced!

colecci6n total diaria, s6lo se tom6 un 10%, para ello se

miento Kjeldahl (A0AC, 1975).

utiliz6 una probeta de 500 ml y una de 25 ml para su medi-

más los mg de N/d en la orina fueron restados del nitrógeno

ci6n, para su transporte al frigorífico se utiliz6 un reci-

contenido en el alimento, y el resultado representó el balan

piente de plástico con capacidad de 25 ml.

ce de nitr6geno en el animal.

Después de aco-

piar todas las muestras (siete días), se form6 una alícuota
por animal.

Esta se guard6 a -4°C, para posteriorea análi-

sis químicos, dichas muestras se almacenaron previamente
identificadas.

También se tomaron muestras representativas

del alimento diario de cada animal, para formar una sola por
tratamiento.

la noche) a temperatura ambiente, fueron secadas en una est~
fa a 55ºC durante 72 horas para determinar la materia seca
Posteriormente, se molieron en un molino (Willey),

a través de una malla de 2 mm y se almacenaron en recipientes de plástico.

Para determinar la materia seca total de

las muestras fecales y del alimento, se emplearon 2 g de
muestra que se colocaron en una estufa a 105°C durante 12-24
horas.

El Cuadro 2 muestra el análisis químico de los forrajes
en el primero y segundo corte.

Los coeficientes de diges-

ti6n de la MS, M0, PC, FDN y los datos de balance de nitr6g~
no de los diferentes tratamientos fueron comparados bajo un
dise~o completamente al azar; las medias de los tratamientos
fueron comparadas utilizando la técnica de la diferencia mí-

Una vez descongeladas las heces fecales (durante toda

parcial.

Los mg de N/d en las heces,

La materia orgánica se determin6 incinerando las

muestras a 550ºC durante seis horas (A0AC, 1975).
A la proteína cruda (PC) de las heces y la de los forr!

nima significativa, cuando se encontró una F significativa
en el análisis de varianza (Steel y Torrie, 1980).
En la segunda prueba de digestibilidad, se emplearon
las mismas variedades de sorgo, pero en esta ocasi6n los
forrajes fueron de segundo corte (soca).

Las labores cultu-

rales para las parcelas experimentales, consistieron en dos
riegos de auxilio y fertilizaci6n, con urea en una proporción de 130,4 kg/ha.

En esta segunda prueba se utilizaron

solamente 12 chivos, con un peso aproximado de 30 kg (tres
por tratamiento).

La metodología empleada en esta prueba

fue exactamente igual a la primera en lo referente al secado,

jes se le determin6 por la concentraci6n de nitrógeno (N) me

■ olido

diante el método Kjeldahl (A0AC, 1975).

lidad, los análisis realizados a las muestras fecales y forra

Para determinar la

fibra detergente ácido (FDA), fibra detergente neutro (FDN)

de forrajes, la conducción de la prueba de digestibi-

jes, y análisis estadísticos.

y lignina detergente ácido (LDA), se usó el procedimiento de
Georing y Van Soest (1970).

Resultados y Discusi6n

La excreción fecal tota i de ios chivos fue usada para

Digestibilidad de los Forrajes

determinar los coeficientes de digestibiiidad aparente de
En el Cuadro 3 se muestran ias digestibiiidades aparen26

27

�cuadro 2.

Anilieie químico de loe forrajee usados en las dos pruebas de digestibilidad,
Forrajee

Concepto!
Primer establecimiento
Materia orgénica

l:ll

Topaz

ISIAP-Dorado

SPV-475

M-90362

88.25

89.98

91 . 05

90.88

Proteína cruda
FDN 2

5.84

3.89

3.43

4,77

72.84

77.46

75.88

74.63

FDA 3

38.97

46,23

53,97

48,46

7.27

7, l 2

6.09

7.56

87.92

89.88

89.76

88.68

Lignina

Segundo corte
Materia orgénica
Proteína cruda
FDN 2

7.72

7.84

6.57

7.36

75.59

71.94

70,98

72. l 2

FDA 3

43.35

43.89

36,26

38.01

7.20

7.11

7.91

8. l 8

Li¡¡nina

1Base seca
2Fibra deter¡¡ente neutro
3Fibra deter¡¡ente écido

Cuadro 3.

Mediaa de laa digeatibilidadea

(%) de loa caprino• conaumiendo forraje de

la ■ diferentes variedades de sarao (primer establecimiento y ee¡¡undo corte).

Concepto

Topaz

Forrajee
ISIAP-Dorado

SPV-475

M-90362

EE 1

Primer establecimiento
Di¡¡e ■ tibilidad

Materia

in vivo

■ eca

36.1

34.3

36.7

41 .6

1.6

41.8

39.9

42, l

44.8

l •4

37.8

38.4

40.4

42.7

l.8

-5.8

-37.2

-59,9

l 5.8

10.8

51.3

45.0

44.2

48,2

1.2

Materia seca

57.8

58.4

63.1

Materia or¡¡énica
FDN 2

64,5

1.9

60.2

61.7

64.4

65.8

1.6

59.6

60.0

62.6

65,0

1.7

59.3

52.6

63.5

59,5

1.7

68.9

71.1

62.3

67.2

2,0

Matflria or¡¡énica
FDN 2

~

Proteína cruda
DIVM0 3
Se¡¡undo corte
Diae ■ tibilidad

in vivo

Proteína cruda
DIVM0 3
1Error e■ téndar
2
Fibra deter¡¡ente neutro

loi¡¡eatibilidad in vitro de la materia or¡¡énica

''

�tes (%) de los nutrientes del forraje de los sorgos de priaer

pri ■ er

establecimiento y de segundo corte.

bras y borregos

En el primer estableci-

corte.

e ■ bargo,

Gibad (1976) encontró que las c!

consu ■ iendo

forraje de zacate tropical tuvi!

Sin

miento, se observa que no hubo diferencias entre tratamientos

ron digestibilidades similares a las encontradas en este es-

(P&gt;0.05) para la digestibilidad de MS, MO y FON.

tudio, Y

La digesti-

ade ■ ás

ani ■ ales

los

experimentales

■ ostraron

balan-

bilidad de PC fue baja para todos los tratamientos, esto pudo

ce negativo de N.

ser originado principalmente porque los sorgos en estas prue-

las cabras tienen mayor capacidad para digerir forrajes tos-

bas contenían muy bajos valores de PC (Cuadro 2), lo que pudo

cos, que las ovejas (Owen y Ndosa, 1982; Louca et al., 1982).

haber influenciado en una baja actividad de los microbios del

Algunos investigadores han reportado que

La OIVMO de los forrajes del primer establecimiento y

rumen por la poca disponibilidad de N, que muy probablemente

del segundo corte, no presentaron diferencia (P&gt;0.05) entre

ocasionó una pobre fermentación de los carbohidratos de los

tratamientos (Cuadro 3).

forrajes.

Gorze et al.

La digestibilidad in vivo (Cuadro 3) para los animales

(1979) encontraron una correlación positi-

va entre el porcentaje de proteína y el de digestibilidad in

que consumieron forraje de sorgo de segundo corte, no presen-

vitro en hojas y tallos de forrajes.

tó diferencia entre tratamientos (P&gt;0.05) para la MS, MO, FON

sorgos en el segundo corte contenían mayor cantidad de pro-

y PC.

En este estudio, los

teína, lo que pudo haber influido en mayores valores de diComo se puede observar en el Cuadro 3, los forrajes de

gestibilidad (in vivo e in vitr~.

los sorgos de primer establecimiento fueron ligeramente superiores en la digestibilidad de la MO y FON.

Esto pudo ha-

Balance de Nitrógeno

berse debido a su menor concentración de lignina (Cuadro 2).
Comparando el aprovechamiento de los forrajes por los

El Cuadro 4muestra el balance de nitrógeno de los capr!
nos que consumieron forraje de sorgo, tanto de primer esta-

caprinos en las puebas de primer corte y de segundo corte, en

blecimiento como de segundo corte.

esta últi ■ a tuvieron mayores digestibilidades de MS, NO y FON.

el consumo de N (g/día) fue mayor (P&lt;0.05) para los chivos

Esta discrepancia pudo deberse a que el contenido de proteína

consumiendo Topaz, comparado con el resto de los tratamien-

cruda fue ■ ayor en los de segundo corte (Cuadro 2).

tos.

Enun estudio de digestibiiidad in vivo con forraje de
sorgo secado bajo sombra, se encontró una digestibilidad de
NS de 69.1% (Arbiza,

1986), ia cual es mayor a las digestibi-

lidades reportadas en este estudio, tanto en el primer co ■ o

Para el establecimiento,

Sin embargo, el ISIAP-Oorado y M-90362 fueron iguales

(P&gt;0.05), pero mayores (P&lt;0.05) al SPV-475.

El nitrógeno f!

cal no fue diferente (P&gt;0.05) entre tratamientos, en cuanto
al nitrógeno urinario, éste se comportó de manera similar
que el nitrógeno fecal.

El balance de nitrógeno fue negati-

vo debido a que los caprinos excretaron más N al consumido.

en el segundo corte.
Nulholland y Coo ■be (1980) reportaron que la digestibilidad de NO fue de 57.1% en sorgo pastoreado por ovejas, este resultado es ligera■ ente inferior al encontrado en este
estudio en la digestibilidad del segundo corte y superior al
30

El balance de nitrógeno para los caprinos que consumieron forraje de segundo corte (Cuadro 4), se comportó de la
for ■ a

siguiente.

El consumo de nitrógeno (g/día) fue mayor

(P&lt;0.01) para los que

consu ■ ieron

Topaz e ISIAP-Oorado, com-

parados con los otros dos tratamientos SPV-475 y M-90362.
31

�El nitrógeno feca l

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N

Pl

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tratamientos, observándose que el valor más alto fue el del
ISIAP-Dorado y el menor fue el M-90362; el nitrógeno urinario no presentó diferencia (P&gt;0.05) entre tratamientos.
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debido a que su contenido de proteína fue bajo.

Lo que tam-

bién influyó para que los animales presentaran un balance ne
gativo de nitrógeno.

puestas muy parecidas a l os que tradicionalmente se siembran

11

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en el primer corte , fueron menos digestibles por los caprinos,

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Los forrajes de sorgo

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dos en los cuatro forrajes a prueba.

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En las dos pruebas de digestibilidad, los caprinos digirieron en porcentajes muy similares los nutrientes conteni

introducido de doble propósito, debido a que mostraron res -

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Conclusiones

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también valores negativos en el balance de nitrógeno, cuando
chivos y borregos consumieron solamente forraje de zacate

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un balance positivo de N (Trung y Devendra, 1987).
En este
•
estudio, los animales que consumieron menos PC fueron los
que tuvieron balances negativos de N.
Gihad (1976) encontró

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fue diferente (P&lt;0.01) para los cuatro

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Por tanto, se puede recomendar e l cultivo de l os sorgos

en la reg i ón, en l o referente a la digestibilidad de MS, MO
y FON.
Además, los sorgos de doble propósito uti l izados en
este estudio , tienen l a característica de producir mayor can
tidad de esquilmo.

dar su

USO

Lo que los hace ser aptos para recomen -

como forraje en la alimentación de los anima l es

rumiantes, especialmente durante l os períodos de sequía o de
invierno, cuando los pastizales no proporcionan suficie n te
alimento a los animales .

33

�Louca, A., T. Antoniou and M. Hatzipanayiotou. 1982.

Agradecimientos
El soporte financiero para este estudio, lo llevó a cabo el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), a
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Dos nuevos sorgos híbridos de grano P!

ra el norte de Tamaulipas.

INIA. RB-3030 e lNIA RB-3006.

Campo Agrícola Experimental Río Bravo.
Agricultura y Recursos Hidréulicos.
de Investigaciones Agrícolas, México.

Roque G. Ramírez Lozano 1

Secretaría de

Juanita Aranda Ruíz2

Instituto Nacional

Alicia G6mez Naval

Folleto Técnico
Resu ■ en

No. 2.

El estudio tuvo como objetivo determinar la composición
boténica de la dieta de cabras, pastoreando en un rancho de
aproximadamente 50 ha localizado en el municipio de Marín, N.L,,
México.

La comunidad vegetal corresponde a un matorral me-

diano espinoso subperennifolio, dominado por chaparro prieto
(Acacia rigidula).

1

Las heces fecales, se colectaron mensua!

mente (dos veces por día) vía rectal de cuatro cabras criollas durante cuatro días consecutivos, después de siete d{as
de adaptación.

La microhistología de las heces fecales, re-

vel6 que las cabras consumieron més arbustos (95.3%, media
anual) que zacates (3.9%) o hierbas (O.SS).

El consumo de

arbustos fue diferente (P&lt;0,01) entre períodos de muestreo.

Los arbustos més seleccionados por las cabras fueron ihaparro
prieto (68.2%, media anual), palo verde (Cercidium

macru ■ ;

15.3%), guayacén (Porlieria angustifolia; 5.7%), entre otros.
Los zacates también fueron consumidos por las cabras en foras variable (P&lt;0.01); el zacate buffel (Cenchrus ciliaris;

1.SS) fue el

■ ás

consumido, seguido por pajita

te ■ pranera

late trabajo fue realizado c:on fondos del CONACYT, a través del Proyec-

to "Evaluación de los Agostaderos del Noreste de México y sus Efectos
Nutricionales en los Rumiantes" del CIA-FAUANL. (Escrito recibido el 20
de octubre, 1989) .
1Naestro de la Subdirección de Estudios de Postgrado. Investigador del
Proyecto "Evaluación de los Agostaderos del Noreste de México y sus
Efectos Nutricionales en los Rumiantes".
2Auxiliar de Investigación.
3

Éstudiante del Departamento de Zootecnia.

36

�(Setaria macrostachya; 0.9%) y otros en menor grado.

Aunque

overestimated.

However, the use of feces has the advantage

las hierbas contribuyeron a la diversidad de la dieta de las

that permite a more representative sampling, especially with

cabras, su contribución en forma individual fue reducida.

wild species.

Al comparar los porcentajes de composición botánica de las
heces con datos obtenidos de muestras esofágicas, se observó
Introducción

una subestimación de zacates y hierbas y sobreestimación de
El uso de las

La determinación de los hábitos alimenticios de los ca-

heces fecales tiene la ventaja de que la colecta es más ac-

prinos es básico para conocer los componentes de sus dietas,

cesible, lo que permite realizar muestreos más representati-

el manejo de su población y para poder darle un uso más ade-

vos, principalmente en especies de animales silvestres.

cuado a los recursos naturales y hacer una mejor explotación

arbustos en la técnica de las heces fecales.

ganadera.
ta pueden

Summary

Para determinar la composición botánica de la die
e ■ plearse

diferentes técnicas, entre las que dest!

can el análisis del contenido ruminal, esofágico y de las

The study was conducted with the objective to determine

heces fecales.

El análisis esofágico puede considerarse más

the botanical composition of goat diets grazing in a ranch

preciso, ya que en las otras técnicas el material aparece me

of aproximatily 50 ha located in Marín, county

nos reconocible, incurriendo en errores de subestimación

N.L., México.

Plant community corresponded to a matorral mediando

{S ■ nders

subperennifolio, domined by blackbrush (Acacia rigidula).

han sufrido los alimentos a través del tracto digestivo

Monthly fecal grab samples were cclected daily (twice a day)

(Holechek et al., 1982).

from four goats, d~ring four consecutive days, after seven

ne la ventaje de que la colecta es más accesible, lo que pe!

days of adaptation to the range.

mite realizar un muestreo más representativo, principalmente

Microhistology reveled

that goats consumed more shrubs (95.3%,
grasses {3.9%) and forbs (0.8%).

annual mean) than

Shrub ccnsumption of goats

et al., 1980) debido al proceso de digestión que

Sin embargo, el análisis fecal tie

en especies silvestres (Vavra et al., 1973).

En este estu-

dio, el objetivo fue cuantificar la composición botánica de

was different (P&lt;0.01) among sampling periods.

The shrubs

las heces fecales e identificar las especies de plantas se-

more consumed by goats were blackbrush {68.2%,

annual mean),

leccionadas por el ganado caprino a través de muestras men-

palo verde (Cercidium mecrum 15.3%), soapbrush (Porlieria
angustifolia, 5.7%) among others.

suales durante un año.

Grasses also were consumed

by goats not uniform (P&lt;0.01 ). Buffel grass (Cenchrus

Revisión de Literatura

ciliaris, 1.8%) was the most preferred by goats followed by
El uso de la técnica microhistológica para determinar

pajita tempranera (Setaria macrostachya, 0.9%) and others.
Although forbs contributed to goat diets diversity their
individually contributions was reduced.

When botanical

la

co ■ posición

botánica a partir de las heces fecales

co ■ o

indicador en la dieta, está basada en la identificación de

composition from feces was compared with botanical composition

la epidermis de la hoja y tallo de las plantas que son reco-

from a esophageal samples of the same goats; forb and grass

bradas en las heces, las bases de ésta técnica estriban en

composition were underestimated thus shrub composition was

la habilidad para la identificación de fragmentos de plantas
39

�en heces de animales montadas en laminillas (Anthonyy S ■ ith,

vaa en su

1974).

jas pequeñas, siendo sus repreaentantea principales el cha-

La información obtenida nos permite saber la compat!

■ ayor{a

con una altura promedio de 1 a 3 m, con h~

bilidad que existe entre el ganado y su medio; establecer m!

parro prieto (Acacia rigidula), palo verde (Cercidium

jores épocas de utilización; elaborar sistemas de pastoreo

uña de gato (Acacia greggii), chaparro

acordes al tipo de vegetación; planear resiembras con plan-

!,!!!!), calderona (Krameria ramoaaiaima) y Cruaito (Condalia

tas forrajeras; establecer competencia entre dos o más her-

lycioidea).

bívoros que viven en la misma área; establecer el tipo de

abundantes son: navajita roja (Bouteloua trifida), pajita

animal adecuado para cada tipo de vegetación de acuerdo a

tempranera (Setaria

su dieta; cuantificar daños a cultivos agrícolas; conocer

muticua), zacate rizado

plantas tóxicas que causen daños a los animales; establecer

(Hilaria belan¡eri).

programas de control; y por supuesto, saber qué plantas con-

sentan plantas

sume el animal (Van Dyne y Torrie, 1964).

Cynanchum, Ruellia, Dyaaodia, Heliotropium, Ibervillea y

Para propósitos

Por lo que respecta a las
■ acroatachya),
(Panicu ■

a ■ argoao

hallii) y zacate mezquite

Durante las épocas de lluvia, se pre-

herbácea ■

anuales de loa géneros: ZephYranthea,

análisis fecal es el método conveniente para estimar dietas

tación ea de 80 ha/UA/año (COTECOCA, 1978).

et _
al . (1984), coinciden
( 1 973) y Warren _

las más

tridente esbelto (Tridena

Oxalia.

Vavra et al.

(Caatela te-

gra ■ íneaa,

prácticos de muestreo, fuera del sacrificio de animales, el
de herbívoros (Holechek !_! al., 1982).

■ acrum),

El coeficiente de a¡oatadero para este tipo de veg!

Para la obtención de las heces fecales, se utilizaron
cuatro cabras criollas que durante 12 días de cada

■ es

estu-

al afirmar que la tendencia nutricional y la importancia re1 t as fo, rraJ'eras en la dieta de las cabras,
lativa de las pan

vieron pastoreando en el sitio de muestreo; loa primeros si!

son exactas cuando se usan heces fecales para la estimación
. tas • Además, la técnide la composición bot á nica d e 1 as d ie

en loa siguientes cinco días consecutivos se colectaron he-

ca ha sido aplicada satisfactoriamente en venados, bisontes

Para determinar la

y bovinos (Dearden et al.,

■ icrohistológica

1975).

te días fueron conaideradoa

adaptación al agostadero,

ces fecales obteniendo dos muestras por día (mañana y tarde).

1968).
Materiales y Métodos

co ■ o

Las

co ■ posición

botánica, se usó la técnica

de las heces fecales (Sparks y Malechek,

■ ueatras

fecales fueron congeladas después de ca

da colección y agrupadas por cabra por aes, se descongelaron
durante un período de 12 horas y posteriormente fueron seca-

El estudio se llevó a cabo durante los meses de junio
de 1986 a mayo de 1987, en un predio llamado "El Saladito•,
ubicado en el lindero nor t e d e 1 a Es tac1.ón Experimental de
la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (FAUANL) en el municipio de Marín, N.L., situado entre
los 25º43' de latitud norte y 100º02' de longitud oeste, con
una altitud de 393 msnm. su clima se clasifica como se ■ iár!
do (BWhw) con una precipitación pr~medio anual de 563 mm
(García, 1973).

La vegetación dominante es el matorral me-

diano espinoso subperennifolio, formado por plantas arbusti40

das durante 72 horas en una estufa a 55°C.

Se

■ olieron

en

un molino Wiley a través de una malla de 1 mm, de esta manera se almacenaron en recipientes de plástico para posteriormente analizarlas y determinar los fragmentos de residuos v!
getales.

Primeramente, fueron decoloradas hirviéndolas con

NaOH al 5% durante aproximadamente cinco minutos, se enjuag!
ron y se les agregó hipoclorito de sodio (cloralex; Na 2HCl0 )
3
al 30%, permaneciendo hasta su completa decoloración. Una
vez decoloradas, se enjuagaron con agua destilada para pasar
a deshidratarlas en alcoholes iniciando con 30%, 50%, 70%,
41

!

�80%, 90% y, absoluto, por espacio de 20 minutos en cada solu
ci6n y finalmente almacenarlas en el absoluto.

~

Para realizar el conteo de fragmentos, se prepararon

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vaciones/cabra/mes. En cada campo solamente se tomaron en
cuenta aquellos fragmentos que fueron reconocidos como eatru~
turas de tejido epidermal, tales como: tamaño y forma de estomas, células, tricomaa, glándulas de silice, células de
corcho, cristales, paredes celulares y disposición celular
er. el tejido (Peña y Peña, 1980). El montaje de la laminilla se llev6 a cabo con miel de maíz,

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La composici6n botán!

ca para cada especie de planta se determin6 tomando en cuenta la frecuencia relativa para cada planta (Sparks y Malechek,
1968; Holechek et al., 1982).
Para el reconocimiento de la estructura epidermal de ca
da planta en las extrusas, se prepararon laminillas de referencia de las plantas que consumen las cabras, siguiendo el

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durante el período de junio de 1986 a mayo de 1987. La die-

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cinco laminillas/cabra/mes para ser analizadas microhistol6delimitada por el microscopio a un aumento de

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�ta de las cabras estuvo constituida principalmente por arbu!

rencia por el palo verde en los agostaderos de Marín, N.L.

tos (95.3%, media anual) seguidos de zacates (3.9%) Y hierbas (0.8%), en menor grado.

Otros investigadores han repor-

tado que las cabras incluyen en sus dietas principalmente ar
bustos (Wilson et al., 1975; Warren et al., 1984; Pfister Y
Malechek, 1986).

Vega (1986) observó que las cabras conau-

mieron 58.1% de arbustos, 32.4% de zacates Y 9.5% de hierbas
en un

área de Marín, N.L.

En el mismo lugar, Ramírez et al.

(1989) encontraron que las cabras españolas consumieron81.0%

Al igual que las dos especies anteriores, el guayacán
también fue consumido por las cabras durante la mayoría de
los meses del año (5.7%, media anual).

El consumo más alto

correspondió a marzo (41.0%) y durante junio, septiembre y
octubre fue evadido.

Durante marzo, las cabras cambiaron su

consumo de chaparro prieto por el de guayacán.

El huizache

fue consumido por las cabras durante todos los meses del año
en pequeñas cantidades pero variables, la media anual fue

de arbustos 13.0% hierbas y 6.0% zacates.

2.7%; Ramírez ~ al.

El consumo de arbustos fue diferente (P&lt;0.05) entre períodos de muestreo, junio, julio, agosto, octubre, noviembre

(1989)

lo reportan consumido,

Además,

el uña de gato fue consumido por las cabras durante algunos
meses del año, su media anual fue 1,5%,

y diciembre fueron los meses más altos; los meses más bajos
fueron febrero, marzo y mayo,

Los otros meses fueron inter-

medios en el consumo de arbustos.

En total fueron 16 arbus-

tos, de los cuales las especies más importantes fueron el

Los zacates aparecieron en las heces fecales de la cabras en pequeñas cantidades, la media anual fue de 3.9%.

Su

consumo fue variable (P&lt;0.01) entre períodos de muestreo; el
mes más alto fue mayo (8.7%) y el mes más bajo fue noviembre

chaparro prieto (Acacia rigidula), palo verde (Cercidium
macrum), guayacán (Porlieria angustifolia), huizache (Acacia

(0.3%).

Otros estudios (Malechek y Leinweber, 1972; Bryant

et al., 1979) encontraron más altos consumos de zacates

farnesiana) y uña de gato (Acacia greggii).

a

los reportados en este estudio, además demostraron estaciona
Los meses de más alto consumo de chaparro prieto fueron
junio, diciembre y enero.

La media anual fue 68.2%; el mes

más alto correspondió a junio (83.2%) y el más bajo fue
zo (36.3%).

lidad en el consumo de zacates por las cabras.

Vega (1986) reportó que este arbusto es el

El zacate buffel fue consumido por las cabras durante
■ ar-

■ 6s

consumido por las cabras en los agostaderos de Marín, N.L.,

todos los meses del estudio, la media anual fue 1.8%.

mes de junio (4.7%) fue el más alto y el mes de septiembre
(0.01%) fue el más bajo.

México.

El

El zacate pajita tempranera y zac~

te rizado también fueron consumidos por las cabras en cantiEl palo verde fue la especie que representó el segundo

dades pequeñas y variables, las medias anuales fueron 0,9 y

lugar en ser consumí d a Por las Cabras'. siendo su media anual

0.8%, respectivamente.

15.3%.

midos por las cabras, pero en muy pequeñas cantidades (Cua-

El consumo más alto fue reportado durante julio,

agosto, septiembre, octubre, noviembre y febrero.

Al igual

Otros zacates (cuatro) fueron consu-

dro 1),

que el chaparro prieto, el palo verde fue consumido por las
cabras durante todos los meses que duró el estudio, esta especie es considerada de alto valor nutritivo (Ra ■ írez !:,!

!!·•

1989b), lo que la hace ser ávidamente consumida por las ca-

llraa.

Vega (1986) encontró que las cabras tienen alta pref!

44

Las hierbas aparecieron en las heces fecales de las cabras en muy pequeñas cantidades, en número aparecieron 16;
sin embargo, el consumo individual de cada una de ellas no
fue mayor del 0.1%.

Las principales hierbas fueron: Lantana

macropoda, Hibiscus cardiophyllus y Heliotropium conferti45

�follium.

Otros autores(Pfister y Malechek, 1986; Vega, 1986)

han reportado consumos mayores de hierbas por las cabras,
aunque el primero fue por observación directa y el segundo

culta su identificación debido al proceso de digestión que
sufren los Blimentos al pasar por el tracto digestivo del

animal (Holechek

fue usando muestras esofágicas de cabras fistuladas.

!!

al., 1982).

Sin embargo, el utilizar

las heces fecales tiene la ventaja de que la colecta es más
Aún cuando las hierbas en este estudio

contribuyeron a

la diversidad, a la composición vegetal de la dieta (16), la
media global anual fue de solo 0.8% (Cuadro 1).

accesible, lo que permite realizar un muestreo más represen-

- -

tativo, principalmente en especies silvestres (Vavra et al.
1978) •

,

El análisis microhistológico de heces fecales resulta
en alta estimación de la composición botánica de zacates,

Conclusiones

árboles y arbustos y bajas estimaciones de las hierbas en
las dietas de los herbívoros, cuando se comparan con otros
métodos obtenidos por otras técnicas (Warren et

!l·,

1984).

La causa más probable se debe a las diferencias en digestib!
lidad entre esos grupos de plantas (Holechek et al., 1982;

Los datos obtenidos confirman que las cabras consumen
un gran número de plantas nativas, que son muy comúnes en el
noreste de México.

La importancia de la vegetación arbusti-

va en las dietas de las cabras durante todo el año, sugiere
que las cabras pueden competir con el venado cola blanca.

Mclnnis et al., 1983).

El venado cola blanca en estas regiones también tiene prefeRamirez et al.

(1989) reportó la composición botánica

rencia por la misma clase de arbustos (Quintanilla, 1989).

de la dieta de estas mismas cabras usando la técnica micro-

En este estudio, los zacates fueron consumidos por las ca-

histológica de extrusas esofágicas.

bras en muy pequeña escala, por lo que no existe competencia

Al comparar los porcen-

tajes de cada grupo de plantas del Cuadro 1 con los mismos

con los bovinos.

grupos de plantas de las muestras esofágicas durante el mis-

representa un alto potencial para el pastoreo conjunto de ca
bras, venado y ovejas.

mo año, el resultado es que en todos los períodos de muestreo las hierbas fueron subestimadas.

Además, existe una le

ve subestimación de los zacates en casi todos los meses.
Por lo tanto, los arbustos fueron sobreestimados.
~

al., 1989), aenor al de las heces (95.3%).

Los

zacates en las auestras esofágicas representaron 6.7%, pero
en las heces fue sólo 3.9%.

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El proae-

dio anual de arbustos en las muestras esofágicas fue 81.0%
(Ramírez

La abundancia de arbustos en estas zonas

Finalmente, lss hierbas en las

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heces sólo 0.8%.

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32:412.

El análisis microhistológico del contenido

esofágico resulta más preciso, ya que el forraje colectado
por esta técnica, está casi completo o en partes fácilmente
identificables.

Por el contrario, en el análisis de las he-

ces fecales el alimento aparece más fragmentado, lo que difi

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steer diete.

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tropics o f Nor th eas t ern Brazl· 1 •
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Determinaci6n de la composici6n bo
seleccionada por el venado cola

texanus) en el norte
blanca ( Odoco1· 1 eus v 1·rg1·n1·anus
_
6
del estado de Nuevo Len.

Tesl· s de Maestría. Facultad

de Agrono ■ ía, Universidad Autónoma de Nuevo Le6n,

Determinación de la composición botáni-

ca de la dieta de las cabras.
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Facultad de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo

Marín, N.L., México.

García. 1989.

A comparison of

49

Aust. J. Exp.

�MICROCLIMA y COMPONENTES DEL RENDIMIENTO DE

intercropping systems (1:3, 2:3, 3:3, rows of maize and bean

FRIJOL (Phaseolus vulgaris L.) EN SIEMBRAS

respectively) and monoculture of bean were evaluated on the

INTERCALADAS CON MAIZ (Zea maye L,)
Miguel Angel Cantú Almaguerl
Cesáreo Guzmán Flores2
Gilberto E. Salinas García2

FAUANL Station at Summer cropping season (july to november)
of 1983 in Marín, N.L., México,
Resulta suggested that the
shade of maize rows reduces light intensity and soil and
air temperatures at bean level, and therefore the growth of
bean was modified in height, knots, weight and volume of
100 seeds; although, differences in plant yield between

Resumen

cropping systems was not detected.

En condiciones de l·ntercalamiento maíz-frijol, se est~
dió el efecto de la cobertura del ma í z so bre el microclima
de los estratos l· nferiores del dosel, así como la influenLa investigacia que ejerce en el crecimiento del frijol.
ción se efectuó durante los meses d e julio a noviembre de
.
t a 1 de la FAUANL en.
1983 en el Campo Agropecuario Exper1men

Introducción
En los cultivos intercalados crecen dos o más especies
en la misma parcela,
Tradicionalmente su siembra tiene como objetivo hacer uso eficiente del tiempo y el espacio;

tensidad luminosa, la temperatura atmos fé r1·ca y del suelo
de la parcela, influyendo con ello en el microclima_en el_

e intensidad luminosa y potencial hídrico ('w) atmosférico

La cobertura del maíz disminuyó la

entorno del dosel del frijol,

l~

El efecto sobre el m1crocl1-

· · 0 1 , modificando la
mase reflejó en el crecimiento d e 1 f r1J
. . 1 ' así como el peso de
cantidad de nudos del tallo pr1nc1pa
.
. no obstante,. no se
100 semillas Y el volumen de las mismas,
presentaron diferencias en el rendimiento bajo los d1feren-

además, considerando el metabolismo

c

del frijol, al ínter
3
calar esta especie con maíz en regiones de alta temperatura

Marín, N.L., México.

bajo, como lo es la porción norte del estado de Nuevo León,
se pueden crear mejores condiciones ambientales para el desarrollo del frijol,

El Frijol y los Factores Ambientales
El frijol es una planta cuya ruta de fijación del

tes intercalamientos.
es
Summary

c3

co
2

y por lo tanto, también presenta la fotorrespiración,

Ambos caracteres son afectados profundamente por el ambiente, principalmente por la intensidad luminosa y la tempera-

Effect of shade produced by maize rows over microclimate
and growth parameters of bean was studied in intercropping
maize-bean conditions. To obtain this objective three
real izado con fondos del Proyec t º. de MeJ·oramiento de
Este trabajo fue
(
t recibido el 24 de
Maíz, Frijol y Sorgo (PMMFS) del CIA-FAUANL. Escr1 o
noviembre, 1989).
!Estudiante de la Sub -01· rección de Estudios de Postgrado.
2Maestros de la Sub-Dirección de Estudios de Postgrado. Investigadores
del PMMFS.

tura,

Estos factores influyen en ambos procesos en forma

directa; es decir, las condiciones que favorecen la fijación del

co 2

por el proceso fotosintético facilitan su libe

ración por el fotorrespiratorio, reflejándose consecuentemente en la eficiencia de la planta para la acumulación de
materia seca.

Esto se debe a que el sustrato (glicolato)

para la fotorrespiración es probablemente derivado de los
intermediarios del ciclo de Calvin-Benson; por lo tanto, al
51

�favorecerse éste se facilita la fotorrespiraci6n (Chollet y
Ogren, 1975; Moss, 1976).
En relaci6n a la luz, se ha demostrado que las plantas

c

alcanzan una tasa máxima de fotosíntesis neta con inten3
sidades luminosas relativamente bajas, bastante inferiores
a la luz solar en plenitud, que en día despejado de verano
. -1

en una regi6n templada puede llegar a 12,000 bujías pie

!! !!••

(Black, 1971; Sinch et al., 1974; Allen
y Fritz, 1976).

1976; Noggle

Se considera que un tercio de dicha inten-

sidad es suficiente para que las plantas

c3

alcancen su sa-

turación (Black, 1971; Chollet y Ogre, 1975; Noggle y Fritz,
1976; Salisbury y Rosa, 1978).
En cuanto a temperatura, la 6ptima para la fotosíntesis neta en las plantas

c3

es inferior a los 25ºC (Black,

1971; Milthorpe y Moorby, 1974; Chollet y Ogren, 1975;
Noggle y Fritz, 1976; Salisbury y Roas, 1978; Berry y
Bjorkman, 1980). Considerando que los Q10 de la respiraci6n y la fotorrespiraci6n son respectivamente de 1,5 y 2,
superiores al de la fotosíntesis que es de 1 (Bidwell, 1979),
podríamos esperar que temperaturas superiores al límite men
cionado favorezcan los procesos de liberaci6n de

co 2

en ma-

yor grado que el de su fijaci6n por fotosíntesis, en detrimento de la acumulaci6n de carbohidratos.
Otros factores, como el potencial hídrico ('w) atmosf!
rico, afectan indirectamente al proceso de acumulaci6n de

,w

En condiciones de
atmosférico bajo, es
carbohidratos.
decir, de alta transpiraci6n, las hojas pueden marchitarse
y cerrar temporalmente sus estomas; como consecuencia dism!
nuye la entrada del

co 2

al mes6filo y por lo tanto, la foto-

síntesis neta disminuirá (El-Sharkawy y Kesketh, 1965¡ Noggle
y Fritz, 1976; Devlin, 1980).

co

Los Cultivos Intercalados -Y el Microclima de la Parcela
En el ecosistema f ormado por cultivos intercalados, la
cobertura del cultivo
el
b.
superior ejerce su influencia sobre
a ■ iente de los estratos inferiores
del dosel, provocando que los cultivos que crecen en ellos
variaciones en l
f
se vean sometidos a
os actores ambientales
las plantas q
en comparaci6n a
ue crecen en unicultivo
C b í
.
consi
•
a r a mencionar lo
gnado por Etherington (1975)
.
.
.
.
.
' quien considera que el
microcl1ma
de un ecosistema
.
. .
puede ser descrito
plif1cada por
.
en for ■ a si ■
una serie de perfiles, mostrando con la altura variaci6n en la inte ns1dad
.
.
luminosa,
temperatura del
aire, presi6n de vapor (,w atmosférico), velocidad del vien
to Y concentraci6n de co
2·
Específicamente en los intercalamientos
maíz-frijol,
las investigaciones indican que la cobertura
del maíz induce disminuciones de la intensidad luminosa que incide en
los estratos inferiores del dosel (Etherington, 1975), zona
en donde se desarrolla el frijol;
asimismo, se producen variaciones de la temperatura, tendiendo a .
incrementarse hacía el interior de la parcela en
comparaci6n con el unicultivo del frijol (Willey y Osiru
1972; Lépiz, 1978).

'

De acuerdo a lo anterior Y bajo las condiciones del ci
clo de verano en Marí
N
b .
n,
. L.' el objetivo del presente traaJo fue estudiar el efecto de la c b t
el .
o er ura del maíz sobre
■ 1crocli ■ a del entorno del friJ·o1 baJ·o
condiciones de in
t ercalamiento de a ■ bos cultivos, Y
determinar el efecto de
éste sobre el rendimiento de grano
Y los componentes del
frijol.

Esto se ve realzado si se

considera que para dicho proceso no es 6ptima la concentraci6n de

varias vec es ( Noggle Y Fritz, 1976).

(.03%) en el aire natural y que cuando se incr~

2
menta ésta, la tasa de fijación de

co 2

se puede incrementar

Materiales y Métodos

El estudio se llevó al cabo durante el verano de 1983
en Marín, H.L., México (25º33' N
'
' 100º03' o, Y 367.5 ■ sn ■).

52
53

�El clima es BS¡

(h') X'

(e'), con una te ■ peratura media

anual de 21ºC y una precipitaci6n de 466 mm (García, 1973).

.,e

Las condiciones ambientales que prevalecieron durante el de

....al

....

sarrollo del experimento se presentan en la Figura l.

(UII)

~ o ~ oCII .,o ,..o

Los cultivares que se utilizaron fueron Delicias-71 en

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NOl:l1'.1.ldl:l311d

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i i!

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el caso de frijol y el Breve Padilla en maíz; ambos se sem-

0.

2

e
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%

braron simultáneamente.

....

YAl.l.1'13H

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Se estudiaron cuatro niveles de cobertura del maíz, d!

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12.

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1 ID. i

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finidos por los siguientes tratamientos (Figura 2): Uniculti

a::

vo de frijol (0:3); Intercalamient? l. Un surco de maíz y

J..

ID

..._. oo

0.

2

tres de frijol (1:3); Intercalamiento 2. Dos surcos de maíz
y tres de frijol

.,o

l&amp;J

....
..
•·
.....
••

(2:3); Intercalamiento 3. Tres surcos de

maíz y tres de frijol (3:3).

.. .

Los tratamientos se distribuyeron de acuerdo a un diseño experimental de bloques completos al azar con cinco rep!

ticiones, la parcela experimental para el caso de los ínter

..

.

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J..

2

Se consideraron como estimadores del microclima a la

&lt;t

....

Las temperaturas se midieron en el centro de la parcela di!
riamente a las 11:00 y 15:00 horas a partir de los 70 días

::¡

\

::&gt;
-,

\

de la siembra; trece días después, se inici6 la estimaci6n

\

de la intensidad luminosa en seis sitios diferentes en el
nivel superior del dosel del frijol (Figura 2).

o

\

\

Se conside

o
z

::&gt;

r6 a la intensidad luminosa promedio por parcela, al cocie~
te resultante de la suma de las intensidades registradas en
cada sitio entre el total de días en que se efectuaron las

.

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evaluaciones.

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54

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Los componentes del rendimiento del frijol, morfol6gi-

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VHO.I. YH3dll3.I.

.

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nima), así como la del suelo y a la intensidad luminosa.

.o

.,,o

1-

temperatura atmosférica del entorno del frijol (máxima y mí

....

al .,
J.. 'tl

.,

surcos de maíz, dependiendo del intercalamiento que se tra-

.

....E

1-

...•··
,•

5 m de longitud espaciados a 0.80 m, con sus respectivos

l&amp;J

~
::&gt;

..l

calamientos estuvo formada por nueve surcos de frijol de

...•·.~

�cos y fisiológicos, fueron cuantificados en su mayoría en

(0:3)

fecha inmediata a la madurez fisiológica.

Entre otras, se

estimaron las siguientes variables:
l.

Longitud del tallo principal.

Se midió desde las cica

trices cotiledonales hasta la yema terminal.

2.

Nudos del tallo principal.

Es el número de nudos que

presentaba el tallo principal.
3,

Ramas por planta.

Se consideró el número de ramas pr!

marias mayores de 5 cm de longitud.
4.

Vainas normales por planta,

Son aquellas que present!

ron al menos una semilla normal.

5.

Inicio y final de floración.

El inicio se ~onsider6

cuando el 10% de las plantas tenían al menos una flor
en antesis y el final cuando el 90% de las plantas ya
no presentaban flor en antesis.
6,

Peso seco total por planta,

7.

Peso seco de 100 granos,

8,

Volumen de 100 granos.

9,

Peso seco de grano por planta.

10.

Indice de cosecha,

Se determinó por el método propue!

to por Wallace y Munger (1966),

Consiste en el cocien

te entre el peso seco del grano y el peso seco de la
planta (excluyendo el peso seco de las hojas caídas).
Para las variables estudiadas se realiz6 el análisis
de varianza utilizando el paquete SPSS (Statistical Package

Figura 2.

.
- .
de los diferentes intercaRepresentac1?n gr~~ica tudiados.
Asi ■ is ■o, se
!amientos ■ aiz-friJol es
la ubicación de los
1
ilustra en una sola parceª
ntific6 la inten
. .
(
.3 ¡ en donde secua
2
s~t1os 1'.
Y
eríodo matutino Y vespert1s1dad lu■ inosa en el P f' .
(TA) y la del sueno, l a te ■ peratura atmos er1ca
lo (TS).

for the Social Sciences).
por la prueba de Tukey.

La comparación de medias se hizo

Resultados y Discusión
Bajo el sistema de siembra estudiado, las modificacio-

nes del microclima durante el desarrollo de ambos cultivos

57

�en intercala ■ iento, se pueden dividir en tres etapas.

La

o

e:

......,

primera correspondió al período co ■ prendido desde la sie ■ bra hasta los 60 días después de ésta, cuando el maíz aún
no proyectaba su cobertura sobre el frijol, de tal ■ anera

......,e:

etapa.

:,

,,

o
o

vo, se modificaron gradualmente debido a que al crecer el

"'s.

maíz disminuyó la intensidad luminosa incidente sobre el

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Se encontraron diferencias estadísticas significativas

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del frijol, disminuye conforme se incre ■ enta la cantidad de

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intensidad promedio fue de 2491, en el 2:3 de 2135 y en 3:3

o

C&gt;

de 2220 bujías pie-l (Figura 3).

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11

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11 .e
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que indica que la intensidad luminosa incidente en el dosel

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o
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e

11)

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...,
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con la senectud de ambos cultivos.

...

e:

m

Esta tercera etapa concluyó

11)

'ti

11)

....

mentó su cobertura, sino que inclusive se redujo al irse n~

intensidad lu ■ inosa y la distancia del sitio en donde se

1
C&gt;

C&gt;

cio del tercer período, durante el cual el maíz ya no incre

tró una tendencia que indica una relación directa entre la

...
...u.,

t")

...

...
,,
,,.,
,,

el maíz alcanzó su máxima altura; este hecho marcó el ini-

En todos los arreglos topológicos estudiados, se enco~

I'-

:,

dió de los 73 a los 86 días después de la siembra, cuando

el caso de los intercalamientos, se presentó una tendencia

t")

N

Esta segunda etapa compre~

En

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o

a.

frijol, pudiéndose pensar que la calidad de luz también fue

cultivo, el cual estuvo expuesto a la plenitud solar.

"'

I'-

"'"'
"'

e

cela de los intercalamientos en comparación con el uniculti

(Cuadro l); correspondiendo las máximas intensidades al un!

t")

11

sobre todo la intensidad luminosa en el interior de la par-

el resto de los intercalamientos, pero no así entre éstos

...

"',t

"'

Q.

o

...,

En el segundo período, las condiciones ambientales,

en la intensidad luminosa promedio, entre el unicultivo y

s.

.e

1/l

o

tudio no se hicieron comparaciones entre ambos durante esta

crosando las hojas más viejas,

...

.e

&gt;,

lado y en unicultivo fueron similares, por lo que en el es-

modificada (Allen et al., 1976).

e

o

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o
o
o

C&gt;

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que la luz y la temperatura incidente en el frijol interca-

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o

"'

�efectuó la medición con respecto al surco del maíz.

111

o

....

Es de-

cir, la intensidad luminosa incidente disminuyó gradualmente

t&gt;I
11)

cuando el punto de medición fue más distante del surco del
maíz (Figura 4).

s..
s..

.,
111

....o

Se observó que al llegar a las etapas finales del ci-

e

clo de ambos cultivos, la intensidad luminosa incidente en

1)

o

el sitio adyacente al maíz en los tres intercalamientos,

s..

tendió a ser similar (Figura 5), explicándose este hecho a

111

que la cobertura del maíz empezó a disminuir debido a la se

1)

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1)

:,

nectud de sus hojas y por consiguiente disminuyó su efecto

E

sobre la intensidad luminosa incidente en el interior de la
parcela.

1)

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Por otra parte, la comparación de medias para la temp!

1)

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Q,

ratura máxima matutina y vespertina durante el segundo y

....

tercer período, indica que el unicultivo y el intercalamie~

Cl

to 3:3 tendieron a presentar los máximos valores en compar!

1)

+'

.,e

ción con los intercalamientos 1:3 y 2:3 (Cuadro 2 y 3).

s..

:,

Los anteriores resultados se presentaron probablemente

'ti

....o

por la incidencia directa de la luz sobre el unicultivo,

'ti

con la consecuente elevación de la temperatura en compara-

1)

E

os.. .,

ción con los intercalamientos 1:3 y 2:3.

Q,

tercalamiento 3:3, el grado de obstrucción de la circula-

o

.,., .....,
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fSONIINlll OfOISN3J.NI

o'

.,

o

En el caso del in

ción del viento por las plantas de maíz, hicieron que se

1)

mantuviera alta la temperatura, coincidiendo con lo mencionado por Willey y Osiru (1972).

o
., o

En cuanto a la temperatura del suelo, no presentó dif!

.... +'

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111 ,o

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1) o
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.... +'

rencias estadísticas entre los intercalamientos estudiados,

pero sí entre éstos y el unicultivo (Cuadro 4); presentando
este último la temperatura más elevada.

De la misma manera,

los resultados indican que se presentó una tendencia que su
&lt;')

.,

giere que la temperatura del suelo disminuye conforme se in

s..

:,
t&gt;I

crementa el número de surcos de maíz intercalados, lo ante-

....

rior se explica de acuerdo al calentamiento del suelo debi-

"'

do a la incidencia de la luz sobre el mismo,

60

61

la cual es más

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ARREGLOS

Fiaura 4.

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TOPOLOOICOS

Intensidad luminosa promedio durante el período de muestreo en los diferenpuntoa obaervadoa para loa arrealoa topol6aicoa estudiadoa.

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DIAS

Figura 5.

DESPUES DE LA SIEMBRA

Intensidad luminosa incidente en el sitio adyacente al surco de maíz, en
da uno de loa intercalamientos estudiados, durante el período observado. ca-

�Cuadro 2.

Comparación de medias de la temperatura máxima matutina y vespertina para
loa tratamientos en el segundo período.

•c

Temperatura máxima en
Arreglo&amp;
topol6gicos

Vespertino

Matutino

0:3
1:3
2:3

38.70 al

36.84 a

35.00 b

33.54 b

37.80 a

34.48 b

36.76 ab

36.68 ab

~
3:3

2.50

2.26

Tukey 0.05

c.v.

2.59

3.40

( %) 2

1 Letras iguales indican que las medias son iguales a un nivel de significancia del O.OS.
2 Coeficiente de variaci6n.

&lt;:uadro 3.

Comparación de medias de la temperatura máxima recibida matutina y vespertina por los tratamientos en el tercer período.

Temperatura máxima en

•c

Arreglos

topol6aicos

Matutino

Vespertino

0:3

32.90

34.42 ab 1

1:3

31.96

32.52 b

2:3

30.12

32.86 b

32.82

34.98 a

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3:3

Tukey 0.05

c. v.

1
2

(%)

N.

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1.95

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5.49

Letras iguales indican que las medias son iguales a un nivel de sianificancia del 0.05.
No significativo en el análisis de varianza.

lcoeficiente de variaci6n.

3.09

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directa en el unicultivo y disminuye conforme aumenta la co
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bre la morfogénesis del vegetal, de tal manera que derivaran a un mayor rendimiento,

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Asimismo, en base a que no se presentaron diferencias
significativas entre el peso seco de las plantas de frijol

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de los diferentes arreglos topológicos, los resultados apu~

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tan a que el punto de saturación de luz del frijol es muy
inferior al de la luz solar en plenitud (Black, 1971; Allen
!.!: al., 1976).

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de la intensidad luminosa no tuvo efectos significativos s2

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Por lo anterior, podemos considerar que la disminución

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rendimiento de grano por planta.

§

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11)

No

obstante lo anterior, no se presentaron efectos sobre el

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en comparación con los intercalamientos (Cuadro 6 y 7),

11)

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En el caso del volumen y el peso seco de

ble anterior, presentando el unicultivo los mínimos valores

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100 semillas, se presentó la misma tendencia que la varia-

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tos (Cuadro 5).

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un menor número de nudos que el resto de los intercalamien-

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El tallo principal en el unicultivo tendió a presentar

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nudos del tallo principal, volumen y peso seco de 100 semillas,

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11)

ticas significativas entre tratamientos para las variables

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Por lo que toca a los estimadores del crecimiento del

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bertura de la plantas de maíz en los intercalamientos,

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Conclusiones

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11)

l.

La cobertura del maíz modificó el microclima en el entorno del frijol,

2.

Las nodificaciones microclimáticas influyeron en el

11)

.¡.,

11)

11)
~
N

o
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crecimiento del frijol ya que afectaron el total de nu
dos de la planta, así como el volumen y peso seco de
67

�Cuadro 5.

Cantidad de nudos del tallo principal del frijol (Phaseolus vulgaris)
Delicias-71 bajo diferentes arreglos topológicos con maíz.

Cv.

Número de nudos/planta
Arrealos

Surco 1

topológicos

8l

Surco 2

Surco 3

Promedio

0:3

11.15 b 1

10.72

11. 72

11.20 b

1:3

12.93 a

12.70

11. 73

12.46 a

2:3

12.26 a

11.20

12.00

11.82 ab

3:3

11.86 ab

11.80

11.80

11.82 ab

Tukey 0.05

1.46

c.v.

6.61

( ") 3

N.S.2

10.20

N.S.

1.09

5.32

4.93

!Letras iguales indican que las medias son iguales a un nivel de sianificancia del 0.05.
2No significativo en el an,lisis de varianza.
3 coeficiente de variación.

Cuadro 6.

Comparación de medias del peso seco de 100 semillas normales bajo diferentopolóaicos con maíz.

tes arrealos

Arrealos
topológicos
0.3
1:3
2:3

Peso seco de 100 semillas normales

&lt;a&gt;

Surco 1

Surco 2

Surco 3

Promedio

15.08

15.14 bl

15.80 b

15.34 b

16.16

15.66 ab

16.22 ab

16.01 ab

16.34

17.54 a

17.34 ab

17.07 a

17.32

16.96 ab

17.60 a

17.29 a

C1&gt;

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3:3

Tukey 0.05

C. V.

1

( %) 3

N.S.

2

9.66

1.75

1.41

6.44

5.59

7.95

Letras iguales indican que las medias son iguales

2No significativo en el an,lisis de varianza.
3

1.97

coeficiente de variación.

a un nivel de sianificancia del 0.05.

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Bibliografía

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Allen, L. H.

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No obstante, estos efectos no se reflejaron en el rendimiento del grano por
planta.

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72
73

1

�EVALUACION DE FUNGICIDAS SISTEMICOS y LA FERTILIZACION EN
EL CONTROL DE LA PUDRICION TEXANA [Phymatotrichum
omnivorum (Shear) Duggar] EN EL NOGAL
Alfonso Tovar Rodríguez 1
Adriana Ramos García 2
Virgilio Hinojosa Guerra2
Cecilio Escareño Rodríguez 3
Resumen
De un total de 24,000 ha que se dedican a los frutales
el estado de Nuevo Le6n, solamente 5, OOO ha se destinan
en cultivo del nogal [Carya illinoensis ( Wong ) Koch].
Este
al
. de factores que limitan su procultivo presenta una serie
ducci6n, entre ellas, la Pudrici6n Texana de la raíz causaEl .experiomnivorum (Shear ) Duggar.
da por Phymatotric h um =='-'--.
mento se desarroll6 en dos partes, teniendo como obJetivo
evaluar la Uti·1i· zaci6n de abonos orgánicos (estiércoles bo.
) y el azufre agrícola;
así como.
vinos, caprinos y gallinaza
.

lisis se realiz6 bajo un diseño experimental completamente
al azar.

con síntomas de la enfermedad.

mento 1 se seleccionaron 30 árboles con síntomas de la en. rep eticiones fueron:
fermedad los tratamientos con seis
75 kg de ' gallinaza/árbol (T ) , 93 • 25 kg de estiércol vacu1

no/árbol (T ), 75 kg de estiércol caprino/árbol (T3), 2 kg
2
(
elTestigo(T).
Elanáde azufre humectable/árbol
T)
5
4 Y

El análisis se realiz6 bajo

un diseño completamente al azar, con un arreglo factorial
(4 x 2).

Las variables de estudio fueron altura, grosor

del tallo y crecimiento vegetativo.

Los factores fueron:

aplicaci6n; A2 = Dos aplicaciones y fungicidas;
B1 = Tilt; B2 = Topas; B3 = Tecto; y B = Testigo.
Este ex
4
perimento se evaluó durante tres años.
Los resultados des-

A1

= Una

pués del análisis estadístico, demostraron que los tratamientos a base de azufre (T ) benefician a las plantas deb_!.
4
do a que ponen en disponibilidad los macro y microelementos.
La disminuci6n de los microelementos Zn, Mn y Fe provocan
stress en la planta y predisponen al ataque de P. omnivorum •
El fungicida B 1 fue el que mejor se comportó con dos aplic!
ciones, aunque el B2 tiende a comportarse igual que el B •
1
Los árboles con el tratamiento B tuvieron comportamiento
3
irregular.
Se infiere que este fungicida (B ) tiende a in3
ducir al hongo a una resistencia bioquímica.

dos fungicidas sistémicos del grup 0 de los triazoles, prop~
. .
conazole (Tilt) y penconazole ( Topas ) y uno de los benz1m1dazoles, thiabendazole (Tecto ) para el control de PhymatoEn el Exper_!.
trichum omnivorum (Shesr ) Duggar en el nogal.

En el Experimento 2, se seleccionaron 48 árboles

Summary
Only 5,000 ha are dedicated to the cultivation of pacana
trae [Carya illinoensis (Wong) Koch) of the 24,000 ha
dedicated to the cultivation of fruit trees in the state of
Nuevo Leon.

This cultivation presenta a series of factora

restraining its production.

One of these factora is the

texas root rot caused by the Phymatotrichum omnivorum (Shear)
Du¡¡ar.

The experiment was carried out in two parta, with

Este trabajo fue realizado con fondos del Proyecto de Pudrici6n Texana
de la Raíz del Nogal del CIA-FAUANL. (Escrito recibido el 28 de noviembre, 1989 l •
!Maestro del Departamento de Parasito 1og í a, Investigador del Proyecto
1
de Pudrici6n Texana de la Raíz del Noga.

propiconazole (Tilt) and penconazole (Topas), and one

2Estudiantes del Departamento de Parasitología.

benzimidazole group: thiabendazole (Tecto) for the control

3::;:~z~~~6~e~~=:~n:~ ~:sF~:~~~~~~~~sr~:~~:~~=d~~s1~~s~royecto de

the purpose of evaluate the utilization of organic manure
(bovine, caprine and gallinaceous manure} and sulphur.

As

well as two systematic fungicides from the triazole group:

of Phymatotrichum omnivorum (Shear) Duggar in pecans trees.
In Experiment 1, 30 trees with symptoms of the disease were
75

�selected.

The six repetition treatments were: 75 kg of

gallinaceous/tree (T ), 93.25 kg of bovine manure/tree (T 2 ),
1
75 kg of caprine manure/tree (T ), 2 kg of sulphur/tree
3
(T ) and the test (T ). The analysis was performed under
5
4
an experimental design completely at random. In Experiment
2, 48 trees with symptoms of the disease were selected.
The analysis was carried out under a random design with a
factorial arrangement (4 x 2).

The variables in the study

were weight, stem's thickness and vegetative development.

Factora were: A = one application; A2 = two applications
1
and fungicides; e = Tilt; B = Topas; e 3 = Tecto; and
2
1
B = Test. This experiment was evaluated for three years.
4
After the statistical analysis the resulte showed that the
sulphur based treatments (T ) benefit planta because of the
4
availability of macro and microelements. The decrease of
microelements Zn, Mn, and Fe provoke stress in the plant and
make it susceptible to

f•

omnivorum.

The best treatment

was fungicide B1 with two applications, though fungicide B2
tends to act like B1 . Trees under treatment e 3 showed
We concluded that this fungicide (B 3 )
irregular results.

has the tendency to induce the fungus to a biochemical
resistance.

Introducci6n
En los últimos años, en nuestro país se ha dado un fue!
te impulso al cultivo del nogal, considerando su diversidad
de usos, tanto de nuez como de madera, ya que esta última
es muy apreciada por su resistencia (CONAFRUT, 1975a y

nan el 97.5% de la producción nacional, lo cual
es insuficiente para satisfacer el mercado nacional.
Aunque este frutal es originario de nuest"o
• Estado, to
av a presenta problemas que
limitan su producción como son:
la falta de agua· plagas
'
' como el gusano barrenador y áfidos; la baja fertilidad de los
suelos; Y algunas enfermedades, como la Pudrición Texana
causada por Phymatotrichum
omnivorum (Shear) Duggar.
d

í

f.

omnivorum es un fitopat6geno que ataca a más d
2,000 especies de 1
e
.
P antas dicotiled6neas, con graves daños
a la agricultura del sur de
los Estados Unidos Y norte de
México, extendiéndose cada
día más hacia el centro Y sur de
nuestro país ( Bloss, 1973; Lyda ,
1978; Tovar y Gutiérrez
1983) .
'
Este hongo es difícil de co t l
n ro ar, no encontrándose a
la fecha un método
lo suficientemente efectivo que pueda
.
b
t
a a irlo. La ap · . 6
'6
.
arici n de nuevos productos químicos de acci n sistémica ofr ecen nuevas probabilidades
de éxito en el
control; sin embargo, los cambios en
los niveles de nutrición de los árboles predisponen a la
planta al ataque del
patógeno, haciendo ineficiente el uso de estos
agroquímicos.
Este trabajo es el resultado de dos experimentos de
campo cuyo enfoque es eva 1 uar el efecto de fungicidas
Bisté
micos Y fertilización
como fuente de elementos nutritivos
al árbol; Y su acción sobre la Pudrición Texana de la raíz
del nogal.

CONAFRUT, 1975b).
El nogal [Carya illinoensis (Wong) Koch] es uno de los
cultivos frutícolas más importantes en el país con una producci6n de 24,000 ton a nivel nacional; teniendo un signifi_
cativo potencial de producción en diferentes áreas de México.
Chihuahua, Coahuila, Sonora, Nuevo León y Durando proporcio76

Revisión de Literatura
En el estado de Nuevo León, el cultivo del nogal (Carya
illinoensis (Wo ng ) Koch ¡ abarca una superficie
de más de
5,000 ha con una producción estimada de
1 • 311 t on; lo cual
equivale al 5.5% de la producción nacional
, que está proye~
77

�tada en 24,000 ton.
Los factores ecológicos que intervienen en la adaptación de esta especie son: a) topografía, b) suelos, c) clima, d) plagas y enfermedades y e) alternancia (Tovar y
Gutiérrez, 1983).

La alternancia es una gran limitante pa-

ra la producción y está basada en una combinación de factores de nutrición, fisiológicos y parasitológicos.
Entre los factores parasitológicos, la Pudrición Texana causada por el hongo Phymatotrichum omnivorum (Shear)
Duggar es una enfermedad que ha eliminado algunas zonas pr2
ductoras en el país y en el estado de Nuevo León. La enfer
medad tiene una amplia distribución tanto en Estados Unidos
como en México, principalmente en los estados del norte y
noroeste del país (Streets y Bloss, 1973; Lyda, 1978;
Villarreal, 1981; Agrios, 1986).
Las condiciones ecológicas que prevalecen en el estado
de Nuevo León favorecen grandemente la proliferación de esta enfermedad.

De 1978 a 1980, en la huerta de la Facultad

de Agronomía de la UANL se presentó una epifitia que mató a
más de 200 árboles de dos años de edad (Villarreal, 1981;
Tovar y Gutiérrez, 1983).
Los suelos con un pH alcalino y temperaturas arriba de
La síntoma28ºC,son óptimas para el desarrollo del hongo.
tología se presenta como un moteado cafezusco sobre el follaje, dando la apariencia de bronceado. Cuando las temperaturas se elevan y se presentan condiciones de sequía, el
marchitamiento es descendente y ''violento'', es decir, en

el suelo·, sin
· embargo, é t
s a se basa principalmente en el empleo de las siguientes
medidas preventivas: a) la rotac1"ón
d e cultivos ·
inmunes o resistentes por
necesaria p
l
cuatro o cinco años es
ara a reducción del in
· ó culo, b) barreras
de plantas inmunes
a base
como sorgo trigo
de un nivel alt d
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' avena, c) mantenimiento
0
e materia orgánica
f
.
los, utilizando
. .
Y ert1lidad de los sue
pr1nc1palmente abono 8
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estimulan el cr . .
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ec1m1ento de poblaciones de
antagónicos al h
microorganismos
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d o~go Y enriquecen el nivel nutricional de la
'
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ucc1ón del pH del suelo utilizando sulfato de
.
amonio, azufre orgánico est·é
co
t · 1.
'
1 rcoles' etc. e) control quím_i
• u 1 izando fungic"d
i as. Aunque en ocasiones éstos tienen
respuestas divergentes,
los fungicidas sistémicos, si son
aplicados correctamente proporcionan un · t
sis ema de protección adecuada Y eficiente (Hine et al.
- ' 1969 ; Lyda Y Burnett,
1970) •
En la actualidad, la utilización de
los fungicidas sistémicos d e 1 grupo de los benzimidazoles
acilaninas/fenilami
das y d e l os teofanatos ha
'
•
provocado la resistencia de hongos a este ti po d e productos químicos
( Gutiérrez, 1976; Castro y
Rodríguez, 19 78 ; Cremlyn, 1982; 0rtíz
, 1989).
los t

La_ aparición de los fungicidas sistémicos

del grupo de
r1azoles (propiconazole, triadimef
triadimenol) d d
.
on, penconazole y
on e se incluyen lo f
..
Tilt y T
h
s ungicidas denominados
opas, an presentado
una respuesta positiva en el con
t rol de este problema
'además de que la inducción de resistencia es b aJo
· ( Anónimo, 1986; Avila et
al. • l986; CIBA-GEIGY
'
1987 Y 1988; Galván Y Herrera, 1989).

término de 48 a 72 horas la planta puede morir; esto ocurre
en plantas anuales, en árboles frutales este síntoma puede
prolongarse más tiempo (Streets y Bloss, 1973; Castrejón,
1976; Lyda, 1978; Villarreal, 1981; Tovar y Gutiérrez, 1983).

El manejo adecuado, aunado
a un control químico efectivo presenta una r espuesta más positiva en el
control de Pudri
ción Texana.

El control de esta enfermedad es problemático debido a
su capacidad homeostática y a su distribución vertical en
78

79

�El experimento se analizó

Materiales y Métodos
El trabajo se realizó en la huerta de nogal de la Facul

bajo un diseño experimental
completamente al azar
con seis repeticiones Y
á
unidad experimental.
un rbol por

tad de Agronomía de la UANL, siendo el resultado de dos exp~
rimentos de campo que se especifican enseguida.

Experimento 2
f
..
es ung1c1das sistémicos inyectados al
o para el control de Pudr1·c1'ón Texana.
Pa
11
seleccionaron 48 árb
rae o, se
1
o es para distribuir el experimento bajo un diseño completamente al
(4 x 2).
azar, con un arreglo factorial
suel

Experimento 1
Se realizó para evaluar la fertilización orgánica y su
efecto sobre la Pudrición Texana.

Para ello, se selecciona-

ron 30 árboles con síntomas de la enfermedad y que presenta-

Se evaluaron tr

ban un diámetro del tronco entre 10 y 13 cm.
La

dosis de cada tratamiento se estableció en base a

Los factores y tratamientos
fueron:
Factores

la cantidad de nitrógeno (N) aportable y al diámetro del
tronco del árbol,

=

bol, T

Estos fueron: T

= 75 kg de gallinaza/ár1
93.25 kg de estiércol vacuno/árbol, T 3 = 75 kg de

2
estiércol caprino/árbol, T
bol, T

= Testigo.

= 2 kg de azufre humectable/ár4

Para su aplicación, se abrió una zanja

Tratamientos

A, No. de aplicación

1. Tilt

- Aplicación

Al

=

Aplicación 1

2. Tilt

-

A2

=

Aplicación 2

3. Topas

- Aplicación

1

B. Fungicidas

4. Topas

- Aplicación

2

ª1

=

Tilt

5. Tecto

-

ª2

=

Topas

6. Tecto

- Aplicación
- Aplicación

5
o cajete alrededor del cuello del árbol.

Antes de la aplicación, se analizó el suelo para evaluar
la efectividad de cada tratamiento; de igual forma,

se llevó

a cabo un análisis foliar para complementar el primero.
El grado de daño se tomó indirectamente con observaciones visuales al follaje y utilizando la escala arbitraria

B3 = Tecto
B4

=

7, Testigo

Testigo

8. Testigo

elaborada y adaptada por CIAN-INIFAP-SARH y publicada por
Villarreal (1981).
PS = Planta sana.
L = Síntoma leve.

Follaje con pocas hojas con síntoma.

LM

=

Daño leve medio.

M

=

Daño medio.

MS

=

Daño medio severo.

s =
PM

=

Follaje con 25-50% con síntoma.

Follaje con 50-75% con síntoma.

Daño severo.

Follaje con 75-85% con síntoma.

Follaje con más de 85% con síntoma.

Planta muerta.
80

1

-

Aplicación 2

Aplicación 1
2
1

Aplicación 2

Las variables de estudio fueron: altura, grosor del tallo Y crecimiento vegetativo, para el
análisis estadístico.
Brotación, temperatura, precipitación pluvial
Y grado de daño, para las interpretaciones colaterales.
Para el e xper1mento
·
se utilizó un .
orificios en
inyector de 1.2 m con
la
punta.
La
entrada
estab
m
a conectada a una
anguera que a su vez salía de la bomba del
.
t bl
ssper-Jet
Se
es a ecieron dos distancias de aplicación (O 75
l.
por cada
t
•
m Y • 5 m)
puno cardinal, teniendo ocho aplicaciones
bol.
por ár-

81

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L
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o
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2

Las dosis a utilizar fueron: Tilt 10 ml/árbol o 3.5 m
en 20 lt de agua, Topas 13 ml/árbol o 4.5 m2 en 20 lt de
agua y Tecto-60

2

CII
.µ

aproximadamente,

Las aplicacione se realizaron al inicio

.

CII

11)

s..

11)
11)

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ocurre en el desarrollo de la mineralizaci6n de la materia

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11)

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comparaci6n publicados por B. Storey (Cuadro 1).

11)

CII
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11)

La relaci6n de materia orgánica (M0) y pH para los tra-

-o

tamientos antes y después no fueron significativos, auponié~

....

doae que éstos no fueron suficientes para presentar cambios.

11)

C)

-o
11

11 C)
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rl CII

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tll)

En el Cuadro 2 se ubican las medias de los tratamientos

....

características de la huerta y su mal manejo durante a~oa.

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82

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para cada elemento según el análisis foliar; no se presentan
diferencias en loa elementos evaluados, posiblemente por las

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El análisis de los microelementos fue superior en el

Así se demuestra en la columna de

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Esto ea debido a la teoría que

tratamiento de azufre humectable (T ) después de la aplica4
ci6n, pues éste ayuda a la solubilizaci6n de la mayor parte

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ser mayor en las muestras de suelo antes de la aplicaci6n de

de los microelementos.

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El contenido de nitr6geno (N) total en el suelo reault6

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de la coaecha).

loa diferentes tratamientos.

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momento de la brotaci6n) y después de la aplicaci6n (antes

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X

terísticaa del análisis de suelo antes de la aplicaci6n (al

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11)

Loa resultados se agrupan en el Cuadro 1 bajo las cara~

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Experimento 1

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Resultados y Diacusi6n

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Este experimento se evalu6 por tres aftoa,

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del mes de abril de 1987 y 1988, y la ae¡unda ae•ana de ªiº!
to de 1987 y 1988.

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Q.
Q.

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El inyector fue introducido a una profunidad de 50 cm

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Q.
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Q.
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12 g/árbol o 4 m en 20 lt de a¡ua.

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111

Los Cuadros 3 y 4 presentan los porcentajes en grado de

8

daño de dos fechas de muestreo (el 26 de julio y 13 de octu-

1

"'1

~

...o g 8

bre) y su relación en base a plantas con y sin avance, plantas muertas y recuperadas.

"'

ID
.-t

tratamiento y sus resultados,

Se observa que el T (azufre
4
humectable) presenta un mayor número de plantas recuperadas •

111

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Experimento 2

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dose en los Cuadros 5 y 6 las diferencias de crecimiento en
árboles de nogal durante 1987 y 1988.

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de tres ciclos (1987-88-89) fenológicos del nogal, presentáE

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111

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En los Cuadros 7 y 8 se concentran los cuadrados medios
para los mismos años y su significancia. Encontrándose que

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...
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para 1987 existe diferencia significativa para fungicidas en

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las variables analizadas.

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111

Las pruebas de Tukey para comparación de medias demuesi,,.

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tran que en el año 1987 para la variable altura los fungici-

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das

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portan iguales.

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1 y 3 (Topas, Tilt, Tecto-60 respectivamente) se comPara la variable grosor del tallo y creci-

los fungicidas 2 y 3 (Topas y Tecto-60) (Cuadro 9),

&lt;-

s..

2

miento vegetativo, el fungicida 1 (Tilt) resultó mejor que

.......o .
111

En 1988 se encontró diferencia

significativa para la variable altura y grosor del tallo en
el incremento total para fungicidas.

.., O&gt;
111

En la Figura 1 se grafica este

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En 1988 la misma prueba para la variable altura, los
fungicidas 2 (Topas) y 3 (Tecto-60) se comportan iguales con
respecto al 1 (Tilt). Para el grosor del tallo el fungicida 1 (Tilt) se comportó mejor (Cuadro 10).
En el Cuadro 11 aparecen las observaciones de tres años
del comportamiento de los árboles en base a sobrevivencia y
recuperación, encontrándose que el Tilt fue el fungicida que
tuvo mayor recuperación de árboles y ningún deceso.
85

�An6lieia del grado de dafto {%)

de loe 6rbolee tratados en el experimento en
la huerta de nogales de la FAUANL {Marín, N.L.).

Cuadro 3.

~

T5

T4

T3

T2

Tl

B

B

A

B

A

10

10

100

75

75

75

10

50

50

10

10

50

75

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50

50

25

100

75

75

75

50

100

. 75

10

10

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75

75

10

10

75

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50

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50

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25

25

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10

50

25

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25

10

10

A

B

A

100

50

50

75

100

10

10

10

75

A

B

100

A= 26 de julio de 1988.

T
1

Gallinaza

T
4

Azufre humectable

B = 13 de octubre de 1988.

T

Estiércol vacuno

T

Testigo

2

T
3

Cuadro 4 .

Estiércol caprino

Avance del grado de dafto en árboles de nogal tratados
rador~s org6nicos e inorgánicos para el control de la con diferentes mejoPudrici6n Texana
(Marín, N.L.).

Tratamiento
Tl

__,

5

No. de árboles
tratados
6

Sin
avance

Con
avance

Muertos

Recuperados

4

1

o

1

3

1

o

2

3

o

o

3

2

o

o

4

4

2

o

o

(X)

T2
T3
T-4
T5

Tl

Gallinaza

T2

Estiércol vacuno

T3

Estiércol caprino

6
6
6
6

T4

Azufre humectable

T5

Testigo

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100

-

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26 de Julio 1988

d• Octubre 1988

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GALLINAZA

TRAT.AMIE NTOS

Fi¡¡;ura l.

Ané.lisis del grado de dafto de los árboles (%) tratados en el experimento en
la huerta de no¡¡;ales de la FAUANL (Marín, N.L.).

Cuadro 5.

Diferencias de crecimiento en árboles de nogal
durante 1987, dentro del experimento de fungicidas para el control de
Pudrici6n Texana (Marín, N.L., 1989).
Tilt

1.

11

Toeas

Ir

1.

Tecto

Testil!o

11

IT

1.

11

Ir

1.

11

IT

0.04
0.07
0.10

0.20
D.32

0.06

o.se

0.08
0.61
0.29

0.10
-0.13
0.25

o.o
0.01
0.01

0.10
-0.12
0.26

o.os

0.15
0.13

Aplicaci6n '

Altura

( ■)

Grosor del

tallo

(e ■)

Creci ■ iento
(l)

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Ve9.

(e ■)

Rl
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R3

0.42
0.34
0.25

0.06
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0.12

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0.37

0.16
0.25
0.70

Rl
0.4
R2 o. ,r 0.95
R3
0.65

0.30
0.22
0.30

0.70
1.17
0.95

0.27
0.45
0.41

Ri
R2
R3

0 . 02
0.04
0.01

0.09
0.12
0.11

o.o

0.35
0.35

0.07

º·ºª10
0,

0.48

º·ªº

0.23

0.02
0.03
0.06

0.32
0.70
O.SI

0.10
0.60
0.31

0.22
0.02
0.14

0.32
0.62
0.45

o.so

0.02
0.02

0.10
O.O!
0.22

0.03
0.14
0.08

O.O!
0.02
O.DI

0.04
0.16
0.09

0.04
0.02
O.O!

O.O!

0.13
O. IS

0.25
0.60
1.14

0.21
0.47
0.38

0.02

o.o
0.07

0.23
0.47
0.45

0.10
-0.13
0.25

0.52
O.IS

0.12
0.10
0.09

o.so

o. 15

0.67
0.39

o.o

0.84

0.38
-0.57
0.3

0.13

o.so

0.02
0.02

0.06
-0.04

0.06
0.10
0.02

o.os

0.07
0.15

0.01

o.os

0.04
0.02
0.01

0.01

0.25
0.10

0.10

o.o

0.19

0.01
0.03

o.o
o.o
o.o

0.15
O.IS
0.52
0.04
0.03
O.O!

Aplicación 2
Altura

( ■)

Grosor del

tallo

(e ■)

Creci ■ iento

Ve9 .

(e ■)

RI
R2
R3

o.os

0.09
0.12
0.30

RI
R2
R3

1.0
0.45
0,40

0.32
0.20
0.32

1.32
0.65
0.72

o.o
0.62

0.25
O.IS
0.22

RI
R2
R3

o.os
o.os

0.09

0.02
0.12

0.11
0.17
0.13

0.02
0.04
-O.OS

0.03
0.02
O.O!

0.68
0. 23

o.os

o. 77

0.17
0.47
0.99
0.27

o.os

o.os

1. Incremento inicial
1 1 Incremento uno

IT

O.O!

Incremento total

R Repetici6n

o.o
O.O!
0.01

o.o
o.o

0.10
-0.12
0.26

O.IS
O. IS
0.52
0.04
0.03
O.O!

�c.i,adro 6.

Diferencia de crecimiento en árboles de nogal durante 1988, dentro del experimento de fungicidas para el control de Pudrici6n Texana ( Marín, N. L., 1989).

lo

T.ecto

Topas

Tilt

Testí90

l¡

l¡

lo

l¡

l¡

lo

l¡

l¡

lo

l¡

l¡

.Aplicaci6n 1

Rl
R2
R3

o. 13
0.04
0.09

o.o
o.os
o.o

0.13
0.09
0.09

o.os
-0.22
o.os

0.30
1.25
0.48

0.38
1.03
0.53

-0.37
0.01
0.08

0.62
0.16
o.o

0.25
O.17
0.08

-O.OS
-0.07
0.02

0.21
0.30
-0.28

0.16
0.23
-0 . 26

RI
R2
R3

0.37
0.08
0.25

0.35
-0.08
0. 57

o. 72
o
0.82

o.os
-0.44
0.01

0.28
0.87
0.12

0.33
0.43
0.13

0.12
o.os
o.os

0.18
o
-0.10

0.3
o.os
-0.02

0.08
-0.01
0.07

-0.03
o.o
o.o

o.os
o.o
0.07

Rl
R2
R3

0.01
0.06
0.06

-0.02
o.o
0.04

0.01
0.06
0.10

o.o
-0.02
o.o

0.02
o.o
o.o

0.02
-0.02
o.o

0.02
0.02
-0.02

-0.04
0.01
0.02

-0.02
0.03
o.o

o.o
o.o
o.o

-0.04
-0.03
-0.03

- 0.04
-0.03
- 0.03

Altura (a)

Rl
R2
R3

o.os
0.06
- 0.09

0.10
0.08
0.19

0.15
0.14
0.10

o.os
0.02
0.03

o.o
0.24
O.SI

o.os
0.26
0.54

o.os
-0.17
o.os

0.03 _
-0.11
0.23

o.os
0.06
0.28

-O.OS
0.07
0.02

0.21
0.30
-0.28

o. 16
0.23
-0.26

Grosor del
Tallo (ca)

Rl
R2
R3

0.15
0.24
0.07

0.55
o.se
O.1 O

0.70
0.82
o. 17

0.14
0.18
0.11

-0.11
0.24
0.44

0.03
0.42
0.55

o.os
0.30
-0.02

-0.03
0.40
-0.28

-0.02
0.70
-0.3

-0.08
-0.01
0.07

0.03
o.o
o.o

o.os
o
0.07

Rl
R2
R3

0.03
-0.25
0.06

-0.08
0.26
0.02

-O.OS
0.01
o.08

0.01
0.06
o.o

0.01
0.02
-0.01

0.61
o.08
0.01

0.01
0.01
0.01

o.o
-0.02
0.03

0.01
-0.01
0.10

o.o
o.o
o.o

-0.04
-0.03
-0.03

-0.04
-0.03
-0.03

Altura (a)

Grosor del

Tallo (ca)

Creci ■ iento

~

(ca)

Ve9.

Aplicación 2

Creci ■ iento

(ca)

Veg.

lo Incremento inicial
l¡

1+

R

Incremento uno

C"uadro 7.

lo

Factor B

....&lt;D

Interacci6n
Error

MG

c.v.

Incremento total
Repetici6n

Concentraci6n de cuadrados medios, medias generales y coeficiente de variaci6n para el affo de 1987, obtenidos del análisis de varianza de los tratamien
tos, dentro del experimento de fungicidas para el control de Pudrici6n Texan¿;en árboles de nogal (Marín, N.L., 1989).

Altura

Factor A

I¡

0.18150

11

NS

0.154189 NS
0.011117 NS
0.066171
0.2950
87.Wt

Grosor del ta 11 o (ca)

lT

lº

0.003750 NS

0.038400 NS

0.022228 -

0.254383

0.001628 NS
0.002429
0.0692
71.25:t

* Sianificati vo
** Altamente significativo
NS No significativo

!• )

11

Creci ■ iento

IT

rº

vegetativo (a)

11

IT

0.069338 NS 0.001204 NS

0.000018 NS

0.007004 NS

0.001667 NS

0.239737 NS

0.072382 -

0.434939 -

0.003282 NS

0.002167

0.014544 NS

0.026337 NS

0.002582 NS

0.002561 NS

0.002493 NS

0.000767 NS

0.003856 NS

0.065912

0.089938

0.003879

0.060008

0.002142

0.000467

0.002663

0.3642

0.3563

0.1437

0.5475

0.0546

0.0217

0.0783

70.Sot

*

84 .18'

43.33:t

44.74:t

84, 78:t

99.7ot

*

0.001067 NS
0.010167

65.87:t

*

�Cuadro 8.

Concentraci6n de cuadrados medios, medias generale~ y coeficientes de variaci6n para sl affo de 1988, obtenidos del análisis de varianza de los tratamien
tos, dentro del experimento de fungicidas para el control de Pudrici6n Texanaen árboles de nogal (Marín, N.L., 1989).
.Grosor del tallo

.Altura !_a)

r.

&lt;O

Il

r.

IT

(e ■)

Il

.Creci ■ iento

r.

IT

0.017604 NS

0.003750 NS

Cl.004004 NS

0.038426 NS

0.203494 NS

0.297526

0.047528 NS

0.034137 NS

0.034428 NS

0.081458

0.041663

0.017267

0.0046

0.1913

0.1958

2503.15:t

149.23:t

104. 22:t

FactOf' A

0.011704 NS

0.105337 NS

0.046817 NS

Factor B

0.006504 NS

0.206349 NS

0.212994

Interacci6n

0.018793 NS

0.083649 NS

Error

0.013163

MG

c.v.

*

vegetativo ( !_)

Il

IT

0.000704 NS

0.• 001667 NS

0~018150 NS

0.000626 NS

0.004950 NS

0.022139 NS

0.000726 NS

0.005160 NS

0.001267 NS

0.020761 NS

0.069271

0.089171

0.004121

0.004196

0.015512

0.0862

0.1675

0.2529

0.0054

0.0025

0.0325

152.35:t

157.13:t

118.06:t

1185 .11:t

2591.01:t

383.22:t

*

"'

* Significativo
NS No significativo

Cuadro 9.

Fungicidas

Prueba de Tukey para el fector B (fungicidas) para el affo de 1987 (Marín, N.L.,
1989).

Media

a • 05 ·

Fungicidas

Media

a •

2

0.5517

A

1

1

0.9183

0.4700

A B

2

3

0.5067

0.3550

B

A B

3

4

0.4917

0.0800

B

4

0.2733

c

Altura (IT)

Grosor del tallo (IT)

&lt;D

w

Fungicidas

Media

1

0.1217

A

3

0.0983

A B

2

0.0667

A B

4

0.0267
Crecimiento vegetativo (IT)

a.

05

c

05

A

c

�Cuadro 10.

Prueba de Tukey para el factor B (fungicidas) para el año 1988 (Marín,N.L.,
1989).
Fungicidas

a. 05

Media

2

0.4700

A

3

0.1533

A B

1

0.1167

B

4

0.0433

c

Altura (IT)

&lt;D
l&gt;

Fungicidas

-

ª·

Media

1

0.5383

A

2

0.3150

A B

3

0.1183

A B

4

0.0400

O. 5

c

Grosor del tallo (IT)

Cuadro 11.

Fungicida

Cuadro general del avance de grado de daño de árboles de nogal tratados con
diferentes fungicidas de acción sistémica para el control de Pudrición Texana.
Resultados obtenidos después de tres ciclos vegetativos (Marín, N.L., 1989).

Número de
aplicaciones

Arboles
tratados

1

Tilt

2

Arboles
recuperados

Arboles
con
avance

Arboles
sin
avance

Arboles
muertos

6

3

2

1

o

6

4

1

1

o

6

2

2

1

1

6

1

2

2

1

6

1

1

3

1

1

2

2

1

o

o

4

2

o

o

4

2

&lt;D

(11

Topas

1
2

Tecto-60

1
2

Testigo

1
2

6

6
6

�Conclusiones

Bibliografía

En base a las observaciones y análisis estadísticos

Agrios, G.N. 1986,

Fitopatología.

Edit. Limusa, México.

realizados, se concluye lo siguiente:
l.

Los tratamientos a base de azu f re benefician a la planta, poniendo en disponibilidad macro y microelementos,
•
d e 1 suelo no lo están.
que por características propias

2.

Los microelementos como Zn. Mn y Fe J'uegan un papel importante en la nutrici Ó n d e 1 a P lanta·, aunque se deseo-

· Y¡ o resistencia del
nocen sus efectos en la tolerancia

Manual de manejo de huertas de nogal en Texas;

recopilación en las actas del curso de manejo de huertas
de nogal en Texas en 1975.
Texas, U,S,A.
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Lo cierto es que provocan un

vegetal a la enferme d ad,

stress que predispone al ataque de Phymatotrichum

.2..!!!.!!!-

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Evaluaci6n de fun

gicidas en condiciones in vitro, para el control de Pu-

vorum.

3.

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El nitrógeno en el experimento fue mayor antes de la

drición Texana.

XIII Congreso Nacional de Fitopatolo-

gía; Memorias.

SMF, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

aplicación que después, éste es un fenómeno normal, debido a la mineralización de este elemento derivado de

Con respecto a 1 os fungi' cidas, el que mejor respuesta
tuvo fue el Tilt en la interacción de dos aplicaciones.

5.

Physiologic responses of

resistant and susceptible root tissues infected with

los estiércoles.

4.

Bloss, H,E., and G,A. Gries. 1966,

Phymatotrichum omnivorum.
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Texas, U.S.A.

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Capital Printing Austin,

El íungicida Topas ti.ende a comportarse igual que el
Tilt, aunque Puede variar según las condiciones del

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Pudrición Texana organismo causal y

etiología de la enfermedad.

árbol.

Seminarios Técnicos.

CIANE-SAG No, 111 (13).

6.

El fungicida Tecto -60 no se comportó como se esperaba,
suponiéndose que posiblemente el hongo haya adquirido

Pruebas preliminares

cierta resistencia a este fungicida sistémico, conside-

para el combate de la Pudrici6n Texana del durazno en

rando que anteriormente se hicieron aplicaciones con e!

el Bajío.

tos productos, cuyo grupo es benzimidazol; además, de
que la dosis pudo haber sido subletal.
7.

Castro, F.J. y A.E. Rodríguez V. 1978.

El éxito en el control de esta enfermedad se basa en el
buen estado fisiológico de la planta, las aplicaciones
oportunas (última semana de marzo o primera de abril,

y última semana de julio o primera de agosto) Y riegos

Folleto de Divulgación INIA-CIAB.

CIBA-GEIGY, 1987,

Product management;

CIBA-GEIGY, Greensboro, N,C.
CIBA-GEIGY. 1988.

Product management; fungicides (Tilt).

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México,

adecuados.
97
96

fungicides (Topas).

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y directivos de los productores de nuez.
No. 22.

México.

Cremlyn, R. 1982.
ca.

Serie técnica

Edit.

Tovar R

·'

A
H
.
• Y • Gutiérrez M. 1983.

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Nacional de Fitopatología, Memorias.

XVI Congreso

Villarreal G
L
. •
.A. 1981.

Evaluación de fungicidas sistémi-

cos Y mejoradores orgánicos aplicados al suelo en el
control de la Pud • . ó
rici n Texana Phymatotrichum omnivorum
(Shear) Dugg
ar, en nogal Carya illinoensis (Wong) Koch,
en Marín, N.L. (Tesis inédita).

SMF, Montecillo,

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Evaluación de una segunda aplicación

de fungicidas sistémicos y mejoradores del suelo en árboles de manzano enfermos de Pudrición Texana,

Informe

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Hernández, H.V. y P.T. Herrera. 1974.

Evaluación de produc-

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Informe de Investiga-

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Gutiérrez, M.H. 1976.

Control de Pudrición

Phymatotrichum root rot,

The American Phytopathological Society,
98
99

�ANALISIS GENERAL DEL SISTEMA NACIONAL DE EDUCACION
AGRICOLA SUPERIOR EN MEXICO

lidades y profesionistas que se deban formar para atender
las necesidades reales del país.

Sin embargo, este trabajo

permite cuantificar la importancia relativa de los recursos
Eliseo Suárez Munguíal
2
Maurilio Martínez Rodríguez
Gildardo Carmona Ruíz3

actuales y su tendencia, lo que puede dar una idea de los
ajustes necesarios a realizar.

Summary
Resumen
Debido a la escasez de publicaciones que informen de la
situación actual imperante en las escue 1 as de Agronomía en
f · d presen.
México, se realizó el P resente estudio con el in e
sistar datos Y cifras que ayuden a los interesados en este
.
Se
ión a tener un panorama ge neral del mismo,
tema de e d ucac
· oren
.
t
de
Educación
Agrícola
Superi
encontró que el Sis ema
.
ue
99
instituciones
educativas
q
México está conformado por
5
atienden 60,426 alumnos, de las cuales han egresado 73,10
La fundación de una cantidad im1986
profesionistas haS t a
•
. 6 una hete1
últimos
años,
ocasion
portante de escuelas en os
entre ellas, existiendo diferencias notarogeneidad mayor
ó . s físicos y humanos, pl~
bles en cuanto a recur sos econ mico ,
nes y programas de estudio, nom b res d e las especialidades,
duración de las mismas, Ori· entaci6n, políticas, número de
Es evidente que se Care ce de estudios
maestros y alumnos.
serios que indiquen las acciones que S e deben tomar para resolver los Proble mas a que se enfrentan actualmente las Esd
Por otra parte, es
Cu elas de Agricultura y sus egresa os.
• 1 nacional, regiono torio que no e xiste un mecanismo a nive
eci· a
'
d
d
de
escuelas,
esp
nal y/o estatal que i·ndique la canti a
. d
el apoyo de la Asociación Mexicana de
.
' b ' do el 27 de noviembre, 1989),
Educación Agrícola Superior (Escrito reci i
¡Estudiante del Departamen t o de Fitotecnia.
2Maestro del Departamento de Fitotecnia, Investigador del Programa de
F · · 1 y Sorgo
Mejoramiento de Maíz, riJO . tecn~a Investigador del Proyecto de
3Maestro del Departamento de ~ito
·dé .
de AMEAS hasta diciembre
Cosecha de Agua de Lluvia. Director Aca mico
de 1989,
Este trabajo fue realiza o con

Dueto the scarcity of papera that inform about the
actual situation of the Agricultura! Schools in Mexico, the
present study was carried out and had the purpose to inform
about the present status of the National Agricultura! College
Educational System, by means of showing data which would
help to interested people. At the present time, the System
is composed by 99 institutions which offer Agricultura!
College Education. These institutions have 60,426 alumni;
they have graduated about 73,105 students. The increase in
number of Agricultura! Schools in the last years induced a
high heterogeneity among young and old schools especially in
economic and human resources, currículum, name of carrera,
periods of duration, orientation, educational politics, and
number of teacher and alumni. Is obvious the lack of serious
studies that indicate what type of actions that would do to
solve the problema which are facing the administrators of
the Agricultura! Schools and their graduates.

On the other

hand, is notorious that do not exists a national, regional
and/or local mechanism which indicates how many schools,
carrera, and students would be educated to attend the present
necesities of Mexico.

However, this paper permita to measure

the relative importance of the present resources, and to
give an idea of the checks to do,

Introducción
En los últimos años se ha presentado en el país un crecimiento acelerado en la formación de escuelas, población es
101

�de Educación Agrícola
colar y egresa dos de las Instituciones.
.
(IEAS) • ocasionando comentarios alarmantes; sin emSuperior
a la fecha que inbargo, Son P ocos los estudios publicados
en dichas instituformen de la situación actual que impera
ciones.

cionales necesarios para consolidar el desarrollo y autonomía del país, y de los bienes sociales que permitieran satis
facer las necesidades normales de alimentación, salud, educa
ción, seguridad social y vivienda (C0NACYT, 1979).
En 1970 los recuros humanos necesarios para la investi-

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"6n disponible es esca sa y además
Dado que la informaci
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variada, el primer paso fue recopilar datos, luego organiz
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na de Educaci"6n Agrícola Superior (AMEAS).

gación científica y tecnológica indicaban una deficiencia
cuantitativa y cualitativa aguda, sobre todo en la agricult~
ra, estimándose que para ese año el país requería de 38,000
Agrónomos abarcando 14 especialidades distintas (Robles, 1986).
Carmona (1985) menciona que en ese entonces existían en
México 7,522 Agrónomos, de donde se desprendía un déficit
considerable.
De las Escuelas Superiores de Agricultura egresaban por
año entre 600 y 1,000 Agrónomos, por lo que con ese ritmo
transcurrirían por lo menos 30 años pa,a satisfacer la deman
da de profesionales en la rama agrícola; lo cual aumentaría

Antecedentes

al descontar los Agrónomos que murieran o se retiraran.

Hacia mediados de los sesentas, e l modelo de desarrollo
r signos de
seguido por el Gobierno de México empezó amos t ra
. i· ento demográfico,
insuficiencia, agudizándose por el crecim

lo que, y ante la necesidad de elevar la producción agrope-

pues desde 1965, y desiendo más no torio en la agricultura,
l Gobierno Federal que enfatizó el
bido a la estrategia de
· cultura comercial, la
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apoyo al sector in u
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Los signos de agotamien
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dependencia financiera,
· del desarr2
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Gobierno Federal decidi
· ba inteEl modelo de país al que se aspira '
llo económico.
de ofrecer los bienes nagraría un sistema productivo capaz
102

Por

cuaria y de alimentos que requería el país, se incrementó la
formación de profesionistas en el área, al fomentarse la
creación de Escuelas Superiores de Agricultura y además se
fundó el Sistema Federal de Educación Tecnológica Agropecuaria dependiente de la SEP (Robles, 1986).
Lo anterior provocó la formación de un grupo muy heter~
géneo de planteles, en cuanto a disponibilidad de recursos,
dependencia institucional, carreras y especialidades ofrecidas, etc. (Hernández y Nieto, 1986).

Inclusive, a la fecha

se está dando el desempleo y subempleo de profesionistas en
esta área (Robles, 1986) •
Es evidente que la problemática es actual y que las in!
tituciones formadoras de los recursos humanos y las emplead~
ras de los mismos deben buscar alternativas de solución.

En

este sentido, existen estudios cuyo propósito es presentar ci
fras que sirvan como base para lograr una planificación ade103

�cuada del sistema educativo.

Además, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de México

Así, Carmona et al, (1986) en su estudio de la oferta y
en
demanda actual Y Potenc ial de profesores con postgrado

des Y situación de los Agrónomos Mexicanos (CIAM, 1985),

las IEAS en México, concluyeron entre otras cosas que:

planteándose los objetivos siguientes:

Existe aún un porcentaje alto d e 1·nstituciones del Sistema Nacional de Educación Agrícola Superior (SNEAS)

(CIAM) llevó a cabo su tercer diagnóstico sobre las activida

l.

yor de los Agrónomos en la planeación, ejecución, eva-

que no cuentan con personal docente de postgrado.
2.

3.

Se carece de una d1·rectr1·z a nivel SNEAS que contemple
la planificaci Ó n Y forma ción de recursos humanos con

Obtener información para proponer una participación maluación Y seguimiento de las acciones vinculadas con el
Programa Nacional de Desarrollo Rural.

2.

Conocer la opinión de los Agrónomos del país sobre la

postgrado, destacando que el 38% de las instituciones

forma más eficiente de promover acciones concretas,

no tienen ni planean tener un programa de formación de

prácticas de uso inmediato, que conlleven a la supera-

profesores con Po stgrado a nivel institucional.

ción profesional y humana de dicho profesionista.

Aparentemente no S e tiene clara necesidad de contar con
personal docente a nivel postgrado, pues hay instituci2
nes que no cuentan con este tipo de personal y no planean contratarlo.

3.

Obtener un directorio actualizado de los Agrónomos del
país.

Materiales y Métodos

Hernández y Nieto (1986) P or su parte, llevaron a cabo
diagnósticos en las escuelas integran t es d e la AMEAS con el

(AMEAS) es un organismo que agrupa a 81 Escuelas de Agrono-

· en todos sus nifin de conocer la problemática agropecuaria

mía del país y concentra la información y datos estadísticos

veles, Y así establecer las medidas pertinentes para satisf!

de cada una de ellas, por lo que se solicitó a su Secretaría

. . ntos del país en cuanto al tipo de profecer los requer1m1e
sionistas investigadores y extensionistas a formar en las
IEAS; una vez terminados los diagnósticos se procedería a:

Ejecutiva el apoyo para recabar los datos que permitieran la
elaboración de este documento.

l.

2.

3.

La Asociación Mexicana de Educación Agrícola Superior

Contando con este apoyo, se procedió al análisis de la

Analizar el perfil actu al del Agrónomo, de acuerdo a
los resultados del diagnóstico externo e interno.

lizar la que no estuviera.

Analizar la metodología para definir perfiles del egre-

pleó el cuestionario utilizado por la AMEAS, el cual se en-

sado.

vió a todas las escuelas integrantes de la misma; ya que al-

Definir el perfil ideal del Agrónomo con base en las e~
pectativas de la Educación Agrícola Superior en la déc!

información con que se contaba, a recabar la faltan te o actua
Para obtener los datos, se em-

gunos datos del formato de esta Asociación se emplea sólo P!
ra propósitos internos de la misma, se depuró y clasificó
aquellos que fueran de utilidad en este estudio.

da próxima.
4.

Establecer lineamien t os 1·ndicativos para la planeación
curricular de las instituciones.

Con el propósito de que la información aportada fuera
lo más cercana a la realidad, se consultó a fuentes externas
a la AMEAS como la Asociación Nacional de Universidades e

104
105

�Institutos de Educación Superior (ANUIES), Dirección General

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de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGETA), Colegio de

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Ingenieros Agrónomos de México (CIAM), y se entrevistó pera~

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Guanajuato, Guerrero y San Luis Potosí; con dos institucio-

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la lista con 10 instituciones; con ocho están Chihuahua y

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Universidad Aut6no•a Chapingo, Chapingo.
Colegio de Postgraduados. Nontecillo1.
Facultad de Ciencias Agrlcolas, U.A. del Edo. de Mix. Toluca.
Facultad de Estudios Superiores, UNAN. Cuautitlin, Ixcalli.
Progra•a de Graduados, U.A. Chapingo, Chapingo

Universidades Agrarias
Secretaria de Agricultura y Recursos Hidriulicos
Universidades Aut6no ■ as y/o Estatales
Universidades Aut6no ■ a1 y/o Estatales
Universidades Agrarias

1854
1959

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Gro.

Escuela Superior de Agricultura. U.A. de Gro. Iguala.

Gro.

Colegio Superior Agropecuario del Edo, de Gro. Iguala.

1962

Gro.

Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 25. SEP.

Univeraidades Aut6no ■ as y/o Estatales
Secretaria de Agricultura y Recusas Hidráulicos
Secretaria de Educaci6n Pública

Instituto Tecno16gico Agropecuario No. 6. SEP. Huejutla.

Secretaria de educaci6n Pública

1975

Facultad de Agricultura, U. de Guadalajara, Zapopan.
fscuela de Agricultura, U. de Guadalajara. Autl,n.
Escuela de Ingenierla Agrlcola, U.A. de Guadalajara, Guadalajara.
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 26. SEP. Tlajo•ulco.

Universidades Aut6no ■ as
Universidades Aut6no ■ as
Universidades Aut6no ■ as
Secretaria de Educaci6n

1964
1980
1980
1982

Alta■ irano.

y/o Estatales
y/o Estatales
y/o Estatales
Pública

1975

1982

1974
1976
1978

41

Mich.

,2

Mi ch.

Facultad de Agrobiologia, UMSNH. Uruapan.
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 7. SEP. Norelia.

Univ,rsidades Aut6no ■ a1 y/o Estatales
Secretaria de Educaci6n Pública

1961
1975

'3

Mor.
Mor.

Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 9. SEP. Niacatlin.
Escuela de Ciencias Agropecuaria,, U.&amp;. del Edo. de Mor. Cuernavaca.

Secretarla de educaci6n Pública
Universidades Aut6no ■ as y/o Estatales

1979

Nay.

Escuela Superior de Agricultura, U.A. de Nay. Tepic,
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 27. SEP. Santiago, lxcuintla.

Universidades Aut6no ■ a1 y/o Estatales
Secretaria de Educaci6n Pública

1969
1982

Divisi6n de C. Agropecuaria• y Marlti ■ a1, ITESM. Monterrey.
Facultad de Agrono ■ Ia, U.A. de N.l. Nar[n
Progra•a de Graduado, en Agricultura, OCAM, ITESN, Monterrey.
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 12. SEP. Linares.
Colegio de Graduados, Facultad de Agrono ■ ia, U.A. de N.L. Narin

Instituciones Privadas
Universidades Aut6no ■ as y/o Estatales
Instituciones Privadas
Secretaria de Educaci6n Pública
Universidades Aut6no ■ as y/o Estatales

1948

Instituto Tecnol6gico Agropecuario No, 3, SEP. Tuxtepec.
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 8. SEP. Co ■ itancillo.
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 13. SEP. Pinotepa Nacional.

Secretaria de Educaci6n Pública
Secretaria de Educaci6n Pública
Secretarla de Educaci6n Pública

1974

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Nay.

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N.l.

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Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 16. SEP. Chetu ■ al.

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Divisi6n de C. Agropecuarias y Mariti ■as. ITESM. Ouerétaro.

Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 23. SEP. Oaxaca,

Progra■ a de Graduados del ITA No. 23 SEP. Oaxaca.

60

S.L.P.
S.L.P.

Escuela Superior de Agricultura, U.A. de S.L.P. S.L.P.
Instituto Tecnológico Agropecuario No. 22. SEP. Valles.

61
62

Sin.
Sin.

Escuela Superior de Agricultura, U.A. de Sin. Culiacán
Escuela Superior de Agricultura del Valle del Fuerte, U.A. de
Sin. Aho ■ e.

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Fuente:

AMEAS

1975

1954

1960
1977
1978
1975

1976

Continuacipn

Oax.
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Dependencia

1975
1979

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del plantel y ubicaci6n

Universidadea Aut6no ■ as y/o Eatatales
Secretarla de Educaci6n Pública

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Continuaci6n

Escuela de Agricultura y Ganaderia, U. de Son. Her ■osillo.
Escuela de Agricultura y Ganaderia, ITESM, Obregón.
Oeparta■ ento de Agrono ■ ia, Instituto Tecnológico de Sonora.
Obregón.
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No. 21. SEP. Caje ■ e.
Area de Agrono■ ia. CESUES. San luis Rio Colorado.
Instituto Tecnol69ico Agropecuario No. 28. SEP. El Centro.
facultad de Agrono ■ ía, U.A. de Taaps. Mante.
facultad de Agrono■ ia, U.A, de Taaps. Victoria.
Instituto Tecno16gico Agropecuario No. 4. SEP. Ta■pico.
Facultad de Agrono ■ ía, U. Valle del Bravo, Reynosa.
Facultad de Ciencias Agroindustriales, U.A. de Ta■ ps. Reynosa.
Instituto Tecnológico Agropecuario
Instituto Tecnol6gico Agropecuario
Facultad d~ Ciencias Agricolas. U.
Facultad de Ciencias Agricolas, U.
Facultad de Ciencias Agr[colas, U.

No. 29. SEP. Xocoyucan.
No. 18. SEP.
Veracruzana.
Veracruzana.
Veracruzana.

Ursulo Galván.
C6rdoba.
Jalapa.
Tuxpan.

Instituto Tecnol6gico Agropecuario No, 2. SEP. Mérida.
Instituto Tecnol6gico Agropecuario No, 19. SEP. Tizi ■ in.
Escuela de Agrono■ ia, U.A. de Zac. Zacateca,.

Dependencia
Secretaria de Educaci6n Pública
Secretarla de Educación Pública
Secretaria de Educaci6n Pública
Instituciones Privadas
Universidades Autóno■ as y/o Estata•les
Secretaria de Educaci6n Pública
Universidades Autóno ■ as y/o Estatales
Universidades Autóno ■ as y/o Estatales
Universidades
Instituciones
Instituciones
Secretaria de
Instituciones

Autóno•as y/o Estatales
Privadas
de los Estados
Educaci6n Pública
de los Estados

Secretaria de Educación Pública
Universidades
Universidades
Secretarla de
Instituciones
Universidades

Aut6no ■ as y/o Estatales
Aut6no■ as y/o Estatales

Educación Pública
Privadas
Aut6noaas y/o Estatales

Secretaria de Educaci6n Pública
Secretaria de
Universidades
Universidades
Universidades

Educación Pública
Aut6no■ as y/o Estatales
Autóno■ as y/o Estatales
Aut6no■ as y/o Estatales

Secretaria de Eduéaci6n Pública
Secretaria de Educaci6n Pública
Universidades Aut6no■ as y/o Estatales

Ano de
Fundaci6n
1981

1982
1976
1975
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citar tres etapas. La primera
incluye la creación de cuatro
instituciones, se inició en 1854 con la
apertura de cursos
de la Escuela Nacional de Agricultura
en Chapingo, Méx. , hoy
U.A. Chapingo; continúa en 1906
con la Escuela Particular de
Agricultura "Hermanos Escobar" en
Juárez, Chih. ; en 1923 sur
ge la Escuela Regional de
Agricultura "Antonio Narro" en Sal
tillo, Coah. , hoy UAA"AN"; por último
en 1948 se establece
la Escuela de Agricultura y Ganadería
del ITESM en Monterrey,
N.L •

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Agronomía, orientada al
trabajo en regiones diferentes del
país, ecológicamente tan
heterogéneas (ANDESA, 1964). Tuvieron
requisitos diferentes
para el ingreso; unas exigían la
primaria, otras la secundaria y finaimente se instituyó el
bachillerato (Robles, 1986).

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La segunda etapa comprende de 1950
a 1970 involucrando
a 16 escuelas, ubicadas principalmente
en el norte y centro
del país, dependiendo la mayoría de
las Universidades estata
les. La educación en ellas siguió una
orientación más regí~
nalista, ya que los patrocinadores
sintieron la necesidad de
formar técnicos con más arraigo a sus
zonas de influencia y
así atender problemas más específicos
{Garcés, 1978 ; Robles,
1986).

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De 1970 a 1986 se considera la tercera
etapa, surgiendo
79 IEAS impulsadas principalmente por
los Gobiernos estatales y las propias Universidades (Hernández
y Nieto, 1986) ;
en este lapso se incluyen los 29 institutos
{incluyendo un
Postgrado) que pertenecen a la DGETA de la
SEP.
Los tres períodos dan una idea del
crecimiento acelerado del SNEAS en México (Robles, 1986) •
Al respecto, C0NACYT
(1979) indica que tal crecimiento ocasionó
una serie de problemas, destacando: falta de recursos
humanos, físicos y eco
nómicos para atender dicho crecimiento;
falta de docentes ca
111

�pacitados; copia de los planes y programas de estudio de

ya que la mayÓría son de creaci6n reciente y la informaci6n

otras escuelas, no acordes con las necesidades propias de la

que se tiene de ellas es incompleta.

regi6n donde se form6 la escuela nueva; implantaci6n y/o
creaci6n de especialidades y/o carreras nuevas no congruentes con las necesidades del país; duplicidad de esfuerzos en
proyectos de investigaci6n y gastos de recursos innecesarios;
baja en la calidad y orientaci6n de la enseñanza; y falta de
planeaci6n del SNEAS,
Además, el mismo organismo menciona que este crecimien-

Respecto a la dependencia institucional y/o econ6mica,
en el Cuadro 1 se puede observar que 36 IEAS dependen de Uni
versidades Autónomas y/o Estatales recibiendo su presupuesto
de la Secretaría de Programaci6n
Y Presupuesto (SPP), Secretaría de Educación Pública (SEP)
y de los Gobiernos estatales; siete corresponden a la iniciativa privada que no reci-

to rápido se origin6, con frecuencia, de decisiones de orden

ben apoyo financiero del Gobierno Federal; siete IEAS dependen de la SARH incluyendo a 1 as agrupadas como Universidades

político, dejando de lado hasta cierto punto las relaciones

Agrarias; dos obtienen su financiamiento del Gobierno del Es

entre el sector educativo y los sectores productivos agríco-

tado de Sonora; y de las 29 restantes su presupuesto proviene de la SEP.

las, pecuario y forestal del país.
Bajo una agrupaci6n geográfica arbitraria del país se

Esta heterogeneidad or1· g1·n a una d"1vers1"d ad en normas y

encontr6 que 43 IEAS se localizan en el norte, 37 en la zona

políticas de los planteles, por lo que los programas de estu

centro y solo 19 en el sur y sureste.

dio tienen orientaciones diferentes, al igual que el perso-

Respecto a los insti-

tutos de la DGETA, en cuyos objetivos para su creaci6n se

nal docente ofrece particularidades distintas, todo lo cual

marc6 el que sus egresados tuvieran arraigo en sus regiones,

dificulta la planeación y coordinaci6n interinstitucional
(Robles, 1986).

se localizan siete en el norte (de 43), 10 en el centro (de

37) y 12 (de 19) en el sur y sureste del país.

Debe citarse que seis de las IEAS incluidas cuentan con

En términos generales, se puede mencionar que el 85% de

unidades de extensión, las cuales ofrecen especialidades y/o

las IEAS se ubican fuera de las zonas urbanas, lo cual pre-

carreras que otorgan títulos de Agrónomos.

senta inconvenientes porque la mayoría no cuenta con un ser-

por medio de dichas unidades ha sido tema de discusión por

vicio eficiente de transporte, comedor, teléfono, agua pota-

las ventajas y desventaJ·as que ocasiona.

Este crecimiento

ble, etc; de lo cual son testigos sus alumnos, maestros, peE

Al respecto, se
puede mencionar que muchas de éstas cuentan con recursos hu-

sonal técnico y administrativo y sus egresados.

manos, físicos y económicos para mantener sus unidades; sin

Sin embargo,

Garcés (1978) opina que el alejamiento de las zonas urbanas

embargo, es notorio que su establecimiento no obedece a un

es muy importante en la formaci6n profesional, propiciando

estudio real que manifieste que la región necesite la apert~
ra de esas unidades.

la vinculaci6n de alumnos y docentes con el medio rural.

' Por lo anter1· or, es recomen d a b le que en el futuro se es
Dependencia Institucional y/o Econ6mica de las IEAS
Cabe aclarar que a partir de este subtítulo los resulta
dos no involucran a las 18 IEAS que no pertenecen a la AMEAS,

tudie la necesidad de establecer unidades de ex t ens1on
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qué especialidades, con el fin de evitar problemas interinstitucionales y duplicidad de esfuerzos, inclusive para definir su propia área de influencia, respecto a otras.

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1981 la población se cuatriplicó; sin embargo, de 1982 a 1986
se denota un crecimiento - lento y después una disminución en
la población estudiantil.

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la Educación Agrícola Superior tuvo un crecimiento negativo
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éstas en 1986 contaban con una población de 60,426 alumnos

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en las diferentes carreras y/o especialidades, teniendo un

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la materia, que con los profesionistas
egresados se ha saturado el mercado de trabajo, por lo que
existe una gran canti
dad de escuelas que forman estos
recursos humanos, existiendo actualmente tanto el desempleo
como el subempleo de estos
profesionistas (Robles, 1986) • El comentario
de que los
Agrónomos actualmente tienen un mercado
de trabajo escaso, ha
sido publicado y manifestado en
medios diversos de comunicación.

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egreso de 7,565 profesionistas, por lo
que hasta esta fecha
han egresado 73,105 Ingenieros Agrónomos
en todas sus especialidades.

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medio de 7,000
profesionistas por ciclo escolar, para principios
de 1990 se
estiman más de 100,000 Agrónomos en México,
Sin embargo, no
se tienen a la mano indicadores probados
para saber si dichos profesionistas son muchos o pocos para
la producción de
alimentos del país.

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En el Cuadro 5 se encuentra que en 1984 la
población de
primer ingreso tuvo su incremento máximo,
inscribiéndose
16,123 alumnos, coincidiendo con la mayor
población escolar
total y con el hecho de que al descender ésta
en los dos
años siguientes, también decreció la matrícula
nueva.

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Si se relaciona la población que ingresó a las
IEAS en
1980 y 1981 con los egresados en 1985 y 1986
(tiempo para
cursar la carrera de licenciatura), se observa
un egreso pr~
medio del 64% de los alumnos que ingresaron en
dicho período.
Se considera que las causas de esta disminución
son las mismas para el caso de la población total. Es
importante aclarar que la disminución en la matrícula reportada
no fue tan
baja como se pensó. Sin embargo, esto quizás
se deba a que
algunas IEAS no informaron decrementos reales
para evitar
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suponer que en los afios próximos esta tendencia se incrementará, ya que en 1980 existían 3,634 alumnas y para 1986 su
número se elevó a 6,253, es decir hubo un aumento de 73%.

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Lo anterior es importante mencionarlo debido a que se

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tenía la idea de considerar a esta carrera únicamente propia

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Autónoma Chapingo ya ofrecía especialidades diferentes.

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embargo, en 1945 se expide la Ley de Educación Agrícola que

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Agrónomo se divida en especialidades de acuerdo con los re119

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las especialidades y/o carreras que imparten.

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cola, Entomología, Fitotecnia, Fruticultura, Fitozootecnia,
Ganadería, Horticultura, Industrias agrícolas, Industrias
alimentarias, Industrias agropecuarias, Industrias, Irriga-

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En Maestría los nombres son: Administración de empresas

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dística experimental, Fitomejoramiento, Fitomejoramiento y
fisiotecnia, Fitopatología, Fisiología postcosecha de frutas,

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�Fruticultura, Forestería, Ganadería, Genética, Hidrocienciaa,

ras de nivel licenciatura, se encontraron tres modalidades.

Manejo de pastizales, Manejo de pastizales y ecología, Nutr!

Así, el 46% de las IEAS imparten estudios con duración de

ci6n animal, Parasitología agrícola, Planificaci6n y aprove-

ocho semestres, el 53% tiene programas de estudio que duran

chamiento de los recursos de agua y suelo, Planeaci6n agrop!

entre nueve y 10 semestres y solamente 1% con 12 trimestres.

cuaria, Productividad agropecuaria, Producci6n agrícola en

Cabe hacer notar que la duración no depende de la especiali-

área de temporal deficiente, Producci6n agrícola, Producci6n

dad y/o carrera que se imparta, más bien de la dependencia

animal, Protecci6n vegetal, Producci6n frutícola, Riego y

econ6mica y/o institucional, ya que del primer grupo la may2

drenaje, Reproducci6n y genética animal, Sanidad vegetal, So

ría lo conforman los institutos de la DGETA, SEP; del segun-

ciología rural, Suelos, Tecnología de semillas, Uso y manejo

do, la fracción mayor son las Universidades Estatales o Agr!

de agua y suelo,

rías; Y del tercero, sólo es el Departamento de Producci6n

En nivel Doctorado se registran: Botánica, Ciencia de
la carne, Economía del desarrollo rural, Edafología, Fitopa-

Agrícola y Animal de la UAM.
Para nivel postgrado, la duraci6n de los programas va-

tología, Fitomejoramiento, Genética, Manejo de pastizales y

ría en su totalidad entre las IEAS que los imparten; se en-

ecología, Nutrici6n animal, Parasitología agrícola, Reproduf

contr6 que en maestría va de dos a cuatro semestres y en doc

ci6n y genética animal.

torado de seis a ocho semestres (AMEAS, 1985).

Con base en lo anterior, no está de más volver a mencio
nar que varias IEAS de la iniciativa privada ya no ofrecen
las especialidades y/o carreras que no cuentan con el ingre-

Población Escolar y Egresados por Especialidad en las IEAS
Considerando la clasificación anterior de las especial!

so suficiente para su justificaci6n, ocurriendo normalmente

dades y/o carreras en 11 grupos, en el Cuadro 7 se puede ob-

lo contrario en las IEAS del sector oficial.

servar que de 1983 a 1986 las más favorecidas fueron las de

Además, en úl-

timas fechas varias Universidades han abierto otros progra-

Fitotecnia y Zootecnia, ya que ambas conformaron aproximada-

mas en nivel postgrado en el área agrícola,

mente el 50% de la población escolar total, mientras que las

Se puede citar que las especialidades y/o carreras que
más predominan son las de Fitotecnia y Zootecnia, ya que el
86% y 78% de las IEAS, respectivamente, ofrecen éstas.

Sin

embargo, es menester mencionar que no existe ningún estudio
actual que manifieste el tipo de especialista y la cantidad
que el país requiere, de modo que se considera necesario que

otras nueve comprenden un 20% y el tronco común un 30%.

Res

pecto a egresados, son también de Fitotecnia y Zootecnia de
donde egresan más profesionistas pues el 65% terminan con es
tos estudios, situación que probablemente agrava más el problema de la falta de empleo señalado con anterioridad.
Si bien es cierto que no existe un estudio que indique

las IEAS conozcan a fondo sus zonas de influencia para tomar

el tipo y cantidad de especialistas que deben formar las

las medidas pertinentes a fin de satisfacer los requerimien-

IEAS, y así resolver los problemas reales del país, es claro

tos reales de la comunidad en cuanto a: tipo de profeaionia-

que existe una serie de alternativas para enfrentar en parte

tas, investigaci6n y extensión,

dichos problemas,

En el rubro de duración de las especialidades y/o carre

Robles (1986) opina que una alternativa podría ser la
diversificación o apertura de especialidades y/o carreras de

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ya que de la cadena de producci6n se han descuidado etapas
como almacenamiento, transportaci6n, industrializaci6n y comercializaci6n de los productos agrícolas.

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han

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También es 16gico el volver al esquema de formar s6lo
Ingenieros Agr6nomos, que contemplen en su formaci6n todos
estos aspectos¡ considerando que dado el cúmulo actual de in
formaci6n especializada imposible de transmitir en un semes-

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de la planta de docentes como de la de investigadores.

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considera que el proceso de formaci6n de este profesionista,

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No obstante, Cruz (1984) señala que los estudios de nivel postgrado se han desarrollado en una relaci6n estrecha
con universidades extranjeras, lo que ha propiciado depende!!
cia tecnol6gica, así como una influencia fuerte en la orientaci6n filos6fica de la educaci6n.
125

�Lo anterior, lógicamente ha sido originado por la falta
de tales programas en las IEAS que ofrecen este nivel de estudios, lo que ocasiona que se envíe personal a capacitarse

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el área agropecuaria, resultando que el primero es el más fa
vorecido en cantidades de especialidades, alumnos e institucienes que la imparten.

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El grado de doctorado lo ofrecen únicamente las cuatro
instituciones siguientes: Coelgio de Postgraduados, Programa
de Graduados de la UAAN "AN", División de Estudios de Postgrado de la Facultad de Zootecnia de la U.A. de Chih., y el
Programa de Graduados en Agricultura de la DCAM del ITESM.
Ahora bien, en el Cuadro 8 se presenta la población escolar y egresados del nivel de postgrado en las IEAS; se observa que en 1980 se contaba con 789 alumnos, alcanzando ésNo obstante, el porcentaje de

tos su número máximo en 1984.

crecimiento mayor se tuvo en 1982 (9.54%), notándose después
una tendencia clara a la baja hacia 1986.
En el rubro de egresados, en 1980 se tenían 271 y en

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restada en este nivel, es importante señalar que muchas IEAS

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cual se demuestra por la publicidad y promoción que se les

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ha hecho en 1988 y en parte de 1989.

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misma cantidad de IEAS, ocasionando en algunos casos la im-

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provisación de maestros o que éstos impartieran áreas de co-

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1985).

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alto, al ofrecerles sueldos o incentivos mejores.

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Considerando que 'dos MMT o tres MPH equivalen a un MTC,

Conclusiones y Recomendaciones

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considerando la tendencia a la bajs de la población escolar.

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tan con su estancia sólo en las horas de clase que imparten.

rior Nacional; sin embargo, habrá que revisar esta relación

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go, lo mismo ocurre con los MTC de los cuales las IEAS cuen-

fue de 1:20, igual que la obtenida para la Educación Supe-

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trayendo consigo una baja en el nivel académico.

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aún una cantidad alta de MPH, situación que no permite una

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No obstante, en la Educación Agrícola Superior existe

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nal y del SNEAS en el año de 1986, de tal forma que en este

tal menor de MPH en el SNEAS.

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porcentaje mayor de MTC en el SNEAS que en la Educación Su-

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�ciones en todas las entidades federativas,

fundándose

pecialidades y/o carreras, duración de las mismas, orien

de 1970 a 1986 la cantidad de 79 IEAS.
2.

tación, cantidad de alumnos y maestros, recursos físicos, humanos y económicos.

El 85% de las IEAS están ubicadas fuera de las zonas ur
banas.

3.

En base a las conclusiones anteriores es recomendable

De las 81 IEAS agrupadas en la AMEAS, 36 dependen de
Universidades Autónomas y/o Estatales, 29 de la SEP,
siete de la SARH, siete de la Iniciativa Privada Y dos
a Instituciones de los Estados.

4.

5.

lo siguiente:
l.

Es notorio que se siguen formando Escuelas de Agricultura, como también que no existe ningún mecanismo estatal, regional o nacional que indique la cantidad de es-

El crecimiento en alumnos en las IEAS fue continua has-

cuelas, profesionistas y especialidades que deban for-

ta 1984, decreciendo en los años siguientes.

marse, por lo que es necesario que las autoridades

Hasta 1986 las IEAS contaban con una población de 60,426
alumnos y habían egresado 73,105 Ingenieros Agrónomos.

correspondientes de las mismas 'IEAS realicen estudios
para determinar lo que el país requiere y puedan ofrecer en esta área.

6.

Se estima que la relación ingreso/egreso de alumnos de

No obstante, todos los esfuerzos por

definir lo faltante son urgentes y nunca estarán de más.

1980 a 1985 fue del 64% aproximadamente.
7.

El 10.34% de la población total de alumnos de las IEAS

Agradecimientos

son mujeres.
A la Asociación Mexicana de Educación Agrícola Superior
8.

Se encontraron 47 nombres específicos con que se conocen las carreras y/o especialidades en Licenciatura,

por las facilidades brindadas para realizar el presente trabajo.

40 a nivel Maestría y 11 en Doctorado.

Al Ing. Valeriano Robles Galindo y al Lic. Edgardo
9.

Las especialidades y/o carreras de Fitotecnia Y Zootecnia se imparten en el 86% y 78% de las IEAS, respectiv?

Segura Merino, Secretario Ejecutivo y Director Administrativo respectivamente de la ANEAS.

mente; teniendo con ambas un 65% del total de egresados.
10.

El nivel postgrado lo imparten 10 IEAS, las cuales todas
tienen programas de Maestría y sólo cuatro de Doctorado,
teniendo hasta 1986 una población escolar total de 933
alumnos y un egreso promedio anual de 245.

11.

Para 1986 la relación Maestro-Alumno en las IEAS fue de

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TOTAL POR EL METODO DE KJELDAHL*

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Programa de desarrollo agropecuario y fores-

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o.,

Educación superior agropecuaria y fores-

Ese. Sup. de Agricultura de la U.A. de Sinaloa.

C. 1978.

sido el de Kjeldahl (Association of Official Agricultura!
Chemists 1960; Bremner, 1960 y Bremner, 1965).

Este ha te-

nido una gran cantidad de modificaciones en relación a los

Culiacán, Sin. México. 103 p.
Garcés

El método más comúnmente empleado en los Laboratorios

CIAM, AC. Boletín informativo.

reactivos que utiliza y a la muestra (suelo o tejido vegetal).

Básicamente estos cambios han consistido en utilizar

diferentes catalizadores para acelerar las reacciones de oxi

Situación actual de las Escuelas de Ed~

cación Agrícola Superior, de AMEAS. IICA-AMEAS. México.
169 p.

dación, acortar el tiempo de análisis y reducir el costo
(McKenzie y Wallace, 1954).
El objetivo del presente trabajo, fue reducir el costo

Hernández D., G. y E. Nieto C. 1986.

Propuesta de una meto-

dología para el análisis de la formación del profesional en ciencias agropecuarias.

AMEAS.

México. 76 p.

de la determinación de nitrógeno total en suelos y tejido ve
getal, a través de la sustitución del NaOH grado reactivo

(contiene una pureza de 97% y su presentación es en lenteja)
por NaOH g·rado técnico (sosa caústica comercial o potasa, su

Robles G., V. 1986.

La formación de recursos humanos para

el desarrollo rural.

pureza es 96% y cuya presentación es en escamas).

AMEAS, documento interno. México.
Se analizaron 120 muestras de tejido , yegetal provenien-

14 p.

tes de las siguientes especies: anacahuita (Cordia boisieri),
chaparro prieto (Acacia rigidula), girasol (Helianthus ~ ) ,

*Nota Técnica.

Este trabajo fue realizado con fondos del Centro de Investigaciones
Agropecuarias de la FAUANL (CIA-FAUANL). (Escrito recibido el 28 de
septiembre, 1988).
1Maestro

del Departamento de Fitotecnia. Investigador del Proyecto dé Fer
tilización Estatal de los Principales Cultivos Básicos del CIA-FAUANL. 2Estudiante del Departamento de Fitotecnia.
3Técnico del Laboratorio de Suelos.
132

�granjeno (Celtis pallida), guayacán (Porlieria angustifolia),

nidos por el método regular y la modificación propuesta para

huizache (Acacia farnesiana), mezquite (Prosopis glandulosa),

ambos tipos de muestra (Tovar, 1988).

palo verde (Cercidium macrum), zacate johnson (Sorghum halepense) y sorgo de grano (Sorghum bicolor).

Las muestras

En la Figura 1, se aprecia la dispersión de los valores
Y se deduce que existe una correlación lineal positiva.

El

fueron colectadas de Apodaca, Higueras, Marín y Monterrey,

valor de r= 0.98 fue significativo al 99% de probabilidad.

municipio del estado de Nuevo León.

Por lo que se asume que es factible implementar la modifica-

En cuanto a suelos, se tomaron 72 muestras provenientes
de diferentes municipios de Nuevo León y otros estados del ·
país.

Para la selección de estas muestras, así como de las

ción propuesta en muestras de tejido vegetal.
La Figura 2 muestra la dispersión de los valores en las

muestras de suelo.

El valor der. 0.99 fue significativo al

de tejido vegetal, se procuró que existieran rangos amplios

1% de error ,

entre el contenido de nitrógeno de cada una; ambos tipos de

propuesta se puede utilizar para la determinación de nitró-

muestras se analizaron empleando los mismos reactivos quími-

geno en muestras de suelo.

cos a excepción del Na0H grado reactivo,
por el Na0H grado · técnico,

que fue reemplazado

El procedimiento de análisis se

puede consultar en Bremner (1965).
Para efecto de diferenciar, el método empleado como aná

Por lo tanto, se infiere que la modificación

Por otra parte, se realizó un análisis de costo a ambos
procedimientos analíticos (Cuadro 1).

El método regular re-

gular representa un costo de $1,695,673,00 (considerando
1000 muestras) y la modificación propuesta fue de $932,073,00.

lisis rutinario en el Laboratorio de Suelos de la FAUANL se

Entre ambos métodos se aprecia una diferencia de $763,000.00,

le denominará método regular; y a la innovación, modifica-

lo cual representa un ahorro de 45% en el costo de análisis.

ción propuesta.

Además, se deduce que el costo de implementar la modifica-

La modificación consistió en adicionar sosa caústica
comercial Na0H (previamente filtrada en Whatman No. 2), sustituyendo al Na0H grado reactivo durante el proceso de desti
lación, tanto en muestras de suelo como de tejido vegetal.
Después de ser colectadas las muestras de tejido vege-

ción representa una reducción del 55% en relación al costo
del método regular.
Finalmente, cabe mencionar que la sal que se forma en
ambos métodos durante la digestión, presentó problemas al•!
nipular las muestras, así como el líquido.

Esto sucede du-

tal (hoja y semilla), se lavaron con agua destilada, se sec!

rante el enfriado de dicha digestión (si el líquido se deja

ron al aire y después se colocaron en una estufa durante

enfriar a una temperatura inferior a 38ºC, se solidifica y

ocho horas a una temperatura de 70ºC; posteriormente, fueron

después al aplicarle el agua destilada no se disuelve el

molidas y pasadas

contenido en su totalidad, por lo cual se debe repetir toda

a

través de un tamiz de malla No. 10 (con

orificio cuadrado de 0.42 mm).

Las muestras de suelo, ya

ubicadas en el laboratorio se dejaron secar al aire y fueron

la determinación), resultados similar·es fueron reportados
por Hamblenton y Noel (1975).

pasadas por un tamiz No. 20 (con orificio cuadrado a 0.84 mm).

Bibliografía
El análisis estadístico de los resultados se planteó
con base a un análisis de correlación entre los valores obte
134

Association of 0fficial Agricultural Chemists. 1960. 0fficial
135

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Bre ■ ner, J.N.

Coatos totales incurridos
Materias primas

costo por unidades ($)
Método
Re¡ular
Modificación

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Sulfato de potasio
Sulfato cúprico
Acido sulfúrico concentrado
Acido bórico
Rojo de metilo
Verde de bromocresol
Acido clorhídrico concentrado 2

46.287

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1.611

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Ha■ blenton, L.G. y Noel, R.J. 1975.

Determination of total

nitrogen in feeds, using a technicon BD-20 apparatus.
Journal of the Association of Official Analytical
Che11ists. 58: 143-145.

890.1

NaOH arado reactivo
NaOH arado técnico

126. 50

Total para una unidad analizada

932.069

Me Kenzie, H.A. y Wallace, H.S. 1954.
1,695.669

nation of nitrogen.

The Kjeldahl deter■!

A critica! study of digestion

conditions-temperature, catalyst and oxidizing agent.
Australian Journal Chemistry. 7:55-70.

Papel filtro Whatman

Sulfato de potasio
Sulfato cúprico
Acido sulfúrico concentrado
Acido bórico

46,287.50

46,287.50

229,563.00

229,563.00

50,859.90

50,859.90

422,234.30

422,234.30

24,243.84

24,243.84

606.86

606.86

30,166.34

30,166.34

1,611.62

1,611.62

Rojo de metilo
Verde de bromocresol
Acido clorhídrico concentrado 2

Tovar Maldonado, M. 1988.

Modificación a la determinación
de nitrógeno total por el método Kjeldahl. Tesis de
Licenciatura.

Facultad de Ciencias Biológicas.

versidad Autónoma de Nuevo León.

890,100.00

NaOH grado reactivo
NaOH grado técnico

126,500.00

Total para mil unidades analizadas

932,073.36

1,695,673.30

!Precios tomados el 25 de abril de 1988.
2como es impredecible saber la cantidad de HCl 0.1 Normal que titula
una muestra, se calculó una media aritmética del volumen empleado en
las muestras analizadas.

138
139

39 p.

Uni-

�TESIS DE NAESTRIA
(RESUNENES)

�EFECTO DEL GRADIENTE DE HUMEDAD DEL SUELO SOBRE GENOTIPOS
DE SORGO PARA GRANO [Sorghum bicolor (L.)Noench)
CON CARACTERISTICA "GLOSSY'' Y "NO GLOSSY"

Eugenio Rodríguez Cabrera
La presente investigación se llevó a cabo en el ciclo
agrícola tardío de 1985 en el Campo Agrícola Experimental
Narín de la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (FAUANL), ubicado en el municipio de Marín, N.L.

Se estudió el efecto del gradiente de humedad del suelo sobre el crecimiento y desarrollo de genotipos de sorgo para
grano [sorghum bicolor (L.) Moench) con característica
"gloesy" y "no glossy".

El germoplasma de sorgo puede ser distinguido en dos
características morfológicas en estado de plántula ''glossy"
y "no glossy", las primeras son de un color verde pálido y
hojas lust,rosas; aquellas de color verde obscuro son "no
¡losey" o normales.

~lgunos estudios han indicado que la

característica "glossy" contribuye a dar resistencia a la se
quía en la etapa de plántula y a la mosca del vástago(!,!!rigona soccata).

Dentro de las técnicas confiables para la evaluación de
germoplasma resistente a la sequía, existe la del sistema de
riego por aspersión, el cual permite observar el desarrollo
del vegetal a través de un amplio rango de condiciones de hu
medad aprovechable en el suelo.

Existen pocos estudios que seflalen si realmente el carácter "glossy" influye a dar una mayor resistencia al
"stress'' de humedad· en la planta en etapas avanzadas de desarrollo, por lo que este trabajo pretendió determinar loan

Tesis presentada en junio de 1987 para obtener el grado de Maestro en
Ciencias en Producción Agrícola.

�tes mencionado y evaluar la respuesta diferencial con respe~
to al crecimiento y desarrollo de los genotipos "gloasy" Y
''no glossy'' al gradiente de humedad del suelo.
Los tratamientos se distribuyeron bajo un disefto de bl~
ques al azar con arreglo en franjas.

Para seleccionar geno-

tipos resistentes o susceptibles a la sequía, se sigui6 la
metodología aplicada por Seetharama et al,

(1982), por medio

de modelos de ajuste lineal simple de lámina total de aguas~
ministrada más lluvia (variable independiente) Y las caract!
rísticas agron6micas (variable dependiente).
El gradiente de humedad aplicado al suelo se sigui6 a
través de muestreos del mismo en diferentes fechas durante
el desarrollo del cultivo, determinándose que con un solo
riego impuesto por el sistema de aspersi6n, marc6 un difere~
cial en el nivel de humedad que fluctu6 de tres a 14 cm de
lámina y que este gradiente se conserv6 aún y cuando las pr!
cipitaciones elevaron de maner_a uniforme el nivel de humedad.

Al ubicar a los genotipos como resistentes o susceptibles al ''stress" de humedad en la planta, se encontró que:
IS-5067 mostró ser e\ genotipo superior al presentar un mayor
valor potencial en rendimiento económico y rendimiento biológico, por lo que fue considerado como resistente

a la sequía

de acuerdo a la metodología de selección aplicada,
Los genotipos IS-2205, LES-88R y LES-30R, resultaron resistentes a la sequía por presentar una menor reducción en
rendimiento económico potencial e índice de cosecha por unidad declinada en el suministro de

b
agua, pero con una aja
producción de materia seca, por lo que pueden considerarse
como productores de grano en estudios posteriores.
Los genotipos IS-4521, IS-2312 e IS-2176, mostraron alto valor potencial en rendimiento económico y biológico al
responder positivamente en condiciones de buena humedad, pero sensibles al cambio de ésta y por lo mismo prometedores

en condiciones de riego preferentemente.

A través del análisis de la variabilidad obtenida, se
encontraron diferencias significativas entre: genotipos, niveles de humedad y la interacci6n genotipo-nivel de humedad
para la mayoría de las variables medidas.

Los genotipos mo!

traron variabilidad en su comportamiento al pasar de un nivel humado alto a uno bajo.

De acuerdo a las comparaciones

IS-4777 e IS-4498 fueron genotipos que no presentaron
una buena eficiencia en el suministro de agua debido a que
sus rendimientos económicos y biológicos se abatió al cambiar el nivel de humedad en el suelo, de tal forma que se
identificaron como genotipos susceptibles al "stress'' de hu.
medad en la planta.

de medias de las variables analizadas, se consideraron que
los materiales "glossy" en general, tuvieron una respuesta
superior en: rendimiento econ6mico, rendimiento biol6gico,
altura de la planta, además de que presentaron mayores días
a la floraci6n que los testigos que fueron superiores en: índl
ce de cosecha, longitud de panoja y peso de 100 granos.
Al comparar los genotipos "glossy'' y ''no glossy", los
primeros tuvieron una mayor capacidad de acumulación de materia seca al cambiar el suministro de agua en el suelo Y en
promedio una menor capac1'dad de trans~.erir sus fotosíntatos

a la parte útil de la planta.
144

145

�NIVELES TISULARES DE ZINC Y CAMBIOS ANATOMICOS EN

gado que aumentó arriba de diez veces su concentración (535

GALLINAS SHAVER STARCROSS 288 SCWL PELECHADAS

Mg/g), los riñones aumentaron considerablemente sú concentra

CON OXIDO DE ZINC Y ACETATO DE ZINC

ción durante la muda (267 Mg/g), ambas sa 1 es de Zn trabajaron al par. Los órganos reproductivos mostraron solamente

Mercedes Emilia Erazo Castel

en los dos primeros segmentos del oviducto aumentos del zn

(p&lt;.05), en sus demás partes estuvieron sin cambios.
Se evaluaron siete tratamientos y un control para forzar la muda en 546 gallinas Shaver Starcross 288 SCWL de 85
semanas de edad con un 50% de producción.

Se emplearon 69

gallinas por tratamiento: el método California en el que per
manecieron 10 días sin alimento, después 15 días de sorgo mo
lido y luego se restableció el alimento normal comercial;
tres tratamientos consumieron 20kg/ton (20,000 ppm) de ZnO
por 8, 11 y 14 días, respectivamente; tres tratamientos emplearon 20kg/ton (20,000 ppm) de ZnAc por 8, 11 y 14 días,
respectivamente; y por último, un control sin pelecha.

Se

establecieron días de sacrificio para la obtención de muestras, se sacrificaron dos animales por tratamiento y contra!
por fecha, que fueron los días: O, 4, 8, Jl, 14, 19, 24, 29,
34, 39 y 44.

Se obtuvieron los órganos siguientes: hígado,

riñones, ovario, dos segmentos del oviducto y el tercero el
utero.

A partir del

día 4, los pesos de los órganos repro-

ductivos mostraron marcadas disminuciones
tamientos y durante los días de muda;

en todos los tra-

los tratamientos con

ambos productos de Zn fueron los que mostraron los mayores
descensos de peso de estos órganos y los que tardaron más
días en retornar a'. peso normal

los pesos de hígados y ri-

ñones;los menores pesos fueron observados en '.os tratamientos California.

Con respecto a las concentraciones de Zn,

los tratamientos con ambas sales aumentaron sus concentraciones sobre todo, 1 os días 4, 8, l J y l 4 con respecto a I hi

¡;

Tesis presentada en octubre de 1987 para obtener e' grado de Maestro en
Ciencias en Producción Animal.

147

�RESPUESTA DE TRES GENOTIPOS DE MAIZ (Zea mays L.)

Loa factores genotipo y densidad tuvieron efectos

AL DESESPIGAMIENTO Y DENSIDAD DE POBLACION

ficativoa en la mayoría de las características del estudio;

sian!

el genotipo H-417 fue significativamente superior a NL-U-127
Ernesto Ruiz Cerda

Y NL-VS-2 en el rendimiento y loa caracteres: DM, NHN, P 1000
G y V 1000 G; el aumento en la densidad de población ocasio-

Durante el ciclo temprano de 1981, se condujo un experi

nó una reducción significativa en la media de nueve caracte-

mento de desespigamiento en maíz; éste se realizó en el Cam-

ríaticaa y un aumento significativo en RGP y NPJP,

po Experimental de la Facultad de Agronomía (UANL), ubicado

pi¡a ■ iento tuvo efectos significativos en el rendimiento de

en Marín, N.L., para evaluar esta práctica que ha demostrado

grano y las características AN, NHAR y NPJP; el incre ■ ento

su eficacia para aumentar el rendimiento de grano en diver-

promedio del rendimiento fue de 9.2% al desespi¡ar las plan-

sas zonas maiceras de México.

tas en un 50% en comparación con el testigo sin deaeapigar,

En el presente trabajo se estudiaron tres factores, que

-

El desea

aunque la respuesta varió con loa genotipos y las densida-

fueron con sus respectivos niveles: genotipo (NL-U-127, H-417

des, lle¡ando a obtener incrementos de más de 20% en NL-VS-2

y NL-VS-2), densidades de población (43,478; 54,348 y 65,218

con 50% de deseapigamiento.

plantas/ha) y desespigamiento (O, 25, 50 y 75%).

Los objet!

vos principales fueron: probar el desespigamiento y su efecto sobre el rendimiento de grano y sus componentes; comparar
la respuesta de diferentes genotipos de maíz a dicha práctica, y aprovechar la interacción genotipo-densidad de población, para optimizar la respuesta al desespigamiento.

Con

base en lo anterior, se plantearon las · siguientes hipótesis:
1) El desespigamiento incrementa el rendimiento de grano en
las plantas desespigadas; 2) Los genotipos difieren en su
respuesta al desespigamiento y 3) El desespigamiento aplicado en altas densidades de población, produce mayores incrementos en el rendimiento de grano.
Se utilizó un diseño experimenta l de bloques al azar
con arreglo en parcelas subdivididas y cuatro repeticiones;
la parcela principal estuvo constituida por los genotipos,
la subparcela por las densidades de población ylasub-subparc!
la por los niveles de desespigamiento.

Tesis presentada en febrero de 1988 para obtener el grado de Maestro en
Ciencias en Producción Agrícola.
149

�PROPUESTA DE UN METODO EN EL ESTUDIO DE LA INTERACCION
GENOTIPO-AMBIENTE EN Phaseolus spp.
Juan Angel Quijano Carranza
En los estudios sobre el rendimiento, es importante re-

Por otra parte, cada genotipo exhibió un potencial de
producción de
materia seca por estado que se mantuvo constan
te en las dos
fechas de siembra, lo cual indica que en ésta;
(fechas de siembra), prevalecieron condiciones ambientales
muy similares, sobre todo, en cuanto a la disponibilidad de
humedad.

conocer que la expresión final de los cultivos es el resulta
do de la interacción continua entre el genotipo y el ambiente a lo largo de todo el proceso de crecimiento.
Con el fin de desarrollar un método que permitiera explicar el comportamiento del frijol en ambientes distintos,
se evaluó el crecimiento de tres genotipos de la especie
Phaseolus vulgaris y uno de P. acutifolius en dos fechas de
siembra en Gral. Terán, N.L., bajo condiciones de temporal.
Para ello, se estudió la relación entre las variables materia seca (planta), unidades calor (clima) y humedad disponible (suelo) durante el ciclo.
Se utilizó el modelo logístico para representar la acumulación de materia seca en los genotipos y se delimitaron
en forma exacta tres estados de crecimiento, empleándose para ello el cálculo diferencial.

Al relacionar éstos con el

desarrollo fenológico, se encontró que para todos los genot!
pos, el inicio del segundo estado de crecimiento, en la cual
la tasa de crecimiento es proporcional al tiempo, corresponde a la aparición de las primeras vainas.
En general, la proporción de materia seca acumulada, en
cada estado fue una constante para el frijol, encontrándose
que en el primer estado se produjo el 20% del total, en el
segundo el 60% y en el tercero el 20% restante.

Tesis presentada en septiembre de 1988 para obtener el grado de Maestro
en Ciencias en Producción Agrícola.

151

�EFECTO DE LA ACUMULACION DE CALOR Y HUMEDAD DEL SUELO EN EL

para explicar el comportamiento diferencial de los genotipos

CRECIMIENTO, RENDIMIENTO DE GRANO Y SUS COMPONENTES

en las dos fechas de siembra en cuanto a rendimiento de gra-

EN CUATRO CULTIVARES DE Phaseolus Spp.

no fueron el número de vainas por planta para Selección 4 y
Phaacu-125, mientras que en Pinto Americano y Canario 101

José Alfonso Aguirre Gómez

fue el peso de la semilla.
El peso seco acumulado de los cuatro genotipos en ambas

Con el objeto de interpretar la interacción genotipo-a~
biente para rendimiento de grano en frijol en términos de

centaje correspondi6 al 20, 60 y 20% respectivamente para el

sus componentes, crecimiento, índices fisiotécnicos Y los

primero, segundo y tercer estado de crecimiento,

factores ambientales unidades calor, porcentaje de humedad
disponible en el suelo y precipitación, se establecieron dos
experimentos en Cerralvo, N.L. el 9 y 15 de septiembre de
1987, bajo condiciones de temporal y con el manejo normal se
guido por los productores.

fechas fue constante, pues la materia seca acumulada en porLa varia-

ci6n en el porcentaje de humedad disponible en el suelo explic6 los cambios en el crecimiento y rendimiento de los genotipos, por lo que a partir de la prueba estadística no paramétrica de Wilcoxon, se encontr6 que las distribuciones
probabilísticas de la precipitaci6n en 1987 y durante los úl

El diseño utilizado fue de bloques completos al azar

timos cinco meses del año, estadísticamente no difieren al

·
can cinco repeticiones
y 1 os genot1'pos utilizados fueron Selección 4, Pinto Americano, Canario 101 y Phaacu-125; los

nivel a= 0,05 de la distribuci6n probabilística de una mues

tres primeros de Phaseolus vulgaris L. y el último de Pha-

por lo que se conaider6 que las condiciones de precipitaci6n

seolus acutifolius Gray.

en este año fueron representativas del promedio en Cerralvo,
N.L,

Se efectuaron 10 muestreos destru~

tivos para determinar el peso seco y área foliar, construir
modelos de crecimiento, delimitar estados de crecimiento,
calcular índices fisiotécnicos y determinar el rendimiento
de grano y sus componentes.
En la primera fecha, los cuatro genotipos fueron esta-

tra de 10 años para loa 12 meses del año y loa cinco últimos.

Finalmente, se concluye que el comportamiento diferencial de los genotipos en cuanto a rendimiento de grano de
una fecha a otra, puede explicarse no sólo por la capacidad
de cada uno de ellos para presentar altos pesos secos, altas

dísticamente diferentes para la característica rendimiento de

tasas relativas de crecimiento y extensa área foliar, sino

grano, siendo Selección 4 el que obtuvo el mayor rendimien-

también por la alta capacidad de partición de materia seca

to, seguido por Phaacu-125, Pinto Americano Y Canario 101.

que permite el incremento del número de vainas por planta y

En la segunda fecha de siembra, Phaacu-125 fue el genotipo

mayor peso de semilla, bajo condiciones restrictivas de hume
dad del suelo,

estadísticamente de mayor rendimiento de grano, seguido por
Selección 4 y Pinto Americano que fueron estadísticamente
iguales.

Los componentes que mostraron una mayor utilidad

Tesis presentada en diciembre de 1988 para obtener el grado de Maestro
en Ciencias en Producción Agrícola.

153

��COUIORAOOIIES:
ltcanograf[a:

Srlta. lidia lartlntz loral,s

ltcur111 &amp;rafice1: Sr. Julio liranda Htrnindtz

Esta publicaci6n 11 l ■pri•i6 en el
Otparta■tnto dt l■prenta dt la
facultad dt Agrono■h, UAIL
con un tlraj, dt 250 1j1■plar11

��</text>
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                  <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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                <text>Garza González, José Luis de la, Comité Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�CIENCIA AGROPECUARIA

Precio por

Nú ■ ero:

VOL. 3

No. 1

MARIN, N.L., MEXICO

JUNIO 1990

$15,000.00 N.N.

DIRECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facultad de Agrono ■ ía, UANL. Apartado Postal 358. San Nicolás
de los Garza, N.L. C.P.66450. At'n: Centro de Investigaciones Agropecuarias. FAX (824) 80022.

CIENCIA AGROPECUARIA es una publicación cuyo objetivo es difundir eficiente ■ ente la intécnica y científica generada de las actividades de Investigación de la Facultad de
de la Universidad Autóno■ a de Nuevo León y de Instituciones afines.

for ■ ación
Agrono ■ ia

COMITE EDITORIAL: Ph.D. José Luis de la Garza González, Ph.D. Rigoberto González González,
M.Sc. Ulrico R. López Do ■ ínguez, Ph.D. Juan F. Villarreal Arredondo, Dr. Juan F. Pissani
Zúniga, M.C. Leonel Ro ■ ero Herrera y Lic. Nancy E. Trevino Hernández.
Colaboraron en la Revisión Técnica de los artículos de este nú ■ero: Ing. Rogelio Salinas
Rodríguez, M.C. Leonel Ro■ ero Herrera, M.C. Nahú ■ Espinoza Moreno, Dr. Juan F. Pissani Zúniga,
M.C. Felipe de Jesús Cárdenas Guz ■ án, Ph.D. Juan F. Villarreal Arredondo, Ing. César A.
Espinoza Guajardo y M.Sc. Ulrico R. López Do ■ ínguez.

'

1

�C O NT E N I DO
Efecto de diferentes ■étodos de extracción de semilla de
1Cucuals ■elo (L.) J var Perlita.

■elón

Elisco Vázquez Agullera y Jusi de JesGs Garc{n.................

3

Determinación de una función para estl.aar horas luz en Marln,
N. l ••

Enr lque Rosales Maldonado y Emilio 01 ivurcs Siíen7...............

13

Coaposición botánica y valor nutritivo de la dieta del venado
cola blanca (Odocoileus virginianos texanos) en el municipio de
Anábuac, N.L.
Roque G. Ramírez Lozano, José B. Quintanilla González, Alejandro Treviño Ruíz, Juana Aranda Ruiz y Javier Reyna Carrera.....

20

Factores ambientales y genéticos que influyen sobre la producción de leche en un hato lechero del noreste de México.
Fernando Sánchez Dávila.... . . • . • • • . • • • . • . • • . . . . • . • • . • . • • . • • • • • •

31

Heces porcinas en alimentación de rumiantes.
r:rasmo Gutlirrez Omelas, Felipe de Jesfis Cií rde,ws Guzmán, Hom!!_
ro Morales Treviño, Homero Acosta Mnrtínez y .Jorge de León Lópe7.............................. • • • • . . • • . • . . . • . • . . . • • • • • • . . • . • .

40

Tesis de Maestda (Resúmenes)....................... . • • .. .. . • • .

51

�EFECTO DE DIFERENTES METODOS DE EXTRACCION DE SEMILLA
DE MELON (Cucumis melo (L.)] VAR. PERLITA
Elíseo Vázquez Aguilera 1
José de Jesús Garcíaª
Resumen

tos y a la de 2% por 30 minutos, pero
diferente a los otros tratamientos.
En peso volumétrico, los tratamientos
con H2S0 4 y HCl mostraron los máximos valores y fueron diferentes a los
tratamientos por fermentación y manual. Y por último, en el peso de
1000 semillas, el tratamiento con
H2S04 al 1% por 15 minutos fue igual
a la extracción manual, al HCl 1% por
15 minutos y al H2S0 4 2% por 15 minutos; pero este grupo de medias fue d!
ferente al resto de los tratamientos.

Para satisfacer el mercado nacio
nal de cultivos hortícolas, es muy
importante la producción de semillas
de hortalizas, lo cual implica real!
zar pruebas de control de calidad.
En este estudio se utilizó semilla
de melón [Cucumis melo (L.)) var.
Perlita, obtenida en el Campo Experimental de la Facultad de Agronomía
de la UANL, cosechada a los 90 y 105
días después de la siembra y expuesta a once métodos de extracción: manual, diferentes horas de fermentación (12, 24, 48 y 72) y extracción
química con ácidos (HCl y H2S04).
Se realizaron las pruebas de control
de calidad de semillas, porcentaje
de germinación, vigor, peso de 1000
semillas y peso volumétrico. La semilla de la primera fecha de cosecha
resultó con mayores porcentajes de
germinación, vigor, peso de 1000 semillas y peso volumétrico. En la
germinación, el tratamiento con
ll2S0 4 al 1% por 15 minutos fue igual
a los tratamientos por fermentación
y diferente al resto de los tratamientos químicos. Para el vigor, la
fermentación por 24 horas también
fue igual a la extracción manual y
química con H2S0 4 al 1% por 15 minu--

Summary
To satisfy the national market of
hort cropa is very important to carry
on seed quality tests. Cucumis melo
(L.) var. Perlita seeds or produceF'°
in the Experiment Station of the
Agronomy Department in the University
of Nuevo Leon were used. The material was harvested at 90 and 105 days
of development and was exposed to the
following extraction methods: hand
method, 12, 24, 48 and 72 hours of
fermentation, and chemical extraction
with HCl and H2S04. In relation to
quality control tests, germination
porcentage, vigour, 1000 aeed weight
and volume weight was carried on.
The firat harvest date aeeda resulted
with higher values for all the testa,
concerning with gennination, H2S04
treatment at 1% by 15 minutes waa
equal to the fermentation treatmenta,
and diferent to the others chemical
treatmenta. For vigour, 24 hours of
fermentation aleo was similar to hand
method, H2S04 at 1% by 15 minutes,
and 2% by 30 minutes, but it was
different in comparation to the other

Este trabajo fue realizado con fondos del
Proyect.o de Producci6n de ~e ■ illas de Horh
lizas del CIA-FAUANl (escrito recibido el 12 de septie ■ bre de 1987).
'Maestro del Oeparta■ento de Fitotecnia de
la FAUANL. Investigador del Proyecto de Producción de Se ■ illas de Hortalizas en el CIAFAUANl.
'Estudiante del Oeparta■ento de Fitotecnia
de la FAUANL.
3

�treatments. With respect to volume
weight, HzS04 and HCl showed the
highest values and were different to
the fermentation and hand methods.
Finally, or 1000 seed weight; the
H2S04 at 1% by 15 minutes trcatment
gave lhe same rcsults than the hand
method, HCl at 1% by 15 minutes and
HzS04 at 2% by 15 minutes, but all
these means in total were different
to the others treatments.

calidad de la semilla de melón [Cucumis melo (L.) var. Perlita] ,
sechada en dos diferentes fechas.

co-

Revisi6n de Lit.eraturu
En los trabajos realizados sobre
métodos de extracci6n de semillas y
efectos de tratamientos físicos y
químicos, se ha medido la calidad de
la semilla en base a pruebas de germinaci6n y de vigor. Olmedo (1985)
estudió el efecto de diferentes tratamientos sobre la calidad, al extraer la semilla de sandía manualmen
te y con diferentes períodos de fer:
mentaci6n (O, 24, 48, 72 y 92 horas);
no encontr6 diferencias en las pruebas de germinaci6n, pero sí en las
de vigor, a las 72 y 92 horas de fer
mentación comparadas con la extrac-ci6n manual.

Introducci6n
Nuestro país es el principal pro
veedor de productos hortícolas paralos Estados Unidos de América y Cana
dá. Los volúmenes de exportaci6n de
hortalizas sumaron 500 millones de
d6lares en 1984, destacando entre
las principales hortalizas exportadas el tomate, pepino y mel6n, con
200, 50 y 35 millones de d6lares res
pectivamente. No obstante lo ante-rior, la mayor parte de la semilla
utilizada para estos productos hortí
colas fue importada, dado que la pro
ducci6n de semillas en nuestro paísno alcanza a cubrir la demanda que
requiere. De esta forma, en 1984 se
importaron 757 toneladas de semilla
de hortalizas, sobresaliendo el frijol ejotero con 250 toneladas, calabaza con 25, pepino con 20, tomate
con 10 y el mel6n con 15 toneladas
(An6nimo, 1985). Por otro lado, aun
que los costos de importaci6n fluc-túan dependiendo de la variedad y la
casa comercial productora, también
es cierto que se elevan con las dev!
luaciones de nuestra moneda. Por lo
que precede, es prioritaria la producci6n de semillas de hortalizas
con control de calidad, que reúnan
las exigencias de los productores 11!
cionales y extranjeros y de esta f"o!_
11a evitar la salida de divisas por
concepto de iaportaci6n.

Nerson (1982) realiz6 pruebas de
vigor y germinaci6n bajo condiciones
de bajas temperaturas para comparar
las siguientes líneas de semilla de
melón: Persia 202 (línea iraní que
muestra en el campo una fácil germinaci6n y alto vigor de plántula),
Top Mark, Perlita, Nov Yizre'el, u.e.
Perlita Bush y u.e. Top Mark Bush.
Una de las diferencias entre estas
líneas es el peso de 1000 semillas,
que es de 40 a 70 g de la línea iraní en comparaci6n a un peso de 20 a
30 g para las otras líneas. En este
experimento la línea Persia 202 fue
la que obtuvo el mayor porcentaje de
germinación (98%) en el menor tiempo
(12 días); a 15 y 25°C no hubo diferencias significativas en cuanto al
porcentaje de genninaci6n. En este
mismo trabajo se reportan los efectos de los tratamientos químicos
(H20, KN03, BA y GA3); todos los tra
taaientos pro■ovieron la ger■inaci6ñ
en la línea Persia 202 y sólo la
aplicaci6n de KN03 y GA3 increment6
la germinación en la línea Nov
Yizre'el.

Este estudio se realiz6 en el ·
Proyecto de Producci6n de Semillas
de Hortalizas de la FAUANL con el ob
jeto de evaluar el efecto de dif"eren
tes métodos de extracci6n sobre la -

U■ekawa et al. (1978) reportan
que los trataiiientos de calor seco a

70ºC por tres días, o agua caliente
a 52ºC por 10 minutos y 54°C por 5
minutos, afectan ligeramente el PO!_
centaje de germinación, además de
ser efectivos para el control de
Pseudomonas lachrygmans. También
concluyen que estos tratamientos
son mejores que los químicos para
el control de este microorganismo.

Materiales y Métodos
El estudio se realiz6 utilizando
semilla de mel6n [Cucumis melo (L.)]
var. Perlita, obtenida en eleampo
Experimental de la Facultad de Agronomía de la UANL, durante el ciclo
primavera-verano 1985. El primer
corte se hizo a los 90 días y el segundo a los 105 días después de la
siembra, los frutos estaban en estado de madurez sason. Los tratamientos aplicados fueron:

Vavivelv y Ramaswamy (1977) citan que con ácido clorhídrico (HCl)
durante 20 minutos después de fermentar la semilla por 24 horas, fue
el mejor tratamiento pnra lo calidad en semilla de tomate, al encontrar un mayor porcentaje de germina
ci6n, peso de semillas, crecimiento
de plántula y de vigor.

l. Extracci6n manual (separando la

2.
3.

Wallerstein !!,! al. (1981) prob!
ron el efecto de la edad y el estado de madurez de frutos de pepino,
en la calidad de la semilla. Consignan que la más alta calidad de
la semilla se obtuvo de frutos cose
chados entre los 29 y 33 días des-pués de la antesis. Tryapkova y
Kononkov (1980) al realizar una investigación sobre los efectos de
los métodos de extracción, fermenta
ción, soluciones ácidas o alcalinas
y extracción mecánica, sobre la calidad de semillas de tomate y pepino, concluyeron que todos los métodos tuvieron buenos resultados, sobresaliendo el de extracci6n mecani
zada.

4.

5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.

semilla y secándola al medio ambiente).
Fermentaci6n de la semilla y la
placenta sin agua por 12 horas.
Fermentaci6n de la semilla y la
placenta sin agua por 24 horas.
Fermentaci6n de la semilla y la
placenta sin agua por 48 horas,
Fermentaci6n de la semilla y la
placenta sin agua por 72 horas.
HCl (ácido clorhídrico) al 1% d~
rente 15 minutos.
HCl al 1% durante 30 minutos.
H2S04 (ácido sulfúrico) al 2% du
.,.
rente 15 minutos.
HzS0 4al 2% durante 30 minutos.
HzS04al 1% durante 15 minutos.
HzS04al 1% durante 30 minutos.

Las semillas fueron almacenadas
y evaluadas en el mes de junio de
1986, utilizando un diseño en parcelas divididas, donde la parcela gran
de es la fecha de cosecha y la parce
la chica el método de extracción. Los valores analizados corresponden
a las determinaciones de pruebas de
'
vigor por peso seco, porcentaje
de
genninaci6n, peso volumétrico y peso
de 1000 semillas.

Silva et al. (1982) al aplicar
diferentestratamientos para remover la cubierta gelatinosa de sem!
llas de tomate mediante fermentaci6n natural al ácido clorhídrico,
pectinasa y combinaci6n de pectin!
sa con ácido clorhídrico concluyeron que este último fue el que re1112
vi6 mejor la cubierta gelatinosa.
Este tratamiento consistió en separar la placenta con la semilla de
la cubierta carpelar y la base del
pedúnculo del fruto y tratarla con
una soluci6n de pectina en relaci6n
de 8 mg de pectinasa con 8 ml de
agua destilada, para 20 ml del mate
rial (semilla y placenta).
-

Las pruebas de control de calidad se realizaron en base a las reglas del !STA (International Seed
Testing Association). La determinaci6n del vigor por peso seco se realizó pesando en una balanza analítica las plántulas, posteriormente se
secaron en la estufa a 100°C durante
48 horas y finalmente se determin6
el peso seco para las cuatro repeti-

4
5

�cienes en miligramos por plántula.

Resultados y Discusión

Para las pruebas de germinación
se utilizó una cámara bioclimática a
una temperatura de 25--30°C y humedad
de 80%, las semillas se envolvieron
en servilletas de papel absorbente y
se humedecieron con agua destilada;
se utilizaron 100 semillas en cada
una de las cuatro repeticiones, contando el número de semillas germinadas libres de daños o defectos y expresando en porcentaje el resultado.

las diferencias en el efecto de los
tratamientos para las dos épocas de
cosecha (Cuadro 2 y 3).

Porcentaje de Germinación
Para el análisis estadístico,
los datos del porcentaje de germinación fueron transformados con la fun
ción arco seno raíz cuadrada del por
centaje de germinación, para que los
valores se ajustaran a una distribución normal ya que en su forma original se muestran como una variable
discreta.

Con el uso de la balanza analítica se determinó el peso de 1000 sem!
llas en cuatro repeticiones, expresando dicho resultado en gramos. En
el peso volumétrico se utilizó un r~
cipiente de 35 ml, que fue colmado
con semilla, rasado y posteriormente
se determinó su peso en una balanza
analítica, transformando esta determinación para expresarla en kilogramos por hectolitro.

En el Cuadro 1 se observa la diferencia significativa al 5% para f~
cha de cosecha, los tratamientos y
sus interacciones entre fechas de co
secha muestran diferencias signific~
tivas al 1 y 5%. Esta diferencia
significativa en las interacciones,
hizo necesario realizar las comparaciones de medias para los tratamientos en cada fecha de cosecha dadas

Cuadro 2. Prueba de Tuckey para la
comparación de medias de la variable porcentaje de germinación de
los tratamientos de extracción en
la primera fecha de cosecha.
Tratamiento
10
3
8
2
5
4
1
6
11
7
9

Cuadro l. Cuadrados medios y significancia de análisis de varianza de cuatro
variables bajo once métodos de extracción de semillas en dos momentos de corte del fruto de melón (Cucumis melo (L.)) var. Perlita.
Fuente de variación

GL

Parcelas principales

7

Repeticiones

3

35.89

0.60

Cortes

1

262.56*

23.45*

Error (a)

3

15.46

10

186.45**

Tratamientos

X¡

:X2

3.93
0.04**

1

20.94*

0.75

0.00

2

0.36

1.49*

0.02•

1.05*

Error (b)

60

22.29

0.26

Total

87

X¡ Porcentaje de germinación
X2 Prueba de vigor

5
0.46

80.20**

CV (b)

o.oo
o.oo

0.79
18.60%

7.83%

10.90%

4.56**

10

10

5.61**

40

0.86

65
0.90%

1.29%

2.22%

X3 Peso volumétrico
X4 Peso de 1000 semillas

6

X3

2

10

6.52%

GL

o.oo

Corte por tratamiento

CV (a)

X4

1.98%
•

Q

•• Q

=
=

0.5
0.1

Las comparaciones múltiples para
fechas de cosecha no fueron necesarias en razón de que el promedio de
los porcentajes de germinación &lt;le la
primera fecha (90 días) fue superior
al de los de la segunda fecha (105
días).

Media
66.26
65.59
64.40
64.02
63.88
63.69
61.63
61.21
60.83
55.91
54.70

El porcentaje de germinación como prueba de calidad de la semilla
ee una determinación de gran utilidad, en este trabajo se observó que
el poder de germinación se vió favorecido al efectuar la cosecha del
fruto en el período comprendido de
90 días después de la siembra. En
relación al efecto del tratamiento y
considerando una agrupación de los
métodos de extracción ; por fermentación y por acción química utilizando
HCl y H2S04, se deduce que los métodos de fermentación (tratamientos 2,
3, 4 y 5) produjeron los mejores
efectos para el porcentaje de .germinación, comportándose en forma similar en las dos fechas de cosecha (Fi
gura 1). Estos tratamientos no sonestadísticamente diferentes entre
sí en la primera fecha de cosecha,
ni con los tratamientos químicos de

Tuckey 5%
a'
ab
abe
abe
abe
abe
abe
bcd
cd
d
d

'Letras iguales representan igualdad
estadística •.

Cuadro 3. Prueba de Tuckey para la
comparación de medias de la variable porcentaje de germinación de
los tratamientos de extracción en
la segunda fecha de cosecha.
Tratamiento

Media

Tuckey 5%

4
2
5
6
1
3
10
8

72.52
65.40
63.11
60.51
60.37
58.08
58.06
56.05
53.18
51.26
45.58

a'
b
be
bcd
cd
d
d
de
ef
f
i

9

7
11

■ 90 d!as después de la sie■bra

■ 105 días después de

...e

la

sie■bra

7 8 9

10 11

."
e

...,.

~

.."
e

o

Q.

1

2 3 'i

5

6

Trata■ ientos

Fi&amp;1,U'a l. Porcentaje de germinación
expresada por el arco seno de su
raíz cuadrada de once tratamientos
de extracción de semilla de melón
[Cucumis melo (L.))var. Perlita en
dos fechas de cosecha.

'Letras iguales representan igualdad
estadística.
·¡

�H2S04 al 1% durante 15 minutos (tratamiento 10) y H2S04 al 2% durante
15 minutos (tratamiento 8).

mentación (tratamientos 2, 3, 4 y 5)
mostraron un comportamiento semejante en ambas fechas de cosecha (Figura 2). De éstos, la fermentación de

De los métodos de extracción por
fermentación, el tratamiento que se
comportó mejor dando los mayores por
centajes de germinación fue el que consistió en fermentar la semilla y
placenta sin agua por un período de
48 horas (tratamiento 4); siguiéndole el que consistió en fermentar la
semilla y la placenta sin agua pero
durante sólo 12 horas (tratamiento

Cuadro 4. Prueba de Tuckey para las
comparaciones de medias de la variable peso seco de plántula de
los tratamientos de extracción en
la primera fecha de cosecha.

2).

Los tratamientos que mostraron
los más bajos porcentajes de germina
ción en ambas fechas de cosecha fue:
ron usando HCl al 1% durante 30 minu
tos (tratamiento 7); H2S04 al 2% du:
rante 30 minutos (tratamiento 9); y
H2S04 al 1% durante 30 minutos (tratamiento 11). Se observa que el
efecto del tiempo (30 minutos) de
una solución ácida, reduce el porcen
taje de germinación para la semillade melón [Cucumis melo (L.)] var.
Perlita.

Tratamiento

Media

Tuckey 5%

3
1
8

5.77
5.56
5.51
5.48
5.34
5.31
5.18
5.10
4.70
4.68
4.53

a'
ab
abe
abe
bcd
bcd
d
d
e
e
e

11

7
6
2
9
5
10

4

semilla y placenta sin agua durante
24 horas (tratamiento 3) presentó el
valor más alto para el vigor de la
semilla en ambas fechas de cosecha;
sin embargo, su valor es semejante
al de extracción manual (tratamiento
1). En general, los tratamientos
químicos (6, 7, 8, 9, 10 y 11) obtuvieron valores más altos de vigor de
la semilla, probablemente al remover
componentes orgánicos de la testa de
la semilla, por hidrólisis ácida, es
te efecto produce una más fácil emer
gencia de la semilla. Este compor~
miento en el laboratorio puede ser
diferente en el campo y no producir
los mismos valores de vigor de la S!
milla. El abatimiento del vigor de
los tratamientos químicos en la segunda fecha, se conjuga con los efec
tos del estado fisiológico de madu-rez de la semilla y la hidrólisis
más efectiva de los componentes org!
nicos de la testa de la semilla.

'Letras iguales representan igualdad
estadística.

Peso Seco de Plántula
El análisis de varianza mostró
diferencia en las fechas de cosecha
para el nivel del 5%, los tratamientos y sus interacciones con las fechas de cosecha fueron diferentes
significativamente (Cuadro 1). Las
comparaciones múltiples de las medias utilizando la prueba de Tuckey
se realizaron individualmente dadas
las diferencias en el comportamiento
de los.tratamientos para las dos fechas de cosecha, como lo indica la
significancia en las interacciones
(Cuadros 4 y 5). La media de la pri
mera fecha de cosecha es mayor y por
ello no se consideró necesario reali
zar prueba de comparación de medias:-

Cuadro 5. Prueba de Tuckey para las
comparaciones de medias de la variable peso seco de plántula de
los tratamientos de extracción en
la segunda fecha.
Tratamiento
3
1
2
4
10
6
9
8
5

El más alto vigor de la semilla
de melón [Cucumis melo (L.) var.
Perlita], expresadoen miligramos
por planta, se presentó en el período de desarrollo de 90 días.
Los métodos de extracción por fer-

11

7

Media

5.39
5.14
4.46
4.46
4.38
4.05
3.95
3.77
3.58
3.33
3.27

Tuckey 5%
a'
ab

Peso Volumétrico
El análisis de varianza mostró
diferencia significativa al nivel del
5% en las fechas de cosecha, donde la
primera fecha de cosecha fue estadísticamente superior que la segunda, en
este análisis no se consideró necesario realizar las pruebas de comparación múltiple. Los tratuientos y
sus interacciones con las fechas de
cosecha de la semilla, presentaron
una diferencia significativa al 5 y
1% (Cuadro 1).
Las pruebas de comparación múltiple de medias se analizaron por separado, por las diferencias en el comportamiento de los tratamientos para
ambas fechas, como lo muestra la significancia en las interacciones (Cuadro 6 y 7) •.
La determinación del peso volum6trico es un valor para conocer la calidad de la semilla, en este trabajo
el período de 90 días de desarrollo
obtuvo los valores más altos. El
efecto de los tratamientos fue muy

■ 90 días después de la sie ■bra

■ 105 dhs después de la sie■bra

Cuadro 6.

Prueba de Tuckey para loa
de extracción en la
prillera fecha de cosecha, expresando loa datos del peso volu■6trico
en kg/hl.
trata■ientos

-..

.....

•"'
.,
.,,•
o
••
o

...

1

c
c
c

1 2

d
de
def
fg
gh

h

3 4

s a

7

a t

10

u

"8dia

9
7
11
10

49.66
48.98
48.79
48.70
47.83
47.55
47.35
46.59
45.72
45.53
45.33

6

5

Jratuientos

8

Figura 2. Vigor por peso seco expre
sacio en ■iligrllllOS por planta pe:
ra once tratamientos de extracción
de semilla de ■elón [Cucumis ■elo
(L.}] var. Perlita en dos feciias
de cosecha.

4
2
3
1

Tuckey 5'%
a•
ab
abe
abcd

cde
ef
efg
fgh
hi
hi

i

'Letras iguales representan igualdad

'Letras iguales representan i¡ualdad
estadística.
8

Trata■iento

estadística.

9

�Cuadro 7. Prueba de Tuckey para los
tratamientos de extracci6n en la
segunda fecha de cosecha, expres~
do los datos del peso volumétrico
en kg/hl.

■

55

90 días después de la

sie■ bra

■ 105 días después de la sie ■ bra

Cuadro 8. Prueba de Tuckey para la
media de los tratamientos en las
dos fechas de cosecha, del peso de
1000 semillas de mel6n [Cucumis
melo (L.)] var. Perlita.

2.9
a,

Tratamiento

Media

Tuckey 5%

48.03
47.45
47.07
46.78
46.78
46.59
46.19
45.53
45.53
45.34
44.38

a'
ab
abe
be
be
bcd
cde
de
de
ef
f

Tratamiento

o

6
9
4
11

3
1
2
7
8
5
10

-~.,u

...•
L

....=&gt;o

&gt;
o

.

....
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10 11

Figura 3. Peso volumétrico (kg/hl) en
once tratamientos de extracción de
semilla de mel6n [Cucumis melo (L.)]
var. Perlita en dos fechas~cosecha.

'Letras iguales representan igualdad
estadística.

semejante en ambas fechas de cosecha,
para la primera fecha se observ6 un
mayor efecto de los tratamientos quf
micos (6, 7, 8, 9, 10 y 11), debido
probablemente al removimiento de co~
ponentes de bajo peso de la testa de
la semilla, el tiempo de exposici6n
de 30 minutos (tratamientos 7, 9 y
11) fue el que present6 los valores
más altos del peso volumétrico (Figura 3).

pruebas de comparaciones múltiples.
El valor estadístico del peso de 1000
semillas expresado en gramos fue mayor en la primera fecha. El análisis
también mostr6 diferencias significativas de los efectos de los tratamie~
tos, sin existir efectos de las interacciones de éstos con las fechas de
cosecha (Cuadro 1). Por lo anterior,
se realiz6 la prueba de comparación
múltiple de medias para los tratamie~
tos sin considerar las fechas de cosecha ( Cuadro 8) •

En la segunda fecha de cosecha,
los efectos de los tratamientos de
24 y 48 horas de fermentaci6n de la
semilla y la placenta sin agua (3 y
4), son semejantes a los de los tratamientos químicos de soluciones ác!
das y mayor tiempo de exposici6n (7,
9 y 11).

El período de 90 días de desarrollo es el que present6 el mayor valpr
del peso de 1000 semillas, determinaci6n que indica el período en el cual
la semilla ha alcanzado una madurez
fisiol6gica adecuada. El efecto de
los tratamientos mostraron un comportamiento semejante en ambas fechas de
cosecha,donde los métodos de extracci6n con ácidos fueron los mejores
(trataaientos 6, 7, 8, 9, 10 y 11),
independientemente del tiempo de exposici6n y la concentraci6n y seme-

Peso de 1000 Semillas
El análisis de varianza mostr6
diferencia significativa al nivel de
5 y 1%, para las fechas de cosecha
de semilla de mel6n [Cuc1111is melo
(L.) var. Perlita]; sin embargo, no
se consider6 necesario realizar las

10

11

2.91

l
6
8
5
10
3
7

2.88
2.86

4

9
2

Trata■ ientos

1

Media

2.85
2.83
2.83
2.81
2.81
2.80
2.80
2.71

.
-.

Tuckey 5%
a'
ab
abe
abe
be
be
e
e
e
e

2.8

........
.,,•

2.7

o
o
o

2.6

...,•

.
....
o

2.5

2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
Tr1t11ientos

d

Figura 4. Peso de 1000 semillas de
mel6n [Cucumis melo (L.)] var. Per
lita de once métodos de extracci6n
en dos fechas de cosecha, sin considerar las interacciones de los
tratamientos.

Letras iguales representan igualdad
estadística.

jantes al método de extracci6n manual (tratamiento 1). El método de
extracción con H2S04 al 1% durante
30 minutos fue el mejor (tratamiento 11). Esto muestra que los métodos de extracci6n con soluciones áci
das no eliminan componentes org6ni-cos de la testa de la semilla que le
confieren peso al total de la semilla (Figura 4).

3. Es recomendable realizar experimentos sobre métodos de extracci6n de semilla utilizando combi
naci6n de los métodos de fermentaci6n y bajas concentraciones
de ácidos (1 6 2%) y poco tiempo
de exposici6n con las soluciones
ácidas (15 min.). Es importante
también utilizar métodos enzimáticos y conocer c6mo se comportan en relaci6n a la prueba de
control de calidad realizada en
este e:xperiNnto.

Conclusiones y ReCOll8ndaciones
l. La Bellilla que pl'OCede de la pr!
Nra fecha de coeecha a los 90
días de desarrollo de la planta,
es la que in-enta las aejores
caracterfaticaa para las pniebas
de control de calidad realizadas
en este experiaento.

4. Ea iaportante considerar l a ~
rez fisiol6gica del fruto y rel!
cionarla con la calidad de la se
ailla, probableaente al haber
realizado el corte del fruto a
los 90 dfas fue factor deterainante en los resultados. En este e:xperiaento no se incluye esta variable pero se considera P!
ra ser estudiada en el futuro.

2. Loa a6todoa de extracci6n por
f-taci6n fueron aejorea que
loa quíaicoa con soluciones de
HCl y H2S04. Concluyendo que el
periodo de feraentaci6n por 48
horas produce los Njorea resultados en relaci6n a los parálietros estudiados.
11

�Bibliografía

Globerson. 1981. The effect of
ege and fruit meturetion on
_
cucumber seed quality. Horticul~
ral Abstrect Vol. 51 p. 795.

An6nimo 1985. Informe especial. Las
hortalizas en México. Agrosínt~
sis, 16(11):23-32. Editorial
Año Dos Mil, S.A. México.

DETERMINACION DE UNA FUNCION PARA ESTIMAR HORAS LUZ EN MARIN, N.L.

Enrique Rosales Maldonado 1
Ellilio Olivares SAenz•

Le6n, G.H. 1983. La importancia de
las hortalizas en México. Memorias del Curso de Actualizaci6n
sobre Tecnología de Semillas.
Centro de Capacitaci6n y Desar~
llo de Tecnología de Semillas.
Universidad Autónoma Agraria
"Antonio Narro" Saltillo, Coah.
México. pp.3-10.

Resumen

eetimaci6n de loe puntos de inflexi6n
de la curva ( solsticios y equinoccios).
Loe resultados del estudio 110Straron
que el aparato para medir horas-luz y
el modelo propuesto tienen suficiente
preciei6n para medir el fotoperíodo
en Marín, N.L.

El fotoperíodo tiene una gran in
fluencia en muchos procesos fisiol«S'.:
gicos de plantes y animales, por lo
que es importante conocerlo en los
programas de investigaci6n. En este
trabajo se desarrolló un aparato para medir el fotoperíodo, con el que
se colectó informaci6n durante 731
días. Esta informaci6n fue usada pa
re obtener un modelo de estimaci6n utilizando la técnica de regresión
lineal. El modelo estimado fue:

Nerson, H.; D.J. Cautliffe and Z.
Karchi. 1982. Low temperature
germination of birdsnest type
moskmelon. Hort-Science 17(4):
639-640).
Olmedo, R.J. 1985. Efecto de métodos de extracción en la producci6n y calidad de semilla de S5!!
día Citrillus vulgaris Shard var.
Charleston Gray. en el Municipio
de Marín, N.L. Tesis FAUANL.
pp.73.

Summary
Photoperiod determines many
phyeiologicel processee in plante and
animele. Therefore, knowle~e about
length of day is important for experimental stations and other reeearch
centers. A device was constructed to
meaaure photoperiod. Measurements
were taken during 731 daye. This information was used to obtain e model
to estimate photoperiod using linear
regression. The ·estimated model wes:

En donde Xi es el número de días
transcurridos desde el 23 de diciembre (X¡= 1 el 23 de diciembre,
XJ65 = 365 el 22, de diciembre en
cualquier afio) y Yi es el valor esti
mado de horas-luz pare el día i.

Silva, R.F.; R.B. Koch and E.L.
Moore. 1982. Effect of extraction
procedure on tomato ( Lycoper!sicon
esculentum) seed germination
and vigor. Seed Sci &amp; Technol.
10:187-191.

Le verieci6n total del fotoperíodo medido con el aparato en 731
días fue explicada en un 97% con el
modelo(R2 = 0.97). Se presentaron
intervalos de confianza para la estimación de futuras observaciones y

Tryapkova, L.V. and P.F. Kononkov.
1980. Effect of the method of
seed extraction in tomatoes and
cucumbers on seed quality.
Horticultura! Abstracta. Vol. 51.
p. 795.

Where X1 is the nW11ber of days efter
dece■ber 23 (X¡= 1 dece■ber~23,
X3&amp;5 ~ 365 dece■ ber 22) and Yi is the
esti ■ated value of photoperiod for
the day 1.

The ■odel explained 97% of total
variation (R 2 = 0.97). Confidence
intervals for eeti■ation of future
values were calculated, and equinoxes
and solstices were esti11ated from
the IIOdel. Resulta froll this study
showed that the device to ■easure
light-hours and the model have enou¡h
precision to esti■ate photoperiod.

la infor ■ aci6n colectada durante el desarr~
llo de este trabajo se obtuvo con el aporo
del Prorecto de Producci6n de Se ■ illa, de
Hortalizas del CIA-FAUANL (escrito recibido
el 22 de novie ■bre de 1989).

Umekawa, M. and Y. Watanabe. 1978.
Dry heat and hot water treatments
of cucumber seeds for control of
angular lefar opot.Horticultural
Abstracta. Vol. 50 p. 176.

'lla,stro del Departa■ento de Area 8ásica de
la FAUANL. Investigador del Prorecto de Pr~
ducci6n de Se ■ illas de Hortalizas en el
CIA-FAUANL.

Vevivelv, K.K. and K.R. Remaswemy.
1977. Influence of seed extrection
methods on seed queli ty in tometo.
Horticulturel Abstracta. Vol. 49
p. 171.

'Maestro del Departa■ento de Fitotecnia de
la FAUANL. Investigador delProrecto de Nej~
ra■ iento de Naíz, Frijol r Sorgo en el CIAFAUANL.

Wellerstein, I. S. ; Z. Goldberg and D•

12

Introducci6n
El fotoperíodo tiene una gran influencia en los procesos fisiol6gicos
13

�de plantas y animales. La mayoría
de los cultivos y las variedades
dentro de un cultivo se ven afectados por la duración del día. Algunos procesos fisiológicos que están
relacionados con el fotoper!odo en
plantas son: expresión del sexo y
floración, latencia, formación de
bulbos y tubérculos, y desarrollo V_!:.
getativo. Sin embargo, el proceso
fisiológico que se ve más afectado
es la floración, la duración del día
determina si una especie o una varie
dad de un cultivo inicia la flora- ción, de tal forma que las plantas
pueden ser clasificadas como plantas
de día corto, plantas de día largo
o plantas de día neutral. El efecto
del fotoperíodo en la floración y
fructificación fue identificado desde 1920 por Garner y Allard (1920).

toper!odo (Healy et al., 1980).
algunos reportes acerca del
efecto del fotoperíodo en la toleran
cia al frío; Jung y Larson (1972) re
portaron que fotoper!odos cortos in:
crementaron marcadamente la tolerancia al frío de algunas variedades de
alfalfa en Alaska. Las variedades
de alfalfa adaptadas a latitudes mayores de 40° N responden a fotoperíodos cortos, reduciendo el crecimien
to de las partes aéreas de la planta.
Hay

El fotoper!odo también tiene importancia desde el punto de vista
ecológico, dado que tiene un gran
efecto en la distribución de las
plantas. Las especies en donde la
floración es afectada por el fotoperíodo están restringidas a las latitudes donde tienen el requerimento
de luz necesario pera la reproducción (Daubenmire, 1974).

Diferentes reportes en la litera
tura mencionan que variedades de lamisma especie tienen diferente respuesta al fotoperíodo. Aung (1976),
encontró diferencias en los efectos
del fotoper!odo entre variedades de
tomate. Resultados similares fueron
encontrados en frijol (Wallace y
Enriquez, 1982), alfalfa (Bula y
Massengale, 1972; Jung y Larson,
1972) y girasol (Fick, 1978; Knowles,
1978; Robinson, 1978).

La concentración de aceites (monoterpenes) de algunas especies también ea influenciado por el fotoperíodo. Fretz (1976) encontró que in
crementos en éste incrementaron la concentración de a-pinene y Y-limunene en Juniperus horizontalis
Moench.
También el efecto del fotoperíodo en le forma de crecimiento de
las plantas ha sido reportado por mu
chos autores. Heslop-Harrison ( 1972)
reportó que las especie Lotus carinculetus en fotoperíodos de 13 horas
es semierecta con internudos cortos
y follaje verde obscuro: mientras que
en fotoperíodos de 14 horas o más, es
erecta con longitud de internudos nor
males.
-

La formación de tubérculos también puede ser controlada por el fotoper!odo. Algunas especies que for
man tubérculos en días cortos son: Solanum demissum, Solanum acaule,
Heliantus tuberosus, 0xalis tuberosa,
Tropaeolum tuberosum y Ulucus tube~ (Nitsch, 1971).
El fotoperíodo también tiene
efecto en la actividad del cambium
y el enraiZS11iento en árboles 11aderables. Bhella y Roberts (1974) mos
traron que fotoperíodos largos (18 horas) incrementaron significativamente la actividad del cambilllll, el
enraizamiento y la respiración de ye
mas en varetas de Pseudotsuga ~ - ziesii Franco. El crecimiento de ra
mas laterales en algunas especies de
pinos también es afectado por el fo-

En muchas especies de animales el
fotoperíodo también tiene gran influencia regulando ciclos anuales,
edad a la pubertad y otros procesos
fisiológicos (Famer, 1976; Kaawenja
y Heuser, 1983). La influencia del
fotoperíodo en la edad a la pubertad
se he demostrado en varias especies.
Haneen et al. (1983) reportaron que
la edad e la pubertad se reduce al
aplicar luz supleaentaria después de
14

22 a 24 semanas en becerras. Resulta
dos similares fueron encontrados porPetitclerc et al. (1983) en un experi
mento donde se observ6 que los be- cerros expuestos a 16 horas de luz al
canzaron la pubertad a una edad más temprana que los animales expuestos a
ocho horas de luz. El efecto del foto
período en la pubertad también se hademostrado en otras especies; al respecto, Kamwanja y Hanser (1983) encon
traron que conejos nacidos en veranoalcanzaban· la pubertad más tarde que
aquellos nacidos en otras estaciones ,
debido al efecto del fotoper!odo.
Muchas plantas ornamentales son
sensibles al fotoperíodo, algunas de
estas plantas emiten flores a ciertas
latitudes y permanecen bajo crecimien
to vegetativo en otras. Bailey y
Weiler (1984) encontraron varias espe
cies de Hydrangea produciendo floresmás efectivamente bajo fotoperíodos de
ocho horas y permaneciendo en crecimiento vegetativo bajo fotoperíodos
continuos.
El conocimiento del fotoperíodo
es importante en la producción agríco
la. Cuando se conocen las horas-luzª las que se adapta un cultivo es posible conocer las latitudes a las
cuales se puede lograr exitosamente
la producción de la especie. Lo mismo ocurre con las variedades de un
cultivo cuando éstas responden diferencialmente al fotoper!odo.
Cuando se conocen los efectos
anormales que causa el fotoperíodo en
algunas especies, éstos se pueden explotar productivamente. Por ejemplo,
en el caso de la variedad de tabaco
Maryland Mammoth; esta variedad no
florea en la latitud de Maryland
Washington; sin embargo, produce un
extenso follaje con hojas de alto valor comercial.
Considerando la importancia que
tiene el fotoperíodo en los procesos
fisiológicos de plantas y animales,
es necesario conocer las horas-luz en
todos los días del año. El objetivo
del presente estudio fue obtener una
función que estimara las horas-luz en

cualquier día del año en Mar í n, N• L•
(latitud norte 25° 53').

Materiales y Métodos
El fotoperíodo fue medido en la
Facultad de Agronomía de la UANL, localizada en el kilómetro 17.5 de la
carretera Zuazua-Marín, N.L. con coor
denadas geográficas de 25º 53' lati-tud norte y 100° 03' longitud oeste.
La duración del día se observó durante 731 días a partir del 30 de julio
de 1984, usando un aparato desarrolle
do en le FAUANL.
Descripción del Aparato
El aparato conste de un reloj
eléctrico que funciona con un voltaje
alterno de 120 voltios y una fotocelda de las que controlan la luz mercurial. El funcionamiento es similar
al encendido y apagado de las luminarias de la ciudad; las cuales se encienden cuando la intensidad de luz
disminuye a un valor de 50 lux (cuando anochece) y se apagan cuando la in
tensided de luz aumenta a un valor
100 lux (cuando amanece).

de

La innovación en este caso consis
te en que en lugar de tener una lumi:
naria con la fotocelda, se tiene un
reloj eléctrico (de manecillas).' De
esta forma, el reloj inicia su funcio
namiento en la noche y concluye cuan:
do empieza el día (bajo los mismos va
lores de horas lux descritos). Dia-riamente se colocan las manecillas
del reloj a las 12 en punto, partiendo su funcionamiento de ese hora· se
toma el registro de las horas re~orri
das durante la noche y se resta de 24
que es le duración del día y as! se
obtienen las horas luz.
Análisis Estadísticos
Los datos fueron analizados usando el siguiente modelo:
Y=

15

a,+ a,

2
cos[ :

(X - c)]

�Rcnultndos y lliscusi6n

En donde:
y= duración del día en horas
X= número de días después
del 22 de diciembre
B,= amplitud de la onda coseno dividida por 2
b = longitud de la onda coseno
c = el parámetro que mueve la
onda coseno en el eje de
las equis,

Los datos de durad 611 del día se
tomaron durante 731 días conReculivos a partir del 30 de julio de 1984.
Esta infonnación se analizó usando
un análisis de regresión pera estimar
los parámetros descritos en la sección anterior. El modelo estimado
fue:

El valor de R2 del análisis de re
gresión resultó igual a 0.97, lo que
indica que el 97% de la variabilidad
fue explicada con el modelo. Conside
rando el error estandar para el estimador del fotoperíodo (Cuadro 1), se
obtuvo el siguiente intervalo de confianza:

yi = 14.0606 ± 0,387
,, • i,

Dado que el año tiene 365 días, la
longitud de onda del coseno (b) es
365 y el parámetro ces igual a
182.5, por lo que el modelo se reduce a:

Si se desea estimar el fotoperíodo
para cualquier día del año, se substi
tuye el valor correspondiente al núm~
ro de días después del 22 de diciembre en le ecuación anterior. El intervalo de confianza pare el fotoperíodo el 22 de junio es:

t (1,N) (,117431) 1Cl1!1 ♦

&lt;1, - W.016?1'1
11011363

Para obtener el máximo y los puntos de inflección de la función estimada se obtuvieron la primera y seiU!!
da derivada. La primera derivada de
la función estimada es:

En donde:
En donde Xi es el número de días
transcurridos desde el 23 de diciembre (X¡= 1 el 23 de diciembre,
x
s 365 el 22 de diciembre en cue!
365
quier año) y Yi es el valor es t·imad o
de horas-luz pare el día i (Figura 1) •

yi = estimador de horas-luz
en el día i
xi = número de días después
del 22 de diciembre
RC = raíz cuadrada

A

~

•

El coeficiente de regresión (B,)
es la amplitud de la onda coseno div!
dida por dos, el cual resultó igual a
1.5741; por lo tanto, la amplitud fue
estimada en 3.1482, Esto indica que
la diferencia entre el día más largo
y el más corto del año es de 3 horas
8 minutos 54 segundos.

Se hizo le transformación:

y se estimaron los parámetros 8, Y_B,

mediante la técnica de regresión lineal usando el modelo:
Y. = B, + B1 Z. + &amp;,
l

l

Y.1 = 14.0606 ± 0,0143

¿

11

yi = 10.9125 ± 0.0287

.

Se utilizó un intervalo de confianza

para estimar futuras observaciones
de horas luz, siendo éste:

..............
..

Y1 •

i 1 •U.te&gt;

•1-,..!"'li.,.P-.:'!...=■:.,:'.:.r-=~-=~-=-=.....
t:-:...,.::-:.~J;-:,....
:::;"'~-.

donde:

P = probabilidad
yi = valor estiaado del fotoperíodo en el día i
t(a/2,n-2)= valor de tablas de la
distribución t de Student
con un nivel de significancia a y n-2 grados de
libertad
E. E.(Y) = error estandar del estimador Y,

Pare determinar los puntos de inflección de la función estimada, en

El intervalo de confianza para predicciones es:

nlaaooc'P'
En

!~)

(X - 182.5)) &lt;3

Al igualar a cero la función anterior
y resolver para X, se obtuvo el punto
máximo de la función estimada, el
cual resultó igual a 182.5. Considerando la codificación inicial de la
variable X, el número 182.5 correspo~
de al día 22 de junio, correspondiente al solsticio de verano. De la
misma manera, se obtuvo el mínimo de
la función, encontrando que el mínimo
de horas luz es el día 22 de diciembre, correspondiente el solsticio
de invierno (Fi¡ura 2).

Si Xi= 183.0957 en la ecuación anterior, entonces el intervalo de confianza pera Yi es:

Si Xi= O en la ecuación anterior,
entonces el intervalo de confianza
para Yi es:

i =1,2, .. ,,n

!~

• 1,5.741 (-aen 3

Figura l. Relación funcional entre
el número de días después del 22
de diciembre (Días) y las horasluz (Fotoperíodo) en Nerín, N.L.
16

(.1974,eJ

"&lt;:h •

1 •
73 1

fXl -

Cuadro 1, Parámetros, estimadoree y
errores estandar del modelo para e!
timar horas-luz en Marín, N.L.

im.oes7)'J

iiói:iü

En donde:
A

yi = estimador de horas-luz
en el día i
xi = número de días después
del 22 de diciembre
RC = raíz cuadrada

Parámetro

Estimador

Error
estandar

B,
B,

12.486600
1.574142
,.
&amp;

0,010332
0.197436

&amp;i

17

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Figura 2. Relación funcional entre el
número de días después del 22 de
diciembre (Días) y la primera derivada de la función estimada de las
horas-luz (DY/DX).

Figura 3. Relación funcional entre el
número de días después del 22 de d!
ciembre (Días) y la segunda derivada de la función estimada de las
horas-luz (DY/DX'').

donde el número de horas luz es igual
a 12, se obtuvo la segunda derivada
de la función, la cual resultó igual

Conclusiones
l.

a:

:! .,_ -

1.67,fl ~;

El modelo estimado

(coa(~; (X - 182.6)1 ~;

en donde Xi es el número de días
transcurridos desde el 23 de diciembre y Y1 ea el valor estimado de horas-luz para el día i,expliccS el 97%
de la variabilidad del fotoperíodo.

Al igualar a cero la función anterior
y resolver para X, se obtuvieron los
puntos de inflección de la función e!
ti11ada, los cuales fueron iguales a
91.5 y 274 (Figura 3). De acuerdo
con la codificación inicial de la variable X, los números anteriores
corresponden al 22 de marzo y 22 de
septiembre. Los equinoccios de prill!
vera y otofio corresponden al 21 de.
1111rzo y 23 de septiembre, por lo que
·e1 IIOdelo tiene un pequeño sesgo en
las estimaciones del fotoperíodo en
días cercanos a los equinoccios. Aún
con este sesgo, el IIOdelo explicó el
97% de la variabilidad de la variable

2.

La variabilidad no explicada (3%)

es debido a que la nubosidad en
la mallana y en la tarde tienen~
fluencia en las horas-luz observ!
das en el aparato.
3.

Y.

En base a los dos factores anteriores, se concluye que el aparato diseñado para medición de horas-luz y el IIOdelo propuesto
tienen suficiente precisión para
medir el fotoperíodo en Marín,
N.L.

18

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19

�COMPOSICION BOTANICA Y VALOR NUTRITIVO DE LA DIETA DEL VENADO
COLA BLANCA (Odocoileus virginianus texsnus)

EN EL NUNICIPIO DE ANAHUAC, N.L.

Roque G. Ramírez Lozano'
José B. Quintanilla González1
Alejandro Treviño Rufa'
Juana Aranda Rufz'
Javier Reyna Carrera'

Resumen

histología mostr6 que los arbustos
constituyen el principal alimento
del venado durante todo el &amp;ilo con
una media anual de 95.1%. El arbus
to más consumido por el venado fue
el chaparro prieto (Acacia rigidula),
seguido por el guajillo (Acacia berlandieri), cenizo (Leucophyllum te~ ) y guayacán (Porlieria angustifolia), con medias anuales de
43.9, 13.2, 9.1 y 5.8%, respectivamente. Las hierbas fueron consumidas por el venado en un 4.8%, siendo la malva (Hibiscus sp.) la más
preferida por el venado, seguida
por la cebolleta (Zephyranthes ~ nicola), con una media anual de 3.3
y 1.2%, respectivamente. Los zacates no fueron consumidos por el venado, con excepci6n del zacate
buffel (Cenchrus ciliaris), que fue
seleccionado en muy pequeñas cantidades (0.01%, media anual). La nat!!
raleza de la dieta del venado la h!
ce ser alta en su contenido de proteína cruda (PC) con un promedio
anual de 16.3%, siendo diferente
(P&lt;0.05) entre períodos de muestreo.
La proteína insoluble en la fibra
detergente ácido (PIFDA) no fue alta (2.2%), lo que sugiere que los
venados consumen dietas conteniendo
proteína cruda para cubrir sus nec~
sidades durante todo el &amp;ilo. Las
fracciones fibrosas, fibra deterge~
te neutro (FON) y fibra detergente
ácido (FDA), fueron diferentes
(P&lt;0.05) entre meses, las medias
anuales fueron 44.0 y 33.5%, respec-

El estudio se llev6 a cabo en el
rancho "La Charretera", ubicado en
el noreste de México, donde existe
una alta poblaci6n de venado cola
blanca, con el objetivo de determinar sus hábitos alimenticios. Duran
te junio de 1988 a mayo de 1989 se
colectaron mensualmente heces fecales en 15 sitios localizados en el
área de estudio. Para reconstituir
mensualmente las dietas, se mezclaron especies de plantas en proporci~
nes similares a las que aparecieron
en las heces fecales, se estim6 el
contenido nutricional y su digestib!
lidad in vitro. El estudio de micro

Este trabajo fue realizado con fondos de la
Secretaría de Fo■ ento Agropecuario del Estado de Nuevo León. (Escrito recibido en dicie ■bre de 1989).
'Maestro de la Subdirección de Estudios de
Postgrado de la FAUANL.· Investigador del Pr~
yecto "Evaluación de los Agostaderos del Noreste de México y sus Efectos Nutricionales
en los Ru ■ iantes 11 en el CIA-fAUANL.
'rstudiante de la Maestría en Producción Ani■al en la Subdirección de Estudios de Postgrado de la fAUANL.
1

Y Estudiantes del Departa■ento de Zootecnia de
la f AUANL
5

'Auxiliar de Investigación.

tivamente. La digestibilidad in vitro de la materia seca (DIVMS) de
las dietas estimadas fue diferente
(P&lt;0.05) entre períodos de muestreo,
la media anual fue 38.8%. La DIVMS,
muy pr-obablemente fue subestimada d~
bido al alto contenido de plantas a~
bustivas er. las dietas. Los result!
dos de este estudio sugieren que el
venado cola blanca en esta área tiene una dieta muy diversificada, aunque compuesta principalmente de arbustos y hierbas, lo que les permite
obtener alimentos con un contenido
nutricional aparentemente suficiente
para cubrir sus necesidades aliment!
cias durante todo el año. Además,
la disponibilidad de nutrientes se
incrementa durante el otoño, lo que
pudiera favorecer al venado a desarrollar su instinto reproductivo
durante esta época.

main forbs consumed by deer. Grasses
in this area were no selected by
deer, exception was for buffel grass
(Cenchrus ciliaris) which was consumad in small amounts (0.01%, annual
mean). The nature of deer diets,
made them high in crude protein (CP)
with an annual mean of 16.3%, beeing
different (P&lt;0.05) among sampling
periods. Insoluble crude protein
contained in the acid detergent fiber fraction was low (2.2%), which
suggest that deer ate enough CP to
satisfy its needs, throughout the
year. The acid detergent fiber and
neutral detergent fiber of deer
diets were different (P&lt;0.05) among
months, with annual means of 44.0
and 33.5%, respectively. The in
vitro dry matter digestibility
(IVDMD) of deer dieta was different
(P&lt;0.05) among sampling periods.
The IVDMD might be subestimated due
to high browse content of deer dieta.
Present resulta suggest that whitetailed deer texanus in northeastern
of Mexico, selected diversified
diets, composed mainly by shrubs
and forbs. Browse in deer diets
made them high in CP and other nutrients in sufficient amounts to
satisfy deer needs throughout the
year.

Summary
The study was carried out in the
ranch "La Charretera" located in
northeastern of Mexico, where exist
a high white-tailed deer population,
with the objective to determine deer
food habits. Since jvne 1988 to may
1989, were monthly collectcd wet deer
feces from 15 sampling sites, sistematically distributed in a 2,794 ha
study ares. Monthly dieta were formulated with the composition of each
plant species found in deer feces to
estimate the nutrient content of deer
diets. Microhistology showed that
shrubs contributed in 95.5% of the
annual deer diet. The chaparro pri~
to (Acacia rigidula) was the most
selected shrub, followed by guajillo
(Acacia berlandieri), cenizo (Leucophyllum te~anum) and guayacan (Porlieria angustifolia), annual consumption were 43.9, 13.2, 9.1 and
5.8%, respectively. Deer selected
forbs (4.8%) in small variable
(P&lt;0.01) amonta during the year. The
malva (Hibiscus sp.) and cebolleta
(Zephyranthes arenicola) were the

Introducci6n
El venado cola blanca (Odocoivirginianus) es una de las especies de la fauna silvestre que
mantiene una amplia distribuci6n en
el continente americano (Taylor,
1969). En el noreste de México, el
venado habita en el norte de los es
tados de Tamaulipas y Nuevo Le6n,
aunque su estatus poblacional en la
actualidad no es posible determin~
lo, debido a la falta de estudios
en la regi6n (Villarreal, 1985).
~

El venado cola blanca es un recurso nstursl que constituye un importante valor econ6mico y estético,
ya que puede llegar a representar a

20

21

�futuro una fuente alternativa y complementaria de recursos económicos a
los agostaderos de ~os ranchos ganaderos, y que no implica la transformación de la explotación (Arnold y
Drawe, 1979). Por lo tanto, es importante conocer los hábitos alimenticios del venado cola blanca, ya
que cohabita con especies animales
tanto silvestres como domésticas, P!
ra evitar una sobrecarga animal del
agostadero y evitar un deterioro eco
lógico del habitat.
El conocimiento de los constituyentes de las dietas de los herbívoros en pastoreo, proporciona informa
ci6n acerca del traslape que existeentre algunas dietas de diferentes
herbívoros (Holechek et al., 1982).
Pa!'a determinar la dieta de animales silvestres ensu habitat natural,
se hace necesario usar técnicas indirectas, entre las que destaca la
microhistología de las heces fecales
(Sparks y Malechek, 1968). Esta té~
nica no interfiere con los hábitos
alimenticios de los animales, se pu~
de hacer un muestreo ilimitado, no
restringe el movimiento de los anim!
les y es útil en comunidades vegetales mixtas (Holechek et al., 1982).
Sin embargo, la técnica no es muy
exacta, particularmente en el análisis fecal, debido a las diferencias
en la digestibilidad de las plantas
a su paso por el tracto digestivo
del venado; generalmente las hierbas
son subestimadas y los arbustos son
sobreestimados (Mcinnis et al., 1983
Ramírez, 1989).
- Los objetivos de este estudio
fueron determinar la composición botánica y el valor nutricional de la
dieta del venado cola blanca, pasto:·eando en su habi tat natural.

Materiales y Métodos
;,_r

·a oe istud10
~studio se llevó a cabo en el

· me ..:&gt; "La Charretera", ubicado en

el municipio de Anáhuac, N.L.,
México. Sus coordenadas geográficas
son 27º25' de latitud norte y 99º45'
de latitud oeste del meridiano de
Greenwich y la superficie total ea
de 2,194 ha. El tipo de suelo es
regosol, con mediana profundidad y
altos contenidos de materia orgánica. El clima de la región es seco
estepario (BSo y BS¡), y se caracte
riza por tener una temperatura me-dia anual de 24ºC y la precipitación
varía entre 400 a 600 mm (García,
1973). La vegetación del área está
representada por una comunidad de
matorral mediano subinerme, con diferentes asociaciones. Los principales géneros arbustivos dominantes
del área son: Prosopis, Acacia Pithecellobium,Celtis, Eysenthardtia,
Lycium, Opuntia, entre otros (COTECOCA, 1973).
Determinación de la Composición
Botánica del Area de Estudio
La evaluación de cobertura vege.:.
tal y la composición botánica del
agostadero, se llevó a cabo durante
el mes de abril de 1989. El método
usado fue el de la línea de intercepción (Canfield, 1941). Se traza
ron 35 parcelas al azar de 10 m delongitud. La medición de los arbus
tos se llevó a cabo tomando en cueñ
ta la proyección de su cobertura
hacia la línea. Los zacates y hier
bas se midieron a ras del suelo, con una cinta métrica,
Colección de Heces y Determinación
de la Composición Botánica
En el área de estudio sistemáti
camente se seleccionaron 15 sitios
fijos de muestreo, La colección de
heces se llevó a cabo en cada sitio
en períodos mensuales, iniciándose
en junio de 1988 hasta julio de
1989, Las heces colectadas (del
suelo) tenían que ser frescas, se
limpiaron de impurezas y se agruparon en una sola muestra por mes. In
mediatamente después de la colee- ción, las heces agrupadas fueronª!

cadas parcialmente a una temperatura
de 55ºC durante tres días en una estufa de aire forzado. Posterionnente fueron molidas en un molino Wiley
a través de una malla del mm y alma
cenadas en recipientes de plásticospara futuros análisis.

totales, zacates totales y hierbas
totales consumidas (Holechek et al.,
1982).
Determinación de Dietas y cu Vulor
Nutritivo
Para estimar la dicta mensual
del venado, se mezclaron las especies individuales de arbustos, zacates y hierbas, de acuerdo a su campo
sición en las heces fecales. La cO:
lecta de partes vegetativas (hojas)
de las plantas se realizó en los sitios de muestreo de heces, procurando obtener material- vegetativo de va
rias plantas de la misma especie, auna al tura no mayor de l. 5 m, Las
partes de cada planta fueron secadas
a 55ºC durante tre~ días en una estu
• fa de aire forzado, posteriormente
fueron molidas individualmente. Las
partes de plantas molidas fueron mez
cladas manualmente, en una propor- · ción tal que el peso total de las ,
mezclas fue de 400 g. Se prepararon
dos mezclas por mes,

Antes de determinar la composición, las heces de cada mes fueron
decoloradas, hirviéndolas en hidr6xi
do de sodio al 5%, se enjuagaron coñ
agua y se les agregó hipoclorito de
sodio (Na2HC10 3 ) al 30%, donde perm!
necieron hasta su completa decoloración. Las muestras decoloradas fueron lavadas de nuevo con agua y posteriormente deshidratadas con alcohol
etílico al 30, 50, 70, 90 y 100% durante 20 minutos en cada uno, permaneciendo en el último para su almace
namiento (Ramírez, 1989). La compO:
sición se determinó usando el procedimiento descrito por Sparks y Malechek (1968), para lo cual una pequeña cantidad de material decolorado y
deshidratado se untó cerca de una de
las esquinas de la laminilla, Como
medio de montaje se usó miel demaiz,
que se agregó en cantidades aufieie~
tes hasta cubrir un área de dos tercios del tamaño del cubre-objetos de
22 x 40 mm, Para sellar el cubre-ob
jetos a la laminilla, se usó bálsam;
de canadá, Para el conteo de fragmentos vegetales y su identificación,
se usaron cinco laminillas en cada
período de muestreo. Se observaron
20 campos sistemáticamente localizados en cada laminilla, con un aumento de 125x, lo que representó un total de 100 campos/mes. La identificación de cada frag¡aento vegetal en
las laminillas, se llevó a cabo por
el reconocimiento de rasgos del tej.!_
do epidennal, como son: tricomas,
glándulas, estomas, células, pelos y
cristales; al coincidir con las 1111e!
tras de las mismas plantas 11ontadas
en laminillas de referencia, que pr~
viamente fueron colectadas en el
área de estudio. El porcentaje de
la composición fue deter11inado por
especies individuales y adeaás, las
dietas fueron res1111idas en arbustos

dietas estimadas de cada mes
.fueron analizadas químicamente, para
lo cual se les determinó la materia
seca total (MS), materia orgánica
(MO) y proteína cruda (PC), de acuer
do a los procedimientos de AOAC
(1975). Además, se les determinó la
fibra detergente ácido (FDA) y la fi
bra detergente neutro (FDN), usandoel procedimiento no secuenciado de
Goering y Van Soest (1970), También
se les determinó el nitrógeno insolu
ble en la fibra detergente (NIFDA), usando la técnica de Tejeda (1986).
Las

A las raciones de cada mes, también se les determinó la digestibili
dad in vitro de la materia seca
(DIVMS) de acuerdo al procedimiento
de dos etapas, desarrollado por Tilley
y Terrey (1963). El inóculo ruminal
elllJ)leado en el procedi11iento fue obtenido de cabras, pastoreando en una
comunidad muy similar a la del área
de estudio,

23

�Análisis Estadístico

abundantes fueron el chaparro prieto
(Acacia rigidula), huizache (Acacia
farnesiana), nopal (Opuntia spp.),
mezquite (Prosopis glandulosa), entre otros, con valores de 19.7, 11.1,
9.1 y 8.9%, respectivamente. Los za
cates representaron 8.6% de la cobe~
tura y los más importantes fueron el
zacate buffel (Cenchrus ciliaris),
zacate rizado (Panicum hallii) y za~
cate pelillo (Aristida spp.) con 3.2,
2.6 y 1.8% respectivamente. Las hier
bas constituyeron 6.2%, entre las
que destacan la saladilla (Suaeda
spp.) y la golondrina (Euphorbia postrata) con 3.6 y o:4%, respectivamente:--La composición botánica del área
de estudio, representa la disponibi~
lidad de especies vegetales con poten
cial de ser consumidas por los herbí:
voros.

Los porcentajes de la composi-

ción de especies individuales y por
grupos de plantas y las medias de IIS,
NO, PC, FDA, FDN, NIFDA y DIVMS, fu!
ron analizados usando un diseño c0111pletamente al azar. Las c011paraciones se hicieron entre meses. Las la
minillas y las raciones representaron las repeticiones dentro de cada
mes.
Las medias fueron separadas usan
do la técnica de la diferencia míni:
ma significativa, cuando se encontró
un valor significativo en el análisis de varianza (Steel y Torrie,
1980).

Resultados y Discusión
Composición de las Heces Fecales
Composición Botánica del Area de
Estudio

En el Cuadro 2 se muestran los Pº!:
centajes de grupos de plantas encontrados en las heces del venado. Los
arbustos constituyeron el principal
. componente de la dieta anual, compren
diendo 95.1%. El consumo de arbustos
no fue uniforme a través de todos los

En el Cuadro 1 se muestra la com
posición botánica de la cobertura ve
getal del área de estudio, la cual estuvo constituida por 86.2% de arbustos, entre los cuales los más

Cuadro l. Composición botánica del área de estudio. Rancho "La Charretera",
Anáhuac, N.L. México.

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meses. Junio, julio, agosto y mayo
fueron iguales (P&gt;0.01), pero mayores (P&lt;0.05) al resto de los meses.
Noviembre representó el mes de menor (P&lt;0.01) consumo de arbustos.
Otros autores (Halls, 1978; Harmel y
Litton, 1981; Villarreal, 1985) han
reportado que el ramoneo de hojas,
talluelos y yemas de arbustos y árboles (Gallina et al., 1981) son el
principal alimentodel venado cola
blanca, ya que son fuente importante de nutrientes durante la mayor
parte del año (Ramírez, 1989).

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S.2

El guajillo (Acacia berlandieri)
representa la segunda especie en importancia, con una media anual de
13.2%. Su consumo no fue uniforme
(P&lt;0.01) durante el afio, alcanzando
en agosto (33.9%) su más alto valor,
mientras que en diciembre (0.6%) el
más bajo consumo. El cenizo(~phyllum texanum) también fue consum!,
do en al tas cantidades durante el afio,
con una media de 9.1%, siendo su con
sumo diferente (P&lt;0.01) entre meses.
Febrero (34.5) fue el mes más alto y
septiembre y octubre (0.2 y 0.3%,
respectivamente) los meses más bajos.
El guayacán (Porlieria angustifolia)
fue consumido con una media anual de
5.8%. Su consumo tampoco fue uniforme (P&lt;0.01), alcanzando su máximo valor en abril (21.8%) y durante enero
(0.1%) su mínimo valor (Cuadro 2).

La preferencia de la vegetación
arbustiva (ramoneo) por los venados,
se debe a su capacidad para compensar su inhabilidad para digerir los
alimentos de baja digestibilidad.
Otras características importantes
son sus labios prensiles y otros aspectos de la morfología de su boca
(Van Soest, 1987).
En el Cuadro 2, también se repo!
tan los porcentajes de las especies
individuales de arbustos, entre los
que destaca el chaparro prieto (Acacia rigidula), que fue el más consumido por los venados representando

Otros arbustos importantes en la
dieta del venado fueron huizache
(Acacia farnesiana), popotillo (Ephe-

Cuadro 2. Composición botánica (%} de las heces fecales del venado cola blanca.
Rancho ''La Charretera", Anáhuac, N.L., México.

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43.9% (media anual), siendo su consumo diferente (P&lt;0.01) entre períodos
de muestreo. Mayo fue el mes más alto (73.6%) y en junio se registró el
menor consumo (15.4%).

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aspera), nopal (Opuntia spp.) y
palo verde (Cercidium macrum), los
cualea tuvieron medias anuales de
4.5, 3.4, 2.1 y 2.1 respectivamente,
siendo tubi6n au collSUfflo diferente
(P&lt;0.01) entre períodos de muestreo.

tras que en el reato de loa aesee no
fueron consumidos. El zacate buffel
(Cenchrus ciliaria) fue la única especia da zacate consumido, con una
media anual de 0.1%. Drawe y Box
(1978) mencionan que cuando hay una
uplia disponibilidad de arbuatoa y
hierbas, el venado no cona1.111ir6 zacates. La compoaición de arbuatoe y
hierbas en el érea de estudio, ea mucho mayor a la de zacatea, lo que pudo haber influido a que loa venado■
tuvieran preferencia por el ramoneo.

hierbas aparecieron en las
heces fecales en muy pequefiae cantidades, la aedia enual fue 4.8%. Ade
más au consumo fue diferente (P&lt;0.01)
durante todo el afio (Cuadro 2). Su
principal contribución fue en novie~
bre (15.3%), muy probablemente debido a que durante esa época del afio
se registraron las mú altas precipi
tacionee. En forma individual, la
malva (Hibiscus sp.) fue la más consumida por el venado, su contribución anual a la dieta fue 3.3%. Su
más alto consumo fue en noviembre
(15.3%), mientras que en julio, ago!
to y febrero no fue consumida por el
venado. La cebolleta (Zephyranthes
arenicola) también fue consumida en
cantidades pequefias, pero variables
(P&lt;0.01), au consumo promedio anual
fue 1.2%. En el mes de febrero se
reportó el mayor consumo (8.5%) y en
junio, julio, octubre, noviembre, di
ciembre, enero, abril y mayo no fue
consumida por el venado, muy probablemente por estar ausente en el
área de estudio.
Laa

Considerando que loa bovinos son
consumidores· de zacates preferentemente, y en base a loe resultados de
composición de este estudio, que demuestran que loe venados son ra■one!
dores de arbustos y hierbas, ae observa que existe una relación c011pl~
mentaría entre estas dos especies,
pues no compiten por loa miamos alimentos. Sin embargo, Ramfrez (1989)
determinó dietas de cabras muy similares a las del venado, lo que pudi~
ra indicar una relación competitiva
por el forraje entre estas dos especies de animales (Gallina~!!·•
1981).
Valor Nutritivo de la Dieta del
Venado
El Cuadro 3 muestra loa valorea
de PC durante un afio. El valor promedio anual fue 16.3%, siendo el CO!!
sumo por los venados diferente (P&lt;0.05)
durante períodos de 111.1eatreo. El V!
lor ús alto (21.9%) correspondió al
aes de octubre y el valor IIAs b-.Jo
se registró durante los meaes de junio (13.5%) y dicie111bre 113.3").
Los valores de proteína reportadoe
durante octubre son altos, debido al
hecho de que en esa época del ai'lo ae
lleva a cabo el ús rápido crecimie~
to vegetativo de arbustos y hierbas
por las altas precipitaciones. Wallmo
(1981) reporta que el contenido r1111inal de venado Bura fue de 12.0S de
PC, un valor aenor al promedio anuaJ
reportado en este estudio. Holechek
et al. (1989) reportaron que las h1er

Algunos estudios (Mclnnis et al.,
1983; Warren et al., 1984; Ramírez,
1989) han reportado que el porcen~
je de hierbas determinado a través
de heces fecales es subestimado y
una explicación de este hecho, es
que las hierbas por su naturaleza
son al ta.ente digestibles, deaapar_!
ciendo casi cOll¡)letaaente a su paso
a través del tracto digestivo de los
herbívoros. En este estudio, las
hierbas 11117 probablemente fueron subeatiaadas.
Los zacates (Cuadro 2) fueron
cona1111idoa por el venado en muy pequefias cantidades (0.01%, media
anual). Durante marzo (0.9%) se registró el aayor consumo, seguido de
octubre (0.5%) y febrero (0.1%), míen

26

Cuadro 3. Contenido nutricional (%) y digestibilidad in vitro (%)dela dicta
estimada del venado cola blanca, Rancho "La Charretera",Anáhuac, N.L., México

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bas y arbustos contienen cantidades
de PC mucho mayores que los zacates.
El valor de las hojas como un supl~
mento protéico de los animales en
pastoreo consumiendo zacate seco,
es ampliamente reconocido (Chalupa,
1975).

estudios de microhistología de muestras esofágicas de cabras, reporta
valores de FDN superiores a los reportados en este estudio. Este hecho
se debe a que las muestras analizadas contenían materiales más lefiosos,
como son talluelos y tallos de arbus
tos. En este estudio, el análisis se llevó a cabo sólo de hojas de las
plantas. Holechek et al. (1989) al
realizar análisis químicos de las
principales especies de plantas conSWDidas por herbívoros silvestres en
el sur de New Mexico, E.U.A., reportan valores de paredes celulares muy
similares a loe encontrados en este
estudio, aunque las especies estudia
das fueron diferentes a las de esteestudio (Cuadro 3).

El rango de PC consumida por
los venados durante el aí'lo, fue suficiente para cubrir sus requerimientos de crecimiento. Ullrey
et al. (1967) y Smith et al. (1975)
determinaron que los requerimientos
de PC para venado cola blanca son
de 13 a 20%, dependiendo de su es~
do fisiológico. Este hecho demuestra que el venado permanece en buenas condiciones ali ■entarias durante todo el afio, aunque en el otofio
consume plantas que le dan un aayor
nivel de ali■entaci6n, que le perm!_
te desarrollar eu instinto reproduc
tivo durante esta época (VillarreaI,
1985).

La fracción FDA deterainada en
la dieta de los venados no fue uniforae (P&lt;0.05) entre ■eses. El pro■edio anual fue 33.5%.
El valor más
alto fue en febrero (40.2%) y el valor aás bajo ee reportó en aarzo
(28.2%). Wall■o (1981) reporta valo
res de FDA (36.0%) de contenidos
■inalee de venados Dura en el desier
to de Sonora, los cuales son ■uy ei:
■ilares a loe reportados en este estudio (33.5%) (Cuadro 3).

La FDN contenida en la dieta
del venado cola blanca fue diferente (P&lt;0.01) entre períodos de 1111estreo. El promedio anual constituyó
44.QS. El valor ■ás alto de FDN ee
dió en ■arzo (51.1%), ■ientras que
el valor más bajo fue en julio
(37.1%). Raaírez (1989) basado en

ro=

27

�Conclusiones

Digestibilidad.In Vitro de las Dietas
del Venado Cola Blanca

Los resultados del presente estudio sugieren que el venado cola
blanca, en el norte del estado de
Nuevo León, México se alimentan
principalmente del ramoneo de material vegetativo de arbustos y hierbas. El arbusto más preferido por
los venados fue el chaparro prieto,
contribuyendo en más del 50.0% de
la dieta anual. La preferencia del
chaparro prieto por el venado, muy
probablemente se debe a su amplia
distribución en el área de estudio
y además a que permanece verde durante todo el affo. Sin embargo, el
venado incluyó otras 42 especies de
plantas en su dieta, lo que la hace
ser muy diversificada, demostrando
su amplia selectividad permitiéndole aprovechar la mayor parte de los
recursos naturales formados por las
plantas palatables presentes en el
agostadero.

El valor promedio anual de DIVMS
fue 38.8%, siendo diferente (P&lt;0.05)
entre meses (Cuadro 3). El valor
más alto fue en abril (50.3%) y el
valor más bajo fue en septiembre
(27.4%). Wallmo (1981) encontró que
el venado Bura consume dietas con v~
lores de DIVMS que varían entre 34 y
51%, aunque estos valores están subestimados, debido a que posteriormente se encuentra que en estudios
de digestibilidad in vivo son mayores a los de in vitro, especialmente en lo referente al análisis del
material de ramoneo. Las hojas de
arbustos contienen inhibidores que
son energéticamente medios de defensa baratos, comparados con la lignina. Estos inhibidores como los taninos, aceites esenciales y alcaloides, pueden influir en la actividad
microbial en el rumen, reduciendo la
fermentación de los carbohidratos e~
tructurales del forraje consumido
por los venados. Holechek et al.,
(1989) encontraron que las hierbas y
arbustos ramoneables por herbívoros
silvestres en New Mexico, E.U.A.,
tienen valores de digestibilidad in
vitro de la materia orgánica (DIVMO)
mayores a la de los zacates, en perí
odos de incubación de 24, 48 y 72
horas. Asimismo, basados en la DIVMO
de 24 horas dividida en la DIVMO de
72 horas, las hierbas fueron digeridas más rApidamente que los zacates.
Short et al. (1974) también han reportadoque las hierbas y los arbustos tienen más altas velocidades de
digestión que los zacates.

El hecho de que la composición
de la dieta del venado está conformada principalmente por arbustos y
hierbas, los hace ser complementarios a los bovinos en la utilización
de los agostaderos de estas zonas.
La naturaleza de la dieta del
venado la hace ser alta en su cont!
nido de PC, en cantidades suficientes para cubrir sus demandas nutricionales durante todo el afio, incr!
mentándose la disponibilidad de nutrientes en las plantas durante los
meses de septiembre a noviembre.
Agradecimientos

La rápida digestión de las hierbas al parecer se debe a que contienen valores muy altos de contenido
celular y por lo tanto, potencialme~
te más rápido acceso microbial al
contenido celular, comparado con los
zacates (Van Soest, 1982).

Se agradece a la Secretaría de
Fomento Agropecuario del Estado de
Nuevo León, por el apoyo financiero
para la operación del proyecto y a
la Asociación Nacional de Ganaderos
Diversificados, por las facilidades

28

otorgadas para la conducción de las
colectas de muestras.

Goering, H.K. and P.J. Van Soest.
1970. Forage fiber analysis
(apparatus, reagents, procedures
and sorne applications) Handbook
No. 379.

Este artículo se dedica como un
homenaje póstumo al Ing. José
Guadolupc Sauceda Villnnueva, colab~
rador del proyecto, quien ofrendó su
vida por salvar a otra.

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Fernando Sánchez Dávila'
Resumen

Tejeda, H.I. 1986. Manual de Laboratorio para Análisis de Ingredie_!!
tes Usados en la Alimentación
Animal. Ed. PATAME, México.

la producción de leche, se formaron
dos períodos, el primero abarcó de
1974 a 1983 y el segundo de 1984 a
1986; obteniéndose las mayores producciones en el segundo. En cuanto
al número de lactación, se 'obtuvo
que conforme éste se incrementa, la
producción de leche aumenta. Para
el número de pesada (mensual) después del parto, se encontró que la
máxima producción se alcanzó al segundo mes después del parto. La in
teracción de este factor con el número de lactación también se analizó, obteniéndose que para las lacta
ciones evaluadas,la máxima produc-ción de leche se alcanzó en el segundo mes después del parto, para
posteriormente ir disminuyendo en
una forma casi lineal. El efecto
de la vaca se evaluó como factor
aleatorio y se encontró que para la
variación en la producción de leche,
se pudo aclarar el 20.4% por medio
del genotipo de la vaca,

En el presente trabajo se utilizó la información de producción de
leche de 1974-1986 de 252 animales
pertenecientes a la raza Holstein
Friesian de la Estación Pecuaria Experimental "El Canadá", propiedad de
la Facultad de Agronomía de la
UANL, ubicada en Escobedo N.L.,
México, Se estimaron los factores
ambientales y genéticos que influyen
en la producción de leche por medio
del método de los cuadrados medios
mínimos. Los factores ambientales
estimados tuvieron un efecto altamen
te significativo (P&lt;0.001) sobre laproducción de leche, Estos factores
fueron: Estación de medición, grupos
de años, número de lactación, número
de control (pesada de leche), interacción del número de pesada y número de lactación, y efecto de la vaca.
Para el factor estación de medición,
se formaron cuatro estaciones, cada
una de tres meses respectivamente:
la, Estación: enero, febrero y marzo;
2a. Estación: abril, mayo y junio;
3a. Estación: julio, agosto y septiembre; 4a. Estación: octubre, noviembre y diciembre. La estación
donde se presentó la mayor producción de leche fue la segunda y la de
menor la tercera, la cual abarca los
meses más calientes del año. Respe~
to al grupo de años donde se midió

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37:340.

Summary
Production records (1974 to
1986) of 252 Holatein-Friesians
animal.a located in the Research
Station "El Canadá", Universidad
Aut6n011a de Nuevo León, Escobedo,
N.L., México, were analysed using
the Least Squares llethod, to estiaate genetic and environaental
effects on ■ ilk yield. The environmental factora studied were: recording season, year groups, lactation number, control nu■ber (ailk
weighing), lactation nu■ber x control number interaction, and cow
effect. All these factora hada
highly significant effect (P&lt;0.001)
on milk yield. The recording seasons

la iofor■aci6n utilizada para la realizaci6n de este trabajo fue proporcionada por
la Estaci6n Pecuaria Experi ■ ental "El Ca•ad¡• de la FAUANl (Escrito recibido el 22 de
■ayo de 1990).
1

30

Raestro del Oeparta■ento de Zootecnia de la
FAUAll.

31

�were: 1st season: January, February,
and March; 2!! season: April, May,
and June; 3rd season: July, August,
and September; 4th season: 0ctober,
November, and December. The 2!!
season was the highest in yield and
the 3rd season the lowest, the
latter corresponding to the hotest
months on the year. Milk production
was evaluated during two periods:
1st period from 1974 to 1983, and
the 22 period from 1984, the latter
being the highest in yield, Regarding lactation number, it was found
that as it increases, milk yield
increases, For the control number
(monthly measurements after parturition), it was found that the highest
yield was on the second month after
parturition. Lactation number x control number inte1•action showed that
the highest yield was on the second
month after parturition, after that
yield decreased almost linearly, for
the lactation number studied. Cow
effect was reganded as a random
effect, finding that 20.4% of yield
variation could be explained by the
cow genotype.

con el conocimiento, corrección y
eliminación de los factores ambientales, es posible realizar una selección adecuada en base a esta característica (Costa et al., 1984;
Braga y Silva, 1987)-. En base a ello, el presente estudio se realizó con el objetivo de
evaluar los diferentes factores ambientales y genéticos que pudieran
influir sobre la producción de leche de un hato lechero bajo las con
diciones climáticas del noreste deMéxico.

Materiales y Métodos
Para este estudio se utilizaron
las producciones mensuales de leche
obtenidas de 252 animales en el período de 1974-1986. Este hato está
ubicado en la Estación Pecuaria Experimental "El Canadá", propiedad
de la Facultad de Agronomía de la
UANL; situada en el municipio de
Escobedo, N.L., México a 367 msnm,
con una temperatura promedio anual
de 22.3ºC y una precipitación media
anual que varía entre 250 y 500 mm.
El período de lluvias se presen
ta generalmente en los meses de ma:
yo y septiembre y las altas tempera
turas se registran en los meses dejunio a agosto.

Introducción
La producción de leche es una
característica que se ha estudiado
desde hace muchos años en todo el
mundo, debido a su importancia para
el ser humano desde el punto de vista nutricional. Para el ganadero es
de vital importancia producir leche
al más bajo costo para poder mante_ner la rentabilidad de su empresa.
Para esto es necesario realizar un
buen manejo integral del hato, como
en los aspectos de sanidad, alimenta
ción, reproducción y selección de los animales (Santoro et.al., 1979;
Camacho y Deaton, 1983;Costa et al.,
1984; Brega y Silva, 1987).
- -

Para el cálculo de los factores
ambientales y genéticos, primeramen
te se codificó la siguiente informa
ción: Número individual del animal~
fecha de nacimiento, fecha de parto,
fecha de secado o bien fecha de la
última pesada, fecha de baja, número de lactación, fecha del parto
subsecuente, número de pesadas de
leche, producción de leche/día y
clave, si la producción de leche se
midió en el mismo mes que parió o
hasta el siguiente.

Para realizar una buena selección de los animales, es necesario
conocer los diferentes factores ambientales y genéticos que pudieran
influir en la producción de leche;

Modelos y Métodos
Para la estimación de los facto
res ambientales y genéticos se uti:
32

tes de efectos fijos
(Nxp)
b = vector de los efectos
fijos ( pxl)
Z = matriz de los coeficientes de efectos
aleatorios (Nxq)
u= vector de los efectos
aleatorios (qxl)

lizó el programa estadístico "LSML76"
de Harvey (1977), el cual se realiza

por medio de los cuadrados medios mínimos.
Modelo: En este caso se utilizó un mo
dele lineal mixto, el cual contiene
además de u y e, efectos fijos.
yijkl ■

• M+Ai+Mj+Lk+CJ+(LC)k!+Wk1+eijkl1

Para:

en el cual:

N = número de los valores observados de y
P = número de efectos fijos considerados
q = número de efectos aleatorios
considerados

yijklm = producción diaria de
leche de una vaca
M = media general
Ai = grupo de años, en los
cuales se midió la pro
ducción de leche (i =1.: 1974-1983; 2.:19841986)
Mj = estación, en la cual se
midió la producción de
leche (i = la.: eneromarzo; 2a.: abril-junio;
3a.: julio-septiembre;
4a.: octubre-diciembre)
Lk = número de lactación
(k = la.,2a. y ~3a.)
Cl = número de pesada después del parto (1 = 1,
2,3, ... ,10)
(LC)kl = interacción del número
de lactación con el número de pesada.
Wkm = efecto aleatorio de la
vaca dentro del número
de lactación.
eijklm = error aleatorio de
yijklm para lo cual se
supone que e~(o,a'I).

Las supuestas distribuciones serían:
y

Eu •

e

en las que para las matrices de dispersión es válido que:
V• Z G Z'

+

R , R. 1a 2 e y G. la 2 u

con:
V= NxN matriz de varianzas y cevarianzas de los valores de y
G = qxq matriz de varianzas y cevarianzas de los efectos alea
torios u, y
R = NxN matriz de varianzas y cevarianzas para los efectos e.
Las supuestas distribuciones arriba
mencionadas descansan en modelos mix
tos (Henderson, 1953) las cuales se:
rían:

En notación matricial, se presenta el modelo anterior como:
y = Xb + Zu + e

1[

b] ¡x•

en el cual:

-1

G

y = vector de las observaciones (Nxl)
X = matriz de los coeficien

A

u

R-l

y]

-1

Z' R

(l)
y

Cuando no se considera el grado de
parentesco entre vacas, se tiene
33

�en (1) tanto en R como también en G
una estructura diagonal.

Las varianzas:

-..,.~

_ 23
.:: 22
.:'.:_ 21

';,,
.,, 20

~ 20
-., 19
18
.,u 17
., 16

- 25
2

V(Wk ■ ) •

Se sustituye en ( 1) R- l por 1/ a 2e I
y G·- 1 por 1/ a 2 wI , entonces se obtie
ne una forma más sencilla por multiplicación de la parte derecha e izquierda de (1) con e.

a w

V(eijkl ■)
V(yijkl ■)

2

"' a e
• V(Wk1)+V(eijkl1)+2Cov(Wk•+eijkl•)
2
2
= a w+C1 e+O.

.,
.,

~

X' Z

b

Z'X

con k =

Z'Z+kl

Resultados y Discusión
En el Cuadro 1 del análisis de
varianza se presentan los resultados
obtenidos en la presente investigación.

Y

a'e/a 2u como una constante&lt;
de la población de animales.

Se puede observar como los facto
res ambientales y genéticos (vaca) tuvieron un efecto altamente signifi
cativo (P&lt;0.001) sobre la produccióñ
de leche, lo cual coincide con otros
estudios. (Arauja et al., 1982;
Camacho y Deaton, 19S3; De Freitas
et al., 1983).

La deducción para las supuestas dietribuciones serían:
E (Wkm) = o
E (e)
= o
E (y)
= Xb

La producción de leche se fue in
crementando de la primera lactaciónª la segunda y así sucesivamente en
la tercera y demás lactaciones (Figura 1). Esto concuerda con otros
trabajos realizados (Mcintyre, 1971;

donde E significa el valor esperado
o la esperanza de cada una de las
distribuciones arriba mencionadas.

Cuadro 1, Cuadrados medios del análisis de varianza para producción de leche.

Causas de variación

.Grado de
libertad

Vaca

Cuadrados
medios

252

130. 32***

Número de lactación (a)

2

413.46***

Número de control (b)

9

5297,64***

Grupo de años

1

6267,63***

Grupo de meses

3

300.35***

18

213. 94***

Interacción ax b
Error aleatorio

u
u

,,"
o

z·

15
14
'º
u 13
u
,," 12
11
o
L
10

"e 10

X' y

•

~

,,

.,

•O

X' X

~

15

4921

*** P&lt;0,001

34

13.19

L

Q_

e

5

o

Q_

la

2a
Nú ■ ero

2

&gt;/3a

3

4

5

Nú11ero de

de lactación

Figura l. Efecto del número de lactación sobre la producción de leche en vacas del establo lechero
"El Canadá" (cuadrados medios mínimos),

6

7

8

9

control

Figura 2. Efecto del número de control sobre la producción de leche
en el establo lechero "El Canadá"
(cuadrados medios mínimos).

La máxima producción de leche se
puede alcanzar en el tercer mes después del parto, dependiendo del nivel alimenticio que se les proporcio
ne a los animales, así como el esta:
do corporal y fisiológico en que se
encuentren los animales después del
parto (Costa et al., 1984). Rsto tam
bién influye ;-q;:;; después de alean:
zar el pico de producción se tenga
una persistencia (Lee, 1974, 1976).
Varios factores influyen sobre la
caída de la curva de lactación, entre los cuales está el intervalo par
to-primer servicio, época de parto,año de parto (Arauja et al., 1982;
De Freitas et al, 1983).-

Araujo et al., 1982; Cooper y
Hargrove, 1982; Guerra y Menéndez,
1983).
Lo anterior es debido a que las
vacas en la primera lactación deben
de distribuir sus nutrientes en tres
funciones diferentes: mantenimiento,
crecimiento y lactación. (Fimland
et al., 1972; Cooper y Hargrove,
1982). El crecimiento durante la pri
mera lactación representa las mayo-res necesidades de nutrientes de los
animales. Para vacas adultas se limi
tan los nutrientes solamente para
mantenimiento y producción de leche
(Camacho y Deaton, 1983; Costa
~ al., 1984).

En la Figura 3 se observa el
efecto del grupo de años sobre la
producción de leche. La formación de
estos grupos fue debido a que se reconoció que a partir de 1984 se presentó un incremento signi.f icativo y
constante en la producción de leche.
Este incremento se debió principalmente a un mejor manejo integral de
los animales, calidad y cantidad de
los alimentos, así como un incremento en el nivel genético de los anima
les a través de la inseminación artI

Por otra parte, el efecto del
número de control (pesada de leche),
se observa en la Figura 2. En la
cual sé aprecia que la máxima producción de leche se alcanzó en la
segunda pesada después del parto,
para posteriormente ir disminuyendo
progresivamente; lo cual, concuerda
con resultados obtenidos en otros
trabajos realizados (Arauja et al.,
1982 ; De Freitas et al., 1983;
Costa et al., 1984T:° 35

10

�-..,.~

"'
-..,"

.

.., 25
-"
"' 20

-

..,"'

~

"'o 15
"

-..,"

10

e

a.

18

-~"uu
..,"
o

17

a.

16

L

(1974-l. 983 l
Grupos de

---".~

25
24
23
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-"
19 I
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""oL 12

,__

-

1

(1984-1986)

26

z

3

Eataci6n

ª"º;

.

-----..

#---- '·-.........' ' ' , .

-- ..--..-''
. ·-

-~
a.

l. Bajo las condiciones en que se
desarrolló esta investigación se
puede concluir que los factores
ambientales: número de lactación
mes de lactación, estación y año '
de la lactancia, interacción del
número de lactación con el mes
de la lactación y genéticos
(efecto de la vaca); tuvieron un
efecto altamente significativo
sobre la producción de leche.

la. lactaci6n
--- 2a.
----- lactaci6n
_&gt;/Ja. lactaci6n

~

"u
"

-o

-o

-~o 5
o
..,"
o
o
L

Conclusiones

19

---

2. Para el efecto del número de lac
tación sobre la producción de le
che, se vi6 que ésta se incremeñ
tó de la primera a las siguien-tes.

11

10
2

Figura 4, Efecto de la estación sobre la producción de leche en el
establo lechero "El Canadá" (cuadrados medios mínimos).

Figura 3. Efecto del grupo de años,
sobre la producción de leche en
el establo lechero "El Canadá"
(cuadrados medios mínimos).

En regiones templadas se conside
ran más adecuadas las estaciones departo en invierno e inicio de primavera para obtener una óptima producción de leche, porque en este caso
juegan un papel importante el fotope
ríodo, calidad y cantidad del alimeñ
to (Cicogna y Camussi, 1978),
-

ficial; lo cual, coincide con otros
trabajos (McDowell et al., 1975;
Ribas et al., 1978; Araujo et!!_,,
1982; De Frei tas et al., 1983; Braga
y Silva, 1987). - El efecto de la estación donde
se midió la producción de leche se
representa en la Figura 4, donde se
puede apreciar que la mayor producción de leche se presentó en los meses de abril a junio y la mínima en
l os meses de verano (julio a septiem
bre), para posteriormente ir incre-~en.ándose en los meses de octubre
a diciembre. Estos resultados coinciden con trabajos realizados por
otros investigadores (Araujo et al.,
1982; ~iswas et al,, 1982; cairuicho
y Deaton, 1983; De Freitas et al,,
1983).
--

En la Figura 5 se representa la
interacción del número de lactación
con el número de control (pesada de
leche). Se puede reconocer que lama
yor producción de leche se alcanzó en el segundo mes después del parto,
para posteriormente ir disminuyendo
progresivamente; lo cual, concuerda
con otros trabajos realizados (Biswas
et al,, 1982; Camacho y Deaton,
1983).
Para la primera lactación,era de
esperarse que las vaquillas tuvieran
una baja producción, mostrando una
curva más plana. La causa probable
de esto, es que en vaquillas la dife
rencia en la edad al primer parto (crecimiento de la glándula mamaria)
afecta en el desarrollo de la curva

Las causas de esta diferencia
entre estaciones es debido aparente
mente a la oscilación de temperatu:
r as , _humedad relativa, cantidad y
calidad del alimento y manejo de los
~~imales (Santoro et al., 1979; De
Freitas et al., 1983)-.
36

3

4
Nú■ ero

6 7
de control

5

e

9

10

3. La mayor producción de leche se
obtuvo en el segundo mes después
del parto.

Figura 5, Efecto de la interacción
del número de lactación con el número de control sobre la producción de leche en el establo lechero "El Canadá" (cuadrados medios
mínimos).

4. Por medio de la interacción del
número de lactación con el número de control, se observó quepa
ra todas las lactaciones analiza
das, la mejor producción se pre:
sentó en el segundo mes después
del parto, para después ir dismi
nuyendo progresivamente.

de lactación (Lee, 1974, 1976; Braga
et al., 1987). Para la segunda, ter
cera Y mayores lactaciones, la pro-ducción de leche es mayor que en la
primera; sin embargo, las curvas de
lactación siempre son menos planas
debido a las altas producciones
(Araujo et al., 1982; Braga y Silva
1987).
'

5. La 2a. estación donde se pesó la
leche (abril-junio) fue en la
que se presentó las mejores producciones de leche y la menor en
los meses de julio a septiembre.
6. En cuanto al grupo de años, se
obtuvieron las mejores producciones de 1984 a 1986.

El efecto de la vaca sobre la
producción de leche fue altamente
significativo (P&lt;0.001), lo cual
concuerda con otros trabajos reaiiza
dos (Araujo et al., 1982; Camacho yDeaton, 1983;DeFreitas et al.,
1983). En este trabajo seencontró
que por medio del efecto de la vaca
se puede aclarar el 20.4% de la variación de la producción de leche.
Esto se atribuye principalmente a
las diferencias en el genotipo de
los animales (McDowell et al. 1975·
Suzuki et al., 1983; Costaet'al '
1984). - - -·'

7. Por medio del efecto de la vaca
se pudo aclarar el 20.4% de la
variación de la producción de
leche.

Agradecimientos
A los Ingenieros Homero Morales
Treviño Y José Antonio Quintanilla
Escandón, por las facilidades prestadas en cuanto a la disposición de
los datos.
37

�/\l :;r. Heinz Ilartrmschlngcr por
su gran ayuda moral y de trabajo durante mi estancia en la República
Federal de Alemania.

producao ele l.oi te do rebnnho
leitero da Univcrsidadc Fed&lt;'ral
de Viscosa, Estado de Minas
Gerais. Rev. Soc. Bras. Zoot.
13:334-346.

Al DAAD por su apoyo en el financiamiento de mis estudios en el
extranjero.

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38

39

�HECES PORCINAS EN ALIMENTACION DE RUMIANTES
Erasmo Gutiérrez Ornelas 1
Felipe de Jesús C6rdenas Guzmán'
Homero Morales Trevifio'
Homero Acosta Martínez•
Jorge de León López•
Resumen

conversión alimenticia fueron evalua
dos. Aparentemente la utilización del alimento (alimento ofrecido-cerdaza recolectada) fue mejor para los
cerdos en crecimiento (73.2%) que
aquellos en recría (54.6%). La ene~
gía, proteína y extracto libre den!
trógeno fueron los elementos nutrit!
vos retenidos en mayor cantidad con
valores de 61.8, 62.2 y 64.8%, respectivamente, para cerdos en recría;
y de 74.8, 60.5 y 82.2%, respectivamente, para cerdos en crecimiento.
Los valores de proteína cruda y ene~
gía metabolizable fueron de 20.9 y
24.0%; y 2.76 y 2.82 Mcal/kg para
cerdos en recría y crecimiento, respectivamente. Cuando la cerdaza sus
tituyó el 30 y 45% la ración basal
suministrada a los borregos, las ganancias diarias se redujeron en un
15%; sin embargo, no fue encontrado
efecto evidente con 15% de cerdaza
en la dieta. La digestibilidad de la
materia seca fue afectada negativamente (P&lt;.05) por la adición de cerdaza; sin embargo, existió un menor
efecto negativo para la digestibilidad de la materia orgánica, siendo
los valores de 82.4, 78.7, 75.5 y
78.7% para mezclas con O, 15, 30, y
45% de cerdaza, respectivamente. La
evaluación nutritiva de la cerdaza
realizada en estas pruebas sugieren
la ventaja de usar cerdaza en la ali
mentación de ovinos sin afectar neg~
tivamente el nivel productivo.

Las características nutritivas
de las heces porcinas (cerdaza) y su
uso en la alimentación de rumiantes
fueron evaluadas en dos experimentos.
El primer experimento consistió en
recolectar la cerdaza de cerdos en
recría (7-20 kg peso vivo) y crecimiento (20-40 kg peso vivo) para
cuantificar su producción y características químicas. Se utilizaron
tres jaulas con 10 cerdos en recría
y tres corrales con 20 cerdos en cr~
cimiento. Los animales se alimentaron por grupo, se asumió que la dif~
rencia entre el alimento ofrecido y
rechazado era el consumo, mientras
que la mezcla de heces, orina y alimento desperdiciado se consideró como la cerdaza. En el segundo experimento, cuatro niveles (O, 15, 30 y
45%) de cerdaza sustituyeron a una
ración basal con 18.8% de proteína
cruda y 2,60 Mcal/kg de energía met~
bolizable. Las mezclas fueron suministradas a 32 borregos (X 20 kg peso vivo) durante 84 días y sus aume~
tos de peso, consumo de alimento y

,_,

Escrito recibido el lº de junio de 1990.
Maestros del Oeparta ■ ento de Zootecnia de
la FAUANL, Investigadores de los Proyectos
"Uso de Subproductos Agrícolas en la Ali1entaci6n Anioal" (1), "Mejora ■ iento Porcino para el Noreste de Mixico" (2) y
"Desarrollo de Bovinos Lecheros en el Noreste de Hixico" (3) en el C!A-FAUANL.

Summary
Nutritive characteristics of
swine feces and their utilization by

•Estudiantes del Departaoento de Zootecnia
de la f AUANL.

ruminants were evaluated in two experiments. In trial 1, swine feces from
post weaned pigs (7-20 kg BW) and gro
wing pigs (20-40 kg BW) werecollected
in ordt,r to measure feces production
and their chemical characteristics.
Three pens with 10 preweaned pigs
each and three pens with 20 growing
pigs each were used. Animals were fed
per group. Intake was assumed as the
difference between feed offered and
feed refused, whereas, the mixture of
feces, urine and feed on the ground
was considered as feces. In trial 2,
four levels (O, 15, 30 and 45%) of
swine feces replaced a basal diet
with 18.8% CP and 2.64 Mcal EM/kg.
Mixtures were fed to 32 sheep (20 kg
BW) during 84 days. Animal gains,
feed intake and conversion were recor
ded. Apparent feed utilization (feed-feces) was higher for growing pigs
(73.2%) than postweaned pigs (54.6%).
Energy, protein and free nitrogen
extract were the nutritive elements
utilized in higher degree with values
of 61.8, 62.2 and 64.8% respectively
for post weaned pigs, and 74.8, 60.5
and 82.2% respectively for growing
pigs. Crude protein and metabolizable
energy were 20,9 and 24.0%; and 2.76
and 2,82 Mcal EM/kg for postweaned
and growing pigs respectively. When
swine feces replaced the 30 and 45%
of the sheep diet, daily gains were
reduced by 15%, however, no apparent
effect was found with 15% of swine
feces in the diet. Dry matter digestibility was reduced (P&lt;.05) by swine
feces, however, it was a small negat!
ve effect on organic matter digestibility with values of 82.4, 78.7,
75.5 and 78.7% for mixtures with O,
15, 30 and 45% of swine feces respe~
tively. Nutritive evaluation suggested an advantage of including swine
feces in sheep feeding systemwithout
reduce the production leve!.

ción pecuaria, hacen pensar en lauti
lización integral de los subproductos
agro-industriales en la alimentación
animal. Las heces porcinas o cerdaza
es un subproducto de la industria por
cine que puede ser incluido en dietas
para rumiantes, ya que estos poseen
una flora ruminal capaz de digerir
parcialmente los nutrientes no absorbidos por los cerdos (Henning y
Flachowsky, 1982).
Normalmente los ingredientes proteicos son los más caros dentro de
cualquier dieta. Actualmente el precio por kilogramo de proteína de soya
o harinolina es del orden de 1,400 y
1,500 pesos mexicanos ($US .53 y .55),
respectivamente. En este sentido, las
heces porcinas con 23% de proteína
cruda (Kornegay et al., 1977) son com
parables con la gallinaza y, pudierañ
ser aún de mayor calidad, ya queposeen mayor energía (De León, 1985) y
probablemente mayor cantidad de proteína verdadera que la gallinaza
(Kornegay et al., 1977).
Henning y Flachowsky (1982) consi
deran que las heces porcinas contie-nen de un 5 a 30% de energía bruta y
de un 18 a 30% de proteína cruda de
los alimentos originalmente consumidos. Los valores pueden ser aún mayores dependiendo de la cantidad de ali
mento desperdiciado por los cerdos. El valor nutritivo de la cerdaza depende de la naturaleza de la dieta su
ministrada, etapa productiva del cer:
do, su estado de descomposición y el
alimento desperdiciado en los comederos.
Con el objeto de caracterizar más
específicamente este subproducto, se
realizó el presente trabajo con los
siguientes dos objetivos: 1) cuantifi
car la disponibilidad y valor nutriti
vo de cerdaza procedente de cerdos eñ
sus diferentes etapas productivas; y
2) cuantificar el comportamiento productivo de ovinos alimentados con cer
daza.

Introducción
Los bajos márgenes de utilidad,
comúnmente encontrados en la produc-

40
41

�Materiales y Métodos

(2.8 m2) con 10 animales cada u~a,
mientras que para cerdos en crecimiento (20-30 kg peso vivo) se util!
zaron tres corrales (14 m2) con 20
cerdos cada uno. Los animales estaban siendo alimentados con la dieta
comúnmente usada en la granja porcina. La composición de dichas dietas
y su análisis químico se muestran en
los Cuadro 1 y 2, respectivamente.

Las heces de porcinos o cerdaza
se definen en este eetudio como una
mezcla de heces, orina y alimento
desperdiciado, donde las heces representan la mayor proporción. El trab!
jo se llevó a cabo en tres etapas:
· 1) Producción de cerdaza por cerdos
en recría y crecimiento, 2) Composición química de la cerdaza y 3) Prueba de comportamiento utilizando cerd!
za en alimentación de ovinos.

Las mediciones de alimento ofrecido y rechazado fueron realizadas
durante cinco y seis días para cerdos en recría y crecimiento, respectivamente. Las heces fueron colecta
das diariamente directamente con pala y un utensilio tipo "T". Las
heces fueron pesadas y una muestra
fue secada (105ºC por 24 horas mínimo) para determinar la cantidad de
heces secas producidas diariamente.
El período de recolección de heces
fue de tres y cuatro días para cer-

Producción de Cerdaza por Cerdos en
Recría y Crecimiento
Esta etapa se realizó en las instalaciones de la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nu~
vo León (FAUANL), Campo Experimental
Marín, sección cerdos. Para cerdos
en recría (postdestete) (7-20 kg peso
vivo) se utilizaron tres jaulas

Cuadro 2. Características químicas de las raciones utilizadas por cerdos y lace~
daza recolectada en etapas de recría y crecimiento en la granja porcina de la
FAUANL.

Nutrientes
Nitrógeno (N)
Proteína cruda
Fibra cruda
Ext. etéreo
Ext. libre de N
Ceniza
Ca
Energía metabolizable
rumiantes (Mcal/kg) 1

Recría

Crecimiento

Recría

Crecimiento

3.91
24.41
2.31
3.27
68.85
7.16
1.17

2.98
16.37
2.35
2.89
68.09
8.oo
1.31

3.21
20.90
4.07
4.13
54.19
14.44
2.41

3.84
24.01
6.04
7.37
45.36
17.20
3.51

3.27

2.99

2.76

2.82

'Pato derivado de: EM(Mjul/kg) = .012 PC + .031EE + .005 FC + .014 ELN (MAFF,
1975), donde todos los análisis son expresados
en g/kg de materia seca.

dos en recría y crecimiento, respectivamente.

cipio de Ciénega de Flores, N.L . El
trabajo fue realizado de abril a julio de 1984 con una duración de 84
días.

Cuadro l. Raciones suministradas a cerdos en recría y crecimiento (Etapa 1).
Composición Química de la Cerdaza
Crecimiento
Ingredientes

(% base seca)

Recría
(% b,ise seca)

Sorgo
Soya
Melaza
Azúcar
Roca fosfórica
Fosfato dicálcico
Sal
Lisina
Antibiótico
Premezcla de vitamínas y minerales

74.28
17.15
3.36

0.56

0.68

Proteína cruda' (%)
Energía metabolizable (Mcal/kg)

15.14
3.06

16.93
3.16

1

4.06
0.56
0.06

68.80
22.23
5.06
1.70
0.91
0.45
0.03
0.11

Se utilizaron 32 borregos con un
peso promedio de 20 kg de peso vivo.
Veinticuatro fueron machos y ocho he~
bras, todos de la cruza Criolla-Pelibuey. Los animales fueron vacunados
contra septicemia hemorrágica, edema
maligno y carbón sintomático. Además,
fueron desparasitados y vitaminados
con vitaminas A, D y E. Posterior a
la práctica de manejo, los animales
estuvieron en un período de adaptación por 17 días, período en donde
las heces porcinas fueron incluidas
en la ración en forma gradual hasta
alcanzar los niveles de los tratamien
tos. La cerdaza fue incluida en susti
tución de la ración base (Cuadro 3)
en un O. 15, 30 y 45%. Las mezclas
resultantes fueron analizadas química
mente (Cuadro 4) y los principales elementos nutritivos fueron estimados.

Esta etapa se desarrolló en el La
boratorio de Bromatología de la
FAUANL. Las heces porcinas de recría
y crecimiento procedentes de la etapa
1 y etapa 3 fueron secadas a 105°C du
rante 24 horas. Se obtuvo una muestra compuesta para cada tipo de heces,
la cual fue secada y molida usando un
molino Willey equipado con malla de
2 mm. Las muestras fueron sujetas a
análisis de proteína cruda, fibra cr~
da, extracto etéreo, cenizas y extrae
to libre de nitrógeno (Harria, 1970):
Se realizaron cálculos del contenido
de energía metabolizable para cada t!
pode heces usando la fórmula propue~
ta por MAFF (1975).

'Calculados usando valores de NRC (1988).
Prueba de Comportamiento Utilizando
Cerdaza en Alimentación de Ovinos
Esta etapa se desarrolló en la
granja "El Carmen", ubicada en la
carretera Zuazua-Marín km 1 del muni42

Cerdaza (%)

Raciones(%)

El estiércol (mixto) utilizado se
obtuvo de animales de engorda, gestación y cerdos destetados. Las heces
43

�Cuadro 3.

Ración base· utilizada en la engorda de los borregos (Etapa 3).
Proteína cruda

Ingredientes
Soya quemada
Tamo
Olote
Zacate klein
Barredura
Sorgo grano
Roca fosfórica
Vitaminas
Sal
Total:

%

25
10
20
25
7
10

Ener~ía metabolizable 1

%

kg

Mcal/kg

Mcal

52.39
16.18
3.66
5. 52
11.60
11.68

13.10
1.62
0.73
1.38
0.81
1.17

2.62
2.64
2.73
2.66
2.72
2.88

65.5
26.4
54.6
66.5
19.0
28.8

2
0.5
0.5
100

18.81

260.84

'Obtenido a partir del valor de nutrientes digestibles totales (Maynard et al.,
1981).

Cuadro 4. An6lisis bromatológico de las raciones utilizadas con diferentes niveles de estiércol seco de cerdo en la engorda de borregos.
Componente
(%)

1

Humedad
Cenizas
Calcio
Nitrógeno
Proteínas
Grasa
Fibra cruda
Materia
seca
2
ELN
NDT'
EM (Mcal/kg) •

Nivel de estiércol seco de cerdo (%)

Ración
testigo

15

30

45

8.19
8.90
1.57
3.21
20.07
1.96
13.61
91.81
55.46
72.55
2.61

9.54
11.18
0.92
3.91
24.46
1.05
14.64
90.16
48.67
69.78
2.51

9.27
15.74
2.31
3.29
20.56
1.50
10. 79
90.23
51.41
66.82
2.41

9.82
18.35
1.34
3.26
20.37
1.60
11.04
90.18
48.64
64.77
2.33

fueron colectadas a pala y se expusi~
ron sobre un piso de concreto (20 x
20 m) durante un lapso de tres a siete días con un grosor de capa de
0.5-3,:, cm. Las heces fueron volteadas diariamente, una vez secas, éstas
fueron molidas y mezcladas con el al!
mento. Esta ración fue proporcionada
a libre acceso dos veces al día, colectándose el rechazo diario para estimar el consumo de alimento. Secolocaron ocho animales por tratamiento
y fueron alimentados en grupo. Las
variables medidas fueron los incremen
tos de peso, consumo de alimento y
conversión alimenticia. Los animales
fueron pesados durante tres períodos
de 28 días cada uno; para ello fueron
dietados de agua y alimento por 12
horas previas a las pesadas. Finalmente se tomaron muestras de estiércol de borrego para estudios coproparasitoscópicos. Las muestras fueron
enviadas al Centro Regional de Patolo
gía Animal (SARH). Se estimó la digestibilidad in vitro (Tilley y Terry,
1963) de las raciones y el modelo estadístic~ usado fue un completamente
al azar con tres repeticiones por tr~
tamiento. Las medias fueron comparadas por el método de Tukey (Steel and
Torrie, 1960). Para la determinación
de la digestibilidad in vitro fue ut!
lizado líquido ruminal de un borrego
alimentado con una dieta conteniendo
32% de heces porcina.

Resultados y Discusión
Producción de Cerdaza por Cerdos en
Recría y Crecimiento
Las cantidades aparentes de alimento consumido y heces excretadas se
reportan en el Cuadro 5. Existió una
tendencia para una mejor utilización
del alimento en animales en crecimien
to que en recría (73.2 y 54.6%, respectivamente); sin embargo, es probable que mayor cantidad de alimento
fue desperdiciado por animales de recría, por lo que la real utilización
debe de estar arriba de los valores
reportados. Para este caso, lo que
importa es la cantidad de cerdaza potencialmente recobrable en ambas etapas de producción, Los cerdos en recría estuvieron alojados en jaulas,
mientras que los cerdos en crecimiento estuvieron en piso, por lo que dicha diferencia en manejo pudo haber
afectado la cantidad de cerdaza recobrada.
Con los datos de los Cuadros 2 y
5 fue posible estimar la cantidad de
nutrientes consumidos y excretados,
e inferir la utilización de algunos
nutrientes (Cuadro 6). La energía,
proteína y extracto libre de nitrógeno fueron los elementos nutritivos
retenidos en mayor grado por cerdos
en ambas etapas productivas. Es im-

Cuadro 5. Alimento consumidoycerdaza producida por cerdos en etapa de recría
y crecimiento.
Consumo (MS) 1
kg/animal/día

Cerdaza (MS)
kg/animal/día

Proporción de
cerdaza (%)

Recría

1.52

0.69

45.39

Crecimiento

2.31

0.62

26.83

Etapa
1

Expresado en base seca
'Extracto libre de nitrógeno
'Nutrientes digestibles totales
'Energía metabolizable (Mcal/kg)

'Materia seca
44
45

�Cuadro 6. Elementos nutri·t·ivos aparentemente consumidos, excretados y retenidos
por cerdos en recría y crecimiento (kg/animal/día).
Concepto

Excretado

Consumido

Recría
Proteína cruda
Fibra cruda
Extrae. etéreo
ELN 1
Cenizas
EM (Mcal/kg) 1

0.14
0.03
0.03
0.37
0.10

0.37
0.04
0.05
1.05
0.11
4.97

1.90

Componente (%) 1

Destete

Engorda

Gestación

Mixto

Nitrógeno (N)
Proteína cruda
Extrae. etéreo
Fibra cruda
Extracto libre de N
Cenizas
Ca

3,23
20.24
2.54
11,05
42.42
23,70
4.76
5,24

3.74
23.03
2.10
9.18
42.31
23.88
4.52
1,90

1.60
9.42
0.35
9,64
16.60
63.99
15.11
2,22

3.07
19.23
2.63
7.54
38.51
32.04
4.99
3.85

2.32

2.34

0.97

2.12

Retenido(%)

62.2
25.0
40.0
64.8
9.1
61.8

p

EM rumiantes
(Mcal/kg) 1

Crecimiento
Proteína cruda
Fibra cruda
Extrae. etéreo
ELN
Cenizas
EM (Mcal/kg)

Cuadro 7, Características químicas de cerdaza procedente de cerdos en diferente
etapa productiva de la granja porcina "El Carmen".

0.15
0.04
0.05
0.28
0.11
1.74

o.38
0.05
0.07
1.57
0.18
6.90

60.5
20.0
40.0
82.2
40.5
74.8

libre de nitrógeno
'Energía metabolizable (Mcal/kg)

1
2

Expresados en base seca.
Calculado usando: EM (Mjul/kg) ~ ,012 PC + .031EE + .005 FC + .014 ELN (MAFF,
1975),donde todos los análisis son expresados
en g/kg de materia seca,

1 Extracto

ducida por cerdos en diferentes etapas
productivas y colectadas en las granjas porcinas de la FAUANL y el "El
Carmen".

portante considerar la contaminación
de heces con pelo, factor que aumenta
la cantidad de proteína en cerdaza Y
como consecuencia reduce la estimación de la proteína consumida que es
retenida por el animal. Las estimaciones de laboratorio han reportado
valores de alrededor del 2% de proteína como pelo en cerdaza procedente
de animales en crecimiento. Por otro
lado, fibra y cenizas fueron retenidas en reducidos porcentajes, situación esperada ya que los monogástricos poseen una reducida capacidad de
digestión de la fibra. Un alto contenido de cenizas excretadas (o cole~
tedas) está relacionado con altos reciclamientos de minerales endógenos
o al hecho de que las heces se contaminan con tierra de los corrales Y al
colectarlas aparecen en el material
excretado.

El contenido de proteína cruda P~
rala cerdaza producida por animales
en crecimiento y/o engorda fue muy s!
milar en ambas granjas experimentales
y de acuerdo a valores reportados por
Henning y Flachowsky ( 1982). Animales
en engorda tendieron a producir cerd~
za con mayor contenido de proteína
cruda, Es importante considerar que
si bien la cerdaza tiene más de 20%
de proteína cruda, únicamente el 64%
representa proteína verdadera y el
resto es nitrógeno no proteico
(Kornegay et al., 1977).
Existió una tendencia para animales en recría y crecimiento de la
FAUANL, a excretar mayor cantidad de
extracto libre de nitrógeno que aquellos animales evaluados en la granja
"El Carmen". Sin embargo, los valores reportados en general concuerdan

Composición Química de la Cerdaza
En los Cuadros 2 y 7 se muestra
la composición química de cerdaza pr2
46

con aquellos publicados porKornegay
et al. (1977). Se observó (Cuadros
2y7) mayor cantidad de cenizas, Ca
y P en cerdaza procedente de la granja "El Carmen" que aquellos valores
encontrados en cerdaza procedente de
la granja de la FAUANL. Dicha diferencia pudo ser debido al contenido
de minerales en las dietas o a laposible contaminación de las heces con
tierra de los corrales,

Prueba de Comportamiento Utilizando
Cerdaza en la Alimentación de Ovinos
Aunque no fue posible realizar un
análisis estadístico debido a la baja
disponibilidad de corrales, puede observarse (Cuadro 8) que el 15% de
heces incluidas en raciones de ovinos
en engorda no afectó la ganancia diaria, mientras que sustituciones de 30
y 45 redujeron los incrementos de peso en un 15%, Nielsen (1984) encontró incrementos de peso menores con
respecto al testigo, en los niveles
de 30 y 45% de estiércol en la dieta.

Los valores de energía metaboliza
ble (EM) (Mcal/kg) calculados para los diferentes tipos de cerdaza varia
ron de 2.76 a 0.97 Mcal/kg con un va:
lor promedio de 2.22 Mcal/kg. El valor energético promedio es alrededor
de 30% superior a aquellos reportados
por Henning y Flachowsky ( 1982) , pudiendo deberse a que en la fórmula pa
ra estimar EM usada por MAFF (1975),los valores de digestibilidad de los
elementos nutritivos incluidos en la
fórmula son considerablemente elevados con respecto a la digestibilidad
de la cerdaza. En un experimento reportado por Henning y Flachowsky ( 1982),
los valores de digestibilidad de la
energía variaron de 30-60% en ovinos.

A medida que se incrementó el nivel de cerdaza en la ración, los ovinos aumentaron el consumo de materia
seca (Cuadro 8). Esto pudo deberse
al bajo nivel energético de la cerdaza y a que el animal tuvo que consumir más para cubrir sus necesidades
energéticas. Como consecuencia del
alto consumo en dietas con cerdaza,
la conversión alimenticia se disminuyó, en relación al control requiriéndose 11.2, 30.0 y 32.4% más de alime~
to por kg de ganancia para los tratamientos con 15, 30 y 45% de cerdaza,

47

�Cuadro 8.

Comportamiento de ovinos alimentados con diferentes niveles de cerdaza.

Comportamiento
por periodo

Nivel de cerdaza (%)

o

15

30

J\5

0.145
0.153
0.142
0.147

0.110
0.161
0.173
0.148

0.115
0.111
0.144
0.124

0.140
0.123
0.109
0.124

1.409
1.625
1.961
1.666

1.370
1.543
1.941
1.619

1.421
1.614
1.914
1.649

Ganancia (kg/d)
0-28
28-56
56-84
0-84
Consumo (kg/d)
0-28
28-56
56-84 ·
0-84

1.320
1.483
1.637
1.479

Conclusiones y Recomendaciones

Ma.ynard, L.A.; J.K. Lossli; H.F.
Hints y R.G. Warner. 1981. Nutrición Animal. 7a. Edición Me.
Graw-Hill.

La cerdaza mostró ser una buena
alternativa en la alimentación de los
rumiantes. Los problemas prácticos y
el costo de recolección podrían ser
los factores más importantes que limi
ten su uso. En ovinos, el uso de lacerdaza estaría económicamente justificado cuando su costo represente un
20-25% el costo del grano de sorgo.
Se recomienda evaluar la cerdaza en
rumiantes bajo diferentes sistemas,
de producción. Además, la calidad
proteínica y concentración de minerales en la cerdaza son análisis priori
tarios con el objeto de hacer un usomás eficiente de dichos nutrientes.

Nielsen, K.A. 1984. Excreta de cerdo
fuente de alimento. Agrosíntesis.
15(4)63.
N.R.C. 1988. Nutrient requirements
of Swine. 9a. Edición. National
Research Council. Washington,

o.e.

Steel, R.G. and J.H. Torrie. 1960.
Principles and Procedures of
Statistics, with Special Reference to the Biological Sciences.
Me Graw-Hill Co. New York, USA.
Tilley, J.M.A. andR.A. Terry. 1963. A
two stage technique for the in
vitro digestion of forage crops.
J. Brit. Grassland Soc. 18:140.

Conversión
0-28
28-56
56-84
0-84

12.80
10.12
11.33
11.26

9.10
9.65
11.53
10.13

10.15
13.12
17.56
13.41

11.91
13.91
13.48
13.16

tan un 98, 99 y 85%, respectivamente,
de los costos de alimentación del
control. Si el costo de la cerdaza
es menor que un 20% de la ración base, es posible tener mejores ganancias económicas en los tratamientos
y viceversa. A medida que aumentó el
nivel da sustitución de la ración ba
sal por la cerdaza, la digestibili-dad in vitro de la materia seca y ma
teria orgánica en las mezclas fueroñ '
reducidas (P&lt;.01; Cuadro 9).

respectivamente.
Asumiendo que el costo de la cerdaza representa un 20% de la ración
basal, es posible calcular ·del Cuadro
8 que el costo de alimentación en los
tratamientos con 15, 30 y 45% de cerdaza representó un 99, 83 y 71% de la
ración control. Si dichos cálculos
se corrigen por conversión alimenticia, se encuentra que los costos por
kg de ganancia en los tratamientos
con 15, 30 y 45% de cerdaza represen-

Cuadro 9. Digestibilidad in vitro de la materia seca y materia orgánica en las
raciones con diferentes niveles de cerdaza.
Nivel de cerdaza
incluido
(%)

o
15
30
45

Digestibilidad de
materia seca
(%)

73.89 a
69.06 ab
64.28 b
67.48 b

Digestibilidad de
materia orgánica
(%)

82.43
78.67
75.48
78.75

a
ab
b
a

a, b medias diferentes enla misma columna son estadísticamente diferentes
(P&lt;0.01)
48

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49

�TESIS DE MAESTRIA
( RESUMENES)

�1,:v 111.U/\C ION lll•: l. rornNr. 1I\L nr,: l'HOl&gt;UCCJ ON IJE SEMlLL/1 nr. CEIIOLL/1
( 111 liurn ccpn L.) CULTIV/111 ECl,IPSI•: L-30:1 EN CINCO FECII/\S DI•:

SH:MBHA Y TRES ni,;NSIIJ/\Ola:S DE POBLAClON F.N M/\IUN, N. L.
Mario Alberto Lara Hernández

El presente trabajo se llevó a
cabo en el Campo Agrícola Experimental de la Facultad de Agronomía de
la U.A.N.L., ubicado en el Municipio
de Marín, N.L., iniciándose al principio del ciclo agrícola otoño-invierno de 1985/86 (julio, agosto y
septiembre). Los objetivos del est~
dio fueron: evaluar el efecto de las
condiciones ambientales de cinco fechas de siembra tempranas sobre la
etapa reproductiva y la producción
de semilla del cultivar Eclipse
L-303; evaluación de la calidad de
la semilla que se pueda obtener en
cada ciclo biológico, y el efecto de
las densidades de población sobre la
producción de semilla. Las fechas
de siembra trabajadas se realizaron
a intervalos de 15 días entre ellas,
siendo la primera el 15 de julio de
1985 y la última el 15 de septiembre
de 1985, además se estudiaron tres
densidades de población (A.- 277,777,
B.- 222,222 y C.- 185,185 plantas/ha
plantadas a 8, 10 y 12 cm entre
ellas respectivamente) todas a una
separación de 90 cm entre surcos y a
doble hilera. El diseño que se utilizó fue un bloques al azar con arreglo en parcelas divididas, correapo~
diendo al factor parcela grande la
fecha de siembra y al factor parcela
chica la densidad de población. La
combinación de estos factores dió co
mo resultado 15 tratamientos.

Las siembras se realizaron primero en almácigo y cuando las plántulas obtuvieron una altura adecuada (aproximadamente 15 cm) se trans
plantaron al lugar donde complementaron su ciclo biológico, al final!
zar éste se cosechó la semilla y se
efectuó el análisis para determinar
la mejor fecha de siembra en cuanto
a rendimiento, además de cuatro pru~
has para determinar la calidad de la
semilla basándose en el porcentaje
de germinación, peso seco de la plán
tula, velocidad de germinación e índice de germinación.
En el rendimiento de semilla se
presentó una interacción entre fechas de siembra por densidad, obteniéndose el rendimiento más alto
(602.60 kg/ha) al sembrarse el 15 de
agosto utilizando una densidad de po
blación de 277,777 plantas/ha. En-tre densidades no se encontró diferencia alguna, entre fechas de siembra se observó diferencias, siendo
las mejores las realizadas el 15 de
julio, 30 de julio y 15 de agosto
con rendimientos medios de 435.66,
453.33 y 428.85 kg/ha respectivamente.
En las pruebas realizadas para
evaluar la calidad de la semilla
que se produjo sólo se encontró dife
renciaa significativas entre fechas
de siembra, siendo las mejores en
cuanto al porcentaje de germinación
las realizadas el 15 de septiembre,
15 de julio, 30 de julio y 15 de
agosto, pues sus semillas presentaron loa más altos porcentajes con
94.50, 92.58, 90.42,y 88.92% respectivamente.

Tesis presentada en enero de 1989 para obt!
ner el grado de Maestro en Ciencias en Producción Agrícola en la Subdirección de Est~
dios de Postgrado de la FAUANL.

53

�En el peso seco, la semil~a que
produjo plántulas con mayor vigor
fue la obtenida en la siembra real~
zada el 15 de septiembre c,on 1.61 mg,
siguiéndole lus realiwcias ol 30 de
agosto, 15 de julio y 30 ele julio .
con 1.46, 1.41 y 1.37 mg respectiv!!
mente.

RESPUESTA DEL TRIGO (Triticum aestivum L.) A DIFERENTES
NIVELES DE AGUA DISPONIBLE EN EL SUELO EN DOS
ETAPAS DE CRECIMIENTO

Enrique Adame Beltrán

La velocidad de germinación se
manifestó en forma similar para todas las fechas de siembra, presentándose ésta a los cinco días, únicamente la fecha de siembra 5 (15
de septiembre) fue la que varió,
pues su semilla necesitó de seis
días para tal efecto.
El índice de germinación más al
to fue obtenido por la semilla producida el 15 de agosto, con un valor de 19.13 siendo estadísticamente iguales a los índices obtenidos
por las fechas de siembra 4 (30 de
agosto), 1 (15 de julio) y 2 (30 de
julio) con índices de 17.65, 17.58
y 16.42 respectivamente,
Las mejores fechas de siembra
en cuanto a calidad y rendimiento
de semilla, en base a las pruebas
realizadas para tal efecto, fueron
las realizadas el 15 de julio, 30
de julio y 15 de agosto, siendo la
fecha de siembra 3 (15 de agosto)
con la densidad de población A
(277,777 ptas./ha plantadas a 8 cm
entre ellas) la que se sugiere uti
lizar para esta región.

El presente estudio se realizó
durante el ciclo de invierno 19871988 en el Campo Agrícola Experimen
tal de la Facultad de Agronomía dela Universidad Autónoma de Nuevo
León, localizado en el km. 17.5 de
la carretera Zuazua-Marín.

Se utilizó el diseño bloques al azar
con cuatro repeticiones. La siembra se hizo a doble hilera (17.5 cm
de separación) en surcos espaciados
a 85 cm y una densidad de siembra
de 70 kg/ha. Se utilizó la variedad Pavón F-76.

Los objetivos del trabajo fueron: a) Definir el calendario de
riego para el cultivo de trigo; b)
Observar los efectos de los diferen
tes niveles de agua disponible delsuelo sobre el rendimiento y sus
componentes; c) Determinar el nivel
óptimo fisiológico del agua disponi
ble del suelo y d) Comparar la sen:
sibilidad del cultivo de trigo a dé
ficit hídrico en diferentes etapas
fenológicas, en relación a la evapo
transpiración del cultivo.
-

Los resultados indicaron que
el rendimiento de grano y sus campo
nentes fueron afectados significati
vamente por la humedad del suelo; este factor influyó tanto a través
del agua disponible (evapotranspira
ción real) como por la oportunidaden la aplicación del riego (etapa
fenológica). El rendimiento más al
to (3,211 kg/ha) se obtuvo al mante
ner 45% de agua disponible en el suelo en ambas etapas de crecimiento, lo cual se logró aplicando una
lámina de riego de 42.85 cm. El se
gundo lugar, con un rendimiento de3,042 kg/ha, correspondió al tratamiento 60-75%,

Se compararon diez tratamientos,
ocho de ellos fueron seleccionados
a partir de la matriz Plan Puebla I
para dos factores; los otros dos
fueron considerados como testigos
(niveles mínimos y máximos de humedad). Los factores estudiados fueron la etapa de crecimiento, dividiéndose el ciclo del cultivo en
etapa vegetativa (antes de la flora
ción) y etapa reproductiva (después
de la floración); y los niveles fue
ron el agua disponible en el suelo7
O, 15, 30 y 45% para la etapa vegetativa; 15, 30, 45 y 60% para la re
productiva; y para los testigos, 0/60, y 0/75% de agua disponible,
para ambas etapas, respectivamente.

La reducción del rendimiento de
grano de ese tratamiento (60-75%)
probablemente se debió al excesivo
crecimiento foliar, lo que a su vez
ocasionó un desbalance entre las
etapas vegetativa y reproductiva.
Esto probablemente explica la reduc
ción en las variables índice de ca:
secha, granos por espiga, peso de
100 granos y duración del período
de llenado de grano.
Se observó que la actividad fotosintética de la planta en el tratamiento que tuvo 0% de agua disponible durante la primera etapa, com
binado con un 30% en la etapa repro
ductiva, no fue afectada. Tambiéneste tratamiento, tuvo un buen desarrollo de grano.

Tesis presentada en agosto de 1989 para ob
tener el grado de Maestro en Ciencias en Producción Agrícola en la Subdirección de
Estudios de Postgrado de la FAUANL,
54

55

�El rendimiento de grano mostró
una correlación significativa con
las variables: días de llenado de
grano, índice de cosecha, altura de
planta en la etapa de floración, nú
mero de hojas por planta en la etapa de llenado de grano y peso hect~
lítrico de grano. Se observó una
reducción en los días a floración
con cada incremento en el déficit
hídrico en la etapa vegetativa;
mientras que, niveles altos de hum~
dad en la etapa reproductiva retardaron la madurez fisiológica, así
como el período de llenado de grano.
El uso eficiente del agua correlacionó negativamente con: número de
hojas, índice de área foliar y área
foliar total estimada en la etapa
de llenado de grano.

DETERMINACION DE LA DIGESTIBILIDAD Y EL BALANCE DE NITROGENO
DE LOS CAPRINOS CONSUMIENDO FORRAJE DE SORGO
[Sorghum bicolor (L.) Moench]

Neftalf Mario Gómez Ruiz
El presente estudio se realizó
en la Unidad Metabólica de la Esta
ción Experimental de la Facultad de Agronomía de la U.A.N.L. con el
objetivo de determinar el grado de
aprovechamiento de los nutrientes
del forraje del sorgo para grano y
de doble propósito consumido por
los caprinos, así como también determinar el balance de nitrógeno
de los animales consumiendo los
mismos forrajes.

Al probar el modelo polinomial
de segundo grado propuesto, el análisis de varianza indicó una falta
de ajuste, observándose respuesta
lineal a los niveles de agua disponible en el suelo solamente en la
etapa vegetativa; además, se encontró que los períodos de mayor susceptibilidad al déficit de humedad
son: de diferenciación floral a embuche y de floración a etapa de gr~
no lechoso.

fue igual (P&gt;0.05) entre los tratamientos, similarmente se comportó
la digestibilidad aparente de la fi
bra detergente neutro no siendo di:
ferente (P&gt;0.05). La digestibilidad in vitro de la materia seca no
fue diferente (P&gt;0.05) y la digesti
bilidad de la materia orgánica tam:
poco fue diferente (P&gt;0.05).
El balance de nitrógeno de los
chivos, el consumo (g/dfa) fue mayor (P&lt;0.05) para los chivos consumiendo Topaz comparado con el resto
de los tratamientos; sin embargo,
el ISIAP-Dorado y el M-90362 fueron
iguales (P&gt;0.05) pero mayores que
el SPV-475 a (P&lt;0.05). El nitróBeno fecal (g/día) no fue diferent~
(P&gt;0.05) entre tratamientos. El ni
trógeno urinario se comportó de ma:
nera similar que el nitrógeno fecal.
Finalmente, el balance de nitrógeno
fue negativo, en la segunda prueba
se utilizaron los mismos cultivares,
pero en esta ocasión los forrajes
de sorgo fueron de segundo corte
(soca) y 12 chivos de los 16 inicia
les. La metodología de esta prueba
fue exactamente igual a la primera
en lo referente a la conducción de
las pruebas de digestibilidad y los
análisis realizados a las muestras
de alimento, heces fecales y orina.
Los resultados de esta segunda prue
ba para la digestibilidad in vivo no existió diferencia entre tratamientos (P&gt;0.05) para la materia se
ca, la materia orgánica se comportó
igual, no hubo diferencia entre tra
tamientos (P&gt;0.05), la fibra deter:
gente neutro no existió diferencia
(P&gt;0.05) para los tratamientos. La
PC se comportó de la misma manera,
sin diferencia entre tratamientos
(P&gt;0,05).

El estudio se dividió en dos
pruebas de digestibilidad considerando en cada una de ellas las determinaciones in vivo e in vitro,
así como los análisis de PC, MS,
MO, FDN, FDA, LDA para todas las
muestras de alimentos y heces feca
les que se utilizaron en el estu-dio, fueron como testigos el Topaz
e ISIAP-Dorado y los experimentales
(introducidos) SPV-475 y M-90362.

Finalmente, en base al comport~
miento del cultivo, sometido a los
diferentes tratamientos de humedad,
se recomiendan cuatro riegos para
trigos de verano, uno de establecimiento (siembra en húmedo, 12-15 cm
de agua) y tres de auxilio: el primer riego de auxilio, con una lámina de 10 cm, 35 días después de la
siembra (diferenciación floral); el
segundo riego, con una lámina de
10 cm, 45 días después del primero
(etapa de embuche); el tercer riego, con una lámina de 10 cm, 20
días después del segundo (etapa de
grano lechoso); por lo tanto, la l!
mina total de agua aplicada en los
riegos puede ser de 42 a 45 cm.

En la primera prueba se utilizó forraje de sorgo de primer esta
blecimiento usando 16 chivos castra
dos con un peso promedio de 28.3 kg
a los cuales se les colocó en jaulas metabólicas, con el propósito
de recolectar heces fecales y orina
por separado; se encontró en la digestibilidad in vivo que la digesti
bilidad aparente de la materia seca
no fue diferente (P&gt;0.05) entre tra
tamientos. La digestibilidad apare;
te de la materia orgánica también -

Tesis presentada en agosto de 1989 para
obtener el grado de "ª•stro en Ciencias
en Producción Ani ■ al en la Subdirecci6n
de Estudios de Postgrado de la fAUANL.

56
57

�La digestibilidad in vitro para
la materia seca como la materia org!
nica no presentó diferencia entre
tratamientos (P&gt;0,05).

DETERMINACION DE LA COMPOSICION BOTANICA DE LA DIETA SELECCIONADA
POR EL VENADO COLA BLANCA (Odocoileus virginianus texanus)
EN EL NORTE DEL ESTADO DE NUEVO LEON

El balance de nitrógeno se comportó de la forma siguiente, para el
consumo de nitrógeno (g/día) fue mayor (P&lt;0.01) para los que consumieron Topaz e ISIAP-Dorado comparado
con los otros tratamientos. El nitrógeno fecal se encontró diferencia
(P&lt;0.01) para los tratamientos siendo el de mayor excreción el ISIAP-D2
rado y el menor el M-90362. El nitrógeno urinario no existió diferencia (P&gt;0,05).

José

El estudio se llevó a cabo en
cuatro ranchos ganadero-cinegéticos
ubicados en los municipios de Anáhuac ( ranchos "La Charretera" y "San
José"), Parás ("La Mesa de San Martín") y Vallecillos ("San Felipe"),
que se encuentran localizados en el
norte del estado de Nuevo León, don
de existe una buena población sil-vestre de venado cola blanca texano
(Odocoileus virginanus texanus). Du
rante junio de 1988 y hasta julio de 1989, se llevaron a cabo mensual
mente colecciones de heces fecalesfrescas de venado en 15 sitios fijos de muestreo, localizados homoge
neamente en cada uno de los ranchos,
las cuales fueron agrupadas en una
sola muestra/mes/rancho, Mediante
la técnica microhistológica, se eva
luaron los constituyentes vegetales
de las heces fecales, encontrándose
que las especies arbustivas constituyeron el principal alimento de co
la blanca, reportándose 95,1, 94,5~
92,7 y 94,0% para La Charretera,
San José, San Martín y San Felipe
respectivamente, De las especies
de arbustos, el chaparro prieto
(Acacia rigidula) fue el mayormente
consumido, reportándose 43,9, 51.4,
56,9 y 50.9% respectivamente para
los mismos ranchos, además el consumo de arbustivas, fue diferente
(P&lt;0,01) durante el estudio, Las
hierbas fueron el segundo grupo de
plantas consumidas, las cuales fueron diferentes (P&lt;0,01) durante el
estudio para todos los ranchos, en-

El balance de nitrógeno se manifestó positivo para el Topaz y el
SPV-475 y negativo para el ISIAP-Dorado y el M-90362.
En las dos pruebas de digestibilidad de los nutrientes no existió
diferencia significativa entre tratamientos, por lo tanto se pueden
utilizar los sorgos introducidos de
1ft India, SPV-475 y M-90362 ya que
estos producen más de un 45% de
forraje y un 31% de grano y se puede mejorar el balance de nitrógeno
aplicando una fertilización nitrogenada,

58

Bernardo Quintanilla González

contrándose 4,8, 5,2, 6,3 y 5,8% de
medias anuales para los ranchos
Charretera, San José, San Martín y
San Felipe respectivamente. La malva (Hibiscus sp.) fue la hierba más
consumida en los ranchos Charretera,
San José y San Martín (3.3, 1.6 y
4,4% respectivamente), siendo su
consumo diferente (P&lt;0,01) durante
el estudio, mientras que en el rancho San Felipe, la Argythamnia neomexicana (2.8%) fue la hierba más
consumida, En cuanto a los zacates,
el buffel fue el más consumido para
los ranchos Charretera, San José y
San Felipe (0,1, 0.3 y 0,1% respectivamente) siendo diferente (P&lt;0,01)
en los ranchos Charretera y San José y no diferentes (P&lt;0,05) en el
rancho San Felipe, durante el estudio, mientras que en el rancho San
Martín, el Pretoria-90 (Bothrichloa
annulatum) fue el más consumido
(0.7%), siendo diferentes (P&lt;0.01)
durante el estudio.
Durante los meses de abril y ma
yo de 1989, se llevó a cabo un in-ventario de vegetación de los agostaderos en los ranchos de estudio,
encontrándose que los arbustos son
las especies de plantas más distribuidas y abundantes en el agostadero, para los cuatro ranchos, seguido de zacates, a excepción del rancho San Felipe, donde las hierbas
fueron más abundantes que los zacates. Finalmente, las hierbas fueron las menos abundantes en compara
ción con los arbustos y zacates. D;
los factores climáticos, la precipi
tación afectó (P&lt;0.01) el consumo de herbáceas en forma directa, e in
directamente (P&lt;0.05) el consumo de
arbustos. La temperatura afectó

Tesis presentada en septie ■ bre de 1989 para
obtener el grado de Maestro en Ciencias en
Producción Ani ■ al en la Subdirección de Estudios de Postgrado de la FAUANL.

59

�(P&lt;0.01) directamente el consumo de
arbustos, mientras que redujo (P&lt;0.05)
el consumo de hierbas. Los zacates,
no fueron afectados (P&gt;0.05) por la
temperatura ni la precipitación. De
lo anterior, se puede concluir que
el venado cola blanca texano, que
habita los agostaderos del norte de
Nuevo León, se alimenta fundamentalmente de arbustivos, seguido de hier
bas y con un moderado consumo de zacates, presentado una dieta muy diversificada, ya que incluyó durante
el estudio 80 especies vegetales en
BU dieta.

•

•

(j Q

�COLABORADORES:
Mecanograffa:

Srita. lidia Martfnez Morales

Recursos 6r(Fico1: Sr, Julio Miranda Hern(ndez

Esta publicaci6n se i ■pri ■i6 en el
Oeparta■ento de I ■prenta de la
Facultad de Agrono■ ra, UANL
con un tiraje de 250 eje ■plares

��</text>
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                </elementTextContainer>
              </element>
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          </elementSet>
        </elementSetContainer>
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                <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>VOL.3

NUM.2

•

MARIN, N. L. MEXICO

DICIEMBRE 1990

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD OE AGRONOMIA

�.. _j1, i.,;._/;&gt;.
.•~'.-:.'' ........
·•,~\~ltt

-·-···

1

CIENCIA AGROPECUARIA

Precio por

NG■ ero:

VOL. 3 ••. 2

NARIN, N,L ., MEXICO

e, ..

DICIEMBRE 1990

$15,000.00 N,N.

t
~IRECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facultad de Agrono ■ ía, UANL. Apartado Postal 35B. San Nicolás
de los Garza, N.L. C.P.66450, At'n: Centro de Investigaciones Agropecua'rias_. FAX (824) 80022.

CIENCIA AGROPECUARIA es una publicación cuyo objetivo es difundir eficiente ■ ente la inforoación técnica y científica generada de las actividades de investigación de la Facultad de Agro
no ■ ía de la Universidad Autónooa de Nuevo León y de Instituciones afines,
COMITE EOITORIAL: Ph.O. José Luis de la Garza González, Ph.D. Rígoberto González González,
M.Sc. Ulrico R. López Do•ínguez, Dr. Juan F. Víllarreal Arredondo, Dr. Juan F. Pissani Zúníga,
M.C. Leonel Romero Herrera y Líe . Nancy E. Trevino Hernández.
Colaboraron en la Revisión Técnica de los artículos de este nú ■ ero: Ing . Césareo Guz ■ án
Flores, M.Sc. Ezequiel Solís Ruíz, Ph , D. Erasoo Gutiérrez Drnelas, Dr. Juan F. Víllarreal
Arredondo, Q.B.P. Eliseo Vázquez Aguílera, M.Sc, José [lías Treviño Raoirez, Ing, César A,
Espinoza Guajardo, M
.C. Felipe de Jesús Cárdenas Guzoán, N.Sc. Ulrico R. López Do ■ ínguez,
I.B.Q. Ró ■ ulo Flores de la Peña, Ph.D. José Luis de la Garza González.

f()!IOO UltlvaliT#lll

�CONTENIDO

Estudio sobre la ger11inación de la semill~ _de zacate Buffel (Cenchrus ciliaris L. ).
-.
Ulrico López Domínguez y · Carlos Constantino Cruz Hernández.......

3

C011P&lt;&gt;sición química de Cenchrus ciliaris L., Acacia rigidula
'eenth. y Atriplex n~ularia Lindl en el Noreste de México.

Ulrico ,López Domínguez, Felipe de Jesús Cárdenas Guzmán, Alvaro Ler~a Hernández y Daniel Becerra García..........................

8

Evaluación y selección de sorgo (Sorghum bicolor (L) Moench) para
resistencia a la sequía y salinidad en etapa de plántula.

Mar.tha Laura Terán Huerta, R.K. Maiti, Roberto Mercado Hernández
y Sergio Moreno Limón. • • . • • • • . • • . • • . • • • . • . • • • • • . . • . • • • • • • . • • • • • • .

18

Factores ambientales que influyen sobre la fertilidad de un bato
lechero en el Noreste de México.

Fernando Sánchez Dávila

.........................• ............... .

26

Calostros fermentados y acidificados en la alimentación de becerras de reemplazo.

Ruperto Calderón Espejel, Erasmo Gutiérrez 0rnelas, Felipe de Jesús Cárdenas Guzmán y Margarita Suárez Díaz......................

38

Utilidad de la variedad de sorgo (Sorghum bicolor (L) Moench) - UANL-1-187 en masas fermentadas para pan francés.

Norma Idalia Contreras Montes de Oca, Gerardo Sauceda Martínez y
Loenel Romero Herrera . • • • • • • • • • • • • . . • . • . . . • • . • • • • • • • • • • • • • • . • • • •

48

Tesis de Maestría (Resúmenes). . • • . • • • • • • . • • • . • • . • • • • • • • • • • • • • • •.•.•

57

�ESTUDIO SOBRE LA GERMIRACIOlll DE LA SEMILLA DE ZACATE BUFFEL
(Cencbrus ciliaris L.)

Ulrico L6pez Domínguez 1
Carlos Constantino Cruz Hernández•
Resumen

Involucros de cuatro cultivares
de zacate Buffel (Cenchrus ciliaris
L.) 1 Gayndah, Molopo, Biloela y Nueces fueron puestos a germinar en un
invernadero, utilizando dos medios de
cultivo: cajas de petri con papel fil
troy charolas con arena. De cada
cultivar,100 espiguillas fueron puestas en los medios de cultivo y repet!
das estas observaciones cuatro veces
bajo los dos tratamientos. El material reproductivo utilizado provenía
de un mismo sitio y fue colectado en
la misma fecha. Las espiguillas se
pusieron a germinar en la obscuridad
y después de ocho días, cuando se observ6 que no había más germinaci6n,
se evalu6 la nacencia. Para el porcentaje de germinaci6n hubo diferencia significativa entre medios de ge~
minaci6n y también entre cultivares
en arena (P&lt;0.01). Los porcentajes
de germinación de los cultivares Gay~
dah, Biloela, Molopo y Nueces fueron
de 18.00, 5.75, 5.75 y 12.75, en cajas de petri; y 64.50, 46.25, 22.00 y
30.25 en arena, respectivamente. La

Este trabajo fue realizado con fondos del Pr~
yecto Evaluación de Arbustivas y Gramíneas
Forrajeras de Temporal del CIA-FAUANL (escrito recibido el 30 de oarzo de 1990).
1

2

Maestro del Departa•ento de Zootecnia de la
FAUANL. Investigador del Proyecto Evaluación
de Arbustivas y Gra•Íneas Forrajeras de Te ■ p~
ral en el CIA-FAUANL.
Estudiante del Departamento de Zootecnia de
la FAUANL.

interacción entre genotipo-sustrato
fue altamente significativa, indicando que los cultivares se comportaron
en forma diferente dependiendo del m~
dio en el cual fueron puestos a germ!
nar. Se concluy6 que para pruebas de .
germinación confiables, los resultados obtenidos con involucros de zacate Buffel en cajas de petri con papel
filtro húmedo no son adecuados y dan
resultados irreales de la viabilidad
de la semilla, comparando éstos a los
obtenidos en medio de arena. Lapobre germinación de los cariópsides en
las cajas de petri se atribuye a la
posible presencia de inhibidores en
los involucros •.

Sumaary

Four cultivars of Buffel grass
(Cenchrus ciliaris L.), Gayndah, Mol~
po, Biloela and Nueces were put into
germination test. From each of these
cultivars, 100 spikelets each were
taken for the two media namely Petri
Dishes and sands in a greenhouse.
There were four replications under
the two treatments. The seed was
collected during the same season and
place. The spikelets were allowed to
germinate in darkness and after
eight days they were removed when no
further germination was noticed thereafter. The germination percentage
varies (P&lt;0,01) between media, and
cultivars (in sand). Germination pe~
centage of cultivars Gayndah, Biloela,
Molopo and Nueces were 18.00, 5,75,
5.75 and 12.75 in Petri Dishes culture, and 64.50, 46.25, 22.00 and 30,25

�in sand culture, respectively. Genotype substrate interaction was highly
significant indicating different performance of cultivara depending on
the media used for germination. It
is concluded that for successful germination trials of Buffelgrass seeds,
Petri Dishes with moist filter paper
are not suitable and give unreliable
resulta of the viability as compared
to sand culture. It is attributed to
the presence of seed inhibitors the
poor performance of germination in
Petri Dishes.

tas de origen desértico poseen inhibi
dores de la germinación (Went, 1948)~
Se ha sugerido que la lluvia es una
manera efectiva de lavado de los inhi
bidores de las unidades propagativasde varias especies desérticas (0ppenheimer, 1960), aparte de su papel importante en la imbibición y germinac1on. Sin embargo, la cantidad de
precipitación requerida para completar el lavado de estas substancias pue
de variar en las diferentes especies(Pandeya y Jayan, 1978; Watt, 1982).
Se presume que estos inhibidores de
la germinación son idóneos para impedir la propagación natural de las
plantas en un ambiente xérico.

Introducción

La economía de la reg1on semiárida en el noreste de México se fundamenta en la crianza extensiva de gan~
do, que depende para su sustento de
la vegetación natural que predomina
en esta zona, estos pastizales de tipo arbustivo están altamente deteriorados, Su recuperación utilizando
técnicas de manejo apropiadas llevaría mucho tiempo, por lo que la resiembra con pastos introducidos que
se adaptan, producen bien y que además son de buena calidad nutritiva ha
sido una alternativa que los ganaderos han utilizado en los últimos 30
años. Los resultados han sido muy sa
tisfactorios, pues esta práctica ha
permitido la utilización de tierras
que de otra forma se aprovecharían
muy por debajo del nivel de costeabilidad, Tales resiembras requieren
grandes inversiones en maquinaria y
semilla; por lo anterior, es muy importante conocer la potencialidad de
germinación de la especie a resembrar,
lo que ayudaría a evitar pérdidas de
dinero y esfuerzos. Varios factores
afectan la germinación de la semilla
de zacate Buffel, entre éstos están
el tamaño de los cariópsides (Lahiri
y Kharbanda, 1961; Lahiri et al.,
1982), la temperatura, la presencia
de luz, el tiempo de almacenamiento,
y la presencia o ausencia de sus envolturas (Pandeya y Jayan,1978). Se
sabe que las semillas de muchas plan4

Durante investigaciones realizadas en torno a la regulación de la
germinación en el zacate Buffel, se
ha observado que este proceso es muy
inhibido cuando los granos están encerrados en las glumas de las espiguillas (Pandeya y Pathak, 1978).
Los propágulos desprovistos de estas
envolturas (cariópsides) muestran incrementos en la germinación,aparentemente debido a la ausencia de estas
substancias. A la luz de estos conocimientos, la presente investigación
fue realizada para estudiar cómo diferentes medios de cultivo afectan a
la germinación de este pasto.

Materiales y Métodos

El experimento se realizó en el
Laboratorio de Semillas de la Unidad
de Recursos Genéticos de la Facultad
de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, utilizando los
cultivares Gayndah, Biloela, Molopo
y Nueces de zacate Buffel. Las pruebas se llevaron a cabo en condiciones
ambientales controladas dentro de una
cámara bioclimática.
El material reproductivo provenía
de involucros recolectados en la misma fecha, teniendo éstos tres meses
de reposo al momento del estudio. Los
tratamientos consistieron en la siem-

bra de 100 involucros por repetición
de cada cultivar y en cada sustrato.
Los medios para germinar fueron papel
filtro en cajas de petri y charolas
de lámina con drenaje y llenas de are
na de río; en ambos casos la humedadfue óptima para la germinación. El
experimento se mantuvo a una temperatura de 32°C y en completa obscuridad.
En el octavo día del inicio de la
prueba, se midió el porcentaje de ger
minación de cada unidad experimental;
estos valores fueron transformados a
valores de arcoseno para hacer posible el análisis de la información
(Steel y Torrie 1960). Los resultados se analizaron mediante un diseño
completamente al azar con arreglo fac
torial. Cada tratamiento se repitiócuatro.veces y las comparaciones de
medias .se hicieron utilizando· el méto
do de DMS (Steel y Torrie,1960). Los
datos qué se presentan en el Cuadro 1
son los valores transformados.

Cuadro l. Efecto de dos sustratos
(cajas de petri vs arena) sobre el
porcentaje de germinación de Cenchrus ciliaris L,1

Cajas de
petri

Arena

x

Gayndah

18.00

64.50 a

41.25

Biloela

5.75

46,25 b

26.00

Molopo

5,75

22.00 c

13.87

Nueces

12,75

30.25 c

21.5Q

10.56

40. 75

Cultivares

X

¡Valor de DMS. 12.895 letras desiguales índican diferencias (P&lt;.05),

Resultados y Discusión

En el Cuadro 1 se observa que hubo diferencias significativas (P&lt;0.01)
en la germinación entre los dos sustratos (40.75% en arena vs 10.56 % en
cajas petri), entre cultivares (41.25,
26,00, 13.87, 21.50% para Gayndah,
Biloela, Molopo y Nueces respectivamente; P&lt;0,01) y en la interacción
sustrato por cultivar (P&lt;0.01). Los
cultivares en arena lograron los más
altos porcentajes de germinación y
fueron diferentes entre sí (P&lt;0.05);
sin embargo, en las cajas de petri
los cultivares tuvieron un comportamiento semejante ente sí (P&gt;0.05; Cua
dro 1). Utilizando la arena como sus
trato para germinar, la variedad Gayn:
dah fue diferente (P&lt;0.05) a las demás, teniendo ésta el porcentaje más
alto en la germinación (64.50%). La
variedad Biloela le siguió en potencialidad para germinar en la arena
con 46.25%, siendo ésta diferente
(P&lt;0.05) a Nueces y Molopo. Nueces y
Molopo tuvieron los porcentajes más
bajos de germinación con 30.25 y

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Biloela Molopo
Cultivares

Nueces

Figura l. Porcentajes de germinación
de cuatro cultivares de zacate
Buffel en dos diferentes sustratos.
5.

�22.00%, respectivamente; sin embargo,
fueron estadísticamente similares
(Cuadro 1; Figura 1). De lo anterior, se desprende que el medio para
germinar la semilla de zacate Buffel
es importante, que el medio de arena
fue muy superior a las cajas petri,
que la viabilidad o vigor de germinación es diferente entre variedades, y
que existe una interacción altamente
significativa entre los cultivares y
el medio de germinación; lo cual ind~
ca que los cultivares de Buffel tuvie
ron un comportamiento diferente depe~
diendo del medio en el cual germinaron.

ser debido a la variación en el núme
ro de cariópsides por espiguilla, y;
la diferencia en el tamaño de éstos
en los diferentes cultivares, como lo
han señalado Lahiri y Kharbanda
(1961).

Conclusiones
l. La utilización de involucros de
zacate Buffel puestos a germinar
en cajas de petri con papel húmedo no son adecuados y dan resulta
dos irreales de la viabilidad dela semilla, comparados estos a
los obtenidos en medio de arena.

La información obtenida revela
que los porcentajes de germinación
utilizando diferentes medios para ger
minar son diferentes (P&lt;0.01), si las
pruebas se realizan en cajas de petri
o en charolas con arena. Lahiri y
Kharbanda (1963) concluyeron que la
presencia de inhibidores de la germinación solubles en agua están presentes en las estructuras que envuelven
(glumas) a las espiguillas. Parece
ser que en las cajas de petri estos
inhibidores no pueden ser drenados y
persisten ahí, lo cual quizás es la
causa principal de los niveles tan ba
jos de germinación obtenidos en ese medio. Estos mismos autores también
han señalado que la germinación de ca
riópsides de espiguillas lavadas fuemás alta que la obtenida de espiguillas no lavadas. 0ppenheimer (1960)
cree que la precipitación pluvial es
una manera efectiva para lavar los i~
hibidores de las unidades propagativas en las especies de origen desérti
co, asimismo la intensidad de éstos
podría afectar la germinación (Pandeya y Jayan 1978; Watt, 1982). Así, el
incremento observado en el porcentaje
de germinación de los cultivares de
zacate Buffel en arena pudo ser orig~
nado por el lavado de los inhibidores
de las espiguillas mediante el riego
diario de las charolas. Los porcenta
jes de germinación variaron entre los
cultivares probados, tales resultados
ya habían sido reportados (Gallardo y
Castillo, 1966); lo anterior parece

2. Hay diferencias en el potencial
para germinar en los diferentes
cultivares y en la interacción
sustrato-cultivar lo que indica
comportamiento diferente de éstos,
dependiendo del medio en el cual
germinaron.

Bibliograf{a
Gallardo, A.A. y M.J. Castillo. 1966.
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viabilidad de las semillas de 10
cultivares de Cenchrus ciliaris
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6

7

�COKPOSICI0N QUIMICA DE Cenchrus ciliaris L., Acacia rigidula Benth., Y
Atriplex n-laria Lindl. EN EL NORESTE DE MEXICO.

Ulrico López Domínguez'
Felipe de Jesús Cárdenas Guzmán'
, dez '
Alvaro Lerma Hernan
Daniel Becerra García •
que proporcionan niveles más altos y
estables de proteína y contienen nive
les más bajos de fibra.

ltesuaen

El Cenchrus ciliaris L. (zacate
Buffel) colectado joven e inmaduro en
la Estación Experimental de la FAUANL
en Marín, N.L., contuvo más (P&lt;.05)
proteína y extracto etéreo, y tuvo
una más alta DIVMS que las muestras
tomadas durante las fases maduras latentes. Con el avance de la madurez,
este zacate contuvo niveles más altos
(P&lt;.05) de materia seca y fibra. El
contenido de ceniza varió sólo liger!
mente a través del año, La diferencia entre especies -zacates Y arbustos- fue significativa para DIVMS,
proteína, fibra cruda, ceniza, extra~
to etéreo, y calcio. La composición
química y los valores de digestibilidad, indican que la alimentación suplementaria en las praderas de zacate
Buffel puede ser necesaria durante
ciertos meses para proveer los requerimientos de nutrientes del ganado en
pastoreo. El valor de los arbustos
en el balance de la dieta del ganado
en los pastizales es importante, ya

S.-ary

Young, immature Buffel grass
(Cenchrus ciliaris) collected at Estación Experimental FAUANL Marín, N. L.
contained more (P&lt;.05) protein and
ether extract and hada higher IVDMD
than samples collected during the mature dormant stages. With advanced
maturity, Buffel grass contained
higher (P&lt;.05) levels of dry matter
and fiber. Ash content varied only
slightly troughtout the year. Species
differences -grass and shrub- were
significant for IVDMD, protein crude
fiber, ash, ether extract, and calcium. The chemical composition and
digestibility values indicate that
supplemental feeding to Buffel grass
pastures may be necessary during certain months to provide the nutrient
requirements of grazing livestock.
The nutritive value of native and
introduced shrubs in balancing livestock diet in grasslands is important
because they have higher and more
stable values of protein and lower
levels of crude fiber.

fste trabajo fue realizado con fondos del
Proyecto Evaluación de Arbustivas y Gramí neas Forrajeras de Temporal del CIA-FAUANL
(escrito recibido el 30 de marzo de 1990).
1 y2 Haestros

del Departamento de Zootecnia de
la FAUANL. Investigadores de los Proyectos
11 Evaiuaci6n de Gramíneas Forrajeras de Temporal" (1) y "Mejoramiento Porcino para el
Noreste de H~xico" (2),

Introducción

La siembra de grandes extensiones
de praderas de Cenchrus ciliaris L.
(zacate Buffel) en el norte de México
ha demostrado en los últimos años su
potencialidad para adaptarse y produ-

'Estudiante del Departamento de Zootecnia de
la FAUANL.
~Auxiliar de Investigación.
8

cir en las condiciones difíciles que
imperan en estas regiones. Por lo
tanto, conocer el valor nutritivo de
este forraje es imprescindible para
definir cronológícamente sus períodos
de mayor o menor aporte de nutrientes,
la suplementación del ganado, la ela~
ticidad en la carga animal y la rotación de potreros. El descenso en el
contenido de nutrientes es especialmente serio en el caso de los pastos,
teniendo lo anterior repercusiones s~
bre la dieta animal en pastoreo, ya
que en épocas determinadas las plantas no suplen sus requerimentos nutr!
cionales. En contraste, los arbustos
tienen una estación de crecimiento
más larga y mantienen por más tiempo
su valor nutritivo, cumpliendo una i~
portante función en el aporte de proteína y vitaminas cuando los pastos
están en latencia y carecen de estos
componentes nutricionales (Stoddart
et al., 1975). El objetivo de este
estudio fue analizar la fluctuación
de los nutrientes en Cenchrus ciliaris L. (zacate Buffel), Acacia rigidula Benth.(chaparro prieto) y Atriplex nummularia Lindl. (saladilla gigante) durante un año.

tizal. El muestreo se realizó los
días 10 de cada mes. ~as muestras
fueron secadas a 65°C por 24 horas y
molidas con tamiz de 1 mm, identific!
das y conservadas para analizarlas
posteriormente. Los métodos de análisis fueron los que en forma rutinaria
practica el Laboratorio de Bromatología de la mencionada institución, y
que son: Proteína cruda (PC) con el
método Kjeldahl; Fibra cruda (FC) con
el método Labconco; Extracto etéreo
{_EE) con el método Goldfish; Cenizas
(Cen) con el método Gravimétrico,
55°C por 3.5 horas; Calcio (Ca) por
el método Ferro-Ham; Fósforo (P) por
Fiske y Subbarow; y Digestibilidad in
vitre de la materia seca (DIVMS) por
el método Tilley y Terry, modificado.
Para el análisis de DIVMS se obt!:
vo líquido ruminal de novillos fistulados y consumiendo en corral forrajes de la región. El análisis estadístico se realizó mediante un diseño
completamente al azar, con arreglo
factorial 12 x 3, tomando como factores meses y especies. Para la prueba
de comparación de medias se utilizó
el método de Tukey (Steel y Torrie,
1960).

llaterial.ea y lfetoclos
lleaultadoa
Esta investigación se realizó en
la Estación Experimental de la Facultad de Agronomía, UANL en Marín, N.L.
El área se ubica a 25° 23' latitud
norte y 100º 03' longitud oeste a una
altura de 367 msnm, la temperatura m~
dia anual es de 21ºC y la precipitación media anual 466 mm. El clima de
la región es un BS 1 semiárido. El
suelo es amarillento arcilloso, pobre
en materia orgánica y un pH de 7.9.

El Cuadro 1 muestra las medias,
las cuales se basaron los análisis de
varianza. A continuación se presentan estos resultados considerando cada uno de los parámetros evaluados.
Proteína Cruda (PC)
Las variaciones en el contenido
de proteína en cada una de las especies y meses de colecta se muestran
en la Figura l. Los efectos de especies, fechas e interacción fueron sig
nificativos (P&lt;.01; Cuadro 2). El
contenido promedio de proteína declinó ligeramente de la primera fecha de
colección en mayo a la de junio para

Del período de mayo 1981 a abril
1982 se colectaron y analizaron hojas
compuestas de Acacia rigidula Benth.
Atriplex nummularia Lindl. y de
Cenchrus ciliaris L. En cada fecha
se colectó una muestra de 400 g de m!
terial fresco tomado de 10 plantas s~
leccionadas aleatoriamente en el pas9

�especies durante el
Cuadro l. Promedios para cada una de las variables en todas las
seca.
período de muestreo expresado en porciento de base

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5

Cenchrus ciliaris
Acacia ri9idula

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Fibra Cruda (FC)
El contenido de FC fue diferente
(P&lt;.01) dependiendo de la especfe y
el mes de muestreo (Cuadro 1 y 2).
Las principales diferencias estaciona
les en el contenido de fibra corres-panden al E· ciliaris L., observándose valores bajos que corresponden a
las etapas inmaduras en mayo y octubre. De manera muy contrastante, en
A. rigidula Benth. el contenido en fe
brero fue el más bajo de todos los m~
ses; esto como se ha explicado, es
debido a que es cuando este arbusto
habitualmente rebrota. En A. nummularia Lindl. el contenido de FCse
mantuvo más bajo y estable; hubo una
tendencia descendente en su contenido
de mayo a enero, en febrero este nutriente se increment6 ligeramente(Figura 2).

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A

s o

N

o

E F M A

Meses

•coeficiente de variación

Cuadro 2. Cuadrados medios y significancia para las variables medidas durante
un año de estudio,

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PC,%

FC,%

Cen,%

EE,%

Ca,%

P,%

OIVMS,%

Trataoiento

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129.183

298.843

254.880

2.014

1.249

0.004

969.576

Mes

11

19.993""

11.821""

10.602*"

2.623""

0.184""

O.OOlNS

10.273""

2

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4212.271*"

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0.050NS

16)30.234*"

Interacción

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10.494""

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1.551**

0.093**

0.002NS

16.440""

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0.220

0.341

O.121

0.004

º·ººº

0.405

Total

107

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0.741

0.411

0.001

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Especie

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rigidula Benth; Cenchrus ciliaris L.
tuvo los valores más bajos, sobre todo en los períodos fuera del crecimiento activo (i.e. la época de lluvia). Lo anterior indica la importan
cia de los arbustos en el complemento
alimenticio de las dietas a base de
gramíneas, y en especial de C. ciliaris L., sobre todo_en los mesesen
que esta especie no suple las necesidades que tiene el animal para su sos
tenimiento y menos las de producción:

Atnu
Acri
Ceci

Figura 1, Variación en el contenido
de proteína cruda, en Cenchrus ciliaris (Ceci), Acacia rigidula
(Acri), y Atriplex nummularia
(Atnu), durante mayo 1981-abril
1982.
las tres especies, y de una manera
más significativa de noviembre a enero en los arbustos, y de septiembre a
febrero en C. ciliaris L. En A. rigidula Benth. se observó gran incremento de PC en febrero, esto se expli
ca por el hábito de este arbusto de rebrotar en esa fecha.

En general C. ciliaris L. tuvo
los promedios más altos, valores intermedios el~- rigidula Benth. y los
más bajos se observaron en A. nummularia Lindl. Los resultados muestran
el valor potencial de estos arbustos
forrajeros, los que además de mantener un equilibrio en su contenido de
nutrientes, proporcionan niveles más
altos y estables de proteína y contie
nen niveles más bajos de FC.

El contenido promedio anual de PC
de las especies se muestra en el Cua
dro l. Los valores más altos corres:
panden a~- nummularia Lindl., E· ciliaris L. tuvo un contenido promedio
de 7.52%, teniendo los valores más a!
tos en mayo y junio y posteriormente
en septiembre; a partir de este mes
el contenido de PC declinó significativamente (Figura 1).

Extracto Etéreo (EE)
H

(P&lt;.01)

En conclusión, los arbustos tuvie
ron los valores más altos y consiste~
tes de PC, A. nummularia Lindl. tuvo
los valores-más altos, siguiéndole A.

NS No significativo

10

El contenido de EE de C. Ciliaris L. fue muy bajo comparado.a los
observados en A. rigidula Benth. y
11

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Ceci

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Atnu

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A

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Figura 3. Variación en el contenido
de extracto etéreo en Cenchrus ciliaris (Ceci), Acacia rigidula
(Acri), y Atriplex nummularia
(Atnu), durante mayo 1981-abril
1982.

Figura 2. Variación en el contenido
de fibra cruda, en Cenchrus ciliaris (Ceci), Acacia rigidula (Acri),
y Atriplex nummularia (Atnu), duran
te mayo 1981-abril 1982.

forraje y cuantifica el total de mine
rales sin indicar la cantidad individual. El contenido de Cen fue diferente entre especies y de mes a mes
en las mismas especies (P&lt;.01; Cuadro
2). La Figura 4 muestra cómo el contenido de Cen decreció en julio, ago~
to y septiembre en C. ciliaris L.,
que coincide con la-época rápida de
crecimiento del pasto y posteriormente disminuyó hasta el próximo período
de crecimiento en marzo. Las tendencias mostradas por~· rigidula Benth
y A. nummularia Lindl. fueron un tanto-similares entre ellas, aunqu_e en
diferente proporción; esta última tuvo contenidos cinco veces más altos
de minerales que A. rigidula Benth.
y 2.5 veces más qÜe C. ciliaris. A.
nummularia Lindl. tiene la tendencia
a acumular gran cantidad de minerales
en su área foliar (Jessup, 1949), y
en los espacios parenquimatosos cristales de oxalato de calcio (Sil~a y
Pereira, 1976), que son altamente solubles en agua (Black, 1954). Loan-

A. nummularia Lindl. (Cuadro 1; Figura 3). Los valores más altos para e~
te nutriente fueron observados en julio y agosto en las tres especies,
coincidiendo esto con la época de 11~
via, temperaturas altas, y la fase de
crecimiento de las especies. Estos
valores fueron significativamente
(P&lt;.01) más altos que los observados
en enero y febrero, período de escasa
precipitación y bajas temperaturas.
Algunos autores (Chávez et al., 1979;
Dietz, 1972; Cook, 1972) señalan que
los pastos son deficientes en esta
fracción energética, respecto a los
arbustos; siendo estos últimos importantes en la época invernal y de sequía como complemento dietético del
ganado, que muestra por éstos una alta preferencia en el invierno por su
buen contenido de grasa (Dietz, 1972).
Ceniza (Cen)
La Cenes la porción mineral del
12

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MJJAS0NDEFMA

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Meses

Meses

Meses

Meses

......... ,....,,,,,..,,,,.

Figura 4. Variación en el contenido
de ceniza en Cenchrus ciliaris
(Ceci), Acacia rigidula (Acri), y
Atriplex nummularia (Atnu), durante
mayo 1981-abril 1982.

Figura 5. Variación en el contenido
de calcio en Cenchrus ciliaris (Ceci), Acacia rigidula (Acri), y Atriplex nummularia (Atnu), durante mayo 1981-abril 1982.

terior explica los niveles altos de
Cen; las dos declinaciones en el contenido de Cen, mayo y octubre, se relacionan con la presencia de lluvia
en estos meses, que ocasionó aparent~
mente el lavado de las hojas en este
arbusto.

nummularia Lindl. se observó una disminución gradual muy lenta de mayo
hasta marzo,después de lo cual subió
ligeramente. Los datos obtenidos con
cuerdan con las afirmaciones de que
los forrajes leguminosos son altos en
calcio (Flores, 1977).

Calcio (Ca)

Fósforo (P)

El contenido de Ca fue diferente
(P&lt;.01) entre especies y de mes a mes
en las mismas especies (Cuadro 1 y 2;
Figura 5). El contenido de Ca fue
más alto en~. rigidula Benth. que en
las otras especies. f· ciliaris L. y
A. nummularia Lindl. tuvieron un contenido muy similar. En~· rigidula
Benth. la tendencia descendente de ma
yo a octubre es bien marcada (Figura
5); de octubre a febrero el contenido
de Ca aumentó nuevamente. Hay un pico en el mes de febrero, esto por el
característico rebrote de la planta
en ese mes. En C. ciliaris L. y~·

El contenido de P fue semejante
entre especies y de mes a mes en las
mismas especies (P&gt;.05); Cuadro 2).
~. nummularia Lindl. mostró el mayor
contenido; en esta especie hubo un d~
clive muy marcado en los meses de en~
ro a marzo, esta tendencia fue similar en f· ciliaris L. y~. rigidula
Benth. (Figura 6). En orden decrecie~
te los niveles de P fueron altos en
A. nummularia Lindl., intermedios en
~. rigidula Benth. y bajos en f· ciliaris L. Los valores encontrados en
las tres especies se consideran bajos
y lejos de llenar los requerimientos
13

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Atnu

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~ 80

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"C

MJJASONDEFMA

MJJASONDEFMA

Meses

largo y el más crítico para las plantas y para los animales. Bajo condiciones prácticas de los ranchos, tanto los factores ambientales como los
de manejo están interactuando simultá
neamente sobre el rendi~iento y el v~
lor nutritivo del C. ciliaris L. La
estacionalidad de las lluvias y la
temperatura son las principales influencias en el crecimiento y desarro
llo de este pasto. A través del no-reste de México, la distribución de
la precipitación es bimodal con picos
de precipitación en mayo y septiembre
y períodos de sequía de junio a julio
y diciembre a abril. Las lluvias del
otoño son más seguras que las lluvias
de primavera.

Estos resultados son similares a
aquellos reportados por Everitt y
Alaníz (1982), donde los contenidos
más altos de PC ocurrieron después de
las lluvias intensas durante el final
de primavera, verano, e inicio del
otoño; y más bajos al final del otoño,
cuando los zacates entraban a latencia o después de períodos de más baja
precipitación y las más altas tempera
turas en el verano.
Bashaw (1981) reportó que la digestibilidad in vitre de la materia
orgánica (DIVM0) del f· ciliaris L.
en Texas en 1973 promedió 61.1% duran
te la estación de crecimiento y 56.7%
durante la estación de latencia en el
invierno. White y Wolfe (1985) repor
taren que durante la sequía de 1980
en Texas, la DIVMS y el contenido de
PC fueron más altos en mayo y de agos
to a septiembre,lo cual coincide conlos picos de precipitación; mientras
que de octubre a diciembre, este valor fue bajo. Minson y Milford (1967)
encontraron que la PC es el primer
factor limi tante al consumo de forraje
por el animal, cuando es menor al 7%
en base seca.

Meses

Figura 7. Variación en el contenido
de digestibilidad in vitre de la m~
teria seca en Cenchrus ciliaris (C~
ci), Acacia rigidula (Acri), YAtriplex nummularia (Atnu), durante mayo 1981-abril 1982.

Figura 6. Variación en el contenido
de fósforo en Cenchrus ciliaris (C!
ci), Acacia rigidula (Acri), y Atriplex nummularia (Atnu), durante mayo 1981-abril 1982.

treo coincidió con el pasto tierno
del crecimiento de verano; sin embargo, a partir de esta fecha se observó
una tendencia descendente en la DIVMS,
esto por la maduración del pasto y la
senescencia del follaje.

del ganado (NRC, 1979) en pastoreo.
La deficiencia de Pes común en el
forraje en el mundo (Alba, 1971). En
el centro y norte de México existe e~
te problema, que es propio de los su!
los de las zonas áridas, en los que
se presentan niveles bajos de P en
las plantas (González, 1964), por lo
que para subsanar esta situación se
recomienda suplementarlo todo el año
(Pieper et al., 1978),

Discusión
En grandes extensiones del norte
de México, la especie que se ha util~
zado para resembrar es el f· ciliaris
L., lo anterior es debido a su buena
adaptación y productividad en los el~
mas áridos y semi-áridos típicos del
país. Sin embargo, esta especie sembrada como monocultivo tiene problemas en la aportación de los nutrientes requeridos por los animales
(lllhite y Wolfe, 1985). La planta pe~
manece verde y aceptable en los períodos en que la lluvia ocurre y en
los demás meses ésta permanece latente, ya sea por el frío o por la sequía. Este último período es el más

Digestibilidad In Vitre de la Materia
Seca (DIVMS)
La DIVMS fue estimada en base a
la desaparición de la materia seca de
una muestra de las plantas, sometida
a digestión de acuerdo al método de
Tilley·y Terry (1963). La DIVMS fue
diferente (P &lt;.01) entre las especies
(Cuadros 1 y 2; Figura 7) y entre meses para las mismas especies. Valores más altos de DIVMS fueron observ~
dos en julio y agosto que en diciembre
y enero, esto en virtud de que el mues
14

Ya que el C. ciliaris L. es una
especie de estación caliente, su crecimiento empieza al final del invierno e inicios de primavera y continúa
hasta final del otoño, cuando el clima teTplado limita su crecimiento.
Las temperaturas calientes del verano
durante julio y agosto pueden también
limitar su crecimiento; sin embargo,
cuando la humedad del suelo es adecua
da, el forraje verde está disponiblepara el animal en pastoreo.

El contenido de proteína en C.
ciliaris L., así como su digestibilidad, varía drásticamente con su madurez, pues se ha visto (Woodward, 1980)
que de septiembre a noviembre la PC
cambió de 12.1 a 9.5% y la DIVMS de
60. 9 a 56.4%.

Los datos obtenidos en este estudio sobre C. ciliaris L. muestran cómo los contenidos de PC, FC, Cen, EE,
_a y DIVMS varían de mes a mes. La
calidad del pasto es aceptable durante los meses de mayo, junio, y septiembre, que es cuando coincidentemen
te ocurren los picos de precipitacióñ
anual en la zona. En estos meses es
donde el contenido de PC y DIVMS son
los más altos y, por el contrario,
donde el contenido de FC es el más ba
jo. En el resto de los meses, estos
valores llegan a disminuir o a aumentar en su caso, lo que hace que el
pasto sea de menor calidad. Lo anterior, indica que la alimentación suplementaria a las praderas de esta e~
pecie puede ser necesaria durante
ciertos meses para proveer los requerimentos nutritivos de los bovinos en
pastoreo.

Los niveles estacionales de P
tienen tendencias similares a los de
la PC; mientras que el Ca permanece
generalmente estable y muestra poca
relación con la precipitación o fechas durante la estación de crecimien
to (Everitt y Alaniz, 1982),
De la información anterior, se
puede sugerir que la suplementación
proteica parece ser ventajosa durante enero y febrero y durante los períodos de sequía, si hay suficiente
follaje disponible para llenar las de
mandas de consumo y energía. Una vez
15

�nutrientes fue diferente entre e~
pecies y fechas muestreadas.
Cenchrus ciliaris L. fue la que
mostr6 las variaciones más extremas en su valor nutricional, comparado con Atriplex nummularia
Lindl. y Acacia rigidula Benth.

que los animales empiezan a consumir
los tallos maduros, debe de esperarse
pobre comportamiento de éstos (White
y Wolfe, 1985). Los niveles de f6sf~
ro fluctúan gr.andemente en respuesta
a la lluvia; por lo tanto, suplementos que contengan este elemento probablemente deben aplicarse a libre
acceso en todo el año. También la
carga animal debe de ajustarse en relaci6n al crecimiento del forraje, p~
ra permitir un p~storeo selectivo del
follaje y la satisfacci6n del animal.
Las praderas de f· ciliaris L. apare~
temente permiten el incremento de la
capacidad de carga, pero esto no neo!
seriamente mejora la nutrici6n, como
un pastizal nativo mixto. Las hierbas y los arbustos pueden ser una
fuente importante de nutrientes en
las praderas de C. ciliaris L. tan
efectivos como uñ pastizal nativo. La
carencia de zacates en un pastizal 8!:_
bustivo probablemente requiera suplementaci6n energética (White y Wolfe,
1985), mientras que la falta de arbu~
tos en praderas de C. ciliaris L. requiere suplementaci6n proteica. Lo
anterior hace resaltar la importancia
de los arbustos en la aportaci6n más
alta y constante de nutrientes. También plantea la cuesti6n de si es co~
veniente, en las labores de desmonte
para resembrar, que se elimine toda
la vegetaci6n nativa, o si es necesario dejar franjas de terreno con estas plantas que sirven de protecci6n
contra las inclemencias del ambiente
y como aporte nutricional en épocas
de carestía; o si es necesario, junto
con la resiembra, introducir mezclas
de otras especies gramíneas o arbust!
vas para extender la estaci6n de pastoreo y complementar la dieta de los
animales. Este trabajo pretendi6 en
parte, mostrar las alternativas que
pueden ofrecer los arbustos forrajeros nativos e introducidos en la alimentaci6n de los animales en los pastizales del noreste de México.

2. La precipitación, la temperatura,
y la co'incidencia con la estaci6n
de crecimiento de las especies e~
tudiadas, estuvieron relacionadas
con el contenido de los nutrientes, siendo este efecto más evidente en el pasto que en los arbustos; estos últimos mantuvieron
niveles nutricionales más altos y
consistentes durante todo el año.

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�.,,...,,.,.1011 DE SORGO [Sorghua bicolor (L.) Moench] PAllA
EVALUACIOII Y S- "
= •........., •
I.IIIDAD
EII
ETAPA
DE
n,,,zuu,_
SAL
llESISTEIICIA A LA SEQUIA Y
·

Martha Laura Terán Huerta'
R.K. Maiti 1
Roberto Mercado Hernández

'

Sergio Moreno Limón•

Reauaen
Se evaluaron genotipos de sorgo
[Sorghum bicolor (L.) Moench]_en etapa de plántula, someti:ndo ~ estos_a
un tratamiento de sequia baJO con~i~
ciones no controladas y bajo condici~
nes controladas a 30ºC/ll_h~ de luz'.
utit ratamiento de salinidad,
y a un
·
lizando CaClz a una concentracion de
25 M bajo condiciones no controladas
• NaCl a una concentración de .4 M b~
~o condiciones controladas a 33ºC/14
hr de luz. Las variables evalu~das
fueron altura de la plántula, nume~o
de hojas, peso seco del tallo y h~Jas,
peso seco de la raíz. S: e~c~ntro
. t·ó
que exis
i di"ferencia significativa
entre los genotipos de sorgo ~~a su
resistencia a la sequía Y salini~ad
en etapa de plántula. Los g:nº~:pos
también demostraron gran variac:on en
índices de tolerancia a la se~uia y
. . da d • Los genotipos resistentes
sa l ini
al stress de sequía fueron IS-1034 y
DEKALB D-55, encontrando un alto valor de avance gene·t·ico en las varia.
bles altura de la plántula y longitud

Este trabajo fue realizado con fondos de
la SEP, México, co10 parte del Proy~cto
., de Sorgo para Resistencia a
11 Eva 1uac1on
Stress MGltiple".(Escrito recibido el 30
de abril de 1990).
'Y'Estudiantes de la Facultad de Ci:ncias
Biológicas de la Universidad Autono ■ a de
Nuevo León.

de la raíz. Los genotipos tolerantes
al stress de salinidad fueronM-90362,
IS-4631, IS-5590, encontrando un alto
valor de avance genético en el p~rce~
taje de germinación de los genotipos
tratados con NaCl.

The genotypes of sorghum [Sorghum
.
bico1or (L)
• Moench] were evaluated
for resistence to water stress and
salinity in seedling stage, both
/
under controlled conditions at 30ºC
11 hr light and under no controlled
conditions; and salinity treatment,
utilizing .25 M CaClz under no controlled and another under cont~olled
condition utilizing .4 M at 33 C/14 i
hr light. The genotypes showed sign_
ficant differences among them ~d
among treatments for their resistence
to drought and salinity at the seed- d
ling stage. The genotypes al~o ~howe
large variation in tolerance indices
to water stress and salinity. The
genotypes selected for resistence to
drought were IS-1034 y DEKALB D-55,
showing high value of genetic advance
in variables seedling height and root
lenght. The genotypes tolerant to
CaClz and NaCl salinity were M-90362,
IS-4631, IS-5590 showing high value
of genetic advance with respect to
germination percentage in NaCl
treatment.

'Y'Maestros-Investigadores del 0ep~rta~ento
de Botánica de la Facultad de C1enc1as
Biológicas de la UANL (Apdo. Postal 2790.
Monterrey,'N.L. México).

Introducción

El sorgo es una de las principa18

les fuentes de alimento para los mill~
nes de personas en los trópicos semiáridos. Aunque éste es reconocido
por su versatilidad de usos, rusticidad, estabilidad de rendimiento y
adaptabilidad sobre un amplio rango
de culturas y climas; las condiciones
edafoclimáticas adversas que prevalecen en las áreas de cultivo en el mun
do, limitan su producción (Swindale,1980).
Los . principales problemas que
existen están en relación con factores abióticos (sequía, salinidad, te~
peraturas extremas y disponibilidad
de nutrientes) y bióticos (malezas,
plagas y enfermedades) (Maiti et al.,
1986). Estos factores que afectar1el
cultivo de sorgo y otros cultivos en
la etapa de plántula en zonas áridas
y semiáridas del mundo, reducen el
rendimiento de los cultivos.
Seetharama et al. (1982) afirmaron
que la sequía
el principal factor
limitante en la mayor parte de las
áreas del mundo donde crece el sorgo,
especialmente en los trópicos semiár!
dos. Es necesario enfatizar el util!
zar técnicas de campo y de laboratorio para estudiar las adaptaciones e!
pecíficas tales como, el ajuste del
área foliar (evasión de la sequía),
tolerancia al calor y a la desecación
y el ajuste en el potencial osmótico
(tolerancia a la sequía). En base a
ello, Nour et al. (1978a, 1978b),
Sullivan y Ross(1978), Maiti (1986),
Sarquis (1988) y Maiti et al. (1989),
han realizado diferentesestudios sobre la resistencia del sorgo a la sequía en la etapa de plántula.

es

Por otra parte, las áreas afectadas por la salinidad se incrementan
rápidamente en todas las regiones con
climas áridos y semiáridos bajo riego,
convirtiendo a los suelos en recursos
agrícolamente improductivos (Carter,
1975). Bernstein (1964) clasificó el
sorgo como una especie moderadamente
tolerante a la salinidad. Donahue
(1987), Amthor (1983), Francois e·t al.
(1984) y Weimberg et al. (1984) hanestudiado la tolerañcia del sorgo a

la salinidad en la etapa de plántula.
En la región norte de México, la
sequía y la salinidad del suelo son
problemas que afectan los rendimientos del cultivo de sorgo, por tal motivo el presente estudio se planteó
con el propósito de evaluar y seleccionar aquellos genotipos de sorgo
que posean resistencia a dichos facto
res en etapa de plántula.

Materiales y Métodos

Tratamiento de Stress por Seguía
Se realizó la evaluación y selección de 30 genotipos de sorgo en etapa de plántula, sometidos a un período de sequía bajo condiciones no con
troladas (Experimento I) y en un se-gundo experimento se evaluaron 25 genotipos bajo condiciones controladas
en una cámara bioclimática a 30°C/ll
hr de luz (Experimento II).
Las semillas fueron tratadas con
Hipoclorito de Sodio al 5% para prevenir la infestación de hongos y bacterias y se lavaron con agua por 1 hr.
La semilla se sembró en macetas a una
profundidad de 3 cm (suelo arcilloso
para el Experimento I y perlita para
el Experimento II) y se mantuvo el
sustrato a capacidad de campo. El pe
ríodo de sequía comenzó alrededor del
noveno día. Cuando el agotamiento de
la humedad del su~lo y los síntomas
de sequía fueron severos, las plántulas se regaron una vez más y posteriormente (tres días después) se evaluó la recuperación. Las variables
consideradas fueron: peso seco del ta
llo y hojas, y peso seco de la raíz (Experimento I); y altura de plántula,
número de hojas, longitud de raíz, pe
so seco del tallo y hojas, y peso se:
co de la raíz (Experimento II).
Tratamiento de Stress por Salinidad
Primeramente se realizó la estan-

19

�Cuadro 2, Análisis de varianza de las variables para el tratamiento de sequía
(Experimento II) (valor F).

Donde:

darización del CaCl2 y del NaCl probando cinco concentraciones (O.O2,
O.O5, 0.2, 0.3 y 0.4 M) sobre el porcentaje de germinación de un genotipo
de sorgo, S~ eligió la concentración
de 0,25 M para el CaCl2 y el NaCl,
tratando previamente la semilla con
Hipoclorito de Sodio al 5%, Ya selec
cionada la concentración a utilizar,
se evaluó el porcentaje de germinación de los 30 genotipos de sorgo sometidos con CaCl2 a 0,25 M para estudiar la variabilidad de tolerancia a
esta sal (Experimento I).

K = constante del. diferencial de
selección en base a la des~
viación fenotípica (K = 2.04
al 5% de presión de selección).
Se analizaron índices de to,lerancia con respecto al tallo (ITT), raíz
(ITR) y germinación (ITG) en ambos
factores (seguí~ y salinidad) de la
siguiente manera:
Indices de tolerancia:

Posteriormente, en 25 genotipos
tratados con NaCl a 0.4 M se evaluó
su porcentaje de germinación, altura
de plántula, longitud de raíz, número
de hojas, peso seco de tallo y hojas,
y peso seco de raíz (Experimento II).

Peso seco de tallo o raíz
en tratamiento (g)
Peso seco de tallo o raíz
en testigo (g)

Para ambos experimentos se evaluó
el avance genético mediante la fórmula de Allard (1960).

:Resultados

Varianza Genotípica: Vg =

Mv

r

Los resultados del análisis de
varianza se muestran en los Cuadros
1 y 2, En el Experimento I, los gen~
tipos mostraron diferencias signific~
tivas para las variables peso seco de
tallo y hojas (P&lt;O.O1) y peso seco de
raíz (P&lt;O.O5) y para tratamiento sola
mente para la variable peso seco del
tallo y hojas.

Donde:
Mv = cuadrado medio de tratamien-

tos del análisis de varianza
Me= cuadrado medio del error del
análisis de varianza
r = número de repeticiones.
Varianza Fenotípica:

Cuadro l. Análisis de varianza de
las variables para el tratamiento
de sequía (Experimento I) (valor

Vp = Vg + Ve

F).

Heredabilidad:
tt2 = ~
Vp

Fuente de

Avance Genético:
AG

=

variación

GL

Genotipos

29

Trata ■ iento

~
Vp

x K

* P&lt;.05

20

. Peso seco de Peso seco
tallo y hojas de raíz
(g)
(g)
3.88 **
532.37 **

Genotipo
Tratamiento

GL

Altura de
plántula
(cm)

Longitud
de raíz
(cm)

24

30.3 **

3.1 **

21 **

1

1348.6 **

98.2 **

421 **

Peso seco de
tallo y raíz
(g)

Número de
hojas

o
o

**P&lt;,O1

Cuadro 3, Valores de los parámetros genéticos del tratamiento de sequía en Experimento II.

Tratamiento de Stress por Sequía

Me

Fuente de
variación

1.64 *
2,95
*"&lt;P ,01

Varianza
fenotípica

Heredabilidad
(%)

Avance
genético

Avance
genético
(%)

Variables

Varianza
genotípica

Altura de
plántula (cm)

284.35

397.17

71.60

1.46

146.00

Longitud de
raíz (cm)

179.03

425.67

42.00

0.86

86,80

Cuadro 4. Análisis de varianza del
porcentaje de germinación para los
tratamientos de salinidad de los
Experimentos I y II (valor F).·

Para el Experimento II, las variables (altura de plántula, número
de hojas y longitud de raíz) mostraron diferencia significativa entre
genotipos y también entre tratamientos (P&lt;O.O1).

Genotipos

De acuerdo al análisis de comparación múltiple de medias, los genotipos seleccionados como resistentes
y moderadamente resistentes fueron:
IS-1O34 y DEKALB D-55 (resistentes);
IS-22227, IS-923, IS-1O54, IS-2O75,
IS-2282, IS-4631 e IS-5481 (moderada
mente resistentes).
-

Experi ■ ent_o

I

Trata■ iento

(30 genotipos)

246,60 *"

7,30 **

Experioento 11
(25 genotipos)

12 ,45 **

296,81 ** .

**P&lt;.O1
El análisis de varianza de las
variables en el tratamiento de salinidad en el Experimento II se muestra en el Cuadro 5.

Los análisis de los parámetros
genéticos se muestran en el Cuadro 3,
Tratamiento por Stress de Salinidad

Las mayoría de las variables mos
traron diferencias significativas.eñ
tre genotipos y también entre trata::
mientos (P&lt; *,05, **.01).

El resultado de los análisis de
varianza del porcentaje de germinación en los Experimentos I y II se
muestran en el Cuadro 4.
21

�Los índices de tolerancia a la
sequía y salinidad se muestran en el
Cuadro a.

Cuadro 5. Análisis de varianza del tratamiento de salinidad (Experimento II)
(valor F).

Fuente de
variación
Genotipo
Tratamiento

GL

Altura
(cm)

24

a.o

Longitud
de raíz
(cm)

**

5.5 **

1 726.2 **

693.3 **

Número de
hojas

Peso seco de
tallo y hojas
(g)

11.0 **

60.0 **

Los resultados de tolerancia con
respecto al tallo, raíz y germinación en ambos factores (sequía y salinidad) mostraron gran variabilidad
entre los genotipos de sorgo estudia
dos para tolerancia a estos factores
de stress. Los genotipos que mostra
ron altos índices de tolerancia a la
sequía y salinidad fueron: M90411
X NSA935-6X77CS1, 792 BX, DEKALB
D-55, IS-5476, IS-5481, IS-5590 y
LES-28. Los genotipos que mostraron
altos índices de tolerancia de tallo
(ITT) para salinidad son DEKALB D-55,

Peso seco
de raíz
(g)

o
o

o.o

0.2

** P&lt;.01

Cuadro 6. Valores de los parámetros genéticos del tratamiento de salinidad (Experimento I).

Variables

Varianza
genotípica

Germinación(%)

555.00

Varianza
fenotípica
2136.00

Heredabilidad
(%)

Avance
genético

2l3.00

0.53

Avance
genético
(%)

792 BX, IS-5538, SPV-475 y LES-28.
Los genotipos tolerantes a salinidad
tenían altos índices de tolerancia
de raíz (ITR) comparado con la tolerancia del tallo (ITT).

Discusión

Los stress de sequía y de salini
dad son dos de los problemas de laszonas áridas y semiáridas del mundo,
que reducen grandemente la productividad de los principales cultivos,
entre los cuales está el sorgo.
Para el tratamiento de sequía,

Cuadro 8. Indices de tolerancia a la sequía y a la salinidad.

53.00

Sequía
Genotipos

ITT

1

Salinidad
2

ITG'

ITT

ITR

0.94
1.07
1.09
0.71
0.86
0.90
0.60
0,70
o. 71
0.77
0.71
0.80
0.58
0.86
0.40
0.72

0.71
0.32
2.14
1.49
0.78
0.65
2.49
0.33
0.30
0.06
0.20
0.27
0.21
0.51
0.45
0.22
0.27
0.42
0.25
0.07
0.16
0.98
0.38
0.00
0.25

0.71
0.92
0.79
0.84
0.64
0.57
0.72
0.48
0.05
0.64
0.63
1.24
0.45
0.44
0.56
0.58
0.66
0.80
0.74
0.60
0.62
0.67
0.50
0.75
0.63

0.99
1.39
0.93
0.94
1.02
1.02
0.91
0.93
0.83
1.13
0.94
1.71
0.70
0.90
1.02
0.79
0.84
0.82
0.82
1.03
1.01
1.04

ITR

M90 411 X

Cuadro 7. Valores de los diferentes parámetros genéticos del tratamiento de salinidad (Experimento II).

Variables
Germinación (%)
Altura (cm)
Longitud de
raíz (cm)
Peso seco (g)

Varianza
genotípica
55.06
11.28
7.00_6
73xl0

Varianza
fenotípica
137. 50
76.80
72. 20_5
20x10

Heredabilidad
(%)

Avance
genético

Avance
genético
(%)

40.03
14. 70

0.82
0.30

81.60
30.00

9.60
34.22

0.20
0.70

20.00
70 .oo

al NaCl (0.4): M-90362, IS-4631,
IS-4967, IS-5490, IS-5590.

De acuerdo al análisis de comparación múltiple de medias, los genotipos seleccionados como tolerantes
y moderadamente tolerantes a diferen
tes sales se muestran de la siguien:
te manera:

Los análisis de los parámetros
genéticos se muestran en los Cuadros
6 y 7. Entre las variables analizadas, el porcentaje de germinación
mostró valores de avance genético y
porcentaje de heredabilidad muy al tos,
comparados con cualquiera de las varia
bles; siguiéndole la al tura de plán_::tula.

Tolerantes al CaClz (0.25): M90411 X
(NSA 935-6X77CS1), 792 BX, SPV-475, ,
M-90362, US/BCl, IS-1054, DEKALB
D-55, IS-2201, IS-4631, IS-5590;
Tolerantes al NaCl (0.4): IS-923,
IS-18368; Moderadamente tolerantes
22

NSA935-6X77CS1
792 BX
SPV-475
M-90362

US/BCl
IS-22227
IS-923
IS-1034
IS-1054
IS-2075
IS-2146
DEKALB D-55
IS-2201
IS-2282
IS-4631
IS-4967
IS-5476
IS-5490
IS-5590
IS-5604
IS-5648
IS-18368
IS-5244
LES-28
IS-5481

0.32
0.39
0.36
0.21
0.39
0.55
0.43
0.45
0.48
0.38
0.48
0,32
0.35
0.50
0.23
0.34
0.54
0.42
0.42
0.34
0.33
0.32
0.31
0.38
0.42

1.08
0.80

0.91
0.62
0.65
0.61
0.63
2.14
1.03

'Indice de tolerancia de tallo
Indice de tolerancia de raíz
'Indice de tolerancia de germinación.

1

23

1.24

1.30
0.84

�se demostró que existe una gran variabilidad entre los genotipos de
sorgo, con respecto a las variables
altura de plántula, longitud de
r_aíz, peso seco del tallo y hojas, y
peso seco de raíz. Los resultados
concuerdan con los encontrados por
Powell y Pfeifer ( 1956); Nour
et al. (1978); Sammons et al.
(1979)y Maiti (1986); quienesafirman que la sequía afecta el establecimiento de las plántulas, impidiendo el desarrollo de la raíz, extensión de las hojas y la iniciación
del meristemo reproductivo. Existe
variabilidad genética entre genotipos de sorgo por su resistencia a la
sequía en la etapa de plántula
(Maiti et al., 1989).
El análisis de los parámetros g~
néticos mostró que las variables, al
tura de plántula y longitud de raíz:
tienen un porcentaje de heradabilidad y de avance genético altos, que
indican que estas variables son confiables para la selección. Allard
(1960) menciona que el avance genét!
coda una indicación de los progresos genéticos para un carácter parti
cular, bajo un adecuado procedimiento de selección.
El efecto del CaCl2 sobre el por
centaje de germinación, mostró que hubo una moderada tolerancia a esta
sal. El NaCl, inhibió el porcentaje de germinación y disminuyó el ere
cimiento del tallo (altura) y raíz (longitud). Manifestando para el
análisis de heredabilidad, un avance
genético alto para el porcentaje de
germinación, y moderado para el peso
seco del tallo y hojas. Francois et
al. (1984) afirmaron que el granode
sorgo es significativamente más tol~
rante a la sal en período de germin~
ción que en estudios de crecimiento
posteriores. Se observó que los genotipos tolerantes a salinidad y sequía tenían alta adaptación de la
raíz con un posible ajuste osmótico
a las condiciones de stress y sequía.
En contraste, ningún genotipo mostró
alto índice de tolerancia de tallo
sometido a stress de humedad.

El presente trabajo solamente
contempló investigación ey nivel de
cámara bioclimática p¡µ-a el estudio
de la variabilidad genética para su
tolerancia a salinidad y sequía. Po~
teriormente se realizará una investí
gación a nivel de campo para determ!
nar una posible correlación, como es
tá reportado por Maiti et al. (1989).

Conclusión

En la evaluación para la resistencia a la sequía de los genotipos
de sorgo en etapa de plántula, ses~
leccionaron los genotipos IS-1034 y
DEKALB D-55 como los más resistentes.
Encontrando un alto valor en los parámetros genéticos de las variables
altura de plántula y longitud de
raíz.
En la evaluación para la toler~
cía a la salinidad de genotipos de
sorgo en etapa de plántula, se sele~
cionaron los genotipos; M90411 X
(NSA 935-6X77CS1), 792 BX, SPV-475,
M-90362, US/BCl, IS-1054, DEKALB
D-55, IS-2201, IS-4631 e IS-5590,
como los más tolerantes al CaCl2 y
para los tratados con NaCl los más
tolerantes fueron LI-159 y LI-468.
Se encontraron valores altos en los
parámetros genéticos del porcentaje
de germinación de los genotipos tratados con NaCl; lo cual demuestra
que existe una amplia variabilidad
entre genotipos de sorgo para resistir y tolerar los factores de sequía
y salinidad respectivamente.
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T ' L· M• an d R.P. Pfeifer. 1956.
mhe effect of controlled limited
o1sture on seedling growth of
25

�ucrous .AIIBIEll"l'ALES

QUE IffL(JYEII SOBll 1A na:tILIDAD DE Ull BA'.IO LECBEJIO EII EL
ROJlESTE DE MEIICO

Fernando Sánchez Dávila

Con la documentaci6n de 436 ~bser
vaciones pertenecientes a 252 animales de la raza Holstein del establo
lechero "El Canadá" de la Fac~ltad de
Agronomía de la UANL, se_realiz6 un .
análisis por medio del metodo de mín~
mes cuadrados para determinar los fa~
tares ambientales que influyen sobr~
los siguientes parámetros ~~product:vos: porcentaje de concepcion al primer servicio (PCPS), tasa de no retor
no a los 60 y 90 días (TNR-60 y TNR90). Estos parámetros se anal:zaron
por separado para vacas y vaquillas.
Las medias de mínimos cuadrados para
vacas y vaquillas fueron: PCPS: 34.5 !
47.6 y 66.9 + 47.2; TNR-60: 52.8 ! 50
y 77.9 + 41.6; y TNR-90: 42.9 ! 49.6
y 75.3
43.3, respectivame~t~. El
intervalo parto-primer servicio ( IPPS)
y edad al primer servicio (EPS) se
consideraron como coavariables en el_
modelo estadístico para vacas y vaqu~
llas respectivamente. En vacas se
presentó un efecto lineal altamente
significativo (P&lt;0.001) del IPPS so~
bre estos tres parámetros reproductivos, no siendo el caso de la_EPS en
vaquillas. El mes de servicio n~
afect6 significativamente la_variación de los parámetros estudiados en
vacas ni en vaquillas. En vacas Y en

+

1

vaquillas que se sirvieron en los meses de agosto, septiembre y octub~e
se presentaron los índices más ba~os
para estos parámetros. Para el ano_
de servicio no se presentó efecto si~
nificativo en vacas y vaquillas, a e~
cepci6n solamente en vacas en_la TNR90 (P&lt;0.0 5 ). El tipo ~e servicio_ .
(monta natural o inseminaci6~ artifi. l) , tuvo un efecto significativo
c1a
(P&lt;0.0 5 ) tanto para vacas c~mo para
vaquillas, se o~tuvieron meJores_t~sas de concepcion al primer servicio
y no retorno para los animales que ~e
les proporcionó monta natural. El numero de lactaci6n solamente tuvo un
efecto significativo (P&lt;0.05) ~obre
la TNR-60, obteniéndose los meJores
porcentajes de concepción y tas~s de
no retorno en la primera lactancia Y
posteriormente fue disminuyendo gradualmente.

swaary

Fertility records (436) of 252 .
Holstein-Friesians animals. loc~ted i~
.
"El Canada" • Unithe Research Stat ion
versidad Autonoma de Nuevo Leen, were
analysed using the le~st squares method to estimate environmental
effe~ts en reproductive performance:
percent conception en first service
(PCFS) non-return rate within 60 and
90 days. Those variables were analysed in cows and heifers the ~east
square means fer cows and heifers were: PCFS = 34.5 ! 47.6; and 66.9 ~47_2; rate of no return at 60 day ·
52.8 ! 50 and 77.9 ! 41.6; and rate

La infor ■ ación utilizada para la realización
de este trabajo fue proporcionada por '.~ Estaci6n Pecuaria Experimental ''El Ganada de
la FAUANL (escrito recibido el 22 de ■ ayo de
1990);

'Maestro del Departa■ ento de Zootecnia de la
FAUANL

of no return at 90 days = 42.9 ! 49.6
and 75.3 + 43.3, respectively. The
calving-first service period (CFS)
and age at first service (AFS) were
considered as covariables in the statistical models. Calving-first service period (CFS) and age at first
service (AFS) were considered as cevariables in the statistical models.
Calving-first service period was
affected lineally (P&lt;o.001) the three
reproductive variables evaluated in
cows; but it was no the case fer age
at first service in heifers. Service
month did not affect (P&lt;o.05) variation in the reproductive variables in
cows and heifers. The month service
no affected meanly the variation of
the studied parameters either in cows
ar heifers. Only the animals. that
were served during august, september
and october showed the lowest indexes
fer those parameters. Fer the service per year did not show significant
effect fer cows or heifers, but there
was only ene exception fer cows in
the rate of no return until 90 days
(P&lt;0.05). The services type (either
normal service or artificial insemina
tion) showed a significant effect
(P&lt;0.05) both fer cows and heifers,
where the results obtained showed improved ratea of conception at the
first service and no return fer those
animals in which normal service was
given. The lactation number only had
a meanly effect (P&lt;0.05) over the rate of no return until the 60 days,
where the best percentage of conception and rates of no return were obtained during the first lactation but,
after was gradually decreased.

Norteamérica, se ha encontrado que ,,
aproximadamente el 28% de las bajas
en los establos lecheros es debido a
problemas asociados con la fertilidad
(Janson, 1980; Philipsson, 1980;
Berger et al., 1981; Orees, 1982).
Para poder evaluar la fertilidad
de los animales, es necesario tomar
en cuenta una serie de parámetros reproductivos, que ayuden a establecer
un criterio de la misma (Haussman,
1984). Sin embargo, es importante ca·
nacer qué factores ambientales influ:
yen en una forma marcada sobre estos
parámetros reproductivos, ya que con
el conocimiento, corrección o elimina
ción de estos factores se puede ·reali
zar una selección en base a la ferti:
lidad, a pesar de sus bajos índices
de herencia (Haussman, 1984;
Kraeusslich y Averdunk, 1986). En ba
se a ello, este trabajo se realiz6
con el objetivo de determinar los diferentes factores ambientales que pudieran tener una influencia sobre los
parámetros reproductivos: porcentaje
de concepci6n al primer servicio, tasa de no retorno a los 60 y 90 días
bajo las condiciones climáticas del
noreste de 'México.

Materiales y Métodos

Para este estudio se utilizaron
los datos reproductivos recabados en
el período de 1974-1987 del hato lechero "EÍ Canadá", propiedad de la
Facultad de Agronomía de la UANL. Este hato se encuentra localizado en el
municipio de Escobedo, N.L., México a
367 msnm, con una temperatura media
anual de 22.3°C y una precipitación
anual que varía entre los 250 y 500
mm. El período de lluvia se presenta
normalmente en los meses de mayo y seE_
tiembre.

Introducción

La fertilidad en ganado lechero
es una característica compleja, la
cual ha sido el punto central de una
serie de investigaciones en los últimos años, debido a la gran importancia productiva y econ6mica que ocupa
en toda explotaci6n lechera. En estu
dios que se han realizado en Europa y

Las vacas se encuentran estabuladas durante todo el año, proporcionán
deles la alimentación en pesebre, lacual consiste en ensilaje de maíz y
sorgo, avena y aparte se les propor27

26

�ciona concentrado de acuerdo a la pr~
ducci6n de leche (en general 1 kg de
concentrado por 2 kg de leche produc!
da).
Las vacas están di vi di das en corr~
les de acuerdo a la producción de leche de los animales, a excepci6n de
las primerizas que son mantenidas
separadas.

Tk = tipo de servicio (k = 1,
2: 1 = inseminaci6n artificial, 2 = monta natural),
b = coeficiente de regresi6n
lineal del parámetro reproductivo sobre la edad
al primer servicio.
,!!! • edad al primer servicio
EPS • promedio de edad al primer servicio para todas
las vaquillas.
eijk m error aleatorio de yijk
para la cual se supone
que e"-(O,a 2 I).

en el presente estudio fueron:
Para vacas se utiliz6 el modelo:
yijkl • M+Ai+Mj+Lk+Tl+bl(IPPS-IPPS)+
b2(1PPS-IPPS 2 )+eijkl

en donde:
yijkl = parámetro reproductivo de
una vaca.
M = media general,
Ai = año de servicio (i = 1974,
1975, ..•• , 1986),
Mj = mes de servicio (j = enero, febrero, .••• ,diciembre).
Lk = número de lactación (k =
1,2 y ~3).
Tl = tipo de servicio (1 = inseminación artificial,
2 = monta natural),
bl = coeficiente dé regresión
lineal del parámetro reproductivo sobre el ínter
valo parto-primer servi-

Por otra parte, para el cálculo
de los parámetros reproductivos y la
estimaci6n de los factores ambientales, se tomaron todos los datos de
las tarjetas individuales y se archivaron en computadora. Las informacio
nes que se consideraron fueron: núme:
ro de la vaca; fecha de nacimiento;
fecha de parto; número de lactación;
fecha del primer servicio y subsecue~
tes servicios; número de servicios;
tipo de servicio (monta natural o
bien inseminación artificial); y fecha de baja del animal.

b2 = coeficiente de regresión
cuadrática del parámetro
reproductivo sobre el intervalo parto-primer servicio.
IPPS = intervalo parto-primer
servicio de una vaca.
IPPS = intervalo parto-primer
servicio promedio de todas las vacas.
eijkl = error aleatorio de yijkl
para lo cual se supone
que e"-(0, a'I).

Las variables dependientes (parámetros reproductivos) que se analizaron fueron: porcentaje de concepción
al primer servicio, tasa de no retorno a los 60 y 90 días. Estas variables se consideran en el sentido est~
dístico como características discontinuas, porque en principio se presentan solamente dos valores ( O = negativo, 1 =positivo).

Por otra parte, para vaquillas se
utilizó el siguiente modelo:
yijk

Modelo Estadístico

=

M+Ai+Mj+lk+b(EPS -EPS)+eijk

en donde:

Para el análisis de los parámetros reproductivos, se utilizó el pr~
grama estadístico "LSML76" de Harvey
(1977). Este programa se basa en el
análisis de factores ambientales y g~
néticos para datos no balanceados
(desigual número de observaciones) m~
diante el método de los cuadrados mínimos. Los modelos que se utilizaron

yijk = parámetro reproductivo de
una vaquilla •
M = media general,
Ai = año de servicio ( i = 1979,
1980, •.• , 1986).
Mj = mes de servicio (j = enero, febrero, ••• ,diciembre)

N = número de observaciones para

los valores de y •
P = número de efectos fijos.
Las supuestas distribuciones serían:

en las que para la matriz de dispersi6n es válido que la:

En notaci6n matricial se indican
los modelos arriba mencionados como
si¡ue:

var (y) = V = R = I a'
Para los modelos antes descritos,
las influencias aleatorias serían solamente= e.

Y=Xb+e
en donde:
Y= vector de las observaciones (N x 1),
X= matriz de incidencia de
los efectos fijos (N x p).
b = vector de los efectos fijos (p x 1),
e= vector de los errores
aleatorios (N x 1),

cio.

Una vez codificada toda la informaci6n, se procedi6 a separar los datos de vacas y vaquillas, para de esta manera analizarlas en forma independiente.

para:

Resultados y Discusión
En el Cuadro 1 se presentan los
promedios para los parámetros reproductivos estudiados, tanto en vacas
como en vaquillas. En el caso de las
vacas, los resultados son inferiores

Cuadro l. Promedio (X) desviaci6n estandar (DE) y coeficiente de variaci6n (CV)
de los parámetros reproductivos en vacas y vaquillas en el establo lechero "El
Canadá": porcentaje de concepción al primer servicio (PCPS), tasa de no retorno
a los 60 y 90 días (TNR-60 y TNR-90).
Parámetro
reproductivo

Vacas

Vaguillas

X

DE

CV

X

DE

CV

PCPS

34.5

47.6

132.0

66.9

47.2

68.0

TNR-60

52.8

50.0

80.0

77.9

41.6

51.7

TNR-90

42.9

49.6

110.7

75.3

43.3

55.4

29
28

�Ron et al., 1984; Badinga et al.,
1985J:° Sin embargo, esta diferencia
se puede deber a que en el presente
trabajo se utilizó con mayor frecuencia monta natural en vaquillas (59%)
en comparación con vacas (37%).

a los reportados por la literatura
(Baptist y Gravert, 1973; Hansen,
1979; Seykora y McDaniel, 1983), en
donde se encontraron los siguientes
valores: porcentaje de concepción al
primer servicio: 65-68%; tasa de no
retorno a los 60 días: 55-65.1% y tasa de no retorno a los 90 días:
41-52%.

Otras causas de esta diferencia
es que las vacas se encuentran bajo
el stress de la lactación, así como
problemas posteriores al parto (reten
ción placentaria). Además Badinga etal. (1985) señalan que la temperatÜra
ambiental tiene un efecto más marcado
en vacas, ya que a partir de los 30ºC
se presenta un descenso en la fertilidad, y en vaquillas se presenta este
fenómeno a partir de los,35°C. La ca~
sa de esto es que hay una mayor producción de calor durante la lactación,
la cual conduce paralelo con mayores
temperaturas a un stress de calor.

Las causas de estas diferencias
en cuanto a los parámetros estudiados
pueden deberse al alto nivel genético
de los animales, mejor manejo integral de los hatos, así como el clima
favorable y mejor alimentación. Al
respecto, Araujo et al. (1982) menci2
nan que los animales bajo condiciones
de stress (altas temperaturas y humedad relativa) presentan un descenso
en la fertilidad, y más que todo en
animales que provengan de climas templados a lugares d~ clima extremoso.

Intervalo Parto-Primer Sevicio/Edad
al Primer Sevicio

En el mismo cuadro también se PU!
de apreciar una mejor fertilidad en
vaquillas en comparación con vacas,
lo cual concuerda con otros trabajos
(Gwazdauskas et al., 1974, 1981;
Janson, 1980;Stevenson et al., 1983;

En el Cuadro 2 del análisis de va
rianza se observa que el intervalo
parto-primer servicio (IPPS) tuvo un

Cuadro 2. Cuadrados medios del análisis de varianza para los parámetros reproductivos en vacas: porcentaje de concepción al primer servicio (PCPS), tasa
de no retorno a los 60 y 90 días (TNR-60 y TNR-90).
Fuente de
variación

Grados de
libertad

Total
Mes de servicio
Año de servicio
Número de lactación
Tipo de servicio

322
11
12

Regresión:
IPPS 1 -lineal
IPPS-cuadrática
Error.

* p&lt;Q.05
** P&lt;0.01
*** P&lt;0.001

Cuadrados medios
PCPS

2

l

293

TNR-60

efecto lineal sobre los parámetros es
t~diados (P&lt;0.001).

ductivos estudiados (Cuadro 3). Sin
embargo, se comprobó que con un incre
mento en la EPS se mejora la fertili:
dad de los animales, lo cual concuerda con los resultados obtenidos por
Haug (1985) y Karb (1986). Pero es
importante que el primer servicio no
se lleve a cabo a una edad muy tempra
na o tarde, porque se pueden presen-tar problemas en la fertilidad y en
etapas posteriores (lactación); en di
ferentes estudios se ha encontrado que la edad óptima para el primer ser
vicio debe estar relacionada con el peso del animal y se recomienda reali
zar éste de los 15 a 20 meses de edad
con un peso corporal que oscila entre
los 350 a 390 kg (Baptist y Gravert,
1973; Haug, 1985; Karb, 1986). En el
caso particular del establo "El Canada,
'11
se encontró un promedio de peso
corporal al primer servicio de 378.3
kg.

Con los coeficientes de regresión
obtenidos, se puede reconocer que con
el incremento en un día del IPPS, el
porcentaje de concepción al primer
servicio se incrementó en un 0.33%
así como la tasa de no retorno a los
50 y 90 días en un 0.32% y 0.30%, res
pectivamente; lo cual concuerda con otros trabajos realizados (Gasteiger
y Kraeusslich, 1981; Kraeusslich,
1981) •
El IPPS es en gran parte dependiente del ganadero, porque aún cuando se recomienda un período de desean
so en promedio de 60 días para reali:
zar el primer servicio, generalmente
se trata de dar más tiempo a este período para alargar el período de lactación y por lo tanto incrementar la
producción de leche.
Por otra parte, la edad al primer
servicio (EPS) no tuvo un efecto significativo sobre los parámetros repr2

Mes de Servicio
Este factor ambiental causa más

Cuadro 3. Cuadrados medios del análisis de varianza para los parámetros reproductivos en vaquillas: porcentaje de concepción al primer servicio (PCPS), ta
sa de no retorno a los 60 y 90 días (TNR-60 y TNR-90).
Cuadrados medios

Fuente de
variación

Grados de
libertad

PCPS

TNR-60

TNR-90

Total
Mes de servicio
Año de servicio
Tipo de senvicio
Regresión:
EPS 1 -lineal
Error

145
11
7
1

0.160
0.166
l. 537**

0.254
0.033
0.631*

0.218
0.071
0.949*

1
133

0.011
0.207

0.045
0.163

0.042
0.174

TNR-90

0.276
0.312
0.340
1.625**

0.240
o.304
0.653*
1.934**

0.286
0.386*
0.213
1.568**

3.028***
0.252
0.207

2. 715***
o. 545
0.225

2.494***
0.344
0.225

1

* P&lt;0.05
** P&lt;Ol.01

'Intervalo parto-primer servicio

30

31

Edad al primer servicio

�_

PCPS

___ TNR-60 .••••• TNl\-90

,,

70
60

I

/." \ . /¡-'

~--,
r

' ,1 _.:'·-.
I

50
'

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I

I

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I

I

y. ..;

I •..
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I

.

20

o
EFMAMJJASONO

95

90
85

--Por otra parte, en las zonas tem-

80

--."~.,. 7570
~

.

- - - TNR-60 ........ TNR-90

-PCPS

ta una tendencia de variación no muy
marcada en comparación con las vacas.

.,,

6
I

I

/ /·\\

• \_ \
\ \

:

.... :"
~

\''"""
\

......

3

Según Ron et al. ~1~84) en las z~
nas tropicales y semiaridas se v~
afectada la fertilidad de los anim~-les por las altas temperaturas ambie~
tales, calidad del alimento y humedad
relativa.
En los Cuadros 2 y 3 del análisis
de varianza se observa que e: m~s_de
. . ·o no tuvo un efecto significaservici
.
tivo ~obre los parámetros estudiados,
lo que concuerda con Slama ~ al,
(1976); Napolis et al. (1982); Y Tona
et al. (1979).

100

&gt;

8

74 75 76 77 78 79 "80 81 82 83 84 85 86

10

~

v"ariación en los parámetros estudiados~ través de los meses en la ta~a
de fertilidad en vacas.que en vaquillas •. Esto concuerda con los result~
dos de otros investigadores (Gwazdau~
kas et al., 1974; Jasen, 1980), En
la Figura 1 se puede apreciar que las
mejores tasas de concepción ~e ~rese~
tan en los meses de enero a Junio, P_
ra posteriormente disminuir en los m~
ses más calientes del año (junioª
agosto): pero se puede establecer que
en vaquillas el efecto es menos marc~
do, lo que es lógico ya que la temperatura ambiental afecta más en vacas
lactantes debido al stress de lactación.

pladas se contempla el cambi~ de_alimentación, el cambio de confinamiento
de estabulado a pastoreo y el fotoperíodo; como los factores ambientales
más importantes que influyen en la
fertilidad de los animales (Odegord,
1965· Tong et al., 1979; Janson, 1980;
' 1986).
y Karb,

65
60
55
50
45

--

EFMAMJJAS

En los Cuadros 2 y 3 del análisis
de varianza se observa que el año de
servicio solamente presentó un efecto
significativo (P&lt;0.05) sobre la tasa
de no retorno a los 90 días en vacas.

90

Número de Lactación
En la Figura 3 se presentan los
cuadrados medios mínimos estimados pa
ra este factor y se puede reconocer,que las vacas presentaron en la prime
ra lactación las mejores tasas de fer
tilidad, para posteriormente ir dis-minuyendo en la segunda, tercera y de
más lactaciones; esto concuerda con los resultados obtenidos por Philipsson
(1980) y Cole man et al. ( 1985) • Las
causas de la disminución de la fertilidad conforme se incrementa el número de lactación, es por el incremento
de la producción de leche y por tanto
el mayor desgaste físico de los anima
les. Esto repercute en una forma muy
marcada en una disminución de la fertilidad, como se indica en algunos es
tudios (Janson, 1980; Gasteiger y Kraeusslich, 1981; Gwazdauskas et al. ,
1981). El número de lactación solamente tuvo un efecto significativo
(P&lt;0.05) sobre la tasa de no retorno
a los 60 días (Cuadro 2).

i

7

!

.....

.!, 65

¡

;u 60

-._¡

~·

L

o

o. 5

5

45
4

79

80

81

82

83

84

85

86

O N O

Año de Servicio
En la Figura 2 se puede apreciar
en forma general, que las vaca~ presentaron tasas de fertilidad mas bajas a través de los años, en co~paración a las vaquillas. Las vaquillas
se pudieron analizar solamente a p~. de 1979 debido a la falta de int ir
'
d b
formacion; sin embargo, se pue e o servar que a partir de 1981 se prese~

Figura l. Efecto del mes de ser~icio
sobre los parámetros reproduct:vos:
porcentaje de concepción al primer
. . (PCPS) , tasa de no retorno)
servicio
a los 60 y 90 días (TNR-60 y TNR-90
en vacas y vaquillas del hato_lech;
ro "El Canadá" (cuadrados medios mi
nimos).
32

Las causas de estas variaciones
pueden ser por cambios en el manejo
integral del hato, (como alimentación,
reproducción y cambios en el nivel ge
nético de los animales a través de la
inseminación artificial), y cambio de
las personas que atienden el hato; co
molo indican algunos estudios (Araujo
et al., 1982; Nápolis et al., 1982;
Badinga et al., 1985).-Espor ello
que en todo hato lechero es necesario
que se establezca un programa de reproducción a largo plazo, para poder
lograr un incremento de la fertilidad
de los animales (Nápolis et al., ·
1982).
- -

Figura 2. Efecto del año de servicio
sobre los parámetros reproductivos
en vacas y vaquillas: porcentaje de
concepción al primer servicio
(PCPS), tasa de no retorno a los 60
y 90 días (TNR-60 y TNR-90) en el·
hato lechero "El Canadá" (cuadrados
medios mínimos).

33

�IIDlll

PCPS
TNR-60

t-•-~:1

TNR-90

c::::J

5

-~...••

.•
e

'o
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70
60

IDIE
D

TNR-60

iEj

TNR-90

50

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~

4

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••
•••
•

4

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3

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.

1

2
Nú1ero de 1actación

198~).

••
•••
••
•• • •
••
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40

20

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10

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••••

30

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• •• ••

.•.•

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&gt;3

zados por otros autores (Janson, 1980;
Gwazdauskas, 1981; Nápoli's et al. ,

PCPS

Inse1inaci_ón

....• •
•••
..
,..••••
••
•

•••
•

••
••
•••
• •
Monta natural

artificial

Figura 3. Efecto del número de lactación sobre los parámetros reproductivos en vacas: porcentaje de
concepción al primer servicio
(PCPS), tasa de no retorno a los 60
y 90 días (TNR-60 y TNR-90) en el
hato lechero "El Canadá" (cuadrados
medios mínimos.

100

DIO PCPS
.c:::J TNR-60
~TNR-90

.

80

••.
.••

•••
•••

.,

..
---.,."~
. 40

Tipo de Servicio
En la Figura 4 se presentan los
valores estimados para el tipo de se~
vicio (monta natural o inseminación
artificial). Se observa que en vacas
se obtuvieron bajas tasas de concepción cuando se realizaba inseminación
artificial y fue más marcado en comp~
ración con vaquillas.

&gt;

60

...••....

••••• ••

..••...
• •

•

•
••

....
....
.••••.:.•..
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•••
..

... .

Insninación

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..
•

•••
••
••
••••
•••
••
••••

·.•.
...
••

•••
••

....

• ••
•••
• ••

Monta natural

artificial

Esta diferencia pudiera ser debido a que en vaquillas se utilizó en
forma más frecuente la monta natural
( 59%). En el Cuadro 2 del análisis ·
de varianza, en vacas se obtuvo que
el tipo de servicio tuvo un efecto a!
tamente significativo (P&lt;0.01) sobre
el porcentaje de concepción al primer
servicio, tasa de no retorno a los 60
y 90 días, y en vaquillas (Cuadro 3),
un efecto significativo (P&lt;0.05); lo
cual concuerda con los trabajos reali

Figura 4. Efecto del tipo de servicio•
sobre los parámetros reproductivos
en vacas y vaquillas: porcentaje de
concepción al primer servicio
(PCPS), tasa de no retorno a los 60
y 90 días ( TNR-60 y TNR-90 ),. en el
hato lechero "El Canadá" (cuadrados
medios mínimos).
34

-

-

Agradechú.entos
A los Ingenieros Homero Morales
Treviño y José Antonio Quintanilla
Escanden, por las facilidades prestadas para la utilización de los datos
del Campo Experimental "El Canadá" de
la FAUANL,

Conclusiones

l. Bajo las condiciones en que colee
taren los datos del presente aná:
lisis de investigación, se conclu
ye que las vaquillas presentaroñ
mejores tasas de concepción en
comparación con vacas,

Al Sr. Heinz Bartenschlager por
su gran ayuda durante mis estudios de
postgrado en la República Federal de
Alemania •
Al OAAD por su apoyo financiero
para realizar mis estudios de especia
lización en la República Federal de Alemania.

2. El intervalo parto-primer servicio tuvo un efecto altamente significativo (P&lt;0.001) sobre los
parámetros reproductivos estudiados, no siendo el caso de_ la edad
al primer servicio en vaquillas.

Bibliografía

3, El mes de servicio no tuvo un
efecto significativo sobre los pa
rámetros reproductivos estudiados,
tanto en vacas como en vaquillas;
sin embargo, se encontraron las
menores tasas de concepción en
los meses de verano.

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4. El año de servicio solamente presentó un efecto significativo sobre la tasa de no retorno a los
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disminuyendo conforme el número
de lactación se incrementó, encontrándose las mejores tasas de
fertilidad en la primera lactación.

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6. El tipo de servicio (monta natural o inseminación artificial) t~
vo un efecto significativo sobre
los parámetros reproductivos est~
diados; obteniéndose los mejores
resultados de fertilidad para anl
males que se les proporcionó monta natural tanto en vacas como en
vaquillas.

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36

37

�CALOSTROS FEIIMEHTAOOS Y ACIDIFICADOS EII LA

ALIMKNTACIOR DE BECEKIIAS DE IIEl!MPLAZO
Ruperto Calderón Espejel1
Erasmo Gutiérrez Ornelas 2
Felipe de Jesús Cárdenas Guzmán'
Margarita Suárez Díaz•
concentrado no fue afectado (P&gt;.05),
aunque las diferencias numéricas favo
recieron al CA con 520 g/día, mien- tras que animales alimentándose de LE
y CF consumieron 424 y 371 g de concentrado/día respectivamente. Las me
jores conversiones de alimento fueroñ
para los animales alimentados con LE
y CA (2.34 y 2.70), mientras que animales consumiendo CF tuvieron valores
de 4.22. El costo de alimentación
por kg de peso aumentado fue de
$5,584, $1,061 y $4,330 para LE, CF y
CA, respectivamente. Los calostros
fermentados o acidificados probaron
ser una opción viable dentro del sistema de alimentación de becerras.

llesuaen

Calostro fermentado CF) y calostro acidificado (CA) diluidos con
agua caliente (2:1), fueron probados
como substitutos de leche entera (LE)
en becerras Holstein de reemplazo durante el período predestete (39 días).
El CF fue almacenado a una temperatura promedio de 25ºC por un período
máximo de 10 días; al CA se le añadió
ácido láctico (100 ml/10 1 de calostro) inmediatamente después de la ordeña y fue almacenado igual que el
CF. Quince hembras Holstein de tres
días de '. edad fueron alimentadas con
un concentrado (17% PC) y su dieta lf
guida correspondiente. La dieta líquida fue proporcionada en un 8% respecto al peso vivo del animal, además
los animales tenían libre acceso al
concentrado y agua. Los animales fue
ron pesados semanalmente. Se incluyó
también el registro semanal del cons~
mo de alimento, trastornos digestivos
y mortandad. Los aumentos de peso
diario (g) fueron afectados (P&lt;.05)
por los tratamientos, siendo iguales
(P&gt;.05) la LE y CA (393 y 334), pero
mayores (P&lt;.05) que los aumentos producidos por CF (171). El consumo de

Fermented colostrum (FC) and acidified colostrum (AC) diluted with
warm water (2:1) were evaluated as
whole milk (WM) substitutes on dairy
calves during their preweaning period (39 days). Fermented colostrum
was stored at 25ºC for a period of
10 days maximum; lactic acid (100 ml/
10 1) was added to colostrum just
after milking, then AC was stored as
FC. Fifteen Holstein calves, three
days old, were fed with a concentrate
(17% CP) and their respective liquid
diet. Liquid diet was given at 8% of
the animal body weight, in addition,
calves- had free access to eat concentrate and to drink water. Calves
were weekly weight including records

Escrito recibido el 12 de junio de 1990

,_,M aestros

del
la FAUANL.

Departa■ ento

de Zootecnia de

•Estudiante del Departa■ ento de Zootecnia
de la FAUANL.

38

of weekly concentrate intake, digesti
ve problema and mortality. Daily gai~s (g) were affected (P&lt;.05) by
treatments, WM (393 g) and AC ( 334 g)
were not different (P&gt;.05) but they
we:e higher_ (P&lt;.05) as those daily
gains of animals fed with FC (171 g).
Concentrate intake was not affected
(P&gt;.05); however, AC had higher conce~trate intake with 520 g/d likewise
animals on LE and FC at 424 and 371
g/d; respectively. The best conversion was for animals on LE and AC
( 2 • 34 and 2.70) whereas animals on FC
had values of 4.22. Feeding costs per
kg of gain were $1.97, $0. 37 and $l. 5
for WM, FC and AC, respectively. Fer
mented and acidified colostrum showed
th ªt th ey can fit within the dairycalt feeding system.

vas de leche en polvo, dando como resultante la fuga de divisas del país.
Uno de los productos que han sido
utilizados en la recría de las becerr~s son las calostros, los cuales
a~emas de ser nutritivos, son substan
cias de desecho que no deben ser usa:
das para el consum.o humano; y por lo
tanto, son considerados como un subproducto.
El calostro puede ser utilizada
pero_se requiere de métodos que no,
ocasionen gastos en su preservación
como podría ser la refrigeración, con
la cual aparte del costo del equipo
se_requieren gastos de energía eiéctrica.
Debido a la gran cantidad de méto
dos sugeridos para su conservación ya lo contradictorio de sus resultados
el presente trabajo tuvo como objeti-•
v~ evaluar el uso del calostro acidificado artificialmente y el calostro
fe:mentado en forma natural para la
alimentación de becerras, y compararlo con la leche entera, el cual es el
método más comúnmente empleado en la
alimentación de becerras de recría.

Introducción

Una de las bases de la producción
lechera es producir becerras bien desarrolladas y sanas a un costo bajo
con el fin de reponer a los animale~
desechados por otros de mejor calidad
Y máxima potencialidad. El desecho
que existe en las granjas anualmente
es de un 25 a 30%, por lo que reponer
estos animales requiere de un programa permanente que permita producir un
b~en número de becerras que vayan subs
tituyendo a las desechadas.
-

Revisión de Literatura

Durante tres o cuatro días que
preceden al parto y los tres a cinca
días que le siguen, la ubre de la vaca segrega un líquido viscoso y amari
llento que es llamado comúnmente ca-lostro (Veisseyre, 1972; Plccioni
1970).
'

Los métodos que se utilizan en la
crianza de becerras son muy variados
dependiendo sobre todo del tipo de e;
plotación. El sistema más generaliza
~o en os hatos lecheros bajo manejointensivo consiste en el destete precoz, utilizando dietas con leche ente
ra o substitutos comerciales comple-mentados con concentrados iniciadores.
La erogación que se hace en la leche
entera o substituto de leche es fuerte, por lo que la substitución de éstos por productos que no afecten el
desarrollo de los animales es necesario. El uso de leche entera debe ser
para consumo humano, ya que cada día
se depende más de importaciones masi-

7

_La composición del calostro varía
segun la vaca, su raza, ración en el
período seco, extensión del período
seco y tiempo después de parir (Foley
Y Otterby, 1978; Tortora, 1978; Roy,
1972); pera se caracteriza principalmente por ser rico en proteínas, espe
c:a mente las solubles y coloides (al
b~ina Y globulina), así como en mate
ria grasa, aminoácidos, lecitina, an:
ticuerpos y hormonas. Además, contie

7

39

�ne una cantidad aproximada de 10 a 12
veces més de vitamina A, que la
existente en la leche entera (Bath et
al., 1982; Schwark, 1971). Estas características, a·medida que avanza el
periodo calostral, van disminuyendo
hasta que quedan los constituyentes
de la leche normal.
Debido a que la vaca produce más
calostro que lo que puede consumir el
becerro, el calostro restante puede
ser guardado para su uso posterior.
Además, es un producto no negociable
debido a que sus características químicas lo hacen desagradable para el
consumo humano.
Considerando lo anterior, y debido a que puede haber un excedente de
15-20 kg de calostro por vaca en este
periodo, se podría pensar que se tiene suficiente calostro para alimentar
a una ternera por 25-35 días, lo ant~
rior permite pensar en conservar este
producto como alimento de los becerros
recién nacidos (Piccioni, 1970; Foley
y Otterby, 1978; Muller et al., 1973;
Muller y Syhre, 1974; YuYuet al.,
1975¡ Rindsig, 1976; Polzin 1976).
En los programas donde se ha utilizado el calostro como única dieta
líquida, se ha observado que las terneras suelen tener heces más fluidas
que las alimentadas con leche, atribu
yendo esto al mayor contenido de sóll
dos totales (Crowley, 1973; Church,
1974). Sin embargo, no se ha demostrado que el calostro produzca diarr~
as, ya que la lactosa es la responsable de este efecto y el calostro contiene menor proporción que la leche
entera (Foley, 1978).
Hutjens (1976) menciona que ei C!
lostro puede ser empleado fresco, co~
gelado o fermentado, pero recomienda
en primer lugar el calostro fresco o
congelado y en segundo término el calostro agrio o fermentado. En un experimento en donde se alimentaron des
de el nacimiento hasta el destete (28
días) a 24 becerras con leche entera,
calostro fermentado y calostro conge-

lado proporcionado al 8% de su peso
hasta el séptimo día y después a1·10%;
las terneras tuvieron ganancia promedio de 209, 114 y 281 g, respectivamente. Además,hubo una correlación
negativa entre ganancias de peso y la
incidencia de diarreas (Plog et al.,
1974).
- El calostro puede ser preservado
convencionalmente por fermentación n!
tural a temperatura ambiente por un
mes o más, y éste puede ser aceptado
fácilmente por las becerras (Schwark,
1971). Este producto es comparable a
la leche entera y la puede reemplazar
como fuente de nutrientes para terneras jóvenes (Carlson y Muller, 1977;
Rindsig, 1976).
Polzin et al. (1974) sometieron a
37 becerros a dos tratamientos: substituto de leche y calostro agrio; éstos fueron ofrecidos una vez al día, ad~
más de grano y agua ad libi tum. Fueron
destetados a los 28 días de edad, o
bien se continuaba con la dieta hasta
que consumieron • 450 kg de grano por
día. Las ganancias de peso durante las
primeras cuatro semanas fueron más b!
jas para el substituto que para el calostro (2.85 vs 5.97 kg, respectivamente). En otro experimento realizado
por White et al. (1974), en donde se
usaron machos y hembras, los cuales r~
cibieron calostro fermentado diluido
(1:1) con agua y substituto de leche;
se encontró que las hembras alimentadas con calostro ganaron en promedio
.129 kg y los machos .256 kg por día.
La incorporación de aditivos químicos es generalmente usado durante
temperaturas calientes, con la finali
dad de controlar la fermentación y e~
timular el desarrollo de microfloras
deseables en la fermentación del calostro. Algunos de los aditivos más
comúnmente usados son ácido acético,
el cual se recomienda en 8 ml/1; y
ácido láctico en 300 ml/1 (Daniels
et al., 1976). El ácido propiónicQ
se ha usado con buenos resultados, en
proporción 0.7, 1.0 y 3.0% por kg de
calostro (Otterby ~ al., 1979; Foley,
·40

1978; Polzin 1 1976; Bath et al.
-- '
1982).

qu~da y/o agua. Las corraletas se
ubi~aron en un local de concreto con
medidas de 5.85 m de largo y 3.8 m de
ancho (con capacidad de ocho corrale
tas)'. il':"11inado artificialmente, conventilación natural • pi·so de concreto
·
Y alcantarilla de desague.

Muller et al. ¡¡ 975) Y Foley Y
Otterby (1978) establecen que en épo~as calurosas, los calostros fermenta
os en forma natural pueden ser recha
zados, disminuyendo el consumo.

El grupo control recibió leche en
tera, el segundo grupo consistió en proporcionar calostro fermentado en
:~~ma natural y el tercer grupo recicalostro tratado con ácido láctico. Los dos tratamientos con calostro se proporcionaron en forma diluida, dos partes de calostro Y una par
te de ~a caliente. Todas las die-tas se dieron en base al 8% d 1
del
·
e peso
1
anima·
El calostro utilizado
así como la leche, se obtuvieron d~
las vacas de la Estación Experimental
Y cuya composición química promedio
se observa en el Cuadro l.

Materiales y Métodos

El trabajo se realizó en el establo lechero de la Estación Exp .
t 1 "El
erimena
Canadá" de la Facultad de
Agronomía de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, ubicado en el km 3 de
1~ carretera a Colombia en el municipio de General Escobedo, N.L • .
La prueba experimental se efectuó
en el período comprendido a partir
del 7 de marzo al 17 de agosto de
1988. Se u~ilizaron 15 hembras de la
raza Holstein Friesian de tres días
de ~acidas, las cuales ya habían consumido calostro. Se usaron corraletas d~_madera individuales con piso
d~ reJillas, con las siguientes dimen
siones: 124 cm de largo por 70
d anch
cm e
. o y 92 cm de alto, con una distan
cia del suelo al piso de la corraleta
de 28 cm; contando cada una con dos
porta-tinas, una para el suministro
de concentrado y otra para dieta lí-

A~emás de la dieta líquida, se
ofrec~ó ~ concentrado iniciador con
los siguientes ingredientes: 48% de
grano de sorgo molido, 20% de alfalfa
sec~ molida, 17% de soya, 4% de harinolina, 10% de melaza, 5% de sal, y
5% de una mezcla vitamínica comercial
La composición química de esta mezcla·
aparece en el Cuadro 1.
La alimentación líquida para cada
becerra fue proporcionada dos veces

Cuadro l. Composición química de la l
eche entera, calostro Y concentrado usados en la prueba experimental.
Constituyentes
(%)

Sólidos totales

LE

CF

CA

10.1

15.3

20.2

86.2

2.7
3.0
0.5
6.9

7.5
2.3
0.7
4.7

10.8
4.5
0.7
4.6

17.0
2.6
5.1

Concentrado

Materia seca
Proteína
Grasa
Ceniza
pH
Fibra cruda
ELN 1

s.o
70.4

Extracto libre de ni·tr ógeno
41

�diarrea y mortalidad.

al día (8:00 A.M. y 5:00 P.M.) y con
una temperatura entre los 35 Y 38ºC;
además, se les ofreció el concentrado iniciador y agua a libre acceso.
El calostro utilizado se obtuvo
de las primeras seis ordeñas después
del parto de 26 vacas, se almacenó a
temperatura ambiente en envases de
plástico con capacidad de 20 l. _El
calsotro se trató con ácido láctico
en una proporción del 1% (l00_m1'.10_1
de calostro), el cual se le ana~ió i~
mediatamente después de la ordena, se
mezcló Y se vertió a los recip~entes
en donde el tiempo de almacenaJe n~
rebasó un período mayor a los 10 dias.
Durante el período experimental, el
calostro fue colocado a la sombra a
una temperatura promedio de 25ºC; se
aflojaron las tapas de los recipientes para que escaparan los gases formados durante el proceso de fermentación y se agitó el recipiente dos_veces al día para evitar la separación
de los sólidos. Para la alimentaci~n
se usó el calostro por orden de antiguedad, con respecto a la fecha de r~
colección, agitándolo antes de prepararlo y dárselo a las becerras.

El criterio usado para el destete
fue de 42 días de edad, de acuerdo al
manejo general de la granja. Losan!
males fueron destetados y después de
16 meses se evaluó su condición repr~
ductiva y su peso, a fin de detectar
cambios significativos en estos dos
parámetros que pudiesen indicar un retraso.
Para el análisis de los costos,
se tomaron en cuenta solamente los
precios de los insumos de alimentación así como costo del ácido láctico.
El diseño experimental fue un co~
pletamente al azar; c~n_tres trata~
mientes Y cinco repeticiones, consid~
rando a cada becerra como unidad exp~
.
tal . Cuando hubo diferencias es
rimen
.
tadísticamente significativas, se hizo una comparación de med~as por_el_
método de la diferencia minima significativa y se ajustó el peso acumulado a lo largo del experimento (Steel
y Torrie, 1980).

Resultados y Discusión

Al iniciar la prueba, los animales fueron pesados, y se repitió esta
práctica cada semana hasta el fin~l
de la prueba con el fin de determinar
el aumento de peso y de asignar el
consumo de la dieta líquida respecto
al 8% de su peso. Además, fue tomado
el consumo de concentrado, se llevaron también registros de presencia de
Cuadro 2.

Ganancias de Peso
Los resultados obtenidos en c~an~
to a ganancia de peso (Cuadro 2) ind~
can que los animales alimentados ~on
leche entera (LE) tuvieron ganancias_
mayores (p &lt;.0 5 ) a las de calostro ac~

dificado (CA) y al calostro fermentado (CF). Durante la primera semana,
se ~bservó una disminución de peso en
el tratamiento con CF, lo cual coinc!
de con lo reportado por Polzin et al.
(1974); Daniels et al. (1976);
0tterby et al. (1979). Los aumentos
de peso acumulados a la segunda y teE
cera semana, mostraron una diferencia
significativa (P&lt;.05) entre los trat~
mientes. Durante la cuarta y quinta
semana, el CA y la LE no mostraron di
ferencias entre ellos pero el CF sí fue diferente (P&lt;.05). Para la quinta semana, los animales alimentados
con CF seguían siendo los más bajos
en cuanto a peso, pero se aproximaron
a los del CA sin diferencia estadísti
ca.

Tratamientos

1

2

3

LE
CF
CA

3.90a
-1.63 c
0.20 b

7.61a
0.49 b
2.40 b

9.86a
1.28 b
5.52 c

4
11. lOa
2.82 b
8.64a

5
&gt;valores con distintas letras dentro de semana son diferentes (P&lt;.0 )

42

5

15.40a
6.69 b
13.05a

LE
CF

55

...

CA

..

.,,"' 50
o

-~
..,
&gt;
&gt;

o

45

····· ..

a.

40

o

•'

,
., ,

, ✓-

2

-- _.,

..•
,,

,
,,

3

4

,

,/

5

6

Se ■ anas

Appleman y 0wen (1975) y Jenny
et al. (1977) han reportado que los
animales alimentados con calostros di
luidos tuvieron una ganancia compensa
toria a la sexta semana de edad, lo cual está de acuerdo a lo obtenido
con el CA, pero no está de acuerdo
con el CF, que se manifestó a la qui~
ta semana. Los aumentos de peso promedio para las becerras fueron de 394,
171 y 334 g/día para LE, CF y CA, re~
pectivamente. Los datos para LE y CA
son superiores al reportado por Romagosa (1975), que fue de 234 g/día.
Asimismo, las ganancias de peso son
superiores a las reportadas por White
et al. (1974), que obtuvo ganancias
de 129 y 256 g/día en hembras y machos, respectivamente. La Figura 1
describe el comportamiento de peso en
los tres grupos de animales.

Figura l. Peso vivo de becerras alimentadas con tres tipos de dietas
líquidas.

concentrado ligeramente superior a
las otras dos dietas (Cuadro 3).
Los criterios de Marshall y Smith
(1970); Muller et al. (1975); Van Den
Brock y Shellenberger (1975); y Keys
et al. (1979), relacionan el alto con
tenido de sólidos en las dietas líqui
das con una reducción en el conaWDo de concentrado; sin embargo, en la
presente prueba se obse~varon resulta
dos contradictorios, ya que los anima
les que consumieron más concentrado fueron aquellos a los que se les ofre
ció una dieta con más contenido de s6
lides (CA). En cuanto a las becerras
alimentadas con LE y CF, éstas consumieron cantidades similares de concen
trado.

Consumo de Ali~ento

s

-

y-

Aumento de peso ajustado acumul ado a lo largo del experimento (kg).
e m a n a s&gt;

61)

Para el análisis estadístico del
consumo de concentrado se realizó solamente un análisis de varianza, ya
que se consideró que sólo los tratamientos tenían influencia sobre éste.
Aunque en el análisis para cada semana se observó que no existía diferencia significativa entre tratamientos,
sí se observó que los animales alime~
tados con CA mostraron un consumo de

El rechazo a la dieta se observó
más en las becerras alimentadas con
CF, que aquellas alimentadas con el
CA. Estos resultados coinciden con
pruebas realizadas por Rindsig(1976)
y Muller et al. (1973), en donde al
proporciorrarcalostro a las beGerras
cuando la temperatura excedía de
43

�Cuadro 3. Consumo por tratamiento de concentrado y dieta líquida obtenidos de
la prueba de crianza de becerras para reemplazo.
Concepto .

CF

LE

CA

Promedio de consumo de
concentrado (kg/día)
4o.

2-3a
3-4a
4-5a
5--6a
4o.

día-2a semana
semana
semana
semana
semana
día-6a semana

Consumo
(kg MS)
Consumo
(1/día)
Consumo
líquida

.202
.294
.377
.553
.797
.424

.120
.307
.343
.424
• 798
.371

.169
.348
.485
.851
.936
.520

14.287

12.474

17.499

3.465

2.237

2.503

16. 711

13.369

19,684

total de concentrado
de dieta líquida
total de dieta
(kg MS)

24ºC, éste era rechazado y aceptado
fácilmente cuando se emplearon preseE
vativos químicos; lo cual se debe pro
bablemente al nivel de descomposicióñ
que se suscita en el CF.

donde se observó una mayor conversion
en los animales a los que se les ofre
ció CF diluido (1:1), comparados conaquellos a los que se les ofreció LE
y CF en otras diluciones; los mismos
resultados fueron obtenidos por Foley
y 0tterby (1978).

Conversión Alimenticia
La conversión alimenticia (kg de
consumida/kg de peso aumentado)
fue analizada bajo un análisis de covarianza, donde la variable independiente fue peso inicial. En el anál!
sis se observó una diferencia signifi
cativa (P&lt;.05) entre tratamientos. En la comparación de medias se observó que las becerras alimentadas con
CF tuvieron un alto índice de conversión comparadas con aquellas alimenta
das con LE y CA (4:22 VS 2.34 y 2.70~
respec~ivamente), donde la LE y CA no
fueron diferentes estadísticamente
(P&gt;.05).

Costos de Alimentación

MS

Los resultados en el análisis de
los costos de las raciones empleadas
en cada una de las dietas experiment!
les se presentan en el Cuadro 4.
Los costos de alimentación con CF
fueron menores en un 80.99% y 95.5%
comparados con la LE y CA, respectiv!
mente. Estos resultados son similares a los obtenidos por Foley y
0tterby (1978) y Yu Yu et al. (1975),
quienes al comparar el calostro en
distintas diluciones, con leche entera y/o substituto de leche, obtuvieron
ahorros de un 78 a 90% en el costo de
alimentación. El CA redujo el costo
de alimentación en un 22.45%, en com-

Los resultados obtenidos en esta
prueba, concuerdan con los obtenidos
por Rindsig (1976) en un experimento
44

Cuadro 4 • Costos de alim~ntación por día en la prueba de crianza de becerras
para reemplazo'.
'

Costo por kg
de aumento
de peso

Tratamientos

Dieta líquida
por animal

Costo de
concentrado

Costo
total

LE

1815.66

217.08

2032.74

CF

o.oo

5584.45

189.95

189.95

CA

1061.17

1284.04

266.24

1550,28

4330.40

1

Valores en pesos (agosto de 1988)

paración con LE. Estos resultados
son similares a los obtenidos por
Cárdenas (1980) cuando usó calostro
diluido en comparación con el calostro más substituto de leche.

Cuadro 5. Desórdenes sanitarios observados durante el experimento.
Trata■ itntos
Concepto

El bajo costo de la dieta de CF
se debe principalmente a que este ali
mento se consideró sin valor comer- cial, ya que no se tuvo la necesidad
de adquirirlo en otros establos; por
lo que el costo de la dieta fue cero,
además los animales a los que se les
proporcionó esta dieta tuvieron un ba
jo consumo de concentrado. Aunque el
CF promovió las ganancias al menor
costo, puede no ser el tratamiento
adecuado debido a las pobres ganancias de las becerras bajo dicho trata
miento. El costo de la dieta con CAse debe principalmente al costo del
ácido láctico.

LE

cr

CA

5.0

4

2

Días con diarrea

1.4

2.

2

Nortandad

o.o

o

o

o.o
o.o

3

1

2

2

Ani ■ ales

con diarrea

Ani1ales que rechazaron
el liquido
Días que rechazaron

contró que no hubo diferencia signifi
cativa entre tratamientc.s (P&gt;.05), lo
cual indica que los tratamientos no
afectaron el desarrollo de los animales.

Durante el período que dur6 la
prueba,
no se registró ninguna muerte·
.
sin embargo, al terminar con el período experimental, murió una de las be
cerras alimentadas con CF.

.

Conclusiones y llercwendacionea

La presencia de diarreas durante
la prueba se observaron en todos los
tratamientos, aunque se presentaron
más en las becerras alimentadas con
LE ( Cuadro 5).

l. El calostro acidificado y almacenado a temperatura ambiente en un
período no mayor de 10 días, demostró que podría inducir aumentos de peso similares que los obtenidos en becerras alimentadas
con leche entera. Algunas opciones para reducir costos en,el tra
tamiento deben de ser consideradas.

Cuando los animales alcanzaron
los 20 meses de edad y se analizó su
Peso y su estado reproductivo, se en45

�L. Zl costo de alimentación, se vió
gandemente reducido con la dieta
de calostro fermentado, aunque
las becerras alimentadas con este
tratamiento mostraron aumentos de
peso inferiores a aquellas alimen
tadas con las otras dietas.

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3, En base a los resultados obtenidos, se puede recomendar el uso
de calostros acidificados o fermentados en forma natural, sin
ningún efecto detrimental en el
comportamiento animal hasta los
20 meses de edad.

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47

�UTILIDAD DE LA VARIEDAD DE SORGO [Sorpua bic&lt;1lor {L) lfoench]

lWIL-I-187 D IIASAS PEIIIEIITADAS PARA PAR RAJCIS

Norma Idalia Contreras Montes de Oca
Gerardo Saucedo Martínez

1

1

the consumer would not detect sensorial differences. Finally, it is con
~luded that UANL-I-187 fits aceptably
i~ the process of making french bread
with flour containing up to 15% sorghum, specially by the sponge method.

tadas para la elaboración de pan; ade
más, 2) se comporta de manera difereñ
te respecto al tipo de masa.

Revisión de Literatura

Leonel Romero Herrera•

El sorgo [Sorghum bicolor (L.)
M~ench] es uno de los granos más util~zados para consumo humano en el tr6
pico se~iárido. Es parte importantede la dieta de millones de personas,
aportando calorías, proteínas vitami
nas y minerales.
'

Introducción

Kesuaen

UANL-I-187 es una variedad tropical adaptada que ha sido propuesta c~
mo una alternativa para los sistemas
de producción de sorgo en Nuevo León;
dadas sus características de grano no
pigmentado, se estableció un estudio
con el propósito de determinar su gr~
do de utilidad en la elaboración de
pan francés. Se probaron productos
obtenidos a partir de dos tipos de m~
sas fermentadas: tradicional y de esponja; y cuatro mezclas de harinas
trigo-sorgo: 80-20, 85-15, 90-10 y
100-0%. Las características químicas,
físicas y sensoriales fueron evaluadas por panaderos de una empresa local. No se encontraron diferencias
significativas en cuanto a caracterís
ticas físicas y químicas entre los tratamientos, a excepción del conteni
do de cenizas, que aumenta al adicionar 20% de sorgo a la mezcla. En
cuanto al contenido de humedad entre
mezclas, se encontró un máximo en las
mezclas de 10 y 15% de sorgo, lo cual
repercutió en la textura del producto
al realizar el análisis sensorial. Se
detectó también, que la adición de

·sorgo afectó el color de la corteza y
la miga; sin embargo, se pudo estable
cer en la prueba, que el público con:
sumidor no detectaría las diferencias
sensoriales. Finalmente, se concluyó
que la variedad UANL-I-187 se comporta satisfactoriamente en la elaboración de pan francés en proporciones
de hasta 15%, especialmente bajo el
método de esponja.

UANL-I-187 is a sorghum tropical
adapted variety that recently has
been proposed asan alternative to
the sorghum production systems of
Nuevo Leon. Dueto its characteristics of non pigmented grain it was
conducted an experiment to determine
the usefulness of the variety in making french bread. The product of
two types of fermented dough were te~
ted, the traditional and sponge and
four mixtures of wheat-sorghum flour~
80-20, 85-15, 90-10 y 100-0%. Chemical, physical and organoleptic variables were recorded. Non statistical
differences were found regarding
physical and chemical variables among
treatments. The only exception was
is ash content, which increased when
20% of sorghum was added to the flour
mixture. Regarding water content
among mixtures, a maximum in the 10
and 15% sorghum was detected. The
texture in the organoleptic analysis
was affected. It was also detected
that increasing sorghum affected
shell and crumb color. However, it
was stablished in the analysis that

Este trabajo fue realizado con el apoyo
econó ■ ico del ClA-FAUANL (escrito recibido
el 13 de junio de 1990) .
1

Y2 M
_a estro y Est udia nte respectivamente, del
Departa ■ ento

de Ind us trias Alioentarias de

la FAUANL.
'Maestro del Depar t a ■ e nto de Fitotecnia de
la FAUANL e Investigador del Pro yecto de
Mejora•iento de Maíz, Fr ijo l y Sorg o en el
CIA-FAUANL.

48

.
El sorgo es el quinto cereal más
importante en la producción mundial
de gr1;11~s, los países occidentales lo
us1:'11 unicamente como alimento para
~i~ales; sin embargo, su gran adapta
bilidad para desarrollarse en áreas calientes y secas como Africa, Asia y
algunos países de América Latina han
permitido utilizar este grano p~a
consumo humano, en productos como cer
veza, tortillas, panes, galletas y
otros usos tradicionales.

En muchos países de Africa Asia
Y América Latina, el sorgo utiÍizado
para consumo humano es aprovechado en
at~le~, pan leudado y no leudado. En
Etiopia, "Injera" es un pan leudado
de forma plana Y redonda, es considera~o : 0 m0 el pan tradicional de los
etiopies Y tradicionalmente es elabor~do con el cultivo del Tef [Eragrostis tef (Zucc.) Trotter]; en segundo
lugar se utiliza el sorgo para la ela
boraci6n de este pan, aprovechando preferentemente grano descascarado
(Gebrekidan y Gebrehiwot, 1982 ¡.

El sorgo ha sido clasificado en
cuanto a su contenido de taninos en
sorgos pigmentados y no pigmentados y
son estos últimos los más utilizados
para la alimentación. UANL-I-187 es
una variedad liberada en el estado de
Nuevo León, a nivel nacional existen
otras tres variedades que al igual
que ésta son muy aceptadas en la producción de sorgo, lo que obliga a rea
lizar estudios para analizar los di-versos usos de este tipo de variedades.

En Sudán, el "Kisra", es un pan
fermentado como un "pancake" delgado
hecho de harina de sorgo. Predomina
e~ la dieta de mucha gente en las reg~ones sorgueras de ese país; es considerado de alta calidad cuando suco
lores blanco o cremoso, suave y húme
do al gusto. Por lo cual, los sorgos
blancos y cremosos son considerados
los más adecuados para producir este
pan (Ejeta, 1982).

En Monterrey, N.L. y su área me~ropolitana,en los últimos años se ha
incrementado el número de panaderías
en forma considerable. Uno de sus
produ?tos básicos y líderes es el pan
frances' el cual se elabora a base
de trigo duro y es consumido por los
diferentes estratos sociales.

"Roti" es un pan no fermentado
elaborado a base de sorgo, tiene gran
demanda en la India, y es consumido
tanto en las áreas urbanas como rurales. Es por esto que el 70% de sorgo
producido en ese país en 1980, fue
consumido en forma de "Roti" (Murty Y
Subramanian, 1982).

Como consecuencia, se realizó un
estudio con el objetivo de determinar
el grado de utilidad de la variedad
de sorgo UANL-I-187 en la elaboración
de pan francés y bajo los supuestos
hipotéticos de que : 1) la variedad
UANL-I-187 no altera las características deseables en las masas fermen-

Por lo que respecta a América Latina, existen varios países como México Y El Salvador que utilizan el
49

�sorgo en la preparación de alimentos
como ingrediente principal o en mezclas con maíz; esto último, principal
mente en la elaboración de tortillasy frituras, aliméntos muy populares
en dichos países (Herrera y Palomo,
1984).
Además, existe la posibilidad de
agregar sorgo a la harina de trigo en
proporciones variables, para producir
pan, galletas y frituras. Perton (citado por Morad et al., 1984) informó
de la producciónsatisfactoria de pan
compuesto con 85% de harina de trigo
y 15% de harina de sorgo. El mismo
autor observó que la sustitución de
harina de trigo duro con porcentaje
arriba del 20% de harina de sorgo,
disminuye el volumen del pan sin afee
tar el sabor.
Aunque Graham et al, (citado por
Rooney y Serna, 1989)informaron que
el alimento fermentado sudanés llamado "Nasha" tiene mayor valor nutritivo que la fuente de grano natural,
debido al incremento de la utilización del nitrógeno, el cual aumenta
la digestibilidad de la proteína.
Gebrekidan y Gebrehiwot (1982) y
Ejeta (1982) observaron que "Injera"
y "Kisra", por ser productos ferment~
dos, pueden ser afectados en su sabor
y vida de anaquel por agentes extrínsecos, más que los inherentes a la na
turaleza del grano.

ser molido en un molino de laboratorio de cuchillas "Cuadromat Junior de
Brabender".
Se efectuó la elaboración del pan
siguiendo los métodos de producción
de masa: tradicional (Mil y de esponja (M2), métodos comdnes seguidos por
los fabricantes locales de pan. La
formulación consistió en preparar
1.060 kg de premezcla seca para cada
uno de los tratamientos y tipos de ma
sa, compuesta por 94. 33% de harina ( s ),
i. 88% de sacarosa, l. 88% de sal y
1.88% de levadura comercial para pan.
Se le agregó la cantidad óptima de
agua para una buena consistencia de
masa y se le dió un tiempo de fermentación para el método tradicional de
45 minutos y para el de esponja de e~
tre 40-45 minutos y una temperatura
de horneado de 220 a 225ºC por 15 minutos, este proceso se llevó a cabo
en una panificadora local.

Cuadro l. Cuadrados medios de siete variables observadas en cuatro mezclas de
harina de trigo-sorgo en dos tipos de masa para pan francés.
Fuente de

Grasa
(%)

Anchura

Longitud

(%)

Proteína
(%)

Altura

(%)

( CI)

(%)

(c ■)

8.02

0.804

0.261

0.198

0.485

0.031

0.245

45.41

0.432

0.125

0.601

0.002

1.041

0.843

3

9.94

0.908

0.568

0.170

0.926

O.198

0.161

trigo-sorgo

3

1.56"

O. 939"*

0.181

0.359

0.461

0.014

0.318

Mezcla
trigo-sorgo x
tipo de ■ asa

3

0.397

0.627**

0.205

0.071

O.151

0.069

0.253

Error (b)

18

0.401

0.098

0.104

0.039

0.511

0.114

O.11 7

Total

31

variación

Repeticiones 1
Tipo de

3

■ asa

Error (a)

Ceniza

Hu ■ edad

GL

Mezcla

10.8

CV

x

14.6

5.85

2.14

2.84

26.89

4.38

5.10

7.74

11.34

0.73

16.32

6.62

4.42

1

En cada tipo de masa se utilizaron cuatro combinaciones de las harinas: 1)100% trigo; 2) 90% trigo, 10%
sorgo; 3) 85% trigo, .15% sorgo; 4)80%
trigo, 20% sorgo. Se registraron las
siguientes variables al producto terminado: humedad(%), ceniza(%), proteína(%), grasa(%), altura (cm), an
chura (cm), longitud (cm), color de corteza (sensorial), color de miga
(sensorial), textura (sensorial) y sa
bor (sensorial), ·
Las variables humedad, ceniza,
proteína y grasa se determinaron en
el producto terminado con los procedl
mientes establecidos por A0AC en las
instalaciones del Laboratorio Bromato
lógico de la FAUANL.

En México, el consumo de maíz en
forma de tortilla, y del trigo en for
ma de pan, galletas y pastas: son los
alimentos básicos en la dieta del mexicano, seguidos del frijol y el sorgo, tanto en demanda como en producción (Vega, 1986).

Las variables altura, anchura,
longitud, color de corteza, color de
miga, textura y sabor se registraron
en el local de elaboración del pan
con el personal experto en el proceso,
utilizando como base las característi
cas del testigo (comercial) en cuanto
a: color (corteza: café dorado; miga:
blanco cremoso), sabor (normal-fresco) y textura (suave - elástica).

Materiales y Métodos

Se utilizó la variedad tropical
adaptada de sorgo UANL-I-187 y harina
comercial de trigo duro proporcionada
por una panificadora local. El sorgo
fue cribado en malla #60 después de
50

Para las variables altura, anchura y longitud
*Diferencia significativa
**Diferencia alta ■ ente significativa

Cuadro 2. Medias de siete variables observadas en cuatro mezclas de harina de
trigo-sorgo en dos tipos de masa para pan francés.
Mezcla

Tipo de

■ asa

Tradicional

Esponja

trigo-sorgo

Hu ■ edad

Anchura

Longitud

(%)

Grasa
(%)

Altura

(%)

Ceniza
(%)

Proteína

(%)

(c ■)

(c ■)

(e ■)

100-0

4.09

1.53

11.60

0.669

4.66

6.83

16. 16

90-10

5.06

2.25

11.38

0.596

4 .26

6.66

16.50

85-15

5.08

2.29

11 .10

0,635

4.00

6.83

16.16

80-20

4.40

2.96

11.03

0.507

4.00

7.00

16,50

x

4,66

2.25

11.28

0.601

4.23

6.83

16.33

100-10

6.59

2.09

11.38

0.935

4.83

6.50

15.83

90-10

6.78

2.02

11.36

0,705

4.16

6.50

16.83

85-15

7.74

l. 70

11.63

0,815

4,66

6.33

16.33

80-20

7.05

2.27

11.23

1.047

4. 76

6.33

16.26

x

7,04

2.03

11,40

0.876

4.61

6 .42

16,32

51

�El análisis estadístico se basó
en un diseño de bloques completamente
al azar en arreglo de parcelas divid!
das con cuatro repeticiones, donde la
parcela grande fue tipo de masa y la
parcela chica mezcla de harina. La
unidad experimental consistió en tres
piezas de pan. El modelo utilizado
fue.:

Yijk= Mi + Aj + Eij + Bk + Abjk + Eijk
la comparación de medias se basó en
la prueba estadística de Tuckey.

Resultados y Discusión

De acuerdo a los resultados obtenidos (Cuadro 1 y 2), los contenidos
de proteína y grasa de las diferentes
combinaciones de harina y tipo de masa no se vieron afectadas en relación
con las características del testigo.
Por lo que se refiere al contenido de
humedad, éste aumentó en el producto
con 10 y 15% de sorgo, para disminuir

en el producto con 20% en ambos tipos
de masa (Cuadro 3), lo cual repercutió en la textura del producto (Cuadro 4). Respecto al contenido de ceniza (Cuadro 5), la adición de un 20%
de sorgo en la mezcla aportó una cantidad significativa de minerales mayor que el resto de las mezclas, lo
cual concuerda con lo informado por
Bkatia et al.(citado por Morad et al.,
1984),yjunto con Perton (citadopor
Morad et al., 1984) presentaron una
producciónde pan blanco adecuado con
15% de sorgo.
Respecto a las características fí
sicas, el análisis estadístico demues
tra también que no hubo diferencias
significativas para las variables altura, anchura y longitud (Cuadro 1).
A pesar de que el sorgo no presenta
proteína en las mismas cualidades que
el gluten; la altura, variable relacionada con la capacidad de elasticidad de la proteína de pan, se ve más
favorecida en el método de esponja
tanto para el control como para las
mezclas.

Cuadro 3. Comparación de medias de contenido de humedad de cuatro mezclas de
harinas de trigo-sorgo para la elaboración de pan francés.

Media
(%)

Mezcla
trigo-sorgo
85 - 15

6.4125

a1

90 - 10

5.9212

a

80 - 20

5.7312

b

5.3475

b

100 - o

1

Letras iguales representan igualdad estadística.

52

b

Cuadro 4. Características organolépticas de pan francés elaborado con dos ti
pos de masa y cuatro combinaciones de harina de trigo-sorgo.
Mezcla

Tipo de

■ asa

Tradicional

trigo-sorgo
100-0
90-10

Color externo

Color interno

Café dorado

Blanco

cre ■ a

Café dorado

Cre ■ a

obscuro

Sabor

Textura

Nor ■ al

Suave-elástico

Ligero a
■ aiz

85-15

Café dorado

Ligero a

Crna obscuro

grisáceo

80-20

Esponja

■ aíz

Café grisáceo

100-0

■ aí z

Rígido

Nor ■ al

Suave-elástico

Nor ■ al

Suave-elástico

Blanco cre11a

brillante
90-10

Rígido

Ligero a

Crua obscuro

Café dorado

Fir ■ e

Café dorado

85-15

cre ■ a

cenizo

Blanco

Café grisáceo

Crema obscuro

Ligero a
■ aíz

80-20

Café cenizo

Ligera rigidez

ligero a

Crema obscuro

■ aíz

Ligera rigidez

Cuadro 5. Comparación de medias de porcentaje de cenizas de cuatro mezclas de
harina de trigo-sorgo para la elaboración de pan francés.

Mezcla
trigo-sorgo

Media
(%)

80-20

2.6175 a'

90-10

2.1363

b

85-15

2.0038

b

1.8150

b

100-0

'Letras iguales representan igualdad estadística

53

�En referencia a las variables organolépticas, se encontró que la adición del sorgo afecta el color de la
corteza y la miga (Cuadro 4), a medida que se aument6 la proporción de
sorgo en la mezcla. Esto último evaluado por los expertos panaderos,
quienes además detectaron ligero sabor a maíz en relación directa con el
porcentaje presente de sorgo, 1o ·cual
es difícil de detectar .por el público
consumidor. Lo anterior fue más pa!
pable en el método tradicional, pues
con el método de esponja se logró tener menor rigidez en miga; y aunque
Gebrebekidan y Gebrehiwot (1982) y
Ejeta (1982) observaron que el pan
fermentado a partir de sorgo se ve
afectado en su sabor por el proceso
de fermentación, esto no fue detectado en los productos obtenidos bajo
cualquiera de los dos métodos utiliza
dos.

terrey, por las facilidades prestadas
para llevar a cabo esta investigación.
A la Q.B.P. Luz Ma. Murillo de V.,
Encargada del Laboratorio de Bromatología de la FAUANL, por el apoyo pres
tado para efectuar los análisis quími
coa de esta investigación.
-

Al. Irll,1:. Antonio Durón, por el apo
yo para efectua,r los análisis estadís
ticos.

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Conclusiones
La variedad UANL-I-187 no decorti
cada en proporción de 10, 15 y 20%
con harina de trigo duro se comportó
adecuadamente, no mostrando cambios
significativos en su valor protéico y
en grasas. El contenido de humedad
aumentó con la adición de 10 y 15% de
sorgo en cualquiera de los dos tipos
de masa utilizados en el proceso. En
cuanto a contenido de ceniza, éste
aumentó en la mezcla con 20% de sorgo.

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Al incrementar el contenido de
sorgo en la mezcla, el color de la
corteza se volvió más cenizo, llegando a ser aceptable en el pan con 10 y
15% de sorgo. En lo que respecta a
textura del pan, .el método de esponja
ofrece un producto más satisfactorio
comparado con el método tradicional.

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Agradec:hrlentos

Al Ing. Domingo González, Director de Producción de Pastelerías Mon-

54

55

��VARIABILIDAD DEL CAIIAC'l'ER GLOSSY Y CERA EPICDTICDLAll KR SOKGO [Sorghbicolor (L) Hoench]

Y SU IIELACIOR COR LA RESISTENCIA A SEQUIA
Fernando Leal Ríos

Este trabajo se llevó a cabo en
la Estación Agrícola Experimental de
la Facultad de Agronomía de la Univer
sidad Autónoma de Nuevo León, donde se evaluó el comportamiento de 11 genotipos de sorgo "glossy" [Sorghum
bicolor (L) Moench] con diferentes
grados de brillantez y contenido de
cera bajo condiciones de "stress" de
humedad. El objetivo del presente es
tudio fue el de comparar algunas ca-racterísticas morfológi~as,- anatómicas y bioquímicas entre estPS líneas
que pudieran representar un mecanismo ·
de resistencia al "stress".

El número de células epidérmicas,
el número de estomas y el número de
tricomas en la hoja presentaron incre
mentas bajo condiciones de sequía, aunque en algunos genotipos, IS-2263
(1, O), el número de células y estomas
se mantuvo estable. En el número de
tricomas se presentó poca diferencia
entre las líneas, excepto para IS-2146
(3, O), IS-5528 (1, 1) e IS-5623 (3,
· 1) en el haz y envés de la hoja, donde disminuyó considerablemente. Con
respecto a los genotipos "glossy" con
mayor grado de brillantez,IS-2263
(1, O), IS-5528 (1, 1), IS-1119 (1, 2)
e IS-5211 (1, 3) mostraron la tendencia a mantener el mismo número bajo
"stress", en tanto que en las "glossy"
de menor grado de brillantez, éstos
disminuyeron.

El trabajo fue dividido en tres
experimentos: en el primero se estudiaron 11 genotipos manteniéndolos b~
jo condiciones de riego y sequía; en
el segundo se probaron cuatro líneas
bajo dos niveles de humedad: óptimo y
"stress" severo; el tercer experimento se llevó a cabo en el campo, donde
se estudiaron las mismas 11 líneas
del experimento uno.

Se observó en forma general que
el "stress" tiene un efecto menos con
siderable en el cambio de las caracte
rísticas anatómicas que el presentado
en las características morfológicas.
El contenido de clorofila total
resultó ser mayor bajo stress severo
en los genotipos IS-2263 (1, O) e
IS-5211 (1, 3), la tendencia de ésta
fue a disminuir, excepto para IS-2263
(1, O) en el cual mantuvo una concentración estable.

El área foliar, número de hojas,
número de raíces secundarias, la longitud de la raíz y el peso seco disml
nuyeron considerablemente en todos
los genotipos bajo condiciones de
"stress" de humedad, aunque en algunas líneas este decremento fue menos
severo. Bajo condiciones de sequía,
la altura de plántula no mostró reducciones en esta variable.

genotipos con mayor grado de brillantez en comparación con los de menor
grado, por lo que sugiere que éste
puede estar relacionado con la adapta
ción a la seq1.1_ía. ·
La línea "glo¡¡i¡y". IS-2263 (1, o)
presentó una menor pérdida de agua
por transpiracióQ, así como el mayor
contenido de. ceras-epicuticulares en
las hojas en comparación con las demás
líneas.

Se observó que las.líneas "glossy"
con mayor grado ~e brillantez presentaban una mayor cantidad de ceras epi
cuticulares. Asimismo el ácido cian:
hídrico también mostró una asociación
con el grado de brillantez de ·la hoja'.
En el experimento conducido en
campo, los resultados indican que las
líneas en estudio siguieron el mismo
patrón de crecimiento. Lo anterior
se puede apoyar en el hecho de que
los valores obtenidos para cada uno
de los. tratamientos no presentan gran
des.diferencias en las variables estÜ
diadas.
Se observó que las líneas "glossy"
IS-5538, IS-5100 y IS-2146 presentaron el rendimiento de grano más alto
en kg/hq de tQdos los tratamientos en
estudio.

El porcentaje de carbohidratos se
incrementó bajo condiciones limitadas
de agua, para las cuatro líneas en es
tudio.
El ácido cianhídrico mostró incrementos en su concentración al aumentar el "stress", pero éste fue
proporcionalmente más alto para los

Tesis presentada en junio de 1990 para obtener el grado de Maestro en Ciencias en Producción Agrícola en la Subdirección de Estudios de Postgrado de la FAUANL.

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59

�DIFLUENCIA DE AIIBUSTIVAS lOllRA.JEllAS NATIVAS Y DIFERENTES fOEtiTES
All&gt;HIACALES EH EL ll&amp;LARCE DE KITROGENO DE BORllEGOS.
Jaime Arturo Lara Vázquez
El presente estudio se llevó a
cabo con el objeto de evaluar la influencia de arbustivas nativas de la
región como: chaparro prieto (CH;
Acacia rigidula), palo verde (PV;
Cercidium macrum) y huizache (H;
Acacia farnesiana), y diferentes fue~
tes amoniacales de origen no proteico
como urea, amoniaco anhídro y amoniaco de orina sobre la utilización de N
por borregos alimentados con una dieta basal de paja de zacate buffel
(Cenchrus ciliaris). El estudio consistió en dos experimentos de digest~
bilidad y de balance de N que se !levaron a cabo en forma similar. En el
experimento 1, se usaron 12 borregos
castrados (Pelibuey x Rambouillet)
con un peso promedio de 37 kg; los
cuales fueron asignados aleatoriamente a cuatro dietas/tratamiento: alfalfa (A) (26%) + paja de buffel (74%);
CH (30%) + paja de buffel (70%); PV
(16%) + paja de buffel (84%); -H (21%)
+ paja de buffel (79%), Las dietas ·
tuvieron una cantidad aproximadamente
de 10.5% de PC. El experimento con- ·
sistió en dos períodos: uno de adaptación (10 días), seguido por un período de colección ( 5 días) . _ Durante
la colección, los rechazos del alime~
to, heces fecales y orina, fueron colectados para análisis , químicos post~
riores. El experimento 2 se realizó
inmediatamente después d~l experimen~
to f y se usaron los mismos borregos·,
los cuales fuer9n asignad~s al .azar a
.las dietas: Óuff~l sin tratar (ST)
buffel tratado, con urea 4% (U), buffel

tratado con_oriña (O) y buffel tratado con amoniaco anhfdro 4% ( AM); El
nivel de consumo de forraje, _la ...metodología, mu~s.triio y análisis. de.' Ía¡;
muestras fecales, de o_rina y de ,alimento se llevaron a cabo ·'de la. misma
manera qu~·en· el exp~rime~to l. El
consumó.- de f.orra-j~ . to.tal ·{g/ d) no fue
diferen~e entre tratamientos· éh ambos
experimentos-, sin embargo existió una
tendencia más alta en los borregos .
alimentados con PV ( 1253._9) en el experimento 1, mientras que los borregos alimer¡tados con u :(1158.8~ en el
experimento ·2 tuvieron un patrón similar al del experimento l. La pr.o.t¡dna cruda (como porcien'to en la dieta)
en el experimento 1, · no fue di_f~rente
(P&gt;0.05)" en"tÍ'e lo¡¡ "tratainientos CH
( 11. 4) y H ( 11. 3) ," pero fueror:i mayore·s· {P&lt;0.05) a PV (10.7) y A (1C(2);
en el experimento
2 el valor
.
. . más·
.. ~i· -.
to '(P&lt;0,05) fue para AM ' (l2.6),mientras el valor más bajo _(P&gt;0,05) fue
para ST (8.0). La ·f ügestibÚidad
aparente de la proteína cruda(%) en
el experimento 1 no fue diferente
(P~0.05) entre los tratamientos A
(40.4L ,P\/ (43.1) y H (43.6Í' pero
fueron mayores (P&lt;0,05) a CH (26.3),
mientras en el experimento 2 el valor
más alto {P&lt;0.05) fue para AM (41.7)
y.el-valor más bajo (P&gt;0.05) corres~
pondió para O (24.5). La retención
de ni t 'rógeno (g/d) en el experimento
1 no fue diferente (P&gt;0.05) entre
tratamientos; · sin embargo, los borregos alimentados con PV (5.5) tuvieron
el valor más alto comparado con CH
(1.9) que tuvo la más baja retención,
mientras que en el experimento 2, los
borregos alimentados con ST (0.8) y
con O (1.8) fueron los que tuvieron
la más baja (P&gt;0.05) retención comparados con los tratamientos U (3.7) y
AM (3,6).
0

0

~

0

Tesis presentada en septie ■ br~ de 199~ para
obtener el grado de Maestro en Ciencias en
Producciln Ani ■ al , en la Subdirecciln de Estudios de Postgrado de la FAUA~L.

60

�COLABORADORES:
Mecanografla:

Srita. lidia Mart[nez Morales

Recursos GrSfico1: Sr. Julio Miranda HernSndez

Esta publicaci6n se i1pri1i6 en el
Departa ■ ento de l ■prenta de la
Facultad de Agrono■ la, UANL
con un tirajo de 250 eje1plares

��</text>
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                    <text>Ciencia
AGROPECUARIA FAUANL
VOL. 4 NUM.1

MARIN, N.L. MEXICO JUNIO DE 1991

ISSN 0187-747X

CONTENIDO

Editorial ...................................................................................................................................................... -......... 3
Suplementaclón postparto en ganado lechero Holsteln.
R. Calderón E., E. Gutiérrez O., J.A. Quintanilla E., H. Morales T. y L.F. Torres R. ....................................... S
Efecto de diversos niveles de reguladores de crecimiento en el mantenlmtento del culdvo de callo de
la biznaga verde (Ecblnocactus platyacanthus).
E. Cárdenas C., O.L González G., E. Olivares S. y T.E. Torres C. ................................................................. 11
Fertlllzaclón nitrogenada en variedades de sorgo de grano bll)o riego.
H. Rodríguez F., E.J. Sánchez A., A.S. del Bosque G. y J.E. Treviño R. ........................................................ 15
La oxidación del azufre en suelos calcáreos de Mario, N.L.
EJ. Sánchez A., H. Rodríguez F. y F. Albalete ................................................................-................................ 21

Una alternadva en el equipo para la determinación de nitrógeno por arrastre de vapor (Nota Técnica)
EJ. Sánchez A., A. Serna R. y H. Rodríguez F. ................................................................................................. 1:1

Especies en peligro de extinción: Una perspectiva económica e Institucional (Revisión)
R.G. Guajardo Q. y T. Ozuna Jr. .................................................................................................................-..... 31
Tesis de Maestrla (Resúmenes) ......................................................................................................................... 37
Gula de Elaboración y Entrega de Artículos .................................................................................................. 43

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE AGRONOMIA

�FDNOO 1.iNJ·.

CIENCIA AGROPECUARIA FAUANL

VOL 4 No. 1

MARIN, N.L MBXICO

JUNIO DE 1991

Precio por N6mao: $20,&lt;XXJ.OO M.N.

DIRECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facultad de Agronomía, UANL. Apartado Postal 187. San Nl()C)1'1 do
loo Garza, N.L. C.P. 66450. At'n. Cocminador del Comiti llditorial Ciencia Agropecuaria FAUANL. FAX (824)
~22.

COMITB BDITORIAL: Ph.D. J,_ Luis de la Gma Gonz41ez, Ph.D. Rigoberto Gonzálcz Gonz4Jez, Ph.D. A1ejancko
S. del Bosque Gonz4Jez, M.C. Leonel Romero Herre,a, Dr. Juan F. Pissani Zóiliga, Ph.D. Ramón G. Guajlnlo
Quiroga, Lic. Nancy E. TieYiño Henwidez y PhD. Erssmo Gutiérrez Omelas (Coonlinador).
REVISION TECNICA: Dr. Uhico R. López Domlnguez, M.C. Ornar G. Alvarado Gómez, M.Sc. José E. Tmillo
Ranúre,. M.C. Cecilio llscareño Rodríguez, Ph.D. Rigoberto E. Vú.quez Alvarado, PhD. Rigobc:rto Gondlez
Gonúlez, M.C. Mauro Rodríguez Cabrera e Ing. Alfredo Fraire Galván.
T,pogrú[a: Srita. Lidia Martínez Morales

Reanoa Grfficos: Sr. Julio Miranda H&lt;mández

�EDITORIAL

El mundo contempordneo est4 viviendo, en las postrimerías del siglo y del milenio, un
verdadero diluvio de acontecimientos trascendentales que c~n como en cascada y afectaron el
futuro de la humanidad en forma imponante. Nuestra joven Revista, que inicia su cuarto allo de
edición, es un producto de su tiempo y está viviendo transformaciones ace/eradal. Dichas transformaciones tienen que ver con ajustes importantes de forma y fondo, los cudles ell4n encaminados al mejoramiento y consolidación de esta publicación.
Por un lado, el equipo de computación al que se tuvo acceso en este /Wlhero, ha permitido
agilizar el proceso de edición y obtener una presentación diferente. Esta nueva presentación
contempla tambiin ajustes de imponancia en nuestra portada. Con fines de identijicaci6n,
hemos agregado al nombre original de la Revista (Ciencia Agropecuaria), las siglas de nuestra
Institución (FAUANL). Por otra parte, para facilitar al lector el manejo de este medio impreso
y ubicarlo en su contenida, Ciencia Agropecuaria FAUANL inclUYe desde ahara en su portada
los títulos y autores de los artículos que se presentan en este 1W111ero.
Sin embargo, el cambio más significativo radica en dar a nuestros lectores otras alternativas de información, y al mismo tiempo, ofrecer más opciones para participar con escritos en
este medio de difusión. De tal manera, que a partir de la presente edición, además del tipo de
contribuciones tradicionale.s (Articulo Cient[fico y Nota Técnica), se contemplan otras dos categorías de escritos: Revisiones y Discusiones.
Las características principales de este tipo de escritos y en si el nuevo concepto de esta
publicación, se definen en la Gula de Elaboración y Entrega de Anfculos, que desde ahora pasa
también a ser un nuevo elemento en nuestras pdginas.

Finalmente, aprovechamos este espacio para invitar cordialmente a los Investigadores del
área agropecuaria y disciplinas afines, a considerar esta Revista como una opción para difundir
sus trabajos; teniendo en cuenta que toda nueva información generada no publicada, es información perdida para todo fin prdctico.

•

Ph.D. José Luis dt la Garaz Gonzált1.
Miembro del Comitt Editorial

�SUPLEMENfACION POSTPARTO EN GANADO LECHERO HOISl'EIN
Rupcrto Calderón Espejd', Erasmo Gutimcz Omelas', José AnlOOio QuÍOlaama &amp; ■ld6o'.
Homero Mmlles Trevilk&gt;' y Luis Francisco Tmes Ruiz2

Supplemenled COW1 wm beavitr (P&lt;.OS) and dlcy
preseutcd 1be first estrus after calving 10 days befln
!hose DO supplemenled. Mastilis e.a were D0t affcctcd by supplemenlalion. Soybean ...1,11m...........
increased milk produclioo and lqAOWCÚtr. dfi:iency.

Veinticualro Holslein coo tres a cuatro anos
de edad fueron asignad&amp;, a cua1ro grupos con seis animales cada UDO, las caales fueron utiliradas para ¡robar
el efecto de la SPprft!MP":ión coo harina de soya dolame pincipios de la lacllneia. Vacas con uno, dos o
11a períodos de laclación fueron incluidas ea los grupos. La harina de 110y&amp; {HS) fue SDpelllallada a tres
niveles. El ¡nmt7 grupo (TI) DO recibió ninguna supianenllleión, mientras que los lralamieatos 2, 3 y 4
recibieron 0.5, 1 y 1.S kg de HS/animal/día. Des¡,ub
del pmto y duranle 40 días de laclaci6n ea que los
111plemmta1 fueron dados, se encoottó que a mayor suplemenlación con HS, se incmneotó (P&lt;.OS) la produccl6n de leche y p01efna. Las vacas suplemenladas fue.
roo más pesadas (P&lt;.0S) y ¡I'CSelllaron el ¡EIDeC esuo
después del parto, 10 días antes que aquellos animales
DO suplementados. Los casos de owtilis no fueron
afectados por los tralamieolOs. La supleme.nlación con
HS aumcnió la producción de leche y la eficiencia

lutroducdcla
El renglón de la alimenlaciái es 1D10 de los pirimelroll más importaJMca en la poducción de lecht, ya
que puede cooslituir blSla el 80'K, del costo de producción en hatos con un bucu manejo ¡enml (Elp y

ReaYCS, 1985).
La falta de coosumo de nutrieJMcs al inicio de la
lactancia, es común en los animales de alta pmd,-xión,
ya que el cooswno máximo de alimento ocurre delplb
del pico de lactancia (Balh ~ !!-, 1984). llslO ocasiona
que el arumal utilice las reservas de su cmpo para la
sín!Csis de la leche. A medida que la lacllDCia avam.a,
el aDimal movili7.a más CIJCl8Íll (grasa) que proldna
(mli1culo), por lo que el porcentaje de proldna en la
dieta debería ser mayor pm q,timizar d 1110 de las reservas corporales y lllllar de alcanza• los r.::qoerimientos para la producción. Caoo i. 111bali11•u1acidn energética no puede sa- evitada al piocipo de la lrtaocia
y el apmte de poteíoa de oigen microoiana ae encuealra fuenemente disminuida, se debe entooct., ABDiaistnr lflóricamente ea esce pcnooo, un mplemcmo proteico exn que sea poco depadabie en d rumea y de
buena calidad. Este CODCeJ&gt;íO de calidad es ÍIIIJ)m1adl:
en eJ ca.,o de vacas de un nivel elevado de prodiu ióo,
debido a que los animales diffcihncnle consumen sus
requcrimicnlDS de i-otefna y cner¡fa.

Jeproductiva.
0...C. Apopecu. PAUANL 1991. '4(1)5-10

Summary

•

Twenty foor Holslein COWS that were du'Ce to fiYC
yem of age w«e assigncd to four ~ with six animals each. Tbey were used kl test lhe effect of soybelll mear suppbnentaaon during eaiy laclatiolt.
Cows wilh one, two or !bree laclalion periods were
ioclouded wilhin ~ Soybrao mear (SBM) was
Ri,At.nenled al tbree levels. Tbe first group (TI) did
aot ffJCeMld ■1y suppiemealal SBM, l!Qlments 2, 3
al 4 ft!Cffied 0.S, 1 and 1.5 kg SB.M,,1id/d, reapecti.ely. A&amp;r cows J)lltUrition and aloog 40 days lhe supplancnis were gr,,cn, it was fOUDd an increase (P&lt;.OS)
in mi1k fat ni prOleio production as SBM levd i.naeased.

El incremento de 1ecbe pcr d alJDlC!llo de prUeína en la ración, es debido a que IÚS Jliuk.mii alcama
el intestino delgado, es degradada C01110 1a1 pcr
enzimas secretadas al y del inlelltino. ~ poCefna dielética, la microbiana en eJ rumen, y la de los !Cji(b,
pro¡xmooan los aminoácidos DCOea8ri.is ))ID el ID3lú-

y

l!acrito JOCibido el 1• do junio do 19IIO.
Mwliw.del ~ do 2'«1emio do la PAUANL
1
nes 1f ~ Doprn 1 ... 'l-Ooloaia do la PAUANL
1

5

m

�nimiento del cuerpo y sfntesis de procefna en la leche
(Elgen y Reaves, 1985). Cuando se suministran sólo
los nivdes adecuados de proteína cruda segllll la NRC
(1988), se com: el mgo de que 110 se seleccionen las
fuentes proce13 ado:uadas: por lo lllnlO, una alta
cantidad de procefna cruda será degradada en el rumen
baQa amonio, despmliciando así )llOleÍll&amp;5 de buena
calidad.

En las raciones de las vaca Jcc1rm, la ¡mdna
comtituye del 10 al 18'J, de la ingestión de IIUlrienles
en materia seca. Los requcrimiema¡ diario., de las
vacas Jechera¡ varlan de 24 o más kg/dfa de proeefna
tocal, segllll el tamallo del cuezpo, el nt!mcro de lactancia y el nivel de ¡xoducción de la leche (Ergen Y
Reaves, 1985).

fflC!llla:ión poteica en ganado lccbero 10D muy CODcinea en la lilelalma {HendetaJo et al~ 1985; Howard et
!!-, 1987; Canfidd a !!-, 1988; ffigginbocham ~
1989), por lo que es muy dificil esl3blecer la logfstica
de dicho factor en la PIO(hx:cióo. La dificultad para
♦ 1 1 11-im dicho cfcclo pudicq estar rr.laciooado mi el
deacooocimiento parcial del meiabolismo energttico y
pnlKO del ga:iado productor de leche.

a1:

Una pérdida de peso vivo de 40 q en la laclancia temprana, puede ser coosidenda como nmmal pan
una wca de producción media; pmlidas maya-es pueden indicar una alimentación deficiente. Vacas coo una
producción muy alla pueden perdr.r basla 2 q por dla,
o sea 90 kg en IOlaL La ingestión de alimenlo y la
producción de leche 110 aumenl8D en fmma pnJela;
por lo tanto, vacas con buena producción deben tener
reservas corporales adecuadas para este PflÍOdO
(Koeslag, 1982).

El objetivo de es1ie trabajo fue derenninar si IDI
iDcremmto en la suplementación proteica (de soya)
~ del fmaje conswnioo en la mallana, podfa
afectar la producción láctea cualilativa y cuantirativa,
así como el peso caporal y días abiertos en vacas lecheras.

ReYisi6a de Literatura

Materiales 7 M4todCII
El eslUdio se realizó en la Estación Agropecuaria
&amp;perimental "FJ Canadá", prqiicdad de la Facultad de
Agrooomfa de la UANL, ubicada en EIICObcdo, Nuevo
León. Para el presente trabajo se utilu.aroo 24 vacas
Jecberas de la m.a Holstein, de tres a cinco alios de
edad coo difCfflllrs uciJneau. de panos, durante un
PflÍOdO de 96 días, de sepciembre 24 a diciembre 28 de

Estudios realizados con suplemeoiación de ¡rotelna, probaron que el balance del nil!Ógeoo oo es afeciado por una concentración de 12.4, 15.1, 6 17.7'J, de
procefna en la ración. Alguoos iPvestigadon:s (Steckley
et al. 1979; Cressman et al., 1980; y Edwads a !!-,
probaron que
~biendo un 15 17'J, de
proteína en la ración, produjeron más leche, gma,
proteína y sólidos 110 ~ en la leche, que aquellas
It.cibiendo concentrado con un 13'J, de ¡mteloa. Asimismo, Roffier !!, (1978) reponmon que vacas alimentadas con diela5 conleoiendo 16.5% de )XOle{na.
producfan 3 kg diarios más de leche que vacas alimeotadas con raciones conteniendo 14.5% de proldna.

Al existir una ingestión baja de materia seca
después del pano, la cantidad de energía ingerida y
disponible para el incremento de las bacrerias del rumen es limitada; y por lo tanto, la sfntesis microbial
ruminal queda redocida (Elgen y Reaves, 1985).

1980)

Duran1e el inicio de la lactancia, la glllS8 del
cuerpo es movili7.ada para swninislrar energía en este
período. De cualquier modo, la movilización de la
¡rotefna total del CUClJ)O es mfnima y el agOlamiento
mpido de la ¡mdna ocmre durame períodos con balances negativos de nitrógeno. Aim cuando el consumo
de ¡rotefna puede ser muy alto, si el de energfa es
deficiente, el balance nilrogeoado del animal resulta
negativo. Bools ~ !!- (1979) bm sugerido que a un
nivel dado de ingestión de energía, un amnenlO adicional en la proeefna genera una respuesta exn de tipo

vD

Resultado.&lt; •m tanto opuestos han sido reportados
por Carroll ~ !!, (1988), donde comparmon diclas de
13 y 20% de proteína cruda; las cuales no pesentaroo
diferencias DOl3bJes en df&amp;1 al ¡nmer estro obsemldo
(24 y 27), días al primer servicio (55 y 59), y savicios
por coocepción (1.5 y 1.8). Bamey ~ !!- (1981), también ¡robaron niveles de proeefna auda de 13 y 17%
sin observar ninguna diferencia entte los trallrDÍ"nlm

curvilloeo.
Davis (1964) DICIICÍOl13 que la utilimción de la
proléfna de los alimenros para la producción de leche
es UDO de los proceaos biológicos más eliclas que se
conocen. Apoximadamente el 83'J, de la protefna
digestible ~ para la ¡xoducción de leche en
IDl3 !lción biffl equilibrada se segn,p en ésta.

Blauwiekel y Kincaid (1986) prd,arm que con
14.4 a 19% de protefna cruda, las vacas con diclas ali.
lllvieron los consumos de materia seca más clevados Y
presentaron una tendencia a producir más lcchc. Los
cambios de peso del cuerpo y grasa corregida en la
leche producida, no fueron afectados por el COIISIIIIIO
de )J"OleÚla.

El cootaüdo ¡IOteico supeiior al normal en la
dieta puede ser caiveniente pan vacas de alta producción. Jll'lO se dispone de muy pocas investigaciones sobre este tema (Balb a al•• 1984).

Resultados contradictorios en relación a la ~

Las vacu fueron observadas dos hom en la maprimer celo aparente. Se tomó el peso vivo al inicio
del experimento y en el IIIOlllenlO en que cada vaca
cwnplió 40 días de suplementación.

Las variables producción de lcchc y ., conmido
de grasa y proteína fueron medidas en tre, n. Mines
cada 15 dw. Para el aná1isia de Clllt Yllilbles 1C
utili7.6 un disello de bloques al mr con amgJo en
franjas, donde el período de mucsttco fue cmsidmdo
como pan:cJa g¡andc y la supkmentacióa coo aoya co,
DIO parcela chica. El diselln eslad(srico pa las variables de df&amp;1 al primer servicio y diferencia de )JCII) fue
de bloques compielOs al azar. Para la iocídencia de
m&amp;11itis (Jxeseocia o 110), se utiliw la distrilJución ).lobabilfstica de t (ji-cuadrada). La com¡aa:idu de días cuando fue n:qumda se hiro por el aáJdo de la
diferencia mlninl3 significaliva (Stce! y Tolrie, 1960).

Las vacas fueron divididas en cuatto ~ o
llmmlienios; ioclo)'elldo en cada uoo, vacas de ¡naer,
segundo y ta= pano. BI pimer pupo srn6 romo
COlllrol, cada animal del segundo, lata y Cuarto grupo
recibieron 0.5, 1.0 y 1.5 q de aoya por ella.

ª

La supkmenlacióo duró 40 días, dinnte los
cuales se midió la J.11)ducción de lcchc cada 15 días,
las lectmas de la leche pmducida se hacfan coo los dos
ordeAos diarios, ma11ana y tarde; J)ulLiomw...e, se tomaban dos muestras, las cualc3 1C IDIÜ1aOO ¡Ea estimar el contenido de ¡mdna por el m6lodo Kjeldabl,
y el porcentaje de grasa por el m6lodo de Babc:oclt
(AOAC, 1980). Asimi.wo, se him la )WIJdle de California cada 15 dí&amp;, con el fin de dcfaminar la incideocia de mmtitis en los animales.

nana y dos horu en la tarde d1111Dtc el tianpo en que
duro el experimento, para idelltificar la pu:aencii, del

1989.

o

mezcla de vitamina., y mioc:ra1es.

~ de la asignación de tratnicotos, los
animales fueron ¡-ios e identificados despu6s del
pano y asignados a un coml coofmoc iban l)lliendo;
donde Iodos los grupos blvicron las ~ condiciones rapcc1o a la dispooibilidad de fooaje, conceouado,
11111 y sales mioc:ra1es.
La suplemc111aeiáJ de soya se inició ~ del
teniendo UD período de ajuste de tres a Cllalro
dfas (extracción de calosbo). Esla soya fue ).10p0icionada en fama individual IOdos los dm por la ma11ana
y draj.llés de que b animales MQSIIDfan su fonaje.
¡ato,

R-'tad111 7 DiltiiiÜi

La produccióo de leche IOlal, indep,ldiaMc:rnenle
del tralamienio, así como su l'-OOlfflido de pn)leiaa, se
inacmenló (P&lt;.OS) a medida que llanenló la etapa de
laclación; siendo los valores de W.96, 22.72 y 26.32 q
de leche JXO(lucidos por dla, los cua1a fueron 3.31,
3.54 y 3.62CJ, de ¡wotel"na, para los peáodos del 1 al 3,
respectivamente. &amp;tos realllados coaaadau con lo
esperado, como lo reportan Bamey !! !!- (1981), donde
se espera que las vacas estén en su pico de lamcióe m
los primeros 45.(J() días poslparto.

De acoado a su disponibilidad, el tipo de fonaje

ofRéido varió a lo largo del eiperimcoto, pero fue el
milmo que se asignó a cada grupo; siendo 6sle maíz
veadc picado, aqo fcmjero picado, alfalfa achicalada
y silo de maíz. &amp;tos f&lt;mjes fueron suministrados a

libre acceso.

El coocailnldo se l:elaoreó a 1D1 16.2% de protdauda y fue consriDrido de 1D1 55.9'¡ de lkqO,
15.0% de soya, 10.0% de alfalfa, 10.0% de meJam,
2.5% de roca fosfórica, 1.5% de 111Ca y 5.1 % de una
•

El Cuadro 1 muesn un efecto positivo (P&lt;.05)

6

7

�Cuadro l. Efecto de diferentes niveles de soya suplementada sobre el comportamiento de vacas lechellls al incio de la
lactación.

Soya suplemen,
tada (kg)

o.o
0.5
1.0
1.5

1

Producción de
leche
(kg/dfa)

21.30 b'
23.00 b
23.52 a
25.52 a

Proteína

Grasa

(%)

(%)

2.02 c
2.70 b
3.01 b
3.38 a

3.19 b
3.48 a
3.56 a
3.72 a

Primer
servicio
(días)

64.16 a
60.33 a
52.50 b
50.83 c

de prolefna a través de la soya, no mostró diferencia en
cuamto a número de casos ieportados, Jo cual está
en conconlancia a lo reportado por Holler !:! ª1_. (1985).

Blauwielel, R. y RL. Kincaid. 1986. Effect of crude
protein and solubility on performance and blood
coostituents of dairy cows. J. Dairy Sci. 69-.2()1) l.

Conclulones y Recomendaciones

Boots, RL., R.W. Hemken y L.S. BulL 1979. Prolein
reserves in the lactating dairy cow. J. Dairy Sci.
62:433.

Diferencia de
peso (kg)

3.00 b
8.50 a
- 2.80 c
7.80 a

Los resultados de este trabajo permiten observar
1a1 bondades de la suplementación con soya en el inicio de la lactación, por lo qne su suplemenración por si
sola se recomienda. Esta prlictica aumenta la cantidad
Y calidad de la leche JXO(lucida; además, evila qne se
piada peso corporal, lo qne permite la posibilidad de
que queden las Vac&amp;'l gestantes a los 50 días post-parto.

Canfield R.W., CJ. Sniffen y W.Il Buder. 1988_ Effect of high dietary protein crude on postpartwn
repoduction. J. Dairy Sci. 71 (Suppl. J.:171.).
CarroU, DJ., B.A. Barton,G.W. Andersoo y llO.
Smith. 1988. lnfluence of prolein intake and
feeding stra1egy on reproductive perfoonance of
dairy cows. J. Dairy Sci. 71:3470.

Este trabajo fue realizado en épocas de poco
calor, motivo por el cual se debe validar bajo condiciones más severas de calor por ser la característica de
esaa zona 11a-oes1e del país.

Mediu con difercole letra en la misma columna son diferentes (P&lt;0.05).

con 1.5 kg diarios. De la misma manera, se puede observar que a medida que se aumenta la soya, el porcentaje de grasa aumenta.

debido a tratamientos en todas las variables analizadas.
La producción de leche, su calidad y la eficiencia re-

productiva fueron mejoradas a mayor suplementación
proceica

Cuando fueron analizados los días ttanscurridos
del parto al primer servicio, se observó que animales
suplementados con soya fueron inseminados aproximadamente 10 días antes qne aqnellos animales control;lo cual habla de la disponibilidad de la (XO!eína de
la soya para un mejor funcionamiento del animal Lo
anterior, permitió un servicio más rápido y esto ayuda
a prolongar la vida productiva de esas vacas. ESlllS
condiciones han sido establecidas por Canfield ~ !!(1988), aunque resultados contra,gantes han sido reportadas por CarroU !,! ª1- (1988).

Desde el punto de vista producción de leche, este
lrabajo concuerda con lo reportado por Roffier ( 1978):
Stecldey (1979); Edwards (1980); Cressman !&lt;! ª'-·
(1980); Barney (1981): Hende.son!,! ª1,. (1985): Jaquette et al. (1987), los cuales establecen aumento de la
producción de leche a medida que se incrementa la
cantidad de protelna en la dieta.
Al CSllldiar los cambios de prOleína en la leche,

se observó un aumento de ésta, a medida que lranSCunfa el ttallajo, donde el valor más alto fue reportado a

Cressman, S.G.,D.G. Grieve, G.K Macleod, E.E.
Wheeler y L.G. Young. 1980. !nfluence of didary
protein concentration on miDc produclion by dairy
cattle and early laclalion. J. Dairy Sci. 63:1839.

Los carnbi~ de peso en animales suplementados
con 1.5 kg de soya diaria, fue lo típico reportado por la
lileralura; sin embargo, no se puede dar una explicación clara, aunque es muy probable que sea debido a la
dificultad de estimación de peso vivo sólo con una
pesada. Se recomienda repetir este trabajo con mayor
nmncro de animales, con el fin de poder sacar una
conclusión más fundamental. Una importante modifi.
cación podrla ser evaluar fuentes de proteína que sean
lentamente degradados en el rumen, como harina de
pea:ado, harinolina, harina de carne, gluten de maíz,

Oavis, R.F. 1964. La Vaca Lechera, su Cuidado y Explotación. Limosa México. pp. 72-74, 119.
Edwards, J.S., E.E. Bartley y A.O. Dayton. 1980.
Effects of dietary protein concentralion of lactating cows. J. Dairy Sci. 63:243.
Etgen, W.M. y P.M. Reaves. 1985. Dairy Catt1e Feed·
ing and ManagemenL Sixth edition.

etc.

Henderson. SJ., H.E. Amos y JJ. Evans.1985. Influcnce of dietary ¡rotein concentration and degradability on milk production composition and ruminal
protein metabolism. J. Dairy Sci. 68:2227.

Bibliograffa
La pérdida de peso no fue tan lógica como aparentemente deberla ser, ya que los animales no perdieron peso en una manera correlacionada con el suplemento de soya como se puede apreciar en el Cuadro l;
sin embargo, en términos generales se puede hablar de
una menor pérdida de peso cuando se suplemeota con
soya La alta variación en la estimación de peso vivo
en rumiantes ha sido reportada por Stock y Klopfenstein ( 1986) y esta medición pudiera ser awi más variable en ganado lechero, por lo que se deberan de pesar
los animales mínimamente duranie dos días consecutivos para reducir dicha variación.

la latera fecha de muestreo qne fue a los 45 días.
Además, se observó que todos los tratamientos fueron
diferentes al control. Lo anterior, está en concordancia
con los trabajos reportados por Steckely (1979), Edwards (1980), Bamey ~ al. (1981) y Henderson !! ª1_.
(1985); y conttario a los de Howard ~ ª1_. (1987) y
Higginbolham ~ ª'-· (1989). El incremento en la protefna consumida pnede afectar directamente el contenido
de proteína en la leche de los animales suplementados
con soya
Se observó una diferencia baslante marcada en el
porcentaje de ~ producida, sobre todo cuando se
comparan los animales control con los suplementados

Respecto a la incidencia de mastitis, el aumento

8

Higginbolham, G.E., M. Torabi y J.T. Huber. 1989.
lnfluence of dietary protein concentralion and
degradability on perfoonance of lactating cows
during hot environmental temperatUres. J. Dairy
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EFECTO DE DIVERSOS NIVELES DE REGULADORF.S DE CRECIMIENTO EN EL
MANTENIMIENTO DEL CULTIVO DE CALLO DE LA BIZNAGA
VERDE &lt;Ecbinocac;tus olatIMPo~bm)
Elirnbeth ~ Cerda'. Oiga L. Gooúlcz GIICll'ml', F.mi1io Olivares Sáeoz' y Teresa B. Torres Cepeda'

Raumeu

Echinoca:tu., plalyacanlhus is a C1C1m spccies endlllgered. The regeneralioo o{ oew plandcts from callul
cullures, hla; been achieffll by bormonaUy i.oduced or-

La propagación ¡u cuhivo de tejidos puede St%
dlil para el lll8IWellimient de poblaciones de especies
11111 o en pelip&gt; de exlinción. En diversM especies
de cactos. ha sido obtmm la regeneración de plánlUlas
a partir de cultivo de callo ¡u &lt;qanogénesis inducida
bormonalmenre. Este lrllbajo describe el mantenimiento de callo obtenido peviameote a partir de plánlUlas
gaminadm in !i!!!! de biznaga YCl'de (Echingcactu.,
platygolhusl. Se utilimon dos reguladmes de aecimienlO para detmninar las conceotraciones óptimas y
procka;ir el aecimiento destado. La auxina probada
fue dcido ~ (NAAl (O 0.1 y 1.0 mgl;') y
la cirocinina benciI lllllinopurina {BA) (O, 5 y 10
1
mg.L' ). Se colocaron fracciones de callo de 7 mm en
1ia,cos de alimmros infantiles con 20 mi de medio
Murashigc-Skoog adiciooooo con 8 g.L·' de agar; 30
1
11.· de saca-rosa; 150 mgl.· 1 de NaH,PO,; 100 mg1.· 1
de mioinositol, la aolucióo mooificada de villmin&amp;&lt;; de
Wbire y glicina. Los medios fueron ajustados • un pH
de 5.5 antes de la esterilización • 121°C ¡u 15 minutos. El ciecimienk&gt; de callo se presentó en lodos los
lnMDienlOs. La múima proliferaciái de callo ocmrió
1
CD "8p11CS1a • 1.0 mg.L' de NAA y 5 o 10 mg.L·1 de
BA.
a.c. Ag...-. PAUANL

ganogenesis in a nurnbt% of CIClm species. Thil repon
describes lhe maintenaooe o{ caDUll obcaioed JRYiogsly
from seedlin~ gt%minated Í!! ,YE. In Ibis IIUdy IWO
differeot growth regula!ors wac DICd 10 delamine lhe
optimwn conceolrlllions fer i-ocb;ing lhe delnd
growlh. Auxin tested wa, ÑM (O, 0.1 and 1.0 mg.L'1)
and tbe citoldnin was BA (O, 5 and 10 mg1.· 1). Callas
pieces of 7 mm were placed in baby food jlll'I oa 20 mi
of MS mineral salts supplemented wilb 8 g.1· 1 apr; 30
1
gl.· sucrose; 150 mgl.· 1 NaH;O,; 100 mg1.· 1 myoinosilOI, While' s modified vilamin wntioo IIICI glycine.
Media were adjusred 10 pH 5.5 prior 10 IIIIOclaving •
121 "C fer 15 min. Callus growtb waa JJ1amt in 111
ttealmffllS. Maximwn callas pro[ifenlioa ocllffll in
response io 1.0 m.gL·' of NAA 111d 5 cr 10 mg.1.· 1 o{
BA

lntrod11CC16D
Las cactáceas son autó:toou del OC01M!lilmee
0

Americano, doode se CIQICOlnll dilllibuidM , Wmente en las regiones áridas y semiáidas. Máico, por
sus peculises condiciones de latitud, lqluiiA y clima; es el país que alberp, posiblemeaee, la mayor
CBDID!d de especie, (Bra'IO-Hollis. 1975).

1991. 4(1)11-1◄

S■IIIIIW1

íJSSUe cullme ¡sopagaüon may be u.,efuJ for mairllaining popuialioos of llll'e and endangered species.

En los fillimos al!os, las caclá:eas han sufrido sollreexpiolación y delcriuo de su población, ~ a
las colect&amp;, exhaustivas de que han sido objeto. Ea estos momentos en que se hace priorilario la 00UCI vacÍllll de los recursos nalUlales, ¡u r.oosrilair mi eJo.
mCDlo indispensable en cualquier plan de 1 Millo, ea
necesaiu implementar una eaúmegia ¡wa COIIICrnW este ~ YCgelai, que eslá IXJlllidcndo C01110 IIIIO de IIJI
más "81}':eados y destruídos de Mw:o.

Tnllojo Mlizodo am foacb dol CONACYT, ...., puto del
n'h do! l!atado
do Nao.., Lem, l!lailo n,cilido el 22 do IIOViomln do 1990
"'....._ del D • "- to Jo Pilcleaiiado lo PAUANI. hwlli
...... dolo, p..,,_. Mic.u¡w,, ..,ci6n de C.... v....
..... dol Balo. Nuevo l..eóa J ........... Mlfz, Prijol
J Scqo, ....... .. 7
1
T. . . dol 0.,U-0 d o ~ do la PAUANL
'W-..dola"-ltaddoCimciullia16pudolaUANL

p..,_ Mx.qwupcai6u do Cmhu ":h

EslDdios pevios, han demostrado que ea faclible
11

�son y Emino (1979), quienes ttabajando con diversoo
tipos de explante y distintas combinaciones de hormo-

propagar masivameote por medio de cultivo de tejidos
diversas especies de cactáceas (Bustamante y Heras,
1990). Por lo anterior, el objetivo del presente trabajo
fue establecer los niveles de reguladores de crecimiento
óptimos para el mantenimiento del cultivo de callo de
Echinocactus platyacanthus, la cual es una especie catalogada . como vulnetable por el Comité de Plantas
Amenazadas de la Unión para la Conservación de la
Naturalei.a (Sánchez y Galindo, 1989).

lea), para ser sometidos a esteri!iz.ación en autoclave a
121 "C por 15 minutos. Cada uno de los ttatamientos
comió de cinco repeticiones. Una vez solidificado el
medio, se procedJó a realizar la siembra, la cual consistió en utilizar como inóculo porciones de callo de
7mm.

nas, encontraron al tubérculo (análogo a las hojas),
como el explante más activo en Mammillaria elcmgaw
obteniendo formación e iniciación de brote más consistente con la citocinina 2 ip a nivel de 10 mgL"' y un
nivel complementario de auxina (IBA) a razón de 1.0
.,
mg.L.

Las cactáceas son propagadas lradicionalmente
por semilla o por cortes, lo cual puede presentar diversas dificultades; por ejemplo, que las plantas tiendan a
ser de lento crecimiento y susceptibles al ataque de
hongos o que las plantas maduras sean autoestériles y
produzcan muy pocos hijuelos (Ault y Blackmon,
1987).

Las investigaciones mencionadas muestran claramente el gran potencial que tiene la multiplicación
clona! en gran escala. Sin embargo, los requerimientos
varían dependiendo de la especie (Johnson y Emino,
1979). Por lo tanto, es necesario llevar a cabo estudios
para determinar las condiciones de cultivo apropiadas a
cada especie (Havel y Kolár, 1983).

La técnica de cultivo de tejidos ha tenido un gran
impulso en los países desarrollados; ha permitido no
sólo incrementar la productividad, sino también la calidad de muchas plantas de ornato de gran valor estético
y comercial (Hurtooo y Merino, 1987).
A esta última categoría perteuecen las cactáceas,
en donde el rultivo de tejidos vegetales es una buena
opción para su propagación, ya que el uso ventajoso de
esta técnica radica en la producción de grandes cantidades de individuos utilii.ando un mínimo de material vegetal (Hussey, 1986). Lo anterior es importante debido
a que la familia Cactaceae es, junto con la Zamiaceae y
Orchideaceae, una de las más saqueadas y destruldas
en México (Sánche-l y Galindo, 1989). A causa de la
sobreexplotación de que han sido objeto, se considera
que una cuarta parte de las especies de N~ Ammca
se encuentra en peligro de extinción (Mauseth, 1979).

Materiales y Métodos
Para lograr el mantenimiento de cultivo de callo
de Echinocactus platyacanthus obtenido en estudios
previos (Cárdenas y Montes, 1990), se llevó a cabo lo
siguiente. Se seleccionaron cultivos de callo que presentaban características de friabilidad y dimensiones
mayores a 1 cm de diámetro, coo el objeto de subdividirlos y colocarlos en diversos niveles de reguladores
de crecimiento. La citocinina utilizada fue bencil aminopurina (BA} a razón de O, 5 y 10 mg.L·' y la auxina
ácido naftalenacético (NAA) a nivel de O, 0.1 y 1.0
mg.L_I.

En diveisos estudios, se ha encontrado que es
factible iniciar y mantener cultivos estériles de tejidos
de cactos. El principal problema es llevar esos cultivos
a la formación de brotes y raíces, y asf producir plantas
completas. Sin embargo, con técnicas avamadas se ha
logrado esto, pudiéndose mantener poblaciones de especies raras o en peligro de extinción (Minocha y Mehia,
1974).

Los nueve tralamientos se suministraron en el
medio básico de Murashige-Skoog adicionado con la
solución modificada de vitaminas de White y glicina;
mioinositol y NaH,PO, a rai.ón de 100 y 150 mgL·',
respectivamente; 3% de sacarosa; y agar al 0.8%. El
pH del medio se ajustó a 5.5.
Se vertieron por separado 20 mi de cada medio
en recipientes de vidrio (frascos de alimentos infanti-

Ejemplo de lo anterior es lo consignado por John-

12

Nivel de NAA
mg.L·'

Los tralamientos se distribuyeron al aw en una
cmnara bioclimálica a temperatura de 25°C ± 2 y con
un fotoperfodo de 16 h. La variable diámetro de callo
se obluvo a las cuatro y ocho semanas, a partir de la
siembra.

Resultados positivos también fueron presentados
por Vyskot y Jára (1984), quienes utilii.ando yemas
axilares para la propagación clona! de varias cactáceas,
obtuvieron formación de numerosos brotes a partir de
ese explante. Por su parte, Ault y Blackmon (1987)
lograron la propagación de Ferocactus acanthodes por
medio de cultivo de tejidos, utilii.ando explantes apicales de plántulas germinadas in vitro.

Remón de Literatura

Cuadro 2. Medias de diámetro de callo (cm) oblcnido
con diferentes niveles de Acido Naftalenacélic:o
(NAA) a las cuatro y ocho semanas de la siembra.

o.o
0.1
1.0

Con los datos obtenidos se realizó un análisis de
varianza con un diseilo completamente al aw con arreglo factorial, y posteriormente se hizo una comparación
de medias por el método de Tuckey.

llegando a obtenerse callos con una tmalidad verde
intensa (presencia de clorofila) en los niveles de S y 10
mg.L·' de BA, y 0.1 y 1.0 mgL·' de NAA. La necesidad de ambos reguladores de crecimiento fue ohservada
también por Nava y Yal!es (1984), quienes sellalan que
es muy importante la presencia de citocininas y auxinas; pues la ausencia de cualquiera de estas, trae como
consecuencia la oxidación o des«:ación de los explantes o plantas en cultivo in vitro. Lo anlerior es de
espetarse, pues normalmente los fenómenos de ammiento y diferenciación son controlados por un b,JJance
entre estas substancias, que son comunes en la planta
(Leopold y Kriedman, 1975).

(BA) a las cuatro y ocho semanas de la siembra.

5
10
1

1.n a

tivo en el tratamiento sin regulmcs, el callo se oxidó

Cuadro l. Medias de diámetro de callo (cm) obtenido
con diferentes niveles de Bencil AminojJurina

--

Semanas
1.28 b1
1.79 a
1.58 ab

1.61 b
2.00 a
2.S6a

y no mostró caracl«fslicas de friabilidad ni pigmeolación; en cambio, los callos oblenidos a J)lltir de lnllllmientos con ambos reguladores de crecimienro, presentaron diversos grados de friabilidad y pigmenta:ión,

La comparación de medias entre los niveles de
BA (Cuadro !), mostró que el mayor incremento en el
diámetro de callo se obtuvo con el nivel 5 mgL·' a las
cuatro y ocho semanas; sin embargo, no se presentó diferencia signifi.:ativa con el nivel de 10 mgL·'.

o

1.32 b
1.50 b

Los resultados concuerdan con lo consignado por
Johnson y Emino (1979), quienes obtuvitron proliferación de callo con diversas auxinas probadas. Cabe seftalar que, a pesar del incremento IIIOSllado por el cul-

El análisis de varianza para el diámetro de callo a
las cuatro y ocho semanas de la siembra mostró diferencia significativa entre los niveles de BA y NAA; sin
embargo, no se encontró efecto significativo de la
interacción entre ambos factores.

4

8

puesta; esto es, el diámetro de callo se incremenló a
medida que se incrementaba la concentración de la anxina en el medio; lo anterior sugiere que el nivel óptimo de NAA puede ser mayor a 1.0 mg.L·'.

Resnltados y Discusión

Nivel de BA
mgL·'

Semanas
4

8

1.41 b
2.56 a
2.32 a

Conclusiones

Las mediu que no difiemi .;,.mcativamellle (11 O.OS) ,o idoatificaa oon la milm.&amp; leua.

La comparación de medias entre los niveles de
NAA (Cuadro 2) mostró una tendencia lineal en la res-

13

l.

Es necesaria la presencia de auxinas y citocininas
para el mantenimiento del cultivo de callo.

2.

El rango óptimo de bencil aminopurina se dela-

�minó entre S y 10 mgL·1•

3.

Smith (Ed). Planl Biotechnology. Cambridge,
University. Cambridge, Loodon.

El nivel ~ o de auxina á:ido naftalenacético
puede ser mayor a 1.0 mgL· 1•

FERTILIZACION NITROGENADA EN VARIEDADES DE SORGO DE
GRANO BAJO RIEGO

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UNAM. México.

Las variedades SPV-475 y SPV-3S1 fueron evaluadas en cuanto a producción de grano y forraje bajo dos
niveles de fenilli:ación (Urea, 46% N): 80 y 120 kg¡lia
de nitrógeno. El disefto experimental fue de bloques al
azar y parcelas divididas con cualro repeticiones. La
pan:ela principal fue la variedad y la subparcela correspondió al nivel de nitrógeno. Se encontró diferencia
significativa entre variedades en cuanto a producción
de grano (4.19 ton/ha con la SPV-475 contra 3.31
IOIVha con la SPV-3S1), la producción de forraje no
tuvo efecto significativo. No hubo diferencia significativa entre los niveles de fertilización nitrogenada.

Minocba, S.C. y P. N. Me1ua. 1974. Nuttitional and
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Introducción

Cimc. Agropocu. FAUANL 1991. 4(1)15-19

The varieties SPV-475 and SPV-351 were evaluated in grain and forage yield when fertilired with two
levels of nilrogen (Urea, 46% N): 80 and 120 kg/ha of
nilrogen. The experimenlal design was a random block
and sub-plots, with four replicaies. The main plot was
the variety and the sub-plot was the nilrogen leve!. lt
was found a significan! difference between varieties in
grain yield (4.19 IOIVha with SPV-475 versus 3.31
IOIVha with SPV-351), bol not in forage yield. There
wcre not significant differences between the levels of

Materiales y MétodOI
El experimento se Uevó a cabo durante el ciclo
primavera-verano de 1988, iniciando CII mano y terminando el 15 de julio de 1988 en la Estación Agrfcola
Experimenlal de la Fa:ultad de Agronomía de la
UANL, localizada en la carretera l.uazua-Mann bn
17.5, con COCl'denadas geográficM de 2SºS3' LN y
100'03' LW con una elevación de 37S msnm. El
clima corresponde al tipo semiárido BS 1 (h'h) (1') (e)'
según Garcla (1973).

~on.

En el Cuadro 1 se presentan las coodiciooes climáticas que se tuvieron durante el desarrollo de la investigación.

Tllhajo ...iizado 000 foodoo del Cmtro de Investigaciooe,

"

satisfecho la demanda interna, por lo que se ha tellido
que recurrir a la importación. En el periodo 19831987, el promedio anual de importación nacional fue de
1;965,648 ton de grano (Calva, 1989). &amp;ta situación
debe llevar a buscar alternativas que pennitan eliminar
la importación y buscar tener capacidad de llegar hasla
la cxponación. La utilización de variedades con gran
potencial de producción bajo condiciones de riego, asf
como el uso racional de feniliz.antes químicos, son
opciones que pueden contribuir a incrementar la producción.
Los objetivos del presente trabajo fueroo evaluar la
producción de grano y fonaje de dos variedades de sorgo en riego; cuantificar el efecto de la fertilización
nitrogenada en la producción de grano y forraje; y
delenninar el conierúdo de nitrógeno total absorbido en
grano y forraje.

Summary

1

La producción de grano de sorgo en Mixico no ha

A¡ropocuariu do la FAUANL. Elcrilo recibido d 23 de noYiombn, de 1990.
~ del ~ de Fi1o1omia de la FAUANL
' Maost,o de la Subdi""""'5o de Estudio, de POllgrado de la

El disello experimental fue un bloques al azar con
am:glo en parcelas divididas con cuatro repeliciones,
utilizando como parcela grande variedad y niveles de
rútrogeno en parcela chica

FAUANL
' F1111&lt;1ie1e da llq,urameoto de ~•dela FAUANL

14
15

�Cwmo 3. Análisis de variama para la producción de grano y forraje seco.

desarrollo de los experimentos (1988).
Cuadro 1• Condiciones cJirnéticAA existentes durante el
Hwnedad
iclativa diaria
(%)

Temoeratura media (~

Mensual

Mlnima

Máxima

PrecipilaCióo
pluvial (mm)

Evap&lt;ncitln
(111111)

Variabl:

Factor

se

CM

F. cale.

F. rab.
0.05

Rendimiento de

Variedad
Nitrógeno
Interacción V-N

4.593
0.793
0.123

4.593
0.396
0.061

170.11
1.43
0.22

10.13 ••
3.88 NS
3.88 NS

Variedad
Nitrógeno
Interacción V-N

0.0005
0.1750
1.0470

0.0005
0.0870
0.5230

grano

28

10

19

50

o.o

202.00

Mm.o

Abril

31

15

23

64

'12.7

205.71

Rendimiento de

forraje seco

30.5

'1D7.71

Mayo

36

19

28

62

35

19

27

63

48.9

214.20

Junio

36

23

29

66

66.0

197.90

Julio

Cuadro 4. Rendimiento de grano y forraje seco promedio de cuatro repeticiones.

~-cida,~;.:

Se realizaron ~ las
•
(aclareo riego aplicación de msecn
•
' • ___ ,.,_ uatro riegos en tDlll1. a un
entre otros), efCCIUdlMJ c
determinó la
intervalo de 28 días aproximadamfflte. Se .
as(
prodocción de grano y _forraje seco (esqoom:), .
como el contenido de rutrógeoo en grano Y OfflllC.
Los procedimientos empleados se pueden cooS11bar P.11
Rodríguez ~ &amp;. (1990).

t

La unidad experimental constó de cuatto SUitOS
de 0.8 m. La parce
8 m de largo y una separación
_, a los cuales se les
ótil fueron los dos SUitOS cenumes,
elimir.6 un metto de cada cabecera.

Se consideraron dos variedades ttopi~ adaptadas

de sorgo la SPV-475 y la SPV-351. La siembra se~!izó apW:ando I g de semilla por metro lineal_ (0.8 m ).
Se 1icó el 25% del rotal de cada nivel de rutrógeno
46% de nitrógeno) en la siembra. el _restante
licó 25 días después. Los rrataauenros a
: : : r!on: 1) SPV-475 Okg/ha de N; 2) SPV-475
80 kg/ha de N· 3) SPV-475 120 kg/ha de N; 4) SPV351 Okg/ha de• N; 5) SPV-351 80 kg/ha de N; 6) SPV-

En el Cuadro 3 se preBCl!ta el análisis de varianza
para la ¡xooucción de grano Y fooaje. Se puede ape-

Arena

Limo

Arcilla

(%)

CIC'
(mecvlOO g)

(%)

(%)

(%)

(mmbos/cm)

10.9

2.0

27.4

832

25.7

65.7

0.4

11.0

1.5

29.6

9.00

27.3

63.7

0.5

CaCO,

MO'

1:2

(%)

O- 15

7.8

15 - 30

7.8

~ e1ldrica del -

80
120

1

4.238 a
3.565 a
3.709 a
3.837

3.119 b
3.615 b
3.211 b
3.315

3.654 a
3.909 a
3.963 a
3.842

x

Diferauc letra significa diferencia estadística al 5%.

ciar que hubo significancia únicamente entre variedades. La variedad SPV-475 tuvo un rendimiento de
grano de 4.190 ton/ha y la SPV-351 de 3.315 IOn/ha.
El 1C11dimien10 de forraje seco fue de 3.837 IOo/ba en
la SPV-475 y de 3.842 ton/ha en la SPV-351 (Cuadro
4).

llalar que no hubo efecto a la aplicación de nitrógeno.
Por otra parte, G31'Cla (1988) en una evaluación de
variedades de sorgo en Mano, N.L., reponó que la
variedad SPV-475 produjo 5.10 ton/ha de grano bajo

condiciones de riego.
Lo anterior indica que el potencial de producción
de grano de la variedad SPV-475 en esia investigación,
no fue expresado en su totalidad. Esto se debió probablemente al no aprovechamiento del nitrógeno aplicado
al cultivo. Sánchez (1989) en un experimento realizado en 1988 en suelos de la Eslación Agrícola Experimental de la Facullad de Agronomía de la UANL en
Mann N.L., concluyó que las pérdidas de nitrógeno por
volatiiización oscilan entre un 25 a 35% del nitrógeno

Rodrfgutz ~ al. (1990), trabajando en Río Bravo,
Tam¡l'l., reportó icndirnientos de 4.44 ton/ha de grano
con una dosis de 50 kg/ha de nitrógeno en la variedad
SPV-475 y de 4.23 ton/ha de grano con una dosis de
100 kg/ha de nitrógeno en la misma variedad.

do _,..¡6o media. 25'C.

16

Rendimiento de
forraje (ton/ha)

4.195 a'
4.399 a
3.976 a
x 4.190

o

Los anteriores ICDdimienros son semejantes a los
reportados en el presente trabajo; sin embargo, cabe se-

•~Olpllica
• ~ de imatambio catimico
J

o

SPV-475

Resultados y Di.,cali6D

CE'

pt{

Rendimiento de
grano (ton/ha)

(kg/ha)

80
120

Cuadro 2. ~ fisico-quúnicas del suelo.
Profundidad (cm)

Nitrógeno
Variedad

SPV-351

CU:

10.13 NS
3.88 NS
3.88 NS

•• Diforeocia aiga.ificativa
NS No 1ignifl&lt;llivo

351 120 kg/ha de N.

Se tomó una muestra de suelo para evaluar su
fertilidad, los resultados se picsentan en el Cuadro 2.

0.0005
0.2300
1,4300·

17

�aplicado en forma de urea. También menciona que el
nibógeno ureico deja de ser a¡xovechable para las
plantm, al fijan;e cl ion amonio en las an:illas. Los
ICSIJltados encootrados indican que esta fijación (penlida) puede llegar a ser de hasta un 20% del nittógeno
aplicado en fc.ina de urea.
Por otra parte, se realizó un análisis de varianza
para nittógeno tota1 abscd&gt;ido en el grano, nittógeno
tota1 abscd&gt;ido por el forraje seco y nittógeno tota1
absolbido en el grano más el forraje seco. Los ICSIJltados indican que r,o hubo diferencia estadística en ninguna de las variables. En el Cuadro 5 se ¡l'CSClltan los
valores ¡xomedio de las cuattO repeticiones.

tamen1e rendicba en m6lliples pruebas anteñns.

Concmsiooes
l. La variedad SPV-475 produjo 4.190 ton/ha y la
SPV-351 3.315 tonJba de grano. EslD muestra que
existe una diferencia significativa de 875 kg/ba

Rodrfguez F~• M. Tovar M. Y R. Roddgucz C. 1990.
U.... rooditica:i"41 a la delenninacicln de lillÓFIIO
IOlal por el ~ KjeldabL Ciencia Al).
ia
FAUANL. 2(2): 133-139.
opeccm.

2. Utilim fuentes oittogcnadas de residoo ácido
~l&amp;'I ~ fertili7.ante coo azufre para favorecer ~
mlrificaciór y la absorción del n
~
---&amp;eno.

Rodríguez IL, R., N. Mootes G., lL Williams A. y L
Mendoza O. 1990. Rtspuesla de vaiedldcs de
ogo a la feitti1ización nilqenada. En: :Reóoones del ~ Congreso Nacional de F'1'0pNi • 37 de sc:pbelllbre de 1990. Cd. Jimz, Cbih. pp
548-552.
'

entre variedades.
2. No se enconttó diferencia estadfstica "-lltre variedades para la producción de forraje seco.
3. La producción de grano y forraje no se iooemenaó
significativamente con la aplicación de urea al
suelo.
4. La cantidad de nittógeno total absorbido en el grano y forraje seco y grano más forraje seco, no fue
significativo en variedad ni dosis de nibógeno aplicado en el suelo. Sienoo la causa probable la inhibición de la nilrificación del amonio provenienle de
la urea.

Los anreriores ICSliltados refum.an más el criterio
de que hubo un porcentaje muy alto de pérdida de
nittógeno en el si;elo, debido a que se inhibió la nitrificación del amonio, perdiéndose este último en amoniaco gaseoso. de tal fonna que el nittógeno ureico aplicado no se absorbió; por lo tanto, no se incrementó significativamente la absorción parcial del nittógeno (grano
y forraje), ~ como la tola! (grano más forraje), en
ninguna de las dosis de nittógeno aplicadas.

Bibliograffa
Calva, J~- 1989. Crisis Agrícola YAlimelllaria en
Mtxico. 1982-1988. Aro. Foo1mara 54. Mw:o.

=

García D., S. 1988. Evaluación de variedades de
(Sorghmn. bicolor L. Mococh) de adapcación
cal Tesis de Ingeniero Agrónomo Fitotecnista.
Facultad de Agrooonúa, Uni~ Autónoma de
Nuevo León. 52 p.

Recomendaciones
1. Realizar más ensayos de fertilización con la variedad SPV-475, ya que se ha com¡xobado que es al-

Cuadro 5. Contenido de nittógeno en grano y forraje de dos variedades de sorgo, bajo tres niveles de aplicación al
suelo.

o

Nitrógeno aplicado al suelo (kg/ha)
80
120

-X

SPV-475

Grano
Forraje
Grano + Forraje

82.5
17.2
99.7

95.8
17.9
113.8

101.8
17.9
119.7

93.4
17.6
111.0

SPV-351

Grano
Forraje
Grano + Forraje

77.3
23.0
110.3

98.4
25.0
123.4

89.7
15.5
105.2

88.5
21.1
IO'J.6

18

19

Sénchez ~ E. J. 1989. Dioárnic■ de lfta y mUilo de
amomo en. suelos cak3eos del ESllldo de Nuevo
León. Tesis de Macslrfa en Ciencia. CoJcsio de
Pl:J5tgraduados de Chapingo. Moolecillos Mmco.
155 p.
'

�LA OXIDACION DEL AZUFRE EN SUELOS CALCAREOS DE MARIN, N.L.
Ernesto J. Sánchez Alejo', Humberto Rodríguez Fuentes' y Femando Albalate y de Alba'

Resumen

La acumulación de éstos y su hidrólisis

Los suelos calcáreos presentan caractenslicas
quúnicas que pueden limitar la producción de algunos
cultivos. El alto contenido de CaCO, se asocia al pH
alcalino, así como a la baja disponibilidad de manganeso y zinc entre Olros. El objetivo de este ensayo fue
evaluar el efecto del tiempo de oxidación y de las dosis
de azufre aplicadas a los suelos de Marln, N.L. sobre el
pH, conductividad eléctrica y la disponibilidad de algunos micronulrientes. Los resultados indican que dos semanas desptoés de aplicar 20 meq de azufre/100 g de
suelo, el pH bajó hasta la neutralidad. Asimismo, el
efecto acidificanre incrementó significativamente la disponibilidad de zinc y manganeso.
0-:. Agropocu. FAUANL 1991. 4(1)21-26

Summary
The calcareus soils show chemical characteristics
that may limit !he yield of the crops. The high conttnt
of caeo, is relaled to alcaline pH as well as to !he
low disponibility of manganese and zinc. An experiment was conducled to evaluare !he effcct of the time
of oxidation and levels of sulphur applied to !he soils
over !he pH, eleclrical conductivity and sorne rnicronulrients disponibility in !he soils of Marín, N.L.
Experimental Slatioo. lt was observed that after two
weeks of the aplication of 20 meq of sulpbur/100 g of
soil, !he pH decre&amp;ed to neutrality and !he disponibility of zinc an-1 manganese was increased significatively.

linidad de los suelos (Sánchez, 1988). En suelos calcáreos la deficiencia de micrononientes es frecoentemen1e
el resultado de su baja solubilidad y no WJ&amp; IIIISCIICia
completa del elemento en el suelo. La solubilidad de
los micronulrienres es excesivamente baja en la proximidad de pH 8, aunque la solubilidad se incremenra de
cientos a miles de veces a pH 7 y más aun a pH 6
(Stromberg y Tisdale, 1979).
La oxidación del azufre elemenlal al suelo, cooduce a la fonnación de iones sulfato (SOJ con la ixesencia de microorganismos pertenecientes al género
Thiobacillus .fil11!.(Bums, 1984); en condiciones reroinas a la capacidad de campo los sulfalOs se transfcrman en ácido sulftlrico, ocasionando UD descenso en el
valor del pH. Con esto se reduce el pH del sucio y
consecuentemente se incrementa la disponibilidad de
fósforo y micronulrientes eseocia1cs para los cultivos.
Pcr lo anterior, el objetivo de este ensayo fue evaluar
el efecto del tiempo de oxidación y de !u dosis de
azufre aplicadas al suelo sobre el pH, conductividad
eléctrica y la disponibilidad de manganeso y zinc.

Materiales y MitodOII

Se realizó UD muestreo compucst0 segón el criterio establecido por Rodríguez (1987) CD 11118 parcela de
5 ha, represeolativa de los suelos del Campo Agrlcola
Experimental de la Facultad de Agronomfa de la
UANL, que se localiza geogiáficamenre a los 25º 53'
latitud none y 100° 03' longitud oeste y a lila altitud
de 365 msnm.
El suelo se dedica a la producción de malz y scrgo. La profundidad del muestreo fue de 0-30 cm. El
trabajo se desarrolló en el Laboratorio de Sucios, Plantas y Aguas de la FAUANL, durante los meses de julio
y agosio de 1990. Las características del suelo se presentan en el Cuadro l. Los procedimientos de análisis
para su caractcriz.ación, se realwuon según Rodríguez

Los suelos del Campo Experimental Marln de la
Facultad de Agronomía de la UANL contienen cantidades significativas de carbonalos de calcio y magnesio.
1

causan la alca-

l!aaito recibido el 13 do mayo do 199 l.

~ del ~ de Pi1o1eaiia de la FAUANL

y Sánchez (19'}!).

' Plllldieore -le! lleportom...o de Fílolea,ia de la FAUANL

21

�se determinó pH, en una relación suelo-agua 1:2; con-

Cuadro l.

Caracterlsticas fisico.qufmicas del suelo
(Prof.: 30 cm).

Caracterfwc.

ductividad eléctrica en relación suelo-agua 1:S; el contenido manganeso. zinc y cobre; según el método propuesto por Viets y Lindsay (1973).

Valor

1.00 %

Maleria orgánica
Textura:
Arena

Limo
Arcillla

9.88 %
40.00 %
50.12 %

Cartxmatos

15.00 %

Capacidad de campo

27.45 %

Punto de marchitez p.

15.14 %

o

Los resultados indican que en estos suelos es
posible la oxidación del azufre, d:.lo el de5censo de pH
observado en el sucio Se encontró efecto significativo
de las dosis de azufre. el tiempo de incubación y la
interacción de ambos (Cuadro 2).
En el Cuadro 3 se presentan los valores promedio
encontrados Se aprecia que el valor del pH del suelo
disminuyó hasta la neutralidad (pH 7) con la dosis de
20 meq de azufre/JO() g de suelo, dos semanas después
de haber sido aplicado; valores menoo:s se obtuvieron
con dosis mayore., (160 y 320 meq./100 g de suelo) y
en el mayor ucmpo de oxidación (cuatro semanas).
Estos resultados coinciden con lo reportado por Wainwright (1984); sin embargo, para efecto de solubilidad
de nutrimentos y gr.ido de acidez o alcalinidad, el pH
neutro se considera como el más adecuado para la
mayorfa de las plantas cultivadas (Troug, 1947). Es
importante considerar que desde el punto de vis1a económico es menos costoso aplicar 20 meq de azufre/! 00
g de suelo (12 ton/ha) como mejcndor de suelo. que
aplicar 160 o 320 meq de azufre/100 g de suelo. Cabe
mencionar que la magnitud de estas últimas dosis es
elevada para su aplicación con fines prácticos; sin
embargo, se incluyeron con fines de observación.

.El diseno experimental utilizado fue completamente al azar con 12 tratamientos y dos repeticiones.
Las unidades experimentales consistieron de recipientes
de vidrio, a los cuales se agregó 10 g de suelo y O, 20,
160 y 320 meq de azufre agrícola al 95% de pureza
por cada 100 g de suelo. Las muestras se humedecieron al 80% de la capa::idad de campo para favorecer la
oxidación del azufre. El tiempo de oxida:ión probado
fue de una, dos y cuatro semanas. Al término de éstos

.

.

Y tiempo de oxtdación

sobre el pH del suelo.

Tiempo de oxidación (semmw)
2

1

7.58
7.34
1.IS
7.09

20
160
320

Potencial Hidrógeno (pH)

0.30 mmhos/cm a
25 ºC

Conductividad elécttica (1:5)

Dosis de azufre
meq./100 g

Resultad!l!I y Discusión

7.8

pH (1:2)

Cuadro 3. Efecto de la dosis de azufre

4

7.32
7.00
6.89
6.64

Conductividad Elécttica

7.53
7.13
6.77
6.76

queden disponibles para las plantn nuttimentos como
el calcio, fósforo, zinc y manganeso.

. En el ~ 4 se observa que hubo efecto signi. catlvo. a dOSJS de azufre, tiempo de oxidación Y la
mleracción de ambos.
ti

Solubilidad de Nutrimentos

Manganao. En el Cuadro 6 se aprecia el efec10 si ificauvo ~ las dosis de azufre, tiempo de n x ~
la mteracaón de ambos.
Y

Los valores promedio encontrados se I.ndican en
1Cuadro

5· Se aprecia que la conductividad eléctrica
e .
se -~menta con la dosis de azufre Y con el tiempo de
oxidación. Esto concuerda con lo reportado por
Aceves (1981), ya que al bajar el pH del suelo se incrementa la solubilidad de muchas especies q ún.
(H,POI·, Ca'+, Mg'•, Mn'• y zn&gt;+ entre OlroS) u teas
cando
la
·
, provoduc . _que ~bdad de sales solubles del suelo (conliVldad elécb'lca) aumente significativamente y

Los valores promedio encootrados indican
el Cuadro 7. Viets y L~y (1973) re~ que~
ppm de manganeso es suficienre para la mayoría de las
plantas, los valores detectados sin la ,:_....,.,_
azufre ¡
•
ap.........,., de
o superan. Sm embargo, la aplicación de 20
160 Y 320 meq de azufre/100 g de suelo incrementó 1a'

Cuadro 4. Análisis de varianz.a del ~ de
.
trica del suelo.
e ecto la dosis Y el tiempo de oxidacioo del azufre sobre la cooductividad eléc-

Cuadro 2. Análisis de varianza del efecto de la dosis y el tiempo de oxidación del azufre sobre el pH del suelo.
Fuente de variación
Repetición
Dosis de azufre
Tiempo de oxidación
Interacción
(D X T)
Error

Total

gl

se

CM

F calculada

1
3
2

0.00024
1.46000
0.46106

0.00024
0.48677
0.23053

0.045
90.250
42.740 ••

6

0.09533

0.01588

2.940 ••

Fuenie de variación

Repetición
Dosis de azufre
Tiempo de oxidación
Interacción
(Dxl)

11
23

0.05932
2.07624

0.00539

Enor
Total
C.V = 1.03'1.

•• Diferencia aipificoli.. al 5'1.

•• Difemx:ia lipifiClliva al

gl

se

CM

F calculada

1
3

0.001
4.065

0.001
1.355

0.059
43.610-•

2

1.584

0.792

25.490"•

6
11
23

0.811
0.341
6.804

0.135
0.031

4.350'"•

s~
C.

22

23

v. = 19.!iK.

�.
de Olids:ión
Cuadro 5. Bfec1o de la dosis de azufre y tlelDpo
25oC).

soore la coodUCU·viciad elécUica del me1o (mmhol/CIII

solubilidad de manganeso en 66.3, 136.6 y 153.6 ppm

Zinc. En el Cuadro 8 se observa el efecto significativo
de las dosis de azufre, tiempo de oxidación y la inreracción de ambos.

respeclivamenre, despué.5 de dos semanas de incubación
del azufre. Si'llilare; resultados fueron reponados por
Lindell y Somiren (1974) trabajando en suelos calcá-

reos.
Dosis de azufre
meq/lOOg

1

o

0.30

Tiempo de oxida::ión (semanas)
2

4

0.25
0.95

0.23
0.99

0.46
0.73

20
160

0.71

320

Por otra parte, Tisdale y Bertramson (1949) mencionan que la acción reductora del azufre sobre el
MnO, del suelo se debe a la acidez producida por la
oxidación del mismo. Por el contrario, Vava y
Fredmck (1952) mencionan que la solubilidad del
manganeso del suelo no se debe solamente a la acidez
producida por la oxidación del azufre, sino a que otras
sustancias, además del oxígeno (Mn01 por ejemplo),
pueden ser utilizadas como aceptadores de hidrógeno.

1.74
1.70

1.33
134

.
oxidación del azufre sobre la diJpoDíibilidad de
Anélisis
de
varianza
del
efecto
de
la
dosis
Y
el
tiempo
de
Cuadro 6.
manganeso.

F calndeda

Fuenee de variación

gl

se

Repetición
Dosis de azufre
Tiempo de oxi•

1
3
2

23.14
11314.40
38546.60

119273.30

0.8
142.4"
7'I7.7 ••

6

11429.70

1904.90

71.9"

elación
Inttm:ción
(D X T)
Error

23.14
3771.40

Cuadro 8. Anáésis de varianza del efecto de la dosis y el tiempo de oxidación del azufre sobre la disponibilidad de
zinc.
Fuente de variación

Repetición
Dosis de azufre
Tiempo de oxidación
Interacción
(D x T)

Enur
Total

26.40

291.30
61605.30

11
23

Toail

CM

Los valores promedio encoolradm se indican en eJ
Cuadro 9. VielS y Lindsay (1973) mencionan que el
contenido adecuado de zinc en el suelo es de mú de 1
ppm. Los valores observados sin aplicación de azufre
indican niveles de disponibilidad adecuados. Sin embargo, la dosis de azufre incrementó la solubilidad de zinc,
presentándose la máxima a las dos semanas de incubación. Por el contrario, Monvedt y Giordano (1973) en
un ensayo en que aplicaron diferentes dosis de azufre
al suelo, rep¡&gt;nan que la absorción de zinc en plantas
de sorgo para grano no fue significativa al compararla

C.V.• 12.'~

gl

se

1

0.13
2.98

CM

F calculada

11.12

0.13
0.99
5.56

9.51
3.68 ••
20.58 ••

6

2.20

0.36

1.35 ••

11
23

2.97
19.41

0.27

3
2

" Difmocia significativa al 5%

•• Dif..-:ia ,ipific:olin al 5'1&gt;

C. v. = 22.5'1,

. . solxe la disponi.bilidad de manpwa&gt; {ppll).
___ ,_ tiempo de o:udación
Cuadro 7. EfeáO de la dosis de=" y
Tiempo de oxidación (semanas)
2

Dosis de azufre
meq/100 g

o
20
160

320

27.40

1.02
26.90
23.15

66.30
136.61
153.62

40.40

4

1.01
1.62
2.36
5.1()

Cuadro 9. Efecto de la dosis de azufre y tiempo de oxidación sobre la disponibilidad de zinc (ppm).

Dosis de azufre
meq/100 g

o
20
160
320

Tiempo de oxidación (semanas)
2
1.86
1.43
1.49

2.29
2.96
3.99
3.80

2.22

25
24

4

1.59
1.64
2.06
2.28

�ganese rete= from soils tteated widl prilled sul-

licación de azufre, esta evaluación se realicoo la no ap
la licación de azufre.
zó cuatto semanas después de ap

Cobre. Al evaluar el contenido de cobre oo se detectó
en ningún ttalallliento.
En síntesis, los resultados muestran que con la
licación de 20 meq de azufre/100 g de suelo, dos
ap
después el pH del suelo llega lwla la neutrase'
iela
lidad (1.1 ); además, se incre~nta sign caUvamen
solubilidad de manganeso Y zmc.

UNA ALTERNATIVA EN EL EQUIPO PARA LA DETERMINACION DE NITROGENO
POR ARRASTRE DE VAPOR

phur pentonile.
Mortvedt, JJ. y P.M. Giordano, 1973. Grain sorg.hum
response to iron in a ferrous sulfale.-ammoruum
Thiosulfate ammoniumpolyphosphale ~ Soil Science Society of American Proceeding.
37:951-955.

w·

Ernesto J. Sánche:i Alejo', Alejandro Serna Rivera' y Humberto Rodnguez Fuentes'

Resumen

Rodrfgue-L F., H. 1987. lnstruetivo para ~UeslreO de
suelos, plantaS Y aguas con fines evaluallvos. Folletos de Recomendación No. 2. Facultad de Agrono-

Bremner en 1965 propuso las especificaciones del
equipo que se debe utili7.ar para la detenninación de
nilrógeno por arr.wie de vapor, sin embargo su costo y
la baja disponibilidad de recursos limilan su compra.
En este trabajo se propone la COOSIJucción de una cánula de vidrio que unida a oeros urensilios de uso común en el laboratorio, permiten la cuantificación del
nilrógeno en las formas de: NH;, Nü; y NO,. Se probó
el equipo aquí propuesto usando una solución cslandard, recuperándose el 97% del nilrógeno adicionado.
Los resultados muestran que este equipo puede ser
utilizado en la determinación de nittógeno en suelos,
plantas y aguas por la lécnica de arrastre de vapor.

mla.

Rodrfgue:i F., H. y EJ. Sánchez A. 1991. Métodos de
análisis flsico-quúnico para suelos agrícolas. Facultad de Agronomla. UANL (en prensa).

CooclusioDeS
l. Los suelos calcáreos de Marín, N.L. tienen la capa-

cidad de oxidar el azufre.

Sánchez A. EJ 1989 Dinámica de urea Y sulfalo de
amonio· en ~uelos · calcáreos del estado de Nuevo
León. Tesis de Maestría en Cie~ias. Coleg10 de
Postgraduados. Monteeillo, México.

2 El mejor tiempo de oxidación del azufre, medido
· por el descenso del pH del suelo fue de dos sema-

nas.

Stromberg, L.K. y S.L. Tisdale, 1979._ Trealing irriga- led arid tand soils with acid fonrung sulphm can
pounds. Tec:hnical Bulletin number 24. The Sulphur tnstitute. Washington. 26 p.

3 El pH inicial del suelo (7 .8) descendió ha5la la
· neutralidad (7.1) después de la aplicación del azufre.

La dosis de azufre más convenienle para la neutra4. lización de estos suelos calcáreos es de 20 meq de
azufre/100 g de suelo (12 ton/ha) con Wl uempo de
oxidación de dos semanas.
La oxidación del azufre incrementó si~nificativa-

Summary

Vava, J.P. Y L.R. Frederick, 1952: :1'he effect of sulphur oxidation on the availabilil?' of man~Soil Science Society of American Proceeding.
16:141-144.

Bibliografla
1981. Los tezrellal ensalitrados Y los
Aceves , LA
• ·
to de
métodos para su recuperación. De~en
Suelos. Universidad Autónoma de Chapmgo.
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· soils for
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Lindell, D.L. y R.C. Soren.sen, 1974. Sulphur and man-

26

suelo. Bremncr (1965), Bremner y Keeoey (1%6) y
Keeney y Nelson (1982) describen el procedimicdo de
destilación por arrastre de vapor y JrOl)Crl:ionan especificaciones acerca del apara10 de destilacioo para csre
efecto.

Bremner in 1965 proposed the especificalions of
the equipment that must be used for nitrogen deiennination by vapour draging. However the cost of the
original equipment is a limilant for the soil labs in
Mexico. In this paper is proposed a glass canula that
joined to otht7 comon lab tools allow the nibOgen
cuantiftcation in the NH;, No,- and NO; fams. The
modified equipment was tested wilh a standard solulion
recovering 97% of the nibOgen added. The results
show that the modified equipment can be used to determine nitrogen in soils, plants and water by vapour
draging.

iµfluence on a ~ t y
Troug, W· 1947. Soil reaction
. ·
5oc·
American
of plant nutrients. Soil Science
iety
Proceedings. 11 :305-308.

5. menle la solubilidad de manganeso Y zinc, 10 ~ual
se reflejó en el incremento de la conducuv1dad
eléctrica.

1

2
1

Antiguamenie se evaluó la disponibilidad del nilrógeoo a través del procedimiento de Kjeldahl, llamando
a esta delenninación como N-tolal; sin embargo, se ha
demostrado que no se incluye vcrdaderamerue el IOlal
de las formas de nilrógeno en el suelo y que cuantifica
solamenie el N-orgánico y el N-amoniacal (Ja::bon,
1982 y Eu:hevers, 1985).
En la actualidad, los métodos de destilación han
ma;trado eficiencia y incisión pma la detenninación
de las formas inorgánicas del rútrógeno en extractos de

Cienc. Agropecu. PAUANL 1991. &lt;4(1)27-30

Tisdale, S.L. y B.R. Bertramson, 1949. Eleme~tal. ~phur and its relationship to ~ganese av~ility.
Soil Science Society of Amencan Proceeding.
14:131-137.

El nittógeno inorgánico en el suelo se encuentra
priocipalmen1e en fonna de amonio (NH: ), nitratos
(NO,) y nilritos (NO,). F.stos iooes son algunos de
los componenleS más importantes de la fertilidad del
suelo, asl los métodos para su delmninación bao recibioo considerable atención.

En México, el elevado co.,to del equipo de laboratorio y la baja disponibilidad de recwsa, WVIÓDIÍOOS,
limilan la compra del equipo con la., especificaciones
propuestas por Bremner (1965) para realizar la destilación por amts1re de vapor; por esta razón, en esre trabajo se presenta una alternativa para su construcción,
de bajo costo y de ~ acceso.
El material necesario para implemeniar el apllllllO
de destilación (Figura 1) cons1a de un matraz con capacidad de 5 1( 1), Wl matraz Kitazato acondicionado para
funcionar como trampa de vapor (2), una cánula de vidrio (3), wi embudo de plá.üo (4), un refrigemre (5),
Wl juego de matraces Kjeldahl de 300 mi (6) y 01ro
juego de matraces F.rlenmeya- de 50 mi (7) para ¡rocesar wi buen número de muestras por sesiál de trabajo.
Como se observa, el equipo ocoesario es de uso común
en cualquier laboratmo de suelos y plantas, siendo
necesario construir solamenre la cánula de vidrio, la

Nocalócnica.
Tral,ajo roaliZJJdo con foadoo dol Caitro do lavccligaci0J1e&amp; Agro
poa,ariu do la PAUANL Eocrito rocibido el 5 do jJDio do 1990.
Mamtro dol I:le¡,artaa,emo do p¡..,._¡. do la PAUANL Iave,tjp
dor del Proyeao Fertilización i!11a1a1 do loo Priacipol,. Oaltivoo
BúiCXll.
Plblctieot• do la Carien de Di""1o ladwlriel do la Faaillad de
~ do la UANL
~ o lnvearipdor dol ~ do Fdolea!ia do le
FAUANL.

27

�cual se muestra en la Figura 2.

La cánula cuenta con dos en~ (A y B) y dos
salidas (C y D), una lramJII de agua y dos tubos concéntricos. Por la ennla A se swninistra el flujo de
vapor; por B se bajan los reactivos necesarios para la
detenninación, que con el flujo del vapor se depositan

Reactivos

en el fondo del matraz Kjeldahl, saliendo por C (Figura
2).

Cen:a de la parte inferior de la cánula se encuentra
el orificio de drenaoo (E), útil en la limpie1.11 de la
misma y en el desalojo de la hwnedad remanente al
lénnino de una sesión de trabajo. En la pane central
de la misma, se encuentra un orifJCio (F) por el cual el
nitrógeno en forma de amoniaco pasará hacia el condemador, para attapar finalmente el amoniaco en el
acido bórico contenido en un matraz Erlenmeyer de 50
mi (Figura 1, 7).

para

Tra ■ pa

,¡.¡,,..,.-

vapor

©

La unión de las piezas puede hacerse con tubería

de plástico o hule, limitando solamente el análisis de
muestras con "N, debido a la posibilidad que se absorba en sus paredes.
Figura l. Equipo para detenninar nitrógeno por arrastre de vapor.
El funcionamiento del equipo se ¡.obó utilizando
una solución patrón de concenttación conocida; se
pesaron 0.236 g de (NHJ,SO, y 0.361 de KNO3• ESta
solución Corresponde a la propuesta por Bremner
(1965), donde I mi de esta solución contiene 50 mg de
N-amoniacal y 25 mg de N-nitratos.

patrón en un matraz K,eldahl de 300 mi y destilarlo
por arra,tre de vapor; asimismo, se corrieron muestras
sin nitrógeno ( 10 mi de agua destilada} JW11 obscrvw el
grado de contaminación entre una muestra y ocra. Los
resultados se presentan en el Cuadro I y son el promedio de seis repeticiones para cada caso.
La contaminación entre 1- mues1111S ak:an7.6 como
valor medio de 39 mg N; eslB contaminación no altera
las lecturas obtenidas si se corrige la lectura de la
muestra problema por la lectura de la mueslnl sin ~
geno.
La recuperación del nitrógeno adicionado fue en
promedio del 97%; este valor es estadfsticamenre significativo y muestra la confianz.a en la recuperación del
nitrógeno adicionado.

El costo del equipo alternativo para la delenninación de nitrógeno por arra,ire de vapor que aquf se
propone, se reali7.ó con una inversión de Sl50,000.00
destinados a la construcción de la cánula de vidrio que
se muestra en la Figura 2: mientras que si la compra se
hubiera realiz.ado por catálogo, la inYCl'Siát hubiaa
sido de SI;000,000.00.

Los resultados encontrados indan que es factible
la implementación del equipo de destilación de nitrógeno por arrastre de vapor y dada la recupención del
nitrógeno adicionado, es adecuado utilizar este ¡xocedirniento para el análisis de rutina de amonio y nilnllOs
en suelos y aguas.

La prueba consistió en colocar 10 mi de la solución
25 ••

-----

1

©
,._--120

11 _ _. _

70

11

l.------------

-il-----

301.

©
40

11

11

550 ■■-------------

Figura 2. C4nula de vidrio para la detenninación de nitrógeno por arrastre de vapor.

28

Cuadro l. Resultados oblenidos en la prucm del equipo J11ra la detenninación de nitrógeno por anas1re de vapor.
Mues1ra
10 mi de agua destilada (sin nitrógeno)

10 mi
patrón

Nitrógeno

Adicionado

Recuperado

o

Recuperado(%)

39 mg N

de soloci6n

500

485 mg N-NH;

97

250

250 mg N-NO;

100

29

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S.!!=

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In: AL. Page
Metbods of soil analySIS ~ 2)- Secood
Amer. Soc. Agron. Wisconslll, USA.

~~c

643-69?·

El hecho de que algunas especies de plantas y
animales se vean amenazadas ¡xr Ja extinción, resulJa
principalmente de las canicterísticas de no rivalidad y/o
exclusividad, así como de las externalidades asociadas
con ellas, cuando son usadas como recursos. Estas calllClerfstie&amp;&lt;;, junto con los elementos de incertidumbre
e irreversil&gt;ilidad, deben a coosiderados en los análisis de beneficio-costo relacionados con las decisiones
que involucran Ja J)reSerVación o desaparición de una
especie. Muctw; de estas especies están localizadas en
países en vías de desmrollo; los costos asociados con la
preservación de éstas compiten con las necesidades
Wl!entes de la población. De aquí. que los países con
más solvencia econánica deban jugar un papel más
activo en su preservación, dado que son ellos, precisamente, los que derivadan más beneficios. La sobetanía
ltnitorial y la coopemción conjunta, soo problemas
complejos y dificiles de vencer; sin embargo, no se
deben de escatimar esfuenos para superarlos, ya que
son esenciales para la preservacjón de especies en
peligro de extinción.
0eac. Acro!-. PAUANL 1991. 4(1)31-36

Suunary
Endangered species are threatened mainly because
of their nonrival ar,,J/a nonexclusive status and becauae of exttrnal effCCIS usociated wilh lhem when used
as resources. Tbese chamcterist.ics along wilh tbe elements of unccnainty and irreVtl'Sibility sbould be laken
into 8CCOW!t in tbe benefit&lt;.ost analysis when decisioos
involve the ireservaaon c:w elimination of any specie.
Many endangered species live in developing counlries
of ttopics. In such counlries, COSls associated wilh eodangered species ieservatioo migbt well Iimit the fulfillment of tbeir populatioo's hwc human needs.
Heoce, more aftluent COllllries must play a more din:ct
role in endangered species ieservatioo in less developcd counlries since lhey ue also the ones baving the

lnlroducxióe
La extinción de especies, tanro de plaruaa como
de animales, es uno de los problemas más aim que
enfrenia la humanidad. Algunos estudiOIOll del problema, suponen que para el ano 2000 pudiesen desaparecer un millón de los cinco millones de C'8peCies que se
estima habitan la littra (20'l, del IOl3I estimado de
especies en la tima) (Myers, 1983). La principal causa
de alarma es su tasa aeciente de extinción, asf como
el reconocimiento de que las extinciones más recicotta
están asociadas con la actividad económica. La ra7.6n
de la ¡xoocupación no es sólo porque éstas propon:ionan alimento, vestido, materiales para eoosttucción,
etc.; sino también por ottas raz.ones menos obvias, 1a1es
como: el valor de la diversidad g ~ la cual ha
jugado un papel fundamental en la P!Cdicina,en el avance de la producción agrícola y en el equilibrio de los
ecosislem$. De aquí se despeude, que el J)l'Oble.na en
cuestión merece ser alllOdido

El problema de las especies en peligro de extinción se !rala de resolver, fTecil!'nterncme, COlllrolando d
tráfico ilegal de éstas y/o mediante la COllleMlcidn del
hábilal donde se desarrollan. Sin em!JsSo, ea1e problema parece agravarse ella coo día como consecuencia de
la destrucción pemuu)Mte de los hábilalS oalUrales, debido al conflicto enlre aecimimto CCOOómico y lol
grandes costos que implica la inservación y/o la eliminación del lráfico ilegal de eapecicg, mediaue uoa
adecuada vigilancia (Kelly y Kamp, 1991).
tema generalmente es abc:wdado desde d
punto de vista de Ja biología y de la ecologfa; sin

Esle

tomar en cuenta los facrms ecooómicos e imtibJCionales que OC&amp;iooan que existan especies en peligro de
exlinciái (Myers, 1976). En esaa revisión, este JX'()blema es est,.1iado bajo este liltimo aspecto, con el objeti-

Re.isi6a. Eocrilo ndJido o1 15 do lhril do 1!191.
Ma.!rodol ~ do DioafflllloRmaJ dela PAUANL
'Pro{_. u i - dol ~ do Ecaaoaúa A¡ricda de la
Univonidad do T.... A&amp;M, e.a. Slalion.T...., USA.
1

30

IIJOSI to gain from their presetvalion. The poblem of
sovereignty and mulUal coopentioo will be difficul1
and very complex, nevenbeless eff&lt;Xts to ovm:ome
lhem will be esseotial to eodangercd species ¡l'eaervalion.

31

�vo de contribuir a la identificación de la5 ~ que
,._-..;,.;.,.,. de -...,
ori .
la......,.,....--r-·-· Conociendo
.. el
origmandel problema. se tendrá una mejor p0SI.C~ón para
~ alternativas que conlleven a su resolución.
Este trabajo ha sido agaoizado en tres partes: La
.
sección abocda el problema de las especies en
pnmcn
. . enseguida se """":""
--·"-· el
¡¡
de ext:i0c1ón,
. problema
.
pe gro
tiva económica e IDSUIUC!onal Y•
desde
una se
pmpec_
fioalmente,
COOSldeian alguoas alternalivas de solución.

El desarrollo de una estrategia efectiva debe ser
sustentada sobre el recooocimieoto de que los probJe.
mas de extincioo están fntimarnente ligados a factores
socioecooómicos y de desigualdad en la distribución de
la riqueza, tanto en, como entre las naciones. Por lo
mismo, las posibilidades de éxito de cualquier política
que DO Coosidere los factores SOCioecooómicos y distributivos de la rique?.8, Serio reducidas.

eswi:

La historia del hombre CSli llena de ejemplos que
al t-ienestar
demuestran la contn.bución de las especies
.
·

=:

de los seres humanos. Baste mCIIClooar las
nes de éstas a la agricultura, la ganaderfa, la
la industria. Son numerosos los ejemplos ~ grandes

El Problema de las &amp;pecies en

.
brimieotos lmados en espec!eS que anvaliosos descu
· a1or alguno
V
terionnente habían s1"do cor_w..deradas SlDinflueociado
la•
el impac!O de estos desculximientos han
historia del hombre.
yY

Peligro de Extlnci6n

Las amena7.as a las especies en peligro de extin. inan desde dos fuentes: explotación directa
ción
o destrucción del hábilat (Fisher, 1986).
ym
del blema es debido a la sobrecxplota~unqueéstas
parte 1 !:;1.,,.;pa1 factor es la modificación de
CIÓD de
• e ,--•
..
· "palmensus '"''-itat.~. Este último hecho se ongma ¡nnct
.....,altezaciores de los amb"ientes naturales provocate de
.
dos por el hombre (Myers, 1976). La preservac16'.1 de
las especies en peligro de extinción eslá_ entonces direc·
Ja:ionada con la conservación de los am~eote returales =•"- y Hanemano, 1984). Las alteb1entes na
v ·..,....
puede tomar varaciones de los ambientes naturales
n
rm mndalidades· 1) cooversióo directa _para ca.w
habitación, vías de traos¡Xl"t8C~ Y_ agncultma; •2)
tam inación química, como lluV!ll &lt;K:ida; 3) ~ ó n
COD
• a la mtroducc
•
ión de especies exóticas.
biológica debido
De és1as,la CODVCISión de ambientes naturales para usos
urbanos v!$ de ttaDsp(X13Ci6o y usos agrlcow, es el
factor~ amenazante (Fisbet Y Hanemaoo, 1984).
.

agravan el problema Se debe reconocer que en la asigoacioo de reclD'SOS escasos en1re desarrollo económico
y preserva;:ióo de especies, los objetivos J)rolecciooistas
deben recoocilfarse con las necesidades de las poblaciones castigadas por la pobreza,

A pesar del aeciente interés por L. ~ición
masiva de especies en el mundo, ~
ogos
estiman que alrededa- de 1,000 especies ~ ~
recieodo cada aJ!o, y que este mlmero pudiese ele
a 10,000 para fines de este siglo (My~, 1981).. Dos
tercios de éstas provienen de las regiones bOpicaa
985) Estos úmeros pueden estar basados ~
(Myers, 1 .
n
. ·oo de especies en
conjeturas· sin embargo, una exl1DCI
esta
sena catasttófica pma la buroaoidad

o:r~ióo

Penpectiva Económica e

Institucional
¿Cuál es la explicación de la econornfa al hecho
de que algunas especies hayan desapirecido y otras
est6J en peligro de extinción?. Mucho puede contribuir
a la explicación los conceptos económicos de no rivalidad en el ~umo', y/o no exclusividad en la provisión2,que Caracteriz.an a las especies en peligro de extinción y a su preservacjón, así como a las extemaJida.
des' en el uso de los recursos, y deficiencias en la
definición de derechos de propiedad (Bachmura, 1971;
Clmt, 1973; Plourde, 1975 y Myers, 1976). Cuando
alguna de estas condiciooes existe, el mercado falla en
reflejar todos los costos y/o beneficios relaciooados con
el uso de los recursos (especies); y, por lo tanto, también falla en indicar el costo y el beneficio marginal
implicados. En estos casos, el mcrt:Mo 110 asigna los
recursos eficientemente y puede coollevar a la extinción de especies.

La naiuraleza en su conjunto cootiouame~te ~
·
el bieoeslllr
vee con nuevas alternativas para mepar
d I hombre Sin embargo en la acmalidad, "1descoooe
. de 'muchas espeaes
· es iocalcnlacimien!O
del· potencial
ble.

·ón de especies en peligro c!e extio.
En eJ cálculo del
ción tiene implicaciones ecooóm~. .
de
de la preservación, debe IIICllllllC el costo
costo
• .-.1:,1,. EIID es
rtunidad del desarrollo ecoo6mico .,....-.
.
~~culannente importante, cuando los ~ que uo,-· entre preservac ióo y crecllIIJelllO
CCOOÓnen que elegir
de ¡xoveer
mico se enfrentan ante la demanda urgente .
En
un estándar de vida aceptable para ~ ~ muy
estos casos la ¡m;ervacióo de especies i n - - SC'Z •
-ien asumir
costosa; por' lo tanto, éstos I"""""" negare
bc:netodos los costos de la preservación, dado q~ ~
fi . poteociales de la conservación irán P' o-:i¡elmen1c1os
.
..
industria de los pmea
te a la agncultura, medicina e
desarrollados (F!Sher y Krutilla, 1983).
La

Una dificultad con las especies ~u ~ligro de
tincióo es el hecho de que, una vez extm~, ~
--'-'-'da!· la pérdida es ureversible.
DO pueden ser '"°"""""'
•
al
.
terac10DCS
Por lo laDIO, las decisiones que involucran
.
iocremeoel bábital DMllllli de estas espec1es, Y que
: la p0S1.'bilidad de su desaparición, deben. serpennatomauidado La mayoda de ~ especies
da!
coo
c
·"·
:
descub~
y
lo
más
probable
neceo toda,.., sm ser
.
ido
están ..,_.-;endo con grao rapidez, deb a
es
- del
-por el desalasque
alteraciones
ambiente ocasionadas
.
.
rrollo económico. Es diffcil cuantificar, ha.JO
coodiciooes. el valor que pudiese resultar . ~ aod
especies en el futuro si DO desaparecen (FIS
Haocmao, 1984).
ex

=

~aci.

El may~ impedioiento para la eficai:ia de una_polftica orientada a la conservación de espeaes en peligro
de extinción, es cl hecho de que la mayoda de esias
~
lán localizadas P,n países en vlas de. ~llo.
.
países actualmente atraviesan por senas cnsis ~ cual I dificulta destinar recursos soficientes a
cas, lo
es.
. ~ Si a
la implementactón de polfllcas
.
.
esto agregamos los bajos niv~les de mgm;o ~
la necesidad de divisas exttan~ Y la depmdeocia en
la exportación de materias prunas; todos estos factores

La naturale7.a DO rival que caracterua a las especies no siem¡re es recooocida, a pesar de que es fundamental para III preservación. La DO rivalidad en coiuumo de una especie puede ser explicada de la siguiente

0C1111UDo do -

biaJ por un iodiviwo

no 0&lt;duyo d do- bica por loo demú.
No oacloávidod &lt;&gt;&lt;naitu¡oe,... .,_ ·111 a lo doftdio, de propiedad (cmlinar loo benolic:ioo do 1m bim, - - podacido, a penoDII ldeo:icmcf:e1, e, impJ,tio o pmbibitivllDeQto C01t010).
' Son aa:iooo, noalizodu por III ag- ~ que afecuo d
..biezio do otro y que el -..do, DO la, lana m 1

33
32

Algunas especies pueden ser clasificadas como
bienes no exclusivos. Esto es, DO existe alguna foona
opesativamente eficiente para que alguna gente, por
ejemplo aquella que no está dispuesta a coottibuir para
asegurar que esta especie no desapare:ica, pueda a excluida de los beneficios de saber que esias especies
existen. En este caso, los derechos de uso del recurso
no son exclusivos (RandaJJ, 1987).
Extemalidades son interdependencias CDlre las acciones de los individuos que no son consideiadas por el
mercado (RandaJJ, 1972). En la pnk:tica es comlin observar acciones que se em¡renden, no porque sus beneficios excedan a los costos totales, sino porque d responsable encuentta la foona de imponer a terceros i-rte o el total de los costos. En dichas circwislancias, la
acción se emprenderá siempre que los hmeficios IOlales
que obtenga cl agente ecoo6mico excedan a la pane de
los costos totales que tendrá que enfrentar. Tal es el
caso de las ballenas, como resultado de que los costos
de la cacerla de éstas, que impaclan a los ~ se dedican a esta actividad (costos ¡rivados), no reflejan los
eostos reales (costos sociales); la caza de ballenas ha
sido lan intensiva durante este siglo, que las poblaciones restantes de algunas especies tienen serias dificultades para sobrevivir y están en grave peligro de extinción (por ejemplo las llamadas azul y fins).
¿Por qué se da la sobreexplotación de ballenas?.
En la industria de aceite de ballenas, los ni~eles de
producción son determinados lomando en cuenta los
costos y beneficios que impac1an directamente a esta
industria. 01ros valores tales como, su importancia en
el balance del ecosistema y los posibles usos de estas
especies en el futuro (por ejemplo en la medicina), no
son lomados en cuenta por esta industria, Esto conlle-

1

U. bim eo rival QWldo d

manera: el valor inttfnsico de una especie es indivisible; si ella ofrece beneficios a una J)t'tSODa, estos beneficios son para todas. La presemcjoo de ooa especie
genera un beneficio que DO es rival, dado que 111'8
beneficio para una J)CfSOOa,oo implica dismioucióo del
beneficio para ~ P~ el CODlrario, bienes caracttrizados por ser rivales son aquellos que, para un nivel
dado de produc10, implican más para una penooa y
necesariamente menos para los demá! (RaodaJt, 1983).
Una vez que la preservación de una especie ha sido
proveida, no tiene sentido dividir el beneficio de ~
entre todos los miembros de la sociedad; ya que todos
pueden disfrutar del hecho de que ésla ha sido implementada.

�va a que los niveles de caza sean may&lt;RS que los óptimos, desde el punto de vista social (Harrington y
FJSber, 1982).

1984).

Una posible alternativa a las fallas del mcn:ado
en la valuación de los recursos naturales, es el empleo
de modelos de valuación económica que sean consistentes con el criterio de "mejora polfflCial de Pareto..
(Sassone and Schaffer, 1978); y además, consistente
con la valuación de recwws que poseen las canictetfsticas de no rivalidad y/o DO exclusividad (Bishop,
1978). Asimismo, en la valuación se deben incluir los
elementos de incertidumbre e irreversibilidad (Fisher y
Hanemann, 1984). Para lo anterior, es preciso eslable-cer metodologías que consideren todos los beneficios, o
valores asociados con la preservación de especies en
peligro de extinción, e incluirlos en los modelos de
valuación.

L&amp;'i deficie~ en la definición de derechos de
propiedad también conducen a una sobreexplolación.
Usando nuevamente el caw de las ballenas, nadie en
panicular es duello de éslas, los cazadores no tienen la
seguridad de que un ejemplar que DO obtengan hoy lo
podrán obtentt después, ya que puede ser cazado por
sus competidores. Por lo mismo, los cazadores se ven

incentivados a caw más, de lo que harían si los derechos sobre la prq,iedad de las ballenas estuviesen bien
definidos.
De aqul se desprende que, los indicadores de valor que el mm:ado proporciona (valor privado) para la
toma de decisiones respecto al consumo y administtación de estos recursos, son diferentes al valor que la
sociedad alnbuye (valor social). Por lo tanto, las decisiones basadas en los indicadores del men:ado subestiman el valor social; y por lo mismo, resultan en decisiones sesgadas hacia el desanollo económico y hacia
la sobreexplotación de los recursos. Esto ha ocasionado que muchas especies estén en peligro de extinción y
que otrns tantas hayan desaparecido.

La Fundación Recursos para el FUIUro' propone
un método que intenta medir todos los valores asociados con la preservación de las especies en peligro de
extinción. Estos incluyen:

Valor de uso. Este se refiere al valor económico
derivado del uso del recurso en cualquier forma:
materia prima, ¡roducios medicinales, valor estbtico (Randall, 1987 ).
2.

Reglas de Decisión para la Presczvación de Especies
Dos conceptos importantes que deben ser considerados por las reglas de decisión cuando éstas se
relacionan con la protección de especies en peligro de
extinción son: incertidumbre e irreversibilidad. La
incertidumbre está relacionada al desconocimiento aclUal de los pos¡bles beneficios que se podrían derivar
de la conservación de una especie, así como también,
al desconocimiento de un gran número de especies que
actualmente están en peligro de extinción. Bajo estas
condiciones, DO es posible conocer con anticipación
cuáles especies se deben salvar y cuáles se ·pueden sacrificar (Brown y Goldstein, 1984).

3.

4.

La irreversibilidad juega un papel preponderante
en el estudio de este ¡roblema, dado que a la fecha, los
genotipos penlidos DO han podido ser replicados por el
hombre. Esto es, la pérdida de una especie es para todos los própositos prticticos irrevmible; de ahí se deriva que el elemento de irrevmibilidad, junto con el de
incertidumbre, deben ser considerados en los estudios
de beneficio-costo (Bisbop, 1980; Fisher y Hanemann,

4

Valor de opción. Este surge cuando existe alguna
razón para desear saber si alglin recurso estlllá
disponible en el futuro, personas racionales podrían desear comprar una opción que asegure la
futura disponibilidad de este recUISO (Bishop,
1982).
Valor de quasi-opción. Este puede ser visto o
considerado como el valor de preservar opciones
en espera de que el desarrollo del cooocimiento
ayude a tomar decisiones más infonnadm (Arrow
y Fisher, 1974)
Valor de existencia Este es el valor que se deriva simplemente del hecho de saber que algo existe (Randall y SIOII, 1980)

Una acción ea comiderada oomo uaa mejora po&amp;eDci,J de Pardo li
la c:aotidad que to. ganadores eatán ~ a _ . - pan que lota
,e cm¡xa,da, es mayor a la Clldidad que to. ponledo,ea ...., di,pue,to, •

accpw.

organización civil indepeudieole que apoya programa, de
invelti¡aciá, y edocaciá, pan el deaurollo, _,,.;á,, u,o de
los reamo, oatunles y calidad del ambienle.

' Ea

34

Wll

. ~te método, por lo tanlO, intenta combinar un
análisis. de beneficio-costo formal y detallado, con la
pres1D1C1~ de que la opción de la preservación debe
ser escogida en el
de la existencia de alguna duda
en el análisis de beneficio-&lt;:osto.

=

Existe. Ollll al~va para abordar el ¡xoblema
de las especies en peligro de extinción; la cual corresJ&gt;O?de al llamado_&amp;tándar Mínimo de Seguridad(EMS)
(Bishop, 1978; B1shop, 1980). El EMS es definido
mo el_ nivel ~ que asegura la sobrevivencia ; :
especie en considera:ión. La regla de decisióo en este
método es mantener el EMS para cada especie, a memenos que el COSIO de oportunidad de hacerlo sea intolerablemente ~to P3ishop, 1978). Sin embargo, un
)JIOble_ma que unplica esta regla de decisión es la interpretación del término 'intolerablemente alto". El uso
de ~ metodología, así como la interpretación Y aplicac1ón de su regla cfo decisión, debería de hacerse dentro de un cootexto social del tipo de mejoramienio potencial de ParelO.
Las especies son amenaz.adas principalmente debistatus de DO rivalidad y/o no exclusividad
Antes de que a cuaíquier especie se le deje
cer, _deben ser calculalos los beneficios económicos y
ambientales que resultarúm de su desaparición, asf
como los costo§ que implica su existencia A la ~ ha,
todavía existen muchas controvezsias respecio a :mo
deben ~r preservadas las especies y por supuesto, la
mayor mterrogante y fuente de debate es: ¿quién debe
pagar los costos de la preservación?.
do

ª su

desapare:

Alternativas Inslituciooales

. Inadecuaciones del men:ado generan serios impedimentos en la revelación del valor real que la sociedad
~posua en las especies Y generalmente promueve deciSiones sesgadas hacia el desarrollo económico Y la explotación de los fCCID'SOS naturales, lo cual ocasiona
que algunas especiei; resulten amenaz.adas de extinción
~dall. 1983). También las deficiencias en la asigna.
ció? de los derechos de propiedad promueven la desa~ción de las especies (Myers, 1976). Se ha reconoc~do el dallo a los hábitats y la consecuente desaparición de especies derivada de su explotlción para satisfacer la demanda dt: los mercados de los países desa~~- Estas ))l'kticas requieren un detallado anátiSIS, Junto con las políticas de financiamiento de bancos

internacionales hacia los países en desarrollo.
. Myers (1981) sugiere algunas iniciativas instituc~es que podrían mejorar la situación actual. Por
ejemplo: 1) Que las instiwciones bancarias in•-.,.,
nales. fCQWl'llln
.
·-~
la elahoración de estudios de -im¡r,to
3?1~1enta1 para sus proyectos de desarrollo, como condición~ a_la aprobación de préstamos, 2) Que
las ccrporac1ones mternacionales consideren las consecuencias ambientales de sus actividades en países en
de_sarrollo, como lo tendrfan que hacer en III país de
ongen. Medidas conservacionistas a las mmnro,..
.
.
-·"""-IODCS
m~o~es. pueden ser estimuladas a través del
~lecuruento de sistemas impositivos que estén en
función de los dallos ambientales ocasionados.
. Las especies, por su carácter no rival y/o no exclus1vo, son especialmente susceptibles 8 las extemaJi.
dades. La demanda de bienes y servicios en los países
desarrollados da origen a la demanda de malerias prim~. las cuales comúnmente vienen de regiones tropicales y cuya explotación modifica el ambiente naJural.
Los países desarrollados, indirectamcnre son responsables de muchos de los efectos externos en países en desarrollo. Corregir o ajustar estos efectos externos, implicarla pagos compensatorios del mundo desarrollado
hacia .1?5 países en vías de desarrollo. El JJ88o debe
ser utilmido para contrarrestar los dallos ocasionados
por la explocación de los ambientes naturales.
Sin embargo, estas iniciativas son sólo soluciones
~pcnles. En los países en vías de desarrollo, can.;.
teri7.ados_por presiones socioeconómic&amp;!Ja preservación
de especies, aunque no es descooocida, 00 CSlá entre
las JXioridades m~ urgentes. Una estnuegia efectiva
para la conservación de especies debe incluir programas socioeconómicos que resuelvan también los prob!ema, ~cos de esos países como son los: bajos
ruveles_ de mgreso pen;ápita, el desempleo, la salud, la
educación, etc.

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TESIS DE MAESTRIA
(RESUMENES)

�OPTIMIZACION DE LA DENSIDAD DE SIEMBRA Y LA FERTILIZACION DEL TRIGO
SEMBRADO EN SURCOS BAJO RIEGO. GENERAL TERAN, N.L. 0-I 1990 •
Miguel Angel lbana Rodríguez

En General Terán, NL., se sembró durante el ciclo
de invierno 1989-1990 un experimento de trigo en
surcos bajo riego, con el objetivo de abaratar el costo
de producción, mediante la reducción de los niveles de
densidad de siembra, nilrógeoo y fósforo que actualmente se sugieren para esta metodología de siembra.
Se compararon 16 tralamientos, 14 de eUos seleccionados a ¡mtir de la matriz Plan Puebla I para tres
facuns, los otros dos fueron COIIIÍderados como testigos (niveles mínimos y máximos de fertiliz.ante). Los
niveles para los factores esi•idiados fueron: (1) nitrógeno: 0-40-60-80-100-120, (2) fósforo: 0-30-46-fi().90 y
(3) densidad de siembra: 5-20-35-50-65 lcg./ha. Se
utilizó el disello bloq~ al azar coo cuatro repeticiones. La siembra se realiz.6 el 14 de diciembre, con
sembradora-mecánica, modificada para distribuir la
semilla en doble hilera, separadas a 20 cm y ancho
entre sun:os de 80 cm. El fertifu:ante se aplicó en una
sola oponunidad en la etapa de amacollamiento de la

•Teai, pre,,nlada eu marzo de 1991 para obleaier el gndo de Maeeu Ciencias "' ~ Agrioola eo la Subdiiección de
Ealudio, de Postgrado de la FAUANL
lln&gt;

39

planta. La variedad de lrigo utilil.ada foo Galvez M87.
Los resultados indicaron que el rendimiento de
grano fue afectado esladísticamenre por los tratamientos
evaluados; sin embargo, se observaron lendeocias de
reducción del rendimiento, debidas principalmente al
factor densidad de siemtra, el cual tuvo marcada influencia sobre los componerues del rendimiento: nwnero de espigas y número de granos por espiga. pero no
asf sobre el peso de las semillas, variable que resultó
afectada por la fecha de siemln subóptima y alias tanpelllluras en la etapa de J)OSlfbación.

Mediante el análisis CCOIIÓlllico se detectó como
Lralamiento óptimo económico: IIO-&lt;i0-50, el cual supccó
el beneficio que se logra con los lralamienlal testigo.
Productores de alto nivel tecoológico podrían reducir la
cantidad de semilla hasta 20 lcg.iha.

�PROTEINA SOBREPASANTE EN DIETAS DE CAPRINO CONSUMIDAS
EN AGOSTADERO*

SINCRONIZACION DE ESI'ROS EN C
PROSTAGLANDINAS F ALFA EN ~~f'cA'UCSIOANNEDO DOSIS REDUCIDAS DE
2
S INTRA-V AGINALES•

Eliseo Dfaz Yerena

José Antonio Narro Juárez
ciones. Las muestras fueron incubadas durante 16 horas.

Este estudio de cabras bajo pastoreo se realizó en
una área de lll8l0111h medio subpennifolio, la cual está
ubicada pcl' las coordenada5 25º53' longitud norte y
100°03' longitud oeste. La elevación ~ de 375 msnm
y donde el clima es semiárido con una temperatura
media anual de 21 °C y una precipitación promedio de
573 mm, esta comunidad fue estimada en 18 ha. El
estudio fue reafu.a(.1 con el objetivo de: Estimar la
cantidad de proteína soh'epasante en arbustivas consumidas por caprinos en agostaderos y además, estimar la
cantidad de proteína sobrepasante en dietas consumidas
por los caprinos en agostadero. Muesttas esofágicas
fueron obtenidas de cuatro cabras criollas fisblladas del
esófago con un peso promedio de 30 kg. Las colecciones se iniciaron en junio de 1986 y se concluyeron
cada mes hasta mayo de 1989. A todos los animales
se les permitió pastorerar hasta las 4:00 PM cada mes
por cuatro días consecutivos. &amp;to se hiro por tres
allos. De estas muesttas diarias, se obtuvo una muestta
re¡resentativa mensual a la cual se le hicieron análisis.

Las cabras seleccionaron dietas con alto contenido
de proteína cruda (PC); sin embargo, su ulilización en

el nnnen fue diferente (P&lt;{J.05). Palo verde, huiz.ache
y guayacán, presentaron los más altos valores de PC.
El huizache fue la arbusliva que mostró los contenidos
más altos de ¡xoteina sobrepasante &lt;PS) 67.4%. El
cbapano prieto mostró ser la planra más interesante Jo
cuanto a su contenido y utilización de proteína crnda
insoluble en fibra ácido detergente &lt;PCIFAD) (4%),
aunque sus valores de PC no fueron tan altos (14%).
El alto contenido de PCIFAD, aunado al alto contenido
en el chaparro prieto, es probable que limiten su digestión ruminal, presentando entonces elevados valores de
PS.
La digestibilidad rumina1 de la materia seca fue
variable en las rubuslivas objeto de estudio. Palo verde
(76.5%) y granjeno (71.0%) fueron las ú ~ y
estadísticamente iguales &lt;P&lt;íl.05) ceniro, guayidn,
chaparro prieto y hui7.ache fueron en un 67.0, 57.5,
24.8 y 18.9%, respectivamente.

Se colectaron además muesttas de las siete principales arbuslivas cons~das por las cabras sólo durante
1989: cbapano prieto (Acacia rigidula), palo verde
(Cercidium macnnn), cenizo (I,eucophyllwn texanum).
guayacán (Porlieria angustifolia). buizache (Acacia
famesiana). granjeno (Cellis ~ y z.acate mez:quite
(Hilarla berlangeri). Muesttas esofágicas y de plantas
fueron analizadas a ttavés de la técnica del método i!!
sibJ para detenninar proteína degradable en el rumen
&lt;PDR) y posteriormente la proteína sobrepasante fue
estimada. Lo anlerior fue determinado basándose en el
análisis de nitrógeno &lt;Método de Kjeldabl) de muesttas
originales y residuo digerido en el rumen. En el análisis in sibJ fu(ron utifuados dos lxxregos fistulados
del nnnen, los cuales fueron considerados como repeti-

Los estudios muesttan que las cabras pueden presentar problemas de deficiencias de PDR y que 1al vez
sus requerimientos de PS están siendo llenados; sin
embargo, la dificultad de estimar la cantidad de
PCIFAD hace imposible hacer 1D13 infereocia más concreta al respecto. Por otta parte, es claro que existe
una deficiencia de energía durante casi todo el año, por
lo que dicho desbalance entre energía y proteína fom&gt;sarnente repercute en una baja productividad de las
cabras.

• Tesis piaeotad&amp; en mayo de 1991 p1n ob1eocr el gndo de
M-iro en Cimciu en Produocióo Animal en la Subdimx:ióo de
Estudio&amp; de Postgrado &lt;'o la FAUANL.

El presente eswdio se llevó a cabo en lerrenos de
la Estación Experimenlal de Fomento Caprino de la
Facultad~ A ~ de la UANL, coo el objetivo de
~ aphcacJODeS intravaginales de PGF, 0 en dosis
reducidas e ~plantes subculáneos de progestágenos
como
. Smcroni7.ad&lt;XeS y su efecto en la tasa de naci-·
mientos.
El trabajo se dividió en tres ttatamientos, uliliz.ando
55 cabras puras de las lcl7.aS Alpina, Granadina La
Mancha Y Nubia, encoottándose todas ellas en la
de anestro de su ciclo estral, con un peso promedio de
45 kg Y_de diferentes edades; a las cuales se les dió el
m~o bpo de alimentación, y fueron bailadas desparaslladas antes de iniciar el experimento.
y

¡tapa

~l primer ttatamiento compuesto por 26 cabras de
distintas
.
• lcl7.aS utili'zadas , fueron ttaladas con una
sola aplicación de ()l'OSlaglandin F, o en dosis de 1.0
mi _&lt;5 mg), la cual se inyectó inttavaginalmente en la
región del himen. AJ segundo y tercer tralam. to .
1 . lantó
ien , se
es imp
subcutáneamente en la base de la oreja 50
mg de progesterona Y 5 mg de benzoato de estmiliol,
P_Crmaneciendo por un período de tiempo de 12 días in
s~tu; myectando inttavaginalmente en la región dcl
h1111en 1.0 mi (5 mg) de prostaglandina F,o a las trece
cabras que conforman el segundo lralamiento Ya las 16
cabras. restan~ pertenecientes al !ercer tratamiento se
les ~hcó una myección con 0.5 mi &lt;2.5 mg) de prostaglandina F, 0 en la misma región.

w

La proporción de partos simples con relación a
partos mllillples fue cuantificada para determinar el
efecto
del método de sincroni7.ación sobre la ¡xopor.
CIÓn de partos gemelares.

. Pruebas de Chi-cuadrada para muesttas independientes, fueron utilizadas para evaluar la significancia
del efecto de los ttatamientos sobre la conce .ón
número de crías paridas,
pct
Y
.Los resultados obtenidos con respecto a la sincronización, nos
A:&lt;
• al
. .senalan la existeócia de 11113 Ullerencta
lamente significativa entre los tratamientos uno vs tres
&lt;P&lt;0.01), asf como una diferencia significativa entre los
tralam1«:ntos u_no vs el dos (P&lt;(J.05), y 00 encontrándose diferencias entre los tratamientos dos
(P&gt;(J.05),
VS tres

Con respecto a la mducción de partos mllltiples, la
comparación entre los lratamientos dos vs tres 00 _
senran di~erencias entre ellos (P&gt;0.05), mienttas q ~
comparac10nes de los tratamientos uno vs el dos Y el
uno vs _el tres, éstos si nos muestran diferencias allamente significativas (P&lt;0.01).
. Por_ lo anteriormente expuesto, se concluye que la
smcromzac16n con prostaglandina F,o aplicada mediante ~ lécmca, es sencilla y económica, factible de ser
realizada por los caprinocultores • sU OO!lto pcl' unidad
.
es, de hasta
un
décimo
del
costo
comercial·.
.
,yporsu
e,ecto estJmulante sobre la liberación de óvulos fértiles
provoca partos múltiples en las calns, incremen~
el número de crías por ano, así como el porteDtaje de
~ez, Y reduciendo el inlelvalo entre partos de la
maJada.

Cuarenra Y ocho horas después de la aplicación de
la PGF, ,1, el IOlal de las hembras de los tres tratamientos presentaron celo, por lo que fueron separadas por
ram Y expuestas a machos del mismo encaste y de
comprobada fertilidad.

• T..;, p.._tada '.'° agosto de 1991 p1n olilaier el grado de
Maestro en Cu:nau .., Produa:iáJ Animal .., la Sobdi . • de
&amp;ludioc de Postgrado do la PAUANL.
reccton

40
41

�GUIA PARA ELABORACION Y ENTREGA DE ARTICULOS

NATURALEZA DE LA PUBLICACION

separado o en forma conjllDta, de acuerdo a la nabnleza del

babajo.

Ciencia Agropecuaria FAUANL es una publicación semes11a1
que contempla en su contenido Artículos Tknicos-Científicos, Notas Técnica.s, Revisiones y Discusiones; relaciooaJaa
con algón aspecto de Ju ciencias agócolas, pecuarias y disciplinas afines que se realizan en la FAUANL e lnslilllciones
limilares.

Conclusiones. Se refiere a la preaentación de las apxtaciooes de relevancia surgidas del esllldio, laa cuala deben •
acordes a la información presentada en Resull!Kloe y Dila,.
sión.
Agradecimientos (opcional). Si así se axmdera, ea DOC
dar ~ito a quienes colaboraron de manen defioilin
realización del estudio.

ArUculo Tknlc~nlfflro. Su contenido deben ser producto de trabajos de iovealigacióo concluidos o con resulta-

-·

III

la

dos parciales ,¡ue lleven a una aportación en el conocimiento
de las div&lt;nas " - de las ciencias agricolas, pecuarias y
disciplinas afines. Los eocritos deba:áo estar confonnados
por loa apartados siguientes:

en el escrito.

Resumen. Prea&lt;,ntación 1iotetizada del artículo; ,eñalando
bm,emente justificación, ubicación, naturaleza, metodología
y principales c;,nclusiones del estudio (250 palabras máximo)

Notas Técnicas. En esta modalidad se incluyt11 loa eec:rilol
surgidos de trabajos expenmentales realizados paa la adecuación de tocrucas, métodos de anilisil y eqq,o de llpO)O I la
investigación científica.

Bibliografía. Listado bibliográfico de las ciw ,,_,.,..,,,.,

Summary. Vcnión en el idioma inglés del resumen anles
seilalado.

Rerisiones. El contenido de este tipo de c:odlibocioi1ea dobe
girar en torno a un 16pico de reconocida actualidad y ldevmcia, cuya información deberá ser -jada en i.se I documentación bibliográfica recienle, presentando plantamientoo
o propuestas específicas al tema.

inlroduoción. í&gt;eberá presentar a manera de antecedentes la
justificación del autor para llevar a cabo el estudio; sus planteamientos o hipótesis ¡riocipales; y objetivo del estudio. En
este apartado pue1e incluine la Revisión de Literatura, cuya
finalidad es describir Ju contribuciones más recientes que
fundamenten la realizaci6n del estudio.

Discusión. Escrito cuya información se refiera a algdn lllículo publicado anteriormente en Ciencia Agropecuaria
FAUANL y IU finalidad .. enriquece, el lema.

Malaiales y M&amp;cloc. Se refiere a la descripción delallada
de la ubicaci1n :!el expaimento y sus características, fechas
claves, materiales utilizados, procedimiento de estudio con
1111 principales cmctmsticas y acontecimientos y ~todos de
málisi• estadfstico utilizados. Para apoyar esta información,
es recomendable el 1110 de citas bibliogrifica. que documenten al kclor respecto a Ju t6cuicas de estudio utilizadas.

Tanto para Now Tknicu como para Rev~ las ¡wta a
desanollar en el escrito depender6n búáoamenre de la fonna
en que el autor desee presentar la información; IÍO eo!Nqo,
es indispensable la inclusión del Resumen, Sununary y Bibliografia, bajo las caractafstic:u indicadas para Ar1ll:nloa
Téaúco-Cieriíficos.

Resultados. En este apartado ,e hace mención de los hechos
duran~ el desmollo del CIIUdio, loo cuales deberán ICI" reforzados con cuadros y/o figuras, siempre y cuando
álos oo sean una repetición del texto.
praentodos

NORMAS DE PRESENTACION Y ENTREGA

Dilcusión. Bl aukr debe hacer una iote,pretación de sus
nnlladoc, aclazando la relación de &amp;IDI con los objetivos de
eatudio; el planlelmienlo para llevarlo a cabo; y sus principales ~ - Esta inte,pretación puede apoyarse con información generada por otros autora en estudioo anteriores.
Búicamente deben analizarse laa camas de los hechos pre-1e11talos, ,u ligni.'-::ado y la aplicación que podrla tener. Bl
autor tiene la opción de ¡resentar Resultados y Discusión por

Extensión. Los Artículos Tk1UC01-Crenlífrco1 y las Revisiones deberán tener como máximo 20 cuartillas mecanografiadas en hojas bond tamaño carta de 36 kg a doble eapacio,
con espacio 10, y márgenes 11.quienlo e inferior de 3.0 an y
dem:Jio y superior de 2.0 cm. Lu Notas T6cnicao oo deben
exceder de ocho cuartillas. Las Discusiones deba:"1 tena
corno extenstón máxima dos cuartillas.

43

�C!ffllO del l!allo.

Para a, pmentaci6n. debedn obsavarlC las coracteósW:as siguientes: 1) El titulo del escrito no
~ w:eder de 15 paWns y debe mecanogralime ceolrado y con mayósculu. 2) El nombre a,mplelo de 101 aulDla
debert aer indicado hacia el margen derecho. 3) Al lado
derecho del apellido de cada autor debed biw;ene 1D1 llamado
a pie de ptgina mediante número adbigo oonsccutivo en
donde IC espocificará SU actividad principal y el departamenl&lt;&gt;
e Imtitución a la q&lt;~ pertenece. 4) Los nombres de los capítuloa deben cent,me en mayósculas y min1iaculas y sin punto
fmal. Para Artículos T~ientflicos el orden sed; Rea,men, Summary, Introducción. Malcriales y M6todoo, Resultados. Oilcuaión. Conclusiora. Agradecimientos y Bibliografla. Pn el caso de Notas Técnicas, Revisiones o Disalsionea. los nombres de 101 capítulos se indicarin en bue a los
puntos principaleo a desarrollar. 5) En el caso de roqueriJle
de a,btftulos de primer orden. &amp;tos deberin ir pegados al
margen w¡uierdo, a,brayados, sin punto final y sólo la letra
inicial de cada paWn en mayllscula. 6) Los subtítulos de
segundo ordm deben oonservar lu caraclelÍlticas ani.s de&amp;aitas, pero sin sulnyar. 7) Los subtftulos de lerC&lt;I orden se
indicarin de igual forma, pero 00D punto final para iniciar
texto. 8) La ma:iera de citar en el texto oeri bajo el sistema
autor-afio.

ra= 101 nombres de todol loo - · En IOdoo loo - .
loo nombres de los aulONI debeón ser indicadol """ a
iniciales ónicarnente (J.H. Tonie) y deben aer ubicadoc &lt;bpu61 del apellido sólo en el primer IUlor de cada referencia
(Steel, R.G. and J.H. Torrie ...). Dependiendo del tipo de
publicación cilada. la referencia deben\ colllidarw los dalnl
siguientes:

Limos:
Stell, R.G. y J.H. Tome. 1960. Principies and Prooedura of
Slalistics. 2&amp;. Ed. Me. Graw-Hill Book. Co. New York,
USA. 150 p.
Publicaciones Periódicas:
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genético del maíz. Agrociencia 18:16-32.
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la retención de informacion por pequeilos JllOIM&amp;&gt;iel
agricolas. Folleto de Investigación No. &lt;,O. lnslilll1D Nacional de Investigación Apícola, SARH. Mwco. 80 p.

Tesis:
Romo C., E. 1cm. Obtención de variedades de ago (Sorghum !?!!:!!l2! (L.) Moench) a partir d e ~ intogradOI con generaciones avanzadas de híbridos. Tesia de
Maestria en Ciencias. Colegio de Poolgraduados, Chapingo, Mhico.

e-iros. Sian¡n se les denominai Cuadros (:¡ no tablas),
no deben ser ma~es de una pAgina y deben &lt;llar numerados
consecutivmnente en la parte superior junto con el titulo
completo en minósculas (excepto inicial de ¡rimera palal,,:a y
nombres propios). Los Cuadros deberin ubicarle completos
al final del púnfo donde se les mencione por ¡rimera ocanón; si esto no es posible, se ubicarán al inicio de la siguiente p6gina y se reiniciará texto (si es factible). La información de los Cuadros no debe repetirse en figuru ni en el
texto, &amp;tos deben ser suficientemente claros en su información. Deben utilit.ane asteriscoa para indicar difen:ncias
aignificalivas (•P&lt;.05, "P&lt;.01 ), para otru aclaniciones en el
cuadro se utili2lri nmnención ar6biga cormecutivL

Publicaciones no Seriadas:
Roo, N.G. y B.S. RanL 1982. Selection in ionq,ente tropical
crosses of sorgbum. l.!¡: Sorghum in tbo Eigblies. Ptoceedings of the lntemational Simpolium oo Sorghum. 27 Novernber 1981 ICRISAT. Patancheru. AJ&gt;. India pp.
257-270.

Recepd6D de Artículos. El autor deberi IOliallr por escrito
la inclusión de su articulo (definiendo el tipo) y envÍa' lDI
original y dos copias (o dimUe utilizando proceaador de
pa1atns Word Perloct 5.1) a la Coordinación del Comité
Editorial. donde será evaluado en base a las ca:acterfslicas
descritas en Naturaleza de la Publicación. Los autorts de
artículos de trabajos de investigación de lnstilDciones afina a
la PAUANL, deberán anexar un eacrito de visto bueno del
Director (o Jefe de Area) de esa Jnotilución, Los artfculos
podr"1 ser enviados al Apdo. Postal 187 CJ&gt;. 66450 San
Nicol6s de los Garza. N.L, dirigjdol al PhD. F.zumo
Gutiárez Omelas, Coordinador del Comilé Edilorial Ciencia
Agropecuaria PAUANL.

f!1!!!:!!.

El nóme:o y titulo debenn ubicarse en la parte
infe,ior de la Pigura en minósculas (excepto inicial de ¡rimen pa1a1n y nombres ¡:ropios). Las F,guras deben inter&lt;:alarse.en el texto, observando las cnctmsticas señaladas para
loo Cuadros. Si lu Figuras son grilicas o dibujos, éstos
deben eatar clelincados con tinta china negra. Las indicaciones complementarias denlro de éstas, deben mecanografiarse
con el mismo tipo de letra del texto.

111W1nm111L Las referencias bibliogrfficas deben ser ordenadas pm autor, alfabéticarneme. y sin eJCepción debedn apa-

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�Bata publicación se imprimió en el
Departamento de Imprenta de la
Facultad de Agronomía de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�CIENCIA AGROPECUARIA FAUANL

VOL. 4 No. 2

MARIN, N.L. MEXICO

DICIEMBRE DE 1991

PRECIO POR NUMERO: $20,000.00 MN.
FONDO UN IHR 1 ~:&gt;

DIRECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facultad de Agronomía, UANL. Apartado Postal 187. San Nicolás de los Garza, N.L.
C.P. 66450. At'n. PhD. Erasmo Gutiérrez Orne/as, Coordinador del Comité Editorial FAUANL. FAX (824) 8-00-22.

COMITE EDITORIAL: José Luis de la Garza González, Rigoberto González González Alejandro del Bosque González, Leonel Romero
Herrera, Juan F. Pissani Zúñiga, Ramón G. Guajardo Quiroga, Nancy E. Treviño Hernández, Erasmo Gutiérrez Ornelas (Coordinador).

REVISION TECNICA: Ehzabeth Cárdenas Cerda, Jesús A. Pedroza Flores, Mauro Rodríguez Cabrera, Josué Leos Mart(nez, Héctor A.
Durán Pompa, Amoldo J. Tapia Villarreal, Manuel Treviño Cantú, Erasmo Gutiérrez Orne/as.

Tipograf'ia: Lidia Martfnez Morales

Recursos Gráficos: Julio Miranda Hernández

�Eli'ECTO DE LA MANIPULACION DE LAS PLANTAS EN LOS TRABAJOS
EXPERIMENTALES CON FRIJOL Phauollll vui6aril L

e

Ceáreo GUZ111b Flores y Gilbato E. Salinat Gacfa'
PJ

Se estudió la re,plala tigmomortogw:a de las plaoras
de frijol a la manipulacidn que se ejea:e solire ellas durante
la medición de las variables en los ll'lbt,jos experimcntales,
La investipción se realizó en coodiciones de invanadt:ro.
La manipulación consistió en medir diariamente con 111
vernier el diémetto de los Clllrelludos y con una regla la
longillld de los mismos y del folíolo central de las boju.
La manipulación redujo el aecimieiw caulinar y foliar de
las planw de hábito indeamimdo y sólo indujo un engro,
samiento del rallo en las de hábito decaminado.

D.
C.

a-. "8...-, FAUANI. 1991. 4(2) 3-7

s.....,
The lhigmomorphogcoic INpOillle of bean plants to
handling lbat oa:urs dming lbe quantification of variables
in ~ was studied uncler grecobouse conditions. The
handling consisled in a daily quantification of diameter and
lenglh of intemodcs, IIICi length of middle foliole of each
leaf. The handling leads to III inhibilion of lhe growth ex
SlelllS and leaves in lhe indetaminale growth cultivar and a
stem tlúckening in lhe detenninale cultivar.

Durante los estudios en que se requiere analim el
crecimiento de algún cultivo, es común que el investigaoor
ICllga que manipular peoodicamen1e y por lapsos de segundos o minutos plantas en las que se miden las variables de
inrms. Dicha manipulación rq:cese.,i.. un estúnulo (o
penurbación) mecánico que puede afectar la moñ~
normal de los individuos de la muestra. Como consecuen-

ReYilkia de Lltentan

Jaffe (1973) delinió ti..-imov:: :si, como la respuesra del crecimiento de las plaJWu a las pcalUlbicioucs
mecllnicas AJsuaog de los efectos ~ roa
la inhibición de la donp:ión caulinar y '" l!!IJllnsidn foliar.
Bn el caso del frijol. Suge (1976) dmioacló que coo
sólo frorar las bojas por un minuro diariameate se inhibe la
elongación del tallo y Dm6s se induce un inclmieul) en
el danclro del milmo. &amp;ras Riii,◄.:sraa llmbi6n fueron
observadM por Bmcr et al. (1980), 11111Q11C en • ca, el
estfmulll mectloiro se aplicó solire los Cllllaludos.

La mayoría de los iovestipdms sugieren que la ~turbacióll mecánica induce cambios en la ptoptlCiál de las
filllllmmona, JXOV()C8odo modificaciones en la morfopesis IICl1llal del vcgelal. Las investip:iones sugimn al
elileoo C01110 la principal hormona involucrada (Suae, 1976;
Jaffe, 1979; Jaffe y Lineberry, 1988), ~ W11a1 evideocias de 01rBS hormonas, C0010 las IP'berelinu. involucradas en el fenómeno (Suae, 1978).

cia, los resukados obtenidos no estimarán adecllldamente el
en algunos casos, ocasionará que se di6culte la inltlpretaci6n de
dichos resulladoll. Ejemplo de lo anterior, es lo consignado
por GUl.lMD et al. (1982) en frijol y comentarios pmonaies
COIDl)Or1amiento real de toda la población O incluso,

R.,

El presente llllbajo páende demosllar que en los babajos ezperimenllb coo frijol se pueden inducir cambio&amp;
motfogéaicos al manipular la, plantas durante la medición
delasvsiables.

Salisbury y Roa (1978) y Rodrfguez en 19822•, babajando con Xan1/úJun sp. y P. vu/garts L. iapcctivamente,
en obavaciooea colaltnlcs al objetivo del es1Udio encontrmoa que la simple medición diaria de la longitud de 1m
bojas, UCilizaodo una regla, recadó el crecimiclllo de ~ y
causó SCIIHCfflCill ¡xemalUra.

lalroducción

D

de investipd(ns del lllllilUto Naciooal de Investipcioncs
Foesrales, Agrfcolu y Pecuarias, quienes han observado el
fenómeno ,:¡ji . . . . . . . y maíz.

• O-icoci6n pNICllll 0011 la M.C. r.._ Rocbíc-, Aailiar do
laveolipciá, dol Qialio clt Boúaica dol Cdesio ... ~

1

~-mYOICipdana del . - do Fi1o1omia FAUANI.
Apdo. P0llal 3~ s., Nicolú do 101 Guza, N.L Mmco

(SARII). M, +w il-1, Múia,

R,

3

�6--P,C.7G. ~ G .
(

gilUd del folíolo central, en base a la smnatoria de las longitudes de los folíolos ceotrales de las hojas insertas en el
tallo primario (iocluyeodo la longitud de una de las hojas
simples).

Materiales y Mffodos
p

L

e

El cxpcmnerwo se reali1.Ó en la primavem de 1987 en
el invemadeto del Centro de Bolánica del Colegio de Postgraduados (SARH) en Oiapingo, Mwco. F.n el interior de
ésle, las temperaturas múima y mínima promedio fueron
de 28°C y 13°C re,pectivamente.
Se eslUdiaron los cultivares Cacahuate y Micboacán 12A-3. Segtln la clasificación del Centro Internacional de
Agricultura Tropical (Debouck e Hidalgo, 1985), el primero
es de hábilO detenninado tipo I y el segundo indetmninado
tipo II.

R

a
a

º'---Mlchoac6n

En el cultivar MiclJofrln 12-A-3 se presenió una difl}rencia alcamente significativa en la longitud del tallo entte
el testigo y lal plantas manipuladlL1 (Cuadro 1, Figura 1).
No se presenló difezencia significativa en el dimnetro del
mismo (Cuadro 1, Figma 2). La wmpaiación de pl'Offll}dios se iluslnl eo la Figura l, indicando que la manipulación indujo ll8KJl' laigillld del tallo pimaio.
Cuadro l. Análisis de varianza de la longitud. diámetro y
nómero de IIU006 del tallo primario y la loogitud
del folíolo central del cultivar Micboacán
12-A-3.
Oaanlo,Medloo

l..alpd
dol llllo

-do
variación

-

T.-Í&lt;IIIDI

21),203.4 ..

CV (11)

2.020!
233

-.,

del lollo

0.0012'"
0.0020
11.2
• Siv'C ttv

NS No oip,ificmw

- --

do-

2.ñii-

LoD¡ill,dclel

151.6250"

G.1111

413730

30.4

15.9
" -

oipillc,dwo

CV~dowriocida

20

La estimación se hizo a los SS días después de la siembra (18 días después de concluir los tralamienros), en base
a la expresión de características omervadas para aecimien10 de tallo y crecimienlO de hojas.

T

a.-

CrecimienlO del Tallo

Las mediciones se hicieron 29 días consecutivos a
partir de los ocho días después de la siembra, cuando las
plantas presentaban el desdoblamienlO del gancho plumular.

R
E

40•

M•nlpul•d•

lhaltedos

En cada cultivar se evaluaron dos tratamientos: 1)
Plantas no manipuladas (testigo) y 2) Plantas manipuladas.
La manipulación consistió en medir diariamente con una
regla la longitud de los entrenudos (incluyendo el hipocoti-lo) del tallo primario y con un vernier el diámetro de los
mismos. De la misma manen, en cada planea se midió la
longitud de una de las hojas simples y del folíolo central de
cada una de las hojas comp!lesll!.1 insertas en el tallo primario.

h

D

Para el alisis de los dalOS, se desarrollaron anélisis de
varianza en fmna iodependiente para cada cultivar.

El experimenlO se hizo en macetas de 3 dm' de volumen, las cuales se dispusieron equidislantes sobre mesas de
invernadero. Se considero a cada maceta conteniendo una
planta como una unidad experimental. ~ se distribuyl}ron alealoriamente siguiendo un diselk&gt; experimental completamente al am con nueve repeticiones.

e

·T••Uao
0Manlpu&amp;Ma

·T•stlgo

.........

D

e

Mlchoac.!in
12-A-3

1

Piama 3.

~=

En el cultivar Cacahuate no se encontró difi
.
la longitud del tallo primario por efeclO de los
(Cuadro 2, . Fi~ura _l), pero sí se ¡nseotó una diferencia
altamente SI~1C81Jva en el dimnetro de ésle (Cuadro 2).
~ comparac,~n de promedios para diámetro de tallo
ilmua en la Figura 2, indican&lt;k, que las plamas
-~
das presentaron un dimnetro mayor que las lellligo~

Para CrecimienlO de tallo se tomaron las variables longitud, la cual se considero como la sumatoria de la longitud
de los enirenudos del tallo primario; diámetro, referido al
promedio de los diámetros del tallo al nivel del hipocotilo,
el ¡ximer y el segundo enirenudo; y finalmente, el nómero
de nudos, considenndo los nudos del tallo primario, desde
el cotiledonal basta el correspoooiente al primordio o yema
apical.

.9

b

MlchoacAn
12 -A-3

Cacahuate

Figma l. Longitud del tallo de plantas testigo y manipuladas de los cultivares Micboacán 12-A-3 y Cacahuate. La letta •a• indica vaJorec es!adfstiramente superiores a "b".

En cuanto al crecimienlO de las hojas, se midió la Ion4

Figma4).

30

Oiackodo.Medio,
Wm,......,

dcllaPlo

del lallo

0.8012"'
53.8713
40.7

0.0064..
0.0005

NS No lipiJjcmw

r:v Cocí.._ do variación.

S.9
• Sipilicativo

·T•1t190

O

Mentpulada

a

a

a

~

Análisis de varianz.a de la longitud, diámetro

Loogitud

'

25

do-

Q.0551"
0.7222
11.7

i

_§

b

15

o

l.qitad ....
follolo-.i

Mlchoac6n
12 -A- 3

081//i
56.6300

Cacahuate

Figma 4. Longitud del folíolo central de plantas .,..,
'puladas
......go Y
maru
de los cultiva-es Micboac-. 12-A-3
~ Cacahuate. La letra •a· indica valores ~
lleameote superiores a "b".

24.6

.. U..C..-.,:r

20

'0

número de nudos del lallo JJrimario y la Ion !
tud del folíolo central del cultivar Cacah 81uate.

a

o

En cmtraste, en el cultiwr Cacabnate 00 se pesentaron

dilaaicias significativas entre los tratunieolOs (Cuadro 2

e

10

5

de

tratanuenros (Figura 3).

~

·ie

El aúlisis de Va$n7.a seftala diferencias significativas
~ el cultivar Michoacén 12-A-3 (Cuadro l). La canparación de )l'Ol1.edu se ilustta en la Figura 4 sellalaodo
la manipulación indujo menor lon&amp;ilud
folíolos :
19.01 cm en comparación con el lellligo con 26.49 cm.

ambos cultivares no se inseotaron
dif~ias sig~cativas en el nlimero de nudos entre los

Cuadro 2.

Ntimero de nudos de plantas lesligo y manipuladas de los cultivse, MiclloacM 12-A-3 y Cacabua1e. No lllbo d i f ~ estedfsticas entre
lralamientos.

Crccimieruo Foliar

parte, en

15

'0

Cacahuate

Cacahuate

Figura 2. Diámetro del tallo de plantas ttágo y manipuladas de los cultivares Micboacú 12-A-3 y Cacahuate. La letra •a• indica valms eslad!sticamente superiores a "b'.

. Por. otra

Manlpul•d•

12 ·A-3

o

tivo

s

�~F,C,JG,W..G.

"-•t-11

Discusión
La literatura revisada consigna que en los experimentos
disellados para demostntr el efecto de la pertwbación mecánica sobre el crecimiento de las plantas, se han efectuado
los tratamientos frotando las hojas o los primeros entrenu-

dos del tallo primario. Los resultados de este trabajo indican que la simple medición diaria de las variables representó wia perturbación mecánica suficiente para inducir cambios morfogénicos en el vegetal.

Jaffe, MJ. YL.A. Lineberry. 1988. PidJiness in p1an11, 11.
The oature of pithiness in bcan steama and us COIIIIOI
by environmcnta1 pertmmtion and ctbylene Israel J
Bot 37(2-4): 93-106.
.
.

Suse. R 1976. Cmso de control hormonal del crecimiento.
Mimeografiado (no publicado). Rama de Botánica.
Cn.....,_ de -._..___ ~-_..., ._............,, Chapingo, Méx.

Agradecimiento

Salisbury, F.B. y C.W. Ross. 1978. Plant PbysioJogy. 2a.
Ed. Wadsworth Publishing Co. Inc. Bebnnnt Cal pp·
287-289.
......, . '

Su¡e, R 1978. Growth and gibberellin production in Phauol,u vulgoris L. as affected by mechanical stm;s.
Pl1111 and Cdl Physiology. 19(8): 1557-1560.

Bibliogralla
Debouck, D.G. y R. Hidalgo. 1985. Morfología de la planta de frijol común. In: Investigación y Producción. M.
López, F. Fernández y A. V. Schoonhoven (comps. y
eds.). Centro Interoacional de Agricultura Tropical.
Cali, Colombia. pp: 7-41.
Erner, Y., R. Biro y MJ. Jafie. 1980. Thigmom&lt;Xphogenesis: evidence for a ttanslocable thigmomorphogenelic
factor induced by mechanical perturbation of beans
(Phaseolus vulgaris L.). Physiol Plantarum 50(1):
21-25.

Los resultados obtenidos durante el desarrollo de este
estudio son evidencia de que la respuesta varía de acuerdo
con el cultivar. Las plantas de hábito indeterminado fueron
más afectadas por la manipulación, ya que inhibió el crecimiento caulinar y foliar. En contraste, el cultivar de hábito
determinado sólo respondió con un mayor engrosamiento
del tallo.

Guzmán F.C., P.M. Díaz A., F. Gómez R., J.P. Escalera A.
. y O.E. Salinas G. 1982. Efectos de la eslimulación
mecánica sobre el crecimiento de ttes genotipos de fri.
jol (Phaseolus vulgaris L.), durante la cuantificación de
variables de las plantas eo pie. In Resúmenes. IX Congreso Nacional de Fitogenética Universidad Autónoma
Agraria Antonio Narro. Buenavista, Saltillo, Coahuila,
México. p. 74.

Lo anterior sugiere que durante los trabajos experimentales con frijol, los investigadores deben considerar el efecto tigmomorfogénico que se origina como respuesta a la
manipulación de las plantas.

Jaffe, MJ. 1973. Thigmomorphogenesis: The response of
plant growth and development to mechanical estimulation. Planta 114: 143-157.

COD&lt;:lusión

Jaffe, M.J. 1979. Thigmomorphogenesis: The effect of
mechanical pertmbation the growth oí plants, with special reference to anatomical changes, die role oí ethyl•
ene, and interaclion with odler environmental stresses.
In Stress Physiology in Crop Plants. Harry Mussel and
Richard Staples, eds. John Wiley and Sons. New YOJt.
,pp; 26-59.

l.. La manipulación de las plantas indujo efectos tigmomorfogénicos.

6

1 .......... ......

2. La respuesta a la manipulación varío con el cultivar y
con la variable respuesta estudiada.

Este experimento se desarrolló en los invernaderos del
Centro de Botánica del Colegio de Postgraduados en Chapingo, México. Los autores desean agradecer a esta institución las facilidades brindadas y muy especiahnente al Ph.D.
Josué Kohashi Shibata por sus atinadas sugerencias durante
la interpretación del experimento.

Asimismo, en todos los experimentos mencionados se
obtuvieron efectos inhibitorios sobre la longitud del tallo y
se indujo el engrosamiento del mismo, además en algunas
ocasiones se senala la inhibición de la expansión foliar. No
obstante, los autores no contrastan el comportamiento de
cultivares con diferentes hábitos de crecimiento, a excepción de Suge (1978) que consigna la misma respuesta a la
estimulación mecánica de un cultivar de hábito de crecimiento detenninado y otro de hábito indeterminado. La
divergencia entre lo consignado por Suge (1978) y lo obtenido en el presente trabajo puede deberse, entre otras causas, a las diferentes condiciones de siembra utilizadas, ya
que mienb:as en el primer caso se sembraron más de diez
plantas por maceta, en este estudio sólo se sembró una
planta por maceta. Debido al procedimiento utilizado por
Suge (1978), los valores consignados indican que se provocó ahilamiento en las mismas, y por lo tanto un probable
enmascaramiento del diferente efecto de la penurbación
mecánica en cada cultivar.

t

7

�CAMBIOS ESTACIONALES EN EL CONTENIDO TOTAL DE CARBOHIDRATOS
PltOTEINAS Y TRIGLICERIDOS EN PICUDOS (Coleoptera: Cun:ulionidae)
INVERNANTESDELALGODON
Auno Gana 2'.álliga1• Antonio A. Guena' y Ellique H. Aranda'
ovezwinlllr 81 die lower RMr Grande Valley of Texas:
indic8led tbal triglycerides were the lllOSl imponant basic
nutrients used for ovezwinltting in Ibis species. Triglyceride concenttalims fluct11ared 'llOllthly during overwintering,

Re!IUlen
Los análisis Jl8lll determinar los pattOneS metabólicos
de triglicéridos, prolefnas y carbohidralos totales en la
hemolinfa de picudos del algodon«o (Anthonomus grandis
Bobeman) que invernan en el área baja del Valle del Río
Grande de Texas, indicaron que los triglicéridos fueron los
nutrientes básicos nw imponantes Jl8lll la invemación de
esta especie. La concentración de triglicéridos fioctuó
mensuahnenre duranle la invemación, cmespondiendo las
concentraciones nw altas a aquellos meses en que los
picudos encontraron alimenro adecuado (agosto, seplii,mbre
y diciembre) al final de la temporada comercial y en campos algodoneros abmdooadal. La concentración de triglicmdos disminuyó a¡xoximadamente 50% durante la época
en que no hubo plantas hospederu disponibles (oclubrenoviembre). Las concentraciones nw altas de protefnas
fueron enconttadas en picudos al final de la temporada
algodonera (agosto-septiembre) y en marzo (inicio de la
nueva temporada). Sin embargo, no hubo diferencias significativas en las concentraciones de proleÚlas en picudos
colectados en agosto a noviembre. Las concentraciones de
calbohidralos permanecieron nw o menos iguales durante
los meses de otofto, pero hubo una reducción mayor al 80%
durante patte del invierno (diciembre y ene.ro). Al igual
que las proleÚl8S, las concentraciones de carbohidralos se
incrementaron en los picudos colectados en 11131ZO, al inicio
de la nueva temporada de algodón.

and bigher concentralions corresponded ID diese months
when weevils had an adecuale feeding (angust, september
and december) 81 the end el. die commercial couoo season
and on abandoned cottoo fields in the lower Río Grande
Valley of Texas. There was a decrea,e of 50% in die concentralion ri triglycerides during die season when host
plants were not available (october-novembcr). The bigheat
concentralions were found in boll weevils 81 the end of the
couon seaam (august-seprember) and in man:h (beginning
of a new cotton sea,m). However, diere were no significant differmces in die ¡mein coocentralions fouDd &amp;ning
august and novembet. Carbohydrate OODCe11ttalims remained noe or less the same in the mmlhly hemolymph
samples analy¡.ed during the fall, but decreased more Iban
80% during pan of the winlllr (december-january). The
same as die proreins, carbohydrale concentralims increased
in weevils collecred in man:h, 81 the beginning of die new
cotton season.

lntrodacd6n
El estudio de los cambios metabólicos que ocurren a
través del ano en los insectos en una fase dada de su desanollo, aporta conocimientos búicos esenciales Jl8lll un
mejor entendimiento de los mecanismos de biotransformación de rnatmales nutrientes y el metabolismo energético.
Estos ~ biológicos son pmticulannente interesantes
cuando se les asocia con las esttalegias de soperviverx:ia de
los insectos ~ coodicimes .iversas; por ejemplo, el
invierno (Rockstein, 1957).

Cienc. Agropoai. FAUANI. 1991. 4(2)8-14

Sammary
An analysis ro detennine the melabolic pattemS ofllllal

triglycerides, proteins and carbohidrates in the hemolymph
of adult boll weevils (Anthonomus grandis Bobeman), tbal

En el caso particular del picudo del algodonero, Antho-

Coelaldo de Nlllrlmta • PICIICb del Algod4a

Ilotas (frutos) que aseguren su alimentación (Guerra et al.,

1982 y Guerra, 1983). Esta C3Ill:te.nstica de picudos inveroantes es muy imponante, debido a que al final de la temporada algodonera éstos exhiben una tendencia man:ada a
dispmarse en grandes cantidades (Guerra y García, 1982)
para localizar tanto alimentos como sitios para su reproducción (Guerra, 1986).
Por esta razón, el conttol de picudos invemantes se ha
recomendado con el fin de reducir poblaciones de adultos
que alaquen el nuevo ciclo del algodonero (Summy et al.,
1986). Con el renacimiento de ideas sobre el posible uso
de técnicas de conttol biológico Jl8lll plagas de importancia
económica, se ha pensado en la posible utiliz.:ión de insectos entomófagos para conttolar al A. grandis. Aunque a la
fecha sólo se ha intentado controlar a este insecro con ectoparasitoides que atacan el estado larvario, recientemenre se
ha considerado el evaluar al bracónido Microctonus aethlopoidu (Loan), que ataca con éxito al picudo de la alfalfa
Hyper postica (Gyll.); en contra del A. grandis (Dyssart y
Day, 1976).
Debido a que los picudos invemantes abundan durante
el orono e invierno en climas relativamente cálidos de los
subtrópicos, se ha sugerido que posibles cambios estacionales en la composición química del adulro pudieran afectar la
aceptación por pane del parasitoide como un medio adecuado para su desarrollo larval. Con el fin de apoyar una
evaluación del M. aethiopoides como un posible parasiroide
del picudo del algodonero adulto, es necesario que se efectúe en este picudo una serie de análisis básicos de los nutrientes más imponantes dmante la estación no cultivable
del algodón.

cmsisüó en colecciones mensuales de picudos por medio
de trampas (Mitcbell et al., 1976), preparadas con gmndlure
(Bull, 1976) en el período de agosto 1988 a l1l3IZO 1989, en
el área de Weslaco, Texas. lnmfAlia1a111ente después de las
colectas, los picudos fueron sexados (Little y Martln, 1942
Y Agee, 1964) y mueslllls individuales de estos insectos
fueron pesadas e.o h6medo y seco, y posteriormente triluradas para la extracción de hemolinfa utifü:ando el método
desc.riro por Albech y Guerra (1984) excepro por el solvente utilizado que fue una solución salina al 0.85%. Estos
extractos fueron almacenados a -ZOOC hasta que se llevó a
cabo la micro-delenninación de nutrientes IBSicos. Para los
análisis de triglicáidos, proleÚl8S y carbohidralos totales se
utilizaron alícuotas de 3.0 mi y 0.5 mi, respectivamenre.
Debido a que los triglicéridos constituyen nw del 98%
del total de ácidos grasos en los Upidos de picudos
(Lambremont et al., 1964), éstos se analizaron como representantes de Upidos totales. Para estimar el contenido total
de triglicéridos se utili7.ó la técnica colorimétrica descrita
por Fletcher (1968) y Tietz et al. (1959).
Para estimar el contenido total de ¡rotelnas, se utili2:ó
la técnica colorimétrica descrita por Schacterle y Pollacl:
(1973), adaptación del método de Low¡y et al. (1951), que
consistió en la utilix.ación del reactivo de Biuret que reacciona con la protefna, seguida por el reactivo del fenol,
obteniéndose una coloración azul que vaI1a soBtln la concentración de proleÚla en la muestta.
Para la estimación del contenido rotal de camohidratos

se utili7.ó la técnica colorimétrica descrita por Dubois et al.
(1956), que consistió en el uso del reactivo de ácido sulfúrico más el mictiw del fenol que reaccionan con los carbohidratos, dando una coloración amarillo-naranja que varía
en intensidad segmi la concentrdCión de carbohidralos de la
moes11a en estudio.

. El objetivo de este trabajo consistió en investigar las
posibles esll'lllegias metabólicas que están relacionadas cm
picudos invemantes del algodonero, cuantificando la variación en el contenido de caibobidratos, prorefnas y lriglic6ridos dmante el otol!o e invierno. Estos conocimienros soo
esenciales para posteriores estudios fisiológicos y bioquímicos tanto del parasitoide como del hospedero; y resultan de
gran utilidad para el desarrollo de dietas larvales eficientes,
q~ ~on la base para hacer posible programas de prop888ción !!! :dl!:!! de parasitoides.

Se tta2:6 una curva estandar para cada micro-detenninación. Se empleó un diselio estadfstico de bloq11es al azar,
aplicándose a los resultados obtenidos: análisis de varianza
y prueba de Tol:ey.

nomus grandil Bobeman, de regiones sublropicales, se ha
demosUado amp1iameme desde el punlD de vista fisiológico
y bioqufmico que pueden invanar en eslado metabólico
activo y sexualmente re¡roducdvo dmanle el otollo e invierno en campos de algodonero abondmados, donde existe
relmlK:ión con abundantes cuadros (capullos tl&lt;nles) y be-

Maatn-lnvealigadon clcl Doputameato do Puuitologfa FAUANL
Apdo. 1&gt;ootaJ 358 Sm Nicolú do loo Gma, N.L. Mélico.
2 Biclogical Caitm1 ol Pe,u R-,di Unit, USDA-ARS, 2413 I!.
Hwy. 83, Wellaco, Tou, 7859
3 Programa do Gmduadoo ea Agria,bma, ITESM. Suc:anal de Coneol "!",

C.P. 64M9 Mcmtenoy, N.L., Mwco

8

Resultados y Dticusión
Materiales y Métodos

Los resultados de las investigaciones sobre la variación
del contenido total de lriglicéridos, prorefnas y calbohidratos a través del ado, en la hemolinfa de adullOs machos y

El material biológico utilizado duranre este esludio
9

�Gana 7Mlal, A.,1111.

Considerando que el picudo del algodonero no experimenta una diapausa típica (Guerra y Garcfa, 1982), puesto
que en el caso extremo inverna inactivo dentro de bellotas
secas (Guena et al., 1984), se podría aseverar que probablemente la reducción en el contenido de biglicéridos que
se observa en octubre y noviembre obedezca a un consumo
de energía extraordinario relacionado con una escasez de
alimento (capullos Oorales y belloW) y la consiguiente
necesidad &lt;le los insectos de movilizarse más en su búsqueda (Guena 1986 y 1988). No se descarta tampoco la posibilidad de que algún gasto mayor de ttiglicéridos sea debido a ajustes metabólicos para adaptarse a los cambios en la
tempe,atura ambiente. w mismas razooes pudieran argumentarse para explicar el descenso de enero y felrero de
1989, con respecto a diciembre de 1988. En términos relativos de pon:t.ntaje de lfpidos por peso seco promedio, la
tendencia es la misma.

hembras del picudo del algodonero, Anthonol'IIIIJ grandis
Bobeman, indicaron lo siguiente:

Amlisis de Triglicéridos

Como puede a¡xeciane en la Figura 1, los niveles de
biglicéridos fueron altos en los meses de agosto y septiembre de 1988 para el caso de w hembras del picudo. Estos
meses coinciden con la última oportunidad de alimentarse
que tientll los picudos durante la temporada algodonen.
lnmedialamente después de la cosecha, en los meses de
octubre y noviembre, los niveles de ttiglicéridos totales en
la hemolinfa de estas hemlns se redujo en casi un 50%;
con respecto a los niveles encontrados en septiembre.
Eslos resulllldos eran de esperarse, pues como se sabe, una
de w funciones más importantes de los ttiglicéridos es
constituir una fuente de reserva energética. Los •ttiglicéridos son almacenados en la grasa de los insectos en airas
concentraciones, especialmente en esllldos fisiológicos de
desarrollo, para ser ntilizados durante períodos en los que el
insecto no se alimenta (Gilmour, 1961). En el mes de
diciemlre el nivel de triglicéridos totales volvió a incrementarse substancialmente (indicando que hubo posible;.
mente un período alimenticio durante ese mes), para luego
descender significativamente en enero y febrero; y final.
mente empezar a incrementarse en marzo, cuando los adul·
tos invernantes empiezan a aparecer en los campos algodoneros recién sembrados.

4000

oi

E 3000

"'
o
'O
·.:: 2000
'4J
.l::!

1000

La situación del contenido de ttiglicáidos en los picudos macho, es en todo similar a la de w hembras, excepto
por el hecho de que en septiembre se delectó en machos un
brusco descenso, que constituyó la cantidad más baja registrada en todo el estudio (Figura 1). Considerando que la
aparición del picudo en el área baja del Valle del Río
Grande de Texas se registra a partir de marzo (Summy et
al., 1986), puede deducirse que el repunte en el contenido
de ttiglicéridos en marzo obedece a la intensificación de la
BC!ividad alimentaria inicial de picudos invernantes, con
fines posteriores de reproducción en el fruto del algodonero
de la nueva temporada.

-

■

-

...

-

..... .

Hembras

D

Machos

Ago

Sep

Oct

11-

Nov

En las hembras, el incremento mayor se detectó, como
ya se seftaló, en los meses de agosto, septiembre y diciembre de 1988, siendo éstos iguales estadfsticamente segón la
prueba de Tukey. Estas cantidades bajaron considerablemente en octubre de ese allo y febrero de 1989. Para los
machos, los meses de agosto, octubre y diciembre fueron
iguales estadísticamente en cuanto a contenido de ttiglicéridos, y fue entonces cuando la concentración de éstos fue
alta; mientras que en los meses de septiembre de 1988,
f~brero y marzo de 1989 se registraron los más bajos conterudos. Estos meses también fueron iguales estadísticamente
en cuanto a contenido de ttiglicéridos.
El análisis de regresión entre concentración en microgramos de lfpidos y meses mostró una relación aliamente
significativa con r' =0.33 y n = ltíO, donde y = 2646.967 •
201.7821 X,.

Análisis de Proteínas

3000

-

oi

,.

::t

...

n

o

En lénninos generales, el ascenso inicial y posterior
descenso del contenido tola! de lriglicéridos registrado en
esta investigación, coincide con lo reportado por Guena y
Robocker (1989) que concluyen que los ttiglicmdos de
picudos alimentados con cuadros o bellotas de algodonero
se incrementan durante el primer mes después de la emergencia del adulto, pero descienden paulatinamente en picudos desnuttidos ó no alimentados (datos no presentados).

El análisis de varianza aplicado al contenido total de
protemas mostró que hay una alta significancia en las diferencias en el contenido de proteínas con respecto a los me-

O

.

■

o,

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Coatmklo de Nllrialel m Plcudoo del Algodón

Die

Ene

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Feb

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Mzo

2000

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1000 .

0..

ses del allo, pero no para su interacción de sexos. En las
hembras, los meses en que se cuantificaron más proteínas
COITeSpolldieron a agosto y septiembre (Figura 2) (meses en
que el picudo dispone aún de abundantes bellOlas en el
campo), los cuales según la prueba de Tukey fueron iguales
entre sí. En los meses subsecuentes (octubre-marzo), el
contenido proteínico fue igual estadísticamente. En el mes
de febrero de 1989 se registró el mayor descenso promedio
equivalente al 48.97% del mes de agosto del allo anterior, y
al 22. 73% del mes de enero precedente; esto es, el mes en
el que se registró la mayor cooceotracióo de proteína y el
mes que registró la segunda más baja concentración, respectivamente, en el período estudiado. Según la prueba de
Tukey, estadísticamente la concentración de proteína en
felrero resultó no ser diferente a la concentración de enero
Y marzo.
Para machos, los meses de agosto, septiembre, octubre,
noviembre y diciembre no fueron "-"ladfsticamente dif_.,
tes para el análisis del contenido de proteínas. C0010 ocurrió con w hembras, también en el mes de febrero bajó la
~tración de este componente orgánico (Figura 2),
debido probablemente tanto a los factores alimentarios como ambientales ya enunciados.

Respecto al análisis de regresión entre la concentración
en microgramos de proteínas y meses, mostró una relación
lineal altamente significativa con una r' = 0.31 y n ., 160,
donde y = 2251.071 • 151.9047 x,.
Dado que la síntesis proteica se realiza intensamente en
los adultos durante el período de re¡mlucción (Guma y
García, I982), el descenso sostenido en la concentración de

O

Hembras

O

Machos

. . ... . ... . ...
..
-

o
Ago

Sep

Oct

Nov

Meses

Die

Ene

.
....

n

Feb

Mzo

Meses

Figura l. Variación en el contenido total promedio de ttiglicéridos en hembras y machos del picudo del algodonero, Antho·
nomus grandis Bob. en el período agosto de 1988 a marzo de 1989, en el Valle del Río Grande de Texiu,.

Figura 2. Variación ~ el contenido total promedio de ~ en hemlras y machos del picudo del algodonero, AnlhonoTIIIIJ grandis Boh. en el período agosto de 1988 a marro de 1989, en el Valle del Río Grande de Texas.

10

11

�e • ,.,,.~ ·: ........... Allod'a

Gana7Miaa,A.d•.

proteína {tanto en machos como en hembra.,), a partir de
octubre de 1988 y hasta febrero de 1989, coincide con el
ingreso paulatino de los picudos a la fase en la que no
existe disponibilidad de alimento y al período del ano de
menor actividad genelll. El incremento en el conlellido
proteico en el mes de marzo, cuando hay de nuevo algU118S
fuenies alimeaticias, puede coincidir con la reactivación de
las gónadas y, en consecuencia, con la de la sfntesis proteica

Este mes couespoooió al de mayor cuantificación de cart»
hidratos (Figura 3). Los meses de agOIIO, septiembre, octubre y noviembre de 1988 y enero de 1989 no difirieron
estadísticamente. En diciembre la cooccntración de cart»
hidratos disminuyó nocablemente debido probablemente a
UDa escasez de alimento {hasla un 80.83% con respecto al
mes ¡ncedente más allO), para luego elevarse casi siete
veces en marzo de 1989, el mes que resultó más alto en
todo el estudio.

Aparentemente, para el picudo invernante, el melabolismo de proteínas durante el OIOllo e invierno no es de vital
imponancia. Esto, hasta cieno punto, es de esperarse,
puesto que las proteínas contribuyen de una manera más
directa al metabolismo energético, constiwyendo la porción
esuuctural de músculos, glmlulas y tejidos; es decir, las
proteínas son nfi!izadas P.s¡&gt;ecialmente durante el crecimiento, en la mewnafosis del insecto, y más directamente
intervienen en la madlD'8Ción de las gónadas y ¡xocesos
vitelogénicos {Nettles, 1972).

En cuanto a los machos, la mayor cuantificación ocunió en los meses de agOIIO y septiembre {fecha en que aún
se encuentran en el campo cantidades abundantes de bellotas), siendo éSIOS no diferentes estadfstican,ente. Los niveles más bajos en azúcares se detectaron en los meses de OC·
tubre, noviembre y diciembre de 1988 y enero y febrero de
1989, los cuales fueron iguale, entre sí (Figura 3).

Análisis de Carbohidral06

El análisis de regresión efectuado mostró que hay una
relación cuadrálica entte la concentración de microgramos
de carl&gt;ohidnllos y meaes de los anos 1988-1989, con una
r: 0.38, donde y = 453.01 - 180.9551 X, + 18.6459 X, 2•

El análisis de varianz.a del contenido tota1 de carbohidralos mostró diferencia significativa para meses y sexos,
así como para su interacción. La prueba Tukey aplicada al
contenido de carbohidratos en hembras, reveló que el mes
de mano de 1989 fue diferente a todos los demás, el cual
coincide con el inicio del ciclo del cultivo del algodonero.

Salvo la discrepancia notable ocmrida en el contenido
total de carbohidralos entre machos y hembnls en el mes de
marzo de 1989, cuando se compara eslC liltimo con los
meses precedentes de agosto y septiembre, el patrón de la
variación en el contenido tota1 de azócares en ambos sexos
es similar. Coincidiendo con los hallazgos de Brazzel y

O\

-oE"'
...111
...

200

.o
...

100

:S!
e
o

D

de

ancl mwjpl":nt of lbe boll weevil witb pheromone.
T~ Agric. Exp. Sbl. Res. pp. 5-10.

ano

con:idier-do con una disminución IIOllllle en la actiYidad
rep-oducliva repcxtada por Guena y García (1982). Pa:lerimmente, en 111817.0, al rdoicime eaa función 1epoduáiva, los carbohidralOs sufrieron III aumento tlr!o9'1ico. Elle
6llimo fue mayor en las bembm que en loa macbos, posiblemente dellido al procao de vuelopesis que requiere
com¡Mllivamente UD apone C'A)Olidenhjem¡- i111ycr de
¡aOIDlna {vía almac6n ¡aevio de glucógeno), que la espet•
IIIIIOpeais.

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De eaa forma, ae puede pmuponer que en awltos del
picudo del algodoat.ro, tal como lo ICftala Neales (19n),
los carl&gt;ohidn:los caos1ituyen llilll imporlaMe fuente de
energía para la re¡aoducci6o mú que pn Olills funciones
de menor .,::tiYidad metabólic:a. Neales y Belz (1965)
CIICOllllaroil diferenciu en la distribución del glucógeno en
ell8 especie a lnlvs del a&amp;&gt;, y sellllan que CSIO ae debe
,..¡,,..¡,..•--te
I " ' -...... - • al w_..,.. ..,.,,..,tmíO, COiiesp•iiClicodo un
iÚI alto conlellido de glucógeno en picudo&amp; •limenawlos "11
bellolas. El glucógeno fue mellbolmdo iÚI d¡idamente
en picudos en reprodncción activa que en illaectos menos
activos, lo que coocucnla con los dalOs de BIBZ7.d y
Newsom (1959).

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boll weevils to grand1ure trapS io tbe lower Rio Grlllde
Valley of Texas. Soutbwest, Entomol. 8:252-258.

ec.bi-Los resultados prescnlados aquí indican claramente que
grandes poblaciones de picudos migralOrios invernan en UD
eaado fJSiológico activo; y que desde un punto de visla
IIUlricional, estos picudos podrían servir de alimento adeCUldo para apoyar la popagación de parasiloides que . .
can a picudos adultos.

O Hembras

300

Newsom (1959) y NeUlea {19n), el CODlenido corponl
cat,obídralo, disminuyó ('.MSblo!PJDNWe al final del

Machos

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o
Ago

Sep

Oct

Nov

Die

Ene

Feb

Mzo

Meses
Figura 3. Variación en eJ contenido total pomedio de caibohidralos en bembrm y machos del picudo del algodonero, Antho·
IIOmMS grandis Boh. en el penodo de agosto de 1988 a marzo de 1989, en eJ Valle del Río Gmnde de Texas.
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of lbe foor crosses wen: evaluated to detaminc the head,
stin, anterior tbild, medium third and postaior third weight
as well as die fadlact 1hictness, carcus lcngtb. loin eye
mea, C81tMS yield, USDA can:ass muaculing 11C01C and
USDA can:ass grade. It was found tbal lhe CrtlllS DurocLandra:e bad lbe grealeSl medium third weight • weU as
the greatest falbact dtictnes.,. Respecting 10 lbe can:ass
lea¡th, lbe aoss Landrace-Yorksltire sbowed lhe greatesl
value and it was secood alter lbe CIOl8 Hampsbire-Yort:shire respecting to the loin eye an:a. Reprding the USDA
can:ass muaculing IICOIC lhe crosses Ham~Yorksbire,
Landrace-Yorksbire and Y&lt;mbire-Landra:e could be
rlmificB!ed as US No. l grade, and tbc cross Duroc-Landncc as US No. 2; acordut8 witb die Uniled Stat.e Depanmcnt of Agriculture (USDA), wbicb define !hose grades as
animals widl VCl'/ lbict and lbict typical muscling respectively.

Cuatro auzas interraciales del Proycct&gt; de Mcjoramien10 Pm:ino de la Facultad de Agrooomla de la UANL
fueron evaluada, y clasificadas usando el IMlodo america110. Las cruz.as de un peso com¡xendido enlle 90 y 100 tg
fueron: Hampshire por Yoctsbire (H-Y); Landlace por
Ycrbhire (L-Y); Landrace por Duroc (L-D) y Y&lt;1bbhe
por Landnlce (Y-L). Se evaluaron 20 canales de caoo
(Fl), cinco de cada una de las CU8lro amas, dctemli8'ndose: los peaos de cabcu. piel, ICltio anraior, tercio medio y
im:io posleriores, así como grasa donal, loogilud de canal,
na del ojo do chuleta. rendimiento de canal, muaculalum
tfpica (USDA) y graoo de canal (USDA). Se encoottó que
la croza Duroc por Landrace obcuvo el mayor peso en el
1m:io medio, así como el mayor valor en la grasa dmal
soble el resto de w
En CUmkl a la longitud de
caml, la cruza Landrace por Ycrbhire IIIOllllS mayor valor
y sólo fue superada por la CIU7.8 Hamp8bile por Ycxbbire
en el área de ojo de la chuleta. En cuanr, al graoo de
musculatW'&amp; úpica, las CIU7.8S Hampshire por Yorksltire,
Landracc por Yortshire y Ycrbhire por Landlace, pueden
ser clasificadas como graoo US No. l y la cruza Duroc por
Landracc como graoo US No. 2; de acuerdo coo el Deparllmelllo de Agricultwa de los &amp;lados Unidos (USDA), el
cual define dichos graoos como animales coo musculalma
tfpica muy carnosa y carnosa rcspeclivancnie.

=·

lntrodacd6D
La producción de ctldos constituye uno de los má.1
importantes cap{tulos en la ecooomfa de un gran número de
pafaes. La industria pm:ina, que representa aspectos muy
divmos, se adapta a las nw variadM condiciones ambientales de explot.:ión, transformando grandes cllllidades de
produclal agrícolas e industtiales en alimentos de alto valor
nubitivo para el abMtecimieoto de la población humana.

Cienc. Agropeai. PAUANL 1991. 4(2) lS-19

Summary

En el estado de Nucw León, la poducción de carne
de cado en 1984 alcanzó las 13,318 toneladas, volumen
suficiente para cubrir la demanda estatal, enviándose excedemrs al resto del pafs, Jn!Cipalmente como alimentos
¡11 &lt;•sacios, lo cual licne un efecto multiplicalivo significativo CD la cconomfa estatal. Las caraclCrfslicas 111M impor•
tanles de los sislemaS de producción ntilividos "-0 la expl&lt;&gt;
laCión porcfcola 5al: De las granjas existentes CD el Estado,
un 80% cuenta coo una buena infraestructura y eficientes
técnicas de explolación y el resto trabaja coo ~ tradicionales de producción; la disttibución de la poducción
porácola se concentra en apm:riml!l•meote un 85% en los
mlllicipios de Cadcreyta Jiménez, Allende, Momemordos,

Four interrace crosses of-the Depanmeot Agronomy,
Universidad Autonoma de Nuevo Leon (Mexico) Pork
BJCeding Researtb were evalualed aoo rJagjticBfed using
the american medlod. The crosses widl a weight between
90 and 100 tg wen:: Hampshire-Yorksbire (H-Y), J...andra.
ce-Yorbbire (L-Y), Landrace-Duroc (L-D) and Ycxtsbire-

1,2

14

M.mayTOlúlalOlpl&lt;li-•o,dol ~dohldimriu
Al--.riao PAUANL Apdo. Poolal 358. S. Nioolú do loo
Clona, N.L Móoicx,,

15

�C..trera M. de o. N. 1 E. Jlmáa C.

Claslllcadoo 1 Caracterlr.a&lt;iá Obtmlda de Canales de Cruzas

no se lleva a cabo wia r!asilicaciÑI específica, para niveles
de exportación muchos de los grandes productores siguen el
método de clasificación de los Estados Unidos, el cual se
basa en la relación entre peso de canal, ¡romedio de grasa
dmal y largo de canal; para clasificar la canal en base a su
musculatura lfpica (USDA carcass muscling score) y grado
de canal (USDA carcass grade) (Flores, 1986).

Guadalupe, Gana García, ZUazua, Escobedo, Pesquafa y
Marfn*.
La producción porclcola se comercializa principalmente

a lravés de la Asociación de PorcinocullOres directamente a
los rastros y empacadc.-as; y-debe estar encaminada a la
oblcnción de animales con caracter1sticM que cumplan con
las demandas del mercado tanto industrial como de consumo directo. Dichas caracteruticas pueden ser obleoidas
mediante la selección genética, de tal modo que se ¡roduzcan cerdos con una alta calidad de carne.

Siemens et al. (1989 y 1990) informan del uso del método de musculatura úpica y grado de calidad de canal,
como parámetros imponantes para estimar la composición
qufmica y caracterización de canales de cerdos.

Como consecuencia de lo anterior, se realiz.ó este estudio con el objeto de evaluar y clasificar cuatro cruzas producidas por el Proyecto de Mejoramiento Porcino de la
Facultad de Agronomía de la UANL, para determinar su
imponancia en la producción de animales con aceptables
características para la industria procesadora de carne asl
como para el consumo directo.

Vá7.quez et al. (1988) consideran el peso de canal, largo de canal, espesor de la grasa dorsal, área del ojo de la
chuleta y rendimiento de canal, como parámetros para evaluar 11 diferentes grupos genéticos; sellalando que el grupo
genético Landlace por F2 da mayor longílUd de canal y
área del ojo de chuleta

Revwón de Literatura

Materiales y Métodm

En la producción de carne, el rendimiento de canal es
un factor importante en la apreciación de su valor. En los
cerdos jóvenes de madurez precoz, se alcanzan rendimientos elevados con pesos ligeros supericxes a los obtenidos en
los animales de madurez tardía. En general, las razas puras
o mejoradas por cruzamiento rinden más a la canal que las
razas criollas (Zert, 1969).

El esrudio se realiz.ó en las instalaciones de la carnicería y laboratorio de carnes de la FAUANL, en el municipio
de Marín, NL.

de canal; grasa dorsal; longitud de canal; área del ojo de la
chuleta; tercios anterior, posterior y medio.

La comparación de medias se basó en la prueba de
Tukey (Steel y Torrie, 1960).

El rendimiento de la canal se basó en el peso de la
canal refrigerada respecto al peso en pie del animal, determinándose también los pesos de la cabem y piel.

Resultados y Discusión

Para determinar grasa dorsal se utilizó el método de
regleta (Mondragón, 1979). Se hicieron medidas al nivel
de la primera costilla, al nivel de la óltima costilla y a la
altura de la última vértebra lumbar, obteniéndose el promedio de las tres mediciones. Para obtener la longitud de la
canal fue considerada la distancia entre la parte anterior de
la primera costilla y la parle anterior del hueso pélvico.

De acuerdo a los resultados obtenidos (Cuadro 1 y 2),
no hubo diferencia significativa entre las CflWIS con respecto a las variables tercio anterior, tercio posterior, cabeza,
piel y rendimiento de canal. Aunque con respecto a esta
última variable hubo una diferencia de 3.47% entre la media de la cruza de mayor rendimiento (D-L) y la de menor
rendimiento (H-Y}, a pesar de moslrar una similitud en
edad y peso al momento del sacrificio. Lo anterior concuerda con Johnson et al. (1973).

Se efectuó un cone uansversal al músculo gran dorsal
entre la décima y onceava costilla, sobre el corte se colocó
un plástico en el que a su vez se colocó un papel de china
para dibujar el perímetro del músculo y determinar mediante un planímetro el área del ojo de la chuleta. Finalmente,
se siguió el despiece mayor tipo americano (Desrosier,
1983 y Smíth et al., 1975) para producir el tercio anterior
(paleta y espaldilla) tercio medio (lomo y panceta) y el
tm:io posterior (pierna).

Con respecto a la variable tercio medio, hubo diferencia significativa entre las CflWIS (Cuadro 1), presentando un
menor peso la cruza Yorlcshire por Landrace, lo cual va de
acuerdo con lo reportado por Mondragón (1979) quien
informa alto rendimiento en las
Hampsbíre por
Yorlcshire, Landrace por Yorksbíre y Duroc por Landrace.
Esta última cruza mostró también alto rendimiento con
respecto a grasa dorsal (Cuadro 2), lo cual concuerda con
los resultados publicados por Dreway (1988) y Dieguez y
Castro (1974), por lo que puede sugerirse a esta cruza
como la adecuada en la producción de tocino.

=

Sa aplicó un disefto de muestreo completamente al

azar, con cinco observaciones en cuatro cruzamientos: El
modelo utilizado fue: Xij = µ + Ti + Eij.

Se evaluaron 20 canales de cerdos (F 1) provenientes
del Proyecto de Mejolamiento Porcino de la Facultad de
Agronomía de la UANL de los siguientes grupos genéticos:
Hampsbire por Yorksbíre (H-Y), Landrace por Yorkslúre
(L-Y), Landrace por Duroc (L-D) y YO!kshire por Landrace
(Y-L). Se tomaron cinco repeticiones de cada cruza indistintamente del sexo.

El rendimiento de la canal, tanto como su calidad, está
determinada por factores tales como raza, alimentación,
grado de engorda, edad, conformación de la canal, así como
IIanSporle y manejo del animal y su saaificio. Se puede
decir que si el consumidor requiere un alto rendimiento en
carne magra, la producción debe ser orientada hacia masas
musculares en los cuartos posteriores y antericxes, así como
el lomo; y al mismo tiempo que presente poca abundancia
muscular en los lugares de menor calidad como son: canillos, cuello, miembros, entre otros (Price y Schusigert,
1976).

El peso al sacrificio de los animales estuvo comprendido entre 90-100 kg y las edades fueron variables entre 168210 días.
Se aplicó el método de conmoción y deguello para
provocar la muerte del animal, seguida de las correspondientes operaciones Jl8lll tener la canal libre de cabeza,
patas y piel.

Existen varios métodos para clasificar las canales, geDelllimente cada país tiene el propio. Aunque en México

Las canales fueron cortadas a lo largo de la columna
venelxal. Las medias canaies fueron refrigeradas a 5°C p&lt;J
24 horas.

• Cammiaicióo penoaal &lt;XII el re,pomable del I&gt;epuum&lt;,,1o de Sanidad
Animal, SARH, N.L. (1990).

Donde:

Xij = Variable bajo estudio
µ = Media verdadera general
Tí = Es el efecto del i-ésímo IJalamiento
Eij = Error aleatorio

Cuadro 1. Medias de nueve variables observadas en canales de cuatro cruzas intemlcíales de cerdos.

AJeade

ojo de

Rend.
de

dona!

Loogitud
de canal

chuleta

canal

(mm)

(an)

(an')

(%)

Cruza

Edad

-~r/

Peso

Tercio
anterior

(días)

(kg)

(kg)

H-Y

182

92.00

15.86

27.12 ah

16.97

5.13

3.98

29.20 b

74.80 b

40.74 a

74.70

L-Y

194

94,(,()

17.00

28.40 ah

17.44

5.42

4.14

28.00 b

n.20.

39.56 a

76.51

l).L

185

94.96

16.52

29.80 a

18.23

5.60

4.12

37.20 a

77.IO a

30.85 b

78.17

Y-L

194

91.20

15.94

26.20 b

17.54

5.52

4.08

24.40 b

n.ooa

34.90 b

15.9

H= llampshire
Las canales fueron evaluadas considerando rendimienlD y = Yorkshire

16

En relación con la longitud de canal, la cruza Hampsbíre por Yorksbire mostró el menor valor con respecto al
resto de las cruzas. Vá7.quez et al. (1988) indican que las
cruzas con machos Landrace presentaron la mayor longitud
de canal, coincidiendo con lo encontrado en este trabajo.

Tercio
medio

Tercio
posterior

Cabeza

Piel

(kg)

(kg)

(kg)

(kg)

Grua

L = Landrace
D = Duroc

17

�c..bwuM.deO.N.71. ........ C.

r"vffl

Cuadro 2. Resumen de análisis de varianza de nueve variables observadas en canales de cuatro aw.as interraciales de cenlo.

--do
variaciióo

""""'

G.L

Cuadrados Medios

Tcn:io

Tcn:io

(kg)

modio
(q)

3

1.43

16

1.07

12.25"

.........

e-.

13S

D.21

0.02

1.3-4

0.54

0.12

Tcn:io
(q)

Piol
(q)

(q)

...... do

o.a

Laopad

&lt;-&gt;

&lt;-&gt;

.iec:a

.ion.J

l.U.80,.

6.~"

:::.
&lt;ar&gt;

doca

102.91 "

10.32

S.99

06

R-

c.v.
ié

•

t 111 Ottstt:e ..., C.-• era.

Manual f&lt;X" Mea! Scieoce. Howard Gemp Printing lnc.
pp. 79-110.

Las CIU7JIS Hampshire por Y&lt;mhire, Laodrace por
Y&lt;mhire y Yorkshire por Laodrace; las cuales SOD consideiadas como canales de mu.sculalura lf¡jca muy canma, y
la cruza Duroc por Laodrace es clasificada cano grado US
No. 2 y/o canal de m ~ típica carnosa.

Steel, R.G. y 1.H. Torrie. 1960. Principies and Proccdures
of ~tatistics. Me. Graw-bill Book Comp111y lnc. New
York. p. 115.

'')

Vúquez del M., FJ., GJt Martínez y U.R. Chome. 1988.
Comparación de algunas CMllCterfsticas de la canal de
cadas~- Vol. 12(141): 31-36.

Blbllopalla

Dcnro do

Tatll

111 ¡ c.

2.80

0.70

11.80

19

6.33

6.00

6.S9

13.58

4.40

11.56

1.09

6.70

2.73

16.29

27.96

17.47

531

4.08

29.95

76.50

34.14

76.20

•• Difcren:ia aig,ülc.l&amp;iva al 0.01

Dearosier, N.W. 1983. Elementos de Tecnología de Alimentos C.E.C.S.A. 331 p.

Zert, P. 1969. Vadecum del Productor de Cenlos. Acribia.
Zarapa, Espalla. pp. 145-149.

Diegue1., FJ. y M. Castto. 1974. &amp;IUdio sale el cooiportamien10 y la composición de la canal de puerco de lu
l1WIS Yorbhin:, Duroc-Jeisey, Ham~ y Lanchce.

Price, J.F. y B.S. Schusigc-n. 1976. Ciencia de la carne y

Rev. Cullana Ciencia Agrícola 8: 117-126.

En el caso de área del ojo de la chuleta, el cual es uno
de los parámetros impM.anles en la industria producta'a de
lomos ahumados, las razas Hampshire por Yorkshire y
Landrace por Yorkshire mosttaron las mejores expresiones.

Peso de la canal (kg)
5«

5S.9

Finalmente, conjugando longitud de canal, grasa dorsal
y peso de la canal, las cruz.as Hampshire por Yorkshire,
Landrace por Yorkshire y Yorkshire por Landl1lce pueden
ser clasificadas como canales grado US No.l de musculatura muy carnosa (Figura 1). La cnm1 Duroc por Lan&lt;kace,
aunque presentó el may&lt;X" rendimiento por canal, es cwificada como canal grado US No. 2 con musculatura típica
carnosa; esto debido a que es1a c1117.a presenta gran desarrollo del tercio medio donde el tejido adiposo ¡ndomina.

,------------,
74.1

93.0

IIS.7

U.S. lo. '

Sl3

-llpico

.......

so.a

.......

4&amp;.3

Uod:r 1

: 4S.7

..
_g
.

-

L

412

40,6

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L

Smith, G.C., G.T. King y ZL. Caipenter. 1975. Labora1ory

"' 3S.6

Conclusiones

310

Las cruzamientos interraciales de cenlo efec?Uados en
el Proyecto de Mejoramiento Porcino de la FAUANL no
mostraroo variabilidad para las caracterfsticas de: tercio
anterior, tercio posterior, caber.a, piel y rendimiento de
canal.

U.S. lo. 1

30.5
27.9

• (H-Y)
' (L-Y)

2S.4

• (Y-L)

61.6

La cnu.a Duroc por Landrace puede ser considerada
como adecuada para la indll'!ttia procesadora de tocino por
su mayor peso del tercio medio.

71.1 717 76.2 71.7 11.3 111 16.4 19.9 91A

Longitud de canal

La Cl1l7.a Landrace por Yorkshire es ventajosa cuando
el animal es destinado para el procesamiento de lomos
ahumados, debido a su mayor longitud de lomo y área del
ojo de chuleta.

(e■)

Figura l. Evaluaw;;ión y clasificaci6n de c-1ea de cruz.as
inlemlcialcs en cerdos proveoimte.c del Proyecto
de Mej(nmieoto Pm:ino de la FAUANL.
18

19

,

�AISLAMIENTO, CARCATERIZACION Y OPI'IMIZACION DE CONDICIONES DE
CRECIMIENTO DE CEPAS BACTERIANAS DE INTERES LACTOLOGICO A PARTIR DE
PRODUCTOS COMERCIALES
Rigobeno Goo7.ález Gond1ez y Ma. de lol Angeles Charlea Solís'

Resumen
El objelivo de esae ttabajo fue aislar cepu baclerianas
acidolácticu a partir de productos 1'cteos comen:ialcs.
Como fuente de microorganismos fueron ulilizlMlos queso
cheddar y yogurt Medios de cullivo convencionales y
formulados en este ttabajo fueron ulilizlMlos para separar los
microorganismos. Después de aislar y purificar seis colonias de cada wio de los productos, se detenninaron ademú
de sus C81l1Clel'lsticas morfológicas bajo el microscopio, las
características bioquímicas utilizando diferentes condiciones
de crecimiento. la condiciones óplimas de pH y temperatura, además del tiempo de generación para cada microorganismo aislado, también fueron detenninadas. Se e11C011tró
que el agar 1'clico (preparado en este ttabajo) presentó los
mejores resul!ados para el aislamiento de los microorganismos. En fwx:ión de los resultados de las pniebes efectua.
das se caracteriz.aron cuatto cepu diferentes de bacterias
acidolácticas: Lactobacil/us bulgaricus, L. acidcphilus,
Streptococcus lactis y S. cremoris. De éstas, S. lactis ere- .
ció mejo- a 35°C y a un pH de 7 con un liempo de generación de 25 minutos. Resultados similares fueron enconttados para S. cremoris, pero el tiempo de generación fue de
35 minutos. La temperatura y pH óptimo para L. blllgaricus fueron de 45ºC y 6.5; mienttas que para L. acidophilus
fueron de 40°C y 6, con un tiempo de generación respectivamente de 47 y 32 minutos. Bajo estas condiciones clptimas, se ¡Rparó un inoculo ntiliVldo posteriormente para
preparar exitosamente queso cheddar y yogwt con propiedades organolépticas apropiadas. Este trabajo muestra que
los microorganismos pueden ser aislados a partir de la fuen.
te en que se encuenttan, además éstos pueden ser identificados así como sus condiciones óptimas de crecimiento.
Cimc. Agropoca. FAUANI. 1991. 4(2) :Z0.25

Summary
The pwpose of this work was to isolate lactic a:id

Slrains from commercial dairy products. Cheddar cheese

1

and yosun were utilized as microorganisms source. Bacteria wen: isolaled in convenlional and nw media to select the
ap¡ro¡xialed. Pure culture of six different colonies from
ee::h poduct were med to delenninate biocbemical charactaistics. 1be morphology was detenninated under the
micmscope. Optimal pH and temperature fer m~robial
growth weie detamincd as well as the growth rates m pure
cultures of isolaled miaoorganisms. It was found that the
Jactic agar (¡xepml in Ibis work) shows the best results fer
microorpnisms isolalion. Resu1ts showecl four different

acidolactic bacteria: Lactobacll/us bulgaricus, L. acidophilus, Srteptococcus lactl.s y S. cremoris. S. /actis, grew better
at 35°C, pH 7 and it bas a generalion time of 25 minutes.
Similar results were obCaincd witb S. cremoris but the generalion time was 35 minutes. Optimal tanpenture and pH
weie 45"C and 6.5 for L. bulgaricus while L. acidophilus
sbowed 40°C and 6. Oencralion 1ime fer diese two were
respeclively 47 and 32 minllleS. Toe oplimal condilions
were utilized to produce an inoculum whicb was used to
elalxnle successfully yosun and cheddar cheese with ap~ organoleplic propcrties. This work shows that
the microorganisms can be isolated from the source they
are presenL This microorganisms can be identifiecl and the
oplimal growth condilions deternlincd.

Introchacd6n
Desde que d hombre domesticó el ganado caprino,
ovino y vacuno, la leche de estos animales ha sido fennentada para aumentar su período de coose:rvación, además de
que durante el proceao su presentación cambiaba en una
variedad de ¡roductos más attaclivos. Con el desam&gt;llo de
la microbiologla se ha descubierto que los miaoorganismos
son los responsables de las ttansforma:iooes en la leche.
En d curso de las investigaciooes, se ha Jogmdo aislar
bacterias de 1a leche fermentada y duplicar 1a rennentación
adiciorumdo cepu selecciooadas de regreso a la leche
(Alais, 1981).
Las bacterias a c i ~ han sido extensamente estu·
diadas (Fraiziei, 196S, A1ais, 1981, Krogez et al., 1989) y
pueden dividine bésicamente en dos grupos: la tribu LactobacilJiarne, que wiiijiwde especies de im¡xrtaDCia econó-

~Investigador y Teailla, mpoc:li.- dol Oopanunmlo de
IDdmlriu Alimclllari• FAUANL. Apdo, PO&amp;ll 358 S. Ni&lt;:ol6I do loa
&lt;lona, N.L Mbico

20

Cndmleato de Cepal lladerluu Aclclalldlcu .

mica como Lactobacil/us bu/garicus, L. acidophilus y L.
plantarum; y la tribu Streptococca:eae, que incluyen Streptococcus lactis y S. cremoris.

se tomaron muesttas de la pane interior del bloque y se
introdujeron pequellos fragmentos en medio de cullivo
liquido.

Debido al avance de la biotecnología ocutal, se ha
incrementado la selección y preparación de variedades
mejoradas de bacterias acidolácticas para procesos específicos de fennentación, bajo condiciones altamente tecnifica.
das. Las cepas de bacterias lácteas se consiguen comen:ialmente en eslado congelado y leofilmldo. Algunas de estas
cepas fonnan parte de las colecciones de microorganismos
de los Centros de Estudios en los que se aislaron originalmente a partir de productos comen:iales, y en la a:tualidad
sirven para la investigación básica, además del desarrollo
de procesos biotecnológicos en los que estos microcrganismos se encuentran involucrados (Kosilcowski, 1970,
Speckman et al., 1973, Pérez y Pérez, 1984, Lobo et al.,
1987, Lee et al., 1990). En la octualidad, aún se continl!an
aislando cepas a partir de productos lácteos comen:iales con
propósitos de investigación y de desarrollo de protolipos
biotecnológicos (Christopherson y 2'.oltola, 1989, Rajagopal
y Sandine, 1990).

Las muesttas fueron incubadas en temperaturas de
37"C a 40°C por 24 hOOIS. Después de este período, diferentes lipos de colonias microbianas fueron seleccionadas
en fwx:ión de su morfología y la forma y disposición de las
bacterias bajo el microscopio, utilii.ando la lindón diferencial de Gram (Jacobs y Gerstein, 1%0, Rogosa y Shaipe,
1%0, Demeter y Elbertzhagen, 1971). Seis colonias con
caracterfsticas de Lactobacil/us (bacilos largos, delgados en
cadenas, Gram +) y seis de Streptococcus (cocos en pares o
cadenas, Gram+) fueron resembradas varias veces en medios de cullivo convencionales uliliVldos para aislar estos
géneros de microorganismos: Agar jugo de tomate, agar
soya tripticasa, agar seleclivo para estreptococos, agar triptona glucosa y además, el agar láctico preparado en este
trabajo. Este último conteniendo por litro de agua destilada: 20 g de triptona, 5 g de extracto de levadura, 2.5 g de
gelatina, 5 g de glucosa, 5 g de sacarosa, 4 g de de cloruro
de sodio, 1.5 g de ac. ascórbico y 15 g de agar bacteriológico. El equivalente del medio en fonna líquida fue preparado eliminando del anterier las sustancias gelificantes (agar
y gelatina).

Aunque durante la producción de los microorganismos
éstos se mantienen en condiciones óplimas de viabilidad,
durante su reactivación en las plantas de procesamiento
pane de ellos se destruyen. Por otro lado, el costo de
producción de estos iniciadores resolla elevado, por lo cual
resulla atractivo el disponer de estas cepas en forma económica En base a ello, el propósito de este trabajo fue aislar
y caracterizar cepas bacterianas acidoláclicas a partir de
productos lácteos comen:iales.

Posteriormente, fue seleccionando el agar láctico, ya
que el desarrollo de ambos géneros mostró un buen crecimiento y diferenciación bacteriana, lo cual fa:ilitó el aislar
y purificar los microorganismos en cullivos puros. Se
resembró en agar láctico cuando menos cinco veces hasia la
obtención de cullivos puros. Los cultivos microbianos
iniciad&lt;xes (stock) fueron preparados en agar inclinado y
ahna:enados en refrigeración a 4 ºC para ser utilizados
posteriormente en ottas ll'lleoos.

Materiales y Métodm
Aislamiento de Microorganismos

Prueoos Biogufmicas

Como origen de los microorganismos fueron ~tilizados
productos comen:iales: wia muestra de yogwt en forma
natural y un queso cheddar en bloque de 1(2 kg. ambos
productos seleccionados al azar.

La caracteriz.ación e identifica:ión definiliva de los
microorganismos aislados en cullivos puros se realizó por
medio de pruebas bioqufmicas reportadas tradicionalmente
para este lipo de bacterias a:idolácticas (Jacobs y Gerstein,
1%0, Rogosa y Shaipe, 1%0, Demeter y Elbertzhagen,
1971).

Las muesttas de alimentos fueron 11tilizadas como
inoculos iniciahnente en medio de cullivo convencional
(agar o caldo nutritivo). En el caso del yogurt, se semlró
directamente por estría en el medio de cullivo sólido y en
medio de cultivo liquido utiliz.ando una azada de la muestra. En cuanto al queso cheddar, bajo condiciones estériles

l. Fennentación de azúcares. Se desarrolló utilizando
como medio de cullivo estéril caldo nutrilivo con 0.5%
del azúcar de interés (maltosa, fructosa, socarosa). La
turbidez del medio después de la incuhll:ión por 24 bo-

21

�Credllllellto de C1p11 Btd: r1 u, "ddo!+cflcet

G-'lez G, R. J 11.A. Cllarlel S.

ras indicó la utilización del azúcar.

Una vez determinada la temperatura óptima de crecimiento de cada cepa. se ¡rocedió a encontrar el pH óptimo.
Por duplicado para cada cepa seleccionada, se prepararon
diferentes matraces modificados con 10 mi de caldo láctico
estéril y ¡:reviamente aju.slado a diferentes pH's (6.0, 6.5,
7.0, 7.5 y 8.0) utiliz.ando solución buffer de fosfatos 0.01
M Después de incubar a la temperatura óptima encontrada
en el paso anterior, las mediciones espectrofotométricas y la
determinación del pH óptimo se efectuaron como se describió previamente.

2. Pruebas de la catalasa El efecto de efervescencia del
agua oxigenada sobre la colonia del microorganismo
incubado en agar láctico marcó la presencia de catalasa
(comparado con cultivos de E. coli que son catalasa +).
3. Crecimiento en cloruro de sodio (NaCI). La turbidez
del caldo láctico con un 2%, 4% y 6.5% de NaCI después de la incubación, demoslr6 el crecimiento en este
medio con alta concentración de sales.
4. Fermentación de leche magra y medición de la acidez
para la diferenciación de las especies de LactobacillUJ
buigaricUJ y L. acidophilus. Se inoculó leche natural
estéril con los microorganismos y se midió el tiempo
en que el pH descendía a 5, si éste era menor de dos
horas, se trataba de L. acidophilus.

Resultados y Discusión

De los medios de cultivo utilizados, el que mejor resultados mostró fue el agar láctico, ya que resultó en un buen
crecimiento microbiano y diferenciación de las colonias
obtenidas a partir de los productos lácteos comerciales
utilizados para aislar los microorganismos. En los otros
medios de cultivo utili7.ados o crecía solamente uno de los
géneros aislados o su crecimiento era pobre; mientras que
con el agar láctico fue posible aislar a partir de seis colonias seleccionadas del queso cheddar y seis del yogun, dos
especies de Lactobaci/lUJ y dos de Streptococcus, que fueron utilizadas para identificarlas en forma definitiva en
función de sus características morfológicas además de sus
patrones de crecimiento bajo diferentes condiciones de
crecimiento (pruebas bioquímicas).

5. Producción de diacetilo. La prueba consiste en mezclar
2 mi del medio de cultivo de 24 hcns con 2 mi de
NaOH al 40% y 1 mi de creatina en etanol al 95% en
a - naftol. El contenido de. acetoina y diacetilo se mide con la intensidad del color rojo.

Detemünación de Condiciones Optimas
Una vez caracterizados los diferentes tipos de microorganismos en función de su morfología y sus propiedades
bioquímicas, se determinaron las condiciones de pH y temperatura óptima de crecimiento midiendo el tiempo de
generación (Brock y Madigan, 1988). Se esterilizaron 10
mi de caldo láctico en matraces modificados (matraces de
50 mi con un tubo de ensaye adaptado para leer directamente en el espectrofotómetro) y posteriormente se inocularon con cultivos de 24 horas incubados a 37ºC.

El Cuadro 1 muestra la comparación de las características morfológicas de las colonias seleccionadas con los
parámetros reportados por Jacobs y Gerstein (1960) y
Rogosa y Sharpe (1960), Demeter y Elbertzbagen (1971).
Estos autores reportan las características bioquímicas US&amp;las
para comparar las mismas características de los microorganismos aislados (Cuadro 2). Los resultados mostraron que
las bacterias aisladas pertenecían a las especies de S. /actis,
S. cremoris, L. bulgaricus y L. acidophilus.

Ajustando el medio de cultivo a un pH 7, matraces por
duplicado para diferentes temperaturas y para cada una de
las cepas seleccionadas fueron incubados a 20ºC, 30°C,
35°C, 37°C, 40°C, 45°C, y 60ºC. Durante ocho horas se
efectuaron mediciones espectrofotométricas (espectrofotómetro marca Sequoia Tumer) a 690 nm en intervalos de 30
minutos cada medición (Coloro et al., 1986). La temperatura óptima de crecimiento se determinó graficando la densidlkl óptica contra tiempo y seleccionando dos puntos
dentro de la fase exponencial de crecimiento según el método reportado por Brock y Madigan (1988).

El Cuadro 3 muestra las condiciones óptimas de crecimiento al igual que el tiempo óptimo de genernción para
los microocganismos identificados, estos resultados son
compatibles con aquellos reportados previamente por otros
autores (Jacobs y Gerstein, 1960, Rogosa y Sharpe 1960 y
Demeter y Elbertzhagen, 1971).

Cuadro 1. características morfológicas de las colonias seleccionadas y purificadas a partir de los productos lácteos comerciales. El recuadro inferior muestra las caracteristicas morfológicas de los microorganismos re¡xxtadas por Jacobs Y
Gerstein (1960), Rogosa y Sharpe (1960) y Demeier y Elbertzhagen (1971).
Muestra•

Gram

Tipo

Cheddar 1
Cheddar2
Cheddar 3
Cbeddar 4
Cbeddar 5
Cheddar 6
Yogurt 1
Yogurt 2
Yogurt 3
Yogurt 4
Yogurt 5
Yogurt 6

+

Cocos
Cocos
Cocos

+
+
+
+
+

Cocos
Cocos
Cocos

Bacilos
Bacilos
Bacilos
Bacilos
Bacilos
Bacilos

+
+
+
+
+
+

S. lactis

+

Cocos

S. cremoris

+

Cocos

l. bulgaricus
l. acidophilus

+
+

Bacilos
Bacilos

22

Cadenas largas
Cadenas largas
Cadenas cortas
Cadenas largas
Cadenas largas
Cadenas cortas
Cadenas largas
Cadenas largas
Pares y cadenas cortas
Cadenas largas
Cadenas largas
Pares y cadenas cortas
Pares y cadenas cortas
Pares y cadenas largas
Cadenas largas
Pares y cadenas cortas

• Cheddar 1-6 y Yogurt 1-6 representan las diferentes colonias seleccionadas al azar para realizar csla delenninación

Cuadro 2. Características bioquúnicas de las colonias seleccionadas y purificadas a partir de los productos lácteos comerciales. El recuadro inferior muestra las características bioquímicas de los microorganismos reportadas por Jncobs y
Gerstein (1960), Rogosa y Sharpe (1960) y Demeler y Elbertzhagen (1971).
Muestra•

Crecimiento
a

45ºC
Cheddar 1
Chedclar 2
Cheddar 3
Cheddar 4
Cheddar 5
Cheddar 6
Yogurt 1
Yogurt 2
Yogurt 3
Yogurt 4
Yogurt 5
Yo urt 6

Crecimienlo
con NaCl
2%
4%

+
,

+

•

+
+

Crecimienlo
con azúcar
Mal Sac Pru

-

+

...

+

+
+
+

+

-

pH=5 en
menos de
dos horas

Calalasa

+

.,.

+
+
+
+

+ - - - +
+ - +
- - - - -

+
+

+

+
+
+
+

+

+

- - - - +

+

+

+

+ - +
+
+
- - +
+
l. buigaricus
- - +
+
l. acidophilus
+
+ + +
+
-/+
• Cheddar 1~ y Yogurt 1-6 representan las diferentes colonias seleccionadas al azar para realizar esla determinación
S. lactis

S. cremoris

De los rangos de temperatura medidos, se observó que
para L. bulgaricUJ su óptimo resultó en 45°C, aunque desde

Fonna de agrupación

23

.,.

�Goaúlez G. R. 1 M.A. Cliarteo S.

Credmlealo de

Cuadro 3. Condiciones óptimas de crecimiento de las cepas aisladas.
Microorganismo
aislado

Temperatura
óptima

pH
óptimo

Tiempo de
duplicación

Streptococcus lactis

35'C

7.0

25 minutos

Streptococcus cremoris

35'C

7.0

35 minutos

lactobacillus buJgaricus

45'C

6.5

47 minutos

lactobacü/us acidophilus

40'C

6.0

32 minutos

35ºC mosttó un buen crecimiento. En el caso de L. acidodophilus su rango óptimo osciló entre 30°C y 40°C, siendo
esta última en la que menor tiempo de generación se obtuvo. S. lactis y S. cremoris mostraron una temperatura óptima de crecimiento a 35ºC; sin embargo, en el caso del
primero mosttó un rango aceptable entre 30'C y 40"C,
mientras que en el segundo eshlvo entre 35ºC y 37ºC.

Además, se obblvo un queso pequefto a partir de 4 l de
leche y aunque se elaboró de una manera rústica en el
laboratorio, las bacterias aisladas dieron buenos resultados,
obteniéndose una acidez aceptable y un olor agradable.
Este producto fue madurado durante dos meses, tiempo
después del cual se midieron sus propiedades organolépticas
que fueron comparables con las de los productos comerciales.

c.,__._..... Acldoiáctk:u

las cuales pueden ser ntilizadas para apoyar la industria
lechera de la región con cultivos capaces de producir
fermentaciones más eficientes, además de inducir el
perfeccionamiento y expansión de nuevos procesos y
productos.

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6. Las ce¡as aisladas pueden ser utilizadas en la elaboración de productos comerciales, dado que fueron probadas a nivel laboratorio obteniéndose resultados aceptables.

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En cuanto a la optimización del pH, la cual se efecbló
bajo las condiciones óptimas de temperatura, se enconlló
que para L. bu/garicus se desarrollaba en fonna aceptable
en el rango de 6 a 8; sin embargo, su óptimo fue de pH
6.5. En el caso de L. acidophilus el rango se mostraba
entre 6 y 7.5, siendo 6 su óptimo. Por otro lado, S. /actis y
S. cremoris mostraron un pH óptimo de 7, con un rango
aceptable de 6 a 7 únicamente para el primero.

Shah, N., P. Jelen y S. Ujvarosy. 1990. Rennet effeclS and
partitioning of bacteria! cultures during quarg cheese
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Conclusiones
l. Los microorganismos pueden ser aislados exitosamente
a partir de los productos comerciales en los que se
encuentran.

El menor tiempo de duplicación microbiana bajo las
condiciones óptimas de crecimiento fue de 25 minutos para
S. lactis, mientras que para L. bulgaricus fue casi el doble
(47 minutos). S. cremoris y L. acidophilus presentaron un
tiempo de duplicación muy similar (35 y 32 minutos) respectivamente.

2. Se deben de considerar las condiciones óptimas de
crecimiento y utilizar el medio de cultivo apropiado
para su aislamiento.
3. Las bacterias acidolácticas aisladas deben considmrse
como una fuente de microorganismos activos, capaces
de multiplicarse en la leche, transfonnándola y produciendo salxns y aromas agradables al paladar; además,
ayudan al enriquecimiento de la flora intestinal.

Los microorganismos aislados fueron utilizados exitosamente en la preparación de yogurt y de queso cheddar a
nivel laboratorio con características organolépticas aceptables. Aun, cuando en el caso del yogurt se pretendía identificar también S. thermophilus, y éste no pudo ser aislado a
partir del producto comercial. Alais (1981) reporta que
dicha bacteria se encuentra en una simbiosis con L. bulgaricus y esta última es la mayor productora de acidez. Posiblemente •tal condición inhibió el separar los tennófilos.
Por tanto, el yogurt preparado fue a partir de L. bulgaricus
y S. lactis en una proporción 1:1, obteniéndose un producto
de consistencia, aroma y sabor agradable no muy diferente
al de las marcas comerciales.

4. Aun cuando ya se han reportado medios de cultivo
óptimos para el desarrollo de las bacterias lácticas, en
este trabajo se conjuntan una serie de ingredientes (ver
Materiales y Métodos) de esos medios para fonnar el
agar láctico y caldo láctico, que resultuon óptimos para
aislar ambos géneros de bacterias acidolácticas.

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5. El tiempo de generación obtenido para cada uno de los
paiámetros medidos sirvió para detenninar las condiciones óptimas de crecimiento de cada microorganismo,

24

2S

�AVANCES EN LA NUTRICION DE RUMIANTES
Rolando Hcnaa y Saldalla1
growth throughout nitrogen sources and carbohidrates of
high degradability. Toe use of by-pass protein or low
rumen degradability is commun in high producing cow' s
diets. Sources of protein such as destillers grains, coro
gluten mea!, copra mea!, blood mea!, meat mea!, feather
mea! and fish mea! are available options. There is a possibility to use protected fat as a source of energy for the
animal since this kind of fa1 is not digested in the rumen
but in the smalJ intestine. Milk ¡.-oduction can be increased
by 2-3 liter!l per animal/d by using protected fal. Probiotics
based on cultures of Aspergi/lus niger or Saccharomyces
cerviciae have been used as 311ditives in order to estimulate
rumen microbial activity having as a consecuence an increase of milk production of 2 to 9%. High producing
dairy cows must have a feeding system that takes into
account the needs of rumen microbes, the feeds chemical
composition and their extent of degradalion as well as the
nutrient requirements of the animal.

Resumen
Los conceptos básicos sobre nutrición de rumiantes han
sido modificados drásticamente en los últimos años, por lo
que el objetivo de este articulo es revisar los avances haciendo énfasis en ganado lechero. Existen vacas que actualmente producen más de 12,000 kg de leche en 305 días,
por lo que sus requerimientos nutricionales son más altos
que las vacas lecheras de hace 20 años. Se enfati7A en la
necesidad de ¡:romover un máximo desarrollo de los microorganismos ruminales a través de fuentes nitrogenadas y
carbohidratos de rápida degradación. El uso de la proteína
pasante o de baja degradabilidad es común en dietas de
vacas altas productoras. Fuentes proteínicas como grano
seco de cervecería, pasta de coco, gluten de maíz, harinas
de sangre, carne, pluma, pescado, etc. son opciones disponibles. Es posible utilizar grasa blindada como fuente de
energía direcla para el animal ya que ésta no se degrada en
rumen pero si en el intestino delgado. Usando grasa blindada se puede awnentar la producción láctea de 2 a 3 litros/vaca/día. Probióticos a base de Aspergillus niger o
Saccharomyces cerviciae son usados como aditivos para
estimular la actividad de los microbios ruminales, y esto ha
resultado en un aumento de la producción láctea de 2 a 9%.
Las vacas lecheras altas productoras deben tener un sistema
de alimentación bien elaborado donde se consideren las
necesidades de los microorganismos ruminales, la composición quúnica y grado de uti!i7.ación de los ingredientes, as{
como los requerimientos nutricionales del animal.

vaciones bajo las condiciones que tienen los pequellos,
medianos y grandes productoo:s de leche del país.
El objetivo de este trabajo es por lo tanto revisar los
avances que en materia de nutrición han sido logrooos en

los últimos allos, haciendo énfasis en ganado lechero.

1

Los conceptos básicos sobre nutrición de los rumiantes
han sido modificados drásticamente en los últimos años,
como resollado de los avances logrooos en esta área y en
otras relacionadas con la producción animal. De esta manera, en la actualid311 es importante considerar los requerimientos de los microorganismos ruminales como una condición indispensable para obtener incrementos en la eficiencia
productiva

The basic concepts related with ruminant nutrition have
been modified during the last years. Therefore, the objective of this article is to review such oovances, specially
those in dairy cattle. There are cows that produce more
than 12,000 kg of milk 305 days, so their nutrient requirements are higher than those cows 20 years ago. lt is very
importan! to promote the maximwn romina! microbial

Desafortunadamente, varios de estos conocimientos no
podrán ser puestos en práctica en un futuro cen:ano por la
mayoría de los productores en México, debido a la falta de
servicios de extensión 311ecuados, 311emás de que la mayoría de dichos conocimientos han sido desarrollados para
animales con alto potencial productivo. El reto que se
presenta a todos los especialistas en nutrición de rumiantes.
es el cómo implementar la ooopción y el ajuste de las inno-

Pmenaa p.-.-.da en la XXII Reunión de la Asociación Mexicana de
Producción Animal Oclubre 23-26 de 1991. Bucnavisl4 Saltillo, Coahuil,.,
México.
1
Profeaor-o&gt;labondor del Ccnlro de Ganadería, Colegio de Postgnduados

Oiapingo. km. 38.5 Carr. Móxico Texcoco C.P. 56230. Cl!apingo, México

26

Así, los trabajos de Orskov (1982) mostraron que los
niveles de nittógeno requerido por las bacterias están en
función de la cantidad de materia orgánica disponible para
su fermentación en el rumen. Posteriormente, se ha observado que el crecimiento microbiano puede incremenlaílle si
existe disponibles en el medio romina! suficiente nitrógeno
prolefnico degradable (péptidos y aminoácidos) y carbohidratos de rápida degr311ación (Nocek y Russell, 1988, Casper y Schingoethe, 1989, Herma et al., 1990).

El avance genético logrado en los óltimos 30 allos ha
producido nuevas l1neas de ganado lechero, con un potencial para la producción de leche muy superior al de las
vacas de los allos 60's. Revisando la información disponible en la literatura, se a¡.-ecia que en ese entooces una vaca
con producción de 7,500 a 8,000 kg de leche por lactancia
de 305 días era una vaca sollreaaliente. En la actualidad, la
meta es superar los 12,000 kg de leche y producir un ~
no por ano. Este incremento en la capacid311 genética del
ganado debe ser apoyaoo por UBa nutrición especial que
pennila la manifestación de ese potencial productivo; en
ottas palabras, existe un enfrentamiento con nuevos requerimientos nutricionales (NRC, 1989).

Recientemente, algunos autores (Hoover y Miller,
1991) han postulado que para obtener un máximo crecimiento de microorganismos en el rumen, es necesario proveer en la dieta una fracción de aproximadamente 30 a 40%
de carbohidratos no estructurales (CNE). Dicha fracción
debe estar acompaftada por una fracción de aproximadamente el 12% de la dieta (en base seca) en forma de nitrogeno proiefnico degradable. De esta manera, las bacterias
ruminales tendrán en foona disponible proteínas (péptidos y
aminoácidos) y fuentes de energía (azúcares y almidón) para cumplir con sus requerimientos de mantenimiento, crecimiento y reproducción.

Distintas estrategiu han sido desarrolladas con el fin
de tratar de cubrir las necesidades nutricionales (aún no
COOlpletamente conocidas) de estas vacas espe,,ializadas
En general, la mayoría de los investigadores en nutrición
han entendido la importancia de conocer y entender más
profundamelllC las necesidades de los microorganismos del
rumen, as! como las intrinc311as relaciones que existen eatre
ellos y entre los ingredientes que consume el nnniante.
Además, se ha avanzado también en el conocimiento de las
características intrínsecas de los ingredientes y su degradación por las bacterias del rwnen.

Por otra parte, poco a poco se ha ido acwnulando información acerca de las necesidades nutricionales de los
rumiantes, especialmente de aquellos con altos niveles de
producción. Estos conocimientos, aunados a los logrados
por la biotecnología aplicada a la producción pecuaria, han
permitido ampliar las expeclativas de producción a niveles
antes no esperooos.

Summary

microorganismos en cultivos mixtos o bien a nivel romina!.

Nuevos Requerimientos del Ganado Lechero

Introducción

Cienc. Agropecu. FAUANL 1991. 4(2) 26-30

las décadas de los años 60's y 70's (Hungate, 1966, Maeng
et al., 1976, Allison et al., 1977) sirvieron para entender las
necesidades nutricionales básicas de las bacterias ruminales:
sin embargo, no fue sino hasta los alios 80's en que se descumeron con mayor precisión los requerimientos de los

Estos resultados, en opinión personal apoyan el concepto de la sinaonil.ación, la cual postula que para maximizar
la eficiencia en la actividad microbiana y por ende la utilización de nutrientes a nivel ruminal, es necesario proveer a
las bacterias con fuentes de proteína y energía degradables
al mismo tiempo; es decir, en forma sincronii.ada. De esta
manen. se obloodrá un incremento en la producción de biomasa al mismo tiempo que se aumentará la ¡.-oducción de
ácidos grasos volátiles y la utili7.ación de nutrientes.

Otro campo en ~ _que se ha logrado un gran avance es

en el procesamiento de granos y forrajes para incrementar o
disminuir su degradación ruminal, lo cual ha sido una
beuamienta de gran valor para aumentar la productividad
animal, haciendo un uso más eficiente de los ingredientes.

Esta información es de gran utilidad para los nutricionistas de gan311o lechero de cualquier parte, pues indica que
se deben conocer las características de degradación de los
ingredientes que se emplean para foonular los coix:entrados
para las vacas. Conociendo dicha infonnación, ésta podrá
ser utilim:la por los productores nacionales, independientemente de su nivel de especialización.

Nutrici()II de los MicroorganislllOS del Rumen
1

La información aportada por diveisos investigadores en

27

�Avaoces ea la Nalrld6a de Rumlules

s.r.a,s.,a.
S. El poducto debe contener un perfil de aminoácidos coo
un alto contenido de lisina y metionina.

Uso de la ProtefDa Pmute
Bl uso de la proteína pasante o de baja degradabilidad
es ya comón en M6xico, hace aproximadamente CU8lrO allos
que nutricionistas nacionales y extranjeros dieron a cooocer
las bondades de dichas fuentes en la producción de leche.
Sin embargo, existe todavía mucho desconocimiento sobre
esta fracción nicrogenada y sobre las características que
debe poseer para que sea de utilidad para el animal.

Con respecto a la cantidad a utiliw, ésta dependerá de
los dem'5 ingredientes en la dieta; lo que debe buscarse es
mantener oo 40% de la proteína total en forma de protelna
pasante. Olro aspecto impcnante es utiliw esta protelna
sólo en vacas alias produclOraS y durante el primer tercio
de lactancia, que es cuando la demanda de aminoácidos
excede generalmente al aporte en la ingesta duodenal.

En general, se puede decir que todas las fuentes nitrogellBllas protelnicas tienen una fracción que es de baja o
lenla degradación, o bien que es indigestible. Denlro de
tstas, existen algunas fuentes que en forma natural contienen estructuras especiales (tipo cuaiemaria) o bien enJa.
ces que resislen el ataque enzimático (enlaces disulfuro);
por otra parte, medianle procesos ffsicos (calor, presión) y
qulmicos (formaldehido, taninos) es posible reducir la degradabilidad de las proteínas.

Uso de la Grasa Blindada

Sin lugar a dudas, es conveniente buscar aquellas fuentes que naturalmente resisten la degradación en el rumen;
no obsiante, debe de tenerse precaución en la selección de
cualquier fuente de proteína pa.w1te. Estas pueden ser de
origen vegetal como grano seco de cervecería, grano seco
de destilerla, pasta de coco, gluten de malz, harinolina de
prensa; o de origen animal como el caso de harina de san- .
gre, harina de carne, harina de pollo, harina de pluma,
harina de pescado, harina de pelo, harina de carne y hueso.
En la práctica existen numerosos riesgos asociados coo
el uso de cualquiera de las fuentes mencionad$, por lo que
es necesario tener las debidas ¡ncauciones para eviiar estos
posibles riesgos para la salud de las vacas o bien para no
gasiar en un producto que no va cumplir con las respuestas
esperadas. Las siguientes medidas pueden servir como una
gula para evilar los problemas mencionados:

Otta henamienla nutricional que se ha vuelto popular
rápidamente en México es la utilización de la grasa blindada o pasante en la alimentación de las vaca lecheras. El
concepto fue desarrollado por varios investigadores, siendo
Palmquist (1976) quien aportó una mayor cantidad de informacióa. El razonamiento consiste en proveer una fuente de
energía no degradable y no tóxica para las bacterias del
rumen, qoe pudiese ser digerida y absorbida a nivel intestinal. De esla manera, la energía es aprovechada direciamente por el rumiante y ~ sirve para eviiar que el balance
negativo de energía, que normalmente sufren las vacas al
inicio de la laclaDCia, se prolongue por muchos tiempo.
Esta fuenre de energla pennite a la vaca evilar la moviliza.
ción de grandes volwnenes de grasa corporal y de es1a
manera disminuir la condición corporal y el comporlamiento ¡xoductivo y reproductivo.
Los efectos observados al adicionar las grasas blindadas son: incrementos en la producción de leche (de 2 a 3
~ ) . me~ en la condición corporal y estimulación de las actividades reproductivas. La magnillld de
dichos efectos dependmn básicamente del manejo de las
vacas en cada establo; en ténninos generales, se recomienda
utili7.ar ~ productos sólo en vacas alias produc~ y al
inicio de la lactancia, atln cuando en algunos casos, se
puede utiliw en algunas vacas durante el segundo tm:io de
lactancia.

l. La fuente debe estar libre de Salmonella u otto agente
patógeno.
2. No debe estar coniaminada con subslancias qulmicas
riesgosas (melales pesados, cromo reactivo, selenio).

Existen actualmente varias fuentes de grasa blindada;
las más comunes son el sebo de res y los jabones con sales
de calcio o con olros minerales. A nivel comercial, existen
en el pals varios productos disponibles para los productores.
los cuales están elaborados con aceites polinsalurados,
grasas de origen vegetal y animal mezcladas o bien sebo de
res. En genenl, todos los productos cumplen la función

3. No debe estar CODlaminada con tierra u otros materiales
inertes.

4. Si se tra1a de harinas procesadas, éstas no deben estar
quemadas o sobreprocesadas.

28

¡rimordial de escapar la degradación ruminal; sin embargo,
difieren en su digestibilidad y capacidad de ser absorbidos a
nivel intestinal.

probióticos a dietas de vacas lecheras han estimulado el
conswno de materia seca y la producción de leche al inicio
de la laciancia. Este efecto ha sido más notorio cuando los
probióticos se administran en la diela de vaquillas de primer pano.

Por otra parte, recientemente (Baker et al., 1991, Pitcher et al., 1991) se ha reportado que el aporte energético
varia fuertemente entre los distintos productos comerciales.
Además de lo anterior, existen también diferencias en las
presentaciones de los productos (granulometría, olor, color,
textura) y en la estabilidad de los productos para eviiar la
oxidación.

Actualmente, en México están disponibles varios productos comerciales los cuales contienen Aspergi/lus niger o
Saccharomyces cerviciae como microorganismo activo.
Dichos compuestos empiezan a ser conocidos por los productores nacionales y su efecto en la producción del ganado
lechero está siendo evaluado en algwios establos lechsos
en el centro del país.

En adición al uso de las grasas blindadas, varios investigadores han sugerido el uso de fuentes naturales de energla paia complemeniar el aporte energético de la dieta.
Dentro de estas fuentes se tiene la soya tostada y la semilla
de algodón entera; esia última se ha vuelto muy popular en
México y ganaderos de distintas áreas lecheras la utilizan
normaJmente en las dietas para las vacas alias productoras

Resultados obtenidos en los Estados Unidos (Huber,
1987) muestran que el efecto de los probióticos estimulan
wi incremento de 2 a 9% en la producción de leche. Este
estimulo se presenla solamente dw'ante el primer tercio de
la laclancia y está acompal!ado de un incremento en el
conswno de alimento y en la condición corporal ie las
vacas. Además, se ha observado (Huber, 1991) ffUC la
actividad reproductiva puede ser mejorada reduciélldose el
nómero de días abiertos y el número de servicios ¡xir concepción, especialmente en vaquillas de primer pano.

Como en cualquier caso, al utilizar estas fuentes energéticas se deben observar las siguientes precauciones:
l. Eviiar adquirir productos de dudosa calidad o de em-

presas que no proporcionen respaldo técnico.
Como en los casos anteriores, es conveniente coniar
con infonnación técnica sobre los productos antes de decidir utilizar algun probiótico; en este caso, por tratarse de
compuestos naturales inocuos, el riesgo que se corre al utilizar wi producto que no funcione es la péroida de la inversión.

2. Observar que el producto sea unifonne en cuanto a
olor, color, granulometría y textura.
3. No utilizar cantidades de grasa que excedan las recomendaciones de 7% de la dieta total (2% del forraje,
3% de los granos y oleaginosas y 2% de grasa blindada).

Como regla general, los probióticos funcqarán mejor
bajo condiciones marginales para el desanollo ,e las bacterias celulolfticas, es decir, cuando las dietas que se empleen
sean alias en granos y concentrndos. No se recomienda la
utilización de estos compuestos en animales que se encuentren en pastoreo o bien que reciban dietas allal en fonajes.

4. Medir el efecto de la adición de la grasa en el consumo
y producción de leche.

Finalmenle, el éxito en el uso de estos productos dependerá en última insiancia del manejo nutricional que el
ganadero lleve a cabo en su explotación.

Conclusiones
Uso de Probióticos en la Producción de Leche

De lo expuesto anteriormente, se pueden derivar algunas conclusiones de utilidad para técnicos y productores
relacionados con la lechería. En primer lugar, es necesario
reconocer que se deben cambiar los sistemas aclDales de
alimentación de las vacas lecheras, especialmente de las
alias productoras o aquellas en el primer ttteio de lactancia.

Los probióticos son aditivos hechos a partir de una
mezcla de microorganismos, generalmente hongos, y residuos del medio de cultivo que estimulan la actividad de los
microbios ruminales. Diversas investigaciones (Kellems et
al., 1990, Huber, 1991) han demoslrado que la adición de

29

�llorr8'aJI.L

En segundo ténnino, es indispeosable conoca 1M caractwticas intrínsecas (composición química, degradabilidad de los nutrientes) de los ingredientes que se utilicen en
la alimentación.

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Huber, J.T. 1991. Memoria del Curso Intensivo Internacional sobre Producción de Leche. Centro de Ganadería,
Colegio de Postgraduados, MonleCillo, México.

ganismos ruminales para lograr su máxima actividad en el

rumen.
Cuando se utilicen aditivos, deben conocerse de antemano las características de los mismos, así como el impa:;to
que puede esperarse de su utilización en las vacas.

Hungale, R.E. 1966. The Rwnen and its Microbes. Academic ~ - N.Y.

Finalmente, hay que reconocer que las oponunidades
para incrementar la producción de leche en México son
muy amplias, el lograrlo dependerá básicamenre de las
condiciones socio-políticas que imponga el Gobierno y de
la capacidad de los técnicos mexicanos para estimular la
adopción de nuevos sistemas de manejo nutricional.

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30

TESIS DE MAESTRIA
(RESUMENES)

�ESPECIES VEGETALES DEL NORESTE DE MEXICO PARA EL CONTROL DE
GORGOJO Sitophilas r.eamais MOTS. (COLEOPTERA: CURCULIONIDAE)
EN MA1Z ALMACENADO•
Valente L6pcz SánchezTres experimentos se realizaron en el Laboratorio del
Programa de Investigación sobre Plagas de Productos AJ.
macenados del CiA-FAUANL en Marín, Nuevo León,
México para estudiar polvos vegetales para controlar Sitophilus zeamais Mots. en mafz almacenado.
El ¡ximer experimento valocó las propiedades antagóni-

cas de 20 plantas del noreste de México en una dosis de
3% (pe,o x peso) de polvo de hoja mezclado con mafz de
la variedad Blanco la Purísima. Se incluyeron dos lralamienros como testigos: uno a base de Malatión 1{)()().E a 20
ppm y otro consistente en grano sin tratar. Cada wúdad
experimental (100 g de maíz) se infestó con 10 machos y
10 hembras de menos de dos semanas de edad. El experimento se estableció en un disei!o de bloques al azar con 22
lllllamientos y tres repeticiones, a 27 ± 3ºC y 60 ± 10% h.r.
A los 15, 63 y 133 días del inicio se calculó el porcentaje
de mortalidad, que se corrigió mediante la fórmula de
Abbou; también se cuantificó la población total y se calculó
la población emergida, el porcentaje de emergencia y el
grado de reproducción. El porcentaje de grano dallado se
evaluó a los 63 y 133 días.
Mediante el análisis de varianza y la prueba de DMS
se encontró que las plantas más prometedoras fueron: el
epazoie Chenopodium ambrosioides, que provOeó el 100%
de mortalidad desde los 15 días y no permitió que los insectos dallaran al g1111lo; y el chaparro amargoso Castela
iexana que se destacó por mantener baja la población y el
dallo con 23 y 14% de emergencia y 11 y 16% de dallo de
grano a los 63 y 133 días, respectivamente.
En el segundo experimento se probaron cinco dosis de
11'8 plantas: epazote, chaparro amargoso y neem Azadirachta indica A. Juss (se incluyó por sus conocidas propie&lt;fa.
des). Las dosis fueron 0.5, 1.0, 1.5, 2.0 y 2.5% (peso x
J)eSo) de polvo de hoja La variedad de malz fue la misma
que en el primee experimento. Se agregó un testigo sin

tratamiento. Los 16 lralamientos formados se arreglaron
combinatoriamente y se distribuyeron en bloques al azar
con cuatro repeticiones. También se reali7,ó un diseno fac.
torial en bloques al azar con tres niveles en el factCI' "planta', cinco en el factor 'dosis' y cuatro repeticiollC8. Se
incluyeron cuatro unidades experimeotaJes sin ningún !rala·
miento, teniendo en total 64 wúdades experimentales. La
infestación fue igual que en el experimento anterior. Los
conteos de insectos se hicieron a los 6, 15, 30 y 60 días
para calcular la mortalidad. La población y el dallo se
evaluaron a los 30 y 60 días.
Las mejores dosis para el e¡&gt;awte fueron las de 2.0 y
2.5% con 92.7 y 98.6% de mortalidad desde la ¡xime,a
evaluación a los seis días. El dailo estuvo en un raogo de
sólo 0.2 al 1.5% hasta el final del experimento. F.n el
chaparro amargoso la mejor dosis fue la de 2.0%, J!'CSCntando 69.6 y 81.2% de mortalidad corregida a los 30 y 60
días, respectivamente.

La población fue de 20 adultos a los (í() días y el dallo
al grano de sólo 1.2 y 2.5% a los 30 y 60 días, respectivamente. La dosis de 2.0% de neem se consideró como la
mejor con: monalidad corregida máxima de 66.J %, población de 29.2 de adultos y dallo al grano de 5.0% a los 60
días del inicio. Como no existió diferencia significativa
entre dosis en ninguna de las plantas, después de 15 días
cualquiera de ellas puede ser efectiva, con monaJidades
alrededor de 90, 85 y 70% para epax.ote, chaparro amargoso
y neem, respectivamente.
El tercer experimento consistió en evaluar el efecto
insecticida residual de las dos especies más prometedoras
del ¡ximer experimento: epazote y chaparro amargoso. Se
seleccionó para la prueba la dosis de 2% de polvo de hoja
en grano de maíz (peso x peso). La metodoJogfa fue similar a la de los experimentos previos, en cuanto a los tratamientos, unidades experimentales, infestación y forma de
evaluar.
El disefto fue completamente al azar con tres lralamientos y cuatro repeticiones. Se prepararon 12 unidades exper.
imentales: cuatro con epazote, cuatro con chaparro amargoso y cuatro se dejaron sin ninguna aplicw;:ión de JX)lvo. Se

'T..;, pre,entada ea diciembn: de 1991 pl!ll olx,,ne, el grado de Maestro
"' C'ieociu a, Produa:ión Agrícola ea la Subdúcccioo de Estudios de
PoatgBdo de la FAUANI.

33

�55ti pn chapmo llna¡c&gt;IO (superia' al epazote Yal tewgo), En el grano sin lrlllr IOdos 1011 insectos eslllban vivos.

coloc:aron en la dama l!Dbien!II por 30 días coo el poho
de boja\. dNpa6s le infelllloll pn mil• la mmtalidld y
el dallo de plll" delpio!:s de 30 ellas.

El dallo IJI0'0C8do por lol adullos fue estadísticamente
difaente 01 lol dos llllllllielltos y el fatigo: el tratamiento
coo q,uotc fue el que obluvo el meoor porcentaje de dano
coo l.5ti.

ca maíz 30 dlas delpá
de la iadesllcioo , (j() días dcspá de la apliaw;ÍÓ'I de los
polvos de boja fue 3K pn epazo1e (supeaior al fatigo) y
La mortllidad de S. Ztlllnllis

PLANTAS TROPICALES EN EL CONTROL DEL GORGOJO Süophüus zeamais MOTS.
(COLEOPTERA: CURCULIONIDAE) EN MAIZ ALMACENADO*
Melchor Vidales Estrada
En el Laboratorio del Programa de Investigación sobre
Plagas de Productos Almacenados CIA-FAUANL en Mann,
N.L., se establecieron dos experimentos con los objetivos
de valorar las propiedades antagónicas de 18 especies vegetales, comúnes en ecosistemas tropicales, contra el gorgojo
del maíz Sitophilus zeamais y detenninar la dosis más
adecuada de las especies más prometedoras.

mooi (Solanum nigrum). El acuyo provocó el 100% de
monalidad desde los 15 dlas y no permitió que los insectos
daJlanm al grano. La berenjena se destacó por mantener
baja la población: 19.9 y 17.5% de emergencia a los 63 y
123 dlas, respectivamente; el grano dallado fue de 8.0 y
20.0%. La hiema mooi también tuvo poblaciones bajas y
dallo al grano similar al de la berenjena a los 123 días del
inicio.

El primer experimento probó las 18 plantas en una
dosis única del 3% (peso x peso) de polvo de hoja mezclado con maíz de la variedad Blanco la Purísima. Se incluyeron dos tratamientos como testigos; uno a base de Malatión 1000-E a 20 ppm y el otro consistente en grano sin
tratamiento. El experimento se constituyó en un diseno de
bloques al azar con 20 tratamientos y tres repeticiones en
unidades experimentales de 100 g de grano contenido en
frascos de vidrio. Las condiciones de la cámara ambiental
fueron: humedad relativa de 70 ± 5% y temperatura de 27
± 2°C.

En el segundo experimento se evaluaron cinco dosis de
las tres plantas prometedoras del primer experimento: 0.5.
1.0, 1.5, 2.0 y 2.5% (peso x peso) de polvo de hoja. Se
incluyó un testigo sin tratamiento. Los 16 tratamientos se
distribuyeron en un anreglo factorial completamente al a:zar
con cuatto repeticiones. La variedad de maíz, la aplicación
del polvo y la infestación fueron iguales que en el primer
experimento. Los conteos de insectos se hicieron a los 6,
15, 30 y 60 días para calcular la mortalidad. La población
se evaluó a los 60 dlas y el dallo al grano a los 30 y 60
días.

Los frascos se infestaron con 10 hembras y 10 machos

Las mejores dosis fueron: acuyo al 2.0% y berenjena y
hierba mora al 2.5%. El acuyo al 2.0% produjo 100% de
monalidad a los 15 días de exposición y el maíz sólo suñió
un dallo de 0.2 y 0.7% a los 30 y 60 días, respectivamente.
En berenjena, la dosis de 2.5% presentó 90.4% de mortalidad ccm:gida a los 60 dlas; la población fue de sólo 20.9
adultos y el dallo al grano de 1.8 en la misma fecha. La
dosis de 2.5% de hierba mora produjo una mortalidad corregida máxima de 47.2%, población de 28.8 adultos y daño
al grano de 5.0 a los 60 días del inicio.

de S. zeumais de menos de 15 días de emergidos. A los
15. 63 y 123 días del inicio, se hicieron evaluaciones contando el número de insectos muertos y vivos para calcular
el porcentaje de mortalidad. También se calculó la pobla-

ción emergida, el porcentaje de emergencia y el grado de
re¡roducción. El porcentaje de grano dallado se evaluó a
los 63 y 123 días.
Mediante el análisis de varian:za y la prueba de DMS
se encontró que las plantas más prometedoras fueron: acuyo
(Piper auritum), berenjena (So/anum mamosum) y hierba

• Tesis pre,enlada en diciembre de 1991 para obleoer el grado de Moesuo
eo Ciencias en Producción Agricol.a en La Subdirecciái de Estudios de
P01tgrado de La FAUANL

34

35

�DETERMINACION DE LOS REQUERIMIENTOS DE ENERGIA PARA MANTENIMIENTO
Y CRECIMIENTO DE BORREGOS PASTOREANDO EN UNA PRADERA DE
BUFFEL (Cencluus ciliaris L.)•
Juan Manuel Huerta Cavazos

El estudio se llevó a cabo durante julio a noviembre de
1989 en un período de 15 semanas con el objetivo de determinar la influencia del nivel de suplementación energética
en el fonaje y el consumo tola! de maleria orgánica (MO) y
la utilización de energía por borregos en crecimiento (Rambouillet x Pelibuey).

cinco borregos machos fistulados del esófago para determinar la composición botánica de la diera mensual. También
se midió la producción de fOIIllje y la cobertura vegetal del
área. La cobertura vegetal estuvo compuesta de 71.1 % de
zacates, 28.3% de aroustos y 0.6% de hierbas. La producción de forraje fue 2415 de zacates, 38.9 de arbustos y 1.3
kg/ha (base seca). Los borregos fistulados seleccionaron
dietas compuesras de 87.7% de zacates, 11.1% de arbuslllli
y 1.2 de rueroas.

Para detenninar la ganancia diaria de peso (GDP) se
usaron 25 machos castrados y 15 hembras que fueron aleatoriamente asignados a cinco tratamientos (T, - T5). A
todos los animales se les ofreció un suplemento (harina de
soya + grano de sorgo; 16% PC, 3.8 Mcal/kg MO), en dos
porciones iguales al dfa, 0.8 (T,), 1.1 (T,), 1.4 (T,), 1.7
(TJ, 2.0% (T,) del peso vivo. Los borreg&lt;l'I, después de
recibir el suplemento matutino, se les pennitió pastar durante aproximadamente seis horas en una pradera de zaca1e
buffel que no había sido utilizada dmante los últimos cinco
allos previos al estudio. Al final del período de pastoreo se
les ofreció la segunda porción del suplemento.

El consumo total de MO se incremen!ó (p&lt;0.05) con
un aumento en el nivel de suplementación. La GDP también se incrementó (p&lt;0.05) en respuesra al nivel de suplomentación en la dieta La relación entte la energía dige3tible contenida en la dieta (X) en Kcal/g MO y el consumo
de energía digestible (Y) en Kcal/kg rn¡día fue Y = fB +
57.9X (r = 0.76; p&lt;0.01). De la regresión del consumo de
energía metabolizable (Kcal¡kg º·"/día), en la ganancia de
peso vivo (g/d), el requerimiento diario estimado de energfa
metabolizable pan! mantenimiento fue 85.9 Kcal/kg 0·71
(interceplO en Y) y para ganancia de peso vivo fue 0.54
Kcal EM/ g de ganancia¡kg 0·75 (pendiente). Y = 85.9 +

Durante los últimos 10 días del período de prueba, a .
los machos se les equipó con bolsas para detenninar la excresión fecal tola!. Durante el mismo período se usaron

0.54X (r = 0.67; p&lt;0.01).

GUIA PARA ELABORACION Y ENTREGA DE ARTICULOS

NATURALEZA DELA PUBLICACION

separado o en fonna conjunta, de acuerdo a la naturaleza del
trabajo.

Ciencia Agropecuaria PAUANL es una publicación semestral
que contempla en su contenido Artlculos Técnicos-Científicoa, Notas Técnicas, Reviaiones y Discusiones; i:elacionadu
con algtln aspecto de las ciencias agria,las, pecuarias y disciplinas afines que se i:ealizan en la PAUANL e Instituciones
similares.

ConcllllÍones. Se i:efieze a la presentación de la., aportacionea de relevancia surgidas del estudio, las cuales deben ser
acordes a la infonnación Jl'esentada en Resultados y Discusión.
Agradecimienios (opcional). Si as! se considera, es necesario
dar crédito a quienes colaboraron de manera definitiva en la
realización del estudio.

Articulo Tknko-Clentfflco. Su conlcnido deberá ser produelo de trabajos de investigación concluidos o con resultados parciales que U.ven a una aportación en el conocimiento
de las diversas áreas de las ciencias agricolas, pecuarias y
disciplinas afines. Los escritos deberán estar confonnados
por los apartados siguientes:

Bibliogral!a. Listado bibliográfico de las citas mencionadas
en el escrito.

Notas Técnkas. En esta modalidad se incluyen los escritos
surgidos de trabajos experimentala realizados para la adecuación de t6cnicas, métodos de análisis y equipo de apoyo a la
investigación cienúfica.

Resumen. Presentación sintetizada del articulo; señalando
brevemente justificación, ubicación, naturaleza, metodología
y principales concllllÍones del estudio (250 palabras múiroo)
Summaiy. Venión en el idioma inglés del resumen antes
señalado.

Revlslon•. El conlenido de este tipo de contribuciones debe
girar en tomo a un tópico de reconocida actualidad y relevancia, cuya infonnación deberá ser manejada en base a documentación bibliogrffica reciente, presentando planteamientos
o propuestas especificas al tema.

Introducción. Deberá presentar a manera de antecedentes la
justificación del autor para llevar a cabo el estudio; sus planteamienios o hipótesis pincipales; y objetivo del estudio. En
este apartado puede incluirse la Revisión de Literatura. cuya
finalidad es describir las conlribuciones más recientes que
fundamenten la realización del estudio.

Dill:uslón. Escrito cuya infmmación se i:eficn a algán artf.
culo publicado anteriormente en Ciencia Agropecuaria
PAUANL y au finalidad • enriquecer el tema.

Materiales y Métodos. Se refiere a la descripción detallada
de la ubicación del experimenlo y sus caracteruticas, fechas
claves, maleriales utilizados, procedimiento de estudio con
sus principales características y aconlecimientos y métodos de
análisis estad!stico utilizados. Para apoyar esta infonnación,
es recomendable el uso de citas bibliográficas que docwnenten al lector respecto a las técnicas de estudio utilizadas.

Tanto para Notas Técnicas como para Revisiones, las partes a
deaarrollar en el esaito dependerán bMicamente de la forma
en que el autor desee presentar la infonnacióo; sin embargo,
es indispenaable la inclusión del Resumen, Summary y Bibliografía, bajo las caraáerfsticas indicadas para Artículos
Téaúco-Cient!ficos.

Resultados. En este apartado se hace mención de los hechos
presentados durante el desarrollo del estudio, los cuales deberán ser i:eforzados con cuadroo y/o figuras, siempre y cuando
6atos no sean una repetición del texto.

NORMAS DE PRESENTACION Y ENTREGA
Discusión. El autor debe hacer una intetpretación de sus
resultados, aclarando la ,:elación de éstos con los objetivos de
estudio; el planteamiento para lleYarlo a cabo; y sus principales hipótesis. Esta interpretación puede apoyarse con información generada por otros auloles en estudios antaion:s.
Búicamente deben analizane las causas de los hechos presentados, su lignificado y la aplicación que podría tener. El
aulor tiene la opción de presentar Resultados y Discusión por

• Tesis preoenwla en diciembre de 1991 para _ , el gndo do MIOllro
en Cioociu "' Producción Animal en la Subdiroa:ióo de Estudios de
P01tgrado de la FAUANL

36

Enenslón. Los Artlculol Técnicos-Ciendlicoo y las Revisiones debenn tener como múimo 20 cuartillas mecanografiadas en bojas bond tamailo carta de 36 kg a doble ..pacio,
con espacio 10, y márgenes i,.quienlo e inferior de 3.0 an y
deiecho y superior de 2.0 an. Las Notas Técnicas no deben
exceder de ocoo cuartillu. Las Discusiones deber6n tener
como extensión múima dos cuartillas.

37

�Caerpo del l!lcrilo. Para III presealllci6n, debenn oboorvarse la caraclerislicu siguienles: 1) B1 titulo del escrito no
podrá ell&lt;lOder de 15 polabru y debe mecaoognúiane cenlrado y con maytlsculu. 2) B1 nombre oompleto de los autlna
deberá ser indicado hacia el margen derec:ho. 3) Al lado
derecho del ,pel1ido de cada autor deberá hacene un llamado
a pie de p6gina mediante mlmero arábigo oonseculivo en
donde se especificará su actividad principal, y el departamento
·e lmlitucidn a la que pertenece. 4) Los nombres de los capítulos deben cenlrarse en mayósculu y mindoculas y sin punto
final. Para Artículos T6aiico-Científicoa el cmlen Hd; Remmen, Summary, Introducción, Mlleriales y Máocloo, Reoolladoa, Disaisi6n. Cooclusiones, Agradecimientos y Bibliograffa. Para el cuo de Notas Tknicas, Revisiones o Discusiones, los IIDtnbres de los capítulos se indicar'11 en base a los
pllllloa principales a deaarrollar. 5) En el cuo de requwae
de sublítulos de primer orden, éstos debmn ir pegados al
margen w¡uienlo, 111brayados, sin punto final y oólo la letra
inicial de cada palabra en mayó,cula. 6) Loo subtftulos de
segundo orden deben conse,var las característicu anta descritas, pero sin subrayar. 7) Los sublllulos de k:n:er orden se
indicarin de igual forma, pero con punto final para iniciar
texto. 8) La manera de citar en el texto sed bajo el &amp;Íllema
aulor-allo.

dll por amor, oJfaMtiC1111e11te. y sin excq,ci6n deberán aparecer los nombres de todo, los autores. En todos los casos.
1111 nombres de los auaa deberán ser indicados con sus
iniciales llnicarnente (J,H. Torrie) y deben ser ubicados despuá del 'l"'llido oólo en el primer autor de cada referencia
(Steel, R.O. and J.H. Torrie...). Dependiendo del tipo de
publicacidn citada, la relaencia debcri considerar los dalos
siguientea:

Limos:
Stdl, R.O. y J.H. Torrie. 1960. Principies and Proccdures of
StalÍlliCI. 2a. Ed. Me. Graw-Hill Book. Co. New Yort,
USA. 150p.
Publicaciones Periódica,:

M.-tínez S., A. y D. Zlmlnno O. 1984. El mejoramiemo
gen6tico del malz. Agrociencia 18:16-32.

Boletines y Folletos:
Colvara R., R. 1980. Bfocto de una historieta illlllrada sobre
la retmción de infonnación por pequeliol ¡roduclores
agñoolas. Folleto de Investigación No. 60. lnatilUID Nacional de Investigaaóo Agrlcola, SARH. Mwco. 80 p.
Tais:
Romo C., E. 1m. Obtención de variedades de sorgo (SorgbllDI !!iE2!!! (L,) Moencb] a ¡,Ktir ~ comi-1ot integrados con generaciones avanzadas de hltiridoo, Tesis de
Maeslña en Ciencias. Colegio de Postgnduados, Cbapingo, M6lioo.

Cuadl'OI. Siem¡re se les denominará Cuadros (:J no tablas),
no deben ser mayora de una p6gina y deben estar num&lt;radoa
consecutivamente en la parte superior junto oon el titulo

completo en minósculas (excepto inicial de ¡rimera pa1a1,ra y
nombres propios), Loo Cuadros deberán ubicarse complelos
al final del párrafo donde se les mencione por primera ocasión; si eslD no es posible, se ubicarúi al inicio de la siguiente página y se reiniciará texto (si es factible). La información de !os Cuadros oo debe repetine en figuru ni en el
texto, 6stos deben ser suficientemente claros en su información. Deben utilizarse asteriscos para indicar diferencias
significativas (•P&lt;.05, ••P&lt;.01), para otras aclaraciones en el
cuadro se utilizará numeración arábiga conseculivL

Publil:aciones 00 Seriadu:
Rao, N.O. y B.S. RanL 1982. Selection in tempenle tropü;al
ClOINt of sorghwn. !!!= SorgbllDI in tbe Ei~. Proceedings of lhe Intemllional Simposium on Sorghum. 27 November 1981 ICRISAT. Patancheru, A.P. India pp.
257-270.

Rec9 ckln de Artfclllol. El lillor debcri solicilar por esailo
la inclusidn de su artJcolo (definiendo el tipo) y enviar un
original y dos copias (o diwae utilizando ¡rooesador de

~ - El nórnero y título deberán ubicarse en la porte
inferior de la Figura en minÓICUlas (excepto inicial de ¡rimera palabra y nombres ¡ropios). Lu Figuraa deben intercalarse en el texto, obsuvando las caracleríalic&amp;&lt; señaladas para
los Cuadros. Si las Figuras son grific,a o dibujos, &amp;tos
deben eslar delineados con tinta cl!ina negra. Lu indicaciones complementarias denlro de 6stas, deben mec:anografiars
con el mismo tipo de letra del texto.

palabras Word l'erfoct 5.1) a la Coordinación del Comiú
Bdilorial, donde sed evaluado en base a las caraáaislicas
deacritas en Naturaleza de la Publica:ión. Loa llllorel de
artfculoa de lrabajos de investigación de lnstiluciones afines a
la PAUANL, deberán anexar un eacrito de visto bueno del
Dinctor (o Jefe de Area) de esa lnatitución. Loo artfculos
pockán ter enviados al Apdo. Pootal 187 C.P. 66450 San
N"IC01" de loa Gana, N.L, dirigidos al Ph.D. Fnsmo
Outiárez Ornelas, Coordinador del Comí~ Bdil«ial Ciencia

Blhh, ar•. Las refeiencias bibliográficas deben ter ordena

Agropecuaria FAUANL.

38

&amp;ta pebllaK'llll 1111 llllpral6 ea el
Departaaeato de Impreata de la
Facaltad de .\ar-la de la
Ual~ ,h.._, de Nano Le6D

����</text>
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                  <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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                <text>Ciencia Agropecuaria, 1991, Vol 4, No 2, Diciembre</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Ciencia

AGROPECUARIA
VOL 5 NUM. 1

FAUANL

MARIN, N. L. MEXICO JUNIO DE 199:!

15~1, Cl87-747X

CONTENIDO

PRODUCCION ANIMAL
Fusilados a base de estiércol de ganado lechero, melaza y rastrojo de maíz en la alimentación de
'. ·cerras Holstein
G.D. Uendoza M., M.A. Coios P. y R. Rkalde V. ---------------------: RODUCCION AGRICOLA
Caracterización nutrimental en sorgo [Sorghum bicolor (L.) Moench, Variedad UANL-V-8886] e•.
Marín, N.L.
EJ. Sánchez A., M. Martínez R. y R Rodríguez F. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 8

REVISIONES
Los bosques en el noreste de México. Su cooservación y uso racional.
G.J. Alaaís F.

---14

El pap•! de la investigación agropecuaria de países en desarrollo
E. Gutiérrez O. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2 0
Tesis de Maestría (Resúmenes)
Guía i;ara Elaboración y Entrega de Artículos - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 33

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE AGRONOMIA

�CIENCIA AGROPECUARIA FAUANL

VOL. 5 No. 1

MARIN, N.L. MEXICO

JUNIO DE 1992

FONDO
UNIVERSITARIO

PRECIO POR NUMERO: $20,000.00 M.N.

DIRECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facubad de Agrorwmfa, UANL. Apartado Postal 187. San Nicolás de los Gana, NL.
C.P. 66450. At'n. PhD. Erasmo Gutiérrez Orne/as, Coordinador del Comité Edúorial FAUANL. FAX /824) 8-00-22.

COMITE EDITORIAL: José Luis de la Garza González, Rigoberto González González Alejandro del Bosque González, Francisco 7.avala

García, Leonel Romero Herrera, Juan F. Pissam Zúñiga, Ramón G. Guajardo Quiroga, Nancy E. Treviño Hernández, Erasmo GuJiérrez
Orne/as (Coordinador).

REVISION TECNICA: Roque G. Ramlrez Lozano, Felipe de Jesús Cárdenas Guzmán, Rigoberto Vázquez A/varado, Cecilia Escareñb
Rodríguez.

Tipograf'ia: Lidia Martínez Morales

�ENSil,ADOS A BASE DE ESTIERCOL DE GANADO LECHERO, MELAZA Y RASTROJO
DE MAIZ EN LA ALIMENTACION DE BECERRAS HOLSTEIN
Gennán D. Mendoza Martfnez1, M. A. Cobos P. 1 y Raúl Ricalde Velasco'

Resumen
Este estudio se planteó con el objetivo de medir el
efecto de la inccxporación de ensilado con estiércol en los
cambios de peso de becerras. Se usaron nueve becerras de
128.8 ± 10.8 kg de peso vivo inicial en 1D1 diseno completamente al azar, con tres lralamientos (dietas; tres animales/lratamiento) con niveles de O, 28.8 y 48.4% (materia
seca) de un ensilado a base de estiércol. Las dietas adenw, contenían alfalfa y concentrado comercial. El ensilado
se elaboró con 49.5% de estiércol fresco de ganado bovino
lechero, '29.7% de rastrojo de maíz molido, 11.9% de agua,
7.9% de melaza y 1.0% de urea, y se sustituyó pan;ialmente alfalfa fresca en la ración. Las becerras fueron alimentadas durante 35 días, posteriores a nueve días de adaptación.
No se encontraron diferencias (P&gt;.01) entre las ganancias
de peso (kg et') y el consumo de materia seca (kg d· 1) entre
tratamientos (1.0 y 5.3; 0.9 y 5.2; 1.0 y 4.3, respectivamente). Los resultados indican que es posible usar el ensilado
de estiércol para sustituir hasta 50% de la alfalfa, sin afectar el comportamiento de las becerras, reduciendo los costos
de alimentación animal.

ame. Agropocu. FAUANL 1992 S(I) 3-7
Summary
This experiment was designed to evaluate silage caUle
manure (SCM) on liveweight changes and intake of dairy
calves (128.8 ± 10.8 kg initial BW). A completely random
design with three treabnents (rations; three animals/treatment) was used. Treatments consisted in three levels of
SCM in lhe ration (0, 28.8 and 48.4 dry rnatkr basis) replacing alfalfa Silage was elaborated wilh of 49.5% caUle
manure, 29.7% ground com stover, 11.9% water, 7.9%
molasses and 1.0% urea (as feed). Animais were adapted
in nine days and fed with experimental rations by 35 days.
No differences (P&gt;.01) were detected for daily gain (kg et')
and dry matter intake (kg et') among treatments (1.0 and
5.3; 0.9 and 5.2; 1.0 and 4.3, for the lhree levels). Results

Introducción
Las industrias agropecuarias proporcionan subproductos
que pueden ser reciclados para su aprovechamiento en la
alimentación de rumiantes, entre los que destacan los esquilmos agrícolas. Otros subproductos, como estiércol de
bovino, pudieran representar una fuente importante de alimento de bajo costo en la alimentación de rumiantes.
Se ha determinado que el estiércol de bovino contiene
una cantidad considerable de nutrientes, principalmente protefnas y minmles, gran cantidad de aminoácidos indispensables, así como vitaminas hidrosolubles, que son sintetizadas en el rumen y aparecen en alta concentración en heces
y aina (Brady, 1966). Adenw, posee un contenido energético bajo (l.(i()2 - 1.708 Mcal kg" 1); sin embargo, tiene un
alto contenido de fibra cruda (mayor de 30%) y de nitrógeno no proteínico, por lo cual se ha considerado como un
alimento potencial para la alimentación de los rumiantes
(Amdt et al., 1979). Debido a estas características, se han
practicado diferentes lécnicas de procesamiento que pennitan la recuperación parcial de la energía y proteína que
mantiene el estiércol, e incrementar la digestibilidad y asimilación neta de los nutrientes recuperados. Arndt et al.
(1979) concluyeron que el estiércol ensilado con otros ingredientes, es el que presenta IIJÁ'i ventajas. Además, la
combinación del estiércol con otros alimentos aumenta la
aceptabilidad del estiércol por el animal (Brady, 1966).
El proceso Wastelage desanollado en Estados Unidos
por Brady (1966), el proceso Excremielage desanollado en
Cuba poc Hardy y Ellas (1974), el ¡roceso Biofennel desarrollado en México por Alvarez et al. (1979) y otro ensilado desanollado en México poc Cobos (1987); son ¡rocesos
de fennentación anaeróbica de una mezcla de estiércol,
melaza y fibras (¡x¡jas y rastrojos) cuya finalidad es obtener
un producto alimenticio de bajo eosto para rumiantes.

1

Pb.D. Nutrición de Rumiantes. C.,,tro de Ganadería. C&lt;ilcgio de Postgra-

doados. Km 38.5 Carretua México Tmoco. c.P. 56230. Chapingo,

2

indicated that it is possible to reduce feeding COSIS and to
replace alfalfa wilh caUle manure silage without affect
animal peñonnance.

México.

Investigador Titular. Uni&gt;emdad Aul6ooma Metropditaua, Xochimilco.

Calz. del Hueao 1100. 049«l. M6xico, D.F.

Asimismo, Cobos et al. (1987) demostraron que con
este tipo de ensilados se puede obtener una fennentación de

3

�Meodaza Marlln"', G. &lt;1 al.

tipo láctico deseable, por lo que se planteó este ensayo para
conocer el efecto de incoiporarlo a raciones de becerras

Holstein en crecimiento.

f:I objetivo de este estudio fue aplicar la técnica desarrollada poc Cobos et al. (1987), utilizando durante el proceso de fermentación: estiércol de bovino, melaza y rastrojo
de maíz; y medir su efecto en la ganancia de peso y consumo de materia seca en becerras Holstein.

Ensilado de Estlúcol para Becerros

las proporciones recomendadas por Cobos (1987). Esla
mezcla se depositó en tambos de lámina de 200 litros, y se
ensilaron durante 30 días, antes de iniciar el experimento.
Se determinó materia seca, proteína cruda, ex1racto etéreo,
fibra cruda y ceni7.as con el método ¡xoximal (AOAC,
1980).

el Cuadro I y la de los ingredientes en el Cuadro 3. Cuando se incluyó el ensilado de estiércol en la ración, se disminuyeron los costos de la alimentación de 32 a 47% para los
niveles de 28.8 y 48.4%, respectivamente. Existió una
C()ffiiderable ventaja económica en el uso de ensilado de
estiércol en la alimentación de becerras en crecimiento,
especialmente al representar ésta 48.4% de la ración, sustituyendo parcialmente la alfalfa.

Cuadro 5. Ganancia diaria de peso, consumo y conversión
alimenticia de becerras alimentadas con diferentes dietas
conteniendo ensilado a base de estiércol de bovino.

Cuadro 2. Composición porcentual (base húmeda) de la
mezcla ensilada (Cobos, 1987).

Cuadro 3. Composición química de los ingredientes empleaIngrediente

Materiales y Métodos

Cuadro l. Composición de ingredientes y composición
química de las dietas experimentales (base seca).

Ensilado de estién:oi %
Concentrado comeroial, %
Alfalfa,%

1

o.o
24.0
76.0

Composición:
Materia seca
Proteína cruda
Extracto libre de nitrógeno
Fibra cruda
Extracto etéreo
Cenizas

Tratamientos
2
3

28.8
26.8
44.4

40.89
15.63
57.67
19.75
0.98
5.97

Estiércol fresco
Rastrojo de maíz
Melaza
Agua
Urea

49.5
29.7
7.9
11.9
1.0

Los datos fueron analizados estadísticamente usando IDI
disello completamente al azar con tres lralamientos y tres
repeticiones. Las medias fueron comparadas con la prueba
Tukey (Steel y Torrie, 1980). Se midió el consumo individual de cada animal, cuantificando la cantidad de forraje
ofrecido y rechazado durante todo el experimento. Al final
del experimento, los animales se pesaron individualmente,
previo ayuno de 12 horas.

Para detmninar si el consumo de ensilado de estiércol
podía ¡xoducir acidosis metabólica, se recolectó la orina de
cada becerra al final del experimento y se anaiiro su contonido de ácidos bases netos poc el método de Kutas (1965;
citado por Bartko et al., 1979), y el grado de acidez coo
papel indicador de pR Los resultados se compararon de

48.4
27.0
24.6

%
33.13
18.24
54.61
23.06
1.22
2.91

O.O

Ganancia diaria de peso, kg
Consumo diario de alimento
base seca, kg
Conversión alimenticia, kg

1.0

0.9

1.0

0.21

5.3
5.5

5.3
6.1

4.3
4.3

0.98
1.11

dos en la ración.

EE

EE = Error estandar

El experimento se reali7.ó en las inslalaciones del Cole..
gio de Postgraduados en Montecillo, Estado de México. Se
utilizaron nueve becerras Holstein con UD peso ¡xomedio
inicial de 128.8 ± 10.8 kg entre 8 y 12 meses de edad. Los
animales se asignaron al azar a tres tr.llamientos (tres animales/ración; Cuadro 1). Cada grupo recibió una dieta poc
penodo de 35 días, con nueve días previos de adaptación,
los animales fueron desparasitados internamente (parasiticida fosforado) al inicio del período de adaptación.

Concepto

%

Estiércol%
28.8 48.4

Concepto

Ensilaje de
excretas

Discusión
Materia seca, %
Proteína cruda, %

52.95
10.24

27.54
19.00

92.65
15.84

Extracto libre de
nitrógeno, %
Pima cruda, %
Extracto etéreo, %
Cenizas,%

57.59
18.54
0.81
12.82

49.16
28.00
1.49
2.40

71.88
7.40
0.35
4.53

se muestran los rangos de valores de ácidos bases nelDS
(ABN) y su relación con acidosis. Se hizo un cMculo del
costo del ensilado considerando exclusivamente los costos
de los ingredientes utilizados, sin tomar en cuenta ottoS
conceptos como mano de obra, e interés del capital p«
concepto de ensilaje. Los resultados se expresaron como
porcentaje del costo de la ración testigo.

En la preparación del ensilaje de estiércol se emplearon
excretas frescas de vacas alimentadas con alfalfa fresca
(70%) y concentrado comercial (30%), las cuales fueron
recolectadas por la mallana y mezcladas con rastrojo de
maíz molido, melaza, agua y urea (Cuadro 2), de acuerdo a

El contenido de nutrientes en el estiércol varía conside..
rablemente en el contenido de proteína cruda, fibra cruda y
exlracto libre de nitrógeno, lo cual depende del consumo de
materia seca, de la proporción forraje: concentrado y la
digestibilidad de la ración. Esto se aprecia por la diferencia
de valores entre el estiércol de ganado productor de leche y
el de carne (Bahttacbarya y Taylor, 1975).
Las pruebas del uso de ensilado de estiércol en la alimentación de rumiantes han sido algo contradictorias, de tal
manera que algunos investigadores han concluido UD efecto
positivo sobre el consumo, digestiblilidad de nutrientes,
balance de nitrógeno y ganancias de peso (Ttnnimit et al.,
1972); mientras que otros investigadcxcs han concluido todo
lo contrario (Comman et al., 1981; Berger et al., 1980),
atribuyendo el efecto negativo a una disminución en la
digestibilidad de nutrientes a medida que se aumenta la
proporción de ensilado en la ración. Estas contradicciones
pueden aplicarse si se considera que, en el caso de rumiantes, la eficiencia de utilización de un alimento está determinada en gran medida por la actividad de los microorganismos presentes en el romeo (Van Soest, 1982); lo cual, a su
vez es resultado de las condiciones ambientales presentes
en el romeo, como lo son el pH (Shriver et al., 1986), concenttación de amonfaco (Henderikx, 1976), concen1ración
de AGV'S (ácidos grasos voláti.les) y ácido láctico
(Wilkins, 1981), entre otros.

No se encontraron diferencias (P&gt;.01) en la cantidad de
ácidos bases netos y el pH en orina (Cuadro 4), indicando
que el ensilaje de estiércol no causó ningún problema de
acidosis metabólica Tampoco se presentaron diferencias
(P&gt;.01) en la ganancia de peso, consumo de materia seca y
en la conversión alimenticia (Cuadro 5).

Cuadro 4. Acidos bases netos (ABN) en orina de becerras
alimentadas con ensilado de estiércol.

acuerno a los valcxcs citados por Bartko et al. (1979) donde

47.65
13.90
5937
17.85
0.85
8.01

Ingredientes
Alfalfa
Concentrado
fresca
comercial

Estiércol en
la ración
(%)

pH
urinario

ABN'en
orina

8.2
8.8
8.5

244
313
439

o.o
28.8
48.4

Inte¡pretación•

Normal
Normal
Normal

Los resultados de este experimento son similares a los
observados por Cobos (1987), quien reali7.ó un ensayo con
ovinos con el mismo ensilado y encontró que este producto

• Miliequivalentes por litro

Resultados

b

Banko &lt;I al. (1979)

La composición química de w raciones se muestran eo
4

5

�Meadau MarUnez, G. et aL

se puede utilizar hasta en un 50% de la ración, sustitnyendo
a una ración a base de sorgo, soya y rastrojo de maíz, sin
afectar el consumo y la digestibilidad del alimento consumido. Sin embargo, a niveles mayores, debido a WI awnento_en la concentración de amoníaco en rwnen superior a
9.48 mg 100 mi-1 de líquido ruminal y una disminución en
el pH por abajo de 6.2, se disminuye el conswno y la digestibilidad de los nuttientes; ya que estos factores tienden
a afectar negativamente la actividad de la flora microbial en
rwnen.

(melaza, estiércol prefermentados) en dietas para bovinos. Rev. Cubana Cienc. Agric. 13:83.
A.O.A.e. 1980. Official Methods of Analysis. 13th Ed.
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evaluación ácido-base en la orina de ganado bovino
alimentado con diferentes dietas. Rev. Cubana Gene.
Agric. 13:1.

García et al. (1981) han sugerido que animales alimentados con raciones con alta proporción de ensilado (no sólo
de estiércol sino de cualquier tipo) pueden desarrollar una
acidosis metabólica, la cual puede provocar bajas en la
ganancia de peso, producción de leche, así como trastornos
en la reproducción; por lo que en el presente estudio se
midieron los ácidos bases netos en orina Los resultados de
esta prueba indicaron que no se presentó la acidosis metabólica, la cual se detecta con niveles inferiores a 100 miliequivalentes por litro de ácidos bases netos urinarios. Otros
estndios (Cobos, 1987) tampoco reportan acidosis metabólica en borregos alimentados con O, 16.37, 39.79, 49.12 y
65.49% de la materia seca de la ración con ensilado de
estiércol.

Emllado de F.atl&amp;col para Becerros

McGraw-Hill Book Co., New York.

in vitro. Rev. Cubana Cienc. Agric. 8:293.

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Conclusiones

Cobos, M 1987. Evaluación nutticional de ensilados a base
de estiércol, melaza y rastrojo de maíz en la alimentación de ovinos. Tesis MC. Centro de Ganadería Colegio de Postgraduados, Chapingo, México.

Bajo las condiciones de este estudio, se concluye que el
ensilado descrito puede sustituir parcialmente la alfalfa y
constitnir hasta un 48.4% de la ración (base seca) sin afectar el consumo, cambios de peso y conversión de las becerras; permitiendo reducir los costos de alimentación sin
presentar riesgos de acidosis metabólica en las becenas.

Cobos, M, S. González y G. Mend07.8. 1987. Calidad
nutticional y fermentativa de ensilados de estiércol,
melaza y rastrojo de maíz. XXI Reunión Nacional.
Asociación Mexicana de Producción Animal p. 47.

La incorporación del estiércol a la ración por medio del
ensilaje, puede permitir una reducción en los costos de
alimentación de becerras y disponer de forraje de mayor
costo y calidad para las vacas en producción cuya demanda
de nuttientes y eficiencia de utilización de los mismos es
mayor.

Comman, A.W., W.D. Lamm, U. Webb y J.P. Fontenot.
1981. Ensiling cattle waste with rye straw as a diet
suplement for rwninants. J. Anim. Sci. 52:1233.

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6

7

�Cand,rizadón Nutrimeatal m Sorgo

CARACTERIZACION NUTRIMENTAL EN SORGO [Sorghum bicolor (L.) Moench,
VARIEDAD UANL-V-8886) EN MARIN, N.L.

Cuadro l. Determinaciones y métodos utilizados para la
caracterización de los suelos en estudio.

vo León.
1

Ernesto J. Sáncbez Alejo, Maurilio Martfnez Rodríguez y Humbeno Rodríguez FuenleS

nutritional C8I3Cterization of N, P, Fe, Mn, Zn and Cu
elements of the UANL-V-8886 sorghum variety, so that
fertilization could be directed to the nutritional problems
that bave not been solved through breeding. Tois study
was developed al UANL Agronomy Depanment Research
Station in Mario N.L. Toe genetic material used was the
experimental line of sorghum 88R (LES-88R) wich was
comen:ialized in 1987 as a free polinization variety, named
UANL-V-8886. Toe total nittogen content was determined
in 21 days old sorghum plants. Toe elements P, Fe, Mn,
Zn and Cu were deterrnined on the inmediate inferior leaf
of the inflorescence, al the begining of the flowering stage.
Toe results show that the N leve! was found in the deficiency range (1.368%) and that it is possible to increase Ibis N
to an acceptable leve!, through the aplication of amonium
sulfate. Toe contents of P, Fe, Mn, Zn and Cu in the vegetal tissue were found to be within the acceptance levels. It
is possible to bave a high response to Zn fertilization in Ibis
variety; due to the deficiency levels that were showed
(18.79 ppm) and to the calcareous soil cbaracteristics in
which these plants were grown.

Resumen
En este trabajo se utiliza el análisis de tejido vegetal
para identificar deficiencias o desbalances nutrimentales y
como una base para la recomendación de fertilizantes en la
variedad de polinización libre UANL-V-8886 fonnada por
selección en los suelos calcáreos de Marfn, N.L. El objetivo de este trabajo fue: La C8I3Cterización nutrimental de la
variedad de sorgo UANL-V-8886 (N, P, Fe, Mn, Zn y Cu),
con el fin de dirigir la fertili7.ación hacia aquellos problemas nutrimentales que no se han resuelto a través del mejoramiento genético. Los resultados que se presentan proceden de dos experimentos: uno establecido en el campo Experimental de la Facultad de Agronomía de la UANL y otto
conducido bajo condiciones de invernadero; el material genético utilizado fue la línea experimental de sorgo 88R
(LES-88R), la cual fue liberada en 1987 como variedad de
polinización libre y denominada UANL-V-8886. El contenido de nitrógeno total se determinó en la parte aérea de
plantas de sorgo 21 días después de su emergencia. P, Fe,
Mn, Zn y Cu se determinaron en la hoja inmediata inferior
al ápice de la panoja al inicio de la floración. Los resultados encontrados muestran que el nivel de N en la variedad
de sorgo UANL-V-8886 se encontró en el rango de deficiencia (1.368%) y es posible incrementar este valor basta
niveles aceptables, a través de la fertili7.ación con sulfato de
amonio. El contenido de P, Fe, Mn y Cu en el tejido vegetal se encontraron dentto del rango de suficiencia. Es posible encontrar alta respuesta a la fertili7.ación con Zn en esta
variedad, dado los niveles de deficiencia que presenta
(18.79 ppm) y las características de los suelos calcáreos
sobre los cuales se cultiva.

Introducción
El diagnóstico del estado nutrimental del cultivo de
sorgo es fundamental para establecer adecuados programas
de fertili7.ación y/o del conttol de las condiciones adversas
que ¡xesentan los suelos calcáreos del Estado de Nuevo
León.
Este diagnóstico se puede lograr utilizando el análisis
vegetal, el análisis químico de suelos y la sintomatologfa
visual; cada uno de ellos por si solo representa ventajas y
desventajas, se ha encontrado que la interpretación integral
de estas técnicas permite caracterizar adecuadamente la
condición nutricional del cultivo de sorgo y de los cultivos
en general

Cienc. Agropecu. FAUANL. 1992 5(1) 8-13

Summary
Toe airn of Ibis study is the identification of nuttitional
deficiencies and unbalanced nutrient levels in the new freepolinization varieties of sorgbum on calcareous soil using
tissue analysis. Toe objective of Ibis were to evaluate the

1

Para interpretar los niveles nutrimentales de la variedad
UANL-V-8886 se utilizaron los valores generados en otros
ambienies por Jones y Eck (1971) y Jooes (1983); sin embargo, estos valores sirven como referencia y tendrán valor
en la medida que se generen niveles nutrimentales para los
cultivos que se establecen en los suelos del Estado de Nue-

Macatros-Investigadoros del DepoitamculO de Filoloaria FAUANL.
Camtera Zuazua-Marin km 17.5 Marin, N.I. Apartado Postal 358. C.P.
66450 San Nicolás de los Garza, N.L MWco.

8

Por lo anterior, el objetivo de este trabajo fue establecer la condición de suficiencia o deficiencia de N P Fe
Mn, Zn y Cu en el cultivo de sorgo, para dirigir ~l .:SO ;
aplicación de fertilizantes hacia aquellos problemas nuttimentales que no han sido resueltos a través del mejoramiento genético.

Determinación

pH suelo: agua 1:2
Conductividad eléctrica
(ext. de salnración)
Materia orgánica

El presente estudio se realizó en la Estación Experimental de la Facultad de Agronomía de la UANL, localizada en el Municipio de Marfn, N.L., cuyas coordenadas
geográficas son 25º53' latitud norte y 100°03' longitud
oeste, con una altitud sobre el nivel del mar de 367.3 m y
con clima de tipo BS, (h') bx' (e'), de acuerdo con el sistema de clasificación de KOppen modificado por García
(1973).
El material genético utilizado fue la línea experimental
de sorgo 88R (LES-88R), la cual fue liberada en 1987 en el
Proyecto de Mejoramiento de Maíz, Frijol y Sorgo de la
FAUANL como variedad de polinización libre y denomina~ UANL-V-8886, siendo originada por selección en poblac10nes segregantes de la cruza natural entre un grupo de
líneas experimentales de la FAUANL con una línea introducida en 1978 del Colegio de Postgraduados Montecillo,
Mex. (FAUANL, 1987).

Referencia

Potenciómetro

Peech, 1965
Richards, 1949

Carbonatos totaieg
Zn y Mn extradable

P. de Wheatstooe
Walldey-Black
Bouyoucos
Solrolovitch
EDTA+NaHCO,

Fe extractable

DTPA

CIC
Color
N
p

NH, OAcpH 7
Escala de Mnnscll
Kjeldahl
Jawon, 1982
Olsen
Olsen, et al., I 954

Textura

Materiales y Métodos

Metodología

Walldey, 1947
Bouyoucos, 1951
Cajusce, 1966
Díaz Romeu y
Hunter, 1978
Lindsay y NQ[Vell
1978
Cbapman, 1965

cabo al inicio de la floración, tomando como muestra 10
bojas por parcela útil en tres repeticiones. Dichas hojas
provenían de plantas de un experimento de fertilización en
la LES-88R establecido en el ciclo primavera-verano de
1985 (Caballero y Pérez, 1986), en el que se probó la presencia y ausencia de micronuttientes a partir de Fenziquel
(Producto comen:ial) con la siguiente concentración nuttimental: 1.9% de Fe, 1.2% de Zn, 0.3% de Mn y 0.2% de
Cu.

Los materiales empleados para las diversas determinaciones flsicas y químicas efectuadas, fueron los propios
para las metodologlas elegidas.

La hoja elegida fue aquella inmediata inferior al ápice
de la panoja; una vez elegida la muestra de hojas, se lavó
con HCL 0.1 N y agua destilada, se secó a 80ºC durante 48
hr y se determinó P, Fe, Mn, Zn y Cu.

La caracterización ffsica y química del suelo se realizó
en el Laboratorio de Suelos de la Facultad de Agronomía
de la UANL y en el Laboratorio de Qulmica de Suelos del
Centto de Edafología del Colegio de Postgraduados en
Montecillo, Mex.

Los datos de N total provienen de un experimento de
fertilización nittogenada en la LES-88R establecido en inve~ero. y reportado por Sánchez (1989), donde se probó
la aplicación de urea y sulfato de amonio a raz.ón de O, 150
Y 300 µ g de N/g de suelo. El contenido de nitrógeno total
se determinó en plantas de sorgo 21 días después de su
eme~gencia; _la muestra fue de la parte aérea de la planta,
analizando CUICO plantas por maceta en cuatro repeticiones.

El suelo se muestreó a una profundidad de 0-30 cm y
las muestras colectadas se secaron al aire, se tami7.aron en
una criba de 2 mm, se homogenizaron y almacenaron en
bolsas de plástico. En el Cuadro 1 se presentan las determinaciones realizadas e.n el análisis de suelos, as! como los
métodos anallticos empleados.

Las determinaciones y metodologías empleadas para el
análisis vegetal se presentan en el Cuadro 2.

El análisis químico de las plantas de sorgo se llevó a

9

�Súcboz Alejo, E. ., aL

El fósforo exttactable en el suelo fue de 7.1 ppm, el
cual se encuentra dentro del rango de suficiencia (Olsen et
al., 1954), as{ la fertilización fosfatada estará en función del
potencial de rendimiento del cultivo y del nivel de producción deseado.

Cuadro 2. Determinaciones y métodos utilizados para el
análisis vegetal de la linea experimenlal de sorgo
88R (UANL-V-8886).
Detenninación

NilI6geno IOlal
Fósforo total
Fe, Mn, Zn y Cu

RefeIOncia

Metodología

Kjeldabl
Asceni7.aci6n bum.
amarillo-vanadato
Asceni7.aci6n bum. y
abs. al6mica

El conlenido de Fe en el suelo fue de 2.5 ppm, este
nivel es considerado como marginal o deficiente (Viets y
Lindsay, 1973). Esta baja disponibilidad se _debe al pH
alcalino del suelo, asl como al contenido de CaCO, (Ortega,
1981).

Cbapman. 1979
Cbapman. 1979
Dlaz-Romcu y
Hunter, 1978

El contenido de Mn y Cu exlractable fue de 7.21+ y 2.0
ppm respectivamente, nivel que se encuentra por arriba del
nivel crítico de deficiencia reportado por Viets y Lindsay
(1973) y Dlaz-Romeu y Hunter (1978).

Resultados y Discusión

El conlenido de Zn fue de l.70 ppm, este nivel se encuentra por debajo del nivel crítico de deficiencia seftalado
por Dlaz Romeo y Hunter (1978); por su parte, Locas y
Knerek (1972) indican que es posible enconttar alta respuesta a la fertilización en sorgo con este elemento.

Las características físicas y químicas de los suelos de
Marfn, NL., en donde ocwrió el JX1lCCSO de adaptación y
selección de la LES-l!8R (UANL-V-8886) se presentan en
el Cuadro 3. Se muestra que los suelos analizados ¡xcsenlaron las características t!picas de las regiones semiáridas;
esto es pH de 7.8 (clasificado como ligeramente alcalino),
de textura pesada (65.72% de arcilla), pobre en su contenido de materia orgánica (2%) y un contenido de eaco, del
10.9% (considerado como alto).

La caracterización nuttimental de la LES 88R oblenida
a través de diferentes experimenl05 de fertili7.ación se pre,senta en el Cuadro 4.

Cuadro 3. Algunas caraclerísticas físicas y químicas de los
suelos del Campo Agrícola Experimenlal de la
FAUANL.

Caracterlsticas

Cuadro 4. Caracteriz.ación nuttimental de la LES 88R
(UANL-V-8886) seleccionada en los suelos de
Marfn, NL.

Valor

5000

b~

pH
Textwa

MO
N Tocal
P extractable

Fe
Mn

Zn
Cu
Caco,
CIC
CE

Suclo:agua 1:2
A=a
Liroo
Anilla

(1989) encontró en esta variedad, que es posible llevar el
contenido de nitrógeno tolal hasta niveles aceptables cuando
se aplicaron 75 kg de N como sulfato de amonio. Al aplicar esta misma dosis en forma de urea, el conlenido de N
tolal se incrementó hasta el 4.105%, pero la producción de
materia seca fue considerablemente menor.
Asimismo, este autor explica que la menor producción
de materia seca, cuando se aplicó urea, se debió al gasto de
energla (ATP) efectuado por la planta para reducir el efecto
tóxico del amonio acumulado durante la hidrolisis de la
urea; y que con 75 kg de N como sulfato de amonio, el
ajuste osmótico de la LES 88R permitió la lenta y adecuada
absorción del amonio, hasta llegar así al nivel de suficiencia
(3.5%) reportado por Iones y Eck (1971).
Si bien el contenido de nitrógeno total aqul reportado
fue 21 días después de la emergencia, cabe seilalar que el
nivel de suficiencia del N en las plantas de sorgo a la cosecha es del mismo valor, con ligeras variaciones durante el
ciclo, lo cual permite diagnosticar el estado nuttimenlal del
cultivo desde las primeras fases de desarrollo.

IOYR6/3
I0YR 4/4
7.80
8.32%
25.72%
65.72%
2.00%
0.043%
7.10pm
2.50 ppm
7.24ppm
1.70 ppm
2.00ppm
10.90%
27.48 meq/100 g socio
0.43 mmbos/cm 25' c

Ntáal
2ldíMdeapoé,de
la aicmbn

Ptoea!
Fe
Mn
Zn
Cu

Nivel

Cllándar

Oplimo

1.368%
0.24%
52.61 J?11D

0.11
0.02
4.86
O.SS
2.76
1.95

3.5-4.0%
0.2-0.4%
S0-2SOwm
20-SOOwm
25-ISOwm
5-20ppm

48.(17 J?IID

18.79 J?11D
15.90 J?11D

El contenido de nittógeno total 21 días después de la
emergencia fue del 1368%, este valor se encuentra abajo
del nivel de suficiencia reportado para este cultivo, en esta
época de crecimiento por Iones y Eck (1971). Sáncbez

JO

fue sometida a selección para reconstrucción debido a contaminación; dwante este proceso es muy probable que se
haya mejorado la adaptación a condiciones de ambiente
pobre.
Brown et al. (1983) establecen que la adaptación de
variedades de plantas a los suelos, ha sido fundamenlalmente el resultado indirecto de la selección para resistencia a
insectos o enfermedades, adaptación climática y rendimiento tolal.
Esto demuestra que muchos problemas nutricionales, no
corregibles fácilmente con la fertilización al suelo, parecen
tener solución con la ubicación de la caracterlstica deseada
dentro del matmal genético disponible y la recombinación
de éstos a través de cruza de plantas; sin embargo, la fertilización al suelo no deja de ser una opción fácil y rápida de
incrementar el rendimiento de los cultivos.
Como complemento a la caracterización nutimenlal de
la LES 88R (UANL-V-8886), se presentan las características agronómicas de esta linea experimenlal en el Cuadro 5.

El contenido de P tolal en la planta de sorgo fue de
0.24%, este valor se encuentra dentro del rango óptimo
sugerido por Jones y Eck (1971). Caballero y Pérez (1986)
llevaron este valor a 0.26% con la aplicación de 50 kg/ha
de super fosfato triple (46% de P,OJ en estos suelos.

Cuadro 5. Caracterlsticas agronómicas de la LES 88R
(UANL-V-8886). (Valdés et al., 1986).
Caraclerística

El contenido de Fe, Mn y Cu Iolal en las plantas fue de
52.61, 48.07 y 15.9 ppm respectivamente, estos valores se
encuentran dentro del rango de suficiencia reportado por
Iones (1983).

Valor

Altura de la planta
Longiwd de panlcula
Excersión
Días a tlcr.ición
Olas a cosecha
Tipo de panícula
Color de grano

Error
Nutrimento

Color

Caraderizadón Nulrimeolal en Sorgo

El caso contrario se enconttó con el conlenido de Zn,
el cual fue de 18.7 ppm en las hojas de sorgo, nivel que es
senalado como deficiente por Iones (1983); por su parte, el
análisis de suelos indicó que existe deficiencia de Zn, lo
cual muestra claramente que es posible encontrar respuesta
a la fertilización con este elemento.
Es explicable que el nivel de nittógeno en las plantas
de sorgo esté por debajo del límite de suficiencia, dada la
dinámica de este elemento en el suelo (Sánchez, 1989) y
que los niveles de P, Fe, Mn y Cu estén dentro del rango
de suficiencia debido a la reselección y adaptación de la
LES 88R en los suelos de Marfn, NL.

82cm
18 cm
14 cm
69
106
semicompacta
café

Conclusiones
l. El nivel de N en la variedad de sorgo UANL-V-8886
se encontró en el rango de deficiencia (1.368%), el cual
es posible incremen1ar hasta niveles aceptables mediante la fertili7.ación con sulfato de amonio.

Valdés et al. (1986) sellalan que esta linea experimental
de sorgo fue introducida a Marfn NL. en 1979, y en 1980

2. El contenido de P, Fe, Mn y Cu en el tejido vegetal de
11

�Sinchez Alejo, E. et al.

esta variedad, se encontró dentto del rango de suficiencia debido a la reselección y adaptación de esta línea
en los suelos calcáreos de Marín, NL.

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3. Es posible encontrar alta respuesta a la fertilización con
Zn en esta variedad, dado los niveles de deficiencia que
presenta (18.7 ppm) y las características de los suelos
sobre los cuales se cultiva.

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�LOS BOSQUES EN EL NORESTE DE MEXICO. SU CONSERVACION Y USO RACIONAL

Los Bosques

e,,

el Noreste de México

Glafiro J. Alanls Flores'

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ta unirse al Eje Volcánico.

Resumen

FACULTAD DE CIENCIAS FORESTALES
00

La Sierra Madre Oriental, por su relieve y altitud, es la
unidad orogénica característica del paisaje del noreste (Figura 1), juega un importante papel ecológico porque regula
los procesos meteorológicos, la dinámica hidrológica y los
ciclos biogeoquúnicos; es una área de alta diversidad biológica y de transición biogeográfica Las comunidades de
vegelación que la caracterizan son los bosques templados
mixtos, de alto valor ecológico y social por ser fuente de
recursos forestales.

Las especies de interés económico de estos bosques
pertenecen al género Pinus, y son por ende los más estudiados. En este trabajo se destaca la importancia de conocer de
manera integral a toda la comunidad vegetal y su interacción con el medio físico. El conocimiento aislado de la
dinámica de una especie no es suficiente para mantener una
producción sostenida. Tampoco la falta de importancia
económica de una especie es una justificación para una
desforestación, sin un conocimiento completo del papel que
juega ésta en el ecosistema.

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1

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1

F•-nle·. CIU- UANL

....

UUIC4

1GEOFORMAS 1

Las áreas montal!osas pueden ser estimadas como sitios
de control de los procesos ecológicos; lo que acontece en
las partes allaS de las mismas, como cabeceras de las cuencas, se refleja en lo que pasa en las tierras bajas. Asimismo, el cambio de la cobertura boscosa, por desforestación
intencionada, incendios, enfermedades y plagas, etc.; tiene
efectos negativos en los regúnenes de infiltración y escorrentía de la precipitación pluvial. acelera la erosión del
suelo, favorece las inundaciones y sequías en los terrenos
bajos, y los procesos de eutrificación y sedimentación en
los cuerpos de agua son acelerados.

Cienc. Agropecu. FAUAN!. 1992. 5(1) 14-19

Summary
Toe species of economical importance in these forests
belong to the genus Pinus, and are therefore between the
most studied. In the work the importance of studying the
whole plant comunity and its intercetion with the physied
enviroment is high lighted. Toe isolated knowledge of the
dynamics of one species is not enough to keep a sustainable
production. Nor is the lack of economical importance of a
given species a reason for deforestation, without a thorough
study of its role in the ecosystem.

En la Figura 2 se muestra un perfil diagramático de los
tipos de vegelación que se encuentran siguiendo la orientación este-oeste, partiendo de la región fisiográfica de la
Planicie Costera del Golfo, hacia la Sierra Madre Oriental,
para llegar al Altiplano Mexicano. Se muestran los diferentes tipos de vegetación y se resalta el papel de los bosques
en la parte alta de la sierra La interacción de los factores
ecológicos es fundamental en el mantenimiento del equilibrio ambiental eotte la Sierra Madre Oriental y las partes
bajas.

El Papel Ecológico de las Montañas
La República Mexicana se considera como un país
montalloso. Se estima que un 86% de la superficie nacional lo integran diversos sistemas orográficos (Bassols,
1989), algunos de los cuales tienen suma importancia desde
el punto de vista ecológico. En el noreste de México,
existe un complejo montalloso definido por Bassols (1986)
como "región geográfica" de la Sierra Madre Oriental, que
ocupa parcialmente los estados de Tamaulipas, Nuevo León
y Coahuila, extendiéndose hacia el Centro-Sur del país has-

La influencia del complejo orográfico, su clima y componentes de vegetación sobre las llanuras y lomeríos adyacentes, se traducen en un todo unitario, el cual deberá estudiarse de manera integral para su mejor interpretación.

Revisión. Trabajo presentado dulllDU&gt; la m Semana de la Jnvclligacióo
Científica. Ciencias Naturales. Abril 10 de 1992. Facultad de Ciencias
Biológicu, UANL.
1 Maestro del Depaitamento de Ciencias Búicas de la Facultad de Cieocias Forestales, UANL. Unidad Linares. A.P. 41. &lt;moo Linares, Nl.,

TAMPS.
ZACATECA$

••

.....

S. L.P.

Tipos de Bosques en la Sierra Madre Oriental
(AlallÍ'i, 1991)
La comunidades vegetales de bosques se localizan
principalmente en las partes altas de la Sierra Madre Orlen-

Méxioo.

14

Figura l. Complejo montalloso del noreste de México.

15

....

�Alanls Flores, GJ.

I DSOU[

Los Bosques &lt;a el Noreste d• México

N

Dt: l' I ND

Cuadro l. Superficie forestal de los Estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas (Jiménez, 1992).

•HDUll DE t:NCUI O- l'INO

Superficie forestal

,,.,

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,""'

,:~-

Bosque templado
Selva baja
Selva baja y media
Chaparral

IOH\St: DE [NCINO

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Oc:.oll••

~ IN

Matorral
Mezquital

Coahuila

Nuevo León
ha
%

ha

%

192,250

1.40

428,400
2,850

7.90
0.05

428,050
12,247,925
153,000

3.20
91.50
1.00

238,500
4;338,500
308,825
93,850

4.40
80.20
5.70
1.70

Areas perturbadas

AcahuaJ
Pastizal

Otros usos

"'
"'..,

Total forestal

13;391,925

Supeñicie total estatal

14;998,200

~ I C I I I ! : COiS i ~

"'

=Ll--L--U-+~~

370,700

2.80
100

5;410,850
6;492,400

100

Tamaulioas
ha

%

471,325

8.50

1;000,975
67,050
3;076,400
749,050

26.50
1.20
55.50
1.70

4,100
4,100
164,250

0.20
0.07
3.00

5;547,500

100.0

7;938,400

100

300

,oo

100

~l,-ITAC:la-.1

~

~

EN M : l l _ . l : ~

. en las regiones
•
fisº10gráficas del noreste de México.
Figura 2. Perfil diagramático de los tipos de vegetación

Bosques de latifoliadas

tal entre 800 y 2,000 msnm. Están represen~ poc especies de coníferas de hojas en fonna de agu¡a o e_scama o
bosques mixtos de coníferas Y latifoliadas, esla.S 6ltimas ~on
especies cuyas hojas son laminares, escl~sadas, perennifolias o caducifolias. Las principales especies de árboles que
componen estos bosques son:

Quercus /aceyi
Quercus fusiformis
Quercus canbyi
Quercus intrica/a
Quercus polymorpha
Quercus oleoides
Quercus greggii
Quercus mexicana
Quercus cupreata
Quercus endlichiana
Quercus ajfinis
Quercus virginiana fusiformis

Bosques de coníferas

Pinus pseudostrobus
Pinus arizonica stormiae
Pinus ayacahuile brachyptera
Pinus teocote
Pinus cembroides
Pinus nelsoni
Pseudotsuga flahaulti
Abies verjari
Picea martinezii
Juniperus monosperma
Juniperus jlaccida

Pino blanco
Pino blanco
Pino blanco
Pino blanco
Pino pillonero
Pino pillonero
Guayamé
Pinabete
Pinabete
Tascare
Tascare

Encino manuelito
Encino blanco
Encino duraznillo.
Encino charrasquillo
Encino roble
Encino común
Encino
Encino
Encino
Encino
Encino
Encino molino

Bosque caducifolio de Liquidambar

Liquidambar styracif/ua
Cercis canadensis
Arbutus arizonica
Ugnadia speciosa
16

Liquidambar
Duramillo
Madrol'lo

Monilla

Situación Actual de los Recursos Forestales en el
Noreste de México
El noreste de México (Tamaulipas, Nuevo León y
Coahuila), ocupa aproximadamente un 15% de la superficie
del país. En el ámbito forestal nacional, esta área cuenta el
4.5% (l '(J()l, 975 ha) cubierto por bosques templados en las
partes montal'losas (Jiménez, 1992) (Cuadro !).
De las especies de coníferas y/o latifoliadas que componen las masas boscosas, el aprovechamiento principalmente en madera corresponde a las coníferas, sobre todo al
género Pinus (pinos), por ser ésto5 económicamente más
importantes. Entre las latifoliadas destaca el género Quercus (encinos), cuyo aprovechamiento es mínimo (leila, carbón vegetal y mampostería), siendo por ello basta ahora de
escaso valor económico aunque de gran valor ecológico.

jos de carnicero; en la manufactura de muebles domésticos; en la construcción de carruajes, carrela.S y embarcaciones.
2. Combustfüle: Lel'la (raja) y carbón.

3. Vigas y postes: Postes (eléclricos, teléfonos, telégrafos,
cercas, etc.); vigas para uso en minas; cimbras y morillos para uso en construcción, dunnientes para vías férreas y de minería.
4. Fabricación de barriles y recipientes similares.
5. Productos varios de la madera: Viruta para embalaje;
ripias pequel'las (tablila.S) que se utilii.an como "tejas"
para techos; carretes; bobinas; armas de fuego; poleas;
escaleras de mano; armazón de radios y relojes.

Algunos productos forestales que se obtienen de los
bosques en el noreste de México son:

6. Destilación de maderas: Trementina y resinas, ácido
acético, metano), aceite de pino (se usa en jabones,
insecticidas y desinfectantes), aguarrás, brea.

l. Tablones y madera aserrada: Uso en construcción de

habitaciones (paredes, techos, etc.); en embalaje para
cajones, jaulas y empaques; en la manufactura de mangos de instrumentos agrícolas, de caipinterfa y domésticos; en la manufactura de puenas, man:os de puertas,
ataúdes, juguetes, lápices, inslrumentos musicales y ta-

7. Producción de exudados y extractos: Gomas, resinas,
taninos, aceites esenciales para perfumes, sabores y
medicinas.

8. Productos focestales secundarios: Arboles de navidad y
17

�Los Bosques .., d Noreste de Ménco

Alanls Flores, GJ.

plantas ornamentales.

9. Producción de alimentos: Semillas y frutos.

Políticas de Aprovechamiento y Conservación
En ténninos generales y prácticos, se ha definido la política forestal mexicana con dos tendencias:

extracción ilegal de productos forestales a través de la tala
y comercialización clandestinas. Un ejemplo de este caso
es el Coúe de Perote (Jardel, 1986), que con una veda para
aprovechamientos forestales que duró cerca de treinta allos,
se propició la destrucción del bosque por la tala clandestina
y el avance de actividades pecuarias y agrícolas. La superficie forestal ocupada de esta montalla veracruzana. se ha
disminuido de 80,000 a 20,000 hectáreas en este siglo
(fardel 1990).

l. La utilitaria o de aprovechamiento, en donde se han

hecho concesiones y pennisos de aprovechamiento a
madereros.
2. La conservacionisla, que ha establecido vedas, parques
nacionales, áreas protegidas, etc.

Ambos planteamientos sobre manejo forestal han fracasado en el enfoque de los objetivos particulares de cada uno
de ellos, debido a la disociación de dos elementos fundamentales en el mismo proceso, que son el de conservar para
aprovechar.

6. Aprovisionamiento de hábitat para numerosas especies
de flora y fauna silvestres.

Bassols ~-• A. 1?86: Geografía Económica de México. 5a.
edición. Editorial Trillas. México, D.F. pp. 118 _126_

7. Dotación de alimentos y abrigo a especies de animales.

Basso~ B., A. !989. Recursos Narurales de México 20a
edición. Editorial Nuestro Tiempo. México D.F.
·
59-63.
'
. pp.

8. Contribución a la purificación del ambiente y la oxigenación.

9. Uso de los bosques para la recreación

Jardel E., J. 1986. Efecto de la explotación forestal en la
~cwra Y_ regeneración del bosque de coníferas en la
veruen~ mental del ,Cofre de Perote, y eracruz, México. Btótica. 4(11). Xalapa, Veracruz.

la educación
de los pobla?ores sobre la naturaleza, incluyendo sus
valores estéticos (paisajes, cambios estacionales sonidos, efectos del viento, la lluvia, la luminosidad ~ los
aromas ambientales).
y

fardel E., J. 1990. Conservación Y uso sostenido de recursos fo~tal~ en ecosistemas de montana. En busca
del eq~brio perdido, el uso de los recursos naturales
en México. &amp;l. Universidad de Guadalajara. Guadalajara, Jalisco.

Conclusiones
Las estrategias de uso múltiple del suelo y el manejo
integral, donde se planteen las actividades productivas de
tipo forestal, las agrícolas, ganaderas y de aprovechamiento
de la fauna silvestre; deben de incorporar sistemas de protección de áreas naturales. De manera que puedan conformarse sistemas operativos de reservas, bosques manejados
ecológicamente y sistemas agroforestales integrados a la
producción y a la conservación.

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Lrnares, NL. México.

Esto incluye que los manejadores del bosque deben de
integrar la producción de árboles (madera) y alimentos (sistemas agrof&lt;Xestales), pensando en asegurar la base de
producción de los usuarios del bosque, para producir valores tangibles y fuentes de trabajo para ellos mismos.

La política forestal de aprovechamiento ha estado incli-

nada hacia el abasto de la industria maderera, dando un
papel secundario y de suboolinación a la ¡xoducción forestal en base a criterios silvícolas de manejo forestal. Esto ha
ocasionado que uno de los problemas centrales en México a
este respecto sea la desintegración entre la producción
silvícola continua y sostenida, y su ttansfonnación industrial. Durante el crecimiento y modemÍ7.3Ción de la industria forestal, la silvicultura siguió siendo extensiva, técnicamente inadecuada e ineficiente, ecológicamente nociva y
desintegrada de la producción industrial. Existen en México escasos ejemplos de buen manejo silvfcola y producción,
que son más bien la excepción que confinna la regla.

Los bosques también poseen valores no tangibles de
uso indirecto para la población en la actualidad; por lo
tanto, dentro de los nuevos esquemas de manejo integral forestal, los fuertes cimientos biológico-ecológicos y de conservación-aprovechamiento deben estar estrechamente ligados para el bien de las actuales generaciones y de las fuwras. Estos valores no tangibles de los bosques son los siguientes:

Las vedas en México se han establecido con el objetivo
de evitar la tala inmoderada y conservar las masas forestales de las cuencas lúdrológicas, permitiendo de esta manera
la recuperación del bosque en las regiones que se han sobreexplotado. En algunos de los casos, estas vedas forestales han resultado contraproducentes y han sido criticadas al
plantearse como una medida prolúbitiva, sin dar alternativas
productivas a las poblaciones rurales.

l. Regulación de los procesos meteorológicos locales.
2. Protección del suelo contra la erosión.
3. Conservación de cuencas de captación de agua.
4. Regulación de los procesos lúdrológicos, atenuación de
escorrentías, protección contra inundaciones y favorecímiento de la infiltración a los mantos freáticos.

De esta fonna, se ha intensificado la desvalorización
del bosque, reafu.ándose desmontes no controlados para
activi~ agrícolas y ganaderas o bien induciendo a la

5. Presttvación de la diversidad biológica y ecológica.
18

19

�EL PAPEL DE LA INVESTIGACION AGROPECUARIA DE PAISES EN DESARROLLO
lavestlgac:16a Agropeawla d• Pafs&lt;s

Erasmo Gutiérrez Omelas'
Resumen
La investigación se realiza de acuerdo a las necesidades
de los sistemas de producción. Se ha visto qoe los aumentos en la producción de alimentos no garantiza ni permite
aliviar los problemas de desnutrición en el mundo. México
ha sido partícipe de imponantes incrementos en producción
de granos, pero esto no ha sido suficiente para garantizar
una productividad adecuada, lo cual considera los costos y
beneficios obtenidos del sistema. Los cambios en las políticas nacionales e internacionales obligan a reorientar la
investigación agropecuaria hacia sistemas de producción
sostenibles. Estos deben de enfatizar no sólo en la producción, sino en un máximo beneficio económico del sistema y
sin afectar negativamente el medio ambiente. Muchos de
los países subdesarrollados cuentan atln con suficientes
recursos naturales; sin embargo, requieren de tecnología
acorde a sus necesidades. Dicha tecnología no se ha podido generar con los esquemas normales de investigación
agropecuaria, por lo que actualmente es prioritario realizar
esta actividad a nivel granja y con la participación directa
de los productores.
Cicnc. Agropccu. FAUANL 1992. 5(1) 20.25

Summary

Research is done according the needs of the productioo
systems. It has been showed that increasing food productioo
not necessary solves the undemutritioo problems in the
world. Mexico had faced drarnatic increases of grain productioo, however it was not enough to promote high productivity since it lalces into account the costs and profits out
of the system. National and intemational political changes
force to schift the agriculture research towards the developing of new production technologies whicb are more
sustainables. These systems should deaJ no only with the
extent of production but aJso with the maximum profit
made out of the system and without damage of the environ-

lntroducci6n
La investigación ha sido una herramienta para revolu-

cionar la vida del ser humano y su ambiente. Es imponante observar cómo esta actividad creativa del ser humano se
ha acelerado en los últimos 50 allos, logrando grandes
avances que impactan en el bienestar social. La agricultura,
es tal vez la ciencia más antigua, y es donde la investigación se ha desarrollado en su máxima expresión con el fin
de producir los alimentos requeridos para SOstener a una
población humana que crece en proporciones alarmantes.
México, país en vía de desarrollo, ha sido testigo de
dichos cambios; sin embargo, aún persiste la necesidad de
contar con mayor producción de alimentos de alta calidad,
pero con una utilización racional de los recursos naturales.
Los centros nacionales de investigación tienen un enorme
potencial de impacto en esta función, y deben canalizar sus
proyectos a lograr y promover la producción de alimentos
que económicamente impacten en el desarrollo del país.
El objetivo del presente escrito es presentar la situación
actual de México en términos de disponibilidad y producción de alimentos, a&lt;.l como establecer posibilidades de
investigación acordes a las necesidades de la sociedad.

Producción y Distribuci6n de Alimentos

Países desarrollados (industrializados) y subdesarrollados, es la clasificación que globahnente se hace para identificar por un lado a los países con una economfa estable que
les permite tener un bienestar social de alto nivel; y a aquellos que carecen de los medios para satisfacer adecuadamente las necesidades de su población (alimentos, servicios,
etc.).

Revisión. Truiojo prcscnwlo dwaote la lII Semana de la lnvcatigacióo
Científica. Ciencia, Nlllurales. Abril 10 de 1992. Facultad de Ciencia.,
Bialógicu, UANL
1

ment A lot of the underdeveloped countries still have
enough natural resources; however, they requiere of more
suitable technologies. Toe technology has not been created
using the traditional agricultural research systems; therefore,
it is very important to do oo-farm researcb where the producers lalce pan of it

Coordinador del Cclllro de Invcstigacimc.s Agropecuarias de la Facultad
de Agrooomía, UANL Carmen Zuazua-Marin km 17.5 Marin, N.L
Apdo. P01tal 358. C.P. 66450. Sao Nia,lás de 101 Gana, N.L Méuc:o.

El Cuadro I muestra la producción de• alimentos per
capita durante 1986 en países desarrollados y subdesarrollados. Es notable cómo los países industrializados produjeron
más de tres veces los alimentos, de aquellos países subdesarrollados. Los datos implican que los países desarrollados tienen la capacidad de alimentar a su población adecuadamente con alimentos de buena calidad a precios accesibles; sin embargo, aquellos países subdesarrollados se ven
en la necesidad de comprar grandes volúmenes de alimentos que, en muchas de las ocasiones, tanto sus caracterfsticas nulritivas como económicas son desventajosas para el
país importador.
Cuadro l. Producción de alimentos (kg) per capita durante
1986 (Hogblom, 1990).

Alimento

Países
desarrollados

Paísel
Produoción cano % de
subdesarrollados paísc, dcsarrollado,

Pesado

Total

755
15
185
321
80
16
25
1445

256
25
99

El Cuadro 2 muestra cómo se ha incrementado la producción de granos en países desarrollados y subdesarrollados en este siglo. Aún cuando existen diferencias notables
entre grupos de países, ambos han incrementado su producción en un 50% en la segunda mitad del siglo, lo cual
representa un crecimiento extraordinariamente rápido, comparado con los años o incluso siglos anteriores.
Cuadro 2. Producción (ton,,ba) de grano en países desarrollados y subdesarrollados (Hogblom, 1990).
Prrlodo

1950
1950 - 1970
1970 - 1986

35

34
166
53

16
3
8

11
20
19
32

442

23

Desan-ollo

arable se incrementó en un 77%, ya que de 1.46 subió a
2.59 toQ/ha. Este incremento fue logrado no sólo debido a
un aumento en la producción, sino también por el número
de cosechas obtenidas por afio (Hogblom, 1990).

Ame, de

Granos
LcguminOIIS
Tubérculos
Leche
Carne
Huevo

&lt;D

Poúca

Poúca

dcsarrolJados

•ubdc"'1'011ados

1.2
2.5
3.1

0.9
1.2
2.2

Dif.....,ia P. c!currollado
,¡

75
48
70

Los diferenciales en la producción y en favor a los
países desarrollados no son exclusivos para granos. Durante 1986 los países desarrollados presentaron índices de
producción (tooftia) de 18.1 y 1.52 para tubérculos y leguminosas, mientras que en los países subdesarrollados los
índices fueron sólo de 10.9 y 0.65 (Hogblom, 1990).

Destaca la diferencia en producción de productos alimenticios como leche, carne y huevo; por lo que en un
futuro dichos países deben implementar tecnologías para
lograr aumentar su producción y no depender casi totalmente de importaciones. Sólo en 1989, México importó 1000
ton de leche en polvo (INEGI, 1991), pasando a ser el principal comprador de leche a nivel mundial, dicha importación representa poco más de la cuarta parte del consumo
nacional de leche.

Con respecto a los alimentos de origen animal, los
países desarrollados no sólo poseen más ganado (bovinos,

ovinos, cerdos y aves) por habitantes; sino también dichos
animales dan más carne, leche y huevo. Las diferencias en
producción son tan grandes que producen un 60% más de
carne y huevo y tres veces más de leche que los países
subdesarrollados (Cuadro 3). Los datos muestran una necesidad tremenda de los países subdesarrollados, ya que
deben de duplicar su producción de carne y leche e incrementar la producción de huevo en un 160% en los próximos 25 allos, si es que quieren elevar la disponibilidad de
alimentos en el mismo grado que en los países desarrollados.

La producción de granos es clave para lograr la autosuficiencia alimentaria, ya que son básicos tanto para consumo directo como para utilizarse a través de los animales y
producir leche, carne y huevo. La producción de grano se
ha incrementado a tasas similares a las de crecimiento
poblacional y su demanda. Sin embargo, esto no es aplicable a todas las regiones. El ejemplo clásico es Africa,
donde el crecimiento poblaciooal ha superado en mucho el
crecimiento en producción de granos. Durante el período
de 1962-1987, la producción de granos por unidad de tierra

La Desnutrici6n un Problema Económico

Es difícil establecer el número de personas con proble--

20
21

�Gullérre, Oradas, E.

lnvesllgadóa Agropecuaria de Pais,s en Desarrollo

Cuadro 3. Producción total y per capita de alimentos de origen animal durante 1%1/1965 y 1986 (Hogblom, 1990).
1986

1961/1965
Producto

Millooes
too

Cambio

Millooes

kg/cap

too

kg/cap

kg/cap

79.1
15.6

+25.9
+3.0

Carne

P. desarrollados
P. sulxtesarrollados

55.1
28.5

53.8
12.6

97.1
57.8

+48.0
+24.0

Leche

P. desarrollados
P. subdesarrollados

289.0
65.0

282.0
29.0

391.0
129.0

321.0
35.0

+39.0
+6.0

+13.8
+20.7

Huevo
P. desarrollados
P. subdesarrollados

11.5
4.8

11.2
2.1

18.9
12.5

mas de desnutrición, algunos estudios muestran que la cifra
está entre un 7 a un 19% de la población mundial (sin incluir a China). En estudios de la FAO se menciona que en
1987 el 22% de la población de los países en desanollo
estaba desnutrida, lo cual representa alrededor de 512 millones de personas (Roben, 1991 ).

15.5
3.4

+4.3
+1.3

+38.4
+62.0

Desarrollo Internacional de los EUA (USAID, 1991; citado
por Duvall, 1992), México se encuentra en el quinto lugar
en producción alimentaria doméstica a nivel Centro y Latinoamérica. Considerado su producto interno bruto (PIB),
Indice de mO!talidad y el ingreso bruto en divisas extranjeras por cada país; se calculó un índice de seguridad alimentaria, donde. se ubica a México en el tercer lugar con un
valor del 70%. Los valores más bajos fueron calculados
para países como Bolivia (24%), Nicaragua (42%) y Honduras (41 %).

Aún y cuando existen necesidades de producir más
alimentos, para una población mundial que se espera sea
del orden de los 8 mil millones en el allo 2020, una serie
de reportes muestran que la causa básica de desnutrición es
la pobreza (NRC, 1977; Flores, 1988, Ladislao, 1988;
Greenland, 1990; H0gblom, 1990).

to de trigo. México en 1957 obtuvo su autosuficiencia en
este cereal, ya que la producción aumentó de 740 kg¡ba en
1946 a 1440 kg/ha en 1958. El impacto de la investigación
no paró alú, ya que Noman Borlang en 1954 inició trabajos
con variedades enanas con el objeto de hacer más eficiente
el uso de nitrógeno. Estas investigaciones dieron su fruto
en 1%2, cuando los productores mexicanos empei.aron a
sembrar dichas variedades logrando niveles de producción
más altos a los logrados en 1958, ya que estas variedades
enanas producían fácilmente alrededor de 8 ton/ha (Wilkes,
1982).

Cuadro 4. Indices productivos nacionales de los principales
granos en México.

Un reporte de las Naciones Unidas menciona que la
falta de alimento en los men:ados locales es poco común,
ya que la mayoría de las personas con desnutrición viven
en regiones donde los alimentos pueden ser comprados; sin
embargo, dichas personas no poseen el recurso económico
para adquirir los alimentos básicos. En teoría, los 400-500
millones de personas con problemas de desnutrición pueden
ser alimentadas adecuadamente con lograr producciones
exttas de 30 millones de toneladas de grano al allo, lo cual
representa sólo el 2% de la producción mundial de granos.

La aplicación de la tecnología y la creación de institutos de investigación han sido factores determinantes para
lograr los incrementos de producción actuales. Después de
1950 se crearon institutos de investigación en países como
México y Filipinas, los cuales fueron pilares de la llamada
"Revolución Verde". La Revolución Verde inició en 1943,
cuando la Fundación Rockefeller en colalxxación con la
Secretarla de Agricultura de México, iniciaron programas
de investigación en mafz, frijol, papa y ttigo (Wtlkes,
1982). Debido a que el trigo en México era altamente suscepu'ble a pudrición o tiz.ón del tallo, los primeros trabajos
de mejoramiento se centraron a desarrollar variedades resistentes al hongo. Las mejores variedades obtenidas, junto
con un uso eficiente de los fertilizantes, pesticidas y labores
culturales; hicieron un impacto substancial en el rendirnien-

En Latinoamérica existen alrededor de 30 millones de
personas con desnutrición, que representan sólo un 8% del
total de la población con problemas nutricionales
(H0gblom, 1990). En ese sentido, México es uno de los
países con mejores opciones para abatir el problema de
desnutrición. Según el índice fonnulado por la Agencia de

22

1960'

1978'

1987-1989.

Trigo
Maíz
Frijol

1417
975
398
2297
1230
1797'

3483
1518

4102
1676
486
3514
1804
3256

Arroz

Soya
Sorgo

La investigación es universal, los resultados pronto se
aplicaron en otros países como la India y Pakistán, donde la
tecnología impactó tremendamente la producción de trigo
en dichos países. Un estudio realiz.ado en 1975 indicó que
para 25 países, se tenían beneficios en promedio de 80 dólares en países subdesarrollados y de 31 dólares en países
desarrollados por cada dólar invertido en investigación
básica de trigo y arroz. Aún y cuando estos datos deben de
interpretarse con precaución, existe evidencia de que el
beneficio anual de la inversión en investigación para producción de alimento es del orden del 40 al 60% (NRC,
1977). Aparentemente, los altos retornos de investigación
en países subdesarrollados, son debidos al potencial que
tienen de aplicar y adaptar investigación realizada en otras
partes.

595
3286
1543
2850'

'Loubet, 1980
b Calva, 1991

'Oaxaca, 1991 (comunicación penooal)

Aún y cuando México ha sido testigo de logros importantes en producción de alimentos cuando se aplica la investigación y tecnología, estas actividades no han sido
apoyadas con decisión y por lo tanto el rezago es dramático. Calva (1991) presenta datos de productividad de alimentos de México, EUA y Canadá, donde es evidente la
baja productividad de México (Cuadro 5).
Cuadro 5. Indices productivos en México, Estados Unidos
y Canadá durante 1985-1989 (Calva, 1991).

Esquema Actual de Producción y Alternativas Futuras
Impacto de la Investigación en la Producción
de Alimentos

Cultivo

Suponiendo que los esquemas de producción actuales
sólo requieran de una adecuación para ser más eficientes, es
posible establecer metas o al menos definir cómo será la
producción alimentaria en los ¡róximos allos (Cuadro 4).
Esto es adecuado a cono plazo; sin embargo, a largo plazo
debe de considerarse una definición de los sistemas de
producción con el objetivo de tener una agricultura sostenible. Lo anterior es una oportunidad para investigadores de
países en desarrollo de establecer sus prioridades nacionales, explotar nuevos y diferentes recursos, y sobre todo,
sentar las bases para tener ventajas competitivas futuras en
lugar de su actual dependencia tecnológica Esto es aún
más relevante cuando México está por firmar un Tratado de
Libre Comercio con EUA y Canadá, que forzosamente
reorientará la productividad agropecuaria en áreas competitivas, sin desproteger áreas básicas de producción de alimentos.

Productos
agropecuarios

México

EUA

Canadá

Maíz (ton/ha)
Frijol (ton/ha)
Arroz (ton/ha)
Trigo (ton/ha)
Leche (lit/vaca/afio)

1.7
0.5
3.3
4.1
1365.0

7.0
1.6
6.2
1.9
6224.0

6.2
1.8
1.9
5526.0

La enonne brecha productiva deriva, en gran medida,
de las cuantiosas inversiones en investigación y en innovación tecnológica realizadas por los países del norte durante
todo este siglo. Desgraciadamente, en México existe muy
poca inversión en la investigación; además, muchas investigaciones son dirigidas tomando como modelo las metodologías de los países desarrollados, cuando es obvio que el
país tiene problemas y soluciones muy particulares, los cua-

23

�Gutlérnz Ome1as, E.

les deben ser estudiados y solucionados con investigaciones
locales. Los países desarrollados invierten aproximadamente un 3% de su PIB, mientras que en México la inversión
es menor a .5%. Lo anterior, aunado a que prácticamente
no existe extensionismo en México, y por lo tanto la incapacidad de transferir tecnología y retroalimentación a investigadores con los problemas reales de campo, hace que
México esté en una posición muy incómoda en cuanto a
perspectivas de productividad en el campo.
La sociedad cada dfa es más exigente en cuanto a
calidad y cantidad de alimento producido. En el área de
producción animal es tal vez donde se ejemplifican cada
una de estas exigencias. Preston (1990) menciona que además de las presiones económicas que tienen los ganaderos
debido a la importación de productos animales con la consecuente caída de precios, deben comprometerse a hacer un
uso óptimo de los recursos naturales, sobre todo evitar el
efecto invernadero ("Green house effect"), deforestación y
erosión inducida por el pastoreo, y además minimizar la
contaminación de agua y suelo debido al uso intensivo de
la tierra. Como si esto fuera poco, cada dfa está creciendo
la preocupación por las condiciones "antinaturales" en que
son explotados los animales, así como por el uso de productos químicos en la producción animal. Es obvio, que en
la medida que aumenta el poder adquisitivo de compra,
también aumenta la selectividad.
Es en este concepto donde alimentos, tanto de origen
animal como vegetal, producidos "naturalmente" tendrán
mayor precio y tal vez mayor demanda en el futuro. En
algunos países desarrollados ya se discrimina un mismo
producto, dependiendo de la manera en que fue obtenido,
unos son los productos convencionales y otros son los
productos orgánicos para los cuales no se usa ningún compuesto químico sintético durante su ciclo productivo. 01&gt;viamente, este tipo de productos son más caros, debido a su
supuesta mejor calidad.
Preston (1990) y Greenland (1990) mencionan que se
debe de reorientar la investigación en países en desarrollo
con el objetivo no necesariamente de aumentar la producción, sino de cumplir una serie de requisitos que permitan
hacer un uso sostenible de los recursos naturales. Esto es,
se deben de refonar los ecosistemas naturales, refonar las
estructuras de la sociedad rural, usar recursos locales y
depender mfuimamente de recursos no producidos en la
granja o localidad; finalmente, las técnicas de producción
deberán estar dirigidas a reducir el stress tanto en los animales como del personal humano.

. 24

Investigación Agroperuarla de Paises en Desarrollo

El éxito de la investigación en países subdesarrollados,
como es el caso de México, depende del uso por parte de
los productrores de la tecnología generada. Greenland
(1990) establece que la investigación en la granja debe de
estar asociada con la estación de investigación, deben de
trabajar coordinadamente para constantemente conocer e
investigar los problemas y soluciones posibles. Además,
esto hace que en una forma simultánea se realice la labor
de extensión.

Conclusiones

INEGI. 1991. El sector alimentario en México. Instituto
Nacional de Estadística Geografía e Informática
Aguascalientes, Ags.

Robert, M 1991. Entre la incertidumbre y la esperanza.
Ciencia y Desarrollo. 17(101):132-138.

Ladislao, U. 1988. Crisis alimentaria en México. Información Científica y Tecnológica 10(144):53-57.

Wilkes, G. 1982. Plant breeding to feed a hungry world.
Yearbook of science and the future. pp. 228-242.

La aper1llra comercial a nivel mundial ha afectado los
esquemas tradicionales de producción de bienes y servicios;
las actividades agropecuarias no están exentas de dicho
cambio. Por muchos años se pensó que la solución a la
desnutrición era aumentar la producción de alimento; sin
embargo, esto se aplica muy poco en la actualidad, a tal
grado que con los índices productivos actuales, seria posible
eliminar la .desnutrición con sólo aumentar en un 2% la
producción mundial de granos. Obviamente éste es fácil de
lograr, pero es casi imposible eliminar el fantasma de la
desnutrición humana. Esto hace prioritario buscar mecanismos para aumentar el poder adquisitivo de los habitantes
con menos ingresos, lo que les permitirá hacerse de los
satisfactores básicos.

Flores, M.L. 1988. El escándalo de la desnutrición. Información Científica y Tecnológica 10(144): 37-40.

Loube~ E. 1980. Investigaciones agrícolas en México.
Ciencia y Desarrollo. 33:6-12.

Greenland, DJ. 1990. Agricultura! research and third
world poverty. World Agriculture and Development.
pp. 8-13.

NRC. 1977. World Food and Nutrition Study. The poten
tia! contribution of research. National Academy of
Sciences. Washington D.C.

Hogblom, G. 1990. World Food Supply. Sparfii!mjandet
AB. Centraltryckeriet AB, BOii!s.

Preston, T.R 1990. Future strategies for livestock produc
tion in tropical thinl world countries. AMBIO.
19(8):390-393.

En México, la investigación agropecuaria debe de hacerse con los productores y dentro de los sistemas de producción. Esto permitirá aplicar la tecnología existente,
detectar los problemas prioritarios y transferir los conceptos
a los productores en casos reales y cotidianos. Modificar la
filosofía actual por un aumento en la productividad más que
en la producción y que además permita la conservación de
recursos naturales, es un reto inevitable que se debe de
afrontar.

Bibliograíia
Calva, JL. 1991. Probables efectos de un Tratado de Libre
Comercio en el campo mexicano. FONTAMARA,
S.A. México, D.F.
Duvall, S. 1992. Un mercado de oportunidades. Alimentos
Procesados. 11(2):24-26.

25

�TESIS DE MAESTRIA
(RESUMENES)

�EXPRESION FENOTIPICA DE SORGO [Sorghum bicolor (L) Moench] "TROPICAL
ADAPTADO" BAJO CUATRO CONDICIONES DE HUMEDAD*
Rodrigo Teniente Oviedo

genotipos. El potencial hfdrico bajo condiciones similares
de humedad no varió significativamente entre genotipos, la
variación fue en función de la dinámica de humedad en el
suelo, el nivel crítico para esta variable se observó abajo de
-1.9 MPa, los valores más bajos se presentaron en la condición de humedad de temporal -3.S MPa. En sequía en
antesis sólo los cultivares tropicales mostraron descensos
inferiores al nivel crítico -1.9 MPa. La removilización de
asimilados (acumulados en preantesis) para el llenado de
grano, se observó cuando la humedad en el suelo descendió
a un nivel crítico durante la etapa de llenado de grano en
los tres genotipos; RB-3030 y UANL-187 mostraron tendencia a removilizar asimilados en las cuatro condiciones
de humedad, en cambio M-35585 sólo mostró esa tendencia
bajo sequía en etapa de llenado de grano. El cultivar
UANL-187 mantuvo su crecimiento al mismo nivel que el
observado en la condición de humedad testigo, cuando
sufrió sequía en etapa de grano, que se manifestó en el
rendimiento de grano, peso seco acumulado y en las TRC y
TCC. M-35585 sobresalió por su capacidad de recuperación después de sufrir sequía en etapa de antesis, al restablecerse el suministro de agua logró acumular una cantidad
de materia seca superior a la producida por el híbrido RB3030 y UANL-187 bajo la misma condición de humedad.
Además, observó buen comportamiento en la condición de
humedad de temporal, ya que su peso de grano no disminuyó significativamente y mantuvo estable su índice de cosecha a través de la condiciones de humedad. En general, los
sorgos tropicales adaptados tienden a incrementar su tasa de
crecimiento durante la etapa de llenado de grano, aún bajo
condiciones de sequía, cuando ésta ocurre en la misma
etapa; lo cual se manifiesta en la producción de grano por
unidad de tiempo.

En las tierras bajas del Noreste de México y en particular en el Estado de Nuevo León, el agua es el principal
factor linútante del rendimiento en los cultivos, situación
que se agudiza en condiciones de temporal y no deja de ser
importante aún bajo condiciones de riego por la disponibilidad limitada de agua Con el objeto de ofrecer una alternativa para incrementar la producción de forraje y de mantener estabilidad en el rendimiento de grano, se comparó la
eficiencia de sorgo tropical adaptado con respecto al sorgo
templado bajo diferentes condiciones de humedad; esto con
el fin de observar el potencial de sorgo tropical, el cual
muestra tendencia a incrementar su eficiencia en producción
de grano/ha/día conforme se desplace hacia el norte, además de que se trata de sorgo de la raz.a caudatum que cuenta con adaptación a los ambientes de humedad más críticos.
Para cumplir con el objetivo planteado, se estableció un
experimento en el ciclo tardío 1990 bajo condiciones de
campo, en un suelo Feosem calcárico (FAO), en el Campo
Experimental de la Facultad de Agronomfa de la UANL
ubicado en Mario, NL. Se evaluaron tres cultivares, dos
tropical adaptados (UANL-187 y M-35585) y un templado
(RB-3030), en cuatro condiciones de humedad: a) Humedad
disponible superior al 50% durante todo el ciclo, b) Riego
de presiembra-temporal, c) Sequía en etapa de antesis d)
Sequía en etapa de llenado de grano. Las condiciones de
humedad en temporal y sequía en antesis fueron benignas
para el cultivar RB-3030, el cual escapó a un agobio severo por sequía en etapa de antesis. En cambio, los genotipos
tropicales fueron severamente afectados por sequía durante
la etapa seftalada, afectándose en mayor grado las variables
evaluadas. Las condiciones de humedad testigo (50%) y
sequía en etapa de grano fueron homogéneas para los tres

* Tesis presentada en enero de 1992 para obtener el grado de Mae.tro en
Ciencias en Producciín Agrícola eo la Subdirecciín de Estudio, de
Postgrado de la FAUANL.

29

�COMPORTAMIENTO DE GENOTIPOS CONTRASTANTES DE SORGO
[Sorghum bicolor (L.) Moench]*
Ignacio Gómez Rodríguez

peticiones de arreglo de parcelas sub-divididas; donde el
factor A inregró la siembra al voleo y en surcos, las densidades de población de 50,000; 100,000; 200,000 y 400,000
pl/ba fueron los niveles del factor B, y los del C el híbrido
Master 911-R, la variedad de adaptación tropical Isiap Dorado y las variedades de tipo remplado LES 99-R y LES
88-R El segundo experimento fue un factorial AxBxC con
distribución en bloques completos al azar con dos repeticiones; donde la siembra en surcos y al voleo fueron los niveles de A, el híbrido Masrer 911-R y las variedades de adaptación tropical Isiap Dorado y SPY-475 se inregraron al
factor B, y las densidades de siembra de 15 y 30 kg/ha de
semilla fueron los niveles del factor C. En el primer experimento se midieron el rendinúento de grano por planta y
por área, sus componeores, trece características de planta y
el rendinúento de forraje verde por área; y en el segundo
experimento se consideraron los costos de producción, el
rendimiento de grano por área, se estimó el rendimiento de
forraje verde por área, y con los precios del grano, del
forraje en pacas y el salario mínimo diario actualizados a
agosto de 1991 .se estimó la productividad diaria por hectárea Para probar la primera y cuarta hipótesis experimentales, se utilizaron las hipólesis estadísticas de los dos experimentos y para la segunda y rercera hipóresis experimentales
sólo se consideraron las hipólesis estadísticas del primer
experimento. Las cuatto hipólesis experimentales se aceptaron como sigue:

Para contribuir a mejorar la rentabilidad del cultivo del
sorgo bajo riego en el área de influencia de la Facultad de
Agronomía de la UANL, se consideró el incremento en la
densidad de población conjuntamenre con ttes aspectos de
manejo complementarios entre sí: a) La sustitución de híbridos por variedades de poliniz.ación libre, b) el cambio de la
siembra en surcos a la de voleo y c) la cosecha tanto del
grano como del forraje. En base a los anlecedenres disponibles se plantearon cuatto hipóresis experimentales:
l. Es posible incrementar el rendinúento de grano/ha utilizando variedades de polinización libre sembradas al
voleo y a altas densidades.
2. Cuando se incrementa la densidad de población, el
rendimiento de grano por planta y por área, sus componenres y otros caracteres de planta, presentan una respuesta diferente entre genotipos representativos de
variedades híbridas, de polinización libre de tipo remplado y de adaptación tropical.

3. Los tres tipos de variedades difieren en la tolerancia a
la comperencia intrapoblacional, ésta se asocia a los
componenres del rendimiento por planta y define el
rendinúento de grano por área a medida que la densidad de población se incrementa.
4. La cosecha del grano y el forraje con variedades de
adaptación tropical sembradas al voleo y a altas densidades bajo riego, tiene mayor rentabilidad que la práctica tradicional de producción, de cosechar sólo un grano
de sorgo de híbridos sembrados en surcos a densidades
de población intermedias bajo riego.

términos del salario mínimo de 1991, comparativamenre con la siembra de híbridos en surcos a densidades de
población inlermedias.

ra Master 911-R y LES 99-R, y alta para LES 88-R
Los componenres del rendimiento de grano por planta
explican para cada genotipo la tolerancia a la comperencia intrapoblacional. El rendimiento de grano por
planta en ausencia de comperencia intrapoblacional,
dererminó el rendinúento de grano por área en todos
los genotipos a través del incremento de la densidad de
población.

En base a los resultados, se considera agronómicamente
incorrecto referirse en lo general al "rendinúento de grano
del sorgo" en los estudios de practicas de manejo con esre
cultivo, por lo que se hace necesario especificar el tipo de
planta, la densidad de población y el nivel de insumos.
Finalmenre, para aumentar la productividad y reducir el
trabajo humano en sorgo, se recomienda promover en el
área de esbldio la siembra al voleo a altas densidades de
población, utilizando las variedades de adaptación tropical y
cosechar tanto el grano, como el forraje.

4. Cosechando tanto el grano como el forraje, Isiap Dorado a 400,000 pl/ba al voleo en Marfn, NL. a nivel
experimental y SPV-475 a 30 kg de semilla¡ba al voleo
en Escobedo, N.L. y a nivel del productor, fueron
estadísticamenre superiores en productividad ha/día en

l. Isiap Dorado al voleo y a 400,000 pl/ba y SPY-475 al
voleo y a 30 kg de senúlla/ha, fueron superiores en
rendimiento de grano/ha que el híbrido Master 911-R,
sembrado en surcos a densidades de siembra de 22 kg
de semilla/ha.

Para probar estas hipóresis se condujeron dos experimentos, el primero se sembró el 4 de agosto de 1987 en
Mano, NL. bajo condiciones experimentales tradicionales y
el segundo se sembró el 20 de febrero de 1988 en el Ejido
San Nicolás, Municipio de Escobedo, NL., bajo las condiciones del productor. El primer experimento se estableció
bajo un disef!o de bloques completos al azar con cuatto re-

2. Al incrementar la densidad de población, Masler 9llR,
LES 88-R, LES 99-R e Isiap Dorado; presentaron cada
uno tipos de respuesta particulares que fueron desviaciones de una respuesta general de disminución del
rendimiento por planta, sus componenres y el incremento de algunos caracreres de planta y la disminución de

otros.
3. La tolerancia a la comperencia intrapoblacional considerada inversa a la reducción del rendinúento de grano
por planta ocasionada por el incremento en la densidad
de población fue baja para Isiap Dorado, inrermedia pa-

* Tesis presentada en agosto de 1992 para _ , el grado de Maestro en
Ciencias en Producción Agócola en la Subdirocci6o de Esludios de
Postgrado de la FAUANL.

30

31

�GUIA PARA ELABORACION Y ENTREGA DE ARTICULOS

relevancia surgidas del estudio, las cuales deben ser acordes a la
información presentada en Resultados y Discusión.

NATURALEZA DE LA PUBLICACION
Ciencia Agropecuaria FAUANL es una publicación semestral que
contempla en su contenido Artículos Técnicos-Cienúficos, Notas
Técnicas, Revisiones y Discusiones; relacionadas con algún aspecto de las ciencias agrícolas, pecuarias y disciplinas afines que se
realizan en la FAUANL e Instituciones similares.

Agradecimientos (opcional). Si así se considera, es necesario dar
crédito a quienes colaboraron de manera definitiva en la realización del estudio.
Bibliografía. Listado bibliográfico de las citas mencionadas en el
escrito.

Articulo Técnico-Cientlfico. Su contenido deberá ser producto
de trabajos de investigación concluidos o con resultados parciales
que lleven a una aportación en el conocimiento de las diversas
áreas de las ciencias agrícolas, pecuarias y disciplinas afines. Los
escritos deberán estar conformados por los apartados siguientes:

Notas Técnicas. En esta modalidad se incluyen los escritos surgidos de trabajos experimentales realizados para la adecuación de
técnicas, métodos de análisis y equipo de apoyo a la investigación
científica.

Resumen. Presentación sintetizada del artículo; señalando brevemente justificación, ubicación, naturaleza, metodología y principales conclusiones del estudio (250 palabras máximo)

Revisiones. El contenido de este tipo de contribuciones debe
girar en toroo a un tópico de reconocida actualidad y relevancia,
cuya información deberá ser manejada en base a documentación
bibliográfica reciente, presentando planteamientos o propuestas
específicas al tema.

Summary. Yusión en el idioma inglés del resumen antes señalado.
Introducción. Deberá presentar a manera de antecedentes la justitificación del autor para llevar a cabo el estudio; sus planteamientos o hipótesis principales; y objetivo del estudio. En este apartado puede incluirse la Revisión de Literatura, cuya finalidad es
describir las contribuciones más recientes que fundamenten la
realización del estudio.

Discusión. Escrito cuya información se refiera a algún artículo
publicado anteriormente en Ciencia Agropecuaria FAUANL y su
finalidad es enriquecer el tema.

Tanto para Notas Técnicas como para Revisiones, las partes a
desarrollar en el escrito dependerán básicamente de la forma en
que el autor desee presentar la información; sin embargo, es indispensable la ioclusión del Resumen, Summary y Bibliografía, bajo
las características indicadas para Artículos Técnico-Cienúficos.

Materiales y Métodos. Se refiere a la descripción detallada de la
ubicación del experimento y sus características, fechas claves, materiales utilizados, procedimiento de estudio con sus principales
características y acontecimientos y métodos de análisis estadístico
utilizados. Para apoyar esta información, es recomendable el uso
de citas bibliográficas que documenten al lector respecto a las técnicas de estudio utilizadas.
Resultados. En este apartado se hace mención de los hechos presentados durante el desarrollo del estudio, los cuales deberán ser
reforzados con cuadros y/o figuras, siempre y cuando éstos oo
sean una repetición del texto.

NORMAS DE PRESENTACIOl'I Y ENTREGA
Extensión. Los Artículos Técnicos-Científicos y las Revisiones
deberán tener como máximo 20 cuartillas mecanografiadas en
hojas bond tamaño carta de 36 kg a doble espacio, con espacio
10, y márgenes izquierdo e inferior de 3.0 cm y derecho y superior de 2.0 cm. Las Notas Técnicas no deben exceder de ocho
cuartillas. Las Discusiones deberán tener como extensión máxima
dos cuartillas.

Discusión. El autor debe hacer una interpretación de sus resultados, aclarando la relación de éstos con los objetivos de estudio; el
planteamiento para llevarlo a cabo; y sus principales hipótesis.
Esta inteljlI'etación puede apoyarse con información generada por
otros autores en estudios anteriores. Básicamente deben analizarse
las causas de los hechos presentados, su significado y la aplicación que podría tener. El autor tiene la opción de presentar Resultados y Discusión por separado o en forma conjunta, de acuerdo a la naturaleza del trabajo.

Cuerpo del Escrito. Para su presentación, deberán observarse las
características siguientes: 1) El título del escrito no podrá exceder
de 15 palabras y debe mecanografiarse centrado y con mayúsculas. 2) El nombre completo de los autores deberá ser indicado
hacia el margen derecho. 3) Al lado derecho del apellido de cada
autor deberá hacerse un llamado a pie de página mediante número

Conclusiones. Se refiere a la presentación de las aportaciones de

33

�arábigo consecutivo en donde se especificará su actividad principal y el departamento e lnstiblción a la que pertenece. 4) Los
nombres de los capíbllos deben centrarse en mayúsculas y minúsculas y sin punto final. Para Artículos Técnico-Científicos el
orden será; Resumen, Summary, Introducción, Materiales y Métodos, Resultados, Discusión, Conclusiones, Agradecimientos y
Bibliografla. Para el caso de Notas Técnicas, Revisiones o Discu-

(J.H. Torrie) y deben ser ubicados después del apellido sólo en el
primer autor de cada referencia (SteeL R.G. and J.H. Torrie.. .).
Dependiendo del tipo de publicación citada, la referencia deberá
considerar los datos siguientes:
Libros:
Stell, R.G. y J.H. Torrie. 1960. Principies and Procedures of
Statistics. 2a. Ed. Me. Graw-Hill Book. Co. New York. USA.
150 p.

siones, los nombres de los capíhllos se indicarán en base a los

puntos principales a desarrollar. 5) En el caso de requerirse de
subtítulos de primer orden, éstos deberán ir pegados al margen
izqúierdo, subrayados, sin punto final y sólo la letra inicial de
cada palabra en mayúscula. 6) Los subtírulos de segundo orden
deben oonservar las características antes descritas, pero sin subrayar. 7) Los subtítulos de tercer orden se indicarán de igual forma,
pero con punto final para iniciar texto. 8) La manera de citar en el
texto será bajo el sistema autor-año.

Publicaciones Periódicas:
Martínez S., A. y D. Zambrano O. 1984. El mejoramiento genético del maíz. Agrociencia 18:16-32.
Boletines y Folletos:
Colvara R., R. 1980. Efecto de una historieta ilustrada sobre la
retención de información por pequeños productores agrícolas.
Folleto de Investigación No. 60. Instituto Nacional de Investigación Agrícola, SARH. México. 80 p.

Cuadros. Siempre se les denominará Cuadros (y no tablas), no
deben ser mayores de una página y deben estar nwnerados consecutivamente en la parte superior junto con el título completo en
minúsculas (excepto inicial de primera palabra y nombres propios). Los Cuadros deberán ubicarse completos al final del párrafo donde se les mencione por primera ocasión; si esto no es posible, se ubicarán al inicio de la siguiente página y se reiniciará
texto (si es factible). La información de los Cuadros no debe
repetirse en figuras ni en el texto, éstos deben ser suficientemente
claros en su información. Deben utiliz.arse asteriscos para indicar
diferencias significativas (*P&lt;.05, **P&lt;.01), para otras aclaraciones en el cuadro se utilizará numeración arábiga consecutiva.

Tesis:
Romo C., E. 1977. Obtención de variedades de sorgo [Sorghum
~ (L.) Moench] a partir de compuestos integrados con
generaciones avanzadas de híbridos. Tesis de Maestría en
Ciencias. Colegio de Postgraduados, Chapingo, México.

Esta publicación se imprimió en el
Departamento de Imprenta de la
Facultad de Agronomía de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

Publicaciones no Seriadas:
Rao, N.G. y B.S. Rana. 1982. Selection in temperate tropical
crosses of sorghum. In: Sorghum in the Eighties. Proceedings of the Intemational Simposium on Sorghum. 2-7 November 1981 ICRISAT. Patancheru, A.P. India pp. 257-270.

Figuras. El número y IÍbJlo deberán ubicarse en la parte inferior
de la Figura en minúsculas (excepto inicial de primera palabra y
nombres propios). Las Figuras deben intercalarse en el texto,
observando las características señaladas para los Cuadros. Si las
Figuras son gráficas o dibujos, éstos deben estar delineados con
tinta china negra. Las indicaciones complementarias dentro de
éstas, deben mecanografiarse con el mismo tipo de letra del texto.

Recepción de Artículos. El autor deberá solicitar por escrito la
inclusión de su artículo (definiendo el tipo) y enviar un original y
dos copias (o diskette utilizando procesador de palabras Word
Perfect 5.1) a la Coordinación del Comité Editorial, donde será
evaluado en base a las caracteristicas descritas en Naturaleza de la
Publicación. Los autores de artículos de trabajos de investigación
de Instituciones afines a la FAUANL, deberán anexar un escrito
de visto bueno del Director (o Jefe de Area) de esa Institución.
Los artículos podrán ser enviados al Apdo. Postal 187 C.P. 66450
San Nicolás de los Garza, N.L., dirigidos al Ph.D. Erasmo
Gutiérrez Omelas, Coordinador del Comité Editorial Ciencia
Agropecuaria FAUANL.

Bibliografla. Las referencias bibliográficas deben ser ordenadas
por autor, alfabéticamente, y sin excepción deberán aparecer los
nombres de todos los autores. En todos los casos, los nombres de
los autores deberán ser indicados con sus iniciales únicamente

34

1

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753949&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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VOL. 6 No. 1

MARIN, N.L MEXICO

JUNIO DE 1993

PRECIO POR NUMERO: N$20.00 M.N.

DIRECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facu/Jad de Agronomía, UANL. Apartado Postal 18'1. San Nicolás de los Garza, NL.
C.P. 66450. At'n. PhD. Eras11W Gutiérrez Orne/as, Coordinador del Comisé Edilorial FAUANL. FAX (824) 8-00-22.

COMITE EDITORIAL: José Luis de la Garza González, Rigoberto González González, Francisco lmala Garcla, Leonel Romero
Herrera, Ramón G. Guajardo Quiroga, Nancy E. Treviño Hernández, Eras11W Gutiérrez Ornelas (Coordinador).

REVISION TECNICA: Jorge Kawas R. (Facu/Jad de Medicina Veterinaria y 'Zootecnia, UANL), Roque G. Ramirez Lozano (Facultad de
Medicina Veterinaria y 'Zootecnia, UANL), Homero Salinas González (INIFAP, 'Zacatecas), Rigoberto Vázquez Alvarado, Emilw Olivares
Sáenz, Hugo Berna/ Barragán y Alejandro del Bosque González.

Tipografla: Lidia Martínez Morales

Recusas Gráficos: Julio Miranda Hernández

FONDO
UNIVERSITARIO

�UTILIZACION DE LA PASTA DE SOYA CON O SIN TRATAMIENTO CON
FORMALDEHIDO EN LA ALIMENTACION DE VACAS LECHERAS

FONoo

UNI VERSlTARIO

1

Salomé Salinas Cannona , Gennán David Mendoz:a Martínez2, Carlos García Bojalil2 y Sergio S. 0001.ález Muftoz2

Resumen
Se realizó un estudio para detenninar el efecto de la
sustitución parcial de un concentrado comercial por pasta
de soya con o sin tratamiento con fonnaldehído sobre la
producción y composición de la leche. Se utilizaron 27
vacas Holstein en un diseño experimental completamente al
az:ar con tres tratamientos y nueve repeticiones: T1, dieta
basal y 8 kg de concentrado comercial (CC); T2, dieta
basal, 5 kg de CC y I kg de pasta de soya tratada con
formaldehído (0.75% peso/peso); T3, dieta basal, 5 kg de
CC y I kg de pasta de soya La dieta basal consistió en
65% heno de alfalfa, 20% ensilaje de maíz, 12% rastrojo de
maíz y 3% de melaz:a (base seca), con una relación forraje
a concentrado de 60:40. El emayo duró 90 días. No se
encontraron diferencias en producción de leche (20.40,
21.40 y 21.00 kg/d), composición quúnica, consumo de
materia seca (17.99, 17.54 y 19.89 kg/d MS) y cambios de
peso vivo para T1, T2 y T3 respectivamente. No existió
ventaja de tratar la pasta de soya con formaldehído. Los
resultados indican que se puede sustituir un tercio del
concentrado comercial por pasta de soya en raciones de
ganado lechero sin afectar el comportamiento.

matter basis). No differences were found among treatments
for average daily milk production (20.4, 21.40 and 21.06
kg/d), milk composition and daily feed intake (17.99, 17.54
and 19.89 kg DM) and changes in body weight for T1, T2 ,
and T3 respectively. Results indicated that a commercial
concentrate can be partially repbK:ed with soybean meal
with or without fonnaldehyde in rations for bK:tating cows
without affecting their performance.

Introducción
Se ha demostrado que la síntesis de proteína
microbiana no alcanz:a a cubrir los requerimientos de las
vacas lecheras de alta producción, por lo que debe buscarse
aumentar la cantidad y calidad de proteína que llega al
intestino delgado (Klopfenstein et al., 1985). La pasta de
soya es una fuente de proteína de buena calidad; sin
emba('go, su uso en las dietas para rumiantes se ve limitado
debido a que es un ingrediente que es degradado
extensamente en el rumen, por lo que se ha estudiado el
uso del fonnaldehído para proteger las proteínas dietarías
de la degradación microbiana (Chalupa, 1975; Broderick y
Lane, 1978).

Cienc. Agropecu. FAUANL 1993. 6(1) 3-ó

El objetivo de este trabajo fue estudiar el efecto de la
sustitución parcial de un concentrado comercial por pasta
de soya con o sin tratamiento de fonnaldehído sobre la
producción y composición química de la leche en vacas
Holstein.

Summary

An experiment was conducted to study the effects of
replacement of a commercial concentrated with
soybean meal with (0.75% Wt/Wt) or without formaldehyde
treatment in dairy cattle rations. Twenty seven Holstein
cows were assigned in a Completely Randomized design
with three treatments and nine replications. Treatments
were: T1 = basal ration an 8 kg commercial feed (CF), T =
2
basal ration, 5 kg CF and 1 kg soybean meal with
fonnaJdehyde (SBF) and T3 = basal ration, 5 kg CF and 1
kg soybean meal without formaldehyde (SB). The triaI
~led 90 days. The basal ration contained 65% alfalfa hay,
20% com silage, 12% corn stover and 3% molasses (dry
paniaJ

Materiales y Métodm
Experimento 1
El experimento se reaiiz.6 en el muruc1p10 de
Zinapécuaro, Michoacán, situado a los 19°53' de latitud
norte y a los 100º49' de longitud oeste a una altitud de
1840 msnm. Se utilizaron 27 vacas Holstein en un diseno
completamente al azar con tres tratamientos y nueve
repeticiones. Los tratamientos fueron: T1, dieta basal, 8 kg
de concentrado comercial (testigo); T2, dieta basal, 5 kg de
CC y 1 kg de pasta de soya tratada con formaldehfdo

1

2

Este trabajo es parte de la Tcsis de Maestría del primer autor
Centro de GanadeñL Colegio de Postgraduados. Montecillo, Eclo. de

México. C.P. 56230.

3

�Salinas Carmona, S. et al.
Pasta de Soya coa y sin Formaldellldo para Allmentaclóe de Vaw Leclleru

(PSF); T3 , dieta basal, 5 kg de ce y 1 kg de pasta de soya
sin tratamiento (PS). La sustitución de concentrado por
pasta de soya fue en base al contenido de proteína. de tal
fonna que el consumo de proteína fuera similar entre
tratamientos.
Los ingredientes y la composición J)(X'Celltual de la
dieta basal (base seca MS) se muestran en el Cuadro l. El
heno de alfalfa se proporcionó entero y el ~jo de maíz
se ofreció molido con criba de 1.25 cm. El concentrado
comercial (CC) para ganado lechero de 16% proteína cruda
(PC) se ofrecía dos veces al día en panes iguales en el
comedero. La pasta de soya se suministraba en partes
iguales por la mañana y en la tarde junto con el CC. El
nivel de fonnaldehído utilizado fue de 0.75% peso/peso y
se aplicó por aspersión.

Total

8.00
2.50
1.50
0.37
12.37

Testigo

91.10
88.36
13.86

90.67
87.88
14.08

90.45
87.61
14.15

46.41

44.18

44.83

29.76

28.01

28.72

0.38

0.31

0.32

Se realizó un ensayo de digesb"bilidad in vivo con
ovinos para evaluar el efecto de la protección de la pasta de
soya con fonnaldehído sobre la digestibilidad aparente de
raciones completas. Se usaron tres tratamientos con cuatto
repeticiones en un diseño completamente al azar con 12
borregos Corriedale con un peso vivo promedio de 33.8 kg;
los cuales fueron alimentad~ con una dieta basal (600 g/d)
de 70% heno de alfalfa, 20% rastrojo de maíz, 8% ensilaje
de sorgo y 2% de melaza (base seca). Los tratamientos
fueron los siguientes: T1, dieta basal y 500 g de
concentrado comercial (testigo); T2, dieta basal, 400 g de
CC y 100 g de ¡mta de soya tratada con formaldehfoo
(PSF); T3, dieta basal. 400 g de CC y 100 g de pasta de
soya sin tratamiento (PS). La dieta basal se ofreció a 111
90% del consumo ad libitum determinado en el período de
adaptación.

Cuadro 1. Ingredientes y composición de la dieta basal
ofrecida a las vacas Holstein.

Heno de alfalfa
EnsilaJe de maíz
Rastrojo de maíz
Melaza

TI

Materia seca (%)
Materia orgánica(%)
Proteína cruda {%')
Fibra detergente
neutro(%)
Fibra detergente
ácido(%)
Ni1rógeno ligado
a FDA (%)

Composición
(%)

En el Cuadro 3 se muestra la composición química de
las dietas ofrecidas en el experimento de digestibilidad ~
vivo de raciones comple~ de ovin~. El ensayo de
digestibilidad dUIÓ 21 días con un período de colección de
siete días. El nivel de fonnaldehído utili.7.ado para tratar la
pasta de soya fue de 0.75% peso/peso.

64.65
20.20
12.12
3.03

100.00

92.92
89.02
17.50

91.95
89.34
17.49

42.49

40.46

40.12

26.00

26.ff}

27.01

0.80

0.76

0.70

El consumo promedio de materia seca y la producción
y composición quúnica de leche obtenidos durante los 90

esto, al sustituir 3 kg de concentrado comercial por 1 kg de
pasta de soya se logró un ahorro significativo en
alimentación sin afectar la producción de leche, al incluir
pasta de soya con o sin tratamiento de formaldehfdo.
En el Cuadro 5 se muesttan 1~ cambi~ de peso de las·
vacas a los ro días del experimento y algunas variables
reproductivas registradas. No se encoottaron diferencias
(P&gt;.05) en las pérdidas de peso, tasa de concepción y
servicios por concepción.
En el ensayo de digestibilidad in vivo no se
encontraron diferencias (P&gt;.10) entre tratamientos en las
digestibilidades aparentes de materia seca, materia orgánica,
proteína cruda, pared celular y fibra detergente ácido
(Cuadro 6).

Cuadro 5. Pérdida de peso y parámettos reproductiv~
observados en vacas Holstein alimentadas con
dietas que contenían pasta de soya con o sin
tratamiento con fonnaldehfdo.

días del experimento se presentan en el Cuadro 4. No se
observaron diferencias (P&gt;.05) en estas variables.
Considerando el costo del concentrado comercial de
100%, el costo relativo de la pasta de soya era de 162% y
de la pasta tratada con fonnaldehído de 168%. A pesar de

Cuadro 4. Consumo promedio de materia seca y
producción y composición química de la leche
de vacas Holstein alimentadas con dietas que
contenían pasta de soya con o sin tratamiento
con fonnaldehído.
Tratamientos
T1
T2
T3
Testigo PSF
PS
Consumo MS (kg d 1)
Producción de leche
(kg di)

17.50 17.~

0.25

20.40

21.50 21.10

1.17

3.01
3.25

3.11
3.00

Pérdida de peso a los
60 días (kg/vaca)
Tasa de concepción (%)
Servicios/concepción
Días abiertos

35.00
65.00
2.10

80.00

38.00 39.00
62.00 63.00
2.20 2.25
86.00 84.00

Tratamientos
TI
T2
T3
Testigo PSF
PS
Materia seca(%)
Materia orgánica (%)
Proteína cruda (%)
Paredes celulares
Fioca detergente
ácido(%)

0.11
0.11

5

Error
estándard
4.18
0.34
3.30

Digestibilidad aparente in vivo de dietas integrales
que contenían pasta de soya con o sin tratamiento de
fonnaldehído en la alimentación de borregos
Corriedale.

Error
estándard

18.00

3.13
3.31

Tratamientos
T.
T2
T)
Testigo PSF
PS

Cuadro 6,

Composición de la leche
Proteína(%)
Gr~a (%)

4

91.n
88.29
17.56

Resultad~

Experimento 2

Los animales se pesaron al inicio del experimento y
posterionnente cada 15 días al salir de la ordeña de la
tarde, durante dos días consecutivos.

Materia seca
(kg/d)

Cuadro 3. Composición química de las dietas completas
usadas en el ensayo con ovinos.
Tratamientos

Tratamientos
TI
12
Testigo
PSF
Materia seca(%)
Materia orgánica(%)
Proteína cruda(%)
Fibra detergente
neutro(%)
Fibra detergente
ácido(%)
Nitrógeno ligado
a FDA (%)

Las vacas Holstein utilizadas estaban en el inicio de la
segunda lactancia (de 10 a 32 días postparto) y tenían un
peso vivo promedio de 524 kg. El experimento tuvo una
duración de 90 días con una adaptación previa de 10 días.
En el Cuadro 2 se muestra la composición química de las
dietas estudiadas. El forraje se ofrecía ad libitum y se
medía diariamente. El rechazo se pesaba cada semana
durante dos días consecutivos para estimar el consumo en
grupos de tres vacas.

Ingredientes

Cuadro 2. Composición química de las dietas ofrecidas a
vacas Holstein.

523
66.9
77.3

Error
estándard

50.6

65.3
88.6
75.0
52.8

54.0
67.7
74.4
49.9

0.7
1.8

37.0

37.6

36.8

2.9

1.3
1.2

�SIIIDu Carmooa, S. et aL

LA GANADERIA CAPRINA EN EL MUNICIPIO DE COCULA, GRO. ASPECTOS
SOCIOECONOMICOS Y DE COMERCIALIZACION
Discusión

en los costos de pro:lucción de leche, sustituyendo un ten:io
del concentrado comercial por pasta de soya (si el costo de
la pasta de soya lo justifica). Además, no se recomienda el
uso del formaldehído para proteger la proteína de la pasta
de soya de la degradación en romeo.

Existen varias raz.ones por las cuales no se
encontraron respuestas en la pro:lucción y composición
química de la leche al utilizar la PSF, como la cantidad
de nivel de p3b"\a de soya utilizada en las dieta&lt;;
(alrededor" del 6% de la materia seca tolal). Tal vez
existió una sobreprotección parcial de la prolefna de la
pasta de soya, como lo reportan Stanton et al. (1983)
quienes con niveles mayores de 0.3% de formaldehído
encontraron que se reducía la· degradación romina! y la
digestibilidad a nivel de intestino de la proteína ttatada.
Posiblemente, el nivel de pro:lucción de las vacas no era
suficiente para responder a la proteína de escape.

Enrique J.A. Valladares C.', Jesús Guevara González2, Silvino Carrillo Pita', José L. Brito Gutiérrez2,
Rubén D. Martínez Rojero2 y Rodolfo Soto Camargo2
Resumen

Agradecimientos
Se hace un reconocimiento especial al Técnico del
Laboratorio de Nutrición Andrés Lee Hernández por su
valiosa participación en el análisis de las muesttas.

Los resultados de este ttabajo concuerdan con los
obtenidos por Crooker et al. (1983) y Lundquist et al.
(1985), quienes no encontraron diferencias en producción
y composición química de leche en vacas Holstein
alimentadas con dietas que contenían diferentes niveles de
protema y pasta de soya con o sin ttatamiento de
formaldehído.

Bib6ografia
Broderick, C.A. y G.T. Lane. 1978. Lactational, in vitro
and chemical evaluation of untreated and
formaldehyde-treated casein supplements. J. DaiJy Sci.
61:932.

Los resultados del ensayo de digestibilidad indican
que el reemplazo de un tercio del concenttado comercial
por pasta de soya con o sin ttatamiento de formaldehído
al 0.75% no modifica la digestibilidad aparente de
algunos nutrimentos de la dieta. Estos resultados
concuerdan con los obtenidos por Wachira et al. (1974),
quienes no encontraron diferencias (P&gt;.05) en la
digestibilidad aparente de la materia seca y prolefna cruda
de dietas para borregos que contenían pasta de soya
tratada con formaldehído al 0.5%. Según estos autores,
el tratamiento de la pasta de soya con formaldehído
tampoco incrementa la ganancia de peso ni la producción
de lana en borregos que pesan más de 25 kg y que son
alimentados con dietas de alta calidad nutritiva, lo cual
podría deberse a que los requerimientos de proteína
metabolizable en esos animales se cubrían con la proteína
microbial.

Chalupa, W. 1975. Rumen bypass and protection of
proteins and amino acids. J. Dairy Sci. 58: 1198.
Crooker, B.A., J.H. Clark: y R.D. Shanks. 1983. Effects of
formaldehyde treated soybean mea! on milk yield, milk
composition and nutrient digestibility in the dairy cow.
J. Dairy Sic. 66:492.
Klopfenstein, T., R. Stock y R. Britton. 1985. Relevance
of bypass protein to cattle feeding. Professional
Animal Scientist 1:27.
Lundquist, R.G., D.E. Otterby y J.C. Linn. 1985. Influence
of fonnaldehyde-treated soybean mea! on milk
pro:luction. J. Dairy Sci. 69:1337.
Stanton, T.L., F.N. Owens y K.S. Lusby. 1983.
Formaldehyde treated soybean mea! for ruminants
grazing winter range grass. J. Anim. Sci 58:6.

Conclusiones

Wachira, J.D., L.D. Satter, G.P. Booke y A.L. Pope. 1974.
Evaluation of formaldehyde-treated protein for growing
lambs and lactating cows. J. Anim. Sci. 39:796.

Bajo las condiciones en que se llevó a cabo el
experimento, se concluye que puede obtener un ahorro

se

6

Con el objetivo de conocer los aspectos
socioeconómicos y de comercialización de la ganadería
caprina en el municipio de Cocula, Gro., se aplicó una
encuesta directa a 34 caprinocultores distribuidos dentro de
cuatro estratos, de acuerdo al número de cabezas de su
rebaño. La mayoría de los caprinocult9res entrevistados se
dedican a la venta-autoconsumo de sus cabras. La forma
de venta del ganado es individual (85%) sin que los
productores se organicen en grupo para ello, dentro de su
comunidad, ya que no poseen ttansporte (98%). La mejor
época de venta es en los meses de julio y diciembre; la
producción láctea y la venta de pieles son bajas y no tienen
mercado. El manejo del rebaño lo realizan principalmente
los familiares del caprinocultor, mienttas que un porcentaje
alto de ellos (44%) no poseen tierras. En el municipio de
Cocula, Gro., la ganadería caprina forma parte de la
economía de subsistencia del campesino y se explota de
manera tradicional.
Finalmente, los caprinocultores
entrevistados están interesados en mejorar el manejo, la
alimentación y las instalaciones de sus rebaños.

while miJk production and goat-skin sale was low. Held
management was carried out by the ownergoats family.
Ownergoats meanwhile a high percentage (44%) to goat
breeders don't have owner land. The goat livestock in
Cocula, Gro., was to share in goat breeders economy, and
the flock management was not technician; but · the
interviewed ranchers was interested to improvement
installations, herd nutrition and management.

Introducción
No obstante que la cabra fue de las primeras especies
en ser domesticadas, en los países en vías de desarrollo
hasta ahora es poca la investigación que se ha generado
para mejorar su productividad, y se sigue explotando casi
en las mismas condiciones extensivas y poco tecnificadas
de la antigüedad (Arbiza, 1986). Consecuentemente, en
nuestro país la producción caprina continúa siendo
tradicional y se encuentta fuertemente vinculada a regiones
marginadas de escaso interés agrícola y forestal (García
¡~~

•

Cienc. Agropecu. FAUANL. 1993. 6(1) 7-14

El Estado de Guerrero ocupa el sexto lugar en
producción caprina a nivel nacional (Sánchez, 1984); para
1990 se tenían censadas 573,524 cabezas en el Estado, de
las cuales 5,890 se ubicaron en el municipio de Cocula,
Gro. En este lugar se tiene una población de 21,705
habitantes y 61 pro:luctores caprinos registrados (INEGI,
1990). La región Norte del Estado dentro de la cual se
ubica dicho Municipio, es una zona propicia para la
explotación extensiva de la cabra, bajo sistemas
tradicionales de manejo, por su topografía. tipo de
vegetación arbustiva, clima seco y distribución de las
lluvias durante el año (CFM, 1983). Sin embargo, al igual
~ue para. ottas áreas de la pro:lucción caprina, se carece de
mfonnac1ón sobre aspectos de comercialización del rebano;
por esta razón, el presente trabajo planteó el objetivo de
conocer los aspectos socioeconómicos y de
comercialización de la caprinocultura en el municipio de
Cocula, Gro.

Summary
In order to recognize sorne socioeconomic and
commercialization aspects from goal livestock in Cocula
Gro., a direct survey was applied 10 34 ownergoats sorted
m four stratum, according to their flock size. The major
pan of ownergoats interviewed sell or consumed their
goais. The animals were sold one by one into the
se1tlements (85%), because the ranchers don't have vehicle
(98% ). The main sale season is in the july and december,

Ex-alumno del Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero.
Parte de este trabajo corresponde a la tesis r;le licenciatura de este autor.
Prof~ores-Investigadores.
Departamento de Zootecnia
Colegio
Supenor Agropecuario del Estado de Guerrero. Av. Guerrero No. 81
Iguala, Gro. Apdo. Poslal 6 y 9. C.P. 40000
•

7

�VaUadares C., EJ.A. et al.

La Ganaderfa Caprina en Cocula, Guerrero

Materiales y Métodos

Xn = Media de los tres primeros estratos= 24.44
t2 = 2.79
d = 1.49
2
D = 0.53

La infonnación fue recopilada por medio del método
de encuesta directa, utilizando un muestreo probabilístico
con estratificación (Steel and Torrie, 1986). El marco de
muestreo se constituyó con todos los productores que
poseían 10 o más vientres caprinos en explotación,
estimándose que con ese mínimo de animales es posible
obtener algún ingreso económico significativo.

La muestra se distribuyó en los estratos
correspondientes en fonna proporcional al tamafto y
variani.a de los mismos (descomposición de Neyman), de
acuerdo a la siguiente fórmula:

2

n, =

El cálculo del tamaño de la muestta se hizo mediante
la siguiente fórmula:
n=

Ni Si

Resultados y D~usióo

(Nisi)2 = 66.136

El presente trabajo se llevó a cabo en el municipio de
Cocula, Gro., localizado en la región Norte del Estado a
18º 43' Latitud Norte y 101º 58' Longitud Oeste (García,
1973).

Los caprinocultores entrevistados dentro del municipio
de Cocula, Gro., destinan la producción de carne de sus
rebaños para la venta-autoconsumo. Debido a la carencia
de vehículos, el ganado es comercializado en pie dentro de
las comunidades y generalmente de manera individual sin
que los productores se organicen en grupo para su venta
(Cuadro 2), la cual va desde un solo animal cuando se
adquiere para un festejo en particular, o bien, con venta de
varias cabras cuando se trata de compradores foráneos tales
como intennediarios y personas que se dedican a la venta
de barbacoa.

NiSi2 = 1,716.8
n=
20.17

.n

Varios investigadores (Arbiza, 1986; García, 1990) han
señalado que en México las cabras juegan un papel de
subsistencia mucho mayor que las otras especies; ya que
una parte de la producción la consume el propio criador,
destinando el resto del rebano para la venta en pie
generalmente a precios mínimos dentro de la propia
comunidad, principalmente a intermediarios.

l: Ni Si

íl; NiSi)2
N2D2 + NiSi2

donde:
n, =
Ni =
Si=
n=

en donde:
n = Tamal'io de la muestra
N = Total de los productores en los estratos
Si = Desviación estándar del i-ésimo esttato

Tamano de la muestra en el i-ésimo estrato.
Número de productores en el i-ésimo estrato
Desviación estándar del i-ésimo estrato
Tamano de la muestra para los ~1ratos

El tamaño de la muestra para cada estrato se presenta
en el Cuadro l.
Estratos

d = Precisión (5% de la media)
t = Valor de la distribución al 95%
Si2 = Varianza del i-ésimo estrato

El cuestionario aplicado a los caprinocultores
entrevistados, se disefló basándose en los trabajos de Osorio
(1974), Arcibar (1976) y López (1983).

f3

I (con 10 a 16 vientres)
II (con 17 a 30 vientres)
m (con 31 a 60 vientres)
IV (con 61 vientres ó más)1

25
16
13
7

Si2
5.57
18.92
97.81
1645.93

Il1

Tasa de muestreo

Si

X

2.36
4.35
9.89
40.57

12.52
22.43
49.84
107.53

CV

NiSi

ni

(%)

18.88
19.31
19.85
37.73

59.00
69.00
128.57
283.99

5

20.00
31.25
76.92
100.00

5
10
7

1

A cansa de la gran variaciái en el último estrato y al número relativamente reducido de productores que lo coostituyeron, se enruestó a tod01.

IV

-

Venta del sranado1
b
ab

Lu!@! de venta2
a
b

o
o

5

2

71

29

o
o

100

f

12

o

1

13

%

92

o

8

100

f

4

2

1

6

1

%

57

29

14

86

85

11

4

98

f
%

Cuadro l. La ganadería caprina en el municipio de Cocula, Gro.
Aspectos socioeconómicos y de comercialización.
Caracterización estadística de cada uno de los cuatro estratos del muestreo.

a

o
o

%

lI

Ni

Arbiza (1986) y García (1990) coinciden que en
México la carne de cabra se consume principalmente como
"barbacoa" y como cabrito; sin embargo, estos platillos
pueden conceptuarse como de lujo y están ausentes de la
mayoría de la población y sólo destinados a días festivos y
especiales. En el Cuadro 3 se observa que sólo un bajo
porcentaje de los caprinocultores entrevistados (37%)
ordeñan sus cabras; actividad que realizan principalmente
durante el período de lluvias (55%) cuando los pastos son
más abundantes, destinando ·gran parte de la producción
láctea (Cuadro 4) al autoconsumo (66%) y en una menor
escala para la venta (11%), actividad que realizan dentro de
sus explotaciones (95%).

Cuadro 2. La ganadería caprina en el municipio de Cocula, Gro.
Aspectos socioeconómicos y de comercialización. Fonna
de venta del ganado.

02 = d2/t2

Estratos

Esto hace que los rebaffos se tengan como una forma
de "ahorro" para casos de urgencia económica o
autoconsumo. Se encontró que la mejor época para la
venta de las cabras es en lo meses de julio y diciembre. Lo
anterior se debe a que durante estos meses ocurren
clausuras de anos escolares y fiestas decembrinas.

Yw4

7
100

o
o

7
100

o
o

7

2

a= Vent.a de píe,

a= Comwudad más cercana,

b= Venta en grupo
b= Ciudad

3
4

8

9

o
o

7
100

2

4

20

80

2

11

15

85
7

14

o
o

100

2

8

92

o
o

1

Tranm2rte
Sí
No

Frecuencia
Media estratificada

�e, EJ.A. "al.

Valladares

La Ganaderia Caprina m Coc:ula, Guorren,

Cuadro 3. La ganadería caprina en el municipio de Cocula, Gro.
Producción láctea.

Sí

No

3

4

43

3

3

57

o
o

100

100

2

5

1

1

2

29

71

50

50

100

f

5

8

5

%

38

62

100

f

4

3

4

%

37

47

100

Yw3

37

63

45

('

%

f

II

%

m
IV

1

2

o
o

o
o
o
o
o
o

5
100

o
o

100

o
o

100

o

4

55
3

b= Hay pooo pasto

a= Hay mucho pasto
Freruencia

Media estratificada

listratos

f'
'fo

f

JI

III

IV

f
'fo

2
3

100

o

100

o

4

o
o

80
2
50

90

a= Poseen leche suficiente
a=

Venden

a= En el corral

o
o

2

f

Yw'
1

3

2
50

6

o
o

Lugar de'

Finalidad de'
la leche
ab
a
b

o
o

venta

o
o

3
100

a

b

o

o
o

o

Vende
las pieles
Sí
No

1

6

14

86

o
o

o
o

1

1

1

o

2

5

50

50

100

o

29

71

1

2

3

o
o

2

o
o

3

10

20

o
o
4

40
1
25

11

60

o
o

100
3

3

75

75
23

66

95

1
25

5

1

Cuadro 5. La ganadería caprina en el municipio de Cocula, Gro.
Redituabilidad y manejo de la explotación caprina.

14
19

Es redituable

Es~atos

Freroencia
'Mediaestniificada

b= En la canunidad

No

7

o
o

f'
'fo

100

f

%

m

%

86
81

f

IV

f

%

4

b= Es una entrada extra
b= Autocoruwno

Sí

Yw'
¡-FrtoJencia

Aspectos socioeconómicos y de comercialización.

Exeiota otra es~ie
Sí
No

7
100

Se hace cargo del rebaño
La familia
Un trabajador

o
o

6

1

86

14

o
o

6

1

7

86

o

14

100

o

11

2

8

85

5

15

9

62

4

38

69

31

o
o

7
100

77

6

DenlrO del municipio de Cocula, Gro., el manejo del
rebaño lo realizan generalmente los familiares del
caprinocultor (Cuadro 5). De acuerdo a la encuesta
realizada, esto se debe a qu~ el caprinocultor no puede
darse el lujo de pagar un ttabajador, ya que si lo hicieran
gran p¡¡ne de las ganancias se destinarfan para su salario.
Esto es similar a lo reponado por olrOs autores (Arbiza,
1986; Arbiza y De Lucas, 1980), de que se !rata de una cría
de caracter familiar, en donde el ttabajo infantil y femenino
adquiere gran importancia al ser la cabra una especie dócil
y de fácil manejo, y por no contar con la menor posibilidad
de inveINión económica.

El Cuadro 5 muestta que un 85% de los
caprinocultores enlrevistados explotan otta especie
doméstica además de la cabra, y solo un 15% de ellos

11
23

viven exclusivamente de criar caprinos; sin embargo, la
mayoría (97%) coinciden en que esta actividad es
redituable. Según Arbiza (1986), la cría de cabras tiene un
bajo costo de exp!Olación, obtención de ganancias rápidas y
se ha demostrado que es la especie más rentable y
económica para diversas wnas en donde la alimentación es
errática, escasa o de mala calidad; mienttas que Mayén
(1989) y García (1990) consideran que la explotación de
esta especie se encuentra al alcance de la población rural,
por lo reducido de la inversión en animales, construcciones
y mantenimiento.

De acuerdo con este estudio, la comercialización de la
piel de cabra (Cuadro 4) en el Municipio de Cocula, Gro.,
es baja y a precios mínimos. Esto provoca que la mayoría
de los caprinocultores (81 %) prefieran darla como alimento
a sus perros o cunirla para hacer calzado para su familia.
Lo enconttado en este muesireo es conttario a lo reponado
por Arbiza (1986) y Mayén (1989), quienes mencionan que
la piel de caprino en México cuenta con un amplio
mercado, utilizándose para la confección de artículos finos
iales como guantes, chamarras y zapatos.

. "6n. Leche
Cuadro 4. La ganadem caprina en el municipio de Cocula, Gro. Aspectos socioeconómicos y de comercial izac1
y pieles.
Porque ordeñan1
las cabras
ab
a
b

Lo anterior, es acorde a lo reportado por diferentes
investigadores (Arbiza, 1986; Mayén, 1989; García, 1990),
quienes señalan que la comercialización de la leche de
cabra en nues1ro país es apenas conocida, pues tan solo una
pequeña fracción de la producción oblenida es la que se
vende, principalmente durante las épocas de mayor
abundancia de forraje. Sólo en algunos establos caprinos
estabulados de Guanajuato, Nuevo León y Coahuila se da el
caso de que la leche sea considerada como el objetivo
básico del proceso de producción (Arbiza, 1986).

Causa de ma:t&lt;X oroducc1"ón'
a
b

Eooca de i!roducción
Lluvias
Seca

Ordeñan

Esttatos

Aspectos socioeconómicos Y de comercialización.

7
100
97

o
o

5

2

7

71

29

100

3

85

15

87

' Media estratificada

10

11

13

�Valladares

e, EJ.A. et aL
pastoreado (Cuadro 6). Lo anterior concuerda con los
trabajos realizados por Aceves (1985) y García (1990) en
los estados de Hidalgo y 2'.lcatecas, respectivamente.

Solamente la mitad de los enuestados en este trabajo
poseen tierras, ya sea ejidales o en pequeña propiedad
(Cuadro 6). Los caprinocultores que no poseen tierras
piden penniso para pastorear a sus animales; o bien los
llevan a pastorear en terrenos abandonados y en agostaderos
ejidales de uso común. Según varios autores (Sánchez,
1984; Arbiza, 1986; Mayén, 1989; López, 1983), en
México los caprinocultores cuentan con pequeñas
extensiones de tierra y en muchos casos carecen de ellas;
pdr lo tanto. én muchos lugares utilizan los terrenos
airícolas para pastorear los rebaños tras ser levantada la
cosecha; en tanto que el usufructo de los agostaderos no
está sujeto a ninguna reglamentación. Por su pane, de los
productores que poseen tierras, el 95% la destinan
principalmente al cultivo de maíz y la calabaza,
manteniendo la explotación caprina como una actividad
complementaria.

Finalmente, los caprinocultores entrevistados eslá!
interesados en mejorar el manejo, la alimentación y las
instalaciones de sus rebaños, pero no lo llevan a cabo pcr
falta de asistencia técnica, carencia de recwsos económicos
y por desempeñar otras actividades laborales (Cuadro 7).

Cuadro 7. La ganadería caprina en el municipio de Cocula, Gro.
Instalaciones del ganado.
In.stalaciones 1
a
b

Es1ratos

o
o

f'

%

11

7

7

100

100

6

7

14

86

3
23

f

%

De acuerdo con este muestreo, las explotaciones

caprinas dentro del municipio de Cocula, Gro., tienen como
objetivo la venta-autoconsumo de animales. La venta es
principalmente en pie dentro de la comunidad, para la
elaboración de barbacoa, con comercialización baja de leche
y pieles. La mayoría de los entrevistados explotan otn
especie doméstica y los pocos que poseen tierras la deslÍDlll
a la agricultura como actividad complementaria. El manejo
del rebaño lo realizan generalmente los familiares del

Cuadro 6. La ganadería caprina en el municipio de Cocula, Gro.
Finalidad de los terrenos.

1

Principales cultivos'
a
b
e

2

5

100

29

71

3

5

1

3

3

57

43

83

17

50

50

o
o

f

8

5

11

4

4

3

%

62

38

100

o
o

36

36

4

3

7

%

57

43

f

4

%

%

2

III

IV

1
2

o

o

6

100

o

o

UXI

95

5

33

50

11

3

4

6

%

43

57

56

44

"'Yw' .
a;::

Agricultura

b= Ganadeña

a=

Maíz

t,; Maíz-calabaza

3 Frecuencia
4

211

o
o

f

100

o
o
1

100

86

14

10

12

1

11

2

77

92

8

85

15

5

2

o

7

6

%

o

100

86

14

71

29

59

41

96

4

89

11

a= Con agua y material regional

b= Sin agua y materia regiooal

3

a= Falta de recursos económicos

b= Tiene otras actividades

4

caprinocultor, los cuales generalmente viven en
construcc10nes hechas principalmente de material regional,
encontrándose un alto porcentaje de analfabetismo entre
ellos.

Frewencia
Media esÍrati!icada

Arcibar, _ N.V. 1976.
Estudio preliminar de la
capnnocultura en los municipios de Abasolo, Apodaca,
Higueras, Ciénega de las Flores, Marfn, General
Escobedo, Pesquería, Los Ramones, Los Herreras, Villa
d~l C~en y San Nicolás de los Garza, NJ... Tesis de
Licenciatura FAUANL Monterrey, N.L., México.
Coordinación de Fortalecimiento Mwiicipal. 1983. Plan de
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Gro. Gobierno del Edo. de Gro. México.

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Ixm1quilpan, Tasquillo y Zimapán, Hgo. Situación
actual y perspectivas. Tesis de Licenciatura. UACh
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Cuauntlán, Edo. de México. México.

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1990. Anuario Estadístico del Estado de Guerrero.
Gobierno del Estado de Guerrero. México.

Media estratificada

12

7

6

Bibliograí,a
II

e

f

Yw'
1

a

o
o

o
o

o
o

f'

IV

f

o
o

Que impide mejorar la explotación'

Aspectos socioeconómicos y de comercializacióo.

A gue dedica la tierra
a
b

Poseen terrenos
a
b

III

Aspectos socioeconómicos y de
rcializac'ión
- come
•

Interés en mejorar su explotación
Sí
No

Conclusiones

Por otra parte, el total de los productores incluídos en
este muestreo poseen instalaciones para sus rebaños (al
menos un corral y un cobertizo) construidas con material
re~ional, para ordeñar, encerrar y resguardar el ganado
durante la tarde y noche, después de que éste regresa de ser

Estratos

La ganaderla Caprina en Coalla, eu...,...,,

13

�Vllladatts C,

López T.,Q. 1983. Estudio de cinco explotaciones~
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TRILLAS. México, D.F. pp. 99-103.

EFECTO DE LA FERTILIZACION NITROGENADA EN EL COMPORTAMIENTO DE LA
VARIEDAD DE ALGODONERO LAGUNA 89
Salvador Godoy A.', J. Francisco J. Chá.vez G. 1 y Arturo Palomo G.'

Resumen
La nueva variedad de algodonero Laguna 89 ha sido
popuesta para utilizarse en programas de alta productividad
que sustituyan a los actualmente utilizados en la Comarca
Lagunera. Como es de esperarse que sus requerimentos de
nitrógeno sean diferentes que los de las variedades
actualmente utilizadas, se estableció el presente experimento
con el objetivo de conocer el efecto de diferentes dosis de
fertilizante nitrogenado sobre las características principales
de la mencionada variedad. Se seleccionó un sitio de baja
fenilidad, el cual se sembró con la variedad Laguna 89 el
15 de abril de 1992. Se evaluaron las dosis de O, 40, 80,
120, 160 y 200 kg de N/ha en un diseño de bloques al azar
con cuatro repeticiones. Se evaluó el contenido de
nitrógeno en los pecíolos, la altura, el número de nudos, la
producción de capullos durante el ciclo, el rendimiento y la
calidad de fibra. Los resultados mostraron que las dosis de
Oy 40 kg de N/ha fueron insuficientes para mantener un
nivel adecuado del nutriente durante todo el período de
Ooración. Con todas las dosis de nitrógeno se tuvo similar
número de capullos; sin embargo, el mayor rendimiento de
algodón hueso se obtuvo con dosis entre 80 y 160 kg de
N/ha De manera general, los mejores resultados se
obtuvieron con la dosis de 120 kg de N/ha
Cienc. Agropecu. FAUANI. 1993. 6(1) 15-20

Summary

40 kg of N/ha were not enough to satisfy the main
requirements during lhe flowering period. With all the
rates of nitrogen, Laguna 89 produced similar number of
bolls and open bolls. However, !he highest cotton seed
yield was obtained wilh rates between 80 and 160 kg of
N/ha The best results were obtained with lhe rate of 120
kg of N/ha

Introducción
La disminución de las rentabilidad de los cultivos de
mayor importancia en la Región Lagunera, ha generado la
necesidad de buscar alternativas que aumenten la
productividad de los cultivos en esta importante zona
agrícola Una de dichas alternativas lo es la fonnación de
variedades más productoras y de mayor calidad de fibra de
algodón (Gossypium hirsutum L.). Para ello, en el CIFAPRegión Lagunera se ha desarrollado la variedad Laguna 89,
la cual posee características de resistencia al Verlicillium
dahliae K., es más precoz que las variedades comerciales
actualmente utiliz.adas, pero sobre todo tiene un alto
potencial de rendimiento (Palomo et al., 1990). Sin
embargo, como parte de la implementación de tecnologías
de producción con nuevas variedades de algodonero, se
hace necesario el definir sus requerimentos de fertilizante
(Chávez et al., 1991).
La concentración de nitratos en pecíolos del
algodonero, está estrechamente relacionada con el nitrógeno
aplicado y el rendimiento total. Las concentraciones de
16000, 8000 y 2000 ppm de nitratos en pecíolos para las
etapas de principios, mediados y terminación de la
floración, son considerados seguros y adecuados para lograr
altas producciones (Mackenzie et al., 1963).

Laguna 89, a new cotton variety, has been proposed in
high productivity systems to substitute !he varieties actually
used in !he Comarca Lagunera However, it is necessary to
know !he exact rate of nitrogen, to have that high
Jllllductivity. This experiment was established during 1992
in a low fenility experimental field. The nitrogen rates
evaiuated were: O, 40, 80, 120, 160 and 200 kg of N/ha.
The experimental design was a randomized complete block
With four replications. Data was taken in total NO -N,
3
Plant height, nodes number, open boll production, yield and
fiber properties. The results indicated that rates of Oand

Conforme se avanza en el ciclo de la planta, ocurre una
disminución notable en el nivel de nitratos, existiendo
buena correlación entre el nitrógeno aplicado, nitratos en
pecíolos y el rendimiento (Mascareño et al., 1970).
Cada variedad tiene sus requerimientos específicos en
cuanto a tiempo y dosis de aplicación de nitrógeno, y está
relacionado con la arquitectura de la planta. En los ú!Iimos

lnvesiigodon:s del Campo Agrioola Experimental de .La Laguna. Km.
17.S Carn:tera Tomón-M.uamoros. Apdo. Po.tal 2&lt;1. 27000 TOll&lt;ÓO,

Coati.
14

15

�Godoy A.U., S. &lt;1 aL
FertillzadéD Nltroge,,aú en la Variedad de Alplmero Lquoa 89

años, en un buen número de variedades liberadas se
presentan índices de consumo de nutrimentos menores a los
que se tenían con las variedades usadas en años anteriores,
de lo cual se deduce que las variedades nuevas son más
eficientes en la utilización de nutrimentos. Lo anterior es
debido a que estas últimas variedades tienen un menor
desarrollo vegetativo y un mayor desarrollo fructífero
(Hodges, 19()1).

DesarroDo Fructíl'ero
Para la toma de datos del desarrollo fructífero, 111
tomaron las plantas de un metro lineal por pareda
experimental y se midieron las siguientes características:
l.

Con base en los antecedentes anteriores, se estableció
el presente estudio cuyo objetivo principal fue conocer la
respuesta de la variedad de algodonero Laguna 89 a
diferentes dosis de fertilizante nitrogenado.

Dinámica de ¡roducción de capullos. Para su medicic!a
se contabilizó el número de capullos por metro lineal
por parcela, desde que aparecieron éstos hasta que 1t:
alcanzó el total de capullos.

2. Contenido de nitratos en tejidos (NO,-N).
Se
muestrearon pecíolos de la tercera o cuarta hoja a pa1i
del ápice, posterionnente se meu:ló el rnalerill
obtenido en las cuatro repeticiones para conformar ma
muestra por tratamiento. Se muestrearon cinco eta¡II
del cultivo; máximo crecimiento, inicio de produccü
de "cuadros" o botones florales, inicio de floraciól,
plena floración y final de la misma, lo cual
correspondió a los 30, 47, 65, 76 y 93 días después de
la siembra respectivamente.

Materiales y Métodos
El experimento se estableció el 15 de abril de 19()2 en
un lote de baja fertrlidad, dentro del CIFAP-Comarca
Lagunera. La variedad utiliz.ada fue Laguna 89, la cual
fue sembrada en plano con una distancia entre hileras de
0.70 m y una distancia entre plantas de 0.15 m, con lo cual
se logró tener una población de 80,cn:l plantas/ha.

Se consideraron d
número de capullos totales por metro lineal; d
porcentaje de fibra, que se determinó como el peso de
la fibra separado de una muestra de algodón en hueso y
expresado en porcentaje; el peso de capullo expresl!OO
en gramos; el índice de semilla, expresado como d
peso de 100 semillas en gramos.

3. Componentes del rendimiento.

El diseño experimental utilizado fue el de bloques al
az.ar con cuatro repeticiones. Los tratamientos evaluados
fueron las dosis de nitrógeno de O, 40, 80, 120, 160 y 200
kg de N/ha. La parcela total fue de 10 surcos de 10 m de
largo y la parcela útil de dos surcos de 6 m de largo.

Resultados y Discusión
Concentración de Nitratos en Peciolos
En la Figura 1 se presentan los resultados de nitratos
en pecíolos en ppm de cinco muestreos llevados a cabo en
la variedad Laguna 89. Se puede observar que desde el
primer muestreo realizado a los 30 días después de la
siembra, se empezó a manifestar en el tejido una
concentración diferencial de ·nitrógeno inorgánico, como
resultado de la aplicación de los tratamientos evaluados.
Mientras que el tratamiento testigo presentó 4450 ppm de
nitratos, en los tratamientos con aplicación de fertilizante
nitrogenado presentaron concentraciones entre 6200 y 9675

AJID.
Posteriormente, la concentración de nitratos en pecíolos

se incrementó fuertemente hasta los 47 días después de la
siembra, esto coincide con los trabajos que indican que al
inicio del crecimiento hay mayor absorción del nutriente en
comparación al crecimiento de la planta (Terrnan et al.,
1976). En esta etapa, que corresponde al inicio de la
producción de "cuadros", se detectaron valores muy
similares de nitratos en pecíolos (18,cn:J a 22,400 ppm)

25

E

Para el control de plagas como picudo (Anthonomous
grandis B.) y gusano rosado (Pectinophora gossypiela S.)
se realizaron un total de siete aplicaciones. Se aplicó un
riego de presiem bra y tres auxilios con intervalos de 20
días entre cada riego de auxilio. El control de maleza fue
manual y mecánico hasta antes del primer riego de auxilio,
y control químico después de este riego.

Rendimiento de Algodón Expresado en kg/ba
Las tres características de fibras estimadas en eSIC
experimento fueron: la longitud, expresada en mm; la
resistencia, expresada en miles de libras por pulpll
cuadrada; y la finura, expresada en unidades de míe~
Para la estimación de los componentes del rendimielil
y de las características de la fibra, se tomó una muestra 1t
20 capullos al a7.3f, la cual fue enviada al Laboralaio 1t
Fibras del Campo Agrícola Experimental de la Laguna.

Variables Vegetativas

.•.•..•. - O

kg. N

_ _ 40

kg. N

Para estimar el crecimiento del algodonero, se tomaron
las plantas de un metro lineal por parcela, a las cuales se
les midió la altura y el número de nudos por planta al
momento de la primera cosecha.

Posteriormente, entre los 47 y 93 días, la concentración
de nitratos desciende marcadamente sobre todo en los
tratamientos con dosis menores de nitrógeno (O y 40 kg¡ba),
lo anterior indica que estas dos dosis probablemente son
insuficientes para cubrir las necesidades de nitrógeno del
cultivo durante el periodo completo de floración. Al
finalizar el período de floraéión, los tratamientos de O y 40
kg¡ba presentaron concentraciones de 340 y 1140 ppm de
nitratos en pecíolos, respectivamente; lo cual la; sitúa abajo
del nivel crítico para esta etapa, que está entre 2000 y 3000
ppm según lo reportado por algunos investigadcres (Basset
y Mackenzie, 1978 y Tucker, 1963).
En lo que respecta a los tratamientos con dosis de
80 kg¡ba o más, también IDU'ltraron un descenso en la

...... 80 kg.N

a.
a. 20

___ • 120 kg. N

en
Q)

~

-

15

-

. 160 kg.

200 kg.

en

-

o 10

ttl
.._

z

'
'

5
'

Desarrollo Vegetativo

En el Centro de Cálculo se realizaron los análisis 1t
varianza y las comparaciones múltiples con la prueba 1t
Duncan al 0.05.

para los tratamientos con aplica:ión de nitrógeno,
presentándose un valor menor en el tratamiento sin
aplicación de nitr6geno. Se considera que en este periodo
de inicio de producción de "cuadros" o botones fl&lt;nles, la
planta ha sido bien abastecida de nitr6geno si tiene al
menos 16000 ppm (Tock&amp;, 1963); de tal manen que
tomando en cuenta lo anterior, todos los tratamientos
alcanzaron concentraciones superiores a este nivel crítico.

o

o

'

'

'

-.. ......
20

40

60

80

100

Días después de la siembra

120

Figura l. Contenido de nitrógeno en forma de nitratos de la variedad Laguna 89. CIFAP-Región Lagunera. 1992.
16

17

�Ftr111zadón N"'-lda m II Variedad de Algodooero Laguna 89

Godoy Arila, S. &lt;1 aL

Cuadro l. Altura y número de nudos por planta de la ,a- QJaDOHDtes de Rendimiento
riedad Laguna 89 con difermtts dosis de 11116Los componentes del rendimiento evaluados en este
geno. CIFAP-Región l.agunelll. 1992.
es(Udio fueron el número de capullos por metro lineal, el
DosisN
Altura
Nómriode ~ de capullo, el porcentaje de fibra y el índice de
kg/ha
(cm)
nudos semilla. EL análisis de varianza no detectó diferencias
significativas entre tratamientos para ninguno de dichos
o
58 c'
16
componentes (Cuadro 2).
40
63 b
16
80
69 a
IS
A pesar de no haber detectado diferencias esladísticas,
120
68 a
15
se observa en el Cuadro 2, que los tralamientos con
160
66ab
15
aplicación de nitrógeno tuvieron ocho y hasla 16 capullos
200
69 a
14
mál que el tratamiento sin aplicación de nittógeno.

concentración de nilralOs en pecíolos, una vez que se ha
iniciado la floración; sin embargo, como puede observar.¡e
en la Figura 1, este descenso se interrumpe entre los 65 y
76 días después de la siembra, ya que en este período se
presenta otra vez una acumulación de nutrimento en el
· tejido debido probablemente a la aplicación de un riego a
los 59 días después de la siembra, causando una absorción
del nutriente aún presente en el suelo en estos tratamientos.
La fuerte influencia de la aplicación de los riegos sobre el
contenido de nitrógeno en el tejido, ha sido mencionada
recientemente como de importancia para considerarse al
comparar niveles de suficiencia con fines de diagnóstico
(Zelinski, 1992).

Cuadro 3. Rendimiento de algodón de la variedad Laguna
89 con diferentes dosis de nitrógeno. ClFAPRegión Lagunera. 1992.
Dosis N
kg/ha

o
40

80
120
160
200
1

Rendimiento de !!godón lk2/ha)

Hueso

2779
3489
3658
4333
3806
349'1

b1
ab
ab
a
a
ab

Pluma
1078
1298
1404
1706
1503

e

be
abe
a
ab
1310 be

Valores coo la misma letra IIOII igua1os estadístiwneote (Duncan O.OS)

Valores coo la misma letra soo igualea estadísticamente (Duoam 0.0!)

Finalmente, en la misma Figura 1 se observa que entre
los 76 y 93 días después de la siembra, la concentral:ión de
nitratos en pecíolos continúa descendiendo, aún en
tralamientos con las dosis más altas de nitrógeno, para
llegar al final de la floración a concentraciones entre 4420
y 9420 ppm de nitratos, lo cual representa valores por
arriba del nivel crítico mencionado de 2000 a 3000 ppm .
para esta etapa.

diferencia máxima fue únicamente de dos nudos entte b
tralamientos de O y 200 kg de N/ha.

En el caso ·de los otros tres componentes del
rendimiento, no se observó ninguna tendencia lógica
lliginada por el efecto de los tratamientos con aplicación
de nitrógeno.

rendimientos producidos con los tratamientos de O, 40, 80 y
200 kg de N/ha. El rendimiento más bajo fue producido
por el tratamiento sin aplicación de nitrógeno, el cual fue
únicamente de 2779 kg/ha.

Rllldimiento de Algodón

En lo que se refiere al rendimiento de algodón pluma,
éste siguió un com¡:utamiento similar al rendimiento de
algodón hueso; es decir, los máximos rendimientos se
obwvieron con los tralamientos de 120 y 100 kg de N/ha.
Estos valores fueron estadfsticarofflte superiores a los
rendimientos producidos por los tratamientos con dosis de
200, O, 40 y 80 kg de N/ba.

Dinámica de Producción de CapuDos
El rendimiento de algodón hueso y pluma de la
La dinámica de producción de capullos se presema • variedad Laguna 89 con diferentes dosis de nitrógeno se
la Figura 2. Se observa que, independientemente de 11 ll!Sffltan en el Cuadro 3. E! análisis de varianza realizado
dosis de nitrógeno aplicado, todos los tra1amientos inicn ftctó diferencias significativas para las dos variables
la producción de capullos en la misma fecha (114 dÍII llilizadas para estimar la capacidad productiva de Laguna
después de la siembra). Posteriormente, a partir de los 121 19.

Altura de Planta v Número de Nudos

Los valores para altura de planta y número de nudos de
la variedad de algodonero Laguna 89 con diferentes dosis
de fertilizante nitrogenado se presentan en el Cuadro l. En
cuanto a la altura, se presentó una diferencia significativa
de 5 y 11 cm entre los tratamientos con aplicación de
nittógeno en relación al testigo no aplicado.

días, se empiezan a manifestar ciertas diferenci&amp;!,
destacando los tratamientos de 80 y 120 kg de N/ha, ~
llegan a alcanzar un número total de 81 y 78 capullos pcr
metro lineal respectivamente, lo cual ocurrió a los 137 dÍII
después de la siembra. El tratamiento sin nitrógem
presentó el menor valor de los tralamientos evaluados, CCII
únicamente 65 capullos por metro lineal.

En lo que se refiere al número de nudos, no se observó
ningún efecto de las diferentes dosis de nitrógeno, ya que la
1 00

E

o
"'
=&gt;

ªº
60
40

... -.. - ..

.. ....

------

o

kg.

N

80

kg.

N

~~-·-- -··~ ~-

120 kg. N
160 kg.

,l

N

Oi.is N

_..., --:. -~ ::

~

-~---·-··

o

200 kg. N

CL

"'

c.&gt;

Calidad de Fibra
Las ca!llCterfsticas de la fibra evaluadas en el pesente
experimento fueron la longitud, la re,gsteocia y la fimn
(Cuadro 4). El análisis de varianza no detectó clifenmu

Cuadro 2. Componentes de rendimiento de la variedad Laguna 89 con diferentes dosis de nittógeno. CIFAP-Regióo
Lagunera. 1992.

kg. N

40

En lo que respecla al rendimiento de algodón hueso,
rendimientos se obtuvieron con los
lrlllmientos de 120 y 160 kg de N/ha, los cuales
IIOilujeron 4333 y 3806 kg/ha de algodón hueso
lllpCCtivamente, siendo superiores estadísticamente a los
~ más altos

40

80
120
UíO

20

o '-;-;ñ""--:;-:;'';¡----.:t;----.~----:~--~=---~~---,-L_
110
115
120
125
130
135
140
145

200

Días después de la siembra
1

Figura 2. Producción de capullos de la variedad Laguna 89. CIFAP-Región Lagunera. 1992.
18

Capullos
porro
lineal

Peso de
capullo
(g)

(i6

5.1
5.3
4.7
4.9
4.9
5.4

15
81

79
71
73

Elple,ada..,gramos

19

Fi1n
('I,)

39.0
37.2
38.5
39.2
39.4
37.4

Indice de
semilla)
11.1
11.3
10.8
10.4
10.5
10.7

�Godoy A.tia, S. 11 al.

Cuadro 4. Calidad de fibra de la variedad Laguna 89 con
diferentes dosis de nilrógeno. CIFAP-Región
Lagunera. 1992.
Dosis N

Longitud

kg/ha

(mm)

o

28.5
29.0
28.5
28.7
28.7
28.7

40
80
120
160
200
1
2

guide to cotton fertil.iz.ation. Soil and P1am
TissueTesting in California. Division of AgriCWllQI
Sciences. Univ. of California. Bulletin 1879. pp. 1617.

Calidad de fibra
R~istencia1
Finura1

93

90
91

94
96
97

SUSTITUCION PARCIAL DEL SORGO POR COMPRIMIDOS DE CERNIDURAS DE
GRANOS EN LA ALIMENTACION DE RUMIANTES 11. VACAS HOLSTEIN
EN PRODUCCION

thávez G. J.FJ., S. Godoy A. y A. Palomo G. 1991.
Requerimientos de nitrógeno en variedades de
algodonero de diferente ciclo reproductivo. Infoone de
Investigación. CIFAP-Región Lagunera. INIFAP-

4.1
4.3
4.3
4.0
4.2
4.2

SARH.
Hodges, S. 1991. Nutrient uptake by cottoo: A review.
Proc. Beltwide Cottoo Prod. Res. Conf. pp. 938-940.

Expresada en miles de libraa por pulgada aiadrada.
Expresada en índices de miacnaire

Mackenzie, AJ., W.F. Spencer, K.R. Stockingen y B.A
Kantz. 1963. SeasonaI and nitrate-nilrOgen content d
cotton petiols as affected by niirogen application 11111
its relationship to yield. Agron. J. 55:55-59.

significativas entre los diferentes lratamientos de aplicación
de nitrógeno evaluados.

Mascarefto C., F., R. Moreno D. y de la F. Moneada. 1970.
Correlación entre el contenido de nitratos en peciolos J
rendimientos de algodonero en la Comarca Lagwm
Informe de Investigación Agrícola. CIANE-INIASAG. pp. 15.89-15.110.

Conclusiones
l. Con las dosis de Oy 40 kg de N/ha no se cubrieron los
requerimientos de nitrógeno necesarios durante todo el
período de floración.

Palomo G., A., S. Godoy A. y E.A. García C. 1990.
Laguna 89: Variedad de algodón resistente a secadm
tardía. Resúmenes del Día del Algodonero. CIFAPRegión Lagunera.

2. Con las dosis de 120, 160 y 80 kg de N/ha se
obtuvieron los máximos rendimientos de algodón.

3. El no suplementar nilrógeno origina una reducción de

Terman, G.L., J.C. Noggle y C.M. Hunt. 1976. Nillale N
and total N conceniration relationships in several plll
species. Agron. J. 68:556-560.

36% con respecto al lratamiento de mayor producción
(120 kg de N/ha), el cual produjo 4333 kg/ha de
algodón hueso.
4. La calidad de la fibra de la variedad Laguna 89 no se
vio afectada por los diferentes lratamientos de
nitrógeno evaluados.

Bibliograíia
Basseu, D.M. y AJ. Mackenzie. 1978. Plant analysis as a

Homero Morales Trevifto', José A. Quintanilla Escandón' Alfredo Newell Insua', Erasmo Gutiérrez Omelas ',
Carlos A. Hernández Martlnez' y José F. Armendariz serna•

Resumen
En un experimento con 40 vacas Holstein en
producción se evaluó la respuesta a la sustitución del 20%
del sorgo por comprimidos de cerniduras de granos (40%
trigo, 40% cebada y 20% canola) el concentrado que se les
¡xoporcionó fue a razón de 1 kg por cada 2 1 de leche
producidos. Las vacas se dividieron en dos grupos
homogéneos en base a peso corporal, producción de leche,
y período de lactancia; los cuales fueron el grupo conlrol
(GC) y el grupo que recibió los comprimidos de cerniduras
de granos (GCC). Los animales se alimentaron en grupo
durante 98 días con un período de adaptación de 14 días; se
les evaluó su producción de leche (GC:23.4 y GCC:24.4
1/an/día); porcentaje de grasa en la leche (GC: 2.7 y GCC:
2.7%); porcentaje de proteína en la leche (GC: 2.7 y GCC:
2.7%); porcentaje de sólidos totales en la leche (GC: 11.0 y
GCC: 11.1 %); porcentaje de sólidos no grasos en la leche
(GC: 8.4 y GCC: 8.4%); aumentos de peso (GC: 0.012 y
GCC: -0.175 kg/an/día) y consumo de forraje (GC: 7.040 y
GCC: 6.920 kg MS/an/día); resultando no significativas
(P&gt;.05) estadísticamente dichas diferencias. Los resultados
obrenidos indican que los comprimidos de cerniduras de
granos no afectan (P&gt;().05) la producción y composición de
la leche de vacas Holstein cuando sustituyen una parte del
ngo en la dieta de dichas vacas.

Tucker, T.C. 1963. Soil and petiole analysis can pinpoiá
cotton's nilrOgen need.
Cotton Gin Oíl PlaL
64(2):36-37.

Cienc. Agropecu. FAUANL 1993. 6(1) 21-24

Zelinzki, LJ. 1992. Sufficiency of petiole nitrate critici
levels for fertility management in the San Joaqui
Valley. Proc. Beltwide Cotton Conf. Vol. 3. pp 11~
1108.

An experiment using forty lactating Holstein cows was
carried out in order to evaluate grain screening pellets
(GSP); (40% wheat, 40% barley and 20% canola meal)
when they were replacing 20% of sorghum in the
CO!rentrate parte of the diet. The concentrate was fed as
1 kg per each 2 1 of milk produced. Two groups of cows

2
,

20

Introducción
Continuando con la linea establecida en cuanto a la
utilización de comprimidos de cerniduras de granos en la
alimentación del ganado (Morales, 1991), se llevó a cabo
este estudio, observando la posibilidad de utilizar dichos
comprimidos en las dietas de las vacas lecheras en
producción.
Los comprimidos están conformados por 40% de trigo,
40% de cebada y 20% de canola; las características
nulritivas de cada grano se describen brevemente enseguida.
El contenido de protelna de la canola varia enire el 36 y
39% y su digestibilidad en cerdos es de 78 a 80%; por olrO
lado, su contenido de fibra es de 11.1-16% con un 6% de
grasa, lo cual se considera alto. Se ha reportado que la
canola es mejor fuente de minerales que la pastura de soya,
pero contiene menos ácido pantoténico que éste. Se han
observado disminuciones en el crecimiento de cerdos (1032 kg) cuando se utilizó un 7.5% de canola en la ración en
comparación con la soya, esta disminución en el
crecimiento puede deberse a la baja palatabilidad de la
canola o al alto contenido de fibra de este ingrediente.

Summary

3 4

with similar body weight, milk production, and days on
lactation were fed with two lrealrnents, conlrOI group (C)
and the group eating the 20% of the concentrate as GSP(I).
Both groups were fed during 98 days following 14 days of
adaptation period. Data was collected for daily mi1k
production (C: 23.4 and T: 24.4 1/cow), milk fat (C: 2.7
and T: 2.7%), milk protein (C: 2.7 and T: 2.7%), milk total
solids (C: 11.0 and T: 11.1 %), milk not fat solids (C: 8.4
and T: 8.4%) daily gain (C: 0.012 and -0.175 kg/cow), ·
daily forage intake (C: 7.04 and T: 6.9 kg DM/cow). Ali
the results were non different (P&gt;0.05). Toe results showed
that GSP did not affect (P&gt;().05) production and
composition of milk from Holstein cows when GSP was
replaced by pan of the sorghum grain of the diet.

NOla Técnica
Maes1ros-lnvestigadorcs del Departamento de Zooteaúa FAUANL
Carmera Zuazua-Mañn km 17.5 Mañn, N.I.. Apdo. Poslal 358.
C.P. 66450. San Nioolás de los Gana, N.I.., México
Gcn:nie de Aldabi. Guemro 142-C. Monierrey, N.I.., México
Auxiliar de Investigación y Tesista respectivamente, del
Ilepanamento de Zootecnia FAUANI..

La cebada está colocada entre el maíz y la avena, pues
contiene un poco menos de nutrientes digestibles totales

21

�Morales Treviño, H. et aL

General Escobedo, NL.

que el maíz, pero su valor es más allO que la avena
pudiendo sustituir en las raciones a cualquiera de los dos
granos. Se recomienda molerla pues sus granos son muy
duros y se convierten en una masa dura y pastosa. La
cebada molida o triturada es un excelente alimenlO para el
.ganado vacuno producior de leche (Williams, 1974 y
Juergenson, 1979). En 1974 Preston dio a conocer un
método concentrado sin alimentos voluminosos a base de
una mezcla a voluntad del 85% de cebada y el 15% de
concentrado proteico, minerales y vitaminas. El orden
decreciente de selectividad de los cereales es el siguiente:
cebada, trigo, maíz y avena

Se utilizaron 40 vacas de la raza Holstein-Friesian, la.,
cuales fueron distribuidas en dos grupos homogéneos de 3l
animales cada uno en base a su peso corporal, producción
de leche, número de partos y periodos de lactancia. El
grupo control fue alimentado con la ración normal que se
les da a las vacas del campo; y al otro grupo se les
proporcionó la ración donde el 20% del sorgo fue suslituioo
por comprimidos de cerniduras de granos.
El concentrado se proporcionó de acuerdo al manejo
normal del campo, es decir, se les dió por la mallana y a
razón de I kg de concentrado por cada 2 1 de leche
producidos. El forraje fue _ofrecido a libre acceso para los
dos grupos.

El trigo contiene casi el doble de proteínas crudas
totales que el maíz, y tiene un contenido más elevado de
nutrientes digestibles totales. Sin embargo, deberá triturarse
debido a que es un alimen10 pesado y administrarse al
ganado con otros concentrados voluminosos como mazorcas
molidas de maíz o grano molido de cebada o sorgo
(Juergenson, 1979). El trigo molido es aproximadamente
equivalente al maíz molido para las vacas lecheras y
constituye un alimenlO totalmente satisfactorio, aún por
periodos largos, cuando se proporcione en una mezcla
adecuada de alimentos concentrados y en una ración
equilibrada; se han obtenido buenos resultados cuando se
suministra trigo a las vacas lecheras como único alimenlO
concentrado (Morrison, 1965).

Cabe aclarar que debido a la disponibilidad de los
forrajes, se debieron utilizar distintas fuentes de éstm
durante el desarrollo del trabajo, siendo estas fuentes pa:as
de avena (14 días), sorgo verde (56 días), maíz picado COI
mazorca (28 días).
En el Cuadro 1 se pueden observar las composiciones
físicas y químicas respectivamente de los alimeon
concentrados.
El periodo de prueba para ambos tratamientos fue de
98 días con un período de adaptación de 14 días. Cabe
mencionar que las dos raciones utilizadas en el trabajo
cumplen con los requerimientos mínimos que el NRC
(1989) sugiere para este tipo de ganado.

En estudios anteriores (Morales, 1990), se ha observado
que sustituyendo totalmente el sorgo por estos comprimidos
acarrea problemas digestivos (timpanismo); de ahí la
búsqueda de la mejor proporción de comprimidos que
pueda ser utilizada en el ganado sin causar tales trastornos.

Los parámetros a medir en este esrudio fueron p-oducción de leche y su composición (% grasa. % protefna, 'I,
sólidos totales, % sólidos no grasos), aumentos de peso Y
consumo de forraje.

En base a lo anterior, el objetivo del presente
experimento es sustiruir una parte del sorgo por
comprimidos de cerniduras de granos (trigo 40%, cebada
40% y canola 20%) y ver su efecio sobre la producción de
leche, así como sobre su composición química, sobre el
consumo de alimento y sobre el peso corporal de vacas
Holstein en producción.

La producción de leche se midió cada 14 días tal coa
se realiza en el campo, y fue de forma individual para cala
animal mediante el método del medidor proporcional (Tnt
Test). También, cada 14 días se !Ornaba una muestlll de
leche para cada vaca para determinar los porcentajes de
grasa, proteína, sólidos totales y sólidos no grasos.

Materiales y Métodos

La medición de consumo de forraje se realizó cala
14 días, mediante lo ofrecido menos lo rechazado en 111
periodo de 24 horas. Cada 30 días se pesaron P
animales para determinar los aumentos de peso. El diseftti

El presente trabajo se realizó en el Campo
Experimental "El Canadá" de la FAUANL, ubicado en el
km 3 de la carretera a Colombia en el municipio de

22

SustJtución de Sorgo por Comprimidos de Cerniduras de Granos en Vacas Holsteln

Cuadro l. Composición del concentrado lechero utilizado

Cuadro 2. Medias de los dos tratamientos utilizados en el
trabajo de sustitución parcial del sorgo por
comprimidos de cerniduras de granos (trigo
40%, cebada 40% y canola 20%) en la
alimentación de vacas lecheras en producción .

para ganado en producción durante la prueba del
uso de comprimidos de granos.

Control
%

Ingredientes

Grano de sorgo molido
Melaza
rufa10 dicalcico
Clubonaro de Ca
Premezcla min. y vit.

Sal
Harina de soya
Sebo
Urea
Harina de carne
Comprimidos de cerniduras
de graocs

l'rnleína (%)
ENM {Mcal/kg)
ENG (Mcal/kg)
ENL (Mcal/kg)
TND (%)
liln (%)
Calcio(%)
Fósforo{%)

Comprimidos de cerniduras
de granos% (40% trigo,
40% cebada y 20% canola)

7L70
7.50
L30
LOO
0.50
1.00
10.00
2.50
1.50
3.00

Control

56.90
7.50
1.10
LOO
0.50
LOO
10.00
2.50
L50
3.00

No. de animales
20
Días de prueba
98
Días de adaptación
14
Producción inicial prom:dio (I)
28.21
Peso inicial promedio (kg)
553.20
Producción final promedio/día 0)
23.40
Grasa promedio en la leche (%)
2.70
Proteína promedio en la leche (%)
2.70
Sólidos totales promedio en la leche (%) I 1.00
Sólidos no grasos proiredio
en la leche (%)
8.40
Peso final prom:dio (kg)
554.40
Aumento diario de peso/animal (kg)
0.01
Consumo diario de fonaje/animal
base a materia seca (kg)
7.04

15.00

17.16
L67
1.10
1.75
69.45
2.35
1.07
0.70

Comprimidos de
cernidmas de
granos

17.77
1.65
LO?
1.72
68.38
4.38
1.07
0.70

20
98
14
28.42
570.30
24.40
2.70
. 2.70
11.10
8.40
553.11
-0.17
6.92

obteniéndose los mismos resultados no significativos
(P&gt;0.05).

experimental utilizado para analizar los resultados fue un
bloques al azar (Steel y Torrie, 1960).

Conclusiones y Recomendaciones
Debido a que no hubo diferencia entre tratamientos, se
puede decir que los comprimidos son una buena opción de
alimenlación para las raciones de las vacas en producción
cuando se utiliza como sustiruto parcial del sorgo, sobre
todo cuando su precio los haga más accesibles al ganadero
que el propio sorgo, y su uso quedaría supeditado
solamente a la disponibilidad de ellos en las diferentes
épocas del afio.

Resultados y Discusión
En cuanto a la producción láctea, no se encontró
diferencia (P&gt;0.05) entre tratamientos (Cuadro 2), lo mismo
OCurrió con las demás variables estudiadas en el trabajo
O'orcentaje de grasa en la leche, porcentaje de proteína en
la leche, porcentaje de sólidos totales de la leche,
llO!Cenlaje de sólidos no grasos de la leche, aumentos de
llCOO y consumo de alimento).

Un aspecto que se puede recomendar es que en futuros
trabajos se utilice una sola fuente de forraje, para que no
haya tanta variabilidad en la dieta de las vacas y así medir
con mayor precisión el efecto de los comprimidos.

Además, se realizaron pruebas de covarianza para
de!erminar si el peso inicial afectó el peso final de los
animales, determinándose que no hubo efecto significativo
(P&gt;().05); lo mismo se realizó con la producción láctea,

Por último, en forma general se recomienda probar
diferentes porcentajes de sustitución del sorgo por los
comprimidos, para determinar el nivel más adecuado en el

23

�Morales Trmio, B. ,t al.

PROTOTIPO DE UNA UNIDAD HIDROPONICA CASERA
que se pueden utiliz.ar los comprimidos sin causar lraStomos
digestivos ni nutricionales.

comprimidos de cerniduras de granos en vacas en
producción.
Avances de Investigación.
CJA.
FAUANL. Marín, N.L., México.

Agradecimiento
La Facultad de Agrononúa UANL agradece a Canola
Council of Canada (Winnpeg Manitoba) la donación de los
pellets para la realización del presente trabajo y de los
trabajos publicados en Ciencia Agropecuaria 5(2): 13-17.

Se dise_ñó un prototipo de Unidad Hidropónica casera,

National Research Council. 1989. Nutrient RequirelllClll
of Dairy Canle. Sixth Revised Edition.

la cual tiene una superficie de cultivo de 1.2 m'; consta de
un recipiente con capacidad de 144 I que sirve como base a
la unidad; una tapa que sirve para sostener el sustrato y a la

Steel, R.G.D. y J.H. Torrie. 1960.
Principies 1D1
Procedures of Statistics. McGraw-Hill, New York.

Juergenson, M.E. 1979. Producción de Ganado Vacuno
para Carne. Editorial Trillas, México. pp. 137-138.

Williams, D.W. 1974. Ganado VaclDlO para Carne.
Editorial Limusa, México. pp. 139-140.

Morales, T.H. 1990. Sustitución parcial del sorgo por

Resumen

Morrison, F.B. 1965. Alimentos y Alimentación del
Ganado.
Unión Tipográfica.
Editorial
Hispanoamericana, México. pp. 553-556 y 655-659.

Preston, T.R y M.B. Willis. 1974. Producción Intensiva de
Carne. Editorial Diana, México. pp. 411-415.
Bibliograíia

Humberto Rodríguez Fuentes1 y Ernesto Sánchez Alejo1

vez permite se drene al fondo del contenedor la solución
nutritiva provocando una excelente oxigenación; la tapa
liene orificios de 3 mm de diámetro y están separados cada
50 mm. Posee una tapa abatible que permite vertir la
solución nutritiva en el recipiente; una bomba eléctrica de
115 volts; una línea superficial de PVC (12 mm de
diámetro) que distribuye la solución nutritiva, y un
conducto de desague de 25 mm de diámetro. Los
materiales que se pueden emplear para su construcción son:
plástico, acrílico o lámina metálica, los costos varían de
acuerdo al material y a la mano de obra. Se pueden
cultivar hortalizas como tomate, pepino, chile, cebolla entre
otros y plantas ornamentales. Este prototipo puede ser
empleado para producir en pequeños espacios de patios,
balcones. techos o en el interior de casas; además se puede
emplear para realizar trabajos de investigación e incluso
con fines didácticos.

Introducción
faiste escasa información con respecto a los factores
que se deben tomar en cuenta para diseñar un sistema
hidropónico tan versátil que permita producir en el hogar
plantas comestibles y ornamentales, así como realizar
trabajos de investigación que involucren pruebas de
sustratos, relaciones nutrimentales, pesticidas sistémicos,
etc. (Feigin et al., 1984). Sin embargo, existen evidencias
(Knegtel, 1984) que señalan que estos sistemas
proporcionan las condiciones de nutrición más adecuadas
para el óptimo crecimiento de las plantas; por lo cual, el
objetivo de este trabajo fue diseñar y construir un prototipo
de una Unidad Hidropónica casera con fines de producción,
investigación y didácticos.

Cienc. Agropecu. FAUANL 1993. 6(1) 25-27

Summary
A house hydroponic unit was developed, the area is 1.2
m' for cropping area it as a container of 144 1 which is the
base. Also it has a lid showing a series of rows 3 mm
holes and isolated each 5 cm apart. Toe lid is used to hold
lhe substrate, and at the same time allows the nutritive
oolution drain to the bottom of the container when this
solution is applied on the surface. This process helps to
have an excellent oxygenation; the house hydroponic urtit
has one adaptable lid that allowes pour the nutritive
solution to the container an one superficial line of PVC 12
mm diameter, distributes the nutritive solution using a
Clectric pump (115 volts). This system has a drenage

Estructura de la Unidad Hidropónica
En la Figura I se presentan los principales
componentes de la urtidad hidropónica, siendo estos: un
recipiente de 144 I (A) para la solución nutritiva, el cual
sirve como base de la urtidad; una tapa (B) con orificios de
3 mm de diámetro y espaciados a 50 mm, la cual sirve
como base para sostener el sustrato con el que se llena el
recipiente (A), y drenar la solución nutritiva de la superficie
al fondo del recipiente; una tapa (o puerta) abatible (C) que
permite vertir la solución nutritiva en el recipiente; una
bomba eléctrica de 115 volts (D); una línea superficial de
PVC (de 12 mm de diámetro), de distribución de la
solución nutritiva (E); un conducto de desague de 25 mm
de diámetro que permite eliminar la solución nutritiva
cuando se requiera.

NOla Técnica

Trabajo realizado con fondos del Proyecto Hidroponia de la Faculta de
1 Agronomía de la UANL
Maestros Investigadores del Departamento de Fitotecnia FAUANL
Cane1era Zuama-Marín km 17.5. Marín, N.L Apartado Pos1al 358.
C.P. 66450. San Nicolás de los Garza, N.L

24

conduct of 25 mm diameter. Toe materials that can be
used for its construction are; plastic, acrylic and metallic
sheets were the total cost depends of the arnount of labor.
In the unit can be cultivated several horticultural plants like
tomatoes, cucumbers, hot pepper, onions and ornamental
plants. This prototype can be used to produce in small
house, office or building open spaces; also it can be
employd to perform research work or teaching aid in basic
education in horticulture plants.

25

�bdrfpa ........

e., E. J. SúclluAJojo

Prototipo de Unldad Hldrop6nlca Cuera

..,

w

8

La superficie de cultivo de la unidad es de 1.2 m2 (1.5
mx 0.8 m). Los materiales que se pueden utilizar en la
construcción de ésta son: plástico flexible y acrílico de
diversos calibres o lámina metálica entre ottos; sin
embargo, esta última deberá ser recubierta con algún
impermeabilizante o resina que impida el conta:to de la
,ilución nutritiva con la lámina para que no se solubilice.

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El costo de la bomba, y los materiales de la
construcción pueden variar de N$ 150.00 a N$ 400.00, o
más, dependiendo del material empleado. Los sustratos que
se pueden emplear son: roca volcánica, grava no calcárea
(de 10 a 15 mm de diámetro) o arena sílica (de 0.2 a 2 mm
de diámetro).

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en una casa familiar o escuela.
2. La unidad hidropónica puede ser empleada con fines de
producción, didácticos y de investigación.

3. Una ventaja importante del sistema es que permite una
oxigenación apropiada de la solución.

Operación de la Unidad Hidropónica

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u.
~

UJ

La solución nutritiva se prepara según lo reportado por
Rodríguez et al. (1991). Puesto que el sistema de riego
recicla la solución nutritiva, se recomienda renovarla
completamente cada 10 a 15 días. La cantidad de solución
que se deberá preparar es de 70 a 80 littos para las
dimensiones de este prototipo. El riego se deberá efectuar
una vez al día, aunque podrá ser un día sí y otro no; esta
decisión dependerá de la necesidad del cultivo, de la
densidad de población y también del grado de retención del
Sll.llralo empleado como sostén.

o&gt;¡;;
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ºWJO 1

l. Es económicamente factible implementar este sistema

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Conclusiones

Se le pueden colocar láminas movibles de plástico,
il!flico, etc., paralelas a las paredes de la unidad
bidropónica, con la finalidad de evaluar tipos de sustratos y
su efecto en la programación del riego, etc .

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o
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en patios, techos o balcones. Sin embargo, también puede
estar en el interior de una casa o edificio, cuando el lugar
de colocación esté próximo a una ventana o a un pasillo
para permitir la entrada de luz solar. En caso de ser
insuficiente ésta, se deberá porporcionar en forma artificial
con un foco incandescente de 60 watts o una lámpara
flourescente de 40 watts (cuatro horas diarias en promedio
para hortalizas). En caso de ornamentales, la mayoría
crecen a la sombra, por lo que no es necesario
suplementarles con luz artificial.

&lt;

::,

~

Bibliografu1
Feigin, A., N. Zamir, A. Arbel y M. Keinan. 1984. A
closed hydroponic system for experiments with plants
growing in circulating nutrient solutions.
In.
Proceedings of the Intemational Congress on Soilless
Culture. 29 april - 5 may 1984. Intemational Society
of Soilless Culture. Lutero. The Netherlands. pp.
215-223.

El riego tarda de 8 a 10 minutos, como el sistema es de
drenaje permanente, sólo basta con poner a funcionar la
bomba. Esta actividad se puede automatizar si se le coloca
un controlador de tiempo (timer) doméstico.

Knegtel, A. 1984. Ten years of industrial planl In.
Proceedings of the Intemational Congress on Soilless
Culture. 29 april - 5 may 1984. Intemational Society
of Soilless Culture. Lotero. The Netherlands. p. 299.

Las plantas que se pueden cultivar son hortalizas como
lllmate, pepino (para variedades de crecimiento
indeterminado se requiere proporcionar bltores para ayudar
al SOStenimiento de la planta), chile, acelga, cebolla (bola o
de rabo), rábano y plantas ornamentales entre ouas.

E
u
o
N

,..;

Rodríguez F., H., EJ. Sánchez A. y G. Acosta 1991.
Programa computa:ional para preparar soluciooes
nutritivas considerando la calidad del agua en sistemas
hidropónicos. XXIV Congreso Nacional de la Ciencia
del Suelo. Sociedad Mexicaoa de la Ciencia del Suelo.
Pachuca, Hidalgo, México. Del 11 al 16 de noviembre
de 199L p. 104.

Debido a que la unidad hidropónica es fácilmente
lransportable (pesa de 15 a 20 kg, si está hecha de plástico
oacn1ico), y que ocupa poco espacio, ésta se puede colocar

ºWJOI
26

27

�ECONOMIA DE MERCADO, INTERVENCION DEL GOBIERNO
Y BIENESTAR ECONOMICO

Economla de Mercado, Gobierno y B 1 - EalnÓllllco

En México, es reconocido el predominio de la
IIIJIIOlllía mixta como una forma de organización
,a,i6mica tendiente a lograr la óptima asignación de los
lllJISOS en pro del bienestar de la sociedad mexicana.
,111q11e el sistema de precios es el que substanc~te
IIJIIWna las actividades de los sectores producbvos, el
-1o conserva el derecho de intervenir e influir en la
pividad económica Además, el gobierno puede también
ildicarse a la actividad de producción y de disbibución,
írla o dentro del sistema de precios, si en la opinión del
p,iemo ciertos bienes o servicios son esenciales para la
lgllridad nacional o tienen particularmente un alto valor
di.

Ante lo anterior, surge la pregunta: ¿cuál es la
adecuada participación del gobierno (si es que hay alguna)
en la actividad económica del país? En la literatura
económica los defensores del sistema de la libre empresa
repudiao la intervención del gobieroo en la acti_vi~d
económica ya que esto aleja a la economía de la efic1enc1a
en el uso de los recursos. Los defensores de la
intervención del gobierno justifican la intervención en las
fallas del sistema de libre empresa en el logro de una
sociedad equitativa. Algunos hablan de redefinir la
participación del gobierno sin dejar que el mercado resuelva
los problemas estructurales de la economía (Gordillo,
1990).

De esta manera y justificado por lo anterior, el papel
id gobierno se manifiesta en casi todos los ámbitos de la
111)11()11lía mexicana, no sólo influyendo en los gustos y
)láerencias de los consumidores y de los JJIOdu&lt;:tores
IICdiante diversas fonnas tales como: impuestos, subsidios,
cmw de importación y exportación, tarifas, regulaciones
iecras a la producción y al consumo, etc., sino que
111bién mediante la regulación y modificación de los
derechos de propiedad, lo cual tiene un impacto en los
,n:cios de los recursos y de los productos.

Frecuentemente los conceptos de eficiencia económica
y bienestar de la sociedad se confunden. E1 concepto de
bienestar de la sociedad es más amplio que el de eficiencia
económica ya que incluye, además las preferencias de la
sociedad en su conjunao, sus valores cuturales, éticos,
morales, religiosos, etc. Debe quedar claro que la
eficiencia económica no es un objetivo de la sociedad en si
misma, sino que generalmente es un medio para lograr el
bienestar de la sociedad. De lo anterior, se desprende que
el uso de los recursos de un país pueden ser utilizados
eficientemente y sin embargo la sociedad no optimiza el
bienestar social.

Ramón G. Guajaroo Quiroga'

Resumen
En México ha pmlominado la economía mixta como
forma de &lt;l'gallización económica en la búsqueda del
bieneslar de la $0Ciedad mexicana, esto pennite al gobierno
participar no sólo en la función jurídico-polftica que
garantice la armonía social y la productividad económica,
sino también dedicarse a actividades de producción y
distribución. Actualmente se observa una reducción de la
participación del gobierno en la actividad económica,
caracterizada por desregularización, privatización y
liberalización de la economía mexicana que pretende
fonalecer al sistema de mercado. Ante el debate de la
adecuada participación del gobierno en aras de la eficiencia
del uso de los recursos y el bienestar de la sociedad en
donde frecuentemente se confunden eficiencia y bienestar,
algunos proponen el sistema de libre empresa como una
estrategia. En contraste otro grupo sostiene que el gobierno
debe de intervenir dada la existencia de fallas de mercado
en el logro del bienestar de la sociedad. El debate no es
gobierno contra mercado, sino definir la adecuada
combinación entre ellos que garantice el bienestar de la
sociedad. Se reconoce que ni el gobierno ni el mercado
pueden existir aisladamente y que la intervención del
gobierno en la búsqueda del bienestar social contemple no
sólo los costos privados, sino también los costos sociales
para que al tratar de resolver una falla de mercado deberá
ser bajo condición de que los costos de esta intervención
sean menores que los costos sociales de la falla de
mercado.
Cienc. Agropecu. FAUANL. 1993. 6(1) 28-34

Summary
In Mexico has predominated mixed economy as a form
of economic organization in the search of the social wellbeing, allowing govemment to participare not only in the
Revisión . Una versión preliminar de este artíailo fue presentada como
ponencia en el Foro Nacional Agrario; la Cuestién Agraria ... un Debate
no Terminado, celebrado en Torreéri: Coahuila los días 30 y 31 de F.nero
de 199 l.
Maestro-Investigador de la Facultad de Agrooomía de la Univenidad
Autónana de Nuevo León. Carruera Zuazua-Marín tm 17.5 Marin,
N.L Apanado Postal 358. San Nioolás de los Gana, N.L

28

juridical-politic function that guaranrees social annooy ad
economic productivity, but also to dedicate to Jl"O(lucliq¡
and distribution activities. Actually, it can be seca 1
reduction in die govemment participation in ecooooic
activity, cbaracteriud by disregularization, privatization 11111
liberalization in die mexican economy pretending .,
encourage tbe maitet system. In debating ~
goveroment' s participation in Úle sake of efficiency 11
using resources and society well-being, where frequeady
are confused efficiency and social well-being, sorne sugea
the free business system as a strategy. In contrast, odlcr
group maintains that govemment should intercede due I&gt;
the existence of marlret failures to obtain society wellbeing.
The debate is not govemment vs. market, i.
defining adequate combination between them 1111
guarantees social well-being. It is recogniz.ed that oa die
govemment or the man:.et can exist isolatedly aod die
intervention of govemment in searching of society wellbeing contemplares not only privare costs, but also social
costs for when IIying to resolve a mar:ket deficiency mmt
be under the condition that costs of this intervention mmt
be iess than social costs of mar:ket deficiency.

Introducción
E.. México, el gobierno juega un papel prepondenale
en la actividad económica y esto es particularmente ldlio
en el sector agropecuario. Son muchos los ejemplos en b
cuales- se puede demostrar la influencia y participacü
(intervención) del gobierno en la agricultura. Es1a
intervención varfa desde la determinación de la ptopiedld.
la fijación de precio de garanúa y el establecim~ de
subsidios, hasta la provisión de infC1111ación al público. Sil
embargo, en los últimos anos se observa una tendencia 11
la cual el gobierno reduce significativamente •
participación en la actividad económica del sdr
agropecuario. Se habla de un proyecto naciOIIII de
"modernización" en el cual se pretende un cambio en el
papel de las instituciones públicas en la acliYidll
agropecuaria Se reconoce que la intervención del golJienM&gt;
en la actividad económica ha sido excesiva y que ésla ba
inhibido el potencial productivo de los producmS
agropecuarios (Solfs, 1990).

En los últimos años y particularmente durante el
gobierno del Presidente Carlos Salinas de Gortari, se ha
ooservado un retraimiento en la participación del gobierno
111 la vida económica de México. Esto no es una cuestión
CBJal que podría ser explicada únicamente por la crisis
ccoo6mica por la que atraviesa el país, sino que se observa
q11e ésta es parte de una nueva estrategia del gobierno.
Ella estrategia es caracterizada por la desregulación' , la
¡rivalización2 y la liberalización' de la economía (Salinas,
1990). Estas polfticas son dirigidas a fonalecer un sistema
de libre empresa o un sistema de mercado el cual deberá
RlpOnder las preguntas básicas que la sociedad mexicana
le plantea: ¿qué producir?, ¿cómo producir? y para ¿quién
IIOducir?. Esto, por supuesto, tiene implicaciones en todas
las esferas de la economía nacional dado que conlleva una
lllyor participación del sector privado a través de los
lleeanismos de mercado en el uso, la administración, la
CQl.lervación de los recursos del país.
1

1
3

En general, es conocido que cuando el mercado falla en
optimizar el bienestar de la sociedad, la intervención del
gobierno puediese ser deseable tanto por rarones polfticas
(por ejemplo, promover la equidad entre grupos con
diferentes ingresos) con no económicas (por ejemplo para
facilitar los ajustes económicos). Las fallas del mercado en
la organización óptima del sistema han sido ampliamente
reconocidas, incluso por los más exacerbados apologistas
del sistema de mercado, sin embargo la pregunta que se
debate es: son las fallas del mercado suficientes para
justificar la intervención del gobierno? Del mismo modo
han sido reconocidas las fallas del gobierno; así como los
costos en los que la sociedad incurre debido a las
intervenciones del gobierno, aún en los casos en que las
fallas del mercado son evidentes.
En este articulo, el debate entte intervención del
gobierno y economía de mercado es abordado desde una
perspectiva económica e institucional.
Se pretende
conbibuir a la búsqueda de respuestas a las siguientes
interrogantes: ¿cuál es la distinción entre mercado y
gobierno?, ¿en qué ocasiones el mercado falla en la
asignación de los recursos?, ¿bajo qué condiciones se

Dtsrcgulación se define cerno la reducción de reglamentos a las

aaividades empresariales.
Privllizacióo se define cerno la venta de empiesas del sector públioo al
lector privado.

Überaliucióo se define cano reformas que reducen· las distorsiones de
Je. precios de los inmnos produdos.

29

�Guajardo Qulroga, R.G.

podría justificar la intervención del gobierno?, ¿cuáles son
las fallas del gobierno?, ¿existe alguna regla que ayude a
los gobernantes a saber si deben intervenir o bien dejar que
el mercado con todo y sus ineficiencias se encargue del
problema? y ¿Cuál es la combinación óptima entre gobierno
y mercado?

¿ Gobierno Vs Mercado?

Un mercado libre de la intervención del gobierno no
existe en la realidad. El sistema más puro de libre empresa
requiere la intervención del estado para que garantice la
propiedad de los recursos y el derecho de apropiarse de las
ganancias por el uso de estos recursos. Estas condiciones
pueden llamarse el "Estado Mínimo". Este estado mínimo
puede ser definido como el límite mínimo de la función
jurídico-política del estado que garantice la armonía social
y la productividad económica dentro del ámbito de la
propiedad privada de los recursos (Randall, 1987).

como subproductos dado que no son )llOducidn¡
intencionalmente (Nicholson, 1985). Existen extemaJidade&amp;
positivas, por ejemplo la educación. La provisión de
educación por el sector privado no sería producida en tos
niveles que la sociedad desea, ya que esta J)rodoce
beneficios a la sociedad -extemalidad positiva- por tos
cuales los proveedores de este servicio no son remWlellldos.
Por lo tanto, estos proveedores no tienen incentivos ea
proveer los niveles que la sociedad pudiera demandar (p(r
ejemplo, que todos los mexicanos tuvieran estudios
universitarios). Esto justifica la intervención def eslail,
para que a través de subsidios o la producción de este
servicio directamente por el estado compensen ta
producción insuficiente por el sector privado de este
servicio.
Un ejemplo de externalidades negativas es ta
contaminación de los ríos, debido a la aplicación de
pesticidas en los campos agrícolas. Bajo esta circullSlaDCia
pareciera justificar la intervención del gobierno ¡ma
corregir este problema. En este caso, el productor al
decidir los niveles de pesticidas solamente toma en cueala
sus costos privados, esto es el precio del insecticida y tos
costos de aplicación. Sin embargo, existen otros costos que
la sociedad en su conjunto se ve obligada a pagar debido a
la contaminación del ambiente por este agricultor. El
agricultor, por supuesto no desea contaminar, pero si no
aplica pesticidas recibirá menores ganancias, dado que oo
existe un precio adicional por no usar pesticidas que
compensen la reducción en la producción. En estos ClL'IOS,
el sistema de precios falla al no incorporar las preferencial
de la sociedad e incrementa la probabilidad de la
intervención del gobierno para regular el uso de esws
productos químicos.

De esto se desprende que el mercado (sistema de libre

empresa) depende de la existencia del gobierno para que
asigne y proteja los derechos de propiedad, así como tas
reglas de comercialización de estos derechos de propiedad.
El hecho de que frecuentemente el papel y participación del
gobierno vaya más allá del estado mínimo, es justificada en
las fallas del mercado en la obtención de resultados
adecuados desde el punto de vista social. El debate no es
gobierno vs mercado, sino cuál es la adecuada combinación
entre ellos que garantice la optimización del bienestar de ta
sociedad.

FaUas del Mercado
Bienes Públicos
Ha sido ampliamente reconocido en la literatura
económica que el mercado y el sistema de precios como
mecanismo de asignación y distribución de recursos y
productos pueden fallar en el logro del óptimo que la
sociedad desea Son cinco las fuentes de fallas de mercado
que son reconocidas:

Bienes públicos son aquellos que una vez producikls
son disponibles para todos. Esto es, el hecho que alguien
consuma de él, no limita ni disminuye la disponibilidll
para los demás (Nicholson, 1985). Por supuesto la
sociedad desea más de la producción de bienes públicos.
Sin embargo, debido a que es difícil o imposible en algunos
casos restringir el acceso a estos bienes sólo a los que
paguen por ellos y no se puede colectar ganancias de su
producción, los empresarios privados no desean producir
este tipo de bienes. Ejemplos de este tipo de bienes son las
defensa nacional, sistemas de caminos, investigación
científica, educación, infonnación, una atmósfera limpia,

Externalidades
Externalidades son efectos de un agente económico
sobre otro que no es tomado en cuenta por el mercado, por
lo tanto no tienen precio. Estos pueden ser considerados

30

Economla de M..-cado, Gobierno y Bienestar Ecoo&lt;imlco

obstáculos que no permiten que el sistema logre un
resultado eficiente.
Estas imperfecciones apartan la
economía en una forma significativa de la realidad y
propician la intervención del gobierno. Ejemplos de estos
son: cuando los precios y las tasas de interés no reflejan la
escasez relativa de los recursos, la existencia de barreras a
la entrada a un mercado, dificultades para cambiar el uso
de los recursos de una actividad a otra ante cambios en las
fuerzas de mercado (inmovilidad de recursos), desigualdad
en el acceso a la información relacionada a la tecnología,
precios y oportunidades de mercado (Wolf, 1979). Por
ejemplo si la información sobre oportunidades de mercado
y tecnología no es igualmente disponible a todos los
agricultores del país, éste producirá menos de lo que
tecnológicamente es posible dada su disponibilidad de
recursos. En tales casos, el papel del gobierno se reduce a
eliminar estas imperfecciones (por ejemplo, reducir las
barreras, facilitar la disponibilidad de información, facilitar
la movilidad de los recursos, facilitar el acceso a la
tecnología, etc.).

Dado que los agentes individuales difícibnente
¡seañan producir estos bienes en la cantidad que la
IJCiedad desea, el gobierno utilizara alguna forma para
ll](ectar recursos para encargarse de la producción de estos
lllisfactores sociales.
it.

11aaGPolios e Industrias con Costos Decrecientes
El sistema de mercado requiere mercados competitivos
,-a lograr la eficiencia económica desde el punto de vista
de la sociedad. Esto se logra -cuando los precios y las
Cllllidades producidas se determinan en un mercado
axnpuesto por una gran cantidad de compradores y
,mde(lores. La existencia de mercados no competitivos es
110 de los ejemplos clásicos de falla del sistema de
llllftadO en el logro de los óptimos sociales (Randall,
1987). La existencia de oligopolios o monopolios, los
cuales pueden determinar el precio restringiendo el nivel de
¡roducción y de esta manera asegurar mayores ganancias,
w:luye la posibilidad de la fijación de los niveles de
¡roducto y precio que la sociedad desea La sola
posibilidad de la existencia de estos desvíos justifica la
ilervención del estado para prevenirlos.

En algunos casos, incluso, el mismo gobierno puede
intervenir creando imperfecciones.
Ejemplo de esta
intervención del gobierno es el establecimiento de leyes de
patente. Estas tienen el objetivo de restringir el acceso a la
tecnología. Aunque esto reduce la eficiencia del sistema en
el uso de sus recursos en el corto plazo, es justificado en
aras de lograr la eficiencia en el largo plazo.

Existen algunas actividades de la producción que se
caacterizan por costos decrecientes y por lo tanto
pnancias crecientes (monopolios naturales). En estos
C&amp;'IOS, el mercado también falla en la generación de niveles
de producción que optimicen los deseos de la sociedad
(ejemplos de estos son la provisión de los servicios de:
tléfonos, electricidad, agua potable, drenaje, etc.). Si la
[IOducción de estos bienes y servicios se deja al sector
¡rivado, los niveles de producción serán ineficientes. Wolf
(1979) establece que esta ineficiencia se manifiesta tanto en
111 nivel de producto inferior al deseado por la sociedad
como por una tendencia en el largo plazo caracterizada por
ea:asos incentivos por innovación debido a la no
oompetencia. En estos casos existe justificación para la
intervención del gobierno para corregir estas
il¡ieñecciones. La intervención del gobierno puede darse
através de la regulación de estos monopolios naturales, por
ejemplo determinando los precios y nivel de producción del
IIVicio e incluso podría justificarse la provisión de este
11:iVicio directamente por el gobierno.

Desigual Distribución del Ingreso
No todos los economistas están de acuerdo en incluir
esta categoría como una fuente de falla del sistema de
mercado (O'Connell, 1982). Sin embargo, la distribución
del ingreso resultado de una economía de mercado puede
ser altamente desigual y por lo tanto no corresponder a los
deseos y expectativas de la sociedad en su conjunto. Una
solución eficiente del mercado puede ser congruente con
altos grados de polxeza en ajg!IDos sectores de la población.
En estos casos, la sociedad puede preferir sacrificar algo de
eficiencia en aras de una distribución menos desigual del
ingreso (Second Best Solutions). Estas preferencias de la
sociedad justifican la intervención del gobierno, para que
por ejemplo a través de un sistema progresivo de impuestos
redistribuya la riqueza, aunque con esto se reduzca la
eficiencia productiva del sistema. Otros ejemplos de esto
es el apoyo a la agricultura a través de los programas de
gobierno, los cuales son diseñados para redistribuir riquezas
de los contribuyentes a los agricultores.

laperfecciones del Mercado
Imperfecciones del mercado son todoo aquellos
31

�Fawwm de Mtr dn, Gallhno J ■• la

Guajardo Qain&gt;ca, R..G.

Fallas del Gobierno

Incentivos Personales

El mercado dispone del sistema de precios para
conocer los gustos, preferencias y deseos de la sociedad.
El gobierno por su parte no dispone de un mecanismo
natural e inttínseco para conocer estos deseos de la
sociedad.
Esta deficiencia puede ocasionar que las
intervenciones del gobierno generen desviaciones en el
logro del bienestar de la sociedad. El gobierno requiere de
la implementación de procedimientos y mecanismos para
identificar los objetivos y metas de la sociedad. Esto por
supuesto requiere la existencia de un gobierno legitimado
por la voluntad social y por lo tanto que los proyectos
nacionales smjan de la decisión de los gobernados. En
resumen, el establecimiento de mecanismos eficientes y
expeditos de consulta, para que el gobierno conoz.ca los
deseos de la sociedad, resulta una necesidad de primer
orden.

Las metas del gobierno son ejecutadas a través de
instituciones públicas. Estas instituciones y en ~
los funcionarios de estas agencias (burócratas) desarrollan
objetivos y metas particulares que pueden ser incongruerueg
con los objetivos de la sociedad en su conjunto y por lo
tanto no coinciden con los propósitos de la creación de la
dependencia (Wolf, 1979). Ejemplos de tales es el deseo
de "poder", el cual generalmente está asociado al• IIIOltt,
presupuesta! bajo su control o los deseos personales de
escalar posiciones en la esfera del sector público. Dado
que estas instituciones y más específicamente el servicio
que ofrecen al público, no es sujeto a la competencia del
mercado, este servicio en general no cumple con los
estandares que la sociedad desea

Aunque las fallas del mercado dan la razón de la
intervención del gobierno para corregir estas fallas. Se
debe tomar en cuenta que el gobierno también puede fallar
e incluso que el remedio sea peor que la enfermedad. Las
razones por las cuales el gobierno también puede fallar en
la solución de los problemas de mercado son llamados
"fallas de gobierno". Wolf (1979) hace la distinción de
fallas de mercado respecto a las fallas del gobierno en el
hecho que las organizaciones de mercado derivan sus
ingresos de los precios que se cargan a los productos
vendidos en el mercado y en donde los compradores tienen
la oportunidad de decidir si los compran o no. Respecto a
las fallas del gobierno, las organizaciones de gobierno
reciben sus ingresos de los impuestos, donaciones, u otras
fuentes no derivadas del mercado. Es muy difícil saber
anticipadamente si la solución de gobierno a la falla de
mercado será mejor o peor.
También deben ser
considerados los objetivos distribucionales que
generalmente se encuentran involucrados en las
intervenciones del gobierno, los cuales en sí pueden
Jus11ficar el deseo de la sociedad en reducir eficiencia
económica en aras de una mejor distribución del ingreso.
Esto último hace todavía más difícil identificar las fuentes
de fallas de gobierno. En general en la literatura se
identifican cinco fuentes de fallas de gobierno en la
aplicación de correctivos a las fallas de mercado, estas
fallas estan íntimamente ligadas al sector de gobierno
llamado burocracia

El sistema de premios y castigos en las instituciones
públicas está distorsionado, ya que los actores generalmente
no padecen los efectos de errores en la toma de decisiones
en la misma dimensión como los errores del empresario
privado. En general, los empleados de las instituciones
públicas son premiados por la generación de ideas que
permitan ampliar el presupuesto de la dependencia pública.
Esto ocasiona que algunas dependencias públicas tengan
presupuestos inmensamente grandes. Asimismo es regla
general de operación de las dependencias públicas, el tener
que gastar el presupuesto asignado antes de la termina:iál
del año fiscal, con el objeto de justificar el presupuesa&gt;
solicitado para el siguiente año; esto ocasiona la compra de
bienes que la sociedad no considera prioritarios.

Grupos de Interés
El Estado puede influir en la vida económica, ~
conlleva al surgimiento de grupos interesados en influir en
la toma de decisiones dentro del gobierno. Desde el pmtlO
de vista funcional, el Estado no es monolítico, sino que e.!lá
compuesto de muchas unidades (grupos), los cuales V8ll
desde empleados hasta patrones, desde consumidores baSlll
productores. Frecuentemente los intereses entre los grupos
están en conflicto y cada grupo busca utili7.ar su poder pn
lograr beneficios. Por ejemplo, los trabajadores desean
aumentos a los salarios; sin embargo, los empresams
desean frenar estos aumentos; los consumidores desean la
implanta::ión de precios tope o reducción de éstos, por el

32

En■ faW

repleta de extemalidades creadas por acciones
gubernamentales. Por ejemplo, los precios de garantía son
diseftados para incrementar el ingreso de los agricultores;
sin embalgo, éstos adicionalmente repercuten en
incrementos en el precio de la tiena. Este aumento en el
precio de la tima tiene como efecto negativo el hecho de
limitar la expansión de la producción agrícola a través de
nuevas inversiones, ya que a precios altos de la tima se
reduce la compra de tima por nuevos agricultores. Estos
precios de garantía también reducen los ingresos de los
agricultores en el largo plazo al reducir las ventas al
exterior, ya que reduce la competitividad en el precio del
producto.

. - , los productores desean precios DI$ altos a sus
,.-.ctos. El Estado es el escenario donde se debalen y
.-lffll conflictos como los anteriores, pero el Estado es
• á mismo un campo donde se generan conflictos.
Cada grupo busca una mayor tajada del pastel, en este
¡iioc:eso la. sociedad desperdicia grandes cantidades de
iecursos. Para estas actividades los grupos interesados
eáD dispuestos a invenir importantes S11JDa&lt;; de capital
pa evitar una decisión negativa o para promover una
decisión positiva a los intereses del grupo en cuestión.
Ellas sumas son utilizadas para promover campallas
políticas de legisladores que defiendan los interéses del
IJllPO o para influir en el voto de otros miembros de las
cínaras y de esta forma promover um legislación
~ a los interéses del grupo. Como resultado de
11111&gt;, surge la profesión de gestor, las oficinas de gestoría,

Injusticia y Corrnpclón
Aunque las actividades del gobierno a través de sus
instituciones tienen la finalidad de reducir las injusticias y
desigualdades '1erivadas de la operación del mercado, estas
intervenciones pueden en sí mismas ser fuentes de
desigualdades, corrupción e injusticias (Wolf, 1979). Por
ejemplo, para corregir algunas fallas del men:ado, el
gobierno da poder a algunos funcionarios para que corrijan
y vigilen las fallas en el sistema económico. Estos
funcionarios son, por supuesto, incentivados a ejercer ese
poder especial conferido por el secta público con
honestidad y competencia. Sin embargo, algunos, lejos de
cumplir con su encomienda usan ese poder para
enriquecerse a través de pricticas ilícitas que generalmente,
ocasionan más dallo del que supuestamente debían corregir.
Similarmente, en ocasiones el poder conferido por el Estado
es usado para abusar del público, generando otras fuentes
de injusticia.

et.

La presunción de que a mayor intervención del

p,iemo, son mayores las cantidades de recmsos que se
ileslinan para influenciar en la distribución de las tajadas
.i pastel y no para aumentar el tamaño del pastel, conduce
apmer en tela de duda las ventajas de la intervención del

Falo.
C 5 A,n~ y Costos Crecientes
Es comt!n encontrar costos redundantes entre las
..._..,cias oficiales tales como: el hecho de que varias
..._..,cias se dedican a ofrecer el mismo servicio al
pl,lico (Wolf, 1979). También es comt!n la baja o nula
llllldina:ión e incluso rivalidades entre dependencias
!F, · 1e1, lo cual ocasiona que un mismo trabajo se realice
lllils veces dado que no fluye la información entre las
•mcias.
Las economías de escala son
~iafunente aprovechadas por las instituciones públicas.

Conclnsiones
México actualmente ~ta reevaluando su sistema de
economía mixta y más precisamente la participación del
gobierno en la actividad económica nacional. Se habla de
un proyecto nacional de "modernización" en el que se
pretende un cambio en el papel de las instituciones públicas
en la actividad económica. Se reconoce que la intervención
del gobierno en la actividad económica ha sido excesiva y
que ésta ha inlul&gt;ido el potencial ¡xoductivo de los sectores
productivos.

lmnalidades Gubernamentales
Al igual que la existencia de extemalidades en el
ll:ltado, la acción gubernamental puede generar efectos
colaterales que no son deseados (Wolf, 1979). En general,
los funcionarios públicos viven en el corto plazo ya que
clos no son premia.dos por las implicaciones de acciones o
políticas con efectos positivos de largo plazo (es conocida
la ~ entre el pueblo al decir de un político en funciones
'después de mf el diluvio"). La polftica agrícola está

Se recoooce que ni el gobiemo ni el meicado pueden

33

�GuJan1o Q,dNp, R.G.

GUIA PARA ELABORACION Y ENTREGA DE ARTICULOS
existir aisladamente. Sin embargo, es recomendable que las
evaluaciones del papel del gobierno en la búsqueda del
bienestar social contemplen no sólo los costos privados sino
también los costos 90Ciales. Esto es, la intervención del
gobierno para tnuar de resolver una falla de mercado
deberá ser bajo coodición de que los costos de esta
intervención sean menores que los costos sociales de la
falla de men:ado. Sin embargo, los análisis deben hacerse
caso por caw, evitando extrapolaciones y generalizaciones
inadecuadas. • Consideración especial requieren las
desigualdades que caracterizan a la sociedad mexicana,
dado que el mercado es, en general, lento y miope para
satisfacer las demandas urgentes de los grupos desposeídos.
Además de lo anterior. no se deben soslayar los
reclamos de intervención del gobierno, generadas por
cambios esbllcturales en la demanda de la sociedad
mexicana, así como por el surgimiento de nuevas aroell31.aS
para el bienestar de la sociedad, las cuales pudiesen
requerir su intervención ya que no existen mercados
desarrollados. Ejemplo de los primeros es la demanda de
alimentos saludables (libres de agentes tóxicos), ejemplo de
los segundos es la contaminación y la preservación de los
recursos naturales.
Es imperativo que se reconozca que para algunos

bienes que son considerados como públicos, aire por
ejemplo, las soluciones de mercado sólo conducirán a un
deterioro inexorable; por lo tanto, la intervención del
gobierno para preservar estos recursos parece ser
inobjetable y en algunos acasos apremiante.

La cuestión fundamental en relación con el gobierno,
no es limitar su tamaño o su papel de interventor en la
actividad económica, sino la de asegurarse de que éste se
mantenga respondiendo a los intereses de la sociedad. Esto

es, que defienda los intereses de la sociedad por eociaia de
los intereses privados. Su intervención en la reBWICidD y
provisión de bienes públicos como salud PlilJlica,
educación, potección del ambiente y equidad puede •
justificado. Sin embargo, para lograr lo anterior la SR:itdll
debe mantenene vigilante para que el gobierno redll7.C8 •
fallas e ineficiencias y para que no se aparte del illbá
público.

NATURALEZA DE LA PUBLICACION
Ciencia Agropecuaria FAUANL es una publicación semestral que
contempla en su contenido Artículos Técnicos-Científicos, ~otas
Técnicas. Revisiones, Discusiones e Irúormes Especial~;
rela.ionadas con algún aspecto de las ciencias agrícolas, pecumas
y disciplinas afines que se realizan en la FAUANL e lnstituc,ones
similares.

Bibliografia

.\rtfculo Técnico-Cientifiro. Su contenido deberá ser producto
de trabajos de investigación concluidos o con resultados p~ctales

Gordillo de A., G. 1990. La lnstteión de la Comunidad
Rural en la Sociedad Global. Comercio Exlerior.
40:9.

que lleven a una aportación en el c~noc~e~to. de las diversas
!reas de las ciencias agrícolas, pecuanas y dISctplinas afines. Los
escritos deberán estar conformados por los apartados s1gmentes:
Resumen.

Presentación sintetizada del artículo; señalando

Nicholsoo, 1985. Microeconomic Theory. Basic Principb
and Extensions. Tercera edición.

brevemente justificación, ubicación, naturaleza, me~ología Y
principales conclusiones del estudio (250 palabras máximo)

O'Connell, J.F. 1982. Welfare Economics Theory. Auhllll
House Publishing Company.

Summary. Versión en el idioma inglés del resumen antes
señalado.

Randall, A. 1987. Resoun:e Economics: An &amp;ooomic
Approach to Natural Resoun:e and Environmelllll

Introducción. Deberá presentar a manera de antecedentes la
¡ustitificación del autor para llevar a cabo el estudio; _sus planteamientos o hipótesis principales; y objetivo del esbtdio. En _este
apartado puede incluirse la Revisión de Llleratura, cuya finalidad
es describir las contribuciones más recientes que fundamenten la
realización del estudio.

.Policy. John Wiley &amp; Son, loe.
Salinas de G.R. 1990. "El Campo Mexicano Ante el b
de la Modernización". Comercio Exterior. 40:9.
Solfs R, R 1990. "Precios de Garantía. Un análisiJ de
Largo Plaz.o". Comercio Exterior. 40:10.

Wolf, Jr. Ch. 1979. A Theory of Nonmaket Fai1IR:
Framework for Implementation Aoalysis". Joumal li
La:w and Ecooomics. 22:107-140.

Materiales y Métodos. Se refiere a la descripción detallada de la
ubicación del experimento y sus características, fechas claves,
materiales utilizados, procedimiento de estudio con sus princip~es
características y acontecimientos y métodos de análisis estadísb.co
utilizados. Para apoyar esta infonnación, es recomendable el uso
de citas bibliográficas que documenten al lector respecto a las
técnicas de estudio utilizadas.
Resultados. En este apartado se hace mención de los hechos
presentados durante el desarrollo del estudio, los cuales deberán
ser reforzados con cuadros y/o figuras, siempre y cuando éstos no
sean una repetición del texto.
Discusión.
El autor debe hacer una interpretación de sus
resultados aclarando la relación de éstos con los objetivos de
..iudio; eÍ planteamiento para llevarlo a cabo; y sus_ principales
hipótesis. Esta interpretación puede apoyarse con tnformación
generada por otros autores en estudios anteriores. Básicamente
deben analizarse las causas de los hechos presentados, su
significado y la aplicación que podría tener. El autor tiene la

34

opción de ¡resentar Resultados y Discusión por separado o en
forma conjunta, de acuordo a la naturaleza del trabo](&gt;.
Conclusiones. Se refiere a la pn,sentación de las aportaciones de
relevancia surgidas del estudio, las cuales deben ser acordes a la
información presentada en Resultados y Discusión.
Agradecimientos (opcional). Si así se considera, es necesario dar
crédito a quienes colaboraron de manera definitiva en la
realización del estudio.
Bibliografía. Listado bibliográfico de las citas mencionadas en el
escrito.

Notas Técnicas. En esta modalidad se incluyen loi escri_tos
surgidos de trabajos experimentales realizados para la adecuación
de técnicas, m~odos de análisis y equipo de apoyo a la
investigación científica.

Revisiones. El contenido de este tipo de contribuciones debe
girar en tomo a un tópico de reconocida actualidad y relevancia,
cuya infonnación deberá ser manejada en base a documenlaclón
bibliográfica reciente, presentando plantewmentos o propuestas
específicas al tema.

Tanto para Notas Técnicas como para Revisiones, las partes a
desarrollar en el escrito dependerán básicamente de la forma en
que el autor desee presentar la información; sin embargo, ;s
indispensable la inclusión del Resumen, Summary y Bibliografía,
'bajo las características indicadas para Artículos TécrucoCientíficos.

Discusiones. Escrito cuya infonnación se refiera a algún artículo
publicado anterionnente en Ciencia Agropecuaria FAUANL Y su
finalidad es enriquecer el terna.

Informes Especiales. Escrito de dos cuartillas de extensión
máxima, que tiene el objetivo de presentar la información más
relevante de algún tópico de destacada importancia considerado o
por considerar en Congresos, Simposios o Eventos Científicos del
área agropecuaria o disciplinas aftnes. Debe incluir un solo autor
(a pie de página se pueden mencionar los nombres e 111Sbtuetones
de otros participantes) y dar crédito al evento_ del c_ual surgió la
aportación; su fonnato es libre y no debe inchm bibliografía.

35

�NORMAS DE PRESENTACION Y ENTREGA
Extensión. Los Artículos Técnicos-Cienlfficos y las Revisiones
deberán tener como máximo 20 cuartillas mecanografiadas en
hojas bond tamaño carta de ~6 kg a doble espacio, con espacio
10, y márgenes izquierdo e inferior de 3.0 cm y dem:ho y
superior de 2.0 cm. Las Notas Técnicas no deben exceder de
ocho cuartillas. Las Discusiones deberán tener como extensión
máxima dos cuartillas.
1

1
1

Cuerpo del Escrito. Para su presentación, deberán observarse las
características siguientes: 1) El título del escrito no podrá exceder
de 15 palabras y debe mecanografiarse centrado y con
mayúsculas. 2) El nombre completo de los autores deberá ser
indicado hacia el margen derecho. 3) Al lado derecho del apellido
de cada autor deberá hacem, un llamado a pie de página mediante
número arábigo consecutivo en donde se especificará su actividad
principal y el departamento e Institución a la que pertenece. 4)
Los nombres de los capítulos deben centrarse en mayúsculas y
minúsculas y sin punto final. Para Artículos Técnico-Científicos
el orden será; Res.
ºummary, Introducción, Materiales y
Métodos, Resultados, DiscuSión a •• • l· 'nnes, Agradecimientos y
Bibliografía. Para el caso de Notas Téc ,,
~evisiones o
Discusiones, los nombres de los capítulos se indic1iase ..
los puntos principales a desarrollar. 5) En el caso de req•eru
subtítulos de primer orden, éstos deberán ir pegados al margen
izquierdo, subrayados, sin punto final y sólo la letra inicial de
cada palabra en mayúscula. 6) Los sublítulos de segundo orden
deben conservar las característic~ antes descritas, pero sin
subrayar. 7) Los subtítulos de tercer orden se indicarán de igual
forma, pero con punto final para iniciar texto. 8) La manera de
citar en el texto será bajo el sistema autor-año.

Cuadros. Siempre se les denominará Cuadros (y oo tablas), no
deben ser mayores de una página y deben estar numerados
consecutivamente en la parte superior junto con el título completo
en minúsculas (excepto inicial de primera palabra y nombres
propios). Los Cuadros deberán ubicarse completos al final del
párrafo donde se les mencione por primera ocasión; si esto no es
posible, se ubicarán al inicio de la siguiente página y se reiniciará
texto (si es factible). La infonnación de los Cuadros no debe
repetirse en figuras ni en el texto, éstos deben ser suficientemente
claros en su infonnación. Deben utilizarse asteriscos para indicar
diferencias significativas (*P&lt;.05, **P&lt;.01), para otras
aclaraciones en el cuadro se utilizanl numeración arábiga

tinta china negra. Las indicaciones complementarias dentro de
éstas, deben mecanografiarse con el mismo tipo de letra del text,.

Bibllogralla. Las referencias bibliográficas deben ser ordenada,
por autor, alfabéticamente, y sin excepción deberán aparece, loo
nombres de todos los autores. En todos los casos, los nombres de
los autores deberán ser indicados con sus iniciales ~
(J.H. Torrie) y deben ser ubicados después del apellido sólo a, d
primer autor de cada referencia (SteeL R.G. and J.H. Torrie...).
Dependiendo del tipo de publicaci6n citada, la refe.rencia debiri
conside.rar los datos siguientes:
Libros:
Stell, R.G. y J.H. Tonie. 1%0. Principies and Proceduno of
Statistics. 2a. Ed. Me. Graw-Hill Book. Co. New York, USA 150
p.
Publicaciones Periódicas:
Martfnez S., A y D. Zambrano O. 1984.
genético del mafz. Agrocienciá 18:16-32.

El mejo~
.. &lt;,

Boletines y Folletos:
Colvara R., .R. 1980. Efecto de una historieta ilustrada solft la
retención de información por pequeños ¡roductores agrfa,la.
"olleto de Investigación No. 60. Instituto Nacional de
lnve,Jgación Agrícola, SARH. México. 80 p.
Tesis:
Romo C., E. 1977. Obtención de variedades de sorgo [Snrp
~ {L.) Moench] a partir de compuestos integrados coa
generaciones avanzadas de híbridos. Tesis de Maestrfa ai
Ciencias. Colegio de Postgraduado,, Chapingo, México.
Publicaciones no Seriadas:
Rao, N.G. y B.S. Rana. 1982. Selection in temperale tropical
crosses of sorghum. J!!: Sorghum in the Eighties. Proceedings of
the lnternational Sirnposium oo Sorghum. 2-7 Novernber 1981
ICRlSAT. Patancheru, A.P. India pp. 257-270.

esam

Recepción de Artlcnlos. El autor deberá solicitar por
la
inclusión de su artículo (definiendo el tipo) y enviar un original y
dos copias (o diskette utilizando procesador de palabras Word
Perfect 5.1) a la Coordinación del Comité Editorial, donde lllri
evaluado en base a las características descritas en Naturaleza de la
Publicación. Los autores de artículos de trabajos de investigm
de Instituciones afines a la FAUANL, deberán anexar un esailo
de visto bueno del Director (o Jefe de Arca) de esa Institucila.
Los artículos podrán ser enviados al Apdo. Postal 187 C.P. 66450
San Nicolú de los Garza, N.L., dirigidos al Ph.D. F.IID&gt;
Gutiérrez Omelas, Coordinador del Comité Editorial Ciencia
Agropecuaria FAUANL.

consecutiva

Figuras. El número y título deberán ubicarse en la parte inferior
de la Figura en minúsculas (excepto inicial de primera palabra y
nombres propios). Las Figuras deben intercalarse en el texto,
observando las características señ_aladas para los Cuadros. Si las
Figuras son gráficas o dibujos, éstos deben estar delineados con

36

~ "...
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"' Jn~ na'ff'

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.,12.lJIJO{):) • •

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AGRADECIMIENTO

La Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León expresa un

especial agradecimiento a los organismos públicos, privados y particulares, que con su soporte
económico han facilitado nuestra labor de investigación y hacen posible la edición de esta
publicación.

Consejo Nacional, de Ciencia y Tecnologfa
(CONACYT)

(5) 327-74-00
Secretaria de Educación Pública (SEP)
(5) 626-30-53
Técnicas Nutricionaks, S.A. de C. V.
(8) 377-11-52, 377-08-84

Asociación de Engordadores de Pollo del
Estado de Nuevo León
(8)344-77-96, 345-60-76
Sr. Jaime M. Benavides
Hacienda El Escorial
Granja Porcina
Villa de García, NL. Ramos Arizpe, Coah.
BANPAJS, Sucursal San Nicolás
(8)332-00-20, 352-38-41
Química SAGAL, S.A.
(8) 335-28-02, 335-27-42

Botanas Niper's
(8) 364-81-83

Gabinete de Asesoría "La Tinaja"
(GABAITISA)
(8) 360-79-22, 360-44-32
Univenúlad de Nebraska-Lincoln, EUA
Depaltamento de Agronomía
(402) 472-28-11
Desarrollo Integral de la Familia
(DIF-MONTERREY)
(8) 344-42-70, 345-50-43, 345-51-63
Celulosa y Demados, S.A. (CYDSA)
División de Mejoramiento Ambiental
(8) 331-23-23

lng. Gumaro Valdez Rodríguez.
Rancho La Reforma, Engorda de Ganado
General Terán, NL.
(828) 5-12-04, 5-13-10
Sr. Osear Pompa Lozano
Rancho 7 Comas, Compra-Venta
de Ganado para Engorda
Km 92 Carr. Miguel Alemán
Cerralvo, NL.
(8) 379-57-23

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                  <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753949&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Ciencia Agropecuaria, 1993, Vol 6, No 1, Junio</text>
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                <text>Montes Cavazos, Fermín, Director</text>
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                <text>Agronomía</text>
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                <text>Botánica</text>
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                <text>Ganadería</text>
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                <text>Alimentos</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Agronomía de la UANL. Publicada durante la década de los ochenta, contiene artículos científicos y de divulgación sobre agronomía, geología, botánica, ganadería, alimentos, avicultura, y temas afines.</text>
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                <text>Garza González, José Luis de la, Comité Editorial</text>
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                <text>González González, Rigoberto, Comité Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�CIENCIA AGROPECUARIA FAUANL

VOL. 6 No. 2

MARIN, N.L. MEXICO

DICIEMBRE DE 1ij

PRECIO POR NUMERO: N$20.00 MN.

DIRECCION PARA CORRESPONDENCIA: Facuüad de Agronomía, UANL. Apartado Postal 187. San Nicolás de los Gana, NJ. I
C.P. 66450. At'n. PhIJ. Erasmo Gutiérrez Orne/as, Coordinador del Comité EdiJoria/ FAUANL. FAX /824) 8-00-22.

COMllE EDITORIAL: José Luis de la Gana González, Rigoberto González González, Francisco lava/a Garcla, Leone/ Romtt0
Herrera, Ramón G. Guajardo Quiroga, Humberto !barra Gil, Emilio Olivares Sáenz, Nancy E. Treviño Hernández, Erasmo Guiiirrti
Orne/as (Coordinador).

REVISION TECNICA: Jorge Kawas R. (Facuüad de Medicina Veterinaria y l,ootecnia, UANL), Alejandro del Bosque González. Hugo
Berna/ Barragán, Humberto Rodríguez Fuen1es, Ernesto Sánchez Alejo, Luis A. Rodríguez del Bosque (Cen1ro Nacional de Referencia dt
Con/rol Biológico, Sanidad Vegetal. Tecomán, Col.), Josué Leos Mart{nez y Deni, Ricque Marie (Facultad de Ciencias Biológicas, UANL)

Tipograf(a: Lidia Martínez Morales

Recursos Grájkos: Julio Miranda Hemández

�,

DEGRADAHILIDAD RUMINAL in sih1 Y ESTIMACION DE LAS FRACCIONES
NITROGENDAS DISPONIBLES EN RUMEN E INTESTINO
Germán D. Mendoza Martínez1• Raúl Ricalde Velasco2 y Lorenzo Olivares Reyna2
Resumen

En cslc estudio se determinó la laSa de dcgrndacióo
nminal in silu de pasta de soya (PS), pasta de girasol (PG),
111Yado de sorgo (SS}, sorgo grnno (SG), alfalfa (A) y
ll!l!Ojo de maíz (RM) en intervalos de dos horns hasta las
24 horas. La digestibilidad máxima (%) y la tasa de
degradación de la materia seca digestible residual (h·') para
a ingredientes fueron respectivamente: PS 48.87 y -0.110;
1G 37.67 y -0.110; SS 29.23 y -0.090; SG 45.23 y -0.120;
A30.00 y -0.140; RM 12.78 y -0.070. Se estimaron las
liltcioncs de pmleína degradada en rumcn (DP), proteína
no dcgradable (UP), proteína digestible en intestino no
il;gradable (DUP) y proteína indisponible (IP) en base al
llálisis de laboratorio de las muestras pre y pos1-digcs1ión
in situ. La~ fracciones estimadas para DP, UP, DUP e IP
fueron, respectivamente: PS 32.00, 13.00, 10.96 y 2.04;
SO, 2.30, 5.30, 3.44, y 1.86; PG 14.50, 15.60, 13.52, y
2~; SS, 2.00, 16.30, 14.26 y 2.04; A, 6.90; 11.80, 11.00 y
~72; RM, 0.60, 3.70, 3.24 y 0.46. El estudio de los
ingredien1es nitrogenados usados en la alimentación de
rumiantes debe de considerar el fraccionamiemo del
aiuógeno en hase a su degradabilidad en rumen y en
ÍlleStino delgado.

samples before and aftcr ruminal incubation. Results for
DP, UP, DUP and IP, rcspectively werc: PS, 32.00, 13.00,
10.96 and 2.04; SG, 2.30, 5.30, 3.44 and 1.86; PG 14.50,
15.60, 13.52 and 2.08; SS 2.00, 16.30, 14.26 and 2.04; A,
6.90; 11.80, 11.00 and 0.72; RM, 0.60, 3.70, 3.24 and 0.46.
Analyses of protein supplements nitrogenous feeds used for
ruminants must consider estimation of ruminal degradability
of nitrogen and availability of protein in the small intestine.

Introducción

La t&amp;:nica de la bolsa de nylon ha sido utilizada
ampliamente para estudiar la desaparición de la materia
seca, nitrógeno y otros componentes de los alimentos para
rumiantes (Kempton, 1980; Tovar, 1990; Olivares, 1991;
Zinn et al., 1981; Nocek, 1985).

En estudios con suplementos proteicos para rumiantes,
es importante la dctenninación de las fracciones
degradables y no degrndables de la proteína; sin embargo,
esto requiere de t&amp;:nicas más laboriosas en las que se
utilizan animales con cánulas duodenales (NRC, 1985) para
Cienc. Agropecu. FAUANI. 1993. 6(2) 3-6
detenninar las frdcciones proteicas de origen microbiano y
, alimenticio. Un método más sencillo para determinar las
Summary
fracciones de la proteína es el de la técnica de bolsa de
nylon en estudios in si/u.
Ruminal degradation in situ of soybean mea! (PS),
lllflower meal (PG), sorghum bran (SS), sorghum grain
Los objetivos de este trabajo fueron estudiar la
(SO), alfalfa (A) and com slove (RM) was meas ured at 2
degradación de la materia seca de algunos ingredientes
loir in1ervals during 24 h incubation pcriod. The values for
alimenticios
para rumiantes, y estimar las fracciones de la
laXimum degradabilily (%) and rnte of degrndation (h- 1)
proteína en la dicta que teóricamente pueden ser disponibles
- PS 48.87 and -0.110; PG 37.67 and -0.110; SS 29.23
en rumen e intestino, por medio de un procedimiento
llld-0.090; SG 45.23 and -0.120; A 30.00 and -0.140; RM
sencillo basado en el análisis del alimento pre y post
12.78 and -0.070. The following fractions werc estimated:
digestión ruminal in situ.
~ degradable protein (DP), non-degradable protein
!UP), digeslible pro1ein in small intestine (DUP) and non1'13ilahlc pro1ein (IP) based on laboratory analyscs in
Materiales y Métodos
¡

Centro di.: Gan;1dcría, Colcg.in de Po!llgrntluatlos, Mootccillo, Estado de
lfé~c,,_ 56230.

Se utilizaron muestras de pasta de soya, pasta de
girasol, salvado de sorgo, sorgo grdllo, alfalfa y rastrojo de
maíz, a las cuales se les determinó hwnedad, materia seca,
proteína cruda, pared y contenido celular, fibra detergente

Univcnidad Autónoma Mctropolit:ma, Unidad Xochimilco. Calz. del

Hoeso 1100, México D.F. 04960

3

�Tasa y Extensión de la Degradadoo Rumlnal

Mendrr,~ Marlíne1., G. d al.

{leido y nitrógeno en fibra delcrgcnte ácido (AOAC 1980).

Cuadro l. Composición (%) de los alimentos.

Se estudio la desaparición i11 situ de la materia seca
con la Li!cnica de la bolsa de nylon (Orskov, 1980). Las
bolsa, usadas medían 5 x 9 cm, con una superficie de 90
cm'. El t.unaño de poro tuvo un rango de 24 a 46 µm. Se
usaron 4 gramos de muestra con una relación
muestra/superficie de 44.44 mg/cm 2• Las bolsas se
colocaron por duplicado en el rumen de una vaca
alimentada con alfalfa fresca ad libitum y 4 kg de
concentrado, y fueron sacadas a las 2, 4, 6, 8, 10, 12 y 24
horas de digestión para estudiar la u1sa y extensión de la
degradación de la materia seca, utifü.ando un modelo de
cinética de primer orden (Mcrtens y Loften, 1980;
Riquclme. 1984).

Pasta
de

Pasta

Concepto

soya

girasol

sorgo

grano

Alfalfa

...

Materia seca
Contenido celulnr
Pared celular
Hemicelulosa
Fibra detergente
ácido
N-PDA

89.70
82.16
17.84
7.26

93.50
40.81
59.16
12.87

84.70
69.26
30.74
19.78

91.10
60.tl
39.89
23.01

93.90
52.04
47.96
13.24

31.U

10.58
3.08

Salvado Sorgo

de

de

46.24
0.72

10.96
2.72

RUltlji

de

16.88
1.93

34.72
0.33

do

94.lD

61.i!
2131
43.f

o.n

Cuadro 2. Ecuaciones que describen la tasa de
fermentación de los ingredientes utilizados.

En la estimación de las fracciones de la proteína cruda

Ecuación

K,,,(h)

R'

p,

MSDR; 48.87 e•.11&lt;
MSDR; 37.67 c· 11 '
MSDR; 29.23 e°''
MSDR; 45.23 c·m
MSDR ; 30.00 c· 1"
MSDR ; 12.78 e·°''

6.3
6.3
7.7
5.7
4.9
9.9

0.79
0.89
0.8[
0.96
0.84
0.45

l'&lt;.W

Ingredic.ntc

(P), se asumió que la proteína soluhlc es d,gradablc y que

el nitrógeno en fibra detergente ácido es indisponible,
c:tlculando por difcreucia la proteína degradada en el rumen
(DP), la no degradable (UP), la proteína no degradablc
digestible en intestino (DUP) y la proteína indigestible (ID),
fracciones señala&lt;kt, por el Subcomité para el Uso del
Nitrógeno en Rumiantes (NRC, 1985). No se consideró
ningún ajuste por adherencia microbial.

Pasta de soya
Pasta de girasol
Salvado de sorgo
Sorgo grano

Alfalfo
Rnstrojo de maíz

P&lt;.ll!l

1

En el estudio de la degradación ruminal de la proteína

cruda se encontraron resultados muy elevados en contenido
de nitrógeno en las primeras horas de fermentación, para
mucstr.L, de sorgo gnmo, salvado de sorgo y mstrojo de
maíz, los cu:tles coinciden con los trabajos de Barrio et al.
(1986) quienes tuvieron el mismo problema con muestras
de heno de trébol, ltcno de alfalfa, ensilaje de maíz y
cosilaje de sorgo. Estos valores sugieren que existió
contaminación microbütl de las muestras en las bolsas de
nylon. Gutiérrez (1989) señala que en las estimaciones in
situ de la prolefna de escape, la proteína tlegradable es
siempre subestimada debido a la adherencia microhial.

p
IngreJicntc %

DP
%

UP
%

P&lt;.C!
N.S.

Cuadro 4. Comparación cntr·c las estimaciones de proteína,
no degradada i11 vivo con consumo de materia
seca mayor al 2% del peso vivo y las estimadas
en este estudio.

Número de
IP DP/p UP/p IP/p DUP,í

Pasta de
soya
45.03 32.00 13.00 10.90 2.00 0.71
Sorgo
grano
7.55 2.3-0 5.30 3.44 1.86 0.30
Pasta de
girasol
30.13 14.50 15.60 13.52 2.03 0.48
Salvado
de sorgo 18.22
2.00 16.30 14.26 2.04 0.11
Alfalfa
17.83 6.00 11.80 11.07 0.72 0.34

La cinética de degradación de la materia seca fue
an:tli7,ada por regresión con el modelo de Mertens y Loften
(1980) que es similar al propuesto por Riquclme (1984)
parn ingredientes que están compuestos principalmente por
carbohidratos no estructurales y que se comportan como
una sola fracción. El intercepto de la ecuación (Cuadro 2),
representa la digestibilidad máxima, el K,, 5 o T112 se obtiene
de fa rek1ción k/.693 (Riquelme, 1984) y representa el
tiempo requerido p.u-a alcanzar la mitad de la digestibilidad

NRC (1985)

DUP
%

Alimento

Cbtimacioneg

Prjcción no
degrada

UPA'

DUP/P

10
8
2
3

.28 ± .14
.52±.15
.24 ± .05
.62 ± .04

.71
.70
.52
.66

.24
.46
.45
.62

Pasta de soya
0.29 0.05 o.1A
0.70 0.25 0.46
0.52

En nuestras detenninaciones se asumió que el N en
fibra detergente ácido era indisponible; sin embargo,
estudios no publicados de la Universidad de Nebraska
(Britton, 1992; Comunicación pcrsonal 1) h.u1 mostrndo que
el N ligado a la FDA en alimentos que no son forrajes no
respresenta w1 nitrógeno indisponible, por lo que no se
puede utilizar esta fracción come, N indisponible en pastas,
harinas y granos. Una alternativa al respecto es realizar la
digestión con pepsina al residuo de la digestión in situ
(Mendoza et al., 1993); sin embargo, es necesario validar
esta metodología.

P&lt;.C!

Cuadro 3. Fracciones estimadas de la proteína cruda

Los contenidos de pared celular, contenido celular,
fibm detergente ácido, hcmicelulosa, nitrógeno en fibra '
detergente ácido, se muestran en el Cuadro 1, las
, ecuaciones que describen la cinética de la degradación
ruminal en el Cuadro 2, y las fracciones de la proteína
cruda de acuerdo a su disponiblidad en rumen o intestino
delgado en el Cuadro 3.

Es necesario realizar estudios i11 vivo para comparar la
utilidad de esta metodología y otrns basadas en la
digestibilidad in situ como las citadas por Zinn et al.
(1981), para poder estimar las fracciones.

P&lt;.m

* Nivel de significancia para el modelo.

Resultad&lt;•~ y Discusión

Es importante sellalar que en las detenninaciones in
vivo existen algunos problemas en la estimación separada
del nitrógeno microbk'll y de origen alimenticio (Orskov,
1982), y en el método descrito, no se estimó la
degradabilidad de la proteína soluble, lo cual puede ser un
factor que haya modificado las estimaciones de las
fracciones nitrogenadas.
Al respecto, es importante
mencionar que los estudios de Mahadevan et al. (1980) han
demostrado que la fracción soluble tiene una tasa de
degradación que puede ser similar, menor o mayor que la
de la fracción insoluble. Muchos estudios han demostrado
que la solubilidad no es sinómino de dcgradahilidad.

cart,ohidnUos estructurales cuya disponibilidad se inicia
varias horas después de iniciada la fermentación. Riquclme
(1983) sugiere otro modelo para este tipo de ingredientes, y
algunos investigadores recomiendan realizar una corrección
por la fa,e Lago el tiempo en que se inicia la degradación
de la pared celular (Mertens y Loften, 1980; Varga y
]!oover, 1983; Nocek, 1985).

o.rn

0.4'

0.89 0.11 0.11
0.66 0.04 11.61

Soigo grano
Pasta de girasol
Alfalfo deshidralada

Conclusiones
La metodología descrita presenta limitaciones parn
estimar el N degradable y la disponibilidad de la proteína
de escape al no considerar la contaminación y al asumir
que el N ligado a FDA es indisponible. Es importante
desarrollar metodologías sencillas para estimar la
degradabilidad in si/u del N que pennilan estimar la
fracción degradable en rumen, la degradabilid.ad de la
fracción soluble, la adherencia microbial y la disponibilidad
de la proteína de escape.

P, pro&lt;eína; UP, proteína no degradable; DUP, proteÚla no degradable
digestible en intestino

Rastrojo
de maíz

4.32

0.60

3.70

3.24 0.46 0.14

0.86 O.ti o.is

P, proteína; DP, proteÚla degradada en nnnen; UP, proteúia no deg..wi
en rumen; DUP, proteúia no degradable digestible en intestino; IP, protáa
indispooible.

El modelo no fue significativo para el rastrojo de mafz.
lo cual esL1 relacionado a su alto contenido de

máxilrn1.

4

La estimación de las fracciones nitrogenadas y su
¡roporción rela1iva se muestran en el Cuadro 3. Los
valores encontrados fueron mayores a las estimaciones de
Jll)teína no degradable irt vivo que publicó el subcomité
mbre el uso de nitrógeno en rumiantes (NRC, 1985), a
excepción de la alfalfa deshidratada (Cuadro 4); sin
embargo, al comparar la relación de proteína degradable
digestible en intestino: proteína cruda, encontramos valores
simik1res.

Univer,ity of Ncbraska, Departmcnt of Anim•I Science, Uncoin, NE
68583-0008

5

�Mcndoza Marlfnez, G. et al.

Agradecimiento

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Se hace un reconocimiento especial al Técnico del
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UTILIZACION DE LA GALLINAZA DE AVES REPRODUCTORAS EN LA ENGORDA
INTENSIVA DE TORETES HOLSTEIN
Homero Morales Treviffo', Erasmo Gutiérrez Ornelas1, José Antonio Quinlanilla Escandón' y
Carlos Alberto Hernández Martfnez'
Resumen

trealments I, 2 and 3 rcspcctivcly. Trcatmcnt without PW
was cnriched with additives such a~ monensin,
oxytetracycline and sodium bicarbonate and low leve! of
fiber in order to represent an standard diet using in fecdlots.
Animals were divided by initial body weight in four blocks
using 12 pens with threc animals in each pen. Fccd intake,
average daily gain (ADG) an feed efficicncy werc recorded.
Treatrnenis did not affect (P&gt;.05) ADG (1.08, 1.11 and 1.20
kg/animal/d) nither the fecd efficiency (6.6, 6.7 m1d 6.7) for
dielS 1, 2 and 3, respectivcly. Bulls reccivcd trcatment 1 had
lowcr (P&lt;.05) fccd intake (6.6 kg/mlimal/d) in conlr'JSt with
those received treatments 2 and 3 (6.7 m1d 6.7 kg/animal/d).
These results showed that PM can be used as a part of the
feedlot dielS without any effcct on animal performance and
it may be importan! to reduce the feeding costs.

Gallina,~1 de aves reproductoras fue evaluada al ser
incluida como parte de las dic1as para 36 toretes Holstein
a:,mctidos a engorda intensiva. Los toretes de 232 kg de
peso inicial fueron desparasitados y vitaminados (ADE) antes
de inici;u- la prueba. Posterior a un período de adapiación de
14 días. los animales fueron alimemados por 56 días con tres
dietas difcrcmes. Las dictas difu-ieron en su nivel de
gallinaw, siendo éstos de 20, 10 y 0%, representando cada
,ano a un 1ra1amicn10. La dicta sin gallinaza fue además
refor,ada con aditivos como monensina, oxiletraciclina y
bicarbonato de sodio, y poca fibra con el objeto de
rqresentar una diela ordinaria usada en corrales de engorda.
Los animales fueron distribuidos por peso inicial en cuatro
bloques por tratamiento, utilizando un totlll de 12 corrales
con !res animales cada uno. Las variables que se midieron
fueron consumo de alimento, aumentos de peso y conversión
alimenticia. Los tra~1mientos no afectaron (P&gt;.05) los
Introducción
aumentos de peso (1.08, l. 11 y 1.20 kg/animal/día) ni la
conversión :tlimenticia (6.6, 6.7 y 6.7) para las raciones de
La creciente demanda de alimentos, especialmente de
20%, 10% y 0% de gallinaza respectivamente. Toreles
carne, crea la necesidad de aumentar la productividad
recibiendo dielas con 20% de gallinaza tuvieron tnenos
ganadera y abaratar los costos con ingredientes de fácil
(P&lt;.05) consumo (6.6 kg/an/día) en comparación con los que
obtención
a precios razonables. La gallinaza (deyecciones de
recibieron las raciones con el 10% y 0% de gallinaza (6.7 y
las
gallinas
o pollos) es un subproducto nitrogenado que
6.7 kg/an/día). Los resultados obtenidos muestran que la
gallinaz.1 puede ser utilizada en las raciones de ganado de . puede ser aprovechado por los bovinos (primordialmente el
' ácido úrico) mediante la flora microbiana de su rumen
engorda sin afectar la productividad de dichos animales, pero
(Belazco, 1954) para sintetizar a partir de ésla la proteína que
sf reduciendo considerablemente los costos de alimen~1ci6n.
nccesiia.
Cicnc. Agropccu. FAUANL 1993. 6(2) 7-IO

Su uso como suplemento proteico en la alimentación de
rumiantes muestra ser muy prometedor. La gallinaza puede
ser incluida en las raciones para animales sin perjudicar su
crecimiento y salud (Cabrero, 1974), y puede llegar a tener
hasla 20% de proteína cruda y 60% de nutrientes digestibles
totales (NRC, 1989); además, contiene una buena cantidad de
nitrógeno no proteico (NNP) (Alfred, 1965). Se ha
observado que los animales que consumen NNP tienen
aumentos de peso iniciales más bajos que los que conswnen
proteína verdadera, pero al poco tiempo las ganancias de
peso aumen1an e igualan a las de los animales que consumen
proteína verdadera (Rique~nc, 1976).

Summary
Poultry manure (PM) from breeder hens was evaluated

as a pan of the fecdlot diet of 36 Holstein bulls. The
animals with an initial body weight of 232 kg were
~wormcd and injected with vitarnins (ADE) prior to the
trial. Af1er an adaptation period of 14d, animals were fcd
during 56d wi1h 1hrcc diffcrent dicts. Dicts differed basically
tn lhcir amount of PM, having levcls of 20, 10 and 0% for
Mac.1ros-Invcstigndore, del Dcpanamcnto de Zootecnia FAUANL
Canttern Zuazua-Marín km 17.5 Marín, N.L Apdo. Po,lal 355 C.P.
¡ 66450 San Nicolás de !01 Garza, N.L, México.
Auxiliar de ln\'e,tigación del Departamento de Zootecnia FAUANL

6

El ácido úrico de la gallinaza represenia más venlajas

que la urea para los rumiantes (Flores, 1975), ya que es
7

�UllUzadón de la Cama de Gallina Reproductora

Morales Trevlño H., et aL

menos soluble y por lo tanto está más disponible para las
bactcri.Ls del rumcn y es menos susceptible a pérdidas
menores (Chance, 1965). Se ha observado que la proteína
fijada por animales alimentados con gallinaza es 20%
superior que la fijada por los animales alimentados con urea
(Gnn1f1lcz, J&lt;)74).

toretes); los animales fueron distribuidos homogénearnenteea
las repeticiones de acuerdo a su peso corporal.
Los tratamientos dependieron del tipo de ración que 1
les proporcionó, las cuales pueden observarse en el Cuadro
l. A los animales se les proporcionó un período de
adaptación a dichas dictas de 14 días, el tnibajo duró 56 dfat
Cabe mencionar que las tres raciones cumplían con Jix
requisitos para una ganancia mayor de 1 kg diario, que m111t1
el NRC (1989) para este tipo de animales. La ración J
representó una dieta comercial para máximas ganancias
diarias tratando de incluir un alto nivel de energfa y b
aditivos que tradicionalmente se usan en una engorda; CSII
dieta, sin embargo, es la más costosa La ración 2 tiene s&amp;
un 10% de gallinaza sin aditivos y la mitad de la premezcla
de vitaminas y minerales, ya que la gallinaza tiene allll
contenidos de minerales y muy probablemente residuos de
coccidiostatos, que en la mayoría de los casos se 1111
monesina sódica Finalmente, la ración 3 representa 111
dieta muy económica, pero más baja en su contenioo
energético.

Al administrar bicarbonato de sodio se amortiguan
variaciones del pH del lluido ruminal, de la orina y de la
sangre, (Church, 1969 y Russel el al., 1980). Además,
facilita la adaptación de los animales a los cambios bruscos
de las dietas o a raciones ricas en concentrados, forrajes
peletizados, etc, aumentando el consumo y digestibilidad
(Coppoock, 1986) y manteniendo un pH cercano al ideal que
es de 6.2 a 6.8, rango óptimo para la digestión de nutrientes
(Zavala y Marroquín, 1987).
La moncnsina sódica es uno de lo~ aditivos más
comúnmente utilizados en las engordas comerciales de
ganado bovino (Fuentes, 1987), y ha demostrado que
incrementa k1 proporción molar de ácido propiónico ruminal
en ganado de carne, resultando en una mejora de la eficiencia
alimenticia (Aragón, 1981); que resulta en un 10% de
reducción en la ingesta diaria de alimento, mientras que
mantiene las ganancias de peso al mismo nivel (Ben-Asher
y llan, I982).

Cuadro 1. Raciones utilizadas utiliz.ando la cama de gallina
reproductora en la engorda de toretes Holstein.
Ingredientes

Los objetivos de este trabajo se centran en observar qué
tan beneficioso es desde el punto de vista económico utilizar
la cama de gallina reproductora en las raciones de engorda de
ganado, sin que esto menne el estado nutricional de los ·
animales; y por otro lado, ver el beneficio que aportan a las '
dictas de e.stc tipo de ganado, productos como la monensina,
oxitctraciclina y bicarbonato de sodio, observando las
consecuencias digestiv,Ls que su uso puede acarrear.

Sorgo
Harinolina
Gallinaza
Paca de sorgo
Sebo
Mclnza
Premezcla min's y vit's 1

Snl
Carbonato de cnlcio
Harina de soya
Monensina sódica
Urea
Bicarbonato de sodio
Oxitetraciclina

Materiales y Métodos
El presente estudio se realizó en el Campo Experimental
"El Canadá" de la FAUANL, ubicado en el km 3 de la
carretera a Colombia en el municipio de General Escobedo,

Proteína (%)
EM (Mcal/kg)
Ca(%)

N.L.

Para este tralnijo se utilizaron 36 toretes de la rn,a
Holstcin de un JJC.I{&gt; medio inicial de 232 kg, los cuales
[ucron vitaminados (ADE) y desparasitados antes de la
prueba. Los toretes fueron divididos en tres tratamientos con

p (%)

Ración 1
(20%)

Ración 2

Ración l

(10%)

(0%)

50.731
5.386
20.000
15.233

65.398
10.897
10.000
10.000
2.431

68A33
8.9'34

0.125
0.400
0.749

0.2:SO
0.400

8.000
0.250
0.400

10.00l
3.00)

1.512
5.450
0.016

l.OOl
!.&lt;XXI
0.004
14.00
2.70
0.80
0.38

14.60
2.90
0.70
0.42

14.60
2.90
0.70
0.40

Cada 2 kg conlicne: vil A (7500000 Ul); vil D3 (1000000 U!); viL E
(3000 UI); 1iami.oa (1000 mg);Niacina (1750 mg); Antioxidante (25 ~
Magne,io (20 gr); Manganeso (25 gr); Zinc (20 gr); Hierro (30 ~
Cobre (5 gr); Yodo (0.S gr); Selenio (25 mg); Cobalto (100 mg).

cuatro repeticiones cada uno (cada repetición constó de tres
8

Las variahles que se midieron fueron consumo de
alimento (cada siete días), aumentos de peso (cada 14 días)
y conversión alimenticia. El diseno utilizado para analizar
los datos fue un bloques al azar con covarianza para
ooscartar la influencia del peso inicial sobre el peso final;
además, cuando se rcali1ó la comparación de medias se hizo
por el método de Tukcy (Stcel y Torrie, 1960).

de este tipo y los que recibieron la ración 1 no tuvieron
ningún problema digestivo de esta naturaleza
Esto
probablemente se debió a la baja cantidad de fibra presente
en las dietas 2 y 3; por lo que los resultados finales se vieron
afectados debido a estos problemas que se presentaron,
primordialmente con los animales que rccibicrou la mción 3.
Aunado a lo anterior y debido a un exceso de sodio en la
ración 3 (bicarbonato de sodio y sal) es posible que la acción
de la monensina haya sido inhibida, ya que como se sabe
este antibiótico bloquea o compite por el ion sodio, por lo
que al haber un exceso de este elemento, la monensina
probablemente ya no cumplió su función (Bergen y Bates,

Resultados y Discusión
En lo que se refiere a aumentos de peso, no existió
diferencia estadística significativa (P&gt;.05), así como tampoco
hubo influencia del peso inicial sobre el peso final de los
animales; dichos aumentos de peso se pueden observar en el
Cuadro 2. En cuanto a los consumos de alimento, sí cxil;tió
diícrcncia estadística significativa (P&lt;.05), r,or lo que se
realizó una comparación de medias por el método de Tukey
(Stccl y Torric, 1960), cuyos resultados se aprecian en el
mismo Cuadro 2.

1984).
Aún y cuando la ración 1 (20% de gallinaza) fue
fonnulada con menor concentración de energía, su consumo
y conversión íue menor, implicando que otros factores están
promoviendo la mejor utilización de dicha ración (o
reduciendo la utilización energética de la ración 3). La
Figura l muestra que animales alimentados con la ración 3
(sin gallinaza) consumieron durante los primeros 20 días
mayor cantidad de alimento, reduciéndose drásticamente en
las fechas subsiguientes. Lo anterior pudiera indicar un
problema de acidosis subaguda, la cual es caracterizada
básicamente por descenso en los consumos y timpanismo
(Mendoza y Ricalde, 1993).

Como se puede observar en el Cuadro 2, la ración 3 tuvo
.un poco más de aumento diario de peso (1.20 kg/animal/dfa)
que la ración

2 y 1 (1.11 y 1.08 kg/animal/día
respectivamente), aunque esto se debió principalmente a los
corummos más elevados de los animales que recibieron esta
ración. Cahc mencionar que se pre.sentaron serios prohlemas
de timpanismo en algunos animale.s que recibieron la ración
3; los 4uc recibieron la ración 2 tuvieron pocos problemas

Conclusiones y Recomendaciones
,·

Cuadro 2. Resumen de resultados obtenidos en el trabajo de
utilización de la cama de gallina reproductora en
la engorda de toretes Holstein.
Parámc~·os

No. de animales
Días de adaptación
Días de prueba
Peso inicial promedio (kg)
Peso final promedio (kg)
Aumento de peso/animal/
día (kg)
Consumo de alimento/
animal/día (kg)'
Conversión ;1limcnticia
1

Ración 1
(20%)
12
14
56
231.7
292.1

Ración 2
(10%)
12
14
56
233.7
295.8

Ración 3
(0%)
12
14
56
231.7
299.l

1.08

1.ll

1.20

7.1 b
6.6

7.5 ab
6.7

8.1 a
6.7

En base a los resultados que se obtuvieron, se considera
que la gallinaza es una buena opción para utilizarla como
ingrediente en las raciones de ganado de engorda, ya que se
obtuvieron buenos resullados al utilizarla (incluso hasta en un
20% del total de la ración como ocurrió con la ración J) y no
se presentaron problemas en los animales a los cuales se les
proporcionó. Además, desde el punto de vista económico,
sería beneficioso su uso, ya que aparte de dar buenos
resultados en cuanto a aumentos de peso, abarata el costo de
alimentación.
Por otro lado, se deben de realizar trabajos donde se
incluya un poco más de fibta y bajando los niveles de sodio
de la ración (eliminando el bicarbonato de sodio) con el fin
de que la monensina pueda ejercer su acción debidamente.
Este trabajo muestra que existen otros factores nutricionalcs
que deben de ser considerados para comparar correctamente
dictas de engorda con y sin gallinaza, ya que sin duda es un
área que requiere de más investigación.

Letras diforenlcs indican diforcncia estadística (P&lt;.OS)

9

�,
Morales Trevfño H., el aL

RESPUESTA DE LA VARIEDAD DE ALGODONERO CIAN PRECOZ A LA
FERTILIZACION NITROGENADA

r

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Resumen
Como una alternativa para aumentar la rentabilidad del
cultivo del algodonero en la Comarca Lagunera, se propone
el uso de la variedad Cian Precoz que tiene un ciclo de 15
a 20 días menor que las variedades comerciales. Esto
permite el ahorro en los insumos necesarios para protección
del cultivo contra el ataque de plagas. No obstante lo
111terior, la liberación de esta nueva variedad trae consigo la
necesidad de acondicionar o modificar las técnicas de
manejo existentes. Una parte importante es la fertilización
del cultivo. Por lo anterior, el objetivo del presente
experimento fue conocer la respuesta en la fenologfa,
rendimiento y calidad de la variedad Cían· Precoz a la
fertilización nitrogenada. El experimento se estableció en
un lote de baja fertilidad el día 15 de abril de 1992,
evaluando las dosis de nitrógeno de O, 40, 80, 120, 160 y
200 kg de NJha, en un diseno de bloques al azar con cuatro
repeticiones. Se evaluó el contenido de nitrógeno en los
peclolos, altura, número de nudos, producción de capullos a
uavés del ciclo, rendimiento y calidad de fibra Las dosis
de 80 a 200 kg de NJha fueron suficientes para mantener la
concentración de nitratos en tejidos por arriba de los niveles
cólicos necesarios durante el período de floración. La
producción de capullos fue igual al usar cualquier dosis de
nitrógeno. En lo que respecta al rendimiento de algodón,
!ste también fue similar con cualquiera de las dosis de ,:
nitrógeno utilizadas.

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Cían Precoz is a new couon variety proposed as an
altemative to increase cotton productivity in the Comarca
lagunera area. This variety is a 15 to 20 days earlier !han
the commercial varieties. Toe objective of this study was
ro compare the response on fruiting pattems, yield and fiber
quality of Cían Precoz to different nitrogen rates. A field
experiment was conducted during 1992 in a Iow fertility
experimental area Six N rates (0, 40, 80, 120, 160, and

Ben-Ashcr, A. y D. Ilan. 1982. A note on the effect of
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Summary

200 kg) of N/ha were applied a randomized complete
experimental design with four replications. Total NO, -N,
plant height, nodes number, bolls and open bolls
production, yield and fiber quality characteristics were
evaluated. The results indicated that 80 to 200 kg of N/ha
were enough to maintain the nitrogen concentration above
the critica) Jevel during the llowering period of Cian
Precoz. BoUs and open bolls production were the highest
when the nitrogen rate was between 80 to 120 kg of N/ha.
However, cotton yield was similar with úic rates between
120 and 200 kg of N/ha.

Introducción
En la Región Lagunera, el uso de variedades de ciclo
largo (180 días) trae consigo una serie de problemas como
son la necesidad de protección química en un período más
amplio, mayor exposición de la fibra a efectos de clima con
la consecuente disminución en la calidad de la misma,
realización de labores fitosanitarias en época tardía
provocando una mayor cantidad de plagas invcrnantcs
(García, 1991). Como una alternativa para dar solución a
estos problemas, el CIFAP-Región Lagunera ha liberado
recientemente la nueva variedad Cian Precoz que tiene un
ciclo de vida de 15 a 20 días menor que la variedad
Deltapine 80 que es la más utilizada en siembras
comerciale. (Palomo et al., 1991). Esta diferencia en la
duración del ciclo productivo de las variedades
mencionadas, induce a pensar que tengan también diferentes
necesidades de fertilizante nitrogenado.
La concentración de nitratos en peciolos del algodonero
está estrechamente relacionado con el nitrógeno aplicado y
el rendimiento total. Concentraciones de 16,000 y 8000 y
2000 ppm de nitratos en peciolos para las etapas de inicio,
máxima y terminación del período de floración, son
considerados seguros y adecuados para lograr altas
producciones de algodón (Mackcnzie et al., 1963).

Cada variedad tiene requerimientos espccfficos de
nutrimentos, ya que estos están relacionados con la
arquitectura de cada una y en algunos casos difiere
fuertemente. En una planta compacta se puede tener wi
consumo de hasta un 50% menor en comparación a una

lnvestigadore, del Campo Agticola Experimental de la Lagwia. Km
l7.5 Carretera Torroon-Mawuoros. Apdo. Postal 247. 27000 Torreón,

Coah.

10
11

�Godoy Avlla, S. el aL

Respu..ia del Algodonero CIAN Precoz a Ftrtlllzad6n Nitrogenada

planta de arquitccturn nonnal (Bhau y Appukuuan, 1971).

Desarrollo Vegetativo

El uso de las diferentes dosis de nitrógeno en
algodonero debe estar ligado al consumo de éste, a la
altura, a la relación crecimiento vegetativo-fructífero y
materia seca, pero no necesariamente al rendimiento. Por
lo umto, dosis intermedias son las que pueden conducir a
altos rendimientos (Halevy et al. 1987).

De las variables del desarrollo vegetativo, únicamerue
se midió la altura de la base de la planta a su punto de
crecimiento y el número de nudos de las plantas de 11
metro lineal dentro de cada parcela experimental.

Desarrollo Frucúforo
Cian Precoz es una variedad compacu1, resistente al
Vertirillium 1/ahliae k., 20 día~ más precoz y con 10% más
de :~godón hueso que la variedad comercial Deltapine 80;
de tal manera, que por las rnzones anteriores, se planteó el
presente trabajo con el objetivo principal de evaluar el
efecto de diferentes dosis de nitrógeno sobre la mencionada
variedad.

1. Dinámica de producción de capullos. Cada dos días 1111
contabilizó el número de capullos por metro lineal pcr
parcela, desde su fecha de aparición hasta que se tuw

el total de éstos.
2. Contenido de nitrógeno en peciolos (N-NO,). Para la
estimación de los nitratos contenidos en los peciolos, e
muestrearon peciolos de la tercera o cuarta hoja a J)ll1i

del ápice, posterionnente se hizo una mezcla del
material obtenido en las cuatro repeticiones para lell!r
una sola muestra por tratamiento. El muestreo se hizo
en las siguientes etapas de crecimiento; máxúoo
crecimiento vegetativo, inicio de producción li
cuadros, inicio de floración, plena floración y final li
la misma, lo cual corresponde a los 30, 47, 65, 76 y 93
días después de la siembra, respectivamente.

Materiales y Métodos
El experimento se estableció en un lote de baja
fertilidad dentro del Campo Agrícola Experimental de La
Laguna Se utilizó la variedad Cian Precoz, la cual fue
sembrada el 15 de abril de 1992, la siembra fue en humedo
con una distancia entre hileras de 0.70 m y una distancia
entre plantas de 0.15 m. La población de plantas fue de
80,000 plantas por hectárea
Las dosis de nitrógeno de O, 40, 80, 120, 160 y 200
kg/ha fueron evaluadas en un diseño de bloques al azar con
cuatro repe11c10nes. Se utilizó urea como fuente de ,·
nitrógeno, aplicándose toda al momento de la siembra. La
parcela experimental fue de 1O surcos de 10 m de largo y
la parcela útil fue de dos surcos de 6 m de largo.

3. Componentes del rendimiento. Se estimaron el número
de capullos totales por metro lineal; el porcentaje li
fibra, que es el peso de la fibra separada de la semilll
de una muestra de algodón en hueso y expresada CI
porcentaje; el peso de capullo expresado en gramos; J
el índice de semilla, como el peso en gramos de 100
semillas.

Resultados y Discusión

~ntración de Nitratos en Peciolos
Los resultados de la concentración de nitratos (N-NO )
3

en pecíolos en ppm de los cinco muestreos llevados a cabo
en la variedad Cian Precoz, se presentan en la Figura l. Se

puede observar que en el primer muestreo llevado a cabo a
los 30 días después de la siembra, se presentaron
diferencias entre el tratamiento sin aplicación de nitrógeno,
en el cual se detectaron 6,940 ppm de nitratos, mientra~ que
en los tratamientos con aplicación de nitrógeno se observó
un rango entre 9.200 ppm y 10,640 ppm.

Posterionnente, la concentración de nitratos se
incrementó en todos los tratamientos, incluyendo el testigo,
Depndose a obtener valores máximos que fluctuaron entre
20,SOO y 22,000 ppm en el muestreo realizado al inicio de
la producción de botones florales (47 días 'después de la

siembra). Estos valores se encuentran por arriba del nivel
de suficiencia citado por la literatura para este período, el
cual es de 16,000 ppm (Mackenzie et al., 1963). De estos
resultados se resume que hasta esta etapa todos los
tratamientos absorbieron una cantidad adecuada de
nitrógeno para cubrir sus necesidades.
Una vez iniciada la floración (65 días después de la
siembra), se presentó una reducción en la concentración de
nitrógeno orgánico en todos los tratamientos. Este descenso
fue interrumpido, como resultado de la aplicación del
primer riego de auxilio, el cual favoreció la absorción de N
en los tratamientos con dosis más altas de este elemento
(120, 160 y 200 kg de N/ha). Para las dosis menores de O
y 40 kg de N/ha no sucedió esto, por lo que continuaron
con un descenso en la concentración de nitrógeno en el
tejido hasta el final de la floración.
Al final del período muestreado, entre los 76 y 93 dfas

25

O Kg
40 Kg
80 Kg
120 Kg
160 Kg
200 Kg

20

N
N
N
N
N
N

4. Calidad de fibra. Las características de la fibra QIC
fueron evaluadas en el presente estudio fueron: ~
longitud, expresada en mm; la resistencia, expresadall
miles de libras por pulgada cuadrada; y la fllltll,
expresada como índice de micronaire.

Las plagas presentes en el experimento fueron picudo
(A111ho11omous gra11dis B.) y el gusano rosado
(Pecti11ophora gossypiela S.), las cuales fueron controladas
con un total de siete aplicaciones. Se aplicó un riego de
presiembra y tres auxilios con intervalos de 20 días entre
cada auxilio.

Para la estimación de los componentes del rendimiellll
y de las características de la fibra, se tomó una muestra de
20 capullos al azar, la cual fue enviada al Laboratorio de
Fibras del Campo Agrícola Experimental de la Laguna.

El control de maleza fue manual y mecánico, hasta
antes del primer riego de auxilio, y control químico después
de este riego.

En el Centro de Cálculo se realizaron los análisis de
varianza y las comparaciones múltiples con la prueba de
Duncan al 0.05.

Las variables medidas fueron del desarrollo vegetativo
y del desarrollo frucúfero.

o

o

20

40

60

80

Días después de la siembra

100

120

Figura l. Contenido de nitrógeno en fonna de nitratos en la variedad Cían Precoz. CIFAP-Región Lagunera. 1992.
12

13

�Respuesta del Algodonero CIAN Precoz a Fertlllzaclón Nitrogenada

Godoy Avlla, S. e/ aL

después de la siembra, la concentración de nitratos en
pecíolos en todos los tratamientos continuó descendiendo,
debido a la terminación del periodo de producción de
bcllot:L~. llegando el tratamiento sin aplicación a un nivel
por abajo del crítico seflalado (2,000 ppm) en reportes de
investigación (Basset y Mackenzie, 1978).

El análisis de varianza no detectó difCICIJciai
significativas en las características evaluadas entre q
diferentes tratamientos aplicados. En el Cuadro ¡ 1
observa la gran similitud de los valores de altura obferuib
por cada uno de los tratamientos, ya que se observó •
rango de únicamente 9 cm entre el mayor y menor valor,

En el Cuadro 1 se presentan la altura de planta en cm y
el número de nudos de la variedad Cian Precoz, fertilizada
con diferentes dosis de nitrógeno.

Cuadro l. Altura y número de nudos de la variedad Cian
Precoz con diferentes dosis de nitrógeno.
CIFAP-Región Lagunera. 1992.

o
40
80
120
160
200

Altura
(cm)

Número de nudos
por planta

54
53
61

15
14
15
15
18
15

55
57
56

Dosis N
kg/h.1

o

En lo que respecta al número de nudos, a pesar di Q!lPOnentes del Rendimiento
existir diferencia de cuatro nudos, el análisis estadlsli:o
indicó que dicha diferencia no fue estadlsticamelt En el Cuadro 2 se presentan los valores de los
significativa
AIIDJ)OllCntes del rendimient? de la variedad Cian ~oz
illili?ada con diferentes dosis de nitrógeno. El anális~ de
1lian7.a no detectó diferencias significativas entre dosis de
Dinámica de Producción de Capullos
irógeno para ninguno de los tratamientos evaluados.

Altura y Número de Nudos por Planta

Dosis N
kg/ha

Cuadro 3. Rendimiento de algodón de la variedad Cian
Precoz con diferentes dosis de nitrógeno.
CIAFAP-Rcgión Lagunera. 1992.

Al finalizar el período de producción de capullos, con
1a11kJsis de 80, 120 y 200 kg de N/ha se obtuvieron 70, ~5
64 capullos respectivamente, mientras que con las dosis
~O. 40 y 160 kg de N/ha la producción de capullos fue de
dO 55. 56 y 58 respectivamente.

40
80
120
160
200

La producción de capullos se inició a los 114 cla
después de la siembra, independientemente del tratamiemt C8lro 2. Componentes del rendimiento de la variedad
Cian Precoz con diferentes dosis ,de nitrógeno.
de fenilizaeión aplicado, a partir de este momento, se ini:i6
el muestreo para conocer las diferencias entre il
CIFAP-Región Lagunera 1992.
tratamientos aplicados en la dinámica de producción de
Indice de
capullos (Figura 2).
Peso de
Fibra
No. de
lmN
semilla2
capullo (g)
(%)
capullos'
tg,1,a
Desde los 117 días después de la siembra, se ohiem
37.l
10.4
5.1
56
o
una agrupación de los tratamientos evaluados. En ■ 40
10.5
37.6
5.2
56
primer grupo se tiene a las dosis de 80, 120 y 200 kg de M)
10.4
5.1
36.3
71
N/ha con la mayor producción de capullos. El otro ~ 120
10.8
5.3
35.9
65
10.5
estuvo fonnado por las dosis de O, 40 y 160 kg de NAa 160
36.7
5.1
58
36.0
10.5
4.9
65
con una producción de capullos menor que la del primr m
grupo mencionado.
1

a 60
~"'

-

,·

N
En lo que respecta al número de capullos, a pesar de
haberse detectado diferencias, es necesario mencionar
lllC el valor máximo de capullos (71) se obtuvo cuando se
l:niliz6 con la dosis de 80 kg de N/ha En cambio cuando
111 se fertilizó el número de capullos producidos por la
¡ia¡ta con este tratamiento fue de únicamente 56 capullos.

N
N
N
N

Calidad de Fibra

111

N

40 •

c.

¿j

1178
1320
1200
1339
1464
1391

No obstante lo anterior, es importante mencionar que
con el tratamiento de 160 kg de N/ha se obtuvo el
rendimiento más alto de algodón hueso y pluma (3,965 y
1,464 kg/ha), superando en 796 y 286 kg/h.1 de algodón
hueso y pluma respectivamente al tratamiento testigo, sin
aplicación de nitrógeno.

Ptr metro lineal
F.qn&amp;ado en gramos

80 •

3169
3460
3297
3595
3965
3863

obtenidos con la aplicación de diferentes dosis de nitrógeno.
Se observa que existe gran similitud entre los valores
obtenidos por cada uno de los tratamientos evaluados. El
análisis de varianza no detectó diferencias significativas
entre los diferentes tratamientos evaluados, esto tanto para
el rendimiento de algodón hueso como para el rendimiento
de algodón pluma.

1

O Kg
40 Kg
80 Kg
120 Kg
160 Kg
200 Kg

Rendimiento de algodón (kg/ha)
Hueso
Pluma

20 •

º~--~---~~---~---~----'----~---_.___
110
115
120
125
130
135
140
145
Días después de la siembra
Figura 2. Producción de capullos de la variedad Cían Precoz. CIFAP-Región Lagunera 1992.
14

Los valores para las tres características de la fibra de
Cian Precoz tratada con diferentes dosis de nitrógeno se
presenta en el Cuadro 4. El análisis de varianza realizado
no detectó diferencias significativas para ninguna de las
características de las fibras analizadas. En el mencionado
Cuadro se puede observar la similitud de los valores de la
longitud de la fibra, presentándose un rango máximo de
únicamente 0.5 mm entre el mayor y el menor valor
obtenido en el presente estudio.

En cuanto a los otros componentes, se puede observar
mel mismo Cuadro 2 la gran similitud de los valores
¡j¡(enidos por cada uno de los tratamientos de nitrógeno y
111 lo cual el análisis de varianza no detectó ninguna
tierencia significativa.

~ento de Algodón

En lo que respecta a la resistencia de la fibra, también
es notorio observar que el rango para esta variable fue de
únicamente 3300 libras por pulgada cuadrada

En el Cuadro 3 se presentan los rendimientos de
ligod6n hueso y algodón pluma de la variedad Cian Precoz

Finalmente, en la finura de la fibra ocurrió lo mismo
que para las otras variables presentadas; es decir, el rango
15

�Godoy Avtla, S. et aL

Cuadro 4. Calidad de fibm de la variedad Cian Precoz con
diferentes dosis de nitrógeno. CIFAP-Región
Lagunem. l 992.
Dosis N
kg/ha

o
40
80
120
160
200
1

2

Longitud
(mm)

Resistencia '

Finum'

27.4
26.9
27.4
27.2
27.2
27.4

89.5
90.5
90.5
88.0
87.7
87.2

4.0
4.0
3.8
4.3
3.9
4.2

COMPORTAMIENTO DE 23 MATERIALES DE FRUOL EN SUELOS INFESTADOS CON
Macrophomina phaseolina EN MARIN, N. L.

4. La calidad de fibm no fue afectada significativamCllt
por el hecho de aplicar o no nitrógeno.
José Luis de la Garza Gon2'.ález1

Bibliograíia

Resumen

El estudio se realizó en el Campo Experimental de la
Facultad de Agronomía, UANL en Mar!n, N. L. en un lote
infestado naturalmente con Macrophomina phaseolina. La
siembm de ciclo tardío (verano-otono) se efectuó el 17 de
agooto de 1990, y la de temprano (primavera-verano) el 15
de marzo de 1991, con 20 y 21 materiales de frijol
respectivamente, de los cuales 16 coincidían. En cada
Bhatt, J.G. y E. Appukuttan. 1971. Nutrient uptake i
experimento
se incluyeron tres lineas de frijol lepari
couon in relation to plant architecture. Plant and Sal
(Phaseolus
acutifolius
var. latifolius) y el resto fueron
35:381-388.
variedades y líneas de frijol común (Phaseolus vulgaris).
,
Los
experimentos se uazaron en bloques completamente al
Garcla C., E.A. 1991. Estrategias para reducir los COQJ
uar
con tres y seis repeticiones cada uno· y parcelas de
de producción en algodonero (Gossypium hirsutum L)
dos y un surcos respectivamente. El cultivo creció bajo
en la Comarca Lagunera. Tesis de Maestna 11
condiciones de temporal; se hicieron ocho lecturas de
Ciencias. UAAAN.
infección de M. phaseo/ina en la siembra de agosto y seis
en
la de marzo, aproximadamente cada 15 dfas. Los
Halevy, J., A. Mamni y T. Markovitz. 1987. Growth 111d
materiales fueron más atacados en el ciclo tempr,mo que
NPK uplake of high-yielding cotton grown at diffCRI
en el tardío. En el ciclo tcmprnno no se pudo estimar el
nitrogen levels in a pcrmanent plot cxperiment. Plall
rendimiento debido al ataque severo de la enfcnnedad.
and Soil. 103:39-44.
Los materiales de frijol común fueron los más susceptibles
y los de frijol tepari los más resistentes en ambos ciclos.
Mackenzie, AJ., WJ'. Spencer, K.R. Stockingen y B.A.
En el ciclo tardío, donde hubo menor ataque del patógeno,
Kantz. 1963. Seasonal nitrate-nitrogen content i
LEF-25-RB y Pinamerpa, del grupo de frijol común,
cotton petiols as affected by nitrogen application 111d
fueron
tolerantes. M. phaseo/ina fue aislado de la semilla
its relationship to yield. Agron. J. 55:55-59.
de los frijoles comunes Pinto Laguna y Agmrista. El ,
¡mógeno fue detectado en las distintas partes de las
Palomo G., A., S. Godoy A. y E.A. García C. 1991. 0a
plantas
enfennas, encontrándose con mayor frecuencia en
Precoz: Variedad de algodonero toleranu: a
1allo
y
cuello,
sugiriendo que éstas pudiemn ser las v!as de
Verticillium. Folleto para productores. CIFAPentrada
del
hongo
a la planta.
Comarca Lagunera.
Basset, D.M. y AJ. Mackenzie. 1978. Plan! analysis as a
guide to cotton fertilization. Soil and Plant TISSae
Testing in California.
Division of AgricullaqJ
Sciences. University of California. Bulletin 111'19.
pp. 16-17.

Expresada en miles de libras por pulgada cuadrada
Expres:'lda en índices de micronairc

entre el mayor y el menor valor fue muy ·pequeño (0.5
unidades de micronaire). Por lo que se puede resumir que
la calidad de la fibm de Cian Precoz no se ve afectada por
las diferentes dosis de nitrógeno evaluadas.

Conclusiones
l. Los tratamientos con dosis de 80 a 200 kg de N/ba,
mantuvieron la concentración de nitratos en el tejido
por arriba del nivel crítico dumnte todo el período de
flomción.

2. Los componentes del rendimiento no se afectaron por
el hecho de no aplicar o aplicar hasta 200 kg de N/ba.
3. El rendimiento de algodón pluma y hueso fue similar
cuando se aplicó desde O hasta 200 kg de N/ba.

Summary
The study was carried out in the Experimental Farm

of the Facultad de Agronomía (College of Agriculture)
UANL in Marín, N. L. in a soil naturally infested with

Maestro.Investigador de la Subdircccit'.Xl de Estudios de Postgrado de
la Facu1tad de Agronomía de fa Universidad Autónoma de Nuevo
león. Carretera Zua7llll-Marin km 17.5 Marin, N.L Apartado Poslal

358 San Nicolás de los Garza, N.I. C.P. 66450

16

Introducción

Macropho1/Ú11a phaseolina (Tassi) Goid se ha
encontrado en Nuevo León atacando chile ancho, sandía,
papa, sorgo, maíz y frijol, y ha causado daños de
importancia económica (De la Garza y Díaz, 1989). En
frijol es un problema importante, tanto como lo es en
Tamaulipas (Díaz, 1984). En el Campo Experimental de
Marín, N. L. se han estado haciendo evaluaciones de
materiales de frijol, maíz y sorgo. También se han hecho
evaluaciones en el invernadero (Villarreal, 1987), en
terrenos infestados en forma natural por el
microorganismo, y en el laboratorio usando la patotoxina
del hongo (Gutiérrez et al., 1991). La pudrición carbonosa
es de etiología compleja (Mughogho y Pande, 1984), y el
patógeno puede trasmitme por la semilla (Díaz, 1985). M.

Cienc. Agropecu. FAUAN!. 1993. 6(2) 17-23

r

Macroplwmina phaseo/ina. The seeding date was 17
august 1990 (fall growing season) and 15 march 1991
(spring growing season). Twenty and 21 bean accessions
were used in each case, from which 16 were the same.
Each experiment included three lepari bean lines
(Phaseo/us acutifolius var. latifo/ius), the rest being
varieties and lines of common bean (Phaseolus vulgaris).
The experiments were established in a complelely
randomized block design with three and six repetitions
each, and plots of two and onc row respectively. The bean
plants grew under dry land conditions. Eight readings on
M. Phaseo/ina infection were made, about 15 days apart
during the autumn season, and six during the spring
season. Toe bean plants were more severely infected in the
spring than in the fall season. lt was not possible to
estímate yield in the spring season due to disease severity.
Common bean accessions were more susceptible than
those of tepari bean which were resistan! on botl1 seasons.
In the fa!! scason, where there was less attack from the
pathogen, LEF-25-RB and Pinamerpa, from the common
bean groups, were tolerant M. phaseo/ina was isolated
from seeds of Pinto Laguna and Agmrista common bcans.
The pathogen was detected on different diseased plant
parts, and was more often found on stem and neck,
suggesting that these parts could be the entrance avenues
for the pathogen.

17

�De lu Garza G., J.L.

phaseolina ataca al frijol durante todo su ciclo de cultivo.
En plántula le produce marchitamiento y muerte, lo mismo
que en plantas medianas. En plantas adultas puede
oc.L~ionar tizón en las ramas y trasmitirse a la semilla y
puede causar la muerte prematura a las plantas (Díaz,
1986). Por sus daffos, la enfermedad se conoce como
pudrición carbonosa, pudrición negra, pudrición gris de la
raíz y tizón cenizo del tallo (Dfaz, 1986). La enfermedad
se presenta en plantas sujetas a estrés por sequía y con
temperaturns altas (Dhingra y Sinclair, 1978). Los
objetivos del trabajo fueron: a) Determinar la incidencia de
M. phaseolina en materiales de frijol bajo temporal en los
ciclos de verano-otoilo (tardío) de 1990 y primaveraverano (temprano) de 1991; detectar resistencia o
tolerancia en los materiales, y determinar el grado de
infección por M. phaseoli~a en las semillas cosechadas,
b) Aislar de diferentes partes de las plantas infectadas el
microorganismo patógeno. El presente l.!)lbajo ha sido
presentado en congresos y su síntesis aparece en las
memorias de éstos (De la Garza, 1991; De la Garza,
1992).

Materiales y Métodos

estaban marchitas o muertas con esas lesiones, y las ljle
presentaban lesiones grandes con un centro ceail.o
blanquecino, con o sin puntos negros(picnidios) del hongo.

c;uooro l. Comparación de medias de infección por Macrophomina phaseolina (Tassi) Goid y rendimiento de 20
materiales de frijol en el ciclo verano otono de 1990 en Marfn, N.L.

En el ciclo tardío el frijol se cosechó en vaina y lle
dctenninaron separadamente los rendimientos de peso de
grano y vaina por parcela; y también, e! volumen de 100
semillas, su peso y densidad.

No.
17

6
9
7
12
10

Las semillas cosechadas de frijol fueron examiJlada
para detectar la presencia de M. phaseolina en ellas, Jlll
lo cual se desinfectaron superficialmente con solucioo de
cloro al 2% (1:2, solución comercial de hipoclorito de
sodio: agua destilada) durante dos minutos, se enj11apn1
con agua destilada estéril y se sembraron en medio de
papa-dexlrosa-agar (Bioxon 39 g por litro) en cajas pelria
razón de seis semillas por caja y 10 cajas con cada
material, para un total de 23 materiales (1380 semillasl
Las cajas petri con la semillas se incubaron a 30 ± 2'C
durante cinco días. Al término de la incubación 11e
observaron, contaron e identificaron las colonias de hoogw
que crecieron de cada una de la semillas de cada materia
Los hongos se identificaron haciendo preparaciones i
microscopio, observando sus estructuras, y con la ayuda de
claves y libros.

El es1Udio consistió en sembrar los materiales de frijol
En la siembra de marzo, ya avanzada la temporada, 111
en dos fechas diferentes en el Campo Experimenlal de la
tomaron mueslr"dS de plantas marchitas, a razón de tres JJII
Facullad de Agronomía UANL en un lote que estuvo
surco seleccionadas al azar y se llevaron al laborm
sembrado con frijol y cuyas plántulas presentaron de un 70
para su estudio. Las plantas atacadas se seccionaron 11
a 85% de infección con M. phaseolina. Los materiales
tres partes de 2 cm de longitud cada una: tallo, cuello J
empleados se cultivan comúnmente en la región, o son de '
raíz. Las diferentes partes de la planta se desinfeclanl
interés como futuras inlroducciones, o como materiales de
superficialmente, se enjuagaron, se sembraron en medio e
investigación. El diseilo de los experimentos fue bloques
incubaron como las semillas. Al término de la incubm
completamente al azar con surcos de 5 m de largo y 80
se observaron, contaron e identificaron los hongos ipi
cm de separación entre hileras. En la siembra de tardío
que con las semillas.
las parcelas fueron de dos surcos con tres repeticiones;
mienlr"JS que en la siembra temprana cada surco se
constituyó en parcela y fueron seis repeticiones. En el
primer caso el frijol se sembró en tierra venida el 17 de
Resultados y Discusión
agosto de 1990 y creció bajo condiciones de temporal. La
siembra en el ciclo temprano se efectuó en seco el 15 de
La incidencia de M. phaseolina en los difereoll
marzo de 1991, proporcionándole dos riegos, uno
materiales de frijol fue determinada en el ciclo tardío ptr
inmediatamente para la germinación y Oleo cinco días
un total de ocho lecturas y seis en el ciclo temprano. La
despu6s completar la nacencia; el resto del ciclo el cultivo
infección por el hongo fue aumentando paulatinamedl
creció de temporal. En ambos experimentos, el cultivo fue
hasta alcanzar diferencias significativas entre tratamiena.
inspeccionado cada 15 días aproximadamente, contándose
según los análisis de varianza efectuados, como s
las phullas infectadas y/o muertas por M. phaseolina. Se
observan en el Cuadro 1 a los 74 días después de k
consideraron plantas infectadas las que presentaban
siembra de agosto (6' lectura) y 103.5 días después de k
lesiones obscuras en el cuello, tallo o ramas; las que
siembra (81 lectura) y el rendimiento en grano por parcdL
18

Comporlllmlenlo de Frljol lnrestado con M. p/uueoUna

13

16
8
5
14
4
3
2
I
18
11
15
20
19

Tratamiento
LEF-25-RB
Pinto Americano
Pinamerpa
Pinto Laguna
Selección 4
Toche 44D
LEF-FAUANL 400-3
LEF-10-RB
Pinio Noneno
Negro lampa
LEF-1-RB
Mantequilla Trop
Ciateño
Agramejo
Agrarista
PHAACU-102
Marco Vinicio
LEF-6-RB
PHAACU-156
PHAACU-125

Ca.lrado medio dd error
DMS
hJ de significancia 0.05

74 d (lectura 6)
media

103.5 d (lectura 8)
media

Rendimiento
g/parcela
media

3.8264 a
3.2222 ab
2.3973 bed
2.8753 abe
1.1573 fghi
2.1727 cde
2.1472 cdef
1.7159 defg
0.7283 ghij
1.3049 efgh
0.5276 hij
1.()()57 ghi
0.0000 j
l.0'252 ghi
0.0000 j
0.2896 ij
1.0003 ghij
0.3961 hij
0.8077 ghij
0.0000 j

5.3919 a
5.1791 a
5.0425 ab
4.6777 abe
4.5544 abcd
4.3905 abcde
3.9598 bedef
3.9403 cdef
3.7332 cdefg
3.5579 defg
3.5565 defg
3.4378 efg
3.3544 efg
3.3400 efg
3.2532 fg
3.1974 fg
3.0464 fg
2.9641 fg
2.7263 g
1.5906 h

416.3333 abe
168.0000 c
415.()667 abe
218.8333 be
420.0000 abe
251.()667 be
398.()667 be
446.3333 abe
415.()667 abe
305.1667 abe
272.5333 be
218.3333 be
592.5000 abe
151.()667 c
397.9333 abe
652.3333 abe
284.5000 abe
404.0667 abe
807.3333 a
740.0000 ab

0.3690
1.0054
Tulccy 524.4681

0.4300
t.0853

I

En el Cuadro 2 se muestra lo correspondiente a la siembra

observarse (Cuadro 1 y 2), en el ciclo temprano hubo un
grado mayor de ataque del patógeno a todos los
materiales, lo cual explica porqué no se pudo llevar el
experimento hasta rendimiento, pues la mayoría de las
plantas estaban muertas y sin cosecha al momento de la
madurez. Los resultados de este ciclo apoyan la
recomendación de no sembrar frijol en el ciclo primaveraverano, principalmente de temporal; pues la falta de agua
y las altas temperaturas predisponen al cultivo al ataque de
la enfermedad. La información meteorológica muestra una
gran diferencia entre la evaporación y la precipitación en
ambos ciclos y en las temperaturas (Cuadro 3). Si la
precipitación es baja y la evaporación alta, la planta estará
bajo estrés hídrico; si a esto se suman temperaturas altas,
la predisposición es completa para el ataque del patógeno,
como sucedió en la siembra de primavera (Cuadro 2). En
el ciclo tardío se detenninaron los rendimientos del frijol

de marzo de 1991, a los 81 días (41 lectura) y 95 dfas (5 1
lccwra). Al avanzar la temporada y continuar el ataque
del hongo, el número de claves o tipos de reacción
disminuyen (a-j a a-h, en tardío; y a-e a a-b, en temprano).
En la primavera se definieron claramente dos grupos: el de
los materiales que fueron más o menos atacados
le'leramente {a) y el de los que no (b).
Los materiales más atacados en la siembra de agosto
fueron: LEF-25-RB, Pinto Americano, Pinamerpa y Pinto
~na; entre los menos atacados estuvieron: PHAACU125, LEF-6-RB, Marco Vinicio y PHAACU 156. En la
siembra de marzo (Cuadro 2) todos los materiales de frijol
C0mún fueron atacados fuertemente por M. phaseolina,
IClo los PHAACU presentaron un grado menor de ataque,
siendo sus diferencias significativas. Como puede

19

�De la Gar,.a G., J,l,.

Cuadro 2. Comparación de medias de infección por
Macrophomüw phaseoli11a (Tassi) Goid en 20
materiales de frijol en el ciclo primavcravernno de 1991 en Marfn, NJ...
Trntnm.

No.

81 d(lcclura 4) 95 d(lcctura 5)
media
media

Descripción

~------,------------8
Pinto Americano
62.4000 ab
82.8600 a
2
9
3
11
7
10
17
15
14
6
18

5
4
16
1
12
13
21
19
20

Agrnmejo
Pinto Laguna
Ciateño
Piname!Jla
Negro Jamapa
Pinto Norteño
LEF-10-RB
LEF-1-RB
LEF-FAUANL400-3
Negro Huastcco
LEF-25-RB
Mantequilla Trop
Colombia-28-2
LEF-16-RB
Agrarista
Marco Vinicio
Selección 4
PHAACU-156
PHAACU-102
PHAACU-116

Nivel Je significancia

DMS

71.4833 ab
77.3750 a
70.6300 ab
73.3400 ab
76.9333 a
73.9500 ab
74.9833 ab
74.3667 ab
72.5200 ab
71.9000 ab
73.8000 ab
66.8000 ab
52.9167 b
68.0800 ab
64.3250 ab
65.3667 ab
69.2600 ab
28.7800 e
18.9200 e
5.7333 e

0.05
23.9742

82.6000
80.2750
79.1333
78.1400
77.7500
77.2500
77.2833
77.1167
75.7600
74.9500
73.3400
72.6800
70.8833
70.6000

69.n50
68.6500
67.6000
23.7800
23.0400
8.2333

a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
b
b
b

Comportamiento de Frijol Infestado con M. phaseoUna.

en gr.ino y el de vaina; y lambién, el peso de 100 semillas,
su volumen y densidad (Cuadro 4). Se observó, ea
general durante este ciclo, que los materiales de lllayQrendimienlo de grano fueron a la vez, los menos alaca(b
por M. Phaseoli11a; como fue el caso de los PHAACU y
Ciatefto (Cuadro 1). Sin embargo la correlación eNJt
embas variables no fue significativa (- 0.2883, Cuadro S).
Esto puede deberse a que las incongruencias ÍUCltlt
frecuentes; como en los casos de LEF-25-RB y Pinam~
que aún teniendo una infección alta, tuvieron 11
rendimiento mediano; lo cual podrla explicane
considerando a ambos materiales como tolerantes. La
correlaciones entre los diversos parámetros (Cuadro S).
seftalan que los materiales de frijol más infecllldos
producen menor peso de vaina, y que el volumen y JlQ&gt;
de la semilla aumenta conforme la infección de M.
phaseo/ina es mayor.

(uadro 4. Rendimiento de grano y de vaina; y volumc~, peso Y_ densidad de 100 semillas de 20 materiales de frijol en

suelos infestados con Macrophomina phaseolma (Tasst) Gotd. en Marín, N.L. 1990.

No.
I
2

3
4

5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20

Al examinar las semillas cosechadas de frijol
(materiales del Cuadro 1 y además: Colombia 28-4
PHAACU-100 y PHAACU-116) para detectar la presencia
de patógenos que se transmiten a través de ellas, st
detectaron solamente dos colonias de Macrophomina en la
variedad Pinto Laguna, y tres más en Agrarista; es decir
cinco en 1380 granos examinados, lo cual equivale a
0.36% de infección. Con respecto a los materiales at

Tratamiento
Agrarista
Agramejo
Ciatefto
Mantequilla Trop.
Negro Jamapa
Pinto Americano
Pinto Laguna
Pinto Norteño
Pinamerpa
Toche 440
Marco Vinicio
Selección-4
LEF-FAUANL 400-3
LEF-1-RB
LEF-6-RB
LEF-10-RB
LEF-25-RB
PHAACU-102
PHAACU-125
PHAACU-156

R. grano

R vaina

g/p

g/p

397.9333
151.6667
592.5000
218.3333
305.1667
168.0000
218.8333
415.6667
415.6667
251.6667
284.5000
420.0000
398.6667
272.5333
404.0667
446.3333
416.3333
652.3333
740.0000
807.3333

215.0667
172.3333
380.4667
194.6667
192.1667
114.8000
102.3000
245.3333
200.3333
113.3333
271.8333
197.0000
171.7333
194.8000
267.(í()()()
271.6667
199.4667
327.0000
346.0000
392.0000

Agosto
Septiembre
Octubre
Novicmhrc
To~il

Siembra marzo-1991
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Total

15.0000
15.3333
15.5000
18.6667
18.3333
26.5000
24.5000
18.0000
24.3333
28.0000
17.6667
16.0000
23.6667
16.0000
16.0000
16.0000
27.3333
12.3333
10.3333
10.0000

Peso sem.
g

20.0667
20.1000
20.6667
23.8333
23.6667
31.5000
29.5000
20.4333
29.1667
33.6667
20.7333
20.0000
29.4667
20.3333
21.5667
21.4667
31.5000
11.1667
11.3333
14.0000

Dens. sem.
1.3400
1.3167
1.3333
J.Tl67
1.3067
1.1900
1.3400
1.1467
1.1900
1.2000
1.1833
1.2667
1.2500
1.2733
1.3733
1.3433
1.1500
0.9067
1.1067
1.4067

21.8856

,·

Cuadro 3. Datos de la caseta meteorológica de la Facu11aa de Agronomía UANL, Marín, N.L. durante los meses de
estudio.

Siembra
agosto-1990

Vol. sem.
mi

Temperatura
media mensual
ºC
29.0
26.0
22.0
19.3

22.0
25.5
27.5
29.0

Precipilaeión (P)
total en
mm
115.3
178.1
16.3
5.0
114.7
2.3
2.0
26.2
97.5
128.0

20

Evaporación (E)
total en
mm

Cocieut
Diferencia
E-P

p

226.11
166.60
142.79
115.71

110.81
-11.5
126.49
110.71

651.21

1.96
.94
8.76
23.14

336.51

2.ffl

213.29
236.23
238.39
298.37
996.28

210.99
234.23
212.19
200.87
868.28

Cuadro 5. Correlaciones simples entre infección por M. phaseolina, rendimiento de grano y de vaina; y volumen, peso y
densidad de semilla de 20 materiales de frijol en Marfn, NL.

..li.

92.73
118.12
9.10

3.0í
7.78

Mp

RG

RV

vs

PS

.6786 ••
-.4187 ••
-.4501 ••
1.0000
.9491 ••
-.1517

.6451 ••
-.4476 ••
-.4701 ••
.9491 ••
1.0000
.1329

os

I

M. phaseo/ina (Mp)
1.0000
Rendimiento grano (RG) -.2883
Rendiemiento vaina (RV -.4552 ••
.6786 ••
Volumen semilla (VS)
.6451 ••
Peso semilla (PS)
Densidad semilla (OS)
-.0639
N: 60
• Nivel de sig.nificancia -.01

-.4552 ••
.8156 ••
1.0000
-.4501 ••
-.4701 ••
-.0704

-.2883
1.0000
.8156 ••
-.4187 ••
-.4476 ••
-.0017

•• -.001

21

-.!fil9
-.0017

-.0704
-.1517

.1329
1.0000

�De la Garza G,

Cuadro 6.

No.
1
2

3
4

5
6

7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18

Comportamiento de Frijol Infestado con M. phasealina

Rc_~~lla~os de la siembra _de sección_ de tallo, cuello y raíz de plan~,s marchitas de frijol supues
rnlcctadas con Macrophormna phaseolma (Tass1) Goid. en medio papa-dextrosa-agar.
llllDQie
Tratamiento

Plantas
No.

Agrarista
Agramejo
Ciatello
Mantequilla Trop.
Negro Huasteco
Negro Jarnpa
Pinto Laguna
Marco Vinicio
Selección 4
LEF-FAUNAL-4003
LEF-1-RB
LEF-6-RB
LEF-10-RB
LEF-25-RB
PHAACU-102
PHAACU-116
PHAACU-125
PHAACU-156
Total
Porcentaje

1

J.L.

Tallo

3
6

6
6
3

3
3
9

9
3
6

9
6
6
6

3
3
6

96

Cuello

3/3'
4/6
5/5
5/5
2/2
3/3
3/3
8/8
8/8
3/3
6/6
9/9
4/6
6/6
6/6
2/2
2/3
5/6

3/3
5/6
5/6
6/6
3/3
3/3
3/3
919
7/9
3/3
6/6
819
5/6
6/6
5/6
2/2
3/3
4/6

84/90
93.3

86/95
90.5

Ra&amp;
3/33/6

phaseo/ina (Ta.~si) Goid en 20 ma1eriales de frijol en
Marín, N.L. XV!l Congreso Nacional de
Fitopatología Julio 24-26, 1991. Puebla, Pue.
Mcmor~,s p. 137.
J.L. 1992. Incidencia, detección y transmisión
de Macrophomina phaseolina en 21 materiales de
frijol en Marín, N.L. XIX Congreso Nacional de
Fitopatologfa. Agosto 19-21 de 1992. Saltillo, Coah.
Memorias p. 57.

ws

4fJ

4/1
1/3
S/6
4/1
3/6

Díaz F., A. 1986. Enfermedades del frijol. En: Manual
Fitosanitario Regional pp 75-80. Patronato para la
Investigación Fomento y Sanidad Vegetal SARH.

~ la Garza,

3/5

'J/2
'J/2
2/J

11 Reunión Nacional sobre la Problemática de
Postcosecha de Gr.mas y Semillas. lrapuato, Gto.
HM-10.

~

Gutiérrez, H., L. González y E. Aguilar. 1991. Evaluación
de "callos" de 8 genotipos de frijol utilizando la
patotoxina" de Macrophomina phaseolina (Tassi)
Goid., XVIII Congreso Nacional de Fitopatologfa
Julio 24-26. 1991. Puebla, Pue. Memorias p.96.

la Garza, J.L. y A. Díaz F.. 1989. Macrophomina
phaseolina (Tassi) Goid un pal6geno importante en los
cullivos. Folleto Tec. 2. Fac. de Agronomía, UANL.
Marfn, N.L. 83 p.

Mughogho, L.K. y S. Pande. 1984. Charcoal rot of
sorghum En: Sorghum Root and Stalk Rots a Critica!
Review pp 11-24. IntemationaJ Crops Research
Institute for the Semi Arid Tropics (ICRISAT)
Patancheru A.P. 502-324 India.

Dbingra, O.D. y J.B. Sinclair. 1978 Biology an Pathology
of Macrophomina phaseo/ina. Universidad Federal de

Vicosa. Vicosa Minas Gerais Brasil 166 p.

3/6
4/6

Dfaz F., A. 1984. Macrophomina phaseo/ina (Tassi) Goid,

3/J
2/J
4/6

agente casual de la pudrición carbonosa del frijol,
Phaseolus vulgaris L., en el norte de Tarnaulipas.
Agríe. Tec. Méx. 10(2):87-98.

smo
57J

Villarreal, H. 1987. Comparación de la patogenicidad de
dos cepas de Macrophomina phaseolina (Tassi) Goid.,
una aislada de sorgo (Sorghum bicolor (L.) Moench) y
otra de frijol (Phaseolus vulgaris L.) en cinco lfueas
experimentales de sorgo y dos variedades de frijol
bajo condiciones de invernadero. Fac. de Agronomía,
UANL. Marfn, N. L. Tesis Profesional. 54 p.

Dfaz F., A. 1985.
Transmisión de Macrophomina
phaseo/ina en el frijol (Phaseolus vulgaris L.)

Numerador =

No. de secciones con M. phaseolina
Denominador= No, de secciones examinadas

,·

estudio, son 2/23; esto es, 8.7% de infección, y dentro de
un mismo material, Pinto Laguna 2/60 (3.3%) y Agrarista
3/60 (5%).

una enfermedad que ataca severamente al frijol b,¡,
condiciones de temporal en Marfn, N. L. El patógeno 11
presenta con mayor intensidad en las siembras del ci:11
prima~era-verano que en las de verano-otollo. Lil
materiales de frijol común fueron susceptibles a ~
enferm~, y los de frijol Tepari (PHMCU), resistenlel.
En condiciones menos severas de ataque (ciclo venoo,
otollo), algunos materiales de frijol fueron tolerantes (LllF,
25-RB, Pinamerpa).

El 21 de junio se colectaron y examinaron plantas
atacadas por la enfermedad, dividiéndose cada muestra en
tres partes: tallo, cuello y raíz (Cuadro 6) M.phaseolina
fue aislado de todos los materiales examinados, pero no de
todas las panes. El pal6geno fue aislado con mayor
frecuencia de tallo y cuello que de raíz, Jo cual sugiere ]os
s1t1os más probables de infección e invasión del hongo en
las plantas.

El !'316geno puede transmitirse por la semilla en bija
proporción.

Conclusiones

Bibliografla

La pudrición carbonosa causada por M. phaseolina es

De la Garza, J.L. 1991. Ocurrencia de Macroplwmi/14
22

23

�EVALUACION BROMATOLOGICA Y ORGANOLEPTICA DE TOSTADAS DE MEZCLAS
MAIZ-SORGO [Sorghum bicowr (L.) Moencb] UANL-1-187

I

Ev■ luaclón

Uroo11lológlc1 y Org■ noliptla, de Tostadas

La demanda de maíz para la elaboración de frituras

Norma Idalia Contreras Montes de Oca'. Leonel Romero Herrera' y Fernando Ona'
Resumen
La variedad de sorgo UANL-1-187 [Sorghum bicolor
(L.) Moench] fue usada para reemplazar O, 10, IS, 20, 25,

30, 50, 80, 85, 90 y 100% de maíz blanco (Zea mays) en la
elaboración de tosladas. Se encontró una diferencia
altamente significativa en las variables evaluadas en grano,
nixtamal y tostada El contenido de ceniza y proteína
aumentó a medida que el contenido de sorgo aumentaba en
la mcicla utilizada. Las tostadas hechas de 25% de sorgo y
75% de maíz mostraron más aceptación que el testigo con
respecto a las características de color, textura y sabor de
tostada; a medida que el contenido de sorgo aumentaba de
aceptación disminuyó con respecto a 1~ características
mencionadas. Usando la escala Pantone fue detectada una
variación de color de un naranja rojizo a café rojizo, la cual
es mostrada por el valor de la escala de 185 C a 202 C.;
,. por otro lado, el valor de la masa cambió de cremoso a
verdoso (468 C - 465 C). La vida de almacenamiento de
las tostadas para todos los tratamientos fue equivalente a 33
días, el cual fue el tiempo mostrado por el testigo.
Cicnc. Agropc,cu. FAUANL 1993. 6(2) 24-29

Summary
UANL-I-187 a grain sorghum variety [Sorghum bicolor,
(L.) Moench] was used to replace O, 10, 15, 20, 25, 30, 50,
80, 85, 90 y 100% of white maize (Zea mays) in !he
tostadas making (traditional mexican snack). lt was found
significative highly difference in !he evaluated variables in
grain, nixtamal and tostada. Toe ash and protein content
increased as !he sorghum grain content in !he blend beeame
higher. The tostadas made of !he 25% sorghurn and 75%
maize blend showed more acceptability !han !he control
regarding to the tostadas color, texture and flavor
characteristics, as !he sorghum content increased !he
acceptability beeame down. Using !he Pantone scale; it
1

2

granos de características adecuadas para la elaboración de
los productos. De esta hipótesis general se desprende este
e.lllldio, el cual particularmente analiza el potencial de la
variedad UANL-187.

was detected a color variation, from orange-reddish IO
brown-reddish, which is showed by the scale value fiQ1
(185 C to 202 C); on !he other hand, !he dough yclb,
color changed from crearny to greenish (468 C to 465 C).
Toe shelf life of the tostadas for ali !he blends VIII
equivalent to thirty !bree (33) days which was !he linl
showed by !he control

El proceso de cocimiento alcalino de maíz, mejor
conocido como nixtamalización, es la base en la
elaboración de muchos productos a partir de ese grano tales
como harinas, tortillas, atoles y frituras entre otros.
Después de la nixtamalización, el grano es enfriado, lavado
y molido hasta producir una masa, la cual es moldeada para
ob(cner la tortilla o fritura o bien la masa puede ser secada
y molida para producir harina.

Introducción
Durante muchos aJ!os el maíz ha sido básico en la
alimentación de muchos países latinoamericanos, en México
ha sido utilizado en la elaboración de alimentos tales como
tortillas, tamales, atoles, frituras y otros aJimeab
tradicionales.

N.L C.P. 66450.
Pasanle del Dcperuunento de lndot1ñas Alimenlnriu.

Khan et al. en 1980 (citado por Rooney, 1982) reportan
que las tortillas de sorgo elaborados con 38 diferentes
cultivares, variaron de un color ligeramente amarillo a un
café verdoso y que los tiempos de cocinúento y
propiedades de molido del nixtamal fueron afectados por el
tamallo, textura y estructura del grano.

Aunque las tortillas son tadicionalemente preparadas de
maíz, en América Central el sorgo es usado más
popularmente, debido a que es más barato, tiene un
rendimiento aceptable de grano bajo condiciones climáticas
extremas y su valor nutritivo es similar al del maíz
(Alarcón et al., 1986).

Debido a su importancia, se han realizado numeroq
estudios no sólo en las instituciones educativas del país,
sino también en la industria alimentaria con el objetivo de
minimizar costos e insumos, así como optimizar 11
procesamiento; como resultado de esto se tienen grancb
fábricas tanto privadas como gubernamentales dedicadas a
exponar toneladas de harina de maíz al extranjero con d
fin de cubrir la gran demanda que se tiene principalmellle
en Estados Unidos, donde se reporta venta total de comida
mexicana por 4 billones de dólares en 1986 (Gómez et al.
1987).

Materiales y Métodos

Choto et al. (1985) informa sobre tortillas de buena
calidad obtenidas de una mezcla de 15% de sorgo
[Sorghum bicolor (L.) Moench] y 85% de maíz (lea mays),
también expone que por medio de una cuidadosa selección .
de la variedad de sorgo, tortillas de alta calidad pueden ser ,·
producidas en el laboratorio usando maíz amarillo mezclado
con sorgos blancos o rojos.

Recientemente la producción de granos ha sido dirigidl
hacia el maíz, de acuerdo a las políticas nacionales,
alcanzándose la autosuficiencia en este cereal 1
reduciéndose por consecuencia la redituabilidad del S01JO.
Tal situación arroja bajas expectativas para d
abastecimiento de sorgo con producción nacional,
previéndose mayores importaciones de este grano en d
futuro inmediato.
Sin embargo, considerando que las características de la
especie son ventajosas sobre el maíz y ottos cereales ¡mi
su explotación en ambientes como Nuevo León, es
justificable realizar un análisis de los usos potenciales cid
sorgo para así ofrecer al productor un valor agregado o biel
una demanda de su producto por otros mercados.

Gómez et al. (1989) encontraron que cambios
estructurales se presentan en maíz y sorgo durante el
proceso de nixtamalización, el uso de cal debilita la pared
celular facilitando la remosión del pericarpio, solubifuando
las paredes celulares en las capas externas del endospermio,
causando hinchamiento y destrucción parcial de los granos
del almidón así como modificando la estructura de las
proteínas.

Revisión de Literatura

Serna et al. (1988) establecen que los sorgos blancos
lienen un potencial para reempkuar parte del maíz en la
producción de tortillas y frituras y que aproximadamente
SO% de malz es requerido para obtener el sabor y el aroma
característico del maíz en el producto final. Debido a la
baja palatabilidad del sorgo, los mismos autores sugieren
que el uso de 100% de sorgo es adecuado en frituras en las
cuales no es deseable el fuerte sabor a maíz.

Nota Técnica
Maestros-Investigadores del Departamento de lndustriu Alimentarias y
Fitotecnia., respectivamente, de la Facultad de Agronomía de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Carretera Zuazua-Marín km
17.5. Marín, N.L Apanado Postal 358. San Nicolás de los Gam,

!ruegas et al. (1982) indican que los granos de sorgo
sin testa con textura intermedia, pericarpio incoloro y
contenid¿ bajo de polifenoles, producen las mejores tortillas
de color, palatabilidad y textura más aceptable. Los
genotipos tropicales adaptados M-62588 y M-62724
producen aceptables tortillas de 100% sorgo.

puede ser satisfecha con sorgos tropicales adaptad~ con

25

.,

Se utilizó la variedad de sorgo [Sorghum bicolor (L.)
Moench) UANL-I-187 y maíz blanco comercial (Zea mays)
adquirido en un mercado local de la ciudad de Monterrey,
N.L. para preparar 10 combinaciones de 1.5 kg de grano
conteniendo O, 10, 15, 20, 25, 30, SO, 80, 85, 90 y 100% de
sorgo y realizar observaciones en tres estados del proceso
de elaboración de tostadas: grano, nixtamal y tostada
En la nixtamaliz.ación se utifü:ó una relación de granoagua de 1:3 y 1.5% de hidróxido de calcio (cal comercial)
con respecto al peso total del grano, se llevó a cabo bajo
condiciones de temperatura, tiempo de cocción y tiempo de
reposo controlados (Figura !). El agua fue calentada a
95ºC para después ser agregado primeramente el maíz con
su correspondiente peso de hidróxido de calcio, la
temper.itura se mantuvo por 50 minutos para posteriormente

De acuerdo con Vivas et al. (1987) el tamallo del grano
de sorgo facilita el proceso de molido en la producción de
masa, para la elaboración de atoles con calidad similar al
atole de maíz, pennitiendo considerarlo como una fuente de
alimento de bajo costo.

24

El presente trabajo se realizó en los Laboratorios de
Bromatología y Química de la Facultad de Agronomía de la
UANL ubicada en el municipio de Marfn, N.L., y en el
Laboratorio de Nutrición de la Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootecnia de la UANL.

�Contreras Montes de O., N.L et aL

.,

Maíz

Las tostadas fueron preparadas moldeando la masa CII
una tortilladora de rodillos manual para obtener tortillas can
un espesor y diámetro promedio de 2 mm y 13.0 CIII
respectivamente. Finalmente las tortillas fueron freidas ca
un freidor eléctrico Cooker friger CF53 utilizando aceite de
cártamo a una temperatura de 179°C ± 2º por tres minUUll
Muestras de las mezclas de grano crudo, nixtamalmido y
tostadas fueron consideradas en tres repeticiones para 111
analizadas con respecto a su contenido de humedad,
cenizas, proteína, grasa y fibra, siguiendo la metodología
recomendada por la AOAC.

+ Agua
+ Cal (1.5%)
95°C .:!: 3°/50 min

Sorgo e:--:,-::--:-+ Cal (1.5%)

95ºC/60 min
Reposo

(1 hr)

1

Agua _ __

Lavado

Agua

1

Rcírigerado

?ºC/16 hr
1

Se consideraron el diámetro, peso y grosor de tostadas
a través de una muestra de cinco observaciones ¡xr
tratamiento y repetición. Un total de 10 panelistas 110
entrenados evaluaron las tostadas producidas utilizando el
método de preferencia para textura mediante la escala 1-3
(1 = bueno, 2 = regular y 3 = malo); en el caso del cola y
sabor, las tostadas fueron evaluadas usando una escala
hedónica de O a 100 (O = le disgusta demasiado; 100 = le
gusta demasiado). Además, los panelistas fueron requeridos
para efectuar observaciones adicionales sobre su
aceptabilidad.

Mrdo
Colorante

0.2%
--+ 50 mi agua

Evaluación Bromatológtca y Organolépllca de Tostadas

Amasado
1

Porma de tostada

Freído a l 79ºC .:!: 2ºC por 3 min
Enfriamiento
Empaque

La evaluación organoléptica se efectuó con tostadas que
fueron
producidas un día anterior y fue conducida en el
Figura l. Diagrama de flujo en la elaboración de tostadas.
Laboratorio de Química de la FAUANL. A los panelislas
se les recomendó tomar agua antes de evaluar cada mueSl!a
y no fue considerado cualquier otra condición de
agregarse el peso correspondiente de sorgo y cal , · infraeslructura o ambiental al momento de la evaluación.
manteniendo la misma temperatura por 60 minutos más.
Para determinar la vida de anaquel, la tostada fue
En el caso de la muestra 100% sorgo, el tiempo de
colocada
a una temperatura de 50 - 60 ºC y fue revisada
cocimiento toral fue de 60 minutos.
cada hora hasta su enranciamiento, se consideró as{ que
cada hora representa un día de almacenamiento del
Las mezclas nixtamalizadas fueron dejadas en reposo
producto.
Se . efectuaron tres repeticiones para cada
durante una hora, para posteriormente ser lavadas con agua
tratamiento.
corriente para remover el pericarpio del grano y el exceso
de cal. Finalmente, fueron refrigerados a 7ºC durante 16
Se aplicó un análisis de varianza a través de un disello
horas.
factorial, considerando estados de elaboración como 111
factor y mezclas de grano como otro factor para las prueilll
La masa fue producida utilizando un molino de piedra
de
significancia de las variables materia seca, ceniD.
en un estalecimiento, su textura fue determinada por la
proteína, grasa y fibra cruda; y para las pruebas de
experiencia del operador del molino. La masa se mezcló
significancia de la variable peso de tostada se aplicó 111
con una concentración de 0.2% en peso de colorante rojo
análisis
de varianza con la corrección por la covariable
vegetal, el cual previamente se disolvió en 50 mi de agua
diámetro de tostada, utilizándose para las pruebas de
destilada
significancia la prueba de la DMS.

Resultados y Discusión

Cuadro 2. Promedio de cinco características en tres estados
grano, nixtamal y tostadas a través de once
mezclas maíz-sorgo.

Se encontró diferencia altamente significativa en las
variables evaluadas en grano, nixtamal y tostada. En el
C$&lt;l de las diferenJes mezclas maíz-sorgo, las variables
cenizas y proteínas moslraron diferencias altamente
significativas (Cuadro 1).
El Cuadro 2 muestra que el grano nixtamalizado
presenta el mayor valor para el contenido de ceniza y
proteína. Las diferencias en el caso de ceniza es debido a
dos factores, uno de ellos es la adición de la cal durante el
proceso de nixtamalización que provoca incremento en
cenizas en el grano, ese incremen10 se reduce en tostadas
debido a la alta concentración de grasa presente; el otro
factor es el tipo de mezcla maíz-sorgo. El Cuadro 3
muestra que la adición de sorgo a la mezcla influye de
manera directa al procentaje promedio de ceniza, esto está
relacionado con el trabajo realizado por Gómez et al.
(1989) quienes presentan valores de ceniza (presentados
como calcio, fósforo y fierro) de 354 mg/100 g para maíz y
de hasta 1350 mg/100 g para sorgo.
La diferencia altamente significativa en el contenido de
proteínas en grano, nixtamal y tostada es también afectada
por dos factores, uno de ellos es el contenido de grasa
(Cuadro 2), el cual se incrementa en tostadas debido al
proceso de freido; sin embargo, en el Cuadro 3 se observa
que 11 mezcla 0-100 (maíz-sorgo) presenta el mayor valor y
que a medida que el maíz es afladido a la mezcla el
contenido de proteína decrece.

Materia

seca
Grano
Nixtamal
Tostada
DMS

Grasa

Proteína

Fibra

1.56 c 4.25 b
1.84 a 4.10 b
1.71 b 26.82 a
0.003
0.168

10.67 b
11.71 a
8.07 c
0.045

1.54 a
0.78 c
1.34 b
0.022

Cuadro 3. Promedio de cinco características en once
combinaciones maíz-sorgo a través de tres
estados.
Materia

seca
100-0 92.573
90-10 92.454
85-15 92.222
80-20 91.988
75-25 92.032
70-30 91.752
50-50 91.633
20-80 91.942
15-85 92.455
10-90 92.205
0-100 91.981
,·DMS

Ceniza

Grasa

1.566 d
1.465 e
1.575 d
1.571 d
1.432 e
1.654 c
1.717 b
1.880 ab
1.943 a
1.918 a
1.880 a
.0616

12.776
13.556
13.458
13.474
13.197
12.914
12.684
11.489
12.494
11.322
12.235

Proteína

Fibra

8.790 h 1.288
8.826 h 1.306
9.110 g 1.240
9.647 e 1.233
9.351 f 1.215
9.810 e 1.189
10.335 d 1.343
10.432 d 1.302
10.748 c 1.250
10.968 b 1.358
11.535 a 1.348
0.1923

Cuadro l. Resumen de análisis de varianza de cinco variables en tres estados y once combinaciones maíz-sorgo.
Fuente de
variación
Rep.

A
B

AB
Resid.

X
CV

GL

Materia seca

2
2
10
20
54

71.87
350.10 ••
1.25
1.35
4.24
92.11
2.23

Ceniza
0.17
0.62 ••
0.29 ••
0.05 •
0.03
1.69
10.30

A: Estados
8: Mezcla,

26

88.5 c
93.2 b
94.9 a
0.173

Ceniza

Cuadrados medios
Proteína
0.15
96.03 ••
6.48 ••
0.41
0.29
9.95
5.42

Grasa
12.99
5236.30 ••
4.74
1.57
4.02
12.68
15.84

• Difem,cia lignificativa
•• Diferencia altamente significativa

27

Fibra cruda
0.24
3.06 ••
0.03
0.07
0,(J'l

1.27

20.80

�Evaluación Bromatológlca y Organolépllca de T0811du

Contreras Montes de O., N.I. d aL

el cambio de color naranja-rojizo a color café-rojizo. F.a
cuanto a la textura "gruesa", se atribuye ésta a la dif~
de tamal!o en los granos influyendo en la etapa del molill,
del nixtamal para producir la masa, el ajuste de las piedq¡
del molino fue determinado para obtener una masa c:11
menor cantidad a nada de grano de sorgo entero, peio IÍI
producir un grano de maíz remolido. Por otra parte, ta
morfología del grano de sorgo que presenta un endOSl)CIIII
dividido en capas córneas y harinosas provoca que 111
tostadas con alto contenido de sorgo presenten una tellllQ
más gruesa que la del testigo.

En lo que respecta a fibra cruda, no hubo diferencia
significativa en las mezclas, pero sí en lo que respecta al
estado; el grano crudo presentó el mayor valor seguido por
tostada y nixtamal respectivamente. Aquí la etapa de
lavado del grano después del proceso de nixtamalización
provoca • eliminación de la cascarilla de los granos,
compuesto principalmente por celulosa y hemicclulosa, lo
que produce decremento en el contenido de fibra.
En cuanto a las características organolépticas, las
variables textura, color y sabor fueron evaluadas por su
grado de aceptación (Cuadro 4). Se encontró que a medida
que el porcentaje de sorgo predomina en la mezcla, la
aceptación con respecto a las variables mencionadas
decrece, observándose que las tostadas elaboradas hasta con
un 25% de sorgo presentaban una aceptación competitiva
con el testigo y aún más, precisamente la mezcla 75-25
(maíz-sorgo) superó al testigo en dichas variables; esto
'
último concuerda con Choto et al. (1985)
quienes
encontraron que durante la elaboración de tortillas, las
mejores características organolépticas fueron encontradas
cuando se sustituyó el 25% de maíz amarillo por sorgo.

Peso'
(gr)

Textura 1

Color

Sabor

1.66
1.66
1.33
1.70
1.53
2.00
2.05
2.06
2.40
2.26
2.40

54.36
52.20
56.20
56.13
58.03
48.50
33.36
21.50
20.66
18.40
14.60

62.00
56.90
55.20
59.16
63.86
51.73
39.66
37.13 ·
29.60
27.53
21.76

r

100-0
90-10
85-15
80-20
75-25
70-30
50-50
20-80
15-85
10-90
0-100
DMS
1

1
3

25.09 a
23.32 a
22.71 b
23.36 a
23.61 ac
23.66 ab
22.85 b
21.72 e
22.97 b
22.13 b
20.29 d

F.V.
~able
ll!ICticiones
T1113micnto
llsidual

'X
C{

G.L.
1
2

10
19

Choto C.E., M.N. Morad y L.W. Rooney. 1985. The
quality of tortillas containing whole sorghum and
pearled sorghum alone and blended with yellow maize.
Cereal Chem 62 (1):51-55.

Cuadro medio
50.69
4.76
2.15 1
0.81

Gomez M., H. y L.W. Rooney. 1987. Dry corn masa
flours for tortilla and snack food production. Journal of
Cereal Sciencc 32 (5):374-377.

22.89
3.93

Gomez M., H. McDonough, L.W. Rooney y R.D. Waniska
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nixtamalization and tortilla baking. J. Food Science 54
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food quality. In: Sorghum in the Eighties: Proceedings
of the Intemational Symposium on Sorghum, 27-28
nov. 1981, India Patancheru, A.P. India ICRISAT: 571-

proporcional a la cantidad de sorgo en la mezcla (Cuadro4
y 6). Finalmente, todas las combinaciones maíz-sorgo en la l El producto con 75-25 (maíz-sorgo) superan a las
tostadas elaboradas con 100% maíz, en las
mezcla presentaron una vida de anaquel equivalente a 33
características de sabor, color y textura.
días, lo cual fue similar al testigo, considerándose esll
aceptable en el mercado.
J. La adición de sorgo influye en forma directa en el
contenido de ceniza y proteína e inversamente
proporcional al peso de tostadas.

Cuadro 4. Características organolépticas y peso de tostadas
de maíz-sorgo.

(%)

varianza de peso de tostada
considerando la covariable diámetro de tostada.

Los cambios de color detectados en la prueba 1)1111) 1
mediante al prueba hedónica fueron verificados utilii.mk, Sipilicativo al 5%
una escala Pantone no sólo para tostadas sino también PII
masa (Cuadro 5), en donde se puede observar que la
coloración varía de un naranja-rojizo hasta café-rojim,
representado por los valores 185 C al 202 C en la escala.
Conclusiones
En cuanto a la coloración de la masa, ésta varió de un cokr
amarillo cremoso hasta un amarillo verdoso, represeotlli
en la escala por los valores 468 C al 465 C.
l. Tostadas con aceptables características organolépticas
pueden ser producidas con la variedad de sorgo
[Sorghum bicolor (L.) Moench] UANL 1-187.
Por otro lado, el peso de las tostadas fue inversamcut

Se encontró también una textura "gruesa" en la tostada
a medida que el sorgo se incrementó en la mezcla, además

Maíz-sorgo

Bibliograíia

(IIMlro 6. Análisis de

586.

Serna S.O. , A. Tellez-Giron y L.W. Rooney. 1988.
Production of tortilla chips from sorghum and maize.
Joumal of Cereal Sciencc 8:275-284.

,·
Cuadro 5. Color de masa y tostada elaborada con diferelllll
4.
La
adición
de
sorgo
de
hasta
un
25%
produce
tostadas
mezclas de maíz-sorgo usando la escala Pantood
Vivas, N.E., R.D. Waniska y L.W. Rooney. 1987. Effect
de color aceptable comparativamente con el testigo;
of tortilla production on proteins in sorghum and
porcentajes mayores producen colores y textura
Mezcla
maize. Cereal Chem. 64 (6):384-389.
indeseables.
M-S

%

Masa

100-0

468
468
468
468
467
467
467
466
466
465
465

90-10
85-15
85-20
75-25
70-30

50-50
20-80
15-85
10-90
0-100

1.89

Ajllfilado por covariable diámetro
Escala l-3; .1 bueno . 3 mala
Escala ~100; 100 le g\15ta dcowlado •Ole disgU5ta demuiado

Letras iguales indican igualdad estadística

1

28

c
e
c
c
e
e
c
c
e
c
c

Tostada

e
e
e
e
119 e
Warm red
113 e
180 e
159 e
180 e
185
185
118
118

202c

Datos del Paotonc

29

�X CONGRESO NACIONAL DE LA SOCIEDAD MEXICANA
DE MANEJO DE PASTIZALES*

XV CONGRESO DE LA SOCIEDAD MEXICANA DE FITOGENETICA*
Francisco Zavala García

Humberto lbarra Gil
Antecedentes
Dacia, la importancia del recurso del agostadero en la
República Mexicana' y la inquietud científica y práctica de
personas interesadas en la utilización y conservación de dicho
recurso, se aprobó la integración de la Sociedad Mexicana de
. Manejo de Pastizales en una reunión plenaria el día 22 de
agosto de 1986 durante la celebración del II Congreso
Nacional sobre Manejo de Pastizales Uevado a cabo en
Saltillo, Coahuila'.

nacionales o extranjeras; otra de las actividades importania
fue el nombramiento de coordinadores estatales a iniciatiy¡
del presidente saliente el lng. Joel Benavides García, con el
propósito de brindar una mejor atención a los miembros de
esta Sociedad.

a nivel nacional e internacional, donde los investigadores y
miembros de la sociedad publican sus artículos sobre
fitogenética o áreas afines.

La Sociedad Mexicana de Fiotogenética, A.C. (SOMEFI)
se fundó en 1965 con 49 miembros, con el objeto de agrupar
en su seno a los individuos que se dedican a la investigación,
ensellanza, difusión, utilización o cualquier otra actividad
relacionada directa o indirectamente con la genética vegetal.

A la fecha se han publicado diez revistas con el nombre
de Fitotecnia y ocho con el nombre de Fitotecnia Mexicana;
estos volúmenes contienen aproximadamente 230 artículos.
Para el rubitraje de estos artículos, se cuenta con un grupo de
profesores e investigadores expertos en diferentes áreas, los
cuales participan en la edición y corrección técnica de los
artículos.

Además de las publicaciones, como una guía para dif~
los resultados y experiencias relacionadas con los diferentes
La finalidad de la SOMEFI es difundir y promover los
tópicos en manejo de pastizales, se han llevado a callo
No es hasta 1987 cuando se crea oficialmente la
ininterrumpidamente nueve Congresos de Manejo de conocimientos y resultados de la investigación en la genética
Sociedad Mexicana de Manejo de Pastizales con un total de
Pastizales, en los cuales han participado tanto ponenta en su rama vegetal, para beneficio de nuestro país en
96 socios fundadores' y cnya sede se acordó que fuera la
nacionales como internacionales y han contribuido para 111 particular y de la humanidad en general, así como promover
Paralelamente a la publicación de estas revistas, nace la
Universidad Autónoma Agraria "Antonio Narro" en
realización un sinmlmero de personas; sumado a todos estm el intercambio de ideas y experiencias de sus miembros en
revista Germen en 1982, con el propósito de publicar reportes
Buenavista, Saltillo, Coahuila Dicha sociedad, que está
eventos y actividades, la Sociedad ha organizado cursos de ttabajos sobre genética en México. Al momento, la SOMEFI
técnicos, notas de investigación, avances de programas de
caracterizada por ser una asociación civil sin fines de lucro;
Manejo Holistico de los recursos del pastizal, así como ·'agrupa 1385 socios.
fitomejoramiento, traducciones, etc.; que a juicio del Comité
agrupa no sólo a profesionistas, productores agropecuarios,
también un Foro y un Ciclo de Conferencias sobre temas de
Editorial de la Sociedad sean considerados de interés general,
técnicos y estudiantes, sino también a todas aquellas
Para
lograr
estos
objetivos,
una
de
las
actividades
más
actualidad en esa misma área.
para hacerlas del conocimiento de los socios. En cada
personas interesadas en la conservación, mejoramiento de los
importantes ha sido la celebración de Congresos Nacionales
número se presentan generalmente dos artículos y se procura
ecosistemas de las tierras de pastoreo, además de sus
En 1994, en que se realiza el X Congreso Nacional de la de Fitogen6tica, que a la fecha suman 14; estos se han
que su periodicidad sea anual. Al momento se han publicado
recursos ganaderos, faunfsticos y florfsticos. Los objetivos
SOMMAP, por segunda vez la Facultad de Agronomía de la organizado en colaboración con diferentes instituciones de
diez revistas de interés en el área de genética agrícola.
que se han propuesto son establecer marcos de referencia de
Universidad Autónoma de Nuevo León ha sido elegida pan en,-ellanza e investigación dentro de nuestro país, entre las
nuestros pastizales a través de la integración de los sectores
ser sede de dicho evento; el cual es de relevancia para lop que se encuentran: La Productora Nacional de Semillas, la
La impresión de estas publicaciones se cubre con gastos
educativo, científico y productivo; estimular el estudio para
un mejor acercamiento entre técnicos, ganaderos y todlll Universidad Autónoma de Nuevo León, el Instituto
de la propia sociedad o con el apoyo de algunas instituciones
poder entender el funcionamiento de los ecosistemas de los
aquellas personas interesadas en el conocimiento racional del Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, la
oficiales o instituciones educativas del país.
agostaderos, para así poder desarrollar y transferir tecnología ·
manejo de agostaderos. El X Congreso está programaoo Escuela Nacional de Agricultura en Chapingo, la Universidad
que permita obtener un aprovechamiento racional de éstos;
para desarrollarse los días 24, 25 y 26 de agosto de 1994, de Guadalajara, la Universidad Autónoma de Tabasco, la
así como proporcionar la publicación de resultados, ,· · dentro del cual están planeadas cuatro sesiones magistrales y Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, el ,·
Actividad Actual
experiencias e ideas acerca de tan importante recurso que son
seis sesiones plenarias que consistirán en temas relacionado! Instituto Tecnológico de Aguascalientes, la Universidad
nuestros agostaderos.
con la sostenibilidad económica y biológica de 111 Autónoma Agraria "Antonio Narro", la Escuela Superior de
En la última reunión plenaria desarrollada en Tuxtla
agostaderos y las sesiones simultáneas; además, actividades Agricultura "Hermanos Escobar" y la Universidad Autónoma
Gutiérrez, Chiapas, durante el XIV Congreso Nacional de la
La revista Manejo de Pastizales, publicación oficial para
culturales para acompañantes, sin dejar de estar incluido d de Chiapas.
SOMEFI, se decidió elegir como sede del próximo Congreso
los artículos científicos, experiencias e ideas de los
concurso de identificación en donde se espera una gran
Nacional, a la Facultad de Agronomía de la UANL, el cual
productores y técnicos, ya ha cumplido con su sexto
Asimismo, se han efectuado las reuniones y simposia
participación de estudiantes de licenciaturas afines. Por 1)
se llevará a cabo del 25 al 30 de septiembre de 1994.
volumen. Además, continuando con la tarea de mejorar la
cual, se desea una gran asistencia a este próximo X Congrea, nacionales sobre diversos temas, entre los cuales se
Dentro de las actividades de la organización del evento, se
difusión de tópicos relacionados con los pastizales, el
encuentran:
Desarrollo
y
utilización
de
maíces
de
alto
valor
al que ustedes están cordialmente invitados. Si desea
pudo consolidar la organización conjunta del XV Congreso
Consejo Directivo en su reunión de agosto de 1992, acordó
mayor información al respecto, dirigirse a: Facultad de nutritivo, reuniones de profesores de genética de las Escuelas
Nacional de la SOMEFI con el 11 • Congreso
crear el boletín bimestral "El Pastizal", en el que se incluyen
Agronomía, UANL Apdo. Postal 358; San Nicolás de 111 YFacultades de Agronomía, recursos genéticos disponibles
Latinoamericano de Genética, este último no desarrollado en
noticias sobre manejo de pastizales, así como artículos de
Garza, N. L. México; C.P. 66450. Tel. 91(824) 8-02-40 y S. en México, investigación en genética básica, producción de
México desde hace 21 ailos. Para tal efecto, se tendrán dos
interés que se publican en otras revistas ya sea
semillas, interacción genotipo X ambiente, ele.
00-22; Fax: 91(824) 8-01-01 y 8-00-22;
lugares sedes, la primera en la Facultad de Agronomía de la
UANL en Monterrey, NL:, donde se desarrollardD todos los
* Informe Especial
La SOMEFl ha promovido también la divulgación de los
trabajos relacionados con la filogenética y la segunda será en
Onveran A. R. 1992-1993. Perspectivas de investigación, educación y
conocimientos
y
resultados
de
la
investigación
a
través
de
Se agradece a los Sres. Ing. José Duelles Alanfs e Ing,
Puerto Vallarta, Jal., donde se desarrollarán todas las
transferencia de teaiología en manejo de pastizales en México. Manejo
Luis de León González por haber proporcionado información una revista científica, que desde 1971 tiene una distribución
actividades relacionadas con la genética humana y animal.
de Pasci:zales. 6 (1-2): 35-47.
1990. Esiatutos. Segunda Edición pp 17. Soltillo, Coahuila.
para este escrito.
' SOMMAP
3
de León G. L 1992-1993. SOMMAP Informa. Manejo de Pasti:zales,
Dada la magnitud del evento, las principales instituciones
* Infonnc Especial
que participan en la organización son: La Facultad de

30

31

�GUIA PARA ELABORACION Y ENTREGA DE ARTICULOS

ZavaJa G. F.

Agronomía de la UANL, el Colegio de Postgraduados, el
Instiluto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y
Pecuarias (INIFAP), el Instituto Mexicano del Seguro Social,
la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto
Nacional de Investigaciones Nucleares, el Consejo Nacional
de Ciencia y Tecnología, el Gobierno del Estado de Nuevo
León, la Sociedad Mexicana de Fitogenética, la Sociedad
Mexicana de Genética, asf como la Asociación
Latinoamericana de Mutagénesis, Carcinogénesis y
Teratogénesis Ambiental, Asociación Mexicana de Genética
Humana, y Asociación Mexicana de Mutagénesis,
Carcinogénesis y Teratogénesis Ambiental.

los asistentes tendrán la oportunidad de participar en la
actualización de diferentes temas como: Biotecnologfa,
Computación en Mejoramiento Genético y Enseñanza e
Instrumentación para Investigación Agrícola
Paralelamente se desarrollará una exposición de equipo,
maquinaria y material didáctico y de laboratorio rclacionack,
con la investigación agrícola Los lugares de exhibieron
estarán situados en donde se realizará el programa cientffico,
para dar oportunidad a los asistentes a observarlos.
Se espera su participación y asistencia, para maycr
información comunicarse a:

Se espera una participación de 600 a 800 asistentes y
alrededor de 500 ponencias orales o en carteles.
Dr. Porfuio Ramúez
Secretario Organizador
SOMEFI
Apdo. Pos!al 21
Chapingo, Eclo. de México
Tel.: 91(595) 4-66-52, 4-22-00
(ExL 5795 y 5362)
Fax: 91(595) 4-66-52, 4-52-65

Habrá también la presentación de conferencias magistrales
dicwdas por científicos y personalidades nacionales y
extranjeras, que disertarán sobre temas científicos de
actualidad y de interés general.
Durante el último día del Congreso habrá talleres, donde

Dr. Francisco Zavala García
Presidente del Comité
Organizador Local
Fac. de Agrononúa, UANL
Apdo. Pos!al 358
San Nicolás de los Garza, N.L
Tel.: 91(824) 8-02-40, 8-00-22
Fax: 91(824) 8-01-01, 8--02-41

NATURALEZA DE LA PUBLICACION
Ciencia Agropecuaria FAUANL es una publicación semestral que
t:011templa en su contenido Artículos Técnicos-Científicos, Notas
Tknicas, Revisiones, Discusiones e Informes Especiales;
tdacionadas con algtln aspecto de las ciencias agrícolas, pecuarias
y disciplinas afines que se realizan en la FAUANL e Instituciones
similares.

Articulo Técnico-Cientlfico. Su contenido deberá ser producto
de trabajos de investigación concluidos o con resultados parciales
que lleven a una aportación en el conocimiento de las diversas
úeas de las ciencias agrícolas, pecuarias y disciplinas afines. Los
escritos deberán estar conformados por los apartados siguientes:
Resumen.
Presentación sintetizada del artículo; seftalando
brevemente justificación, ubicación, naturaleza. metodología y
principales conclusiones del estudio (250 palabras ;.óximo)
Summary. Versión en el idioma inglés del resumen antes
,eñalado.
Introducción. Deberá presentar a manera de antecedentes la
justitificación del autor para llevar a cabo el estudio; sus planteamientos o hipótesis principales; y objetivo del estudio. En este
apartado puede incluirse la Revisión de Literatura, cuya finalidad
.M describir las contribuciones más recientes que fundamenten la
realización del esrudio.
Materiales y Métodos. Se refiere a la descripción detallada de la
ubicación del experimento y sus características, fechas claves,
materiales utilizados, procedimiento de estudio con sus principales
características y acontecimientos y métodos de análisis estadístico
utilizados. Para apoyar esta información, es recomendable el uso
de citas bibliográficas que documenten al lector respecto a las
t6cnicas de estudio utilizadas.
Resultados. En este apartado se hace mención de los hechos
presentados durante el desarrollo del estudio, los cuales deberán
IU reforzados con cuadros y/o figuras, siempre y cuando éstos no
iOltl una repetición del texto.
Discusión. El autor debe hacer una interpretación de sus
raultados, aclarando la relación de éstos con los objetivos de
estudio; el planteamiento para llevarlo a cabo; y sus principales
hipótesis. Esta interpretación puede apoyarse con información
generada por otros autores en estudios anteriores. Básicamente
deben analizarse las causas de los hechos presentados, su
significado y la aplicación que podría tener. El autor tiene la

,.

32

opción de presentar Resultados y Discusión por separado o en
forma conjunta, de acuerdo a la naturaleza del trabajo.
Conclusiones. Se refiere a la presentación de las aportaciones de
relevancia surgidas del estudio, las cuales deben ser acordes a la
información presentada en Resultados y Discusión.
Agradecimientos (opcional). Si así se considera. es necesario dar
crédito a quienes colaboraron de manera definitiva en la
realización del estudio.
Bibliografía. Listado bibliográfico de las citas mencionadas en el
escrito.

Notas Técnicas. En esta modalidad se incluyen los escritos
surgidos de trabajos experimentales realizados para la adecuación
de técnicas, métodos de análisis y equipo de apoyo a la
investigaci6n científica.

Revisiones. El contenido de este tipo de contribuciones debe
girar en tomo a un tópico de reconocida actualidad y relevancia,
cuya información deberá ser manejada en base a documentación
bibliográfica reciente, presentando planteamientos o propuestas
específicas al tema.

Tanto para Notas Técnicas como para Revisiones, las partes a
desarrollar en el escrito dependerán básicamente de la forma en
que el autor desee presentar la información; sin embargo, es
indispensable la inclusión del Resumen, Summary y Bibliografía.
,· bajo las características indicadas para Artículos TécnicoCientíficos.

Discusiones. Esaito cuya información se refiera a algún artículo
publicado anteriormente en Ciencia Agropecuaria FAUANL y su
finalidad es enriquecer el tema.

Informes Especiales. &amp;crito de dos cuartillas de extensión
máxima. que tiene el objetivo de presentar la información más
relevante de algtln tópico de destacada importancia considerado o
por considerar en Congresos, Simposios o Eventos Científicos del
área agropecuaria o disciplinas afines. Debe incluir un solo autor
(a pie de página se pueden mencionar los nombres e instituciones
de otros participantes) y dar crédito al evento del cual surgió la
aportación; su formato es libre y no debe incluir bibliografía.

33

�tinta clúna negra. Las indicaciones complementarias dentro de
éstas, deben mecaoografime con el mismo tipo de letra del texto.

NORMAS DE PRESENTACION Y ENTREGA
Extensión. Los Artículos Técnicos-Científicos y las Revisiones

deberán tener como máximo 20 cuartillas mecanografiadas en
hojas bond tarna~o carta de 36 kg a doble espacio, con espacio
10, y márgenes izquierdo e inferior de 3.0 cm y derecho y
superior de 2.0 cm. Las Notas Técnicas no deben exceder de
ocho cuartillas. Las Discusiones deberán tener como extensión
máxima dos cuartillas.

Blbllograffa. Las referencias bibliográficas deben ser ordenadas
por autor, alfabéticamente, y sin excepción deberán aparecer los
nombres de todos los autores. En todos los casos, los nombres de
los autores deberán ser indicados con sus iniciales únicamente
(J.H. Torrie) y deben ser ubicados después del apellido sólo en el
primer autor de cada referencia (Steel, R.G. and J.H. Torrie. ..).
Dependiendo del tipo de publicación citada, la referencia deben
considerar los datos siguientes:

Cuerpo del Escrito. Para su presentación, deberán observarse las
características siguientes: 1) El título del escrito no podrá exceder
de 15 palabras y debe mecanografime centrado y con
mayósculas. 2) El nombre completo de los autores deberá ser
indicado hacia el margen derecho. 3) Al lado derecho del apellido
de cada autor deberá hacerse un llamado a pie de página mediante
nómero arábigo consecutivo en donde se especificara su actividad
principal y el departamento e Institución a la que pertenece. 4)
Los nombres de los capítulos deben centrarse en mayósculas y
minúsculas y sin punto final.· Para Artículos Técnico-Científicos
el orden será; Resumen, Summary, Introducción, Materiales y
Métodos, Resultados, Discusión, Conclusiones, Agradecimientos y
Bibliografía. Para el caso de Notas Técnicas, Revisiones o
Discusiones, los nombres de los capítulos se indicarán en base a
los puntos principales a desarrollar. 5) En el caso de requerirse de
subtítulos de primer orden, éstos deberán ir pegados al margen
izquierdo, subrayados, sin punto final y sólo la letra inicial de
cada palabra en mayúscula. 6) Los subtítulos de segundo orden
deben conservar las caracterlsticas antes descritas, pero sin
subrayar. 7) Los subtítulos de tercer orden se indicarán de igual
forma, pero con punto final para iniciar texto. 8) La manera de
citar en el texto será bajo el sistema autor-año.

Libros:
Stell, R.G. y J.H. Torrie. 1960. Principies and Procedures of
Statistics. 2a. &amp;l. Me. Graw-Hill Book. Co. New York, USA. 150
p.
Publicaciones Periódicas:
Martínez S., A. y D. Zarnbrano O. 1984.
genético del maíz. Agrociencia 18:16-32.

El mejoramienlo

Boletines y Folletos:
Colvara R" R. 1980. Efecto de una historieta ilustrada sobre la
retención de información por pequeños productores agrlcolas.
Folleto de Investigación No. 60. Instituto Nacional de
Investigación Agrlcola, SARH. México. 80 p.
Tesis:
Romo C., E. 1977. Obtención de variedades de sorgo (Sorghum
~ (L.) Moench] a partir de compuestos integrados con
generaciones avanzadas de híbridos. Tesis de Maestría ea
Ciencias. Colegio de Postgraduados, Chapingo, México.

Cuadros. Siempre se les denominará Cuadros (y no tablas), no
deben ser mayores de una página y deben estar narnerados ;.
consecutivamente en la parte superior junto con el título completo
en minósculas (excepto inicial de primera palabra y nombres
propios). Los Cuadros deberán ubicarse completos al final del
pórrufo donde se les mencione por primera ocasión; si esto no es
posible, se ubicarán al inicio de la siguiente página y se reiniciará
texto (si es factible) . La información de los Cuadros no debe
repetirse en figuras ni en el texto, éstos deben ser suficientemente
claros en su información. Deben utilizarse asteriscos para indicar
diferencias significativas (*P&lt;.05, **P&lt;.01), para otras
aclaraciones en el cuadro se utilizará narneración arábiga
consecutiva.

Figuras. El número y título deberán ubicarse en la parte inferior
de la Figura en minúsculas (excepto inicial de primera palabra y
nombres propios). Las Figuras deben intercalarse en el texto,
observando las características señaladas para los Cuadros. Si las
Figuras son gráficas o dibujos, éstos deben estar delineados con

34

Publicaciones no Seriadas:
Rao, N.G. y B.S. Rana. 1982. Selection in temperate tropical
crosses of sorghum. fu: Sorgharn in the Eighties. Proceedings of
the lntemational Simposium on Sorghum. 2-7 Novernber 1981
ICRISAT. Patancheru, A.P. India pp. 257-270.

Re,epclóo de Articulas. El autor deberá solicitar por escrito la
inclusión de su artículo (definiendo el tipo) y enviar un original y
dos copias (o diskette utilizando procesador de palabras Word
Perfect 5.1) a la Coordinación del Comité E&lt;litorial, donde seri
evaluado en base a las caracterlsticas descritas en Naturaleza de la
Publicación. Los autores de artículos de trabajos de investigación
de Instituciones afines a la FAUANL, deberán anexar un escrita
de visto bueno del Director (o Jefe de Arca) de esa Institución.
Los artículos podrán ser enviados al Apdo. Postal 187 C.P. 66450
San Nicolás de los Garza, N.L., dirigidos al Ph.D. Erasrno
Gutiérrez Ornelas, Coordinador del Comité E&lt;litorial Ciencia
Agropecuaria FAUANL.

���</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753949&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Garza González, José Luis de la, Comité Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Evaluación bromatológica y organoléptica</name>
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        <name>Fertilización nitrogenada</name>
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1.

•

Dtrect,r Pro,tet1r11

'

CONDIClONEff. .
-

fRANCISCO MONI(8 DI OCI

IIL POPULAR " publica illvatlaall~
. .U;

•

·l ,,._

•

todo anunolo,:v réclam• a
~ ó d l - dlrlgi"'le á
■.

•

y G. !3OETSCHEL

.Diario independl te de la, mañana.

«el Espi1l!U santo 1. Hpartada "l

México Miércoles - 2

AÑO V.--,Núm l.6C,9

SllUEIHS POLIIICUS.
DON LIJIS G. AlVIREZ.
Ouanclo ha.bía cacicazgos en los Es,
larlos y zumbaban al derredor de los
Gobernado.res, como zánganos 1rr-itn•

EL

Le~u dura11te su vida, satisfacen su Oumplinúento, no obs[u.nle que está abiortu.a,
curiosidad y; al moriL·, ecouowizau e1 público co1t10 las demlis'r ........
¿i,¿uó acaso ha.sin que tlka. hotic:t ma.nidcste
ataud 1 envolvi0udose eu 1a Colección que-tieue . t·espousab!e, pero que vive á cuare11ta
de diarios.
ó cüt1::l!euta lezut-ts del lugar 1 oou esto cumple·
FUSILA.MIENTO

no un -ciudadano americano
Acaba. de ser pnsa.do por lits armas, en Cld-

bla.ciones no la frontera.

Ago~to del :diu antel'ior, Baca y s!lfl Secna•
Def:de el din. en que no se hizo caso cesEnIUialtaron
la casa de un come,·clautC de Chidel requisito de ve01ufütd en Jaa elec- huahua., de c¡uiou so asegurl\ha que Lonia. gu::i.r•
•
ciones, O se le dió de mano, cesó 1a (la.das grandes slltnl\,S tlc dinero.
Los fascin-e'i-osos no Uallai-ou resistencill., y sn.•
iuflueucia de esos políticos provincaudo de s1• casa. a.l comorcia.nlc, 1o coodnjerou
cianos, en sas respectivas ]OcalidadeB, á un bosque cet•ca.110 y alli, da;;pués de caUSít;~le
1
Y así acabat·ou los Aucona.y los .Oí- horribles muti laoionos p:na ob!i¡;i;a.r!o (~ que dtJe•
1·a.
dónde
Lonín
el
liiuero,
stn que el utormoutario
rerol en Yucatáa. los Garza. en Tamau~
Jo qué los ba11Jidos deéeaba11 ul traJa•
lipas, los Oamarena y los Vallarta en explicara.
ron en su pt•e::;oncia ~ su ·ssposa que lo l\abia s~Jaliaco y los Alvirez Mendoza en J\Ii- guido, m·otcndlendo coumovcr á a.quollos en•
~ninaloS.
,
choacán.
•
~
Siu haborlogradlsn oh,ielo, Bacaysus coro•
Don Luis G. Alvirez) u11 "thaparrito
pallel'os em¡rnm lie1·011 la. fuga pari Texas, pe•
audaz y dHdo á líos, que se colaba por ro a.lli fué a¡n·el1Elndido Ba.ctL poi· las n.qtot·idn.el ojo de una aguja., aprovechándose dos nmel'icanas, aliunos ll\C'&gt;e.s dc-:;pué!; del rcla·
de la ventaj&lt;L que .i. su aadacia le daba lado crimen, entr!!gándoJo á las llltloriilat.li&gt;s de
la estatura, f;igur6 durante mucho Chihuahua., que le fom11uo11 el re,;pccti ~•o ptoeeso; BA.e fné sontoneiarlo á. la pena eapital, la
t tiempo eu la política local de Mi- que se ejecutó el dia. 10 del corrieHte.
ch•ac~u y ]uego en. ]a general, como
diputado al Congreso de la Unión.
0011 lo que mamó se podían haber
engordado muy uie11 todos los cerdos
que hay en el Estado de México.
------Pero así como la mouetla se gasta y
el billete de Banoo se convierte en·su•
,fflAORf QUE AHORCA ASU HIJO.
1 cio harapq, á. la larga, D. Luis G. Alvi,
rez fué gastándose y sufrienclo de preNos escriben de Hermosillo,Sonorn,d.án•
oiacfones, lentas, suce::iivas, hasta que- donos cuenta &lt;le quo uno. joven do veinte
dar red.ucido á cero.
(nños, b;1stnnte hormosa, y d1~.~ombre Ani•
Sernejrnte á un proyectil, que 1an- ta. Snlcu.b, al &lt;lar á. luz .~n n1110 pro&lt;l.ucto
ad de abaJ·o arriba llerra. á erran al- d? ocultos amores, le d1~ la 1nue1·to ahoL·z O
.. '.
..,
n
••
can U.o lo do la munorn nms cruel, pues prntura y lueg? descr1b1eudo una pa1abo- curó que el niño lllruiei·a &lt;l.a \UH!. ruanern
la, cae en tien:a y en el]~ r¡ueda ~~ta- pnulatii,n.
rraclo, Don Lms G. Alv1rez sub10 eu
Ln.justicia esta on poder de todos los
su 1Estado natal á baeuns µosicioneH elatos dé e~te crimell qlle ha oscamlaliznpolíticae, sicrui6 subie11 lo en J\-Iéxico y do á. toth la ;.oeielln.tl y hn. puesto on ln
luego cayó :n Michoacán, yendo á ''pa- ctÍ.i.'Col á tau desnat,nralizadn:madre.
rar á uu pueblo, al nivel de·l boticario
y del.Alcalde.
.
TMNSfORMISTA fflANUH DE lA PRlSA.
Eracnsi nada, iba viviendoi envuel•
to eotl'e 1as brumaa de la inaignificanHemos recibido la v:!rita de este oa... cia; per.o en su corazón hervía el mal bal1ero, el cunl nos ha annncia·do su
reprimido despecho y á sus labios·su- pi;_esentación el jnev~s peóximo en el
. bian burbujas de inLl ignación '&lt;amo teatl'O del Reuaci mieuto.
la$_ d&amp;J aire ap1•isione.do- momentánea~
Agradecemos. la ateucióu.
•
me111:4t en el agua.
Viisí111tropo, mal de s11 grado, y llega\do bijSttL el extre1110 de sentirse un
·-_-----:.---'
,~ li~&amp;ntropO,~ Odiaba &amp;.n todos lo~ hom-.
0118
broa á1 las persooa.lidildes políticas .en
' '
, ...... ,
·.
"
~
'·
.
. ' ¡~
_..;~
~"'"1• - -.....-.--.
1
1
11
nn. ,ua en ,¡_ ne primero o
1
; • . yió 't9do más
negro- que su abori.ado
Póta¡n, Junio 13.
pot'\."8nir, luego rojo, oomo la sa~gre
Anoche. corno á. lp.s nueve, estaban en
del eQ.emigo aborrecido qu'8. se ausin l.i licn&lt;la del- S:-. Don Ma11,1tll Oroi3 nn Jij.
derrawal' j,! empuñando tllll\ pistola jo &lt;le ésto y et muzo de la_c:Lsa trnvescnn•
tendi6~ muerto á SUR pies, á. un vecino tlo ~ll f..'l mostrador do la. Lienda.
~el puel&gt;!O, doJlde ~mfría la awargura
En esto, iundv-crliclamonto se c.nyó nl
piso la lámpar.a lle petróleo é liizu explo•
del ostracismo.
Acabaha de fnsilar, así, la única sión, crrnvirtien&lt;lo inmediatnmcntc en
oportunidad que tenía de volver á lo llamas la tienda, hasta qttodar rednci•
&lt;la :i oseom bt~s.
que fo!:} en liU pasado._ '
F.l hijo del Sl', Oros, temBrnso del casti•
Ea la aetualidad 1 sujeto á proceso,
go ele su padr~ coniú en dirección á ios
alicaíi1o y perniqueLrado? ha rnuer"to montoR in mediatQB en don&lt;lo se i nfit'i6 ci 11·
civilmente aquel político que tanto oo :prot'un&lt;las . pu üiilndas en el po•~1H&gt;•
ruido metía ell 1,Iichoacáu.
Habionclo dc:::iistidú do su p;,•nuósttq de
,
suieidnrse, regresó llogan,lo !l las p14tncl'a.s casas &lt;lel pttoblo, 011 donde so lo fl.tendió dobiUamentc 1 &lt;Li_ndule nlbergne y curilmlolo do sus heriilRS.
So Je nvitió nl µapá del herido ol esb.!lo
ag,ónlco e11 que óste so 011coDU'n.ha, dando
pvr s:,ontest-ación: cdb,ienlo que se mncro..•
En vista do tan tC!-'bnimuit\J ncgativil &lt;lQ
Ha podido ob...:iervar nu repórter que atontler á su hijo 1 lo 1·eco.~i\) nn m iou.1 bru
en la cárcel de Belén hay su /1iy li/e, tlo sn familia, en don\lo so lo a.t_ionJu con
ó su ,Je/e'/i/c, que dicen los go!fos ma- Solicitud y clu:imlolo el médico tlcl lugar,
drileño!:!. Pasan dA cincue.uta personas ol que_&lt;l.A muy lijoras cspen1112as de sol]as que forman al Da.n-io La.tino de ese vo.rlo.
hermoso y coufortaLle Hdificio, y todas
visten co•.1 elegancia y pulcritud coU10
si anduvieran en la Alameda, en ]a
mañana, del domingo.
Dice un periódico: •
Y esns disHnguidas µersonas no se
«Con iusistencia ha llegado hasta
rozan con la geul;t, on.l inaria j perdida, porqne su contaclo l11s mancha, aun nuestro conocimiento, el rumoL· de que
el Paclr~ !caza, Can\. de la Parroquia
ouaado sean las ropas.
de Santa CaLarina, ha desaparecido de
Aun hay clases, que elijo~ otro.
El mismo Belén tiene sn u.ristoora- 8!:lta ciudad. )Iuch,ts pt'r~onas qne lrnu
eia, su casino, su geute de sangre 1,.7,1::_l. estiirlo a bui,¡ca1·le en su Parroquia; nos
Solámoute los veriodistns forma.u dicañ qne no lo han encoutrado, 1tu11alli la clase media y uo vjsten de eti- q1..1e lo hull buscado repetidttS veces:
Hastn fiO dice,\· hay qnina lo n.:iegure 1
qu~ta,
Cua11clo más' les encargan un soneto r¡ue ~1 i::;r. Icaz~ }e ha emha.rcacfo en el
de á peseta para el ~anto de algui10 do P11erto de \erac1·11z 1 rumbo nl extranlos gomosos menciou1Hlos y se lo pagan jero.
&lt;(Sl eate 1·u11101··1Jegura ,\ ".onfrrtnnr~ei
en abonos de uu cigarro por día.
crf'ernos que sería lo mPjoe 9.ue pqciín
S13 sabe, por telégrnfo, que el Secre- haber hecho el referido Hacel'C.lote. Hatario de Relaciones l\Ir. Vay tuvo fra .. bría dado uua prneba 1 de taleu~o.»
ses cordiales pnra Uéxipo en Ja inttu•
gurncióu dél Pabellóh tl~ México eu
Biítfalo.
Era e.le esperarse. Los ynnkeeR nos
quieren hP.Hta ias cacÜ'1S y co,11 el ma~
1

BOHijlBLE GUIDIEU.

, Et

JOVEN · INCENDIARIO
.

,

trata snlctilarsc. -

--~aClonal a"simt~. --

f

GUBDS SUELTOS.

El paire Icaza.

vor des1uleró::i.
" Puro amor plat.Ouico que no a~1pone
el 1HeL1or intento (le violación co,no bn
Cuba, ui de estupro1 como eu Puerto
Rico.
Nos q nisieran comer ..••• á bes~s.

Én la Capltsl: UN CENTAVO

PAGO ·DE LOS -DIEZMOS

con el .H.egla.meul¡¡? ...... .
Y por 1í\Llrno ¿4uó bMla con que á la boticR que
el mismo sGúor Jefe lavoreco, dando consnlto.s
en ella, a.vise con anticipación á su dueño, parn·f
quo trai_gaíi. :,roseucia,1• la.-visíla un pro-t'eso!' lle
otra pobla.oión, -· 'i t.a.n luego como so lermi11e
aquella. sa inarrho H. su tierra y q11e1le ln botira.Jo
rni;;mo, sin Prefesor? HepP-timos: ¿basta eún que·
naditmá.se! día de lo. ..-i:cii.il. o«té p1'('soi1te cm la·
El Rr. Doctor :l\Iendez no ha. podido Die.ztno8. en la .Proviucia .M.exicana enJ.do preparardes de que apareoi6 en el
bolioa. el Pl'ófesot·, para que li1.1nbiéu se cnmpla. probar ]a, exititf:mcia de la ley eclesiás- la act;ua] ,dad: 1º p~L·que. sieudo la _úui- campo, diciendo: «que no era 811 áui ...
con el Rcglamunto
BoLica::.?
•
tea de los Diezmos· por el co11trario1 ca. ley pat·a. que obl wase11, la aatot·1cla,l 1110 ent l,lar u11·a pole'm1'ca con el P.
.No, soflor Joje Pohtico; :;.i g.;;t~rl qmcro cum·
•
•
,
'
.
•
..
""

1

rac\ibn_&lt;lel fosilatniauto de Hidalgo.

Y auu es mucho ga8tf.l.1·.
Mavo1·es m@lritos tiénP ·contrnido:i
con 1a patl'Ía D1&gt;n .luan BribjeHCa y
(\Jl6DUS R~ le th1 n 111 i I p~SOf'I Cll.!lt-i o.no
J,or la l\Iemoritt suya que hiciaron los
escribientes.
Ha riE:1sc11biort.o un métlieo de Brookly111 E.-1tadoH UnirloH, que l,ps ataullett
ele papel HOn mús rl.u m\Jles, rni'ts cómodo~ .r mi\~ hnratos q ne 101-1 l1'6 madera.
Tntttl, que cuando uno mn~r~ lo en ..
,•1rnJv¡i·en Jmpel, como :111 pedazo de
•llP!=40, y á lu br&gt;ilPgh cnm1íu.
Pa'r-t-1. lo!-! '-l11h•wripton"ij de peri6dicoa
1,lto es veulajni;;o. ,,.

p1·oceso.

_______ ·

LOS VISITHS DE BOTIGílS
EK LH CIUBHD BE SHLYRTIEilU
El nucYo .Tefe rlt:i, ostn localidad, y Prc:-i&lt;lm1te
voY. Jel H. Apmlnmierno, muy celoso liºr
('.lllTipri i' (Ldl'icla1r101Jle COll lodo lo (JU e os1 a ¡t. ~u
enrio, d ispllSO se hicle1·au !n~ vi:úlas de Ilolioas,
y quiso ifar pr11rha de nt11y ha.eta on el curnpll•
miento rta la8 loycs, con: clnusurnr una. boficn.
por ralla do Pmfesor:
1
Muy bnemL h•il.dsra. osLtulo esn. dlspnsición,
siempre qmue huhlem ht:!cho 11!10 do olla i¡rnn.1mente pai·a !t,dn,;: poro pro~u11f.a.mo"I ;,por i111f '(¡
él lfo1lamenlo u~ UoUurs exige t.l"11gau ~i:;ta•: uu
E'roh!,ior a.l frcu!e, Ne oxi¡:-11 {:-.t11. uacla. 1nfi.~ :i.,1rna
butlca? ....... t:puesquli acaso la. Bol.\ca del llos-pi•
ta!, por so1· del Gobierno, eatA exoonla tle su

r, la.

J

,

0

raciente Y. Oo11cilio l\Iexicauo
presenta (!!18 debo sor siu oxcepcil_}n algnna.
gro.u Doctor se deduce q ne actual tntln.- aprob~d.o por Roma, para q ne obl ign-sen
Qui,.As~ nos _rlirá que si aliuua torpc~n.~e 00• le no hay obligación ele pacat· los Di-~z• era ueoesario que dicho Concjiio man~
met,J6, los culpables fncl'on los comi~\o.uaclo,;
. l I p . .
. 11..i- •
,
1~rnc_ta JJ.1.exicau~,.
para. IM vi:litas, y no o\. Prc1-,iJonle i;le! H.-'/\y1m- ¡1Pºs en tut.a
d_ase. pagarlos, e:, así que ui los nombra
lamie11lo; pero ndmiliendo e:,lo fin conce.dor,
Ne. .sabr1a asegurar s1 desde el tiam• ~•quiera, luego uo obligan los Diezmos
todo condupoal ?•~mm ;eiuH,vio,pueson ta.J-ca.- ¡10 de 1a conquir1t;;i hasta ahora Sf, ha. en toda la Proviuci~ I\Iexicaua,
110
so
i:-arv,
que corniswna ª porfonaf, t¡ue
cum• !nacitad,o Ó no nua cue&amp;tión de mnyor
,A. esa. carga de aL•r.iJlería
sale in_me•
plen
exa.t:tamcn
to con hacer r¡ne é.ean respetarfos
, •
, .
l
•
pot todos i{l"ua.lmento, ln,s artículos de-J ll,l!lgla.- 1utere::Jten ]a p-~·act,ca como · a que -0.~- d1a.tia.tnente otra de bombas, arro1ada
mento do vi.;;Has da Botica,;.
4Lrnlm011te se discute, á i:iaber: ¿Desputis por e~ Pnd1·e, Pianr.het sobre el campo
EL COlt.RliSPO~SAL. ·,-!el V UonciJjo liexica.oo, ¿hay á no enemigo. Ati.L·ma este señol', El mismo
qblig:aoión de paga.L· los Diezmos?
recientu V Uoncilio Mexicano, djce eu
¡Ah! Dol seuti&lt;lo en que se r~sne1va. su n1lmero 8:03, que•todos 10:-1 decretos
eJICa cuestión concienz1tdan1e51te, do• del I~ Con.cilio 1\Iexicauo, {que es el
;¡-eutle, no ya sólo c1ne senn ruayoL·es ó anteL·1or á. ~ste con fuerza. de 1~y) que
-~----Ante la Gª In!l-pecl'ió11 rle policía, so ere~entó i~euores las grandes cnntiJ.a&lt;les que uo hitsan sido coufirmadc,;:1 en él, que~
Rutilio Lópc-z:, á quejarse tlo que un 111dividuo -Jntren en ]~s cajas d~cimales¡ ea.to, eu dmt abrogadtJf;: es a.sí, continúa, que «el
Uama,fo Agustín Rel111nudt Ja haLía 1·obado al•
.-1.t de gnm nnportauc1a, no lo e::;: ta~1t.o decre~o sobre DiezrnoH, d1_;} III Couoigu11os objetos qno tienen tm valor de 20 pesos.
lum~rlbtu.me:ite se ordenó qne fuo1·a a.prehe11• :;:.specto de lo demás; de e~to, repitoi lio l\Iexicauo, no ha sido coufinua.do
dido el ri.cu1oallo, 1Ns:~ q11e !-G hiz:r,, y se le consig- ¡ji que los. bene~oi~~ sostenidos con por el V, como co11stará á todo el que
nó á :!iRposici6n dol juez respc_ativn. .
,1 el
Loa objetos robi..t..los no fueron reeogi1los todos, ~los seau o n o ping ueds; de e~ta. reso~uj ]o leyere;» luego, concfuye, segú_
e lmismo V Concilio, esto es, según la.
pues ya a.lgunfl:i de ellos1 habían s.itlo eua:;ena- Jón ol g:-1-e e 1 esp 1e11 or, m1n1wo
dos por el acusado.
41lto al 8eñor eea mayo_r o menor;. fnr-d-mism~ s?prema_autoridad que rijeá la.
~ ~esultado ~le ~n~yor 1mpo~t~n~ 1a·no Provrnc1a _Mexicana., (tl~spnés dél Pa~
NJ e~tfl todav1a, srno fo. salvac1ou o con .. pa 1 se entiende) 1os Diezmos quedan
ckrnación mínima de ·wuchísimns al- alwoga(]os.'
,,ns; a s~ber: la de tantos agricultores,
Inmediatamente tras ese descargue
,.
es- rorm1
•
'd a bl e d e b om b as e¡ e d'1nam1·ta d'1.. ganaileros en graude
.
. y peqneña
.
cala qne con conc1enorn. venc1b 1eiueote ·
l p Pl
l16 t
.
• 1 'b, 81,000
llE BE&amp;OillPHl8R'
e"i-Óaen. dejñn de pa.gar loa DiezmoS; rige e
·
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t~n ataqne
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yoneta, y ya cuerpo a cuerpo, eo re e
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euemigo,•y
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el
El 25 de ;\[ayo último sa comc.1.ió en San Fran•
cisCo Cal., uu crimen que ha como1'ido á Lada t~Dn. l
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volúmen de act:.\"s del V Concilio Melaci~~•
0 1 a 1mportanc1a
an gran e e 1 1·
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.E11 la ca.Ha-ile Ha.re~. nfün. na, ha.y una tiena¡unto se explica p~rfectamente el por xf· ce·ª~2 aRqi~llle,. nol•l ve~!mo~I re nencdo,
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o ,~ 1 eva1,1a «e
pago
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da. Je mnehle':i que ¡,nr 111ú:-1 d0 2U a.ños ha tenhlo
eslablecidn. el Si·. Hobc1 t. íl. lh:Slop. Su reciden- 4. e e a. anSlt' a que ~·e!ua. a _en o_s Diezm.os,»·verdad que prÚeba Cün todos
ci-a parLicnlflr e;;t.1. en In. calle lfo.ight., núm. 10; o·tr;3ulosdepersoous.rel1g10.s,LS1nstrut.•
1·ssea·oresqle
- t'1eron á e'I . es as1,,
, . d
o
1 O\S1::3
y nwdio, ca!le cómuda 011 don·to viv~ con Slil e~ dl , porque a. mas e coutest~r con pro .. continúa; ,que cuando \"olvió roformado
posa y stls dos hijos, sic:ndo el mayo~ Jorge
emplearlo del '·1,:mporium" establecimiento de tt· tas, se ,c?ntestan con_ r~~ones y con Por Roma, ya 00 trafa el z&gt;ago de
l'hfO_.aes so~1d~s á la op1n1on que los Di,eznws; luego, concluye,se lo quitarou
graa fam~. '
:\ las 9, Je la noche del dia fatal, 1a SI-a. His- n:f.za~~a. A.nR_1edad con que tropezaban en Roma, ó más- claro, eatr~ IÍluchas
Jop fué á la tienJa ,!3 ~1, c~poso. dejandn en la.
casa al hijo Jnenor Roberto, de 13 año':! de eda.d, le mismos cole~tores de .~rmas, 1,ues cosas que no parecieron bien á Roma.,
ft quién co1\Vhl6 pa.ra. qt1e la a.comp"'ñara, perú ~ que alg~na vez !e les d1Jo: « Lo que una de élJa.s fué 1a de que ae oobral'an
e_l jó·Mn, Sintiéndose ea11sJ.do, preú1·ió a,:ostar• 1 p_o,rta utas: que s1mples.~rma~ ~e ad- Diezmos, no por_qne &amp;U sí fucfra malo,
se. !:;u mamá Jv nbrigó bien .en su camita y fo bt 10n 1 es ~-,ua contestac1~~ so 1u]a y. sino porque por tales ó cuales oircunsdtó uu beso, dose!i.u1h.1le l:,ueua.snoches.
on-0da.» .1uya coutestacio:1 sé ta,~- tancias, no lo f,uv.o por conveniente.
A las fl, u11a hora después, regt"csa.ba Ja Sra,.
n q_ue se calla~ª•. r~spon_d1 endo: « Ya Consta, pue:s; -dice, por el, lllÍsmo V
lfüilop cuu i&gt;U espos;:i, y cou grn.11 sorpresa. notaron luz c11 In ºª""· Apenas ·e ntraron, vieron quo
ara_ el D,octoi M_endez, 1o que te Concilio lli&lt;!xicano, antoridad. del todo
,1gulc11 ha.}Jía abierto los armadas. rc¡;_rnnJ,ostl
o a pedir es la firma:».
co1npetent.e en el asnQtb, y á ,que deben
-conleni,io' por el sttP-lo. · Inquietos erirrier1m ,al
necurren, 1tlgunos d1as, y e~ efee- estar suretos todos lo.8'-lleles de ¡,. Pro_éuatL) de ;;u h•ijl) y to eoco1¡trarnn &amp;Q ~ lf.~b,
exptt"ic;ndo~ Las· sáb&amp;uas e3IR.bap eabiert..t.s, i1
ooe. e) t,e. Docro_r" l.t pa¡e~i.ra¡ vinoia Me:,:ica · ~ lo milfflio•

ª

~N ~ij80 f~ lA l~OIAN!tlíl.
1

l

lln niño

no \trBGB años asesinado
oan

ª

saugro-. el uiño tenla. dos- -MÍ'Ut.da.s
c,r&amp;ja derecha• .;tra:~s d_,ij_.li.ti
••

n

'pe.it¼.lciQ.

s~ ~ó""IT-l'íi'a

ea. de I&amp;

ll &amp; {t. U-0:

tlic'.l, pero cuaudo Jleió e·ra. Larde.
·
"
Se supo1rnn quo Ja iuoconto eriatdr&amp;, a.! .Qíri~J
mido cu el enarto, despe'rL6, y di ritiou,Jo la. \'"lsla hltcia el Jadrón, !o 1·cco1wcí6,. y p~ra. evitar
un de1nnirio seguro, ,~:)te lo mal.,í.
•
La policías,~ puso al iu~t.a.nle en movimiento
y de;;cubrii'i huellas de sau~rn en la. e~calora ~una l_)thjU0ii:L l11c,3lm e11sa11~re11lA.,la Lai. sospeehu.s rot'./t~n sJ·lrc uu carnicero llamacl,l,T~utehart, hombre a.lcr'ihulieo, quien :)J mléi·colc.'i
ar1lerir1r hahía intRutn.tlu ei1trnr en !1~ ca,;a e-u
plenn din. 1[asido 111·,·c&lt;-fa,!o r sobre s11 paut:ilé11
se han obsery;1,&lt;lr, rfo¡; m1t.nch:i.s '!lle pnrecC'.ll ser

de ::;a11g1·e. :\damits, no Jiri. podido satisfar.toria•
t11a11te expfieitr ,Lm.Je i,,,tal;a dci&gt;\lc !as ocho li
lti,s 9 de orn 110che.
C..:orno cudq!!-t): el Jl&amp;i-fil de la. ca.bcza 1Je Lnl •
cluut es _ it!'~nticn. al •lel asesinato Durrau, r¡uc
asc!iinó a una s:&gt;iinrita. on n1w. Jg-lc;;ia. or-ultúndoln. en o\

camp~•nrio

y quion fuó colgn.&lt;lo &lt;lcs-

pués de seu:o;aciona I c~n~:i.
El diario a.mctir:at1Q '''fhe Examiner," orrecc
por sr.1 propia cuenta 1.UflO pe,;.:is Ol'C.l á q11i.-,1~
pr,·1po1·ciune iuformcs inbst:rncio..le:5 que conduzcan a d~~Cllhril' 1a i11o'Ulpa.!Jilli:1.d d.1)1 asesino y
á su indeJltificacióu.

EI nustrísimn-Snñnr Urtiz
AR20IliSPO DE GUADA[.qJARA
Leemos en un '[)edótlito da ayer que, por CR•
blegra.mas re..iibidrn; eu (.iua,laln.ja.rfl. el din 21
,1t,J corri011to, se :-ah~ 1.¡ue ha sirio dcsiznado por
hL Sa 11 la Sode. ¡mrn ocupar la \'á.Caulo 11uc- ch•jó
muerf.eeu 1a [glc:-in. d1,&lt;iuadal1tjara, e! IIM::i·
lrísimo ~efi.or :\r:c,b!sp11 l.Opnz, d Jl\1stl"i.r,im11
,;ellur lJucL01· Dou JciJus Orliz, aclual üJ:&gt;,ispo do
Chihuahua.
'
á :.u

nono·a In rnrna na moncaa.
Un cm1&gt;1ead0 c1Jnslgnad0.

Se teuían i:o~pecllns dcJ•io hncc nlg-,íu licmpo
de c¡ue 11110 do losc:nplcw·b;; rlD la C.11.-':'n de mOJw•
ila l]:tmado AT1to11io Ta ·,·cu1. f.e sr..c:th:t !r,s,r.oRp· •
Jes~ Je plata. que cst:thn.n ya l i~.los para. h~ acuña•
ció11, y daseando :inrpreiuledo se concibió ur-1
pla.11 t¡¡.nehero que diñ bul'.'n reirnlta.lo.
Pocoa.11te;;._dc qu8 l_lc«u.ru fo. l1nra tlo ln. snlirl:t
de los Lrnhafl!,ilore,-, l!O c.1locaro11 unos po~os en.
l11gnr porrectamo11l11 visi\ilJ, p,:H' drmil~ tenia qno
p.1,~ar 'J'ayrn•;1, f,1rim,;ame;;Lo. fü1,•,e,Jiñ lo \J\11:1 ~e e.'!p~rrtba: qt1e lte;;l1 'l'nvera y- yiou,lo ll}s posos mal
puesto~, so los guardó pertcet:iulonto en la cintura., 111a11iobrn, qu.) fné p1·~s0nciadri. por á.lguión
r¡tw tlc1iu1wló el hecho al portero.
.
A !a salida de lo,,; 0¡1prario::1 el p.Jrlero, y:-t sobl't'i
aviso, proeerli1'.i cso1·upulo,;a.,111entc á. rcgistt·ai· á
Ta vera., s.:1oáüdole 11el lugLU" donde los llevaba.
ocn!rns los pe.:.:1s roh:i.rlos.
li:11 lu 5ª luipección dli'. 1iolicia, se ha lorn.ntn•
T:.i.vorn Lió con,;rina--lo ni Juez 2° do Dis\ rito y
do una acta con motivn íl:3 un.a acnsn.ción pre- declara.do por &lt;lsle rorrnalmcule preso fu)r ol d0•
seul1Lda por D. Hrigit.lo Bccet·l'i.1, on contra. de sn lilo de robo.
sobriuo Hlc.i.rdo Roja:;, r¡uie11n.provoch{u1rlo:;01le
la ausoncla do s11 tio, ahl'ió un ropero que tiene
,
e!ito P.11 s.11 r.asa rle l:i. mdle despalda. do San
Juan do rnos1 y Sij apo-lon', ilc tdgnnas piezM do
lwrr.imicnLa. pOl' valor 1le,'iO pe~ns.

El Aynntamiento vn. it echar la casa
La. acta. que se Jonntó fué consigna.da al Juez
por la vAntana el 30 de .Jnlio próximo, t•espcctl \'O, 'f á dl,¡pq_siclón del mismo ruucio11a.
glu~taudo tt·~intn pPso~. en iu con111N1lo· l'io, se comdg:1:ó á. llueUB pl1rn- que se iu;;t1·uya el

.

IFIGIIBS: LERIDB8 YBLLE lúJQ l.;"·

dos, los opoaicioniijtas fuera lle corta,- hunhua., Sabás Baca, ua.cioualizado :uoecicauo y
on Texas,
duta, ó las abejas qne comían el fin• res!deuto
11:se imlividuocapitaneaba una c_n adrilla de
1°.
ual del mandñ.ta.l'lo, ha.bfa, también, seis ba1\llidos, en cuya compni1ia ojccutahn. mulhombres que traíau á ]a gente agitada titud do atrocir!ad.o:;, ollgiontlo pa.rn o1ló lrui po• plir extrictamente con sus obJi~•tciimc¡¡-, tenga_ do lo rnsustancrnl &lt;le las p1uebas de tau dol

y al Es1¡ad., revuelto.

·-,

Los pi;gos dftberán eer precala
mente adélantadoa .en timbrea
tales giros por correo 6 telegr&amp;ll.o

,

i:te Junio de 1901.

i· ·

...i

1\1 precio de 1nbseriJ,cion ea el liPIIDtet
Xn eela Capital, un mes .. , .•• , .........., e,. ,a •
&amp;n los Estadas OD trimeatN •.••••.• ~ •• :.,..,, 1, •f· .
IJ.a 1eme1t'fo, •••••••.•••••• ·••••·• ·•·••••1t ~
Va ado .....••..•••••••• : ....................,,/'/. ~ .

Una n ·,-na

-,íl~~ "ij[ ~íl ~~-ílíl~tij
~~líl~ . -- --'I

•

'l'li~t~~,:1;~~~8:.~µt~!j!:,,,;,¡:1!"!,!!

ni··

io que es más . teólógico-canónica,
µ·/ sto qne la Conciencia qne mira il. lo
mOral tiene, piu·a r¡'ue sea i:ec.ta, que
1 • •
ro~irde 011 materias ec ea1úst1ca~, por
•
·
hi. 1~y ca.non JC~j esto es, por l os d écretos, en. e 1 presente oa'i'o d e1 "O
v
ouc1-¡·10
l:[ex.icano.
· ~pat'ece, repito, én Ja escena, O mefo·t· rllcho, en el campo teoló~ico, el
Sr. D~-,ctor .:,'I'en d ez; ya con u¡g-nnos
', d e a::it1c1pa-c1,m
, .
•1 ¡ n espera ba en e. 1
11ras
el P. Planchet. l'JI p1lb]ico todo, ei, el
e:-:pectador ele ese graude y trasceadenta1 eom bate.
,
l,;_..¡foriat1o:3 campE'-Ollfü•: ce-ÜIO!i bien
-..
,..
l
la ~~padn. aQ-Omoda0-3 u1e11 a conl?ia,
.
· ·
!lpretaos b 1en
e 1 ca!ico,
empu iiaLI b'1011
el arma de co1ubate, porque del éxito
da bnestra lucha rlepend0-e1 ele vue:-1trn
t SI· p~nl eis
· se d.ira·
cans.1.- p , I 'I auc b e,
que sois un _re]ajailo im1&gt;ortnno y que
con razón se prohibió vneHh'a. obra «El
Del'echo Cnuónico y el Clero Mexica ..
uo~&gt;,.'...
f:::.eñor Doctor Méndez:"ai nerdeis la
c;uAsti.é,n da los Diezmos, se fi.ni, se fiwi;
todos los labradores y ganaduos de la
Prnvincia !!Iexicana= dírAn qne 1,o que
pagnen del f.r"nto de sus cosech1ts ó. de
:-:111&lt;:i ganad.01-1 será por afecto, por elevo(j!1)111
en fin, porque nada más justo
,¡ue contril&gt;uir &lt;~ada uuo en la. maue:·a
r¡ne le PB posible al culto de Dios y
iuanteuimie1ito &lt;le sus ministro~¡ pero
nn ya pól' una ley de ia I~le:;ia qne
nhliga bn.io pflcado. Con 'q ue mucho
~tli;iado, Rr. Doctor.
;
To(lo el p1í.b?ico guarda uu religiiso
~iJencio y espera temeroso ,el !'füntíta.,lo: ya se de:,pleg-a.u la~ hauclernB, ya
:3e 'tocan los clarines, ya a\·anzan Jo!i
hatn.lloues¡ el primer Oi~paro ele artiilo1·ía, _es el del P. Plrrncliet. qu8 atir•
nrn con voz sonora:,«No obligan los

El eeñor Docto~ Méndez no se está
entre tanto, mano S"c,bre mano, sino que
dispa1·a sus armas'á la vez,y• ab(va un
cañonazo: «no imilOrtal dice 1 que la
obligación de pagnr los Drnzmos no etl·
té ma-n&lt;lada ~n el Concilio pnra que
ha.ya obligación de pagarlos;· tampoco
e:::;:dJa de reparar el esoáotlalo, Y sin
embar.2'.
._., o lo hay. Ahí'sale d8 su campo
otra bala: eu una carta antógrafa1 dice
del Exmo. Cal'tlenal Prie t o, qn~ obra en
poder del Ilmo. señor Ala.rcón 1 Y que
~e dir.i.2:ió cuando l&lt;-1 remitió la edición
reformada del Concilio, hablando d-e
Diezmo~, Jice «nihil inovato» si uada.
se iuova en materia de DLAzmos, lue 0~0
continnaránse cobi-au&lt;lo 1 concluye el
señor Doctor.
l\I,ts adelaut'e vem.os á unos que car•
ga.n cou_un castillo e 11 el cuerpo del se.ñor Doctoi· para combatiL· á su contraL'ioj pero Cl'ee que es de popote, porque
cousiste en supOner que ::,u contrario
dice taló cnal coso.: cou uo decir1a.s el
ott·o, ya cayó pot-'tieri-a desp.ienuzado el
Castillo. j\L\s adelante 01mos el estalliüo da otro cañonazo en el campo del
señor Doctor, comparando á .sn ad.versar·io con, Luterv; pero creo que es de
mala ley la póJrora, porqu3 está proh.ibido s-n toda polémica. dirigirse solo
insulLoa, má!::I a1hilante oímos tj] estal]ido de otro;. el.stJDor Doctor acusa á su
contrario de sa,lpicar cieno, pero creo
que. también st}..-Ct'ftió porque no es me nos qne el anteriot· coutra las .leye.&amp; de
Is ma.ceria.
4
Ea fiu 1 el señ'or Doctot\ batido muy
de cerca por l(lS JHLtl'idos y ceneros
l'u11gosdes11 co1n1·ario ytemi,c,ndo sufrir
uua. completa y vergonzosa deLTot~i•a11te ~11níblico, :SI;) vu ha.tiendo en honro•
sa retira'da que astt1tamente había sab1..
u

ción di) Polic:iay pi1]ió el c01·tificado
rnérlico qua nece.Hitaba.
El practicante '1 ua estnha ,ie guardia
"
fué
ti la casa en dotJde se encontt·aLa.
El Sr. Lambardi, cmpl'esal'io (le l ....
•
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elca.d~vor, y como nl examinar.lo le
LomJH\tlJa e . ptn·a. " 1ana que ac ua
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.• ·_ encontrari~ .os 1e1·1t a,-J uo recientes eu
en o 1 .e._i rn • 1 611 con mt~Y. -1~~ exi e1 coHtado iz&lt;Juienlo dió partu {L lrL co~
to, querrnrnlo tom.nr pnl't1C:npac1on cu
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la fiestn nacional que se celebrará hoy,·l\!' sart y
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~ver
1
1)n el tettt1·0 Principal para Ct,lelinn liu,
u~·f\ rans ~ a O ª b.08 1d1 1;1., ' utl~t·1:1r.l,
· d
h
, ¡ ¡
y que 1a m11Jet· que 11d. 1a 1 o .:i, pel 1t· e
Bo&lt;las
II Ol"O eu
ouor
"ª as . , otras
- ' ' á Ia o·ar.
,
l . eert1'fi C:l. d o, '¡·nera tJOIUngnana
rnex1camts, hl\ traf-lfer1d~ l1t fon&lt;:1011 e e!¡cel Geuend á. diHposíció11 del Juez de:
m,utos pa.r~ aue sus n.rt1stas as1stnn al
C . . _,
t
h
1
p · - ¡
· ¡ 1
d
r1nc1pa,comocoegn. os.
l¡ o l'llllla,,.
. • en
., Ul'llO, para
.1 que se ag:t
1
1
nteucióu ea digna de. tomarse
: ;·:st :.:~~
u~ ec~f1:
• ou cuuta,
quiéu es el culpable de este delito.
Lns médicos legistas, tienen que. hn.-

. ,'
st aºraaº:111."º
-i°

EHl,~

n~l:;:,r~ftc¡:

¿'~f lRíllA 0[ íl~. C~IM[~1

ACr.JIJF:'\'I l.:E:11 SAlí A:\"GEf,,

uilfa Uo&lt;;n. ~fcu,loza, E8 oncooll':i.ha. oJ domingo i,ílt.i1no 00111◊ ;l las el neo ilD ltt l_a,rd('! en la
fa da d0l Cerro de !a i\1n.gilnlo11:i., cu ::inu Ang&lt;'I,
jugando con olrns por¡nolmclo_r,i, &lt;1111m odail, cuantlo de ropent.e, y li. i:ot1HCc11011rHt del chnhnsc:o que
ca ye'! Cll lodos ]n.~ ¡t!r01lcrlOl'Cíi, SG do~pro11cii{l UIJ
gran 11Jiínscl) que so!,&gt; 01:,Lnba del.euiJo ~n In alto pur uu JH(1digio de h. Nalm;-doza.
El pci.;adMmo block do pie.-lro. vino ro lnndu
y arlqufrieudo por su propio impulso mayor TO•
inmd:td, ilo modu qno al 1m~ar jnntn (1 la. ulii.a. la.
n.1·t·a1&gt;lr1J i.:ou~igo, lie\ii111rlula. i1 a.lgnnos metrus

__________

f¡rt

JHUE[tT E :MISTERIOSA,

Eu la calle 2ª del 01 ivo, en cuarto
marcaclo con el número 2, habitaba
desde hace algun tiempo oua nltljer de
nombre Celestina Hernánñez, en compaliía do otra ]]amuela Bihinna Alc:íntl\:rn.
·
La Iferuá.ncloz, 110 so s:ihe por qu,1
do distancia·
Lo caus,·, ,-al'ius conl11'!io11ns. g1•avc!'I, enl'ro Q1lnsa murió el domingo 1í.Jtinrn, y como
of.r:t!'I In frnntur1l dal cráneo1 q"trn h.l vez le ooa.• nQ bu hiera. un eertHica&lt;lo ruéd'ic&lt;&gt; pac,.n
siunc la. muer!c.
que e] ca(láyer He pndiem inhuurn.r, He
Tonmr1111 c~cuwr.imieuto de hecho, las· a.utori•
p.~_eutó la Aloéutnra IÍ la 7~ lnspeC•
darles de San Augel.

•

lllJ,i41

d:

0:~

.Plaucliet, siuo sólo respouclei· á algu•
uas- pregtintas qoe esté aeiior bizo á
los Doctores de In U11ivers1'd 0 - 1 .»
.. u
¿Conque sóloJ responder y no ~rgu·..
moatar? .f&gt;ues parn. solo responder ei 11
argtimenta,.1 ¡lástima de pft.oieucia en
.es¡,e1·ar ··,utol
A c,1alqu1·er ea' b"10 que
w
Je hubiéramos preguiltad'o soJo su 01-,1 ..
ni\Jn sin tener que pt·obarla· nos Ja ha••'
bría dado sin hacernos esperar tauto
C()tnO 1o ha. hecho el seftor Doctor. Ha·
asistido, pue!:{, el público -:1 esa .c3.wpa!
bá.talla; ¿qué le parece( ¿Por quién 11;~
quedado la. victoria? ¿Ouál dé los rlo-t
argumentos le oouvenoeri:n más? ¿Lo"'
del señor DoctoL· para pr('lhkr que· hay
ol&gt;ligacióu de pagar J.oe Diezmoe ó lod
del P. Pla.nchet, para probar lo con ..
tt-ario? Cada un,O juzgar&amp; como su pt·u~deucia y~ conciencia se 1~ dicte.
,
En cuanto á mí, los argumentos del
Sr. Doctor en lugar de conven06l'We,
me admira ver]og en la ploma de un
Doctor, ¿Cómo pudo decir que ºno. iJ\l"
porta. que la_obliga.oióu de qne se ·trata.
no conste en .el Concilio? ¿Como J&gt;ndo
comparar una obli..&amp;ción
de so-Jo· dere•
~
cho éclesiáijtico con una de ·derecho
natural? G·Cómo pudo suponer que to,,
dos creyesen en el «nihil inovato»
cuando no consta en la ldd'icióu oñ(\ial
dal Concilio? ¿Cómo pudo darle más
valor á una simple carta 1Jae a! Colloi-lío mismo? ¿Cámo ..... ? Pero tiempo
ma_ falta par.l enurnt:rar siquierJ la.a'
mueha:.-1 anoma1ía8 en que ha incur.rido
el Sr. Doctor~
Y oolllo. jnzgaudo caritativamente
debo creer qne todo esto .oo fo.é pot·
desprestigia•.· su causa, sino pcrque n&lt;I
pude hacer máa, resulta: qne no p:odo
J,robar Ja existencia de la lef eclesiástíca de los Diezinos, y que pór 61 con,
trariP, de Jo insuAtaucial ele la~ prur,- ~,
bas de tan gran Doctor, se dédqe.e que
~ctualmeate no hay oblig11c1AA de
pagar los Diezµioa .en toda .h. ·ProVr~:
cia. Mexi~ana, qne •nt quod p&gt;'ol&gt;a11d11!11
era t.~
·
' - ~

Lutero, Do solci no- haHo punto d• ~ontacto, sin.o que ·supougo q,ne, se -h a.bii;
reconciliado antes de deeir in.iAA¡. ln
,
.....matl- ·
que extraño es que no ]é hayan
dado que· se .retracte púb¡ ionmente;
pues ¿qué no' es pecado la calbmnia?
Luetero ngó las indulgencias, 13} Pur:gato1·io 1 ]a iustificación. de los ·Sacra·
mentas; el P. Planchet ha eserito IDn"
'b] es
1•
cuas
o b ras pro ban d o cou 1nvon~t
razones todos estos dogmaa:¿dónd8_esta
el pu11to de comparación? ¿Qué compa-ra.ción r ¡1ay eutr~ l JU tero qnemarídc
.i
•
In Bum,
de León
X 1 y e1• P. Ph:.uchfl-t.
,
queriendo que se ol.iedezca á León XIII
l
,
11asta eu o que pnrece mas pe.que:fto,
hast.a. en ]o mandado acerca dél Rosa ..
r1
·
rio de uuadnlnpe? Respoud¡¡. cualquie¡
t
b
¡··
·
¡
1·a que so o euga ueua e; ¿cua y en
qué aa.lpica. cieno? ¿En su conducta mo ..
ral? Gracias á Djos hasta hoy es i nma..
culada¡ no va. á pasees, 11-o á. diver.si"c),..
nes, no tiene amistarles ni con hombres
ni COJl señoras. Su mundo es el 'altar,
el brsvfario y loa libro~. ¿Eu Pu con .. '
ducta ministerial? Siu tener ohligación de justicia, vn por pUL'a caridad á
administrar los Sncramentos á los de
tifo cuando lo 1laman y ouandó no le.
llaman. ¿En cuan.to á su fe? Es lá
misma de Roma, y más ilustrada y más.
ferviente que la de muchos aguístas.
¿pónde,..pues, está el ciano? ¡Ay! ¡Qué
diran }08 limos. Sres. Obi:.-1pos eu la
hora en que ha~1 de aparecer ~u terri•
ble juicio de Dios, por haber foroia.do
sacer&lt;lotes qna salpicasen tal cieno y
no o!Jlto, aun ·cuando no escri-bi-est•u
obras de Di:,recho Canóuico tales como
]as ha escrito el P. Planchet. Couque
para otra vez, Sr. Doctor, la leugua Ó
la ph\ma más corta.
_Phl'D, IGNACIO GARCIA.

-

.

.

•·

'.

f~llOS DH l~IB~~íll Mll l~R.
-Ln P. Sala d~I Rnpromo Trilmnnl mi•
lit.ni' ha r'!fo1·1nt1.do Jo. scntoncin ele lfl de

Abril pt·óxínw pa.sKdr~. pl'onu ncinrla por el
2º Cour-mjo d~ (:ne1·1·1\ pc1·1111tnrnte (le esta
Plflzii 1 quo condú116 nl S11ldn.dn q1~e porto_•neci6 a! 1.~1° llat-allóú J.,rn,. Yums da Va.l..:
déz, ptH· los JQI it.ns nc1u11uln1l,1:s Jo t!eser..
cióu con esenlamiouLo y exlmvío do prel~•
Jas 111ililares a cuatnl niios, diez clía~ de
prisión, y por los mii;;1110s (lolitos !i~ rei1el'i•·
dn Sal.i fo imµono i\. dicho reo c11atJ·o ~ñoR,
un rnós y ouco días lfo igual pena~ c.uu la.
rllteución cor.r0:spo1tc.1i1..":11te ~u i:.u cus1J, coutaLlos llcsile el 20 1le l)ic-fombl'a úlllmo, en.
qne se Jo dc~r.lin·,) hicn preso, cvn intern1.p•
ción do sus servicios por término igual n.l

Muerte misteriosa.

'

.,
i

\

~ - ál &lt;&gt; !ll
tillo de po,pote, entr~ e

cer hoy· marles, !• antopsía
¡
· 1 del cacláb
ve1· y (liot.11,roioar so &gt;re Al wce mue o do su ronclenn.
~Ln 2::i. Sala clel Snpl'nnw 1'rihnnn.l mi•
tiempo que sufrió ln. ruujer la~ hericlns
litat hn. coulümado 1n sontencia de ~5 (lo
6 no.
Abril último, pronuncintln por la Cornau ..
daucia militar eu In parta flUo tlticlaró tmlpablo o l Rnrgontu 2° quu pol'l~neció nl lor.
Hogirnionto Carlos V:1zr1uez 1 Qcl &lt;leJito 11-e
deserción y Jo nbsolvió del lxtravio lle
pr1.rn1l.i.R. Refornrn !n proµ,ia. sentencia en
En la callo do Camnronee 1 murió sin cnanto ti, la ponnliüatl y ht impone nl acusnherso_por c¡uó cansa un inilivi1luo que sado b JA seis ·meses lle nrresto cu ,nn
cun.rt.cL ~in pürjuicio &lt;lol F:!Ol'Vic.io y ,le otro
lhwó el nomb,·o ,fo ,fosé Crm: Gon:t:ilez.
La. cnwm qHo á Nde infolí'1. hu'nilu·f) lo tiPmp1&gt; igual d~snMpe~H6n de. P.tnpJ,.o, los
µ1·ivó de la vi(bi no so 1111. snbit.lo aun Por cuah~s 111.mu.s se c,ontm·.111 In pl'lmertt cl1iff1lo
lo cual fué e_ovia.flo pi (".adllvol· ttl H\l.-:.piln! el 11 do Ma.r?.o ú!tiruo, ft,chtl Jo· su f,1rmnl
.J u:'lrf\z pal'a (jllO lf'.l tingft. la nutup1:na y so prisi_ón,-Y la Sl!guutln ~le:sr¡J:-e ol ·dia, tJi).(uitJJl•
to nl en 4ue quode extlngntda aqnolh,, _
pned,i sabor Jo ql10 .se Uosea.

I

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•

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.

J

-,

EL POPULAR•: Mierco1es 26 de Junio ae 1901,

SERVICIO EXTRANJERO

en un tren procedente del Oe1,te, comuíi
cau que sa han ahogado cerca. de 300 p
sonD.S á lo larg'(" del ca.mino de E~horn
In vio do Norfolk y V: estero, qüe hi. v
ha doaapinooido tOta.lmói1te on una e:déJfsión de -varias millas, lo mismo quo tn't
chos vuerülols,
,
'fados los alambros hn.n c11íi;lo sobro l
escoro hros, y no se p.t1ode11 nbtG11e1·.detall .
pMticulnres acoren. Uel siniostro.

CDBLEGHHfflHS DE TODHS PRBTES DEL MUNDO.
NOTICIAS DEL DIA.
Penzá11ca1 Junio 24.-No ca.be duda. ya., dos•
\' Wa1.biJ1gton, Ju11io 2.f.- -l!:l Secr~ta.rio Hay su•
r,o I:~ uotioin de Ja myort&amp; de .su h1Jo Adolb~rl graciadamonte, de la suerte qaa ha,n corrido ol
J1ora y media. rtespu6l! de ocurrida la tra~ec.ha., CApit.án,

Indultado de la pena capital

Rl Dirnctor Gral. del Fel'Iocnrril N •

Slni••tro tnarHin,o.

La muerte de Adelbert Hay.

(á) "EL ROTO" ,

---31 ANOS DE PRISION

el st!4t11nd('l, y c.uri.tro mllrineros do la

be.rca. l11glcs'a cl&lt;alklanrl, i (Capitán Garcle) que
~~n el prim.G1' momento se sintió .auon_adado pa.rlió el RO de Enero, do Ta.coma pa.m Fa.linonlh,
co1:1pleta,11euto, pero luogo se e&amp;lmu y d1:'ipuso y que mi.uíragó autier on lLi!'tJas do Ilishop•

¡,or cc,tlduetodel Seer4áltarlo C.:o_rto)yon

Rocks.
imneclialfl.mento ::m l"laje (HUI\ Naw Ha.,-en.
,Todos eUo,11 l1an perocidoi:!hogado:s.
i,:¡ P1'D!l!de11to Me Kinlu¡r y lo~ miembros del
h:l cadáver dol segundo, Ba.ter11011, fué 1·ecvzi•
Ga.Dinele le han eir,ia..dl&gt;;meu~ajes do eon~olen&lt;lo ayer. en la ta.rde.
cio1. y si es po:siblo, as1sl mfo a los futu)ra.; •• ,
,!
La. siluu.cll\n de la guona boor en Snd Afmia
l1abia Lrnldo la 11,tenclón del jo"Yon, t •E.'I U pL·opio
PaPticipaciótt del Bl' ■ Sil en el
illlpulso eta. ir;10 do .,-oluulario á Pretol'ia !
Congreao Pan-Americano,
1 10111pliu:t1.t a.l Consul Macruro.
.
I&lt;;u )J'o\·io.mbro úllimo abandonO Sud Aír1ca
Wiuhillgton~ Jullio 24.-Las autor 1&lt;lMles hra·
y lle¡ó á. \Va.;hiugtou estando muy_ reciente llU sileñas ha.u notificado al Dop1ulamenlo de Esla-

Un Ecaso verdnclemmenle raro on los
tos.
/ annles do la cl'imiualidad, os nctualmonte
.Gs probtl.blo qt10 l)el'mo.nezea a.llí vari a discutido pGr Dofensores y Agentes dol
din.a, hasta que se halla ronovndo ol trá.4. Ministo1·io PU.blicn.
Se tro.tu. Uo un ipdalto do fa pon a. eapit.
tal, qllo en va~ de fn.,-orocor loa intereses
co.
---'-------- »
clol roo, ba ngrnvado,su sit11'1ción,puea on
virtucl &lt;lu él, el acusado sufrirá Sl uños do
prisión, 1\ pesar de que en México la. pena
mo.yo1· ex:t1·n.01-clioann es Jo. de 20.
- ---Véu.tnos loa detnllcs del nsnnto que es
DATOS DH PROHSOR LUIS G. llON.
nhora de senso.ci6n en todo :Bolén, pues
el intcresaUo es el .Jofe del PaLio de en•

l~ ~[Míl~íl M[l[O~OlOGICij.
Dol l.7 al 2~1 tlc ,Junio do 1901.

La semana lui. sido

sccn, calul"OS!l. Y von•

eausados &lt;le t1ichn Cát·cel.
FrtLnciscn RoyeR 1 (:l) «'El Roto,, &lt;lió

tosa. El lunes en la mniinna comcnzm·on¡t\ 1nnol'to iL una nrnje1·, nmn.a[n. 1;il1yu 1 cm ol

1
do, su iuicucióu do (Inviar SUB delegados al Cou- formnrso füja.s ele •cinus, 00 ~ pnnto do intorii;&gt;r do1in coche- qno co1vlucia- por In
En u11 nl10 disiJ)('.i el suAldn de su padro y ol greso Pan-Americano, qtl&amp; tondri Jugar en la 1·n&lt;lineió11 nl NW¡ In nocho fue· muy nu- culto do Chiquihuitems, infiriéndolo vn~
h!adu. El mtU'tos continuo el ciolo cubl~r- rins-¡rnñaln.dns.
, lt!fO propio, empleaudo la mu..yor parle eu obrll.ll ciudad de M~xico.
de earld1ul pri',:i.da.
to, pero on la nocho so despejó. El mil!reqAprehondi&lt;lo Roytfl, momento8 despn8s
El 1º de Julio pró!dma iba ;. ser nombrado
Jos
y
al
jueves
fueron
&lt;lfots
rnuy
limpias1
Je
0011sumn1lo al crnnon, se lo consignó:·~
TePl'ible inundación en Virginia.
Te:sorcro Ganeral.
no ll.SÍ el ,·iernos y ol Eiábadn t•n. qnei. uno &lt;lo Jos J uoces do lo C.:ri.111~nnl, oUsti•
Bluefiolt1a \V. Va., Jnnio 24.-'rodo-os- monin.ron ÍI. formnrso poi· el S\V los gr 1- uándose el ncusa.110 on ueg1u· ol heaho que
La altuaoión en Eapaña.
tn. rogión acaba de sor nrruadn. por una d?s «cú.mnlm1» yrocm'Srwos dG los &lt;l~ru1 l · Fe la impnt11bn; po1·0 In~ dt)c]nraC!,ioñ.esde
Londres,Junia24.-&amp;pañ&lt;l comienza á. hacer inunU::ición, y In extensión ab:U'cnda 1 eon -v1osos. El .lomrngo eslnvo muy 1rnlJI • o otros tc.;;tigos &lt;lie1·on po1· .rosult:i.clo quo
-,-igm·IA:&gt;os e.!lfoor2us para. l'epa.rar los ~ei-rerfoc- !,odns pt·obabitidatlos eo1·ú. .igunl ó tal voz todo el clí1t; el Sol brilló con pequeüos JU· I e¡.;¡ Rolo,• fuorn dcolnrado eonvicto do
fo,.suíridos en su Arl,lla.mc¡ito 0011 mot 1 de la oxoedu. 'nl honur de 18&amp;,), l~ fo monos on lo tervn.los· lloviznn. :l. las 12, 80 r.. m., t'dn.s · su lolíto.
1
1
guerra. hi:spano-~mcricaua.
B
ál
' l '&lt;l
J.
· J
0Ju1, comisión especial Je malina. qno so en• quo se re ortt
as pen 1 ns e prn¡no n• 12, 15 p. m. y llu·t"la. fnorto a l:1 l P Jrt,
Cornparnció un HÜ.o después, es docir,
cueulra. A.Ctualm1mte eu LolldnJs, ha contratado de~.
Llornmos quince &lt;líos sin lluvia., lo qu en en Hl91 1 n.nt~ el Trihunnl p,ipnlnr, roncfocoti la. rt\brica. Maxhn-Viclor la. comtrucción do
.A.yet· 011 In. ma.Ul'llgacb, poco &lt;lespuéa do muv raro en. ol ml's Llo Junio, 1~1cs quó;&lt;le nándosolo,
on vütml do} Vt.!Nclicto del Jn, gran ).lú.inorctflo cin.i'kmes. lnelu,10 !\lg:uM,; do los In. urndia nMho comouzó :l. caor un t1·E':- onfinarío es muy lluvioso, 1icn&gt; 1 como }n· rada, á sufrit• ln. ponn. caµital.
1111e,ós do siete pulg&amp;1~as, que d:-triwle tu prne- 1uo11clo uguacero acompaiindo de fuol'tes c.inmos notm en uucstrn semnna tm1icl'Lpr.
Aµcln&lt;ln la 8entoncin fué con0.rmnt1a por
has qtmacaba!1 de v-on_Ocarso. lherou el trnlable 1&lt;lescurgns, e.l~µtricns quo numontnron on desdo c,1 nüo próximo pnsado so obse"ó la 23 Sulu. del TriU,m:ll Su1Jeriur, siendo
re-.ultado do disparar c_1ntm motrallas _bllniladR:S, 1 vo}lu.nen viQlontn.meute y quo J.urat·&lt;•n
unn diminución notnble en la lluvü~Ído J'eformndl) el fa: lo rlel Jnez on la pn.1·to que
en 37 ~egunitos, sostentl)t~do un térmtno medio
,·
l ,,
.,
do m!l.s rlr oílho dl~puo~ ~r mi nulo con su pro• vn,1H1a 1 01ns._
•
.
este moa. Hasla nhom llovamos G dina ion so i·efel·fo !\ la p-0n:\ ca.pibl, irup()niontlo
¡cctil con 11 11 poso de 2.tiOb llbr:i:s,
.
Toi).-0. In nacho _clmo la ffot·,ibnnda. tor- lluvia, en el mes.
aoln.mento JI\ do veinte afios do p1·is1ó1\.
La cncrgia. destructora, rilé do 11.Gfl? ti,nela.• 'moa fa. Muchas u11l1ns de la vrn del fo:·i:o•
T.n tompflratura merlia, nl a~ligo, o!1 loR
Contra cstti. determiunción se interpuso
da.s 6 ~e&amp; seis veces ma.yor que lit. de los caño• ca.rl'il do Norfolk y '\Yusteru. ínoron rles• 7 días de Ju. somn.ua, tuvo los vn!o1·cs~i- el rn~urso da nmp.ia·o, que negó el Juez do
ue.!I llsado:Sen los mejores buqoos de guerra do trniclne1, y h cninnuicnción hn sido corta- guientcs;
[)h;tritn, pero ')_110 la Snprema C01·to clo la.
~ ma.riut\ i11,i-lo~a.
dn enteramente !i.l g1•ndo de que eia; inposi- · l!)ºG 9()07, 18°ó, 10117, 19t'G1 19º0, 19°,4
Xneión conoodió disponiondo qll_~ aG de1
bloeab'3rol monto &lt;lo las p\!1·Jitlus do viLil pi:e.siOn barométrica ha. ootado va.fin• volviera el expi.Hlienlo ú. Jn 2a. Snln del
Trágio• muerte dal hijo del S•• das y do p1·1,piedadoa.
·
ble.
'fribunal Suporio1"¡ pnr'l qno volviernn las
o.-etario Hay
'Los emplou.tlos Uo I a. corpora.ciOn carbo¡Jow Jiaveu, Co1111. 1 Juniu 24.-Arlelbort Slo•
eosao a.l c:,¡lndo en quo osLabau autos de
ue Hay,que íu6 últimamc11tc Cónsul rle los Ea- nera RHuida en ol distrito a rrnsallo, hnn
pedir~·o el n111pa1·0. Nuevamente falló In.
\ tl\Jos Unidos oo Pretoria, Atrica.--'dat Sur, é hijo onviado noticins según lns cualos se estiSala eo11deuando Reyos t\ La 11ena c11pi•
mayor del Socretario de l!.sta.do Johu Hay, so mrm las }H~rdidns do vidas ou e.oren do 200
t,1.
cayó ciosdo una. •cnt.n11a del torcer_ piso del pi,i•3onas.
Enlonc('Os ,,¡ defensor dol procosiclo Lic.
••)icw Haven Houso,'' ti~u3.do on ebl.a e1 udad,poBntro los ahogmlos hny muc.hos ciu&lt;l.a~
Don Agustín árroyo de Anrla recurrió al
-00 aulos do h.s do!l y madi&amp; de la. mañana. de [\dnos pro1r1inentes do los cuerpos carbo::.icñcr Pn~~ide11to do 111 T{rpllblica. pidien.

dimii.ión como Co11sul de· Pretoria.

"º

a

MAS IIUESPEDES

Df líl -Pt~ll[~Gl~íllíl.

•rer, pel·ocieudo insta.nlá.noamente.

E.l li11a.rto era. ¡rraduado en la asoci11.ción de
Ya.la er&gt;n la cl~ge 98 y su muerlo oeerri6 la vlspr.rA 1lc que oomenu,a1- sus trabajos la Un!Terllida.d, 011 la. que, por'v!rtnd de su categoría, el
JO'lon iba a. sor uombrado uno de lo!i jeíes.
No se ha11 log-ra.&lt;loobtener.unplioi. detalles de
etile 1.orrible oecidonlo,
t.i:11 lo geueral l'O supone que flay, después de
ir h ~11 habi(aci4.il en el Ne\V lb.,Q:n. Hou3e 1 fué
AJa nut.ana ¡\ Mpitar- el aire fresco y sent{rn do~esobre la bara11dilla comonzó á cabccea.1•,
r al estar en esto mo-,-imieuto, pE1rdió el equilibrio 1 cayó al ¡iavimento·dostJo unaaltu~a. de sose11la p10t.
La l.llUaL"te fttó ilataotli.nea, y quince minutos
dcsr11.é.:i, el cad!l.ver fu.~ identilteadó y reconocido
Cúmo el dsl jofen Hay.
Tn1ltl les fueron lo!l.repotldos partos quo por la
noche !le en-,-iarcm al Secretarlo Hay por telé• ¡ntfo y ha~l1:&amp;.e11 la. mai1a11a. tempra.110 coutestó
dirigié11doso á -Sell1 Moseley, propiela.do del
ll'liel, rn¡¡!icándo11e que tuviera cuida.do del
"uerp1) h1ulA que llega.rAD ~ la cimla.d lo3 miem•

El RESPETO

neros.
La mañana. del lnncs, fueron t.J.·anclmluEl campo tle .Pocnhontas cat:i. situado on
uua houdouada á la qno cubren 11or u110 dos de la Cál'c~l tlo Belé11 á iiL PonitenCin•
y otro lndu dos olevadllS rnontnñns. y In J'Ía., ciuc~ indivitluos clo los que se haensrmntln. do Elkho1·n se b:tfüt con lns bían hoehci mú.s to1nibloa ou eso eeta.Qleei•
nguns qtio snlon llol cunti·o &lt;lo la ho11do- miento })ennl.
1rn&lt;ln y quo tieJJen u,rn, anchurn do un , Los referidos 1·eos1 son Pablo Sánchez.
vor _r,)Oll y Cornelío~Ferrer, Eclunrdo Htil'tn;
cunt:l() i u11a milla.
Do Eumis ,i, Vivia.n Jard ha.y una. Jis• Lucas Villa.lobos y "José Mada C01.:té9,'por
t
tn!1C'in.de diez millns, y allí so hnll:rn las homicidio.
Lairnnalaci611 dr,. los 1·ofcritl.,_,!:é reo!.¡ so
cnbañns tl(! Jm, iuir.::et'OQ 1 los eom:snriv~ de
la com1rnfün cnl'honorn y algunas otras Ün• hizo oon las ¡.,roca.ncioues dobitlas y haj1l
In. vigiia.nein d13l :-=:.1•. Uomi11go ~far,tt:Cz1
portantes nt:'~ociocio11{'s.
Ln ensouaJ.11 Jo ]}lkhorn estú. b:uindn Jefo iutorino ele In J&gt;sl_liein reservada.
Loe reos fJ. que ntls i·efoJ'imos, fuoron.copor 1rnmero~os :u·royos pequoñns quo ,·io.ucm J.~ lM lnJ.1)S &lt;lo las 11io11lnfüi.s y cuyas loca&lt;los 011 u nas ooldns pol'touecient.4a ni
primor período.
aguas COl'l'(.lli rúpidarncntc.
1
Todl\ esta pnrto fub inn1Hlndn. y nntos
11nc oI L-cn'1H' se apotl.ll.rn.Hl. de L1 gonto,
ln inn nclnd(ín ~:i. cmnonY.:iba. :í ar'ra¡;Lrar

do el iu&lt;lnlto do gra.cia pnl'a. s11 cliento 1
pne&lt;J crl\ unn iaju:.ticia. qui) so fosilara A
Ro_ycs d&lt;'i.pnbs tle haber csln.&lt;lo preso once
niin;;.
,
La Socrf::\t11rfn tlo .J!1s¡.ticlll aeaba rle comunicar 1ü 1·00, -po1· conducto de su defonRor, y por n.cu(lnlo del P1·eHido,t!tO:, ~e la

.....,.. ____ _,__
Objetoa para la Rifa del 14 de .
Julio

J

El pudor pührco exig-e tanto re~peto clel otdeu público '}Ue, 111·oceJ1oudo de
como la trnnquiJidad, ln seguridaj, el la. misma cJa¡;¡e socinl q11e lo~ egcanrl11•
onle11 1 Loclo lo que signifique el bien- ]osos, no suben c11mv)jr con Sil rlebCL','
estar ptlblico, el respeto á Ja sociednd po1·quo 110 t.ieueu idea de éJ.
en las peuonas y los i-ut,reaes, en
.
.
. .
uno. palabra, el bien general. ---·---:_... •. ,
li!ás yn es de neces1dail 1mpru~orn-. .
dible el IJ.ll6 la 1.~utoridnd, llOt' 1111;1110 &lt;le
Las c~~ses q~e ex plota1: edl ;1c10
811 fuerza respectivn, influya efic,¡ziutrn-1
1
corru1,c1on socrnl, e . escan _no pu
- te en fo
educnci{rn -µi\blioa del lmío
~0 1 c~m.o los comer_c..1autes ln~norales, puoblo, v 011 ln cotTecci 1) 11 de i,;u~ más
,~~ o.1n1cos rufianee, ]os escntol·~s Y corrorn¡)idits costumbres, J1a.cienclo
d!bn1a.utes porno~ráficos, lns lllUJeres npreheuder y co.g¡;·g~r
-~ los (JUe de
1
p1'i.blica.e 1 por un. ]arlo, y por _otr~, J_a cnalqniora. do Jn.s 1rm ne;•as rneuci~nacn11aila qne se tirotea en la v1a ~~bli- dn:111, fidtnu al 1·es1ietu V l1\ mon\l p1íbli--~
e~, eo~re la ge.~te quep:um_, eon aic~e- cu lo mismo (]lle á lo&lt;J~ i'ndutJtriale~y á.·
l'Jos, rnsoleucrns y obcen1dt\des, die~ 110 ~ mmrit.ores pt'iblícos que. -,.- 1i~idos de
p;ustnu&lt;lo,y avoi-g~1:~an~o :l. los .tr~n,, su pof;ición sociid y de s·us (,llllp1eos,
eeuut.~s, n. la~. famil1.t::1, a la11 ?ouou1s: í111prim~n y velllhrn mil obcttnLl~dee1
señontas y mfias,. cee~n qne tienen e, escao1folos1is en fo1·•1u\ Ue'fototipí:ts y
do1·acho ,de_ ultraJor 1mpaneroen~0 ol periódico~ pornográticos, y{~ L\!'4'. r;.une~
1iudur pnbl1co, como cosn despreciable, 1
n ,as colo,,·1•• 8 ,,e ¡irost;tución
•
.
&lt;l. h
b
d
- d raR q uo e
,,.
•
,
o me1or tc o, o L'an
es,co~ocrnn o a~í ilel ctrntrn co1no &lt;l~ 1os arrabales, y
por completo el pmfot· puUl1co y sl disimuladas por la J'oliciu, provocuu al
L'espeto qu~ se Je debe.~ ... .,.;~~· público pal· Jlledio del e,,,;ci\n&lt;h.lo a¡1a•
La cana1la, lii. plebt', la esrot'ÍU clol r_atoso &lt;le sn descoco lmpúdico, as( e11
JHteblo, acostumbra fulta.1· cíni1mmeutt:, • sus JJUOL'la~, vuu~rnns Y, b~lcnne:~, coui~
ul l)Udor público, In.a lllUJEn·es y los pa~enndo e~1 Ja1:1 ~~rnedrnc1~11e!i:1 l!a eug
11iiios al igual de ]Qs hombre_.:i, ya i;,a- casa.s de asignac10u, en tl'ttJas m¡1.s guo,1
tisfaciendo sus nooosidarled corpol'alet'; ve1·g-oozosos.
.. •
eu la da piíhlicR ~n rerrn.tnrse ne
~o e~ uecesndo sao.ar á .r~Lrnir el
nn,lie; ya lrnciondo Jas pareja!'i de ena~ vieJO pa_ra nosott'Ot,1
_destavoruble
manidos alarde da sus 11e1·vlosidacles 1·azounm1ento ils -«¿qne diré.u lort ex ..
nmol'osa.s, 1,,bn\zñll.dose y besni¡aet\nrlo- tt·a.ujeros que ~1osi vis:ta~?» pal'~ qnese en lo. calle, y caminaudo nbrazados, procuremos extirpar e~ta rnmora.lid~d,
ya chaneeáudoae ó clisputand~ á gL·ito que n_os ~neo _n~a_rec~r conio ~alva¡es:
abierto, °:entt-o y fuera de ]ns cantinas rebactoli a 1n cn•1lrnaCJÓU. Pvl' nuQat~·ó
y pnlquedas 1 6 de una esqu1011. á otra, propio r~speto 1 pul" lltt~~tra p1·op'.n.
rle una· cnrrsta. ó cocLe á otro, los üi- vergüuenz;a y 1·ep1·QbllCNn dohemoff
berneros y los ébrios 1 Jos cargado1·ei:i, hacerlo, como Jo hacen todas las socia..
onrreteros, cocheros, vagos y granujas, dadea cult?.s.
tollo esto n ojos y oidos de la rolic:ia,
llJn o~tos clí~s, nnda menos, un Jl~•
lanzándose frases ias nula ROeces y re- riódico extran1ero trae outl'o sus nott ..
-pug1iautei-l, sin que el ~lÍblico pueda eias de Fn-..e-oh la.siguiente, con ln. qna
liaceL· respetar la decencrn, el pudor y cerramos este art~cnlo:
~
•&lt;
lCl moral nsi ultrajad1Js,_pot·que 110 bn.y
&lt;iSe hnr1 dad_o .01·de~1e.&lt;1 !nny term, .. \
1a costumbre cte jroped1r y mPnos de nautes,.t,. la polic1a de Po.r1s. pcu·~ 'JU&amp;.
cai;tignr e-ste ve1·gow.oso escándalo por art·s~ta- ó. todo coch?ro cogido rnfrn ...
parte de la ~lltorido.d, y ¡lOrque seda gant1 &lt;1e 11aa1: 1ougui\JO soez1 cost.~mb1·0
exponerse ti. ser desairado, si uo ultra- qne ha tomudo car·licteL· de escandalo
fado y atropelJado, por Jos guardinncs púUJico.

)~/ª

Aeho. •
1 Lie,)rer:i., Sra.. IJCderma11 n.
1 Pol,erA. cou espejo, Sra. Leimenslhol.
1 U.mp».ro. do antesala, 8ra. DarLlgues.
11'Jntoro de lf"letal, Sra. Brun.
►
1 i.\"cr..os1a.iro, Srn. Ja.queminot

1:f

La

Srit■.

Raquel Roby

Esta. rroresora do 111,:!és ha. lloga.&lt;lo i\ 0 ubbla.,
hospedá11dos0 c11 el holcl 1•\"cner-hi.," cuarto r1ú·
mero 10, eu d0ndo se propo110 dar clases &lt;le
Inglés.

Abuao da confianz• poP 200
peaoa

El Sr. Tomltl de la. Puerta h11. a.cu2ado á E. G.
C. de quo acaba. de auilento.r:¡o Uevándo.e&amp;doseientos y tauto;; peao&amp; que le he.bia 011lrogado
como BtlSOt,iO que era 011 ol Mgocio do compt·ar
pl'l.pel vioJo r ho.cor pré11tamos á 101 ge1i.dal·me11.

Militares enfermos

llti:i ll'e11a&lt;lo do re~roso de Yuentán 5 soldarlos
enfermos asi oomo el Capltlin Alfredo Morttaño.
Todos pcrtenecon al 7° llalallón.

e.,;táruas rle brotico, 1 par macetas da pm·nelaua, dividuo~. pero A ni:,gLuto so Jogró 11.preheudcr.
Dol P3IAOiO de Ju'ltleía. Penal al Ho~pital f.ié
1 cenLro tlo mes11.1• unh. lámpara 0011 roloj.

J\.1111 luoidas ~e o5pcran 1/l.li expresadas próxi• el agredltlo conduelclo en un coche de sitio, hatYJa.s fleslas ele! 14 do Julio, y los boletos para la hiot1do ll&amp;mado mucho l&amp; atención en las callas
rifa dt.t dicbosohjotos talen ead, uno 50 eenta- do tránsito.
'1''1~.
PASCUAL GOMEZ

Velada en honor de un llilrector
:.a noclla del sih1ulo úllimo hubo en la Es-

repres:ntaron al¡m1os drn.mns y comedms loa

alumnos Rafael Calle;o, A¡u1,;ci11 \footiül1 Alfrodo Ortega, Mig·Jol lbáñez. li~elipe Mo!ina., Gumo;;;ndo Va.rga.s yLci~ l'raslo~heros.
A esta ,elada que rewlló muy a.mena y qae
terminó A horas basta.ntM an.uzadai de la. 110che, coucurrió la ma.yorfa ile las famllia3 de los
e ltwa11clol!.
D:iJlete ■ recibido ■

con de9con•

YIa "Biblia teca Diamante."

+

?

•

1

•

P611za$ de Vida· ordinaria oon dl ■trlbuclón de dividendo■,-Póllza }
de renta garantizada Con pago• limitados.

Pólizas Dolale• a•euurando una previsión para la vejezc

--=-- ,l,.
T:;lns t:, 6 pólizns nuevas con.tie11.en ga.ro.nt!Mt de aegu.l'O exteudiJo y de
t•·hts,uo al ó por cieuto a11utl,

l

¡ O.

11

'lA MUTUA.,'" .

J

OOMPAÑfA DEI SEGUROS l30BREl LA VIDA DE NUÉ\\tA"YóRg

Otlcino DIOVIGIOnol mlenlros SB cons1ru1e 81 CálliCI0-2' G□IW ae la IIIOCDBíll eílGIO núm. 4. ,.,

.

d• "';hapeaurouge, Direetor geuern.1.-Juan Hatfiehl1 G@rou~ &amp;$Deral
E. Lla•
1 Director i\lódi04lo
'

,.

Reaerwa máa 'íle, qulnlenloe millones de •pe11011 1($500,000.000,CO)
Ha pagado á aua tenedorec do póllzaa
maa de un ,-,11 mlllonea de paeos, (!l!l,OOD,ODO,D00,00)

---=--

Cada tenedor ue póliza, es socio de ln Compal\ía.-E, la Com¡,anl11 que
b&amp; daclo mejore3 resultados 1\ :,ns a~f?:uro.do1.

,

Aotlve total másde&amp;oo,oon.uoo,ODd•D••-

'
•

Rema.tfl.Clor aeuoni.1

--------------··
.........

-

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i

CARLOS HIRSCHBERG.

i

ii COGNAC "BISOUIT" 1g
CBalllPRGHES: POlllPlEBY &amp;- GBENO. RDl"HBT PERE et Al!

O

tQt
❖

Whlakeya amerioanoe(Mount Vernan 1 Old Me Brayer,
Esoooés, Strathnavar

-o )) VIXO:, FRANCESES Y DJ.i: CALfFORNIA. ((o -

❖

MJílCl&lt;;O.-APARTADO 601.-TEl,EFONO 1086.

A

❖

❖

IQt

❖❖❖❖❖❖❖❖❖❖❖❖❖❖ ❖~❖❖❖~❖❖❖❖❖❖

capeciaimente los qne sufren de

Anemia, Eacrófnle, Raquitismo

y Enfermed&amp;ae~ de )os Huesos

Valioso obsequio

Para lio1nbres débiles

y la San¡r;é; nada ha:, tan bueno
como nuestra ~eooráción~ Orea
sangre nueV&amp;, ~mhculos fnertes,

Al enfermo que no pueda a\hlarse, a.unqued1·
ranlo muchos años haya sufrido da debiliclllit
neniosa, Eipa.rma.lorrea, Varicolecc, lmpoteu,.
cia p&amp;rcia.1 ó tolal, Abusos do la Juventud, Pér-di1la. de fuen:a.s .. ita.lc:s, ºS"anos débiles, Sifile ,

dieu tes sanca,·, huesos macizos y
les facilim deEJairollarse hasta
llegar á ser hombres y . mujeres
sanas. "El Profesor Dr. Manuel
Domingncz,dice: He encontrado
la Preparación de Wampole de ac._ción eficaz, como reconstituyente.
La seguiré empleando oon pleno
confianza en los casos de su indi-

do Lópei núm. 28.

caciún." Eficaz desde la primera
dósis, De venta en laa Boticas,

etc.
Ma.ndesu nombre y dire i.ón con timbronl
Apartado número 2,066, J recibirá iustruccion~..a
gralls1 6 al Instituto Nódico _
Knapp, 1or. Callejóli

Jiend1s v Estan·
1, e ¡¡¿ de Ver-

C'l

-

'

--

1·L·n·"·p·E·R-F Eee, oNADA

~JI

!'!::XI
!{ ..... SE
11....
QJ J.'l

-- -- .
nnest1·a marr.a CRUZ ROJA, Aguas mineralea de Tehuacá.n, maue.utia.les ile San Loren10, Alhuelican únioaa en ln curación.de enfermedades del hígado, riüonea é intestinos, bazo, estúmngo, vfl~1' urinaria.e

Unico Agouto parn el Distl"ito Federal, LUOINDO CARRILES, Depósito LA AMERICA y LA BOHEMIA, Puerto Falsa de Sau Audré, y Mal"iscala.

•
32

BIBLIOTECA. DE •EL POPULAR•

LOS AMORES
DE UNA ENVENJ.i:NADOR.I.
. '
~

-Pero, objetó Seinte-Croix,

vez en la
Saiute Cl'oix sintió escalofríos nl olr estas
tt\mnro. dol tol'll1euto 1 ¿quó ha.bL·emos a.delan.. palabras, recordando la extrnii.a lllU8rte de los
ta.rlo?
,
que hasta entonces hnbíau compartido til calll•
-Espernd 1 pr_osiguió el italiano.
bozo con el ten·ible en venanador.
Ibanme á aplicar el tol'rnento d-91 agua, y se
-Aquel preso, ccontinuó Exili, despuéA ele
renunció 1.\ ollo.
u_n instante de silencio, podía prestarme p1•ePero cuando los jneces dieron la orden de 010sa ayudn. Pero antes de confiarle mis espequo somo vol\'icrn. ñ 1ni prisió11 1 vi que ol ver- ranzas, qnias saber si era digno de elJo 1&gt;01·1
dugo n.rl'ojó el agia. que tenía preparndn de tmw que la mis lig:ern impl'udeuoia podfa cortarme
teruano en 1rn grR.u orificio circuli..r .situado 110 la libertad.
lejos lle la fn,gua, y cuyo orificio estaba tapa.-¡Cómo! Sll deseo de verso Hbre no eru
do por planohns Jo hierro.
vuestra mejor garantía?
,
Apliguá el oldo y el 1·n irlo sordo y prolonga-Nino, dijo Ex.ili. ¿No compreudeis que una
do quo pt·odajo ol agua ni caer 1 me demostró h'aici¿,u podría proporcioaa1·le tambien es:.1. li..
1ne debía habe1· una gran profnudithtd, y de- bel'tad?
duje que nquol agujero tnl vez seria u11a cisterParn probarle, le hice unn confidencia. icaig
no ahun(lo1rnd1\, &lt;Jtie comunica.se cou los fosos niíicante 1 y nl din. siguieute hizo lln1nar nl lúa•
de la Dnslillo..
yor Ctonf'1•1d, ú. quien contó cuanto yo le había
Pero era precho saberlo de ciedo.
revelado.
·
'l'un pronto como descubrí el hueco que ha-1Y Oija sarÍR su Senteuoia de muerto!
beio visto y encontré el conducto de la cllime-Lo hnbeia dicho.
nen, me cleslicó pot· ésfo.
-¡Desgraciado! exclamo Sninte-Croix.
l,le~ué á la cámam del toi·mento Sin más trn•
-Si, pt·osiguió Exili con to110 de amargura,
bnjo que el clo sopnt·aL· do,s bien·os; corri á lo ¡desgraciado, poi·que no tuvo iuconveuieute eu
que yo ceeía u11a ciKterna, levl\rité la tr.pa y siu ha~er traición á su compaüe1·0 de miseria!
vacihu· deaceudí. hust.t el fou&lt;lo ....
¡Ah! ¡Su u:rnel'te nu me pesa! ¿No eiüabo. yo
-¿Y visteis ql1e os Lahíais engR:l1!\do 1 110 es en el derecho de defoude1·rne?
aso?-dijo rntoL"rnmµiéndo]e Sainte Croix, que
Solo de nuevo, t·epetí muoliaa veces ini peli-aiurnolrnbu con vi va ansiedad el relnto de su gi-oo:,a excut·sión. Pero tuve nl fin qud renunoiat·
ün¡msible eompaüero.
t\ abrirme paso 1•or &lt;leb11io de la masa de gnini-Ko 1 110 me haUia engañado.
to, vo1·11ne el canal e..sthba rt:ouLitirto de piedras
Una vez, no siu peligros, en o1 fondo del po- qne t·esistieron 4 todos mis esfttet·zos,
~o, encontré nna especie de caual, bHjo y estre•
Entonces coucebi el pt·opóaito de quitar de
cho, pOl' donde CQrría. 01edio pié de agua viscosa al Ji nguelJa. lnmensn mole; em¡n·esa gigantesca,
y mal olitrnte.
que parecerá loca a quien jamás haya este.do
Oonsiclen\bame aa.lvndo y mo veía. ]ibt·e, preso.
cuando dtH!pués do nucla.t· unos quiuce paso9 1
Y más tenieudo éu cuenta que carecía de
ooe eucontl'é detenido por un obstácu]Q im})l"e• iustrnmentoa y que tenia que trabajar en la.
visto.
oscul'idad más pt'Gfunda.
Uno. ouot'lne 11iedL·n. obstl·uín. en ar¡uel sitio el
Poro el tiempo y la paciencia son dos fuer ..
rnaa1 1 deja.udo ~olo por d6bajo un peqneñlsilD,o zas IÍ. que Dada se rnsiste.
3spacio, por doude podía pnsar e1 agua Hb1·eDadme siglos y eou un alfiler destrniré la
ruonte.
Bastilla.
Oo11tm nquelln. mole fueron impotentes todos
La gota de agua. casi joopoudernble que ca.e
mia esfueri-.os é iu1.'itilment0 me eaaangrent0 por segundos, co:noluye pot· tala.drnr 1a roca.
las ma.1:ca.
Así ee1peraba separar aquello. piedra, 1í.nica
Conveucí10e al fin de que uo podiu permaue .. barrera que me sepat·aba. de la liOertnd.
ceL' aili más tiempo, porque ee npro:1imaLa el
Dul·aute dos nfloa seguidos, todas laa noches
día, y nplacé mi trn.ba.jo para. la. nocLe signieu• hice m: peligroso viaje.
11nn

4

1
'

'

Djérouwa ot.ro compl\iiero y \ambién m1uló;

Volví al oall\bozo pensando cómo Iu1.L-ia de yo fJllAt·ia estAt' solo.
\m1·i1·ma pn.s, por debaio de Ja piedra.; paro por
Hubío. yo Jog1·ado fabrico.t· algunos iuetrn•
l\
si~uiente maft.una teuía un &lt;¡OID• mentos; una sierra, una esp1;1cie de ciuoel, unl\
po.lanca,..... ..., -"-41,..(

•::;!~:~~in, la

4

,

Theo F, 7.lmmer -

J

...

..

cil!o. Alco.iccl'ia 1::J, dc:n·rn.

Se c0mpran

o,

rlUbol rr·lílLl.ílíl .

-----ncs~rac_ia aun oórBro.

/}11.iia é llalla.A.~8 cc1&gt;lM08 bol..::1111:1, (.-iin

ca~o.) 80 ira.raullza. su pwro.::t11-, b:ntregu á. 1lomi•

popl"

rnmitíl íl~ ~fllíl~ íl~ ~ílffiO' jITI~líll

__

1

•

1

America11os

DOCTOR IIINO IOSA

Una nueva máquina,

1

C. 11.llo N110T~ M ~xir:o :-¡u_ '.:! ,f1. 1(1 r•• u,, ;~ t- p .-.

C,)mo en público sigue 11icilfodosa qao D. loa.•
quin Terraza;¡ Ta lÍ. publicar historias horribles
en los foHelines dht.rios de 1a ·'Biblioteca Dia.maulc," que a.pa.rccenl eo brewo, repetimos, hlou lª de la Independoacin núm. O. -Ap artad
Postal húm. 43ó.-!ilé:i:ico.
iutorma.dos, que tal aseveración es moxacta, co•
molo h&amp;cc,mos con!tar.
Aeaba. da llegar un uuevq Abanicos y muebles antiguos
La. "Biblioteca Uiamanle," O!\ verdad que pu·
snrtfrlo ele fochadore!J am.erí)
hlica.rá. novelas do gra.n sonsaci6n, pero i10 sorfln
Avenida uárez 5.
en.nos ATLAS, con diez afiOft
ohras del Sr. Terrazas, como verá ,el p(1blico quo
do fccbas, soll&lt;:&gt; 1 caj f1i tinta,,.
oslt~ ansioso docouocor esos renombrados rollcetc,
,J
tii1os q_ue pronto aparecorán 1 juut&amp;moalo con la.
Se realizan al precio de 2
primera p:ut~, que ser9 ro,alada.
:pesos óO contnTos, fra.nco d
V2.mos á auriguar el nQmbre de In primera
novcl.'.1., para decirlo y asi conoboro.r lo que deporte para loe Estados. SeroDENTISTA.
cimos.
mitl) ca.t4logo gratis.
Fa.cullades Nueva Yor y :Méxieo, :l.\flembro de
a.Sociedad Odontológica de París. Vergu&amp; fa
J. Fouaril S1,c1, 0011tiguoal
Te1üro :.'facional.
El orga.nhmo humano so. Bncueotra hoy, t
ca.osa de la.:; dlfleulladM de JR vida, en tal esta•
do de tensión y ucuroslsmo, que forza;;amente n&amp;•
ce.;;ila de rocondUlu¡-eufes enérgtcos, 'Y ent~e
eUos-,icnceulv.primcralíuaael •Vino do Du,
sa.rt,• quo es mi a.irada.blo de postre.

un coc4e avcrtaao.

'º

Vinos _linios r jel'e.i; lmpurllldO!:C de Lr.tueia., E,;:.
1

1

por tan&amp;¡:

YEHR Bf. mHB~ES

r.ado Amel'i('R.llú, ,ifr~ci\111,\vlo.i buew, con.i:;ión
,p1. del He/uj nl1111 8. Za¡uüeria «El Por.,e;tir.-..

1

tOdH lar noche~.

Seijorllas r1ieC•b•llero•
,osolioll&lt;n ror• Ageule111 CothpA.ÚÍA. lhializ:ull)L'IL r!e [ :al.i

fianza
Los comerciantes dG Puebla, si llo la genora.Jidad, s1 un(L buena. pnrto rte ellos. 1unpíozan á.
dP.seonliar i:.tur&gt;ho do lo~ billetes de á llK.l y do á.
611 p!!,ins del Banco ~acio:1al, y 110 pocos piensan
Ja basta on negarse A rer.ibir!M.
La razón en qua.' n ftrnd:in para tomar ta.! detenniuació11 es ba!;(ante obvia.
Como e11tre lusbilleltJs d(l e~m, dos preeiCJs ha
iido r•,bada una IJuenA canti1w-.1 al Banco, los
cuales billcles lieuon do~ letreros: mio que dice
":,.uula.do" y otro, "caucol::i.do," sciia.les que en
uu mot11ento de distracción puedo rncedor qua
no 10 cliMiugiu1 n,11J bion, f r.nrno por otra parte,
el lkmco h!L :L&lt;;L1,:1.&lt;lo al púhtico tJOo ne ·¡,agar.·~~
cua.:1,l,1 ee le preseut()fl al c&lt;&gt;l1ro l41es ldlotea,
Jo¡¡ propics Mmorcianlee hau ero ido que pnrn 110
Tomau&lt;lo ca.da tli144ú ú dp:iulaij do t'.Api,olina
eoncr el pi!li!(rO de aurrir ell ello una. pérdida, Cha.poteant,~ en el momento de las época.~ 1.non•
~o mt:, accr-!&lt;-.do es uegar-'..I! en Jo abs&lt;&gt;lulo á re• ,ua.l~~ ae_provot,t.n. J r~la.ril.&amp;U Ju r&amp;¡Clae: l«.
'
dhfl'IO!\.
.
'
So venílen HILAZAS DB CpL ES Y BLANCAS,
en madejas y en
falta do su a.paritión, 111111, vez admini.atra.da. la.
Claro está qne sñbra. eRte pa.rticnla.r cada ~mil Apiolinll., indica un ombara:rn seguro,
NILLAS,
E&gt;speoial para. hacer mafias y calcetines.
pm,,Jo obrar run ent~ra. lfbf!rta1l
,,___~-El compn1.dol" obtiene n!'l benofioio de 20 pol' ciento más barato
cou
Un nuevo Director de una ban'da
HOTEL CENTRAL.
Lle6ó A Pueb!:i. ht 1mr-!li1 &lt;!Al s;Ahada ol Sr.
Aunquo la Ca.pitnl cuo11ta e(ln machos cslableEd1rnrrlo GabrtclII, nuevo DirectCH' de la. banda. cimionlos do esta. c!uo, ninguno de ellos cuenta
del ri' .Ba.tal16t1.
con Ja.ci eomodidad1uJ, hlgieue y exigen;:las qae
Co:1 lal moliTn il :spuro la superioridarl re!!per,- é.ite, pues lt lo céntrico reu110 todo el conrortdc
th·a r~uo para.e! lm1c-.; 2½ le liicir.se eut.·e1a. do[
Hoteles curopoos.
archi•o é inslrun~nto~, el músico m11.yor de la 1
pi-0¡1ia banda..
HIJOS ROBUSTGS.
Dentrn de ur,~ dos :iemana.s comenz:a.n\ á. to,
No hay mejor amigo ch1J hogar que si «Vino
car con ella cu público el Sr. G!l.briclli.
de Ss.n GermáJ1,.1 que combate ra.dica.lmento la. ,
Colonia Hidalgo (por Niño Perdido.)
~
Torero en I• Cárcel
ane1nia. 7 Ja clorosl11 qmi tantll.!I enfermedades
1
En In boya.da ó "buera.da., ' que no noTilla.da., iwarrc.1rn para. jó.-enes y nlbos.
l@--r.l.T.l.-,r.LT.LT-#t+T-4.-§:ifg.T:t: ::1:: :L,:..:C.,:..Lj"..L¡ 1.:fí.t.LT.l.T..l.:-@#r-.L7.L'7"..i: :l: =1.T.l.:r.E ::L--,:1:' ¼.~

~oroeBES

o~ lo~

LOS Nlr.OS.
Cambies sobr11 el ouedor;
Un
adnlto'f!uedo
estni• ,telgndo
Londres, Yl~ta. O y,6,
y nl mismo tiempo tener buena.
'
l'arls. vista. ,:,n 1-2 .
N11eva York, v19ta, n2
s~h1d, pero uon. crinturitn, ó un
AIRm11nta. VISII 1,97 I·Z.
mno pequoílo, debo ser gordo y
EBv¡¡ni), 4~ l·l á -+'·
Hal,ar,.'l, 115 p.
d 1 ro~lizo.
Y Gin emb:.1.rgo, cuuntns
Bonos de 1&lt;1 IJeml&lt;1 N11.cio1111,l Cou101iJa d a por 1,_,
lt •
u (!&amp; rnulo de 1U~- oo A 6;
,
crmturas y niílos so noa presen1
5
flonos Jo la Deuda Jntorior aworllu.o!o de
'L
tan flacos, extenuados y faltos de
u r ;a,crle. 88.
I&lt;\, id .. id, . .ta serie. certlílca,)os. 66 i 84.,
mugre, ¡nincipa.lmentc ú 0au1m,
l'e&amp;os 111euc11110, e11 N110,.a \:ork. º-~7 i-2.
Pe~o~ mt1x1s..:ano~ e11 Lonrlres.. 11omlua!,
do que el aparato rmtritho do
Oro Tl,(!X!CMIIO, 1o6 á 1:»,
l:ill cuerpo estí~ desarreglado do
Oro a111erif'!mo. 11~ d 110.
_
.
En I.011dre1 Jo9 L,onos ,lol lhnpréaltto !lur11ci~- 11cl11
nlgnua manerll 6 porque están
Mt-x1eo. l)S.
-•
('SCrofnlosQs 6 son vietimns de
Enmréstlto M:e1i-:11110 1hd i1 oro e11 I.011dre1. &lt;Ar~
nl¡¡una oculta enfermedad debiJi.
SANTORAL JUNIO ,1 tente.
Lll medicina nanse:i.buudu.
Y de mal eabor, repugno á los
San Guilhmno Abad y Santa&amp; Febronlay Luc1 1 \'lr
reues 1vM.nir,:s.
ndnltoa y es el horror de lac
TURNOS
criaturas, No cabo duda que
•tll'-i!P ª'
sn frecuento ine6cacitt, se &lt;lebe,
1l1ez primero de to Ciim.in11.l tic. lua11 Cas.:ell{no!
cuando ménoa en parte, ;11 dis•
León.
..
Juet primero do lo Correccionol. Lic. ,\.,"ta.'H egusto que les causa.-ul choque
lá.tflllOt.
. •
Acento dol Nmistel'io Pltblico, Lio. Demell ,d So·
nl sistema. Esto sucede Cspecbldi.
mente con el aceito de hí~ado
ESPECTACULOS
&lt;le bacalao, cu la form~ de las
lllN!O Mcomposiciones
ordinarias y nntiTEATll:0 nm. RgNAClUJENTO.-(;u11110Añfa !1e•
xic~11a dellspectá.c11lo~. 8, A,-Einpres;i. Alba.
cuadas, que tnn nmenudo se les
Fu11clón de moda.
Por la nocho á JM ocho y n1edi•.-I.oa Valiente,. El 1 oUHga. {~ tomar. El nntigno terror
P::uioy Loa Cnrbonf!roB.
de esta valiosa aunque rc¡,ugnanto
Compañl-' Cómica. füpnilola dlrir;ida por el
medicina, desaparece con 1a transy not:thle artista I u!io Hdt.
-¡ &gt;'.ATRO PmNCIP1\L.-Gl'an Co,np~ilí.i rlt ' rformación que ha sufrido en la
iuel&lt;1.--1!':m11rr.u Arcaru Hermanos -F1111eión or
umdas w,la~ laB 1mclies
•
PREPARACION de W AMPOLE
Para hoy Las Bodas do Oro de J. A. Mate1:1;,.1. ·¡.
u1ero, obertura Raquel. Secundo. J:\ Are .:Jelf:&lt;,. ,1•
la
cual es tan sabro.m como la
coro, Cran acto di'! apotaosi, y Cuano, El Sr. Joa'l\,;~1,
TP.A.TRO ARl3KU.-Graa ComttaiUa de Ottera ...,..
miel y contiene los principios
linna Empren La111bardi.
nutritivos y curativos del Aceito
CIRCO TEATIIU 01rn1N.-Hl6~raro I.umiere ~I)'
delo 1:!hposicló11,&gt;~EJ mejor a1•&lt;1Tilto que se 1!11 ,~
da Ilígado clo B~calao Puro,
seno.do !'!lli&gt;&lt;=ia e:ir,i•:,I - Paaor:imie.io; d11 'l h:.tP, I'
combinados con Jarabe do Hici61111e Pa,ii;.- ,E11¡¡ec1áculo moral, di venido Y bat o.
-fünpresa Del&lt;l.mare.
pofosfitos Compuesto, Extractos
Tl;:A fRO cMARIA GtlERRERO.:»-Gnm Com, t
ñ{a de rnrl'u&amp;lt1.-V.1ot1re1m R. Arand:i..
de :Mnlta y Cerezo Silvestre.
Por 1a11das todas las nocbea. ]UC\'es. Domh1wJ&amp; Y
Para. la rep0aici6n de niños pá•
dJas fest,vo3 luneió11 eprrida.
Para el slibado El Rshnmbio de Santa·.\nna,
!idos, raquíticos y demacmdos,
TJ-;.'\Tlto ZARAGOZA.~C11.1lede la Ale¡rfe númt
JU~\Oza

CIEN PESOS DE OBSEllUIO

cuela.Normal Católica 1111a. val11.da en honor del
Eata periodieo eatá impreao en
l;;ir U. Lui:s ú. C&amp;rdoso y Prlet.o, Director del es;. papel de la Fábrica da San Ra•
labler1m1enlo. Pronimció en ella el discorso ofl~il\l el fir. J. Fraucisco Zapata; cantaron los fael y Anexa ■•
'littm11osJos1ís!sla.s y Gumesiudó Var"a~; reci•
ta.ron poesías, la Srita.. R•mi.rio C..:&amp;cere:; y los
i.lunmoa Jesús hlas, Aulonio Na.u, 1 Rai&amp;el
El Sr. Terrazas
lbá.ñez; tootwm, lo. Sritn. Matilde Tello y los
Sros. Loopoldo Bocanegto., Viccnto Vital, Fili•
borlo Brllo y Ju.a.u Antonio Navn. y por ú~timo,

CBONICB OFICIHL.

Ndv

Sección Mercantil

• Herido caminando en coohe
S!ll,a.dor ModituL ree1b16 e11 la. espalda una.
1 Al ha.joro, Sr. l\Iaaricio Fiffa.ino
pfo!uwJa herida. la tarde del domlu{;u últirno al
1 Liunpara para pilmo, Sr. Adrián Hcynand. pa.,;a.r por la nallo del , Gato. otras dos herid!l.!J ro 2 )'ffledio.-Compafifa de rar,nel::I.
KI Cornil~ orraniz.ador dió además 1 O~J&gt;OJO, 2 mil~ t~1ia. en los br:u;os. Lo a¡rredioron tres inE.mpre,a Llere1m y Vllie¡as.-Fuoci6n

Brut.r1. C:-u1fü1a América..

ffl~IJEBO 1EN UlUR

En El Renacimiento.

~ ~t~~jfl~!tt:1!b~,tt!~!_l~~~,H~~~e!: Oovaneia.

1 Téte A LétP-, Hra.. I\L Soolli.
1 $ombrern l.mrrlarlo, Sra. J-1- Prdal.
1 Acunloon, obi;et¡ulo do! nlflo Lnria11 Couttolcno.
2 Bu:!tos &lt;le Torra.cola.Sr. Cón,ml de Bélgica.,
6 Botr-1 In.a ~hani1mine, Sr. Ferna11do Hey11aud.
4
'Jockoy Club."'
6 Bot.et.las "fiUQI geaerosos, Sr. Zephyriu Ri•
chatHL "!ockoy Club.·'
1 l:a1msta. champninc y 1icorol\, Sr. Osear

•

lJn tránstorinlsta

Onomáetiooa

Dcsdicr.
lmtlo qun duró ha.sti:L 11~ una y mcdin.de l.'l mal1a,
na y al oual co11ourrieron las f:unlll:ts do !bo.rra.,
l 8i lla. do m :mhro, la Sra. l. (:outtolenc.
1 Sombrilla. ga!,1~ dl) seda, h, Srn. J. Coulto- deAzuar, do Diego f do ~iooli11.
lene,.
-Con ígud motivo lwbo una rcuniú11 en el
domlcilio del tir. Luis i\J¡;drcuo. Túcaron ou ella
J Liiinp¡¡r&amp; r!o recámara, la Sr . .T ¡;:;1he.lot.
los Sre1. AdriAn Rotilla, Arma.orlo Ana ya y
1 J:Jnc,, porcela11a, Sra. A, li:11111011Jaud.
Fcrut\ndo S1\nchez Fuentes y cnntó el Sr. lid•
Otra lái.1para., Su,.. F:Jfa.infl.
1 :\fosa con servic.io pa.t·IL té, Sra. Viuda. de mundo Auaya.•

r

'

01:1.c1ou.

-En r.olebraoil"m 110 el del Lic. D. r~ui, (lómez
1 Par &lt;.lo buqnelaros do porc~la.na, la Sra.. J. Dnrnar.a.1)11.de l1a.be~e11s11ca.,;:1 h1tl1iln.eió11un

I

UN, AJIIGO INFIEL.

domingo 1íllimo, ni 111au&lt;lo &lt;lcl Cuµit~11 1° J\l)to•
nio M. Go.rda., co11duciendo con tll':~\iuo 6. México
120 rcolulas 1 que da alU &amp;ori\.11 onvin.do;1 para Yucaláa.
11
EI Popula.- 11 ale n dldo
Tros 1) oualto soma11ri.s luwLl quo tL POP □·
LAH ad.,_irtió el peligro qu? había do qua ,la
barcia or1onlal del ex, f-&gt;n.!1!.0011 do San Frn.t1c1s•
(':0 se deJop/omaso Y ~&amp;s1onn.ra. tl&lt;:_sgrae!a11 personalo:;. Al p1·0~1,0 l1o~po oxpre~u. qno ora: no
sólo (!rn cou .. e111e11te, srno ur3t11ü1:;rn10 dornba.l'
aq1~ella. !'ª~cln. y hnt&gt;orla de IIUO\'O.
.l!.sto lllt1mo si, OUA ofectuaudo yn, Jo cual d?·
mu~~tra que ol Ayu11to.rnle11to oró 1rne~tl•A. \11(11 •

JlCS.

---------Un ntüo muerto.

Máa reemplazos para Yucat6n
lll 4° osou11dr(m del 1-1-0 Hogiu1ionto .$alió el

Hé aquf, 0011 ox.pro,lóu de los uor:nbros de los
dona11les, Jos objeto:; do que so dispone ya pa.ra
la grait Ilifa. quo á hi..vor Je ll\ Sooiodar:t do H?ne•
licencia B'ra.1lce1;.i, Suiza y B:elgn., habrá (!J fll'ósi1no dle. H do Ju!iu:
1
i Piano de h, Ft\brlea
"Augnsto nass 11 J," obsc.qu10 1te d lcha 8nr-ietlad.
:l Main Jlcas lunas frtuiocsus dona,Jiu por. !os
mian1broa de\ Coin: té orilllliza.11ur de las IÍtJ!&lt;lal'I
ó ~e&amp; por IOii s~os:: ,J. A. Lious, A. ~Iauzau, li:, Cidre, K LatJsncro y J. Proa!.
1 Licorora do orir;ln.1, de la. Rrila. J. Dosdier.
1 :\[esa do moL11.l, Ja Sri ta. x. Hica.ud.
1 Lic.or.:ua, la 8rita. E. Smeujand.
2 Huquetero'i de cristal, la ~rilA. E. Da.rtig•

ACTOS.u Y GRITOS OBCENOS.

Ilepúb\¡pn., q11e 111e lo concede al 111dulto
&lt;lo ln. peiu dt3 muerte coumntl,nduselo 1wr
lo. mayor f'Xtraol'dinarin do 20 nño;; que sa
eouto.l"á.n desde el clia 20 dot mas en curao.
En cousecnencia, Reyes t011tL•Aqne exfo los ~f -f.r,esos; Asto os. lo que las señoras Jlolo•
tinguir &lt;!st:l. condena, i:;in cmilá.rsole los goncrndl'!ros 6 ea.lderns seccionnle~ ile vn. res
y Jose a M:ulloz lurn hech'1 conmi¡rn, de:,'pnCs:
once años quo hn pcrrna11ocido prosa, os por y 1H'lr las rnejoraa en c'.llenb.&lt;lotes y ilc iüete aií¡,I., que liemos vivido co:no familia.
decir, ol indulto equivale ó. th AÜOs de pri- pudticn&lt;l.ores tlo aguo. do Alimeotació11.
Jas más o.xpro~iv.cs ¡,;:r;icia:s, 1
Bl Sr. Jun.n Souzu R&lt;&gt;&lt;.\dguor. por un vi- queAuliciv:.':miule
sión.
·
c~di quhm haga los c:&gt;menl'L.ílos do ésta,
no
que
gozf\
lle
propiudndos
mo&lt;licimdef:!
q:ierfo rlo Cd. su.mis afectísimo r S. S.-)1.-\~UEL
No saboiuos~r1ué hará. ol defensor on esUa.mnllO «Couateoomato.•
·
te cnso tri.n r:iru.
El Sr. Oácnr Patrick Osto1•gron p&lt;.ir cie1·• ,IUXOZ:._-- - - ~ - - - - eUO.lltO ertcvnti.tUa i su priso.
fos perfeccionamientos eu el métoJo y mebru:; de la familil\.
La ptJquciia. c.iuú.nd do Júydone quo
&lt;liois pnrn. uliliznr el calor la.tent~ del vn1
l::ntl'C !.auto, la sensación ooa.siona.dn. pc.r la
tiene unn. población de cercn do 2000 ha.•
-por pnrn ofoctos úLileB en a.parnto:;; da fuertr!l.go-Ha 1111. ld&lt;.1 eu aumento,
'foit.os los movimientos del jo,en !lay i8 han bitaute~, pnrecc que e~ la quo sufrió mit.s
za ele vnrior.
~~·,.
J;n un cuarto ele b casa m.'unero
rn individuo da namhrs Agustín Ferirlr&gt; :re'!o111truyemlf.l para ver sí se p11et.10 pene- r¡ne.ningunn ulr·t., puei; f_flltJ tml.1 ln.pobla,
Estrirlística· y 1·ezagns.
• trar la. i11cerl 1d11mbre de ésta mi!lerJM&amp; trn¡o- ClÓll rue nn·,1sti-:1(b JlOl' 1:ls :tgt:ILS.
medio úc la callo dol -Poi·rocarril,
ntrndnx 1 fo€ l!ov:irlo por F1·ancisco 'froviLa. .·\llmini1Strnción Gener11.l do Coucos ·
ll~ C.lliSíl83 EJECH3RIH LB HKTfli~H ,
d1a.
Etila CilLrlv,d 1cs h 1ai11ciµu.l ~otro In.a do contr... b,rn lá hu·do dol dom_iugoP~J.
iio IÍ la casn do Ó$tc, en doudo llegó ú. ho.- publica un cuadrn comparativo de los inSo. si:¡i l qna el jnten, el W ,le \faJo, ~allfl do Jo.s cnrnpoa cutlJoníforu~ de Pv-;¡¡Lont.,1.s y ddg11ez y Francioon (i-utiermz, Jó's r¡
1fo confütr.:.m.
terse
O'fesos
q,tn
ha.
tenido
Pl
8f&gt;rvir,ia
pm1ta.l,
en
En su oportunilhd climas ú conocer
w.__,'1i11,,~on con su 1mutrc y do;.herman11s, f'.On
~t.lJ. t:it\Httla eu er CL"lltiO.
:ilgunM cfrcunsta.ncifl.!r se dií•guSit
y
El J'i111ingo último rernú.ndc;c aprovc· 'los o.ñas 189~•1900 y 1900-1901.
la.
seutencin. qae el Sllprewo ,.l11'ibunaJ
!~i)71 _á..!li&amp;wto~r., BU dr~e.~LA JQ, ...~ ltlaW».,..a~11~&lt;.;cner¡,J.a la.9. •1i~ ,uilJ,,-,!f'M "Jt,-. ~ kub,i.~ i
•
and.~ l&lt;l,,_ a~ortnn).da1i de enc.onlrarso
qfl"ílit:t"'d/v~'affl' ,rdl utrio s't\: .
- .,_
.Milh,1-G.¡;•rQU.lJ.Jtciú
1d re¡·ísar _el fi,.tl().. _ .,
11as-y
•
i-a.
el
t'micg
lagar
dont.lo
so
alurn.c.ocho, ~,1 ine,n:,:ni·ou ó, dn~•s&lt;J clo golpoi::;.
~u'..o en la ~asa úe"su ii.mi&amp;ñ, sa extrnjo clo
La aoma.11;\ pa.:;.ada. salió ,11 ~ew lfa,npsb_ire
..le!
VouseJo
d8Gu.erra
de Mouterrry
Tcndidv sobro 1111 pl'tu.te so cnc,on ,thri !upn cr.jn que eslnha nlH nnn cantidnd do
rumhn 4 .:-rtteva York on don1ló permaucai6 a.lgu• nnba el whbkey.
y que conde.C1Ó al ex. Carouel D. A11fo ..
En b clmh1l habfo. t1e lloco .'. quince t'H nuu dl3 los exlremus do L;i. µiez;,, u 1ii• fino 1·0, c¡nollcg.n ú 50 peaos.
NMI rtiM
:\ntonoche llegó i..'.'\&amp;\V Hann H:rnso, eu d&gt;l11- &lt;.'anti.nas, kldn.s las cuales fuei-011 &lt;lomoli• ño de fieis meses dB edil.ti ]lnmndo •r ml1s
nio JUuiuHo, a.l ex: rreuie:nte Coi-ouol
Como el ro bailo so ttntcrci-ara de Jo quo
tic ocn(,:tba. el cuarto núm. 47, lercer p1,o, en J.as.
M:u-io.no Beuc;nes Oile~, al Capfr,\u.
r
RoddO'uez, quien dor10fa tro.nquilnrncnle. Jo huhí:1. p-.'l::;n,,fo, proce&lt;li6 ~ da.r p,1!'t6 do
rr,rnt~, directamente, á la calleUJOpel, á la.enHa llegado }a noticirt. tlo qua los mineRl l~ombre y h mujet·quo reñían &amp;~gol- ello. iL la policia, ln. qua a¡irohendió al ln.•
Ricardo Arnuda y al Tenie1_J1e :Auto ..
tfa fa, (\!!1 de~paf'hO del hotel.
Yn. di,i:mos que, l)rocerlente ;li:, Nne- nic&gt; Porez Maiusro, {~ eufriL· diferente ■ '
KI jowen llay rué uua.cle los ,ang11a.rdiu do la ros ostAn nhoi·a rn1 In porto_ b;~j:1. &lt;le Lt co- µoaron do tal mn.ncrn, quo ella, E.l rotlhir &lt;lrJn Y lo lle~ó il. Bolem.
va Yol'k 1 dor.de hfL tL-a.bnjac.lo en lof.l
niento, on tl•,n&lt;le ost1\n recogiendo las una &lt;lo tnnt,,s golpes1 cayó sobm el niño
¡:/as3 de a.ei'lclBrnia de Yale 98.
,
pe1n1.3 p01· los diversos delitos de que
'rt:ia.hos de \'aried&lt;.ule~: La 1\ogudo á.
Había J'rgndo á sa at1liguo rolcgio en la. ciu- merounci as y lu:J Lurriles &lt;lo wbiakcy J m;1chucán1folo y cm1sinJ.ole 111 mne1te.
se I ed acm,ó.
""',lnrl como miembro de! Comité de la clase trie- cci·vMíl. q uo tlotan en elJagun.
'.
México un· tl'a.usformist!\ español,
La uuiduo 110 la iufolfa crinhnn, ~aria
Al
Oo1·onel
l\fniue1·0
ee
]e lmpua1e•
vial 'f lleró a tiempo para ayudará sus colega.~
Bn toda Ja rogió11 fueron &lt;lcstrui~os Ge .JesUa A.nieto. dió aviso á un gendtU-mc 1
quíeu une álavioleucia parn loa came11 el comité pa.rll- preparar las festi-,-ida.dcs del grandes lllmn.cones tlo Mrbón.,
rou
r¡uince
nño::i
ele
priaió11,
cou Rn.s Je ..
quien
tom0 conocimiento de lo quo pasn•
bloP, ser nn hábil 111l18ico y tene_t· un
vri11clpio d(}sema.aaen ~ei1en.l, J para.la clnso
gules .cotisectlenc:ias.1 destitución del
A.unquo es imposit,Jo por o.hora hneor nn La y remitió á lns t\utorcs do la muerto
de t':uc:i.ristia. en parl:ct1!ar.
timbre tl6 voz (lll0 so '"pt~oSt{\ admirnempleo IJ.Ue desempeiiaba é in!.w.bilim~
Comió coll a!g-mw dt, sus compañp,oa 'f f las eó.l~ulA cxneln do lns vé.1"&lt;liJ.as do Pf'opic,- te tlel infelí,: niiio {~ la comisada, 1lo •fonlllemente
parn lo miRtiñcnci611.
Ci,)u vot· uu tiempo igual a1 de Rn coñocho tO dirigió a.l l.e:¡.tr• llypafo11 eu doudo pre- dad13sf fha~b;:i. u.hora se ostuna t¡uo asc1tm• J(/pnsaron [\ &lt;1ispocisiún ifol .Jnez c0mpe• DHTOS lllUY IMTERESRHTES BLOS
Ln EmµreAn del .1'4uacimleuto-, IG bl\
I
don á 2.000,000 do pesos,
senció la. rcprosonlal]ióu da la. riocbe.
to11_te, qnion les instruid, ol proce::;o :¡iece-cofttrntado con el fin &lt;le chtr :í. Fms deua pam peL'te"necer nl Ejérc.lto; 111
LanJgl't1.f, In bernm8n quinta. del Gt"Ul. Borio.
DE DEGOUIOS.
'
Jl3spués peru:l~\leCió.wua hot·a eJL el eorredo1:
rruaioto
C,oro11el
.Berl'011ee Giles y nl
rlol hote, y en el salou de fumar al salir del toa- ..\fo.uvt!r Ot·,l, ful,} lotul,nelllo destruid1\ 1 po·
r
fu11cioues moyol' variedad, en ln noche
Capit,~11
A:·antla
.se
!e::i condenó ,í. ti•pstr.i }' un póCO tfe,;ptlé'I de líl. ine,lia. nee,h&amp;ss reti- 1·0 nfo1·lnircdnmouto la. fri.milin logL'Ó J)O
81:0RETARI.-I. nn C01[[f~IC.l.CTO- ,iol juevus }uu·,í. sn 1'epreseutaoi011 eu
ró i 1rn cu:i.rto, hMi6ndo 110to.r nl depoílcl iento do! nerse á. tiompo en salvo,
afloi;¡
do
p1·ii:1i,j11
y
IH~o·didn
da empleo y
~ES.-A frtt 1le C'.nbrir una plnzn va.cante dicho ten.tro.
,,...
11,llel qae so iba á.dormir y qua de~eaba. que lo
al Teniente :Eére.z 1Uaiuero 1 {~ sufrir
Los
pasajarns
lle!
tren
11úm.
4
clel
ferroda
moritnóo
gr'at.ificndo
en
esta
Socretnl'Ja,
dos-perlara.11 á las nueve.do la mañana.
tte~ a.ños c1~ntro meses, coo. eas legales
se omvocn ,'i. una. oposición que ha di) voNo S!é' volv-ió á. verá. Hay si1m hasla qmi nló cnrril &lt;le No1'ft?lk y ·wostorn, llognron á.
co1:secuen orns.
...
por los aite$meJia, hQt-adcspués, !lie11do un la• Vivinn cerca. do lns oeho y ruodi!l. de la
rificarse el mi\rtce veinticinco del con.ien•
mnñana, poro enconirnron la inundnc.ión
brador el primero ol que "ió caer
to mcs 1 {¡, lus ll a.m. en la .emln do ni:.11erEi Suprom.o Tribu1ml )Iilitfu• mandó
.Eu la. ventana del cuarLo quQ oeupa.ba. lht,y, se y so vieron imposibilitf\tlos panl Cot1ti·
--=-chs del Snt,seC'.rctal'io (lo dichn Dep~rlnsa.cat' JM Cop:as de Li aiecutoria i1nier ..
cueonlró un ciga.rro á modio cousomir.
uum· adelani.e.
En el viaje do nueve y trn;i cunrlos U.o tllento1 siontlo indisponsablo p:i.ra pGder
ta &amp;11 cont·l~ut:\ pliegos, para t'emitirla
l,.ne ropas do fu. ctuna. ha.bürn sido tu·roglndas
F.1 ru;ua llegó ti. tal o.lttl\'n., rp10 invnUíci ln mnñnnn. tlc.i, nyor, ocurrió uu accid(mto se1· inf'crito p1·csontm· un cortilicado de
ya pr&gt;r la viclima. para aeo:,la..-se, y sin embargo,. los cochea quo fnci·ou nbnnd911:i1lns por loli en Jn line;\. &lt;lü '.rlnlpnm.
al
Jefe de ll.\ Zona, cnyo Cuartel Gene..
bnenit conducta fhmndo p&lt;&gt;r &lt;lo.e personas
el lecho no íué ccL1pado.
(POR TELEGRAFO.)
ral
es Montel•1•ey 1 co11 el fiu de que la
f'Htanjo1·os,
siendo
éstos
libcrtll.d.Oa
eoa
ol
El
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s11lió
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Plaz.,
á
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v
Lm1cr
CtrnocluüenLos
en
oscriAc¡ui enm1on;,,a á sec inlangible el ml\terio.
hicieta t:mbet· á. los a.cuendas.
•
b.:u el piso se encontró una. sortiJa, y muchos atL"'(Hio do. ~ c □ cL"dns qua los ha.bitttntes hora., llcvabf\ la volocidatl 1·eglainonhi.ria y turn, ortogi'·nfín y lns en~ tro l'&lt;'glns fundaPuebln, Jnnio 2-1.-Hoy Jlegó pro··
supon('11 quo al ca(hselaqui"O Milat' que cayera arrojuhan de lns yontnnns y los h:dc.onm1. al llegar ti. la esquin:i rle lnH cnllos tfo menta.lea do Jn AritmÁticn.
Mainei-o, el Coronel, quedó confor•
á la calle, y seg:11ramonte tropc.tó e.a.yerJdo al
So dico qLtO entl·e Elkhorn. y Virinn S&amp;n }Jignel y Rejas de Sa.n Jerónimo, el
El rogistro tle inscripcil)n 1lc loa nspi- cedente de Cuerun.vnca, una columna me desde luego cou la seutSncia y no
ahi~mo.
Jord, :í. una. diata.ncia do diez millBB 1 100 motoi·ista. observó q\le vénia. cnmina.ndo rnntes, ('Jt1edn. nhicrto on la Sección de mixta expedicional'in al maudo del Co- porlfo Rer de otro modo, sapuasto que
Todos, no obstaute,,cslá.n conformes en que ruq vehículos fuoron arrollados por lf\ cordon- un Ct\rrnnj(} Qcroo. &lt;le la vía, por lo que !ti- Archh·o y Biblioteca &lt;lo esta Secretarín. y
ronel Ln ua.
si el 1.'ribuual no fo coutlenó a. ]a pena
uu a,('.cid011te do.s:racie.!lo.
te y muchos clo ellos cayeron nl totTontc, zo sonn1· ol timbro repetirlos veces.
so cerrnn\ ú. In~ rlicz do la nw.üano. del clLa colu1una hal'á prnebas de resiateti tio nmerM ¡,or los cdu1(:111es p6l"petrnEn d trau61le c:,lá un ya.cht en el que, ccm 1ma.
pereclcn&lt;lo
ahog.,Joi:;
coutluctoros
y
ani•
S111
embargo
el
cond11ctor
del
cnn,rn.jo.
t::i.do dfo..
-.
partida. d.o ~us ;im'gos, iba á. hacer el miifroolcs
cin cou los ca:fkrnes 1 e11 lo qne se L'e!ie- &lt;l.Os en lteyuoso 1 1.r,\ma11lipns, fuó por-no hizo nproefo y signió sobl'c 1rl vín, prn·
un vln..10 14 Nuevo Londres, pt1.ra asistir á la.a re· malos.
'lne el A,ge-nto del -r-.Iini!!lt'1río Público,
Un gran número tlo pitcntüa fnoron des- do !t chocnl' el tren contra, ol YC?hicnlet qno
SECltllTAHL\ DC GOB lm~ .l.CIO]'l". re ó. const,rucción, fuerza. y ligereza.
p.tu del tole H11.rvard.
trnzo.clos ontl'o Btuoficl,ls y \rivinn JorJ, á. fné lanzndo :~ muchos motros cfo distl\nc-h _-P,l Consejo 811perior ele Salubrilla.d rcsólo pidió qni1rne RñoH, poi· DO halu~r
•
Ln niaüaua de hoy so 0Stl'enó una estntlo comprobn.clo haatn el dfa do la
nnh clistancia. do 28 millus, y Juran to una- rutos los vidrios que vnlen voiu ticinrn, po• mitH las ;1ctr.~ du lm, sc.E,ioues voriücmlas
La ■ ituaoión en Mandchuria.
semana ó' d.os la. 001d\u1.lMciún entriJ esos sos cilUn uuo 1 y nvurlutla hcnjfl tlel cC,che el 27 do Abril y 1º dA :\foyo último.
mé.qui11a 'barredon1, 1:-i qno compró el vistn. cl-c.\clito de homicidio cnlificallo
Londte1'l, Ju11io U.-El «DRi!y I\TaJ• publica. pllntos Lenfü-;l fon~osnmento que ostor in- quo. es el IJúmm·o 25 rle bn.nc.lom: colorn&lt;la.
Ayuntamiento 1itn·n. Jos po.soos públicos, en la personíl d~ Je~LÍsi A~uirre, 11i el
un d~spacho rola.Livo ll los m1cvoo1 disturbi_os tol'l'uu·.¡lldn.
EL Mchero fué orrojndo del pesca.nto,
SECRETARIA DEGUGRRA..-Convo- dando buenos resn 1tn.rlo~.
abóno procuraclo clo Merced Ramín,z.
4110 sA hnu reg1~t1·:ufoeu Klrn,rhrn, J\fswdeharm.
80001nprcudc q,,o ce n1Jsoluhunollto im• c"1stimlr;so varias contusionca nl caer 80 • ci..tori:l pnni. los COIÜl'atiaiGs do VoP.tundo
El, CORRESPONSAL.
Tros grttndo!l C1mrpna tic/ Kjéreilo cluun, quo posible consogl1ir :m."'tilios cutre los veci• bro nJni.s piedras.
Lf\ sn pei•io 1·i darl d iMptHi'O q uo lfai ue•
dd Ejél'oito 11[u'n el prú:dm.o año fiscal.
opora11 má'I allé. del tia.mino ele fierro, lian de:,.
ro
foése llevado;.\ 8an Juan de Ulúa 1
nos lfoldistril..o Jestroirnrlo, pu~s hrn r¡ue
~o 80 deLavo u.l motorista. 1 pnee Ro p11SBCRF.TARL\. l)fl F0 IENTO.-1'o
trui•lo m ieh11.s local ldncles cu esa rn«lnn.
1
un cuya. forblezn ha. de extiog11it• la
no~pués, rlico un 1le.spacho de Pekíu, dirigido lon&gt;rf\ron galvn.1· In. vhln so hrrllnn sin pa11 t1o R't"erigunr qno no t11vo la eu.¡rn. do! ne•
habii;nclose podii.lo 0egnil' los tní.mites del
peirn c¡ue ~o le irnpuso.
\
al .. Times,~ Mr. fle GitH~, ?ilinh1tro &lt;le Rusia, ha y J¡ 11 hogar, sien el o j nevitabl~ sus indllS· cidonto.
----·◄---tlonunc.io 11resontndn por et Sr. Remigio
uc:ilificadoti. Li-1l,111~-Cha11,1, ,¡u.e de.spué» da la criptihloa tiufritnicotos.
Cnmpliflndo con esas ór&lt;leue9 1 :rifaí ..
El Ynlle do ()linch, en donde clóltt\ un
UJín Uo un terreno b:i.ldío aitnndo on toJirma.de laC011~e11ción, rolat.i .. a l\ in,JornniuL•
l\léxlco, Junio :U ele 1:101.-Seiior Di r&lt;:etor del 11e1·0 fuó em bal'cudo en 1Tampico, coucKlne;;, H11sí11. dAmn.nd11.n\ 11. Cilinn la. re.no'facifm ramnl dol ferrocarril ~urfoik y \\lcstorn
LA
I LLA DA
rrnno dn. .J n.ln.pn, ]~::iiarlr&gt; Jo '1lnLnscn, pnr periócli,~o EL POP\JLAH.-Pre~ti11le.
v1rn ie1J temAnte osco!tado, con rumbo :t
do !ns 11ofivcindo11oa, (1 propósilo ,Jo ln. ou,cua.• entro osta eint!r.rl v Nol't.on, o.-;tt ontern.Mur 61Jñor 111io.
ha.bN· ontregndocl pol'ito :NésLor C. Snenz,
,. ' ción ele :'.l. andchurin. por la:;tropas ru;;ns.
Si n•.orc,cr¡ lA alóución tle qac. UU. acBpte estM Ul,ia. A 03t¡, hora, tal vez, rn esté ves•
mento nisll'l-110 y ¡.;fo eomunicneión pmühlo,
nr1·1Q1ílQ
t1onln cld plazo lahnl quo so le seiialó, los
y so enh11 que ,illi hn'n ait1o unt_y consilloU UUl}
,plnnos ó illfnrmcs relativos :°L ln. mcnscm lil1eas,meserá. gi-at,1 verlas reprotlucid11.scn :m ti&lt;lo con fl trajB ele rnyarlillo as:guade.
verilldieo, y ~I el\~o es ol siguionto;
rnblos lns p6rdi1la5 Je vidns )' Jo pr1&gt;pio•
del mencfounda tonann. con fonda1Uento dlg110
Le invaaí611 de la Colonia del
Hnca unos tiot~ n1\.o3 quo i:i•o eon mi nm1uie., ú. loe prosidi.trios.
dndcs.
---·-·do los cuticulos 87 tlo In. ley tlc ~1; t.lc Ya.r• Uo!oros
Cabo.
Igualmerile kH confot'IDaron con la
i\luüoz, 011 111. -i&lt;• &lt;:a.Jio do lrl lndepoudcn1,rmdres. Juulo 2-t-Los roclcnlc~ ncnnleci•
F:n Rnk•rn~. un h,r.-in hn'Mt .. lo 1)01' noOlflCUlTAOE&amp; PARA OBHHm líl PlA1A.
,.,, do JSDl y GU•,lc Rll Re~lomnnlo,
clo- cia, 1, e11 c,,&gt;rnpai1ia da, mi cuila.da Josefp. :111.:iicz, ¡;¡enteucia. P.órnz .M1\i11ern y Barrones
mieolos oc111·1 i•lu!!Cll la Colonia del (.'.al.lo, paro• g'L'OiJ llegó el ngu!'l :í. n11n,3levnción do sois
elnra b tlosorción clel cit,ulu Ulín on el lla- que e~ la. que ha ve·n,1-) reprosentt1n&lt;lu l:i p:i.tro•
Giles, causundu ejecutoria la senten-ceu ¡-,tobar ~!Te IA in1'n..~lón do los boor3, on esa. 6 fiiote pi~s en lns en.les ). cu en lns oi,~cgllo hemos noticiu&lt;lo los arlislns clt-•l nuncio rlo qiie 80 trnla, ~n ol concepto do na de laca.~a; puo~ bié!11 ~ej1or Director, al re. cfo.
Co,lr111i:1., 1n domruia.rlo ~trifl.
grosar da A¡i:uRl'Calientr.~, me tliol mi nm:13ia
sas,
viéllll0301nocipiladna
;\,
liuir
1\,
totl,~
'.l.1enf.1·0
Pl'i11cip.1.I,
ha.bí,ut
or~1111iz.1¡lo
1,11a
r¡uG
clurnnte
un
nñn
contndo
dcsdoostn.fol'11aoorto.iiirii,:idi\ti.l t.Ually l\1ail,• fo&lt;,hrvln.
qae os cec~a.rl:i. nmi~tr!l. scparnclón, ¡mr1111a usi
Sólo ol Capitán Tiícardn Ara1Hh, no
en CHida.d del (.!,11,bo el 6 llol :i.etual, r,onfir111a h~ l)risa lus hl\bitn11tes, ,1. alg-1rnos puntos novillmln. quu íluhía teurr ví'riffontivo hoy oh:L no poUl'á. voh-cr 6. donuncinl' el mismo se lo orJeua s11 lrnr1na11a Josofa; por e~ta c:iu~a.
c¡11odó coufo1•1110 cou PRO fallo f'; inter-mn1'lcs 1 en h Plnzn 1lc •roL·us «:.U.é.xico,, ' ter1·ono.
Jldicio. pl"O•bfltt, y&lt;lic-1 l.jl/GC_l uúmeto ,loiU\'R~ en donde He ~ncon:rnlmn .Sl\g1;1·us.
so i11·omo,lú uu úisgu~lu, mi a.11m~it~l'O ausentó
enrcsha. a,1 •1en\njode 7,UOU a 10,UOO: ,¡iu:1soesLas C(J1npnü[n1,1 de teléfono~ y fonoen.
Los mon~ionnclos i\rtista.s tcnínn )'I\ all·
Solicilmle:s do patonto· do privilegio.- á. 1'cxcoco, y mi cu1t,uh ¡¡e nporl'lt ó de la hal.Ji. JIIPJO amµlno ':.lnte el tlnez Lle Di~ti-ito
tá11 mull.fplltu.u,lo ei, tofo!ól rtt~ JJi~lri1o,;; del Es. nillos •it=1tí\11 t1'1\lmjantlo c1ío. y nOGh:, con qui1·idnf; b,1 nwiinAcon q1to hrthían ds .ser El Sr. Smith Pº1' elm•bls mt•jtH·ns en npn- t11.Ción q1Jo yo ha.l.i1t1 ve!litlo ocupando, pouieudo en aqt1el Estado,
ti' y del í'f'1:tro, ye8tán lrn.ciPcudosu tlo roolutas y 100 y lf,Oh,.,inhrcs, J)d.m hncor c1,.;1,utas 1·0• ntlorn¡¡.Jos J\)s novillos ú sn saliLla. dal to· rntos y métodos pam toñil• hiltt, hila2ns y 1.111 ea.nd1'.ilo eu I,~ pller_ta.; e:¡Jl'lo mo ucgab~ !ti.
,,~ l"ailallo.s.
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('J'énc1·1)a do ln.nn.ó &lt;lo l\lgoUón,
c11h•o.da 1 Ju. rcquon v11.r1as veces, cot1Lcstá.11úf11nc
Hrwo nolu el • Da:!y Afni!, g11e se 11ecel!ila. Ju p:t.l'l\~iones son.o pos1 e u. a mayor rcve• n , su c;¿urzu, Lo · Qll · en ns Y to( o 16 in· 1:&gt; I•os Sres. Jesús Herndin y Pedro1 E. que esta.l.i~
1d 1ur111aro Uel sci1or illspector do In.
d ispensn.hle 1)nra. un n cnrrida. do toL·v.1.
~
crmfirma.ción de ClJlll~ tt.-'&lt;tJroloul!:f, y (IUO ij¡ li~ m;i• d 1d
10ntonccs so tliriji1.1t'On nl roµraRenta.nte Pmtillo. por nn producto nlimenlicio do- 1.,a. Uomarcaeió11 1 que ci·a el !JUO lo h:i.bia Ol'dOll(l.licia oHorrecta., el p¡~h, ha 111idú completa.me11lo 'Hny cgpernn:rns do quo cJtci noche yn
do que eoh:ua. los muobles mioij fucrn do la. lta..· t 1,~f6 nica1 pa• &lt;l o 1 l¡11ouo
• to
1 1a Pl a~o. e¡ o ,,,
... oro:s cMéxie-&gt; ~ nonlina,lo •H!lrin!. dB Nixtamal,,
l pnra bllactón, y no me deJ:1r11. e.utrit.r; üKLo Jlo me et'Ml
ma.l ::,uberiu1.do áJllt:rarpor In. e~ton:::!ón de li,, pu01"l1~ l1ainH· eomnni1rnc1Qn
.J,1~J &lt;..:.u·Lueu Alaniz1 Re encontraba
i-n
pr,1lcr
ntl(lLlÍrir
dotalles
ll\lo~1ignos.
para
c¡no
Jes
cediera
éstn.
sin
estipoudio
elo.horociún
e.lo
tortillas
Y
otros
n
imentos
iurnsión,
yo, guoet sei1or ltHp-Odor ~o tomara. o.lrilrnclo•
El rlo '.rugso Jmsalido lle co.uco culera• nlguno¡ en dsLa ele r¡nc no ihnn 1\1 cobi·At' en quo sea. necesnrin. lo. oplicnción do ln n&amp;s qnc un ilu~lrado IJohierno 110 Je Uoue Oll• snlJiclo ea uo. poste di., 108 de la Com ..
eomeqdnrins, y sobrAponori-ie á hs lllfe:9. qua ri, pafda Hidro Ell!ctricu. de ~u.u lldefon~
mento)' RU alturn f'S tn\ CJÜO jnm:\R 1·e• por In &lt;'ntrnrln, l_)U~s era. uun. novillntl,q¡ Jo mmu\ ele niximnnl.
La r• nd i 0 ión de CaUlea.
cmmlnn hnbei:lo "isto :nsí los mú.a viojos i11viü1ción.
Ln Cmn1mfiin.. Babcook Y \\'ilcox, por jen an los Jur.-i-ado!! Ci,!les, que ~011 lo~ llo.mn.do.1 ~o, n.1·i·t:~ '. nn~lo 111108 alnmlJre!i,
Snntn Cnz, 1m0•i, Junio 24.- 1\yor M tindtó habita.ntns.
N O eonaigiiiet·ou su el oseo, pnos el repra• mojo1·,u en Mliforns ó gonernd.oros do vn. Á lós ta.11za111lentos; á la rc.i do lo qae Is dejo tlX·
Un chO'l_ue oiéct1·ico 1 h.zo c1iar nl
el GoncrnlCa.ille,;,fl. to-. a.me.ricanos, COI\ füiOclo
La ciudMl do Wofoh, cabocorri del con- eontttnto indicó qno y11, olras vecos se IH~· poi•, vor la~ 1111Jjm·o.s GU la. CQnKtrucción ele pueslo, t.eu[a. ro ~11 un rttjóu 1le ta. mel'O. dul OS•
menciono.do
ob1·ero, quieu sufrió le!ó!io-criterio
&lt;W1'
{leSo3
eu
ouolro
billoll):,
do
4
cien,
1u~_hnmbr~.
.,
'ldntlo, Me Do~·ell, noce:,llriamontc debo hfo concoUilo ln plnzu en osn fot·ina. y no calie¡mJo o colccto1·os µnrl.\ ~oneratis,ro.a, UIIO do diM: y cuo.lro pe~os t':ll ptl\ta, y SOi\ l•J:s
f.ntro2:,~fi09 Íl1~1!~!1-,
• h:dmr sufrillo'grn nlumon1íl 1 fl juzg¡u· por i;o pn 1lia por nhorn segni_r hnciónilolo,
c..&lt;Jdccir, ca.1doro.s~eccionnlcs do vapor, por que Jian d&lt;:t&lt;H.p1'rccido, ha.bióndnnie visto o Ulit:,\• nes dEY lllgu 11,1 ímpoL·ta.ucia 1 eu U!l Ut·:¡ ..
l'.I ox•C?roncl rn11Utlilot1l~, CnbellNJ, que e~tn ol ,.,ran nÚtn(JtO do tn/l.clor~ y oscombrns
'-1o los CCJbru. uun Calltidatl ox
. ,
• }()S 11 cifoccionnmienlos tlo red pion tes ó doá ~emnnflM ,i mia1'0C1$il\ auto ol Jttl'..;::i.do 7º ZO,
JmeH·nod11h1(11111\1:; 1l'1011tauu.a uo1112011ombres,
n .
. ·
.
ccsiv.~ se
b . 1
mr ,.~ngnn y dC? lns cn.jas
I~-slo 1,a:'.iÜ rrn 11n pm1to pertenecicrn
taml-¡ 1: 0 10 i-i1J1!ló, y hat.•te~tr\liocljm·a.m,:inlo tt 0 !quav1c:,110 nrrtt.strm1 11o o! rio Zu~.
gun olios y os ro_uy pl'Oba.Ule qlt() 80 dol,i.i· tri.1;1 _1Hes 1 "'"l , . j' . ,
.
. :Menor, y prosout.ar una. de.wucia. a11lo e¡ \li11lsfid,ilillnJ ¡¡ tos E:,l:~do, t'11i1los.
Los pa.i:io.jeros (]UO llugn.1'on it Uonnoko I bi d-0 dar la novdlGbr..
mulb¡1los t1a.nsvc1sn es (10 conoxi6 n, p:uo. torlo Público e11 turno, l,n.sta. ,;or el p:t¡'tl.lic,ro te ti. e,rn l)e1níl1·ctlció11 1 llam;.ido J&gt;a,li1d

flnblda la ta.ri.lo del domingo 23 en 111. P!u:a de
Puoblu, el Juez mandó á 111. eároel al b&amp;n\.lert•
llaro "C:atufil," porqu.e habf11. fl&amp;condido dos (\t
loi estoques de q1u, ::ie disponía para mata.r loe
bueyc~.

\ Noticias ae Puebla.

AL PUBQR .PUBLICO.

folk y 1,Vestórn suli6 ayer eu la. tn.~d~ o
aqní rumbo n.l lt1gar tle los c.contemm.rnt~

q

t

t

FB9HGISCO BEYES,

EL '1'OPULAR . Mlér,Ooles 26 de Junio de 1901,

•

1

,-~.

~

--~...
-¿Dó,~d~';:ta la. desgl'a.cia?-pi-eguutó,Exili
con dulzura..

... _
-¡Manchar la. mano de ese áugell ¡Iufiunar
con un crimen uu aliua tau bellnl
-Delirais, amigo m[o. ¿No 0omprendeis qlle
es preciso que la mai·queso. se eJercite? ¿No 11e•
cesitareis de su ayuda el día tm qu.., tengais
qne at-a.car á. mo11sieur D1·oux. d 1 Aubray y á sus

hijo~?.
-¡Sea.! Heilos aquí a.hol·a

{1,

los ouu.tro ani•

doH por el pact.o terrible de ll\ sangre.
Me pertenect:s, Peuautier. Eate billete que
has tenido la imprndeucin &lt;le enviarme, de.ilHtés de cometer la locul'R de escribit•lo de tu
puño y letra, ~e eutrega á. lllÍ. !úe perteueues,

Panautier, y desde aliora. no tendrás mis volunta.11 que la mía. Si no qu ieL·es, te pei·deré
¡voto á Dios! 11.un cuaudo para ello uecesite
perderme i~ mi misU10.
-Creía á. Pe11nut11H 1ol\s hñ.bil-dijo Exili,
-¡Escribi L' e~ una falta hnperdonaLle trntll.n ..
doee de uu liombL·e ele igfesin. Pero este suceso me decide, y mia ve¡ fuera de aquí uo nos
fültadn 1·ecuL·sos pnt·a nba.11clonnr la. li,rnnaia.
-¿Qué quel'eis cleci 1'?
-Qne CL·eo llegada Ju hora. de nuestra libe1·•

tad.

Una sonrisa i11fe!'nal se Uibujó en 108 delga..
dos labios del e11veue1rndor, mientras pronu1••
c.ia.ba est1:1.fj painbr:i!:1.
A J)ef:lt\l" de Jo con \•encido qu~ se lrnllaba t?
las teorías abominables y da las iuseu!:latas dr.,
cla.maciones de su u1aestro, el ca.ballero Biiar.-J

esonlofríos.
-No; jt\lnh Le renunciado ti. mi libortad-_,.
dijo gxili deFJpués de.nua pausai pero he sabi!
Uo espemr po1· devoción {L la r.iencin.
..
Antes esperaba nlH,stra libet·tad rle aquellitJ
per~ouui! qne de1:1de que me hallo aquí Lau uti•
liza1lo wi~ :i.erviciog. Porque aon Jo bastn.n+.•·
poderoMtHi pni-a i\.brii- estas pueda.a •• , .

-¿Y hoy?
-'1.'al vtiz creS\u poder pasarse sin mi¡ a.caso
lins1:1 de1:1een llli muerte. Pero nos p.\Snt&gt;emos
aiu ellns.

-¡.Iuteutnis acaso unn.evaaióu?

-Pt·ec¡iímmeute, caballero.
Xni11ta•C1"0ix ¡1erma11eciO inm!1\•il \'

Ri1eoeio•
au; per,1 E:-i:ili leíu en au frente y o~ sus ojos,
co1uo e11 un lih1·0 abierto, todol'! Jos¡iensamien ..
tofi que llgitulmn au :1lm11,
Sabía quA Siliote-01'0ix revist:d&gt;n en au men ...
to todo::1 lor; obst.lu.:nlos que as oponinn á u11a

fuga que co11tab¡1 una por una todas l ai:l ¡irf'cnn•
Joe cianea que esta.han tomadas para que la. Ilu,ti•
pri• Jla no deinse escapat• su presa: carceleros, con-·
una. tineln.s y murollns; y que .se pr~gunlahn A si
pro¡iio qné pod1•i1rn lutcet· dos pobl't..s p1·isi1&gt;ne•
1•os 0011tt•o tnut~s baneras.
Ji~Rta.s refle.xi6nes se IM h:ibía hecbo SRi11te•
que Cl'oix en m:'ia de nua ocasiUu y siempr1::1 se lia~
bfa qoutestndo que In. cos:1. e1·a imposible,
-Lo que. os hs dicho es que no había. llegl\Ar)ltella vtz tn.mbi6n llr-gó á la 11ropÍ,\ rlf&gt;R•
do la hora. Hoy ya. e¡.¡ otro cosa.
consolailorn conclusión, y respond ieuclo rnáa
Os he euaefiado todo Jo que aquí era po~ible, bien 1\ sus pensamientos que ti. Jas palubra.s de
Ya JJO bago fa.Ita, Vueatra ciencia es bastnute !JU som¡mflero, dijo:
' para '}lle podai.°' continnarsolo Jos estl1dios r¡ue
-¡ l~voc\ irnoa ! ¡Inútil y cien vece-s loe!\ tE'll•
juntos hewos emprendido.
tntivl¼l ....
Os be truusmit_ido loa secretos que tLJH'ClHlÍ
--No-d ijo Exili con firmezn;-110. con tnl
de mimo.estro. Y ai uo oe he dicho aún ]p, ltlti~ d~ fJ.Ue h;ty&amp; si11niern unn vrobab ilid:td coutl·a
ma pa.1abra es porque despnés•de baberos exp0- cieulo.
1·imentado en In desg1·aoia 1 necf'&gt;sito veroa trn.•
-Pero, ¿existe esn probnbilida&lt;l, e'sn única
bajar en l&amp; prosperi:lad.
rrobubilitlaa?
¿C1·eeia acaso µel'íiido paro. vos este afio &lt;le
-'f-H.
11ruehns y de estud los?
-¡Oh, l):oi:1 mío! -cxclrrmli el caballei-o trabsPor foda. respuesta, Sainte .. Croix Mtl"ecLó ponado liar.:ia PI delil'io.-¡DioY mío, permitid.
cou efusión las ma.uos del viejo nlqniruiMta.
q 110 nos snl n?rnosl
.
-Y ndemá;;1 prosiguió Exili-eapern quo
-Quizúi,, mi q11l!ritlo di,-cdrulo, ha.gn.l!mnl
tampoco será perdillo plim. In hnmauidad, por- en iuvoea.1· el J1ombra &lt;le Dios pa.ra esto ucgo~u• sois el holllbL"e que ha,t&amp; hoy h•bí• busca• cio, porq11e á. Dioa le ccmvendría mucho quf
Al oír esta palabra, 11ue l'e~ume tvdos
penaamieuto8 y las nHpiracioues todas del
sionero, uo pudo contener Saiute-C1·oix
exclo.mtlción de alegrhi.
-¿lCi, que po,11-emos llbertal'uos?
-¡Ya. lo Cl"eol
-Pel'O, ¿uo me ha.beis dil}bo eieu veces
habíais 1·enuuciado !l V\HlStra liberto.d?

90 H 'IUO,

jamú ealié1·amoe de aqní.

�•

/

•

N EGOUJ Ae [O N MIN~R.A DE SAN ti. \- oOOOOOOOOOOOOOOOO()OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOObooooooooooooooooooooooooooooooooooooóOOoooo
JfAFirJ Y A~F.XAS.
8
trff
-"
M
•
,JI

TOROS T· IOlElOS.

Ese: ilorio:

?.ta. 'l'"rnR&gt;l 11 " 13. -lloras de

Dt:! l3 a 5 Uó In lmil~.)
i\Jéx.tc,,, Ju1:in H) 1le 190l.-1,a Junta
Dfructi~1i ncordü hov los siguie;ntPs &lt; Ro"
•
· ·¡
J
vnrtos' trrntr, pni·n lns nr'1lO:lOSavin.~ onis e
lrt Negoci1tcióu 1 C-'1n10 pu1·.d:1s a.v1.ada.s d.e
ca el a un a el e I as rn inoe qu&lt;· " conbi "trnci6n
pag11:

(,lGencla Banl!la.)
Dentro y fuera.
RMta li. foch•i, qno scptunos, nnda hay
rcm~oito µar t lr..s (,()1'!."iJ.as mixtns y llO 110viilos 4uu ya. del1íni1 haber::3e celobracto en
1tf é-xir..o on In aetual tet.aporada &lt;le novillcs.
1
El 23 torc8. on fü~:1 Ln:s PutosÍ. el espada Le&gt;)poldo C:-~1llaleño¡ en :Mérida. •Gorete, y c,Silvori,, Chicu¡, en Sctn Pedro (Gu~clalajtll'U) &lt;El Chano&gt; y Snn Juan d1l R1.o
(Quorétaro) ln. cuadrilla del espada mex1enno Agt1stin Velasco1
Sabemos que vnra. las cürriclns de la próz.ima temporada. fonlütl en México, de Octubre de 1901 á. Ahril de 1902, puetlen vender toros eri buenas oondiciones los dueños
de las acl"editadas gnnatlerJus da Ateneo,
Cnzaclero, San Diego de los Padres, Santí111 Paraugueo, Piedras Negras y Tepoy:ahunlco.
En olmos entrante y en Agosto, el es ..
_pada Froilán I,&gt;érea: .. Qhntillo,,. qne ahora
está 11 apretando,i' torea1·í1. un bnon ntl.mero de conit.las en plazas del interior de la

'

d:¡f;'1

TEODULO BA:Z. Y CIA.
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Da yen la: 'Teléfcnos y nc~esot'ios, á insta.lacio•
nes decampa.11as. Se vP.11de en la tc1•ccra ,rarte de

su valor Una cn.ldern de -Mi (';aballos, m1 mot&lt;H Y

bre próximo llegarán á lféxice los mata- de la Pila SneR n(imero 'i.

dores .Polix Robert (francés) y Ed1tarclo

en San Juan del Rio,

El 16 y 17 del corriente, toroó en la. plaza de San Juan del Ria (Querétaro~ la cnndriHa mexicana del espada Agnstíu Velo.seo, lidiát1dose toros del Galindo y de la
Laja, que hicieron una polea aceptable.
Velasco en las dos tnn1cs, ha estado ,nuy
trabnjndor y á la hora &lt;l.e lllntar sus toros
quedó bien, siendo mny aplaurlido.
E1,1 la seg11u&lt;l.a corri&lt;l.a hizo un grtm quite al picador Medina, al caer en descubierto, saliendo Velasco achnchado y enganchado por la. pierna rlerecha, sacando rota.
la talaguilla, v~iéndolo esto una ovació11_.
. Picando se distinguió Medina y do los
banderillero~ Mal'garito de la Rosa. y Morenito,queescncharbn palmas en abundauc.ia. La demás gente cumplió.
Agustín V el asco ha sido ajustado para
torear tres corridas en Ja plazn. de Sg.n Pedro (Guadal.ajara), pasando después á torear á otras plazas de importaneia del país.

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7\.
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REUMAS

◄ Llaverito.,.

Toro■

De■ de Mérida ■

Fomenfo.
i La ~nmmn1a
,u.ex1oana
ue
Y
l'M'l
.

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1;

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gg •.

Se ocupa

TINTURA MllAGílOSA PARA CURAR lAS RlUMAS
YPUNZADAS NrnVIOSA8.
~l específico ,;¡ue damos nl público es el res11lta.do
de tina h11ga y sostf.luid:i e:i;periencia: el'tá cornpnestl\
de ~ei,:etales inocentes ií \a ·vez q\1e acth·os por sus
efoétos mediciualés en la!! rcunws, ne11mh:ías, cafam~
bres vértigos. afecciones i:otoM1.s. ion las p1n1záda11 riel
cora~ón y los oídos, etc, tonificad,.:, un rwido usPt:dal
la debilidad del cerebro, .ui{ 001110- tAmhi•én el CrtH.'silll"
cio producido por el ramino ó por t:I ruucho traba¡o,
partic•lanneme á los tlncianos Y para toda clase de
dolor-es nerviosos, 1:n1es la propensión de dicha tintu
raes vh:orizar el sistema nc1·\·ioso.
Precio: 50 centavos-pomo. .F-or docena 4 pesos,
NOTA.-Sr, recomienda especialmente para punzadas nerviosas.
Pídase la firma del autor.
TlTO CARRILLO.

9

ig tDE
0

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D.ll'. SAN Fl~ANClSCÓYDRTLEi\UTAf-&gt;

~p•raci~nea de Banca en general.

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----,_}(o)(~,~----

8eg

Sf! i·oeiben ilepósitos desi.Je un poso para arriba, pagando par ellos un interes de cuatro
por 1.:h:i¡it.o nnua¡.

•oóoooor,ooouooouooooooooooooooooooooooooooooooooqóoooooooooooouoooooooooooooooooooooooooo•

VI No· .DE sÜM· ATO 8A
·

Alternativa.
Nos comunican &lt;le Madrid, que en este
año .Y en..nna plaza de importancia de Es•
pañn, el diesti-o Francisco Palomar Caru
Chico, recibirá. la e.lternn.tiva Q.e matador
de toros. Llegará á. México on los últimos
dias de Octub1·e pró.x.imo.
1

á

1

á

vativas, etc,
Sl s; quiere obteuer un verdadern alivio, 1a. cumción completa,_
debe rec11rrir1:?e á au u·atamiento que destrnya el lJP-l igro pot· su ~a~e y qne 110
H~ reduzca á aliVi-aL· terÚporaJmente los efecws, sino que Lag~ desaparecer la
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pronto al organismo los elementos qne éste exlge para la vida, repare el vigol"
gastado en ~se trabajo terrible de la enfermed,id en., que ésta se .sostiene á
costa rle los ó1 1ganos qae vr~ consumiendo.
Fundado en er,;tos pri ucipios, los úoicos-Verdaderamente cientificos, ccm•

puso ~J Doctor HUOHARD, de· Paris, sus

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tro, Quimico del Instituto 1\léd!co .Nacional y (Juim¡co Inspector de comestibles del Consejo Supe•
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en!&amp; Exposición de Pa.ris. U.N PESO PO;\fO. Bo•
ticnHumhold,t, Palóni 4 y priucipa.les boticas
Ül'ogueríag y Peluquerías. Se haoe LoPa. clase de
análisis ql1fr.n.icos.

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Frl•oc
o• TITO CHBBILLO.
■

Esto explica que en Méxic~

el intestino mata .en u11 mes más
Del Prof JMSolari, dela,Facultad de París gente ·que cualquier guerra,$
VINQ NUTRITIVO Y RECONSTITUYENTE
en un año.
En efecto, si consultamos la estadística de] mes mas propicio, veremo'i
Superior á los vinos de Pepto- que por
término medio, Jns defunciones oausaclas pol' enforrrieda.des del 9.pa~·t..to digestivo no bajan de 800 900, ó lo que es Jo udsmo, qne ellas propol'C10•
por ciento más formidable en ]a mortabdad,
na por sus efectos n1edici11ales y nan elLatanto
mal-a alimentación, bien. sea por lo esca1m bien por lo adulterada.6 p,:&gt;r
mala calidad, y unido ello el abuso tan geoei'alizado de ]as bebidas aico ..
de sabor exquisito. compa1•able sn!ióljcas
y lo:-. mil lone~ y milJ011es de microbios q11e ataca11 el organismo huma ..
no por t9dos lados, tnles son ]os faotot·es qne prodncen el sinnt~mero de pndelntestina1es, Jo mismo agudos que crónicosi, que pueblan nuestros
COll el de los mejor'es vinos de cimieutos
cetu,eúterios.
No bastan, pues, para cbntenet· los avances del mal, los simples paliativos,
mesas.
como el uso del vuluarmente llamado «ca1·bonnto,» de los laxantes, de las la--

Jáu·regui y Cia

r

La mayor parte de-las enferme&lt;lades del aparato d)gestivo, y "?uy ?ªPe•

.

A6RICOlA l' MfRCANTll

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nos deutro fuer~ de la. Capital.
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Quiuiua, de Cafoiua. y Estricnina. de Creosato, de Fó:iforn, etc., dol Dr. N. R. de A rellano, marca:
Mé- IITAN MANUEt NUM. 4, Entresuelo.

El domingo 26 se dió en la pinza de
rida. Jn 7a. corrida do la temporada, en la
que- torearon •Garete&gt; y •Silverio Chico,&gt;
ganado de Tabasco, el 9 no hubo t-oros, por
haber resultado mansos loE' que se lidinr'?n
el Jueves de Corpns, en la que sólo se 'mataron tires, teniendo de esto la culpa, prinCÍRn.l el .Juez que pr1tsidió la corrida, por
ht1.bei· ordenado volviel·an á los corrales
dos toros que habil\ll cumplido en varas.
Ln. empresa fné multa.da. en 200 pesos.
El veterano mat::ulor 1'fanuel Hermosi ..
lla, toreará en esta dos ó tres corridas.«Zambrano. &gt;

I

•

cialmente }as del intestino, so □ debidas, sobre todo, á u1fecc1on~s m1crob1auas

ochocie11t()6
ii~:~oc::::::ºRac;::l:~:a::.::
posos por bal'rn. _
::
Ntí.rnorfl 73 tfo cLa Sorpmsn,&gt; á razón de
cnntrocíontos pesos pot· bnTrn..
•
Lo qne se pone en Ci)llocimionto de fos
.
i o teresa.dos, c.soplicánU(iles ol in mediato
eiobl'O, bnjo el concopto do que cor.respon&lt;lcn ít las acc.lQnos avin.tloras 1 8 peSús por
e.San Rafag_l&gt; y 4 pesos por &lt;Sórpresa&gt;, á
las ncci011ee a'firtdas de .. sau Rnfael &gt; 8 po•
soe; V 1.L l~i..~ rwitlclf\s de •Sorrrrcsn.,, 5 posos.
-L~ BLASQUJ~Z. Rccretni-io.

República.•
un dinamo de 4:óO lií.n1pnms con sus de,más ::i.cceProcedentes de BúffaJo ("i. U.) en Octu- sorios. Todo uucvo y de lo másmodei-110. 2ª calle
Leal

' 26 °de Junio de 1901
EL POPU!..A.R. Nilercole.s

u,;:½

del Dt,
DE PileHS11

11

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tón 1..,is 1 digestivas y antisépticas, que regularizan los movimientos del apara•
to intestinal, favorecen la secreción de,los jngos gá:;;:tricos, cahnan el dolor, y
obrando directamente sobt~e el órgau.o afectado, lo restablecen en sns fuucioues y

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u~ ca_:_ao, :,zúcar1 cauela, chil~, c,.tr8 y tijla ~l~se de cereal~s.. . ·,

suurimen la •niarraa u BI Estrañirnianto

Como e.sta~ sou Jas dos fot·ma.s en que ~e preso1it,111 la~ eufennerlaries de
~rngun mol1no pL'esen:ta"'1gu~Lles Vt)pta.Já.lt 4"lO -«~JI Ecouomu~o,» por'lue en
efecto, as[ como nrn~le nixtnmal 1 igun.l11~)nt~ üme)e café y chocolate 1 mientras esa especie, dos son tt1.mb-itln las iónnula::1 compuesta8 por el Dr. HUCH.:\RD:
que los demás molinos no pueden n1ole1'café y mucho meuoa el cacao y 1a ca-

Dfc L.-1. TUBERCULOSIS, Tifo y pulPARA 10S FRIOS O CALEN1'0RAS
moulns en menos de 2,t horas cvn o-uranI:-.JTERmNTEN_TES..
nela,
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"'•
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.
..
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11 a. m. 1• d.e 2 á 6 p.m.
tada.~Pídase la firma del Autor, T. CARRILLO.
Los tenemos sencillos, es decir, qua muelen de nn ~olo lado á .$ 10
digestivo, iuCluyenclo las de'l hígado, cuando están acori1pañaGas.de diarrea.
'
Los tenemos dobles, eR decü- 1 que muelen de los do:, lados á. . 1.• 12
.
-• ,

Pildoras Doradas casos con diarrea

1

.1

VERDADES

l"EXffO.---APARTAflO

Píldoras plate~das

casos con ootronunmntn

ísr~:-cAiii.foÑS1iifiE&amp;PllÜTÜSANTÓSNCÚMEÍ
. Hay licores baratos pero tan walos,, que llegan 1,, INTOMAJ3LES. Los
, };.ay BUENOS EXTRANJEROS, pero á precios POR LAS NUBE~. Pará
Toda Ja prenSa de la capital c_omo ,:E}Popúlar,» «El Imyarcinl,» «El }lun
Dispepsia, falta de apetito.. dilatadi();n esto!11at1_a1, paresia :del, -~st.?mng? fl
TOMAR BUENO Y BARATO SOLO EN LA CALLE DEL PUENTE DE
do,» «El País» y &lt;{El Tiempo,-» et0.) etc., se ha alegeaclo de este invento, tjue de} in.téstino 1 y en ·gene.t·al de todas a_q:uellas ~fp,'cc1011¡:,.~ del tiptu·a.to ~~ge~kvo
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1

°1-

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•

.

•

•

'

LOS A.MORES DE Ul&lt;AENVENENADORA.

·•

'I:"

\

'
Exili. pronunc·i6
estas palabr¡1,s con n.n tono paso á un \ombre.

despreciativo imposible de traducir, y recalCun ngilHlad increíble, dada su edad, se deseando lD.ucho la frase, aiiadió:-Caro d1sclpulo 1 lizó Por aquella abertura, haciendo seña á su
el enven-enadol' que. iuvoca el genio del mal no compañel'O pa.l'a qde Je ~igui.ese.
debe ct·ee1· en Dios.
Encont.rál'onae ambos en una especie de en•

Saiute-Croix se sintió herido en su amor propi11. Creía digno de su orgullo igualar á su
maestl'O en iodo lo que en él podía haber \le
abominable.
-Veo-dijo con voz ronca-que habeis que~
rido proporciona1·me una falsa alf\gría 1 paro.
proba~la fuerzR. de mi carácter. Acabais de hacer nna triste experiencia,
-Pero ¿os he engañado jamáa?-contestó
con severicta.d ExiVi.-¿Os figurais quizás que
desde.c¡,Qe fui preso he perdido de vista. mili•
bertadíiili un solo momento?
Ya estar.íainos libres si mi -plan se halJiese
puestó en práctica. Su misma inverosimilitud

•

...

tresuelo! forma.do entl'e él techo del piso interior y e] suelo de] calabozó.

-¿Cómo diablos-dijo Saiute-Croix-no se
le ha ocunido á l\Ir. de Baisemea,ux, que se ha-

lln tau apurado para acomodar á sus huéspe•
des, utilizar este sff.io instalando en él dos ó
tres prisioue,ros?
-Es peobalile que ig-nore la existencia de
esta mnzwoan, construida hace tiempo, Begún
sospecho, para diemiuuir la altuL"a del calabozo de ab",io, destinado qtlizás á algún preso de
importancia. Pero mirnd 1 caballero. •
Exi1i acababa de separar do su alvéolo, can
grandes precaucionesj una piedra erlnegrecida

troducil'Se eu el cañón de la chimeue1i. Pero,

-¡Ohl hablad, os Jo pido-exclamó el caba- ¿uo iríamos á parará .,¡gún ot,·o calabozo?
Jlero anhelante-hablad, decidme vuestros proVos mismo podeis averig,rnrlo, Pero subayeotoa y vuestras espera'nzas: vuestras esperan- mos 1 11orq ue á estas horas podrían sorpren&lt;l.ei.·--

zas sobre todo.
nos. Ya os explicaré mi plan.
El italianct no contestó, y a.rmán4ose, de una
Colocó la piedra en su sitio y, no siu gran
especie de cincel, fabrica.do con ·el mango de trabaio·, volvieron los dos prer;os á su calabozo.
,hierro de un ntensiiio de cocina, substraído al
La vi!{ueta y los ladrj\Ios fueron puestos en

1

carc·elero . se arrodilló al pie del mero contrn su luga1·; ln1:1 baldosas cuic1adosamente ajustr..-

el cual estaba adosada la cama de Saiute- das, y los intersticios tapados con la miga de

•
1

1

/'

Croix.
pan,
Dnrapte unoa Ttloment.os e,xarlriu6 el sitio, y
TI~xili $~asegnr6 de.que ua.die se había ente•
habien~o encontrado al fin lo que bascabo., ca- raclo ,le lo qne acabadn de J)aRar; para mayor
mi•nzó á levantar el cemento que unía Jaa pio- seg11ri&lt;lnll echó sobre lns baldosas un pnf'iado
drn....
t de pdl\'o, y sólo después de tomadas estas pre::-;ainte .. Croix notó qne el cemento, eu vez rle cnucioues, SB mostt·ó dispnestJ á. e:xplicnr su
J)n l ve rizarse La.jo la acci.óu del cincel, salía eu plan.

tirns lo.,.gas y delgadas.
-Os escucho, mtiestt·9-dijo S:tiute-Oroix
Iuélinóse para hacA1·se cargo del fenómeno, devol'ado por 1n impaciencia.
y \'iÓ que lo q'Ü·e había tomal1o por cemento 1;1ra
-Riu duda sabreis-cournnzó el italiano?pi_ga'de pan.
'
quo la «cán1ar1i ciol tormento» está. situada en
-¡Oltl-dijo con alegl'Ía-¡veo que 1a em~ el pi:-10 IJajo d~ lu ton·e que 11osotros ocupalllos.
]HMn ser{~ fácil!
-Lo iguoraLa.
ltll italiano )10 dió muestras de haber oído la
oh:-1itrvación de su compañero.
TntbajahJlc cou febl'il actividad, y al r.nb~ de
Hno.,;i momentos, cinco ó seis baldosas, levantn ..
,lr.!-1 f1on las mayo1·es precauciones, dojt~rOtHll
c!t-.-.rnbierto los adobes y h\S vigas, de euci1:a
o-uP los sosteninu.
• ExiH removió a1gnnoaludrillos, co1tndos yn
de. nlltl!mano, y rp1itó l1"'.\ vi~nftn, q11edn111To
uuo aborturr. !e I CL$[~üLe gruntla para dej11r
-~'~

-'lo J1ica ez:.11t olJ:-.ervación, tan feliz µara
al 1:1ttg1111dü día ele rui entrada t:'n Ju.
B:11;1i]J;t. Trnrr'1~w rltt shmeterme al t.ormento á
!in de 11r1·n11carme alguna::i confideuoins., ••
-r,:--l(~ os :1plinú el r.1Hmf'-nfo?
--Ci1,n,1111t•1Ju•
C'nLnlh•ro: pt?-ro os ::-,seguro
,¡11f' dfi 111111 111:111,·r•n mt1\' l1~níg1111, 8H qurrían
r(•\'1•'nriion1 c1, y y11 111t· ~iiostrt\ 11111.&gt; di,-i¡n1rr-:t,) ,i
bn 1a 1 1 !a:1. ,Juuiút:; pnxo nlguuo tt.vc la. JongUtl
can cx¡,edi ,a como y'tl.
110:wt1·os1

Sc:1,inte-Croix mirO á Exili con gran ext1·a, .. que os hablo están lllllY por encima de Ja cabeza del Gobernador de Ja Bastilla, para el cual
-¡Cómol-dijo-vos tan fuerte siempre, (;oi=i no flOJ más q'ue un loco i11ofansivo.
:tnOST,rnsteis llébiJ al mero aunucio del dolor?
No, vneRtra cautividad etenia uo ven&lt;lrla de
•Ei jta,liano respondió cou una sonrisa á la ese lado. M,i.s bien rle P(:j1tut1tie¡- 1 r:¡ue si fu~~e
preguut.a de su joven. compañero.
un hornb.-e listo debía procura.r que jamás ~a•
-Viéudomé losjut:'ces t!\11 µropicio a hablar, liesPis (lo aql1i.
-prnsignió mxili-fuer~11 pre-sa de un. terror
·-¡Oh, Fii yo pnc1ie1·n. creero~!
extraot·diuario.
-Pnro poco iwporta, porque eu breve esta-.
-¿Y qné podían temer?
rt:wiJs lihrt&gt;~.
-Poca cosa: mi::1 conteHt:icio,1es.
Ahora escuc!rndiue:
--¿Pnes qné os preguntaron?
Mil-'JJtr:ts me tortnrahan C()ll to&lt;h 1a dnlznr,
-Los nombref:l de hu~ pe.t.;01H\S que me ha-· iw.agi:1:tUle 1 a.pn.rent.:in1lo.sa yu.., rne encenal.Jú11
bian visitado desde mi llegada á Francia.
los piPs en lo~ borceguít•s, pnrle t-xa1ui tHtr á lil.i
-¡Ah! ya comprendo.
plru!.er nqn~l lngar.
.
-Os confieso que me mov:ió á plerlad ]n in•
Noté en el ÍQndo uaa e~poc1e de frag,na para.
quietud de aquelJos pobres jueces. 811s l»bio1:1 calent.n1· los hi~noH.
. .
me i11terroga.bau, sus ojos me mao11aban callar.
De ver. E'll cuando el fnerro to10t•.~)a ,g!'U11l11s1•
T~l ve~ veais algún día á un tribunal pre-g1;n- mo i11Crl:!J1Je11to, lo cual rne p:ut:-c1ó dP.'mostrn•
tar t~nlblando al acusado 1 y temer BLtS res¡rnes- ción de que el cnüón de la chimeuea dehia ser
tas. Esto es lo.que sucedió y esta e:-3 la historia rnuy largo y i-t•cto.
de los·que se hau bu11a.do co1uplicados en la~
C,trcnlé en :rn~uic\i, que el :1111ro·t1ourló se.en•
intl'ign.s Íutimas de la C01·te. Los graudes 1 por conwabu la frn,Qna debín. cone~poudei· á. uno
lo generaJ 1 no e!::ltiruen mucho a 1os hombres de loH del calaboi.o.
que el aza..r ó la cul·,iosiOa.d ha hecho d11eíios de
-¿Ear.onces es el cañbn que acabamos de
suR historias fotiinus. Y ¡yo tié t,lutos :-3ecretos verf
.
peligrosos ele poseeL·I.....
-Pl'erisn111e-ntf'. Pero como podf'is _figuraros
-Me expl-ico, dijo Sainte Crnix 1 qne se os yo 110 lo t.;:i1•.0 1•t_i-~ ~\ la pr11ue.ra tf11tat1va.
qniera te11er en 1L1garsegul'O, LtiBtu1tillaguar. E11 \"&lt;.inn i11te:'l'11~ue dt11'Hnte u~hi! días toLl_o~
da perfecmrueu~e lod secretos,
los mnro~ y r.oudee una por 1111a. tcH1as las pte-illsa misma fuá la opinión de mis j11eces. dn~!ól lrnst.n. la altnra de nri cuerpo:
Pt•ro pr1:dll'ieron no non1pH.rtir conrnígo mis si:,Y es que el üonduct() rle Jn (•h1m"anen. no ee
cret;JH 1 ante h posibil¡_&lt;lad tle c;ompartir coumi- recto. bncfl UH l}i-11.o::¡r.o rrcodo. Y si n&lt;&gt; hubiera
íl&lt;&gt; 1111 p:·i~i('111 1 y co\flr, tnvL~ lrnPu cnilfo,du de existido 61 h11ee'.o r¡n? !1abeis Yis~p eritre este
Oo11veü,.~1•1·1es dA q11e baUlada á !a pt'imera rno• pii:io y PI teche, de- aba1q, todad mis espérnttzas
]e,-it,iíl. qt, tu~ JH'•.111lljt11·a eJ tormeuto, proceclie- se linbil~rnn 1lesva11ecido, pocqne ya ~ol,re la
ron A él con lo•lll ~é11Pro de precancioues.
hi.t8e rle e~e couduoto ha,bit~ peusnflo uu plun de
-¡Ali! e~¡•\nm/1 fü1i1:1e flrnix 1 llevi\.ndoRe las evasi(•11.
.
1
mn.uo:i i h~ fr.e-11te 1 uLura :,Í 'JU8 me lo exp1ico :::-·PP 1·n ;.quién os descnhrió ese hueco? p1"0•
OOdo.
gu11t,ó ~:Ji11L~ (~roix.
-·Qull?
-El a,rnr. L;u _ílía q11A fní condncirto al re-..Í..o prolon~aclo de wi caur.iverio, las difi~ gi"~t,? ,·i ~,bieni~ 111 pnet·ta del calal'.~7:0 situado
c111tadfl:s con q1t1" nupi1c•zai1 mi~ amigos cuo.uclo deba¡o del 11uN;t1·0, y al pn:-ior me :fiJe eu el te·
solicitrrn mi 1ibl-"nad.
jeho.
·
...:....r:Q1,é qnarei:-. rl1~1· i ·?
J11stiuti\'anltI nte calculé con lo. vistd. sn a1tu ..
-Hi, et-Jo es, coi1L1_n1,.'1 f)l cah:1ll1::ro 1 lllil'~Udo rR,
con tet·rtie á Exili. Fil~ i-úhH que 00111parto con
J)~:-:1inéfl1 al rf'~reRnr, CQnté los esr.alonE\s
vos ei.;te cnlnhnzo, y t;il \'1'7. 1&lt;10 c.r•pa que iuntoH q11e tnvA lpie ~11hir parn 11.Pt!:nr ha!::ita aquí, y
hemo~ 1·ernovitlo hi r-~,11_,·z;~ dfl ,·uf'srrns recnPr- 1ue convtrnci cltt 4_ne entre esite cnla 1Jnzo y el de
do::i. 1•Q,11lé-rt~dM!' 1ral· V't-&gt;7. 1'fi-. de Baisem@anx ab:1jo necf&gt;H1ll·i1\hi.~hte teJlÍtl. que habt!r ua gran
Afl fi~ n::u qui, rne hnhAi_ li c,rnfiatlo todos e-.;oa se- P~J•"tCÍo vadn.
í": 1,,,u:.,., _v ,·11P-.:rrn trn1i.-.tacl nie condena romo 1\
Aq1wlln mit1111a. noche me puse á a obra.

ñeza,

es un elemento de éx'ito, Por eso os hé dicho: pot· él hollíu.
«Esperad.» Y por eso repito que tenemos una
-Po1• ahí-dijo el caballero-sería fáC;.il in~
probabilidad en uuestro obsequio.

31

1

vés , pri•iou porp6tll&amp;.

j

!

L&lt;&gt;vauté la• balu'o•~• y u 'tardé ea en.,.,.,
-¡Iuooeutel dijo el italiane. Lle • - ele trar lo q1te buscaba. •'-.::-- _..,....

'

•

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Adelbert Hay</name>
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        <name>Luis G. Alvírez</name>
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        <name>Mandchuria</name>
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                    <text>...

,

•
I'

\

.,

rnrecrol Pr0pJetano

CO:Nl)ICTO~ES.

maNC18CO MONif8 Df OCI

11, POPULt\R-;; pubilc11. in;or1aDl~m•o.11t t ~
lwdiu:
SI ptecio de 111b~cdpcion u el lilUlfiata
B11 P. s ta Ca¡1itnl, Un mes . .. • .. . . . . .•
• O .,,
Bn los Estados cm trimestre ................. 't ..,,

f

Uc tewestn• ..................... , . •

Una.ño..

i'llra todo anuncio :vréoJamM•

, .Diario

ltlleJIQ ftl Esplll!U Santo l. Hpartada Dl
•,
I

indepenmente de la mañana.
que poJ,-

LA CUESTION DE TACNA
Y ARIGA.

•

se
de Comunicaciones para
remedio.
La ocasióu es oportU.1H\,
.Precisamente se acaba de estre~c
el elevailo1· y se pnede elevar cual•
quier ocurso, siu peligro" alguno,

~

IFICIHHS: LEH~DHO YOLU Nálll l.

México, t:.unes .~? de Julio de 1901,

AÑO v.-.Núm 1,614.

., w,

., .,_

Los i)agoe dAberá.n eer preo~a~
111e.nte _adelantados en. timhre~ po~
tales gll'OB por correo o tolograficcat

.._ periódico. dirigirse á

&amp;¡. y G. ~OETSCHEL

........ . .... ....

En la Capital: UN CÉNTAVO

•

.LA .CRANDE -TRAICION ,
'

"

\

'DEI. S'ENOR

D. TRINID_AD SANCHE.Z SANTOS

•

El eapidtn de m1a l\guiln gt:is queusaba un guerrero indio clo los E::1tadQs Unidos, en vida, le ha revelado "
del congt·eso pan-americauo, ha agitacierto ynakee el lugar do1J.(le· se e~~
do más, si cabe, la célebre cuestiOu de
cu0ntra11 los t~oros de :Moct~zuma.
Sud-América, denominarla de Tacna y
Fácil seria dar con ~llos, en Espaii.a, 1
Arica. Va.11 á oouoc01·la nu e stros lecadonde los remitió Hernáu I Cortés.¡
tores, ·eu téL·mioos breves, pero exacguardáudose una boa.na parte por el¡
,
'
tos.
trabajo de empacarlas._
•
1
•
t
La reptíblica del Pel'Ú, que en tiemNo hay que hacorse rlui.,ones, los\&amp;
pos de la conquiata española, fué co . .
soros e!J tán en nuestras mi nis y en lfs: • Al tono de placeradesgreñadaquo, }llan- diar.i_o (Juuio 20 do 1901}¡ c.onlestnnclo nl ch.n. de la prohibición os de7 dol actual, y
mo :México 1 un gran centi~o de po,edo,
.,. u.o
' 1nl'l.'oyol vomt'tª rnJm·iaft,
. . . · "''I
· · Le: _«¿ II n bra· m~u.1:
.,. ])Or 1o mismo1 todos los católicos coIDpren•
terrenos de la.hrauza y muchos &lt;le e 11-9~ tolla• en 131 eu1.o
-1 U~Do d'1co 1i¡&gt; s~guLou
conservó 1 á travé8 de la inrlepelideuh
•d
1 t d
l
ya~
con que el Sr. Sú.nche:i:: i::h\ntos iue ataca do EL,).Iu~uo el a.lea.nea do su artí(\ulo so~ tlerán la buoua fe con quo vo cscribin C:i. ..
cia, su va.limonto de 1iació11 riquísima
kan 81 0 ya exp O a os por os " .' v_illannmeulo en el número 17•1 de s'u din.- brc lns horcncins dol clero e_n lo porvenir? efo11do 1 como era cierto, que ~.Romn, á posar
um territorio de la1:1 proTincias de Ta.coa. y 868 •
y de adelantado cul t1ll'a, El Perú se "tlrica.,
.
• •
rio,_ ,ay á contestar en el tono eleva.do y ¿Habrt'1, m1Jditlülo sobro }os efectos reflejos da las pl'in101·ns gestiones, no hal&gt;ía conde•
quo limita poi· el norle con el río Sama,
extendía des&lt;le el río Tumbes, que lo '·de$de su Hacimiento en las cordilleras liu1í- . Hay -otro tesoro, que bien qu1s1.~r&amp;P1 seno que á la gl'&amp;voJnd del caso corl'es- q110 la mr.uifestación do sus iJeau pue(l6 nn,lo mi Jihro.
,
Lonc1· 011 el {rnimo páblico con. respecto al
El Sr. Sán,chcz Santos, quo gn;,.·dó co•
separa del Ecuador, hasta .el do Loa, "troros con Bolivia, hasta su dosomboca.dura on Y que de'bernos conservar li todn ccist.a.1 pouQo:
al 8L11· 1 qne lo sepal'aba de Bolivia. La ºel mar; por el Sur con.la. quebrada ¡ el río de ~l de nuestra nacíonp.]idad 6 indopea- · Doloso y cobarJe en extremo, me tien- p1·cstigio do In. Jabor_ polítíca, social y"nu.- barde silencia, ahora que se consu.lera en
ºCamal'onos; por el Oriente con la.RcpúblicEt. de deocia.
do allorn. unn m1evt1 reJ. 011 qno n.o caigo, cionnl &lt;l.el Gobiol'no do la Nac.ióH?•
posición \7outujosn 1 vomita- contra mí las
República de Bolivia poseía al Sur del ºBoHvin. y por nl Poniente con o! mar Paeilioo,
El águila amel'icaaa y 00 el águ i)n ·pi·otoil&lt;l.iendo quc,,p~r~ dofeud~rllle 1 n.t~-· S~~tt:1 estn~ p~labrast "f!nroco _quo el má.s 15oeoea injurias do que hago i·esponsá .. '
Loa el de1&gt;artam~nto de Ataeama, rico "-couliuua.rá poseido por Chile y sujeto á la gría sabe bien donde se _encneutra.
ql¡e l~~ pcrs_u na ~: p~litlca &lt;l.?l sc~o1· 1'res1• prost1,,g10 ~el Gobrnr110 es_ta pcu.au,ut-, do blo al Ilmo. Sr. _Alarcón,- ante Jns fumi_lias l
en huano y minerales d.e plata.._y 1 des- "lcgi;;lación y atltol'idades chilenas, •durante el
deí',eUtQs nnte Roma ante el tribunal de
&lt;lcnle c..l{J fa Republ1cn. Qutso. pruncro lle- !SU mnyor o menor l)l'Otecc16n al clero.
e diez años," contn.dos desde que se
pués de este fle¡iartamento,_Re encon- "térmiuo
"t"m·n10 á. los ll'ihunnles oclesiásticos en
. 'E! •aiticu1o 33 6 ll1 sení aplicado de ,ln l,Iíst,:11!io. 1 y princiPnhnonLe 1:t.ntr. un trí"ratifique el presente tratado de paz. o:Expira.ntrnoo el lindero Norte de Jn,Repúblicn "do este plM;o,, un plebiscito decidirá, en vol&amp;•
donJ.e,J. mnnso.lv.::i, so hubiera ejcrcid,o d1st,rntamnuoxa, no á.lo~ 9-uo fo::lmen- hu11:1I divino. ¿O acnso limo. Hefinr1 ha
tontrn mfsnngl'ienla vengu.nza . .Ahorn1 su to prof~snn sn~ pnnc1pws, sino :\. vcmdo Ue Rowu. a.lg6.n 'Ca.b1egr 11ow. -que ,
d,e Chile, Al Norte de Ataca.na ¡,&amp;ei11 ·"ción popular, si el tenit9rio de las provincias
queda «defiuitivamente•·del dom~u10
lan· es 110 meuos maqllfavéli(.½) quo el nn- aquellos quu eójonhén monólog.os co1ltrn darogho lns !oyes de la bnona'"'bd\te/lCÍÓn y
el Í.&gt;edl el de-partai:r11•11fo de Tnrapacá, ·'rereridll,.9
1 •y sobe1anía do
Chile ó si «continúa.&gt; sieqd'O
Wrioi: y1 presontandO una serio de apto• S\1S Pl'elados, y lueg? doclnran a estvs f'o- e.le h ·rnol'al cristiana? ¿Con qué. dereého
de une. exteusi6n de dieeisit!te 1ñ.il tni.- "parto del territorio peruano. Aq~el de los dos
bnci-onós opiscopafos, bn·ce el siguiente rn- n?rables y ~anto~; a,,. uqnellos ·qua e;'!ru;i ·· Su Soñaría llma. ha·bla.rá en sus pa.storn•
llas cuadradas, c0; 11 una riqueza 011 sa- '·paises á,cllyo favor quoda.n anexadas las probrnn on lSf)a en CL :-,;;01·n;roso, se;tun sp los, sonn ele ln mano del Padre Y ores ó de
zórn;uní-cnto:
] itre avaluarla en más de dos mlllones º~iuciM de Ta.cua. y Arica, paia.rá al otro diez
líaco
IG
nños,
existía
·oposición
entre
el
mo
ncnbn da roforir ante ~••tigós por por- oln, cua!quiern, de In moral ovangelica
"millones de pe&amp;os moneda. chilena., ó ~oles pede pesoB.
_
seifor P1•ésiaonLo y los católicos; a.h_ora, to- sonn muy 1~uco.azJ.dn1 o.l'ltcnlos cuutra el que. deja conculcar do un modo tan esoau"run.nos dejgual.ler y poso de aquella. Un proRácin el afio 184G comen1.ó lo explo- ''tocolo especial, que se C(!llSidertrá.-eomo parLae notas comunicadas• ayer sá-ba.~, dos los perió~ieos católicos y ol ~pts&lt;;,apa- soñar Batanda, el señor 1\Jnriscnl, Y. el so•¡· tlnloSo?•
.
1
tación del lnrnno y de la plata eu Ata- "te inlegra.nte del prcseole tratado, esLablecel'á por telégrafo, al Observatol'io :M6teoro1Ó"
~? aplaudon a dos_manos la po11t.~ca nclual. l1or Prcsiclonte unta quien ol señr&gt;r S:í~- Quion siembra vientos cosecha ""tempes.11 Ja forma. en que el plebiscito deba tonar lugar
gicó Centro.~ anullcin.n el comienzo de.las :l~~to,
subsLnncia, os fo que ?rn? .t•l _Sr •. cb~ San~ yace ahora postrado de roth• t~des; ctnuo In._ manifestación dt1 los Estn..cama. La República de Chile, qne "º"
"y los términos y pJa;¿os en que ha.ya de pagarse
,
1" •
d1a.11tes anunciada para ho5-- Los saoorc1otonces era pobre, pues s11 presupuesto "los diez millones gor et pais que quede dueño lluvias formales en grun parte del territo\ :·:saucbe~ Sa11tos, con ol mo.qurn,velrco lllt ll~s.
rio de la Repúblico..
,
., 1~n~ do &lt;JUO yo me ponga enfrente do esl.a.
Esto n,o haco 16 uñas,. seño.~ Slin~113z · te~ &lt;¡u3 queremos la vigen·cia. &lt;le los ca. .
asceudia apenas á catorce millones de ºde las provincias de Tabna. y Arica.."
Las Ilnvias observadas aquí fnOrou_ e:1 \)o.htl_cm, pro~ui·n_1~dc) dem_ost_ral' que esn San~oa, a 11wnosqnc ~u _Ar1lmehca t;Ca tan non e$ y quo los Obispos, cuando i·ecibau \
pesosf sintió anbelC'la tl~ ·extenderse ha,
d_ouun~ins como Jn qtt8 Tecibi6 Su Ilustri- ~
cia loe rico.:1yacimie11tes bolivianos, y,
Han pasado dieoisiet~ años desde Este,.Sureetc, Sru:oeste, Noroeste~ ,anos ~!rn_nz1i, _qu_e el ct1,hfica do 1nt1mn, no de- pnrda co~o su. Gr:inutlca.
.
.
Del ~•ni&lt;lor siempre se c'.msconf1a, y ustml s111Hti 110 dencleslleluego poriiwccutcs Asus · &gt;
varias operacioues y t1•ata(los análogos que se ajustó ese pad(), y el Perú no puntos del horfaonle en el •valle efe' .i\léxi- t~~ a 0~1s~1_.1·. . .
co, siendo estas llotlznn.s .pnrcialos, y hn.- .. No p1snre. esle tcrrnno, pou1nc en cu.es- es traidor do la peor especie, Jo la QSpeci,) vnHtloSj lu_s que Vemop con profunda. tr.fa..
á los de los Estados Unidos respecto ha. podido obten'er que se realice el hiendo sido la altura del agua en ol pln- Joue_ii tan lrascen&lt;lent.alcs sólo la Santa. ·delos qne ve11,d_1eb, _daddo un beso ara tezn qne. paJ.·u. el Pn.clre Aina.do y 0 ¡ pá.no-de Texa~, ibn1t prodnciefülo ese efeoto. plebiscito conocido pa.ra recuperar sus viómetro d_el Observatorio de siete mili• edd_p~\edo fül1n.r. .
.
,
entl'Cgar al. )1:festro. .
co ~: ~- li~y defensores CW, 1,\ 200 pesos, y
Para 0vitar la absr&gt;rción de Bolivia prí'vincie.s. EJ Perú h-a estad.o constan- rn~tl'OS Cinco décimo9'
\
El piadoso ?bJl'lO del ~r. S::1.nchez San..
El.beso llensto1l en el rof¡lro tl,1 l
non1gos que digan ~n }a. pronsn. del
é impedir]~ iut1·oduoción en Sud--Amé- temente apremiando á Cltile; pero p,n·
Los lclcgrn.mas acusan Iluvias en 1ns si• s :1º quo~artL logrado: ~l, eµy~ _«corazón, Mextc4,na, os SLl decn.nl&amp;docomba
rzobispn.do q1:1e a.tacar nl Padre Ioaza es
·eg~n decia en ln._Prons::i. _.l.s001a.da, n.o ha. la, conquista• pacifica á la o
aea.ni.l Pr;laüo1 vemos como una. eonse ..
rica del principio de, con,quisto. militar, aquello Ue «gato el qne posee» ha go.ientes rcgiol]os:
Al Norlol-Bu Ciudad del Maíz, Jauma.• nc1J.o para ~l otlto nl hmn?.rc,, Y, que trn- u~led otros fa11..DreC1:_n ~el
uenci,n Jógictique se levai 1 te 1lna rcacctól:l
el Perú celebró cou Bolivia un tratado aplazado Chile el· negocio y ha deseusa&lt;l;.i_ por tantas impradonciad, l'eacciótt
de aliaJtza tlefen.tipa, Q..esti nado Pura- cnado los variós protocolos q u.e- se hau ve, Sato In. .M:u-iua, Alta.mira, Pánnco Ya- $ndose ele l1b&amp;1.•ales. csufr10 h~rl'1bleme.n; mas _h pócrita 1 anunc1ándafa
lles
O&amp;rdenns
_
Snntn.
Tel'esa
Victoria,
1'
é
.,
c~n
lo_s
grlll\1.$
Ue
la
!:opresalin.,"
contrn.
su
diario
del
26
de
JunlO,
·p
p
quo tig:uran, no sólo los enemi~os de Ja.
mente á asegurará. cada república. los celehraclo µara rleterminal' jd ma).lera
Gu~dalllpe y 'u.a.tvi, Guo.naco~i, Monte:. iitf, &lt;\ qmon Irnn~n; «'.5e1;1o_r elefn,nté, Padre na, 2:i columna, U nea 91, co••
esia, sino tamhién cnt\)Jioos nlunnn•ll)s
•
Hmited turídicos con qne habían uuei- de efectuar la votación plebisr.itnria. rrey, Sa!tilló, C. Victoril,l., Sa¡¡ Luis Poto- !cara 1fo, ~cnt_,r&lt;:130 !?e,1;1, maco.e.o, ~a.t:10 lriun!o del Ca~alioismo
1
e t~en&lt;m la U.ignidad FmficiOnt.o lH\.l'~
1
1
do á la vida libl'e. El Perú quedó co11:~ vista Ji la dificultades in;euci .. si, 2ncatf:cas y l&gt;achuca._
snlt::1.ll0r c-~llcJeto, b:1er~lla c~n pHiLn• rc,sh11mo precia de la n■ eiohcnnnnnP. sus esposns y ~ns-hijas
locada, así, eu lo condición de escudo bles, el Perú prnpuso en 1898 que se
Al Nüruste.-En el Uta.u Cunn.1, SnQ.
~ Jo c.u.rnt\.1L_cler1gu1llo 1.e,¡a~?, hom- da~ill~••u,_•.
_.
,,.
ando pas.io á.la lubricida,l füvore•
de l{l. integridad boliviana.
sometiera todo el asnnto al arbítt-aje Agusliú, Tepo., Tccajqte, SOmoriel, Ro,.
c1llo i
s1em~re ~espretie, t.a~a, S1 el Un.tohe1smo trrnnfu c.on In porJ.¡¡la.
"PO-da &lt;le poderoeos valülos de
d eclesiú.sticu.
En 1879 surgió. uua rlisputa entre de una. potencia imparcial. La. cáma1·a meros, Sn.utiago, Tt1la.nciugo, Solotlt\n~ escnfrcn.l\lo c,,1:mnm,1.do1, embustero, 1g-. do la NacionaliJad ¡,no debe A un católi.:.
~rrurt.a,_ tcst.'lfe1ro 1 cscamotooJor Uc tlocñ- co dúrsole un ardite de quo ~e 1-1iorUa. la
ré rn;;ta u1·tlíc11lo sltt i·P-lar eal
Chile y Bolivii. por uu motivo relati- de diputndoa chilena ha desechado, Tortugas y Xochihua.cá.n.
6·1:~ •leel'arn aul•..1(' 'CU m'
.á.l Este.-En Acatlán y en Matamoros illftl~~,s, cte.: e_l~-~.
,
.
~:1etonnlicl.a1l con tal ~no ol l~atoHcis.1.110
vnmente baladí. Chile ocupó, entonces, también, hace cinco meses, ese medio
1
, abriéwteJns vor Cl t,
faucnr, ll,nvín$l con tempestad.
t--.~~trB n-~1, l~•rn_to, a f~ltn de 1nzo:1es1 tl'Junfo?
•
))
con su,:1 fuel'ZRS militareS' el deprll'ta- de arreglo.
"
Al Oeslo.-Eu Zacualco, 'loocnitntHrn,
~l;rc nrroJ?J" 1a 1~,11;1.onsa mole Jo~ articuEstoy seguro que todo el cloro lf8X!~\'
· el.o ·
meuto de Atacama, yh habiendo niediaEsa es la cuesLión rle Tacna. y Arir,a, Sn~_ nin, La. Pioilnrl, Ln Bn.l·c.:i., 'l,oquib, .!) 33. Estn 1ntcnowa nq es nuGt"a. ca.na.· no, y IUl;lChos do loe'Bo.ii.bres. ObiBp,n¡... liao D-\:
do el Perú para qu'\, la diferencia SO' y ese es SJl estado. El Perú c¡ne so ha- lxtlá.n, z,ipot1ancjo, Tolotl:in, Zflmoi·a., f'r~lqn ()llanU.;J&lt;loe Oá.ne.QASa&amp; dea;~ ilo ,·eµroliar !.a. -is al mien1o t!leui ~1
z.aniara. P?r me,li?·tle un 1u~itraje 1
l1~ ahora en plena {:1\-'oluctón iudns-• Zllc~pú, Coliurn, }Jo1-alia.. 'l'oluca~nlo.('.;1. ./,lfuh(
oe
• i.
~
•
· d '6Ü~ . .
le declaro 111 guerra 1LI P'el"l\, .M..
t.rijll, qae ha ,~r~,¡:enia,Q,¡l s~~llh'•t¡,.,- ,J" .Toller, {,t, \',.,,,.,. I,., '-'•,•h_r"',;,.~rn_:.¡,.n
,
,
·
,.. .,cl
_,_ ____ l... u;t,,UUhoc ;U:9.P,\:1'11 frel",.RRfi~~~ c•o11 y ctrrt1iil:ttd:~sfr::l t"e1ila.!i~~o ,~tuero' JI,), Ocothí.n~'rnrécuaro, Quíto1 ~amora y _1 pro ; Le,iunt~s.• ant1c~'tl_"6nitn.s:1 ya nct.1'- o._'t'to,¡tt~
:J~\do a l:1.-~ubo~11.J.n ~ civil._
con nmchn s:1.bidu1·ía 1 en la on1ción fú- v 01•.J;~
parada para ]a Juch;1.' 81.rs bombrew,pú- fert'arbaciones. Sus hombres p6.b1icos Péujamo. Fa.erto Lrrnipr,atn1 on Ypla Zaragoza (Jalisc&lt;:.\ clesbt.&gt;.rilAnU.:)SO las a,~uns . li ~1 \R.TlCHLO 33 1~t?n ~plica.do es la me- nobre del Ilmo. 8r. Ln4asli&lt;la1 nscguran&lt;l.o bnn y qne 1~ortenecon ni lluslt·e circulo
1
hJicos confinlmu demasiado en la fuer- desean una paz internacional iualtera- de tns presas clo
los mnunntrales do los 1 ~ rn7.on qu~ pu.e&lt;l~n dar. :o~o_s los Docto.. qtto un error lfol Al'zobispo ele :Méx.ic.o de los quo han aumento.tlo on uno los
za--6el derecho. Cbile, ~u c¡1.mbio, mái; ble, porque conterrplan que á la som- Colono&lt;¡, y otras, que á ln hora ae hn.herse 1~$ ~e una P?Jl~16ern. U1_1n.:01 ~1dad 1 los pe- puode comp1•omete,r los intereses morales mauda,nientos de la Iglesia, decla1·a.11Uo
práctico1 no pensaba en romanticismos bra de ella., el país llegará. á s_er en Ue-seniadonadg:.nqnolla, hnjub;in en torren- to,.~1stas ohliga.tlos ni s1l01~010 cuun..d~ ar- do_todn fo, RopúbJida. .
~
• ' quo son seis.
trasnochados, y 1 eu el &lt;leseo :le apode- breve la pl'imera uaci6u del Sur Pací, tes c~udalosos o.rrnslranilo úrbolos y sin
y&lt;m con documentos falsos, y lo~ Pre~alJn número 1·educido ·· do Prelados haPbro. REGIS PL.1.XCHET,
s que n~o.ndnu telogram~s ]&gt;Bra ~ím_zo.t (1 cen fuer·,-a1, de romo para imponerse, grarariie de la riquer.a de S\1:-i vecinQs,.se :R_,co. De allí aL·1·ano~ la cnmpaña del causar ninguna desgracia parsolln.l.
At Sur, En Cuernnvnca, Ig~rn.la, ],fox- SlJ. cpal~din," no ~ntra ~os ql_le v1~te~ de&gt; cins á su voutajosa posición, y compro- t
babia ocupado durante años en m_il ita•• Penl au favor del arbitraje i,o.terna~
ri1.arse y eu acopiar elemento$ bélicos. clona.l, en ctiyofavor militan la mayot· cala Sn.n. Jerónimo, Chilpancingo, Dos blanco a. sus qne!1?as 1 ni á !~s qu.e ¡;e ro• mete u alta monto los intereses sociales y
~
[~l~~
1
1
Sucedió )o que era natural, Veució parte de las Repúblicas de Sud-Amé .. !;,~7i~·si1~:~i:;,~US:u~~""J~~.
:,~ i~~lt:s~~
c1~::,c:,;
efho•~·~:·~!':;.º
ti~~,e~,n;
e] que teoía más organización guene- ric.a.
pnlco, Ca.rrizn.r, A,iuililla, Coagua.lla.na~ 111 cabal v1g~ncu1; de los Ca?-ones, y poxqu_e dan por seg1uo 1 como el Ilmo. Sr. Q-jllow \
Nochixtln.n. Teposcolula, Tlnxiaco y .Jux- el Clero _alto, m~Jor a~ons0Jndo 1 _no prec1- lo hi~o en el Obispado r de San -t).ntonio,
tlalmaca. Lluvia con tempestnd en Cuau- pit~ sol.no ol ?let,o bn.Jo, c1n~ suf1e el ~/JI y Texas, en prosonéin; de, muchos sacerdotes
tla.Morelos, y autopec, Ixtla, Taxco v Hua- lq rnclemonc1a. de .los trabnJOS apostóhco.s, que ~stába.n1os alH, dan por segnrQ 1 quo
=:::::.;:=
cia; pero al¡fi; no quedaba excomulga- junpam do León.
"
~a doblo. persecución que ~a.ce dol oU.10 so llegn.rá. nl Concordato con Roma.
Eu viata ae los iufot·mes·qne hemos
.
irreconcjl1a-Lle
do
los
J
aeobrnos
y
del
des..
El
Uoncordato
es
una.
doble
ilusión:
iluilo.
,
oontento y desprecio de los católicos -sin- sión, ÍJorgu~ no piensa en él, el señor P.ro- tomado sobre el partic □ lar, podemos
Lo -pasado, pasado.
LA
KERMESSE
céros.
sillcnte,é ilusión, porqne el Concordato on asegu1•a1.• á nuestros lectores que es
Hoy es Don J □ lio Ziírate un JllagisSen. como fuorn., el Sr. Sá:nchez Santos sí luismo no es un bien, sogúu la opini6n inexncta ]a noticia 1·elativa á que el
•ado serio y circunspecto, encargado
c9nfiesa que ha cambiaclo do frente. Esto &lt;l.e autore~ Lan eminentes como Ta.pa1·6lli, St·. Lic. Rodolfo Reyes vaya á. tomar
de o.pi icar lus leyes q ne firmó en otra
ef5 na.da 1nenos lo que yo lo decía; y esto Sarda y .Salvany,ylos Cardenales Gi.bbons lit palabra
la manifestación nntiole•
épocn;y si Dios lo maod~ llegará la
loha hocho después de que el conocid.ó y Mauiung, que optan mejor, scgú!l casos 1·ical que se e1ectuará hoy en la glo•
arqueólogo lo ablandó las entrañas y Ue- concrelos, por la separación de la Iglesia
'
Hojeando el álbom de 11nes(ra me• ancianidad quieto y foliz, refü'iéudoles
rieta Cuauteruoc.
a, sn. concieue.i-a. la. convicción, por el y Jel.F...sta.do.
\
moria se nos presenta Don Jt1lío Zárn- á. sus nietos má sampliame11te, mucho
CH11 RE HS
BI CI C ETH 1 vó
e.1miÚo del ostómngo.
Bl sofior Sú.nCbez S!ntoa a_l tac.harma de
te tal como aca.babti de llegar de Jala• &lt;le su vicia ¡,úhlica, que á vuela pluma
Con refinada malicin, el Sr. Sánchcz ¡ robel&lt;l.o, os un periodista completamente
pa 1 en los último::J dí,u:i de la aJmiuis- hemos trnzaclo.
CJnutos·mo cita l.'\ felonía teja.na, me llp.llln atrns::do.
tración de Dou B-anito Juárez.
tñjn.no, dnndcvá entender do un modo nrEl ospfritu dé servilismo está muy lejos
Ojos ae azul turquesa, e.•\tis de aleCo,u motivo da qúe al sábado fué el Uücioso, q□¡, favorezco la conquista pací- de la época preseute, y ol tachur de Jutemaná.. niibil, bigotes retorcidos, con
dia de·S11n Pedro, se orgaojzaron unas Üca.
ranos ú. los qu~ alzan banderp de libertml
po,nada húnga,·d, como los d~ ~apoleón
fiestas para celebrar el' día meuciontl-•·
Demostraré al Sr.. Sánchez Santos, qne tlontro del crite1·lo de la Revolación, e$
III, mS.nos a.l'istocrñticas y peque'f10s
do, e,_n la población de E.an Pedro de· yo, francés, que e.mo Jo. razn. la.tina, y mi- descouocer el movimiento democr:ítico que
pi6s 1 calzados con '1otiues da relucienlos Piuos.
·
l'O en M.~xico, sin reiiegur d,()I mi amada so opera. actnalmento en las conci&lt;,ncias
El -viernes se ofectnó on el Circulo
En Octubre de1 año en curso se tiePor la maünua, se efectuaron· unas pa.lrin, u.na nación nltamente simpática, mil.e i¡ustra.das, ~s mercer la .JJ.ótn. de ro- Francés; una junta, bajo la preijideucia.
te charnl.
1
quool llmo. :- ·· Katze:,
:1a.cio~ del Sr. Emilio André.
ant~s q_uo hacer traición ni á 1n Nacióp tóg:·a
llfutalis mutancli, aparte del polvo y ne que reuuir eu esta capital el ConLo. moncionadn junta· tuvo por ob" to•
de los telnrafias ,le loe nños, el actual g:reso)ie los panarleros americanos, ó carreras en bicicleta, y fisultarou Mexicana ni á. mi i·aza defiendo unn. y nahd.~d_ aloU\annl ~phc6 á. la situac16n .tle
sen Pan Ameri1.rnno, y de u.bise dedu- ve1 o ~dorea en la primera carrera, qne Otl'o., W3sc;nnascarantlo ;ll1ipóe-rita y trni- _fa_Iglo~o. en _lle~ico, ena.1:1;do\ hace d~s disentir nJ.g\lnos -p~ntos' p:~ra. ltt. orgni"!fza!
Don Julio Zái-Me se o.prox-ima a1 re.
, nnos 1 d 1J1J que atpu ln. IglcSi,~ aun no salrn c.ió1t lle la. kermesse y el bn.ile llel 1-1 U.e
ce Que to&lt;lo se vnelva a1Teglós y pre- fué de Chambones, el Sr. Ignacio Zea, do1·$1·. Sánchez S~ulos.
trato.
en ]a segaurla que fué &lt;le novicios, el
Al qno Vol ten culntns no so la tLone fe del ;Ant,g?- 0 TeMa.mou.to.
.
Julio.
Visto por d,e ntr.o e\·a., por aquel en· parativos, como acontece cnando se es- St·. Léón Bat1 les, fué el que obtuvo el rii.e_n ol_mis~o cnmpo á1 ~u~ se hn po.snclo.
Si do ~u pht~a bnl:icra R~nhrlo 01. ., troz~ 1 Las,pel's~nas q_ue fuoron contisionaUas
pera
eu
uua
casa
la
visita
do
U:n
yersotonces, un &lt;iipntadito audaz, a.migo de
primer pr~m io, y el aegµndo _ el Si-.
Stu_ d1set1hr In. verJad fal~o&lt;l.ad d~ lrl;s quf ;ºY:Í ~itni, .el ªº~.or ~-i1:1choz ~an.to:s piu·a. que d1ctam.1nnl'an sobre lo qu~ hny
118. ~.t.ntl,t&lt;li1:~ ~º~,t&lt;lm.~sl que hacer ol día en qno la }.,rancia colebt·e
confisu~za del ¡1:tnbier110 1 listo en el teje naje de importancia.
Conrado Lobato.
' :JiScnto.t:es aseutnclas en el opusculb rnh- 11
¡Abajo telarañas!
maneje de la Cámara de Dipnt,¡dos que
La ten;era carrera que fu:8 de 2"' túla.clo LAS 1;1EREGR..IN"ACIONES RBLl(iIO- ft.nn
i tsb~nnr ¡reoe 1 n.ói ere\~· unodosnsmayorost.riuhfos,ya.hn.n1·enui¡Vengan las escobas y es . mbetas!
ruerza., resultaron vencedores Arturo !ó!.\~, debo consignar, con c-1 caráclor &lt;le ~.?18 os
n._rn\ pr3nunc1 d~1n .r. i:• do sus dietú.mones1 y ou vista de olios se
hoy para nada se aeceiútn.
¡Que les quiteu las.fuudas á los muesinlplo documento del enrubio ele frente (1. zoL 1"', ·. onsenl 0 1:. ¡ro ª_'1 1 en 6 11 iscm•p;.o éreo que las fiestas de este nño Leno-an ma•
Precisamente por eso, .01\Bi ~iempre
1
1
:E'fores Merodio y J. Morales; en la que a.lucle el Sr. Sá.ncbcz Santos, unn. cita c. a _g erua y e 81g o1• y son 1as que s1- yor atractivo.
1:1
bl.,.!•
fnngió como Secretario, pcircp10 sabín
enarta oanera de 1 a. fuet·za. 1o'l3 vence"' en que so •pinta lb. gest.ión nctuo.l con los gqen.
Lus bHictt"9 do Ja. l'ifn qnc se ofodtuará;
¡Que
J..,
·laveu
la
cara
á
los
muchaleer salta,ido hojas y po1tet· rayitis
e.LA IGt.EslA, TAJ:, co:i.~o SE ?,UNIPIBST.A OOll motivo de esus fiestas, so han comen•
clarea fuel'on Joaf'l.uÍn Fouston y Juo.n colo,1·0s mt\s negros 1 y con aprobación ele
de cierta mu.u era, en las I is tas de vota- chos]
\iVilson.
la
autol'iducl
oclesiá.stica
qua
üt
hn
élP,
doE:i
Lt-&gt;Si AC'l'O~ Y P4LAmu~ trm r,os nou~ zndo á vender _
e n los nl1nacones frouceses
¡Amarreu al perro!
ción,
Después hnbo carreras .de caballos, jal' muy seguro de su leultad nl ncttul BRB;:; '.DR JGLE~lA, MlIHR&amp;b,cl·E 'l'-4.)lBIBtó~l.RIT &lt;lo ostn Capital 1 y algunos de fncrn de
Y
etcétel'as
y
lleml\s
etc8ten1,s.
G b'
PARTf•) n .0 U.lil~BUR.M~ • . a o como cQ.
100
L r
. .,
Rnm6u•(3-nzmáu y dem,\s ¡,ottado,·es
1 Jots ob"
lleno tlol mú.s sincero nmo1· por ~ cn.toli- e 11 a.. bl~ ist_a cde
:-.Jetos quQ _~.º nfarAn
A!{Í &amp;e expliea qne uo hay edificio en que los vencedoreH fuero-t1. ios Sres. ,))!er1J°: f, ·a ·t
de In con,ign11 del dia le toniau mucha
8everiano
Vjgnaney
Maulrn.
1
de
Autu1co
a1·e
en
n.G1
a:
.
C
'l
·
lo
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r
.
.
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1caro.
en
·
,
1·0
&lt;le
pocos
u1as;
entra
1
0181 ~1
O
públlco en llonrlo uo se conviertau las frnno.
e.Sólo Uamuudo lii atención sobre ciertos
.os
gi~e ·10~ menciono.dos, so •encuentran algunos
fé.
118
nnteeedontesf se puede hacer comprencl7r en~enn a b. esrn que
.º ~.izo opo~t- do o-rnn va1or.
Cm,11Clo firnrn.ha las actas con aque• vsutauas en balocn~s, la's coche?·as eu
El Sl'. Vignaue, Venció eu la prime- lo poco nue valo esa. conLinua hnbladurrn tm-rn do la V{Jrllfül_y de la grnch1, y ten::,o
i
a á. u·18 t 11··b .. J . ·antesalas,
Ja:3
a:.1oteas
en
mira.&lt;l.ol'es·
y
]las gmudes,letrns de rnsgos colgau tes,
te
•
~i.
•
•
la comr.leta soo-nndtcl tle c¡uo esos C'lemen.
.ª h a n para
.comeJ za ?
m~ as invi
tac1ones
t•a Y rcera carrera.
Sqbrc
me1oras matenales, sobro progroso y t - t,
.
l ~ .d
.
el
bailo
que so etectunrá ol
los.
miradores
en
paloma1·es.
_
1 8 1
hubiera nclivinado_ un g1·afól·0 go al
Pol'
la
tarde
hubo
una
kermesse
á
la
sobro
glodoeos
trabnjos
do
Jns
ilustmclo.
!
º1\,
e
nt.
~P.
o
cl.lll
14,
clnranto
lo.
som!nn
qno
comicn•
Eu la ca\le se escarba Con más ahin•
bomb1·e de g1•crntles pretenstonea que
,spirt u 1 ª 11. 0 · ero ·n.m. ien, za ac: 1·opart.irán las que sirven para el bai•
cual cono u 1·riernu las darons que for- nos dol país, que lo. reali&lt;lo.d do todo os, !:itl- 1 ~ 1 e
co
que
~mando
sn
descubt·ierou
las
mitenrlia á escalar puestos elevados.
mn n lo t:ne¡· ot~ &lt;le la Eloc,'ed-- 1 de los Ju- gún la. frase do nu escritor ilustre qne se O 9 110 0 1imTUmo oncicrra eflo. misma le dol din. 13
.,,
t;l,U
'
• ,,Ad
b' '·t :i Io-los1l\, Los hombros en c1ln. ct.neorvan .
\
.
Y qcaFJo los hnb1e1·a alcnnzndo si •no nas el.e- O~liíorn a
ares cercanos á donde se ef~ctuó ]a ntlcst.l'::t. soc1ou.- ,es 1111 cuerpo . m 101 o üe 1°
r
d 1
a'O 911 d
So hn hecho saber a las personas qne se
Eu
los
ediüclá::i
públicos
se
quita
van
ll'aJ·es:magnificos,·
poro
atacada
do
nn
mnl
~»qno
lOU~n
¡e
m~~a.no,
Y
prul
onc1·ean
con
derecho
á
invitacionos
y no las
se i1Jterpone el m3.lhadado-pnra éi•
c-..u. v onerrrrn e c¡)enuo 011 o-ran pnr e e1
pnred víEija pa.i-n poner dos .unevas, esta. 1 que no tuvo el brillo que mere.. eme!
q110 roo sus órg:mos vitales; es 11n b~ J
t
~•
!
l
_L
II'
t
,
d
llnynn
recibido.
lns
pidau
en
In
Secreta ..
PJnu de '.ruxtepec.
coloso ú. quien dovoru In. epilopsin. Sólo l 1
e~ erl&lt;l/ e O i9-ue11 n. ,.n. is 011 ~
ría. del Uoinité del 14 ele Jnlio que es~á.
Pern donde menos se piensa salta la aun cun.uq.o meaos duraderas y re~is• cía por lo. pertina~ llnvia..
1
1
E 11 lO'S puet1tos se encontraban ]as nsl áo co:mpL'eJulo 1n gravedo.d llo nuestro n g 1osb~." n{cn ' .vol~sns · ~poca~, .nu.s·6 en el Cfrcnlo Fnu1cés.
'
ten te8.
liebre,
sefloritas y señoras siguientes:
actual moclo do ser social y volít.íco, quo me~o 9 ti 1 611 ~a, m~s Qlf\108 g orlOsns,
La
caoba
nntigun
se
cambia
po1·
el
Cayó Don Julio Zárate tle la cúspide
En el rle Conffeti la Sra.. Dolores d~ no se n.pe.rcibe tlo In L'OLal ausencin. clol sou- segun qu? los 1 ni; t oios caLohcos Y ol puode la Cama,•• de Diputados en el a bis,· oynmel y la ca~tera pbr el adobe,
la
P ~ña de ln Torro, y ]as Srito.s. Ma- thlo mocnl1 do ln completa »cgneión dol blo c~tóhcwt· hn.n contcmplAcl~ ~l munU.o
Ln Cllestión es innovar, salga Jo que
6 .menos porspicRz, Y han
t
mo do un olvido lllomentá.noo; pero
l'Ífl Concepcióu Oastillo, Emilia de la espíritu público, de la absoluta extinción con vn, a mas
clol se1ttidO o.trio y ele la. clignidad nn.cio- omploml? .coll _m:-1.s ó menos ai·dor ln.s ~rDou Manuel Romero Rubio-que co- sal iarc.
P
mas e•111rttnnlcs. Olvldnsc, con domns10Ln Esccela de· l.)iegos no ha escapa- P eíla y Guai(alupjl .de la 'ro,·ro. Eu ol nal
ANSJEUAU PUBLJCA
nocía i. •u geule-sacó á f!o\o á Dou
las
8ras.
E,hviu
'\V.
Sowra,
A_;¡
se
ox¡ll'esnbn.u
en
aquollaipoca
loá
da
facilidful,
ln
d_e_púndoncia
~u
que
so
lle
helados1
do
de
las
refo,·mas.
Julio Z,irate, el día en qne logró la reComo muchos de nue.,it.rns lecloJ'eS nos pregun•
8ns balcones estaban tapiados d_esqe L. O. linrnecke r y Geo L. Reed, y las MCritoros cntólicos npl'ObaUos poi• la Ruto- oncuontra In. IglcS1a respecto ~t ans ele- tan si las euLl'egns diarins do fa , 8ihllolcc~
habilitación Lle los lordistas.
•
Sri tas. Blanca l\Ierriel y Doi•otea IIcu- 1.,·,¡ au.
.,
.,,
,.•
·[J.
el
Ar
S·lnc',o··
montos
h1.1111auos,
anuqno
In.
lllliimn Iglo• U!~manlo,; á. ce11l1wo de 16 pi\i¡inf\s, pl'irnol'OSíl.•
el
din
de
In
fnndación
y
hoy
se
est,\n
1
&lt;l
oc1esw.su,cn, c. roo
i..: •
~ h
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¡· · ¡
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¡ ¡ l ¡
1
Yolvió Doll1ÓÍl&lt;llio Ziírnle 1\ la vida
necker.
Sautos qno el soiior PJ'Csidente me vn. á srn ense~a o 1cm mcn e, que e. to~ i~ &lt;e mento iluslrarln,s, salen á l(L 1111. plíblioa el tlia 1°
ptíbli,~a, n.unqu.e con Jne1101·es bdos 1 y derrihando las taifias.
Los otl'Os pnestos e1:ita.bim servidos n.plicar el n.rHculo 38,por osta cltn, quo no confi~r con exceso en ln grncrn.. chvmn, dol mes do Ju!lo, les manifestamos que eu virt1td
Se quiere~tle e1üre mucha luz con
volvieron para él las ,\guilas do 1~
de las inmem~os porlhbs hechos al edilQr, ha
por disti ngniJas seüori tas.
S(?y yo quien tangó ql1o oxplicn.rla?
constituyo un poco.do clo prosuncion.•
el
fin
cte
qne'se
note
que
los
ciegos
la
habido necesidn.d do hacer un sobrottro1 por lú
Tesorería Genel'al qne ha'.cia mucho
·
Se
rifó
'un
premio
da
belleza,
ol
ounl
iQniou.nbo
si
el
arUcnlo
38
se
apliquo
quo so 1·olardnrán algunos días.
tienen &lt;le-.J1obra ptira ver c1nro en sus
'El
anterior
artículo-fué
oscritt&gt;
pru·a
ptl•
tiempo no auidabau eu stts hol_s illos.
fué ganado por ]a Sri ta. Hansson, y al fin .í los 200 pesos del Sr. S:íuchoi ~an•
. Creemos prudente reoom~nda.r qno se exijan
'
blic:irse el sáhn,do. Como ahora 1 domingo, las pasln.e con la. primera ontroga, ¡mes ar¡uclla.s
PaRO ñ puHO p'lult&gt; ir metieuao )a ma- libl'OS, . .
uno de fealdad qne rrnnó el Sr. J. L, tos por ast_ar compromelionclo tnu gfa.v9Bien
¡,enssilo.
veo
eu
ol
periódico
U.o
mi
iujmindor,
quo
....
mente al nctnnl Gobierno n.nte la roaccióu
no, luego la nariz, mt\s ta1•de lo. cabe:ta
son regaladas.
.
In Coug,egMión dol lildico ha prohibí Jo
Lós ciegos necesitan mu~ha luz. Así F1·isbi0.
Los interesa.dos foráuMs clir/Jnnso n.l sei'ior A,
jacobina quo viene l.. gi:aucles pasos!
y, defiuitivamént,e, el cuerpo, hasta
La fiesta terminó al auochecer. 1
En uno do los recieuLos adfonlos de Sl\ mi DmnJcuo C.\.NÓlHflO y mi BNsruÑANY.A Sáucher. Arce, Aparttido r,ostal 26 bis.-1\I6xico.
pasar lista en ol batalló11 tnxtepecanO, se-ev:tartl qua se enKt·men de los ojos
RELWlOS ,\ 1 üeclaro f!!0111obo1·mo lt l:l. deciy
se
les
eche
á
perde,·
la
vista,
refundido eu las filas de los tl'innfüdo,
sitJn de Roma 011 caso do Nsultar cie1'ta la·
res; pero ya no foé aqnel diputado mitul prohibidón.
' LEASE LA INFORMACIOII
Nnastro a¡,~eciable colega LA 1'Amado y consentido que llevaba la ha•
Mi i:t\1mi!--lón, ,~in eml.mr~o, ' no implicn.
T1UA
.dice
qne
ah,rmadnsa·an
número
&lt;fUO mi iuj111·iH1lor tlo oü.cio 110@1, hu~1i. v;intuta en la Cámara Llt~ DjputtLclos ó era•
11ili.o pt&gt;r2()) pt•j11t&gt; 1 ni hnya .l-ii,lo ftd lu1.1:1l:~
rle perliona•i coú laK c.onstu.11te:-1 de::i¡:tra1uao 1o menos, el primor ,f'ivli11.
]R 1inturte al 81·. U u.reía üruuaJ.os, ui q~u$o
He le cotdi.n.ron vn1·iti'SCÍlt,e11rl\s, se le oin~ 1111&lt;' causnu Jos t.rene:::i eléctl'icos
wo n.r.mn.que la vim,na. do fotJ manos. La fe.
a1:1imiló i1. la A.chuiuistrnció1!_ de J UijÚ- vau i eh1rar un ocursu á. Ja Secreta.ria

La pr6xima reunió11' 1'en esta capital,

ra. La focha fué terrible; los peruanos
ee defendieron con heroismo en mat· y
en tierra¡ -pero al fin sucumbieron. En
1883 se fil'mó el tratado de paz, y en él
Chile se anexó el departameuto pernano de .Ta.1·ap·acá 1 cuyo valor se oomüdera como la indemnización de guet·ra
más gl'ande, más'onerosa que recuerda
la bistol'ia.
En ese tratado se estableció, a.demás,
1a siguie11te estipulación:

HABLA · EL PADRE
PLANGHET.
.

¡·

•

,

Í

)

LLUVIRS EH LOS ESTHDO&amp;
Fuertes tempestades.

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Dcsboraamlento dg oqa presa en Zaragoza

o:l

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M~~lf Iij~i ~[ ílíly
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.i!~!ª'~·.~ ~.:'Stt.J'ª!~·

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llna verslon Inexacta.

SILUETUS P~LIIICDS.
DON Jlll10 lARiJE.

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~~~ríl ~~ líl~ rmij~

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A.NIMADA FIESTA.

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Gnuos SUELTOS~

IINA. JIINTA,

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Las novelas
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Maña11a 11ublicar_e mos

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Padre Garcia.

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EL POPULAR. ·Lu1 es
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"racruz:

lo8i la corrida anunciada, en la qae se lidjópor
«Pigna. del mayor encomio es la ac- lá. cuadrilla del_espada Leopoldo Ca.maleño Loros de Solís, que· resulta.ron Unos sobera nea buetit,td qua hau seguido los jóvenes de la yes
de oarreta, haciéndose i01posible s u lidia, no
Pcl'ia de Papaloapan, en todo lo que obstante loa esfuerzos de los diestro1. p 1,1d.1éndo,
su- r•liere á la formació n de la 2&amp; Re- se matar tres so11uruinle..
Como era uataral se p.rm6 la gran bronca, 'f
set·vá de :u uestro Ejército.
Empresa Iué mult.a da Ademiis de peTde:r el di•
Hoy nos complacolX'os en pnbhcar el la.
ne,o.
.
nct¡~ de Ja re'lnión r,reparatoria, de la
La cosa. hubiera resultado peol', pe_ro Camacual 8\lrgió e1
Club de Aspiran• leño sahó la sílua1rión, pues mató dos mansos
m ente► y otro cEl Torerfn» como pudo.
tes ;\ Oticiales Resorvistas de Tlacotal- superioT
La a.utoridad había. impuesto á la Empresa
pau rle Porfirio Diaz.•
doscientos pe,os de malta. la anal vino á q\ledar
He nquí el mencionado documento, en cincuenta, teniendo en cuenta que Cama.leño
el cual hubla muy alto en pro de los en• en 1ía.da tuvo la. culpa., y debido á su buena 1'0•
luntad y Talenda par&amp; echar fuera la corrida.
tusia1:na.~ y patriótico8'. tlacotalpeños:
La c11estión do toros en San L uis Potosi se ha
«IGn la ciudad de Tlacotalpall de puesto fata.!, y na.die, por &amp;hora, debe dar corriP orfirio Dlaz, á loa doce días del mes das, porque con seguridad pierde el dinero, pues
de ,JuuiÓ de mil novecientos uuo, los el público, que es ba.sla_nte exijente, no responde al llamativo de las ~presas.

~al'ªª

I

q ue subscribimos, reunidos ~n el sal6_n

d e sesionas d el H . Ayuntamiento, _baJo

Notioi•• de

E ■ paña.

En la corrida del 16 de Junio, á la.vor de la
l a. prldt1Ídenc.i11. del C. Ar.nu]fo Agun·1·e,
, A lcalde municipal, con asistencia del Beneficencia, torea.ron en la plaza de Madrid,
:.\ta:zzantiui, Fuente&amp;",' «t.:ouejilo» 1 cBombita

Qapir.t,n ·2;, ile A r tillería Alberto Salgado, con venimos en l a formi:tc1~n de

Chico.»
.,Re vertilo,» en el mes de Agosto, recibirá la
ll.ria agrupación qne se denominará allernali t a. de ma.la.dor de toro'f.
-J!:I Morito,» torea este año :ta.rlu corrld&amp;s de
..G,.an Club de Aspirantes á Oficiales no.,-illos,
eu plazas de Andal ucia..
R eservistls de Tlacotalpan ele Po rfirio
P r ooedeutn de 1.im;,,, Perú, debe . 11egar á Se·
Díaz,• la cllal tendrá por objoto la en- villa eJ espada Francisco BG11a r. ~BonariJlo. »
Con dirección A Gaatemala, Centro Amé1·ica,
s eña nza teóri&lt;to-práctica d e las mnte'en el mes de Septiembre próximo saldrá de Bat'•
:rias que.por super io r dísposicíóu de ]a celooa el espada Jost'i·Casana,01 •El !foreuito de
J:iec retaria de Guerra y Marina, s?n Valencia.»
•Chieuelo:t toreó el 9 de Junto en Barcelona, y
'n ecesar ias pa ra la recepción de Oficiaeslu •o superior en- la muerto de sus toros.
Jea Reserv istas.»
Las señoritas toreras lrabajaro11 el 9 do Junio
'.'; P ara el aprendizaje teórico de di- en Algecira!. Lolita y A.ngelit&amp; qnedaron mal.

nos loa Jonee, miércoles y vi-emes de
semana, de 9 á. 11 de la nu".he, en
.,¡ «Salón de Acto~ de la E~cueli~ i\1 u-

A¡ -ca.da

4,

,k n ie i pal,

·•

I'ª

EN

lR

SHLO DEL GRIIDEJ.

· · Vistas en apelación.
por robo. Age1:Lo Lit. Cicero.-A las 11, Guada-

Inpe R. de Alva.rado1 Directora dBI periódico

"Juan Panadero," por difan1acjóp. Agente, Lic.

Con feebn. 1º de Julio entrante, se oxpi.•

-El C. Presidente de la República
Be ha servido disponet· se expida aes•
pacho de 11Inyo1• de P. M. F. de A rti!leda con focha 1º del eotr•nte Jtrlio,
od 1
·
'Ji

al Capitáu 1
e a misma arma_y mi cia Eduardo Paredes, quieu causará
baja en el Parque Gene1·al de1 arma y
pasará comisionado á la Escuela de Tiro, dispehsáudoaele por dos mest'a la
presentación de su patente y perdibiendo aus haberes con cargo á In 1)0.rtid~
111574 del nue~o presupuee t o.
-Con la misma fecha. c~nsará. ba.'ja
8n el Colegio Militár el Capitán 1° Ra -

Se eneuejltra, sumamente grave el señor Don
Floreulino E. Ra.mfrez, auliguo y buen oinplea.top og rafí a mi Jitar, se ve r ifican\. cada do de la D.irecci611 ti a Rentas del Esta.do.
Atiernden a.l enfermo los Doctores l\Tanwl Ca.do mi ngo de 4 á 6 p. m.
ñas y 1rna11 A. Gómez.
,.,, ,Después de da r uo voto de r.onfianza
Ojalá que cu a nto antes Tecobre la salu d e.J seal S r, Ge neral Porfirio Diaz, al Sr. ñor Ramirez, pa.Ta- bie11 de .su numerosa fami-

fiec retari o de Guerra General Bernar- lia. •
d o R eyes y al seilor Gobernado r del Acaba de ostahlecerse en e~tn.. cindart ersefirlr
Es tado, por u na ni mida&lt;!. se couviuo Doclor Joaqoín Chacón, dentista, de esa Capital.

quele
COUY!ncontes
de que •~po¡¡dr?mos_,·azoues
es y ·sera meJor hacor bien
la trn.nslaCJón
d4Ji,
correspoudoucia en los tranvías de Ja ciudad;
quo un carricoche feo, ridículo, y quo no preseutael aspecloquc dch~. tener un car 1·0-_correo,
lanto pot· el buen ~GtflCIO que es necesario par&amp;
bicu del público 1que es quien pag-a su dinero
por e°l, cnanto po r la. homa de la misma Admini,;tra.ei61ot.
N~sotro~n~ deseamo¡más que se beneficie ~1
públtco, srn 1mportau~s uada que U. ó P. parti •
cularmente1 sca11Jos qge a.l amparo do uno.amis,

ajo-rcer su profesióu,

ñ rmat· esta acta para constanci;i . .A rcon buenos resulta.dos.
n n1 fo Agnirre, Presidente . Secr eta r io,
-A ngel C. Colina. Francisco A. Beltr:í.n,
La fiesta que anu&amp;lmeote ae celebra. en el paoR icardo Delfín, L&lt;IÓn J . P érez, Leó n blo do H1ützil&amp;c, de la comp1·ensí6n de este
M árq uez M., J. Francisco Susuuaga, IJistrito, rei,;ultó lucida. Hubo gallos, toros, 1
lo,i juegos permitidos por la ley.
No so 1·egistra.rou robos, pleij.os ni escá.~da-

Interesantes Urt1·soos1·c1·ooes

den despocbos en favor de los Jefosy Qfi.
cialos J.e Plana Mayor Facultativa de IngonicrQs siguientes:
Do Tbnicnl.o Coronel en favor clol Ma•
yor d~ igual nl'Jna Juan Arguudur.
·
Do M.nvorcs 011 fnvor de los. Cnpitnnea
los. de ig'nal arma Alberto Cnnseoo, Pedro
L . ele 1a Cerda y Florentino Al'l'oyo.
Do C~pitanes los. ou favor de los 2os.
de igual arma, Jon.qnín }feudizábal Tnm•
bonel. Federico Tnfoya y Carlos Casillas.
Dca.Gr1;pitaues 2oe. do i~unl arma, en fnvor &lt;~ fos Tonientcs Jose Va!lartn, Fernanllo Avalos Gustnvo A. Pacheco, Angel
1
Villuseüor, ,José Meneses, Agustíl! del
Río, Gn.briel Rivorn Quirogn., Armando

fael Egnía Lis y alta en la Escuela de Santa Crn, y José iioutosinos.

Los Jefes y Oficiales c1o que se trntn,
ja el Capitán 1° rle Caballería Octavio conti11unrtl.u en sus nuevos empleos en
Fnrfán, quedando cowisiouado como Jas comisiones que nho1·a desemp.oñan.
Secretario del Inspector de 'l'iro y per- ,~
cibiendo sus haberes con cargo á. la
partidn 12,758 del nuevo presupuesto.
-Igualmente dispone el mismo Primer Magistrado, que el Corouel Juan
Quintas Al·royo bagn enttega de la Di----roccióu del citado Establecimieuto al
El día 27 del mea que ha tor'minado,
Teniente Coronel Ricardo •.r,•ujillo, falleció en el Hospital Francés el S r .
quedando el Primero como Inspector León Cacbeuaát, qne era empleado de
General de Tiro y el segunrlo como los almacenes del Correo J!',·ancés.
Director interino y ambos jefes couti- • yua larga Y, dolorosa enferme'fl~d,
nua1·án percibiendo sus haberes con fue la~ que llevo nl sepul?ro a] a..precrn,cari.o á las partidas que actualmente ble m1.emb1·0 de la tlolourn Francesa.
se les ministran.
.
.El finado era nativo de-Yholdy (BaDicba eutrecra tendrá vel'incativo el: jos Pirlueos) y durante el tie mpo que
sábado 29 del preseute á las 4 p. m. con,- estuvo 011 est~ capital, se conquistó
interveució,u del Genel'al Brigadier much~s s1mpa~1.as.
Ignacio Salami.nea, á quien servirá. de
La rnhurnac1on del cadáver se efec•
Subsecretario el Capitán Braulio del tuó el dla 28,

Muerte de un miembro

Df líl ~OlONrn f~íl~~fSil

--;:;;========.==-=~::-

PURGANTE JULIEN

fúnebre. ·

CU!FITll l!6ETJL, W!fflO t IIEIWBilTll

Cealra el ISTJlllÑlllBNTO
Bale purgante de acción

•

,m,,

la hinc.wonu ul rim:(,!je• no

irrita loo órgano• abdo
e■• 111 PURSAKTE IULIEK ha r0111elto
el dillell problema de plll'gar á 101
niño■"' • ueplan ninguna plll'p.

• Dispone el Presidente de la .Repá. .
.
.
C .
o
bl 1ca que el Teniente
01onel del 9
Total , • , , . - • 70
Bata11ón E¡ni]iaoo Poucel, _cnbra va. cante de e"oronel "en el 16° Batallón
De estas defunciones 69 se registradel arina del ,,ue touia.rá el mando· á. ron en la capital, y 10 en los D istr iT '
..,
· .
,
cuyo fin ya se le exp1de el despacho toa.

~N[9fi;r

1

1111-.e,

de inronteelable elleaeia conlra
lu a(eccioM• del u-imago J' del Aí111411, la ú:lericia Ja
lu ll&lt;Ítl'"llf y go,u. Su e?.eto OI ripido en la
jaq"°"lu enfarmedadu culánea1,
N

De otrás eafermedades .. . . • , 31
De tifo en la capital . .•• , ,
9
De tifo en los Distritos • • • • 1

___

c io Mal pica, Féliz J. Cházaro, M . Pa l acios González, Jo rge A. Schleske,
J oa qu in G . Ro u ra, E n r iq ne N, Chá zn • oOOOO0OóOOOOOOOOOOllOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO0OOOOOOOOOOOOO0OOOOOOOOOOOo
r o, Rafael D. Beltrán, R. Malpica Sil- ~
8

•

Tirn, en cuya dependencia cansará ba-

N ota

Jonio 26.

á

r

'ASCENSOS.

cho para que perciba sus habere'S. .

Ciccro. Defensor, Andrés Oj,eda.
Martes2.-A las 10 a m, Luis Sánchci, poT
El señor Administrador de CorrCos ha. hecho Yioleocias contra un gend1ume. Agente, Lic. Escircular un Miso al públicu.-n el que ma.nifics• pinosa. Defensor, Bicudo Zubjola.
Miércoles 3.-A la. mi!it11,'l hora.-Tra.nquilino
ta que e habiendo log1·ado establecer un servido
Ponce, por homicidio. Agente Lic. Cicero. Demii.s rápido de correspoudeucia, entro Ja íl:e:la• fensor
Valle.
_
Lic. l\iarróu.
01611 del Ferrocarril del Pacifico, por medJo (¡le
Jueves 4.-Querella de Don Pedro Castera.cOn
un carruaje particular qw.e hará dirho servicio,
sugetá.ndose á las horns que IR. Admini:{t'ración tr&amp; Angel de Caso. Agenlq, Lic• .Espiuosa.
A las 11 a m. Tomás Cltmporo, por abuso de
lo l\'l&amp;rque, desde el 21 del rnes en curso queda.
confiatua. Agente, Lic. E~piliosa., Defensor, Lic.
cst&amp;blecido ese ser,-icio.•
CotHo no hay la! vez aquo!Jo de c]mbléudos_c lo- Marrón.
El viernes, en el Distrito Federa l,
Viernes r,.-Luz Huerta querella en contra do
""rndo establecer,,. sino que en Tealidad •bR.bien• Severia.110
se registraron las siguientes defunclo•
Rarnirez.
do qnerldt&gt;, y quel'iendo favorecer nr&gt; al público, Sábado 6.-Jesús y Ricardo Floree Magó.R. nea, por las enfermedades q u e se exsino á persona cou quien liga. intimidad cou el
expresado Admibistraclor,.-• vamos á dedicar un Agente, Lic, Cieero. Defensor, Lic. Eugenio Ar- o.rasan:
articulo, llan'laudo la. átonoió,1 del señor Arlm!- noux.
· Del pul~ón • . , , , •• , . ,, • • 15
11istrador General del Ramo de Correos, en el
Del estomago .• . . .• ••• · 23

EL POPULAR.)

Desde luego comenzó

Tres solda.dos qae cn~plieron el tiempo de su
enganche, y que pertenecieron u,l 140 Bat.o.11611,
se presenta.l'on anto el Jefe Polílic? de esta Ca•
pital mostrando sus respeolins baJa.s.
'
Coµ ,;noU .,-o de hahel'- requnciado el ,ca.rgo de
Ingehiero "dé ciudad y VoctJl del Con~ejo de ~a.Vuias personu de Ja clase proletaria se
lubridad el se.ifor J. L6pez Guerrero, se nos 1u~
form a que yuehe A radicarse en· esa Metrópoli. muestran muy agradecirJa!I, por el bondadoso
comportamiento del señor Docto:r Don Sauliago
}la. sido a.tendida la. indicación de EL POPU- Garay. cuyos nobles aenlimlentos son dignos de
, .
..
. gene1·al os:Umación .
LAR, _Telatt VI\ é que la Empr~s&amp; del Ferrocarril
Tieue accio11es esto señor, tan raras en esto.s
1
«Mé:x:ac~?, Cuérnavaca. J Pamfico,» or~enar: • tie.tnpos en que todo ¡;ie hace por cou'feniencia,
colocactó? do un plz~rrón en la, Estación d es• ·quo no ca.Tacen de Tazón al elogiar sus actos ca.ta poblac16n, qn_e indicara al publico las horas rita.ti vos las personas que nos lo comunican, y
de llegada y sal_1da de trenes.
que con gusto ha.comos constar.
Cort este motivo, debemos agradece-r al caba•
. _
1
llero~o señor Coronel J. H. Ha.mpsson, ~:esi~~! •
El señor Inspector de las fuerzas Turafes del
te J í,ereute Ge_nera.l del pr~cltado. Fot t?ca. 11 , Estado, por acuerdo deJa superioridad, ha ordeq?e haya atendido nuestra uUl Y Justa iu&lt;lica.- oado que los señores oficiales de ese Cu1rf.f&gt; deu
c1ón.
guardia de cftrcol, en Jt1gar de los sa.rgenlos
- . .
que antes hacia.u ese servicio; esto no.s p,iroce
El señor Doctor Don Jeronimo OlveTa, por me• 1 muy con teniente porque así habrá más respeto
dio de su apodera~o Don ~duardo Romero, ha _ mayor seguddad.
prosentado acusae1ón, ~ons1stenle en 11.menazas 1
EL CORRESPONSAL.
que pore.scrito Je ha dirigido un hermano suyo,
el cual aprehendido que ha sido, se e11ouentra
en J&amp; cArcel á disposición de Ja autoridad Te.s peoLiva.

contró gravemente euformo, atacado de neumonía, y hoy hemos sabido que Sll salud ha mejora.do, lo que h?ice que nos congratulemos debi•
dameut~.

(Servicio especial de noticias para.

..

Con motivo de In. di\posición dadn. por el Ejecutivodel Estad91 rolaUva á la compostura de
Jos c~minos, toucmos éS:tos en un bu~n estado,
feli~1tándo~e por. ello uo Sol~ los bab1tautes ~e
1~ CJOda~, s,_no los pueblos de fla1L9nailgo, Hr1tz1lao, ~ma.tittáu, ~antarra.uas, etc.
Habiendo cambiado el temporal, ganarán con
esta. útil y benéfica. disposición los 'Viajeros,

Para Ja presente sema11a han sido citadas las
El señor Lic. Don Manuel A. Romo, Defensor siguientes \1'istas en apelación:
Lunes 1°.-A lns die:,: a.m. Zenaido Rodríguez,
de oficio de esta Cnpila.l, en Plas pasados se en-

tiOTI CIAS DE CUERNAVACA.

J uan E n r1q11ez,.» d1spbu1euf10

l

Un soldado perteneciente á. la Íllerz~ rural del
Estado1 al ir A complil· con uua comisión encomendada por el Superior, tuvo un ac.cidente, del
cua1 se cura en el Hospital.

ECOS DE MORELOS,

l igualmente que ]s. pr1mera _chu;e ht&lt;
· ·v erifique el pr px3 mo viernes 14 ilel
c or riente· así ·mismo, la instrucciún
' marcha s, mane,1. 0 d· e armas,
A
)lráotica de
íorti6caciones del campo de batalla y

A. A. Terán, Miguel R. OchQa, Pedro
Aguilera R, Pedro P. Granados, I gn••

•

de Julio de 1901

sern pronta oomo N ere,t 9D dlu anf.erlO• 101; debido i la presencia de la autorida d políti• tad adquirida con intim idad, resQ.lten beneflcla.- espec"t ivo·én la milicia p ermanente ás
oa en el lugar, y A la -... iglla1tcis. de la polioía., ,toa.
re •
uoidj\á la a olividad de l Presidonte Municipal.
Y ..... tenemos dalos en cartera, que publicare• que pertenece y •• le dispensa por doLos c&amp;r.ninos estuyieron debidamente 'V igila• moa~ 10. de bido t iem po.
Qam111laño on Poloal
meses la p.reseutaei ó11 de dicho de1pa

Como se tenía. anunciado, fl domingo 23 de dos, y los RSistenles i la. fiesta. gozaron mucho,
D ice el DIARIO COMEROIA.L d e Ve· Junio
se dió en la plaza de toros de San L uis P o- regresandq Asus bog1ues con folicida.d,

oha.e ma.teriaa h emos aco r dado rounu·-

.1°

,n..,.,_

. .""'. . . . I0.11111, • • 1 •

1U

,.......

D,qv.,,.,.

F-IIJM p

' e

/

rl·-t.z_.t wtJ ;RU

-·,..,

~:tt:~ t~ La Compañía Mexicana de Fomento~ 1
§
0

o:'i?::~ t'.~nii:~c!1.f:¡pf
• bastión R.Puente, Manuel A . ~:strada,
.A lfre,lo Schleske, Francisco Gamboa

•
1• DI! SAN J!'RA.'llC!SCOY BETLJ¡MITAS
,
$e ocupa de operacione■ de Banca en generaL.

A maro.))

Petición-ae una socieaaa

•

anbemos;q
uoe,nun
ta jnrd.in,
plazuelay de
Concep•
..
ción, se inslalo
quelaen
la ca- v P.J
pi llaqueest:í allí mis q, w&gt;eo uen?os .,,,._
c.1&lt;ti!!._os do 1~_.h
.
-~•l)C¡ .·

O

i

NUEVO DESPACHO.--

❖

.,Los Sres. Leopoldo Villarre.al y

O

Colllpañín, Ingenieros: nos participan
e u atenta esquela haber t rasladado su

F

k

'

gún inconveniente en recomendarlo como un buen tónico y. reco¡;u¡tituyen5e
A
y

100,

O
0
O

( Cuauhtemoc,

❖

Estrella,
Mont errey
Carta Blaoca,
l Salvator.

eQI

árDoies.

-

❖

(re

--• :l!ONTERREY.

❖ haciéndoleti recóbrar el poder que necesitan para 1levat• á. ca-bolas funciones

S.A.,~ APllflOílO 106. ❖

❖

:l!EXlCO. • - -

C0~1PAN.IA DE l10TBIUA DI~, ~IONTIUllU!f, S. !
EMPRESA l\IEXICANA.

t.·

CAPITAL SOCIAL $ 7 50 1 0 0 0

Ca más liberar en el plan de la distribucion ·
de premic;,s

., __..

MONTERREY NUEVO LEON MEXICO

E n el año de 1901 seguirán verificándose los sorteos el se
gundo martes de cada mes.

destruidos y entendemos que de una ñan..,
manera.indefinida.
EL MARTES
Según nuestraE¡I noticias1 nna- persa- bajo el signiente plan:
.

9 DE JULIO DE

1901,

•-

na se dirig ió ni Ayuutainiento de esa
80.000 billetes, á 2 posos ca&lt;ln. uno, divididos en vigési,nos do á. 10 centavos,
l o?a1i dad pidiendo permiso para de2 1soe prómios con valor tota} cfo 00,~ peso~, cuyo._ suma. está. dep?sitnda ªD: la
1-r1b&amp;r los á.rboles y ap1·ovechar Ja ma- T~oraria General del Esto.do de Nuevo Leon, segun lo dispuesto en el &amp;1·tlculorelativo
de ra.
fe la S:Onco."ión.

EL PRECIO DE LOS BILL ETES

L a solicitud fué enviada al Gobier- .

.,

Pero tal vez baste para darla a couocet·, decir que un buen "tJnico y r econstituyente, e a lo que devuel ve l a
❖ fuerza perdida, lo que da á la pangre' el indispens~ble vigor, lo que reconstituy e Joe órganos débiles ó auig_ui]ados,
fJll8 Jes destinó la nntul'aleza.
·
Ahora. 'bien! rara, radsima es la enfermedad, sea-u cuales fueren las ca.usas que 1a produzcan, que no requiera
uha pi-eparación ile este género, y más que ninguna, exígen1a muy pEu·tfoularme.nte aquellas que más abuudl,\n e,n el

enfermos, pudiendo comprobar el los mismoS' sus admirables resnl tados, y iorq ue han estudiado también su mQdo de
formación.

·

- - --·

«1 EL\: t&gt;o ., · ·

,

lUI

es de aquollas medicinas de patente qu~ huyen del análi'sis.

Por el contrario, an antor ha hecho p1íblicos, desde

El Aceite de Hígadode ,Bacalao~el lotiol, la lola, la Coca
•
y lt1 E;tri,u,1ina.

" 48 HORAS . '

• r

cen, sabe,· que la efica.cia de esa preparación ba sido en lá

titia del cuello, Catarro de
t la Tejiga, Hematuri•.,:;;,.

)'
Toro• en Mérida.
Se r ecibió en. l\léxloo~ ol telegrama !!iguien•
te,

riJ~ l'.ada Gapsula Ueva el nombte ~

AAII I,
Telégrafos Fede.rnlef.-Becihido do Mérida. el
}13 de J unio, á Ja.s dior. tlo ln nocho ....... Corrida do
fl.O f , buena.-Cinco loros hicieron peJoa. aceptable y fueron mauejRbles.
EDICTO.
cGorete• quedó bien, mata11do el pdmero y
q uinto, y regul.1r en el torc,1ro.
Rn las diligencias 1!0 jurisdicción -...n!_untaria,
Fu6 a..ula.udido con ontnsiasmo toda la lardo. promovidas por el señor l.,uis Car ricn1·1., el ,:,eí'ior
• Silnrio Chico,- toreó con habiliclad, quedando Juo1, 1Y. rle lo Civil, Lic. Jo.,ié I t. l-io-rt·&lt;!t, con folllen con el esloq110.- ZAMBHANO.
chn en.lo rea Je .Ft!b1•oro último, ha 1¡1•oycfdo no
auto q110 á ln. lel ra d lec:
i\"téxlco, Fehrero cal.orce de mii no..-f'&lt;•íe11los
Loa herido ■ en España
11110. Corno !&lt;o pidc., ,•íle;&lt;ie á los saii()ros J..uis JorCon íecba 12üc Junio, ,licou de ,l\fadrid:
•Algabeño» mojara. nntcho do fa ho~illa que go :\Jfon.,io y .Juau Jorio 1\Jottoy y Hnthler, pa.n\
recibió en Algeclri1.::1, euc1)ui.rindoso molestado f!llO .se pr~srmten á dedcrntl· l;ll8 der~chos 011 ln
solo por la que tiene en la mn,uo, y guc so causó sucosió11 ilc1&lt;u padre ..Jop1e llu.vld ,\1Glley, cm el
térmmo de cual ro meses, conl1ldos desd~ lit lill ¡.
t oreando en la Plaza de la. Corle.
«So eueuenl ra1loma n{k, .Ja, a~IJa~ on ~:1.n 'J'rl. 11m publie11.d1'1u. l'uhtiquense los odl1~to,,; r011m o, en JeTaz de Ja l'tontora, pau~ evitar ,~ infla. pccl i vu,; e11 lu.'I porirídh•os. • Holetln .Jud icinl,~ -i. El
Cmpa1·1'inl .. y hL P-OPFL.I\J:t 1.íhren~, 0(/lllo ~u
Jnación de las horldns.
"El que a.deJnntrt poco en su cmnciOu es el pide, lu&lt;1 _e dlch,s á log C/111sulAs ;\lexlcfl.nos en el
landorílle"ro Craus, herido hw1hifo en Al@ci . oi tran,inrn, que ifo1;lif11e,ol ih1erei$a\lv. J ,o r/t.•1:1·0y llr1,IO u,.sr•lior Juez Iº~ dw lo Ci,i!.--llúy 16.
ill•~errcl y Ln!1wbo.-1:1íbricns.
.. Probablemenle" tendrá que ~nf1jr u1i:t opera•
Eu ~1.un¡ili 111 icuto de: lo, maud~do1 1,oll¡;t.flel pre,
. oji\1 111j.\rúr1iea, J osto Juu4 que .so ;urn.cióu 110

r. rt1l1Nt1, 1 •• lu p,tft@ al11

f&amp;f

. ,._

seute para su publlcacióu 1 por el 1érmi.no quo
mf\.1•ca el a.rtí&lt;!ulo 616 del Código Civil.
_
Mhico, Mayo 7 de 1901.-Joeé U. Alva.-Secre
tario.

rn~rw~ íl~ ~~1rn~ ~~ ~ílmíl~ m~líl

·

Anemia, Afasia, Diabetes, Reumatismo articulir, Ciorosis, Histeria, Tuberculosis, enfermedades del astórnago, del intestino, de la pie:, Escrofruosis, Raqílilis1uo, Debilidad sexual
Neuraigías, Linfatismo, Cenvatescenc!as difícHes, &amp;.

En las con\'alescencia~ 1eutn ~ y d'ifíciies, la o¡)}icación tll·l \·i110 ,!e Hnn Germán os io tli8pensnhle; y Jos mejores

1 ªdela Iudopond.enoi_u núm. 5.-Apartado mé&lt;licos, tanto del país como Je] ('}:1ra.ujero 1 1·ecntTe11 ái:iu ueo 1,01·q11tl Htdwn r,1a·111 U('C&lt;"8:ll'io eH n~parnr la~ fuerzas del
Postal nitm. 4:-31\-:\léxico.
pscieute que acabn de sufrir el t0rnl&gt;le choque de algnnn. de ea,u; t&gt;nforrnerlude!:I que han aui11uilndo ~l 0uerpo al empoAcabfl. Ue Hogar un nuevo brece: la saugre, al agotar el Aistt 1111\ 11ervio:iO y nl deb i litar ~n :illf-1 r1111cion0s Jo!:! ú1·.~n110S UJ~s iu1¡iortanttis,
surliJo &lt;i• fecha&lt;iur&lt;lS' amed·
Njuguna preparnojón uiás tfi, ;7z que la del Dr. Lutc.ur Jfoíl11h..ll't.-t i,;Q. e11co:1trnrí* ,,u co:n·aleoeucins tan delica--

cun,&gt;f;j .,,\ '1.1LA8, con cliez años

dns como Jns del tifo 1 de ln fiebre t.ifoidea y &lt;le ln pul monja. en i •111edo.1le:i q1w HÍ bicu 1 por dtH-1gfuciu 1 l'IOU entl'e no_sele fechas, sello, cnja, tinta,
otros de todas lüs esLaciour.s, Re rt:'cr11tl1-' cen en ln do invier1,o, cum;uudo ut1111t,roz,;m-1 vic.tí111t1,i. rnnchn:i vec()s nv tanto
,etc.
.
Se realizan al precio de 2 por ellns misma:-:, sino p1J!• ·lus co1uplicociones que i:ie pre-Ae11tanrh1rau1,, l:i t'1;11v:1.!er.H•urin. tle lo ➔ atHcados.
Los df'.hil.P&lt;i. 1' 11H a.gt:..~1;t.lot• lus cnnvalec!ente1-1 de afef'cio11eM !{1"1.\rf'S, uo d~beu, ¡.,1u,.:1, &lt;lt![ar d,-. recurri1; al uso dt
1i':;; -; pP.~n::i ñO eenb.\v;0a, franco de
;j'f.:t&amp;Js·__.1 1 ·1r 1 , •, 11·i lnf.l }::;;trvlos. f:or&amp;-- UN BUEN TO' i('IJ f hlét:(J:-SST!TfJYE;-;:TF:, y no,,, sn ri nrn,·, ,¡,,,, hil&lt;11eut.,. peofúoore•d• 1&amp;lllsouola N. de Medr..
· . ,.._,.c",- • milucaL."l,1;.;J · ..;rnti,;.
cina ch• .l\H•riru \· (!,, b l1a('u\tnrl de Purfa, los qnei corno ta l recomiffl11lt111 •.

J. J!'ouanl /:J11c,,

•

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•

Vino de S .. GiPm2n
.,

1oaos YIDlEQOS.

.

excelentes en cnso.s ¡le tisis pulmonar, de anemia y de enfermeda.d~s crónicas de ]a •piel.»
...,
Después de leiJa~ las e.pin iones citadas, nadie podl\á poner en dttda la. eficacia ·de Ja preparación que recdmen..
damos al público. Si mérlicos ta11 respetablei:! y -autorizados por sus profundos co:1ocimie11tos y su larga }ll;áotica, se·
han exprsaado así respecto dAI preparado Uel .Pr. L11tour Be'a umeta, es porque lo hau e:q1el'ime11taclo en mUchos. de B\lS

(
luego, ]os principios cuya combinación estndió deteulda y coucje11zu&lt;la111ente 1 dechu·a.udo que su p1·eparación tiene por
.;; ;
~o del Distrito, quien á su vez Ja re•
•
'
'.Q&gt;,itió á Ja Secr8tat·ía. de Fomento, re •
Enteros 2 posos. '.Medios 1 peso. Cuartos 60 centavos. Décimos 20 centavos, y base;
1
Sol viendo ésta que se col'tu.ra.u las ra .... Vigésimos 10 cout!llk&gt;s,
,
Se solicitan Agentes en toda.,;i partes. Cúmisiones liberales.
.
·
¼,m as de 101 árbol os, pero no loe troucoe.
Para. informes dirigirsa ú. R. B. Bach, Gerente Geueral.-.Apartado postal 144,,,}· Y es precisamente lo que so está h a- Monteney,
Nuevo Lo6n, México.
ciendo : cortar de Ollajo los _·árboles, lo
q ue s egu1·ame1,1te es perjudicíaJ.
' La autoridad competente dobe de
Inafenaivo, suprime el Co·
Substancias todas ya bien conocidas y aplicadus, y cuyos efe,;tos en las enfünmeclades de ]a especie mencion·a . .
i ntervenlt' para que no se siga ha.cien••
da
en
los
certificados l'utes reprodncidos, e::;táu ya fuera de tliscusión . •
d o esta dest rucción.
páibe, la Cú'beba '1 la, inEl médto .del Vfoo d(;\ 8an GermAii.y el secreto de su e-ficacia, e8tá en ln milnera lle e11q&gt;lt&gt;ar dichos princq&gt;Jo9
yecciones. Cura 101 flujos en
en bab_e rlos reunido eu «U1H\ feliz combinación "'.Ceptnble por su gnsto á tndo&lt;.i lori t•nft.H'IUOH ,» fDt. N. IL lle Are1lano,
Profesor de Medicina 1egal en la Escuela N. de 1'Iedjcinn) y en lrnht-r t:ou,-,,•,!:,uidn, m_ edi,1nte nna dilSiibac iUn ajustada
estrictomente tí las presoripcioneA ci&lt;"ntí:6c'M, qné flll asimilaciflu poi' ni ol'g: ..1ris'1r10 , sea pc.,rfocta.
1 Muy eficáz en las enforImposiblu seria una lista completa y detallacla de lHs e11Ít:!1'm&lt;:-dade:i ó afr~c1•io11e:, eu ~ne se puetlo olnéner el ali-vio y la curación 1·aclical, gracias n.1 uso del Vino de San Germán, pero se1·á. suficitrnte, 1rnrn. cousuelo de los qne pademedadea de la Tejiga; Ci&amp;-

....

J

país: «Las onfenne,lades por debilidad de nutrición.,, Palab1·as del ·Dr. Ramón Macíus, Profesor de Clinioa externa de
la Esc\1ela N. de i\Jedicina, en sn opinión acerca del VINO DE S.AN GERUAN .
O lo quil., eo lo mismo, según expresiói1 del Dr. Adrián de Garay, .Profeso,· do Ana tomín Quiriírgica en la misma
Facultad 1 rt:]~1s onfermedades de 108 anemicos, linfáticos, tuberculosos, cpnvalecientes y enfermos del corazón, en ge ..
neral,» ó ta-mbiéu, aegtlu frase del D1·. Manuel Gutiérrez, Profeso r de Obstetricia en dicha Escue]&amp;: «Jas enfermedades 1
en las que domhin la pobreza de su.ngre y el debilitamier.to de} individao.»
!
Si oimos ~1 Dr. Bandera, P&gt;·ofosor de Fisiología, él nos dirá: «Que los resultados del Vino de San Germán son

El duodecirno'"'Gran Sorteo Mensual clase G con premio Dlayor d~ $30,000 un premio
principal de 161000 y utro g'rande de 5¡000, se v'@rificará. en la rotonda '.dol torcer piso
d e la Vi]la de Guadalupe, están siendo del edificio que ocupa la Compañía, calle clo Zua.zua número 5, á las diez de lama•

;r· .l!:L

\'ll\O l.J.i', 1';\?( GliIUJA:K e•I&gt;\ de venta en las ¡,rjuci ¡,uleo Drogner{u8 i l: 11 ., .;,

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•

•

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Un ~uen tónico y reconstituyente. ,

Muchos de los árboi;;;de la calzada

(Aaencla Bonllla,)

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afligidos deudos, deee&amp;.moE1 el descanso
0 torno para el alma de la finndn.

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La opinión auterjo,· fué expresada por una notabilidad médica cuya. muerte togavia lamenta, y con mucha jus•
ti cía, el muudo &lt;le ltt ciencia y dei los enfermos: el Dr. Lavista. f
•
Preparaciones com~ el VINO Dg SAN GERMAN, merecen tales juicios sab ios· de la talla da ase eminente fa.

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Marcas:

❖

Dirección postal:-"Gervecería GUGUhlemoc,

Viuda de Chncón.
Al onvinr nuestro ¡;entido pésame á sus

~

'

de trabajos 'lºª se relacionen con su
profesión .
A g'radecemoe ]a a.te 11 ció~.

I Destrucción ae

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Nuestras Cervezas han~
darlo FAMA áMon- 1
terrey.
~

El j ueves Uilimo fnllcci6 en eC3t3, Capit al la ~irtuosa fü·a. Dolores Rodríguez 1

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Habiendó experimen tado en a lgunos enfer mos el
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NO
DE
SAN
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ERMAN,
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nin,
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❖
San Juad' de Let rán é In&lt;lependencia,
donde podrán desempeilar toda clase

8(N81Blf Df fUN~WN.

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t • } fi , • (re
abP1ca a con
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er1a es , lllSI• ..11t.
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V cuhativo,
- lJ)Ueden llenorgullecerá
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1 su &lt;lautor, Vy _con lrazón_ c_ons.·erva
ó d ¡ d _el D.r. L_datour'dB_eaum. ets_, de Paria, en preferentttlu 1110S segu'11 lo ; l'l'OCed 1'1111'e 11tos 111a' r.!.Jlt. ,g,u- entre ."" mue as que. ~ a canzn o su
a ºP;nl ": e 1ste~u1 o~-•
menean~.
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Y sin embargo, qu1za no todos comprendan cuanta 1mportnnc1a se encie rr a e n estas c1nco palabr as, al parecer
m9cler110s y perfectos.
❖ .ta,n. sencillas:
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Nu saUernoS si se nc~pt~rá esta propósi,. .,,,._
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p dl'Q11c-rO.s mnftlfes ñ.e1
en Catedral, molestan á los fieles

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1!11•so s_
o~iedn&lt;l 'patriótica :l'. mutuaJis\a, ❖
h cttnr del Ayu ntam iento. segun A

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Se Tecibeu d~pósitos desde un peso para anlba, pagando por ellos un inleres de cun.tro
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=212157&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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Director Propietario

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fRANCl~CO MílNH8 DI OCI

o¡¡,¡,affe¡ei 9 O0.uoo aod so.r¡.!l aetwt
od saJqmn. ue sop1r.1:ae¡epu 01-uea

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l'ara todo anunolo,vréolamea•
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periódico. dirl¡-irse á

.(9'

'►

...

&amp; ,y G. ~OETSCHEL

lllltlla del Esplrl!U Santo l. Hpartadl 41l

"

Diario lndependifJIÍe de la mañana.

AÑO V.-..Núm 1,615

:sumút .

····························•un

'S ... • •••• -- •• ' •• ''ifJIS!it'tlJ!Jl U'II SDpll1s3 1101 U
'lil ••·············· .. ·11am un 'l'SIJ&lt;l~J

~1Hol

:~oamJJ■ ¡a H UO!:)d!J~&amp;qtll op Of:J;Jfd (S
cnjplll
1 •HdrltUPUD! r-l!IC\qcl h WT!OdOtl.'U

"S3:NQ10l@OO

México, Martes 2 ~e Julio de 1901.

En la Capital: UN CENTAVO•

•

EL. SERVICIO MILITAR
OBLl6ATOHIO
-------------

líl l~l íl~ ~~~WWmi~ílrn ~~, [rnr~iW.
La impo1·tante cuestión dol servicio
Por la refornm del art. 31, se agrega
militar obligatorio para todos los ciu- á las ouligltc!ones de los mexieanos la
dadallos mexicanos, es ya coda i-esuel- &lt;h, presta,· sus sel'cicios en el Ejército ti
t-a. Uomo recordal'án. nnestroS lectores, la Guardia l.'ladonal, conforme á Jaa
para. establecer l!n la prActica este leyes orgánicas respectivas.
principio, que esde alta conveniencia
Y por In refol'ma. del art. 35, una de
para la República, se inició po,· el Eje- las prerrogatfras del ciudadano .mexicntivo de Ja Unión h reforma ele los ca1101 es la de 11restai· sus servicios en
artículos 5°, 31 y 35 de In Constitución el Ejército ó Ja 'Gtft..1•&lt;lin Nacional, en
General, que e1a·1 contradictorioi, en- los términos l[iie pnsrriban las leylJS,
tre si y estorbaban el establecimiento
lep;a! de dicho servicio obligatorio.
Ahora bien: al amparo de estas reLa inioidtiva, fechada el 6 de No·•
viembre de 1806, fué enviada á la Cá, formas, e.i Ej.ecutivo ha dndo una. nue•·
maro de Diputados por conducto de la va 01·ganizn.c1ó11 al Ejércitct, creando la
Secretada de Gobernación, y dos años prime1·a y Meg1ú1da reservas, en las que
después, eu J en;o 10 de 1898, fué ele- pued'W servir todos los ciudadanos;
organ,zacióu cuya ley comienza á te•
vada. nl raogÓ ne ley.
Por esa reforma, el primet·o &lt;le los git- hoy día 1° de li,lio.
n esta ley se previene 1 lo mismo
artículos constitucionales l'eformados,
u ]os artículos reformados, como
el 5°, quedó adicionado cou los preceptos que ponemos en letra cursiva:
A&amp; abrá notado 1 que las leijes señ.alaráM
«A~t. 5°. Nadie p □ ede ser obli¡¡ado la 111a,1era de p1'eslar el servicia militar
á prestar servicios l 8'."SOnales si·n 1n obligatorio.
justa retribución y sin su pleno con- . Estf le¡•. que será. la del ,·eclutamiensentimieuto, salvo el trabajo impuesto lo tlel Ejfrcito, 110 se Ita expedido to ..
como pena por la autoridad Jwlicia(. En davía 1 d~ mliuera que el servicio mi1icuanto á los servicios públicos, s61o po, t1Lr no es obligatorio ¡z1ín más que en
11rtZn ser, en los térmúios que •b'iablezcan principio, y no lo será en la práctica si,,

apre'henc.lidos está couvjoto de su res
pons&amp;bilidad en el asalto de &lt;&lt;Coronas.»
Ln. averiguación sjgua con to&lt;la acti-•
vida.d, para la cual el seüor Goberna ..
dor ha pu"sto e-11 movimient-o todos los
elemeittos con qne cuenta el Estado.
El sefloi· Vil lada,_ con las personas
que 10 acumpañaronr estu,•o antier en
el teatro de1 Cl'Íme11, 0011 el fin de prac~
ti car una inspección oculnr. La cA.Sfl
en que vi t•ín ]a fami Jiu. Remmett es
muy frógil y los puedas no tienen
chapns. A esto· c\ebe agt·egarso q ue_)ll r.
Remmett gnardáb.a sn piz:1tola sin tiro::i
y que el rifle estaba enfundado, iluda,
Jn, topografía ae: las habita9iones, . un
solo hombre ármado, podin llaberse do·
fendillo con éxito seguro, pueá entre el
barandal da la escalflra y ]a. pnertfl. Je
la recamara donde los asaltantes se
aglomeraron apenas hny un e"pació de
set~uta y" cinco centímetros. Apesnr rle
que la pt-;.erta &lt;le Ja recámara no est.aba
cerrada con nave, foé macheteada por
los baud idos.
La mina de «Cero nas» el ista die½ kilóme\ros de Zacual'pan y L~ famiiia

tóriznción para traer colonós is1·aelilns

México.

fj,

EsLc aoño,- dice, según un dinvJ,o affiericii.no, quo os 1·eoresenlante do la «Sociedad
Z.i.oaisti~;• y~ como la societlaJ Baron
l~t~·sch cnonta con grandes elementos pa•
l!&amp;,tmpartir su prol.occión á los israelitas
qñe deseen colonizar tenenós i □ hn.bitnclos
Amé,·ica, bueno fuern. que el Sr. Blo.lz J!reson_tnra sus credoncialos µara que

!

e moJor éxito alcanzm:a on sus trnbnjos,
P os Ja colonización ca lmenot cna1filo no
Sj· trata tan sólo do especular crin los coló•
,_,, dejiindolos i éstos abandonados,

DOS ACUSACIONES.

LA lll.A.NIFEST.A.CION

DE LOS ESTUDIANTES.
--------------

Discursos en -·--------el Paseo de ,la Reforma. .
El señor Prnsiaento ae Ia RBDúDiica acramaao.
'
.A.larn1a en los ten1plos.

-~fr,;¡ S,·. Adolfo ~Í~ernández, Ita p1·e•

,:t•d9 ante la 4• Iusper.ción de polid,e~ acusaciones; una da ellas, e_u

•

Ha.bien?º llegRdo á conocimiento de/ ras IJ01·nba11 y algunas fueroo at~_c adaa
clA lo~ nervios, en tfnto que el sacer ..
dote que celebrnba Ja misa, vestido con
~l tr!\je talar, ~bandonó el aluu· y $alió
a escape, tomaudo el primer coche que
encontrO cercano~\ ]a. s4ct·istia..
Se tuvo la buena idea de cerrar ]as
puedas del tflmplo, }&gt;ara que ya no pe•
el sefior Gobe,·,~dor del Dtftl-Ito, de uetrara gente y de este modo 88 evitó
Locas.
'
Lo:que
J110ti
vó
esta acusación, fné acuerd? cou ~l s.enor Insp.ector Ge~e1'a.l que htibie;.·a mayor escán&lt;lalo.
Remmett no tenia mas s1:u·vi.dumbre
de.Pol,cla, dicto la~ med,dasqu&lt;&gt;1uzgó
Las safio..as y . señoritas que 88 en•
que un velad(rr y un muchacho g ne ha- ql\&lt;I dispuso ol acusxdo ele vnrios obje- 0110 rtt1nas para ev1tar cualquier cp11• coutraban cerca de ]as_ puertas, ealietos,
p9r
valor
dee$300
de
la
propiedad
cia. de mozo. La señora vi1iC.a. de Rem_füci:o.
.
•
. '
ron en t1·01&gt;el, cayendo alguuas, Jlodei acuaud6r.
mett, en amplia confetencia con el se~
Hoce '!_ar1oa &lt;has. qu_e 01rcularon en ran&lt;lo otras y abandouando la&amp; más sue
ñor Gobernador, le refidó todos los de ..
e8ta. Capn~l unas hoJa$ uu~resas .~n las br~viarios y 1·01;1arios-, á.ntes que ser
ta1les del crimen, entre loe cuales hay
que ª? le.ia: «Grn.u man1fostac1on ile obJeto de las bu1·las ·de los manifostanalgunos verdaderamento horripilariEn la esquina de las c111Je¡¡ de la E8tud1autes. Se convoca a todos 101:1 tes, y temieMo· que ee ]es CRusaru. al ..
tes.
Estudiantes y pueblo del Distrito Fe- gún mal.
Amargura y Pnente de ln Júisericordera_l p_ara AU.6 concurran é. una maniLa policía exj)ulsó de} templo á Jos
Con Dl\_evos datos que tenemos am .. diu, fué encootradn una regular c"an• fe_st~c1ou qu~ e.n nacl.a.se mezcla co.n el que se habían introducido en él, y en••
tiditd de Alambre rte teléfono, qne seplia~emos naest1·a informooióu.
gúu parece, es de la prbpiedad de la Gob1?rno n I la P?htica, y q_ue tendrá touces álguien dió 11! voz de: ¡A Santa
compañia telefónica, y de algunas lí-- v~r1ficat1v? e~ pt·oxJmo domrn~o á. las Cntariua! que fué como Ja voz de ¡foeu,
aeas que se han reventado últimamen,.,. diez de la manana en la Glorieta de gol para aqnel grupo exaltado
C11aul.tt0moc, ¡¡¡Recomendamos el más
te.
estricto 6rdenlll Constitución y Reforlas leyes respectiua.s, obligatorio el de las no hasta que se expida.la le¡¡ rle reclutaDe Santo Domingo los manifestan.El material á que nos referiU}oS, fué
armas, ¡¡ obligatoria.s y gratuitas las fun- 111ienlo e/el Ejército, y organización de la Hemos snbido qui) el Sr. L. de Blo'Yfitz, depositado eu la Iuspección de policía ma. Uéxico,J:uuio 28.de 1901.-Varios tes se dirigieron á 1a parroquia de
Estbdinntes.»
ciones electorales, las cargas concejiles, y Guarclia Nacional.
Santa _Catadna, cuyo atrio estaba ya
ha pedido á.la Secrn:ta.ría do Fomento nu res peo ti va.
Con motivo ·r1e esta .invitación, -des.. rodo&amp;do de geuda_rin8.s montados al
las de jurado.•
Bueno es que el pueblo, y uo sólo él,
. de laR nueve y media de la mañana, waudo del Oticiai tlr. Lal'ralde.
El Art. 31 quedó adiciouarto como sluo también muchas autoridades civicom~nzal'ou á reunirae ein las cercauíae
Jb indicamos con la misl,Ila. letra CU1'- Jes y 10.ilitares, tengan presente esto,
Poi- la puerta centra}, penetraron
de la Rotorn.la respectiva, los Estu-• atro¡,elladnmeute ul templo algunos
aiva:
para ev¡tar muchos errores, arbitrfü•iediantes de las Eacuelás de J á1•ispru- manifestantes y á los gi-itos que daban
«Art. 31. Es obligación de todo dades y abusos.
rlencia, Comercio: P1·eparatoria' y otras, Jas señoritas. y señoras abandonara~
mexicano:
Pronto, iududablemente 1 se:r;á expo••
pero sin llegará la Glorieta CJuauhte .. aquel recinto en el mayor desorden y
«I. Defender la indepe:udencia, el dida esa ley, porque n1 la .Kación pnemoc.
.
th.rritório, el bpuot\ loa derecho$ é in- ae·vivir ele teot·Íus, ni su defensa ar.muy asustadas 1 pues no era para me ..
Con la debida oportunidad se situa- 110s ~quella. ~nvasión de indivjduos qne
te-resas da sn patl'ia.
mada puede eatnr encomendada siemron en Ü\ Gloríet~ mencionada, como pedrnn á g1·itos que saliera el Pai¡-e
' . «II. Pl'estar sus serviciós en el Ejér- pre á la sola voluntad de sus hiioa ó á
ci
ncueuta hombres de 1a' Gendarmería Ioaza.
cito ó la Guardia Sacional, conforme á la arbitraciedad de los que los obligan
•
..
'·
--------~-Montada, ,!J mando de nn oficial y atri\s
Jas leyes orgánicas respectivas.
ilog-a.hneute, á tomar l'as a1·ma8.
Cua_ndoel escándalo estaba eosn¡,un:,
Diez y nue,¡e fostimonios 1\ cua1 más
L propo:3icióu mayor"" es cln1·nmeule ele las lmn·tas &lt;le esa rotonda, se en- to álg1do1se presentó el señorluspecto r
Fillalmeute, el art. 3.:,ffué arlicionado
Esperemos tranquilos todos esa.ley,
(R su fracción IV, de Ja mauera que ley orgánica &lt;le uu ptincipio que ele- hot1rosos p~rn 81, do Ilmos. Señores Ar,m- cier , 1aco~tclnsi6nsedeUucereclaineute, contrabnu c~mo doscientos gendarmes General de Po] icía, acompaii.ad\l Je su
bispos 1 ~H~spns y Yicn.rir&gt;s CnpitnJnres, l
. IIGO ,que hay qtre t:!1·obar e.s ln J.e á pté, if~.nveniel,temeute rlistr.ibuiJJ..iarcamos con la misma bastilrdil l,~:
va á todos los ciudoilanoa.
copjti Pl ~r. D. 'fri11idn&lt;l 8á11chez Santos en
't;Bcnor. Aqnl est-u.n lu.s ptuo- Jo.s poi- eT .
r lll-eetor G~neral de .Ayudante D. Victoriano Torlll!pterl,
«Art. 35, Son prerroga.tivas del ciu. Terminaremos por hoy
ordenando que lÍ UllO y otro lrulo"dr la.
su n.rticulo intit\lla.do , Los cn.rtt1Cl1os U.ai
\.
•
:1"
dadano.
M limero 174 do Et PAIS '
'
idgJ; eabl¼i
\ojj,il• •,¡i:l los Vil le¡:cs, ha uqueta se formarau en lin8111,(]e t1
que_ tjíjimo•.•• abiar de
_dq~-e~ los g!ndarwes mol!t&amp;Jos, pa
liR '
t1,s a: o • ~ n
n--Tq.,:...:."'" ;liQ~-arl!'!l:!-"t:"n- - e ~ J.
'
••~.. .......~~~.DJ
:,tr on lHspt, a.~ con sace oGunrdfa NA~ional. J)?..t':l. la &lt;lefousl~
condh.le1·ado 1 i 11spi r
S1e en el pairio... p?04 et,n. vehemente prcs1.rniüll 1 ca1:i cérlt"~ acerca de Jns rclet'anlcs clfnliJ.ades
J~o
di
eso,
hoy,
fa
empren
Jo
ton
i'=if! or
la Repúblici:l ó su~ institucione.s Hl- lios tismo.. que debe auimar á todo gobfer. .
o s ~ n disue/'to1J ¡,o't'
del Sr. ~1lnchez Banlo~: m~s ¡ny! qnc tnn ol P. ,web-O~ y m~a fnerto* que nunca. D:'"Ha.món Corrul ~stu vo
pohcia que quedó custodiando los ~ita
tt!rmin-os que prescr.fúan la,.') leyes.~&gt;
□ o, pri ncipalrueute á loa gobiernos de- veheme_n~e yresnncióu quo t11.n ensi cort!c- ;. "F..Jl -q. é e¡df'!la su pñl.abra Cl Jr. ..S:ínchez
1
el P'asoo de I• Reforma.
dos templos hasta por la, tarde.
mocráticos, la. necesidarl· q_be,hay, p:ri- za, se- cl1smmnye, se clcsvauooe\ se ev.1po!'a Sant.f, · ¿Qwén po\Jra creerlo en lo SllC4•
A.demás, eu el templo de Santo Do
Como 80 ve, por la rsforma del art. 1tiero, de hace1· prácticnn1-011te qt.te el y so aniqnila nnte laoviUencia. del &lt;linloc• 1siv;,}
•
Cuando sonaban las diez de lama- mingo se sit.uO una fuerza de rurale
--5° coust.itucional 1 que en su forma pri• pueblo, el natu,·al defensor ele ln Pa- to nSado p01• aieho smior on el mismo uú- 2°
oefrá cnrecct:\Io caridaU. ¿r.s acnmitivl,\ prohibía eJ cUligat· á 'nadie á tria y de BU llb~rtñ.d, honor, intereses mcro, y á rengiórf'seguitlo, contra su con- so c1'tn \t.ible con esta vittnd Al vonlado- ñn.na,~álguien diviRÓ que por el Paseo que llegó después p~ra rnsgQardado,•
raIDen-t· culubióu&gt; tlo iu¡·uriai_ue en su de la Reforma venía• caballo el señor
No se tienen noticias de desgracias
1,restar serv·icios_personales si.p la jus- y derechos, sea el que fo1·me el Ejéroi- trineanto, el P. Planch.et.
citado arlículo ha. inforil o á W\l atlversa.- General Don Po_rfirio Díaz, Presiden- prrsonnles ocnrl'irlnr-1 dnraute In ,;.manita.retribuciótl y sin sn fJleno conReuti- tq, y luego la necesidnd gue-'bay de
Si so hubioxn. el Sr. Sú.11chru: Santos pvo• rioflmposible. ·
té. lle la República.; acompañado &lt;le.1
mi~nto, hace ahora ~xcepción del caso estudiar coucieuzudamente la forma- puesto dOSmimtir Y liaceL' qnt!&lt;lnt· mnl aiite
3º Dowoslró carecer &lt;le odu,c-n.ción aun señor Gral. Don ],raucisco Z. M.~- Ít!slriciú,n y Rólo h»." rprn lu.meotár Jos
accidentes .:-rnfri,lo~ 1 or In:-. st!i10,ra$ que
en q-ue el traba.jo set\ imp.uesto como ción de la ley de reclutaruiento ilel ol pliblico á lus personas quo teu e:itl'.1101'•
d'
me 11an_p.,tl ¿Puo&lt;lon si no, eoncilini·se aun nn, ·J\Iinü1trG de Comunicaciolles y
:•rn tlesnrnvn1·011 t-11 ]qH t~ iuploii de Sanpeu .. por la a,utoriilad juilicial; y en mismo.., tanto rara gup sea práctica 1 dim1.riaU1eulo lo han elogin.do, diciéndoles:
11 e ncJLCión más humild~, los térini- Obras Públicas y del Lic. Do.n 1ilorento _Dnu}ill$;'•1 :,• · Kan-:1 Ü1Lut1·ina, y las
cu•uto á los seruic-ios p,lblicos, establece cuanto ~pa.rR. que en la práctica. no re~ no sny lo que vos decís, uo lo ha.bda con- con
nosOn_ exlremo &lt;SOoces,- de que usó ol SJ·. zo EHzaga.
l
1
0
1
d
8
coutes- SAnchez Santos con su mlvel'sa1io llamánc:11'.la~ 1~ ne l't r :1 ::¡ ¡,¡11 l'r~flrou al querer
como obligatorios,• entre otros, el de las eulte inju~ta, y si tengo, después del seguic o mej{lr qut.)·con a. ase
quo1aoreiero.
¡ ¡
·
lamed iatamente corrió la voz entre ~-1.~ ll' :1Ll'1Jfil:iJa1l1111" lJll ' ,
armas, eu los térmiuos qua éatablezcn.u supeemo requ,isito de la justicia, el &lt;le taoión{\
.
( o o &lt;raqnítico doctor;• celefp.nle,&gt; «tije'En efocto 1 on los testimonios quo ha co• l'illa.1 cco.im{rn 1 &gt; elo., etc.? ¿_En qué escue- los estudiantes y comenzo.rol} 6 s~lj,:
las leyes respecti val
que realic~ el ¡1rincipfo de la igualdad.
'
piaclo, es eiogiado hástn In nubes como pe- Ja np:tcndcl'ln. educn.oión el fü•. Sé.ne.hez pa- gru¡;os de jóvenes, de di versos lug8.re:-i,
riodista ol Sr. SltnehozFanl.os, y él, oon su ra creer que sin faltar gravemcmto •á ellu. los· que jnntamente cort los cul'iol'3óÑ 1
contestación nl P. Plancbet. en el· articulo se pod.í_i:m deci1•.ta.Jes 1nsultus, y en púhli- aclamaron al señor Presíde11t~ d'&gt; Ju
En el t,e,mp lo &lt;le Sllntn. Catarina, los
cittldo, se manifiast.a ae1 todo indigno de co, ti tln sact,i·U.oto1 ¿P'{l' qné autor la-(}S"." República.
uta11'ife1itfu1 tes Uicierou ped-azos vario~
dás, como aquellas del níq ne! y ele la .semejantes elogios, -µ¡.¡psto que clcmncstra tu&lt;lial'ia que le conce_de rtllcs f.on.quicias?
El seño1· General Dia; se descubr,ió vidrios oon los bast&lt;'neR ._y p&amp;.vagü8s
cieuda. inglesa, '1'. cuyo programa decían carecer aun de las doles del tollo indis- No me oxtrnüa tuiupoco eso dialecto en
cortesmeut'e
&lt;laudo las gracias y conti• que poTtabau, ·siendo aprehendidos dos
'lue iba á sujetarse la tnanifestación pe'nsables aun en un mediano periodista el f?r. Sánchez Santos, elogiatl.-0 por cnsi
nuó
Su
caJDino
entre los aplausos y vi- estudiantes que hacían cabeza.
católico.
todo
ol
Episcopado
~íe:xicano.
eatudiautíl.
En el mismo templo fué aprebondivas
de
la
multitud.
·
¿Podombs, en efecto, exigir menos, en
Cualqnic.ra, qua recuorcle LAS GuE1m1do otro estudiante que desde nna. de
La
presencia
del
sel\or
Presideate
un
meclitt.no
periodista
oatólico,
que
la
sinrA'-t.\S
recordad.
también
qno
este
mudolo
Los coutratiétae y maestros de obras
Con motivo de un óet·tamen literacol'iclad paTn tener confinnzn. on lo quo do f)Oriodistas ·11amaba. 111 Sr. Terrazas~ D. ü1fundió áuimo á les .Estudiantes, que las pi las del agua béndita, pronunció
rio que se verificó en el Sen;Jinario ban celebrado una jnnta con e1 objeto ofirinñ 6 _11ioga¡ Cal'idad, pnrn. no presen- Tel'llnjas,&gt; &lt;eJ homL1·ecillo,&gt; y otros arlo• btlsta eutoucée no se habían reunido y una arenga insultaa~e.
conoiliar de Monterrey el 24 del p•s•• de reformar el calendario d.e los a·ll1a- ci9.r pleitos on Jugnl· do poJémic.ns juicio- dos por eJ estilo. Este moUo do argiii1· ¿es cougregAuc.lose en uuo de los extremos
Loa apt'ehend idos •erin con~ítnado
do Junio, inserta el PA.Is el programa ñiles y cantel'Oa, en ,;J sentido de cles- sas, y edncacibn, sl'quiem mcdinnn pnra pr01Jio 1 cabo siqti,:iern, , pregunto, en unn ile la rotopda, _u ua de las bancas foé al Gobernador del Dissrito.
respectivo y le pune por titulo Los pojn.r_ á Su.u Lunes ele su sanbidad, de- no pl'esonciar el 1·opngnante espcctá.cnlo od11ea.Q,i.ó11 rnedinna? ¿No es lo primero qno tomada poL· asalto1 por el encargado de
jándolo con el carácter de persona de dos 11:rnjcrcillns que so insultan con so nos•enseña, ol qua no pongn.mos mnlns
Brutos•
apod9s denigrantes? ,;;S.o nos tildar{~ do n9n1bres? ¿Có¡no, pne,A, el Sr. Sá.nchez organizar Ja mnuifestaclón 1 para. partlLeimos y releímos el progratba refe- civil y de' buenas costumbres.
exigente~
v.or exigir aiquiern estas cnnli~ Santos puo1le tonm·ln, siquiera .moclinna, cipar. que iba á h-ablar el ,señor L~zaro
Los
opeTarjos
que
le
retiren
al
santo
rido, de arriba abajo, de abajo á arri bn,
Un.des,
ya
po
en un periodista ominen te: poniéndoselos on LAS GtrERRÜ,LAs al Sr. Villa,rreal, alumno de la Escuela de
comeur.ándó por la mitad, de ízquier- su devoción seráu pre1niados e1'.l. la tiecomo del Sr Sít.nchm: Santos nf:h:nrn.n los Terrnzas1 y e.n ol al'liculo &lt;le hoy ;ti P. J url::Jprudencia,
rra
y
en
el
cielo.
•
da. á derecha, corno la escritura. china
elogi?S copiados por él, si ·no siquiera en Planchet? Mns. trntnndo el Sr. Sánchez
BI
Aquí se les da.t·á una gra.tificnciOn el
y no apareció ningtíu bruto, iri la soJJiun modinno -ó pasndern? InUu&lt;lJ.blemcnte 8/\~tos.de ver, po1· la cansa def P1·ol~llo, la
Ornpó ln improvisada tribuna el jo•
día.,de raya . Eu el empíreo los relibi- qno no, porque sin estas cunlidados ni su- per.1ntJ1ca grandomonté p(J1·quo ¿qne--olra veu Yilltreal· si~llióndole erl el uso de Bajo la d.irecd6n y exquiaito gusto do la ar..
bra de Julio Céa~_r, siquie1·a,
1
Sera cato uua lisonja, cu tono de bro- rá 0011 un abra~o ¡:;an J uau Bautista, frü siquiera se vnode' á un cscrito1•,
co.Sa ho. rlo. desear_ el Pl'oio.tlo sino q_ue l~l·- la palabra el
Manuel ~fateos Ce¡·u .. tista. Profesora Srn. Dª AutoniA Ocb:oa. , . de
Es·.nsi que en el artJcnlo citado ha pro- n:nnou vn estns &lt;l.1sputas? Y ¿term1uar11.n d r
·
C · Miranrl&amp;., se o_bi;equíó al acaudala.do hacendado
ma á 101:1 semí11aristae cegiomontt\.uos? patrooo pl'incipal del agua pura,
08
COmó 811 todo hay competencia, pa- bndo el Si•. Sá.ncboz Santos ci:u·ecor do sin- insnlta.i1do hn.sLa con falta ele educación 1 °1 que Pl'?P ~ 68 con:voq ne un Oll• yucateCO, D. P~dro Cicero, en su día onomásli•
Pues no crc· &amp;llles que los baga soa~
•
ccriUacl,, de caridnd y aurr de cclnc&amp;ción; nI P. P1a.ncheL? .y el Ilmo. Señor Arzo- greso Ant1cler1cal, el .JO Ven Evernrdo ~· cmi mi conc1e1'toe11 el 911e fueron ~uy ~pla~~
reÍL· ni con el gesoo que producen }os rece que los pulgueros vnn á reaúlmar
con su conclucLn ha dostn1ido la en- bbpo _podra en j,;~ticia nf\llnr al uno y &lt;le- Gallardo, el hi,io del Doctor Soriauo, Adid1~'' 111~ SraA. 0 ob?a d~1.Mira nd ~• 8 ' 11 a&amp;E. ~racut.
el culto de San Luuea ofreoienao otra Jnego
1 ,t~ 1e11a sprno~a.,
dolor•• dela g~stralgía.
. ee1·te za.qne d e sus dotes peno&lt;
. ll s t'1cos Jllt
. 1 bl'
t
e
.
l 1
d l E
I d C
.
\ 6· 1¡g, . r 1emisu. 1!, 11.QlHO.
Rt
1n ar ni o ro?
e a u~n~. e a sene a . e o¡uer:._c,10 y los ~rcs.. AIWni,odoGarciaBello,4ulsGodafd,
liquido de Omel,sco
En esto hay algo del modo de ena- gratificaci6n,
PBRO. IG;N.CIO GARCIA.
Agusltn \ 1Uagro, D. D~v1d Palemon ,.Arturo.!\spi11uso y P&amp;ulh1u 0.•·.lega.
•
á los operariol que no se decidan abra~ proclncíon los elogios á él tríbutados.
mor-ar que tienen ios. peladitoe.
Serrano J D. J llao Oil1v1e1·.
Lll f-;r1tn. Laura l\h.rt1ne,: roclló tló9 composl• Un pellizco, dos emp~llonea, y l_ue- zat· el ¡lrotesta.u.tismo de loa Cal viuos 1
'2!22!2.
&amp;
~
Z!2St
S
Por último el sañot· Mateas pidi6 cf~nes f!l.u v1º'1'º LJ un úmo11i1logo, ha.~~endo sido
.
,
.
.,
.tnny ap aur ,, u.. os u i:uero¡¡ qlte n)""' a:gradaUlf\estros de o_brns1 y Luteros, contrago
1
J
que
terminara. nlh la man1fosta~1011 1 . ron é hiciaro11 que los ejecutantes obsequiaran
•
-Oiga, tal por el cual ¿déme esa tistas.
,Oe la Secretaría de Gnerr&amp; JestÍB Al~. puesto qne Jas autoridades 1qs lrn.bín.n a.I audi~orio con otra. pi_eia, fuer?~ los ca.ntn.dos
Ye,·emos si San Luues hace el milageta refantasiosa.
tamirano qnien pet·cibirá s11s babetW dejado ohrnr libl·ewente.
l~Ol' la Sra. Oc~oa. de Miranda., Snta. Kellogg J
Quizá el colega quiso ,aprecinl' las gro de que no deserten sus devotoli.
fec h.a non cargo ',-~· l a parta~\
·l
E t. .8 ¡
•
t er- :Sr.Dospués
Arturo Esp111osa.
d. •d
AI"Hospj~l
Juárez,
fué
enviado
ij]
1:1
e
esa
.
n
te
P
auso~1
vivaa
Y
mueras
ae 1&amp; primera pn.rle del concierto
cualidades de los seminadstas aludicadáver de un niño que contaba &lt;los 11J770 del presupuesto que vh é. regL· minó la. ceremon1~ en el mayo!' orden, hizo uso de la palabra el Sr. D. Alfonso Cicero
dos como Jas mercaucias; ·por el pescf
meses de edad, y que se llamaba ·0!1 el año fiscal entrante y po1· conduc.. disolviénclose un g1'upo numeroso de pa.radarlas ¡ra.cias á.los 11rtistflaquo¡,ormadío
bruto; pero ni ag.n aei eucaja la. flore•
to dtil Pa!!ador de Ja ritada Secreta- los manifestantes.
de los trl1tós Y frasoe del cbel,canl ,&gt; hab!&amp;n
Agu8tl·11 R•1n1·,·ez.
...
.,
ohaeqniado al scnor sn ,1padre, al que también
cita.
La ct~usa ele la muerte del infeliz ni~ ria,ctispensándole ai efeoto la presendodicóalglmM sentidt\s frases.
fio, no se ha ¿efini&lt;lo; por lo c-na.1 se, tnció'n de au déspacho poi• Un _mes.
Lo\J otros coutluuaron gritando mue•
Concluido el programa., fué tal 'el cautiverio
NUESTRAS NOTICIAS.
.
t
_________
ras al clero por ]as calles ,ná.R · cóutti- d~I espíritu1 arruya.do por mí1sica tan elnada J
Grau u ti mero de personas aspan t~d i---cree que se t rnte d e nn d e l ito, y es o
_¿_
csuogida, que ninguno do los co1Jcurrentes aba.n•
zas de eeta ciudad creyeron que lamaOportunamente hemos estado infor- se aclarará. cuando los módicos legistas
•
OAS de la 'Capital. haS t a lle~• á la PJa .. donaba ,rn asiento, ma.nifostando a.si, deseo do
"hifestació11 de los estudiantes iba á s•r mnudo á nuestt·os lectores acerca. del hayan hecho la autopsia del cadáver.
zu. de la Corregidora, 811 donde varios e~cuobar más y más las sentidas é inspir&amp;df\l
eBtudianteFJ 1 pronunciaron discursos notas oon que finallz&amp;ran el programa la. Sr&amp;.
una segunda parte de la degollaéióu de crimen que se cametió en la mina »Cou.lusivo,s, é instan_do al pueblo para que Ochoa.del\Hra.nda. y Srita.·Espinosa. Accedien!oa santos inocentes y haat~ hubo al- rouaa,» distaute algnnos kilómetros de
do á t.an patentes deseos, fo prccitatla .soifora,
gunas que pensarau eu huirá Egipto; la municipalidad de Zacoal-00,
J)enetrara en tropel al temvlo de Santo con la finura y delicad,n:a que Je cara.eterizan,
.Domingo.
cantó ofra plaza •Ojos azules,• ele-,ando torios
pero desistieron deJ peusa.miento por
Hoy esas noticias vienen confirmánComo enfrente clo] citado templo ha- los espiritus ltla. reglón de la admiraei6n J dela ca,·estla del pasaje,
doae por lo siguiente qne pub1ica la
=-Desdo hace poco mAs do dio,: mesei;, to~ princi, d
lectami~ufo Profundo. Fren~licos fueron los
Los más nerviosos se foeron á al- GA.OEt'A OFICIA;¡:, del Gobierno del
=Se expide, }latente de retiro por ~al?s ,eciuosdoJaPiodnd pidioroJ1a.l Cousejo Su- bía una gunrdrn e Gendrtnnes de Ju. aplausos qua la. trlhwlaJ:"on nueva.mento, por su
morzar á la Villa de Guadalupe y re• Estado de México:
lnás de trninta y cinco a11os desarvi- penar do Sai11bririn.&lt;l.queen,ia.ra. un delegado :Montada ¡nu·a. resguardar á los q~e en escuela, duJzura de voz é inspiración. ¡Qué ara•
gressron á m,dia noche, con las debi- «Annuciamos con toda oportunidad la cios, nl Teniente Oorouel de Iufante- qne.;;uminisfra.rn. la.va.cuna., po1·que cmrndo so él se enoon traban, eu pequeti.o_a grtilpol:J to os tributar justicia á artistas por una coneu,
noeesila d,oesta operación tioneu que. venir la.s flleron entrando y "ª eu ei interio rrencia. (!JI su marorla clo "amaleurs."'
das precauciouea,
salida de esta ciudad y el arribo ú Za- da Auxiliares A,ntonio León.
pel'8ona.s que lo 11ocosiLan fi esla. cap1l&amp;l 1 ó que
J
Ent1·0 los ooncur~optes couocimos á l&amp;li Sras.
A todos los traauocbadores que for- cual pan ?e!. ael\or. &lt;3:eneral Bdgndier
-Con fecha 1° de e~te mes ae le ex-- Ir ft ~lixcoac, po¡•dicnt.lo el Uompo.
del templo comeu?.ifll'On lÍ. gt•itar mue Adeln. ll.dG-Palomeqt1e. de Cicero, do i\b.rtinez,
maban grupos en la2 puertas de las Don Jose í 1ccente V1ílada. Ahora in,, pidió despal}bo de Cnpit{~n 1 ° de P, l\I, A ,n. par que so hi1.o c~a pelloión, so hizo otra, ras al clero.
Adela lt:i.J)inosa do Ma.rlinez, á las Sritas. Ank y
Al pasar por nuestras oficinas, lan·"' l\Tanuelu Pah;m1egue, Gorlrudis J Ana. Ma.rtinez
cantinas, Ies veidn carns de estudian• fonuamod á nuestros l~cto1=~ 8 que In 1!"'. de Arti11er.ia., t\ favor dol ;,!º do para que~e es'tabler.ca. allí un comentorio1 pues
de Aneclo11do, Hosarlo y Mercedes Cicoro, Ma,ri·
¡
¡
.1 cua.udo 1111101·0 algnn~ persona se qm~dl\ 1111 ca.~á•
tes matoneA y se ¡iaaabau á la acera de presencia del Jefe del Estado en el Ju .. 1gua
arma y mi icia- l\figuel Bernaru, ,or.hn'ila por tres di:i.s lnsoim!to, mientras ,10• 1.aron vivas nl P OPUL AR Y al Di rec .. 11 a Espinosa, y otrat:1 muohus qne uo reeordaenfrente, tomi-eudo Caer e1i mauos de gar donde fné asesinado el fH:dior Rem• quien causó bajn en el Colegio ll[i- nen ú:estaca.pital susdoudos,paran.rreglarla. in• tor de este diario, nplalHliondo frené- mo~entteloscaba.llerosse e11c1utrahau los soticamente ú. los que 1,os iniciaron. Lea ñores Lic. U. Rodu\fo Canlóu, Ms,glslrado Lic.
alg1b:t Jack, el des_tripador,
m?t.t 1 ht\ si,~o muy fructnosn, pues se •• Ji tal' y nlta en Bn. nuevo etnpleo en los hmnflción 011 ol panteón do llolores.
bi:i~~~- como ae te, es muy perjudiciaJ para la damos por ello las grflcins m¡\s sinoe- D. Francisco Martinez do Arredondo, Dr. D. Jos6
Loa más precavidos se proveyeron gun mensa1es oficiales, debido tl)a eli- A.lmncenes Genera.les de Artillería.
1
Pa.lomequo, Lio. !\Iauuel Cordero, Lie. Pedro
de víveres, temiendo nn sitio de la ca-· ½ecoi6n qne el aellol' Vi1lada ha dado
-El Subtenieute del 13 Regimien..
También 80 b&amp;- nol&amp;df) en el mencionado pue- ra.s.
KlizondQ, Eduardo Olloqui, Lic. Victor Mora
pita!, y de tela emplástica para celrar- á las investigaciones qne se practican to 1\íignel 1\Iena, pasa con fecha 1 ° del ble,, qne lu.s esouola.s carecen da W. C. y quo por
En el templo da Sauto Domingo de Zorrilla, Jua11 Marha.do y otros. De:;pué1 dM
se las heridas.
por las autoridades locales se ba Jo- eutrao.to Julio, á conünunr prosi:audo 11° t•uto lm1 alumuos salen 1\ hacer las noccsitl:t.• Gnzmá.n 86 ·efectuaba lu misa &lt;la doce; lunch principió el bailo, con el qu.e conclúyó la
reunión 11.I amanecer del día domingu.
·
TJ&amp;ilcorporalesá. unoslugaros cercanos ti. los C!I•
A Dio■ g,-•oias no hubo derrama• grado la captura do ooho ina':vidnqs de sus se1·vicios n1 9"0
ABEN-YAYE.
ele 1 a ,·ma.i
la.bleclmient,,s mo·ncionados, dando Juga,, con t'!I• aqüel reciutb estaba He110 de fieles, eumiento desa'.lgrb, ui de bilis CUfindp mala. roputación, -entre lo9'que se efl ..
-Con fecha 1° del próximo Julio se l~~ a que se de~arrollon eutermeJa.des coula• tro loR q110 se encontraUnn grnu númo~
J11enos 1 y quedaron descouoéptuados, cueñtt·an Daniel Oawa.cho, &lt;le,JJiguarlo expide despacho de Escribiente del I''/:'ª'·
ro de. seüorns y ,u~jioritaR.
. e ellp!'ml QD~ COll ba.Blanl~ violencia., -forno
lo~ profetaij 1111e au~::arahnn un concier .. por Jn fama públ_ica como jefe d6 nua. Dopartumento-&lt;lel tJ71er¡10 Médico· al
Al comouznr á lunznr:,rn loq ¡m!lern~!
,
t
una
rleterrninac1~
el
Cc,111seJO
do
Salubr1d&amp;d
11
, 10 vocal con instt-alneutucióu de p&amp;(l1·l\· cuadrilla de baudi-{Jos. Otro de los S argento 2O de. 1os de la Co1910rac16n ,l't"'~11!Ji~~&lt;lo t\,1o que pidon los 've&lt;;inoa
( toda, la geut" •" »uso t.lu L!i~¡ la:-; RA~~-.,
·c

cu 1ltra de Hila.rió Villal'real, que erf
s,;.d,pendieote, y el cual dispus-o de
2i,OOO d-0 la ¡,ropiedad del acusador.
lll.Ju. otra acllfmcióu fué preséntada. en
co,t.tra 0e Gómez, que era enca1•gado de
utJ corral ele la p1·oplodad del quejoso
y,! cual está en la pla1.nela de San

las ~utor~dadea ~e ]a Cap1ttd, que e]
dom1_u70 a Jas diez _de Ja mairnna se
reu111r1.an en la glorieta Cunuhte1;1-oc,
de] Po.seo de la Ref0nna, J?s e~t11d1a11tes de las Escnela::1 Profes1011a!es, con
el fi? de hacer 1'.n~ úHrnifesttlCióu an~iclerical, á proposito del ai,un~o d~l d1R.,

.

1

liAllAl60 DE A!.AMBRE.

•

'

4

-

CART. ADEL P. GARDIA·.
PROTIESTÁ.

......... ···························•·•················
ae
1

~

Hprnnensionzs goe1Julclos.

r.

GUIWS SUELTOS.

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sr. o. Pearo Clcero.

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Sr.

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lUABRA INF!NTICIDl01

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fl A8f81NAIO DH SR. Rf MMll

,

Por la P1"edad.

R~lirn~, ~~t~íl~íl~ J ~ílf iílW~

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Vacuna y panteon.

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EL POPULAR Mart s 2 de Juli~ e1_e 1901.

UN ESTA.DO

NOTICIAS DEL DlA..
El prooe■o al Conde Ru ■aell.
Londres, Junio 80-Se acaba de ve,.
rifiea.r und sesión especial ~n la Oti.ma ...
ra. de los Lores y se nombró un comité
que se encargue del proceso instt'uido
ni Conde Rnssoll, aousndo ele bigamia.

•

El Condo Rusoll eerá jijzgado por los
Pares. l!Jn eate comité :figuran el Lord
Cancillor, Lord Halsbnry, Lord Salie-

bQry y otros doce pares.
I

La matanza de nti•ioneroe.
Pekín, Junio 30.-El Gobernador de
la Provincia de S~a.n-Si, dice en un
mensaje á Li-Hun-Chang, que no ha
habido matanza de misioneroH.
Un mensa.ie de Pekín á 1a Prensa
Asociada, fo0ba. Jn-nio 12, o.segtiraba
que el .Mini!Stro de Bélgica. en Pekín,

mandó un mensnJero á Sia.n-Kiang, á

• ceroioraree de los asesinatos referidos
de misionero~ be]gas.
~

.a

La cuealión da MandchuPia.
San Petersburgo, Junio 30,-El des-

}lacbo de Pekín al

TIMES

de Lon &lt;l res,

diciendo q·uo el )[ini!ltró hisol.1. dfl,
Giers, ha. uot'ifi.oado á. las autoridades
chi1\a.a que iban á comenzar las nagocinciones respecto á .Mnu&lt;lchudria, ei;
considerado en los círculos ofioia.les
como falto de toda o.utorización,

La lnd•mnlzaol6n da China,
\\a.shington Junio SO.-H1L ocurrido
unn. eurioea discrepa.ucin Apropósito do ln
indemnización chino, vues npoL'ece que ol
Celeste Imperio ha convenido on pngnr
ce1·ca do 35 millones de ta.als más do lo
qo.o exigin.n los Ministros.
Precienmonto lo que pnsn ahora no os
muy claro pnra loa funcionarios oxlronjeros¡ pc,ro po.rece que hn habido un eri·or
do cálculo on Pekín, en -µl'imor 1ognr por
loa quo tionen á. eu cnrgo ol nsunto de indomni:,rnción, y en eagunt.lo por Jos ehi•
noa que con toda precipitación hun noop•
tndo el total. Segirn so dijo últimn.mente,
, ésto 5&amp; elo,a á 450 millo nos do laols; pero
los oálcnlos presente&amp;, &lt;lcapués U.e t,Hnnr
en cuenta totlas las dcmirnJ.fls oxigidn::.,
ap,mn.s so clurnn :í. 415 miJl()nos.
ARi, ¡me;,, si. &lt;'1 [111..p~ri'1 chino l1'l Cr"ln"fBUido en pngm· ht pri111ern s1un1.1, ¿á quién
eor1~t,,µonU,111 1,J,. :35 millones el.'..Md1.rnte~:'
Ha SIH';{iilll ntr.1 c.uosLiún rt1i1J)Oct-0 ll. l:1.
eanthlacl de lmuoR 1p10 han ele &lt;'x.µe-dii•fio ~
fnvM clt!; .h.pún, pues esto p1tís b~ llnm.'l•
do l:t nto11ci1'111 sohl'o ln circnnstnncin e.fo
que sns titulo:i_Jé in,lemniz.'lción no pu"•
d~n nr,goc1n.rse,fovornblomontc1 como succ&lt;le cou l:,s tlo1mí.s poU,neins. So cmnprcn,lt'
que ol negocio ea da bastan le import:m•
citi p:i.rn llninar la nleneiÓ!\ del Pre.;idento
~cKinluy, con ohjeto &lt;lo o.verigunr la uctitn&lt;l del Gobierno en el e..i:iunto.
'El :Ministro chino 'lUO estuvo hoy on la
Soc-t·otM'ín. de Rclncionoe, dijo que no M·
t,(a q_\ld la indemnfanción fnQrn. 35 millo1'.0:), rlc tnols tr.onor do la quo China fie
hnhia c._,mpl'OmetiJ.o !\. pngnr, y por de
ronto no sabía qll:&gt; aa gobierno tratara diJ
sa SOl'lU,

•

n.r part tl~ os~ oxc.edento 'de il&amp;de
z.u:ión, y procuraría que 01:;i1 au.ma/86
vddcrn al Celmsts Imperio,

El juramento del Rgr Eduardo
Lon,lras, Juuio 30.-La ComisUin rl.e la
Cúurn.r,-. do Jns Lores nombrada parn ~tudl·,r la rmltLCCiúu y fónnutapara el juramonLn r¡uo U.eLon ¡,rnstnr los reyes de Inglatcl'ra, h1 dictaminado riue el lcn,rnnje
da e:;t,, fónnuln. pnt.!&lt;le ser moditk,add YCJltaj,Jeauionto, si 11 q_1~,, por oso snfra. !ó.U eti.•
e.1da on la 11arto ,1110 so rntforo al sal:itoniml3nto Uo In mi 1gión pl':Jl,1,&lt;;ta,nte.
Lu nuov:\ r_.. ruu 1lu 1hclnr1ll.Ül)n }H'I)•
1mest:~ por 1:~ t!.in1 i~ió11, 110 co11tie110 bJ.
frnscs ,i·cl:\th:ns :1 la id &lt;,l 11lrit1. ,¡n" l.:1Ht,,
hieren :i lvri &lt;¡ut-• ·p!'vJ\.,s.111 Ju. ru!i¡.:·ún ea•-

tólicii.

Aum :,nlo rta1 ejército alem/ln"
Berlín J1min :J).-Oci:ldc hnc.:i nuios somnnas que laprcnsn nlema.nn.vicuo ununcinn1lo, quo el Gohierno lmporinl tii:me lo
intcución do segnir aumontuuU.o 111 fuarza efcvLini del t•jerciLo alemán.
Con este motivo y rebntiondo fa illoa,
'dice hoy In. •Frasiningo Zeitung• quo lo.
fuclzapfeoLi\~!i. tlol t jérnito de Fra.ncin., os
netnnlrtrnnte do 88i000hom'qres menos quo
le de Alernanil\.
1

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El ejéPclto americano en C1;1ba.
\Vat:ihington, Jnnio 20.-El Secretario
do la -Guerrn hA mnnifestado quo poi· lo
pronlo no so ti~nc b.inlonción do xeduch· ol contingento militar en Cu bn, y q1:o
tampoco puedo deci1-se qno so lcngnu iu•
tencionef:i &lt;fo hncarlo próx.imameull.:i.
Siguió ·diciondo qua el uúmoro actual
de cerca- do óOO hombrrs, ee commrvnbn
en Cuba. por rocomond:ición del Gol1ornn..
dor :Militar de In. mismn,ol Gonern.l \Vood
y q110 µn1·n. rodtl,C,ir csn. fuor.ta su ospernrio.
á c¡uo 81 lo indiea.ra.

Loe

pri_•ionero ■

baera

Hu.milto11 1 Bermuda, Junio 3(); - 1'!.
tmueport13 hritá.nico ~Armenian,-. qtto' lfogó nyot á. cslns nguns eon uun pa.rtiJa. Je
pdsioa,lros boors, nnoló á. media milla al
Ooslo do la. isln Dtiwel.
Loa CQÜoneros c".\lodnwny, y c:.lcdin,
quo CUijtodinn ol lmuspol"tc, han nnclado
1•eflpecLivamen to á babor y á estribor.
Los bJora 1 outro los qno va.n des(le
imborbes hasta a.ncinnoe do 70 flfiOB,
eien&lt;lo el má.s joven ele 17, o.L nnclnt· el
trn.nspor:o 15afioron t\ bordo y soludnron
sonl'io11t.os y c.on el st&gt;mh1·ero 011 la m:rno
ó. todos lc;,11 que se ballnbnn en la. plnyu.
Yal'ios do loe prisioneros pitliel'ou con
inco frutn 1 tabaco y grog.
Dicen todoa olloé qao no tionon moth-o
,le, quojl\ rospe&lt;:-to nl {rnto.micnto quo &amp;o
les hn. dniio.
Eslt'~n propo.rú.ndoso ca.mpnroontos pn1·a
tuJos,
Demoatr ■ o16n

p•o•boer.
Brnsolns, ,Junio 80.-Una grnn domos•
tración ¡wo-boor so siguió ú. ln Jeotun l,e.
chn en ol tonll'o á.lpnmhrn por .Anrlrée Do
Wet. el .cnmn.mln.nte boer, 1" uocho del
, imnes último.
T,n 11111cho1h1inbre quit6 los onbnlloa &lt;l(!I
c1n1111j,1 dol orndol'1 y lo eonduj&lt;irou on
Lri un f., hMtl\ su hotol.

P411K■ a

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f~ óíl~ r[~~o ~t lOó rlNOó,

el

que

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lo de

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seguro

ext.eudido y

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de

00:MPA:!'lIA DE SEGUROS BOJ!--LA VIDA DE NUl!IVA YORK.

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01~im nrov1e1ona1 m1en1ros se con~ruye er

D. d ■ .,:.iapealtrouge, l)h·otü,r PMra¡,- Juan Hatf1eld1 G11·oato a:eueral
E. Liooa
p¡,octor NU,.., -~
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1o-2· calla ae 10 !njepenaenc1a núm. 4. • ,,.

tro Apolo &lt;le Valencia, la Compnilía
~~;/:;~:~~. primor actol' y di rector
Tengo noticia de que en Buenos Ai-

res (Renúblioa
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Ar~eutina)
debutó con
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gran éxito con «El Loco Dios,» la.
Compañía Eep•~
.. la. Guerrero-lleudan
za.

D o be b n b erse cm b arca d e e u Ca·a·1z,
eon rumboá .México, Ull buen director
de escena. parn Comp11.nía8 el.e ZArz □ ela..

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~ado mejore::i r.eau1tl.\do11 i\. ,111u1 asegurRdot1.

Aotlve total máalloG00,000 1000,DOd•!•~oa, i,

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puesto muy preferente
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n1me e a e ase medica y

la opinión pública, la
célebre é incomparable

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Alemall1a. ;vim. 1.~ i-.1 á 1,g7.
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la Emulsión de Scott in-

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-Qun en ''Ln. lnd11slrlt." liay uuo.,; ca.mu

Que Jladle '\"8lldió jamAs.

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~~~ !~:~~~=~o. ~~ 1iii~!~.

M;;.~1t:t,r~/º' hono1~el Emori-ltHII :Jduoleioal de
Em1,rtis1i10 Mezii:anodel s, oro eo r~:mdr,a. o,;i.

m 1cac1on en to os

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combate ventaJ· osamente

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papei do la Fábrica de San Ra- 1!.!cay menuda. ct'!n t0tlos los ar1e:.intosdo las meiores
de Europa. Ta11,bilfo M la ünica &lt;1110 e,uplea en 11111
f11el "J Anex~••
,rn.umfoclura~ el proceilimleuto inald&amp;. que co111l1t11 en
fllndtr 111■ esqniuu de

SANTORAL

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en to as as antmas, 1en as y ó.stan·
quillos de la Capital, y al pQr mayor en la calle de Ver- ~
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Esta Fábrica, la meiory más acreditada dela Reptl·
blica, posee las mejores vegas de Valle Nacional, }'..ll-de·
más, la rama que trabai·a tiene tres años de cosechada, pdr
lo que sus labrados son.los mei·ores que se fuman, y compiten en bor¡dad, como sabe todo buen fumador, con los mejorcs y más acreditados habanos.

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OOMPANIA IMPllOVISADORA DE 1\IE~ AJES
1• DE LA. INDEPENDENCIA Nº. 3, FRENTE A.L HOTEL D.EI, J..\.fl.Dl~

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,. En los sorteos veri:6.o~oe el sái:mdo 29 dol co1·risu~e 1 fu.aron, :igrncifülos 101&gt;1
sigu ifHJ tes:
Serio B nllm. 7 1 • • • • • • • , • •
el n.t'i1n. G8 8r. T. Castro.

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33-Sr. J. Ca:::iti,llano:,i. •

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6~J Sr. Luis Vt'1zqnct.

27 Sri ta. Ana. 00111.1\l~z.
10 8r. Clicerio Ruiz.
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100 8r. Alfonso ÜC!\mpo.
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O 11 21 • • • • • • • • •
27 Sra. R. R. -vda. ,le Altlrt'tr.
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Para. deje,1· aa.tisfocha.s á In.a persouas qL1e no 11ecesitan muebles, tu.mhién
rifamos torta. clase de albajaa ga.ranti:1.0.das de lJ y 18 quilntes. Debemofl recQ1'clo.r al público que, en nuestra. Oompa.ilía, todos tibneu derecho ú lle\'L\rse el oLj eto que han escogidQ.
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.h:sta Compailfa ha. da:do parn gn.l'antÍR, de Ytl mnnejo 1 lllH\. füu1zn de ~aO,úOJ
que está. depositado. eo lo. Secretaria. de Gobernaoió11.
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las altas temperaturas y
su frecuente volub1·1i·dad,

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}'e11:,1111ex1c.i11ose11 :S-11e1t;1 York, 0.:7 l":L
Pe5a~ 111e-t1ca110~ on (,011du:a. n1n11inal,

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los casos en que se endeficiente 6 alte-

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y slunlquelJ\r, estilo

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propenden á reparar las
pérdida's del líquido san-¡
guíneo hac·1endole reco

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cos directos de la meai-

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De venta eu V&gt;das ]as Droguedus

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Bacalao con Hipo"OS•
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F. STEREHS &amp; Gia., Dclroll, Jmcn.• E. u. R.

Hor do 10 a. m. A 2 p. m. cu In osqL1f11a. de Bu
et1.roli r eo.Uo Morclod uám. 11080, Muel,lee do
Sf,la, HeoA.mara, Como&lt;lor, ete., ote.
THKO F, zrn~l~B.
Coohorasn1ime1·0 1, Couau.ita.: tle 8R lO:a.. m
Roma.la.J.01· Uo11eri1I
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ciatnhro, inauguramos toAvenida Juárez 5.
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de ana ,·u•....
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babia mucho en público de que San:o• Ca~t"'. Sc-c_u:ndij1111'L5po lfútln:a.
Leonor Una docen1... .. . .. . ,__
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u11t¡_Juez Je :o Civil de esta t.]api• Obiu,o~,rot",TlJ_
;le,J
-..:..jllr''ffc-QII aifmLrado J c_al~ua d&amp; 6fioiro,

t¡.l la sneesión de Dou,Procopio. Ve~a
ha present.udo una de1tin11~&amp; poL· dos
mil •pesos contra D. Guillerfio Turu•

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foet se111m&amp;ile

:lv .,.

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Crimind. I.ie. ?,,{:¡,nin \lai·orá.

Juez aeaundo do k, Correccional. Lic. "1 ■.rrncl Fatil'io l:iuárez.
Noa1tro si bien informados, podemos [ n:r~cotc del Ministerio Público, Lic. So.lvador ?e·

bul J.

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pono llemposusfuems. Gcooli.s4esl•8'00IC"la
p1ep•tndón se HASALVAUO U\l hog~r doctt-

llebIC amarilla
gla malaria.
1

•

¡;I

,., ., . .. . . .

.

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..

Seguncfa, de la. Monhu·iila número 8.
Apa.rt.'\do poi:;tnl ml1nero 067 .
!11

.Anastasio Jfc.-;fas 11 Comp.

no t1er:e fli1111111a 1uc11rsal ni .'\tente1
pnes 1a~0s que alto:"°' indil·i,\l.;,1 por
,·.ilos de JO!I Esta&lt;foa aod,u1 otr~dendo rntn:a.ncla
con c:&amp;tii!o,:os de nsta ca.u y d~('lué1 que hace1ut1m,
na ·u o1:i. p;den ]el~ clec.r:os ~ ·01u ti~l ra1110. d~nde 50
radlhan á lo QIHt estos con trcc11en~1a pr&lt;'Dom,n flOt
,~r los 1tl!!CtOS doJC{111,. inl•1·ior :! loo llUOllll'O!I, f ]l¡¡,cc,.
moh s,1est:iute cttd al b1íblico, pat,1 qne ao sea e111at11,
fa
•
E1ta c:ua tiene un departuuent1J es¡Jadal para. niouelar tod:u~lalll da camM Oe latón 1 obJuos varios.
Estt. c11aa

•

léánse las noticias ·
:

e 'fii1.i'V&amp;l~

Coo dos cabectns _... __
__ .
&amp; oO
C1.1ld1on~ de a[nmhro ¡1Rra 101- d,¡s¡: d CUEat
ds una vara. 11~ ~,): &lt;le \'ara Y r.;11art1. ft.on: deva,
r.v; 7 01edia. 6.5 1 d1;t v.ira Y dosn,ci~7.~ 4..

ÍBJ!!r°'-

~

il/4,de la cuarta pl.il¡fl~·

CRU:Z: ROJA de Tehuacán, están reconocidas como las mejores en el tratamiento de afecciones del hígado, riñor:es y vías digestivas. Se en·
cuentran de -venta en las principales tiendas, cantinas y restaurants. DepMito por mayor LA BOHEMIA, Puerta Falsa de San Andrés y
Mariscala. -L. Carriles.

tu"•

..

•~t' alquec=bo
de los Cllale• ·•visó Coeimo á su sel\or
se ba.bfo. puPsto de acuerdo con el capitán
de un barco iuglés, el cual se compL·omeUa á
:5 traslarlaL"les al puel'to de Francia. que se le in·
ti dica,ra.
Pero al mismo tiempo era portado1· de un&amp;
m8la noticia, Había visto á. tres ó cuatl-o hombres de umln catadura, que JJO podían ser otra
. coan que es_pfa.e, rondando la casa. qu.e servía
j ele asilo ó los prosel'itoa. Era. urgente ernbar•

•

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.:i ca,·ae.
l,_ Pero, ¿cómo

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•

•

•

•

•

Efectivamente, acababa do apa1·ece1· una Jnz
en la. popa de un bo.rquichu&amp;lo que aiJencfosamente aurcabo. fos olas en medio de las tiuifl,blas,
Sin perdet■ un minuto Coaluio y Olivíer 1:10.ltaron l\ uu bote am!'rra.do á, la orilla y alca11znron lE\ ernbarcaci6n que conduela al Mrirqués.
Habla desaparecido el peligro.
Doe meses después 1:1e instalaban lo!$ fugit,i•
vo1:1 en Paris, en au Uotelito aislado no 1t&lt;j03

•
•

del jardln del Rey.

llegar al.barco hoapitl\lario?
~ Con este motivo se entahJó una. geoerosn dis~ enaión. entre el mui·qués y su 5ervidor. ~n ma.~
nera n]guun portian salir iuutoe, porque si
exiaUan sospeoh9.s, éstas se oonve1·tidan en
certidumbre cuanQ.o se viese á, dos howbres y
un nifio.
Cosiino ciueda que su se:15.01• sa.liese pl'imero,
puesto q11e ern el único que estaba. en peli•
gro.
,
El Marguós insistía on que no saldda Lasta
teneL· la segurid&amp;d de que Olivier y Cosimo se
hallnbn11 n. salvo.
En fin, doepuésde uu lnrgo debate, se e.col·dó que eu el instante da llegar )a uoohe sa.l•
dl'Íl\ el Mar&lt;Juéa solo y pmcnrarín ganm· □ n si•
tío de la COijta, adeude irin !\ reoogel'le un bote;
del navío .iu¡z1és,
Olivier y Coeimo sahlrlan media hora des ..
1&gt;ues y espi1LrÍa11 el 1·esultadc de la tentativn..
Si el éxito eL·a f~Hz 1 el .l\Iarquéa ha.ría. encen•
der un forol en el bt\rco que le hubiese recibi•
do, y ou seguida. Olivier y el vhtio servidor se
embarcarian )}llf0.\1nirso á ól.
El lluquéa abandouó Bll a.silo. Olivior y
Cosimo sa.lial'on despL16s y tomaron di::1tiula dj.
reccióll.
Vagaron mucho tiempo .11ifio y viojo por lo
orilli\ del mnr, t=sspcn-ando oon ensied:,d Jn. seiLa.l que lt1~ o.nuncil\J'a la snlvaci6n de lo pe1·so11!\ que les era hn querida..
Pnearon clo11 hora.sla1·ga.sy el hodzoute per•
mnucoín mudo,
-¿Le hnhrú pnsa&lt;lo o.lgunl\ cleegracia-dijo
,_
Oosimo hu.blando onnsigo miemo.-¡Quizás no
·viva á. est:ls hon\Rl 1Qoióu 1mbe l'li la emlJtH'·
c:icióu no ee encoutral"ÍI\ en el luga.r couven ¡.
do!
Pensaba ya en Tolv&amp;r BQbr• aoe paEoe, pi·
rn. ir eu huaco. clel .Mat·q11Ce 1 01111.nrlo e11 joven
•ompnfl.ero prormmpió e1\. 1111 gl'ito de s1e~ri11..
~lfirn 1 rnil'a, deola. el Jl.ifio-mirB la soilo.1,

¡esta enlv~•lnl

Vivieron alli olguuos meses tranquilos a~·areutemonte, El llarqnés habin. vuelto á sus
hábitos y á. sús tmbajos, y Olivier, ta.u feliz
co,uo en ea palncjo de Roma, ha.bía recobrado
su tranqlli]ida.d y su contento.
Una mafiana. ~1 lt'arquéq de FJorenzi hizo
llamará su hijo G.dopt;ivo, y le dijo:
-Me veo precisa.do á dejarte, quizás por
mucho tiempo. Me imponen imperiosamente esta sopn.ra.;ió11 moti vOd que couocer{i,a ml\s ade•
lante. Pero rJuedas con rJOsimo 1 que hará. mis
veoes cerci de ti.
Te dejg oaegut"adoe lo. exietenca y el por•
veuir. Sin ser rico, tendrás sobrad() con que
oubdr tus necesida.dea.
Trabaja., sigue ]os dfotadoa de tu concieucia,
procurn hacerte hombre.
-Nq,¡jumús-dijo Olivier con loe ojoa ioun•
dados de Ugrimo.s-¡yo no quiero vivir aepara-do de tí, padre mío!
-E:t pt,eciso, biio-contei,t6 el Marq,¡és con
triste ncento.
,
Me cousuela el ponaar que te ncordaráseiem ..
pro de mí, .Mientras pueda te comunicaré notioias mías, y Cosimo tomarli. Jae medidoa ne~eaarlas par11 dt\one las tuyas,
Y &amp;hora. separtlwonos.
natn caan. ofrece ciertos peligros pa.rn tí;
Cc1¡1imo h&amp; debido busoar Ulll\ habitación e 11
otro bnrrio de 11\ villa, y esta misma. noche os
traslndareis á ella.
Hizo todavía el :Marqués mucl.ins recomen•
df\ciones, que probabau toda lo. ternura y toda
Ja solicitud qt1é conangraba. á su 'hijo, haete. que
llegó Ja hora de ln sup1·ema. despedida.,
Jnin(uJ olvidó Olivie1· le.e últ.llllas palalnns
del Marqués, que- 011cerrabau el enigma de su
vida.
-Hijo mio-le hBbÍtl dicho-yo no eoy tn.'
pa,lre, siq,1iern te profe:rn tirnto cnriilo oomo si
lo füern. Pe1·0 las persQnae que te coufiorou a, \ ~
u1í tampoco 19 erait y deacouooia.n también tu
familia. UQ día to Qonfió á ellos un extralio, y

•

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r¡os AlllOl\ES DE UtA ENVE~ENADORA.

BIBLIOTECA DE •EL POPULA.R&gt;

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Ido de ma.rasmo &amp;la.rma!lte. Ho1· ost.u.

Esta per'lodlco eatá impreso en

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Re ■ erva m6 ■ da qulnlento ■ mlllone ■ de peao■1($!100.000.00D.OOI
Ha pagado 6 au ■ lenedore■ da póliza ■
m6a de un mil mlllonea de PHO ■ • ($1,000 0000.000.00)

Cadn tenedor de pólizag ea eocio do la Compañla.-Eo la °'11Dj&gt;nAlo q.e

11 lli

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Tomlie.i,.
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Ha innngurano temporada eu el tea•

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P"'"I

ma onliital, la Com¡&gt;nüia de García O,·..
Y Fa,·mncias.
AgentesGe11elaleee11 to&lt;la la Reptíbl ion
llego ha dn~iedrto,i•sh,·,cha de verano COll
B. &amp; L. GRISI.
a come'" ""'' iotl'n, titu)ada «Don AlmacéndeDrogas,l"culledo!Factor

•

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VINO DE CTEARNS

poe• '"'"'" 0Qndiure•r plateadas

FaDrlca Seta.;,arrlend•
,. q .. , r"¡ de camise•
,e 1olielian A;ont,at\m. 12 dt1 lt1.9ª de la \'io- Seqotllas y,taballoro,
[PMa
t!e la Compafü11. Reali,:adf)n. tle Cals
b!a. Colonia. rt0 (.;uorrc-ro.)

&lt;a

1

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2 de Julio de

1••••••N
Ver1tas
1Ver1tat

1~n~:z

~:: :~r ~~j¿,_.t~~~:1!~~~~J;6~~:

Cflltl

M casos cou oxtrefümio11to óconsli¡iaei6n.

riP.tés del Fol 1 ~e Dergere11 do Pl\l'ÍS,
No ba ,eapoodido á loe &lt;leseos de la
Empresa. y en NoveclndM, de Ir\ mis.:

··ar

.~

f•

1

..

dicla.
f1 R011MlOIO Dffill C(Jl0íl1Ufü&amp; "Pi□nl□IIOr'
En el Grn11vla. de Barcelona, inan., no conlieno m-séniooai uingnnnsuet.mcia
g,,ró ,empot·ada llllll Compaliia de Vil- dnüosa y 08 nboolulnmonto siu anbo,.

°

LA -MUTUA,''

--•:::J(o!C:'.•--

b le en ol tra.lamle11Lo da llu c11rormedade:s q:110

alenciu., sientlomuy aplnu•

nces»en

I

1111

excel•nte; ,e, ultsdo, ,. ,li.. ulslóu de

eLn Méxicop, hn estrenado ~El trnj• ele en,,, lamnlarin yol mal dol hígado.

Qct

'

LE SALVO LA VID A

Jnmíls doia rle curar Íos caloutm~s int~1·Ln señoril• Bonori.,, qu• vn
conoce,, mitcnt..oa ó, romitontos, lns fiebres palú&lt;li.1

(.4Qencla Bonilla,)

de •enta garantizada oon pago• limitado■•
Pólizas Dntale• aseourando una previsión para la wajez.

Tnneredo hizo doi·rocbe.

im•lo» en el Pn:·que cie hlri.laga.

~u•

.

~:~JHO, '

, b.lhW\n
·•- pro run dnmente e1organ 1SlllO.•
El ,ino es
de Sloarns
AcOilo de Baca••
ue
rro¡lnoso
la única de
pr&lt;:p&amp;n.ción
(jtle 11.rlo'ñd 9·
¿POR QUR NOS MO!UMOSJI'
de los principios acl!.-os clol Aocilo, co1tL10J119
1
.¡Por qué no~ 10orimo!I más pron~o da Jo
~,~~
~~I ~~
tal vez dablél'!\mus?
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d d el l • Ló 1
Miles do
enformedadesdolcstóma104ue
1011,,in embar..
Porde5ot:ido,ytonido,sobrolodo,0nlup::,,·u!sºJ~~:~:.~1~d;ha:r,.l
go,1:i.s qae má.11 u:iston~ia11 a1·reb1-la11.
~
rara a1;a-. enfermoda.des, muchas omi11oncin.s
módlen.s del pe.Is ydcl extra.njoro,recomienclau
'i
las &amp;PHdora.5 &lt;lel Dr. H11ehard ... do Ptuis, dora.•

ÓIUU·• d.,

V en el
que figQra la aplaudida tiple Emilio
GóLmª
t'1 1 6 . b · h
0 1". R
,,n •moa, 1' e e ,mea, no te•
• nido grau éxito rep,esentanrlo «Cara-•

Noticias de Puefila.

}~¿

z11el~. En111ren Arcan, ll,mnano\l-Funci
tan(faS t O(I/C~ laanochlH
. oMr
CIRCO 1'EATkO ORRIN.-Bi6rrato Lnmier • r&amp;del1,1 11&amp;:u,osic:ión.&gt;-EJ roe1or 11.p,Hiile&gt; que t-e ~~ i:.r
"?lllrlrlrHlll!9tn capital ·P~11t&gt;ra'lrnlr:~8 d'.ldl•
c1ón,1e l-'ari~. - E~11ec1áculo wor11l, d1\'Qrt1 o:,
,.11 pre~a Del:mi :i.re.
T ~,',.r1lO c:MAR!A GUERRH(tO.•-Gun com
flfad e tarzuela.-limorcsa R. Arandn.
.
7
Por llll'ltla, toda• !aa flO!:bes. Juoves. Oonuu,oa
dín rel)livoelundó11 i;:orrlda,
,· eTEA.TR!' ZA_IiAGOJA.-C11 He d&amp; la Aletrla num

s~ott,,qU&amp;Mlljug.lioia.sehahecholnrtlspensa.-

d, .. ige Don Rica,do Asensiu

M¡fL SEllVICJO DE LOS MOTORISTA.S.j

r,

liana Empr~s.\ La,nbardi.
(11 de t1r"1 l!ATHO PRINCIPAf .. -Gra.n CC).IU08 •.•• ,.

----------~

de '"" .~.,

bntn.do llll ount·leto cómico-lírico &lt;¡ue

,lt,

una aclaración necesaria.

y-otra

En el teatro Roi••· de Toledo, bn de-

'" ESCANDA SA 'FRECUENCIA

,e

G•yóu

Madrid,

¡

DE D~IDEJIIE~ 'LO~ IttEHES ELECIHICOS

que se arre-

se!!UTO

R. la Iufouta Doñl\I&amp;qbe} ual----:=-=-=::--:::-::::::-===--=~=--=-=---¡ ElDr.J,,rge Rravll &lt;lo r.fao11.gua., Nica.ragua,
• 1
, ¡ C
, J ¡·
V•iui.-•
tP. OR QUE NO PROBARLO?
dio,; .c, 11 el Viuo de stoarn•h• •.•Indo • ""'
lllV"I a o l\ a ompnil.JR ta :nna
d
1 1d d
e ill
]1
·• UL,· para que dé nua rep1•esent¡w1.6 11 SI NO LO CURA NADA LE CUESTA ap,ooiable
mntmna
esta oca'una.
•d..upcp
•• 9 ia
·.
rrfa.desJe haoa
muchoelltlntp()de
en el Regio Aloazar. y hnota aquí de
El rnmMI0 para ca1cn1ur3s
bipenlod1lddoa lo11a,,quo la ""d"Jº •_un¡&lt;&amp;•

y

....

Don

s.. A.d

ílt l~~ ~ lt ijílíl [~ ~~t~líl

....

•

•.obra &lt;lo Lara y

gracio•ísimos conpl,ts, no qll• el

JilRS SOBBE El ~SUNTO

~Ei\'"a-

TentL•1tl y 'l'au ri lit\ de M6x 1 •

Jt\C1ut0Be11avante.
Loi; auto1·es e.le Jo za,, ... ,,ela «Los ,na•·
" en
" ••
JY\{llucoe,» ostrenncla
el TQ&amp;tro de lu
ZaL•zuela recieutement&amp;, la Ltan l'etira. .
do del car te l.
Con «'La. Viejecita,~ "'La Buena Som•
l'l u ea 1VllJt:»
y cEI inicio
b rn.,» « L B. 1·b
oral,» cel t'brO i!U beuefioio el populat•
J\.l?uca.yo y ocioso ~fJ decit·, qae el ptl...
blieo 88 doste1·11.illó de \'iurl con Jm1
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nu·ru.o 1)1.!LRF,NACIU!li:NTO,-t;olllPilllfll
aic,,11.1 du E;j,ecc¡lc11loa. S. A. -EwP!_esa A 1ba. ra llf
TEATIW .ARUIW.-Cr~nCompama do 0 pe

o,,.,•.

l EGOS DEL EXTBBNJEBO
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co.»-Eatimado ,11u·,~o" ,•,•1n¡1o•e1·0·.
IIOTEL c1,:NTHAL.
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El 15 y lG del corl'itrn te iuaui,ut·a-.' . A?nqao hCapital ou011h, 0011 muchos esta ?· - F.¡
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c1m 1qulos Je o.stacluc, n_lnguno de elloscuoma.
na tn 3J08 en te11. t l'OS de verano, con Ja.s Mmodida.de,. ht,:iene y e:tigeu~la quel
".8 Co ll1})llll í ns Hic:n ie-11 te¡,¡; de los .Jn r-- 1éslo, pues á lo céntrico rouua tOUo el eourotl do
d 11\Cf-1 eI e l B ueu H.etiro lllllL Comp·1fiia lo:, 1-loteleaeurc,pcos,
de Opera Itft.lifl.na
e' el D
l•
Tlou~ l\n.bitaoioncs desdo75 conl&amp;TO!I h:uta. 2 ro1y1111:d1o.----companlt11!euu~uc1a.
ta.oda
1 y
n
ora1 ·º' f:!C po~o8 d1"'rloa.
Empresa Llerena y Vllieeaa.-Funct6n 1ft"
rep1·eisenta.1·Q. por pr11uera Vf'Z, la. revis•
---------:--:
1odas11111 noc:b.e11.
ta rle Po1·da y Pu ltt.cios «Oorreo In te- il1AZATLAN. Sin., Febrero 17 de 1897.-Utl
rioi·,» á. cuyo NJtreno, f.lPgu ir1.i.ll el de racultatho tavorablcmonte c.Juocitlo en eS t a.
«la clilige ·
d , .
p
L
Ciudno, el D,. L.
Moo,
•
ncia,,.. e J.•1igtJe 1 J~Cue~nnly,
,Do,do 1,aco m"chos años 110 usado y vi¡¡to

•

da Vida ordlnar,11 con di atribución de uivldandoa.-PóliKa

To,l11i-; la" pólizas nueva.a
¡a·ésti,wo nl 5 vor oieuto anus.l,

«., genci a

º

------l[íl8[ líl Cílíl~I~ Pl~~íl

•

mo IJ", ~•oftos,

~e-

ESPECTAcu:Os

asegurar q'ne ,o!Jo se trnt• de que el

sef\oL' Turdbull reconozca Tn firma de un
pu.~ul"é otorgado pOl' é_l desdo hace ca-

. ' J lllll~
. 1:...) d A l:JOl.-SoüoL·
r
.
..
M.d rtui
glart\ antiefactodumente, e.lo.da. 1a hoDon
Julio
Bonilla
Dir(:!ctor
,le
ltl no,·ab,·1·,,1ad del seilo,· '1',1,·nbull.
~
,
_

------

a

~·ae España.

TBB(IOS

QUE SALE DE LA RUTINA.
RCIITUD DEL PUEBLO POTOSIN~.
.

GRBLEGHRIDRS DE TODHS PRRIES DEL IDDNDO.

Marte\

EL P'OPu\.AR

.¿,

pionse.n exigir ind.em.nlzaoión, adQm&amp;S de quier extravío que ae dé al cumo de
eonstitnirso ¡lllrtea acusadoras en ol pro- las corrientes qae, despLLé." de Stl escf\eeao quQ se instruyn.
sez, hu veuiU.o perjmlica.n&lt;lo ya hace
IEl bi,tono en Guerrero,
seis afios Jos soQ1b1·adoe y huertas por
El lla.mn.ilo cBlófono-Tentro&gt; qua o.o·. elitnr el agun s,-J:nrada de ácirlos de lna
tunlmenteoxhibo vistas en Guerrero, lo fábricas de Clifton, El asunto se disCstá haoiendo con muy buen éxito.
¡ Lns que en la función dol s1.~Lndo 29 pt.ta auto la Corte del Diatr:to hnce un
gustaron más y ha.stn a.lcuu~t1.ro11 10pcU· año, pa.troc_in(\do por el Lic. Sr. Anlo·
ci.oncs 1 fooron: ,Ln Reina do IuglaterraJ uio Odiln, y en virtud de aceutuarse
flU escolta.,, un Hffowbro volado
di• más Jos perj11 icioa volvi6 8. agituJ'se
1rnmitn.,n la "Posa.da Uel Diublo.'' _'Bata.• e•on más fuel'Za el pleito el veinticinco
ilón francés tlo,líneaen mo.rclu1" y 1'Tra11s- del nctual 1 cuya secuela ea bastante
Después de haberlo ovaofonado rniJ.osa- formaciones fin e.lo siglo."
volumino~a..
No Lieno mt\s que doe ni'ios y medio d.J do tnl moclo, quo son los dos unn.. eoln. 1\8•
mooto, la muchoU.u rubro J:rO U.irigió t\. 111 laNotas militare ■•
-ElAtlminlstmdor clol HospitnlMili•
Solomo::ivi lle, lugnl' situado on Jns gol)ernnrclimpol'tnntoEstndodoS11nLuis pirución, y q1rn si el J~.:,tmlo; tiouo Y~
ga.ción Lt·itáuica ea acliLud hostil 1 pero fo.
Potosí el Sr. I11genioro Doa Blas J~seou. mucho quu ngrttdce,01· A. su Gobomaclor
policía dísJ&gt;ersó á los mo.nifüstu.n loo,
tar, Ingeniero ,Jopé Torres Paloma.r, aca• vertientes orieutale?S de S ierra Bonita,
tría, yon tan brcvo espacio do tiompo,n¡10- l~sco11triu ést&lt;J ticno larnbi6n mucho que
ha &lt;lo cmnprnr nna g1·an ostufn. pnrn. oles• a u tes Sierra. Flol'irla, está habitado por m1s un poco más do la. mitad do un tiei·icJ• ngraelac~r' nl ESt.a&lt;l.o 1101· r:su iU.outilicacióu
tnblo cimionto. Phlióse ó. ln cosa Bockcr y familias dti origen mexicano en suma.• tlo Je gobierno coustil.ucionn1 est:\. lr)ta.J- cun él.
Tumulto en la iala Da•••••
1
Ilnmilton,"'Borumd:1.1 ,Junio 80.-So hn Be recibió el 811.bado 20.
yor p¡u•te, y se conservan n.lguone cos .. mente 1·ec..o11strt1idn Ja ndmi11istrnciú11
pl1proclamo.do la Jey marcio.! en fa isla Da-Tau pronto cou10 pase Jn próxima Ro• tumbres rle doude eon oriundas¡ pues blica1 quo el nelna.l gobernadol' recibió en
El oJificio do ln. m1ministrnción ¡mtosi•
l'!'el y,¡u ,•ociudad.
vistn. daComiso.rio el 7° Bato.llón, lntUHUl.- Jn ]oealitlflcl roouerdn el a.spacto de nl1
Los prisiouoroe '\,ocra enfotmos que llc- rá i Yueatán plnzna suficientes parn qoo gunos pueblos nnt igaoa del Centro de complotn. bnucarrotn, oomu lo c ,nsla á lll\ O&amp;t:dJI\ en ruinns 1 tlCRplomn.do, mnl
todo el Estado, }ltU!S los coinpromieoa qno_ npunto.)u.do. El Sr. ESCcJntríi,, t\ la yez r¡un
gnl'on on ~l trans jorto• AnneD ian,• han si- cubrnn lM vocnntca producidas por los
elln.
se ho.bía cron&lt;lo 1 por ucecsiJ.iitlos tla ndministrnba, roparnba, r~constrnía use
soldados
y
ofieialos
quo
pc1·ten0ciontod
ó.
Sin
a.loa
Y
Sonora.
Ac1emás
son
sus
1
do 1looombru.tados on los J.ivorsoe pue.i:toa
dicho Bn.tnll6n, so han onfol·mndo allk y morndores gente hospitalaria, de cos- nrgoucia, unos, y otl'os poL' nocesida.doe cdifi.cir,, hncin el &lt;lronnjo y el snne:uniondo In iefo.
tumbres morigerndne, y on dier. aftos do progreso,fno1·on superiores ú. los 1·ecur- to de Jn n.dministrncion 1 umaciznba el te•
Dur:i.nto Ja, travesía ocuni6 un motíu, que vendrán ó,. ctu·ai-sc.
d o aquel gobiomo, ol nntorior ' a.L ne~ nono, dorruío. unos muros que Cl:itorbnbnn
pero so sofoc4 A tiompo, y los principales
Habrá malz bastante.
no se registra un caso de asesinato c u sos
t.uril,
y uo pudo ni tuvo tiempo pa1-a cu- el progreso 00 el órdc 11 politico y en ol
promotores Cu,ero11 ahorreojo.&lt;l.os,
A posnr do lo dcliciente quo hu. esta.do el seno de dicha sociedacl, ui cuestiobl.'ii·loa.
civiJ 1 v Iova.11tnbo. o~roa 1rnovos 1 con::iba
la pr.csontc tcmporiida de nguas, sa\b05o ues e:ic.audaloses qno 1lo\•en por origen
Esln
poaadn
ta.rea,
más
qno
la
del
go,ti!Íos por donde so oscnpal,n en dclgn1101
que olon fortilí::,i.1110 vallede Bnlseqt1i1Io lns la tnill a fe.
Loachlnoa rebelde••
biorno1
y
jontnmonte
con
eafo,
fu6
ln
hodos
hilos couHnuoe 11\ hnciondn pública,
S :ffi
Lonclres, .Junio 30.-Un despacho do lluvias lrnn $ido punto menos qua nbunª rd 1 que " 9 nna. p1aze. de Mormo- roncia. que dej6 al Si-. Escontrfo. la. admi- "(.• nbrín nucvns y nnchna puerlft.8 por d.ouw
Cho Jfoo clice quo totla. In pl'ovin ein &lt;l.e dan tos, en ouvi• viittLd las somonte_ras so
dcsarrolJan cÜu toda roguladdad y oou nes1 á cinco millas río abajo &lt;le Solow nietración dol Gonora.l Dou Carlos Diez de entra[t nhom lo. luz y ln. prosperidnd.
Sbon Kh1 so oneuentrn on rovolución.
Así es corno ha hooho salir do la. ruino
teasi
perfecta. lozanía.
monville, merced 1\ la actividad ele loi; Gntiér.l'ez.
So dieo quo los 1·obol&lt;les· h:rn invadido
Afortunadamente el Sr. Escontria. osta- al EstaJ0 y lo Jin abie rto gran d es vías do
Vnmos 1 quo la cosoclm promete ser allí que allí se luui eatnbl4ido, hnu for1
todQ ol pnís, eutregán4oso o.1 pilla.jo é iuyl\ identificiulo, uo ¡¡ola mento CO!l 1a. prognJsu y pro$periJad, como con lltS fúeomlümdo eunnlo oncuontran.
1:iuonn.
"'
mado en uu Jugar desierto quince 11.ños ,bn.
adrniuistrucióu pública tla uqueHn. Ent.i- cilidaUes porn la e:xplot[lci6n de la rica
So nscgura que ou lo. vocinJ.ad tlo Mnk•
En esto cuso, el .Estado de Puoblu eon- pnsnaos un pueblo delicioso, digno de dri.&lt;l federativo, ol gobierno do lii cual tuvo c.l:Innsteca~ y con 1 ireorgnniz!l.ción dol
11
den han sido quomo.dns tollns ln.s pob1n.- tari con su6cientqs semillas pi:i.ra.·sali. f.a, la célebre poetisa. de Mitilen&amp;, cuyo muchas veces en sus mnuos iuterincimon- dislcentlo siAteina ndmlnistrn.ti
,. 0 _
cionos y quo han sldo muertos coutonarcs cr sn consumo do! año entrante.
nombre tiene.
te,
Y
cuyos
negocios,por
esw
Y
p.or
ser
ttn•
Todavía.
no
COJ.'re
mnjestuosi\.
Jn locomo•
·El gimnasio y un cañón moderno
S ,,. d Tb h
de hnbitantcs.
-Von ln mojor bneno volnutnd ha pros'auol' Y
a.e ero (nombre de un tignofunoionarioy miembro lloJaLegiStu.- t.Qra. triunfal del progreso, Vebtida Je las
Dico ol Uospacho qne las fnerzaf! rusas
t11rndol Estndo, con~ía porfactllmente¡ si- flores y Jos bnndorincf.: tlo b fiestn innn•
no son suficiou.tos para ma.nteoel' ci or• ta.do el Gimnnsío dol Colegio Co.roliM,el profeta mormón) hoy pol· hoy\Clisfrntan no qno ostnbn ldenliEcnclo con el Lstndo 1 .v
gurol; pero el Gohc1·11:1.,l,&gt;t· E~cmnda, como
Gobernador
t.lol
Estndo
ni
Grnl.
1Ue,cl,
el
pl'ivilegio
de
cambiar
la
Corte
do
J.on.
q1.10 esto pueda. p1u·ecor- exo.jorndo parn. buon J ngeniero eum,L1·ucLOr onteB q O'l coJofe do Jn Zona., QllO lo solíeitó parn que Solomonvillo ñ cualquiera d6 aquello¡,;. sin
niugún potosino conocedor UG nquel gnI
·
,.
1 b f
d
¡
La CDPP88pDnden -., 1 t'. , .. ~ Ro- en l,l reciban clases todos Jog nspirn.nt~ (l. lnl'.!'a.res, y en último períorlo de propo- biorno, el mismo Gobernn.dor Diez Gutié- mo ngemoro g-&gt;vernn, 01·, o. ormil C1 e
OficialeaH:cscrviatae quo lo dcsoon á.fin sicionas obtuvieron loe de 1:::;afford re- rrcz estaba idonti6.cado con el Sr. Escou- vasto y fuo1-tc ierl'llplé11, hn consh'11ido y
....... y (011 ..J. .. .~ .... •
onlzntlo ln víll con los rio1cs por loa qno
Londres, Junio 30.- l , 11 l1b1·,.1 n,ml en ol do que en lo sucesivo no tengan yn. quo solución fov::ira.ble·, pero como no fué
tría.
verse
obligados
á.
nndnr
rocibiéntlola
eu
que consta la con·espon&lt;l.enc.in ca.u, biada loca.los eslt"echos é inc6mndo!I.
fué como, nun 11ntos o sor oonvoco.- ose progrceo debo correr fácil, r-..i.pido
uua. sentencia. &lt;1us soport2.~0 el carác ... doAei
onlre Lr,rd Roborts y las nutorid&amp;dcs
á. oloccionos do Gobernador el pueblo sogw·o.
-El mismo Grnl. Micliol, on vista do teL' de Autorid1td de cosa juzgo.da, eu potosi110, por In muerte lol Gen&amp;rnl Diez
boors, refiriéudoso á fa desfrueoi6n do las
Bs on vcrJrul nn sorio y trabnjtHlor hom ..
1
que
h~y muchos L·ese'9-it1tas que 1lcaenn el juicio do 1.~pela.ción qued6 Írrita G-ntiérrcz, todne ]as .rhiriulni:, c•o bus• hro de goUiorno ..,ato golieruante njono :\
proµied11dca, dice:
•
1
cLos Prcsi.loutes del Trnnsvnal y '1cl sedo tlo urlilloríu., va 8. 6oliciliu· del lli- guard!\ndo~e alzados los autos haRta cando l!eguro apoyo ¡&gt;Jmdos tutercsos del las npa1·ato.•n.s ostcmtacionos del poder y íl,
Esta,lo Libro de Ornngo, ol 3 rlo Fohroro nistro lle ln. Gnorra lo prosto un cañón que n'ueva vista. Como co1·ola.rio 1 se ha le- Est.atl.o, sa fija.ron en el Sr. Esccutría, y el lh.s vu.nns nunquc oalr11endosna mrrnifostaw
do 19&lt;X&gt; Jlrotcstnron contra ln destn:.ccióo Be,'\ prooisaruaate moderno eon objeto do ~a.ntado ea Clifton, Morenci y .lUetcalf nombro de este seiior estaba. en tod11s ,las cioncs &lt;le los C11utoril!n.s, y p')t' csv, hoy
y dcvastnción do los gra.njas por fos bárb:\• nbrir muLacaclemia de artillería Y so OOn- oca petición aui.e la Asawblt&gt;a Jegisla- boclls, J.osiguilutlolo u.nticipo.dnlllu
,,. qno el pncblo do Sa.n Lui!:I está N\ vhsperas clo ser oonvoc:ulo á. cl&lt;:ccioncs Jo po•
ros, animados po1· los ofi.cialos biib\.nicos gan &lt;lo esd modoroserviSta 9 dclnstrosnr- tiva del Tenitllrio so\lCitando lo &lt;l.ivi• ra ocupu.r el Alto puest.o vncuntt,.
y las brigadas do los flancos, contarjn ;.\ mas.
Así tu.mbiéu fué como ol Estado, {¡, ln dores colllstituvionales dol Pistado, ningún
PASCOALGO:'\ff.Z.
Rióu del Condado do G1•aham en dos
los usoi:, de 1n gnerra. •
• ,
Depnrta1nentos, y se hau fij~do en lu• hora. do J11s elecciones, votó como un solo potosi no so cxtraíla do In actit.ud de étitc;
Después los Goueralos 13oth1' y Do Wct
hombre por el Sr, Escontria. qllo entr6 ii quo es tan seronu. como unúnímcmento
gRre~
pliblicos planos y faer,Jimiles de] .i;ober11a.rlo pifrn.ndo terreno 1conoci\lo, ro- favorable ¡nua el Sr. Escontría, nJ que no
hicieron somojantes ¡ll'otostns ncaron. ele
edificio r¡ue ee promeie construir en den.do de afectos y :1doptos conociendo solo.meulo COmv acto do confinn~a y
Jas e impías bn.rbariclac os y nt1•ocida.doa tlc
1
Olifton destinado á. las Cortes; causa.n- hombres, 11egocios y neeeaidndcs y tu ma.r- mne~trn do cstimflción y gratitud, sin u
t.os ingleses y su jefes baadillos.,
Roberls contestó en un &lt;'stilo scmejnnto
&lt;Jo esLo la a.larmtt. consigoieute en los cha que el Estaclo seguía, no como un ta.u1bié.'l y prínci¡H1.lml!nlo por un prt1funá todne ln.s proteetns, declarando que. los
&lt;JUª vett como un a.mago trascendental bomb1·0 novicio que vo á. eonoceL', exnmi- do sonti111ifmto tJol prupi11 irltorés, Jlúl' o-;o
VARIAS NOTICIAS
ingleses no oran los qI10 hnbian animad&lt;;
na.1-, ostudiar y cusa.ya\\ y menos como Lln vivo i,,stint&lt;&gt; de egoísmo qno ayudn ñ In
á sns nstmtos t:..l provecto.
á los bárbaros, sino quo los jneondios do
intruso quo al desconocimiento do todo propia co11sorvaci6u 1 hu l'esuelto rcfronllarewor:1
nota
de
Í
res
a
Hado
á.
1
os
Solo1nri11villeJ
Arizoua
Jnuio
2~
ele
1
lnA gl'nnjllS y otras fiucns ernn nec.eMrios
ngrogn. dotoe Jo gobierno negntívr..e y el aarJe el poiler -p0.l'n que corono so obra ya
por los &lt;li..:paros traiclol'es q1to se onvinban UlOJ.-Seüo1· Editor do «EL POPU- lectores do IsL POPULAR.
despogo Jol pi..oblo 1 sino, pol'mítasonoe In casi tcrminatla.
Hasta.
mi
próxima.
,
:'L Joe inglai:;es closdo esne finco.e y por los LAR.~México.
eowpnraci6n, como el hijo mayor que onEsto os jusLu 1 y llOBot.ros, quo hemos
EL COR}j.ESPONSAL.
.La cuestión que se venti!R eu In 'l_C
1lescanilu.1J1ientos &lt;le los trenes, y ncnsunlrn á. Ja.jefaturn. dGla casa. á. la muerto del visto en él 1111 hombro atento no sól9 nl
lo ú lQa boers de maliciosas dostruceioncs luo.l illad en est1l cu.becern del Con da·
pndre.
bion de! pueblo, sino también á ]ns snnn.s
y l:'Lctica r.Je guorrillaa que hubo 11 ooeaidod do de Gralmm, es la apro[Jiacióu del
Bstn fnb lo veatajn. recíproca qµo tuvit,• indicaciones de la Prensn, tclicitamos nl
dt3 roprimi.r con modidos oxoopeionale-s :ílea cp1e so b!I. hueho la &lt;&gt;"Compuiiín de
ron el Estndo y flll. JllJ.OVO gobernante, pueb1o 11otoa,ino por su ncerca.da. 1'('SO}u.1in¡,leo.tlus eiompro por ]o.e uacionos civi- ~foot.ez1111rn» pam 1nover nn molino.hafiU.nd.osapor comvleto ol uno uu el otro, eión.
~
... li~:-1.,~s on somojnntcs circunstancias.
rinero 'fue l\a uLicatll) eu medio de 80Toras en l\lóntevideo •
"
lomom:ifle y Kll.11 .Tos~, Jugar qué se
LA KERMESSE
h.al!a, ritt u1·rii.M 1 1\ tre8 millas y unid in
De )fontevirloo, CnpJtn.l ele 1n Ropúbli•
varez, y de 41 conoce, ahora, un .Juzgado
•le\ primero. }] ele1Ue11to de vil1• de en. dr: Url1guny 1 eomuuicnu. á esta Agoncivil.
cia tnmina lo ~igt1icmte:
todo
e8pacio
compren,le
Así, pnN1 1 ol rop6rter obró con dcmnsin.cL!\ Cá.111aro. tlo Hiputntl.os preseut:irli
1.e de Gi'.a,» ea la. n~riculturn pr ncid11, lige1·oia.) 1) so clejó sugusticmnr y 1 JJM
pnl1Dente y 011 aegundo ca::11) el co 1er- en brúV&amp; ~l proyoctn do loy, parn llorognr
tnl moliv.u puRo en lela do juicio ln repuNOT.A. DISCORDANTE
t:io1 y como la~ co~eclms se hace por ol ll~crnto que ¡irohibió los corridns &lt;lo totnción d~l Sr. Alvnrez, nsegur:mtlo que
l'OS y cnsi csstlgnro 9uo pu.ro. ol mea de Dir&amp;gadío nprove-cbando la~ f'IS¡;u!!ae, uas
ha.bf n 01=tndo preso, lo cual es inexacto.
•
El
13
de
Ago,to
del
aiio
p,óxi
roo
pn·
En nuestto nú..rn~
ciowbre pv&lt;lamo. a:nStir á la gtBn tiest;\
El cit::ido señor nos hn cxplic.ado 1 St1$i!i ndo los rfos ffo~ollcíu y Gíia l uds eoo cs-pniwl11,
Sado
110 rt1cibífl. todavía
u
h~renc:a.
el
n~t cia de las ll
ol negocio, del cual nos l.JOUpa.remras lo.e'lluvias en et:rta~ cowar
, es
·
•i nei ro¡ fecha tnmonte,
TrnslnJ.o á lcJ matadores
si~4pátie11 Col~nh~ d
wos eu su opol'tuniJad.
owpletaweute á lo::i: lnb a,i.ore
ltéx:ico.
.
oalo Le·
., ,
esoritora ex, n.'t°da. ante el Notario D.
·"
•
Ama.do Caurn, eas derechos y acciones
.,\yer domingo B4 rolongó la ñests,
here-ditanos H la. ya. extinguida 1:1ocie-J
---In. kermesse se' rep tió con grR.!1 regodo.d E .. Delpech y Comp., que tenia t,llSe U_a o,rdenarlo á los Cuerpo~ de la
cijo de los .coucurreutés qtlf1 pudieron
toncoa esta'blocida una. fábrica do lico- Guarn1c1otL de esta Pla.zn, qne siempre
bnilar ,1] aire libre.
res en la cal1e de Quiotanilla.
qne oc.ort·~o á_l~E:Jneln de 'fi:o po1·n
Un verda.dero v reilido combate de
Esta
soeieda.d
al
dit1olverse
traspasó
pr~cticnr &lt;:Jero10!03 rle ft1ego 1 n. fiu
confettj SOdtovie;on toda Jn t,u·de se•
todos saa dererbos al expresl\do D. eyitiu- algun nr.c,dente, el Jefa ú Ofi:
ñoritaR y caballeros.
--~------•
~
"?rflT
Gouzalo Lecuoua. que era uno de los c 1s.l qne mande ln faeru deberá p1-c.
Lo. única nota discordante en estas
socios.
'
gantar al jefo ú Oficial miís cariicteri•
fiostue fué ol indecoroso traje que lu•
Así fuá que qued6 él como dnefio le• za.do l)_ue_ ee enel~entre en el cita.do Escioro'\-alguno!:I de loM cicJistat1 1 r¡-ue to#----.
p;Ít.imo de la. compra hecha. eJJ. 13 de t~bleo1m1ento, s1 no h_a.y en Ja zona de
maron pa1·te en Jas cn.rreríl'.s del eñbaCasi no hn.y nn clío.. Q11 que no so. r,1,gis- y do fa mayor velocidnd on lf\ marcha de Agosto á PH'ieiro.
tiro algo~11L fogina_ ú otr? i117o_nvenieu•
tlo, ppea más bien pat·ecfa11 ba.fiistas tro 1,10 n~dente cousndo por loa fe~n· los tronce.
• 1
Comenz6 ést&amp; desde aquella épooa. á. te parn eJecutl\r dicho eJermc10, 1,.11,.,..
por lo lig-er-o de sus trujes.
rdles elticlricos en ·e!&gt;b c.ímla.,l v cu la.a
3º. Para disminuir In cifrn do los acci~~to cansó .disgusto entra Jn. genera- linons foriw(.lns del JJi~tri:v. Alc;·1nbr rir) 1 1le11te31 so hn tcni&lt;lo quoroforml\r el ser- pedir c11utida.des parciale~ en cueuta
Con eeta feobn se ordena al i•f• del
1idatl; ~le las familias quo couourdernn h'tly tifos on CJllO se r,:g-ictrnn, cdem! &lt;lo vicio, tlá.nclolcs á los mo~oristas llaves di- del valor total de la compta, las cuales
Ber.
Bntnllón de Arlilleros, ponaa. á
del'l'ochaba
b.ifl,11
pL·onto
Eln
compaftia.
v·:ufos choquos con dol4gr~cin.s pcreo,1"loa feront.os pnrn. fo. marchó Je los trones dou:~ las carreras.
Dllls ó 10.on o~ -~l'flves, una ó dos ~muqrtc-s troy fuorn do fa capitµJ 1 á üu 4e que no de muchos amigos suyua que Je ayuda- disposición Oel Corouel Directo~ del
Colegio l(ilit.fH• en ol lJano de A:11
•:~,iso.dM•por lo~tot:lOS de tracc,ó11 éJéc- pueilnn Jnrles igtrnl 1'tti"1tidad.
ron á acabar con lo poco que tenia..
b·1cn.
4º Se ho eomproba1lo qce algunos moA pr.i.noipios de estf aflo recibió zuree, los Junei=i 1 iniércJles y viernes
Nusotro~ ~cel_)l:a.mos, c~mo to1lr, ol mnn• Loristns so ponen &amp;jugar c:urorns eu las Pontones Piüejl'o stt há.ber heroditnr!o 1 del 3 al 24 inclusives del p¡·esente me1:1
~lo, ol sor~1e10 fcrroc~tTl.ero con todoa ¡SUB yfos forá.a.oas.
cousistente en las dos casas de que ha- de Julio d&amp; loe 61\ las 8 de la mañana,
inconvo1nent&lt;ls y -peligros, pues ésto, l!On
•
•
- 1' -. ,,,
~
O
mn inevitahlel'I como los que.trnen oonsi•
5 ~4... posnr &lt;lel.ev_1U~nto.pchgro, ynrn los blamos ayer a. nuestros lectores; cases una batería ruáxima de callones de
~•J todos los ramoe: de Ja activi&lt;ll1ll hnnla- palHl.Je~os,_ 11e fa 1rri~nutc 111_eomod1da.d pn.• que segúu. so dice pueden valer muy Ila.nge con el per.eonal correspondienra
"1,Doble homlcidio'l
to,µarn q u.e los Alumnos que curs~nAr ..
88 ra. ol publico :i.l sn~u· 6 bnJ~r do lo~ ~o- bieu uuos vejutft miJ pesos, pero gu~
La tarde dol slbado último, en ln pul- un,· pri 11 cipnlrnr.nlo nqnellos en
quería denomina.da cP~l Combo.to &lt;lo fo.3 omµleii. muqnfonriñ, como en !ns grnn.3es n·os, y do las conhnm,s queJnS ~ol m1s?10 al h_eL·edero vendió en docG mil desde tilleríl} hngl\:i la práctica respectiva; y
l!'Jores1 •.eslab!ccida por el 1-n1ubo llo Sun f:íbricas y Lallerc~, ingenios, mimi~i¡ ti;fi. y do las censurns llo 1n prensn, m s~ paran n.lltea de recibirlas, como lo· &amp;llben :ya. que el 4° del arma. situé con el mismo
[mis, un hombro do nepoctorQpul:sivo ea• 00 marítimo, etc .. reconoe.cmos la noc si- los tr,mcs 011 todos. Ioi puntos scne.lad~s uuestroa abonados, hnbiéudose becl10 fin, a iguP.l hora y en el. propio lugar
~ un gr(lu '~puñnl pa1·a roüir contrn do~ rlnd qno hay do que, Jlnl·n. 11\ etleaei,a. ::~\ pnl'a l_incor alto dcnh-o y fueUL clo la ?,np1· y firmo.do 1a. correspondiente escritu 1•a tnmbiéu los lunes, mi.\rcoies y vier11es
1
"8bedores do pulque, 0011. los c1mle8 nen• .;crvi~io forrocnrrilero urbano Jo 'a.i.~o tal! JU en los ~un loa en 9uo loa moton~tas ante el Notado D. Fraa,cisco Siuchez del 20 al Sl de ,Tulio. uua batería
1 so dn ol ~1?mpo n:ocosano á
1..J.UO
el
~·vicio
á
ltngns
di&gt;1taucina
]&gt;or
feqmeren
."P~ro1
bD.ba de, ,lisgue_tarso. A c..acla nuo t!o 8l1S.
máxima rie Cl\ñoaea de montn:f1r. 8
Muiioz 1 el día 15 de Junio últilllo.
coutr:irios nsesta nn goJp6 ll\Cl'tnl y fos rrocnrnles de v 3 ¡.,ol'. las das férrr.a.K e~tén loa pasaJe1os ]?ttra .. snb11. y LnJ~r. por lo
~i&lt;Jutpre libras, ocup:\n dolns el pó.blico 0 _ cnal hou ocurrulo-) n. vanos acc1dcnte:,.
Han i¡ido en este asnnto abogados MondrJgÓn,
--•• -·l!Cha. fnora los intostitios.
Cad(l. horiJ.., empn.:udo ¡renosnmonto la ~\11101.ite pera ~l h·l\11sito indispcnnbl'1 á tt0 _El~ plGnl\ Plnz:l ~le Armas centro ~ol pnti:onos del Sr. Lecuoüa 1 primern el
marclrn rninbo Ít. 6u robpoctivo dornir.iliu, trnvas c..fo el!11s, sin hncl'ri._, iL,lo lnqo den- 1moY11n1e11 t~ fo!·1·oca.rnlero . clo tocio o.l s1s- Lic. Jnan Herrero y deapuél3 el Lic.
oprimiéndose Con lna manos In r,:,gi,\11 nb- ti·o de las rieles y f;in pcnnnnecer sobro tern::i dol D1str1to, ha oeurrido un cho1¡1te M1lif1el Carreta.
U.omino[ y cayendo por último CIH:ii oxA.- ello~ ti11nlinonto 1 reeonoeemos y llBÍ lu onlro dos carros oléctric.oe, oc.'113ionndo
Uu hijo del Lic. HEtl'rero es qUlen
mi110s1 dos.pues de haber recorrido una hom¿a doclru·ntl~ 1 9uc el\ fa i:toJorfa le ¡,o!·ol motoristn. do.uno de ollo! 1 qn6o~• fué ~propone,¡\ Delpech :¡ Comp. la
l&lt;') a coaos 1 Jns v1duum; tic-neu In ca!po. pnchosomonto qmao onti-al' pr11uoro v1~
cnnllt·t\.
1
compra de la.s nccioues y derechos he•
Nü1gii.n gen&lt;lnrmo se pi-escnl6 1\ npro- &lt;l•l la~ tlosgrncfoo quo sufrou, y qu 11 las !iicn~o n1á.e d.islnnto 1 4 una. vfo on ln qne
reditui-0s d&amp; Piiieiro.
ut,\s
1lo
Ja.s
voces
les
CQ\11:1an
h.
muort~.
1bn
ú.
onfrnr
)
A.
el
otro
inotor,
y
pn.ra
lo
hendo1· ni mntador. Asl ea 'JUO t!:1te 1 dcsp_ués de huudil' como llovu.mos clieho, l S.in e1:nbnrgo de esto, upm'lo de., quo el cual tuvo 'ltto &lt;larlCl 6. 60 CB.rro. toda. lo
Toros en Buffalo.
CoylO se recordará., vendió esas misB11-ffo,lo (E. U. A.) Junio 23 do 1901.dos vccc-s su nrmn. on euorpos huurnnos y peligro mhcron;:.o de los ferrocn.rri!ee hn. fuorw, 1:nWn p::,r l~ QllCl n~ pu_rlt) rcf'.renar
¡\P,lllonte&lt;lo
~e
:n&amp;lo
cxtr1rnrdinario
con
ll'l
veloc1d:ud
adquu[da
111
ev1tár
ol
chosaenrln chorl'ea.ndo snngre 1 ln limpi1~ co11
mns cas~s á D. AgufJ\a León, cuya. Sr. Julio Bonillo., - M6xico, - Nuestro
toda. colma en lns fnld:is de su camisa. y l.t. l/1s t.Nncs electncos, no so!ntn&lt;'nto por 1\1 quo.
respectiva escritura. fufotorg:ada ante ngoute cspoci;Ll de fa ciuduU amoricnna.
sl:;te11m 1si.no principo.lmPnle (Jur h mf·
7º F.n lns curvnB ni voltear fa viA !lA uno el Notado D, Martini1dlo Po1·r!\z.
con ti n nCLCió 11 so rclirD. lra nqui la.monte.
no!:! comnnica.lns noti.eia!! siguientM:
'
11c1·a
do
conducirlos,
Jas
dm::gmciaa
co.llB
ó
nn
mmbo
pal'íl,
otro,
los
motorislns
- tQuién cr&amp; ól?
Este instrumeuto público a.ibese que
Lna coniilns diarias siguonein novoctntl
-)l"u.dio cl1'.1·n.:Ju. '.rnu sólo dico uno Jo ~lbnmlns por esos tt-0110s hnn aumentai ao conforman co1~ somll' la. campano, sin tieno Jn mísma fecha 15 de Junio¡ y y los toros que so lidinn nunqne mnozu.
los herid.o~ ll:1.mado )Inuuol )L\rqnc?:, que tlo !ni mnn~L·n, que destlo lut'go ao Yo que¡ iun1lo1ar Ji. W)l:•c1dnU. do Jn mnrclui..
nones, se hacen cum1Jlir.
Ed1111.1·do Leal cLln.verito, sigue con s11.
rcaj)onJ.q aquel nl tl\1mbui J.\) HoriLortu. In: frecuencin d1 ellos so tll)bo 110 ni t rt\iico b1Q Los motor1stns, nsí on ln nocho como que. 1os correaponTd ient_es aviaoa envi:iforrocn.n·~
leto
Gil
d,
si,10
t\
o-L•nvea
flefcct.ds
on
eldín
llC!vnn
ontoclnJneo..l'Jtora.fo.mismns
1
Se jg,,ora á tlónclo fue á mctorsc ol otro
O.os p~r el se~or Notnr1,o á la Tes?~er1a L.u-:&gt;n parLidoy do los banderÚlcros, se i.lis0
horido. Las outol"idm1cs no s:~ben da él 1 del se1·,;,icío pb.1• pnrto do l(}s jc!08 Jo movi• velocidn.&lt;l, cunlquioraqno sea la intensidad Genet~l. del Estado y a la. mumcJpBl, Jrnguou y soa m11y nplnudidoe íotlns Iru,
U.el b·úitsito en lus divors:is ea.llos, y ca.si se reo1b1erou beata el 10 del mismo tardes •.A.lmondrito11 Lais Leal y cMinume1cod ú quo no le~ fub eutrogiulo 11or In miento y do los u1otoristna. •
nunca qnio1·cn 1:1ot ellos los qno eviten el me.e.
puli1,;io. quo t~m safoofactorüuncnto CLUll•
Lo.,
ple en cnsus do osa do.tu ralezD..
En ofücto ln, a.~or~ión anterior
&lt;'-Om• pcli~ro inrucdiato, (latcniondo sus earroa
Por el hecho de est&amp;1· ya rcgish·ada
A lns corrillos do estos dírui coucurrio•
•
Viajero•,
} •
prnebn con los s1gu1e11ies hechos im!r'Ltt&amp;· ó trCncs, CLt11.11&lt;lo 1111 trnuaeunlo ó \lll ca- y por &amp;lgunns otrQs ci rcunst:u~oias, de, ron 1.Gonornl ).~il~a, Jcfo do1' Ejércit.oi el
nutj?
se
c11cuontl'1111
ropontina.mento
on
•
-La mnñn.nn dol A1HH111o Rl\lioron c o11 bl&lt;l!l:
pelí~1·0, 1rnes cnBi Riomp10 loa motorfstne bs tener mayor validez, ó meior dicho, Emhu~odoi· do Mexico en "'nshington, el
1°$0 hnbilita Jo co11dnr.toree (inotor·s•
1lo&amp;tino á
npn: la fnmiUn. Evnns, el Sr.
1
Emba.Jn~or &lt;lel/npóu Y el ::\linistro Jo 11'
quleron
que el peligro sea. evita.do por considerarse como Ja único válirla, Je. Guer1•a.
Bornnr,lo tvarcs y la soüoritn su bor- t~s} y ae lcs.1m1_10, al senici0 donlro J. 1u
tle los Eeta.doe Unidos. Totlos esa,,
n.c¡nollo~
{~
,quionee
eo
Jea
va._onci.mn
y
no
mnnn..
Cf1-11lti1), 1'i. 111d1nU.l~os 41w 111, tienen to•
esccitura extendida n.t1te el Notario tosso~orce hnnd11doopiniouesi°Llnprons:1
-El mismo fül\ rngrosó do México el v1a. la mstrncció,~ ~u la ¡~r1lcticn. auficieo• han tonulo ticm_po U.o vcJlo ni lo üonon ya Sá.nchez Mnfl.oz.
muy favorables po.ra. el 06pt1ctzí.culo tauriSr. Ant01Ho G. 'l,rnj illo 1 en eompo..illa. do t~ ¡rnra este serv1C'.10 ¡,el1groso, c.ourn Re Je ovitnrlo.
no,
Sll familil\.
nclnró en l.1. muArta clo n11 niñn on la línea 9B v último. Está ya bion comprobn.do
El s&amp;.bado 21, ee ionugllrnron lns corri ..
rfo Gnntla.lnpo, rlontro &lt;le Jn Ciudad po q,uo ·d~ntro de nn CSJ&gt;I\C.io 110 mny co.l'to
Baticarin que mata env■•
&lt;las J.o noche con ol alumbrndo elecLt'ico
1
1
lus callo~ do 1 c.:iontlnlo.
J por ~iertn y con ln volnci&lt;lad. qne ll?vnn
nenandn.
&lt;le ron_nora, quo a.hora. 4~lavo:it~• y 11:
1
2'&gt;. Se han hecho corl'Or tronca eléctr·
l~l &lt;l.ueüo do un!\ botica 1lo poi· In cnllo
¡08 trenee "! ~anos oll:ctric,01, os huma.n~cuodnlln, torea.o tn1s con1das d1.1rias: una
tlo Santll Clnt·a• acnbu. &lt;lo 111:üo.r A una J1i• sSbl'e rioles de si&amp;tOlfü\ nnlignol ó de
menta hóplls1l.ilo quo pncclnn ser dot0n1C1·e.emos tlebiU.o hacer unn o.cla.rnción on la. ln.r&lt;lo ~ dos por Jn. D(!Cho. La. pla~a
ü.1~ quo llovó en vidn. ol nombro llo Huquul ma ~o ho1,go 1 P.t1to es, ao_bro yfo~ fíirrC1n)~¡6 lllli:1 v 1101 lo mismo ovito.doa 1os ncchlon- ros pecto á. Ja. noLlcin q uo tlió uuo de nuos• cuontu con 32 focos llo 1uz oléctl'icn.
'
P,1la.cioe.
un su:1toma. do fo1·1·ocnrnlos c.iforentc~il 11
Huy Jlegaron §. Buffalo, sesenta. to1•os
tes.E¡:¡tos hocbos son, on o1 eorv1c1O o o• h-os repó1-tors, rolntivn. (L quo el Sr. Don mexicn.nos
'Sucodió quo dió puo. esta p11stillns do ynndo los_ motoristas 11\ cm1vieeion d~
procodontes de Chihunhnn los
.José Atvnrez N oric,,.n, había eido oc11so.do
blcloruro ;lo mcrnul'io, en vci do µn11tillns 111conTen1O11crn y In concicmcia del ])di• t·t·ocnrriles olfclric;:oe, loe ' que principul- por Don G-uilibn.hloÍlnmo,·o &lt;lo haber die- 1'1118 im ir:ín lidiando Oll Jns pr6xima~ co•
tlocloruto, quo fueron l'ns riuo Jo ¡iidip,ron· gro, .puos In cam dob nquell,Js riole, •. . s 1mtnont') ('t1tAn causando tnn r~pe~idCls &lt;lcs- puesto do algunos objetos do su pi-opio- r1·idns.
y los 1·csnlt1idoa no ao hicieron eepornr. ' prop10. J)P.ra que eo re 01IC1s rnedo11 tro 1 8 gr.ocit\s, y esto lo consto. nl 1mbhco ........ y da1l,
~fañann. lo mnnclal'ó más J.oblles y tor•
Conoce do\ a suuto el Juch 1() J.o_lo Cri- tl~l shtcmn. ,elécll'ico, habiendo ndetná;
El nsunto so lluvó ó. ui, Juzgado Com)c. mino mi fofor1uo.c.íón dicionúo quo os un
8 o J,i Emptesn.
mi1rnl, Lic. Domingo Dfoz.
élN,ltnstancin. dolo.sta.do ruiuoso do 1::.-vf
justo y hum~n.o os que ,fa autoridiul ciounlj poro ol Juez no creyó quo so clobla hecho, lo do quo on Nuovn. York so Uan\.11
Los dou&lt;lo, do la ch lqnitn pnrcci:., qu 8 del innyor peso qo.e tenfau quo soport.,,,~ prvcuro un so1·v1c10 monos barbnro.
p1·ooot1.e1· crimiunlmoato contm el Sr. Al- cordcl.11s de toru1:1.

..

•

•

~

~SERVICIO,
EXTRANJERO
•
\

•

I

•

,

E

colono y en mujer.'·
.
La:, proposii.;ioues que el extraño pe11sonaJe
hioierEI. á. Jos pobres cnmpesi 1109 1 debieron se1·
0eductoraa 1 porque mn1·ido y mujer prouu111pie1·ou eu uo11 excla.1nAción de alegd~ y le co·lroa ..
ron de frase11 de gratitud.
El befioróu echó sobre Ja. mesa qn&amp; bolBR. 1'8•
pi eta. de 1~ cunl ae npodt!rÓ cou avidez 61 colono.
.La mujer á quien el pequelio Oliviet• IJamabn mamá. como Jo-t otros mnohacboe, cogiO á
éste de h~ mane, y llev&amp;u&lt;lole cei-ca del deseo•
nocido, le dijo:
:_Esto diguo señor va. á labrar tu folfo-idad 1
hijo mío. El cittlo le beudig11. Nosotr~ somos
muy pobres pnrn educnl·te, y .él te ,,a. B. lJevar
consigo, '.re dctl'á buonoe tl'njes y bueuoR aFi-mentos. Dale las gracias y procu'rii •er Juicioso
y quererle como si fueras su hijo.
Aquella, palnb1·as habiau hei·ido tau p1•ofondam.irote su imngino.ción, que ft pesar de los
anos trauscnrridos creía. escucharla9 a.1\11.
Pero en el instaute en que b:1büm sido pronnuoia.Jas1 la parecie1·on una &amp;Emtoncia terrible. No comprendía otm cosa aiuo que iba. i
obandouar el caserío y i loo que él Jlamba paclres y herm!\11os 1 t\ quienes tal voz no volverla
¡\ ver, y que se le obligab&amp; á lll&amp;rcbarl'le con
n.quel hombre cte o.ira taa eovero y dnro ti. quieu
no co1tocfo.
Lloró, pati6, elevó sus mauoe á la nrrcudadom an actitud enplion.nte y se resistió oou to-das sus fuo~·zna,
Pero todo fuá eu vano .. Los doa laoayoe le
sujetaron y le condujeron al oa.rruaj&amp; 1 doado
yn. ee hallaba. el grnn sei1or; sonó el chasquido
del látigo y los o•balloo partieron al galopo.
Agota.dag sus fael'zatt, é imposibilitado para.
res•atirse, 1101•6 1 ocultando ln. cal'l\ eonh·a loe
&amp;1111oha.doues del coche,
Poro los graneles doloras ee pasan pronto en
]n primera odad. Secóse al fin la fuente de ene
]ó.grimns. e&amp;inoorporó en su asiento, se atrevi6
á mirar cn1·11, ¡\ cara A aquel sen.or q_ue e.cab1Lba
de arrabntllrJe to.u hL•ui:toameute dal lado de 11u
familia, y la piu-eoi6 que su aire ei-. m&amp;s dulce
y bond11.doso.
El caballero, que no babia dejo.do Ce obser•
vcu·lc un momento, lo atrnjo á sí, ijent61o sobt•o
sus l'o&lt;lillas y sopa.urndo cou dulzura loa me•
•bones de cabe\101 que eubrJnu su frente, le
~osó eo11 oarifto.
-No llores, amigoioo-le dijo oon voz 110110

e dolrn,·a-¿no ves qQe yo to 4uerré

Serás Á. mi Jade, muoho más feliz quo cou ésos
pobres campesicos de que acn.bu.oos de aeptt•
rat•nos, porque soy muy rico muy ríe.o, y d~sda
hoy seds rni hijo. Tendrás oaanto desees.
~os, ¿quieres que St1a tu ¡;a.dre?
Asa.ltó al pobre ui:f\o el recnerito de -quf'
él llamaba su m1.dre y 89 echó ti. 11orar otr¡.
vez 1 gritando:
-¡Mam&amp;I ¡mnmáJ ¡Yo quiero volver con ma..

,

va.

mál
-¡Ahl-dijo el 'Viejo hablando consigo mis•
mo-i esta. edllll feliz todos loa malOs instintos

dueL·meu toda.vía en el corazón del niño; pet·o
en él eet-án tHl geL·me11 y yo salH·é despMtados
cu1111do sea. neci::sario.
'
Y se puso á acariciar lllHn-nmeote al muchn•

•

cho.

-¿OOmo te llamas, ui iio?-L1ijole con la voz
más dulce qua le fué posible.
-OJ ivie1·.
-Pues bien, mi pegueflo Olivier 1 par!\ co•
meuzar tu 11ueva exiHtoucia vamos ahora á. eom•
prarte uu traje bouito 1 porque Y'-' hemos l'lega.do ó,. una grau ciudad; pero seca eaa.s lirgrimas.
El earraaje, qtte efMtivamente euLraba á to-do corL•&amp;1· en Compi8gne, detúvose delante de
la mejor hot1telerfa1 adonde segoramflote l&amp; hu.':&gt;{n prccediclo tm correo, por'{ll&amp; el hostelero,
biuete en mano. esperaba. en el diutel de la.
puerta l\l huésped, a.l cual saludó con uul\ in•
clinnción respetuoSEl, ofreciéndose á. conducir•
le ú la ha.bito.eión que le tenÍI\ preparac.la. 1
En poC!lS Lloras, y gracias á l&amp; fafjilicl.ud con
que so deslizaba el oro entre Jes rnnnns cltt
aquel rico sellar, pl'o,1 eyó éste de lo 11eeesilrio
t. su 111·otcgido.
So le perfumó, arrcglóle lR. cabeza u11 pelu•
4L1ero, y aquelJa. mi~mt\ tarde pf\recÍt\ el mn•
chacho el berodero de nlgú11 personaje. de la
corto, porque en su tr,ljc no so lmbía esé..itiin&amp;~
do seda, teL·oiopelo ni encnjes.
Caando bubo teL·minado eeu1 trnneforronción 1
dijo el vieio á su pl'otegido:
-Mírate bien, uino, ¿em1,ie?.a8 ti. Htrnth· 1ue•
nos tu enlicla &lt;le Jo. g1m.11jn y Jo. 1&gt;érrlida. de Joi
har~pos q1.1e oubdlrn tu cue1·ro? Oreo qae si
ahora te encontrases á. uno &lt;le e,011 oh icuelmt
con quienes iugnbas, ni siqniera lo miru1·JEU1.
-¡Oh! yo les quiero 1Uucho. Yo 'tnieiou vi,\ ..
ver iunto .ó. ellos-l'{Js¡1ondib el nino.
El trncin110 bizo 11n gesto &lt;.)116 tt•nioatrab&amp;
clan11:1.ente lo que le satifdh:o scmejirnto i·aa•
puesta, y munnnrú i,11Lru (lieuteis:
1uucho?
-¿AeMo h11brfl ,lado 0011 u,u, bu~na natur••
LOS A.MORES,-1\.:)

,

'

�•
r

, ,,

•

• 1

-.,.:..

i

...

•

•

EL ASUNTO

D~I Cílml~íl íl~ 1~ fl ~íl ~ ~ ~íl~W~

. .

•

En su o¡,or·tuuidad informamos so.E
bre el fallo que pronunciO. el Consejo
de Guerra~ en contra &lt;lel C¡:lpitán 1°

de tocado.r, per, \

lumado, de los
mas d e1icadot ,
. con cuyo uso el
ca.be11o se pone

Davhl de la Fuente, del 2° Luis Tapia,
del Subtenie_n.te Joaquln 'lnclán y p.el
Sal'gento 2º Ignacio (fómez.

suave, flexible
y lustroso. De~

, vuelve al_ ca.bel~

.

3AN · MIGUEL

nnuci¡lClus en contra de los reos milit1lres, pasrn1 á revisión á ]a Snprema

"' lo c\escolorido y

gris la frescur~ .,
de ~ su primer 1
col_o r ¡ W)nserva ' ~

Vino Tónico
t

~:~·;:/e Justicia, _la' que confil'lna ó
Los ·1n·oceoodos, no fueron,_ acusf{dos

D~I Dr l~lílllí Bíll ffi'~íl ~ ~~ r~r,U ·Qe),

de robo,
sino ·qe enag~nació11
objetos
pei·teuecierit~•
al ejé'ocito,deconsis-

.

,

,'

tente en lii,i.ber obsequiatl.o al sai;geuto
G!.11nez el Capitán de la ·Fuente, esco-- Curació-11 rti,picla, aeg11ra y perma.nent

la ml.beza libro
de ca.spn., sana los hu.mores molestos é ;l
,impide !a caída clel oaballo. Hace

seguido desde hace tiempo, en la, Fábrica de Armas. También foero1t acusados de fraude, y j,ste consiste en no
habe,· co,isidel'ado e._ la relaoióu de
obras q11e menRualmente se remite á la
,Secretarla de Guol'ra, UDOS 9añoues de
·'fusil inútiles, á los que se les puso 1111
t~pón pal'a' aprovechat·seen las armp;&lt;las
1Jara ca~ar patos.
- Aclemás de estas acusaci&lt;1nes, se
formuló ot,;a por faltas á los d~l5\)Tes
milltares, y é~t.o,'" cous.iste en no h'aber
dado parte de Jo meoclúnado ·eJ Capi'tán
de la Fuea.'te . ..JO'úal acusacióu 1tebay6
sobre el CapU\:'Tapia, y por m·alversaciQu s,e.hr~l~l So.bteoiente lnclán, por
aµareeer éste J'eaponsablede \a' pérrUda
de alguno€!_ efectos c¡ue estaban á su
cargo, y que cons_ta en la causa que no
]os recibió. El Sargento 2º G6mez, foé
.,. acusndo por haber vendido la escoria
de plomo, que Je regaló el Capitán, de

1\

crecer el cabello, destruye la ct1.s:,a,
doquiera se emplea

de lR.s Iutermlnentes ó Frios•.

1·ias de .ploiµo: costupibre que se ha

l

DOCTOR

IOSA

•

•

~:.:..:..:,.:::::=::--"":=====::r::===-

$2

~

en;

El-domingo 30 de Jnnio, t.ereará.n
plazas fue¡-a c;le México los espadas si ..

,. r~ PEPSINA s,l;:
c".,e GRI'1AULT iP,'",

guientes:

•

0

Crema R o s ~
Compuestá úc substancias tónicas y saludables, evita
, las arrugas, refresca el cútis ~ consen;a la herm?s?ra de
la cara hasta la vejez comumca un perfume dehcwso, y
con su uso diario , las señoras tienen la seguridad
de con-.
.
,.
servar siempre los encantos de la belleza Y la trescura de
la juventud,.
Tanto en Europa como en América, la usan las damas más aristocráticas,
-

DE VF;NTA EN DRQGUERIAS YPERFUMERIAS

m.·

~~.r~~~t~

•

'

•1 •

f.•,._

laquepii; Vómito,, l&gt;iarr,a
,(,¡ 'utóa9go, E•~•r•••• g't.irico,, En-

o¡:
·11',,

Do veat.a en lM Droguerias y Fa'·' ulm.

..

(ermtdad,a del ~igado. • Oómbale lo■

i

r

TRA~AJO

,.1

molino patentado por el f3upremo Gobierno Mexicano.

PllSIIIIOS b01&amp;1mlcns YOOBlal88 de Tilo CIIITIIIO.

Sumamente eficaces en til tratamiento de las afe
)iones del pecho. Así como, también de fos ónano
tspir atorios.
Cura radícalmeote las toses nervío,rns · rebeldi,s. la
onquera. catar,os pulmonares: !acifüan la e1111ectoral6anotableofente y eu el periodo de :a convalecencia
• mos de pulmonfa, sirven para su restable·

•

DISENTERIA
-=:n

1 SEC~OSTITUYENTl
El mls &amp;clivo. mA.s 3ft"r&amp;
_ dablo y menos irritante de los
&amp;ónlco!I y de los estimulames.
•• aoAK.•, Fa.rmacéut.

~~

o¡BILIDAD G!llERAt. - PERTURBACIONES DI
NEURASTEftlA, ·,osFATURIA, elo..
ase, 38, .Rae du Bao, PAHLS.

a

Al

.

ATENTADA.-MA.

:Tf ·:;;.

A DEPOSITADA.

DI,• VENTA EN l\IEXICO.

I;'/

HIHÁ Ün PELLETIER
MINERA

Estas cápsulas, inalterab!
d'el«rosor de un guisan\e, no•~ endurecen
como las píldoras yse tragan
fá;Jmente que las obleas medicamentosas,
Son sobc,·anas para combatir los "1Sfrlallos, la gtif)pB, la lntruenza, y
en gene:.ªl los accesos febfos qu~ S? manifiestan al lnjtiarle•!as enfermed~d~~- Las Jaquecas, iW1Jl'al/f1as, ,;a/enturas lnterm!{entes' '!
pa/fidklas, el cansanc/.lJ, ,a trttta di ,ner¡¡la, el reumfl .la gota,
los do0Jr11s dB riñones son tributarios de este heróico mediclinento.
'·'
Una CÁPSULA ~s mái aot,h;a ~• una gran copa de QD.lno,.

A6RICOlA Y MfRCANlll
DE

Jáuregul y Cia

Cura laS--rena,as y punzadas nerviosas.-Pnicio, so
centavos pomo bor docena $~.
NOTA.-=Se recomienda. es..pecialmente para las
-punzadas ne(,.,: e.s.
TITO CARRILLO.
·

Ha t?ausht.dado sus Oficinas á. la. calle de DON

JUAN "MAi..,UEL ,1 N'tJM. 4, Entresuelo.

los dosE,;;Jevolcanes.
,
ooh·o de "'º' cornee de

,4i1¡!J

i

POL'· o DE RRRºl lodii s1ibstancia nociva, es .idherenle; !luavis·a y refreséa lii ni:el. teniendo, :iden'lás,

,-

, _ _ ,...

De Y~~~. ri,-rtos troncos de caballos_extra.nj~coches, eoupés y c&amp;rretel&amp;s. Terrenos dé1Hrb. Cuera de la Capital.

ros y ~i)J p~

\11 E1ltfr ,n aatta o,4p,uta •I nombr,'PEJ.LET/lt,. ~ llllltJtor d1

un perfllrue deli.cacJ,o,-DE ' VENTA en las. Drog1~ería·
Ha.f ·en &amp;oml.siÓÍ:i para tra:waso tres oasas de
y plfocipalP.s Bol.Jeas ill l?rcio de 12 cs. caja, p9r dos
ceua un peso.-PidaSe: la 6rma del Autor,-T. CARl,U huéspette! céuHicá.s cQn habitaciodes mtif con•

forta.bleJü iCt,

LLO,

t: . '

ParJs, 8 1 rue Vi't'fenne-, y

•

= ~''
I 1•~·•r•

~

-,,; 42

•

••
•

ANTI.8ÉPTICAS Y DIGESTIVAS

DelDR.B.

¡Pardiez! que sería una rara y curiosa casµa- de padrea qne daba al marqués.
li&lt;lad. Si así fuera, constituiría para mí una ' 0011 éste había atravesado la Francia y la
inier~saote•materia de estudio. ¿No sería pro• Italia: vivjdo unos meses en Floréncia; _paiuirlo
digiogo ver formarse ba.jo mi tutela á un hom- el iuirieroo en Venecia, y establecídoae al fin
1
bte honrado?
eu Romft:\
No haré nada por cambiar la naturaleza ,de
El palacio que el marqués de Florenzi pos¡ía
este nii)o. Le dejaré en líbertad de seguir sus en la ciudad eterna bastaba pol'a justificar lá
,Jinstintos, buenos ó malos.
reputación de hombre rico de que gozaba.
Aquella misma noche, de!J:J)u0s de una comlE'.h,a una de esas mot'adas· magnífico.e en que
da excelente, á la ~cual apenas hizo honor el pe ... diez geueraciones ha11 acumulado todos l9s ·esquélio Oliv1er, ordenó el marqués que se en- pleridores del lnjo y de, )as a!'tes de sus resg,hichasen los caballos. ,
pecth&lt;os tiempos.
-,e
.
Esta orden 1len16 de consternación a:1 hoste,
Muebles 1 cUa'dros, tapices, armas, cofres prilero; pues esperab'á que 4quel rico y desprei9 morosamente tallados, objetos de plata mal'adido huésp'e d deteudtia en su . casa algunos vill9sa\D-•\Íte cincelados, estatuas, alhajas; todo
días'.
·"·
el'a magnifico, todo sorprerrdeute, al pu)llO de
En vano pouderó lo risnelio dé las campifi.as que. difícilmente colección alguna de riquezas
ciroundantes, •las deliciss de su casa, lo mullí- d~ Itali~, la rica entre las ricas, hubieva podido de las camas, lo sucülento de su cocina. El do ni-rancar con tnás jrt\11:léia que aquella, exc1 \l·
viajero ':ni aun dió niuestrae de eso1.1charJe, y macioues de adniiracifÁ' de labios de un in t eapenas estuvo dispuestb el .c arruaie 1 continuo 'ligeiit:.e.
'
con el . niño su camino, llevados á todó cort'er , El dueño de todas estas 1nat·avillas estahcc
los postillones.
sin duda familiariza.do eon ellas, y sólo po,, h
J?eede ~quel día memorabl~, cuyos meuores 6dmiraoi6n que causaban algunos Visi'tR.11tt•·,,
detalles habían quedado grabados en su memp• 1,rtvilegiados, pudo el niño veuil' en Mnociriao, era fácil á Olivier reconstruir con 'fid~li , rgíento del valor y de la belleza de cuanto lo
dad toda su vida.
.,.
· ,·od'eaba.
•
·
Sin embargo, jamás babia podido aclarar \Hl
])\ ·marqués ;·ecibía poca gente, V ivfa cns i
extraño uíist~rio qu'e se u tía vagamente 1. ; su a·i slad0 y no salia sino de noche. Pasaba lu.i
1
alrededor y que le repngoaba.
',
dias eutet•os en una bil,lioteca, atestada de ,n:, •
Su protector et·a, al parecer, un gran sefiot· nuscrítos y de lib1·aoos empoi vados, con la, ciw)
italiano, inmensamente rico, que ae llámaba el ct&gt;municnbmpot· una pu,erta perfectamente d i~lmarqués de F1orenzi. •• ,.
""
~ul~da poi- uuafiugida estauteria, nu laborn tn)pt'a un9 de esos hombres ·de fi.soil.omía impa• rio 'de que se desprendían a·lgu'nas veces ex.•l- rn ·
~ible en que no dejan huella los años, y que, ños olores y un hurno ac,,e.y peuett-ante.
envejecidos prematuramente, se conservan h1e- . Olivie.r jbn todo.a las maño.nas áJa biblio tocr~
go it1alterables.
,
1
~ abraza,· al que l lnmaba, :s u padrn . .A.lgan " ''
De carácter dulce, y basta bondadoso, d,.e~de· :.-\lis ee ,quedaba allí á jugar.
el primer momento pare.ció que se babia pi-o•
'L os unmero~os ct·iadoa da! palacio eat.abn11 ,¡
puesto ree:mp1azar po~ ~1 niño á su famjlia.
1fl.s.6rQenes del niño, cnyos •nu\s iusjgnificunConsagróle todos sus cuidados, rodeóle de tes deseos ernu sa~isfechos en el acto. Si q11 ,,.
paternales solicitudes y nunca le dejó entrega'°.tfÍa Sali1~, i:'1meéliat"amete se enganch,a ba 1111 r ;i do, como suele suceder con los hijos de Jos ' :rrua:i~:: si jngn.c, tenía -para el lo i umensoa ,j,1, •
1,.. d-tués y habitaciones llenas de mL·gni1:i.cos i11graudes, ámanos mercenarias.
◊livier no ta,·dó en quereri'~ con todas lal! guetos. • ·
fpe.rzas de su alma y ape,n~s transcurrieron ,· Lo'a profe.sor6B más-;...d.istiuguiUos ele l tn l1· ~
uu9s ¡¡¡•~~~ c•at perdió el recue,;do del caserío. est~ban éncal'gados de s u educación, y su t n, 111, •
:f'.~•~ AJ ~ataba la existencia desde el mo- jo ern bien sebcillo, porqne el niño nprov,rn h,, .
m,e n_to eIÍ que á viva fuerza. le habíau ffubid.Q ba sus leccioues {~ las mi1 lll¡al·av~Jlas, su i nf¡...
al carruaje ele .su protector.
,it -lig¡énci_a era como esas tierras féL·tiles q110 ,h,.
,A,I paso que su inteligenci~. ~e deaarrol~ba vn•lveu ce!_ltu~lícado el gr~uo que sie!ll.hla • ~

..

.

.,

•

-.. -

-----.--

' • El Sr. Dr. N. R. de Ai'eltárió, Í'roiesor de la E-cuela de MecÍi~iua, Miembro del
Oonsejo Superior ele $ alub!'i~ad y del¡i Academia Naoipnal do N,(,dicina, die~; "La
•Harrea v el estroñimienta, que ~eReú.den la mayor parte áe las, ;Veqec¡, de dtv.e rsas
infeccioñes del Ap,1:1rato Digestivo ó de atbnia ó pereza de las Qbra~smusculares 4el
•~tómago é intesCi11os, wcür&amp;ll taci'l;ne.ute con las Plldoras dol'adas ó plateadas del
D,, B. HUCHARD de l'-,ia 1 con, las cuales b.e obtenido bue,ws ~-esultados,"

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ellas la 1ruauo del labrador.
CnIDpljó en Rollla los once· años, si'éndo la
ndmiración de cuantos le rodeaban, por el rú,;,i ..
do desarrollo ,le sus facul tades y la precoz ma•
dut·ez de sn razóu.
Asi viví_a feliz y sin _cuidados, cuando una
noche se acercó el marqué.a á su lecho y le
dijo:
'
-Rijo mío es necesario que te levantes,
porque tenem&amp;s que partir. Despídyte del bello
cielo .de nuestr[\ .querida !talla, de este pafacjo,
mu t·avilla de lns artes, d'e todas las cosas que
te rodean y que tú amas, porque tal v~ no
vuelvas á verlas.
El marqués pr01111ne1ó estas palabras viail¡leme,ite conmovidó. S:lj'!rostro estaba alterado y
· Uud lá:gl'ima asomaba á sus pupilas.
El uiilo rodeó con sus bracitos el cuello de
su padl'·e 1 diciéndole al p1·opio tiempo:
-Si no tengo que separarme &lt;le tí, no echa ·
1:é de meuoa nada.
.,
-¡Eobre uiñol-r.eplicó el marqt1és esbce,
cháutiole con~1·a su corazón¡-i;ieu "ahbe Dios
que tú el'es el único sor ~quien yo he querido
eu la tiena.
TL1 voz cl"ulce y tus inocen_tes caricias me en ..
'' ternacen como la felicidad y mtt-emocio·tiall como el l'emordimien.to.
'
· ¡AJÍ! ¡quién hubiera pod_ido consagrarte mu,
eho antes ,lqs tesoros de afeeci'ón que ,h!ls despert ndo en esiGt corazón que , 110 había ama ilo
nu1,-0al
' •
Y como Olivier, asttstado por la ex11ltacióu
cte 'au pl'Otéctor y la violeucia de aqnellas pala·
bras qne no c.omprendía, . se echase á llorat·,
prosiguió el marqués 0011 un , tono más tran ..
quilo:
. -,Nada temas, niño. A. cualquie1· precio snb1'6 ásegu1:art"a una vi d a ::i.1 nbrigo de Jas terri'bles vicisitudes de la miu. El pestilente soplo
del mal qp'e 'ha. ma1 1chi _tado y secado mi 1:ornz ón no te a lcanzará. Y.ó 1 est,aré aq\li sien;i.pre
pu,•~ pl'nt ogerte, y de cerca ó de lejos set'é tu
ég id~. l\Ii vida entera á¡,rá pa,~a tí. Elato y mucho más te debo. ,'. . ·

43

c~o, 11am(j el marqu~a á un v1e¡o servidoi' de.
toda Bu couña.11zn 1 que desde el primer día había esta·do encal'gado es_peciahnente dél ae,·vi•
cio déOlivier,
Ordeuóle cerrar toda~ las pÜ_ertas, y n~• vez
aegul'o de que no pó.dia escuchal'l_e•ninglÍu oído
indisc1"et9 le dijo:
-Cosimo, estoy 1'igilado y me amenaza.n
gl'andes males, Mme. Olympia no puede hace,·
ye. 11ada eu mi obsequio, y ,wañaua. vendrá &lt;"l
poouJac..ho á saquear mi-casa.
.
He rteeiélido IJ,uir antes de que esto· Murra.
Pero puedo ser ~preso C, ~muel"te ¡q_uié.1!- sa.bel
Tal vez en estos iustantes1esté at'mllda del
pu•
1
ñal la maluo que d&amp;ba aseei ·pá.r-me~ ... 1
1 -¡Oh¡ señorl'--le interrumpió ·balb~ceando '
el criodo-no bableis así.
;
-Oosiiµo, tu me el'tfs adicto, ¿no es verdad?
Me ro has probado ci~u veces ... , ,
.
-¡Ahl si es preciso que yo dé mi ~•ugre.,.
-Lo sé-elijo el mrtrt¡•és . iuterruln¡&gt;réndol e¡
1
-por eso he contado contigo,
Te"J4)ouffo eete niño, á t ,u itu qu,iéro mil ve•
ces más que á mi vida. Tú tambi¡íu Je quiéres:
me lo has dicho eu mucha~ ocasiones.
Sí yo ll ega~e á desaparecer, que él sea tu
hijo y tu seiíol'.
Defiéodele de todcs, hasta de mi memoria si
alguna vez llegase á saber, ..• y en tanto con aeL·ves un soplo de vida., qut:t nadie toque ui un
en bollo de su cabeza.
El viejo criado, extendió la mano hacia nn
crucifijo de mal'fil, g_ue se destacaba sobre el
fondo de . terciopelo negro , de uu magnífico
ouad!'o qué babia en la habitacióu, y dijo:
-Juro no vivir ml\s que para este niño. !
-Gracias, mi buen amigo: y ahorn, toma es•
ta cartera qne no d ebes abrir hasta el día en
que yo 1\'é¡i:~e (. faltal' ó nnMlt'o hijo.
,-

I

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1

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--:-DespL1éJ.11 &lt;le esta coumo:v'edora escena\ pu•

i

,

.,,.
·;¡

sose el Marqnás una cnpa oacura.1 tomó de la
mauo á Oliv,,j.er, ,y salientlo del palacio pol' una
;puerta de sérvjcio, llegó, poi· r,a\les excusada¡¡
á las puel'tn~ de Roma, segu.ido á distancia por
algnnos criados. •
'
Fuera de puai-tas esperaba á los fugitivoe un
l1l0gar.ou lo s crindos.
cocbe de mode$tR apEHiencia, en el cual subie ..
A tofa prisa fuá vestido Olivier.
Los ob,1eto·s más 111·ecfo!os i=:e gua.rda1•011 o,on .. ron, llevando consigo las riquezas salvadas del
' ,
fnnclidos y de cualqni e r •mat\E'llºª en loa cofr es. Dl.lllf'rRgio. .
En se~uhl~ p&amp;l'tió él carl'uje.
¼
Los lacayos iban y V8 i1ía azoro.dos , s in onl en
Lo• triate~ pr~s•gi9a del l\I~1'qnéa nos• rea•
Di concie rto y cttsi sin saber lo que b~oí~u.
li1.hrou, y los fugitivos consignierou llegar í.
Aquello 110 era uµn pa rtida, era lllHl fngu. .
,_
{)uando todoR Jo.~ pre parA.i~vos hubieron ter- Nápol~ssin ~•r mole$tado~,
lila Náo9le• est .. v!_eroo. ec•ltoa cinca dia"
'"!lllla&lt;lt! v iievó el momento de salir del ~!'1-•

e

•

HUGHARDiaris.'

LOS A.MORES DE UN A ENVENENADORA.

BIBLIOTECA DE cEL POPULAR ...

!

·v·-•:

,,-

..,

1eza, con una de esas almas pr'ivilégilldas, en iban borrándosele las movibles impresiones de
las cuales n.o hace me11a la. gangrene. del vi~ la infano.ia. y llegó un iustante en que casi
cio?
'
ol\'idó qne había dado á otros el dulce nombre

1

111 Oulnln4.r .

toda.JI lat Fa.rmacJa.1,

•

:

"'l

....,

Esta enfermedad está carecter!zada pol'
evacuaciones moco-sanguinolentas y pu-jo, y es una infección espeGial del intestino gru.eso. A veces los dolores son muy
fuertes, hay calenturas y las digestiones
,
~tán perturbadas. ?redi,pone de úna ma~, 'l, nera especial i los abscesos del hígado, por
,¡.,.-,
&lt;lb
..
lo que e e curarse con toda eficacia y ;
"
oportunidad, tomando las Píldoras Do•'
radas

Óseo, Nérviaeo y Sanguineo.
AFECCIOttES del PECKO y de los BRON:frvª

\_,

Tintura milagrosa.

Jtluele n1,xtamal, car~

ne, caf"rn.o, nztí.ca.r, ca1,elu. 1 chile., caté y toda cla8&amp; de r.ereal es-.
l
Ningún molino pri.l,;;;t:wta jgualei:1 veutn.jas qno «El Eco nómico,» porqn,e en 1
efectq, asl como muele nixt~unai, ig ua l mente muele C~\fé y ohocolate, mientras
que ]os demás molinos no pue·den uioJer café y mucho mallos el co.cao y la ca•

\ico veces m4s att.ivo que el Aceite de B1gado d1 Baca!-.
JKola•Coca) Seconatituyento
·.
General dt lo1 Si•tema•
TONICO

EXCESIY*I

AGÉNCIA

•

..)'

Solo diez pusos cuesta
~,EL EGONOMIGO'''
.\ .

t.\\\\!!!s!!:tro,
-

ANEMI '&lt;- CLOROSIS
CONVALECENCIAS, ~~
ENFERMEDADES
~
del CORAZÓN,~t

TOS!! TOS!!

'r..

,~
lt

e
u~~,.,~~~1~M'!~~l!~Jº!u! /
do,» «El Pafs» y «El Tiet1?po¡» eW., étc., se ht~ a}egradó 90 es t1e invent0t que
t'édunda en beneficio de todft.S hit1 cl\\se's; del rico porqtie _d-e este modo tendrá
s1\s molieudas más µerljqtas y )11npia~, y del pob,·e pál'q'U~ no tendrá que
cónumit· t odaq J-111:-1 fuei,1•7.¡l,R pn ~lmet\\te.
., ):
6· '

UNICA PREf' AIJ,AClO..i~
.

PABA RESTABLECEll, ll()OR!U.l! JI l:\.EB.
MOSEAR EL PELO.
"
IJ&gt;l.,•,DE LA PltEMATUHA CA IDA DEL CABELl,O
EY11'.l. LAS ÚAN .\8 Y Llh!PJA LA CAllEZA. '

•

Guri ', ,Mta : Mala, 11ig~tionl!,, No•ti,J. 'J Attdittt, Gastriti• y G••·tr1lgia,

110111ilo, de fu-•ujeru 1nclnl• tonillo•
lo■ aoeiaooa y á loa connlecifolel.
Pllll, 1, m tlfllUI, J a bl 1n1t111111 ,.raHbl

En las Droruerlas y Boticas al prec.:o de 12 centav11S
caja: por docena UN PESO.
En Puebla: Ah:nacin de Drc1as y botica Francesa
del Sr. D1·. y Farmacéutico J. lbañez, Independencia8.
•
En Le&amp;n. Bol_ de «La Satud:t Qel Sr. Dr. Cayeta·
no P1ufilla y botica de Guadah1pe del Sr. Dr. Cornelio
Larios ., en la Droauería de los Sres. Hui;iy Redan.
,
T. CARRILLO.

•

~IEXJ~t-;:~:.'!,~~r11.i~ !~~~;~~!~t~;~~~~!1

el holilhre I• falla di! jugo gaolrieo,
·elemento indi,pensabló' de la dige11i60,

i

por cielito anual.

o oooooooooooooooouooooooooooooooooooooooooooooooooQooooooooooooooooooooooooooooooooooo

«El Económico» ntuele' veinta litros de nixtamal en rliflz minutos, es un
aptfrato que .puede tra:usportal'~e fácilineute .á cualquior parto y está perfect~menteacabado.
,
.
Los tenemos sencillos, es dedt·, qtrn mi1~len de nn &amp;&gt;lo lado á .$ 10 ~
Los t"Buemos dobles, ec1 decir, que m11el eu rle los do1~ Ia.:fo.s á.. . ,. 12
,
Pi&lt;los~ Cil'Clth,r d•acl'iptiva t B. v G. GOE'fSCHEL 1

cGoréte.•.•...... En ;Mérida.
_ cSilvedp Chic0-½: · .• i\rérida,~~~· .· ·:, 'FiJhñáiiía '·pri.•para~1\Ju ({ue íilphl en
cE1 Chano» . .'~. -. San Pedro. (Y_) · n' ·

Agustín Velasco • Sa1í Pedro (Y)
Pr6xj.mnmente toraa.l'á. en lo:Plaza do'
Celaye. el espada Leópoldo Cama.leño,. .
Parece un hecho que en el mes de .AgoSto entrante,_el espada mexicano Agustín
Veloeco, torear&amp; en las pi•••• de Orizabo
V Verocruz,
,

- - - - ,::::)(o )'c: ::,-~---

·se reciben depósit.ps desde un peso ¡~ril.. arriba, pagando por ellos Un interes de ouatro

-nela,

Elixir Digestivo

Los que D!»bran.

Se ocupa de 011er,ciones da Banca en gener•••

,'

·~-;:' del Dr. Ayer

en el Tribunal .Militar la vista' en apelaoióu, y de ella, daremos cuenta al
público, así como de su res u\ tacto.
-,;. ;e'-

,

ª

§

1 ª DE SAN FRANCISCO Y- BETLEiWITAS

g

fecta. solución1loa remedios más efi~SCes·
contra las enfermerhdes procedent~'de
la-pobreza de la saugl'e y afeccionespni•
1
n1onare.s. Etitt\ v1·epa1'ado dc tal manera
que sU'asimilación con el jugo gástrico,
en vez dc •nei1tralizar sns efectos, aumenta su intensidad y poT consiguiente su
acción benéfica en todo el organismo.
Es eje una eficacia soberana contra la
tisis pnlmóhar y le traé .ell abundancia
las oólulas de sustitución desi&lt;'nadas par
r:t refor¡uar el tejido pulmonafroído por
la tuberculosis, cavado po_r las cavernas.
- ¡¡

del C·abello

l

i La Compañía Mexicana.de Fomento.

(sAn1:i; r,pMA1s)
. se hallan en perEn esta preparación

El Vigor

,(

,

ooooooooooooooooooooooooooooooQoooooooooQ~oooooooooóooooooooooooooooooooooooooooooooo.

0

r1

FIEBRES GAS'fRIO,\.S.
11RTICARIAS.
FIEBRES BILIOSAS.
; .REMITEN'l'ES.
._
TIFOIDA PALUSTRE.
NEURA,LG1AS.
PUNZADAS NEttV.I0SAS,
'i jP
· JAQUECA.
l ~~'
..
DOLOR D,E CABli:ZA.
NEURALGIAS FACIALES.
~:t"'
INTERC08'l'ALES, CIATICA.
LUMBAGO.
EspasmJS, reumatismo 1 dolol'es neu~ su.planta. todas las demás prepara,.
romus~nlareei~ 'he'uropá;ticas-, dolot·es al otoi:tes y pasa á ser el favorito de las
!tj!oras -y caballeros.
corazón, fiebre en Ja bacilosis, etc.
1 :i
Es una prepal'actón antiséptica y ve- PrBParado por Dr. J. c. /ver y Ca,,
«He usado con e:kcl\lentes resultado,
getal, cuyos principios obran directaLoweU, Mass. 1 E, U. A.
mente sobre la sangre matando ]os gérol vino ele SAN GERMAN en casos,, de
t[sis pulmonar, de anemia y de en,ferlnenel que causf\,n la fiebre. No p,rovo'laa Prln0ii;,&amp;1e1 lhpo1loionM
ca irritac-ionea intee.t jnales y Jimpia. el tXedall&amp;e de Oro enVniver11&amp;les
medades cró~icas de la pie[.&gt;
•
--------,
tubo digestivo 'de infee-0-ióu.
&lt;i/1
DR, BAND~A
NtNC
Los accesos agndos de fiebt·e, coalDEl\lnSTA.
quiera. que sea su odgeu, se curan en
tt:ROFE90R oe F l SIOLOGlA EN LA ascue-LA NAOIONAl
Fa.cult.ades Nueva Yot· y Méxko, Miembro de
unas cuantas hoL·as.
01!! MEDICINA DI! Ml!!XICI).
_
:t. Sociedad Odo11lolf1~i c:.i. rle Parí:,. Vergara 15
Se vende en las Droguerias y Boti- co11tiguo al TeatL"O Nncióua.t.
cas. ,

la Fuente.
·
, Dentro de poco t1empof
se e factuara•

.

•

0

¡:' '

es ,un artículo

1

...:_,.,,

',. ¡VINO

del Dr. Ayer

Como es de ley, la!:t sentencias pro...

\

(

tlV1gordelCabe1l0 t . San GiRMAN

,¡

Próxima vlata 11n apelaci6ri.

•

~
-~~
~ -.
PC!2~L1H?. MJrt(jS 2 _de Juíio de l$0i)'

.,

Mi c/1e,.

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                <text>El Popular, diario independiente de la mañana, 1901, Año 5, No 1615, Julio 2</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Ejército americano en Cuba</name>
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        <name>Servicio Militar obligatorio</name>
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                    <text>REVUE
REVUE MENSUELLE
DE LITTÉRATURE ET DE CRITIQUE
(Sme ANNÉE)

Par.ut le Jtr de chaque mois

-

Le 11uméro j_ fr. 50

Liste complète des sommaires
de

La Nouvell

Rev e Fra çaise

depuis sa fondation jusqu'à la fin de la quatrième année

1\JA ~R TION T

MPORI..IRE 20

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RÉDACTION ET ADMINISTRATION
35 et 37, RUE MADAME

Ce/au:iculf' (Ot'iobre
13) .sera complt!i~ _ ·chaque annte par llf¼ tmpplément.

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de nembnalis """ r:rlrifr,n _. Ill f11n.ut1;-,~né
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LA CHRONIQUE DE CAl,RDAL
pw AlU)U svAÙI

nvoi franco d'un numéro spécimen sur d e ~
CONDJTIONS DE L'ABO NEIŒNT
France, A'lllœ-Lotnint, Belgkaae et Luxemboarg :
Un an, 15 fr. - Six mois, 8 fn.
Pour Ill
cha COl'pl enaeignant "' Fr""": Utt a, 10 h
Étranger: Un an, 18 ln. - Six mois, 10 fn.
~ t 1111' pqiet de lue (France et Etranpt); Un allt -S

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Il ,.. rait, mr 1ear clrmmfe, 111111 w • ., ,,,__, ~- • t1t, -,,,, 1 •
..._ ptait da mltikel en eoa11 de pablicatioe l la date de 1eat allo:Jw

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LES ÉDITIONS
DE LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
publient la œmea de:

. . . . . 14Au.Dld, ümr, PAUL CI.AODJL, Aod Sv.uiï, , , _
,lln.w&gt;,._....,.IAIII,_ ABd Gœa, CH.-L. PB1L1P1'1, EIIILB VDHAIUII, ~
lhuDml, VmiJ;..Gamnl, Pmau HAilP, VàLDY ~
JLUI Sao.v,maGD, G.-IL Cldl'l'DTOM, etc,

lille cem,Mte da ütiw '6 Ill N..wJ/1 Rlt1U Fw,,,pi,,at . . . .
l ~ • A i t l l l . . .ncf.e

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CUISINONS
REVUE MENSUELLE DE LA MAISON
DE LA CUISINE ET DES ARTS MÉNAGERS
LE I°' DE CHAQUE MOIS

CUIIINO■S

Ce1le u,.te (a"l'rll t9J.C fait suite au rasçh::ule contenant s somm~~ ~ ~i':msiletsi
•
Nou elle Re"l'ue Fran l&amp;e dept s aa fondat. n jusqu 1
c
de la cruatrtème année.

-·-

LA NOUVELLE

REVUE FRANÇAISE
REVUE MENSUELLE
DE LITTÉRATURE ET DE CRITIQUE

(6me ANNÉE)
LE NUMÉRO :

t fr. 50

SOMMAIRES
DE

La Nouvelle Revue Française

•

(Année 1913)
En publiant cette revue qui va paraitre mensuellement, nous nous
proposons d'aider dans leur tâche si importante de maîtresse de maison,
routes celles qui nous feront Je plaisir de la lire. Pour les lectrices
jeunes et inexpérimtntées, no·re revue sera une sorte de cours de cuisine avec lequel elles apprendront à faire de la cuisine simple, saine,
variée, à l'aide de recettes claires et nettes et dont le résultat encouragera leur d&lt; but dans l'art culinaire.
Elles y trouveront aussi des cooieilssur l'organisation et le nettoyage
de la maison, ainsi que des idées sur l'ornementation de la 1able, de
la salle à manger, de la cuisine.
Aux maîtresses de maiwn expérimentées, notre revue offrira un•
choix de recettes nouvelles d'excellente cuisine, qui enrichiront leur
scienc•.! culinaire, des menus de régime, de pique-nique, de goûters,
de grands repas, ainsi que des conseils sur l'alimentation des béoés et
des enfants.

MAJO R A TION T:S:MPO:lAIRE 2 0 °{.

f:Y

RÉDACTION ET ADMINISTRATION
35 &amp; 37, RUE MADAME

LE No: 3 FR: -

ABONNEMENT:

30

FR. PAR AN

LES ÉDITIONS A. M. T., 80, RUE BONAPARTE, PARIS
N. Jl, F.

7:éUphone: FLEURUS 12.27

�Liste complète des Sommaires
de La Nouvelle Revue Française

Muait111e, - Twdfth Nigbt, au Sno, Theatre. - L'Enfcr de Dante, traductian de
M- Jhpinuae-Moagcnet, nec une préface de M. Ch. Maunu. - Lettra Ancw- : Qgj
a .ecrit Vathelt 1 - Edgard Pol, par Emile LauYritre. - La Corre1pondaoce de Carlyle et
d'Emenon. - Lettrea Allemandea : Lettres choi•iea de Gœthe, traduite, par Mio A. Faita.

(ANNtlt 1913)

N° 53 -

l" Jlai 1913

Jean Schlumberger : En lisant Thucydide. -

N° 49 -

1 • Janvier 1918

Albert

Thibaudet : L'Esthétique des trois tradition,. - Jacques Dyssord : La Symphonie Nocturne. - Henri Ghéon : L'Epreuve de Florence (6n). V. M. Lion :
la pounuite de la" Dancing Girl" (1).

1• Pévrier 1913

Valery Larbaud : A. O. Barnabootb : Journal d'un milliardaire (I). -

Emile Ver- V. M. Llona : La poursuite de la "Dancing Girl" (fin).
CHomQua : Chronique de Ca,rdal, par André Suarès (VilJon et 10n peintre). - La Poéaie_
par Henri Gh,Eon (Les P~ies de Mallarm,E. - La Poaie de Stiph2ne Malliirm,E, par Albert
Thibaudet. - Le Puita d' ~ur, par Jean Dominique, etc;.). - Le Théitre, par Jean Schlmnberger (Fauat l 1'0~. - L'Annonce faite l Marie 1u Tbéitre de l'Œuvre). - Notea par
Jacque, Copeau, Henri Gh.Eon, Jacques RiYi~re, Jean Schlumberger, Albert Thibaudet,
Valay Larbaud, C.mille Vettard: René Bichet. - Jean-Chri,tophc: La Nounlle JOUTilœ_
par Romain Rolland. - D~couvertea, par Charlea V"udrac. - Dea Hommee. par Bernard
Combette. - Portrait:1 and Skctchee, par Edmund C.-.,. - Jean-Artur Rimbaud, le pœte,
par Paterne Berricho11. - La Penaée d'Hcnry Bergaoo, par Joacph Deuymard. - La
apectaclea de mulique du Théltre 'dea Arta.- Lettres AnJlaiaea: Marnage, by H. G. WdlL
- Les Revuea.

haeren : Poèmes.

N° 51 -

C■ ao,noua : Chronique de Ca!rdal, par André Suarèa (Ker-Enor). - Le Roman, par
Jacquet Copeau (Le Crime de Biodos, par Pierre Lauêrre). - Le Théltre, par Jean SchiwnLcrger (On 110 peut jamaia dire, par Bernard Shaw. - Lea Eclairewea, par Maurice DOllDay).
- Notea par Henri Ghéon, Valery Larbaud, Edmond Pilon, GHton Saunboia, Jean
Schlumberger, Camille Vettard: - Sddi : Le Jardin des Roaea, traduit par Fram Tollll&amp;Îllt.
- Honoré de Balaaç, c;ritique littuaire, prHace de M. Louia Lwnet. - Les Mœun du Tempa.
par Alfred Capua. - De l'Amour Phyaique, par Camille Mauclair. - Cheû-d'œu.-re lyriquea
du Nord, traduiu par O. W. Milou. - Clarté, Latenua, par Fnru: HellmL - L'Ann&amp;
Dramatique, par Henri Bidou. - La Salle Barye au Louvre. - Lettres Anglaiaea : The
Charwoman'• daughter et The Crock of Gold, par James Stephen,. - Lea RCYua.

N° 52 -

N° 54 -

La Poésie, par Henri Ghfon (Une Cantate de Paul Claudel. - Ode, et Prihes, par Julea
Romain•. - Chant Provincial, par Julea Delacre. - Le, PMerin, d'Emmao., p:ar Dominique
Combette). - Le Roman, par Jacque, Copeau (L'Homme Enchaloé, par Marcel Berger).Notea par Henri Ghéon, Edmond Pilou, Jacques Rivihe, Guton Sa.uYeboia, Jean Sc;blumberger. - E11ai1 de critique, par Abel Hcrmant. - La LitUrature belge d'expreaaion
&amp;anfaiae, par G. Heumann. - Lea Heur« de I' Acropole, par Albc-rt Thibaudet. - Pékin
qui s'en •-. par Loui, Carpeaux. - Poème, de Bohême, par Tristan Klingsor. - Le, Dieu
ches noua, par George, Pioch. - La Péallope de Gabriel Fauré et la Pauion aclon
St, Mathieu, de J. S. Bach. - Sur lea Indépendants. - Culture phy1iquc, helléniame et
aculpture. - A propo1 de notre édition dea Poê,iea de Stéphane Mallarmé. - Lettre,
Ailglaiaea : Le douit:r Vathek. (André Gide - Lucien Lavault - Lcwi• Melville - Valery
Larbaud). - Lea Revues.

N° 55 -

La Littérature, par Albc,rt Thibaudet (La Préface de Stéphanie, par Paul Adam). - Le
Théltre, par Jean Schlumbcrgcr (La Pisanclle, par Gabriele d' Annuuio). - Nota par
Henri Bachehn, Félix Bertaur, Jac;ques Copeau, Edouard Dollbna, Henri Ghwn, Jean
Scblumberger, Albert Thibaudet r Dingo, par Octne Mirbeau. - A propro• de Pénélope et
de Boris Godounoy. - Julien dCYant un public" averti". - Marie-Magdeleine, par Maurice
Maeterlinck.. - Riquet à la Houppe au théâtre Français. - La Gloire Ambulancière, par
Tri1t2n Bernard. - Marthe et Marie, par Edouard Dnjardin. - Philémon, vieux de la
vieille, par Lucien Deacave,. - Lea Copain•, par Jules Romains. - L'Enveu du Music-han
et Prrou, Poucette et quelque, autru, par Colette Willy. - Exposition Théo van Ry-1bertf,e_ - Lettres Allemandes : Freitagi,kind, par Otto Fiake. - Les Revues.

ter Avril 1918

-

milliardaire (III).

Caaowron:a : Chronique de Ca&amp;d.al, par Ancbi Suarb (Ker-Enor, fin). - La Littératare,
par Albert Thibaudet (La Colline Inspirée, par Maurice Banù). - La Pœ1ie, par Henri
Ghéoa (NouYCIJa Uitions de Rimbaud et de Verhaeren. - Le Buiuon Ardent, par FnoçoiaPaul Alibert. - Pagea politiques des ~tes franfais, etc.). - Notes par Félix Bertau.
Hari Ghioo, Valery Larbaud, Lucien Lnault, Jean Schlumbagcr, Albert Thiliaudet,
Emile Verliaeren : La Mort, par Maurice Macterlinclt. - La Trag.edie de R.anillac, par
Jir&amp;me et Jean Tharaud. - L'Art Social, par Roger Mane. - M. Vincent d'lnq et la

1 or Juillet 1918

Jules Renard : Lettres à l'amie. - François-Paul Alibert : Le Puits et le Laurier. Louis Lefebvre : Le Mur. - Jacques Rivière : Le Roman d'Aventure (lin). - AlaioFoumier : Le Grand Meaulnes (I).

André Gide : Les dix romans français que ... -

Gabriel Mourey : PsycM (fragment).
Léon-Paul Fargue : Charles Blanchard. - Charles-Louis Philippe : Charles Blanchard qu~te aux enterremeon. - Valery Larbaud : A. O. Barnabooth: Journal d'an

1"' Juin 1913

André Suar~ : Roses de la Passion. Rachel Annand Taylor : Une mère ... (trad.
MM. Bonnet.) - Jacques-Emile Blanche : Apiù une visite à Louis David. - Jacques
Rivière : Le Roman d'Aventure (II). - Valery Larbaud : A. O. Barnabooth : Journal
d" un milliardaire (6n).

1• llitars 1913

Franci1-Vielé Griflin : Le Geste de Saal. - Albert Thibaudet : L'Esthérique da trois
traditions (fin). Paul Claudel : Cantique de la Pologne. Valery Larbaud :
A. O. Barnabooth : Journal d'un milliardaire (II).

Pierre

Ca-rQua : Chronique de Ca!rdat, par André Suarès (Temple d' Amour). - Le Roman,
par Jac;qucs Copeau (Tendra Canailles, par André Salmon). - Le TM!trc, par Jeua
Scblumhcrgcr (Le Secret, par Henri Bernatein). - Note par Jacques Copeau, Henri Gliéon,
Valery Larbaud, Jacques Rivihe, Jean Schlumberger, Albert Thibaudet, Camille Vettarcl,
Michel Ycll : Ezp01ition1 de Dnid et de sea éltves. - La Mai1on di•ilic, par Andtt
Fernct. - La Statue Enchantée, par Henry Marx. - Molitre i Bobino. - Francesca da
Rimini, par Gabriele d'Annunzio - Au ThHtre dea Champs-Ely1écs. - Denx ouvrage, de
M. Albert Rouuel. - La Brebis .Egarêc, par Francis Janimea. - Lea Dîac;iplinea et Charlea
Maurru et la c;ritique des lettrea, par Henri Clouard. - Lei Jdéalistea Panionn.Es, par le
l)r Maurice Dide_ Lettre, Anglai1e1 : Qui a écrit Vathck? réporue i M. Lucien
Lnault. - Hermi1tou, le juge-pendeur, par Robert-Louia Stevenaon. - Lei ReYUe1.

C.aomQua: Chroruque de Cal!nW, par André Suarès (Frsn5oi1 Villon). - Le Roman, par
Jacquea Copeau (Francis de Miomandre). - Le Thé!ttt, par Jean Schlumberger (MarieMadeleine de Hebbc,J). - Notea par Henri Bac:helin, Feu Bmau%, Henri Ghéoa, Albert
Thibaadet, Valery Larbaud, Camille Vettard: Le, Epi1ode1 de Vathek, par William Beclr.ford. - La Rafalea, par J. H. Roany ahif. - L'Ordination, par Julien BendL - Fillea de
la Pluie, par Andr~ Snignon. - Promenade, Littéraires, par Remy de GourmonL - Eftlyne
Moncœur et la littérature féminine. - La Di•ine Renci;,ntre, par Ili Collin. - Quelqpeintrea et quelquea peintures. - Lettre, Allemandea : 01lur Walzel, Albert Soergel, G. YOn
Lukac-. Otto Flalte. - Lea Re•ues.

N° 60 -

Léopold Chauveau : Prœes. -

de Lanux: En Serbie (Octobre-Novembre 1912). - Georges Chenneviêre: Poèmee.
- Jacques Rivi~re : Le Roman d'uenture (I). - Valery Larbaud : A. O. Barnabooth :
Journal d'un milliardaire (IV).

N° 56 Paul

1.,. Aodt 1913

Claudd: Poèmes. - Jules Renard : Lettres à l'amie (fin). fruit plein de cendres. - Albert Thibaudct : Un livre sur Ronsard. Le grand Meaulnes (II).

Henri Aliés: .I.:e
Alain-Fournier :

C■ IOIOQUU : Chronique de Ca!rdal, par Andrê Suarèa (Contraires). - La Poérie, par Henri
Ghéon (La Tapi11erie de Notre-Dame, par Charles P~guy. - Alcool-, par GuilJaume Apollinaire. - Le Page de la Vie, par Maurice Rostand. - De Théophile Gautier, p«te, etc.).
- Notes par Félix Bertaux, Jacques Copeau, Louis Dumont-Wilden, Henri Ghéon, Valery
Larbaud, Jacques RiYièTe, Gaston Sauvebou, Je.tn Sthlumberger : Camille Lemonn.ier. Starùala1 Wyapianslti et le thé!tre polonai,. - La Kbnnnchtchina, pu Mou1sorgaky. -

�Sur quelques ballets de tran, ition. - Le Sacre du Printernp11, ballet par Igor Stra?inski,
Nicolao Roerich et Vlaslav Nijinski . - La Marchande de petits pains pour les canards, par
René Boylèsve. - ManusCTit trouvé dans une ile, par Luc Durtain. - La Culture française
en Belgique, par Maurice Wilmotte. L'Art Chrétien, par Georges Dcsvallière1. - A
pr11pos de Catulle Mendèa. - Lettres Anglaise• : Œuvrcs cumplètes, de Francis Thompson,
- Frands Thompson, par S. Rooker. - Pocms, par Alice Meynell. - Lettres Allemandes :
France et Allemagne : Littératures comparées, par Auguste Dupouy. - Les Revue..

N° 67 -

La Nouvelle Revue Française
35 et 37, rue Madame, Paris VI•

1 Septembre 1913

Jacques Copeau : Un essai de rénovation dramatique : le Théâtre du Vieux• Colombier.
- René Bichet : Poèmes. - Alain.Fournier , Le Grand Meaulnes (III).
CaRoN101!1!s : Chronique de Caërdal, par André Suarès (Pèlerins de Sion). - Notes par
Henri Ghéon, Jean Schlumberger, Jérôme et Jean Tharaud, Albert Thibaudet : La Llttéra•
ture : La Djsgrâce de Nicolas Machiavel, par Lucas Dubreton. - Essaie de critique littéraire
et philosophique, par Renê Gillouin. - Le Roman, par Jean M O!ler. - La Poésie: Les
Vivants et les Morts, par la Comtesse de Noailles. - Le Roman : Nouvelles Asi atiques, par
le Comte de Gobineau. - Laure, par Emile Clermont. - Le Théfttre : Petits Dialogues our
le théatre et l'art dramatique, par Edmo11d Sée. - Le Thél trc d•Hellerau. - La Peinture:
A propos des Degas de la Galerie Manzi. - Au Musée du Louvre. - Diver11: Le Tbéatre
du Vieux Colombier. - L'Edition monumentale d'Une Saispn en enfer. - Lea Revues.

N° 68 -

1 Novembre 1913

André Gide : Souvenirs de la Cour d'Assises (I). - André Baine : Poèmes. - Jacques
Rivière : Le Sacre du Printemps. - Alain.Fournier : Le Grand Meaulnes (fin).
CHitONtQUES: Chronique d" Caërdal, par André Suarès (Mort d'amour). - Notes par Michel
Arnauld, Henri Ghéon, Darius Milhaud, Gaston Sauvebois, Jean Schlumbergcr, Albert
Thibaudet : La Littérature : François Villon, sa vie et son temps, par Pierre Champion. A propos de deux livres de )\,1. Anàré Suarès : Idées et Visions et Trois Hommes. - Etude,
de Psychologie Littéraire, par Louis Cazamian. - Romain Rolland : l'homme et l' œuvre,
par Paul Seippel. - Portraits et Souvenirs, par Henri de Régnier. - La Poésie : Psyché,
par Ga!iriel Mourey. - Le Roman: L'Appel des Armes, pat Ernest Psichari. - Le Théitre:
Su~1mne Desprès dans H amlet. - Les "Fcstspiele " d'Octobre à Hellerau. - Les Revues :
Sur le Théatre du Vieux.Colombier.

N° 60 -

Veuillez m'envoyer franco: /t,~
• la collection complète des ~ premières années de la N cuvelle Revue
·Ho(
Française

1 Oct.obre 1913

François Porché : Pire que la mort. - Michel Arnauld : Deu:x:• liv;res sm: Proudhon.
- Rogef Martin do Gard: Jean Barois (fragment). - Alain• Foumier: Le Grand
Meaulnes (IV).
CaRONtQOl'.S : Chronique de Caërdal, par André. Suarès (Shakspeare à Pari, ), - Note• par
Henri Bachelin, F élix Bertaux, Henri Ghëon, Valery Larbaud, Jean Schlumberger, Albert
Thibaudet, Camjlle Vettard : La Littérature : Le Génie de Flaubert, par Jules de Gaultier.
- La bataille à Scutari d'Albanie, par Jérame et Jean Tharaud. - La Poésie : Heures et
Rêves, par Gérard Mallet. - Le Roman : Charles Blanchard, par Charles• Louis Philippe.
- Dam les rues, par J. H. Rosny alné et Sépulcres blanchis, par J. H. Rosny jeune. I,' Appel de• armes, par Ernest Psichari. Vic de Samuel Bclet, par Ramuz. - Lettres
Anglaises: William.Ernest Henley, par L. Cope Comford. - La Saison 1913. - Le
Napoléon de Notting•Hill, par G. K. Chesterton, traduction de Jean Florence. - Charlet
Dickens, par Algernon.Çharles Swinhucne. - Lettres Allemandes : Influence du th.éatre
français sur le théâtre allemand de 1870 .\ 1900, par Paul Fritsch. - Divers , Le Chartisme,
par Edouard Dollcans. - ThHtre du Vieux.Colombier : programme des matinées poétiques.
- Les Revues.

N° 59 -

BULLETIN DE COMMANDE

1 Décembre 1913

Rabindranath Tagore : L'offrande lyrique (fragments). (Traduction André Gide). André de Hevesy : Sur le Comte. de Gobineau. Comte de Gobineau : Adelatdc
(Nouvelle inédite) . - André Gide : Souvenirs de la Cour d'Assises (fin) .
Cuaomouu : Chronique de Cal!rdal, par André Suarès (Le plus beau temps). - Notco par
Mkhel Arnauld, Félix Bertaux, Henri Ghéon, Albert Thibaudet : La Littérature : Etudes de
psychologie littfaaire, par Louis Cazamian. - Lee Livres du Temps, par Paul Soùday. - La
Poésie : Introduction aux matinées de poésie du Thê!tre du Yieux•Colombiel', - Le Roman :
L' Aventure de Thérèse Beauchamps, par Francis de Miomandre. - Le ThHtrc : Les
premiers apectacles du Théatre du Vieux-Colombier. - Le Phalène, par Henry Bataille. Les Deux Forces, par P. J. Jouve. - Lettres Alletnandes: Wo tteiben wir i par Juliu,
Mder-Gtaefo - Diver~: Nice, capitale d'hiver, par Robert de Souza. - Li11te dei souscripteurs à l'édition nouvelle de Une Saison .,;,_ Enfer. -Souscdption Emmanuel Signoret. Les matin&lt;'=•• littéraîna du Salon d'Automne. - Lés Revues.

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en Ewope Occidentale, lom de son ancienne patrie. Le hasard d'un pari le
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11 U, il pr~te l'oreille it il s'émeut aux bruits nouveaux du marteau et de la
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." Saas re~rets pour son passé, pour ses richesses, pour sa tamille, pour )'Oc« cideot qu'ai abaodoooe, le prince Dimitri s'enfonce daos la Russie soviétique
" parce qu'elle coorinue l'c:i:pansioo des graods tzars de Moscou et parce qu'iÎ
« ne peut plus vivre loio de la terre de ses aocétres. »
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Prix Goncourt 19'29

MARCEL ARLAND

CARNETS DE GILBERT

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Illustrés par GEORGES ROUAULT •

RÉCIT

Les C1naets J, GilJierl so11t le compll!lneut de L'Ordrs (Prix Goncourt L«p9).
Le Jivte qllC ttj)US pr!.sentoo:s est l'liDttJOl,l ORIGiliAI.E el UNIQUE des Carnns de
Gilbert.
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Le grand ROUAULT l'a admirablem~nt illustré~ par une 1li oiirap 1e ongma e,
cinq gouaches pastellisées tirées en couleurs, et trois gouaches tirées en brun, toutes composées spécialement pour ce livre.

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par l'imprimerie Darantière 'à Dijon, et pour les illustrations par Paul

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BULLETIN DE SOUSCRIPTION
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Un village, un enfant, une vieille fille, deux amants qui veulent
mourir parce que, trop heureux~ ils redoutent !e lendemain, un
drnetière où la \'Ïe la plus naïve mène son jeu, Antarès enfin, mais
est-ce Antarès ? - ces images, à mi-chemin entre le rêve et la
vie, sont, si l'on veut, celles d'une enfance . Pourtant il en est peu
où l'auteur se sente engagé davantage.

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l'illustrateur accompagnés dune suite en n01r des gravures, dune
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LE TEMPS VERT
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Préface d'HENRI POURRAT
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EXTRAITS DE PRESSE (IV)
A l'heure où des critiques mettaient en doute la vitali~é du roman franç~is, ~e
livre leur apporte un démenti et uo exemple. Il faut adm1re,r sans réserve, 1tq:11libre et la maturité auxquels a atteint dans cet ouvrage 1auteur de L Inqr.,ète

PaterniU.
MAURICE BETz,

Frani:e de l'Est, 17-n-31.

Malgré ses « reins ca.ssés » le roman se pone bien. M. Jean Schlum~erge.r
nous donne une. œuvre capitale Une des quelques œuvres, très rare~, qui, à la
fois, par leurs hautes vertus littéraires et par .leur hummisme ne souffrent pas de
la marque artificielle d'un temps, sont enuèr~ment dégagées de toute mode, et
perpétuent la glorieuse lignée du roman français.
·
RoGEII. BRrELLE, Cahiers du Sud. déc. 3 l.
L'atmosphère paysanne et terrienne du livre a été ex;&gt;rimée d'une façon très
remarquable par M. Je~n Sc~lu~berge~ qui rejoint ici le grand s'.rle d'uo Bab;:ac
ou d'un. Georie Eliot. li a fait vivre Sit0t-S,1turmn de ~ette existence sourde,
tenace et perceptible, des viefües maisons, des terres qm ont été l~bourées pendant longtemps par des hommes du même nom, et avec la magistrale adresse
d'un Balzac encore ...
MARCEL BRION, Oran Matin, 10--1-32.
... Cette ,rens - et ce qui l'entoure, domesùqu~s, voisins,_p~ysans, habitants
de petite ville, vit d'une existen~e compacte e,t pmssante. W1lham Colombe est
aus~i inoubliable que le Père Gono~, ou Eugénie Grandet..
.
. .
Dans les romans de l'année il n en est pas un seul qu1 puisse nvahser avec
Saint-Saturnin. Mais c'est peu à son propos que de_ parler d'une a?née..
•
M. J. D., LeD1van,Janv1er 32,
Ce long roman a obtenu deux voix p?ur le prix Go?court ;_ il aurait aussi
bien mérité de les obtenir toutes, car c est un des meilleurs livres par:is d~ns
l'année. Il a de la puissance, de la poésie et on y admire une grande pénetranon
psychologique .

Bulletin del' Allia1zu Française, fév. 32J

De ce roi Lear de Saint-Saturnin, M. Jean Schlumberger a_ tait une figure que
l'on n'oublie plus, qui a une sorte de grandeur tragique et nu~érable, un.e tJgure
balzacienne ... M. Jeau Schlumberger a rencontré dans son Saint- Saturmn un de
ces beaux sujets auxquels je faisais allusion _tout à l'heure, et il l'a t_raité d'une
manière très magistralement originale sao~ y lien atrenuer et sans y rien forcer,
avec un détail sans longueur.
HEN~I DE RÉGNŒR, Figaro, 3-1-32.

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EXTRAITS DE LA PREFACE
... Apres tout, il suffirait que ce roman fût bien frais, bien vert, qu'il apportât ce que les
enfants de la montagne apportent a Adrienne institutrice : • leurs longs cils, leur peau fraiche
lenr miracle qu'ils ne savent pas. » On n'oserait rien loi demander d'autre.
'
Il apporte cela. 11 apporte aussi autre chose.
D'abord. on pouvait préférer la première partie, les vi.-es enfances c.impagnardes. Celle
allure désordonnée, cette gratuité, cette ,i.bondaace, c'est bien l'enfance où tout vous arrive
dessus pêle-mêle : oti un ri rame n'a rien à vous dire, et où un hasard - une visite à une
vieille femme, un mot d"une petite camarade, un rayon j,une dans un grenier - peut cb-anger
la _pente d'un caractère, Mais le .tout ira. se resserrant : l'lnie universelle, qu.i hésitait tiitre
nulle figares, adopte peu à peu une ressemblance. Un être se forme, une vie se dessine ... Et
l'être prend corps; les d1sposi1;ons se révèlent, contrariées ou accusées pu les circonstances,
le caractère trace son coJJtOur, sortant lentemem de la terre et de la nuit. La deuxième partie
retoucltéc, vaut sans doute mieu~ que la première; et la ~roisième gagne sar les autres e;
intérêt profond. Car arrive l'heure où la personne atteint sa liberté, et ou il lt1i faut choisir,
Quel est le roman qui a fait aussi bien sentir cela? Le, T~mps Vert donne le prpfil même
de la jeuoess• .••
Le Temps Vut: cc titre, qui a remplacé Adrie,tiJe,J.farit, repond, je ~rois, à une double idée.
En montagne on dit que le temps est vert pour dire qu'il est âpre, èomme en ces matins
d'o_ctobre où les feuilles roulent le long du chemin et où l'on va, les joues rougies de
fro,d et serrant les épaules, vers des cboses qui se silhooèttent mal dans le gris du brouillard. Et Le 7emps Vert, cela parle aussi des jeunes années vertes, vierges, furieuses ..•
L'authenticité du J emps Vert ne tient pas il une r~gio11 ai â un ttaiu d'existence. II faut aller la
chercher plus profond, - dans la lragédie de la jeunesse. Inquiétude et confiance. orgueil et
doute sur $OÎ, fa hâte, l'impatience, le mordant. Toujours !'.idée de la jeunesse qui p1lSse,
alors qu'elle do,t tout donner., .
... livre naïf. si! 'ou veut, naïf et perspicace comme l'enfance, mais qui du moins pousse
droit devant. Et pour Ja raretê du fait, il n'y a rien là qui ne fasse plaisir. C'est ainsi que
L, Temps Vert nous donne ce qu'Adrienne reçoit des simples gens et qui est • ce que nous
attendons des êtres ... •
On pourrait se demander ce que Josette Clotis ait de la vie d'une institutrice nee vers
1880. Son roman l'a.rait loin d'~lle, telle qu'on la rP.ncoutre dans le siècle. Mais, po.ir :tvoir
c~t•c~~ot, il faut bien _qu'il appartien~.e à qui l'a écrit. E~ s'il pose trop nettement les _questroas, ~ la f.çon de la Jeunesse, ce qu 11 apporte c est moins une réponse qu'un cri clair, qui
sonne Juste.
HENRI PooRM.T.

.!l'ai.ce biograpl1lque :
J'{ée à ,~011tpellicr_ /, 8 ovril T?I2 de parents caia/a,,s; ékve au lyde d'Orlia.ns, mwite ,',; Mrmt,p,liier
et a Ve~sa,Jle.,. Depuu for,, pnru,nou[t des tns1i;s camp";[ue.s beil~ceromus, on poun·aif se Jrn,auder,
com111; ec~,t Het1-n; Pou'.ral, ce q"e Jose/le Clutis c01ma,t de l'Ll.mlfrgne, des enfa,!Cts pauvres, du petit
Jo11ct,anar,sm, pb,1ble, sinon qu_el911•.~".Jfet_ d, yacanc,s, qmlque.rencar,tre, rl ce. q11'01, fave,rl; au/or,r,
Le Temps Vert ,s/ un rec,t d tmagmal,on un peu jai,tmmte. Jos,tte Clot,s peme danner plusieurs
romans où l!o,i tro,wcra d'antres jeu,iesses différct1fes.

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RADCLYFFE HALL

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LE PUITS
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ROlv/.AN

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EXTll.UTS DIE PRESSE (iV)

UN FORT VOLUME IN-t6 DOUBLE-COURONNE, DE 600 PAGES.

Cette courte et puissante nOU\1elle a pour mérite de décrire des choses et des
gens que l'aut.eur connait bien et aussi de nous montrer qu'il y a un épique
m6dcroe. Saiat-Ei;cpéry a, comme oc dit, de la poigne.
Al,,'DR'Ê TR.êa1V"E, Le Temps, 11-12-3 1.
Ce récit, de ton uoi et d'une simplicité. de dessin admirable~ est d'apparence
trompeuse, il unit des éléments exactement opposés. C'est un chant de la
prouesse humaioe, si l'on veut, mais sous la parure des exploits quel abime 1
Peu de livres montrent autant d'.\pre Jucjdité, autant de puissa.oce à d~celer
la vanité universell~ et l1iosignifiance profonde ·&lt;Je la bête humaine.
ROBERT DE SA!NT- J'l!.AN, La RevueHcl;domadairt,

1:2-12-31 .

On ne peut plus n.ier, après la lecture de Vo1 de Nuit, que l'a&gt;1enture de demain
soit contenue ici tout e.n1ière .•. Mettons, si l'on peut risquer ce para11ële, qu'il
est aujourd'hui le Stendh2.l des hommes de l'air.
ALAIN LAUBREAUX, Dépkhe àe Toulouse, 12-J2-3i.

Vol de N1ût a une pure beauté, dans tous les sens d'un mot qu'-0n a si pe u
l'occasion d'employer dans notre littérature contemporaine; une œnvre qui
comporte à la fois tant de pathétique et tant d'éléments de ré.Bexion domine de
haut toute -une production intellectuelle.
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L'Avniir,

14•12- 3 1.

BrnotJ, Rroue tk Paris,

15-12-31.

PŒit.RE E&gt;ESCAVES,

.•• pJges saisis5aotes de vérité et de vigueur.
HENRY

Ce livre est à notre. avis la meilleure et la plus vraie des œuvres littéraires
1,ui aient jamais été inspirées par l'aYiation A torce de vérité, par une rigoureuse
correspondance entre la chose ...... longuemen t obser\'ée, vécue, ressenti~ aimée
par l'auteu r - et les mots qui l'expriment, VoJ de Nuit, parvient, e.o nombre d e
ses peu nombreuses pages, à faire éprouver au lecteur la cerûrude d'une beauté.
HENRI Hooce.t. Eur~pt 1 15-12-p.

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66 -

Traduction de l'anglais par LÉO LACK
Revue par RADCLYFFE HALL et UNA LADY TROUBRJDGE
~.j

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1

C'est L'histoire sobre, attentive- et douloureuse d une jetlne femme attirt.\e par
son propre sexe, et il o'}• a rieo de scandaleux dans cette histoire. L'auteur a voulu
souligner le caractère naturel et fatal des élans amoureux de soo héroïne. en
même temp,; qu'il nous la montre toujours rejttée dans 1a solitude, soit par la
coquetterie des personnes qu'elle aim'e, soit par , l'influence toute-puissante du
conformisme social. L'étude des caractères est mioutieuse et probe : rien n'est
laissé dans rombre1 et pourtant l'éclairage est distribal!: nec beaucoup de discrétion. Les revendications touchaoles de ceux que ropioion rou1înière voudrait
rejeter hors la nature sont présentées a,·ec une fierté simple et tendre que ne
vient g:1.ter aucun souci de réclame tapageuse. A prés Sodome f.l Gomor,-he, où la
caricature domine, ce livre est un de ceux que l'on devait souhaiter de. lire.
Interdit en Anp;lcter:re, nous osons croire que le lecteur fraoçais en saura corn•
prenJre l'esprit.
1l'oli ('!e blo-bibl-fographlqtc e :
Raddydt Hall tsl ni, au bord di l4 mrr ti Bournttr.oulh (Hampshirt, .At1f!ltürr1) de
pèrt _an~lais tt de min:. nmén'caine rt a }ait ses itutl,s ou King's Coll,ge â l ondru,

termtnies à Dresde.
Radrlyje Hall a ccmnw,té à écrire dtS l'enfance (son premier nt11eil foilique ut publiJ
aiut1t ses 20 am). Ct wlume tl lts quatre 1/lii suit irml fu,mt /rien acc11e1Uis par l,i (Jresse
tl le pt1Nit: 1 li nombre de us poim,s 01,1 tlt' 1nü m ,,msique par des r-en1pasiJnffS
céltbres.
So,t premier roman publü esl Th e fo r ge mais u Joni ses trois gra,,ds ron,a,u
The unlit lam p 1 Adam's breed tJ The Weil of LoneUness qui o,rt itabli
sa dputatfrm de romancier .
Adant's breed fut_œuro1111é far le Prix Fémina Vie heureuse am1111e le meilleur
roman ang1ais fttblii en t926~ tf t:Otlronmi la même annit p.r,· le J.imes Tait Black
Memorial Prize comme le tt1ûlleur ozwrage de fiction.
Le Puits d e s olitud e a lié acwei.Jli par l'Europ, mtiére tt r Amiriq11e pwr sn
grandes qualilis lirtêraires. Ce liv,·e fut mime cho;si par lts pr.oftsseu-rs dt Plus;.n,rs rmiî.'trsités t1miricaines pour l'élude t!u style dans la lillirature 011glai.1e. Ce lit:ra a d'ailù1trs ;.ù
traduit en- nlle-r,uwd, en hoJlanJ,1is, w ilalim, en 1tor1.1fgi,-,,, ffl polonais1 m tchtq,u. En
dêpit dt l'oNJosition d des ptrskutions du g011.1,·1r,mr,ent hritanntque, plt,s dt 2,r.000 ,x. de
lanfut anrlai!e ont iJé nnduJ, hs 1t·adurlio111 ronnaijsltlt /(s Jo,·fs tirares et m Amirique
plus de 100.000 ex. ont été vendus m q11elquu mois.

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COLLECTION "VlES DES HOMMES lLLUSTRES" -N° 13

COLLf!CTJON " VIES DES HOMMES ILLUSTRES"

LA VIE DE

GOETHE
par

LA. VIE DE

GOETHE

,

JEAN-MARIE CARRE

UN VOLUME [N-I6 DOUBLE-CO"qRONNE ••

par

là fr.

- Gœtbe après Rimbaud ? l'histoire du génie qui s'é;,anouit harmonieusement après la pathétique
aventure du genic q:il se dcvore ? Pourquoi pas ? Si Rimbaud peut être comparé l,. un
météore tragique qui traverse comme un èclair le ciel des idées, Gœthe est l'astre au rayonnement dura.bic qui illumine tout un siècle. Jean-Marie Carré pouvait ètre tentè par le contraste.
Au reste nnl ne paraît plus qualifié pour écrire la vie du grand Allemand. Le domaine des
littératures étrangères lui est aussi familier que celui de la littérature française . N'a-t-il pas
consacré naguère à Gœthe de savantes et minutieuses études? Mais aujourd'hui il met toute sa
'°quettede a composer un livre qui ne soit que vivant.
Lais!&gt;ant délibérément de côté l'interprétati,:m philosophique et !"analyse esthétique des
œuvres, il s'est simplement proposé de • faire défiler, sous les yeux du lecteur français, les
étapes, les tableaux les plus caractéristiques » de cette longue existence. L'enfance émerveillée
dans le décor médiéval de Francfort, les folles années d'etndiant à Leipzig, le séjour à Strasbourg·
et l'idylle alsacienne, les « Souffrances du jeune Wertber », les fiançailles êphéméres et orageuses, la vie à la cour de Weimar, la fuite libératrice en Italie, la liaison avec Christiane l'ouvriere, la Campagne de France et Valmy, l'amitié de Schiller, la bataille d'Jèua et l'entrevue
d'Erfurt avec Napoléon, enfin les dernieres amours, les années de renoncement, la vieillesse
glorieuse, autant de chapitres jaillis d'une plume alerte et évocatrice. Cette vie se déroule comme
un panorama.
An centre le bhos s'eclaire d'un jour nouveau. Fut-il un Olympien et un Sage dont la nature
profonde n'était qn'hannonie ? Ou un homme démoniaque tiraillé entre des forces hostiles et
jamais apaise ? un Jupner ou un Faust ? Peut-être les deux. Le lecteur décidera.
L'auteur n'a redouté ni la description, ni l'J&lt;uecdote. D'auues ont dit et diront encore la
signincatiou philosophique et morale, le génie poétique, l:i. valeur « surhumaine • de Gœthe.
Jean-Marie Carré n'a pas d'autre ambition que de le « regarder vivre - homme parmi les
hommes"·

UN VOLUME lN-8° COURONNE ••

·~ fr.

EXTRAITS DE PRESSE
... J.-M. Carré, dans son ouvrage, trace un portrait vraiment émouvant
parce que sobre - de la mort de cet homme extraordinaire ...
LÉON DAUDET, La Nation Belge, 20-r-28.
.. , Très attachante également La Vie àe Gœthe que son auteur, M. JeanMarie Carré, traite trop modestement de petit livre ...
• ALBÉJUC CAHUP.T,

L'Illustration, r4-r-28.

... Livre composé avec une rare habileté et écrit avec un rare talent, ...
extrêmement vivant, sans être aucunement (&lt;romancé&gt;&gt; ... Le livre de M. JeanMarie Carré est non seulement hautement instructif, mais encore fort amusant •..
HENRI DE REGNIER, Le Figaro, q-12-27.
Livre si attrayant et si facilement accessible qu'il ne peut manquer de
toucher beaucoup de lecteurs ...
J. B. SÉVÉRAC, ù 2opulaire, 23-12-27.
cc

Nollce blt&gt;-bl6liographiqve

,

JEAN-MARIE CARRE

La biographie de Gœthe, par Jean-Marie Carré, celle-ci n'est pas
romancée », se lit avec un intérêt puissant et toujours 5outenu ...
Louis PÊRIÉ, Le Courrier du Centre, 5-r-28.

·-a:m,

Né ei11887 da,is las Àrdmt,es. Àgrége de l'Ut1iversité (1909). Pensio,maire de la Fo11datio11 Thiers à
Paris (1912-r914) . Officier interprilt ,z la 4• divisio11, au I" Corp, et au G. Q. G. (l9r4-r918)
(croix de guerre, 2 citatiot1s). DO()teur-ès-kttres (T920). Chargé de coim à l'Univers,tc tk Lyon (r92C1).
ProftJsmr à l'Ut1iversité Colu-n,ia à New-York (1922-19:,J) ,t à l'Université Stanford (Californi,)
(r926). Professeur de littératures ""'d"""" comparëes à l'UnÎ'Versité de Lyon (1925). VQJages 1rombreur ~ Europe cmtrale, en Italie, en Angleterre, en Bels[ique .t Hollat.de. 1oun,its de umfére11ces
dam les Unjversités et les groupçs d'Alliance Franraise des .EtaJs-Unis e,1 19:,3 et en r926. lmJité à
ensei~tier dà11s les Universités anglaises m octobre 19:37.
Histoire d'une Division de Couverture. Paris, La Re11aissa11ee du Livre, r920. Gœtbe en Angleterre. Etude de littér.iturc comparêe. Paris, Pwn, 1920. - Gœthe en
Angleterre. Bibliographie critique et aaalyti~ue. Paris, Plott. 1920. - Denyse Carré. ln
memOiiam. Paris, Fiscbbacber, 1919 (ipuisé). - Les Ardennes et leurs écrivains. Cbarù•
'IJÎ/ù, Rube11, 192:J {épuisé.). - La vie aventureuse de Jean-Arthur Rimbaud. Paris,
Pkm, 1926. - Michelet et son temps, Paris, Perriti, r926, (ouvrage couronné par l'Acad;mie
française). - Images d'Amérique, Lyan, Lard,111cbet, 1927. - En collaboration: LES CouPAGNONS. L'Université Nouvelle, 2 vol. Paris, Fischbacber, 1918 et 19r9.

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... Monographie parfaite, extrêmement intéressante et remarquablement
conçue. Elle sera indispensable à tous ceux qui voudront avoir du génie de Gœthe
une connaissance éclairée par l'histoire de sa vie ...
PIERRE LœwaL, L'Avenir, t r-1-28.
M. J .-M. Carré a tracé avec un souci constant d'exactitude et un tact parfait
la vie du grand Allemand ...
PH. NEEL, Les Nou·,,,elles Littéraires, ro-3-28.

... Lecture dont les fervents du grand maître de Weimar - et tout intellectuel l'est peu ou prou - ne voudront pas se priver...
LÉON S,WARY, La Tribune (Genève), 10-3-28,

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68 -

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69 -

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D. H. LA WREN CE

RENE BERTHELOT

L'A~lANT DE LADY CHATTERLE)'

LA SAGESSE
DE SHAKESPEARE
ET DE GOETHE
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Né en 1~71 d Sèt-rc!S (Seille-et-Oise). MisJiom m Allm1agne ,t en. Anglet.ure de 189./
d 18~15. Pro/nw,-r d~ fûlru.1phi11 à rUniwrsitJ de Bru:cdles d~ 1897 t.i 1907. Cows de
philaiofftit à la S;;,rboJL,u de I907 11 19q.. o.. 1916 d 1919, duf dtt S"v;u d'étudu ,fe
r foformitiOll diplom.1liqt.e ,iu Mi1t ·stCre du Afferi ·es Elrat1gir~s. MisJior, au Japo,i m 1927.
A pu/'rlii: Evolutionnisme et Platonisme (AlcanJ; Un Romantisme utilitaire (Ak10) tn J w!llmes : TOME I Nietzsche et Poincaré, TOME n Bergson,

III Le Pragmatisme religieux chez William James et les catho-

liques modernistes; Poèmes Imités ou traduits de Shelley (Edit. Crès).

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70 -

ROGER

CORNAZ - Préface d'ANDRÈ MALRAUX

UN VOLUME IN- f 6 DOUBLE-COURONNE ••

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L'édition cr'igi:::iale d&lt;! cet ouvrage a été tirée, dans la collection du Monde Enlier, à
8oo ex, sur papier d'alfa Lafuma-Navarre, numérotés de 1 à 800 .. 3'!: fr. (épuisés)

EXTRAITS DE Pll.ESSE
11 n'y a aucune nuaoce de perversité et pas le moindre libertinage dans
L'.A111anl de lady Challerley, m:tisi au contraire, de la c:oçleur, uoe manière tout
à fait nalve de considérer l'amour... Le désir de D. H. Lawrence a été visiblement de renoncer à toutes ces formes intellectuelles de la vie, dont on a abusé
depuis le xvu• siècle, et de retremper !'humanité- daos uo pag1;nisa1e poétique ...
C'est un magnifique es!ai pour attemdre à la sérénité à ttavers les seas. C'est une
grande a:uv_re Httéraite... EDMOND JALOUX, Les Nouvelles LiJléraires, 16-1-p.
Dans ce livre amer et terrible, scandaleux etanarchi,re: jamais de rhétorique.
Une terrible ironie, des situations daogertuses, et qui se ~noduis&lt;..nt t:t s'Qpposrnt
naturellemeo1. Un art discret de présenter les héros quis oppose a.u réalisme des
détails...
ERNEST GAUBEBT, Le Quotiditn, 19-1-32.
Lawrence est grand par la prodigieuse qualité du détafl psychologique. A
chaque pas, quelque chose de si pénétraat et de si vivace qu'on en est ébloui. ..
Un tel pouvoir de &lt;&lt;créer» à. l'image de la vie que vous croyez avoir rencontré les
Anglais qu'il représente ou imagine. Un tel approfondissement des pensées, des
sentiments, de.$ SeJJsations que \'OUS en fréalissez de bonheurt sûr à la fois de mieux
connaître désormais les êtres humains et de oe jamais oublier ceux-là : ni lady
Chattcrley, ni soo mari, oi son amant, ni la femme de cet amant ...

ll'ifr.

A côté de la sagesse traditionoetle de 1a Grèce, et de celle de i~Asie, l'Rurope
moderne a su créer d~s formes nouvelles de la sage,seJ qùi se rattachent pu certains
traits à cet id~at aotîque et t0ujours jeuae, mais qui possèdent aussi leur caractère
propre. C'est chez des écrivains, c'est notamment dans l'œuvre d'un Shakespeare
et d\m Gœthe Q'UC ces formes de la vie spiritueUe out trouve leur expression la
plus complète. Une poésie fêe.rique et tragique chez: le premier, la poésie et fa.
science uoies ch!.!z. le second devienne.nt l'instrument d"une sagesse plus riche et
plus variée que celle de la Grèce èt de l'Asie, plus proche de nos sentiments et de
nos besoins. On s'est efforcé dans cet ouvuge de L1. dégager. Ce n'est ni une simple
biographie ni une ~tude purement litté-raire des deux artistes. C'est uoc tentative
pout mettre en lumitre le progrès intim!, l'ascensioa spiritueUe qui donne une
signification supérieure au développement de l~r vie comme à la snile de leurs
é.:rits,"en absotb:int duos une s1g~sse renouvelée le r~ve poétique et pastoral de la.
RenaissJoce franco-itJlienne dh z Shakespeare, l'élan roman•ique et le classicisme
bowgec:,is chez Gœtb.e. Pour faire res.s:&gt;rtir la valeur générale et durable de cette
sagesse, ainsi que sa liairon avec les problémes mora.ux qui s'imposent à l'Europe
moderne, on a donné comme fond de tal:ilea1.t à ces deux portraits spir:tuels uoe
large esquisse de la civilisatioa europ~ooe des derniers siècles, dont l~s lignes
vieonent converger d.lllS les deux figur;::s principales.

TOME

Traduit de l'anglais par

EuGÈfriE MAP.SA~, Comœdia, 4-2-32.

1

Le roman est descriptif, il n'est ni provocant, ni obscène ; Lawrence étudie
en analy:!:.te et il chante en Jynque la sexualité. Il oe l'éveille ni ne la Batte comme
les romans gal:mts de notre xvmc siècle. Il ne s'applique pas non plus avec la
lourdeur épaisse de nos romanciers naturalistes, qu'on a défiais des cochons
tristes. Lawrence n'es.t ni triste ni l'autre chose : c'est un animal vivant.
ALBERT Te1BAUDIIT, Candide, 28-1-;z.
... Est-il là, d'ailleurs, un précurseur ?•..
Comment ne pas rappeler, daos cet ordre d'idtes, le beau roman de
M. Julien Benda : ùs Amorandts, où l'écr!Vain frauçais parle si éloquemment de
&lt;( l'ignorance où vivent les humains oû il faut ptut-être qu'ils vivent - des
profondes lois de 1-a cl1air o? On n'a jamais entendu dire que l'œuvre de M. Julien
Benda ait choqué ses nombreux lecteurs. M. Paul Valéry, lui-même, n'a-t-iJ pas,
lui aussi, évoqué « ces nom, ridicu!es qu'échangent les amants »? « Quelles
apptllations de chiens et de perruches, expose-t-il, sont les fruits naturels des
intimitb chamûles. Les paroles du cœu-r sont enfantines. Les voix de la chair sont
é~émentaires ... L'amour consiste à pouvoir « être bêtes II ensemble... » Ainsi,
MM. Julien Benda et Paul Valéry ont-ils pressenti et, par avaoce, justifié par
leurs considérations une œuvre dans le genre de celle de D.-H Lawrence, où la
brutalité et la. crudité des mots ne doivent pas faire illusion, ni masquer le vrai
thème de l'ouvrage ...
La véritable noblesse des sentiments exprimés fait que, malgré l'apport de
scèoes et de mots peut-êt=e outrés parfois, ce livre est dénué de tout vulgaire
libertinage, de toute malencontrèuse perversité.
PrnRRE D!!SCAVES,

L'Avenir,

9-2-p.

'!r, A f':HETF:Z f':HEZ VOTRE TJR'f? A IRF'
-

71 -

�LA

NO VELLE

REVUE FRANÇAISE
19°

REVUE MENSUELLE DE LITTËRATQ'lŒ..:ET DE CRITIQUE DIRECTEUR (1919-192

Directeur : GASTON GALLIMARD

:

JACQUES RIVIÈRE

Rédacteur en cbe1: JEAN PAULHAN

MOJS

PARAIT LE
sur 1

Publiera très pi-uchainement :

Le ni:m · ro d' Hommage à Gœlhe de La Nouvelle Re-&lt;111~ Française, malgré son importancP. exceptionnelle (plus di: 300 pages), est maiottnu au prix h:.bituel En outre,
l'étudt que P.1ul Valéry consacrera à Gœthe dans le ·numéro de La Nouvelle Re, ue
Fra11çaise du 1er juin sera adre,sée contre rembomsement dos Irais de port (o, 3ocent.)
en feuillet5 séparés , à tout abonné, ancien ou nouveau, qui nous en ,era la demande
avant le r•r mai. Cette étude pourra être ainsi joia eau numéro d'Hommage.

CORDILL.f;RE DES ANDES~ récit, par SAINT-EXUPÉRY
SYBILLA., ronran, par JEAN-RICHARD BLOCH
LA CONDITION HUMAINE, roman, par ANDRÉ MALRAUX

Le rédacteur en chd re ;oit le mercredi de 3 heures à 7 heures

CARNETS, par PAUL VALÉRY
L'A.HOUR HU PROCHAIN, par

ANNÉE

Les auteurs non avisés dans le délai de trois mois de l'acceptation de leurs
ouvrages perwent les reprendre au bureau de la Revue où ils restent à leur
disposition pendant un an. Les manuscrits ne sont pas retournés.

JACQUES CHARDONNE

LA BELLE AU BOIS, pièu en trois actes, par JULES SUPERVIELLE

1oute demande de changement d'adresse doit 1. ous parvenir avant te r5Elle doit être r,ccompagnée de la dernière bande et de la somme de I fr 50

HISTOIRES SANGLANTES, par .PIERRE JEAN JOUVE

BULLETIN D'ABONNEMENT
Vcni\lez m'inscrire pour un abonnement de• un""• ,ix mois, à 1'6dition • Of'dinaitt - de lwce
&lt;ie La No-.1,':!Ûle ~ F...,ticaise, à partir du I°' ...
... _.... ....... .... .... 19a - •

ADA:ll ET l.VE, par C. F. RAMCZ

BUFl&lt;'O.S. par JEAN STROHL

' Ci-Joint mandat, - cbiqu,i de
voas envoie par courrier de \
ce joar chèque postal de
•: :nille% faire recouvrer à mon
domicile la somme de
\ fflaforée dt J fr. 2 J pour frais

Je:

S, K.lER.K.EGAAllD, par JEAN WAHL

LES ILES FOR l'UNÉES, par

JEAN GRENIER

recouwetnenl à ,I,,micile).

A PROPOS DE KAFKA., par

LE GALET, par FRANCIS PONGE

UN CHAPITRE DE LA VIE DE MAX J.1.COB, pa ROBERT GUIETTE
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!WelJ'lrtEJI,E aEY'1E P-..!W~418E. $, aue Mébadlen-Bottln,' aneleaaemeal
o, aoe de Beaune, Parla-YU', f&gt;emplf' l{l•e1111~ .-•••o,.l «89,SS. Télèplt. ,
LIUré t11-:at, e.a-at . .a.•r• 1'-lëa, , 11:a .. rete■ f' Pari ■ , - JIil. v. lil,..l,.,. 85•8••
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MATJLA C. GHYKA

'' LES ESSAIS"

LE NOMBRE D'OR

JULIEN BENDA

Rites et ltfthmcs pytbagoridcns_ dnns 1&lt;' clévelo1lpemcnt
de la pen19éc occidentale

ESSAI

TOME

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LES Il Y'f H~IES

D'UN r)ISCOURS COfll~RENT

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Précèdê d'une lettre de M. PAUL VALERY, de l'Académie fraoçaise

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30 ex. sur pur fil..

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EXTnAlTS DE PRESSE:
Aux mathématiciens, aux esthéticiens et même au&gt;. artistes, on n:commandera
Le Nombre d'Or, de Matila C. Ghyka, étude sur les rites et ks rythmes pythagoriciens dans le développement de la civilisation occideotalc.
P. F., Journal des D!bals, 8 juio 1931.
C'est un énorme travail que M. Gbyka a réussi à mener à bien :. li s'agit,
somme toute, dans ces deux volumes, d'une ~ynthèse très large, parfaitement
documemée en maints domaine;,, très lyrique co même temps et animée d'une
sorte de lorce or.noire qui ne nuit pas au sérieux de l'ouvrage.
LES TREIZE, lntransigeaut, 29 juillet 1931.
La beauté est-elle un chiffre? j'a\'oue que b question est troublante. Cependant Matila Ghyka publie la photogr:iphie d'un admirable visage de femme, où
l'exactitude des proportions donne, par uu autre mystère, la plus belle impression de calme et de douceur ... C'est h vérilicatioo paT les chiffres de ce que Paul
Valéry fait dire à l'architec1e antique ...
HENRY Bioou, Le Temps, 13 mai 1931.
Les coquilles dans le sab!t , ces gracieuses graminées ol:êissant :i un ordre
mystéri.:ux, n'arrivent à tant de délicJte beauté qu'en ~e conform1nt aux lois
immulbles que le livre de M. Ghyka énumère et commenlt: magistralement. Cela
peut taire réfléchir.
ANDRÉ LttoTI!, Nouvelle Re,•ue Française, J'• octobre 19p.
Eu fait, on peut dire que M. Gh} ka est un u ingénieur dans le domaine des
formes rnprasensib!es » . A. none époque éprise de précision où le rêve se glace
au contact d~ la réalité, il est précieux de voir un penseur jeter le pout entre
deu.x mondes séparés en app:m:nce de la maoiére la plus irré.ductible·
PAOL LE Cool\, Atlantis, .2.1 juin-21 juilh:t 193 t.
Q ·ioi qu'il en soit, je vou; liwc: lâ . . uu arcane redoutable, dont la di\'\Jlga-.
tîon va bouleverser tout le connu; ses dounees en sont développées d'une façon
à la fois claire et hermétique dans l'ouvrage de Ghyka.
D' I. C. :\lAanaos, A Paris, r4 août 19p.
Une idée générale, développée par l'auteur, c'est que l'application de la Loi
du Nombre à l'esthétique est un caractère essentiel de la dvifüat:on médi:erranéeone, éprise de proportion et d'harmonie, non seulement dans l'architecture et la
pla~tiqce, mais dans les domaines de la métaphysique et de la sensibilité ... M. Ghyka
n'a négligé, dans sa poursuite des harmooies cachées, ni la poésie ... ni la religion,
ni même les modalités changeanr.:s de l'amour.
SALOMON REINACB, &amp;vue Arcbéalogique, janvier-avril 193 r.
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DE PJlESSE

J'e:1 ai assez dit, je c,rois, _pour bic:n faire s:ntir tout ce que les esprb philosophiques_ trouvcroot d attrait à pren~n: conna1s~ance de ce système aud.lt.ieui., a
en pressem1r les sources et à en prévoir les abouussants logiques.
ERNE.ST SE11.1.I Î::RE, ]011,n,2/ d,s Débats, 9 septemb!e 1931.
Le paothéisme de M. Julien Bend1 revft une forme trés particulière, ou le
goût de la rigueur in1ellec1uelle s'allie avec la vivacité de l'esprit poléruic1ue, ou
l'_on conda~ne cl~~z l'.i~divid~ tollt_appéût d~ do~ination, m:iis d'un con si impérieux que c est I md1v1du qui semole vouloir momphc:r encore dans la manii:rc
même dont il nous demande d'abdiquer.
Louis LAVELU:, Le Temps, 1er novembre 193T.
Selon l:i plus parfaite mêtholc c:mésienne, sans jamais renoncer au plus
pur rationalisme, l'auteur a construit uu discours d'une parfaite cohérence pour
nous exposer ses idées sur la nature du concept de Dieu.
LES TREIZE, lnlransigtant, 5 novembre 1931.
. J'adm~re la force et le courage ave.c lesquels JuHen Benda a construit un
discours s1 cohérent C'est un extmplc de pure logique. Biea que je doive dire
que, pour moi, un Dieu indéterminé et infini soit inconcevable-.
ANoRR M.-.011.ots, El Universal, 16 novembre 1931.
J'ai n:trouvé, _~Il lis:i-nt c~ livre. tout d'un trait, une fascination que je n'avais
pl~ connue de,1_m1s les Jours JDoubltables où je fis la rencontre de Bouddha, de
Sptnozz.a, .de N1eu.sche, de Schopenhauer ... Julien Benda est le selù aujourd'hui
qui humilie le social et la divinisation qu'en font les hommes.
13. OF. CASSORF.S, The Thinke,-, juillet 19, 1.
Une co1séquen~e du système de M. Julien Benda est que toutes les prieres
qll:e les hommes formulent pou~ ob:cnir quelque chose (c'est-à-dire toutes les
prières tout court) s'adrcs~ent directement au Démon, alors qu'elles croient
s'adresser il Dieu.
GmsEPl'R RE?'&lt;SI, Il Pnsiero, Gêne~, 1&lt;r d&lt;!ctmhre 1931.
Je oe cache p:is CJ.Ue je sui~ trè, sensible à r.e souci de maintenir l'esprit
au~dessus des impur&lt;!t~s temporelles, la vérité au -dessus •1es accomn1odements du
~iècle, _Dieu au-dessus des visions trop humaines Ce n'e~t pas par hasard que
M. Julien Benda rencontre les maitres de la spirirnalité la plus raffin~e : il\' a
cenainement entre eux p1us qu'un accord superficiel.
·
HENRI Goo1:1rn11., Nouvdles Litteraires, 20 février 1932.

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PIERRE ABRAHAM

publiés sous la direction de R•MoN

FERNANDEZ

MARCEL PROUST

CRÉA.TURES

LETTRES A LA N.R.F.

Chez Balzac

BIBLIOGRAPHIE PROUSTJENNE
par G. DA SIL VA RAMOS

UN VOLUME IN-16 DOUBLE-COURONNE •• '

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EXTRAITS DE PR.ESSE

UN

M. Pierre Abraham vient une fois de plus de renouveler la critique.
AUGUSTIN FRANQUE, 1-a Re1111e F1·,1.nçaise, 19-7-31.

Le livre de Pierre Abraham s'Ji&gt;plique à discerner dans l'œuvre de Balzac ce
qui est singularité et ce qui est ressemblance. Il s'applique à sonder l'anatomie et
la psychologie du texte. Une telle attitude de critique e~t très nouvelle.
FRÉDÉRIC LEFÈVRE, La Rétmblique, 18-8-3 I.

• Créatures est un essai dans une voie qui mérite d'être suivie; et chemin
faisant, avec M. Pierre Abraham on apprend mille choses sur Balzac, qu'il
connaît si bien.
J. ]. PoPINOT, Journal de l'Ouest, 30-8-31,
Créatures offre donc une riche moisson d'observations ingénieusement groupées
pour !'anthropologiste et le psychologue ... Guidé p.1r Abraham, on suit avec un
mtérét passionné les rapports de l'imaginaire et du réel chez Balzac, la lutte
entre l'automatisme et la création révolutionnaire.
RENÉ LALOU,

La Quinzaine Critique,

PROUST A LA MAZARINE

2~-9-3 1.

Il faut souligner l'împonance d'un effort comme celui de Pierre Abraham qui
introduit les méthodes de la psychologie appliquée rlaos le domaine de la critique
littéraire... Ces méthodes sont capables de renouveler les sujets les plus bat 1 us ...
GEOR.GES FRHDMANN, Monde, 7-r 1-31.

On a parfois la bonne fortune, quand on fait métier de lire ses contemporains,
de tomber sur un ouvrage excitant. Tel est : Créatures chez. Balz.a.,. M. Abraham a
découvert un à un, wus les fils de la trame balzacienne. Il nous a rendu le grand
service d'y voir plus clair dans an des problèmes les plus magnifiques de l'esprit
humain. Quand nous donnera-t-il sur Racine, Shakespeare et Gœthe l'équivalent
de son Balzac ?
PIERRE CHARDON, L'Action Française, I 7-12-3 I.

EXTRAIT DE L'AVANT-PROPOS
Les Gabiers Marcel Prorist se devaient de publier une bibliographie complète de ses œuvres.
Plusieurs esquisses de bibliographies ont déjâ. été publiées, de-&lt;:i de.là, depu:s la mort de
Marcel Proust. 1'lus récemment l'érudit proust:en bien connu, M. Léon PJerre-QJiint, a abordé
la question plus amplement dans son ouvrage Commmt lravai/la.it Marcel Pr&lt;Just, mais il s'est
surtout attaché à faire ressortir l'importance prise par son œuvre dans les littératures française
et étrangères, consacra ut la plus grande partie de son travail aux articles parus dans les journaux
du monde entier.
Tout en rendant hommage à nos devanciers, nons sommes forcé de constater qu'ils out tous
traitè la question d'une façon plutôt générale sous le point de vue bibliographique proprement
dit, se contentant uniquement de meotionner les titres des ouvrages sans les décrire.
La bibliographie que nous publions aujourd'hui est la premiére qui donne une description
compléte de chaque ouvrage de Marcel Proust avec sou histoire et ses particularités, afin
d'éclairer les bibliophiles dans leurs recherches.
Nous avons divisé l'ensemble de notre bibliographie en trois parties :
La premiére comprend l'historique du talent de Marcel Proust, depuis sa plus tendre enfance
jusqu'à son apogée : Je Prix Goncourt.
La deuxième partie se subdivise en quatre chapitres :
a) les a:nvres de Marcel Proust parues en volumes;
b) les plaquettes;
c) les préfaces ;
à) les articles et les fragments parus dans les périodiques.
La troisième partie comprend les lettres inédites et les principales études sur Marcel Proust et
son œuvre ayant paru en volumes.
Nous avons complètement laissé de côté les articles consacrés à Proust dans les jouraan" et
les revues, aussi bien en !'rance qu'à l'étranger, n'ayant rien à ajourer à l'ouvrage déjà cité de
M. Lcon Pierre-Quint.

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VIENT DE PARAITRE

Chine

"LES CONTEMPORAINS VUS DE PRÈS"

"LES CONTEMPORAINS VUS DE PRÈS"
I

G. SOULIE DE MORANT

RUDOLF QLDEN

SOUN IAT-SÈNN

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Voilà le livre qu'il faut lire si l'on veut voir se dessiner dans les remous du marc
de café actuel, le visage d; la Chine proch,Tine ;• l'exacte et complète traduction de la
biographie de Soua-Iat-Sénn pir lui-même, augmentée des commentaires indispensables a 1a compréhension européenne.

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li est ,i peine besoin à l'heure act~ell@ de pultr dll Stresema.n n ·qui &lt;lirigea la politique
ètrang&lt;':,e allemande vers la loyale exècution des traités et 9ui reçut le 1&gt;rix Nobel de l;1
paix en décembre 1926 en même temps que M. Brian.d. M,is ce qu'il est néces~aire &lt;le
connaitre, c'est Li route qu'il a suivie Je la brasserie de son pére où il est oé en 1878, de
sa jeunesse où il défendait u.n « impèri.ilisme du meilleur teint », au traite de Loc:a.rno,,
Pendant la guerre le portrait de Lud.endorf ne quitte p:a.s son bureau de d-èp1uè nationalJ;béral. Il prmeste contre l'évenrualite d'une _p:ùx srns :a.nnexious. En 1918 il repood .au
député socialiste Scheidemal1Jl : • Le fou qui croit encore à la victoire aura aussi r.aison à
l'ouest. Si Dieu le veut, Et alors, régénérés, libérés, nous d,vrons nous demander coromeut
nous assurerons notre sécurite contre ceux qui daus cetti; gueue mondiale se sont montres
les ennemis morte1s de l'Allem~gne •· Ceux qu'il condamne ainsi ce ne sont pas les alliés
mai~ l_es partis protestataires qui ont soutenu les grèves.
/\prés l'armistice il collabore à h fondation du p.uti pop11listc dont il devient r,_pidement
le chef. Le n ao6t 1923 il coustime le mmistère, prend le portefenil)e des .-\ffaires
Etrangères, qu'il conserve ju~u'il sa mort. li conduit la politique allemande œ,mne. ,;
l'Allemagne n'était ni vaincue ni àésarmée.. Il veut ignorer les difficultés. Il conch1t la
paix de Locarno com1111: si l'accord régnait sw: toutes les qt1es1ions. li ~t désormais
républicain parce que la République ~llemande est sa république, celle qu'il a s:a.u,•èe de la
faillite et qu'il maintient forte dilns le con1crt euwpéen. ApTès Locarno il répond il
1l. Briau:l: , Si nous sombrons, nous sombrerons ensemble. Nous n'avons pas le droit de
vivre ennemis "'·
•
l1 fallait un Allemand, et ayant connu Stresemann, pour expliquer $OU asi:ension ou
pouvoir et sa faculté d'adaptation presque gl,niale aux uéc:essitésde chaque époque. Il fallait
un Allemand pour èvoquet 10 ans de l'Allemagne moderne. du Congrès de Berlin â
l'evacuation de la Rhénanie, &gt;o années où l'Allemagne a connu la plus rumte et.la plus
basse fortllDe, et pendant lesquelles s'est developpêe l'activité .de Str-esemanu.
Di.jâ pMaf dam /a. Cullectio" " les Ccmtemporaius "'"' de prts "

LA CHINE ET LES .NATIONS
Traduction française de C. HEYWOOD

D'après la version anglaise de 1-SEN TENG et JOHN NIND SMITH
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Ecrit pa_r _une persocnalité &lt;:hinoise hautement compétente, ctt ouvrage cou: décrit
avec pté~1s1on les ~auses premières de la ré\olution chinoite, des inuigues de la
monarchie et de la d1ctat1;1re militaire, 1a siLuatÏOI\ aoo,male de 400 millions d'hommes
dont l~s revendications sont cléfoi mées par nos préj1.,gés co'.ooiaux.

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�VIENT DE
1EY
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Pour paraître prochainement, en souscription

PARAITRE

MARIE-CLAUDE

COLLECTION" LES LIVRES DU JOUR"

FINEBOUCHE

JOSEF BARD

LA CUISINE
DE MADAME

UN AMÉRICAIN CHERCIIE SON AtIE
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Ulric-Raphaël Smith, las de la ,•ie automatique et familiale qu'il mene au:r. Etats u · •
c_hercher dans l' -'."'ntdcbe d'apr~s-guerre ~ la fols !°'venture romantique et la cure ~sv:~s~;~fn~
tique. Il trouve a Vienne uu aimable p1ulologue le Professeur Fraukel q · 1•·
,..d · .
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am1y1st. ra,u tise eJr .P 1 ant ro_pde dynamïfcue et hôtesse spirituelle; Je Doct.eur Ber&lt;rer
P=y•~eb!ana
s e promo eur es cures rap, es enlia esska et son frère Max elle
·
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crea.t
e qui· e
· ,
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gracieuse et ouce
ure, se _s mus1CJenue, 1m, ar ent, idéaliste et marxiste fatiatique, Ulric confis: Sà
névrose .aux soms du Doct~ur Berger qui le psychanalyse /,. toute vitesse Ent
te
UI •
tombe amoureux de Jesska, la poursuit de ses assiduités et comple te~ent dr~ émpds
ric
monde nau e· 1 . 1
.
d'h'
,.
•
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csax
ans ce
~ aii, a v10 e m,. Jou_r
1ver q? 11 l'avau entrainée chez lui pour µr.endre le thé
La cu~e &lt;I Olne k lan~ant a bndt: abattue a la recherche du rativunel e 1 iiu réel d F d·
·
':n am~)Ur, il J. la c)la~~e de r~trouver u11e vraie girl américaine, Nauska. su ·erbe ?011 ;;./,ss~,e
emanc1pée de tout pr~1ugé,. nche ~•une absence complète d'imagtnation et ~e seJsihilitè a':;
bras de laquelle 1! quntc bientôt Vienne paur parcourir l'Europe L
· · · L d
'. ,
p .
. à B r M .
f
•
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. • .
. '-S VOICI ~ on res plll's a
ans, puis
er ~n. ais au uret a ~es ure qu Ulnc v1s1te notre vieux continent, il Je com rend
de 0101ns CIJ roo1~~· Il obt1e.m le, d,vorce a.iquel sa femme a fini par c;onsentîr â. ri/d'or
selon la mode arn,;ncame et J! en epronvc uDe impression passagère del·b té·
)) L
!
su1·et d u roman, ces
' t Ie dê, so.rro1. mora 1 et intellectnel d'Olric Smltb passant
I er
deJoyeuse.
la
1. e lvr~1
au~ voyages, des ".oyages a la noce. et de la noce a la httenture sans pouvoir rie~s;~i~~~!~:
qui se passe en 1u, et autour de tu,.
Symbol7 d_u d~sordte de l'âme moderne cacli,!e sous Je rationalisme o timiste
b l d 1
fausse cunosnê et (je l'arrogance qui se croit réaliste errant en aveugle ,.P,,exor bl•o sy1u o el. c_ a
d
t d'
· éd
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·
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•
• ~ment so ttaire
and: ~ 1versit es c oses, es senttmeuts e~ de~ trad.itious ; symbole du C')nfüt èle l'Améri ue
et - l Europ,:, symbole, enfin. du mal du siècle Tour cela au cours d'un fil u
· ,· q
1 qui uerou1e
l'ess•im
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i
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l es et •internatio11ales des grandes
·
~, ba
. r1'0Je' d es d 1v..rses
soc,'é\t:s
nattona
capitales
A l amère-pl_au: le ~aysage pur et calme d'un lac des Alpes de Styrie, le décor de d~uceur et
d~ n?blesse qm ."- in • p1rè M~~•rt et Schubert; Mu Klein, dans un petit vilh ·c dont la sim licité immuable evo.,ue les elements permanents de la nature hum •, e d. g
P .
· t
·
d
•
a n , 1scute ~vec un .am,
un ari_s -,crate r?mantique, es problemcs essentiels qui agitellt J, mond~ moderne.
',
, Ulnc, coavaincu enfin, au bout de quelques chapitres, de son ,ncnpacité à comprendre
1 Europe, ret'?u";'e daos s.o~ pays, pour y chercher le reruge de la simplicitê américaine
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e aarper ~ M.1gasrne et le Forum.
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En 19:u, f-0sef Boni s'éfoblit I, .Lon.dres et se consacra cnli,'rement aux /,/frè-s , Cef/• anr1ét-ln
Shi.pwr:eck Jry. Europe (1, pr,senl ro,,,an) parut Jim11lla11iml!fll eu A11ilefrrre et ,n 4mh·i u '
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/a,r,. p~ra//re vn ,imn•eau r oman ~Ife a1tnée. E11 ouJ.,·e Bord a fondé en H)
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per,od,que ltlierarre cl arlisli17u,, publie à Londrn.
9 1•
e 5 an , ""
D,'."s ses es~a,s ~t ,arlù:lts Jos•f.B,:rd. étu1ie ;u_rtout. taus une flYtme à la fois pif!t,a,rfe et profvuù, le
~nn1t de ~a il!t&gt;ernfe soc.ale, ttalwnale et nui,v,if1Jell,, aw,c /e, puissa.r,c~s scim,t1 ,;,,
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C'est Madame à la cuisine, - qui aime manger et veut tout voir et savoir ...
Quelle audace de franchir la porte si jalousement condamnée à la maitresse de
maison ! Du grand chef mitré de blanc à la moindre cuisinière en 1abBer l&gt;leu, on
n'aime pas beaucoup ça. que les maitres descendent à1'office... Pourtant, il y a la
manière ... Et il se trouve de bons serviteurs pour comprendre, assez intelligents
pour vouloir se perfectionner, dans une collaboration profitable.. D'autant plus
que sont trop peu nombreuses le.s hôtes~es curie1;1ses de se passio?~er a~ jeu.des
fourneaux et des casseroles ou la gourmandise adorable re101nt l hygtène
prudente : les b~aux mangeurs ont les meilleurs estomacs, n'y faisant passer que
des mets choisis, sains et bien préparés.
Eo bref, Marie-Cl:rnde Finebouche, mieux que des recettes délectables, voudrait donner la curiosité de la cuisine aux dames soucieusts de ne pas abandonner
le gouvernement de la table à la domesticité indifférente et routinière ... Certes, les
débuts ne sont pas facile~ Mais peu à peu, quelles joies à ordonner le menu, à
surviiller la confection d'un plat, à présider au repas où s'épanouit la belle humeur
des amis - connaisseurs en bonne chère ... Ce qui n'empêche pas de vivre sa vie,
et d'être avertit dt: toutes choses du cœur, de l'esprit et de l'art, des enfants, au
livre, au tableau, à la musique - et d'avoir les ongles étincelants.
Madame, à la cuisine, peut. mettre la main à la pâte. peser le beurre, et mesurer
les herbes parfumées, - sans allumer le feu, récurer la poêle et peler les pommes
de terre. La cuisine proposée id n'exige pas, pour Madame, de vider le poisson
ou de plumer la volaille, ma-is de combiner la sauce et de diriger la cuisson,
selon des recettes éprouvées. qu'il ~uffit de suivre scrupuleusement, pour
réussir .à !out coup, eo attendant de les modifier, d'en inventer, au goùt et au
caprice de la matinée ...
Mais qui donc est Marie-Claude Finebouche ?

(It.,Ue, Autriclu tl _1Jlema:g11e) el ,uivd a,,a1'l /, gu,;r-re au ,:._lZèue d, ""ra,,' · /!$[' : " • vers fia1&gt;''{ B"rape
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.cvv-. ru • c_o h/Jl'nil a.l?nnofa,,.meJLI au JournoJ du Droit Hongrois ,t publia 1'-Utséri'nlmaù

,,,,. La Ph1losopi:ue du ~r~1t de A. Pulszki - 1916. - Théorje et pratique du droit
- r9 r7.-: D,'-1 ci:1 ~ ~ P'!htique-: 19.18). R.près la grwrrei/ drofot le corrH/&gt;(!•u/a"t tle dit-ers 'our-

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Parallèlement
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la crise mondiale

la crise de l'esprit
se trahit par uo.e révision des vJ.leurs héritées du siècle dernier. Voici en quels termes
Paul Valéry, dans Variét,, la dénonce : "La crise ko,u:miique est visi~le dans Ioule sa
force; mais la crise intellecJutlle, plus subt:le, tf qui, par sa natu,-e mfme, pn11d les
apparmu.s les plus trom/)$Uses (pllisqu'elle se passe d11ns le roynume mime de ln dissimulation), utt8 crise laisse dijjicile,nucl saisir sori virifablt point, sa phase ». C'est cette
délicate mise au point qu'ont tenté de faire les Editions de la N. R. F. en publiant
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il ne suffit pas de consulter les p&amp;iodiques et les livres qui p1raissent actuellemem.
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da-os les collections d'Ispaban et de Téhéran, seront réunies ici poar la
premièi-e fois en Europe. Les recherches de ce maître, commencées entre
1890 et 1900, et qui n'a jamais va de peinture e~opée°?e, s'apparen•
tent à travers la tradiùon persane de la dynastie séfévt, à celles de
cert;ins artistes de l'école de Paris. Mais les difficultés que dut résoudre
le rénovateur du paysage persan font surtout songer, malgré toute la
distance qui sépare leurs arts, à Breughel le Vieux.

Cette exposmon est d'un caractère purement artistique : aucune des
toiles réunies n'est à vendre.

"'·Il.."·

�LA ..~ NOUVELLE.

REVUE FRANÇAISE

GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

Imité, comme critique allemand, à parler de Gœthe à des
Français, ·je ne pais l'epou8lllllr la tentation de me placer en
cMbatant sous le signe de Sainte-Beuve, DOt1ll maitre à tous.
Car non seulement je saisis avec joie la moindre occasion qui
me permet de parler de ~Beuve, mais encore nous lui
IOJDDleS reooonaissanta, nous, J\JJernands, et nous critiques,
d'a'9'0ir nommé Gœthe • le plus grand de tous les critiques • ;
nous pourrions évoquer ici quels ont été les traits communs
à Gœtbe et à Sainte-Beuve (et pour n'en citer qu'un : tous
les deu aiment à s'en rapporter au mot de la Bible : • D
y a beaucoup de demeures dans la maison de mon Père. •)
lfaia DOU8 devoos aussi nous demander, il est vrai, à Gœthe
trouft plaœ dans le :Parnasse de Sainte-Beuve. Jetons un
lfllld sur la pographie et sur les contOlll'I de cette montagne aacrie. Elle fait partie de ce vaste système où s'orclolmeiat les lieux rêws de notre tradition, de cette longue
cbatQe qUi àne du JlOflle of FIIMd de Chaucer au P"""""
de RaphaS, à l'.Apotl,lou tl'Hoù, d'lngres, au Bous,
,__,_, de Walter Pater, et sur laquelle les Français
ùœent à CODltroire soit un Panthéon, soit un Temple du

Goet.

• Le Temple du Go6t, je lë crois, écrit Sainte-Beuve en
il s'agit simpte;.

1Sso, est à refaire ; mais en le rebâtissant,

21

�322

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

ment de l'agrandir, et qn'il dêvienne le Panthéon de tous les
nobles humains ,. Sainte-Beuve se montrait généreux. Il
accueillait Valmiki, Vyasa « et pourquoi pas Confucius
lui-même ? ,, Addison et Pellisson s'entretiennent avec
Xénophon, Lucrèce avec Milton. Mais Gœthe ne trouve
pas place dans ce temple, bien que « tous les nobles humains 11
puissent s'y rencontrer, « du plus grand des classiques sans
le savoir, Shakespeare, jusqu'au tout dernier des classiques
en diminutif, Andrieux. » Dans ce temple de la gloire qu'il
élève en 1850, Sainte-Beuve nous montre bien Milton,
mais Gœthe n'apparaît pas. Il ajoute bien quelque part :
v en général, les nations diverses y auraient chacune un coin
réservé », - mais de représentant de la • natio germanica »
(j'emprunte ce terme.au vocabulaire de la Sorbonne médiévale) il n'en cite pas un seul. Il est vrai qu'il a Andrieux.
Huit ans plus tard - en 1858 - Sainte-Beuve tente de
s'expliquer à nouveau et pour la derni~e fois sur le rôle
de 1a. tradition dans la vie spirituelle. Il s'agit de sa fameuse
leçon d'ouverture à l'Ecole Normale, qu'il intitula ; « De la
tradition en littérature, et dans quel sens il faut l'entendre. 11
Cette fois Gœthe joue un rôle important. Il est « ~~ui de q~
( l'on peut dire qu'il n'est pas seulement la tradition, mais
qu'il BSI routes /.es traditions réunies. 11 Et Sainte-Beuve
poursuit : • laquelle donc en lui, littérairement, domine ?
l'élément classique. J'aperçois chœ lui le temple de la Grèce
jusque sur le rivage de la Tauride. » Par cette tournure prudente, il veut sans nul doute indiquer que Gœthe a élevé en
plein territoire barbare une succursale du Temple du Goût.
Autrement dit : ~ Gœthe agrandit le Parnasse, il l'étage, il
le peuple à chaque station, à chaque sommet, à chaque
angle de rocher ; il le fait pareil, trop pareil peut-être, au
Mont-Serrat de Catalogne (ce mont plus dentelé qu'arrondi} ;
il ne le détruit pas. Gœthe, dan.:. son goût pour la Gr~ce qui
rorrige et fixe son indifférence, ou, si l'on aime mieux, sa
curiosité intellectuelle, pouvait se perdre dans l'infuù, dans
l'indéterminé; de tant de oommets qui lui sont familiers,
si l'Olympe n'était pas encore son sommet de prédilection,
où irait-il, où n'irait-il pas, lui, le plus ouvert des hommes
{
et le plus avancé du côté de l'Orient ? »

I

GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

323

F. Baldensperger a montré dans ce beau livre qu'est son
Gœthe en France, que c Sainte-Beuve a subi, à un degré
que ses biographes ont insuffisamment marqué, le prestige
du Gœthe découvert par la France des années soixante, de
œ vieillard s'intéressant aux formes diverses de la pensée... 11
Devons-nous ajouter que, ainsi qu'il ressort de ce débat sur
le Parnasse dentelé et le Parnasse arroncli, Sainte-Beuve s'est
senti contraint par Gœthe de réviser sa conception du classi.
}
ClSDle
. .
Il le fait avec précaution. « Où n'irait-il pas ? » Son flair
politique le mène instinctivement à occuper d'avance les
positions de la c Défense de l'Occident •· L'hellénisme de l
Gœthe est pour lui nne garantie, un bastion contre l'Orient.
De même qu'il voit en Shakespeare un « classique sans le
savoir», de même il voit en Gœthe un cas limite du classique.
Mais de ce cas, il n'a pas poursuivi l'analyse. Au fond de
son cœur, il a toujoun: gardé la position qu'il a fixée une
fois dans ses CahiMs : • Je ne me figure pas qu'on dise: les
classiques allemands l&gt;. Le dernier des classiques était pour
lui Fontane. C'est du moins ce qu'il disait au public. En son
for intérieur, il se serait fort bien décerné à lui-même ce titre
d'honneur. Et il ne se serait pas trompé.
Mais la signification historique de Gœthe dans notre
culture occidentale vient justement de là : c'est qu'avec lui,
l'Allemagne entre dans le temple classique. La France a
reconnu sans nul doute le fait. Je crois que, sur ce point,
Léon Daudet et André Gide sont d'accord. Cei. deux parrains
suffisent. Peut-être suffisent-ils même à mettre en balance
les insultes d'un Claudel (« cet âne solennel de Gœthe li) et
l'incompréhension d'un Stendhal (« le plat Gœthe 11). L'esprit
français s'est prononcé en un vote clair : il opte pour Gœthe.
Mais comme il arrive si souvent, nous attendons encore la
ratification officielle. Elle n'arrive jamais sans retard. Je
veux dire par là que la version officielle fournie par l'Université française, lorsqu'elle nous présente l'histoire de la civilisation et de la littérature européennes, réserve d'habitude le
nom de classicisme au xvne siècle, et garde pour le XIXe siècle
l'étiquette de romantisme. Mais alors, et le xvme siècle?
On était visiblement embarrassé. Peu avant la guerre, et

f

�324

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

grflce en particulier aux recherches de Mornet, on trouva
une solution : ce fut le pré-romantisme.
Cette loi des trois états, appliquée à l'histoire littéraire,
a l'avantage de nous donner un tableau clair et commode.
Mais elle ne vaut justement que pour la France. Dès qu'on
essaie - comme l'ont fait les comparatistes français - de
l'appliquer à l'Europe, on commet - involontairement
d'ailleurs et sans s'en douter - une usurpation et une méprise. Car il faut alors rabaisser Gœthe au rang d'un préromantique. Or Gœthe mérite bien, je pense, qu'on renonce
- ne serait-ce que pour lui - à toute cette systématisation. Mais il n'est pas seul. Il y a aussi Mozart. Ce
duumvirat suffi.rait déjà à prouver que jamais depuis le
xvue siècle, l'esprit classique n'a trouvé un sol plus favorable et ne s'est plus magnifiquement développé qu'en
Allemagne, sur les ruines du Saint-Empire romain, et
par l'intermédiaire de la langue et de la musique allemandes. Ce n'est qu'après s'être rendu compte de ce phénomène qu'il devient possible de donner aussi à Winckelmann,
à Hfüderlin, à tous les autres représentants du classicisme
jusques et y compris les « diminutifs» comme Andrieux, le
rang qui leur convient. Alors on comprendra aussi que
l'esprit allemand et le peuple allemand, en tant que phénomènes nationaux, échapperont toujours par quelque côté
à toute définition, et que c'est toujours avec et dans le cadre
du« Reich» qu'il faut les penser.
De nos jours, Hofmannsthal, tout comme Stefan George,
font partie de ce Reich de l'esprit allemand. Il s'étend du
Rhin au Danube, à ce Danube dont les bords, du temps de
La Fontaine déjà, n'étaient plus habités seulement par des
paysans.
Il est un signe qui distmgue peut-être tous les vrais c}assiques: c'est que tous sont des politiques « sans le savoir».
Et ils le sont parce qu'ils sont à l'origine d'influences politiques. Cela vaut aussi - et précisément - pour les petites
J
nations, qui, pour faire valoir leurs prétentions nationales,
s'appuient sur leurs grands hommes. Gœthe lui-même comme
tout Allemand, n'aimait pas la politique. Mais les circons~
tances le contraignirent pourtant à s'y mêler et à y jouer

GŒTlŒ OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

des rôleE fort variés. Sa rencontre. avec Napoléon oacbe un
sens profond. Mais c'est après sa mort seulement que
commença sa véritable influence politique. Et en quoi
consiste cette influenœ? En rien d'autre - mais aussi en
rien de moins - qu'en la valeur universelle que Gœthe a
conférée à l'esprit allemand. Nos nationalistes ont malheureusement la vue trop courte pour s'en rendre compte. Ils
reprochent à Gœthe son peu d'enthousiasme pour les guerres
de libération; fü en veulent à son cosmopolitisme. Ils ne
peuvent pa:.s comprendre qu.:: c'est justement cette attitude
supra-nationale qui a valu à l'Allemagne l'attention et
l'intérêt du monde cultivé, et que Gœthe a conqui. pour son
pays des trésors de sympathie, étourdiment gaspillés par le
nationalisme. C'est dans les pays anglo-saxons que oette
influence s'est fait tout d'abord sentir. Son premier témoin,
c'est Carlyle,-dont Gœthe put encore lire l'Essai écrit en 1828.
Puis elle gagne l'Amérique, en 1847. Emerson accueille
Gœthe dans le cercle étroit_ des ~ Representative Men •
et l'associe à Platon, à Montaigne, à Shakespeare, à Napoléon ; c'est de nouveau en Angleterre que s'accomplit
par la suite le pas le plus important, avéc Lewes, qui
écrit en 1855 la première biographie de Gœthe - wie
œuvre dont la lecture devait être décisive encore pour un
André Gide.
Carlyle-1828, Emerson-1.847, Lewes-i:855, à considérer
ces noms et ces dates, on ne peut qu'admirer davantage
encore l'admiration si distante et si prudente de SainteBeuve, et l'on comprend mieux maintenant pourquoi André
Gide s'était trouvé contraint de recourir à un livre anglais,
pour entrer en contact plus intime avec la vie de Gœthe.
La France du xrxe siècle n'a pas produit un seul ouvrage
central sur Gœthe. En revanche, des âmes que bien des affinités unissaient à Gœthe, comme Nerval, cet Orphique, et
Gautier, cet amant de la forme, en ont saisi des aspects
essentiels. De son côté, Pierre Louys semble avoir senti et
fait sentir avec beaucoup de bonheur la beauté musicale du
vers gœthéen. Enfin - nous ne devons pas l'oublier ici c'est Taine qui, dans son Essai de: 1868, a rendu le plus bel
hommage que Gœthe ait jamais reçu de la France. Ce qui

�326

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

suffirait-déjà à donner à ces pages une valeur toute particulière, c'est qu'elles ont leur source dans l'exaltation que
Taine avait retirée d'une expérience toute concrète : l'ivresse
vitale d'une longue course en f01:êt; et cette forêt se trouve
en pays aisa.cien. Voici encore qui est caractéristique: c'est
sur la terre alsacienne que Taine a spontanément rencontré
Gœthe, c'est sur cette terre dont Michelet a dit : u Je m'abstiens de franchir la montagne, de regarder l'Alsace. Le monde
germ.anique est dangereux pour n1oi. Il y a là ttn tout-puissant lotos qui fait oublier la patrie». 1aine a eu le courage,
lui, de monter à Sainte-Odile, et il n'a pas pour cela oublié
sa patrie. Michelet se laissait-il donc plus facilement séduire ?
Ces rappe1s, ces souvenirs ne sont nullement du passé
mort. Ils vivent jusque dans le présent. Le nom de Maurice
Barrès en est le témoignage. Dans son dialogue avec Gœthe,
Barrès poursuit et approfondit le dialogue ébauché par
Taine. Et même il aurait pu le couronner si le nationalisme
- et cette fois le nationalisme français - n'avait à son tour
exigé et obten.u que Gœthe fût sacrifié. Dès l' Ennemi des
Lois, Gœthe apparait dans l'univers intellectuel du jeune
Barrès, et il y joue un rôle décisif. Dès lors, il sera pour lui,
durant de longues années, un guide et un maître ; il sera
celui auquel Barrès revient toujours, après avoir parcouru
le cycle des aventures. Une relation vivante, un drame avec
Gœthe, c'est sous cette espèce que Barrès participe à l'esprit
allemand, lorsque s'éloigne de lui l'ivresse spéculative
cl musicale de la sensibilité allemande. Gœthe personnifie
alors l'unité la plus haute qui ait jamais été réalisée entre la
poésie et la pensée - « celui qui est le plus poète est aussi la
source de toute pensée n - et par là, il est le modèle de toute
attitude créatrice envers la vie : sans cesse, il travaille à
élargir sa vision de l'Univers et à s'ouvrir à toutes les formes
nouv€11es d'activité - comme en cette journée mémorable
de Valmy: la Campagne de Francs est, selon Sture!,« un des
livres les plus honorables pour notre nation... Gœthe comprend les fièvres françaises qu'assurément il n'était pas né
pour partager». C'est encore le-jeune Sturel qui, s'imaginant
une belle peintme où lui-même figure comme personnage
principal, voit se dessiner le tableau de Tischbein : un Gœthe

GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND « de vigoureuse beaut~. étendu dans une forte et joyeuse
campagne » et prenant « conscience de ce qui git d'~ernel
dans les formes diverses de la vie ».
Barrès aime à illustrer et éclairer œrtaines vicissitudes
typiques de la vie de ses héros par des formules qu'il emprunte à Gœthe et à sa Phénoménologie de la vie humaine.
Astiné ATavian, c'est « Yêternelle Hélène», « tant admirée,
tant décriée ». La déchéance morale de Racadot trouve son
-commentaire dans œtte autre formule : (&lt; L'homme &lt;l'action
est toujoms saos conscience. 11 Ainsi Gœthe apparaît chargé
d'interpréter les types &lt;le l'existence humaine. Mais son rôle
est plus vaste encore~ car dans la mesure où Barr~ cherche
à donner à ses instincts et à ses élans un système et une
armature - Gœthe devient le maître de vie, que Barrès
invoque pour que lui soient confirmées les grandes lignes
directrices de sa vision du monde. S'agit-il du déterminisme,
qui nous conduit à accepter cc ,qui est donn~ &lt;lans la nature
-et dans la société? Gœthe, en contemplant la forme -0rganique, entrevoit les lois naturelles et enseigne qu'on doit
s'y soumettre. S'agit-il de l'empirisme en politique ? Gœthe
a écrit : « Que 1'on crucifie cha.que enthousiaste â sa trentième
année! S'il connatt le monde une fois, de dupe il deviendra
fripon. » S'agit-il du traditionalisme ? Barres en appelle à
Iphigénie. Enfin, le plus beau témoignage d'un ,équilibrn
parfait entre la tradition et la libre audace de la création,
c'est le Faust : « conception solide, enracinée dans la réalité,
libre jusqu'à t'audaœ, disciplinée jusqu'au traditiooalisme,
et qui restera dans la construction humaine comme llD
témoin de la conscience allemande Il.
Mais pl.us Barrès s'attarde parmi les marécages et les
vapems méphitiques du natiooal.isme, moins il devient
capable de retr-OUYer le ehemin qui le ramènerait vers lei;
hautes altitudes on séjourne Gœthe. Détail caract-éristîque:
il s'.éloigne de Gœthe dans le mtme temps qu'il s'éloigne de
1a G1:-oce, -et en. vertu de la même nécessité : c'est 1e même
phénomène de rétrécissement &amp; d'appauvrissement. Dans
le récit qu•u nous a donné de son voyage en Grèce, il fait
un détour à travers les bois de Sainte-Odile, où Taine avait
mené l'Ipbigénie de Gœthe. Lui, il la renvoie de l'autre c6té

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

du Rhin : la prière que dit Sainte-Odile « invoque ..• les
héroînes de Corneille et de .Racine... plutôt que la noble
jeune dame un peu lourde de la cour de Weimar». Et pourtant, quelques phrases plus loin, on trouve cet aveu:« Jaime
la Grecque germanisée ». Iphigénie est « une pièce civilisatrice», et« un très petit nombre de personnes sont à un
degré suffisant de culture pour ressentir, repenser l'esprit
profond de cette tragédie». Iphigénie représente les droits
de la société contre l'orgueil intellectuel.
• Le pédantisme et l'aplomb d'un Gœthe pourraient
• déconcerter. Gardons-nous de méconnaître sa magistrac ture. Il nous ouvre mieux qu'aucun maître la voie du grand
u art, en nous montrant que, pour produire une plus belle
« beauté, le secret, c'est de perfectionner notre âme ... Il
• nous est utile par l'exemple de sa vie, mieux encore que
c par son œuvre. La société d'un Gœthe apprend à tirer
c parti sans vergogne des moindres éléments, à ne pas nous
« intimider, ni enfiévrer, ni désespérer. Ce grand homme
c est calmant. Ses points de vue ne sont ni rares, ni extra• ordinairement puissants... Mais c'est un homme très
« solidement campé dans ses idées. Ce citoyen libre de Franc• fort, ce bourgeois haussé d'une classe, ce parfait produit
• d'une vigoureuse famille, bien adapté à la vie allemande,
, avec quelle heureuse audace il s'appuie sur ses erreurs 1 &gt;&gt;
Ces lignes sont empruntées au chapitre que Barrès, dans son
Voyage de Sparte a consacré à Gœthe ; chapitre tendu ; le
jeune Barrès y lutte avec le Barrès de la maturité ; on y sent
la volonté de tenir Gœthe à distance, et pourtant un désir de
plaire. Mais c'est là le dernier témoignage que Barrès nous
ait laissé, non seulement de sa volonté de rendre hommage
à Gœthe, mais encore du seul effort de le comprendre. Dans
les années qui suivent, Gœthe disparaît presque entièrement
des livres-de Barrès, ou, s'il apparaît, c'est sous la forme d'une
caricature où se montrent à plein les préjugés de l'esthétique
nationaliste : dans .Colette Baudoche, par exemple, Barrès,
comme s'il se citait lui-même, parle encore du Gœthe
portraituré par Tischbein·, mai.- cette fois, c'est pour
dire : « ce mémorable portrait, à la fois ridicule et beau, du
jeune Gœthe étendu dans la campagne romaine et pareil à

GŒT:FIE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

un jeune éléphant ~. Barrès a voulu se rectifier, mais ce faisant, il laisse assez voir jusqu'où la haine l'a conduit à
s'humilier.
Si la France veut vraiment s'assimiler Gœthe tout entier
et non pas le filtrer, il faut qu'elle choisisse de considérer
l'Allemagne sous un angle nouveau. En ce sens encore on
peut dire que cette commémoration de Gœthe a une portée
politique. Hâtons-nous d'ailleurs de reconnaître que la
germanistique française a su réaliser d'imposants travaux
d'approche, qui annoncent une image neuve de Gœthe. Je
n'en veux pour témoins que les noms de Fernand Baldensperger et de Henri Lichtenberger.
Que dire aujourd'hui de Gœthe? Mais peut-être faut-il
nous demander d'abord : que ne pouvons--nous pas encore
dire de lui? C'est bien simple: nous ne pouvons pas encore
dire sur lui le dernier mot. Depuis Gœthe, il n'a surgi aucun
artiste, aucun penseur aussi universel. Il est jusqu'ici le
dernier représentant de cette lignée qui va de Platon à
Dante et à Léonard de Vinci. Il est le dernier représentant
de cet « uomo universale » ,de cet idéal que la Renaissance
italienne a contemplé et dont on retrouve au xvne siècle
les tronçons épars, avec « l'honnête homme » et le « gentleman ». C'est dans cet uni'V'ersalistne qu'il faut chercher les
affinités qui rapprochent le génie italien et le génie allemand,
et dont Gœthe est à la fois le témoin et le modèle. Mais de
cet universalisme de Gœthe, il suit aussi qu'il est impossible
d'être aujourd'hui un esprit vraiment européen, tant que
l'on n'a pas accueilli et recueilli en soi cet élément de culture
que représente Gœthe. Aussi n'est-ce pas assez dire que '
Gœthe nous tient; il nous contient. C'est pourquoi nous n'en
avons pas encore fini avec lui; c'est pourquoi nous ne pouvons le découvrir et le pénétrer qu'à force d'approximations
toujours nouvelles. Nous ne pouvons pas encore regarder
par-de&amp;Sus son épaule. Et cela jusqu'à ce qu'ait surgi un
nouveau classique, universel comme Gœthe, mais tout
aussi différent de lui que Gœthe le fut de Shakespeare, ou
Shakespeare de Dante. Je sais qu'il entre dans la définition
de tout classique, ~d'être inépuisable. Mais ici, il convient f
de distinguer : un Platon, un Racine offrent sans cesse au

�330

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

chercheur de nouveaux aspects : mais leur image même ne
change pas. L ' ~_de Gœthe reste encore c!!aJ,gea.nte. Le
siècle qui vient de s'écouler depuis sa mort n'a ni arrêté ni
fixé les contow-s de ce visage. Nous retournons à Dante,
à Milton. Nous vivons avec Gœthe. Il est notre compagnon
de route, il chemine avec nous dans notre vie, et si cette
constatation vaut à coup sûr pour nous autres Allemands,
elle ne vaut pas pour nous seals. Les limites de son univers
spirituel sont aussi les nôtre. en admettant que nous soyons
capables de coïncider avec elles en tous points. Et là où il
s'est tu, éludant tel ou tel problème de notre existence dans
un geste sibyllin, nous demeurons nous-mêmes irrésolus,
hésitants. Mais son amitié et sa proche présence nous accompagnent jusque dans les régions où les certitudes doivent
le céder aux pr~ntiments, et où le démon faustien de la
connaissance doit renoncer à s'assouvir.
Nous nous trouvons donc, par rapport à Gœthe, dans tme
situation coocrète donnée, laquelle aura disparu dans cent
ans, au deuxième centenaire de sa mort. Mais d'ici là nous
cél.èbrerons encore en 1949 le bicentenaire de sa naissance.
Entre ces deux dates, 1932 et 1949, quelques Européens
auront peut-être su maintenir vivantes en eux l'image et
l'action de Gœtbe : fidélité qui serait lourde de sens pour notre
proche avenir.
En se demandant de quels traits nouveaux Gœthe a
enrichi le type classique, on le pénétrera plus intimement
' que si l'on s'évertuait à l'enfermer dans une formule. L'un de
ces traits, je l'ai déjà nommé, en disant que Gœthe est le
r premier classique allemand. Un autre trait souvent remarqué
a été tout réœmment défini d'une façon très suggestive par
f .\ndré Gide : Gœtbe est le premier clasmque, chez qui la vie
et l'œuvre se pénètrent complètement. Il est donc le premier
classique dont la vie ait été elle-même une doctrine explicite.
D'Homùe et de son existence terrestre, nous ne savons
rien. Sur Dante et sur Shakespeare, nous ne possédons que
des -données tout extérieures, quelques pauvres dates. Sur
la vie intérieure de Racine, nous ne saurons jamais :rien.
Pour tous ces clusiques, l'œuvre seule comptait, et non pas
ce que l'homme, en eux, devenait. Mais de Gœthe nous a vous
0

,

•GŒTBE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

33I ..,

et nous savons presque tout. Nous connaissons sa vie extérieure et sa vie intérieure : que ce soit à Francfort, à Weimar,
à Strasbourg ou à Heidelberg, nous savons où il a demeuré.
Une véritable géographie gœthéenne s'étend sur la carte de
l'Allemagne. Les traces de sa vie restent encore présentes
sur notre sol. Moi qui écris à Bonn, je puis apprendre de
Gœtbe lui-même, à qui il a rendu visite ,ici, ce qu'il a vu, ce
qu'il a pensé de la fondation de notre Université, en 18:r9.
Mais si je vivais à Darmstadt, si je vivais à Wetzlar, on à
Dusseldorf, ou à Iéna, la même chose m'adviendrait. Les
stations de sa vie coïncident avec les centres, petits et

\

grands, de nos provinces allemandes. Ainsi nous sentor.s
réellement la présence de Gœthe. Il en est beaucoup pamù
nous, qui connaissent des descendants de ses amis. Etant à
Weimar, il y a vingt-cinq ans, l'hôte de l'archidiacre protestant, lequel demeurait - soit dit en passant - dans la
maison qu'occupait Herder lorsqu'il était en fonctions, je
fus présenté à une vieille dame, qui avait respiré, étant enfant,
l'atmosphère de la maison de Gœthe et qui en avait gardé un
souvenir très vivace. Ce qui nous unit à Gœthe, ce n'est pas
- ou œ n'était pas - seulement le livre, la lettre; c'est une
présence qui monte jusqu'à nous et nous adjure, à travers
une foule d'hommes, de villes, de lettres, de souvenirs de
toute sorte. Ma génération a été encore à même de grandir
dans l'émanation diffuse rayonnée par l'existence de Gœthe.
Lui-même a bien senti que son existence était exemplaire.
Il écrivit l'histoire de sa vie, il rédigea ses annales, il publia
sa correspondance avec Schiller. A trente ans déjà, il était
mené par cette idée que sa vie était tout aussi importante,
\ sinon plus, que son œuvre. Il écrit en 1780 : «le désir de dresser
la pyramide de mon existence aussi haut que possible dans
les airs l'emporte sur tout le reste; c'est à peine si je l'oublie
un seul instant ». Et deux ans plus tard, nous lisons dans ses
lettres cette constatation, dont le choc nous remplit d 'émo- _,
tion : « Décidément, je suis né pour être écrivain..• Gœthe
avait alors trente-trois ans. Et c'est alors seulement que se
fait en lui cette lumière, qui, seule, permet à l'homme de
génie de découvrir le secret de sa destinée. C'est alors sans
doute que • yjvre » et • écrire , neJont plus qu'un pour 1ui

�332

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

et qu'il en opère consciemment la fusion. Ebauché par
l'adolescent, achevé par le patriarche, le Faust, l'œuvre
maitresse, avance comme sa vie, l'autre œuvre maîtresse.
Cinquante années de vie vécue, cinquante années de durée
réelle, séparent le plan et les derniers vers du Faust.
Balzac, lui aussi, a eu par deux fois en sa vie dans wie
extase visionnaire la révélation de sa vocation. Mais le grand
exemple de Balzac ne fait que mettre encore plus en évidenoe
la singularité de Gœthe. La vie de Balzac n'a pas été belle.
Il fut la triste victime de son activité dévorante. La vie de
Flaubert n'a pas été belle. Elle s'est écoulée dans les tortures
qu'il s'imposait à rompre en visière avec tout ce qui l'entourait, avec la société, avec Dieu. L'œuvre, ce Moloch, l'a
dévoré. Baudelaire avait tout ce qui est nécessaire à une
belle vie: il aimait la volupté, le luxe, la modernité. Il aimait
m~me ce qu'il y a de plus ancien et de plus éternel : la prière.
Mais ni les puissances de ce monde, ni son démon intérieur
ne lui permirent de réaliser la belle \ic qu'il avait rêvée. Et
qu'on ne parle pas d'exceptions ou de hasards. Les grands
artistes du xixe siècle - qu'on pense à Dostoiewski 1- ont
presque tous été des ci outsider» de la vie, ou bien, incapables
de donner une forme à leur vie, ils l'ont fuie. Destin bien
connu de l'homme de lettres I La tour d'ivoire de l'esthète
est devenue la prison de livres du critique - témoin SainteBeuve - ou le grenier à curiositPs du collectionneur, comme
chez les Goncourt.
Gœthe, lui aussi, a beaucoup souffert, beaucoup travaillé,
beaucoup lu et beaucoup collectionné. Mais il a encore aimé
et voyagé ; il a botanisé comme Rousseau ; il a entendu,
comme Dante, le • Chorus mysticus » et la musique des
sphères ; il a eu pour amis des rois et des enfants ; une telle
vie n'est plus simplement belle, elle est riche et vaste; elle
est profonde ; elle est grande. .
Les amis de Gœthe et aussi ses biographes, se divisent en
deux groupes : les uns considèrent que la vie de Gœthe est
plus importante ou plus belle que son œuvre; à Iphigénie,
ils préfèrent les Enlretiens avec Eckermann. Les autres affirment le primat de la valeur esthétique sur la valeur biographique. Ils s'opposent à ce qu'on réduise Gœtbe en une pous-

G&lt;ETlŒ OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

333

sière psychologique. Avec Gundolf, qui est leur plus grand
représentant, ils déclarent qne la véritable vie de Gœthe,
c'est son œuvre.
Ces deux façons de voir me semblent l'une et l'autre
partielles. En tout cas, je crois qu'il est une troisième possibilité. Elle consisterait à se:demander : comment Gœthe
a-t-il considéré sa propre vie, et toute vie en général? Comment sa conception de la vie se reflète-t-elle dans son œuvre ?
Je m'explique plus clairement : dans toutes ses considérations snr la vie, Gœthe a été guidé par deux idées fondamentalcs : celle de phénomène, et celle de morphologie.
Vers 1829, il écrit : • Pour me tirer d'affaire, je considère
tous les phénomènes (Erscheinungr-n) comme indépendants
les uns des autres, et je cherche à les isoler de force ; puis
je les considère comme corrélatüs, alors ils se groupent et
tout repart et se remet à vivre •· Gœthe emploie les mots
c Erscheinung • et • Phanomcn , dans le même sens. Son
attitude, comme penseur, est nettement phénoménolcgi.que;
la vie de la nature et la vie de l'esprit se présentent à lui sous
le même aspect. Dans l'un comme dans l'autre domaine, les
éléments derniers du réel ne sont ni des atomes, ni des c~mcepts, ni des • faits ,, ce sont des entités, mais des entité.s
qui échappent aussi bien à toute définition qu'à toute description ou qu'à toute analyse mathématique, et qui ne sont
saisissables qu'à l'intuition. C'est là ce que Gœthe appelle
pliénombus. li pense en empiri:.ic - non en positiviste - et
en visuel.
Parmi ces phénomènes, il en est auxquels Gœthe a donné
le nom de : • Urphânomene • : ce sont des phénomènes de
la nature ou de la vie spirituelle, auxquels se laissent ramener
tous les autres phénomènes appartenant au même groupe.
La pensée de l'homme doit, bon gré mal gré, se contenter de
suivr-:: "ies phénomènes jusqu'à cette source première. Parvcn;; à ce point, il lui arrive la chose la plut prodigieuse qui
puisse arriver à un homme qui pense : il s'étom,e. Ainsi
plongé dans l'étonnement par ce• Urphânomen 11, il lui est
loisible de se résigner à en rester là et de croire que la divinité
se trouve immédiatement denièrc. Un de ces phénomènes
fondament&amp;.ux, qui semblait à Gœthe particulièrement

1

f

�334

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE':

important, c'était par exemple la fonnation des couleurs,
l'action réciproque du clair et do sombre. Le« Urphànomen •
a deux faces ; il regarde non seulement du côté de la nature,
mais aussi dn côté de l'esprit.
Nous découvrons ainsi un autre aspect de la phénoménologie gœthéenne: c'est qu'elle conduit à une symbolique.
Si nous revenons de la physique et de la métaphysique au.
monde organique, la nature nous apparait comme le règn6
des fMmss. A celui qui sait voir ces fonnes ·mcombe aussi la
tâche de développer une théorie des formes. Cette théorie,
Gœtbe l'a appelé la morpho"logie, et c'est lui qui a créé ce mot.
La morphologie, selon sa définition, est ([ la théorie de la
forme, de la fonnation et de la transformation des corps
organiques. » Pareille conception impliquait qu'il était
convaincu de l'unité de la nature, de l'unité de composition
des êtres organiques, et enfin de la possibilité de la métamorphose - non pas ·entendue en un sens historique et
concret comme le fait la phylogénie, avec la théorie de la.
desœodanœ, mais entendue en nn sens aristotélicien, en
tant qu'elle suppose dans la nature organique un ordre idéal
de types. On sait que Gœthe a consacré à la métamorphose
des plantes une étude en prose, et qu'il écrivit également uneétwle de même nature et aussi toute une pièce de vers sur la
métamorphœe des animaux. Il existe aussi, de toute cette
vision gœthéenne de la nature, un tableau largement brossé ;
c'est un poème, un chant mystique et dionysiaque à 1a fois
qui a pour titre &lt;&lt; Ame du monde» (Weltseele) et qui retentit
à la fin d'tm « festin sacré 1). Comme dans le Banquet de
Platon, c'est Eros qui est ici glorifié, mais 1m Eros cosmogoniEJ_ tte ; les adeptes viennent de célébrer leurs mystères.
L'idée de métamorphose gouverne manifestement tout le
poème; les mystes sont invités à se précipiter dans le Tout,
à se métamorphoser en astres, puis, dans l'extase même de
leur élan créateur, à venir sur des terres nouvelles, à les
animer, à rytllnier leur atmosphère, à organiser le monde
minerai, à faire surgir le monde végétal et le monde animal.
et enfin, à se retrouver sous la forme humaine. En parcourant ce grand cycle, la vie se parachève dans l'amour.

GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

335

Verteilet euch nach aUen Regionen 1
Von diese,n heilgen Schmaus !
Begeistert reisst euch dwch die nâchsten Zonen
[ns AU und fillU es a,us !
Sckon schwebet ihr in ungemessnen Fernen
Den selgen Gottertra1'm,
Und leuchtet neu, gesellig, unter Sternen

lm lichtbesiiten Ra11n~.

Dam, treibt ihr euch, gewaltige Komden,
Ins W eit unà W eitr hinan ;
Das LalJ,yrinth àer Sonnen und Planeten
Dt1rchschneidet eure Bahn.
1hr greifei ras ch nach ungeformten Erden
Unà wirket schôpfrisch fung,
Dass sie belebt unà stets bet-ebter werden
lm abgemessnen Schwung:
Unà kreisend f ührt ihr in bewegten Lilften
Den wandelbaren Flor
1.

Dispe,ses•vou.s dans toutes les directi,;ms,
Quitte:, ce banquet sacré I
Portés par l'enthousiasme, traversez /.es JDMS üs plus pr~ines.,
A /.lei vers l' Um'.vers, emplissez-Je!
Déjà, vous plane11 dans un itnin~nM lointain,
Réva,it l'heureux réve des Diet,x,

Et, renauvelts, soeiables, 1101'$ bril/.e: par,m /.es QSJrcs.
Dans l'espace se1t&lt;é de lumibes,

Lots, p,iissantes comètes, vous prem;s votre e1at1
V - monte•, eh cercles toujours plus larges
coupant dan,s JJotre course
Le labyrinthe des soleils el des plat1ètes.
Rapides, vous vo1,s emparez de limons informes,
Dociles à votre jeunesse créatrice, 41,lils s'animent, et s'animent touf1mrs de plus belù,
dans un élan mesuré.
Dans l'atmosphère agitte vous entraînez tùm, vos ç;iclu
L, je,, fugace des nuages,

�•SIM• .a.,._ GrilllMt

Utul sdwlilJI
Di, ,,.,. p.,,,,.,,. """·

N• .,,- sici _, rilllltwM ErA&amp;wlM

z.. • ,,,,,,,,,,_ ,ty,ld :

OU LB CLASS10UK AI1BMAMD

337
()ite coaceptiob acc:aeille à )a fois les hMes philoaopldqws
pfill dha&amp;6i ; on y retlouve l'hylozofsme ionien, rtme
6 IDClllde de PlatoD, l'enta-:Me d'Aristote, la natura natu~et: la natura natmata de Spinoza, Je.doctrine les1viidmne
dt la monade, la philoeophie de la nature œ Scbe11ing.
Iola ces S4ments si disparatea acmt ici œll'5et maintenus par
fidl5e de Jmtamorphœe. C'est elle qui est vraimeat l'idée
_ _ . de Gœthe, et c'est elle qtii Je fait participer à la
C&amp;diu-' de la Philoaophia perennis, comme aUISi, d'ailfnn. à œ1Je des mystàles antiques et de la ~ n
dat4dmme. Cette demiàe affirmation s'avèrera exacte pour
pea qa'on aonge aux demien vers da Ftiusl, qui cWpeignent
là IMtamorpbose d'une lme •f&gt;rbs üa MOrl.

Mais!

Du W.,,,,. will, IMI _,.._,,,,_,,, ,,.,._,
UN ;"'4s Stae,W. 1'bl.
Uu ,o wrdrtlflp _, liablœllM Sll'lilM
D• I""""'- Q,_,,,. NM/d:
N• gUIIIM ICAott ,,_ P•atlùus WlitM
lt1 111,erbt#,u, Prt1cld.
Wia r,gt ski INIU, li# ho'ltùs Lidd • scia.,,.,
G,slaU,,.,,w,, Scl,ar,
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·

U,ul so e,a/&gt;/Mlp mil Dtink 4111 scAilNlle Lebtm
Vo,,a A.U i,ss A.U 1wll&amp;k.

Uflll••~ ~
B#'flOl'lri# ,,_ ] Mgeff41wfl# /
Nodl 6IMuld U. i,r ,uw T4f 1•

Il,,.,_..,.,_,._, i. , _ 16 ,_ T~,
a/.,_ M,-;..

Dam ces vers, Gœtbe cMcrit la double m~hose

'°"".., .. ...,,....,;

DM, , . . . . . . , . . - - - '"""'"·

wblo par Faust : c'est à la fois un rajtmnissement et une

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r"'"'- _,,,# -""
,, ,,...
• ,0,,.,U,•
..,, •

_,.fign.ratiud. On a fait remarquer qu'il y avait dans
-..œ de Gœthe un pusage para)We ; il se trouw dans Je
~ d'1111e cantate pour la RMormation, qae Gœthe aftit
~ d'cScme à 1'oœasion des fêtes de Luther en 181; . , . d-.uleun n n'a p u ~ : • Tout ce qui est terrestre
~ la spirituel s'Bm et ae baU11e jaaqu"à l'ascension

. -·;

.,,.

E,.-.W6-•w~
,.."'°'
_..,
.,.,,_,. ,. p.,_,,,
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_,_,,,~,.,., ..,,,.,-.
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22

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE.

et j~qu'à l'imtnortalité. » Ainsi, la vie humaine tout entière,
sur la terre comme au ciel, est transformation et transfiguration, et c'est pourquoi, du reste, la vie. prise à ehacun de ses
échelons, n'a qu'une réalité symbolique :
·
Alles Vergiintliche
I st nu, eiH Gleiekms , .

Dès lo{s, OOQS pouvons nous retoumer et regarder maintenant en arrière. Nous savons ce que G~the entenda.it par
phénoménologie. et par mwphologie. Il a. donc considéré
toutes les forme&amp; de la. vie comme des métamorphoses et
comme des symboles. Il n'a pas considéré sa propre vfo autrement. C'est pourquoi cette vie a. pu, a dû nécessairement
devenir pour lui matière à forme artistique. Et c'est pourquoi nous, de notre côté, loin de nous permettre de considérer
Gœthe !:'oit en purs biographes, soit en purs esthètes, nous
devons absolument nous élever à un plan supérieur en
essayant de réaliser une compénétration réciproque de
l'élément biographique et de l'élément esthétique. En
d'autres termes : l'œuvre poétique de Gœthe ne révèle
entièrement son secret qne si on voit en elle une contribution à la phénoménologie de la vie hmnaine. Gœthe nous a
appris lui-même, par des centaines et des centaines de confessions, que sa sensibilité réagissa.it très vivement et très
d.uuloureus~ment à tous les C?llflits, qirels qu'ils soient, qui
meUent les hommes aux prises. De ces conflits son œuvre
nous. p:résente un ca.tal~ d'une richesse incroyable, d'unericb.ess~ qui, en tout. cas, la.is.5e loin derrière elle le nQlllbre
as~z restreint des conflits typiques. aualysés par la tragédie
attique. ou par la. tra,gédie b:a.nçaise. Mais cet écart nCll.lS
amène à c~nsta.ter une différence ~ucot1p plus profonde
encore. Selon le système classique, les conflits sont insolubles et c'est pourquoi ils se dénouent tragiquement, par
la mort et par des catastrophes.. Cette conception domine
presque toute la littérature française, de Corneille à Julien.
Green. C'est une conception de psychologues.
r.

Toutes choses périssa'614,s
N11 sont qu'•m SY1JA/mJe.

GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

339
Gœthe, très consciemment, écarte le tragique. En I197,
il écrit à Schiller : « Je ne me connais pas assez bien moimême, il est vrai, pour savoir si-je serais capable d'écrire'
une véritable tragédie; mais rien que de penser à l'entreprise me fait peur et je suis presque convaincu que, rien qu'à
m'y essayer, je risquerais d'être brisé&gt;&gt;. Passage révélateur,
car on sent très bien que Gœthe s'applique toujours à trouver
aux conflits une solution, et une solution qui soit due à la
médiation. On se rappelle ce personnage que Gœthe introduit
dans les Affinités électives et qui a pour nom « le médiateur ». Dans Wt'llielm Meister, il nous montre comment ]es
membres d'un cercle domestique se réunissent tous les
dimanches pour résoudre par voie de médiation certains
conflits moraux. On peut définir cette méthode en l'appelant
la méthode résolutive. On peut aussi l'appeler la méthode
anagogique, car, au lieu de mener à la mort et à une série
de catastrophes, elle permet de vivre et de monter toujours.
Autre exemple significatif : alors que la tragédie s'achève
souvent sur un suicide, le drame de Faust s'ouvre sur une
tentation de suicide, tentation réprimée après un recueillement et un acte de foi. Je n'ai choisi ici que quelques exemples qui sautent aux yeux. Mais si l'on fouille l'œuvre de
Gœthe en partant de cette idée, on ·1a trouvera partout
confirmée. On ne rend donc pas pleine justice à Gœthe,
lorsqu'on fait de lui un psychologue ou lorsqu'on l'aborde
en psychologue. On peut sans aucun doute le lire en
psychologue, mais on devrait le lire aussi en pensant à cette
méthode anagogique que je viens d'évoquer. Il ne serait pas
inutile de faire revivre pour nous autres modernes, la vieille
théorie médiévale de la quadruple signification et de la
quadruple interprétation.
Un des points particulièrement importants de la Phénoménologie de la vie humaine~ c'~t la théorie des quatre âges
de la vie. Gœthe l'a formulée d'une manière très intéressante. Le passage étant peu connu, je me permets de le citer
ici : « A tout âge répond une certaine philosophie. L'enfant
est réaliste; car il se trouve tout aussi convaincu de l'existence des pommes et des poires que de la sienne propre.
L'adolescent, assiégé de passions intérieures, est néœs..'WJ'e-

l
1

�340

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

ment porté à tourner toute son attention sur lui-même et à
ne rencontrer tout d'abord que soi : le voilà métamorphosé
en idéaliste. Par contre l'homme mûr, a, lui, tout lieu de
devenir un sceptique ; il fait bien de mettre en doute si le
moyen qu'il a choisi pour atteindre son but, est vraiment le
bon. Il va agir, il agit; il a tout lieu de vouloir garder son
intelligence toujours en éveil, pour n'avoir pas ensuite à se
plaindre d'avoir mal choisi. Mais le vieillard, de son côté,
sera toujours un tenant du mysticisme. n voit combien de
choses dépendent du hasard ; il voit le fou réussir, le sage
rater son coup; sans qu'on s'y attende, le bonheur et le malheur s'égalent ; il en est ainsi, il en fut toujours ainsi, et le
vieillard se repose sur celui qui est, qui a été, et qui sera
toujours là. » A travers ces lignes, c'est la conscience du
vieillard, donc la conscience mystique qui, en Gœthe, a
parlé. On se trompe, lorsqu'on ne voit dans la mystique de
Gœthe qu'un hors-d'œuvre, ou une velléité, ou un masque.
Or, c'est là une erreur qu'on commet presque toujours r, Elle
s'explique, si l'on songe que nous devons les meilleures biographies de Gœthe à des libres-penseurs, à des agnostiques
ou à des juifs. On est par là-même conduit à considérer le
dernier acte du second Faust comme un compromis embarrassé ou comme une allégorie, alors qu'il représente l'œuvre,
en son plus magnifique et lumineux déploiement, s'achevant
par le Chœur Mystique.
~
La religion de Gœthe n'a pas été, elle non plus, à l'abri des
malentendus. Nul doute qu'il ne les ait lui-même en partie
provoqués, car il aimait à voiler sa pensée. Mais pour une
bonne part aussi, il faut en accuser l'aveuglement des interprètes. S'il est vrai, comme je l'ai expliqué, que Gœthe soit
le premier classique allemand, on peut ajouter maintenant
qu'il est le premier classique protestant. On m'objectera :
Milton. J'ai ma réponse prête, mais elle dépasserait les
limites de cette étude. Pour en revenir à Gœthe il est hors
de doute que toutes ses origines, et ses opinions font de lui
un protestant. Il a en outre participé d'une façon active et
x. Notons ici, pourtant, une glorieuse exception, à savo;r les récents tra•
vaux que H. Lichtenberger a con.sacrés à Gœthe.

34:r
vivante à toutes les forces actives et vivantes du protestantisme : c'est le piétisme de sa jeunesse; c'est, dans sa vieillesse, cette idée de la Réformation, où s'affirme avant tout
la nécessité de renouveler sans cesse la norme du combat
spirituel qu'elle représente. Le jubilé de la Réformation, en
1817, a fréquemment donné à Gœthe l'occasion de s'exprimer en ce sens. Mais Gœthe - cela va de soi - a dépassé le
protestantisme. Il s'est assimilé le panthéisme de Spinoza,
mais il a aussi témoigné au catholicisme beaucoup de compréhension et de la sympathie. Si pourtant je me risque à
affirmer que Gœthe est un classique protestant, c'est que
j'entends par là que seul, un protestant et peut-être, seul,
un protestant allemand peut s'élever à une vue aussi ample.
Je suis bien loin de vouloir contester qu'il y ait chez Gœthe
des éléments antichrétiens. Chez tout chrétien on trouve,
je crois, de pareils éléments. La seule différence, c'est que
Gœthe les a manüestés. De plus, on doit prendre garde à
ceci, que certaines u sorties » antichrétiennes de Gœthe
reflètent des agacements et des impatiences momentanées. l
Ses relations avec Lavater et avec Herder nous fournissent
là-dessus de lumineux témoignages. Mais le Gœthe paien
et rien que païen est une légende, et une légende d'origine
juive, car elle remonte à Heine. Elle est un mythe, au moyen
duquel on peut faire de l'agitation et de la propagande antireligieuse. Tout cela dit, il n'en reste pas moins chez Gœthe
des éléments antichrétiens qui ne se laissent pas réduire.
Ils apparaissent surtout lorsqu'il est en présence de la nature
et de l'amo~. Gœthe a su transfigurer toute cette région de
sa conscience en recourant aux formes antiques de la piété ;
là aussi, il s'est peut-être montré exemplaire. Non pas que son
exemple soit isolé. Il continue la grande tradition qui, sous
forme d'associations secrètes, a cherché depuis l'avènement
du christianisme, à concilier et à marier avec la foi chrétienne
la piété qui jaillit des mystères antiques. En Allemagne, cette
très vieille tradition a revécu au xvne siècle, avec les RoseCroix. On ignore trop que, parmi ce que Gœthe nous a laissé
de plus beau, il se trouve une épopée, inachevée, à la gloire
des Rose-Croix, qui a pour titre : Die Geheimnisse (Les mystères). Il n'est donc pas très aisé, d'après tout cela, de
GŒTHE OU LE CLASSIQvE ALLEMAND

�342

\

LA :NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

trouver une formule satisfaisante pour définir la religion de
Gœthe. En disant : pluralisme, nous tenons peut-être la
formule la plus approximative. Là où l'idée monothéiste
apparaît avec le plus de force dans l'œuvre de Gœthe, c'est
à l'époque du Dit•an. Mais le courant pluraliste n'a jamais
ces.5é de couler. Qui dit pluralisme ne dit en aucune façon
polythéisme. Gœthe n'a jamais cru à l'existence d'un nombre
plus ou moins grand de dieux, mais il a cru à l'existence
d'un monde des esprits, monde que nous ne saurions préciser.
Les esprits ne sont pas des dieux, mais ils sont des me.§agers
de Dieu ou des reflets de Dieu. Dans le prologue du Faust,
Gœthe introduit les trois archanges. Ils disent au Seigneur :
Der Anblick gibt den Engeln Stiirke,
Da keiner dich "'grünkn mag,
Und alle deine hohen W erke
Sind Jierrlich wie am ersten Tag'.

Mais il est bien d'autres p~es où Gœthe fait mystérieusement allusion à un monde des esprits. Dans les Maximes
et Réfiexions, on peut lire notamment:« Le bien le plus cher
que nous ayons reçu de Dieu et de la nature, c'est la vie,
c'est ce mouvement rotatoire de la monade autour d'ellemême, qui ne connaît point de i-epos ; chaque être, obéissant
à un instinct indestructible, entoure la vie de soins; mais ce
qui fait le caractère spécifique de la vie reste pour nous,
comme pour les antres, un mystère. - La deuxième faveur
que nous octroient les &amp;res qui agissent à'en haut, c'est cette
accumulation d'expériences, de perceptions, d'incursions
vécues que la monade vivante et mobile peut faire panni tout
ce qui appartient au monde extérieur ; alors, et alors seulement, elle se connaît elle-même, en même temps comme un
être intérieurement illimité, et comme un être extérieurement limité. Bien que, pour amasser tout ce vécu, il faille des
prédispositions, une attention en éveil, et de la chance,
nous pouvons toujours en prendre clairement conscience
r.

Te voir doona aiu anges la /orce,
Nul pourlam ,u le pénètre,
et

us hauus œuw~s

sont splendides co,nnre au prn11ier four.

-GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

343

mais pour les autres, cela aussi reste toujours un ntystè"e.
La troisième faveur, c'est rnaintenant tout cet ensemble
d'actes et d'actions, de paroles dites et écrites, par quoi nous
répondons au monde extérieur ; tout œla appartient, à vrai
dire, plus au monde extérieur qu'à nous-mêmes, tout comme
ce même monde extérieur peut s'expliquer là-dessus mieu_x
que nous ne pouvons le faire nous-mêmes ; et paarta.nt, il
sent que, pour en avoir de son côté clairement conscience, il
doit chercher à savoir tout ce qu'il est possible de savoir de
notre vécu à nous. C'est pourquoi on est si friand de «primes
jetmesses "• de « degrés de culture"• de détails bioéTaphittues
b
'i
•
d ,anecdotes et autres données de ce genre ». Gœthe
tonfiaît
donc des ltres qui agissmt d'en haut.
Dans ce dernier passage, o:n voyait se grouper w1e multiplicité d'esprits. Mais il y a aussi, visiblement, pour Gœthe
plusieurs mondes d'esprits. Dans Faust. l'esprit de la tette
n'est pas le seul à apparaître; il y a aussi des esprits de

l'air :

.

0, ~s gibt Geister in der Luft,
Die zwischen Erd und Himmd, Mrrschend webe-K.
So sfeiget nieder aus dem goltinen Duft
Und führt mich weg, zu noueni bunten Leben J l

Avec de pareils esprits un courant de sympathie peut
s'établir. Mais dans l'histoire elle--tnê'rne, ctthe d-écôuvte
un monde d'esprits :
Das W ahre war sclwn lângst g~funkn,
Hat edle Geisterschaft ve.rbunden,
Das aUe W ahre fass es an J ~

En se représentant ainsi tous ces mondes d'esprits, Gœthe
-aboutit à une con~éqnence toute pratique, d&gt;otdte socioI.

l l t!t dt!!J esp,itS de l' at,
t,&gt;la1'11.fd dMl6 le t~aUIM tltlfll# rieJ et ùfft,

DesCfflde:i à moi, quittez vos nuages dOt"és,
emporte:i-mc-i bie11 loin, vers la vie, vers la coule-,.r.
2.

Depuis longtemps on i'a trouvét, ta vlt'ité.
Elle unü la noble com1ffUMll1é lks MP,lls.

L ' a ~ vé'f'ttt, saisis-t-m hardiment /

�344

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

logique. Elle se résume dans cette maxime: n'agir que dans
un cercle étroitement ésotérique :

Du P,üfst àas allgemeine Walten,
Es wird nach seiner Weise schalten,
Geselle dich zur kleinsten Schar '·
Que la foi en le mystère du monde et de la vie -

comme

Urphanomen - soit contrainte de se réfugier et de s'exprimer en des sociétés secrètes, ce n'est sans doute pas un
mal. Et d'ailleurs, ces sociétés peuvent être de nature
très diverse. Gœthe a appartenu à la franc-maçonnerie.
f Mais on trouve dans sa vie d'autres traces encore qui tt'.;moignent d'une attitude ou d'une relation secrète. En
r782, il écrit déjà dans une lettre : « Je garde le silence et
je tais ce que Dieu et la nature m'ont révélé ». Dans une
autre lettre, adressée en r796 à Schiller, il rappelle son
« tic réaliste », ce tic « qui me fait trouver commode de
cacher aux yeux des hommes mon existence, mes actes,
mes écrits ». Son existence, ses actes, ses écrits. Nous comprenons maintenant pourquoi les hommes arrivent si difficilement à se mettre d'accord sur Gœthe, et pourquoi il
subsiste encore tant d'incertitudes sur des points essentiels
de son activité, sur ses recherches scientifiques par exemple,
ou encore sur ses idées religieuses. Force nous est d'admettre
qu'il a voulu cette incertitude. Mais qu'on n'aille pas surtout retomber maintenant dans la vieille erreur : qu'on
ne vienne pas parler de Fégoïsme de Gœthe l Le procédé
suivi ici par Gœthe est bien plutôt un procédé pédagogique.
Il est parti de cette considération que, si l'on veut attacher
les hommes d'une façon durable à une idée, il faut en partie manifester cette idée, mais aussi la voiler en partie.
Le procédé ésotérique de Gœthe est donc un artifice tout
à fait conscient et voulu. Gœthe n'est pas le seul, parmi
les grandes figures de l'Occident, à avoir pratiqué ce très
grand art en matière d'éducation. On pourrait en suivre
1.

TM ,u vu le trllin dotll oa le monde ;
il n'agira qu'à sa guise,
lof, s11is tc.1t&gt;11rs le petit twmbre.

(Ira.à,

l'IltRRE BERTAUX)

GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

345

la tradition jusqu'à Héraclite, en passant par Léonard
de Vinci et Giorgione. Et cette tradition va revivre très
vraisemblablement au cours du xxe siècle, car, devant
l'humanité faite masse, il va falloir mettre en sûreté et
plonger dans le secret les biens les plus précieux du savoir
et de la sagesse. C'est l'unique moyen de les transmettre.
Le procédé de l'ésotérisme sert donc en même temps la
société, tout de même que Faust mène une vie double,
à la fois ésotérique et politique, en restant au milieu de
son peuple.
u Auf freiem Grund mit freiem Volke stehn » - debout
sur un sol libre avec un peuple libre, c'est là le dernier but
terrestre de la vie publique de Faust, c'est encore aujourd'hui un des buts de l'humanité. Mais comment se comportent, chez Gœthe, peuple et humanité ? Il nous faut
encore considérer cette question et revenir, à ce propos,
à ce que nous avons dit de Gœthe classique allemand.
Lorsque des Français cultivés se livrent à des méditations sur Gœthe, ils constâtent le plus souvent que Gœthe
est plus humain qu' Allemand. Ce sentiment n'a par lui
même rien qui puisse nous choquer : il traduit très justement la conscience que l'on a de l'universalité de Gœthe.
Si je préfère dire « universalité » et non pas « humanité "•
c'est que ce dernier mot est vraiment par trop chargé de
malentendus et de confusions. Il n'est pas un Allemand qui ne se réjouisse d'apprendre qu'on reconnaît en
France l'universalité de Gœthe. Mais il n'en est pas un qui
consente à ce qu'on arrache pour cela à Gœthe ses titres
d'Allemand. Il y a là tout un complexe qui n'a pas été
encore éclairci et qui, à mon avis, est de la plus grande
importance pour l'avenir des relations politiques entre
nos deux pays. Dans un livre récemment paru en France
et consacré à Gœthe I je trouve cette conclusion : 1.1 Et
n'est-il pas flatteur pour nous de pouvoir nous dire
que si, tout en étant très Allemand de pensée et de sentiment, Gœthe, pris dans sa totalité, apparaît supérieur
aux Allemands de son temps, pour ne pas dire aux Alle1. Hippolyte Loiseau: Grzthe el la France (1930).

�346

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

mands de touj011l'S, s'il appartient plus encore à l'hum.a•
llité qu'à son pays, il le doit, pour une bonne part, à l'action
qu'ont exercée sur lui la France du :xvne siècle et celle du
~ sîècle ». Voilà une affirmation un peu hasardée.
Doit-on réellement se risquer à dire qne Gœthe est univer•
sel, bien qu'il soit Allemand ? Faut-il, pour être universel,
se mettTe à l'école de la France et y laisser ses fonds de
culotte - la culotte apport-ée d'Allemagne ? Je sais bien
~ue l'opinion de l\L Loiseau n'est pas partagée par tous
les germanistes français . Mais elle n'est pas entièrement
isolée; elle n•est pas une exception. Elle a des racines profondes dans le passé de la France, si pleinement consciente
de son rôle civilisateur et dont la primauté politique, indiscutable sous Louis XIV déjà, s'exerça aux dépens de
\ l'Espagne et du Saint-Empire romain gennanjque. Partant, la question se pose d'elle-même : Comment peut~on
~tre Allemand ? Déjà Montesquieu, tendant à ses corn•
patriotes le miroir de l'ironie, demandait malicieusement,
en bon pédagogue ~ GQnunent peut-on être Persan? Et
c'est encore chez lui, que tant d'affinités :rapprochent de
Gœthe, qu'on peut trouver cette belle et juste appréciation de l'idée :nationale :
« Les divers caractères des nations sont mêlés de vertus
et de vices, de bonnes cl de mauvaises qualités. Les heu•
remr mélanges sont ceux dont il résulte de grands biens;
et soovent on ne les soupçonnerait pas : il y en a dont il
résulte de grands maux, et qu'on ne soupçonnerait pas
non plus. »
Cette phrase de Montesquieu vaut pour toutes les nations, la nation française y compris. S'adressant à m1e
a:utre génération, HcJfinarmsthal disait de son côté : « Les
Allemands, en particulier, doivent toujours se rappeler
qu'ils ne représentent pas plus l'esprit de l'antiquité classique, qu'ils ne :représentent l'humanité par excelle ce,
mais qu'ils sont tout simplement une nation- comme les
autres. :r. Faut-il donc rappeler la même chose à. la .Franre ?
Je
me puis m'empêcher de le croire, lorsque je lis d~s
déclarations comme celle-ci : « Le Français ne cherche
jamais à se penser efi tant que Français .et ne peut com-

ne

"GŒTHE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

347

prendre qu'on se veuille penser comme Ang~ais. ou Allemand ; et s'il considère que les valeurs d:mt il Vlt ~nt ~
sens universel, c'est parce qu'il ne saurait concevoir qu il
y ait des vérités ethniques ou nationales et qu'il ne .peut
appliquer son esprit qu'à une idée de l'homme en sm. ~n
un mot, il ne poursuit que l'éternel. Tel est, dans la pl~e
acception du mot, son profond, son irréductible catholicisme

11 •.

•

Je crois assez bien connaitre la ~rance pour pouvoir
être convaincu que seule, une partie, et peut-êtr:, un~
très petite partie de la nation pense de la serte._ Je saJS aussi
que, chez nous, de_puis longtemps, des exces de même
ordre sont en vogue, avec leur cortège d'immoral:3 et
dangereuses vantardises. Je n'a~ jam~ laissé le momdre
doute sur mon attitude à ce su1et et Je ne me cache pas
pour désapprouver nettement de J:are~ excès. respère
qu'en France on fera de même. _Car il n y a ~ seulemen:
un pangermanisme, il y a , aUSSI un « panfranc1s~e ~. qui
"Consiste à proclamer que l'idée nationale françru~ représente l'humanité à l'état absolu, à l'état pur. C'est pour
toutes ces raisons qu'il serait v:raiment regrettable que
la France en rendant hommage à Gœthe, ne s'adressàt
qu'à l'ho~e, et non pas en même temps à l'A~ema~d.
Tous ces problèmes de politique et_ de ~ychologie nat~onale que nous venons d'évoquer, étaient bien &lt;:°nn~ déJà,
en France du siècle classique. Dans les Entretiens d Aristi,
et d'Eugè~e (r671) du P. Bouhours, on peut lire cette
bien curieuse discussion :
« Il faut au moins que vous confessiez, dit Ariste, que
le bel esprit est de tous les pays et de toutes les nati~s,
c'est-à-dire qne, comme il y a eu autrefois de ~a~- e~nts
grecs et romains il y en a maintenant dé français, d 1ta]j:11s,
d'espagnols, d'anglais, d'allemands même et de _moscoV1tes.
_ C'est une chose singulière qu'nn bel espnt allemand
ou 'moscovite, reprit Eugène, et, s'il y en ~ que~q~-uns
au monde, ils sont de la nature de ces espnts qm n a~raissent jamais sans causer de l'étonnement. Le Cardinal
x. Gilbert Charléf:, Fi garo du 4 décembre r93r.

�GŒTJIE OU LE CLASSIQUE ALLEMAND

348

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Du Perron disait un jour, en parlant du Jésuite Gretzcr :
• Il a bien de l'esprit pour un Allemand •• comme si ç'eût
été un prodige qu'un Allemand fort spirituel. - J'avoue,
interrompit Ariste, que les beaux esprits sont un peu plus
rares dans les pays froids, parce que la nature y est plus
languissante et plus morne, p(!nr parler ainsi. - Avouez
plutôt, dit Eugène, que le bel esprit, tel que vous l'avez
défini, ne s'accommode point du tout avec les tempéraments grossiers et les corps massifs des peuples du Nord.
- Ce n'est pas que je veuille dire, ajouta-t-il, que tous
les Septentrionaux soient bêtes. Il y a de l'esprit et de la
science en Allemagne, comme ailleurs, mais enfin on n'y
connaît point notre bel esprit, ni cette belle science qui ne
s'apprend point au collège et dont la politesse fait la principale partie ; on, si cette belle science et ce bel esprit y
sont connus, ce n'est ~eulemeut que comme des étrangers
dont on n'entend point la langue et avec qui on ne fait
point d'habitude. Je ne sais même si les beaux esprits
espagnols et italiens sont de la nature des nôtres •.
Ici, j'aimerais à me mêler à l'entretien, si ces beaux
esprits français le permettaient à un Allemand, et je les
prierais d'inviter aussi un Italien à donner son avis.
S'ils y consentaient, je leur proposerais alors le critique
romain Eugenio Giovannetti et je lui demanderais de répéter
ce qu'il écrivait en janvier 1932 : 1, Allemands et Italiens,
cent ans après la mort de Gœthe, se retrouvent, sans s'y
attendre, unis dans l'idée de Rome ; pour les peuples latins
comme pour les peuples germains, la magnifique maturité
du poète et de l'homme a le même sens que le soleil romain.
L'amour que Gœthe a porté à Rome était différent du
nôtre et il ne pouvait en être autrement ; la Rome qu'il
voyait, née de l'idéalisme de Winckelmann, ne pouvait
pas être autre chose qu'une rayonnante aœtraction. Mais
ce que nous aimons voir en Gœthe, ce n'est plus le demidieu de la littérature, c'est l'homme traversant tous :es
âges avec une étonnante vitalité; aussi n'avons-nous nul
besoin de mettre le Gœthe de l'époque romaine plus haut
que le jeune homme de vingt-deux ans qui, vivant à Strasbourg, redécouvrit dans la cathédrale le génie de l'Alle-

349

magne. Car c'est pour nous un des sign~ les pl us agréab_les
du réveil allemand que de voir les espnts se tourner bien
plutôt vers l'école romantique .de Hei~elberg _que _vers
le classicisme sec et pédant de 1 académISme philologique.
Aujourd'hui nous ne voulons plus voir Gœtbc comme le
voyait Tischbein, panni les ruines antiq_ucs de la. Campagne romaine déserte ; les étrangers do~ve~t sent': que
Rome est la patrie d'une race dont la v1talité. est mdes~
tructible. Et les Allemands ont été les prenuers pamu
les modernes à réagir contre la conception que le classicisme s'était faite de Rome; ils ont le mérite d'avoir vu
les premiers que Rome n'est p_as un~ ma~fique ville mort~,
mais une ville toujours pleme d une vie ardente. Mais
c'est Gœthe qui les y a conduits I Gœthe représente quelque chose de bien plus profond que ce q~'E:merson _a ~oulu
faire de lui; il n'est pas seulement l'écnvam parfait, il est
le souriant porteur de la joie. Dans cette fuite à Rome, l'_intcllectuel peut voir, s'il y tient, une aventure esthétique;
mais qu'en resterait-jJ sans la grâce du génie! Avec toutes
ses couleurs, la Rome de Chateaubriand n'en reste pas
moins une simple aventure personnelle ; la Rome de Gœtbe,
elle - aujourd'hui plus que jamais - est une aventure
uni~erselle, d'une clarté également pri.ntani~re pour le
Latin et pour le Germain. Ce n'est pas l'idéaliste,
c'est le réaliste Gœthe qui est aujourd'hui le plus proche
de nous, et qui réconcilie les Allemands avec la réalité. de
Rome ! - Nos pères lui ont élevé un monument (solution
qui n'est pas des plus heureuses) dans la plus pompe~se
des villas romaines : la Villa Borghese. Notre généra.bon
préférerait lui faire une place parmi les b~ns de la~rier du Palatin, tant la poésie de ce Germa.in nous parait
maintenant proche parente de la beauté de la Rome impériale ! •
Dans Poésie et V bilé, Gœthe nous parle de ce joyeux
cercle d'amis qu'il avait à Francfort pendant sa jeunesse,
et où l'on avait l'habitude de porter sur la scène tout ce
qui se passait d'important dans la vie. • Tout ce qui pe~t
arriver dans une vie bruyante et aventureuse, tout était
représenté sous forme de dialogue, de catéchisation, d'action

�3So
LA NOtmr.U.a DVUB •41'ÇUSS
animée. ,te çectacle ~ Gœthe ~ avait lai-mame QaucM œ roman. dans lequel les enfants d'une aeaJe et - .
famille devaient ae nconter leurs a.ventures dans da lettrea.
écrites en aJJemand, en anglais, en français, en italien., ea
t.tin. en yiddisch.
Aujourd'hui s'ouvre un grand débat entre les diffmmi$
membres de la famille humaine. Le sujet de cet entretien..
c'est Gœthe. Ce débat pourrait dewnir un concile œcommique des esprits. D pounait a.usm devenir un romaa
des nations. Amis de Gœthe, amis de tous les pL:,S. uniasons-noos, et vivons, sous le signe du maftte. Je ramaa
d'éducation de la. grande famille des peuples.
'ERNST ROBERT CURUOS

{T~HW

4,

l'""""""" ~ IIEKRI JOURJ&gt;AJf).

LA VIE DE GŒTHE

« La conscience des mourants calomnie leur vie•• dit
Vauvenargues. Mais comment domier tort aux lDQUrmts? La vie est toute en surface, la mort en profondeur.
L'une c'est le temps. et l'autre l'éterniU. « L'Ame
qui ae voit placée en face de la mort, faisant une justecomparaison du temps et de l'éternité, voit clairement
4\10 toutes les idées qu'elle en avait eues jusqu'alors.
6taieot infiniment éloignéés de la vérité ; que son imagination avait donné au temps et aux choses temporelles
une longueur et une grandeur fantutiques... L'Ame
condamne donc toutes ces pensées; elle s'étonne de son
aveuglement et eDe chaDge entièrement de vues et de
jugements.•
Ainsi parle le mourant. et que lui répliquera. le vivant ?
dira peuMtre : n'est-œ donc rien que d'avoir Yb,
et ne vous suflit-il pas d'avoir été là? n lui parlera. de
la cbaleur dn soleil. et combien c'était beau de se sentir
mre. n exaltera 1a vie et cette poussée vitale qui tnwne taus les êtres et dont vou avez bénéficié à voue
tour. Mais est-ce bien ainsi qu'il Eétablira les perapecthes de la• que l'autre a tait abandonnées 2
D ne me le semble pu. Avoh' vécu signifiait pour Je
moarant toutes sœ:tes de chœes. des choses temporelles
p6daément, D voulait vous pads d'un voyage cm
d'une l'eDalltre. d'un lieu oà il 1tait drfneiUlê et d'1111e
maism qui l'avait abdt.6, et que sais-je eacœ:e 1 ~

n

�353

L.A. VIE DE GŒTHE

352

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

devant l'éternité il s'est tu. Et comment le vivant, qui
lui parle de poussée vitale, lui rendrait-il la parole ?
Lui aussi, il a changé de perspectives, il a fait d'un récit
une donnée biologique. Il a rendu cette vie anonyme.
Le mourant s'y perd. Où retrouvera-t-il encore ce qui
était à lui et dont on ne parlait qu'entre amis ?
Mais peut-être le mourant a-t-il des choses très importantes à relater. Cela pourrait changer les données du
problème. Il a fait de «l'histoire», ou peut-être était-illà
quand d'autres en ont fait. Il écrit des Mémoires. Et
pourquoi ne les continuerai~-il pas sur son lit de mort
puisque ce qu'il écrit intéresse tout le monde? - Vanité
des vanités. Et qui vous dit qu'il ne voudrait pas parler
d'autre chose, de lui-même, par exemple, et de ce que
l'histoire précisément ignore. L'histoire a son « éternité 11; elle n'est pas moins terrible que l'autre. Que ne
peut-on garder à une vie ses proportions et parler simplement de ce qui s'y est passé, sans devoir au dernier
moment la renier en changeant de point de vue ?
Le biologiste et rhistorien s'en sont allés. Où donc est
celui qui resterait fidèle à la vie et qui permettrait au
mourant d'en faire le récit sans y changer quelque
chose?
Il y a la vie de Gœthe, le mythe de Gœthe, le mythe
profane de la vie. Quoi de plus étonnant qu'une vie qui
se dilate ainsi et abrite le monde ? Il y avait bien avant
lui Paracelse, qui avait découvert dans toute vie un
univers avec un firmament et des étoiles qui y sont
.fixées, et qui avait cherché à expliquer comment le sort
de cet univers se rattache à une vie et inversement,
de manière à ce que les deux ne forment plus
qu'un. Il y avait Leibniz, qui expliquait que la vie
d'un chacun est l'histoire d'un monde et que toutes les
rencontres se font selon une loi qui est la loi de cette vie.
Mais encore fallait-il le faire voir, car à l'entendre, on
pouvait se demander si ce n'était pas là des mots ou

si à la fin du compte la vie simple avec ce qu'elle a de
quotidien, était bien celle des philosophes.
Quand ils eurent lu Gœthe, ils ne doutère~t plu~.
C'était la vie, toute la vie, qui leur semblait avorr
trouvé sa justification. C'était la vie retrouvée qui semblait plus belle pour avoir été perdue pendant longtemps.
Il y avait la vie de Gœthe, et que fallait-il de plus ?
Dans cette vie, qui semblait les abriter toutes, chacun revoyait sa propre vie, car elle paraissait ne pas
connaître de limites. Elle était la vie de toute vie, tant
elle était vaste. Ils en étaient tous, les morts qu'il
était allé réveiller aussi bien que les vivants qu'il avait
rencontrés. Tous y avaient leur place, et chacun Y
retrouvait sa vie à lui.
Et puis tout disparaissait. Il n'y avait plus qu'une
vie repliée sur elle-même. Et l'on voyait comment
tout s'y rattachait, comment l'un ne pouvait être sa~s
l'autre et que le tout formait une suite réglée. Et puis
de nouveau cette vie était toute vie. L'enfance de cette
vie c'était toute l'enfance, et 1'qII1our tout l'amour.
Cl: ~que biographie est une histoire universelle. N'étaitce pas là l'enseignement de cette vie ? Le monde
semble se confondre avec la suite d'une vie. Il y est de
passage. Tenons-nous donc prêts à l'accueiÎlir. Et comment pourrions-nous le saisir autrement que dans ~e
passage et dans le spectacle qu'il s'est donné à lmmême en traversant une vie ? Que le vivant parle donc
de ce qu'il a vu, qu'il nous parle de sa vie !

*
LE POÈTE ET LES PHILOSOPHES

LE PHILOSOPHE. - Voyageur, où vas--tu? Arrêtetoi. Car que pourrais-tu donc savoir de plus que moi
qui suis demeuré dans ce lieu pour interroger le monde
23

�LA

354

NOUVELLE REVUE

FRANÇAISE

et rentrer en moi-même ? Que vas-tu donc chercher i&gt;
Que peux-tu être d'autre que ce que tu es? Et n'es~tu
pas le même en tous lieux ?
GcETHE. - Je change.
LE PHILOSOPHE. - Mais n'étant jamais le même,
comment te retrouveras-tu et pourras-tu dire : Moi ?
GŒTHE. - Je suis celui qui change.
LE P:ffILOSOPHE. - Mais ayan~ changé toujours,
qu'auras-tu trouvé à la :fin ?
GCETHE. - Ma vie.
LE PmLOSOPHE. - Et cela te suffira-t-il ?
GŒTHE. - J'aurai connu le monde, le monde d'une
vie, le seul qu'il nous soit donné de connaître. Il ~st
dans une vie, comme toute vie est en lui. Que pourraistu savoir de plus?

n

y a donc la vie, qui n'est qu'une rencontre du
monde et du Moi; c'est le monde et ma vie en un. Il
n'y a que les morts qui les séparent. Ils s~~t quel::i-ue
part au dehors; ils ne sont nulle part, et n etant d aucun lieu ni d'aucun temps, puisqu'ils ne sont d'aucune
vie, ils se disent, parlant entre eux: Voici comment est
le monde; je sais maintenant ce que c'est. Aupara~ant
je ne pouvais pas le savoir yu~s~1:1e j'étais au d:danset que je voyais mal.· Aussi n a1:re pu ~percevoir les
choses que successivement : un 3our ceci et un autre
jour cela. Mais maintenant que j'ai cessé d'en ~tre,
je te tiens, oh monde trompeur aux _multiples
aspects; tu ne m'échapperas plus. Je connais ta formule: X= A.
Ainsi parlent les morts. Ne pouvant déj~ plus ~e
rappeler avoir vécu, ils ne 'voi~nt que 1~ M01 abs:rait
et la chose en soi. La philosophie ne serait donc qu une
mort anticipée. Je suis encore, mais je ne vis plus. Je

LA VIE DE

GŒTHE

355

n'existe plus dans le temps. Ce que je dis sera donc
vrai pour toujours. Mourons pour connaître.
Vivons pour voir, dirait Gœthe. Restons au dedans
de la vie. Ce n'est qu'ainsi que le monde se donnera à
nous. J'ai vécu, j'en étais. Que pouvons-nous &lt;lire de
plus?

•
SAINT-AUGUSTIN ET GŒTHE
SAINT-AUGUSTIN. - Nous sommes d'accord. Vivo,
je vis et je veux vivre. Que peut-il y avoir de plus certain ? Mais tout passe et tout meurt, et qui donc peut
supporter la vue de ce qui n'est plus ? Qui donc peut
vivre dans le temps ?
GœTHE. - Mais n'est-ce pas ma vie, la vie qui
entre toutes les vies fut mienne, et n'ai-je pas vécu
dans le temps ce qui est de tous temps ?
SAINT-AUGUSTIN. - Tout te fut donné, sauf Dieu,
qui ne se donne qu'à ceux que rien n'arrête.
GŒTHE. - Mais qu'y a-t-il donc qui ait jamais pu
m'arrêter ? N'ai-je pas dit aux choses, comme tu leur
disais toi-même: &lt;c Ce n'est pas vous, que je cherche. Vous
ne m'arrêterez pas. Laissez-moi poursuivre ma route.»
SAINT-AUGUSTIN. - Pour aller où? ... Vers Dieu?
GœTHE. - Vers tout ce qui se dérobait à ma vue
et que je savais être là pour être vu, vers les mondes
nouveaux et vers ceux qui ne sont plus.
SAINT-AUGUSTIN. - Ainsi tu ne rencontreras jamais
Dieu. Il faut que tu t'abandonnes, il faut que tu te
sunnontes toi-même : Transcende te ipsum.
GŒTHE. - Toujours, je me retrouverai moi-même.
Je serai qui je suis. Il n'y a que cette vie-ci, la vie de
Gœthe. Rien n'est au dehors. Tout est au dedans. Et
partout tu -te rencontres. Tu ne t'échappes pas à toimême; tu n'échappes pas à ta vie.

�356

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

SAINT-AUGUSTIN. - Tu appelles vie ce que j'appelle mort. Tu veux te saisir, et déjà tu n'es plus. Où
donc es-tu, toi qui meurs tous les jours, pour ne plus
être celui que tu étais hier. Dis-moi donc, si tu le peux,
-0ù est celui que tu étais autrefois? Où l'as-tu caché,
pour que je ne le voie plus ?
GœTHE. - Je suis celui qui était hier, et celui qui
sera demain. Regardant en arrière, je me vois et je
parle à celui que j'étais. N'étions-nous pas tous les
deux et d'innombrables autres que je fus autrefois,
unis dans la même vie ? Cette vie fut à l'enfant, et
cette vie fut au vieillard. Les deux se tendent la main.
Le vieillard n'a pas tué l'enfant. Regarde, il est là qui
joue.
SAINT-AUGUSTIN. - Mais comment peux-tu être
heureux si rien ne dure, et si toi, qui veux être heureux,
tu changes?
GŒTHE. Mais demeurant ce que je suis, comment
serais-je moi-même ? Vivrais-je si rien en dehors de
moi et en moi ne se transforme? Qu'est-ce qu'une vie
qui ne change pas ?
SAINT-AUGUSTIN. - La vie éternelle.
GœTHE. La mort.

LA VIE DE GŒTHE

357

ne comprennent plus très bien, tant est déjà loin le
t~mps ~e leur vie. Ils ne savent plus ce que c'était que
vi~e ; ils tuent les vivants pour pouvoir les juger et
faire leur autopsie.
J'ai vécu. Tout est bien. Je ne renie rien de ce qu'il
m'a ~té do~é de vivre. Et comment ferais-je le partage • L_a vie est une. Il n'y a pas à marchander. Tous
ceux qm sont venus du dehors ont séjourné chez moi
Les_ port~ étaien~ largement ouvertes. Je les voyai;
vemr de lom. ~a VIe fu~ hospitalière à tous. Ils y étaient
chez eux ; car ils devaient y être. A tous je leur étais
fidèle, étant fidèle à moi-même. Et je fis accueil au
monde tout entier. Rien ne resta au dehors, tant était
grand~ mon hospitalité. Et qu'y a-t-il encore à redire
à la vie, et qu'y a-t-il encore à redire au monde, quand
les deux se sont confondus ? Où est donc celui·
·
·
· 1 •
,
.
.
qui
Jugerait a :71e, ou est donc celU1 qui jugerait le monde ?
Et à _ce qm est, que pouvons-nous dire, sinon : « Sois.
à mol » ? Et attendre en silence.
BERNARD GROETHUYSEN

*
LA PIÉTÉ

:PE

GŒTHE

Tout était donc bien. Tout était dans cette vie, et
la vie était bonne. Laissez les morts juger les morts,
les absents condamner les absents. Ils disent : « Quand
tu fus, toi qui n'es plus, tu as fait ceci ou cela. Que
donnerais-tu pour ne pas l'avoir fait?» Mais que saventils, eux qui ne se souviennent plus de la vie ? Et que
tout s'est passé, et comment cela s'est passé ? Ils sont
.dans l'éternité et quand on leur parle du temps, ils

"

�359
au mot de Schiller sur ct les éternels aveugles )) auxquels
on ne devrait point confier le flambeau de la lumière
céleste : elle a trait au contraire· à l'aristocratisme de
l'esprit, que Gœthe à ce moment-là comparait à son
propre aristocratisme, à cette sorte de noblesse qui
vient de la Nature, et c'est la noblesse selon l'esprit,
selon Schiller qu'il plaçait le plus haut. « Rien ne
gênait Schiller, dit-il avec admiration, rien ne lui
rognait les ailes, rien n'arrêtait le vol de ses pensées.
Il avait autant de grandeur à table, au thé, qu'il en
aurait eu dans les conseils de l'État. J&gt; Cette admiration, cet émerveillement, viennent des profondeurs
de Gœthe, de sa nature d'Antée, qui n'avait nullement
conscience de disposer d'une telle liberté, d'une telle
indépendance, d'un tel absolu, mais qui bien plutôt,
en tout temps, se savait conditionnée, liée, influencée
par mille circonstances, et qui acquiesçait à ces liens,
à ces influences, avec la fierté d'être noble, tout 'en
étant fixé à la terre. Le sentiment fondamental ·de
son existence fut l'otéissance à une nécessité panthéistique. C'est trop peu de dire qu'il ne croyait pas au
libre arbitre, il le niait, il n'admettait pas que l'on
pût concevoir quelque chose de semblable. &lt;( On obéit
aux lois de la Nature, disait-il, là même où on leur
résiste ; on agit avec elles, là même où l'on veut
agir contre elles. » La iaçon démonique dont son être
était déterminé a souvent frappé ses contemporains.
On le disait un possédé, à qui il n'était pas permis
d'agir avec arbitraire. Sa dépendance tellurienne se
manifestait par une telle sensibilité aux varîations du
temps qu'il disait de lui-même : « Je suis déeidément
un baromètre », et il n'y a pas lieu de croire que d'être
ainsi lié - ce qui implique qu'il était aussi rdié- lui ait jamais paru comme une servitude d~a&lt;àante
pour sa personne, qu'il ait jamais mis sa volonté à lui
faire résistance. La volonté est chose de l'esprit; la

LIBER.TÉ ET NOBLESSE

I

LIBERTÉ ET NOBLESSE

La gloire de Schiller est d'avoir été le :téraut de la
liberté suprême. Gœthe, par contre, a. de tout _temps
ardé devant l'idée de liberté une attitude pleine de
!rudence, non seulement en politique, mai~ dan~ tous
les domaine.&lt;:, par princLpe et sans se demen~rr. De
tout
SChiller il disait : ct Dans sa :maturité, où il avait
d . ' l
u'il
faut
de
liberté
physique,
il
préten
ait
a
·a
e q
C
+ "dé l'
liberté de l'âme. On pourrait dire que cet.e 1 e a
tué. Car elle l'a conduit à des exigences et à des coups
de volonté qui dépassaient ses forces. Je yrof~se ~e
plus grand respect pour l'impératü c~t~gonque, Je sais
tout le bien qui peut en résulter, mais il faut se ~arde:
de le pousser trop loin, sans quoi cette idée de la libert_e
de l'âme ne conduit à rien de bon. » - Une telle sollicitude m'a, je l'avoue, toujours fait sourire - d: ce
même sourire que provoque le contraste entr: ce qm est
naïf et ce qui est moral. Mais Gœthe, fils des dieux, a tenu
sur le héros, sur le saint, des propos d'une autre nature et
d'un autre ton, qui rendent un cordial, un m~gniftqu~
témoignage à la noblesse qui vient de l'espnt. Car s1
Gœthe, un jour, déclara que certe_s il pass~it ~our
aristocrate, mais qu'au fond Schiller ava1t eté bien
plus aristocrate que
cette remarque, se rattachant
directement au problème de la noblesse d'âme, ne
vise certainement pas la politique, ne se rapporte pas

:un

yu,

•

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

36o
Nature a plus de nonchalance et de douceur. Mais de
même que celui dont la noblesse consent à des servitudes met un orgueil aristocratique à saluer l'obscur
pouvoir dont il relève et par lequel il se sait justement
conduit, de même - le cas de Gœthe du moins nous
l'enseigne - il sait à son heure faire le noble geste de
s'incliner devant cette autre noblesse qui réclame la
liberté, car derrière Schiller, dit Gœthe dans son épilogue au poème de la Cloche
Derrière lui dans le némit des apparences
Il laissait ce qui tous nous retient: le commun.

Voilà qui vraiment témoigne du plus profond oubli
de soi. Car qu'est-ce que le commun ? Considéré du
point de vue de l'esprit et de la liberté, rien d'autre que
le naturel. Qui dit liberté dit esprit, détachement de
la Nature, résistance à la Nature; la liberté, c'est une
humanité conçue comme une émancipation du naturel
et de ses servitudes, une émancipation qui serait la
chose proprement humaine, la dignité de l'homme. On
voit ici comment le problème aristocratique rejoint
celui de la dignité humaine. Qu'est-ce qui est plus
noble, qu'est-ce qui est plus digne, être libre ou être
lié, vouloir ou obéir, être moral ou être naïvement
· spontané ? Si nous refusons d'en décider, c'est par
conviction que jamais la question n'aura de réponsé
définitive.
Cependant, le moraliste sentimental ne serait précisément point un sentimental s'il ne se montrait prêt à
rendre hommage à la noblesse qui vient de la Nature,
avec plus de profondeur, plus de vivacité, que la partie
adverse ne le ferait pour la noblesse qui vient de l'esprit.
Nul doute qu'il n'y ait certaine soumission pleine
d'amour, certaine tendresse à servir, souvent méconnue,
dans la relation de l'esprit à la Nature, - soumission, ,tendresse, qui comptent parmi les plus grandioses,

LIBERTÉ ET NOBLESSE

36r

les plus touchants phénomènes de la vie supérieure.
Dostoiewsk:i lut en Sibérie une des premières œuvres
de Tolstoï, Enfance et ado!esccncc, apportée là-bas
par la revue c le Compagnon 11 , et il en eut un tel ravissement qu'il chercha partout le nom de l'auteur anonyme. « Tranquille, profonde, claire, et pourtant incompréhensible comme la Nature, telle est, dit-il, l'action
de cette œuvre, et jusque dans ses moindres parts
s'y découvre la belle sérénité du cœur d'où découle
l'ensemble 11. - Dostoïewski? eh bien non, ce n'est
pas lui qui a écrit ces mots, bien qu'il eût pu' le faire .
C'est Schiller, qui juge ainsi Wilhelm Me iscer dans
la lettre où pour la première fois il appelle Gœthe :
« cher ami», chaude appellation à laquelle Gœthe, que
je sache, n'a jamais réwndu. Dostoïewski a écrit la
plus profonde, la plus aimante de toutes les critiques
sur l'Anna K arénine de Tolstoï, un chef-d'œuvre d'exégèse enthousiaste, alors que Tolstoï n'a peut-être jamais
lu cet article (il ne lisait jamais les critiques), et
s'est encore bien moins cru obligé de faire l'éloge
d'une œuvre de Dostoïewski. Lorsque Fédor Michaïlovitch mourut, il paraît que Tolstoï aurait dit :
• J'ai beaucoup aimé cet homme ». Mais cette manifestation venait un peu tard ; tant que Dostoiewski
vécut, Tolstoï ne se soucia pas de lui, et plus tard,
dans une lettre au biographe de Dostoiewski, Strachof,
il le compara à un cheval superbe et qui paraît
valoir mille roubles, jusqu'à ce que soudain on lui
découvre quelque défaut dans l'allure, quelque boiterie,
et que le beau, le puissant cheval se trouve ne plus
valoir deux kopeks. « Plus je vis, ajoute-t-il, plus
j'estime les hommes qui n'ont pas de défaut d'allure. »
Mais cette philosophie chevaline me paraît, pour ne
rien dire de plus, peu convenir à l'auteur des Frtres

Karamazov.
Nous savons, et nous nous en réjouissons, que dans

�362

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

le cas de Gœthe et de Schiller, la Nature s'est montrée
à l'égard de l'esprit plus digne, p1us noble, plus fraternelle. Toutefois si dans ce rapport Gœthe fut
u Hatem n - c'est-à-dire celui qui donne et qui prend
abondamment - n'a-t-il pas pris à l'ami aimant
plus qu'il ne lui donnait, compte tenu d'ailleurs de
ce qu'il offrait aussi par sa seule existence, donc
inconsciemment, involontairement ? Dans les rapports
qu'ils eurent, Schiller n'était-il pas 'à _proprement parler
~elui qui sert ? Pour ma part je le crois, simplement
parce que c'est dans 1a natme des choses, parce que
Schiller n'avait pas besoin de toute la louange, de tout
l'amour, de toute l'excitation qu'il apportait à Gœthe
pour l'encourager à produire, et je constate que pour
sa part jamais il ne reçut l~ttre pareille à cette lettre
célèbre, la première qui noua entre eux le lien d'amitié,
et où, d'une main attentive, il dressait le bilan de
l'existence de Gœthe.
Un propos tenu par Schiller à Gœthe m'a toujours
ravi et me paraît caractériser à merveille leurs rapports:
c'est ce passage où Schiller met Gœthe en garde contre
Kant, son propre maitre, son idole. Il dit à Gœthe qu'il
ne pouvait être que spinoziste ; que sa belle naïveté
naturelle serait détruite par l'adhésion à une philosophie de la liberté. Ce n'est ni plus ni moins que le
problème de l'ironie que nous voyons ici posé - un
problème qui est, sans comparaison possible, le plus
profond, le plus excitant du monde. L'esprit est bien
loin de vouloir convertir la Nature à soi. Il la met
en garde contre l'esprit même. Au moraliste épris de
sentiment, la naïveté apparaît belle et digne de tout
ménagement. Ce qui est connaissance éprouve ce qui
est "\7Ïe, ce qui est moral éprouve ce qui est candide, ce
qui est saint éprouve ce qui est divin, l'esprit éprouve
la Nature comme chose belle, et dans ce jugement
nous sentons passer le dieu de l'ironie, nous sentons

LIBERTÉ ET NOBLESSE

la présence d'Eros. Par là l'esprit noue avec la
Nature une relation que l'on pourrait qualifier d'érotique, engage des. rapports déterminés dans une certaine
rnesure par la polarité des sexes,. rapports grâce auxquels il peqt s'incliner très bas., jusqu'au reniement
de soi, sans être en reste vis-à-vis de sa propre
noblesse et sans jamais se départir d'un certain et
tout léger dédain. Holdetlin a fixé à jamais cette
ironie dans ces vers :
Qui a pensé la pensée la pl,us profonde
Aime les clwses les plus vivantes.
Il comprend la plus haute vertu, celui qui a contemplé le. rnonde,
Il n'est point rare q'II à lei fin le sage
incline vers le beau.

Par ailleurs la Nature naïve pratique une attitude
ironique qui est de même essence que son objectivité,
et qui coïncide avec la poésie, car son libre jeu l'élève
au-dessus des choses, au-dessus du bonheur et du
malheur, du bien et du mal, de la mort et de la vie.
C'est d'elle que parle ainsi Gcethe dans Poésie et
Vérité, à propos de Herder.
Il est évident que ce qui a si longtemps éloigné
Gœthe de Schiller, c'était d'abord l'emphase avec
laquell~ celui-ci parlait de la liberté; c'était la conception schillérienne de la dignité humaine, qui reposait sur la dictature de l'esprit, c'est-à-dire sur
une conception de l'humanité, de la noblesse, de la
dignité de l'homme, qui se voulait émancipatrice, et
devait déplaire à un Gcethe, lui sembler une offense
à la Nature. Nous pouvons être sûrs a ,prior·i que Gœthe
a été gravement choqué, irrité par le célèbre essai de
Schiller intitulé « De la grâce et de la dignité 11. On y lit
entre autres : « Les mouvements qui n'o~t d'autre
source que la sensualité, quel que soit le libre
arbitre qui s'y mêle, n'appartiennent qu'à la Nature,

�304

LIBERTÉ ET NOBLESSE
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE'

laquelle ne s'élève jamais d'elle-même jusqu'à la
grâce. Si le désir pouvait s'exprimer avec élégance sr
l'instinct pouvait s'exprimer avec grâce, la grâce• ,e t
l'élégance ne seraient plus capables ni dignes de servir
d'expression à l'humanité." On peut lire dans ces lignes
~t c'est œrtainement ce qu'y a vu Gœthe, la
mtellectuelle d'un idéaliste pour la Nature : car ce
texte affirme avec présomption que la grâce ne peut pas
naître de la sensualité, et que la Nature ne peut pas
s'élever jusqu'à Ja grâce. La grâce n'est donc pas un
~ode ~•eXP,ression digne de l'homme ; car le désir peut
bien s expnmer avec élégance, et l'instinct avec grâce.
c~mme nous l'apprend une expérience elle-même • grac1euse ».
Et Schiller poursuit : « Le gracieux est une sorte de
beauté qui n'est pas donnée par la Nature, qui tient
au contraire au sujet lui-même. C'est la beauté que
prend la forme humaine sous l'influence de la liberté
la beauté de certaines apparences dont la personne
seule à décider. La beauté architectonique fait honneur
au créateur ; le naturel, le charme, la grâce font honneur à leur possesseur. La première est un Went, les
autres sont des mérites personnels. » Cette distinction
moralisatrice entre le talent et le mérite personnel est
un affront total au sens que Gœthe avait de la vie
et à son aristocratisme. u La façon dont s'enchaînent
mérite et fortune échappera toujours aux sots», dit
Gœthe. Et par fortune il faut entendre ici ce que Schiller..
sous !e nom de N atui'e ou de talent, distinguait du mérite
acquis par un homme dans le libre exercice de sa volonté.
Par une espèce de bravade, et de façon presque paradoxale, pour ôter au mot mérite le sens dont l'ont
imprégné les moralisateurs, Gœthe parle volontiers de
«.mérites_înn~_&gt;'· ll_n'est défendu à personne de quafüier
1 expression d illogique, d'absurde. Mais il est des cas
où à la logique s'oppose une certitude métaphysique

hain;

est

-qui est supérieure à elle. Et Gœthe, qui en général
n'était certes rien moins qu'un métaphysicien, sentait
sans aucun doute qu'avec le problème de la liberté
se pose un problème de métaphysique. En dehors de

tout concept, une intuition lui disait que la liberté, et
par conséquent la culpabilité et le mérite, ne relèvent
pas de l'ordre empirique, mais de l'ordre intelligible, et
que, pour reprendre le mot de Schopenhauer, l'essence
de la liberté ne réside pas dans « operari » mais dans
c esse )l. Voilà qui fait l'humilité de sa noblesse, la
aoblesse de son humilité - humilité, noblesse, qui
toutes deux s'opposent si strictement à l'idéaliste
dignité de Schiller, à la fierté personnelle et morale
qu'il tire de sa liberté. Gœthe, lorsqu'il veut désigner
le principe essentiel de son être, parle avec reconnaissance
et humilité d'une « grâce du destin ». l\I;is la notion de
.grâce, de grâce reçue, ~t plus aristocratique qu'on ne
le croit communén:i,ent ; elle implique en fait un inextricable enchaînement des notions de fortune et de
mérite, une synthèse des idées de liberté et de nécessité; elle signifie « mérite inné )\; et la reconnaissance,
l'humilité, impliquent en même temps la conscience
métaphysique d'être en toutes circonstances et de façon
.absolue assuré que le destin vous accordera la grâce.
Pour ce qui est de Gœthe, une anecdote que je m'en
-voudrais de ne pas rapporter illustre avec assez d'humour sa conception du mérite inné. Parlant de l'économiste et utilitariste anglais Bentham, il dit : « A son
.âge, c'est le comble de la folie d'être si nettement
iévolutionnaire ». A quoi quelqu'un rétorque : « Si
...otre Excellence était née en Anglet erre, elle eût
difficilement échappé au radicalisme révolutionnaire,
et au rôle de dénonciateur des abus. ,, Et Gœthe de
répliquer, en prenant la mine de Méphistophélès ;
• Pour qui me prenez-vous ? Moi, j'aurais dù dépister
les abus, les dénoncer, les mettre au pilori ? Moi qui

�366

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

en Angleterre aurais vécu des abus? Venu au monde
en Angleterre, j'aurais été riche, duc, mieux encore :
évêque, avec chaque année 30.000 livres sterling de
revenus. - Très joli, et si par hasard vous n'aviez
pas eu le gros lot, mais tiré un mauvais numéro? Il
y a tellement de mauvais numéros à la loterie.&gt;&gt; Là-dessus Gœthe de conclure : « Mon très cher, tout le
monde n'est pas fait pour le gros lot. Croyez-vous que
j'aurais eu la sottise de tomber sur un mauvais numéro?,.
Plaisanterie, sans doute. Mais est-ce plaisanterie
seulement? Ne percevons-nous pas ici l'accent d'une
certitude profonde, la certitude métaphysique d'un
homme pour qui il va de soi que jamais, dans aucune
circonstance, il n'aurait pu naître autrement que privilégié, avantagé, être autre chose qu'un homme bien
né, et dans cette certitude n'y a-t-il pas pourtant quelque chose comme la conscience d'une volonté libre
'
encore que cette liberté joue par delà les apparences ?
Naître meurt~de-faim, révolutionnaire, idéaliste sentimental, il appelle cela &lt;tune sottise ». Voilà qui n'est
pas mal, n'est-ce pas ? Est-ce là l'ironie avec laquelle
les fils des Dieux traitent l'esprit ? S'il y a un mérite
naturel, il y a aussi une faute' naturelle, et si c'est une
balourdise de venir au monde pauvre diable, sans
argent, ou malade, ou bête, alors le coupable est répréhensible, sinon dans l'ordre empirique, du moins dans
l'ordre métaphysique. Car les concepts de mérite et derécompense, de faute et de châtiment, sont liés l'un à
l'autre. Et il y a au moins un châtiment qui atteint
tous ceux qui commirent la sottise de tirer un mauvais
numéro : c'est celui de la destruction éternelle, tandis
que, finalement, aux élus c'est encore la vie éternelle qui
échoit. « Celui qui ne s'est pas fait un nom et n'a rien
voulu de noble, appartient aux éléments; ainsi donc,
qu'il y retourne. Il Mais comme la possibilité de se faire
un nom et de vouloir quelque chose de noble ne dépend

LIBERTÉ ET NOBLESSE

pas pratiquement du libre arbitre, il y a dans ce mot :
« Qu'il retourne aux éléments» quelque chose de très
impitoyable; et si l'idée de « grâce des élus», à laquelle
correspond le concept de damnation métaphysique des
réprouvés, est une idée chrétienne, il faut convenir
que le christianisme montre ici un visage assez aristoeratique ...
THOMAS MANN

�.

I

GŒTHE

Depuis longtemps je souhaite de m'acquitter un peu
envers Gœthe. Je ne pourrais trouver meilleure occasion que cet anniversaire. Souvent le nom de Gœthe
est venu sous ma plume; mais jamais encore je n'ai
parlé directement de ce génie auquel, sans doute, je
dois plus qu'à aucun autre, peut-être même qu'à tous
les autres réunis. Oui vraiment, en parlant de lui, il me
semble aujourd'hui que je m'acquitte d'une dette.
j'eus le bonheur de rencontrer Gœthe au début de
ma vie. Je sentis aussitôt se tisser, comme malgré moi,
les liens d'une fraternité profonde ; et, si loin de lui
qu'aient pu m'emporter parfois des embardées mystiques, c'est toujours avec un intime contentement de
tout mon être que je me suis laissé lui revenir.
Ce ne sont pas des aperçus nouveaux sur son œuvre
ou sur sa personne que je me propose d'apporter ici.
Je n'ai pas cette outrecuidance, et pense lui rendre
meilleur hommage en exposant simplement le rôle qu'il
a joué dans mon développement intellectuel et moral,
dans ma vie. ·ce rôle a été considérable. Plus important
sans doute que celui qu'il a pu jouer dans la vie de bien
des Allemands; plus important que si j'avais été Allemand moi-même. Car, venu de plus loin, G~the pouvait m'apporter davantage. S'il nous apparaît, à nous
Français, moins Allemand que les autres auteurs
d'Outre-Rhin, c'est aussi qu'il est plus généralement et

GŒTHE
d'après un dessin de G.-~.

KRA US ( 1775).

�GCBTBB

mûvenellement humain, et c'est par lui que se rattache
à l'humanité le plus largement toute sa race. Pourtant,
si, par lui, je communiais avec l'humanite, c'était bien
à travers l'Allemagne. C'est une grave erreur de prétendre que le bienfait d'un grand auteur s'arrête aux

frontières de son pays. Sans doute n'est-il parfaitement
ses compatriotes; mais tout ce que
ceux-ci n'ont pas besoin d'apprendre parce qu'ils l'ont
déjà dans le sang, peut devenir, pour un étranger, d'un
enrichissement inestimable. L'Allemagne qui, après
Lessing, Winckelmann et Herder achevait de s'épanouir en Gœthe, avait moins à s'étonner et, partant,
peut~tre moins à profiter de lui que la France. Sans
doute la France avait eu Voltaire pour l'aider à lutter
contre un asservissement religieux; mais c'était avec
un ricanement qui emportait dans une même ironie
la musique et la vraie poésie. Celles-ci se ressaisissaient
bientôt de leurs droits avec Chateaubriand et nos premiers Romantiques. L'action de Gœthe é •ait plus durable, qui dressait en face du Calvaire un Olympe hant6
des Muses et résonnant des chants les plus beaux. Je
comprenais, en le lisant, que l'homme peut se désen•
gager de ses langes sans prendre froid, peut rejeter la
aédulité de son enfance sans en être trop appauvri,
et que le scepticisme (j'entends : l'esprit de recherche)
pouvait et devait devenir créateur. L'on m'excusera
donc, je l'espère, si j'apporte ici mes souvenirs personnels de lectures qui comptèrent parmi les événements les
plus importants de ma vie. Et, comme je ne pense point
que mon cas ait ici rien d'exceptionnel, il permettra
de mesurer le retentissement que peut éveiller Gœthe
dans un cerveau français.
C'est par le Second Faust qne le contact commença
de s'établir. j'étais en rhétorique encore lorsque
Pierre Louys me fit lire (et comment ne pas lui en garder reconnaissance ?) pour la première fois le Dialogue

compris que

w

24

�•

370

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

avec le Centaure 1 • Chaque fois que je l'ai relu plus tard,
j'entendais la voix de Louys, mouillée de larmes d'admiration et de tendresse, se mêler à celle de Faust parlant
d'Hélène :

Sie ist mein ein.iiges Begehren ! •
Ce cri splendide, où devait se résumer son esthétique
(j'entends: celle de Pierre Louys) pour admirable qu'il me
parût, je ne consentais pas à n'y voir qu'une restriction.
G-œthe non plus, me semblait-il; car il savait bien que
Chiroh n'aurait pu s'occuper de botanique, de médecine,
ni de l'éducation d'Achille, s'il avait eu toujours Helène
sur son dos. Gœthe aussi savait secouer les épaules. Sa
biographie, que je lus peu après dans une traduction
allemande du livre de Lewes, me renseignait à ce sujet;
je la lus avec un intérêt si vif que je ne puis précisément
dire si, depuis, lorsque je songe à Gœthe, c'est de
l'œuvre ou de l'homme même qu'il s'agit. Il n'est point
d'exemple, dans toute la littérature, d'une confusion
plus parfaite et c'est aussi par là que son enseignement
est si pressant. Si dévouée que soit la vie de certains
artistes, elle reste distincte de leur production. Chez
Gœthe il y a pénétration constante. Chacun de ses
poèmes est un acte ; et, réciproquement, sa vie entière
nous paraît comme une œuvre d'art, une de ses œuvres
les plus belles. Quelles que soient les pages de Gœthe que
je lis, je ne puis l'oublier lui-même, comme il m'advient
d'oublier Shakespeare lorsque je lis Macbeth ou Othello_
Ce n'est point la fleur seule, ici, que j'admire; mais,
avec elle, la plante entière qui la porte et qui l'alimente,
et dont je ne la puis détacher. Et si je cède ici à un besoin
de naturaliste, ce besoin, je leretrouveencoreen Gœthe.
Si intellectuel qu'il pût être, Gœthe ne perd jamais de
vue le monde phénoménal. Un sûr instant le guide et
r. Voir la traduction ci-après.
Elle est mon unique exigence.

GŒTHE

ne lui permet de penser, anti-mystique, que d'accord
avec les lois de l'univers sensible. Cet instinct de naturaliste manque à la plupart de nos « intellectuels» d'aujourd'hui; et c'est bien par là, je crois, que Gœthe
pourrait le mieux nous instruire, mais qu'il est le moins
compris, le moins écouté. Et c'est aussi par là, sans
doute, que je me sens de plus près l'approcher.
Je ne lus pas, à cette première époque de ma vie,
tout le Second F ai~t, mais bien encore le monologue
de Faust à son réveil parmi la nature exultante, ces
vers où la participation du monde extérieur paraît si
active, que je compris tout aussitôt, pour en prendre
honte, qu~ jusqu'alors (j'avais dix-huit ans), je n'avais
ouvert à Dieu que mon âme; je compris qu'à travers
mes sens il pouvait aussi me parler, si ne s'interposait
p~, entre_ la nature et moi, l'écran des livres, si je laissais un direct et permanent contact, une communion
physique de mon être avec tout l'environ, s'établir.
Je lus aussi le .Monologue d'Hélène :

BF:Wundert viel itnd viel gescholten ..• ,
pue de fois, par la suite, me suis-je répété ces mots,
m exaltant dans cette persuasion que l'admiration
d'a~trui va de pair avec le blâme, que l'on ne peut
mé~ter 1~ louanges~ provoquer aussi l'insulte, et que
celui-là ~ a pas le ventable amour du laurier qui n'aime
pas aussi son amertume.
L~ souvenir de la première lecture du Torqi,ato Tasso-.
que Je :fis peu après, reste inséparable de Schopenhauer.
Le Monde comme Représentation et comme Volonté
creu~it une profondeur métaphysique sous les répliques
du dialo~~ entre le_ poète et l'homme d'action. Que
Gœthe n ru.t pas touJours eu lui-même conscience decette signification profonde, peu importe. N'est-ce pas.

2.

.I.

Ad.mirée beaucoup et beaucoup insultée.

�372

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

le propre d'une œuvre d'art parfaite, de permettre d'y
voir plus encore que l'artiste n'avait dessein d'y mettre?
Dans ce dialogue, deux univers s'affrontaient; l'action
s'opposait au rêve et à la pure contemplation... Et
j'aimais à retrouver dans la vie entière de Gœthe cet
antagonisme qu'il maintenait en lui savamment, qui
'invitait à ne trouver satisfaction que dans la lutte
même, à né point aspirer au repos, à n'en admettre
point d'autre que celui même de la mort. Et c'est aussi
parce qu'il savait que :
Sur tous les sommets, le repos

et parce qu'il ne voulait pas le reP.os mais. la lutte,
qu'il préférait aux sommets surhumains du sublime,
aussi bien dans l'art que dans la vie, les mi-hauteurs
ensoleillées où croissent le froment et la vigne, ce qui
doit nourrir l'homme et ce qui peut l'enivrer.
Car rien ne fausse plus perfidement la figure de
Gœthe que l'image sereine que l'on s'en fait communément (en France du moins). Cette sorte de félicité supérieure, où se maintenir impassible et souriant dans une
région inaccessible aux orages, n'est point la sienne.
Son spinozisme ne va pas jusqu'à chercher à se soustraire aux passions que l' Ethique lui aidait à mieux
comprendre. Au contraire il s'abandonne d'abord à
chacune, sachant s'en instruire, et ne cherche à s'en
délivrer que lorsqu'elle a cessé de pouvoir encore lui
apprendre. Son but, s'il en eut un autre que celui de
simplement vivre le plus possible, c'est la culture, non
le bonheur. C'est ce que montrait excellemment Michel
Arnauld, à qui une étroite amitié me liait dès cette
époque, dans les pages qu'il faisait paraître en I900
et I9or à l'Ermitage sous ce titre : La Sagesse de Gœthe.
Je viens de relire ces pages; il ne me parait pas qu'on
ait depuis écrit sur Gœthe rien de plus sensé, de meilleur.
Sans doute les conversations que j'avais alors avec

373
Michel Arnauld m'aidèrent-elles à pénétrer mieu.x encore
dans l'intimité de celui vers qui m'inclinaient tant de
natives affinités. Mais sied-il de parler ici d'influence ?
Si je me laissais instruire par Gœthe si volontiers, c'est
qu'il m'informait de moi-même. Et, jouant sur le mot,
si je parle de Recomiaissance, c'est bien qu'en lui je me
reconnaissais sans cesse ; chaque pensée que je pouvais
avoir, sinon née de lui, du moins prenait en lui de
l'assurance. Il ne me détournait point de ma route et,
pour le rencontrer, je ne m'écartais pas de moi-même.
Les lectures que je fis de lui jalonnèrent mon existence.
Je retrouve un exemplaire de Dichumg tm.d Warheit
où, en marge des considérations sur l'histoire du peuple
hébreu (Livre IV) j'ai inscrit au crayon : « Tout ce
passage admirable je l'ai lu au Casino de Biskra, le
27 Février 1895) ... Et j'avoue que, le relisant aujourd'hui, si beau que me paraisse encore ce passage, je ne
comprends plus bien ce qui pouvait alors tant m'y
sourire. Il est certain que, ce jour que j'éprouvais le
besoin de préciser, j'eus une sorte de révélation. Peutêtre avais-je simplement su puiser une confiance nouvelle dans cette pensée si simple et si simplement exprimée : &lt;&lt; Der Mensch mag sich wenden, · wohin er will~
er mag untemehmen, was es auch sei, stets wird er
auf jenen Weg wieder zurückkehren, den ihm die Natur
einmal vorgezeichnet hat •. ,, Oui ; c'est surtout cela que
Gœthe m'apportait : la confiance. Et, dans le journal
que je tenais alors, je lis à peu près à la même date :
•Rienne m'aura plus rassuré dans la vie que la contemplation de la grande figure de Gœthe. » C'est aussi que
j'avais à me délivrer des entraves d'une morale puritaine qui, pour un temps, avait bien pu me raidir et
m'enseigner la résistance, mais dont je ne sentais plus
GŒTIIE

I. De quelque côté que l'homme se dirige et quoi que ce soit
qu'il entreprenne, toujours il en reviendra au chemin que
d'avance a tracé pour lui la Nature.

�374

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

à présent que la restriction et la gêne, de sorte que, cette
force de résistance qu'elle m'avait donnée, c'est contre
cette morale même, à présent, que j'étais résolu de
l'appliquer. Rien n'était mieux fait pour m'y aider que
1a lecture des Elégies Romaines. J'étais ravi de les si
bien comprendre. J'apprenais par cœur ces amples vers
et me les récitais le long du jour; ils scandaient les
battements pressés de mon cœur avide. J'y admirais
sans fin la légitimité du plaisir avec l'étonnement de
quelqu'un qui, jusqu'à ce jour, s'achoppait partout à
des prohibitions, des défenses. Quelle impunité ! Quelle
aisa.Ilce ! Je devais faire mien ce tranquille et harmonieux épanouissement dans la joie. Et, que rien ne
s'opposât plt;is puissamment à l'idéal chrétien, c'est ce
dont ne laissaient pas de s'apercevoir les zélés défenseurs de l'Église. Je m'amusais de les voir dénier à
Gœthe tout talent, tout don de persuasion, d'éloquence,
alors que déjà suffisait l'exemple glorieux de sa vie
pour me convaincre qu'il n'avait pas fait fausse route
et que ceux-là seuls, en France, pouvaient nier la splendeur de ses écrits, qui ne les lisaient pas dans sa langue,
mais seulement dans une traduction désenchantée.
Toutefois, le déni qu'il ne m'étonnait pas de les voir
marquer à l'égard de Gœthe, il me plaisait de n'en point
trouver chez Gœthe la réciproque envers eux. Il était
naturel qu'ils ne pussent admettre l'éthique de Gœthe.
Il était naturel que Gœthe, soucieux de tout admettre,
de tout comprendre, écrivît en parlant d'eux : « Il se
découvre le plus souvent que les au.tres ont aussi bien
le droit d'exister dans leur manière d'être, que moi dans
la mienne 1 ». Ainsi la culture accepte le catholicisme
t. Campagnes de France (Munst.er; Décembre 1792). Et
plus loin : u Cette formule d'adieu de pieux et bienveillants
1:atholiques ne m'était ni étrangère ni désagréable-; elle m'avait
êté souvent adressée par des connaissances passagères et souvent aussi par des prêtres, mes amis, et je ne sais pourquoi je

-CŒTHE

375

-comme un stade fécond de l'humanisme, de cet humanisme auquel la religion se doit de s'opposer.
Pourtant j'avoue que cette longanimité de Gœthe me
paraît aujourd'hui quelque peu compromettante. Tant
qu'il ouvre son intelligence et son cœur par grand besoin
de t?ut compren~~, tout va bien ; m~~• si _c'est par J
souci de tranquillité, de confort, vo1e1 q_m grandit ~
d'autant, à mes yeux, l'attitude incisive de Nietzsche.
Il n'est pas indifférent que la seule Allemagne ait
produit ces deux grands représentants de l'humanité.
Il fallait Gœthe pour permettre à Nietzsche de s'élever,
non point contre lui, mais sur lui. Lorsque je relis
Gœthe, j'y vois déjà Nietzsche en puissance. Il ne faut
pas presser beaucoup son Faust pour en faire jaillir le
Surhomme; dans Les Dieu-X, les Héros et Wieland, je
pressens la Naissance de la Tragédie.; enfin, dans son
Prométhée (et je ne parle pas seulement de l'Ode qui
:figure également dans le volume de ses Poésies, mais
du petit drame auquel il a, quelque peu facticement,
rattaché plus tard ce monologue 1 ) j'apprenais déjà que
rien de grand ne fut tenté par l'homme, qu'en révolte
contre les dieux. Aucune œuvre de Gœthe ne laboura
plus profondément ma pensée, c'est aussi que sa hardiesse est extrême~ et c'-est ce qui explique que Gœthe
ne se décidât que si difficilement à publier, et seulement
vers la fin de sa vie, cet écrit de sa jeunesse. L'Ode
même qu'il y rattacha fut livrée au public sans son
assentiment. Ici, comme malgré lui, Gœthe rejoint
saurais mauvais gré à toute personne qui souhaite de m'attirer
dans sa ~phère, 1~ seule où, selon sa conviction, on puisse vivre
et mourir tranquille, dans l'espérance d'une éternelle félicité. ~
(Ibid. ; fin du paragraphe).
I. A ma grande surprise, j'ai rencontré en Allemagne des
littérateurs éminents et fort cultivés, qui n'avaient pas connaissance ou souvenance de cett.e œuvre et même .nièrent qu'elle
existât; c'est bien aussi poUiquoi j'en fais une citation un peu
longue. C'est à ce Prometheus et non à la Pandora bien connue,
que Gœthe fait allusion au XVe livre de Dichtung"Und W ahrheit.

�376

LA NOUVELLE REVUE FRA.~ÇAlSE

Nietzsche, ou plutôt le précède. Mais l'état d'insubordination qu'il peint dans son Praméthée, Gœthe ne peut
et ne veut s'y maintenir ; il lui faut retrouver, quittant
la région de la foudre, un climat où sa pensée puisse
plus commodément s'épanouir. Celui qui devait tenter
dans le Second Faust une réconciliation de Faust avec
Dieu à travers une hasardeuse symbolique chrétienne,
souhaitait, dans son esprit pacifique, réconcilier de même
avec les divinités de l'Olympe le Titan d'abord révolté.
La phrase qu'il ajoute au monologue : « Minerva tritt
auf, nochmals eine Vermittelung einleitend » (:\linerve
arrive pour un nouvel essai de médiation) le laisse suffisamment entendre. Et qu'il n'ait pu arriver à trouver
une satisfaisante formule de conciliation ou qu'il en
soit venu à estimer cette conciliation impossible ou
vaine, c'est ce qui explique l'interruption de cette
œuvre à laquelle pourtant Gœthe n'avait guère cessé
de penser, car elle symbolisait et résumait admirablement le toum1ent de sa propre pensée. Je dirai plus :
cette paix à laquelle il parvint dans sa vie, sans doute
n'avait-il pu l'obtenir qu'en trichant un peu; il ne pouvait consentir à tricher dans l'œuvre d'art : celle-ci
resta donc inachevée.
Si la dure chasteté de Nietzsche pousse plus loin une
audace plus constante et non moins altière, j'admire et
j'aime chez Gœthe, compagne de sa force, cette tendresse
amoureuse qui le fait pencher Prométhée sur Pandore:
Et toi Pandore,
Saint réceptacle de tous les dons
Qui dispensent la ioie,
S01is le ciel lointain,
S1,r la terre immense ,·
Tout ce qui fait q•ue mon être jubile,
Ce q1ii, dans la /Yatclzeur de l'ombre,
M'abreuve de réconfort,

GŒTIIE

377
Et du soleil ami la félicité printanière
Et de l'océa1i le ff.ot tiède,
Si lew· tendresse a jamais caressé mon sei1t
Et tcmt ce dont le pur éclat céleste
A délecté mon dme de repos ...

Tout cela, tout... lvfiemie Pandore! '
L'universalité même de Gœthe et l'équilibre où il
maintient ses facultés, ne vont pas sans une sorte de
modération, de tempérance. Ou plutôt : seule la modération permet cet équilibre heureux, auquel bientôt
Nietzsche se refuse. Dyonisos ici triomphe. Gœthe
se méfie un peu de l'ivresse et préfère laisser dominer
Apollon. Son œuvre, imprégnée de rayons, n'a pas de
ces replis mystérieux où s'abrite l'angoisse suprême et ]
ses ténèbres. Il peut verser de douces larmes ; on ne
l'entend jamais sangloter. Nietzsche exigera de l'homme
davantage, il est vrai ; mais l'exemple de ce Titan foudroyé, de ce Prométhée sans Pandore, c'est aussi bien
notre fragilité qu'il remémore. A son anxieuse question:
u Que peut un homme? &gt;&gt; nul mieux que Gœthe n'a
répondu.
ANDRÉ GIDE.

I.

Und du, Pa11d0Ya
Heiliges Gefass dsr Gaben aile,
Die ergôtzlich sinà
Unter dem weiten Himmel .
.A.uf der unendlichen Erd8,
Alles, was mich je erquickt von Wonnegefülù,
W as in des SchaUens K ühle
Mir Labsal ergossen,
Der Sonne Liebe femals Friihlingswonne,
Des M eeres laue Welle
,
Jemals Zàrtlichkeit an 111eine1i Buse·n angeschmugt,
Und was ich ;e für reinen Himmelsglam
Unà Seelenruhgenuss geschmeckt...
Das all ail... 1\1eine Pandora I

�&lt;.ŒTHE, L'UNIVERSEL

GŒTHE, L'UNIVERSEL

1
GŒTHE OU LE COURAGE DE VIVRE

Un grand. homme, on ne l'enferme pas dans un
mot : si l'homme est assez grand, le mot est faux.
Cependant, on peut chercher le trait essentiel d'une
puissante figure, celui qui. frappe d'abord et ensuite;
qui se révèle dès la jeunesse, que le gran~ âge n'ait~~
pas, et même qui se marque davantage a mesure qu il
persiste. Ce trait n'est pas tout l'homme, il s'en faut
bien; mais il définit, il cerne le caractère. Si je le
cherche dans Gœthe,je trouve le courage de vivre.
Gœthe veut la vie en toutes ses formes, ou à peu
près ; il s'y élance, il l' étrei.nt, il l'accepte à . to~
risques ; il ne se lasse pas de s'y mesurer ; plus il s y
confronte, plus il entend s'y augmenter lui-même et
s'enrichir ; il y fait servir jusqu'à ses échecs et ses
plus fortes pertes, s'il en subit. Sans jeu d'antithèse,
Gœthe s'élève sur ses propres ruines : toute pierre
qui se détache de lui, toute poussière mhne, tombe
droit sous ses pieds et lui fait socle. Son commerce
avec la vie est parfois une lutte ; mais cette lutte est
pareille à l' arrwur qui ne refuse rien pour dur-er et
qui accepte tout pour être. Qui plus aime,, est le plus.

37~

Un certain goût bourgeois, une certaine timidite
à l'endroit de la mOTale bourgeoise, une certaine peur
du q,,len dira-t-on et du scandale dans tous les sens,
même' dans l'ordre de l'invention et de l'esprit, voilà
peut-itre la setde limite de Gœthe. Mais à cet égard,
il est le plus libre et le seul entre les Allemands de
son temps : Schiller est un pharisien près &lt;!,e lui.
Toute poésie doit être un poème de drconstance.
On ne fait rien, on ne doit rien faire en art qui ne
vienne de la vie. Le poème accomplit la vie et les
passions, ou nous en délivre. Mais il est vide, s'il
n'en sort pas aussi naturellement que le fruit de la
plante féconde.
Il suit de là que le poète, s'il n'est d'abord ardemment engagé dans les passions de la vie, ne peut
donner que des œuvres vaines.
Dans l'homme de lettres, qui n'est rien de plus,
tout est pris par la lettre à la fin, et l'homme est
anéanti.
Gœthe est de tous les poètes celui qui ressemble
le moins à l'lwnzme de cabinet, qui fait profession de
poésie et d'écrire. Au fond, il déteste et méprise ce:te
espèce, qui est la plus générale de tout.es : au pamt
qu'un artiste à la façon de Gœthe est ce qu'il y a
de plus rare aujourd'hui, et de plus méconnu. Flaubert est l'anti-Gœthe.
Schiller l'était déjà. Il faitle brigand à vingt ans,
mais toute sa vie est celle du plus moral et du plus
conformiste des hommes : le pasteur laïque, __bref l~
professeur ; qui pis est, idéaliste. Dans ses livres, il
est libre, il est hardi, il est tout ce qu'on voudra;
mais on sent fort bien que toute cette force n'est que
du papier. èe héros de la liberté n'ose même pas

�38o

GŒTIIE, L'UNIVERSEL
LA NOUVELLE REVUX FRANÇAISE

saluer, une seule fois, dans ses lettres, la femme de
Gœthe, parce qu'ils ne sont pas unis par un lien
légitime. Et tout le reste à l'avenant.
Gœthe si misuré en politique, en opinion et en
tout, est l'lwmme libre. Sch;//er est le Philistin.
En Gœthe, le courage de vivre est éclatant. Ses
amours en sont la preui•e, et toutes ses relations avec
la f ami/le . Il cède sur les mœurs et les apparences
sociales; il ne cède rien sur le fond. A soixantedix ans, il n'a pas honte d'avoir un grand amour
pour tme jeune fille de dix-neuf. li n'a pas honte,
etitre Austerlitz el Iéna, d'aimer les Français,
d'admirer Napoléon, et pour ie moins de lui rendre
justice. Ce qui ne I'empêche pas d'être pro/ondé- .
ment Allemand, de génie allemand, et filialement
attaché aux gra11deurs de I' Allemagne.

II
Gœthe a peut-être de l'orgueil; mais je ne foi vois
pas de vanité. Si on le compare à Chateaubriand,
il est sans vanité aucune, comme il est satis artifice.
Sa simplicité est le miroir de son génie. Dans Chateaubriand, tout est concerté jusqu'à I'imposture.
Gœthe ne di~pose les plis que de la draperie la plus
si.mple.

III
Faust est le témoin admirable de Gœthe. Cette
amvre immense est sans aucune unité, si ce n'est
l'âme de Gœthe. C'est bien pourquni elle dure autant
qtte la vie de Gœthe lui-mhne. Elle est sa confidence.

Il l'écrit tout autant qu'il vit. Il y met tout ce qu'il
éprouve de plus fort et tout ce qu'il pense de plus
haut. La seconde partie finit par être la contradiction
de la première. Lui, le grand païen, il s'y fait chrétien, par amour de Part ; il fait entrer Jésus et le
sentiment catlwlique dans le panthéon de tottS les
dieux. Je veux bien d'ailleur-s que ce soit la façon la
plus cruelle de détruire une religion que d'en faire
un moyen de fœuvre d'art.
Reste cette loyauté si noble de Gœthe envers luimême. Une œ11,vre comme le Faust est la seule façon
qu'un grand poète puisse admettre d'écrire ses
Mémoires. Ici encore, Chateaubriand lui fait i-is-àvis. Les Mémoires d'Outre-Tombe sont la seule
partie bien vivante et toujours admirable de Chateaubriand . .Mais quel abîme entre l'homme de ces
Mémoires et celui de Faust. Tout est affecté dans
Chateaubriand, mhne la ca11deur, même l' aflectation. Il n'est vrai que dans la vanité et la haine.
Gœthe et Napoléon. - Napoléon ( comme tous
les conquérants) ne serait rien sans les autres : ü
leur faut un pyuple, des armées, une foule : ils sont
les grands artistes de la foule et du hasard. Un
Gœthe se passe totalement des a11tres : il se doit
tout. Car Gœthe vit immensément dans le cadre le
plus modeste.

IV
OSE tfRB

Que l'homme est rare en ce monde plein d'ombres.
Ils sont à peine quelques-uns, qui vivent parmi des
morts. De ceux que j'ai connus, qui. 'Divaient un peu

�382

LA NOUVELLE

REVUE

FRANÇAISE

entre uûzgt et trente ans, à peine si deux étaient
encore vivants à quarante. Ils étaient ensevelis dans
les tombeaux de la famille, de l'argent et de la réussite, bons pères, momies à revenus, membres d'unettcadémie, que sais-je? Une tête dans trois ou quatre
troupeaux : un seul. ne saurait leur suffire.
Gœthe ne vit que pour la grandeur. Et la grandeur
pour lui consiste à se créer soi-mhne, à s'élroer toujours plus haut sur un plan supérieur. Telle est sa
1'f0rale.
Non pas la grandeur du rang, de la fortune, Oil
de quel ordre que ce soit dans la matière : la grandeur
intérieure, celle par où 1m homme s'accomplit en
accomplissant so11 Destin de créateur, par delà les
accidents mùérahles du succès, de la famill.e, du rôl.e
social ou de la vie prospère. Tous les Pharisiens
attendent Gœtlre à ce ca"efour. Ils le guettent po11r
le faire trébucher sur l'une ou l'autre de leurs maximes. Ils lui reprochent son orgueil et sa cruauté
égoïste. A leurs yeu.-c il n'est ni bon citoyen, ni bon
père de famille, ni digne académicien . Il ne leur rit
pas a:: nez. Et même Gœthe souffre un peu de leur
défiance. Mais il rit d'eux intérieurement, avec ,
moins de mépris que de colère, parfois, et d'ennui.
Ils ne savent certes pas ce que cette fidélité à
soi-même coûte. Combien de luttef, combien de sacrifices, et cette lassitude infinie qui prend le •z:ai12queur
après le combat.
Au bout du compte, ce que cet égoïste doit se
reprocher le plus n'est pas d'avoir abusé des autres,
et de les avoir immolés à sa plénitude; mais, au
œntraire, de ne l'avoir pas fait, quand il aurai.t pu
ou dû le faire, d'avoir cédé plus d'une fois aux

G&lt;BTBE, L'UNIVERSEL

lâches conseils de la sympathie, d'QfJOir trahi son
propre désir et sa mission propre par égard et pour
venir en aide aux autres.
Le crime est d'être infidèle à sa grande,u et à
l'action dure qu'elle exige. La grandeur est la vertu,
et il faut la servir.

V
Cet heureux Gœthe a eu ses accès de néo.nt. Il a
maudit la joie. Le pacte de Faust av~c I.e Malin ~st
le traité du disespoi.r avec la iie. Se lwrer au destin,
mais non sans en œvoir du moins tiré tout ce qu'on
peut. A vendre son âme, on s'engage à jouir de
l'heure présente : le présent est ce plat de letitilles
qu'Esaü le goulu, le membru, troque en écl~ange d't'!'e
nourrittae idéale. Vhn et se perdre ; mais du moins
se perdre en vivant.
Pas plus qlle Fa11st, Gœthe ne s'en tient là._ ~l
consent à passer de douleur en douleur, et de Joie
en joie, pourvu que I'une des spirales mène à l'autre.
La volonté d'être heureux se réduit à la ool01zté
de se donner, soi-même à soi, tme sorte de bonheur.
Cette création est un art propre à l'homme.
Comme I'appétit du néant est le terme du désespoi:,
/' asjrz.'ration au grand calme, à I' honneur de la paix
qui contemple est le terme de tout ce que nous pouvons
1lommer notre bonheur. &lt;&lt; Tai aménagé un port à
l'abri de tous les vents, dam une sûre rade : tiennent
toutes les templtes au large, je ne m'y dérobe pas .. 11
De toute manière, nous te11d01,s à nous accomplir,
autrement dit à nous quitter. Celui-là reste dam le

�384

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

plus drer et plus âpre désert, qui lui-mhne ne se
déserte.
Allons, quelle que soit la vie, elle est bonne : et
pourquoi? - Parce que je vis.

VI
POÈTE

La, grandeur de la poésie, dans Gœthe, est du

!

mime ordre.
Entre tous les grands Allemands, avec Heine,
Gœthe est le moins professeur. Il est en poésie comme
il est en amour : la même loi le régit dans l'une et
l'autre action.
La, force intacte de la vie et la puissance de la
culture s'y accordent et s'y confondent. Il faut toute
la culture de son peuple et des siècles pour produire
un de ces petits Lieds, où le sentiment touche à la
perfection. Mais il faut qu'elle s'oublie, tandis
qu'elle est en train de le produire.
A prendre une comparaison trop rnatérielle pour
n'être pas un peu grossière, tous les soins des vignerons
pendant deux mille ans, le choix des ceps, le travail
du vinage, l'aménagement de la terre, toutes les
formes de la culture sont nécessaires pour donner à
ce verre de Romanée le rubis, le feu doux, le corps,
la violette qui mettent une telle coulée de soleil
liquide si fort au-dessus d'un vin ordinaire, qu'on
ne les dirait pas également un jus de raisins, issus
l'un et l'autre d'une vigne. Mais quoi? il en est
ainsi, pourtant :
Un fruit miraculeux n'est pas moins fruit qu'un autre.

GŒTHE
d'après un dessin de Ferdin and

}AG EMAN N

( 1817).

�GŒTHE, L'UNIVERSEL

Par là, Gœthe est l'exemple et le modèle de "tout
grand poèie dans le temps à venir, s'il peut y en avoir
encore. Désormat"s, la culture estinséparable de la poésie.
Baudelaire lui-même n'accorde pas si pleinement
la pensée et l'instinct. Ce ·n'est pas que la culture de
Baudelaire soit trop étendue : au contraire, elle n'est
pas assez profonde. Quand il chante, il n'a pas tant
à oublier. Son chant est parfois sublime ; mais il
est plus conscient, étant plus borné. Il va plus loin
dans un sens, mais un sens seulement. Les autres lui
manquent. La pensée de Gœthe et sa culture sont
bien plus étendues. La religion ne vaut pas, pour
l'espace qu'elle couvre, la communion avec l'immense
nature. De là; que Baudelaire s'est porté vers l'artifice : sa gloire est de toujours l'excéder. En lui, la
mystique a corrigé les torts d'une foi, d'ailleurs
presque en tout hérétique. La doctrine de l'artifice
est une espèce de la théologie : presque partout, le
génie de Baudelaire y est infidèle. Et le bonheur de
Baudelaire, en poésie, est d'être un peu damné.
Gœthe chante, comme s'il· ignorait -toutes les ressources de l'art et tous les contrepoints de la pensée.
Il a plus que personne la vertu d'oubli, qui est au
fond du véritable poète et, sans doute, de toute
création artistique.
Quel beau miracle : le vrai poète oublie en créant
la culture qui le nourrit et le porte à créer. Son \
potentiel de vie lui permet cette action contradictoire : \
il laisse aller son instinct, il se donne à son émotion ;
et sans le savoir, sans le vouloi,r, la culture prnfonde
enveloppe l'instinct libéré; et si cachée qu'elle soit,
ou si muette, elle le guide. Ce prodige si rare est le
miracle de Gœthe . .
25

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

vu
PAIEN DE L'ORDRE A VENIR

De l'id&amp;e chrétien,ie) Gœthe 1W retie11t que le
salitl- L'amour J'assure.
Que la fern:»œ ai.me l'homme : J&gt;ar amour, qu'elle
fasse tottt pour lui. Que l'homme aimi! la vie, et qu'il
soi.t prêt à tout, paJ' anwur pour elle. Cet équilib,:e
est juste.
L'amour de Marguerite sauve Faust. 111ais Faust
mérite d'être sauvé /JO'" ron anzour de la vi.e. Il fl'a
pas d' GMl.re droit au salut.
Toujours, Faust affirme. Il n'est pas d'affinna.ti&lt;»l
plu$ pleine et plus dense que l'avzour : elk porte
toute la vi.e et la -renouvell.e.
En ce sens, ai.mer le cède à étre aimé, peut-itre.
De là, que la femme est .u, grande médiatrice. Je 1~
suü pas sûr que pour Gœtht! la Vierge des Sept
Douleurs ne soit pas une simple image de 1\tfarguerite.
La Reine des Cieux est /l1111guerite délivrée de la
mort et. des remords, que nourrit la commu.Jle douleur.
Mort et douleur, il n'y a j&gt;as d'auP,e péché ni
d'autre crime : mz charge cette double besace en
naissant. La-vertu est de s'en libérer.
Dans l'ordre chrétietz, Gœthe détest.e le spectacle de
l'humi/lation et du suppüce, l'étalage de la souffrance,
la vanité d'une faiblesse même héroïque, et la croix
qui en est le symbole. Les bras de misère qui enferment
tout l'espace menacent tous les horizons de la petJ.Sée.

387

GŒTHE, L'UNIVERSEL

Gœthe a l'horreur et le mépris de ce gibet qui attache
même le ciel et le -soleil au supplice tks plus vils
esclaves. Un païen de la 1wble espèce 1,e peut pas
sentir autrement.
C'est en quai il a l' ai.r de nier que Jésus ait jamais
existé. Les dieux sont en nous. Ils so-nt ce que nous
sommes et nous les f aiso-ns à notre image. Le dieu de
Gœthe ne peut ,pas être .un malheureux qui. meurt
entre deux bandits cloué sur une croix d'esclave.
Prométhée, à la bonne lzet1re. Prométhée, l.tti, est
immortel. Lié mr la plus Izaute cime, signe suprbne
par-dessus les 111ontagnes, il souffre moins qu'il ne
menace. Il est sûr de vai11cre; il verra la fin des
dieux ennemis. Son seul tort est son génie : il est
venu trop tôt.
Enfin, pour Gœthe, il )' a bien des di.eux. La
plus belle ambition de l'homme est de les Jaire naître
et de les embellir.
L'ine.°'piable péché de Méphistophélès est de les
nier, de les avilir, de chercher à les détruire. Par là,
tout l'esprit de 'Jl,léphistophélès tze sert à rien. Car
il est aussi intelligent, sinon plus, que Faust luimême. Mais il 11e croit pas à ce qu'il pense ni à ce
qu'il fait. Sa révolte contre Dieu est une révolte
contre la 'lJie. Il est lacé. Bref, il n'aime pas.
Gœthe est le contraire de l'athée.
Le but de la 'lJie est la vie 111~ne.
0

VIII
NOTRE GŒTHB

Gœthe est le plus grand des Européens ; il est aussi.
le premier, depuis Montaigne ; et peut-être le seul

�388

L:\ NOUVELLE HEVUE FRANÇAISE

avec Ste11dhal. Voltaire ri'est qu'un faible L'ssai de
Gœthe : car t"l a tout de Gœtlie moins la puissa11te_
poésie. Dans Gœthe, au-dessus des di:-c hommes_ qu~
vivent en lui, le poète est le plus grand, et cel": qu_1
lie toute la gerbe. Gœthe sm,ait bien ce que Je dts
là : il a rendu justice à Voltaire mieux que persom!e.
C'est que le magnifique poète est un h01,~me
I?,1.xHuitième Siècle, tout en annonçant le D_ix-Aeuu':'ne
et les suivants· : il rend présente la raz.son classique
et la vertu de l'antiquité à l'âge se,.sible qui vient
de naître, à l'ère romantique. Gœthe est le grand
médiateur. Il n'y a de salut pour l' EuroP_e que dans
l'esprit de Gœthe. Mais il n'est pas 1&gt;,ossiblc que cet
esprit s'éteigne, puisqu'il est c~lui de l E~rope même_,
et que l'Europe ne serait qu un mot ·mde sans .lm..
Dans l'ancien rn01ule, quelques docteurs chrétiens,
porteurs de l'1111ité catholiq~e, 011~ ~té des eurorms.
Mais ils le furent dans l' espece reltgie~e : leur E:1rope
était ,m. Islam : il y avait une foi : tl n'y m,-azt pas
d'Europe. La foi est un sentiment? fondé sur le_ mystère. Non moins qu'tme fo11,clt01i du s~ntzment,
l'Europe est u11e forme générale de la raison. En
chaque esprit capable de s'é~•er à cette fo1'me rare,
/'Europe est une •volonté. Elle semble 1~lme ,une
.. olonté nécessaire. Ce qui ne veut pas dire qu elle
doive s'accomplir fatalement.
Le communiste est mi essai d'Euro-péen, sous le
siglle du nombre e.t de la matière. 1~ n'e~t pas plus
un européen que le chrétien des premiers siècles, dans
les câtacombes. D'ailleurs, c'est le même homme. Les
catacombes ne sont plu.ç dans le sous-sol de Rome.
Ces termitières de la cité fut ure vont en ~uwzels d~
Glas,,ow
à Cantvn et de Séville à Toki.o. La f m
b

GŒTHE, L'Ul\TJVERSEL

mène les religi.ons, et celle de Lé!li11e comme celle de
Jésus-Christ.
La foi tend à l'uniforme ; elle I' exige ; elle hait
la di7.:ersité sous le nom d'hérésie; elle se fonde sur
l'égalité générale et sur le nombre.

ftt

IX
Gœtlze ne connaît que l'indi1.:idu; il en a la passion; en lui, l'indii·idu blessé semble indifférent à la
nation et à la race. Il est trop sage et trop artiste
pour faire fi de la qualité et des pnissances inégales.
« Que chacun balaie devant sa porte et la rue sera
propre. » La véritable Europe est un accord et non
l'unisson. Gœthe tient pour toutes les variétés et
toutes les différences : l'esprit qui interprète la nature
1ze peut pas se donner une autre règle ni un autre
jugement. Il n'est d'Europe que dans une harmonie
assez riche pour contenir et résoudre les dissonances.
Mais l'accord d'un seul son, fût-ce à des octaves
en nombre infini, n'a auczm sens harmom'que. Pour
faire Utle Europe, il faut wie France, u11e Allemagne
1me Angleterre, une Espagne, une Irlande, une Suisse,
une Italie et le reste. Il faudra même 1me Asie, deu.x
Amériques, une Afrique, des noirs, des rouges et des
jaunes pour faire,
jour, un monde. Voulez-vous
un genre humain ou une termitière à fourmis humaines? Les temps sont venus de clwisir. Car nous
avons le choix, et cette liberté est le propre de l'homme.
Gœtlze a choisi.

un

�LA NO'OVEl,.I.Z ~ ~

f'~il y • •

X

c, w.,g,riJitJw Gœt1œ n, Mit rien ditnlin et œld
tout acœrtler. Voilà 6iffl 'le sem tls son orin• .A utû
échel'le, fordre est la sup,bne justice. L'ordre ed
lajigu,e de l'art en politique. Gœthe dit : u La critique
est aisée et r art est difficile. » Lu esprits sans pr,,tée
ne sont pas capables 1k transposer ce précepk à
pu,,, du liore au plan de la ,ociété. Si l'EUTop« est
am grœul œrps m,ant, dont ln nations sont •
· tliwr1 .,,,J,res, k cri1M ut igal. œntTe les flUlfll1,m
et œntre 'le corf.J$, qu'on ~ le corp, OIS
p'on _,,,. w fllffltb,u. Le critM Oil" la sottùe.
L'Europe est conç,u : tout fatteste. Peut-lue-'este-l'le • · Trmts ans après Val.my, Gœthe affin#6
l'tlfJOir w ,udtre, k soir à cetu batailk, la plu,
glorieuse et la JIIOÏnl ~ qui jut jQIIIOÜ. L'E•
..ope est Jetoant nous; mais elle est .almk. Oetü
œmb'le fièure à t(Jlff)UÙiOnS est sans doute r âge •
la p,,1,erli. n faut la soigner. A tout p,etllbe, ,__
..,i l'Et,,ope ""'1IMe 'J.I" l'Eur• 11UJ1Ü. La
m'/Dt,U ,ü m,n kal-te la ,nort. Le, prophètes à
flltlll,nr ont . . gram œiz et r Ô1M tlllftliot:ff..
GœtM ut ,. ""1,,iralile midecin : il n'ut pa, opti.
mte paru qu'il ut IJWflf'le, 1IUIÎI parce qu'il. ed
toujours jrit à tlotm6 ù sa force et da ,omr •
potient. Et jQ1fl/M ,1 ne 'le co,ula,nt,e.
XI

L'Europe de Montaigne est la pensée d'un uul
homme. R y a une Europe dans les F.asais, pa,œ

··•·ah

&amp;,f111M fllÎ m

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.a-. ~ , ,_,,_, .A.. . . ., ,.1__ /If# ,..
1~-,a&amp;m..•rtitwlrihana•laCW.,
J, IMJÎIIW. l'Pw qw rEll1'0J» IIIIÎt fJIYliant .,_,
....._, il fat que f .Allnu,gu ltlÏt k llus .U. r ••·
41 ~ FNIKe le_~ faaçois• q,,e fan 11 , - , , . :
1IIOffll I.e mal, ici et là, moins 'le mépris, la viokna
et la haine. L'homme n'est fhomtne que si on tw
la bite en lui, ou tlu - - , qu'on l'y nuèl.e. La
'IHlriité est la loi, le charme et fhonneur de l'art 1a
,J- .t la ~ • 111 ,,..,,. Ct0, li -,. et li
I"' Ill rtlÎSm,, bd IIIIIOnt 1# la _,,,,,, p'il ,_,
Ga,- enle1Ni tm,jou,s '°"'llcr ns - - ~ •

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GCZTIIE UNJVDSEL BT POUlt QU()I

Un petit marteau à la main, or, , , . Wu à ,-..
iorim- seas u b,111; • iaa, w - . all..,.,
... 1.m,p, n,r 14 toillJ. 0ft
flatllnl f'IÎ
Jail ,. polagwl ,, IJoUIIIW, r ~ sas . . . .,
$'111$ tllJlll,M$, _,,; ~ t 1Jf1« loul le rMr,
. . . . . . If rp,i ,. ~ . IJlli ,.~- el qr,i ,-..
D, W • M autrl, "1 SIM# 4i/f..._ ~d qu'il ,v.1,._ 0 ,_ n p'il • 14 ,.,._ u tolllJtft . . . la

"""GœtJ,a •

�392

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

nature. Les pierres, les terrains, les cou.leurs, les
plantes il cherche la sublime unité au fond de tous
les aspects et de toutes les dijférences. C'est l'acte
religieux par excellence de découvrir l' Un Divin
dans le mouvement perpétuel des divines variétés. Et
tantôt il se livre à la ravissante séduction des apparences ; tantôt il s'absorbe dans la contemplation du
plan où elles s'ordonnent toutes, où elles rentrent
après sTen être séparées. Mais ni les vapeurs changeantes ne lui font oublier l'océan I ni le Père Océan
les vagues de la vie et les innombrables nuées.

GŒT;HE, L'UNIVERSEL

393

minable et un peu puérile qu'il a faite pendant
quarante ans à Newton. L'optique de ce prince entre
les savants lui est un scandale. A la théorie des ondes
et des différentes longueurs d'ondes, il oppose sa
théorie des couleurs, comme s'il n'avait pas compris
ce que le fameux Anglais a voulu dire. Il s'intéresse
fortement avec une clairvoyance admirable aux travaux de Geoffroy Saint-Hilaire; et on se demande
s'il a seulement connu le nom de Fresnel.

XIV

XIII
Tous les mérites de Gœthe, en science, et toutes
ses erreurs partent de la même source. Il est aussi
peu géomètre que possible. Il ne peut rien penser,
dans l'ordre de la nature, qu'en fonction de la forme.
D'ailleurs les formes abstraites lu:i répugnent au
point qu'il préfère une erreur fondée sur une apparence plausible, à une vérité un peu abstraite. Avec
tout le crédit qu'il prête aux formes, il ne s'élève pas
à la figure géométri-que et moins encore au symbole;
car il ne croit pas qu'on puisse s'élever à la vérité
vivante par ce chemin.
Il a l'instinct du physicien, mais il n'en a pas la
culture. Il semble étranger aux travaux de son siècle ;
il n'a pas la moindre idée de la physique moderne et
de la part capitale qu'y doit avoir le nombre. Il a
horreur du calcul ; la notion même de l'analyse lui
manque. La mathématique est son ennemie, sans
doute parce qu'il l'ignore. De là, cette guerre inter-

Les formes sont tout à ses yeux. C'est la considératz'on des formes qui le mène à ses deux belles découvertes : la métamorphose des plantes et le crâne,
dernière et quadruple vertèbre. Là, en sa qualité
de poète, il est régi par la métaphore. L'analogie
implique autant de fausses vues que d'intuitions
réelles.
S'il n'a pas du tout le génie de la mathématique,
Gœthe, presque seul entre les écrivains de son temps,
a le sens le plus aigu de l'évolution. Combien, par là,
il domine au-dessus de tous les autres ; même des
hommes comme Chateaubriand, Byron, Benjamin
Constant, et d'autres, s'il en est, 1wn moins illustres,
on ne saurait dire d'eux qu'ils sont ses rivaux ;
ils lui sont trop inférieurs, en trop de manières.

XV
Pour Gœthe, pas de déduction qui vaille en dehors
du concret. C'est ce qu'il faut entendre en esprit,

�:394

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

et non pas à la lettrs ; cum grano salis, et même

.deux.
Il va de soi que ce grand Goethe sait mieux que
wus qu'on ne pense pas sans abstraire. Mais il
s'agit de savoir jusqu'où l'on va dans l'abstraction
-et si elle ne se confond pas dans la connaissanc~.
L'esprit de Gœthe a toujours besoin d'un objet
précis. En tout, il lui faut l'individu. Quelle lefon
pour la fièvre des troupeaux. Si la pensée de Gœthe
' est condamnée, nous le sommes avec lui.

GŒTHE, L'UNIVERSEL

395

plus beau ni plus précieux. Pour un moment, voilà
bien Dieu fait Homme .
Or l'esprit de la science est celui de l'Europe.
C'est par là que I' Europe est universelle, et ne l'est
même que trop, depuis trente ou cinquante ans. Et
parce qu'il a porté presque en tout l'esprit de la
science, tout en restant poète, Gœthe, le Grand
Européen, a l'universalité.

XVIII

XVI
R:ftvE ET VIE

Il est bien clair que la science est du général.
Mais dans la science même, il importe de distraire
l'esprit qui sait et de le tirer de la masse. La physique
ne I'exige-t-elle pas? Le démon de Maxwell est plus
qu'un symbole.
Faust est le savant qui veut vivre et sortir de
l'abstrait. L'action est la chose concrète par excellence. Faust entend conquéri"r la vie en agissant.
Quelle vie ? une formule ? non, la sienne.
Toutes les préférences de Gœthe le mènent donc
aux sciences de la nature. L'anatomie, la botanique
ne sont pas abstraites. Et il voudrait que la physique
ne le fût jamais. Son inclination serait de forcer
toute la science â être concrète. En quoi il est toujours
l'antidote de la scolastique et le contraire du MoyenAge.

XVII
Magnifique Gœthe. L'esprit d'universalité qui
trouve la forme la plus personnelle : rien ne me semble

VIE ET DÉLIVRANCE

L'idée que notre Gœthe se fait de l'art tient à
l'une des vues les plus jusies et plus profondes que
l'artiste se puisse faire de lui-même et de la création.
Elle va même plus loin que l'homme, et une métaphysique y est incluse.
La poésie est délivrance.
L'homme se libère du fardeau, en créant.
Peut-être doit-on se délivrer du bonheur comme
de la peine. Le bonheur asservit, et la peine trouble,
enchaîne ou corrompt. En tout cas, il faut se rendre
libre de la douleur et de tous les excès que le désir
.déçu, la souffrance et les passions non satisfaites
condensent en orages au ciel de notre vie.
La délivrance de Gœthe est du même ordre que
la purgation d'Aristote.
Le Dieu lui-même n'a peut-être créé le monde
que pour se libérer de l'excès de sa pwssance. Le
powoir crée l'action ; l'œuvre suit. Cette sorte de

�'596

flildtl

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nt • fon4 tk l'4tne

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48 Ill

4'4dJHif•

Dam Gœth4 lè sem ile la tJie p,échu le ldli' tlt:
ràrl et lè porte. L'.i n'est rim 1a,u la•· L'tlrtUte

peu tù drole sans flto,nme.
Une f1ie médiocre ne peut pas :Jilw tlotme, f#fe
'gran,le œuure tfart (JU'une terre stlrik fi!" 6,#le
l'kolte.
Ct&gt;lntM notte powoir est la seule limite tù notre
droi.t, no'tre énergie ut la mesure et la ca,ue Je notre
action.
Gœthe est plus ancré Jam la 'Oie réelle, il y a tÜ
pùu fortes racine, que Shakapeare.
C'est tla,u Shakapeare et Wagner q,u je ITouw
une idie plus pure encore de la poésie ; elle en e11m1,t

tièlliment créatrice. Le musicien coml,le lè 1U!Jm.
ü poète amte,nple OfJec un SOff'ÏTe tovtu les fMiota
lontilk~.
• l~ poète ne dili-ore pas seuhmmt sa fJÏ8 prOftn ;
il accomplit toute 'Oie. Il lui p,lte la 1eule réalitl
'l"8 rillusion unifJerselle puûre eul,nmr1. :
Il élè'lfe une fJÏ8 plus libre et pl,u belle au-dema
D fNlÎ1f fllffllOnle de celle-ci, que tout corrompt,
iJ118 tout enehat,,e. Il fonde snjin la md8 tJie (Jlli •
ltlit pa, contla,nnâ dh f origi,,e : la f1k drt râ,e.
Et t:ettn, puisque tout tst fait œ fétojfe tf•
lfiflgè, le rlw de l'art est bien pltu wai q,u tdiii
de la oie.
XIX
WAGB ES, GLUCKLICH ZU SEIN

Ose ltre heurewe, tlit Gœtlte. Et pl,u tari, , • to,,ps tlfJant a ffllilb'ir, il ·a p,, liN (Jllil n't.t I"'
'

. . . . . t."DJIW~

a,-•
Itou UIIUlina
wai
• • Mai, quoi, annme le but 4e la

39f

~ en ~

t1,

tU at la w.
,.,,,,,, i. 1Joaheur mime est tÙ wore. A,u,i ai-:ie "'
ftMMll,ee 4e substituel' « Ose fliwe » à « Ose ltn

,..,,.....

•ernent
à ceux qw troublettt
règle, ov qui l'en font douter,
qui dérang~t

1ililïths en

Pl#I

.

œ,,t

or,

,_titre qu'il a mis dan, sa -oie pour f.accomp/ir.
JI IOÛ«lffte-àiz ans, quand il aÎllle une jeune jilk
e 6--f'U!U/, il est profondément blessé tle 'Pffilr6
#1,ù partis $UJ,Tbne. n feût gagnée, sans lei parent,,
,.,,, k monde, san.s tous ces témoins harg,zauc de la
iÎlllaétmce et des vsoges. Mademoüelle 4e LevefuoM
~ fait une folie, Gœtlul ne l'et2tfl"U faite;
il a,,rait bu UM àen,ière iwesse aux sources ks plm
dtattdes de la poésie. Ha, le poète a tant besoin
-tl, jeunesu, il en garde tpnt pour son tourment,
~ au filet des rides, mhne sous la neige des chew,,;o
6lana. La 'Die du wai poète est une fJie d'amour,
ou secrète ou mihle ; il n'est ja,nai, épowc, il est \
~ , amant. Et maihewr à lui, s'il se force à
• pas l'ltr~.
.
Pou, la .mhne raison, Gœthe rompt brt.uquetnffll
,._ Bee'thown, et {J'l)ec Bettl"ne. Beeùwven ne peut
ltr:; ,on ami • il remet tout en questior, ; il ne 1e plie
()' ritm qu'à' ses propres fJioknt:a ; et il f ~ait
a tJiïr à ses éruptûms untimntales : CllT il fait le
~ plutôt IJl''il ne fest; trois foi, IU1' quatre
il u f&gt;lalt à le faire. Or, Gœthe est son ainé en tQJd
#. 'DÎllfl am. Batl,o,vm porte dam le train quœitlÏn
• ta ae une rhétorique insupportable : il est par
~ plibtfien. n ne doute jamais de !'en, ne ~
_,,,_son~. Il se fait un droit de sa brutali.tl,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

sous le nom de franchi.se. Il se ferait une vertu de
sa grossièreté, s'il y était sensible. S'il crie, il faut
hurler; il faut gbnir s'il pleur(!. Il est naturellement
dans l'e:-ccès; et plus il vit solitaire, plus son œuvre .
l'étale.
Mademoiselle de Levetzovn'est pas Bettine. Gœthe
a mis tout d'un coup le fossé entre Bettine et lui,
dès qu'il a saisi l'amour-propre immodéré qui est
trop visible sous l'amour et l'exaltation de cette jeune
fille. Il s'en sépare, parce qu'elle prétend trop sur
lui. Bettine est dangereuse dans son intempérance
de Muse romantique. Elle est trop semblable aux
jeunes Allemandes du temps présent : celles-là, si.
réab'.stes en tout, si directes aux sens, qu'elles puissent
être, font à l'homme, si grand soit-il, une guerre
sans merci. Elles veulent le conquérir et ne veulent
pas être conquises. _Elles entendent l'asservir et ne
pas être asservies.
Gœthe est un homme de l'ancien temps, dans le
train des mœurs démocratiques. Gœthe veut être
servi. On le lui reproche, tant on a peu le sens de
la grandeur et des rangs. Une Bettine est à fouetter
qui se jette sur les genoux de Gœthe, qui lui passe
les bras au.tour du cou, qui lui fait respirer la fleur
de ses vingt ans, et qui refuse d'être cueillie sans
conditions. Qu'elle ne soit pas tentée par l'homme
qui pourrait être son grand-père, soit. Mais de quel
droit le tente-t-elle ? Pour quoi vient-elle troubler
le vieux grand homme et lui fait-elle perdre son
temps? Qu'elle reste chez elle, entre son vertueux
père et sa sainte mère; ou du. moins qu'elle se tienne
sur sa chaise à bonne distance. Quand elle se colle
.à Gœthe, qu'elle fait la chatte sur son ventre, les

GŒTHE, L'UNIVERSEL

399

bras nu.s, la gorge nue, en robe légère, elle est à
prendre. Et le vieux Gœthe est bien honnite homme,
de ne l'avoir pas prise. Mais plutôt, il est amoureux:
et tout chargé d'ans et de génie soit-il, ce corps ne
s'offre pas assez, si le reste se refuse; cette vie se
refuse, si le corps se marchande et calcule le marché.
Qu'elle donne tout, cette Bettine, elle n'a 1-ien de
1nieux à faire dans la vie, que de la ·perdre ainsi.
Ou qu'elle s'en aille. Si Gœthe la veut, c'est qu'elle
a tout fait pour qu'il la voulût. Son œuvre n'est
pas achevée. Il a mieux à faire dans la vie que d'écrire . 1
ses livres, désormai.s, sous la dictée de cette Egérie,
ou de corriger et de nourrir ceux qu'elle brûle d'écrire.

XX
VERTU HUMAINE DE GOETHE

Quand on pénètre plus avant dans la vie de
Gœthe, et qu'on va un peu au delà des apparences,
on trouve toujours l'homme : il est égal à son œuvre.
On le dépouille sans peine de sa légende : on écarte
l'inutile apparat dont on l'entoure, Il est bien plus
vrai que ces portraits gu.indés au front couronné
de lauriers, à l'air inspiré de grand bourgeois prophète. Cette roideur de statue, cette majesté sotte,
cette fausse grandeur à l'antique, Gœthe n'est pas là,
même s'il s'y pr0te : le ridicul.e n'est pas pour lui,
mais pour le faux art de Thorwaldsen et de Canova.

�400

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

XXI
Goethe est fort simple, et comme on ne l'est plus
à présent. Le moindre grimaud à la mode vit œl)ec
plus de faste et plus de luxe que ce grand homme.
Ces petits talents font mille fois plus de bruit que
ce puissant génie. Ils ne voudraient-pas de sa mai.son,
de son ai.sance bourgeoise, de son train modéré. Ils
feraient fi de sa bibliothèque et de ses collections.
Le premier venu de ces imbéciles le traiterait de
bourgeois, avec tout le dédain qu'il faut attendre
de polissons qui se traînent aux genoti..'C de Corydon,
et de Staline. Ou mieux encore, ils croient entrer
dans un temple, quand ils ont une place dans un
Journal et une revue, où une douzaine de jeunes
pédants et de professeurs grimés en philosophes prétend
faire la loi à l'esprit humain.
Gœthe n'a rien de ce génie mercantile, ni de cette
impudence, ni de leur perfide habileté. Il ne triomphe
pas, comme eux, de la douleur et des tourments
d'autrui, non pas même de ceux qui pcurraient être
ses rivaux, s'il était possible qu'i'l en eût. Encore
moins en jouit-il. C'est là que Schiller, si infhieur
à Gœthe de toutes manières, s'est montré le moins
digne de lui.

XXII
Simple, mais de bon ton, et toujours réservé.
Gœthe déteste la familiarité. Il n'est pas bon garçon,
pas plus qu'il n'est hautain ni héros de parade.

GŒTHE, L'UNIVERSEL

4or
Il ne distribue pas des prix et on ne lui en décerne
pas. On ne -l'appelle pas Maître ; on ne lui envoie
pas du sublime poète dans le nez, à tout propos.
Ces mœurs de tréteau 'ne sont pas les siennes. Il fait
pe_u de gestes. Il ne harangue pas en public, il ne crie
ni ne tempête. Jamais il n'a cru nécessaire d'être
mal élevé. A qua,tre-vingts ans, il est exact à tout
rendez-vous. Prié à dîner pour huit heures on ne
l' ad":ir?"ait pas d'arriver à table après mi~uit ; il
rougirait des stupides esclaves qui prendraient cette
stupide indécence pour un signe de génie. Il ne plante
pas le drapeau de la hardiesse dans les excréments
et dans la grossièreté celui· de l'âme libre. En retour
~ui qui s~it parler au peuple et aux petites gens:
il ne tutoie personne. Par tous les traits cet homme
admirable est le contraire de nos chie,; de talents,

XXIII
POUR LE DOLICHOCÉPHALE BLOND.

Que!ques jours après la bataille de Valmy, échappan.t a la déroute, sur les chemins défoncés par la
pluie, encombrés de fuyards et de malades Gœthe
,
'
~e séP_are de cette armée que la défaite pourrit;
il arrive dans une ville riante, aux bords du Rhin ;
et des~endu à l'auberge, l'hôtesse heureuse lui fait
complunent de sa bonne mine. Il répond gaillardement ·
aux louanges de la gaillarde ; et il se félicite d'avoir
une apparence à faire moins pitié qu'envie. Même
s'il doi_t d!sespérer de l'univers, Gœthe est optimiste
sur luz-meme, comme un Juif; et ~me sceptique
26

�'402

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

jusqu'à la négation, il croit inébranlablement à sa
propre
Il n'a pas l'air sombre ; il sait rire, quoiqu'il
ait le rire discret. Il ne porte pas l,e monde en terre
a&lt;oec le diable ; mais il cherche le soleil.
n'est pas maigre; il n'a rien et ne 'Veut rien
avofr du poète famélique. Il ne se vante pas d'être
bien en chair : il, en est content. Comme il fête afJec
beaucoup de soin et de pfuisi"r le jour de sa naissance,
même à quatre-vingts ans, il est bien aise d'avoir
tous les dehors de /,a, santé.
Tout ce qui. l'aide à vivre, et peut en rendre la
certitude plus forte, lui est une volupté. Un plaisir
modéré lui semble très proche de la vertu. Et il sait
faire admirablement d'un plaisir ordinaire une volupM
spirituelle.
Sans être ni gourmand, ni gros mangeur, iZ- a
bon appétit et l'a régulier. Il ne s'arrête pourtant
pas dans la rue à cueillir des saucisses.
La Charlotte lui plaît ; mais ce n'est pas seulement
la, tarte aux pommes. On ne le voit jamais à la
brasserie. Il fait faux bond à l'idéal héroïque des
estafilades sur la, joue et des litres sur la table, à la
tœmmie. Il ne mesure pas l'honneur du sang aux
coups de rapière et aux âcatrices. Pour rien au
monde, il n'en voudrait à travers son nez, et il
préfère d'autres morsures sur ses lèvres. Il étudie
toujours et n'a jamais rien eu d'un étudiant.
li ne se gorge pas de fJiere ; mais il aime l,e vin~
Et le plus beau, il n'en abuse pas.
Gœthe n'est pas blond : il a les dieveux noirs,
et les yeux plm noirs encore. Il n'est pas rose, comme
· !'ne sainte et noble tranche de jambon : il a le teint

me.

'

n

• 1

GŒTHE, L'UNIVERSEL

brun au contraire, la peau chaude et foncée. On ne
lui voit ni la figure rouge ni le teint pâle, ni docteur
ni guerrier. 0 misère des misères, mauvais air de
Francfort : et s'il y avait du Latin, ou, horreur,
du Sémite là-dessous? A cette seule pensée, l'esprit
recule et la, raison s'effondre. Il va falfuir envoyer
Houston Stewart Chamberfuin dans une maison
de santé. Hélas, tous /,es malheurs sont possibles.
Et même toutes ks hontes.
ne porte pas un canan sous le bras, ni un fusil,
ni seulement une serviette bourrée de livres. Il. est
pacifique. Il avoue ne pas savoir se servir d'une arme.
Rien n'annonce en lui qu'il ait un métier, fût-ce celui.
if avaleur de sabres. Il ne menace personne, pas même
ks trois tiers et demi de l'Europe.
Gœthe a passé par la maladie, et il n'y parqit
pas. Il a horreur d'être malade. Dans la vie, il n'est
pas romantique pour un sou.
Comme il n'est pas blond, il n'est décidément pas
moral. Ni d'ailleurs le contraire. Il porte en tout
/,a, présomption de la raison, la, mesure et l'étalon
de la beauté. Il n'est pas piétiste, ni pour plmre à
Odin, ni pour servir Jésus-Christ. Toutes les sortes
de barbarie le dégoûtent. Il exècre le tabac et la,
croix. Il est ·vrai qu'il déteste aussi l'ail et les punaises.
Il n'entend pas brûler les infidèles ni massacrer ks
peuples de l'Ouest et du Midi. Il adore ks Grecs.
En vérité, il n'a jamais rien fait pour le pauvre
Gobineau, qui a voulu tant faire pour lui. Il ne
prétend même pas à la suprême qualité de Lapon.
Et voilà pour le divin dolichocéphak blond, fleur
de la nature, seul digne du règne, seul digne de vivre.

n

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

XXIV
Dans sa grande force et son immense étendue,
toute sa dynamique n'empêche pas Gœthe d' itre
modéré où il faut. Son courant est puissant, mais
il n'est pas vite. Son flot est parfms irrésistible,
sans jamais tourner au torrent. fl est pacifique. Il ne
perd pas la mesure : il s'arrête dans l'excès; ou plutôt
il se suspend. S'il déborde ses rives à la fin, il irrigue
la campagne, il ne l'inonde pas. J'aime ce grand
fleuve qui se rend lui-même navigable de bout en
bout.
Si allemand qu'il puisse être, il s'est plié à un
ordre; il s'est donné une disdpline. Sa règle est
prudente; elle est ferme jusque dans l'éclat de la
passion : il calme ses orages, il les retient en vue
de la récolte.
Ce grand fleuve Rhin de Gœthe n'est plus une
barrière, mais un passage, un pont toujours vivant
entre les deux rives.
Gœthe est le grand conciliateur du monde germa-r
nique et de l'Occident.

XXV
SCEPTIQUE ET VRAI

Gœthe est un peu solennel, et le fut dès l'enfance,
parce qu'il est bien en chair, sérieux et fort, et aussi
parce qu'il est un peu lourd. Mais l'ironie le porte

GŒTHE, L'UNIVERSEL

405

et le sauve de la pesanteur : il n'est pas léger : il
est désencombré de dogmes ; ses pieds ne traînent
pas les boulets de la théorie. Gœthe est sceptique.
En quoi on l'a pe'll; compris ; et si on le comprend,
on se méfie de lui. Par là, il a révolté bien des gens
dans l'ancienne Allemagne : sans l'oser dire, dans
les priches et les spéculations de Schiller, il y a \
une pointe contre le sceptique. En vérité, de tous
les Allemands Goethe est le moins docteur. S'il y a
leçon dans ce qu'il dit, c'est à lui-même qu'il la
fait plutôt qu'aux autres. A quatre-vingts ans, il
prend conseil du brave Eckermann : ce jeune écolier
lui enseigne les oiseaux ; et le magnifique vieillard
l'écoute en disciple attent(f, tout à lajoie de s'instruire.
Il ne répète pas, comme Victor Hugo, cent foù par an&gt;
au premier rimeur venu : c&lt; Vous faites les vers mieux
que moi », mais il prête l'oreille à quiconque a fait
une étude ou une expérience personnelle. Il est toujours
prêt à voir plus loin, à étendre son horizon, à savoir
davantage. Son siège n'est pas fait et ne doit jamais
l'être. Il n'a réellement pas de système. En poésie,
en morale, il s'en tient à quelques idées dont 11 a
fait l'épreuve, et qu1: ont pour lui la certitude féconde,
puisqu'il les a mises en œuvre. 0 le noble esprit !
Comme il est vrai r Qu'il est peu fanatique. Quel
juste et calme dédain, quelle ironie il a pour le clerc
qui le prend de haut avec l'action, et pour l'homme
d'action qui ne tient pas compte de la pensée. Ces
deux fats, à tout coup, le font rire; et le pontife de
calnnet bien plus que l'homme de guerre. Rien ne
sépare jamais Gœthe de la vie. Et, mourant, s'il
appelle la lumière, c'est qu'il est toujours dans la
vie et qu'il veut y être plus encore.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

XXVI
CURIOSITÉ DE GOETHE

Tout le long de sa longue -iie, Gœthe est à l'étude.
Pour lui, l'étude est le plaisir même ; et le plaisir
est encore une étude. Gœthe est curieux de tout,
de la nature comme de l'homme, de la science et
de l'art, de l'hi.stoire et des mœurs. Il ne répugne
qu'à la théologie et au système. Sa curiosité universelle est la plus farte vertu de son esprit ; et 'le besoin
qu'il a d'accomplir le cznieux en poète, est le plus
beau titre ae son génie. Car le poème finit toujours
par. être la fleur de son étude.
« Poésie est délimance », dit-il : ce mot est un
des plus fameux qu'on lui doive. Mais la poésie
ne le délivre pas moins du savoir et de l'étude que
des passüms et des douleurs qu'elles engendrent. Il faut
se délivrer même de ce qu'on sait pour être libre.
Il est une délivrance parfaite : quand on se défait
du soi, qu'on répudie ks 11Windres parties de sai-méme
pour tout donner aux plus profondes et aux plus
belles; enfin, quand on choisit de faire le sacrifice
de ce qu'on est à ce qu'on doit être : on ne se sacrifie
pas en: vain. Il n'est -pas question d'un sacrifice aveugle
et servile ; mais de se passer toujours soi-même.
L' « En avant par àelà les tombeaux » est d'abord
mie marche au delà des-es propres mort:r ; des ccmàamnatiom successives que l'on porte cantre son ignmance
et son i'mperfection personnell,es, au-dessus des cadavres
qu'on a faits de sui, où l'on refuse d'ltre lié, et qu'on

GŒTHE, L'UNIVEaSEL

rejette : marche admirable où l'homme s'allège et
se purifie ; qu'on aille par bonds ou péniblement
pas à pas sur les genoux, qu'on se traine ou qu'01t
vole. Le renoncement est au terme de tous les chemins
de Gœthe. Le renoncement de Gœthe est une ascension : il quitte les branches mortes et les moissons
coupées. Il renonce au repos des ornières trop connues
dans la plaine.
La curiosité de Gœthe est la passion de son lspn·t.
Par là, l'étude a pour fin le poème, et la science la
beauté.
XXVII

Gœthe est l'éternel étudi.ant. Telle est sa façon
d'être le plus grand des maîtres, Lui seul, peut-être,
fut ainsi avec Montaigne; mais l'homme des Essais
cultive un champ clos, à peine deux ou trois provinces
dans /,e vaste royaume où Gœthe règne.
Gœthe étudie beaucoup plus à quarante ans qu'à
dix-neuf; et bien plus à soixante qu'à frente. Le
monde est son maître; et sa Sorbonne, la vie. Ce
merveilleux étudiant est le contraire du scholar et
même de l'homme de lettres. Surtout en Allemagne,
jamais, encore un coup, on ne fut si peu professeur,
ni docteur, ni pontife en dépit de l'attitude olympienne. Il fa-ut croire que ['Olympe est ce qui diffère
le plus de la Sorbonne.
Hegel, cette caricature de Gœtlte, et qui est à
la pensée de Gœthe ce qu'une galerie du Muséum
est à la nature, fait saisir ce que la curiosité du poète
a d'original, et de quel gbae elle est le moyen. Hegel
aboutit à la plus lourde, la plus m,:m,e, la plus morte"

�408

LA NOUVELLE REVUE .FRANÇAISE

des théologies · quand la machine serait parfaite,
elle tourne à vide. Et Gœthe au plus puissant des
poèmes. Voilà Faust, et d'autre part la perpétuelle
tT'iade de la logique universelle. Le sublime Lyncée
peut chanter et même rire sur sa tour, en contemplant
l'univers, les yeux fermés : dans un coin du marais,
il entend cette grenouille intarissable, Hegel, le professeur : son coassement explique tout. Goethe est
la v-ie de la pensée; Hegel, la manie, la machine
idéologique.

XXVIII
En quoi la curiosité de Goethe diffère de toutes
les autres, celle de Montaigne exceptée : Aristote
est le très clair Hegel de l'antiquité, put de toute
pédanterie, mais non de système; et dljà dans
Aristote la métaphysique annonce une espèce de
théologie rationnelle. Mais il est trop grec pour
n'être pas libre d'esprt"t; et il ne perd pas le conta.et
avec la nature, avec la forme concrète. Moins deux,
les livres d'Aristote sont assez comparables à ceu.,"I:
d'Auguste Comte : livres d'ensei.gnement, qui veulent
des disciples pour les instruire de tout ce que la science
peut connaître. Tandis qu'Auguste Comte rédige et
codifie, Aristote exphque : ses meilleurs ouvrages
sont les recueils de ses notes.
Pour Léonard de Vinci, sa curiosité est celle de
l'homme qui ne laisse rien perdre, qui recuei,lle toute
sorte de notions ; et les recettes n'y ont pas moins
de part que les découvertes. Ce qu'on appelle ses
inventions ne sont, la plupart, que des. on-dit. li

GŒTHE, L'UNIVERSEL

entend savoir tout ce qu'on sait ; mais il est tout
empirique. S,il a des perles, elles viennent peut-~tre,
comme son écriture, des Indes et de l'Orient ; elles sont ·
mAlées à toute sorte de coquilles et de fatras. Léonard
est toujours l'ingénieur offrant ses services à Ludovic
le More, et qui lui énumère tout ce qu'il sait fafre
depuis les ponts jusqu'aux girandoles de fête, et des
canons aux bibelots.
Gœthe n'étudie pas sans cesse pour apprendre \
seulement ni pour tout savoir. Gœthe étudie p-Our \
ETRE. Mmze la connaissance n'est pas son véritable J
objet : son tout, c'est la vie.
Grâces lui soient rendues, et gloire à lui : Gœthe
seul n'a pas été de ru.étier. Pour qui le comprend,
Gœthe met fin, une fois pour toutes, au professeur \
et à l'homme de lettres. Si les gens de Sorbonne·, en
tous pays, entraient vraiment dans Gœthe, n'étant
pas poètes, ou ils iraient se jeter dans la Seine, ou
ils se tairaient. Ils feraient d'ailleurs mieux de se
taire que de se noyer.
Il est si bien m:ec les Dieux, qu,il leur fait la guerre
pour s'en délivrer; et il les ressuscite s'ils mccombent.
Gathe peut voir le divin dans la plus misérahle des
formes vivantes, et il lui reconnait, comme à lui-même.
le droit d'être ce qu'elle est.

XXIX
LYNCÉE

Par nature et par choix, les jeunes sont presque
wujours dans l'action. Ils vont dans la vie comme le

�~O

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

chasseur égaré dans la f orh profonde : ils errent, iJ.s
cassent les branches, ils sautent par-dessus les haies;
il.s tze 'lJoient mime pas ce qu'ils fvulent aux pieds;
ils cherchent leur voie : il leu:r faut la trOU'lJer, coûte
que coûte, à force d'essais et de violences, sans
s'interdi.Te les CTis hideux, les gestes inutiles et les
efforts désordonnés. S'ils passent sur le corps de- leur
père, ils ne mesurent que l'espace franchi : iJ.s ne

vaient pas le cadavre étalé.
On ne peut pas être en même temps l'acteur du
drame et le spectateur tranquille. La calme lucidité du
témoin n'est pas davantage le calme souverain du
poète: car même s'il apaise les passums dans l'œuvre,
le poète est passionné. On faù l'œuvre quand on
renonce à la vie. Vivre d'abord et, s'il se peut, le
chef-d'œ:uvre ensui.te.
Le spectateur désintéressé de la tragédie, le poète
tTagique, a sans doute été l'acteur de son drame, le
plus souvent en esprit, mais aussi dans l' actûm :
imaginer d'une certaine manière n'est pas si loin
d'agir. H.amlet est un tTès grand poète : au bard de
l'action, que ne fait-il le poème, comme il l'a CüTlfU,
au lieu de prendre les armes? Il ,se trompe, non pas
sur sa nature, mais mr ses moyens. Son erreur est
là. Il la paie en mourant. Car il faut toujours payer
de la vie. Remarque, en guise d'oraison : La vie
d'Hamlet est le drame ; et le poème de Shakespeare
la tragédie. Quand le génie s'en mêle, la tragédie est
plus réelle que le drame.
Cette puissance d'être au spectacle des autres et
de soi, tout en en faisant un poème, voilà où les
hommes d'âge parviennent seuls, après m;oir vécu.
Les quarante premières années de Gœthe, plus ou

GŒTBE, L'UN:IVEXSEI.

moins stériles, ont nourri le fécond demi-siècle qui
s'en est suivi.
Ceux de vingt ans ont traité Gœthe. à soixante de
vieux poète. Gœthe est taujours jeune, avec 1WUS.
Et ces jeunes gens n,' ont mbne plus mille ans : ils
sont morts afJant de nmtre. Mais que de bruit dans
ces tombeatœ. En vérité, la discriti.on ici serait bien
nécessaire. C'est le cas de le dire, on ne soit pas vivre
dans les sépulcres. L'immeme su:périorit:i des vieux
grands poètes sur les jeunes est de n'avoir pas d'âge :
ils portent la vie qui dure.
Quel que soit Raphaël, ou Mozart, ou si haut qu'on
les place, leurs chefs-d'œuvre ne sont que des œuv-res
de jeune homme. Elles sont vides près des gra1Jdes
œuvres de la. vieillesse et de la maturité. Leur ltfgèreti
ne vient pas de leurs ailes, mais de ce qu'elles flottent:
elles n'ont pas assez de substance. Elles sont stériks
avec perfection. Le génie tragique de la
en est
absent. En général, ce génie ne se manifeste précisément ni par l'excès des événements, ni par le crime.
A cet égard, le drame est bien la loi des jeunes ; et la
tragédi.e, le lot des hommes d'âge. Il faut avoir vécu,
il faut avoir traversé le feu et en être sorti pour
donner aux passions une trempe éternelle.
Nous ne connaissons que les œuvres ; mais da.n.s
les œuvres, il n'y a rien de grand, de neuf, de profond, d'unique enfin que l'homme mbne. Lui. seul
fait l'accent propre et le tour singulier de la pai-ole
commune. Comme ü est l'âme du modèle dans le
portrait, il est le sens et fait tout le prix de l' événement.

me

�4,I2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

XXX
Le sithlime Lyncée ne naviguera plus; il n'est plus
sur la mer. Du plus haut de la tour., il contemple.
Quel détachement cette grandeur suppose. Que de
sacrifices elle implf:que. Celui-là s'est rendu maître
. de wut en se rendant maître de soi : partout Gœthe
l'exige. Mais il faut encore qu'il reste capable de se
perdre : _la vis-ion souveraine n'est pas sans passion :
elle en est au contraire le dernier et plus bel usage.
T~utes les haines, et même nationales, tous les partis
pris ne sont que jeux d'insectes; et soi-même, on
n'est qu'une fourmi si l'on s'y engage. Les fourmis
sont aveugles. A ce point que chacune se multiplie
de toute la founnilière. Que l'homme, du moins,
s'élève assez pour s'oublier et se jeter tout entier
dans k feu de l'esprit. Il faut enfin avoir tant vécu
qu'on dépasse sa propre vie et qu'on la renonce. Tous
les dieux de Gœthe sont des renonçants.
A défaut d'une poésie sublime, le renonçant donne
l'~xemple diune clarté solaire et d'une paix magnanime. Lyncée lui-même n'est pas toujours sur la
Tour. On le trouve aussi dans son jardin et dans sa
chambre. On admire alors ou on lui reproche son
calme olympien. Que n'est-on également sensible à
son indulgente bonté et à son ironie familière ?
Il y a sans doute que/,que froideur dans cette indulgence, et dans cette ironie quelque infin-i mépris des
choses fortuites? Soit. Gœthe garde tout son feu
pour la pensée et les objets de l'âme. Au mois d'août
1830, quand on lui annonce la Révolution à Paris
il bondit de son s-iège, et les yeux brillants, il s'écrie .:

GŒTHE, L'UNIVERSEL

« Enfin, ils sont dans la bonne voie. » Pour lui, la
Révolution, c'est la défaite de Cuvier à l'Académie

des Sciences et la victoire de Geoffroy Saint-Hilaire.
Plût au ciel qu'on vécût quatre-vingts et cent ans ou
mille,pour toujours comprendre l'espritcommecegrand
homme-là. Et quel reproche oserait-on lui faire, à lui
qui, couvre presque tous ses dédains d'une complaisance
et d'une politesse égales à son génie? Toutefois, il
vient une heure où on se prête et ne se donne plus.
Cette réserve n'est pas de l'avarice. Elle est la mesure
dans l'excès même, que les dieux l}xigent de leurs fils.
Qu'on ne parle plus du cœur ni du sentiment : les dieux
ont été trop avilis dans la servitude publique.

XXXI
Chacun de nous crée son avenir mystique, son
enfer et son paradis, son éternité ou son néant. Les
uns ont une âme, les autres, non; et il dépend d'eux
seuls, en quelque sorte. Ainsi, les uns sont immortels,
et les autres meurent. Une telle inigalité est la plus
terrible des justices; et comme toute justice, elk est
la parfaite et fatale iniquité. Tout me prouve que
Gœthe la considère en, face et l'accepte. Ce tenne
est digne de lui. Par là, son esprit consomme son
accomplissement, et s'élève encore dans la grandeur.
Il se couronne d'une majestipaisible.
Ni le plus beau, ni le plus profond, ni même, si
l'on 'Veut, le plus poète, Gœthe, parce qu'il est le
plus complet et qu'il pense le plus, dans tous les
ordres, avec beauté, est le plus gr.and homme des
temps modernes.
Gœthe seul est notre maître.
ANDRÉ SUARÈS

�LE SAGE

LE SAGE

Dans la matin.Je qui suivit la tMrl de Gœthe, fe fus
pris d'un désir secret de voir encore sa tù!-pouille terrestre.,.
Etendu sitr Je dos, il reposait comme un liomme. endormi...
L~ /~ont puissant avaü encore l'air àe penser... Le corps
gisait nu, enveloppé dans un .drap blanc. A c6té on avait
mis de gros blocs de glace pour foi conserver sa fralcheur
le Plus longtemps possible... Je restai stupéfait de la
divine magnificence de ses membres ... La poitrine très
bombû et très large; les bras et ks ouïsses bien en ckait
et do,u:.e1nent musclés ; les pieds dt/,icats, d~ la /orme la
plus j&gt;u,re ; - sur wut le corps pas une trace de graisu,
de maigreur, de caduci-té. Un homme a&amp;e0mpti reposait
devant moi dans sa grande beauté... Je posai la main
sur le cœur, - une im11Wbilité profonde s'était faite
partout, - et ie me détournai pour laisser libre cours 4i
mes larmes 1 ...

Pour le dire en passant, je crois bien que le pauvre
~clœnna.nn a été un peu calomnié. Il n'est pas touJours, heureusement. le famulus grandiloquent et servilement bénisseur dont le ton solennel gâte, il faut
bien le dire, et prive de tou.te efficacité. tant de passages
des Conversations. Si 1a plupart des discussions esthétiques ou métaphysiques qu'il nous rapporte le dépassent
manifestement et sont par là même suspectes, il lui
arrive aussi parfois, quand il s'agit de choses simples
1.

Ecltermann.

et de choses qu'il connaît bien, comme les mœms des
oiseaux des bois ou la fabrication des arcs, de nous
intéresser vivement et même de nous faire oublier son
redoutable interlocuteur (qui d'ailleurs se tait alors,
le plus souvent, et le laisse parler). Car Eckermann est
aussi un brave homme et même un homme -qui sait
voir. Il est extrêmement regrettable que l'illustration
du personnage qu'il met en scène et sans doute le désir
de se « montrer à la hauteur » l'aient fait se guinder
trop souvent hors de lui-même et peut-être hors de son
sujet. Gœthe en souffre et le pauvre Eckermann également. Comme nous aimerions trouver dans ces deux
gros volumes un peu plus d'humaine famniarité ! Et
jusque dans le portrait de Gœthe mort qu'on vient de
lire, il y aurait sans doute encore bien des épithètes à
effacer : Divine magnificence... un homme accompli.••
grande beauté... Mais certains termes semblent justes
et les blocs de glace nous rassurent sur l'authenticité
des autres détails : poitrine bombée, bras et cuisses doucement musclés, ,Pieàs délicats ; - alors le mot vous
vient de lui-même à l'esprit: un sage. Le portrait d'un
sage. Le portrait du sage.
Car il y a probablement deux pôles dans la nature
humaine : l'un qui est la sagesse, l'autre la sainteté,
la sainteté et la sagesse étant nettement antipodiques.
Il y a une sainteté religieuse et, par exemple, plus
particulièrement une samteté catholique : on entend
bien que ce n'est pas à elle que je fais ici allusion. Elle
se définit strictement; elle suppose un dogme, une foi;
elle a ses manifestations à elle, elle a ses preuves. Mais.
du saint catholique au saint musulman ou bouddhiste,
qui ne voit qn' en dehors des dogmes il y a tout de même
une parenté. Et en dehors de toute religion, car le
peuple n'a pas tort qui dit d'un incroyant même :
1. C'est_un saint.» On n'envisage ici la sainteté que sous

��.l.8

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAfSE

Gœthe, fait 'SOll salut en se débattant et parce qu'il se
débat. En somme, il lui suffit, pour être sauvé, d'être
pleinement. D'être tel qu'il est, le plus possible, et en
tout sens. De sorte que le salut, pour Gœthe, finit par
se confondre avec la délectation même. Rien de plus
opposé â Paseal.
Le saint -est d'abord un homme qui a peur; c'est
parce qu'il a peur, que cet homme devient un saint.
Il n'échappe à la peur que dans une. certitude qu'il
situe hors de lui-m-ême. Il a peur de son humanité
même qu'il lui faut transcender pour qu'elle redevienne
acceptable. C'est an contraire dans son humanité, teUe
qu'elle est, que Gœthe s'installe, et confortablement.
Je ne suis pas très sûr qu'il n'ait jamais eu peur : il
était bien trop imaginatif pour cela et l'imagimttion
est la reine des épouvantes. Mais enfin il juge indigne
de sa qualité et de sa dignité d'homme d'avoir peur.
Il ne se réfugie pas dans une certitude dogmatique ou
extra-terrestre romme le saint; il n'oppose pas au
monde et à la vie qui ne sont que des apparences une
réalité métaphysique qui les débocde infiniment : c'est
dans ce monde même et dans cette vie même qu'il
situe sa Cl)nfia-nce, qui est précisément ce qui lui permet
de ne pas avoir pew. Ah l que tout ne soit pas perdu!
à quoi l'instinct profond de Gœthe lui permet de
répondre : « Rien n'est perdu. ,) Je dis instinct, car
cette confiance chez Gœthe est assez mal définie ; il
est difficile d'ailleurs qu'il en soit autrement, sans quoi
elle ne serait plus .de la confia:nœ. Confiance da,ns la
vie, oonfiance en soi-même en tant que participant à
la vie ~ confiance en up,e vie~Dieµ où so:i,.même on
est un mon:;e'a u de Dieu ; retour ici également à son
ceatre raisonnahle et aux donnée$ inconscientes ou
sub&lt;;onscientes de la raison ; pacte du poète avec le
~e : car elles sont aussi un fait, ces données, j'ai

LE SAGE

conscience qu'elles existent, elles sont donc naturelles
et c'est la même confiance que Gœthe port-e à toute la
nature qui l'empêche de croire qu'elles puissent le
tromper. Le sage (et Gœthe en l'espèce) n'admet pas
que les besoins qui sont en lui (besoin d'ordre, besoin
d'harmonie, besoin d'immortalité) puissent être sans
causes réelles. Le sage, qui a du bon sens, n'accepte
pas facilement que l'univers soit un non-sens.
Gœthe est le parfait humaniste, car i1 est à lui seul
beaucoup d'hommes réeonciliés. Beaucoup d'hommes \
qui âuraient toutes les raisons d'être brouillés et de ne
pas vivre ensemble; et qui cependa,nt vivent ensemble
et non seulement vivent ensemble, mais font bon ménage \
grâce à un père abbé qui est encore Gœthe.
Gœthe est un « bourgeois i), c'est même un grand
bourgeois. Le sage s'apparente toujours au bourgeois.
Gœthe est aussi, à tous les sens du mot, un propriétaire.
D'abord, le propriétaire de lui-même. Puis encore,
symboliquement et réellement, le propriétaire d'une
maison. Une grande mai'lon confortable et claire (qui
existe toujours et qu'on peut visiter) : avec de vastes
corridors, un ou deux grands salons de réception, une
bibliothèque, des salles pour les collections (Gœthe à
mon goût est un peu trop collectionneur), une petite
chambre de travail. Gœthe reçoit, Gœthe collectionne,
Gœthe disserte, Gœthe travaille; - Gœthe s'évade
même quelquefois, il s'évade de sa maison, mais il y
revient toujours. Il y a un point sur la terre qui est à
lui, dont trop de mesquineries, trop de visites, trop
de discours, et qui sait peut-être aussi trop d'honneurs
et une vie trop large et trop bien réglée peuvent lui
rendre parfois le séjour insupportable; - alors il le
quitte, il le quitte en réalité ou imaginativement (même
le Gœthe &lt;&lt;classique» de l'âge mûr se permet des fugues
en plein romantisme; le rationaliste de la fin est aussi

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�422

ClŒATUR:ES CHEZ GŒT.HE

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

le même flot qui les traverse pour former à la longue
ces canaux praticables qu'il baptise Werther, Ph.iline.
Wilhelm ou Ottilie.
Si l'espèce de la création gœthéenne n'est pas romanesque, si elle ne rejoint les lois de la création romanesque qu'en fin de course et non point dès son origine,
on pourrait se résoudre à considérer le double flot en
aval du confluent, c'est-à-dire à étudier le procédé
suivant lequel le poète se façonne en conteur. Besogne
humble - qui ne messiérait d'ailleurs à quiconque en
face de Gœthe.
Cela même, un autre obstacle paraît nous l'interdire.
Le Laocoon de Lessing, dissertation esthétique publiée
en 1766, va emmailloter l'expression de l'art allemand
jusqu'au plein mitan du XIX8 siècle, et c'est à peine si
aujo1!Id'hui quelques tempéraments vigoureux en ont
brisé les bandelettes. Gœthe, jeune étudiant à Leipzig
au moment où le livre paraît, en subit et en subira les
règles précises. Parmi elles, la mise en œuvre du personnage dans l'affabulation est une des plus strictement
délimitées. Tout le Laowon roule sur une vaste comparaison de moyens entre les, arts plastiques et les arts
du verbe ; il réserve expressément à la peinture et à la
sculpture le soin de décr_ire, pour confier à la poésie
le double soin d'évoquer et d'animer :
La sttccession du temps est le domaine dit poète, commlJ
f espace est celui dH peintre.
Combien on a tort de transporter dans la poésie l'idéal de la
,peinture: celle-ci doit icléaUser les corps, et celle-là les actions.
La poésie rèprésenfo des mouvements, et indicativement par
k moyen des mouvements elle peint aussi des corps.
Le poète q-ui nt peut nous montrer les éléments de la beauté
quel' un après l'attire, s'abstiendra donc entièrement de peindre
'fa beauté corporelle considérée comme beauté. Il sentira que ses
éléments successivement dénombrés ne püUrront fumais produire le même ef/et que l&lt;Wsqu'ils coexistenl à notre vue; qu'en

42J
fete,- un. œup

wi• #OU.i ess11-y01fiS a:pris f'ém,mlratûm,. /aile tk
Il' œil en t11rim pour lies «percewi4 à la. fois, el qw,' il. n'm- Pt1IJJ
~ résulte, ~ filJut

harWJniqw,.

L'interdiction, sévère quant à la poésie, se tempère
il est vrai de quelques autorisations quant à ta prose ;

Je.. ne.. re/U!ie point au discou:rs en gén.éral la Jaculté de dkrï,c
un t-Out matériel en suivant toute.s ses ,parties_, Mais je 1,111
refuse cette facuUé quand fe le considère comme l'instrument
de la poésie, parce que l'objet principal de la poésie est de faire
illusion et qU8 ce pouvoir manque toufours nécessairement à
toute de-Sc1'iption verbale. Et ce pouvoir lui manque nécessairement pl%1'r:e q'll,e E~ coexistence a~ parties ,lu eorps s •y t,,o;u,i,e en
emetr11tiictiofit avec le succession iks si gnss lit. discoms .. . A ùes;;,
loutes les fais qu'il ',i.e s' agirr, p.oi1# d:illusi01~ tinaes les: fois
p' CM ne fi' wessua qt.ùl r imtelligen&lt;e rir• licteur pf!ur It,,;
donner des notions d1iirt1s et a-wssi Cf)ftltj&gt;l,èU,s fU&amp; fl(1Ssibf.8, c~
~riptio-M des. c0'1,Ps, interdites à la ,PoJsi~ 84 trQ~&lt;mf à
leiir place et seront à' une grtlnde u.itlitié,. EU~ pour'Y()nt sen,{.,
alDrs. non. se-i.ûement a1t prosateur, mais au poète, didactique,
car celui-ci cesse d'&amp;re poète dès quil se mlle d'enseigner.
•

En vérité, si nous nous préoccupions de rédiger un
devoir d'hîstoire littéraire, le plan nous en serait donné
par œs demiers mots. de Lessing. 11 suffirait de constater leur application rigomeuse à travers les œuvres
de Gœthe : poésies sans description, proses à descriptions modérées, œnvres didactiques enfin, si nombreuses
comme l'on sait à. la fin. de sa vie et nomries de descriptions précises. Sans même attribuer à Lessing l'hon~
neur d'avoir à jamais marqué l'esprit du garçon de
dix-sept ans qui le lisait, disons simplement que Gœ.tbe
de son côté a pu retrouver et appliquer un ensemble de
principes assez. an_ciens. assez généraux, assez évidents
et assel'! constants pour avoir été formulés dans. le

Laoroo"".
Mais notre ambition ne va pas à établir un classement - si jurucieux soit-il - entre les divers types

�424

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

d'œuvres littéraires de Gœthe. Elle tend à suivre la
démarche même de Gœthe lorsqu'au long de sa vie
il se trouve dans l'obligation de nous présenter ses
personnages. Démarche qui, bien que souveraine, n'en
est pas moins tâtonnante comme toute démarche vitale
et qui révèle l'hésitation dans le choix des moyens propres à nous communiquer, à nous autres hommes, les
foudroyantes révélations du génie.

***
Gœthe, poète et se connaissant pour tel lors même
qu'il narre en prose, illusionniste dans le sens où Lessing l'entend, et forcé à devenir d'autant plus illusionniste que sa narration sera privée de la magie du vers,
voici la première donnée du problème.
Gœthe, naturaliste, observateur inlassable du scarabée, du caillou, du maxillaire, du prisme ou de la
graminée, ami de Lavater et rédacteur secret des plus
riches chapitres de la Physiognomonie, voici la seconde
donnée.
Ici encore, évitons le facile et brillant développement :
ne commettons pas l'erreur de mêler dans l'éprouvette
le blanc avec le rouge pour en exhiber triomphalement
le rose. Car le blanc, le rouge, sont de Gœthe, et le rose
ne serait que de nous. La conjonction du poète et du
naturaliste n'a donné lieu à aucun de ces hybrides
affreux qu'un critique, opérant sur textes à l'écart de
la vie, est seul à imaginer. Le poète, le naturaliste, ont
leur discipline propre, leur développement distinct, leur
biographie séparée, au sein de l'existence de Gœthe :
si les expériences de l'un servent à l'autre, c'est non
dans leur application mais dans leur principe, non dans
leur résultat mais dans leur essence. Et la double leçon
que le poète a cherchée auprès du naturaliste est celle
de l'humanité et celle de la vérité.

CRÉATURES CHEZ GŒTBE

L'homme, dernier chaînon d'un cosmos sans discontinuité, auquel le rattachent les mailles serrées des
existences animales et végétales. La vérité humaine
partie intégrante de. la réalité universelle. De telle
sorte que pour être humain et pour être vrai, le langage
dont use le poète dans les mises en scène lyriques, dramatiques ou romanesques, doit demeurer lié au fait
cosmique, y trouver ses répondants et ses cautions.
Nous voici loin du simple transfert grâce auquel
l'observation du naturaliste serait appliquée sur-lechamp par le poète. Il faut nous résoudre à ne pas
chercher une exploitation utilitariste de l'un des Gœthe
par l'autre. Par voie de conséquence, il faut également
nous résoudre à ne pas chercher, dans la mise en œuvre
des personnages, l'application des principes qu'au même
instant l'observateur du monde animé pouvait vérifier
sur la figure humaine. Si Gœthe naturaliste décrit,
Gœthe poète - et incidemment romancier - suggère.
Les procédés didactiques ne valent plus, même quant
à leurs résultats, dès lors qu'il s'agit de« faire illusion ».
Tâchons de suivre ces « procédés illusoires ».

***
Dans W erther, la moisson est pauvre, mais instrucdve par sa pauvreté même. Chaque figure apparaît
dès l'abord comme teintée par la sympathie ou par
l'antipatrue qu'elle inspire à l'auteur et à son porteparole. Attraction ou répulsion agissent et s'expriment
sans ambages, avertissant le lecteur d'avoir à se confier
ou à se méfier :
Un feum homme ouvert et franc et à'ttne très heureitse
,Ph'ysionomie... La fi,lle du pasteur salua Charlotte avec
une vive cordialité et fe dois dire qu'elle nll me déplut
point. C'est une bru.nette vive et bien tournée avec qui on
passerait tort bien quelque temps à la campagne... La

fi

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISB

pkyswnomie de lfZ vieilk me ,léplut... Unt personne sèche,
màladive, qui /ait bien de m ;,-rendre au monde a,uun intér&amp;,
lliiendu que personne n'en prend à elle ...

Lors même qu'une variation de la sympathie se produit, eJle s'accompagne de commentaires bien vagues:
M. Schmidt était un hom~ de bon ton, mais taciturne, qui
ne voitlait pas S6 mtler à notre conversation ... Ce qui me fdcha
le plus, c'est que je crus remarquer à sa physionomie que s'il
refu.sait de se comnwm·quer c'était caprice et mattivlise humeur
plu.t6f que défa,d d'1'ntelligt,m,,, .. La figure de M. Schmidt,
d'ailleurs -un peu brune, P,,it une teinte plu.s sombre.

La rencontre de Werther et de Charlotte a été abondamment vulgarisée par la peinture :
Dans la salle d'entrée, six enfants de deux à onze am sautillaient aidour d'u,u belle feune fiUe de moyen1te taille, qui
portait tme simple robe blanche avec des 1tœuds roses aiex bra
d au sein ... Elle obse1-vait chacun avec l'air le plus gracieux ..•
Comme fe me 1·epaùsais de ses yettx noirs 1 Comme ses lèvres
animées, ses ioues fraîches et riantes, attirairmt mon âme to,a
entière! ... Quel charme, quelle légèreté dans ses tnouvements I

Les premières atteintes du sentiment s'expriment ici
par l'admiration, et l'admiration à son tour se formule
par l'exclamation. Toute considération d'époque mise
à part, c'est là le procédé le plus direct et le plus simpliste. L'effet produit sur le lecteur dépend alors de
la plus ou moins grande puissance motrice de l'auteur,
de ce qu'il est permis d'appeler sa chaleur communicative. Dans le cas de W erther, elle a fait ses preuves...
Bientôt l'aspect de Charlotte se réduit à son regard :
le reste s'efface et disparaît comme un contexte inutile:
Pendam notre promenade 1·e crus voir dans ses yeux nciYs
un vbitable intérêt pour ma persmine et po," mon so-rt. .. Que
fe vou seulement ses yeux noirs, et J°e suis lte1'1'eux ... Elle m'a
,-egardé. Et i e ne voyais pltis en elle la beauté cha.rma~,

CRÉATURES CREZ GŒTHE

;e ne voyais plus la lumière de la noble int~ligence; tou~ cela
s'est évanoui devant mes yeux: un regard bien plus t'ldmirabu
encore agissait sur moi; il était plein de l'intérêt le plus tenàrt.,
de la plus douce ,Piété..

Et, précédant le dénouement, voici la dernière évocation:
Ici, tptand fe ferme les yeux, ic-i, dans mon fron_t où ~e
concentre la uision intérieure, sont toujours ses yeux noirs. Ici I
Je ne puis t' exprime.f cela. Si fe ferme mes pa1,piè1es, ils s~t
là; ils sont devant moi, dans moi, comme 1m aln1ne : ils
possèdent to1,s mes sens.
De W erther, sautons aux Affenités Electives. Quittons
l'homme de vingt-quatre ans pour l'homme de soi.""{ante.
Surprise. TI n'existe plus de physionomies déplaisantes.
Si certains personnages se trouvent assumer des rôles
blâmables aux yeux du lecteur, ils ne sont plus marqués
d'emblée par une antipathie de l'auteur. Plus d'antipathie, plus de répulsion, mais une sorte de bienveillance générale qui découvre en chaque visage des motifs
de l'admirer.
L'architecte était, dans toute la force du terme, un beau
feune Jwmme, d'une taille élancée, peut-être un pe1, trop
grande; il était modeste sans timidîté, commi,~icatif sa~is itr~
importwn ... Il avait, sous ses longs clwveux noirs,_ un air ~e si
par/aite candeur; il se tenait à l'écart, si simple et si tranquille ...
Debout, avec la grâce et la viguer'1 de la ieunesse. ..
.
Le capitaine... de l' dge où l' homm.e devient vraiment aimable
et digti.e d'amour ... Il ôte son habit; tous les regards se portet&amp;t
'Vers lui; sa taille souple et nerveuse inspire à chatitn la confiance ...
[Luciane]. Sa taille élancée, ses belles formes, sa figure
régulière et pourtant expressive, ses tresses brunes, son col
élégant ... Ses che1Je11,x tressés, la /arme _de sa tête, son cou et ~es
épaules étaient d'1me beauté inexprimable, et ... cette t~ille
élégante, svelte et légère se dessinait da1is les costu,nes du tieux
temps de la matiière la plus avan-tageuse.

�428

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

CRÉATURES CHEZ G&lt;ETHE

429

Le comte et la baronne étaient de ces figures nobles et belles
qui plaisent plus dans l' dge moyen que dans la jeun~sse : car,
si elles ont perdu quelque chose de leur premier éclat, elles
éveillent par leur bienveillance une confiance entière.
Pour figurer le roi, ... on avait placé sur le trône d'or l'homme
le plus fort et le plus beau de la société.
Elle amena tout à ccwp la pdle et belle feu-ne fille ..•
Le vieillard endormi ... avait conservé sa physionomie gracieuse et prévenante.
[(?ttilie]. Elle est folie; elle a surtout de beaux yeux ... La
beauté est partout la bienvenue. Lorsqu'il se retournait vers
la hauteur et qu'il voyait Ottilie qui, d'une marche légère, sans
crainte et sans embarras, l-e suivait de pierre en pierre en gardant l~ p!,us gracieux équilibre, il croyait voir planer sur lui
une créature céleste. Et quelquefois si, dans les endroits difficiles,
elle saisissait la main qu'il fai tendait ou même s'appuyait sur
son épaule, alors il ne poiwait se dissimuler que c'était bien
une femme, une femme délicieuse, qui le touchait ... La taille,
k geste, la figure et le regard d'Ottilie surpassaient tor~t ce
qu'un peintre a fa,mais exprimé... La morle était touiottrs belle
et semblait dormir...
·

cèdent quelques silhouettes de Vérité et Poésie, tracé.es
environ à la même époque :

Il n'est pas jusqu'à l'enfant de Charlotte et d'Edouard
qui ne soit « un enfant admirable, un prodige » et dont
on n' « observe avec ravissement la taille, les belles
proportions, la force et la santé... »
Cette décision de ne· plus nous montrer l'humanité
que par ses échantillons les plus accomplis physiquement, nous avons beau savoir qu'elle se réfère à l'amour
de Gœthe pour la plastique grecque, nous n'en sommes
pas moins enclins à y voir le parti-pris d'une discipline
volontaire plutôt que la réaction libre d'un romancier
en face de ses personnages. Et nous savons des lecteurs
qui, si le respect ne leur enchaînait la langue, traiteraient volontiers, à dater de ce moment, Gœthe de
bénisseur.
Pour souligner l'erreur d'un jugement trop prompt,
il suffit de rapprocher des aimables figurines qui pré-

Et qu'on ne suppose pas dans Vérité et Poésie la
moindre intention polémique ou même sarcastique. Ces
m~moires, écrits soua la domination française, sont
destinés à faire revivre les temps d'autrefois et leur
atmosphère chaleureuse. Œuvre d'évasion au premier
chef, ils peuplent les cercles visités naguère de témoins
sympathiques et cordiaux. Les jugements y sont encore
plus modérés que dans les pages d'imagination. Cependant les visages sont autrement fouillés ... Si dans les
Affinités Electives l'auteur se meut avec complaisance
au sein d'une société de figures dont la grâce ne s'exprime pa'&gt; sans quelque mièvrerie, la plume de Gœthe
n'en est point responsable, mais bien ses intentions
profondes, sa conception actuelle du personnage imaginaire, son esthétique.
Partie avec W erther des réactions instinctives -

Merck était granà et maigre, remarquabl6 par son nez
pointu; ses yeux bleu clair, peut-être gris, donnaient à son
reoa-rd nwbile quelque chose du tigre ... Son caractère of/rait une
si:gitlière discordance: naturellement loyal, noble et sûr, il
s'était aigri contre le nwnàe, et il se laissait tellement dominer
par son humeur morose qu'il éprouvait tfn penchant irrésistible à se nwntrer, de propos délibéré, rusé et même narquois ...
Tandis que la figure de Lavater s'ouvrait librement à l'obse,vatem, celle de Basedow était concentrée et c-omme repliée sur
elle-mtme. Les yeux àe Lavater étaient brillants et doux, sous d-e
très larges paupières ,· ce11x de Basedow, enfoncés, pdits, noirs,
perçants, lançaient des éclairs par-dessus des sourcils hérissés,
tandis qtte le front de Lavater était encadré de gracieu,ses boucles
de chevem:; brnns. La voix de Basedow, impétueuse et rude,
ses assertions sowlaims et tranchantes, un certain air sardoniq1te, ses brusques changements de co-nversation ... étaient
l'opposé des qualités et des manières avec lesquelles Lavater
noi,s avait séduits.

�430

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

sympathie, antipathie - elle aboutit avec les Affenités
en une sympathie généralisée, volontairement expurgée
de toute impulsion contraire. Le personnage de W erther
est une projection des sensations immédiates de l'auteur, le personnage des Affinités une projection de ses
disciplines morales. Egocentrisme dans les deux cas.
Qu'il s'agisse d'un égocentrisme physiologique ou
affectü d'abord, d'un égocentrisme intellectuel ou culturel en.suite, l'emprise est rude, sur la créature, d'un
créateur qui ne laisse pas oublier sa présence.

Entre ces deux points extrêmes, arrêtons-nous à la
région médiane. Médiane dans le temps, puisque
Les Années d'Apprentissage de Wilhelm Meister sont
l'œuvre d'un homme de quarante-six ans, nous allons
devoir reconnaitre qu'elle est médiane aussi entre les
deux égocentrismes et que par là elle leur échappe.
L'étude des visages y est d'autant plus féconde que
nous disposons de La Vocation Thé&amp;rale de Wilhelm
M eister, cette esquisse arrêtée à trente-sept ans, comme
d'un brouillon, d'un cahier de notes où Gœthe aurait
puisé les matériaux du roman.
Non seulement les visages sont nombreux, mais la
description de chacun est ardemment poussée. Nous ne
pouvons reproduire ici la centaine de « portraits i&gt; qui
s'appliquent à une trentaine de personnages; bornonsnous à quelques exemples.
Wilhelm, d'abord, c'est naturellement Wolfgang.
Bien qu'on ne trouve aucun c&lt; portrait» en pied de Wilhelm, les notations sont assez fréquentes pour qu'il soit
possible de reconstituer une stature précise. Notations
toujours fonrnies par ricochet, c'est-à-dire par la bouche
d'autres personnages - et jamais directement par
l'auteur

CRÉATURES CHEZ GŒTHE

431

Vous étiez un petit garçon forl éveilU... Il se trouve encore
là-haut un fort beau fi,wne homme, qui sans doute foue,ait
bientôt parfaitement les premie:,s amout'eux (c'est Philine
qui •parle) ... Un si noble visage, des manières si franches et
une pareille perfidie! (Cette fois, c'est Lydie qui parle) ...
(Voici encore Philine). C'est le danseur qui nous intéresse,
ce n'est pas le violon: il est pour cela trop agréable à deux yeux
bleus de s' arrtter sur deux beaux yeux noirs... (Wilhelm
refusant le rôle d'Hamlet). Peut-on se le -fi,gur~ aut'l'ement
qtee blond et cOYpulent? Et sa mélancolie rêveuse, sa moUe
tristesse, son inquiète résolution, ne conviennent-eUes pas
mieux à ce tempérament qil'à un f ciUne hot,1,me au corps
sveUe, aux cheveux bruns, duquel on attend plus àe Promptitude et de résolution?

La longue description que le commerçant Werner
fait du maintien et du costume de Wilhelm Meister
est bien celle qu'un honnête franc:fortois, légèrement
scandalisé, pouvait faire des allures du jeune Wolfgang Gœthe. Signalons que la notation si caractéristique dans la Vocation Théâtrale: « Wilhelm, l'incurable
optimiste... » parait a voir disparu dans les Années
d'Apprentissage. L'optimisme n'y est plus nommé, il y
est mis en action.
Plus généralement, en passant du brouillon au roman,
nous observons ici un transfert au persônnage des
discours ou des opinions de l'auteur. Gœthe nous présente lui-même la charmante Philine dans la V üco.tion
Théâtrale sous cet avertissement : &lt;( Les femmes la
détestaient. avec raison d'ailleurs ... » L'avertissement
a disparu dans les Années d'Apprentissage, mais voici
les mots d'Aurélie :
Que cette Pkiline m'est odieuse iusqite dans les ~plus petites
choses! Ces cils bruns avec ces ch::veux blonds ... fe ne puis les
souffrir ; et cette cicatrice au front est à mes yenx un objet leUement igno-ble et repoussant, qu'il me ferait reculer rle dix pas.
EUe racontait t'autre four, fxu forme tle ,plawnterie, (JIU, dans

..,.

�432

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

son en/ance, son père lui avait feté une assiette à la tête et
qu'elle en portait la marque. Oui, elle est bien. marqu,ée am:
yeu~ et sur le front afin t['.t'on ait à se méfier d'elle ...
L'auteur s'est _effacé au profit d'un personnage, et
son· observation, mise dans la bouche de ce personnage, se trouve par là-même passer de l'immobilité au
mouvement. La pensée de Gœthe le quitte pour être
agie par ses porte-paroles. L'égocentrisme de l'auteur
s'est dissous, s'est réparti en une trentaine de protagonistes actüs. C'est une des grandes marques - une
des définitions - du roman.
La blonde Philine aux yeux bleus est abondamment
décrite, dans son maintien candide et dans ses gestes
mutins. Elle fait pendant à cette belle enfant grave,
la brune Mignon aux yeux noirs, à peu près de la façon
dont pour un Allemand du Sud, écartelé comme le
fut Gœthe sa vie durant entre Strasbourg et le SaintGothard, la France et l'Italie se font pendant. A peu
près de la façon aussi dont, pour Gœthe et sa vie
durant, se balancent le caprice et la passion.
Parmi les figures que sa plume a tracées, il s'est
complu à celle de l\fignon. A la décrire, elle, ses traits,
son costume, son chant, ses danses, sa parole et jusqu'à
son écriture, plus de pages sont dévolues qu'aux personnages réunis de W erther et des Affinités. Ce n'est
pas seulement pour cela que de toutes les apparitions
romanesques de Gœthe, Mignon demeure la plus vivante
et la plus évocatrice. Mais si à l'insistance des descriptions on ajoute cette espèce de violence, d'acharnement
singulier qui frémit sous la prose dès que l'enfant entre
en scène, on commence à deviner les motifs de l'étrange
hantise sous laquelle ont vécu cinq générations d'Europe. Fait à noter: Gœthe n'a pour ainsi dire rien changé
au personnage, de la Vocation Théâtrale aux Années
d'Apprentissage; -corrections de style, avec des additions à dater seulement de l'instant où le premiermanus-

433
crit s'arrête. Mignon est la seule créature romanesque
qui ait traversé sans modifications deux lustres de
l'existence de Gœthe. Et si elle nous parvient encore
avec cette impétuosité de projectile, c'est que la tension
de sa trajectoire initiale a été respectée par celui
même qui l'a redessinée après dix ans de méditation.
Dans le peuple bigarré qui s'agite autour de Wilhelm et où les femmes - actrices, nobles dames jouent un si grand rôle, non seulement les ressemblances sont fréquentes, mais il arrive que ces ressemblances fassent hésiter un cœur épris sur le véritable
objet de sa passion. En constatant ces quiproquos et les
troubles qui s'ensuivent, on peut penser qu'il s'agit ici
d'un ressort habituel à l'intrigue romanesque du
XVIII 8 siècle, comme d'ailleurs, et dep-ais plus longtemps
encore, à l'intrigue dramatique (La Nuit des Rais est
tout entière construite sur ce thème). Mais le procédé
technique n'est pas seul en cause chez Gœthe, et, si
Wilhelm découvre chez la Comtesse les traits de la belle
amazone Nathalie, si Marguerite et sa cousine peuvent
être prises l'une pour l'autre par leur amant, la raison n'en
est pas uniquement dans les parentés que la démarche
du roman finira par mettre au jour. Il s'agit d'un goût,
d'un goût profond et quelque peu pervers, qui à la
chose aimée mêle subrepticement des épices nouvelles
pour composer, au moyen d'une essence connue, un
corps tout à la fois étranger et familier - bref, doublement attirant.
Revenant à ce qu'il faut bien appeler « l'objectivité J&gt;
de l'auteur dans la description de ses personnages,
nous remarquerons que de la Vocation Théâtrale aux
Années d'Apprentissage les figures par trop grotesques
ont disparu. Par exemple ce Bendel, cet
Etre épais, lourdaud, sans trace de noblesse ni de sensibilité...
De f&gt;1'tits yeux, de grosses lèvres, des bras trop courts, une large
poitrine et un large dos ... Son gras et sot visage, ridiculemtmt
CRÉATURES CHEZ GŒTHE

28

�434
~ ,-, 1a fTDUH.

LA NOUYZLUt R E V U E ~

1a-.,,,.," z. iou.:.. lait blri1tlwàlli •

seni., • f,osmi:l'e- us ,,__ lm swllriMU • t. fête,, .ai f:,,t,i' " - ~. . . ic ût èù ([lf1 Ü

all:aii #lllW.

,

De telles apparitions. Gœthe les a 'SanS doute jugées
trop la.ides pour le$ maintenir sans nécessité. Ph! contre,
il ne se fait pas faute dans le roman dHmitii d:e préciser
les variations pbysi4ues des personnages dès lors 41tils
participent à l'action et servent de repoussom. Amsj_
Werner, le raisonnable beau-frète de Wihehn :

u ~ m s :s~it A8ir ,;lttit6J ~ - {]114 gllgtt,é. l l ~
i#eli~ plMs Maig.re q,i a#lre,/Qi$: sen visage 11nguh1U
umbia.ü ;,lu.s $gi}4 $.On nez aait plus long: son front et son
wne chauve$. sa voix grJk, Jure it -criaràe ; enfin -sa poitri1ae
enfoncée, son dos voaté, ses ioues décclorées annonfaient
bJi.dem'IJ4ent le lr.avail'ltw- soucieux.
l&amp; A 11nt!§ ,l,' .4,(&gt;n'Jlllissag,, fournissent nne -palette

de types physiqnes dont il n'y a p.tt.s . d"autre
exemple dans les roimms, les -pièœs de ttléi.tre on les

poèmes dè Gœthe. Ni oomrnt: ~tité, m. eoa::nr:t:1'e pré-t:islon, n i ~ ~n.œ mùniq11e, :nous ne renOOlltroos ~em-s l " é ~ t . Une J&gt;remièt'e e:xpliœtiolt
s•en J)ropooe: le« sujet 1même du.roman oti., corz:mœc:œi
Rabelais, Ger-nntès oo Le Sage, 1lll béros se von pr-omenê -au. C':!Oll.tact d~s événem.erits et des ~
les plus di'VŒ'S. Mn.lis !4irxplic3.titm se trou:vie démentie·
aussitôt que. n:on"S jetêns les yeim sur ks ~nn.ées b
Voyage de Wilhelm Meister. Même «sujet~. œ:pm~ant.,
et tni.it~ d¾.in.e mmiêre -plus -v.aste encore; le nombre
des ~agies l ~ doublé. Qn'y trouvons~

œtAmKEs CHBZ cœnm

435

i,s jfJUI••• U11 feWM là~ robuste et 11ÎgOfO'eÛX, k HUJyemse
taille, au teint brun, aux cheveux noirs ... Une fewse femme
à'un, jipre aÜNlbk et -dow:e. .• Je 'Clis derxmt nsesy.m~ la jlus
bel.le et la plus aitntilû.8- personne_, Il ,(avaü q1lun sMll /iJ$
qui était d'Wfe be/lu.té rt11f4rquabk. •. Deu% fi,una '{il.k:; belle,,
aimables, mais très àifjéremes l'une de l'autre•.. Une /effl11Je
feune et charmante ..• Toutes étaient joli.es ou àu moins agriA,bZes... Un hom1ne à6 bBlle taille, targe ir épaul,es, agil.e... U#

woMi: a-,,Ptrrmce qui, mal,gré le-s années,
USSS'Z fern-~... Deu:-c dames, l'une â.g~. a
l'air itnposant, l'autre jeune encore et d'une grâce Rtd,nacl-fJf.e.-

h ~ Ile bille
ffttuchmt K"IOJ

,et

J&gt;a.s

bref le souci de s•entourer, en évitant les détails qui
amoindrissent, d'une humanité de perfections physiques. Comme chez Homère, l'arrivée d'un personnage
s'accompagne obligatoirement d'adjectifs stéréotypés :
de même qu'Athéna est toujours glaucopis et Acbiile
poàokus, le jeune bomme, la jeune fille, l'homme et
la femme âgés ,appellent cbacun l'épithète embellissante ou anoblissante qui leur est une f9is _pour toutes ,..
dêvolue. Le Gœthe de soixante-douze ans qui _publie 1 1
la première _partie des Années de Voyage pousse au
degré maximum la tenda.nce plastique et culturelle, 1
et renchérit encore sur le Gœthe de soixante ans des
Affeniiês Electives.
Il ne s'agit point d'une question de « sujet i&gt; ou de
« matière », mais exclusivement d'une question de chro~
nologie. Et cette brève application de critique expérimentale à la description physique des personnages
gœthéens nous conduit à des réflexions dont les unes
touchent au créateur, les autres à la chose créée.·

MllS?

Un jeune howmte de befle taille ... Vini feu»~ fil1,e bitn faite ...
Ma compagne éiaii Mo~dl', tàitice ~ fnlt~ ... C' étff.i't ,i~-e bt!l1/,e
~ t'de : I ~ ~ ; .tilt • i l ~ rae.c tl!JIJJtS les
Q/%Mtl~ m tss tparati/es.._ Um f - â.gie_,, i'"u w:r,E,lt
et "ffflt~S~ p~t..,. Deu~ jtunés g ~ 6.taax à)"'1fflt

Peut-être arrivons-nous à éc1aicer, dans l'existenœ
de Gœt.he, œ qu'on peut appeler r l'à~ du roma.n •·
L'orbe de cette vie de penseur et de chanteur s'est, pat

�436

LA NOUVELLE :REVUE FRANÇAISE

intervalles d'une longue période. identifié avec celui
du conteur.
Et si l'on réfléchit à ceci que la Vocation Thé4trale,
commencée après l'arrivée à Weimar et terminée avant
le départ en Italie, englobe dix années d'expériences
politiques, que les Années d'Apprentissage, reprises à
Weimar. ont germé dix autres années plus tard grâce
à la fraternité chaleureuse de Schiller, on estimera à
sa valeur le prix que le poète a dû payer pour sa mue
passagère.
Que les A nnks à' Apprentissage soient le roman de
Gœthe. ne se déduit pas seulement de ses descriptions. Ïl suffit, assez; platement, de constater que c'est
la seule prose imaginaire de lui que nous relisions
aujourd'hui avec l'avidité propre au lecteur de romans.
Mais qnP les Années d' A pprentissaffe étant le roman
de Gœthe, soient précisément les pages où nous rencontrons cette acuité maxima dans la mise en scène
des personnages, voilà qui est confirmation et enseignement.
Car cela signifie que nous sommes en présence de la
seule fiction en prose où Gœthe se soit donné à ses
personnages avec assez d'abandon pour les faire vivre
à nos yeux dans leur détail et dans leur gratuité.
Dans les limites que nous e:-rp 1nrons, traduison~ ce
qu'e tendait Gœthe par le clésintéressement. Échange
de l'intérêt personnel et ünm&amp;liat, né des conditions
pbysioln;.{iques ou des conditions sociales, pour un intC~
rêt mPdin. Pt impersonnel , tourné vers la conquêtt: de
la n:itun· ,·t la souveraineté de la vie. Substitution
d'objet. L'intérêt de l'individn disparaissant, l'intérêt
de l'homm v ~•instaura.nt. Dl· ce dl'.:pouillement sangl.iat,
de ce lf"nt accès au nouvel hér01sme. le poète. le penseur, ont l'nn et l'autre en Gœthe marqué les pha~cs ;
dans la souffrance ils croissent, élargissant jusqu'au
finale leur verbe et leur action.

CRÉATURES CHEZ GŒTHE

437
H n'en est,.pas ainsi pour cet être singulier qui en

Gœthe aussi se nomme le conteur. Courbé d'abord sous
les lois de l'individu, il fi.nit par se courber sous les lois
de l'humanité. Il souffre également de la première discipline et de la seconde. Le déterminisme du système
nerveux engorge sa vigueur dans un système étroit
d'attirances et de répulsions : le déterminisme de l'harmonie universelle émiette sa diversité dans un éparpillement unüorme. Mais, entre les deux déterminismes,
s'ouvre un hiatus : le premier impératif a cédé, la
seconde discipline n'est pas encore instaurée. Souffle
de libération, avant le joug du vœu. C'est alors que le
conteur se dresse.
Le roman naît dans la double vacance de l'instinct
souverain et de la moralité souveraine. D'où il appert
que le roman a pour essence d'être doublement désintéressé : désintéressé quant aux réactions de son créateur, désintéressé quant à ses fins morales.
On a souvent remarqué qu'une matière ne s'identifie
avec exactitude que là où elle est rare. C'est parce que
tous les hommes respirent qu'il a fallu attendre l'aube
du XIX8 siècle pour identifier certaines propriétés évidentes de l'air. C'est pourquoi précisément un poète
nous permet d'identifier certaines conditions évidentes
du roman.
'
PIERRE ABRAHAM

�GŒIBE Er 1:BSPJtIT ll1t LA. &amp;mJSSANCE

-439

ce divorce de l'idhl et du réd, dont elle est morte.
. Le terme de « roman.tique ll dans son oppœition à

GŒTIIE ET L'ESPRIT DE LA RENAISSANCE

Gœtbe paraît au moment du xvme siècle oùl'opposition
entre l'intelligence et la sensibilité est la plus complète
et où la sen-.ibilité individuelle élève sa protei=tation
non seulement contre l'intelligence abstraite, maie, aussi
contre l'ordre social. C'est déjà le romantisme, bien que
l'emploi du mot ne soit pas encore courant et qu'il
ne désigne pas encore une école : Wenher, le Tasse,
les premières scènes de Faust lui ont prêté une expression jusqu'alors incomparable.
On arrivait là à la dis.sociation complète de l'esprit
dr la Renaissance, qui se poursuivait depuis deux
siècles. Les écrivains et lec; artistes de la Renais.sance
avaient voulu remettre en honneur cette union harmoaieuse de la nature et de la raison qu'ils pensaient
trouver dans l'antiquité gréco-latine, ce développement
puissant et équilibré de l'être humain dans la diveTSité
de ~ directions. Mais la Renaissance n'avait réalisé
cet idéal que dans l'ordre de la conscience esthétique
et de la création artistique. Dans l'ordre de la vie
pratique, politique, morale, elle avait fait faillite ; elle
avait entraîné la ruine de l'indépendance de l'Italie
et n'avait pas moins échoué en France sous les Valois;
la Renaissance anglaise était restée avant tout poétique
et dramatique. La Renaissance, dans l'lnstoire de l'humanité, c'est le moment où l'art s'affirme pour lui-même,
dût le monde en périr.
A l'époque où meurt la Renaissance, la poésie traduit

u classique a est employé dès œ moment poar désigner
le poème du Tasse, dont le sujet n'tt.ait pas emprunté
à l'antiquité grecque ou rnmaine; et si Gœthe a repr~
senté sous. ies traits du Tasse. le poète romantique et bien
des traits de sa pfopre jeun~. ce n'est pos par accide&amp;1t.

Certaines a.u moms des tendances romantiques s'an• noncent dans rœuvre et' dans la vie du poète italien :
la vague des passions. le « je ne sais quoi, (le iD. 1to1' so
_. cire.) auquel si souvent le Tasse fait appel. la m~que
verbale mise ao,dessus du sens et servant à évoquer
la vie inconsciente de l'âme. le déséquilibre intérieur.
l'incapacité. à s.'adapter à tordre social qui l'entoure.
1a tendance à la mélancolie et jusqu'à la folie. Et
Shal.-espea.re même, qui a agi bien plus ptofondément
SUT Gœthe, Shakespean, bien plœ; puissant que le
Tasse et dont l'œuvre dégage \lllC si haute sag~.
sa sagesse demeure toute poétique : elle échappe à
la tragédie de la vie réelle ou par lQ rêve pastoral et
magique dn Sotigo ~ tale t1.rnt à' dlé et de ÙI T mtpête ou par
la sympathie compréhensive pow- la passion. pour la douleur, pour la faiblesse et la. grandeur humaines qui petmet à Ja fois au poète de se rnettre à la place de ses
personnages. de prendre conscience de li néc"ssiti- de
leur destin et d'étendre un.e compassion mêlée d'admiration sur le héros malheureux et égaré. sur Hamlet
et sur Othello, sur Antoine et sur Brutus, dans l'iru:timt
même où il succombe par ses propres fautes autant
que par la perv&amp;Sité du monde. Le rève pastoral n'est
qu'un rêve; les châteaux. de la magie sont faits avec
des nu~es ; la musique ne suffit pa, pour Qrdonner
les pierres ; 1a ttagédie de Shakespeare. c'est la uagédie
même de la Rena.issance; et le plus grand poète peut~e qu'il y ait eu n'êtait qu'llil poète.
La Renaissance. en disparœant. a laissé en Mrlta«&amp;

\

�440

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

à l'Europe, au début du xvne siècle, avec Galilée et

Monteverde, la science mathématique de la nature
et la musique orchestrale, c'est-à-dire qu'en cherchant
à manifester dans lei.r plénitude les tendances diverses
de l'esprit humain, elle a dû renoncer à maintenir
leur uruté : elle a dissocié la raison intellectuelle et le
langage d'une émotion étrangère à toute intellectualité
abstraite ; ce que pouvait faire pressentir déjà une
œuvre comme celle du Tasse. A travers le XVII 8 et
le XTITI 8 siècles, la science
la musique orchestrale
se sont développées de plus en plus chacune de leur
côté : et les compromis ou les équilibres précaires du
xvue siècle ont fait place, dans la seconde moitié du
xvme, à l'opposition décidée de la raison et de l'intelligence avec la sensibilité, l'intuition ou la vie, de l'art
avec la science. Dan~ l'atmosphère nouvelle créée par
la musique pure, le lyrisme s'est affirmé dans toute
sa liberté ; il s'est allié avec ces tendances de la Renaissance, refoulées, mais incompressibles, dont les progrès
de l'intelligence raisonnante entravaient le déploiement,
mais qui avaient recommencé à se faire jour, sous des
apparences multiples, dans l't&gt;sthétique intuitive de
Shaftesbury, dan::. le roman de Fielding, hostile à toute
moralité abstraite, dans le roman ~ sentimental " de
Sterne. Ce lyrisme d'essence musicale, ces voies nouvelles qu'ouvrait le roman anglais, le jeune Gœthe s'y
est jeté à corps perdu; et c'est à cet enthousiasme que
nous devons Werther, le Proniéthée, le premier Faust,
le Tasse.
Mais son intelligence l'attirait ardemment vers la
science; son sens de l'équilibre l'a ramené à vouloir
faire à son tour cette union de la nature et de la raison,
de l'intelligence et de la sensibilité qu'avait rêvée la
Renaissanœ. Ft par là l'histoire de sa vie a ét~ toute
différente de celle de son grand contemporain, de
Beethoven : tandis que celui-ci, parti des formes équi-

et

GŒTBE ET L'ESPRIT DE LA RENAISSANCE

44:c

Jibrées de la musique de Haydn, libérait avec une audace
croissante, dans la symphonie, dans la sonate, les puissances déchaînées de la musique• pure, Gœthe au contraire s'efforçait de faire rentrer le mouvement nouveau
dans un équilibre humain plus vaste, d'endiguer le
torrent. L'auteur de Werther et de Prométhée devenait
celui d'Iphigé-n.ie, de la Métamorphose des Plant-es, de
Wilhelm .Meisler et du Second Faust. Ce lyrique qui n'a
pa$ eté surpassé tentait d'unir romantisme et classicisme ; il réalisait une poésie où le sens et ~ musique
du langage se fondent et qui ne se résout ni en une
prose rythmée ni en une méthode d'incantation spirituelle. Il unis~ait en lui la poesie et la science, il contribuait à créer l'évolutionnisme moderne par l'étude
méthodique de la nature vivante dans la transformation
de ses formes, manifestations multiples d;un équilibre
qui se renouvelle sans se détruire ; et il voyait dans
ces équilibres toujours mobiles de la vie le prélude des
harmonies perpétuellement différentes et perpétuellement neuves que crée l'imagination de l'artiste. Il
jo;guait à l'observation des feuilles et des fleurs la
méditation historique sur la fl.L1ra.ison des cultures
humaines et il en mesurait la valeur avec un sens également profond des forces originelles et des formes
achevées, par qui s'engendrent et en qui s'achèvent
les civilisations. Il admirait dans l'esprit qui 1ës crée la
même activité infinie qui produit l'évolution de la
nature et le même effort pour s'incorporer dans les
contours d'une beauté harmonieuse et dans les formes
arrêtées d'une action définie, d'un travail ordonné.
Ainsi que l'avait tenté Léonard de Vinci, indivisiblement artiste et savant comme lui, mais avec les ressources inédites que lui founùssaient trois siècles
écoulés, il cherchait à restituer dans son ampleur
l'image de l'homme. S'inspirant à la fois de Shakespeare
et de Spinoza, il orientait ve.rs une sagesse commune la

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

conscience. oœc.ure ou h.1ntineuse, que déjà l'un tendait
à prendre de la nature de la poésie et l'autre de
celle de la science. Et il n'aurait pas voulu que ce
rêve de culture humaine restât un rêve ; il aurait voulu
le faire mordre sur la réalité, agir sur les choses, et que
Meister devint chirurgien, comme Faust ingénieur.
La Renaissance avait essayé de ressusciter l'esprit
de l'antiquité gréco-latine, en conciliant avec lui les
valeurs originales que la sensibilité chrétienne avait
introduites dans le monde. Gœthe à son tour s'est
efforcé de faire renaître l'esprit de la. Renaissance, en
conciliant avec lui et en conciliant ensemble les valeurs
intellectuelles originales qu 'avait fait surgir la science
moderne et ces manières nouvelles de sentir qu'évoquait du fond de l'âme, au delà du wai et du faux,
du bien et du mal, la musique pure, la mm:ique enfin
autonome de l'âge moderne.
Cette conception de la culture, la valeur humaine en
est toujours aussi grande. l\Ia.is Gœthe n'ei;t pas parvenu
à imprégner son propre pays de ses conceptions. L' Allemagne, depuis cent ans, a pu glorifier son plus grand
krivain ; en fait. elle l' a de plus en plus complètement
reni · . Et ce divorce croissant entre la réalité allemande
et le rêve de culture humaine de Gœthe, c'est au fond
la tragédie de l'Allemagne depuis un siècle,
Dans l'ordre specialement littéraire, Gœthe a réalisé
1Jlle pénétration de l'es,prit du lyrisme et de celui du
roman, dont le Faust, qm n'a que l'apparence extérieure
d'un dr~e. a été le chef-d'œuvre et dont l'influence,
après s'être fait sentir, à travers tout le XIX 8 siècle,
sur toute la littérature européenne, est encore loin
d'être épuisée. Le lyrisme et le roman sont les deux
manifestations les plus caractéristiques de la littérature
des cent derruères années et non seulement Gœthe,
.après Cervantès. a. été le premit'l' grand écrivain qtù
fût à la fois poète et romancier, mais il a été le premier

GŒTBE ET L'ESPRIT DE LA lŒNAISSANCE

443

à fondre intimement ces deux genres ; combien d'autres,
depuis Novalis, l'ont suivi, ou dans des poèmes en
forme de romans on dans des romans qu•anime et que
soulève un souffle poétique. en Fr"'&lt;:LUce et en Angleterre,
en Ru~ie et en Norvège, de Lamartine et de Hugo
aux Browning et à Hardy, du Tarass Boulba de Gogol
au Pur Gynt d'Ibsen, aux œ;vres de Tourguénief et
de l\Ieredit~ au Lorrl Jim de Conrad, au Serpen.1. emplumé de Lawrence I Et je les cite pêle-mêle pour mieux
montrer le champ de son rayonnement. Cette intime
union de la poésie avec le récit d'une suite d'événements
échelonnés dans le temps et qui ne se laissent pas contracter en un conflit de volontés, l'épo~e ionienne
l'avait réalisée autrefois, d'une manière objective et
pla~tique; Gœthe a été le premier à la refaire, mais
d'une manière plus psychologique, plus intérieure. Id,
comme dans son effort pour rcss!.lsciter l'esprit de la
Renaissance, il a donc rajeuni une antique tradition
humaine ; il a été de ceux qui lient entre eu..x non seulement les peuples, mais les âges de l'humanité.
Gœthe a toujours su avoir son âge et tirer de chaque
âge de la vie ce qu'il est le seul à pouvoir entièrement
donner. Comme dans sa vie individuelle, ainsi dans
son art et dans sa pensée, comparés à cerne des âges
antérieurs, on sent le rajeunissement d'un passé puissant
par une création non pas continue, mais bmsquernent
renouvelée, la renaissance, au sens plein du mot, des
forces productrices, la remontét- de la sève d'août,
symbole de son génie, où s'asrncie jusqu'au bout un
élan printanier avec un équilibre lucide.
La sève d' aoat.
Voici l'heure de la ,Pleine maturité.
Les voiliers dispersés mont.ent à l'horiZ&lt;m,
Le soir desc.-nd, la mer s'apaise, la saison
Finissante a déjà les odeurs, les clartés

�f44

c,,_,,.,,,,._

LA NOUYJD.LB UVtJl! DAJ1ÇA1S8

'41 ___, /ktmtl, dl I'...,_..
0 _ , ,._._,. d ~ tù l'IUI
Beur, pui,u tù f14u d tle sol,,mill /
ùs flot$ &amp;'OIIIÙfd tmœr àa1IS le creu% da rochers,
Jl•ù rie,, tU
f&gt;ÙIS it ùw vois'"""""""
Le nîenu emplil seul la plaine iUi,nilk
El les f,k1,es sans br11il tombent dans les t1ergm.
La slioe l°fll&gt;t1t rffllOfde atu brtnda ùs tillefll,
Et ,w les sombres, buis pi semblent rafeu,sir
Go,afk tl'• 'Oeri '/&gt;'"8 frai6 les botlrgeons el les flflilln,
Cotnlll6 l'espoir ,mati ilu /&lt;&gt;M o SOUW1'ir.
L'oia6ft "4111 k buissOfl cluml, q,,dques inslluds,
Une tlmtür, foi6, . . - tù ,.;ose,,
El r Ill 'I"' (mil. "' ""f1U-5 apawes
E• CMIS1M un auh'e avril ,Plus beau que le f&gt;,ÎffÛfllf,s.

'"'°""

:RENÉ BEltTIŒLOT

L"AM:ORALISME DE GŒTHE

Je ne pense pas qu'un homme puisse réussir jamais
l saisir, en un jugement sur lui-même, sa véridique

sœne,

image. La conscience qui, ici, entre en
s'y révèle
un principe d'altération de la réalité aux dépens de
laquelle elle se forme; car il faut qu'elle prélève une
part de l'activité où cette réalité s'exprime pour en
animer le miroir: où elle ne va la refléter qu'après l'avoir
mutilée. Cette première mésaventure en entraine

d'autres.
A mesure que la conscience se développe aux. dépens
des forces d'impulsion qui déterminent nos actes, qu'elle
leur emprunte leur violence pour f".n composer sa lumière,
elle nous écarte de la part agissante de nous-mêmes et
dans l'intervalle où elle interpose son miroir, viennent
se réfléchir, mêlés aux souvenirs de nos actes, tous les
jugements de valeur où s'exprime l'idéal collectif des
hommes d'une époque. Notre amour-propre séduit en
vient à interpréter nos souvenirs incertains en faveur
d'une représentation de nous-mêmes conforme à cet
idéal. Nous nous renions et nous masquons pour nous
ressembler.
Si après cela
ne pouvons nous connaitre tels
que nous sommes, l'image que les a\ltres composent de
nous,-mêmes n'est pas moins sujette à caution. Chacun
ne dispose pour juger autrui que de la conception
bltarde qu'il se forme de lui-même et du monde et, à
travers ce · prisme déformateur, il ne perçoit qu'une

nous

�446

447
Pour tous ceux: qui se passionnent à identifier le

'L'AMORALISME DK GœTHE

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

réalité elle-même apprêtée. La concordance unanime
des jugements pourrait tenir lieu d'Wl mètre objectif,
mais il s'en faut qu'on la rencontre. Il y a autant de
visages de Napoléon qu'il y a eu de penseurs, de poètes
ou d'historiens qui se soient mêlés d'en évoquer l'énigme.
Et parmi cette galerie d'images, il en est 'Une que Napoléon a gravée lui-même au Mémorial de Sainte-Hélène
quand, privé d'agir, il n'eut d'autre ressource que d'appliquer son génie au spectacle de lui-même. Faut-il
penser que cette image n'est, elle aussi, qu'une contrefaçon parmi les autres du véritable modèle ? Ainsi
l'exigerait, selon un bovarysme a"bsolu, la nécessité
psychologique qui contraint l'homme de se concevoir
autre qu'il n'est, et Gœthe lui-même n'a-t-il pas confumé
ce verdict quand son Faust, s'identifiant avec l'Esprit
de la Terre qu'il a conjuré, s'écrie : « 0 toi qui flottes
autour du vaste monde, combien je sens que je t'approche, infatigable Esprit l » et quand sa présomption
se brise à la réponse inexorable : • Tu ressembles à
l'esprit que tu conçois, pas à moi 1 • »
Mais si j'estime que nous sommes contraints d'accepter comme infranchissable le petit abîme qu'ouvre
entre nous-même et toute représentation de nous-même
l'apparition de la con'5Cience qui rend seule possible
cette représentation, c'est aussi pour conclure que c'est
pourtant cette évocation du soi par le soi qui permet de
rapprocher le plus les deux bords de l'abîme. Il est vrai
que nous ne pouvons restituer intégralement notre
passé dans nos souvenirs et le joindre à l'instant immédiat pour lequel nous n'avons que des regards aveugles.
Nos souvenirs sont pourtant lourds des parcelles de
notre moi comme. ces fleuves dont les eau.y roulf'nt
invisibles des parcelles d'or. Et ces souvenirs ne s'écoulent qu'en nous-mêmes.
t. Le Faust de Gœthe. Traduction Blaze de Bury. Charpentier, p. 168.

fantôme insaisi.c;sa hle du réel avec le mètre imparfait
de la connaissance, je tiens pour une bonne fortune les
cas où de grands esprits nous ont laissé, en des notes
autobiographiques, de ces portraits d'eux-mêmes, gravés
par eux-mêmes, pour eux-mêmes. Chez ces esprits doués
de facultés aiguês de critique et d'analyse, la joie
du spectacle l'emporte sur l'amour-propre qui les
pourrait incliner à se surfaire ou à se contrefaire. La
conscience qu'ils ont de leur force, emp&amp;he qu'ils aient
la tentation de se grimer et de se méconnaitre pour se
rendre conformes à des jugements et à des idéals qui sont
le fait de l'opinion. J'ai éprouvé récemment la valeur
qu'ont œs notes autopsychologiques pour la révélation
d'un caractère, d'une pensée et de l'essentiel d'un être.
Ce fut en lisant les pages publiées dans cette revue où
Frédéric Paulhan s'est analysé lui-même avec un
détachement si profond, avec une telle avidité de pure
connaissance de soi qu'elles me sont appaxues comme
la plus sûre initiation à la signification profonde de son
œuvre philosophique.

*

...,.

Or Gœthe nous a laissé de lui-même, et presque
involontairement, un document de cette nature. C'est,
nous dit M. Emile Ludwig, un billet sans introduction
ni titre. Et ce billet est rédigé à la troisième personne.
comme si l'auteur eût voulu plus expressément se
détacher de lui-même afin de s' objectiver davantage,
ou se dérober aux regards dans une solitude plus invi~
Jable. J'en extrais ces quelques notations dont il me
semble qu'elles expriment de la façon la moins ambiguë
ce qu'il y a dans la pensée de Gœthe de profondément
novateur pour son époque et qni l'est demeuré
encore pour la plus grande généralité de la nôtre.
u Il sait admettre, dit-il de lui-même, tout ce qtù arrive

�448

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

et tout ce que produisent fo besoin, l'art, le travail;
il ne se voit contraint de fermer les yeux au monde que
quand les hommes, mus par l'instinct, se figurent
vaniteusement agir suivant leurs propres plans », et il
ajoute dans le même sens : « Il n'a régularisé et chéri
davantage que ce qui n'était autrefois en lui qu'une
tendance fortuite, un effort indéterminé. &gt;&gt; Enfin, dit-il
encore, &lt;1 sa nature ne peut agir que tardivement avec
conscience quand le moment est passé du ma:lcimum
d'énergie 1 ». Certes nous savions déjà que le génie
poétique de Gœthe, enrichissant l'œuvre de.la Renaissance, qui, deux siècles auparavant retrou._vait la Grèce,
avait su restituer par l'exemple le culte plastique de
la perfection du contour et le sens morphologique du
Divers, qui sont vertus grecques. Mais ce qu'il nous
révèle en cette analyse de lui-même où il a, cherché à
saisir les tendances les plus fortes de sa sensibilité et de
sa pensée, c'est, innovation plus profonde, cette vision
panthéiste du monde à laquelle Spinoza avait ouvert
ses regards et qui, en une lente infiltration de la pensée
hindoue, à travers Schopenhauer, Fichte et Schelling,
à travers les travaux d'exégèse et de philologie des
orientalistes, allait bientôt s'opposer à la conception
judéo-chrétienne, transcendante et dualiste, du monde.
Gœthe ne reconnaît dans l'univers qu'une seule activité
de laquelle émane tou,t· ce qui arrive, dont tout ce qui se
produit dans le monde n'est que la manifestation et le
reflet. C'est pourquoi il préfère en lui-même, il chérit
davantage, l'identifiant ave~ la manifestation de œtte
activité unique, ce qui s'y est développé fortuitement,
au sens où Nietzsche dit qu'une pensée u naît quand elle
veut et non quand nous voulons». Il sait que cela seul
est improvisation et création, est riche de quelque
nouveauté dans le domaine de l'action ou de la pensée.
1.

Émùe Ludwig : Gœthe, T. II, Victoc Attinger, p.

206.

L'AMORALISME DE . GŒTHE

449
Il sait aussi que la conscience n'intervient que tardivement, « quand le nwment est passé du maximum d'énergie».
Il évalue exactementl].'écart qu'il y a entre cette énergie
diminuée et comme refroidie dont il dispose alors et
l'énergie plénière dont le comblent les apparitions
soudaines jaillies des sources mêmes de l'action où ce
grand pragmatiste voyait la substance authentique
· de la réalité. La seconde est de l'ordre de la nature
naturante; l'autre, cette activité diminuée que la
conscience appauvrit du prélèvement qu'elle opère
pour s'exercer, est de l'ordre de la nature naturée.
C'est celle-ci toutefois dont il dispose le plus souvent.
Elle s'exerce sur des données dont il ne s'attribue pas
le mérite et si, par cette vue critique, il évite de tomber
dans le travers de ceux qui croient agir suivant leurs
propres plans, il fonde sur elle 11 un besoin de perfectionnement poétique qui l(presse, dit-il, dans son esprit
et ses actions, constitue le centre et la base de son
existence 1 . &gt;&gt; C'est ainsi que le grand artiste qu'est
Gœthe a voué son existence à enrichir la technique de
son art, à perfectionner sans relâche son métier. Mais
cette culture incessante de l'esprit, de l'appareil récepteur sur lequel viendront fulgurer, quand les circonstances le voudront, les illuminations qui rayonnent de
ce foyer unique de l'activité du monde, elle témoigne
encore de la foi gœthéenne en cette unicité. Qu'est-ce
que la science ? Qu'est-ce que le génie ? Qu'est-ce que
l'action ? Les manifestations dans l'homme, par le
moyen de l'homme, de cette unique force. C'est
pourquoi, selon la remarque de M. Ludwig, il reste
toujours « à l'affût &gt;&gt; et ne peut jamais comme Schiller
dîre d'avance ce qu'il va faire. Il sait trop la valeur
de cette activité plus haute qui parfois se développe
en lui. Il en guette les apparitions et se garde de
I.

Loc. cit.

�450

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

limiter par des interprétations anticipées la grandeur
de la révélation qu'il attend. ·E st-ce la divination de
ce point de vue commun à Napoléon et à Gœthe, qui
fit prononcer au César le mot fameux ; , Voilà un
homme », lors de sa première rencontre avec Gœthe, et
inspira aux deux hommes une admiration réciproque ?
« N'ira pas loin, disait Napoléon, celui qui sait
d'avance où il veut aller. » Paradoxe peut-être dans le
domaine quotidien des activités limitées par des buts
définis. Vue juste dans le domaine de l'activité plus
générale de l'action ou de la pensée, où le but qui n'est
pas encore s'engendre en fonction des virtualités du
possible. Qu'est-ce que cette intuition anticipée du
monde par laquelle Gœthe définissait son génie,
sinon l'apparition au plein jour de la_ conscience
et la métamorphose en phénomène, comme celle de·
la larve en papillon, de l'rme de ces virtualités du
possible ? Triomphatrice dans la lutte souterraine
des forces vives sur lesquelles la conscience n'a pas
encore prélevé sa part, elle veut jouer sa chance et
fait irruption dans le domaine où les phénomèness'accomplissent. Napoléon et Gœthe, chacun dans son
ordre, se sont offerts à jouer cette chance. C'est leur
grandeur d'avoir compris qu'il eût été mesquin d'opposer
à ces grandes anticipations ce que Nietzsche eût nommé
les desseins de leur petite raison.
Fidèle à cette idée maîtresse, Gœthe disait qu'il avait
toujours tenu K le monde pour plus génial que son
génie » 1 , et son œuvre « pour œlle d'un être collectif,.
Rien de l'humilité théologique ou chrétienne dans ces
déclarations, - Gœthe a toujours été aux antipodes.du christianisme. La nouveauté qu'il apporta fut
d'avoir réalisé dans une sensibilité la conception d'ordre
logique exposée more geometrico par Spinoza. Conception.
1.

Émile Ludwig,

op. cit.,

p.

21.

L'AMORALISME DE GŒTHE

panthéiste, et plus exactement moniste, d'une activité
unique agissant dans le monde sans intention et sans
but. Pas plus que le Deus sive natu.ra du maître de
l'Etliique l'esprit du monde, cette nature des choses,
dont Gœthe épie les mouvements spontanés, n'agit
en vertu d'une fin intentionnelle. Loin qu'aucun but
lui impose ses commandements et se tienne au devant
d'elle, c'est elle qui transforme en buts, les démarches
qu'elle improvise. Et si cette nature des choses est
douée de conscience, il semble permis d'interpréter
que pour Gœthe c'est dans l'esprit des hommes qu'elle
réalise cet état de connaissance d'elle-même. Ces intuitions anticipées qui illuminent l'esprit de Gœthe et
fécondent son œuvre, émanent de cette activité dont
il reconnaît le jeu unique dans le monde. Il est luimême partie de cette activité unique. Il lui est nécessaire comme elle lui est indispensable. Relation des
divers fragments étroitement solidaires d'un immense
organisme.
Pragmatisme de Gœtp.e: « L'action, dit-il, est supérieure à ses "résultats». Indifférence du but. Et l'action
qui, dans cette conception dynamique, est le tout
du monde, a le pouvoir de transformer éternellement
tout le passé en une création nouvelle. Evanescence
et reviviscence. Il répudie le souvenir qui n'est qu'un
souvenir figé dans l'identité de sa forme ancienne,
et qui ne suscite qu'un regret. Rien de plus essentiel
à la nature de Gœthe et d'un plus pathftique héroïsme
que œ refus de consentir à ce qui est stérile. « Il n'est
pas d'événement passé qu'on ait le droit de rappeler .••
La vraie nostalgie doit toujours être productrice et
créer une nouvelle chose qui soit meilleure 1 ».
Amoralisme de Gœthe. A cette reconnaissance d'une
activité unique seule pourvue du pouvoir de causalité,
I.

Émile Ludwig. Gœthe, t. III, p.

310.

�452

LA NOUVELLE :REVUE FRANÇAISE

principe unique de tout le mouvement qui se développe dans le monde, répond, en une attitude de la
sensibilité conforme à la logique de l'idée, l'immoralisme gœthéen dont la notion répudie la morale et
aussi bien l'immoralisme, laissant place, comme à une
caractéristique des hautes phases du réel, à la moralité, - à supposer que la moralité ne soit autre chose
selon la définition que j'en ai donnée, que l'ensembl;
des manières d'être qui conditionnent la vie d'une
espèce. La morale commence quand les hommes u se
figurent vaniteusement agir selon leurs propres plans »
c'est-à-dire s'opposent comme une force indépendante à l'activité unique qui est au cœur des choses.
Vaniteusement, tout est là. La morale se fonde sur
la présomption de la liberté qui n'a pas plus de sens
dans l'univers de Gœthe que dans celui de Spinoza.
Bovarysme essentiel de la morale : une province un
peu plate de l'imagination où les hommes, qui sont
ce qu'ils sont, se conçoivent autres qu'ils ne sont,
pourV1is d'un pouvoir qu'ils n'ont pas et dont peutêtre ils ne sauraient que faire.
A ce pouvoir incertain, Gœthe en a substitué deux
autres que la nature a développés dans l'homme et
qu'il a recueillis dans son expérience comme ses moyens
propres de se libérer de la souffrance et du mal. Le
premier de ces pouvoirs, le sens esthétique nous le
confère. « Que l'on se garde, dit Gœthe, de chercher
derrière les phénomènes, ils sont eux-mêmes l'enseignement 1 )), Et il déclare : « Le plus haut état que puisse
atteindre l'homme est l'étonnement. » Réaction naturelle de l'homme devant le mystère; et le mystère limite
le rapport de l'homme avec l'activité uruque où il est
compris et peut-être la relation de cette activité avec

1.

Cité pa.r J;;mile Ludwig,

op. cit., p.

4 09.

L'AMORALISME DE GŒTHE

453

elle-même. Il n'appartient pas à l'homme de dissiper
le mystère, mais d'atteindre à son contact sa plus
haute attitude, celle de l'étonnement. Le sens esthétique convertit l'étonnement en admiration. Il l'objective en l'œuvre d'art où il transpose en beauté les
sensations joyeuses ou douloureuses, que provoque
en nous l'événement du monde.
Le second de ces pouvoirs est donné dans l'action
qui tisse dans sa continuiM la substance des choses
et à laquelle échoit le don, « par delà les tombes »
et les formes décomposées du passé, de perpétuer tout
ce qui fut en un éternel renouvellement.
Conciliation par ce génie aux multiples faces de la
tradition et du devenir.
JULES DE GAULTIER

�455

1.E DÉMON DE GŒTHE

I
LE DÉMON DE GŒTHE

Pour comprendre l'évolution de la pensée de Gœthe
et pour porter un jugement sur elle, il faut toujours
revenir à son séjour en Alsace. C'est là qu'il sortit des
livres, des études abstraites, qu'il prit conscience de
sa personnalité et des conditions de son développement.
Quand il arriva à Strasbourg, le 2 avril IJ70, il venait
de traverser à Francfort une crise mystique pleine
d'enseignements pour l'avenir. Mais elle n'avait pas
encore fait disparaître en lui le bel esprit qui à Leipzig
avait reçu un vernis de culture française et qui considérait son séjour en Alsace comme une étape sur la
route de Paris. Ses maîtres alsaciens, Oberlin et Koch,
le futur député à l'Assemblée législative, croyaient le
décider facilement à faire sa carrière en France.
« Je n'avais fait aucun secret, écrit-il, de mon goût pour
la vie universitaire ; ils pensaient donc me gagner à
l'étude de l'histoire du droit public et de l'éloquence•..
La perspective d'arriver à la chancellerie allemande
de Versailles, l'exemple de Schœpflin, dont les services
me semblaient inégalables, devaient me pousser à marcher sur ses traces. » Or dix-huit mois plus tard il
retournait à Francfort brûlant d'enthousiasme pour
Shakespeare et impatient de produire les deux grandes
œuvres : Goetz de Berlichingen et Faust, qu'il venait
de concevoir. Son génie lyrique s'était éveillé tout à
coup par une sorte de brusque mutation dont les critiques s'efforceront toujours d'approfondir les causes.

Cette transformation si remarquable avait été préparée par une profonde réaction contre le milieu fran~ais dans lequel il vivait. Le moi s'était révélé au contact
du non-moi. Gœthe décrit ainsi, dans ses mémoires,
l'état d'esprit de ses condisciples allemands : « A la
frontière de la France nous étions affranchis de tout
esprit français. Nous trouvions son genre de vie trop
bien réglé et trop distingué, sa poésie froide, sa critique
destructive, sa philosophie abstruse et pourtant insuf~
fisante. &gt;&gt; Cette réaction contre le rationalisme et le
classicisme français commençait avec sa génération
qui, arrivant à la vie littéraire, répudiait les théories
de I'Aufkliirung et inaugurait ce qu'elle appelait
elle-même l'époque du génie, la Geniezeit. Mais elle
n'aurait pas exercé sur Gœthe une influence décisive
si elle n'avait pas eu pour interprète Herder, le génie
le plus apte à lui faire sentir la théorie du Génie.
Ce fut une grande date que celle où eut lieu leur
rencontre. Herder, précepteur du jeune prince de Holstein-Eutin, venait d'arriver avec lui à Strasbourg. Il
était descendu sur les bords de l'Ill à l'auberge de !'Esprit où quatre ans plus tôt Jean Jacques, chassé de
Bienne, avait cherché refuge. Gœthe raconte comment
il le rencontra, au pied du solide escalier bordé d'une
grosse rampe de chêne, qu'on voit encore. Il aurait pu
le prendre pour un ecclésiastique, à en juger par le
long manteau de soie noire dont Herder avait retroussé
le bas pour le mettre dans sa poche. Mais il ne douta
pas qu'il ne fût en présence du maitre qu'il cherchait.
Ils montèrent ensemble l'escalier et, séduit par la grâce
et · la déférence du jeune Gœthe, Herder se trouva

�456

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

« aussitôt prêt à un entretien animé... Le mouvement

qu'il y avait dans un tel esprit, la fermentation qui se
produisait dans une telle nature, il est impossible de
les comprendre ou de les représenter. Mais l'effort
intérieur était certainement grand, on en conviendra
aisément, si l'on se rappelle tout ce qu'il a mis en mouvement et pendant combien d'années son action s'est
fait sentir. ,,
Herder avait alors vingt-six ans. Originaire de la
Livonie et professeur à l'université de Riga, il s'était
embarqué l'année précédente pour Nantes. Il avait
traversé la France et fait un séjour à Paris. TI écrivait
dans sôn journal:&lt;&lt; La France: sa grande époque littéraire est achevée : le siècle de Louis XIV est passé ;
les Montesquieu, d'Alembert, Voltaire, Rousseau, eux
aussi sont passés : on vit sur des ruines ... Le goût pour
les encyclopédies, pour les dictionnaires, pour les extraits,
pour r&lt; l'esprit des œuvres i, prouve le manque d'idées
originales. Le goût pour les œuvres étrangères, les éloges
décernés par le Journal étranger etc. prouvent le manque
d'esprits originaux ... Puisque les Allemands s'éloignent
tant des tournures de langage et des manières préférées des Français, et que ceux-ci pourtant lisent ces
AUemands si méprisés - c'est un grand signe de l'appauvrissement, du déclin humiliant du pays. &gt;l
En effet 1'originalité est le caractère essentiel du
Génie. Depuis Shaftesbury toute l'esthétique anglaise
est basée sur cet axiome. Young, le poète des Nuits.
lui a consacré en I759 ses Coniectures on original Composition, aussitôt traduites et dont l'influence a été
profonde en Allemagne. Or, quelle est l'originalité de
la France ? Le Siècle de Louis XIV lui-même n'a-t-il
pas beaucoup emprunté ? Il doit à l'Espagne le théâtre
de Corneille, à l'Italie le goût de la musique et l'opéra.
Quelle est donc la part de la France ? Elle n'est pas
l'invention, mais le goût. Grâce à sa langue philoso-

. LE DÉMON DE GŒTHE

457

phique, si unüonne et si abstraite, elle peut épurer,
décanter les produits de la brûlante imagination des
Espagnols et des Italiens. Mais
où est le génie? la vérité ? la force ? la vertu ? La
philosophie âe's Français, inhérente à leu,r lang'l.-te, leur
richesse m abstractions, tout cela est appris, donc imprécis, ambigit, ce n'est donc plus une philosophie. On
n'écrit donc touiours que d' itne manière approximativement vraie. On df;IJt'ait faire attention à chaque expression,
à chaque idée, à chaque indication, la trouver soi-mtme,
et elle est déi à trouvée; on l'a apprise : on la connaît
praeter propter : on l'emploie comme d'autres la comprennent et à p,eu près comme ils l'emploient : on n'écrit
donc lamais d'une manière serrée, précise, entièrenu:nt
vraie. La philosophie de la langue française empêche
la philosophie de la pensée.

Puisque le règne du classicisme français est passé,
où donc trouver l'idéal esthétique . de la nouvelle
génération ? En quittant Paris Herder s'est rendu, par
la Belgique et la Hollande, à Hambourg. Dans ce grand
port de la mer du Nord on se sent tout près de l'Angleterre. C'est par là que les idées et la littérature
anglaise pénètrent en Allemagne. C'est là qu'habite
leur principal interprète Lessing, puissant polémiste,
qui s'applique à ruiner la domination littéraire de la
France. Attaché comme critique dramatique au théâtre
nouvellement fondé à Hambourg, il veut à tout prix
renverser la barrière que lui oppose la tragédie française et ouvrir la voie au génie national. Celui-ci est
à ses yeux représenté par Shakespeare, que les critiques
allemands revendiquent comme la plus belle incarnation de l'esprit gennanique. Chercher en Angleterre
les modèles et les doctrines d'après lesquelles on régénèrera la littérature allemande, c'est précisément ce
que veut Herder, qui comme Lessing a pensé à traduire

�458

LA NOUVELLE REVUE 'FRANÇAISE

l'ouvrage de Burke sur le sublime et le beau. et qni se
prépare à écrire une êtude sur Shakespeare. Il passe
donc « quinze heureuses journées auprès de Lessing, à
s'enthousiasmer pour de bon avec lui sur toute sorte
de sujets. )&gt; Au sortir de l'atmosphère desséchante de
Paris, quelle impression de fraîcheur, de rajeunissement
il éprouve à se plonger dans la littérature anglaise, où
vient de se développer la notion de l'originalité et du
Génie!
Herder a vraiment le culte du Génie dans le sens du
Genius latin, d'une sorte d'ange tutélaire qui nous
entratne à notre insu et parfois contre notre gré .:

Je crois, u,,i,t-il le 22 septembre r770, que chaque
homme a un Génie, c'est-à-dire au plus profond de son
dm,e, un certain don divin de prophétie qui le guide, une
lumière qui, si nous ne l'assourdissons et ne l'éteignons
pas entièrement par les raisonnements, par l'esprit de
société et par le sage entendement bourgeois, projette
1tn rayon, une lueur subite sur le point le plus sombre
du carre!our. C'était le démon de Socrate; il ne l'a pas
trompé; il ne trompe jamais, seulement ... i1 ne peut ttre
remarqué que par les âmes attentives, qui ne sont pas
formées de la boue commune, et qui ont une certaine
innocence intérieure.

Ailleurs cette belle invocation :

0 Génie ! te reconnallrai-fe ? Les années de ma
passent : tnon printemps glisse sans que f en
aie joui : mes fruits ont dé prématurés ... Je n'ai 1·amais
été ce que je devais devtmir, ce à quoi /,a nécessité et les
circonstances me -poussaimt, mais t01,tf()'J,l,rs queltpu chose

feunesse

d'autre. Ainsi comme ilèue, ainsi .comme ma!tre, ainsi
à Koenigsberg, ainsi à Riga, ainsi ffl voyage... Cénù,
par quel chemin S'l!l,ÏS-fe conduit et fe:U de-ci· de-là 1

Comment le génie individuel peut-il se développer?

459
Est-il soumis à un rapport avec le génie national ?

LE DÉMON DE GŒTHE

Voilà une question importante pour le jeune Gœthe, qui
va avoir à choisir entre deux cultures. A Leipzig il a
commencé une tragédie française, il a traduit une comédie de Corneille, et dans ses premières pièces, Le caprice
de l'amant et Les complices, il a adopté l'alexandrin
et le type classique de la comédie française. Ses maîtres
alsaciens veulent l'entraîner à faire sa carrière en France.
Mais à ce moment Herder exerce sur lui une influence
décisive. Or Herder enseigne que l'histoire n'est pas
une simple collection de faits. Elle nous fait apparaître
la croissance de ces grands organismes nationaux qui,
comme l'esprit du monde dans Faust, &lt;c sur le bruyant
métier du temps tissent le manteau vivant de la divinité. » Il faut donc s'insérer dans ces organismes. Le
développement de l'art est intimement lié à celui de
l'âme populaire, dont le poète doit se faire l'interprète.
Sur ses conseils Gœthe se met à rechercher les Volksliéder alsaciens. A la culture française Herder oppose
la culture « germanique » dans son sens le plus large,
en y comprenant la culture anglaise. « Si quelqu'un,
écrit Gœthe dans Poésie et Vérité, veut éprouver directement ce qui était alors pensé et discuté dans notre
société si vivante, qu'il lise l'essai de Herder sur Shakespeare dans le cahier Von deutscher Art und Kunst. "
Toutes les remarques que Herder avait faites à Paris
sur la décadence du génie français, Gœtbe les avait
faites de son côté à propos de Voltaire. Il lui reprochait
de représenter une tradition aristocratique vieillie,
de plus en plus éloignée de la réalité. « Un public qui
n'entend jamais que les jugements des vieillards ne
devient que trop aisément sage à leur manière. » La
rupture avec le rationalisme français est la première
condition de la formation du génie.
Désormais Gœthe conçoit le génie comme le résultat
d'une action patiente, réfléchie, intérieure, -tendant à

�LE DÉMON DE GŒTHE

460

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

discipliner, à unifier tous les éléments disparates qui
constituent une Personnalité :
L'homme peut obtenir maint résultat par l'usage
approprié de telle /aculté isolée; il parvient à l'extraordinaire par l'association de plusieurs facultés. Mais
l'unique, l'entièrenient inattendu, il ne pe,iet s'y hausser
que quand toutes ses énergies s'unissent harmonieusement en u1i tout.

Il faut d'abord qu'il prenne conscience des aspirations de sa nation, puis que toutes ses énergies soient
concentrées, et enfin qu'il reçoive l'impulsion créatrice
de ce Daïmôn qui, dans la pensée de Gœthe, semble
jouer le rôle du Destin.

II
Après avoir vu comment s'est formée en Gœthe la
notion du Génie, voyons comment s'est formée celle
du Daïmôn. Là-dessus nous ne manquons pas de
témoignages. En I820 Gœthe publiait dans sa Morphologie le poëme : Urworte dont la première strophe est
intitulée Daïm6n. D'après le commentaire, qui parut
bientôt après dans Kunst und Altertu1n: « Le Daïmôn
signifie ici la nécessaire ittdividualité de la personne, qui
à sa naissance est immédiatement définie et limitée, l'élément caractéristique par lequel chaque personne se distingue de toute autre, quelque grande que puisse être sa
ressemblantt ... L'individu peut être détruit, mais tant que
son noyau tient ensemble, il ne peut éclater ni &amp;re morcelé
pendant des générations. Cet être fort, opiniâtre, qui ne
peut se développer que d~ lui-méme, arrive à beaucoup de
situations où sen caractère original est gêné dans ses
actions, retenu dans ses inclinations.»
Alors intervient ce que nous appelons le hasard, non

dans l'hérédité - car les nations et les familles sont
comme des individus, ac;sujetties à leur propre démon mais dans la qualité de nos éducateurs et des différents
milieux auxquels nous sommes soumis. Cependant à
travers toutes ces influences le démon originel subsiste,
comme le vieil Adam, la vraie nature qu'on chasse
mais qui reparaît aussitôt.
Gœthe a pris soin de nous décrire lui-même, dans
le vingtième livre de Poésie et Vérité, la manière
dont cette notion s'éveilla en lui. Après avoir vainement cherché une religion positive, puis une croyance
universelle,
il crut reconnaître que le mieux était de détourner sa
pensée de l'infini, de l'inaccessible. Il crut reconnaitre
dans la nature vivante et sans vie, animée et inanimée,
quelque chose qui ne se manifestait que par des contradictions et par suite ne pouvait être compris dans aucune
idée, bien moins encore dans 1m mot. Ce quelque chose
n'était pas divin, car il était irraisonnable; ni humain
car il n'avait pas d'intelligence, ni diabolique, car il était
bien/aisant, ni angélique car il laissait souvent paraitre
la foie de nuire. Il ressemblait au hasard, car il ne montrait aucune suite; il avait un peu l'air de la l?rovidence,
car il indiquait un enchaînement. Tout ce qui nous limite
semblait pour lui pénétrable; il semblait agir à son gré
s147 les éléments nécessaires de notre existence; il resserrait le temps et il étendait l'espace. Il semblait ne se plaire
que dans l'impossible et écarter le possible avec mépris.
Cet être qui semblait pénétrer parmi tous les a1ttres,
les séparer, les combiner, je l'appelai démoniaque, à
l'exemple des anciens et de ceux qui avaient observé
quelque chose de pareil. Je cherchai à me sauver devant
cet &amp;re effrayant en me réfugiant, suivant mon habitude,
derrière ime figure.

Gœthe montre ici comment son attention fut attirée

�462

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

sur la figure d'Egmont, dont il fit l'objet de son drame.
Il le décrivit plein de courage~ mais enserré dans les
filets de~Ja politique, plus difficiles à rompre que les
rangs des ennemis.
L'élénu,nt démoniaque qui est en jeu des deux parts,
ce con-fl,it dans lequel ce qui est aimable succombe et ce
fUÎ est haïssable triomphe... voilà ce qui a valu à la pièce
la faveur dont elle fouit encore... Quoique cet élémenl
àémoniaque puisse se manifester dans tout ce qui est corporel. et inwrporel, et fflÀme qu'il s'exprime chez les animaux de la manière la plus remarquable, c'est d,e préférence avec l'homme qii'il se trouve dans la liaison la plus
étrange, et qu'il forme une puissa1ice, sinon opposée à
l'ordre moral du nwnde, du moins entrelacée avec lui
de telle -manière qu'on ,Pourrait prendre l'un pour la
chaine et l'autre pour la trame. Poitr les phénomènes qui
sont ainsi produits il y a d'innombrables noms, car dans
toutes les philosophies et dans toutes les religions, la
prose et les vers ont cherché à résoiulre cette énigme et à
en finir avec cette difficulté, ce qit' elles sont toujours libres
d'entreprendre.
Mais là où cet élément démoniaque apparaît le plus
effrayant, c'est quand il se montre prépondérant chez tel
ou, tel homme. Au cours de ma vie f'ai pu en observer plu-sieurs, soit de près soit de loin. Ce ne sont pas toujours
les gens les plus remarquables par l'esprit et par les
talents, et ils se recommandent rarement par la bonté de
leur cœur; 1na,fs d'eux sort une force prodigieuse, et i1s
exercent une puissance incroyable sur toutes les créatures, même sur les él.éments, et qtti peut dire fitsqu'où
s'étendra une pareille inf,uence? Toutes les forces morales
réitnies ne peuvmit rien contre eux; c'est en vain que la
partie la plus édairée de l' humq.nité veut les rendre suspects comme t.rompés ou trompeurs, la masse est attirée
par eux. Jamais ou rarement des individus de cette

LE DÉMON DE GœTHE

espèu se rencontrent,

et ils ne peuvent être suYmontâs

~.,. rie11, tpte par l'univers J.ui-mlme, avec leq-uel ils
ont engagé la

vutte.

Ce sont

peut-être des observations

p,ueiUes qui ont dtmni lieu à la maxime singulièreffi&lt;lÎS d'une portée immense : N emt) contra deum nisi
ieHs ipse.

TI est intéressant de lire dans les Conversations
i'Eckermann les réflexions que ce passage lui inspira
le 28 février r83r, quand Gœthe lui en communiqua
le manuscrit, en l'accompagnant sans doute &lt;le quel~ues explications.
C'était le lieu, éc,rit Eckermann, de parler de cette force
mystérieuse et problématique que tous ressentent, qu'aucun phiwsophe n'explique, et qui avec un mot de consolation s' él,è:ve au-dessits àe l'élément religieux. Cette i1iex-primable énigme àu 1nonde et de la vie, Gœthe l'appelle
l'élément démoniaque.

Et le 2 mars I83r :
Ati,fO'Urd'.hui chez Gœthe, à table, la conversation revint
lli.e-nt6t sitr l'élément démoniaque, et pour le désigner plus
exactement il dit encore : « L' &amp;ment démonia:qzte est ce
tu' on ne peut expliquer pa, l'entendement et la raison.
Il ne se trouve pas dans ma nature, niais fe lifi suis sou,nis.
- N apoléo-n-, dis-1·e, semble avoir été d'une- nature
àémoniaque. - Ill' était entièrement, dit Gœthe&gt; au sup,éme
iegré, de sorte qu'à peine u11, autre peut lui être- com,paré.
Le feu Grand-Duc, lui aussi, était d'une nature dénwniaque, plein d'une activité sans limites et d'inquiétude,
de sorte que son profrre Etat lui était trop petit et qit'il
en eût été de même si cet Etat avait été plus grand. Des
êtres démoniaques de ceUe espèce étaient comptés par ks
Grecs au nombre des demi-dieux.
- L.,él,éfflent d6mtmiaque, dis-fe, n'appa't'aît-il pas aussi
ll&amp;ns les faits? - Tout particulièreme.nt, dit Gœthe, dans _

�464

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

ceux qui ne peuvent pas être expliqués par l'entendement
et la raison. Il se manifeste surtout de la manière la plus
différente dans toute la 1iature, la visible comme l'invisible. Beauwup de créatures sont de nature entièrement
dé-m,oniaque, dans bea1tcoup d'autres cet élément agit
d'une manière partielle.
- Le litéphistophélès, dis-je, n'a-t-il pas aussi des
tra·its dé111011,iaques? - Non, dit Gœthe, le Méphistophélès
est un être beaucoup trop négatif; l'élément démoniaque
au contraire s'exprime dans une énergie entièrement
positive.
Le 8 mars suivant il continuait sur ce sujet :

Dans la poésie il y a absolument quelque chose de
démoniaque, et surtout dans celle qui est inconsciente, où
tout l'entendement et toute la raison sont trop courts et
qui p01.tr cela agit sur toutes les notions. Il en est de même,
et au plus haut degré, dans la musique, car elle plane si
haut qu'aucun entendement ne peut la rejoindre, et d'elle
émane une action qui domine tout, et dont personne n'est
en état de se rendre un compte exact. C'est pourquoi
le culte religieux ne peut pas s'en passer; elle est tm
des principaux moyens pour agir merveilleusement sur
les hommés. Le démoniaque se jette aussi volontiers dans
des individus remarquables, surtout quand ils ont une
haute situation, comme Frédéric et Pierre le Grand.
Chez le feit Grand Duc c'était au point que personne
ne pouvait lui résister. Pour exercer une attraction sur
les hommes, il n'avait qu'à être tranquillement présent
sans qu'il eût besoin de se montrer bon et aimable. Tout
ce que f' entrepris s1'1 son conseil me réussit, de sorte que
dans les cas où mon entendement et ma raison étaient
insuffisants, fe n'avais qil à lui demander ce qit' il fallait
fai1'e; il exprimait instinctivement son opinion, et ie
pouvais toujours d'avance être assuré du succès. Il aurait
fallu souhaiter pour lui qu'il pat se re1ulre mattre de mes

465

LE DÉMON DE GŒTHE

idées et de mes aspirations les plus élevées: car lorsque
l'esprit démoniaque l'abandonnait et qu'il ne restait que
l'élément humain, il était incapable de rien commencer,
et il en était mal à l'aise (übel). De même chez Byron
l'élément démoniaque peut avoir agi à un haut degré;
c'est pourquoi sa puissance attractive était si grande,
de sorte qu'en particulier les femmes ne pouvaient lui
résister.
- Dans l'idée du divin, essayai-je, ne semble pas
apparaitre la force active que noi,s appelons démoniaque.
- Cher enfant, dit Gœthe, que savons-nous de l'idée
dH divin, et que valent nos notions étroites pour l' Etre
suprême? Si f e voulais comme les Turcs lui donner cent
noms, ils seraient encore insuffisants et fe n'aurais rien
dit en comparaison de ses qualités illimitées.
A propos du travail scientifique, il disait le r8 mars
183r, en parlant de son livre sur la métamorphose des
plantes : &lt;&lt; il me donne pl11,5 de mal que fe ne pensais;
a1,ssi i' ai été au début entratné dans cette entreprise
presque contre mon gré, mais là régnait un élément démoniaque auquel on ne pouvait pas résister.
- Vous avez bien fait, dis-je, de céder à des actions
de ce genre, car l'élément démoniaque semble être d'une
nature si puissante qit' à la fin il l'emporte (recht behalt).
- Mais l'homme, réplique Gœthe, doit chercher lui
aussi à l'emporter sur l'élément démoniaque, et dans le
cas présent j-e. dois tendre par toute mon application et
ma peine à rendre mon travail aussi bon que mes forces
et les cfrconstances le perniettent. Il en est de ces choses
comme du feu que les Français nomment codiUe, où à
la vérit,é les dés qu'on jette décident beaucoup, mais où
on laisse le joueur montrer son intelligence dans la ma-ni,ère
de placer adroitement les pierres sur la planche.
Le 30 mars r83r, au cours d'une conversation avec
Eckermann sur l'élément démoniaque, Gœthe remarque;
JO

�466

LA NOUVEll.E REVUE FRANÇAISE

LE DÉMON DE GŒTHE

467

- Il se jette vowntiers sur àes -figures importrmtes
et clwisit volontiers des époq,,tes vn peu obscures. Dans
une ville claire et prosaïque comme Berlin, il trouverait
à peine l'occasion de se manifester.

a fait si peu de poèmes que ce n'est pas la peine de parle,
ie leur nombre. Mais il faut le dédarer un poète absolument productif parce que le peu qu'il a écrit a une vie
intérieure qui sait se maintenir. ))

Comme, le z avril I829, Eckermann lui disait qu'il
fallait examiner si une influence était avantageuse ou
contraire à notre nature, Gœthe répondit :
- C'est en effet de cela qu'il s'agit; mais la difficulté
est d'arriver à ce que notre meilleure nature se maintienne
fortement et n'accorde pas aiix dém-0.ns plus de puissance
qu'il n'est nécessaire.
Pour Gœthe le démoniaque est l'élément créateur;
mais il est trouble, irrationnel, et peut causer autant
de mal que de bien. Ce n'est donc pas de lui qu'il faut
attenêlrn la fécondité.

Gœthe reconnaît que dans la fécondité le corps a la
plus grande influence. Il y eut un temps où en Allemagne on se représentait un génie comme petit et faible.
« Mais fe loue le génie dont le corps est en rapport avec
l'esprit. Quand on dit de Napoléon qu'il est un homme
de granit, cela s'applique surtout à son corps ... Pe,u de
sommeil, peu àe nourriture, et avec cela la plus haute
4divité intellectuelle... Mais vous avez to,ut à fait raison,
sa période la plus éclatante est celle de sa feunesse... Oui,
oui, mon ami, il faut ttre jeune pour faire de grandes
choses. Et Napoléon n'est pas le seul! ... Si j'étais prince,
continua-t-il vivement, je ne prendrais fa mais dans mes
premières places des hommes qui sont arrivés peu il peu,
exchtsivement par la naissance et l'ancienneté, et qui à
leur Jge suivent lentement et confortablement la voie
habituelle... Je voudrais avoir des jeunes gens! Mais
ce devraient être des capacités, ayant l'esprit clair et
énergique, la meilleure volonté et le plus noble caractère.
Alors ce serait un plaisir de commander et de faire progresser son peuple!... « La voie libre au talent &gt;&gt; ! telle
était la maxime bien connue de Napoléon qui, à vrai dire ,
avait un tact tout particulier pour choisir ses hommes,
qui savait m-ettre chaque activité importante à la place
où elle semblait dans sa véritable sphère, et qui au cours
de sa vie a été servi dans toutes ses grandes entreprises
comme presque personne ne l'a été. )&gt;

III
La seule chose qui importe, pour Gœthe, c'est la
fécondité.
&lt;( Qu'est le Génie, demande-t-il le II mars I828 à
Eckermann, sinon cette force féconde dont naisstmt des
adions qui, peuvent pu:rat-tre devant Dieu et la nature, et
tJUi ainsi durent et se propagent? Touks les œuvres de
Mozart sont de cetl,e espèce; il y a .en elles itne force créatrice qui agit de gé1iération en génération. 1) De même
Phidias, Raphaël, Dûrer, Holbein, Luther, Lessing, etc.
11 Je dois a7"outer, dü-il, qu'un hümme productif ne se
juge pas par l.a. masse de ses actes et de ses créations.
Nous 4VOnS e,n littérature des poèies qui sont tenus pour
très-productifs parce qu'ils ont fait paraitre un volunie
de poésies après l'autre. Mais selon moi ces gens doivent
etre appelés absoùt1nient improductifs, car ce qu'ils faisaient n'a pas de vie ni de durée. Golàsmith au contraire

Eckermann remarque qu'en disant ces mots Gœthe
a tant de force dans la voix et de flamme dans les yeux
qu'il semble embrasé d'un renouveau de jeunesse.
N'était-il pas remarquable qu'occupant à un âge
avancé un poste important il voulût voir attribuer les

�,468

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

premières places de l'État à des hommes d'âge jeune?
Eckermann ne put s'empêcher d'indiquer quelques
Allemands haut placês auxquels, malgré leur gr-and âge,
ne semblaient nullement manquer l'énergie et la juvénile rapidité de mouvements qui sont nécessaires pour
diriger les affaires les plus importantes et les plus
variées.
- De tels hommes et leurs semblables, dit Gœthe,
sont des natures géniales ... celles-ci éprouvent une puberté
renouvelée, tandis que d'autres gens ne sont jeunes qu'une
seule fois. En ef/et chaque entéléchie est un nwrceau d' éternité, et elle ne vieillit pas pendant les quelques années
où elle est unie à son corps terrestre. Si cette entéléchie
est d'espèce médiocre, elle exercera peu de domination
pendant qu'elle sera unie à un corps, ce sera p!,ut6t le
corps qui dominera, et elle ne le retiendra pas sur la pente
de la vieillesse. Mais si l'entéléchie est d'une espèce
puissante, comme c'est le cas dans toutes les natures
géniales, alors, tandis qu'elle pénétrera le corps en l'animant, elle ne fera pas que fortifier et ennoblir son organisation ; profitant de sa suptriorité intellectuelle, elle cherchera à faire valoir son privilège d'une jeunesse éternelle.
De là vient que chez des hommes exceptionnellement doués
nous observons encore, même pendant leur vieillesse, de
fratches époques ' particulièrement productives; chez eux
semble tmijours de nouveau se produire un rajeunissement temporaire et c'est ce que j'appellerais une puberté
renmwelée.

Il rappela que dans sa jeunesse il avait écrit les
Geschwister en trois jours et Clavigo en huit, mais que
désormais, dans le SeconJ Fa,u st, il arrivait tout au

plus à écrire une page par jour. Comme Eckermann
lui demandait s'il n'y avait aucun moyen de provoquer
ou d'accroître un état favorable à la production, Gœthe
répondit :

LE DtMON DE GŒTHE

- Toute productivité de l'espèce la plus /levée, tout
aperçu important, toute invention, toute grande idée
féconde et riche de ronséquences, n'est dans la puissance
de personne et est au-dessus de tout pouvoir terrestre.
L'homme doit les considérer comme des présents inespérés
àu ciel; comme de purs enfants de Dieu qu'il doit honorer
et recevoir avec une f oyeuse grat#ude. Ce genre d'êtres est
apparenté au démoniaque qui agit avec l,ui d'une manière
toiite puissante, comme il l,ui convient, et auquel il se
donne inconsciemment, tout en croyant agir par sa propre
imp1,lsion. Dans ces cas l'homme doit souv.ent être considéré comme l'instrument d'un gouvernement supérieur
du monde, comme le 'Vase d'élection jugé digne de recevoir
une influence divine. Je dis cela en pensant combien
sm,vent une seule pensée a donné une autre forme à des
siècles entiers, et comment certains individus par le fi,uide
qui émanait d'eux ont marqué le,ur époque d'une empreinte
qui est restée reconnaissable et qui a exercé une action
bien/aisante encore sur les générations suivantes.
Mais il y a une productivité d'une autre espèce, qui
est déjà pluttJt soumise aux infiuences terrestres, et que
l'homme tient davantage dans son pouvoir, quoiqu'ici
il ait toute raison de s'incliner devant quelque chose de
divin. Je place dans cette région tout ce qui appartient
à l'exécution d'un plan, tous les intermédiaires d'une
chatne de pensées dont les extrémités seules sont déjà
éclairées; fy compte tout ce qui fait le corps visible d'une
œuvre d'art. Ainsi vint à Shakespeare la première idée.
de son « Hamlet 11 où l'esprit de l'ensemble (der Geist
des Ganzen) apparut devant son âme comme une vision
inattendue, et où dans son exaltation il embrassa du regard
chaque situation, les caractères et la concl,usion, romme un
pur présent du ciel, sur lequel il n'avait aucune infiuence
immédiate, quoique la possibilité de former un tel aperçu
suppose toujours un esprit comme le sien. Il tenait entièrement dans son pouvoir l'exécution ultérieure des scènes

�470

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

et les dialogues, de sorte qu'il ,pouvait y travailler pendant
tÙ$ semaines, chaque jour et chaque heure, comme a u,i
ronvenait. Et à vrai dire dans tout ce qilil exécutait n&lt;&gt;ilS
i,oyom wujours la même force de production, et dans toutes
us ,pièces nous n'arrivons jamais à une scène dont on
puisse dire qf.!,'elle n'a pas été écrite dans l'état d'esprit
tJOnvenable et avec la ·plus grande puissance. Ta1ulis
'Jf'e nous le lisons, nous recevons de lui l'impressi()'lt, d'un
homme toujours et entièrement sain et vigoureux, aussi
oien moralement que physiquement.

Gœthe en déduit qu'un auteur de faible santé voit
souvent se ralentir la productivité nécessaire à l' exécution des scènes qu'il a conçues. Elle disparaîtra même
pendant des journées entières. Inutile d'essayer de la
forcer, par exemple par des spiritueux, car le résultat
serait mauvais. Gœthe conseille donc de ne rien forcer
et de consacrer au divertissement ou au sommeil les
journées improductives, plutôt que d'essayer d'en
tirer quelque chose qui, plus tard, ne donnerait aucUll
plaisir.
Eckermann ayant fait remarquer que des hommes
favorisés dans leur jeunesse par la fortune voyaient
parfois dans leur âge mûr se succéder les malheurs et
les insuccès, Gœthe déclara :

Savez-vous comment je me représente cela? - L'homme
i&lt;Jit être r'ltiné ! - Chaque homme exceptionnel a une certaine mission qu'il est appelé à remplir. S'il l'a accomplie
on n'a plus besoin de lui en ce monde sous cette forme,
et la Providence l'emploie à quelque chose d'autre.
Personne n'était plus éloigné que Gœthe d'exalter
la valeur individuelle. A propos des Mémoires de Mirabeau, et des nombreuses sources auxquelles il a puisé,
Gœthe disait à Eckermann le 17 février 1832, un mois
avant sa mort :

LE DÉMON DE GŒTHE

471

Au fond nous sommes tous des ttres collectifs. CompMt de ce que nous possédons et de ce
(Jft,e nous sommes; que nous puissions appeler notre profr,iéié au sens le plus exact du mot! Nous devons recevoir
et apprendre tout, aussi bien de nos P,éàécesseurs qi~ 1k
nos contemporains. Mt-me le pl,us grand génie n'irait
pas loin, s'il voulait tout devoir à son frr&lt;&gt;frre moi... Qu'y
a--t--il donc de bon en nous, sinon la force et le désir d' a't#ire1 à nous les moyens du monde extérieur et de les utiliser
pou, tws buts les plus élevés. ]' ai bi-eti le droit de parler
tle moi et de dire en 'iaute modestie ce que fe sens. Il est
vrai qu'au co-urs de ma longue vie f' ai fait bien des choses
dom ;e pourrais tirer vanité. Mais pour parler en toute
kJyauté qu' ai-fe possédé qui fût vtaiment à nwi, sauf l' aptitude et le goût de voir et d'entendre, de distinguer et de
choisir, de f(i.ire revivre avec un peu d'esprit ce que i' avais
vu et entendu et de le représenter avec quelque habileté.
Je ne dois nullement mon œuvre à ma seule sagesse,
mais à des milliers de choses et de personnes en dehors
de moi q,u,i m'en fournftent les matériaux ... Au fond c• est
une grande folie de chercher si u11 homme tient quel.que
chase de lui--mbiie O'U d'autrui, s'il agit par l,ui-même OH
par des tiers,· l'essentiel est d'avoir une forte volonté,
avec l'liabileté et l'opiniâtreté nécessaires pour l'exécute,-;
tout le reste est indiffére1it. Mirabeau avait donc entièrement raison de se servir du monde extérieur et de ses
énergies comme il le pouvait. Il possédait le don de distingiter le talent, et le talent se sentait attiré par le démon
de sa puissante nature, de sorte qu'il s'abandonnait
volontiers à sa direction.

lnen petite est la

Mais pour arriver à cette domination il faut se limiter,
et nous touchons là au sens le plus profond de la philosophie de Gœthe. Comme il l'a dit dans un vers célèbre:

In der Beschrankung zeigt sich erst der Meister.

�472

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Oui, c'est dans l'art de se limiter qu'apparait le Maître.
Mais cette maxime est souvent mal comprise. Elle ne
s'adresse pas aux spécialistes incapables de s'élever
au-dessus de leur besogne de philistins; ils pourront
rouler indéfiniment dans leur ornière sans jamais en
sortir. Elle s'adresse au contraire aux esprits capables
de réfléchir toutes les lumières, puis de les faire converger sur un seul objet. Une immense aspiration doit
alterner avec l'énergique mouvement de concentration
comme la diastole alterne avec la systole dans le travail
du cœur humain. Personne ne comprit plus que Gœthe
l'importance de se donner une culture générale, car
personne ne fut plus convaincu que lui de la nécessité
d'avoir le pressentiment du ,, Tout » pour arriver à
découvrir et à créer quelque chose. Dans la dernière
lettre qu'il écrivit, le 17 mars 1832, il disait à Guillaume
de Humboldt : « Le génie le plus favorisé est çelui qui
absorbe tout, qui s'assimile tout en se renouvelant et
en développant toutes ses aptitudes. »
Mais lui qui dès sa prime jeunesse a créé le mot
d' Uebermensch et qui l'emploie déjà dans la première
rédaction de Faust, a toujours été aussi éloigné que
possible de l'égocentrisme. Houston Stewart Chamberlain a raison de trbuver une grandeur tragique dans
cette confession de Gœthe :
. Je peux vo1ts assurer qu'au milieH du bonheur f e
v·is dans un renoncement continuel et que chaque foi,r,
avec toute ma peine et mon travail, fe vois que ce n•est
pas ma volonté qui est faite, mais la volonté d'une plus
haute Puissance, dont les pensées ne sont pas mes pensées.
JEAN DE PANGE

L'ORDRE EN PLACE D'IDÉAL

Esprit très ouvert, cœur trop ouvert : il faut que
Gœthe lutte sans cesse en soi contre l'appétit de l'inconnu et contre certain esprit de préférence. C'est là
sa part de l'Uebermut, de l'orgueil des Titans dont il
s'est senti sauvé. Dans cette imagination forte et attachée aux désirs, la ruse (forme la plus jeune de la sagesse)
réussit d'abord à obtenir que la passion ne se r-etournera
plus en arrière, acceptera ce qui est accompli ; le mot
le plus antigœthéen, c'est celui de Beaumarchais :
« Pourquoi ces choses et non d'autres ? » a Inévitable"
au contraire ; « mieux ainsi » ; le premier ordre dans
l'esprit à l'époque des premières amours, c'est un ordre
que l'esprit établit, contre regrets et douleurs, dans un
passé irrévocable. A chaque instant, la sagesse ambitieuse essaiera de créer dans l'avenir un ordre de même
espèce; mais elle y échouera, jusqu'à l'Elégie de Marienbad : ce sont exactement les limites de la sagesse
humaine, quand elle n'est point aidée par la frigidité.
« Sa nature ... n'a malheureusement été que trop rompue
aux difficultés et aux obstacles, et ne peut agir que
tardivement avëc conscience, quand le moment est
passé du maximum d'énergie 1 • »
Apprentissage, ensuite, de l'ordre politique; nous
1.

ManusCf'it -f&gt;osthume, cité par Ludwig.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
474
avons mis, en France, au premier rang de nos adages
gœthéens, le « j'aime mieux une injustice qu'un
désordre » ; grâce à Paul Bourget et Maurice Barrès,
nous l'avons interprété exactement à contre-sens; à
contre-sens aussi la boutade contre Bentham : « Etre
radical quand on est vieux, c'est la pire des folies. »
:Non, il ne s'agit pas d'un ministre ou d'un courtisa•
bon organisateur et hautain; il s'agit d'un homme qui
a limité l'idéal parce que l'idéal est une ambition molle,
parce qu'il n'est pas assez désintéressé, et parce qu'il
nous détourne de nos plus urgents devoirs. « Si j'avais
le malheur de devoir être dans l'opposition, je préférerais provoquer l'émeute et la révolution plutôt que
de tourner dans le cercle obscur du blâme éternel jeté
sur tout ce qui existe. » (Entretiens avec de Muller,
3 (février I823.) Et: 11 Si l'individu veut se mêler aux
rouages et aux mouvements de la marche universelle, s'il
croit, en tant que partie de ce tout, devoir agir, créer
ou enrayer à sa guise, selon des idées personnelles, il va
d'autant plus sûrement à sa perte ... Il faut seulement
se replier sur soi-même, faire silencieusement le bien
dans le cercle qui nous est assigné ... » Ainsi l'idéalisme
politique est. repoussé, non comme une atteinte à u•
ordre extérieur, mais comme une atteinte à l'harmonie
intérieure de l'individu.
Cette prudence restrictive, on en trouverait des
traces dès les premières années du séjour à Weimar,
les années les plus actives et les plus ambitieuses en
apparence. Mais cette sagesse ne pouvait prendre toute
son ampleur, arriver à tenir dans l'être la place complète
de la foi, qu'en s'accompagnant d'une méthode, e•
s'appliquant à la totalité des êtres. Si l'on veut, cette
méthode lui vient de Linné ; en tous cas des sciences
naturelles : classification.
L'idéalisme, lui aussi, est formé selon une classification de l'ensemble des êtres, sur une hiérarchie qui va

L'ORDRE EN PLACE D'IDÉAL

475

du .supérieur à l'inférieur, dont les métempsychoses
nous offrent l'imagerie grossière, dont l'animisme universel de Hugo et Lamartine, passant par transitions
de l'âme obscure du minéral et du végétal à l'âme
illuminée du poète, nous offre un autre aspect. Tout
peut se dégrader en passant dans un règne inférieur,
mais tout peut s'élever, le minéral en s'animant, la.
bête en s'approchant de l'homme. Classement des êtres
selon la hiérarchie subjective et morale de la dignité,
mais comparaison toujours possible entre tous. Humiliation ou exaltation sur l'échelle des êtres, tel serait
le sens de la vie.
Le naturaliste voit autrement les choses ; même
4'_uand, comme Gœthe, il contribue à former la théorie
de l'évolution, il voit les êtres se plier chacun aux cireonstances, prouver leurs forces en s'adaptant diversement ; la perfection de chacim est jitStement ce qui le
èistingue de tous les autres et le diversifie. Il n'y a pas
à'échelle à gravir ou à descendre entre le lion et l'aigle,
le cheval et le rossignol, l'éléphant et le termite; il n'y
a d'imparfait dans chaque être que ce qui diminue eu.
lui sa puissance particulière, ou ce qui tend à le rendre
èifférent de soi-même.
Cette idée théorique revient dans la sagesse commune,
oomme l'idéalisme y revient de son côté. Il est beau,
pour l'idéaliste, de tendre à l'irréalisable : c'est même
la plus grande preuve de noblesse qu'un être puisse
donner. Pour l'esprit formé selon la contemplation de
le. nature, le mieux est que l'être humain, d'abord
embryon rempli de vague, se laisse modeler par la vie,
&amp;t conquière son caractère par adaptations successives.
On avait reproché au Wilhelm Meister de Gœthe de
manquer de caractère ; l'auteur s'en expliqua, le 22 janvier I82I, avec le Chancelier de Muller : « Wilhelm est
assurément un pauvre chien, mais ce n'est que sur un
tel être que l'on peut montrer bien clairement les phases

�476

LA NOUVJILLE UV11E ftANÇAISlt

s u ~ de la vie et ses mille devoirs dmn, non
pomt sur des caractères déjà formés et fermes. ,
Inutile d'insister ici sur le devoir d'être soi-même
et le_ plus individuellement possible; c'est là Je ~
le mieux connu, et on a recueilli bien des mots comme
~ui qu'il prononça, le 24 février r823, au coun d'une
cnse ~u~ tout le monde croyait mortelle : • Si je dois
mounr, Je veux que ce soit à ma manière propre. , On
a seulement oublié d'y rattacher sa lutte contre les
fonnes vagues de l'imagination ; justement, dans la
mêm~ crise et à travers un peu de délire, apparait cette
magnifique formule, complément naturel de la précédente : • Les imaginations ne sont que pillage de
l'esprit et de l'intellect. Des masses de cette matière
maladive pèsent sur moi depuis trois mille ans. On
aperçoit très bien comment le conventionnel le chimérique s'y glissent... •
'
. A ce genre de précautions contre l'imagination appartiennent certains traits de Gœthe qu'on pourrait considérer comme des manies : ainsi son goOt de la possession
des œuvres d'art, et l'opinion que les œuvres que l'on
possède sont seules reposantes et instructives : • Notre
imagination n'est même pas capable de nous rendre
fidèlement l'image d'un bel objet que nous avons vu
dans la réalité ; sa représentation aura toujours quelque
chose de nébuleux, de fugace. ,
La poésie s'accorderait donc mieux avec une vue
d'ensemble du monde, avec ses diversités et le goOt de
chaque particularité, qu'avec les imaginations, toujours
~es et généralisantes. Elle aussi, comme la science,
doit !enter de_ connaitre les choses par les rapports
exténeurs, mais elle a ce privilège d'arriver ""'4, ,t
n'f&gt;ri,,_ l e ~ Connaître par l'extérieur, c'est la seule manière de
penser selon l'ordre, non selon les préférences du désir
ou selon l'idéal. On ne peut même pas tenter de faire

n'mt.u.
477
exception pour la connaissance de soi-même. C'est
parce qu'il pense selon l'ordre que Gœthe se montre
l'ennemi irréductible de l'introspection : • J'affirme que
l'homme ne parvient jamais à se connaître lui-même,
à se considérer comme un pur objet. D'autres me connaissent mieux que je ne me connais moi-même. Je ne
pms apprendre à connaitre et à apprécier justement
que mes rapports avec le monde extérieur ; on devrait
s'en tenir là. Avec tous ces efforts pour la connaissance
de soi que nous prêchent les prêtres et la morale, nous ne
sommes pas plus avancés dans la vie ; nous n'arrivons
ni à un résultat ni à un véritable progrès intérieur...
Que sont nos travers ? De fausses positions prises par
rapport au monde extérieur. •
Il est aisé de voir comment l'ordre peut tenir la place
religieuse de l'idéal dans les rites de la vie courante,
comment ce qui ne parait de loin que précaution,
pédantisme ou manie peut avoir son sens symbolique
et remplacer le culte dans un grand esprit. Pour la
place que l'idée d'ordre doit tenir dans la vie contemplative, on •' en fait habituellement une idée fausse
(que résume le mot panthéiste) parce qu'on l'imagine
au lieu de la penser.
Ami de l'astronomie, Gœthe ne croyait pourtant pas
que le ciel fOt tout soumis à la Géométrie; il l'a dit à
propos de Cuvier ; la découverte des rapports et des
connexions le satisfaisait par elle-même ; il ne tenait pas
(comme certains de ses disciples croiront le faire) à imaginer et admirer un Tout, parce qu'il aime mieux se faire
1D1e idée complète d'un certain nombre de choses qu'une
idée confuse de leurs au-delà. Il a expliqué cela à de
Huiler, le u avril 1827, sous forme d'avertissement
IJOlennel : c Je veux vous dire quelque chose à quoi
vous pourrez tenir dans la vie. Il y a dans la nature
1D1e part accessible et une part inaccessible. Il faut
faire cette diff&amp;-ence, y réfléchir et la respecter. C'est

L'OIIJ)RB ]tif PLACB

�418

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

déjà un grand point acquis, lorsque nous savons simple~ent l'existence de ces limites, si difficile qu'il soit
toujours de voir où cesse l'un et où commence l'autre.
Quiconque l'ignore peut se tourmenter, sa vie durant,
devant l'inaccessible sans jamais approcher de la vérité.
Mais celui qui sait et qui a du bon sens s'en tiendra à.
l'accessible; en parcourant de tous côtés cette région,
en s'y établissant fermement, il pourra même par cette
voie gagner quelque chose sur l'inaccessible... » Garder
une réserve toujours dans l'inconnu, une espérance
restreinte et indestructible, ne pas croire que ce qui
est inconnaissable par sa distance le soit par nature ou
dessein providentiel, c'est se résigner, dans la contemplation de l'ordre, à ne point inclure une contemplation
de l'infini; mais cette possession de l'infini n'est rien
de plus pour lui qu'une illusion de nos imaginations.
Afosi nous arriverons à définir ce qu'on a nommé le
spinozisme de Gœthe. Gœthe ne s'est jamais donné
pour un spinoziste orthodoxe ; si les analogies sont
fortes entre les deux pensées, peut-être y a-t-il plus
d'intérêt encore à signaler les différences. Apaisement
des passions, affranchissement absolu de tout sentiment
intéressé, vaste et libre perspective sur le monde sensible et le monde mora1, voilà ce qu'il reconnaît devoir
à. Spinoza au dixième livre de Poésie et V bité. Pour
que cette leçon pût fructifier, il fallait que le phllosophe
et le poète eussent en commun le goût du concret, de
la nécessité des choses, la curiosité et l'acceptation des
enchaînements (ordo et concatenatio) ; que tous deux
traitassent le mal comme néant et négation. l\fa.is
Gœthe n'était pas venu là par une critique .interne des
notions abstraites, par..une réflexion repliée; il ne cherchait pas de joit\ en une sorte de contemplation mathématique immédiate et supérieure ; si lui aussi savait
reconnaître !'Eternité dans l'instant, il ne tentait pas
de concevoir un Infini qu'il.ne pouvait imaginer. Instruit

479
par l'expérience, maîtresse de précision _et de div~rsité,
les choses particulières avaient pour lm ce prestige de
plus, de pouvoir être exprimées. Spinoza av~t ad~r~blement nié l'ascétisme, il enseignait le devorr de Jouir,
selon notre nature, de tout ce dont on peut jouir sans
dommage pour autrui. C'est cette joie qui a paru à
Gœthe assez riche, assez vaste, et sacrée, pour qu'il
-f\\t inutile de la dépasser.
L'ORDRE EN PLACE D'IDÉAL

JEAN PRÉVOST

�LB SWlNCB D:S GŒTJŒ

LE SILENCE DE GŒTHE

• L'homme, dit Gœthe, ne reconnaît et n'apprécie
que ce qu'il est lui-même en état de faire. • Telle est
la cause du malentendu que soulèvera toujours à
nouveau l'exemple de cette vie. Ceux qui traitent
Gœtbe de bourgeois ne prouvent rien de plus que leur
propre rationalisme, sans tension ni grandeur : ils
ne sa.vent pas voir dans la sagesse faustienne qu'elle
est surtout une défense contre le Démon révolté et
la Magie latente; et s'ils ne le voient pas, c'est que
précisément cette défense a réussi. Par contre ils veulent
bien voir la révolte chez ceux-là qui la crient, et la
magie chez ceux qui vaticinent, ayant été moins loin
qùe Gœtbe dans la domination des mystères. Ainsi
se réclament-ils de Rimbaud.
PeuMtre la confrontation du Sage et du Fou d'un fou qui reste notre intime tentation - permettrat-elle, par la vivacité même du paradoxe, une prise
de conscience plus juste et plus efficace des puissances
gœthéennes.

•••
Rimbaud enfant écrit des poèmes • magiques • puis renonce à la magie, et se tait. Gœthe, initié dans
sa jeunesse, commence d'écrire vers ce temps, mais,
la :fièvre tombée, poursuivra durant toute sa vie une
• activité litt~raire •· Ces deux expériences seraient
antithétiques si elles étaient superposables, ce qui

n'est pas m~e le cas. De ce ~ t de vue_ littë~.
)a confrontation serait absurde, J en conviens. Mais
notre optique n'est-elle point faussée par un état
d'esprit qui voudrait que l'on considère ces deux honunei
avant tout comme des écrivains? C'est par la cbœe
êcrite, par la letke justement qu:ils s'op~t 1«: plus.
Pourtant Rimbaud ne fut jam&amp;JS un écrivain, m ne se
soucia de l'être. Et Gœthe ne fut qu'entr'autres choses
un écrivain, et se soucia de l'être dans la mesure~~
ment où il portait en tous les domaines de son activité
une application volontaire et soutenue. Ce n'est donc
pas l'aspect littéraire de leur e~enc,«:
doit conditionner notre vision. Non pomt qu il soit un seul
instant négligeable, s'agissant de deux êtres que l'~
connatt par leurs écrits d'abord. Mais, pour en tenir
un juste compte, il s'agit de le subordonn~ au, P~
blème personnel de oes vies, à leur équation d eXlStence, pourrait-on dire. Or c'est, chez
~mme chez
l'autre. une révolution profonde de 1 espnt dont_ proœclent à la fois le refus de la magie et le goftt passionné
de l'effort immédiat.
.
Qu'un fait de cet ordre puisse être tenu pour ~cial, je veux croire qu'on ne le contestera _pas. MaJS
ce qu'on voudrait dire maintenant, ce qw ne cesse
de provoquer dans notre esprit l'étonnement du ~
mier regard, c'est la similitude de forme, c'~-à-dire
la similitude essentielle, hors du temps, qw ~
dans ces deux expériences, à mesure qu'on les abstrait
de toute la littérature dont elles en':eloppè~t le~
manifestations, - à quoi l'on ne s est pomt pnvé
d'ajouter quelques tomes depuis, ~ ~nv_ïent de mareOt exasquet toutefois qu'une pareille ass1rndation
.
pêrê Gœthe autant que Rimbaud, mais, croyons-nous,
dans leur ~h-,. .individuel. bien plus que dans 1~
commune grand~'f· Seule la croyance en :ine analogie
universelle des· réactions profondes de 1 âme devant
JI

qlli:

run

�LB SILENCE DE G&lt;BTB.E
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

son destin m'autorise à oette confrontation et me
persuade de son intérêt humain. Et si tout cela reste
absurde anx yeu.~ de œu.x pour qui seule compte
certaine « originalité n dans l'ordre - au mieux esthétique, je ne m'en étonnerai point. Il s'agit simplement, ici, de rendre plus concrète, grâce au recoupement de dèu."'!: vies qui l'ont réalisée selon des voies
totalement divergentes, unf' attitude humaine qui
me parait commune.

•*•
Que Gœthe ait pratiqué c le &lt;levis des choses grandes

et secrètes » comme parle Jérôme Cardan, l'on en
trouve dans toutes ses œuvres assez de signes irrévocables pour n'avoir plus besoin de solliciter les biographes. On a souvent rappelé l'amitié- du jeune bourgeois de Francfort et de la sage et très fervente
Mlle de Klettenberg. Mais bien plus que dan une spintualité facilement épurée, le mysticisme de celui qui,
tout enfant, édifiait un autel à la Nature, trouvait
son aliment daus une méditation, renouvelée des RoseCroix, et qui le porta même à quelques essais d'alchimie. Coquetteries, a-t-on dit, - mais il n'est point
de sentiments intennédfaires qui ne conduisent réellement vers une plénitude, pour un esprit comme celui
de Gœthc. 11 On a peur que son feu ne le consume ,
écrit un de ses amis, vers ce temps. « Gœthe vit s•1r
un perpétuel pied de guerre et de réyo!te psychique 11.
Et lui-même gémit, avec une sombre joie : a Sort misérable, qui ne me permet rien que d'extrême 11.
Jacob Bœhme, Paracelse, Swedenborg, lectures de
son adolescence, figurent bel et bien dans son évolution une de ces crises où l'être spirituel découvre sa
forme v11ritable. Et si, comme chez Gœthe, c'est une
forme mystique, celle du terrible II Meurs et deviens 1 ••
et s'il l'assume en connaissance de cause, - c'est un

événement qui ne peut normalement se traduire que
per une qualité nouvelle de silence. Encore faut-il
que le destin favorise concrètement cette assomption
intérieure. Par quel I! hasard • l'a-t-il provoquée chez
Gœthe?
Il est un fait de sa jeunesse dont on ne saurait exagérer l'importance à la fois historique et symbolique :
les premiers contacts de Gœthe avec le mysticisme
précédèrent de très peu une grave maladie, dont il
ne fut sauvé que par l'intervention d'un médecin
« alchimiste •· Retenons ceci : au seuil de l'initiation,
chez Gœthe, il n'y a pas une révolte, il y a. un péril
ccnjuré. C'est contre ce qu'il nommera désormais
son Dai.mon, contre « l'oppression d spotique des
éléments inquiétants qui gouvernent trop pnic;samment .,,
dans son âme » qu'il appelle les arts d'une magie maîtrisée, c'ert-à-dire incarnée. La question se pose pour
lui, dès l'abord, en termes matériels, urgents et contraignants. De là le sérieu.."'{ avec lequel il accepte les
conditions de l'initiation : et d'abord la plus difficile,
le silence. Ainsi, les premières séductions du dépaysement c;pirituel, de la connaissance ésotérique dans œ
qu'elle peut avoir de purement , étrange n ont à peine
enfiévré le jeune Gœthc, que déjà la faiblesse du corps
le ramène à l'aspect concret de notre condition. Et
c'est seulement en pas~t par une :ipplication matérielle que la magie, se reniant en tant que spéculation
extra-terrestre, peut s'intégrer dans l'équilibre humain.
Incident décisif qui figme en raccourci tout le drame
dialectique de sa vie.
Mais cette maladie, et la convalescence, ont éveillé
dans son esprit les premières tentations créatrices.
A l'origine de son œuvre, voici donc le fait de la magie
domptée; conçue sous de tels auspices, c'est tout
naturellement que la littérature prendra plus tard
chez Gœthe l'allure d'une discipline de l'âme. Un
0

�484

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

exercice, une-activité organique à objectifs limités
et concrètement conditionnée, nullement spéculative.
Un instrument et un style.
Dès ce moment le choix de Gœthe a trouvé sa form,e.
Il lui faudra maintenant le renouveler perpétuellement
durant toute sa vie. Et comprendre, éprouver jusqu'à
la souffrance - qui est la « substance ll - à quel point
le renoncement à la magie spéculative n'est, en fait,
qu'un accomplissement, le plus difficile et le seul humainement fécond. Car un tel silence n'est pas absence
de mots. C'est encore chez Gœthe une activité réelle,
et même à double effet. Qu'y a-t-il de plus agis.sant,
dans une œuvre marquée du signe de la maturité, que
cette présence rayonnante dont on devine chaque
phrase sous-tendue. Mais rien ne la trahirait mieux
que la retenue même de l'expression. C'est pourquoi
je l'éprouve plus vivement dans certains passages
des Affinités Electives, d'une apparente platitude,
mais translucide, que dans le Conte du Serpent Vert,
trop visiblement ésotérique. Équilibre si périlleux que
la longue patience géniale ne parviendrait pas seule à
le sauvegarder. Tl y faudra le dressage de la souffrance.
L'excès verbal de Werther couvre d'abord la voix intérieure, la renie même bruyamment. C'est là le fait
d'une âme qui se refuse encore à la souffrance et la
crie sur la place. Un peu plus de souffrance, plus intimement ancrée, et voici l'autre danger : la délectation
ascétique, l'obscurité glaciale des Mystères. Un peu
plus d'humilité, c'est-à-drre le réel désir d'être « utile »,
et c'est le juste point : les Affinités. D'ailleurs, l'alternance des trois états, visible tout au long de l'œuvre
prouve que la question se pose sans cesse à nouveau
et que sous l'apparence de plus en plus sereine, la
tentation revient, l'agonie se poursuit. Seulement
l'effort d'équilibre crée des énergies nouvelles. Le
silence mûrit à la faveur du secret, et dans la profon-

485 •
deur, des conceptions· s'opèrent. C'est ams1 que la
magie reniée extérieurement au profit d'une expression « utile », renaît comme libérée intérieurement
au « jour nouveau ». L'âme parvient à cette I connaissance », à cet acte de fécondation spirituelle par où
l'homme pénètre dans la réalité mystique. Et cet acte
ne peut se produire que dans le plus profond silence
de l'esprit, dans la région où seul accède celui qui sait '
préserver sa passion au sein d'une interminable patience. N'est-ce point ce tréfonds dont parle Jacob
Bœhme, et qui « contient l'élément pur, mais aussi
l'être sombre dans le mystère de la fureur ».
Cette complexe dialectique de la magie, Gœthe
lui-m~me l'a stylisée en symboles concrets dans le
Faust, œuvre longue comme sa vie de créateur exactement, et à tel point autobiographique qu'il put songer
à incorporer le plan de certains actes à Vérité et Poésie.
Le drame s'ouvre sur un réveil : l'exercice sans frein
des arts occultes _laisse l'esprit de Faust béant sur le
vide : « Moi qui me suis cru plus grand que le Chérubin ... qui pensais en créant pouvoir jouir de la vie des
dieux et m'y égaler... combien je dois expier tout
cela ! » Faust se reprend au seuil de la mort. Mais la
vie ne lui sera plus qu'un profond renoncement ; même
si la passion l'occupe un temps, c'est l'action, la Tiitigkeit - le grand mot gœthéen - qui triomphera désormais. Mais une action qui par avance désespère du
seul succès qui pour Faust serait réel : la possession
bienheureuse de l'instant. Et lorsque, épuisé mais
pacifié, il va quitter son corps aveugle pour d'autres
fo1mes d'existence que la Nature se voit pour ainsi
dire contrainte d'assigner à l'homme actif 1 , l'on découvre que c'est la magie encore qui n'a cessé de l'entraver :

LE SILENCE DE GŒTHE

1 Conversations avec Eckermann, 4 février 1829.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Kllnnt W. Mag~ vo• nozin.,,, Pfllli, &lt;Xt/e,n•
Dù z,,;;t,,rsprlid,e glltlZ .,,.,. gar llm'WtlMI,
St;;,,d ich, N.t..r I vor '1i, ein M""" alleifl,

Dr, wii,-s d.:r M ühe wul, ein Mensch .,. uin •.

C'est tout Je drame secret de l'œuvre qui s'avoue
dans ce cri : chaque fois que Gœthe invoque la catégorie
sacrée de l'humain, comprenons qu'il y va de tout. ,
Mais les Anges enfin élèvent Faust au-dessus de
cette agonie symbolique de toute son existence, et
c'est leur chœur qui chante une dernière fois la loi.
au moment où il reçoit la grâce de lui échapper : « Wer
immer strebend sich b1..müht, - Den kêinnen wir
erlèisen ». Les grandes entités symboliqu~s l'accueillent
dans leur harmonie : c'est la« grande Magie » que Faust
enfin rejoint dans la pleine possession de ses forces et
l'assurance du regard. L'âme, p urifiée de sa • vieille
dépouille » par l'effort aveuglant de la vie, pénètre
dans le Nouveau Jour et contemple !'Indescriptible.
Si Faust est le drame d'une formidable patience
sans cesse remise en question, la Saison en enfer est
le drame d'une pureté avide, et son destin Sè joue d'un
coup. La grandeur de Gœthe est d'avoir su vieillir,
celle de llimbaud de s'y être refusé.
Transportez la dialectique faustienne dans la vie
d'un Hre jeune et libre encore de toute contrainte
sociale, culturelle, voire physiologique ; le dessin se
simplifiera jusqu'au schème unique, le rythme se
précipitera jusqu'à l'explosion, l'histoire se purifiera
jusqu'au mythe. La donnée initiale est bien la même :
c'est l'attrait d'une vision qui transcende la vie médiocre, Rimbaud s'y lance avec l'emportement d'une
0

1.

Si je pouvais éca1·ter la magie de ,non chemin
Oublier t".?Ut à fait les formnles d'enchaînement
Si ;'étais devant toi, d nature tin ho,nme solitai-re,
Sa1JS dout. vaudrait-ü al&lt;ws la pei,u d' em "" Jw,nm4.

LB SILENCE DE GŒTJ!E

révolte qui traduit d'abord uu excès féroce de vitalité
plntôt qu'une souffrance matérielle, - et va d'un
mouvement rigoureusement logique jusqu'au système de sa folie, Mais l'irruption de cette , magie •
est si violente qu'elle a certainement angoissé l'enfant : n'est-ce point pour se défendre qu'il parle si
fort, qu'il vante ses pouvoirs avec une étrange exagé•
ration ? Et voici que l'hallucination le gagne et le submerge. • Je devins un opéra fabuleux "· Il a brûlé les
étapes de l'initiation. Mais on ne déchaîne pas de
telles puissances impunément. " Ma santé fut mena•
cée. La terreur venait ... J'étais mûr pour le trépas ... •·
Alors paraît le doute, entraînant la conscience. « Je
vois que mes malaises viennent de ne m'être pas figuré
assez tôt que nous sommes à l'Occident ». L'Occident,
c'est !'Esprit incarné. L'incarnation entraîne des • conditions •· C'est la vision du travail humain, inexorable
et dégoûtant, mais comment échapper I L'hallucination est tombée, fai,ant place à une stupeur désolée.
, Je ne sais plus parler •· Le renoncement dès lors est
fatal • Moi? m~i qui me suis dit mage ou ange, dispensé de toute morale, je snis rendu au sol, avec un
devoir à chercher et la réalité mgueuse à étreindre •·
C'e!!t le cri même de Faust. « Il faut être absolument
moderne •· Travailler. Se donner à l'instant, à cette
heure • an moins très sévère ». Gagner 40.000 francs.
Mourir obsédé par ce travail.
Ainsi cette vie est bien d'un se.ul tenant ; une seule
et unique expérience la remplit : l'envahissement de
la magie aboutissant au renoncement et à l'action.
Le second Rimbaud est vraiment le même que le premier, dans une phase plus « réalisée ». L'homme moderne est peu fait pour comprendre cela, de méme
qu'il est peu fait pour la grandeur et la pureté, et
pour des paroles comme « Si t01l œil te fait tomber
dans Je péehé, arrache-le et jette-le loill de toi •· Mais

�488

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Rimbaud est d'une autre trempe: il a déjà prouvé en
écrivant les Ill1,minations qu'il peut renoncer violemment à tout un monde faux pour en créer un autre. Sa
vie en Afrique est un second renoncement. Nous aurions
combiné tout cela avec de la littérature. Car il n'est pas
donné à beaucoup d'hommes de devenir un mythe à
force de pureté dans la réalisation de leur destin.
Rimbaud est notre mythe occidental : mythe faustien. Il a vécu tragiquement la tentation orientale,
l'a condamnée, l'a dépassée, acceptant comme Gœtbe
les conditions réelles et données de son effort particulier. Ce renoncement à un Orient de mythe, c'est
cela même qui constitue l'Occident spirituel. C'est
le refus de la magie qui fonde notre étlùque, et ce
dilemme est peut-être le plus important qui se pose
à l'esprit Occidental, dès qu'il atteint Jes régions de
haute tension où la seule « orientation » qu'il adopte
suffit à déterminer une suite d'actes. Dilemme, en son
fond, religieux. C'est une forme dialectique, « agonique », de la vie de l'âme, une forme cruciale, c'està-dire une de ces contradictions essentielles, en signe
de croix, qui sont la marque même de la réalité dans
une conscience occidentale. Supprimez l'un des termes,
et la vie se détend, le tragique s'évanouit. Que ce
mythe dialectique soit profondément constitutif de
notre être, l'extension et la diversité de ses aspects
le prouvent. C'est l'opposition du savoir et du pouvoir, de la connaissance et de la souffrance, de la spéculation et de l'existence, de l'au-delà mystique et de
l'immédiat éthique. Et quels sont les plus grands
Occidentaux. ? Ceux qui ont incarné le choix le plus
audacieux.
Pascal choisit une fois pour toutes, dan'&gt; une crise
lucide, au sein d'un vertige total. Rimbaud choisit
dans une crise instinctive qui ressemble à la chute
soudaine de l'ivresse devant le mortel danger qui se

LE SILENCE DE GŒTHE

lève à un pas. Tous deux réalisent le renoncement,
le deuxième temps de cette dialectique, dans un mouvement que sa violence rend unique : c'est qu'ils reviennent tous deux de loin, d'un long abandon à
l'erreur. Gœthe n'a pas connu de tels déchirements.
Et c'est lui qui méritera la phrase de la Saison : « Pas
de partis de salut violents ». Dès les premiers instants
de son accession au monde spirituel, il s'est mis en état
de défense et de lenteur. Il avance ainsi pas à pas,
l'âme tendue dans une puissante circonspection, pendant soixante ans, sans jamais s'abandonner aux
bienheureuses violences de l'orage, au repos de la démesure. On rit de ses allures compassées, des solennelles
banalités dont il gratifie le pauvre Eckermann. Je
ne puis vofr dans ces façons que la distraction souveraine d'une âme toute occupée à dompter ses dieux.
Une haute menace, invisible à tout autre, l'accompagne
sans trêve, et c'est d'elle qu'il tire ses forces, toujours
renouvelées. Mais il y faut une prudence peu commune,
et même tellement soutenue qu'elle informe peu à peu
une sorte d'instinct, libérant l'attention consciente.
C'est ainsi que le voyant audacieux qui écrivit les
chœurs mystiques du Second Faust peut aussi faire
figure de sage officiel parmi les philistins. Le somnambule est désormais protégé par une cotte d'invisible silence. Vous pouvez lui parler sans le troubler :
les mots n'atteignent plus son rêve profond. Et le
cérémonieux silence du ministre renouvelle le vieux
mythe germanique de la ij Tarnkappe ;&gt;, du manteau
qui rend invisible.

Cette similitude de forme dans le cours de la magie
chez Gœthe et chez Rimbaud, et d'autre part le conti::aste absolu des rythmes, vont se traduire dans la

�490

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

similitude des conclusions éthiques et dans la diver~
gence des réalisations littéraires.
« Bon esprit, prends garde l Pas de partis de salut
violents. Exerce~toi ». Objurgation que l'on croirait
tirfo de quelque journal intime du Gœthe des années
ascétiques, à Weimar avant l'Italie. Et le passage
fameux de la Saiscn : « moi qui me suis dit mage ·ou
ange ... » rappelle étrangement ces vers du Premier
Faust que l'on citait plus haut : (( l\Ioi qui me suis
cm plus grand que le Chérubin.,, n
t&lt; Point de cantiques : tenir le pas gagné ... la réalité
rugueuse à étreindre )&gt;. Certes, les sentences du vieil_
Olympien de .la légende ont peu de consonnance avec
un tel pathétique, mais quel écho n'eût-il pas éveillé
dan.sJ'âme dn jeune ministre de trente-deux a11s, adonné
vers ce temps au plus dur effort d'organisation de son
silence intérieur. Période de repliement et de refus, si
douloureuse que le signe en de-vient visible sur ses
traîts. Je ne me lasse pas de méditer ce visage dottt
Klautr modela l'effigie passionnément triste et dominatrice. Large bouche aux lèvres serrées, l'inférieure
creusée coltllile d'un sanglot retenu, et relâchée anx
comrnis.5ures, - tristesse et volupté. Mais le front
d'une plénitude royale s'avance fortement contre la
lumière, et les yeux, entre cette bouche et ce front,
dise.nt d'un sobre et méditant regard le mot suprême
de la St.tison, ce cri sourd du plus lucide héroïsme :
« Et allons ! ))
Gœthe seul est allé jmqu 'à la délivrance consciente.
Il y a dans tout désespoir à la fois l'angoisse de la
catastrophe et la secrète, l'inavouable joie de la libération. Impossible d'isoler ces deux composantes
dans l'aventure rimbaldienne. Mais chez Gœthe, c'est
la longuem du temps qui les dénoncera. Et cette
iameuse sérénité de sa vieillesse, ce n'est rién ,rautre,
J&gt;eui-~e,. que 1t triomphe de l'élémellt libératetrr du

LE SILENCE DE GŒTHE

désespoir. La longue peine de celui (( qui toujourss'est efforcé » a purifié le corps, et l'âme est prête à
recevoir « I'amour ~d'en haut 1,. Car telle est la yoga
occidentale, dont le Second Faust restera comme le
livre sacré.
Que cette discipline libératrice comporte pour Ritnbaud le silence, alors qu'elle propose à Gœthe, comme
un exercice de choix, l'écriture, - ctla n'a rien que
de logique, et résulte de la définition même d'une
telle yoga. Tout savoir doit être confirmé par un fain:,
qui le tait et l'exprime à la fois. Le « faire» de Rimbaud
ne peut être la littérature, puisque écrire signifie pou~
lui révéler, parler, crier, miraculer le réel. Au contraire l'on peut considérer sans paradoxe que la littérature de Gœthe est un des moyens de silence dont
il dispose. Ni plus ni moins que l'étude des sciences
naturelles, la régie d'un théâtre ou l'administration
du Grand-Duché. « J'ai toujours considéré mon activité extérieure et ma production comme purement
symboliques, et, au fond, il m'est assez indifférent
d'avoir fait des pots ou des assiettes • &gt;,. Si tout de
même il a peiné sur la composition d'Iphigénie ou des
Ballades, c'est que rart est pour lui la tentation Ia
plus aiguë de jouer avec les mystères, et par là-même
roccasion de réaliser sans cesse à nouveau l'exigence
denl.Îère de la magie : son reniement au profit de
l'action. Insistons sur ce terme de ,P1'ofit, qu'on ne
saurait ici taxer de vulgarité, puisqu'il concerne les
fins les plus hantes de l'existence terrestFe. &lt;c Un fait
de notre vie ne vaut pas en tant qu'il est vrai, mais
en tant qu'il signifie quelque chose" ... Il est bien rare
que l'on soit apte à s'agréger ce qui est supérieur.
C'est pourquoi l'on fait bien, dans la vie ordinaire,
r. Conversations avec Eckermann, 2 mai 18:24.
Ibid. 30 mars 1831-.

2.

�492

LA NOUVELLE llBV1JE FBAMÇAISB

de garder ces choses-là pour soi et de n'en découvrir
que juste ce qu'il faut pour qu'elles puis9ent eue de
quelque avantage aux autres 1 ••• L'homme n'est pas

né pour résoudre le problàme de l'univers, mais bien
pour rechercher où tend ce problème, et ensuite

se maintenir entre les limites de l'intelligible a •· L'on
découvre ici la source de l'étrange refus de Gœthe,
dès qu'il s'agit de faire état des causes premières,
des fins dernières, en tant que telles. De là ce rationalisme agressif qu'il oppose aux dévots: S'occuper
d'idées relatives à l'immortalité, poursuivit Gœthe,
cela convient aux gens du monde et surtout aux belles
dames qui n'ont rien à faire. Mais un homme supérieur, qui a déjà conscience d'être quelque chose icibas, et qui par conséquent doit tous les jours travailler,
combattre, agir, laisse en paix le monde futur et se
contente d'être actif et utile en celui-ci' •· A quoi
nous saurons opposer cette confession mémorable :
• Nous ne devons proférer les plus hautes rnnimes
qu'autant qu'elles sont utiles pour le bien du monde.
Les autres, nous devons les garder pour nous; elles
seront toujours là pour diffuser leur éclat sur tout ce
que nous ferons, comme la douce lumière d'un soleil
1(

caché

4

1).

Écrire, tout en se taisant. Et ceux-là seuls entendront ce silence. qui auront su percevoir l'accent dominateur et tendu des pages les plus égales et sereines
du Faust.
Mais, qu'à ce tempérament démoniaque l'on enlève
la fOf'ce plus grande encore du caractère, et voici la
confession éruptive : les IU.•inaJions naissent d'une
1. Convnsatio,,s awe Eek#"81Jna, 18 mars 1831.
Ibid. 15 octobre 1825.
3. Ibid. 15 février 1824.
4. Ibid. 15 octobre 1825.
2.

LB SIU1'Clt DB G&lt;BTIŒ

493

telle rupture. Elles sont le champ même • où Rimbaud
ae liVR à l'expérience -spirituelle, où il se livre tout
eatier. Et c'est là sa pureté, mais c'est aussi ce qui
l'accule en fin de compte à l'évasion, La rage avec
laquelle il se ~bat sur le travail • à mains D, rage. de
revanche, par son excès même est encore une évasion
hors du ~- En cela il est romantique, comme tous
ceux que leur violence et leur faiblesse précipitent
ven des portes de sortie souvent illusoires, vers un
• au-delà • des conditions de vivre. Mais notre époque
voudra-t-elle encore de ces évasions ? Elle les reproche
au christianisme, avec moins de raiso.i d'ailleurs
(puisque le christiamsme affirme que l'éternité est
dans l'instant : Aeumitas non ISl lempt,s sine fi.na, setl
fftHIC sttms). Elle ~ut celte vie-ci. Et tout le reste,
- qu'elle soit marxiste ou nietzschéenne, - elle
l'appelle • l'arrière-monde • et le rejette, en ceci plus
chrétienne, plus tragique que l'époque romantique
- (Nietzsche plus chrétien que son idée du christianisme). Plus gœthéenne au.'!Si.
Mais gardons-nous de tirer de ceci je ne sais quel
critère de • jugement • qui permettrait de placer Gœthe
au-dessus de Rimbaud. C'est la pureté démesurée de
Rimbaud qui nous juge, et la grandeur humaine de
Gœthe. Et qui wudrait les oppc&gt;'ler ? Que signifierait
un choix dont l'opération resterait purement imaginaire et vaniteuse pour nous, tant que cette pureté
et cette grandeur ne tenteront pas nos âmes jusqu'à
)a mort. L'homme ne peut juger que plus bas que lui.
C'est-à-dire qu'il n'en a pas le droit. Certes. il est d'autres
recours, d'autre points de vision qu'humains, La révélation chrétienne déborde notre condition, si elle la
comble pu ailleurs. Ce critère du salut, cette tran&amp;œndance, en bonne dialectique autoriserait à des
1.

Et non plus symbolique.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
494
jugements de valeurs humaines. Mais il faudrait mettre
en balance une iongue fülélité peut-être orgueilleuse,
puisque Gœthe tenait ses faiblesses pour des erreurs,
non pour le péché, ~t d'autre part un orgueil assumé,
puis renié a.vec la m!\me viole!lce, - celle dont il est
écrit qu'elle force les portes du Royaume des Cieux ...
Il reste que les temps nous pressent de tontes parts
au choix, jusque da11s nos admirations, nous pi-cssent
d'affecter toute chose, même spirituelle, d'une sorte
.de coefficient d'utilité. En ce jour de février I93:l,
dans oe Francfort en proie au Carnaval et à l'angoisse,
ce n'est pas moi qui pose la question : elle m'assiège.
Ul dernier carnaval, peut-être, pour œtte bourgeoisie
d-ont je viens• d'admirer les trésors patinés dans la
haute demeure familiale des Gœthe. A 14ourd' hsti...
Un immense glissement de la réalité hors des cadres
d'ürte logique statique et cartésienne nous porte en
des régions nouvelles de l'esprjt où l'action redevient
notre seul critère de cohérence. C'est dire que nous
demandons aux œuvres que nqus aimons de témoigner d'une certaine force de révolte. Notre premier
mouvement nous porterait vers Rimbaud, nous détournant de Gœthe. Mais prenons garde de tomber
dans un conformisme à rebours, victimes de valeurs
sentimentales héritées des temps révolus, prenons
garde de nous laisser convaincre par les seuls éclats
d'un fanatisme à vrai dire splendide. (Qui me gué1ira
de la honte de n'être pas Rimbaud ?) Plus que jamais,
il faudrait s'appliquer à distinguer dans çe vertige
la réelle puissance d'une voix volontairement assourdie. Le silence de Gœthe n'est pa.s moins dangereux,
poar qm sait l'entendre, que nmprécation de Rimbaud: et tous deux nous contraignent aux tâches immédiates, c'est-à-dire : à l'actualisation de notre réalité.
« Il faut être absolument moderne ,1.

DENIS DE ROUGEMONT

GŒTHE, SAVA.NT NATURALISTE

« Si Gœthe n'avait déjà réuni assez de titres pour
être proclamé le plus beau génie de son siècle, disait
de lui Etienne Geoffroy Saint-Hilaire en 1831, il
devrait encore ajouter à sa couronne de grand poète
et de profond moraliste, le renom de savant naturaliste. » Mais n'est.ce point du fait même qu'il était
grand poète et puissamment intéressé à l'ordonnance
spirituelle des choses que lui vint la force d'être aussi
un savant délicat ? Il s'en rendait sans doute compte
lui-même, puisqu'il écrivait, en r8o6 : « Si nous nous
« occupons de savoir et de science, c'est a1t fond unique« ment p01ir retoimier à la vie mieux éq1tiftés. )&gt;
La recherche des vérités scientifiques réclame un
profond sens de la responsabilité en matière spirituelle.
Car il s'agit, pour le vrai savant, de faire preuve d'une
probité absolue devant les marchandages qu'à chaque
pas lui proposent ses sens ou son érudition, et d'autre
part de disposer d'un courage continuellement en éveil
vis-à-vis des distractions et des habitudes qui le guettent,
cachées sous les opinions courantes. Il y a bien des moyens
faciles· pour éluder les réactions que produit sur nous
l'inconnu; et nous savons ou bien adroitement le masquer de mille &lt;&lt; déjà connu ii ou le tenir élégamment
éloigné de nous en l'appelant miracle. Mais il est infiniment plus difficile de saisir et de bien juger les obfection.s
qui nous sont faites par la grande Nahtre qui parle bas
( die grosse, leise sprechende N aturJ dans ce colloque

�GŒTHE, SAVANT NATURALISTE
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

mystérieux et serré entre l' obfet et nous-mêmes, que
nous appelons : l'observation.
Les grands docteurs du Moyen-Age le savaient
fort bien, mais ils étaient, eux, beaucoup trop méfiants à l'égard de leurs sens et par contre beaucoup
trop confiants dans leur érudition et dans les artifices
de la dialectique. Gœthe a été, lui aussi, conscient
de ce problème, ainsi qu'en témoigne son étude de
1793, De l'expérience considérée comme médiatrice entre
l'objet et le sujet, où il dit :
On ne peut assez se garder de tirer des conclitsions trop
rapides de l'expérience : car au moment où l'on passe
de l'expérience at~ iitgement et de la connaissance à l' application, comme sur un col, toi{s les ennemis intérieurs de
l'homme font le guet: l'imagination, l'impatience, l'étourderie,
la suffisance, la raideur, la forme des pensées, les idées préconçues, la commodité, l'insouciance, la versatilité et tant
d'autres c;ompagnons; tous sont là en embuscade et terrassent
aussi bien l'Jumime du montÙ actif q1'e l'observateur paisible,
qui semble à l'abri de toute passion.

Il est naturel que Gœthe qui connaissait de près
l'éternel débat entre l'ange et le démon en nous zwei Seelen wohnen, ach ! in meiner Brust - ait pris la
Science pour guide afin de pénétrer un peu plus avant
dans les mystères de la Nature. Et assurément la Science
comme la Poésie a contribué à le libérer vis-à-vis de
lui-même, car en parfait tisserand il allait de l'une à
l'autre, et c'est sans doute cette alternance qui contribua
à maintenir intacte sa sensibilité jusqu'à un âge fort
avancé. Il y eut des phases, surtout dans son jeune âge,
où c'était essentiellement par la poésie qU:il se délivrait
de ses tensions émotives; -mais la poésie pure, en affinant
la sensibilité, épuise le poète, et c'est à ces moments
qu'inconsciemment sans doute, Gœthe, par un instinct
sûr, allait vers la Science comme Schiller vers l'Histoire.
Il connut ainsi, après son retour d'Italie, de longues

497

périodes pendant lesquelles il était plus savant que
poète, à tel point qu'il pouvait choquer son entourage.
Schiller lui-même, avant de connaître Gœthe de plus
près, n'avait-il pas, dans une lettre à Koemer, dénoncé
autour de Gœthe un attachement exagéré à la Nature
allant jusqu'à l'affectation. Mais il reconnut _facileme~t
plus tard que, chez Gœthe lui-même, ce sentiment était
loin d'être affecté. Et ce furent précisément des préoccupations au sujet de la Nature qui, un soir de r794, au
sortir d'une réunion de la Société d 'Histoire Naturelle à
Iéna, poussèrent l'un vers l'autre les deux grands poètes.
Gœthe s'adonnait avec passion aux recherches de
botanique, d'anatomie, de minéralogie, de géologi:,
de physique, et parfois s'y perdait presque, ou n'arrivait que difficilement à s'en dégager. Heureusement
l'amour ou l'amitié l'ont arraché de temps en temps
à ses travau.."&lt; scientifiques - quelquefois stériles et lui ont fait dire, comme à l'époque de sa jeunesse,
ce qui se passait en lui ( gab mir ein Gott, z1~ sagen, was
ich leide). La sublime Trilogie de la Passion de 1823
en est une des grandes preuves.
L'étonnant miracle est qu'il revenait de ses préoccupations scientifiques toujours pl':-s frais et en:ichi.
Combien significatives sont à ce pomt de vue ces lignes
détachées de la brève étude sur le Granit (1784) qui
dans son ensemble est d'une grande beauté poétique
et d'où émane un profond bonheur ~
Je ne crains point l'objection, qui _p~urrait _m'ê;'e !aite~
que ce doit être l'esprit de contr~d1~t10n qtt: m a detache
de la contemplation et de la descriptwn us états dit cœur
hu,main, c'est-à-dire dit plus récent, du plus mitUi/orme, du
pl1ts mobile, dt, plus changeant, du plus _ébranlable pro~mt
de la création, et m'a dirigé vers l'observation dit plus ancien,
du plu,s stable, du plitS profond, dtt plus inébranlable fils ~e
la Nature. Car on me concédera volontiers que tous les produits
de la Natitre sont intimement liés et qtte l'esprit chercheur ne
32

�LA NOUVELLE REVUE 1'RANÇAJSE

seul ordre tù r,cl,,erehôs. Q#'on #1acœ,tù
done, ià moi pi en ffl()i-tn/me el m ri: aat,u, ai huflœfff,
IIOW//m "6 ùi verSlllilité des Sfflliments iuMains. ü, •bli•
sbéniU que procure le voisinage solüaire et muet de la g,•wù
Natu,e qui f&gt;arle bu. ,,
""""" ll,1 exclt, 4'•

La Science l'affermissait, k virilisait et c'est en partie
pour cela, sans doute, qu'il aimait à être entouré de ses
collections, témoins suggestifs et discrets de ce p['()cessus
régénérateur. Niet7.sche, dans les belles pages qu'il consacre à Gœthe dans le Cript,sctlle des Fau Dieu, a
fortement insisté sur la discipline que le contact avec
la Science et avec la Vie active a conféré à l'esprit
de Gœthe, l'éloignant ainsi de ce que fut l'Europe
« sensible » à la suite de Jean-Jacques Rousseau.

Avec Shakespeare et Spinoza, c'est Linné qui a le
plus influencé, du propre avis de Gœthe, la formation
de son esprit. En effet, de toutes ses préoccupations
d'Histoire naturelle, celles qui avaien(trait aux plantes
ont été les plus heureuses. Entraîné par son besoin de
relier entre elles les diversités observées, et convaincu de
l'existence de principes simples, uniformes, il fut assez
vite amené, au cours de ses recherches de botanique, à
l'idée que les diverses parties d'une plante: pistils, étamines, feuilles, pétales, éléments du fruit, ne devaient être
que les modifications d'un même organe primitif qu'il
appela fe11ille-type (Urblatt) et qu'en botanique scientifique on désigna plus tard du nom de « phyllome 11.
Car ce principe entrevu par Gœthe s'est maintenu jusqu'à nos jours et a été le fondement naturel de l'organologie des végétaux. Ce principe a fourni aussi une
idée directrice pour la compréhension des anomalies
végétales.
Selon Gœthe, la métamorphose commande à la fois

499
Jes phéllommes réguliers et les irréguliers. Les organes
peuvent varier et être modifiés de la façon la plus extraordinaire sans échapper pourtant à son action. Gœthe
eo amve ainsi à cette cœstatation d'une haute valeur
eamŒ, SAVANT NATURALISTB

...-.ie:
Co,n,ne le Régulier a l' Irrégtdier apparaissent tribtdair,s
tl'tm Mime principe tfflimaleur, il se /ail fflSe f l ~
,,.,,, ü N01'tflllll a r Anormal, car /of"mllti&lt;m et l1'4Mfor:
1"'mDtf se succèàent iruléfonimnl &lt;le ulle sorle qw ce qtn
#1 lffltW'm4l s11mbl6 tùMHr fl01'Nl et ce 'l"Ï ni """"'"
aot'fNl... ], soullailmiis qu'"" s'i-Jwép4t bietl ü u#e
wnU: q,l'ü " ' ~ intl&gt;œsibu ,lamo,r" l a ~
~ intégrale si on ne ronsülb, p..s le Normal et l Anormal, comme agissattt wnlinuellefllUIIM l'u• su, l'IIUtre•..

L'idée de pouvoir comprendre les êtres en p~ant ~e
leur structure intime enchantait Gœthe et hu. paraissait rapprocher cette préoccupation des tendances et
du but de l'ai:t imitatif ou plastique.
Ln p1rén1Jmffles ù la forwdio1f et tk la trtms/or~~
lt$ 11,,s Ol'ftanisés m•IW&lt;IÙNI ~ /ra'l&gt;f"; CM r-,.watiOff a la nature SMJabuiient lutw à qui l4s tÜfl% sertlit

t,lu,11 "4rtlie

d

plus COffS«Jfl8"le dmJs

S8S

ué.atio1'S.

Il reconnut d'autre part l'importance de l'embryologie
pour la compréhension des processus morphologiques
en général ; il fit un joyeux accueil à cette pensée du
botaniste normand Turpin : 11 Voir venir les choses est le
meilleur moyen de les expliquer ,. Pour la même ra~n,
il eut grand plaisir à découvrir les termes françaJS :
acheminement, s'acheminer, auxquels il reconnut même
une valeur morale et s,,ggestive ( sittlich-lebendig) en
ce que, grâce à eux, on arrive à comprendre que toute
avance dans la bonne direction suppose une conception toujours plus parfaite du but à atteindre.
\
Combien tout se tient dans l' œuvre de Gœthe 1

�500

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Comme on reconnaît bien dans cette joie, dans cette
passion pour les phénomènes du développement (non
encore défraîchis, alors, par les discussions sur la théorie
du transformisme) l'auteur des Années d'apprent-issage
de Wilhelm M eister, de Fiction et Réa/,ité, des A ffenités
Electives. Et l'on comprend toute l'attraction que pouvait
exercer sur le poète ce principe du développement, de la
transformation, qui contient en soi à la fois la capacité
multiple, la puissance de l'état naissant et un peu déjà
la réalisation spécifique et tangible, qui sera suivie
d'autres affirmations toujours nouvelles. C'est au fond
comme un symbole de la Science elle-même : tout but
atteint est abandonné pour un nouveau but. Seule
la poursuite est continue et durable.

Il fallait toutefois à la curiosité scientifique de Gœthe
un contact immédiat entre l'objet et le sens visuel.
C'est alors seulement que sa pensée concrète ( gegenstii.ndliches Denekn) se trouvait avivée. Son manque de
sens mathématique et le malaise qu'il éprouvait en
faisant intervenir, entre l'observateur et l'objet, des
instruments étrangers à ces rapports directs, lui rendaient beaucoup moins familiers les problèmes de
physique pure. On connaît son dédain pour la méthode
de Newton qui n'aurait réussi, selon Gœthe, à extorquer
à de pauvres rayons de lumière isolés, de soi-disants
aveux de leur constitution colorée que par l'emploi
stupide de la torture par le prisme. Lui-même n'admettait pas que la lumière blanche fût faite d'un mélange de rayons colorés. Les couleurs, selon lui,
naissaient des interactions diverses de la lumière et
de l'obscurité. C'est de la même façon qu'il a expliqué la couleur bleue du ciel, qui serait due, pour lui,
à un effet de transparence du fond noir de l'Univers

GŒTBE, SAVANT NATURALISTE

50I

vu à travers les zones opaques que forment autour
de la Terre les condensations d'eau atmosphérique; Sa
théorie des couleurs est surtout intéressante là où il
entrevoit et interprète les rapports physiologiques
qui existent entre les couleurs et le:1r perception par
l'homme. Son autorité, la sûreté de son Jugement souvent
intuitif, s'affirment partout où intervient le principe
biologique de la Vie active.
Tout comme il fallait à Gœthe un objet concret pour
fixer sa curiosité scientifique, de même avait-il besoin,
pour s'y intéresser de plus près, ~e ~uv_oir relier_ les
objets par ,quelque principe abstrait. Ams1 les ob1e:s
de ses' collections ne semblaient bien lui apparlemr,
- dit-il, •que lorsqu'ils pouvaient être rangés par catégories dans un certain ordre ( iti Reih' und Glied)
soi-disant dicté par leur propre nature. De même il ne
réussit à s'intéresser scientifiquement aux diveISes
formes des nuages qu'à partir du moment où, vers r822,
il eut connnaissance de leur classification en cirrus,
stratus, cumulus, telle que l'avait proposée, en 1802, le
quaker anglais Luke Howard. Auparavant ces formes
lui étaient indifférentes parce qu'il les supposait fortuites. Mais la relation une fois entrevue, Gœthe y prit
tant d'intérêt et en eut une telle joie que la libération
qui en résultait pour lui éclatait au dehors, gagnant les
uns et paraissant enfantine aux autres. Quelle grande
affaire ne fut pas pour lui la découverte, chez l'homme,
de l'os intermaxillaire qui constituait, à son avis, la
confirmation réelle d'une relation idéale entre le type
de l' « homme &gt;&gt; et ceux des « mammifères ». Ou bien
encore cet autre événement qui lui fit entrevoir la constitution vertébrale du crâne, grâce à quoi il pouvait
espérer étendre aux animaux le principe de la métamorphose.

* **

�502

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Si Linné et Cuvier avaient surtout été intéressés pax
ce qui distinguait les espèces animal.es ou végétales,
Gœthe était avant tout attiré par oe qui les reUai.t.
Aussi son intérêt pour les transformations devait
nécessairement le mettre en rapport avec ce mouvement plus ou moins romantique de Philosophie de la
Nature qui posa, au début du XIXe siècle, l'un des
problèmes intellectuels les plus graves. On sait l'im•
portance particulière que Gœthe attacha au débat
académique de 1830, à Paris, entre Cuvier et Geoffroy
Saint-Hilaire, débat où son propre nom fut prononcé
à l'appui de la thèse de l'Unité de composition dans
le règne animal.
TI y a dans cette orientation philosophique de la
pensée de Gœthe qui par ailleurs était si nettement
contrafre à toute métaphysique, à la fois un reflet de
la mentalité spéculative de l'époque et de la nation
auxquelles il appartenait, et un trait de sa structure
intellectuelle propre. Un Léonard de Vinci, en Italie
et au xve siècle, n'avait certes pas besoin, pour s'y
intéresser, qu'une anomalie organique lui apparût
comme une transformation d'un type donné. Les contours, les lignes extraordinaires seules suffisaient à le
fasciner. Mais, chez Gœthe, la sensibilité appelait
l'expression verbale. Et par là son intérêt scientifique
apparaît beaucoup plus près de la Vie. Il réclamait une
relation entre l'idée et le réel, et la mettait sous le contrôle continuel et précis de la parole adéquate. Aussi
trouvait-il tumultueuse et vague la façon de procéder
d'un Oken, l'un des chefs de l'École des Philosophes de
la Nature en Allemagne, chez qui l'idéologie primait la
réalité. Ce fut bien plus cette répulsion que certaine
quèstion de priorité au sujet de la nature du crâne qui
sépara ces deux esprits généralisateurs.
Mais il est bien plus significatif encore que, même à
l'égard de Geoffroy Saint-Hilaire qui représentait les

GŒTIŒ, SAVANT NATURALISTE

503

Philosophes de la Nature en France, Gœthe ait eu des
scrupules et que ces scrupules aient eu. trait aux
termes employés dans le débat avec Cuvier. En pleine
discussion l'.on voit ici apparaître, chez Gœthe, le sens
du réel et le besoin de précision. Jamais, en présence
de la Nature, il n'admettait de principe finaliste; il
allait même jusqu'à rejeter le principe de symétrie que
De Candolle avait cm devoir réclamer pour les végétaux.
Dans le débat entre Geoffroy Saint-Hilaire et Cuvier,
Gœthe constate donc que les tennes ~matériaux».,&lt; embranchement », &lt;&lt; composition », &lt;&lt; unité de plan 1&gt; etc. ont
des sens transposés datant évidemment d'une époque
où l'on considérait l'organisme comme une machine.
comme un mécanisme déterminé, et il lui parait regrettable que cet usage conventionnel, qui peut n'avoir
point d'inconvénient dans une conversation de tous les
jours, soit maintenu dans une discussion intûlectuelt~
entre savants soucieux d'arriver à des conceptions nouvelles. On risque, pensait-il, de ne pas s'entendre parce
qu'on discute avec des mots qui ont à la fois un sens
général ordinaire et wi sens déterminé spécial présup•
posant des relations qui sont elles-mêmes &lt;lisGutables
ou même franchement absurdes.
Son attitude sur ce point rappelle un _peu celle qui,
soixante ans plus tôt. l'avait retenu, à Strasbourg, de
suivre la suggestion qui lui était faite par ses amis J.-J.
Oberlin et Chr. G. Koch, d'entrer à la suite de Schoepflin au service de la France et plus particulièrement
peut-être à la Chancellerie allemande de Versailles, ou
de se fixer à l'Unive:œité de Strasbourg. Mais un manque
de fraîcheur, de concordance entre le fond et la forrM,
qne Gœthe avait ressenti dans la plupart des manifestations spirituelles de la société française d'alors, contri•
hua beaucoup à lui rendœ peu attrayante Ulle pareille
perspective.

�504

LA NOUVELLE REVUE FBANÇAISE

Dans le cas de ses préoccupations scientifi.ques, son
attitude offre un intérêt plus général et nous ramène en
quelque sorte au point de départ de la présente étude,
en nous rappelant qu'il y a, en matière scientifique, un

problème de ,esponsabiUlé morale dans la façon de formuler, d'exprimer en paroles les constatations faites sur
l'objet. Ce problème devait particulièrement attirer un
esprit aussi sensible au jeu de l'expression verbale que
l'était Gœthe. En cela il se rencontrait, d'ailleurs, et
tout juste dans le domaine de l'histoire naturelle, avec
un génie essentiellement français et pour lequel, dès son
jeune âge, Gœthe avait eu une admiration particulière:
Buffon. La sensibilité poétique est, en effet, un pré) cieux moyen pour mettre d'accord les constatations
scientifiques et leur expression verbale.
On comprendra mieux aussi, après cela, qu'un Gœthe
ne fut pas, comme on l'a parfois supposé, attiré vers les ·
sciences naturelles parce que cette idée de l'unité du
plan de composition chez les êtres vivants, qui lui était
chère, mettait une note poétique dans des préoccupations généralement réputées arides. Il y était, bien au
contraire, de tout temps gagné par son intérêt fondamental pour ce monde de relations entre les diverses
réalités, dont un des reflets est précisément ce princii:,e
de la totalité qu'a exalté Nietzsche à propos de Gœthe
et qui plus récemment a préoccupé le philosophe danois
HISffding. Or c'est là un monde qui parfois se révèle
moins à la logique qu'à la sensibilité, ainsi qu'en ferait
preuve une histoire attentive des Sciences Biologiques
comparée à celle des Sciences Mathématiques et Physiques. Et c'est aussi pour cette raison, sans doute, que
Gœthe fut, dans le domaine scientifique, plutôt naturaliste et biologiste que mathématicien ou physicien.
Car si les Sciences Mathématiqu~ et Physiques
cherchent essentiellement à définir leurs objets par un
enchaînement de caractères logiques, les Sciences Natu•

G&lt;BDŒ, SAVANT NATURALISTE

relles et Biologiques tendent, elles, plutôt, à caracté•
riser les leurs à l'aide de combinaisons particulières de
qualités établies par les diverses voies sensorielles.
C'est là un procédé qui, tout en risquant de faire
apparattre plus nalfs ceux qui le pratiquent, les rapproche davantage de l' « éternel enchantement, et les
empkhe d'oublier qu'ils sont eux-mêmes immergés
dans Je courant des joies et des douleurs de la vie •·
Frewlig war vor vielen ] ahren
Eif,ig so der Geist bestrebl,
Zu erforschen, zu erjahren,
Wie Natur im Schaffen lebt.
Urul es ist das ewig EiM,
Das sien vielfaclf oflenbarl :
Klein tlas Grosse, g,oss tlas KleiM,
Alles nacls àer eignm Arl;
lmmer wechselrul, /es# sich /taltend,
Nah urul fern urul fem urul Mis,
So gmaltend, umges"""1ul Zum Erstaunen bin icli la. l

.

1.

JEAN STROHL

Voici bien des années que, joyeux,
que, studieux, mon esprit s'efforçait
D'approfondir, d'apprendre
comment vit la Nature tlans sa création.
Or c'est l'unique et éternel principe
qui se manifeste en la multiplicité.
Petit ce qui est grand. grand ce qui est petit,
chaque chose selon son mode personnel,
Toujours changeants, toujonrs fermement conjugués
le lointain et le proche, le proche et le lointain.
Donnant certaine forme, et puis changeant de forme ...
Je suis ici pour admirer.
(trac!. PIERRE BERTA'OX)

�FAUST, QUESTION HOMÉRIQUE

FAUST, QUESTION HOMÉRIQUE

J'ai deux mille ans de retard sur mon idée de Gœthe.
Elle, ne retenant presque plus rien de la carrière, rend
Faust aussi incontestable que si son auteur n'avait pas
existé. A peine sait-elle que Gœthe eut trois cent
soixante-cinq femmes, comme tous les mythes solaires;
qu'un capitaine anciennement fameux, et qui, d'ailleurs, rangeait les passants, selon qu'on le servait ou
contrecarrait, en imbéciles et en coquins, lui décerna un
brevet d'humanité; et, comme l'attestent ses Pensées
de sens commun, que ce fut une manière de sage.
Heureuses gens de 3932, qui ne connaissent plus que
les auteurs fous du Faitst. :Maintenant l'homme-du-livre
a nµingé l'homme-de-la-vie, et le livre a pris cet aspect
intangible des écrits retirés par le temps à leur auteur,
devenus assez anonymes enfin pour que, au lieu d'y
quereller un de nos semblables, nous admettions, une
bonne fois, dans le moindre de leurs mots, un mystère
avec lequel nous serons toujours en reste.
Il fut une conscience, hélas, au sens le plus fort et
le plus haut du terme, - une conscience du monde de
son temps. Quelle chance pour les âges futurs, que
néanmoins, entre ses œuvres consciencieuses, il en ait
risqué une où il n'a pas tout-à-fait voulu savoir ce qu'il
disait ! Il y a même oublié la discutable honnêteté
réclamée par Dante, je crois, aux poètes du symbole
de ne pas donner plus de choses à deviner qu'on n'en
a dans l'esprit, de ne cacher que ce qu'ils voient. Ce

qu'on appelait sa curiosité et sa science n'est plus qu'un
antre trait décoratif de sa légende: comme c'est déjà
comique, au bout de cent ans, cette prétention d'un
crâne vermoulu, d'avoir tout connu ! Ce qu'il y aura eu
de plus incroyable pour le lecteur de Faust, c'est, comme
pour celui d'Ezéchiel ou d'Homère, que l'auteur ait été
un vivant.
Mais quel mort a jamais vécu ? petite question, peutêtre séante à propos d'un exigeant ingénu qui, durant
plus de soixante-dix années, avait pris le v~u pour
quelque chose.
Heureusement travaillent, en vingt siècles, assez
de souris, de théoriciens et d'incendiaires de bibliothèques ; on ne voit plus bien quelle peau il y eut derrière la sainte image. Même d'autres œuvres passées
sous son nom ressemblent maintenant à des supercheries de scholiastes, à des vengeances d'héritiers, à
des faiblesses d'admirateurs. Gœthe a-t-il existé? est-œ
lui, l'auteur du Faust? Oui - voilà la question-, en
admettant la fable de son existence, dans quelle mesure
encore fut-il le même que l'auteur de son œuvre?
Gœthe? Appellation désormais générique, comme
Véda-Vyâsa, dans une nomenclature cruelle où l'humanité sacrifie, rarement mais impitoyablement, chez
quelques-uns de ceux qui rêvèrent pour elle, leur
besoin d'exister à son besoin de croire•. La tradition
ne rapporte-t-elle pas, d'ailleurs, que Gœthe lui-même
sacrifiait les créatures de chair aux héros de ses livres?
C'est toujours le plus hardi qui commence par substituer l'être de mythe à l'être de réalité~ et jamais
.1. Rapidement, le nom de l'auteur ne sera plus qu'un second
titre, collectif, de ses œuvres et l'on sait quels surprenants
divorces se font aussi entre mainte œuvre et son titre : combien
de lecteurs se demandent ce que 1rignifie Divina Comwedia ou
~àucatton Sentimentale, ou même la Joconde et la Traviata?
images liées uniquement aux. sonoritès de noms qui ont perdu
lem idéologie.

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LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

FAUST, QUESTION HOMÉRIQUE

5rr

Un oracle des Sirènes fait suite aux sibyllines déclarations de Manto en faveur des chercheurs d'impossible :
Ohne Wasser ist kein Heil.

la vit, non de beaucoup elle est connue, et où vous l'empoignez, là elle est intéressante ». Avec ce qui fut
vivant, il s'agit de faire ce qui sera valable. Puis vient
le vers-clôture, dont Gœthe tirera, après coup, le pro-gramme de l'œuvre : votn Hirnmel di,rch die Welt zur
HiiUe, abimer le ciel des possibles 1 à travers le monde
du créé jusqu'à cette fournaise infernale où toute
substance, devenant symbole (ainsi le chœur final
chante l'accomplissement de l'annonce liminaire),
s'évapore en de nouvelles significations : ce que dut
faire, exemplairement, la vie même du poète.
Dès le deuxième Faust, celui de I797 à I8o8, il a donc
compris, - mais non point sans l'appréhension sacrée
que traduit la Dédicace, d'avoir à se séparer des habitants de sa vie pour aller parmi des populations inexplorées dont le suffrage même terrifie son cœur, et
déjà retentit le motif central du Crépuscule des Réalités : « Ce que je possède, je le vois comme dans le
lointain, et ce qui disparut devient pour moi réalités ii .
Il n'a pas encore sondé lui-même tout le sens de ces
paroles qu'il met en avant de son propre drame, ni ne
sait tout ce que signifie, aussitôt après elles, la vie, la singulière « autre vie », que promet la perte de l'être
dans l'océan des générations chimériques : il est seulement a vide de la façon dont la foule des vivants fait
vivre, die Menge... besonders weil sie lebt und le ben
lasst !
Dans le troisième Faust enfin, celui de 1827 à I832,
il perd pied : il se décide enfin, le Gœthe des idées claires,
à perdre pied ! il a senti que se perdre est le but suprême
de la vie, et non pas se connaître ; il flaire le conseil,
caché jusqu'ici dans le sabbat de la première Walpurgis, dont l'environne la foisonnante Nuit magique.

Elles veulent qu'on se jette à l'eau : là est le salut,
dans ce qui coule et engloutit ; tel est le thème • qui
contredit ou complète l'Invitation au Sommeil, toutà-l'heure formulée par les Nymphes. Que cet exode
au pays des monstres soit effrayant pour la conscience
individuelle, elles ne le dissimulent pas : personne, à
qui le prodige rende service ! (Niemand., dem. das Wunder
/rommt). Et maintenant se dresse le personnage décisif
du Cataclysme, Seïsmos : cc Si je n'avais pas tout secoué
et ébranlé, comment ce monde serait-il si beau? » Nous
entendons quelqu'un dire cela aussi en Gœthe devant
son Fa11,st pour le consoler d'avoir fait sauter ses assises.
Dans une conversation, qui a la puissante familiarité
caractéristique de son génie, Gœthe dit, à propos de
ses rapports avec ce Faust dévorateur : « Un père de
six enfants est perdu )&gt;, car cc nous finissons toujours
par dépendre des créatures que nous faisons. » Et
Faust est une postérité bien autrement possessive que
six enfants. Détruire l'homme en œuvre l ce n'est plus
ici l'égoïste désespoir de l'élégie qui pourtant n'est pas
si ancienne. cc Mir ist dass All, ich bin mir selbst verloren ! J'ai perdu l'univers et moi-'même ». Bien venue,
l' œuvre-gouffre : Gœthe renonce au Moi décevant ;
après avoir tant fait pour rassembler en soi toutes les
miettes d'un homme, maintenant produire en fiction
l'homme indivisible que nul ne peut être pour soimême.
Il a mesuré l'abîme, sous lui, qui sépare du fragment

r. Sur le Faust de Delacrou : « Faust est une œuvre qui va.
du ciel à la terre, du possible à l'impossible».

r. On admettra ici un vocabulaire wagnérien, Richard
Wagner étant le disciple de Gœthe comme son Erda la fille de
Manto.

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�IMAGE DE GŒTHE

5r7

:;'il s'éveillait après un cauchemar, en étudiait Ja valeur

IMAGE DE GŒTHE

(Certainement le même jour de Pâques. A l'horizon,
où la ville est mangée de clairières et de couchant, un
barbet noir accourt en grandissant, les yeux plus forts
que le couchant, traçant derrière lui des rues inconciliables. Les fenêtres s'effaceront à son passage. Des
parchemins drroulent un ciel pâle de religfon laborieuse,
La partition d'un chant de cloches. Puis le souffle bref
et enflammé du barbet fait briller les vases de science.
Plus tard les mêmes vases et la fenêtre où se dépose
· lentement le sel vivant et lumineux de la mer en esprit.
Et peu à peu, sous la chaleur magique des mains lentes,
les ampoules s'emplissent de cortèges et de mythes de
chair. Sur le mur de fond, on constate les mêmes défroques toujours, robes théologiques, adolescences, un
costume douteux de dieu-mage, un autre de princechevalier ; quelques masques tragiques, habituels ; un
manteau rouge et la patte de bouc ; le tout pendu aux
mêmes clous imagînaires).
'
·
Peu de veHleurs ont échappé au frisson de la légende,
en dépit des ténors joyeux et des trappes d'où jaillit
la basse noble; comme il y eut sans doute le temps où
Vénus naissait, à chaque éveil, de la coque des yeux.
Deux frissons aux deux heures les plus religieuses, les
plus peuplées de l'homme : l'un de demande ardente
et peureuse, quand le corps va bientôt se confondre
dans l'ombre; l'autre de joie transie, chair d'aurore,
~ù chaque muscle a droit à sa part d'espace. Le grec,

prévoyante, avec ses yeux de jour, pour avoir toute
prête au matin la raison de son corps. Puis il y eut les
hommes de l'occident: la nuit se faisait lentement dans
leurs yeux, dispersant à mesure la géométrie de l'espace
et du plein jour, conduisant doucement les regards
jusqu'aux marais où la lune se débattait parmi des
formes, jusqu'au moment où les choses tressail1ent
drôlement à chaque clin d'ceil prises dans un filet de
cils, de branches, de fils de la Vierge et de rayons
d'étoiles. Alors Gœthe ...
Il était une fois un homme de mémoire ...
On connaît peu de drames où il soit donné d'assister
à une telle mise en pièces de l'unité d'espace, au profit
de la durée et de la dispersion du temps, au profit de
l'homme. Il fallait seulement découvrir que la chair et
le sang de l'homme sont de gagner le temps sur l'espace,
de ne pas contraindre l'esprit à l'espace par la recherche
d'une abstraction dernière qui réduirait le passé et le
futur aux seules fins d'un présent immuable. Il fallait
cesser d'appliquer au monde une mythologie de dieux
et d'idées, et faire de l'homme sa propre mythologie;
au lieu de l'accabler d'une fatalité étrangère à luimême et puisée dans le présent immuable, lui montrer
qu'il participait à la destinée universelle et que l'histoire de cette destinée est sans fin. A la minuit où le
célèbre docteur Faust s'est brfilé l'esprit aux étoiles
dans son désir de dépasser les vitres de son cabinet,
des milliers de papillons achevaient de consumer leurs
ailes autour d'un phare quelque part. Alors Gœthe
voit que pour comprendre les étoiles, il suffirait de
vivre avec elles en prenant son parti de la Nature
vivante, c'est-à-dire de les aimer belles, quand elles
pénètrent les yeux, et ainsi d'aimer tout ce qui est beau
et désirable : la jeunesse, la richesse qui habille bien et
permet les désirs, le pouvoir pour gagner la richesse,

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LA lfOUVBI.U ll&amp;'l'm "IIM'\IIZP

la magie polll' Paner le poütuis, I&amp; femme polo&amp; . . . .
l ' - r . Ainsi Faust va--t-i, 6pàaDt - illltillde,
IF is&amp;n~ la natbn, viwaute, -yant tour à tour IIS
pelllibiliUn œ bien t:t de -1 que Platon &amp;vait peine .s;;ac6r amc deus pOles de am œrps. llt
qlli umintsant jeil)inenl de œ même corp8 dans tamulte de sang. au contact de la nait .et da ulAI
nz càewux de so~res, au contact de Margaedla
oa d'• clair de hme grec où les pares de la pWae
art des corps - de J!11 es, 'la. parfum d'une mer
phosphorescente oi\ la même chair de lune traBsfigare
les récifs et les eh-Pins de vagues. Et quand il s'est
blti amsi sa propre catMdrale (il ea prit à Gœthe
pnnque auai long temps qu'à Faust : quatr&amp;-vagttrois ans), arcbontaot le bien contre le -1, il ne lui
reste plus qa.'à mourir. Il y a bien ce pacte qu'il a .
CODdu avec cet au:tre malin lui•même. Ibis on ne put
111Ï en vouloir d'avoir suivi la voie do sang à tra._. la
nature et la ~ . puisque de l'œe il a gap l'Actiœ,
le go(lt de Ja communauté libre awc le" hommes ; de
la seconde il a extrait la cnnoaissmce de l' c éternel
fimiDio •• qui est la Beauté ; et de toutes dem: l'Amour :
riN/ftibù

-

ici lwi4III lldl;
l'lûrnd ,.,._,.

"""........ """'·

. Et parce que Faust a laissé sa vie à un devenir cœtimœl
panui le devenir uni-1, il est satn6, n nom tle la
IIIÛ1IR viwnte, malgré ses désobéissaoœs à. la momie
commone. Bien entendu, le tribuna1 est surlmmain.
Il puae ct&gt;nc à a vie éternelle, mais sam. quitter la
Vie, car amsit6t les uges, qui sont sau doute œ qm
Viac:i appeUe le.s • limes des choses ,., s'empaaent ck
!Dl &amp;!ment immortel. D Œ meurt pas ~ 1Jft
hbœ de la vie ~ po1IIIR IUivant la ligne droite

' q:r- "JII GlnD
5li
" - - fatalit6 mome jusqu'à la brisue de cette liglMI,
- • c'est la mort. J&gt;DÎII - o e la vie étemllle
et l'eatrée dam le mythe où on n'est plus qa'ua dlll
dmllflloh111 de œtta bialit6, au ser\'Ïœ de cette fatalitA
(comme cette reine atlantide vient de temps en WIii'
wrifillr les corps aur66és de ses ameuta daœ Jeun
nidles). Mais Faust ne peut rester inactil dans la nai1are
vivante, après la ruine de sa forme humaine: DOUS le
•wns par cette phrue de Gœthe qui ouvre à l'imar
pmtiou un Troisième Faost : , La métamorphœe .t
la di de l'alphabet entier de la nature•... Le rid8a8
- lèverait sur un PAYSA.GB. TÙ$ CILUKANT, pendent
qs'un Chorus Mysticus chanterait le retour du moude
mineur FIWSt au aaiats 6Uments du corps terresue.
.AlOls s'éveille un Femt immeue, encore lourd de somaeil immortel, et dont la chair bienheureUSt-, - la

peau du- ciel, -

empnmta.nt sa focœ aux rocliers et

tranquillités aux plaines, repose dans un sang de
les regarda oot la tiédeur favorable de

_sel léger doot

la terre...
Alon Gœthe s'éveille des images, un matin de prilltemps. Il est allégé de Faust. Il a quatre-vingt-trois
111L D est allé ouvrir lui-même la fenêtre à la lumière
et aux âmes des choses : elles entrent par millions, ava:
fombre joyeuse des feuilles et les ronds de soleil .•.
• encore plus de lumière •··· Les tempes sonner,+ OOPIJPe
• encore plus de lumière... • La main passe.

1111 cristal ...

•••
Il suffisait qu'il fût questlœ de mots, pour disséquer
&amp;Ullitôt l'œuvre de chair et eo montrer triomphalement
du bout des plumes Ir • idées pures • et les symboles
pllll9i's. • Ce second Faust que nous ne reprodujsoos pu,
A'at intéressant qo'aa point de vue de l'érudition. •
S- voir qc'il fallait non pas une mémoire de livra
.t de religiœs, mais être un oo,pr qui se souvient ;

�520

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

IMAGE DE GŒTHE

qu'il ne s'agissait pas d'une cosmogonie, mais d'une

theologia mystica analogue à celle de Dante, d'une
quête de la Beauté sous toutes ses figures les plus
proprement sensuelles, en remontant les cercles du
monde et des formes.
Quand Gœthe disait de son drame achevé qu'il était
, incommensurable », il pensait que lui seul avait la
mesure des deux Faust : son corps. 11 aimait la musique ;
il avait failli adopter la peinture ; et voici que les mots
pouvaient être à la fois des idées colorées et des idées
bruyantes ; voici qu'il lui était donné de connaître et
d'aimer la beauté de la nature vivante comme Vinci
savait« se reposer», ou bien d'y forcener à corps perdu
comme Beethoven. Aussitôt, les cosmogonies du Premier Faust se résolvent en une succession d'imaginations colorées ou sonores. Depuis les paysages tranquilles de collines et de prairies où les paysans St livrent
à un scherzo pastoral, pendant que deux graves docteurs à la robe et à la barbe très renaissance se promènent en tenant des discours indulgents, jusqu'à la
frénésie symphonique de Faust rajeuni et traversé de
nature vivante, irrité de ces mêmes voluptés et contacts mystérieux qui font les désespoirs. musicaux de
Beethoven et les silences soudains où l'on peut croire
un instant qu'on va saisir le pouls de l'univers (mais
Faust aussi n'est-il pas réduit par le rire cmvré de
l'esprit de la Terre : « Voilà sans doute un plaisir surhumain, d'autant plus doux qu'enfin cette contemplation sublime se termine ... (il fait un geste) ... je n'ose
dire comment ... n) ; jusqu'aux portraits de Marguerite
où le sourire se repose sur un fond calme de nature
maîtrisée ; jusqu'aux magies de la taverne, aux chansons obscènes des sorcières du Walpurgis, où résonnent
les cuivres grotesques et grossiers et les chevauchées
sensuelles de certains scherzos et finales de Beethoven.
Que cette vision colorée du Premier Faust soit pleine

l'

521

de diables et de sorcières chrétien,nes, d'impudeur vêtue,
de jour sombre, de cachots, de tavernes, face à l'image
claire et désolée d'une fille pure même séduite, Gœthe
l'a laissé vouloir par son corps et non par sa raison.
~ drame est encore trop près de sa jeunesse dans les
vieilles villes et les ghettos hantés de portes basses où
de vieilles et de jeunes sorcières faisaient signe au jeune
bourgeois aventureux; trop près des tables de taverne
où l'on avait vendu son ombre au diable en hâte (d'ailleurs le vin faisait un bon manteau de diable); trop
, près des marionnettes qui peuplaient les ruelles de
peurs, le soir; trop près du corps chargé d'expériences
amoureuses très pures, et de mal, que ramenait de
Leipzig Gœthe à vingt ans. De là, les coups de soleil
et de sourire qui frappent la pièce ; de là l'amour de
l'obscénité derni~vêtue et des extases l:unaires, les jets
de vin magique. De là, la vie.
Le spectateur devra se faire un corps de Faust,
entendre en lui le sang bruyant, désirer la Beauté à
travers une fille d'auberge, ne pas redouter les cauchemars de chair. .. Le spectateur devra se faire Poète ...
Et alors peu importe que Faust s01t momentanément
damné et Marguerite sauvée, qu'tl y aille de la morale
et du problème du Bien et du Mal, qu'il doive être
impossible de ne pas voir un symbole pensé dans un
personnage aussi peu fréquent que le Diable. On prend
son parti de vivre quelques heures avec le diable, dans
un monde vivant et coloré., rouge vif, blond allemand,
vineux, fumeux, vert de sapin, couleur de lèvres et de
dents~ coupé de silhouettes violentes : chevauchées de
sorcières et bois de potence.
Je recevais dans mon âme des impressions m-ul.tiples, physiques, vivantes, séd11,isantes, variées, de mille espèces, que
m'offrait t,ne imagination toi4ours en tnoiwement; fe n'avais
,Plus ... qu'à les faire apparaître en peintures vivantes pour
que d'autres... pussent recevoir ces mtmes impressions.

�522

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Et peu importe l'intention humaine qu'on s'est
efforcé d'imposer au Second Faust, que Gœthe a
reconnue lui-même avec l'aide de ses amis, - mais
pour la satisfaction du plus grand nombre et par l'effet
de cette politesse légendaire: « La nature n'a pas de
système. Elle est en vie, elle est vie et succession à
· partir d'un centre inconnu jusqu'à une borne inconnue. ;,
A soixante-quinze ans.,. les tempes étaient plus arides
et les veines plus dures ; la tentation était facile, de
raisonner un Second Faust à partir du Premier, d'écrire
l'équation d'une rédemption en chiffrant les forces
bonnes et les mauvaises, en dénombrant la nature
vivante, au lieu de traduire l'acte perpétuel par l'acte
mortel.
l\Iais on a vu le miracle génial.
Un homme riche et respecte pour son rang, sa gloire
et sa sagesse, ferme les yeux au monde et à son temps.
Une fois de plus, il fait appel à son corps ; il recneille
!-lOn corps; il va revivre en corps la naissance de l'esprit
Homunculus, vivre la mer innombrable, revivre les
siècles barbares de l'Empire, revivre surtout la beauté
de la Grèce. Avec l'imagination orgueilleuse d'un enfant,
il s'arroge le droit de vivre pour un temps parmi les
formes du monde et de frôler les éléments. Là où de
purs esprits se sont attachés à voir de grandes parades
biologiques, avec çà et là une ironique adresse à la ·
science contemporaine, on a connu un étonnant déluge
de lumière bleutée, lourde et hwnide et peu à peu plus
verte, et l'eau était sur tout et des algues naissaient
et se formaient en chevelures, tandis que des yeux de
lumière révélaient lentement les pâles visages des
vagues; bientôt ces visages s'interpellent par leurs
noms en jouant; et c'est ainsi qu'il les reconnaissait
pour avoir lu quelque l)arl déjà le vieux Nérée et ses
filles, et Protée, et la non moins insaisissable Galatée.
Les tempes de cristal sonnaient, et la lueur Homunculus

IMAGE DE GŒTHE

523

s'épandait en dec;.à des paupières, dans un spasme de
lumière.
Toujours plus au fond de son corps, Gœthe va puiser
la force enfantine de vaincre le temps et de trouver la
forme, digne d'être aimée d'Hélène; orgueilleux à
l'exemple d'Achille à qui fut accordé de posséder
Hélène en rêve. Quand le moment de s'éveiller viendra,
à peine ses yeux ont-ils vu fuir de leurs paupières un
long dernier manteau ; et déjà plus de chair... Les yeux
de l'âge ...
L'âge. où l'on sent la pesanteur humaine, où il est
temps de marcher panni les hommes et d'appuyer des
regards durs sur les choses. L'Action! j'en ai le temps
encore ... Un dernier rêv~ de corps... Maitre enfin ... Je
meurs. ..
La tragédie est passée. Il traîne dans les yeux les
restes luxueux de cortèges impériaux et barbares, le
souvenir cruel de nudités divines dans la lumière mythologique aveuglante qu'atténuait le rêve. Déjà la mer a
ressaisi ses droits et la plage que Faust avait sauvée
des eaux. Il reste un ciel immense d'harmonie.., très
bleu malgré la blancheur folle des voix d'anges. On
pense à l autre ciel final de la IXe Symphonie, et on
oublie, par l'effort surhumain des voix, l'éclat des
cuivres et l'épouvante des premières visions infemales.
~ Le frisson sacré est la meilleure part de l'humanité;
si cher que le monde lui fasse p?.yer le sentiment,
l'homme une fois ému sent profondément l'immensité.»
1

GEORGES PELORSON

�GŒTHE ET LE TOURMENT DE L'INFINI

GŒTHE ET LE TOURMENT DE L'INFINI

L'homme éprouve de la peine à concevoir qu'il n'a
pas toujours vécu et que sa mort est certaine. La Nuit
ronge sa vie aux points extrêmes, et s'insinue dans
son cœur. Pour la vaincre il veut la connaître. TI est
amené à s'interroger sur ses propres forces, et sur la
valeur de son existence. La pensée spéculathre nait
ainsi de la peur de la mort. Elle en conserve un accent
sublime et crépusculaire.
Aussi loin de son objet véritable qu'elle affecte de
se placer, la réflexion de l'homme retourne invinciblement à cet abîme qui le précède et qui le suit. Qu'il en
vienne à se nier lui-même, à désespérer de même concevoir l'énigm~ qu'il se pose, à refuser d'en rechercher
la clef, et à se satisfaire d'en enregistrer les lois, qu'il
se raidisse contre sa peur au point de paraître l'oublier
et de mépriser ceux que la majesté du vide envahi~
d'horreur, sans répit et à chaque heure, le silencieux
orage de l'au-delà menace de couvrir à ses oreilles le
bruit du monde.
La permanence de cette obsession explique sans
doute la gloire que l'humanité prodigue aux être'&gt; qui
s'efforcent de l'en délivrer. Elle permet de concevoir
du même coup l'apparente injus~ice de toute postérité
vis-à-vis des hommes qui s'appliquent à perfectionner
les conditions de l'existence humaine, plutôt que de
. reporter leurs dons spéculatifs rnr son envers : nul

doute que l'individu moyen ne soit susceptible de
récapinùer les noms des principaux philosophes et
des plus brillants poètes de la terre, alors que le paJmarès des inventeurs lui échappe.
Et cependant ces inventeurs lui fournissent des
machines incroyables et parfaites, alors que ces philosophes et ces poètes ne lui présentent la plupart du
temps que des llans vers la vérité, des révélations
tronquées... Toutefois leurs intentions les sauvent.
La défaillance de ces chercheurs vient de ce que la
Vérité ne peut apparaître aux hommes qui s'avisent
d'exercer un choix parmi les facultés de leur esprit.
Seuls certains êtres éveillés sur tous les plans, des
chercheurs capables de manifester une activité qui
tiendrait à la fois de la philosophie, de la science, et
de la poésie, se trouveraient naturellement placés devant
!'Evidence. C'est que leur conscience ne souffrirait pas
plus de linùtes que la Vérité même.
Ces premières réflexions nous permettent de fortifier
et de comprendre le pressentiment que nous éprouvons
d'être dirigés vers une réalité étrangère à notre entendement mais pressentie par notre angoisse, lorsque nous
entrons en contact avec l'œuvre de Gœthe. El!es nous
donnent les raisons d'une gloire au-dessus de toutes
les réputations humaines.
L'Orient, qui répugne à la division du labeur et au
morcellement de l'esprit, a su dresser au cours de
périodes millénaires des types d'humanité totalement
conscients. La révélation proclamée par ces penseurs
se retrouve chez les quelques hommes d'Occident qui,
malgré les contraintes de leur civilisation, surent sauvegarder l'intégrité de leur pensée. Cet accord émouvant
peut donner à croire qu'il existe un mot d'ordre jeté
d'une race à l'autre, et de siècle en siècle, et qui serait
celui de la révélation. Je demande que l'on y découvre
plutôt l'inéluctable aboutissement de la conscience

�,526

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

GCBTlIE ET LE TOURMENT DE L'INFINI
~

humaine parvenue à son complet développement. La
rencontre - maintes fois signalée - de la pensée de
Gœthe et de la pensée orientale, en perdra son caractère
de singularité, pour revêtir celui d'une nécessité logique.

Philosophe, homme de science, et poète, Gœthe fut
amené à découvrir la Clef symbolique qu'il place dans
la main de Faust, et qui permet de remonter vers les
Mères. Je m'abstiendrai de m'appesantir sur la circonstance historique del'initiation de Gœthe aux sciences
secrètes. Maintes biographies mentionnent que guéri,
dans sa jeunesse, d'une maladie grave par les soins
d'un alchimiste, Gœthe lut J.es livres de Paracelse et
de Van Helmont, et poursuivit un temps. à Francfort,
la recherche de la Te1're Vierge. Egalement au passage,
je rappelle la lettre qu'il écrivit à Fraulein Von Klettenberg pour lui confier que ses études mystiques constituaient le ressort intime de sa pensée. Je désire que
l'on ne voie dans ces détails que la confirmation extérieure 5l'une évolution spirituelle dont l'accomplissement ne dépendait en rien du pittoresque des faits,
mais les déterminait.
Bien plutôt l'illurrûnation qui envahit une conscience
et détruit ses limites personnelles, me paraît expliquer
la conjonction des enseignements de Gœthe et de ceux
de la tradition qui se propage de l'Orient jusqu'à nous,
à travers la philosophie platonicienne, la kabbale, et
les admirables hérésies chrétiennes.
Faust et les versions du Second Faust naquirent de
cette ambition, poursuivie pendant soL'\'.ante années,
de réaliser un drame suffisamment vaste pour situer le
tourment de l'homme et le résoudre,
Le souci passionné de -dépasser toute mesure, de

,-

remettre en question la totalité de nos acquisitions
morales, et de revêtir de chair pour nos yeu.'\'. de chair
les démarches d'une dialectique qui part du monde
sensible pour s'élever aux Idées pures, et nous contraint, en conséquence, à considérer la matière et
l'esprit comme les deux faces d'rme réalité unique,
éclate convulsivement dans cette construction monstrueuse et toute portée vers l'invisible.
L'intelligence est la faculté qui nous permet d'accomplir une séle~tion parmi les choses, et de reconnaître
entre elles un rapport. Elle suppose un sujet et un
objet, et par là même ne peut s'exercer que d~s la
multiplicité qu'elle tend à. réduire abstraitement. L'intelligence disparait devant l'intégration du sujet et de
l'objet. Incompatible par sa nature avec la réalisation
de l'unité, elle s'arrête aux approches de la soi-conscience. L'homme qui refuse de vivre, et de réaliser par
de.,; actes d'amour successifs la reconnaissance de son
1
identité avec tout ce qui semble exister en dehors de
lui, pour tenter la pénétration des mystères par la seule
analyse intellectuelle, s"amène à :finalement admettre
qu'il ne peut rim savoir. C'est ainsi que le drame de
Faust s'ouvre sur la faillite de l'intelligence :

Philosophie hélas! furisprudence, médecine, et toi aussi,
triste théologie! ... fe vous ai àonc étudiées à fond avec ardeur
et patience : et maintenant me voici là, pauvre f01,, toi1,t aussi
sage que detJant ... je vois bien q·ue nous ne pouvons rien connaftre ! ... Voilà ce qui m-e brûle le sang 1 /
Magnifiquement, Gœthe nous fait assister au désespoir de l'homme de génie qui se sent devenu une sorte
de monstre, pour avoir hypertrophié ses facultés spéculatives au détriment de ses autres puissances, et qui
ne pourra retrouver la voie moyenne qu'en se livrant à
1.

Traduction de Gérard de N-erval.

�528

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

la violence des instincts qu'il a niés, au lieu d'étendre
sa conscience jusqu'à eux. La première partie du drame
est consacrée à cette précipitation dans la matière que
Faust doit subir. Il livre sa force vitale aux suggestions
trop longtemps comprimées d~ son inconscient. Un
paraphe de sang scelle le pacte avec Méphistophélès.
La signification du sang et le symbole du démon ne
cessent de s'éclairer au cours de l' œuvre
:MÉPHl"STOPHliLÈS.

Il no vous est assigné aucune limite, au,cun but. S'il vot4-S
plaît de goûter un peu de tout, d'attraper au vol ce qui se présentera, faites comme vm'5 l'entendrez. Allons, attachez-vous
à moi, et ne faites pas le timide !
FAUST.

Tu sens bien qu'il ne s'agit pas là d'am-useriunts. Je me
consacre au -tumulte, aux fouissa·nces douloureuses, à l'amour
qui sent la haine, à la paix qf+i sent le désespoir. Mon setn
guéri de l'ardeur de la science ne sera désormais fermé à
au.cune doyle,,r : et ce qvi est k partage de l'humanité tout
entière, je vei,x le concentrer dans le ,Ptus pro/ond àe mon
etre ; ie veu-x, par mon esprit, atteindre à ce qu'elle a de plus
élevé et de plus se01'd ,· ie veux entasser sur mon cœur tout le
bien et tout le mal qu'elle contient, et, en me ganfia,nt comme
elte, me lrtiser a11,5si de même.

Ce désir immense d'identification avec l'univers
amorce la. remontée de Faust vers l'Idée qui se trouve
à l'origine du monde créé. Un rayon issu de la Beaute
é.ternelk frappe le miroir que lui tend Méphistophélès.
L'interprétation que nous avons faite de ce dernier
personnage nous permet de traduire que l'intuition de
la Beauté se reflète dans l'inconscient du chercheur.
Et comme la Vénus céleste ne peut être atteinte qu'à
travers la Vénus terrestre, Faust verra tout d'abord
la Beauté dans µne de ses émanations sensibles :

GŒTHE ET LE TOU:RMENT DE L'INFINI

5z9

FAUST.

Que vois-fe ? quelle céleste image se montre dam c-e miroir
magique 1 0 amour ! pr&amp;e-moi la plus rapiàe de tes ailes, et
transporte-moi dans la région qu'elle ha bite... La plus belle
fortM de la femme! Est-il possible q·u'une femme ait tant de
beauté 1 Dois-je, dans ce corps étendu à ma vue, trouver
l'abrégé des merveilles de tous li;s cieux ? quelque clwse de
pareil existe-t-il sur la terre ?

La place me fait défaut pour suivre de façon détaillée
l'év_olution d~ Faust à travers les innombrables péripéties du drame. Le personnage de Marguerite, en
opprn~ition àvec celui de Faust, incarne sans aucun
doute l'être qui vit dans la simplicité de son cœur et
parvient à la vérité, en acceptant de sacrifier ~on
existence à la domination de l'amour. Mais en tant que
première émanation de _la Beauté pure vers laquelle
s'achemine le héros, nous avons le devoir de la dépasser
avec lui.
L'épisode du miroir magique forme entre le premier
et le second Faust une sorte de charnière. Nous en
retrouvons en effet le rappel au point culminant du
second ouvrage, lorsque Faust, parvenu à l'aide de la
clef magique au domaine des archétypes (les Mères)
en ramène le fantôme d'Hélène, reflet spirituel de l'Idée
qu'il poursuit.
Voici les paroles de Faust devant ce fantôme
A i-fe encore mes -yeux ? Il semble qu'à travers mon âme
s'échappe à '(lots la source de la beauté pure/ Ma course de
terreur aura-t-elle cette heitreuse récompense ? Combien le
monde m'était nul et fermé I qu'il me semble changé depuis
mon sacerdoce? Le voilà désirable enfin J solide, durable/ ...
Meun le souffle de mon étre si fe vais famais habiter loin de
toi! L'image adorée qui me charma fadis dans le miroir
magique n'était que le ,eff,et vague d'utte telle beauté I Tu
deviens désormais le mobile de t.oi,te ma force, l'aliment de ma
passi-On ! A toi désir, amour, ad(Jration, délire!

�539

LA NôUVBLt:&amp; lŒVUJt DA1CÇUIB

La Vénus céleste, second œflet de la Beauté que
Faust tend à rejoindre, lui arrache del exdamatûmJ
d'étœuement identiques à cellea que nous l'eotendimea
pousser en faveur de la Vénus terrestre. Mais tadisqu'en p ~ de Marguerite, le héros exaltait 1a W.
/ortlt6 du corps, nous l'entendons devant Hélène c,86..
brer des biens moins saisissables : JI m, semblt qt1•A
nvers mo,s 4,ru s'lclsapp, d flots la source 4e la b,aNII

,,,.,. ,

Et de même que Marguerite suit son enfant dans Ja
mort, Hélène ne peut survivre à Euphorion. Le processus dialectique se poursuit ainsi d'un drame à l'autre
avec une telle rigueur que les événements du secoù

Fat4St ne sont que la transposition des accidents du

premier.
L'effort de Faust pour faire passer tout l'mconscient
daDS le con.c;cient est encore figuré à la fin du drame
par le royaume qu'il tente de conquérir sur l'océan. La.
Mer, située à l'origine de J'buman~. est le symbole
utique de la matrice universelle. L'a.cher partiel•
lemeat pour établir une humanité neuve s'apparente
à l'effort de la conscience humaine pour empiéter sur
le domaine de l'inconscient. Cette interprétation me
pat'8lt confirmée par le fait que l'assécbemP.nt de la
mer en faveur d'une race meilleure survient paraiw.
ment à la défaite de Mèpbisto~lès.
Projeté en dehors des limites de sa personnalité par
l'amour, Faust a donc poutsuivi une intégration de plus
en plus violente de son esprit et de l'objet qui le limitait.
La Troisième phase dialectique s'accomplit. Après avoir
successivement c:lépassê l'aspect physique et l'aapeet
spirituel de l'éternelle Beaut6, le héros s'identifie avec
90II suprême aspect, auquel nulle parole humaine ne
oorrespond. Les si pures exclamations du chœur mystique accompagnent à la fia du drame cette apGtWole
qui est le fait de l'amour, et nous avertissent que le

53X
9'ritable Faust ne se râlifJe que dam Je silence sur
i.quet elles nous laissent :
La T•(Hwll, Il Plriaabla
N'ed fUd sy,,J'boù, ,a'• pa faiu.
L'~
ff,,qN'iœ.
L'l,,.,,,_,,,, I d ~ .
l 'lwltumable /
ü FIM_,. am,e1,
Noua dit, n cifl.

""*

A. :aoIIAWD DE U!ŒVJLLB

�533

SECOND FAUST

TEXTES

Où dois-je aller? Toi. qui te tiens ainsi sur la rive.
Veux-tu passer le fleuve? que je t'emporte par delà.
FAUST

SECOND FAUST
(Extrait)

FAUST

ET

Un cavalier s'avance au trot;
Son cœur et son esprit rayonnent ;
La blancheur de son cheval éhlouü ...
Je te reconnais .•. me trompé-je,
Fils illustre de Philyra !
Halte, Chiron/ halte! }'ai à te dire ...
CHIRON

Qt/est-cè ? Que me veut-on ?
FAUST

Mieux vaut n'en point parler.
Même Pallas, en tant qu'éducatrice, ne fut pas
beaucoup écoutée.
·
En fin de compte, chacun n'agit qu'à sa guise,
Oublieux de toute éducation.
· FAUST

Le médecin, qui sait le nom de chaque plante,

Qui connait les racines les plus profondes,
Qui procure au ma.lade la guérison et le soulagement
au blessé

j embrasse ici toute la force de son esprit et de son
CHIRON

CHIRON

ni' arrête

CHIRON

corps.

Modere ta course l

Je ne

Où tu veux. Merci pour toujours ...
0 grand homme, noble pédagogue,
Qui, pour sa gloi.re, instruisit un peuple de héros,
La belle phalange des nobles Argonautes.
Et tous ceux qui édifièrent le monde de la poésie.

CHIRON

FAUST

(enfourchant le Centaure)

pas.
FAUST

Alors, de grâce, emporte-moi!
CHIRON

Viens sur mon dos! Qu'il en soit selon ton désir.

Si, près de moi, quelque héros tombait navréj
Je savais lui porter secours et conseil;
Pourtant ces remèdes j'en suis venu à les laisser
Aux cornettes et aux soutanes.
FAUST

Vrai grand homme, te voi.là bien
Qui te Jais sourd à la louange,

�5J4

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Et t'effaces tl'Oec modestie
Comme si. l'on pouvait trotrou ton pareil.
CHIRON

Tu me parais habile à feindre
A flatter le peuple et les rois.
FAUST

Tu ne me nieras pas pourtant
Que tu connus les sommités de ton époque
Que par tes actes tu voulus toujours égakr le plus
noble,
Vivant la vie avec la gravité d'rm demi-dieu.
Mais dis : parmi ces héroïques figures
Qui tenais-tu pour le meilleur?
CHIRON

Da1lS la phalange auguste des Argonautes
Chacun était vaillant à sa manière
Et, selon la vertu qui l'animait,
Suffisait où l'autre eût failli.
Les Dioscures ont toujours triomphé
Où l'emportait la beauté, la plénitude de la jeunesse.
Résolution et promptitude au secours d'autmi
Telle était la belle part des Boréades.
Par sa réflexion, sa force, sa prudence et par son
aimable conseil
Dominait Jaso11, agrlable awc femmes.
Puis Orphée, tendre et toujours silencieusement
attentif,
Régnait sur tout, dès qu'il s'emparait de sa lyre.
Le clairvoyant Lyncée, jour et nuit,
Guidait à travers les récifs le nœmre.

535

SECO~ï&gt; FAUST

C'est en commun qu'o11 se mesure au danger
Un seul agit ; les autres louent.
FAUST

D'Hercule n'auras-lit rien à me dire?
CHIRON

0 douleur! Ne réveille pas ma tristessel ...
Je n'avais jamais vu Phœlms,
lfon plus qu'Arès, ou qu'Hermès, ainsi qu'otz les
no111me;
Lorsque devant moi se dresse
Cc qui paraît divin aux yeux des lwmmes ·
Un adolesce,zt radieux
Né pour être roi
Soumis à son frère aîné,
Soumis aux très aimables femmes.
De comparable à lui
Géa n'en e11fantera jamais plus,
Ni jamais plus Hébé n'en introduira dans l'Olympe;
En vain s'efforce la poésie,
En vain se tourmente la statuaire.
Le marbre a beau se prévalofr de ltti
Rien d'aussi ravissant ne peut itre offert à la vue•.
FAUST

Tu m'as parlé du plus beau d'entre les hommes,
Maintenant parle aussi de la plm belle des femmes.

r. Le texte allemand met ces deux derniers vers dans la
bouche de Faust,

�LA NOUVELLE REVUE PRANÇAISII:

CHIRON

Eh (JIIOil ... La beauti des femmes m signife rien.
Ce n'est trop souvmt qu'UM image figée;
Je m puis Jaire cas d',m ltre
Que si l'aise et le bonheur de vwre en rayonne
La beauté n'en appelle qu'à elle-mhne;
La grâce seule faisait irrésistible
Hélène quand je la portai...

SIICOND PAUST

FAUST

Tu l'as portée1

&amp;pt am à pei&amp;!. ..
CHIRON

Oui, svr mon dos.

537

La /uiü rapide des Dioscures
S'anlta ,Jam les ,na,-ais d'Eleusis.
lù s'emlxna-baùnt. Pattaugeatrl et nageant, je
gagnai f autre bord;
HIUnt alors, sautant à bas,
Caressa ma chevelure humide, me flatta,
Me remercia, plew de cAannante astuce et de consciente grâce.
.
Rmlissante! Jeune, délices dv vieillard! ..
FAUST
CHIRON

~ fXlis

FAUST

Pour qu'augmenre meure mon diüre 'I
Alsise où je suis moi-mhne à présent! ••.
CHIRON

Elle .empoignait, comme tu fais, ma crinière.
FAUST

Mon esprit est tout égaTé. Raconte I

Elle est mon unique e%igence.
D'où venait-elle I' Tu remportais vers où l'
CHIRON

Il est aisé de te répondre.
Ses frères, les Dioscures, venaient de diliVTer fenfllllt
D'entre les mains des ravisseurs.
Mais ceiu-ci, pet, dispos à céder,
S'enhardirent à la poursuivre.

que les philologues
Tont trompé COPlflM ils se sont trompés euz-mhnes.
C'est là ce qu'il y a de bi:iane ,Jam la femme mytho/ogifue :
Le polte, ainsi qu'il ha convient, l'imagim;
Jœ,,aü elle n'atuint la mat,lrité, la vieillesse ;
Toujours d'aspect appétissant,
Enlevée toute je,me, toute vieille encqre courtisée ,·
Bref : Le poète n'est pas lii par le temps.
FAUST

Qu'elle non plus à aucun temps m soit /ile I
C'est hors du temps qu'Ad,ille la rencontrait il
Phbe.

Miraculeuse aubaine::
Amour conquis en dipit du destin !
Ne puis-je ainsi, par la force de mon disir,

ramener à la

vie, furme exquise,
Crlature étermlk, égale awc dieu#,
A la Jais altibe et tendre, majestueuse autant qu'aimable ,

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Jlla,da.
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Ill ,u ""-• ~ . "''" usu, il ""' /1111#1 ,,.,.,..,
M-,rkr Il la P-,,,, d ü œllSeil iù, roi,.
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Qw l'A-, t,'oledlw royal, m'a résmJI.

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.4#1••• ffl• ~ il u -;u f,oittl l'or. 1
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Ni IIUÏllwre fi1t,a ,;.,. pp,,•.,,.__
11- ' - Mlfe h Nurl Me d fille • fllicilMd,
.D IF~ ed f'lli l ' • - • ltm œrf,s ras •i■

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�54°

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

M altresse / ah 11' aie point regret de m'avoir cédi si vite.
Crois-moi, ie n'ai pour toi ni bl4me ni mépris.
Les flèches de l'Amour ne se ressemblent : l'une blesse
A peine, et son pois"'!, longtemps, ronge le _cœur.
Mais de frais empennée, une autre, de sa po,nJe neuve,
S' enfonu et tout soudain embrase notre sang. . .
Autrefois, quand les dieux s'aimaient, un regard fa,s&lt;Jll 1111Un
Le désir, - du désir naissait la volupté.
Crois-tu que la déesse ait attendu de longues heures
Dans l' Ida, lorsque Anchise apparut et ses yeux ?
Si Diane d baiser le beau dorme11r n' ellt ilé prompte,
L'Aurore, plus hardie, e(;t bien s11 l'éveiller.
Héro, parmi la ftle, aperçoit Léandre et, rapide,
L' ama,it de s'élancer dans les nocturnes flots .
Rhia Silvia, la vierge et la prinusse, d l'ea1, d1, _Tibre,
Tranquille, allait puiser, lorsque le dieu la pr,t. .
Ainsi Mars engendra ses fils/ - Or, 1111e louve allaite
Les deux jumeaux, et Rome est la reine d11 mo,uie.

•••

SEPT itLfGJES ROKAINES

541
Que leurs initiés se gardent de trahir.
Ah ! plut.il susciter sur nos traces les Erynnies
Par un crime, pl,,Mt mime, de Jupiter
Endurer le verdict, sur le rocher ou sur la roue,
Que refuser nos cœurs d ce culte charmant I
L'Occasion se nomme, apprenez-le, notre déesse I
Souvent, iamais la mime, elle vous apparut.
Protée, il se pourrait, l'engendra de Thétis changeante,
Dom la ruse " trompé jadis plus d'un héros.
Ainsi la fi/le, d présent, trompe la soue innocence,
Taquine les dormeurs, fait rlver ceux qui veillenl,
N'aime ,t s'abandonner qu' d l' IUJmme dom le prompt c-0urage
La découvre docile et de tendre gaité.
Un four, elle m'apparut aussi, brune, avec des mlches
A bontlantes, mettant leur ombre sur son front ;
De courts frisons couraient alentour de sa nuq14e exquise,
De ses tempes un flot chevelu s'élançait.
Je la reconnus, la saisis a1, vol, et l'adorable
Et savante, bient~t. me rendait mes baisers.
Oh I doux ravissement I Mais taisons-nous, ce temps 11' est plus,
Et je reste enlacé par vo14s, tresses romaines I

•
••
Qu'heurfJUSe est ma ferveur, désormais, en terre classiq11e J

De nous a,dres amants, point de démons qui.,. aie,it l' hommiig,,
De déesse, de dieu que nous ne suppliions.
.
Car not4s vot1s ressemblons, vainqueurs romains! aux duux des f,eu
De l'm1ivers offra,u des d.emeures chez vous,
Soit que, raides et noirs, l'Égypte, à même le basalte.
011 blancs et p,,rs, la Grl ce un iour les eat formés .
Pot4rlant les im111ortelsnous voient consacrer, sans ombrage,
A l'tme de leurs sœurs un encens pù,s choisi.
Oui, nous le confessons, nos prÜres el notre culte
N'honorent, chaque iour, qtt 'ulle divfoité.
i\falicieux, tlOUS cilébrons, et graves, des tn)·st&lt;'res

Du passé, du prése1ù, j'entends parler les voix.
Fidèle aux bons conseils, ie feuillette, assid11, les œuvres
Des anciens, toujours avec un plaisir neuf,
Mais Amour, au long des 11uits, à d'autres lravau,e m'occupe.
N'apprendre qu'd moitié fait ,non do1,ble bonheur.
Et n'est-ce pas apprendre aussi que d'épier les formes
D'un sein pur, de glisser iusqu'aux hanches la main?
Le marbre alors me devient clair, et je rêve, ie compare;
L' œil touche en regardant, la main qui touche voit,
Si ma bien-aimée encor du fom dérobe q11elq14es heures,
Les heures de ses nuits me récompensent bien.

�542

LA NOUVELLE REVUE FllA!IÇAISB

Les boi5"s ne s01lt -f,as totcl; l',,. conwru, l'M , . . _ .
Qu' elk '°'"me, élendt1 i• Mldile à loisir.
Bie1t S01'1Jent, ÙllS SIS bra, fai C(Jfflpou pa/M,
Et cherc/ui,u la •ut111 as sik,,a, ,,., doiit'
Su, son dos comf,U l'hexa1tlètr•. Ai,,,.bù, elk _,,.,;/k
Sa ,e.sj,i,alwff 111'embr,au /otl.t Mlilll';
Et ,aninuml la lampe, A - , ufJe1ul,ifll, se rapp,lk
A wi, pareilletM"' sdr!Ji s,s tritllfflMS.

Sclai,e "'1nc, gami• I • Il /ail Ï""' IJlfDIW. C' 4St "'-aga
Que de br(ller wt,e Mile d
les flOUls.
r.. soleil n'est pas encor atl-tlelà tù la "'°""'pa.
Lu cloches de la .,_ ,.. rn&amp;t mê#N pas St&gt;fflllJ I •
Obéis I /• l'attends I Et '°;, petite Z-.,,., .a-

f•-

Totl /eu COflSOlaku,, llleSSllf:8 de la ft#Ïl.

• Pourquoi donc, l,;.en,.o;ml, ne vins-ttl p.s 411flS Min flÏ,:,N 1
Seule, je t'attendais ; je te l'avais promis.
- Globe, j'entrais déjtl, qtiand par bonheur, j'aperçus l'OfllU
Occupé, près du ceps, t1 tourner en tous sens.
Tout dou, i• P,is le lage I - Oh ! -Diev I ((Wllu _ _, ftilaü I
Ce qwi l'a f,ut parlir •'at 'l"•- ~ 0. cAiflons, de
en aioras W. la 1-.
Moi la la.Je pr..üre, 4éùul pow- .,.,,._.,.
Aitssi le 1IÛlfl% lrioMphe : • p~. l10iU 'l"'il •ffrau
L'oisetl# 110levr q,,i lui p;Jlc ,mce • ;.,...

,os~. _,

Tout au /o,ul tlu illl'flffl, ilernier tl.es • ~• . , . ,..
Et fr..-, f'esSMy,rjs las ir,ju,a llu '-f,s.
La courte, à Irone tMillâ, gri111f&gt;&lt;rit d P'N'IN mMnbre

SEPT tltG!ES ROMAINES

543

Déftl cr~it. cédait sous la charge du fruits.
Pris de moi, du bois morl, offrantù d'hit•er, saison triste
Que i• hais d'envoyer l'inconve..ant corbeau
En{ienle, ma the, et l'ité, les manants, sans gtne,
Montrant leur vilain cul, venaient se soulager.
De l'ordure de bas en haut I i' en avais fini pa, craindre
De devenir fnQi-mlme ordure et de po ..rrir.
Or, pa, tes soins p.e.,e, /J P,obe artiste, je retrowoe
Le rang gu' ...tre les dieu:,,: f ai le droü à'occuper.
Qt,i donc a soutenu, de Zeus usu,pateiir. le tr/Jne,
Sif10IJ le marbre, l'or, et le bronze et les vers?
A P,é$efll les connaissevn avec plaisir me contemplent,
Et ile """ rtsumblance Il leur gré IXHlt '~"'La vierge, de me voir, plus ne s'indigne, ou la maJ,,one,
Car je ne s"is plus laid, je ne suis que IJiril.
De plus d'un demi-pied, qu'en récompe,.se, aussi, la tienne
Se dresse, long,u et belle, a1, gré de tes aMOurs.
Qw lots membre inlassable excelle au douzai,. des f,gu,,s
Qu'avec art, dam ses chants, in1Jen(a Philanis.
(Traductiotl I. P. SAMSON)
Cette demitre Elégi,, dont le texte n•a paru qu'en 1914, dans
le c i n q u a n ~ volume de r6dition de Weimar, eat ici
ta.laite e11 français pour la première fois.

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�tA NOUVELLE REVUE FRANÇA!SE

aussi d'herbe sèche et de mousse et de champignons poussés
pendant la nuit, tout œ que j'ai réuni en me promenant
è. travers des pays insignifiants, botanisant froidement pour
passe!' mon temps, et que je te consacre maintenant pour
honorer la. décomposition (à laquelle je voue ce passé].

11 C'est d'un pauvre goût», dit l'Italien, et il passe.« Enfantillages », murmure à son tour le Français, et il donne une
chiquenaude d'un air triomphant sur sa tabatière à la grecque. Qu'avez-vous fait qui vous permette d'être si méprisants?
Est-ce qu'en sortant de son tombeau le génie de l'antiquité n'a. pas enchainé le tien, Welche? Tu rampas vers les
restes puissants pour mendier des proportions, avec ces
débris sacrés tu bâtis des maisons de plaisir, et tu crois
garder les secrets de l'art parce que de point en point tu
peux rendre compte de constructions de géants 1 • Si tu avais
plus senti que mesuré, si l'esprit des masses que tu regardais
avec étonnement était venu sur toi, tu n'aurais pas seulement imité parce que cette œuvre vient d'eux et qu'elle
est belle; tu aurais fait tes plans d'une manière nécessaire
et vraie, et il en aurait jailli une beauté vivante et créatrice.
Ainsi sur tes besoins tu as passé un badigeon de vérité
et de beauté. Tu as été frappé par la magnifique impression
que font les colonnes, tu voulus t'en servir et tu les engageas
dans les murs, tu voulus aussi avoir des colonnades détachées, et tu entouras la première cour de Saint-Pierre
d'alléés de marbre qui ne conduisent nulle part; aussi mère
Nature, qui méprise ce qui est inconvenant et inutile, a
poussé ta populace à prostituer sa magniftcence pour en
faire des cloaques publics, de sorte que vous détournez les
yeux et que vous vous bouchez le nez devant la merveille
du monde.

Ces repco11hes, quI visent particulièrement l'attitude des Italiem
vis-à-vis des monuments de l'antiquité, sont très exagérés. Palladio
lui-même, malgré son érudition, s'est inspicé de l'antiquité~ la copier,
et Gœtbe, quand il vit ses œuvres en Italie, n'a pu lui refuser son admiration.
1.

t&gt;E L' ARCffiTECTURE ALLEMANDE

541

Tout continue ainsi à suivre son cours : la fantaisie de
l'artiste sert aux caprices du riche, l'éerivain voyageur
reste bouche bée, et nos beaux esprits, appelés philosophes,
fabriquent avec soin, d'après des fables antédiluviennes, des
principes et une histoire des arts jusqu'à. nos jours, et ce
méchant génie qui veut tout expliquer massacre de v~ri•
tables artistes dans l'avant-cour du mystère 1 •
Pour le Génie les principes sont plus funestes que les
exemples. Avant lui des hommes isolés peuvent avoir travaillé
des parties isolées. Il est le premier de l'âme duquel les
parties jaillissent organisées en un tout éternel. Mais l'école
et les principes enchaînent toute force de la connaissance
et toute activité. Que nous importe ce que tu racontes,
connaisseur de la nouvelle philosophie française ? Tu prétends que le premier homme qui créa le besoin de l'habitation enfonça quatre pieux,. fixa sur eux quatre perches
et les recouvrit de branches et de mousse ? Par là tu
établis une distinction entre ce qui est nééessa.ire et nos
besoins actuels, comme si tu voulais régir ta nouvelle Babya
lone avec le simple esprit patriarcal.
Et il est encore faux que ta hutte soit la première qtti soit
née au monde. Deux perches se croisant à leur sommet,
deux par derrière et une perche posée en travers pour former
le faîte, voilà ce qui est et ce qui reste une invention bien plus
précoce, comme tu petLx le reconnaître tous les jours chez
les gardiens des champs et des vignobles, et tn ne pourrai~
même pas en tirer un principe qui s'applique à tôn étable à
cochons.
Ainsi aucune de tes conclusions ne peut s'élever à la région
de la vérité, elles planent toutes dans l'atmosphère de ton
système. Tu veux nous enseigner ce dont nous àé'Cons a voir
besoin, parce que ce dont nous avons réellement besoin ne
peut pas se justifier d'après tes axiomes.
La colonne te tient à cœur, et dans une autre région
1., Allusi?n auX; principes est,hétiques tirés d 'une fausse interprétation
del antiq1J,Ité, qm p,-rd lei; artl.tes avant que ceux-ci aie.nt pu sentir l'art
par eu."C-mêll'le~. Gcethe pense sans doute aux • ConMdératl.011$ sur la peinture .• de Hai;edorn, dont il avait pu lui-même, à !'école d'Oeser, reconnaitre
la nefaste influence.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

du monde tu serais un prophète. Tu dis ; la colonne est
l'élément premier, essentiel, du bâtiment, et le plus beau.
Quelle éminente élégance de la forme, quelle grandeur pure
et multiple, quand les colonnes sont là en rangs ! Mais gardezvous de les employer indûment; leur nature est d'être
libres. Malheur aux misérables qui ont appliqué leur
forme svelte contre des murs massifs !
Et pourtant il me semble, cher abbé 1 , que la fréquente
répétition de cette inconvenance qu'il y a à emmurer les
colonnes - au point que les modernes en sont arrivés à
rembourrer de maçonnerie même les intervalles des colonnes
dans les temples antiques - aurait pu provoquer en toi
quelques réflexions. Si ton oreille n'était pas sourde à la
vérité, ces pierres te l'auraient prêchée.
La colonne n'est nullement un élément de nos habitations;
bien au contraire elle contredit le caractère essentiel de
tous nos bâtiments. Nos maisons ne sont pas faites de quatre
colonnes aux quatre coins ; elles sont faites de quatre murs
sur quatre côtés, qui bien loin d'être des colonnes excluent
les colonnes; là où vous les ajoutez elles sont un pesant
superflu. Il en est de même pour nos palais et nos églises.
A peu d'exceptions près, dont je n'ai pas à tenir compte.
Ainsi les surfaces de vos édifices, plus elles s'étendent et
montent hardiment vers le ciel, plus elles devraient opprimer l'âme de leur insupportable uniformité! Soit! Mais
le Génie nous vient ici en aide, celui qui, inspira Erwin
de Steinbach : mets de la variété dans l'énorme mur
que tu dois élever vers le ciel, afin qu'il monte comme
un sublime arbre de Dieu largement étalé, avec des milliers de branches, des millions de rameaux et des feuilles
aussi nombreuses que le sable au bord de la mer ; tout
autour de lui annonce à la contrée la magnificence du
Seigneur son maître.

I. L'abbé l\Iarc-Antoi.ne Laugier, qw dans son • Essai sur l'architecture• (Paris 1;53), répète l'ancienM hypothèse d'après laquelle la première ·
hutte a consisté en un toit posé sur des piquets sans qu'il fflt question tles

murs.

DE L1 ARCHITECTURE ALLEMANDE

549

Quand j'allai pour la première fois à la cathédrale, j'avais
la tête pleine d'une connaissance générale du bon goût.
Docile à l'enseignement que j'avais reçu, je respectais
l'harmonie des masses, la pureté des formes, j'étais un ennemi
déclaré de l'arbitraire confus de l'ornementation gothique.
Sous la rubrique Gothique 1 , comme dans l'article d'un
dictionnaire, j'ent~sais tous les malentendus des synonymes qui m'avaient traversé la tête concernant ce qui est
indéfini, confus, peu naturel, raccommodé et surchargé.
Sans plus de raison qu'un peuple qui nomme barbare tout
le monde étranger, j'appelais gothique ce qui ne s'accordait
pas avec mon système, depuis l'ouvrage bien façonné et
bariolé des figurines et des images avec lesquelles nos gentilshommes bourgeois décorent leurs maisons, jusqu'au.,'{
restes sévères de l'ancienne architecture allemande, sur
lesquels, à propos de quelques volutes aventureuses, je
m'associais au cri universel : &lt;&lt; Entièrement écrasé par
l'ornementation », et ainsi, le long du chemin, je tremblais
de me trouver en présence d'un monstre difforme et rébarbatif.
Mais quand j'arrivai, quelle sensation imprévue me surprit
à la vue du monument ! Mon âme était emplie d'une impression grande et totale, que je pouvais goûter et dont je
pouvais jouir, parce qu'elle· tenait à l'hannonie de mille
détails, mais que je ne pouvais nullement reconnaître et
e:..--pliquer. On dit qu'il en est de même avec les joies célestes,
et combien de fois je suis retourné pour jouir de cette joie
céleste, pour saisir dans leurs œuvres l'esprit gigantesque
de nos frères aînés! Combien de fois je suis retourné pour
contempler sa dignité et sa magnificence de tous les côtés,
à toutes les distances, à chaque éclairage du jour. L'attitude
de l'esprit humain est difficile, quand l'œuvre de son frère
est si sublime qu'il ne peut que s'incliner et l'adorer. Que de
fois le crépuscule a rafraîchi mes yeux fatigués par l'attention du regard, et leur a donné un aimable repos, quand les
t. Le terme de stilo gotico avait été appliqué en Italie, à l'époque de la
Renaissance, à l'architecture ogivale qu'on jugeait barbare. Gqithe enseignera à ses compatriotes à le relever comme un titre d'honneur, emprunté
à l'une des races germaniques.
.

�550

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

innombrables parties se fondaient pour former des masses
entières, que celles-ci dans leur simplicité et leur grandeur
awaz:a.ïssaient à mon âmè, et que ma force se déployait
avec ivresse, avide à la fois de jouir et de connaître. Alors,
par de doux pressentiments, se révéla à moi le génie du grand
mrutre d'œu\tre. « De quoi t'étonnes-tu ? me murmurait-il.
Toutes œs masses étaient nécessaires, et ne les aperçois-tu
pas dans toutes les anciefines églises de ma ville ? Mon rôle se
boi:1e ~ établir un rapport convenable entre leurs grandèw'S
ar~itrwr&lt;:5, De même qu'au dessus de l'entrée principale,
qw domine les deux petites entrées latérales, s'ouvre le
larg:e cercle de la fenêtre, qui répond à la nef de l'église- et
ne ~erait autrement qu'une brutale ouverture laissant passer
le JOur- de même plus haut l'em.plaœm.ent des cloches e:x.i~
g~ait de petites fenêtres I Tout cela était nécessaire et je lui
a1 do~~ de belles formes. Mais hélas I qu.e dire quand je
plane 10 à _travers les sombrèS et hautes ouverlures, qui
semblent vides et inutiles ! Dans leur forme hardiment
élancée j'avai caché les forces secrètes, qui devaients élever
haut dans les airs ces deux tours, dont une seule hélas ! se
tient là tristement, sans la tête ornée du quintuple diadème
que je lui destinais, afu:I. que les provinces d'alentour rendissent hommage à elle et à sa royale sœur 11
Ainsi Erwin se Sépara de moi, et je- m'abîmai dans une
trist~e qui ne cessait pas de s'attacher à ce qui m'entourait.
JUS'J.U'à l'ihi»tant où les oiseaux du matin, qui hll.bitent dans
Bés mille fenêtres, jubilètent en voyant le soleil et m'éveil•
lèrent de mon sommeil. Comme il brillait fraichemtmt devant
~oi dans l'écla~ de la buée matinalè ! Comme je pouvais
JoyéUsement lm tendre les bras; contempler les grattdes
masses hannonie'Uses, anùnées jusque dans leurs innombrables particules, ~ telles les œuvres de la nature éter~
nelle ~ jusqu'à la moindre petite fibre, et toutes ces formes
tendant vers 16 Tout ! Comme l'immense bA.timent, appuyé
sur de fortes fon~tians, s'élève avec légèr&amp;té druis lei; airs,
comme tout est a3ouré et cependant construit pour l'éte.rJé dois à ton enseignement, Géni~j dè n'avoir plus le
vérlig'ê dè'vàtlt tes profondeurs, de sentir tomber dans mon
âme une goutte du repos délicieux de !'Esprit, qui peut

:nté'

DE L'ARCHITECTURE ALLEMANDE

contempler de haut une telle création et dire comme Dieu:
1.1 C'est bien! D

Et maintenant ma colère ne doit-elle pas éclater, saint
Erwin, quand l'historien de l'art allemand, se fia.nt à ce que
disent des voisins envieux, méconnaît son privilège et rape~
tisse ton œuvre en lui appliquant le mot mal compris de
Gothique? Alors qu'il devrait rendre gràce à Dieu, et pn;iclamer hautement : « Voici l'architecture allemande, notre
architecture, puisque !'Italien ne peut se vanter d'en. avoir
aucune, et encore moins le Français 1 ,,. Et si tu ne veux pas
t'avouer à. toi-même ce privilège, alors prouve-nous donc que
les Goths ont réellement bâ.ti de cette manière; tu y trouveras
quelques difficultés. Et tout à la fin, si tu ne démontres pas
qu'avant Homère il y a déjà eu un autre Homère, alors nous
te laissons volontiers le récit de petits essais heureux ou
malheureux. Pour nous, dans l'attitude de l'adoration 1 nous
avançons vers l'œuvre du maitre qui le premier sut téwrir
les éléments dispersés pour en former un tout vivant. Et toi,
mon cher frère, qui partages en esprit ma quête de la vérité
et de la beauté, ferme ton oreille à tout ce cliquetis de mots
sur les arts plastiques, viens, jouis et côntemple I Garde-toi
de profaner le nom de ton plus noble artiste, et hâte-toi do
venir contempler son magnifique ouvrage. S'il te répugne
ou te laisse indifférent, fais àtteler ta voiture et continue t-a
route sur Paris.
Mais je m'associe à toi, èhèr jeune homnie, qui restés Il
tout ému et ne pet1X aplanir lés contradictions qui se croisent
dans ton âme, toi qui tantôt sens la force irrésistible du
grand Tout, et tàntôt me grondes d'être un rêveur parce
que je vois de la beauté là où tu ne vois que force et que bru..
talité. Ne nous laisse pas séparér par un malentendu, I'le
laisse pas la. fa.de doctrine des plus rocentes théories esthé..
tiques t'amollir et t'enlever le sens de la rudesse qui seule
importe, afin que ta sensibilité maladiV'e ne finisses pas par
1. En réalité - les arcl\éologu~s allemands le r11oonn&amp;issent m1tintenant - c'est dans l'Ile-de-France, dès la seconda moitié du:&lt;m• siècle,

que l'a.rchltecture gothique a œmmencê son magnifique dêveJ-opp.m~nt,
bient-ot Côlitmùé de l'•uttè e6t6 du Rlain.

�552

LA NOl'VELLE REVUE FRANÇAISE

ne pouvoir supporter qu'un état tout uni et insignifiant.
Ils veulent vous faire croire que les beaux-arts sont nés du
penchant, qlÛ nous porte à embellir les choses autour de
nous. Ce n'est pas vrai I car si c'était vrai, la parole devrait
être ici laissée au bourgeois et à l'artisan. non au philosophe.
Les arts sont longtemps plastiques avant d'être beaux,
et pourtant ce sont des arts vrais et grands, oui, souvent
plus vrais et plus grands que les beaux-arts eu."\':-mêrnes. Car
dans l'homme il y a une nature plastique, qui manifeste
son activité dès que son existence est assurée. Dès qu'il n'a
plus de sujet de préoccupation ou de crainte, le demi-dieu,
actif dans son repos, saisit autour de lui de la matière pour
lui insuffler son esprit. Ainsi le sauvage modèle ses cocotiers, ses plumes et son corps avec des traits excentriques,
des fonnes monstrueuses et des couleurs vives. Et si vous
laissez cette formation plastiq uc se faire à partir des formes
les plus arbitraires, elle arrivera i\. un accord sans qu'il
soit besoin d'aucune proportion entre les parties ; car la
sensation initiale a suffi pow- en faire un tout caractéristique.
Cet art caractéristique est le seul vrai. Quand il agit autour
de lui en partant d'une sensation intérieure, unanime, personnelle et indépendante, insonciante et même ignorante
de tout ce qui est étranger, alor&lt;., qu'il soit né de l'âpre
sauvagerie ou de la sensibilité cultivée, il est entier et
vivant. Chez les nations et chez les individus vous en voyez
des degrés infinis. Plus l'âme s'élève au sentiment des proportions qui seules sont belles et éternelles, dont on peut prouver les accords essentiels, mais dont on ne peut que sentir
les mystères, et dans lesquelles seule se répand en mélodies
infinies la vie du Génie semblable à Dieu ; plus cette beauté
pénètre dans l'essence d'un esprit, en sorte qu'elle lui
semble innée, qu'elle seule le satisfait. qu'elle seule émane
de lui, plus l'artiste est heurew.., plus il est magnifique, et
plus nous nous courbons profondément pour adorer en lui
l'oint du Seigneur.
Et des hauteurs qu'a atteintes Erwin personne ne le
précipitera. C'est ici qu'est son œuvre; avancez et reconnaissez le plus profond sentiment de la vérité et de la beauté

DE L' ARCllITECTURE ALLEMANDE

553

des proportions qui ait jailli d'une âme allemande, forte et
rude, sur l'Hroite et sombre scène des prêtres du :Moyen Age.
Et notre siècle? Il a renoncé à son Génie, il a envoyé

ses fils de tous côtés, pour réwùr des produits étrangers qui
devaient leur nuire. Le Français léger, qui glane d'une manière
encore pire, a du moins une sorte d'esprit qui lui permet
de transformer ses conquêtes pour en faire un tout ; il construit maintenant pour sa Sainte :.\fadeltine un temple merveilleux a\'ec des colônnes grecques et des voûtes alJemandes 1
De l'un de nos artistes, a qui l'on demandait d'inventer un
portail pour une vieille église allemande, j'ai vu un modèle
achevé de magnifiques colonnades antiques.
Je ne puis dire assez haut combien je hais nos peintres
de marionnettes fardées. Ils ont capté les regards des femmes
par des situations dramatiques, des teints mensongers et des
habits bariolés. Plus viril est Albert Dürer dont les nouveau.....-:
venus se moquent; je préfère ta forme sculptée sur bois 2 •
Et vous-mêmes, hommes exccllents, , auxquels il a été
donné de jouir de la plus haute beauté, et qui à présent
descendez sur terre pour proclamer votre félicité, malgré
ses mérites votre 'érudition fait tort au Génie. Il ne veut
pas être enlevé et emporté sur des ailes étrangères, même
si c'étaient celles de l'aurore. C'est sa propre énergie qui
se déploie dans les rêves de l'enfant, dans la vie du jeune
homme, jusqu'à ce que, fort et agile comme le lion des
montagnes, il coure chercher une proie. Voilà comment l'éducation de cette énergie est génilralement faite par la nature,
car vous autres pédagogues ne pourrez jamais lui procurer
par vos artifices le théâtre varié de la vie, dont il a
besoin pour agir et jouir toujours dans la mesure de ses
forces.
Salut à toi, jeune garçon l toi qui es né avec une vue claire
1. L'Ë'.glise de la Maqcleine à Pari , commencéo en 1764 par Coutant
d'Ivry, devait à cette époque être surmont~ de hautes coupoles visibles

l'extérieur. On les remplaça au x1x• si.ècl~, !OIS de l'achèvement de l'édi•
tke, par des coupoles surbaissées de style byzanti11.
2. Avec Erwin et Hans Sachs, Dürer fut toujolll!ô considéré par Gœth':l
comme llll reprtsentant caractéristique de l'esprit allemand.
3. Gœthe s'adresse aux connaisseurs de l'antiquité.
d,,

�554

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

des proportions, et avec le don de façonner facilement toutes
les images. Quand peu à peu la joie de vivre s'éveillera
autour de toi et que tu ressentiras l'allégresse qui vient à
l'homme du travail, de la crainte et de l'espérance; quand
tu entendras le cri courageux du vigneron, lorsque l'abondance de l'automne bouillonne dans ses tonneaux, la danse
animée du moissonneur lorsque il a E&gt;uspendu la faucille
oisive dans le haut des solives; quand, atteignant l'âge
d'homme, tu sentiras dans ta plume la force nerveuse des
désirs et des doukntrs, que tu auras assez lutté, souffert,
et joui, que tu seras rassasié de la beauté terrestre, et que tu
seras digne de reposer dans les bras de la déesse, digne
d'éprouver sur son Sein les sentiments qui accordèrent à
!'Hercule divinisé une nouvelle naissance, - accueille-le,
beauté du ciel, toi qui sers d'iRtermédiaire entre les dieux et
les hommes, et que mieux que Prométhée il fasse descendre
la félicité des dieu..x sur la tette.

(trad,wtion

JEA?( DE PANGE)

CHRONIQUES

PROPOS D'ALAIN
J'imagine Gœthe armé de son marteau de géologue, et
frappant sur la montagne. Les morceaux de montagne, tous
différents et singuliers, qu'il rangeait sur sa table, il ne se
lassait pas de les regarder ; Il observait; c'est une fonction
de l'esprit que l'enragée technique nous fait oublier. Il
observait, il ne pensait jamais à changer la chose. Je ne
vois pas que l'idée d'une machine se soit jamais formée
dans son esprit. Dans son Meister, il circonscrit les métiers
éternels, comme de mineur, de forgeron, de tisserand; et
toujours frappant sur les montagnes. C'est l'homme des
solides ; je dirais presque que les fluides sont ses ennemis
propres. La partie fluide de lui-même, ses passions, sa jeu•
nesse, il la secoue de lui, il s'en délivre. Il attend et il espère
le moment du cristal et la lumière fixée. Les beautés de
l'I,Phigéns, sont en quelque façon minérales; ce sont des
moments éternels. Ceux qui peuvent saisir ses poèmes
comme matiètê sonore y discernent, à ce qu'ils disent, le
pas sut le sol et l'écho rebondissant, ce qui fait une musique
ferme et disciplinée. Il se plai!iait à régler jusqu'au détail la
déclamation poétique, mesurant le ~ou:ffle et les pauses. Et
je conjecture que le théâtre était à ses yeux, à ses yeux
fixe; et perçants, un objet plus solide encore que le monde,
et sértànt le!S passions de plui. près, changeant en objets ces
mouvements redoutables, concentrant et fixant les feux.
comme font les diamants. Le Faust se trouve sur les limite.;
de ce jeu ·hardi. Mais, aussi dans le Meister, on remarquera.
la tnêrt1e proportion entre la catastrophe, lllle des plus
émôu'Va.ntM qui i.oient, et les degrés du souvenir et du salut,
qui sont de tnatbre. Il faut dire que ce majestueux edifi.ce
tremble de passions enchainées; non pas tant apaisées;
un noir et immobile regard en dit plus que les poignards et
les convulsions. Qu'est-ce qu'un poème, sinon l'insoutenable

soutenu?

�556

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

La structure du Mei"ster, si longtemps interrogée, m'a
fait comprendre à la fui, ou à peu près comprendre, l'énigme
du Werther. Car on peut remarquer premièrement que le
désespoir ne se propose pas dans le moment du mariage,
où tout est fini, mais bien quand, après un assez long temps,
l'espoir revient, et même, si on lit bien, la certitude que
l'amour sera le plus fort. Ainsi la contradiction n'est pas
entre la passion et l'événement e:,..i:érieur, mais dans la
passion même, qui veut et ne veut pas, et qui craint ce
qu'elle cherche. Il s'y joint des déceptions d'ambitieux :
car Werther, dans l'intervalle, s'est mêlé au monde des
hommes et aux grande; affaires. Ce mélange n'a pas échappé
à Napoléon, ce contraire de Gœthe, cet homme qui accomplissait par la violence, et qui ne dura guère. Cette discussion de littérature, entre l'empereur et le poète, nous est
conservée par F. de Muller. (( Pour Werther, l'empereur
assura l'avoir lu sept fois, et en donna la preuve en faisant
une analyse approfondie de ce roman, non sans trouver
qu'à certains passages les motifs de l'ambition meurtrie
venaient se mélanger à ceux de l'amour passionné. Cela,
dit l'empereur, n'est pas conforme à la nature humaine,
et cela affaiblit dans l'esprit du lecteur, l'idée qu'il s'était
faite de la puissance irrésistible de l'amour sur Werther.
Pourquoi avez-vous fait cela? ,, Gœtbe convint de tout.
Que pouvait-il dire d'autre. Il avait sa manière de vaincre
le fluide. Savoir. Faire. Mais l'art est long, et l'œuvre ne
répond jamais aux questionneurs. Comment aurait-il
expliqué à ce Corse en mouvement la nécessité de mourir
au commencement afin de revivre ? l\:Ieister est revenu du
sombre royaume ; Faust en est revenu ; Gœthe en est revenu.
Il n'est pas bon d'être un ambitieux déçu; mais un ambitieux mort, c'est un homme. Conduire un grand duc, ce
n'est pas difficile alots, et on peut même l'aimer. C'est ainsi
qu'à des traits royaux on peut comprendre que Gœthe
aurait su, en un quart d'heure par jour, gouverner l'empire
et l'empereur même. Car les passions ne font rien, mais le
souvenir des passions a toute puissance, par la seule idée
que le plus difficile est loin derrière soi. Napoléon ne pouvait
le comprendre, mais il l'a senti comme on s.e nt l'impénétrable contraire. Aussi est-ce à la fin de cet entretien qu'il
dit de Gœthe: &lt;t Voilà un homme.&gt;&gt;
ALAIN

LETTRE

Paris, II février 1932.
MOKSIEUR,

Votre invitation m'honore et me touche. Mais des circonstances indépendantes de ma volonté m'interdisant tout
travail de quelque importance, je regrette vivement de ne
pouvoir vous répondre que par ces quelques lignes.
Comment un prêtre qui ne sait pas un mot d'allemand
a-t-il pu s'intéresser à Gœthe au point de courir passionnément sur toutes ses traces, en Allemagne, en France et en
Italie jusqu'au fond de la Sicile ?
A ceux qui s'en étonneraient, je me permettrai de rappeler
que Marguerite, le personnage le plus populaire de sa tragédie e&lt;:t d'origine catholique, et jl est fort possible qu'il en
soit de même pour }.lfignon. Elles ne sont pas des saintes,
je l'avoue, mais elles révèlent dans leurs faiblesses mêmes
un charme attendrissant qui ne saurait nuire d'aucune
sorte à tu..e religion « désirable et aimable » selon le mot de
Pascal. Et quand Faust, Msabusé de tout, s'apprête à boire
à la coupe fatale, c'est le son joyeux des cloches de
Pâques qui le retient et lui rend la force de vivre. On sait
aussi que la seconde partie du poème s'achève par des
chants presque dignes du mois de Marie.
L'homme dépasse encore son œuvre. Qùel esprit ouvert
à toutes les sciences et à tous les arts, d'où qu'ils viennent!
k)uel ami noble et sûr pour Schiller, pour un rival plus jeune
que beaucoup de ses contemporains lui préfèrent! Quel
souci d'une discipline intérieure qui le hante et le poursuit,
d'une expérience à l'autre, comme un idéal et comme un
remords 1
S'il a commis des fautes, n'est-il pas juste de le faire

��LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

L'Arc de Triomphe (sur le seuil duquel préside aujourd'hui le
Soldat inconnu, dont il n'est pas sûr qu'il ait voulu cela),
c'est éminemment Napoléon et Hugo. - Et eux, ils l'ont
voulu, bien voulu! Ajouterons-nous que si le roi Voltaire
est le grand héritier de notre littérature, et l'acte même du
génie classique en tant que possession d'héritage, Hugo est le
conquérant qui suit une révolution et qui l'utilise en empj.re ?
Comme le romantisme sans Hugo ressemblerait à la Révolution sans Napoléon ! Termj.nons en remarquant que ni
Napoléon ni Hugo n'ont eu d'héritier vrai, que tous deux
ont fulminé en météores, terriblement dangereux pour leurs
successeurs, et que, devant les vieux romantiques d'avantguerre que nous avons encore connus, la critique eût volontiers repris sur ces Hugo III le thème de l'Expiation. - Et
le roi Voltaire? direz-vous, les tragédies de M. de Voltaire ? Ont-elles eu des héritiers ? Où est son institution,
où est sa dynastie ? - Sur nous, messieurs, autour de
nous, et c'est la dynastie régnante, puisque la monarchie
de Ferney a duré encore plus longtemps que celle de Versailles, que Voltaire gouverne la littérature la plus universelle et la plus vivante, celle du journal, et que ses héritiers journalistes, de droite ou de gauche, le continuent
honorablement et brillamment, sinon depuis sa mort, tout
an moins depuis la Révolution. Évidemment il y a eu une
redistribution de l'Etat. Le roi Voltaire a perdu des titres
et il en a pris d'autres ; il est aujourd'hui, officiellement,
prince des journalistes, cela nous suffit. - Hugo ne reste-t-il
pas l'empereur des poètes lyriques ? - Ce n'est pas la même
chose. On admire Hugo, on ne le suit plus, tandis' que même
le journaliste qui n'admire pas son prince est obligé de le
suivre, de faire comme lui, sous peine de n'être point lu du
pnblic. Le journaliste qui voltairianise reçoit des fleurs du
public et de fortes mensualités de ses directeurs ; le poète
qui hugolise reçoit d..:s pommes, et n'est plus rien, pas même
académicien.
Si en France la République des Lettres a eu son roi et
eon empereur, il est remarquable qu'elle n'ait jamais eu de
Président. Une grande nature présidentielle, ce serait une
grande nature critique, lllle puissante intelligence objective.

RÉFLEXIONS

familière avec tous les partis de l'esprit, habile dans l'art de
les comprendre, d1; les consulter et de les utiliser, un arbitre
honoré, armé des balances généralement et du glaive

exceptionnellement, ayant d'ailleurs milité dans les partis
et créé dans plusieurs genres, sinon dans tous, non assez
retiré dans l'intelligence pour ne pas sentir avec des sens
d'artiste et pour ne pas créer avec l'originalité du génie,
mais enfin, comme un temple grec, étalant d'abord et de
loin au regard un fronton compréhensif et puissant. SainteBeuve, direz-vous ? A la réflexion on rejettera cette candidature. Sainte-Beuve n'est pas une nature présidentielle, c'est
une nature ministérielle. S'il a débuté dans le cabinet
romantique comme sous-secrétaire d'Etat à la propagande,
il n'a pas tardé à devenir le ministre permanent et irremplaçable d'un vaste département, celui de la critique classique
et de la psychologie littéraire. Un esprit jaloux et des
échecs dans l'ordre de la création ont contribué à le maintenir dans l'état que lui-même appelle une nature seconde.
Renan ? Trop clérical. Un clerc ne fait pas un chef d'Etat,
et le diocèse de la libre-pensée, dont il reçut la crosse et
l'anneau aprè:. Sainte-Beuve, n'est pas la République des
Lettres. Non plus que la France, la République des Lettres
ne veut du gouvernement des· curés. Taine ? Dans le beau
tens du mot, un grand commis. Nous sommes décidément
obligés de nous passer de Président.

Cette nature présidentielle, qui nous manque est-œ
qu'avec Gœthe, l'Allemagne la fournirait à l'Europe. Notez
que c'était déjà sous une figure de ce genre que s'était
levé d'Allemagne le génie le plus européen du x.vue siècle,
Leibnitz. Ses formules : " Il ne faut pas être un mécontent dans la République de l'Univers ». &lt;L Je ne méprise
presque rien», « Tous les systèmes sont vrais par ce qu'ils
affirment et faux par ce qu'ils nient », sont de magnifiques
maximes présidentielles : en remplaçant systèmes par partis, la seconde devrait être inscrite en lettres d'or sur les
lambris de l'Elysée. Sa correspondance est d'un président

�564

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

de la science et de la pensée. Il est même bien remarquable
que, tandis que Descartes, extrêmement jaloux de la liberté
de Dieu, n'a jamais souffert qu'on le vît S?us une autre
figure que celle d'un pouvoir absolu, d'une · volo~té sans
obstacles, même logiques, et avec un autre attribut que
la plénitude de la royauté, Leib~tz le conçoit ~o~e un
président de République, le gardien _de la consti~ut~on et
de l'ordre de l'univers, qui ne dévie pas du pnnc1pe du
meilleur, et appelle nécessairement le meilleur m~nde possible à l'être, comme le Président confie le pouvoir au chef
éventuel de la plus forte majorité.
Mais personne n'est moins artiste que Leibnitz, et son
génie n'a pas visé dans un style et dans des créati~ns le prestige de la gloire littéraire, nécessaire aux ~and~ mfluences.
L'homme qui a réalisé dans le monde de 1 espnt une nature
présidentielle, comme Voltaire a obtenu une destinée royale
et comme Hugo a trouvé sur sa colonne une stature napoléonienne, on le verra donc en Gœthe. Pour faire un roi il
faut une tradition. Le miracle fulminant de !'Empereur est
celui du gérue. A la différence de Voltaire, Gœthe paraît dans
un pays d'une langue sans tradition littéraire. A la différence
de Hugo autant que de Byron (celui-ci, c'est le roi Vikin?, le
Guiscard en Sicile) il reste assez étranger aux fulgurations
et aux tonnerres du génie. Pour devenir le grand Président,
le délégué à la clairvoyance, à l'équilibre et à la ~ompensation il lui suffit de porter le titre que Napoléon lm a donné :
un homme. Et, par le même procès de généralisation qui
fournissait aux Grecs leurs dieux et leurs statues, l'Homme.
Que préside Gœthe ? La nature humaine.
A qui verrait un jeu d'esprit et un simple amusement dans
la motion de Francfort et dans cette nature présidentielle de
Gœthe, je répondrai simplement par cette page de l'~ des
candidats que nous avons évincés, Sainte-Beuve, qm, en
employant d'autres mots, ne caractérise guère autreme~t la
figure de Gœthe, et lui donne bien une figure de président
de la République des idées et des formes : « Le propre de
Gœthe était l'étendue, l'universalité même. Grand naturaliste et poète, il étudie chaque objet et le voit,~ ~ f_ois dan_s
la réalité et dans l'idéal; il l'étudie en tant qu mdividu, et il

RÉFLEXIONS

l'élève, il le place à son rang dans l'ordre général de la nature ;
et cependant il en respire le parfum de poésie que toute
chose recèle en soi. Gœthe tirait de la poésie de tout ; il était
curieux de tout. Il n'était pas un homme, pas une branche
d'étude, dont il ne s'enquît avec une curiosité, une précision qui voulait tout en savoir, tout en saisir, jusqu'au
moindre repli. On aurait dit d'une passion exclusive ; puis,
quand c'était fini et connu, il tournait la tête et passait à
un autre objet. Dans sa noble maison, dans ce cabinet qui
avait au frontispice ce mot : Salve, il exerçait l'hospitalité
envers les étrangers, les recevant indistinctement, causant
avec eux dans leur langue, faisant servir chacun de sujet à
son étude, à sa connaissance, n'ayant d'autre but en toute
chose que l'agrandissement de son goût; serein, calme, sans
fiel, sans envie. Quand une chose ou un homme lui déplaisait,
ou ne valait pas la peine qu'il s'y arrêtât plus longtemps, il
se détournait et portait son regard ailleurs, dans ce vaste
univers où il n'avait qu'à choisir; non pas indifférent, mais
non pas attaché, curieux avec insistance, avec sollkitude,
mais sans se prendre au fond ; bienveillant comme on se
figure que le serait un dieu ; véritablement olympien : ce
mot, de l'autre côté du Rhin, ne fait pas sourire. Paraissaitil un poète nouveau, un talent marqué d'originalité, un
Byron, un Manzoni, Gœthe l'étudiait aussitôt avec un intérêt
extrême et sans y apporter aucun sentiment personnel
étranger : il avait l'amour du génie. »
Ici une objection se présente. Un Président doit être élevé
au-dessus des partis pour les comprendre, avoir l'amour de
leurs génies. Or, dira-t-on, il y a un génie auquel Gœthe
reste étranger et même hostile : le Génie du Christianisme.
Sainte-Beuve fait cette restriction. « Gœthe comprenait tout
dans l'univers, - tout, excepté deux choses peut-être, le
chrétien et le héros. • Plus tard Sainte-Beuve s'est rétracté
en ce qui concerne le héros, non en ce qui regarde le chrétien.
L'auteur de Port-Royal, bien qu'évêque de la libre-pensée,
étendait davantage, de ce côté, son génie présidentiel. Entre
Jupiter et le Christ, Gœthe a opté pour Jupiter. Mais notons
qu'une nature présidentielle chimiquement pure est aussi
inconcevable que la nature royale ou impériale également

�566

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pure. Il y a des moments où l'on a plus envie de comparer
Voltaire au singe de Fagotin qu'à Louis XIV. Et Veuillot
ne voyait pas dans Hugo à Guernesey Napoléon à SainteHelène, mais bien Jocru.se à Patmos. L'opposition garde ses
droits. Paul Claudel, qui est catholique intégral, appelle le
Président Gœthe un âne sulenneJ, du même fonds dont son
camarade Léon Daudet, qui a coutume de designer les chefs
de l'Etat républicain par une onomastique de bestiaire, nommait l'honorable président Fallières le bœuf. Le rôle présidentiel comporte certains dehors vacants, certaine solennité
compassée, qui prêtent au..-.: brocards, et les chrétiens comme
les royalistes sont ici dans leur droit : est-ce qu'à gauche on
s'est privé de chansonner le confesseur de M. de Chateaubriand et le Sacre de Cluzrles le Simple ? (Un plâtre qu'on
prend pour du marbre, dit Barbey de Gœthe.) Cette licence
étant donnée à l'opposition, et à défaut d'une nature présidentielle encore plus émint:nte que la sienne {mais voilà 1
elle ferait aspirer son titulaire à la tyrannie, et il césariserait,
comme Victor Hugo 1) Gœthe reste le Président. On ne lui
tiendra même pas trop rigueur de ses boutades anti-chrétiennes. N'oublions pas que le Faust non seulement est bâti
sur un thème chrétien, mais que Gœthe y incorpore au sens
de l'œuvre les directions de l'humanité chrétienne. Cet
homme qui a dit qu'il haïssait les cloches est aussi le premier
qui ait fait entrer avec Faust les cloches de Pâques dans la
poésie. On a écrit que dans Iphigénie il avait transformé en
diaconesse l'héroïne d'Euripide : ce n'est pas inexact.
L' œuvre de Gœthe reste une grande mine pour un lettré.
Mais de cette œuvre il semble que trois livres surtout donnent
couramment à l'humanité un système de références usuel,
soient classés comme marques universellement connues de
nourritures spirituelles : le Faust, Wilhelm Meister et les
Conversaticms avec Eckermann. Ce sont trois livres éminemment présidentiels.
Faust est la première œuvre où un grand poète se soit
proposé un tableau cyclique de la destinée humaine sous sa
forme spirituelle, et dont le héros soit l'homme en tant qu'il
aspire, entre autres aspirations humaines, à la connaissance.
A vrai dire il y avait Platon, mais entre le Socrate de

RÉFLEXIONS

Platon et le Faust de Gœthe une chaîne avait été rompue.
Le tableau cyclique faustien se développe d'ailleurs au-dessna
de:; partis-pris de Platon, et il embrasse quelque chose de
l'infini du monde moderne. Le poète s'établit devant la
destinée humaine avec une forte impartialité, une puissante
sympathie, un oui donné à tout, même à l'esprit de négation,
qui est le diable, et qui porte pierre.
Wilhelm Meister témoigne de la même nature. On s'est
étonné parfois de l'illogisme apparent de ce livre, qui est
le roman de ce développement individuel, éminemment
gœthéen, mais qui s'achève, dans la mesme où il s'achève, en
consacrant de son activité le génie allemand du Verein. Il n'y
a pas là 4e .contradiction. Gœthe écrit dans Meister le roman
de la découverte dela vie et de l'éducation par la vie. II s'agit
moins de sa vie que de la vie, moins de Gœthe que de l'homme.
On y trouve non seulement le passage du théâtre à la vie
mais l~ passage d'un Gœthe homtne libre à un Gœthe jug;
et arbitre, une nature présidentielle qui se révèle et s'explicite, une pensée qui met chacun à sa place, qui l'utilise pour
des fins supérieures, pour le bien d'un tout, de sorte que le
roman, commencé dans les coulisses d'un théâtre de marionnettes (et où les marionnettes ne manquent pas) s'achève
dans la présence et l'imitation du Dieu présidentiel de
Leibnitz: le conseiller de Weimar rejoint l'bbtoriographe de
Brunswick.
Quant aux: Entretiens avec Eckermann, ce n'est point par
tous leurs détails qu'ils méritent d'être retenus. Des pages
mêmes s'y trouveraient, à l'appui du jugement qui coûta
à Claudel l'ambassade de Berlin I Mais, d'abord, ils sont
d'Eckermann et non de Gœthe. Ensuite leur éternel intérêt
est de nous introduire exactement à l'intérieur d'un cerveau
présidentiel, dans les appartements privés d'un Président
des idées. Le style, le son, le poids, l'équilibre, Iïmpartialité
lumineuse des jugements de Gœthe, leur forme ~ouveraine,
apportent à l'esprit du lecteur un bienfait plus grai1d que
le°: ~on:enu. _Les Entretiens sont un quartier général de
luc~dité littru:a1re, artistique, philosophique. Gœthe y parait
moms un arbitre entre les partis que, dans sa robe de chambre
blanche, un aïeul comp1éhensif et respecté au milieu des

�568

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

familles d'esprit. Il est possible, il est probable que le vieux
Président radote parfois; ce radotage ressemble à telle couleur
ternie d'un tableau de maitre, qui évidemment ne vibre
et ne chante plus, mais qui, par la société profonde qu'elle
continue à former avec les autres tons, par l'autorité de cette
surface peinte, où tout se tient comme dans un discours
cohérent, reste chargée de signification et concourt toujours
au poids d'une beauté. Les Entretiens font de Gcethe le
Nestor du x1xe siècle. Et ce n'est pas le roi Voltaire, ni
l'empereur Hugo, bien que la vieillesse des bois chefs
ait atteint le même âge, quatre-vingt-trois ans, que l'on
comparerait au vieillard de Pylos! D'ailleurs, comme tout
est dans Homère, si le père des poètes a compris Agamemnon
comme une nature royale que Racine, en la copiant sur
l'antique, trouve déjà lotrisquatorzienne, si Achille, fils de la
déesse, ressemble à un jeune Bonaparte, l'Iliade a fait assez
naturellement assumer à Nestor, doyen des chefs grecs, une
nature présidentielle : le roi, le héros, le président, trois
têtt:s de l'armée humaine.
Est-ce en mémoire de Gœthe que l'Homéride Lamartine,
dans la Marseillaise de la Paix, en même temps qu'une
strophe donne à la France une figure achilléenne
Et vivent ces essaims de la ruck~ de France ...

assigne à ]'Allemagne, dans l'Europe de 1840, huit ans
après la mort du Président, une figure nestorienne ?
Vivent tes nobles fils de la grave Allemagne I

le sang /raid de le"'r Iront cowure un foyer ardent.
Chevaliers tombés ,ois des maim; de Charlemagne,
ùurs chefs sont tes Nestors des conseils d'Occident,

Lem cœur st1r est pareil au puits de la sirène,
Et tout ce qz"''on y 1ette, amour, bienfait ou haine,
Ne remonte famais du /otid.
On dirait un buste de Gœthe avec une couronne de roi,
comme le Napoléon de la Colonne est costumé en empereur romain. Dans cette ain1able illusion, les derniers vers

RÉFLEXIONS

569

formuleraient magnifiquement une des raisons qui obligent
les bons électeurs présidentiels à voter pour Gœthe contre
Sainte-Beuve, dont la candidature aurait des partisans.
Cette année du centenaire de Gœthe, nous n'effacerons
rien de la strophe de Lamartine. Elle répond à une Allemagne nouménale, qui depuis est tombée, comme le Cédar
de la Chut.e d'un Ange, mais qui, dans l'ordre de la paix et
de la raison, peut remonter par les neuf degrés de feu dont
chacun brûle le pied qu'il soutient. Pour une Fédération
Européenne, serait-il invraisemblable que l'Allemagne
retrouvât cette place de Nestor que Lamartine, les yeux
peut-être fixés sur Weimar, lui a assignée ? Il y a une grande
part de vérité dans ce mot de Maurras, dont il fait d'ailleurs
la clef de voûte et la raison de son anti-européanisme :
a L'Europe c'est l'Allemagne ! &gt;1 Entende;,; que, pour Maurras, ce qui est donné comme nourriture à l'idée européenne
profite à l'Allemagne, comme la nourriture de l'homme
affligé d'un ténia profite à son habitant. L'année même
où l'Allemagne entra dans la société des Nations, un Allemand considérable, fort intelligent, vint parler à Genève,
et, dans des conférences à l'École des Hautes Études Internationales, expliqua que l'Allemagne pénétrait dans la
Société par la grande porte, et comme dans un monde
où elle pouvait faire valoir un de ses privilèges principaux,
qui était, par sa place centrale, entre les Latins et les
Slaves, de constituer comme l'estomac de l'Europe, autour
duquel se répartissaient les membres : aucun pays, par
conséquent, n'étai'" plus intéressé à la paix européenne.
Peut-être on montrerait avec la même facilité que, pour la
même raison, aucun pays ne peut être plus tenté par la
guerre. Mais là n'est pas la question. Que ce soit pour le
bien ou pour le mal, cet Allemand exposait les titres de
l'Allemagne à une fonction présidentielle, à la place la plus
en vue dans le cartel d'intérêts européens qui devait alors
se former demain, et il eût pu, s'il n'eût été retenu dans son
role et son langage d'économiste, réclamer pour son pays la
place gcethéenne dans la coopération des idées. Assumant
moi-même ici une petite fonction présidentielle, au fauteuil
et à la sonnette dans une coquille de noix, je m'attache

�570

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

simplement à arrêter une idée que je laisse le lecteur libre
d'infléchir dans le sens de Maurras ou dans le sens de notre
Allemand d'accord sur le fond. Puisse alors I932, à l'ombre
de Gœth:, et au bénéfice de ces considérations, con~ertir les
vieux ferments impériaux et royau,x, abolis à Weimar, en
fen:nènts présidentiels! Quand nous essayons d'ap?liquer à
l'Allemagne d'aujourd'hui la strophe de Lamartine, nous
voyons bien quelque chose, mais nous distinguons m~,
comme les animawr à la lanterne magique. Il faudrait
âlors qu'au deuxième centenaire de la naissance de G~the,
dan::- dix-sept ans, on vît avec clarté, et que, dans cet mtervalle, le pays du Président eût gagné pacifiquement, sagement, gœthéennement, la figure présidentielle qui se trouve,
paraît-il, impliquée chns sa géographie.
pl~ce ~e Nestor
des conseils d'Occident, à Genève, est auJoUid hu1 vacante,
Oh! absolument vacante ! Dans cette cru:ence, renouvelons
la décision de Francfort, et plaçons, à défaut des Nestors
de chair et d'os l'année r932 s.ous la présidence de Gœthe.
Il eût été beau ~ue cette déclaration eût inauguré, au lieu
d'un prêche, le 3 février, les grandes assises pacificatrices
de Genève.

I:a

ALBERT THIBAUDET

GŒTHE AUJOURD'HUI

Le calme dans le mécontentement de soi. C'est sans doute
la grande leçon que nous donne, que donnera à jamais,
Gœthe. Dans la célèbre anecdote où Beethoven se conduit
si rudement avec les autorités, Gœthe lève son chapeau,
préserve les apparences du respect, et laisse passer, même
lorsque l'ami admiré, Beethoven, se révolte. Et Beethoven
a notre sympathie, mais c'est Gœthe qui nous donne wie
leçon. Car Gœthe, au fond, estimait les autorités moins
que Beethoven même ; et, de plus, mieux que Beethoven
même, il reconnaissait que les autorités sont ce qu'elles
sont parce que nous sommes ce que nous sommes. Il comprenait, alors que Beethoven ne comprenait pas, que nous,
et les Gœthe et les Beethoven aussi, que nous tous, sommes
responsables des autorités. On n'est mécontent que de soimême.

W arte nur - Balde - Ruhest du auck ...
Attends seulement - Bient6t - Toi aussi tu seras en repos ... .

Œuyre immense, et à aucun moment de laquelle il ne
s'est arrêté avec satisfaction. Il a renié Werther. Il n'était
pas content de I'Ur Faust, ni sans doute du Fa1tst, ni encore
du second Faust, qu'il a retouché si longtemps et laissé
pour après sa mort. Croyez-vous qu'il fût content del' Herman et Dorothée ? Il connaissait le danger final de la satisfaction de soi. C'est probablement de son Iphigénie qu'il
a tiré le plus de contentement, ,'parce qu'il y avait si .
bien suivi les Grecs et les Français, ·tout en restant Gœthe
et Allemand. Il sentait qu'il avait ajouté un geste à une
grande tradition. Ce n'était pas tant de lui-même qu'il
était content, que de la tradition, et de la sentir encore
vivante en lui.

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��LA NOUVELLE lŒVUB 11:URÇ,USS

I• erreun de 1CD optique, tmioîgnent au cootnn d'm
artiste qui veut d&amp;ndre, devant une ICÎence qui se quantifie
afin de se constituer, le point de vue poétique de la qualit6
llenSl'ble. D'autres encore, plus exaltés. faisant de lui une
sorte d'humanist,e surhumain, le dressent devant Dieu dans
ane attitude de Prom~hée, alors que le xvm• siècle imposait à l'humanisme une épreuve 80Cia1e à laquelle Gœtbe
s'est obstinffllellt d«obé. )fajs les plus égarants soot ceux
qui prétendent que Gœtbe est in~finissahle parce qu'il est
une.manière d'infini humain.
Je n'ai l'impression de l'entendre à peu près - je prends
toutes mes responsabilit~. que lorsque, quittant
!'Olympe, je le dépouille des foudres de Prométhée, lorsque
je me persuade, luttant contre l'instinct de vénération, que
Gœthe est d'abord un grand écrivain, plutôt qu!un grand
artiste, un homme merveilleusement doué pour traduire
en mots n'importe quoi. Au vrai, il faut prendre le terme
dans sa pleine acception : Gœtbe est le plus magnifique, le
plus constant, le plus coulant des traducteurs. Mais la
langue dans laquelle il traduit ce n'importe quoi, aassi bien
le système de Spinoza, que les visions de Herder, que les
données de l'optique. est soumise à des lois qui le transforment
et Je déforment entièrement. Que l'unité des parties de la
plante - idée esthétique s'il en fut - ne nous égare pas:
ce n'est plus Spinoza, ni même Herder, que nous retrouvons
cbez Gœtbe, mais toujours une écriture, ou mieux an
chant peu soucieux des replis de l'idée créatrice. Un homme
qui chante et qui jette les pensées dès autres au foyer de

a chanson.
Le voisinage de la conception et de la parole, chez Gœthe,
fllt immMiat. De tous les grands écrivains, c'est lui qui
crée le plus pns de son entendement. De là ce chant oœtinu
de l'intelligence qui perce et domine la sympbome dea aenations. Chant souverain, en effet, mais trompeur, car l'intelligence est id l'esclave de l'artiste, et les termes qu'elle
empunte à la philosophie, à la science, sœt Jllétamorpboais,
soas l"identit4§ verbale, en objets de jouissance pure pour les
ams. Quand Diderot et Voltaire font de la physique, bien
ou mal, il n'y a pas moyen de s'y tromper. Gœthe tnnapoae

tofilec:n. tomme fait 1e m-.,

r.,,._'°"

57'1
de SOD mteJ.

~ c•est~-ctire en fait lè contœite d e l ' ~ intel-

leetœlle.

Saaf en 1lll domaine daimitt§, où cette activitf est extra:ardinairement f6concle. L'inœlligenœ de Gœthe est surtout

dt nature mécimiclenne : l'ajustement des pièces lui importe

beaucoup plus que leur contenu, leur subStance. U, il
est incomparable, pnds et superbement indiffhent, bon. . , et dBi1m§ de tout fardeau moral, espêce d'artisan:
gigantesque. Gœthe a fond~ ce qu'on pourrait appeler la
critique manuelle, qui consiste à dmiotiter puis à remonter
l'œuvre, 1itthairè ou plastique, en mettant les join~. en
~ t les articulations ob il faut. Et ses œavres penonnelles elles-mêmes, si l'on excepte Wm.ü,, Willk-lM Mdst#
et le S"oll4 FIIUSI, font penser à de splendides • remonia.- • dont les ~ viennent d'ailleurs. Oui, même l'admirable Difltm, où la ~ de la sagesse et le bonheur de sa
nme en scène sont dans un rapport extraordinahement
subtil.
Que Gœtbe soit en effet le roi des metteurs en sœrle,
j'entends d e s ~ de leur œuvre et de leur vie, cela
n~ contest~ pâr personne. N'a-t-il pas ~ftnitiveinent
mil au J)oint ce commentaire perpétuel qui accompagne JË-$
questions de l'œuvre d'adroites réponses, quelquefois avant,
toujours après, et que nous voyons aujourd'hui d'un usage
comant dans le commerce littérafrè ? Mais il faut pousser
un peu plus foin. Gœthe a su établir une relation si souple
entre sa vie ét son œuvn, qu'il nous est impossible de savoir
quand notas touchons l'homme, et quand le poète. Son
œùvte est une seconde vie, sa vie une seconde œuvre. D'ou
un ~ant alibi qui lui permet de répondre aux questions
lés phis exigeantes. Ob est-il ? Nous n'en savons rien. Nous
a"fODS qu'il est, c'ëst teut, et c'est immense. Nul mieux
qœ, lui ne nous a rendu sensible une 'f&gt;,lsMCs. S'il a voulu
sauver son être, il y a réussi.
Mais ~ t ? Voilà donc le triomphe de l'humanisme? Je
ne le crois pas, à moins qu'on apPelle humaniste tout homme
qui tàche de se délivrer de Dieu, ou qui s'en passe naturellement. Mais c'est qualifier trop vite. Le sauvetage chez
37

�578

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Gœthe est trop individuel. Il n•arrache pas les autres avec
lui de l'ornière, il ne communique avec eux que par le
détour des conseils. On se dit trop souvent, quand on le
fréquente: 11. Quelle chance qu'il ait vécu dans le temps et
dans le lieu où il a vécu. » On ne pourrait dire cela à propos
d•un Montaigne ou d'un Herder. Dur lutteur. héroïque si
l'on veut, mais pour soi, ce qui facilite un peu les- choses.
Il me fait songer, par contraste, à la chèvre de M. Séguin:
il a lutté toute la nuit, certes, mais au matin il n'a pas été
mangé. Quoique on en ait, cela gêne un peu.
J'ai tort sans doute d'alourdir de tant de réserves un
panégyrique. Ce n'est pas à Gœthe que j'en ai, mais à ses
sectaires, qui le mettent à toutes les sauces, qui le veulent
utiliser à toutes fuis alors que de tous les génies il me paraît
le moins utilisable. Gœthe s'est développé, s'est trouvé,
s'est conquis dans des conditions et des circonstances qui
n'ont aucune commune mesure avec les conditions et les
circonstances de notre temps. Son européanisme était fondé
sur une communauté historique et intellectuelle aussi radicalement révolue que la catholicité du Moyen-Age. Son idéal
de culture est aujourd'hui déraciné. Sa conception de la
sagesse, comme une image renversée, est la transposition,
dans un état de passivité esthétique, d'une activité qui pr~d
conscience d'elle-même sous un jour tout no1;Lveau. Sa sérénité est le fruit de sacrifices incompatibles avec nos sentiments éthiques. Gœthe est le survivant du cadre historique
et moral qui l'a soutenu, et cela même est déjà grand.
Mais il y a plus. Inutilisable doctrinalement, et dans une
certaine mesure intellectuellement, il a laissé des trésors
d'expérience qui ne se peuvent comparer qu'à ceux de
Napoléon. Et il y a plus encore : malgré le sentiment que
nous avons de 1'archaisme de son message, malgré toutes
les raisons que nous avons de nous distraire de lui, son
chant est toujours là. A la première sollicitation il retentit,
inutile et presque sacré.
RAMON FERNANDEZ

BINCHE-ANA
AGNÈS

1

V
RELIGION D'AGNÈS

Agnès, parlant d'un Prêtre :
« S'il ne salue pas la personne, qu'il salue l'âme. ~
V:oilà une distinction toute chrétienne qui ne s'improVISe pas.

***
Agnès : « Pour quelques-uns le vrai moyen de
trouver Dieu, c'est de l'oublier. Plus ils cherchent Dieu
plus ils le perdent. Plus ils cherchent Dieu, plus ~
trouvent le Diable. Serait-ce parce que Dieu met plus
de hâte à les fuir qu'eux à l'atteindre ou parce qu'ils
corrompent tout ce qu'ils touchent ? »
Agnès: Quand j'ai dit « non ll, ni Dieu ni le Diable
ne me feraient revenir au (j oui ,1.

Agnès : « Hypocrite avec Dieu, tout n'est pas
perdu, mais avec soi-même, il n'y a plus de remède,
aucun retour possible à la vérité.
I.

Voir la N ouvelJe Revue Française du

Ier Février.

�580

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Encore : « Hypocrite avec Dieu, on ne l'est pas
forcément avec soi-même. »

Agnès : u Je suis sûre que Dieu préfère le cœur
de Mme Banizier qui est une « Catherine » à celui de
Sœur Armande qui est une sainte.
Et une autre fois : &lt;&lt; J'aimerais mieux avoir à
répondre de l'âme de la mère Pioche (qui tient une
maison borgne) que de celle de Mlle Mélanie (la sœur
de l' Archiprêtre). &gt;i

***
Parlant de la Supérieure des Religieuses des Malades :
c&lt; Si Dieu l'a bien observée, il ne l'aime guère. Quand
Juste était malade, elle ne se faisait pas prier pour venir
le veiller, bien sûr. Elle posait sa cornette, dès qu'on
soufflait la bougie, et elle avait l'air de soigner, bien
carrée dans un bon fauteuil qu'elle-même avait choisi
et la main parfumée de Juste dans sa rnain, elle s'endormait. Mais, quand c'était moi qui avais le malheur
d'être malade trois fois plus que lui, elle me jetait
dans un lit, m'y couvrait de vésicatoires et ne revenait
que trois jours après. »
Agnès : a Les petites Sœurs des Malades, quand
Mère Euphrosime, leur Supérieure, les brutalisait, se
réfugiaient dans le Bois des Normaux où toute la sainte
journée elles se cachaient derrière un buisson. n
Agnès: u Mère Euphrosine s'est crue bien· maligne,
en demandant qu'on la rappelât, sous prétexte qu'on
ne lui obéissait plus, pour faire gronder une de ses
filles qu'elle n'aimait pas, La Mère Générale lui a obéi.
On l'a rappelée, mars personne ne lui obéira plus, simple
cornette. »

BINCHE-ANA

58:r

**•
Agnès : « M. l'Archipr~tre, Dieu sait si je J'aime,
mais jusqu'à porter le Cierge dans vos processions ?
non. Si j'apercevàis mon ombre à cette lumière, je
poufferais. i&gt;
Agnès : c&lt; Retourne à l'église une fois tous les ans,
tu y retrouveras toujours les mêmes visages, à la même
place. ii Aussi, disait-elle, conséquente avec elle-même,
quand elle apprenait la mort d'une dévote : « L'église
se démeuble &gt;&gt; pour c&lt; se dépeuple». Pour elle les dévotes
n'étaient pas « gens n, mais &lt;&lt; choses ,i.

* **
Agnès : cc Quand on voit ce qui communie, on
serait tenté de mépriser la communion. n
* **

Agnès, parlant des Prêtres: « Ils remettraient bien
leur Jésus-Christ en croix pour trente deniers. ,1
*

* *
Agnès appelle le malheur

&lt;&lt;

un tour de Croix. »

***
Agnès: cc Plutôt ne pas réussir sut la terre, si c'est
réussir dans le Ciel. »
Ou encore : &lt;&lt; Si ne pas réussir sur la terre, Juste,
c'est réussir dans le Ciel, nous sommes les Bienheureux. &gt;i

***
Agnès : &lt;&lt; J'entrais dans ma cu1.sme et ce n'était
plus ma cuisine. Je regardais ma cheminée et ce n'était
plus ma cheminée. Sans Lui, chez moi je n'étais plus

�582

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

chez moi et je n'étais plus moi-même. Quand j'ai compris que je ne pouvais pas plus longtemps me passer
de Lui, qu'il me fallait de ma place Le voir à la Sienne,
j'ai acheté de la colle forte, je me suis procuré de la
ganse, j'ai assemblé et collé les débris du Bon Dieu et
je l'ai lié de bandelettes, mais si la ganse qui était blanche ne se voyait pas sur la porcelaine qui est blanche,
elle se voyait sur le bois de la croix qui est noir. J'ai
donc acheté de l'encre de Chine et j'en ai enduit ma
ganse, où elle couvre le bois. Ainsi regarde, Juste, si
d'un peu loin l'illusion n'est pas parfaite?&gt;&gt; Juste remarquait surtout que les clous des mains et des pieds de
Jésus avaient été remplacés par des épingles et n~étaitce que l'effet de ces épingles ou celui de l'étoffe et des
traces de colle et d'encre? sous la cruauté fragile de
l'appareil, on eût pris le Crucifix d'Agnès pour un objet
de sorcellerie, comme si sur la cheminée de sa cuisine,
Agnès eût envoûté Dieu lui-même.

VI

BINCHE-ANA

Pour endormir Juste, quand il était petit, Agnès
chantait :

Picati Picota
Il y a une poule blanche
Qui est sur la planche
Pique-ci, Pique-là,
Lève la queue et puis s'en va.
&lt;&gt;u encore;

Fais dodo, Colas, mon ,Petit frère,
Fais dodo, tu auras du lolo,
Du lolo de la laitière,
Du lolo de son petit pot.
Le prestige de ces chansons sur l'âme de Juste est
si grand qu'encore aujourd'hui elles ont le pouvoir,
sinon de l'endormir, de l'apaiser.

***
Agnès a toujours cru qu'elle n'avait pas de voix.
Qnelqu.'un lui dit : « Quand tu parles, ta voix enchante,
que serait-ce si tu chantais? .ll

AGNÈS ET JUSTE

Agnès : « Pour '.ton petit frère Louis mes couches
furent sèches. Il était né pâle. Il n'est pas mort très
rouge. Le médecin a dit à ton père : Ne vous pressez
pas tant: deux en onze mois I ou je ne sais ce que sera
le troisième ? Le troisième, le premier viable, ce fut

toi »

***
Agnès
bliait. &gt;&gt;

« Juste était si sage enfant qu'on l'ou-

** *

Agnès chante : « Quand je souffre, dit-elle à Juste,
je chante, c'est ma prière. Je n'ai jamais chanté que
· pour prier ou pour t'endormir.»

Nul ne se dérobe à l'accent d'Agnès, quand elle appelle
quelqu'un la nuit. Belle histoire d'une voix qui a été
assez douce pour endormir Juste et assez perçante
pour le réveiller jusqu'au bout du monde.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

La Messe de la Peur :
Pour guérir l'enfant qui en peur se réveillait, autrefois la mère s'en allait mendier, si riche qu'elle fût.
Elle devait réunir, un à un, quarante petits sous. Cela
supposait quarante amitiés et avec le produit de sa
quête elle faisait dire une Messe dans l'église d'un petit
village pittoresque où régnait un bon Saint-Blaise.
Agnès avait mendié et fait dire pour Juste, quand il
il était petit, cette cc Messe de la Peur ». Il se réveillait
toutes les nuits, en criant.

* **
Quand Juste enfant pleurait, Agnès disait : « n ·enfl.e
son bourdon. »

***

BINCHE-ANA

585
L'optimisme d'A~ès était de la plus touchante
mauvaise foi.
Si elle n'avait pas d'un plat pour tout le monde, elle
imaginait que deux ou trois de ses convives n'aimaient
pas ce qu'elle servait. Passant devant eux alors elle
affirmait, sur le ton le plus péremptoire : « Vous
n'aimez pas la crême fouettée. &gt;&gt; Et peut-être elle le
croyait ? Cependant, il arrivait qu'pn en raffolait, mais
par politesse ou par déférence on acquiesçait toujours
et l'on commençait par croire qu'on ne l'aimait pas,
avant de prendre décidément la crême fouettée en
dégoût.
Dans ces occasions Agnès ne regardait jamais Juste,
parce qu'elle sentait au coin de sa lèvre, un sourire qui
gênait ses affirmations.

Pédagogie d'Agnès : n Mieux vaut les faire pleurer
petits que de pleurer avec eux, quand ils sont grands. »

***

*

y faisait froid l'hiver, Agnès ne manquait pas de s'exclamer et Juste s'y attendait : u Quelle chaleur douce l 11

Quand elle entrait dans la chambre de Juste et qu'il

* *
Un cent de clous. Quand il était petit et que sa mère
Agnès le déshabillait, en lui disant : t&lt; Tu es maigre
comme un cent de clous }&gt;, Juste entendait : « Comme
un sang de clous &gt;1 et il y avait pour lui quelque chose
de « la Passion &gt;i dans ces paroles qui le vouaient déjà
à il ne savait quel destin mystique.

* **
Juste au milieu de sa famille, excepté avec sa mère,
est un peu trop léger, transparent, trop vêtu de noir,
le visage blanc, l' œil lumineux.
Les gens disent :
« Qu'est-ce que c'est que cette Ombre attardée
ici? Pauvre famille qui la promène. &gt;i

pour lui faire croire qu'il faisait chaud et qu'il souffrît
moins du froid, en attendant qu'elle allumât le feu
et pendant qu'elle allumait le feu, si la fumée l'empêchait
de respirer, elle disait : « Tu vois, Juste qu'on peut
faire du feu sans fumée ,, dans l'espoir que la fumée
passerait inaperçue et si la fumée était si flagrante
qu'elle faisait pleurer les yeux de l'un et suffoquer
l'autre : « On dit que rien n'assainit mieux qu'un
peu de fumée».

Agnès ne réussissait-elle qu'à éteindre le feu, quand
elle voulait l'allumer ou à l'allumer, quand elle eût
voulu l'éteindre ? Jamais Juste ne l'aimait davantage.
Souvent elle se montrait devant lui ainsi, aussi mala-

�586

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

BINCHE-ANA

droite qu'empressée, toute petite fille et confuse de
l'être.
Pour comble un soir elle avait renversé de la braise
sur le tapis, cramé le fauteuil et taché de cendre le
lambrequin blanc de la cheminée, n'ajoutant qu'au
déplaisir, en ne voulant que faire plaisir. Alors, Juste
se jeta avec un tel enthousiasme à son cou pour l'embrasser qu'elle ne put que s'enfermer chez elle en larmes.

C'était le luxe de Juste l'hiver de s'installer pour
tout le jour dans une fenêtre de la cuisine de sa mère,
à deux pas du fourneau qui pâlissait et rougissait devant
lui.
Telle une petite souris, Agnès allait et venait, discrète,
autour de l'écritoire.

•*•

***

Petite vieille touchante qui a sa coquetterie, fleure
la fleur d'orange et qui est votre mère.

Comme on ne pouvait plus aborder le jardin à cause
de la pluie, on en avait cueilli toutes les fleurs, des
roses, des :c hrysanthèmes, des dahlias dont les pétales
opulents étaient aussi grands que les pages d'un livre.
La chambre de Juste en était remplie et chaque fois
qu'on en ouvrait la porte, Agnès apercevait le bouquet
doré, comme une gloire dont la maison s'enivrait.

* **
En embrassant sa mère Agnès, Juste lui demanda,
le matin de l'anniversaire de sa naissance, s'il y avait
lieu de se réjouir ou de s'attrister de l'événement. Alors
Agnès avec transport lui répondit : &lt;&lt; C'est le plus
beau jour de ma vie. Toute consolation et toute joie me
~nt venues de toi. »

***
Agnès : « A la veillée, j'ai.me de m'asseoir sur la
petite chaise que Tante Alexandrine m'avait donnée
pour « nourrir » Juste et il me semble que je suis toujours sa nourrice, comme je suis toujours sa mère. »

•••
Juste : &lt;&lt; Il me semble, je ne sais pourquoi, que je
suis bien plus près' des parents de ma mère que de ceux
de mon père. »

• **
Juste : « Il existe une sorte de so]eil avec lequel je
suis en confidence et à qui je recommande sans cesse
ma mère.»

**•

Lettre d'Agnès à Juste :
, Je suis bienheureuse. Ma vie est si simple. Je
n'aime qu'une seule personne. Alors qu'est-ce qui
existe d'autre que toi? Tout le temps que je dois
m'occuper des autres, je pense que je me mettrai de
bonne heure dans mon lit le soir pour penser à toi. Je
ne pense jamais qu'on me fait de la peine. Toi seul peux
m'en faire et tu ne m'en as jamais fait. Je pense au
plaisir de penser à toi. Ce m'est bien assez. »

Agnès, après une nouvelle qui bouleverse la vie de
Juste:
« On n'a pas le même monde dans la tête. » Ce
n'était pas un mystère pour Juste que cette joie qui
était donnée à sa mère n'avait de rapport qu'avec le

�588

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

589

BINCHE-ANA

c~agr~ qu:il éprouvait lui-même, mais il remerçiait
Dieu d avorr épargné sa mère plutôt que lui.
·

***

* **

Juste: c( Mère, si tu me promets de ne pas t'ennuyer
loin de moi, je me résignerai à être heureux loin de
toi. 1&gt;

La couleur de nos sentiments n'a pas de rapport
avec nos actes. Ainsi Juste a beau mener la vie régulière d'un moine auprès de sa mère, les tempêtes qui lui
traversent l'âme sont de l'ordre de l'Enfer et il ne sait
pas lui-même s'il est davantage avec le ciel de ses
gestes ou avec l'enfer de ses rêves.

***
Quand la lumière éclata au-dessus du paysage triste :
« Crois--tu, dit sa mère à Juste, que ce que tu vois

n'est pas aussi beau que Venise et Rome ?

***
Une grande barre lumineuse entr'ouvrait le cœur du
bois pour montrer à Agnès et à Juste un joyeux petit
coin d'herbe où une source chantait, mais ce n'était
qu'une émeraude que Juste voyait au doigt de son rêve.

***
Quand Juste était distrait, Agnès: (&lt; Pour combien
de temps seras-tu perdu ? 1&gt; Quelquefois elle disait
« perdu pour moi ? &gt;)

Une grande tristesse poignait Juste. Il sentait. sa
mère crispée, malheureuse auprès de lui : « Je crois
se disait-il, que ma mère est surtout sensible à &lt;( un
secret » dont elle devine entre nous l'existence et, du
moment que je lui cache quelque chose, elle ne peut
plus me parler de rien et, du moment qu'elle ne peut
plus me parler, elle est « Seule » au monde. »

Des dix mille arbres qu'ils avaient sous les yeux un
seul présentait son poitrail blanc de jeune bouleau pleureur à la lumière. Les autres s'empêchaient mutuellement de voir le soleil, mais parfois la forêt en un seul
endroit se déchirait pour livrer à Agnès et à Juste son
cœur d'or.
- Chaque arbre, pensait Juste, est une attention
divine, une marque particulière de la familiarité de Dieu
avec nous, si nous savons nous reposer, comme il convient, dans son ombre.
Agnès alors regardait Juste regarder les arbres et
leur conversation (la conversation de Juste avec les
arbres) était si intime, si poignante, quand ils étaient
dix mille devant lui qui lui répondaient de Dieu que sa
mère se détournait discrètement de peur de surprendre
l'expression exaltée de son visage.

***
Ce soir, comme tous les soirs de départ (départ pour
lui signifiait mort), surtout quand il s'agissait de s'éloigner de sa mère Agnès, Juste était désincarné. Tous ses
souvenirs en une couronne de fête douloureuse autour
de son front se resserraient, son cœur vibrait comme une
aile secrète prisonnière et toute sa chair peu à peu s'allégeait, se spiritualisait autour de son propre squelette
resplenclissant.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

• 59r

BINCHE-ANA

Quelle 101e, quand ils étaient loin l'un de l'autre.
pouvait donner à Juste une écharpe de laine blanche et
les bas blancs comme la neige que sa mère avait tricotée
pour lui avec amour comme on prépare un talisman 1

« Bonheur, dit Juste, de se débarrasser de l'amitié
hypocrite de sa famille ! Je ne parle pas de ma mère
Agnès. Elle n'est pas de ma famille. Nous étions nés.
tous les deux, avant le déluge. »

Juste n'aime aussi qu'un seul être. Il peut s'attacher
à d'autres, mais leur bonheur ou leur malheur ne l'intéressent pas. S'il les fait souffrir lui-même, il n'en éprouve
aucun remords et, s'ils souffrent d'ailleurs, que peine
légère. Cela, il ne le veut pas ... C'est ainsi, c'est plus
fort que lui. Ils sont malheureux, c'est leur affaire ou
c'est son affaire, mais pas pour qu'il en souffre. Peutêtre pour les faire souffrir ? Peut-être même, si c'est lui
qui les fait souffrir, y trouve-t-il une espèce de volupté ?
Mais sa mère, s'il la savait malheureuse, il ne poun·ait
plus supporter la vie, surtout s'il était cause de son malheur. Sans doute l'a-t-il fait souffrir quelquefois, mais
jamais pertinemment; c'est sa seule gloire, sa seule
pureté. La seule chose dont il ne puisse douter en dehors
de lui, c'est de l'amour de sa mère Agnès pour lui et la
seule chose dont il ne puisse douter en lui, c'est de son
amour pour sa mère Agnès. Son amour filial et l'amour
maternel d'Agnès pour lui, voilà le chef-d' œuvre de sa
vie. Aucun retard du cœur de l'un sur le cœur de l'autre.
Aucune tache. Aucune imperfection.

Juste: 1 Ce n'est que lorsque mon père est devenu
un vieillard que j'ai dû me rendre à cette évidence
que la jeunesse m'échappait, mais ma mère par miracle
demeure auprès de moi légère, gaie, active, comme
pour me laisser dans une sorte d'illusion sur son âge
et sur le mien et il n'est pas jusqu'à son vêtement
immuable qui ne m'aide à me garder da.ru; une sorte
d'ignorance du temps. Grâce à ma mère, du moment
que nous sommes seuls, elle et moi, ensemble, je suis
comme au cœur d'un jardin, dans une adolescence
perpétuelle. »

Comme Juste avait parlé étrangement de sa mère,
en montrant des photographies : « Ici, disait-il, elle
dormait encore, elle n'était pas enéore sortie de sa gaine.
Depuis, elle a tant souffert, tous ses traits se sont réveillés sur le bûcher. 11

* **
Dans son testament spirituel Juste demandait qu'après sa mort on réunit ses cendres à celles de sa mère,
pour qu'ils ne fissent qu'un tous les deux après comme
avant la vie qui ne les avait pas séparés.
**•
Juste disait : « Ma mère est assise à ma droite éternellement, comme la Mère de Jésus-Christ est assise à
sa droite et nulle Duchesse ne prendra sa place. »

VII
LA MORT

De sa fenêtre Héliodore Binche ; « On dit que le
père Bonafon est mort. »

�5911

•

LA NOUVELLE REVUE PRAN'ÇAISE

Pardoux : • Je n'en sais rien, mais ça ne vaut pas
mieux. 1
Amsi toute la ville tout le jour surveille l'agonie de
quelqu'un.
J ame&gt;t, un moment plus tard, passe et dit : • Vous
savez, Monsieur Binche, que La!oze est mort. • Et puis:
• C'est demain à deux heures et demie qu'on enterre

Garga.sse. •
Chacun pense:• A quand mon tour? Quel est mon
numéro de départ ? la mobilisation générale ne m'exceptera pas. Il n'est pas d'exemple que personne soit resté. •
Dans une petite ville plus qu'ailleurs, la Mort est une
obsession. A partir de soixante ans on ne fait plus que
l'attendre. Rien ne permet de l'oublier. Tout la rappelle
et le charron, dès qu'il n'est plus jeune, refuse de faire
un cercueil, parce qu'il aurait l'air de travailler pour
lui.

•••
Agnès : « Quand je vois les gens actifs si fiers, si
alertes et que je pense: demain ils seront là tout raides,
inertes, j'ai envie de rire et je sens mes larmes couler. •

•••
Agnès : « Tu sais, moi, je ne peux pas admettre la
mort. » Elle se reprend : « celle des autres •· Elle se
reprend, une seconde fois : , la mort de ceux que j'aime. •

Dans une petite ville, on connaît tous les morts et
toutes les circonstances de la mort. On entend sonner le
gw et une société de femmes est chargée de prévenir
chacun à domicile de l'heure des enterrements.
La Fille du Nègre est morte hier matin pendant que
son père lui disait, tout grondant : • Il ne faut pss man-

593

BINCHE-ANA

quer sa classe. Je te dis que tu n'es pas malade. On doit
croire son père. • Du Nègre ? il n'y a qu'un nègre à Chaminadour.
Mlle Alice aussi est morte. Les traits de son visage,
comme si quelqu'un en eût manœnvré le ressort toutes
les deux secondes, grimaçaient et chacun de ses membres
gesticulait, obéissant à une ficelle secrète sur laquelle
devait tirer le Diable. Enfin tout cela repose pour l'éternité, mais personne ne va la reconnaître immobile sur
son lit.

•••

Mme Giraudon aussi est morte, comme le soleil se
couchait, d'une piqûre au sein. D'aucuns disent que
c'est une guêpe qui a fait le mal, d'autres une aignille
à tricoter que dirigeait la main de son mari et que son
mari ne lui a permis de voir le Prêtre, avant de mourir,
que si elle promettait de mentir au médecin.

Mm• Reviron vient de rendre l'âme.
Sur un ton de prophète, Agnès :
, Il y a toujours « trois corps , qui se suivent. Cette
pauvre madame Granger va entrer en agonie et puis ce
sera au tour de Vincent de tomber malade. •

Agnès : , Je ne suis pas contente que Prudence
soit morte, mais je suis contente qu'elle soit morte avant
moi, parce que je n'aurais pas voulu qu'elle regardât
passer mon enterrement de sa fenêtre. •

Agnès : • On vit plus avec les morts qu'avec les
vivants. Chaque jour quelqu'un est a quia et toute la
journée il vous hante. Aux vivants on ne songe pas à
38

�594

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISX

prendre garde. A chaque jour suffit_son fantôme. Sou-•
vent il y en a deux et même trois. »

Agnès entre et dit : a On lni apportait son ,.café
au lait et on trouve la Mère Laclasse pendue à l' espa.
gnolette de la fenêtre par ses cheveux qu'elle avait
coupés pour en faire une corde. »

Le surlendemain, tout le monde s'enquiert de l'en•
terrement de la Mère Laclasse, quand il a eu lieu
la veille.
Agnès dit : « On l'a escamotée. »

Agnès:« On voit des générations et des générations.
de visages se perdre dans la nuit. On se dit: a Agnès,
bientôt toi. »
Quelqu'un
à aller voir
Agnès : «
mon âge, il
Mort.»

: « Et vous ne songez pas, :ri,rme Binche,
!'Exposition ? »
Oh I pour moi' voyez-vous, Monsieur, à
n'y a plus guère que l'Exposition de la

595

BINCHE-ANA

On voulait vendre un lit en cerisier qui ne servait
plus.
Agnès dit :
« Non. C'est là le bois où je suis nee et où mon père
et ma mère sont morts. On ne le paierait jamais son
prix. J'en ferai plutôt faire mon cercueil. »

Agnès avait toujours une paire de bas fins et tout
neufs dans sa commode, pour qu'on les mît à ses pieds
morte et toute sa vie elle porte des bas grossiers et raccommodés.
Agnès a ses idées à elle sur la résurrectjon des morts.
Elle dit: « Je ne crois pas qu'on« se retrouve i&gt;; alors
la mort est plus grave pour moi que pour Mme Mirguet
ou pour Mme Ferneix. Je crois qu'il y a &lt;( quelque chose »
de nous qui demeure, mais, quoi qu'on dise, nul ne sait
ce que c'est, nul ne sait ce que c'est que Dieu fait de
nous après nous. ,,

c Quand un enfant meurt en bas âge, dît Agnès, malheur à qui le pleure. L'Église s'habille de blanc. »

r5'Agnès : « J'ai

bien défendu à Héliodore d'acheter
cette maison où l'escalier est si étroit qu'on est obligé
de descendre les corps dans un drap pour les mettre
en bière chez le voisin. »
Héliodore. u Mince inconvénient, et que tu peux
toujours tourner, en recommandant par exemple par
testament qu'on t'ensevelisse d'abord et qu'on te fasse
descendre par la fenêtre avec des câ.bles, une fois bien
calée et sœllée. li

Agnès, parlant de son filleul Joseph : • Celui-ci
aussi, il n'est pas mort heureux, mais enfin il est mort.
Ma mère a souffert et elle est morte. Je ne peux pas
demander mieux pour moi. ,,

Agnès : c Pour moi, je crois qu'il n'y a jamais eu
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�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Il les entendait aller, venir, fouiller dans des tiroirs.
Cela lui rappela les dimanches d'autrefois, quand il
fallait s'habiller pour la promenade, et que le père ne
trouvait pas son bouton de col, et que la mère avajt
égaré ses gants.
On heurta encore à la porte, et M. Lacroix demanda:
&lt;&lt; Es-tu prêt ? »
Maurice ouvrit. Le père était en jaquette et souliers vernis. Debout près de la fenêtre, il essuyait du
revers de rn manche, les bords luis~ts de son chapeau
haut de forme. La mère, toute en noir, avec de~ dentelles
aux: manches et au cou, resserrait en se dépêchant une
bouclette au poignet de son corsage.
- Je vais avoir fini, dit-elle.
Comme ils avaient l'air « drôle &gt;&gt; en grande toilette,
au milieu de ce désordre I Ils avaient laissé sur la table,
Je pain, le beurre, les bols de leur déjeuner. La cafetière
chantonnait sur le gaz. Maurice se versa un grand bol
de café noir, qu'il avala presque d'un trait. Et la mère,
cassant son fil entre ses dents, se leva et dit :
- Voyons ton habit ?
Il lui fallut marcher, tourner, lever les bras l'un après
l'autre, pour bien montrer qu'il n'était pas gêné aux
entournures. Il se prêta complaisamment au jeu, brusquement interrompu par un roulement de voiture dans
la rue.
M. Lacroix se pencha :
- C'est bien pour nous.
Dans la voiture, ils échangèrent à peine quelques
mots. Le père était grave. Mme Lacroix examinait
craintivement sa toilette. Serait-elle assez belle ? On
allait la regarder, des gens plus riches qu'elle. Elle ne
voulait pas faire honte à son fils.
Maurice. son chapeau sur ses genoux, souriait.« C'est
cela q_ue je craignais ? Comme c'est facile I Les gens ne
se retournent même pas pour nous voir. »

599
D'autres voitures attendaient déjà devant la maison
de Berthe. Les cochers, la mèche de leurs fouets ornés
de rubans de couleur, se tenaient raides sur leur siège.
Les Lacroix descendirent. Une vieille dame en bandeaux
blancs s'avança à leur rencontre. C'était la sœur de
Mme Garel. Elle embrassa Maurice. Tous entrèrent dans
la maison.
Au salon. de nombreux invités se trouvaient déjà
réunis. On entoura les arrivants. M. Garel, en queue
de pie, quitta le collègue avec lequel il s'entretenait et
s'empressa auprès des Lacroix. Mme Garel, toute en
-satin ndîr, fit les présentations.
Maurice s'était attendu à trouver Berthe déjà prête.
Elle était encore aux mains de l'habilleuse. Antoinette
entra, très affairée. Élise retenue en Angleterre, Antoinette était la demoiselle d'honneur de Berthe. Elle
portait une élégante robe en taffetas mauve, très décolletée. Elle vint chuchoter à l'oreille de Maurice :
- On lui attache son voile, cher Monsieur. Un peu
de patience.
Il s'inclina cérémonieusement.
L'entrée de Berthe, dans son voile de tulle blanc
rendit à Maurice son angoisse des jour$ passés. Il devin~
en elle, mêlé au sentiment de son bonheur, celui d'une
victoire. Cela était si visible, qu'il s'étonna que les
autres n'en fissent pas tout haut la remarque. 11. Je
vais partir. Il est temps encore», se dit-il. Il se vit dévalant les escaliers, courant à la gare, sautant dans un
train, fuyant cette vfotoire de Berthe. Il ne fit paS un
geste.
Tout lui redevint spectacle dès qu'on se mit en route
pour la mairie. Même facilité que tout à l'heure dans la
voiture. Il s'amusa des gens qui sortaient sur le pas de
leurs portes pour regarder passer la noce. I1 ne pouvait
çro_rre qu'H s'agissait de lui, et chacun fut frappé de sa
grueté au cours de la cérémonie civile. Même quand les

�6oo

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

cloches s'ébranlèrent, à l'approche de l'église, il ne
cessa pas de sourire. II vit Berthe descendre de voiture,
et prendre le bras de son père. Lui-même prit le bras
de Mm• Lacroix et le cortège se forma.
M. Garel. conduisant sa fille à l'autel, avait la figure
épouvantée d'un homme qui marche au canon. En
franchissant le seuil de l'église, il avait fixé les yeux
sur l'autel comme sur un but qu'il n'était pas sûr d'atteindre. Jl!ais nul ne vit son trouble, sauf peut-être le
suisse, blasé d'ailleun, sur la drôle de mine que faisaient
souvent les pères quand ils venaient marier leurs filles.
Les cloches ne sonnaient plus, mais l'orgue retentissait sous les voûtes, les Garel ayant tenu à bien faire
les choses. Agenouillé auprès de Berthe, pendant que
le prêtre céltbrait l'office, Jlfaurice écoutait cette
musique mystérieuse où revenait de temps en temps,
avec des échappées de lumière, comme la promesse que
sa douleur finirait un jour. Elle pouvait même finir
dès à présent. II regarda Berthe. La tête baissée sous
son voile, elle priait sans doute. Il se dit : • C·est pour
toujours. Elle sera ma femme ... • Il se répéta : • Pour
toujours. • Mais les mots n'avaient plus de sens. li fit
un grand effort pour l'aimer.
La veille, il s'était confessé. Quand il avait compris
qu'avant de se marier il lui faudrait aller trouver
le prêtre, une lueur s'était faite en lui. II avait bien
souvent entendu dire à sa mère qu'un prêtre ne pouvait donner de mauvais conseils. Il s'était demandé
s'il n'irait pas tout de suite en trouver un, sans
attendre. Il lui dirait tout. Ce serait en tout cas un
grand soulagement. Il avait tourné et retourné longtemps dans sa tête ce projet, avant d'y renoncer. li
était bien trop clair que le prêtre ne pourrait que l'engager à se marier, qu'il lui parlerait de devoir. Et
quant aux paroles de consolation, Maurice n'en avait
pas besoin. Mais à la veille de son l)lariage, obligé de

HYMÉNÉE

6o1

se confesser, il avait voulu le faire honnêtement, par
un souci de pureté, par un désir d'aborder une vie
nouvelle avec un cœur nouveau.
Il était arrivé tard à la sacristie. li était décidé à
tout dire, mais comment faire. 1 Agenouillé sur un priedieu, il récita le Confi,tecr, puis il dit ;
- Mon père, il y a longtemps que je ne suis pas venu
à l'église.
- Mon pauvre enfant ...
- Longtemps que je n'ai pas communié.
- Hélas ...
- J'ai beaucoup péché ...
- Avez-vous la foi 1
- Mon père, je...
- Je vois ce que c'est, interrompit le prêtre. Vous
avez la foi naturelle. Prions Notre-Seigneur JesusChrist ..•
Le prêtre s'était mis à réciter des prières et l'instant
d'après ll!aurice avait reçu l'absolution.
A présent, le même prêtre, ayant béni les anneau...:,
les lui présentait. Berthe offrit sa main. Maurice lui passa
l'anneau au doigt, mais dans son ignorance des rites,
il crut que Berthe devait agir de même à son égard.
Le prêtre, voyant qu'il hésitait, devina son erreur, et
se penchant à son oreille :
- Vous-même, mon enfant.
Maurice prit l'anneau et se le passa au doigt.
Alors, le spectacle recommença. A la sacristie, il
plaisanta avec les copains, venus pour le féliciter. Tout
redevint facile. On courut chez le photographe, et de
là, à l'hôtel. Le repas fut magnifique. Au dessert, Maurice chanta. Ou applaudit. Il avait bu quelques coupes
de champagne, et la tête lui tournait. Tout se déroula,
pour lui, avec la rapidité des songes. II vit Antoinette
danser aux bras de Gustave, son père danser avec
Mm• Garel, M. Garel danser avec sa fille ... Et quand

�002

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Berthe vint lui dire qu'il était cinq heures, et qu'il était
temps pour eux de « s'éclipser », il crut qu'il venait à
peine de quitter la table.
Il monta allègrement dans la voiture qui devait les
ramener chez les parents, où Berthe se déshabillerait,
et d'où ils partiraient pour la. Villa .

.

CHAPITRE XVI
Elle s'était révélée si audacieuse, si exigeante,
qu'une nouvelle crainte dominait Maurice - celle
d'avoir épousé une &lt;t putain ». Tout ce qui, alors qu'elle
était sa maîtresse, eût augmenté son amour, en diminuait à présent les chances. « Mais pourquoi ne puis-je
l'aimer, épouse, puisque je la désirais, maîtresse? &gt;&gt;
Ils se forçaient, l'un et l'autre, pour avoir l'air naturel.
Ils se disaient souvent qu'ils s'aimaient. Et lui, craignant par-dessus tout de laisser paraître la vérité,
exagérait ses protestations.
Berthe avait renoncé à son rôle de jeune femme exubérante de bonheur. Fiancée, ce rôle la servait. Il eût
été trop dangereux désormais, et peut-être même n'eûtelle pas su le tenir. Elle voyait que la meilleure de
ses armes était provisoirement l'effacement, jusqu'au
jour où - peut-être - il lui faudrait faire un second
aveu, cent fois plus terrible que le premier. Comme
elle s'empressait à le servir! K Elle fait tout pour "me
rendre heureux », se disait-il. Cela même ajoutait à
son malheur. Elle soignait la cuisine ; malgré la saison
tardive, elle trouvait le moyen d'orner la table de
fleurs aux repas. Chaque attention de Berthe le faisait
souffrir comme d'un remords. Il y voyait la preuve
d'un amour auquel il ne pouvait répondre. « On dirait,
pensait-il, qu'elle soigne un malade. »
Ils passèrent leurs premiers huit jours à installer

HYMÉNÉE

603

leur « nid », selon le mot de Berthe. Ces objets qu'il
maniait, qu'il disposait dans les pièces, l'entouraient,
lui semblait-il, de sollicitude. Il y avait fort à faire.
Non seulement il fallait arranger les pièces, mais des
portes étaient à repeindre, tout à retapisser. Ils voulaient s'en charger eux-mêmes, parce que c'était plus
amusant, plus « bohème 1&gt;, disait-elle.
Parfois, les craintes de Berthe s'envolaient comme
par magie, quand elle espérait devenir bientôt enceinte,
pour de bon. Cela ne la dispenserait pas de l'aveu, mais
elle garderait Maurice. Alors elle rentrait naturellement
dans son rôle primitü, elle chantait, faisait la folle,
obligeait Maurice à quitter le travail qu'il venait d'entreprendre, et à danser avec elle, parmi les caisses
ouvertes, les outils, et tout le déballage 1
Courts moments. Elle avait beau se surveiller, il lui
arrivait bien plus souvent de tomber dans des silences
si longs, de s'absorber tellement dans sa pensée, qu'elle
ne s'apercevait même pas qu'il était là, et la regardait
avec stupeur.
- Quoi ? Tu rêves ?
Elle éclatait en sanglots.
La première fois qu'il la vit pleurer, il eut honte de
n'être pas touché. Quand elle recommença, ces larmes
l'exaspérèrent. Il détestait les larmes; celles de sa
femme lui furent vite odieuses.
- As-tu quelque chose à me reprocher?
Elle répondait par des protestations d'amour. Non,
bien sûr, elle n'avait rien à lui reprocher. Il était doux,
bon, caressant ...
- Alors?
- Des idées, Maurice.
Elle rêvait toujours à la même chose, et ce n'était
pas l'aveu qui l'effrayait, mais cette pensée : il me
quittera ...
Il s'étonna de la facilité de Berthe à passer des larmes

�604

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

au rire. Un jour, elle pleurait encore. On frappa. C'étaient
les beaux-parents qui venaient leur faire visite. Aussitôt
les yeux de Berthe se séchèrent. Elle redevint calme,
naturelle, enjouée. Pour la première fois depuis qu'ils
étaient mariés, revécut visiblement en elle ce sentiment
de victoire qui avait tant fait souffrir Maurice le jour
de leurs noces.
Tant que dura la visite, Berthe n'eut qu'une pensée:
persuader à ses parents qu'elle était parfaitement heureuse, et peut-être même leur laisser entendre qu'elle
dominait son mari. Il crut le sentir, à certaines façon
qu'elle eut de dire que« Maurice était si gentil 1l, et qu'« il
faisait tout pour lui plaire }), aux mots tendres, aux
petits noms amoureux qu'elle lui donna, et qu'elle
inventait dans le moment. Il rougit, ce qui amusa les
Garel. La belle-mère s'émerveillait des transformations
accomplies, et de l'adresse de son gendre. Elle ne reconnaissait plus son appartement. Elle voulut tout visiter,
tout voir, dire son mot sur tout. Le beau-père opinait,
suivant sa femme de pièce en pièce, l'air profondément
distrait. Maurice écoutait, regardait ces étrangers, et
cherchait à comprendre quels liens les unissaient à lui.
Il n'en trouvait aucun. Et pourtant, il y avait un lien,
celui par exemple, des ressemblances qu'ils présentaient
avec sa femme, ressemblances de traits, de gestes,
d'intonations. (( Si mon enfant allait ressembler à ce
bonhomme, se dit-il soudain ? ,,
Le bonhomme lui paraissait grotesque. Il portait un
béret basque, un pardessus très ample, et une cravate
lavallière, ce qu'il n'eût jamais osé se permettre au
temps où il était encore en fonctions. Oui, mais la
cravate Lavallière n'était pas tout. Quelle tête ferait-il,
le père Garel, si on venait lui annoncer un jour que sa
fille était abandonnée de son mari, et quelle tête feraitelle, la mère, malgré ses airs durs et pédants ? Et
Berthe qui continuait à lui donner des noms doux!

HYMÉNÉE

6o5

Quand ils furent partis :
- Écoute, dit Maurice, en prenant Berthe par le
bras, j'ai quelque chose à te dire, quelque chose qui ne
te fera pas plaisir, mais tu comprendras ... Je voudrais
que... lotsq_ue nous ne sommes pas seuls, tu ne me donnes
pas des noms, tu sais...
- Non, Maurice, je ne te comprends pas.
- Si ... Écoute-moi bien. Je voudrais, par exemple,
que tu ne me dises pas : « Mon chéri 1,, devant les autres.
- Ah I Et pourquoi ?
- Cela me gêne ... Tu comprends ?
- Bon... si tu veux ... mais je t'assure, je ne vois
pas pourquoi ça te gêne .. .
- C'est ... par pudeur, si tu veux ...
- Eh bien, c'est entendu. Je te dirai : Monsieur.
- Mais tu ne me comprends pas ...
Ils en restèrent là, Maurice comprenant du reste que
sa pudeur n'était pas la même que celle de sa femme.
Il s'en était déjà douté, à voir l'aisance avec laquelle
Berthe se montrait à lui dans des tenues négligées, ce
qui pouvait la faire paraître si laide. Mais il ne pouvait
lui dire ces choses, bien que de temps en temps, sur ce
chapitre comme sur tout le reste, il éprouvât un violent
besoin de s'expliquer une fois pour toutes, besoin qu'il
refoulait sans cesse, sachant déjà que toute explication
était impossible, et que d'ailleurs, elle ne mènerait
à rien.
CHAPITRE XVII
Le retour au bureau lui fut une délivrance. On l'accueillit par des plaisanteries. Il vit qu'il lui faudrait,
ici encore, jouer un rôle.
- Qu'est-ce que je te disais? fit M. Gautier. T'en
fais pas, va, il n'y a que les dix premières années qui
sont dures.

�606

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

La première fois qu'il se retrouva sur le quai, une
peur lui vint : celle de céder à la tentation de partir.
Autrefois, il avait imaginé ce geste facile : ouvrir,
fermer une portière. La vie changeait. Trop tard. Il
n'oserait jamais. Autrefois, partir était aisé : il n'avait
rien à fuir. A présent la difficulté était insurmontable,
mais la tentation redoublée.
Des gens riaient aux portières. Certains couraient le
long du quai, entraient au buffet, achetaient un journal.
Tous avaient l'air heureux. Maurice retrouvait cette
vie excitante de la gare, le spectacle toujours changeant
des trains, des foules. Il le découvrait plus beau que
jamais, depuis qu'il était une allusion à une chose
interdite.
Comment, d'un seul coup, briser tant de liens, oser
détromper tant de gens? Ses parents, qu'il avait à
peine revus depuis son mariage, le croyaient heureux.
De leur côté, les parents de Berthe étaient certains du
bonheur de leur fille. Comment, d'un geste-ouvrir,
fermer une portière - détruire ces assurances? Comment
abandonner son enfant qu'il aimait ? Il voyait que les
liens du mariage ne l'attachaient pas seulement à
Berthe, mais qu'au delà de Berthe, de leurs deux familles
et de l'enfant, des liens s'étendaient à une foule d'inconnus dont la vie et la mort lui étaient sans doute
indifférentes mais avec qui il devait compter. Il y avait
le frère Gustave, la sœur Élise, qu'il ne connaissait pas.
les amis, les siens et ceux de sa femme, Antoinette,
Dédé, puis les amis des amis, toute une foule de gens
qui tous croyaient la même chose et qu'il trompait.
Non, non, partir était impossible. "
Afin de ne point passer pour un mari obéissanti mais
aussi pour se réserver des occasions d'échapper quelquefois à Berthe, il déclara aux copains qu'~ ne ch~gerait rien à sa manière de vivre. On lui avait cent f.01s
dit qu'un homme qui se marie est perdu pour ses amis:

HYMÉNÉE

007

il prouverait le contra.ire. Il garderait sa place dans la
première équipe, il reviendrait au Bar des Sports, un
peu plus tard. Pour l'instant, il se laissa remplacer
dans un match-revanche, et s'il revint au Bar, il ne s-'y
arrêta que fort peu.
- Pourquoi n'amènes-tu pas ta femme? lui dirent
les copains.
Il promit de l'amener.
Elle battit des mains, quand il parla d'aller ensemble
au Bar.
- Je n'aurais jamais osé te le demander, tu sais,
, , Maurice. Je croyais, figure-toi, que c'était un endroit
pas convenable pour moi. Mais à présent, nous pouvons
aller partout, dis ?
- Bien sûr.
- Et puis... Je suis bien contente de connaître tes
amis. Ils sont gentils ?
- Mais oui. Tu verras. Ils sont quelquefois un peu
sans gêne, mais quoi...
Elle voulut les connaitre le plus tôt possible, et ils
convinrent d'aller au bar le vendredi suivant. On
prendrai± le digestif, et de là on irait au cinéma.
Le jour venu, le plaisir de Berthe déplut à Maurice.
Il regretta de s'être engagé. Il craignait que sa mauvaise humeur ne le trahît. Sans cesse occupé d'une même
chose secrète, il se croyait observé. Mais les copains ne
s'occupèrent pas beaucoup de lui. A peine installés, ils
entourèrent Berthe de politesses maladroites, de lourdes
prévenances. Elle rit comme il ne l'avait jamais entendue
rire et ce rire le stupéfia. Il lui était étranger. Mais
Maurice savait déjà dissimuler. A son tour il plaisanta.
Berthe avait les joues en feu. Les copains se permirent
des gaillardises. Elle rit plus fort, et plus faux. « Que
cache-t-elle donc ? » pensait :M:anrice. Il fut soulagé
quand on partit pour le cinéma. Mais là, les plaisanteries recommencèrent. Par bonheur il faisait nuit.

�6o8

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Elle se blottit contre lui, lui prit les mains, mêla ses
jambes aux siennes. Il la sentait toute frémissante.
« Pourquoi, se disait-il, pourquoi suis-je le mari d'une
femme que d'autres désirent, et que moi je ne désire
pas, bien qu'elle soit jeune, jolie ? Comment cela s'est-il
fait? Il
Il repoussa le baiser qu'elle voulut lui donner, comparant tristement ce rêve d'autrefois :,. av~ir à. soi.
chez soi, pour toujours, une femme qu il aunerait, à
cette lourde présence à son côté.

CHAPITRE XVIII
Au grand chagrin de Berthe, il avait fallu renoncer
au voyage de noce. Elle qui en rêvait depuis si longtemps t Mais l'argent manquait. Les quatre mille francs
de Maurice ne pouvaient suffire à tout, et il fallait penser
à l'avenir.
Elle aurait tant voulu connaître Paris !
Tous dans sa famille pouvafont en parler. Son frère
y vivait. Son père, sa mère y étaient allés deux fois ?°ur
des congrès. Sa sœur Élise s'y était arrêtée plusieurs
jours avant de partir pour l'Angleterre. Elle seule
n'avait pas quitté son trou.
- Oh Maurice, je voudrais tant voir Paris 1
Il fit la moue. Son désir de Paris était mal éteint.
Hypocritement, il répondit :·
- Paris, Berthe, ce n'est pas toujours ce qu'on
croit.
- Je~-ne parle que d'aller y passer quelques jours
tous les deux, fit-elle. Tu m'y emmèneras, dis ?.
- Plus tard. Quand nous aurons de l'argent. Et
puis, Berthe, tu sais bien que, dans ton état, on ne doit
pas voyager.
Elle ne parla plus de Paris. Elle ne paraissait plus

HYMÉNÉE

6o9
avoir souci que d'aménager son intérieur. Chaque jour,
elle y faisait quelque nouvelle transformation, soit
qu'elle changeât une gravure de place, soit qu'elle
bâtît à la ,h âte un nouveau coussin pour le divan.
Berthe n'avait pas voulu de lit. C'était encombrant
et démodé. Au-dessus du divan elle avait fait poser
une étagère pour y mettre des livres et des bibelots,
copiant un dessin trouvé. dans une revue chez son père.
Ainsi, la pièce était plus coquette, plus intime, surtout
lorsque Berthe faisait glisser sur sa tringle . le grand
rideau de cretonne qui masquait alors toute la fenêtre,
et qu'elle allumait le feu dans la cheminée. Plus aucun
bruit ne venait du dehors. Le soir, pendant que son
dîner mijotait à petit feu sur la cuisinière elle entrait
dans la« chambre», tournait le commutateur et restait •
là, à regarder. Elle ouvrait son armoire toute grande
pour admirer les belles piles de linge que sa mère lui
avait données, s'asseyait sur le divan ou dans le fauteuil et ne bougeait plus. Elle rêvait. Que dirait-il,
quand il saurait ?
Un soir, elle était si. absorbée, qu'elle n'entendit pas
Maurice rentrer, et sursauta en le voyant.
- Je t'ai fait peur, Berthe ? demanda-t-il, en ôtant
son pardessus.
- Je ne sais pas. Je rêvais.
- A quoi?
- A toi, dit-elle.
Elle lui jeta les bras autour du cou. Il l'embrassa,
puis doucement, la repoussa, se prétendit fatigué et
vint s'asseoir dans le fauteuil.
Toute la journée il s'était trouvé mal portant, de
mauvaise humeur, prêt à se fâcher pour un rien. A son
bureau, il s'était trompé dans un compte, et comme
M. Gautier lui en faisait la remarque, quoique sans
reproche, Maurice avait répondu vertement et ils
avaient failli se dire des choses déplaisantes. Il était
39

�6:tO

LA NOUVELLE BEVUE FRAJIÇAI. .

sorti. Le train de Brest anivait à ce moment. Partir 1
Toujours la même pensée, le même rêve impossi"ble.
Et voilà qu'en rentrant chez lui, sa journée faite. il
avait rencontré Dédé1 qui lui avait proposé une partie
de billard japonais au bar des Sports. Il avait refusé.
Sa femme l'attendait. Et il trouvait une femme rêveuse,
bizarre, pleine de pensées qu'il ne eonuaissait pas. Elle
vint s'asseoir sur ses genoux et lui baisa. les cheveux.
- M'aimes-tu?
- Oui, Berthe.
- Tu m'aimeras toujours, dis, Maurice ?
- Mais oui, Berthe.
- Laisse-moi lire dans tes yeux.
11 se prêta au jeu, docile, offrit son regard en souriant.
Mais bientôt incapable de supporter l'interrogation de
Berthe, il l'étreignit et lui donna un baiser. Elle s'alourdit, s'abandonna, prête à l'amour. Sa main cherchait
la poitrine du jeune homme dans la chemise entr'ouverte. Il n'osait pas la repousser, et une grande tristesse
lui vint.
- Oh, Maurice, murmura-t-elle, dis-moi que tu ne
me quitteras pas. Jure-le.
Ce n'était pas la première fois qu'elle exigeait de lui
cette promesse. Il avait répondu selon le désir de
Berthe, et juré qu'il ne la quitterait pas. Pourquoi
recommencer ? S'il ava~t dQ l'abandonner, elle et le
~tit, il ne l'aurait pas épousée.
- Voyons, Berthe.
- Jure-le.
- Mais qu'as-tu ? s'écria-t-il, perdant patience.
Elle cachait son visage dans l'épaule de Maurice.
- Mais pourquoi, Berthe ?
- J'ai peur.
- Peur de quoi ?
- Que tu ne m'aimes pas.
n fut touché et &amp;e fit des reproches. • Ce n'est pas

BYJIÉKD

6n:
sa faute, après tout. Elle est aimi bien punie que moi.
Peut-être ne m'aime-t-elle pas? Dans ce cas elle souffre
autant que moi Je ne SÛis pas assez boo pour elle. ,
Mais sa vanité ne s'arrêta pas longtemps à la pensée
que Berthe pouvait ne pas l'aimer. c Si, elle m'aime,
se dit-il, et c'est pire à cause de cela. Il faut être bon,
penser un peu à elle. &gt; Il lui caressa les cheveux et lui
parla avec douceur.
- Allons, Berthe, calme-toi. Tu es trop nerveuse.
Mais oui, je t'aime.
- Vrai?
- Bien sOr. N'aie donc pas peur. C'est ton état qui
te rend ainsi.
Elle se leva, et-".Mauriœ poussant un soupir, se passa
la main sur le front. Il éprouvait un violent mal de
tête.
- Tu as raison, Maurice. Je suis bête, hein?
- Mais non, mon petit, que veux-tu...
Elle lui tournait le dos, occupée à se recoiffer devant
la glace.
- Maurice, reprit-elle, dis-moi la vérité, m'aurais-tu
épousée quand même?
Avant qu'il eO.t rien pu répondre, elle vit son regard
dans la glace, et, lâchant son peigne, elle s'écria :
- Tu vois... Tu vois bien. Ah, tu vois 1
Elle sanglotait, les mains jointes sur son visage. Il
s'approcha, voulut lui écarter les mains : elle résista :
- Laisse-moi.
- Mais Berthe..•
- Laisse-moi, Maurice.
Elle se jeta sur le divan et gémit. Comme ces gémissements exaspéraient Maurice et le rendaient malheureux I c Elle joue la comédie », pensait-il. Il savait bien
que si, à ce moment-là, comme l'autre jour ses beauxparents, quelqu'un était entré, Berthe eût aussitôt
cessé de gémir. Elle aurait pris une attitude naturelle,

�612

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

enjouée. Personne n'aurait pu se douter qu'un instant
plus tôt elle semblait être au désespoir. Fallait-il donc
que non seulement il eOt épousé une femme qu'il _n'aimait pas, mais que cette femme fOt une créature nerveuse, une sorte de demi-folle peut~tre, en tout cas,
il le croyait, pas une femme comme les autres ? Il eut
beau se dire qu'il la connaissait mal encore, qu'après
tout il n'était marié que depuis trois semaines, il en
savait trop déjà pour espérer qu'elle pot jamais changer.
Ce n'est pas ainsi qu'il s'était figuré le mariage. TI avait
cru que le mariage serait comme une aventure qui
durerait toute la vie, dans la gaieté, dans la bonne
humeur. Mais il ne connaissait encore que les scènes,
les larmes, les explosions de tendresse, et le soir les
possessions furieuses qui le brisaient et l'~p~ent
d'une sorte de peur. D'affrellSl.'S pensées lm venaient
qu'il n'osait pas s'avouer à lui-même. TI se surprenait
à désirer que l'enfant naquit mort. Aifili il reprendrait
sa liberté. Et de cette pensée qui lui faisait horreur,
c'est Berthe qu'il rendait responsable. Si encore elle
n'avait pas fait de scènes! Si elle avait ét~ simple,
gaie, c alors, se disait-il, j'aurais peut-être pu l'aimer•·
Mais parce qu'il n'aimait pas sa femme, il lui reprochait
de ne pas savoir se faire aimer. TI la trouvait sotte,
maladroite.
- :Écoute, Berthe, si je te dis la vérité, cesseras-tu
de pleurer?
- Oui, promit-elle.
- Eh bien, voici la vérité, Berthe, je t'aurais épousée
quand même.
Elle courut à lui, le serra dans ses bras :
- 0 mon chéri 1
Il détourna son regard.

HYIŒNÉE

CHAPITRE XIX
Les Lacroix sentirent leur vieillesse. La maison leur
parut grande, vide, comme au temps où Maurice était
soldat. Mais alors, ils vivaient avec l'espoir de le voir
revenir un jour, de le garder longtemps encore auprès
d'eux. La chambre était toujours prête, le lit fait.
Aujourd'hui ils disaient bien encore : • la chambre
de Maurice, la chambre du gars •· Mais ce n'était plus
la même chose. Il était parti pour toujours. Ils n'auraient même plus la consolation de le voir revenir, pour
une nuit, et de l'entendre dormir auprès d'eux. li avait
emporté ses affaires : tout son linge, ses vêtements, ses
habits de sport, ses livres. Il ne restait plus qu'à louer
la chambre, à moins d'en faire un débarras.
]\{me Lacroix n'osait plus y entrer. Le petit lit de
fer, qui avait toujours été celui de Maurice depuis qu'il
avait quitté le berceau, montrait son sommier tendu,
rebondi, nu. L'armoire était vide, les quelques rayons,
au-dessus de la cheminée, vides. C'était comme après
•une mort. Et Mm• Lacroix avait beau lutter, se dire
que la vie est ainsi, {ju'elle-même avait causé à sa mère
une douleur semblable en se mariant, rien ne la consolait. Elle regrettait les temps encore proches, où elle
se levait, la nuit, pour venir s'accouder à la fenêtre.
et attendre Maurice. Sûre désormais que ces souffrances
lui seraient épargnées, que n'eût-elle donné pour pouvoir
les éprouver 1
Mais elle eût voulu être sûre qu'il ne regrettait rien.
Sans doute Berthe était gentille, prévenante, bonne
pour son mari, amoureuse. Mais quelque chose dans
l'air de l\Iaurice inquiétait Mm• Lacroix. Depuis son
mariage il était si renfermé, parfois si brusque. Elle
n'osait pas l'interroger. Et ses visites étaient si brèves.
.M. Lacroix cachait mieux ses pensées. Il feignait de

�614

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

ne pas entendre les soupirs de sa femme, quand celle-ci,
au moment de mettre le couvert, s'apercevajt qu'elle
s'était encore trompée, qu'elle avait pris dans le buffet
trois assiettes au lieu de deUL Mais le soir, assis au
coin de leur feu, lui fumant sa pipe, elle tricotant ou
reprisant, il leur arrivait à tous deux de ne plus oser
se regarder en face. Alors, M. Lacroix parlait de choses
indifférentes, pour donner le change à sa femme.
Il cra;gnait que le garçon ne füt pas aussi heureux
qu'il s'efforçait de le paraitre. Mais le vieux Lacroix
était un homme de bon sens qui ne se laissait pas mener
par son imagination. Quand ses craintes devenaient
trop vives, quand il se surprenait à penser que le fils
était « mal parti ,, il se redisait ce que lui avait enseigné
l'expérience de toute une vie : que les débuts d'un
ménage sont toujours difficiles. Paris ne s'est pas fait
en un jour. lis étaient jeunes l'un et l'autre. lis se connaissaient mal encore, ils n'avaient pas eu le temps de
ee faire l'un à l'autre. Cela viendrait sans qu'ils s'en
aperçoivent. Est-ce qu'il n'avait pas eu lui aussi, dans
les premiers mois de son ménage, des moments d'ennui,
des colères? 11 eût été bien en peine, aujourd'hui, de
dire pourquoi. Tout cela avait passé si vite I Il en serait
de même pour eux. les jelllles, et d'autant plus qu'ils
connaîtraient bientôt le bonheur d'avoir un enfant. Ils
ne se doutaient pas de ce que c'était.
- A quoi que tu rêves, mon pauvre vieux ?
Il sursautait, et, se frottant les yeux :
- Eh bien, si tu veux que je te le dise, je rêvais à
mon petit-fils..•
Le visage de Mme Lacroix s'illuminait. Elle souriait
et laissant retomber son ouvrage.
- Oui bien 1 C'est donc un garçon que tu veux ?
- Oui, pour que la race continue ...
- Tn as raison. Et puis, il vaut mieux. Les mères
ne sont pas heureuses.

JIYDNn

61:5

- Bah, Bah, de qu&lt;&gt;i t~ plaim-tu ? N'as-tu pas
tout œ que tu dœirais ? Tu craignais de voir Maurice
s'en aller au loin. Le voici maintenant près de nous
poar toujours. Tu le vois 10Uvent•.•
- Est-ce que tu l'as vu, toi, aujourd'hui ?
- Non ... J'étais en vérification, ma femme, et 1'il
est venu à mon bureau pour me voir, on aura dft le
lui dire.
Elle consentait bien à ne voir son fils que deux ou
trois fois par semaine, mais à la condition d'avoir toua
les jours de ses nouvelles. S'il arrivait que les nouvelles
vinssent à manquer, elle se • faisait des idées II et ne
.
'
c vivait plus ».

CHAPITRE XX

Il écouta. Berthe bavardait avec une femme dont il
ne connaissait pas la voix.

• Qui est-ce ? Une amie ? Antoinette ? , Il entendit
un long rire, fin, gai, auquel répondit le rire nerveux de

Berthe.
Maurice examina son vêtement et se passa la main

sur le visage. Il constata, avec ennui, qu'il n'était pas
rasé de frais. Le matin, il s'était levé en retard. ll

poussa la porte, avec cette émotion qui le saisissait
toujours à l'idée de se rencontrer pour une première
fois avec une jenne femme. Serait~lle jolie ? Il s'arrêta
sur le seuil, joua la surprise.
A sa vue, les rires cessèrent.
- Ah! s'écria Berthe, en se jetant à son cou, comme
ta as été long à venir I Il est plus de midi et demie.
Embrasse-moi encore, encore ...
Elle l'accablait de caresses. Gêné, il la repoussa, en

aouria.nt.
-

Mais voyons... Tu m'étouffes 1

�616

HYMÉNÉE

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Il n'avait pas oublié les façons de Berthe, lors de la
première visite de ses beaux-parents. Elle lui avait
promis alors de ne plus jamais recommencer. Et dès la
première occasion, elle manquait à sa promesse! La
jeune visiteuse s'était levée. A peine avait-il eu le
temps de s'apercevoir qu'elle était blonde, que Berthe
le prenant par la main, l'amena devant la jeune fille,
et dit :
- Embrasse-la ...
- Quoi?
- Je te dis de l'embrasser, répéta Berthe ... Et
voyant qu'il ne se décidait pas : eh bien toi, embrasse-le,
s'écria-t-elle, en riant aux éclats.
E11e les poussa dans les bras l'un de l'autre. Ils s'embrassèrent maladro!tement.
- Eh bien vrai, s'écria la jeune fille, il faut croire
que je ne ressemble pas beaucoup à ma sœur ...
- Ah I C'est donc ça ...
- Tu comprends, reprit Berthe, Élise est arrivée
ce matin. Elle est venue tout droit ici. Ils ne saven:. pas
à Étables qu'elle est rentrée. Quelle surprise pour eux 1
- Mais comment... interrompit le jeune homme.
- Oh I Elle n'écrit jamais... ou si rarement ... Mais
nous devrions bien nous mettre à table, mes petits
enfants ...
- Oui, j'ai terriblement faim, dit Élise ...
Avant de se mettre à table il voulut se donner un
coup de peigne, et traversa la chambre, pour se rendre
au cabinet de toilette.
Sur le divan, le manteau, les gants et le chapeau
d'Élise étaient soigneusement posés. Il ne résista pas
à la tenta•ion de toucher ce manteau, et d'en respirer
le parfum. Puis il entra dans le cabinet de toilette, et
se recoiffa en fredonnant : &lt;&lt; Elle est jolie... »
Berthe s'était mise en frais. D'ordinaire, elle prenait
bien soin d'orner sa ta.ble de quelques fleurs. mais

.

6r7
aujourd'hui il y en avait une profusion. Sur une belle
nappe en damassé, elle avait rassemblé ce que sa mère
lui avait offert de plus joli en fait de vaisselle. Élise
avait déjà pris place, et Maurice vint s'asseoir à côté
d'elle, tandis que Berthe apportait les hors-d'œuvre.
- Pour une surprise, dit-il ...
- Hein ! Croyez-vous, répliqua Élise. Vous étiez
loin de vous y attendre !
- Pense donc, expliqua Berthe, que j'étais tranquillement en train de faire mon ménage, quand j'entends sonner à la porte. J'étais en peignoir. Tu penses
si ça m'amusait d'aller ouvrir I D'autant plus que ce n'est pas pour dire - mais nous ne recevons pas
beaucoup de visites. D'ailleurs ça ne nous manque pas,
tu sais. Nous préférons rester tous les deux chez nous,
pas vrai, mon chéri? Et sans attendre la réponse de
Maurice, elle poursuivit : enfin, je me décide, je vais
ouvrir, et qui est-ce que je vois ? Élise 1
- Oui 1 J'ai couché à Saint-Malo hier soir, j'ai pris
le train de bonne heure ce matin, et je suis arrivée ici
à dix heures.
Sa voix était claire, fraîche, avec une petite pointe
d'accent étranger.
- Mais, poursuivit Berthe, je n'ai pas fi.ni de te
raconter. Voilà donc que j'ouvre la porte, et que je •
vois celle-ci, avec une valise à la mai.ri. Et sais-tu ce
qu'elle me dit? Non? Eh bien, elle me dit:« Ma pauvre
Berthe, fais-moi chauffer un peu de café, je crève de
faim.» Elle n'avait pas déjeuné l Alors je lui fais chauffer
son café; je m'habille, et je m'en vais chercher de quoi
faire le dîner. A propos, qui va découper la pintade?
- Qu.elle pintade? fit Maurice.
- Mais ... ma pintade, répondit Berthe. Je vais la
chercher... Verse à boire, toi, pendant ce temps-là.
Resté seul avec Élise, il perdit sa belle assurance. Que
lui dire ? Il n'osait pas la regarder. Elle était jolie, oui,

�61:8

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAtSB

mais encore? Il savait qu'elle était blonde, mais les
~ux? bleus, pensait-il ... Et ..• et... les jambes ? En
tout cas, elle était grande. Aussi grande que Berthe?
Hum I Pas sûr...
- Voilà la bête 1 annonça Berthe, en posant le
plat sur la table. Travaille, Élise ...
Élise se mit à découper la pintade. Berthe, très
excitée reprit :
- Tiens, regarde donc là près de ton verre ...
- Cette petite boîte ?
- Mais oui .. . Ouvre-la 1
-Qu"'est-ce que c'est que cette histoire, une attrape?
Il dénoua les faveurs dont la boîte était enveloppée
et ouvrit. Sur un petit lit de coton blanc était posée
une paire de boutons de manchettes en or.
- C'est pour moi,
- Ah ça, demande à ta voisine... Et si elle te dit
oui, peut-être cette fois-là.. tu n'hésiteras pas à l'em!!
brasser.
Maurice comprit qu'il s'agissait de son cadeau de
mariage.
.
.
- C'est trop beau, dit-il ... Non, cette fois-là. Je
n'hésite pas...
Il était ravi. Et il embrassa Elise à trois reprises.
Comme elle était douce à embrasser 1
Là-dessus, on trinqua.
La pintade était délicieuse, arrangée aux champignons, le vin parfait. La première bouteille vidée, il
en déboucha aussitôt une seconde.
- C'est dommage que nous n'ayons pas été prévenus.
Je me serais arrangé pour avoir mon après-midi. Gautier
est très gentil pour ça. Au lieu &lt;iu'il va me falloir rentrer
pour deux heures.
- Mais nous nous reverrons, répliqua Elise. Pensezvous t Je ne fais que d'arriver. Bien sûr, j'aurais dû
-prévenir, .mais je ne le pouvais pas, Je suis partie

•

tout à fait d'un coup. Il n'y avait pas le temps matériel
d'envoyer même une dépêche. .Mais je vais rester à
Etables quelque temps .
- Ahl boni
- Maintenant, Maurice, dit Berthe, ça ne va pas
ie fâcher au moins ? Je voudrais bien accompagner
Elise à Etables, si tu le permets, dit-elle, de l'air soumis
d'une femme habituée à ne rien faire sans le consentement de son mari...
Cet air soumis, ces paroles qui devaient cacher un
mensonge, - lequel ? - rappelèrent à Maurice la
réalité. Depuis le début du repas, il s'était senti pénétré
de sentiments bienveillants à l'égard de sa femme,
par une sorte de compensation au plaisir trop vif qu'il
prenait à la présence d'Elise. Il crut d'autant plus
volontiers que la tristesse d'une séparation, même courte,
était feinte, que lui-même acceptait cette nouvelle
comme un bonheur. Seulement, il eût voulu que la
séparation durât toujours. A son tour, il rusa, et fit le
dépité :
- Tu vas me quitter ?
- Mais pas pour longtemps, dit Berthe... Et si tu
le veux, je resterai.
- Mais non, va, si ce n'est que pour quelques jours.
Or, le terme d'une nouvelle échéance était arrivé,
et Berthe cherchait en vain un moyen de rester séparée
de son mari pendant le temps qu'il faudrait. De cette
manière, si elle n'était pas enceinte, elle gagnerait
du moins un mois pour courir une nouvelle chance,
en tous cas pour reculer l'aveu. Elise était apparue ·pour
la sauver. Quoi de plus naturel, même à une jeune
épouse, que le désir d'accompagner sa sœur chez ses
parents ? Maurice, elle le savait, ne pourrait venir la
rejoindre pendant ce temps. Et peut-être se doutaitelle qu'il n'en aurait pas le désir. Mais l'eût-il voulu,
qu'on ne lui eût pas accordé de nouvelles vacances,

�620

•LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

après celles qu'il venait de prendre pour son mariage.
La chance lui souriait. On était au début de la semaine.
Si Elise était arrivée un samedi, Berthe n'eût rien
pu cacher : Maurice l'eût rejointe le dimanche. Or,
on était au lundi. Et en disant qu'elle ne resterait que
trois ou quatre jours à Etables, Berthe savait fort bien
qu'elle y resterait jusqu'à la fin de la semaine. C'est
tout cela qu'elle avait vu d'un coup en ouvrant la porte
à Elise. C'est cela qui lui avait donné tant de joie,
et qui avait fait qu'au lieu d'acheter un poulet, elle
avait acheté une pintade, trois bouteilles de Bordeaux
vieux, préparé une fête. C'est pour cela qu'ils avaient
pour dessert de magnifiques pêches, délicieuses, fondantes, fraîches comme de la glace.
.
- Alors, c'est oui, dit-elle ... Tu ne m'en veux pas?
Ce sera notre première séparation... Tu iras chez tes
parents pendant ce temps-là ?
- Mais oui ...
- Comme il est gentil, dit Elise à qui le vin faisait
un peu tourner la tête, et qui voulut qu'on ouvrit la
fenêtre parce qu'il faisait trop chaud ...
- C'est un amour.
L'heure avançait. Ils passèrent au salon, pour prendre
le café.
Il but le sien d'un trait.
- Au revoir. Il faut que je parte. Alors, Berthe,
dans quatre ou cinq jours ?
- Oui.
- Tu m'écriras ?
- Bien sûr l
Et comme il s'avançait vers Elise, Berthe, obéissant
au même sentiment qui, tout à l'heure, l'avait fait
pousser Maurice dans les bras d'Elise, s'écria :
- Savez-vous ce qui serait gentil ? C'est que vous
ne vous disiez plus vous. Voyons! Vous êtes frère et
sœur. Vous pouvez bien vous tutoyer.

HYMÉNÉE

CHAPITRE XXI
- Je t'amène un invité 1
C'était Maurice.
- Un invité, s'écria la mère! Ah! c'est mon gars 1
Et où donc est ta femme ?
- Eh! dit le père, il est déjà veuf!
Maurice sentit quelque chose se crisper en lui. Veuf ?
Il n'avait jamais osé regarder cette idée en face, s'avouer
son désir secret. Est-ce que, vraiment ...
- Berthe est à Etables, mère, dit-il, avec sa sœur.
Il expliqua comment Elise était arrivée le matin,
sans qu'on l'attendît, et comment Berthe avait voulu
l'accompagner chez ses parents.
- C'est bien naturel, n'est-ce pas, mère ?
- Comment donc, dit la mère, bien sûr ! Elle est
pour longtemps à Etables ?
- La semaine, je pense.
- Et tu vas rester avec nous, pendant tout ce
temps-là?
- Où voudrais-tu que j'aille, mère?
- Oh, mais c'est le bonheur, s'écria-t-elle...
Le bonheur! « Pauvre mère », se dit Maurice, elle
ne sait rien cacher. Comme elle est heureuse de me revoir
ici I Elle voudrait bien, elle aussi, revenir en arrière ... ».
Le père s'était mis à l'aise. Comme toujours, dès
qu'il rentrait, il avait revêtu ses vieux habits, et bourré
sa pipe.
- Eh bien, Maurice, dit-il, si nous prenions un peht
coup d'apéritif ?
Sans attendre, il ouvrit le buffet, y prit la bouteille
de bynh et trois verres qu'il posa sur la table. en disant :
- On aurait pu le prendre en route, pas vrai, Maurice ? Ma foi, la mère, je me suis dit que ce serait pas

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

bien de boire sans toi. A la tienne, ma pauvre bonne
femme. A ta prospérité, et à celle de ta femme, Maurice,
sans oublier mon petit-fils, ajouta-t-il ...
La mère posa sur une chaise les couvertures qu'elle
venait déjà de tirer de son armoire, pour préparer le
lit de Maurice, et, levant son verre :
- A vos santés, répondit-elle. A ton bonheur, mon
petit gars ...
- A vos santés, fit Maurice ...
Il semblait à Maurice qu'il revenait d'un long voyage,
qu'il arrivait en permission. Autrefois, c'était toujours
ainsi qu'on l'accueillait. On buvait un petit coup d'apéritif, en signe de joie, et pour rendre un peu de cœur
au voyageur. On aurait dit que les vieux voulaient
se donner l'illusion d'être encore à ce temps-là. Et lui,
dans ce décor si familier, cherchait ses habitudes
anciennes.
- Mais, dit le père, du diable si je m'attendais à
te revoir ici, ce soir !
- C'est bien un hasard, dit Maurice.
- J'étais à mon bureau, bien tranquillement, quand
il est venu me dire ... M'entends-tu, la mère?
Elle faisait le lit, la porte de la chambre ouverte,
retournait le matelas, tapait les oreillers à grands
coups :
- Oui, continue...
- ... quand il est venu me dire:« Me 'voilà en billet
de logement, père.11 Tu m'entends, bonne femme?
- Oui donc 1
- En billet de logement l Sacré farceur. Il y aura
bien toujours un lit pour toi, ici.
Maurice eût voulu que sort père parlât d'autre chose.
Comme c'était triste cette joie des vieux, ce petit coup
d'apéritif. tout ce bonheur, parce qu'il allait passer
quelques jours avec eux! Depuis qu'il était marié,
il avait souvent pensé à eux, mais il n'avait jamais

, HYMÉNÉE

compris combien ils étaient malhew::eux, dans. leur
solitude. q Comme les journées doivent leur sembler
longues J l&gt; Et s'ils avaient su la vérité I S'ils avaient
su, que de son côté ... Tout cela lui fit détester Berthe
davantage. Elle était la cause de tout. Les parents,.
eux aussi, devaient la haïr. Ils se donnaient garde de
le montrer, mais est-ce que leur bonheur ne parlait
pas clairement pour eux ?
- Et parle-nous donc un peu de ta belle-sœur,
Maurice. Nous la verrons, peut-être ?
- Sans doute, père...
Il ne le souhaitait pa.-.. Bien que tout, jusqu'ici,
se fut passé « au mieux &gt;&gt; entre les deux familles, il
ne souhaitait pas de les voir se rencontrer.
- Ce sont de bonnes gen.s, reprit le père. Allons l
•Tu es bien tombé...
- Je ne me plains pas, père.
- Parbleu I Tu aurais grand tort. Eh bien, la mère,
auras-tu bientôt fini, avec ce lit? Viens donc boire
ton verre I Par ma foi, j'ai envie d'en reprendre une
goutte.
- Oh ! bonhomme.
- Il n'est pas mauvais. Et une petite goutte de byrrh
n'a jamais fait de mal à personne ...
II se versa une nouvelle rasade. C'était la troisième.
Et M. Lacroix, qui n'avait pas l'habitude de boire,
se sentait déjà un peu chaud. Les pommettes rouges,
il tirait sur sa pipe, et devenait loquace. Maurice l'écoutait distraitement, répondait par oui et par non à
ses questions. « Veuf ?.. • Si j'étais veuf... Épouser
Elise ? Non, rester libre. Est-ce bête, tout cela l Des
idées ... &gt;&gt;
Quelque chose bouillait sur le fourneau. Comme il
faisait bon ! « Tout de même, la vie pourrait être facile ... &gt;&gt;
Il laissait les idées, les images dériver dans sa tête,
comme s'il avait somnolé. Que faisait Berthe, en ce

��Qu'on ne s'y trompe pas, la Bourse est mainter,ant alertée. Il y aura
peut-être encore des faiblesses passagères sur tel ou tel titre, mais les
grandes entreprises des baissiers sont désormais vouées à l'échec.
L'atmosphère boursière vient, en effet, de manifester éloquemment sa
volontè de rester optimiste et cet élément d'ordre psychologique peut
el doit avoir, s'il per~iste encore quelque temps, un effet de contagion
certain sur la clientèle.
Ce jour-là, on reverra apparaitre les grands courants d'achats et une
longue période de hausse s'ouvrira pour le marché des valeurs mobilière:5. li est bien évident que la foi en des jours meilleurs ne suffira
pas à elle seule à entrainer les acheteurs et qu'il faudra que, parallèlement, une reprise de l'activité économique générale se manifeste dans
le monde entier. Mais, à ce point de vue, il n'y a pas d'inquiétude à
avoir. Nous avons atteint la dernière étape de la période criûquc, et
des indices éloquents ne vont pas tarder à nous apprendre que toute
crise, quelle qu'en soit l'ampleur ou la durée, fi.nit toufours par être
maîtrisée.
Ceu11: donc, qui ont suivi mes derniers conseils et ont osé a.:heter
en pleine période de marasme, doivent se féliciter, à l'hei,re actuelle,
de leur esprit de décision. Ils sont maintenant admirablement placés
pour emegistrer la suite des événements qui ne vont pas manquer de
se produire dans un sens favorable à leurs intérêts.
Mais que les retardataires ne considèrent pas qu'ils ont définitivement
raté le coche et que mieux vaut se désintéresser de la partie. Le mouvement, en effet, n'en est encore qu'à ses timides débuts et ce serait
agir bien légèrement que de négliger 1-i superbe occasion qui vous esr
offerte de réaliser de très substantiels bénéfices. Rien n'est perdu
encore pour tous ceux. qui sauront faire un emploi judicieux de leurs
disponibilités, mais le temps presse et chaque jour qui passe grignote
une partie des plus-values que vous réserve l'avenir.
André PLY,
de la Banqu• de l'Union ind1«lrieJI, fra,u:ais,.

PETIT COURRIER
S. B. Ora11. - Les résultats du dernier exercice qui fut si défectueux à tant d'entreprises, auraient été, pour la Société, très satisfaisants.
Le marché sur cette valeur n'a cessé de s'animer depuis quelque
temps. La moyenne journalière des échanges est passée de 400 titres
â I .ooo environ.

Liste complète des sommaires de la
Nouvelle Revue Française
depuis sa fondation jusqu'à la fin de la quatrième année.

N° l - l Février 1909
Jean Schlumberger : Considérations. - Lucien Jean : L'Enfant Prodigue. - Jean
Croué : Rivages. - Michel Arnauld : L'Image de la Grèce. - André Gide : La
Porte Etroite (première partie).
TuTES, - NoTu : L'Exposition Georges Seurat (Emile Verhaeren). - Aquarelles et dessins
de Bonnard, Cézanne, Cross etc. - Les Pastorales; par Mm• Marie Dauguet. - Contre
Mallarmé. - Francis Jammes et le sentiment de la Nature, par Edmond Pilon. - La vie
unanime, par Jules Romains. - Poèmes par un riche Amateur. - Le cinquième acte du
Foyer. - Le Poulailler, par M. Tristan Bernard. - NoTuu:s.

N° 2 -

l Mars 1909

François-Paul Alibert: Sur la Terrasse de Lectoure. - François-Paul Alibert : Le
Berger d'Ap0llon (poème). - Jean Giraudoux: A l'Amour et à l'Amitié. - Jacques
Copeau : M. de Faramond théoricien. - André Gide : La Porte Etroite (suite).
Tuns. - NOTES : Expositions Bonnard, Sérusier, Brangwyn. - Rouveyre et Remy de
Gourmont: Le Gynécée. - Ragotte, par Jules Renard.. - Pierre Hamp. - Les Veillées
d'un chauffeur, par T. Bernard.-Ecritsur de l'Eau, par F. de Miomandre. -André Lafon,
Jean Dominique, etc. - Miss Isadora Duncan. - L'interprétation de La Pariaienne. La Dette, par G. Trarieux. - Antoine contre Bouhélier. - Brisson contre Becque; etc.

N° 8 - 1 Avril 1909
André Gide : Mœurs Littéraires : Autour du tombeau de Catulle Mendès. - Paul
C~a?del: Hym~e du Saint_ Sacrement. - André Ruyters: Colette Baudoche. - Jacques
Rivière : Bouclier du Zodiaque par Suarès. - André Gide : La Porte Etroite (lin).
TuTu. -:--- Nons : E~ositions Falier, P.-A. Laurens; Va!tat. - La Vie Secrète, par
E. Estaun1é. - Les Doigts de Fée, par M. Boulenger. - Le Reste est Silence, par E. Jaloux.
- R. Boylesve et le roman d'amour. - G. Lavaud et la confidence sentimentale. - Lettres
de Jcune10e d'Eugène Fromentin. - La Mort de Philae, par P. Loti. -L'homme divin,
par E. Vernon. - Lea Représentations du Schauspielhaua de Dusseldorf; etc.

N° 4 -

1 Mai 1909

Jacques ~opeau: Le Métier au Théâtre. - Jean Schlumberger: Epigrammes Romaines.
- Henn Ghéon : A la gloire du mot" Patrie". - Edmond Pilon : Suite au récit du
Chevalier des Grieux.

TuT-i:.s. - NOTES: Rayons de Miel, par Francis Jammes. - Le Symbolisme et J. Ochaé. Couleur du Temps, par H. de Régnier. - Chroni4ue du Cadet de Coutras, par A. Hennant,
- L~ défaut de !'armure, par A. Erlande. - Douze histoires et un rêve, par H.G. Wells. Le 1:•vre ~e Désir, par Ch. Demange. - Connais-Toi, par P. Hervieu. - Les réfractaires de
J. R1chep1n. - Sur Bernard Shaw, etc. - La Société Nouvelle. - A propos des Indépendants. - Louis Süe. - A. Lhote, etc,

N° 5 -

l Juin 1909

Francis Vielé-Griffin : Swinburne. - Edmond Jaloux: Poèmes en Prose. - André
L,af~n : ?oirs. - .René Bichet : l' Attente, Fête, Histoire de l'Epi. - André Gide :
Nat1onahsme et Littérature. - André Ruyters : La Captive des Borromées (I).
Tans. -_Nons: Chardin, par Edmond Pilon. -Exposition dea Cent Portraits, Expositions
Luce et El_ie Nadelmann. - Provinciales, par Jean Giraudoux. - Attitudes et Poèmes, par
S. Bonmanage. - La P!4ue des Roses, par Touny-Léris. - Muai4uc Italienne. - Nouvelles
Revues. - Matinées classiques. - L'École du Style.

N° 6 -

1 Juillet 1909

André Ruyters: George Meredith. - Francis Jammes: Lettre à P. C., consul. - Paul
Fargue : Fragments d'un poème. - Henri Ghéon : Le Classicisme et M. Moréas. André Ruyters: La Captive des Borromées (fin.)
III

�TUTU: Lettre de Leopardi. - NoTu par Henri Ghéon, André Gide, Edmond Jalour, Jean
Schlumberger: Les" Paysar;cs d'eau" de Claude Monet. - Les Heures Claires, par E. Verhaeren. - Nouvelles Conversations de Goethe avec Eckermann, par Léon Blum. - M. Anatole
France et la pensée contemporaine, par Rapha!l Cor. - Dana le jardin de Sainte-Beuve, par
George Grappe. - Louis Le Cardonncl, par A. de Bersaucourt. - Les Repréaentatiom
Ru11es au Chitclet, - Pastiches Gothiques, etc.

N° 7 -

1 Aoftt 1909

Louis Laloy : Chansons des Royaumes (Préface et Traduction). Emile Verhaeren:
Michel Ange. - Saintléger Léger: Images à Crusoé. - Jules Romains: La Génération
Nouvelle et son Unité. - J. Iehl: Cauet (I et Il).
Tan : Lettre de Linné à Rudbcck. - Nons par Mjchel Arnauld, Jacques Copeau, Henri
Ghéon, André Gide, Louis Laloy, André Ruyters, Jean Schlumberger : Expositions Forajn,
Gozé, Charlot. - Une " question " de M. Barrès. - Taine et Renan, romanciers. - Les
derniers exercices de M. France. - Promenades Littéraires, par Remy de Gourmont. - La
Chanson de Naples, par Eugène Montfort. - Les affirmations de M. Mauclair. - A propo1
de la FHlte Enchantée. - Le quintette de Florent Schmitt. - Prix de Littérature. - Lea
Revues. - Poesia et le Futurisme. - Une lettre de M. Clouard.

N° 8 -

1 Septembre 1909

Michel Arnauld: Le Lyrisme de Gœthe. - François-Paul Alibert: A André Chénier.
- François Porché : Tombée du jour dans une capitale. - Jean Talva : La Culture
du Souvenir. Louis Laloy: Chansons des Royaumes (Suite). Jules lehl:
Cauet (III et IV).
TuTEs. - NoTES par Edmond Jaloux, André Ruytera, Jean Schlumbcrger: A la mémoire
d'Emmanuel Dclbousquet. - Jouets de Paris, par Paul Leclercq. - Le Roman de Six Petites
Filles, par M.,. Lucie Delarue-Mardrus. - Le Bar de la Fourche, par Gilbert de Voisins.

N° 9 -

1 Octobre 1909

Henri Ghéon : Ecce Homo ou le" Cas Nietzsche "'. - Guy Lavaud : Marthe, le paysage ...
- Valery Larbaud: Dolly. - Gaston Furst: Poèmes. - André Gide: Nationalisme et
littérature (2m• article). - Louis Laloy: Chansons des Royaumes (fin). - Jules Iehl :
Canet (fin).
Tun: Fénelon (Discours de Réception). - Nons par Michel Arnauld et Jean Schlumberger : Nouveaux Essais choisis de biographie et de morale, par Thomas Carlyle, trad.
Barthélemy. - La Jeune Fille bien élevée, par René Boylesve. - Au ThéAtre, réflexions
critiques, par Léon Blum. - Discours sur les préjugés ennemis de l'histoire de France, par
Fagus. - Trois Annêcs, par Francis Eon, - Décors et Chants, par Elsa Koeberlé, - PoètesMusicicns. - Les Jugements de Champfleury.

N° 10 -

1 Novembre 1909

André Gide: Nationalisme et Littérature (3'"" article). - André Baine : Poèmes. Jacques Rivière: Introduction à une Métaphysique du Rêve. - Michel Arnauld : Les
" Cahiers" de Charles Péguy, - Edouard Ducoté: Une Belle Vue (1).
Txxns. - NoT1:s par Jacques Copeau, · Henri Ghéon, André Ruyters : A travers le Salon
d'Automne. - Hans von Marees. - Un Roman de M. Pierre Lasserre. - Les Marginalia
de Stendhal. - La Poésie et M. Brieux. - M. Faguet et la Jeune Littérature. - Encore le
Futurisme. - Le, Biblioprulea Fantaisistes. - Revues. - A propos du Vers Français.

N° 11 -

1 Décembre 1909

Paul Claudel: Trois Hymnes. Henri de Régnier: La Rupture. - Paul Valéry:
Etudes. - Francis Carco: Poèmes. - André Ruyters: "Les Villes à Pignons". Edouard Ducoté: Une Belle Vue (suite).
Tuns. - Journal tans dates, par André Gide. - NoTq par Victor Gastilleur, André Gide,
Edmond Jaloux, Jean Schlumberger : Sur le tombeau de Charles Bordes. - Charles Guérin.
- La Vie de Frédfric Nietzsche, par Daniel Halévy. - Auteurs, Acteurs et Spectateurs, par
Tristan .8emard. - La Bigote, par J,dea Renard. - Revues. - Une lettre de M. Henri
Clouard.

N° 12 -

1 Janvier 1910

Michel Arnauld: Du Vers Français. Francis Jammes: La Vie. - Charles-Louis
Philippe : Charles Blanchard (1). - Jacques Cop.au: Le Cahier noir (1). - Edouard
Ducoté: Une Belle Vue (suite).
IV

Tuns. - Journal sans dates, par André Gide. - No.-xs par. ~ichel Arnauld, Jacquet
Copeau, Henri Franck, Henri Ghéon, Pierre d~ Lanur, Jacques Rivtèr~ J~an Schlumbcrger :
Les papien d'Ibsen. - Deux Drames, par Emile Verhaeren- - Le S0!1ta1re de la Lune, par
Fran9ois de Curel. - Tragi-Comédie de l'Amour, par George Meredith. - Les Amours et
Nouveaux Eschanges de Pierres Précieuses, par Remy Belleau et Les plus belles pages de
Tristan l'Hermite. - La mère de Nietzsche. - Au loin, peut-hre, par François Porché. L'homme en proie aux enfants, par A. Thierry. - L'Art et le Geste, par Je~ d'Udine. Quelques panneaux décoratifs de Maurice Denis. - Les Aquarelles d'Italie de Piene Laprade.
Dardanus à la Schola Cantorum. - Concert Claude Debussy. - Revues.

N° 18 -

1 Février 1910

Charles-Louis Philipp.:: Charles Blanchard (suite). - Emile Verhaere~: Les _Heures du
Soir. - Georges Valois: Lucien Jean. Jacques Copeau: Le Cahier Noir (fin). Claude Lorrey: Chansons. - Jean Scblumberger: Le Règne de !'Artiste. -Edouard
Ducoté, Une Belle Vue (fin).
Journal sana dates, par André Gide. - NOTES par Jac~ues Copeau, L~"!s Dumont-Wilden,
Henri Ghéo11, Edmond Jaloui, Louis Laloy, Edmon~ Pilon, Jacques _R1v1ère, André Ruyters,
Jean Schlumberger : L'Oiseau bleu, par M. Maeterlinck. - La Barncad7 par Paul Bourget.
- Comme les feuilles, par Giacosa, - La Bien-Aimée, par Jean-Louis Vaudoyer. - Le
Roman d'un mois d'été par Tristan Bernard, - La Carte au Liseré vert, par Georges
Delahache. - M. Paul Fort, poète lyrique. - Deux Poèmes et Poésies, par Claude Lorrey.
- BM.le-Gryne, par Jean de Bosschère. - Les Sagesse~, pa_r Francis Caillard. - Le Port~ait
en France par L. Dumont-Wildcn. - Après l'ImpresS1onn1sme, par J. C. Roll. - Festival
Franck a.:.X Concerts Colonne. - Claude Debussy, par Louis Laloy. - Le Cœur du Moulin,
par Déodat de Séverac. - La Rhapsodie Espagnole de Ravel. - Sur la mort de l'aviateur
Delagrange, - Revues.

N° 14 -

16 Février 1910

Portrait de Charles-Louis Philippe, par Ch. Guérin. - Paul Claudel : XXX. - Michel
Arnauld : L'œuvre de Charles-Louis Philippe. Comtesse de Noaill~ : L~ !-1ère et
!'Enfant. Marcel Ray : L'Enfance et la Jeunesse de Charles-Lows Ph1hppe. Marguerite Audaux: Souvenirs. - Régis Gignoux : Dans l'ile Saint-Louis. Emile
Guillaumin : Philippe en Bourbonnais. Charles-Louis Philippe: Journal de la
Vingtième Année. Lettres. Les " Charles Blanchard ".
Journal sans dates, par André Gide. - Nons par Maurice Beaubourg, Elie Faure,. Hi:nri
Ghéon Edmond Pilon, André Ruyters Jean Schlumberger, Léon Werth: Quatre histoires
de pau~re amour. - La bonne Madcleine et la pauvre Marie. - La Mère et !'Enfant. Bubu de Montparnasse. - Le père Perdrix. - Marie Donadieu. - Croquignole. - Les
Contes du " Matin ".

No 16 -

1 Mars 1910

Jean Schlumberger: Le Règne de l'Artiste. François-Paul Alibert: La Fo~taine
Mortelle. - Paul Wenz : Le Charretier. - Elsa Kœberlé : Des Vers ... - René Bicbet:
Le Livre d'Orphée (fragment). - Jacques Rivière: Cézanne. - Valery Larbaud: Fermina Marquez (1).
Journal sans dates par André Gide. - NoTJts par Alain-Fournier, Pierre de Lanui, C. Lucas
de Peslouan, And:é Ruyters, Jean Schlumberger : Les Poètes du Passé, à l'intention de ç~rtains du présent. - Demjers Contes, par Villiers de l'Isle-Adam. - A propos de Cymbcl1ne
(ThéAtre Shakespeare). - Les Dow:e Livres pour Lily, par Louis Thomas. -;-- Malaria, par
W. Jones. - Exposition Félix Valloton. - Quelques Aquarelles de René Piot. - Revues.

N° 16 -

1 Avril 1910

André Gide: L"amateur de M . Remy de Gourmont. Saintléger Léger: Eloges. Henri Ghéon : Une dicipline du vers libre. - Tristan Klingsor: Hiver. Tancrède
de Visan: Soir de Rentrée. - Jacques Rivière: Les Poèmes d'Orchestre de Claude
Debussy. Valery Larbaud: Fermina Marque:i (suite). Charles-Loui:1 Philippe:
Deux lettres.
Nons par Alam-Foumier, Henri Franck, Henri Ghéon, André Gide, Jaçques llivière, André
Ruyters, Jean Schlumberger : La V:ierge folle, par Henri Bataille. - Sur la Vic, par Scantr~
{Suarès), - Les Marches de l'Occident, par Adrien Mithouard. - Un livre de M. Lows
Dumur. - Israel Zangwill, par André Spire. - Un article de M. Paul Adam. - Le " Tombeur " de M. Rostand. - Expo~itions Pissarro, Matisse, Guérin, Flandrin, Rouault. - La
Passion selon S' Jean, de J. S. Bach. - Deux Poèmes de Florent Scbmjtt. - Revue,,

V

�N° 17 -

Jean Schlumberger, Jean Moréas. - Comtesse de Noailles: Poème. - Paul Claudel:
Magnificat. - Michel Arnauld: G. Deherme et la Crise Sociale. - Henri Bacheün :
Pas-comme-les-autres. - Henri Franck: Sur la Morale et la Pédagogie de Maurice
Barrès. - Valery Larbaud: Fermina. Marquez (suite).
Journal sans dates, par André Gide. - Nons par Michel Arnauld, Louis Dumont-Wilàen,
Alain-Fournier, Henri Ghéon, Edmond Jaloux, Jacques Rivière, Jean Schlumberger : La Vague
Rouge, par J. H. Rosny. - La Flambée, par Henri de Régnjer. - Les Rythmes Souverain$,
par Emile Verhaeren. - Le Trust, par Paul Adam. - Derniers Refuges, par Jeanne Termier.
- L'Ecole des Ménages, par H. de Balzac (Odéon). - Exposition de la Libre Esthétique à
· Ilruxelles. - A propos des Indépendants. - Ariane et Barbe-Bleue de Paul Dukas. L'Action Française et le cas Moréas. - Trois traductions de Keats. - Revues.

N° 18 -

1 Juin 1910

André Gide: En marge du " Fénelon " de Jules Lemaître. - Charles Vildrac : Les
Conquérants. - André Ruyters: M. Paul Adam, penseur. - Jean Croué: Poèmes
d'un voyage. - Raymond Schwab: Le Poème Impossible. -Ambroise Raynal: L'huile
de la lampe. - Jacques Rivière: Paul Gauguin. - Walt Whitman: Propos recueillis
par M. Horace Traubel (trad. de Léon Bazalgette). - Valery Larbaud: Fermina
Marquez (fin).
Nans par Jacques Copeau, Alain-Fourruer, Henri Ghéon, Jean Schlumberger : Apologie
pour notre passé, par Daniel Halévy. - Un l!tte en marche, par Jules Romains. - La mise
en scène de Coriolan. - La Bête, par Ed. Fleg. - Un poème dramatique de M. Henry
Bataille. - La Dame qui a perdu son peintre, par M. Paul Bourget. - M. Baring et
Dostolevsky. - Au Temps de la Comète, par H.-G. Wells. - Les Paysages de M. Albert
Marquet. - Quelques Concerts de Musique nouvelle. - Le Président Roosevelt àla Sorbonne.

N° 19 -

1 Juillet 1910

Michel Arnauld : L'œuvre de Jules Renard. - Henri Bachelin : Jules Renard (Souvenirs). - Henri Ghéon: Foi en la France. - Emile Verhaeren: Henri-Edmond Cross.
- Albert Eclande: Emotions chantées. - Eugène Montfort: Gibraltar. - Jean
Schlumberger: L'Inquiète Paternité.
Journal sans dates, par André Gide. - NoT&gt;:s par Michel Arnauld, Henri Ghéon, Pierre de
Lanu.x, André Ruyters, Jean Schlumberger: A propos d'un article de M. Montfort. - Dans
la Petite Ville, par Charles-Louis Philippe. Parmi les hommes, par Lucien Jean. Ma Fille Bernadette, par Francis Jamme~. - Chroniques du Chaperon et de la Braguette,
par Tristan Klingsor. - Sous le vocable du Chêne, par Paul Drouot. - Poésies complètes
d'Edgar Pol!, traduites par Gabriel Mourey. - Au Grand Vent, par Alexandre Arnoux. - A
propos des deux Salomé. - Le Carnaval de Schumann dansé.

N° 20 -

1 Ao-0.t 1910

G. K. Chesterton (trad. P.C.) : Les Paradoxes du Christianisme. - Jean-Louis Vaudoyer:
Allégories.- Jacques Rivière: Voyage à Reims. - Jean Giraudoux, Jacques )'Egoïste (I).
- Henri Aliès : Poèmes. Henri Ghéon : Propos divers sur les Ballets Russes. Théodore Lascaris : Une Rencontre.
Journal sans dates, par André Gide. - NoTES par Henri Ghéon,Jean Schlumbergcr: Adieu
à Moréas, par Maurice Barrès. Portraits tendres et pathétiques, par Edmond Pilon. Le chemin, l'air qui glisse, par George Périn. - La très véridique histoire de deux gredins,
par Jean Variot, - Trois pièces de Tristan Bernard. - La Flore et la Pomone de Maillol.

N° 21 -

No 22 -

1 Mai 1910

1 Septembre 1910

Legrand-Chabrier: Sur Maurice de Guérin. - George Meredith: L"Amour dans la
Vallée (trad. André Fontaiaas). - Jean Giraudoux, Jacques l'Egolste (fin). - Lucien
Marié: Poèmes. -Guy Lavaud: Univers, Univers ... - Henri Bacheün: La Bancale (I).
Journal sans dates, par André Gide. - NoTES par Michel Arnauld, Henri Franck, Edmond
Pilon, Jean Schlumberger: Notre jeunesse, par Ch. Péguy.-Anna Veronica, par H.-G. Wells.
- Regarde de tous tes y-eux, par Raymond Schwab. Le Calumet, par André Salmon. Petits poèmes, par Tristan Dcréme. - Les Branches Lourdes, par Léon Bocquet. - Une
Soirée au Français. - Autour de Meredith.

VI

1 Octobre 1910

Jean !alva: Le Sacrifice des Apparences (A propos des écrits d'Eugène Carrière). _
Gabriel Mourey '. La Beauté d'Assise. - Henri Bachelin: La Bancale (fin). - Michel
Arnauld : En relisant " Colette Baudoche ". - André Ruyters: L'Ombrageuse (I).
Journal sans dates, par And:é Gide. - Nans par Michel Arnauld, Saint-Hubert, Jean
Sch!umberger : Marcel ~habrter: - Chastelard, Jpar Swinburne (trad. H. du Pasquier)._ MCJ
cahiers rouges, par Maiume Vuillaume. - Revues.

N° 23 -

1 Novembre 1910

An~ré Gide : Baudelaire et M. Faguet. - Comtesse de Noailles : Poème. - Jacques
R1~1~re : Les Beaux Jours. - André Spire: Le Voyageur et la Forêt. - Charles-Louis
Philippe: Lettres de Jeunesse. - André Ruyters: L'Ombrageuse (suite).
Nons par Michel A~auld, ~ain-Fournier, Henri Ghéon, André Gide, Piene de Lanux,
Je~ Schl umberfer : L Académie Goncourt. - M. de Gounnont et la jeunesse._ L'Art Décoratif au Salon d A_utomne. - Forse che si, forse che no, par Gabriele d'Annunzio. _ La
Guerre dans les :t;rs, p~r H. G. Wells. - Comme tout le monde, par Mme Lucie DelarueMardrus. - Mane-Claire, par Marguerite Audaux. - Sous le ciel vide par Johan B ·
- Autour de Meredith. - César Birotteau au Thé$.tre Antoine._ Un ;vis du Comitt'.oJer,

N° 24 -

1 Décembre 1910

Pa~~ C. : L'Otage (1" acte). - Emile Verhaeren: Heures du Soir. - Charles-Louis
Philippe: Lettres de Jeunesse (deuxième série). - Julien Ochsé. Poèmes
J
. "ère: Bau de1aire.
· - An d ré Ruyters: L'Ombrageuse (suite). ·
• acques
R1v1
Jo_urnal sans da~•~• par An~ré _Gide, - Nons par Jacques Copeau, Henri Ghéon, André
Gide, Jacques R1v1ère : Tr01s livres parents : Puissances de Paris, par Joies Romains; Selon
ma LOJ, par Georges Duhamel; Livre d'Amour, par Charles Vildrac. - Victor-Marie comte
Hugo, !'a_r Ch. Péguy.-. L' Art Théatral moderne, - Les matinées du Samedi à l'Odé.on. _
Les Ong1nes de la Mélodie, à l'Op_éra Comique. - Expoaition H. E. Cross. _ E1&lt;position
André Lh~t~. - Revues : Le Suisse entre deux langues. Comment on cuisine la loire
- SouscnptJon pour le buste de Charles-Louis Philippe.
g
•

N° 25 -

1 Janvier 1911

Jacques Copeau: Sur la Critique au Théâtre et sur un Critique. - Jean Domini
Poèmes. - Jacques Rivière: Sur le Tristan et Isolde de Wagner. - André
Isabelle (I). - Paul C.: L'Otage (2• acte). - André Rnyters: L'Ombrae-euse (fin).

o1~::.·

~~T~ ~ar Jacques Copeau, Henri Ghéon, Jacques Rivière, Jean Schlumberger: Les AJfran,.

~

IS à 1 Odéon. Le C~rnaval des Enfants, au Thé!tre des Arts. Le Mauvais Grain et
1 A~our _de Késa, au _Thdtre de l'Œuvrc. - George Meredith, par Constantin Photiadès. _

Feuilles eparses des Littératures Etranges, par Lafcadio Hearn, traduites par Marc Logé._
Stances, So~e_ts et Ch_ansons, par Claude Lorrey. - Des Fleurs, pourquoi par Guy Lavaud
- Pages chomes de ~•etzsche. - "!)istribution de prix. _ Le Concert de
Jane Rauna :
- Les Scènes Polovts1ennes du Pnnce Igor aux Concerts Colonne. _ C M ·
Comité. - Initiatives théhrales.
es eSSieurs u

M•,.

N° 26 -

J

1 Février 1911

He1nri Ghéon : L'E;temple de Racine. - François-Paul Alibert : L'H6tesse Inconnue.
A
Fontéüe. - Paul C • L'Otage (3• acte)
,., ·
p oèmes. - '
Valea Source
La b
. .
··
· - André .uame:
. ry r aud : ~1lliam Ernest Henley, critique littéraire et critique d'art. Gide: Isabelle (suite).

André

:aTEs par :douard Ducoté, Henri Ghéon, André Grde, Jacques Rivière, Jean Schlumberger.
Le 1u acte de Guercœu;
( oussorgs 1 (à propos des Concerts de Mm• Marie Oléuine). Conc~•-ts Colon:ie). Hedda Gabler à l'Œuvre. Peintures Chinoises anciennes, _
Expos1tJon H. S1mmen. - Lectures. - Revues.

N° 27 -

1 Mal'1il 1911

Ch~~s-Louis ~hilippe '. Lettres d~ Jeunesse (troisième série). - Henri Allès: Poèmes
R . ~ond Pilon : D après trois Estampes. - Albert Tbibaudet . Taormine
( eo\ Bichet: Le Li~re de l'Amour. - Kurt Singer : Défense de la La~gue Allem~nde
en r ponse à un article de A. G.). - André Gide: Isabelle (fin).

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P'lucia de Miomandre I Petiu Dialopa Gra110ia (Première Saie). - CJaadc l'..onef :
Prim1 Rondel&amp;. - Head Bacbelia, A mon pàe. - Uoa-Paal Fugae: Sonpa. ReM Clwapt t l'amml. - Piene de Lanaz: L•Art cl. M. Hmryllermleia.-aum...
Loma Pbilippe, Letaa de JeuDCNe (quatri6me me).
·
Ncnw par aam- Apallinalre, Hmri Bachelia, Lom o-t-Wildea, Jacpa Rimni,
J- Sc:tahunlierpr, Valay Larbaud, Emile Verfu1erau L'Kafimt de l'Amour, par Hmri
llataille. - L'.Annw dma la Ville, par Jales Romaim. - La Maitoa Paime, par Allti
Ldaa. - La M..- de Fer,,- Mbaûea-Oaarla a.-te. -· Noe.. craa 'fOPP• 0-,
par Cbar1a 0 - . - D at ~ 1par CbarlaMeriœ.-NOIIYelles Btuclea ~

a.emuoa. -

par Andrf
L'Ame da Aaflaï-. pu Fœmim. - Poàaes de TMo Varlet.Repri,e de Pellae et Maiunde. - Le Guipol L,aami1, - lzpolitiOG 'IMo YU R,-elbape. - Kapo1itiOG l'AcaMmie I l - . - Lectma. - Tnducti- (F6liz 8ertam.

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lfo 19 - 1 11&amp;1 1911
Comtae de Noailles 1 En Elpagae. - Gabriel Moany: La Deax Men. - Chula1.oaia Philippe: Lettra de Jeaneae (c:iaqaiàae et denüàe laie). -Albert Tlu1,aadet,
La NOGYCIJë Sorbomic. - Frucia de Miomaadre I Petit1 DiaJoguea Graaaia (fin).
Nara par Michel Aniaul4 Hari Bachelin, Henri 0Woa, Ja"iaa lliYim, Jeara Sclil-

berser I Le Greco, par Maurice Banà et Paal Lafood. - Le Miroir 11a Hnra, par Haari
de Mpier. - La Fnres KaramuoT, par Jacqaa Copea11 et Jean CrouL - L'Blprit de la
NOUftlle Sorboaae, par Apdaoa. - L'Ecole da ~ par Jean Giralldou. - Hamu
et POIIIIÜff., par Fruçoi, Porcbi. - Le Priatemp-. par G. Chmoni«e. - La Lamike,
par Georp Dalmnel, - L•Oi1ea11 bleu, pu Maurice Maetediack. - Le Cillqaiànc • ~
par Haa R,-r. - Les V'11ap1 de l'Jm,te, par )-,laBilliet.-Bapoütiom Jt.-X. lloaatèl.

ff1p1pat, M. Detbomaa. -

Lectura; Tradaction-. Rn-.

1'0 80 -

1 .Tlllla 1911

Jeu Schlumberger I Le ~ e de !'Artiste (3• anicle). - Jean-~arc Bernard : _Sab
Tegmüae Fa,i. - Charlea V ~ : DkoUYerta. - l.cgrud-Cha~. • Chateaubriand
et rAcadanie ea I h 1. Saintlqer Uger : Eloge.. - Jacqaea Rinae t Ingres. Walter Saqge Landor : Hauta et S.- Cia.a en Italie (tract. Valery Larbaud).
Nona par Heari Bacllclm, J.-B. Blaacbe, Heari GWoa, Jeaa Scblam&amp;erger: Ven la roates
Ûlanel, par Andri Spire. - Le Li'rre de la MHitcrraa-, ,ar _Louit Bertnmd. - Ea
81aut de Mllliae l Cadu, par Eucàae Moalort. - AiJM Pacbc, peintre •aadoia, par
C. P. llama.·-La ~ da Coange, par Stephen Crane
MM. Fr. Vael'-Gri&amp;ia
et H. Danay). - Vlupt d'hier et d'aajounl'hal, par Andri
•er. - Yigara litt&amp;alra,
par Lacis Ma1117. - Poàna_ par Pol Simoaaet. - La Voloat6 de M ~ par

t::;.~

J~Banm.-llpoeiticmlagres.-llc-,aa.

No 81 -

1 .Jumet 1911

Henri GWoa I M. d'Aanamio et l'Art. - Georges Dahamel I Compagaom. - SaintHubert : Rainer Maria lli1b et 10D dernier line. - R.-M. Rilke I La Calüen de Malte
Laarida Brigp (Fragmenta). Tnd.1 Andr6 Gide. - Jean Ridwd 1 lby.
Nora par Heari Bachelia, Fftiz lertawr, Heari 0Woa, Pierre cle Lanwr, Fnacia cle
Miommdre, J..- Rmàre, Jeu Sdilambcrpr : Le Tlla u Si1mœ, par Haa B.,-r. CaiUoa et Tili, pu Pierre Mille. - Le Rom.. d'1111 Malade, par Loaia de ~ - La
Lampe et le Miroir, pu Keû Cbalapt, - Pohies de Marcel Millet et de Maance BriUant.
- Hebbel,• Yie et 1a aawea, par A. Tibal. - 0 - rcprita aa 'l'Wltre-Fnmçaia. - Uae
pike ldltori,ae de Maurice de Fanmoad. - Le Claapia daa le Pmia de Hu, par Loaia
La1oJ et llmi Piot. - U11 ùaterp,ète d'IINea I Emil PoalHa. - L'Hearr ap p:J., par
Mnriœ llaftl. - .....itiom Mnrice Deaia et Pierre Boaaard.- Les
Fnac:ie
J_.__ - Lectarw 1 - pap cle Oaada Pica,. - Traoiactita: Pnl a..del 1 11r au

p.,..._ ..

tnilacdoa de Tacite.-~ - C.,eep dmw lt ..,._

VIII

. . . - 1 Aoat 1911
jCla Schlamberpr I La Criae de l'Art dnmarique. - Aadœ Baine I Poan-. - Jeu
C... 1 Pœm. en proae. - Geoqe Meredith I L'Ode A la France (trad. Maurice
Pieaoect). - Marœl Ray 1 "La M&amp;c et l'.En&amp;at ". - Reni Bicbet : Le Une de
rs,u..
N - par Hmri Bacbe1ia, Jaai- c.pe.11, Hmri GWoa, Jeaa Schlambcrpr , Mort de
Qaelcia'aa, pu Julea Romailll, - Taiu:riû, par Uoa-Paal )a,gae. - De Delacroi&amp; q
N-.1mpre.mailme. par Paal Sipac. - L'Ecole da l)imaadie, par Loai, Damar. - La
m-n, mal iermie, par G. l&gt;Dc:rocct, - Martin Scboapuer, par AIMlft Girodle. - L•
_fardia 11a TllllpÎCJaa, par Daaiel Tlial1. - Les llbneab. par O. W. Milou. - Nloa, par
baip D,mo( (adaptatioa de Serge Penky et H. R. Leaormaad). - La Saiaœ • " ••
aaAtelet.
- lapoeitiGa Cllarles Cottet, - Lecturn. - Tndactioaa I Chita, par Lafcadio
Heana.-Rnaa.

11'0 88 - 1 Septem.bJ'e 1911
Valay Larbaud , Co.entry Patmore (1). - Conatry Patmore I Pœma {tnd. Peul Ciaodel),- Alaia Fournier, PortraiL - Henri Franck : La Dame dennt l'Arche (&amp;acmeot).
- Alain Desponet : Payaga de la Trentiëme Annie.
Nona
Copeau, Loai, Dwnoat-W'ildea, Henri GWoa, J ~ Rmm,
Scbmm
, C. Vettard , La Mattre.e Sernate, par Jff6me et Jeu Tharaud.- Le Vi
daa la PillMe, par Galiricl Moure,. - L'Enntail de Crfpe, par Edmond Jalou. - L'atdtade da l,rume coatemporaui, par TaacrMe de ViAD. - L'Ordia.atioa, parJulien Beada. -

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l'a)ocernmploa, par Andrft et Jeaa Viollil. - En Wallonie; par Loaia Pimnl. rutûfaes et marina, par Loaia Eftll. - Petroachlt', par Igor Strrrilllki, Michel Fokhie et
A1eunclre Beaoia. - Uae can4die da dac de Laasaa. - Rebou contre Claadel.- .Renee.

5° M - 1 Octobre 1911
Pœma (tracf. Paul 'Claudel). Valery Larbaud I Co.eatry
Patmon: (fin). - Georga CheDDevike , Moments. - Andri Rayten I Addia-Abeba.
- Jean Richard : Comment on fait ane aectioa d•in&amp;nterie.
Nona par Henri Alia, F. Bertau, Jacqan Copeau, Henri Oh-,, JIQjae■ RMae, Jeu
Sddamberpr: 'IWtre de Paal Claalei , ntecr0r; La Ville (pmnim et ~ ftl'IÎOlla}.
Coteatry Pat.more

I

- Simpla nota poar aa pnip-amme d'aaioa et d'actioa, par Jales l.apeaa. - Ua Cahier
Wdit da Joarml d'Bagâùe de Gu&amp;ia. - Molim ldoa M. Miurice
BaUadee
cle Fl'IDÇOII Villon, manque de M. Claude Debatq. - Le Pn,sramme I A11toiae. - Ti.

Donna,. -

ncti-.-Rnaa.

11'0 88 -

1 Novembre 1911

Bari GMon : Sur le " Thiitre Popalaire ". - Comteue de Noailla I Hymne. Valery Larbaud : ROM Lourdin. - Henri Ali~ , Pomies. - Th~ore Lucaria : Lord
Cbatcrfield. - Lord Chesterfield : Comeila i mon fil, (Tracf. Th. Lucaria). V. M. Lloaa , L'Eacale i Tripoli.
Nara par Heari Fraack, Heari ~ Jeaa Scblwnberger, Camille Vettard I Hmri R--,,e. - Vie cle llou.ea11, par Emile Faguet. - DÙlglq, l'ill111tre fflinia, par Jfr6tM et
J- Tharad. - La V'ie de Chartes cl"Orlaaa. par Pierre Champioa. - La Guerre de Frmœ
et le premier -ie de Pari1. - F ~ Coppie. pu Albert de Benaucowt. - Coutre
Tboaiaa Hardy. - L'imdeati-. fraoçal,. - Les Cabiate■ coatre le Salou crA ~ Tndactiam I Le Cadane Yinat, cle U- Tobtor. - Autobiocnphi. de Henri M. Stulq.

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11'0 88 - 1 J&gt;4nembre 1911
ADCln! Gide I Propo.tiom. - Cbarla Vildrac : Poànea. - Andft Rayten , D•AddilAbelia i Djibouti. - O. W. Miloa: 1 Le Comolateur. - Lord Chatemeld I Comella
l(Ptalope).
lllOD fib (Trad. Th. Lucaria, fin). Paul Claudel : L'Auonce faite A Marie
Nona par J•Qj- Copeau, o.toa OallÎmlrd, Heari Oh'°°, Pierre de Laa.. B'-acl Pilon,

J- Sdilambesger I Sar la tombe de ~m. -

L'Aalocia c1e Lacieu Mahl&amp;ld. - Les
cat 1111 propoa d'Alaill (J• laie). - M. da Loardiaea, par Alph- de Chatenbriallt. La Science et lm Hamaaitâ, par Heari Poiacari. - VariatiCIIII da C-.. Jlt!llli4_fll' c.i1c
Ptda. - Le Ju-dia da Ca--, traclactioa de Praos
- Le Paia n TMlt,e c1ea
..._ - M. dit Ma
'l)plaaa. - Od6oa. - Leccves. - Tnducii.a. 1 T-,.._
flr Il. Firmin._ - La Ville eadimtN, de 11n. OliJIUIIL- Rif- l M. Vuiot.

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Mlpol (fia). - Jeu &amp;dilam.,... : Leo Dieu oat Soi( - J. V. 1 - ,
La~ (tndaction d'Acùo J. Copeau, aotice de Chriltian Rimlltad).

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Lo, Polme,,.. Heari OMoa (Uoo ...... •• prmll La Crai&amp;
Clri- . . . • Pm.dt JIIIUDWI), - La Romane_ par Cmu11c Vcttarcl (Marie de Saiate,.ff..,._.
, - Haq -.,). - N..,.. ,- J - Copau, Hari 0W.., J- - -...... V.:a,,
Lllnn4 , Bnallob Li..,,..re, P"' J. M. ltm...,, - Lo Cr6odoo Dnmadt.., , - WUU..
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-~poka,pu,-M--.-r~,.,.lmileF-- Les Traqueun de Sophocle. - B,u.i . tur l"art et 11 p-,cholope de Maurice Buria, ,...
1.._ ,..,. - L'itiamift de - . : _ , . , . Heari
Le lanWe Naf, , 11,,i J ~ trad. J. W. B l - et Claude Morplle. - Ln Paufeo Cbaloia de M, ..
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11am GMaa , L "Epma" de Flormœ (1). - Triolaa ~ , Po6meo de F - . J...- Rlwiao , De la Foi (1). - Emat Tûoennd , Sept Hom-.
e■-.... , ~ de Cdr,lol, pu Aeoln S.... (Le - • oikle. Su, le ....0 ._
La I èttf alliic, , - Albert T l ù ~ (llananaw .., le -,mltalc). - LM
M-. par Hari OWon (La Rommce de l"Homme, par Saiat 0eorp. â: BoaWliw. Let
, 11. Nioolao - ) . - Le 'l'I.Mtre, pu J!A ,,_de:. -

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Marpc: 1 Je drame biacoriqac), - Nona par Michel Anmald, J1cqua Copeau, VIia, J.ar.
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.., La Jeann Ga, trAujo,ml'bui. - Sur l■ Vic, p■r Ancl,ri Suarà, - L'holatim manie

•o.,l;i,,-HeariLoioaa.-Lef-•o.t:ie,,..,-u.:,-,=1 aa,poaiaDt, par Julien Bada. - Otcar Wilde, par Leonard CranreU Iacteby.

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P. F. Roche , Lanna de la Volupli. - Jocqua R.irim: , De la Foi (fin). - Remi
GWoa, L'Bpn,n,, de Flonac,e (li). - Benwd Combette, L'Eucution double.

c...a.. , aan.i.u. de Calrul,, pu AIMln! Swiffl (D'u mince ■■teur. Chu■e au tien).
- ..a U - . , ,.. Albon Tlû:..... (0-... Flnbm, pu Loal1 - ~ - Le
11-, I"' Camille V......: (Leo F1"'"', pu Pool Mlrpcritte~ Tbütre,,... Jw,; t 1U (i&gt;w r..:.. • - - , I"' C....., Dohamd. llopteUc,,.,. Pn1 Herrin).

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lh■ri Olilea,-.i Plloo, 1- ~ . ComiDe y....,.4, Au Slloo o l ' A - D,u -•..;.,_oie la BibliooMt.. Fnapôoe.- Le Robop,pu
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                  <text>Después de un "comienzo en falso" en noviembre de 1908 bajo la dirección de Eugène Montfort, el primer número "real" de La Nouvelle Revue Française apareció en febrero de 1909. La creación de “La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique", está a cargo de un grupo de seis escritores del que André Gide ha sido, desde el cambio de siglo, el líder. Conocerá a un público excepcional, renovando en equilibrados resúmenes, compuestos a su vez por Gide y el círculo de fundadores, luego por Jacques Rivière y Jean Paulhan, las perspectivas de la novela, el teatro, la crítica y la poesía contemporáneos. Todas las grandes tendencias y voces del período de entreguerras estarán representadas allí, "sin perjuicio de escuela o partido". De la revista nacerán en 1911 las Ediciones de la NRF, puestas bajo la responsabilidad de Gaston Gallimard, y de las que Paul Claudel, André Gide y Saint-John Perse serán los primeros autores. Después del doloroso período de la Ocupación cuando, de 1940 a 1943, La NRF renació en 1953, bajo la doble dirección de Jean Paulhan y Marcel Arland. La revista seguirá explorando los territorios literarios bajo la vigilancia de Georges Lambrichs, Jacques Réda y Michel Braudeau. Si la tirada de la revista ya no es comparable a la que este tipo de publicaciones podrían tener en el momento de su mayor audiencia, no deja de ser, dentro de un sistema editorial más amplio, un apoyo ofrecido a la creatividad literaria y, sobre todo, uno de los raros lugares donde se puede expresar una crítica libre, amplia y profunda sobre la literatura en formación, en Francia y en el extranjero.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1784977&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique, Sommaires, 1913, Año 6, No 1-50</text>
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                <text>Montfort, Eugène, 1877-1936, Director</text>
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                <text>Después de un "comienzo en falso" en noviembre de 1908 bajo la dirección de Eugène Montfort, el primer número "real" de La Nouvelle Revue Française apareció en febrero de 1909. La creación de “La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique", está a cargo de un grupo de seis escritores del que André Gide ha sido, desde el cambio de siglo, el líder. Conocerá a un público excepcional, renovando en equilibrados resúmenes, compuestos a su vez por Gide y el círculo de fundadores, luego por Jacques Rivière y Jean Paulhan, las perspectivas de la novela, el teatro, la crítica y la poesía contemporáneos. Todas las grandes tendencias y voces del período de entreguerras estarán representadas allí, "sin perjuicio de escuela o partido". De la revista nacerán en 1911 las Ediciones de la NRF, puestas bajo la responsabilidad de Gaston Gallimard, y de las que Paul Claudel, André Gide y Saint-John Perse serán los primeros autores. Después del doloroso período de la Ocupación cuando, de 1940 a 1943, La NRF renació en 1953, bajo la doble dirección de Jean Paulhan y Marcel Arland. La revista seguirá explorando los territorios literarios bajo la vigilancia de Georges Lambrichs, Jacques Réda y Michel Braudeau. Si la tirada de la revista ya no es comparable a la que este tipo de publicaciones podrían tener en el momento de su mayor audiencia, no deja de ser, dentro de un sistema editorial más amplio, un apoyo ofrecido a la creatividad literaria y, sobre todo, uno de los raros lugares donde se puede expresar una crítica libre, amplia y profunda sobre la literatura en formación, en Francia y en el extranjero.</text>
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                <text>Gallimard, Gaston, 1881-1975, Director</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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B IBL1

6T E C A

ç f! NT~ ~1t§?

U. A. N. J...

PIRE QUE LA MORT 1
I
Bégonias serrés, mosatque écarlate, giroflées
mielleuses en touffes qui bourdonnent, chrysanthèmes invraisemblables, et la rose dont le nom
suffit, comme on dit : la beauté.
Toutes les fleurs appelées à l'aide, le ban, l'arrière-ban, selon la saison.
Toute l'armée des fleurs immobile, comme une
garde qui veille à l'entour d'un palais.
Sous les traits du soleil, sous les lances des
pluies, les vides aussitôt comblés.
Après celles-ci, d'autres encore et, après la disparition des dernières, le rempart des verdures et
des branches d'hiver.
Une défense de vieux arbres contre la curiosité
des passants.
Une barrière enchantée entre la vie et quelque
chose qui est pire que la mort.
Un rideau de couleurs vives devant la plus
noire des nuits.
D'un livre de po~mes Le Dtmus du Masqut, à paraître prochainement aux éditions d la Nou-wllt Rr-vut franraiu.
1

1
_

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Une conspiration de parfums, de clartés dans
les feuilles et de chants d'oiseaux, pour détourner
l'esprit d'une unique pensée.
Toute la grke du végétal, sa frakhe vue, sa
pure haleine, comme la seule consolation qui
demeure, comme une suprême pitié du monde au
seuil d'un asile interdit.

II
La cour d'honneur à l'italienne, à qui donc faitelle honneur ?
Elle est carrée, et, rectiligne, se ramasse l'ombre,
à midi.
L'ombre, en juillet, d'un bleu épais, tout empâtée d'odeurs trop douces comme une confiserie
d'Orient.
0 beau bleu de l'ombre chaude, surabondant,
chargé de vie, pourquoi ici nous accables-tu ?
Pourquoi faut-il que notre cœur s'écrie : " Eté
splendide, épargne-nous ? ,,
Sous un portique se dressent, dans l'intervalle
des piliers, des v~ses pleins de fleurs encore.
Des fleurs dans un vase, ce sont des fleurs
offertes, choisies, élevées au dessus de la terre,
comme avec les bras, dans le creux des mains. Mais
pour qui cette offrande?

PIRE QUE LA MORT

499
Dans une paix conventuelle les heures tournent
si lentement 1
Comme, à la promenade, des nonnes l'une der'
è
' pas.
ri re l'a~tre, voilées, pareilles et du même
Ou bien, plutôt, des recluses contraintes à quelque obédience, rêvant toujours d'évasion.
Si ce n'est point là un cloître, il n'est cloître en
nul couvent qui ait clôture plus forte.
Si ce n'est point une prison, nulle geôle n'a tant
de portes ni semblables froissements de clés.
La règle, c'est la bienveillance - rigoureuse de
tous les instants.
'
Ecoutez le son de la cloche qui tinte pour le
re~as I Oh l sentez tout ce qu'il y a, dans cette
clall'e sonnerie, de sollicitude inflexible l
La cour d'honneur à l'italienne, à qui donc faitelle honneur ?
A qui la pierre rend hommage les fleurs aussi
sont dédiées.
Le malheur ... il faut me comprendre, c'est ici le
&lt;:hâteau du plus grand des malheurs.

III
S1 vous croisez sous les arbres un serviteur
&lt;le ce château, il vous saluera d'un bonjour en
vérité singulier.

�PIRE QUE LA MORT

500

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Dans le geste nul faux empressement.
Dans la voix nulle note obséquieuse.
C'est une nuance imperceptible d'un respect qui
n'a point égard à la mise du visiteur.
Politesse de l'âme qui, usant du mot banal, le
relève le renforce d'un rapide regard vivant :
,
.
.
r.•
I"
"Frère je t'ai reconnu, Je te salue, mon 1rere .
Mai; en même temps, ce salut - à moins qu'il
ne vou~ dépasse - vous grandit, vous confère
un privilège écrasant.
Comme sur le passage d'un convoi funèbre, on
se découv~e dans les rues, devant la majesté de
la mort, qu; représentez-vous donc de triste et
d'éternel devant quoi l'on s'incline ?

IV
Le malheur - il faut me comprendre - c'est
le respect de ce malheur qui s'étend_jusqu'à vous,
jusqu'à moi, qui s'allonge sur mm comme une
ombre.
N'est-ce pas ainsi que la mort est présente dans
.
les larmes de ceux qm restent .
En leur personne vêtue de noir n'est-ce pas la
mort qu'on salue, mêlée à la douleur, comme
deux images superposées sur la même plaque
sensible, et tantôt c'est l'une et tantôt c'est l'autre
qui émerge du fond o~scur.

501

Mais ne dirait-on pas que cette mort en deuil,
qui regarde sans voir de ses pauvres yeux rouges,
est plus proche de nous, plus humaine que la mort
véritable, incompréhensible et déjà si distante avec
son étrange pâleur, ou légendaire et fantastique
avec ses orbites creuses ?
Mais la mort est la mort, on l'appelle par son
nom, car elle est commune, publique, affreusement
ouverte à tous : elle est le grand hall populaire, et
l'on voit de partout les ténèbres du porche où
s'engouffrent tous les chemins.
Ce malheur, non : il faut comprendre. Un couloir secret y conduit.
Et moi aussi je pleure un ami disparu, mais
avant le tombeau.
Vous qui révèrez dans la mort une pensée
éteinte, si faiblement .qu'elle ait brillé, dans quel
esprit d'humilité devez-vous approcher avec moi
d'une mort-vivante qui · est le vacillement même
de cette flamme sous un souffle inconnu 1

V

~

Le masque pâle, aigu, rasé,
Le balancement d'un funambule,
Je ne sais quel air d'être posé
Comme un oiseau sur une tuile,

�502

LA NOUVELLE REVUI FRANÇAIS.!

Toujours gonflant comme une bulle
Quelque espoir d'avenir tranquille;
Bons yeux de myope, bruns et doux,
Fourrés de malice par dessous;
Une lèvre qui s'offre et veut dire :
Cœur d'enfant, cœur étonné;
L'autre, moqueuse, qui retire
Ce que la première a donné ;
Tant6t un doigt levé, tranchant,
Fier d'un mot qu'il croit méchant,
Tantdt grave, lisant un livre
Comme un écolier sa leçon;
Chaque matin, enivré de vivre,
Ravi de siffler sa chanson.
Encore de toi n'ai-je tracé,
Mon ami, qu'un plat portrait
Au simple trait.
Ce qui fit ton charme a passé
Entre ces lignes.
Que reste-t-il ? un amas de signes
Eteints, du noir sur du blanc,
Au lieu du feu
Tremblant
Et bleu.
Mais, par delà le sens des mots,
J'aurais voulu que leur cadence

503

PIRE QUE LA MORT

Menàt comme ta vie une danse
Supérieure à tous tes maux.

J'aurais voulu, loin de décrire
La finesse de ton sourire,
Que mon vers léger sourît
Du même pli fin que ton esprit.

Mais seul, peut-être, un chant de flüte
Eüt pu, déchirant le voile noir
Derrière lequel ton âme lutte,
Tel que tu fus te faire voir.

VI
Il faut comprendre: songez aux passants solitaires que charrient les grandes villes.
Songez à vous-mêmes, à nous tous, ouvriers
que nous sommes, quel que soit notre emploi,
ouvriers de Paris, quand, à la débauchée, nous
aspirons l'air frais de la rue comme un souffle de
liberté.
Court répit entre deux batailles, étroit loisir
resserré entre la fatigue du jour et les tracas du
lendemain.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

L'âme qu1 étouffe se précipite à cette fente, à
cet interstice azuré.
Chacun de nos pas sur le pavé humide est une
reprise de possession, une conquête nouvelle de la
terre, pour une durée brève et précieuse.
Tous les espoirs tournoient avec les lumières.
Le vacarme assourdissant isole le marcheur
dans son rêve.
Peu à peu les contours des choses ont perdu leurs
arêtes ; rien n'oppose plus aux écarts de la pensée
de barrières précises; une cité fantastique étincelle
dans la brume; le monde de l'imagination s'installe,
profond et bleuâtre, en même temps que la nuit.
C'est bien alors qu'une cervelle humaine est
comme un bol de punch enflammé.
Où courent ces milliers d'ombres sous la pluie
qui les fouette ?
Que d'aiguillons divers emploie la nature, combien d'autres, empoisonnés, la civilisation invente,
pour exciter à vivre ces malheureux!
Des mirages, des mirages dans les glaces ruisselantes, dans les satins gris de la boue !
Le pauvre est riche et se dit: "Je ferai tant de
parts de ma fortune", car il s'accorde aussi le luxe
de se montrer généreux !
L'artiste obscur voit son nom qui flamboie; il
méprisait la gloire, il la dédaigne encore, mais cette
fois sans amertume, avec un fier sourire, comme
un royaume à lui.

PIRE QUE LA MORT

Le barbon galant renifle sans risque l'odeur du
fruit vert.
Le timide regarde en face, le lâche est un héros.
Que de belles actions en un clin d'œil accomplies ! Que de crimes surtout commis danS- le
secret des consciences par les plus honnêtes gens !
Tous les gêneurs décapités!
Et vous, bons vieux parents, assis là-bas, dans
vos provinces, au coin d'un feu économe, un petit
calcul de votre cher fils vous a, dans l'instant,
supprimés.
Mais, par dessus nos souhaits mesquins, Paris,
c'est ton noble vœu qui monte le plus haut dans
le ciel, car ta lueur est autre chose que le reflet
d'une ville quelconque dans les nuages errants !
Quel bureau de statistique fera le compte des
chimères que, depuis des siècles, à toute heure, tu
consommes sans calmer ta faim ?
Loin de te ralentir, le poids du passé te pousse
en avant la tête la première : ah ! tu vas tom ber 1
non, tu te relèves, la course est la loi de ton équilibre, et tes enjambées donnent le vertige.
La route s'allonge, mais derrière toi: tu n'en
suis aucune, mais tu traces la tienne de l'avancée
de ton front dans l'avenir inconnu.
La clarté de ma lampe autour de ce poème,
est-elle un atome de la nébuleuse ? quel sera mon
sort dans le tourbillon ? étincelle qui monte ou
cendre q uî glisse ?

�506

LA NOUVJ!LLE RBVUE PRANÇAISE

Capitale des enchantements, l'ami dont je parle
était dans ton rire une note acide: pourquoi l'as-tu
rejeté?
Nuls yeux plus que les siens ne brillaient de
plaisir au spectacle de tes féeries: pourquoi l'as-tu
égaré?
Nul ne sut mieux que cette àme railleuse· discerner dans les lignes de tes modes changeantes le
dessin éternel, pourquoi l'as-tu puni de t'avoir
tant aimée?

VII
Si la mort germe dans la vie, si la maladie est
dans la santé, chacun de nous peut se perdre
ainsi, comme on dit, dans les vieux contes, qu'un
enfant se perd dans les bois.
D'ordinaire à la 6n d'un songe, un choc nous
révèle que notre âme atterrit ; nous retrouvons,
deçus et pourtant rassurés, les Jabours plats de
l'existence, et notre avare lopin et l'antique char.rue : notre progéniture bruyante et le terme à
payer,
Car ceux qui ignorent ces réalités ne connaissent point la valeur du r!ve : la poésie vraie, qui
comprend tout l'homme, part de la prose, s'élève
au dessus d'elle, et puis y revient comme l'alouette
au sillon.

PIRE QUI LA MORT

L'oiseau lui-même tient du cerf-volant : l'instinct, comme un fil invisible, des hauteurs de l'air
le rattache à son nid.
L'esprit qui vagabonde tire sur la 6celle; la
raison en bas attend son retour; la mémoire cachee
se prépare dans l'ombre à le ressaisir : "Rappelletoi ton nom, ton âge, ton histoire, prends ma
main, voici ta maison. "
Mais il peut arriver, un soir, qu'on s'aventure
trop loin.
On était sorti comme de coutume : "Je reviens
tout à l'heure. "
Comme de coutume, sur le trottoir, nos rêveries
familières nous avaient aussitôt rejoints.
Comment aurions-nous remarqué le changement
de leurs visages, ces paupières baissées qui méditent un mauvais coup ?
Elles nous tenaient au cœur, eJJes nous étaient
si chères, si connues dans tous leurs recoins, dans
leurs sautes d'humeur et dans leurs bizarreries !
Nous les aimions, parbleu, autant que nousmêmes, avec une pudeur jalouse, une délicieuse
honte, comme un vice inavoué .
D'autres que nous se seraient moqué d'elles,
disant: " C'est absurde ! quelles billevesées ! "
Elles étaient cette intimité qu'on ne partage
avec personne, qu'à l'approche de son semblable
chacun renferme sous cent clés, les pensées fantasques de la solitude, celles qu'aux minutes les

�508

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS.X

plus imprudentes, dans le délire même de l'amour,
on laisse à peine entendre.
Oui, vraiment, je vous le demande, comment
nous serions-nous défiés !
Cependant, voyez la traîtrise, au lieu de nous
accompagner à la distance convenable, distraites,
amicales, parlant de temps à autre et parfois se
taisant J ce soir-là elles nous encadraient comme un
prisonnier.
Ainsi le condamné s'avance, livide, entre les
valets du bourreau.
.
Encore le condamné sait-il, dans le dur trajet,
que ceux-là qui le soutiennent l'ont renié comme
un de leurs frères.
Mais nos rêves ! Ah 1 nos idées, c'est entendu
qu'elles nous trompent I nous les trahissons bien
nous-mêmes selon le vent !
On forme avec elles de ces faux-ménages où
chacun triche à qui mieux mieux.
Végétations de surface, lentilles d'eau sur l'étang.
Et quand, par hasard, quand, par impossible,
ce qu'on nomme une idée est une chose à nous,
elle change de nature, croyez-moi, et devient un
rêve.
Mais nos rêves, nos rêves fidèles, eux, la flore
des profondeurs, eux qui plongent leurs racines
dans l'épaisseur du tissu, dans la moëlle et dans le
sang 1
Nos rêves dont les tiges frêles, ce frisson dans

PIRE QUE LA MORT

5o9

la brise, sont l'extrême aboutisse~ent, le tout
dernier foisonnement d'une plante disparue!
Nos rêves multipliés par boutures à travers
les siècles, de père en fils l
Quoi! les voilà qui, par sombre magie, prennent
un corps, un corps opaque, et font écran sur le
monde, et se substituent au monde 1
.
Les voilà tous qui nous cernent, nous empoignent nous entraînent!
Hélas ! c'en est fait de nous : on est un homme
escamoté.
A quel moment le sortilège a-t-il commencé ?
A quel moment encore, d'un brusque recul, et
des pieds et des poi'ngs, d'une révolte de tout
l'être, aurait-on pu se défendre, s'arracher de cette
étreinte, revenir sur ses pas ?
Trop tard. La frontière est franchie, Paris est
loin déjà ...
Ce ne sont plus les bonnes r~es où l,'on nav'.guait sans carte, c'est un labynn~e ou, de~uis
l'entrée, le sol descend, descend toujours ; mais la
pente d'abord est presque insensible.
Cela s'est très bien passé, pas de scènes, pas de
cris.

�510

LA NOUVELLE RJ!VUB FRANÇAISE

VIII
Pourquoi souris-tu ainsi de ce sourire délivré ?
D'habitude, notre sourire laisse voir par transparence comme des ombres sur le rideau d'une
fenêtre éclairée : silhouettes de pensées plus ou
moins definies, allant et venant dans le fond de la
chambre.
Les préoccupations ne manquent pas, dont les
contours sont nets, ni les doutes non plus b'urinés
dans l'esprit ou gravés à l'eau-forte, précis et
profonds, et d'un noir magnifique.
Mais ce peuvent être aussi les souvenirs flous
d'anciens plaisirs gàtés, d'anciens soirs de défaites :
ce qu'on appelle l'expérience, et dont la plus heureuse est une désillusion.
Ou, plus vague encore, cette humeur inquiète
qui va de l'impatience à l'angoisse, et qui, inséparable de notre destinée, n'est que la conscience
diffuse de la vie, le sentiment d'une question
posée à chaque sursaut du cœur, éternellement la
même, éternellement suspendue.
Mon ami, pourquoi souris-tu de ce sourire
sans ombres, oublieux, ravi en extase ?
Du présent difficile, et de toute mémoire, et du
triste sort commun ton sourire est si détaché!
Pourquoi, mon ami, ce sourire qui derrière lui

PIRE QUI LA MORT

SII

n'a plus rien, rien que la flamme d'une bougie
dans la chambre vide?
Tu n'es donc plus un des nôtres ! tu n'es
donc plus un de l'équipage sur la vieille coque
pourrie ?
Vois, à la barre du gouvernail, la grappe de
l'humanité, nos fronts soucieux, nos muscles tendus, et les jours et les nuits déferlant sur le pont?
Ton désintéressement est épouvantable.

IX
Mais ta gravité l'est-elle moins?
Un si grand sérieux est-il de ce monde ?
Quel brusque vieillissement I quel affaissement,
tout à coup, de ce qui, dans un visage, se redresse
avec quelque confiance, aspire tant soit peu au
bonheur, comme la feuille se hausse du côté du
soleil !
Tous les traits tirés vers le bas comme des
fils-à-plomb, le masque entier coulant à pic, absorbé, .englouti dans une méditation funèbre.
On croirait que tu viens d'apprendre, chuchotée
à ton oreille rapidement, en trois mots, une nouvelle si accablante que l'avenir par elle est soudain
barré.
Ou de découvrir un secret qui ruine ta dernière
espérance.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
PIRE QUE LA MORT

Une telle expression de tristesse condamne
toute la vie : s'il est vrai que la face de l'homme,
quand ce ne serait qu'une seule fois, peut réfléter
ce fond lugubre, quel optimisme de l'école prévaudra contre ce miroir ?

X
Mots à tout aller, mots de chaque jour,
Habits ripés jusqu'à la corde,
Pièces d'argent passant tour à tour
Des sacs des peines aux doigts de l'amour,
Les seuls mots pleins de miséricorde,
L'unique instrument qui s'accorde
Avec Je ton des camrs émus,
Encore une fois soyez promus
A la dignité la plus haute :
Celle d'accueillir comme un bon hôte
La douleur qui tremble et bégaie.
Vos douces figures sont fatiguées,
Depuis le temps que sur le pas de votre porte
Vous la relevez à moitié morte,
Et lui rendez chaleur et voix.
Ouvrez, bonnes gens, encore une fois
Elle a buté au seuil ce soir !
Que demande-t-elle ? un banc où s'asseoir,
Un coin dans la rougeur de l'âtre :
Or, c'est vous l'âtre et l'escabeau.

51 3

Va, mot cherché, va, mot trop beau
Va-t-en faire fortune au théàtre ! '
Prends, avec la complicité
D' un acteur qu ,on dit très moderne
Cet air contenu, brutal et terne
'
Qui joue à la simplicité !
'
Et toi, mot fat, sot comme une rime
Mot sonore, étincelant sublime
'
Poing au côté, chapea: de trave~s
Va, pousse ta note au bout d'un ;ers
Et toi, joli mot, mot d'esprit,
Reste au salon ! et retourne au livre ,
Mot bien écrit !

V~us seuls s~vez ce que c'est que de vivre,
Vieux mots limés du vieux langage,
Deven~s tran_sparents avec l'àge,
Mots d un cristal qui tient enclos
Le souvenir d'avoir pressé des fleurs.
Incolores ? eh ! quoi comme les pleurs.
Etouffés ? oui, comme les sang.lots.

V~~s, usés, chers vieux mots, que dis-je?
A,1-Je _oublié par quel prodige
.
L antique souffrance ne vieillit point ?
Ah l D"
.
ieu, l'ancienne, comme elle nous point 1
2

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAlSE

C'est vous, le premier cri qu'elle arrache,
Vous, le premier sang qu'un blessé crache.

Défrakhis, vous, routiers du sort,
Vous à qui chaque misère ajoute
Un sens de plus, un trait plus fort ?
Non, mais poudreux d'une très longue route.
Vous qui, sachant comme il en coMe
Au cœur fier d'avouer son deuil,
Rompez les sceaux, violez l'orgueil,
Vous, pâlis, effacés ? non, pâles
D'une mortelle pâleur, ah I peut-être.
On hésite, et c'est comme un râle,
On parle enfin, on va connattre,
Palper comme un corps évanoui,
Comme un cadavre percé d''-!ne lance,
Tout son mal jusqu'alors enfoui
Dans les caveaux sourds du silence.

Ce sont des mots comme on en dit,
Tout plats, sans rien d'abord qui frappe,
Mais où brusquement s'ouvre une trappe :
Des mots plats qu'on approfondit.

Ce sont de cornrnw1s mots terre-à-terre,
Qui ne font pas de bruit, marchant pieds-nus,

PIRE QUE LA MORT

515

Clairs pour tous et voilés de mystère,
Familiers et gros d'inconnu.

Drus, brefs, triés, passés au crible
Des grands chagrins,
Ce sont des mots pareils aux grains
D'un blé terrible ;

Durs grains de l'angoisse et du soupçon,
Faits d'une pensée
Où la douleur comme une moisson
Est condensée ;

La douleur de demain, toute une mer
D'affreux épis,
Des jours et des ans de pain amer,
De mal en pis.

Des mots espacés comme ces gouttes
Qui pleuvent des cieux noirs largement,
Quand, les nerfs tendus, on écoute,
Comme un lourd tombereau sous une voüteJ
Rouler l'orage dans l'éloignement.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISB.

Ce sont des mots comme en voici :
" Qu'est-ce qu'il y a ? qu'as-tu ? réponds nous I "
Où toute la vie est comme à genoux,
Où toute l'àme se rend à merci.

Xl
Menus objets, pinceaux, crayons ...
Celui-ci vous range avec minutie, celui-là préfère
à l'ordre évident l'arrangement plus intime d'Ûn
désordre connu, combinaïson brouillée de chiffres
dont il possède seul les nombres.
Aquarelles dans les cartons, livres sur les
rayons ...
Ce qu'on sait caché à portée de la main, et ce
qui compose le léger décor indispensable à nos
aises : entourage choisi, cercle magnétique où l'âme
cesse de feindre et, le soir, se détend, installée
dans son propre reflet comme, au centre de son
halo, la lumière.
L'encre de Chine et le godet à leur place
assignée, et la gomme qui va et vient et qu'on
cherche toujours.
Petites choses soumises, esclaves de nos manies,
de nos méthodes puériles, de notre attachement à
des riens, ces riens eux-mêmes.
Douces choses muettes, humbles formes visibles
que prend le s"ence de la maison.

PJR.E QUE LA MORT

Le chevalet plein d'attente, plein de promesses
plein de reproches...
'
Et la guitare pendue au mur, comme un romanesque sentiment, qu'on cultive et dont on sourit.
Démons du foyer, dieux lares, amis, confidents,
témoins.
Témoins des discussions interminables dans les
fumées de l'esthétique et du tabac.
Témoin du travail, de ce profil à contre-jour
tant de fois penché, près de la fenêtre, sur la table
à dessin.
Témoin d'un bonheur disputé par la vie, nullement pareil à quelque paix armée, semblable plutôt
à un terrain piétiné, jamais perdu, conquis sans
cesse, un bonheur comme une suite de victoires
dans une guerre de montagnes où les forces
s'épuisent.
. Témoins de ce qu'à Paris il est dépensé chaque
Jour de trésors spirituels, de ce qu'il peut y avoir
d~ tenue, de crànerie, d'aristocratie vraie au purgatoire de la bohème.
Témoins, soyez-le aujourd'hui de ce drame
atroce : . votre maître qui s'en va, qu'on emmène
par trahison ; car nous l'avons trahi : tout à l'heure
il chantait !
Et maintenant, vous gisez là comme un bric-àbrac misérable, inanimés.

�518

LA NOUVELLE REVUE FRA, ÇAISE

XII
Amateurs cultivés, connaisseurs délicats,
Emportez. vos certificats
D'élégante et fine industrie,
Etlaissez-nous,mes chers messieurs,on vous en prie 1

Pour rendre à notre ami les respects qui sont dtîs
A l'artiste, à ses maux, à ses efforts perdus,
Quelques uns suffiront, ceux dont la vie étrange
Apparatt du dehors comme un désordre vain,
Mais dont l'œuvre est reliée à leurs jours, comme
[un vin
Aux soleils de l'année où môrit la vendange.
Ceux-là mes vers iront les chercher un par un,
Car, n'étant point des vers qui crient pour qu'on
[s'attroupe,
N'étant point marchands de drogue aux carrefours
[du commun,
Certes ils auront du mal à rassembler leur groupe.
Ils devront quelquefois entreprendre un voyage,
Passer les mers, pour joindre, à un sixième étage
Ou dans la paix des champs, un ou deux inconnus,
Pour tenir, comme on tient un oiseau qui palpite,

PJllE QUE LA

IORT

Et sentir battre un peu plus fort, un peu plus vite,
Un cœur ou deux serrés dans leurs doigts purs et
[nus.
Mais surtout ils viendront, visiteurs familiers,
Rêver, les jours d'automne, en ce coins d'ateliers
Où, quand la pluie et le vent font assaut sur le
[ verre,
La clarté des ciels gris est plus qu'ailleurs sévère.
A tous ceux dont l'orgueil est de sculpter ou pein[dre
Ils diront, mon ami, tes yeux qui n'ont su feindre
Que la gaité, parfois, quand ta verve était lasse,
Et ton martyre enfin, en pleurant, à voix basse.

XIII
Quand je songe à la lourde porte qui s'est
refermée sur toi, ce n'est pas une métaphore, une
vieille figure de langage que mon esprit fatigué
utilise encore une fois pour fixer ses tristes idées.
Je revois une odieuse porte épaisse et matelas~
sée, qui baille et où tu disparais, et qui paresseusement, comme une mâchoire, retombe sur ses
bourrelets.
Rien ensuite qu une surface unie, un hideux
rectangle de toile cirée, noir et lisse comme une
eau dormante affleurant les bords d'une fosse
profonde.

�520

LA NOUVELLE Rl!VU.E FRANÇAISE

Le silence et l'immobilité.
Ce qui s'est passé derrière cette porte, quand
soudain tu t'.es trouvé seul, cela, non, ne m'en
parlez pas, il ne faut pas en parler.
Mais j'ai beau secouer la tête en me bouchant
les oreilles, le démon est dans ma tête, comme un
souffleur dans sa botte.
A peine ai-je dit: "Je ne veux pas, je ne veux
pas y penser 1" qu'aussitôt il me chuchote:" Muré,
enterré vivant ! "
Nous étions là trois camarades qui, l'horrible
chose accomplie, avons regagné, tremblants, uqe
automobile au bord d'un trottoir.
L'heure était tardive, et l'endroit, désert; et ce
groupe hésitant, cette voiture arrêtée, tout cela
ressemblait à une louche aventure.
Comme si, mon ami, t'amusant d'un prétexte
trompeur, nous avions comploté de te conduire là,
pour, de nos mains, par derrière, te pousser à l'abime.
C'était aux approches du printemps : je sens
encore, appuyé sur ma bouche, le baiser mou de
cette inBme nuit.

XIV
Et voici bientôt toute une longue année que
je refais chaque semaine ce chemin où l'angoisse
augmente depuis le départ jusqu'au but.

PIRE QUE LA MORT

p.r

Voici déjà presque un an que je salue chaque
semaine le pont, la berge et le moulin.
Le moulin au bord du canal fait un tic-tac de
grosse horloge qui calculerait les saisons.
Un matin, sort de la terre comme une fine buée
qui enveloppe les arbres d'un nuage verdissant.
Quelques jours plus tard, c'est une vraie dissonance, une vivacité de tons excessive: toute feuille
a sa pointe d'ivresse, tout brin d'herbe hausse
la voix.
D'une multitude de petits cris se compose une
clameur douce qui remplit le ciel lavé.
Quelle naive explosion ! quel entrainement à la
légère 1 quel oubli incompréhensible des leçons
du passé l
Puis, toute cette allègre enfance mürit, prend
du corps, atteint son poids de beauté ; les frondaisons trouvent leurs lignes, ordonnent leurs
masses contre l'azur tendu ; la vie des feuilles,
comme la nôtre, projette une ombre sur le sol.
Puis vient la raideur, et puis la cassure et la
chute en tourbillons.
Et le moulin, pendant des mois, tourne sa roue
dans la brume.
Et, de nouveau, un jour, c'est la même poussée,
la même crise de joie, la même fugue soudaine, la
même absence de mémoire.
Chemin de printemps, d'été, d'autom11e, chemin
d'hiver, chemin de printemps....

�5'22

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

XV
Est-ce une consolation ou une dernière tristesse, que ce qui d'abord nous semblait la plus
insupportable horreur puisse à la longue prendre
à nos yeux une physionomie familière ?
Faut-il croire que c'est la surprise, l'émotion
d'une attaque imprévue qui rend la douleur
déchirante ?
Sans ce coup de fouet qui Ja redresse comme
une bête endormie, l'âme ne connaîtrait-elle qu'une
douleur résignée ?
Un brutal réveil l'oblige à se défendre ou, du
moins, la force à gémir, mais, l'étonnement passé,
comme elle accepte vite le deuil et l'injustice !
Dans le pire des sorts elle tro11:ve un coin où
camper.
Il n'est peine si profonde, infirmité si cruelle
qui ne finisse, avec le temps, par être une compagnie.
L'homme, au cours des âges, a-t-il tellement
souffert que notre cœur en conserve comme un
morne pli, et que notre œil, dès l'enfance, n'ait
déjà plus que des regards atones pour le malheur
d'autrui ?
Ou bien, au contraire, la pression de la vie estelle en nous si haute que son jet emporte tout ?

523

PIRE QUE LA MORT

Vivre, vivre, encore vivre, cela seul peut-être
est un tel bienfait qu'on prend tôt ou tard son
parti du reste !
Hé! sans doute on réclame, chaque fois qu'on
est frappé, mais bientôt c'est par raison, par besoin
entêté de logique, par un absurde souci d'universelle légalité : simple réserve de style au bas d'un
acte enregistré, qui s'en va rejoindre dans la poussière tous les vieux contrats iniques.
Je me suis, par exemple, demandé souvent :
" Qu'est-ce que les pauvres attendent, pour crier
qu'ils en ont assez ? " Cependant, la révolte est
rare, ils s'accommodent de leurs taudis.
Assurément il y a dans la lumière du soleil un
principe de réparation, de renaissance indéfinie,
une panacée éternelle.
La vie assimile nos maux à sa forte matière
comme le feu antique, sur l'autel des sacrifices, se
nourrissait chaque jour du sang répandu.

XVI
Ainsi, certains jours encore, quand je cause avec
toi, tous deux paisibles, renversés dans de profonds
fauteuils de cuir, il m'arrive par moments d'oublier
où nous sommes.
Ton esprit, revenu des am1ées en arrière, joue

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
524
distraitement dans un monde enfantin ; mais tes
récréations futiles, j'y prends goôt moi-même.
Ces idées sautillantes, ces lectures émerveillées,
ces étourderies et ces découvertes s'accordent en
moi à des choses anciennes, à toute une vie puérile
qui se continue dans mon cœur.
Rien d'extraordinaire et, surtout, rien d'effrayant; l'apparence, plutôt, d'une grande douceur:
deux amis qui se retrouvent de plain-pied, face
à face, dans une clarté innocente.
L'atmosphère est si limpide que les feuilles
d'un arbre voisin de ta fenêtre sont comme ciselées
dans l'or vert, et la substance du ciel sans tach~
ressemble à de l'émail appliqué sur la vitre.
Le regard d'un Créateur attendri baigne les
murs de sa lumière : satisfait de son œuvre, le
Seigneur la contemple et paternellement la bénit.
On aperçoit au loin, par delà les clôtures, aux
bords d'un vaste horizon, quelques cheminées
d'usine : ont-elles une autre réalité· que d'être un
détail minuscule dans uri tableau qui lui-même
ne parait exister que pour le délassement des
yeux?
Le calme, la pureté de l'air, cette délicieuse
sensation d'allègement et presque d'irnpondérabilité que procurent les lieux élevés, s'associent
aux souvenirs de mes longues stations dans des ·
monastères de Russie qui dominent de haut l'immense plaine étalée, et où l'on n'entend aucun

525

PIRE QUE LA MORT

bruit, sauf les continuels murmures de l'espace
et, parfois, des sons de cloches en querelle avec
le vent.
Et ici comme là, dupe d'une illusion, aspirant
,
le silence
comme une vapeur d'.
opmm : "N e
voilà-t-il pas, me dis-je, la retraite que j'ai si
souvent rêvée ?"

XVII
Une autre fois, c'était au jardin, tu mis sous
mes yeux des dessins terribles, rehaussés ,de rou~es
violent~ : les postures, les enlacements d une priapée maladive.
Hélas ! mon ami, de nous deux n'était-ce pas
moi le plus troublé ?
Quelle douloureuse obsession couve au fond
de notre cœur, toujours prête à se renflammer ?
Ainsi, pendant les chaleurs de la canicule, l'incendie dans les bois de pins, avant même qu'il
n'éclate, est déjà là qui semble attendre, dissimulé
dans les aiguilles sèches, dans l'écorce résineuse.
Pauvre décence, pauvres convenances, pauvre
enveloppe de paille !
Qui dira, qui enfin osera dire, comme on fait
l'aveu d'une chose grave, d'un mal secret qui
ravage la vie, jusqu'où va chez certains la hantise
de. la femme, dans quels tourments les jette l'idée

�526

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

se_ule de son corps, et comment ses approches
alimentent leur fièvre au lieu de l'apaiser ?
Là encore les voies de la raison croisent les chemins du délire : le banc où nous étions assis était
à l'un des carrefours.
Cependant, mon ami, ayant communié avec
toi dans le même égarement, je me levai, je partis :
devant moi les portes étaient grandes ouvertes,
nul ne songea à m'arrêter.
FRANÇOIS

PoRcHÉ.

DEUX LIVRES SUR
P. J. PROUDHON

1

Le théoriciens du syndicalisme révolutionnaire, les
radicaux soucieux de réformes sociales, les " morcellistes"
partisans du " bien de famille " inaliénable, et même les
doctrinaires de la Contre-Révolution, se réclament de
Proudhon, le citent à l'envi, s'efforçant moins à tirer au
clair sa pensée qu'à couvrir leurs opinions de son autorité
morale. Si l'on songe combien ces luttes de parti risquent
de déformer une illustre figure, on accueillera d'autant
mieux toute étude ne tendant qu'à nous présenter
Proudhon, tel qu'il fut, à faire revivre devant nous sa
personne, ses idées, son esprit.

I
Proudhon mérite bien une ample biographie à la
manière anglaise. Sainte-Beuve l'avait senti ; il n'a laissé
qu'un livre inachevé, mais c'est une des entreprises qui
font le plus d'honneur au grand critique : pour ce rude
combattant, alors honni ou méconnu, il a su retrouver en
sa vieillesse cette ouverture d'intelligence et de sympathie
La Sociologie de Proudhon, par C. Bouglé. (Armand Colin).
La Jru11esse de Proudhon, par D. Halévy. (Cahiers du Centre,
Figuière éditeur).
1

�528

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

qui Jui manqua trop souvent à l'égard de ses contemporains. Avec les mêmes dispositions, M. Daniel Halévy
aborde la même tâche. Je ne m'étonne point qu'elle l'ait
attiré, sa Vie de Frédéric Nietzche l'ayant montré fort
sensible à certaine sorte de grandeur et de pathétique
intellectuel. Certes, le développement de Nietzsche ne
res emble guère à celui de Proudhon: Nietzsche,scholar surchargé de culture, doit remanier cette culture acquise et
renier ses premiers jugements pour creuser peu à peu jusqu'à ce qu'il croit être sa plus profonde sincérité; ses affirmations passionnées, il les dégage à force de critique et de conflits intérieurs ; et c'est ainsi qu'il crée sa tragédie. Rien
de tragique, dans la vie de Proudhon, que la résistance
des hommes et des choses ; nul besoin de conquérir sa
vraie personnalité.
le début assuré de sa force et de ses
convictions fondamentales, sans nul retour sur lui-même,
il marche droit en avant, avec la ferveur spontanée d'un
plébéien autodidacte. Il ne traverse aucun doute ; il se
complète, il se corrige, il ne se dément pas. D'après son
expérience intime, il s'est formé de la nature humaine
une notion simple, et qui semblera pauvre à quiconque
se plaît aux analyses d'Aurore et d' Humain, trop Humain :
fllt-il capable de les voir, il négligerait les motifs individuels dont la sommation ne se traduit pas en de puissants
facteurs sociaux.D'ailleurs son esthétique est simple autant
que sa psychologie. Mais comparée à celle de Nietzsche- et
pour parler comme Nietzsche lui-même - sa volonté
est, sans nul doute, d'un plus grand style, droite, inflexible,
toute appliquée à son objet. Ce style, qui vraiment " est
l'homme", fait, sans nulle invention d'art, tout le prix de
son éloquence. Les versets !.es plus lyriques de Zarathustrr,

Des

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

restent l'exaltation d'un rêve sans prise sur le réel, et
l'exaltation du moi qui se glorifie d'avoir formé ce rêve.
Même quand Proudhon déclame et vaticine, ce qui nous
occupe avec lui, ce n'est pas lui, ce n'est pas la rareté de
ses goOts ou la hardiesse de ses idées, c'est vraiment le
destin des hommes, c'est le travail, la dignité et la justice.
En se détournant de Nietzsche, M. Halévy trouve donc
en Proudhon une âme non moins noble, mais plus forte
et plus saine, hantée par des problèmes plus urgents et
plus voisins de l'action efficace ; il la comprendra d'autant
mieux que ces problèmes l'intéressent lui-même depuis
longtemps (témoin son Histoire dt quatre am et ses études
sur le mouvement ouvrier). Oserai-je ajouter encore que
d'avoir été compagnon de Péguy, est une bonne condition pour comprendre Proudhon ?
" Mes ancêtres de père et de mère furent tous laboureurs francs, exempts de corvées et de main-mortes
.
'
depu1s
un temps immémorial. 0 Proudhon aime à rappeler
l'audace de son grand-père à contre-carrer les prétentions
des seigneurs, la probité naîve de son père vendant sa
bière presque au prix de revient : " Tant pour mes frais,
plus tant pour mon travail, voilà mon prix " ; les vertus
et les idées républicaines de sa mère : " Ce que c'est que
la noblesse de race ! Je suis noble, moi l" Il ne sort pas
du prolétariat des villes ; sa petite patrie, à Besançon, est
un faubourg sans usines, une sorte de liaison entre la
ville
. et la campagne ; sa famille, selon les travaux, les
saisons, est urbaine ou paysanne ; elle sait garder sa fierté
en face des cousins devenus bourgeois. Catholique par
tradition, tout en raillant les curés, elle ne se dérobe pas

3

�53°

LA NOUVELLE REVU! FRANÇAISE

aux obligations du culte (c'était au temps de la Restauration). Mais était-ce une race vraiment pieuse, assez
pieuse pour que la religion enseignée à Proudhon dès_ son
enfance ait marqué son !me à jamais ? De tout le livre,
voilà les pages qui prêtent le plus à discussion. Il semble
qu'involontairement l'auteur force le sens des textes.
Faute d'avoir éprouvé par lui-même ce qu'était naguère
encore, dans ces campagnes de l'Est, l'état d'esprit du
peuple catholique, il ne se doute pas à qu:1 point des
pratiques régulières pouvaient aller avec la tiédeur de la
foi. Certes, les propos narquois qu'il rapporte ne sont pas
signes d'impiété; mais d'autr~ part nul fait_ ne montre,
chez aucun membre de la fam1lle, une dévotion exaltée :
" Chez nous, déclare Proudhon, on avait la foi du charbonnier. On aimait mieux s'en rapporter à M. le Curé
que d'y aller voir. " Et le biographe aussit6t de traduire :
"Tout ce peuple dans sa masse et dans sa profondeur,
avait gardé la fidélité des vieux jours." - Il avait gardé
les vieilles coutumes; et, comme en bien d'autres cas, cette
préparation a uffi pour que Pierre-Joseph, vers sa
vingtième années après un temps d'indifférence, se portàt
d'un élan tout personnel vers une piété sincère et fervente .. ,
Sans parti-pris, la question vaut qu'on s'y arrête : Que la
raison de Proudhon ait travaillé sur un fonds indestructible de sentiment religieux ; que sa foi révolutionnaire soit
comme un détournement de son premier enthousiasme
chrétien -cette hypothèse intéressante n'est pas in vraisemblable en soi ; nous pourrions l'admettre sans rien préjuger
sur la valeur de l'une et de l'autre croyance. Mais Proudhon
lui-même est d'un autre avis. Son ouvrage principal, La
Justice dam la Rivolution et dans l'Eglise, affirme éner-

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

53 1

giquement que la notion de justice est immanente à la
conscience humaine, se passe de toute révélation, et ne
peut être qu'obscurcie et faussée par la croyance en un
Dieu transcendant. Pour user d'un argument ad hominem,
pour retourner contre Proudhon sa propre expérience
intime (qu'il aurait donc singulièrement méconnue), il
faudrait des preuves décisives, que M. Halévy n'apporte
aucunement.
" Jusqu'à douze ans, ma vie s'est passée presque
toute aux champs, occupée tantôt à de petits travaux
rustiques, tant6t à garder les vaches... Quel plaisir
autrefois de me rouler dans les hautes herbes, que j'aurais
voulu brouter, comme mes vaches ; de courir pieds-nus
sur les sentiers unis, le long des haies; d'enfoncer mes
jambes dans la terre profonde et fraîche ! Plus d'une fois,
par les chaudes matinées de juin, il m'est arrivé de quitter
mes habits et de prendre sur la pelouse un bain de rosée...
Que d'ondées j'ai essuyées I que de fois, trempé jusqu'aux
os, j'ai séché mes habits sur mon corps, à la bise ou au
soleil ! Que de bains pris à toute heure, l'été dans la
rivière, l'hiver dans les sources l Je grimpais dans les
arbres ; je me fourrais dans les cavernes ; j'attrapais les
grenouilles à la course, les écrevisses dans leurs trous ;
puis je faisais sans désemparer griller ma chasse sur les
charbons. Il y a, de l'homme à la bête, à tout ce qui
existe, des sympathies et des haines secrètes dont la
civilisation ate le sentiment. J'aimais mes vaches - mais
d'une affection inégale ; j'avais des préférences pour une
poule, pour un arbre, pour un rocher ... Quel exil pour
moi, quand il fallut suivre les classes du collège !. .. "
Il les suit pourtant en bon travailleur; mal doué pour les

�53 2

LA NOUVELLE REVUE FllANÇAIS.E

mathématiques, il prend ses revanches avec le latin " ... A
quatorze ans, je lus (c'était un de ses prix) le Trait/ dt
l'txisttnu dt Dieu, de Fénelon ; depuis lors, je suis
métaphysicien. " Mieux vaudrait dire théoricien, philosophe, idéologue, car précisément la métaphysique
cartésienne le déroute et le déçoit : " Il me sembla, dès
lor , qu'il fallait suivre une autre route pour constituer
la philosophie en science." C'est vers ce temps-là qu'à la
Fête-Dieu, ayant assumé de bon cœur dans la
procession le r61c le plus humble et dont nul ne voulait
(porter la braise et les pincettes), il est payé de raillerie, et
frémit de rencontrer l'injustice dans la maison du Seigneur.
Vers ce temps encore, au bibliothécaire lui demandant :
" Mon petit ami, qu'est-ce que vous voulez faire de tous
ces livres? " il répond rudement : " Qu'est-cc que ça
vous fait ?" Les souvenirs de sa seizième année seront plus
tard traduits en une note qu'on pourrait croire de
Stendhal : '' 1 82 5. Mission de Besançon, grand
fracas, grande dévotion. Derniers soupirs de la religion en
Franche-Comté. A partir de cc moment, cc n'est plus
religion, c'est hypocrisie ou bêtise. " C'est alors que pour
des mois il s'éloigne de l'église. " Je poursuivis mes
humanités à travers les misères de ma famille, et tous les
dégodts dont peut ~tre abreuvé un jeune homme sensible
et du plus irritable amour-propre. Outre les maladies et
le mauvais état de sa santé, mon père poursuivait un
procès dont la perte devait compléter sa ruine. " Dans la
dernière année, il s'acharne, il s'épuise, pour échouer
cnnn au baccalauréat. Il faut que bien vite il gagne sa vie;
sa destinée est en suspens. L'instinct de préserver sa pensée
lui fait choisir cc métier d'imprimeur qui, du moins,
n'éloigne pas des livres.

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

533

"Je me souviens encore avec délices de ce gr:and jour
où mon compostn1r devint pour moi le symbole et l'instrument de ma liberté. Non, vous n'avez pas l'idée de cette
volupté immense où nage le cœur d'un homme de vingt
ans, qui se dit lui-meme : J'ai un ltat ; jt peux alltr
partout. Jt n'ai httoin de ptrsonnt." Devenu vite correcteur, il lit,
l'imprimerie, les Pères de l'Eglise. Il vit
comblé d'une joie alaquelle contribuent ensemble le travail, la pensée, un chaste amour, la ferveur religieuse
conquise ou retrouvée. Il écrivait vingt ans plus tard :

a

a

" Je sais aujourd'hui ce qui rendait à vingt ans mon
Ame si pleine, si aimante, si ravie ; cc qui rendait pour
moi la femme si angélique, si divine; ce qui, dans mes
r~ves d'amour, me rendait si précieuse ma religion en
m'y intéressant d'une façon si douce, en me la faisant
aimer d'amour... J'étais chrétien parce qu'amoureux ;
amoureux parce que chrétien, je veux dire parce que religieux. La religion, en effet, c'est la foi à l'absolu, dans
tous les ordres de la connaissance et de la sensibilité. "

Se croyant appelé à devenir un apologiste du christianisme, il se mit à lire les livres de ses ennemis et de ses
défenseurs. A l'égard de Chateaubriand, sa réaction fut
nette autant que vive : " Ce n'est pas sans une colère
concentrée que j'ai lu, à vingt ans, les ouvrages de ce
phraseur sans conscience, sans philosophie, et dont toute
la dignité fut dans la faconde. Voilà donc, me disais-je,
avec quoi l'on mène les nations ! "Il estime au contraire,
il respecte Bonald ; mais, comme ce grand chrfoen est
moins préoccupé du salut personnel que de l'équilibre
social, comme il cherche en sa religion ce que les gens
de 89 croyaient trouver en leur Déclaration des Droits :

�534

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

la loi même des sociétés, les éternels priJ1cipes d'un
ordre juste et stable, par lui Proudhon est ramené à
la recherche d'une justice humaine qu'il oppose bientôt
à la religion :
" Mais quoi ! me disais-je tous les jours en poussant mes
lignes, si par quelque moyen les producteurs pouvaient
s'accorder à vendre leurs produits et services à peu près
ce qu'ils cofttent, et par conséquent ce qu'ils valent, il y
aurait moins d'enrichis sans aucun doute, mais il y aurait
aussi moins de faillis ; et, tout étant à bon marché, on
verrait beaucoup moins d'indigence.
" Déception I me criait aussitôt l'Eglise •.. L'Evangile
nous enseigne que le paupérisme est indéfectible comme
le crime ..•
" Rien ne prouve, répondais-je, que le vice et le crime,
dont on fait le principe de la misère et de l'antagonisme,
n'aient pas préc~ment leur cause dans cette misère et
cet antagonisme, que la doctrine catholique représente
comme en étant le ch!t1ment. Toute la question est de
trouver un principe d'harmonie, de pondération, d'équilibre,
'' Or si, par hypothesc, un tel principe existait, si ... le
bien~tre devenait général, le vice et le crime diminuant
en méme proportion que le paupérisme, le christianisme
ne serait donc plus vrai ! Pour que le christianisme soit
vrai, H faut que la bascule, par suite la misère et le crime,
soient éternels... "
Lisant le Dictionnaire des Hlrlsies de l'abbé Pluquet,
Proudhon s'arrête, de lassitude, à la dernière de ces
doctrines, à celle des Sociniens qui, n'interprétant l'écriture que Pilt les lumières de la raison, rttrancMrmt du
christianisme tous les mysares. Il connaît ce qu'il appellera

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

535

plus tard : " les déchirements de la conscience, lorsqu'elle
passe de l'état &lt;le foi à celui de justice philosophique."
Déchirements plus cruels, si Proudhon ne s'était alors
fait un ami : l'étudiant Gustave Fallot. Tous deux se
complétaient à merveille : " l'un tout bourgeois, délicat,
souple, douteur ; l'autre tout peuple, robuste et fonçant
droit, inapte au doute; l'un observateur lent et sô.r; l'autre
qui se fie à son instinct rapide. " Fallot enseigne à son
ami que le glnie, c'est l'attention. Fallot étudiait la linguistique ; Proudhon l'étudie à sa suite (Bonald l'y disposant
d'avance) ; et la lecture de la Bible en hébreu va devenir
un aliment de sa pensée.
Surviennent les journées de juillet ; d'abord il semble
que par elles bien peu de choses soient changées. Doit-on
dire que 1830 est la date d'une révolution bourgeoise, et
1848 la date d'une révolution socialiste?" Cette opinion
est fausse, dit fort justement M. Halévy. 1848 est la date
d'une crise douloureuse et vaine, d'une liquidation sanglante d~ espoirs. 1848 n'inventa rien. l830, au contraire, et les trois années qui suivirent, marque la vraie crise,
l'invention des idées, l'initiative des mouvements. Alors
le saint-simonisme, le fouriérisme et le blanquisme se
forment à Paris dans les cénacles et les clubs ; et le syndicalisme plante son drapeau noir sur la colline de la
Croix-Rousse ... Jamais la croyance révolutionnaire ne fut
si puissante qu'alors.". Or c'est dans l'atelier où travaille
Proudhon que Fourier fait imprimer sous ses yeux le
Nouveau Monde Industriel. Et Proudhon est fouriériste
pendant quelques jours ou quelques semaines. Ce qui
bient6t le détourne de ce système séduisant et nal'f, ce
sont ses répugnances morales plus encore que sa raison.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
536
La crise produite par la Révolution a contraint

Proudhon au cb6mage. Fallot, installé dans Paris, rêve de
l'y attirer : et sa confiance clairvoyante va jusqu'à la plus
audacieuse prophétie :
" Conservez cette lettre, relisez-la d'ici quinze ou
vingt ans, vingt-cinq peut-être, et si alors la prédiction
que je vais vous faire ne s'est pas accomplie, bn1lez-la
comme d'un fou, par charité et par respect pour ma
mémoire.
" Voici ma prédiction : vous serez, Proudhon, malgré
vous, inévitablement, par le fait de votre destinée, un
écrivain, un auteur ; vous serez un philosophe, vous
serez. une des lumières du siècle, et votre nom tiendra sa
place dans les fastes du XIXe Siècle, comme ceux de
Gassendi, de Descartes, de Malebranche, de Bacon dans
le XVIIe, comme ceux de Diderot, de Montesquieu,
d'Helvétius, de Locke, de Hume, de d'Holbach dans le
XVIIIe. Tel sera votre sort ! Maintenant, agissez à
votre guise, composez des caractères, élevez des bambins,
~ngraissez-vous dans une retraite profonde, recherchez
des villages obscurs et écartés, tous cela m'est égal ; vous
n'échapperez pas à votre destinée. "
.Puis, dans la lettre suivante, il l'exhorte à ne pas se
perdre en vaines hésil:::ltions : " La volonté, la volonté,
Proudhon ! c'est un levier dont vous ne connaissez pas la
puissance ... Tranchez, finissez-en ; si vous voulez quitter
l'imprimerie, si vous pouvez quitter Besançon, si vous
voulez arriver à ce but par la voie la plus courte, la
voici : venez à Paris, j'ai un lit
vous donner, j'ai un
revenu de 1500 li~res à partager avec vous ... " Cette
insistance laisse deviner les sentiments de Proudhon : ses

a

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

537

forces inemployées le tourmentent, non le besoin de
quitter l'atelier, où il se sent dans son emploi et dans
son ordre; mais vivant alors au jour le jour, comment ne
serait-il pas tenté par une chance à courir ? Dans ce
Paris qui ne le séduit point, qu'il regarde avec méfiance,
il travaille fort, s'exalte et s'irrite, méprise avec son ami
les vaines déclamations. Mais ce mépris commun ne les
rapproche point ~ Fallot ne croyait pas au salut des
sociétés humaines, Proudhon y croyait naïvement et douloureusement, allait jusqu'à ce rêve de coaliser contre le
vice et le crime mille ou cent zélateurs du droit faisant
office de francs-juges ! Tous deux souffraient de leurs
disputes, de leur misere. Le choléra sévissait
Paris ·
.
'
Fallot fut atteint, et Proudhon le veillant, attendant
l'agonie, le vit se redresser, tendre les mains, lui dire :
" Si je meurs, jurez-moi que vous m'immortaliserez ! "

a

Fallot survécut. Mais la présence de Proudhon devenait une charge ; il partit chercher du travail en province:
"Lyon, Marseille, Draguignan, petit tour de France " ;
en juin 1832, pendant qu'on se bat
Paris, visite au
maire de Toulon, qu'il somme de lui fournir du travail.
De retour à Besançon, il poJ.1rrait devenir directeur de
journal. On l'a,ertit : " Naturellement vous ne direz
pas toutes vos pensées... - Et pourquoi non ? " par
exemple "pourquoi ne professerait-on pas publiquement
un pyrrhonisme absolu sur tous les ministères présents,
passés et futurs ? Pourquoi n'inviterait-on pas les populations
se rendre elles-mêmes capables de gérer leurs
affaires ... ? " On devine le succès d'un tel programme.
Proudhon sera-t-il du moins journaliste ? Son premier
article est écrit ; avisé qu'il y faut le mandat du préfet, il
jette au feu les pages toutes fraîches. Bientôt il rentre

a

a

�538

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

chez ses anciens patroI}s et vit là trois années heureuses.
Même travail qu'à ses débuts, même pureté dans ]'amour,
mais non plus mêmes croyances; deux grands ouvrages dont
il surveille l'édition : le Dictionnaire théologique de Bergier,
puis une Bible latine, nourrissent son esprit et toujours y
renforcent l'exigence d'une règle absolue des mœurs,
d'une loi qui s'impose aux hommes.
En I 836, il s'établit imprimeur à son compte, avec
deux associés. Fallot meurt ; et cette perte, provoquant
chez son ami une sorte d' "horreur divine", ravive le
souvenir de la promesse faite dans 1a veillée funèbre.
Fallot ne laissait après lui qu'un livre de linguistique ;
c'est aussi Sllr le langage que Proudhon, à vingt-six ans,
écrit son premier mémoire : une polémique contre les
grammairiens qui soutiennent que le mot premier est le
verbe être. Non, ce verbe tout abstrait n'est ni le plus
essentiel, ni le premier des mots. "Des que l'homme a
ouvert la bouche pour parler, il nous semble qu'il a dCt
dire : moi. " Ce qui est premier, absolu, c'est non pas
l'individu, mais la personne, sujet des mœurs. Ainsi ce
solitaire ardent s'inventer ~ne croyance prétend, par la
science des mots, surprendre le secret de l'univers : " Que
dirait-on, si je soutenais qu'un jour l'étude du langage et
de la philologie nous rapprochera tellement de Dieu,
que nous croirons le voir et le toucher ?...'-'
Cependant l'imprimerie périclite faute d'argent. Pour
élargir sa clientèle, Proudhon retourne à Paris, qui lui
répugne comme autrefois : "Mille causes me font
abhorrer le séjour de la capitale et m'inspirent pour sa
population désespérée une véritable pitié. Tout chante,
tout rit, tout s'agite autour de moi ; il semble que pour

a

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

539

jouir on veuille entrer en convulsion. Les riches s'en
donnent jusqu'à épuisement; les pauvres travaillent et
épargnent pendant quatre semaines pour être heurrox
une nuit. " Aussi, postulant cette bourse d'étude qu'on
appelait la pension Suard, voudrait-il en profiter sans
sortir de son métier ni de sa province. "La Franche-Comté
peut devenir l'arche du genre humain." C'est en mai
1838 qu'il écrit sa lettre de candidature; il y résume
sa vie passée, et ses projets d'avenir : « Né et élévé au
sein de la classe ouvrière, lui appartenant encore par le
cœur et les affèctions, et surtout par la communauté des
souffrances et des vœux, ma plus grande joie, si je
réunissais vos suffi-ages, serait, n'en doutez pas, Messieurs,
de pouvoir désormais travailler sans relâche, par la science
et la philosophie, avec toute l'énergie de ma volonté et
toutes les puissances de mon esprit, à l'amélioration
morale et intellectuelle (Proudhon avait écrit d'abord :
à l'affranchissement complet) de ceux que je me plais à
nommer mes frères et mes compagnons."
A certa,ins des juges, cette déclaration parut dénoncer
une tête chaude, un fort mauvais coucheur. Mals l' Académie de Besançon ne se montra pas moins libérale que
ne l'avait été jadis celle de Dijon à l'égard de Rousseau.
Au scrutin du 23 aoCtt, Proudhon emporta sa pension.
Nulle fumée d'ambition ne lui monte alors à la tête ; il ne
songe qu'à sa mission : "Je suis opprimé des honteuses
exhortations de tous ceux qui m'environnent. Quelle
fureur du bien-être je vois partout l... Prouvons que nous
sommes sincères, que notre foi est ardente, et notre
exemple changera la face du monde. La foi est contagieuse ; or, on n'attend plus aujourd'hui qu'un symbole,
avec un homme qui le prêche et le croie, .,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

Le biographe abandonne Proudhon au cours de sa
trentième année. Vraiment, il n'a rien négligé pour
montrer quelle concentration de forces obscures et quelle
accumulation de pens«s ont déterminé pour toujours le
sens de cette grande vie.

Il
M. Bouglé s'est proposé d'écrire non pas un récit biographique, mais un exposé de doctrines. Toutefois, par le
fait même qu'il ne retient de Proudhon que ses œuvres
destinées au public, il se trouve que cc livre commence à
peu près où l'autre finit. C'est comme la suite d'une
même histoire. Sans doute nous n'y voyons point toutes
les épreuves de Proudhon, les événements de sa vie personnelle et familiale, ses relations avec ses contemporains,
tout cc que nous révélera plus tard la confrontation des
lettres, des journaux intimes, des témoignages confidentiels. Mais attendre tout cela n'est pas ignorer l'essentiel
d'une période où l'existence de !'écrivain tend à se renfermer dans sa production.
Tout lecteur peut s'intéresser à la formation d'un
puissant caractère ; tout lecteur gagne à vérifier sur un
exemple que la vocation du réformateur social n'est pas
moins naturelle ni moins impérieuse que celle du poète
ou de l'artiste. Cet enseignement ne serait pas accru
par une esquisse trop brève, et nécessairement infidèle,
des théories de Proudhon. Pour rassembler en trois cents
pages la substance de -tant de volumes, depuis la Clllbration du Dimanche jusqu'à la Capacitl politique des classes

541

ou'IJrièm, M. Bouglé lui-même a dtl consentir maints
sacrifices. Je ne puis que renvoyer à son essai, mais non
sans prévenir une méprise qui empêcherait de l'apprécier
à sa valeur.

La Sociologie de Proudhon : tel est le titre de l'ouvrage,
Toutes thèses sociologiques impliquent, selon l'auteur,
ce postulat commun : La réunion des unitls individuelles
engendre une rlalitl tJriginale, qutlfjut chose de plus et quelque
chose d'autre que leur simple somme. La " métaphysique du
groupe " va-t-ellc donc nous être donnée pour le seul
fil conducteur qui relie les conceptions proudhoniennes ?
M. Bouglé s'est bien gardé de cette erreur. Son dessein
se borne à nous faire connaître et comprendre Proudhon.
Or il est trop aisé de le comprendre mal : maintes
contradictions apparentes surgissent, quand on oppose
directement des affirmations provisoires ou partielles, auxquelles on attribue à tort une signification absolue ; ces
contradictions se dissipent, dès qu'on rétablit les idées
intermédiaires. Si le point de vue sociologique doit être
enfin mis en pleine lumière, ce n'est pas qu'il absorbe
ou domine les autres; mais, bien qu'il soit partout présent,
la plupart des commentateurs l'ont négligé; et cette
omission est cause des plus graves malentendus.
" Pour le véritable économiste, la société est un être
vivant, doué d'une intelligence et d'une activité propres,
régi par des lois spéciales que l'observation seule découvre...
Et de là vient que le gouvernement des sociétés est
science, - c'est-à-dire étude de rapports naturels - et
non point art, c'est-à-dire bon plaisir et arbitraire, " " La morale, c'est une révélation que la société, le
collectif fait à l'homme, à l'individu ... " Des expressions

�54 2

LA NOUVELLE REVU.E l'RANÇAISE

aussi fortes dépassent le solidarisme, vont jusqu'à ce qu'on
peut appeler le " réalisme social. " Pourtant elles
n'effacent pas, - M. Bouglé le sait et le proclame, cet individualisme intransigeant qui nous frappe d'abord
chez Proudhon. Exigeant que chaque ftme humaine
puisse devenir " un rep,;:ésentant de l'humanité tout
entière" défendant avec énergie la personnalité " libre,
active, raisonneuse, insoumise, " toujours Proudhon
s'est proposé d' "insurger la raison des individus contre la
raison des autorités. ,,
Mais alors pourquoi ne rejoint-il pas l'anarchisme
de Stirner ? Au lieu de s'en tenir .à l' "égorsme
rationnel" et d'im;iter l'individu, l'Unique, à se prendre
pour centre et pour fin, pourquoi le convie-t-il, au
contraire, à s'unir à ses semblables dans l'égalité des
droits. Ce n'est pas inconséquence, timidité de pensée,
acceptation passive d'un préjugé moral, mais reconnaissance d'un fait ; " Ce que les uns nomment conscience,
les autres raison pratique, etc., est pour moi l' Essence
sociale, l'être collectif qui nous contient et nous pénètre,
et qui par son influence, sa révélation, achève la constitution de notre ime. '' - Non point que la masse
humaine porte en elle dès l'origine une claire intuition
de la Justice, 9u bien y soit acheminée par un progrès
rectiligne et fatal ; l'histoire économique et politique
prouve qu'il lui faut traverser toutes les formes d'injustice et d'erreur. Mais cette histoire est une dialectique
en action : au cours de ses expériences, l'être collectif,
peu à peu, dégage la notion de ces lois d'équilibre auxquelles l'individu, une fois averti, ne peut échapper sans
.déchoir. - Seulement, que faut-il entendre par cet "être

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

543

collectif? " lei la distinction précise entre sociftf et communautf aide à fixer la pensée de Proudhon : Eglise, état,
famille, eorporation, ces diverses sortes de communauté
comportent toutes un haut degré de pre~sion ou de
contrainte. Or l'invention juridique et morale naît
justement dans les cas ou la transaction d'intérêts n'est
pas imposée par la force ou l'opinion, mais résulte, après
discussion, d'un contrat mutuel librement consenti :
" L'impersonnalité de la raison publique suppose pour
principe la plus grande contradiction, pour organe, la
~lus grande multiplicité possible, .• Lorsque deux: ou plusieurs hommes sont appelés à se prononcer contradictoirement sur une question, ... il résulte de l'élimination qu'ils
sont conduits, à faire réciproquement et respectivement
de leur subjectivité, c'est-à-dire de l'absolu que le moi
affirme et qu'il représente, une manière de voir commune
.
'
qui ne ressemble plus du tout, ni pour le fond, ni pour la
forme, à ce qu'aurait été, sans ce débat, leur façon de
penser individuelle. Cette manière de voir dans laquelle
il n'entre que des rapports purs, sans mél~ge d'élément
métaphysique ou absolutiste, constitue la raison collective
ou rl;!ison publique. " Cette raison, - et avec elle la
société dont elle est !'Ame, - cesserait de progresser, si
les co~tumes, les croyances, l'organisation du groupe
ét?uffa1ent la discussion. Proudhon le sociologue est donc
lotn de conclure au conformisme social.
Dans le détail, les difficultés d'interprétation sont trop
non_ihreuses pour que M. Bouglé les laisse toutes résolues.
Mais'. reportant chaque livre à sa date, l'expliquant par
les circonstances, et marquant ses rapports avec d'autres
doctrines du même temps, il nous fournit l'introduction

�544

LA NOtJVELLE REVUE FRANÇAISE

indispensable à toute lecture de Proudhon. Plus d'un
motif suscite le besoin d'un tel guide: Non seulement
Proudhon ne se relit jamais, trop fougueusement pressé
de mettre au jour des vérités nouvelles pour se retourner
vers la dche accomplie, et mettre ses découvertes en
accord avec ses jugements passés. Non seulement les faits
extérieurs _ transformations industrielles et financières,
projets de loi, campagnes de presse, révolution, coup d'état
_ le somment de se prononcer vite pour ne pas manquer
l'heure de l'action efficace. Mais en un même livre sa
pensée est toujours, comme le constate M. Bouglé, " une
pensée à feux tournants ou à facettes nombreuses, qu'elle
ne montre que l'une après l'autre. ., Il invente par contradiction; l'invention n'est ample et compréhensive que parce
qu'elle contredit tout ensemble à plusieurs erreurs différentes. Ainsi porté naturellement vers la méthode hégelienne,
Proudhon a longtemps cru qu'en chaque antinomie les
termes opposés peuvent être conciliés en une synthé e qui
les dépasse. Mais plus il vieillit, plus il marche vers " une
philosophie plus large, admettant œns un ~ystém_c . la
pluralité des principes, la lutte des éléments, 1oppos1t1on
des contraires. " - " L'antinomie ne se résoud pas.•.
Les deux termes dont elle se compose se balancent. • .
C'est de l'opposition de ces éléments que jaillit le mouvement politique, la vie sociale. '' Donc, "a.fin d'assurer la
paix ttnir les lntrgies sociales tn lutte perpltuelle. ., Cette
solu:ion paradoxale autant que sage, cet idéalisme viril
qui repousse la chimère d'un équilibre sans tension et sans
combat , n'est-cc point là ce qui, par dessus tout, assure
l'influence de Proudhon sur les hommes d'aujourd'hui ?
Faut-il donc ne lui demander que l'exemple d'une

DEUX LIVRES SUR PROUDHON

545

attitude énergique, ou, si l'on consulte son œuvre, n'y
chercher que des suggestions éparses? Mais l'empirisme,
le pragmati me, l'intuitionnisme, sont loin de l'esprit de
Proudhon : rationaliste convaincu, il n'a jamais cessé
d'admettre que toutes les vérités se tiennent, que les principes contraires et les forces hostiles ont leur place
marquée dans un ordre vivant. Ce n'est donc pas le trahir
que de compléter comme on peut les lignes d'un système
par lui-même ébauché.
Pourtant, la tentation est grande d'utiliser autrement ses
écrit . Aux partis mêmes dont il fut l'adversaire, aux fils
de ses ennemis, il tend des armes toutes prêtes : Voici des
invectives contre Rousseau, qui s'allient bien sur une
affiche à celles de Lemaître et de Maurras; voici, contre
la Réforme, un réquisitoire sévére et lucide; ailleurs, une
apologie de la guerre; une condamnation en règle de la
démocratie politique et du suffrage universel. S'équiper
dans cet arsenal est un acte de bonne guerre. La mauvaise
foi commence quand telle boutade de Proudhon, telle pièce
détachée de sa démonstration totale, est présentée simplement comme le dernier mot de sa réflexion, ou comme
l'arrêt sans appel de sa conscience révoltée.
MICHEL ARNAULD.

4

�JEAN BAR.OIS

547
MARC-ELIE LUCE:

JEAN BAROIS
(FRAGMENT) 1

•

JEAN BAROJS:

Soixante ans passés.
Des épaules larges, mais voûtées.
Une tête vigoureuse. Un front ca"é, dégarni.
Des cheveux gris, drus et durs. Entre les paupières courbes, plissées, un regard éteint, ou passent encore de brèves lueurs. Aux coins de la
moustache blanchie, qui voile r amertume des
lèvres, deux entailles profondes, par où les joues
semblent s'être vidées de leur chair.

De quelques années plus dgé que Darois.
Une tdte farte, mal proportionnée au corps.
Deux yeux clairs, étrangement enfoncés entre
un front immense et une barbe en éventail. Les
yeux sont d'un gris fin, caressants etjeunes. Le
front, bombé, nu, accapare le cr4ne. La barbe
est toute blanche•
li est l'auteur d'un ouvrage en dix volumes,
Le passé et l'avenir de la croyance, qui lui
a fait attribuer une chaire d'histoire religieuse
à la Sorbonne puis au Collège de France.

. . . . . .

.

. . . . .

UN APPARTEMENT MODESTE,
RUE DE PASSY
Luce, à sa table de travail.

Il a créé, puis dirigé pendant vingt ans de
lutte quotidienne, le Semeur, ancien organe du
dreyfusisme militant, transformé, depuis/' Affaire,
en une revue bi-mensuelle.
Cc chapitre est détaché d'un l'oman de Roger Martin du Gard,
Jean Barois, qui doit paraître ce mois-ci aux éditions de la Nou&lt;velle
Rl'Vut Française. L'épisode auquel nous empruntons ces pages est
intitulé: L'Age Critique.
1

Il retire Mtivement ses lunettes en voyant entrer
Barois, et va vers lui.
LUCE, -

s'est-il passé

Je suis bouleversé, mon cher ami ... Que

r

Barois, essoufflé par les trois étages, s'assied lourdement, le poing sur le cœur ; son sourire demande quelque répit,
LUCE (apr~s un instant). mot aucun motif plausible...

Je n'ai trouvé dans votre

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

BAROIS. - Je vous en prie, mon vieil ami, ne cherchez
pas à me convaincre. Ma décision est prise.
Luce fait un geste d'incompréhension, et va s'asseoir
à son bureau.

JEAN BAROIS

549

comme un vaincu, vous comprenez ? Un dernier numéro,
tout entier pour moi seul. Apres, je me tairai.
LUCE. -

Vous ne pourrez pas !

BAR0rs. - J'y pensais depuis longtemps, ce n'est pas un
coup de tête.

BAR0IS. - Pourquoi donc? Justement, les médecins me
prescrivent le repos ; ils veulent que je quitte Paris, que
je m'installe en banlieue, au grand air...

LUCE (attentif). Remettez-vous à un nouveau travail, Barois, et vous verrez, vous retrouverez vite l'équilibre !

Un homme comme vous ne se condamne pas
volontairement au silence !
LUCE. -

Oh si !... Il y a des stations, dans la vie, où
il faut savoir s'arrêter, se tour!}er sur soi-même et prendre
une détermination.
BAROis. -

BA.ROIS. - Je suis incapable de faire un projet. (Soucieux)
D'aÙleurs je vais avoir à m'absenter bient&amp;t ... Vous savez,
cette cérémonie en Belgique ... Ma fille prend le voile dans
quinze jours ...

(vivement). -

Ah ..• Eh bien, attendez, croyezmoi, ne prenez aucun parti avant votre retour.
LUCE

(penché). -

Supposez un instant que les r&amp;les
soient renversés; que je sois venu vous dire : "Je quitte
tout, je renonce vivre ... "
LUCE

a

Ah, vous, vous n'en auriez pas le droit!
Mais ce n'est pas la même chose.
BAROis. -

Barois devine sa pensée; il sourit péniblement.

BAROis. - Non, ce n'est pas ça ... Je ne suis plus, m
physiquement ni moralement, le chef qu'il faut au Semeur.
L'entrain n'y est plus. Le public s'en aperçoit bien. Et les
collaborateurs! En fait, la direction m'échappe de jour
en jour : ce sont les jeunes venus qui donnent le ton,
maintenant. (Sourire amer) Moi je suis le vieux, débordé
et suspect .••
Il tire de sa poche un manuscrit plié qu'il pose
sur le bureau.

BAR0is. - Tenez. J'ai voulu vous soumettre ça: une
sorte de confession, de testament... J'ai l'intention d'y
consacrer un numéro du Semeur. Pour ne pas m'en aller

LUCE. -

Je n'ai rien que vous n'ayez vous-même ...

BAROis. - Vous avez une sagesse qui accepte tout ce ;
qui arrive ... C'est la différence qu'il y a entre le bonheur
et le malheur.
LUCE (souriant). Il est si facile de ne chercher son
bonheur que dans les satisfactions de la raison !

BAR0IS {farouche). -

Elles ne me suffisent plus

!

Une pause.

.BA.ROIS. - J'en ai assez de me débattre dans une vie
dont le sens m'échappe...
Luce est assis, les bras croisés, les yeux à terre. Aux

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

55°

derniers mots de Baroia, il lève son regard pensif et
reste un instant avant de répondre.
Voila le point malade•. , Mais pourquoi vouloir
à tout prix porter un jugement définitif sur la vie ? Pourquoi toujours poser ces problemes insolubles ?
LUCE. -

Pourquoi i Mais parce que
si je disparais, moi, avant d'en avoir la clef, mon effort
n'aura abouti à rien ! Qu'est-ce que vous voulez que ça
me fasse, à moi, Barois, de penser que dans deux mille
ans, on en saura peut--être un peu plus que: nous ? Cette
énigme, c'est moi seul qu'elle oppresse l
BAROIS

(violtnu soudaine). -

LUCE. I1 faut se rappeler que Moîse n'est pas entré
en Terre promise...
BAROIS (avec une animositl involontaire). Ah, je ne
sais vraiment pas comment vous êtes fait ! On dirait que
vous ne vous êtes jamais trouvé en tête à têtë avec la
mort ! Vous avez eu des chagrins, pourtant, des deuils.
Après la mort de votre femme •..

Oui, à ce moment-là, j'ai désespéré de tout... Pendant plusieurs
semaines. (Relevant le front) Et puis, un matin, dans le
jardin, - nous habitions encore Auteuil, - je me souviens, j'ai. vu à nouveau les arbres, le soleil, les petits ...
Peu à peu, j'ai remonté la pente.
LUCR

(d'un, voix Jubitement voi/le). -

551

JEAN BAROIS

mordu là, qui m'attire par ce lambeau de chair malade,
qui m'attire, moi, mon œuvre, la joie que j'aurais à vivre...
Ab, je ne peux pas me résigner à ce néant !
Un silence.
LUCE. - Nous ne voyons pas les choses de même. Pour
moi, la vie et la mort se sont toujours confondues, C'est
la suite du même mystère. Et j'envisage ainsi le problème
depuis tant d'années, que je n'ai plus la moindre velléité
de révolte.
BAROIS. -

Votre consentement est au-dessus de mes

forces!

Je ne consens pas! Mais je ne m'insurge
pas non plus, Je me sens si peu de chose dans l'agencement
des lois universelles•.. Je me suis habitué à n'étrc: qu'une
parcelle d'univers qui accomplit sa destinée ; je me relie
au passé et à l'avenir; je me devine, par avance, prolongé
par ceux qui feront, après moi, la même œuvre que moi.
(Souriant) Je vous répète que les satisfactions de la raison
ont pour moi une extrême importance: ce que la mort
a de rationnel, quand on l'envisage ainsi, me la fait
accepter aussi naturellement que la naissance.
LUCE. -

BAR0IS. LUCE. -

Je vous envie.
Mais ce calme est à la portée de chacun !
Barois secoue la tête.

BAR0is. - Moi, voyez-vous, je n'ai plus une heure de
paix, depuis que je sens mon tour approcher ! Autrefois
je me disais : " Oui, elle viendra, elle me prendra, comme
les autres" ... (La main au cœur) Mais maintenant je sais
par o?J, et to1,1t est changé ! Je sens son crampon qui a

LUCE (ton de reproche). Je vous assure que si j'étais,
comme vous, paralysé par la mort, je me contraindrais
à réagir. Nous sommes un fragment de vie universelle,
- peut être le seul qui ait conscience de lui-même:

�55 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

cette conscience nous fait un devoir de tJivrt Je plus
po sible.
Vous, Barois, vous qui aimiez tant la vie !

(avec dJuspoir). -

Mais je l'aime plus que
jamais, mon ami, et c'est bien ce qui m'empêche d'accepter qu'elle puisse finir! Plus j'aime la vie, et moins je
me résigne aux condition dan lesquelles il faut vivre.
Pourquoi la conscience, si c'est pour contempler le néant?
BAROIS

Luce le regarde sans répondre.

Le néant... J'ai beau me raisonner, je ne peux plus
sortir de là l
LUCE. Vous vous lai ez dominer par votre moi.
C'est fréquent, lorsqu'on vieillit : la personnalité devient
plus précise, plus pesante ; on est moins sollicité par l'extérieur, on concentre ses facultés sur soi ... Il faut lutter
contre cette ankylose !

(s'abandonnant). -Ah, mon pauvre Luce, comment ne pas désespérer de tout ? V oyons! A quoi ont
abouti nos efforts ? Récapitulez nos déceptions, depuis

JEAN BAROIS

LUCJ! (très formt). - Non, je ne peux pas vous suivre,
je ne peux pas voir le monde si mauvai que vous le
faites ... Non ... Au contraire, je vois qu'en somme, malgré des écarts, qui me désespèrent autant que vous, c'est
tout de même l'ordre et le progrès qui finissent par
gagner, peu à peu ... Vue d'ensemble, l'humanité avance.
C'est incontestable. Aucun esprit de bonne foi ne pourra
le nier.

Barois se met à rire.

BAROIS

l' Affuire l Partout le mensonge, l'intérêt, l'injustice sociale,
comme avant I Où est-il le progrès ? Y a-t-il une seule
de nos certitudes qui se soit imposée, grâce à nous? Au
contraire, je constate plut6t un recul, puisque les jeunes
nous renient, et qu'ils ont pris le contrepied de tout
ce qui nous avait paru définitif l Quelle pitié! Voilà que
beaucoup d'entre eux se soumettent intégralement au
catholicisme ! Est-cc qu'ils ignorent nos attaques ? Non,
mais ils y ont trouvé des répon es en accord avec les
besoins de leurs tempéraments, et ils sont assurés, autant

553

que nous l'étions nous-mêmes! Ils ont même découvert
de subtils détours pour réhabiliter le libre arbitre, et pour
s'en faire une rai on d'agir! Ce sont des faits, mon cher ...
Nous aurons beau travailler à améliorer le sort des
autres, à les affranchir, toute la nature travaille contre
nous : toutes les injustices, toutes les erreurs renaissent
avec chaque couvée neuve, et c'est toujours la même
lutte, et toujours la même victoire du fort sur le faible,
du jeune sur le vieux, éternellement !

BAR01s. Avouez donc que la croyance au progrès
est un postulat optimiste qui est nécessaire à votre équilibre
personnel!

Le progrès ? L'outillage, les méthodes, oui, tout cc qui
dépend de l'observation et de l'exercice, a progre é .••
Mais dans le fond qu'y a-t-il de nouveau depuis les
philosophes grecs? Sur la vie, sur la mort, nous n'en
savons pas plus qu'eux ... Conjectures ! Impossible d'affirmer ni de nier avec certitude l'existence de l'âme, la
liberté...
C'est déja beaucoup d'avoir bien prouvé que
tout se passe comme si l'à.me et la liberté n'existaient pas.
LUCE. -

�554

LA NOUVELL.B REVUE FRANÇAIS!

BARors.
Ces acquisitions négatives et provisoires
ne me contentent plus !
Vous aussi, Barois,
atteint par la contagion? Ah, je reconnais que
à une époque bouleversée... Mais comment
vous pas que c'est l'avenir qui germe sous
rancc ! Tu enfanteras dans la douleur...
LUCE (tristtmmt). -

vous voilà
nous vivons
ne sentez..
cette souf-

Vous n'avez pas prononcé le cri du ralliement actuel,
mais il était déjà sur vos lèvres : lo faillite dt la scienu...
Formule commode ! Une classe ignorante la répète depuis
dix ans, et la jeune génération s'en est emparée, sans
révision ; car c'est plus facile à affirmer qu'à vérifier ...
(Avtc orgu,il) Pendant ce temps-là, clic travaille, la science
en faillite, et son apport s'accroît peu à peu : les théories
qu'elle avait provisoirement ébauchées, elle les retouche
quotidiennement, elle les consolide par de nouvelles découvertes ... Elle avance sans répondre, - et c'est elle qui
aura le dernier mot !
Il se lève et fait quelques pas, les mains derrière le
dos.
C'est w1e réaction inévitable .•. Stupidement,
on a voulu exiger de la science beaucoup plus qu'elle ne
pouvait donner à ses débuts, peut-être même plus
qu'elle n'est susceptible de donner jamais. On a cru tout
possible d'elle. Et maintenant il y a des esprits scientifiques,
comme vous, qui se laissent aveugler par leur point de
vue individuel : ils se disent naJvement, quand sonne leur
soixantaine : " Voilà trente ans que je travaille. En ces
trente années, mon existence à moi s'est chargée d'événements ... Eh bien, pendant ce temps, la science, qu'a.-t-elle
LUCE. -

JEAN BAROIS

555

fait? Je ne vois guère qu'elle ait progressé." (Elt'Vant la
voix) La faillit, de la uienu, mon ami, rlsultt tout simplemmt dt la disproportion 9ui existe tntrt la brièvetl d1 notre
flÎe a' hommts, et la lente lvolution dts connaissanm. Vous et
les autres, vous êtes le jouet d'une apparence : vous êtes
comme nos ancêtres qui ont affirmé pendant des siècles
l'inertie du monde minéral, parce qu'au cours de leur
rapide existence ils n'arrivaient pas à observer de modi_fication sensible dans la composition d'un caillou!
Barois l'écoute avec une incurable indifférence.
Oui ... autrefois ce genre de raisonnement
me satisfaisait. Maintenant non. J'y vois un agencement
logique : mais rien de tout ça ne m'atteint à l'endroit où
je souffre ...
BAltOIS. -

Un silence.
BARDIS

(les larmes aux ytux). -

Ah, c'est affreux de

vieillir...
LUCE

(vfotmmt). -

Mais vous êtes plus jeune que moi?

(grave). - Je me sens très vieux, mon cher.
suis une machine usée : les leviers n'obéissent plus. Le
cœur bat la breloque. J'ai là (il touche sa poitriru) comme
un soufflet percé.•. Le moindre refroidi ement me met
au lit, avec la fièvre ... Je suis fini, je me sens incapable
de fournir une étape nouvelle ...
BAROIS

Je

LUCE

(sans conviction). -

Vous traversez une période

de dépression qui passera ...
(avu rancune). - Mais vous ne sentez donc pas
la années, vous ! Le cerveau qui fléchit, les habitudes
BAROIS

�556

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

qui se figent ... L'isolement, le vide sentimental, l'impossibilité de prendre quelque chose à cœur... Ah, sapristi,
je les sens bien, moi ! Ma vie est bloquée ; c'est une
impression atroce. Je suis incapable d'activité, je n'ai plus
qu'une mortelle envie d'avoir envie d'agir !
Et quand je me retourne vers le passé, qu'est-ce que
j'y trouve ? Qu'est-ce que j'ai fait?
Mouvement de Luce.
BARQIS (l'interrompant). - Evidemment, j'ai écrit, j'ai
aligné des mots, j'ai échafaudé des argumentations... Je
laisse des livres, des articles qui ont eu leur actualité ...
Mais croyez-vous que je sois dupe? que je m'illusionne
sur la pauvreté de tout ça ?

Vous méconnaissez votre vie, Barois, ce n'est
pas digne. Vous avez cherché ; vous avez trouvé des
parcelles de vérité ; vous les avez divulguées généreusement ; vous avez contribué à extirper quelques erreurs,
et à préserver quelques certitudes qui vacillaient ; vous
avez défendu la justice, avec une ferveur communicative,
qui a fait de vous, pendant quinze ans, l'Ame vivante d'un
parti ... (Simplement) Je trouve votre vie très belle.
LUCE. -

Une fierté dans les yeux de Barois. Il sourit et tend

la main.
Merci, mon ami ..• Autrefois, ces paroles-là
m'auraient fait plaisir.•. Je ne rêvais pas d'autre oraison
funèbre ... Mais maintenant ...
BAROIS. -

JEAN BAROIS

BAROIS (sombre). Mais je ne suis pas_ si sô.r que vous
d'avoir semé le bon grain ...

Luce le considère avec un découragement infini.

J'ai totalement changé d'attitude devant
l'univers. Je ne sais plus où j'en suis, voilà 1a vérité...
Certains jours, comme aujourd'hui, je ne peux plus accepter comme vrai ce que j'ai défendu jusqu'ici. Je sens bien
que je n'arriverais pas à me prouver logiquement l'inanité
de mes convictions passées ; mais, - je ne sais comment
dire, - c'est presque physiquement que je les repousse :
je les repousse parce qu'elles ne m'ont apporté que des
déceptions.
,,.
DAROIS. -

LUCE. -

Un silence.

LUCE. -

A quoi pensez-vous ?
Je viens d'avoir, en vous regard~nt, cette idée

Vous ne raisonnez plus ..•

Ah, on peut raisonner quand on a trente
ans, quand on a la vie devant soi pour changer d'opinion,
une sève qui bouillonne, du bonheur plein les veines !
BAROIS. -

BAROis. -

557

que beaucoup de ceux qui nous ont précédés ont dît
éprouver cette angoisse... Ces hommes, - à qui nous
sommes redevables de tout ce que nous avons pu faire
- ont dît avoir ce même désespoir, ont dei s'imaginer que
leur effort était inutile ... (Un temps) Allez, allez, Barois,
la vérité, c'est qu'il n'y a pas une bonne graine qui se
perde, pas une idée qui ne germe un jour, pas une
parcelle de conscience acquise, qui disparaisse. Savons-nous
si l'une des pensées que nous avons émises, vous ou moi,
ne sera pas le point de départ d'une découverte qui libèrera
davantage l'avenir ? Il suffit, pour avoir fait du bon ouvrage,
de s'être donné, humainement, toute sa vie. Quand on a
semé le mieux et le plus possible, on peut s'en . aller
en paix, et céder la place à d'autres....

�559

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Mais quand on se sent près du terme, on est tout petit
devant l'infini •••
(Tr~s lmtmunt, lts yeuJt perdu1) On a, par dessus tout,
un désir vague ... le désir d'on ne sait quoi •.. qui serait le
remede à toutes les transes... Un peu de paix, un peu
de confiance••• quelque chose sur quoi s'appuyer..• pour
n'être pas trop malheureux, pendant le temps qui reste
encore ..•

LE GRAND MEAULNES
TROISIEME PARTIE

Il redresse fa tête. Luce, qui souriait m~ancoliquement, rencontre son regard : son sourire s'évanouit.

CHAPITRE III
UNE APPARITION

Long silence.
Après un instant, Barois semble se ressaisir. Il tend
son manuscrit à Luce.
BAROIS, -

Tenez, lisez ça, voulez-vous ?
Vingt minutes passent.

Le jour décroît.
Luce s'est levé, pour s'approcher de la fenêtre. Une
symphonie de blancheurs : la vitre blême, le rideau de
mousseline, son front pale, sa barbe, les feu.illets...
Les coins de la chambre s'emplissent de grisaille.
Barois, les yeux fixes, attend.
Luce tourne la dernière page. Il la lit jusqu'au bout,
attentivement; la main qui tient le manuscrit s'abaisse;
il retire ses lunettes; ses paupières se plissent à chercher
Barois dans la pénombre.
LUCE. Mon pauvre ami, que voulez-vous que je vous
dise? Je ne peux plus rien pour vous, maintenant...
(Après une pause) Non ••. je ne peux plus rien pour
Yous, moj.,.

Je n'avais jamais fait de longue course à bicyclette.
Celle-ci était la première. Mais, depuis longtemps, malgré
mon mauvais genou, en cachette, Jasmin m'avait appris
à monter. Si déjà, pour un jeune homme ordinaire, la
bicyclette est un instrument bien amusant, que ne devaitelle pas sembler à un pauvre garçon comme moi qui
naguère encore traînais misérablement la jambe, trempé
de sueur, dès le quatrième kilomètre !. .. Du haut des
c&amp;tes, descendre et s'enfoncer dans le creux des paysages ;
d&amp;:ouvrir comme à coups d'ailes les lointains de la route
qui s'écartent et fleurissent à votre approche; traverser un
village dans l'espace d'un instant, et l'emporter tout entier
d'un coup d'œil... En rêve seulement j'avais connu jusquelà course aussi charmante, aussi légère. Les c6tes même
me trouvaient plein d'entrain. Car c'était, il faut le dire, le
chemin du pays de Meaulnes que je buvais ainsi ...
"Un peu avant l'entrée du bourg, me disait Meaulnes,
1

ROGER MARTlN DU GARD.

1

du

Voir la Nouvell, Rzvur Fra11çaise du
Septembre.

1•

1"

Juillet, du

1 ..

AoClt et

�LA NOUVELLE REVUR FRANÇAISE .

lorsque jadis il décrivait son village, on voit une grande
roue à palettes que le vent fait tourner... " Il ne savait pas
à quoi elle servait ou peut-être feignait-il de n'en rien
savoir pour piquer ma curiosité davantage.
C'est seulement au déclin de cette journée de fin
d'aoô.t que j'aperçus, tournant au vent dans une immense
prairie, la grande roue, qui devait monter l'eau pour une
métairie voisine. Derrière les peupliers du pré se découvraient déja les premiers faubourgs. A mesure que je
suivais Je grand détour que faisait la route pour contourner
le ruisseau, le paysage s'épanouissait et s'ouvrait ... Arrivé
sur le pont, je découvris enfin la grand'rue du village.
Des vaches paissaient, cachées dans les roseaux de la
prairie et j'entendais leurs doches, tandis qu_e, de~cendu de bicyclette, les deux mains sur mon guidon, Je
regardais le pays où j'allais por~er une si grave nouvelle.
Les maisons, où l'on entrait en passant sur un petit pont
de bois, étaient toutes alignées au bord d'un fossé qui
descendait la rue, comme autant de barques, voiles carguées, amarrées dans le calme du soir. C'était l'heure où
dans chaque cuisine on allume un feu.
Alors la crainte et je ne sais quel -obscur regret de
venir troubler tant de paix commencèrent à m'enlever
tout courage. A point pour aggraver ma soudaine faiblesse,
je me rappelai que la tante Moinel habitait là, sur une
petite place de la Ferté d' Angillon.
C'était une de mes grand'tantes. Tous ses enfants
étaient morts et j'avais bien connu Ernest, le dernier de
tous, un grand garçon qui allait être instituteur. Mon
grand oncle Moine!, le vieux greffier, l'avait s~i~i de pr~s.
Et ma tante était restée toute seule dans sa bizarre petite

LE GRAND MEAULNES

maison, où les tapis étaient taits d'échantillons cousus, les
tables couvertes de coqs, de poules et de chats en papier,
~ mais où les murs étaient tapissés de vieux dipl6mes, de
portraits de défunts, de médaillons en boucles de cheveux
morts.
Avec tant de regrets et de deuil, elle était la bizarrerie
et la bonne humeur même. Lorsque j'eus découvèrt la
petite place où se tenait sa maison, je l'appelai bien fort
par la porte entr'ouverte, et je l'entendis tout au bout des
trois pièces en enfilade pousser un petit cri suraigu :
- Eh là ! Mon Dieu !
Elle renversa son café dans le feu - à cette heure-là
comment pouvait-elle faire du café ? - et elJe apparut ...
Très cambrée en arrière, elle portait une sorte de chapeaucapote-capeline sur le faîte de la tête, tout en haut de
son front immense et cabossé, où il y avait de la femme
mongole et de la hottentote ; et elle riait à petits coups,
montrant le reste de ses dents très fines. Mais tandis que
je l'embrassais, elle me prit maladroitement, h!tivement,
une main que j'avais derrière le dos. Avec un mystère
parfaitement inutile puisque nous étions tous les deux
seuls, elle me glissa une petite pièce que je n'osai pas
regarder et qui devait être de un franc •.• Puis comme je
faisais mine de demander des explications ou de 1a remercier, elle me donna une bourrade en criant :
- Va donc! Ah ! je ~is bien ce que c'est!
Elle avait toujours été pauvre, toujours empruntant,
toujours dépensant.
- J'ai toujours été bête et toujours malheureuse,
disait-elle sans amertume, mais de sa voix de fausset.
Persuadée que les sous me préoccupaient comme -elle,

s

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

la brave femme n'attendait pas que j'eusse soufflé, pour
me cacher dans la main ses très minces économies de la
journée. Et par la suite c'est toujours ainsi qu'elle
m'accueillit.
Le dîner fut aussi étrange - à la fois triste et bizarre
_ que l'avait été la réception. Toujours une bou?ie à
' de la main , tantôt elle l'enlevait,
me
portee
,
_ . laissant
dans l'ombre, et tantôt la posait sur là petite table
couverte de plats et de vases ébréchés ou fendus.
_ Celui-là, disait-elle, les Prussiens lui ont cassé les
anses, en 70, Parce qu'ils ne pouvaient pas l'emporter.
Je me rappelai, seulement alors, en ~evoya~t ce
grand vase a la tragique histoire, que nous avions dmé et
couché là jadis. Mon père m'emmenait dans l'Yonne,
chez un spécialiste, qui devait guérir mon genou. Il
fallait prendre un grand express gui passait av;mt le jour...
Je me souvins du triste dîner de jadis, de toutes les
histoires du vieux greffier accoudé devant sa bouteille de
boisson rose.
Et je me souvenais aussi de mes terreurs.:. A~rès le
dîner assise devant le feu, ma grand'tante avait pns mon
:
è à' part pour lui raconter une histoire . de revenants
pre
'
" Je me retourne ... Ah ! mon pauvre Louis, qu es~-ce que
je vois : une petite femme grise ... "_ Elle passait pour
voir la tête farcie de ces sornettes ternfiantes .••
a Et voici que ce soir-là, le dîner fini, lorsque, fatigué par
la bicyclette je fus couché dans la grande chambre, avec
une chemîs; de nuit à carreaux de l'oncle Moine!, elle
vint s'asseoir mon chevet et commença de sa voix la plus

a

mystérieuse et la plus pointue :
.
.
- Mon pauvre François, il faut que Je te raconte à toi
ce que je n'ai jamais dit à personne...

LE GRAND MEAULNES

Je pensai :
- Mon affaire est bonne, me voila terrorisé pour
toute la nuit, comme il y a dix ans !...
Et j'écoutai. Elle hochait la tête, regardant droit devant
soi, comme si elle se fftt racontée l'histoire a elle-même :
- Je revenais d'une fête avec Moine!. C'était le
premier mariage ou nous allions tous les deux, depuis la
mort de mon pauvre Ernest. Un vieil ami de Moine!, très
riche, l'avait invité à la noce de son fils, au domaine des
Sablonnières. Nous avions loué une voiture. Cela nous
avait coüté bien cher. Nous revenions sur la route vers
sept heures du matin, en plein hiver. Le soleil venait de
~ le~er. Il
avait absolument personne. Qu'est:..ce que
Je vois tout d un coup, devant nous, sur la route : un petit
homme, un petit jeüne homme arrêté, beau comme le
jour, qui ne bougeait pas, qui regardait vers nous. A
mesure que nous approchions, nous distinguions sa jolie
figure, si blanche, si jolie que cela faisait peur !...
"Je prends le bras de Moine! ; je tremblais comme la
feuille ; je croyais que c'était le Bon Dieu! Je lui dis :
" - Regarde ! C'est une apparition !
" Il me répond tout bas, furieux :
" - Je l'ai bien vu ! tais-toi donc, vieille bavarde ...
" Il ne savait que faire ; lorsque le cheval s'est arrêté ...
De près cela avait une figure pile, le front en sueur,
un béret sale, et un pantalon long. Nous entendîmes
sa voix douce, qui disait :
" - Je ne suis pas un homme, je suis une jeune fille.
Je me suis sauvée et je n'en puis plus. Voulez-vous bien
me prendre dans votre voiture, Monsieur et Madame ?
'' Auss1tut
. ~ nous l'avons fait monter. A peine assise, ellç

n'!

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISi

564

a perdu connaissance. Et devines-tu

à qui nous avions af-

. , C'était la fiancée du jeune homme des Sablonf:aue
1
•
"ès
nières, Frantz de Galais, chez qui nous étions mv1t

noces!

-

. .

aux

.

Mais alors, il n'y a pas eu de noces, dis-Je, puisque

la fiancée s'est sauvée ?
- Eh bien non, fit-elle toute penaude en me regardant. Il n'y a pas eu de noces. Puisque cett! pauvre folle
s'était mis dans la tête mille folies quelle . nous a
. ées. C'était une des filles d'un pauvre
expl1qu
. . tisserand.
•l
tlle était persuadée que tant de bonheur était 1mposs1b e;
·eune homme était trop jeune pour elle; que toutes
qu e le J
.
. .
les merveilles qu'il lui décrivait étaient imagt~a1res ~t
lorsqu'enfin Frantz est venu la chercher, Valentine a p~IS
peur. Il se promenait avec elle et sa sœur_dans le Jardm
de l' Archevêché à Bourges, malgré le froid ~t le grand
.
homme , par délicatesse
et
vent. Le Jeune
. certainement,
,
.
pour.
parce qu•·t
I ai.mait la cadette, était plem d attentions
.
l'atnéc. Alors ma folle s'est imaginé je ne sais ~uoi,
Ile a dit qu'elle allait chercher un fichu à la maison,
:t là, pour être plus sCtre de n'être pas s~ivie, elle a revêtu
des habits d'homme et s'est enfuie à pied sur la route de
Paris.
" Son fiancé a reçu d'elle une lettre où elle lui
déclarait qu'elle allait rejoindre un jeune homme qu'elle

aimait. Et ce n'était pas vrai...
" -

.
. .
Je suis plus heureuse de mon sacnfice, me d1sa1t-

~lle que si j'étais sa femme.
. , .
" Oui mon imbécile, mais en attendant, il n avait pas
du tout l!idée d'épouser sa sœur; il s'est tiré une, ~lie d_e
pistolet, on a vu du sang dans le bois, mais on n a Jamais
retrouvé son corps.

Li GR.AND MEAULNIS

- Et qu'avez-vous fait de cette malheureuse fille ?
- Nous lui avons fait boire une goutte, d'abord. Puis
nous lui avons donné à manger et clic a dormi auprès du
feu quand nous avons été de retour. Elle est restée chez
nous une bonne partie de l'hiver. Tout le jour, tant qu'il
faisait clair, elle taillait, cousait des robes, arrangeait des
chapeaux et nettoyait la maison avec rage. C'est elle
qui a recollé toute la tapisserie que tu vois là. Et depuis
son passage les hirondelles nichent dehors. Mais le soir, à
la tombée de la nuit, son ouvrage fini, elle trouvait
toujours un prétexte pour aller dans la cour, dans le
jardin, ou sur le devant de la porte, même quand il gelait
à pierre fendre. Et on la découvrait là, debout, pleurant
de tout son cœur...
" - Eh bien qu'avez-vous encore? Voyons 1
" - Rien, madame Moine! l
" et elle rentrait.
" Les voisins disaient :
" -

Vous avez bien trouvé une jolie petite bonne,

M'" Moine)!

" Malgré nos supplications, elle a voulu continuer son
chemin sur Paris, au mois de mars. Je lui ai donné des
robes qu'elle a retaillées ; Moinel lui a pris son billet à la
gare et donné un peu d'argent.
" Elle ne nous a pas oubliés; elle est couturicre à Paris
auprès de Notre-Dame ; elle nous écrit encore pour nous
demander si nous ne savons rien des Sablonnicrcs. Une
bonne fois, pour la délivrer de cette idée, je lui ai répondu
que le domaine était vendu, abattu, le jeune homme
disparu pour toujours, et la jeune fille mariée. Tout cela
doit être vrai, je pense. Depuis ce temps ma Valentine
écrit bien moins souvent...

�566

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Ce n•était pas une histoire de revenants que racontait
la tante Moine! de sa petite voix stridente si bien faite
pour les raconter. J'étais cependant au comble èlu malaise.
C'est que nous avions juré à Frantz le bohémien de le
servir comme des freres et voici que l'occasion m'en était
donnée ...
Or, était-ce le moment de giter la joie que j'allais
porter à Meaulnes le lendemain matin, et de lui raconter ce
que je venais d'apprendre? A quoi bon le lancer dans une
entreprise mille fois impossible ? Nous avions en effet
l'adresse de la jeune fille ; mais où chercher le bohémien
qui courait le monde ?... Laissons les fous avec les fous,
pensai-je. Delouche et Boujardon n'avaient pas tort. Que
de mal nous a fait ce Frantz romanesque! Et je résolus
de ne rien dire tant que je n'aurais pas vu mariés
Augustin Meaulnes et Mademoiselle de Galais.
Cette résolution prise, il me restait encore l'impression
pénible d'un mauvais présage, - impression absurde que
je chassai bien vite.
La chandelle était presque au bout ; un moustique
vibrait ; mais ma tante Moine!, la tête penchée sous sa
capote de velours qu'elle ne quittait que pour dormir, les
coudes appuyés sur ses genoux, recommençait son histoire ..•
Par moments, elle relevait brusquement la tête et me
regardait pour connaître mes impressions, ou peut-être
pour voir si je ne m'endormais pas. A la fin, sournoisement,
la tête sur l'oreiller, je fermai les yeux, faisant semblant de
m'assoupir.
- Allons ! tu dors ... fit-elle d'un ton plus sourd et un
peu déçu.
J'eus pitié d'elle et je protestai :

LE GRAND MEAULNES

- Mais non, ma tante, je vous assure ..
- Mais si ! dit-elle. Je comprends bien d'ailleurs que
tou\cela ne t'intéresse guere. Je te parle là de gens que;
tu n as pas connus .•.
Et lâchement, cette fois, je ne répondis pas.

CHAPITRE IV
LA GRANDE NOUVELLE

Il :aisait, le lendemain matin, quand j'arrivai dans la
grand rue, un si beau temps de vacances, un si grand
calme~ et s~~ tout le bourg passaient des bruits si paisibles, s1 familiers, que j'avais retrouvé toute la joyeuse
assurance d'un porteur de bonne nouvelle ...
, Augustin et sa mère habitaient l'ancienne maison
d écol~. A la '.11ort de s~n pere, retraité depuis longtemps,
et' qu un héritage avait enrichi, Meaulnes avait voulu
qu on ache:it l'école ou le vieil instituteur avait enseigné
pendant vmt années, où lui-même avait appris à lire.
Non pas quelle fut d'aspect fort aimable : c'était une
grosse maison carrée comme une mairie qu'elle avait été
les .fenêt:es du rez-de-chaussée qui donnaient sur la ru;
étaient s1 hautes que personne n'y regardait 1·amais . et la
cou d d ·1
,
·
,
'
r e ernc::re, ou il n y avait pas un arbre et dont un
haut préau barrait la vue sur la campagne, était bien la
~l~ ~eche et la plus désolée cour d'école abandonnée que
J aie Jamais vue ...
. Dans le couloir compliqué ou s'ouvraient quatre portes
Je trouvai la mère de Meaulnes rapportant du jardin u~
gros paquet de linge, qu'elle avait dô mettre sécher dès la

�568

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

première heure de cette longue matinée de vacances. Ses
cheveux gris étaient à demi défaits ; des mèches lui
battaient la figure ; son visage régulier sous sa coiffure
ancienne était bouffi et fatigué, comme par une nuit de
veille ; et elle baissait tristement la tête d'un air songeur.
Mais, m'apercevant soudain, elle me reconnut et
sourit :
- Vous arrivez à temps, dit-elle. Voyez, je rentre le linge
que j'ai fait sécher pour le départ d'Augustin. J'ai passé la
nuit à régler ses comptes et à préparer ses affaires. Le train
part à cinq heures, mais nous arriverons à tout apprêter ...
On edt dit, tant elle montrait d'assurance, qu'ellemême avait pris cette décision. Or sans doute ignoraitelle même où Meaulnes devait aller.
- Montez, dit-elle. Vous le trouverez dans la Mairie
en train d'écrire.
En Mte je grimpai, ouvris la porte de droite où l'on
avait laissé l'écriteau Mairie, et me trouvai dans une
grande salle à quatre fcn~trcs, deux sur le bourg, deux
sur la campagne, ornée aux murs des portraits jaunis des
présidents Grévy et Carnot. Sur une longue estrade qùi
tenait tout le fond de la salle, il y avait encore, devant
une table à tapis vert, les chaises des conseillers municipaux. Au centre, assis sur un vieux fauteuil qui était
celui du maire Meaulnes écrivait, trempant sa plume au
fond d'un encrier de faïence démodé, en forme de cœur.
Dans ce lieu qui semblait fait pour quelque rentier de
village, Meaulnes se retirait, quand il ne_ battait pas la
contrée, durant les longues vacances...
Il se leva, dès qu'il m'eüt reconnu, mais non pas avec
la précipitation que j'avais imaginée :

LE GRAND MEAULNES

- Seurel ! dit-il seulement, d'un air de profond
étonnement.
C'était le même grand gars au visage osseux, à la tête
rasée. Une moustache inculte commençait à lui traîner
sur les lèvres. Toujours ce même regard loyal. .. Mais sur
l'ardeur des années passées on croyait voir comme un
voile de brume, que par instant sa grande passion de
jadis dissipait ...
Il paraissait très troublé de me voir. D'un bond j'étais
monté sur l'estrade. Mais, chose étrange à dire, il ne
songea pas même à me tendre la main. II s'était tourné
vers. moi,. les mains derrière le dos, appuyé contre la table,
renversé en arrière, et l'air profondément gêné. Déjà, me
regardant sans me voir, il était absorbé par ce qu'il allait
me dire. Comme autrefois et comme toujours, homme
lent à commencer de parler ainsi que sont les solitaires,
les chasseurs et les hommes d'aventures, il avait pris unedécision sans se soucier des mots qu'il faudrait pour l'expliquer. Et maintenant que j'étais devant lui, il commençait seulement à ruminer péniblement les paroles néces-

saires.
Cependant je lui racontais avec gaieté comment j'étais
venu, où j'avais passé la. nuit, et que j'avais été bien
surpris de voir Mme Meaulnes préparer le départ de son

fils .••
- Ah ! elle t'a dit ?••• demanda-t-il.
- Oui. Ce n'est pas, je pense, pour un long voyage?
- Si. Un très long voyage.
Un instant décontenancé, sentant que j'allais tout à
l'heure, d'un mot, réduire néant cette décision que je
ne comprenais pas, je n'osais plus rien dire et ne savais
par où commencer ma mission.

a

�57°

LA NOUVELLE .REVUE FRANÇAISE

Mais lui-même parla enfin comme quelqu'un qui veut se
justifier :
- Seure!, dit-il, tu sais ce qu'était pour moi mon
étrange aventure de Sainte-Agathe. C'était ma raison de
vivre et d'avoir de l'espoir. Cet espoir-là perdu, que
pourrais-je devenir ?... Comment vivre à la façon de tout
le monde?
" Eh [ bien, j'ai essayé de vivre, là-bas, à Paris, quand
j'ai vu que tout était fini et qu'il ne valait plus même la
peine de chercher le Domaine perdu ... Mais un homme
qui à fait une fois un bond dans le Paradis, comment
pourrait-il s'accommoder ensuite de la vie de tout le
monde ? Ce gui fait le bonheur des autres m'a paru dérision. Et lorsque sincèrement, délibérément, j'ai décidé un
jour de faire comme les autres, ce jour-là j'ai amassé du
remords pour longtemps...
Assis sur une chaise de l'estrade, la tête basse, l'écoutant
sans le regarder, je ne savais que penser de ces explications
obscures:
- Enfin, dis-je, Meaulnes, explique-toi mieux! Pourquoi ce long voyage? AHu quelque faute à réparer ? une
promesse à tenir ?
- Eh I bien, oui, répondit-il. Tu te souviens de cette
promesse que j'avais faite à Frantz
- Ah ! lis-je, soulagé, îl ne s'agit que de cela?...
- De cela. Et peut-être aussi d'une faute à réparer.
Les deux en même temps...
Suivit un silence, pendant ~equel je décidai de commencer à parler et préparai mes mots...
- Il n'y a •q u'une explication à laquelle je croie, dit-il
encore. Certes, j'aurais voulu revoir une fois Mu• de

r...

57 1

LE GRAND MEAULNES

Galais, seulement la revoir ... Mais, j'en suis persuadé
maintenant, lorsque j'avais découvert le Domaine sans
nom, j'étais à une hauteur, à un degré de perfection et de
pureté que je n'atteindrai jamais plus. Dans la mort
seulement, comme je te l'écrivais un jour, je retrouverai
peut-être la beauté de ce temps-là...
Il changea de ton pour reprendre avec une animation
étrange, en se rapprochant de moi :
- Mais, écoute, Seure! ! Cette intrigue nouvelle et
ce grand voyage, cette faute que j'ai commise et qu'il faut
réparer, c'est en un sens mon ancienne aventure qui se
poursuit ...
Un temps, pendant lequel, péniblement, il essaya de
ressaisir ses souvenirs. J'avais mapqué l'autre occasion. Je
ne voulais pour rien au monde laisser passer celle-ci ; et,
cette fois, je parlai - trop vite, car je regrettai amèrement,
plus tard, de n'avoir pas attendu ses aveux. Je prononçai
donc ma.phrase, qui était préparée pour l'instant précédent
mais qui n'allait plus maintenant. Je dis, sans un geste,
à peine en soulevant un peu la tête :
- Et si je venais te dire que tout espoir n'est pas

perdu?...
Il me regarda, puis, détournant brusquement les yeux,
rougit comme je n'ai jamais vu quelqu'un rougir : une·
montée de sang qui devait lui cogner grands coups dans
les tempes ...
- Que veux-tu dire r demanda-t-il enfin, à peine
distinctement.
Alors, tout d'un trait, je racontai ce que je savais, ce que
favais fait, et comment, la face des choses ayant tourné,
il semblait presque que ce f(lt Yvonne -de Galais qui
m'cnvoy!t vers lui.

a

�572

LE GRAND MEAULNES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Il était maintenant affreusement pile.
Durant tout ce récit, qu'il écoutait en silence, la tête
un peu rentrée, dans l'attitude de quelqu'un qu'on a
surpris et qui ne sait comment se défendre, se cacher ou
s'enfuir, il ne m'interrompit, je me rappelle, qu'une seule
fois. Je lui racontais, en passant, que toutes les Sablonnières avaient été démolies et que le Domaine d'autrefois
n'existait plus :
- Ah ! dit-il, tu vois..• (comme s'il e1lt guetté une
occasion de justifier sa conduite et le désespoir où il avait
sombré) tu vois : il n'y a plus rien•..
Pour terminer, persuadé qu'enfin l'assurance de tant de
facilité emporterait le reste de sa peine, je lui racontai
qu' une partie de campagne était organisée par mon oncle
Florentin, que M 11• de Galais devait y venir à cheval et
que lui-même était invité... Mais il paraissait complétement désemparé et continuait à ne rien répondre...
- Il faut tout de suite décommander ton voyage,
dis-je avec impatience. Allons avertir ta mère.•.
Et comme nous descendions tous les deux :
- Cette partie de campagne ?••• me demanda-t-il avec
hésitation. Alors, vraiment, il faut que j'y aille ?•••
- Mais, voyons, répliquai-je, cela ne se demande pas.
Il avait l'air de quelqu'un qu'on pousse par les épaules.
,_En b~, Augustin avertit Mme Meaulnes que je
deJei1nerats avec eux, dînerais, coucherais là et que le
lendemain, lui-même louerait une bicyclette et 'me
~uivrait au Vieux-Nançay.
. - Ah ! très bien, fit-elle en hochant la tête, comme
s1 ces nouvelles eussent confirmé toutes ses prévisions.
Je m'assis dans la petite salle à manger, sous les

573

calendriers illustrés, les poignards ornementés et les o~tres
soudanaises qu'un frère de M. Meaulnes, ancien soldat
d'infanterie de marine, avait rapportés de ses lointains
voyages.
Augustin me laissa là un instant, avant le repas, et, dans
la chambre voisine, où sa mère ava~t préparé ses bagages,
je l'entendis qui lui disait, en baissant un peu la voix, de
ne pas défaire sa malle, car son voyage pouvait être
seulement retardé...
CHAPITRE V
LA PARTIE Dl PLAISIR

J'eus peine à suivre Augustin sur la route du VieuxNançay. Il allait comme un coureur. Il ne descendait
pas aux cates. A son inexplicable hésitation de la veille,
avait succédé une fièvre, une nervosité, un désir d'arriver
au plus vite, qui ne laissaient pas de m'effiayer un peu.
Chez mon oncle, il montra la même impatience, il parut
incapable de s'intéresser à rien jusqu'au moment où nous
fdmes tous installés en voiture, vers dix heures, le lendemain matin, et prêts à partir pour les bords de la rivière.
On était à la fin du mois d'aot\t, au déclin de l'été.
Déjà les fourreaux vides des châtaigniers jaunis commençaient à joncher les routes blanches. Le trajet n'était pas
long ; la ferme des Aubiers, près du Cher, où nous allions,
ne se trouvait guère qu'à deux kilomètres au-delà des
Sablonnières. De loin en loin, nous rencontrions d'autres
invités, en voiture, et même des jeunes gens à cheval,
que Florentin avait conviés audacieusement au nom de

�574

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

M. de Galais... On s'était efforcé comme jadis de mêler
riches et pauvres, châtelains et paysans. C'est ainsi que
nous vîmes arriver à bicyclette Jasmin Delouche, qui
grâce au garde Baladier avait fait naguère la connaissance
de mon oncle.
- Et voilà, dit Meaulnes en l'apercevant, celui qui
tenait la clef de tout, pendant que nous cherchions
jusqu'à Paris. C'est à désespérer !
Chaque fois qu'il le regardait, sa rancune en était
augmentée. L'autre, qui s'imaginait au contraire avoir
droit à toute notre reconnaissance, escorta notre voiture
très près, jusqu'au bout. On voyait qu'il avait fait, misérablement, sans grand résultat, des frais de toilette, et les
pans de sa jaquette limée battaient le garde-crotte de son
vélocipède...
Malgré la contrainte qu'il s'imposait pour être aimable,
sa figure vieillotte ne parvenait pas à plaire. Il m'inspirait
plut6t à moi une vague pitié. Mais de qui n'aurais-je pas
eu pitié durant cette journée-là ?...
Je ne me rappelle jamais cette partie de plaisir sans un
obscur regret, comme une sorte d'étouffement. Je m'étais
fait de ce jour tant de joie à l'avance. Tout paraissait si
parfaitement concerté pour que nous soyons heureux. Et
nous l'avons été si peu !...
Que les bords du Cher étaient beaux, pourtant ! Sur
la rive où l'on s'arrêta, le coteau venait finir en pente
douce et la terre se divisait en petits prés verts, en saulaies
séparées par des cl6tures, comme autant de jardins minuscules. De l'autre c6té de la rivière, les bords étaient
formés de collines grises, abruptes, rocheuses ; et sur

LE GRAND MEAULNES

575

les plus lointaines on découvrait, parmi les sapins, de
petits châteaux romantiques avec une tourelle. Au loin,
par instants, on entendait aboyer la meute du château de
Préveranges.
Nous étions arrivés en ce lieu par un dédale de petits
chemins, tant6t hérissés de cailloux blancs, tant6t remplis
de sable - chemins qu'aux abords de la rivière les sources
vives transformaient en ruisseaux. Au passage, les branches
des groseillers sauvages nous agrippaient par la manche.
Et tant6t nous étions plongés dans la fraîche obscurité
des fonds de ravins, tant6t au contraire, les haies interrompues, nous baignions dans la claire lumière de toute
la vallée. Au loin, sur l'autre rive, quand nous approchâmes, un homme accroché aux rocs, d'un geste lent,
tendait des cordes à poissons. Qu'il faisait beau mon
Dieu!
'
Nous nous installâmes sur une pelouse, dans le retrait
que formait un taillis de bouleaux. C'était une grande
pelouse rase, ou il semblait qu'il y et1t place pour des
jeux sans fin.

Les voitures furent dételées ; les chevaux conduits à la
ferme des Aubiers. On commença à déballer les provisions
dans le bois, et à dresser sur la pelouse de petites tables
pliantes que mon oncle avait apportées.

Il fallut à ce moment des gens de bonne volonté, pour
aller
l'entrée du grand chemin voisin, guetter les
derniers arrivants et leur indiquer ou nous étions. Je
m'offris aussit6t; Meaulnes me suivit, et nous allâmes nous
poster près du pont suspendu, au carrefour de plusieurs
sentiers et du chemin qui venait des Sablonnières. Marchant de long en large, parlant du passé, tâchant tant

a

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
LE GRAND MEAULNES

bien que mal de nous distraire, nous attendions. Il arriva
encore une voiture du Vieux-Nançay, des paysans inconnus avec une grande fille enrubannée. Puis plus rien. Si,
trois enfants dans une voiture à Ane, les enfants de
l'ancien jardinier des Sablonnières.
- Il me semble que je les reconnais, dit Meaulnes. Ce
sont eux, je crois bien, qui m'ont pris par la main, jadis,
le premier soir de la fête, et m'ont conduit au dîner...
Mais à ce moment, l'âne ne voulant plus marcher, les
enfants descendirent pour le piquer, le tirer, taper sur
lui tant qu'ils purent ; Meaulnes alors, déçu, prétendit
s'être trompé..•
Je leur demandai s'ils avaient rencontré sur la route
M. et M 11• de Galais. L'un d'eux répondit qu'il ne savait
pas; l'autre : Je pense que oui, Monsieur. Et nous ne
fl1mes pas plus avancés.
Ils descendirent enfin vers la pelouse, les uns tirant
l'ànon par la bride, les autres poussant derrière la voiture.
Nous reprîmes notre attente. Meaulnes regardait fixement
le détour du chemin des Sablonnières, guettant avec une
sorte d'effi-oi la venue de la jeune fille qu'il avait tant
cherchée jadis.Un énervement bizarre et presque comique,
qu'il passait sur Jasmin, s'était emparé de lui. Du petit
talus où nous étions grimpés pour voir au loin sur le
chemin, nous apercevions, sur la pelouse en contre-bas,
un groupe d'invités où Delouche essayait de faire bonne
figure :
- Regarde-le pérorer,cet imbécile,me disait Meaulnes.
Et je lui répondais :
- Mais laisse-le. Il fait ce qu'il peut, le pauvre
garçon.

577

Augustin ne désarmait pas, Là-bas un .
écureuil avait dll déboucher d'
r , é lrèvr~ ou un
un 1ourr . Jasmm po
assurer sa contenance fit . d 1
.
, ur
'
mme e e poursuivre ·
- Allons, bon .I Il court, mamtenant
•
·
•
.
... fit M eau1nes,
comme s1 vraiment cette audace-là dé
.
autres :
passait toutes les
Et cette fois je ne pus m'empê h
·
•
c er de rire. Meaulnes
aussi ; mais ce ne fut qu'un éclair.
Après un nouveau quart d'heure :
- Si elle ne venait pas ?... dit-il.
Je répondis :
;

Mais puisqu'elle a promis. Sois donc plus patient 1
su recommença de guetter. Mais, la fin, incapable d~
pporter plus longtemps cette attente intolérable .
- Ecoute
· d' ·1
•
.
:m01, IH . Je redescends avec les autres Je
ne sais ce qu'1J y a maintenant
•
contre moi . m . .• .

a

~este 1~, je sens qu'elle ne viendra J·amais ~ qau1~·1s1 Jet
impossible •
b
I es
.
qu au out de ce chemin tout à l'h
Il
apparaisse.
,
eure, e e

Et il s'en alla vers J
J
•
l
a pe ouse, me la1SSant tout seul Je
que que cent mètres sur la petite route
.
E
, pour passer
1e te
~ps. t au premier détour j'aperçus Yvonne d
Galais, montée en amazo
.
e
. fi .
ne sur son vieux cheval blanc
;~n:ngant ce, matin-là qu'elle était obligée de tirer sur le;
pénibl:our I emp~cher de trotter. A la tête du cheval,
ment, en silence, marchait M de G 1 . S
doute ·1
·
d
·
a ais. ans
de rôl i s avaient 1Î se relayer sur la route, chacun à tour
e se servant de la vieille monture.

fis

pr~::!:a

jeune fille me vit tout seul, elle sourit, sauta
..
terre, et confiant les rênes à
l
·
.
son pcre se
dingea ver
s moi qui accourais :

6

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

- Je suis bien heureuse, dit-elle, de vous trouver seul.
Car je ne veux montrer à personne qu'à vous le vieux
Bélisaire, ni le mettre avec les autres chevaux. Il est trop
laid et trop vieux d'abord ; puis je crains toujours qu'il
ne soit blessé par un autre. Or je n'ose monter que lui,
et quand il sera mort, je n'irai plus à cheval. ..
Chez MU• de Galais, comme chez Meaulnes, je sentais
sous cette animation charmante, sous cette grâce en
apparence si paisible, de l'impatience et presque de
l'anxiété. Elle parlait plus vite qu'à l'ordinaire. Malgré
ses joues et ses pommettes roses, il y avait autour de ses
yeux, à son front, par endroits, une pileur violente où se
lisait tout son trouble.
Nous convînmes d'attacher Bélisaire à un arbre dans
un petit bois, proche de la route. Le vieux M. de Galais,
sans mot dire, comme toujours, sortit le licol des fontes et
attacha la bête - un peu bas à ce qu'il me sembla. De
la ferme je promis d'envoyer tout à l'heure du foin, de
l'avoine, de la paille...
Et Mu• de Galais arriva sur la pelouse, comme jadis, je
l'imagine, elle descendait vers la berge du lac, lorsque
Meaulnes l'aperçut pour la première fois.
Donnant le bras à son père, écartant de sa main
gauche le pan du grand manteau léger qui l'enveloppait,
elle s'avançait vers les invités, de son air à la fois si sérieux
et si enfantin. Je marchais auprès d'elle. Tous les invités,
éparpillés, assis, ou jouant au loin, s'étaient dressés et
rassemblés pour l'accueillir ; il y eut un bref instant de
silence p~ndant lequel chacun la regarda s'approcher.
Meau~nes s'était mêlé au groupe des jeunes hommes et
rien ne pouvait le distinguer de ses compagnons sinon sa

L! GRAND MEAULNES

haute
S79
. taille .• encore y avait-il là d .
aussi grands que lui Il
L:
• es Jeunes gens presque
l'
·
·
ne lit nen · A
attention, pas un geste .
qui put le désigner à
ê
d
.
ni un pas e
v tu e gns, immobile re d
n avant. Je le voyais
1
' gar ant fi
'
es autres la si belle jeune fül
. xe~ent comme tous
tant d'
e qui venait A 1 L:
. , un mouvement inco .
.
a un, pourmam sur sa tête nue c
nsc1ent et gêné, il mit sa
, omme pour
h
ses compagnons aux cheveux b. ca~ er, au milieu de
rasée de paysan.
ien peignés, sa rude tête
Puis
le groupe entoura MU• d G .
.
les Jeunes filles et les 1·e
e ala1s. On lui présenta
unes gens q ' Il
pas... L e tour allait ven. d
u e e ne connaissait
se ta·
.
ir e mon camp
n is aussi anxieux qu'il
. ,
agnon ; et je me
faire m01-même
·
pouvait I être J
,
cette prése t .
. e m apprêtais à

.
n at10n
' Mais avant que J.,eusse pu rie. d'
s avançait vers l .
n ire, la 1·eune L:11
u1 avec une dé . .
u e
prenantes :
c1s10n et une gravité sur- Je reconnais Augustin Mea
.
Et elle lui tendit l
.
ulnes, dit-elle.
a main.
CHAPITRE VI
LA PARTIE DE PLAISIR

(/in)

sa! De nouveaux-venus s ,approchère
uer Yvonne de Gala.
1
nt presque aussit!St pour

verent

é
IS et es deux .
s parés. Un m lh
Jeunes gens se troua eureux hasard
I
. nt point réunis pour le dé'eune '
vou ut qu'ils ne
Mais Meaulnes sembla1·t J . ra la même petite table
rag A
avoir rep ·
fi
•
e.
plusieurs reprises
n: con ance et couentre D elouche et M. de , Ga
comme
. isolé
. .Je me trouvais
lais, Je vis de lom
. mon

fusse

�LE GRAND MEAULNES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

580
compagnon qui me faisait de la main un signe d'amitié.
C'est vers la fin de la soirée seulement, lorsque les jeux,
la baignade, les conversations, les promenades en bateau
dans l'étang voisin se furent un peu partout organisés,
que Meaulnes de nouveau se trouva en présence de la
jeune fille. Nous étions à causer avec Delouche, assis sur
des chaises de jardin que nous avions apportées, lorsque,
quittant délibérément un groupe de jeunes gens où elle
_paraissait s'ennuyer, M 110 Yvonne de Galais s'approcha
de nous. Elle nous demanda, je me rappelle, pourquoi nous
ne canotions pas sur le lac des Aubiers, comme les autres.
Nous avons fait quelques tours cet après-midi,
répondis-je. Mais cela est bien monotone et nous avons
été vite fatigué$.
- Eh bien ! pourquoi n'iriez-vous pas sur la rivière?
dit-elle.

-

Le courant est trop fort, nous risquerions d'être

emportés.
- Il nous faudrait, dit Meaulnes, un canot à pétrole,
ou un bateau à vapeur comme celui d'autrefois.
- Nous ne l'avons plus, dit-elle presque à voix basse,
nous l'avons vendu.
Et il se fit un silence gêné.
Jasmin en profita pour annoncer qu'il allait rejoindre
M. de Galais.
- Je saurai bien, dit-il, où le retrouver.
Bizarrerie du hasard ! Ces deux êtres si parfaitement
dissemblables s'étaient plu et depuis le matin ne se quittaient guère. M. de!Galais m'avait pris à part, un instant,
au début de la soirée, pour me dire que j'avais là un ami
plein de tact, de déférence et de qualités. Peut-être même

581

avait-il
. . été jusqu'à lui confier le secret d J' ·
Bélisaire et le lieu de s
h
e existence de
a cac ette
Je pensai moi aussi à m'éloi. ner
..
deux jeunes gens si gê és . g . , mais Je sentais les
'
n , SI anxieux J'
r
un en 1ace de
l autre, que J·e ;·ugeai prudem de ne pas 1, f;'
Tant d d' é .
e aire..•
e iscr t1on de la art de
.
caution de la mien
. p
Jasmin, tant de préne servirent à peu d h
sèrent. Mais invar1·abl
e c ose. Ils cauement avec
ê
ne se rendait certain
'
un ent temcnt dont il
ement pas corn t M
revenait touJ·ours à toutes Ies mcrve·u
P e, d eaulnes
. . en
chaque fois, la jeune fille
1· 1 es c Jadis. Et
que 'tout était d'
. 1 , ~u- supp ice, devait lui répéter
isparu . a VIe1lle dem
.é
compliquée, abattue . 1
d L
cure s1 trange et si
.
, e gran 1;tang assé hé
et dispersés les enfants
c , comblé ;
aux c harmants costumes
- Ah ! faisait simplement M
...
1
comme si chacune d
d' ca~ _nes avec désespoir et
.
e ces 1spant10 l · .11.
raison contre la J·eune fill
ns_ u1 eut donné
N
e ou contre mm
ous marchions c6te à c6te V . ...
.
de faire diversion à la t ns. t esse qui
··: amcment J'essayais
.
trois. D'une question b
nous gagnait tous les
a rupte Meaul
d
cédait à son idée fixe Il d ,
.
nes, c nouveau,
·
emanda1t des
•
sur tout cc qu'il
.
renseignements
avait vu autrefois . I
.
conducteur de la vi ·u b I.
. es pet1 tes filles, le
e1 e er me, les poneys de la
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I cdoursc.••
vaux au Domaine ?
a p us e cheElle répondit u'il n'
.
de Bélisaire.
q
y en avait
plus. Elle ne parla pas
Alors il évo
I b'
brcs ; la grand~ug~a:: ·ol Jet~ de sla chambre: les candéla, e vieux uth b . é Il '
e tout cela
ns ... s enquérait
d
, avec une pas ·
•
.
voulu se persuad
. s10n mso1ite, comme s'il eôt
er que nen ne subsistait de sa belle

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

aventure, que la jeune fille ne lui rapporterait pas une
épave, capable de prouver qu'ils n'avaient pas rhé tout
les deux, comme le plongeur rapporte du fond de l'eau
un caillou et des algues.••
M 11• de Galais et moi, nous ne pilmes nous emp!cher
de sourire tristement : elle se décida à lui expliquer :
- Vous ne reverrez pas le beau chiteau que nous
avions arrangé, M. de Galais et moi, pour le pauvre
Frantz.
" Nous passions notre vie à faire ce qu'il demandait.
C'était un être si étrange, si charmant ! Mais tout a disparu avec lui le soir de ses fiançailles manquées.
" Déjà M. de Galais était ruiné sans que nous le
sachions. Frantz avait fait des dettes et ses anciens
camarades - apprenant sa disparition - ont aussit6t
réclamé près de nous. Nous sommes devenus pauvres et
nous avons perdu tous nos amis en quelques jours.
" Que Frantz revienne, s'il n'est pas mort. Qu'il
retrouve ses amis et sa fiancée ; que la noce interrompue
se fasse et peut-être tout reviendra-t-il comme c'était
autrefois. Mais le passé peut-il renaître ?
- Qui sait ! dit Meaulnes pensif. Et il ne demanda
plus rien.
Sur l'herbe courte et légèrement jaunie déjà, nous
marchions tous les trois sans bruit. Augustin avait à sa
droite, près de lui, la jeune fille qu'il avait crue perdue
pour toujours. Lorsqu'il posait une de ces dures questions,
elle tournait vers lui lentement, pour lui répondre, son
charmant visage inquiet ; et une fois, en lui parlant, elle
avaît posé doucement sa main sur son bras, d'un geste
plein de confiance et de faiblesse. Pourquoi le grand

LE GRAND MEAULN.ES

Meaulnes était-il là comme un étranger, comme quelqu'un qui n'a pas trouvé ce qu'il cherchait et que rien
d'autre ne peut intéresser? Ce bonheur-là, trois ans plus
t6t, il n'etît pu le supporter sans effroi, sans folie, peutetre. D'où venait donc ce vide, cet éloignement, cette
impuissance à être heureux qu'il y avait en lui, à cette
heure ?
Nous approchions du petit bois où, le matin, M. de
Galais avait attaché Bélisaire ; le soleil vers son déclin
allongeait nos ombres sur l'herbe ; à l'autre bout de la.
pelouse, nous entendions, assourdis par l'éloignement,
comme un bourdonnement heureux, les voix des joueurs
et des fillettes - et nous restions silencieux dans ce
calme admirable, lorsque nous entendîmes chanter de
l'autre c6té du bois, dans la direction des Aubiers, la
ferme du bord de l'eau. C'était la voix jeune et lointaine
de quelqu'un qui mène ses bêtes à l'abreuvoir, un air
rythmé comme un air de danse, mais que l'homme étirait
et alanguissait comme une vieille ballade triste :

Mes souliers sont rouges...
ddieu, mes amours!
Mes souliers sont rouges•••
Adieu, sans retour!

Meaulnes avait levé la tête et écoutait. Ce n'était rien
qu'un de ces airs que chantaient les paysans attardés, au
Domaine sans nom, le dernier soir de la fête, quand
déjà tout s'était écroulé ... Rien qu'un souvenir - le
plus misérable - de ces beaux jours qui ne reviendraient
plus.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

-

Mais vous l'entendez? dit Meaulnes à mi-voix.

Oh ! Je vais aller voir qui c'est.
Et tout de suite, il s'engagea dans le petit bois. Presque
aussit6t la voix se tut ; on entendit encore une seconde
l'homme siffier ses bêtes en i'éloignant ; puis plus rien ..•
Je regardai la jeune fille. Pensive et accablée, elle avait
les yeux fixés sur le taillis où Meaulnes venait de disparaître. Que de fois, plus tard, elle devait regarder ainsi,
pensivement, le passage par où s'en irait à jamais le grand
Meaulnes !
Elle se retourna vers moi :
- Il n'est pas heureux, dit-elle douloureusement.
Elle ajouta :
- Et peut-être que je ne puis rien faire pour lui ?•••
J'hésitais à répondre, craignant que Meaulnes, qui
devait d'un saut avoir gagné la ferme et qui maintenant
revenait par le bois, ne surprit notre conversation. Mais
j'allais l'encourager cependant; lui dire de ne pas craindre
de brusquer le grand gars ; qu'un secret sans doute le
désespérait et que jamais de lui-même il ne se confierait
à elle ni à personne - lorsque soudain de l'autre c6té du
bois partit un cri, puis nous entendîmes un piétinement
comme d'un cheval qui pétarade et le bruit d'une dispute
à voix entrecoupées... Je compris tout de suite qu'il
était arrivé un accident au vieux Bélisaire et je courus
vers l'endroit d'où venait tout le tapage. Mu• de Galais me
suivit de loin. Du fond de la pelouse on avait dt'.l remarquer notre mouvement, car j'entendis, au moment où
j'entrais dans le taillis, les cris des gens qui accouraient.
Le vieux Bélisaire, attaché trop bas, s'était pris une
patte de devant dans sa longe ; il n'avait pas bougé

LE GRAND MBAULNES

jusqu'au moment où M. de Galais et Delouche, au cours
de _leur promenade, s'étaient approchés de lui ; effrayé,
excité par l'avoine insolite qu'on lui avait donnée, il
s'était débattu furieusement ; les deux hommes avaient
essayé de le délivrer, mais si maladroitement qu'ils avaient
réussi à l'empêtrer davantage, tout en risquant d'essuyer de
dangereux coups de sabots. C'est à ce moment que par
hasard Meaulnes, revenant des Aubiers, était tombé sur le
groupe. Furieux de tant de gaucherie, il avait bousculé les
deux hommes au risque de les envoyer rouler dans le buisson. Avec précaution mais en un tour de main il avait délivré
Bélisaire. Trop tard, car le mal était déjà fait ; le cheval
devait avoir un nerf foulé, quelque chose de brisé peutêtre, car il se tenait piteusement, la tête basse, sa selle à
demi dessanglée sur le dos, une patte repliée sous son
ventre et toute tremblante. Meaulnes penché, le tll.tait et
l'examinait sans rien dire.
Lorsqu'il releva la tête, presque tout le monde était là
rassemblé, mais il ne vit personne. Il était fkhé rouge.
- Je me demande, cria-t-il, qui a bien
de la sorte ! Et lui laisser sa selle sur le
journée l Et qui a eu l'audace de seller ce
bon tout au plus pour une carriole.
Delouche voulut dire quelque chose, sur lui.

pu l'attacher
dos toute la
vieux cheval,
tout prendre

- Tais-toi donc! c'est ta faute, encore. Je t'ai vu
tirer bêtement sur sa longe pour le dégager.
Et se baissant de nouveau, il se remit à frotter le jarret
du cheval avec le plat de sa main.
M. de Galais, qui n'avait rien dit encore, eut le tort
de vouloir sortir de sa réserve. II bégaya :

�586

LA . NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

- Les officiers de marine ont l'habitude... Mon
cheval...
- Ah il est à vous?... dit Meaulnes un peu calmé,
très rouge, en tournant la tête de côté, vers le vieillard.
Je crus qu'il allait changer de ton, faire des excuses. Il
souffla un instant. Et je vis alors qu'il prenait un plaisir
amer et désespéré à aggraver la situation, à tout briser à
jamais, en disant avec insolence :
- Eh ! bien, je ne vous fais pas mon compliment.
Quelqu'un suggéra :
- Peut-être que de l'eau fraîche... En le baignant
dans le gué ...
- Il faut, dit Meaulnes sans répondre, emmener tout
de suite ce vieux cheval, pendant qu'il peut encore marcher - et il n'y a pas de temps à perdre ! - le mettre à
l'écurie et ne jamais plus l'en sortir.
Plusieurs jeunes gens s'offrirent aussitôt. Mais M 11• de
Galais les remercia vivement. Le visage en feu, prête
à fondre en larmes, elle dit au revoir à tout le monde,
et même à Meaulnes, décontenancé, qui n'osa pas la
regarder. Elle prit la bête par les rênes, comme on
donne quelqu'un la main, plutôt pour s'approcher d'elle
davantage que pour la conduire... Le vent de cette fin
d'été était si tiede sur le chemin des Sablonnières qu'on
se serait cru au mois de Mai, et les feuilles des haies
tremblaient
la brise du Sud ... Nous la vîmes partir
ainsi sur le chemin, son bras à demi sorti du manteau,
tenant dans sa main étroite la grosse rêne de cuir. Son
pere marchait péniblement à côté d'elle ...
Triste fin de soirée ! Peu à peu, chacun ramassa ses
paquets, ses couverts ; on plia les chaises, on démonta les

a

a

LE GRAND MEAULNE$

587

tables ; u~e à une, les voitures chargées de bagages et de
gens, partirent, avec des chapeaux levés et des mouchoirs
agités. Les derniers, nous restimes sur le terrain avec mon
oncle Florentin, qui ruminait comme nous, sans nen
· d'1re,
ses regrets et sa grosse déception.
Nous aussi nous partîmes, emportés vivement dans
.
.
'
notre voiture bien suspendue, par notre beau cheval
alezan. La roue grinça au tournant dans le sable et bientôt
Meaulnes et moi, qui étions assis sur le siege de derrière'
A
d'isparattre, sur la petite route, l'entrée du'
nous _v1mes
che:'11m d~ traverse que le vieux Bélisaire et ses maîtres
avaient pns ...
Mais alors mon compagnon - l'être que je &amp;ache au
monde le plus incapable de pleurer - tourna soudain vers
moi son visage bouleversé par une irrésistible montée
de larmes.
-:- Arrêtez, voulez-vous ? dit-il en mettant la main
sur_! épa~le de Florentin. Ne vous occupez pas de moi. Je
rev1endra1 tout seul à pied.
Et d'un bond, la main au garde-boue de la voiture il
~uta par terre. A notre stupéfaction, rebroussant chem~n
il se prit _à courir --: et courut jusqu'au petit chemin qu;
no~s venions de passer, le chemin des Sablonnières. Il dut
ai:1~er_ a~ Domaine par cette allée de sapins qu'il avait
SUIV!e Jadis ; où il avait entendu, vagabond caché dans les
basses branches, la conversation mystérieuse des beaux
enfants inconnus...
~t c'est ce soir-là, avec des sanglots, qu'il demanda en
manage M 11e de Galais.

�588

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

CHAPITRE VII
LE. JOUR DES NOCES

C'est un jeudi, au début de février, un beau jeudi soir
glacé, où le grand vent souffle. li est trois heures et demie,
quatre heures... Sur les haies, aupres des bourgs, les
lessives sont étendues depuis midi et sèchent à la bourrasque. Dans chaque maison, le feu de la salle à manger
fait luire tout un reposoir de joujoux vernis. Fatigué de
jouer, l'enfam: s'est assis aupres de sa mère et il lui fait
raconter la journée de son mariage.
Pour celui qui ne veut pas être heureux, il n'a qu'à
monter dans son grenier et il entendra, jusqu'au soir,
siffier et gémir les naufrages; il n'a qu'à s'en aller dehors,
sur la route, et le vent lui rabattra son foulard sur la
bouche comme un chaud baiser soudain qui le fera
pleurer. Mais pour celui qui aime le bonheur, il y a, au
bord d'un chemin boueux, la maison des Sablonnières, où
mon ami Mcaulnes est rentré avec Yvonne de Galais,
qui est sa femme depuis midi.
Les fiançailles ont duré cinq mois. Elles ont été
paisibles, aussi paisibles que la première entrevue avait été
mouvementée. Meaulnes est venu tres souvent aux
Sablonnières, à bicyclette ou en voiture. Plus de deux fois
par semaine, cousant ou lisant pres de la grande fenêtre
qui donne sur la lande et les sapins, M 11e de Galais a vu
tout d'un coup sa haute silhouette rapide passer derrière
le rideau. Car il vient toujours par l'allée détournée qu'il
a prise autrefois. Mais c'est la seule allusion - tacite -

LE GRAND MEAULNBS

qu'il fasse au passé. Le bonheur semble avoir endormi son
étrange tourment.
De petits événements ont fait date pendant ces cinq
calmes mois. On m'a nommé instituteur au hameau de
Saint-Benoist des Champs. Saint-Benoist n'est pas un
village. Ce sont des fermes disséminées à travers la campagne, et la maison d'école est complétement isolée sur
une côte au bord de la route. Je mène une vie bien
solitaire ; mais en passant par les champs, il ne faut que
trois quarts d'heure de marche pour gagner les Sablonrueres ...
Delouche est maintenant chez son oncle, qui est entrepreneur de maçonnerie au Vieux-Nançay. Cc sera bientôt
lui le patron. Il vient souvent me voir. Meaulnes, sur la
prière de Mlle de Galais, est maintenant tres aimable avec
lui.
Et ceci explique comment nous sommes là, tous deux, à
r6der, vers quatre heures de l'après-midi, alors que les
gens de la noce sont déjà tous repartis.
Le mariage s'est fait à midi, avec le plus de silence possible, dans l'ancienne chapelle des Sablonnières, qu'on n'a
pas abattue et que les sapins cachent à moitié sur le versant de la c6te prochaine. Apres un déjetîner rapide, la
mère de Meaulnes, M. Seure! et Millie, Florentin et les
autres sont remontés en voiture. Il n'est resté que Jasmin
et moi.
Nous errons à la lisière des bois qui sont derrière la
maison des Sablonnières, au bord du grand terrain en
friche - emplacement ancien du Domaine aujourd'hui
abattu. Sans vouloir l'avouer et sans savoir pourquoi,
nous sommes remplis d'inquiétude. En vain nous essayons

�59°

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

de distraire nos pensées et de tromper notre angoisse en
nous montrant, au cours de notre promenade errante, les
bauges des lievres et les petits sillons de sable où les lapins
ont gratté fraîchement •.. un collet tendu... la trace d'un
braconnier ... Mais sans cesse nous revenons à ce bord du
taillis, où l'on découvre la maison silencieuse et fermée ..•
Au bas de la grande croisée qui donne sur les sapins, il
y a un balcon de bois, envahi par les herbes folles que
couche le vent. Une lueur comme d'un feu allumé se
reflete sur les carreaux de la fenêtre. De temps à autre,
une ombre passe. Tout autour, dans les champs environnants, dans le potager, dans la seule ferme qui reste des
anciennes dépendances, silence et solitude. Les métayers
sont partis au bourg pour fêter le bonheur de leurs maîtres.
De temps à autre, le vent chargé d'une buée qui est
presque de la pluie nous mouille la figure et nous apporte
la parole perdue d'un piano. Là-bas, dans la maison fermée,
quelqu'un joue. Je m'arrête un instant pour écouter en
silence. C'est d'abord comme une voix tremblante qui, de
tres loin, ose à peine chanter sa joie... C'est comme le
rire d'une petite fille qui, dans sa chambre, a été chercher
tous ses jouets et les répand devant son ami. Je pense
aussi à la joie, craintive encore, d'une femme qui a été
mettre une belle robe et qui vient la montrer et qui ne
sait pas si elle plaira... Cet air que je ne connais pas, c'est
aussi une priere, une supplication au bonheur de ne pas
être trop cruel, un salut et comme un agenouillement
devant le bonheur ...
Je pense : " Ils sont heureux enfin. Enfin le bonheur
s'est laissé conquérir. Il est là-bas près d'elle .... "
Et savoir cela, en être sfu-, suffit au contentement
parfait du brave enfant que je suis,

LE GRAND MEAULNES

59 1

A ce moment, tout absorbé, le visage mouillé par le
vent de la plaine comme par l'embrun de Ja mer, je sens
qu'on me touche l'épaule :
- Ecoute ! dit Jasmin tout bas.
Je le regarde. Il me fait signe de ne pas bouger ; et
lui-même, la tête inclinée, le sourcil froncé, il écoute ...

CHAPITRE VIII
L'APPEL DE FRANTZ

- Hou-ou!
Cette fois, j'ai entendu. C'est un signal, un appel sur
deux notes, haute et basse, que j'ai déjà entendu jadis...
Ah ! je me souviens: c'est le cri du grand comédien lorsqu'il hélait son jeune compagnon à la grille de l'école.
C'est l'appel à ·quoi Frantz nous avait fait jurer de nous
rendre, n'importe où et n'importe quand. Mais que
demande-t-il ici, aujourd'hui, celui-là ?
, ~ C_ela ~ient de la grande sapinière à gauche, dis-je
a m1-v01x. C est un braconnier, sans doute.

Jasmin secoue la tête :
- Tu sais bien que non.
Puis plus bas :
- Ils sont dans le pays, tous les deux, depuis ce
matin. J'ai urpris Ganache, à onze heures, en train de
guetter dans un champ aupres de la chapelle. Il a détalé
c~ m'apercevant. Ils sont venus de loin, peut-être à
bicyclette, car il était couvert de boue jusqu'au milieu du
dos...
-

Mais que cherchent-ils ?

�LJ! GRAND MEAULNES

59 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

- Je n'en sais rien. Mais à coup sCir, il faut que nous
les chassions. Il ne faut pas les laisser r6der aux alentours.
Ou bien toutes les folies vont recommencer ...
Je suis de cet avis, sans l'a.vouer.
. .
- Le mieux, dis-je, serait de les Joindre, de voir ce
qu'ils veulent et de leur faire entendre raison ...
Lentement, silencieusement, nous nous glissons donc
en nous baissant, à uavers le taillis, jusqu'à ~a grande
sapinière, d'où part à intervalles réguliers ce crt prolongé
u.i n'est pas en soi plus triste qu'autre chose, mais qui
q
d . .
e
nous semble à tous les deux e sinistre augur •
.
Il est difficile dans cette partie du bois de sapins,
où le regard s';nfonce entre les troncs régulièrement
L.
de surprendre quelqu'un et de s'avancer sans
l t i.::s,
pan
, l'
1
être vu. Nous n'essayons même pas. Je me poste a ange
de la sapinière. Jasmin va se placer à l'ang~e op~sé,
de f:açon à commander comme moi, de 1 extérieur,
• l'
deux des côtés du rectangle et à ne pas laisser fu,_r °,"
des bohémiens sans le héler. Ce dispositions ~nses, JC
commence à jouer mon raie d'éclaireur pacifique et
j'appelle :
- Frantz !...
" Frantz ! Ne craignez rien. C'est moi, Seure!; je
voudrais vous parler,..
.
,
.
Un instant de silence. Je vais me décider a crier
encore lorsque, du cœur même de la sapinière, où mon
regard, n'atteint pas tout à fait, une voix commande :
- Restez où vous êtes : il va venir vous trou,er.
Peu à peu, entre les grands sapins que l'éloigne~ent
fait paraîue serrés, je distingue la silhouette du Jeune
homme qui s'approche. Il paraît couvert de boue et mal

593

vetu ; des épingle de bicyclette serrent le bas de son
pantalon ; une vieille casquette à ancre est plaquée sur es
cheveux trop longs; je voi maintenant sa figure amaigrie ...
Il semble avoir pleuré.
S'approchant de moi, résolument:
- Que voulez-vous ? demande-t-il d'un air très
insolent.
- Et vous même, Frantz, que faites-vous ici ? Pourquoi venez-vous troubler ceux qui sont heureux ?
Qu'avez-vous à demander? Dites-le.
Ainsi interrogé directement, il rougit un peu, balbutie,
répond seulement :
-

Je suis malheureux, moi, je suis malheureux.

. Puis, la tete dans le bras, appuyé à w1 tronc d'arbre,
11 se prend à sangloter amèrement. Nous avons fait
quelques pas dans la sapinière. L'endroit est parfaitement
silencieux. Pas même la voix du vent que les grands
sapins de la li ière arrêtent. Entre les troncs réguliers se
riptte et s'éteint le bruit des sanglots étouffés du jeune
homme. J'attends que cette crise s'apai e et je dis, en lui
mettant la main sur l'épaule :
- Frantz, vous viendrez avec moi. Je vous mènerai
auprès d'eux. Ils vous accueilleront comme un enfant
perdu qu'on a retrouvé et tout sera fini.
Mai~ il ne voulait rien entendre. D'une voix assourdie
par les larmes, malheureux, entêté, colère, il reprenait :
-

Ainsi Meaulnes ne s'occupe plus de moi? Pourquoi
? Pourquoi ne tient-il
pas sa promesse ?
ne répond-il pas quand je l'appelle

- Voyons, Frantz, répondis-je, le temps des fantasmagories et des enfantillages est passé. Ne troublez pas

7

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

594

avec des folies le bonheur de ceux que vous aimez -

de

votre sceur et d'Augustin Meaulnes.
- Mais lui seul peut me sauver, vous le savez bien.
Lui seul est capable de retrouver la trace que je cherche.
Voilà bientôt trois ans que Ganache et moi nous battons
toute la France sans résultat. Je n'avais plus confiance
qu'en votre ami. Et voici qu'il ne répond plus. Il a
retrouvé son amour, lui. Pourquoi, maintenant, ne penset-il pas à moi. Il faut qu'il se mette en route. Yvonne le
laissera bien partir ... Elle ne m'a jamais rien refusé.
Il me montrait un visage où, dans la poussière et la
boue, les larmes avaient tracé des sillons sales - un
visage de vieux gamin épuisé et battu. Ses yeux étaient
cernés de tkhes de rousseur ; son menton, mal rasé ; ses
cheveux trop longs traînaient sur son col sale. Les mains
dans les poches, il grelottait. Ce n'était plus ce royal
enfant en guenilles des années passées. De cceur, sans
doute, il était plus enfant que jamais: impérieux, fantasque
et tout de suite désespéré. Mais que cet enfantillage était
pénible à supporter chez ce garçon déjà légèrement
vieilli ! Naguère, il y avait en lui tant d'orgueilleuse
jeunesse que toute folie au monde lui paraissait permise,
A, présent, on était d'abord tenté de le plaindre pour
n'avoir pas réussi sa vie ; puis de lui reprocher ce rôle
absurde de jeune héros romantique où je le voyais
s'entêter ... Et enfin je pensais malgré moi que notre beau
Frantz aux belles amours avait dô. se mettre à voler pour
vivre, tout comme son compagnon Ganache .•• 'fant
d'orgueil avait abouti à cela.
- Si je vous promets, dis-je enfin, après avoir réfléchi,
que dans quelques jours Meaulnes se mettra en campagne
pour vous, rien que pour vous ?...

LI GRAND MEAULNES

- Il réussi· ra, n •est-ce as ?
595
demanda-t-il en cl aquant desp dents
. Vous en êtes st1r .? me
- Je le pense. Tout dev1ent
.
· . 'bl
- Et comment le
. . poss1 e avec lui !
saurai-Je ? Q •
- Vous
·
· m me le dira?
reviendrez ici d
.
même heure . v
ans un an exactement à
.
· ous trouverez l .
, cette
aimez.
a Jeune fille que vous
Et, en disant ceci ' Je
. pensais
. n
no uveaux
époux, mais
. m ' enquér'
on pas troubl er Ies
et faire diligence m .
A
ir auprès de tante M . 1
01-mcme pour t
ome
L e bohémien m
rouver la jeune fille

'°''.nt! de confian,:

v:ra::::'.:•~s

les yeux avec ~ne

.avait encore et tout de A
m1rable. Quinze ans 1·1
.
mcme qu·
,
nous avions à Samte-Agathe
.
l mze . ans ! _ l'!ge que
1
,casses'.
quand nous fîmes to , l e s~1r du balayage des
-enfantin ·
us es trois ce terribl e serment

Le désespoir le re · 1
- Eh bien, nou/::to::squ'i_l fut obligé de dire :
Il regarda
..
partir.
, certamement avec un grand serrement d
.cœur
, tous ces bois d' l
qui•·1 allait de nouveaue
~uitter.
a entour
' - Nous serons dans tr . .
N
ois Jours, dit-il sur les
d .
. ous avons laissé
. '
routes
cpu1s trente heures
nos voitures au loin Et
pen .
' nous marchio
.
sions arriver à temps p
ns sans arrêt. Nous
1e mari
' our emmener M
l
h
age et chercher avec 1 .
eau nes avant
c erché les Sablonniè
u1 ma fiancée comme il
p .
res...
a
u1s,
repris
pa
- A
r sa terrible puérilité .
. ppelez votre Delou h
. . .
,que s1 je le rencontrais ce c e,_d1t-1l en s'en allant, parce
Peu a
' serait affreux 1
peu, entre les sapins' je vis isparaître sa sil,d Allemagne

d.

�l.A NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

houette grise. Je rappelai Jasmin et nous allàmes reprendre
notre faction. Mais presque aussitat, nous aperçClmes,
là-bas, Augustin qui fermait les volets de la maison, et
nous fümes frappés par l'étrangeté de son allure.

CHAPITRE IX
LES GENS HEUREUX

J'ai su, plus tard, par le menu détail, tout ce qui s'était
passé là-bas. Dans le salon des Sablonnières, Meaulnes et
Mil• de Galais, dès le début le l'après-midi, sont restés
complétement seuls. Tous les invités partis, le vieux
M. de Galais a ouvert la porte, laissant une seconde le grand
vent pénétrer dans la maison et gémir; puis il s'est dirigé
vers le Vieux- ançay et ne reviendra qu'à l'heure du diner
pour mettre tout à clef et donner des ordres à la ferme.
Aucun bruit du dehors n'arrive plus maintenant jusqu'aux
jeunes gens. Il y a tout juste une branche de rosier sans
feuilles qui cogne la vitre, du c6té de la grande lande.
Comme deux passagers dans un bateau à la dérive, ils
sont, dans le grand vent d'hiver, deux amants enfenn~
avec le bonheur.
- Le feu menace de s'éteindre, dit Mil• de Galais, et
elle voulut prendre une bCtche dans le coffre. Mais
Meaulnes se précipita et plaça lui-même le bois dans le
feu.
Puis il prit la main tendue de la jeune femme et ils
restèrent là, debout, l'un devant l'autre, étouffés comme
par une grande nouvelle qui ne pouvait pas se dire.
Le vent roulait avec le bruit d'une rivière débordée,

LI GRAND MEAULNES

De temps à autre une goutte d' eau diagonal
.

597

sur la portière d'un t •

. ,
ement, comme
.
ram, rayait la vitre.
Alors la Jeune fille s' écha a
.
couloir et disparut ave
pp.' Elle ouvnt la porte du
c un sourire mysté .
U
dans la demi-obscurité A
.
neux. n instant
doute: " Voici do
u~stin resta seul. Il songea sans
.
ne a maison tant che hé 1
jadis plein de chuchoteme t
d
rc e, e couloir
Le tic-tac d'une
.
n s et e passages étranges ... "
petite pendule fa' .
à manger de Sainte-Agathe...
1sa1t penser à la salle

I

. C'est alors qu'il dut entendre
"•
dit plus tard l'avoir ent d· , -: et M de Galais me
'
en u aussi
1
•
Fraatz, tout près de 1
.
- e premier cri de
La .
a maison.
Jeune femme &gt; alors, eut beau lui m
1es c hoses merveilleuses d
Il
ontrer toutes
de petite fille toutes onthe e était chargée : ses jouets
'
ses P otograph · d' r,
en cantinière elle et F
ies en,ants : elle
.
'
rantz sur les g
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qui était si J'olie
.
enoux e leur mère
... PUIS tout ce q ·
•
'
petites robes d . d"
.
u1 restait de ses sages
e Ja IS : "Jusqu'à cell .
.
voyez, vers le temps où vou ail" b' e-c1 que Je portais,
oà vous arriviez J·e c .
s iez ient6t me connaître
u
,
rois, au cours d S .
,
.,eaulnes ne vo ai 1
•
e amte-Agathe... "
.
y t p us nen et n'entendait 1
.
Un instant pourtant .1
..
P us nen.
, parut ressa1s1 p la
son extraordinaire, in"imagina
. bl
ar
pensée de
e bonheur.
V
ous êtes là - d'it-1.1 sourdem ·t,
d' ire seulement donnait 1
.
en comme si le
de la table et votre mai e :ert1ge. - Vous passez auprès
Et encore •
n s y pose un instant ...
. -:- Ma mère lorsqu'elle était .
légèrement son bust
Je~ne femme, penchait
Et
d
e sur sa taille pour me
1
quan elle se mettait
.
par cr••.
Alors M11e
. au piano ...
de Gala1s proposa de JOUer
.
avant que la

aJllSI

�LA NOUV.ELLE. REVUE FRANÇAISE

nuit vînt. Mais il faisait sombre dans ce coin du salon et
l'on fut obligé d'allumer une bougie. L'abat-jour rose sur
le visage de la jeune fille augmentait ce rouge dont elle
était marquée aux pommettes et qui était le signe d'une
grande anxiété.
La-bas, à la lisiere du bois, je commençai d'entendre
cette chanson tremblante que nous apportait le vent,
coupée bientôt par le seeond cri des deux fous, qui
s'étaient rapprochés de nous dans 1es sapins.
Longtemps Meaulnes écouta le piano en regardant
silencieusement par une fenêtre. Plusieurs fois, il se
tourna vers le doux visage plein de faiblesse et d'angoisse. Puis il s'approcha d'Yvonne et, tres légerement,
mit sa main sur son épaule. Elle sentit doucement peser
aupres de son cou cette caresse a laquelle il aurait fallu
savQir répondre,
_ Le jour tombe, dit-il enfin. Je vais fermer les volets.
Mais ne cessez pas de jouer...
Que se passa-t-il alors dans ce cœur obscur et sauvage?
Je me le suis souvent demandé et je ne l'ai _su q~e
lbrsqu'il fut trop tard. Remords ignorés ? Regrets m~phcables? Peur de voir s'évanouir bienttit entre ses mams ce
bonheur inoui qu'il tenait si serré r Et alon; tentation
terrible de jeter irrémédiablement à terre, tout de suite,
cette merveille qu'il avait conquise? •..
Il sortit lentement, silencieusement, apres avoir regardé
la jeune femme une fois encore. Nous le vîmes, de la
lisière du bois, fermer d'abord avec hésitation un volet ;
puis regarder vaguement vers nous ; en fermer u_n au_tre,
et soudain s'enfuir à toutes jambes dans notre d1rect1on.
Il arriva prts de nous avant que nous eussions pu songer

LE GRAND M.EAUL~ ES

599

à nous dissimuler davantage. Il nous aperçut comme il
allait franchir une petite haie récemment pla~tée et ui
formait la limite d'un pré. Il fit un écart. Je me rapp~le
son allure hagarde, son air de bête traquée. Il fit mine de
revenir sur ses pas pour franchir la haie du côté du petit
ruisseau.
Je l'appelai :
- Meaulnes !... Augustin !...

Mais il ne tournait pas meme la tête, Alors, persuadé
que cela seulement pourrait le retenir ;
- Frantz est là, criai-je. Arrête !
Il s'arrêta enfin. Haletant et sans me laisser le temps
de préparer ce que je pourrais dire :
- Il est là! dit-il. Que réclame-t-il ?
- Il est malheureux, répondis-je. Il venait te demander
de l'aide, pour retrouver ce qu'il a perdu.
, -. Ah ! fit-il baissant la tête. Je m'en doutais bien.
J avais beau essayer d'endormir cette pensée-la ... Mais
où est-il ? Raconte vite.
Je dis que Frantz venait de pa~tir et que certainement on ne le rejoindrait plus maintenant. Ce fut pour
M~aulnes une grande déception. Il hésita ; _fü deux ou
trois pas ; s'arrêta. Il paraissait au comble de l'indécision
et du chagrin. Je lui racontai ce que j'avais promis en son
nom au jeune homme. Je dis que je lui avais donné
rendez-vous dans un an à la même place.
Augiistin, si calme en général, était ma~ntenant dans
un état de -nervosité et d'impatience extraordinaire :
- Ah! Pourquoi avoir fait cela! dit-il. Mais oui, sans
do~te, je puis le sauver. Mais il faut que -ce soit tout de
suite. Il faut que je le voie, que je lui parle, qu'il me

�600

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pardonne et que je répare tout ... Autrement je ne peux
plus me présenter, là-bas ...
Et il se tourna vers la maison des Sablonnières.
- Ainsi, dis-je, pour une promesse enfantine que tu
lui as faite, tu es en train de saccager ton bonheur.
- Ah ! si cc n'était que cette promesse, fit-il.
Et ainsi je connus qu'autre chose liait les deux jeunes
hommes, mais sans pouvoir deviner quoi.
- En tous cas, dis-je, il n'est plus temps de courir.
Ils sont maintenant en route pour l'Allemagne.
Il allait répondre lorsqu'une figure échevelée, déchirée,
hagarde, se dressa entre nous. C'était Yvonne de Galais.
Elle avait dO. courir, car elle avait le visage baigné de
sueur. Elle avait dO. tomber et se blesser, car elle avait le
front écorché au-dessus de l'ccil droit et du sang figé dans
les cheveux.
Il m'est arrivé, dans les quartiers pauvres de Paris, de
voir soudain, descendu dans la rue, séparé par des agents
intervenus dans la bataille, un ménage qu'on croyait heureux, uni, honnête. Le scandale a éclaté tout d'un coup,
n'importe quand, au moment de se mettre à table, le
dimanche avant de sortir, au moment de souhaiter la fête
du petit garçon ... - et maintenant tout est oublié, saccagé. L'homme et la femme, au milieu du tumulte, ne
sont plus que deux démons pitoyables, et les enfants en
larmes se jettent contre eux, les embrassent étroitement,
les supplient de se taire et de ne plus se battre.
Mue de Galais, quand elle arriva près de Meaulnes, me fit
penser à un de ces enfants-là, à un de ces pauvres enfants
affolés. Je crois que tous se amis, tout un village, tout un
monde l'cO.t regardée, qu'elle f&lt;lt accourue tout de même,

LE GRAND MEAULNES

601

qu'elle ftlt tombée de la ê
rante, salie.
m me façon, échevelée, pieuMais quand elle eO.t compris u M
. .
q e
eaulnes était bien
mo1ns I1 ne l'abando
.
die pa~ son bras sous 1 .
.
nnera1t pas, alors
e sien, puis elle ne
,
de rire au milieu de se l
put s empêcher
.
s
armes
comme
une
r.
Il
duent rien ni l'
. l'
eniant. s ne
un m autre Mai
1
son mouchoir Meaul
l 1· . . , comme el e avait tiré
,
nes e u1 pnt douce
d
Avec précaution et
l' .
.
ment es mains.
tachai
app icat1on, il essuya le san
.
t la chevelure de la jeune fille.
g qui

U, que cette fois du

- Il faut rentrer, maintenant d1"t-"l
Et Je
· les laissai retourner tous' les 1d•
grand vent du soir d'h.
.
eux, dans le beau
Iu4 l'aidant d I
tv~r qui leur fouettait le visage
e a main aux passa
d 'tn ·1
souriant et se Mtant ges I c1 es ; elle,
vers leur demeure pour
.
aband onnée.
un instant
(à suitm)

•

ALAIN-FOURNIER.

�CHRONIQUE DE CAERDAL

602

CHRONIQUE DE CAËRDAL
XXIIl

.
603
passer outre, tant la fiction d 1
.
blesse souvent l'esp 't Ell e la tragédie française
.
n .
e e fore ' ' b
Jamais que le drame est
.
e a n ou lier
à la fin ce ne sont pl undJeu. Cet ét~rnel corridor,
us es êtres viva t
. ,
rencontrent mais des b
.
n s qu1 s y
courants d':ir qu·
ahstract10ns. 11 règne là des
i enr ument l'é
·
refroidissent tout.
motion, et qui

SHAKSPEAIŒ A PARLS

§
La représentation de Shakspeare en français
est une pierre de touche, et le grand piège de
l'art dramatique. Elle révèle l'or de l'interprétation
ou le titre misérable de l'esprit qui l'anime. Sauf
deux ou trois drames, Othe/l'o, Macbeth; peut être
Hamlet, peut être la Tempête, je ne crois plus
possible de donner Shakspeare tel quel, en respectant totalement le texte. Avant d'avoir vu Coriolan
et César, le Roi Lear et Roméo, je ne pensais pas
de la sorte. Au contraire, Britannicus n'a pas une
ride.
J'ai toujours senti ce que les changements
brusques, dans l'espace et dans le temps, ont
d'imparfait et même de très pénible. Ils rompent
l'intérêt. Ils substituent fatalement le spectacle au
drame. Je n'ai pas aimé l'œuvre ·de Shakspeare à
cause de ces changements, mais malgré ces changements. Ou le drame doit disparaitre, ou la part du
spectacle sera de plus en plus petite.
Pourtant, j'ai eu peut être l'illusion qu'on ptît

•

·
.Les unités· sont ad mirables
soient dans le sujet. Ou du
'. pourvu qu'elles
puisse n'y pas pe
L'
moins, pourvu qu'on
nser. e dram I
comme les actions d 1 . e a ors se déroule
·•
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t , l'
le temps qu'on y est L
.. n es ou on est, et
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conventions la plus réelle.
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Les unités de Corneille n
.
sont forcées . au .
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ss1, on es rem
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ce qui le gêne.
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.
moins d'un suiet Pt_ oc es, si l'on peut. Mais à
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p ique toutes les autres. C'est 1
eur, et peut êt re 1eur va 'té L
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grecque est linéaire
1 111 • a tragédie
avons pris d
l comme e Parthénon. Nous
u vo urne Le
d
celui du volume. C'es Ï•l
m~n e moderne est
t me qui le veut ainsi: Ja

�604

CHRONIQUE DE CAERDAL

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

peut plaire : il est divertissement ; parfois même
volupté, m,ais toujour_s inco~plète. (La musique a
passé par la ; et depuis, on 1 appelle sans cesse au
secours.) Le spectacle n'émeut jamais: il n'est point
de la passion : loin de là, fastueuse ou puérile, il
est la borne où elle achoppe. Enfin, où sont au
théâtre les grands spectacles de l'âme ? Dans le
dialogue, uniquement : le drame n'est fait que
pour ces moments suprêmes et les suprêmes aveux
des héros: Hamlet avec sa mère• Hamlet au
cimetière ; la seconde conversation d'Othello avec
lago; la dernière scène de Rodrigue et Chimène :
Si jamais je t'aimai ... le débat d'Antigone et de
Créo~ ; la fin de Rosmersholm, agonie de trois
consc1 ences.
Jeux de lumière, pompes, cortèges, meubles,
défroq_u:s de toute sorte et chinoises même, paysages, decors, que nous veulent tous ces prestiges,
quand ~e grands cœurs nous parlent ? La plus
accom_phe des apparences, qui réclame ie plus notre
attention, est alors la plus grossière.

vie interieure, qui est la troisième dimension. Le
temple grec est un visage : avant tout, la cathédrale
est un vaisseau.
La vérité des règles est dans Molière: là, on
s'y range sans presque s'en douter. On admire le
même heureux miracle dans Britannicus et dans
Bérénice. Ibsen est unique pour l'exemple qu'il
donne des unités au théitre moderne. Elles lui
sont aussi naturelles qu'aux Grecs, et il n'y sacrifie

nen.

Si la grande poésie pouvait s'enfermer dans le
1 cadre des unités, ce serai_t le chef d'œuvre. Les
' unités seules procurent cette harmonie parfaite et
la beauté des lignes qui font l'œuvre d'art achevée.
Je ne fais plus crédit de ma propre illusion à
Shakspeare, depuis que j'ai vu Roméo et 'jules César.
Je ne dis pas qu'un drame est fait pour être ~u;
mais enfin c'est le destin d'un drame qu'on pmsse
le voir. Les œuvres dramatiques vieillissent et
meurent par la scène : ce qui est du spectacle en
elles , est leur mottalité. Il est incroyable comme
j'aime le drame et combien je hais le spect~cle. J_e
voudrais savoir s'il y a eu d'autres poètes a sentir
cette contrariété, et au même degré. Tous les
spectacles du monde,je les donne pour trois lignes
d'un divin dialogue, comme j'en sais. Le spectacle

605

§
'

A la scène, rien ne me satisfait plus de
Shakspeare que ces hauts moments du drame
pleine eau après la marée, où les caractères étan;
donnés, et les passions aux prises, ils s'affrontent
enfi n e t s ' exp1·1quent. Partout ailleurs, on passe, on

�606

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

\ se rencontre, on se tue même : on se ne s'explique
pas. Les changements de scène conduisent, plus ou
l11

moins, à la pantomime.
Plus la scène est longue, dans Shakspeare, ou,
si l'on préfère, plus l'acte dure, plus en un mot
l'on est où l'on est, et plus le drame est admirable.
On finit par détester ce qui l'interrompt. Les longueurs sont de l'action, comme on appe~~ c~ttc
part du drame, qui en est l'anecdote ou l h1sto1re.
Tout ce qui n'est pas ce fond où je m'émeus,
m'irrite et m'ennuie, au lieu de me distraire. Je
ne veux pas être distrait. Je veux être possédé, et
enseveli dans la beauté qui me possède. Bon pour
les enfants qu'on les promène de distraction en
distraction. Et il est vrai que la plupart des
hommes sont des enfants mal doués : Au théâtre,
ils cherchent toujours le cirque. Ils ne peuvent
pas être fixés dans la profondeur de l'émotion.
~•on les effraie, qu'on les fasse rire, qu'on les
secoue : émus, ils ne veulent pas l'être. Après le
diner, ils ont peur pour leur digestion. Poètes et
public, il faut convenir qu'ils ont un pauvre
estomac. Mais quoi ? Bambins, ils n'ont été
nourris que de petit lait, de pâtes et de bouillie :
ils sont au biberon toute leur vie, et aux
marionnettes : trois petits tours et puis s'en 'Uont.

CHRONIQUE DE CAERDAL

§
, L'épreuve de la scène française est infaillible.
C ~st encore une vertu de la langue reine: car je
~raite de _la scène où l'on parle le français. Peu
importe s1 Shakspeare sans coupures fait bon effet
en allemand.
La langue parlée mesure toutes les convenances
de l'action. Rien n'est soustrait à cette lumière:
allumée au dedans, elle éclaire le monde de l'événement, toute la mimique et toute l'anecdote des
caractères. En français, l'expression juge les sentiments: tout ce qui est superflu, outré sans vérité
ou sans utilité à l'essence du drame, écÎate, à l'insu
du potte, ave~ une grossière indécence. Ici, il faut
montrer ses titres au sublime. Ce qui passe pour
pr~f~nd en allemand est confus en français, et ce
qui 5 Y donne po~ le fin du fin n'est plus qu'un
bavardage outrecuidant. Ce qui semble net et droit
en anglais para1t en français un jeu de mains sans
art, et moins un langage qu'un sec entretien de
~t~es. Certaine verve qui se croit éloquente en
italien est bouffonne en français. La langue parlée
sur la scène française, a une évidence sublime e~
cruelle.

. Yoilà ce qui rend le théâtre des romantiques si

~dieu.le. Tout Y est d'une absurde inconvenance.
es héros sont leurs propres bouffons sans le

�608

L.A NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

savoir. Ils sont bafoués par ce qu'ils disent. 11
ne reste déjà plus une ligne du père Dumas,
cet éléphant de l'emphase et de la ~iaiserie. L:s
bouffons de Victor Hugo sont, du moms, splendidement parés et curieusement sonores. Tou~,
d'ailleurs, pantins et poupées. De tel papegais
au plumage éclatant, qui jacassent, nous n'en
pouvons plus souffrir le grelo_t de marotte. l~s
seraient vrais à demi, ou pourraient quelques fms
le paraitre, s'ils étaient traduits en espagnol ou en
bavarois. Par un juste retour, les drames espa~nols
et les drames allemands n'ont point en français de
vérité vivante : la langue française ne les trahit
pas : elles les révèle à eux mêmes. En exprimant
les caractères, elle les efface du même coup par ~e
doute qu'elle en inspire, ou I'ironiq~e mépns
qu'elle nous invite à en faire. Le français révèle la
vérité des caractères, comme les acides font passer
du bleu ,au rouge la teinture de tournesol
§

L'unité de lieu n'est pas si essentielle que les
autres. Il suffit, dans le moindre temps possible,
qu'on ne se déplace pas au ~ours d'un acte. En
sorte que si le drame en c_mq acte~ se passe en
cinq endroits différents, l'umté ~e s01t pas ~om~ue
au cours d'une situation. Le heu est la situation

CHRONIQUE DE CAERDAL

609

de l'acte. Et par acte,j'entends un pas considérable
de l'action. Le point, c'est de laisser toute sa
plénitude à chaque moment capital de l'action. Un
tel souci commande le choix des moments.
, 0~ est dans l'émotion : il faut qu'on y reste.
L artiste seul en a les moyens. Shakspeare lui
même n'y réussit pas toujours. C'est, en son art,
la règle unique de Dostolevski : à quoi jamais il ne
manque. Sortir de l'émotion, quan_d on y est,
av~nt ~~ l'avoir ép~isée ou presque, voilà ce qui
rwne 1 intérêt de 1 œuvre, et qui nuit à toute
l'harmonie. Grand poète, celui qui renouvelle
l'émotion à mesure qu'il l'épuise. Dans Roméo à.
peine si l'on voit les deux amants ensemble: 1:ur
amour est perdu au milieu de Vérone et noyé
dans le spectacle des factions. Mais, quand Vérone
et les factions seraient très nécessaires au drame il
est clair
que le drame est des deux amants,
.
toute chose._Et même ne le fi.ît il pas, il faut qu'il
le soit : car il est seul tragique et seul émouvant
su~ la scène. Au théâtre, la foule n'est qu'un
épisode. Ce qui prend le spectateur par la nuque
l'arrache à lui même, ce qui le tire de la vie
commune et médiocre, pour le plonger dans la
passion héroYque, c'est le drame des individus • et
l ,
,
1 n y en a pas d'autre. Le héros est un individu.
~ar définition. Et sur le théâtre plus que partout:
il le serait contre la volonté du poète, supposé que
le poète pô.t penser autrement.
8

:ur

�6 IO

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!!

Moins le lieu change, plus le drame est fort et
l'émotion présente.
Changer de lieu mène nécessairement ~ chan~er
de temps. On s'espace en tous sens. On s/parpille
dans la durée, comme on se disperse dan~ 1étendue.
La même facilité entraine les mêmes faiblesses. Et
l'harmonie est vaincue.
La force tragique d'Ibsen se voit d'~b~r~ aux
unités qu'il respecte, et comme il y es~ a 1aise: 1~
ne se fait pas violence pour en user :. il les plie a
soi , il en est maitre.
§

Nous n'avons pas un auteur tragique. sans
a1· s notre théâtre nous a permis de
repro Che • M
.
.
'bl
concevoi·r la tragédie parfaite. Si elle est poss1
,
de,
c'est la forme française avec les gr~ndes sc~nes e
Shakspeare. Je voudrais dire mieux : . 1entendement français, avec la musique intérieure de
Shakspeare.
·
·
Quoi qu'en pensent nos Tnssotms,_
si im pertinents aujourd'hui, la tragédie de Racme es~ une
analyse du sentiment, bien plus qu'une musi_que.
Elle donne la vue et l'intelligence des émotions,
plus que les émotions mêmes. Moins l'être que le
signe.
d
Etant sans musique elle est sans profon e_ur.
Seule, l'émotion est profonde. La grande passion

CHRONIQUE DB CAl!RDAL

6II

aspire à l'émotion, sans relâche ; l'émotion d'un
sentiment en est la musique. Trissotin qui, pour
mieux juger de la musique, n'en daigne pas savoir
un seul mot, ignore ce que je veux dire, et le juge.
Qu'il s'y évertue. Il me lit. Et, c'en est fait, je
ne perds plus mon temps à le lire. Passons.
Dans Hermione, Roxane, ou Mithridate, on ne
trouve pas la pr?fonde résonnance de la jalousie,
qui rend le désespoir d'Othello si tragique. Il n'est
pas un héros de Shakspeare, Hamlet, Prospero,
Macbeth et dix autres, qui n'ait de ces cris ou de
ces murmures, de ces rêveries passionnées, où il
semble que dans un caractère résonne le destin
de toute l'espèce. Il n'y a jamais un seul de ces
traits dans Racine. L'univers est vraiment absent
de son œuvre. Mais, dans Shakspeare, ce ne sont
que des moments. Ils sont perdus dans le désordre
du spectacle. Tout spectacle est naturellement
épars. La loi de -Racine est toute contraire : il tend
à l'épure de géométrie sentimentale. Son ordre est
merveilleux : mais on le touche ; il est admirable :
mais il se fait admirer. Les héros de Shakspeare
ne se possèdent pas, enfin : d'autant plus,
~hakspeare les possède. Un héros qui se possède,
Je vois le poète et la peinture des passions, mais
non pas les créatures passionnées. Gœthe et
Stendhal n'en jugent pas autrement, il me semble.
Je prends donc mon parti de penser là dessus
comme eux.

�CHRONIQUE DE CAERDAL

612

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

§

1

1

L'art et l'ordonnance grecque sont l'ordonnance et l'art français depuis près de trois cents
ans. Mais les émotions de l'âme moderne ne sont
pas épuisées par la tragédie de Racine ni de
Sophocles. Il s'en faut de tout.
11 y a une puissance, une émotion et même une
tendresse dont ces beaux Athéniens ne se doutent
seulement pas. Doux Racine, mais non pas tendre.
La musique nous les a révélées: l'univers n'est
jamais absent de la grande ~usique. Pour moi,
j'ai toujours rêvé du poète qw les fera passer dans
le drame.
Là aussi, il faut réconcilier l'antique et le
moderne, la forme française et la musique.. C'est
la musique intérieure qui fait les moments incomparables de Shakspeare. Mais dix moments
passionnés, dix regards sublimes ne font pas un
drame.
§
11 semble odieux de couper dans le texte de
Shakspeare. Mais il est bien plus o~ieux ~e le
trahir. Certaine fidélité aveugle est la pire trahison.
Garder à l'objet de son amour les raisons qu'on a
de l'aimer, c'est lui rester très fidèle. Et l'infidelité
consiste à l'en depouiller.

613

Shakspeare est aujourd'hui de l'ordre suprême
des grands tragiques faits pour être lus. Ceux là
se~s comptent, sans doute ; et il faut toujours en
finir par là. Cependant il est terrible, il est insupportable que la représentation ne donne pas tort
con~e Shaks~~are à la clique des critiques et au
public. Or, J en conviens : trop souvent à la
scène, ~hak~peare est diffus ; il est morcelé ; il est
~s swtc; il e~nuie. Où l'on voudrait demeurer,
il abrège le séjour; et il revient, il s'installe où
l'on aurait souhaité de ne plus être. La loi de son
•~tacle I~ force à ne jamais se fixer. Il est long,
?ù il nous impo~te moins ; où il nous importe plus,
al est court. C est que notre plaisir mesure la
durée._ Pour brève qu'elle soit, une scène qui ne
no~s mtéresse pas, est toujours trop longue. Les
actions de Shakspeare sont concentriques. Le
monde entoure les héros et les passions du drame
comme les cercles décrits autour d'une pierr;
tombée dans la profondeur de l'eau. Mais si
nombreux ils sont, qu'à la scène le centre s'effac
~n ne distingue plus le point d'impact des pa:~
s1_ons, ~u même les héros, que de loin en loin. Ils
~•spara1ssent dans l'immense ébranlement des
Circonstances qui les entourent, et des ondes qu'ils
répandent.
, !e ne voulais pas le croire, tout en le craignant.
Jai vu, et je ne doute plus. La représentation
fidèle de Roméo est une trahison.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

§
Les planches et ces animaux de c?médiens
portent en eux, vices et vertus, une réalité matérielle qu'on ne peut ni prévoir, ni méconnaitre. 11
faut compter avec la réalité, car ses vengeances
sont cruelles.
La matière du théâtre s'impose à l'esprit de
l' œuvre : elle y incarne les forces et les faiblesses
de la réalité vivante. La scène n'est pas idéale
seulement : quand le rideau se lève, ce sont d~
hommes et des femmes qui s'avancent, en chair
et en os, si peu qu'ils le soient, d'ailleurs, à la
ville. Il y a là toute une part qui échappe au
poète tragique, et qui s'incorpore à ~on œuvre :
elle va vivre sans lui, et contre lui peut être.
Tantôt le drame en est augmenté; tantôt il en est
avili. Ce hasard est glorieux: il tente les poètes.
Ce que les moyens et la vie d'une_ ép?que
impliquent ou supportent, voilà ce qui fa~t la
matière du théàtre : ils renouvellent parfois le
dram,e ; mais souvent il périt avec eux. Plus les
œuvrcs prêtent au comédien et au spectacl:, plus
elles sont périssables. Le livre est la scène 1deale,
qui conserve les chefs d' œuvre.
Il y a du périssable dans Shakspeare, . et
beaucoup. L'·épreuve de la scène le montre, même
quand il s'agit d'œuvres immortelles. Le texte de

CHRONIQUE DE CAERDAL

615
Shakspeare, qui voudrait y porter la main ? Mais
le spectacle de Shakspeare, il faut qu'on y touche,
si l'on veut que l'admiration y reste fidèle, et que
le spectateur continue d'en garder l'émotion et le
respect.
Point de musiques. Point de cortèges. La plus
sobre décoration ; et moins pour voir où l'on est,
que pour inviter que l'on y rêve. Que les fresques
de Véronèse et les costumes de Sardanapale restent
dans les musées. Et les paysages, plus encore,
qu'on leur laisse la paix: qu'ils demeurent honnêtement où ils sont, dans la nature.
Je ne demande qu'une toile de fond, quelques
plans de pierre, d'eaux ou d'arbres, pour permettre
à la pensée de quitter la vie ordinaire, sans que le
sol lui manque. De la lumière ou de l'ombre, plus
ou moins, pour envelopper la tragédie dans la
trame du temps. Un cadre enfin. Et rien de plus.
C'est à la poésie d'habiller le texte. C'est aux
passions profondes d'effacer le misérable jeu de la
mode et des apparences. C'est au puissant amour,
et non au seul geste des corps; c'est à la musique
des idées, et non à un orchestre, quel qu'il soit,
d'ouvrir à l'émotion du spectateur les merveilleuses avenues d'un monde racheté de la vie
par la beauté.
Il n'est point d'autre liberté que celle de la vie
supérieure, que la beauté révèle; et même, il n'est
pas d'autre réalité.
ANDRÉ SUARÈS.

�NOTIS

NOTES
LA LITTÉRATURELE GÉNIE DE FLAUBERT, par Jules dt Gaultier (Mercure de France, 3 fr. 50).
On sait ce que M. Jules de Gaultier a nommé le Bovarysme;
c'est la faculté qu'a l'homme d.e se voir différent de ce qu'il est;
il en fait le principe de presque toutes nos actions, le dynamisme de notre vie morale. L'exemple-type de cette erreur
vitale il l'a trouvé dans le cas de Mme Bovary et, poussant plus
'
.
d
loin sa recherche, dans l'œuvre réaliste et romantique e
Flaubert il s'est aperçu que ce grand artiste avait, en toute
occasion: consciemment ou inconsciemment, peu importe, ob.éi
à la même loi. Bouvard et Pécuchet, Frédéric Moreau, Harnais,
Saint-Antoine ét même Salammbô, autant de cas particuliers,
réductibles à ce seul cas. Ainsi l'objectivisme de Flaubert et son
détachement d'artiste cacheraient une philosophie, qui, s;10s consentir à se formuler, l'art n'ayant cure de formules abstraites,
serait partout présente, partout latente, grande voix_ secrète et
irrésistible, qui, plus que la beauté des mots, ferait la force
de l'œuvre, son unité, sa génialité. Il ne nous déplait pas de
trouver ici les raisons, pour lesquelles Flaubert, comme Baude•
laire , nous semble dominer de si haut son époque. " Quelle
force intime, écrit M. Jules de Gaultier, détermina ce pur amoureux de la forme à composer des livres tels que Madame Bo'flary,
l'Education Sentimentale et Bouf!ard et Pécuclzet, tout pleins, tout
débordants de vérité humaine ? Nulle autre que la passion

même de son métier, le besoin d'écrire, le prurit du style.
Mais cette passion c:st combinée chez lui avc:c le don de vision
des réalités ambiantes, don auquel il ne pc:ut se soustraire .et
qu'il utilise à alimenter ses besoins littéraires. Or, il n'est pas,
comme Gautier, un homme pour qui le monde visible seul
existe ; il est un homme pour qui le monde visible, et aussi le
monde moral et psychologique existent. " Il possédait, dit
Maupassant, la faculté de pénétrer dans la pensée des autres. "
Et cette pensée des autres agit sur sa sensibilité d'écrivain à la
&amp;çon dont les objets visibles agissent sur la' rétine d'un peintre,
Ainsi, physiques ou morales, les images "se dressent devant son
esprit halluciné, implacables comme des fantômes, tenaces
comme des mendiantes, jusqu'à ce qu'elles soient chassées par
le style, jusqu'à ce qu'elles s'évanouissent, masquées par · la
justesse du mot, confondues dans l'identité de l'expression,
abeorbées tout entières dans la substance du terme et de la
phrase. " II ne s'agit donc pas ici d'un labeur volontaire,
entêté, héroi'.que, mais proprement d'une fatalité à laquelle on
n'échappe pas. -Qui pouvait en douter rce n'est n'est pas à froid
qu'un Flaubert choisit ses sujets et ses personnages ; il ne connait pas le jeu gratuit. Il ne sait pas ce que c'est que d'avoir
l'esprit libre , il pense et juge malgré lui ; et cependant il
croit être un jongleur, un tourneur de mots, un virtuose !... Allons plus loin. Le type du bovarysme, c'est moins encore
Emma Bovary que Flaubert lui-même, hypnotisé sur l'art et la
beauté, et pourtant " collé à la terre, comme par des semelles
de plomb". Son rêve insatisfait - ou satisfait à peine et à quel
• 1
pnx
· - 1·1 le transporte sur tous ses personnages, non comme
Wle philosQphie ou simplement une méthode mais comme
l'"unagc même des puissances
.
'
obscures qui bataillent
au fond
de 1u1.· Createur,
·
11· crée à sa ressemblance, et se mire en ses
~ures. Ce n'est pas la vie, mais sa vie qui leur prête quelque
unité· A d'1re vrai,· 1·1 1es tient
·
dans sa dépendance ; il ne sait
pas les laisser vivre comme font un Balzac, un Stendhal, un

�618

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Dostolevsky. Aussi est-il moins né romancier que poète et

1

s'il eut " la faculté de pénétrer dans la pensée des autres ",
je crois qu'il n'éprouvait de joie, qu'à y retrouver sa propre
pensée ou la justification de celle-ci. On pourra objecter que
tous ses personnages font faillite ; s'il s'en sauve, lui, c'est par
l'art. Chez lui, "l'erreur sur $0Ï" est salutaire, elle est m~me

1

tout ,on wut.

H.G.

•••

' I•

LA BATAILLE A SCUTARI D'ALBANIE, par
et Jt411 T"4rauJ (Emile-Paul).

1

1

Jtm11

Quelque part, dans sa Yie ,k Tolsto1, M. Romain Rolland cite
la prcmiùc des admirables &amp;bus du Siège de Séo{I.J/Opol comme
l'un des chcfs-d'œuvre du grand reportage de guerre. Depuis le
génial Russe, d'autres écrivains., Kipling notamment, et let
frères Tharaud cUI-mémes, dan&amp; Dingky l'i!/111/rt étriv_ain (rappelez-vous la chevauchée dans le Veld, à la suite des hussards
de Garland), nous ont donné des modèles achevés de cette
esthétique du correspondant de guerre, qui consiste essentiellement dans la notation simple, précise, brusque, sans littérature,
de faits minuscules, inattendus, insoupçonnables, qui ne peuvent
etre imaginés et qui demandent un témoin aus sens aiguiiés et
au subtil esprit critique, - cc délicat esprit de choix et d'omission, ce tact infaillible et affiné dont parle, daIJs l11tatiQ111, OSCM
Wilde. Ouvrant la Bat4illt i¼ S,11t;zri d' ..!JIJ1111i1 (un beau titre),
j'imaginais conçu et réalisé suivant cette technique cc dernier
livre des Tharaud consacré à une relation des événements de la
guerre des Balkans, d'abord dans le Monténégro, puis au mont
Athos. Et, sans doute, l'est-il en de nombreux passages : "Et
plus forte que la rumeur des torrents et que la lumière brillante,
one odeur plane, éteint tout: l'odeur des immondices partout
au hasard répandues, car le Turc ignore la feuillée : " " Tara-

NOTIS

bosch !... A la lorgnette, je ne distingue rien sur un grand
champ de neige que des zigzags noirs, comme un deS$in sur du
papiu... Autour de moi, quelques canons sont enterrés sous des
abris de terre et de feuillage; un peu en avant, à. deux cents
mètre,, des cadavres d'animau.x marquent la frontière de la
z6ne qu'on ne peut dépasser sans mourir. A la moindre chose
qui bouge le long déchirement d'un schrapnell... J'erre indéfiniment aoos l'averse allant de batterie en batterie, sous les
huttes de feuillage où s'abritent les canonniers et d'où s'exhale
ane terrible odeur de cuir et de laine mouillée, de poudre, de
fromage et d'oignons. Je me sèche un moment près d'un feu
pour repartir ensuite vers un autre refuge." " Sur le quai,
toute la colonne fait halte au pied du grand escalier. Alignés
111 bord de la route comme une longue file de miséreui devant
un uile de nuit, ils se reposent ... Leur premier geste à tous est
de chercher dans la doublure de Jeun poches quelques débris
de ce tabac qo'ils ripaient l'autre jour... " Je pourrais multiplier
let citations. Imaginez un livre tout entier tissé de notations
analogues à celles qu'on vient de lire, et vous aurez une idée de
que j'escomptais.

rœlm'e

Mais, à côté da reporter, il y a chez les Tharaud, le poète,
le penseur, l'historien et !'écrivain. A chaque page, les faits
lel'Yent de point de départ aux émotions du poète, aux nobles
méditations de philosophie naturelle et de philosophie historique. Un soir, on apprend que le plus jeune des treize prêtres
catholiques de la Primatie de Serbie vient de tomber frappé d'une
balle. Un Franciscain prononce avec un soupir: "Le pauvre !
mais il fallait cda. L'autre jour, lh ont eu un de leurs popes
bl*, Il fallait bien que nous ayons un mort..."" Que de sens,
que de passion dans cc mot ! s'écrient les Tharaud. Qu'il
aprime de riîalité, de concurrence, de haine sourde entre
Wres chrétiens ennemis! lh ce sont les Orthodoxes, - les
Onhodoxes qui vont rendre le Bal Iran à la chrétienté et rejeter
l'In6dèlc à l'Asie. Dans cette guerre de délivrance, les Catho-

�620

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

liques ne jouent qu'un rôle effacé, misérable : ils sont si peu
nombreux! Et que deviendront-ils lorsque les Orthodoxes feront
partout la loi l N'auront-ils pas souvent à regretter les Turcs!
Les nations hérétiques montreront-elles à leur égard la large
tolérance dont ils bénéficiaient sous la domination du Sultan!
Tout l'Orient catholique assiste avec angoisse à la débàcle
turque. Cet effroi de l'avenir, cette horreur de l'Orthodoxie,
cette immense inquiétude, c'est tout cela que révélait confu~
ment la réfiexion courageuse et natve du Frate Sicilien." Un
autre jour, au crépuscule, le muezzin de Dukigno dit la prière
du soir. Et les Tharaud écrivent cette page où vibre un écho
de leur Fêtt Arabe, de cette sympathie pour l'Orient et l'Islam
qu'ils partagent avec Loti : "Qu'elle est émouvante à cette
heure cette mince prière qui sort de la barbe argentée (du
muezzin) et se mêle à tous ces bruits de la nature! Dana ce
jour qui finit, elle exprime si bien la plainte de l'Islam, hautaine et résignée ! Elle dit : " Je suis le repos, le rêve, la
contemplation, l'humilité, la sagesse ; je suis les grandes éten•
dues, les roses de la Perse, les jardins dans les sables, les cyprà
dans les cours : je suis la vie dans la mort. Inventez, pour me
détruire, des machines meurtrières ! Vaincu sur votre petit coin
du monde, je refleuris ailleurs, dans la Chine innombrable, le,
Indes embrasées et dans la sombre Afrique. Vos religions à vous
ne s'épanouissent que dans les brumes. Mon domaine à moi es~
celui du soleil, et vous ne détruirez ni l'eau, ni les palmîen, n1
la fleur du rosier, ni l'ombre du cyprès ... " On voit comment
la pure observation des faits s'ép;rnouit chez les Tharaud en
émotions lyriques et en pensées graves. Perspicaces aussi : car,
écoutant à la veille de leur départ du mont Athos, un jeune
moine grec, dans une auberge, ils ne laissent pas de prévoir
cette mésentente des alliés Balkaniques qui est la triste vérité
d'aujourd'hui ... Quant au style, on a remarqué avec raison que
les Tharaud sont très sobres d'épithètes et qu'ils se contentent
le plus souvent de nommer les objets ; très sobres de mots

lfOTIS

621

également, mais sachant par la place qu'ils leur assignent et le
judicieux emploi qu'ils en font, leur donner leur maximum de
,aleur, de signification, de nuance.
En terminant, je ne puis me tenir de citer cette admirable
page où se trouvent condensées presque toutes les qualités
q,arses dans le livre. Le Mont Athos vient d'être délivré par les
Grecs de la tutelle ottomane :
" ... A toutes les églises, à toutes les chapelles, les cloches
IODnaÎent, des cloches argentines, grêles et d'un son trop aigu
qui, dans c~ jour finissant, faisaient songer à un troupeau qui
mitre. Mais dans la cloche en ~te, dans le plus gai carillon,
dm, le troupeau qui rentre, il y a toujours un accent de
tristesse, qu'à cette heure, sur cette montagne, j'étais bien s01d
à ~tir. Mélancolie de _la victoire! Ces grêles tintements, qui
all,1ent se mêler au bruit sourd de la vague, sonnaient l'enter~ent du passé, de quelque chose qui valait ce qu'il valait,
man qui enfin avait duré des siècles et qui était en ce moment
malheureux. Pauvre Kaîmakam ! 1 Que cda t'a mal réussi de
rouloir devenir un homme d'Occident ! Ta race est faite pour
Je dve, pour l'action rapide et violente, pour le loisir et la
paresse, pour toutes ces choses divines que, nous autres, gens
d'Europe, nous célébrons encore dans la prose et dans les vers
IID~ jamais bien les comprendre. Va, renonce à nous pour
toaJours ; tu es fait pour d'autres âges et pour d'autres climats.
Là-bas, dans les jardins d'Asie, va continuer ta vie indolente et
~ile. Et cela encore durera autant que cela pourra. Puis un
Jour, de nouveau, on interrompra ton rêve, on viendra troubler
ta paresse, nous te rejetterons plus loin, et cette fois je ne sais
plus où ... "
Nul doute que, ce jour, les Tharaud ne le souhaitent lointain!

C.V.
1

C'est le sous-prtfct ottoman, emmené pri1onnicr par les Grecs.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

NOTES

LE ROMAN

LA POÉSIE

CH~RLES BLANCHARD, par Charles-Louis Philippe, avec
ae preface de Lion-Paul Fargue (Nouvelle Revue Françai,e,

HEURES ET R°tVES par Gérard Mallet.

1

1

Ce volume reflète bien les préoccupations et les go(1ts des
jeunes gens qui entre 1895 et 1905 n'avaient pas subi l'influence du Symbolisme. La manière rude et tendue de Leconte
de Lisle n'y est plus sensible. La concision de H&amp;édia n'y est
rappelée que par quelques sonnets. C'est le prestige d'Henri de
Régnier qui triomphe ici, non pas celui de ses premières
œuvres, mais celui des Jell)t ruslÎ9ues et divins et des Mldailln
à'Argile. Nos néo-classiques ne peuvent se rendre compte
aujourd'hui de quel enthousiasme nous soulevait la poésie, im
de miel et de vin, de cc nouveau Ronsard. On ne songeait
point alors à Malherbe...
La plus grande part des poèmes de M. Guard Mallet est
historique: Egypte, Grèce, Rome; mais l'on y sent moins ce goflt
du bibelot, commun aujourd'hui, qu'une ferme connaissance de
l'histoire humaine. D'autres pièces sont familières et élégiaques,
d'une distinction un peu froide mais pourtant aisée:

De r argent tiède filtre aux souks retomôants.
Les femmes, dan, k1 paru, respirmt 1ur les bancs,
En tressaillant UJt peu, les senteurs reoenues.
SoJJJ k linon /Iger leurs poitrines sont nues,
Et la molk lueur rend tQut profil plus fin.
C'est JJ1I chudwument, un m11tère san1 fin.
Un vent plei11 dl soupiri erre dt poru ni porte,
Et le pas à regret se ditaurnt et oous porte
Ym l'ombre moins épaùse et om kt rue où luit
Jupiter, lpm,ier splmdidt de la nuit.

J.

S.

3 &amp;. 5o).
Un des poèmes du cycle épique que projetait Lamartine
cleYait s'appeler les Our,riers, et il voulait y mettre, écrit-il à un
ami, "le pathétique élémentaire par le pain et le sel." Probablement c'est le canevas en pro e de ce poème qu'il a publié
clam le Tailltur dt pierres tk Saint-Point. Les fragments ici réunis,
qae Charles-Louis Philippe laissait sur chantier pour le Charle1
Blatluzrd qu'il rêvait, me font penser à ces Ouorien, à ce pain
et à ce sel du pathétique élémentaire. Charks Blanchard allait
kre l'histoire d'un sabotier qui aurait eu une dizaine d'années
CD 18+9, le père meme de Philippe. Et, de très haut, le roman
du 9:1botier eftt ressemblé, dans son idée poétique et son essence
lllllllWC, au poème du tailleur de pierre. Il y a dans le roman
de Lamartine une admirable page, sentie et écrite, comme
r~lllmrn,t, de la colline où montent les bruits tranquillisés du
IDlr, u~e page sur tous les sons, toute l'harmonie en poudre et
Cil pluie que rendent les pierres quand le marteau du travailleur
la frappe. Lisez maintenant dans Charles Blanchard le fragment
lllr la MaisOII du Sabotier. "Le résultat d'un effort bien dirigé
àlccouronnc~cnt d e m ill e soins délicats, la récompense accordée'
_une consc~cnces aupuleusc étaient que deux sabots parfaits,
faisant la pall'e, entre ses mains venaient d'etre achevés. Il les
examinait sur leurs deux faces, il les cognait l'un contre l'autre
~ ren daient
. un son clair et plein, comparable au son que rend,
1111~ belle pièce d'argent ... Les sabots ont une première odeur
'illl _est celle de leur bois. La boutique avait cette odeur amère
et '1Yaec encore du bois fraîchement coupé que lui donnaient

�LA NOUVELLE RBVUE FRANÇAIS!

les sabots nouvellement fabriqués, mais elle avait aussi cette odeur
plus sage et comme résignée des sabots bien secs qui vous fait
penser que les arbres après leur mort gardent ce que l'on pourrait appeler une odeur de sainteté." Et toute une page encore
sut les odeurs de sabots neufs, qui se confondent avec cette
vérité dont la boutique était pleine, cette vérité qu' "oa y
pratiquait un métier parce qu'il faut pratiquer un métier. D
s'agissait ici d'un cas particulier : celui du métier de sabotier,
mais il sortait de la boutique un enseignement plus large... "
J'ai indiqué ce rapprochement, d'abord parce qu'un artiste
comme Charles-Louis Philippe mérite qu'à l'occasion de 11111
nom soit évoqué celui de• plus grands, puis parce qu'il Cil u
poète plus qu'un romancier, et enfin parce que dans Cwlts
BkZ11(/uJrd il voulait réaliser cc poème élémentaire et pathétiqac
du travailleur et du Travail, qui manque encore à notre littérature, et par lequel la génération qui l'eftt écrit et\t vraiment
présenté :1. la génération suivante ce pain et ce sel dont parle
Lamutine. Sur cette réussite suprême de l'épopée" humaine",
il semble qu'ait pesé la même fatalité poétique que sur le sujet
éminent de notre épopée nationale, Jeanne d'Arc. Sans doute
Philippe avait en, après avoir écrit ces fragments, une conscience
plus claire de la grandeur de sa matière et du développement
que pouvaient prendre encore ses forces d'écrivain. Il laissait
reposer ces fragments, les réservant à des années de mataritc
plus avancée, à cette gloire qui lui était promise, et dont
il escomptait tous les bénéfices, y compri, ceux de C(Olluigu/t,
Alors il eftt ouvert à nouveau, comme le Berger de la fable,
le coffre où il ent fait reconnattre les éléments de son meilleur
trésor.
Cette histoire du père de Philippe s'arrête à l'enfance de
Charles Blanchard, aux années oà il fait l'apprentissage de b
misère, et où il passe de la misère à la joie de l'apprentissage.
Comme l'indique Léon-Paul Fargue dans sa pénétrante préface,
ces fragments d'une histoire inachevée ne pouvaient s'incorpoNf

NOTES

625

cosemble à la même œuvre.' ce sont Ies amorces de v · d'
gentes, égaiement possibles entre 1
ell
..
oies iverNéa
· ·1
'
esqu es Philippe eOt h · ·
nm01ns
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subsiste
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.
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1rad1cto1res états, une image é é .
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,i,aon vivante. Il voulait fai ,,
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re une c ose pauvre
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'
'
u auvre Il
d'une• c .ose de
ment qui l'habitait de faire quel ue cho~ ' me. 1sa1t le touret désertique
Ph'J"
q
d horriblement aride
• ippe veut qu ' on y touche le fond de la
Misère... " ...
C'est bien ici le procédé inverse de L

.

i, form, et, plus généralement de amart1ne dans 1~ Tailkur

ch4telain de Saint-Point voit son ~ill to:t ]~ romantisme. Le
mienne et line où lui se
è eur e pierres de la colline
.
prom ne et rêve . a
IUISlcal, avec cette m·1-•-e d
.
.
• vec son marteau
&gt;ce
e sa VIC qui •
· à
le dcit qu'il en fait dans la piété 1· . s apaue la fois dans
.iu.J....
'
re 1g1eusedont elle
~~,., ainsi que d'ailes et dans l'att .
_est encadrée,
nni l'éc
.
'
entive compassion d
è
~- oute, qui le transcrit, qui l'idéali 1 .
u po te
la pauvreté et la douleur font
. ~ e tailleur de pierres,
pa
•
partie intégrante d'
,sage poétique, et c'est au poét
.
un grand
pourrait dire, lui aussi :
e assis sur sa colline qu'il
Dans flos ,ùux, au delà de la l"htrt d.
fi t/ _,
-r
li nues
ut
p u 1'"
fi cet
. abime immobile fi dorma111,
1
e~ -etre a1tt1-flo11s dts choses i11ton11ues
Ou la douleur de l'homme nitre CQfllme lllmmt.

;f

Bouuet
a disco uru sur l' Eminente
.
.
Ji itl d.
ftgliJt. Le romantisme à chanté d
ê'fll
et paurJrts dans
lll!mc creux de poitrine l'é . u m n_ie fonds oratoire, du
dans la société, dans la poé's,· mE1nentde dignité des Mirlral,/er
da
e. t pcn an t q Bo
cérémonies de la p 'd
ue ssuet, maître
JL
rov1 ence assignait au p
UCQ&gt;Utive dans l'h
.
. '.
auvre sa place
. . .
armonieu:r édifice de J'é r
1
ecnviat les dix lignes où ·1
l d
g JSC, a Bruyêre
plus volontaire et la plus :
u paysan, du pauvre, avec la
débordement du romantis;r:ure /:~uvreté.rC'est_ aussi en plein
urope 1ttéraue, que Gogol

P~~t

9

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

écrit ce Manteau, d'où tout le roman russe est sorti, et qui ~t
bien à Lamartine, à Hugo, à George Sand, ce que les dLI
' lignes de la Bruyère sont au sermon de Bo:suet.
Le procédé de Charlu Blanchard est rnve1~se du pr~:édé
romantique, mais il en diffère moins en tant qu mverse, qu il ne
lui ressemble en tant que procédé. L'accent est_ sur la ~o~'.11unauté du genre plus que sur la différence spéc1_fique. Ph1hppe
veut faire une chose pauvre, la chose 'pauvre, le livre du Pa_uvre,
parler du pauvre pauvrement. Et il est bien natur~l, il est
nécessaire que le livre d'un tel écrivain soit le contraire _d'un
pauvre livre, il en est le contraire trop évidem~ent, tr~p richement, j'allais dire ttop ~nsolemment. Il est a~tl-r~manuque trop
·
t (Et au•ourd'hui l'est-on pmais autrement 1)
romantiquemen .
~
.
.
. .
Je prends ici Philippe tel qu'il est, JC ne lui reproche ne~, JC
ne lui fais pas surtout ce reproche absurde d'être trop artiste.
Seulement voici: j'ai nommé le Manteau. Souvenez-:ous du
Manteau, et aussi d'Un c~ur Simple (où Flaube~t a cer~amement
pensé au Manteau) ce sont aussi des œuvres d art_ puissantes et
parfaites. Eh bien, faites lire _le Manteau à u~ vieux, h~m~le,
petit employé, qui ne connaisse que le Pettt_ ?ournal, fait~
l .ue uft,. Cœur Sim1ofe
r à une vieille servante sacrifice, à .un dem1. ,
siècle de servitude, qui n'ait jamais ch.er~hé la ~ettre un\rnnee
en dehors de son paroissien. Plus ou moins lucidement, l ~net
l'autre éprouveront devant l'œuvre qui les transpose à la vie de
l'art le sentiment d'une révélation, de la révélation d'e~x-mê~_es
à eux-mêmes, l'obscure idée qu'ils existent pour quelqu un, qu ils
possèdent dans un monde supérieur un double_ analo~ue à euxmêmes spiritualisé ; ai.nsi le jeune animal qui se v01t ~ourla
premi{re fois dans uri miroir, l'enfant qui s'aperçoit pns d~ns
une foule cinematographie, ainsi tous les échelons élémentaires
de la vie esthétique. Supposez maintenant que Charks Blanc~rJ
ait été achevé, que le père de Charles-Louis Philippe, 1~ ~1e~
sabotier de Cérilly, ait vécu assez pour le lire. Qu'aur~1t il p
'tr de lui· ? R'1en Pas même chez lui l'attendrissement
reconna1 e
•
·

NOTES

du bon Pétrarque,qui ne savait pas le grec,devant un texte d'Homère. Peut-être le sentiment obscur, d'ailleurs très" philippien"
d'une vaste mystification autour de lui, et de ceci, que la littérature n'est pas faite pour les pauvres, que l'histoire d'un sabotier
n'est pas plus faite pour un sabotier que les sabots ne sont faits
pour ceux qui ne les peuvent payer. Ou tout au plus quelque chose
d'analogue à ce qu'éprouve Charles Blanchard devant le salon de
madame Léon Bonnet, aperçu par la fenêtre : " Il en avait reçu
un coup. li avait été vraiment frappé à la face par des rideaux
de soie, par des tapis, par des sophas, par des vases à fleurs, par
des lampes à colonnes de cuivre qui semblaient être au nombre
d'au moins cinquante. Quand il voulait se vanter il disait : j'ai
vu le salon de madame Bonnet." Fargue nous apprend que le père
de Philippe ne voulait pas que son fils fît un livre sur lui. Peutêtre pressentait-il qu'il serait dépaysé dans cette richesse verbale, dans cette luxuriance symbolique. En tout cas CharltJ
Blanchard lui fût demeuré fermé. Et pourtant Charles Blanchard
achevé n'eût peut-être pas été inférieur à Un Cœur Simple et
au Manteau ; - Flaubert et Gogol n'avaient pas mis à leur
auje~ le q~art_ de l'a~our et de la piété qu'employait Philippe;
- ils n étaient pomt placés comme lui par leur naissance
et l~ur instinct au cœur de la pauvreté. Pourquoi et de quoi
ce livre du Pauvre nous paraît-il si riche r
Madame de l\faintenon, dans une b11truction aux demoiselles
~e Sa!~t-Cyr, leur prescrit, en termes très délicats, une parfaite
simplicité. Puis, dans une ln1tr(Kti011 suivante elles les gronde
d' exagérer, avec un dessein plut~t ironique ' cette simplicité
d' en mettre partout, de dire : Je vais jouer avec
' simplicité. - '
Je vais manger ces croquettes avec simplicité. - Cette dame
paraît très piquée que ses élèves traitent , ses instructions .à
pe~ près comme son premier époux avait traité Virgile. Mais
étaient~elles si coupables ? Il est trop facile d'être simple, il est
trop difficile de le devenir. Ceux qui sont devenus simples
l'Eglise les a canonisés comme des , miraculés de la grke. E~

�NOTES

d . .
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

quancl un artiste, qu'il s'appelle Titien, Racine ou Flaubert, a
réalisé la simplicité, l'humanité a vu dans cette simplicité
l'effort suprême de l'art et le miracle du génie. Dans Charles
Blanchard, la simplicité est répandue comme elle l'était dans la
classe de Saint-Cyr à laquelle la patronne adressait ses remontrances. Il semble que Philippe éteigne autour de Charles
Blanchard tous les feux extérieurs, tout ce qui projette une
destinée, tout ce qui fait une vie, tout ce qui noue des
points d'attache avec le monde, avec l'amour, qu'il éteigne
tous ces feux peur les rallumer un à un dans l'intérieur, pour
éclairer seulement le néant, la faim et le froid de cette petite
~me, qu'il nous émerveille, qu'il veuille nous émerveiller, avec
une coquetterie d'artiste consommé, de toutes ces valeun
négatives, de toutes ces absences dont la somme constitue le
trésor de la Pauvreté. Il y a là une invention analogue à celle
qu'avait réalisée Charles Blanchard lui-même : " Il mettait à
part de sa tranche de pain un tout petit morceau. Il se disait :
Voilà, ce sera ma pitance, ce sera ce que je mangerai avec mon
pain. Il donnait à pleines dents dans la tranche et prenait de
sa pitance une miette qu'il ajoutait à sa bouchée de pain. Tantôt il s'imaginait que c'était du saucisson, tantôt une moitié de
poire, tantôt de la confiture." Mais chez l'auteur de Crofuignole, c'est l'artifice poétique inverse, c'est-à-dire pareil : cc
sont tous ces trésors délicats, c'est cette pitance qu'il transforme
en pain de pauvre. Et la poésie est la même, car l'essentiel est
dans la transformation, dans le mouvement d'imagination
enfantine et géniale qui convertit soit la pauvreté en richesse,
soit la richesse en pauvreté.
Richesse, richesse débordante, indéfinie, c'est bien l'impression que laisse ce livre du Pauvre. Il est fait de quatre épisodes,
le Froia, le Pain, les Chevaux de Bois, la Maison du Sabotier.
Et l'on a la sensation que sans s'épuiser, sans épuiser son sujet,
Philippe aurait pu étendre ces quatre épisodes en quatre livres
pareils à celui-ci. Cette richesse est différente de la richesse

629

escnpuve qu'on trouve chez Balzac d l .
et pit~oresque qui frappe chez Di:ke e a richesse épisodique
contraire ; elle consiste d
ns, elle en est mêtne le
r .
ans une accumulai"
· é•
,01sonnement
de signifieat'wns, un d égagemention
un
.
. dmt
'fi .neure,
d
s1on et de vie. Mieux que de t
. m e m 'expresde Claudel et de Jammes S lout au~e artiste elle est proche
.
· eu ement 11 manque à
.
cc qui manque aussi à cell es d e la descr"pt"
cette richesse
h
1. 10n c ez Balzac, de
l'épisode
et du tic chez D'tc ken.s .• une raison
•
d , ê
ratSon d'avoir pour limite cette li ne
e s arr ter, une
ou en delà. C'est la r
d
g et non telle autre en deçà
ançon e son abondanc E .d
serait injuste de reprocher à Phili
:· _v1 emment il
n'est pas celui de Tourg
. ff dppe ce qm fait que son art
ueme et e Flaub t M .
tout cela, son roman devi t d
cr · ais enfin, de
un roman.
en avantage une poésie et moins
Certainement l'auteur de Bulm de
.
.
Cr~uignofe aurait, dans l'état d
·r !am Donadieu et de
discipliné cette matiè
d"tr. e mtl e Charles Blanchard,

'fi .

re muse condensé
b
poétique, donné à son rom
,
cette a ondance
fi
an, autant que cel l . ' .
gure, vie et puissance de roman L'" é
a u1 eta1t possible,
est précisément de
. mt rêt de Charles Blanchard
nous montrer à l'état le 1 1 .
plus spontané la sensibilité d Phil.
p us ynque et le
son mouvement d
e
ippe, de nous la révéler dans
, ans son passage à
é
Fargue, Philippe n'a eu b . d
un tat : " Jamais, dit
esom e tout d( d
pour me servir d'une expression mil' ~re, ,: tout sortir, et,
dans Charles Blanchard Il
r .
1ta1re, d mstaller comme
•,
• Y a 1a1m plus que J'
• d .
ntè totale et d'exactitud
e smcé.
e abso1ue' " C'e t ama1s,
. M .
dire est un besoin d'auteur h . . .
s vrai. ais si tout
Et comme le lecteur
'. c OlS!r es~ ~ne nécessité de lecteur.
. .
ne sait pas chomr comm l l
pnnc1pe ne sait rien c'est à l'
d , . e e ecteur en
·1·
'
auteur e choisir
l ·
c1 1er avec cette sincérité t Otal e ce choix
.
pour
'
·
, u1. Concharles Blanc/zard. plus d "ffi ·1
necessa1re, etait, pour
..
, d i . c1 e que pour 1es au t rcs œuvres de
Ph ihppe. C'est
une es raisons pour les Il il
.
un autre temps l'e , . d
que es avait remis à
xecution éfin"t' M ,
Charles Blanchard ' .
l ive.
ais tel que nous l'avons
n en occupe pa
· d
place qui est peut-être la
. 'è s moms ans son œuvre une
prem1 re.
A.T.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

** *

DANS LES RUES, par J. H. Rosny atné (Fasquelle,
3 fr. 50). - SÉPULCRES BLANCHIS, par J.H. Rosny jeune
(Calmann Lévy, 3 fr. 50).
.
Enfin, M. J. H. Rosny aîné conquiert la place que depms
longtemps il mérite. Tandis que s'usent et s'écroulent tant de
réputations usurpées, la sienne grandit chaque jour. On consent
à s'apercevoir de la force de caractère qu'il lui fallut pour
sauvegarder ses idées, sa conscience et ses meilleurs dons, parmi
les risques graves d'une surproduction constante. Peut-~tre les
nécessités du journalisme lui ont-elles fait perdre le souci d'une
condensation dont on put le croire capable et dont Daniel
J'algraive demeure le témoin? Mais c'est là tout. Condam~é.à
écrire vite, il a dft apprendre à écrire large et quant à moi, Je
ne regrette pas les minuties de style et d'observa~ion_ d~ ~a
première manière, ni cette contraction volontaire qm lui fa1sa1t
une langue trop rocailleuse et quelquefois même barbare. J_'ai
dit mon admiration pour Nell Horn ou ces défauts sont moms
sensibles. Je n'admire point tout à fait autant Dans les Ruts,
mais seulement dans ce sens, que ce n'est encore que la seconde
partie d'un tout, un grand roman bourgeois et populaire - et
qu'il serait prématuré de juger, d'après un morceau, de sa
portée, de son ampleur et de ses proportions. M. J.
Rosn! aîné
est peut-être le seul romancier de son époque qui ait _vraun~n~
de l'imagination. Je songe bien à M. Paul Adam, mais cel:11-~1

:I,.

l'a si confuse qu'il faut trop d'efforts pour le suivre ; au fa1~, il
n'a pas une imagination de romancier, mais d~ poète_-philosophe; elle s'empêtre de verbalisme et de vague 1déolog1e: elle
combine à la rigueu:r quelques péripéties, mais néglige les
sentiments; elle n'est pas directe, elle n'est pas émue; je me
demande encore à quel endroit secret, elle peut atteindre le
lecteur moyen. Chez M. J. H. Rosny aîné, je trouve bien_ les
mêmes soucis, le go1Ît des images vives et des généralisations

NOTES

631

philosophiques; comme M. Adam évoque " les élites", lui
dépeint l'animal humain et il rattache volontiers les glaci.s de
Montrouge aux forêts de la préhistoire. Mais il n'imagine pas
dans le vide, il n'édifie pas sur l'abstraction ; il ne se croit pas
quitte avec son temps, quand il a décrit l'aspect d'un faubourg
ou célébré l'aéroplane. Il ne fait appel à l'idée que pour
uniner la matière humaine de ses ouvrages ; à la rigueur ils
pourraient s'en passer ; ils sont pétris en pleine vie. Pesez-moi
le sujet de ce roman d'aventures et de mœurs. - Jacques, enfant
de bourgeois ruinés, fréquente trop la rue ; ses instincts antisociaux s'y réveillent; graine d'apache, il lève, il pousse - et
5CS parents, les réguliers, le voient avec effi-oi grandir. M. J.H.
Rosny ne poursuit pas le pittoresque ; il analyse avec une
précision singulière les sentiments du jeune garçon ; chaque
aventure - et l'enfant ne· vit que des aventures - est en lui
une occasion de conflit, entre la tradition familiale dont il reste
marqué quand même, son orgueil individuel, ses besoins et sa
fantaisie. Il a volé, tué, la police le guette, il se cache chez ses
~nts qui soupçonnent la vérité. Son frère, son honnête frère
l'~dcra à s'enfuir. Or, à ce moment précis où il rentre, - Dieu
~1t à quel point taré et peu chargé de repentir!- que dit-il à sa
Jeune sœur, dont il souçponne l'inconduite ? "Toi, faudra
prendre garde de marcher comme il faut. Tu me connais. "
Déshonoré, brouillé avec la notion d'honneur, il place encore
~e espèce de point d'honneur sur la petite et il lui refuse une
liberté qu'il veut tout entière pour lui. Un seul trait de ce
genre montre le caractère véridique de l'imagination de
M.J.H. Rosny aîné et la subtilité de sa psychologie. Ce trait n'est
pas unique, il importe encore de citer les dernières lignes du
roman. C'est lorsque Jacques est pris: son frère aîné et sa mère
i'étr_eignent; la mère dit : "Qu'avons-nous fait ? Oh ! pourquoi est-ce si injuste? Ce n'était pas la peine d'être honnêtes!"
Et le frère répond gravement : " Nous ne pouvions pas être
nwhonnêtes ! " L'auteur ajoute : "Il sentit là que se trouvait

�632

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

leur vérité profonde. Ils ne pouvaient pas ! C'était la vérité qui
dépasse tout - pour cette raison suprême, éblouissante ~t sans
réplique, 9,1elle est. Il ajouta encore :
nous aurait tués
de ne pas être honnêtes. " Par le ton_ de c~c1, on p~ut ~esurer
la distance qui sépare un semblable livre, s1 natu'.ah~te d aspect,
des meilleures œuvres du naturalisme et aussi bien de ces
épopées idéologiques avec lesque,lles il n:est pas sans ressemblance, mais qui ne répudient 1 observation terre à terre des
mœurs, que pour négliger par surcroît, derrière les mœurs, let

Ç:

caractères et les Ames.

•••
Je ne me hasarderai pas à rechercher quelle put être: dans
la collaboration passée des frères Rosny, la part respective de
l'un et de l'autre. Certes, le livre dont je viens de parler pourrait être signé de leurs deux noms. Mais est-~e ~ dir~ que le
cadet n'a rien apporté d'effectif dans une assoc1at1on si durable
et qu'on s'étonne de voir rompue si tardive~e~t 1 Je m: gar•
derai bien de l'insinuer. Tout au plus ai-Je le droit de
supposer que deux auteurs qui acceptent ainsi d'unir_lidèlement
leurs noms leurs efforts, leur fortune, ne sauraient guère
,
'
revêtir la succession de leurs ouvrages d une apparence
d'unité et d'harmonie - sans que l'un d'eux consente à le
céder à l'autre, sinon dans le détail, du moins dans les !randes
lignes de leur commune production. Une œuvre d art ne
souffre qu'un seul maître, comme une armée ne souffre qu'un
seul chef. - Que les œuvres des frères Rosny ~ortent su~tout
la marque de l'aîné, on le dit, j'incline à le croire ; que 1ainé
puisse se passer du cadet, nous le voyons. Mais celui-ci, dans_sa
seconde carrière, ne va-t-il pas nous révéler sa pers_onn_ahté
secrète 1 ou bien aura-t-il fait en vain ce geste d'émancipatt~n 1
_ Or, tandis que les nouveaux livres de l'aîné semblent naitre
des précédents, les continuent naturellement, les confirment,

NOTES

ceux du jeune s'en distinguent de plus en plus et le tout
dernier, Slpulcres Blanchis, n'a presque plus rien de commun
avec eux : c'est bien l'ouvrage d'un autre homme. Notez que
nous Y retrouvons le même souci idéologique et social la
curiosité des mêmes problèmes et une manière analogue de' les
aborder ou de les poser : on peut changer son art, mais non
pas aussi aisément sa pensée, quand si longtemps on a pensé a
deux. L'art change ici et la mise en œuvre et l'accent ; une
même pensée, y prend un autre timbre. II apparaît que M. J.H.
Rosny le jeune est moins poéte que son frère ; il est aussi moins
~ivain. Il ne recherche pas ce large balancement des images,
qw est un trait épique familier à l'aîné; quand il généralise,
c'est plutôt en savant et sur le mode abstrait. Ce que son récit
perd ainsi en atmosphère, en enveloppe, en musique, il le
regagne en fermeté ... - Pour nous sembler tout à fait magistral,
que manque-t-il donc à ce livre l Un peu plus de soin dans le
styl~, une pl~s exacte proportion entre les parties et la justification esthétique de certains développements. Mais c'est un
idéal auquel le romancier est bien capable un jour d'atteindre.
Quelle distance déjà entre l' Affaire Derive et les Slpulcm B/a11c/m ! J. H. Rosny aîné n'a jamais séparé, dans ses peintures, les
caractères des mœurs, les idées des milieux et des paysages. Je
~is que chez le jeune la psychologie primera ; elle gagnera à
pnmer ; chez lui, l'individu se dégagera de la foule et sans
doote, se suffira. L'Affeire Derive, roman de mœurs, s'embarrassait
de trop d'observations inutiles, de trop d'oiseuses descriptions;
le drame étouffait sous le document ; ni le document ni la
ICllsation ne sont l'affaire de M. Rosny jeune. II se trouve
mieux d'un certain degré de dénudement, voire même d'abstracti~n : l'abstraction a chez lui une sorte d'intrépidité
~tetzschéenne. Autant qu'il nous est permis de prévoir l'évolution_,a'un romancier arrivé à la maturité de son âge, j'imagine
et J espère qu'il évoluera dans ce sens. Du moins aura-t-il
peint dans les Sépulcre, Blanchi, trois figures vivantes, complètes,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

robustes et nul n'a-t-il encore traité avec autant d'ingéniosité
et de hardiesse l'éternel drame de la dépossession du faible
par le fort. Devrons-nous donc à ce divorce, que nous
déplorions tout d'abord, deux bons romanciers au lieu d'un ?
Le fait serait sans précédent.

H. G.

•••
VIE DE SAMUEL BELET, par C. F. Ramuz (Ollendorff,

3 fr. 50).
" Je suis né à Genève en I 74:z., dit Jean-Jacques au début
de ses Confissions, d'Isaac Rousseau, citoyen, et de Susanne
Bernard, citoyenne." "Je m'appelle Jean-Louis-Samuel Belet,
écrit celui-ci par la plume de Ramuz, né à Praz-Dessus, le
:z.4 Juillet 1840, d'Urbain Belet, agriculteur, et de Jenny
Gottret, sa femme. " Sont-ce des confessions ? Est-cc un
roman ? C'est - puisqu'il me faut employer une formule de
ce genre, - un "roman-confession. " Aveu non dissimulé,
moins du héros que de l'auteur. Ne cherchons pas à le nier:
ce qui nous intéresse aujourd'hui surtout, c'est la personnalité
de !'écrivain vue à travers ses personnages. Nous admettons que
leur activité humaine ne soit que fonction de l'activité intellectuelle de celui qui les crée. Il n'est plus question de les
emprunter à la réalité quotidienne à coups de notes prises sur
le vif, mais de leur donner droit de cité par d'authentiques
certificats de " bonne vie ", au bas desquels leur créateur ait la
force d'apposer lui-m~me son cachet. Ramuz est un de ceux-ci,
Samuel Belet un. de ceux-là. Comme Philippe passa du lyrisme
verbal du Père Perdrix au lyrisme d'atmosphère, en apparence plus dépouillé, de Charlts Blanchard, Ramuz est arrivé de
Jtan-Luc Persécuté à la Vie de Samuel Belet. Mais Samuel Belet
n'est ni un paysan, ni un ouvrier, ni un bourgeois, ni un
noble : c'est tout simplement un homme. Ramuz nous aide à

NOTES

nous défaire de cette conception rudimentaire du roman d
mœurs
rurales, de mœurs bourgeo1ses,
• etc. Les différents métierse
,
qu_ exer:e au gré des circonstances son héros ne le dé,.1
pomt ·• Jeune, I·1 quitte
· son pays pour y revenir hom orment
Courbe admirable dont les deux .
A
,
•
me m!l.r .
. . d
pomt extremes fimssent par s
reJom re_ pour former un cercle parfait. Belet est h
_el
souffre • il a de d
d
eureux et 1
Q d' R
s ~utes et es certitudes ; il déteste et il aime
uan
amuz
lUI
dan I li
· fait dire : "Il s'agit que 1es événements .
s es vres, s01ent comme des h .
.
,
endroit donné
.
c emms qui se coupent à un
' et il y a des carrefours où tout le m d
retrouve . .. M o1· Je
· , •
on e. se
. Les choses venaient
comme ell
l . n a1 pas su où J·•ail ais.
. voulu qu'elles
-rien
,,es vou aient' non pas comme J., aurais
. nent 'nous ne sommes pas dupes del' ffi
N
bien que c'est Ram
.
ar 1 ce. ous savons
. . à uz qui parle. Et nous nous rappelons ce que
Gœth d
e 1sa1t
Eckerm an n 1e I 8 avril. 1 8 z 7 . " L' ·
avec la nature dan
d bl
;
artiste est
eacl
s un ou e rapport : il est son maître et son
ave en même temps. ,, Rousseau fut a la fois da
Cnflssions 50
,
ns ses
,_ .
' n propre esc1ave et son propre mahre Ram
d
li Yu de Samuel B 1,
,
•
uz, ans
1
e,et, n est 'esclave de son héros qu'en tant
qa'il le c é . ·1
r e , 1 ne s attache à s
'a I
..
indiquer 1 h . à
es pas qu a cond1t1on de lui
e
c
emm
prendre
'
l'
d
.
hésit Il
1 .
, a en rott où Belet pourrait
lui crO. nle ~ suit que pour continuellement bondir devant
di · . u, p utot et en un mot, pour en revenir à ce que ·e
sais tout-à-l'heure, Samuel Belet c'est Ramuz lui-même. J

H. B.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

NOTES

Puis il fut question des candidatures. Pour la seconde fois on

parla d'Alice Meyne!!; mais sa nomination aurait eu l'apparence d'une concession faite aux suffragettes. Thomas Hardy

LETTRES AN GLAISES

qui est sans doute, depuis la mort de Tolstoï, le plus grand
nom de la littérature européenne, est justement trop européen
pour n'être que le poète-lauréat de l'Angleterre. Il y avait

WILLIAM ERNEST HENLEY, by L. Cope Cornfard
(London Constable). - LA SAISON 19i3.
.
W E Henley trop courte. Et le titre
Une courte étu de sur • ·
••
.,
de la collection dans laquelle elle est pu~he: ~ Mo~trtl
Biographies augmente notre déception. La partie b1ograph1quc
n'apprend rien ou presque rien de nouveau sur l'homme. ~t
.
..
é · ue trop gros pour valoir
la partie cnuque est un pan gynq
beaucoup. Mais tout ce qui touche à W. E .. ~enley no~s
intéresse et nous écouterons toujours avec pla1S1r c~ux qui,
'
Il
arlent de lui. Il fut
l'ayant connu personne ement, nous P
surtout une grande influence, un grand démol~sseur et _un
réformateur. Nul mieux que lui n'a contribué à briser
gran d
,
l
·n ent
\ les préjugés du public victorien, nul n a p us va1 amm
combattu l'influence détestable de la Jeune Personne et toute
la "Podsnappery" artistique de la fin du XIX• siècl_e. ~t nous
ne pouvons pas oublier que toute une partie de sa vie mtellcc-

~

tuelle était française.

•••
Il y a eu cette année, à côté de la Saison mondaine et
hippique, une sorte de Saison artistique (enfin!) d~nt 1~
. .
x événements ont été . le succès du Sacre du Prmttmp,
prmc1pau
·
. .
d'
eau
le succès de La Grande Ar1enture, la nommat1on un nouv
poète-lauréat, et la découverte de Francis Thompson par les
d
gens du monde.
'Alfred Austin, on parla e
Au lendemain de la mort d
supprimer la charge (bien inutile en effet) de poète-lauréat.

l{.ipling. Or la nomination du poète-lauréat a été faite, par le
gouvernement actuel, contre Kipling, c'est-à-dire contre
l'impérialisme. Le public anglais n'a pas manifesté beaucoup de
surprise ou d'indignation. L'impérialisme est depuis longtemps
mort. Peut-être même quelques personnes ont-elles été contentes
de voir l'impérialisme officiellement condamné. C'est qu'en effet
Pimpérialisme est le grand défaut de l'œuvre de Kipling. Le
patriotisme de Walt Whitman nous émeut, ses tambours et ses
clairons nous ébranlent de la tête aux pieds, et la vue de son
drapeau nous soulève d'enthousiasme. Au contraire, le patrioüsme de Kipling a quelque chose de brutal et de bas, dont tout
homme bien né s'écarte, et que la foule des grandes villes,
involontairement, par la seule for.ce de son mouvement, repousse
et rejette. La différence peut s'exprimer en disant que le
pati:iotisme de Whitman est guerrier, tandis que le patriotisme
de Kipling est militaire. Mais c'est la partie morte de son
œavre. Dans ses romans Kipling est un grand poète.
Une habitude veut, pour quelques années encore, qu'on
appelle particulièrement poète l'artiste qui écrit en vers. Le
gouvernement a profité de cette habitude pour avoir une fois
de plus raison contre Kipling romancier, et pour élire le plus
remarquable des poètes lyriques de la génération qui a succédé
a Tennyson et à Browning. C'est un grand aristocrate, de
naissance, de gotît et de talent; un ouv,ier consciencieux
tomme l'étaient nos Parnassiens; et un admirable musicien du
,ers. Et si la question suivante était posée : quels sont les trois
pins grands poètes anacréontiques qu'a produits l'Angleterre r on
pourrait répondre : Herrick, Lander et Robert Bridges.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI!

Il fut réjouissant d'assister à la découverte de Francis
Thompson par les gens da monde. Il était beau d'entendre le
snob parler de Francis Thompson (qu'il connaissait de la
veille) comme de son poète favori. Mais le snob avait-il
compris Daisy, The Poppy et les poèmes sur les enfants r Oui,
Eh bien ! le snob était absous de son snobisme.
Il y avait une bêtise à dire : " Francis Thompson était
catholique; donc il n'était pas bien-pensant. " Il a fallu que
cc soit la Rerme .Anglaise qui la dise. L'article de M . Austin
Harrison est pénible à lire. Aveuglé par son joug politique, le
critique se trompe presque constamment. Il commet des erreun
énormes, comme celle qui consiste à dire que F. Thompson est
un poète anti-scxuel; alors que toute son œavre est inspirée
par ce qui est au fond le sentiment sexuel pur, et alors que ses
comparaisons, ses allusions, son vocabulaire, sont presque
impudiquement sexuels. Pour lui, les mystères de sa religion ne
sont que d'autres formes d'un même amour. Il est pénible aussi
de voir citer en opposition avec le poème de Thompson :
"Cherchez-moi dans les chambres d'enfants du ciel ", une
Berceuse de Richard Middleton, sans doute pleine de bonnes intentions, mais qui ne fait pas grand honneur à l'auteur
du Yai11eau Fant8me.
Les autres sottises prévues : " anti-moderne, à l'écart de son
temps, sans contact avec la vie" ont été entendues à leur tour
au milieu du triomphe du poète. Mais justement le hasard a
fait que Francis Thompson est le seul poète moderne qui ait
connu et vécu la vie du peuple, et du peuple le plus déshérité.
Il a fait un stage de plusieurs années dans les dernières classes
dl! prolétariat ; il a été un sans-travail. C'est peut-être ponr
cela qu'il est si éloigné du socialisme des millionnaires de la
Revue Anglaise. C'est peut-être pour cela qu'on sent chez lui
cette résistance latente à ce qu'on nomme "l'ordre étatiste";
et la résolution de l'individu moderne à chercher sa justice et
son dieu sans tolérer d'intervention morale ; et la même poussée

NOTES

lente, grave, sans cris, mais insondablement révolutionnaire,

qui rejette l'impérialisme de Kipling. Il est fou de prétendre
que le mysticisme de Francis Thompson est un mensonge, ce
qu'on appellerait "un essai de conservation ou de reconstruction

sociale ". Il est trop évident qu'il était déclassé, et projeté
au-delà de toutes considérations économiques, politiques ou
morales. Et c'est par cette espèce d'anonymat- un homme de
la foule, avec son mystère, est toujours différent de ce qu'on
pensait - et cette façon d'être libre, et méfiant, et fermé, et
secret, d'être avant tout un homme intérieur, chercheur entêté
de son bien suprême et de sa réalisation complète, de sa
s4inteté, c'est par là qu'il est si moderne et si près de nous.
V.L.

*

* *
LE NAPOLÉON DE NOTTING HILL, par G. K.
Clilsterton, traduction de Jean Florence (Edition de la Nouvelle
Revue Française, 3 fr. 50).
Il sera curieux de voir si le succès en France de G. K. Chesterton répond décidément à la réussite chez nous de Kipling
il n'en était pas ainsi, voici peut-être
i quoi il faudrait réfléchir. Wells rencontrait de plain pied
un public français façonné par la lecture de Jules Verne. On
,rait intéressé de retrouver, transposées sur un plan littéraire
plus élevé, des émotions vieilles et jeunes. Rudyard Kipling
présentait au public étranger la figure de l'Angleterre qui
l'inquiétait, qui vivait le plus intensément pour nous : celle de
force, d'énergie, de conquête ; il nous rendait vivant ce que
nous avions intérêt à connaître de l' Anglais. Le cas de Chesterton est assez différent. Celui qui demande surtout à une œuvre
la composition plastique, la solidité, l'enchainement harmonieux:
dont est fait un tout organique, partout bien en chair, sans
parties molles ni mortes, celui-là mettra Chesterton bien
et de Wells. Si par hasard

�NOTES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAlSE

au-dessus de Wells et de Kipling. Par l'art de disposer l'intérêt,
de tenir le lecteur en haleine, ses romans égalent certei
Walter Sc.ott, Dickens et Stevenson. Et voilà, direz-vous, la
qualité qui doit, mieux que toute autre, le faire réus_sir. Attendez. Si Chesterton est aussi fort que Walter Scott, si le Nommi
Jeudi vaut, au point de vue que nous disons, ~ue11ti11. DurwarJ,
c'est-au sens où Sarcey disait que Sophocle était au.ssr fort que
1 d'Ennery, et qu'Œdipt Roi valait bion les Dtux Orpht_line'.,
Sophocle a tout de même quelque chose de plus, ~u1 fait
'il plaît moins aux admirateurs des Deux Orphdtnu, Et
qu
.
. d.
Chesterton, pour triompher près du pubhc franç_a1s, 01~
tourner ou franchir deux obstacles, qu'il porte en lui, et qut
sont lui : le premier d'être un maître de l'humour, et le second
d'être un maître de la plus subtile pensée. L'humour de Chesterton se montre, plus encore que celui de Dickens, entièrement,
strictement anglais. Et sa philosophie, bien qu'il répudie ailleurs
le pragmatisme se place au cœur de ce pragmatisme, si inhérent
aujourd'hui à ia pensée anglo-saxonne, et ~evant lequel l'intel, ligence française ou allemande (malgré Nietzsche et Bergson)
manque vraiment de surfaces de contact.
,.
.
Je parle ici d'humour et de philosophie comme sils pouvaient
chez Chesterton se séparer; mais l'essence de son humour est
de se manifester par une philosophie, et, dans le Napo!éon dt
Notting-Hill, l'humour se prend lui-même pour suJet . de
réflex.ion philosophique. Le livre est la réflex.ion .d'u~ humoriste
sur l'humour sur sa nécessité dans la nature humame, sur ses
limites et se: complémentaires : '' Nous sommes ici, déclare
celui de ses deux héros qui personnifie l'humour, nous sm~mes
ici en un lieu élevé, sous le ciel libre, c'est ici comme le p1c_de
la libre fantaisie le Sinaî de l'humour." Et la merveille
profonde du rom.a~, c'est que ce Sinal de l'humout e~t un Sina'i.
Des lois éternelles la loi éternelle, le Décalogue lu1-mêw.e en
'
.
'
.é ,
tant qu'il est gravé sur la pierre angulatre de 1~u'.11anit .' 5 Y
dromulguent. Le roman peut se paraphraser ainsi : Faisons

cette supposition, qui et\t ravi Renan dans une belle extase,

que le SinaI biblique ait été en réalité un SinaJ de l'humour
- que l'Eternel ce jour-là ait voulu se désennuyer et s'offrir'
un spectacle avec ses comédiens ordinaires d'alors, les Juifs, à
peu près comme le public parisien auquel ces messieurs fournissent aujourd'hui son thé~tre. Supposez qu'à la question du
chœur racinien ;

Sina1, Sina1, 9uelk nuit sur ta face !
Dis-nous pour911oi m flux et ces le/airs ••.

la montagne interpellée réponde '; " Pour le plaisir d'un artiste
b'allscendant. Il y a un humoriste Li-haut. Ces feux sont ceux
de la rampe et ces éclairs sont un divertissement de cinquième
acte. Moïse amuse l'Eternel. L'Eternel, qui a lu le Para"4xt 11tr
I, ComiJinz, s'étonne même que Moïse se prenne au sérieu.x,
qu'il ne voie pas l'envers du théltre, qu'il soit moins raisonnable
que ce peuple autour du veau d'or. L'Eternel qui, pour être
humoriste, n'en est pas moins un bon diable, a même pitié de
cet Hébreu, et lui laisse entendre qu'au fond tout cela
c'est pour rire. Mais Moîse, lui, ne rit pas, et le voici qui
répond à l'Eternel. " (Maintenant c'est Chesterton que je vais
citer) - qui, a cet avertissement : " Supposez que je suis
Dieu et qu'après avoir tout fait j'en ris ! " répond : "Supposez
que je suis un homme. Et supposez encore que je donne
une réponse qui brise jusqu'à votre rire. Supposez que je
ne ris pas de vous, que je ne blasphème ni ne maudis.
Mais supposez au contraire que, dressé sur le sol, de toutes les
.klrccs de mon être, je vous bénis pour le paradis des simple1
que vous avez fait. Supposez que je vous loue, avec toute la
do~eur de l'extase, pour la plaisanterie qui m'a procuré la joie
terrible que j'ai eue. Si en jouant ce jeu d'enfant nous lui avons
donné le sérieux d'une croisade, si nous avons arrosé votre ridicule jardinet du sang des martyrs, d'une nursery nous avons fait
10

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

un temple. Et je vous demande, àu no~ du Ciel, qui y a

gagné 1"
Dieu dans le roman de Chesterton, c'est l'humoriste Auberon
Ouin, devenu roi, et le Moïse de Notting _Hill, qui est aussi le
Napoléon de Notting Hill, c'est le candide, le. narf, le héJ01
Adam Wayne. Ce n'est d'ai.lleurs pas un hasard s1 Wayne.po~e
ce prénom. Dans Adam Wayne Ches~erton . ~ personnifié
l'homme, l'homme qui est toujours neuf, 1mprévis'.ble, absolu à
chacun de ses instants vrais, à chaque heure où 11 est soul~é
par l'enthousi:tsme, la foi, 'Pane qui paraît proprement ~umain.
Mais Adam Wayne est, comme Adam sans Eve, l homme
incomplet. Savoir se détacher de soi, savoir jouer librement de
so.i-même, posséder cette mobil)té, ce rire des flots, cette couronne de roses riantes qu'est l'humour (souvenez-vous de
Zarathoustra}, cela aussi fait l'homme véritable, s'incorpore à
son métal sonore de Corinthe. Le génie de Chesterton, ~
dont il constitue, par une projection naturelle et nécessaire,
l'homme vrai c'est l'ironie et c'est la foi qui chacune à leur
' l'une l'autre et s'élèvent plus ha~t, c,est
'
1a fi~1.
tour se portent
dans l'humour alternant avec l'humour de la foi ; c est la ~1e
qui crève en riant comme des cerceaux de ,p_apier les c_atégones
logiques, les fausses et rectilignes prophettes, et qui par cc
mouvement même l'rouve qu'elle est la vie ; et le roman
s'achève par la conscience claire de cette vérité. Auber~n et
Wayne font les deux moitiés nécessaires du cerv~u humatn, les
dernier mots du livre fournissent à la fois la parodie et le ret~ur
de ce qui termine le Paradis perdu de Milton: "Dans la lumière
crue du matin, Auberon hésita un moment. Pnis il fit de sa hallebarde le salut réglementaire, et ils partirent tous deux vers le
monde inconnu."
Le Napo!lon de Notting Hill a, mieux encore que le Nqmllfi
Jeudi ce caractère des œuvres géniales, par lequel elles sont
placé:s à un carrefour de vérités en apparence divergentes et
sans contact, font toucher intuitivement dans ces vérités des

NOTES

formes, des traductions d'une m~me vérité, des attributs d'une
~me substance, qui est la découverte même, ou l'acte propre
du livre. De là on comprend parfaitement comment Chesterton, de même que Claudel, a été amené à s'installer dans
le catholicisme ainsi que dans la vérité centrale vivante
d'où tout le reste rayonne, pareil aux avenues de' .l'Arc de'
Triomphe, en branches d'étoile. Et le meilleur commentaire à
donner d'une telle œuvre, ce serait de la voir, comme entre
deu1 glaces, multipliée par les traductions qu'elle autorise et
qu'elle évoque.

Le philosophe qu'est Chesterton se trouve bien curieusement
ttansposer sur le plan du roman humoristique une des démarches
la plus abstraites et les plus audacieuses de la philosophie cartésienne. C'est l'hypothèse du Dieu trompeur que je veux dire.
Parmi toutes les raisons de douter qu'accumule· le doute hype.rbolique de Descartes, ·figwe celle-ci : Et si ce que je tiens pour
le plus assuré et le plus ferme m'était persuadé par un Dieu
trompeur qui aurait ses raisons pour m'abuser, ou plutôt qui
m'abuserait sans raisons, puisqu'étant Dieu ses raisons c'est son
action et rien d'autre 1Sit pro ratione voluntas. - Et l'on ~ait comment Descartes sort de là. Dieu peut me tromper, tnais en me
trompant, s'il me kompe il fait encore que c'est moi qui suis
tro mé, que je pense par le fait même que je suis trompé, que
je suis moi, que je suis. Le pouvoir d'un Dieu trompeur, quelles
qne soient les ressources infinies et la subtilité de sa tromperie,
n'a pas de prise sur le Cogito,
Et ce

fUÎ

brife un m011dt txpirt aux pied1 d'un komme /

C.C Dieu trompeur c'est le Roi Auberon Quin: "La mascarade
incongrue que sa malice railleuse avait enfantée le dépassait, le
~minait pour embrasser l'univers. Là était Je normal, là était le
lllD, là était la nature ; et lui-même avec toute sa raison, avec
to11t son détachement, avec sa redingote noire, il était l'exception à la règle, il était la contingence méprisable, il n'était
qu'un point noir perdu dans cet univers d'écarlate et d'or."

�644

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Ainsi il est de l'essence du Dieu trompeur de ne pas ezister,
(comme, dans la preuve ontologique, il sera de l'essenc~ du
Dieu véridique d'exister). Il est de son essence de ne pas ex1st~,
puisqu'il ne peut pas tromper jusqu'au bout sa créature, \u11que, dans le moment même où il la trompe ~n tant qu elle
pense telle ou telle chose, il ne la trompe plus, il ne peut a~
lument la tromper en tant qu'elle sait, qu'ell~ p~nse. Et s'_1l y
a quelque chose qu'il ne peut absolument pas, il n _est pas Dieu,
C. Q, F. D. Et pourtant c'est l'hypothèse de ce Dieu trompeur
qui a déclenché la vérité, l'autorité du Cogito. C'est ~'elle que
naît ce Cogito d'où vont naîtr~ à leur tour par la p~tssan~~ de
la déduction toute la métaphysique et toute la physique, cet
univers d'écarlate et d'or". Le Dieu trompeur n'est pl~s c~mme
Auberon Quin qu'un point noir perdu dans un coi~ daal~tique de cet univers, le Dieu trompeur n'est !lus qu un Dieu
de la Triste Figure, isolé comme don Quichotte, dans 11D
monde qui n'est plus le sien. Il est exclu, semble-t-11, par les
nécessités mêmes de l'être. Et pourtant il n'est jamais exclu
complétement ; ayant été, il ne cesse pas d'être, de d~m~urer
malgré tout présent dans la- pensée, incorporé non à vrai dJrC à
l'être mais au mouvement de cette pensée.
C':st cela que déclare le . dernier chapitre du Naj&gt;Olion dt

Notting Hill. Sans cette hypothèse possible d~ Dieu .tr~mpeur,
le cartésien ne cesserait pas de penser, mais saura1t-1I, J:'°ur
l'avoir éprour1I, qu'il pense ? Quel exercice, quelle gym~ast1q~
autre que le doute, avec le Dieu trompeu,r du do~te, lUJ aurait
donné la conscience de la vérité dans 1acte qui la découvre,
d'une vérité non déposée automatiquement, mais trouvée, iu. et t en du e 1 "Où
ventée, acquise par toute la personne active
est-il, le jean-f... qui n'a jamais eu peur 1" disait Turenne.
Où est-il, l'ignorant qui n'a jamais douté 1 Où est-elle la ~rutc
qui n'a jamais ri 1 Que serait le courage sans la peur, la sc1eac:c
sans le doute, le sérieux de l'homme sans son rire 1 Rire est le
propre de l'homme, et ne pas rire aussi.

NOTES

Dans les Objections aux Méditations il est reproché à Descartes
d'avoir installé l'hypothèse de son Dieu trompeur avec une telle
force, que malgré tout il ne peut plus s'en débarrasser, et que
toute sa philosophie b~tie sur un sol meuble reste menacée d'un
scepticisme latent. Descartes se défend comme il peut, et tâche
de montrer que le Cogito, puis les preuves de l'existence de
Dieu, éliminent irrévocablement son hypothèse provisoire. Estce bien st1r 1 Et le Dieu des preuves logiques, plus clairvoyant
que son philosophe, ne l'entendons-nous pas qui, dans la
dernière page de Chesterton, parle a son collègue du doute
provisoire, au trompeur et à l'humoriste: Excusez-moi, lui a dit

celui-ci.

Exc111tz-moi, dit-il m lui parlant tout bas.
Je 1011pçonne entre nous ljUt flO/ls n'exùtez pas.

Et c'est le Dieu de la quatrième Méditation qui lui répond,
ce nom, qu'il a pris ici, d'Adam Wayne : "Dans les jours
10mbres et tristes, vous et moi, le pur fanatique, le pur satirique,
sommes nécessaires ... Nous avons élevé les cités modernes à la
hauteur de cette poésie que l'on sait, pour peu qu'on connaisse
l'homme, infiniment plus commune que même le lieu commun ...
Le rire et l'amour sont partout. Les cathédrales, bAties en un
temps où l'on aimait Dieu, sont pleines de blasphèmes grotesques. La mère ne cesse de rire de son enfant, l'amante ne cesse
de rire de l'amant, la femme du mari, et l'ami de l'ami.
Auberon Ouin, trop longtemps nous sommes restés séparés :
ffllcz, partons ensemble. Vous avez une hallebarde et moi une
épée, Partons pour nos voyages à travers le monde, puisque nous
CD sommes les éléments essentiels. "
IOUS

L'esthétique allemande de l'ironie, celle de Schlegel, Solger,

Ticck, à laquelle manquèrent seulement des œuvres géniales

.

avait reconnu un peu laborieusement dans le rire l'humour

p·

.

,

'

'

ironie, le doute, la négation, un ressort nécessaire de la
aéation et de la vie. Elle avait adopté et divinisé à l'excès Je
Méphisto de Fau1t. Chesterton reprend ces voies, en philosophe

�NOTES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

plus réfléchi, plus discipliné, en artiste plus nerveiu, plw
conscient, plus original. Ainsi les Allemands ont dans Jeun
traditions (et je n'ai rien dit de Heine) de quoi goOter un des
deux plus grands écrivains anglais vivants. En France cela est
peut-être pour la plupart un peu plus difficile. S'il en est
po.urtant qui ont coutume de choyer, comme un faisceau
d'œuvres rares, offertes (c'est la dédicace de l' Eve Future) .Aux
,-Jveurs, mix railleurs, ces quatre livres que sont l' Eve Future de
\ Villiers, Paludes (et joignez-y le Promùhée mal enchaîne) de Gide,
les Moralités Légendaim de Laforgue, le Jardin de Bérénice de
Barrès • s'ils considèrent comme les harmoniques égales d,une
'
.
même note délicate et pro(onde certaine rêverie et certaine
raillerie, je crois que ceux là ne dénieront pas à Chesterton,
dans un tel chœur, la place la plus cordiale etla plus fraternelle.

A.T.

• ••
CHARLES DICKENS, by Algernon Charles Swinhunu
(Chatto et Windus, London, I 91 3).
M. Henry Davray, dans un des derniers Mercure, a écri'.
sur ce Dickens posthume de Swinburne quelques lignes qui
me paraissent d'une excessive sévérité. De ces pages consa•
crées à la louange du grand romancier anglais, il ne veut
retenir que cette phrase : " Par le côté littéraire et sentimenul
de son œuvre, Dickens était un type de sa génération et de sa
classe ; par le côté comique et pathétique, tragique et créateur,
il n'était pas un homme de son époque, mais de tous 1~
temps." Je sais bien que cette phrase est à peu près la seule
où Swinburne, en authentique représentant du génie concret
d'une race a exprimé un jugement général ... Mais, précisémen~
'
..
j'aime que son Charlu Dickens soit, plus qu'une étude_ cnuqu~
un poème. Petit livre ésotérique, qui n'apprendra ne~ ~ ~ui,
déjà, n'aime Dickens "comme un enfant" - ce mot déhcieUJ

est de M. Abel Hermant - mais qu'à mes heures dickensiennes il me plaira d'ouvrir comme un bréviaire. De quelle
ardente et pathétique voix Swinburne élève son action de gdces
au dieu de la fiction anglaise. Il faudrait tout citer, - en anglais:
telle page sur Cruikshank, l'illustrateur, rival de Phiz, des
Sketches by Boz et d'Oliver Twist; telle autre sur Our Mutual
Friend et surtout sur l'un des principaux personnages de ce
livre, Rogue Riderhood, " cette nauséabonde et malsaine épave
des rebuts les plus pourris de la Tamise ; " telle autre encore
ou le génial poète accable de retentissantes invectives Matthew
Arnold, ce " Triton de goujons, " coupable de n'admirer pas
sans réserve Dickens, etc., etc... Pages animées d'une sorte de
ferveur violente ou de furie sacrée, d'un "dynamisme" extraordinaire, et dédaigneuses, certes, de toute abstraction, de tout
intellectualisme, mais riches de sens concret, et d'un style
~datant.
~lus équitable que M. Davray me paraît être M. de Wyzewa
qui, au cours d'un bel article, écrit : " On chercherait vainement, d'un bout à l'autre de la très intéressante étude de
Swinburne sur Charles Diclmu, le moindre essai d'une définit10n
totale du génie du romancier, ou même la moindre trace d'un
jugement d'ensemble sur son œuvre. Après nous avoir répété
. , de préambule, que Dickens sera toujours proclamé'
par mamere
premier Anglais de sa génération", - à quoi il ajoute
mamtenant son regret de ne pouvoir découvrir, dans cette
gé_nération, aucun génie de la trempe de Shakespeare ni de
Victor Hugo, - le critique improvisé se met aussitôt à exami~er tou~. à tour, suivant l'ordre de leurs dates, les principaux
l'~ctts de 1 illustre conteur. Encore les stations qu'il fait succesSIVement devant chacun de ces récits ne sont-elles jamais pour
les considérer d'un point de vue "objectif", ou, si l'on veut
" critique '' : Swinburne se contente de nous dire quels sont,
dans telle ou telle œuvre, les personnages qu'il préfère, et puis de
nous esquisser à sa façon les figures de ces personnages, avec une

"1:

�NOTES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

justesse de trait, une force de modelé, et, pa~ dessou_s tout cela,
une chaleur continue de tendresse ou de haine, qui suffisent à
racheter, - sinon peut-être à nous faire oublier, - les limites
trop étroites de son horizon."
.
Ce n'est pas un article que j'écris ici sur le Dickens de Swmburne. Je n'ai pas d'autre objet que de signaler ce livre à
l'attention des Dickensiens et d'inviter à le lire. On me permettra donc de me borner à traduire, pour terminer, quelques
pages qui donneront le ton de l'ouvra~e:
. , , .
.
"Dickens avait indubitablement raison, qm prefera1t DarJ1d
Copperjield à tous ses autres chefs-d'œuvr~. !l n'y a_ qùe les
imbéciles pour croire qu'un grand écrivain est mcapable
d'apprécier la supériorité de l'un de ses ouvrages sur les autres
et de discerner et préférer le plus beau et le plus riche produit
de son activité créatrice ; mais, quand nous avons prêté l'oreille
aux revendications de Martin Clzuzzlewit et procédé à leur
examen, il reste que, dans cet inégal et irrégulier chef-d'œ_uvre,
le génie comique et tragique de Dickens s'élève parfois au
dessus de tout. Ni fils d'Adam ni .fille d'Eve, sur cette terre de
de Dieu, pour parler comme M. Carlyle,_ n'aurait
~upposer
qu'il fut possible, oui, humainement possible, de rivaliser _avec
l'indicible perfection que présente l'éloquence de Mn Qu1ckly
dans ce qu'elle a de meilleur ... Cependan~, aucun lecteur dont
l'intelligence dépasse le niveau de ceux qui préfèrent à Shakespeare le Parisien Ibsen et le Norvégien Sardou ne peut _contester
cette inimaginable et triomphale
que M rs Gamp s'est élevée
.
suprématie.
"A la première entrevue qu'il nous est do~né d'avoir avec
l'adorable Sarah, sa nature si divinement altruiste et que nous
n'aurions su exprimer, s'épanche tout entière dans_ ces mo~
d'une simplicité savoureuse et sublime : "Si je pouvais ense~elu
t s mes chers semblables sans qu'il leur en cotith un sou, Jele
w
·y
ferais, tellement je les aime.,, Et nous pensons a~ petit ommy
Harris et au petit soulier de laine rouge qui l'étranglait; à cette

fU

a

circonstance où Mr Harris, son père, chercha silence et abri
dans une niche de chien vide ; à la réflexion mortellement
blessante que ce même M• Harris laissa échapper a la naissance
de son neuvième ; aux sentiments religieux, qui sont le tout de
la vie ; à M• Gamp et à sa jambe de bois, et au précieux petit
Gamp : aux calculs et aux constatations de Mrs Garnp touchant
la proportion des naissances et des décès; à ses vues sur l'urgence
des voyages en bateau, qui anticipent sur celles de Ruskin et
des derniers dissidents de l'évangile de la vitesse et de la religion
du mécanisme; à l'inventaire de la poche de M•s Harris; à
l'incroyable incrédulité de l'infidèle M 0 Prig ; nous pensons à
toutes ces choses et à beaucoup d'autres encore, et c'est avec un
rire inextinguible et une admiration débordante que nous
élevons une infinie action de grkes au plus grand poète ou
créateur comique qui ait jamais vécu pour illuminer la vie des
autres hommes et la rendre par sa féconde intervention plus
joyeuse et plus belle qu'il n'aurait été possible de la rêver...
" ... Quand à Dar;id Copperjield, nous ne pouvons pas ne pas
accueillir avec des applaudissements empreints de la plus ardente
gratitude le don le plus précieux: peut-être qui nous ait été
conféré par la splendide et inoubliable libéralité de Dickens.
Ce livre, du premier chapitre au dernier, est indubitablement,
aux yeux de tous ceux dont la perception dépasse celle d'une
taupe, l'un de ces chefs-d'œuvre à quoi le temps ne peut
qu'ajouter un nouveau charm&lt;; et un inestimable prix. La
composition en est aussi solide et harmonieuse que celle de Tom
J1J11t1, le modèle le plus parfait et certainement le plus inacce&amp;sible que l'on puisse trouver. J'avouerai même que le célèbre
chef-d'œuvre du rayonnant et tonique génie de Fielding, s'il
est supérieur sur certains points, ne l'emporte pas sur tous.
Tom est un type d'enfance brave et de généreuse et virile
jeunesse beaucoup plus complet et plus vivant que David. Mais
meme le lustre de Partridge est plle et lunaire au regard de la
gloire de plein midi de Micawber. Blifil est un venimeux

�NOTES
LA NOUVELLE REVU.E FRA "ÇAJSE

coquin plus vraisemblable que ne l'est Uriah; et Sophie Western
n'a d'égale qu' A.mélia, cette autre hérolne du même père littéraire... Mais, quelque vaste et fécond qu'il soit, le génie de
Fielding n'aurait jamais conçu ni une figure comparable à miss
Trotwood, ni un groupe tel que celui des Peggotty. Et aurait-il
aussi aisément imaginé et évoqué à nos yeux le magnifique décor
de David Copperjidd avec son premier plan de rues et de bords
de routes et son fond de mer tragique ?...
" L'histoire des Grandes Esplranm a droit à une place éminente à c6té de celle de Dat•id Cqpper}itbl. Ce sont les deux grands
chefs-d'œuvre jumeaux du maitre... Des deux petits garçons qui
se racontent, David Coppcrfield est le meilleur petit bout
d'homme, quoiqu'il ne soit pas le plus réel. Mais, de tous les
premiers chapitres, il n'y en a aucun qui puisse être mis en
balance par son mélange d'humour, de terreur, de pitié, de
fantaisie et de vérité avec celui qui confronte l'enfant et le
forçat dans les marais au crépuscule. Sans compter que l'histoire
est incomparablement la plus belle des deux ; il ne peut rien y
avoir de supérieur, s'il y a quelque chose d'égal, dans toute la
série de la fiction anglaise. Et, excepté dans la Foire aux Yanitis
et les Nttt1cqme, si même ces deux livres peuvent prétendre à
faire exception, il ne saurait être assurément montré un nombre
égal de figures vivantes et immortelles. La tragédie et la comédie,
le réalisme de la vie et sa rêverie se trouvent fondus avec une
vigueur et une habileté de main quasi-shakespeariennes. Avoir
créé Abel Magwitch, c'est être, en vérité, un dieu parmi les
créateurs de figures impérissables. Pumblechook est mieux réus,i
et plus drôle et plus vrai que Pecksniff. Joë Gargery est digne
de l'admiration et de l'amour et d'un Fielding et d'un Sterne.
M. Jaggers et ses clients, M. Wemmick et son père et sa fiancée
sont des figures telles qu'aurait pu les créer Shakespeare, si la
destinée l'avait fait vivre de notre temps. De quel autre homme
ou dieu les créatures peuvent-elles mériter un pareil êloge 1 "
C.V.

LETTRES ALLEMANDES
INFLUENCE DU THÉATRE FRA ÇAIS SUR LE
THÉATRE ALLEMAND DE 1870 A 1900, par Paul

FritJth (Paris, Jouve).
Il ~aut distinguer dans l'apport français en Allemagne entre
ce qui est de la culture et ce qui est de l'exportation. Paris a
toujours été le foW11isseur des plaisirs des capitales allemande,.
De sorte quel' "influence" du th~tre français sur le thé1tre
allemand se réduit pour une bonne part à une exploitation
adroite des pièces à succès du boulevard.
Dans la liste des pièces françaises jouées en Allemagne en
1878 - on n'en compte pas moins de 132 - Augier About
Balzac, Coppée, Dumas, Hugo, Meilhac et Halévy, Molière:
Murger, Sand, Sardou, Scribe, Sue, Verne, voisinent sur
l'atlicbe. A Be~lin en particulier le public avait jusqu'en I s4 8
~tendu régul1~ement d_eux fois par semaine une troupe
d acteurs français subventionnés. Puis vinrent jusqu'à la veille
de 1870 des tournées, subventionnées ellesaussi. La guerre jeta
an froid et ce n'est guère que vers 1876 que la consommation
allemande reprit, on saie dans quelles proportions. Brieux,
Donnay, Capus, Hervieu, Mirbeau, Prévost, Maeterlinck,
Rostand ont remplacé les anciens noms. Le public est demeuré
le m~me : il veut être amusé. Quelle que soit la véhémence des
attaques qui reviennent régulièrement dans la presse allemande
co~tre "la tyrannie française sur la scène allemande", quel que
IOI~ l'effort des écrivains nationaux épris de leur art, la "piquantenc" fr ança1se
· I' emporte et, à de certaines années le quart
des droits d'auteur versés en Allemagne a passé en F;ance. Le
malheur est que nous n'y gagnons rien. Les philistins qui se sont
ébaudis à la représentation retournent chez eux en se frottant

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

les mains : "So sind wir nicht ! Nous ne sommes pas comme
ça ! " Même les meilleun des critiques, les plus intelligents, un
Kerr par exemple, nous en jugent mal en tant que nation et
cherchent chez Donnay de quoi illustrer leur thèse d'une
France décadente, où les "Sp1itlateiner" sont représentés
comme des gens qui flageollent sur leurs jambes, sans force pour
le bien ni pour le mal, affaiblis et souriants, déplumés, byzantins, "enveloppés de l'insaisissable odeur que répandent les
fleurs ~tiolées des cultures mourantes... Mais il faut être capable
de goôter le pile charme de ces ligures, leur sublimation ; il
faut des organes qui sentent, gofttent, apprécient cet impondérable et fuyant parfum de cadavre - avant de les pouvoir
repousser." (Alfred Kerr, Das ntue Drama.)
Si quelques Français forcent leur estime - on ne saurait nier
sa dette tout entière -c'est qu'ils ont en eux ''den Willen zum
Germanischen ", la volonté d'être germaniques, "la force des
races neuves, non usées".
C'est là tout un .ispect de la question de l'influence française,
qu'il faut soigneusement d6nélcr de l'autre. C'est à ce renre
d'apport que M. Fritsch a consacré son étude. D'une part _il
relève les pièces à succès de 1870 à 1900. Nous ne le suivrons pas dans cette longue énumération. - D'autre part il
dresse la liste des habiles, des courtiers d'influences qui ont tout
à la fois entretenu Je "gollt '' allemand par leurs critiques et
leurs traductions, et exploité l'appétit de leu.rs compatriotes,
leur soif de mousseux.
Les années 1876 a 1884 furent leur belle époque. Le
parvenu allemand se ruait au plaisir. Après tout l'effort du
XJXe siècle une détente se produisait. Un peuple grisé de
l'ivresse grossière des triomphes politiques et économique,
clamait sa volonté de jouir. Il n'éuit momentanément plus de
place pour l'austère recherche, pour les artistes, pour les
écrivains de race. Paul Lindau, Oskar Blumenthal occupaient
la presse et la scène. Sous couleur d'art, avec la prétention

NOTl!S

d'introduire en Allemagne la comédie de mœurs, Paul Lindau
&amp;is.iit acclamer les Limmts P11wre1 d'Augicr au ResidenzTheatcr (où sur 336 représentations en 1877-78, 227 étaient
consacrées des pièces françaises). Puis lui-même fabriquait du
Dumn, du Sardou, du Scribe. Tout en se faisant le chevalier
de la mor.ilité française, il combattait l'Anommoir au meme
titre que des fuces ordurières, telle Nmid1e. Zola traduit et
accommodé à l'allemande était dénoncé au Reichstag comme
mettant en danger la moralité publique. Comme autrefois
lonqu'ils "débarhoui]laient ce polisson de Béranger, qui aimait
1e tralner dans l'ordure, alin de pouvoir le présenter au vertueux
public allemand : der gesitteten deutschen Lesewelt ", les
DOUYeaux Allemands ne toléraient le vice parisien que passé i
l'eau de Cologne, musqué et gazé.

a

Ajoutez quelques recettes de la cuisine dramatique, la chasse

à l'efiët, les calemholll'S équivoques, il n'en fallait pas plus pour
&amp;ire salle comble.

La réaction ne commença que vers 1884 avec les frères

Hart

qui dan, leurs Âuautr criti911t1 dénoncèrent moins
ils étaient acquis A la cause naturaliste
- que la désolante nullité des amuseurs publics, qu'ils fussent
allem.inds ou français. Ils prêchèrent le retour " au grand
lérieux ", se firent les apôtres d'un art moderne, social, qui
s'attaquerait aux graves problèmes que suscit.iit le nouvel état
politique et reflétant la vie contemporaine allemande aiderait à
b formation d'une culture nationale. Plus peut-être que leur
dort et celui de Bleibtren, de Conradi, de M. G. Conrad
qui tout en prônant les Français débitait sur eux de monumentales Aneries, la tournée du Théâtre-Libre d'Antoine à Berlin
CD 1887 favorisa les tentatives de Hauptmann. En 1890 grlce

PinBucnce française -

! Hardcn et à Otto Brah.rn le Théâtre-Libre de Berlin était
fondé. /T/Jf' Son,,maefg1111g lança Hauptmann qui jusqu'aux
'll'tk,- 6t triompher le naturalisme en Allemagne. A sa suite
Sudermann, le profiteur, avec un mélange d'eH"ets à la Dumas

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

655

NOTES

qu 'il avait pillé et de hardiesses naturalistes, monnayait les
nouvelles doctrines : Die Ehre, Sodoms Endè éblouissaient les
Allemands ; Magda revenait en France sans q~'on reconnüt
les modèles parisiens.
Mais vers 1893 déjà l'influence de Zola, des Goncourt, de
Becque commençait à baisser. La revue Freie Biilzne (plus
tard Neue Deuts,ke Rundschan, maintenant Neue Rundschau)
s'était dès sa fondation en 1890, déclarée" bien disposée pour
'
.
1 . ,,
le naturalisme, prête à faire un bout de chemin a~ec ~1 .'
sans cependant vouloir lier cause commune." De Pans arrivait
Herman Bahr. Il en rapportait le symbolisme. Hauptmann
devait bientôt faire jouer Hanntles Himmelfahrt, Die flmunkene
Glocke. Schlaf qui, en collaboration avec Holz, avait écrit Pa~
Ham/et le manifeste du "naturalisme conséquent", dénonçait
à son :our l'abus de réalisme. Nietzsche depuis I 890 avait fait
son chemin. L'impressionnisme allemand de physiologique
devenait psychologique. Les uns réagissaient av~c Za_rathustra
contre le " petit faitalisme " et la décadente 1mpu1ssance à
résister à une suggestion. Les autres s'abandonnaient à leun
sensations, cultivaient avec cette effrayante et na'ive
. ,conse.
quence qu'on ne trouve que dans le Nord, leur 1mpres~1onnabilité morbide. La place était prête pour Maeterlinck.
Hartleben qui avait oscillé entre Zola, Albert Giraud et
Murger, traduisit l'intruse en 1898. Un snobisme nouveau
était né. Hofmannsthal lui doit son snccès.
Ceux qui tiennent la scène maintenant ? Des éclectiques,
comme Schnitzler, auxquels nous prenons plaisir pour cc qu~
·
é
' d ·
e sats
nous retrouvons en eux de français agr mente e Je n
quel parfum exotique; munichois ou viennois.
Le véritable théhre allemand n'est pas là et n~us ne somm~
pas éloigné de partager l'opinion de_ M. Fntsch lor~~ il
conclut : " Au total l'influence française après 1870 na cté
d'auc\ln profit pour la comédie allemande ... " Mais il faut la
chercher

·n

ai

eurs.

F. B.

DIVERS
LE CHARTISME, par Edouard Do/léans (Floury

2

vol.).

Cet ouvrage est l'histoire du mouvement social qui, de r83o
à 18~8 travailla l' A~gleterre. Il nous intéresse parce que le
chartisme fut en partie la mise en œuvre de quelques idées nées
de notre Révolution, et parce que nous vivons aujourd'hui sur
des principes sociaux pour lesquels il a, pour la première fois
combattu. Par sa longueur et par le détail où s'attarde la documentation, ce livre intéresse surtout les économistes. Mais
quiconque est curieux de la psychologie d'un grand mouvement
populaire peut trouver ici une abondante source de renseignements. Les portraits des chefs, un Lovett, un Feargus O'Connor
un Bronterre O'Brien, sont bien dessinés, et· l'on discerne, dan:
ce mouvement général, l'apport de chacun parmi la grande
poussée populaire. Il appartient à d'autres d'examiner la valeur
technique de ce livre. D'un point de vue tout littéraire il nous
intéresse parce que c'est un ouvrage qui a si l'on p;ut dire
di
gué sa documentation. Aucune note au , bas des pages, pas'
d'a~eil critique à la fin du volume. Tout a passé dans le
récit. Un homme qui n'est pas spécialiste peut lire ces deux
,olumes. _C'est là, de la part de l'auteur, un effort de bon goût
et de politesse qui mérite qu'on le signale.
J. S.
THÉÂTRE DU

**
*
VIEUX COLOMBIER.

Depuis que nous avons exposé ici nos projets, des résultats
ont ét~ obtenus, dont il faut que tous nos amis soient instruits.

La VOIX qui s'élevait pour la défense et la rénovation de l'art
!reamatique françai~ à évcillé de nombreux échos. Nous pouvons
que, sur ce pomt, nos espérances ont été dépassées. Non

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

11

1

,,i
1

seulement la grande presse, sans qu'il ait été besoin de la solliciter, nous a marqué son approbation et sa sympathie, mais
encore plusieurs de ses représentants se sont mis spontanément
à notre disposition pour soutenir nos efforts durant la campagne
qui va s'ouvrir. Avant qu'aucune publicité proprement dite n'ait
été entreprise, nous avons eu la preuve que nous ne nous étions
pas illusionnés en faisant fonds sur ce premier contingent
d'amitiés qui devait appuyer notre marche en avant. Cliaqu
jour le courrier nous a apporté et nous apporte encore de, lettres
enthousiastes, des offres de coopération désintéressée, des renseignements propres à faciliter la diffusion de l'entreprise, des
demandes d'abonnements et de cartes permanentes. Ces lettres
ne viennent pas seulement de Paris. Elles arrivent de tous les
points de la France, et même de l'étranger. Quelques unes sont
signées de grands noms. La plupart - il en est qui nous ont
profondément émus - proviennent d'artistes obscurs, d'étudiants, de travailleurs pauvres qui parfois glissent sous l'enveloppe,
en s'excusant de ne pouvoir mieux témoigner leur zele, un
mandat de quelques francs ! Les noms de ces amis-là ne s'effaceront pas de notre souvenir. Que chacun deux trouve autour
de lui quelques partisans nouveaux, que ceux-ci en persuadent
d'autres à leur tour, et voilà le signal donné, la bonne nouvelle
proclamée ; voilà la force réveillée, qui, grandissant, se multipliant, nous assurera la victoire.
C'est le 15 octobre que le Thé~tre du Vieux Colombier
ouvrira ses portes. Le premier spectacle se composera d'Ure
femme tuée par la douceur de Thomas Heywood, contemporain
de Shakespeare, et de l'Amour Médecin de Molière.
Nos matinées :poétiques commenceront en novembre ; donnons-en dès maintenant le programme :
PREMÙR.I SfRlE
1°

XII• siècle : La Chanr1111 de Roland, le Roman de R.Mul dt
Cambrai, le Roman de Tri!tan, le Rr»nan de Lancelot, Cha,uo11t
pour la Croitadt; UN FRAGMENT DU MlSThE D'ADAM.

NOTES

XIII• siècle : Le Sacre de LouiJ le Débom,.aire ; Lais de Marie de
France ; Chansons de Thibaut ; Rutebœuf ; UNE SCÈNE DU Jiu
Dl ROBIN ET MARION.
3° XIV•siècle : Le Roman dt/a Rou ; le Roman du Renard; Fabliaux ;
ballades de Froissard ; Guillaume de Machault etc. ; UNE FARCE.
♦' XV• siècle : Eustache Deschamps ; Alain Chartier ; Charles
d'Orléans ; Villon ; LE FRANC ARCHER DE BAGNOLET.
f Lemaire de Belges, Marot, Ronsard et la Pléiade; UNE sctNE
D'UN! TRAGÉDIE Dl! JODELLE.
6' D'Aubigné, Mathurin Régnier, Malherbe ; les tragiques précoméliens env1sagés comme lyriques.
71 Théophile, Tristan, Racan, Corneille, les burlesques.
I' Racine, Boileau, La Fontaine, Molière ; UN! SCÈNE DB QurllAULT.
91 J. B. Rousseau, Voltaire, les poètes galants, André Chénier.
101 Lamartine, Vigny, Musset et les poet~ minores ; DesbordesValmore, Sainte-Beuve etc. ; UNE sdNit DE LA COUPE BT LES
2•

ÙVRES.

11• Victor Hugo.
n' Leconte de Lisle, Gautier, Banville Hérédia, Baudelaire.
DJ!UXIÈMI SfaIE
Mallarmé et Verlaine.
2° Rimbaud, Laforgue, Corbière, G. Kahn, Elskamp.
31 Verhaeren: UNE SCÈNE ou CLOÎTRE.
♦• Moréas, Tailhade, Samain, H. de Régnier, Van Lerberghe.
s' Vielé-Griffin : PHOCAS LI! JARDrNIER.
6' Claudel : LA CANTATE.
71 Jammes : LE PokTE ET SA FEMME j Péguy : UNE SCÈNE Dl!
JIANNE D'ARC,
a• Gide : BETHSABt.
91 Signoret, Valéry, Ch. Guérin, Mm• de Noailles, etc.
10•, 11°, 12° trois matinées consacrées aux œuvres poétiques les
plus récentes.
11

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

NOTES

•• •
Nous redonnons ici une dernière fois la liste des pièces que
nous projetons de mettre à la sdne pendant la saison 1913-1914.

PROGRAMME
THEATRE ANTIQUE:
,Jlgammemnon

Eschyle.
Euripide

Le, 'l::' ro.)lenne.s

THEATRE FRANÇAIS
JO Répertoire Classique:
Molière .
Don Juan
Molière .
L',Jl oare
Sganarelle
ou le Cocu lma1inaire
Molière .
L',Jlmour
:NC&amp;lecin
Molière.

Racine .

THEATRE ÉTRANGER (ancien et moderne)
William Shakespeare. • La :J,(_uit des 'R,o{s
traduction nonvdle de Théodore Lascaris
Thomu Heywood , · . Une femme (yée par la douceur
traduction inédite
Henrik Ibsen . . . , 'R,oamushalm
traduction nouvelle d'Agnès Thomsen
Stanislas Wyspianski. . Lea Jugea
traduction inédite d'Adam de Lada et Lucien M&amp;ury
G. Bernard Sb..w. . • Une Com&amp;lie
traduction d'Henriette et Augustin Hamon

Ces pièces alterneront sur l'affiche à raï.on d'an mom• trois par
-.ÎDcl.

:l3ritann(cu1

2° Pl~ces Moderne, - ,Jl. 'R,eprise,:

Alfred de

MD.1Set • , a:Jarber/ne

Prosper Mêrinée , • •
(Théâtre de Clara Gazai)
Henri Becque. . . .
Jules Renard , . . .
Georges de Porto-Riche
Tristan Bernard . . ,
Georges Courteline • .

L'Occas/on

La [1,{_arJelle
Le Pain Je .:Ménage

La Chance de Françoise
'Dais.li
La Peur des Coups

B. 'Premières Représentations :

Francis Vidé-Griffin,
Paul Claudel .
André Suarès .
Henri Ghéon ,
Jean Schlumberger
Alexandre Arnou:x
Jacques Copeau .

'Phoca3 le Jardinier
L'Echange
La 'l: rag&amp;lie d' Electre et Oreste
L'Eau de 'Vie
Les Fils Louoerné
Le Lien
la Maison Natale

MATINÉES POÉTIQUES :
A côté de cet apecllldes qui occuperont toutes les soirées et la
du Dimanche, le THEATRE DU VIEUX COLOMBIER
claim«a le jeudi après-midi. des matinées poétiques où une conférence
précêdcra des lecture,, des récitation• et, ai le sujet le comporte. dea
reprâenllltions d'œnvres lyriques. Le programme comprendra vingt-quatre
llalinéea, do1Ue C011sacrée1 an puaé, du XII• au XIX• 1iède, de la
Chanson Je Roland à Baudelaire ; et douze antres, alternant de semaine
• semaine avec les précédentes, consacrées â 111 poésie contemporaine,
de Mallarmé et Verlaine aux productions les pliu récentes.
llltÎllée

�661

LIS REVUES

660

œtte 11&gt;rte d'impuissance qui le condamnait à ne s'attacher à rien, à

LES REVUES
RJsVUES FRANÇAISES.

Nous lisons dans l'ÜPINION du 16 Juillet sous le titre suivant :
M. Anatole France et k prohlème de la culture des pages remarquables, encore qu'un peu tendancieuses, de M. Henri Massis.
Nous citons quelques lignes de sa conclusion :
Impuissant à embrasser tout l'homme dans son infinité, il en a
regardé et noté telle partie, puis telle autre, soulignant de son ironie
leurs différences et leurs oppositions, nourrissant son scepticisme de
leurs contradictions, pour en Jin de compte les tourner en ridicule.
Il y trouve à vrai dire " un copieux triomphe de briseur d'idoles,
mais il empoche peu de richesses réelles". Et c'est pour l'invention
un triste emploi que de simplifier, d'appauvrir les motifs des action•
humaines, au lieu de nous en rendre a variété et la conplication
plus intelligibles.
Ainsi cette intelligence même est-elle courte et n'embrassc-t-elle
que ce qui est visible au premier coup d'œil. Elle donne le change
par un air de pénétration pbjlosophique dont on retire tout de suite
de la satisfaction. Mais ne prenant point les choses à plein, elle ne
perçoit qu'une simple nomenclature d'occurences. Bientôt elle se
· trouve désolée et se fait fuyante et oblique. M. France a bien vu
dans quel cercle de solitude tombait l'homme qu'aucune pa 9sion,
qu'aucune vérité n'oriente. "On se lasse, dit-il, on ne se donne
plus. On se retire, on est trahi et ce qui est le plus cruel encore, on
trahit. C'est alors qu'on se sent envahi par un grand dégoôt de soi
et des autres. Mais l'intelligence reste debout sur la ruine des
passions. On ne s'attache plus qu'à comprendre et à expliquer. On
ne prend plus la parole que pour raconter en curieux, sans flamme
et sans trouble. ·•
D'aucuns se désespéreraient devant ce terme du scepticisme.
M. Anatole France en fait une distinction, une qualité très fine. A
propos d'Adolplze il écrit : " On a beaucoup reproché à notre héros

ac renvoyer ainsi qu'un miroir brisé, que des images mutilées; on
a fait peser sur lui, comme une disgrâce et une malédiction, cette
fatalité de son caractère. Mais est-on bien sôr qu'il n'y ait pas dans
cette disgrAce même, la preuve d'une distinction rare de l'esprit, qui
pmid en dégoôt les vulgarités, les sottisea, les misères triviales qui
t6t ou tard se trahissent ou éclatent en toute chose ... "
Ainsi cette intelligence trouve son dernier mot dans le déni. Loin
de voir là je ne $3ÎS quelle "excroissance démesurée de la faculté
compréhensive ", nous sommes bien plutôt disposés à n'y voir qu'une
sorte de rétrécissemment. C'est faire de l'intelligence un emploi
contre nature que d'en user seulement pour détruire et pour nier.
D'elle-même elle aspire à affirmer, c'est-à-dire à être. Elle nous est
donnée pour agir, pour éclairer nos sentiments et non point pour
let obscurcir et nous éloigner de la vie.
Pu plus que nous ne donnons le beau nom de culture à ce qui
tc11d à diuocier les liens humains, nous n'appelons intelligence, ce
jeu pervers qui se fait un plaisir de bouleverser et s'achève dans le
mépria. "Rien de ce qui est plaisir, disait Renan, le Renan de 1 840,
rien de ce qui C$t plaisir, n'est intc1lectuel ; il faut entièrement et
a'beolument bannir ce mot du domaine de l'intelligence. " C'est une
quation a111Si de savoir si l'art même peut s'en accommoder. Nul ne
aongera à contester le go1Ît de M. Anatole France et sa phrase
nmra toujours_le grammairien, l'ami de la rhétorique qui est au
fond de tout Français lettré. Ce n'est pas, certes, le moindre de
DOi étonnements éle voir son style si harmonieux et si joli, quand sa
pemée est ai contradictoire et si incertaine. Mais seules sont fortC$
et originales dans leur forme les œuvres qu'une conviction profonde

• impirées.
C'est peut-~tre là une des principales raisons pour lesquelles

M. France n'a jamais fait, à proprement parler, "œuvre d'art".
Mais Montaigne non plus et aussi bien Voltaire. Le scepticisme
est malgré tout la moitié du génie fran~ais.

• ••
Dans la

même revue, au numéro du 6 septembre, vo1c1

�662

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

comment M. Jean de Pierrefeu parle du nouveau livre de
M. Paul Adam:
Stéphanie, puisqu'il faut enfin parler d'elle, est un bloc nouveau
jeté par cet infatigable lanceur de blocs dans le marais des lettra.
Depuis qu'il écrit, c'est-à-dire depuis qu'il est né, si j'en juge par le
nombre de ses ouvrages, ce robuste écrivain a accumulé plus de
blocs qu'il n'en faut pour bâtir une ville. Or, par un sortilège étrange,
tant de matériaux accumulés ne forment qu'un vaste chantier. Pour
lier toutes ces pierres, les grouper en édifices, les aligner en avenues,
les disposer en places spacieuses, il lui e(h fallu la lyre harmonieuse
d' Amphion, le plus économe des architectes. Spectacle un peu décevant que ce paysage de chaos, vision d'une Exposition internationale
de tous les goftts modernes, destinée à n'être jamais achevée. Ici, un
amas de grosses pierres marque la place où devait s'élever un temple
de la richesse ; là le Palais des Colonies érige ses murs en terre
battue où gisent en vrac des collections exotiques ; plus loin, un
temple ; çà et là, au hasard, un temple byzantin, une chapelle
nietzschéenne, le pavillon de l'Empire, la maison du Peuple, le
Palais de !'Industrie, un vélodrome, un stade etc. etc.

Et selon M. de Pierrefeu, Paul Adam serait notre Balzac "1
l'image de notre époque brouillonne ".
Notre Balzac incohérent, scientiste et social, colonial, exotique
et cosmopolite, à la fois secondaire et primaire, et maintenant traditionnel, moraliste et bibeloteur.

•••

LIS JllVUES

et morte sous le rayon qui la colore, un iroupe de Camille Claudel
at toujours creux et rempli du souffle qui l'a "inspiré;" l'un

repouae la lumière ; l'autre dans le milieu de la pièce claire obscure
l'accueille comme un beau bouquet. Tant6t, avec la fantaisie la plus
amusante, la figure ajourée la découpe et la divise comme un vitrail.
Tantôt concave, par le concert profond des jours et des ombres encbea, elle acquiert une espèce de résonnance et de chant.

Critique littéraire :

•••

Spl,inx llpidopûm au vol variant
Tnr à tour ,oultur dt l'Ornéade
Des Panthals, dts Jrulcains tt dt /'Atropos
D• Morpho-Mènflas, dt la Dana1dt,
Dt /'Amaryllis et de la saturnie
Du Polyommate Dtspar ou du Papillon Flambl
'lo11t à ,oup il devient quelque immt#lriel Argus
()ki poudroie et mnble nimbtr d'idfal
Sts ailts d'un bltu 'Violet
Flammlts de '7,lert
Oal/fes d' otre
Et cernéts d'or.

Et voilà qu'au milieu des Elus, ses précurseurs,
Il tDurbi/lonne aimi qu'une immense fleur de punch
Dont s'fclairtrait la dernièrt et 'Verdâtre
Bombance d'un gargantuesque festin de rive
Au pays des BurgrQ!f.JeS.
Apollinaire tst un fastueux danuur.

Il faut feuilleter les nombreuses pages d'iconographie que le
numéro de juillet de l' ART DfrcoMTIF consacre à l'œuvre de
Camille Claudel. La vie, la nervosité, la souplesse qui caractérisent
la moindre de ses maquettes, assurent acet artiste une place de
premier rang dans la sculpture de ce t-emps. Son frère, Paul
Claudel, donne une nouvelle rédaction de l'article paru voici
une dizaine d'années dans la revue l'Oaidtnt. Il oppose l'art de
Camille Claudel à celui de Rodin.

C'est ainsi que M. Paul Napoléon Roinard rend compte des
poèmes de Guillaume Apollinaire dans la PHALANGE d'aot'it.
hi~umé~e numéro un artide-de Jean Florence,qui rapproche la
P 060p~1e de Bergson de celle de Renouvier, duquel M. Julien
Benda vient de s'avouer le disciple. De J'huile sur le feu. ..

Tandis qu'une ligure de celui que j'ai dit, demeure compacte

Pohn ET DRAME, atlas internatùmal des arts 111Qdernu, résume en

• ••

�665
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIU

qudques traits la physionomie des revues littéraires d'aujourd'hui.
A la Nouvtllt &amp;vue Française, écrit M. Banun, Claudel et
Mallarmé règnent non moins despotiquement. La loi de la mailoa
ne peut être transgressée, à mi-chemin d'une tradition néo-classique
mortelle et d'un néo-symbolisme chrétien que nous croyons iatoUrable à la majorité de notre génération.

La Ph4/ange, le Mercure de Frante ne sont pas mieux traita.
Comme on nous connaît mal !

•••

MEMENTO:

-

La Reflue Bleu (2 3 aot1t) : " Erik Gustav Geijer ", par

Lucien Maury.

- L'Oliflier: " Eugène Fromentin", par Bernard Barbery.
- La Rer1ue Critique des Idées et dei Liores : " 1'Actualité de
Descartes", par M. Gilbert Maire.
- La Renaiuance Contemporaine: "Les sources de l'expression
française", par Maurice Privat.
- Le Rer1ue de Paris : " Sophie et quelques autres", par
Jacques Boulenger. - " Galatée," par F. Vielé-Griffin.
- Le Dir1an: "Le Miroir de la Mer", par Joseph Conrad.
- L'Ocâdent (juillet) : "Histoire de la Vieille Maison
Moisie", par M. Léopold Chauveau.
REVUES ALLEMANDES :

•••

Le premier Salon d' Automne allemand, organisé par la revue
DER STURM, dont le directeur est Herwarth Walden, s'est
ouvert à Berlin le 20 Septembre et durera jusqu'au premier
Novembre. Soixante artistes, peintres et sculpteurs, y prennent
part. Ils représentent les pays les plus différents : Amérique,
Bohême, Allemagne, France, Hollande, Inde, Italie, Autriche,
Roumanie, Russie, Suisse, Espagne. Mais tous se rattachent
aux tendances artistiques les plus modernes.
LE GÉRANT : ANDRÉ RUYTERS.

lmp.

SAINTE CATHERINE,

Quai St-Pierre, 12, Bruges (Belgique)

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES
à

Jacques Rivière.

De tout temps les tribunaux ont exercé sur moi une
fascination irrésistible. En voyage, quatre choses surtout
m'attirent dans une ville : le jardin public, le marché, le
cimetiere et le Palais de Justice.
Mais à présent je sais par expérie»ce que c'est une
tout autre chose d'écouter rendre la justice, ou d'aider
à la rendre soi-même. Quand on est parmi le public on
peut y croire encore. Assis sur le banc des jurés, on se
redit la parole du Christ : Ne jugez point.
Et certes je ne me persuade point qu'une société puisse
se passer de tribunaux et de juges; mais à quel point la
justice humaine est chose douteuse et précaire, c'est ce
que, durant douze jours, j'ai pu sentir jusqu'à l'angoisse.
C'est ce qu··11 apparaitra
• peut-t:tre
A
encore un peu dans
ces notes.
Pourtant je tiens à dire ici, d'abord, pour temp~rer
quelque peu les critiques qui transparaissent dans mes
récits, que ce qui m'a peut-être le plus frappé au cours
de ces séances, c'est la conscience avec laquelle chacun 1
tant juges qu'avocats et jurés, s'acquittait de ses fonctions.
J'ai vraiment admiré, à plus d'une reprise, la présence
du Président et sa connaissance de chaque affaire•
rd'esprit
,
urgence de ses interrogatoires; la fermeté et la modération
I

�666

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

de l'accusation ; la densité des plaidoiries, et l'absence de
vaine éloquence; enfin l'attention des jurés. Tout cela
passait mon espérance, je l'avoue; mais rendait d'autant
plus affreux certains grince~ents de la machine.
Sans doute quelques réformes, peu à peu, pourront être
introduites, tant du c6té du juge et de l'interrogatoire,
que de celui des jurés•.. 1 Il ne m'appartient pas ici d'en
proposer.

I
Lundi.
On procède à l'appel des jurés. Un notaire, un
architecte, un instituteur retraité; tous les autres sont
recrutés parmi les commerçants, les boutiquiers, les
ouvriers, les cultivateurs, et les petits propriétaires; l'un
d'eux sait à peine écrire et sur ses bulletins de vote il sera
malaisé de distinguer le oui du non; mais à part deux
je-m'en-foutistes, qui du reste se feront constamment
récuser, chacun semble bien décidé à apporter là toute
sa conscience et toute son attention.
Les cultivateurs, de beaucoup les plus nombreux, sont
décidés à se montrer très sévères ; les exploits des bandits
tragiques, Bonnot, etc. viennent d'occuper l'opinion:
"Surtout pas d'indulgence", c'est le mot d'ordre, soufllé
par les journaux; ces Messieurs les jurés représentent la
Socilté et sont bien décidés à la défendre.
L'un des jurés manque à l'appel. On n'a reçu de lui
1 Voir à ce sujet l'enqu~te du Temps, N°' du 13 Octobre dernier,
du 14 et sqq. et !'Opinion, N " du 18 et du :t5 Octobre.

,

SOUVENIRS DE LA COUR D ASSISES

aucune lettre d'excuses; rien ne motive son absence.
Condamné l'amende réglementaire: trois cents francs,
si je ne me trompe. Déja l'on tire au sort les noms de
ceux qui sont désignés siéger dans la première affaire,
quand s'amène tout suant le juré défaillant; c'est un
pauvre vieux paysan sorti de la Cagnotte de Labiche. Il
soulève un grand rire général en expliquant qu'il tourne
depuis une demi-heure autour du Palais de Justice sans
pa"enir à trouver l'entrée. On leve l'amende.

a

a

Par absurde crainte de me faire remarquer, je n'ai pas
pris de notes sur la première affaire ; un attentat la
pudeur (nous aurons à en juger cinq). L'accusé est
acquitté; non qu'il reste sur sa culpabilité quelque doute,
mais bien parce que les jurés estiment qu'il n'y a pas
lieu de condamner pour si peu. Je ne suis pas du jury
pour cette affaire, mais dans la suspension de séance
j'entends parler ceux qui en furent ; certains s'indignent
qu'on occupe la Cour de vétilles comme il s'en commet,
disent-ils, chaque jour de tous les côtés.
Je ne sais comment ils s'y sont pris pour obtenir
l'acquittement tout en reconnaissant l'individu coupable
des actes reprochés. La majorité a donc dl1, contre toute
véritE, écrire "Non " sur la feuille de vote, en réponse à
la question": X ... est il coupable de ... etc." Nous retrouverons le cas plus d'une fois et j'attends pour m'y attarder,
telle autre affaire pour laquelle j'aurai fait partie du jury
et assisté à la gêne, l'angoisse même de certains jurés,
devant un questionnaire ainsi fait qu'il les force de voter
contre la vérité, pour obtenir ce qu'ils estiment la

a

a

justice.

�668

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIU

•••
La seconde affaire de cette même journée m'amène sur
le banc des jurés, et place en face de moi les accusa
Alphonse et Arthur.
Arthur est un jeune aigrefin à fines moustaches, au
front découvert, au regard un peu ahuri, l'air d'un Daumier. Il se dit garçon de magasin d'un sieur X... ; mais
l'information découvre que M. X ... n'a pas de magasin.
Alphonse est "représentant de commerce " ; vêtu d'un
pardessus noisette à larges revers de soie plus sombre;
cheveux plaqués, cMtain sombre ; teint rouge ; œil
liquoreux, grosses moustaches ; air fourbe et arrogant;
trente ans. Il vit au Havre avec la sœur d'Arthur; les
deux beaux-fn~res sont intimement liés depuis longtemps,
l'accusation pèse sur eux également.
L'affaire est assez embrouillée : il s'agit d'abord d'un
vol assez important de fourrures, puis d'un cambriolage
sans autre résultat, en plus du saccage, que la distraction
d'une blague à tabac de 3 francs, et d'un carnet de
chèques inutilisables. On ne parvient pas à recomposer le
premier vol et fes charges restent si vagues que l'acc~tioq se reporte plut~t sur le second ; mais .ici encore nen
de précis ; on rapproche de menus faits, on suppose, on
induit...
Dans le doute, l'accusation solidarise les deux accusés i
mais leur système de défense est différent. Alphonse porte
beau, a souci de son attitude, rit spirituellement à ccr•
taines remarques du président :
- - Vous fumiez de gros cigares.

SOUVENIRS DE LA COUR D' ASSISES

_ Oh ! fait-il dédaigneusement, des londrès à 25
centimes!
- Vous ne disiez pas tout à fait cela à l'instruction,
dit un peu plus tard le président. Pourquoi n'avez-vous
pas persisté dans vos négations ?
_ Parce que j'ai vu que ça allait m'attirer des ennuis,
rq,ond-il en riant.
D est parfaitement maître de lui et dose très habile.
Ses occupations
.
d
'"
ment Ses protestations.
e "p l
acter
restent des plus douteuses. On le dit " l'amant" d'une
vieille fille de 60 ans. Il proteste : " Pour moi, c'est ma

mere".
L'impression sur le jury est déplorable. S'en rend-il
compte ? Son front, peu à peu, devient luisant..•
Arthur n'est guère plus sympathique. L'opinion du
jury est que, après tout, s'il n'est pas bien certain qu'ils
aient commis ces vols-ci, ils ont d1l en commettre d'autres ;
ou qu'ils en commettront ; que, donc, ils sont bons à

coftrer.
Cependant c'est pour ce vol uniquement que nous

pouvons les condamner.
- Comment aurais-je pu le commettre ? dit Arthur,

je n'~tais pas au Havre ce jour-là.

Mais on a recueilli, dans la chambre de sa maîtresse
les morceaux d'une carte postale de son écriture, qui
porte le timbre du Havre du 30 octobre, jour où le vol
a~~ commis.
Or voici comment se défend Arthur :
- J'ai, dit-il en substance, envoyé ce jour-là à ma
maitresse non pas une carte, mais deux ; et comme les
photographies qu'elles portaient étaient "un peu lestes,,

�670

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

(elles représentaient en fait l'Adam et l'Ève de la cathédrale de Rouen), je les avais glissées, image contre image,
dans une seule enveloppe transparente, après y avoir mis
double adresse, les avoir affranchies toutes les deux et avoir
percé l'enveloppe aux endroits des timbres, pour en
permettre la double oblitération. Au départ, un seul des
timbres aura sans doute été oblitéré. A l'arrivée au
Havre l'employé de la poste a oblitéré l'autre ; c'est ainsi
qu'il porte la marque du Havre.
C'est du moins ce que j'arrivais à démêler au travers
de ses protestations confuses, bousculées par un Président
dont l'opinion est formée et qui paraît bien décidé à ne
rien écouter de neuf. J'ai le plus grand mal à comprendre,
à entendre même ce que dit Arthur, sans cesse interrompu et qui finit par bredouiller ; le jury, qu'il ne parvient pas intéresser, renonce à l'écouter.
Son système pourtant se tient d'autant mieux qu'il est
peu vraisemblable qu'un aigrefin aussi habile que semble être
Arthur, ait laissé derrière lui - que dis-je ? créé, le .
soir d'un crime, une telle pièce à conviction ? De plus, s'il
était au Havre lui-même, quel besoin avait-il d'écrire sa
maîtresse, au Havre, quand il pouvait aussi bien aller la
trouver?

a

a

Je sais que les jurés ont droit, sans précisément intervenir dans les débats, de s'adresser au Président pour le
prier de poser aux accusés ou aux témoins telle question
qu'ils jugent propre
éclairer les débats ou leur conviction personnelle, que toutefois ils ne doivent point lai~r
paraître... Vais-je oser user de ce droit ?.•• On n'imagine
pas ce que c'est troublant, de se lever et de prendre la
parole devant la Cour... S'il me faut jamais " déposer",

a

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

certainement je perdrai contenance ; et que serait-ce sur
le banc des prévenus ! Les débats vont être clos ; il ne
reste plus qu'un instant. Je fais appel à tout mon courage, sentant bien que, si je ne triomphe pas de ma
timidité cette fois-ci, c'en sera fait pour toute la durée de
)a session - et d'une voix trébuchante :
_ Monsieur le Président pourrait-il demander à l'employé de la poste qui était tout à l'heure à la barre, .si le
timbrage du départ est toujours différent de celui de
l'arrivée?
Car enfin, s'il é~ait possible de reconnaître que le timbre
~ bien été oblitéré à l'arrivée comme le prétend Arthur
et non au départ, comme le prétend l'accusation, que
resterait-il de celle-ci ?
Le Président, n'ayant pas suivi l'argumentation
embrouillée d'Arthur, ne comprend visiblement pas à
quoi rime ma question ; pourtant il rappelle obligeamment le témoin :
- Vous avez entendu la question de Monsieur le juré.
Veuillez y répondre.
L'employé se lance alors dans une profuse explication
qui tend à prouver que les heures des départs n'étant pas
les mêmes que les heures d'arrivée, il n'y a pas de confusion
possible; que du reste les lettres arrivantes et les lettres
partantes ne se timbrent même pas dans le même local, etc.
Cependant il ne répond pas à cela seul qui m'importe,
et nous ne savons pas plus qu ' auparavant s1. l'on· a pu
reconnaître sur le fragment de carte si le timbre est
elfectivement et sarement un timbre de départ et non
d'arrivée. Le témoin cependant a achevé son explication.
• l'. • ?
- Monsieur le juré, êtes-vous sat1S1a1t ....

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

SOUV.!NIRS DE LA COUR D'ASSISES

Je tkhe de formuler une question nouvelle plus
pressante que la première; puis-je dire pourtant que non,
que je ne suis pas satisfait ; que le témoin n'a pas du tout
répondu à ma question ; du reste, cette question, je sens
bien que, non plus que le président, aucun des jurés ne l'a
comprise; du moins aucun des jurés n'a compris pourquoi
je la posais. Aucun n'a pu suivre l'argumentation
d'Arthur, que moi-même je n'ai suivie qu'avec beaucoup de
peine. Il a une sale tête, un physique ingrat, une voix
déplaisante; il n'a pas su se faire écouter. L'opinion est
faite, et quand bien même on viendrait à découvrir à
présent que la carte n'est pas de lui ..•
- Les débats sont clos.

eu un mètre de large et deux de haut ! - Il s'agit ici du
premier vol, celui des fourrures.
Enfin, pour aigrefins qu'ils fussent, ce n'étaient tout de \
m!me pas des bandits ; je veux dire qu'ils profitaient de la
société, mais n'étaient pas insurgés contre elle. Ils cherchaient à se faire du bien, non à faire du mal à
autrui... etc. Voici ce que se disaient les jurés, désireux d'une
sévérité pondérée. Bref, ils se mirent d'accord pour condamner, mais sans excès ; pour reconnaître la culpabilité,
sans circonstances atténuantes, mais dépouillée également
des circonstances aggravantes. Celles-ci pendaient au bout
de ces questions : Le vol a-t-il été commis la nuit? ... à
p"'1ieurs ?... dam un Edifice habité ?... avec fausses-clefs ou

Un peu plus tard, dans la salle de délibération.
Les jurés sont unanimes ; résolument tournés contre
les deux accusés sans nuancer ni consentir à distinguer
l'un de l'autre : aigrefins à n'en pas douter èt malandrins
en espérance, qui 11'attendent qu'une occasion pour jouer
du révolver ou du casse-tête (trop distingués pour user du
couteau, peut-être). Néanmoins, pour les deux vols,
desquels ils avaient répondre, on n'était point parvenu
à prouver leur culpabilité mieux que par quelques rapprochements - qu'eux traitaient de coïncidences; et dans
le réquisitoire, rien d'absolument décisif n'emportait la
conviction des jurés. Coupables à n'en pas douter, mais
peut-être pas précisément de ces crimes. Était-il vraisemblable, admissible même, qu'Alphonse, à Trouville ou il
était fort connu, dans la rue de Paris si fréquentée, et à
une heure point tardive, ait pu, sans être remarqué de
personne, trimballer un ballot énorme qu'on estime avoir

,fraction ?
Et comme il était de toute évidence que le vol avait
été commis, et ne l'avait pu être autrement, les jurés,
tout naturellement, et malgré ce qu'ils s'ltaient promis, se
trouvèrent entraînés à répondre: oui à toutes les questions.
- Mais, Messieurs, disait un des jurés (le plus jeune
et qui paraissait seul avoir quelques rudiments de culture),
répondre non à ces questions ne veut point dire que vous'
croyez qu'il n'y a pas eu d'effraction, que cela ne se passait pas la nuit, etc. ; cela veut dire simplement que vous
ne voulez pas retenir ce chef d'accusation.
Le raisonnement les dépassait.
- Nous n'avons pas à entrer là-dedans, ripostait l'un.
Nous devons simplement répondre à la question. Monsieur
le chef du jury, veuillez la relire.
- "Le vol a-t-il été commis la nuit?"
- }'pouvons tout de même pas répondre
non,
disaient les autres.

a

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Et malgré que quelques : non furent trouvés dans l'urne,
l'affirmative l'emporta de beauconp.
De sorte que tous ceux qui s'étaient promis de voter
simplement : coupable, mais sans circonstances non plus
atténuantes qu'aggravantes, se trouverent entraînés
voter les ·" atténuantes " pour compenser l'excès des
" aggravantes ", que les questions les avaient contraints

a

d'accepter.
Et sitéit après, en chœur :
- Ah l nous avons fait de la jolie besogne ! C'est
honteux I On ne va pas les punir assez ! Circonstances
-atténuantes l S'il est possible ! Si seulement on nous avait
laissés voter coupables tout simplement l...
Au grand soulagement de chacun, le tribunal décida la
peine assez forte (6 ans de prison et rn ans d'interdiction
de séjour) en tenant le moins de compte possible de la

SOUVENIRS DE LA COUR

o' ASSISES ,

67S

d'Arthur, ou du moins, suivant ses dires, que si les deux
cartes accouplées portaient affranchissement des deux
catés de l'enveloppe, il suffisait que chacun des timbres
ft\t de cinq centimes ; et que, réciproquement, si le
timb~e sur le morceau de carte retrouvé était un timbre
de cmq centimes, il fallait qu'il ne fôt pas seul. Le
timbre de dix centimes ne prouverait peut~tre pas
qu'Arthur etît tort; car peut-être n'a-t-il mis sous même
en~eloppe les deux cartes qu'après les avoir affranchies ..•
mai~ le timbre de cinq centimes prouverait stîrement qu'il
a raison. Je me promets de demander demain au procureur géné1ral, q~e j'ai le bonheur de connaJtre, la permission d exammer dans le dossier d'Arthur le petit
morceau de papier.

***

décision des jurés.

Mardi.
J'ai noté avec quelque détail la perplexité, la gêne qui
règnent dans la salle du jury ; je les retrouverai bien a
peu pres les mêmes chaque délibération. Les questions
sont ainsi posées qu'elles laissent rarement le juré voter
comme il l'ellt VO\llu, et selon ce qu'il estimait juste. Je

a

reviendrai là-dessus.
Je sors peu ·satisfait de cette première séance. J'en suis
presque à me réjouir qu'Arthur me reste si peu sympa·
thique, sinon je ne pourrais m'endormir là-dessus,
N'importe ! il me paraît monstrueux qu'on n'ait pas prête
l'oreille à sa défense. Et plus j'y réfléchis, plus elle me
par;aît plausible ... C'est alors que me vint l'idée (comment
ne m'était-elle pas venue plut6t ?) que si la carte pastale

,Comme je passe devant la loge du concierge, celui-ci
~.arrête et me remet une lettre. Elle est datée de la
pnson. Elle est d'Arthur. Comment a-t-il eu mon nom?
Par son avocat sans doute.

_Cet~e q~estion. que j'ai posée au cours de l'interroga~
toire, la laissé croire sans doute que je m'intéressais à lui
que je doutais s'il était coupable que peut-être ·'

I'ai'dera1s. .••

)

JC

_Il me supplie d'user de mon droit, de demander à l'aller
VOlr dans sa cellule : il a d'importantes explications à me
donner, etc.

Je

regarderai d'abord son dossier; si le ·morceau de

�SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

carte postale est insuffisamment affranchi, je ferai part de
mon doute au Procureur. 1

II
La seconde journée ouvre elle aussi par une " affaire
de mœurs ". Le président ordonne le huis clos ; et pour
la première fois, appliquant une récente circulaire du
Garde des Sceaux, on fait sortir, à leur flagrant mécontentement, les soldats de service. Leur présence, dit cette
sage circulaire, ne semble point d'ailleurs le plus souvmt
indispensable (sic), car la salle est vide, et les gendarmes, en et

qui concerne l'accusé, font une garde suffisante.
Ah ! qu~ ne peut-on faire sortir aussi les enfants !
Hélas ! il faut bien qu'ils déposent : la fillette violée,
d'abord ; puis le frère de dix ans, quelques années de plus
que la petite. Par pitié, Monsieur le Président, abrégez un
peu les interrogatoires! Qu'avons-nous besoin d'insister 1
puisque les faits sont reconnus déjà, que le médecin a fait
les constatations nécessaires, et que _l'accusé a tout avoué.
Le malheureux I Il est là, vêtu de guenilles, laid, chétif,
la tête rasée, l'air déjà d'un galérien; il a vingt ans, mais
si malingre, à peîne s'il paraît pubère -; il tient un papier
à la main Ue croyais que c'était défendu), un papier cou-

J'ai pu voir, après la séance,

le dossier : la carte postale porte un
timbre de dix centimes. Je renonce.
Et pourtant je me dis aujourd'hui que, si chaque timbre avait
été de cinq centi~es, l'employé de la poste, au départ, les alll'lit
oblitérés tous les deux ; et que c'est, au contraire, dans le cas où
l'affranchissement d'un des côtés aurait été déjà par lui-même
suffisant, que ["autre timbre aurait pu lui échapper et n'être oblitéré
1

qu'à l'arrivée, ••

vert d'écritures, qu'il lit et relit avec angoisse; sans doute
il dche d'apprendre par cœur les · réponses que lui
suggéra l'avocat.
On a sur lui de déplorables renseignements; il fréquente
des repris de justice et hante les cabarets mal fimés. Son
casier : huit jours pour abus de confiance, et, peu après,
un mois pour vol. Il est accusé maintenant d'avoir "complètement violé'' la petite Y. D. ~géc de sept ans.

Le Président reprend, sans emphase, sur un ton de
réprimande presque douce, très apprécié des jurés :
- Eh bien! mon garçon, c'est pas bien ce que vous
avez fait la.
- Je !'vois bien moi-même.
-Avez-vous quelque chose à ajouter? Exprimez-vous
des regrets ?
- Non, M'sieur le Président.
Il est évident pour moi que l'accusé n'a pas compris
la seconde question, ou qu'il répond seulement à la
première. N'empêche qu'une rumeur d'indignation parcourt le banc des jurés et déborde jusqu'au banc des
avocats.
L'avocat de la défense fait demander à ce moment si
l'accusé n'a pas été interné à l'hospice général, il y a
onze ans ? Reconnu exact.
On appelle les témoins : la mère de la fillette d'abord;
mais elle n'a rien vu et tout ce qu'elle peut dire, c'est que,
lorsque rentrant du travail, elle a trouvé dans la rue sa
petite en train de pleurer, elle a commencé par lui allonger
deux taloches.

�67 8

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

A présent c'est le tour de l'enfant. 1 Elle est propre et
gentille; mais on voit que l'appareil de la justice, ces
bancs, cette solennité, l'espèce de tdme où sont assis
ces trois vieux messieurs bizarrement vêtus, que tout cela
la terrifie.
- Voyons, n'ayez pas peur, mon enfant; approchez,
Et, comme hier déjà, on fait monter la petite sur une
chaise, afin qu'elle soit à la hauteur où la Cour est juchée,
et que le président puisse entendre ses réponses. Il les
répète aussit6t après à voix haute, pour l'édification des
jurés. Nous voyons de dos la petite; elle tremble; et
cette fois ce n'est plus le rire mais le sanglot qui la
secoue. Elle sort un mouchoir de la poche de son tablier.
Cet interrogatoire est atroce; moi aussi je sors mon
mouchoir; je n'en peux plus ... Et quelle inutile insistance
pour savoir ce que l'autre lui a fait; puisqu'on le sait
1 Hier déjà nous avions vu comparaitre une enfant; une fillette
.à peu près du même âge que celle-ci, et flanquée de sa mère également. Mais, certes, leur aspect plaidait en faveur de l'accusé et a
beaucoup contribué, je suppose, à son acquittement. La mère aYait
un air de maquerelle, et tandis que le coupable sanglotait de honte
:Sur le banc des accusés, la "victime" avançait très résolument vers la
Cour. Comme elle tournait le dos au public, je ne pouvais voir son
visage, mais les premiers mots que lui dit le Président, aprèt que,
pour l'avoir plus près de son oreille, il eOt fait monter la petite sur
une chaise : " Voyo_ns ! ne riez pas, mon enfant, " éclairèrent sufli:samment le jury.
Et encore :
- Vous avez crié?
- Non, Monsieur.
- Pourquoi, à l'instruction, avez-vous dit que vous aviez criél
- Parc' que j'm'étais trompée.

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

dl!ja, par le menu. La petite du reste ne peut pas répondre,
ou que par monosyllabes :
La voix de l'enfant est si faible que le Président, pour
l'entendre, se penche et met contre son oreille sa main en
cornet. Puis se redresse et tourné vers le jury :
L'avocat de cette triste cause a négligé de convoquer

à temps les témoins à décharge. En vertu du pouvoir
discrétionnaire

du Président

on

entend

néanmoins

Madame X. une pauvre marchande-des-quatre-saisons
qui a comme adopté ce malheureux être, parce que, ditelle, "sa sœur a eu un enfant de mon fils ".
Madame X. a le teint violacé, le cou large comme une
cuisse ; un chapeau cabriolet
brides sur des cheveux
tirés et lustrés ; le tour des oreilles est dégarni ; une barre
noire en travers du front ; sa main gauche en écharpe est
enroulée de chiffons. Elle pleure. D'une voix pathétique
elle supplie qu'on soit indulgent pour ce pauvre garçon
"qui n'a jamais connu le bonheur ". Elle le peint, fils
d'alcooliques, toujours battu chez lui ; " on le faisait
coucher dans les cabinets " ; il suffit de le regarder pour
voir qu'il est resté enfant ; il s'amuse avec des images,
joue aux billes, la toupie. Mais, déjà précédemment il
a tenté de "se coucher sur la petite", qui alors l'avait
mordu à l'oreille. De la prison il écrit à la marchande de
lqumes, des lettres incohérentes. La brave femme sort
de sa poche une liasse de papiers et sanglote.

a

a

L'interrogatoire est achevé. Le malheureux fait de
grands efforts pour suivre le réquisitoire de l'avocat géné-

�680

LA NOUVELLE REVUE {RANÇAIS!
SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

ral, dont on voit qu'il ne comprend de· ci de là que quelques phrases. Mais ce qu'il comprendra bien tout à l'heure,
c'est qu'il est condamné à huit ans de prison.
Entre temps le Président nous a appris que, de l'aveu
de l'accusé à l'instruction, '' c'est la première fois qu'il
avait des rapports sexuels". Voici donc tout ce qu'il aUrl
connu de " Pamour u !

***
La seconde affaire de cette seconde journée amène sur
le banc des accusés un garçon de vingt ans à I'air doux,
un peu morose et sans malice. Marceau a perdu sa m~rc
a, l'Aage de quatre ans, n ' a pas connu son père, a été élevé
à l'hospice. Dès avant seize ans il avait fait deux places
de mécanicien ; poursuivi -pour vol, le tribunal d'Yvctot
l'avait condamné à six mois de prison avec bénéfice de la
loi Béranger.
A la _suite de cette condamnation le mécanicien qui
l'employait le renvoie : depuis, il travaille encore, mais au
hasard et changeant souvent de patron, tour à tour valet
de ferme, débardeur, mécanicien, Ceux qui l'emploient
n'ont pas à se plaindre de lui ; simplement on lui trouve
" le caractère un peu sombre ''. Enhardi par ma question
de la veille, je . me hasarde à demander au Président ce
que le témoin entend par là.
Le témoin. - Je veux dire qu'il se tenait à l'écart
et n'allait jamais boire ou s'amuser avec les autres.
A cette époque de sa vie Marceau se trouve
devoir:

681

45 francs à un marchand de bicyclettes,
70 francs au blanchisseur,
7 francs au cordonnier.
Avec le peu qu'il gagne, comment pourrait-il s'en tirer,

sans voltrr ..
Son premier vol avait déja été commis "atec préméditation "; le dimanche précédent, apprend-on, il avait
acheté une bougie, puis, la veille du vol, emprunté à son
patron un tournevis, qui lui servit a ouvrir le tiroir où se
trouvaient les 35 francs qu'il avait pris.
Le crime qui nous occupe aujourd'hai demandait une
préparation plus savante. Ou du moins, une première
tentative, qui échoua, servit en quelque sorte de répétition
générale.
La nuit du 26 mars, Marceau pénétrait donc une
premiere fois dans la petite maison isolée qu'occupaient
à
la vieille Madame Prune, restauratrice, et sa
bonne. Il brisait, au rez-de-chaussée, un carreau de la
salle à manger, ouvrait la fenêtre et entrait dans la pièce.
Il espérait, a-t-il avoué, trouver de l'argent dans un
tiroir de la cuisine ; mais la porte de la cuisine était
fermée à clef; après quelques vains efforts pour Pouvrir,
il repartait en se promettant de revenir mieux outillé, le
lendemain.
Le 27 mars après-midi, doutant si le carreau brisé n'a:
pas jeté l'alarme, Marceau enfourchait sa bicyclette et
retournait à ***, lorsqu'il avisa un morceau de fer-àcheval sur la route ; il le ramassa, pensant qu'il pourrait
s'en servir. J'oubliais de dire que, la veille, il s'était muni
d'une bougie, qu'il avait été acheter à Grainville. Donc

***

2

�682

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Marceau s'en fut rbder autour de la maison, s'assura que
tout y était tranquille et, je ne sais trop comment, se
persuada qu'on n'avait rien suspecté - ce qui était vrai.
L'interrogatoire de l'accusé suffit à reconstituer le
crime. Marceau ne cherche pas à se défendre, pas même
à s'excuser ; il accepte d'avoir fait ce qu'il a fait, comme
s'il ne pouvait pas ne pas le faire. On dirait qu'il s'est
résigné d'avance à devenir ce criminel.
Le voici donc, dans la nuit du 2 7, à pareille heure,
qui se retrouve
La fenêtre est restée ouverte,
qu'il avait escaladée la veille, pa~ o~ il ~entre_ dans la
salle à manger. Mais comme ce sém-la ses mtenttons sont
sérieuses il prend soin de refermer derrière lui les volets.
.
'
n tient à, la main la lanterne de sa bicyclette
; c est une
lanterne sans pied, qu'il ne peut poser, qui le gêne et que
tout à l'heure, dans la cuisine, il va changer contre un
bougeoir. Avec son fer-a-cheval il a forcé la porte. Le
voici qui fouille les tiroirs : Onze sous ! Ça ne vaut pas
la peine qu'on s'arrête. Il les prendra tout à l'heure en
repassant. Il monte au premier.
Madame Prune et sa bonne occupent au premier les
deux chambres à droite; dans les deux chambres de
gauche, parfois on reçoit des voyageurs. Douce'.11ent
Marceau s'assure que ces dernières chambres sont vides:
il tient à la main un couteau à courte lame pointue,
qu'il a trouvé dans un tiroir de la cuisine.
Le Président. - Pourquoi aviez-vous pris ce couteau 1
Marceau. - Pour en ficher un coup à la bonne.
Cependant la porte de celle-ci est fermée au v~rrou i
Marceau s'efforce de l'ouvrir; mais entendant du bruit dans

a ***.

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

683

la chambre de la vieille, il court se cacher dans une
des chambres inoccupées. Il souffle la bougie, et comme il
se baisse pour poser le bougeoir à terre, le couteau, qu'il
a\lait glissé dans sa veste, par chance, tombe ; et dans le
noir, il ne peut plus le retrouver. Quand il ressort sur le
couloir, c'est désarmé qu'il se rencontre avec la vieille ;
heureusement pour elle, et pour lui.
Madame Prune vient déposer à son tour. C'est une
digne et frêle petite vieille de quatre-vingt-un ans ; elle
se tient à peine et demande une chaise, qu'on apporte
et où elle s'assied, près de la barre.
- J'entends donc craquer chez moi. Je me dis: Mon
Dieu! qu'est-ce que c'est : j'entends craquer. C'est-y la
grêle? Je me lève. J'ouvre la fenêtre sur le jardin ; je
ne vois rien. Je me recouche. V oil.à les craquements qui
reprennent. Je me relève encore. Plus rien. Je me
recouche ; il était minuit à ma pendule. Voila que je
vois de la lumière qui passe sous ma porte : Oh ! que je
me dis, c'est-il pas le feu? J'appelle ma bonne ; elle ne
vient pas. Tout de même, que je me dis, j'ftais plus
courageuse autrefois - et je suis sortie sur le couloir.
Je vais a la porte de la bonne : Y a des voleurs chez
moi, ma pauvre fille, ah ! mon Dieu ! Y a des voleurs
chez moi I Elle ne répondait rien ; sa porte était

fermée.
C'est alors que Marceau, revenant sur le couloir, s'est
jeté sur la vieille, qui ne fut pas difficile à tomber.
- Pourquoi avez-vous saisi Madame Pruné à la gorge?
- Poùr l'étrangler.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

Il dit cela sans forfanterie ni gêne, aussi naîvement que
le Président avait posé la question.
Un rire bruy.ant s'élève dans l'auditoire.
L'avocat général. - La tenue du public est inexplicable
et indécente.

Le Président. - Vous avez tout à fait raison. Songez,
Messieurs, que l'affaire que nous jugeons ici est des plus
graves et de nature à entraîner pour l'accusé la peine
capitale s'il n'y a pas reconnaissance de circonstances
atténuantes.
La bonne cependant appelait au secours, par la fenêtre.
Un voisin répondit : " On arrive ! on arrive ! " En entendant venir, le gars prit peur et se sauva, laissant
inachevé son crime.
La cour condamne Marceau à huit ans de travaux
forcés.

A plusieurs reprises j'ai remarqué chez Marceau un
singulier malaise lorsqu'il sentait que la recomposition de
son crime n'était pas parfaiteme'nt exacte - mais qu'il
ne pouvait ni remettre les choses au point, ni proftttr dt
l'inexactitude. C'est ce que cette affaire présenta pour moi
de plus curieux.

685

SOUVINIRS DE LA COUR D 0ASSISES

cacher le col qui est très sale. Il tient à la main une
casquette usée. Bernard n'a pas d'antécédents judiciaires.
Les renseignements fournis sur son compte ne sont pas
mauvais ; tout ce qu'on trouve à dire c'est que son
caractère est "sournois". On ne le voit jamais au
cabaret ; mais certains prétendent qu'il "boit chez lui " ;
néanmoins il jouit de ses facultés. Son père, gardechampêtre estimé, s'est, dit-on, " adonné à la boisson " ;
il a deux frères, " alcooliques fieffés. "
On reproche à Bernard quatre incendies. Le feu est
d'abord mis au pressoir de sa belle-sœur, veuve Bernard,
le 30 décembre 191 I.
Le Président. - Qui a mis le feu ?
L'accusé. - C'est moi, Monsieur le Président
Le Président. - Comment l'avez-vous mis ?
L'accusé. - Avec une allumette.
Le Président. - Pourquoi l'avez-vous mis ?
L'accusé. - J'avais pas de motifs.
Le Président. - Vous aviez bu ce soir-là ?
L'accusé. - Non, Monsieur le Président.
Le Président. - Est-ce que vous aviez eu des difficultés avec votre belle-sœur ?
L'accusé. - Jamais, mon Président. On s'entendait

bien.

1/2

Ce même jour nous avons à juger un incendiaire.
Bernard est un journalier de quarante ans, à l'air
gaillard, à la tête ronde : il est chauve, mais se rattrape
sur les moustaches. Il porte une chemise molle, a
rayures.; une cravate formant nœud droit cherche a

Le Président. - Rentré à 7 h.
de chez votre
patron, qu'est-ce que vous avez fait jusqu'à 9 h.
?
L'accusé. - J'ai lu le journal.

1/2

la Le_ premier janvier, c'-est=~dire deux jours plus tard,
IIlalson de la belle-sœur y passe.

Le Président veut que Bernard ai~ été ivre ce soir-là ;

�686

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

et insiste pour le lui faire avouer. Bernard proteste qu'il
était à jeun.
Le soir de ce premier janvier, jour de fête, les parents
se trouvent réunis, cousins, neveux, etc. Bernard refuse
de souper avec eux et repaTt à 6 h. 1/2. Au cours de la
conversation générale, comtne on parlait de l'incendie
de l'avant-veille, on se souvient de lui avoir entendu dire
qu'on en verrait d'autres bientbt.
Et quand cette même nuit le feu se déclare chez la
veuve Bernard et que les voisins l'appellent et crient:
"Au feu ! Au secours ! " lui, le plus proche voisin et
le plus proche parent, s'enferme et ne reparaît qu'un quart
d'heure après ... Du reste il ne nie rien. Le second incendie,
c'est lui qui en est l'auteur, ainsi que du premier et des
deux autres qui suivirent.
Le Président. - Alors vous ne voulez pas dire pourquoi
vous vous les avez allumés ?
L'accusé. - Mon Président, je vous dis que j'avais
aucun motif.
- C'est vraiment fkheux qu'il avait ce goô.t-la, dit la
veuve. Autrement on n'avait pas à se plaindre de son

travail.
Appelé à témoigner~ le médecin assermenté nous parle
de l'étrange soulagement, de la détente que Bernard lui a
dit avoir éprouvés après avoir bouté le .feu.
Il lui a avoué, du reste, n'avoir plus éprouvé la même
détente après les incendies suivants, "de sorte qu'il avait
regretté. "
·
J'eusse été curieux de savoir si cette étrange satisfac~on
du boute-feu et · cette détente n'avaient aucune relation

SOUVENIRS DE LA COUR D 1ASSISES

avec la jouissance sexuelle; mais malgré que je sois du
jury,je n'ose poser la question, craignant qu'elle ne paraisse
saugrenue.

III
Mercredi.
Encore un attentat à la pudeur ; commis sur la personne de sa fille par un journalier de Barentin, père de
cinq enfants dont l'aîné a douze ans. On demande le huis

clos.
Lorsque le public fut de nouveau admis dans la salle,
une rumeur d'indignation accueillit la décision du jury
et son désir de reconna1tre des circonstances atténuantes.
Je fus assez surpris pour ma part (et déjà je l'avais été
dans les précédentes affaires de cette nature) de voir la
modération qu'apportaient ici la plupart des jurés. L'on
fit valoir, dans la salle de délibération, que l'attentat avait
été commis sans violences ; enfin et surtout le grand
déiir que manifestait inconsciemment la femme de l'accusé
de se débarrasser de son mari, la passion qu'elle ne put
s'empêcher d'apporter dans sa dépasition, affaiblit grandement la portée de son témoignage; l'accusé bénéficia également du peu de sympathie que nous pouvions
accorder la victime. Mais c'est ce que le public, par
suite du huis clos, ne pouvait savoir. Même, à certains
jurés la condamnation à cinq ans de prison parut excessive. Par contre, tous approuvèrent la déchéance de puissance paternelle.
· L'accusé écouta sans sourciller la condamnation à cinq

a

�688

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

ans; mais, en entendant sa déchéance, il poussa une sorte
de grognement étrange, comme une protestation d'animal,
un cri fait de révolte, de honte et de douleur.

***
L'étrange affaire dont nous nous occupimes ensuite
amena devant nous un commis principal au bureau de
recettes des postes (bureau principal de Rouen).
C'est un gros homme rouge, épais, carré d'épaules, et
sans cou. Ses mains sont gourdes. Il porte un col bas,
une petite cravate grise ; les cheveux demi-ras sur un
front bas. Il a quarante-sept ans, a fait la campagne de
Madagascar où il a pris les fièvres paludéennes ; il boit
par accès et a été sujet à quelques hallucinations ; l'examen médical reconnaît sa responsabilité atténuée. Mais
depuis qu'il est au service des postes sa conduite est irrbprochable - et il était à jeun lorsque, le matin du 2 Avril,
il a soustrait du bureau une enveloppe contenant treize
mille francs. Il reconnaît les faits, s'en excuse et ne
cherche même pas à les expliquer. Tous les jours il était
appelé à manier des sommes considérables ; ce matin
même, à côté de l'enveloppe aux treize mille francs, u111

autre enveloppe en contenant quinze mille !tait là, fgalt111t1tt
à sa portfe, qu'il avait vue, qu'il n'a point p1·ise.

Mais cette enveloppe de treize mille francs, tout à coup,
il la met dans sa poche; il quitte la cabine de·s chargements en disant à son collègue qu'il va aux cabinets;
prend tranquillement son paletot et son chapeau, et comme
il est midi et demie, personne ne s'étonne de le voir sortir.
Dehors il ne se sauve pas, il ne se cache de personne; il

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

va dans un bordel voisin ; dépense 246 francs à régaler la
maisonnée ; puis se réveille tout penaud, pour rapporter
à la direction le reste de la somme et s'engager à rembourser la différence.
Le jury rapporte un verdict négatif; la cour acquitte.

IV
Jeudi.
La fille Rachel est accusée d'infanticide.
Elle s'avance craintivement jusqu'à la barre; elle porte
sur son corsage noir un chile de laine blanche. De la place
ou je suis, je distingue mal son visage ; sa voix est douce.
Elle est domestique à Saint Martin de B., dans la même
maison depuis l'ige de treize ans; elle en a dix-sept
aujourd'hui.
Elle était parvenue à dissimuler sa grossesse ; les
premieres douleurs la saisirent comme elle était en train
de traire les vaches. Elle rentra, coula le lait dans la
laiterie, nt le ménage ; mais les douleurs devinrent si fortes
qu'elle dut s'asseoir; elle était affreusement pile.
- Si tu es malade, monte te reposer dans ta chambrt',
dit sa maîtresse.
La chambre de Bertha Rachel était au premier, cêité
de celle des maîtres. Sitôt étendue sur sa paillasse, elle
accoucha d'une petite fille.
Elle avait" peur d'être grondée", et comme la petite
criait, par crainte que les patrons n'entendissent, Bertha
mit la main sur la bouche de la petite et l'y maintint jusqu'à ce que les cris aient cessé. Quand Bertha vit que
l'enfant ne respirait plus, elle prit une paire de ciseaux dans
sa jupe et en porta un petit coup à la gorge de l'enfant.

a

�690

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Il ressort de l'instruction qu'elle n'a donné le coup de
ciseaux qu'après que la petite était déjà morte étouffée.
Le ministère public cherchera à établir que c'est pour
constater que le sang avait cessé de couler. Je crois à plus
d'inconscience. Le Président presse Bertha de questions,
mais le r6le des ciseaux reste aussi peu clair.
Quand Bertha Rachel se fut assurée que son enfant avait
cessé de vivre, elle cacha le petit cadavre provisoirement
dans son seau de toilette, jeta le placenta par sa fenêtre
qui donnait précisément sur la fumière, puis tout aussit&amp;t
redescendit pour reprendre son travail.
Le lendemain, avec un louchet elle creusa un trou
derrière la grange, au bord du fossé; un petit trou, car
elle était sans forces; où elle enterra l'enfant.
La gendarmerie fut avertie peu de jours après par une
lettre anonyme ; et le cadavre de l'enfant fut retrouvé.
Le Président ne croit pas devoir insister sur cette lettre
anonyme, sur laquelle aucun renseignement n'est donné;
et comme je ne suis pas du jury pour cette affaire,
aucune question n'est posée à ce sujet; et l'on passe outre.
Le Président. - Votre patronne, durant le temps de
votre grossesse, ne se doutait de rien ?
L'accusée. - On voyait bien que je grossissais, mais
ma patronne ne voulait pas le dire. Elle ne m'en a pas
parlé du tout.
Puis, à voix plus basse et un peu confusément, tout à
coup:
- C'est !'fils du patron qui me l'a fait.
Le Président. - Vous n'avez pas dit cela d'abord. Puis se tournant vers le jury: -A l'instruction elle s'est
obstinément refusée à dire qui était le père de l'enfant.

SOUVENIRS DE LA COUR

o' ASSISES

691

La fille Rachel continuant sans écouter le Président :
- Il m'a conseillé de !'faire disparaître pour qu'on ne
sache pas que c'était de lui.
Le Président. - Le faire disparattre comment ?
- En !'mettant dans la terre.
Cela est dit sans intonation aucune ; la pauvre fille
paraît à peu près stupide.
Le Président. - Comme l'accusée n'a rien dit de tout
cela à l'instruction, on n'a pu appeler en témoignage celui
dont elle parle à présent. - A l'accusée : Vous pouvez

vous asseoir.
A ce moment l'avocat défenseur se lève:
- II est fkheux que l'accusée ne nous ait pas parlé ici,
ainsi qu'elle l'avait fait à l'instruction, des lectures du soir
qu'on faisait, dans la ferme, en famille. On lisait les
faits divers des journaux et les vieux parents qui faisaient
la lecture s'appesantissaient de préférence, disait-elle, sur
les infanticides.
Le Président. - Maître X, je ne vois pas trop l'intérêt
que ça peut avoir.
Tant pis ! Heureusemen_t les jurés, eux, le voient bien ;
et tout le drame s'éclaire quand s'avance à la barre la
patronne. C'est une vieille de plus de soixante ans, sèche
et solide, comme momifiée, aux traits durs, aux yeux
froids, aux lèvres serrées. Le visage est cerné par un
bonnet de dentelle noire, et le ruban qui l'attache
retombe sur un petit mantelet noir.
Le Président. - Vous aviez la fille Rachel à votre
service ? Etiez-vous contente d'elle?
La patronne, - Oh ! oui, j'étais bien contente. Pour
s11r je n'ai jamais eu à me plaindre d'elle.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Le Président. - Vous ne vous êtes jamais aperçue de
sa grossesse ?
La patronne. - Non, jamais. Si j'avais su son état, je
ne l'aurais pas gardée, c'est sür.
Le Président. - A l'instruction vous avez dit que vous
voyiez bien qu'elle devenait fameuse, mais que vous
croyiez que ça venait de l'estomac. La veille du jour de
l'accouchement vous avez vu du sang et de l'eau dans la
cuisine, à l'endroit où la fille s'était assise.
La patronne. - J'ai cru que c'était d'un poulet qu'on
venait de vider,
•
Et l'on sent encore dans la voix nette et sèche de la
vieille cette volonté de ne rien savoir, de ne rien avoir
vu, de ne rien voir,
L'instruction a établi que, dans cette ferme isolée, ne
venait jamais aucun homme et que la fille n'a pu voir
que le mari de la patronne, !gé de 7 5 ans, ou que le fils,
!gé de trente-deux ans, à l'une de ses rares et rapides
apparitions. La vieille nous apprend également qu'il
fallait passer par sa chambre pour entrer dans celle de la
servante, - ceci dit comme pour bien montrer que ça ne
peut pas être son fils qui ... etc ...
Et le Président visiblement désireux de ne pas laisser
dévier l'affaire et de limiter l'accusation, passe outre.
La déposition du docteur ne nous apprend rien de
nouveau; il explique tres longuement que l'enfant a
vécu, de sorte qu'on se trouve en présence d'un cas, non
d'avortement, mais d'infanticide ; pourtant le coup de
ciseaux, légèrement donné et comme avec précaution,
était plutiJt pour s'assurer que l'enfant était mort; mais il

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

a respiré car, dans la cuvette d'eau où il l'a mise, la

masse pulmonaire flottait,
Tandis que le jury délibère, une rumeur circule dans
)a salle : le fils de la patronne est dans la salle; on se le
montre, assis à c6té d'elle. Gêné par les regards hostiles,
il tient la tête basse, appuyée contre le pommeau de sa
canne et je ne parviens pas à le voir.
La fille Rachel, reconnue coupable mais comme ayant

agi sans discernement, est acquittée et rendue à ses parents.

•• •
On amène devant nous Prosper, surnommé Bouboule,
tailleur d'habits ; né à X ... en 86.
Extraordinaire tête de plumitif (il ressemble à s'y
méprendre, à Z ... ) vaste front bombé, longs cheveux
plats partagés sur le milieu de la tête ; épaisseur générale
du torse et des membres, petites mains larges et courtes ;
doigts auxquels semble manquer une phalange ; le vêtement de prison qu'il a gardé l'engonce et le grossit encore.
Le juré, mon voisin de droite, se penchant vers moi :
- Il n'a pas l'air intelligent !
Mon voisin de gauche, à demi-voix :
- II n'a pas l'air bête !
De dix à quatorze ans, il s'était fait condamner quatre
fois pour vol ; trois fois remis à ses parents, on l'envoyait
enfin à la maison de correction où il resta jusqu'à sa
majorité, soumis à une surveillance spéciale.
Depuis sa première libération il a été poursuivi cinq

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS.!!

fois. De vingt à vingt-quatre ans il travaille à D. ou il
retrouve Bègue, un ancien camarade de la colonie pénitentiaire ; c'est ensemble, toujours ensemble qu'ils vont
opérer. A chaque fois qu'ils cambriolent, on retrouve
dans la cuisine les restes d'un festin impromptu ; sur la
table, des bouteilles vides et deux verres ; et des étrons
sur le tapis du salon. A chaque fois, ils ne se contentent
pas de voler, mais font toujours le plus de dégâts possible ;
dans telle villa où ils n'ont pu trouver d'argent, ils laissent
en évidence un couvercle de boîte d'amidon, où ces mots,
de l'écriture du Bègue : " Bande de cochons, fallait
laisser de l'argent. "
Ce Bègue, six mois précisément avant le jour où nous
sommes, a été condamné aux travaux forcés à perpétuité,
pour avoir dévalisé plusieurs villas à N. et à P. "avec
des circonstances de violence donnant à l'affaire une
tournure particulierement grave ", dirent les journaux.
A ce moment un des accusés faisait défaut : c'est Prosper
qu'on arrêta trois mois apres à Y. où il s'était refugié
après de nombreuses pérégrinations en Espagne.
Begue avouait tout, paraît-il. Prosper nie tout, au contraire ; il se prétend victime d'une méprise, victime de sa
ressemblance avec Bouboule; car Bouboule, dit-il, ce n'est
pas lui. Cette déclaration soulève un grand rire dans la
salle.
Encore qu'elle ne me persuade pas, je voudrais pouvoir
suivre un peu mieux sa défense ; mais le Président la
bouscule et ne laisse pas Bouboule ou Prosper s'expliquer,
A quel point il appartient au Président de gêner ou de
faciliter une déposition (fut-ce inconsciemment), c'est ce
que je sens de nouveau, non sans angoisse, et combien il

SOUVENIRS DE LA COUR

o' ASSISES

est malaisé pour le juré de se faire une opinion propre, de
ne pas épouser celle du Président.

1

Prosper parle d'une voix sourde, qu'on a quelque mal

à entendre, et il semble avoir grande peine à s'exprimer.
Au cours de son interrogatoire, sentant les mailles du
filet, autour de lui, qui se resserrent, il dit que la fatalité
s'acharne contre lui, parle de "coalition ... " ; il devient
livide et de grosses gouttes de sueur commencent de
rouler de son front-.
Le gardien d'une des villas cambriolées, M. X., appelé
¼témoigner, fait une déposition très émouvante et très
belle. Son sang-froid, son courage, semblent avoir été admirables; admirable aussi la modestie de son attitude, de son
récit, que les journaux ont reproduit. Inutile d'y revenir.

Je note ce curieux trait, au cours de l'interrogatoire :
Immédiatement après le cambriolage à N., Bouboule
s'en revenant vers D., à minuit, rencontre sur la route
un ouvrier qu'il connaissait. Quel étrange besoin eut-il de
l'arrêter, quand il était si simple de passer outre ; de lui
demander une cigarette (a-t-il cru peut-être que cela
paraîtrait à l'autre plus naturel) et, après quelques minutes
de conversation, peut-être subitement pris de peur, de
dire à l'autre :
- Surtout ne dis pas tu m'as rencontré cette nuit.

Les jurés furent d'accord pour répondre affirmativement
à toutes les questions posées, et la Cour condamna
Prosper aux travaux forcés à perpétuité.
1
•

Je

crois volontiers que cette dernière remarque ne s'appliqueà celui de la Seine en
particulier.

l'llt

pas ~gaiement à tous les jurys -

1

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

n'obtient d'elle pas le moindre mot. On dirait qu'elle a

V
Encore un attentat à la pudeur ; le quatrième. Cette
fois la victime n'a pas six ans; c'est la fille de l'accusé...
Pour ce cas comme pour les autres, je voudrais savoir
quelle est la part de l'occasion ; le crime eilt-il été
commis si l'accusé avait eu le choix ... ? et faut-il y voir
préférence, ou simplement facilité plus grande, trompe119e
promesse d'impunité ?
Germain R. a souillé son enfant pendant que sa femme
était l'Mpital pour de nouvelles couches.
Il est petit, laid, de triste aspect ; sa tête est bestiale.
Il porte, sur une vareuse de cotonnade noir-jaunitre, un
épais cache-nez bleu-violet. TI nie obstinément, avec un
air buté, stupide. Les témoignages recueil1is sur lui sont
mauvais. " Il pense à lui plutlit qu'à sa famille."
La Président. - Il était souvent ivre ?
Le témoin. - En grande partie tous les jours.
Et un autre témoin : - l's'saoil.le et laisse ses enfants
crever d'faim.
Ils couchent tous, le père, la mère et les deux petits
de six et trois ans, dans la même p_ièce sans lit, sur la
paille. On prétend que déja précédemment il avait voulu
toucher la petite. Une fois il la fit _entrer avec lui dans
un sac; mais il avait coutume de coucher dans un sac,
et comme on était en hiver, il peut dire que c'était paur
se réchauffer. On ne sait. La petite ne veut ou ne peut
rien dire. Sur la chaise où on la fait monter, pour être
plus près de l'oreille du président, elle pleure silencieuse·
ment et par instant un gros sanglot la secoue. On

a

•

peur d'être punie elle aussi. (Elle est à l' Assistance Publique.Un homme en livrée, à gros boutons de cuivre, l'avait
amenée, qui reste assis sur un des bancs des témoins.)
Puis vient la femme R. épouse de l'accusé. Elle ne
serait point trop laide si sa face n'était si terriblement
boucanée. Elle a l'aspect d'une" femme de journée". Ses
cheveux sont tirés en arrière et lustrés ; un petit cMle de
laine noire tombe sur un tablier bleu.
Le Président. - Qu'est ce que vous avez fait pour
obvier à cet inconvénient ?
Le témoin. Il arrive plus d'une fois que le Président pose une
question en des termes complétement inintelligibles pour
le témoin ou le prévenu. C'est le cas.
On procède à l'interrogatoire de l'unique témoin: la
voisine:
Le Président. - Enfin vous n'avez rien vu !
Le témoin. - C'est que je suis entrée ou trop tat,
ou trop tard.
Et, comme apres tout, l'on ne sait à quoi s'en tenir,
si nous condamnons R., ce sera sur des présomptions
(comme bien souvent) et non point tant pour l'acte reproché, si douteux, mais bien pour sa conduite générale ; et
aussi pour en débarrasser sa famille.

m

Je

suis de nouveau chef du jury pour la dernière
affaire de ce jour.
Joseph Galmier, ~gé de vingt ans, fils d'Anaïse Alber-

3

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

tine (quels noms on rencontre l Samedi dernier, la pauvre
femme X., dans l'affaire Z., où je n'ai trouvé rien de
curieux à relever, répondait aux noms d' Adélaîde-Hélorse !
Est-ce un sentiment poétique qui pousse les miséreux
à baptiser si étrangement leurs enfants ?) est accusé
d'avoir commis deux vols, avec les circonstances aggravantes : de nuit ; dans une maison habitée ; avec effraction ; avec complices.
Galmier est journalier au Havre ; tête point laide,
banale, rougeoyante; nez un peu trop pointu ; cheveux
ramenés sur le front ; moustache naissante ; l'air d'un
guerrier normand de Cormon. Bien bâti et de formes assez
élégantes; porte un jersey sous une veste déteinte.
Condamné précédemment à six mois.
Arrêté la nuit, porteur d'un pince-monseigneur, en
compagnie de rôdeurs munis de fausses clefs.
Dans une lettre au Procureur, il a fait des aveux
complets ; mais il dit à présent que, cette lettre, un repris
de justice l'a forcé à l'écrire. Et il nie tout.
Le Président. - Quel repris de justice ?
L',accusé. - Je n'ose pas le nommer. Il m'a menacé
d'un mauvais coup en sortant, si je parlais.
Le président reste sceptique.

Je transcris mes notes telles quelles. Toutes ne
s'appliquent peut-être pas à cette cause en particulier :
••. L'accusé qui parle le plus vite possible, par grande
peur que le Président ne lui coupe la parole (ce qu'il fait
du reste constamment) et qui cesse d'être clair - et qui
le sent ... le ~!heureux qui défend sa vie.

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

L'innocent sera-t-il plus éloquent, moins troublé que
le coupable? Allons donc! Des qu'il sent qu'on ne le croit
pas, il pourra se troubler d'autant plus qu'il est moins
coupable. Il outrera ses affirmations ; ses protestations
paraîtront de plus en plus déplaisantes ; il perdra pied.

Le caté chien du commissaire de police, dans ses
dépositions ; son ton rogue. Et l'air gibier que prend
aussitat le prévenu, L'art de lui donner l'air coupable.
Le malheureux qui se rend compte, mais seulement
au moment où il l'entreprend, que sa défense est insuffisante. Son effort maladroit pour la corser.

L'imprudence du malfaiteur et cette sorte de vertige
qui l'amène à dépenser aussitet la somme qu'il vient
de voler. Galmier achète un pardessus, un complet, des
chemises, bretelles, mouchoirs, cravates, etc. ; il donne
un franc de pourboire au commis qui lui apporte le
paquet (il loge à côté du magasin).

La joie des malfaiteurs professionnels, lorsqu'ils rencontrent un bleu, flottant et un peu niais, qui consentira
i prendre le crime à sa charge. (On lui a promis de lui
payer un avocat.)
La version la plus simple est celle qui toujours

a le

plus de chance de prévaloir ; c'est aussi celle qui a le

moins de chance d'être exacte.

�700

701

LA NOUVELLE REVUE F.RANÇAlSI

*

*

*

L'affaire suivante en amene cinq devant nous. Elle
devrait en amener six, mais l'un a pris la fuite. L'aîné
n'a que vingt-deux ans. C'est une bande de chapardeurs.
Huit vols sont relevés à leur charge. Ils avouent tout.
C'est Janvier qu'on a pincé d'abord; le plus jeune; il
refusait de nommer ses complices. Sans domicile depuis
huit jours, il couchait avec un autre de la même bande;
le 12 février dernier, il chipait une saucisse a un étalage;
coôt : •quinze jours, avec sursis.
Janvter sourit facilement, joliment ; il a du mal ne
pas sourire ; il est de belle humeur. Il ne plaisante
pas, mais on sent encore frémir dans ses réponses un
souvenir de l'amusement du vol, des parties de vol ou
l'on s'aventurait ensemble. On jouait à voler, à chaparder ... Cette joie va recevoir tout l'heure un fameux
coup de trique sur la tête.
Peut-on jamais se relever d'une condamnation ? Peuton s'en relever tout seµl ?...
" He can be saved now. Imprison him as a criminal,
and I a.ffirm to you that be will be lost. " 1

POÈMES 1
AMOUR

I

a

Dieu que j'aime à choisir dans l'aurore !
Haute montagne réveillée
Encore toute embrumée
Que le soleil levant adore ...

a

{A suivre.)

Piedsnus j'ai couru sur la mousse etj'ai bu à la source...
- Cette eau fraîche au parfum clair! Je tiens
Dieu dans le creux de mes mains ...

II

ANDRÉ GIDE.

Dieux inférieurs de mes douleurs.
Dieu supr!me de mon plaisir, de mon désir I
Mon Dieu Voluptueux ! ...
1

Ce sont les paroles que John Galsworthy prête à l'avocat d6fen·

seur dans son drame : Justice.

1

Extraits de Ditu /'Obscur.

�702

LA NOUVELLE R.EVUE}FRANÇAISE

POÈMES

III
Dieu que j'aime à sentir dans l'amour...
Dieu que j'ai cherché sur les terrasses !
- Ma divine amante... Elle attendait,
Dieu nocturne m'attendait
Situé dans l'espace
Où je passerais I
Elle était grande et souple et belle de contours.
Elle troublait les nuits comme une proie d'amour...
0 Dieu gu' avant d'étreindre je frissonne autour/
Son fard lui fait un masque orangé, affolant son regard...
Son corps étendu recommence un rythmique remous
De ses épaules aux genoux. Et la caresse
De ses lèvres me laisse un go-ût de rose et d'aloès ...
Je t'oublie~ Dieu si doux,
Dieu !'Obscur, quand je te savoure! ..

TÉNÈBRES

0 toi qui dans la nuit n'étais qu'une ombre
Venue par le hasard à ma rencontre,
De quels secrets accords nous frissonndmes
Pour l'amour de l'amour sous d'invisibles palmes...

J'ai touché tes longs yeux, j'ai rêvé leur regard
Selon ma caresse dans le noir
Guidée par le silence, entraînée par l'espoir ...

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

OASIS

POÈMES

ORGIE A LA POMPADOUR

A lady Rowna.

Non loin de la séghia
- Emotion d'eau vive - il y a
Une jonchée de chairs tranquilles
Aux morceaux de crépuscule splendide ...
je choisis la plus jeune nubile.
Douze printemps chauds
L'ont faite femme et l'on faite belle,
Je sens en elle
Le dégota fort de l'homme bMme !
- Ben Haouah ! je t'appelle...
Que ne t'ai-je appelé plus th ..
J'eusse aimé te l'offrir, 'tu l'aurais dévoré ce fruit
De ton pays,
Et sous ~es lèvres le fruit lui-même
Aurait joui...
Adieu, front malade
Entouré d'un linge sale,
Vieille femelle sauvage,
J'ai remis l'anneau noir, porte-plaisir usé,
A ta maigre main tatouée.

Elle avait réuni dans l'odorant boudoir
Cinq négrillons jaloux, du plus beau noir.
Ah 1 la plus jolie des Pompadour J
Pas de dentelle, aucun bijou. - Son adoré velours ...
Toute poudrée, et sur le ventre, et sous les bras,
Selon le gotu du jour" comme le Roy- voudra''.
Un négrillon au turban rose
Tua Benjamin au turban vert
Et les trois autres ricanèrent.
Pompadour provoquant l'amour
Déclarait la guerre ...
Armistice ! Armistice!
Chacun l' enfouillageait de pampre et de volubilis...
Et chacun à son tour
La houpette à la main pomponnait Pompadour...
Son petit singe, Pondichéry,
Haletait dans sa cage, étranglé par ses cris.
ANDRÉ BAINE.

�LI SACRE DU PRINTEMPS

Une telle musique ne peut rien exprimer que par allusion ;
elle n'atteint pas les choses ; elles les indique seulement ; elle

LE SACRE DU PRINTEMPS 1

La grande nouveauté du Sacre du Printemp1, c'est le renoncement à la " sauce". Voici une œuvre absolument pure. Aigre
et dure, si vous voulez ; mais dont aucun jus ne ternit l'éclat,
dont aucune cuisine n'arrange ni ne salit les contours. Ce n'est
pas une "œuvre d'art", avec tous les petits tripotages habituels.
Rien d'cstompé, rien de diminué par les ombres ; point de
voiles ni d'adoucissements poétiques; aucune trace d'atmosphère.
L'œuvre est entière et brute, les morceaux en restent tout crus;
ils nous sont livrés, sans rien qui en prépare la digestion ; tout
ici est franc, intact, limpide et grossier.
Le Sacre du Printemp, est le premier chef-d'œuvre que nous
puissions opposer à ceux de l'impressionnisme.

I
Considérons d'abord la musique. Elle est dépouillée de toute
vibration, elle a perdu cette auréole dont nous avons pris l'habitude de voir la musique d'orchestre environnée.
La symphonie de Debussy, c'est un foyer d'où s'échappent
de tremblants rayons ; il y a un noyau et tout autour un
frémissement vaporeux:, le flottement de mille incertaines harmoniques ; nous sommes au milieu de la fuite des sons ; ils nous
quittent et se dissipent dans tous les sens, formant aut~ur de
nous une buée délicate, sans cesse en train de s'évanouir. · 1 Ballet par Igor Stravinsky, Nicolas Rœrich et Ylasltl'fl Niji,uli.
Voir!&amp; Nouvelle Revue Fran;aiu du 1" Aol'.lt 1913, p. 139.

nous envoie vaguement vers elles ; elle les émeut sans les saisir.
Tout ce qu'elle exprime reste en dehors d'elle, n'est que retenu
dans ses environs ; elle n'enferme rien, mais il y a mille
présences indistinctes qu'elle s'annexe doucement et qu'elle
persuade de demeurer auprès d'elle. Le plaisir que nous goûtons à l'entendre, c'est justement celui de nous sentir adressés
vers nous ne savons pas bien quoi de tout proche, qui palpite
et se dérobe à moitié.
Sans violence, sans ingratitude, mais très nettement, StraYinsky se dégage du debussysme. Il a compris que ce halo
cU!icieux, au milieu duquel la musique de son maître apparaît
toujours noyée, chez un disciple, risquait de ne plus être que
de la sauce. Il enlève délibérément à sa symphonie toute
indécision, tout tremblement. Dans un article sur le Sacre du
Priltmp1 qu'il a publié dans Montjoie 1, parmi plusieurs naïvetés
qui ne font qu'encourager ma confiance, car elles sont d'un
ftritable créateur, je relève la phrase suivante : "J'ai exclu de
cette mélodie (celle du Prélude) les cordes trop évocatrices et
représentatives de la voix humaine, avec leurs crescendo et leurs
diminuendo - et j'ai mis au premier plan les boù, plus secs,
plus nets, moins riches d'expressions faciles, et par cela même
plus émouvants mon gré. " Dès le début, pour qui prêtait
bien l'oreille et savait entendre les différences, la musique de
Stravinsky rendait un son mat et défini qui lui appartenait en
propre. Elle ne se répandait pas, elle ne s'abandonnait
pas à son retentissement. Dans ses feux d'artifice, dans ses
bouquets, il y avait quelque chose de fixe, de fermé, d'entièrement déterminé. Ses plus éblouissants passages n'avaient
Dl~e pas l'humidité du scintillement. Elle semblait inspirée
par la sécheresse comme par une source ; elle jaillissait, s'ép2-

a

1 Numéro VIII, 29 mai 1913.

�i
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

nouissait et retombait avec une abondance à la fois éclatante et
éteinte. Mais où cette brièveté et cette contraction des soas
deviennent surtout frappantes, c'est dans le Sacre du Printemps:
dès les premières mesures, on les ressent ; aucun rayonnement,
aucune fuite ; la mélodie chemine étroitement ; elle se développe, elle dure sans la moindre effusion ; nous sommes saisis
d'un étouffement tout-puissant ; les sons meurent sans avoir
débordé l'espace qu'ils emplissaient en naissant ; rien ne
s'échappe, rien ne s'envole ; tout nous ramène et nous accable.
Jamais on n'entendit musique aussi magnifiquement bornée.
Ce n'est pas là simplement une nouveauté négative. Stravinsky
ne s'est pas simplement amusé à prendre le contre-pied de
Debussy. S'il a choisi des instruments qui ne frémissent pas, qui
ne disent rien de plus que ce qu'ils disent, dont le timbre est
sans expansion et qui sont comme des mots abstraits, c'est
parce qu'il veut tout énoncer directement, expressément,
nommément. Là est sa préoccupation principale. Là est son
innovation personnelle dans la musique contemporaine. Plus
d'écho, parce que plus rien ne doit être exprimé par simple
allusion. Dans le sujet qu'il se propose, il veut qu'il n'y ait
aucun détail qui soit atteint par la seule diffusion des ondes
sonores, qui soit seulement touché par les franges de l'orchestre.
Il s'interdit d'utiliser l'ébranlement. Il ne veut pas compter sar
ce que la-symphonie entraîne en passant, par une adhérence
fortuite et momenta_née. Mais il se tourne vers chaque chose et
la dit ; il va partout ; il parle partout où il faut, et de la façon
la plus exacte, la plus étroite, la plus textuelle. Sa voix se fait
.,Pareille à l'objet, elle le consomme, elle le remplace ; au lieu de
l'évoquer, dle le prononce. Il ne laisse rien en dehors; au
contraire il revient sur les choses : il les trouve, il les saisit, il
les ramène. Son mouvement n'est point d'appeler, ni de faire
un signe vers les régions extérieures, mais de prendre, et de
tenir, et de fixer. Par là Stravinsky opère en musique, avec un
éclat et une perfection inégalables, la même révolution qui est

1.1 SACRE DU PRINTEMPS

en train de s'accomplir, plus humblement et plus péniblement,
en littérature : il passe du chanté au parlé, de l'invocation au
discours, de la poésie au récit.
Tous les caractères de sa musique découlent de cette volonté
d'expression directe et textuelle.
Et d'abord ce qu'elle a de spacieux. Il y a en elle une sorte

de hauteur et d'aération ; elle est pleine de lacunes hardies,
de simplincations, de larges coupes. - Comme le musicien
a toujours plusieurs choses à dire à la fois et qu'il veut les dire

toutes là où elles sont, dans leur dispersion même, sa symphonie

cesse d'être une masse, un foyer compact, distribuant alentour
1t1

rayons. Il n'est plus au centre comme le poète, qui, sans

bonger, se répand en allusions ; mais comme un général, qui
presse vivement l'ennemi à la fois dans ses trois ou quatre positions les plus fortes, il attaque le sujet en tous ses points essentiels. Si diverses soient les directions qu'il faut prendre, il les
enfile toutes en même temps sans le moindre embarras ; il a
1IDC sorte d'ubiquité active qui lui permet de marcher en
même temps dans plusieurs sens opposés. Aussi perçoit-on nettement entre les différentes parties de sa symphonie je ne sais
qadle distance et quel jeu. On circule entre elles; elles ont
cliacune leur orientation; elles vont et viennent; elles se
aoisent, se rencontrent, s'accrochent ; il y a entre elles de
formidables collisions, mais de mélanges ni de fusions jamais.
Elles demeurent toujours bien détachées, bien largement
liégagécs. Cette grosse caisse, la voici laissée toute seule; d'aucun
~ois côtoiement sa rustique gaieté n'est pimentée. Même
a d'autres instruments parlent dans le même moment, ils
ciiaent autre chose, ils sont ailleurs et je me délecte, autant
,,•,à les entendre, à sentir les clairs et aucfacieux intervalles de
!car discours simultané. Tout vient sur moi en même temps,
lllaÎs non pas à l'état de bouffée, non pas comme une touffe

�710

LA NOUVELU: REVUE FRANÇAIS!

complexe et floue de parfums. C'est un système de mouve.
ments, ce sont des voix distinctes et décidées.
Non pas seulement l'harmonie, la mélodie elle-même reprend
diez Stravinsky une ampleur, une aisance et, si j'ose dire, une
. altitude à quoi nous n'étions plus accoutumés. En effet, chez
Debussy, comme elle ne servait qu'à suggérer les sentiments, elle
bougeait à peine ; elle semblait écrasée sous le poids de l'infini
où elle baignait ; elle rampait aplatie et, sans presque changer de
niveau, par de petites inflexions exquises, en se relevant ou en
s'abaissant d'un demi-ton, elle indiquait les choses. Mais Stravinsky veu,t les dire, les énoncer en toutes lettres ; aussi sa
phrase monte-t-elle jusqu'à les égaler ; elle se développe hardiment, elle s'élève, elle s'étage. La mélodie, dans son œuvre, a
comme une force intime d'ascension ; elle mord sur la hauteur
avec une facilité admirable ; elle la prend en elle à grosses
bouchées. On dirait qu'elle laisse entrer en elle J'espace qui
jusque-là pesait sur son dos. Rien de plus émouvant pour moi
que ses enjambées. Elle a perdu cette timidité et cette retenue
trop aristocratiques qui commençaient m'induire en impatience ; elle ne se tient plus à mi-côte, elle ne manœuvre plus,
avec une délicatesse infaillible, mais à la fin lassante, entre les
formes trop naturelles, trop carrées, trop justes où elle pourrait
tomber. Elle y tombe du premier coup, délibérément, avec
confiance. Dites, si vous voulez, qu'elle est grossière; mais pour
s'abandonner à une grossièreté aussi pure, il faut une miette de
plus de génie que pour s'en garder. Où je reconnais le mieux
la puissance de Stravinsky, c'est à la façon dont il se conduit en
face de la banalité. Il he cherche pas à la fuir ; mais quand il
la rencontre, il l'accepte, il parle avec sa voix, il se sert de tous
ses avantages, il va avec elle aussi loin qu'elle veut l'entraîner et,
sans y presque rien toucher, par l'aisance même qu'il garde en
sa compagnie, il la transfigure, il l'élève jusqu'au sublime. C'est 1
~ette_ fa~ulté de se ~ompr~mettre, de s'enga~er sans crainte_ ~s 1
1ord1narre et le facile, qui donne à sa mélodie cette tranquilhté, 1

LI SACRE DU PRINTEMPS

711

\ cette largeur, cet espace. Ah ! que j'aime son va-et-vient net et
&amp;milier, sa façon de poser les pieds partout où il le faut pour
que le sentiment soit exactement parcouru, la chose bien exprimée comme elle doit l'être ! Je songe à l'air de trompette de ....,
la Ballerine dans Petrouchka et à cette phr.i,se - si limpide, si
droite, si peu inquiète dans sa traversée aller et retour de tout
l'orchestre - qui souligne, au premier tableau du Sacre, les
glüsements latéraux des Adolescentes en rouge.

Le désir d'exprimer toute chose à la lettre explique un
1CCOnd caractère de la musique de Stravinsky : son caractère
acrobatique, que l'on a feint de prendre pour un elfet de
la simple virtuosité du musicien. - Il y aurait quelque
a!ectation à vouloir ignorer ce que cette musique a d'insolite
et PfCSqUe d'extravagant. Elle éclate sans cesse à des endroits
invraisemblables, théoriquement inaccessibles. Ainsi que
PctrouchL:a, tué par le Nègre, tout à coup reparaît au som~ de la baraque de toile, de même elle surgit à chaque
1mtmt là ou vraiment elle n'a pas le droit sans miracle de se
ber. Rien ne l'arrête; elle a une espèce de facilité formidable; tout obstacle lui cède du premier coup ;. elle ne cherchi.;
pas à le tourner, mais elle s'avance et tout s'arrange sous ses
pas; avant qu'on ait eu le temps de comprendre, elle a passé.
Elle se meut continuellement dans l'extraordinaire ; et c'est là
teulcment qu'elle se trouve à l'aise ; elle s'avance sans cesse sur
IIDe corniche; mais c'est une grand'route pour elle. Certes il
at naturel qu'avant tout autre suJet, Stravinsky ait choisi
d'~ un conte de fée. Sa musique est un tissu de tours et de
•tes magiques. Lui-même, je le vois au millieu de son
œuvre comme un enchanteur tout-puissant parmi sa cour
~e. Il lui suffit d'avoir une idée : si étrange, si capricieuse
llllt~e, comme les féroces séïdes de KostcheX domptés par
l'Oùeau de Feu, les sons se bo~culent, se culbutent, s'écrasent,

�712

LA NOUVELLE 1'.EVUE FRANÇAISI

mais ]a suivent. Il faut que ça marche ; il y a sans cesse dam
cette musique du malgré tout ; comme des enfants qu'on tÏJt
par la main, les instruments se présentent tout de guingois et
haletants ; ils ne s'acquittent de leur partie qu'en se défornunt
et en se dépassant ; ils sont happés par l'attraction souvcraiœ
de l'idée et ils s'avancent dans l'attitude où elle les a surprit,
sans avoir eu le temps de prendre leur équilibre normal. Tout
se passe comme dans un monde surnaturel, où_ le ~ouvoir_ de
l'esprit s·ur la matière deviendrait brusquement mfim. Quoi de
plus hétéroclite, de plus incompréhensible et. de plus pamlt
qu'à la fin du premier tableau du Sacre du Prt~temp1, ~ t
la course circulaire des Adolescentes, cette musique où 11 n y 1
plus ni mélodie, ni harmonie, ni jeu de timbres, mais seulement
une sorte de bourdonnement du rythme, d'animation tourt
pure, de tourbillon abstrait, entretenu et prolongé par la monotonie même de la terreur ?
De semblables prodiges toute la musique de Stravinsky est
tissée. Mais il faut en bien voir le sens. Ce ne sont pas des~
baties ordinaires, de simples réussites de métier. Au contram,
elles ne sont possibles que parce que leur a~teur n'est P~.P~
cupé premièrement du métier. Il ne v~1t &lt;iue ce_ qu1l ~
dire; il s'y met tout entier, il s'y perd, il s'y oubh~; e~~est
de ce dévouement 1 la chose que nait sa puissance 1rrésistiblc
·
et comme enchanteresse ; on est tOUJours
récornpensé d'1111
mouv.emen t de con:fi.ance; l'objet, lorsque nous ne voyons pl115 que
lui si difficile qu'il paraisse, finit toujours par inventer en nOIII
ce ~u'il faut pour l'exprimer et le manifester a-ux y~ux de to111.
- Je dis donc que les bizarreri_es dont use contmuellem.~
Stravinsky ne sont pas là pour qu'on les admire, ni pour quon
' mais
. au contraire
• pour nous mettre en contaet
s'en étonne,
.
direct en communication immédiate avec des choses ~dmirablcs
'
r. · re'B.éch_1r s111' uno.
et étonnantes.
Elles ne veulent pas nous ~aire
.
•
b
qm
difficulté vaincue, ma1.s elles viennent a o1·1r un e d111icolté
éet d2JIS
se trouvait sur notre rou.te. Elles ne cherchent pas à cr

LE SAC.RE DU PRINTEMPS

notre pensée une distance à parcourir, mais à en supprimer une,
! rapprocher de nous ce que nous n'eussions atteint qu'avec
d!"ort. Au lieu de solliciter notre émerveillement, elles tkhent
de nollS introduire de plain-pied au merveilleux et de nous
mettre à l'aise avec lui. Leur étrangeté vient de ce qu'elles assument tout ce qu'il y a d'impossible, d'inaccessible, de révoltant

dms les choses qu'elles veulent exprimer ; elles en absorbent
tout le mystère, afin de les en dépouiller pour nous. Presque
d'un bout à l'autre du Sacre du Printemps, les indications de
mesure changent à chaque mesure : cette anomalie, en apparence si gratuite, n'est que pour que nous soyons toujours en
accord avec le sentiment énoncé, pour que son rythme soit le
n6tre, pour que nous nous trouvions spontanément marcher à
IOD pas. Nous reconnaissons ici de nouveau le principe essentiel
de Stravinsky, celui de tout exprimer textuellement, Pour lui,
il n'y a rien qui ne doive être pris de front : l'objet a beau être
fantastique et éloigné de nous de mille lieues, il faut aller Ie
trouver, il faut en découvrir l'entrée et y pénétrer selon son
axe ; il sc charge de tout le voyage et, co~me le cheval volant,
en un instant il nous dépose au seuil. C'est une musique
acentrique, a-t-on dit. Oui, mais il faut prendre le mot à.. la
lettre : c'est une musique qui a abandonné le centre, pour se
présenter toujours normalement en face des chemins les plus
«anés, et qui a des sautes extravagantes, mais pour souffler
toujours droit. Aussi, quand elle s'élève, ce q u~ elle a de pl us
amprenant en définitive, ce qui nous saisit en elle du premier
coup, c'est sa facilité, c'est de sentir combien tout ce qu'elle
raconte sc pr~te aisément à l'intelligence,

Car il faut y revenir en finissant: sa plus grande beauté, c'est
qu'elle est toujours directe. Elle parle; on n'a qu'à l'écouter;

elle •icnt, elle sourd, elle jaillit et elle ne nous laisse rien à faire
que d'être la. Elle dévide son récit comme une grand'mère:
4

�714

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

Une araignée,
M'avait attadd par le poignet avec un fil et j'avafr de r IJer6t
ju,q,/au cou;
Et du milieu de sa toile, elle me racontait des histoires telle p'llllt
femme auise. 1
Parole qu'aucune étrangeté ne fatigue d'être naîve. Ce fais.
ceau de timbres bizarres, nous croyons qu'il va se contenter de
nous divertir par sa fantaisie ; mais le voici qui se fond en un
chant unique. Cette grosse chose complexe et embarrassée, dont
on ne sait comment elle pourra bien se mouvoir, voici qu'cllc
s'ébranle d'un seul mouvement; elle s'avance, elle s'approche,
elle se découvre une espèce de voix et elle s'adresse à nom,
nous explique son affaire, nous verse sa confidence ; elle IC
fabrique une éloquence une éloquence aussitôt toute
prochaine et intime, toute pressante, tout attachée à nous.
Déjà nous avons oublié sa composition hétéroclite: nous nous
taisons, nous attendons la suite; nous sommes suspendus à ce
langage prodigieux dont chaque mot est forgé à neuf et ~u~t
se fait entendre du premier coup. Joie de comprendre, JOIC de
recevoir des nouvelles, joie d'être mis au fait. L'extraordinaire
histoire nous est transmise ; nous la prenons par gros morcea.llI
faciles• comme à des sauvages assis en rond le plus ancien de la
tri bu débite avec évidence les aventures surnaturelles des diCIII,
ainsi nous écoutons entrer ~out droit dans nos oreilles_ tan~
d'énormes imaginations. Stravinsky, c'est avant tout celui ~w
parle, c'est le conteur. Par là, malgré la différence de, métier,
il est le seul de tous les musiciens russes qui ressemble a Moussorgsky. On n'a pas assez remarqué combien il était peu
persan. 2
1 Paul Claudel: L' Echange, dans L' Arbre, p. 170.
' Par la faute de Rimsky et de Balakirew, et aussi de ballets com~e
Schlhérazade et Thamar, nous avons fini par confondre la R~
avec la Perse. Je pense qu'il y a tout de même quelques peblCI

U SACRE DU PRINTEMPS

Rien d'exotique chez lui; point d'almées dans sa musique;
aucune espèce de pittoresque, Même dans l'Oiseau de F~u, dont
le sujet pourtant invitait au grand spectacle, pas une mesure de
simple description ; rien qui fasse décor, qui soit là simplement
poar l'effet; rien qui ne veuille d'abord être vrai. La musique
de Stravinsky c'est avant tout une voix: celle de la niania, que
presse une abondance intarissable, qui tantôt se dépêche et
tantôt s'attarde, qui s'interrompt et qui reprend, et qui renoue
us cesse le fil toujours brisé de son récit, ne sachant pas le
faire valoir autrement qu'en y ajoutant des péripéties nouvelles.
M~me égarée dans l'histoire des temps monstrueux, c'est encore
llOtre mère la Russie qui nous parle et dépense pour nous les
trésors de son innocence immémoriale.
II
Si nouvelle soit la musique du Sacre du Printemp1, cependant

Je rapprochement que nous en avons pu faire avec celle de
Moussorgsky, montre qu'elle garde avec nos habitudes certaines
ainités et que nous pouvons retrouver approximativement sa
filiation. Il n'en est pas de même de la chorégraphie. Elle n'a
plllS aucune espèce d'attaches avec la danse classique. Tout y est .
ffCOmmencé, tout y est repris à pied d'œuvre, tout y est réinventé. La nouveauté en est si brutale et si crue qu'il ne faut
point dénier au public le droit -dont il usa d'ailleurs trop conjcÎcncieuscment - de se cabrer devant elle. Tkhons, avec le

dilmnces entre ces deux pays. Le commun des Russes, s'il voyait
quelque habitant de Téhéran se promener en Russie, se demanderait
}ICllt-!tre avec la même stupéfaction que les Français de Montesquieu: "Comment peut-on faire pour être persan? " - Allons plus
loin: j'imagine que Schéhlrazade et Thamar ne doivent pas ressembler beaucoup pl us à la Perse véritable que Carmen à la véritable '

&amp;pagne.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

timide espoir de l'y acclimater, de définir un peu précuémeat
cette nouveauté.
C'est encore, selon moi, le renoncement à la "sauce ".

11 y a, dans la danse en général, si l'on peut dire, deux degré
de la sauce. - D'abord la Lote Fuller : jeux de lumière, floue.
ment de draperies, enveloppement du corps dans des voiles qui
l'illimitent, effacement de tons les contours : la danseuse chesdlt
avant tout à se perdre dans le milieu, à noyer ses mouvemeno
dans des mouvements plus vastes et moins définis, à cacher tom
forme précise dans une sorte d'effusion multicolore, dont die n'at
plus que le centre indistinct et mystérieux. C'est tout naturàlement qu'elle a été conduite à illustrer les Nuages de Dcbuy.
Contre cette première espèce de sauce, les Russes, des lt
début, se sont ouvertement déclarés. Ds ont fait reparaluc
le corps sous les voiles, ils l'ont retiré de cette atmospbàt
ondoyante où il baignait et n'ont plus voulu nous toucher
que par son mouvement propre et par la figure bien visiblt,
bien évidente que dessine le danseur avec ses bras et sa
jambes. Ils ont ramené dans la danse la netteté. Je me SOIIYÏcm
des premiers soirs ! C'était pour moi la révélation d'un nouvaa
monde. Ainsi Pon pouvait sortir de l'ombre, on pouvait Jaig
voir tous ses gestes, les écrire tout au long sur un fond Sdl
mystère, et cependant être profond et pathétique, et tenir apès
soi les spectateurs suspendus comme ils l'eussent été par les jcas
les plus confus et les plus énigmatiques. Je faisais dans l'art mie
découverte analogue à celle de la géométrie dans les sciences Cl
la joie que je sentais était pareille au contentement que domie
une démonstration parfaite. A chaque tourbillon de Nijimlit
au moment où il venait clore, en s'agenouillant et en croisant
les mains, la boucle qu'il avait ouverte en s'élançant c1JIII
l'espace, tout mon plaisir était de revoir par la pensée la 6gurc
entière de son mouvement, vive, pure, stricte, enlevée, etC()llldlt
arrachée d'un bloc et par un coup de force à fa masse indécile

LI SACRE DU PRINTEMPS

da poaiblc. Aucun doute, aucune bavure, rien qui ftt appel en
moi à l'hésitation ; mais j'étais fort et content comme un
homme qui embrasse d'un senl regard un système de proposiliom scrupuleusement isolé de l'erreur en tous ses points.
Pourtant, dans cette danse, qui nous pan.issait si rigoureuse,
N'tjinski, bien avant que nous ne nous en aperçussions nousmemcs,a su découvrir qu'il y avait encore une espèce de ''sauce"

de cette sauce il a entrepris de purger complétcment la choré~
pphie. A un certain malaise qu'il sentait en les exécutant, il a

d

nmnna que les créaùons de Fokine comportaient encore un
ja, an flottement, une sorte de vague intérieur, qu'il fallait
ialnire à tout prix. Cette netteté pouvait etre raffinée, cette

mctitude admetuit d'!tre portée plus loin ... Dès lors il n'a

pus cade repos

qu'il n'cüt lui-même donné ce tour de vis,

~

cc r_esserrement d'écrous dont la machine chorégraphique
mat baom pour atteindre à son fonctionnement le plus strict.

Ceu-là le comprendront que rien au monde n'incommode

dmntage ~ue la sensation du

Uche et de l'à peu pr~.
™tcmunons d'abord en quoi consiste cette deuxième espèce
de sauce. Qu'y a-t-il ici dont Je danseur, même après s'être
clébamssé de ses accessoires, soit encore envdoppé? - Son essor
meme, son passage, son vol à travers le temps l'arabesque
na'il
'
,
.décri t en se mouvant : "Il voyage sur un chemin
qu'il
~ l t à. mes~e. qu? y p.we ; il va le long d'un fil mysténem, qu, se fan inv1S1ble derrière lui ; avec ce geste d'écarter

nec ces mains
· q_u 'il p'.o~~ne en l,air,
.
doiaccm

avec ce corps qui tourne'
ent et mille fois, il a l'air d'un magicien occupé à effiicer
11 •trace ,• nous ne 1e samrons
··
pas ; nous n'arriverons pas à le
lcDIJ',
à
lui
appuy
J
b
cr es ras contre Ies h anches pour le regarder
1 loisi.
• r de haut en bas. " 1 Q uel que chose s'mterposc
.
entre lui

. 'Ce ~ge est pris d'une note que j'écrivais ici-meme, l'an de:rd' .a:Juillet
___ . 1 9 12 ), sur Fok.ine et dans laquelle j'avançais plus
Ille -ll~IIOD
• auJou:rd'hui
•
1JIDS.1c·1 me contratnt
Hait
à renier ~ue N...
non pas tout
lller (1•

1

dq,qé F-~'~ à dt!passer - comme lui-même, sana le renier,
""-WC.

�718

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

et nous ; et c'est son mouvement même; nous le voyons passct
dans un monde parallèle au nôtre, mais différent de lui ; il est
perdu dans son propre voyage et nous ne l'apercevons qu'a
travers une brume formée de tous ses gestes et de son inapaisa~~e v~-et-vient. -Précisons davantage: par les dix premien pas
qu d fait, le danseur ébauche une ligne, qui tout aussitôt tend
à le quitter, à s'échapper, à filer toute seule comme une
mélodie, lorsqu'on en a trouvé les premières not:s, se contim1e
d'elle-même, s'improvise à vide et 1init par s'imposer à la voir
qui lui ~ donné naissance. Il y a un ressort en elle qui l'écarte
de son siège. Une fois les premiers mouvements inventés par le
c~~s, c'est comme si, prenant conscience d'eux-mêmes, ils
d1sa1ent à leur auteur : " Assez maintenant ! Laisse-nous faire!''
Et les voilà qui se déchaînent ; par répétition, par redoublement, par variation, ils s' engendrent les uns les autre11 ils font
. d' eux-mêmes une abondance indéfinie. Le corps,
'
sortU"
qui
d'abord les dictait, n'est plus que leur soutien ; on ne lui
demande plus que de les recevoir et de les exécuter. Aussi
perd-il entre leurs mains sa forme et son articulation propres.
Ils l'arrangent, ils le corrigent, ils le retouchent ; ils
mettent des passages en lui là où il y avait des hiatus • ils
réunissent ses membres d'un trait _svelte et continu ; ils elf'a~nt
les angles, bouchent les trous, jettent des ponts. De la tête aim
pieds le corps prend je ne sais quoi de fluide et d'arrondi. Une
élégance supplémentaire, adventice descend sur lui et se pose.
Comme un acteur bien grimé, il n'est plus reconnaissable. Le
Spectre dt la Rost offre lemeilleurexemple de cette transfiguration.
Le corps de Nijinski y disparaît littéralement dans sa propre
danse.• De cet être musclé, aux traits si forts , si maMués,
on
""l
ne voit plus que des contours exquisement fuyants, que des
formes sans cesse évanescentes. Au lieu qu'il soit plongé dans
une_ at~osphère colorée, c'est dans une atmosphère dynamique.
Ma,~ il en reçoit presque autant d'imprécision que la Lok
Fuller de ses voiles lumineux. Si délicieux en soit le spectacle,

1.1 SACRE DU PRINTEMPS

il y a dans le Spectre de la Ro1t un certain manque intérieur de
,&amp;ité, dont je ne parviens plus à n'être pas gêné.
· La nouveauté du Sacre du Printemps, c'est le renoncement à
cette sauce dynamique, le retour au corps, l'effort pour serrer
do plus près ses démarches naturelles, pour n'écouter que ses
iudications les plus immédiates, les -plus radicales, les plus
étymologiques. Le mouvement y est réduit à l'obéissance; il est
sans cesse ramené au corps, rattaché à lui, rattrapé, tiré pa1 lui
en arrière, comme quelqu'un dont on a saisi les coudes et qu'on
cm~che ainsi de fuir. C'est du mouvement qui ne part pas,
aqui l'on interdit de chanter sa petite romance, du mouvement
qui revient prendre les ordres à chaque minute. Dans le corps
au repos, il y a mille directions latentes, tout un système de
lignes par lesquelles il penche vers la danse. Fokine les faisait
aboutir à un seul mouvement qui les rejoignait et les drainait
toutes; plut6t que chacune, c'est leur ensemble qu'il écoutait;
il les exprimait par substitution, en remplaçant leur multitude
divergente par une arabesque simple et continue. Dans le Sacre
a Pri1111mp1, au contraire, autant le corps offre de tendances et
d;occasions, autant de fois le mouvement s'interrompt et recommence; autant il sent en loi de points de départ possibles,
autant de fois le danseur reprend son essor. Il se ressaisit luimême à chaque instant, comme une source dont il faut épuiser
succesaivement tous les surgeons; il remonte en lui-même, et sa
danae est l'analyse, le dénombrement de toutes les inclinations
à bouger qu'il y découvre. - Nous surprenons ici chez Nijinski
la meme préoccupation que chez Stravinsky: aborder toute
chose selon son orientation propre. Quelque écart qu'il y ait
entre elles, il veut enfiler bien droit toutes les pentes pu corps
et ne descendre qu'avec elles au mouvement. Mais, comme
il ne peut les accompagner toutes à la fois, dès qu'il a
nùvi l'une d'elles un instant, il la quitte brusquement, il
rompt avec elle et retourne en chercher une autre. Danse

�720

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

à la fois fidèle et tronquée! Elle est pareille à notre corps;
tous les mouvements dont elle se compose, demeurent dam
une parfaite identité avec les membres qui les exécutent; ils
en ont le sens et en gardent la brièveté; ils leur restent join11
et comme organiquement liés. Et le danseur, lorsqu'on le revoit
par le souvenir, au lieu de s'dfacer derrière ses gestes, apparait
bien distinctement au milieu de leur foule, à la façon d'un
dieu hindou hérissé de ses mille bras.
Dans la manière dont Nijinski a traité les évolutions des
groupes, on retrouve le même effort pour épouser le détail,
pour découvrir et dégager les injonctions singulières. - Dam
les ballets de Fokine les groupes de danseurs se répondaient
exactement de chaque c6té de la scène ; ce n'était pas la
ridicule symétrie de )'Opéra ; mais il y avait une distribution
régulière des masses, un équilibre entre elles que l'œil n'avait
à chercher que juste le temps nécessaire pour avoir le plaisir de
le découvrir. Equilibre non pas seulement statique : il se poursuivait dans la danse, si enchevêtrée fO.t-elle ; une sorte de
balancement subsistait jusqu'au cœur du tumulte. Toute figure
était conçue sur le modèle d'un échange ou d'un va-et-vient :
les danseurs s'étant emparés d'un geste, se le jetaient les uns
aux autres, se le renvoyaient sans fin comme une balle.
Chaque groupe ne faisait jamais de mouvement qu'en réponse
au mouvement du groupe opposé ; ses avancées ou ses
reculades, ses fuites ou ses retours ne lui étaient dictés qae
par les démarches de son partenaire et ne tendaient qu'à leur
compensation. Aussi l'attention se détournait-die bien vite de
lui ; il disparaissait dans son dialogue avec les autres et l'on ne
voyait plus que le motif chorégraphique où il était pris ; sur la
scène il n'y avait plus qu'une certaine forme d'agitation, qu'1111
mode tout pur de mouvement, Et comme une telle .figure était
trop abstraite ponr pouvoir être renouvelée indéfiniment daiu
son essence, Fokine bientôt ne sut plus montrer son invention
qu'en en modifiant le prétexte et les accessoires. Mais aDI

LI SACRE DU PRINTEMPS

fruits d'or que se lançaient les tsarines de l'Oùtau Je Ft11, il
eut beau substituer des poignards dans Tl,amar, des piques dans
Dapluris 11 C/J/QI : c'était lutter contre l'impossible ; pour retrouver la source de la variété, il eOt fallu d'abord redescendre au
détail, reprendre contact avec l'individuel.
C'est ce qu'a bien compris Nijinski. Il s'est rapproché de
chaque groupe particulier; il a consulté ses indications et ses tendances ; il l'a observé comme un savant; il l'a vu se lever, frémir,
onduler, être déporté brusquement sous le coup de sa force
intime ; il a suivi sa formation moléculaire, il a surpris ses
instincts au moment qu'ils se déclaraient, il s'est fait le spectateur
ctl'historicn de ses moindres initiatives. La danse de chaque
groope, cc sont les mouvements qu'il couvait dans sa séparation
d'avec tous les autres, pareils aux éclats spontanés qui naissent
dans les meules de foin. - Il y a dans toute la chorégraphie du
S«rt une asymétrie profonde qui fait partie de l'essence de
l'œuvrc. Chaque groupe commence par soi; il ne fait aucun
geste qui soit suscité par le besoin de répondre, de compenser,
de r&amp;blir l'équilibre; il s'émeut et s'ébranle à l'écart, il glisse
de son côté et tire notre attention à sa suite. Nous finissons bien
par b lui reprendre, mais c'est parce qu'un autre s'en est
emparé et l'emporte avec lui. Non pas manque de composition ;
il y en a une au contraire, et des plus subtiles, dans les
rencontres, les affronts, les mélanges, les combats de ces étranges
bataillons. Mais elle ne précède pas le détail ; elle ne le
commande pas; elle s'arrange comme elle peut de sa diversité.
L'impression d'unité que nous ne cessons pas un instant de
ressentir, c'est celle qu'on éprouve à voir circuler, se croiser,
s'aborder et se séparer, selon leurs intentions particulières, à
la fois familiers et oublieux les uns des autres, les habitants d'un
lllblc monde.
Nous venons d'examiner dans quel sens Nijinski a réagi
contre Fo~nc, ce qu'il a rejeté, ce qu'il a détruit. Il nous faut

•

�722

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

maintenant comprendre l'aspect positif de son innovation. Quel
bénéfice a-t-il trouvé dant ce renoncement à la sauce l Pour
quelle fin a-t-il ainsi brisé le mouvement et rompu les ensembla
chorégraphiques l Quelle sorte de beauté se cache dans cette
danse réduite et étriquée! Sans tenir compte encore de Il
merveilleuse appropriation au sujet du Sacrt du Pri11ttmps, il me
semble facile d'apercevoir par où elle prend l'avantage sur la
danse de Fokine.
Celle-ci est foncièrement impropre à l'expression des sentiments ; on n'y peut lire autre chose qu'une joie vague, toute
physique et sans visage. En effet dans le mouvement liquide et
continu dont elle est faite, comme dans les grandes arabesques
des peintres renaissants, le pouvoir expressif du geste, son secret,
sa force intérieure se dissolvent et se délayent. Sur cette route
indéfinie où le danseur s'élance, ils trouvent une issue trop facile
et se répandent vainement. Au lieu que le sentiment soit l'objet
que le mouvement tftche à peindre et à rendre visible, il n'est
plus que le prétexte qui le déclenche et il est bien vite oublié
dans l'abondance dont il est la source; il se perd bientôt clans
les redoublements qu'il engendre. Le corps entraîne tout; u
liberté remonte jusqu'à l'ftme et en défait les replis, les ressources,
les réserves.
En brisant le mouvement, en le ramenant vers le simple
geste, Nijinski a fait rentrer l'expression dans la danse. Tous les
angles, toutes les cassures de sa chorégraphie empêchent le
sentiment de fuir. Le mouvement se referme sur lui, l'~te,
. 1c contient ; par son perpétuel changement de direction, il lui
enlève tout débouché ; il l'emprisonne par sa brièveté m!mc.
Le corps n'est plus pour l'ftme une voie d'évasion ; au contraile
il se rassemble, il se ramasse autour d'elle ; il réprime G
poussée, et, par l'effort même qu'il exerce contre die, il_ est
tout imprégné d'elle, il la trahit au dehors. De la contramt:
qu'il lui fait subir, il reçoit je ne sais quoi de spirituel qui
paraît dans toutes ses façons. Il y a quelque chose de profond

LI SACRE DU PRINTEMPS

et

72 3

de serré dans cette danse enchainée. Tout cc qu'dle perd

ea entrain, en allant, en caprice, elle le gagne en signification.

La danse de Fokine était si peu expressive que, pour faire
entendre aux spectateurs les changements de leur Ame, les
acœan avaient .besoin de recourir à une mimique du visage:

IOIIICils froncés ou bien sourire. Cda s'ajoutait à leurs gestes,
iy 111perposait et par là-même en dénotait l'impuissance. C'était
an renfort qu'on allait chercher, une ressource d'un autre ordre

qui subvenait à l'indigence du langage proprement choré-

graphique.
Mais, dans la danse de Nijinski, le visage ne joue plus un
r6le indépendant; il prolonge le corps; il n'en est que la fleur.
C'at le corps lui-même d'abord qui parle. Il ne bouge que
tout entier, il fait bloc, et sa parole est de bondir ltout à coup
aa btant bras et jambes, ou de s'en aller de côté, les genoux
Mchis, la tête tombée sur l'épaule. A première vue il para1t
moins adroit, moins divers, moins intelligent. Pourtant avec ses
déplacements compacts, ses brusque volte-faces, ses façons de
tomber en arrêt, puis de se secouer frénétiquement sur place,
il dit mille fois plus de choses que le causeur disert, rapide et
éWgant, animé par Fokine. Le langage de Nijinski est d'un
ditail perpétuel ; il ne laisse rien passer ; il rentre dans les
coins. Nul tour de phrase, nulle pirouette, nulle prétérition.
Le danseur n'est plus emporté par une inspiration légère et
indiférentc. Au lieu de les effleurer dans son vol, il retombe
aar la choses de tout son poids, il marque chacune de sa chute
barde et totale. Sur chaque sentiment qu'il rencontre et veut
aprimer, il saute à pieds joints ; d'un brusque bond il se tourne
Yen lui et le couvre et demeure un instant à l'imiter. Il oublie
loat pour se faire pareil à lui quelque temps ; il l'étouffe
q,ielque temps avec sa forme, il l'aveugle avec lui-même tout
eatier. Comme il n'est plus obligé de mettre du liant entre
• gestes successifs ni de penser sans cesse à la suite, il ne
\
ftleffc rien de lui-même pour la transition. Il cède complétc-

�LA l'lOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

ment à l'invitation de l'objet intérieur, il se rend unique
comme lui, il le nomme avec l'inertie momentanée de tout son
corps. Rappelons-nous Nijinski. danseur. Avec quelle éloquence
il s'arrondissait, ainsi qu'un chat, autour des sentiments !
Comme il les couvait étroitement ! Comme Ü savait bien disposer tous ses membres à leur image et trouver en lui-même
leur fidele effigie ! Inventeur, il est le même qu'interprète.
Tout ce qu'il brise, tout ce dont il dépouille la danse, c'est
pour arriver à une imitation matérielle, et pleine, et comme
opaque des émotions. Il prend ses danseurs, il leur arrange les
bras, il les leur tourne, il les leur casserait, s'il osait ; il tra•
vaille ces corps avec une brutalité impitoyable, comme des
choses ; il leur impose des mouvements impossibles, des attitudes
qui semblent contrefaites. Mais c'est pour leur arracher tout ce
qu'ils peuvent donner d'expression: Et en effet ils parlent à la
fin. De toutes ces formes bizarres et violentées s'élève je ne sais
quelle évidence ; elles figurent distinctement mille objets diffi.
ciles et secrets qu'il µ'y a plus qu'à regarder.
Oui, cela est clair et facile ; cela a pris les contours mêmes
de ce qui doit être compris. Voici le sentiment devant nous
désigné, fixé, représenté. Il est là comme une grande poupée
que le danseur laisse derrière lui; tandis qu'il continue. Rien
de plus émouvant que cette image physique des passions de
.l'âme. C'est bien autre chose que leur expression par le langage
articulé. Non pas profondeur plus grande, notation de détails
en elle.s et de finess~ que la parole ne pourrait atteindre. Mais
par cette figure sensible nous sommes conduits plus près d'elles,
nous sommes mis en leur présence d'une façon plus immédiate,
nous les contemplons avant l'atrivée du langage, avant que ne
s'empresse autour d'elles la foule innombrable et nuanc~
mais bavarde, des mots. Pas besoin de traduire ; ce n'est pomt
un signe d'où il faille passer à la chose. M-ais dans la nuit de
l'intelligence, nous assistons ; nous sommes là avec notre corps,

LI SACRE DU PRINTEMPS

72 5

...

et c'est lui qui comprend. Une certaine disposition, une
certaine reconnaissance par l'intérieur ... Chaque geste du
danseur est comme un mot qui me ressemblerait. Si quelquefois
il me paraît étrange, ce n'est qu'aux yeux de ma pensée;
car d'emblée il se rencontre avec mes membres, avec le fonds
de mon organisme dans une harmonie basse, pleine et parfaite.
De méme que la musique faisait entrer en nous son récit "par
gros morceaux faciles ", c'est ainsi que nous considérons cette
danse extravagante avec je ne sais quelle crédulité grossière et
dans une intimité qui "passe toute parole". Nous sommes
devant elle comme les enfants à Guignol : ils n'ont pas besoin
qu' "on leur explique " ; mais ils rient, ils tremb!ent, ils comprennent à mesure.

Nijinski a donné à la danse un pouvoir de signification, dont
elle était dépourvue. Mais son application à la rapprocher
dn corps, à la confondre avec ljétroite solidité de nos
membres, ne risquait-elle pas d'aboutir à la priver de sa fleur
et de sa grâce ? Et en effet où est la grke de ces gestes mesquins et maladroits, toujours captifs, toujours' brutalement
interrompus dès qu'ils sont sur le point·de s'élancer l Il semble
qu'il y ait dans la chorégraphie du Sacre du Printemp1 quelque
chose de cacophonique.
Pourtant la grke n'est pas la rondeur ; elle n'est pas incompatible avec un dessin anguleux. Il y a une grke ici - je le
prétends - et qui est plus profonde que celle du Spectre de la
R.oit, étant plus attachée. La grke n'est rien d'indépendant ;
elle ne vient pas se poser d'en haut sur les choses comme un
oiseau ; elle n'est que l'émanation au dehors d'une exacte nécessité, que l'effet d'un impeccable ajustage intérieur. Or, dans
la chorégraphie du Sacre du Printemp1, tout est mis au point
avec la dernière rigueur ; pour obtenir tels que nous les voyons,
les gestes dont elle se compose, Nijinski les a longtemps culti-

,.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

vés et développés ; il les a choisis au milieu du branchage
confus et divers de nos mouvements instinctifs, il les a présems
l contre les autres, il les a poussés légèrement et menés un peu
plus loin du corps qu'ils n'allaient d'eux-mêmes. En un mot,
il les a patiemment rendus à leur perfection singulière. Et de
cet achèvement natt une harmonie inédite. Si l'on veut biCR
cesser de confondre la gdce avec la symétrie et avec l'arabesque,
on la retrouvera à chaque page du Sacre du Printemps, dans œs
visages de profil sur les épaules de face, dans ces coudes attaches
à la taille, dans ces avant-bras horizontaux, dans ces maim
ouvertes et rigides, dans ce tremblement qui descend comme
une onde de la tête aux pieds des danseurs, dans la promenade
-obscure, éparse, préoccupée, des Adolescentes au Deuxième
Tableau. On la retrouvera même dans la danse de la Jeune
Fille Élue, dans les sursauts brefs et manqués qui l'agitent, dans
ses embarras, dans ses affreuses attentes, dans sa démarche
prisonnière et faussée et dans ce . bras levé au ciel qu'elle
promène tout droit au dessus de sa tête en signe d'appel, dt
menace et de protection.

III
Tout au long de l'analyse que je viens d'esquisser du s«rt
du Printemps, j'ai considéré les moyens employés par Stravinsiy
et par Nijinski comme s'ils avaient une valeur en eux-mêmes,
indépendamment du sujet auquel ils s'appliquent. Cette _sepa·
ration peut sembler artificielle et l'on a le droit de m'ohJedC'.
que je cherche à voir toute une technique nouvelle dans ce qlll
n'a été inventé et n'a de sens que pour une œuvre bien déter·
minée. Cette chorégraphie si anguleuse, me dira-t-on, n'est q~e
pour représenter la gesticulation encore informe et mal~roite
d'êtres primitifs. Cette musique si étouffée n'est que pour pcin~
l'épaisse angoisse du printemps. L'une et l'autre servent étroite-

LI SACRE DU PRINTEMPS

ment le thème choisi ; elles ne le dépassent pas, elles ne s'en

laissent pas distinguer.

Je répondrai que

le propre des chefs-d'œuvre est justement
de créer à leur usage une expression si complète, si habile et si
aeuve qu'elle devient tout naturellement une technique générale.
On n'invente rien de bon à part. Pour avoir des idées nouvelles
eta"une portée~ peu lointaine, il faut travailler à quelque
objtt très précis, il faut vouloir exprimer quelque chose de façon
à ce qu'on ne puisse le confondre avec rien d'autre. C'est tandis
qu'on fait effort vers le particulier, tandis qu'on ramène toutes
les facultés de l'esprit vers un même petit point, qu'éclatent \
IOlldain, comme sous une pression trop forte, les inventions
réellement expansives. C'est de l'extrême urgence que naît la
,muble fécondité. Stravinsky et Nijinski, parce qu'ils n'ont 1
voulu résoudre qu'un problème particulier, se trouvent avoir
découvert une solution générale. Et si, dans une tentative fort (
parente de la leur, les cubistes ont J.·usqu'ici échoué,. cela vient
de ce qu'ils ont élaboré d'abord dans l'abstrait une solution,
qu'ils n'ont cherché qu'ensuite à placer, intacte et absurde
'
'
dans des œuvres.
A ces considérations il faut ajouter que déjà Petrorlthka
contenait en germe la chorégraphie du Sacre du Printemps. Il
est certain que Nijinski, bien que son nom n'ait paru qu'une
fois sur l'affiche, a collaboré à la première comme à la seconde
de ces œuvres. Nous retrouvons sa manière dans la danse sur
place des trois pantins et dans la scène si pathétique de
Petrouchka emprisonné. C'est la même façon d'attacher les
gestes au corps, le même emploi de la saccade, le même souci
de conserver sans cesse au mouvement toute sa force expressive.
Et déjà ce parti~pris nous semblait d'une justesse, d'une
convenance, d'une appropriation merveilleuses. Déjà nous
n'imaguuons
"
pas qu'il pftt valoir pour quelque autre sujet.
Pourtant quel écart entre le thème de PetrotJChka et celui du
S4m ·' Les moyens qu1· l es ont s1· pertinemment
·
. l' un et
serns

f

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

l'autre, comment leur dénier une portée générale et pourquoi
serait-il interdit de les considérer en dehors de leur emploi 1
Cependant le moment est venu de ne plus nous occuper que
du · Sacre du Printempr, de nous placer bien en face de cette
œuvre terrible, de nous enfermer avec elle, afin de recevoir la
commotion particulière qu'elle est faite pour nous donner.
Demandons-nous ce qu'elle représente. Qu'avons-nous ici
devant les yeux? Que se passe-t-il ici? - L'œuvre est si riche
qu'on peut lui découvrir deux étages de signification, Elle a
d'abord un sens évident, officiel, avoué. Le Sacre du Pri111tmp1,
c'est un ballet sociologique. Extraordinaire vision d'un Age
qu'il nous fallait jusqu'ici reconstruire péniblement a l'aide de
documents scientifiques et que voici rendu sensible à notre
imagination.

Certer l'humanité antique était fltnut au def!ant de sa saur,
Et comme jadis au jour de la réparation, nous nous conridérions u
plain pied. 1
Nous assistons aux mouvements de l'homme au temps où il
n'existait pas encore comme individu. Les êtres se tiennent
encore ; ils vont par groupes, par colonies, par bancs; ils sont
pris dans l'affi-euse indifférence de la société; ils sont dévoués
au dieu qu'ils forment ensemble et dont ils n'ont pas su encore
se démêler. Rien d'individuel ne se peint sur leur visage. A
aucun instant de sa danse, la jeune fille élue ne trahit la terreur
personnelle dont son ame ·devrait être pleine. Elle accomplit
un rite, elle est absorbée par une fonction sociale et, sans donner
aucun signe de compréhension ni d'interprétation, elle s'agite
suivant les volontés et les secousses d'un être plus vaste qu'elle,
d'un monstre plein d'ignorance et d'appétits, de cruauté et de
ténèbres. Voici Moloch ramené vivant du fond des plus vieilles
époques. Il tressaille, il ouvre la gueule devant nous. Dieu bas
1

Paul Claudel, Tête d'Or d11ns l'.Arbre p. r31.

LI SACRE DU PRINTEMPS
et sans esprit ! Ses autels sont a son image : ce sont ces pierres
debout aux carrefours de la plaine informe, ces crânes d'animaux
mr des piquets. Dieu qui pèse au même niveau que les têtes,
comme le ciel de cuivre ! Dieu qui règne à quatre pattes et qui
cUvore ses enfants comme une vache pature ! L'homme est
dominé par ce qu'il y a de plus inerte en lui, de plus opaque,
de plus borné, sa société avec les autres.
Mais il y a dans !;-Sacre du Printemps quelque chose de plus
grave encore, un second sens, plus secret, plus hideux. Ce ballet
est un ballet biologique. Non pas seulement la da;;-de l'homme
le plus primitif; c'est e.12core la danse avant l'homme. Dans son
article de Monyoie, Stravinsky nous indique qu'il a voulu
peindre la montée du printemps. Mais il ne s'agit pas du
printemps auquel nous ont habitués les poètes, avec ses frémissements, ses musiques, son ciel tendre et ses verdures pales. Non,
rien que l'aigreur de la poussée, rien que la terreur "panique "
qui accompagne l'ascension de la sève, rien que le travail
horrible des cellules. Le printemps vu de l'intérieur, le printemps
dans son effort, dans son spasme, dans son partage. On croirait
assister a un drame du microscope; c'est l'histoire de la karyolinèse ; profonde besogne du noyau par quoi il se sépare de
!ni-même et se reproduit ; division de la naissance ; scissions et
retours de la matière inquiète jusque dans sa substance; larges
~ tournants de protoplasme; plaques germinatives; zônes,
ccr&amp;, placentas. Nous sommes plongé dans les royaumes inférieurs; nous assistons aux mouvements obtus, aux va-et-vient
stupides, tous les tourbillons fortuits par quoi la matière se
hausse peu à peu à la vie. Jamais plus belle illustration des
théories mécanistes. Il y a quelque chose de profondément aveugle dans cette danse. Il y a une énorme question~ portée
~ tous ces êtres qui se meuvent sous nos yeux. Elle n'est pas
différente d'eux-mêmes. Ils la promènent avec eux sans la comPl:11dre, comme un animal qui tourne dans sa cage et ne se
f.tttgue pas de venir toucher du front les barreaux. Ils n'ont pas

a

5

�730

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAJSI

d'a.utre organe que leur organisme tout entier et c'est avec lai
qu'ils cherchent. Ils vont de-ci de-là et s'arrêtent; ils se lancent
en avant comme un paquet, et attendent ... Rien qui les précède
et qu'ils soient obligés de rejoindre. Aucun idéal à regagner. On
est toujours au plus loin en restant avec eux. Comme le sang,
de l'intérieur, sans autre motif que sa poussée, frappe contre les
parois du crâne, c'est ainsi qu'ils demandent issue et avènement
Et peu à peu, par la patience et l'obstination brutes de lear
interrogation, une sorte de solution se forme, qui, elle non plw,
n'est pas différente d'eux-mêmes, qui, elle aussi, se confond avec
la masse de leur corps et qui est la vie.
Le soir de la première du Sacre du Printemps, il y avait,
comme de la lie, au fond de mon immense admiration, je 11e
sais quelle tristesse et quel accablement. J'avais sur le cœur la
lourdeur des choses physiquesJ une inertie minérale. Pour la
première fois je sentais aux doctrines évolutionnistes une sorte
de possibilité désespérante. Je retrouvais en moi les traces d'an
état misérable et gisant ; j'étais repris par l'étroitesse originelle;
il me semblait être né un jour de cette angoim dont je venais
d'avoir le prodigieux spectacle. Ah ! comme j'étais loin de
l'humanité ! Comme sa voix se faisait faible et lointaine à mes
oreilles ! - Il y a des œuvres toutes gonflées de plaintes, d'espoirs, d'encouragements. On y trouve à souffrir, à regretter, à
prendre conliance ; elles contiennent toutes les belles agitations
de l'âme ; on se livre à elles comme on écoute le conseil d'un
ami ; elles ont quelque chose de moral et participent toujoun
de la pitié. - Mais le Sacre du Printempr, c'est un morceau du
globe primitif, qui s'est conservé sans vieillir et qui continueà
respirer mystérieusement sous nos yeux, avec ses habitants et sa
il.ore. C'est une épave du passé, toute grouillante, toute rongée
d'une vie familière et monstrueuse. C'est une pierre pleine de
trous, d'où sortent des bêtes inconnues, occupées à des travaaJ
indéchiffiables et depuis longtemps dépassés.

73 I

LE GRAND MEAULNES 1
TROISIÈME PARTIE

CHAPITRE X
LA " MAISON DE FRANTZ "

Mal rassuré, en proie à une sourde inquiétude, que
l'heureux dénouement du tumulte de la veille n'avait pas
suffi à dissiper, il me fallut rester enfermé dans l'école
pendant toute la journée du lendemain. Sltôt après
l'heure d' "étude " qui suit la classe du soir, je pris le
chemin des Sablonnières. La nuit fombait quand
j'arrivai dans l'allée de sapins qui menait à 1~ maison.
Tous les volets étaient déjà clos. Je craignis d'être
importun, en me présentant à cette heure tardive,
le lendemain d'un mariage. Je restai fort tard à rader
sur la lisière du jardin et dans les terres avoisinantes,
e5(&gt;irant toujours voir sortir quelqu'un de la maison
fermée... Mais mon espoir fut déçu. Dans la métairie
voisine elle-même, rien ne bougeait. Et je dus rentrer

chez moi, hanté par les imaginations les plus sombres.

Le lendemain, samedi, mêmes incertitudes. Le soir 1·e
.
'
pns en Mte ma pèlerine, mon bâton, un morceau de
pain, pour manger en route, et j'arrivai, quand la nuit
1

JACQUES

Rmiu

Voir la Nouvtlle Revue Franfaiu du

1••

juillet au

1"

octobre.

�73 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

tombait déjà, pour trouver tout fermé aux Sablonnicres,
comme la veille ... Un peu de lumière au premier étage;
mais aucun bruit ; pas un mouvemènt... Pourtant, de la
cour de la métairie, je vis cette fois la porte de la ferme
ouverte, le feu allumé dans la grande cuisine et j'entendis
le bruit habituel des voix et des pas à l'heure de la
soupe. Ceci me rassura sans me renseigner. Je ne pouvais
rien dire ni rien demander à ces gens. Et je retournai
guetter encore, attendre en vain, pensant toujours voir la
porte s'ouvrir et surgir enfin la haute silhouette d'Augustin.
C'est le dimanche seulement, dans l'apres-midi, que je
résolus de sonner à la porte des Sablonnières. Tandis que
je grimpais les coteaux dénudés, j'entendais sonner au loin
les vêpres du dimanche d'hiver. Je me sentais solitaire et
désolé. Je ne sais quel pressentiment triste m'envahissait.
Et je ne fus qu'à demi surpris lorsqu'à mon coup de
sonnette je vis M. de Galais tout seul paraître et me
parler presque à voix basse : M 11e de Galais était alitée,
avec une fièvre violente; Meaulnes avait dt1 partir des
vendredi matin pour un long voyage ; on ne savait quand

il reviendrait...
Et comme le vieillard, très embarrassé, très triste, ne
m'offrait pas d'entrer, je piis aussitêt congé de lui. La
porte refermée, je restai un instant sur le perron, le cœur
serré, dans un désarroi absolu, à regarder sans savoir Pour•
quoi une branche de glycine desséchée que le vent balançait tristement dans un rayon de soleil.
Ainsi ce remords secret que Meaulnes portait depuis
son séjour à Paris av.ait fini par être le plus fort. Il avait
fallu que mon grand compagnon échapp!t à la fin ason
bonheur tenace ...

LI GRAND MBAULNES

733

Chaque jeudi et chaque dimanche, je vins demander

des nouvelles d'Yvonne de Galais; jusqu'au soir où, convalescente enfin, elle me fit prier d'entrer. Je la trouvai,
assise auprès du feu, dans le salon dont la grande fenêtre

basse donnait sur la terre et les bois. Elle n'était point
p!le comme je l'avais imaginé, mais tout enfièvrée au
contraire, avec de vives taches rouges sous les yeux, et
dans un état d'agitation extrême. Bien qu'elle parô.t tres
faible encore, elle s'était habillée comme pour sortir.
Elle parlait-peu, mais elle disait chaque phrase avec une
animation extraordinaire, comme si elle eftt voulu se
persuader à elle-même que le bonheur n'était pas évanoui
encore... Je n'ai pas gardé le souvenir de ce que nous
avons dit. Je me rappelle seulement que j'en vins à
demander avec hésitation quand Meaulnes serait de retour:
- Je ne sais pas quand il reviendra, répondit-elle
vivement.
Il Y avait une supplication dans ses yeux et J·e me
gardai d'en demander davantao-e
,·
t&gt; •
Souvent je revins la voir. Souvent je causai avec elle
a~rès du feu, dans ce salon bas où la nuit venait plus
Vite que partout ailleurs. Jamais elle ne parlait d'el1emême ni de sa peine cachée. Mais elle ne se làSSait pas de
me faire conter par le détail notre existence d'écoliers de
Sainte-Agathe.
Elle
. écoutait gravement, tendrement, avec un intérêt
quast maternel, le récit de nos misères de grands enfants.
Elle ne paraissait jamais surprise, pas même de nos
enfantillages les plus audacieux, les plus dangereux. Cette
tendresse attentive qu'elle tenait de M. de Galais, les
aventures déplorables de son frère ne l'avaient point

�734

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

lassée. Le seul regret que lui inspiràt le passé, c'était, je
pense, de n'avoir point encore été pour son frère une
confidente assez intime, puisque, au moment de sa grande
débâcle, il n'avait rien osé lui dire, non plus qu'a personne, et s'était jugé perdu sans recours. Et c'était là,
quand j'y songe, une lourde tAche qu'avait assumée la
jeune femme, - tkhe périlleuse, de seconder un esprit
follement chimériqt1e, comme son frère; dche écrasante,
quand il s'agissait de lier partie avec ce cœur aventur~
qu'était mon ami le grand Meaulnes.
De cette foi qu'elle gardait dans les rêves enfantins de
son frère, de ce soin qu'elle apportait à lui conserver au
moins des bribes de ce rêve dans lequel il avait v&amp;:u
jusqu'à vingt ans, elJe me donna un jour la preuve la plus
~ucbante et je dirai presque la plus mystérieuse,
Ce fut par une soirée d'avril désolée comme une fin
d'automne. Depuis près d'un mois nous vivions dans un
doux printemps prématuré, et la jeune femme avait repris
en compagnie de M. de Galais les longues promenades
qu'elle aimait. Mais ce jour-là, le vieillard se trouvant
fatigué et moi-même libre, elle me demanda de l'accompagner malgré le temps menaçant. A plus d'une demilieue des Sablonnières, en longeant l'étang, l'orage, la
pluie, la grêle nous surprirent. Sous le hangar où nous
nous étions abrités contre l'averse interminable, le vent
nous glaçait, debout l'un près de l'autre, pensifs, devant le
paysage noirci. Je la revois, dans sa douce robe sévère,
toute p!lie, toute tourmentée,
- Il faut rentrer, disait-elle. Nous sommes partis
depuis si longtemps. Qu'a-t-il pu se passer ?

LI GRAND MEAULNES

735

Mais, à mon étonnement, lori.qu'il nous fut possible
enfin de quitter notre abri, la jeune femme, au lieu de
revenir vers les Sablonnières, continua son chemin et me
demanda de la suivre. Nous arrivimes, après avoir longtemps marché, devant une maison que je ne connaissais
pas, isolée au bord d'un chemin défoncé qui devait aller
vers Préveranges. C'était une petite maison bourgeoise,
couverte en ardoises, et que rien ne distinguait du type
US11el dans ce pays, sinon son éloignement et son isolement.
A voir Yvonne de Galais on et\t dit que cette maison
nous appartenait et que nous l'avions abandonnée durant
un long voyage. Elle ouvrit, en se penchant, une petite
grille, et se hàta d'inspecter avec inquiétude le lieu solitaire. Une grande cour herbeuse, où des enfants avaient dü
Ytnir jouer pendant les longues et lentes soirées de la fin
de l'hiver, était ravinée par l'orage. Un cerceau trempait
dam une flaque d'eau. Dans les jardinets, 011 les enfants
anient semé des fleurs et des pois, la grande pluie n'avait
laiS5é que des traînées de gravier blanc. Et enfin nous
cUcouvrtmes, blottie contre le seuil d'une des portes
mouillées, toute une couvée de poussins transpercée par
l'averse. Presque tous étaient morts sous les ailes raidies et
la plumes fripées de la mère.
A ce spectacle pitoyable, la jeune femme eut un cri
«ouffé, Elle se pencha et, sans souci de l'eau ni de la
boue, triant les pous ins vivants d'entre les morts, elle les
mit dans un pan de son manteau. Puis nous entrâmes
dans la maison dont elle avait la clef. Quatre portes
ouvraient sur un étroit couloir où le vent s'engouffra en
sifflant. Yvonne de Galais ouvrit la première à notre
droite et me fit pénétrer dans une chambre sombre, où je

�736

1

L

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

distinguai, après un moment d'hésitation, une grande glace
et un petit lit recouvert, à la mode campagnarde, d'un
édredon de soie rouge. Quant à elle, après avoir cherché
un instant dans le reste de l'appartement, elle revint,
portant la couvée malade dans une corbeille garnie de
duvet, qu'elle glissa précieusement sous l'édredon. Et,
tandis qu'un rayon de soleil languissant, le premier et le
dernier de la journée, faisait plus piles nos visages et plus
obscure la tombée de la nuit, nous étions là, debout,
glacés et tourmentés, dans la maison étrange !
D'instant en instant, elle allait regarder dans le nid
fiévreux, enlever un nouveau poussin mort pour l'emp~cher de faire mourir les autres. Et chaque fois il nous
semblait que quelque chose, comme un grand vent par
les carreaux cassés du grenier, comme un chagrin mystérieux d'enfants inconnus, se lamentait silencieusement.
- C'était ici, me dit enfin ma compagne, la maison
de Frantz quand il était petit. Il avait voulu une maison
pour lui tout seul, loin de tout le monde, dans laquelle
il ptlt aller jouer, s'amuser et vivre quand cela lui plairait.
Mon pere avait trouvé cette fantaisi~ si extraordinaire, si
drélle, qu'il ne lui avait pas refusé. Et quand cela lui plaisait,
un jeudi, un dimanche, n'importe quand, Frantz partait
pour habiter dans sa maison, comme un homme. Les enfants
des fermes d'alentour venaient jouer avec lui, l'aider à faire
son ménage, travailler dans le jardin. C'était un jeu
merveilleux ! Et le soir venu, il n'avait pas peur de coucher tout seul. Quant à nous, nous l'admirions tellement,
que nous ne songions pas même à être inquiets.
" Maintenant et depuis longtemps, poursuivit-elle avec
un soupir, la maison est vide. M. de Galais frappé par

LE GRAND MEAULNE$

737

!'Age et le chagrin n'a jamais rien fait pour retrouver ni
rappeler mon frère. Et que pourrait-il tenter ?
" Moi je passe ici bien souvent. Les petits paysans
des environs viennent jouer dans la cour comme autrefois.
Et je me plais à imaginer que ce sont les anciens amis de
Frantz; que lui-m~me est encore un enfant et qu'il va
revenir bientôt avec la fiancée qu'il s'était choisie.
" Ces enfants-là me connaissent bien.Je joue avec eux.
Cette couvée de ,petits poulets était à nous... "
Tout ce grand c:hagrin dont elle n'avait jamais rien dit,
ce grand regret d'avoir perdu son frère si fou, si charmant
et si admiré, il avait fallu cette averse et cette débkle
enfantine pour qu'elle me les confiit. Et je l'écoutais sans
rien répondre, le cœur tout gonflé de sanglots...
Les portes et la grille refermées, les poussins remis dans
la cabane en planches qu'il y avait derrière la maison, elle
reprit tristement mon bras et je la reconduisis ...
Des semaines, des mois passèrent. Epoque passée
Bonheur perdu l De celle qui avait été la fée, la princesse
et l'amour mystérieux de toute notre adolescence, c'est à
moi qu'il était échu de prendre le bras et de dire ce qu'il
fallait pour adoucir son chagrin, tandis que mon compagnon avait fui. De cette époque, de ces conversations,
le soir, après la classe que je faisais sur la côte de
' Saint-Benoist des Champs, de ces promenades où la seule
chose dont il eôt fallu parler était la seul~ sur laquelle
nous étions décidés à nous taire, que pourrais-je dire à
présent ? Je n'ai pas gardé d'autre souvenir que celui, à
demi effacé déjà, d'un beau visage amaigri, de deux yeux
dont les paupieres s'abaissent lentement tandis qu'ils me

�738

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

regardent, comme pour déjà ne plus voir qu'un monde
intérieur ...
Et je suis demeuré son compagnon fidèle - compagnon d'uhe attente dont nous ne parlions pas - durant
tout un printemps et tout un été comme il n'y en aura
jamais plus. Plusieurs fois, nous retournimes, l'après-midi,
à la maison de Frantz. Elle ouvrait les portes pour donner
de l'air, pour que rien ne ftît moisi quand le jeune ménage
reviendrait. Elle s'occupait de la volaille à demi sauvage
qui gîtait dans la basse-cour. Et, le jeudi ou le dimanche,
nous encouragions les jeux des petits campagnards d'alentour, dont les cris et les rires, dans le site solitaire,
faisaient paraître plus déserte et plus vide encore la petite
maison abandonnée,
CHAPITRE XI
CONVERSATION SOUS LA PLUIE

Le mois d'ao-ilt, époque des vacances, m'éloigna des
Sablonnières et de la jeune femme. Je dus aller passer
Sainte-Agathe mes deux mois de congé. Je revis la
grande cour sèche, le préau, la classe vide ... Tout parlait
du grand Meaulnes. Tout était rempli des souvenirs de
notre adolescence déjà finie. Pendant ces longues journées jaunies, je m'enfermais comme jadis, avant la venue
de Meaulnes, dans le Cabinet des Archives, dans les
classes désertes, Je lisais, j'écrivais, je me souvenais... Mon
père était à la pêche au loin. Millie, dans le salon,
cousait ou jouait du piano comme jadis... Et dans le
silence absolu de la classe, où les couronnes de papier vert

a

LE GRAND MEAULNES

739

déchirées, les enveloppes des livres de prix, les tableaux
q,ongés, tout disait que l'année était finie, les récompenses distribuées, tout attendait l'automne, la rentrée
d'octobre et le nouvel effort - je pensais de même que
notre jeunesse était finie et le bonheur manqué ; moi
aussi j'attendais la rentrée aux Sablonnières et le retour
d'Augustin qui peut-être ne reviendrait jamais...
Il y avait cependant une nouvelle heureuse que j'annonçai à Millie, lorsqu'elle se décida à m'interroger sur
la nouvelle mariée. Je redoutais ses questions, sa façon à
la fois très innocente et très maligne de vous plonger
soudain dans l'embarras en mettant le doigt sur votre
pensée la plus secrète.Je coupai court à tout, en annonçant
que la jeune femme de mon ami Meaulnes serait mère
au mois d'octobre.
A part moi, je me rappelai le jour où Y von ne de Galais
m'avait fait comprendre cette grande nouvelle. Il y avait
eu un silence; de ma part, un léger embarras, de jeune
homme. Et j'avais dit tout de suite, inconsidérément,
pour le dissiper - songeant trop tard à tout le drame
que je remuais ainsi :
- Vous devez être bien heureuse ?
Mais elle, sans arriere-pensée, sans regret, ni remords,
lli rancune, elle avait répondu avec un beau sourire de

bonheur :
-

Oui, bien heureuse.

Durant cette dernière semaine des vacances, qui est en
général la plus belle et la plus romantique, semaine de
grandes pluies, semaine où l'on commence à allumer les
feux, et que je passais d'ordinaire à chasser dans les sapins

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

noirs et mouillés du Vieux-Nançay, je fis mes préparatifs
pour rentrer directement à Saint-Benoist des Champs.
Firmin, ma tante Julie et mes cousines du Vieux-Nançay,
m'eussent posé trop de questions auxquelles je ne voulais
pas répondre, Je renonçai pour cette fois à mener durant
huit jours la vie enivrante de chasseur campagnard et je
regagnai ma maison d'école quatre jours avant la rentrée
des classes.
J'arrivai avant la nuit dans la cour déjà tapissée de
feuilles jaunies. Le voiturier parti, je déballai tristement
dans la salle à manger sonore et " renfermée ", le paquet
de provisions Gue m'avait fait maman ... Après un léger
repas du bout des dents, impatient, anxieux, je mis ma
pelerine et partis pour une fiévreuse promenade qui me
mena tout droit aux abords des Sablonnières.
Je ne voulus pas m'y introduire en intrus dès le
premier soir de mon arrivée. Cependant, plus hardi
qu'en février, après avoir tourné tout autour du Domaine
où brillait seule la fenêtre de la jeu.ne femme, je franchis,
derrière la ma,ison, la clôture du jardin et m'3$iS sur un
banc contre la haie, dans l'ombre commençante, heureux
simplement d'être là, tout près de ce qui me passionnait
et m'inquiétait le plus au monde.
La nuit venait. Une pluie fine commençait à tomber.
La tête basse, je regardais, sans y songer, mes souliers
se mouiller peu à peu et luire d'eau. L'ombre m'entourait lentement et la fraîcheur me gagnait sans troubler ma rêverie. Tendrement, tristement je rêvais aux
chemins boueux de Sainte-Agathe, par ce même soir
de fin septembre ; j'imaginais la place pleine de brume,
le garçon boucher qui siffle en allant à 1a pompe,

LE GRAND MEAULNES

74 1

le café illuminé, la joyeuse voiturée avec sa carapace
de parapluies ouverts qui arrivait avant la fin des
vacances, chez l'oncle Florentin •.• Et je me disais tristement : Qu'importe tout ce bonheur, puisque Meaulnes,
mon compagnon, ne peut pas y être, ni sa jeune
femme ...
C'est alors que, levant la tête, je la vis à deux pas de
moi. Ses souliers, dans le sable, faisaient un bruit léger que
j'avais confondu avec celui des gouttes d'eau de la haie.
Elle avait sur la tête et les épaules un grand fichu de
laine noire, et la pluie fine poudrait sur son front ses
cheveux, Sans doute de sa chambre m'avait-elle aperçu
par la fenêtre qui donnait sur le jardin. Et elle venait vers
moi. Ainsi ma mère, autrefois, s'inquiétait et me cherchait
pour me dire : "Il faut rentrer ... ,,, mais ayant pris gmlt à
cette promenade sous la pluie et dans la nuit, elle disait
seulement avec douceur : " Tu vas prendre froid l " et
restait en ma compagnie à causer longuement...
Yvonne de Galais me tendit une main bnllante, et,
renonçant à me faire entrer aux Sablonnières, elle s'assit
sur le banc moussu et vert-de-grisé, du côté le moins
mouillé, tandis que, debout, appuyé du genou à ce même
banc, je me penchais vers elle pour l'entendre.
Elle me gronda d'abord amicalement pour avoir ainsi
écourté mes vacances.
- Il fallait bien, répondis-je, que je vinsse au plus tôt
pour vous tenir compagnie.
- II est vrai, dit-elle presque tout bas avec un soupir,
je suis seule encore, Augustin n'est pas revenu ...
Prenant ce soupir pour un regret, un reproche étouffé,
je commençais à dire lentement :

�742

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

- Tant de folies dans une si noble tête I Peut-être le
gotît des aventures, plus fort que tout ...
Mais la jeune femme m'interrompit. Et ce fut en ce
lieu, ce soir-là, que pour la première et la dernière fois
elle me parla de Meaulnes.
- Ne parlez pas ains4 dit-elle doucement, François
Seure!, mon ami. Il n'y a que nous - il n'y a que moi
de coupable. Songez à ce que nous avons fait. .•
" Nous lui avons dit : voici le bonheur, voici ce que
tu as cherché pendant toute ta jeunesse, voici la jeune
fille qui était à la fin de tous tes rêves !
" Comment celui que nous poussions ainsi par les
épaules n'aurait-il pas été saisi d'hésitation, puis de crainte,
puis d'épouvante, et n'aurait-il pas cédé à la tentation de
s'enfuir!
- Yvonne, dis-je tout bas, vous saviez bien que vous
étiez ce bonheur-là, cette jeune fille-là ..•
- Ah l soupira-t-elle. Comment ai-je pu un instant
avoir cette pensée orgueilleuse ! C'est cette pensée-là qui
est cause de tout.
'' Je vous disais : " Peut-être que je ne puis rien faire
pour lui. " Et au fond de moi je pensais : " Puisqu'il m'a
tant cherchée et puisque je l'aime, il faudra bien que je
fasse son bonheur". Mais quand je l'ai vu près de moi, avec
toute sa fièvre, son inquiétude, son remords mystérieux,
j'ai compris que je n'étais qu'une pauvre femme comme
les autres...
" - Je ne suis pas digne de vous, répétait-il, quand
ce fut le petit jour et la fin de la nuit de nos noces.
" Et j'essayais de le consoler, de le rassurer. Rien ne
calmait son angoisse. Alors j'ai dit :

U

GRAND MEAULNES

743

'' - S'il faut que vous partiez ; si je suis venue vers
vous au moment où rien ne pouvait vous rend re heureux,
s'il faut que vous m'abandonniez un temps pour ensuite
revenir apaisé pres de moi, c'est moi qui vous demande
de partir ...
Dans l'ombre je vis qu'elle avait levé les yeux sur moi.
C'était comme une confession qu'elle m'avait faite, et
elle attendait de moi, anxieusement, que je l'approu ve ou
la condamne. Mais que pouvais-je dire ? Certes, au fond
de moi, je revoyais le grand Meaulnes de jadis, gauche et
sauvage, qui se faisait toujours punir plut6t que de
s'excuser ou de demander une permission qu'on lui eltt
certainement accordée. Sans doute aurait-il fallu
qu'Yvonne de Galais lui fît violence, et lui prenant la
tête entre ses mains, lui dit: " Qu'importe ce que vous
avez fait ; je vous aime ; tous les hommes ne sont-ils pas
des pécheurs?" Sans doute avait-elle eu grand tort, par
gEnérosité, par esprit de sacrifice, de le rejeter ainsi sur
la route des aventures.•• Mais comment aurais-je pu
d&amp;approuver tant de bonté, tant d'amour !..
Il y eut un long moment de silence, pendant lequel,
troublés jusqu'au fond du cœur, nous entendions la
pluie froide dégoutter dans les haies et sous les branches

des arbres.
- Il est donc parti au matin, poursuivit-elle. Plus rien
ne nous séparait désormais. Et il m'a embrassée simplement comme un mari qui laisse sa jeune femme, avant
un long voyage ...
Elle se levait. Je pris dans la mienne sa main fiévreuse
puis son bras et nous remontAmes l'allée dans l'obscurité
profonde.

�744

LA

NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

- Pourtant il ne vous a jamais écrit ? demandai-je.
- Jamais, répondit-elle.
Et alors, la pensée nous venant à tous deux de la vie
aventureuse qu'il menait à cette heure, sur les routes de
France ou d'Allemagne, nous commençimes à parler de
lui comme nous ne l'avions jamais fait. Détails oubliés,
impressions anciennes nous revenaient en mémoire, tandis que lentement nous regagnions la maison, faisant à
chaque pas de longues stations pour mieux échanger nos
souvenirs ... Longtemps - jusqu'aux barrieres du jardin
- dans l'ombre, j'entendis la précieuse voix basse de la
jeune femme ; et moi, repris par mon vieil enthousiasme,
je lui parlais sans me lasser, avec une amitié profonde, de
celui qui nous avait abandonnés...

CHAPITRE XII
LE FARDEAU

La classe devait recommencer le lundi. Le samedi soir,
vers cinq heures, une femme du Domaine entra dans la
cour de l'école ou j'étais occupé à scier du boi; pour
l'hiver. Elle venait m'annoncer qu'une petite füle était
née aux Sablonnieres. L'accouchement avait été difficile.
A neuf heures du soir il avait fallu demander la sagefemme de Préveranges. A minuit, on avait attelé de
nouveau pour aller chercher le médecin de Vierzon. Il
avait d(1 appl iquer les fers. La petite fille avait la tete
blessée et criait beaucoup, mais elle paraissait bien en 1•it.
Yvon ne de Galais était maintenant tres affaissée, mais elle
avait souffert et résisté avec une ,,ailJance extraordinaire.

L1! GRAND MEAULNES

745

Je laissai là mon travail, courus revêtir un autre paletot,
et co11tent, en somme, de ces nouvelles, je suivis la
bonne femme jusqu'aux Sablonnieres. Avec précaution,
de crainte que quelqu'un des deux blessés ne fôt endormi, je montai par l'étroit escalier de bois qui menait au
premier étage. Et là, M. de Galais, le visage fatigué
mais heureux, me fit entrer dans la chambre où l'on avait
provisoirement installé le berceau entouré de rideaux.
Je n'étais jamais entré dans une maison où f(lt né le
jour même un petit enfant. Que cela me paraissait bizarre
et mystérieux et bon ! Il faisait un soir si beau un
v6-itable soir d'été - que M. de Galais n'avait pas
craint d'ouvrir la fenêtre qui donnait sur la cour. Accoudé près de moi sur l'appui de la croisée, il me racontait,
avec épuisement et bonheur, le drame de la nuit ; et moi
qui l'écoutais, je sentais obscurément que quelqu'un
d'étranger était maintenant avec nous dans la chambre...
Sous les rideaux, cela se mit à crier, un petit cri aigre
et prolongé ... Alors M. de Galais me dit à demi-voix :
- C'est cettt blessure à la tête qui la fait crier.
Machinalement - on sentait qu'il faisait cela depuis
le matin et que déjà il en avait pris l'habitude - il se
mit à bercer le petit paquet de rideaux.
- Elle a ri déjà, dit-il, et elle prend le doigt. Mais
vous ne l'avez pas vue ?
Il ou1•rit les rideaux et je vis une rouge petite figure
bouffie, un petit crfoe allongé et déformé par les fers :
- Ce n'est rien, dit M. de Galais. Le médecin a dit
que tout cela s'arrangerait de soi-même... Donnez-lui
votre doigt, elle va le serrer.
Je découvrais là comme un monde ignoré. Je me sen6

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

LI GRAND MEAULNES

tais le cœur gonflé d'une joie étrange que je ne connaissais pas auparavant...
_
M. de Galais entr'ouvrit avec précaqt1on la porte de la
chambre de la jeune femme. Elle ne dormait pas.
_ Vous pouvez entrer, dit-il.
..
Elle était étendue, le visage enfiévré, au milieu de_ ses
cheveux blonds épars. Elle me tendit la main e~ souna~t
d'un air las. Je lui fis compliment de sa fille. Dune voix
un peu rauque, et avec une rudesse inaccoutumée - la
rudesse de quelqu'un qui revient du combat :
.
- Oui, mais on me l'a abîmée, dit-elle_ en souriant.
Il fallut bient6t partir, pour ne pas la fatiguer.

Le lendemain dimanche, dans l'après-midi, je me ren,
1 ., Afa
dis avec une hâte presque joyeuse aux Sab onmeres.
porte, un écriteau fixé avec des épingles arrêta le geste
que je faisais déjà :
Prière de ne pas sonner.

Je ne devinai pas de quoi il s'agissait. J'entendis a
.
des pas étouffés qui accouraient. Quelqu'un
1,.mt éneur
• d
que je ne connaissais pas - et qui était le médecin e
Vierzon - m' ouvrit :
_ Eh bien ! qu'y a-t-il ? fis-je vivement.
,.
_ Chut ! chut ! _ me répondit-il tout ~as, 1a~
Îkhé. - La petite fille a failli mourir cette nuit. Et
mère est très mal.
.
d
Complétement déconcerté je le suivis sur la pointe ~
. étage. L a petite
. fille endormie
pieds jusqu'au premier
dans son berceau était toute pile, toute blanche, comme
un petit enfant mort. Le médecin pensait la sauver,

a

747

Quant la mère, il n'affirmait rien ... Il me donna de
longues explications comme au seul ami de la famille. Il
parla de congestion pulmonaire, d'embolie. Il hésitait; il
n'était pas sür... M. de Galais entra, affieusement vieilli
en deux jours, hagard et tremblant.

Il m'emmena dans la chambre sans trop savoir cc
qu'il faisait :
-

TI faut, me dit-il tout bas, qu'elle ne soit pas
effi-ayée. Il faut, a ordonné le médecin, lui persuader que
cela va bien,
Tout le sang à la figure, Yvonne de Galais était
étendue, la tête renversée comme la veille. Les joues et
le front rouge sombre, les yeux par instants révulsés,
comme quelqu'un qui étouffe, elle se défendait contre la
mort avec un courage et une douceur indicibles.
Elle ne pouvait parler, mais elle me tendit sa main en
feu, avec tant d'amitié, que je faillis éclater en sanglots.
- Eh bien ! eh bien ! dit M. de Galais très fort, avec
un enjouement affi-eux, qui semblait de folie, vous voyez;
que pour une malade elle n'a pas trop mauvaise mine l
Et je ne savais que répondre, mais je gardais dans la
mienne la main horriblement chaude de la jeune femme
mourante ...
Elle voulut-faire un effort pour me dire quelque chose,

me demander je ne sais quoi ; elle tourna les yeux vers
moi, puis vers la fenêtre, comme pour me faire signe
d'aller dehors chercher quelqu'un... Mais alors une
afti-euse crise d'étouffement la saisit ; ses beaux yeux bleus
qui, un instant, m'avaient appelé si tragiquement, se
révulsèrent ; ses joues et son front noircirent, et elle se
débattit doucement, cherchant à contenir jusqu'a la fin

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

son épouvante et son désespoir. On se précipita - les
médecins et les femmes - avec un ballon d'oxygenc,
des serviettes, des flacons ; tandis que le vieillard penché
sur elle criait - criait comme si déja elle eüt été bien
loin de lui, de sa voix rude et tremblante :
- N'aie pas peur, Yvonne. Ce ne sera rien. Tu n'as
pas besoin d'avoir peur !
Puis la crise s'apaisa. Elle put souffier un peu, mais
elle continua à suffoquer à demi, les yeux blancs, la tête
renversée, luttant toujours, mais incapable, fM-ce un
instant, pour me regarder et me parler, de sortir du
gouffre où elle était déjà plongée.
... Et comme je n'étais utile à rien, je dus me
décider à partir. Sans doute, j'aurais pu rester un instant
encore ; et à cette pensée je me sens étreint :Par un
affieux regret. Mais quoi ? J'espérais encore. Je me per-

LE GRAND MEAULNES

749

heures, il y avait déjà. deux ou trois gamins dans la cour.
fhésitai longuement descendre, à me montrer. Et lorsque

a

je _parus e nfin, t~urnant la clef de la classe moisie, qui
1

était fermee depuis deux mois, ce que je redoutais le plus
au monde arriva : je vis le plus grand des écoliers se
détacher du groupe qui jouait sous le préau et s'approcher
de moi. Il venait me dire " gue la jeune dame des Sablonnieres était morte depuis hier à la tombée de la nuit".
Tout se mêle pour moi, tout se confond dans cette
d~ule~r. Il me semble maintenant gue jamais plus je
n aurai le courage de recommencer la classe. Rien que
traver~er la cour aride de l'école, c'est une fatigue qui va
me briser les genoux. Tout est pénible tout est amer
. '
,
'
pu1sgu elle est morte. Le monde est vide, les vacances
sont finies. Finies, les longues courses perdues en voiture .
6:1ie,_ la fête mystérieuse •.. Tout redevient la peine qu:
C était.

suadais que tout n'était pas si proche.
En arrivant à la lisière des sapins, derrière la maison,
songeant au regard de la jeune femme tourné vers la
fenêtre, j'examinai avec l'attention d'une sentinelle ou
d'un chasseur d'hommes la profondeur de ce bois par ou
Augustin était venu jadis et par où il avait fui l'hiver

ce matin. Ils s'en vont, par petits groupes, porter cette
~ouvelle aux autres à travers la campagne. Quant à moi,
Je ~ren~s mo~ ch~peau noir, une jaquette bordée que j'ai,
et Je m en vais misérablement vers les Sablonnières.,.

précédent. Hélas ! Rien ne bougea. Pas une ombre suspecte ; pas w1e branche qui remue. Mais, a la lon~e,
là-bas, vers l'allée qui venait de Préveranges, j'entendis le
son tres fin d'une clochette ; bient&amp;t parut au détour du
sentier un enfant avec une calotte rouge et une blouse
d'écolier que suivait un prêtre .•. Et je partis, dévorant

· · • Me voici devant la maison que nous avions tant
cherchée il y a trois ans ! C'est dans cette maison
qu'Yvonne de Galais, la femme d'Augustin Meaulnes,
est morte hier soir. Un étranger la prendrait pour
une chapelle, tant il s'est fait de silence depuis hier dans
ce lieu désolé.

mes larmes.
Le lendemain-étaitle jour de la rentrée des classes. A sept

J'ai dit aux enfants qu'il n'y aurait pas de classe

Voici donc ce que nous réservait ce beau matin de

rentrée, ce perfide soleil d'automne qui glisse sous les
branches. Comment lutterais-je contre cette affreuse

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

révolte, cette suffocante montée de larmes! Nous avions
retrouv~ la belle jeune fille. Nous l'avions conquise. Elle
était la femme de mon compagnon et moi je l'aimais de
cette amitié profonde et secrète qui ne se dit jamais. Je
la regardais et j'étais content, comme un petit enfant.
J'aurais un jour peut-être épousé une autre jeune fille,
et c'est à elle la première que j'aurais confié la grande
nouvelle secrète ...
Près de la sonnette, au coin de la porte, on a lai~
l'écriteau d'hier. On a déjà apporté le cercueil dans le
vestibule, en bas. Dans la chambre du premier, c'est la
nourrice de l'enfant qui m'accueille, qui me raconte la fin
et qui entr'ouvre doucement la porte ... La voici. Plus de
fièvre ni de combats. Plus de rougeur, ni d'attente ... Rien
que le silence, et, entouré d'ouate, un dur visage insensible et blanc, un front mort d'où sortent les cheveux
drus et durs.
M. de Galais, accroupi dans un coin, nous tournant le
dos, est en chaussettes, sans souliers, et il fouille avec une
terrible obstination dans des tiroirs èn désordre, arrachés
d'une armoire. Il en sort de temps à autre, avec une crise
de sanglots qui lui secoue les épaules comme une crise de
rire une photographie ancienne, déjà jaunie, de sa fille.
'
. la
L'enterrement
est pour midi. Le médecin craint
décomposition rapide, qui suit parfois les embolies. C'est
pourquoi le visage, comme tous le corps d'ailleurs, est
entouré d'ouate imbibée de phénol.
L'habillage terminé - on lui a mis son admirable
robe de velours bleu sombre, semée par endroits de
petites étoiles d'argent, mais il a fallu aplatir et friper les
belles manches à gigot maintenant démodées - au

LE GRAND MEAULNES

75 1

moment de faire monter le cercueil, on s'est aperçu
qu'il ne pourrait pas tourner dans le couloir trop étroit.
Il faudrait avec une corde le hisser du dehors par la
fenêtre et de la même façon le faire descendre ensuite ...
Mais M. de Galais, toujours penché sur de vieilles
choses parmi lesquelles il cherche on ne sait quels
souvenirs perdus, intervient alors avec une véhémence
terrible.
- Plutôt, dit-il d'une voix coupée par les larmes et la
colère, plutôt que de laisser faire une chose aussi affreuse,
c'est moi qui la prendrai et la descendrai dans mes bras ...
Et il ferait ainsi, au risque de tomber en faiblesse, à
mi-chemin, et de s'écrouler avec elle l
Mais alors je m'avance; je prends le seul parti possible:
avec l'aide du médecin et d'une femme, passant un bras
sous le dos de la morte étendue, l'autre sous ses jambes,
je la charge contre ma poitrine. Assise sur mon bras
gauche, les épaules appuyées contre mon bras droit, sa tête
retombante retournée sous mon menton, elle pese terriblement sur mon cœur. Je descends lentement, marche par
marche, le long escalier raide, tandis qu'en bas on apprête
tout.

J'ai bientôt les deux bras cassés par la fatigue. A
chaque marche, avec ce poids sur la poitrine, je suis un
peu plus essouffié. Agrippé au corps inerte et pesant, je
baisse la tête sur la tête de celle que j'emporte, je respire
fortement, et ses cheveux blonds aspirés m'entrent dans la
bouche - des cheveux morts qui ont un g01h de terre.
Ce got1t de terre et de mort, ce poids sur le cœur, c'est
tout ce qui reste pour moi de la grande aventure, et de
vous, Yvonne de Galais, jeune femme tant cherchée tant aimée...

�75 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

CHAPITRE XII
LE CAHIER DE DEVOIRS MENSUELS,

Dans la maison pleine de tristes souvenirs, oil. des
femmes, tout le jour, berçaient et consolaient un tout
petit enfant malade, le vieux M. de Galais ne tarda pas
à s'aliter. Aux premiers grand froids de l'hiver il s'éteignit
paisiblement et je ne pus me tenir de verser des larmes
au chevet de ce vieux homme charmant, dont la pensée
indulgente et la fantaisie alliée à celle de son fils avaient
été la cause de toute notre aventure. Il mourut, fort
heureusement, dans une incompréhension complète de
tout ce qui s'était passé et, d'ailleurs, dans un silence
presque absolu. Cornme il n'avait plus depuis longtemps
ni parents ni amis dans cette région de la France, il
m'institua par testament son légataire universel jusqu'au
retour de Meaulnes, qui je devais rendre compte de
tout, s'il revenait jamais... Et c'est aux Sablonnieres
désormais que j'habitai. Je n'allais plus à Saint-Benoist
que pour y faire la classe, partant le matin de bonne
heure, déjeunant à m idi d'un repas préparé au Domaine,
que je faisais chauffer sur le poêle, et rentrant le soi~
aussitôt après l'étude. Ainsi je pus garder près de moi
l'enfant que les servantes de la ferme soignaient. Surtout
j'augmentais mes chances de rencontrer Augustin, s'il

a

rentrait un jour aux Sablonnières.
Je ne désespérais pas, d'ailleurs, de découvrir à la
longue dans les meubles, dans les tiroirs de la maison,
quelque papier, quelque indice qui me permît de connaitre

LE GRAND MEAULNES

753

l'emploi de son temps, durant le long silence des année5
précédentes - et peut-être ainsi de saisir les raisons de sa
fuite ou tout au moins de retrouver sa trace ... J'avais
déja vainement inspecté je ne sais combien de placards
et d'armoires, ouvert, dans les cabinets de débarras, une
quantité d'anciens cartons de toutes formes, qui se
trouvaient tantôt remplis de liasses de vieilles lettres et de
photographies jaunies de la famille de Galais, tantôt
bondés de fleurs artificielles, de plumes, d'aigrettes et
d'oiseaux démodés. Il s'échappait de ces boîtes je ne sais
quelle odeur fanée, quel parfum éteint, qui, soudain,
réveillaient en moi pour tout un jour les souvenirs, les
regrets, et arrêtaient mes recherches ...
Un jour de congé, enfin, j'avisai au grenier une vieille
petite malle longue et basse, couverte de poils de porc à
demi rongés, et que je reconnus pour être la malle d'écolier
d'Augustin. Je me reprochai de n'avoir point commencé
par là mes recherches. J'en fis sauter facilement la serrure
rouillée. La malle était pleine jusqu'au bord des cahiers
et des livres de Sainte-Agathe. Arithmétiques, littératures,
cahiers de problèmes, que sais-je ?... Avec attendrissement
plutôt que par curiosité, je me mis à fouiller dans tollt cela,
relisant les dictées que je savais encore par cœur, ta.nt de
fois nous les avions recopiées!" L' Aqueduc" de Rousseau,
"Une aventure en Calabre" de P.-L. Courier, "Lettre
de George Sand à son fils " ...
Il y avait aussi un "Cahier de De voirs Mensuels".
J'en fus surpris, car ces cahiers restaient au Cours et les
élèves ne les emportaient jamais au dehors. C'était un
cahier vert tout j&lt;\uni sur les bords. Le nom de l'élève,
Augustin Meaulner, était écrit sur la couverture en ronde

�754

I

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

magnifique. Je l'ouvris. A la date des devoirs, avril x89 ... ,
je reconnus gue Meaulnes l'avait commencé peu de jours
avant de quitter Sainte-Agathe. Les premières pages
étaient tenues avec le soin religieux qui était de règle
lorsqu'on travaillait sur ce cahier de compositions, Mais il
n'y avait pas plus de trois pages écrites, le reste était blanc
et voila pourquoi Meaulnes l'avait emporté,
Tout en réfléchissant, agenouillé par terre, a ces coutumes, a ces règles puériles qui avaient tenu tant de place
dans notre adolescence, je faisais tourner sous mon pouce
le bord des pages du cahier inachevé. Et c'est ainsi que
je découvris de l'écriture sur d'autres feuillets. Après quatre
pages laissées en blanc on avait recommencé à écrire.
C'était encore l'écriture de Meaulnes, mais rapide, mal
tormée, à peine lisible ; de petits paragraphes de largeurs
inégales, séparés par des lignes blanches. Parfois ce n'était
qu'une phrase inachevée. Quelquefois une date. Dès la
première 11gne, je jugeai qu'il pouvait y avoir la des
renseignements sur la vie passée de Meaulnes à Paris, des
indices sur la piste que je cherchais, et je descendis dans
la salle à manger, pour parcourir à loisir, à la lumière du
jour, l'étrange document. Il faisait un jour d'hiver clair et
agité, Tant6t le soleil vif dessinait les croix des carreaux
sur les rideaux blancs de la fenêtre ; tantM un vent brusque
jetait aux vitres une averse glacée. Et c'est devant cette
fenêtre, auprès du feu, que je lus ces lignes qui m'expliquèrent tant de choses et dont voici la copie tres
exacte ...

LE GRAND MEAULNES

755

CHAPITRE XIV
LE SECRET

" Je suis passé une fois encore sous sa fenêtre. La vitre
est toujours poussiéreuse et blanchie par le double rideau
qui est derrière. Yvonne de Galais l'ouvrirait-elle que je
n'aurais rien à lui dire puisqu'elle est mariée ... Que faire,
maintenant ? Comment vivre ?...
Samedi I 3 février. - J'ai rencontré, sur le quai, cette
jeune fille qui m'avait renseigné au mois de juin, qui attendait comme moi devant la maison fermée ... Je lui ai parlé.
Tandis qu'elle marchait, je regardais de caté. les légers
défauts de son visage : une petite ride au coin des lèvres,
un peu d'affaissement aux joues, et de la poudre accumulée aux ailes du nez. Elle s'est retournée tout d'un coup
et me regardant bien en face, peut-être parce qu'elle es
plus belle de face que de profil, elle m'a dit d'une voix
brève :
- Vous m'amusez beaucoup. Vous me rappelez un
jeune homme qui me faisait la cour, autrefois, à Bourges.
Il était même mon fiancé ...
Cependant, à la nuit pleine, sur le trottoir désert et
mouillé qui reflète la lueur d'un bec de gaz, elle s'est
approchée de moi tout d'un coup, pour me demander de
l'emmener ce soir au théitre avec sa sœur. Je remarque
pour la première fois qu'elle est habillée de deuil, avec un
chapeau de dame trop vieux pour sa jeune figure, un

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

haut parapluie fin pareil a une canne. Et comme je suis
tout près d'elle, quand je fais un geste mes ongles griffent
le crêpe de son corsage ... Je fais des difficultés pour accorder ce qu'elle demande. Fkhée, elle veut partir tout de
suite. Et c'est moi, maintenant, qui la retiens et la prie,
Alors un ouvrier qui passe dans l'obscurité plaisante à
ml-VOIX:

N'y va pas, ma petite, il te ferait mal !
Et nous sommes restés, tous les deux, interdits.

LE GRAND MEAULNES

757

boulevard. Mais à son tour, elle m'a posé des questions
si gênantes que je n'ai su rien répondre. Je sens que
désormais nous serons, tous les deux, muets sur ce sujet.
Et pourtant je sais aussi que je la reverr-ai. A quoi bon ?
Et pourquoi ?... Suis-je condamné maintenant à suivre à
la trace tout être qui portera en soi le plus vague, le plus
lointain relent de mon aventure manquée? ...

-

Au théitre. - Les deux jeunes filles, mon amie qui
s'appelle Valentine Blondeau et sa sœur, sont arrivées avec
de pauvres écharpes.
Valentine est placée devant moi. A chaque instant elle
se retourne, inquiète, comme se demandant ce que je lui
veux. Et moi, je me sens, près d'elle, presque heureux;
je lui réponds chaque fois par un sourire.
Tout autour de nous, il y avait des femmes trop décolletées. Et nous plaisantions. Elle souriait d'abord, puis
elle a dit : " Il ne faut pas que je rie. Moi aussi je suis
trop décolletée. " Et elle s'est enveloppée dans son
écharpe. En effet, sous le carré de dentelle noire, on
voyait que, dans sa hAte à changer de toilette, elle avait
refoulé le haut de sa simple chemise montante.

A minuit, seul, dans la rue déserte, je me demande ce
que me veut cette nouvelle et bizarre histoire ? Je marche
le long des maisons pareilles a des boîtes en carton alignées
dans lesquelles tout un peuple dort. Et je me sou viens
tout à coup d'une décision que j'avais prise l'autre mois :
j'avais résolu d'aller la-bas en pleine nuit, vers une heure
du matin, de contourner l'h6tel, d'ouvrir la porte du jardin,
d'entrer comme un voleur et de chercher un indice quelconque qui me permît de retrouver le Domaine perdu,
pour la revoir, seulement la revoir ... Mais je suis fatigué.
fai faim. Moi aussi je me suis hâté de changer de costume, avant le théitre, et je n'ai pas dîné... Agité, inquiet
pourtant, je reste longtemps assis sur le bord de mon lit,
avant de me coucher, en proie à un vague remords.
Pourquoi?

Je
Il y a en elle je ne sais quoi de pauvre et de puéril;
il y a dans son regard je ne sais quel air souffrant et
hasardeux qui m'attire. Pres d'elle, le seul être au
monde qui ait pu me renseigner r.ur les gens du Domaine,
je ne cesse de penser à mon étrange aventure de jadis...
J'ai voulu l'interroger de nouveau sur le petit h6tel du

note encore ceci : Elles n'ont pas voulu ni que je

les reconduise, ni me dire où elles demeuraient. Mais je
les ai suivies aussi longtemps que j'ai pu. Je sais qu'elles
habitent une petite rue qui tourne aux environs de NotreDame. Mais à quel numéro ?... J'ai deviné qu'elles
Etaient couturieres ou modistes.
En se cachant de sa sœur, Valentine m'a donné

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

a

rendez-vous pour jeudi, quatre heures, devant le même
thé1tre où nous sommes allés.
- Si je n'étais pas là demain, a-t-elle dit, revenez
vendredi à la même heure, pu:is samedi, et ainsi de suite,
tous les jours.
Jeudi 18 février. - Je suis parti pour l'attendre dans
le grand vent qui charrie de la pluie. On se disait
chaque instant : Il va finir par pleuvoir...
_
Je marche dans la demi-obscurité des rues, un pol&lt;ls
sur le cœur. Il tombe une goutte d'eau. Je crains qu'il
ne pleuve : une averse peut l'empêcher de venir. Mais le
vent se reprend à souffler et la pluie ne tombe pas cetfe
fois encore. Là-haut, dans la grise apres-midi du ciel tant6t grise et tant6t éclatante - un grand nuage a dd
céder au vent. Et je suis ici terré dans w1e attente
misérable ...

a

Deva11t le théAtre. - Au bout d'un quart d'heure je
suis certain qu'elle ne viendra pas. Du quai où je suis, je
surveille au loin, sur le pont par l~quel elle aurait dd
venir le défilé des gens qui passent. J'accompagne du
'
. .
regard toutes les jeunes femmes en deuil que je v01s ven'.r
et je me sens presque de la reconnaissance pour celles qui,
le plus longtemps, le plus pres de moi, lui ont ressemblé
et m'ont fait espérer ...
Une heure d'attente, - Je suis las. A la tombée de la
nuit, un gardien de la pabc traîne au poste vo~si~ un
voyou qui lui jette d'une voix étouffé toutes .les m1ures,
toutes les ordures qu'il sait, L'agent est furieux, pile,

LE GRAND MEAULNES

759

muet... Dès le couloir il commence à cogner, puis il
referme sur eux la porte pour battre le misérable tout à
l'aise... Il me vient cette pensée affreuse que j'ai renoncé
au paradis et que je suis en train de piétiner aux portes
de l'enfer.
De guerre lasse, je quitte l'endroit et je gagne cette
rue étroite et basse, entre la Seine et Notre-Dame, où je
connais à peu près la place de leur maison. Tout seul, je
vais et viens. De temps à autre une bonne ou une ménagere sort sous la petite pluie pour faire avant Ja nuit
ses emplettes ... Il n'y a rien, ici, pour moi, et je m'en
vais... Je repasse, dans la pluie claire qui retarde la nuit,
sur la place où nous devions nous attendre. Il y a plus de
monde que tout à l'heure - une foule noire ...
Suppositions - Désespoir - Fatigue - Je me raccroche à cette pensée : demain. Demain, à la même
heure, en ce même endroit, je reviendrai l'attendre. Et
j'ai grand'bate que demain soit arrivé. Avec ennui
j'imagine la soirée d'aujourd'hui, puis la matinée du
lendemain, que je vais passer dans le désœuvrement.. ,
Mais déjà cette journée n'est-elle pas presque finie ?...
Rentré chez moi, pres du feu, f entends crier les journaux du soir. Sans doute, de sa maison perdue quelque
part dans la ville, auprès de Notre-Dame, elle les entend

aussi. ·
Elle... je veux dire : Valentine.
Cette soirée que j'avais voulu escamoter me pese
étrangement. Tandis que l'heure avance, que ce jour-là
va bientôt finir et que déjà je le voudrais fini, il y a des
hommes qui lui ont confié tout leur espoir, tout leur

�LI GRA~D MEAULNES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

· amour et leurs dernières forces. Il y a des hommes
mourants, d'autres qui attendent une échéance, et qui
voudraient que ce ne soit jamais demain. Il y en a
d'autres pour qui demain pointera comme un remords.
D'autres qui sont fatigués, et cette nuit n·e sera jamais
assez longue pour leur donner tout le repos qu'il faudrait.
Et moi, moi qui ai perdu ma journée, de quel droit est-ce
que j'ose appeler demain ?

1

1

Vendredi soir. - J'avais pensé écrire à la suite : "Je
ne l'ai pas rev-ue. " Et tout aurait été fini.
Mais en arrivant ce soir, à quatre heures, au coin du
théâtre : la voici. Fine et grave, vêtue de noir, mais avec
de la poudre au visage et une collerette qui lui donne
l'.air d'un pierrot coupable. Un air à la fois douloureux et
malicieux.
C'est pour me dire qu'elle veut me quitter tout de
suite, qu'elle ne viendra plus.
Et pourtant, à la tombée de la nuit, nous voici encore
tous les deux, marchant lentement, l'un près de l'autre,
sur le gravier des Tuileries. Elle me raconte son histoire
mais d'une façon si enveloppée que Je comprends mal.
Elle dit "mon amant " en parlant de ce fiancé qu'elle
n'a pas épousé. Elle le fait exprès, je pense, pour me
choquer et pour que je ne m'attache point à elle.

Il y a des phrases d'elle que je transcris de mauvaise
grâce :
" N'ayez aucune confiance en moi, dit-elle, je n'ai
jamais fait que des folies.

" J'ai couru les chemins, toute seule.
"J'ai désespéré mon fiancé. Je l'ai abandonné parce
qu'il m'admirait trop; il ne me voyait qu'en imagination
et non point telle que j'étais. Or je suis pleine de défauts.
Nous aurions été très malheureux. "
A chaque instant, je la surprends en train de se faire
plus mauvaise qu'elle n'est. Je pense qu'elle veut se
prouver ~ elle-même qu'elle a eu raison jadis de faire la
sottise dont elle parle, qu'elle n'a rien à regretter et n'était
pas digne du bonheur qui s'offiait à elle.
Une autre fois :
- Ce qui me plaît en vous, m'a-t-elle dit, en me regardant longuement, ce qui me plaît en vous, je ne puis

'
savoir pourquoi, ce sont mes souvenirs
...
Une autre fois:
- Je l'aime encore, disait-elle, plus que vous ne
pensez.
Et puis soudain,. brusquement, brutalement, tristement:
- Enfin, qu'est-ce que vous voulez? Est-ce que vous
m'aimez, vous aussi? Vous aussi, vous allez demander ma
main?..
J'ai balbutié. Je ne sais pas ce que j'ai répondu. Peut-

être ai-je dit: " oui. "
Cette espèce de journal s'interrompait là. Commençaient alors des brouillons de lettres, illisibles, informes,
raturés. Précaires fiançailles !.. La jeune fille, sur la
prière de Meaulnes, avait abandonné son métier. Lui,
s'était occupé des préparatifs du mariage. Mais sans

7

�LA NOUVELLE REVU.E FRANÇAISE

L..E GRAND MEAULNES

cesse repris par le désir de chercher encore, de partir
encore sur la trace de son amour perdu, il avait dt1, sans
doute, plusieurs fois dispara1tre; et, dans ces lettres, avec
un embarras tragique, il cherchait à se justifier devant
Valentine.
CHAPITRE XV
LE SECRET

(suite)

Puis le journal reprenait.
Il avait noté des souvenirs sur un séjour qu'ils avaient
fait tous deux à la campagne, je ne sais où. Mais, chose
étrange, à partir de cet instant, peut-être par un sentiment
de pudeur secrete, le journal était rédigé de façon si
hachée, si informe, griffonné si hâtivement aussi, que j'ai
dô. reprendre moi-même et reconstituer toute cette partie
de son histoire.
14 juin. - Lorsqu'il s'éveilla de grand matin dans la
chambre de l'auberge, le soleil avait allumé les dessins
rouges du rideau noir. Des ouvriers agricoles, dans~ sal_Ie
du bas, parlaient fort en prenant le café du matm: ils
s'indignaient, en phrases rudes et paisibles, contre un de
leurs patrons. Depuis longtemps sans doute Meaulnes
entendait, dans son sommeil, ce calme bruit. Car il n'y
prit point garde d'abord. Ce rideau semé de grappes
rougies par le soleil, ces voix matinales mo~tant
la
chambre silencieuse, tout cela se confondait dans l impression uniq-ue d'un réveil à la campagne au début de
délicieuses grandes vacances.

d.U:~

1

!

Il se leva, frappa doucement à la porte vo1Sme, sans
obtenir de réponse, et l'entr'ouvrit sans bruit. Il aperçut
alors Valentine et comprit d'où lui venait tant de paisible
bonheur. Elle dormait, absolument immobile et silencieuse, sans qu'on l'entendît respirer, comme un oiseau
doit dormir. Longtemps il regarda ce visage d'enfant aux
yeux fermés, ce visage si quiet qu'on eô.t souhaité ne
l'éveiller et ne le troubler jamais.
Elle ne fit pas d'autre mouvement pour montrer qu'elle
ne dormait plus que d'ouvrir les. yeux et de regarder.

Des qu'elle fut habillée, Meaulnes revint près de la
ieune fille.
- Nous sommes en retard, dit-elle.
Et ce fut aussitM comme une ménagère dans sa
demeure.
Elle mit de l'ordre dans les chambres, brossa les habits
que Meaulncs avait portés la veille et quand elle en vint
au pantalon se désola. Le bas des jambes était couven
d'une boue épaisse. Elle hésita, puis, soigneusement, avec
précaution, avant de le brosser, elle commença par dper
la première épaisseur de terre avec un couteau.
-

C'est ainsi, dit Meaulnes, que faisaient les gamins

de Sainte-Agathe quand ils s'étaient flanqués dans la
boue.
- Moi; c'est ma mère qui m'a enseigné cela, dit
Valentine.
... Et telle était bien la compagne que devait souhaiter,
son aventure mystérieuse, le chasseur et le paysan
qu'Etait le grand Meaulnes.
&amp;Yant

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇA[SI!
LE GRAND MEAULNES

I 5 JUm. - A ce dîner, à la ferme, où grâce à leurs
amis qui les avaient présentés comme mari et femme, ils
furent conviés, à leur grand ennui, elle se montra timide
comme une nouvelle mariée.
On avait allumé les bougies de deux candélabres, à
chaque bout de la table couverte de toile bla~che, comme
à une paisible noce de campagne. Les visages, des qu'ils
se penchaient, sous cette faible clarté, baignaient dans
ttombre.
R y avait à la droite de Patrice (le fils du fermier)
Valentine puis Meaulnes, qui demeura taciturne jusqu'au
bout, bien qu'on s'adressit presque toujours a lui, Depuis
qu'il avait résolu, dans cc village perdu, afin d'éviter les
commentaires, de faire passer Valentine pour sa femme,
un même regret, un même remords le désolaient. Et tandis que Patrice, à la façon d'un gentilhomme campagnard,
dirigeait le dîner :
" C'est moi, pensait Meaulnes, qui devrais, ce soir,
dans une sape basse comme celle-ci, une belle salle que
je connais bien, présider le repas de mes noces. "
Près de lui, Valentine refusait timidement tout ce
qu'on lui offiait, On etlt dit une jeune paysanne. A
chaque tentative nouvelle, elle regardait son ami et semblait vouloir se réfugier contre lui. Depuis longtemps,
Patrice insistait vainement pour qu'elle vidit son verrei
lorsque ennn Meaulnes se pencha vers elle et lui dit
doucement:
- Il faut boire, ma petite Valentine.
Alors, docilement, elle but. Et Patrice félicita en
souriant le jeune homme d'avoir une femme aussi obéissante.

Mais tous les deux, Valentine et Meaulnes, restaient
silencieux et pensifs. Ils étaient fatigués, d'·abord, leurs
pieds trempés par la boue de la promenade étaient glacés
sur les carreaux lavés de la cuisine. Et puis, de temps à
2utre, le jeune homme était obligé de dire :
- Ma femme, Valentine, ma femme ...
Et chaque fois, en prononçant sourdement ce mot,
devant ces paysans inconnus, dans cette salle obscure, il
avait l'impression de commettre une faute.
I 7 juin.

-

Uapres-midi de cc dernier jour commença

mal.
Patrice et sa femme les accompagnèrent à la promenade.
Peu à peu, sur la pente inégale couverte de bruyères, les
deux couples se trouvèrent séparés, Meaulnes et Valentine
s'assirent entre les genévriers, dans un petit taillis.
Le vent portait de9 gouttes de pluie et le temps était
bas. La soirée avait un g0t1t amer, semblait-il le goltt
d' un tel ennui que l'amour même ne le pouvait ,distraire.
Longtemps ils restèrent là, dans leur cachette, abrités
sous les branches, parlant peu, Puis le tetnps se leva. Il fit
beau. Ils crurent que, maintenant, tout irait bien.
. Et ils commencèrent parler d'amour. Valentine parlait, parlait. ..
- Voici, disait-elle, ce que me promettait mon fiancé,
comme un enfant qu'il était : tout de suite nous allrions
eu une maison, comme une chaumière perdue dans · la
ca~pagne. Elle était toute prête, disait-il. Nous y serions
arrivés comme au retour d'un grand voyage, le soir de
no~c mariage, vers cette heure-ci qui est proche de la
nuit. Et par les chemins, dans la cour, cachés dans les

a

�LA NOUVELLE R!VU! .FRANÇAIS!

bosquets, des enfants inconnus nous auraient fait f~te,
criant : " Vive la mariée ! " ... Quelles folies ! n'est-ce
pas?
Meaulnes, interdit, soucieux, l'écoutait. Il retrouvait,
dans tout cela, comme l'écho d'une voix déjà entendue.
Et il y avait aussi, dans le ton de la jeune füle, lorsqu'elle
contait cette histoire, un vague regret.
Mais elle eut peur de l'avoir blessé. Elle se tourna
vers lui, avec élan, avec douceur.
- A vous, dit-elle, je veux donner tout ce que j'ai ;
quelque chose qui ait été pour moi plus précieux que
tout ..• et vous le brillerez !
Alors, en Je regardant fucement, d'un air anxieux, elle
sortit de sa poche un petit paquet de lettres qu'elle lui
tendit, les lettres de son fiancé.
Ah ! tout de suite, il reconnut la fine écriture. Comment n'y avait-il jamais pensé plus t6t I C'était l'écriture
de Frantz Je bohémien qu'il avait vue jadis sur le billet
désespéré laissé dans la chambre du Domaine...
Ils marchaient maintenant sur une petite route étroite
entre les p!qucrettes et les foins éclairés obliquement par
le soleil de cinq heures. Si grande était sa stupeur que
Mcaulnes ne comprenait pas encore quelle déroute pour
lui tout cela signifiait. Il lisait parce qu'elle lui avait
demandé de lire. Des phrases enfantines, sentimen12les,
pathétiques ... Celle-ci, dans la dernière lettre :

" •.• Ah ! uous avez perdu le petit cœur, impardo1111abl1
petite Yalmtine. Que va-t~I nous arriver r E11ft11 jt nt s11is
pas superstitieux .•• "
Meaulnes lisait, à demi aveuglé de regret et de col~re,
le visage immobile, mais tout pile, avec des frémissements

U

GRAND MEAULNES

IOUS

les yeux, Valentine inquiète de le voir ainsi, regarda

où il en était, et cc qui le fàchait tant.
- C'est, cxpliqua-t-elle très vite, un bijou qu'il
m'avait donné en me faisant jurer de Je garder toujours.
C'é12ient la de ses idées folles.
Mais elle ne nt qu'exaspérer Meaulnes.
- Folles I dit-il en mettant les lettres dans sa poche.
Pourquoi répéter cc mot ? Pourquoi n'avoir jamais voulu
aoirc en lui ? Je l'ai connu, c'était le garçon le plus
merveilleux du monde 1

- Vous l'avez connu, dit-elle au comble de l'émoi,
,ous avez connu Frantz de Galais?
- C'était mon ami le meilleur, c'était mon frère
d'aventures, et voilà que je lui ai pris sa Jiancéc !
"Ah l poursuivit-il avec fureur, quel mal vous nous avez
&amp;it, vous qui n'avez voulu croire à rien. Vous êtes cause
de tout. C'est vous qui avez tout perdu ! tout perdu !... "
Elle voulut lui parler, lui prendre la main, mais il la
repoussa brutalement.
- Allez-vous-en. Laissez-moi.
- Eh bien, s'il en est ainsi, dit-elle, le visage en feu,
Wgayant et pleurant à demi, je partirai en effet. Je rentrerai à Bourges, chez nous, avec ma sœur. Et si vous
ne revenez pas me chercher, vous savez, n'est-ce pas? que
IIIOD pere est trop pauvre pour me garder ; eh bien, je
repartirai pour Paris, je battrai les chemins comme je l'ai
dqà fait une fois, je deviendrai certainement une nile
perdue, moi qui n'ai plus de métier...
Et elle s'en alJa chercher ses paquets pour prendre le
train, tandis que Meaulnes, sans même la regarder partir,
continuait à marcher au hasard.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Le journal s'interrompait de nouveau.
Suivaient encore des brouillons de lettres, lettres d'un
homme indécis, égaré. Rentré à la Ferté-d'Angillon,
Meaulnes écrivait à Valentine en apparence pour lui affirmer sa résolution de ne jamais la revoir et lui en donner
des raisons précises, mais en réalité, peut-être, pour qu'elle
lui répondît. Dans une de ces lettres, il lui demandait cc
que, dans son désarroi, il n'avait pas même songé d'abord
à lui demander : Savait-elle où se trouvait le Domaine
tant cherché?... Dans une autre, il ~a suppliait de se
réconcilier avec Frantz de Galais. Lui-même se chargeait
de le retrouver... Toutes les lettres dont je voyais les
brouillons, n'avaient pas dft être envoyées. Mais il avait
dt1 écrire deux ou trois fois, sans jamais obtenir de
réponse. Ç'avait été pour lui une période de combats
affreux et misérables dans un isolement absolu.
L'espoir de revoir jamais Yvonne de Galais s'étant
complètement évanoui, il avait peu à peu senti sa grande
résolution faiblir. Et d'après les pages qui vont suivre
- les dernières de son journal, - j'imagine qu'il dut, un
beau matin de vacances, louer une bicyclette pour aller à
Bourges, visiter la cathédrale... Il était parti à la premiere
heure, par la belle route droite entre les bois, inventant
en chemin mille prétextes à se présenter dignement, sans
demander une réconciliation, devant celle qu'il avait
chassée.
Les quatre dernières pages, que j'ai pu reconstituer,
racontaient ce voyage et cette dernière faute .••

LE GRAND MEAULNES

CHAPITRE XVI
LE SECRET

(fin)

25 amk - De l'autre c8té de Bourges, à l'extrémité
des nouveaux faubourgs, il découvrit, après avoir longtemps cherché, la maison de Valentine Blandeau. Une
femme - la mère de Valentine - sur le pas de la porte,
semblait l'attendre. C'était une bonne figure de ménagère, lourde, fripée, mais belle encore. Elle le regardait
venir avec curiosité et lorsqu'il lui demanda " si
M11" Blandeau étaient ici ", elle lui expliqua doucemen~
avec bienveillance, qu'elles étaient rentrées à Paris depuis
le 15 aoôt. " Elles m'ont défendu de dire où eUes
allaient, ajouta-t-elle, mais en écrivant à leur ancienne
adresse on fera suivre leurs lettres. "
En revenant sur ses pas, sa bicyclette à la main, à
travers le jardinet, il pensait :
- Elle est partie ... Tout est fini comme je l'ai voulu .••
C'est moi qui l'ai forcée à cela. " Je deviendrai certainement une fille perdue, " disait-elle. Et c'est moi qui l'ai
jetée là! C'est moi qui ai perdu la fiancée de Frantz !
Et tout bas il se répétait avec folie : "Tant mieux l
Tant mieux ! " avec la certitude que c'était bien " tant
pis " au contraire et que, sous les yeux de cette femme,
avant d'arriver à la grille, il allait buter des deux pieds et
tomber sur les genoux.
Il ne pensa pas à déjeuner et s'arrêta dans un café où
il écrivit longuement à Valentine, rien que pour crier,

�770

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pour se délivrer du cri désespéré qui l'étouffait. Sa lettre
répétait indéfiniment : " Vous avez pu !... Vous avez
pu !... Vous avez pu vous résigner à cela !... Vous avez pu
vous perdre ainsi !"

/

Près de lui des officiers buvaient. L'un d'eux racontait
bruyamment une histoire de femme qu'on entendait par
bribes: " ... Je lui ai dit .•. Vous devez bien me connaître••. Je fais la partie avec votre mari tous les soirs ! "
Les autres riaient et, détournant la tête, crachaient
derrière les banquettes, Hbe et poussiéreux, Meaulnes les
regardait comme un mendiant. Il les imagina tenant
Valentine sur leurs genoux.
Longtemps, à bicyclette, il erra autour de la cathédrale
en se disant obscurément: "En somme, c'est pour la
cathédrale que j'étais venu." Au bout de toutes les rues,
sur la place déserte, on la voyait monter énorme et
indifférente. Ces rues étaient étroites et souillées comme
les ruelles qui entourent les égÙses de village. Il y avait
çà et là l'enseigne d'une maison louche, une lanterne
rouge ... Meaulnes sentait sa douleur perdue, dans ce
quartier malpropre, vicieux, réfugié comme aux anciens
Ages, sous les arcs-boutants de la cathédrale. Il lui venait
une crainte de paysan, une répulsion pour cette église de
la ville, où tous les vices sont sculptés dans des cachettes,
qui est bâtie entre les mauvais lieux et qui n'a pas de
remede pour les plus pures douleurs d'amour.
Deux filles vinrent à passer, se tenant par la taille et le
regardant effrontément. Par dégollt ou par jeu, pour se
venger de son amour ou pour l'abîmer, Meaulnes les
suivit lentement à bicyclette et l'une d'elles, une misérable

L! GRAND MEA ULNES

771

fille dont les rares cheveux blonds étaient tirés en arrière
par un faux chignon, lui donna rendez-vous pour six
heures au Jardin de l'Archevêché, le jardin où Frantz
dans une de ses lettres donnait rendez-vous à la pauvre
Valentine.
Il ne dit pas non, sachant qu'à cette heure il aurait
depuis longtemps quitté la ville. Et de sa fenêtre basse,
dans la rue en pente, elle resta longtemps à lui faire des
signes vagues.
Il avait hàte de reprendre son chemin.
Avant de partir, il ne put résister au morne désir de
passer une dernière fois devant la maison de Valentine.
Il regarda de tous ses yeux et put faire provision de
tristesse. C'était une des dernières maisons du faubourg et
la rue devenait une route à partir de cet endroit ... En
face, une sorte de terrain vague formait comme une petite
place. Il n'y avait personne aux fenêtres, ni dans la cour,
nulle part. Seule, le long d'un mur, traînant deux gamins
en guenilles, une sale fille poudrée passa.
C'est là que l'enfance de Valentine s'était écoulée, là
qu'elle avait commencé à regarder le monde, de ses yeux
confiants et sages. Elle avait travaillé, cousu, derrière ces
fenêtres. Et Frantz était passé pour la voir, lui sourire,
dans cette rue de faubourg. Mais maintenant il n'y avait
plus rien, rien ... La triste soirée durait et Meaulnes savait
seulement que quelque part, perdue, durant ce même
apres-midi, Valentine regardait passer dans son souvenir
cette place morne où jamais elle ne viendrait plus.

Le long voyage qui lui restait à faire pour rentrer

�L! GRAND MEAULNES

772

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

devait être son dernier recours contre sa peine, sa derniere
distraction forcée avant de s'y enfoncer tout entier.
Il partit. Aux environs de la route, dans la vallée, de
délicieuses maisons-fermieres, entre les arbres, au bord de
l'eau, montraient leurs pignons pointus garnis de treillis
verts. Sans doute, là-bas, sur les pelouses, des jeunes filles
attentives parlaient de l'amour. On imaginait, là-bas, des
!mes, de belles imes ...
Mais, pour Meaulnes, à ce moment, il n'existait plus
qu'un seul amour, cet amour mal satisfait qu'on venait de
souffleter si cruellement, et la jeune fille entre toutes qu'il
eôt d0 protéger, sauvegarder, était justement celle-là qu'il
venait d'envoyer à sa perte.
Quelques lignes Mtives du journal m'apprenaient encore
qu'il avait formé le projet de retrouver Valentine cotlte
que coôte avant qu'il fat trop tard. Une date, dans un
coin de page, me faisait croire que c'était là ce long voyage
pour lequel Mme Meaulnes faisait des préparatifs, lorsque
j'étais venu à la Ferté-d'Angillon pour tout déranger.
Dans la mairie abandonnée, Meaulnes notait ses souvenirs
et ses projets par un beau matin de la fin du mois d'aotlt
- lorsque j'avais poussé la porte et lui avais apporté la
grande nouvelle qu'il n'attendait plus. Il avait été repris,
immobilisé, par son ancienne aventure, sans oser rien faire
ni rien avouer. Alors avaient commencé le remerds, le
regret et la peine, tant8t étouffés, tant6t triomphants,
jusqu'au jour des noces où le cri du bohémien dans les
sapins lui avait théitralement rappelé son premier serment
de jeune homme.

773

Sur ce même cahier de devoirs mensuels, il avait encore
griffonné quelques mots en Mte, à l'aube, avant de quitter
avec sa permission, - mais pour toujours - Yvonne de
Galais, son épouse depuis la veille :
" Je pars. Il faudra bien que je retrouve la piste des
deux bohémiens qui sont venus hier dans la sapiniere et
qui sont partis vers l'Est à bicyclette. Je ne reviendrai
pres d'Yvonne que si je puis ramener avec moi et installer
dans la " maison de Frantz " Frantz et Valentine

mariés.
" Ce manuscrit, que j'avais commencé comme un
journal secret et qui est devenu ma confession, sera, si je
ne reviens pas, la propriété de mon ami François Seurel."
Il avait dtl glisser le cahier en hite sous les autre~,
renfermer à clef son ancienne petite malle d'étudiant, et
disparaître.
ÉPILOGUE

Le temps passa. Je perdais l'espoir de revoir jamais
mon compagnon, et de mornes jours s'écoulaient dans
l'&amp;:ole paysanne, de tristes jours dans la maison déserte.
Frantz ne vint pas au rendez-vous que je lui avais fixé,
et d'ailleurs ma tante Moine! ne savait plus depuis longtemps où habitait Valentine.
La seule joie des Sablonnieres, ce fut bientê&gt;t la petite
fille qu'on avait pu sauver. A la fin de septembre, elle
s'annonçait même comme une solide et jolie petite fille.
Elle allait avoir un an. Cramponnée aux barreaux des

�774

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAID

chaises, elles les poussait toute seule, s'essayant à marcher
sans prendre garde aux chutes, et faisait un tintamarre
qui réveillait longuement les échos sourds de la demeure
abandonnée. Lorsque je la tenais dans mes bras, elle ne
souffrait jamais que je lui donne un baiser. Elle avait une
façon sauvage et charmante en même temps de frétiller
et de me repousser la figure avec sa petite main ouverte,
en riant aux éclats. De toute sa gaieté, de toute sa
violence enfantine, on e1lt dit qu'elle allait chasser le
chagrin qui pesait sur la maison depuis sa naissance. Je
me disais parfois : "Sans doute malgré cette sauvagerie,
sera-t-elle un peu mon enfant. " Mais une fois encore la
Providence en décida autrement.
Un dimanche matin de la fin de septembre, je m'étais
levé de fort bonne heure, avant même la paysanne qui
avait la garde de la petite fille. Je devais aller pêcher au
Cher avec deux hommes de Saint-Benoist et Jasmin
Delouche. Souvent ainsi les villageois d'alentour s'entendaient avec moi pour de grandes parties de braconnage:
pêches à la main, la nuit, pêches aux éperviers prohibés. ..
Tout le temps de l'été, nous partions, les jours de con~
des l'aube, et nous ne rentrions qu'à midi. C'était le
gagne-pain de presque tous ces hommes. Quant à mo4
c'était mon seul passe-temps, les seules aventures qui me
rappelassent les équipées de jadis. Et j'avais fini par
prendre go11t à ces randonnées, à ces longues pêches le
long de la rivière ou dans les roseaux de l'étang.
Ce matin-là, j'étais donc debout, à cinq heures et demie,
devant la maison, sous un petit hangar adossé au mur qui
séparait le jardin anglais des Sablonnières du jardin potager

LI GRAND MEAULNES

775

de la ferme. J'étais occupé à démêler mes filets que j'avais
jetés en tas, le jeudi d'avant.
Il ne faisait pas jour tout à fait; c'était le crépuscule
d'un ~eau matin de septembre; et le hangar où je
démêlais à la hàte mes engins se trouvait à demi plongé
dans la nuit.
J'étais là silencieux et affairé lorsque soudain j'entendis
la grille s'ouvrir, un pas crier sur le gravier.
- Oh ! Oh ! me dis-je, voici mes gens plus t6t que
je n'aurais cru. Et moi qui ne suis pas prêt!. ..
Mais l'homme qui entrait dans la cour m'était inconnu.
C'était, autant que je pus distinguer, un grand gaillard
barbu habillé comme un chasseur ou un braconnier. Au
lieu de venir me trouver là où les autres savaient que
j'&amp;ais toujours, à l'heure de nos rendez-vous, il gagna
directement la porte d'entrée,
.. ; c' est que1qu ' un de leurs amis qu'ils
- Bon .1 pensai-Je
auront convié sans me le dire et ils l'auront envoyé en
itlaireur.

L'homme fit jouer doucement, sans bruit, le loquet de
la porte. Mais je l'avais refermée, aussittt sorti. Il fit de
~me à l'entrée de la cuisine. Puis, hésitant un instant,
~ to1_1rna vers moi, éclairée par le demi-jour, sa figure
tnqwète. Et c'est alors seulement que je reconnus le
grand Meaulnes.

U~ long moment, je restai là, effrayé, désespéré, repris
IOUdam par toute la douleur qu'avait réveillée son retour.

Il avait disparu derriere la maison, en avait fait le tour,
il revenait, hésitant.
Alors je m'avançai vers lui, et sans rien dire je l'embrassai en sanglotant. Tout de suite, il comprit ;

et

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

_ Ah ! dit-il, d'une voix brève, elle est morte, n'estce pas?
Et il resta là, debout, sourd, immobile et terrible. Je
le pris par le bras et doucement je l'entraînai vers la maison. Il faisait jour maintenant. Tout de suite, pour que le
plus dur ftlt accompli, je lui fis monter l'escalier qui
menait vers la chambre de la morte. Sit6t entré, il tomba
à deux genoux devant le lit et, longtemps, resta la tête
enfouie dans ses deux bras.
Il se releva enfin, les yeux égarés, titubant, ne sachant
où il était. Et, toujours le guidant par le bras, j'ouvris la
porte qui faisait communiquer cette chambre avec celle
de la petite fille. Elle s'était éveillée toute seule - pendant
que sa nourrice était en bas - et, délibérément, s'était
assise dans son berceau. On voyait tout juste sa tête
étonnée, tournée vers nous.
- Voici ta fille, dis-je.
Il eut un sursaut et me regarda.
Puis il la saisit et l'enleva dans ses bras. Il ne put pas
bien la voir d'abord, parce qu'il pleurait. Alors, pour
détourner un peu ce grand attendrissement et ce flot de
larmes tout en la tenant très serrée contre lui, assise sur
' droit, il tourna vers moi sa tête baissée et me dit:
.
son bras
- Je les ai ramenés, les deux autres... Tu iras les voir
dans leur maison.
Et en effet, au début de la matinée, lorsque je m'en
allai, tout pensif et presque heureux, vers la maison de
Frantz qu'Yvonne de Galais m'avait jadis mont~ée
déserte j'aperçus de loin une manière de jeune ménagere
en colierette, qui balayait le pas de sa porte, objet de

LE GRAND MEAULNES

777

curiosité et d'enthousiasme pour plusieurs petits vachers
encümanchés qui s'en allaient à la messe...
Cependant la petite fille commençait à s'ennuyer d'être
serrée ainsi et, comme Augustin, la tête penchée de côté
pour cacher et arrêter ses larmes, continuait à ne pas
la regarder, elle lui flanqua une grande tape de sa petite
main sur sa bouche barbue et mouillée.
Cette fois le père leva bien haut sa fille la fit sauter
'
au bout de ses bras et la regarda avec une espèce de rire.
Satisfaite, elle battit des mains ...

.

Je m'étais légèrement reculé pour mieux les voir.
Un peu déçu et pourtant émerveillé je comprenais que la
petite fille avait enfin trouvé là Je compagnon qu'elle
attendait obscurément .. La seule joie que m'ellt lai~ée
le grand Meaulnes, je sentais bien qu'il était revenu pour
me la prendre. Et déjà je l'imaginais, la nuit, enveloppant
• fille dans un manteau, et partant avec elle pour de
nouvelles aventures.
ALAIN-FOURNIER.

FIN

�CHRONIQUE DE CAERDAL

779

En vérité, c'était une princesse.

CHRONIQUE DE CAERDAL

XXIV
MORT D'AMOUR
l
LA PRINCESSE ADIEU

En vérité, c'était une princesse. Elle ne croyait
pas au bonheur ; mais elle le voulait. Elle aimait
assez la vie, pour la quitter déserte. Elle avait
assez de cœur pour ne pas l'abaisser.
Elle était fière et libre ; non pas pour servir
les idoles peintes que les chambellans barbouillent
chaque jour de préjugés et de mensonges, à fin
d'en rafraichir les couleurs ; mais pour ne pas
renier le dieu qu'elle s'était donné. Et certes, son
dieu était l'amour. Sa religion n'était point un
manteau de cour, ni une singerie paîenne : c'était
bien l'amour qui jamais ne pardonne, et jamais
ne marchande, même s'il partage. Et ne f0t elle
point née dans un palais, sous la couronne, c~e
jeune fille avait la majesté des femmes : elle était
reine, puisqu'elle savait royalement aimer.

Ils ont parlé de sa folie, comme si toute grandeur n'était pas insensée au regard des médiocres.
Sur la hauteur, quelle beauté n'a point paru du
délire à l'horrible foule d'en bas? Les mouches
de la vallée bourdonnent contre Prométhée, •même
quand e1les vont loger leur vermine dans sa blessure. Vénus aussi délire, et Orphée. Et les sacristains de la morale ont oublié la folie de la croix.
La belle princesse était donc folle. Elle a porté
si haut sa chère vie, qu'elle n'a pas balancé à la
précipiter, le jour où on l'a contrainte de descendre.
Sans doute, l'incorruptible troupeau des valets,
hochant la tête et soupirant sous la livrée des
mœurs louables, bllme dans une si jeune princesse
le scandale de la mort volontaire ; et ils s'indignent
de la làcheté. Car ils ont, eux, tous les courages ;
et celui de vivre n'est encore rien près de celui
que je leur trouve de respirer ensemble, ou de cet
autre courage, encore plus héroYque, étant ce
qu'ils sont, chacun, de soi même se supporter.
Pour elle, la fiancée de Heidelberg, elle était si
bien née qu'elle n'a pas voulu vieillir avec eux,
ses sujets.
Que cette princesse morte me plait I Elle est
bien sage d'avoir été si folle. Son nom d'ailleurs
était Sagesse ; et je l'appelle aussi la P;incesse
Adieu.

�780

CHRONIQUE DE CAERDAL

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Elle tourne le dos à tous ces menteurs, et à
l'ennui sans bornes qu'ils exhalent. Qui ne mène,
à présent, dans la sottise du mensonge universel,
une vie d'accablant ennui ? Toutes les créatures
sont désormais soumises au même sort, réglé une
fois pour toutes. Les plus grandes et les plus
belles figures sont inscrites, dès la naissance, dans
le cercle rigoureux de la convention. Une grâce
radieuse, une forme souveraine en vain naîtrait
au monde : il lui faut passer par l'ignominie du
journal et du critique à un sou.
La princesse Adieu en a par dessus les yeux
d'une vie si mal faite, où le premier faquin venu
fait la loi au cœur d'une femme, pourvu qu'il ait
un titre de ministre ou une clef de chambellan.
En frac et en surplis, les voici qui la menacent
du ciel, comme s'ils en tenaient les foudres par
acte passé devant notaire, et qu'ils en fuss~nt }es
porte glaives, eux qui, même au fond de 1enter,
se retrouveront éternels porte-vases, porte-bourdes
et porte-queues comme devant. Plutôt que disputer avec ces docteurs vêtus en chiens savants, elle
choisit de mourir, la petite princesse.

781

de si grotesque ou de si risiblement lugubre que
cette plébaille de princes, tous lieutenants de la
Providence dans l'armée allemande, et tous en
uniforme ? Celui-ci, Guillaume des LancÎers ou.
Ruprecht de la Garde, ne s'indigne pas que la
pauvre petite reine soit morte par la faute des sots
de son espèce. Non. Soyez. en stîr, son indignation
est plus généreuse: elle vient de la vanité blessée.
Il est furieux que sa cousine n'ait pas pris son
avis pour aimer un homme de son choix. Et
qu'elle osât rêver de l'épouser contre le gré de
toute la maison ! Une fille de ce rang déchoir
jusqu'à chérir le fils d'une autre race, et quelle
race! Un tel affront aux mille Hohenschwein et
aux dix mille Gaensebourg ! à '' tous nos morts ",
et à tant de vivants qui n'en valent guère mieux!
Car cette race est assez. bonne pour leur donner
un Dieu, mais non pas un cousin ou un beau frère.
Tous les menteurs sont généalogistes, il me
semble. Et il n'est bon mensonge que de généalogie.

II
OPHÉLIE D:ÉSESPÈRll

C'est alors qu'un prince de la famille, certain
Guillaume de Hohenschwein xxxvt ou Ruprecht
xuv de Gaenseburg a cru bon d'entrer en_ scène
avec sa couronne fermée et son sabre de bois. Les
buses ont aussi la couronne fermée. Y a-t-il rien

Dans l'amour contrarié, une jeune femme prend
une vue désespérée du monde: elle s'y voit, enfin.
Tout lui manque à la fois, et elle même. Elle perd
sa raison de vivre. Comme une marée de la vase,

�782

CHRONIQUE DE CAERDAL

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

elle regarde, elle sent monter autour d'elle la foule
des intérêts sordides qu'on lui oppose. Ils sont
tous soulevés avec cette puanteur irrésistible des
bas fonds que l'on cache, à l'ordinaire, sous toute
sorte de corbeilles, de guirlandes et de parterres en
fleurs ; mais l'orage les découvre, et la vieille
ordure des lois, des préjugés et de toutes ces
morales crevées depuis des siècles fume en scandale : c'est l'encens de l'utilité sociale, encens d'une
suffocante odeur.
La jeune femme s'épouvante ; elle se révolte,
elle essaie de fuir. Un seul intérêt faisait pour elle
le droit de tous les autres et la beauté du monde.
Elle veut le sauver, et se sauver avec lui. Elle
prend sa course à travers la fumée, la punaisie des
chambellans et les clameurs des douairières ces
chaises percées du bon usage. Mais elle ne 'peut
~ller assez loin. On la poursuit et on l'arrête.
Epuisée, on la lie par son honneur, et on l'entrave
dans sa fierté même. On lui fait honte de sa chère
ivresse. Elle rentre dans la maison natale, qui est
la citadelle du marais, et toujours une prison, bâtie
sur les pilotis de la vanité et maçonnée de mensonges. Tous les ais sont pourris; et chacun le sait
bien dans la confrérie des ingénieurs politiques,
lesquels passent leur temps à tâter les fondations
de la baraque, et à les cimenter de leur grasse
salive. Mais ils tiennent encore par la force de la
coutume ; et la grande affaire est de ne pas les

ébranler d'un coup trop soudain ou trop rude. Le
corps d'une jeune princesse, qu'il serve du moins
à caler un pan de mur.
Elle pourtant, la jeune fille, le deuil de son
amour est le deuil de la vie. Un dégoô.t sans
limites enveloppe pour elle tout l'univers. Elle n'a
plus d'espérance. Une même vue lui révèle sa
propre misère et toutes les bassesses du monde.
Princesse, étiez vous déjà si femme de ne pas
vous sentir la force de régner là dessus par le
dédain? Vous étiez trop délicate. Et c'est dans le
bonheur seulement qu'une vraie femme est dédaigneuse.
Vous vous êtes laissée étrangler par la théorie et
les sermons des menteurs, de qui chaque imposture
se glorifie d'être une racine. lis ne vous ont pas.
fait peur : ils vous ont écœurée de leur rage et
de leurs mépris. Ils vous ont menacée de leur
conscience, cette pistole de Saint-Lazare. Et couvent pour couvent, vous avez choisi, entre les
deux fleuves du jour et de la nuit, la tranquille
abbaye de sous terre.

III
MORT D'AMOUR

r

La mort d'amour est certes la plus belle. Comment
mourrait on mieux que si l'on meurt d'amour?

�784

LA NOUVELLE REVUE

FRANÇAIS!

Le jour vient où il faut créer son univers, sous
peine de tout perdre. Et même alors la vue que
l'on a prise du néant emplit à ce point les yeux,
qu'ils se ferment. En cette agonie, la douleur
même parait sans raison.
Que rien, rien n'ait de prix, que rien n'ait ombre
d'importance, c'est bien le pis. Si du moins l'on
pouvait se promettre quelque féconde torture 1 Il
vaudrait la peine de souffrir. Mais que rien ne
serve à rien, qu'il ne vaille pas la peine de s'immoler, que rien de nous n'importe plus que son
contraire, pas même un divin sacrifiçe, c'est alors
qu'une ombre infinie se couche sur notre Ame; et
le mouvement même de notre suprême espérance
tourne en infinie nausée.
Cependant, l'amour qui nous perd est aussi
l'amour qui nous sauve. Dans cette profondeur de
dégoôt, rien d'ailé ne nous visite que cette sanglante palpitation de l'amour. Et c'est de ce souffle
qu'on ressuscite.
Mais le sauveur attendu ne sauve que les cœurs
capables d'être sauvés. Il faut être digne de son
amour. Il faut être digne de sa douleur.
Les Saints meurent d'amour, pour s'élever enfin
dans un paradis d'amour éternelle. Bienheureux
sont ils dits, et non à contre sens. Mais qu'on
n'abuse pas de leur bonheur contre nous. Et je
leur dirai un peu, comme le prince Muichkine au

CHRONIQUE DE CAERDAL

mourant qui le brave : "Passez le premier, et
pardonnez nous notre malheur. "
Dans la mort d'amour, quelle foi vive!
Cette mort, qui est partout et qui de toutes
parts nous assiège, la mort d'amour passionnément
la nie. Elle dit que sans amour c'est la vie qui est
la mort. Elle le dit, et elle le prouve.
L'amour a pris toute la créature. Elle n'est plus
elle même : elle est par delà son être, étant
uniquement ce qu'elle aime. Avec douleur, avec
désespoir sans doute. La mort est en fuite, pourtant : elle ne prend de cette femme qui se tue, que
ce qu'elle lui laisse ; mais le rêve de ce camr, la
foi le lui dérobe.
En vérité, ou vivre en Dieu, ou mourir d'amour.
Ceux qui sont morts d'amour valent mieux que
les autres. Rien n'est plus grand, si ce n'est de
subir, dans la vie, l'extrême douleur d'aimer; et
sans se plaindre. Mais il y faut, peut être, trop de
force.
Ils vont dire que j'invite les jeunes filles à se
tuer, et les jeunes femmes à sauter dans la rivière.
Je les retiens sur le bord, au contraire. Tant de
beauté doit faire horreur au plus grand nombre,
et donner du soupçon aux âmes vulgaires. Je ne
pousse que ceux qui sont déjà tombés. Je ne vante

�786

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pas la faiblesse de ceux qui meurent par amour ;
mais j'entends la plaindre et la caresser.
Cependant, la puissance d'un homme se mesure
à sa force pour la douleur, et pour vivre.

IV
SE TUER, ET NON

Se tuer, c'est avouer son néant. Or, on n'est
homme et on ne vit en homme, que pour ne
jamais faire cet horrible aveu.
,
..
Il peut être admirable de se tuer, a la cond1t1on
qu'on soit un être doux et faible, qui ne ré~i_ste
plus à un seul sentiment trop fort pour sa frag1hté,
et qui confesse sa douceur avec sa faiblesse. Il y a
là une sorte de sacrifice à une beauté trop forte.
Cette faiblesse s'immole à une grandeur inaccessible. Mais comme elle la connait ! Ha, chères
créatures capables de vous immoler.
Ainsi je ne vois point de plus belle mort que
de mourir d'amour, si en effet on ne peut pas
vivre. Mort très pure, pure de tout reproche, pure
de toute vengeance : pure de cette haine qui tient
si souvent toute la place de l'amour, et qui fait le
fond des jaloux: l'amour des jaloux est une haine:
car ils s'aiment eux mêmes avant tout et par dessus
tout. Et combien d'amants farouches ne se sont
tués que pour attacher leur furie vengeresse au

CHRONIQUE DE CAERDAL

cœur de ceux qu'ils laissent, et qu'ils aiment bien
moins, les aimant de la sorte, qu'ils ne les détestent
à perpétuité.
N'a-t-on pas la force de supporter le mal d'être
et la peine de vivre dans une passion malheureuse,
je consens qu'on se tue. Et mort pour mort, encore
un coup, il n'en est pas de plus belle. L'amour est
une patrie. Il est beau de n'y pas survivre.
Mais il est bien plus beau de souffrir pour elle,
et d'autant plus que plus profonde est la douleur.
Il est beau de porter sa passion : il est divin de
l'embrasser dans le supplice.
Je ne dis pas de la vaincre. Je ne crois pas à
cette sorte de . triomphes, sinon quand la passion
est trop émoussée ou trop faible pour n'être pas
déjà vaincue. Assis dans son rond de cuir, (c'est
son auréole), le docteur de Sorbonne abonde en
ces victoires, pour le compte de Corneille.
Non; il n'est pas question de vaincre sa douleur:
mais d'en être digne, de la charger tout entière, de
la nourrir, de vivre avec elle, d'en avoir au fond
de soi la force, le génie toujours vivace et l'aliment.
Enfin, celui qui connait la passion d'homme, sait
aussi ce qu'elle exige. Il lui faut être le Prométhée
qui ne demande pas grâce au milieu de ses plus
terribles cris. Plus il crie, plus il souffre, et plus il
est immortel. Il ne demeure pas immobile: le mal
lui tord les bras et lui fait bouillir le flanc. Or,
plus il se sent vivre dans la torture, plus il ouvre

,

�788

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

son foie au bec qui le déchire. Et toujours malgré
lui. Car il hait la douleur autant qu'il l'accueille ;
et il ne s'y dérobe pas plus qu'il ne ~•y résign~ .•
Que la beauté soit avec nous I C est la pnere
de la douleur.
V
n'uNE MORT VOLONTAIRE

Tombé sur les o-enoux, celui qui se laisse choir
contre terre ne v~ut pas mourir : il s'offre au
maître de la poussière et se fait égorger. La mort
volontaire est hideuse, si elle n'est en effet un
acte de volonté.
Pour la plupart, se tuer c'est succomber à la
tentation d'en bas. On se met à son rang. On se
juge. On se biffe du texte/ un _pauvre mot qui n'a
pas de sens. Ce delea.ur m effraie.
. .
Je vois une grandeur dans la mort volon~re •
mais c'est la grandeur des faibles. Ils veulent vme,
et ne peuvent pas être.

1

1

11 ne faut pas fermer soi même la route où Dieu
peut venir. Entre lui et nous, il ne f~ut p~s cre11ser cet abime de vide. S'il vole un JOUr a notre
rencontre faut il avoir eu l'affreuse faiblesse d'e~
•
cer nous ' mêmes nos traces sur le chemin
ou1 11
nous cherche, de sorte qu'il ne nous trouve plus?

CHRONIQUE DE CAERDAL

789

Dans la faiblesse, il est une séduisante tentation :
dépouiller enfin l'armure ; et se coucher tout de
son long sous le poids. Glisser au fleuve, et que
ces armes ne soient plus, enfin, que la plus lourde
pierre au cou.
Ah, parfois, on aimerait de se laisser aller. C'est
assez, c'est trop être soi même. C'est assez lutter
contre tout ce qui nous offense, et contre la femme
pleurante que nous tenons enchainée au fond de
nous. On est si tendre dans l'abandon de soi,
quand on est recru de ces ardeurs violentes, ou
brüle une bien plus haute, mais terrible tendresse!
Tomber à la rivière ! Que la cruelle coule avec
son babil au soleil ! Et que le courant nous porte
où il voudra, loin de vous, les hommes, et loin
de nous.
Mais c'est trop fléchir. La pensée que je cède
me brtlle au point que je ne puis plus goilter la
morne joie de céder,
Nous ne sommes tentés que pour ne pas succomber à la tentation.

VI
CŒUR INSATIABLE

Plus grand est l'amour de la vie, plus profonde

la connaissance de la mort.
C'est parce que j'aime infiniment la vie, que Je
suis à l'infini dans la mort.

�790

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS&amp;

Connaître, c'est être. Et tout être à ce que l'on
connaît, y naitre sans cesse et y renaitre. Quel
courage ne faut il pas, pour aller à la vie par ces
voies toutes mortelles ? Quelle vertu pour ne pas
se soustraire au supplice et à l'effroi de ces morts
successives ? Mais ce qui réclame le plus de courage est ce qui me tente le plus.

CHRONIQUE DE CAERDAL

791
mort: c'est force alors de se tuer ; c'est vouloir
libre ; c'est charité. Je veux me restituer entier à
mon dieu, tel ~n enfant grandi, mais qui semble
toujours naitre : comme une feuille de mai, non
comme une branche pourrie.
Mais être las de sa peine, las de vivre, las de
souffrance et lassé de soi? Non. Que toutes occasions de combat nous soient occasions de victoire:
il s'agit de vaincre. Pour soi, non pour le monde.
Pour vous, mon àme, pour vous.

PART DU DESTIN

ANDRÉ SUARÈS.

Cependant Némésis est jalouse. Elle ne veut
pas qu'on se vante, même d'être docile aux dieux;
même de subir sans révolte leur . inconstance.
Némésis prétend être injuste contre les hommes,
et folle s'il lui plait. C est la part du destin, et je
la lui fais dans mon courage. Je réserve donc le
cas de la maladie, qui nous ampute de notre àme;
et du tyran, cette autre maladie, la plus vile de
toutes, quand il prétend nous asservir et nous
dégrader. Car s'il veut seulement me faire taire,
j'y souscris. Les tyrans m'ont rendu le silence plus
cher que toute parole. J'en ai fait dès longtemps
l'essai dans le mépris de cçux qui me diffament
et me méjugent.
L'abjecte maladie qui nous 6te à notre belle
guerre, et qui ne nous permet plus d'être maîtres
de nous mêmes, il faut lui échapper, füt ce par la

�NOTES

79 2

793

en y ~ettant surtout les entours et l'époque de Villon. Ce qui

NOTES
LA LITTÉRATURE
FRANÇOIS VILLON, SA VIE ET SON TEMPS, par
Pierre Champion (Honoré Champion).
M. Pierre Champion a donné dans les deux beaux volumes
de ce François Villon, un pendant a sa Yie de Charles d'Or/14111.
Le voici avec l'honneur d'avoir écrit sur les deux grands poètes
du XV• siècle les monographies copieuses, complètes, qui
manquaient, et que, d'ici longtemps, on ne refera pas. A un
biograph.e, a un érudit, les deux carrières où puiser ses deux
livres ont d-ti paraître bien singulièrement inégales, mais d'une
inégalité symétrique et compensée. Un des premiers princes
du sang, Charles d'Orléans, laisse dans l'histoire de son
temps, dans les archives de toutes sorte,, une trace assez large
pour que son historien ait aujourd'hui ses coudées franches,
pour qu'il puisse s'attabler devant une table bien servie,
une matière abondante, et que de tout cela ressorte un
portrait en pied, bien réel et bien vivant. C'est avec la vie
même de Charles d'Orléans que M. Champion avait pli
remplir son premier ouvrage. Il n'en est point de même pour
Villon : les pièces d'archives qui le concernent tiendraient
aujourd'hui dans une chemise aussi mince que celle où devait
grelotter l'hiver son maigre corps, et ne concernent que ses
dém~lés avec la justice, part, il est vrai, capitale de son existence.
C'est pourquoi M. Champion a dtî remplir les deux volumes
de son œuvre avec beaucoup de digressions pittoresques, l'étoffer

est curieux, c'est qu'au lendemain de la mort de Villon et de
Charles,
la destinée
des deux poètes, des deux œuvres, soit
·
.
.
précisément mverse de celle qui échut, tant dans le bruit de
le~r temps que dans nos armoires a documents, à Jeurs deux
existences. Charles d'Orléans reste ignoré jusqu'au XVIII• siècle,
~poque où son œuvre est révélée très obscuréme_nt et très
tncornpléternent
:. aujourd'hui encore, il n'y en a pas d'éd'1t1011
·
, ..
de~mtt~e (M. Pierre Champion nous l'a promise et nous la
don) ; 11 n'y en a aucune édition dans le commerce : et il ne
~e semble pas q_~e. le commerce doive la réclamer bien impéneusement, car J a1 eu, ces dernières années, à couper moimême, ~a~s deux bibliothèques d'Université française, les
pages relig1eusement intactes et empoussiérées de l'éd"t •
d'Hé ·
.
,
1100
ricault, mcorrecte sans doute, mais qui loge si bien dans
1
a poche, et pèse si peu, pour une promenade d'été, à un
veston léger. Au contraire, Villon fut de bonne heure tenu
pour un grand. poète (une foii mort, bien entendu), publié de
no~breuses fois, et par Clément Marot lui-même, cité par
Boileau, pour des raisons et en des termes d'ailleurs bizarres à,
l'ordre du jour de l'Art Poltù111e.
'

•
Villon sut le premier, en de1 siècles grossitn. ..
En:endez qu'il en fait une sorte de Malherbe spontané et
M. Pierre Champion aurait pu joindre cela, dans son cha;itre
sor la Lé~ende de Yi/km, aux Frandm Repue1 et aux anecdotes
de ;1ùbela1s ! Aujourd'hui Villon demeure sinon le plus lu, du
moms le plus édité actuellement, de nos poètes antérieurs au
XVII•
siècle. Lorsque le duc Charles et Villon , l'un prem1er
·
•
pnnc~ du sang, ~•autre criminel en rupture de ban, l'un
à ~a paternité d'un roi de France, l'autre aux prisons et
quest10n par l'eau du Châtelet, se rencontrèren~ à Blois si
une bohé mienne
·
· de clairvoyance
.
'
pleme
avait aux deux poètes

r~mu

9

�794

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

annoncé tout cet avenir, lequel des deux aurait cru à sa male
aventure, lequel des deux a sa bonne aventure ?_ •
•
J'ai dit que les documents dont il disposait unposatent à
M. Champion une rédaction différente de ses deux grands
ouvrages. Mais il y a une autre raison. Dans son Charlts
d'Orléans et dans son Villon, il s'est préoccupé du lecteur de ses
deux poètes plutôt que de son propre lecte~. Il_ a vou~u lui
mettre dans les mains un guide abondant et bien informe. Il a
écrit un commentaire biographique des poésies. Or ce commentaire biographique est, pour l'un et l'autre, nécessairement
différent. Les poésies du duc Charles, issues du Roman de 14
Rose, ont pour matière des abstractions, celles_ de Vill~n des
\
réalités hommes et choses. L'exégète n'éclairera pomt le
lecteur' sur Dangier et Merencolie comme il l'éclaire sur la
Belle Heaulmière et Thibault d' Aussigny. Pour que nous comprenions bien les Laiz et le Te1ta~ent, po~r que notre i~t~igence de Villon sorte un peu des cmq ou six balla~es t_rad1t1onnelles qu'il a pour Yaus bri1és, il faut qu'un historien_ nous
prenne par la main, nous conduise par ce ~édale adm1r~ble,
pittoresque, parfois malodorant ainsi que celu~ même ~u vieux
Paris quattrocentiste évoqué par M. Champ10n. Il n Y a pas
·
·
· ·
de la
d'autre commentaire possible
que celm-là.
A l' ongme
poésie française moderne, il semble alors que le duc Charles et
Villon marquent, comme deux ~atières un peu grêles, la plac:
qu'occupe en Italie le seul génie de Dante, que les Balladts e
les Rondeaux de !'Orléanais soient un peu notre Paradm, les
deux Testaments de Villon notre lnfirrro (étant bien ma'.nte_nue,
comme disait Paul-Louis, la distance qui sépare Tivoli de
Pontoise et Gonesse d' Albano). Eh bien ! il faut que le commentaire de Charles soit, co=e celui du Paradis, un comm~ntaire allégorique, le commentaire de Villon un com1:1enta1re
historique ainsi que celui de l' Enfer: Et j'imagme que
M. Pierre Champion a dO. hésiter, pour la rédaction_d\son
Villon, entre deux partis : celui qu'il a pris, et celui dune

NOTES

795

édition infiniment annotée et commentée, une édition analogue a celle que la même et bonne librairie nous donne, un
peu lentement, de Rabelais, et au fronton de laquelle le nom
de M. Pierre Champion eût faé encadré par ceux d' Auguste
Longuon et de Marcel Schwob. Même Rabelais et Stendhal
eussent-ils été, dans la maison, aussi royalement servis r
On ne saurait trop attirer l'attention sur le renouvellement
complet que depuis une vingtaine d'années des œuvres d'érudition comme celle-là ont apporté à la vertu suggestive et
esthétique de textes qui paraissaient avoir atteint leur point de
d'immobilité. Là est le travail véritable et durable, la vertu
propre de la critique contemporaine. Il y a une ou deux semaines
je parcourais, à peine en plus de temps que n'en avait mis
l'auteur à le penser et à l'écrire, un article de M. Faguet sur
Brunetière ; M. Faguet annonçant qu'il donnerait bientôt une
étude ample et approfondie sur son auteur, concluait mélancoliquement que tout cela, peut-être, n'empêcherait pas que
l'oubli ne vînt tôt recouvrir Brunetière, comme d'ailleurs,
ajoutait M. Faguet, moi-même et nous tous, les critiques,
excepté Sainte-Beuve. Or, si dans les coupes sombres d'un
avenir prochain sont comprises l'œuvre de Brunetière et celle
de M. Faguet, en est-il de même pour des travaux d'érudition
en apparence modestes, ingrats, de rayonnement faible, mais
qu'il devient désormais à peu près impossible d'écarter ? Ce
que M. Victor Bérard a fait pour le voyage d'Ulysse, ce que
M. Lefranc et ses compagnons de travail ont fait pour la
guerre picrocholine et pour les navigations de Pantagruel, ce
que M. Pierre Champion, héritier et disciple de Marcel
Schwob, fait aujourd'hui pour les Te1taments, cela n'est-il pas
incorporé pour bien longtemps aux noms d'Homère,de Rabelais,
de Villon r Celui qui apporte des faits historiques est toujours
le bienvenu. Quant aux jugements, il semble que nous en
ayons été fournis une bonne fois par Sainte-Beuve, qui, là où
il ne pouvait savoir, a presque toujours deviné juste. De sorte

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!!

qu'aujourd'hui l'on dirait que pour un érudit intelligent ~:rire
soit mettre une pierre sur des pierres, et que pour un critique
intelligent ce soit remettre de l'eau claire dans du vin déjà
mouillé.
Et la critique aurait bien tort de dédaigner comme lourdes
au nez et laides à voir les lunettes que lui polissent patiemment
des chercheurs comme M. Champion. En voici un exemple
amusant. U y a dans les LaÎi ces vers :

Por1res orphelins impourueus,
Tow deschalilsiez, tout despouroew,
Et denuez comme le r1er;
J'ordonne 'i,/ il; soient pouffltus,
,,1u moini pour pa11er ut yr1er:
Premièremmt, Colin Lauren;,
Girard Gossouyn et Je/Jan Marceau,
Dt1poUNJeUJ de biens, de parens,
Qui n'ont r1ail/ani l'anu d'un seau,
C!ta;tun de 11111 hitns ungfimau,
Ou fjUIZlre hlans, /ils l'ayment mieulx.
li mengeront maint bon morceau,
Lu enfans, 9uant je seray r1ieulx !
Théophile Gautier écrit sur ces vers: "Certainement Villon
n'était pas né pour être un coupe-bourse ; il avait un~ bell_c
âme, accessible à tous les bons sentiments ... Il soutenait trois
jeunes orphelins... Il leur recommande de travailler. " Or le
bon Théo répand ce jour-là des larmes sur le pauvre Holopherne. Car M. Pierre Champion nous prouve que_ ce .legs,
comme la plupart de ceux des deux Testaments, est u-omque,
doit être compris en antiphrase, et que Colin Laurens, Girart
Gossouyn et Jean Marceau; " ces trois petits enfançons
ditoyables sont trois riches et vieux usuriers, entre les plus

NOTES

797

riches de France ! " De sorte que les vers de Villon sortent de
la même veine que ceux de Banville :

l'autre jour, attendant r1ainement de l'argent
Qui me r1ient de Hanor1re,
Je pleuraii depltil dam la rue, en songeant
Combien Rotsd,ild est paur1rt !
Et je ne fais pas ce rapprochement pour le vain plaisir de
juxtaposer deux stances, mais je le trouve significatif, consolant
et beau; pour un poète du xve siècle ce n'est que par antiphrase
simple et par jeu que l'on peut parler de la pauvreté d'un usurier;
pour un poète du XIX&amp; siècle, cette pauvreté n'est pas ironie,
mais vérité, quand elle se compare a la riche~e de ce qui vaut
vraiment, l'exaltation et la liberté intérieures. De l'un à l'autre
texte, la ligne est la même, mais ascendante vers les sommets et
vers l'air pur.
Dans ces deux gros volumes, M. Pierre Champion n'a
prétendu qu'a un travail d'historien, et, tout en appréciant
sobrement le génie de Villon, il a laissé de côté la technique
et la place de sa poésie. C'était son droit ; il est bien de servir
non seulement de guide au lecteur actuel, mais de base nécessaire à un auteur futur, à un analyste que le Villon de Gaston
P1ris n'a nullement lieu de décourager. Cependant j'aimerais
que M. Champion ait été un peu plus loin dans la psychologie
de son poète. Je ne suis pas insensible an charme ni à la vérité
de la page qui ouvre le tome II, mais M. Champion se contente
d'y reconstituer son Villon sur le type général du jeune homme
que chacun peut retrouver en soi, et non sur le type particulier
du Poète. Il y avait pourtant un terme de comparaison intéresl saut. Je suis étonné que pas une seule fois M. Champion n'ait
prononcé le nom de Verlaine. Et cependant, de Villon à
Verlaine, l'analogie de la vie, l'analogie de la poésie, frappent
à première vue. Tous deux tirant, à une époque de poésie
artificielle, la poésie de l'âme la plus intérieure et de fonds

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

musicaux, bdilants, qu'avant eux on ne soupçonnait pas. Tous
deux débiles de volonté, épris de l'Amour, et le sentant mêlé
aux vibrations de leur génie, mais, par laideur physique ou par
timidité, voués à la Vénus des carrefours. Tous deux sans
défense contre leur temps, écrasés sous l'ordre et sous la loi.
Tous deux trouvant dans leur prison les sources de l'inspiration
chrétienne et la voix qui les rappelle à Dieu : à ce sujet
M. Champion écrit sur Villon une page que l'on peut transporter sans y rien changer à la prison de Mons et aux origines
de Sage,se. Et entre les hasards des événements, quelle concordance frappante 1 "Il y a parfois dans la vie, dit M. Champion,
un instant rapide dont les conséquences se feront sentir sur tout
le reste de notre existence ; une minute mystérieuse la domine,
un accident en modifie toute la suite. Il est un destin qui nous
ferme une route et en inaique irrévocablemeut une autre:
ainsi l'éprouva Villon quand il rencontra un prêtre amoureux
et colérique. " Suit l'aventure du 5 juin 145 5, la rixe de
Villon et du prêtre Philippe Sermoise, Villon blessé, tirant sa
dague, et frappant mortellement son adversaire. De là tous ses
malheurs. Lisez dans le Paul Fer/aine de Lepelletier le récit de
cette dispute armée avec Rimbaud qui valut au poète sa condamnation, puis une vie hors la loi. L'instant rapide, la minute
mystérieuse, le destin, sont les mêmes. 11 semble qu'à deux
moments de notre poésie le même ange soit passé, pour lui
marquer, d'un coup rude, et sans souci de la chair qu'il blessait,
sa route.
A.T.

A PROPOS DE DEUX LIVRES DE M. ANDRÉ
SUARÈS : IDÉES ET VISIONS (Emile Paul, 3 fr. 50). TROIS HOMMES (Nouvelle Revue française 3 fr. 50).
Quelque importance que nous nous plaisions à reconnaître
à ces deux ouvrages, ils ne nous donnent pas l'homme tout

NOTES

799

entier. Aussi bien ne seront-ils pas pour nous le prétexte d'une
étude d'ensemble, mais le sujet de quelques réflexions. Ils rassemblent les plus frappantes qualités de !'écrivain, du penseur, du
critique. Nous n'envisagerons ici l'œuvre complexe de M. Suarès
que sous ce triple rapport.
En un temps ou l'on n' "écrit" plus - ou plus guère - la
moindre page de M. Suarès, la moins bonne comme la meilleure,
étonne en ceci dès l'abord, qu'elle est "écrite''. M. Suarès dit
quelque part que tout auteur vraiment grand a un style et se
reconnaît à cela. Lui aussi veut avoir un style - il en a un. Il
ne joue pas avec le mot; le mot n'est pas pour lui chose légère ;
il ne peut pas souffrir qu'il s'émancipe dans la phnse; il tient
sur lui sa griffe; le sens qu'il veut qu'il ait, il le lui donne; il
le pres~e, le choque, l'éprouve et quand il le sait assez dur, sans
alliage, irréductible à aucun autre, alors il le rive :1 sa place,
forçant, au besoin, la syntaxe, pour l'y mi;ux river. Quand
M. Suarès dit style, il veut dire grand style et il ne conçoit pas
qu'on se puisse soucier d'un autre. Le grand style français !
il n'est pas tant pour lui dans Bossuet que dans Pascal; pas
tant un style d'apparat, qu'un style de passion et de souffrance,
qu'un style intérieur, et même quand il crie. li ne s'arrondit
pas, il épouse tous les àngles de la pensée ; sans la pensée "il
ne serait de rien". Appelons-le le style de l'homme solitaire.
C'est le vertige de -Ja solitude qui met en branle la pensée de
M. André Suarès.
Le solitaire pense en profondeur ; il n'a que faire des
constatations superficielles de nos sens, des déductions dont la
raison de tout homme est capable. La on commence le gouffre,
c'est là qu'il aime à se tenir. Plus il s'écarte du vulgaire - plus
il attache de prix à son originalité, plus il s'écoute, et plus il
parle. Plus il se sépare de l'homme social - plus il sent s'aiguiser
son appétit de l'absolu. Penser n'est plus pour lui la découverte de rapports nouveaux entre les faits et les idées, mais,
par delà l'expérience, par delà' la géométrie, c'est ausculter le

�800

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

cœur souterrain de la vie, poursuivre le secret qu'on n'atteint
point et le poursuivre d'autant plus furieusement qu'on sait
qu'aucun homme ne peut l'atteindre. Pour le penseur solitaire
il n'y a pas d'autre problème que celui de notre destin : art,
science, morale, politique, tout s'y rapporte. - Ainsi, M. André
Suarès recommence la tragédie de Pascal. Mais il ne semble
pas que la révélation pacifiante lui soit venue. Ou bien c'est
qu'il l'a repoussée. Il la repousserait encore, je le crois. Il craint
qu'elle ne fasse obstacle à cette vertu entêtée de recoignement,
de réaction, de rétraction sur soi-même qu'il cultive douloureusement. Autre part que dans cette lutte, ses facultés mal
activées ne rendraient pas leur effort maximum.
On me dirz que le solitaire d'autrefois ne se donnait pas en
spectacle au monde, que les cris de Pascal devaient s'éteindre
dans l'œuvre qu'il avait rêvée et qu'il n'eftt pas le loisir de
parfaire. Depuis Pascal, nous avons eu Rousseau, nous avoni eu le
romantisme l Les mœurs littéraires ont changé. Chacun se confesse tout haut, et même qui n'a pas à confesser grand' chose.
Voudrait-on que M. Suarès, si riche d'intimes méditations, fût
seul à garder Je silence 1 S'il nie le monde, il faut bien que le
monde apprenne de lui qu'il est nié] Soit qu'il prenne le masque
du condottière, soit qu'il anime le personnage de Lord Spleen,
c'est donc M. Suarès qui parle et on sait qu'il parle en son nom.
Lorsque je lis dans ldéu et Visions ces extraordinaires Rljltxil/1/S
.Jur la Décadence, ou le chapitre Art-style de Lord Spleen ttl
Cornouaille1, j'entends une voix de prophete sortir de la
caverne; elle me hait, elle me juge, elle me blesse; elle veut
pourtant me convaincre. Elle est si péremptoire et d'une
âpreté si singuliere que je voudrais qu'elle eût toujours
raison. Mais ce n'est pas impunément qu'on se grise sans cesse
de sa propre pensée, et ici - le plus grave obstacle à une
victoire totale sur le lecteur, la raison qui fait que M. Suarès
n'a pas encore la situation qu'il mérite, c'est qu'ayant
choisi le ton du sublime, il lui arrive parfois de rester en

NOTES

801

dessous. On lui saura moins de gré qu'on ne le devrait, de
ses plus hautes et de ses plus justes pensées, pour une pensée
moins haute ou moins juste, qu'il aura laissé passer dans l'élan
de la production. M. Suarès écrit dans son Portrait d' Ibsen " On
est rhéteur d'idées, comme on est rhéteur de phrases; comme
on bâtit sur de grands mots vides, on fait sur de hautes pensées ;
mais la fabrique, ici et là, n'est pas moins vaine." A ce moment,
sans en avoir une conscience claire, je sais qu'il songe à lui ; il
flaire le danger vers quoi l'abus de la pensée l'incline, lui comme
un autre, et comme les plus grands. Son lecteur le plus attaché,
tremble sans cesse qu'il n' "abuse".
Au fond, M. Suares est trop libre de sa pensée, de penser
ce qu'il veut et à ce qu'il veut. Il lui est devenu tout de suite
trop aisé de remplir une page ou un paragraphe de quelques
formules frappantes, durement nouées et qui vont loin. A mon
avis il ne donne toute sa mesure que quand son sujet se particularise, quand ce n'est plus l' "homme" mais "tel homme",
quand la figure d'un Ibsen, d'un Pascal rassemble à soi ses
idées erratiques, le force à les grouper, à les lier et à les
ordonner logiquement dans la continuité d'un ensemble. Nulle
part M. Suares n'est davantage lui-même et ne parle plus
éloquemment de lui-même, que là où il confronte involontairement leur solitude à la sienne. Alors les paragraphes s'enchaînent, se commandent, se poussent ; l'amas de cellules
vivantes consent à un échange et forme un organisme, un être...
Pour caractériser ces grands hommes qui lui ressemblent,
M. Suarès trouve des traits qu'il ne trouverait pas pour lui ; il
lit dans une œuvre et sur un visage tout ce que l'œuvre et le
visage ont tu, comme ferait le plus grand portraitiste. " Ces
yeux d'Ibsen, au milieu de sa vie, ont été tres beaux : bien
logés, ils regardent avec courage ; ils vont, au-devant de
l'attaque ; ils sont fermes ; ils ne vacillent point ; ils avaient
une certitude qu'ils ont perdue, depuis ... La face n'a jamais
été creusée, ni maigre, ni maladive, elle est d'une honnêteté

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

admirable. Un grand air de braver tranquillement l'opinion
d'autrui, la foi en sa valeur propre et en son droit ; un :irtiste
dont les puissances sont encore plus voisines de l'instinct que
des livres et qui n'ont pas encore usé leur passion, sous la lime
des mots." Pour que M. Suarès nous découvre toute sa valeur,
il fautqt1'il se retrouve hors de lui-même. C'est miracle de voir
comment ces yeux, qui nous semblaient tournés vers le dedans,
saisissent et fixent la vie. Il semble que dans son semblable il
trouve l'équilibre et le repos. Il n'y abdique rien de son
inquiétude ni de sa passion, mais la vie des autres les a filtrées.
On sait combien M. Suarès se montre injuste pour les Grecs;
son monde est celui de Pascal, de Beethoven et de Shakespeare;
il conçoit la sérénité comme un manque. J'espère, contre lui,
qu'il la rencontrera. Après ces pages fougueuses et amères, on
souhaite ardemment le spectacle d'un esprit délivré, "détaché",
espoir de Nietzsche, - détaché par le scepticisme ou b fo~
dans l'acceptation sans réticence de la vie, que ce soit un
paîen comme Sophocle, un pyrrhonien comme Montaigne ou
an catholique comme Paul Claudel. Et on lit avec joie les
pages descriptives que M. Suarès a consacrées
la Provence;
là il a consenti à regarder le monde, sans le juger; à n'y considérer que des couleurs et que des formes ; son style lui-même,
sans dessous, tout appliqué à copier, s'aère, s'éclaircit, sans rien
perdre de son beau suc. " Il a fait très chaud, Le ciel dur et
cru se lave d'ombre, il monte peu à peu comme une coupole
aérienne, dans une ascension insensible : et parce qu'il n'est
plus d'an seul bloc il se colore de nuances délicieuses, où l'or
rouge du feu domine, etc ... " Je cite dessein les plus simples
phrases.
H. G.

a

a

•
ETUDES DE PSYCHOLOGIE LITTÉRAIRE, par
Cazamian.

LQUÏ1

Puisque ce livre est extrait d'un des enseignements les plus

NOTES

substantiels qui soient donnés à la Nouvelle Sorbonne, cherchons d'abord dans le sixième essai : Histoire littéraire tt hiJtoire
sociale, le plan de travail proposé par l'auteur à ses étudiants en
lettres anglaises. Au programme de l'examen étaient inscrits ces
deux textes : le prologue des Ca"terbury Tak, et la Visio" de
Pierre le Laboureur ; et ce sujet général : la Vie sociale et la
Religion de l'Angleterre au XIV6 siècle. Le maître pouvait
partir des textes, les éclairer par l'histoire. Il préfère "se placer
delibérément sur le terrain historique, envisager successivement
les principaux aspects de la vie anglaise au XIV" siècle, et
illustrer chacun d'eux à l'aide des textes choisis. " Il v:iut la
peine de peser ses raisons.
D'abord "l'étude des langues et des littératures apparaît
désormais comme liée a celle des milieux sociaux, où se sont
élaborés les esprits nationaux ; où se sont développées les
institutions, les mœurs.,. et toutes les forces en un mot dont les
langues, d'une part, les œuvres littéraires, de l'autre, sont des
expressions. " S'agit-il, en particulier, des langues et littératures
modernes 1 Ici, "l'humanisme purement formel n'a pas jeté de
profondes racines " et ne gêne donc point un élargissement de
la méthode ; le rapport des littératures avec les milieux sociaux
est plus facilement et plus complétement saisissable. Et surtout
"les civilisations de l'antiquité sont mortes, et il n'y a plus
guère à les connaître qu'un intérêt scientilique et philosophique
(esthitirp1e a1111i, sans doute?). Au lieu que les civilisations
modernes - française, allemande, anglaise, italienne, américaine - s'imposent a nous comme les facteurs essentiels de la
destinée même du monde et de l'avenir humain. "
D'autre part, quel sera, dans les lrcées, le rôle des professeurs
d'anglais que l'Université prépare? "Ce n'est pas l'anglais
qu'ils enseignent, c'est l'Angleterre, l'Angleterre des choses et
des hommes, des hommes surtout." Ils doivent donner aux
élnes "le sens d'une de ces grandes énigmes historiques que
IOnt les nations modernes vis-a-vis de leurs voisines" et doivent

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

t

connaître le passé pour comprendre et faire comprendre le
présent.
L'autet1r ne se dissimule point que la notion même des
"lettres" se trouve ainsi modifiée : " Pour le progrès scientifique des intelligences, un sacrifice est nécessaire, et il se fera
probablement du côté de la sensibilité littéraire ; quelque chose
sera perdu sans doute, dans la moyenne, de l'affinement
aristocratique ou triomphait la vieille culture. - Quelque
chose, mais le moins possible .. . " D'aillews, comment l'éviterl
'' D~ux groupes d'études tendent à se constituer; l'un, qui
répond aux " lettres " embrasse à la fois l'homme moral et la
société ; et je n'ai pas besoin de vous montrer que dans ces
lettres nouvelles l'histoire fournit la méthode et la philosophie
de l'esprit; et quele vrai nom de ce groupe serait les "sciences
morales " ou plutôt les " sciences sociales", dans lesquelles
l'histoire littéraire n'est plus qu'une branche de l'histoire
totale, et la culture du gofit littéraire n'est plus qu'une branche
de la pédagogie; et d'autre part l'étude de la nature dans
laquelle rentre l'homme physique; et voilà ce qu'on appelait
proprement "les sciences. " - Et si l'un et l'autre groupe
doivent fournir à l'enseignement sa matiere, le premier restera
la meilleure discipline des intelligences, car !;étude de l'homme
moral est éducative en elle-même, et nul n'est complet s'il n'en
a éprouvé la vertu. Mais la culture de la sensibilité littéraire
n'y gardera sa place et son rôle qu'à condition de se subordonner à un ensemble dont elle est solidaire ... Car de plus en
plus nettement la lin véritable et suprême est : la connaissance
et l'intelligence de l'humanité. "
La méthode esquissée par M. Cazamian ne doit nullement
être confondue avec cette manie d'érudition, cet amour des
petits faits et cette horreur des idées où certains maîtres furent
conduits par une imitation étroite et fausse de la vraie science
germanique. Les plus dangereuses atteintes aux vieilles humanités ont été l'œuvre des philologues. Quand Renan, dans

NOTES

805

l'enthousiasme de sa jeunesse, vantait l'étude historique des
langues jusqu'à n'admettre, en dehors d'elle, nulle esthétique
valable et nulle psychologie, il se trompait assurément ; mais
l'erreur s'est aggravée en se traduisant dans le choix des procédés d'éducation. Notre auteur a sur ce point une ferme
opinion, que j'accueille avec joie : A.ses yeux "la philologie
n'est plus que l'auxiliaire, indispensable il est vrai, d'une étude
générale qui n'est pas celle des mots, mais celle des choses ...
Ce n'est pas assez de rattacher l'histoire des littératures à celle
des langues, si toutes deux n'entrent à leur tour dans l'histoire
des milieux humains ... La philologie n'a plus aucun droit a
dominer les sciences morales ;.. . son objet n'y forme plus
qu'une province dans un empire ... La philologie est la plus
abstraite de toutes les sciences de l'homme, .. Si elle plie
l'esprit admirablement au r\:spect scrupuleux des faits, elle
offre aux facultés de synthèse un champ moins vaste, sans cesse
rétréci par la bizarrerie, l'absurdité, l'exception ... Son étudé
~elève plutôt, dans son ensemble, de la mémoire que du
Jugement." Cette dernière phrase paraît d'abord passer le but.
Nul ne conteste l'acuité de jugement ni la puissance de
synthese qui distinguent un Bopp, un Burnouf, un Bréal, ou,
de nos jours, un Meillet. Mais c'est de nos étudiants qu'il
s'agit, de ceux qu'une vocation spéciale n'attire pas vers la
philologie
: Existe-t-il une autre science ou la compétence soit t
.
aussi tardive ; ou tant d'acquisitions doivent précéder le
moindre effort inventif; où l'activité de l'élève soit aussi
longtemps bornée à de timides et fragmentaires applications?
La philologie, pour l'étudiant moyen, devient simpl~ment... la
grammaire. Quoi qu'on ait dit, la mise en ordre de remarques
morphologiques et syntaxiques sur une page de vers ou de
prose n'est pas un des exercices qui permettent le plus sÎirement, soit de former, soit d'apprécier, les plus solides qualités
d'un esprit.
L'histoire mal entendue n'est pas non plus sans vertus

�806

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

dispersives. Mais M. Cazamian, si je le comprends bien,
n'accable pas ses élèYes sous de longues tkhes d'érudition. Leur
travail de première main ne porte que sur des textes restreints.
Et si, pour éclairer ces textes, ils doivent de toutes parts
étendre leur enquête, rarement ils vérifieront, à partir des
documents bruts, les assertions des historiens ; plus souvent,
sur des résultats partiellement élaborés, ils feront œuvre de
choix et de synthèse. Ils ne peuvent saisir la vie d'une époque,
sans la rassembler sous une idée; la Vie et l'Idée ensemble
suscitent la forme, et l'exigent. Tout défaut de composition ou
d'expression serait ici sanctionné par un sentiment pénible
d'embarras intellectuel.
Dès lors, pourquoi regretter qu'un tel enseignement ne soit
plus dominé par un souci de culture esthétique? Ceux qui reprochent aux maitres actuels de négliger la formation du godt
savent bien que, sous un autre régime, le goÎlt des jeunes gens
se réglait fort peu sur le goÎlt déclaré des maîtres, En cette
matière, un maître peut beaucoup; mais ce n'est point par ses
leçons, c'est par la liberté qu'il laisse et par les encouragements
qu'il sait à propos dispenser; c'est par sa façon de corriger un
travail, ou de noter les épreuves d'un examen. Il importe que
la science - histoire ou philologie - n'accapare point le
temps de l'élève -au point de tuer en lui l'amour des libres
lectures; il importe que les qualités de finesse, le sens du beau,
le soin du style, lui soient comptés autant que le savoir, et
n'influent pas moins sur ses chances d'avenir. Pour cette seule
raison, ne souhaitons pas un triomphe trop complet de l'école
scientifique. M. Cazamian use de Chaucer et de Langland Pout
"illustrer", chapitre après chapitre, l'histoire du XIVe siècle;
c'est fort bien, et cela vaut mieux que d'illustrer, au contraire,
chaque vers d'un beau poème par un commentaire de linguistique et d'histoire. Encore faut-il que dans une autre chaire
un autre maître puisse n'.employer l'histoire qu'à faire mieux
sentir les beautés de Chaucer ou de Shakespeare. La Sorbonne

NOT.ES

n'a .pas à rivaliser avec l'esthéticisme d'Oxford; mais que
surgisse chez nous un émule de Walter Pater, il serait fâcheux
que sa délicatesse et son attachement à l'ancien humanisme
pussent l'écarter du haut enseignement français.

A l'ombre de l'histoire sociale, M. Cazamian réserve une
place au talent, à la personnalité originale de !'écrivain. Peutêtre en trouverons-nous la preuve dans son Carlyle. Dans le
présent volume, le seul essai qui traite d'un homme et d'une
œuvre individuelle est le court chapitre sur La Cité de /4 Nnit
Tragirpte, de James Thomson. Tout y concourt à définir l'âme
du poete et l'atmosphère du poème. Mais le cas ne prête guere
à l'analyse psychologique : Autant que les citations permettent
d'en juger, jamais âme plus fortement concentrée sous une
émotion dominante ne fit plus sÎlrement converger vers cette
émo~ion unique toutes les ressources de son art, tout le pouvoir
des images, et des rythmes, et des mots. Cette Nuit épaissie de
brume, qui pèse sur la Cité, est moins tragique que sinistre
moins sinistre encore que morne; des éclairs de pathétique d;
Pfil es rayons de grâce funèbre, ne semblent la traverser 'que
pour réveiller nos yeux à son horreur grandîosement monotone.
Dans l'enfer du Dante à chaque cercle changent la nature des
tourments et l'attitude des damnés; dans l'enfer de Thomson
,
'
c est partout, semble-t-il, un même accablement sous un même
supplice, partout !'Angoisse aggravée par !'Ennui,
~es autres études portent sur des sujets plus généraux ; et
tro1~ d'entre elles offrent trop d'intérêt pour que nous quittions
ce hvre sans nous promettre d'y revenir bientôt.
M.A.

ROMAIN ROLLAND : L'HOMME ET L'ŒUVRE,
par Paul Seippel (Ollendorff).
La première étude d'ensemble consacrée à Romain Rolland

�808

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

nous vient de Suisse. Elle est de M. Paul Seippel, dont le nom
était connu des lecteurs français, jusqu'ici, par les Deux Fra11m.
M. Seippcl rappelle d'ailleurs, et il parait en concevoir une
belle fierté, qu'il fut le tout premier, dans un article du Journal dt Genève paru le z juillet 1905, à parler de Jean-Christop!tt.
C'est donc à lui qu'il appartenait d'écrire ce livre. Et, quand
on l'a lu, on voit qu'aucun des "Amis de Jean-Christophe",
auxquels le livre , est dédié, n'était, pour nous l'adresser, en
meilleur état de grâce ; on Je voit, à cette idée seule, qui nous
paraît si naturelle maintenant qu'elle est trouvée, de leur avoir
précisément olfert son œuvre, comme le Pantagrutl aux buveurs,
pour l'esbattement des bons Christophistes et non aultres.
C'est en effet un groupe non compact, mais bien vivant,
que celui des "Amis de Jean Christophe" et voyez quelle
différence entre ce mot, qui nous vient si naturellement à la
pensée, et celui de " disciples de Romain Rolland" qu'il serait
impossible de prononcer de bonne foi. Je1111-Chris10plu a créé
une "amitié" dont je parle d'autant plus librement que, franchement, je crois bien rôder avec quelque timidité sur ses confins.
Pour se donner entièrement à elle, pour "en être", sans plus,
il faut, à ce qu'il me semble, et d'après ce qui ressort du livre
de M. Seippel, trois conditions.
" La première condition, en effet, dit M. Seippel, pour être
un digne membre de notre grande famille, est d'aimer par
dessus tout, la musique. " Je ne reviendrai pas sur ce qui est
aujourd'hui un Jieu commun, que Jean-Chris/Qjhe se dé6nit
comme le roman d'un musicien, écrit par un musicien, selon le
fil et les vertus de la musique. Mais il y a de bons esprits
.
" _et
qui se refusent à aimer " par dessus tout, 1a musique
qui bien plutôt l'aimeraient par dessous tout. Je veux dire
comme une chose élémentaire, comme un mouvement par
lequel tout doit commencer à vivre, mais aussi d'où tout ~oit
s'évader pour monter vers un monde de stabilité, de p~asuque
et de formes. Par la musique, les profondeurs deviennent

NOTES

sensibles, les racines de la vie bruissent et se dévoilent, mais
ces profondeurs sont un piédestal pour quelque chœe, idées
et formes, et ces racines alimentent le dôme de branches
-étendues ou retombantes. La musique c'est ce qui nous fait
vivre pour autre chose, aimer autre chose, penser à autre chose.
Comme Jean-Christophe lui-même elle est un instant de la vie,
elle est sacrifiée, elle meurt pour que d'elle s'exalte, pour que
d'elle subsiste, ce qui ne serait pis sans elle et ce qui vaut
mieux qu'elle, son œuvre. Elle est l'll,rnpov, matrice du voiii;,
et qui sait (Christophe le démentirait-il ?) si on ne lui reste pas
plus fidele en l'aimant par dessous tout, comme le terreau de
tout, qu'en l'aimant par dessus tout, comme la fleur de tout r
Dans le poème le plus "musical" de notre littérature, dans le
StuJrt de Victor Hugo, le faune, parmi l'explosion dernière du
lyrique et du vra.i, rejette la fltîte de Mercure et la lyre
d'Apollon, à cette heure brisée et dédaignée. Et à la musique
elle-même n'ai-je pas souvent entendu dire ce que Zarathoustra
enseigne à ses disciples : "C'est quand vous m'aurez renié que
YOus serez le plus près de moi." Mais aussi bien n'est-ce pas,
peut~tre, à ce moment où je crois m'éloigner le plus de l'auteur
de Jea11-CliriJ/Qphe et de l'auteur de ROt11ain Rolland, que je
reviens près d'eux et que nous pensons ensemble?
Une seconde condition - et je puis employer ici des
concepts plus précis - pour appartenir aux vrais amis de JeanChristophe, c'est, je crois bien, d'être anti-catholique? Certes
M. Seippel ne le dit pas formellement. Mais le génie de JeanCiristopht, et la fortune de Je11tt-Christophe, sont liés, en France
et en Europe, ·à 1:t vie profonde de 1'3me protestante. Je vais
m'expliquer. Même si Romain Rolland me le confirmait lui~me, j'hé.iterais à partager l'opinion de M. Seippel touchant
l'inftuence possible d'Empédocle sur Jean-Christophe. " Dans
son l}thme général, on discernerait l'alternance de ces deux
principes eternels de l'Amour et de la Haine qui tantôt se
~parent, et, par Jeurs luttes, engendsent la vie, tantôt se
10

�810

LA NOUVELLE REVUE FRA ÇAIS!

réunissent dans l'harmonie de la bienheureuse sphhc." Je voia
bien que Romain Rolland déclare s'!trc enivré des présocratiques, et que le p~emier dra~e qu'il écrf~it avait E~péd~
pour sujct,je ne crois pas à une mfluence d idées, de ph1losoph1e,
mai, à ceci : les fragments des premiers philorophes, dans leur
obscurité et leur incertitude, sont pour un penseur d'aujourd'hui
d'incomparables thèmes mu,icaw:, ils ont de la musique le
prestige mystérieux, les grands partis fluides, et, musique pure,
ils sont à l'ensemble des systèmes, à cette tragédie de la pensée
qui va de Socrate à Bergson, ce que l'ouverture du drame
musical est au drame, une graine avec un emboîtement de
germes. Le système d'Empédocle en particulier, avec ses COD•
traircs alternés, est pour nous le type même de cette œum
musicale. C'est cette musique retrouvée que Romain Rolland a
dti aimer dans Empédocle et dans les présocratiques. Le thème
de )' Amour et de la Haine, dans Jta11-Chrùtoplu, e~t un dép6t
direct de la musique ; je crois que techniquement il a peu i
voir avec le philosophe d' Agrigente. Tout ceci pour dire qae
Ja &lt;&lt;philosophie" de Jean-Christophe ne d~it pas se ch~~
dans des analogies :ivec les présocratiques, mm dans le prmape
vivant du protestantisme. Cette philosophie c'est la justification
par la foi, poussée à sa. ~imi_tc de"!i~e, purifi_ée de bibli..smc,
justification non par une JUstJce cxteneure, mai par la fo1 ea
)a justice, par la foi en soi, la foi en sa vie, la foi en sa mort.
Il est naturel que Romain Rolland se soit reconnu. dan1 la
philosophie typique du . protcst~n~isi:ne, cont~m.poram, ~
William James, et qu'il ait été, ccrit-il, 'stupéfait quelqucfots
par l'étroite parenté entre certaines idées du Bws0111 ~rdal et
celles de James." Et c'est quelques lignes plus bas qu 1_! formule
le Crtdo le plus absolument anti-catholiqu:' le plus log'.quemea;
protestant, le plus inacceptable_ pour qu1c~n~ue attri.bu~ ~
existence, un poids, à la Tradition : "Je n a1, pour a10 '. d~
plus ouvert un livre de philoso~hie~ depui~ le temps lo1ntain
où, à J' Ecole Torrnale, je m'en1vrau de Spinoza et des préso-

NOTES

8rr

cntiqucs. J'estime qu'un homme vigoureux et sain doit refaire
sa philosophie soi-même, comme il refait sa vie, son art, comme
il se décide dans l'action, et comme il aime .... " Je comprends
mal : en quoi est-on moins vigoureux et moins sain en faisant
appel, pour vivre, à Platon et à Descartes, qu'en s'alimentant à
Michel Ange et à Beethoven ? Romain Rolland maintiendra-til cet individualisme l aura-t-il, lui aussi, sa courbe barrésienne l
om verrons bien.
Troisième condition enfin : être de ceux-là que Niewche

appclJe les bons Européens, appartenir à cette Europe idéale
dont un Michelet du XX0 siècle, monté sur les Alpes comme

le nôtre sur le Jura, fera le tableau, ainsi que le nôtre a fait Je
Tdk4M de la France. Entre la France, l'Allemagne et l'Italie,
J11111-Chrotoplu étend la marche commune où les trois cnltures
se connaissent, s'affrontent, communient. Il était naturel que la
Suisse vît en lui son image, s'y reconnO.t et s'aimk Comme

Amie! l'cO.t goO.té ! Mais que d'inquiétudes et d'hé.sitations nous
~tent lorsque nous rêvons à cette" bonne Europe" de demain,
à cette patrie de Jean-Christophe! Ici j'aurais trop à en dire pour
les limites de cette note : je m'expliquerai a un antre moment.
Aussi ne m'inscrirai-je pas expressément parmi ces amis de
Jean-Christophe auxquels M. Seippel dédie son livre. Je me
tiens sur la réserve, je demeure un ami du dehors, comme il y
a pour l'Eglise des apologistes du dehors. Mais, à dffaut de
Jean-Christophe, quel génie appelle mieux aujourd'hui l'amitié
pleine et sans réserve que celui de Romain Rolland ? Et
Y.raimcnt il méritait un livre comme celui que nous donne
M. Seippcl,. un livre d'analyse saine, loyale, qui laisse l'itnpre.ion d'une étreinte entre deux mains honnêtes de bons
OUTricn : "C'est par la valeur de sa personnalité morale que
Romain Rolland est hors de pair, " dit en commençant
M. Seippel. C'est aussi dans une valeur morale, fleur et sant~
de sa valeur littéuire, que le livre de M. Seippcl trouve son
accent le meilleur et le plus franc.
A. T.

�812

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

NOTES

légendes, d'histoire, d'aventures et de beauté. Et sa voix sonne
toujours le regret et la mélancolie.
PORTRAITS ET SOUVENIRS, par M. Henri de Rlg,titr
(Mercure de France, 3 fr. 50).
M. Henri de Régnier s'excuse, dans sa préface, de réunir en
volume-des articles écrits pour le journal. Besogne Mtive et
improvisée, qui mérite bien peu souvent, en effet, d'être sauvée
de l'oubli. Mais parce qu'ils ne doivent à l'actualité que leur
point de départ, les articles de M. Henri de Régnier soutiennent
l'intérêt longtemps après leur première publication et valent
d'être conservés. Ils ne sont, en eifet, que des prétextes à des
souvenirs de lectures ou de voyages, à des récits de la vie littéraire, Un événement quelconque, un anniversaire remet-il eu
vedette le nom d'un écrivain mort qu'il a connu particulièrement, M. Henri de Régnier en profite pour nous conter cc
qu'il sait de lui, comment il l'a vu, et quelles paroles il lui
entendit prononcer. Les îréquentations de M. Henri de Régnier
étant toujours choisies, ses souvenirs sont de qualité.
S'il s'excuse d'une besogne hhive, c'est, apparemment, par
moqestie. Car depuis longtemps, les pages qu'il écrit en peu
d'instants, sont composées dans sa pensée et elles ont pris ainsi
ce caractère de perfection, qui donne la valeur et la durée.
M. Henri de Régnier nous trompe avec bonne grke. Ses
articles ne sont point tant du journalisme que, déjà, des
mémoires.
Il est vtai aussi que le bon écrivain le demeure en tout ce
qu'il écrit.
Toutes les œuvres en prose de M. Henri de Régnier ont,
d'ailleurs, cette allure de mémoires, moins peut-être par leurs
sujets que par la prédilection de l'auteur pour le passé.
M. Henri d-e Régnier est venu au monde trop tard, presque
de deux siècles. Il n'est pas de nos contemporains. Il ne vit pas
avec nous de la vie d'aujourd'hui, mais dans tln autrefois de

Si Théophile Gautier, nous dit-il, aima spontanément José-

Maria de Hérédia parce qu'il faisait des vers "qui se recourbent
comme des lambrequins héraldiques ", nous aimons, nous,
M. Henri de Régnier parce que son style déploie de belles
manières et observe une parfaite convenance - quoique un peu
hautaine. Ce petit-fils d'émigré - c'est lui qui nous l'avoue_
ne semble pas ·accepter que Victor Hugo ait mis un "bonnet
rouge au vieux dictionnaire" et "fait une tempête au fond de
l'encrier." Il croit encore à l'ancien régime et il écrit en grand
seigneur qui sait son rang et entend ne se montrer jamais en
désordre. Si, toutefois, M. Henri de Régnier emploie tous les
mots - ce dont je ne suis pas sftr - les mots nobles comme
les mots roturiers, il leur confère une égale distinction. Je ne
sais par quel pouvoir mystérieux - sam doute par son pouvoir
de poète.

M. Henri de Régnier fait partie de ces écrivains heureux
:nuquels une situation privilégiée permet de parcourir le monde.
Remercions-les tous qu'ils satisfassent par leurs ouvrages à notre
désir de connaître la grandeur de la terre. Mais il est bon de
remarquer qu'ils ne vont pas sur les même~ chemins.Tandis qu'un
André Gide, par exemple, n'explore les différentes contrées que
pour découvrir la pure et essentielle nature, la création dans
l'acte qui la crée - ce qui nous vaut l'admirable livre des
Nourritures terrntres - M. Henri. de Régnier s'enfonce dans
les pays où fut !'Histoire et ne s'arr~te que devant les images
célèbres la~ssées par l'homme. Les paysages qu'il aime sont ceux
oà des personnages illustres ont vécu, ont passé, sont mor~s. Et
c'est leur âme qu'il y respire.
D'où les sujets de son nouveau livre : Portraits et S011'1111ir1,

G. S.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

'
LA POESIE
PSYCHÉ, poème dramatique par Gahritl MourlJ (Mercure de France, 3 fr. 50).

M. Gabriel Mourey qui a su se montrer naguère moderne
et même moderniste dans les poèmes du Miroir, court aujourd'hui le double risque d'être raillé par les jeunes poètes
d'cxtreme-gauche et loué à l'excès par ceux d'extrême-droite
pour avoir mis en œuvre Je mythe de Psyché. On est moderne (
en tous les temps et dans tous les sujets quand on a l'étotle
d'un homme. Au reste, si on veut bien y prendre garde, il n'y
a pas de matiùe plus riche, plus neuve et si peu exploitée et pas même celle-là que nous propose le monde présent- que
la mythologie des Grecs. On s'étonne qu'après un siècle de
lyrisme elle demeure encore aussi vierge pour nolls et qu'un
Hugo qui a fait de tout sa pSture, ait quasiment dédaigné
celle-ci. Sans Francis Vielé-Griffin, le symbolisme l'c(\t presque
aussi complétement méconnue. Qu'on oppose à cela l'obsession
de l'hellénisme qui règne chez. Keats, Swinburne ou Shelley !
On ne peut dire, n'est-cep~ qu'elle ait desséché leur génie et cc
n'est pas l'abstraction classique que la source antique leur a versée.
Nul n'épuisera les trésors vivants du mythe de Thésée, d'Héraclès, d'Atalante ou de Perséphone ! - Sans doute, Moliùe et
Corneille ont déjà touché à Psyché. Mais c'est une raison de
plus de Jouer M. Gabriel Mourcy de son audace. A vrai d~e,
il reprend le mythe au point où ceux-ci l'ont laissé et la cun~
sité de Psyché n'est pas le thème principal de son poème. Si
Psyché ouvre la pyxide magique qu'elle rapporte des Enf~
c'est qu'elle veut reparaître belJe devant Eros et qu'elle croit
que la boîte recèle un talisman souverain de beauté ; c'est
l'amour qui la guide, non le désir de toucher le fond de

I

NOTES

815

l'amour, dl'.\t cela ruiner Pa.mou même. Le personnage du
Tieux Pan qui mourra de désir, élargit la signification de la
légende ; son règne prendra fin et voici le règne de l'ime.
Mais que l'on ne pense pas que ces symboles viennent au
premier plan et ~tent par une ennuyeuse idéologie la qualité
humaine de l'action. De ces héros fictifs, M. Mourey dche de
&amp;ire des êtres ; il leur prête des émotions délicates et nuancées;
même il les amollit un peu trop à mon gré, mais c'est au bénéfice de la poésie. Au fait, il s'agit d'un poème, non point d'un
drame et la ligne du chant, même aux détours les plus tragiques,
domine les soubresauts de l'action. Je vois à la rigueur Psyd,I
S1l1 une scène, mais enveloppée de musique. Le vers est souple,
peu chargé d'images, parfois classique, plus souvent varié de
rejets hardis ; entre Je vers libre de La Fontaine et notre
Tm libre il garde une sage distance.

- Elle n'entnulra plus les s1111terel/es
Baôiller ..•
- Elle ne r,,n-ra plus briller
La mtr ôleu4 à traflm la grappe des tmmtlles.
- Hl/as, nlltu, dafund de sa prisqn
Elle n'tntmdra plw à la ltme 1tlJllfltllt
Ro~oultr dans /es hauts cyprh lts tourltrtlles
- P,ur tllt il "'Y aura plUJ dt sais0111.
Aucune recherche de mots, mais de ces chutes délicates qui
ducnt ju~tc. C'est l'ouvrage d'un homme de goth qui ne force
pas son talent.
H.G.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

LE ROMAN
L'APPEL DES ARMES, par Erntit Psichari (Oudin,

3 fr. 50).
Tout en écrivant un livre où. semblent abonder les éléments
autobiographiques, M. Ernest Psichari s'est donné l'air d'é&lt;:rirc
le roman théorique de sa génération. Son jeune héros, cc fils
d'instituteur élevé dans un débile rationalisme et qui par réaction contre tous les principes qui lui furent inculqués, s'éprend
du métier militaire et revient a la foi de ses anc!tres, cette
figure de jeune homme pourrait avoir été tracée en rapprochant
des traits épars fournis par les fameuses enquêtes sur les tendances de la jeunesse contemporaine. On nous les a tant
énumérées, ces tendances, on en a fait si grand tapage, que les
voici, quoi qu'on en ait, fixées et consacrées. Il ferait beau voir
qu'un garçon ne füt pas belliqueux ou qu'il eût encore du go0t
pour les livres ! Ceux qµi sont de ce vieux ,modèle n'ont qu'à
se tenir cois. Ils n'ont plus la parole; ils n'ont plus existence
légale.
Il est bien regrettable que parlant d'un état d'esprit qu'il ne
peint pas en littérateur, mais qui est chez lui conviction forte
et agissante, M. Ernest Psichari paraisse à ce point faire de la
littérature. Il n'est pas permis de donner à un sujet aussi
personnel apparence aussi convenue. Que tout cela paraît concerté ! Le jeune Vincent ne pouvait grandir que parmi ces
idéologies de primaires, responsables de tous les maux dont
nous souffrons ; mais il fallait aussi qu'il naquit en vieille terre
mérovingienne, de la souche la plus authentique - et non
pas ~ Meaux mais à Jouarre, car il convient que dans ce lieu où
une trop fameuse abbesse nous montra la fragilité de la morale,
prenne naissance un réveil d'énergie nationale.

NOTES

Les deux personnages qui interviennent dans la vie de
Vincent ne sont guère moins théoriques. La jeune fille qui
cherche à le retenir est une si pale figure que l'on regrette de
la voir encombrer ce livre de tant de médiocres épisodes.
Quant au capitaine Nangès qui par son courage et sa prestance
enthousiasme le fils de l'instituteur, c'est un type de militaire,
assurément vrai, mais qui manque terriblement d'accent et de
nouveauté. C'est l'officier aristocrate, élégant- riche, ça va sans
dire - peu philosophe, peu communicatif, droit, dévoué à son
métier auquel il se consacre avec une sorte de fatalisme un peu
triste, plus préoccupé de chasse et de chevaux que de la belle
maîtresse qu'il entretient et surtout passionné pour cette chasse
par excellence qu'est la vie militaire coloniale. C'est le seul
trait par lequel il touche .i notre époque, car, pour tout le
reste, il semble sorti d'un roman d'il y a trente ou quarante
ans, et il est, avec une naïveté un peu irritante, le contemporain
de ces hommes d11 monde, plus racés qu'intelligents, qu'on
rencontre dans les pièces d'Alexandre Dumas fils.
M. Ernest Psichari manque de ce don de romancier sans lequel
on ne saurait donner consistance et vie à une figure. S'il s'était
mieux connu lui-même, il aurait renoncé à la faible a/fabulation
de son livre pour nous apporter un simple carnet de notes,
intéressantes et meme émouvantes. Car il y a dans l'Appel
tks Armer quelques passages d'un récit de campagne au
Maroc qui sont d'une aqtre veine que le reste, et quelques
pages à la gloire de la guerre et du métier des armes qui
ne sont pas sans vigueur. " Heureux les jeunes gens qui de
nos jours ont mené la vie frugale, simple et chaste des guerriers." Et en conclusion : "La guerre est divine." C'est une
apologie du métier militaire opposé à l'esprit de l'armée
n~tionale : " On parlait un moment dè mélange avec la nation,
dit le capitaine Nangès. Nous restons moralement au-dessus
d'elle. La nation ne nous ressemble pas : elle roule dam le
progrès. Nous, notre rôle c'est de conserver un certain fonds

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

moral, tel que nous l'avons reçu ... Vous aurez beau me prêcher,
la nation n'est pas l'armée. Les principes qui valent pour l'une
ne valent pas pour l'autre. L'armée comporte en elle-même sa
morale, sa loi et sa mystique. Et ce n'est ni la morale ni la
mystique de la nation ..• Nous n'avons pas de conversions à
désirer ni de propagande à tenter. Au contraire. Comme,
pareillement, il serait hors de sens de vouloir que tous les
Français adoptassent la mystique du savant, ou bien encore
celle du prêtre. Le jour où nous perdrons nos belles folies, nous
ne vaudrons plus grand'chose et tout cc peuple souffrira de
notre déchéance particulière. " Ce qu'il peut y avoir de juste,
ou du moins de convaincu, dans de telles affirmations, pourquoi
le mettre dans la bouche d'un personnage de roman ?

,

J.

S.

NOTES

1

LE THEATRE
MADAME SUZANNE DESPRÈS DANS LE RÔLE
D'HAMLET (Théâtre Antoine).

J'ai vu Hamkt avec M. Mounet Sully dans la médiocre
traduction en vers qu'a adoptée la Comédie Française. J'ai vu
Ham/et avec Mme Sarah-Bernhardt dans l'admirable et fidèle
,ersion de Marcel Schwob. Je n'ai pas vu Ham/et avec M. de
Max - et le regrette; mais c'est une chose que j'imagine assez
bien : ces trois comédiens sont de la même race. J'avouerai
aujourd'hui qu' Ham/et ne m'a jamais semblé si haut, si pur et
si profond, jamais si vivant sur aucun théâtre, que sur la scène
du théâtre Antoine où Mme Suzanne Desprès vient d'incarner
le héros danois. Jamais il ne m'a tant ému. - Je consens que
la mise en scène y était bien pour quelque chose, et ce n'est pas
au moment où le théAtre que fondent nos amis, se prépare à
appliquer les mêmes principes dans la présentation des chefsd'œuvre, que je dénierai l'importance d'une absolue sirnplüication du décor. L'œuvre devra gagner en unité, en continuité
et en force quand l'attention du public se concentrera tout
entière sur la parole et l'action. Mais il convient de rendre à
Mme Suzanne Desprès ce qui lui revient et à quoi etît-il servi
que le praticable peint s'effaçât discrètement derrière elle, si
ellc-méme eilt détruit le recueillement de la salle, par des
gestes outrés forçant le sens de l'œuvre et désaxant l'orbe du
drame 1 On conçoit quelle tentation mortelle saisit le grand
acteur qui assume le rôle d'Hamlet. Dans Ham/et, Hamlet est le
centre, le tout du drame, bien plus que Macbeth dans Macbeth,
plus qu'Othello dans Othello. Il ne partage la respomabilité de
ses actes avec qui que ce soit. Macbeth a sa femme ; Othello,
Jago. Hamlet n'a avec lui qu'un spectre. Tout, autour de lui,

�820

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

vit par lui et le tissu de son indécise, fantaisiste et ,douloure~
pensée ramasse et traîne, comme ferait un filet, 1 âme du roi.
l'âme de la reine, l'âme d'Ophélie, l'âme du moindre courtisan.
Ah ! comme il a beau jeu pour se soulever sur ses pointes, pour
parader au premier plan, pour opposer aux masq~es s~ns ~omplexité des comparses, son œil ennuagé, son sourire ironique,
toute la philosophie du monde qui charge son front ! Quelle
occasion de romantisme et de triompher sur les autres ? Au
moment d'entrer dans un pareil rôle quel artiste ne sentirait se
déchainer tout son génie et refuserait à cc rôle tous ses moyens?
Aucun rôle, semble-t-il, n'en requiert davantage. Mais aucun
n'exige davantage de l'artiste qu'il ait une complète maîtrise
sur eux. Si le prince Hamlet s'émancipe, s'il crève l'étroite
sphère où il est condamné à vivre, le drame n'a plus li~u - ~e
héros entre dans le pur lyrisme ou dans le ciel des mctaphystciens; même quand il s'oppose, il faut qu'il garde le contact.
S'il ne demeure pas de plain-pied avec les autres personnages,
son jeu ne nous prend plus au cœur.Oui plus un rôle a de portée,
plus il dépasse la littéralité du texte, plus je saurai gré à l'acteur
de rester proche de moi. On peut jouer " romantiquement"
une pièce brillante et vide, de !'Hugo, du. Ros~nd. Du
Shakespeare, non point. Et aucune œuvre ou respirent des
êtres. - Voilà ce qu'à compris sans doute Mme Dcsprès, quand,
à l'étonnement du plus grand nombre, elle a songé à jouer
Ham/et. Elle a rêvé de lui restituer sa réalité humaine. On a
crié bien haut : "Ce n'est pas son emploi ! " Mais elle n'en a
pas ! elle est seule aujourd'hui, entre tant d'artistes célèbres, i
n'avoir pas d' "emploi". Il y a les Guitry, les Huguenet et
les Simone - emplois précis, une fois pour toutes fixés. Cet11·
U n'abdiquent rien de leur tempérament, et quelque cll'ort
qu'ils fassent pour diversifier leur personnage, ils sont etll·
mêmes et rien qu'eux-mêmes ; ils im~sent à leurs auteurs de
modeler d'avance le héros à leur ressemblance. L'emploi des
Suzanne Dcsprès n'existe pas encore et ne peut exister. Non que

821

NOTES

celle-ci ait moins d'originalité que les autres, mais son talent,
comme celui de Mme Bartet est fait de pudeur, de mesure, d'oubli
de soi et de respect du texte ; il ne se permet pas de passer la
limite que lui assigne le rôle donné. Certes M. Guitry ne compose pas avec un soin moins savant et moins appliqué; mais sa
,olonté personnelle de composition est trop visible; on sent que sa
sobriété même vient moins du rôle que de lui. Mme Suzanne
Desprès arrive souvent à cc miracle qu'on l'oublie, pour n'entendre, quand elle parle, que la voix de son personnage, que cc
soit pqiJ de Carollt ou Ham/et. Son Hamlet, dira-t-on, manque
d'envolée, il manque de langueur. Je l'aime mieux ainsi. C'est
an jeune homme qui lit trop, un étudiant curieux et soucieux,
sans dandysme, mais bien en vie. Or pour moi ses paroles n'ont
d'importance que s'il vit. - Il se peut que Mme Suzanne Dcsprès
n'emplisse pas complétcment cette grande figure! Je prMère le
moins au plus ! Je me résigne à rester, lorsque je l'entends, un
peu en deçà de Shakespeare, plutôt que d'être entraîné par delà
dans un cercle de fantaisie que le génie n'a point prévu.
A,cc elle j'entre dans le chef-d'œuvre - et les autres m'en
font sortir. Il faut de tels artistes pour les bonnes pièces. Mais
les mauvaises n'y résisteraient pa~.

H. G.

• ••
LES" FESTSPIELE" D'OCTOBRE, A HELLERAU.
Les" Fcstspicle" d'octobre, à Hellcrau, ont offert les 5, 1 1 et
19 Octobre, à un public nombreux venu de toute Allemagne et
de l'Autriche, l'Amwnce faite à Marit de Paul Claudel. On sait
combien sont appréciées en Allemagne les œuvres de Claudel: cet
hi,er l'Annonce faite à Marit sera jouée au "Deutsches Theater"
à Berlin ; au théâtre de Hellerau on se dispose à donner
chaque année, des représentations des drames de Claudel, sous
la forme de "festspicle ". On a d'ailleurs traduit en grande partie

�822

LA NOUVELLE REVU!! FRANÇAIS!

l'œuvrc de Claudel: M. J. Hegner, dont on a pu apprécier
l'excellente traduction de l'Â11111J1Ue faite à Marit, travaille
à Têtt d'qr et à Comtaiua11u dt l'Est; M. H. Alberti, qui a
donné dans le " Claudel-programmbuch ", édité au moment
de ces représentations, une traduction du Magnifitat, travaille
actuellement à la Gantait; on trouve, à la librairie de HeUerau
(ville de trois ans dont toutes les maisons sont l'œuvrc du meme
architecte) tous les ouvrages de Claudel.
Nos lecteurs connaissent déjà, par une note descriptive que
nons avons publiée tout récemment, les particularités de construction et d'éclairage qui distinguent le théatre de Hellcrau.
La lumière transforme avec l'action dramatique, enveloppe le jeu
des acteurs qui peut se déployer librement sur cette scène
qu'aucun objet réel n'encombre. L'absence de tous décors permet
de n'apercevoir que la ligne de la pièce, qui se déroule comme
une vaste mélodie dont on pourrait tracer la courbe.. On a
vraiment l'impression que l'on " voit" le rythme intérieur
de l'œuvre, que cette scène ne laisse paraître que la constrUction de la pièce, ses thèmes et leur cnchatnement.
L'insuUation matérielle de cette scène sur troi$ plans superposés permet au public de voir simultanément plusieur motifs
du drame : ainsi au quatrième acte, on voit en bas une cavité
sombre où se trouve le tombeau de Violaine ; au-dessus, sur
un second plan, sont Jacques Rury, Mara, Anne Vercors et
Pierre de Craon ; et au-dessus encore, sur un troisième plan,
on voit, à la fin, apparaître Violaine, vêtue d'or et voilée,
encadrée par une sorte d'ogive lumineuse.
La mise en scène a été réglée avec le plus grand soin par
Paul Claudel lui-même, aidé du D• Wolf Dohrn, qui est
si dévoué à toutes les manifestations artistiques de Hellerau.
L'interprétation a été excellente: on a particulièrement admiré
MU. Mary Dietrich, du "Dcutsches Thcater" de Berlin, qui a
joué Je rôle de Mara avec beaucoup de jeunesse et de spontanéité.
DARIUS MILHAUD.

NOTES

823

•••
No,u flflon1 rtfM du tftXttllf' B01r11ilJ1, gtlldrt dt Stlplumt M a1'4Nlll,
14 tltrt suit1ante :
Paris,

2

Octobre 19 I 3.

Cher Monsieur,
Retour de vacances, je vois aujourd'hui seulement la reproduction, dans le numéro d' Et! des Marges, d'un entrefilet de l 'lntertnltiiaire dis Chercheurs tl tfts Ct1rieux touchant les éditions de
Stéphane Mallarmé.
Je m'excuse de demander une fois encore l'hospitalité de la
Nowtllt &amp;t1ut Franraiu ; mais, en présence du singulier
concours où ks Margts, tel correspondant de f lnt.ermldiairt,
d'autres encore semblent, sous le couvert de protestations
d'amiration pour l'œuvre du Maître, s'efforcer de lancer le
discrédit, j'ignore dans quel but, sur la récente édition des
Poésies de Mallarmé à laquelle vous avez donné tant de soins,
je désire apporter de nouvelles précisions, afin d'éviter que
certains de ses admirateurs puissent être troublés par ces
querelles si faussement byzantines.
Mallarmé préparait au moment de sa mort une UitiQ11 cqurnte de ses poésies, et c'est d'apres des indications laisstcs par
lui, et des prlcldmts établis par lai également (ce dernier mot
pour ceux qui n'ont pas su voir), que nous avons pu mener à
bien l'édition que vous avez s1 heureuscment réalisée.
Quant à la phrase concernant les inldits, je ne :;ais cc qui
l'emporte, ¾ ce propos, du ridicule ou du déplacé : car, que
n'a-t-on songé au terrible et douloureux mystère que vient
jeter la Mort au travers de toute existence humaine, spéciale-ment de celle du Poëte l
J'ajoaterai que Slll' ce point encore, Mallarmé a lai$Sé des
indications, hfüs l in extremis.
A vous cordialement

D1 E. Bonniot.

�LES REVUES

LES REVUES
REVUES FRANÇAISES.

Les revues, les journaux sans distinction d'opinion ont salué
la naissance du Théhre du Vieux Colombier d'encouragements
unanimes.
M. Régis Gignoux, ayant fait un des premiers le voyage de la
Ferté-sous-Jouarre, décrit ainsi dans le FIGARO du 24 aodt
cette Chartreuu de Comédiem:
Aux premiers jours du mois de juillet, uoc troupe de comédiens
descendit à la gare de la Ferté-sous-Jouarre et ne s'inquiêta pas de
savoir où étaient le théâtre et son café. Elle ne daigna pas da,-antage entrer dans le bourg, mais prit délibérément un chemin très
montant et s'en fut jusqu'au hameau du Limon, d'où elle n'est pat
encore descendue. Comme aucune affiche ni le tambour de ,·illt
n'avaient annoncé une tournée extraordinaire, les voituriers et les
badauds ne regrettèrent pas d'être privés du "dernier grand succc!s
de l'année" et ils réservèrent toute leur attention aux pêcheurs à la
ligne, si merveilleusement armés de cannes, de paniers et de
harpons. Ainsi en arrive-t-il dans toutes les villes, petites et grande,,
o_ù il se passe quelque chose.
Car cette troupe de comédiens, installée au Limon, y donne uo
spectacle qu'on n'a jamais vu à Paris et qu'on a encore moins
imaginé. Sous la direction d'un écrivain, elle a fondé la première
chartreuse tb~trale, une école en plein air, à trente lcilomètra de
la retraite de Pont-aux-Dames, l'avenir si près du passé, - suifant
les paroles éloquentes que prononcera dans quelques années le so.uspréfet de Meaux, au nom de M. le Ministre de l'lnstrucuon
Publique et des Beawc-Ans.
Pas de frère portier à la Chartreuse. Au sommet du coteau, en

&amp;ce d'un paysage large et mesuré qui de la vallée étroite de la
~arne ~onte ~ar des champs fortifiés de grands arbres jusqu'au
ciel tOUJours animé de l'Ile-de-France, il y a un jardin qui se divise
CD deux parties : à gauche, une allée tracée par des capucines
conduit à la maison de M. Jacques Copeau ; à droite, cette allée
descend i une pièce d'eau sur les bords de laquelle une grange en
largement ouverte à travers des arbres. Une grange l Non, cc n'est
plus une grange. Avec les murs clairs, la table au fond et d
chai,a, les portes supprimées et toute la lumi~ qui y pénètres
comme reflétée par l'eau toute proche, c'est déjà une acl!ne d~
théAtre. D'ailleurs, un avis est épinglé dans un angle du m .
"ADJOUr
. d'h w,· 9 hcures, travai1: répétition pour mémoire; heures,
ur ·
3
lectlll'CI; 4 heures, culture physique; 5 heures, U11tfimm, mft par
ltz do"uur (au souffleur).

M. Georges Duhamel dans le Mucuu

Dl!

FRANC!

du

1• octobre, complète ainsi le tableau :

Il sera toujours temps de se retrouver dans la pénombre poussiéde la scène, awc heures des répétitions. Aujourd'hui on
tnn.ille en pleine clarté. Pas d'indiscret,, pas de témoin,.' On
attend derrière des portants d'un feuillage authentique ; on arpente
IID.e. allée e.n pesant une réplique; on discute, dans le petit bois
YOWn, de l opportunité d'un i:-este ou d'un sourire ; on entre en
lœlle pour y travailler sans hâte et sans ennui ... A certaines heures,
la troupe se divise : deux écoles se forment sous les arbres et de part
et _d'autre on _s'adonne à cette lecture à haute voix que Copeau
atune avec raison être une parfaite gymnastique de la bouche et
de l'esprit. Une légère émulation est le meilleur garant de l'efficacité
de telles épreuves : et c'est avec étonnement que l'on voit a'appliqaer à cette besogne des comédiens dont plusieurs ont acquis du
renom et la faveur du public parisien.
ffllle

~ue les sceptiques nient librement de semblables pratiques. C'est
tooJoun une attitude aisée que de prendre en pitié les essais les plus
tolarageux et les plus nobles.

11

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!
LIS REVUES

•••
M. Louis Nazzi a consacré déjà deui de ses feuilletons dans
CoMŒDIA à la nouvelle tentative et il en annonce un troisième.
Il écrit :
L'étude de M. Jacques Copeau, qui doit servir de thème à noe
réBexions, loin de donner dans le travers que je signale, est l'une
des plus pleines et des plus solides qu'on ait écrites, en ces dernicn
temps, sur le marasme du théâtre contemporain et sur les conditions
nécessaires d'une réforme dramatique. M. Jacques Copeau, qui at
un esprit réaliste, ne se plait guère aux développements oratoires. U
lui faut, avant tout, des raisons et des preuves : il se les sert à IOÏméme avant de nous les n:tourner sous une forme alerte et rigoureuse. Ce qu'il nous livre dans les quelques pages concia et
ramassées de La Nouvelle Revue Fra11faiu, est le fruit d'une curiosité jamais ralentie, qui embrasse les arts et les lettres, et qui a 111
s'assimiler le meilleur de quinu années d'essai• et de recherches
dramatiques.

Et plus haut :
Ce qu'André Antoine a fait pour sa génération, un écriYIÏJI
jeune, décidé, fort d'une culture étendue et profonde, impatient
d'affronter l'adversité pour une cause qui vaille qu'on endure pour
elle, se propose de l'entreprendre, pour le grand bien et la déli,ranœ
de la n6tre. Il réalise enfin un rêve longuement portt,
caressé, discuté, attendu. Il arrive à son heure, il le sait. Il ne doute
pas que le combat sera périlleux qu'il lui faudra livrer contn
l'indifférence et la paresse du public ; mais il a prévu toutes la
épreuves et toutes les menaces ; elles ne l'ébranleront point : tlles le
trouveront souriant, et prêt. Ce jeune artiste, qui n'h~ite pu à
tenter l'aventure, s'appelle M. Jacques Copeau, et le théâtre, qu'il
Yient de monter, d'équiper, et qui, dèi le mois prochain, mettra à la
voile, a pour titre : Tlzllltre du Yitux Colombier. Il se pourrait bien
que ce titre, de tradition à la fois moliéresque et shakespeariCDDt,
laissât une trace ineffaçable dan1 l'art dramatique de notre temps.

Il faut se réjouir que M. Jacques Copeau ait réussi à imposer ses
ici~ et sa volonté ; mais, plus encore, il est heureux que la bataille
mm par la jeunesse contre la production dramatique contemporaine, soit dirigée par cet homme-là. Il serait malséant, sans
doute, de chanter, dès maintenant, victoire. Il y a toujours quelque
choee de puéril et de maladroit à prétendre connattre ce qui sera,
alon que, le plus sou,·ent, nous sommes aveugles aux faits qui
s'encbaincnt et se délient devant nos yeux. Tout de même, on a le
droit, à défaut d'un bulletin de victoire dicté à l'nancc, de prévoir
que "l'affaire sera chaude".

M. Nazzi annonce quelques restrictions - nous ne manquerons pas de les relever - et de les discuter en bonne place.
Dans les DfJIATS M. Henry Bidou en formule aussi qÜel-

q11es-unes:
U y a, dit-i~ une opposition permanente entre les intérêts
d'une entreprise et la beauté du spectacle. C'est désolant, c'est

ab.urde, mai, il en a toujoun été ainsi. Quand Corneille eut donné
pi~es, honneur éternel de la scène, les comédiens furent désespérés. Une actrice exprimait l'avis commun : "Autrefois, on nous

1a1

fiiait des pièces en une nuit, que nous payions trois écus, et qui
rapportaient beaucoup d'argent. Les pièces de Corneille nous
co6tent fort cher et nous rapportent peu de chose. "
IIOIII

Mais

il ajoute :

Les organisateurs du nouveau théâtre savent tout cela, et n'en
sont pu découragés. Ils ont organisé leur entreprise avec beaucoup

de prudence et d'habileté ; ils la mèneront avec énergie. On
murmure le nom de quelques ouvrages qu'ils comptent donner, et

qui sont parmi ceux qu'on désire Ir plus voir à la scène. Remercio111-lca d'avance des belles soirées que nous leur devrons. Et
IDllbaitons un succèi qui, les aidant à tenir leurs promesses, serait
au nénement heureux pour les spectateurs, pour les dramaturges
lt pour l'an lui-même.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

•••
Dans le G1L Bus, M. Georges Pioch croit "réver ". LA

LIBERT! s'étonne que le reve se réalise :
On ac souvient d'avoir lu, ici même, la proclamation que
M. Copeau lançait sur Paris, en lui annonçant se, projets directoriaux.
On se aouvicnt, notamment, du passage où il était question du
"comédien-roi", où M. Copeau diaait son mépris pour ces interprètes qui tirent à eux toute l'affiche et s'imaginent que les oeuvra
commencent et finissent où commencent et finissent leun r6les.
" Pas de ces gens-là chez nous, disait en tubstance M. Copeau ;
rien que des artistes s'oubliant eux-mêmes pour ne songer qu'aux
beautés des oeuvres interprétées, faisant disparaître leur personnali!i
derrière celle de l'auteur ••• "
Nous avions cru que M. Copeau ne trouverait jamais ces
comédiens-là ; il faut croire que nous avions mal cru, puisque,
ainsi que nous le disons plu., haut, la jeune troupe déjà ré~tc ...
Mais attendons ...

•• •

LES REVUES

Mais ce n"est pas tout et ce qui a si bien commencé ne saurait
que finir très bien. M. Jacques Copeau prend sa meilleure plume de
directeur et d'auteur et il écrit une lettre aux journaux. Il déclare
tout net qu'Antoine a développé en lui ce grand amour du drame
qui commandera toute sa vie, que t•enseignement d•Antoine a été la
base sur laquelle se sont élevée, ses premières aspirations et ses
prelDÎères certitudes (sic). Il atteste noblement sa solidarité morale
avec Antoine. Certes, il ,•applique à une tentative esthétique diff"érmte de celle d'Antoine - est-elle si différente que cela t nous le
venons au jour le jour - mais s'il réussit, il a conscience qu'il
nllllÎra aculement puce qu'il aura montré des vertus pareilles à
ccUea qui tirent et qui font la force d'Antoine. Bref, il salue en lui
le maitre et le chef.
Si tons ceux A qui Antoine prodigua des en~gnements et des
exemples avaient la vaillante &amp;anchi,e de M. Jacques Copeau, on
pou.rra.it être lier d•étre Français, et de connaftre les gens de théitre
et de les fréquenter peu ou prou. Mais il ne faut pas trop réclamer
de la nature humaine. L'incident que je vous raconte est déjà
lllllisarnment joli et a.nez significatif. Bravo 1
Signalons aussi !'aimable article qu'il nous consacre dans
L'()plNION •

J.

M. Ernest Charles dans l'HoMME Lieu rappelle l'incident
Antoine. Pour lui, le ThéAtre du Vieux Colombier sera une sorte
de petit Odéon, non loin du grand Odéon. Pourtant :
Antoine ne s'attarde pa, à une coruidération de cette nature. Il
croit que M. Copeau et ses amis ont un beau programme, de
magnifiques intentions, un merveilleux entbouaiasme. Alon dans la
spirituelle et hardie conférence qu'il fait avant la représentation ~e
la pièce de Diderot : Est-il bo,r? Est-il mlclzant? il présente au public
le thMtre de ses jeunes concurrents. Je ne crois pas, dit-il, que ces
jeunes gens m'aiment beaucoup; mais ils sont inté:~"· ~e
manquez pas de suivre Jeun essais avec toute la cunosué qu ila
méritent. .. C'est généreux et c'est charmant. Et ai jamais on voua
demande de M. Antoine : Est-il bon ? Est-il méchant? vous pouves
répondre qu'en dépit des apparences, il est bon et meme très bon ..•

• ••
M. Claude Roger Marx dans CoMœorA lLLOSTltÉ répond par
arance à certaines critiques qu'on ne manquera pas de nous
adresser :
Qu'on n'ai!le pas imaginer le théAtre du Vieux Colombier

comme une tentative austère : ne dites point qu'on y jouera des
œuvra inaccessibles et dont la vie s'est retirée. Les joies profondes ne
IC go(ltent pas dans la paresse : l'œuvre d'art exige un effort qui
troo,e en soi sa récompense...
DURaNDAL, revue catholique, "applaudit de tout cœur à la
belle et noble initiative de ses confrères de Paris. "
Tout ce qui a pour but de régénérer l'art, de le purifier, de le

�830

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

rdever, ne peut que nous plaire, à nous qui n'avons jamais eu d'autre
but nous-mêmes, dans l'apostolat artistique que nous exerçons depuis
vingt ans, que de ramener l'art contemporain à l'idéal.
LA REvuE CRITIQUE DEs loÉEs ET DES LivRES, par la plume de
M. André Du Fresnois nous approuve :
Tout ce que nous connaissions de M. Jacques Copeau no111
assurait, du reste, qu'il avait profondément réfléchi sur les conditions
de l'art dramatique et que l'on n'avait point à redouter chez lui cette
erreur de tant de directeurs de théâtre qui, dans le besoin dont il,
sont saisis par moments de "faire quelque chose pour la littérature",
"choisissent des œuvres informes, provoquent l'ennui ou la risée du
public, l'entretiennent dans sa routine et arrivent ainsi par un détour,
à consolider la vogue des auteurs les plus médiocres.
De toutes les entreprises auxquelles nous avons pu assister, celle
de M. Jacques Copeau est donc celle qui se présente avec les plus
grandes chances de réussite.

• ••
M. Albert Flament dans ExcELSIOR expose
justes idées :

a ce

propos

de

Le théâtre, n'est guère une école des mœurs, mais il réflète 10n
temps avec scrupule ; il subit les impulsions des idées et de la mode.
Nous devions donc voir s'établir pour un théâtre ce régime qui
prend depuis quelques années tant d'essor dans toutes les branches
de l'activité, de la pensée et de l'art et qui viendra certainement
aider un autre mouvement nouveau, celui de la décentralisation.
Les équipes de boy-scouts, commes les petits salons, comme les
revues, comme les groupements de toutes les nuances d'art, ne nous
ramènent-ils pas à ces unions primitives, ces confréries, ces communautés, ces collectivités, franches ou secrètes, que la religion qui sut
toujours comprendre les hommes s'adapta si bien, ces corporations
qui ont fait, à ses origines, l'un des moyens de la grandeur et de la
force du pays.

M. Maurice Verne de l'lNTRANSIGEANT a assisté a une répétition.

LES REVUES

831

Les acteurs de M. Copeau, écrit-il, sont étonnants d'humanité
spirituelle ou vulgaire ... Ce ne sont plus des acteurs, ils méritentle
baiser de dévotion. Ils nous préparent des joies pures et de bons
délires. Et plus tard ils iront prouver à l'étranger que le théâtre
n'est pas mort.

•••
M. Lucien Mary, M. Francis de Miomandre, M. DumontWilden soutiennent courageusement l'entreprise. Et je ne parle

pas des longs articles du THÉATRE, de la Vix, de la REVUE BLEUE,
du CouRRIER EuRoPÉEN etc.
Enfin M. Léon W erth dans le GIL BLAs du

12

Octobre,

oppose "le Monstre" au " Héros ". Le monstre c'est " le
théAtre ", le -héros " son directeur". Il rend hommage au
talent de Francis Jourdain quj a rajeuni la salle et la scène avec
un gotît siÎr et choisi et qui inventa les décors. Et il termine
sur cette boutade généreuse :
Ceux d'entre nous qui à vingt ans croyaient au théâtre voient
avec émotion le départ de Jacques Copeau. Nous nous souvenons
des contes de notre enfance. Nous aimions celui qui s'en allait,
armé de sa seule épée combattre la bête sanguinaire. Nous ne voulons pas que Jacques Copeau soit dévoré.
Nous n'avons pas cru pouvoir mieux reconnaître tant de
marques désintéressées de sympathie, qu'en en recueillant ici
quelques-unes.

• ••
I.EVIJE ALLEMANDES.

Dit Weiuen Blaetter.
Une nouvelle revue allemande qu'il nous plah de signaler

entre les autres. Au premier numéro (septembre) ont collaboré
Rudolf Borchardt, Franz Blei, Kurt Hi!ler, Carl Sternheim,
Herbert Eulenberg. Ces noms sont une garantie. Le manifeste

�832

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

de la rédaction s'élève - modérément, avec une retenue
hautaine - contre la période précédente, contre le matérialisme bourgeois ou socialiste, contre le pathétique du néo'1" qui. n 'é.
'!",
romantisme, contre I' homme soc1a
tait que soc,a
pour qui les hauts-fourneaux et les aéroplanes a~aient _re~placé
les burgs en ruines et le lierre, contre la prétention sc1ent11iquc
qui avait tué la philosophie, contre la nouveauté des sujets, qui
faisait oublier la forme. "Du renoncement à la forme, par une
sorte de ressentiment de barbare, on s'était fait une sorte de
théorie qui annonçait l'amorphe comme "la forme spécifique"
de l'avenir"... Après trente années, beaucoup de livres, pas
une œuvre ! Bahr, Hauptmann, Wedekind, Dehmel, George
même ne peuvent dans l'esprit des nouveaux-venus tenir toute
la place. " Cette place, s'il faut nommer des noms, Flaubert,
Dostoi'evski Whitman ne la tiendraient-ils pas mieux r" Ils y
'
.
:ijoutent Hôlderlin, accusant ainsi leur désir d'une rénovatJOD
morale, religieuse ", en même temps que littéraire. Au fon~
c'est l'individualisme aristocratique de Stefan George qui
renatt avec moins de froideur ; l'ambition du cœur est plus
grand:, si celle de l'esprit est moindre : "la littérature à venir
sera plus modeste que celle d'hier, mais elle cherchera à se
subordonner à un ensemble plus vaste ; une débutante, sans
éloquence; elle ne sera pas sociale, mais chaudement humaine;
pas de rédemption : de la piété, au sens traditionnel ; elle ne
découvrira pas de nouveaux sujets qu'elle annonce avec
fanfares • elle sera nette et simple et ne s'agenouillera point
devant {es jmes compliquées ; elle adorera les merveilles de
}'!me simple ; la colère y sera la colère, sans nuances'. e~ la
haine, la haine ; et pourtant elle aura sa joie, celle qui vient
d'avoir la terre et le ciel par dessus ... Un monde nouveau se
dégage, du point de vue moral et religieux; c'est là que nous
cherchons notre place. "

?°

833

L'OFFRANDE LYRIQUE
(GITANJALI)
" Tagon 1st lt premier dt nos saints
qui nt u soit pas refùsl à la vit, mt dit
ut hindou, mais hitn ait attendu son
inspiration dt la vit mblu; tl c'est pour
ula prlcitlment qut nous l'aimons. "

W.B.

(Introduction au
Gitanjali).

YEATS

Il n'est sans doute }'lus besoin de présenter Rabindranath
Tagore. Ceux de nos lecteurs qui ne le connaissent pas encore,
peuvent se reporter à l'étude de M. Henry Davray (Mercure
il Frlln(t, n° du 19 aollt 1913), au cours de laquelle ont
6té cités, dans une traduction provisoire, nombre de poèmes
du Gitllnjali. La traduction complète, et seule autorisée, de
l'ouvrage par M. André Gide paraîtra très prochainement aux
éditions de la Nouvelle Rtfl114 Française. Cette traduction a été
&amp;ite d'après la version anglaise que l'auteur a donnée lui-meme
de ses poèmes hindous, originairement écrits en bengali.
1 l

La langueur pèse sur ton cœur, encore, et
l'assoupissement sur tes yeux.
1

Le poèmes que nous publions ici portent en anglais les num~ros

lllivaats : LV, LVI, LVII, LVIII, LIX, LXVII, LXVIII, LXIX.

LE GÉRANT :

ANDRÉ

RUYTERS.

Imp. SAINTE CATHERINE, Quai St-Pierre, 12, Bruges (Belgique).

LXX, LXXI, LXXII, LXXIII, LXXX, LXXXIV, LXXXVI,
XCI, XCII, XCIII, XCIV, XCV, XCVI, XCVII, IC, C.
I

�834

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS&amp;

N'as-tu donc pas entendu dire que la fleur
règne en splendeur dans les êpines? Eveille!
Eveille-toi ! Et que l'heure ne passe pas
vaine ! A l'extrémité du sentier caillouteux,
au pays de l'intacte solitude, mon ami repose
solitaire. Ne déçois pas son attente ! Eveille!
Eveille-toi l Et si palpite et vibre l'azur par
l'ardeur du rayon de midi... Si le sable
brûlant étale son manteau de soif... Mais
ne sens-tu pas de joie dans le fond de ton
cœur ? A chaque pas que tu vas faire, la
harpe du sentier, d'une suave musique de
peine, ne saura-t-elle pas retentir ?
2

C'est arns1 que la joie que tu prends en
moi est si pleine. C'est ainsi que tu es descendu jusqu'à moi. 0 Seigneur, maître de
tous les cieux, si je n'existais pas où serait
ton amour?
Tu m'as pris comme associé de ton opulence. Dans mon cœur se joue le jeu sans fin
de tes délices. Par ma vie prend forme incessamment ton vouloir.

L10FFRANDE LYRIQUE

835
Et c'est pourquoi, toi, Roi des rois, tu t'es
revêtu de beauté afin de captiver mon cœur.
Et c'est pourquoi ton amour se résout luimême dans cet amour de ton amant ; et l'on
tt voit ici où l'union de deux est parfaite.

3
Lumière ! ma lumière ! lumière emplissant le monde, lumière baiser des yeux, douceur du cœur, lumière !
Ah ! la lumière danse au centre de ma
vie ! Bien-aimé, mon amour retentit sous la
- frappe de la lumière. Les cieux s'ouvrent ,•
le vent bondit ; un rire a parcouru la terre.
Sur l'océan de la lumière, mon bien-aimé,
le papillon ouvre son aile. La crête des vagues
de lumière brille de lys et de jasmins.
La lumière, ô mon bien-aimé, brésille l'or
sur les nuées ; elle éparpille profusion les
pierreries.
Une jubilation s'étend de feuille en feuille,
ô mon amour ! une aise sans mesure. Le
fleuve du ciel a noyé ses rives ; tout le flot
de joie est dehors.

a

�LA NOUVELLE REVUB FRANÇAISE

4
Que tous les accents de la joie se mêlent
dans mon chant suprême - la joie qui fait
la terre s'épancher dans l'intempérante profusion de l'herbe ; la joie qui sur le large
monde fait danser mort et vie jumelles; la
joie qui précipite la tempête - et alors un
rire éveille et secoue toute vie ; la joie éplorée qui repose quiète parmi les larmes dans
le rouge calice du lotus douleur ; et la joie
enfin qui jette dans la poussière tout ce
qu'elle a et ne sait rien.

5
Oui, je sais bien, ce n'est là rien que ton
amour, ô aimé de mon cœur - cette lumière
d'or qui danse sur les feuilles ; ces indolents
nuages qui voguent par le ciel, et cette brise
passagère qui laisse sa fraîcheur à mon front.
Mes yeux se sont lavés dans la lumière
matinale - et c'est ton --nessage à mon
cœur. Ta face, de très haut s'incline ; tes

L 10FFRANDE LYRIQUE

837

yeux ont plongé dans mes yeux et contre
tes pieds bat mon cœur.

6
Tu es le ciel et tu es le nid aussi bien.
0 toi plein de beauté ! ici, dans le nid
des couleurs, des sons et des parfums, c'est
ton amour qui enclôt l'âme.
Voici venir le Matin, avec une corbeille
d'or à la main droite, que charge la guirlande
de beauté dont il va sans ·bruit parer la
terre.

Et voici venir, par de vierges sentiers, le
Soir sur les pacages solitaires et qu'ont
désertés les troupeaux ; il apporte dans sa
cruche d'or le frais breuvage de la paix,
flot de l'océan du repos, pris à la rive occidentale.
~ais là, là où s'éploie le ciel infiniment
afin que l'âme s'y essore,
règne intacte
et blanche la splendeur. Il n'est plus là ni
nµit ni jour, ni formes ni couleurs, et ni
paroles, ni paroles.

la

�839

L'OJFRANDE LYRIQUE
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

7
Sur cette terre que j'habite ton rayon
descend bras ouverts et se tient' devant ma
porte tout le long du jour de ma vie pour
cueillir et ramener à tes pieds les nuées
faites de mes larmes, de mes soupirs et de
mes chants.
Avec un tendre délice, cet humide manteau de nuées tu en revêts ta poitrine étoilée,
l'enroulant, le plissant en formes sans nombre,
le diaprant de tons inconstants.
Il est si léger, si fluide, et mol et plein
de larmes, et noir, que c'est pourquoi tu
l'aimes, ô toi sans tâche, ô limpide ! Et c'est
pourquoi dessous son ombre pathétique tu
couvres ton auguste et blanche splendeur.

8
Le même fleuve de vie qm pousse à
travers mes veines nuit et Jour court a
travers le monde et danse en pulsations
rythmées.
•

1

C'est cette même vie qui pousse à travers
la poudre de la terre en innombrables brins
d'herbe, et éclate en fougueuses vagues de
feuilles et de fleurs.
C'est cette même vie que balance flux
et reflux dans l'océan-berceau de la naissance
et de la mort.
Je sens mes membres glorifiés au toucher
de cette vie universelle. Et je m'enorgueillis,
car le grand battement de la vie des âges,
c'est dans mon sang qu'il danse en ce moment.

9
T'appartient-il, Seigneur, de participer a
la félicité de ce rythme? d'être lancé, perdu,
brisé dans le tourbillon de cette formidable
joie?
Toute chose se précipite, sans arrêt, sans
regard en arrière, sans qu'aucun pouvoir
puisse rien retenir, toutes les choses se
, ..
prec1p1tent.
Emboîtant le pas au rythme de cette
musique inlassée, chaque saison accourt en
dansant, puis passe outre - couleurs, tons et

�LA NOUVELLE REVUE F.RANÇAISI

parfums déversent djinfinies cascades dans
cette surabondante joie qui s'éparpille et se
renonce et meurt à tout moment.
IO

Que f aie dû foisonner beaucoup et me
retourner en tous sens, projetant ainsi des
ombres bigarrées sur ta splendeur - telle est
ta maya.
Tu poses une barrière à même ton propre
être et, en myriades d'accents, disjoint de toi,
tu réponds à ton propre appel. C'est ainsi
qu'en moi ta départition a pris corps.
Ton chant poignant se reflète à travers les
cieux en larmes irisées et en sourires, en
frayeurs et en espérances ; des vagues se
dressent et s'écroulent, des songes se déchirent
et se reforment. En moi tu te mets toi-même
en déroute.
Cet écran que tu as dressé est diapré
d'innombrables images qu'y peignent le jour
et la nuit; derrière quoi ton siège est tissu
d 1 un prodigieux mystère de courbes, toute
brutale ligne droite exclue.
Cette grande parade de toi et de moi se

L'OFFRANDE LYRIQUE

déploie à travers Je ciel. De l'accord d_e toi
et de moi tout l'air vibre et la partie de
cache-cache engagée entre toi et moi se
poursuit à travers les âges.
I I

C'est lui ce très intime qui éveille mon
être à son profond toucher mystérieux.
C'est lui qui pose son enchantement sur
mes yeux et qui plein de gaîté joue sur la
h:irpe de mon cœur les changeantes cadences
de la plaisance et du chagrin.
C'est lui qui tisse cette maya aux teintes
évanescentes d'or et d'argent, de bleu, de
vert, et laisse apercevoir à travers les plis
du tissu son pied au toucher duquel je

défaille.
Viennent les jours, passent les âges; c'est
lui toujours qui mon cœur émeut à maint
nom et à mainte guise, à maint transport de
joie et de chagrin.
12

Délivrance n'est pas pour mo1 dans le

�8+2

LA NOUVELLE JlEVU:E FRANÇAISE

renoncement. Je sens l'étreinte de la liberté
dans un million de liens de délices.
Emplissant à rexcès ce calice d'argile, toi,
toujours tu verses pour moi le flot frais de
ton vin aux multiples couleurs et parfums.
Mon univers allumera ses cent diverses
lampes à ta flamme et devant l'autel de ton
temple les placera.
Non ! je ne vous fermerai jamais, portes
de mes sens! Les délices du voir, de l'ouïr et
du toucher comporteront ton délice.
Oui, mes illusions brûleront toutes en une
illumination de joie et mes désirs mûriront
tous en fruits d'amour.

13
Je me compare au lambeau de nuage qui
dans le ciel d'automne erre inutilement. 0
mon soleil éternellement glorieux ! A ton
toucher ne s'est pas encore dissous ma
brume de sorte que je ne fasse plus qu'un
avec ta lumière ; ainsi je vais, comptant les
mois et les années où je suis séparé de toi.
Si tel est ton désir et si tel est ton jeu,

L'OFFRANDE LYRIQUE

empare toi de mon inconsistance fugitive,
orne-la de couleurs, que l'or la dore, que sur
le vent lascif elle navigue, et s'épande en
miracles changeants.
Puis de nouveau, si tel est ton désir de
cesser ce jeu à la nuit, je fondrai, disparaîtrai
dans l'ombre ; ou peut-être dans un sourire
du matin blanc, dans la fraîcheur de cette
pureté transparente.

C'est l'angoisse de la séparation qui s'étend
par tout le monde et donne naissance à des
formes sans nombre dans le ciel infini.
C'est ce chagrin de la séparation qui
contemple en silence toute la nuit d'étoile en
étoile et qui éveille une lyre parmi les chuchotantes feuilles dans la pluvieuse obscurité
de juillet.
C'est cette envahissante peine qui s'épaissit
en amours et désirs, en souffrances et en joies
dans les demeures humaines, et, de mon
cœur de poète, c'est toujours elle, qui fond
et ruisselle en chansons.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

L'OFFRANDE LYRIQUE

Jour après jour j'ai veillé pour l'attendre;
pour toi j'ai supporté les joies et les angoisses
de la vie.
Mort, ta servante, est à ma porte. Elle a
franchi la mer inconnue ; elle m'apporte ton
appel.
La nuit est sombre et mon cœur est
peureux - pourtant je saisirai la lampe ;
j'ouvrirai les vantaux et j'inclinerai mon
accueil. Car c'est ta messagère qui se tient
devant ma porte.
Mains jointes, je l'honorerai de mes larmes.
Je répandrai le trésor de mon cœur à ses
pieds.
Et elle s'en retournera, son message accompli, laissant sur mon matin son ombre
sombre ; et dans la maison désolée, rien ne
restera plus, mon Seigneur, que moi-même
à t'offrir en suprême don.

16
0 toi, suprême accomplissement de la vie,
Mort, ô ma mort, accours et parle-moi tout
bas!

Tout ce que je suis, tout ce que j'ai, et
mon espoir et mon amour, tout a toujours
coulé vers toi dans le mystère. Un dernier
éclair de tes yeux et ma vie sera tienne à
Jamais.

On a tressé les fleurs et la couronne est
prête pour l'époux. Après les épousailles
l'épousée quittera sa demeure et, seule, ira
dans la nuit solitaire, à la rencontre de son
seigneur.

Je sais qu'un jour viendra où je perdrai
de vue cette terre ; la vie prendra congé
de moi en silence, après avoir tiré le suprême
rideau sur mes yeux.
Cependant les étoiles veilleront dans la
nuit, l'aurore surgira comme la veille et les
heures encore s'enfleront pareilles à des
vagues marines apportant plaisirs et chagrins.
Quand je pense à cet arrêt de mes instants&gt;

�846

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

-la digue des instants se brise ; soudain pour
moi s'éclaire à la lumière de la mort ton
univers avec ses trésors nonchalants. Exquise
en est la plus humble demeure; exquise y
est la vie la moins prisée.
Les biens que j'ai souhaités en vain et les
biens que j'ai possédés, qu'ils s'en aillent! Et
qu'à ces biens seuls en vérité je m'attache,
que j'ai toujours méprisés ou que je n'avais
pas voulu voir.

18
J'ai mon congé ! Souhaitez-moi bon
voyage, mes frères !Je vous tire ma révérence.
Voici, je mets mes clefs sur la porte ; je
résigne tous droits sur ma maison. Accordezmoi seulement au départ quelques bonnes
paroles.
Durant longtemps nous aurons été voisins,
et j'ai reçu de vous plus que je ne pouvais
vous donner. A présent le jour point ; la
lampe est consumée qui a éclairé mon coin
sombre. Un appel est venu et je suis prêt
pour le voyage.

L'OFFRANDI LYRIQUE

A cette heure du départ, souhaitez-moi
bonne chance, mes amis ! Le ciel est rougissant d'aurore ; le sentier s'ouvre merveilleux.
Ne me demandez pas ce que j'emporte.
Je pars en voyage les main vides et le cœur
plein d'attente.
Je mettrai ma couronne nuptiale. Je n'ai
pas revêtu la robe brune des pèlerins ; sans
crainte est mon esprit bien qu'il y ait des
dangers en route.
Au terme de mon voyage paraîtra l'étoile
du soir, et les plaintifs accents des chants de
la vesprée s'échapperont soudain de dessous
l'arche royale.
20

Je n'ai pas eu conscience du moment où&gt;
d'abord, j'ai franchi le seuil de cette vie.
Quel fut le pouvoir qui m'a fait éclore
1
'
a ce vaste mystere,
comme une fl eur s•ouvre
minuit dans la forêt ?
Lorsqu'au matin mes yeux se sont ouverts

a

�L'OFFRANDE LYRIQUE
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

à la lumière, f ai aussitôt senti que je n'étais
pas un étranger sur cette terre et que, sous
la forme de ma mère, l'inconnaissable sans
forme et sans nom m'embrassait.
Ainsi de même, dans la mort, le même
inconnu m'apparaîtra comme si je l'avais
connu toujours. Et parce que j'aime cette vie,
je sais que j'aimerai la mort aussi bien.
L'enfant gémit lorsque la mère le retire
de son sein droit, pour, un instant après,
trouver consolation dans le sein gauche.
21

Lorsque je m'en irai d'ici, que ceci soit
mon mot de partance : que ce que j'ai vu est
insurpassable.
J'ai goûté au miel secret de ce lotus qui
s'étale sur l'océan de lumière, et ainsi j'ai été
beni - que ce soit mon mot de partance.
J'ai joué dans ce palais des formes infinies
et là j'ai aperçu celui qui est sans formes.
Mes membres et mon corps entier ont tressailli au toucher de celui qui n'est pas tangible. Ah ! ·si la fin vient ici, qu'elle vienne!
- ceci soit mon mot de partance.

22

Quand nous jouions ensemble, jamais je
n'ai demandé qui tu étais. Je ne connaissais
ni timidité, ni frayeur ; ma vie était impétueuse.
Au petit matin, comme un franc camarade
tu m'appelais de mon sommeil et de clairière
en clairière tu m'entraînais en courant.
En ce temps-là je ne m'inquiétais pas de
connaître la signification des chansons que tu
me chantais. Ma voix simplement reprenait
les mélodies; mon cœur dansait a leur cadence.
Mais à présent que l'heure des jeux est
passée, quelle est cette vision soudaine ? L'univers et toutes les silencieuses étoiles se
tiennent, pleines de révérence, les regards
baissés vers tes pieds.

23
Je te couvrirai des t_rophées, des guirlandes
de ma défaite. Il n'est jamais en mon pou·voir de m'échapper de toi non vaincu.
2

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
L1OFFRANDE LYRIQUE

Certes je pressens la déroute de mon
orgueil; je sais que dans l'excès de la p~ine
ma vie crèvera ses limites ; mon cœur vide,
semblable au roseau creux exhalera de mélodieux sanglots et les cailloux fondront en
larmes.
Certes je sais que ne resteront pas clos à
jamais les cent pétales du lotus, mais _qu'ils
découvriront le trésor secret de leur miel.
Du haut du ciel un œil surveille qui va
me convoquer en silen~e. Ri~n ne ~e se:a
laissé, rien que ce s01t, et a tes pieds Je
recevrai la mort complète.

Quand je lâcherai le gouvernail, je connaîtrai que le temps est venu que tu le
prennes. Ce qu'il y aura à faire, aussitôt sera
fait. V aine est ma peine.
.
Alors résigne-toi, mon cœur ! sans brmt
consens à ta défaite, et tiens pour bonne
fortune de reposer et tout tranquille, là où
1 1
,
tu as ete
p1ace.
Ces lampes sans cesse s'éteignent au plus
petit souffie du vent ; dans l'effort de les

rallumer, sans cesse j'oublie tout le reste.
Mais cette fois je serai sage ; j'attendrai
dans le noir, étalant mon tapis sur le sol, et
quand il te plaira, mon Seigneur, approche
toi sans bruit, voici ta place !

25
Je plonge aux profondeurs de l'océan des
formes, dans l'espoir d'atteindre la perle
parfaite et sans forme.
Je ne navigue plus de havre en havre dans
cette barque battue par la tempête. Les jours
sont loin où je faisais mon jeu d'être secoué
par les flots.
Et maintenant j'aspire à mourir dans ce
qui est sans mort.
Dans la salle d'audience, près de l'abîme
sans fond d'où émane une musique sans notes,
je saisirai la harpe de ma vie.
Je t'accorderai selon le mode de l'éternel,
harpe ! et quand aura vibré ton suprême
sanglot, aux pieds du Silencieux, je te reposerai silencieuse.
RABINDRANATH TAGORE.

(Traduction André Gide.)

�SUR LE COMTE DE GOBINEAU

SUR LE COMTE DE GOBINEAU

C'est toujours une chose délicate que de· se prononcer
sur la valeur de ses contemporains. Beaucoup s'y trompent, et des plus ingénieux. On ne saurait donc en
vouloir aux Parisiens de la monarchie de Juillet d'avoir
considéré le Comte Arthur de Gobineau comme un homme
quasi insignifiant, et de lui reconnaître tout au plus de la
naissance et une grande culture.
Messieurs Chlendowski, Souverain et Tarride apprirent
à leurs dépens cet arrêt de l'opinion. Ces éditeurs s'étaient
avisés d'imprimer les premiers essais de Gobineau. Chlendowski publia le Pris1Jnnier Chanceux1, et Souverain
les Aventures de Nicolas Be/avoir '. Cc sont des romans
historiques dans le genre alors en vogue, dont raffolait
la clientèle des cabinets de lecture. Ces ouvrages sans
grande originalité témoignaient pourtant des connaissances
étendues de leur auteur, de son goCtt très vif pour le
passé, et surtout d'une verve et d'une spontanéité de vrai
conteur.
L'insuccès de ces publications fut complet. Les libraires
les mirent au pilon. Le même sort attendait Ttrnovt,
Paris, 1847, trois volumes in-8•.
s5 2, quatre volumes in-8°. Ce roman parut sous le pseudonyme
d'Ariel Dts Feux.
1

'

1

853

roman étrange et profond, le premier des écrits de Gobineau, dans lequel se révèle sa personnalité entière1.
Dans ce roman, les souvenirs de Louis de Gobineau,
officier de la garde royale, qui pendant les Centjours suivit les Bourbons à Gand, furent largement
utilisés par son fils. Mais Arthur de Gobineau y mit
beaucoup de son ime. On retrouve plus d'un trait de son
caractère dans cet Octave de Ternove, pauvre, fier et
sensible, plein de mépris pour le monde qui l'entoure, et
pourtant animé du désir de le dominer. Un profond sens
psychologique, une sorte d'avidité à montrer la nature
sans fard, voilà ce qui distingue ces pages et qui apparente
leur auteur à Stendhal. Octave de Ternove, ce paladin de
l'ancien régime, c'est en quelque façon un Lucien Leuwen
gentilhomme. Je ne sais si Gobineau a jamais connu
Stendhal. Mais le certain, c'est qu'il existe une réelle
affinité entre ces deux esprits. L'un comme l'autre, ils
plongent leurs racines dans le dix-huitième siècle. Et leur
existence même présente des ressemblances frappantes.
Tous deux, ils eurent une enfance triste, une adolescence

amère.
Les parents de Gobineau vivaient séparés. Le jeune
Arthur grandit sans connaître la douceur du foyer familial.
D vint à Paris en 1835, à l'igc de dix-neuf ans. Et
1 TmzO'IJt vit le jour dans le feuilleton du Journal des Débats.
Il fut édité en 1848. C'est un livre excessivement rare, bien qu'il
aemble qu'il ait eu deux éditions différente5, toutes les deux à
Bruxelles. On trouve cet ouvrage à la Bibliothèque Nationale avec
le titre : Artltur dt Gobineau. La Nouveautl Littlrairt. TernO'IJt.
Librairie dt Tarride, rue dt L'Ecuyer, 8. Trois volumes in-12°. Mon exemplaire est en deux volumes in-u 0, avec une vignette au
titre, imprimé par Meline, Cans et C1•.

�854

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pendant plus de dix ans, continuellement frustré dans son
espoir d'obtenir son indépendance par la littérature, il mena
l'existence pénible d'héritier sans fortune dans la maison
d'un vieil oncle bizarre.
Enfin, la vie finit par lui sourire. Il rencontra une
compagne et un ami. En I 846, il épousait Mademoiselle Clémence Monnerot. Quelques années auparavant,
il avait fait la connaissance d'Alexis de Tocqueville. Cet
homme éminent s'intéressa à lui, l'honora de son amitié,
et parvenu au ministère des Affaires Etrangères, en I 849,
il le choisit pour son chef de cabinet. Avant de quitter
le ministère, M. de Tocqueville ouvrit à son ami les
portes de la carrière. Gobineau débuta à Berne, il alla
ensuite en Hanovre et à Francfort, puis il représenta
la France à Téhéran, à Athènes, à Terre-Neuve, à Rio de
Janeiro, à Stockholm. Pendant sa jeunesse studieuse, il
avait acquis une érudition extraordinairement variée et
presque encyclopédique. Depuis, il avait parcouru une
grande partie de l'univers. Il avait vu de près, au hasard
de ses voyages, la haute société aussi bien que les mœurs
populaires des pays qu'il traversait. Il observait en artiste
et en philosophe toutes les manifestations de la vie depuis
les intrigues des cours jusqu'aux querelles des rues,. Peu
d'hommes éprouvèrent une curiosité égale à la sienne, et
bien peu eurent l'occasion, comme lui, de contempler le
monde sous tant de faces. Ajoutez à cela, que ce
grand curieux possédait au plus haut degré l'art d'exprimer ses impressions par la plume ou la parole.
Pourtant, il faut se garder de considérer Gobineau
comme un amateur, un gentilhomme lettré, qui se serait
contenté de répandre sa pensée en brillantes impro-

SUR LE COMTE DE GOBINEAU

855

visations. Il apportait au contraire à tout ce qui touchait ses
travaux la gravité d'un érudit. Et même on doit avouer
qu'il n'échappa point au défaut qu'ont souvent les grands
remueurs d'idées, à savoir de créer des systèmes et d'en
devenir esclaves. Esprit éminemment synthétique, Gobineau s'acharnait à trouver une formule pour expliquer les
phénomènes de la vie des peuples ; il prétendait mettre à
découvert, selon son expression, "la base encore inaperçue
de l'histoire".
Cette base, il crut la trouver dans la race. C'est la
race, selon lui, la raison suprême et fatale qui dirige
le sort des nations. Les Arians forment l'élite des races.
Tout le reste est négligeable. Ce sont les Arians qui ont
créé et maintenu la civilisation occidentale. Les mélanges
de races ont corrompu la pureté du sang de ces dominateurs. De là provient l'abaissement complet de notre
espèce, l'inévitable décadence de l'humanité.
L' Essai sur l' lnégalitl des Races Humaines\ dont la théorie
semble bien discutable, n'en est pas moins un livre admirable dans ses détails. La conviction la plus sincère l'anime.
Ce penseur, pour lequel les siècles les plus lointains
n'avaient plus de secret, qui avait fait le tour de toutes les
illusions humaines, s'attacha aux siennes avec passion. Il
leur assujettit toutes les expériences de son intelligence,
toutes les réalités de sa vie. C'est toujours cette même
idée qui se dégage de tous les ouvrages qu'il écrivit par la
suite. Il s'adonne à de longues et patientes recherches afin
de prouver sa descendance d'Ottar Jarl, pirate norvégien.
Il faisait peu de cas du vénérable hôtel de Bordeaux, où
1

Les cieux premiers volumes de cet ouvrage parurent en 18 53,

les deux derniers en x8 55.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

1

1

1.

des générations de Gobineau avaient vécu entourées d'une
estime Wliverselle. Mais un jour, en face d'un aride
rocher scandinave, il fut ébloui par la vision du cMteau
de ses aîeux.
L' Esrai sur /'Inégalité des Races n'eut qu'un médiocre
succès. Cette œuvre était trop élevée pour atteindre la foule.
Les intelligences faites pour la comprendre l'accueillirent
avec réserve. Mérimée, tout en rendant justice aux
grandes qualités de son ouvrage, écrivait à Gobineau, qu'à
son gré, quelques individus bien choisis suffisaient pour
relever une race entière, et l'invitait à s'en rendre compte
dans les villes où il y avait des cuirassiers en garnison.
M. de Tocqueville même, qui témoignait l'estime la plus
affectueuse pour l'auteur, ne manqua pas d'élever des
objections lucides et profondes contre l'œuvre 1• Cet échec
fut amer pour Gobineau. D'autres revers allaient l'accabler
encore. Sa hauteur de gentilhomme, son indifférence de
philosophe à l'égard des puissants du jour n'étaient pas de
nature a lui gagner les bonnes grkes des chancelleries.
Il éprouva des injustices dans sa carrière. Son insouciance
des affaires compromit la fortune qu'il avait héritée de son
oncle. La catastrophe de 1870 le bouleversa profondément. Enfin, à force d'étudier, d'observer, de méditer, de
creuser sa pensée, il avait fini par créer autour de lui une
véritable solitude,
Vers 1875, nous le voyons dans un modeste appartement d'une maison bourgeoise a Stockholm, isolé et
misanthrope. Pourtant, il honorait de son amitié son
valet de chambre syrien; il couvait de tendresse ses
Correspondance entre Alexis de Tocqutville et Arthur de Gobineau,
publiée par L. Schemann, Paris, 1909, p. 19 3.
1

SUR LE COMTE DE GOBINEAU

perruches. Juché sur un siège incommode, il laissait son
vieux chien Otthtllon sommeiller à l'aise dans son fauteuil
et interrompait de temps en temps son travail pour lui
jeter un regard bienveillant - peut-être au moment
même où il venait d'écrire: "Les hommes sont tous,
toujours et dans tous les temps d'assez méchantes bêtes,
et ce que l'Wl reproche à l'autre il l'a fait, ou le fera, ou
n'a pu 1. "
Cette année-la, le tendre misanthrope fit une rencontte
qui devait être décisive pour ses dernières années et pm-1r
sa gloire posthume. Il connut Wagner à Rome. Mais ce
n'est qu'en 1880, à Venise, que les deux hommes se lièrent
d'amitié. Gobineau, sur l'invitation de Wagner, alla lui
rendre visite à Bayreuth aux printemps de 1881 et 1882.
Les deux. vieillards étaient bien faits pour se comprendre. Tous les deux, ils avaient passé leur vie en lutte
avec leur temps. Tous les deux, il partagaient le goîtt
des grandes synthèses, L'un et l'autre s'étaient presque
entièrement détachés de la réalité et étaient arrivé au
plus haut degré d'une généreuse exaltation.
Certes, ils s'entendaient à merveille, Wagner et ce
Français familier de la Walhalla, qui, lui même, s'était
plu à élever un autel aux divinités germaniques. Mais le
Comte de Gobineau avait beau s'enorgueillir de son sang
arian, rechercher le château imaginaire de ses aYeux sur
un rocher scandinave, affirmer bien haut la supériorité de
la race germanique, il n'en restait pas moins profondément français. Et sans doute cette dernière qualité-là ne
contribua-t-elle pas peu à l'amitié des deux grands hommes.
1

Histoire d'Ottar Jarl, Pirate Nr,r,vlgien, et de sa Descendance,

Paris, Perrin, 1879, p.

22 .

�858

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Pour Wagner, Paris représentait la France, et "cette
Babel impure " apparaissait à ses yeux comme un cauchemar, qui lui rappelait les moments les plus pénibles de
sa vie.-En automne 1839, il quittait Riga et débarquait en
France, à Paris, dans un t&amp;tel garni de la rue de la Tonnellerie, près des Halles, apres avoir traversé les mers du Nord
sur un voilier russe. Les dangers du voyage, les rafales des
mers du Nord lui semblèrent bien peu de chose en comparais0n des misères qui l'attendaient dans cette ville. Il
essuya tous les revers, subit toutes les humiliations, endura
le plus terrible dénô.ment. Il en vint jusqu'a s'offrir a
entrer comme choriste dans un thé~tre du Boulevard. On
le refusa. Il se tint pour heureux, quand des travaux de
réduction pour piano lui assurèrent le pain quotidien.
Vingt ans apres, en 1859, nous retrouvons Wagner dans
un petit hôtel de la rue Newton. Cette fois, ce n'est plus
l'indigence qui le fait soufrrir, mais l'hostilité de l'opinion
contre son œuvre, les sifilets de chasse de ces messieurs
du parterre pendant la première de Tannha:user, Le lendemain de cette soirée, Janin conseillait à ces messieurs
d~adopter les armes suivantes: Un sifilet sur champ de
gueules hurlantes, et poiir exergue : Asinus ad Lyram.
Quant à Wagner, il retirait sa partition et quittait Paris.
Lors de son séjour en France, il n'avait connu que
l'atmosphère du monde théitral, de petites et de méchantes
gens, à peine quelques hommes de bien, rencontrés au
hasard, tel le douanier poète Edmond Roche, qui, lors de
l'arrivée de Wagner à Paris, le traita avec bonhomie à
l'occasion d'une visite de douane, et auquel le musicien
confia par la suite la traduction de plusieurs de ses livrets.
Quand Wagner vint pour la seconde fois -à Paris, les

SVR LE COMTE DE GOBINEAU

859

amis de Liszt et d'Emile Ollivier l'accueillirent à bras
ouverts. Il connut par eux et reçut rue Newton de nombreuses personnalités intéressantes, entre autres Baudelaire
et Champfleury. Cependant il se trouvait en ce momentdans une période de lutte, d'inquiétude constante.
Il n'était pas d'humeur à s'occuper du monde extérieur.
Il demeura indifférent aux gens qui l'entouraient.
Gobineau fut, en somme, le premier Français pour
lequel Wagner éprouva un réel intérêt. Etait-ce la
compréhension qu'avait Gobineau de sa musique, ou les
théories de race si flatteuses pour l'orgueil germanique
que professait son htite, qui gagnèrent le cœur de
. Wagner? Ou plutêît, quand ce petit homme frénétique,
qui vivait dans l'état d'ime que Nietzsche appelle
"la poitrine gonflée" cheminait pres de cet ami, grand,
mince et pâle, écoutait ses propos si fins, glissant
légèrement sur les choses et pourtant si pénétrants, ne
subissait-il pas l'attrait d'une intelligence toute française ?
Wagner n'était-il pas la dupe de son Mte? En croyant
aimer le descendant du guerrier scandinave, n'était-ce pas
le Français qui l'avait ensorcelé ?
Gobineau, dupe lui aussi, aurait été le premier à se
défendre d'une telle interprétation. Ce Germain imaginaire
méprisait à tel point les Tartufes du patriotisme, qu'il
éprouvait un réel plaisir à braver l'opinion. Mais cette
attitude factice n'a pas trompé ceux qui l'ont bien connu.
Voici le portrait qu'a laissé de lui Albert Sorel, qui fut de
ses amis dans les dernières annêes de sa vie :
" Sa conversation est certainement la plus éblouissante
que j'aie connue, en facettes, en étincelles, avec un je ne
sais quoi de caché, de mélancolique, de tendre que l'on

la

�860

LA NOUVELLE REVU.! FRANÇAISE

devinait sous la surface ; quelque chose comme les feux
d'artifice, dans les soirs d'été, sur le miroir des eaux de
V ~rsailles, Très moderne pour l'information, assez lointam pour le go(lt littéraire, un ton une délicatesse une
fierté mtellectuelle
.
'
'
d•homme du monde,
peu fréquents
chez les gens d'autant de lecture ; une ouverture d'esprit
plus étendue, avec plus de sorties, sur des frontières plus
larges, que "l'honnête homme " d'autrefois. De l'ironie
de la contradiction, du paradoxe, de la sensibilité tr~
aiguë et perçant tout à coup : un rien un mot un geste
'
q_u1. le touchaient, et ses beaux yeux bleus,
tout' à l'heure
SI x:ioqueurs, se tintaient d'un brouillard léger, et cette
mam nerveuse et blanche, toute moite, serrait la vôtre
d'une étreinte fugitive ; enfin un tempérament délicieux
d'aristocrate français 1 ".

a

Spectacle curieux et touchant
la fois cette amitié
de Gobineau et de Wagner. Voila que le ~énie français,
aupres duquel Wagner avait passé pendant des années en
France, sans l'aimer, sans même le reconnaître vient lui
faire _la révérence à W ahnfried et le conqui;rt dès le
premier abord.
D'ailleurs, cet attachement des deux hommes devait
être de courte durée. En octobre 1882 Gobineau de
l
•
•
'
'
passage a Turin, perdait connaissance dans l'omnibus
d'hôtel qui le conduisait à la gare, et mourait quelques
heures après.
~'ento~rage de Wagner, et, plus tard, l'Allemagne
~ntiere lui vouèrent un véritable culte. En France aussi,
il eut ses admirateurs et ses dévots. Mais ce ne sont pas
1

Albert Sorel, Le Comte de Gobineau. (Le Temps,

22

mars

19 0 4).

SUR LE COMTE DE GOBINEAU

861

les mêmes qualités que l'on gollte chez lui de l'un et de
l'autre c6té du Rhin.
Les Allemands apprécient avant tout son esprit systématique, sa persévérance dans son œuvre. Ils admirent
cette sorte de passsion d'alchimiste, avec laquelle il
s'acharnait à saisir l'essence même des peuples. Et cette
qualité de Gobineau rend particulièrement précieux à
leurs yeux l'engouement qu'il manifesta de tout temps
pour les choses de leur pays.
S.es compatriotes, au contraire, sont disposés à considérer
ses édifices théoriques comme des châteaux en Espagne.
Mais ceux qui l'ont approché font grand cas du courage
de ses opinions, du côté sobre, clair, aigu de son esprit,
de sa liberté et de sa fantaisie. Et ils ne restent pas insensibles au charme qui émane de cette haute figure de gentilhomme philosophe.
Mais les hommes que nous honorons ne sont-ils pas
comme des miroirs dans lesquels nous nous cherchons
nous mêmes? Il n'est que justice de retrouver les visages
les plus divers penchés sur la mémoire de ce penseur, qui
tenta de pénétrer d'un ferme regard le génie de toutes les
nations.

** *
Le Comte de Gobineau avait un go(lt vif pour les
histoires. Dans sa jeunesse, il s'amusait à inventer des
contes merveilleux pour sa sœur et pour ses amis. Ce
petit monde l'entourait, assis a l'orientale et revêtu de
costumes des Mille et Une Nuits.
Au cours de sa carrière mouvementée, il continuait

a

�SUR LE COMTE DE GOBINEAU

862

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

observer, à imaginer les vies d'autrui, et il se plaisait à
traduire ses impressions en des traits précis et vivants.
Quelques uns de ses contes, les Nouvelles Asiatiques, les
Souvenirs de 'Uoyages atteignent presqU:e la perfection.
D'autres ne sont que les rapides visions d'un artiste au
tempérament de grand seigneur. La laborieuse mise au
point n'était pas son affaire. Mais justement l'absence de
tout apprêt littéraire dans ces improvisations ne manque
pas de charme.
Tant6t, Gobineau crayonnait rapidement ces jolis
mélanges de fantaisie et de réalité. Tant6t, il se contentait d'en éblouir son auditoire.
Adossé à la cheminée, mince, élancé, les yeux bleus,
les paupières un peu tombantes, la bouche petite, tres en
avant, le menton court, les moustaches grisonnantes, il
contait. C'était un bonheur pour lui et pour les autres. Il
accompagnait son récit des gestes de sa belle main, faite
pour les manchettes de dentelle.
Ce n'était d'ailleurs que dans un cercle intime qu'il
laissait libre cours à sa verve de conteur. Les rares
personnes qui avaient le plaisir de l'écouter, conservent
aujourd'hui encore un souvenir délicieux de ces entretiens.
Un soir, le Comte de Gobineau faisait dans un salon
ami le récit d'une anecdote qui s'était passée, disait-il,
dans une cour allemande. Ses auditrices lui demandèrent
de rédiger cette histoire. Il se rendit à leurs vœux. Il
écrivit l'anecdote qu'il leur avait racontée, et leur remit
le manuscrit, tout en le recommandant leur discrétion,
car plusieurs des personnages qui figuraient dans son
récit, prétendait-il, étaient encore vivants.

a

C'était l'histoire d' Adllai'de, une rapide et hautaine
analyse des pires défaillances du cœur humain. Elle
dormait depuis longtemps parmi des reliques d'amit"é,
' été donné d'en avoir communication.
i
quan d J·1 ma
Monsieur le professeur Schemann président de 1
"S oc1'é té Gobineau ", auquel je fis part
' de cette bonnea
for~une, eut d'abord des scrupules à consentir à la publication de ce manuscrit1. Monsieur Schemann est un d
1
•
es
p us anciens disciples de Gobineau, un de ceux qui lui
ont. vo~é le culte le plus touchant et le plus efficace. Il
~ra1gna1t, selon sa propre expression, que ce conte " n'aJOUtit pas un nouveau fleuron à la couronne de Gobineau., " p_ourtant la renommée de œt esprit altier n'est
~lus a faire. Et il m'a semblé qu'il ne serait pas sans
intérêt
. . épour ses admirateurs de lire Adélaïde à tit re de
cunos1t littéraire. Monsieur Scheman a bien voulu se
rendre à ces raisons. Qu'il agrée, ici, mes remerciements
les plus sincères.
ANDRÉ DE HEVESY.

d 1 ~ · de Gobineau avait légué ses œuvres à l'amie dévouée de ses
ern1èr~s années, Madame la Comtesse de La Tour. Celle-ci céda
aes droits à la " Société Gobineau ., à Fn'bo urg-en- Bnsgau.
.

�ADÉLAÏDE

ADÉLAÏDE
(NOUVELLE INÉDITE)

Madame de Hautcastcl arrangea commodément sa jolie
tête sur le dossier de son fauteuil ; chacun fit silence et
le baron parla en ces termes :
L'année même où Frédéric Rothbanner sortit de
l'académie militaire pour entrer aux chevau-légers, Elisabeth Hermansburg le distingua. Ce fut une sorte de coup
de théitre. Rien n'avait préparé la société à une chose si
singulière, et, dans le premier moment, les clameurs
furent infinies. Le gros Maëlstrom, soupirant déclaré de
la comtesse depuis des années, et surtout Bernstein dont
les folies pour elle étaient si connues, folies qu'incontestablement elle avait encouragées, jetèrent feu et flammes,
et ne manquèrent pas de partisans. Le grand duc, luimême, se laissa toucher par l'indignation générale et
adressa à la coupable une épigramme si aiguë qu'elle
aurait d(l en être transpercée ; mais elle répondit vertement à Son Altesse Royale, et sous une couverture tellement respectueuse, que les rieurs passèrent de son c6té.
Bref, ce qui était fut et resta tel sans qu'on y pi1t rien
changer. Au bout de six mois tout le monde sauf les
deux transis évincés, en avait pris l'habitude, et il n'en
était plus question.

Cependant, en apparence du moins, rien de plus
absurde. Elisabeth avait trente-cinq ans et était dans
l'éclat parfait de sa beauté, avec une réputation d'esprit
grandissant tous les jours et qu'il était impossible de surfaire. De son côté Roth banner, pour faire admettre son
bonheur, n'exhibait que ses vingt-deux ans, une jolie
tournure et rien encore de cette valeur intrinsèque qu'on
lui a reconnue depuis. Ce joyau était alors caché dans sa
coquille. Pour déterminer ce qui était arrivé il avait fallu
cette profondeur de réflexion et cette sagacité d'égoïsme,
dons précieux de la comtesse, la plus accomplie des créatures en toutes choses et surtout cette sagesse des enfants
du siècle qui mène ceux qui la possèdent à n'avoir pas
volé la damnation éternelle. Elisabeth Hermansburg avait
pensé qu'au comble de sa gloire elle était bien voisine de
la pente qui allait la conduire à en descendre. Elle avait
monté dans les fleurs; il allait falloir bientôt revenir dans
les ronces. Pour savoir ce qu'une femme adorée devient
d'ordinaire, elle n'avait eu besoin que de jeter les yeux
autour d'elle, et les jardins d'Armide où elle régnait
lui avaient montré en foule leurs gazons verdoyants peuplés de vieilles cigales dont les voix prophétiques n'étaient
comprises de personne hormis d'elle-même. Elle examina
l'une après l'autre les destinées de ces tristes métamorphosées et elle crut pouvoir admettre que la cause de leur
malheur était à trouver dans l'insouciance avec laquelle
chac~ne avait lié son bonheur à un homme qui la dominait,
et qui, partant, la pouvait fuir aussitôt que son coeur à lui
conseillerait la désertion.
.
Elle se dit: Je ferai un heureux. J'aurai un esclave qui
me devra tout, et le premier succès, et le premier bonheur

3

�866

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

et la premiere gloire et la première expérience. Il
m'adorera ; et, si je l'adore, je ne le lui dirai pas comme
je le sens, et je règnerai sur lui. Je l'entrainerai où il me
plaira qu'il aille et je le connaîtrai à fond : tête et coeur,
bien et mal, vices et vertus. Des premiers je flatterai ceux
qui me serviront ; des secondes j'étouiferai celles qui
pourraient se dresser contre moi. Je l'aurai tout à moi ;
d'abord parce qu'il sera très jeune et se donnera sans
réserve, et je profiterai de ce moment pour le pétrir et le
repétrir de telle sorte que s'il songe jamais à se révolter, il
n'aura plus ni nerfs ni muscles pour servir son intention.
De cette façon-là je réaliserai une des plus belles fictions
des romans, j'aurai créé un de ces amours hypothétiques
qui durent toujours, et jusqu'à mon dernier soupir si cela
me plaît je serai servie, je serai aimée; du moins le monde,
et c'est l'essentiel, me croira telle. Enfin, en admettant que
ce soit là une chaîne propre à devenir pesante, moi et
non pas lui, ma volonté, non la sienne, décidera de la
rupture.
Quand elle vit Rothbanner pour la première fois, il lui
plut assez pour qu'elle le marquit dans sa pensée du signe
de sa possession. Elle prit juste le temps dé se convaincre
qu'il avait du cœur et tout fut fait ainsi qu'elle l'avait
décidé. 11 va sans dire que Rothbanner se trouva d'autant
plus heureux qu'il ne douta pas de l'avoir perdue.
Les choses marchèrent ainsi très bien pendant cinq ans
et chacun peut porter témoignage comme je le fais moimême, que pas une distraction, pas une marque d'ennui
ne fu,t surprise chez l'amant. Madame d'I-fermansburg
avait alors quarante années échues et les choses allaient
à merveille, quand, aussi sottement et mal à propos que

ADELAÎDE

tout ce qu'il avait fait dans sa vie, son man s'avisa de
mourir, ce qui fut le signal de la catastrophe, car il se
découvrit alors des mystères que personne n'aurait jamais
été soupçonner.
Au bout d'un an de deuil, la comtesse qui depuis dixhuit mois environ paraissait souvent préoccupée et d'une
gaieté un peu extrême, pressa Rothbanner de reconnaître
ce qu'elle avait fait pour lui, en mettant fin par un
mariage à l'irrégularité notoire de leur position. Rothbanner fut surpris, et, ce qui n'était pas adroitt il faut en
convenir, montrant plus de bonne foi que d'amour, il le
laissa voir. Du reste il y avait de quoi s'étonner : la
comtesse, de sa nature esprit fort, ne s'était jamais
beaucoup préoccupée des questions au-dessous d'elle. Son
rang dans le monde, son sang-froid, et, pour tout dire, son
audace, avaient toujours commandé et obtenu le respect, et
il était convenu qu'on lui pouvait et devait passer beaucoup
de choses. Rothbanner objecta à la fantaisie de la dame
que sa délicatesse s'opposait absolument à satisfaire le désir
exprimé ; il était pauvre et paraîtrait avoir abusé de son
influence pour des motifs peu honorables ; on le croirait
d'autant mieux qu'en définitive une fort grande diiférence
d'~ge existait entre lui et la comtesse, et les unions contractées malgré de pareils empêchements donnent toujours
à gloser. Ensuite, il était catholique, la comtesse protestante et, sa famille à lui, qui fermait aisément les yeux
sous le manteau de la cheminée, trouverait certainement
à redire, et tres fort, à une sorte de renonciation publique
à des principes héréditaires. Enfin, et c'était là son
suprême argument, il répéta à satiété qu'il ne voyait pas
pourquoi un bonheur si long, si soutenu, si exempt de

•

�868

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

nuages serait troublé, évidemment troublé, par la manie
de changer le bien en mieux.
Tout cela fut bien dit, bien exposé ; cependant la comtesse demeura ferme dans sa proposition, et ne daignant
prendre au sérieux qu'une seule des objections, elle s'en
alla un matin , sans rien dire à Fréderic,. trouver l'Evêque
.
de B. Elle fit part au prélat de son désir de se convertir.
Le prélat qui n'y entendait pas malice, fut naturellement
touché et enchanté. La néophyte avait justement le genre
d'esprit qu'elle voulait avoir. Elle alla au devant de toutes
les instructions, étourdit les abbés qu'on lui donna pour
maîtres par la variété et l'orthodoxie de ses connaissances
théologiques, et, ma foi, par un beau dimanche, le troisième après Pâques, je crois, elle fit tranquillement son
abjuration dans la cathédrale de B. à la satisfaction profonde du public. Le lendemain elle revint à la charge
auprès de Rothbanner et le somma de l'épouser.
La conversation entre les deux contendants fut d'abord
affectueuse et parfaitement tendre ; puis elle devint un
peu seche, et quand la comtesse se fut bien conv~incue
que la victoire ne viendrait pas toute seule, elle pnt son
parti et mit le fer sur la gorge de l'antagoniste.
- Ainsi,\bien définitivement, lui dit-elle, en le regardant avec: des yeux dont il n'avait pas encore vu l'expression âpre ·etfdécidée, ainsi vous ne consentez pas?
- Je ne peux pas.
- Vous ne pouvez pas ?
- Je vous l'ai expliqué.
- Eh bien ! Donnez moi encore toutes vos raisons !
Il énuméra de nouveau, et non sans une nuance de
colere, ce qu'il avait déjà répété vingt fois.

ADÉLAIDE

- Ce sont là vos motifs?
- Vous le savez bien.
- Pourquoi ne me donnez-vous pas le seul véritable ?
- Qu'entendez-vous par là ?
- Je vous demande pourquoi vous ne me dites pas
franchement la raison sérieuse qui vous empêche de me
céder ?
- Je ne sais ce que vous entendez par là !
- J'entends votre liaison avec ma fille !
- Madame!
- Avec ma fille ! vous dis-je; nous voilà enfin en
pleine bonne foi, et, c'est arns1 que nous allons nous
expliquer.
On peut s'imaginer l'attitude des deux lutteurs, car
d'amants il n'en était pas question dans ce moment-là.
Elisabeth pâle de cette pâleur de l'homme de guerre
causée uniquement par la rage de vaincre ; Frédéric agité
du trouble de l'animal pris dans une piege dont il voit
peu de chances de se tirer.
- Monsieur, dit la comtesse, je ne vous ferai pas de
reproches ; calmez-vous, rassurez-vous. Ce n'est pas moi
qui puis être votre juge, j'en ai perdu le droit du moment
où j'ai abdiqué toute dignité. C'est moi qui vous ai introduit dans cette maison, qui vous y ai fait régner, qui en
vous accablant de tout pouvoir, vous ai donné toute
licence. Il est naturel que vous en ayez abusé jusqu'au
crime. Oh ! ne vous révoltez pas! au point où en sont les
choses, si je puis et dois vous épargner les reproches, il est
au moins naturel que vous consentiez à envisager la vérité
en face. Si elle n'est pas belle, convenez que sur ce point
du moins, ce n'est pas à moi qu'il faut s'en prendre. Vous

�870

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

avez trouvé une enfant toute jeune, incapable de rien
comprendre, de rien savoir, de rien prévoir. Mais laissons
le passé et songeons à l'avenir. Vous et moi avons donné
tant de scandales au monde que je vous avoue mon impuissance à en ajouter un nouveau. Peut-être auriez-vous
la condescendance d'épouser Mademoiselle d'Hermansburg si je vous en pressais ; mais notre relation a été si
publique que la pensée seule d'une pareille monstruosité
me fait horreur. Ce sont des arrangements, dit-on, assez
ordinaires, je ne l'ignore pas ; mais ils ne vont pas à mon
tempérament, et je ne vois qu'une chose à faire : régulariser notre position mutuelle d'abord ; éloigner Mademoiselle d'Hermansburg pour quelque temps et la marier.
De cette façon tout peut se réparer et je ne saurais
imaginer qu'il puisse vous entrer dans l'esprit de refuser
la seule réparation en votre pouvoir.
Dans ce que venait de dire Elisabeth, et qui ne coordonnait pas trop mal, il y avait du vrai, du douteux et du
faux; c'est ce que l'entrée subite d'Adélaïde Hermansburg
dans le boudoir de sa mère mit sous le jour le plus lumineux. Adélaïde venait d'atteindre ses dix-huit ans. Elle
était blonde extrêmement, blanche à éblouir; une taille
de reine, des bras admirables, rien d'une jeune fille, beaucoup d'une impératrice au grand, moins l'esprit de sa mere,
son audace et sa hauteur implacables, et en plus, ce qui
n'était pas à dédaigner, le sentiment parfaitement défini
qu'elle tenait le pas comme femme aimée vis-à-vis de
celle qui ne l'était plus et comme beauté dans sa fleur visà-vis de la rose plus qu'à demi effeuillée. Quant à une
notion quelconque des rapports de fille à mere, pas
l'ombre.

ADÉLAÎDE

Il faut avouer qu'entre ces deux olympiennes le pauvre
Frédéric Rothbanner, si doux, si poli, si affectueux toujours, si spirituel quand rien ne presse, ne faisait pas
grande mine et je me l'imagine assez, accoudé sur le
marbre de la cheminée, dans son attitude toujours élégante
et correcte, mais ne trouvant pas le plus petit mot à dire.
Elisabeth fut un peu surprise de l'apparition de sa fille,
et par son hésitation elle perdit l'avantage de l'attaque.
D'ailleurs elle ne savait pas ce que la jeune demoiselle
avait dans l'esprit.
- Madame, dit mademoiselle d'Hermansburg d'un
ton froid et léger, je vous demande pardon d'entrer ainsi
chez vous ; mais comme je suppose que monsieur vous a
déjà parlé, vous comprenez si la question m'intéresse et si
j'ai quelque sujet de me mêler de mes propres affaires.
Depuis quinze jours dejà M. de Rothbanner m'annonce
son intention de vous demander ma main; j'y ai consenti,
mais chaque matin et chaque soir il m'allegue quelque
raison pour n'avoir rien fait encore. Je désire la fin de
cette situation, etje tiens à savoir si monsieur vous a fait
connaître nos intentions. S'il n'a rien dit, il faut qu'enfin
il s'explique.
- Mademoiselle, répondit la comtesse, vous n'épouserez pas monsieur de Rorhbanner.
- Pourquoi, Madame ?
- Parce que M. de Rothbanner m'appartient et
m'épouse.
- Répondez, Frédéric ! dit Adélaïde en se tournant
d'un air hautain vers le jeune homme. Celui-ci se trouva
en face de deux paires d'yeux qui le tenaient en joue et
on ne peut assurer qu'il füt à son aise. Il cherchait à

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

condenser quelque chose de conciliant dans une phrase
qui ne déterminAt pas une explosion, quand la comtesse
prit la parole.
- Mon Dieu! je ne comprends pas tres bien ce débat;
il seraft ridicule, il faut en convenir, si votre inexpérience
ne l'excusait un peu. Rentrez chez vous et pensez à autre
chose.
- Madame, reprit violemment Adélaîde, en croisant
les bras sur sa poitrine et en portant alternativement sur
sa mere et sur Frédéric des regards où la tempête éclatait,
comme je n'ai rien à ménager, je réclame ce qui m'appartient; et vous, parlez ! dit-elle en frappant du pied ; vous
savez ce qu'il vous appartient de déclarer !
- Et moi encore mieux ! s'écria Elisabeth, Tenez
finissons-en et pas de mélodrame ! J'ai l'horreur des scenes
et du mauvais ton. Vous pouvez être assurés tous deux
que je ne me laisserai écraser ni par l'un ni par l'autre;
mais que je vous écraserai l'un et l'autre peut-être. Vous,
mademoiselle d'Hermansburg, vous n'êtes pas majeure et
je vous mettrai dans un couvent, en disant pourquoi ;
vous, M. de Rothbanner, vous vous débattrez avec l'opinion publique qui, peut-être, comprendra mal que dans
une maison, la mienne, vous vous soyez permis tant de
libertés, Je ne vous donne pas une heure pour choisir, je
vous donne wie minute. Ou moi, ou ce que j'ai dit !
Répondez!
Adélaïde prononça les mots suivants en serrant les dents,
mais d'une maniere fort distincte, et en même temps elle .
regardait le jeune homme en face :
- Le couvent, le déshonneur le plus complet, l'abandon
de votre part., tout, mais ne lui donnez pas le triomphe!

ADÉLAÎDE

La comtesse revint la minute achevée :
- Eh bien ? murmura-t-elle ?
Je ne dis pas que Frédéric joua ici un beau r&amp;lc ; mais
le sort ne donne pas toujours ce qu'on voudrait parmi les
personnages de la comédie de la vie. Choisir ! C'était là
fort mal aisé et je le donnerais en cent aux plus habiles :
il était clair qu'en obéissant à Adélaïde Frédéric n'avait
ni la personne de la jeune fille ni aucun des avantages de
l'amour; mais en désobéissant à la comtesse, il était déshonoré à tout jamais, perdu pour le monde, chassé
certainement de l'armée, obligé de s'expatrier et il
n'avait pas le sou, ce qui aggravait singulièrement la
situation, ne perdez pas ce point-là de vue. Aussi sa perplexité peut-elle n'être pas héroïque, elle n'en est pas
moins assez concevable.
Naturellement, ne sachant au monde quel parti
prendre, il prit celui de perdre contenance et son nez
rougit légèrement, ses yeux devinrent humides et il tira
son mouchoir de sa poche pour se moucher. Ces différents
sympttimes produisirent sur les deux femmes des effets
très contraires ; AMlarde sourit avec dédain et sortit de la
chambre ; la comtesse se plaça en face de Frédéric et lui
saisit les mains.
- En retour, lui dit-elle, je vous pardonne tout,
j'oublie tout, je ne vous retire rien du dévouement
aveugle que depuis tant d'années je vous porte et que vous
connaissez si bien ! Je ne suis ni une sotte ni une bourgeoise. Eh ! mon Dieu, Frédéric, à mon âge on ne se
sauve que par la bonté et l'indulgence. Vous êtes jeune...
vous avez été entraîné autant qu'entrainant... tout
s'oubliera.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Elle parla ainsi pendant une demi-heure sur le ton de
l'affection la plus maternelle. Tout autre genre de
tendresse n'ei1t pas été de mise a ce moment, et elle le
comprenait comme elle comprenait tout. N'admirez-vous
pas aussi avec quel art consommé elle avait supposé
d'abord partie gagnée et ville conquise? Frédéric eut bien
l'idée de le contester ; mais il perdit du temps a réfléchir
à la meilleure manière d'essayer son opposition, et il se
trouva au bout d'un quart d'heure si bien enguirlandé,
paqueté, emballé, cloué dans sa caisse, que ... ce n'est pas
qu'il n'ei1t par moments des spasmes et des soubresauts;
mais rien de plus inutile ! Cet ange d'Elisabeth comprenait tout, excusait tout, ce n'était plus une amante
irritée, ce n'était pas même une future épouse peu exigeante
sur la théorie de ses droits, ce n'était pas une Ariane
raccommodée avec Thésée par L'entremise de Bacchus,
c'était une sœur de charité! Enfin il n'y a qu'un mot qui
serve : Mademoiselle d'Hermansburg qui, notoirement
avait adoré son père, s'en alla passer trois mois chez une
de ses tantes à l'époque du mariage de sa mère avec
Rothbanner, mais comme il n'était pas moins notoire
qu'elle adorait sa mere autant que son pere, les trois mois
n'étaient pas écoulés qu'elle remuait ciel et terre pour
retourner auprès d'elle, ce qui, vu la résistance opposée à
son désir, détermina l'ouverture d'une campagne stratégique aupres de laquelle les plus savantes manœuvres des
généraux anciens et modernes ne sauraient que pâlir.
La comtesse disait à toutes ses bonnes amies ;
- Ma fille est un prodige de dévouement et d'abnégation ! Qu'elle n'ait pas de goltt pour son beau-père, je ne
saurais le trouver mauvais, et je lui en veux d'autant moins

ADÉLAIDE

que dans toutes les lettres qu'elle m'écrit elle est parfaite à
cet égard de convenance et de mesure ; mais il ne m'est
pas difficile de démêler sa pensée. Adélaïde est trop pure et
trop naîve pour savoir dissimuler. Si elle insiste tant pour
revenir aupres de moi, savez-vous la pensée qui la dirige ?
Elle s'imagine que mon jeune mari ne me rendra pas
heureuse ; et elle veut être là pour me consoler et me
soutenir. Elle a conçu ce roman dans sa petite tête et n'en
veut pas démordre jusqu'à présent ; mais cette fantaisie
passera et je tiens à ce qu'Adélaïde reste chez sa tante
Thérese jusqu'a l'époque de son mariage. Elle y est
parfaitement heureuse; et vous comprenez que même ce
qu'il y a de passion dans sa tendresse pour moi m'oblige à
un sacrifice, le plus grand que je puisse faire assurément !
celui de me séparer pour un temps d'une enfant si chère
et qui jusqu'à présent ne m'avait jamais quittée !
De son côté Adélaïde disait à qui voulait l'entendre : Ma mère sera certainement malheureuse avec M. Rothbanner; elle n'eô.t pas di1 se remarier ; mais ce n'est pas
à moi, sa fille, qu'il appartient de la blimer ; je ne pu.is
voir et je ne vois que ses périls ! C'est la meilleure des
meres : quoi qu'elle fasse, par un sentiment exagéré de
son affection, je sais que je lui suis indispensable. Je lui
sacrifierai mes goûts, ma vie ! Je ne veux qu'elle, je
n'aime qu'elle ! Je retournerai aupres d'elle et je ne me
marierai jamais !
Elle se mit en devoir de tenir parole. On lui présenta,
vous vous en souvenez peut-être, Philippe de Rubeck;
soixante-mille thalers de revenu en biens-fonds, beau nom,
trente-cinq ans, jolie figure, elle le refusa ! A la suite
comparurent deux ou trois autres prétendants qui n'étaient

�AD!LAÎDE

876

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

se décida à un changement de front, écrivit à Adélaïde

guère moins convenables. Ils furent évincés de même. La
grande duchesse s'en mêla et fit venir Adélaïde pour la
sermonner. Celle-ci pleura excessivement, demanda sa
mère, voulut sa mère, eut une attaque de nerfs, si bien
que notre excellente souveraine, n'y voyant que du feu,
se tourna tout entière au parti d'Adélaïde et dit à deux
o~ trois reprises que Madame Rothbanner n'avait pas
raison.
Celle-ci commença à se trouver dans un certain embarras; mais elle tomba bientêt dans une perplexité pire. Elle
avait l'habitude assez judicieuse d'aimer à se rendre
compte de tout. Les principes sont choses admirables;
malheureusement, dans l'état d'imperfection où s'agite la
nature humaine, ils nécessitent des applications rarement
irréprochables. II arrivait à Elisabeth d'exécuter des
visites domiciliaires chez son mari pendant que celui-ci
était dehors. Un beau jour elle tomba sur un billet
d'Adélaïde, et ·bien que le texte fut insignifiant, ou pour
mieux dire incompréhensible, il en résultait que ce billet
avait eu des frères aînés, et aurait certainement des cadets
en quantité inappréciable. Cette découverte conduisit
Madame Rothbanner à éclaircir de plus en plus près la
conduite de Frédéric ; elle ne fut pas tout à fait certaine
que, sous prétexte d'affaires de service, il s'absentait de la
ville, mais elle eut tout lieu de le soupçonner. Le fait est
que les chevaux du mari étaient surmenés. De sorte que
pressée de toutes parts, blimée par la grande duchesse,
tenant avant tout à conserver sa position de mère incomparable, clé de la manœuvre qu'elle suivait, se voyant
tournée par l'ennemi, que dis-je ! devinant cet ennemi
possesseur des plus belles intelligences dans la place, elle

que ses supplications l'avaient vaincue, l'alla chercher

elle-même chez la tante Thérese et la ramena en
triomphe. II n'en est pas moins vrai qu'ayant gagné la
première manche, elle venait de perdre la seconde, et elle
avait trop de sens pour chercher à se le dissimuler. Aussi
ne montra-t-elle aucune humeur ni en public, ni en particulier.
Mais je m'aperçois que, me laissant trop entrainer par
le courant des faits, je ne vous ai pas arrêtés assez longtemps sur la personne même d'Adélaïde. Il est cependant
essentiel de vous faire bien connaître cette rem~rquable
créature, et pour la juste appréciation que vous pouvez
désirer faire de ce que je viens d'avoir l'honneur de vous
exposer, et pour celle de ce qui va advenir. Très belle,
très intellig~nte, d'une intelligence aventureuse et sans
scrupule aucun, outrageusement gitée par son imbécile
de père, pour qui elle avait le plus souverain mépris,
absolument abandonnée, même ignorée par sa mere, que
des occupations de toute nature absorbaient, Adélaïde
avait eu pour unique guide dans la vie sa gouvernante
anglaise miss Dickson, tres sentimentale, très a.donnée
la philosophie nuageuse, aimant le sherry, ne détestant
pas le grog et se saturant en secret de romans français
capables de faire rougir des gendarmes, et qu'elle avait
grand soin de passer sa pupille.
Des 1'1ge de quatorze ans, Adélaïde avait su ce que
M. Rothbanner faisait dans la maison et comme miss
Dickson ne lui ménageait pas les commentaires sur ce
point, ce que sa jeune tête n'eat pu encore concevoir lui
était facilement élaboré et transmis dans sa réalité la plus

a

a

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

authentique par les connaissances supérieures de la demoiselle anglaise. Supposons un instant que le docteur Gall dit
pu interroger la tête charmante de mademoiselle d'Hermansburg, je ne fais pas de doute qu'il y e&lt;it reconnu à
un degré suprême l'organe de la combativité, et, en effet,
l'amour de la lutte dominait tous les autres penchants
d'Adélaïde, et pendant la vie entière de cette hérorne, ces
penchants étant, grke à Dieu, devenus des passions, avec
le temps l'amour de la bataille a chez elle prédominé sur
tous les autres genres d'amour. Elle s'imagina vers sa
seiz,ième année que ce serait la plus belle chose du monde
que de se jeter à la traverse des sentiments de sa mère,
et de détourner de son propre cêité, à son profit exclusif,
ce qui devait avoir tant de valeur puisqu'on paraissait y
tenir si fort. Outre ce qu'une conquête avait en ellemême de désirable et de glorieux, outre qu'il était à
regretter qu'à seize ans on n'ei1t pas encore pris garde à
elle, outre que le bien d'autrui est nécessairement plus
enviable que celui qui n'appartient à personne, comme sa
mère était en définitive l'être le plus puissant dont elle
etît la notion, elle ne conçut rien de si chevaleresque, de
si vaillant, de si hardi, de si digne d'admiration que
d'affronter sa mère et, si elle pouvait, de la battre et de la
dépouiller. Remplie d'un projet si généreux, elle ne perdit
pas une minute en poursuivre la réalisation, et, subitement, sans transition aucune, Fréderic Rothbanner se vit
l'objet des attentions passionnées et bient6t des déclarations bn11antes de ce petit monstre, la plus jolie, la plus
spirituelle; la plus séduisante des filles de la Résidence.
Il en éprouva d'abord l'étonnement le plus prodigieux.
Il refusa d'y croire. Il chercha à fuir l'enchanteresse, mais

a

ADÉLAÎDE

879
1a chose était difficile puisqu'il lui fallait passer sa vie dans
la ~a_ison. _Il ~urait dô. peut-être prévenir la comtesse;
mais tl ét~1t s1 d~ux, si poli, si éloigné de tout ce qui
ressemble a des v10lences, qu'il lui etlt été dans tous les
cas fort difficile d'aborder une pareille démarche dont les
conséquences l'épouvantaient. Epouvanté! II le fut bient8t plus encore I quand, aux attendrissements, aux regards
profonds succéderent des scènes pathétiques et des menaces
véhémentes de se tuer. Un soir, la comtesse qui avait dtl
rester tres tard à la cour à cause d'une réception de prince
voyageur, rentra sans défiance, et toutes les infortunes du
mond~ étaient consommées. Frédéric s'était indignement
conduit, son désespoir était sans bornes; il se condamnait
sans ,mé~agements ; il comprenait tres bien, trop bien que
ce n était pas une excuse que de mettre au défi tous les
patriar~hes de l'Ancien Testament, et notamment le plus
convenable de ~ous, d'avoir pu affronter une pareille
avent~re ; le fait est qu'il avait tort, impossible d'en
revenir, et la faute commise, le remords au lieu d'éto··œe
r
'
wur
amour, donna des forces à ce qui n'aurait presque pas
méme été un~ fantaisie~ et si bien qu'il devint passionnément épris de l'ange des ténebres dont la griffe tenait
son cœur.
Et e1le aussi, Adélaïde, devint éprise de lui à la rage.
Vous pensez que je n'ai nulle intention de vous faire
l'apologie de ce petit satan ; mais il ne faudrait pas être
111JUste non plus. Détestablement élevée, complétement
abandonnée dès sa petite enfance, n'ayant jamais trouvé
en sa mere que l'indifférence la plus glacée, et commen~t à sentir_que, ~ans la mesure o* sa beauté se développait, elle allait y faire naître la haine, douée, comme je l'ai

�880

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

dit, de la fureur des combats, fureur en soi admirable et,
qui n'est pas l'indice d'une âme vulgaire, elle n'avait rien
fait jusqu'alors qui ne fOt coupable sans doute, mais rien
non plus qui ftît de bas-lieu. Si on avait pu lui donner
Frédéric comme elle le voulait, certainement elle se serait
mise à l'aimer tout de bon, et je ne vois aucune raison
pour penser qu'elle n'eôt pu devenir une excellente et
digne femme, si peu qu'elle e1h été éloignée du milieu
déplorable où elle avait vécu jusqu'alors. J'ajouterai,
cependant, que la direction d'une main sage, ferme et
d'une Ame grande n'eOt pas été de trop pour ramener une
nature aussi véhémente, et je ne connais personne qui
j'eusse conseillé d'entreprendre une telle éducation. Cette
observation nécessaire pourrait bien, je le sens trop, réduire
à néant toute une théorie. Rothbanner, nous le connaissons, est assurément un homme distingué ; les gens spéciaux, les militaires, vous diront qu'il a introduit une
amélioration notable dans la construction de la culasse des
obusiers; il passe à bon droit pour bon administrateur; on
l'aime fort dans le monde où il ne porte que les meilleures
façons et le ton d'une bienveillance universelle. Mais avec
tout cela, il me fait exactement l'effet d'un chapeau de
Paris : c'est ravissant, bien chiffonné, d'un air exquis, ça
cotîte très cher, et quand on analyse le fait, ça ne vaut pas
quatre sous de bon argent. Les gens comme Rothbanner
sont comme les vélocipi:des: ils ne roulent que sur les trottoirs. Hors des trottoirs ça tombe. Moi, j'aime mieux les
gens qui sont gênés sur les trottoirs, mais qui peuvent
très bien marcher dans les bois.
Quoiqu'il en soit de ma digression, voilà Adélarde
revenue où elle voulait aller et installée au cœur de sa

a

ADELAIDE

881

conquete. Elisabeth n'eut pas même une heure devant
elle pour organiser les barricades. Aussitat qu'aux yeux
de toute la maison attendrie les deux femmes se furent
embrassées, AdélaJde suivit sa mère dans sa chambre,
poussa le loquet, s'assit et fit le discours suivant :
- Madame, puisqu'il vous a plu de faire le malheur
de ma vie, vous ne trouverez pas mauvais que j'use de
~me envers vous. Vous devez bien sentir que la partie
o'est pas égale entre nous !
- Vous etes la plus forte 1
-

Assurément, et je ne compte pas vous nen

c61er.
- Je m'y attendais et c'est pourquoi je vous cède
tout. M. Rothbanner est ici et je vais le faire appeler.
Le verrou ouvert, Elisabeth sonna, fit demander son
mari ; celui-ci se présenta. Elle sortit et le laissa seul avec
Adélarde. M. Rotbbanner prenant un air digne et froid
rendit à la jeune demoiselle les lettres qu'il en avait reçues
depuis le séjour chez la tante Thérèse et se jeta dans les
considérations les plus vraies, les plus incontestables sur
le présent et sur l'avenir. Il prouva sans peine que sa
conscience d'honnête homme était engagée à mettre
fin à une situation injustifiable à tous les égards; qu'il se
considérerait comme le dernier des misérables s'il avait la
&amp;iblesse de dévier de son devoir si clair, si naturel, si
néces.saire ; il peignit vi,,ement et avec sensibilité la reconnaissance dont lui, le cadet sans ressources, était et devait
~e pénétré pour une femme qui avait fait sa fortune ; il
se condamna pour ce qui avait eu lieu et supplia Adélaïde
de se marier. Il parla très bien, oh ! très bien ! et quand
il eut fini, il se leva et voyant qu'Adélaide ~cgardait

4

�ADÉLAÎDE

882

LA NOUV.ELLE REVUE FRANÇAISE

fixement devant elle et ne répondait pas un mot, il sortit.
Elle avait perdu la troisième manche.
Ma foi 1 huit jours n'étaient pas passés que Christian
Grünewald lui faisait la cour. Vous savez bien, ce petit
Christian, mon cousin, qui avait un si joli cheval provenant des haras du feu roi de Wurtemberg ? Vous ne vous
en souvenez pas ?... Enfin, cela importe peu ; ce qui est
certain, c'est qu'il se mit, comme je vous le disais, à lui faire
la cour, et il fut très bien accueilli par elle. On commença
à en parler partout. Chez Madame de Stein on dit même
que la corbeille avait été commandée à Paris. Madame
Rothbanner, discrètement interrogée, ne répondit pas
précisément, mais laissa entendre qu'on ne lui parlait pas
de choses impossibles. Ce que le monde voyait de la
façon la plus positive, c'est que la santé d'Elisabeth assez
chancelante depuis quelque temps se rétablissait à vue
d'œil, et l'air de félicité parfaite établi sur son visage était
de nature à pousser toutes les femmes d'un certain âge à
épouser des jouvenceaux. On était au plus fort de cette
affaire qui intéressait la société entière quand le ministre
de la guerre donna son grand bal annuel.
Quelques personnes remarquèrent de bonne heure que
Roth banner dans sa grande tenue d'aide de camp, qui, par
parenthèse, lui allait à merveille, ne sortait pas de
l'embrasure d'une porte où il était à moitié caché par un
rideau. Il était pile comme un mort. Vers une heure du
marin, Adélaïde, belle à tourner la tête à l'univers, d'une
gaieté étourdissante, ayant semé à droite et à gauche mille
mots charmants qu'on répétait, n'avait pas quitté une
minute le bras de Christian fou, ivre, délirant de bonheur
(le bonheur lui sortait par tous les porcs, au brave garçon,

883

à la boutonnière semblait le
respirer). Comme on venait de finir une valse, le couple
heureux . se pro~nant en tous sens, recueillant partout
des sounre:s, arnva à la porte où se tenait Rothbanner
adossé contre la boiserie. AdélaYde s'arr~ta devant cet
homme, qui de pile de\'Înt livide. Elle le considéra un
instant sans parler, puis d'une voix pénétrante, elle lui dit
e_~ le regardant dans le fond des yeux d'une façon singu-

et le camélia qu'il avait

here:
- V eux-tu que je le chasse ?
- Oui, répondit Frédéric.
l Mon, Dieu ! ce . n'est pas grand'chose qu'un Ou1,. pas
p us qu .un non, et il ne faut guère de temps pour énoncer
1
d
e paret s monosyllabes • Mais si vous voul-~" un peu vous
représenter
la
nature
moUe
et
pliante
de
Frédéne,
. et ce
,. .
qu il lut
avait
évidemment
fallu
de
tortures
pour
Ie har•
,, ,
.
.
rasser 1usqu a I expression st nette et si absolue d'un dés'
d'
•~
vous serez . avis que jamais parole humaine n'a contenu
plus de passion que ce oui-là.
Il était à peine prononcé que se tournant vers son
~rtner, et dégageant son bras du sien, mademoiselle
d Hermansburg s'écria :
- _Mon ch_er Christian ! comme vous me fatiguez!
Depuis un mois t~ut à l'heure, si je calcule bien, vous me
répétez, c~aque ~01r que Dieu fait, la meme chose ? Savezvous ce qui en resulte ? C'est, et je l'ai appris ce soir par
h~rd, qu'on prétend que je vous épouse ! Allons donc!
~a1tcs-moi l'amitié de me lai cr désormais tranquille et
Jusqu'à ce que ces bruits ineptes aient cessé tout à fait .
vous défends de me parler. Monsieur Rothban~eJre
donnez.-moi votre bras s'il vous plaît.
'

�LA NOUVELLE REVUE 1RANÇAISI

Georges de Zévort se trouvait là; il entendit ces propos
aussi distinctement que je vous les dis; il n'eut que le
temps tout juste d'étendre les bras pour~y recevoir le pauvre
Christian qui tomba comme foudroyé. On lui fit prendre un
verre d'eau, on l'emporta chez lui; il en fit une maladie, je
ne sais laquelle et on prétend même qu'il en a contracté un
tic nerveux incurable. Quand madame Rothbanner apprit
les nouvelles, elle demanda ensuite ce qu'était devenue sa
fille ; personne n'en savait rien. Seulement on l'avait vu
prendre le bras de Frédéric. Ils n'étaient plus au bal ni
l'un ni l'autre. Le temps de s'en assurer, le temps
d'appeler la voiture, de la faire avancer à travers une queue
interminable, tout cela dura, et il se passa bien deux heures
avant qu'Elisabeth exaspérée pôt rentrer chez elle. Il lui
fut impossible de savoir où était son mari, où était sa fille;
toutes les portes étaient fermées à dé excepté la sienne et
elle n'était pas femme à prendre ses domestiques pour
confidents. Maintenant je vous laisse vous la figurer, seule
dans sa chambre pendant cette nuit-là. Imaginez un peu
l'état de cette âme toute domination, toute puissance,
toute orgueil.., que de haine, n'est-ce pas?
Le lendemain s'ouvrit, pour les deux coupables, un
paradis d'enchantement. Toutes leurs passions satisfaites à
la fois ! Victoire, vengeance, amour, bien joué, tout cela
formait la part d'Adélaïde ; celle de Frédéric se composait
d'une jalousie détruite, d'une atroce souffrance aoolic,
d'une passion arrivée par la résistance au dernier degré
d'insanité et qui n'avait plus rien à souhaiter ! Nous ne
pouvons guère nous représenter, nous autres gens paisibles,
ce que peuvent être, ce que doivent être, ce que sont
nécessairement les transports de fous pareils. Pour peu que

ADÉLAIDE

885

les lois physiques s'appliquent à l'amour comme au reste
des choses de ce monde, il est clair que la force d'expansion est en raison des obstacles qu'elle fait sauter et que
la fille la plus aimante du roman bénin d'Augustc Lafontaine, le jour où eUe épouse par devant notaire le plus
candide, le plus adoré des commis de chancellerie, ne
saurait l'aimer comme une AdélaYde ! Reste à savoir si
l'amour d'une Adélaîde ne nous ferait pas nous-mêmes
éclater comme une machine à vapeur mal construite. Du
matin au soir, Frédéric et Adélarde ne se quittaient plus;
on les rencontrait dans les bois, pendus au bras l'un de
l'autre. Cette fille singulière avait du go{tt pour tout, du
talent pour tout. Elle lisait les vers comme personne,
chantait comme autrefois la Sontag, donnait à la musique
des sens que personne n'avait été chercher. De tout cela
après bien autre chose, elle grisait Frédéric et ils cueillaient
ensemble des pervenches et des germandrées l On rentrait
tard pour dîner, on ne s'imposait aucune contrainte devant
Elisabeth, et chacun sut par la ville que, décidément,
cette chère Adélaïde s'était habituée à son beau-père et lui
montrait beaucoup d'amitié. On félicita l'heureuse
madame Rothbanner, qui, fière comme le cacique indien
attaché par l'ennemi au poteau de torture, accueillait ces
compliments avec le plus doux sourire.
Au bout d'un mois, la scène changea; Frédéric se dit
à lui-même : je suis indigne de vivre !
Entre nous, je crois qu'il était la machine à vapeur
mal construite, pas trop capable de porter l'amour d'une
Adélatde. Il commença à devenir sombre. Peut-être avaitil dit à madame sa femme quelques mots offensants dans
les jours de sa félicité; il devint doux comme une fiUe.

�ADÉLAÎDE

886

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Il trouva sa victime angélique et fut remercié avec larmes.
Adélaïde prit la chose de très haut et maltraita vivement
l'un et l'autre. Ce n' était pas une nature à concessions.
Ce que voyant, Frédéric formula quelques vérités morales
d'une grande portée, d'ou résulta une explication violente
dans la chambre d' Adélaîde. De paroles en paroles on
s'échauffa et ce matin-là Frédéric déje{l.na en tête à tête
avec Elisabeth. Il voulut, cependant, dans la journée monter chez mademoiselle d'Hermansburg pour lui faire apprécier un plan de conduite entièrement nouveau dont l'idée
lui était venue; mais il apprit que sa belle-fille était allée
passer la journée chez une de ses amies. Ce jeu-là continua
pendant quatre ou cinq jours. Frédéric devint troublé et
inquiet ; Elisabeth toujours résistant, toujours espérant,
toujours luttant du moins, mais se sentant cruellement
maltraitée par le sort qu'elle s'était fait, continua en y usant
les ressorts de sa volonté, à garder la couverture de mansuétude dans laquelle elle avait jugé indispensable de s'envelopper.
Le cinquième . jour, la mère de l'amie d'AdélaJde,
demanda à madame Rothbanner si elle agréerait la recherche que le Comte de Potz se proposait de faire de sa
chère fille. Depuis cinq jours les jeunes gens se voyaient
chez elle et paraissaient sympathiser. Elisabeth ne se trompa
pas une minq.te sur le sens de ce nouvel intermède et elle
eut le double courage et la prudence admirables, d'abord
de témoigner des doutes quant à l'acquiescement de sa
fille à un mariage, secondement de ne pas dire un mot à
son mari. De cette façon elle s'innocentait d'avance aux
yeux du monde des extravagances qu'Adélaïde pouvait
méditer et elle n'éveillait pas elle-même chez Frédéric

.

.

887

cett~ 3alous1e qu'elle avait appris à connattre et dont elle
savait
.
.
d les. conséquences. Il est c uneux
que 1es passions
de
ce ermer ordre-là, ont d'autant lus d'én
.
cruauté
.
P
erg1e et de
que ceux qm les éprouvent sont plus faibles.
Le
exact d e ce qui• s'é tait
. produit avec
. . pendant
.
C
M • de p 0 tz, c ,eSt à drre
. qu'Adélaïde
, hnst1an arnva avec
.
s attacha par les attentions les plus délicates à I .
absolument I tê
.)ourner
. a te et y r éuss1t. parfaitement. OnUI parla
de
I
eur
union
comme
d'
h
l'
.
une c ose assurée. Rothbanner
apprit et , pendant quelques jours sembl d'
é à
·
I
a ispos
y
Prêterd)es mams.
1 en plaisanta avec Adél aïd e eli e-mc:me
A
.
cepen ant les deux femmes intéressées à suivre les m '
vements
de son cœur le virent bientôt devenir sombre
ou.
.
mqwet, absorbé
.'. l' une et l' autre avec des sentiments à'
cou
.
p ~(Îrà bien d_1fférents, prévirent que sa maladie allait
bo
a utir une crise.
En effet, il entr-a un matin chez Adélaîde s'ass·1t ' ô é
d' lI
l · •
,
ac t
r. e_de et u1 pnt la main. Elle se laissa faire et le regarda
iro1 ement.

- Me comprends-tu ? dit-il avec une douceur doul

reuse.

"

ou-

d - Parfai~em~nt, répondit-elle; vous n'avez la force ni
e me vouloir m de renoncer à moi ?
- Puis-je te vouloir ?
- Assurément non.
- Puis-je renoncer à toi ?
- Je puis renoncer à vous et je l'ai fait.
- Tu l'as fait ?
- Je me marie.
- Et c'est à moi que tu oses ...
- D'abord vous savez qu'il ne m ' est pas si difficile

�888

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

d'oser ; vous ne savez pas vouloir, mais j'ai cette science.
là. Je me marie, vous dis-je un homme que j'estime,
un homme que j'aime ; et, tenez, au point où en sont les
choses, je ne sais pourquoi je ne serais pas sincere, à un
homme qui m'est plus cher que vous ne le fütes jamais.
Le mot est dit : je ne le retirerai pas.
En parlant ainsi, elle regarda -fixement Frédéric, car, le
connaissant comme elle faisait, elle savait quel poignard
elle lui enfonçait dans le plus profond du cœur. Ce couplà le rétablit soudain en parfait équilibre avec lui-même.
Jaloux, sa passion dominante excitée le fit nager en pleine
eau dans la volonté qu'elle suggérait et qu'il ne tirait
jamais d'ailleurs. Furieux, il saisit Adélaïde par le bras:
- Aime-le, ne l'aime pas ; si tu le revois, si tu le
regardes, je le soufflette et je le tue !
- S'il se laisse tuer; mais de toutes manieres il vaut
mieux que vous. Pas de ces façons-là, M. Rothbanner !
Que voulez-vous? Avez-vous la prétention de me faire
passer mon existence entière dans la position odieuse que
nous nous sommes créée, vous et moi r L'amour que j'ai
eu pour vous, vous accorde-t-il cette prérogative inouie
de me condamner au malheur et à l'isolement éternel ?
C'est là ce que vous appelez votre amour?
- Je n'ai rien a expliquer, rien a justifier ... Tiens,
Adélaïde, j'ai eu tort ; je n'aime, je n'aime que toi, je ne
peux pas, je ne veux pas te perdre. Impose-moi telle condition que tu voudras : j'y souscris et je te jure que je la
tiendrai!...
- Tu ne tiendras rien, je ne veux pas te tromper, je
t'ai menti ! je n'aime pas cet homme. Je n'aime que toi,
je n'aimerai que toi! Tant que je vivrai, tant que je respi-

a

a

ADÉLAIDE

rerai, il n'y aura que toi au monde pour moi l Mais je te
méprise, entends-tu bien, autant que je t'aime ! Tu me
trahiras, tu m'abandonneras, tu me vendras comme tu l'as
déjà fait et cela non pas pour un bien, non pas pour une
vertu, tu n'en as pas ! mais pour la peur honteuse de
quelques phrases dont tu ne crois pas le premier mot ! Il
te faut pourtant le savoir, j'aurai la triste et poignante joie
de te le dire une fois dans ma vie : tu m'as perdue et tu
as fait de moi ce que j'ai bien l'intelligence de connaître
que je suis; non pas pour m'avoir prise puisque c'est moi
qui t'ai pris, mais pour n'avoir pas su me garder. Tu vas
me reprendre et tu me rejetteras encore et tu me reprendras toujours et tu tne rejetteras sans cesse, tout cela pour
être honnête à tes propres yeux et lorsque tu n'es pas
assez aveugle pour croire jamais l'être devenu !
- Je te jure!
- Ne jure rien ou tout ce que tu voudras, tu n'es
qu'un liche, mais liche comme tu es, je t'aime ! je me
rends et me rendrai toujours !
Vous le devinez bien : la pauvre fille ne voyait que trop
juste, ne disait que trop vrai. Cette scène-là, ce raccommodement fut suivi de dix scènes en sens contraire qui en
amenèrent dix autres· contrastantes. La maison était un
enfer, bien que les apparences furent gardées toujours. On
se douta bien au dehors de quelque chose et je n'aurais pas
conseillé à des bourgeois de mener cette petite vie ; mais
comme il n'y eut pas d'éclat bien clair, la bonne compagnie protégea les siens et le grand Duc qui avait assez
aimé le feu comte de 11Hermansburg ne voulut jamais souffrir le moindre propos contre sa fille. Madame Rothbanner
fut sublime dans son genre : die céda ne pouvant mieux

�890

LA NOUVILLE REVUE FRANÇAISE

faire, et ne se découragea jamais. Il en résulta quelque
chose d'assez bizarre et qui aurait pu surprendre également
les deux femmes ; à force de lutter ensemble et de se
trouver également inépuisables en ressources, en haine, en
courage, elles prirent l'une pour l'autre cette estime secrète
que l'énergie inspire aux gens énergiques, meme le plus
ennemis et, en outre, un beau matin, elles se trouvèrent
absolument unies dans l'intensité du même mépris pour
cc pauvre Rothbanner. Je les ai tous connus dans un
temps où le malheureux n'osait plus venir à table, encore
bien moins paraître devant ses femmes à aucune heure du
jour, et, quand il n'était pas de service, par conséquent
forcé de passer le temps hor de chez lui, il s'arrangeait
de façon à dormir toute la sainte journée et à n'être sur
pieds que pendant que ces dames allaient dans le monde
ou reposaient dans leurs lits. Il devint comme une espèce
de spectre et c'est ainsi que les années de la jeunesse se
passèrent pour lui et pour Adélalde, absolument dégoût~
de son idole.
Si je vous détaillais un roman, je ferais tranquillement
ici mourir l'un et l'autre d'épuisement, de confu ion, de
douleur. Il y aurait de quoi. Mais pas du tout. Les choses
n'ont guère de ces conclusions dans la vie réelle. Quand
ce diable de Rothbanner eut attrapé quarante ans et un
ventre assez respectable, et que surtout il eut inventé sa
fameuse culasse à mortier, sa jalousie à l'endroit d' Adélaide était devenue fort traitable. Quant à l'amour, depuis
longtemps ce sentiment avait disparu pour lui comme
pour elle. En somme, madame Jtothbanner pouvait être
considérée comme victorieuse sur toute la ligne. Elle
possédait, sans nul partage, un époux qui, désormais, ne

ADÉLAIDE

valait ni plus ni moins qu'un autre. Je ne peux pas deviner par quelle fantaisie de vieille fille AdélaYde voulut
alors se marier. On lui fit épouser un chambellan ; mais
avant la fin de l'année elle planta là son mari et revint
vivre chez sa mère. Ces femmes avaient une telle habitude
de se détester et d'employer l'esprit que le ciel leur a
donné à aiguiser des mots sanglants l'une contre l'autre
et à torturer Rothbanner, dernière et comique marque
d'attention qu'elles ne lui ont pas retirée, qu'on les voit
décidément inséparables, et telles gens qui disent s'aimer
ne se tiennent pas de cette force.
J'ai dîné l'autre jour avec le colont:l Roth banner; la
raison en est qu'il désire passionnément la croix de Louis
le Pieux; je pense pouvoir la lui faire atteindre. C'est ce
' remis. toute cette histoire en mémoire ; n'ayant
qui. ma
rien de mieux à vous offrir, je vous l'ai racontée.

Pendant ce récit du baron, la ravissante madame de
Hautcastel avait, dans le fond de son fauteuil, pris une
ou deux fois, un air assez scandalisé ; elle poussa alors un
profond soupir et en mana:uvrant son écran dans sa
main divine, elle posa son petit pied sur le chenet, sans
dire un mot. Georges de Hamann, regardant la pendule,
s'aperçut qu'il était temps d'aller faire un tour chez la
princessse Ulrique-Maric, et après avoir donné un coup
d'a:il à sa cravate, il sortit discrètement.
Quant à Monsieur de Hautcastel, il avait dormi pendant presque tout le temps ; il se leva avec un effort

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

marqué et tira d'un trait la conclusion morale de ce
qu'on vient de lire :
.
- Ce satané baron est bien la plus mauvaise langue
que je connaisse ! Toutes ces balivernes n'empêchent pas
madame Rothbannêr d'être une personne charmante, et
elle joue au whist comme jamais femme n'y a joué !
CoMTl! DE GoBINEAU.

SOUVENIRS DE LACOUR D'ASSISES 1
VI
Nombre de jurés se font récuser ; aussi mon nom sorti! souvent de l'urne ; pour la neuvième fois, je fais donc
partie du jury. Dans la salle de délibération, les jurés insistent pour que j'accepte 1a présidence que M. X. me
prie de prendre à si place ; il paraît qu'il en a le droit.
Seul intellectuel, ou presque, parmi eux, je redoutais l'hostilité malgré les grands efforts que je faisais pour la prévenir. Aussi suis-je extrêmement sensible à ce témoignage
de considération. Il est vrai de dire qu'a quelques-unes
des affaires précédentes le chef des jurés s'était montré
bien fâcheusement incapable et que, par suite de ses
incompréhensions, de ses hésitations, de ses maladresses,
1a délibération et les votes avaient été d'une lenteur
exaspérante.
L'affaire ne présente pas grand intérêt en elle-même.
Elle nous revient de la correctionnelle dont elle ressortissait plutôt, mais où la cour s'est déclarée incompétente.
M. Granville, journalier, a été attaqué à une heure du
matin, rue du Barbot, à Roue.FI, par un malandrin qui lui
a pris les deux pièces de cent sous qu'il avait en poche. La
victime se déclare incapable de reconnaître son agresseur;
mais, à ses cris, Mme Ridel avait mis le nez à sa fenêtre
1

Voir la Nouvelle &amp;&lt;vue Fran;aist du

1""

Novembre 1913.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

marqué et tira d'un trait la conclusion morale de ce
qu'on vient de lire :
.
- Ce satané baron est bien la plus mauvaise langue
que je connaisse ! Toutes ces balivernes n'empêchent pas
madame Rothbannêr d'être une personne charmante, et
elle joue au whist comme jamais femme n'y a joué !
CoMTl! DE GoBINEAU.

SOUVENIRS DE LACOUR D'ASSISES 1
VI
Nombre de jurés se font récuser ; aussi mon nom sorti! souvent de l'urne ; pour la neuvième fois, je fais donc
partie du jury. Dans la salle de délibération, les jurés insistent pour que j'accepte 1a présidence que M. X. me
prie de prendre à si place ; il paraît qu'il en a le droit.
Seul intellectuel, ou presque, parmi eux, je redoutais l'hostilité malgré les grands efforts que je faisais pour la prévenir. Aussi suis-je extrêmement sensible à ce témoignage
de considération. Il est vrai de dire qu'a quelques-unes
des affaires précédentes le chef des jurés s'était montré
bien fâcheusement incapable et que, par suite de ses
incompréhensions, de ses hésitations, de ses maladresses,
1a délibération et les votes avaient été d'une lenteur
exaspérante.
L'affaire ne présente pas grand intérêt en elle-même.
Elle nous revient de la correctionnelle dont elle ressortissait plutôt, mais où la cour s'est déclarée incompétente.
M. Granville, journalier, a été attaqué à une heure du
matin, rue du Barbot, à Roue.FI, par un malandrin qui lui
a pris les deux pièces de cent sous qu'il avait en poche. La
victime se déclare incapable de reconnaître son agresseur;
mais, à ses cris, Mme Ridel avait mis le nez à sa fenêtre
1

Voir la Nouvelle &amp;&lt;vue Fran;aist du

1""

Novembre 1913.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

SOUVENJRS DE LA COUR D'ASSISES

et prétend avoir pu reconnaître en lui le sieur Valentin,
journalier, qui comparaît à présent devant nous.
Valentin nie éperdument et prétend être resté couché
chez lui toute la nuit. Et d'abord : comment Mm• Ride!
aurait-elle pu le reconnaître ? la nuit était sans lune et
la rue très mal éclairée.
Là-dessus proteste Mmo Ridcl: l'agression a eu lieu tout
près d'un bec de gaz.
.
.
.
On interroge le gendarme qui a aidé à instruire
l'affaire., on interroge d'autres témoins : L'un place
le
.
bec de gaz à cinq mètres; l'autre à 2 5. Un der mer va
jusqu'à soutenir qu'il n'y a pas de bec de gaz du tout à cet
endroit de la rue.
Mais Valentin a un méchant passé, une réputation
déplorable, et i le substitut du procureur, qui soutie~t
l'accusation, ne parvient pas à nous prouver que Valentin
est le coupable, l'avocat défenseur ne parvient pas à nous
persuader qu'il est innocent. Dan le doute, que fera le
juré ? Il votera la culpabilité - et du même coup. ~es
circonstances atténuantes, pour atténuer la responsabilité
du jury. Combien de fois (et dans l'affaire Dreyfus même)
ces "circon tances atténuantes., n'indiquent-elles que
l'immense perplexité du jury I Et dès qu'il y a indécision,
fdt-elle légère, le juré est enclin à les voter, _et d'au~t
plus que le crime est plus grave. Cela veut dire =. oui, le
crime est très grave, mais ~ous ne sommes pa~ bic~ certains que ce soit celui-ci qui l'ait commis. Po~rt~nt il_ faut
un châtiment : à tout hasard châtions celu1-c1, puisq~e
c'est lui que vous nous offrez comme victime ; mais,
dans le doute, ne le châtions tout de même pas par trop.

Dans plusieurs affaires que j'ai ~té appelé à juger, j'ai été
gêné, et tous les jurés qui jugeaient avec moi parleraient
de même, par la grande difficulté de se représenter le
théâtre du crime, le lieu de la scène, sur les simples dépositions des témoins et l'interrogatoire de l'accusé. Dans
certains cas, cela est de Ja plus haute importance. Il s'agit
par exemple ici de savoir à quelle distance d'w1 bec de
gaz une agression a été commise. Tel témoin, placé à tel
endroit précis, a-t-il pu reconnaître l'agresseur? Celui-ci
était-il suffisamment éclairé? - On sait la place exacte de
l'agression. Sur la distance où l'agresseur se trouvait du
bec de gaz, tolij les témoignages diffèrent : l'un dit cinq
mètres, l'autre vingt-cinq ... Il était pourtant bien facile de
faire relever par la gendarmerie un plan des lieux, dont
au début de la éance on eôt remis copie à chaque juré.
Je crois que dans de nombreux cas ce plan lui serait d'une
aide sérieuse.

•••
Ce même jour, une troisième affaire : Conrad, au cours
d'une dispute avec X. lui a flanqué des coups qui ont
entraîné la mort.
Je note, au cours de cette fin de séance, qui du reste
n'offre pas grand intérêt :
Combien il est rare qu'une affaire se présente par la
tht et simplement.
Combien il arrive que soit artilicielle la simplification
dans la représentation des faits du réquisitoire.
Combien il arrive facilement que l'accusé s'enferre sur

�SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

une déclaration de par à c6té, dont la gravité d'abord lui
échappe.
_ " Alors, fau de colère ... " dit Conrad au cours de son
récit (il s'agit du coup de couteau donné à sa maîtres.se
au moment que celle~ci voulait le tuer).
Et le Président tout aussit6t l'interrompant :
- Vous entendez, messieurs les jurés : fou de colère.
Et le ministère public s'emparera triomphalement de
cette phrase malencontreuse que le prévenu ne pourra plus
rétracter - tandis qu'il appert que ce n'est là qu'une
formule oratoire où Conrad, très soucieux du beau-parler,
s'est laissé entraîner pour faire phrase.

Ill

VII
Mardi.

1

•

Encore un attentat à la pudeur ; le dernier de ceux que
nous sommes appelés à juger. Celui-ci est particulièrement
pénible, car l'accusé, un jeune journalier de Maromme
était atteint de blennorrhagie et a contaminé la victime.
On a sur lui les plus mauvais renseignements: insolent,
ivrogne impatient au travail; déjà précédemment il a
'
.
vpulu entraîner dans un bois une fillette de dix ans à qui
il offrait des sous et des bonbons.
La petite qui comparaît devant nous, n'a que six ans et
demi. Il l'a attirée dans sa chambre en lui offrant "une
petite tabatière."
On la force à répéter devant nous, par le menu, ce
qu'elle a déjà dit à l'instruction, et que le coupable a
avoué, et que le médecin a constaté. Il semble qu'on
prenne à clche que cette petite se souvienne. Au reste elle

n'a pas été violée; il semble que l'accusé ait pris à son
égard certaines précautions, gr:ke auxquelles il espérait
peut-être ne pas la contaminer; gr:ke auxquelles il
bénéficie des circonstances atténuantes.

* **

j

L'affaire Charles que nous jugeons ensuite avait fait
quelque bruit dans les journaux. La salle est comble; c'est
une affaire "sensationnelle". L'assistance est très excitée.
On se redit de banc en banc le nombre des coups de
couteau dont a été frappée la victime: le médecin n'en a
pas compté moins de cent-dix !
La victime était la maîtresse de Charles. Juliette R.
n'avait que dix sept ans lorsqu'il la rencontra pour la
première fois, il y a de cela trois ans. Elle vivait avec un
amant dont Charles aussitôt prit la place, abandonnant
pour elle femme et enfants, après onze ans de mariage.
Charles a trente-quatre ans; il est cocher, a fait déjà
plusieurs places; mais les renseignements recueillis sur lui
par ses divers patrons sont bons. Sa femme non plus n'avait
pas à se plaindre de lui, malgré qu'il lui faisait parfois
"des scènes". Après qu'il se fut installé avec cette fille,
Madame Charles, à plusieurs reprises, tâcha de le ramener,
de le reprendre; mais rien n'y fit, et l'instruction dit qu'il
avait la fille "dans la peau, suiv:mt l'expression". Il
habite alors avec Juliette R., place de M., chez Madame
Gilet. Celle-ci parfois les entendait se disputer.
- C'est vrai. Juliette me reprochait d'envoyer à mes
enfants une partie de mes gages. Mais jamais je ne l'ai
menacée.

5

�LA NOUV.BLLE REVUE FRANÇAISE
SOUVENIRS DE LA COUR. D'ASSISES

Et Madame Gilet reconnait que les querelles n'étaient
ni fréquentes, ni prolong~.
La voix de Charles est grave; son aspect n'est pas
déplaisant; il est grand, fort, bien fait de sa personne, sans
pourtant rien de bellàtre ou de fat; il me semble que ,rien
qu'à le voir on eôt deviné qu'il était cocher; et non pas
cocher de fiacre : cocher de maison.
Il ne se défend pas, ne s'excuse pas même: on le sent
soucieux de présenter les faits tels qu'ils se sont passés et
sans chercher à influencer le jury en sa faveur. Pourquoi
le Président essaye-t-il de le faire se couper, se contredire?
Sans doute, en ancien juge d'instruction, par habitude
professionnelle.
- Vous avez quelque peu varié, lui dit-il, dans la
reconnaissance des mobiles du crime.
C'est aussi que Charte ne s'explique pas trop b'en à
Jui-m~me comment ni pourquoi il a tué. Il aimait éperdument cette femme; il avait besoin d'elle. Le soir du
12 mars, veille du crime, ils souperent ensemble.
_ Apres souper je me suis couché avec elle, comme
de coutume; mais elle s'est refusée. C'est comme ça que
ça a commencé.
_ Vous vous êtes alors disputé avec elle?
- A cause de cela, oui.
_ Voici le motif que vous donnez du crime. Vous
aviez d'abord donné une autre explication.
L'accusé ne proteste pas; son geste semble dire: c'est
possible.
- La nuit ensuite a été tranquille?
- Oui, Monsieur.
- Vous avez dit aussi que vous étiez jaloux; c'est

mbne là l'explication que vous aviez donnée d'abord.
Est-cc que vous lui connaissiez un amant?
- Elle n'en avait pas.
- Cependant elle était triste; au magasin des Abeilles
où elle travaillait, on a dit qu'elle était anxieuse; elle avait
peur de vous. Un jour elle a confisqué votre rasoir.
Craignait-elle de vous voir vous en servir contre elle?
- A ce moment j'étais malade. On lui avait dit de
me l'enlever pour que je ne m'en serve pas contre moi.
- Arrivons au treize mars.
- Nous nous sommes dit bonjour au matin; je suis
descendu chercher le journal.
- Vous n'avez pas bu?
- La veille, avant le souper, j'avais pris deux tasses
de café à B.; mais ce matin j'étais à jeun. En remontant
près d'elle, je lui ai de nouveau demandé ..• Elle a encore
refusé. Alors, comme elle ne voulait toujours pas, j'ai
perdu la tête. J'ai pris un couteau sur la table, près de
moi; je l'ai frappée au cou. Le couteau me collait da,u la
main.
- Elle était encore couchée ?
- Au premier coup, oui.
- A ce moment elle a cherché a se sauver; elle a
sauté du lit. Vous vous êtes jeté sur elle; elle est tombée.
- A la fin en effet je l'ai retrouvée à terre.
- A la fin? N'allons pas si vite! Nous ne sommes
encore qu'au commencement. Elle est tombée à terre,
disons-nous; et alors vous avez continué à la frapper, à la
frapper comme un forcené, criblant de coups de couteau
son cou, son \'isage et ses poignets.
- Je ne me souviens que du premier coup.

�900

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

- C'est trop facile. Vous lui avez donné plus de
cent coups; d'après la déclaration d'un témoin, vous la
mainteniez à terre d'une main, et de l'autre vous frappiez
partout.
- Quand je me suis réveillé, Juliette était morte;
j'étais penché sur elle; il y avait du sang partout ... Je
n'avais pas vu venir Madame Gilet.
- Entendant les cris de la malheureuse, elle était venue
à son secours. Elle vous a vu la frapper avec une telle
violence et une telle rapidité que cela ressemblait, a-t-elle
dit, usant d'une image frappante, au timbrage des lettres
dans les bureaux de poste. Vous entendez, Messieurs les
jurés, au timbrage des lettres dans les bureaux de poste !
Et, là-dessus, le Président, joignant la mimique à la
parole, donne quelques grands coups de poing sur son
pupitre creux, éveillant un tel tonnerre qu'un rire peu
décent secoue l'auditoire. Certainement ça ne devait pas
faire ce bruit-là.
- Votre ma!tresse s'est écriée: "Ah ! Madame,
sauvez-moi I Il a un couteau!" Alors vous avez repo~
Madame Gilet, que votre contact a ensanglant&amp;.
"Retirez..vous; ça ne vous regarde pas", lui avez..vous
dit; puis, vous remettant à frapper la malheureuse, d'~
dernier coup vous lui avez tranché la cariatide (su~
(Madame Gilet dira tout à l'heure que le dernier coup
était " porté au front "). Qu'avez-vous à dire?
- Je ne me souviens pas de tout cela.
- Pourtant quand les agents, qu'avait été prévenir
Madame Gilet, sont arrivés, ils ont été étonnés par votre
sang-froid. Vous n'aviez même pas l'air ému, paraît-il. Le
couteau était sur la table. Vous vous êtes laissé saisir.

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

901

- J'étais abruti d'horreur.
- Non pas! Vous avez tranquillement dit: "Avertissez
ma femme", et comme les agents allaient vous emmener,
vous avez demandé la permission de vous laver les mains
avant de descendre dans la rue.
- Je me rappelle en effet avoir donné l'adresse de ma
femme, pour qu'on la prévienne.
- Ensuite, n'avez...vous pas voulu vous pendre?
-Jamais.
- On avait cru cela. On avait trouvé dans la chambre
un piton, de force à supporter un gros poids; on a retrouvé
~ement une lani~re. N'avez-vous pas parlé alors d'une
volonté de suicide?
- Je n'ai jamais parlé de ça.
- N'importe. En définitive vous reconnaissez tous les
faits; et vous donnez de votre crime cette explication :
que Juliette vous refusait ses avantages.
- J'ai vu passer devant moi quelque chose de terrible,
ce matin-là.
- Enfin ... elle est morte, la pauvre fille ! Si elle ne
voulait plus de vous, vous n'aviez qu'à retourner auprès
de votre femme et de vos enfants. Pourquoi la tuer?
- Je ne cherchais pas à la tuer. (Rumeur d'indignation
dans l'auditoire.)
- Allons donc ! Avec cent coups de couteau !
La majorité des jurés pense avec le Président qu'on
cherche plus à tuer quand on donne cent coup de couteau
que lorsqu'on en donne un seul. Pourtant l'examen
médical de la victime nous apprend que ces cent-dix
blessures dont on a pu relever la trace sur la face, sur le
cou, à la région supérieure du thorax, sur les mains, (sur

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

le cou les plus nombreuses), étaient régulières pour la
plupart, et, toutes, petites et peu pénétrantes. (En R~ie
on e~t vu là sans doute un "crime rituel".) Une seule
blessure avait atteint la carotide et déterminé une
hémorragie foudroyante.
N'étant pas du jury, je ne puis demander si, peut-être,
il dépendait de la forme et de la dimension de l'arme
qu'aucune des blessures ne fôt profonde. Mais il ne paraît
pas ; et le docteur dira tout à l'heure que Charles avait
frappé " d'une façon tremblante, ne faisant pas entrer son
arme et comme s'il voulait seulement mutiler".
Les doigts étaient tailladés; la victime avait dt\ essayer
de se protéger.
Madame Augustine, veuve Gilet, logeuse, appelée à
témoigner, dépose d'une voix monotone:
- Charles et la fille Juliette demeuraient chez moi.
Je n'avais pas à me plaindre d'eux. Le 13 mars au matin,
j'entendis des cris; j'entrai chez eux; elle était à terre et
je le vis qui la frappait. Je lui saisis le bras pour le retenir.
Il se retourna et me dit: "Retirez-vous." Juliette n'était
pas morte; quand elle me vit chercher à le retenir, elle
me dit : " Ah ! faites attention, il a un couteau! "
Alors il la frappa encore une fois; il retourna le couteau
dans la plaie; ça a fait : crrac ! (Mouvement d'horreur et
rumeurs dans la foule ; les jurés eux m~mes sont très
impressionnés par le récit de Madame Gilet, et particulièrement par ce dernier détail. Pourtant, sur une
demande de l'avocat défenseur, le docteur X. nous
dira tout à l'heure: "Aucune des blessures n'indique
que le couteau ait jamais été retourné dans la plaie ").

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

C'est comme si le couteau avait du mal à pénétrer,
J'étais stupéfiée. Il frappait vite, comme on timbre les
lettres. Il a peut-être porté vingt-cinq coups devant moi.
Quand j'ai voulu l'arrêter et qu'il s'est retourné, il m'a
ensanglantée; j'étais en peignoir; j'ai retrouvé du sang
par tout mon linge. J'avais si peur, que je ne remarquai
pas l'état de la chambre; ce n'est qu'ensuite que j'ai vu
que le lit était plein de sang. La veille au soir je n'avais
pas entendu de bruit. Il ne venait personne chez eux.
Juliette était tranquille et travaillait régulièrement. On
n'avait rien à lui reprocher. A lui non plus. Il se conduisait bien. Je ne l'ai jamais vu ivre.
- Est-ce tout ce que vous pouvez dire sur lui ?
- L'été dernier, à la suite d'une chute, il avait été
longtemps malade. Ma première idée, quand je l'ru vu
frapper Juliette, c'est qu'il était devenu fou. Il paraissait
l'aimer beaucoup. Ce n'est que quand Juliette m'a dit:
"Il a un couteau " que j'ai compris qu'il avait une arme.
Jusqu'à ce moment j'avais cru qu'il frappait avec le poing.
Charles. - Je n'ai pas vu Mm' Gilet. J'ai idée d'elle;
c'est tout.
Mme Gilet. - Après une pareille boucherie, je comprends qu'on perde la tête. Le dernier coup a di1 être
porté au front. Mais il ne faisait pas clair ; il était six
heures moins un quart; et je n'y voyais guère. Rien,
avant, dans la conduite de Charles, ne faisait pressentir ce
drame ; s'il y avait des discussions, ils se raccommodaient
à peine fichés.
Mademoiselle Gilet, appelée à son tour, dira :
- Ils chicanaient parfois, sauf à s'embrasser cinq
minutes après.

�904

LA

OUVILLE REVU! FRANÇAIS!

Après la déposition de la logeuse et de sa fille, nous
entendons celle des gardiens de la paix :
Le chef de poste M. :
- Quand nous avons voulu conduire au poste l'accusé,
il nous a dit : - "Donnez-moi au moins le temps de me
laver les mains. " Il ne paraissait ni solll, ni fou. Il était
plutôt calme.
Et M. V., commissaire de police :
- Au bureau central, j'ai vu Charles. Il était un peu
énervé ; mais pas ivre. Il m'a dit, apres quelques h~itations : "Je l'ai tuée parce qu'elle me faisait dépenser de
l'argent. Du reste j'allais me jeter à l'eau quand on m'a
arr~té. "
Le Pr~ident. - Eb bien ! vous voyez, Charles, vous
donniez d'abord du mobile du crime une explication qui
n'est pas celle d'aujourd'hui. Voyons, parlez.
L'accusé. - Que voulez-vous que je réponde? Je vous
ai dit la vérité.
M. V. - J'avais l'impression qu'il ne la disait pas
alors, et qu'il dissimulait le mobile du crime. En effet, il
donne d'autres raison aujourd'hui ... Tout cela me semblait si bizarre : je lui ai pris les mains, je lui ai relevé les
paupicres : il était ni ivre, ni fou.

Mme Charles vient à la barre, témoigner que, pendant
dix ans, c'est-à-dire ju qu'au moment où il rencontra la
fille Juliette, elle n'a ait rien eu à reprocher à son mari.
M. le Docteur X ... est appelé à parler de Charles;
il nous le présente d'abord comme un garçon sain et bien
portant ; aucune tare dan son atavisme. Mais il a six
doigts à une main ; il est sujet à des vertiges, à des pertes

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

de mémoire; il a de la difficulté à s'orienter, des défauts '
de prononciation G'avoue que je ne les ai pas remarqués),
l'appréhension de faire une chute dans la rue. Le Docteur
parle encore d'instabilité de jugement, d'indécision et
d'absence de volonté (et n'est-cc pas là ce qui permit
cette brusque transformation du désir insatisfait en
énergie?), puis conclut enfin en disant que, sans etre dans
un état de démence, dans le sens où l'entend l'article 64
du code pénal," l'examen psychi~trique et biologique, ainsi
que la nature d'impulsivité spéciale de son crime, indiquent
une anomalie mentale qui atténue sa responsabilité ".
"Son acte, avait-il dit quelques instants auparavant,
a été accompli sans que l'idée de tuer ait été bien précisée
dans son cerveau. On en trouve la preuve dans la distribution des coups de couteau que j'ai décrite".
Comment l'avocat défenseur lui-même n'ira-t-il pas
plus loin et ne dira-t-il pas que, non seulement Charles
ne wu/ait pas tuer, mais même qu'il tkhait obscurément,
tout en mutilant sa victime, de n, pas la tuer ; que, sans
doute, précisément pour ne pas la tuer, il a'//ait empoignl
lt ctJUttau à mbnt la lame, et que c'est seulement ainsi que
l'on peut expliquer que les coups fussent à la fois forts et
causant de blessures si peu profondes, et que Charles ei1t
des coupures aux doigts (rapport du médecin). Et n'est-ce
pas aussi pour cela que Mme Gilet ne voyait pas le couteau
et croyait qu'il frappait avec son poing?
Rien de tout cela n'e t dit par Me R., l'avocat
défenseur de la victime. Il s'appuie sur le rapport des
médecins pour demander aux jur~ de ne pas aller plus
loin que les experts et de reconnaître à l'accusé une
responsabilité atténuée.

�LA NOUVELLE R:IVOE FRANÇAISE

J'ai longuement insisté sur cc cas, car il lit éclater la
lamentable incompétence des jurés. Il ressortait avec
évidence de l'instruction, des témoignages, du rapport
des médecins, que l'idée de tuer n'était pas nettement
établie dans le cen1eau de Charles; qu'en tout cas l'on
n'avait pas affaire à un profe ionnel du crime, et plus
peut-être à un sadique qu'à un assassin, que si jamais, enfin,
crime pouvait être dit passionnel ...
Après une demi-heure de délibération, on le voit rentrer
dans la salle, congestionnés, les yeux hagards, comme
ébouillanté , furieux les uns contre les autres et chacun
contre soi-même. Ils rapportent un verdict affirmatif sur
la seule question de meurtre posée par la cour; quant aux
circonstances atténuantes qut dtmandait l' accusatim tlltm!mt, peu disposée pourtant à la clémence - ils les ont
refusées.
En conséquence de quoi Charles est condamné aux
travaux forcl-s à perpétuité.

De hideux applaudissements éclatent dans la salle; on
crie: "bravo! bravo!. ", c'est un délire. La femme de
Charles, restée dans la salle, se lève cependant, en proie à
l'angoi e la plus vive; elle crie: "C'est trop l ah! c'est
trop! " et s'évanouit. On l'emmène.
Mais, sit~t après la séance, les jurés, consternés du
résultat de leur vote (n'avaient-ils pas compris que de ne
pas voter l'affirmative pour la demande des circonstances
atténuantes, équivaut à voter la négative?) s'a emblaient
à nouveau et, précipités dans l'autre excès, signaient un
recours en grke à l'unanimité.
Sans doute auraient-ils voté tout bonnement d'abord

SOUVENIRS DE LA COUJl D'ASSISES

les circonstances atténuantes, si Madame Gilet n'avait pas
dit que le couteau, en se retournant dans la plaie, avait
fait : " Crrac ! "
Expliquerai-je un peu l'affolement des jurés si je dis
que, l'avant-veille, avait paru dans le Journal dt Rouen, en
tête, un article sur "Les jurés et la loi de sursis " ( 0 du
17 Mai 1912) que j'avais vu passer de main en main, de
.
Iu .~
sorte que tous mes collègues, ou presque, l ' avaient
Prenant prétexte d'une affaire qui venait de se juger à
Paris, où les réponses du jury avaient forcé la cour
d'acquitter trois précoces malandrins, cet article s'élevait
contre l'indulgence. On y lisait :
"Jamais lts jur{s pariiiens n'avaient donnl une tellt
prturut dt faiblmt qut dans I'ajfoirt flÙ, à la stuptjaction
ctnérale, ils viennent d'acquitter trois }tunes caml,rioltUrs con'Uaincus d' ®oir trntl dt pilltr un pavillon ...
Ctttt indu/gtnu outrét ,t absurdt s'txpliqu, f&gt;rut-hrt dans
/, cas particulitr par f attitudt txtraordinairt dt la plaignantt, qui avait demandl I' acquitttmmt de us agrtssturs tt
aurait mimt, paratt-il, manifistl l'intmtion d'adopter fun
d'nu . .. 1 Mais tst-il !JtSoin d, fairt remarqutr que les jurls
qui tUX doivmt atJoir la têtt solidt tl p1méd,r f t.'(ptrÎtnet dt
, ,
..
.
dt la vit, ne pouvaient suhir le mmu acûs dt maru Stnttmmtalitl (ce «niais" n'est pas très chrétien, Monsieur le
chroniqueur) tl qu'ils ont, par conrlqumt, manqué à ltur
dtVoir en refusant dt condamner dts coupahln avlrlr, tl que
rim nt ltur signalait comme partùulib-tment intlrtmrnts ?
1

Combien ne serait-il pu intfressant de connaitre le r~ultat

de cette rare exf)l'rience !

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Cet étrange verdict, que la presse a condamné de fafOII
unanime, etc.
En ce temps, où les crimes se multiplient, où l'audace et la
férocité des malfaiteurs dépassent toutes les bornes connues
(ô Flaubert !), où les jeunes gms même entrent si hardiment
dans la mauvaise voie, etc••. "
Qui dira la puissance de persuasion - ou d'intimidation - d'une feuille imprimée sur des cerveaux pas bien
armés pour la critique, et si consciencieux pour la plupart,
si désireux de bien faire !...
- Le Président m'a dit que jusqu'à présent nous avions
très bien jugé, répétait, il y a quelques jours, un des
jurés ; et ce satisfecit du Président courait de bouche en
bouche, et chacun des jurés s'épanouissait à le redire. Ils
en rabattirent bientôt.

VIII
Considérée d'abord comme un simple délit, l'affaire que
nous el1mes juger ce jour-là, avait déja passé devant
le tribunal correctionnel du Havre; l'un des accusés,
protestant contre sa condamnation à deux ans, fit appel.
C'est Yves Cordier, cordonnier; il comparaît en compagnie de C. Lepic et de Henri Goret, ses complices; des
deux filles Mélanie et Gabrielle. Ils sont accusés tous les
cinq d'avoir entraîné le marin Braz, après l'avoir soülé,
de l'avoir "passé tabac" et dépouillé de l'argent qu'il
portait sur lui. Ce marin, reparti en voyage, n'a pu
répondre a la citation, non plus qu'il n'avait pu comparaître,
lorsque l'affaire était passée en correctionnelle. Il avait
déposé sa plainte sitôt apres l'agression; puis, ayant recouvré

a

a

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

son argent, l'avait retirée peu de jours après, avant de se
rembarquer à nouveau. Si l'affaire suivait son cours c'était,
à proprement parler, malgré lui.
Cordier est un grand gars de dix-huit ans un peu
.
'
épais, blond, aux yeux bleus, au visage ouvert et qu'on
imagine volontiers souriant; on dirait un marin ; il a
gardé la grosse vareuse cachou de la prison ; il pleure
continfunent ; par moments, il se tamponne le visage avec
un mouchoir a carreaux qu'il roule en boule dans sa
main droite; la main gauche est enveloppée d'un linge.
Lepic est un journalier du Havre; son état-civil lui
donne vingt-cinq ans; il a ce qu'on appelle: une sale tête;
pommettes saillantes; énorme moustache, nez pointu ; on
n'est pas étonné d'apprendre qu'il a déjà été condamné
sept fois pour vol. Il tient une petite casquette entre ses
mains; d'affreuses mains, noueuses et, l'on dirait, mal
dessinées. Il n'a pas de linge; ou, s'il en a, ne le montre
pas. Pres de lui, Henri Goret paraît fourvoyé. Cette
espece de fils de famille, ne semble pas de la même cla~e
sociale que les autres ; il a du linge, lui, et même un
protège-col; une petite cravate à nœud droit; son
visage aux moustaches naissantes serait presque joli s'il
n'était avili, abruti; sa voix est frêle, fausse et Yoilée; il
ne sait que faire de ses grosses mains gourdes. Le pere de
Goret tient un débit de boissons et une sorte d'Mtel borgne
pres du grand bassin. Henri Gor~t n'a pas vingt ans; il a
épousé une putain qui s'est fait flanquer en prison peu de
temps après le mariage. - N'importe! Henri se présente
assez bien; certainement la décence, et j'allais dire la
distinction de sa tenue, prédispose en sa faveur les jurés;
die accuse la roture et Je dénuement des deux autres.

�910

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Passons au récit de " la scène de violences dont sont
impliqués ces individus", comme dit le Journal tk RMJt'lf

(16 Mai):
C'est le 4 octobre 1911, au soir, que Cordier fit la
connaissance de Lcpic. Ce dernier, sans doute, eut vite
fait•de comprendre à quel complaisant débonnaire il avait
affaire. Ensemble ils s'en vont aux Folies. La représentation finie, ils commencent à vadrouiller par les rues. lis
croisent deux marins, Braz et Crochu. Crochu est ivremort, difficile à traîner; Braz interpelle les deux autres et
leur demande s'ils ne connaissent pas un logement où l'on
puisse coucher le soô.lard. Tous trois emmènent Crochu
rue de la Girafe, chez Lcstocard. On le laisse là, et Braz,
reconnaissant de l'aide que lui ont prêtée Lepic et Cordier,
offre à ceux-ci une consommation.
lis ressortent, bras dessus, bras dessous de chez
Lestocard, et ne se quitteront pas de sitt.t. Place du Vieux
Marché, ils rencontrent deux femmes, les filles Gabrielle
et Mélanie; les emmènent. Il e:;t deux heures du matin.
Place Gambetta, c""est Cordier qui offre une consommation.
Puis ils retournent place du Vieux Marché; au café Fortin
Braz paye une nouvelle tournée. A cc moment se
joint à eux le jeune Goret. Il était là, dans le café, près
du comptoir; lui n'est pas ivre. Quand les autres sortent,
il sort aussi. J'admets que Braz, déja très ivre, ne l'ait pas
beaucoup remarqué.
Il est alors près de quatre heures du matin. Braz
voudrait bien aller se coucher, mais les autres l'entratnent.
lis errent au hasard tous les six et atteignent la rue Casimir
Delavigne. Braz n'en peut plus; il voudrait qu'on le

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

911

laissAt. "Il est temps de s'aller coucher maintenant" M .
.
l'
. ffi
Le pic
ne entend pas ainsi . il prétend l'ent •
h
la ville.
,
ramer ors
- "Viens-t'en _donc! J'ai un jardin là-haut, auprès
du fort de Tournev1lle. Nous cueillerons des roses. J'te vas
donner_ un bouquet que t'en garderas longtemps le
souvenir.~• {déposi_tion de la fille Gabrielle.)
En vam Gabrielle tire le marin par la manche. 11
d . 1
' e e
vou rait e retenir; mai il n'e t plus en état de rien
entendre, ou du moins d'entendre raison • Tous repartent
et commencent à monter la longue et.te.
Une fille se pen~e vers l'autre: - Ça ne va-t'y pas se
giter?... Pour st1r 11s vont lui faire son affaire.
- Non, répond l'autre; il y a toujours des soldats près
du fort.
Braz est entre Lepic et "celui qui a la main en éch
.,
··
arpe
(dé pos1t1on
de Braz). - Cette " main en écharpe ,, l'a
~ucoup frappé. - Les filles suivent, puis Goret à quelque
distance en arrière.
C'est à cinq heures, c'est-à-dire immédiatement avant
l'aube (5 octobre), qu'ils descendent dans le fossé du fort.
sous quel prétexte? je ne sais. Les deux filles resten:
en haut.
~ue ,se passc-t-il alors? Il est malai é de l'c:tablir. Le
mann n est plus là pour le raconter; de plus au moment
de,. l'a~r~ion, il était ivre et il est ~raisemblable
qu il_ n ait pu se rendre que V3t:&gt;O-Uement compte de la
mamère dont on l'attaquait et du r6le particulier de chacun
de ses agre~eurs. Nous n'aurons donc, pour nous éclairer,
que le témoignage des intéressés. Or, chacun des accusés
proteste de son innocence; du moin cherche-t-il à

�912

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAlSI

restreindre le plus possible sa part de responsabilité. (Lepic,
plus catégorique, niera même avoir été de la partie : on
s'est trompé; ça n'est pas lui.)
On procède à l'interrogatoire de Cordier:
C'est sans doute un bien méchant gars: il a déjà subi
trois condamnations pour vol; il n'avait que quatorze ans
Ja première fois; il est rendu à ses parents; il recommence;
de nouveau on le renvoie à sa famille; à la troisième fois
on le confie à une colonie disciplinaire. Mais il prend en
telle horreur ce régime, qu'il s'enfuit et retourne près de
sa mère. Madame Cordier est la veuve d'un marin; elle
tient une maison de blanchissage et emploie plusieurs
ouvrières, Yves Cordier est le dernier de cinq enfants, Le
puiné est au régiment; les autres sont placés, mariés, font
une honnête carrière ; toute la famille est honorablement
notée. Le cadet, celui qui nous occupe, semble particulièrement aimé; et non seulement de sa mère et de ses
frères, mais également par les voisins. Ses patrons donnent
de lui de bons témoignages; on nous Jit une lettre d'un
de ceux-ci, qui parle avec éloge de "sa conduite et sa
probité " et demande à le reprendre à son service. C'est
chez lui que Cordier reprenait déjà du travail deux jours
après sa première libération 1•
Il est à remarquer que la déposition de Cordier et celles
des dewc: filles concordent point par point. D'après leur
récit, Goret aurait brusquement sauté au cou du mar~
par derrière et aurait roulé à terre avec lui. Puis, tandis
que Lepic le baillonnait, Goret l'aurait fouillé et aurait
1 Je ne donne ici que le, renseignements qui nous furent fournis
par la Cour, et non ceux que je pus, de mon c6té, recueillir ensuite.

SOUVENIRS DE LA COUR D1ASSISES

passé à Cordier l'argent qu'il trouvait dans les poche .
Cet argent, Cordier le repassait presque aussitat après à
Lepic. Goret donnait encore au marin deux derniers coups
de pied sur la nuque, et l'on repartait,
Chacun allait de son c6té; mais rendez-vous était pris
pour se retrouver un peu plus tard, dans une charnbre, rue
du Petit Croissant, chez Goret même, et se partager
l'argent.
C'est là que la police, aussit6t prévenue par le marin,
les arrêta.

Le Président bouscule l'interrogatoire des deux 61les.

Il appert que les témoins" de moralité douteuse" ne jouissent pas d'un grand crédit dans son esprit; et cela est tout
naturel. Malheureusement, ici nous n'avons que ceux-ci
pour nous instruire. Gabrielle, pressée de questions, qui se
succèdent sans qu'elle ait le temps d'achever ses réponses, et
qui sent que le Président ne lui kit point crédit, se trouble.
Elle ne peut guère placer que des monosyllabes, répondre
que par oui ou par non. Elle veut dire (c'est du moins ce
qu'il me semble) que Cordier n'a pas participé à l'agression,
et n'a fait que recevoir l'argent que les autres lui passaient.
Si vous croyez que c'est facile!... Evidemment tout cela
a été déjà élucidé à l'instruction: cet interrogatoire, pour
le juge qui a étudié l'affaire, ne peut et ne Jqit apporter
rien de nouveau ; mais pour le juré, tout est neuf: il
cherche à se faire une opinion ; il s'inquiète et doute si
peut-être l'affaire n'a pas été bouclée trop vite, et l'opinion
que s'en est faite le Président.
Le Président. -Est-ce Cordier qui lui mettait 1a main
sur la bouche ?

6

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

La fille Gabrielle. - Non, mon Président.
Le Président. - Alors c'est lui qui a porté les coups.
La fille Gabrielle. - Non, mon Président.
Le Président. -Enfin, l'un frappait, l'autre baillonnait,
le troisième fouillait. Braz dit que c'est Cordier qui l'a
frappé; vous dites que c'est Cordier qui l'a fouillé. Il y a
eu sans doute quelque confusion dans la lutte et par
conséquent dans les témoignages aussi. Il ressort de tout
cela que la responsabilité des trois accusés a été engagée
au même degré, et c'est ce qui paraît évident. Fille
Gabrielle, vous pouvez vous rasseoir.
La fille Gabrielle est la derniere interrogée; on va
passer aux plaidoiries. Alors le Président, selon l'usage, se
tournant vers " celui qui a la main en écharpe " :
- Vous n'avez rien à ajouter au rapport du témoin ?
Cordier, qui sent que tout va finir, en sanglotant :
- Monsieur le Président, j'dis la vérité, j'l'ai pas
touché. - Puis dans un élan pathétique, du plus fâcheux
effet : - Je l'jure sur la tombe de mon pere ...
Le Président. - Mon enfant, laissez donc votre père
tranquille.
Cordier, éontinuant. - ... pas même du bout du doigt ...
Pour Cordier, non plus que pour les autres, aucun
témoin à décharge n 1a été cité. On a bien donné lecture
de la lettre d'un des patrons de Cordier; mais pourquoi
n'entendons-nous pas sa mere? -Parce que Yves Cordier
n'a pas voulu qu'elle fiît appelée; il s'est même refusé
donner son adresse.
Le Président.-Pourquoi n'avez-vous pas voulu donner
l'adresse de votre mère ?

a

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

Cordier ne répond pas.
Le Président. -Alors vous refusez de nous dire pourquoi vous n'avez pas voulu donner l'adresse de votre mère?
Hélas ! mon président, est-ce donc si difficile à comprendre ? ou n'admettez-vau~ pas que Cordier ait pu
vouloir épargner une honte à sa mère ? Si vous pouviez
voir la pauvre femme, comme j'ai fait ensuite, 1 sans
doute vous ne vous étonneriez plus.
Je suis consterné, épouvanté, de sentir que l'interrogatoire va se clore et que le cas particulier de Cordier va
demeurer si peu, si mal éclairé. Car je ne sais presque
rien de lui, mais il m'apparaît déjà que ce garçon n'a rien
de féroce, rien d'un bandit. Il ne me semble même pas
impossible qu'il ait accompagné le marin, poussé par une
sorte de sympathie vague ... Ne saurais-je inventer nulle
question, puisque, juré, j'ai le droit d'en poser, qui puisse
jeter ici quelque lueur, et m'éclairer moi-même - car
peut-être que je m'abuse et qu'Yves Cordier, après tout,
ne mérite point la pitié. Cette question, je n'aurai plus le
droit de la poser, des que les plaidoiries auront commencé.
Je n'ai plus qu'un instant, et déjà l'avocat de Cordier se
l~ve ... Alors, d'une voix étranglée, le cœur battant, je
lis ceci, que je viens d'écrire, craignant sinon de ne pouvoir trouver mes mots et achever ma phrase :
- Monsieur le Président, pouvons-nous savoir quelle
somme a été prise à la victime et dans quelle proportion
le partage s'est fait ensuite entre les accusés ?
1

"Je ne me refuse aucunement à vous donner l'adresse de ma
mère, m'écrivit peu de temps après Cordier, de la prison - car si
je ne l'ai donnée au juge, c'était pour ne pas qu'elle se présent/au
Palais."

�LA NOUVJ!LLE REVUE FRANÇAISE

Le Président procède à un court interrogatoire et nous
apprenons: que 92 francs ont été soustraits à Braz; - que,
sur cette somme, 5 francs ont été donnés à chacune des
deux femmes pour acheter leur silence ; - que Cordier
a reçu 10 francs, qu'il remettait aussitllt après aux agresseurs; et que, du reste de la somme, soit 72 francs, Lepic
et Goret ont gardé chacun la moitié.
Ah I s'il m'était permis de tirer des conclusions et,
d'après ces chiffi.-es précis, de chiff'rer précisément la part
de responsabilité de chacun!. .. L'avocat de Cordier, du
moins, le fera-t-il? - Non. Sa plaidoirie du reste est
solide, habile ; mais il ne peut faire que Cordier n'ait un
casier judiciaire déjà charg~. Il ne peut faire non plus que
Cordier, peu de temps après son arrestation, ou plus précisément, je crois : après la première instruction - n'ait
ttrit au Procureur la lettre la plus absurde, la plus folle :
"Je ne connais ni Lepic, ni Goret, y disait-il. Ils
n'étaient pas là. C'est moi seul qui ai fait le coup, avec
un de mes amis du port. Je ne regrette qu'une chose :
c'est de ne pas avoir achevé le marin. "
Lettre manifestement écrite sous la pression de Lepic,
dira l'avocat défenseur, et sans doute sous ses menaces.
(Lepic chercha également à intimider les deux femmes
en les menaçant de son couteau "catalan".) N'a-t-on
pas persuadé à Cordier que, en tant que mineur, il ne
risquait guère et ne pourrait être condamné sévèrement?
Cette lettre, du reste, l'accusation, tout en la relevant,
n'en tient pas grand compte. Il arrive parfois, souvent
même, que 'le Procureur reçoive de la prison semblables
" aveux ,, destinés parfois à éclairer la justice, parfois à
l'égarer ; lettres écrites, parfois même, sans but et sans

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

raison, dans le désccuvrement de la ge6le. N'importe !
cette lettre, dans l'esprit des jurés, est du plus déplorable
effet. J'ai moi-même le plus grand mal à me l'expliquer
par le peu que l'instruction m'a révél.é du caractère (et
de l'absence de caractère) de Cordier.
Après la première plaidoirie de la défense, le tribunal
demande une suspension de séance et nous allons dîner.
Quand, deux heures après, nous rentrons au Palais,
l'avocat de Cordier n'est plus là. Certes, je n'irai pas
jusqu'à dire que les avocats des deux autres accusés ont
f)rofitl de cette absence, mais pourtant, comme ce n'est
qu'en chargeant Cordier qu'ils pouvaient décharger leur
client, la présence du défenseur de Cordier n'aurait pas
été inutile. Cordier restait tout abandonné à la discrétion
des deux autres.
Et ce n'est pas seulement par là que Cordier eut à
p!tir de passer en jugement le premier. Sans doute, si elle
s'était d'abord déchargée sur Lepic, la sévérité des jurés
se serait montrée moins intransigeante. Ce fut Goret qui,
passant troisième, profita de la réaction ; du reste, son
linge, sa tenue, son air fourbe, avaient favorablement
impressionné le jury.
Nous ne fiimes pas plutôt dans la salle de délibération
qu'un long, maigre " primaire ,, à cheveux blancs, sortit
de sa poche un papier où il avait consigné toutes les
charges contre Cordier, et principalement ses condamnations précédentes. En vérité ce furent celles-ci qui
l'emporterent et dictèrent le nouveau jugement. Tant il
est difficile pour le juré de ne pas considérer une première
condamnation comme une charge et de juger le prévenu

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

en dehors Je l'ombre que cette première condamnation
porte sur lui.
En vain, un autre juré donna lecture de la lettre d'un
des autres patrons de Cordier, extrêmement favorable à
celui-ci - lettre qui n'avait pas été versée au dossier et que
je ne sais qui venait, je ne sais comment, de lui remettre
tandis que nous passions dans la salle de délibération ce que je croyais formellement interdit ...
- Tout ça, c'est des bandits, reprenait un autre juré.
Faut en débarrasser la société.
C'est ce qu'on fit dans la mesure du possible. Cordier
fut condamné à cinq ans de réclusion et dix ans d'interdiction de séjour. Goret, à l'heure où j'écris ces lignes, est
relilché depuis trois mois.
Cette nuit je ne puis pas dormir ; l'angoisse m'a pris
au cœur, et ne desserre pas son étreinte un instant. Je
resonge au récit que me fit jadis au Havre un rescapé de
la Bourgogne : Il était, lui, dans une barque avec je ne
sais plus combien d'autres ; certains d'entre ceux-ci
ramaient ; d'autres étaient très occupés tout autour de la
barque à Banquer de grands coups d'aviron sur la tete et
les mains de ceux, à demi noyés déjà, qui cherchaient à
s'ac~rocher à la barque et imploraient qu'on les reprît ;
ou bien, avec une petite hache, leur coupaient les poignets.
On les renfonçait dans l'eau, car en cherchant à les sauver
on eât fait chavirer la barque pleine .••
Oui ! le mieux c'est de ne pas tomber à l'eau. Après,
si le ciel ne vous aide, c'est le diable pour s'en tirer! Ce soir je prends en honte la barque, et de m'y sentir à
l'abri.

SOUVENIRS DE LA COUR D,ASSISES

Avant de rentrer me coucher, j'avais longtemps erré
dans ce triste quartier près du port, peuplé de tristes gens,
pour qui la prison semble une habitation naturelle noirs de charbon, ivres de mauvais vrn, ivres sans joie,
hideux. Et dans ces rues sordides, rôdaient de petits
enfants, M.ves et sans sourires, mal vêtus, mal nourris,
mal aimés .•..
Mais Cordier, lui, est fils d'une honnête famille ; il a eu
de bons exemples sous les yeux. Si on lui tend la perche,
peut-être qu'on pourrait le sauver.
Le lendemain matin, je m'en vais trouver son avocat
et lui soumets le projet de requête que voici (il s'agit, du
reste, d'une demande non de recours en grke, mais
simplement de diminution de peine) :
Attendu

Qut lt seul témoignagt contre f accusl Cordier est celui de
la victime, M. Braz, ivrt au moment où elle a ltl attaquée;
Que du reste M. Braz, marin, reparti en voyage, n'a pu
êirt atttint par la citation ti par comlquent être entendu à
faudimce;
Qu'il rmort néanmoins de sa première dlposition qu'il a
ltl attaqul par derrière et qu'il n'a pu voir I'agrmeu1·. ·D'autre part,
Attendu
Qut la dlposition de Cordier concorde entièrement av,c
telles des filles Gabrielle et M lianie, seuls tlmoim de I' agression, et qu'il ressort de leurs dires que Cordier n'a point pris
part à l'attaque, mais s'est content[ de recrooir l'argent de la
victime, que Goret et Lepic, les deux agresseurs ) lui tend .
aunt;

�920

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Qu'il ressort de us dépositions que Gor,t, beaucoup moins
ivre que les autres, n'ayant participé à aucune des prlcfdmtes
"tournéts ", suivait le groupe par derrière, à l'insu de Braz,
j'usqu' au moment où il a bondi sur lui ; que L,pic entratnait
le marin O'Utc une intention pr!cise; et qu'il semble qTM
Cordier, faible de caradèrt, presque incapa6/e de rlsister à
f entraÎru11Unt et de plus complltement ivre, n'ait fait que
ru,vre.
Que ceci troU"Pe, du reste, confirmation dans le fait que,
lors du partage, Goret et Lepic se r!renant la farte somm1,
,nt jugé slljfisant dt lui danntr l o .francs, comme ils Q)aient
remis 5 .francs à chacune du deux filles, pou,· prix du siltnu,
Attendu
Que la dldaration de Corditr renuillie au C4urs de
l'instruction, dont se sont unis ln a)ocats dlfmseurs des
autrtS accusls, et le ministère public : " C'est moi sml qui ai
fait /;! coup a)ec un autre camarade ; ni Ltpic, ni Goret
n'étaient l?J ;je ne regrette qu'une chose, c'est de ne pas l'a')oir
achné ", 1st manifestement inspirfe par la crainte de Ltpic,
dangereux repris dt justiu - qui, de mlmt, a cherché à
intimider les deux femmes - et qu'il n'y a pas litu par conséquent de tenir compte de cette dlclaration.
Âttendu
Que si Cordier !tait coupablt (du moins dans la mesure
qu'on l'a dit) il est hors dt "Vraisemblance qu'il dt clurchl à
rtporter son affeire drpant une autre juridictim, conmu il a
fait lorsque la Corrt.ctionnelle du Ha)re lui a injiigl un,
p,ine de deux ans.

L'avocat, obligeamment, m'indique telle modification de
forme qu'il croit devoir y apporter, insiste sur le rapport

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

921

du médecin légiste qui estime que Cordier est « d'une
intelligence au-dessous de la moyenne, qu'il s'exprime avec
une certaine difficulté, que sa mémoire lui fait parfois
défaut " et conclut à une responsabilité atténuée. Puis il
m'indique la marche à suivre pour la faire signer, approuver du Procureur général et envoyer à qui de droit.
Une sorte de timidité, la crainte aussi de ne rien obtenir en demandant trop, le sentiment de la justice - car
malgré tout je ne puis considérer Cordier comme innocent - me détournent de demander le recours en grkc
tout simple. Je me rends compte peu après que je ne
l'eusse pas plus malaisément obtenu. Plusieurs jurés en
effet ont médité sur cette affaire ; la nuit leur a porté
conseil ; ils sont prêts à approuver ma requête, et je n'ai
point de peine à recueil!ir les signatures de huit d'entre
eux. Un des autres, un énorme fermier rougeoyant, plein
de santé, de joie et d'ignorance, comme on parle devant
lui de la maladie d'un prisonnier et de l'absence de soins
par quoi sa maladie aurait empiré :
- S'il crève c'est autant de gagné pour la société. A
quoi bon les soigner? s'écrie-t-il. Faut leur dire ce que
répondait le médecin, à l'autre qui voulait se faire couper
son doigt pourri : - cc Pas la peine, mon garçon! tombera
bien tout seul. "
Je dois ajouter que cette boutade n'amène les rires que
de quelques-uns.
Les deux autres qui se refusèrent à signer donnèrent
cette raison : qu'ils avaient voté suivant leur conscience
et qu'on aurait par trop à faire s'il fallait revenir sur
chaque aftàire jugée.
Evidemment : mais j'eusse été tout de même curieux

�922

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

de connaître le do ier des deux précédentes condamnations de Cordier. S'il fut jugé alors comme nous l'avons
jugé hier ... 1
1 Awsit6t que j'eus un jour libre, j'allai au Havre et rendis visite
à la mère du condamné. J'eus quelque mal à la retrouver, car la
pauvre femme avait dû changer d'adresse pour fuir les propos et les
regards injurieux des voisins. Dès qu'elle comprit pourquoi je
venai,, elle m'entraina dans une petite pièce écartée où les ouvrières
qu'elle emploie ne pussent pas nous entendre.
Elle sanglote et peut à peine parler ; une de ses filles l'accompagne, qui complète les rècits de la mère :
- Ah ! Monsieur, me dit celle-ci, ça a été une grande misère
pour nous quand mon autre fils (le puîné) a été pris par le service.
Il était de bon conseil et Yves l'écoutait toujours. Quand il s'est
échappé de la colonie, il n'a plps osé habiter à la maison, par crainte
qu'on ne le reprenne. C'est alors que, sans domicile, il a commencé
de fréquenter les pires gens qui l'ont entraîné et perdu.
Tous les renseignements que je recueille ensuite sur Yves Cordier
- de sa mère, de sa sœur, de son dernier patron, de son frère que
je vais voir à la caserne - confirment entièrement l'opinion qui

commençait à se former en moi :
Yves Cordier est sans jugement ; de tête faible et déplorablement
facile à entralner. Bon à l'exces, disent-ils tous : c'est dire aussi :
tans résistance. Son désir d'obliger autrui va jusqu'à la manie,
jusqu'à la sottise. C'est pour un camarade "qui en avait besoin"
qu'Yves Cordier aurait volé une vieille paire de chaussures, son
premier vol.
Quand, à la colonie pénitentiaire, sa mère, utant de la permission,
lui apportait des friandises : "Si c'est pour lui que vous apportez ça,
Madame, lui disait le gardien, c'cat pas la peine; il donne tout aux
autres et ne gardera rien pour lui. "
A la colonie, sur les conseils d"un camarade, il se fit tatouer le
dos de la main gauche. Un autre camarade lui persuada, ausstt6t
après, qoe ce tatouage apparent pourrait le gêner dans la vie, et
Yves, docile a ce nouveau conaeil, appliqua sur le tatouage un

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

92 3

L Qu~lque temps _après j'obtins satisfaction de ma requête:
a pe1_ne de Cordier est réduite à trois ans de prison.
Mats hélas ! après la prison ce sera le bataillon d'Afi .
Et
· d
.
nque,
au sortir e ces six ans, qui sera-t-il?... que sera-t-il?...

IX
C On a ~dé pour la tin l'affaire la plus "conséquente,,

si

l elle qui ,nous occupe ce dernier jour menace d'être
ongue qu on nous convoque dès 9 heures du
t· L .
séa
d
.
ma in. a
nce
urera
Jusqu'à
plus
de
IO
heures
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.
u soir, coupée ai_
eux reprises aux heures des repas Il 'aoit d
1
· •l
•
t:,·
es vo s
~~mm1s a a gare de dépôt de Sotteville sur les marchan1ses co~fiées à la Compagnie de l'Etat.
Depm_s le nouveau régime de cette compagnie, les
réclamations
surabondent et l'on se P1amt
• de toutes partS
d

I

e vos sans nombre, certains extremement importants
Un grand soupir
· de sou 1agement se nt entendre dans· la
presse et dan le public lorsqu'on apprit qu'une nombreuse
bande de voleurs et de recéleurs avait été pincée. On ne
nous en offre pas moins d
• , .
dès l déb
e seize a Juger ; le bruit court
ut de la séance que nous aurons à répondre à
1 e
P us de I oo questions.
La lecture de l'acte d'accusation ne va pas sans no

causer
quel que étonnement. On s'attendait à pl
.

usà

mieux; devant l'importance de certains détournem:ts

'

e:nplitre de ~I et _de vitriol qui lui mangea la chair jusqu'à l'os (et
c est pourquoi, le Jour du délit, il avait sa main en écharpe)
- Ce garçon avait seulement besoin d'etre dirigé
;,
6
son patro
d
.
.
, me wt en n
n cor onDJer, qui me parle de lui
demande qu'à le reprendre à son service...
en termes émus et ne

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

que les jurés se rappelaient l'un à l'autre avant l'ouverture
de la séance, les chaparderies reprochées aux prévenus
nous paraissent des peccadilles, et l'étonnement cède vite à
l'ennui, à la fatigue, et même, pour quelques-uns des jurés,
à l'agacement, à l'exaspération, au cours de l'interrogatoire.
Une interminable discussion s'engage pour savoir si
trois bouteilles et demi de Cointreau ont été volées par la
femme X., ou achetées par elle, ainsi qu'elle le soutient, à
la femme B. qui, elle, soutient que la femme X. ne lui a
jamais acheté de liqueurs. La femme X. porte un petit
poupon dans ses bras qui pleure et voudrait déposer lui
aussi.
X., époux de la prévenue, reconnaît s'être approprié
"un restant de bouteille de kirsch" ; mais il n'a jamais
donné cette paire de chaussettes à Y.; au contraire, il les
a reçues de ce dernier. Quant au service à découper,
c'est Z. qui, etc ...
X. est bon ouvrier; il gagne cent sous par jour, plus
une indemnité ; il est père de quatre enfants. Sa déposition
concorde avec celle de B. qui dit avoir reçu de N. de la
moutarde et de M. du café et du thé, du reste en quantités
dérisoires: par contre il n'a rien reçu de D. ni de E. Il
reconnaît avoir accompagné N. quand il a chipé le pot de
moutarde, mais lui-même il n'a rien pris. N. ne fait point
difficulté de reconnaître le vol du pot de moutarde.
M. est père de quatre enfants lui aussi; il avoue le
détournement de 5 kilos de riz et de quelques morceaux
de charbon ; c'est bien lui qui a donné à B. deux kilos de
café et de thé; mais il les avait lui-même reçus de R.
La femme M. n'a jamais voulu garder chez elle quoi
que ce soit de provenance douteuse.

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

Par contre, la femme W. mère de six enfants est
convaincue d'avoir recélé de la chicorée, du riz et un' pot
de peinture. Elle soutient que ces denrées lui étaient
fournies par M. seul.
T. nettoyeur au dép6t de Sotteville, père de trois
enfants, et dont la femme est mourante à l'h6pital, nous
persuade qu'il n'a jamais rien volé; sa déposition concorde
entièrement avec celle de M. Mais il ne parvient pas à se
laver de l'accusation de recel.
La femme Y. avoue le recel d'une paire de chaussettes
celle qu'Y. a donnée par la suite à X.
'
Un ipre dialogue se poursuit quelque temps entre la
femme O., une hideuse pouffiasse au teint de géranium, et la
femme P. qui sanglote et fait de grands efforts pour montrer
qu'elle est de rang supérieur; chacune des deux reproche à
l'autre de lui avoir apporté de l'huile et des harengs.
P., le mari de la dernière, n'est pas employé à la
compagnie. C'est un homme de cinquante ans, d'aspect
énergique, grisonnant et à fortes moustaches, pere de
famille; précédemment condamné pour coups et blessures;
il vit de ce que lui rapporte son jardin. Ce jardin ouvre
sur la voie, a quelques pas d'un viaduc. En passant sous
le viaduc on gagnait l'autre c6té de 1a voie. (Un plan, ici
encore, nous rendrait service.) Nul lieu ne pouvait être
mieux choisi pour les recels. P. reconnaît avoir recélé les
denrées apportées par O. et par X. Il reconnaît même
avoir fait le guet, une fois, " plut6t pour ma sécurité
personnelle ", ajoute-t-il.
O. fils, âgé de quinze ans, reconnaît avoir reçu de la
femme P. un paquet d'étoffe, mais soutient qu'il en
ignorait la provenance; etc. etc•••

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Durant la seconde suspension de la séance, les jurés en
allant dîner échangent leurs impressions. Pour la première
fois ils se tournent contre le ministère public; c'est un
revirement d'opinion tres net et des plus curieux à observer.

Ils se redisent, ce qui ressort des rapports, que ces
vieux employés étaient demeurés fidèles tout le temps
qu'ils avaient travaillé sous la direction de l'ancienne
compagnie ; si maintenant ils prêtaient la main à la gabegie générale, la nouvelle direction n'en était-elle pas
responsable ? " Quand tout à coup, dira l'un de leurs
avocats, ces hommes ont vu sur leur casquette, inscrit à
la place du mot Ouest, le mot Etat, chacun d'eux a pensé:
l'Etat c'est moi ! Quoi d'étonnant s'ils se sont donné
quelque licence ? " Sans doute on compte sur la condamnation de ceux-ci pour calmer l'opinion publique !
Désespérant de saisir les vrais coupables, ou, qui sait?
peut-être craignant de les saisir, on veut faire payer à leur
place les fauteurs de ces peccadilles ! Non ! non, les jurés
ne seront pas si naîfs et ne se prêteront pas à ce jeu ; ils
ne briseront pas la carriere de ces pères de famille, pour les
beaux yeux de l'accusation et de la noble Compagnie de
l'Etat. Certains déjà se réjouissent à penser à la tête que
fera tantôt le Président quand, sur les réponses des jurés,
qui, sur toute la ligne, se préparent à voter" non coupable",
force sera d'acquitter tous les prévenus. Quelle belle fin
de session ce sera. Les journaux vont en parler pour silr 1
Le Président sans doute a eu vent de ces dispositions ;
son front lorsqu'il réapparaît devant nous à la reprise de
séance, nous semble un tantinet rembruni. Nous écoutons
le réquisitoire ; nous écoutons les plaidoiries. Dans la

SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

crainte que quelqu'un de nous ne défaille, on a pris soin
de nommer deux jurés supplémentaires qui se tiennent
prêts à relayer. Et nous prenons grand'pitié d'eux durant
la délibération. Malgré que nous soyons d'accord et tous
décidés par avance, cette délibération durera plus d'une
heure et demie, le chef du jury se refusant obstinément
à sérier les questions et nous forçant à voter pour presque
chacune. Enfermés dans une petite salle à part, les jurés
supplémentaires doivent s'amuser ! Ont-ils au moins des
journaux et des cigarettes ? On prie le garde de service
d'aller s'en informer.
Un point reste assez délicat : nous ne voulons pas
condamner ces chapardeurs, c'est entendu ; mais, sur
le bout du banc, se tenait une vieille sorcière de recéleuse à la tignasse déteinte et à la voix éraillée, qui ne
mérite pas d'échapper. Comme disait l'avocat général,
citant un mot célèbre : le recéleur fait le voleur. Montrons que nous avons compris, et laissons retomber le
cMtiment sur le premier. Nous rentrons dans la grand'salle
tout amusés déjà, avec des sourires de sympathie pour les
pauvres jurés supplémentaires.
A son tour la Cour se retire. Elle revient au bout d'un
instant. Le Président en effet fait grise mine.
- Messieurs, dit-il, je suis désolé d'avoir à relever, sur
la feuille que vous m'avez remise, un illogisme qui rend
votre vote non valable, - une distraction évidemment et qui va me forcer, à mon grand regret, de vous prier de
retourner dans la salle de délibération pour mettre d'accord
vos réponses. Vous votez : oui pour le recel ; non, pour le
vol. Pour qu'il y ait recel, il faut qu'il y ait eu vol. On

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

ne peut pas recéler le produit d'un vol qui n'a pas été
commis.
Evidemment; mais c'est cet illogisme apparent qui
précisément nous plaisait, Nous pensions être libres de
condamner qui nous voulions ; et, condamner le recéleur
en acquittant le voleur, n'était-ce pas sous-entendre que
nous estimions qu'il y avait eu recel de plus de marchandises
que les vols en question n'en avaient apportées, recel
d'autres denrées, du produit d'autres vols, dont le ministère
public n'avait pas saisi les auteurs. Décidément nous nous
surfaisions notre importance. Nous sommes rappelés au
sentiment de la limite de nos pouvoirs.
Nous rentrons en file dans la petite salle de délibération,
si penauds et la tête si basse que j'ai peine à retenir mon
rire. Les jurés supplémentaires eux aussi sont de nouveau
coffrés.
Nous modifions nos réponses dans la mesure de l'indispensable et aboutissons a je ne sais ph.is quel compromis.
ÉPILOGUE

Trois mois après.
La scène se passe en wagon, entre Narbonne où j'ai
laissé Alibert, et Nîmes.
Dans un compartiment de troisième classe: un petit
gars, de seize ans environ, point laid, l'air sans malice,
sourit à qui veut lui parler ; mais il comprend mal le
français, et je parle mal le languedocien. Une femme d'une
quarantaine d'années, en grand deuil, aux traits inexpressifs, au regard niais, aux pensées irrémédiablement
enfantines, coupe sur du pain une saucisse plate dont elle

SOUVENIRS DE LA COUR D 1 ASSISES

avale d'énormes bouchées. Elle se fait l'interprète du
jouvenceau et la conversation s'engage avec mon voisin
de droite, une épaisse citrouille qui sourit du haut de son
ventre aux choses, aux gens, à la vie.
En projetant beaucoup de nourriture autour d'elle la
'
femme explique que cet adolescent est appelé des environs
de Perpignan à Montpellier où il doit comparaître ce
même jour devant le tribunal; non point en accusé, mais
en victime : il y a quelques jours, des apaches de la campagne l'ont attaqué sur une route à minuit et laissé pour
mort dans un champ, après lui avoir pris le peu d'argent
qu'il avait sur lui.
On commence à parler des criminels:
- Ces gens-là, il faudrait les tuer, dit la femme.
- Vous leur donnez des vingt, des trente condamnations, explique mon voisin ; vous les entretenez aux frais
de l'Etat ; tout ça ne donne rien de bon. Qu'est-ce que
cela rapporte à la société ? je vous le demande un peu,
Monsieur, qu'est-ce que cela lui rapporte?
Un autre voyageur, qui semblait dormir dans un coin
du wagon:
. - D'abord ces gens-là, quand ils reviennent de la-bas,
ils ne peuvent plus trouver à se placer.
Le gros Monsieur. - Mais, Monsieur, vous comprenez
bien que personne n'en veut. On a raison; ces gens-là, au
bout de quelque temps, recommencent.
Et comme l'autre voyageur hasarde qu'il en est qui,
soutenus, aidés, feraient de passables et quelquefois de bons
travailleurs, le gros Monsieur, qui n'a pas écouté :
- Le meilleur moyen pour les forcer atravailler, c'est
de les mettre à pomper au fond d'une fosse qui s'emplit

7

�93°

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

d'eau; l'eau monte quand ils s'arrêtent de pomper; comme
ça ils sont bien forcés.
La Dame en deuil. - Quelle horreur !
- J'aimerais mieux les tuer tout de suite, gémit une
autre dame.
Mais, comme la Dame en deuil l'approuve, celle qui
d'abord avait émis cette opinion, sans doute de cette sorte
de gens qui trouvent un cheveu à leur propre opinion des
qu'elle n'est plus exprimée par eux-mêmes :
_ Mon père, lui, qui Etait du jury, il avait coutume de
ne les condamner qu'à perpétuité. Il disait qu'on devait
leur laisser le temps de se repentir.
Le gros Monsieur hausse les épaules. Pour lui un
criminel, c'est un criminel; qu'on ne cherche pas à le
sortir de là.
La Dame qui n'a presque rien dit, émet timidement
cette pensée que la mauvaise éducation est souvent pour
beaucoup dans la formation du criminel, de sorte que
souvent les parents sont les premiers responsables.
Le gros Monsieur, lui, croit qu'après tout l'éducation
n'est pas toute-puissante et qu'il est des natures qui sont
vouées au mal comme d'autres sont vouées au bien.
Le Monsieur du coin se rapproche et parle d'hérédité:
_ La meilleure éducation ne triomphera jamais des
mauvaises dispositions d'un fils d'alcoolique, Les trois
quarts des assassins sont des enfants d'alcooliques.
L'alcoolisme ...
La Dame en deuil l'interrompt:
- Et puis aussi l'habitude des femmes, à Narbonne,
de porter un foulard noir sur la tête; un médecin a
découvert que ça leur chauffait le cerveau .•.

SOUVENIRS DE LA COUR

o' ASSISES

93 1

Mais elle croit pourtant qu'il y aurait moins de crimes
si les parents n'étaient pas si faibles.
- On en a jugé un, à Perpignan, continue-t-elle; il
avait commencé comme cela: tout petit enfant, un jour,
il a pris une petite pelote de fil dans le panier à ouvrage
de sa mère; sa mère l'a vu et ne l'a pas grondé; alors,
quand Penfant a vu qu'on ne le punissait pas, il a
continué: il a volé d'autres personnes et puis, vous
comprenez, il a fini par assassiner. On l'a condamné
à mort et voici ce qu'il a dit au pied de l'échafaud. Elle gonfle sa voix, et mon manteau se couvre de débris
de Ill'1ngeaille. Pèrres et mèrres de famille, j'ai
commencé par voler un peloton de fil, et si cette première
fois ma mère m'avait puni, vous ne me verriez pas sur
l'échafaud aujourd'hui! Voila ce qu'il a dit; et qu'il ne se
repentait de rien, sauf d'avoir étranglé dans un bercea1:1un petit ·enfant qui lui souriait.
· Le gros Monsieur, qui n'écoute pas plus la Dame que
celle-ci ne l'écoute, revient à son idée: On ne traite pas
assez sévèrement ces gens-là :
- On n'en fera jamais rien de bon; et du moment
qu'on les laisse vivre, il ne faut pourtant pas que ce soit
pour leur plaisir, n'est-ce pas ? Naturellement, ces criminels, ils se plaignent-toujours ; rien n'est assez bon pour
eux ... Je connais l'histoire d'un qui avait été condamné
par erreur ; au bout de vingt-sept ans, on l'a fait revenir,
parce que le vrai coupable, au moment de mourir, a fait
des aveux complets; alors le fils de celui qu'on avait
condamné par erreur a fait le voyage, il a ramené de
là-bas son père, et savez-vous ce que celui-ci a dit à son
retour ? - qu'il n'était pas trop mal la-bas. C'est-à--dire,

�93 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
SOUVENIRS DE LA COUR D'ASSISES

Monsieur, qu'il y a ,bien des honnêtes gens en France, qui
sont moins heureux qu'eux.
- Dieu i'aura puni, dit la grosse Dame en deuil apres
un silence méditatif.
- Qui ça?
- Eh ! le vrai criminel, pardine ! Dieu est bon, mais
il est juste, vous savez.
- Ça m'étonne tout de meme que le prêtre ait
raconté la confession, dit l'autre dame ; ils n'ont pas le
droit. Le secret de la confession, c'est sacré.
- Mais, Madame, ils éta_ient plusieurs qui ont entendu
cette confession; quand il s'est vu mourir, qu'est-ce qu'il
risquait? Il a demandé au contraire qu'on le répète. Il -y a
sept ans de cela. Vingt-sept ans après le crime. Vingt-sept
ans! pensez. Et personne ne s'en doutait; il avait continué
à vivre, considéré dans le pays.
- Quel crime avait-il donc commis, demande le
Monsieur du coin.
- Il avait assassiné une femme.
Moi. · - Il me semble, Monsieur, que cet exemple
contredit un peu ce que vous avanciez tout a l'heure.
Le gros Monsieur devient tout rouge:
- Alors vous ne croyez pas ce que je vous raconte ?!
- Mais si! mais si! vous ne me comprenez pas. Je dis
simplement que cet exemple prouve que quelquefois un
homme peut commettre un crime isolé et ne pas
s'enfoncer ensuite dans de nouveaux crimes. Voyez
celui-ci : après ce crime il a mené, dites-vous, vingt-sept
ans de vie honnête. Si vous l'aviez condamné, il y a
de grandes chances pour que vous l'ayez amené récidiver.

a

933

- Mais, Monsieur, la loi Béranger précisément ... commence l'autre dame. Cdle en deuil l'interrompt:
. - Alors vous n'appelez pas ça un crime, de laisser
vmgt-sept ans un innocent faire de la prison à sa place ?
Le second Monsieur hausse les épaules et se renfonce
dans son coin. La citrouille s'endort.
A Montpellier, le petit gars descend ; et sitM qu'il est
parti, la Dame en deuil, qui cependant a achevé son repas
et remet dans son panier le reste du saucisson et du pain :
- A voyager comme ça depuis le matin, il doit avoir
faim, cet enfant !
ANDRÉ GrnE.

�935

CHRONIQUE DE CAERDAL

934

CHRONIQUE DE CAËRDAL

XXV
LE PLUS BEAU TEMPS

I
ME, ME ADSUM

La beauté du temps où l'on vit, est celle de la
jeunesse. 0 le plus beau des temps, celui où il
m'est encore donné de vivre.
Vivre, c'est avoir le temps. Et mourir, c'est le
perdre. "En moi, la vie n'est toujours que
jeunesse". Je plains celui qµi ne peut pas se
rendte ce témoignage.
Les Dieux, qui semblent n'avoir jamais été
enfants, sont toujours jeunes. Les Muses se
meuvent dans le plein de la jeunesse immortelle.
Les enfants des hommes font pitié: On ne peut
les voir sans être s-ôrs qu'ils vieillissent. Tous, ils
précèdent leur âge, les pauvres petits. Comme ils
envient l'heure proche qui les menace ! Ils ne
veulent jamais être du temps où l'on vit, mais de

celui où l'on vivra. Quand il dort peu, qu'un
enfant s'ennuie! La plupart des hommes ont six
ans et demi, et presque toutes les femmes.
L'art et l'intelligence font cette vie ardente qui
possède le temps. En dépit de toute horreur, et de
la vie qui nous est faite, le plus beau temps est
celui où nous sommes, où je suis.
Il n'est qu'une douleur: Ja mort. Il n'est qu'un
mal : de vieillir. Mais qui meurt ? et qui vieillit?
Je suis mort, déjà, dans ce que j'aime et qui n'est
plus ; et je n'ai pas vieilli. Voilà que je ressuscite
encore; et mon amour doit vivre quelque part,
dans un temps que j'ignore et qui est fait de lui.
Une âme vivante ne peut pas se rendre. La vie est
la victoire : un triomphe de tous les instants.

§
Cette grande, cette immense, cette terrible
époque.
Tout est confondu, et tout est en question. Le
désordre est partout, et plus profond dans les
faiseurs d'ordre qu'en tous autres : car leur ordre
est mort, et ils offrent un cadavre à l'embrassement
des vivants. Ils ne l'ignorent pas toujours. La
parole aux plus indignes, et le silence à toutes les
grandes voix. Le règne des affranchis et des femmes criardes : comme si l'affranchi n'était pas un
esclave, qui montre encore le bracelet aux armes

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
936
de son mahre, et les marques du fouet jusques

sur le cou. Et les femmes portent les bracelets de
la nature, ces blessures qu'elle leur fait, que rien
ne saurait coudre. Enfin, l'anarchie de toutes les
valeurs, au milieu d'un trouble universel. Et
jamais époque ne fut plus belle, pourtant. Ici,
l'anarchie n'est pas le chaos. La confusion est le
bouillonnement d'un ordre inconnu. Les valeurs
ne sont mêlées qu'à la surface. La haine, la bassesse, la médiocrité générales n'empêchent pas
l'amour, la grandeur et la beauté d'être où il faut.
Plus on les méconnaît, et plus ces puissances
secrètes prennent de force et s'imposent au petit
nombre qui mène le monde, et qui en est la seule
raison d'être. Jamais l'art ni la science n'ont tendu
plus haut ; et que la foule en soit écartée une fois
pour toutes, c'en est la preuve. Le globe est conquis. L'énergie de l'homme s'est emparée de tous
les éléments ; la pensée entoure la planète d'un
réseau où elle est prise, et la pénètre. De plus en
plus, la matière est vaincue par l'esprit, lequel la
livre domptée à la multitude, qui est la matière
du genre humain. Et telle est la charité de l'esprit:
il fait fi de ce qu'il invente ; il ne garde rien pour
lui même, que le privilège de concevoir ce qu'il
dédaigne, peut être, aussitôt qu'il l'a créé.
Ainsi, la vilenie des politiques, les misères de
l'action, la haine et la méchanceté des partis, la
bassesse des idoles et l'ignominie des maitres, tant

CHRONIQUE DE CAERDAL

937

ceux qui le sont que ceux qui veulent l'être ; tout
ce qui nous indigne et nous fait tort ; tout ce qui
nous donne la nausée ou nous soulève de colère;
le poison et l'écume, toute la laideur enfin est
nécessaire : elle nous aide à connaître la magnifique
beauté de ce temps : elle nous aide à la sentir, et
à la tirer de nous. Sans doute, c'est au prix de
notre bonheur. Mais quoi, pense-t-on que la beauté
soit facile, et la grandeur commode ? Ce temps ne
serait pas le plus beau, s'il n'était pas celui qui
nous coô.te le plus ; et notre vie serait moins belle,
si elle n'était pas un si dur et si continuel exercice.
La grande, la misérable, la sublime époque.
Elle ferait croire à l'homme, en ceux qui sont
hommes.
Quand s'est on se~1ti vivre davantage, avec plus
d'espace, ou plus humainement ?Au second siècle?
au sixième ou au quinzième? On y est toujours
en danger. Il ne s'agit plus, comme en d'autres
temps plus brutes et plus anciens, de sauver sa
peau et de la dérober aux factions en armes. Il y
va de beaucoup plus. Le danger est de l'â.me. Les
plus cruelles discordes sont de la conscience. Je ne
voudrais pas de ces temps où l'homme est sans
partage au peu qu'il est. Je me croirais trop pauvre.
Je ne veux pas abdiquer une seule de mes cent
âmes, la grecque et la chrétienne, la russe et la
chinoise, l'italienne et la bretonne, la gothique et
l'hindoue. Il faut faire la paix entre toutes. Qu'on

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
938
me parle de cette unité ! Il est fatal que je l'accomplisse, ou que j'y succombe ; mais je n'envie pas
l'unité d'une pierre, ou de ces hommes d'un seul
tenant, menus cailloux dans la carrière d'une race.
Mon harmonie n'est pas dans l'unisson. Ma guerre
est plus vaste, et soumise à des hasards plus
redoutables. Assurément, nous ne courons plus le
risque des dissensions civiles et des meurtres,
porte à porte, sous le couteau d'un partisan. Quoi
qu'ils fassent à cet égard, le docteur de Sorbonne
et le critique de journal ne valent pas le sicaire ni
le sbire ; et en dépit du poison, la langue le cède
à la dague.
C'est notre cœur, chaque jour, qui lutte contre
les offenses du monde, et qu'elles ramènent à son
propre secret ; c'est lui qui est rendu sans relâche
aux combats plus cruels du fort intérieur. Il a ses
agonies, chaque jour, et ses immolations, d'où il
ressuscite. Jamais temps ne fut donc plus tragique,
en ceux qui ont la force de viv~e, ni plus beau que
celui-ci.

II
VOLONTÉ n'tTRE

Nous avons pris conscience de la nuit. Nous
veillons. Et nous voulons que la lumière soit. Nous
ne vivons que pour la faire naitre. Et voilà tout.

939

CHRONIQUE DE CAERDAL

Le devoir n'est pas de vivre. Ce n'est pas assez
d'une nécessité. Pour nous, le premier doute est là,
. d . ?
et la première agonie: vaut il donc 1a peme e vivre.
Car la peine est capitale. Elle est de fiel, elle est
terrible. Elle est une plongée continuelle dans la
mort, puisque nous avons pris conscience du né~nt.
Or, tel est présisément notre plus beau destm :
plus nous prenons connaissan~e d~ ce n~~t, plus
nous avons compassion de 11llus10n d1vme. Et
plus aussi nous avons l'amour de la vie, ce doux
visage changeant trempé d'innombrables larmes.
Comme Vesper au crépuscule, le sourire est la
plus longue des larmes, je vous ~e dis.
.
La plus belle aussi, parce quelle est sanctifiée
de pardon et d'exquise grâce.
Notre cœur a charge de ressusciter tout ce que
notre pensée anéantit.
Sans fin et sans répit, notre devoir est de nous
créer nous mêmes. Si elle n'est une œuvre de
beauté notre œuvre n'est pourtant rien. Rien ne
'
.
Ce
nous importe
si peu que de vivre pour v1v:e.
n'est pas la mort brute qui s'oppose à_ la vie : la
vie elle même n'est qu'une fleur souriante de la
mort. Mais à la mort l'œuvre belle s'oppose, qui
seule est la vie.

§
Si grand mal que soit la vie, elle est le bien
suprême. Dans les profondeurs de la peine, je

�940

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

t'app~lai toujours, et je t'appelle, vie, espoir, lieu
de triomphe, je dis lieu de souffrance cause de
bien, je veux dire occasion d'amour.' Et toute
l'amertume salutaire des larmes, à seule fin que,
retombant à la source du pardon elles tournent
en incorruptible douceur.
Rien ne m'attache plus à toute la vie que ma
compassion. De là, que la compassion m'est si
essentielle.
Jadis, dans ce vide universel, je m'indignais
que la loi de l'ascension me parlÎt plus certaine
que la vie même. Je l'éprouve, aujourd'hui.
Rien n'est : mais je suis. Il n'y a rien : mais je
m'élève. lllusion ou non, il faut être-soi, et
gagner de vivre, et gagner d'être-soi.
Le soleil est là haut, tout feu et toute flamme &gt;
ce soleil qui n'est jamais le même deux fois.

CHRONIQUE DE CAERDAL

94 1

Convulsion diabolique, si l'on veut. Mais qui croit
au diable, croit à Dieu. Et sans Dieu, le démon
n'a ni réalité ni empire. La Révolution est un
délire chrétien, mené par la raison. La raison
raisonnante, la logique dans l'ordre de la société et
du sentiment, est le diable en personne. Le démon
est ma1tre logicien.
Jamais hommes, nés pour l'art et pour l'action,
n'ont souffert comme nous, ceux de nous qui avions
droit à parler et à faire entendre notre voix, et qui
avons vécu dans le silence et toutes les persécutions
du siècle. Ainsi, nous avons payé rançon pour tout
ce que nous voulions accomplir, et qui s'accomplira
sans doute, si nous ne l'accomplissons : mais comme
ce sera de nous, on aura beau faire, ce n'aura pas
été sans nous.

lll
PAROLES DE PHOS

Le temps de douleur et de confusion, où nous
avons grandi, était l'épreuve de nos forces. Il est
vrai que la France aurait pu y succomber. Le
sentiment d'un péril extrême excuse la haine et les
injures en ceux qui n'ont trouvé ici que motifs
d'invectiver et raisons de haîr. Les plus ennemis
de la Révolution ne se doutent guère qu'elle est
la convulsion du moyen âge, se précipitant dans
l'ordre monarchique pour le renouveler ou le tuer.

Le divin vieillard, qui ne- doit pas mourir, Phos
m'appelle ce matin, près de la source où l'aurore
est d'émeraude ; et il m'enseigne. Il me lave les
yeux dans la fontaine; il me trempe la tête et les
cheveux. Je ruisselle de frakheur ; et si j'ai pleuré
cette nuit, je ne le sais plus.
. Le vieillard Phos, aux doux yeux de _tigre ascète,
me parle dans la clarté matinale ; et sur ses lèvres

�942

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

j'entends le chant de ses regards, qui font la
lumière.
La magie de la jeunesse est le grand art de
la vie.
La vie se reconnait au pouvoir d'être jeune,
comme l'année au printemps. Chaque avril, la
nature est plus féconde et plus belle. Quel espoir
en son sourire ! Elle se renouvelle ; elle va donner
sa fleur et ses fruits.
I.

La vieillesse n'est si affreuse que d'être la fin
de vivre. Elle ne croit plus au renouveau. Elle ne
sent plus percer la feuille. Elle frissonne en avril.
Elle a froid dans le tronc et les racines. ·
0 jeunes gens, ne soyez pas jeunes en vain.
2.

3. (Quand on pense aux pauvres morts). Ils
ont vécu ! et l'on s'attendrit.
L'ancienne vie est belle à la mesure qu'on la vit
et qu'on l'orne soi-même. L'imagination fait l'ornement.
La goutte d'eau trouvée à Pompéi, au nombril
d'une coupe. Le morceau de pain, à Thèbes, dans
un lit de momie. Ils ont mangé de ce pain ; ils ont
bu de cette eau ! Ils ont aimé. Ils ont souri.
4. Le temps où nous sommes : il a la beauté

que nous lui donnons. Plus je me plains de mon

CHRONIQUE DE CAERDAL

943
temps avec justice, plus je l'exalte: je lui réclame
une beauté que je porte.
Et le temps passé nous doit tout aussi, pour la
même raison : mais c'est, ici, un art d'imitation,
et là un art qui invente.

5. Le temps de vivre est le seul qui comporte
à la fois l'indifférence et la passion.
Passion et indifférence, celle ci comme bouclier
de celle là. Une indifférence violente, active, une
épée blanche et nue dans une main calme, qui ne
tremble pas.
La vie est si belle qu'on peut passer sur les
vivants.
6. AUGURES. - Stoique : c'est la réponse du
courage au désespoir.
Les stolques ont de la noblesse ; mais ils veulent
trop échapper au temps. Ils sont plus nobles que
généreux:.
Quand les Anciens ont ouvert les yeux, et que
le cœur a commencé de leur révéler la véritable
connaissance, ils n'ont plus eu que deux partis à
suivre, sur la route unique du désespoir : le parti
stoîque, de la solitude à la mort volontaire ; ou le
parti sceptique, de la raillerie universelle à la folie
du plaisir. Mais l'extrême parti du plaisir mène
aussi à la mort volontaire, pour peu que le cœur
parle. Et d'ailleurs, il est trop vulnérable aux

�94f

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

atteintes de l'âge. Le suicide est le dernier mot
des g:andes ~.mes à l'antique, quand elles ont
compris.
L'admirable Montaigne, plus on le croit dans
le temps passé, plus il est dans le présent. Il a le
sens de la vie à ce point, qu'il fait venir à lui tout
ce qu'il admire et tout ce qu'il aime. S'il est
stoique, c'est dans les jardins d'Épicure, comme il
n'est guère épicurien qu'à l'ombre du Portique.
Voilà par où Montaigne, qui est l'un des plus
grands entre les Anciens, l'est plus amplement que
jamais ils ne le furent.
Montaigne est un homme dans la force de son
âge. Les Anciens, pour héros qu'ils soient, ou
graves même, ne sont presque tous que des
adolescents. J'excepte ces profonds devins, qui
trempent dans l'Asie, et qui ont un air d'initiés et
de prêtres : Héraclite ou Platon.
7. Les femmes de notre temps sont toujours
celles que notre cœur préfère. Et même, nous les
aimons toujours plus jeunes que nous.
Elles sont la fleur du temps ; et leur grâce est
l'invitation à vivre.
La mode a le même prestige. Celle d'hier nous
choque. Nous sommes toujours pour celle qui
vient. C'est qu'elle porte la jeunesse, comme elle
l'orne. Et comme elle crée souvent le charme
nouveau de la beauté, elle en fait la promesse qui

945
presque seule nous importe. La mode est un art
de désir. Elle a charge de nos changeantes voluptés.
CHRONIQUE DE CAERDAL

8. Tristesse d'Achille, que tu m'es présente etbien chère. Dans la fumée du sang et des actes
magiques, tu passes, grande ombre vaine ; et tu
regrettes le temps où chaque jour voit une aurore
au sortir de la nuit.
Hélas, les ombres n'ont plus d'âge. Leur crépuscule sans pourpre est sans orage. Elles ne se
lèvent plus dans le temps, ni ne se couchent. Elles
ne souffrent plus, selon les heures, diversement.
Elles n'aiment plus.
Elles ne vieillissent même pas : elles sont vieillies, une fois pour toutes. Outre tombe, c'est
l'éternel novembre. Au Tartare ou aux Champs
Elysées, les ombres sont les feuilles de la forêt
transie, aux branches de brumaire.
9. L'homme qui vit avec force peut médire de
son siècle. Tout l'y peut blesser et méconnaître.
Mais c'est de goôter sa mort trop t6t, qu'il en
veut à son temps. Plus il s'en plaint, plus il en
est. Pour tant souffrir de la vie, combien ne faut il
pas l'aimer 1
Terrible amour de vivre, que tout déçoit présentement, que le présent seul peut contenter.
L'amour est insatiable de présence : il la crée.
8

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

ro. Jouis au moins du mal que tu te donnes.
Sache goüter l'ivresse de ton ascension.
La beauté facile est une laideur qui nous fait
des avances. Elle nous abaisse, si elle se fait aimer.
Laisse-la à ces pauvres gens.
1 r. CANDEUR DES ANÉMONES. Tant la vraie
jeunesse possède le temps, que jamais elle ne le
compte. Et plus souvent, elle l'oublie. Les jeunes
gens sont inquiets, et volontiers mélancoliques :
ils cherchent où ils sont, les fous I Beaucoup de
jeunes hommes ne veulent pas croire que la plus
belle saison ne soit pas celle où ils courent, plutôt
que celle où ils sont.
Les jeunes filles sont plus sages, dans leur folie.
Balancées par l'espérance, sur la prairie, elles sourient à la brise.
Les jeunes filles savent bien qu'il n'y eut jamais
de femmes plus belles qu'elles.
Et le bonheur des jeunes femmes, c'est de le
croire aussi. Que leur fait Flora, la belle Romaine,
Archipiada ne Thaîs? Ni même la royne Blanche
comme lis, qui filt belle en l'an soixante-dix ?
Elles furent aimées l'autre semaine.

12. Il est bon de ne point se perdre dans cette
illusion, qu'un temps où nous ne fümes pas peut
avoir été plus beau que celui où nous sommes.
Quant à moi, je pense que mon siècle a la

CHRONIQUE DE CAERDAL

947
beauté que je lui donne Et sans doute, il est
dur qu'il n'en ait pas d'autre. (Je ne puis être
satisfait).
Un artiste prête à son temps la beauté propre
de sa vie et de sa force. Au fond, celle là seule
nous émeut. On ne l'éprouve jamais mieux qu'en
musique : on est du même temps que la musique
qu'on aime ; et l'on n'aime tout à fait que celle
,
,rt
qu on prerere.
Il vaut mieux vivre dans la plénitude d'une
beauté secrète, que de se perdre dans une beauté
moindre et publique. Mais surtout, il est affreux
de mentir à la vie, et d'aller si loin dans le mensonge qu'on préfère la mort du passé à sa propre
vie. Car à quelques miracles près le passé est mort.
Le passé nous doit tout, à l'heure présente où
nous sommes. Et quand nous ne serions que du
passé, ce passé n'est rien sans nous.
1•

13. Je ne dis pas qu'il faut aimer son temps
contre les temps révolus; Une telle prévention est
trop grossière. Mais je dis qu'il faut tenir son
temps pour seul aimable, parce qu'il est le seul
où l'on puisse mettre son amour, en dépit de tout:
le seul à qui l'on soit capable de se donner, en lui
trouvant, au fond de soi même, quelque~ raisons
vivantes d'être aimé. (Enfin, l'on souffre du, pré1

C'est un divin vieillard qui parle.

�LA NOUVELLE REVUE-,, FRANÇAISE

sent : et qui pourrait souffrir du passé, sans délire?)
Le reste n'est qu'illusion.

14. J'aime un vieillard qui croit à la vie.
Il est aussi beau qu'un jeune homme qui en
doute. Par tendresse, l'un et l'autre.

15.

à

Non,
Cléopâtre ne te vaut pas, jeune fille que je tremble
de toucher et de tenir sur mes genoux. Car je ne
la connaitrais pas sans toi. Ni Y seult, ni Hélène.
Et je n'envie pas une d'elles.
C'est toi qui es aimée: c'est toi qui aimes. Ni
Cléopâtre, la Grecque d'Egypte, ni la plus pure
ni la plus belle entre les belles même de France,
ni celles d'hier, ni celles de la veille, ni ces inconnues qui écloront demain, n'ont ta beauté présente.
La fleur est le moment unique. La passion n'est
jamais que la fleur du moment.
Le temps où l'on est, amour, est le seul temps
où l'on règne, dans son .propre sang. 0 palpitation
de la vie! Rouge gorge qu'on tient dans la main,
et qui chante !
CHAQUE FAUST

SA MARGUERITE. -

16. Je m'arrête à l'harmonie, comme à la seule
sagesse. Calomnierai-je la douleur ? Celui qui
chante son mal, l'enchante.
Je veux oublier que je souffre, et ne croire
qu'au chant.

CHRONIQUE ' DE ' CAERDAL

q.

ÉCHO PATHÉTIQUE. -

949
Il n'est qu'une dou-

leur : la mort.
- Aime pour ne point mourir.
- Il n'est qu'un mal : de vieillir.
- Cherche la beauté, pour ne jamais prendre
d'âge.
ANDRÉ SUARÈS.

�NOTES

95°

NOTES
LA LITTÉRATURE
ETUDES DE PSYCHOLOGIE LITTÉRAIRE, par Loufr

Cazamian.

I. "Il semble que, parmi les facteurs les plus généraux de
l'évolution littéraire, on n'ait point fait assez de place aux
conditions intérieures à l'esprit lui-même ... La psychologie
esthétique retrouve, sous les superficielles catégories littéraires,
des rapports souverains, dérivant de la constitution invariable
de la pensée; et ainsi ramenée a son plan véritable, l'histoire
de la littérature participe à celle des sociétés sans s'y fondre,
car dans le développement général des ~mes collectives, elle
représente une ligne particulière d'oscillation morale, obéissant
.èn même temps à l'impulsion de l'ensemble et à s.es possibilités
déterminées. On pourrait appeler cette ligne l'évol~tion intérieure du golÎt ... "
Voilà bien, à mon humble avis, comment on ne doit pas
écrire ; de telles lignes ont failli m'armer d'injustice contre
leur auteur et la Sorbonne entière. Pourtant cette premiere
Etude sur l'Efloluti011 intérieure du goftt, trop chargée d'abstractions, trop dépouillée d'exemples, mérite d'être résumée toute:
même les thèses les moins neuves y contribuent à préparer
d'intéressantes conclusions.
"L'alternance entre le plaisir de comprendre et celui de
sentir est probablement la loi 1a plus générale de l'évolution
littéraire••. "

95 1

'' Le fait qui domine toute interprétation génétique de
l'histoire littéraire, c'est l'usure progressive des effets, liée ellememe à la fatigu·e des activités spirituelles mises en jeu ... Tout
se passe, ajoute M. Cazamian, comme si une quantité limitée
d'énergie, épuisée par l'exercice de la sensibilité littéraire,
s'épuisait à la longue." - Non, tout ne se passe pas ainsi ;
l'usure des effets se remarque même quand l'énergie nerveuse
a tout le temps de se réparer dans l'intervalle de leur répétition.
La satiété du goüt dépend de la fatigue bien moins que de
l'accoutumance, qui précisément exclut la fatigue; ce n'est pas
l'effort qui augmente, mais la conscience qui diminue. Le
même art qui tout d'abord, déconcertant nos habitudes, exigeait
de nous un appel à de nouvelles activités, une collaboration
avec l'artiste, une transformation de notre être, rencontre plus
-tard en nous une attention tout adaptée; alors sa plus vive
secousse dérange à peine notre équilibre; vraiment il ne nous
imeut plus. Si l'effort apparaît ensuite c'est que l'habitude nous
porte à rechercher obstinément ces mêmes joies qu'elle no.us
empêche de golÎter. 1
1 M. Cazamian n'avait pas à nous dire de quelle sorte sont les
œuvres dont les effets s'usent le moins, ni comment persiste une
élite capable de les apprécier quand elles ne sont plus de mode : Le
mouvement collectif ne s'arrête pas pour si peu 1
D'ailleurs l'appétit du nouveau précède la satiété : Pour étendre
aes plaisirs, on attend, on réclame de~ œuvres différentes de celles
qu'on n'est pas encore las d'admirer.
Impatience des producteurs. Impatience des jeunes gens: Excédé
par l'art contemporain, l'homme mClr se retourne et va faire son
choix dans l'art de tous les temps; le jeune homme pousse en avant,
vers l'art futur.
Comte et Cournot l'ont bien vu, en tout changement social il
faut considérer ce fait, qu'une société humaine réunit trois générations. A la dernière génération, chacune des deux précédentes
transmet des traditions que l'autre a me.connues. La jeunesse en mal

�952

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

De là résulte "la loi de l'intensification progressive des
moyens à l'intérieur des écoles et des formules d'art. .... , le
mouvement qui entraîne les formes littéraires v·ers l'accentuation
et l'exagération de leurs principes.... Un secret vertige paraît
précipiter vers le suicide d'un excès insupportable les écoles
approchant de leur lin. La révolte du go(h n'est point, en
pareil cas, l'expression du jugement critique; ... c'est avant tout
la réaction naturelle d'une faculté de sentir incapable de se
prêter plus longtemps à la violence que !'écrivain lui demande,
et hors de laquelle il ne lui laisse comme alternative que
l'atonie de la sensation."
Qu'une même littérature passe d'une énergie toute neuve
" à une énergie moindre, consciente et savamment exploitée",
la loi d'intensification n'est pas pour cela démentie : car elle
comporte un progrès en raffinement plut6t qu'en vigueur.
Mais quelles sont les conditions qui permettent une restauration d'énergie, une véritable Renaissance? A se poser cette
question, l'auteur nous eftt mieux préparés à concevoir le r6le
important qu'il reconnaît à l'individualité nationale.
Cette nouvelle notion corrige l'hypothèse trop abstraite
d'une oscillation uniforme: Même si partout l'on constate une
sorte d'alternance, il convient, pour chaque peuple, de définir
diff'éremment les phases primaires et secondaires: "L'achèvement de l'unité nationale, par exemple, tend à fortifier, à
prolonger la période littéraire alors en cours, à lui prêter le
prestige durable d'une formule de vie collective qui s'affirme
par elle•.• On peut dire que le groupe de tendances auquel va
d'abord l'instinct de la nation qui se forme, autour duquel
s'élabore la premiére période nettement marquée de sa littérature, définit par avance l'élément le plus essentiel de son
d'invention prend, de cette doubl~ richesse, moins qu'on ne voudrait,
plus qu'elle ne croit, rien qu'elle ne transforme aussitôt avec la plus
heureuse ingratitude.

NOTES

953

tempérament moral; et que les réactions qui le ramèneront
à ce type auront l'enthousiasme particulier d'un retour à soimême.... Il n'est pas indifférent que l'unité française se soit
cristallisée définitivement sous Louis XIV, à une époque de vie
littéraire rationnelle, objective, hiérarchisée; que l'Angleterre
ait atteint sa pleine vigueur nationale et son épanouissement
imaginatif sous Elisabeth; ni quel' Allemagne ait pris conscience
d'elle-même en réaction à la fois contre l'esprit d'ordre logique
et contre les armes françaises. " - Voilà qui réduit le rôle des
influences étrangéres; car "le grain semé ne germe que lorsque
le terrain est préparé ... "
Le goftt évolue ; mais, comme toute réalité spirituelle, " il
est une mémoire, et, dans le présent, conserve le passé. "
Donc "le timbre d'une période est constitué par des résonnances
de plus en plus complexes, où l'oreille perçoit les harmoniques
des périodes précédentes... L'idée même de recommencement
est inadmissible dans cc domaine ... "
Mais alors, " si chaque moment contient quelque chose des
moments antérieurs, les sources de plaisir auxquelles il a recours
ne sont point pures... Le souvenir des moments analogues vient
subtilement paralyser l'impression de la nouveauté, en lui
donnant un arrière-fond de reconnaissance... La fécondité des
rajeunissements successifs va ainsi diminuant ; et il devient
nécessaire que ces oscillations se produisent à des intervalles
de plus en plus rapprochés ... Ainsi s'explique la prodigieuse
rapidité du rythme dans les littératures récentes de la France, de
l'Angleterre et de l'Allemagne, et l'état d'anarchie vers lequel
le goftt paraît tendre en ces trois pays."
Enfin, sans s'aventurer à prédire, soit l'épuisement prochain
de l'invention, soit le renouvellement de ses sources profondes,
M. Cazamian conclut par une réflexion dont la portée, je crois,
s'étend au delà de la littérature et même de l'art tout entier :
" Un fait, de toute façon, domine le présent, et détruit
l'autorité des exemples empruntés au passé : pour la première

�954

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

fois qu'il y a des hommes, et qui écrivent, la conscience claire
des réactions psychologiques par lesquel1es se traduit l'impression littéraire est aujourd'hui largement diffusée. Cause de
stérilité en un sens, la conscience et la possession de l'~me par
elle-même pourraient ouvrir d'autre part à l'avenir de l'esprit
des perspectives insoupçonnées ..• "
Oui, la conscience, la culture poussée à fond - ou bien, au
contraire " la volonté de barbarie" qu'affirmait un jour
Charles-Lou.is Philippe. Mais cette volonté même, à présent,
est-elle autre chose qu'une exaspération de la culture, une convulsion de l'esprit critique L
Il. Chacun a ses petites idées sur l'humour ; j'avais les
miennes aussi, qui ne s'étaient point formées d'après les sarcasmes de Swift ou les farces de Mark Twain. Voici, pensais-je,
des Allemands qui cherchent partout notre humour, et n'en
trouvent de faibles traces que chez Xavier- de Maistre, chez
Claude Tillier, ou dans Le Crime de SylveJtre Bonnard. Notre
comique les inquiète, notre ironie les offense ; ils se complaisent
plutôt dans une douce moquerie, dans un comique innocent,
qui ne fait pas de victimes. Il est bien vrai que notre rire, le
plus souvent, manque de tendresse, et même de pitié. Soit que
le groupe social affirme sa santé par un éclat de joie devant
toute raideur, toute manie, et toute grandeur méconnue, soit
que l'esprit, dédaigneux, s'amuse de la sottise, toute communion
d'~me est rompue entre le rteur et l'être qu'il raille : celui-ci
n'est plus notre frère, ni même notre cousin. Mais pour un
Sterne, pour un Jean-Paul Richter, l'attention attachée aux
dehors ridicules sait lire en eux les signes d'une bonté native et
d'une faiblesse humaine dont nou.s avons tous notre part ; alors
le rire ou le sourire stimule notre sympathie en la rendant plus
intime et plus chaudement familière ... Ainsi j'allais, égaré par
une mauvaise méthode, et confondant toujours plus l'essence
d'une forme littéraire avec son contenu partiel, avec une seule

955

NOTES

des conceptions de vie que cette forme, à l'occasion, met en
valeur. Connaissant mieux les écueils du sujet, M. Cazamian
s'avance avec prudence, avec patience, avec lenteur ; il n'entend
se satisfaire que d'une définition rigoureuse, et qui convienne
- selon le précepte scolastique - " à tout le défini, et rien
qu'au défini". Ce scrupule est récompensé; j'ose dire que
jamais conclusions ne me parurent mieux fondées, mieux
soustraites à toutes corrections futuies. Toute leur complexité se
rassemble (p. 150) dans une formule que je ne veux point
transcrire, car elle a l'air traduite d'un mauvais allemand. Au
risque de sacrifier une part de la pensée, mieux vaut citer des
phrases nettes qui portent en elles-mêmes tout leur sens.
"L'essence de l'humour, du point de vue scientifique, n'est
pas qu'il est de la plaisanterie, ni de la satire, ni de la morale,
ni du pathétique, ni de la philosophie ; mais qu'il est une
façon originale de faire naitre la plaisanterie, la satire, la morale,
Je pathétique, la philosophie. Même la recherche du comique
ne lui est pas essentielle ; sa forme est toujours comique, mais
la suggestion propre de la matière peut neutraliser celle de la
forme et toute trace de comique ainsi disparaître.
Les diverses espéces du comique, de la satire, du pathétique,
et tous les sentiments de !'~me prennent une valeur d'humour,
s'ils sont accompagnés chez !'écrivain qui les exprime d'une
sorte de retenue paradoxale, qui détruit dans leur expre$sÏon
les concordances et l'harmonie naturelles à chacun d'eux. On
peut dire que "ce rui rend un sentiment lzumoriJtique, c'est le refus
apparent, tout en l'éprouvant et en le Jaisant nattre, de le reconnattre

pour ce qu'il eit. "
Tel est du moins le mécanisme général, qui seul relève d'une
théorie psychologique. Mais "en fait, nul n'est humoriste s'il
n'est, à quelque degré, un inventeur de comique, ou de satire,
ou de pathétique, ou de philosophie, ou de tout cela ensemble."
La création de l'humour dépend donc, en chaque cas, d'une
originalité personnelle que la critique littéraire est seule appelée
à définir.

'

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

III. Pour éclairer le paNthéirme der romantùpm anglais, on
en pourrait retracer la préparation idéologique : " Il faudrait
voir ce qui revient à Spinoza, à Shaftesbury, à Swedenborg;
au déisme du XVIIIe siècle, aux formules de la théologie
anglicane, à ce qui reste de néoplatonisme dans la métaphysique
chrétienne ; à l'idéalisme de Berkeley, à l'idéalisme allemand,
au matérialisme de d'Ho1bach . " Mais toutes ces doctrines
ensemble n'expliqueraient pas l'intuition panthéiste. Si Wordsworth, Coleridge, Byron et Shelley sentent une Présence infuse
en l'univers, s'ils affirment l'existence d' "une puissance bienheureuse qui roule autour de nous, au dessus, au dessous de
.
nous " , cette perception
et cette croyance expriment, dans le
langage des sens et de l'entendement, une intense émotion de
ravissement et d'extase; les circonstances où naît cette émotion
montrent assez ce qu'elle doit à l'action· profonde des forces
naturelles sur l'organisme physique; cette action même, enfin,
est composée de mille influences subtiles dont le psychologue
tente l'analyse, en consultant à propos physiologistes et médecins.
Avec nos poètes, désertons les villes: plus de gênes sociales
ni d'effort imposé. Libre expansion de tout l'être; "maternel
accueil de l'espace, amitié des grandes forces"; prédominance
des impressions tranquilles, "dont le flot baigne l'~me et la
berce en silence" ; excitation joyeuse de l'esprit réveillé par
tous les sens à la fois; puis (plus sourdement perçues, mais non
pour cela moins puissantes) ivresse de marche et d'air pur,
influences du frais et du chaud, de la moiteur et de la sécheresse,
du vent marin, des hautes altitudes; toutes ces actions qui
souvent nous pénètrent de façon lente et continue, parfois
soulèvent en nous une brusque poussée d'énergie, d'enthousiasme et d'ineffable délice. Désormais, "réagissant sur l'ensemble
de notre expérience, parce qu'ils tranchent sur elle, ces rares
moments dilfusent à travers toutes nos sensations le souvenir
ou le pressentiment de l'extase mystique." Par leur intensité,
par leur soudaineté, de tels transports échappent à la terre:

NOTES

957

"visites du Saint Esprit" (Amie!), "suggestions d'immortalité" (Wordsworth), en eux l'homme croit sentir Dieu.
Illusion, ou vérité? - Un rêve peut rencontrer le vrai;
mais nulle vérité n'est prouvée par l'intensité d'un rêve. Quand
Wordsworth croit sentir la vie des choses, il ne sent que sa
propre vie à l'occasion des choses; et, mtme si les choses vivent,
not.re intuition de leur vie demeure encore illusoire. Coleridge
en fait le tardif aveu : "Oh ! William, tout ce que nous
recevons, nous l'avons donné, et dans notre vie seulement la
nature est vivante". - Telle est à peu près la conclusion de
M. Cazamian. Il ne se donne point pour mystique; mais sa
culture idéaliste le préserve du "matérialisme médical". Il
peut bien parler de céntrthérie, d'euphorie, et de ton vital, se plaire
à compter des globules, signaler les névroses des romantiques; ,
on trouverait beaucoup plus de physiologie et de pathologie chez
William James, qui pourtant affirme la valeur de l'expérience
religieuse. L'explication par des causes physiques semble exclure
la croyance en un Dieu immanent. "Mais elle n'en a pas le
droit, et, à vrai dire, elle ne le fait point. Elle pose seulement
un intermédiaire "matériel" et connaissable entre l'action de
l'univers infini et notre conscience où il se répercute. Elle ne
préjuge en rien de cet univers, ni de ses énergies".
C'est fort sagement parler. Enumérez au croyant les influences naturelles dont il soupçonne au moins une partie,
l'empêcherez-vous de les tenir toutes pour des moyens ou des
symboles, et de rapporter, malgré tout, son merveilleqx état de
grke à l'action d'un Esprit sur son esprit? Même il faut aller
plus loin : cette interprétation ajoutée à l'extase paraît en
augme_nter la force, la durée, les chances de retour, les vertus
bienfaisantes. On dirait que les impressions de la nature sur nos
sens ne convergent plus en un centre intérieur, ne se fondent
plus en une seule harmonie, quand notre pensée, s'arretant à la
diversité de leurs causes prochaines, cesse de croire qu'elles
émanent, hors de nous, d'un centre vivant. L'extase alors est

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

remplacée par une allégresse imparfaite, par le bien-être de la
santé, - à moins que l'âme, partagée entre des sensations trop
fortes, ne se disperse en l'univers et ne sach.e plus revenir de
son égarement. On connaît le désespoir de Byron, le déséquilibre final de Coleridge et de Shelley ; Wordsworth, seul, guéri
de sa "crise d'âme", a conservé jusqu'au bout ce qu'il nomme
« une humeur sereine et bénie". Certes, de ces quatre poètes,
Wordsworth dès le début était le moins malade; mais n'est-ce
pas chez lui seul aussi que le panthéisme, tempéré d'aspirations
morales, n'efface pas la croyance en un Dieu personnel? Lorsque des lyriques épris de la terre, oublieux du ciel, ne se
lassent pas d'appeler " Dieu " tout ce qui les enfièvn: et les
exalte, peut-être n'est-ce pas vaine rhétorique, mais obscur
besoin d'unité.
L'essai de M. Cazamian suggère l'idée d'une étude plus
complète. En y comprenant. nos romantiques français, il faudrait
tenir compte de ce déisme qui persiste chez Lamartine et chez
Hugo. Les cas les plus instructifs seraient sans doute ceux de
Gœthe et de Whitman. Le premier, au lieu de raviver à tout
prix les ravissements de sa jeunesse, en affermit, en élargit le
sens par le travail d'une calme pensée ; le second, si voisin du
pur naturalisme, si près de se perdre dans les choses, sans cesse
ressaisit son être et le simplifie par l'action. Goethe s'attache
à la culture humaine ; Whitman admire et les combats des
hommes, et leur grande Amitié. Chez l'un et l'autre, la puissance des émotions cosmiques a pour contrepoids la vigueur du
sentiment social. Le culte du Grand-Etre - dirais-je volontiers,
dans le jargon d' Auguste Comte - les sauve d'être écrasés par
le grand Fétiche, ou de se dissoudre dans le Grand Milieu.
M.A.

NOTES

959

LES LIVRES DU TEMPS, par Paul Souday (Perrin, 3 fr. 50).
M. Paul Souday est en train de faire oublier l'incompréhensible disgrâce, dont souffrit longtemps la littérature dans un
journal considérable, qui, sans marcher à l'avant-garde des
idées - ce n'est pas là son rôle - tient du moins à honneur
de présenter, d'examiner, de discuter les efforts les plus consciencieux de l'époque, dans tous les ordres de production. Qui dit
" feuilleton du Temp1" ne dit pas nécessairement audace,
mais certainement bonne foi, culture, compétence et réflexion.
On a pu plaisanter Sarcey ; mais en dépit de ses travers,
il représentait au total, de façon quasi symbolique, un état
d'esprit de son temps, celui de "l'o1,mateur de théitre" ; il
parlait de ce qu'il connaissait à fond et l'irritation qu'il nous
causait souvent, ne venait pas tant de ses admirations, que
du naîf refus d'admirer "autre chose " ; du moins convenait-il
de ses faiblesses et avant de juger, étudiait-il les pièces du
procès. M. Brisson qui a recueilli sa succession, 1a gere avec une
compréhension un peu plus large. La critique d'art est tenue
par M. Thiébauld-Sisson. Enfin, M. Pierre Lalo, dont je suis
pourtant loin de partager tous les enthousiasmes et toutes les
colères, nous donne chaque semaine la preuve d'une culture,
d'une autorité, d'une intelligence, d'un style, que peut lui
envier à juste titre le plus grand nombre des littérateurs. Seule
la critique littéraire est restée longtemps en des mains peu
dignes et si M. Remy de Gourmont n'eô.t apporté dans des
articles de "variétés", le goth, l'érudition et le talent qu'on
lui connaît, les belles lettres fussent demeurées sans défense. M. Paul Souday, ayant repris le feuilleton littéraire du Temps
s'est affirmé, comme leur ami compétent, sans préjugés, sans
parti-pris d'aucune sorte. Il nous suffit de feuilletet le volume
où il réunit ses articles, ou d'en parcourir seulement la table,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pour nous rendre compte que sérieusement, il y a quelque chose
de changé ici. Que M. Souday étudie Fréderic Masson, Loti,
Bourget, Barrès et France, voilà qui n'a rien d'étonnant ni de
mérîtoire. Mais qu'à côté du portrait de M. Lavisse, il trace
celui de Paul Claudel; que dans son livre, Huysmans coudoie
Jammes; que l'attention qu'il prête à Flaubert, à Mistral, même
à M. de Pomairols, ne le détourne pas de Bourges, de VieléGriffin, de Fort ou de Péguy; qu'il parle de J. &amp;hlumberger,
d'H. Franck, de C. Demange; qu'en fait, la part la plus grande
de sa recherche se porte sur les œuvres des nouvelles générations
littéraires, voilà plus qu'il n'en faut pour signaler son attitude
à la sympathie des lettrés. M. Souday ose parler à peu près de
tout ce qui vaut et jamais au nom d'une école. Il se tient
vraiment hors du jeu; il ne veut être qu'un "critique". Quand
un poète parle des poèmes, si impartial qu'il s'efforce d'être et
croie se montrer, il songe à ceux qu'il fait - ou voudrait faire
- et aussi bien en face d'un roman, le romancier. Mais M. Paul
Souday, pur critique, prêt à épouser toutes les tendances, n'accepte pas que devant lui on condamne celles-ci au nom de
celles-la; il n'accepte pas qu'on soit implacable pour les
derniers essais dramatiques de M. d'Annum:io et que l'excès
de leur esthétisme nous gêne. Il dénonce là-dessous " l'éternelle
haine du génie latin. " Il nous entend mal ... Mais avec chaque
auteur, M. Souday va aussi loin que celui-ci le mène. Il ne
s'inquiète pas de formuler une doctrine unique, solide et temperée. Il examine simplement si telle ou telle doctrine est
recevable et si elle a prnduit des fruits, dont il puisse aimer la
saveur et recomm,al_).der le délice aux autres. Son goüt est divers,
il s'avoue tout franc et c1est celui d'un .homme qui aime la
bonne littérature, füt-elle difficile ; mais il ne craint pas le
travail •.. Et tout ceci je mets d'autant moins d'hésitation à le
dire, qu'il m'a été quelque fois assez dur.

H.G.

NOTES

LA POESIE
INTRODUCTION AUX MATINÉES DE POÉSIE du
Théâtre du Vieux Colombier.
Le Thiâtre du Vieux Colombier a inauguré le 15 nwembre demier
,e, MATINÉES DE POÉSIE. Au début de ,a coeference, notre collaborateur
Hmri Ghlon, en a précisé le plan, le but et l'espr-it en w tcrtn.is:
On sait dans quel esprit a été fondé ce théâtre. Il veut servir
un art essentiellement dramatique, un art inconcevable sans la
scène et ne trouvant que sur la scène sa pleine réalisation. Si les
plu~ neuves tentatives des dernières générations n'ont pas
tou3ours obtenu au théâtre, même auprès d'un public d'élite, la
faveur que semblaient devoir leur assurer leurs qualités littéraires&gt;
c'est que pour la plupart elles n'étaient pas nées expressément
scéniques, c'est qu'elles manquaient aux lois organiques du
drame, c'est qu'elles faisaient passer avant les caractères le&amp;
symboles et les idées; avant le conflit des cœurs, le jeu gratuit
des images ; avant l'action la pure poésie. Et voilà contre quoi
nous voulons réagir. - Le drame n'est pas un poème dialogué
que l'on transporte au besoin sur les planches, mais un "être •~
tout différent du poème, fait pour s'émanciper de la tutelle de son
créateur et d'autant plus libre de cette tute!Je que son créateur
sera plus puissant. Dans le drame, le poète ne parle pas en son
nom ; il se retire du dialogue ; loin de chercher à paraitre, il se
cac;he; il laisse la logique des caractère$ aller son train. Au reste,
le lyrisme pur lui propose un champ assez vaste pour qu'il s'y
éploie tout a l'aise sans empiéter sur le terrain voisin. Il y a
la une confusion, un abus de pouvoir qu'on ne saurait plus lui
permettre.
On nous comprendrait mal pourtant, si on nous accusait de
9

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

vouloir délibérément bannir du théhre la poésie, alors que nous
reconnaissons en elle la source vive de toute émotion. Nous
exigeons tout "Simplement qu'elle se subordonne au drame - et,
si elle prétend s'épanouir en lui, qu'elle puise toute sa force dam
la. vertu intérieure, dans la vertu objective de l1actîon. Partout
ailleurs nous sommes prêts à lui accorder la prééminence, b-ien
mieux: à lai rendre le culte que notre vie lui a voué. De là, ces
matinées de poésie.
Certains m'objecteront contre elles, que le poème, tel que
nous l'a fait notre temps, subtil, pudique, recueilli, répugne en
principe à s'offrir à l'audiehce d'une assemblée, qu'il est comme
une essence délicate de fleurs imprégnant la page du livre, et
que l'on doit respirer en secret. "Consolation, exaltation des
imes graves et solitaires, que ne le laissez-vous dans le livre, me
dira-t-on. N'osez-vous pas aller au bout de vos principes r Vous
prêchez le divorce du poème pur d'avec le drame: est-œ pour
le traîner sur les planches aussitôt ? S'il faut au drame le
théatre, il faut au poème le livre : là, toute une foule, ici un
lecteur". - Le poeme, en effet, peut être chose intime et rien
qu'intime, la voix qui cherche un confident : c'en est la
sorte la plus précieuse, mais ce n'est pas la seule - et la plus
puissante non plus. Pourtant, a s'en tenir à elle (ce qui est
vrai pour elle le sera à plus forte raison pour les autres)
quand, autour du poème, nous faisons taire toute rumeur, ne
vous y trompez pas1 c'est afin de le mieux" entendre". Et
lorsque nous croyons que par le chemin de nos yeux, il pénètre
jusqu'au fond de nou.s ainsi qu'un fantôme muet, il n'est pas
un des mots qui le composent1 qui ne vibre physiquement dans
notre esprit. Nous lui rendons son accent et son timbre, et
cela malgré nous, si abstraitement que nous lisions. Sur le
dehors nos lèvres restent closes, mais on peut dire qu'elles nous
le récitent en dedans. Pour qu'il y ait poème enfin, il ne suffit
jamais qu'il y ait harmonie de sentiments, d'images et d'idées;
celle-ci est comme non avenue, s'il n'y a d'abord harmonie de

NOTES

sons. Le poeme le plus intime est encore chose sonore. Même
tO, il parle à l'oreille avant de parler à l'esprit.
Est-ce donc le trahir que de le chanter un jour à voix
haute? Non point. C'est lui restituer sa forme primitive et
naturelle, telle qu'elle naquit et se modela, aussi bien en Grèce
qu'en France, dans la voix des rhapsodes et des trouvères dont
tout poète est l'héritier. En vérité, dans notre chambre vide,
quelle que soit la force oratoire du poème que nous lisons, la
Chanson de Roland ou les Fbes galante1, la Légende de1 Siecle.s,
ou le Grand Testament, par la vertu même du rythme, nous
sommes, sans y prendre garde, notre propre trouvère à nous ..•
Mais combien d'amis de la poésie trouvent le temps de lire
et cette quiétude qui permet de lire tout bas? Notre meilleur trouvère, c'est nous-mêmes, je n'en disconviens pas : mais
la vie le fait rarement disponible et nous, rarement disposés.
Ces lectures publiques n'auront pas d'autre but que de réunir
dans la même salle ceux qui cherchent en vain une heure de
silence et de les contraindre au recueillement. Nous l'obtiendrons plus aisément de compagnie. Et loin que devant les
chefs-d'œuvre, notre émotion propre faiblisse, j'ose espérer
qu'elle s'accroîtra au contraire, pour chacun d'entre nous, de
l'émotion de tous. Les lectures publiques répondent à un
besoin de notre époque ; elles tendent à lutter contre le tumulte
ambiant. Qui sait si le poème, à force de rester reclus, ne
risque pas de perdre peu à peu cette vie authentique qu'il doit
à la parole humaine et qu'il retrouvera en elle, tant qu'elle ne
sera pas déshabituée de lui. Nous lisons trop avec nos yeux : en
délivrant la poésie du livre ne la rendrait-on pas à son véritable
destin r - Enfin, c'est une épreuve utile à la poésie nouvelle, où
tant d'innovations de sonorité et de rythme exigent du lecteur
un elfort personnel que, par paresse ou par routine, il ne consent pas toujours à fournir. Il faut lui faire entendre cette musique, qu'il n'entend pas encore tout seul.
Mais, j'y reviens, il ne s'agit ici que de lectures. Si elles ont

1.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

I

lieu sur une scène, c'est pour que la voix porte mieux. Il vous
faut oublier que vous êtes dans un thMtre. Vous vous trouvez
en société, vous faites cercle- et l'ùn de vous se lève, ouvre le
livre et lit. De même que nous demandons à l'art dramatique
de se suffire et de ne faire appel au costume, an décor, à
l'éclairage, à tout ce qui est machinerie, que pour donner un
minimum d'illusion et souligner le dessin de la pièce, de même
nous nous garderons bien d'esthétiser la poésie et de lui ajouter des agréments extérieurs ; c'est faire peu de fonds sur son
pouvoir évocateur que de l'égayer de jeux électriques, de
voiles nuancés et de tableaux vivants. Oh ! nous ne dédaignons
pas le spectacle - mais la poésie, non plus que le drame, n'a
selon nous, rien à faire avec lui. Nous vous offrons un texte nu
vivant dans une voix humaine. Une voix seule, ou deux, trois
et quatre voix alternées ; s'il y a lieu, un vrai concert de voix..•
Mais pas la moindre mise en scène - sinon quand il faudra
restituer tel ou tel morceau dramatique, complément obligé de
nos récitations. Rien donc ainsi ne viendra nous distraire des
mots et de leur mélodie. Ce seront les concerts de la grande
poésie française, de toute la poésie française depuis son premier cri jusqu'à sa dernière modulation. Elle a de quoi suffire
à notre joie.
Notre programme général, que vous avez entre les mains,
pourrait vous incliner à croire cependant, que nous poursu~vons
dans ces matinées un but non tout à fait exempt de dogmatisme.
II n'en est rien. Il nous a semblé que notre devoir, au cours
d'une première année, était d'éviter autant que possible les
rapprochements tendancieux et de borner notre intervention
au respect absolu de la chronologie. S'il y a là système, c'est le
temps qui nous l'a dicté. - Pour le passé, nous avons de bons
guides et nous sommes à peu près sllrs, en les suivant, de ne
rien oublier qui soit d'une importance capitale. Pour le présent,
il est plus facile d'errer. Aussi bien, en ce qui concerne les
poètes dernier-venus, auxquels nous voulons accorder la plus

NOTES

large place possible, nous avons fait appel directement à eux ;
eux-mêmes organiseront leurs séances. Sans doute ne pouvonsnous pas accueillir, dès cette saison, tous les groupes; seulement
quatre ou cinq d'entre eux ; mais les autres auront leur tour ;
nous comptons sur leur patience.
On sait que nous consacrerons une moitié de notre programme
à l'ensemble de la poésie française du passé, des origines à
Baudelaire ; et l'autre moitié tout entière, au mouvement
contemporain qui commence à Verlaine et à Mallarmé. Peutêtre quelques-uns, estimant que nous faisons trop de cas de
notre époque, railleront-ils cette inégalité' de traitement ?
Rassurons-les. Nous ne nous donnerons pas le ridicule de mettre
en balance neuf siècles de chefs-d'œuvre et quarante ans d'essaj,s,
sur lesquels on ne peut encore prononcer. Mais de même que
nous ambitionnons pour notre théâtre une existence en partie
double, riche de toute la tradition (nationale, antique et
européenne), mais faisant chaque jour ses preuves d&lt;1ns les
ouvrages les plus neufs, de meme nous nous refusons à laisser
écraser l'admirable renouveau de notre lyrisme, sous le poids
d'un passé d'autant plus cher à notre cœur que nous n'acceptons
pas de nous y laisser asservir. - D'ailleurs nous n'avons pas la
folle prétention d'épuiser la matière du Moyen-Age, de la
Renaissance, du Romantisme, les trois grandes époques du
lyrisme chez nous, en une douzaine de séances. Nous traçons
un tableau d'ensemble. Nous offrons des exemples dignes
d'admiration. Nous travaillons à nous remettre, comme l'écrivait
Jacques Copeau, "en état de sensibilité" devant les monuments qui témoignent de notre génie. Nous ne pouvons être
complets. Nous tkherons d'être vivants.
Aussi bien, les causeries, les conférences, les notices qui
précèderont nos lectures, n'auront en aucune façon le caractère
didactique d'un cours. Chacun y parlera de cc qu'il aime
et s'appliquera à le faire aimer.

H.G.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

LE ROMAN
L'A VENTURE DE THÉRÈSE BEAUCHAMPS, par
Franâ1 de Miomandrt (Calmann Lévy, 3 fr. 50).

M. Francis de Mîomandre a derrière lui, déjà, une œuvre
délicate, gotitée des lettrés. C'est l'esprit poétique le plus souriant, le plus aimable et le plus inattendu, un Laforgue ensoleillé et de bonne santé. Les fines digressions d'autrefois font
place ici à un récit savant, bien conduit,de poids et de proportions
parfaites. Voilà le premier roman véritable de M. de Miomandre.
On est stupéfait du peu de matière, de l'imperceptible inclinaison dont il s'est contenté pour aller presque aux limites
du romanesque à la fois le plus libre et le plus sobre, le plus
expressif et le plus émouvant. C'est le type m~me du : peu de
matière et beaucoup d'art.
Le roman de M. de Miomandre est un roman d'aventures qui
ramène l'aventure à l'essentiel, à un schème, à un ressort. On
dirait que l'auteur a fait une gageure. Il a pris le sujet-type, le
sujet le plus rebattu et le plus ordinaire du roman français. Il a
demandé à son intrigue, aux habitudes du lecteur, ces fonds
m~mes de coutume et de passé que l'Iiahtlle d'André Gide,
un autre roman d'aventure pure dans la m~me note de sobriété
voulue, incorporait à son décor. Tout simplement la vieille
histoire de la jeune femme exquise et distinguée, mariée à un
nigaud balourd et touchant, à un professeur caricatural : elle le
trompe, en pensée avec un sentimental, en fait avec un roublard
qui a su préparer les terrains d'attaque et de chute. - Et après?
- C'est tout. - Et c'est un roman d'aventure 1- Délicieux.
C'est un roman d'aventure tout simplement parce que les
deux amoureux de la petite femme sont deux Chinois. Et cela
suffit. Toute la perspective se trouve changée ; le domaine

NOTES

de la réalité devient celui de la fantaisie, tout en gardant la
plus essentielle vérité. L'extraordinaire, le singulier, l'aventureux
ne viennent plus de l'extérieur, des événements, mais de l'intérieur, de l'amour tout logique, tout simple et nu, mais où il y
a des Chinois. C'est du romanesque racinien. Ou plutôt, puisque
les Chinois sont ici en jeu, cet extrême de romanesque enveloppé
dans cet extrême de banalité fait l'eff'et des glaçons que là-bas
on mange roulés dans des p~tes frites brOlantes. On trouvait
d'ailleurs dans les œuvres précédentes de M. de Miomandre un
humour tout particulier qui, lorsqu'on y réfléchit, menait après
tout fort naturellement à cette parfaite réussite de Thérhe

Beauchamps.
Les Beauchamps sont un petit ménage des Batignolles ; lui
Eugène, professeur à Rollin, timide, prétentieux, et pauvre,
bien pauvre sot ; elle, Thérèse, petite femme éprise d'élégance,
deluxe, d'un peu d'amour, et qui s'ennuie terriblement lorsqu'elle retrouve l'appartement, ouvert, plus ou moins, sur sa
cour sombre, A la table du ménage, deux figurants : un garnement de seize ans, Georges, apporté d'un premier mariage par
le professeur, affreux potache matiné de voyou batignollais, et
qui abonde particulièrement en calembours idiots Gustement
observé : qui m'expliquera pourquoi seize ans est porté avec
autant de fixité vers les plus bas calembours que vers les ardeurs
printanières ?) - et un pensionnaire, envoyé par une agence,
un étuwant chinois, M. Loung, d'une correction parfaite, mais
taciturne. Un jour M. Loung demande la permission de présenter un de ses compatriotes, de passage à Paris: M. Tchéou,
un banquier multi-millionnaire de Canton. M. de Miomandre,
dans sesœuvres précédentes, excellait à faite mouvoir ces types de
politesse absolument fine et lisse, lisse au point de refléter
autour d'elle, comme des bougies de salon, toutes les nnances
du sourire et de l'ironie. Vous savez combien les Chinois sont
ici nos maîtres (il y avait un beau type de ce genre dans la
Bataille de Claude Farrère), et vous pensez à quel point

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

M. de Miomandre se trouve à son article - et au nôtre pour nous peindre en touches caressées l'exquis M. Tchéou.
M. Tchéou tombe amoureux de Thérèse : modèle de cour
attentive, émue, délicate. L'urbanité poétique et douce, la
paradoxale distinction de M. Tchéou, les petites infortunes,
ncontées simplement, de sa vie sans joie, et aussi, aux yeux
d'une bourgeoise des Batignolles, le prestige d'un homme à qui
une fortune de banquier cantonais assurent des serviteurs sur
la terre entière, tout cela charme et prend Thérèse. M. Tchéou,
qui était si malheureux dam sa maison de Canton, retournera
en Chine püur liquider ses aflàires, réaliser sa fortune, et il
viendra mettre tout l'amour, toute la vie aux pieds d.e Thérèse:
C'est convenu. Il écrira. Thérèse l'attendra. Il part. Il n'écrit
pas. M. Loung, son ami, chargé de recevoir et de transmettre
ses lettres, ne parle jamais de rien. Voilà Thérèse abandonnée,
retombée a la vie morne qu'elle partage avec les deux tristes
~tres. Et M. Loung bientôt quitte ses hôtes pour s'établir dans
un appartement, au Quartier Latin. Un jour Thérèse n'y tient
plus, et va chez M. Loung lui demander si M. Tchéou n'a
toujours rien écrit. Non, M. Loung n'a rien reçu, mais Thérèse
dans sa désillusion et sa détresse finit par se raccrocher, puisque
M. Tchéou l'oublie, à celui des deux Chinois qui reste. Grâce
à l'habileté persévérante et enveloppante de M. Loung elle
devient sa maîtresse, tombe dans son piège. L'insupportable
potache, qui a à se venger de sa belle-mère, découvre son secret;
il avertit M. Beauchamps, qui acquiert la preuve de son infortune. Scène de ménage. "La femme d'un professeur!" s'exclame
M. Beauchamps. Et avec un Chinois! M. Beauchamps a lu dans
un livre qu'ils sentaient le cadavre ! Thérèse se refugiera-t-elle
près de M. Loung? Mais l'énigmatique et prudent céleste
glisse parmi les choses et les gens d'Occident, il n'appuie pas...
et quand l'affaire a si gravement tourné, il a filé a la chinoise,
pour toujours, dans son pays ... La pauvre Thérèse n~est qu'une
épave, elle n'a pas la force, vous pensez bien, de prêter a l'auteur

NOTES

une situation nouvelle à inventer, elle retourne, oui, chez sa
mère... C'est M. Beauchamps qui vient la chercher,
M. Beauchamps, Boubouroche de l'honneur qui lui demande
pardon. Charles Bovary, le patron d'Eugène Beauchamps, avait
dit un mot profond, dans sa vie, sur la fatalité ; Eugène
Beauchamps ne peut pas faire moins, il dit aussi un mot profond,
sur l'honneur. Que voulez-vous que devienne Thérèse 1 Elle
avait joué sa vie d'aventures sur des cartes chinoisés, elle a perdu,
elle est retombée; elle revient dans l'appartement des Batignolles. Et un soir qu'elle est seule, un jeune Chinois inconnu entre
qui lui remet une lettre de M. Tchéou, M. Tchéou avait écrit,
souvent, souvent et sans réponse, car M. Loung avait gardé
toutes les lettres, M. Loung avait intercepté la bonne fortune
de son ami, dressé subtilement ses rets pour amener, un jour,
Thérèse, de bien loin dans ses bras à lui. Etles dernières- lueurs
d'un jour d'hiver, qui lui viennent de la com triste, Thérèse,
à travers la buée des yeux, les use à lire la lettre désespérée de
M. Tchéou.
"Je ne vous reproche rien, madame Thérèse... Je n'aurais
pas dô partir. Il me semble que si j'étais resté, vous ne vous
seriez pas ainsi détachée de moi. Mais j'ai voulu trop bien faire,
j'ai voulu rendre libre toute ma vie pour vous l'offrir tout
entière. Je vous aimais trop. Et tout est fini maintenant ... Les
hommes d'argent sont pareils aux vers à soie. Ils se font à euxm~mes u.n cocon brillant qui les enferme. Seulement ils y
meurent parfois. Voilà ma vie, désormais... Je vous ai tant
aimée ... C'est fini, C'est la dernière fois que je parle en
français. Mais je ne puis pas arracher de mon cœur les souvenirs
qui le remplis sent : nos rencontres, nos promenades dans la
voiture de laque, les œillets, et cette dernière soirée où j'ai
baisé votre épaule ".
L'aventure autour de laquelle le roman se déroule, c'est
l'aventure qui aurait pu arriver, celle qui souvent ci'ltoie
notre vie sans que nous le sachions, et qui se dévoile à

�970

LA NOUVELLB .REVUE FRANÇAISE

NOTES

97 1

nous au moment où le lit est à sec, où il n'est plus temps.

LE THÉATRE

Je ne fliI !jll'elle était btlle
Qu'en sortant des grands bois sourds.
" Soit.' n'y pensons plus .' " dit-elle.
Depuù j'y peme toujour1.
Tout roman est une construction du possible : il semble
qu'il atteigne un point de paradoxale maturité quand ~ans ce
possible, le possible du lecteur, il enveloppe et réali~e son
possible à lui, le possible de ses personnages. Je ne sais plus
quelle revue ou quel journal avait autrefois demandé à ses
lecteurs de désigner la meilleure nouvelle de Maupassant. Il y
eut une forte majorité pour la Parure, qui répond assez à cette
formule. C'est bien naturel. Fermer un beau roman, qu'est-ce
sinon avoir fait un beau rêve 1 Nous aimons qu'aux dernières
pages soit incorporé cela même que nous gardons du roman,
cette consci~ncc du rêve qui entourait les personnages, cette
idée que leur vie, rêvée par nous, était déjà rêvée par eux.
A.T.

AU THÉATRE DU VIEUX COLOMBIER : Une
femme ttde par la douceur de Thomas Heywood. - L'Amour
Médecin de Molière. - Barberine d'Alfred de Musset. Les Fils Louverné de Jean Schlumberger.
Depuis sa soirée d'inauguration qui a eu lieu le zz novembre
dernier, le Théltre du Vieux Colombier a représenté qua.tre
pièces: Une Femme trde par la douceur de Thomas Heywood,
L'.Amour Médecin de Molière, Barberine d'Alfred de. Musset et
Les Fils Louverné de M. Jean Schlumberger. Lorsque ces lignes
paraîtront, l' Avare, la Peur dn Coups et le Pain de Ménage seront
entrés en outre dans son répertoire. Il a donc payé déjà son
tribut à notre art classique, au grand drame elisabethain, à la
comédie romantique et ,nu: essais contemporains. On n'attend
pas de nous que nous fassions ici son éloge. Mais il nous est
permis de constater sa réussite et c'est notre devoir de rétablir
ses intentions véritables, de donner les raisons qui ont dicté ses
choix et d'exprimer aussi dans quelle mesure, aux yeux de ceux
qui le dirigent, il est ce qu'il voulait être et tient ce qu'il
promettait.
N'osant dire : " Qu'est-ce que Heywood ? " on a dit :
" Pourquoi Heywood 1" et on a fait semblaht de le connaître.
Quand on a su, par le dictionnaire, qu'il ne s'agissait pas d'un
de ces écrivains de premier ordre, absolument consacrés par le
temps, qu'on doit comprendre et admirer, sous peine de passer
pour un imbécile ou pour un inculte, qu'il avait écrit deux
cents pièces et que la meilleure était celle-ci, on s'est mis sur
la défensive et on a résolu de ne point " couper là-dedans",
Les malheureuses gens qui ne savent pas s'abandonner à un
poète, et s'écrier " C'est beau ! '' quand ils ressentent la beauté,

�NOTES

97 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

d'où qu'elle vienne ! Ne doutez pas que si la pièce ei'.lt été
signée de Shakespeare, ils n'eussent proclamé la rare qualité
humaine de l'action. Mais elle était signée de Heywood ! On a
traité de haut ce D'Ennery anglais du XVII• siècle et tel critique, qui consacrera sans vergogne à la moindre fadaise contemporaine toute la façade et une partie des derrières du rez-dechaussée qu'il occupe dans son journal, n'a pas même daigné
analyser la pièce. Il lui faut cinq cents lignes pour démêler les
intentions raffinées de M. Kistemaeckers ou les ficelles d'un
vaudeville ; pour régler le compte d'Heywood vingt suffiront.
Je souhaite seulement à nombre de nos auteurs à la mode de
laisser après eux une pièce, une seule pièce, contenant une
scène, une seule scène, capable de revivre au bout de trois cents
ans devant un public d'une autre culture, de le tenir, de l'émouvoir, comme font aujourd'hui quatre ou cinq scènes de ce
" me'lodrame bAace
J, " . - Comme le tra ducteur qui. est Jacques
Copeau, avait loyalement et ingénument avoué avoir allégé
la pièce de l'action seconde qui complique inutilement presque
tous les drames de cette époque et qui n'apporte ici à l'action
première aucun élément d'intérêt (une histoire de chasse, en
l'espèce) on a parlé d'adaptation, d'arrangement à la moderne,
que dis-je? à la Claudel. Il importe de l'affirmer à nouveau.
Une Femme tuée par la douceur a été littéralement traduite (sauf
dans les parties que j'ai signalées) mot par mot et ligne après
ligne, sur l'édition anglaise de Wilson Verity, dans la collection "Mermaid Series ". On n'a pas inventé une scène, pas
une réplique ; et quant au style, comment quelqu'un a-t-il pu
n'y pas retrouver toutes les qualités et tous les défauts de la
rhétorique d'alors : ces images hardies et un peu contournées,
ces coups droits, cette plénitude qui tend quelquefois vers le
"gonflement " et cette crudité lyrique? Mais, dans le règne de
"l'absence de style", tout ce qui est écrit paraît" claudélien"
comme dans celui de " l'absence de pensée " tout ce qui est
pensé semble venir d'Ibsen ou de Dostoïevski. Qu'un produc-

973

teur de second ordre ait pu au temps d'Elisabeth se soucier de
la langue, de la force et de la poésie de la langue, voila
qui stupéfia les cacographes du jour. Il faut qu'ils s'y résignent,
même les plus belles scènes et les plus belles phrases sont de
Thomas Heywood et son traducteur lui en laisse tout le mérite
et tout l'honneur. -Avons-nous dit que ce drame füt un chefd'œuvre? Non. Mais nous savons bien qu'il est plus qu'une simple "curiosité ". Son principal défaut, il le partage avec toutes
les pièces du temps, y compris celles de Shakespeare: c'est l'ordre
successif, la fragme11:tation. Là réside peut-être la raison du
demi-succès de Shakespeare en France, où la tradition classique
dans ce qu'elle a de plus précieux, nous a accoutumés à des
scènes liées, déduites progressivement et portant l'émotion d'un
bout de l'acte à l'autre, dans un mouvement indiscontinu. Ce
défaut n'est pas plus frappant dans Une Femme Tuée que dans
Macbeth; même la ligne du développement y est plus simple
et satisfait peut-être davantage la logique de notre esprit.
L'action est pleine et complète ; elle peint tout ce qu'elle veut
peindre ; elle donne aux caractères toutes les occasions possibles
de jouer ; et les caractères sont grands, entiers, définitifs - je
ne dis pas sommaires, ou je le dis à la louange de l'auteur.
Car, ils ne possèdent pas cette complexité par quoi vivent
Hamlet et Cléopâtre. Aussi bien, quoi qu'on en ait, Heywood
ne se réduit pas à Shakespeare - pas plus qu'a Ford, à Webster
ou à Ben Johnson. Mais il aura, ne fût-ce qu'une fois, fait vivre
dans toute sa dureté la tragédie puritaine et bourgeoise, à une
époque où le théâtre était le foyer de la fantaisie, de la passion
déréglée, du plaisir lyrique. Et la grande scène de la" séduction"
unique par son accent fatal dans le théâtre de toutes les époques,
celle du "jugement devant les serviteurs", celle du " luth
retrouvé" et celle du" pardon ", sont à lui, sont de lui, ne pouvaient être d'aucun autre. - Cette réuss.ite fait-elle exception
dans son œuvre ? Il faudrait voir. Et quand cela serait ? quand
Heywood ne serait, au juste, qu'un auteur secondaire ? S'il a eu

�974

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

un coup de génie l De génie, son temps en est plein. Comme
iu temps de 1a renaissance italienne ou du XI0 siècle français,
il est partout, il est chez tous. Si un Shakespeare le domine, le
tasse, le résume, les autres le laisseront éclater en eux, à l'heure
qu'il voudra choisir. Thomas Heywood ne serait venu l'autre
soir que pour faire la preuve d'une grande et puissante époque,
que cela suffirait à justifier notre choix.
On a dit : " Pourquoi Molière ? et pourquoi dans Molière
l'Amour Médecin qu'on entend même à !'Opéra-Cornique?"
Parce que nous pensons qu'on ne le joue pas encore assez,
qu'on ne jouera jamais trop Molière. Parce qu'il est selon nous
l'~me même de la scène et la meilleure école des comédiens et
des auteurs. Parce qu'on ne le joue plus ainsi qu'il mérite de
l'être, et que M. Vilbert détonne au milieu de ses partenaires
de l'Odéon, tandis que Bobino s'applique laborieusement à
singer une tradition sclérosée! Parce qu'on le joue partout sans
lyrisme, sans style, trop en " vrai " et sans unité. - D'abord,
nos scènes sont trop vastes pour Molière. Quand on a vu au
Chlteau de Chambord la galerie où fut donnée pour la première fois le Bourgeois gentilhomme en présence de Louis XIV, on
reste confondu de l'exiguïté de l'endroit. Puis, on comprend à
la réflexion, combien devait gagner une action si drue, si nettement dessinée et balancée si justement, à s'enfermer dans un
cadre réduit qui maintînt le contact entre les personnages et
s'opposat à la moindre dispersion. Tout est au premier plan
dans une comédie de Molière ; tout ce qui est en scène veut
être embrassé à la fois. Pas un écart, pas un coin d'ombre.
Tous les rouages visibles d'une mécanique en action. Car jamais
l'action n'y reste intérieure; chacun de ses moments se marque
par un signe clairement lisible, une entrée, un geste, un rapprochement. C'est le contraire d'un calcul mental : une
démonstration inscrite au tableau noir. - Ainsi Molière recherche et obtient le maximum de l'évidence. Comme son texte
s'envole du livre et devient aussitôt parole et mouvement !

NOTES

975

Molière hausse la vie d'un ton et se moque du réalisme. Qui
donc l'a traité de bourgeois l Par l'arabesque volontaire, la
transposition, l'exagération théhrale, il atteint au lyrisme du
"naturel." Il ne faut pas que l'on nous dissimule cette volonté
d'art et même d'artifice, qui coïncide ici avec la plus entraînante spontanéité. Plus le tréteau sera étroit et nu, plus elle
nous sera sensible. L' exiguité même du nouveau thé~tre dit sauvé
celui-ci de la tentation de dissimuler. Il ne se vante pas d'avoir
renouvelé Molière mais d'avoir traduit scéniquement, et de la
façon la plus littérale, les indications du texte. Qu'on en juge
par cet exemple. -Au lever du rideau, Sganarelle déplore devant
quatre de ses amis - M. Guillaume et M. Josse, une voisine et
une nièce - l'étrange maladie de sa ·fille et il leur demande
conseil. Chacun répond à tour de rôle par un avis intéressé. Alors
il se tourne vers eux et les prend à parti, d'abord en bloc puis
chacun après l'autre, dans l'ordre même selon lequel ils ont
parlé ; sur ses derniers mots, tous s'éclipsent, dans une commune fureur. Cette série de répliques et de tirades forme un
ensemble symétrique, construit ainsi que la façade des beaux
hôtels du temps, un fronton sur quatre colonnes. Comment
manifester cette construction ? On a simplement placé sur un
banc, en face de la salle, les cinq personnages : Sganarelle au
milieu, à ses côtés les femmes et les deux commerçants à chaque
bout. La question première part ainsi du centre ; les réponses
successives s'orientent vers le centre symétriquement. Alors
Sganardle se lève, les autres restant assis, les toise tous et doit
se pencher vers chacun, à droite, à gauche et de nouveau à droite,
à gauche, en disant à chacun son fait ; et à mesure chaque
personnage se lève, s'écarte, s'élimine - et toujours symétriquement ; c'est la vie même de la scène et son exact schéma
comique. Or, toute la pièce est écrite ainsi - et on a osé ainsi la
traduire. - Aussi donne-t-elle l'impression de '' l'œuvre d'art
scénique" à laquelle il n'est permis de rien changer : ce sont les
figures d'une danse de style et qui pourtant semble née d'une

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

libre joie ; d'un bout à l'autre, un divertissement réglé, dont la
parole fixe le rythme - la parole dans toute sa vérité. Stylisation, exaltation du réel. Cette représentation n'eût-elle fait que
nous révéler en quoi Molière est un "artiste de la scène" en
même temps que et parce qu'il est un grand auteur comique,
elle aurait eu déjà sa raison d'être. Ne sait-on pas lire Molière
qu'on ne s'est pas avisé de faire cette preuve plus tôt 1
Je n'insisterai pas sur Barberine, une des plus variées, une
des plus charmantes comédies d'Alfred de Musset. Elle ne
semble pas composée. Elle se dévide capricieusement et pourtant
se noue - et elle trouve logiquetnent sa conclusion. Il fallait
donner place à cet art si fragile qui marie l'inspiration rom:tnesque des comédies shakespeariennes à l'esprit le plus français,
d'autant qu'il est le seul a représenter dignement, humainement
notre romantisme au théhre.
- Il me reste à parler de la pièce nouvelle. Faut-il que la
critique soit déshabituée de la concision et de la concentration
dramatiques pour faire reproche aux Fils Louverné d'obscurité
et de sévérité? Faut-il qu'elle ait perdu le sens de la tradition
classique pour y découvrir la marque d'Ibsen ou l'esprit de
Dostoievsky 1 Dans le processus psychologique certains ont
préféré reconnaître Stendhal! D'autres ont diagnostiqué dans
le caractère d'Alain une maladie de la volonté 1 Tout ce
qui est psychologie sera pour eux maladie, à ce compte :
aucun personnage n'y échappera ! D'autres n'ont pas supporté
que ces personnages ruraux eussent une vie intérieure. D'autres
ont objecté qu'ils s'exprimaient trop bien. On n'en finirait
pas. Mais l'important est que cette pièce" sévère"," obscure"
si l'on veut, ait touché cependant les ~mes; que l'ampleur des
deux premiers actes, que le raccourci du dernier, que le drame
tacite qui couve au dessous du drame apparent et qui l'éclipse,
aient convaincu le public de la vie des trois héros. Didier
celui qui prend, Alain celui qui renonce, Sylvie celle qui est
au plus fort. Il m'importe peu de pouvoir cerner d'une ligne

NOTES

977

immuable le caractère de chacun ; ils n'esquivent pas les confrontations nécessaires, les chocs directs, les explications ; au
moment voulu ils disent irrésistiblement ce qu'il faut dire ;
dans chaque mot, ils se présentent tout entiers, ou tels qu'ils
sont au total dans l'instant; mais j'ai l'impression, quand je les
quitte, qu'ils continuent de vivre indépendamment de l'auteur,
et que l'auteur lui-même, qui leur donna la vie, ne sait imaginer
tout ce qu'ils en feront. Voilà des personnages de théâtre.
Ils s'imposent à vous et on croit les connaître ; mais jamais
on ne les percera jusqu'au fond ; il répugnent à un examen
didactique. Qu'on appelle cela de l'ibsénisme, j'appelle cela
du théâtre tout court : un art qui satisfait et qui emplit sur
l'heure, mais qui laisse pendantes toutes les solutions. - Quant
à moi j'aime - et je peux bien dire que j'aime - comment
se mêle dans ce drame le concret à l'abstrait, comment le souci
moral est étayé sans cesse par l'esprit de la terre, et cela sans
littérature... Dans aucun de ses ouvrages Jean Schlumberger n'en
a mis encore aussi peu, à moins qu'on n'appelle littérature
la pureté et la force du style et qu'on veuille imposer au drame
le charabia grotesque de. notre conversation. Les Fils Louverné
commentent en somme la même éthique et ils procèdent de la
même esthétique que l'lnr1uiète Paternité; le goftt de la vie s'y
mêle krement au goOt des idées ; une force contrainte s'y
manifeste douloureusement. Et puisque je n'ai point tO ma
louange, je ne cacherai pas la principale critique qui me soit venue
à l'esprit. L'absence de développement du 3e acte nuit à l'effet
de la scène tragique du retour nocturne d'Alain ; il y a là excès
de resserrement et l'action semble moins se concentrer que se
dessécher dans cet acte. La brusquerie et la brièveté du dénouement eOt peut-être exigé jusque là des oscillations plus amples ;
faction se ramasse trop tôt ... Mais ce n'est qu'une impression.
- Il reste qu'en donnant la pièce de Jean Schlumberger, le
Vieux Colombier a donné l'exemple d'un art nullement révolutionnaire, qui a surpris pourtant autant qu'eOt fait une œuvre
10

�LA. NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

follement novatrice, a force de sérieux:, de conviction, de
loyauté et de pénétration humaine. Avec les res~urces courantes de nos dramaturges, des pires comme des meilleurs, dans
le même cadre, dans la même atmosphère, on peut donc faire
preuve de talent, de psychologie ? on peut no~lement émoqvoir? J'en sais beaucoup qui n'en reYiennent po~~t.
.
Je dirai un mot de la mise en scène et de 1interprétation.
_ On a joué Heywood dans des rideaux avec quelques acc_essoires, sous des effets de lumière variés ; Molière en pleme
rampe, sans décors et sans atmosphère; Musset dans _les ndea~
aussi mais .agrémentés de feuillages peints, et les Ftls Louverne
·
' é. C'est
dans' un intérieur vraisemblable, d'un réalisme
attenu
. l'absence de parti pris qui préside à la mise en scène. Le
d1re
da
ublic
curieux de l'innovation des rideaux, n'y songe éJ
P
'
.
plus. Toute l'attention est pour les artistes. Il y en a parmi
eux qui ont fait maintes fois leurs preuv~s ; MM. Roger Karl
et Dullin, Mme Barbieri, Mlle Albane - ils ne détonnent pas;
tous consentent à jouer d'ensemble. On en arrivera bientôt à
ne plus remarquer celui-ci, celui-là, et à ne voir plus que la
troupe : qui sera du " Vieux Colombier'' sera _quelqu'un: Je
citerai MMes Bing et Lory, MM. Jouvey, Talber et Canffa.
C'est dire que tous nos espoirs sont à peu près réalisés et
comme les 5pectateurs ne semblent nullement déçus, le Yieux
Cokimbier sent croître chaq·ue jour son courage et sa confiance :
il tiendra à honneur de ne jamais les décevoir.

H. G.

LE PHALÈNE, par He11ry Bataille (Vaudeville).
Il arrive à M. Bataille une aventure désastreuse. Dirons-nous
qu'il l'a méritée et qu'elle devait fatalement, ce jour-ci ou
l'autre, lui arriver 1.•• On se souvient du triomphal succès

NOTES

979

qui salua, l'année dernière, les F/4mbeaux. Maints critiques,
d'ordinaire plus avisés, prirent au sérieux le dessein de noblesse,
de grandeur, voire d'héro'lsme, conçu par un auteur qui lea
avait accoutumés à des émotions moins pures. Les plus lettrés
crièrent au chef-d'œuvre. Je ne puis croire qu'ils ne sentissent
point à quel excès ils s'abandonnaient en la circonstance.
Leur excuse, sans doute, fut dans l'étonnement ... De quoi
s'étonnaient-ils? Cette tragédie de laboratoire marquait-elle un
renouvellement si profond dans la manière de leur dramaturge ?
S'il peignait des savants au lieu de rastaquouères, cela suffisait-il
à changer la nature de son talent 1 Eh quoi! toutes les professions
de foi de M. Bataille, et il n'en est pas ménager, ne sont-elles
pas là pour nous rappeler orgueilleusement, qu'il ne s'écarte pas
du plan d'ensemble qu'il s'est une bonne fois tracé, un plan
aussi vaste à l'entendre que celui de Balzac, et que toujours,
pour chacun de ses drames, son vrai dessein fut le plus haut 1 Il
ne prétend, en somme, à rien moins qu'à ceci : analyser, épuiser
résumer les conHits les plus généraux:, les plus essentiels, les
plus symboliques de l'~me humaine. Est-ce sa faute si ce sont
des conflits d'amour ? Le milieu seul, en fait, distinguait 1~
Flambeaux des drames précédents. Ceux-ci n'aspiraient pas à un
moins bel idéalisme. Il y était moins apparent et, requis par
des grâces un peu plui frivoles ; nous n'y prenions pas garde,
voilà tout.
J'avoue que les meilleures pièces qu'ait écrites M. Bataille,
me semblent celles où cet ambitieux dessein demeure le moins
avoué. Contre l'Enclzantement, et peut-être la Marche Nuptiale,je
troquerais le reste de son œuvre en bloc, et en premier lieu les
Flambeaux. Je ne me plais à l'écouter que s'il me permet
d'oublier ses intentions de philosophe, son idéologie et &amp;Ci
symboles ; car la pensée n'est pas son fait. On improvise bien
une pièce, non des idées et ce n'est pas étendre la portée d'un
conflit que de le surcharger de digressions métaphysiques. Je
demande à des personnages de théâtre de l'ivre leurs idéCi et de

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

me les exposer en les vivant. - Comment n'a-t-on pas signalé,
pour ue citer que cet exemple, l'inconcevable ridicule du
second acte des Flambeaux, où se place l'extraordinaire rencontre
du "plus grand écrivain " et du "plus grand savant" de notr~
époque, dans un jardin de fête illuminé? Les ~ropos ~ut
s'échangeaient là, tandis qu'un aria de Bach chantait au lom,
entre MM. Le Bargy et Jean Coquelin, qui avaient assumé les
rôles, dépassaient vraiment les bornes permises, tant par l'inco· · " , parti. de 1a " sensa t"10n " ,
hérence que par la naïvete., "L'·ecnvam
en passant par " les sentiments " était arrivé aux " idées ";
"le savant " à l'inverse, parti des " idées ", dégringolait vers la
" sensation ". Voilà ce que ces deux esprits supérieurs, après
dîner, osaient se dire! - Mais les grands mots ont du pouvoir
sur nous quels que soient les actes qu'ils couvrent. Les grands
mots fire~t le succès. Si gêné que l'on fût de voir l'émule de
Pasteur se présenter dès l'exposition dans une attitude douteu_se
_ 1l donnait simplement sa maîtresse pour femme il son me1lleur ami - on lui pardonna ses écarts en raison de tant d'él~quence et personne ne se tint plus d'aise quand il vint•~ mourir
en beauté'.' . Qui n'applaudit alors au suprême anoblissement
du talent de M. Bataille? Une fois de plus, on se laissa tromper.
M. Henry Bataille paie chèrement aujourd'hui cette tromperie. On l'a quitté sur les sommets, on le retr~uve "dan~ la
boue" _ ce n'est pas moi qui parle, mais ses anciens
admirateurs. On ne l'y suivra pas. Non, les grands mots ne
portent plus, ne prennent plus. ~l e~ _a mis 1encore dans le
Phalène, et plus qu'ailleurs ... -_ma:s vo1c1 ;.ne Ion _en conteste
la noblesse et la vérité. Cette f01s, 1acte qu ils magmfient - ou
qu'ils excusent, est jugé si laid, si cru, si gratuit,, que ri:n ne
peut donner le change. Ainsi condamne-t-on d un tr~it cet
t qu'on exaltait hier encore. - N'en doutez pas, c est le
:ême art. Mais trop s0.r de l'impunité, que dis-je? de la
victoire il ne garde plus de ménagements. Nous le voyons
soudain' poussé à bout, à bout d'audace dans l'ordre des faits, à

NOTES

bout de divagation dans l'ordre de la pensée; il se montre, il
s'exhibe à nu - le mot exhibition est ici le seul juste - et les
laudateurs de naguère n'ont plus assez de réprobation pour lui.
Le voile est levé : tout s'effondre.
Il y a en M. Bataille un homme de théatre, un psychologue
et un poète qui cherchent vainement l'accord. Lorsque le poète
de la Cnambre Blancl,e qui apportait sa note à lui, un peu
frêle, un peu fausse, mais d'un curieux modernisme, entreprit
de s'imposer à la foule, comme tant d'autres dramaturges si fort
goO.tés au boulevard et qui n'avaient pas son talent, il apprit le
"métier". Le ''métier", d'abord, lui fut salutaire. Grke au
"métier " il dompta peu à peu sa facilité poétique, il en
diversifia l'accent; il étendit aussi le champ de ses analyses
morales - et ces personnages mondains, si vagues et si vides
entre d'autres mains que les siennes, s'animèrent momentanément
d'une vie plus subtile, plus complexe, plus authentique. Ce fut
l'âge d'or de sa production. Mais le succès aidant, le
métier "abusa ", et, comme n'abdiquait pas la "poésie'' elle nourrissait au contraire de croissantes a)Ilbitions - on vit
le psychologue progressivement aveuglé, égaré, évincé, céder le
pas au couple singulier, que forment depuis lors l'homme de
théâtre et le poète - un homme de théâtre qui ne répugne à
aucun truc, un poète à aucun délire. Aux premiers temps de
cette union romantique, le couple put faire illusion, grâce à
un jeu savant de "préparations calculées" et de " coups de
théâtre retardés", mais décisifs, le tout agrémenté de joliesse11
littéraires et gonflé de symboles prétentieux. Mais l'auteur se
prit lui-même à ce jeu. Devant un applaudissement presque
unanime, qui lui semblait venir aussi bien des lettrés que du
grand public, il crut pouvoir tout se permettre, m~me de renoncer au métier ... Eh ! n'était-il pas parvenu à imposer sa poésie l
Désormais,ellesuffuait. -L'heure est venue pour lui de neplus
écouter que son H génie" et de ne plus connaître que l'état
d'inspiration. Non, il ne sera pas plus longtemps confondu uec

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

les fabricants de pièces, ses confrères ! Le poète enfin se délivre :
le " phalène " brise sa prison.
11 peut parattre étrange, en cette triste affaire, de nous Yoir
mettre en question la poésie. Mais, si l'on veut y regarder de
près, qu'est-ce donc que le Phalène sinon une idée de poème
qui s'est fourvoy.ée au théâtre, fourvoyée, dévoyée, avilie et
perdue i Traitée en cent beaux vers ou en cent pages débridées
d'une confession lyrique, cette idée pouvait fournir un chefd' œuvre : un être condamné qui brôle sa YÎe dans le plaisir.
Mais est-ce là matière dramatique? Comment M. Bataille, si
peu homme de théâtre qu'il consente à paraître encore, ne s'estil pas avisé de ceci, qu'on ne convertit pas en drame n'importe
quelle idée de poème ; moins que toute autre, l'histoire de
Thyra, telle qu'il avait résolu de la traiter. Celle-ci ne comportait
en soi aucune possibilité de conflit. d'enchaînement tragique,
d'alternatives passionnées, de progression, de "devenir" et, ce
qui est plus grave encore, aucune peinture possible de caractère.
- Cette Thyra de Marliew apprend par un subterfuge enfantin
"qu'elle n'en a plus que pour cinq ans" : elle brise sa dernière
ébauche et elle renonce à l' Art ; elle rend sa parole à Philippe
de Thyeste, soniiancé etellerenonceàl'Amour. Après quoi, elle
court au bal des Quat-z-Arts, en costume de Salomé, s'enivre,
danse et se livre au premier beau mâle venu. Voilà le drame et
tout le drame. Voilà le personnage et tout le personnage. Quand
elle a fait cela, elle a tout fait, tout dit. - Qu'elle révèle
ensuite à sa mère ou à son .fiancé les mauvaises "raisons " de
son acte, que nous importe, puisqu'elle y persiste ! Qu'elle ait
deux, trois ou quatre amants, qu'elle n'en ait même qu'un, et
justement son .fiancé, par une inconséquence inexplicable ...
qu'elle "vive sa vie" au Kamtchatka ou en Sicile, et qu'elle
meure dans un festin, d'une injection de cyanure... voilà qui
nous est bien égal ! Cela n'ajoute pas un trait à sa figure, pas une
péripétie au drame intérieur. Sa décision est prise dès le premier
acte, sans grandelutte,hélas ! - elle n'en changera point. - Mais

NOTES

ne sait-elle point qu'une seule chose pouvait nous intéresser dans
son "cas", et précisément cette lutte, le "comment "; le
"pourquoi", le "faut-il?", le "ne faut-il pas 1" - Un
"poète" ne s'attarde pas à ces vétilles l De sorte que la pièce
de M. Bataille commence juste au point où elle eClt dti finir.
Qu'il l'avoue donc ! Des dessous, des raisons humaines, du
suc même de l'événement, il n'a pas le moindre souci. Ce qui
l'intéresse, c'est le fait brut et le romantisme du fait, les dehors
de son personnage, ses gestes ·insolites, ses rires incongrus, ses
" phrases " vides et ses fausses audaces, toute sa poésie de
bazar. Névrosée l folle r Thyra est-elle même cela ? Du moins
M. Bataille en prend prétexte pour lui passer à peu près tout,
et même l'inexistence. C'est un fantoche qui s'agite parmi
d'autres fantoches ébahis. Que dire de la mère et du fiancé ?
Leur rôle est d'être "estomaqués" - on le serait à moins. Et
du sculpteur poncif qui dit "N. de D." et fume la pipe l Et de
cette cour falote de faux artistes et de rastaquouères mondains
auxquels ne craindra pas de se m~ler une reine de Hongrie l
M. Bataille ne pouvait refuser à une pauvre fille qui br!'lle sa
vie à la flamme, le luxe d'une reine déchue! Tout Ohnet, tout
Feuillet et tout Daudet y passeront, sans compter Francillon et la
Princme dt Bagdad... Quelle puissance de synthèse !
On me dira que s'il n'y a pas drame, il y a du moins poème,
que le personnage de Thyra, à défaut de caractère, a du moins de
la poésie, et que M. Bataille ici n'a voulu peindre qu'un symbole
~ternel. La poésie de Thyra? Hélas! elle n'est pas dans les moti
qui sont la plupart du temps médiocres et ternes, ou d'une
imagerie déplorablement usagée quand ils daignent se colorer.
La poésie de Thyra, ce sont ses gestes. C'est de s'habiller en
pauvresse pour aller consulter incognito à l'hôpital ! C'est de
briser en public le disque phonographique où fut enregistrée sa
voix ! C'est de se faire bercer par sa mère sur une tombe grecque
de Sicile! C'est de se montrer nue à ses meilleurs amis, puis de
mourir en pleine :Œte, sur le coup de minuit, avant" l'entrée des

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

masques blancs"! C'est d'exiger qu'après sa mort la fête pourtant
continue ! C'est de "poser" jusque par delà le tombeau ! '' La
poésie de Thyra, c'est son intérieur, composé par lribe. Et de
même, son " caractère", c'était d'éluder la seule question
dramatique que soulevAt le cas, la question de la mort. - Du
moins nous aura-t-elle rendu le service de nous montrer ce que
M. Bataille entend par "poésie", depuis que le théatre a
exalté sa voix. Friperie d'esthétisme et d'académisme mêlés,
esclaves noirs et roses rouges, symbolisme et paganisme de
primaires, plus, quelques accessoires très modernes, dont la
signification ne vous échappera pas. 0 lyrisme du téléphone !
0 tragique du phonographe ! M. Bataille qui accueiile tous les
poncifs \'eut cependant être moderne. Passons-lui la servante
hindoue, le p~tre sicilien, les pastéques et le reste. Accordonslui qu'il l'est - et finissons.
Dramatiquement parlant - au sens élevé du mot drame le Phalène n'exiite pas. Scéniquement r peut-être ; dans les deux
premiers actes; mais comme existe un mélodrame de Sardou.
Cette première moitié se soutient tant soit peu par l'énigme de
fait qu'elle pose. Dès qu'on sait la raison des gestes incohérents
de Thyra, l'intérêt, d'ordre tout vulgaire, tombe net. Sur la
seconde moitié, qui n'est que verbiage lyrique, j'en ai trop
dit: je n'y insiste pas. Quoi qu'on l'ait expurgée de quelques
erreurs vénielles de langue et d'érudition, qu'une par trop
insolente critique avait eu l'audace de relever, j'y ai trouvé
encore une formule dont le sens m'intrigue. Quand Thyra se
dévoile devant ses amis, le vieux sculpteur la remercie de "ce
geste collectif" (sic). Je réclame une explication.
Scandale, nous dit-on? Le scandale n'est pas, selon moi, dans
ce "geste collectif" : on nous en a fait voir bien d'autres.
Ni dans l'exaltation agressive d'un immoralisme intégral : il y
a en tout la manière. Ni dans l'exemple corrupteur d'une si
pitoyable fille, - qui la prendrait au sérieux, voyons? Il est
dans l'esthétique même de l'auteur et dans l'indignation tardive

NOTES

qu'elle suscite chez le public. Quoi r on s'aperçoit seulement que
cela n'est pas si haut, ni si profond, ni si pathétique qu'on
pouvait croire ? Que cela ne va pas plus loin que le chant d'un
orchestre de tziganes pendant un bon souper? Que, même, la
prétention en gAte trop souvent le charme ? Il a fallu ce coup
suprême de franchise - la seule chose ici dont nous devrions
lui savoir gré - pour que l'art dramatique de M. Bataille
découvrît sa tare profonde : le ferment d'une irrémédiable
fausseté. J'y trouve faux-fuyant,;, fausse passion, fausse pensée,
fausse poésie. Il n'y avait de "vrai " naguère que le " métier" :
il y renonce. - Le scandale, à nos yeux, c'est de voir tant de
dons, que nous n'aurons garde de lui dénier, dons de mots,
dons d'analyse et dons de vie, au lieu de gagner peu à peu en
force,en discipline,en simplicité et en harmonie, trouver,chez un
auteur qui n'a plus de succès à envier, une complaisance qui le:.
fausse, qui les gâte, qui les dissout, qui tourne toutes qualités
en défauts. Nul autant que M. Bataille n'avait besoin d' "économie". La forme logique du drame français, s'il eût consenti à
s'y enfermer, aurait pu le sauver d'une déliquescence, dont le
signe perçait même aux meilleures parties de ses ouvrages. Il a
voulu ses aises, toutes ses aises : il est sorti du drame sans réaliser
le poème. - Aura-t-il désormais la volonté et la force de
réagir ? Tous ceux qui l'admiraient ne l'espèrent plus guère.
La destinée d'Henry Bataille était peut-être que son excès de
" bataillisme " le perdît.

H.G.

•••
LES DEUX FORCES, pièce en quatre act~s, par P.

J.

Joutlt (Edition de !'Effort, z fr. 50).
J'ai dit mon sentiment sur les poèmes de M. P. J. JouYe.
Malgré maintes restrictions sur la forme, j'ai exprimé, alors,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

la confiance que je plaçais en ses solides et personnelles
ressources. Le drame qu'il publie aujourd'hui me donne
raison ; je ne cacherai pas qu'il m'apparait comme le plus
intéressant essai, le plus nourri, le plus réalisé qu'il ait été
donné à la génération nouTelle de composer pour le théâtre.
J'y trouve des défauts, ce n'est pas un drame complet et
l'importance que j'y attache ne tient peut-être pas aux scènes
que son auteur y préfère ; je ne souhaite qu'à demi de le voir
représenté ; il annonce de plus fermes œuvres. Mais tel qu'il
est, les scènes qui m'y semblent réalisées le sont complétement,
ardemment et lucidement ; elles sont d'un homme pour qui
ses personnages existent, qui possède le sens inné des rapporti
intimes entre les êtres et sait les manifester visiblement dans l'action -et c'est presque le tout de l'art dramatique. Dans lesDtux
Forus, ce qui m'intéresse, ce n'est pas le motif central: l'amour
capable d'infuser à l'homme l'audace, la force et les vastes
ambitions ; mais justement l'audace, la force et les ambitions
qu'il détermine ; on peut enlever le motif, le drame à mes yeux
ne sera pas diminué ; nous y perdrons quelques scènes de
passion, d'allure un peu trop littéraire, où s'étale une sorte de
" claudelisme ", enTeloppé parfois du jargon unanimiste le plus
froid; nous y perdrons un conflit largement posé,qui n'est ni sans
beauté ni sans grandeur ; nous y perdrons l'unité de la pièce
qui se développe d'un seul rythme avec une indéfectible
rigueur•.. Mais quand j'aurai signalé des qualités de composition
qui déjà sont très remarquables, je n'aurai pas encore touché le
point essentiel. Le motif 6té, reste l'acte. Pour quelque raison
qu'il agisse, ce sont les actes d'ingénieur de l'ingénieur Sériès
qui m'émeuvent, soit qu'il se trouve en face de ses collaborateurs
intimes, soit de son conseil d'administration, soit des délégués
ouvriers. Voilà peut-~tre la première pièce moderne dans
laquelle un ingénieur vive, dans laquelle une grève ne soit pas un
concert de bruits de coulisse, dans laquelle le mot "chantier "
ne sonne pas abstraitement et dans laquelle il soit parlé

NOTES

d'affaires avec émotion et puissance. Les forces sont en présence,
elles se mesurent, elles s'affrontent, elles jonglent avec des
chiffres, des délais, des raisons grossières; mais il n'est pas de
matière grossière, en état de tension. L'ingénieur Sérièa
Taincra-t-il ou non ?- Avec cela M. P. Jouve a fait un drame,
tout au moins plusieurs scènes de drame. Elles appellent le
théitre. Elaguées de quelques images, elies y vivraient toutes
seules. Leur force intime, leur attaque directe, leur style
révèlent un dramaturge-né. Comme il est doublé d'un poète et
sait surmonter le poète, nous espérons beaucoup de lui.

H.G.

•

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

LETTRES ALLEMANDES
WOHIN TREIBEN WIR? (OÙ ALLONS-NOUS?)
par Juli1t1 Meier-Gratjè (S. Fischer, Berlin, 1913).

•

Quand on écrira l'histoire des relations intellectuelles entre
la France et l'Allemagne à la fin du XIXe siècle, il est un
nom qui s'imposera : celui de Julius Meier-Graefe. Nul autant
que celui-ci n'aura servi la cause de la culture française auprès de
ses compatriotes. Depuis plus de vingt ans, sans fatigue, il joue
son rôle d'intermédiaire, de " Vermittler ". C'est MeierGraefe qui a, sinon découvert, du moins acclimaté les impressionnistes français en Allemagne. Tour à tour il a lutté pour
Manet, Monet, Degas, V an Gogh, Cézanne ; il leur a préparé
un public, trouvé des acheteurs, conquis une influence qui
excite encore mainte jalousie. Ce critique d'art auquel on
reproche son dilettantisme, cet esthéticien d'avant-garde dont on
raille parfois les annonciations périodiques, cet amateur de beauté
dont la gallophilie est suspecte à certains, n'a-t-il droit qu'à
notre seule reconnaissance ?
A y regarder d'un peu :près, c'est bien la culture allemande
qu'il entend servir. Qu'il parle de Versailles ou de Pqtsdam,
de Cézanne ou du Greco, qu'il vante Paris ou critique Berlin,
c'est à son peuple qu'il pense. Comme les grands Allemands
d'autrefois qui ne furent si durs pour leur pays que parce qu'ils
le voulaient plus un, plus libre, plus fort, Meier-Graefe n'est
si sévère pour la culture du Reich que parce qu'il la voudrait
digne d'hériter de notre passé et de s'imposer au reste de
l'Europe.
Cette culture, quels reproches lui fait-il? On parle trop d'elle:
" Si l'usage qu'on fait d'un mot était, dit-il, un sftr garant de
l'existence de la chose qu'il représente, notre culture serait

NOTES

colossale, comme nos gare!. " Mais il est à craindre que ta
notion ne perde en profondeur ce qu'elle gagne en étendue.
Il est des mots qui grandissent démesurément : le mot culture
finit par ressembler au chapeau haut de forme qu'on voit
dans la maison de Gœthe à Weimar : un petit bonhomme
s'amuse à le mettre, et il lui descend jusqu'aux épaules de sorte
qu'on ne voit plus rien de la tete.
Il semble, dit Graefe, que par toute l'Allemagne on obéisse
à ce mot d'ordre " Reste à tes affaires". La culture y est
devenue elle aussi une affaire. Le pauvre Michel, autrefois si
riche avec ses poches vides, répand dans tout le monde, " sous
la pression de ses canons, une civilisation empruntée à l' Amériqve, et il croit entreprendre une croisade". Ce qu'il prend
pour une chose sacrée, ce qu'il appelle sa culture, tient encore
presque tout entier dans les signes extérieurs de la civilisation :
livres bien imprimés, wagons-couloirs, meubles confortables,
chauffage central, fastes du cirque Reinhardt. Il y a plus, il
y a mieux si l'on veut : des universités parfaitement organisées,
où le travail se débite comme à la machine, des laboratoires
modèles, des sculpteurs qui savent le jeu des lignes, des peintres
qui ont le sens de la couleur, des architectes capables d'adapter
un grand magasin, une gare, un hôtel aux besoins du jour.
Formes, couleurs, matière, histoire, technique n'ont plus de
secrets. L'Allemagne enfante un monde prodigieux par la
richesse du détail, imposant par les effets d'ensemble : "Massenwirkungen ".
Tout cela pourtant ne constitue pas une culture. Selon
l'auteur, on 1ent la misère profonde de cet effort, quand, sortant
du Berlin moderne, on se promène à Potsdam, où " les choses
visibles, mystérieusement, évoquent mille choses invisibles auxquelles elles se rattachent. La beauté n'a pour nous de valeur
que lorsqu'en elle quelque chose dépasse la chose belle, l'œuvre
créée ; lorsque celle-ci nous révèle une volonté plus haute, un
infini par delà les choses finies."

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

C'est cette haute relation spirituelle entre les œones et les
hommes, cet idéal qui seul donne à la culture d'une nation
son unité, son harmonie, sa valeur impérissable, que cherche en
vain Graefe dans le nouvel empire. Tandis qu'en France on
rencontre encore " ce merveilleux instinct du jeu qui est français", tandis qu'on y voit des passionnés de l'esprit, des artistes
dont l'idéalisme ne recule point devant les conséquences extrêmes ; ruine et anéantissement d'une vie politique compromise,
en Allemagne les artistes eux-mêmes considèrent leur art du
point de vue des affaires, de l'intérêt personnel ou national, et
s'ils s'unissent pour protester (" Deutscher Künstlerprotest ")
contre l'achat d'un tableau français dans une ville hanséatique,
ce n'est point au nom d'un idéal esthétique, mais pour dea
gros sous.
Il faut dire que cette maladie d'industrialisation n'est pas
proprement allemande ; et aussi - Meier-Graefe le sait bien qu'il reste en Allemagne des idéalistes qui n'ont point manqué
de répondre à cette levée de boucliers - ou de caducées avec la fermeté qui convenait. Mais, et c'est ce que déplorent
nos voisins, les idéalistes chez eux demeurent isolés, sans contact avec leur peuple. Une nation qui était hier encore celle
des poètes et des penseurs se trouve tiraillée entre un idéalisme
qu'elle ne pouvait désapprendre et un matérialisme qui la grise.
On pourrait dire d'elle cc que dit Meier-Graefe de son empereur : " une personne de bonne volonté qui parle comme
Barberousse et tente d'agir comme un Américain ".
Est-il une conciliation possible entre ces forces anarchiques
au milieu desquelles on se débat ? Reviendra-t-on à cette conception qu'avait Gœthe de la culture, à cet "effort de toutes
les puissances humaines pour organiser le chaos ", à cet ordre,
à cette unité, à cette harmonie qui naît dans la richesse, et
malgré la richesse des relations nouvelles de l'homme avec
l'µnivers ?
Meier-Graefe ne croit cette ,ynthèse possible 9ue par un

NOTES

99 1

retour à l'idéalisme ancien, par un retour aussi à la tradition.
L'~eman~ d'aujourd'hui a .-olontaircment coupé les ponts
derrière lui. Il a cru que surgirait de son seul effort et de
toutes pièces, une " Deutschland-Athcne " si neuve, si ;rande,
que le passé en serait aboli. Or l'Allemagne est grande; elle est
riche, riche d'expériences, de découvertes, d'œuvres; mais à
cette richesse et à cette grandeur il manque le style, " die
mnere Form. " C'est dans l'exemple du passé qu'il lui faudra
retrouver "cette éneq~ie d'ordre purement spirituel", cette
"~spiration infinie ", cette volonté d'atteindre à l'impossible
qui firent grandes l'époque de Fréderic II et celle de Gœthe.
Tandis qu'en France se perpétue "l'apparence au moins de la
beauté", que les écrivains et les peintres s'y sentent les héritier,
d'une tradition dans laquelle ils se meuvent à l'aise que la
,
'
eu1ture n est point pour eux " chose d'église ", mais chose
~'instinct, que leur art a ses racines profondes dans les qualités
mnées de la race dont il est l'expression organique, art et culture en Allemagne continuent de ressembler au chapeau de
Gœthe trop grand pour la tête d'un enfant.

F. B.

�99 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

DIVERS
NICE, CAPITALE D'HIVER, par Rohtrt dt Stmza (BergcrLevrault, 7 fr. 50).
Voici un gros livre; le début probablement d'une série,
intitulée : " L'avenir de nos villes, études pratiques d'esthétique urbaine", et dont je ne parlerais probablement pas dans
cette revue s'il n'était écrit par M. Robert de Souza, et si
M. de Souza n'était l'auteur de ce petit livre, si plein de
choses, qui fut discuté ici même : Du Rythme en françaiJ.
M. C. Mairclair a écrit autrefois dans un recueil qui s'appelle,
je crois, Idées f!Îflantu, un article qui mérite d'être relu, sur
l'identité et la Fusion dts Arts. II y faisait ressortir l'autorité et
le poids que donne au critique qui s'occupe d'un art la
fréquentation et la pratique des autres arts, l'intelligence que
peut répandre tout à coup sur une beauté poétique le sentiment
ou l'idée de son analogie avec telle beauté picturale ou musicale.
En général la critique française ne s'est guère engagée dans
cette voie, elle s'est bornée assez exclusivement au fait littéraire, tandis que la critique littéraire anglaise ou allemande se
considérait davantage comme un chapitre de l'esthétique
générale. Il serait d'ailleurs possible de discuter les avantages
et les inconvénients de cette spécialisation, et les Anglais pourraient aussi bien regretter l'absence d'un Sainte-Beuve dans leur
XIXe siècle que nous pouvons déplorer dans le nôtre le manque
d'un Walter Pater.
Le cas de M. de Souza mérite en tous cas d'être signalé,
et il le mérite d'autant plus qu'après l'avoir loué de cette
diversité, il faut lui savoir gré d'une unité très volontaire et
très nette. Du Rythme en françaÏJ et Niu capitale d'Hifler sont
deux exemples techniques qui prennent place dans un même

NOTES

993

chapitre d'esthétique, un chapitre dont un livre ancien de M. de
Souza laissait, dans son titre seul, apercevoir déjà l'esprit, celui
qui s'appelait: La Poésie populaire et lt LyriJme sentimental. L'auteur
s'attache aux faits élémentaires, populaires, de la poésie, ou de
l'architecture, il les tient pour les bases indispensables des
formes supérieures et raffinées, il veut d'abord les élucider et
les ordonner. La disposition, la ligne spontanée que prennent
les valeurs rythmiques dans le langage, que prennent les valeurs
de végétation ou de pierre dans une cité qui vit et croît
normalement, voilà les éléments naturels qu'il faut en premier
lieu discerner. La poésie, l'architecture urbaine, se construisent,
en épousant leurs courbes, sur ces valeurs naturelles.M. de Souza,
dans Nice, capitale d'Hifler, nous montre, en s'appuyant sur des
exemples et une pratique qui ne nous sont guère venues encore
que de l'étranger, la nécessité, pour toute ville, d'un plan
régulateur pour son passé, d'un plan d'extension pour son
avenir. Peut-être pourrait-on reprocher à Du Rytlzmt t11
franrais un excès de plan régulateur et de plan d'extension
dans l'image qu'il présente de la poésie française, et, de l'architecture à la poésie, quelque manque de souplesse dans le
mutandis mutatis. Mais je n'écris pas une étude d'ensemble sur
son œuvre, et je m'en tiens à Nice.
Son livre d'esthétique urbaine su.r Nice ne saurait être q:u'une
série de lamentations, et M. de Souza donne du développement
matériel, édilitaire de Nice, un tableau tel que l'on se demande
si vraiment toute l'œuvre de bassesse et de laideur n'a pas
été irremédiablement consommée. On a un regret de voir
l'auteur dépenser tant de compétence, de travail et _de talent
pour une cause perdue. On se demande alors pourquoi la cause
est perdue et l'on est amené à certaines conclusions générales que
d'ailleurs, je le reconnais, M. de Souza, ayant écrit son livre
d'abord en articles pour un journal de Nice, ne pouvait guère
hasarder devant son public.
M. de Souza, espérant que ses études d'esthétique urbaine
11

�994

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

seront continuées, indique, comme livre, à faire, après Nice,

capitale d' Hiver: Mar1eilk, porte de l'Orient; Lyon, métropole du
travail; Nancy, la Ruche de l'Est; Paris, reine de l'Occident.
Acceptons ces titres, bien que le dernier, dans une série d'esthétique urbaine, sonne assez mal pour la capitale d'Europe qui,
avec Rome,s'enlaidit de la façon la plus inflexiblement progressive.
Ces quatre derniers titres n'en ont pas moins une signification
humaine : ils désignent des organismes de santé, de travail.
Mais Nice, capitale d'Hiver a-t-il un sens ? Cela ne signifie pas
capitale de l'hiver, titre qui s'entendrait assez bien de
Petersbourg. Cela ne veut pas dire non plus : capitale de la
France en hiver. Il faudrait entendre capitale des hivernants,
c'est-à-dire de deux catégories de gens : les maladei, les oisifs.
Laissons les malades de côté : ils viennent demoins en moins à
Nice, et ce ne sont pas eux qui imposent à une ville, en droit et
en fait, ses exigences édilitaires. Restent les oisifs, généralement
étrangers, issus d'Amérique et de Russie. Quel élément de beauté
l'esthétique, urbaine ou autre, peut-elle tirer de la .1 C'est
M. Barrès, je crois, qui dit que l'invasion de tous les rastaquouères de l'univers nous a• forcés à ne grouper sur la Côte
d'Azur que des idées communes (et d'abord ce nom ridicule
dft à M. Stéphen Liégeard). La même nécessité qui nous Y
fait placer des idées communes y fait -pousser des bâtisses
communes. Je prends les premières lignes du livre de M. de
Souza: " Nice est un de ces points du globe, célèbres, que
tout le monde connaît avant de les avoir vus. Les lignes,
les plans du paysage vous sont rendus familiers par les affiches
et les cartes postales. '' Soit. Mais, parmi ces lignes et ces plans,
toute ville célèbre, surtout sous le ciel clair de la Méditerranée,
impose d'abord un point dominant, un sjgne capital, u~ chef
vivant du paysage, Notre-Dame de la Garde à Marseille, le
Vésuve à Na pies, l' Acropole à Athènes, les cierges blancs des
minarets à Constantinople. A Nice ce chef ne manque pas,
qui occupe dans la baie la place de la Tour Eiffel dans

NOTES

995

l'horizon de Paris : c'est le Casino de la Jetée-Promenade.
Sur la mer de Nice il emplit, il hallucine le regard, et la baie
des Anges ne se voit pas plus sans lui que le golfe de Naples
sans son volcan. On ferait le tour de la Méditerranée et même
du monde sans rencontrer rien de plus cyniquement outrageant,
sans trouver l'analogue de cette énorme ordure, posée au milieu
des plus admirables lignes, gratuitement, pour être là, pour
railler, pour infecter, pour rappeler horriblement que ce ciel,
ces montagnes, et cette mer sont les sujets et les servants de ce
qui tient dans le mot et la chose d'un Casino. M. de Souza
a beau nous parler d'embellissements, de rénovation édilitaire,
tant que les Niçois n'auront pas détruit cette Bastille et purifié
leur baie, nous les mettrons dans le même cercle de l'enfer
esthétique que les accroupis de Vendôme.
Je ne ~ais d'ailleurs pourquoi j'ai l'air de m'en prendre ici
à M. de Souza : car lui-même donne d'autres exemples, aussi
énormes, du béotisme niçois. Il laisse l'impression que le mal
passé qui est fait, le mal futur qu'il est impossible d'empêcher,
rendent son livre aussi inutile comme action que lamentable
comme tableau. Mais les questions qu'il soulève dépassent
l'horizon niçois. La dernière partie de l'ouvrage est une description
des efforts faits à l'étranger pour donner la beauté aux villes ou
pour la leur conserver. M. de Souza remarque que presque
toutes les fois qu'une ville étrangère met au concours un plan
d'embellissement, d'organisation ou de création urbaine, c'est
le projet d'un architecte français qui est couronné. D'autre
part la France vient incontestablement bonne dernière en
matière d'édilité esthétique. M. de Souza estime que la faute
en incombe à l'administration et aux polytechniciens. Sont-ils
les seuls coupables 1 Renvoyé à M. Faguet pour " le règne de
l'incompétence" et à M. Maurras pour " l'omnipotence de
l'élection politique. "
A.T.

�997

NOTES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

•••
D1ux1kM1t LIST! DE souscJUPTEURS à l'édition monumentale
de Une Saison en E,1.ftr par Arthur Rimbaud.

Exemplaires surjapm, imptri4l à 100.frm,a: MM. H. Lamertin,
Bruxelles; E. Lemercier; Mme Georges Tamme.
Exemplairts sur r;ergé à la cwe Y an Gt/Jer Zo11e11 à 50 fra11u:
MM. Roger Audouin ; Jean d'AxenofF, Kief; René Barri.lion;
Ivar Campbell, Wa,hington; G. Centueroz.ewer, Varsovie;
François Coulon; Cuenod, Vevey; Joseph Desaymard;
F. Fraenkel, Berlin ; Edwin Frank.furter, Lausanne; Melle
Henriette Gespcrt, Bruxelles; MM. Marcel Groult ; Charles
Herbiet; Stuart Jcnk.ins; MMellea Gaby Kessel-Little; Lilli
Lieser, Vienne; M= Émile Mayrisch; M. A. Mollat;
Mme Hélène du Pasquier; MM. Yves Refoulé; Eugène
Rouart; Georges Roimcau, Odessa; Alfred-Jean Rumpelmeyer;
Jean Ryeul; Rémy Salvator; Henri Thuile, Le Mex (Égypte);
Téodor Toeplitz, Varso..-ie; Alfred Vailette; Henrique de
Vilhena, Lisbonne.

Les souscriptions à cet ouvrage de grand luxe, dont le but
premier est d'honorer la mémoire du grand poète, sont reçues
à Paris: chez l'imprimeur Pichon, :z 1, boulevard de Sébastopol;
à la Nouvelle Rlflue Fra11çaiu, 35, rue Madame, et au Mtmvt
de Fralllt, 1.6, rue de Condé. Le tirage, limité à 50 japon et
100

holb.nde, se fera prochainement.

•••
SouscRJPTlON

POUR L'!iu:cr10N o'UH MONUMENT

à EMMANllEL

SIGNORET.

Voici quelle était la liste des souscripteurs au
Edmond Théry
Henri Dagan

20

Novembre:

100

s

10

Edmond Pilon
100
Louis Giniès
Pierre Jourdan
5
40
Henri Bertin
10
Ch. Gatcau
Conférence Emile Sicard, à Salon
414.50
20
Paul Souchon
JO
Emile Sicard
Marcel Provence
5
Joseph d'Arband
5
Lucien Rolmer
5
Conférence Marcel Provence, à Lançon 53
JO
Emile Ripert
:zo
Jean de Pierrefeu
10
Aleundre Hérenger
JO
A Dragon
20
Edmond J alou:r
:zo
Léo Coren
Gabriel Boissy
5
10
E. Sansot
20
J. Gasquet
10.1.5
Schlesinger
90
Séance à Lançon
Ville de Lançon
126.85
Séance à Pelissanne

us

André Gide
Mercure de France
Nouvelle Revue Française

30

so
30

La souscription reste ouverte ; adresser les envois et la correspondance à M. Louis Giniès, 17, B'nrd Raspail à Paris.
" Est-il temps, peut-~tre, - nous écrit M. André Gide, en
nous envoyant sa cotisation - de rappeler aux admirateurs de

�LA NOUVELLE REVUB FRANÇAISE

Signoret, ou de leur faire connattre, que le poète qu'ils honorent
n'a pas laissé seulement des vers admirables, mais aussi une
veuve et trois enfants dans une situation bien voisine de la
misère.
Peut-être quelqu'un de vos lecteun est-il en position d'obtenir pour eux an secours."

•••
Un certain nombre de matinées littéraires sont organisées au
Salon d'Automne par M. Pierre Jaudon. La conférence d'ouverture a été faite par M. Jean Muller. Puis M.André Thévenin
a parlé de Paul Claudel. Et voici le programme des seances qui
n'ont pas encore eu lieu :
4 Décembre: Le, tmdanw actutlks dl kz pol1it en Allemagr,t.
Conférence de M. Félix Bertaux.
9 Décembre: Ler Caliitrr d'Aufaurd'liui.
Conférence de M. Léon Wcrth.
11 Décegibre : L' Œuvrt dl Ck. PlgMJ tt le, Caliin-1 dl 14

Quinz;aine.
Conférence de M. François Porché.
18

Décembre : Lt Comll dl Gobineau.
Conférence de M. Tancrède de Visan.

Prêteront Jeun Concoun :
Mmea Suzanne Despm, Madeleine Roch, Séphora Mossé,
Sylvette Fillacier, Marcelle Schmitt, Alice Tissot ;
MM. Lugné-Pol!, Jean Hervé, Jouvey, Armand Bernard,
Jacques Robert, Millet.

•••
C'est par erreur que le Théitre du Vieux Colombier a
annoncé à son programme paru dans la Nour,t//e R.tr,ut Française
du 1er septembre 1913 la représentation de L'Esfant g/JJ/ th,

999

NOTES

Mo11d1 Ouidtntal, "traduction inédite" da chcf-d'œuvre de

J. M. Synge.
La pi&amp;:c, sous le titre: Lt Baladin du Montk Orcidtntal, a
été traduite par M. Maurice Bourgeois et lui appartient exclusivement en tous droits de traduction, public.1tion et représentation française ; et c'est M. Lugné-Pol!, directeur du Thé~trc
subventionné de l'Œuvre, à qui M. Maurice Bourgeois avait,
depuis plusieurs mois, donné pleine autorisation de faire jouer
sa traduction, qui la représentera incessamment sur la scène du

ThéAtre-Antoine.

•••
Nous apprenons que le prix Nobel pour 191 3 vient d'être
décerné à Rabindranath Tagore, de qui nous publions dans cc
numéro une série de ~mes.

•••
Le Jeudi 4 Décembre, à 4 1/2 heures, M. André Gide fera
une conférence sur l'œuvre de Tagore au ThéAtre du Vieux
Colombier.

•

•

•

Au moment de mettre sous pre se, une très triste nouvelle
vient nous surprendre; on nous annonce la mort de Louis
Nazzi. Nous le savions depuis longtemps malade, mais rien ne
nous faisait prévoir sa fin prochaine. Tous ses amis de la
Nour:tlle Rtfl~ Fr1111çaist sont douloureusement affectés et adressent à ses. parents leurs condoléances sincères. Dans notre
prochain numéro Jacques Copeau lui rendra l'hommage que
son talent, sa force de vie et sa générosité lui ont mérité.

�LES REVUES

Rxvuis

1001

LES REVUES

1000

FRANÇAISES.

Il n'est pas trop tard pour citer quelques extrait! du fort
curieux article que Mme Simone a consacré dans le TEMPS au
théatre américain. Elle nous y signale une sorte de bouillonnement singulier qui présage peut-être une époque "élisabéthaine ".
On donne une " première". Il y a dans la salle les critiques qui,
entre les dix speetacles qui leur sont offerts ce soir-là, ont choisi,
bien entendu, celui qui leur était sympathique. Fort peu d'acteurs;
fort peu d'auteurs dramatiques ; quelques amis de l'auteur et des
acteurs ; et le public - tout simplement. Ici, pas de repétition
générale ; pas de " couturières " ; aussit6t que la pièce est sue
- quelquefois même avant, - on joue, on est dans la nécessité de
jouer.
La pièce commence; le public est extrbnement attentif I La proximité de la rue, si rassurante pour les gens qui craignent l'incendie,
et l'absence de portes pour séparer la salle des vestibules ont bien
quelques petits inconvénients : vous entendez les tramways passer,
les automobiles corner, Ica vendeurs de journaux crier les nouvelles,
le fracas du chemin de fer aérien quand il est voisin du théâtre. Au
cœur de l'hiver, quand les tuyaux dorés des calorifm:s sont lents à
s'échauffer, les terribles coups de marteau de la vapeur s'ajoutent,
sur la scène et dans la salle, à toua les bruits que je viens d'énumérer.
Rien ne trouble, rien ne dérange les Américains : ils sont habitu6,
me dit-on.
La pièce suit son coun. Dans les entr'actes, un orchestre joue des
airs réconfortants et des petits garçon• n~gres YOUS offrent de l'eau

glacée. Il y a en général, à un moment de la soirée, un nombre
suffisant de rappels pour permettre à l'auteur de prononcer un petit
diacours. Le directeur, qui va et vient entre aea différents thé.ltrcs,
ae mele aux groupes à la sortie, à moins qu'il ne soit au Canada, en
Louisiane ou en Californie. Les acteurs interrogent leurs amis. Tout
le monde attend la presse du lendemain.
Elle est rarelllcnt unanime. Elle est toujours fort claire: les manchettes portent : ImmtnJt sucû1. Pilet rtrVissantt... ou Chute si11istrt.
Pilet dlttstab/t ... Et les acteun sont traités de m!me : c'est un pays
ou l'on vous dit votre fait. li y a, parmi les critiques de New-York,
quelques hommes ffllinenu, spirituels et pleins de goClt, rarement
d'accord. Leurs jugements excellents ne sont guère plus enveloppé!
que ceux de critiques improvisés. Lorsqu'on a lu un journal, on sait
toujours à quoi s'en tenir. On n'est perplexe que si l'on a le malheur d'en lire dCWL

•••
M. Augustin Hamon, dans la revue

FLAMBERGE

étudie Clsar

et Cliopatre de Bernard Shaw. Il cite Shaw lui-meme.
"L'originalité, dit Shaw, donne à on homme un air de franchise, de générosité et de magnanimité, car son originalité lui
permet d'estimer la valeur de la vérité, de l'argent ou du succès,
sans tenir compte des conventions et de la morale habituelles ".
Aussi, César prodvit une impression de complet désintéressement
et de complète magnanimité et il n'agit qu'avec un entier égotsme.
" C'est dans ce seul sens qu'un homme est naturellement grand ;
c'en dans cc sens que j'ai représenté César comme grand. Ayant de
la vertu, il n'a pas besoin de bonté. Il n'est ni clément, ni franc, ni
généreux, car un homme qui est trop grand pour vouloir se venger
n'a rien à pardonner ; un homme qui dit des choses que craignent
de dire d'autres gens, n'a pas besoin d'être plus franc que ne l'était
"Bismarck. Et il n'y a aucune générosité à donner des choses dont
on n'a pas besoin, à de, gens dont on a l'intention de se servir".

�1002

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

TABLE DES MATIÈRES

•••
Faut-il attribuer à Racine le Triompl1t de Lulli aux Champ1Ely1!t1 qu'exhume l'abbé Bonnet et qu'il publie dans la REVuE
( 1 5 octobre). C'est une lettre mythologique mêlée de vers, qui
a l'aisance, le ton et le gonflement du grand siècle mais qui
n'ajoute rien i la gloire du poète de Blrhtiu. L'esprit en est
amusant mais facile :

Ctpmdant lt vitux mattht,
Aperttflnnt utte !Jme,
Mtt JO naulle a.flot
Et l'aborde en virtgt coups de rame.
Mais ooyant à son air
Que JOfl rorps n'tlflait pa, t1rcor la 1/pulture,
Il ne voulut poi11t la pamr;
Ce flll l'/Jme prit pour injure.

• ••
Signalons le num&amp;o d'octobre de /'Art et lu .Artistes consacré
par M. de Tressan a la Ptmtrm tn OrimJ et tn Extdme-Orient.
Entre cent reproductions curieuses, une planche en couleur
restitue pour nous one fresque du VIII• siècle japonais qui
orne le Temple Kond6 de Oryu-Ji. Elle nous semble digne
par sa grandeur, sa simplicité, sa sobre richesse d'!tre comparée
aux plus hauts chefHl'œuvre de l'art chinois ancien et aussi
bien de l'art des pré-renaissants d'Italie.

•••
La vaillante revue populaire de diffusion arti tique Note 1ur
lu Âr/1 que dirige M. Ro,noblet nous offre les résultats émouvants de la méthode directe de Mel1• Marchand, profes·eur de
musique i St Quentin. Ses pl:tites élèves pensent en musique et
elles écrivent des narrations musicales du plus vif intérêt. Avec
les sports, la gymnastique rythmique et "l'écriture musicale",
quelles générations nous prépare-t-on 1

CONTENUES DANS

LE TOME X

{JUILLET-DÉCEMBRE

1913)

FRA. ÇOIS-PAUL ALIBERT
15

(LV)

. 195

(LVI)

Le Puits et le Laurier . . . . . .
HENRI ALIÈS
Le Fruit plein de cendres.

.

.

.

.

.

MICHEL AR...~AULD
Deux livres sur Proudhon. . . . . . . . 527 (LVIII)
Etudes de psychologie litté-raire, par
Louis Cazamian . .

.

.

.

.

Etudes de psychologie litlé-raire, par
Louis Cazamian .

.

.

.

8o2

(LIX)

950

{LX)

HENRI BACHELIN
Philémon, vieux de la tJicille, par
Lucien Descaves .

.

.

150
(LV)
634 (LVIII)

.

Vie de Satnuel Belel, par Ramuz.
ANDRÉ BAINE
Poèmes . . . .

. . . . ...

.

.

701

(LIX)

t6o

(LV)

324

(LVI)

FÉLIX BERTAUX
Lettres allemandes : Frtitagskind, par
Otto Flake. . . . . . . .
Lettres allemandes : France et Alle•
magne : Littératures comparées, par
Aug. Dupouy. . . . . . . . .
Lettres allemandes : J nf11U11ce du théâtre
français sur le théâtre alle111and de
r870 à r900, par Paul Fritsch . . .
Lettres allemande : Wohin Treiben Wir1
par Jnlius Meïer-Graefe . . . . .

651 (LVlll)

988

(LX)

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RENÉ BICHET

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Poèmes.

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Poèmes.
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LOUIS DUMONT-WILDEN
Camille Lemonnier .

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EDOUARD DOLLÉANS
L'E,wers du Mu.sic-Hall et Prrou.
Poucette et quelques autres, pa;
Colette Willy . . . . . . .

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11

,,
1

Sur quelques ballets de transition .
La Marchande de petits pains pour
les canards, par René Boylesve . 31 3
:Manuscrit trouvé dans une île, par
Luc Durtain
.
. .
Arl_, Chrétien, par Georges Desvalheres. . . . . . . . . .
Devant le monument de Catulle
Mendès.
Nouvelles .Asiatiques, par le Comte
de Gobineau
Laure, par Emile Clermont
A propos des Degas de la Galerie
Manzi. . . . .
Au Musée du Louvre
Le Génie de Flaubert, par Jules de
Gaultier . . . . . .
. . 616
Dans les Rues, par J.H. Rosny aîné et
Sépulcres blanchis, par J. H. Rosny
jeune. . . . . . . . . . 630
A propos de deux livres de l\.f.André
Suarès: Idées et Visions et Trois

(LVII)

16c]

JACQUES COPEAU
Dingo, par Octave Mirbeau
130
(LV)
Jfarie-Magdeleine, par Maurice
Maeterlinck. . , . . . . . 146
(LV)
Stanislas Wyspianski et le théâtre
polonais . . . . . . . . . 299
(LVI}
Un essai de rénovation dramatique; le Théâtre
du Vieox Colombier . . . . . . . .
337 {LVII)

. '

1

354

PAUL CLAUDEL

11

1

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1

Le
Le
Le
Le
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Grand
Grand
Grand
Grand
Grand

ALAIN-FOURNIER
.Meaulnes (I)
Meaulnes {II) .
Meaulnes (III) .
Meaulnes (IV) .
Meaulnes (fin) .

155

297

(LV)

Hommes.
Psycbl, par Gabriel Mourey . . .
Suzanne Desprès dans Hamlet . .
Introduction aux matinées de poésie
du Théâtre du Vieux Colombier.
Les Livres du Temps, par Paul
Souday . , . . . . • . ,
Les premiers spectacles du Théâtre
du Vieux Colombier .
Le Phalène, par Henry Bataille .
Les De11x Forw, par P.J. Jouve

(LVI)

78

(LV)
(LVI)
376 (LVII)
559 (LVIII}
731
(LIX)
213

HENRI GHÉON
A propos de PJnélope et de Boris
Godounov . . . . . . . . 133
711.lien devant un public "averti'' . 142
Riqud à la Houppe au Théâtre
Français. . . . . . . . . 147
!tf arihe et Marie, par Edouard
Dujardin. . . . . . . . . 149
Chronique de la Poésie: La Tapisserie de
Notre-Dame, par Charles Péguy. Alcools, par Guillaume Appollinaire.Le Page de la Vie, par Maurice
Rostand. - De Théophile Gautier
poète, etc.. . . . . . . . . '. 282

(LV)

{LVI)
(LVI)
(LVI)
(LVI)

Souvenirs de la Com d'Assises (I) .
Souvenirs de la Cour d' Assises (Il).

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665

(LIX)

893

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ANDRÉ GIDE

(LV)
{LV)

(LVI)

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(LV)

1

COMTE DE GOBINEAU

864

Adélaïde

(LX)
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ANDRÉ DE HEVESY

(LVI)

Sur le Comte de Gobineau. .

,

852

'

{LX)

1

�JEAN SCHLUMBERGER

VALERY LARBAUD
Lettres anglaises : Œuvres Complètes
de Francis Thompson. -Francis
Thampson, par S. Rooker.-Poems
parAliceMeynell. . . , . : 319 (LVI)
Lettres anglaises : William-Ernest
Henley, par L. Cope Cornford. La Saison 1913. . . . . .
636 (LVIII)

Le Mur . .

33

(LV)

. .

. .

(LV)
(LV)
(LVI)

459
louin
Les Vivants et les Morls, par la
f62
Comtesse de Noailles.

(LVII)
(LVII)

Petits Dialogues sur le théâtre et

ROGER MARTTN DU GARD
. .

{LV)

Essais de critique liltéraire et
philosophique, par René Gil-

LOUIS LEFEBVRE

Jean Barois (fragment)

Chronique du Théâtre: La Pisanelle,
126
par Gabriele d' Annunzio
La Gloire A mb11lanctère, par
Tristan Bernard. . . . . 148
Exposition Théo Van Ryssel158
berghe.
La Khovanchtchina, par Mous
sorgsky . . . . . . . 303

l'art dramatique, par Edmond

. • 546 (LVIII)

Sée. . . . . . . . . 473

(LVII)

Heures et Rêves, par Gérard
622 {LVIII)

Mallet .

DARIUS MILHAUD

Le Chartisme, par Edouard

Les " Festspiele '' d'Octobre à
Hellerau . . . . . . .
82 J

(LIX)

655 (LVlll)
Dolléans
l'Appel des Armes, par Ernest
816
(LIX)
Psichari

FRANÇOIS PORCHÉ
Pire que la mort .

497 (LVIII)
JULES RENARD

Lettres à l'amie (1) .
Lettres à l'amie (Il)

5
1 79

(LV)
(LVI)

JACQUES RIVIÈRE
Le Roman d'aventure (fin) • . . . .

.

{LV)

Le Sacre du Printemps, ballet
par Igor Stravinsky, Nicolas
Rœrich et Vlaslav Nijinski .

Le Sacre du Printemps . . . . . . . ,

(LVI)
(LIX)

ANDRÉ SUARÈS
Chronique de Caërdal : Contraires.
Chronique de Caërdal: Pèlerins de
Sion . . • . . . . . . .
Ch,ronique de Caërdal : Shakspeare
a Pans . . . . . . . . .
Chronique de Caërdal : Mort d'amour . . . . . . . . . .
Chronique de Caërdal : Le plus
beau temps . . . . . . .

271

{LVI)

441

(LVII)

6o2 (LVIII)

778

(LIX)

934

(LX)

833

(LX)

. 452

(LVI!)

RABINDRANATH TAGORE
L'Offrande Lyrique (Traduction d'André Gide)

GASTON SAUVEBOIS
JÉROME ET JEAN THARAUD

La Culture française en Belgique,
par Maurice Wilmotte . . 314
Portrailset Souvenirs, par Henri
de Régnier . . . . . . 812

(LVI)
(LIX)

La Disgrâce de Nicolas Machiavel,
par Lucas Dubreton.

. . ,

�ALBERT THIBAUDE'l'
Chronique de la littérature: La Prtface de Stéphanie, par Paul Adam
Les Copains, par Jules Romains. .
Un livre sur Ronsard . . . . . . . , .
Le Roman, par Jean Muller . . .
Charles Blanchard, par Ch. L. Philippe . . , . . . . . . .
Le Najoléon de Notting-Hill, par G.
K. Chesterton, trad. Jean Florence
François Villon, sa vie et son temps,
par Pierre Champion. . . , .
R,main Rolland: l'homme et f:œuvre,
par Paul Seippel . . . . . ,
L'Aventure de Tltérèse Beauchamps,
par Francis de Miomandre . .
Nice, capitale d'hiver, par Robert
de Souza. . . . . . . .

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1 53

198
461

~LV)
LV)
(LVI)
(LVII)

623 (LVIII)
639 (LVIII)

792

(LIX)

807

(LIX)

966

(LX)

99 2

(LX)

CAMILLE VETTARD
La Bataüle à Scutari d'Albanie, par
J. J. Tharaud . . . . . . . 618 (LVIII)
Cltarlcs Dickens, par Algernon Charles Swinburne. . . . . . . 646 (LVIII)
XXX

Le Théâtre d' Hellerau. . . . .
Le Théâtre du Vieux Colombier .
L' Edition monumentale d' Une Saison en Enfer (Première liste de
souscripteurs
Théâtre du Vieux Colombier : programme des matinées poétiques.
L'Editioo monumentale d'Une Saison en Enfer (Deuxième liste de
souscripteurs) . . . . . . .
Souscription pour un monument à
Emmanuel Signoret . . . . .
Programme des matinées littéraires
du Salon d' Automne. . . . .

r. . . . . . .

474
483

(LVII)
(LVII)

487

(LVII)

655 (LVIII)
996

(LX)

996

(LX)

998

(LX)

LE GÉRANT : ANDRÉ RUYTERS.

Imp. SAINTE CATHERINE, Quai St-Pierre, I2, Bruges (Belgique).

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                  <text>Después de un "comienzo en falso" en noviembre de 1908 bajo la dirección de Eugène Montfort, el primer número "real" de La Nouvelle Revue Française apareció en febrero de 1909. La creación de “La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique", está a cargo de un grupo de seis escritores del que André Gide ha sido, desde el cambio de siglo, el líder. Conocerá a un público excepcional, renovando en equilibrados resúmenes, compuestos a su vez por Gide y el círculo de fundadores, luego por Jacques Rivière y Jean Paulhan, las perspectivas de la novela, el teatro, la crítica y la poesía contemporáneos. Todas las grandes tendencias y voces del período de entreguerras estarán representadas allí, "sin perjuicio de escuela o partido". De la revista nacerán en 1911 las Ediciones de la NRF, puestas bajo la responsabilidad de Gaston Gallimard, y de las que Paul Claudel, André Gide y Saint-John Perse serán los primeros autores. Después del doloroso período de la Ocupación cuando, de 1940 a 1943, La NRF renació en 1953, bajo la doble dirección de Jean Paulhan y Marcel Arland. La revista seguirá explorando los territorios literarios bajo la vigilancia de Georges Lambrichs, Jacques Réda y Michel Braudeau. Si la tirada de la revista ya no es comparable a la que este tipo de publicaciones podrían tener en el momento de su mayor audiencia, no deja de ser, dentro de un sistema editorial más amplio, un apoyo ofrecido a la creatividad literaria y, sobre todo, uno de los raros lugares donde se puede expresar una crítica libre, amplia y profunda sobre la literatura en formación, en Francia y en el extranjero.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1784977&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique, 1913, Tomo 10, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>Después de un "comienzo en falso" en noviembre de 1908 bajo la dirección de Eugène Montfort, el primer número "real" de La Nouvelle Revue Française apareció en febrero de 1909. La creación de “La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique", está a cargo de un grupo de seis escritores del que André Gide ha sido, desde el cambio de siglo, el líder. Conocerá a un público excepcional, renovando en equilibrados resúmenes, compuestos a su vez por Gide y el círculo de fundadores, luego por Jacques Rivière y Jean Paulhan, las perspectivas de la novela, el teatro, la crítica y la poesía contemporáneos. Todas las grandes tendencias y voces del período de entreguerras estarán representadas allí, "sin perjuicio de escuela o partido". De la revista nacerán en 1911 las Ediciones de la NRF, puestas bajo la responsabilidad de Gaston Gallimard, y de las que Paul Claudel, André Gide y Saint-John Perse serán los primeros autores. Después del doloroso período de la Ocupación cuando, de 1940 a 1943, La NRF renació en 1953, bajo la doble dirección de Jean Paulhan y Marcel Arland. La revista seguirá explorando los territorios literarios bajo la vigilancia de Georges Lambrichs, Jacques Réda y Michel Braudeau. Si la tirada de la revista ya no es comparable a la que este tipo de publicaciones podrían tener en el momento de su mayor audiencia, no deja de ser, dentro de un sistema editorial más amplio, un apoyo ofrecido a la creatividad literaria y, sobre todo, uno de los raros lugares donde se puede expresar una crítica libre, amplia y profunda sobre la literatura en formación, en Francia y en el extranjero.</text>
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                <text>Gallimard, Gaston, 1881-1975, Director</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�SÉJOUR DE STENDHAL A
BRUNSWICK
(FRAGMENT IN:BDIT' DU JOURNAL)

Après s'être convaincu, à Marseille, qu'il n'était pas né
pour faire un commerçant, Stendhal, gdce à la protection des
Daru, redevint fonctionnaire. Parti à la suite de Martial Daru
pour l'Allemagne, où l'on se battait, il est nommé, le 29 octobre
I 806, adj oint provisoire âux commissaires d_
es guerres. Il est
aussit6t désigné pour exercer ses fonctions à Brunswick, où il
artive le I 3 novembre. Il y resta deux ans, presque jour pour
jour. C'est pendant son séjour qu'il fut nommé, le I I juillet
I 807, adjoint titulaire aux commissaires des guerres.
La vie de Stendhal à Brunswick n'est connue, jusqu'a présent,
_que d'une manière très imparfaite. Beyle cependant tint un
journal assez régulier de son existence entre son arrivée à
Brunswick et le mois de novembre I 808. Ce journal était vraisemblablement divisé en deux parties : I 806-1807, et 18071808. Stryienski n'a connu ni l'une ni l'autre partie ; il pensait
détruits à la fois les cahiers de I 806 et I 807, que Stendhal
lui-même disait avoir perdus en Russie, et ceux de 1807 et
1808. (Cf. Journal de Stendhal, éd. Stryienski, p. 331 et 421,
notes.) Ce dernier fragment existait cependant; il a été la
propriété de Chéramy, puis a été acquis par M. Edouard
Champion.
Nous offrons aux lecteurs le seul fragment conservé du
I

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Journal de Stendhal pendant le séjour à Brunswick. Il ~t ex~ait
de l'édition intégrale, actuellement sous presse, qm paraitra
cette année même dans la collection des Œuvres Completts de
Stendhal, publiées sous la direction de M. Edouard Champion
(Librairie ancienne Honoré Champion).
HENRY DEBRAYE.

JOURNAL
DU I 7 JUIN 1 807 AU [ MOIS DE NOVEMBRE I 808]

Je commence ce cahier avec toute l'humilité qu'un
bon chrétien pourrait exiger de lui. L'aventure de M. 1
est une bataille perdue, cela m'apprendra le prix du temps.
Si elle ne m'a pas donné un moment sublime, comme
Adèle à Frascati, j'en ai tr-oüv( auprès d'elle de bien
délicieux.

Je ne veux en aimant que la douceur d'aimer.

Ce vers est presque vrai de mon ime, et non de mon
orgtJeil, c'est lui qui m'a donné de l'~umeur depuis Jeudi.
Je viens de prendre ma deuxième leçon de M. Denys
(44 francs pour douze leçons), j'en prends deux par
semaine, deux de M. Mancke, trois de M. Kœchy.
Je compte apprendre incessamment à monter à cheval.
Il p~raît que M. D [ aru] a trouvé de la suffisance à moi
à demander mon changement. Martial recommence à me
bien traiter, parce que je deviens flatteur. Je suis bien
Il s'agit très vraisemblablement de Wilhelmine de _Griesheim, fille du général-major de Griesheim. On sa~t que
Stendhal l'appelait Minette. Il en parle d'ailleurs plus lom.
1

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

547

avec tous les Français; Brichard, avec qui je suis le plus
lié, met souvent de l'aigreur entre nous, il a une jalousie
excessivement susceptible, il est jaloux de tout et d'un rien.
Je viens de lire le Ld. (sic) avec fruit ; je suis en train
de lire Tracy (Logique), Biran et l'Homme d'Helvétius.
J'ai là mes pistolets, auxquels Rasch vient de changer
la sous-garde, j'ai tiré une dizaine de fois, sept à huit cents
coups au plus. Tout mon bien consiste en 71 francs et
50 louis.
Si, comme le dit Biran, l'on n'a de mémoire musicale
que par les sons que l'on peut reproduire, il faut appr:endre
à chanter pour se souvenir des beaux airs.

M. : " Je serais bien ingrate si je ne l'aimais pas, il y
a si longtemps qu'il m'aime ! "

17 juin.
J'ai couru un grand danger ce matin : Brichard a lu
le commencement de ce journal, heureusement pas
jusqu'au bas de la première page.
Je viens d'être très mouillé en allant chez Brandes avec
le prudent Reol ; il est prudent par excellence,
Hier, j'ai été sur le point d'être hors de moi par le
plaisir que je me figurais dans mon enfance d'après les
Baigneuses de M. Le Roy et la pêche de Corbeau 1•
1
Les Baigneuses sont un tableau de Le Roy, professeur de
dessin du jeune Beyle à Grenoble; quant à la "pêche de Corbeau", elle eut lieu dans le Guiers aux Echelles (Savoie),
où Beyle était allé voir, vers 1791, son oncle Gagnon. (Voir rie dt Henri Brulard, H. et E. Champion, éd., t. II,
p. 182.183 et p. 165.)

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Musique au Chasseur vert, en revenant d'acco°:1pagnc~
M 11e de T. qui m'a conté son histoire avec L1by, qut
doit me rem:ttre des lettres ce soir et à qui j'en ai écrit
une.
Minette était jolie par la physionomie.
Nous avons tiré trente coups de pistolet, Str [ ombeck]
et moi, moi
mal.
.
.
On peut feindre un mois, deux mois, mais on revient
à son vrai caractère. Je ne mets pas mon capital à avoir
des femmes. Martial a eu, de dix-huit à trente-et-un
ans vingt-deux femmes à peu près, dont douze véritableme~t après une intrigue. J'ai vingt-cinq ans, d~ns l~s di~
ans qui vont suivre j'en aurai probablement suc. J aurai
vingt chevaux d'ici à ce que l'Age m'empêche d.e
monter.

tres

Jeµgi 18juin.
Minette chez l'intendant : " Vous m'avez fait l'autre
jour des questions, je puis bien vous en faire ~ne à _mon
tour : ce que vous faites pour M 11e de T. est-il sérieux,
ou vous moquez-vous d'elle r
, .
_ Pour vous répondre, il faudrait que vous m eussiez
répondu autrement l'autre jour.
:ous ai_ aimée ép~rdument et je vous aime encore ; 11 n ·est pomt de sacnfice,
poin/ de folie, etc. etc ... (Une déclaration_ véhémente, et
qui fut écoutée avec plaisir de coquettene sans doute.~
Me recevrez-vous encore quand vous serez Mme de Heert.
_ Certainement, mais je ne le serai pas de long-

Je

temps.
.
.
Le futur arrivant ~ermina là notre entretien, qm me
' .
'
.l
prouve que je ne suis pas encore confondu parmi ey

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

549

indifférents et que son sentiment pour H[eert] n'est pas
une passion.
J'eus beaucoup d'esprit au commencement de la soirée,
mais de l'esprit ridicule, à la Desmazure; le véritable
auraif tout au plus pu être senti par une Mme de Spiegel
(de Miroir), femme vraiment belle, mais qui dans huit
jours retourne à W eymar.
Mademoiselle de T. trouva encore un prétexte pour ne
me pas remettre les lettres de L. Elle lui parla avec feu;
il s'en alla vers les neuf heures, mais je m'aperçus que je
lui étais importun.
Minette et Philippine questionnèrent beaucoup M. de
Str[ ombeck J sur mon compte.
M [inerte] lui dit: "Je suis silre que Mina ne l'aime
pas, elle en a un autre dans le cœur. "
Phili[ppine] : "Dites-fl1oi: est-ce par hasard que vous
êtes venu l'autre jour au Chasseur vert?"
Str[ombeck] se met à lui conter qu'il n'en sait rien,
que je le suis venu chercher à cheval, etc.
Str[ombeck] à Mina, qui lisait une lettre allemande:
" Ah ! vous recevez des billets doux !
- Est-ce que Beyle vous aurait confié quelque chose r"
J'intéresse leur coquetterie. A dîner, j'ai beaucoup parlé
avec M. Empérius, qui a de l'esprit; mais en qui on sent le
manque d'âme (il n'a pas, dans la conversation, une étincelle de la chaleur de Corinne); il écrase entièrement
Str[ombeck]. Liby ne parle pas mal, il a quelque grâce,
mais il est loin de mys[ eif] 1 (ceci est mon histoire).

1

Moi-même.

�55°

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Vendredi, 19 juin 1807.
A cinq heures, je vais prendre ma premiere leçon
d'équitation du maréchal des logis Lefaivre, tête étroite.
Je vais tirer à La Mache avec Münchhausen et M. de
Heert. Je tire assez mal. Cette société me fait mal.
M. de Heert ressemble en bien à M. David, professeur de mathématiques, au physique et au moral. Taille
basse, sans grâce ni force, quelque bon sens, parlant bien
plusieurs langues, mais, ce me semble, ne s'élevant pas
jusqu'à l'esprit. Ç'est peut-être ce qui l'aura empêché de
remarquer que ma plai~anterie était contrainte. · Ils ont
commencé par plaisanter assez librement sur Minette .et
Mina; il ne tenait qu'à moi de Je prendre sur ce ton, mais
j'étais affecté assez vivement et, une fois l'occasion passée,
elle ne s'est plus présentée.
Heert a dit à M. de Str[ombeck]: "Je suis charmé que
M. de B[eyle] 1 aille avec moi, il me plaît beaucoup, etc.
(C'est une traduction.) II me trouve tout à fait bon, ne me
traite point en rival. "
Fortifier cette opinion dans ma course de demain.
Je crois que mesdemoiselles de Gr [ iesheim] savent que
Liby a demandé à M. de Siestorpf comment il devait s'y
prendre pour obtenir la main de M 110 de T.
Celle-là est forte. Il est assez enfant pour parler sérieusement, je ne le crois pas assez hardiment scélérat .pour
employer ainsi publiquement cette ruse. J'en serai pour
ma lettre.

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

Je me suis barbouillé,aux yeux:'de Mme de Str[ ombeck ],
en faisant un soir un peu le Valmont. Ce n'est pas la
premiere fois qu'il m'arrive de frapper trop fort.
·
M. de Lauingen m'a invité à dî_ner à Lauingen, ensuite Madame et Mesdemoiselles de G[ riesheim ], M. de
Heert, M. de Str[ ombeck]. Ces dame·s reviennent le soir,
Str[ ombeck] et moi allons à Grossen Twilpstedt.
Ce matin, à une heure, en revenant de La Mache de
passer deux heures avec MM. de Heert et Münchhausen, j'ai eu deux heures d'un dégm1t de tout au mo,nde,
même de l'Homme d'Helvétius, que je lisais alors, et qui
me semble le bon sens même. Je trouve plus dans un de
ses chapitres que dans des volumes des autres, et énoncé
plus clairement, et mieux prouvé.
Str[ombeck] convient ce soir avec moi que le défaut·
&lt;;les Allemands est d'être trop minutieux. Leur législation
les y porte sans doute. Que de recettes, que de caisses,
que d'emplois dans les finances de Brunswick! Quelle
complication dans la distribution de l'a justice !
Apres cela, je vais à la comédie. Le Direèteur, de Cimarosa 1, musique charmante. Je vois ces dem~iselles avec
un léger embarras. Je n'ai pas le sérieux convenable à
l'égard du commandant de la place.
23 juin 1807.

P'oyage à · Twilpstedt. ~ Je suis revenu hier soir de
Twilpstedt. Nous sommes partis samedi, ahuit heures et
L' Impresario in angustie, opéra de Cimarosa, fut représenté
en 1786, à Naples (Teatro Nuovo) et en 1789 ~ Paris
(Thé~tre Feydeau).
1

C'est à Brunswick que Beyle, pour la première fois, orna
son nom d'une particule.
1

55 I

�S52

LA .NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

demie, Str[ ombeck] et moi, Mesdames de Str[ ombeck ],
de Gr[iesheim]; Philippine et Minette étaient parties une
demi-heure auparavant, en voiture ; M. de Heert les
escortait à cheval.
Nous arrivAmes à Lauingen à onze heures et demie,
déjet\nimes bien, comme dirait un Allemand, avec dù
rhum, du bishop, du gâteau, ·du beurre et du chocolat ;
rien de chaud.
Je fus content de moi toute la journée, j'étais occupé
de ma situation avec M[inette] et M. de Heert.M[inette]
me rechercha constamment, je fus un peu timide jusqu'a
dîner, il produisit une révolution.
Apres diner, je vis clairement que M [ inette] avait une
extase amoureuse qui n'était pas de sentiment, mais au
contraire, ce qui indique un grand moyen de séduction.
Je finis par lui parler de mon amour tres bien, a mots
couverts mais clairs. De ce moment au départ, M. de
H[eertJ fut triste: il l'aime réellement.
C'est un homme de bon sens, ayant beaucoup de
ressemblance avec M. David, professeur de mathématiques. Je ne savais rien de la Hollande, il m'a donné les
premiers traits d'une description de sa position.
Pillés indignement. Les capitaux diminués de deux
tiers. Le roi a voulu saisir ceux de la banque, on lui a
laissé entrevoir la révolte, ruinant leur crédit : il les
ruinait. Véritable et fort esprit de liberté. Haine encore
nationale contre les Espagnols.
Toute la Hollande est généralement sous l'eau ; quelques endroits a soixante pieds. Caractere . hollandais aussi
peu aimable qu'il est solide. Paysans des environs d' Amsterdam qui ont huit cent mille francs, un million de bien.

sÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

553

M. de Heert lui-même, Hollandais francisé, mais légerement. Le fonds de bon sens se sent toujours.
Il dit à Str[ ombeckJ de ne pas contribuer à marier
Philippine à M. de Lauingen, cela ne réussirait pas,
c'est-à-dire il serait cocu. Lui cependant aime profondément M [ inette J, il est constamment avec elle, il iui parle
sans cesse ; cela est absolument contre les mœurs françaises : cette préférence ouverte choque la société, la
rompt. Les Allemands, moins civilisés, songent bien
moins que nous à ce qui rompt la société.
Les maris caressent à tout moment leurs femmes, mais
d'un air flegmatique et froid.
Tous les Allemands de la connaissance de Str[ ombeck J
se sont mariés par amour, savoir : lui, Str[ ombeck] ;
M. de Mpnchhausen ; son frere Georges; M. de Bülow ;
M. de Lauingen.
Demander à Faure 1 une liste de vingt ou trente maris
français avec les causes de leur mariage : en général, les
convenances, ce qui a rapport à la vanité, passion habituelle des Français. Les Allemands que je connais ont ....
[ Le texte s'interrompt brusquement au bas d'une page; les
trois pages suivantes ont été laissées en blanc.]
Je relis l'Homme à mon entrée dans le monde en

l'an VIII, venant de Grenoble à Paris.
Quel a été mon état dans le monde ?
Mes maîtresses ?
Mes lectures ?
Réfléchir profondément à cela.

1

Félix Faure, camarade d'enfance de Stendhal.

�554

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

30 juin-[ I juillet].
Journée assez heureuse, le matin par l'argent de mon
père. Je vais au Chasseur vert à une heure, je tire trente
coups à vingt-cinq pas : deux dans le petit blanc. En
revenant, le premier beau temps de trot que je fasse cette
année. J'y retourne le soir avec Str[ ombeck]. Mesdemoiselles Gr[iesheim] et mademoiselle Œhnhausen y sont.
A souper, je rends celle-ci un peu amoureuse, à ce que je
puis deviner. Str[ ombeck] m'accompagne, nous regardons
les étoiles.
Ce matin, 1c' juillet 1807, j'ai chanté pour la première
fois avec M. Denys le duo : Se jiato in corpo avete.

3 juillet. ·
Journée heureuse. Nous allons à la montagne de l'Hasse,
mesdemoiselles de Gr[iesheim ], leur mère, madame de
Str[ ombeck ], mademoiselle d'Œhnhausen, M. de Heert,
Strombeck et moi.
Je vois par l'expérience une vérité dont ma paresse
m'éloigne. C'est combien il est utile de choisir les moments.
J'aurais eu besqin de pratiquer cette maxime auprès de
Pacé 1 et des femmes.
J'ai vu Philippine, la grosse Philippine, sensible ; on
aurait pu ce jour-la lui faire comprendre des choses
impossibles les autres jours,, hier, par exemple, chez
Madame de Lefzau.
Pseudonyme- donné fréquemment par Stendhal à Martial
Daru. Celui-ci était, en 1807, sous-inspecteur aux revues et
faisait fonctions d'intendant de la. province.
1

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWJCK

555

Nous nous perdons 1, elle, Minette, M. de Heert et
moi. Colere de madame de Griesheim, air contraint des
susceptibles Lauingen, amphytrion ; son détestable dîner.
J'ai été (autant que ma taille me le permet) bel homme
ce jour-là. Premier jour d'habit gris. J'ai cru remarquer
un peu de trouble sur la figure de &lt;Jlt.Ài1r1ri~wv, 2 le matin,
à huit heures et demie, quand j'entrai chez Str[ ombeck ].
Elle est ici pour quatre jours. Journée très heureuse.

4 [juillet] .
Chez madame de Lefzau. Ennui. Quelle mine faut-il
faire en société, quand on est ennuyé ou malade ?
On a bien raison de dire : audaces fartuna juvat; avec
du respect, quels détours pour pincer les cuisses à mademoiselle d'Œbnhausen ! Par ennui, je l'ai fait hier avec
suctiès. J'ai même touché l'endroit où l'ébene doit commencer à ombrager les lis. Mais je crains que madame de
Str[ ombeck ], faisant fonctions de_ mère, ne s'en soit
aperçue et fkhée.
Somme toute, comme dit Mirabeau, j'ai assez de
Brunswick.
Dimanch~, 5 [juillet].
Journée chaude. J'écris à la petite Italienne que je n'ai
jamais vue. Je tire soixante-dix coups de pistolet à La
Mache.
Je reçois une lettre de Faure peignant bie? ces moments
1 J'étais diablement et ridiculement romanesque, il y a dixhuit mois ! (Note de Stendhal, relisant son Journal à Paris, peu
après son retour de Brunswick).
2 Ce nom grec désigne Philippine de Griesheim.

�556

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

de bonheur que le Théitre-Français m'a donnés quelquefois.
M. Réol part demain pour Berlin avec sept chevaux.
J'ai touché avant-hier 580 francs environ du gouvernement. J'ai 4 écus (3,877 x 4) par jour à compter du 24
mai. Voilà une de mes fautes : ma paresse et ma timidité
me ~~ô.-tent 30 fr-éd[ érics] et un écu par jour tant que je
serai 1c1.

M. D[~u] me parla de me faire donner un fr[ édéric] il
y a un mois.
Faire, avant que de partir, le relevé de mes fautes.
1° avoir écrit à M. D[aru] sur l'affaire des bougies; il
a raison, c'est suffisance.
Lundi 6 Juillet 1807.
Tres jolie partie à W olfenbuttel, donnée par Str [ ombeck]. Nous partons· à deux heures, madame et mademoiselle de Gri [ esheim J, mademoiselle d'Œhnhausen,
madame de Str[ombeck], Str[ombeck], M. de Heert
et moi. Je suis tres bien à cheval et vêtu avec élégance.
(Voici ce que j'entends et ce que je veux faire entendre :
on peut porter un vêtement de cinq cents louis et n'avoir
pas l'élégance, qui vient de la convenance de l'habit au
caractere du jour, à la différence avec celui qu'on a porté
la veille, etc., etc., chose importante pour un homme laid.)
La bonhomie de Heert. Ses anecdotes, qu'il raco~te
bien pour ce pays, font la conquête de Strombeck. Il est
bonnement
- et ouvertement amoureux de Minette, il la suit
partout et toujours, lui parle sans cesse, et tres souvent à
dix. pas des autres, le plus souvent en français , avec l'air
sérieux, pesant et sans grke. Il a une figure ignoble, un

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

557

visage lourd, beaucoup plus pedt que moi. Nul esprit
(idées neuves, saillies, vivacité), mais du bon sens. Il
raconte avec netteté et assez de chaleur, mêle sans cesse
le hollandais avec l'allemand, ce qui fait grke.
Un âne, disait Lichtenberg, est un cheval, traduit en
hollandais. Le hollandais est le comble du ridicule pour
une oreille allemande.
J'ai eu le défaut, hier et aujourd'hui, d'assommer de
moi Strombeck. Je m'Me toute grâce en étant beaucoup
avec lui, d'une maniere qui l'ennuie peut-être souvent.
Actuellement, qu'il soupera seul avec sa femme, me
redonner de la grke en y allant plus rarement le soir.
La maniere ouverte dont M. de Heert fait la cour à
Minette serait le comble de l'indécence, du ridicule et de
la malhonnêteté en France.
Mais aussi Strombeck me disait en revenant que, de
toutes les femmes de sa famille (tres étendue), il ne
croyait pas qu'il y en et\t une qui eîtt fait son mari cocu.
S.a singuliere proposition à sa belle-sœur, madame de
Knisted, dont la famille va s'éteindre faute d'héritiers
mâles, et tous les biens retourner aux souverains, prise
avec froideur, mais "ne m'en reparlez jamais".
Il en indique quelque chose à 4&gt;.1 en termes tres
couverts; indignation non jouée, diminuée par les termes
au lieu d'être exagérée: "Vous n'avez donc plus d'estime
du tout pour notre sexe. Je crois, pour votre honneur,
que vous plaisantez ".
Dans un de ses voyages, &lt;l&gt;. s'appuyait sur son épaul~
1

Philippine de Griesheim, que Stendhal dénomme plus haut

4&gt;tÀt'IT7T10tOJI.

�558

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

en dormant ou faisant semblant de dormir ; un cahot la
jeta un peu sur lui, il la serra, elle se mit de l'autre côté
de la voiture. Il ne la croit pas inséductible, mais il croit
être s~r qu'elle se tuerait le lendemain de son crime.1
L'amour-propre lui fait peut-être croire cette suite, il l'a
aimée passionnément, si fa riamato, e non ./' ebbe 2•
Du c6té opposé, un homme marié convaincu d'adultère
peut être condamné par les tribunaux à dix ans de prison.
La loi est tombée en désuétude, mais empêche encore que
l'on traite ce point avec légèreté. Il est bien loin d'être,
comme en France, une qualité que l'on ne peut presquè
dénier en face à un mari sans finsulter.
Quelqu'un qui dirait à mon oncle, à Chiese, qu'ils
n'ont plus personne depuis leur mariage les insulterait,
je crois.
Il y a quelques années qu'une femme dit à son mari,
homme de la cour d'ici, qu'elle l'avait fait cocu ; il alla
le dire bêtement au duc, le cocufieur fut obligé de donner
sa démission de tous ses emplois et de quitter le pays dans
vingt-quatre heures, par la menace du duc de faire agir
les lois.
J'ai dit ailleurs que la, majeure partie des hommes se
mariait par amour. Ils ne sont pas cocus, mais quelles
femmes ! des pièces de bois, des masses dénuées de vie. Ce
n'est pas que je n'aime mieux cela que madame Pacé
jouant mal le rôle d'une Française, le jouant comme

Et Stendhal note en marge : "Si je meurs, je prie, au nom
d l'honneur, de brliler ce journal sans le lire. Au nom de
Fhonneur, Français ! ".
1 Il a été aimé en retour, et il ne l'a pas eue.
1

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

559

une mauvaise débutante, et pas de flexibilité, pas de
progrès.
Pour en finir sur les femmes, leur dot. A peu près
nulle, à cause des fiefs: mademoiselle d'Œhnhausen, fille
d'un père qui a 30.000 livres de rente et qui fait valoir
ses terres, aura peut-être 7 .500 francs de dot (2.000 écus);
madame de Str[ ombeck J a eu 4.000 écus (4 X 3,877),
elle en aura encore 1.500 ou 2.000 à la mort de sa
mère. Le supplément de dot est payable en vanité à la
cour. " On trouverait dans la bourgeoisie, me disait
Str[ ombeck ], des partis de cent ou cent cinquante mille
écus, mais on ne peut plus être présenté à la cour, on
est séquestré de toute société où un prince ou une princesse se trouve ; c'est affreux. "
Une femme allemande qui aurait l'âme de «l&gt;tÀ1?T?Tt8wv,
beaucoup d'esprit, et la figure noble et sensible qu'elle
devait avoir à dix-sept ans (elle en a vingt-neuf ou trente),
étant honnête et naturelle par les mœurs du pays, n'ayant
par la même cause que la petite dose utile de religion,
rendrait sans doute son mari très heureux.
"Mais il était marié!" m'a-t-elle répondu ce matin
lorsque je blâmais les quatre ans de.silence de l'amant de
Corinne, lord ... 1
Elle a veillé jusqu'à trois heures pour lire Corinne, elle
la sent, et elle me répond : "Mais il était marié!" Voilà
une femme que le mariage lierait.
Aussi, sans être jolie, trouvée même prude, sèche, par
les petits esprits montés sur de petites âmes comme
1 Le nom de lord Nelvil a. été laissé en blanc dans le manuscrit.

�560

LA NOUVELLE REVUE :FRANÇAISE

Christian de Münchhausen 1, par exemple, m'a-t-elle
fait faire quatre grandes lieues ce matin. Je les ai accompagnés (à onze heures) jusqu'à Ordorf, à un grand mille,
suis revenu au Chasseur vert, ai tiré vingt coups à
yingt-huit pas, comme cela'····
J'apprends peu à peu mon métier. J'ai été levé ce matin de cinq à six heures pour un convoi de charpie.
J'ai vu hier u~ beau chien noir de neuf mois dont le
bourreau de Wolfenbuttel veut 2 fredérics (2 x 20 {. 80 c,)

10 juillet I 807-Acheté le chien noir, que je· nomme Brocken,
l'écu vaut 3 f. 877 centimes 3,

11

écus;

VOYAGE AU BROCKEN.

Lundi ... juillet 4, M. de Str[ ornheck] et moi sommes
partis pour le Brocken par un temps superbe. Nous étions
dans sa caleche, attelés de deux chevaux d'ar [mes] ; il
avait son domestique. Seidler, un ci-devant dragon de
Brunswick, actuellement soldat du train, nous conduisait.
Notre voyage a duré soixante-quatre heures et nous a
c.oÎlté à chacun ... 5
J'avais tort, c'est un bon enfant, un des hommes du meilleur ton qu'il y ait dans le pays, mais point d'esprit et une
sensibilité ordinaire. Octobre 1808. (Note de Stendhal.)
' Suit un dessin du carton.
3 "Volé quelques mois après", ajoute mélancoliquement
Stendhal dans un blanc, en bas de la page.
' Le quantième manque ; il s'agit du 13, du zo ou du
z 7 juillet.
5 Le prix a été laissé en blanc.
•
1

SEJOUR DE STENDHAL A BRU~SWICK

Nous sommes arrivés vers les neuf heures à V iddah.
La campagne prend de la physionomie en s'apprnchant du
Harz. A une heure, nous dînions dans l'auberge de La
Truite Rouge, à Ilsenburg. Nous y trouvons MM. de
Hamerstein, dont l'un a tué à Paris Gustave Knœring.
Nous nous mettons en marche pour le Brocken, à
quatre heures. En montant, nous voyons une batterie de
fer et une fabrique où l'on tire le fer en fil.
Nous arri~s au Brocken vers les huit heures, excessivement fatigués, M. de St[ rombeck] moins que moi
cependant. La petite vallée qui y conduit est très commune; les gens de ce pays l'admirent parce que c'est la
première montagne qu'ils voient. L'Ilsenstein, ou rocher
de l'Ilse, ne mérite aucune attention à mes yeux, et est
cependant célèbre. Sur le petit Brocken, demi-heure l
avant le véritable, il y a une maison abandonnée. Le
comte de W ernigerode, souverain de ce pays, a fait bâtit
sur le sommet du Broc-ken une maison, dont les murs ont
cinq pieds d'épaisseur. Elle est de granit, comme le ll)Ont
lui-même. La maison est exactement au sommet. Ce
sommet est couvert de gros blocs de granit, tout indique
une montagne qui tombe en ruin~. Cette maison est, je
crois, remarquable en ce qu'elle est peut-être la seule du
monde, à cette élévation 2, d'où la vue puisse s'étendre
de tous c&amp;tés. On voit aussi bien les plaines qui sont
adossé~ à la forêt de Thuringe, vers, Gotha et Weimar,
que celles de Brunswick et de Hameln. Le Brocken est
l'habitation la plus élevée de l'Allemagne. Nous y trou1 Stendhal n'a jamais pu se débarrasser entièrement du
dauphinisme " derni-heure ".
2 le Brocken a une altitude de 1. 14z mètres.

2

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

v1mes le froid et un vent d'une violence telle que je n'en
ai jamais senti de pareil ; il avait des redoublements
moins sensibles que dans les plaines.
J'étais anéanti. Apres avoir pris du rhum, de la bière
et du thé, nous fîmes le tour de la maison et mont!mes
sur la tour. Voici un croquis de la maison 1• J'ai un peu
exagéré la courbure du sommet, ainsi que la hauteur du
paratonnerre. A neuf heures, Strombeck et moi étions en
A. Le vent me semblait chaud à force de violence, il nous
semblait entendre quarante ou cinquante tambours
battant continuellement.Notre vue s'étendait à un quart de
lieue à peu prés, tous les gouffres qui nous environnaient
étaient rempli&amp; de nuages.
Nous fîmes un souper très passable pour le lieu. Les
chambres sont propres; sans la canaille de Gœttingue et de
Helmstedt, qui y abonde et qui brise tout, - ce sont des
étudiants pour la plupart, - le comte ferait arranger des
chambres beaucoup plus propres. L'hôte qu'il y tient y
est depuis cinq ou six ans ; trois de ses enfants sont nés
dans ce bout du monde ; il est séparé du reste de la terre
pendant trois mois ; il nous dit que ses enfants étaient
baptisés au retour de la belle saison.
Il nous montra de petits in-quarto dans lesquels chaque
étranger met ordinairement son nom et une platitude sur
le Brocken en forme de sentence. Ordinairement, on
admire, sans orthographe, la puissance de Dieu qui a tiré
le Brocken du néant. Le votume qui précède celui où
Suit ce croquis de la maison,
bure dont parle Stendhal est peu
point A est au sommet de la tour,
central. Le paratonnerre s'élève au
1

orientée vers !,est. La couraccentuée sur le dessin. Le
bâtie au centre du pavillon
centre de cette tour.

SÉJOUR DE STENDHAL A BR.UNSWICK

nous mîmes nos noms commence par : Friedrich Wilhelm I,
Louise, Kœnigin von Preussen (Frédéric-Guillaume, roi de
Prusse, et Louise, reine, etc.), écrit en caractères allemands.
Je fus êtonné du peu de noms étrangers: je rencontrai, en
feuilletant, deux inscriptions françaises et une italienne.
Je fus étonné de la platitude d'un tel recueil, elle n'a
pas empêché un libraire d'imprimer les quatre ou cinq
premiers volumes. C'est fort, mais il me ~mble qu'on
imprime plus en Allemagne qu'en France.
9 novembre 1807.
Il faut trop de paroles pour bien décrire. C'est ce qui
m'a fait interrompre ce journal dèpuis le commencement

de juillet. Il serait utile d'écrire les annales de ses dlsirs,
de son &amp;me; cela apprendrait à la corriger, mais aurait
peut-être l'inconvénient de rendre minutieux.
Depuis le mois de juillet j'ai renvoyé Jean, qui
m'excédait, et pris Romain, dont je suis content. Mon
cheval bai a pris le vertigo, j'en ai acheté en octobre un
gris 35 frédérics, léger, mais pas fort, joli cependant.
J'ai tué trois perdrix au vol, à mon grand étonnerpent.
Je suis allé plusieurs fois à !'Elme avec M. Daru. Il
m'a encore parlé de nos anciens différends avec une bonté
extrême.
Le grand maréchal de Mnnchhau~en fu'a entièrement
satisfait par des espèces d'excuses. Cette affaire est terminée et bonne à oublier. 1
1 C'est une affaire d'honneur, à laquelle Stendhal fait allusion
dans sa /Tie de Henri Brulard (Il, 154). Si Stendhal fut malad.roit,
Münchhausen " ne fut pas brave ce jour-là. "

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Je me suis guéri de mon amour pour Minette. Je
couche tous les trois ou quatre jours, pour les besoins
physiques, avec Charlotte K,nabelhuber, fille entretenue
par 'M. de Kutendvilde, riche hollandais. J'ai été content
de moi à ce sujet.
Madame Alexandrine D[aru] _a passé et m'a reçu
d'une manière qui avait la façon de l'amitié.
J'ai fait un voyage agréable à Hanovre. J'y ai eu
Jeannette. J'ai gagné 34 ou 35 napoléons à l'aimable
Digeon.
'
J'ai été huit jours moins quelques heures absent de
Brunswick avec Réol (du 26 octobre au 2 novembre).
Voyage agréable, dont je compte faire un journal à part:
Hier, bal animé chez madame de Marchhaltz, avec
qui B. passe sa vie d'une maniere frappante. Str[ ombeck J
était bien malheureux pendant que nous nous am~ions.
Il m'écrit ces propres mots: "Le soir d'hier était ,un des
plus terribles de ma vie: ma femme désolée, _et moi-même
hors d'état à la consoler.
"Toute la nuit, l'image de mon Charles m'était
devant les yeux. - Cela finira comme tout finit. "
Il a perdu son fils Charles du êroup. J'ai été souvent
chez lui le jour de la mort.
14

janvier 1808.

De toutes nos connaissances de Brunswick, le seul qui
ait réellement de l'esprit c'est Jacobsohn. Il joint à son
esprit toute la finesse d'un juif qu'il est, et deux millions.
' Beaucoup d'imagination dans le genre oriental; mais il
ne parle pas bien français, et sa vanité est trop à découvert.
Par vanité, en le flattant, aux bains d'Helmstedt on_ lui a

SÉJOUR DE STENDHAL A B~UNSWlCK

fait dépenser deux mille écus. En le tournant, on lui en
ferait dépenser dix, mais dans l'intérieur de son ménage
toujours cancre comme un juif.
Son mot de l'agio de la religion à la duchesse est joli.

M. de Siestorpf, grand veneur, n°

en esprit.
Homme de soixante ans, 80.000 francs de rente.
Physionomie exprimant finesse et méchanceté. Mauvais ,
cœur ; n'a jamais rendu de service d'argent. Il commande
un télescope à un jeune artiste pauvre de Brunswick
(M. de Siestorpf est très granâ amateur d'ouvrages de ce
genre), il doit donner 200 écus au pauvre jeune homme;
quand il e-st fait, il ne veut plus lui en donner que soixante.
On dit qu'il a été peu sensible à la mort de son fils
unique, mort à vingt-quatre ans, et dont il contrariait la
passion pour une fille naturelle du duc de Brunswick, je
crois, mais ayant le titre de comtesse, dame d'honneur,
reçue à la cour, etc. Homme dur, n'ayant aucune considération pour le malheur. Ressemblant assez à un
sanglier.
2

N° 3. MM. de Münchhausen, ambassadeur; de Strombeck:, conseiller.
Ces deux homm~ mêlés fetaient deux hommes charmants. Ils ont un mérite fort différent.M. de Münchhausen,
homme du grand monde, bavard impitoyable, raconte sans
cesse des anecdotes assez agréables. Se met un peu trop en
avant, voulant toujours rappeler indirectement qu'il était
présent, lorsque M. le prince Henri, M. de BouffiéÎ:s,
M. de Nivernais, etc., disait tel mot agréable. 36.000 frs
de rentes, viagères en majeure partie. Avare et sale au
dc;rnier point. Mettant tout son bonheur, toute son ex1s-

�566

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

tence dans les croix, les cordons, les plaques, etc. Homme
de cœur par le fond du cœur.
Bon musicien, touchant bien de l'harmonica, du piano,
etc., ayant fait imprimer de la musique. Au total, le coup
d'œil d'un homme du grand monde (cinquante-cinq ans).
Ce qui est le contraire de M. de Strombeck, qui a l'air
d'un apothicaire. L'esprit lourd, pesant et lent ; des idées
cependant, ni nettes, ni justes, sur l'article de la vertu et
des gouvernements. Bon ami, père tres tendre, bon fils,
bon frère. Aimant les arts, sachant un peu d'astronomie,
tres instruit, mais manquant du levain philosophique, ne
réunissant point ses idées. His love far cf&gt;. fTrente-cinq
ans, et 12.000 francs de rente.
Sa femme est mère, rien de plus. Parfaite nullité, douceur, vertu, mais lenteur effroyable ; Allemande autant
que possible.
4. M. de Bothmer, grand chambellan. A soixante-six
ans. S'il n'en avait que quarante, nous l'aurions sans doute
mis au n° 1t•, Appétit dévorant, mangeant de la viande
comme trois hommes ordinaires. Sait six langues, a fait
de jolis proverbes allemands, a le goftt littéraire qui
régnait en Allemagne sous Frédéric le Grand. Adoration
du genre français, avec ses vices et ses vertus. Les grands
hommes allemands, Gœthe, Wieland, Klopstock, BUrger,
Herder, Schiller, ont changé cela. M. de Bothmer n'est
plus que l'ombre de ce que je crois qu'il fut autrefois. Il
n'a pour vivre que ses appointements, 6 à 7.000 francs;
il est commandeur de· la branche protestante de ]'Ordre
1

Son amour pour Philippine.

SÉJOUR DE STENDHAL A Bl!,UNSWTCK

Teutonique. Il est bon par philosophie, et je crois aussi
par tendresse de cœur; et, par calcul, il vante tout le
monde avec un air de franchise et en parlant à eux et
d'eux, cc qui fait que tout le monde en est enchanté.
Aime beaucoup madame de Marenholtz, sa fille, coquette
par excellence, qui captive entièrement Brichard.
Père d'un sauvage sans esprit, véritable militaire, excessivement fort, fait pour dégoüter un homme qui pense
du métier des armes. Ce fils, nommé Ferdinand, ne voulait pas que Bri [ chard] et moi l'appelassions ainsi.
Père de mademoiselle Caroline de Bothmer, l'amante
de M. de Haugwitz, qui s'est tué. Sa touchante histoire.
Son cœur n'est plus qu'un monceau de cendres; un peu
de vanité les anime de temps en temps.
M. de Bothmer n'a d'idées grandes et arrêtées sur rien.
C'est une petite philosophie médiocre et aimable. Jacobsohn, au contraire, est vraiment l'homme d'ici qui a le
plus d'esprit. Personne n'en d_outerait s'il savait le français
seulement passablement.
I7

[janvier].

Dîné chez le général Rivaud, commandant la division.
Un peu incommodé d'éblouissements depuis trois
jours ; M. Hacur, médecin raisonnable.
Martial est toujours à Cassel avec son frere, moi ici,
faisant quelquefois des chiteaux en Espagne et me voyant
commissaire des guerres dans trois mois et, qui plus est,
suivant M. Z. 1 en Portugal ou en Grece. Je serais
1 Stendhal désig~e très fréquemment Pierre Daru par cette
initiale.

�568

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS.!

enchanté de ce voyage. Au total, je suis content de ma
position et de mon état ; le climat seul me donne de
l'humeur de temps en temps. Je lis Sismondi avec plaisir.
U'ai soixante louis environ.)
Je dîne ce soir chez M. La Saulsaye 1, homme, je
crois, très aimable jadis, mais radotant un peu, à ce que
pense Réol.
20

SÉJOUR DE STENDHAL A Bl!,UNSWICK

jamais. I think that 1 shall have this in my caracter 1•
Je n'ai pas lu depuis huit mois une pièce de Corneille
ni de Racine. L'Ecole des Maris de Molière, Othello et
Jules César de Shakespeare.
Shakespeare m'ennuyait il y a trois mois, actuellement
je ne fais pas attention l'enflure et il m'intéresse. Othe/lo
m'a paru presque parfait.

a

26 janvier 1808.

janvier'·

Simplicité, Tragldie, Jules César.

Si des géants bitissaient un mur avec des quartiers de
roche, ils mettraient avec autant de facilité un rocher
gros comme un palais sur un autre rocher qu'un maçon
pose une pierre sur une autre pierre.
De même, de grandes imes faisant urie grande action :
Brutus, Régulus, etc., doivent avoir aussi peu de peine
(remords, sensibilité poétique à part) faire les actions par
lesquelles ils sont connus qu'un lieutenant d'infanterie à
faire faire feu à son peloton.
Voilà la noble simplicité, l'aimeté, . si l'on peut parler
ainsi, qu'il faut que les personnages tragiques aient. Cela
produit tout de suite le sublime, c'est presque le sine qud
non de la tragédie 3• Corneille l'a quelquefois, Voltaire

a

1 La Saulsaye, ordonnateur, était le supérieur direct d'Henri
Beyle.
' Stendhal a écrit dans la marge, au crayon : " Relu avec
plaisir, et trouvé la peinture véritable et utile. 24 juin 1815."
1 Stendhal note en marge, toujours en crayon, et probablement aussi le 24 juin 1815 : "Cette idée n'est pas trop
bonne."

Hier, je suis allé au thé!tre allemand, où j'ai eu un
peu de fièvre. Je suis revenu jouer au billard avec Lhoste
jusqu'a minuit. Nous sommes allés prendre les Mémoires
de Maurepas. Revenu chez moi, je les ai lus jusqu'à
deux heures, ils ne m'ont rien appris.
Ce matin, à dix heures, en me levant, j'ai lu la page
1 75 de la Logique de Tracy.
La comparaison des tuyaux de lunette qui sont renfermés les uns dans les autres et qu'on en tire successivement devient évidente pour moi en songeant à M. La
Saulsaye. C'est un ord [ onnateur J. C'est un homme de
. soixante-trois ans, qui a de l'amabilité, qui a été homme
femmes dans sa jeunesse, de ces têtes dont la force suit
cdle des c ...... , bien la vanité d'un homme du monde,
mais des restes de netteté dans l'esprit. Il a dll être fort
vif autrefois. (Le tuyau s'allonge à chaque nouvelle idée
que je vois dans le sujet des précédentes, dans l'homme
nommé La Saulsaye '.) Il radote un peu, (Nouvea~

a

Je crois que j'aurai cela dans mon caractère.
' Si c'était un raisonnement suivi, ce serait le même tuyau
qui serait allongé. (Note de Stendhal, à l'encre cette fois.)
1

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

tuyau; mais puis-je le voir sortir du tuyau de ... (des restes
de nettetl dans l'esprit)? - Non. Il faut me figurer M. La
Saulsaye comme la tête de ces limaces dont les trompes
oculaires s'allongent, et se retirent ensuite quand elles ont
peur. Chaque idée nouvelle est comme une trompe
nouvelle qui sort de la tête. 1)
Mais, comme je l'ai dit, on ne se figure comme un
tuyau de lunette qui s'allonge que les idées formant un
raisonnement, comme: le grand juge est un homme qui
ne se connait pas lui-même, ou qui n'est susceptible que
des émotions que donne l'exercice d'une autorité quelconque.
Voilà le fait, la lunette rentrée dans elle-même, dont
je vais tirer les tuyaux.
Il a quarante-cinq ans, trente-six mille livres de rente;
il demande de l'emploi, ce n'est pas . pour gagner de
l'argent, ce n'est pas par amour de la patrie. Donc, le
grand juge, etc. C. Q. F. D.

28 janvier 1808.
Joli bal chez madame de Marenholtz. Je ne danse
qu'une fois.
Jolie idée de M. de Villefosse qu'il faut comparer tous
les états en Europe.
Les courtisans, presque semblables.
Les savants, idem.
Les négociants... Je l'arrête là : la froideur raisonnable
et fière d'un Anglais, la bassesse et l'astuce italiennes.

57 1

SÉJOUR Dl STENDHAL A BRUNSWICK

Les amants... Je l'arrête aussi: figurez-vous cette société
à Milan. La vivacité des Montferrines.
Tache de graisse avec le... 1 à propos de: Je crois que
vous nagez mieux que madame une telle. - La jambe
jusqu'à l'aisselle.
Ier

février.

Je reçois la lettre de M. Daru qui me charge des
Domaines. Je ne suis pas enthousiasmé de cette faveur ;
je ne sais pas encore le cas que j'en dois faire.
Le 5 ou 6 [février].
Réol me conte la conversation of two hrothers upon me 2•

18 [février].
Je dîne pour la deuxième fois chez le préfet. Br[ichard]
m'ennuie assez. Les habitants et moi n'avons pas beaucoup
d'inclination les uns pour les autres. J'ai acheté la Cène,
les portraits de Frédéric et de Raphaël, un beau paysage
du Lorrain et une vue du soleil à minuit à Torneo.
Je mettrai sous ces portraits et paysages: le Nord et
le Midi, tous deux grands; lequel fut le plus heureux?
I9

Je

[février J.

visite toute la chambre des Domaines. Chemin

faisant, j'apprends les mariages de M. l' hofrichter de
Un mot illisible.
Des deux frères à mon sujet. être Pierre et Martial Daru.
1

C'est exactement l'idée de Tracy, I 78, ligne 18. (Note de
Stendhal, écrite le même jour que la précédente.)
J

1

Ces deux frères sont peut-

�57 2

LA NOUVELLE Rl!VUE FRANÇAISE

M-nnchhausen avec mademoiselle de Praun; M. le comte
de Weltheim avec mademoiselle Frédérique de Bnlow.
Voilà deux maris qui auraient grand besoin d'un lieutenant. Si ces demoiselles sont bien pucelles, ils n'en viendront jamais à bout.
J'ai vu tuer hierau commandant Beteilledeux chevreuils
en deux coups.
Enfants meilleurs que des hommes faits. Beaucoup plus
de bonne volonté et moins de coquinerie.
Je vais demain chasser au lièvre. On part à six heures
et demie ; c'est à W olfenbüttel.
Je caracole toujours de temps en temps mademoiselle
Charlotte.
J'ai des velléités fortes et très passageres pour quelques
femmes. Du reste, la morale par moi décrite il y a un an
dans le cahier qui précède celui-ci est presque tournée en
habitude. J'ai gagné de ce c6té. La timidité s'en va aussi.
Si je servais sous un autre intendant général que
M. Daru, mon parent, •ce sentiment me serait presque
inconnu .aujourd'hui.
J'ai écrit, il y un mois, une lettre à Tracy dont Faure
n'est pas très content.
Tout le monde se marie: Adèle à M. Pétiet; mademoiselle Pétiet au colonel Girardin, qui b...... tres bien,
mais est fort laid ; de l'esprit, beaucoup, je crois; enfin,
!'empesé, l'important, l'ennuyeux Nougarede à madame ... 1
fille de Son Excellence M. Bigot de Préaméneu, ministre
des Cultes. Nougarède doit être plaisant.
J'ai fait la bonne connaissance de M- Héron de Ville1

Stendhal a laissé le nom en blanc.

573

sÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK..

fosse, homme d'esprit qui malheureusement a un peu de
ressemblance morale avec M. Nougarède.
11 faut que je corrige un peu de pédanterie dans mes
· manières, peut-être suite de timidité.

25 février.
Depuis lors, j'ai tué trois lièvres, les premiers quadrupèdes de ma vie, et le même jour dtné chez M. de Rodenberg, drossard (sic). M. Diodati, bon petit vieux.
Le vin et la musique me font plaisir.
Temps magnifique, gel et soleil depuis huit jours.
Le lendemain, dîner assez ennuyeux chez M. Bramerd.
Le Lendemain, je donne à dîner, pour la premiere fois, à
sept personnes (92 francs). Dtner demi-officiel, qui réussit.
Le lendemain, chasse aux canards. Nous ne tuons que
deux corbeaux.
Hier 24, j'étais chez M. de Praun, ennuyé de Brunswick, j'étais bien, ne sentais plus ma fièvre depuis quelques
jours, mais presque malheureux par ennui.
Le général Rivaud me conte la lettre bien jeune de Son
Excell.ence M. Morio, Il était outré pour lui, et cela
rejaillissait sur moi.

Déesse, venge-mus, nos causes sont pareilles !
Voici un de ces faits comme il m'en manque quando io
voglio dipingere un carattere 1•
La première page de la lettre finissait ainsi : " Sans la
considération que j'ai pour M. l'ordonnateur Morand, je
vous ordonnerais (le revers continuait :) de faire arrêter ",
etc.
1

Quand je vcui: dépeindre un caractère.

�574

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISB

Le général Rivaud : " Sans la consid!ration q,u j'ai pour
M./' ordonnateur M orand,je vous ordonnerais !... - De manière qu'il semble que c'est moi que ça regarde, et que s'il
ne m'ordonne pas, c'est par la considération qu'il a pour
M. Morand. "
Je suis st1r que si les trois dernières lignes de cette page
avaient été au commencement du revers, il aurait été
moins irrité.
Le mot ordonner le choquait d'ailleurs, et avec raison (si
on a jamais raison en ayant de la vanité), de la part d'un
homme qui n'est que colonel dans l'armée française, qui
a été dernièrement deux ans sous ses ordres en .:ette qualité, et qui, faisant souvent auprès de lui le service d'aide
de camp, " ... qui était auprès de moi avec •.. cc ... respect,
je puis dire ".
Cette communication, qui aurait fait le malheur d'un
autre, me donna un vif sentiment de plaisir.
J'observais le même effet le 5 mars 1807, lors de l'insulte de Martial.
Hier, mon bonheur se prolongea toute la soirée. Peutêtre serais-je presque constamment heureux si je vivais au
milieu de grands événements.
Celui-ci, qui n'est grand que pour moi, peut avoir des
conséquences bien diverses : probablement, faire gronder
ce jeune ministre; peut-être me faire quitter Brunswick
comme ayant cherché querelle, ou désagréable ici. Je m'en
fous, je voudrais presque quitter Brunswick, M. Z. est si
mal disposé pour moi et la conduite du ministre est si absurde, qu'il peut y croire quelque insulte particulière faite
par moi à quelqu'un, et cela me recule de plusieurs années.
Je m'en fiche, je suis sans enthousiasme.

575

sÉJOUR DB STENDHAL A BRUNSWICK.

Faisons notre devoir et laissons faire aux dieux.
Je viens de finir, avec cette même plume, une grande
lettre de quatre pages à M. D [ aru] qui montre, cc me
semble, l'absurdité du m(inistre] et mon innocence
comme deux et deux font quatre.
2

mars.

Je sors à onze heures de

chez M. de Siestorpf, après
avoir écrit avec cette plume, jusqu'à huit, une grande
lettre !'Intendant général.
J'en ai aussi écrit une grande à Lambert, où je dis ce
que je pense de ce pays-ci, c'est-à-dire pis que pendre.
Cela m'a disposé à la gaieté ce soir, et je l'ai été, point
timide.
J'ai perdu trois écus, il y a huit jours ro ; j'en avais
gagné I 2 ou I 5 il y a quinze jours.
La lettre de Lambert contient, sur la Calabre et sur la
musique de Naples, des choses qui confirment mes idées
au lieu de les modifier. Je trouverais l'homme presque
naturel en Calabre.
Mes yeux ont bien joui, ce soir, de la beauté de
mademoiselle de Klœsterlein.

a

3 [mars].
Société et pharaon ennuyeux chez le général Rivaud:
Madame a la fièvre. Saucerotte m'apprend à gagner en
observant la suite des cartes, parce qu'on ne mêle pas. Je
gagne de l'intimité avec madame Struve.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

4 [ mars].
J'ai reçu une lettre très aimable de Martial, qui me
parle de garde ; mais je ne crois pas qu'il soit de mon
intérêt d'y aller. Z. serait jaloux de la manière. Je suis à
un examen dont j'espère me bien tirer. Je ne serais plus
disponible, une fois dans la garde. Je vais être com[missair Je, à ce qui est probable. Cette intendance-ci peut
me mener à une véritable.

6 mars.
Le peuple de Brunswick prête serment. Laideur propre
au gothique du bâtiment où sont nichées les autorités.
L'ignoble des bourgeois dans les cérémonies me fait
toujours mal au cœur.
Le bourgmestre de Br [ unswick figure ridicule, a lu un
discours que personne n'a entendu. Il n'avait pas eu
l'esprit de faire dire a~ peuple quand il fallait lever la
main ; ce mouvement s'est fait partiellement, et tout le
monde a ri. Les allemands jurent en levant deux doigts
de la main 1•
Les cérémonies me font toujours mal, en me rappelant
l'ignoble de Gr [ enoble
Elles m'en feraient bien plus, si j'en voyais à Gr[ enoble]
même.

J,

J.

11

mars.

J'écris toutes mes lettres officielles aux pieds du portrait
de Raphaël, qui change de physionomie suivant les heures
du jour. Cette ·belle figure, qui tira le bonheur de son
Suit un croquis représentant une main d,i:oite, avec l'index
et le médius levés.
1

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

577

cœur, m'empêche de me dessécher l'Ame entièrement.
J'ai aussi la Cène de Morghen, contrefaite par Rainaldi.
J'en suis fort content, surtout des figures qui sont à la
droite de Jésus.
J'ai aussi un beau paysage du Lorrain, le soleil vu à
minuit à Torneo, et le portrait de Frédéric Il.
Je veux mettre Frédéric à c6té de Raphaël, sous
Frédéric: Nord, sous Raphaël : Midi. Sous Lorrain :
Midi, Nord sous Torneo:
Cela rend un peu mes impressions.
Hier soir, à onze heures, on frappe à ma porte; je
revenais de chez Saucerotte.
C'était l'excellent général Mich[ aud] 1 et Durzy qui
étaient à l'Mtel d'Angleterre. Excellent accueil du général M[ichaud], bonté extrême. Comme il avait l'air
content, comme il m'embrassa en entrant et sortant,
comme il m'éclaira jusqu'à la dernière rampe !
J'étais content, en revenant à une heure, de cette joie
rare que donne le contentement des hommes.
Il rit avec moi du mariage d' Ad [ èle]. Dr6le de panégyrique de Pét[iet] ; il croit qu'il va devenir poitrinaire.
C'est, je crois, un Poco.
Ce soir, soirée chez le grand maréchal ; j'y arrive tard.
Tristesse de madame la grand-juge, air d'épuisement du
mari.
Je reçois une lettre de ma sœur; il y a un an d'expérience entre cette lettre et la dernière. L'agitation forme.
Elle est fort liée avec V.
Beyle avait été aide-de-camp du général Michaud en Italie,
alors qu'il était sous-lieutenant (1801).
1

3

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

VOYAGE.
Depuis le I 3 décembre I 806, jour de mon arrivée à
Brunswick:
Le 25 décembre, parti pour Paris, arrivé à Br [ unswick J
le 5 février.
Allé à Wolfenbüttel
A Hambourg
A Cassel.
A Hanovre.
A Blankenbourg
Au Brocken.
A Helmstedt
A Twilpstedt .
A Halberstadt
A la chasse à ]'Elme
A !'Hasse

Il y aura seize mois après-demain,
je suis à Brunswick.

9 fois.
I fois.
1 fois.
idem.
idem.
idem.
idem.
idtm.
2

fois.

7 fois.
2
I

fois.

3 mars 1 808, que

17 mars.
Je suis bien heureux que le hasard m'ait éloigné -de la
cour, où j'avais envie d'être placé i_l y a deux ans. Voilà
une grande erreur où j'ai été et qui doit me rendre
circonspect sur deux choses : le mariage, et la démission
de ma place.
Il est possible que ces deux envies me viennent, mais
il faut y réfléchir longtemps.
L'expérience d'un an que j'ai faite d'être attaché à une
personne et ce que je viens .de lire dans l'abbé Aunillon
me confirment dans l'idée que je suis absolument impropre à la cour. Une place indépendante et solitaire comme

SEJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

579

celle que j'occupe aujourd'hui me convient beaucoup
mieux. Il est vrai que je m'ennuie infiniment.
Je n'ai pas monté à cheval pendant un grand mois.
Depuis six jours, je monte tous les matins. Strombeck est
à Cinbeck, Br[ichard] et moi nous ne nous plaisons pas,
c'est à peu près la même chose avec Lejeune, de manière
que je vis absolument seul, n'aimant personne et aimé
de personne, je crois.
J'ai fini il y a quelques jours Desolme. Cela m'a fait
naître le projet Jun. et Mira. Il y a une grande gloire à
acquérir. Je me suis amusé à dessiner une esquisse, mais
mon crayon ne valait rien ; la finesse de Mira veut
d'excellente mine de plomb.
Une idée m'a frappé, et je l'écris parce que je sens
qu'elle s'en va:
Il est excessivement nuisible que les auteurs qui parlent
pour la première fois à un homme d'un établissement
politique, comme le parlement de Paris, par exemple,
s'engagent dans l'historique de ce que ce corps a été, de
ce qu'il veut être. Sans le nommer, il devrait établir ce
qu'il est ; ce point bien éclairci, venir à l'historique et à
ses prétentions 1•
La méthode contraire, que les auteurs que j'ai lus ont
suivie, fait que j'arrive seulement à des idées frappantes
d'évidence sur plusieurs établissements politiques.
Je ne me méfie pas assez de la mémoire des sots, c'est
le côté par lequel ils réparent leur sottise. R- savait bien
raison.
1

Critique juste, applicable à la Logirpœ de Tracy. 18 I 5.
(Note de Stendhal, au crayon.)

�580

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Deux physionomies m'ont frappé: celle de P., lorsque
je lui dis, en uivant mon imagination (ce qui est un plaisir pour moi), que j• couchais presque chaque nuit avec
Mélanie, sur le boulevard, que cela me tenait plus près
de mes banquiers. Je l'avais assuré du contraire il y a un
an, il me fit répéter.
Celle de madame l'amie de la Major, hier, au Grosse
Jonferstii, la locataire principale de la chambre que j'ai
louée 48 francs par mois pour avoir une de ses filles,
lorsque je vins à parler de l'autre, de celle qui est en Saxe.
Au reste, j'ai de mon père 400 francs par mois, et je
dois encore 3.000 francs, malgré les bienfaits de M. de N.
Voilà ce que P. btlitve 1•

sÉJOOR DE STENDHAL A BRU SWICK

" ... Il s'imagine souvent que tous ceux qui lui parlent
sont emportés, et que c'est lui qui se modère. " (Caractère
du duc de Bourgogne, Histoire de Fénelon, tome 3,
page 144.)
Beau trait à développer, à montrer en action.

19 mars I 808.

Il y a un volume de cinq cents pages bien intéressant
à faire, c'est l'histoire de la religion catholique, de Jésus à
nos jours. On voit bien, quand je dis cinq cents pages,
que je suppose la plus parfaite impartialité et surtout
innniment peu de discussion savante et critique sur les
faits 1•
Ce serait bien là far suoi i temi gia prima trattati

18 mars 1808.
Je prends

une

excellente

leçon

d'anglais

chez

25 mars.

M. Empérius. J'explique Richard IIl,j'en suis fort touché.
Au lieu de renfermer mon imagination en moi-même,
j'ai la bêtise de la dissiper en lui contant deux belles
anecdotes. L'idée me vient de faire une t[ ragédie J de
l' UsurpattUr, auquel je donnerais une tournure de plaisanterie assez dans le genre de Nicom~de et telle que Richard
the third l'a, par exemple dans la scène qui précède la
venue de la reine Marguerite. Je vois nettement ce caractère un moment, et je suis stlr qu'il ferait un grand et bel
effet,
Sans ma maudite manie de bavarder, je verrais encore
ce grand caractère.
Excellent trait :

Pour moi.
Remède souverain contre l'amour : manger des pois.
Éprouvé aujourd'hui 25 mars, après une promenade très
agréable à cheval et un gotlt vif éprouvé pour la petite
voisine du palais Bcwern (?).
Quelle est la meilleure manière, pour ma personne de
tirer parti des moments de froideur et de maladie ?

27 mars.
Le Flatté, comédie assez plaisante de Goldoni. Ridiculiser un flatté par la manière dont ses flatteurs se moquent
de lui et par la manière dont ils le font aller, par sa vanité,
1

1

Voill ce que P. croit.

2•

Variante: "C'est l'admission de très peu de faits."
' Faire siens les themes déjà traités auparavant.

�LA: NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

à laquelle ils donnent à propos de nouveaux aliments.
Tartaglia ne/ Angelino Belverde. Gozzi, tomo ITI, 263.
Brighella, pag. 26 L,
29 mars.
J'ai trouvé il y a tr01s Jours dans la Punizione ne/
Precipizio, comédie de Gozzi, que je lisais avec un
extrême plaisir, cette réponse (tome V, page 267) :

Alfonso.
••• ed ogni giorno, il giuro,
Tal tributo averai.
Elvira.
Ed io, fanciullo,
La tua pietà mai non potrà pagarti 1•
Cette réponse m'a semblé le sublime de la délicatesse,
mais il faut se mettre dans la situation.
Je lis depuis deux jours, avec le docte M. Empérius,
l'ouvrage de Colquhoun sur la police de Londres, que je
trouve diablement bavard.
Je lis les œuvres de Gozzi, qui me paraît avoir plus
d'esprit et un meilleur ton que Goldoni.
Je regrette et désire Charlotte depuis que je ne l'ai plus ' .
J'ai été charmé de la prise de Constantinople par les
croisés, racontée par Simon de Sismondi à la fin du
deuxième volume.
1

Alphonse: Et chaque jour, je le jure, je remplirai cette

obligation.

Elflire: Et moi, enfant, je ne pourrai te payer de ta peine.
' La franchise faisait son caractère. 1 8 I 5. (Note de Stendhal,
au crayon.)

583

SÎJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

[2 avril].
Le 2 avril, rassasié de lecture, j'allai, à neuf heures du
matin, porter à M. Daudrillon une lettre de recommandation pour M. de Presle, de Blanckenbourg, où il allait le
jour même.
En déjeunant, M. Daudrillon, de Bothmer, K.ling,
l'architecte, et Valory formèrent le projet de passer par
Halberstadt. Je leur dis que je les accompagnerais. Je
voulais aller demander à M. Clarac les états des domaines
de l'Ildesheim. Rentrant pour monter à cheval à midi, je
les trouvai chez moi.
8 avril.
Grande inondation arrive à ma porte à une heure et
demie du matin le 8 avril.
Je lis la préface de Johnson à Shakespeare. Judicieuse
et à discuter.
Voici le titre d'un livre qui peut être bon : An
may towards Jining the true Standards of witt and humour,
raillery, satire and ridicule, etc., etc., by Corbyn Morris,
esq. Un vol. in-8°, 1744.
Shakespeare a écrit trente-cinq pièces.
II

avril.

Je reçois une lettre de Réol qui me dit que M. Z. est
appelé, que M [ artial] part pour l'Espagne.
J'écris à madame de B [ aure], à madame D [ aru] la
mère, pour demander d'aller en Espagne quand. mon
affaire ici sera finie.
J'écris à mon grand-père d'écrire à M. D [ aru ], Mar-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇ:AISE

tial et madame D [ aru J, pour le même objet. Cela fera
vibrer toutes les cordes et leur fera dire : "Espa~ne ".
'Je trouve dans le Tableau du Portugal, ouvrage où il y
six ou huit phrases charmantes, et de bon ton d'ailleurs
en général, cette phrase (p. 207) : " De nos jours, le juif
Antonio José a publié des comédies dans lesquelles on
trouve un génie particulier et beaucoup de vis comica, mais
il manque de correction ". Voir cela.

[23 avril.]
Le 23 avril, M. de Bothmer me répete qu'il n'y a pas
une bonne tragédie ni une bonne comédie en langue
allemande. Ce qui infirme un peu cette décision à mes
yeux, c'est que je trouve du mérite dans les quatre pic!:ces
de Schiller qui sont traduites en français.
M. de Bothmer me dit, à la même occasion, qu'il y
avait en hollandais une excellente tragédie, intitulée
Gisbert van Amsteal, par Van Vondel. " Mais un peu
trop dans le genre de Shakespeare ", ajouta-t-il.
Architecte du roi qui arrive de Rome et qui a de l'esprit
et du talent me dit qu'il y avait en allemand trois bonnes
comédies, dont voici les titres ... 1
[1etmai.J
Le 1er mai, je tombe par hasard dans une société, chez
le grand juge, ou tout le monde était invité, les Français
excepté. Je fais de bonnes observations tout en jouant au
pharaon. Madame de Marschall, quoique ayant une fille
1

Stendhal a négligé de donner les titres annoncés.

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

à marier, me conviendrait; elle paraît avoir de l'esprit, et
pas de pruderie. Mais je me sens timide à son égard, et
d'ailleurs nulle occasion de nous ... (La page est inachevée.)

Le 3 mai I 808.
J'écris ceci à huit heures précises. J'ai lu tres facilement
jusqu'à ce moment la Vic de Johnson 1• Je ne crois pas
qu'on puisse lire dans ce moment a Marseille ou Madrid.
Voici ma vie d'aujourd'hui, qui me servira d' échantillon pour me rappeler celle que j'ai menée au printemps
1808 : a huit heures, le barbier m'a éveillé dans le grand
salon,• où j'ai couché pour la première fois, ce qui m'a
valu une promenade militaire à quatre heures du matin,
l'épée à la main. J'entendais du bruit dans les chambres
voisines, j'étais dans les rêves jusqu'au cou, et, dès que
mon imagination est éveillée, je suis timide. Je ne suis
brave que quand je suis bête, c'est qu'alors je ne perds pas
de vue la terre. Je parle de la vraie bravoure, mon imagination fortifie la bravoure qui vient des passions. Ma
colère est si forte qu'elle me donne mal à l'estomac pour
vingt-quatre he1Jres.
Après le barbier, j'ai lu quelques pages de la Vie de
Johnson, que M. Eschenbourg m'a prêtée. M. Koechi
arrive: leçon d'allemand, j'explique trois pages de l'histoire
des grosses Friedericlz. Ces trois mots, où il y a sans doute
trois fautes au moins, montrent mes progrès dans cette
langue, parlée par des ennuyeux, et qui a quelques moçs
expressifs. Après M. Kœchi, j'ai arrangé les procèsverbaux de versement et de partage d'une somme de
1

Ouvrage très remarquabJe de Bothwell.

�586

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

16.000 th [ al ers J, en or. J'ai pris une soupe de pain,
d'eau et de beurre.
· Je suis allé chez M. Emperius prendre ma leçon
d'anglais. Comme ma montre (l'ancienne) avançait, je
m'y suis trouvé un quart d'heure trop tôt. J'ai lu, dans
une piece voisine de celle où il était, un prologue de
Foote. II faut que je lise cet Aristophane moderne 1• Ces
quatre pages me font croire que son talent a quelque
chose de celui de Beaumarchais et de Moliere dans
l' Impromptu de //mailles.
M. Empérius m'a fait écrire en anglais un livre anglais
qu'il me lisait en français. J'ai ensuite expliqué les quatrième et cinquième scènes du premier acte de Macbeth.
J'ai eu un grand tort de ne pas prendre M. Empérius à
mon arrivée à Brunswick, je saurais l'anglais et le latin.
' Sans esprit, c'est un homme excellent pour .enseigner les
langues.
Apres une heure et demie passée chez lui, je suis revenu
chez moi, où j'ai lu jusqu'à trois heures la Vie de Johnson.
J'en ai lu en tout dans la journée cent pages in-octavo
avec plaisir, sans dictionnaire, car je n'en ai point.
A trois heures, j'ai travaillé trois quarts d'heure à mon
bureau, où Rhule m'a dit, dans son jargon d' Allemand
flatteur, qu'il allait me quitter pour passer chez M. Voigt,
commissaire des guerres westphalien. Ce gredin-là m'a
écrit ce soir une lettre qui répond à mes pensées sur son
procédé. J'ai répondu avec un mépris invisible pour un
Allemand, et dignité.

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

A quatre heures moins un quart, j'ai dîné avec du
mouton grillé, des pommes de terre frites et de la salade.
Les deux premiers plats viennent de chez ]anaux et sont
payés 6 bongers piece (18 sous).
Après dmer, Johnson. Je monte à cheval à six heures
et rentre à sept heures un quart. Je passe devant la fille
du cordonnier qui sourit et rentre. Toute ma journée
d'hier a été animée et heureuse du rendez-vous qu'elle
m'avait donné et qui a été très original. J'ai ensuite à
neuf heures rencontré Charlotte, et nous avons promené
ensemble au clair de la lune. Mais la jolie petite fille que
je quittais m'avait glacé pour cette beauté de vingt-cinq
ans et demi qui en paraît trente-deux.
En rentrant aujourd'hui, à sept heures un quart, j'ai
pris du thé : trois tasses, pour m'amuser ce soir avec mon
esprit. J'ai lu jusqu'à huit heures et je finis d'écrire ceci
à huit heures trente-cinq minutes.
J'ai vu les premiers bourgeons le 15 avril I et la nature
en plein réveil le 26 avril. II manque une pluie chaude
au bonheur des plantes et à celui de mes nerfs.
4 mai, apres avoir lu Tom Jones.
Les idées de propriété et de danger sont rappelées
(soit pour elles-mêmes, soit pour en peindre d'autres), sont
rappelées beaucoup plus souvent dans un volume anglais
quelconque que dans un volume français sur un sujet
analogue'·
Je fais du feu le 22 septembre 1808. (Note de Stendhal.)
Très vrai. (N~te écrite au crayon, sans doute en 181 5,
par Stendhal.)
1

Foote (1720-1777) fut en effet surnommé par ses contemporains l' Aristophane anglais.
1

3

�588

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Voir si ce quelconque, qui généralise la remarque qui
me vient dans la tête, est fondé.
Ensuite, si cette remarque est juste et générale, chercher les idées rappelées le plus souvent dans les livres
italiens et français.
J'ai la mauvaise habitude de généraliser sur le champ
mes remarques ; cela vient de l'orgueil d'avoir fait une
remarque i~portante, et de la paresse, car il est beaucoup
plus aisé, au moyen d'un quelconque ou d'un en général,
de généraliser une remarque que d'examiner avec soin si
réellement on a très souvent occasion de la faire.
[8 mai.]
Le 15 avril, la nature s'est réveillée un peu ; le 26,
généralement ; le 5 mai, l'été est arrivé. J'écris ceci en
chemise 1e 8 mai I 80 8.
[ 20

septembre. J

J'écris aussi ceci le jour où j'ai fait rapporter mes livres
de Richmont, le 20 septembre I 808. Cependant, l'on
n'a pas froid, mais je perdais trop de temps à aller et venir.
20

septembre I 808.

Je sors de Cabale und Liehe, ou l'J.mour et !'Intrigue,
drame de Schiller.
Je trouve du vague dans la sensibilité, que l'auteur n'a
pas assez approfondi les grandes idées, enfin que ses
personnages n'ont pas assez d'esprit. A cela près et des
longueurs à la fin, c'est une bonne piece, mais cette
sensibilité appuyée sur des idées vagues et enAées, comme
celle de W erther, et qui me semble une suite du peu

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

d'esprit et du peu de caractère de la nation, ne m'émeut
pas.
Le principal défaut des Allemands, à mes yeux, est de
manquer de caractère. Outre la nature, que j'observe
tous les jours, il me semble qu'on voit ça clairement dans
la différence du style allemand et du style espagnol,
même dans les traductions françaises. Qu'on lise les
nouvelles de Cervantes, les mémoires de don Philippe, et
deux ouvrages allemands analogues.
Ensuite leur gouvernement leur a donné l'esprit de
formalité, le génie jurisconsulte.
Ensuite, la lecture de Bible les a encore rendus niais
et enAés. Cette cause agit également sur le caractère
anglais. 1
La froideur des Allemands s'explique bien par leur nourriture : du pain noir, du beurre, du lait et de la bière ; du
café cependant, mais :il leur faudrait du vin, et du plus
généreux, pour donner de la vie à leurs muscles épais.
Ils ne peuvent pas vivre sans femme (le libraire de
M. Heyer), beaucoup d'enfants. Peu de cocus.
Bonne foi remarquable dans la nation. Preuve : les
nombreux envois d'argent par la poste.
Depuis un mois environ, les préjugés qui me cachaient
le caractère allemand tombent de toutes parts, et je commence à le voir nettement, je crois. Les plus grands
souverains du XVIII" siecle, Frédéric II et Catherine II,
étaient de cette nation. Mais je n'ai pas encore trouvé
que depuis qu'elle a dégénéré du caractère que lui donne
1

A deux reprises, Stendhal a écrit au crayon, en face de ce
paragraphe et des deux précédents, ce jugement : "Vrai ".

�59°

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Tacite, elle ait produit des génies ardents, comme le
prince de Condé, par exemple.
23 septembre 1808.

Ministres. -

Il existe dans notre caractère français

actuel (comité de notre gouvernement) un assez grand
nombre d'hommes, tels que Maub. St Gero (sic), qui ont
assez d'orgueil pour mépriser les succès fondés sur les
petites choses, et un besoin, aussi indispensable pour eux
que celui du pain et de l'eau, des applaudissements continuels du public, c'est-à-dire pas assez d'orgueil pour les
mépriser. Ces hommes sont bilieux, peu sensibles dans le
sens ordinaire ; mais, très malheureux par leur insatiable
orgueil, ils reçoivent quelquefois les louanges, qui sont de
véritables consolations pour eux, avec une sensibilité
absolument semblable a la véritable. Heureux, ils sont la
dureté même ; du reste, bilieux, actifs et braves.
Ces hommes sont faits pour occuper les places que
donne le gouvernement, ils doivent faire d'excellents
ministres.

59 1

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK
[ 1•r

octobre.]

Je fais du feu pour la première fois le 22 septembre
1808. Il est indispensable le Ier octobre I 808. Je l'avais
cessé le ... 1
[Vers le

10

octobre.]

Foire incessamment (le 13 octobre, jour anniversaire
de mon départ de Paris).
L'examen de ma conscience: comme homme qui
cherche à se former le caractère, les manières, à s'instruire,
à s'amuser, à se former dans son métier.
Je ne sais si dans un an je penserai sur Wilhelm comme
aujourd'hui, mais il me semble que la seule élégance qui
lui convienne est celle du genre Buck : culotte de peau,
bottes à revers, linge frais, habits très neufs, belle montre,
étalage d'une grande commodité, qui suppose richesse ;
le maintien, la démarche. etc. d'un homme qui se fiche
de tout. (M. de B. me disait la même chose de lui, lorsqu'il prenait l'air petit-maitre.)
13 octobre 1808.

26 septembre I 808.
Voilà bientôt deux ans que je suis à Brunswick, sur
quoi je fais la réflexion suivante : j'ai pris les gens de ce
pays-ci en vrai jeune homme, en vrai Français, blftmant
devant eux, comme s'ils étaient des philosophes au-dessus
des préjugés, ce qui me semblait blâmable, et laissant
même entrevoir mon mépris pour leur lourde épaisseur.
Dans la première garnison que je ferai sur les bords de
l'Ebre ou sur ceux de l'Elbe, me déclarer en arrivant
enthousiaste du pays.

Style de }'Histoire.
La gravité, la gravité... Mon style aura un caractère
particulier en se moquant un peu de tout le monde, sera
juste, et n'endormira pas,
Pourquoi veut-on la gravité? - Pour changer les
hist[ ariens] en prédicateurs, pour corriger les vices. Qui
l'histoire veut-elle instruire? - Kings. Ils se foutent d'elle.
En ridiculisant leurs instruments, on rerrdra difficile,
1

La date a été laissée en blanc.

�59 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

impossible même pour eux, ce qu'on a tenté inutilement
de leur rendre odieux. Je m'abstiendrais d'enlever une
jolie femme à son mari, parce qu'un auteur estimé,
nommé Tacite, auteur sérieux, flétrit ce crime? La belle
raison! (Traduit de S. T. page 7 du Ier volume.)

14 octobre 1808.
Les souverains ont, en fait de goÎlt, un grand avantage:
c'est d'être entourés, en artistes, de l'élite de ceux qui
vivent de leurs jours. L'Empereur vient d'accorder une
audience à Gœthe, à Erfurt, et de parler avec lui de littérature allemande. Le poète aura probablement présenté
ses pensées mères. L'Empereur peut donc avoir des idées
beaucoup plus saines de cette littérature que le commun
des hommes. Et il en est ainsi pour tout.
Louis XIV conversait sur la poésie avec Boileau,
Molière et Racine.
19 octobre 1808.

La lumière qu'elle répandait était si sombre que nous
l'apercevions seulement sans en être éclairés.
•.. Un luth tout accordé. (Gil Blas, III, 269-270.)
Ces traits me frappent. Ne pas se donner mal à la tête
en louchant, après avoir pris du café. M. Kuster copie la
bataille d'Oudenarde.

SÉJOUR DE STENDHAL A BRUNSWICK

593

d'amour. La Bihlioth?que Britannique arrive enfin
fais mon premier theme allemand.

1.

Chaque homme est un paresseux : il met le bonheur
derriere l'événement le plus facile. Henri, par exemple,
dans les femmes comme madamt Gherardi, et il y
trouverait probablement l'ennui. Où il trouvera le bonheur, c'est dans le gr. (sic). Mais la paresse le retient.
Novembre

1 808.

Charmant voyage à Cassel. Parti le 13 avec l'ordre
d'aller à Paris dans la poche, de retour le 20.
Bonhomie parfaite et gaieté de Meurizet, Morand.
Ambition pateline de Héron de Villefosse.
Voyage tres agréable. Aller et retour avec le Hollandais
Mauvillon.

M. de Laf. et son aimable femme, Bonhomie. Quel
contraste avec l'habit brodé !
Il n'y a pas jusqu'à la petite Westphalen qui n'ait été
bonne, dans ce voyage.
II coîtte 120 francs environ.
STENDHAL.

Le 28 octobre 1808.
Le plus beau jour d'automne que j'aie remarqué ici.
J'écris ce qui est ci-contre 1• Charlotte jalouse et pénétrée
1

En face, Stendhal a noté quelques réflexions sur la guerre de
la succession d'Autriche, à laquelle il travaillait à cette époque.
1

Je

Beyle avait écrit, le 2 décembre r807, au libraire Paschoud,

po~ s'abonner à la partie littéraire de la Bibliothèque Britannique.

(Cormpondance, éd. Paupe et Chéramy,

t, II, p.

311-3u.)

4

�594

AET!RNAE MEMORIAi PATRIS

595

Ou touchée comme d'un coup sec du doigt de
Dieu sur ma cendre,

AETERNAE MEMORIAE PATRIS
Un seul ftre
esJ dipeupli...

t1011r

manque,

tl

tout

... Depuis, il y a toujours, suspendu dans mon
front et qui me fait mal,
Délavé, raidi de salpêtre et sô.ri, comme une
toile d'araignée qui pend dans une cave,
Un voile de larmes toujours prêt à tomber sur
mes yeux.
.
.
Je n'ose plus remuer la ~oue; ~e plus pettt
.mouvement convulsif, le moindre t!c
S'achève en larmes.
Si j'oublie un instant ma douleur,
Tout à coup, au milieu d'une avenue, dans le
souffle des arbres,
. .
A travers le grondement d'une rue, que sais-Je,
Ou dans W1e plainte lointaine,
.
A l'appel d'un sifilet qui répand du fr01d sous
des hangars,
.
Ou dans une odeur de cuisine, un sou-,
Qui rappelle un silence d'autrefois, à table Amenée par la moindre chosÇ.,

Elle ressuscite ! Et dégatne I Et me transperce
du coup mortel sorti de l'invisible bataille intérieure,
Aussi fort que la catastrophe crève le tunnel,
Aussi lourd que la lame de fond se pétrit d'une
mer étale,
Aussi sec que le volcan fend sa grenade lumineuse!
·
Je t'aurai donc laissé partir sans rien te rendre
De tout ce que tu m'avais mis de toi, dans le
cœur !
Et je t'avais lassé de moi, et tu m'as quitté,
Et il a bien fallu cette nuit d'été pour que je
comprenne •••
Pitié I Moi qui voulais ..• Je n'ai pas su ... Pardon, à genoux, pardon !
, Que je m'écroule enfin, pauvre ossuaire qui
s éboule, oh pauvre sac d'outils dont la vie se
débarrasse dans un ·coin ...
A~, je _vous vois mes aimés. Je te vois. Je te
verrai toujours étendu sur ton lit,
Juste et pur devant le Maître, comme au
temps de ta jeunesse,
Avec ton sourire mystérieux, contraint, à jamais
fixé, fier de ton secret, relevé de tout ton labeur

'

�59 6

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

.

En proie à toutes les mains des lumières droites
et durcies dans le plein jour,
Grisé pat l'odeur de martyr des cierges; .
Avec les fleurs qu'on avait coupées pour t01 sur
la terrasse,
.
Tandis qu'une chanson de pauvre pleurait pardessus le toit des ateliers dans une cour,
Que le bruit des pas pressés se heurtait et se
trompait de toutes parts,
Et que les tambours de la Mort ouvraient et
fermaient les portes !

**•
Je t'ai cherché, je t'ai porté ·
.
Partout. _ Dans un square désert au kiosque
vide où j'étais seul
Devant la grille du couchant qui sombr~' et
s'éteint, comme un vaisseau qui brtile, dernere
les arbres ..•
Un jour ..• da~s quelque ~ille_ de province aux
yeux mi-clos, qui tourne et s étemt
Devant la caresse hâtive des express.·•
Dans une boutique où bougent d'un air boudeur des figures de cendre ;
Sur la place vide où souffle l'oubli ;
Aux rides des rues, aux cris des voyages ...

AETERNAE MEMORIAE PATRIS

597

. A l'aube, hors barrière, dans un quartier d'usines,
•.. Au tournant d'un mur, une averse de charbons
lancée par des mains invisibles ;
Un tuyau qui fume en sanglotant...
Dans les faubourgs et les impasses où meuglent
les sirènes, où les scieries se plaignent, où les
pompiers sont surpris par un retour de flamme à
l'heure où les riches dorment...
'
Un soir, dans un bois, sous la foule attentive
des feuilles qui regardent là-haut filer les étoiles
comme un sillage,
·
Dans l'odeur des premiers matins et des cimetières,
Dans l'ombre où sont éteints les déjeuners sur
l'herbe,
Où les insectes ont déserté les métiers ...
Partout où je cherchais à surprendre Ia vie
Et le signe d'intelligence du mystère
J'ai cherché, j'ai cherché l'introuvable...
0 Vie, laisse-moi retomber, lâche mes mains !
Tu vois bien que ce n'est plus toi I C'est ton
souvenir, qui me soutient 1
LioN-PAUL FARGUE.

�PROTÉE

599

ACTE I

PROTÉE
DRAME SATYRIQUE EN DEUX ACTES

A la suite de l' Orestie, Eschyle avait compos~ un
drame satyrique dont il ne nous reste_ que le ~tire;
PROTÉE. C'est en rêvant sur ce tttre que ;e m
trouve avoir écrit la pièce suivante.
P. C.

L'tk de Naxos (JIii pour la commodité de l'actio11 on supposer•
placée entre la Crete et l'Égypte. On la voit tout mtière au milieu
de la scène comme un grand gateau dt mariage anglais e11 sucre
blallc ou comme le C()Uf)erde d'une soupière rococo. C'est un assemblage
assez prltentieux de rocailles pittf/rtJ&lt;juts phti6/ement termi11/ au
sommet par une espè.ce de boucle ou dt voluu. Le rivage est représmtl
par des /Qile, d'emballage bordù, pour écume d'une rucl,e /Jlancl,e
fronde et la mer par une grande /tendue de linol/um.
Le fond dt la scène est cach/ par des bandes d'ltojfe grise.

'
SCENE
I
LA NYMPHE BRINDOSIER

PERSONNAGES :
PROTÉE
MÉNÉLAS
HÉLÈNE
LA NYMPHE BRINDOSIER
LE SATYRE-MAJOR
SATYRES
PHOQUES

Satyres chèvre-pieds, triste brigade, écoutezmoi ! de ceux que Protée, le vieillard absurde de
dessous la vague,
A ramassés un par un comme on pique les
grains mtîrs d'une grappe,
Quand ils riboulaient de l'un de nos bateaux,
car ces bêtes n'ont pas le pied marin, et vous
pensez si nous nous amusions à les ramasser 1
Et ce n'est pas une fois ni deux que le Fils de
Zeus a traversé et retraversé avec furie d'un bord
à l'autre cette mer si bleue qu'il n'y a que le sang
qui soit plus rouge !
Soit qu'il se porte vers l'Inde, soit qu'il ait envie

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
600
de la Thessalie, car ce n'est pas la raison ni aU;cun
ordre qui conduit le dieu du vin !
Et quand le chef même titlJ.be,
A quel fil voulez-vous que se rattache un
pauvre Satyre, quand la mer et le bateau dansent
à qui mieux mieux,
· Et que tout au hasard monte et descend, et vous
direz. que c'est nous qui sommes ivres !
Et que la voilà quand elle s'apaise toute paonnante au soleil de grandes fleurs de pive dans le
grésillement de l''écume !
- M'entendez-vous, petits frères ?

faiblement derrière la scène
( Chœur polyphoni_que.)

LES SATYRES,

PROTÉE

601

Une fois qu'il a pris l'odeur de la terre, plus
forte que celle d'un lion ou de troupeauoc fumants,
Alors que c'est le matin, et que tout est libre
encore, et qu'il n'y a pas une Face-pile à voir, et
queJe monde est à nous !
Sus, durs paysans! que d'autres de vos frères
partent à la recherche des métaux sous la terre !
mais nous, c'est de son sang vivant que nous
voulons tâter !
A nous de reconnaitre la longue et brülante
colline sous les prunelliers pour y mettre la vigne
comme un fausset tortueux et le pépin de feu
entre les durs silex !
Ce soir nou~ serons partis, mes compagnons 1
LES SATYRES

Méééé !
BRINDOSIER

Quelle triste voix ! Mais je vous le dis, bient6t
vos douleurs prennent fin,
Et l'étroite prison de cette œuvre d'art que
Protée appelle son ile, et le régime absurde, et
l'esclavage du Vieillard !
Bientôt le vaste monde à nouveau nous est
ouvert! Ah, qu'il y fait bon mener son train alors
que tout est désert encore.
. .
Et qui reprocherait à un dieu dans sa J01e de
prendre la forme .d'une bête, s'il ne peut s'en
empêcher,

( Chœur polyphonique.)
Méééé I Méééé ! Méééé !
BRINDOSIE;R

M é é ! M.é é I Oui, vous pouvez. bêler ! bêtes à
laine ! bêtes à chagrin l demi-bêtes et demi-dieux !
Notre salut est proche!
Nous pillerons la grappe encore! Frais vallon,
~ous couperons d'un jus rouge encore l'eau rapide
et glacée de ton artère l
. ~t -je déterrerai pour vous ce pot que j'ai enfoui
Jadis entre les pieds du dieu Chronos, empli d'un
dur nectar qui est aussi brun que _la giroflée f

�602

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

A la fête des vendanges quand on flambe les
vieilles queues avec une mèche de soufre,
Vous me verrez danser encore pour vous
sur la tonne roulante, une torche dans chaque
main!
Aussi vrai que mon nom est Brindosier, et la
chèvre montagnarde qui m'a conçue
M'a nommée ainsi à cause de la manière dont
je sais prendre le poignet d'un homme et le
ficeler tout à coup comme une couleuvre,
Comme ces longs rubans que le vigneron porte
au cordon de son tablier 1
Et seul le vieillard Protée a sq. un jour me
prendre et me capturer, avec ses perles idiotes !
(mais je lui revaudrai ce tour.)
Car j'ai regardé dans ses phylactères prophétiques où lui-même ne comprend ,~ien, ar~hives du
Futur, et j'y ai vu des choses qu il ne sait pas.
Notre délivrance approche 1
Voici que le divin Ménélas, le fils d'Atrée, le
gendre de Jupiter,
Approche sur un navire aussi fou que son
maître,.Et à chaque vague le fier cheval à la crinière
de chevilles comme une contrebasse qui sans voile
et sans gouvernail entraine la nef cabriolant:
Pique du n,ez dans la plume et le relè:e 1?continent vers le ciel comme une cocotte qui b01t.
Il arrive l Il débarque 1

PROTÉE
LES SATYRES

( Chœur polyphonique -

interrompu.)

Méé!Méél

(Une flèche, puis une autre vole au travers de
la scène, faite éperdue des Satyres.)
MÉNÉLAS,

derrière la scè11e

Maintenant J'ai les deux pieds à terre":'et j~ défie
les dieux 1
•
BRINDOSIER

Il est sauf et, bien s-ôr, la première chose à;faire
est de blasphémer.

Elle se retire à I' lcart.
Entre MÉNÉLAS, l'arc au dos, tenant de la
main droite une épéè et de la main gauche
la main d'une femme ,uoilie, HÉLÈNE.

,

SCENE II
MÉNÉLAS

Dieux I ce n'est donc pas assez d'avoir déchaîné
tous les éléments ensemble contre moi
Et si ce coup de foudre par Je trav;rs de Syra
qui a fait de mon mât une écharde ne nous a pa;
coupés en deux, c'est pas la faute de cel{ii qui l'a
ajusté l
Il fal,lt encore vous moquer de moi 1
Ce matin voilà le -bateau contœ le vent sans

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

rames ni gouvernail qui se met à marcher tout
seul comme quelqu'un qui sait où il va,
Et voilà la terre, c'est bien. Mais la première
chose que je vois sur _un rocher qui me regarde
avec ses gros yeux,
C'est un sauvage avec de grandes cornes de
bélier qui lui sortaient de la tête, qui me regardait
en me drant'la langue.
J'ajuste le monstre, je tire, il fuit,
.
Et fuyant à petits sauts il me montre des cwsses
et un derrière tout couverts de long poils comme
celui d'un bouc !
Que me veut cet être biscornu ? Alors, ce n'est
pas assez de me poursuivre, il faut encore m'insulter !
Car les choses que je ne comprends pas sont
pour moi comme une insulte personnelle.
Un homme avec un cul de bouc, j'en ai le
rouge au front !
C'est bien, je vous défie tous, là-haut, toute la
séquelle dans !'Ouranos l
Et toi-même, le beau-pète ! Qu'est-ce que tu
faisais pendant que Pâris m'enlevait ta fille?
C'est alors qu'il fallait brandir tes pétards et ta
machine à tonner ! ·
Mais c'est bien. Sans toi je suis allé la reprendre
où elle était,
Et je ramènerai à Sparte avec moi celle-ci que
j'ai épousée et qui est ma propriété.

PROTÉE

605
Que tu le veuilles ou non, malgré le vent et la
tempête, et toutes ces choses que l'on ne comprend pas.
L'épée du moins est une chose que l'on comprend et le bel Alexandre, là-bas, en a dté, ce cher
Pâris!
Viens, Hélène, tie.ns bien ma main, je ne te
lâcherai pas.
Et je ne puis dire que je tire de toi grand
plaisir.
Mais enfin, telle quelle, c'est toi, et je te tiens,
et tous te reconnaitront, et je te ramènerai dans
Sparte.
Entre BRINDOSIER.

Qui va là?

li la met en joue.
BRINDOSIER

Salut, héros !

'
SCENE
III
M,ÉNÉLAS

Qui es-tu?
BRINDOSIER

Salut, fils d'Atrée et gendre de Jupiter!
MÉNÉLAS

Comment me connais-tu ?

�606

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
BRINDOSIER

Qui ne connatt Ménélas et la vengeance qu'il a
tirée de Priam ?
Toute la mer, bleu-sur-bleu, est emplie de ta
gloire!
Abats cet arc.
MÉNÉLAS

PROTÉE

607

~a~s je n'ai peur de rien. Il n'est pas né, celui
qui m enlèvera celle que je tiens par la main 1
BRINDOSIER

Qui est-ce?
MÉNÉLAS

,

Ecoute. EUe te le dira elle-même.

Es-tu de la bande aussi de ces sauvages r
BRINDOSIER

Je ne suis qu'une pauvre Nymphe, et ma mère
m'appelait Brindosier,
A cause de mes mœurs rustiques et de .mon
simple langage.
MÉNÉLAS

Allons, une Nymphe à présent 1
Et ce sont des cornes que je vois sous tes
cheveux?
BRJNDOSIER

A peine. De tout petits cornichogs d'écaille
blonde, un simple ornement.
Et vous ne me ferez pas croire rqu'un homme
comme vous
N'ait jamais rencontré de nymphe dans sa vie?
Abats cet arc, héros, qui me fait frémir !

abaissant son arc et la main sur
son épée
Tout cela n'est pas clair.

HÉLÈNE

Je suis Hélène.

Elle se tait.
BRINDOSIER

Eh quoi, c'est la fameuse Hélène que vous
tenez par la main ?
MÉNÉLAS,

avec orgueil

Elle-même.
BRINDOSIER

Salut, Hélène.
MÉNÉLAS

Elle ne r~pondra pas. Depuis ce qui est arrivé,
Elle. est si tellement
pleine d' orgue1·1 qu ' on ne
.
peut nen en tirer
Hors " Je suis Hélène " !

MÉNÉLAS,

BRINDOSIER

Salut, fille de Jupiter !

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

608

PROTÉE

MÉNÉLA~

MÉNtLAS

Quel est cet air de doute et d'étonnement ?

le tirant à part
Monsieur, c'est que nous avons ici une autre
Hélène.

Voilà comme j'ai peur.

BRINDOSIER regarde HELÈNE et ne dit
rien.

BRINDOSIEJ½

Eh bien? Naturellement c'est le même visage?

MÉNÉLAS

Une autre Hélène?

levant le voile d'HÉLÈNE

BRINDOSIER

Oui.

BRINDOSIER

MÉNÉLAS

Il y a juste dix ans et le jour où tu ne la vis
plus dans ta maison.

J'attendais cela ! c'est encore un tour pour me
vexer!
Mais je suis un vieux chien dont on ne brouille
pas les voies si aisément.

MÉNÉLAS

J'ai eqtendu déjà cette bonne histoire
,D'une autre Hélène qui vit entre la Crète et
l'Egypte.
BRINDOSIER

Veux-tu la voir ?
MÉNÉLAS

Je n'y tiens pas le moins du monde.

BRINDOSJER

Qui donc, si pas elle, t'aurait décrit à moi si
justement que je te reconnus aussit~t ?
Ce teint coloré, ce front bas, ces petits yeux
défiants, et cet air de taureau ?
Et cette mèche_blanche qui le jour de ton mariage déjà se mêlait à tes boucles d'hyacinthe ?
Allons, lève ce casque.

BRINDOSIER

MÉNÉLAS,

Laisse-moi voir celle-ci.

se démasquant

C'est vrai.
MENÉLAS

A quoi bon?

BRI NDOSIER
BRINDOSIER

As-tu peur?

Veux-tu d'autres détails? Qui d'autre te connaitrait ainsi ?

5

�610

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

PROTÉE

611

MÉNÉLAS

Je sais que la véritable Hélène est celle que je
tiens par la main.

BRINDOSIER

L'appât des dieux qui voulaient détruire Priam
a été bon.

BRINDOSIER

Tu le sais?
MÉNÉLAS,

déclamant

MÉNÉLAS

Ne me mets pas en colère, tais-toi ! et dis-moi
quelle est cette ile.

Je le sais, je le vois, et j'en suis convaincu.
BRINDOSIER,

de même

Mais on n'est convaincu que quand on n'est
pas stîr.

BRINDOSIER

Naxos.
MÉNÉLAS

Naxos? D'après la carte elle est bien plus au
nord.

MÉNÉLAS

C'est Hélène.

BRINDOSIER

Elle est ici pour le moment~
BRINDOSIER

Quelles preuves en as-tu ?

MÉNÉLAS

Très bien. Et quel est le maître de Naxos?
MÉNÉJ,.AS

Quelles preuves? Je n'en veux d'autres que
Troie en cendre et deux cent mille hommes
égorgés·!
Et ces dix ans de patience forcenée, l'un après
l'autre, faits de jours que j'ai tous comptés.
Et ma nièce Iphigénie mise à mal, et l'attente
suprême dans le ventre du Cheval ·de bois 1
Et tu dis1que ce n'est pas Hélène !

BRINDOSIER

Le vieillard Protée, roi des Phoques et qe tous
les monstres amphibies.
MÉNÉLAS

Peut-il me donner un grand morceau de chêne
de 20 coudées pour faire un mât ? et un .autre de
10 coudées pour faire une antenne ? et 60 brasses
de funin, et 100 pieds carrés de bonne voile de

�612

LA NOUVELLE REVUE FRAN-ÇAISE

lin, et 40 paires d'avirons, et de l'étoupe, et trois
chaudières de goudron, et un peu de peinture ?
' 1

PROTÉE
BRINDOSIER

Il est poisson jusqu'à la ceinture.

BRINDOS1ER

MÉNÉLAS

Tout cela, il peut te le donner. Mais il est
avare.

Tout est donc à moitié dans. ce pays ! S'il y
avait des canaris je parie qu'ils seraient à moitié
goujons!

1

MÉNÉLAS

Je n'ai rien du tout pour le payer.
BRINDOSIER

BRINDOSIER

Tout de même un homme-poisson, c'est rare!

Tu peux te faire donner tout cela sans argent.

MÉNÉLAS

Est-ce tout ce qui te plaisait en lui ?
MENÉLAS

Comment?

BRII\IDOSIER
BRINDO_SIER

Par art et ruse, que moi, Brindosier, t'enseignerai.
MÉNÉLAS

I m'avait promis des perles.
MÉNÉLAS

Et moi, je n'ai pas de perles à vous promettre,
Mademoiselle, et je ne vous donnerai rien du tout.

Mais toi-même que fais-tu ici ?
BRIN DO SI ER

Bacchus notre ma1tre
M'oublia derrière lui quand il vint quérir Ariane

BRINDOSIER

Tu me ramèneras avec toi?
MÉNÉLAS

Cela, oui, ça peut se faire.

ICI,

( Baissant les yeux.) Le vieillard Protée m'avait
séduite.
·
MÉNÉLAS

Est-il si beau ?

BRINDOSIER

Jure!
MÉr:d1As

Je le jure ! par Zeus, par la terre, par le ciel,

�614

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

par le Chaos, par le Styx, par tous les dieux, par
tout "c"e que tu voudras l
BRINDOSIE:R

Moi, et ces tristes animaux ?

PROT:2E

615

On est slir de les trouver, quand le coq apparait à l'arrière avec ses seaux d'épluchures,
BRlNDOSlER

. Tout ce qui tombe à la mer appartient à Protée.

MENÉLAS
MÉNÉLAS

Quels animaux ?

Ouais ! il doit avoir des magasins bien garnis !
BRINDOSIER

Ces Satyres, mes compagnons.
MÉNÉLAS

Non, il§ empoisonneraient le bâtiment.
BRINDOSIER

Tu as besoin
d'un équipage.
1
•
MÉNÉLAS

C'est vrai. Mais qui donc a parqué ce trou,peau
de chèvres ici ?

BRIN.DOSIER

Tout cela est rangé et classé dans les profondes
soutes qui sont au dessous de cette ile avec un
ordre superbe.
Les avirons, les ancres perdues,
Les mâts suivant leur taille, et je ne sais •combien de rouleaux de cordages et de voiles avec
toutes les marques de la Méditerranée,
Marmites craquées, vieux couteaux, fanaux,
accordéons, astrolabes, épissoires, figures de proue.
Tout lui est bon, de tout cela il est amateur.

BRINDOSIER

N'as--tu jamais vu ces longs poissons µairs, qui
se jouent autour des navires et ne les quittent pas ?
Ce sont les coupants marsouins, ennemis d~s pêcheurs, terribles aux filets.
MÉNÉLAS

Ce sont les •amis du marin. Ils dansent et lui •
donnent la comédie; Eux · et les mouettes, leurs
commères criardes,

MÉNÉLAS

Bien, très bien ! tout cela

w1

me servir.

BRINDOSIER

Et le voilà, profitant du travail de Baëchus
notre ma1tre1 qui' a incessamment à courir d'un•
bout du monde à l'autre,
Et du Caucase jusqu'à Madère là-bas dans la
houle Atlantique,

�616

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Pour enguirlander toute l'Europe des doigts
entrelacés de ses sarments,
- Qui s'est mis à faire collection de Satyres 1

PROTÉE

617
MÉNÉLAS

Quels?
BRINDOSIER

MÉNELAS

Idée digne d'un phoque !
BRINDOSIER

C'est que tu ne les as jamais vu s'envoler et
traverser la fumée comme des projectiles à vingt
pieds en l'air au-dessus d'un grand feu de bois
sec l
L'antilope de Syrie qui des quatre pieds sans
aucun poids vient se poser sur la tête de son pâtre,
Qu'est-ce qu'elle est à c6té de nos grands
sauteurs?
C'est pourquoi Protée afin d'animer ces rocailles,
A commencé cette collection de demi-dieux.
MÉNÉLAS

J'ai failli en casser un tout-à-l'heure.

D'eau minérale et de lait concentré !
Ou de fromage de cachalot, quand on peut s'en
procurer de temps en temps.
Et l'eau de pluie que nous ramassons,
Il faut que nous en arrosions six plants de
tabac dont il est fier et qui ne paient rien à la
Douane.
Ah, nous serions tous morts sans cette amphore
parfumée de vin de Crète
Dont il nous reste un tesson
'
Et nous nous le passons à respirer
de temps en
temps.
MÉNÉLAS

Triste régime !
BRINDOSIER

Et pas un bon bourbier sentant fort la forêt
'
pour s y vautrer de temps en temps comme les
Satyres en ont besoin à la manière des sangliers
et des autres bêtes r
~tonne-toi qu'ils. aient le poil pendant et décolore comme 1a barbe d'un philosophe.
. Tout est s~c et .E:o_pre dans cet horrible endroit
mcessamment lavé et brossé et rebrossé par la mer
et par le vent.
)

BRINDOSIER

Ah, extermine-les tous de tes flèches !
Ah, cela vaudra mieux que de béquiller misérablement à cloche-pied sur ce vilain petit tas de
pierrailles,
Où le vieillard marin nous entretient de mets
absurdes.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

L'ail sauvage même, et les cçillets de sable, et
les farigoulettes,
N'y peuvent prendre racine.

PROTÉE

MÉNÉLAS,

faisant le geste

Comme cela?
BRINDOSIER

:MENELAS

Eh bien, je jure par Zeus de vous faire sortir
d'ici.
Dis-moi ce qu'il faut faire.

Ceinture-le par derrière et tiens bon ! et p.ç-ends
garde à ses coups de queue, le vieux requin !
MÉNÉLAS

N'aye pas peur, ma fille !
BRINDOSIER

/

Es-tu fort?

BRINDOSIER

Ne le lkhe pas quoi qu'il fasse J
MENELAS

fait jouer ses mains et ses bras

Ce sont de terribles pinces.
Qtrand je le tiendrai dedans, il saura quels
athlètes on fait à Sparte.
BRINDOSIER

Est-il vrai que tu as étouffé Pâris dans tes bras ?

MÉNÉLAS

Le bon vieux ne me fera rien du tout.
BRINDOSIER

Et même si tout-à-coup tu tiens un lion rugissant entre tes bras, ...
MÉNÉLAS

MENELAS

Il les ;.t trouvés moins frais que çeux de ma
femme, ho, ho !
Il n'y a pas de qùoi me vanter.
Il était gras et sans aucunes vertèbres comme
un haricot vert:
BRINDOSIER

Eh bien, dans ce cas, ceinture-arrière!

Un lion?
BRINDOSIER

N'as-tu jamais ouî parler des tours du Vieux-dela-Mer ? et qu'il devient à volonté un lion ?
Du feu?
·
De l'eau?
Un dragon?
Et un arbre fruitier ?

�620

LA NOUVELLE REVUE F.RANÇAISE
MENÉLAS

Pourquoi un arbre fruitier ?
BRINDOSIER

Je ne sais, c'est comme ça. Ne te laisse pas
étonner. C'est l'ordre invariable. Il n'a aucune
imagination. Rappelle-toi bien.
(Elle compte sur ses doigts.)
Un lion d'abord, puis un dragon, puis du feu,
puis de l'eau, puis un arbre f~uitier. Quand tu
verras l'arbre fruitier, c'est fim, et tu auras le
bonhomme à ta merci.

PROTÉE

621
C'est un batelier de Chersonèse qui nous l'avait
amené.
Il chantait en langage scythique et appelait à
grands cris son cher père et toute sa famille.
BRLNDOSIER

Quand il aura fini de faire l'arbre fruitier et
que tu lui auras pris ses lunettes,
Tu pourras lui demander tout ce que tu voudras.
MÉNÉLAS

Un mât, des voiles, du goudron ?

MÉNÉLAS

Un arbre fruitier, très bien ! Que de choses on
.
apprend quand on se met a' naviguer
•

'

BRJNDOSIER

N'oublie pas de lui prendre ses lunettes, c'est
d'elles qu'il tient son pouvoir surnaturel.

BRINDOSIER

Tu peux tout lui demander, ce qui se passe sur
la terre et sur la mer. Il sait tout, il a un abonnement.
MÉNÉLAS

Un abonnement-?

MÉNELAS
BRINDOSIER

Ses lunettes, très bien !
BRINDOSIER

Ne laisse pas le vieux phoque t'échapper car il
est glissant et tout huileux.
MENÉLAS

11

1

N'aie pas. ·peur, j'ai déjà vu un phoque qm
parlait.

Ne sais-tu pas qu'à tous les dieux de la mer et
de la terre suivant leur grade Jupiter sert un
abonnement ?
De -temps en temps il leur envoie
Un ruban étroit de papier transparent.
MÉNÉLAS

Eh bien?

�622

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
BRINDOSIER

Il suffit de le dérouler devant une lanterne et
l'on voit tout à la fois,
Le passé, le présent, et l'avenir.
Moi, je n'y comprends rien. Mais fu peux avoir
confiance en Protée.
MÉNÉLAS

Alors je ne serais pas fâché de savoir ce qu'est
devenu mon frère et ce que fait ma belle-sœur
Clotilde à Argos.

PROTÉE

623

Approche,toi
sans qq'il t'entende) et zou 1
•
1
presto ceinture-le par derrière !
- Qu'est-ce qui t'ennuie?
MÉNÉLAS

Brindosier 1
J'aimerais bien, ah, j'aimerais bien avoir un peu
plus de confiance en toi !
BRINDOSIER

Mon intérêt n'est-il pas le tien ?
MÉNÉLAS

BRINDOSIER

Clytemnestre, veux-tu dire ?

Ce sont ces cornicules sur ta tête qu1· m' ennment.
.
BRINDOSIER

MF.NÉLAS

Clytemnestre. Les pays chauds vous brouillent
la mémoire.
Il revenait de mauvais bruits de là-bas.
BRINDOSIER.

Crois-tu que je ne puisse te d
conseil
onner un bon
MÉNÉLAS

Quel bon conseil peut-il y avoir dans une tête
cornue?
·

Tu- peux tout lui demander.
BRINDOSIER
MÉNÉLAS

Allons ! où est le vieux ?

ha!:1-:~ seulement p_ourquoi ton bateau allait au
a~s que tu puisses le diriger?

BRINDOSIER

Tous les jours à midi il vient ici pour donner à
manger à son troupeau.
Laisse-moi causer un peu avec lui et quand je
lèverai la main,

MÉNÉLAS

Pourquoi?
BRINDOSIER

Regarde à la proue.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

MÉNÉLAS

Eh bien?

PJlOTÎI

SCENE IV
L! RIPAS DES PHOQUES

BRINDOSIER

Ne vois-tu pas que le pauvre gros bon œil est
tout effacé 1
MÉNÉLAS

C'est vrai, par Zeus 1
BRJNDOSIER

Comment donc veux-tu que le bateau puisse se
diriger sans son œil ?
MÉNÉLAS

Tu as raison. Je n'y avais pas pensé.
Par l'âne ! par le chien ! tu es une fille de bon
sens et j'ai confiance en toi.
BRINDOSIER

Cache-toi là-bas sous ces pierres et quand je
lèverai la main ...
MÉNÉLAS

Entendu ! Viens, Hélène !
Il son par le fond, emmenant HÉ1.ÈNE.
BRINDOSIER

Parle-lui donc de notre Hélène aussi 1
Elle sort par la droite.

(Musique)
Le platea1t tourne apportant un· autre site de
l'tle. On voil Protée tout nu dans 1t1te baig,,oire à fond convexe dans latp1elle il se
balance et dont le robinet est remplacé
par 1111 bouchon. li est très gros et
po~lu. Barbe blanche assez maigre, oreilles
po1111ues. Cr4ne luisant avec quelq11es rares
cht'Veux. Sur les yeux des luneltes d' automobiliste. Près de lui sont rangés six plants
de tabac dans des pots.
li J a dt'Uant lui une corbeille de joncs remplie
de poissons qu'iljet1e à ses phoques. 1
PROT!B

Cot', cot', cot' , cot' , cot•, 1 Ici mes moutons 1

Ici mes petits poulets I Cot', cot', cot', 1
Dès tltes rondes de phoques apparaissent ;à et
là dans la mer.
. Nou_s y sommes tous? Un, deux, trois, quatre,
six, huit, onze, douze,
Treize ! Le compte y est J
,'. A ~a sc_~oe poinooi et phoques peuvent être remplacés
par I tmagmation des spcctateun et par la musique.

6

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

A qui le cabillaud, à qui le congre, à qui les
,
C ,
,
, 1
rougets ? à qui le filet de fl etan . ot , cot , cot , .
à qui la belle alose ?
~

Tumulte, bataille, cirque, écume, bonds des
pho~ues qui se précipitent du haut des
rochers dans l'eau neige et turquoise, braie171ents, trompettes, coups de queues et de
nageoires. (Tout cela est exprimé par la
musique.)

Ici, Moust1tche ! hâle-toi sur tes défenses ! nous
ne sommes plus jeunes, mon gros. Tiens, prends
ce diable, tu n'en as pas peur !
_
Et toi, Otarys, ma mignonne, viens prendre
cette belle limande., marche voir un peu sur tes
nageoires de devant, comme sur de petits pantalons l
Elle lui prend le poisson dans la main.
A qui la friture ?
- Il sème à pleines m4ms de petits poissons.
Cirque.
A toi, Rhésus ! à toi, Gorgô ! et toi, le petit,
qu'est-ce que tu as à braire là-bas comme un âne?
Attrape, mon petit tonneau 1

Nouvelle distribution de poissons. Cirque.
Iou le panier est vide.
Et ~aintenant, aux choses sérieuses! au travail!
au travail!

PROTÉE

Moustache, quel est le quotie!lt de 0,00005
divisé par 123 ?
Tu n'~n sais rien? Tu me diras cela tout à
l'heure.
Et toi, Tambour, tu vas m'additionner 3.977
et 7.896.
Et toi, Gorg6, s'il te platt, tu m'extrairas la
racine cubique de 27.
Allez, vous avez de quoi vous amuser.

ll souffle dans une co11.q11è.
Brindosier ! Brindosier 1

SCÈNE IV
Entre BRINDOSIER.
On voit MÉNÉLAS qui se glisse derrière. les
rochers, tenant toujours HÉLÊNE par fa
main. Il l'attache avec une corde à un rocher
derrière lequel lui-mfme se dissimule.
BRINDOSIER

Que désire Monseigneur ?
PROTÉE

Oh, quelle polites~e aujourd,'hui ! c'est le langage des cours !
Apporte-moi ma cuvette pour ~e laver les
mams. ,

�628

LA NOUVE·LLE REVUE FRANÇAISE

Ma cuvette de Chine,. famille rose, celle qui a
des mao-pings !
Et que l'eau soit bien chaude.
Elle sort et revient rapportant une moitié dç
cuvette, gu' elie lui met sous le menton.
Protée souiftant et barbotant dans la cwvette.

PJlOTÉi
BRINDOSIER

Moi et les autres animaux à deux pieds, mes
compagnons.

clignant de l' œil
Et que devient Ménélas ?
PROTÉE,

BRINOOSIER

·Bou! Bou 1 Bou 1

Musique.
L'ennui, c'est que l'on ne peut avoir que des
serviettes dépareillées. Une par-ci, une a~tre parlà, jamais un service complet.
Il s'essuie.

Quel Ménélas ?

PROTÉE cligne de l'œil et désigne d'un
petit mou'Uement le rocher derrière lequel
MÉNÉLAS est caché.
BRINDOSI!R

Je ne sais ce que vous voulez dire.

BRINDOSIER

Une bonne femme de ménage vous serait plus
utile qu'une pauvre Satyresse.
· Elle vous rebroderait tout cela à votre chiffre.

s'examinant dans un miroir ébréché
qu'elle lui rie~t
Oui-dà ! Oui-dà ! Oui-dà !
PROTÉE,

PRoT!E, à mi-vo'ix

11 eS t là qui nous guette derrière ce rocher. '
BRINDOSIER,

se jetant à ses pieds
Seigneur, vous savez t out et l' on ne peut rien
vous cacher.
PROTÉE

BRJNDOSIER

Vous m'avez promis de me laisser aUer un jour
si je suis gentille.

Prends garde de casser ma cuvette. Elle a une
fente qui m'inquiète beaucoup.
BRINDOSIER

PROTEE

Oui-dà ! - Ote la brique.
Elle &amp;te la brique qui cale la baignoire. Il se
balance avec satisfaction.

•

Oui,je 'veux tout vous dire!

MÉNÉLAS sort la the, elle lui, fait signe
de se cacher.

�LA NOUVELLE
630
Mais tout d'abord ...

REVUE FRANÇAISE

Elle tire un peigne de sa ceinture et lui peigne
les bou~les.
Laissez-moi vous passer le peigne un peu, car
vous êtes à faire peur avec cette barbe emmêlée
et sablonneuse !
Oh, 'Vieux naufrageur !
Dites, il n'y a pas moyen de vous tenir à la
maison quand la-mer est ~n folie,
Et qu'elle dar1se empanachée dans le vent
Thrace avec toutes ses lanternes allumées !
(Ah, cela fait du bien après ces souffles étouffants du khamsin et l'on respire à pleins poumons!)
Il faut que ce soit vous, n'est-ce pas, que .les
pauvres diables qui vont au fond
Voient le dernier à la crête d'une vague, vieux
baigneur!
Dansant au milieu des épaves et des corposants,
aus~i insubmersible qu'une bouteille !
PROTÉE

PROTÉE

631
PROTÉE

Ça ne fait rien ! Ce bniit de fer autour de ma
tête me procure d'agréables illusions.
Tel, au mois de juin, le colporteur qui s'assoupit en écoutant le coup de la faux dans les prairies
épaisses.
BRINDosrnR,

agitant les ciseaux autour de sa

tête
Mon petit Protée, je vous aime beaucoup.
PROTÉE

Moi aussi.
BRINDOSIER,

de même

Vous ne me croyez pas, cela me fait de la peine.
PROTÉE

Je te crois, Brindosier.
BRINDOSIER

Ah, vous êtes si bon, si simple, si délicat !

Coupe-moi les cheveux..

PROTÉE

C'est vrai.
BRINDOSIER

Mais il n'y a pas de·cheveux ! à péine cinq ou
six filaments impalpables ! Ce sont des ciseaux de
brodeuse qu'il me faudrait!

BRINDOSlER

'--

Si curieux, si original ! Cette que~e de poisson
quelle idée !
'

�LA NOUVELLE REV!JE FRANÇAISE
PROTÊE

N'est-ce pas?
BRINDOSIER

Si riche !
PROTÉE

Oui.

PROTÉE

633

J'ai beau me transformer en lion et en dragon,
en eau, en feu et en arbre fruitier;
Aucun d'eux n'a peur et ne lâche prise et il me
faut lui donner ce qu'il demande.
Et c'est extrêmement lassant pour moi.
Sans parler de la perte de respectabilité pour
un homme de mon âge.

BRINDOSIER '
BRINDOSIER

Vous aimez tellement les beaux-arts I Cett~
collection que vou~ avez, il n'y en a pas deux
dans -toute la mer Egée !
PROTÉE!

Et c'est sur elle que compte Ménélas, n'est-ce
pas, pour répa:rer son petit bateau P
BRINDOSIER

Voulez-vous le garder ici ? J1 mettrait tout en
désordre dan-s cette petite ile si bien soignée.
Déjà il voulait ravager votre plantation. Depuis
qu'il a pris Troie il ne se connait plus. C'est un
sauvage, un vrai dévorant!

Laisse-moi donc partir.
PROTÉE

Bah, tu vois que ces malices ne t'ont pas réussi.
Aucun d'eux encore n'a tenu sa promesse avec
toi. Hi l Hi ! Hi !
?n ne me prend pas ainsi, ]e suis un trop vieux
poisson.
BRINDOSIER

Et savez-vous qui Ménélas amenait avec lui,

la.. tenant par la main ?
PROTÉE

PROTÉE

Ah , rus ée ..I pas vrai, c'es_t toi qm fas endoctr:iné ?
Il n'arrive jamais ici un frère-la-c6te sans que
tu lui indiques le moyen de venir à bout du vieux
Protée!

Qui?
BRIN!;&gt;QSIER

. Vous savez tout, Monseigneur, et je
rien vous apprendre.

ne .puis

�634

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
PROTÉE

T_u sais bien que je ne suis qu'un pauvre dieu
de sixième classe, et mon abonnement à la Destinée
est de la dernière main.
Rien que des petits tâbleaux ridiculement rognés
sur le ruban !
Aux endroits les plus intéressants, allons ! voilà
des gens dont il ne reste plus que la main, ou la
chaussure, ou bien c'est la tête qui manque, et tout
à coup plusieurs brasses vous font défaut. Allez
vous y reconnaitre l
Aussi ayez donc confiance et prenez une servante qui s'appelle Brindosier et qui_a des cor-0es
sur la tête!
BRINDOSIER
1
1

Vous en -êtes fier !

PROTÉE

Et puis cela m'amuse aussi de les voir sauter
de roc en roc. C'est pittoresque. Il me semble que
cela anime la localité I Quel dommage de ne pas
avoir un jet d'eau!
Ah ! je suis un fameux original et il n'y en a
pas deux comme moi.
BRINDOSIRR

Alors vous ne saurez pas qui est avec Ménélas.
PROTÉE

Alors il pourra se passer de mon bon filin de
Phénicie, et de mon bois de teck.
&lt;?uelle pitié ! Cela se dit matelot ! ça veut
naviguer, et ça n'est pas capable de traverser
l'Eurotas un jour de pluie dans un cuveau à
lessive !

,

BRINDOSIER,

PROTEE

Hé ! Hé ! Je ne dis pas 1 On irait loin pour
voir une de ces Nymphes dont on parle tant !
BRINDOSIER

Et de votre troupeau de Satyres aussi, n'est-ce
pas ? Ce n'est pas tout le monde qui a un pareil
cheptel?
PROTb

C'est dans leur intérêt que je les conserve. Je
veux leur apprendre l'hygiène et la morale.

à mi-voix

Hélène ...
PROTÉE

Hélène est avec lui ?

BRINDOSIER fait signe que oui.
Tu l'as vue?
BRINDOSIER

Je l'ai vue.
PROTEE

Aussi belle qu'on le dit?

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

PROTÉE

BRINDOSIER

Aussi belle. Ce sauvage l'entraine par la main.
PROTÉE,

rtueusement

Dix ans se sont passés depuis qu'à l'arrière du
bateau qui l'amenait vers Troie
J'ai vu flotter son voile couleur ,d'or.
BRINDOSIER

C'est toujours la même Hélène.

PROTÉE

Ah, ne me conseille pas de vîolence I Je suis trop
vieux. Mon tle est petite,
Mais il n'y a pas une cabine de vieux pilote où
tout- soit mieux arrimé et arrangé.
Que les grands dieux en fassent donc autant à
qui est toute la terre !
Je n'ai pas envie que ce bougre de sans-soin
aille foutre tout en l'air 1
BRINDOSIER

PROTÉE

Et ce grand feu -d'où on l'a retirée ne l'a point
roussie ni endommagée ?
BRINDOSIER

C'est toujours la même Hélène.
PROTÉE

Ah, je voudrais la voir.
BRINDOSI,ER

Vous voudriez l'avoir ?
PROTÉE

Je dis que je voudrais la regarder.
BRINDOSIER

Mais il ne tient qu'à vous, Seigneur, de l'avoir et
de la regarder tous les jours dè votre vie.

C'est une bien belle chose qu'Hélène.
PROTÉE

'Elie t'a parlé ?
BRINDOSIER

Elle est tellement remplie d'orgueil depuis ce
qui lui est arrivé
Qu'elle ne dit pas un mot hors : Je suis Hélène.
PROTÉE

Tranquille comme une statue et vivante pardessus le marché I Juste ce qu'il me faudrait.
Pas de scènes à craindre avec elle comme tu
m'en fais tout le temps, petite l
BRINDOSIER

J'ai touché un mot à notre Ménélas de cette
histoire idiote

�638

LA NOUVELLE REVUE PRANÇAlSI

Qu'on raconte dans toutes les Echelles depuis
Marseille jusqu'à Gallipoli:
Qu'il y a deux Hélènes et que celle de Troie
n'était pas la vr.aie.
PROTÉE

Ce n'est pas une histoire idiote, c'est moi qui
l'ai inventée, jamais je n'ai trouvé une meilleure
blague.
Elle vaut son pesant de sel marin.
BRINDOSIER

PllOTÉE

639
PROTÉE

Je ne t'ent-ends pas.
BRINDOSIER

Je n'ai pas tout dit à ce brutal, et que non
seulement vous pouvez vous couvrir de pommes
à cuire entre ses bras,
Mais que si vous le regardez sans vos lunettes,
vous pouvez lui faire croire ce que vous voudrez.
PROTÉE

C'est vrai.

J'ai dit à notre Ménélas
Que cette Hélène qu'il a retirée de Troie parla
main était fausse,
Et que la vraie était en notre possession.

Laissez-lui prendre vos lunettes. Faites-lui voir
que je suis Hélène.

PROTÉE

PROTÉE

Bravo ! Excellent ! allons tu deviens une vraie
fille de la mer.
BRINDOSIER

Mais il ne tient qu'à vous de faire de ce mensonge une vérité.

BRINDOSIER

Lui faire voir que tu es Hélène ?
Hou! Hou!
BRINDOSIER

Il m'emmènera avec lui.
PROTEE

Ho! Ho!
PROTÉE

Comment?

BRINDOSIER
BRINDOSIER

U·ne tient qu'à vous de garder la vraie, l'unique
Hélène.

Et il vous laissera la véritable Hélène.
PROTÉE

Hé! Hé!

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISJ!
BRINDOSIER

Et j'emm ènera1. tous les Satyres, mes frères,
avec moi!

PROTÉE
PROTÉE

Les Satyres tes chastes suivantes! Hou f Hou f
Et pourquoi pas mes phoques ?

PROTÉE

Diable ! Comme tu y vas !

BRINDOSIER
1

Dis que c'est au-dessus de ton pouvoir.

BRINDOSIER

Donnez~moi seulement sa figure.
• ne sui·s pas plus Hélène
Vous verrez s1 Je
qu'Hélène.
PROTEE

Mais il a dejà dti te promettre _quelque cho~e?
BRINDOSI_ER

Promesses d.e mar1·· n 1· Il J. ure trop. facilement.
Croyez-vous qu'un marin se soucie beaucoup
de prendre une bouche inutile
.
.
Par reconnaissance? Ariane et Médée,Je connais
leurs histoires.
La caisse à eau n'est pas gra nde..
- Et mes cornes ne lui disent rien.
PROTÉE

Crois-tu donc qu'il s'en va prendre avec lui
toute cette potée de Satyres à son ~ord ?
BRIN DOS IER

. que ce sont mes suivantes,
Tu lui feras croire
chaste escadron.

PROT,ÉE

Rien n'est au-dessus de mon pouvoir
Ni de la crédulité d'un imbécile.
BRINDOSIER

Soyez gentil, Monsieur !'Empereur-de-la-Mer
et Roi de tous les Menteurs l
PROTÉE

Mais je ne veux pas du tout perdre mes Satyres!
Jamais je ne poll!rai plus former une pareille
collection 1
Tous les dieux de la mer m'envient mon
cabinet 1
Il n'y a que Phorcus qui a ramassé quelques
méchants marins d'Ulysse,
.
Et ils se promènent toute la journée sur son
sable hyperboréen,
Avec leur longue-vue sous le bras et leur petit
chapeau de toile cirée.
Cela ne vaut pas un ensemble comme le mien!
Ils sont connus partout, de vrais fils de l'air !

7

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

PROTÉE

BRINDOSIER

De vieux moutons puants ! de vieux boucs
ataxiques !
.
.
Si vous les laissez encore un mois à boire de
l'eau minérale, ils ne seront plus bons que pour
l'Ecole des Beaux-Arts.
PROTÉE

Ta! Tal Ta!

PROTÉE

Deux cent mille hommes, dis-tu ?
BRINDOSIER

C'est le chiffre officiel.
PROTÉE

Deux cent mille hommes 1
Tais-toi I tu me mets l'eau à la bouche.

BRINDOSIER

BRINDOSIER

Mais Hélène, en revanche, quelle pièce unique!
. illesse .'
Quel honneur pour ta vie
Un pareil numéro, ça vaut bien tout un trou.
à demi. rogneux 1.
peau de mérinos
,

Quelle per.le pour ta collection !
Je sais que Jupiter la désire et· qu'il y a une
place pour elle au ciel entre les étoiles Dioscures.

PROTEE

Tu m'ennuies !

PROTÉE

Il ne l'aura pas !

brandissant les ciseaux
Non, il ne l'aura pas! C'est Protée tout de
même, c'est ce petit dieu de sixième classe qui sera
le plus malin !
BRINDOSIER,

BRINDOSIER,

avec enthousiasme

Hélène, dirait-on, la vraie, la seule Hélène ...
PROTÉE

Tais-toi, tu m'ennuies.
BRINPOSIER

La vraie, la seule Hélène ! celle que les hommes
et les dieux se disputent! celle dont on parle
partout!
Celle pour laquelle deux cent mille hommes
viennent de se couper la gorge ...

PROTÉE

Tu me fais rire ! Eh bien, il en sera comme tu
voudras!
BRINDOSlER,

levant la main

C'est promis.

MÉNÉLAS sort de la cachette et s'a'Vance en
rampant

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

PROTÉE

C'est promis!
d
Tout de même il m'en coôte de te per re,
Brindosier.

LES CAVES DU VA TI CAN

l

BRINDOSIER

Moi aussi, mon pauvre vieux.
LIVRE CINQUIÈME

Elle fait signe à MÉNÉLAS.

LAFCADIO

On s'entendait bien tout de même. On avait ses
habitudes, ensemble, quqi• 1·

(Suit, tt fin)

MÉNÉLAS se précipite el saisit Protée par
derrière. La baignoire se renverse. Tumulte.
En avant! hardi! c'est bien! comm_e ça, ceinture-le au-dessus des coudes l Bon 1 tiens ~on 1
tiens bon l que je dis! Ne le lâche p~, 1~
brigand l Attention au numéro II l N oublie p
C'est le lion qui va commencer .
.

v1::~

(L'ombre d'un lion se dessine sur la toile de
fond.)
RIDEAU

(A suivre.)

p AUL

CLAUDEL.

II
Fleurissoire ne poussa pas un cri. Sous la poussée de
Lafcadio et en face du gouffi-e brusquement ouvert
devant lui, il fit pour se retenir un grand geste, sa main
gauche agrippa le cadre lisse de la portière, tandis qu'à
demi-retourné il rejetait la droite loin en arrière par
dessus Lafcadio, envoyant rouler sous la banquette, à
l'autre extrémité du wagon, la seconde manchette qu'il
était au moment de passer.
Lafcadio sentit s'abattre sur sa nuque une griffe
affi-euse, baissa la tête et donna une seconde poussée plus
impatiente que la première ; les ongles lui raclèrent · le
col ; et Fleurissoire ne trouva plus où se raccrocher que
le chapeau de castor qu'il saisit désespérément et qu'il
emporta dans sa chute.
1
1"

Voir la Nouvelle Revue Franfaiu des
mars 1914.

1"

janvier,

1•

févri~r,

�646

LA NOUVELLE REVUE i FRANÇAISE

- A présent, du sang-froid, se dit Lafcadio. Ne
claquons pas la portière : on pourrait entendre à c~té.
Il tira la ·portière à lui, contre le vent, avec effort, puis
la referma doucement.
- Il m'a laissé son hideux chapeau plat ; qu'un peu
plus, d'un coup de pied, j'allais envoyer le rejoindre ;
mais il m'a pris le mien, qui lui suffit. Bonne précaution
qµe j'ai eue d'en enlever les initiales!... Mais, sur la coiffe,
reste la marque du chapelier, à qui l'on ne commande
pas des castors authentiques tous les jours... Tant pis,
c'est joué... Qu'on puisse croire à un accident ... ~on,
puisque j'ai refermé la portière ... Faire stopper le tram L.
Allons, allons ! Cadio, · pas de retouches : tout est comme
tu l'as voulu.
" Preuve que je me possède parfaitement : je vais
d'abord regarder tranquillement ce que représente cette
photographie que le vieux contemplait tout à l'heure...
Miramar ! Aucun désir d'aller voir ça... On manque
d'air ici.
Il ouvrit la fenêtre.
- L'animal m'a griffé. Je saigne ... Il m'a fait très
mal. Un peu d'eau là-dessus ; la toilette est au bout du
couloir, à gauche. Emportons un second mouchoir.
Il atteignit, dans le filet au-dessus de lui, sa valise et
l'ouvrit sur le coussin de la banquette, à l'endroit où il
était précédemment assis.
- Si je croise quelqu'un dans le couloir : du calme ...
Non mon cœur ne bat plus. Allons-y! ... Ah! sa veste;
'
.
aisément je la peux cacher sous la mienne. Des papiers
dans la poche : de quoi nous occuper pendant le reste
du trajet.

LES CAVES DU VATICAN

C'était un pauvre veston élimé, couleur réglisse, de
drap mince, rèche et vulgaire, et qui le dégoô.tait un peu,
que Lafcadio suspendit à une patère, dans l'étroit cabinettoilette où il s'enferma ; puis, penché sur le lavabo, il
commença de s'examiner dans le miroir.
Son cou, à deux endroits, était assez vilainement balafré;
une étroite traînée rouge partait de derrière la nuque et,
tournant vers la gauche, venait mourir au-dessous de
l'oreille ; une autre, plus courte, franche écorchure cellelà, deux centimètres au-dessus de la première, montaït
droit vers l'oreille dont elle avait atteint et un peu décollé
le _lobe. Cela saignait ; mais moins qu'il n'aurait pu
cramdre ; par contre, la douleur, qu'il n'avait pas sentie
d'abord, s'éveillait assez vive. Il trempa son mouchoir
dans la cuvette, étancha le sang, puis lava le mouchoir.
- Pas de quoi tacher un faux-col, pensa-t-il en se
rajustant ; tout va bien.
Il allait ressortir; à ce moment la locomotive siffla.
une file de lumières passa derrière la vitre dépolie d~
~!ose~. C'était Capoue. A cette station si proche de
l accident, descendre et courir dans là nuit se ressaisir
de son castor... cette pensée surgit éblouissante. Il regrettait beaucoup son chapeau souple, léger soyeux tiède et
frais
i "a' l a fois, infroissable, d'une élégance
'
si ' discrète.
Pourtant il n'écoutait jamais tout entier son désir et
n'aimait pas céder, fô.t-ce à lui-même. Mais par dessus
tout il a~ait l'indécision en horreur, et gardait depuis
n~mbre d années, comme un fétiche, le dé d'un jeu de
tnc-trac
que
dans le temps lui avait donné Baldi ,.· 1"l le
•
•
porta1_t touJours sur lui ; il l'avait là, dans le gousset d-e
son gilet :

�648

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Si j'amène six, se dit-il en sortant le dé, je descends !
11 amena cinq.
- Je descends quand même. Vite ! le veston du
sinistré !... A présent, ma valise ...
Il courut à son compartiment.
Ah ! combien, devant l'étrangeté d'un fait, l'exclamation semble inutile I Plus surprenant est l'événement, et
plus mon récit sera simple. Je dirai donc tout net ceci :
Quand Lafcadio rentra dans le compartiment pour Y
reprendre sa valise, la valise n'y était plus.
Il crut d'abord s'être trompé, ressortit sur le couloir ...
Si fait I c'est bien ici qu'il était tant&lt;Jt. Voici la vue de
Miramar ... mais alors?.•. Il bondi~ à la fenêtre et crut
rêver : sur le quai de la gare, non loin encore du wagon,
sa valise s'en allait !ranquillement, en compagnie d'un
grand gaillard qui l'emportait à petits
Lafcadio voulut s'élancer -; le geste qu il fit pour ouvnr
la portière laissa couler le veston réglisse à ses pieds.
- Diable ! diable ! Un peu plus et je m'enferrais !...
Tout de même le farceur s'en irait un peu plus vite s'il
pensait que je lui puisse courir apres. Aurait-il vu ?...
A ce moment, comme il restait penché en avant, une
-

P~:

.

goutte de sang ruissela le long de sa jo~e : . .
.
.
- Tant pis pour la valise ! Le dé l avait bien dit : JC
ne dois pas descendre ici.
Il referma la portière et se rassit.
- Pas de papiers dans la valise; et mon linge n'est
pas marqué; que risqué-je? •.. N'importe : m'embarq~er
le plus tat possible ; ce sera peut-être un peu moins
amusant; mais à coup stîr, beaucoup plus sage.
Le train cependant repartait.

LES CAVES DU VATICAN

- Ce n'est pas tant la valise que je regrette... mais
mon castor, que j'aurais bien voulu repêcher. N'y
pensons plus.
Il bourra une nouvelle pipette, l'alluma, puis plongeant
la main dans la poche intérieure de l'autre veston il en
sortit d'un coup une lettre d'Arnica, un carnet de
l'agence Cook et une enveloppe de papier bulle qu'il ouvrit.
- Trois, quatre, cinq, six billets de mille ! N'intéresse
pas les gens honnêtes.
Il remit les billets dans l'enveloppe et l'enveloppe dans
la poche du veston.
Mais quand ·un instant après il examina le carnet Cook,
Lafcadio eut un éblouissement. Sur la première feuille, le
nom Julius dt Baraglioul était inscrit,
- Est-ce que je deviens fou ? pensa-t-il. quel rapport
Julius •.• billet volé?..• non pas possible ! billet prêté sans
aucun doute... Diable ! diable ! J'ai peut-être fait du
gichis; ces vieillards sont mieux ramifiés qu'on ne croit .. ,
Puis, en tremblant d'interrogation il ouvrit la lettre
d' ~mica. L'événement apparaissait trop étrange; il avait
peme à fixer son attention ; sans doute il ne parvenait
pas_ bien à demêler quelle parenté ou quel: rapports entre
Jul~us et_ ce vieux, mais il saisit ceci du moins: que
Juhus était à Rome. Aussitat sa résolution fut prise: un
urgent désir de revoir son frère l'envahit une curiosité
débridée d'assister au retentissement de :ctte affaire sur
ce calme et logique esprit :
- C'est dit ! Ce soir je couche à Naples; je dégage
m~ malle et demain je retourne à Rome par le premier
tram. Ce sera sdrement beaucoup moins sage, mais peutêtre un peu plus amusant.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISJl

Ill
A Naples, Lafcadio descendit dans un Mtel vo1sm de
la gare ; il eut soin de prendre sa malle avec lui, parce que
sont suspects les voyageurs sans bagages et qu'il prenait
garde à n'attirer point sur lui l'attention ; puis courut se
procurer les quelques 9bjets de toilette qui lui manquaient
et un chapeau pour remplacer l'odieux canotier (et du reste
étroit à son front) que lui avait laissé Fleurissoire. Il
désirait également acheter un revolver, mais dut remettre
au lendemain cette emplette; déjà les magasins fermaient.
Le train qu'il voulait prendre le lendemain partait de
bonne heure ; on arrivait à Rome pour déjet1ner...
Son intention était de n'aborder Julius qu'apres que. les
journaux auraient parlé du "crime". Le crime! Ce mot
lui semblait plutôt bizarre ; et tout à fait impropre,
s'adressant à lui, celui de criminel. Il préférait celui
d'aventurier, mot aussi souple que son castor, et dont il
pouvait relever les bords à son gré.
Les journaux àu matin ne parlaient pas encore de
J'aventure. Il attendait impatiemment ceux du soir, pressé
de revoir Julius et de sentir s'engager la partie; comme
l'enfant à cligne-musette, qui eertes ne veut pas qu'on le
trouve, mais qui veut du' moins qu'on le èherche, en
attendant il s'ennuyait. C'était un vague état qu'il ne
connaissait pas encore ; et les gens qu'il coudoyait dans la
rue lui paraissaient particulièrement médiocres, désagréables et hicteux.
Quand vint le soir, il acheta le Corriere à un crieur sur
le Corso ; puis entra dans un restaurant, mais par une
sorte de défi et comme pour aviver son désir, il se força

LES CAVES DU VATICAN

65I

d'abord de diner, laissant le journal tout plié posé là

à caté de lui, sur la table ; puis ressortit, et dans \e Cors~
de nouveau, s'arrêtant à la clarté d'une devanture, il
déploya
. d' le journal et en seconde page, v1't ces mots, en
titre un des faits-divers:
CRIMl, SUICIDl ... OU ACCIDENT.

Puis lut ceci que je traduis :
En gare de Naples, les employés de la Compagnie ont
ram_assé dans le fill!t d'un compartiment de premiere classe du
tram ~enu_ de Rome, une veste de couleur sombre. Dans la
poche t~tér~eur~ de ce veston une enveloppe jaune tout ouverte
contenait su· billets de mille francs . aucun autre p ,.,, .
.
p
d' .
.
&gt;
arier qut
":mette ,1den~ijier le propriétaire du v'hement. S'il y a eu
crime, ~n s expl~que malaisémmt qu'une somme aussi impor~ndan:e att été laissée sur le vhement de la victime ; cela semble
t tquer tout
au moins que le crime
• n,aurait
. pas eu le vol
.
pour mobtle.
Aucune ~race de lutte n'a -pu lire relevée dans le cPmpartiment ; mats on a retrou v é., sous une banquette, une manchette
;~ec uàn dol'uble bouton qui figure deux thes de chat reliées
une
autre par . une chamette
"
d' argent doré et' taillées
dans
un quartz. semz-trans"'arent d't
.
h
rejle d I'
r
' 1 • agat e nébuleuse à
ts, e espèce que les bijoutiers appellent : pierre d 1
Des recherches sont faites activement le lonu
de la Vote.
e. une.
ô

L

afcadio froissa le journal.
- Quoi ! les boutons de caro
· 1a maintenant ! Ce
vieillard est un carrefour.
Il tourna la page et vit en dern·'
1ere heure:
RECENTISSIME.
UN CADAVRE LE LONG DE LA VOIE,

�6f1,

LA NOUVELLE REVVB FRANÇAISE

Sans lire plus avant, Lafcadio courut au Grand H6teL
11 mit dans une enveloppe sa carte où ces mots inscrits

sous son nom :
LAFCADIO Wumc.1

vimt voir si lt Comte 'Julius de Baraglioul n'a pas b1soi11
d'un secrétaire.

Puis fit passer.
Un laquais enfin vint le prendre dans le hall où il
patientait, le guida le long des couloirs, l'introduisit.
Au premier coup d'œil Lafcadio distingua, jeté dans
un coin de la chambre, le Corriere della Sera. Sur la
table, au milieu de la pièce, un grand flacon d'eau de
Cologne débouché répandait sa forte senteur. Julius
ouvrit les bras.
- Lafcadio 1 Mon ami ... que je suis donc heureux de
vous voir!
Ses cheveux soulevés flottaient et s'agitaient sur ses
tempes ; il semblait dilaté ; il tenait un mouchoir à pois
noirs à la main et s'éventait avec. - Vous êtes bien une
des personnes que j'attendais le moins ; mais celle au
monde avec qui je souhaitais le plus pouvoir causer
cc soir ... C'est Madame Car,ola qui vous a dit que
j'étais ici ?
- Quelle bizarre question !
- Ma foi comme je viens de la rencontrer ... Du reste
je ne suis pas sàr qu'elle m'ait vue.
- Carola ! Elle est à Rome ?
- Ne le saviez-vous pas?
- rarrive de Sicile à l'instant et vous êtes la première
personne que je vois ici. Je ne tiens pas à revoir l'autre.

LIS CAVES DU VATICAN

-

653

Elle m'a paru bien jolie.
Vous n'êtes pas difficile.
Je veux dire: bien mieux qu'à Paris.
C'est de l'exotisme; mais si vous êtes en appétit...
Lafcadio, de tels propos ne sont pas de mise entre

nous.
_Julius vo~lut prendre un air sévère, ne réussit qu'une
grunace, puts reprit :
- Vous me voyez très agité. Je suis à un tournant de
ma vie. J'ai la tête en feu et ressens à travers tout le
corps ~e ~~cc de vertige, comme si j'allais m'évaporer.
Depuis trolS Jours que je suis à Rome, appelé par un
congrès ~e sociologie, je cours de surprise en surprise.
Votre amvéc m'achève... Je ne me connais plus.
. ~ marchait à grands pas ; il s'arrêta devant la table,
sa1s1~ le flacon, versa sur son mouchoir un flot d'odeur,
appliqua sur son front la compresse, l'y laissa.
Mon
· vous permettez que je vous
. . 1·eune ami...
appelle ~si .... Je crois que je tiens mon nouveau livre l
La _mamèr,e, _encore qu'excessive, dont vous me parlàtes à
Parts, de 1Âir dis Ctm,s, me laisse supposer qu'à celui-ci
vous ne demeurerez pas insensible.
S_es pieds esquissèrent u~e sorte d'entrechat ; le mouchoir t~ba ~ terre! Lafcadio s'empressa pour le ramasser
et tandis qu tl était courbé, il sentit la main de Julius
doucement
se poser sur son épaul e comme avait fait
.
préc~~mcnt la main du vieux Juste-Agénor. Lafcadio
sounatt en se relevant.
~ V oi~ si peu de temps que je vous connais, dit
Julius; mais ce soir 1·e ne me retiens
·
pas de vous parler
comme à un ....

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

LES CAVES DU VATICAN

1

Il s'arrêta.
- Je vous écoute comme un frère, Monsieur de
Baraglioul, reprit Lafcadio enhardi, puisque vous
voulez bien m'y inviter.
- V oyez-vous, Lafcadio, dans le milieu où. je vis
à Paris, parmi tous ceux que je fréquente: gens du monde,
gens d'Eglise, gens de lettres, atadémiciens, je ne trouv-e
à vrai dire personne à qui parler ; je veux dire : à qui
confier les nouvelles préoccupations qui m'agitent. Car je
dojs vous avouer que, depuis notre première rencontre,
mon point de vue a complétement changé.
- Tant mieux, dit impertinemment Lafcadio.
- Vous ne sauriez croire, vous qui n'êtes pas du
métier, combien une éthique erronée empêche le libre
développement de la faculté créatrice. Aussi rien n'est
plus éloigné de mes anciens romans, que celui que je
projette aujourd'hui. La logique, la conséquence, que
j'exigeais de mes personnages, pour la mieux assurer je
l'exio-eais
d'abord de moi-même ; et cela
n'était pas
b
,
naturel. Nous vivons contrefaits, plut8t que de ne pas
ressembler au portrait. que nous avons tracé de nous
d'abord: c'est absurde: ce faisant, nous risquons de fausser
le meilleur.
Lafcadio souriait toujours, attendant venir et s'amusant
à reconnaître l'effet lointain de ses premiers propos.
- Que vous dirais-je, Lafcadio? Pour la première fois
je vois devant moi le champ libre ... Comprenez-vous ce
que veulent dire ces mots: le champ libre? ..• Je me dis
qu'il l'était déjà; je me répète qu'il l'est toujours, et que
seules jusqu'à présent m'obligeaient d'impures considérations de carrière, de public, et de juges ingrats dont le

655

poète espère en vain récompense. Désormais je n'attends
plus rien que de moi. Désormais j'attends tout de moi ;
j'attends tout de l'homme sincère; et j'exige n'importe
quoi ; puisqu'aussi bien je pressens à présent les plus
étranges possibilités en moi-même. Puisque ce n'est que
sur le papier, j'ose leur donner cours. Nous verrons bien !
Il respirait profondément, rejetait l'épaule en arrière
soulevait l'omoplate à la manière presque d'une aile déj~
comme si l'étouffaient à demi de nouvelles perplexités.
Il poursuivait confusément, à voix plus basse :
- Et puisqu'ils ne veulent pas de moi, ces Messieurs de
l'Académie, je m'apprête à leur fournir de bonnes raisons
de ~c pas m'admettre; car ils n'en avaient pas. Ils n'en
avaient pas.
Sa voix devenait brusquement presque aiguë, scandant
ces derniers mots; il s'arrêtait, puis reprenait plus calme :
- Donc, voici ce que j'imagine.•• Vous m'écoutez?
- Jusque dans l'âme, dit en riant toujours Lafcadio.
- Et me suivez?
- Jusqu'en enfer.
Julius humecta de nouveau son mouchoir, s'assit dans
un fauteuil; en face de lui, Lafcadio se mit à fourchon
sur une chaise :
- Il s'agit d'un jeune homme dont je veux faire un .
criminel.
'
-

Je n'y vois pas difficulté.

- Eh l eh l fit Julius, qui prétendait à la difficulté
qui vous empêche~· et du m ornent
.
,- Mais,
.
. romancier,
,
qu on imagme, d imaginer tput à souhait.
- Plus ce que j'imagine est étrange, plus j'y dois
apporter de motif e~ d'explication.

�656

LA NOUVELLB R.EVlJI FllANÇAISI

- Il n'est pas malaisé de trouver des motifs de crime.
- Sans doute ... mais prttisément, je n'en veux point.
Je ne veux pas de motif au crime ; il me suffit de motiver
le criminel. Oui; je prétends l'amener à commettre
gratuitement le crime ; à désirer commettre un crime
parfaitement immotivt
Lafcadio commençait à prêter une oreille plus attentive.
- Prenons-le tout adolescent: je veux qu'à ceci ,c
reconnaisse l'élégance de sa nature, qu'il agisse surtout
par jeu, et qu'à son intérêt il prHère couramment son
plaisir.
- Ceci

n'est

pas

commun

peut-!tre... hasarda

Lafcadio.
- N'est-ce pas l dit Julius tout ravi. Ajoutons-y qu'il
prend plaisir à se contraindre...
- Jusqu'à la dissimulation.
- Inculquons-lui l'amour du risque.
- Bravo 1 6t Lafcadio toujours plus am.usé: - S'il
sait prêter l'oreille au démon de la curiosité, je crois que
votre élève est à point.
Ainsi tour à tour bondissant et dépassant, puis dép-6,
on eàt dit que l'un jouait à saute-mouton avec l'autre:
Julius. - Je le vois d'abord qui s'exerce; il excelle
aux menus larcins.
Lafcadio. - Je me suis maintes fois demandé commeld
il ne s'en commettait pas davantage. Il est vrai que la
occasions ne s'offrent d'ordinaire qu'à ceux-là seuls, l
l'abri du besoin, qui ne se laissent pas solliciter.
Julius. - A l'abri du besoin ; il est de ceux-là, je l'r
dit. Mais ces seules occa~ons le tentent qui exigent dl
lui quelque habileté, de la ruse...

US CAVES DU VATICAN

Lafcadio. - Et sans doute l'ex~nt un peu.
Julius. - Je disais qu'il se plaît au risque. Au demeurant il répugne à l'escroquerie ; il ne cherche point à
s'approprier, mais s'amuse à déplacer subrepticement tels
objets. Il y apporte un vrai talent d'escamoteur.
Lafcadio. - Puis l'impunité l'encourage...
Julius. - Mais elle le dépite à la fois. S'il n'est pas
pris, c'est qu'il se proposait jeu trop facile.
Lafcadio. - Il se provoque au plus risqué.
Julius. - Je le fais raisonner ainsi ...
Lafcadio. - ttcs-vous bien s0r qu'il raisonne ?
Julius, poursuivant. - C'est par le besoin qu'il avait
de le commettre que se livre l'auteur du crime.
Lafcadio. - Nous avons dit qu'il était très adroit.
!ulius. - Oui ; d'autant plus adroit qu'il agira la tête
fro1d_e. Songez donc : un crime que ni la passion, ni le
besoin ne motive. Sa raison de commettre le crime c'est
prttisément de le commettre sans raison.
'
- C'est vous qui raisonnez son cr1·me ,. 1u1,.
· Lafcadio.
1
s1mp ement, le commet.
raison pour supposer l'auteur d'
.Julius. -. Aucune
. ,
.
un
crime ce1u1 qui a commis le crime sans raison.
. t ou' vous
, Lafcadio. - Vous êtes trop subtil · Au pom
1avez)" porté, il est ce qu'on appelle : un homme l'b
1 re.
Ju ius. - A la merci de la première occasion
Lafcadio. - Il me tarde de le voir à l'œuvr~. Qu'allez-vous bien lui proposer ?
Julius. - Eh bien, j'hésitais encore. Oui . J·usqu'à c
soir, J''hés',tais...
·
E t tout a, coup ce soir le '.
e
d
JOUrnal , aux
ern1 _res nouvelles, m'apporte tout précisément l'exemple
souhaité. Une aventure providentielle ! C'est affi-eux :

·c

,

,

8

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS&amp;

·
-figurez-vous qu'on vient d' assassiner
mon beau- f'
rere 1.
Lafcadio. - Quoi ! le petit vieux du wagon, c'est...
Julius. - C'était Amédée Fleurissoire, à qui j'av~is
prêté mon billet, que je venais de mettre dans le tram.
Une heure auparavant il avait pris six mille francs à ma
banque, et, comme il les portait sur lui, il ne me quittait
pas sans regrets ; il nourrissait des idées grises, des i~ées
noires, que sais-je ? des pressentiments. Or, dans le tram ...

Mais vous avez lu le journal.
Lafcadio. - Le titre simplement du "fait-divers".
Julius. - Ecoutez, que je vous le lise. (Il déploya le
Corriere devant lui.) Je traduis :
La police qui faisait d'actives recherches le long de la voie
ferrée, entre Rome et Naples, a découvert cet après-midi, dans
le Jit il sec du f/olturne, il cinq kilomètres de Capoue, le corps
de la vzcttme il laquelle appartenait sans doute la veste
retrouvée hier soir dans un wagon. C'est un homme d' appa. renct modeste, d'une cinquantaine d'années environ. (Il paraissait plus igé qu'il n'était.) On n'a trouvé sur lui aucun
papier qui permette d'établir son identité. (Cela me donne
heureusement le temps de respirer.) Il a apparemment étl
projeté du wagon, assez. violemment pour passer par dessus Je
parapet du pont, en réparation à cet endroit et remplacl
simplement par des poutres. (Quel style l) Le pont êst élevl
à plus de quinze mètres au-dessus de la rivière; la mort a dfJ
suivre la chute, car le corps ne porte pas la trace de blessures.
Jl est en bras de chemise ; au poignet droit, une manchette,
semblable il celle que l'on a retrouvée dans le wagon, mais à
laquelle le bouton manque... (Qu'avez-vous ?-Julius s'arrêta:

Lafcadio n'avait pu réprimer un sursaut, car l'idée traversa
son. esprit que le bouton avait été enlevé depuis le crime.

LES CAVES DU VATICAN

-

Julius reprit :) Sa main gauche est restée crisp!e sur un
chapeau de feutre mou ...

- De feutre mou ! Les rustres ! murmura Lafcadio.
Julius releva le nez de dessus le journal. - Qu'est-ce
qui vous étonne ?
- Rien, rien ! Continuez.
- De feutre mou, beaucoup trop large pour sa t&amp;e et qui
paratt hre plut6t celui de l'agresseur ; la marque de pr/J'Venance a été soigneusement découpée dans le cuir de la coi l1'e où
zl ma,., ·e un morceau dt la forme et de la dimmsion d'une
feuille de laurier ...

.

'JI.,

Lafcadio se leva, se pencha derrière Julius pour lire par
dessus son épaule et peut-être pour dissimuler sa pâleur.
Il n'en pouvait plus douter présent : le crime avait été
retouché ; quelqu'un avait passé par là-dessus ; avait
déc-?upé cette coiffe ; sans doute l'inconnu qui s'était
emparé de sa valise.
Julius cependant continuait :

a

-

Ce qui semble indiquer la préméditation de ce crime.

(Pourquoi précisément de ce crime ? Mon héros avait
peut-être pris ses précautions à tout hasard ... ) Sitat apr~s
les constatations policières, le cadavre a été transporté aNaples
pour permettre son identification. (Oui, je sais qu'ils ont

là-bas les moyens et l'habitude de conserver les corps très
longtemps .•. )
- Êtes-vous bien slÎr que ce soit lui? La voix de
Lafcadio tremblait un peu.
-

Parbleu ! je l'attendais ce soir pour dîner.
Vous avez renseigné la police?

' - Pas encore. _J'ai besoin d'abord de mettre un peu
d prdre dans mes idées. En deuil déjà, de ce côté du moins

�660

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

(j'entends : celui du vêtement), je suis tranquille ; mais
vous comprenez que, sitôt divulgué le nom de la victime,
il faudra que j'avertisse toute ma famille, que j'envoie de
dépêches, que j'écrive des lettres, que je m'occupe des
faire-part, de l'inhumation, que j'aille à Naples réclamer
le corps, que ... Oh ! mon cher Lafcadio, à cause de ce
congrès auquel je vais être tenu d'assister, accepterie7r
vous, par procuration, de . chercher le corps à ma
place?...
- Nous verrons cela tout à l'heure.
- Si toutefois cela ne vous impressionne pas trop. En
attendant j'épargne à ma pauvre belle-sœur des heures
cruelles ; d'après les vagues renseignements des journaux,
comment irait-elle supposer ... ? Je reviens à mon sujet:
Quand j'ai donc lu cc faits-divers, je me suis dit : cc
crime-ci, que j'imagine si bien, que je reconstitue, que je
vois - je connais, moi, je connais la raison qui l'a fait
commettre ; et sais que, s'il n'y eüt pas eu cet appat des
six mille francs, le crime n'dlt pas été commis.
- Mais supposons pourtant que.,.
- Oui, n'est-ce pas: supposons un instant qu'il n'y
ait pas eu ces ix mille francs, ou mieux : que le criminel
ne les ait pas pri : c'est mon homme.
Lafcadio cependant s'était levé ; il avait ramassé le
journal que Julius avait laissé tomber, et l'ouvrant à la
seconde page :
- Je vois que vous n'avez pas lu la d-ernière heure:
le ... criminel, précisément, n'a pas pris les six mille francs,
- dit-il du plus froid qu'il put. Tenez, lisez : '' Cela
semble indiquer tout au moins que le crime n'aurait pas eu lt

vol pour mobile. "

LES CAVES DU VATICAN

661

_Julius saisit _la feuille que Lafcadio lui tendait, lut
a:1d~ment _; puis se passa la main sur les yeux ; puis
s ~1t ; p~1s se releva brusquement, s'élança sur Lafcadio
et I empoignant par les deux bras :
' - Pas le vol pour mobile ! cria-t-il, et comme saisi
d un transport, il secouait Lafcadio furieusement. - Pas
le vol .pour, mobile I Mais alors·•• _ Il repoussait
. Laficad10,
.
courait à _l autre extrémité de la chambre, et s'éventait, et
se frappa1_t le. front, et se mouchait : - Alors je sais,
parbleu l·Je1 sais pourquoi ce bandit l'a tué... Ah •I ma lh eur:~ am~. ah ! pauvre Fleurissoire ! C'est donc qu'il
dISatt
. a1ors
'
évrai ! Et moi qui le croyais déJ'à fiou .... Mats
c est pouvantable.
s'étonnait, attendait la fin de 1a crise;
.
·1
,. Lafcadio
. .
1
s 1rnta1t un peu . il lui semblait
'
.
d'é h
. ., .
que n avait pas le droit
c apper ainsi Julius :
- Je croyais que précisément vous ...
- Taisez-vous!
vous ne save~ rien · Et mot. qui. perds
è
mon tem~ pr s de vous dans des échafaudements ridicules... V tte ! ma canne, mon chapeau
- Où courez-vous?
·
- Prévenir la police, parbleu !
Lafcadio_se mit en travers de la porte.
~ Exph~u~z-moi d'abord, dit-il impérativement. Ma
paro e, on dirait que vous devenez fi
C'
ou.
d e~t tout à l'heure que j'étais fou. Je me réveille
e ~a f~he... ~~ ! pauvre Fleurissoire ! ah ! malheureux
amt
h • .Samte
d ,.v1ct1me ! A temps sa mort m ,arrête sur le
c emm
è
Me I. irrespect, du blasphème. Son sacn'fi ce me
ram ne. 01 qui r;ais de lui !. ..
II avait recommencé de marcher., puis
. s ' am:tant
t.
net et

�662

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

posant sa canne et son chapeau auprès du flacon, sur la
table, il se campa devant Lafcadio :
- Vous voulez savoir pourquoi le bandit l'a tué ?
-

Je croyais que c'était sans motif.

Julius alors furieusement:
- D'abord il n'y a pas de crime sans motif. On s'est débarrassé de lui parce qu'il détenait un secret ... qu'il m'avait
confié, un secret considérable; et d'ailleurs beaucoup trop
important pour lui. On avait peur de lui, comprenez,.
vous? Voilà... Oh! cela vous est facile de rire, à vous qui
n'entendez rien aux choses de la foi. - Puis tout pile et
se redressant: - Le secret, c'est moi qui l'hérite.
- Méfiez-vous? c'est de vous qu'ils vont avoir peur
maintenant.
- Vous voyez bien qu'il faut que je prévienne
aussitêit la police.
- Encore une question, dit Lafcadio, l'arrêtant de
nouveau.
- Non. Laissez-.moi partir. Je suis horriblement
pressé: Cette surveillance continue, qui tant affolait mon
pauvre frère, vous pouvez tenir pour certain que c'est
contre moi qu'ils l'exercent; qu'ils l'exercent dès à
présent. Vous ne sauriez croire combien ces gens-là sont
habiles. Ces gens-là savent tout, je vous dis ... Il devient
plus opportun que jamais que vous alliez rechercher le
corps à ma place ... Surveillé comme je le suis à présent,
on ne sait pas ce qui pourrait bien m'advenir. Je vous
demande cela comme un service, Lafcadio, mon cher
ami. - Il joignait les mains, implorait. - Je n'ai pas la
tête à moi pour l'instant, mais je prendrai des informations
à la questure, de manière à vous munir d'une procu-

663

LES CAVES DU VATICAN

ration bien en règle. Où pourrai-Je vous l'adresser?
- Pour plus de commodité, je prendrai chambre à cet
Mtel. A demain. Courez vite.
Il laissa Julius s'éloigner. Un grand dégo(lt montait en
lui, et presque une espèce de haine contre lui-même et
contre Julius; contre tout. Il haussa les épaules, puis sortit
de sa poche le carnet Cook inscrit au nom de Baraglioul
qu'il avait pris dans le veston de Fleurissoire, le posa sur
la table, en évidence, accoté contre le flacon de parfum ;
éteignit la lumière, et sortit.

IV
Malgré toutes les précautions qu'il avait prises, malgré
l~s r~commandations à la questure, Julius de Baraglioul
~ avait pu empêcher les journaux ni de divulguer ses
liens de parenté avec la victime, ni même de désigner en
toutes lettres l'Mtcl où il était descendu.
Certes la veille au soir, il avait traversé des minutes de
rare angoisse, lorsque au retour de la questure vers minuit
il av~it trouvé dans sa chambre, exposé bien'en évidence:
le billet Cook inscrit à son nom et dont s'était servi
Fleurissoire. Il avait aussitêit sonné et, ressorti blême et
tremblant_ sur le couloir, avait prié le garçon de regarder
sous son lit; car il n'osait regarder lui-même. Une espèce
.d'enquête qu'il poussa séance tenante n'aboutit à aucun
résultat; mais comment se fier au personnel de grands
hôtels?... Pourtant, après une nuit de bon sommeil derrière
une porte solidement verrouillée, Julius s'était réveillé
plus à l'aise; la police à présent le protégeait. Il écrivit

,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

nombre de lettres et de dépêches, qu'il alla porter luimême à la poste.
Comme il rentrai~ on le vint avertir qu'une dame était
venue le demander; elle n'avait pas dit son nom, attendait
dans le reading-room. Julius s'y rendit et ne fut pas peu
surpris de retrouver là Carola.
Non dans la premiere salle, mais dans une autre plus
retraite, plus petite et peu éclairée, elle s'était assise de
biais, au coin d'une table reculée, et, pour se prêter
contenance, feuilletait distraitement un album. En voyant
entrer Julius elle se leva, plus confuse que souriante. Le
manteau noir qui la recouvrait s'ouvrait sur un corsage
sombre, simple, presque de bon goô.t; par contre son
chapeau tumultueux quoique notr la signalait d'une
maniere désobligeante.
Vous allez me trouver bien osée, Monsieur le
Comte. Je ne sais pas comment j'ai trouvé le courage
d'entrer dans votre hôtel et de vous y demander; mais
vous m'avez saluée si gentiment hier... Et puis ce que j'ai
à vous dire est trop important.
Elle restait debout derriere la table; ce fut Julius qui
s'approcha; ·par dessus la table il lui tendit l&lt;i main sans
façons:
- Qu'est-ce qui me vaut le plaisir de votre visite?
Carola baissa le front :
- Je sais que vous venez d'être bien éprouvé.
Julius ne comprit pas d'abord; mais comme Carola
sortait un mouchoir et le passait devant ses yeux:
- Quoi! c'est une visite de condoléance?
- Je connaissais Monsieur Fleurissoire, reprit-elle.
-Bah!

LES CAVES OU VATICAN

665

- Oh! pas depuis bien longtemps. Mais je l'aimais
bien. Il était si gentil, si bon ... C'est même moi qui lui
avais donné ses boutons de manchettes; vous savez,. ceux
qu'on a lu leur description dans le journal; c'est ça qui
m'a permis de le reconnaître. Mais je ne savais pas que
c'était Monsieur votre beau-frere. J'ai été bien surprise,
et vous pensez si ça m'a fait plaisir... Oh! pardon; ça n'est
pas ça que je voulais dire.

-

Ne vous troublez pas, chere Mademoiselle, vous

voulez dire sans doute que vous êtes heureuse de cette
occasion de me revoir.
Sans répondre Carola enfouit son visage dans son
mouchoir; des sanglots la secouerent et Julius crut devoir
lui prendre la main :
- Moi aussi, disait-il d'un ton pénétré, moi aussi,
chere demoiselle, croyez bien que...
- Le matin même, avant qu'il ne parte, je lui disais
bien de se méfier. Mais ça n'était pas dans sa nature ...
Il était trop confiant, vous savez.
- Un sain~ Mademoiselle; c'était un saint, fit Julius
avec élan et sortant son mouchoir à son tour.
- C'est bien ça que j'avais compris, s'écria Carola. La
nuit, quand il croyait que je dormais, il se relevait, il se
mettait à genoux au pied du lit, et...
Cet inconscient aveu acheva de troubler Julius, il remit
son mouchoir en poche et, s'approchant encore :
- Otez donc votre chapeau, chere demoiselle.
- Merci; il ne me gêne pas.
- C'est moi qu'il gêne ... Permettez ...
Mais comme Carola se reculait sensiblement, il se
ressaisit.

�666

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

vous avez
Permettez-moi de vous demander
quel9ue raison particulière de craindre?
-Moi?
- Oui ; quand vous avez dit
mon beau-frère de se
méfier, je vous demande si vous aviez des raisons de
supposer ... Parlez cœur ouvert: il ne vient personne ici
le matin et l'on ne peut pas nous entendre. Vous soupçonnez quelqu'un?
Carola baissa la tête.
- Comprenez que cela m'intéresse particulièrement,
continua Julius volubile, et mettez-vous en face de ma
. situation. Hier soir, en rentrant de la ques~re où j'avais
été déposer, je trouve dans ma chambre, sur la table, au
beau milieu de ma table, le billet de chemin de fer avec
lequel ce pauvre Fleurissoire avait voyagé. Il était inscrit à
mon nom; ces billets circulaires sont strictement personnels, c'est entendu; j'avais eu tort de le prêter ; mais là
n'est pas la question ... Dans ce fait de me rapporter mon
billet, cyniquement, dans ma cham~re, en profitant d'un
instant où j'en suis sorti, je do is voir un défi, une fanfaronnade, et presque une insulte ... qui ne me troublerait
pas, cela va sans dire, si je n'avais de bonnes raisons de
me croire
mon tour visé, voici pourquoi : Ce pauvre
Fleurissoire, votre ami, était possesseur d'un secret... d'un
secret abominable ... d'un secret très dangereux; .. que je
ne lui demandais pas ... que je ne me souciais nullement
de savoir ... qu'il avait eu la plus Ucheuse imprudence de
me confier. 'Et maintenant, je vous le demande : celui
qui, pour étouffer ce secret n'a pas craint d'aller jusqu'au
crime ... vous savez qui c'est?
- Rassurez-vous, Monsieur
l'ai dénoncé à la police.

a

a

a

LES CAVES DU VATICAN

- Mademoiselle Carola, je n'attendais pas moins de
vous.
- Il m'avait promis de ne pas lui faire de mal ; il
n'avait qu'à tenir sa promesse, j'aurais tenu la mienne. A
présent j'en ai assez; il peut bien me faire ce qu'il voudra.
Carola s'exaltait, Julius passa derrière la table et s'approchant d'elle de nouveau:
- Nous serions peut-être mieux dans ma chambre
pour causer.
- Oh! monsieur, dit Carola,je vous ai dit maintenant
tout ce que j'avais à vous dire; je ne voudrais pas vous
retenir plus longtemps.
Comme elle s'écartait encore, elle acheva de contourner
la table et se retrouva pres de la sortie.
- Il vaut mieux que nous nous quittions à présent,
Mademoiselle, reprit dignement Julius qui, de cette
résistance, prétendait garder le mérite. Ah ! je voulais
dire encore : si apres demain, vous aviez l'idée de venir
à l'inhumation, il vaut mieux que vous ne me reconnaissiez pas.
C'est sur ces mots qu'ils se quittèrent, sans avoir prononcé le nom de l'insoupçonné Lafcadio.
V

Lafcadio ramenait de Naples la dépouille de Fleurissoire. Un fourgon mortuaire la contenait, qu'on avait
accroché en queue du train, mais dans lequel Lafcadio
n'avait pas cru indispe,!lsable de monter lui-même, Toutefois, par décence, il s'était installé dans le compartiment
non pas absolument le plus proche, car le dernier wagon

�668

LES CAY.ES DU VATICAN

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

était un wagon de seconde, du moins aussi près du corps
que les " premières" le permettaient. Parti le matin de
Rome, il devait y rentrer le soir du même jour. Il s'avouait
mal volontiers le sentiment nouveau qui bientôt envahit son
imc , car il ne tenait rien en si grand honte que l'ennui,
ce mal secret dont les beaux appétits insouciants de sa
jeunesse, puis la dure nécessité, l'avaient préservé jusqu'alors. Et quittant son compartiment, le cœur vide
d'espoir et de joie, d'un bout à l'autre du wagon-couloir
il rôdait, harcelé par une curiosité indécise et cherchant
douteusement il. ne savait quoi de neuf et d'absurde à
tenter. Tout paraissait insuffisant à son désir. Il ne songeait plus à s'embarquer, reconnaissait à contre-cœur que
Bornéo ne l'attirait guère ; non plus le reste de l'Italie :
même il se désintéressait des suites de son aventure ; elle
lui paraissait aujourd'hui compromettante et saugrenue.
Il en voulait à Fleurissoire de ne s'être pas mieux défendu;
· il protestait contre cette piteuse figure, edt voulu l'effacer
de son esprit.
Par contre il eîlt revu volontiers le gaillard qui s'était
emparé de sa valise ; un fameux farceur celui-là !... Et
comme s'il l'e{lt d{I retrouver, à la station de Capoue,
il se pencha à la portière, fouillant des yeux le quai
désert. Mais le reconnaîtrait-il seulement ? Il ne l'avait
vu que de dos, distant déjà et s'éloignant dans la p&amp;
nombre ... Il le suivait en imagination à travers la nuit,
regagnant le lit du Volturne, retrou vant le cadavre hideux,
le détroussant et, par une sorte de défi, découpant dans
la coiffe du chapeau, de son chapeau à lui, Lafcadio, ce
morceau de cuir " de la forme et de la dimension d'une
feuille de laurier" comme disait élégamment le journal.

Cette petite pièce à conviction où l'adresse de son fournisseur, Lafcadio, après tout, était fort reconnaissant à son
dévaliseur de l'avoir soustraite à la police. Sans doute, ce
détrousseur de morts avait tout intérêt lui-même à n'at.
.
'
tirer pomt ~ur soi l attention ; et s'il prétendait malgré
tout se servir de sa découpure, ma foi ! ça pourrait être
assez plaisant d'entrer en composition avec lui.
La nuit à présent était close. Un garçon de wagonrestaurant, circulant d'un bout à l'autre du train vint
avertir les voyageW:s de première et de seconde classe que
le dtner les attendait. Sans appétit, mais du moins sauvé
de_ son désœuvrement pour une heure, Lafcadio s'achemm~ à la suite de quelques autres et même assez loin
derrière eux. Le restaurant était en tête du train. Les
wagons au travers desquels Lafcadio passait étaient vides.
de ci d: là divers objets, sur les banquettes, indiquaient e:
réservaient
les places des dfoeurs .· châles, ore1·11ers, 1·ivres
.
Journaux. Une serviette d'avocat accrocha son re d,
Sil~ d'être le dernier, il s'arrêta devant le comparti!::t:
puis entra. Cette serviette au demeurant ne l' tt' .
è
a 1ra1t
gu _re ; ce fut proprement par acquit de conscience qu'il
foudJa.
Sur un soufflet intérieur, en d1'scrètes lettres d'or, la
serviette portait cette indication :
DEFOUQUEBLIZE

Faculté de droit de Bordeaux

. Elle contenait deux brochures sur le droit criminel et
numéros de la gazette des tribunaux.

SIX

- Encor~ qu~lque bétail pour le congrès. Pouah !
pensa Lafcad10 qu1 remit le tout à sa 1
P ace, puis se Mta

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

de rejoindre la petite file des voyageurs qui se rendaient
au restaurant,
Une frêle fillette et sa mère fermaient la marche,
toutes deux en grand deuil ; les précédait immédiatement
un monsieur en redingote, coiffé d'un chapeau haut-deforme, à cheveux longs et plats et à favoris grisonnants ;
apparemment Monsieur Defouqueblize, le possesseur de la
serviette. On avançait lentement, en titubant aux cahots
du train. Au dernier coude du couloir, à l'instant que
le professeur s'allait élancer dans cette sorte d'accordéon
qui relie un wagon à l'~utre, une secousse plus forte le
chavira ; pour recouvrer son équilibre il fit un brusque
mouvement, qui précipita son pince-nez, toute attache
rompue, dans le coin de l'étroit vestibule que forme le
couloir devant la porte des commodités. Tandis qu'il se
courbait à la recherche de sa vue, la dame et la fillettepassèrent. Lafcadio, quelques instants se divertit à contempler les efforts du savant ; piteusement désemparé, il
lançait au hasard d'inquiètes mains à fleur de sol ; il
nageait dans l'abstrait ; on e"l1t dit la danse informe d'un
plantigrade, ou que, de retour en enfance, il jouit à.
" Savez-vous planter les choux ? " - Allons ! Lafcadio:
un bon mouvement ! Cède à ton cœur, qui n'est pas
corrompu. Viens en aide à l'infirme. Tends lui ce verre
indispensable ; il ne l'atteindra pas tout seul. Il y tourne
le dos. Un peu plus, il va l'écraser ... A ce moment un
nouveau cahot projeta le malheureux, tête baissée contre
la porte du closet ; le haut-de-forme amortit le choc,
en se défonçant à demi et s'enfonçant sur les oreilles.
Monsieur Defouqueblize fit un gémissement ; se redressa;
se découvrit. Lafcadio cependant, estimant que la farce

LES CAVES DU VATICAN

avait assez duré, ramassa le pince-nez, le déposa dans le
chapeau du quêteur, puis s'enfuit, éludant les remerciements.
Le repas était commencé. A c~té de la porte vitrée,
à droite du passage, Lafcadio s'assit à une table de deux
couverts ; la place en face de lui restait vide. A gauche
du passage, à même hauteur que lui, la veuve occupait,
avec sa fille, une table de quatre couverts dont deux
restaient inoccupés.
- Quel ennui règne dans ces lieux! se disait Lafcadio,
dont le regard indifférent glissait au-dessus des convives
sans trouver figure où poser. - Tout ce bétail s'acquitte
comme d'une corvée monotone de ce divertissement
qu'est la vie, à la bien prendre ... Qu'ils sont donc mal
vêtus ! Mais, nus, qu'ils seraient laids ! Je meurs avant le
dessert si je ne commande pas du champagne.
Entra le professeur. Apparemment il venait de se laver
les mains qu'avait souillées du bout sa recherche . il
. .
'
examinait ses ongles. En face de Lafcadio un garçon de
restaurant le fit asseoir. Le sommellier passait de table en
table. Lafcadio sans mot dire, indiqua sur la carte un
Mont~bello Grand-Crémant de vingt francs, tandis que
Monsieur Defouqueblize demandait une bouteille d'eau
d~ Saint-Galmier. A présent, tenant entre deux doigts son
pmce-nez, il haletait dessus doucement, puis, du coin de
sa serviette, il en clarifiait les verres. Lafcadio l'observait
"
. d
,
s eto~.na1t e s~s yeux de taupe clignotant sous d'épaisses
paupteres rougies.
-. Heureusement il ne sait pas que c'est moi qui viens
de lm rendre la vue ! S'il commence à me remercier •
p·
.
.
.
,a
mstant Je lm fausserai compagnie.

�672

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Le sommellier revint avec la Saint-Galmier et le champagne, qu'il déboucha d'abord et posa e~tre les deux
convives. Cette bouteille ne fut pas plus tot sur la table,
Defouqueblize s'en saisit, sans distinguer quelle elle était,
s'en versa un plein verre qu'il avala d'un trait... Le
sommellier déjà faisait un geste, que Lafcadio retint en
riant.
_ Oh ! qu'est-ce que je bois là? s'écria Defouqueblize avec une grimace affreuse.
_ Le Montebello de Monsieur votre voisin, dit le
sommellier dignement. La voilà, votre eau de SaintGalmier. Tenez.
Il posa la seconde bouteillle. .
,
. .
_ Mais je suis désolé, Monsieur ... J y vois s1 mal...
Absolument confus, croyez bien...
.
_ Quel plaisir vous me feriez, Monsieur, interrom_p1t
Lafcadio, en ne voùs excusant pas ; et même en acceptant un second verre, si ce premier-là vous a plu.
_ Hélas ! Monsieur, je vous avouerai que j'ai trouvé
cela détestable ; et je ne comprends pa~ comment~, da~s
ma distraction, j'ai pu en avaler un plem verre ; J avais
si soif... Dites-moi, Monsieur, je vous prie : é'est extrêmement fort ce vin-Ià ?... parce que, je m'en vais vous dire..•
je ne bois'jamais que de l'eau ... la moindre gout~e d'alcool
me porte infailliblement à la tête ... Mon Dieu! mo~
Dieu ! qu'est-ce que je vais deveuir ?.•• Si ~e retournais
tout de suite à mon compartiment?... Je ferais sans doute
bien de m'étendre.
Il fit geste de se lever.
_ Restez l restez donc, cher Monsieur, dit Lafcadio
· a' s' amuser. Vous reriez
bien de manger
qui commençait
11

LES CAVES DU VATICAN

au contraire, sans vous inquiéter de ce vin. Je vous
ramenerai tout à l'heure si vous avez besoin qu'on vous
soutienne ; mais n'ayez crainte : ce que vous en avez
bu ne griserait pas un enfant.
- J'en accepte l'augure. Mais, vraiment, je ~e sais
comment vous ... Vous offrirai-je un peu d'eau de SaintGalmier?
- Je vous remercie beaucoup ; mais permettez-moi
de préférer mon champagne.
- Ah ! vraiment, c'était du champagne ! Et .•. vous
allez boire tout cela ?
- Pour vous rassurer.
- Vous êtes trop aimable; mais, à votre place, je...
- Si vous mangiez un peu, interrompit Lafcadio,
mangeant lui-même, et que Defouqueblize embêtait. Son
attention à présent se portait sur _la veuve :
Certainement une italienne. Veuve d'officier sans doute.
Quelle décence dans son geste ! quelle tendresse dans son
regard ! Comme son front est pur ! Que ses mains sont
intelligentes ! Quelle élégance dans sa mise, pourtant si
simple ... Lafcadio, quand tu n'entendras plus en ton
cœur les harmoniques d'un tel accord, puisse ton cœur
avoir cessé de battre ! Sa fille lui ressemble ; et de quelle
noblesse déjà, un peu sérieuse et même presque triste, se
tempere l'excès de gdce de l'enfant! Vers elle avec
quelle sollicitude la mere se penche ! Ah ! devant de tels
êtres le démon céderait ; pour de tels êtres, Lafcadio, ton
cœur se dévouerait sans doute ...
A ce moment le garçon passa changer les assiettes.
Lafcadio laissa partir la sienne à demi-pleine, car ce qu'il
voyait à présent l'emplissait soudain de stupeur: la veuve,

9

�674

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

la délicate veuve se courbait en dehors, vers le passage,
et, relevant lestement sa jupe, du mouvement le plus
naturel, découvrait un bas écarlate et le moJlet le mieux
formé.
Si inopinément cette note ardente éclatait dans cette
grave symphonie ... rêvait-il ? Cependant le garçon apportait un nouveau plat. Lafcadio s'allait servir ; ses yeux se
reportèrent sur son assiette, et ce qu'il vit alors l'acheva :
Là, devant lui, à découvert, au milieu de l'assiette
tombé l'on ne sait d'où, hideux et reconnaissable entre
mille... n'en doute pas, Lafcadio: c'est le bouton de
Carola ! Celui des deux boutons, qui manquait à la
seconde manchette de Fleurissoire. Voici qui tourne au
cauchemar... Mais le garçon se penche avec le plat. D'un
coup de main, Lafcadio nettoie l'assiette, faisant glisser
le vilain bijou sur la nappe ; il replace l'assiette pardessus, se sert abondamment, emplit son verre de
champagne, qu'il vide aussit&amp;t, pui remplit. Car maintenant si l'homme à jeun a déjà des visions ivres... Non,
ce n'était pas une hallucination : il entend le bouton
crisser sous l'assiette ; il soulève l'assiette, s'empare du
bouton ; le glisse à côté de sa montre dans le gousset de
son gilet ; tite encore, s'assure : le bouton est là, bien en
sl1reté... Mais qui dira comment il était venu dans l'assiette ? Qui l'y a mis?... Lafcadio regarde Defouqueblize:
le savant mange innocemment, le nez bas. Lafcadio veut
penser à autre chose : il regarde de nouveau la veuve ;
mais dans son geste et dans sa mise tout est redevenu
décent, banal ; il la trouve à présent moins jolie. Il tkhe
d'imaginer à neuf le geste provocant, le bas rouge ; il
ne peut pas. Il tkhe de revoir sur son assiette le bouton,

LES CAVES DU VATICAN

675

et s'il ne le sentait pas là, dans sa poche, certe~. ·1 d
. M.
-, 1 outera1~ ...,
_a,s, au fa~t, pourquoi l'a-t-il pris, ce bouton !...
qut n était pas à lUJ. Par ce geste instinctif, absurde, quel
ave~ ! quelle _reconnaissance ! Comme il se dési ne à
celui , quel qu '1t s01t,
· et de la police peut-être, qui gl'observe sans doute , le guett e... D ans ce p1'ège grossier
. il a
donné tout droit comme un sot. Il se sent blémir. Il se
retourne brusMqu~ment : derrière la porte vitrée du passage,
personne...
ais quelqu'un tout à l'h
A
l'
eure peut-1::tre
aura vu ! Il se force à manger encore ; mais de dépit ses
dents se serrent. Le malheureux 1 ce n'est
.
ffi''J
·
pas son crime
a eux qu, regrette, c'est ce geste malencontreIDC Q '
d
à és
... ua
one pr ent le professeur à lui sourire?...
Defou~ueblize avait achevé de manger. Il s'essuya les
lèvres, pms, les deux coudes sur la table et chiffonnant
nerveusement
sa serviette
.
.
, commença de regar der Laficad.
10 ; un bizarre rictus agitait ses lèvres . à l fi.
,
, a n, comme
n y tenant plus :
- Oserais-je, Monsieur, vous en redemander un petit
peu?
Il avança
son verre cramt1vement
· ·
.
vers la bouteille
presque vide.
Lafcadio, distrait de son inquiétude et tout h
d
l d'
•
.
eureux e
a ,version, IUI versa les dernières gouttes :
-:-- Je serais embarrassé de vous en donner beaucou
Mais voulez-vous que j'en redemande?
p.•.
- Alors je crois qu'une demi-bouteille suffirait
Def~uqueblize, déjà sensiblement éméché, avai; perdu
le sentu~ent des convenances. Lafcadio que n'effrayait
:éas le vin sec et que la naïveté de l'autre amusait fit
boucher un second Montebello. .

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

- Non ! non! ne m'en versez pas trop! disait Defouqueblize en levant son vacillant verre que Lafcadio
achevait de remplir. C'est curieux que cela m'ait paru si
mauvais d'abord. On se fait ainsi des monstres de bien
des choses, tant qu'on ne le connait pas. Simplement je
croyais boire de l'eau de Saint-Galmier ; alors je trouvais
que, pour de l'eau de Saint-Galmier, elle avait un drôle
de goôt, vous comprenez. C'e t comme, si l'on vous versait
de l'eau de Saint-Galmier quand vous croyez boire du
champagne, vous diriez, n'est-ce pas: pour du champagne,
je trouve qu'il a un dr6le de goôt !...
Il riait à ses propres paroles, puis se penchait par dessus
la table vers Lafcadio qui riait aussi, et à demi-voix :
- Je ne sais pas ce que j'ai à rire comme ça; c'est
certainement la faute à votre vin. Je le soupçonne tout
de même d'être un peu plus chaud que vous ne dites.
Eh I eh ! eh ! Mais vous me ramenez dans mon wagon,
c'est convenu, n'est-ce pas. Nous y serons seuls, et si je
suis indécent vous saurez pourquoi.
- En voyage, hasarda Lafcadio, cela ne tire pas à
conséquence,
- Ah! Monsieur, reprit l'autre aussit6t, tout ce qu'on•
ferait dans cette vie ! si seulement on pouvait être bien
certain que cela ne tire pas à conséquence, comme vous
dites si justement. Si seulement on était assuré que cela
n'engage à rien ... Tenez; rien que ça, que je vous dis là,
maintenant, et qui n'est pourtant qu'une pensée bien
naturelle, croye7,-vous que je l'oserais exprimer sans plus
de détours, si seulement nous étions à Bordeaux? Je dis
Bordeaux, parce que c'est Bordeaux que fbabite. J'y suis
connu, re pecté; bien que pas marié, j'y mène une petite

LES CAVES DU VATICAN

vie tranJuille, j'y exerce une profession considérée : professeur ~ la faculté de droit; oui: criminologie comparée;
une chal_re_ nouvelle ... Vous comprenez que, là, je n'ai pas
la perm1ss1on, ce qui s'appelle : la permi ion de m'enivrer, fat-ce un jour par hasard. Ma vie doit être respectable. Songez donc : un de mes élève me rencontrerait
soul d~ns ia,rue !... Respectable ; et sans que ça ait l'air
con~mt ; c est là le hic; il ne faut pas donner à penser:
~onsteur Defouqueblize (c'est mon nom) fait rudement
b:~n d~ se ret~nir !... li faut non seulement ne rien faire
d_ msoh_te, ~1s e~core persuader autrui qu'on ne pourrait
~en f~_•re d_ insolite, même avec toute licence ; qu'on n'a
rt~n d msol1te en soi, qui demanderait à sortir. Restet-11 encore un peu de vin ? Quelques gouttes seulement
mon . cher complice, quelques gouttes... Une pareill;
occasion ne se retrouve pas deux fois dans la vie. Demain,
à Ro~e, à ce congrès qui nous rassemble, je retrouverai
quantité de collègues, graves, apprivoisés, retenus aussi
compassés que je le redeviendrai moi-même dés que j'aurai
recouvré ma livrée. Des gens de la société, comme vous
ou moi, se doivent de vivre contrefaits.
Le repas cependant s'achevait ; un garçon passait,
récoltant, avec le dtl, les pourboires.
bli A mesure_ que la salle se vidait, la voix de Defouque. ze devenait plus so~ore; par instants, ses éclats inquiétaient un peu Lafcad10. li continuait :
- ~t quand il n'y aurait pas la société pour nous
contraindre, ce groupe y suffirait, de parents et d'amis
auxquels nous ne savons pas consentir à déplaire. lis opposent à notre sincérité incivile une image de nous, de
laquelle nous ne sommes qu'à demi-responsables, qui ne

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

nous ressemble que fort peu, mais qu'il est indécent, je
vous dis de déborder. En ce moment, c'est un fait :
j'échapp; ma figure, je m'évade de m~i··: 0 vertigineuse
aventure ! e, périlleuse volupté !... Mais Je vous romps la
tête?
- Vous m'intéressez étrangement.
_ Je parle ! je parle ... Que voulez-vous ! même iv'.e
on reste professeur ; et le sujet me tient à cœur ..• M~1s,
si vous avez fini de manger, peut~tre voulez-vous bien
m'offrir votre bras pour m'aider à regagner mon compartiment tandis que je me soutiens encore. Je crains, si je
m'attarde un peu davantage de n'être plus en état de me
lever.
Defouqueblize, à ces mots, prit une sorte d'élan com_me
pour abandonner sa chaise, mais retombant tout auss1t6t
et s'affalant à demi sur la table desservie, le haut du
corps jeté vers Lafcadio, il reprit d'une voix adoucie et
quasi confidentielle.
,
.
_ Voici ma thèse : Savez-vous ce qu il faut pour faire
de l'honnête homme un gredin ? Il suffit d'un dépaysement d'un oubli ! Oui Monsieur, un trou dans la
,
. d'
mémoire, et la sincérité se fait jour !... La cessation une
continuité . une simple interruption de courant. Naturellement je 'ne dis pas cela dans mes cours ... Mais, entr~
nous, quel avantage pour le bitard ! Songez donc : celui
dont l'être même est le produit d'une incartade, d'un
crochet dans la droite ligne ...
La voix du professeur de nouveau s'était haussée ; il
fixait à présent sur Lafcadio des yeux bizarr~, don:_ le
regard tanttJt vague et tanttJt perçant commençait à. 1 mquiéter. Lafcadio se demandait à présent si la myopie de

LES CAVES DU VATICAN

cet homme n'était pas feinte, et, presque, il reconnaissait ce
regard. A la fin, plus gêné qu'il n'etlt voulu en convenir
'
11. se leva et, brusquement :
- Allons ! Prenez mon bras, Monsieur Defouqueblize,
dit-il. Levez-vous ! Assez bavardé.
Defouqueblize, fort incommodément, quitta sa chaise.
Tous deux s'acheminèrent, en titubant dans le couloir
vers le compartiment où la serviette du professeur était'
restée. Defouqueblize entra le premier ; Lafcadio l'installa, prit congé. Il avait déjà tourné le dos pour repartir
lorsque sur son épaule s'abattit une poigne puissante. II
fit volte-face aussittJt. Defouqueblize d'un bond s'était
dressé... mais était-ce encore Defouqueblize qui,
d'une voix à la fois moqueuse, autoritaire et jubilante,
s'écriait :
- Faudrait voir à ne pas abandonner si vite un ami,
Monsieur Lafcadio Lonnesaitpluski !. .. Alors quoi ! c'est
donc vrai ! on avait voulu s'évader ?
Du funambulesque professeur éméché de tout à l'heure
plus rien ne subsistait dans le grand gaillard vert et _dru,
en qui Lafcadio n'hésitait plus à reconnaître Protos.
Un Protos grandi, élargi, magnifié et qui s'annonçait
redoutable.
- Ah ! c'est vous, Protos, dit-il simplement. J'aime
mieux cela. Je n'en finissais pas de vous reconnaître.
Car, pour terrible qu'elle füt, Lafcadio préférait une
rlalitl au· saugrenu cauchemar dans lequel il se débattait
depuis une heure.
- J'étais pas mal grimé, hein?... Pour vous, je
m'étais mis en frais ... Mais, tout de même, c'est vous qui
devriez porter des lunettes, mon garçon; ça vous jouera de

�680

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

mauvais tours, si vous ne reconnaissez pas mieux que ça
les subtils.
Que de souvenirs mal endormis ce mot de subtil faisait
lever dans l'esprit de Cadio ! Un subtil, dans l'argot dont
Protos et lui se servaient du temps qu'ils étaient en
pension ensemble, un subtil, c'était un homme qui, pour
quelque raison que ce füt, ne présentait pas à tous ou en
tous lieux même visage. Il y avait, d'après leur classement,
maintes catégories de subtils, plus ou moins élégants et
louables, à quoi répondait et s'opposait l'unique grande
famille des crustacés, dont les représentants, du haut en
bas de l'échelle sociale, se carraient.
Nos copains tenaient pour admis ces axiomes : 1° Les
subtils se reconnaissent entre eux. '.? 0 Les crustacés ne
reconnaissent pas les subtils. - Lafcadio sè souvenait
maintenant de tout cela ; comme il et-ait de ces natures
qui se prêtent à tous les jeux, il sourit. Protos reprit :
- Tout de même, l'autre jour, heureux que je me
sois trouvé là, hein? ... Ça n'était peut-être pas tout à fait
par hasard. J'aime à surveiller les novices : c'est imaginatif, c'est entreprenant, c'est coquet ... Mais ça s'imagine
un peu trop facilement pouvoir se passer de conseils.
Votre travail avait fameusement besoin de retouches, mon
garçon !... A-t-on idée de se coiffer d'un galurin pareil
quand on se met à la besogne ? Avec l'adresse du fournisseur sur cette pièce à conviction, on vous coffrait avant
huit jours. Mais pour les vieux amis, moi j'ai du cœur ;
et je le prouve. Savez-vous que je vous ai beaucoup aimé,
Cadio? J'ai toujours pensé qu'on ferait quelque chose de
vous. ' Beau comme vous étiez, on aurait fait marcher
pour vous toutes les femmes, et chanter, qu'à cela ne

LES CAVES DU VATICAN

681

tienne, plus d'un homme par dessus le marché. Que j'ai
été heureux d'avoir enfin de vos nouvelles et d'apprendre
que vous veniez en Italie ! Ma parole ! il me tardait de
savoir ce que vous étiez devenu depuis le temps qu'on
fréquentait chez notre ancienne. Vous n'êtes pas mal
encore, savez-vous ! Ah ! elle ne se mouchait pas du
pied, Carola !
L'irritation de Lafcadio devenait toujours plus manifeste, et son effort pour la cacher ; tout cela amusait
grandement Protos, qui feignait de n'en rien voir. Il avait
tiré de la poche de son gilet une petite rondelle de cuir
et l'examinait.
- J'ai proprement découpé ça ? hein !
Lafcadio l'aurait étranglé ; il serrait les poings et
ses ongles entraient dans sa chair. L'autre continuait
gouailleur :
- Mince de service ! Ça vaut bien .les six billets de
mille ... que voulez-vous me dire p~urquoi vous n'avez pas
empochés?
Lafcadio sursauta :
- Me prenez-vous pour un voleur ?
- Ecoutez, mon petit, reprit tranquillement Protos
. '.
,
Je n aime pas beaucoup les amateurs,. mieux vaut que je
vous le dise tout de suite franchement. Et puis, avec moi,
v~us savez, il ne s'agit pas de faire le fanfaron, ni l'imbécile. Vous montrez des dispositions, c'est entendu, de brillantes dispositions, mais...
- Cessez de persifler, interrompit Lafcadio qui ne
retenait plus sa colère. - Où prétendez-vous en venir ?
fait ~n pas de clerc l'autre jour ; pensez-vous que
J aie besom qu'on me l'apprenne? Oui, vous avez une

T,~i

�682

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

arme contre moi ; je ne vais pas examiner s'il serait bien
prudent pour vous-même de vous en servir. Vous désirez
que je rachète ce petit bout de cuir. Allons, parlez !
Cessez de rire et de me dévisager ainsi. Vous voulez de
l'argent. Combien ?
Le ton était si décidé que Protos avait fait un petit
retrait en arrière ; il se ressaisit aussit6t.
- Tout beau ! tout beau ! dit-il, Que vous ai-je dit
de malhonnête? On discute entre amis, posément. Pas
de quoi s'emballer. Ma parole, vous avez rajeuni, Cadio !
Mais comme il lui caressait légèrement le bras, Lafcadio
se dégagea dans un sursaut.
- Asseyons-nous, reprit Protos ; nous serons mieux
pour causer.
Il se cala dans un coin, à côté de la portière du couloir,
et posa ses pieds sur l'autre banquette.
Lafcadio pensa qu'il prétendait barrer l'issue. Sans
doute Protos était armé. Lui, présentement, ne portait
aucune arme. Il réfléchit' que dans un corps-à-corps il
aurait stîrement le dessous. Puis, s'il avait un instant pu
souhaiter de fuir, la curiosité déjà l'emportait, cette
curiosité passionnée contre quoi rien, même sa sécurité
personnelle, n'avait pu jamais prévaloir. Il s'assit.
- De l'argent? Ah ! fi donc ! dit Protos. Il sortit un
cigare d'un étui, en offrit un à Lafcadio qui refusa.
- La fumée vous gêne peut-être? ... Eh bien, écoutezmoi. Il tira quelques bouffées de son cigare, puis, très
calme:
- Non, non, Lafcadio, mon ami, non ce n'est pas de
l'argent que j'attends de vous ; mais de l'obéissance.
Vous ne paraissez pas, mon garçon (excusez ma franchise),

LES CAVES DU VATICAN

vous rendre un compte bien exact de votre situation. Il
vous faut hardiment vous dresser en face d'elle; permettezmoi de vous y aider.
" Ainsi, de ces cadres sociaux qui nous enserrent un
adolescent a voulu s'échapper ; un adolescent symp:thique ; et même tout à fait comme je les aime : naîf et
gracieusement primesautier ; car il n'apportait à cela, je
présume, pas grand calcul ... Je me souviens Cadio
.
'
'
com b1en, dans le temps, vous étiez ferré sur les chiffres
.
'
mais, que, pour vos propres dépenses, jamais vous ne
consentiez à compter ..• Bref, le régime des crustacés vous
dégotlte ; je laisse quelqu'autre s'en étonner... Mais ce
qui m'étonne, moi, c'est que, intelligent comme vous
êtes, vous ayiez cru, Cadio, qu'on pouvait si simplement
que ça sortir d'une société, et sans tomber du même
coup dans une autre ; ou qu'une société pouvait se passer
de lois.
"Law1ess " , vous vous souvenez; nous avions lu cela
~uelque part. Two hawks in the air, two fishes swimming
in the ua not more lawless than wt ... Que c'est beau la
littérature ! Lafcadio ! mon ami, apprenez la loi des
subtils.
- Vous pourriez peut-être avancer.
- Pourquoi se presser ? Nous avons du temps devant
nous. Je ne descends qu'à Rome. Lafcadio mon ami il
arrive qu ' ~n cnme
·
échappe aux gendarmes;' je m'en vais
'
v~us expliquer pourquoi nous sommes plus malins qu'eux:
c est que nous, nous jouons notre vie. Où la polie~
thoue, nous réussi~ons quelquefois. Parbleu ! vous
avez voulu, Lafcad10 ; la chose est faite et vous ne
pouvez plus échapper. Je préférerais que vous m'obéissiez,

�684

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

parce que, voyez-vous, je serais vraiment ~ésolé de_ devo,Ïr
livrer un vieil ami comme vous à la pohce ; mais qu Y
faire ? Désormais vous dépendez d'elle - ou de nous.
_ Me livrer, c'est vous livrer vous-même ...
_ j'espérais que nous parlions sérieusement .. Comp:enez donc ceci, Lafcadio : La police coffi-e les msoumi_s ;
· en Ital'ie, volontiers elle compose avec les subtils.
mais,
.
"Compose", oui, je crois que c'est le mot. Je sms un
peu de la police, mon garçon. J'ai l'œil. J'aide au bon
ordre. Je n'agis pas : je fais agir.
.
. , .
"Allons! cessez de regimber, Cad10. Ma 101 na nen
d ' affi- eux . Vous vous faites des exagérations sur ,ces
choses . si naïf. et si spontané ! Pensez-vous que ce n est
pas déjà par o~éissance, et parce que je le voulais ainsi, que
vous avez repris sur l'assiette, à dtner, le bouton de
Mademoiselle Venitequa ? Ah ! geste imprévoyant ! geste
idyllique ·1 Mon pauvre Lafcadio ! Vous en êtes-v~us
assez voulu de ce petit geste, hein ? L'emmerdant, c est
que je n'ai pas été seul à le voir. Bah ! ne vous frappez
pas,. le garçon , la veuve et l'enfant sont. de mèche.
.
Charmants. Il tient a vous de vous en f;ure des amis.
Lafcadio, mon ami, soyez raisonnable ; vous soumettezvous?
Par excessif embarras peut-être, Lafcadio avait pris le
parti de ne rien dire. Il restait, le torse raidi, le~ lèvres
serrées, les yeux fixés droit devant lui. Protos repnt avec
un haussement d'épaules :
.
_ Drôle de corps ! Et, en réalité, si souple !... Mats
déja vous auriez acquiescé, peut-être, si j'avais d'abor~
dit ce que nous attendons de vous. Lafcadio, mon ami,
ôtez-moi d'un doute : Vous que j'avais quitté si pauvre,

LES CAVES DU VATICAN

ne pas ramasser six billets de mille que le hasard jette à
vos pieds, vous trouvez cela naturel ?... Monsieur de
Baraglioul père vint à mourir, m'a dit Mademoiselle
Venitequa, le lendemain du jour où le comte Juliu&amp;, son
digne fils, est venu vous faire visite ; et le soir de ce
jour vous plaquiez Ma,demoiselle Venitequa. Depuis, vos
relations avec le comte Julius sont devenues, ma foi,
bien intimes ; voudriez vous m'expliquer pourquoi ?...
Lafcadio, mon ami, dans le temps je vous avais connu
de nomoreux oncles; votre pedigree, depuis lors, me
paraît s'être un peu bien embaraglioullé !... Non ! ne vous
fichez pas; je plaisante. Mais que voulez-vous qu'on
suppose? ... à moins pourtant que vous ne deviez directement à Monsieur Julius votre présente fortune; ce qui,
(permettez-moi de vous le dire) séduisant comme vous
l'êtes, Lafcadio, me paraîtrait sensiblement pl~s scandaleux. D'une manière comme d'une autr.e, et quoique vous
nous laissiez supposer, Lafcadio, mon ami, l'affaire est
claire et votre devoir est tracé : vous ferez chanter Julius .
Ne vous rebiffez pas, voyons ! Le chantage est une saine
institution, nécessaire au maintien des mœurs. Eh ! quoi !
vous me quittez? ...
Lafcadio s'était levé.
- Ah ! laissez-moi passer, en.fin ! cria-t-il, enjambant
le corps de Protos; en travers ·du compartiment, étalé
de l'une a l'autre des deux banquettes, celui-ci ne fit
aucun geste pour le saisir. Lafcadio, étonné de ne se
sentir point retenu, ouvrit la porte du couloir et, s'écartant:
- Je ne me sauve pas, n'ayez crainte. Vous pouvez
me garder à vue ; mais tout, plut6t que de vous écouter

�LES CAVES DU VATICAN

686

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

plus longtemps ... Excuse7,-moi de vous préférer la police.
Allez l'avertir : je l'attends.

VI
Ce même jour, le train du soir amenait de Milan les
Antbime ; comme ils voyageaient en troisième, ils ne
virent qu'à l'arrivée la comtesse de Baraglioul et sa fille
aînée qu'amenait de Paris le sleeping-car du même train.
Peu d'heures avant la dépêche de deuil, la comtesse
avait reçu une lettre de son mari ; le comte y parlait
éloquemment de l'abondant plaisir apporté par la rencontre
inopinée de Lafcadio ; et sans doute aucune allusion n'y
flottait, à cette demi-fraternité qui, d'un si scabreux
attrait, ornait aux yeux de Julius le jeune homme Qulius,
fidèle à l'ordre de son père ne s'en était ouvertement
expliqué avec sa femme, pas plus qu'il n'avait fait avec
l'autre), mais certaines allusions, certaine réticences, avertissaient suffisamment la comtesse ; même je ne suis pas
bien stlr que Julius, à qui l'amusement manquait dans le
trantran de sa vie bourgeoi e, ne se ftt pas un jeu de
tourner autour du scandale et de s'y brtller le bout des
doigts. Je ne suis pas stlr non plus que la présence à Rome
de Lafcadio, l'espoir de le revoir, ne fOt pas pour quelque
chose, pour beaucoup, dans la décision que prit Geneviève
d'accompagner là-bas sa mère.
Julius était à leur rencontre à la gare. Il les emmena
rapidement au Grand H6tel, ayant quitté presque aussit6t
les Anthime qu'il devait retrouver parmi le funèbre cortège,
le lendemain. Ceux-ci regagnèrent, via di Bocca di Leone,
l'M rel oô. ils étaient descendus à leur premier séjour.

687

Marguerite apportait au romancier d'h eureuses nouvelles :. son élection ne faisait plu un pl·1 ; 1,avant-ve ille
1~ card_mal André l'avait officieusement avertie: le candida;
n aurait même plus à recommencer ses visites; d' Il
même l'Académie venait à lui portes
e el'attendait.
'
ouvertes ; on
- Tu vois bien I disait Marguerite Qu'est
.
te disais à Paris? Tout vient à point D.a
-ce qude J_el
,
·
ns ce mon e 1
suffit d attendre.
'
ul-:-Et de ne pas changer, reprenait componctueusement
ius ~n portant la main de son épouse à ses lèvr et
sans voir
le regard de sa fille &gt; fixé sur 1m,. se c harger
es, de
é .
m pris. - Fidèle à vous, à mes pensées, à mes pnncrpe
. . .
L
J

pe'.sé:éra_nce _est la plus indispensable vertu.
Déjà
s élo1gna1ent de lui le souvenir de sa l
b dé
P us récente
em ar e, et toute autre pensée qu'orthodoxe t
autre
·
dé
, e tout
proJet que cent. A présent renseigné i'l s
.
sissa·
ffi
,
e ressa11t 5:1°s e ort. li admirait cette conséquence subtile
par quor son e, prit s'était un instant dérouté• L ur. n ,avait
.
h
pas c angé: c était le pape.
-d' Quelle
.
· ·1 constance de ma pensée, tout a u contraire
se _•5:i1t-1 ; ~uelle logique! Le difficile, c'est de savoir
quor sen temr. Ce pauvre Fleurissoire en est mort d'av .
~étrdé les coulisses. Le plus simple, quand on es; simp~:r
ctué
est e 'en tenir à
· Ce hideux secret l'a'
L
.
ce qu •on sait.
a

à

a connaissance ne fortifie jamais que les forts
N ,.'import
1•
• h
...
r
e . Je suis eureux que Carola ait pu prévenir la
: :e; ça ~e per~et de méditer plus librement... Tout
ême, sri savart que ce n'est pas au VRAI S . Pè
u•·1 d ·
atnt- re
qpourt Aort sodn infortune et son exi~ quelle consolation
rman -Dubois 1. que} encouragement dans sa foi !

�688

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

quel soulas !... Demain, après la cérémonie funèbre, je
ferais bien de lui parler;
' .
rande affluence. Trois
Cette cérémonie n attira pas g
l
·t Dans la
. .
le corbillard. Il p euvat .
voitures suivaient
nait amicalement
.,
.
Blafaphas accompag
prem1ere v01ture
.
. fi il l'épousera sans
. (dè
le deml aura pns n,
Armca
s que
. d P u l'avant-veille (abant
s
deux partis e a
d
)
d
nul oute ; ou
. l 1 . r seule entrepren re
chagrin
a
a1sse
donner la veuve à son
'
·
la pensée ·
Bl f; h
'en supportait pas
'
ce long voyage, a ap asp n
ntre pas de la famille, il
tf
ême
1
our
n
1:
d
et quan
ien m_
. . I d ·1 . quel parent valait un
.
ns pns e em '
n'en avait pas_ m01.
' R e depuis quelques heures à
tel ami ?) mais arnvés a om .
. d'
ratage de tram.
peine, par suite un
.
't pr1·s place Madame
·
,
vmture ava1
Dans la dermere
fille . dans la
nd-Dubois avec la comtesse et sa
.'
Arma
vec Anthime Armand-Dubois.
seconde le comte a
. .
1 rie fut fait aucune
d
S I tombe de Fleunsso1re, 1
ur
· au retour u
. aà
alchanceuse aventure. Mais,
allusion sa m
l de nouveau seul avec
cimetière, Julius de Barag iou ,

r

Anthime comme~ça : . d'intercéder pour vous près du
- Je vous avais promis
Saint-Père.
.
.
vous en avais pas prié.
- Dieu m'est témom que Je ne
b don_ Il est vrai. .. ou tré du dénuement où vous a an
. 'É 1· . 'avais écouté que mon cœur.
.
nait l g ise, Je n
.
.
me plaignais pomt.
D'
'est témom que Je ne
ieu_~ J
·s 1 M'avez-vous assez agacé avec
_ Je sais.... e sai ....
.
m'invitez à Y
.
1 Et même pmsque vous
votre rési gnation .
. ,
h Anthime, que je
. .
us avouerai, mon c er
revenir, . Je . vol'
. d
. t té que d'orgueil et que
reconna1ssa1s a moms e sam e

LES CAVES DU VATICAN

l'excès de cette résignation, la dernière fois que je vous
vis à Milan, m'avait paru beaucoup plus près de la
révolte que de la véritable piété, et m'avait grandement
incommodé dans ma foi. Dieu ne vous en demandait pas
tant, que diable! Parlons franc : votre attitude m'avait
choqué .
- La vMre, je puis donc aussi vous l'avouer, m'avait
attristé, mon cher frère. N'est-ce pas vous, précisément,
qui m'incitiez à la révolte, et...
Julius qui s'échauffait l'interrompit :
- J'avais suffisamment éprouvé par moi-même, et
donné à entendre aux autres dans tout le cours de ma
carrière, qu'on peut être parfait chrétien sans pourtant
faire fi des légitimes avantages que nous offre le rang
où Dieu a trouvé sage de nous placer. Ce que je reprochais à votre attitude, c'était précisément, par son affectation, de sembler -prendre avantage sur la mienne.
- Dieu m'est témoin que ...
-

Ah

! ne protestez pas toujours ! interrompit de

nouveau Julius. - Dieu n'a que faire ici. Je vous explique
précisément, quand je dis que votre attitude était tout
près de la révolte ... j'entends : de ma révolte à moi ; et
c'est là précisément ce que je vous reproche : c'est, en
acceptant l'injustice, de laisser autrui se révolter pour
vous. Car je n'admettais pas, moi, que l'Église fClt dans
son tort; et votre attitude, sans avoir l'air d'y toucher, l'y
mettait. J'avais donc résolu de me plaindre à votre place.
Vous allez voir bientat combien j'avais raison de m'in-

digner.
Julius dont le front s'emperlait posa sur sês genoux son

haut-de-forme.
10

�690

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

.

Voulez-vous que je donne un peu d'air? et Anth1mc,
Plaisamment baissa la vitre de son côté.
corn
'
.
.
Il' · · d
une
- Sitf&gt;t à Rome, reprit Julius, Je so ic1ta.1 one
.
J e fu s re çu. Un étrange succès devait couronner
audience.

LES CAVES DU VATICAN

-

ma démarche .. •
_ Ah ! fit indifféremment Antbime.
.
.
on
ami
Car
si
J·e
n'obtins
en
l'espèce
nen
de
- 0 mm
.
. d
ce que j'étais venu réclamer, je remportai du . mo1nsè :
..
ne assurance qui mettait notre Saint-P re
ma v1s1te u
...
. . .
ue nous
l'abri de toutes les suppositions tnJuneuses q
formions à son endroit.
' . .
. .
formulé
- Dieu m'est témoin que je n at pma1s ncn
. . ux à l'endroit de notre Saint-Père.
d,.IOJUCle
• lésé
.
- Je formulais pour vous. Je vous voyais
; Je
m'indignais.
il
- Arrivez au fait, Julius: vous avez vu le pape.
- Eh bien, non ! je n'ai pas vu le pape, éclata enfin
Julius - mais je me uis saisi d'un secret; ecret douteux
d'abord mais qui bientôt, par la mort de ~otre cher
.c.
t'1on soudaine •' secret
Amédé' devait trouver une connrma
.
ffioya:lc déconcertant, mais où votre foi, cher Anth1~e,
esaura puiser
' du réconfort. C ar sac h ez que de
. cc déni de
justice dont vous fut~ vic~ime, le pape e t innocent ...
_ Eh ! je n'en ai Jamais douté.
- Anthime, écoutez bien: Je n'ai P:"5 v~ le pape
arec que personne ne peut le voir; cclm ~u1 .présente~cnt est assis sur le trône pontifical et que 1tgh~ écout~
.
et qui promulgue;
cc Iu1. qut. m , a par lé, le pape qu on voit
·• ' vu N'EST PAS LE VRAI,
au Vatican, le pape que J a1
d'ê
é tout
Anthimc, à ces mots, commença
tre secou
entier d'un gros rire.

-

Riez I riez! reprit Julius piqué. Moi aussi Je nais

d'abord. Eussé-je un peu moins ri, on n'etlt pas assassiné
Fleurissoire. Ah ! saint ami ! tendre victime!... Sa voix
expira dans les sanglots.
-

Dites donc : c'est sérieux ce que vous nous baillez

là?... Ah mais!... Ah mais!... Ah mais !. .. fit ArmandDubois que le pathos de Julius inquiétait. tout de meme il faudrait savoir...

C'est que

-

C'est pour avoir voulu savoir qu'il est mort.
Parce qu'enfin, si j'ai fait bon marché de mes biens,
de ma situation, de ma science, si j'ai consenti qu'on me
jou!t... continuait Anthime qui peu à peu à son tour se
montait.

- Je vous

le dis : de tout cela lt 'Vrai n'est en rien
responsable;• celui qui vous jouait, c'est un suppat du
Quirinal ...
-

Dois-je croire à ce que vous dites?

-

Si vous ne me croyez pas, croyez-en ce pauvre

martyr.
Tous deux demeurèrent quelques instants silencieux.
Il avait cessé de pleuvoir; un rayon écartait la nue. La
voiture avec de lents cahots rentrait dans Rome.
- Dans ce cas, je sais ce qui me reste à faire, reprit
Anthime, de sa voix la mieux décidée: Je vends la mèche.
Julius sursauta.
-

Mon ami, vous m'épouvantez. Stlr, vous allez vous

faire excommunier.

- Par qui? Si c'est par un faux pape, on s'en fout.
- Dieu m'est témoin que je pensais vous aider à
godtcr dans ce secret quelque vertu consolative reprit
Julius consterné.
,

�LBS CAVES DU VATICAN
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

. t ? Et qui me dira si Fleurissoire
_ Vous pla1san ez....
6
.
P d' n'y Mcouvre pas tout de mcme
en arrivant au ara is
.
que son bon Dieu non plus n'est pas le vrat ?
C
- V oyons ! mon cher Anthime, vous divaguez .. omme
.
. deux I comme s'il pouvait y en
s'il pouvait y en avoir
.
avoir UN AUTRE.
à
Non mais vraiment vous en parlez trop
votr~
.' . 'avez pour lui rien délaissé; vous à qui,
aise, vous qui n
fit
Ah I tenez, j'ai besoin de
vrai ou faux, tout pro e...
.
m'aérer.
. , 1 toucha du bout de sa cann e
Penché sur 1a port1ere i
. '
ê .
l'épaule du cocher et fit arrêter la voiture. Julius s appr tait

à descendre avec lui.

d .
.
. J' sais assez pour me con uue.
- Non! la1ssez-mo1. en
. ., ..
un roman. Pour moi, J écns au
Gardez le reste pour
. .
rand Maître de l'Ordre ce soir même, et dès d:mam Je
g
h . s scientifiques c)e la Dépeche. On
reprends mes c romque
rira bien.
·
· d le voir de
- Quoi! vous boitez, dit Julius, surpns e
nouveau clopiner.
.ours, mes douleurs m' ont
- Oui, depuis quel ques J
repris.
1
'
direz tant 1 fit Julius qui, sans le
-Ah. vous men ·
·
.
regarder s'éloigner, se rencogna dans la voiture. •

VII
. ·1 dans l'intention de livrer Lafcadio à
Protos était-1
· • l'évé.
. . ''l l'en avait menacé ? Je ne sais .
l pohce amsi qu t
•
•
.
a
, .
d reste qu'il ne comptait pomt, parui1
nement prouva u
. C
ci
.
d la police rien que des amis. eux- ,
ces messieurs e
,

prévenus la veille par Carola, avaient dressé, vicolo dei
Vecchierelli, leur souricière ; ils connaissaient de longue
date la maison et savaient qu'elle offrait, à l'étage supérieur, de faciles communications avec la maison voisine,
dont ils gardèrent également les issues.
Protos ne craignait point les argousins ; l'accusation
ne lui faisait point peur, ni l'appareil de la justice; i-1 se
savait peu facile à saisir, coupable en réalité d'aucun
crime, et rien que de délits si menus qu'ils échapperaient
à la prise. Donc il ne s'effiaya pas à l'excès lorsqu'il
comprit qu'il était cerné, et c'est ce qu'il comprit très
vite, ayant un flair particulier pour reconnaître, sous
n'importe quel déguisement, ces messieurs.
A peine un peu perplexe, il s'enferma d'abord dans
la chambre de Carola, attendant le retour de celle-ci
qu'il n'avait pas revue depuis l'assassinat de Fleurissoire ;
il était désireux de lui demander conseil et laisser
quelques indications, au cas probable où il ferait du bloc.
Carola cependant, déférant aux volontés de Julius,
n'avait point paru au cimetière ; nul ne sut que, cachée
derrière un mausolée et sous un parapluie, elle assistait de
loin à la triste cérémonie. Elle attendit patiemment,
humblement, qu'aient été désertés les abords de la tombe
fraîche; elle v:it se reformer le cortège, Julius remonter
avec Anthime, et les voitures, sous la pluie fine, s'éloigner.
Alors elle s'approcha de la tombe à son tour, sortit de
dessous son fichu un gros bouquet d'asters qu'elle posa,
loin à l'écart des couronnes de la. famille : puis resta
longuement sous la pluie, ne regardant rien, ne pensant à
rien, et pleurant faute de prières.
Lorsqu'elle revint, vicolo dei Vecchierelli, elle distin-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISF.

gua bien, sur le seuil, deux figures insolites ; ne ~ompr~t
point pourtant que la maison était gardée. Il lm tardait
de rejoindre Protos ; ne doutant point que ce ne füt
lui l'assassin elle le haîssait à présent ...
. à ses
Quelques' instants plus tard la police accqura1t
cris ; trop tard, hélas ! .Exaspéré de se savoir livré par
elle Protos venait d'étrangler Carola.
'
. en
Ceci
se passait vers midi. Les journaux du s01r
publiaient déjà la nouvelle, et comme on avait trouvé
sur ProtOi la découpure de la coiffe du chapeàu, sa double
culpabilité ne laissait de doute pour personne.
Lafcadio cependant avait vécu jusqu'au soir dans une
attente ou une crainte vague, _non point peut-être de l_a
police dont l'avait menacé Protos, mais de :rotos lmmême ou de je ne sais quoi dont il ne cherchai~ plus à s_e
défendre. · Une incompréhensible torpeur pesait sur lm,
qui n'était peut-être que de la ~atigue ,= il ~enonçait.
La veille il n'avait revu Julius qu un instant, lorsque
celui-ci, à l'arrivée du train de Naples, était allé prendre
livraison du cadavre ; puis il · avait longtemps marché au
travers de la ville, au hasard, pour user cett-e exaspératio~
que lui laissait, après la conversation du wagon, le sentiment de sa dépendance.
Et pourtant la nouvelle de l'arrestation ~e Protos
n'apporta pas à Lafcadio le soulagement qu 11 el1t pu
croire. On etit dit qu'il' était déçu. Bizarre être ! D'auta~t
qu'il avait plus délibérément repoussé tout profit matériel
du crime il ne se dessaisissait .volontiers d'aucun des
risques de' la partie. Il n'admettait pas qu'elle ftit aussit&amp;t
finie. Volontiers, comme il faisait naguère aux échecs,

LES CAVES DU VATICAN

il eth donné la tour à l'adversaire, et, comme si l'événement tout à coup lui faisait le gain trop facile et désin_téressait tout son jeu, il sentait qu'il n'aurait de cesse qu'il
n'et1t poussé plus loin le défi.
' Il dtna dans une trattoria voisine, pour n'avoir pas à
se mettre en habit. Sit&amp;t après, rentrant à l'hôtel, il aperçut, à travers la porte vitrée du restaurant, le comte
Julius, attablé en compagnie de sa femme et de sa fille.
Il fut frappé par la beauté de Geneviève qu'il n'avait pas
revue depuis sa première visite. Il s'attardait dans le
fumoir, attendant la fin du repas, lorsqu'on vint l'avertir
que le comte était remonté dans sa chambre et l'attendait.

Il entra. Julius de_Bar,!glioul était seul; il s'était remis
en veston.
- Eh bien ! l'assassin est coffré, dit-il aussit&amp;t en lui
tendant la main.

Mais Lafcadio ne la prit pas. Il restait dans l'embrasure
de la porte.
- Quel assassin ? demanda-t-il.
- L'assassin de _mon beau-frère, parbleu 1
- L'assassin de votre beau-frère, c'est moi.
Il dit cela sans trembler, sans changer de ton, sans
baisser la voix, sans un geste, et d'une voix si naturelle
que Julius d'abord ne comprit pas. Lafcadio dut se
répéter:
- On n'a pas arrêté, vous dis-je, l'assassin de Monsieur
votre beau-frère, pour cette raison que l'assassin de
Monsieur votre beau-frère, c'est moi.
Lafcadio aurait été d'aspect farouçhe, que peut-être
Julius aurait pris peur ; mais son air était enfantin. Même

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

il paraissait plus jeune encore que la première fois que
l'avait rencontré Julius; son regard était aussi limpide,
sa voix aussi claire. Il avait refermé la porte, mais restait
accoté contre elle. Julius, près de la table, s'affala dans un
fauteuil.
- Mon pauvre ènfant ! dit-il d'abord, parlez plus
bas !... Qu'est-ce qui vous a pris? Comment auriez-vous
fait cela?
Lafcadio baissa la tête, déjà regrettant d'avoir parlé.
- Est-ce qu'on sait ? J'ai fait ça très vite, pendant
que j'avais envie de le faire.
- Qu'aviez-v~us contre Fleurissoire, ce digne homme
si plein de vertus?
- Je ne sais pas. Il n'avait pas l'air heureux ... Comment voulez-vous que je vous explique ce que je ne puis
m'expliquer à moi-même.
Un pénible silence croissait entre eux, que leurs paroles
rompaient par saccades, puis qui se refermait plus profond;
on entendait alors les vagues d'une banale musique napolitaine monter du grand hall de l'h6tel. Julius grattait du
bout de l'ongle de son petit doigt, qu'il portait en pointe
et fort long, une petite tache de bougie, sur le tapis de la
table. Soudain il s'aperçut que ce bel ongle était cassé.
C'était une froissure transversale qui ternissait dans toute
sa largeur le ton carné du cabochon. Comment avait-il
fait cela? Et comment ne s'en était-il pas aussit&amp;t aperçu?
Quoiqu'il en füt, le mal était irréparable ; Julius n'avait
plus rien à faire qu'à couper. Il en éprouva une contrariété très vive, car il prenait grand soin de ses mains et
de cet ongle en particulier qu'il avait lentement formé et
qui faisait valoir le doigt dont il accusait l'élégance. Les

LES CAVES DU VATICAN

ciseaux étaient dans le tiroir de la table de toilette et
Julius allait se lever pour les prendre, mais il eM fallu
passer devant Lafcadio ; plein de tact, il remit à plus tard
la délicate opération.
- Et..• qu'est-ce que vous comptez faire à présent?
dit-il.
-

Je ne sais pas. Peut-être me livrer. Je me donne

la nuit pour réfléchir.
Julius laissa retomber son bras contre le fauteuil . il
contempla quelques instants Lafcadio, puis, sur un ;on
tout découragé, soupira:
- Et moi qui commençais de vous aimer !. ..
C'~tait dit sans méchante intent_ion. Lafcadio ne s'y
pouvait méprendre. Mais, pour inconsciente, cette phrase
n'en était pas moins cruelle, et l'atteignit au cœur. li
r,elev~ la. tête, raidi contre l'angoisse qui brusquem,e nt
l étre1gna1t. Il regarda Julius: - Est-ce là vraiment
celui dont hier je me sentais presque le frère ? se disait-il.
Il promena ses regards dans cette piece où, l'avant-veille
malgré son crime, il avait pu causer si joyeusement ; l;
flacon de parfum était encore sur la table, presque vide .. ,
- Ecoutez Lafcadio, reprit Julius : votre situation ne
me paraît pas absolument désespérée. L'auteur présumé
de ce crime ...
- Oui, je sais qu'on vient de l'arrêter interrompit
Lafcadio sechement : Allez-vous me conseiÎler de laisser
accuser a ma place un innocent ?
. - Celui que vous appelez: un innocent, vient d'assasstner une femme ; et même que vous connaissiez ...
- Cela me met à l'aise, n'est-ce pas?
- Je ne dis pas précisément cela, mais ...

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

-

Ajoutons qu'il est le seul précisément qui pouvait

me dénoncer.
- Tout n'e t pas sans espoir, vous voye'L bien.
Juliu se leva, se dirigea ver la fenêtre, rectifia les plis
du rideau, revint sur ses pas, puis, penché en avant, les
bras croisés sur le dos du fauteuil qu'il venait de quitter :
- Lafcadio, je ne voudrais pas vous laisser partir sans
un con eil : Il ne tient qu'à vous, j'en suis convaincu, de
redevenir un honnête homme, et de prendre rang dans la
société, autant du moins que votre naissance le permet ...
L'Église est là pour vous aider. Allons ! mon garçon: un
peu de courage : allez vous confesser.
Lafcadio ne put réprimer un sourire :
- Je vais réfléchir à vos obligeantes paroles. - Il fit
un pas en avant, puis : - Sans doute préférez-vous ne
pas toucher une main d'assassin. Je voudrais pourtant
vous remercier de votre ...
- C'est bien ! c'est bien, fit Julius, avec un geste
cordial et distant. - Adieu, mon garçon. Je n'ose vous
dire : au revoir. Pourtant, si, dans la suite, vous ...
- Pour le moment, vous ne voyez plu rien à me dire ?
- Plus rien pour le moment.
- Adieu, Monsieur.
Lafcadio salua gravement et sortit.

11 regagna sa chambre, à l'étage au-dessus. Il se
dévêtit à demi, se jeta sur son lit. La fin du jour avait
été très chaude ; la nuit n'avait pas -app0rté de fraîcheur.
Sa fenêtre était large ouverte, mais aucun souffle n'agitait
l'air ; les lointains globes électriques de la place des
Thermes, dont le séparaient les jardins, emplissaient sa

LIS CAVES DU VATICAN

699

chambre d'une bleuâtre et diffuse clarté qu'on eAt
. d la
u cru
vcmr c
lune. Il voulait réfléchir, mais une torpeur
étrange. engourdissait
désespérément sa pensée . .1
.à
, 1 ne
songeait
m
son
crime,
nj aux moyens de s'éch apper,. 1·1
.
essayait seulement de ne plus entendre ces mots atroc
de, , Julius
: " Je• commençais de vous aimer " ... 1 l~
.
UI
n ai~1t pas_Jul1us, ces mot méritaient-ils ses larmes?
?
La nuit
.
éEtait-ce
· · vraiment pour cela qu'il pleurait ....
:1t s1 douce, il lui ~mblait qu'il n'aurait eu qu'à se
sscr aller pour mourir. Il atteignit une carafe d'
ptts de ~n ~it, _tr~mpa un mouchoir et l'appliqua sur
cœur qui lu, fa1sa1t mal.

s·

=~

- _Nulle boisson de cc monde ne rafraîchira plus dé~r~1s cc cœur sec! se disait-il, laissant couler ses larmes
Jusqu à ses levres ~ur en savourer l'amertume. Des vers
chantent à son oreille, lus il ne sait où, dont il ne savait
pas se souvenir :

My heart aches ; a drowsy numbness pains
My senses...

Il s'assoupit.
!~vc-t-'.l ? ~•a~t-il pas entendu frapper à sa porte? La
q~e puna1s il ne ferme la nuit, doucement s'ouvre,
pour la1~r une frêle forme blanche avancer. Il entend
appeler faiblement :

po

-

Lafcadio ... Êtes-vous ici, Lafcadio?
A travers son demi -so mmei·1, L a fccad'10 reconnaît pourtant cette
· doute-t-il encore de la réalité d'une
. . voix
. •M
. ais
ap~1t1on s1 pla1santc? Craint-il qu'un mot qu'un geste
ne mette en fuite? ... Il se tait.
'
Geneviève de B arag1·,ou'
1 dont la chambre était à c~té

�700

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

de celle de son père, avait tout entendu, malgré elle, de la
conversation entre son père et Lafcadio. Une into~ér~ble
angoisse l'avait poussée jusqu'à la chambre de celui-ci, et
puisqu'à présent son appel restait sans réponse, persuadée
que Lafcadio venait de se tuer, elle se jeta vers le chevet
du lit et tomba à genoux sanglotante.
Comme elle restait ainsi, Lafcadio se souleva, se
pencha tout entier rassemblé vers elle, sans pourtant oser
encore ' poser ses lèvres sur le beau firont que dans l'ombre
il voyait luire. Geneviève de Baragli?ul sentit alors tou~e
sa volonté se défaire; rejetant en amère cc front que dé;à
l'haleine de Lafcadio caressait, et ne sachant plus en
appeler contre lui, qu'à lui-même : .
- Ayez pitié de moi, mon ami, dit-elle.
Lafcadio se ressaisit aussitôt, et s'écartant d'elle et la
repoussant à la fois :
.
.
- Relevez-vous, Mademoiselle de Baragltoul ! Re~1rezvous! Je ne suis pas ... je ne peux plus être votre.~- '
Geneviève se releva, mais ne s'écarta pas du lit ou
restait à demi couché celui qu'elle avait cru. mort et,
touchant tendrement le front brtllant de Lafcad10 comme
pour s'assurer qu'il vivait :
- Mais, mon ami, j'ai tout entendu de ce que vous
avez dit ce soir à mon père. Ne comprenez-vous pas que
c'est pour cela que je viens?
Lafcadio, se redressant à demi, la regarda. S~ cheve~
dénoués retombaient autour d'elle; tout son visage état
dans l'ombre de sorte qu'il ne distinguait pas ses yeux,
,
.
'1 '
mais sentait l'envelopper son regard. Comme s L n en
pouvait supporter la douceur, cachant sa face dans ses
mains:

LES CAVES DU VATICAN

701

- Ah! pourquoi vous ai-je rencontrée si tard? gémit-il.
Qu'ai-je fait pour que vous m'aimiez ? Pourquoi me
parlez-vous ainsi, quand déjà je ne suis plus libre et plus
digne de vous aimer.
Elle protesta tristement :
- C'est vers vous que je viens, Lafcadio, non vers un
autre. C'est ver vous criminel. Lafcadio ! que de fois j'ai
soupiré votre nom, depuis ce premier jour où vous m'êtes
apparu en héros, et même un peu trop téméraire ... Il
faut que vous le sachiez maintenant : en secret je m'étais
promise à vous dès l'instant où je vous ai vu vous dévouer
d'une manière si magnanime. Que s'est-il donc passé
depuis? Se peut-il que vous ayez tué? Que vous êtes-vous
laissé devenir?

Et comme Lafcadio sans répondre secouait la tête :
-

N'ai-je pas entendu mon père dire qu'un autre était

arrêté? reprit-elle; un bandit qui venait de tuer .. Lafcadio !
tandis qu'il en est temps encore, sauvez-vous; dès cette
nuit, partez ! Partez.
Alors Lafcadio :
- Je ne peux plus, murmura-t-il. Et comme les
cheveux défaits de Geneviève touchaient ses main &gt; il les
saisit&gt; les pressa passionnément sur ses yeux, sur ses
lèvres: - Fuir! est-ce là ce que vous me conseillez?
Mais où voulez-vous maintenant que je fuie? Quand bien
même j'échapperais à la police, je n'échapperais pas à moimême, .. Et puis vous me mépriseriez d'échapper.
- Moi ! vous mépriser, mon ami ...
- Je vivais inconscient; j'ai tué comme dans un
rêve ; un cauchemar où, depuis, je me débats ...
- Dont je veux vous arracher, cria-t-elle.

•

�702

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

-

Pourquoi me réveiller? si c'est pour me réveiller
Ne comprenez-vous pas
cnmme .
·1 à fai
.,
.
l'
"mpunité
en
horreur?
Que
me rcste-t-1
re
que J a1 1
1.
L? smon,
•
quand le J·our paraîtra, me 1vrer.
à prQent.
- C'est à Dieu qu'il faut vous livrer, non aux ho~~es.
Si mon pere ne vous l'avait point dit, je vous le _d1ra1s à
c d"
présent : L a,ca
io, l'Église est là pour vous prescrire
là votre
peine et pour vous aider à retrouver la paix, par-de votre

. . l Il lui saisit le bras: -

repentir.
, .
.
Geneviève a raison; et certes Lafcadio n a nen de mieux
à faire qu'une commode soumission; il l'éprouvera t6t ::
tard, et que les autres issues sont ~uc~~-.. Fk~eux q
ce s01.t cette an doui"Ile de Julius qui lm ait conseillé cela
d'abord!
. .
.
- Quelle leçon me récitez-vous là, dit-il hostilement.

. .?

Est-ce vous qui me par1ez ams1 .
.
.
TI laisse aller le bras qu'il retenait, le. repo~e ' et
tandis que Geneviève s'écarte, il sent grandtr en lm~ avec
·e ne sais quelle rancune contre Julius, le besom de
~étourner Geneviève de son père, de l'ame~er ~l~s bas,
plus près de lui ; comme il baisse les yeux, tl distingue,
chaussés de petites mules de soie, ses pieds nus.
ds
- Ne comprenez-vous pas que cc n'est pas le remor
que je crains, mais...
la
Il a quitté son lit ; il se détourne _d'elle ; il va vers_
fenêtre ouvertt ; il étouffe ; il appme son front à la v1tr;
brillantes sur le fer glacé du balcon ; l
et ses pau mes
• 11
. oubl"er
qu'elle est P·-, qu'il est près de • e•••
VOU drait
I
- Mademoiselle de Baraglioul, vous avez fait ~our un
·
fill e de bonne famille peut
criminel tout ce qu,une Jeune
.
tenter ; même presque un peu plus .' J·e vov.' en remercie

LES CAVBS DU VATICAN

7o3

de tout mon cceur. Il vaut mieux que vous me laissiez à
présent. Retournez à votre père, à vos coutumes, à vos
devoirs... Adieu. Qui sait si je vous reverrai? Songez que
c'est pour être un peu moins indigne de l'affection que
vous me témoignez, que j'irai me livrer demain. Songez
que... Non I ne m'approchez pas... Pensez-vous qu'une
poignée de main me suffirait?..•
Geneviève braverait le courroux de son père, Popinion
du monde et ses mépris, mais devant ce ton glacé de
Lafcadio, le cceur lui manque. N'a-t-il donc pas compris
que pour venir ainsi, la nuit, lui parler, lui faire ainsi
l'aveu de son amour, eile non plus n'est pas sans résolution ni courage et que son amour vaut peut-être mieux
qu'un merci?... Mais comment lui dirait-elle qu'elle aussi,
jusqu'à ce jour, s'agitait comme dans un rêve - un rêve
dont elle n'échappait par instants qu'à l'Mpital où, parmi
les pauvres enfants et pansant leurs plaies véritables, il lui
semblait prendre parfois contact, enfin, avec quelque
rQJit~ - un médiocre rêve où s'agitaient à ses c6tés ses
parents et se dressaient toutes les conventions saugrenues
de leur monde, et qu'elle ne parvenait pas à prendre leurs
gestes non plus que leurs opinions, leurs ambitions, leurs
principes, non plus que leur personne même, au sérieux.
Quoi d'étonnant si Lafcadio n'avait pas pris au sérieux
Fleurissoire !... Se peut-il qu'ils se séparent ainsi? L'amour
la pousse, l'élance vers lui. Lafcadio la saisit, la presse,
couvre son p!le front de baisers ...

Ici commence un nouveau livre.
0 vmté palpable du désir! tu repousses dans la pénombre les fant6mes de mon esprit.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

704
.
deux amants à cette heure du
Nous qmtterons nos
la vie vont
d
où la couleur, la chaleur et
chant u coq
. L fcadio au-dessus de Genetriompher enfin de la nmt. a . , n'est pas le beau
d
.
soulève mais ce
viève en orm1e, se
fi, _ t que trempe une moiteur,
.
d son amante ce ron
visage e
'
lè
chaudes entr'ouvertes,
ces paupières nacrées, cesb vresl non ce n'est rien de
.
rfaits, ces mem res as,
,
ces sems
pa
.
r
la fenêtre grande
1 contemple - mais, pa · d'
tout cela qu •·1
l' b ù frissonne un arbre du Jar m.
. .
ouverte, au e o
G
"ève le quitte; mais il
b. tek temps que eneVl
Il sera ien
1 é t pench é sur e11 e, à travers son
attend encore ; i cou e,
d 1 ville qui déjà secoue
la vague rumeur e a
lé
souffie ger,
le clairon chante.
A 1 . dans 1es casernes,
sa torpeur. u om,
, .
? et pour l'estime de
·1 noncer a vivre .
Quoi .' va-t-1 re
•
d uis qu'elle
Geneviève, qu'il estime un peu moms . ep ?
l'aime
.
un peu plus, songe-t-il encore à se hvrer .

FIN
ANDRÉ GIDE.

RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

LA GRANDE PITIÉ DES ÉGLISES DE "FRANCE, par
Maurice B4rrès (Emile-Paul, 3 fr. 50).
La Grt111de Pitii des Eg/im de France est à la fois un acte et
un livre. Un acte, très simple en principe, qui défend la civilisation contre la barbarie, et l'intelligence contre l'animalité.
M. Barrès député a essayé de recueillir des voix parlementaires
pour une loi d'hygiène esthétiqu_e et morale, et il a échoué,
provisoirement. Mais il reste que l'incantatidn de l'artiste a
recueilli dans le pays et dans les paysages français les voix
authentiques et pures de notre terre et de no~re passé, qu'il les
a accordées en un Qeau chœur, et qu'à défaut d'une loi écrite,
il a fait descendre dans son œuvre la plus pure des lois non
écrites qui donnent à la vie d'une race sa dignité, sa résonnance
et son poids.
•
O

Beaucoup ont prononcé le nom de Chateaubriand et ont
proclamé ce livre un nouveau Génie du Clzristia11isme. Mais il est
remarquable que ce nom du précurseur ne se rencontre pas une
fois dans la Grande Pitié. Et pourtant il est exact que M. Barrès
rejoint par tous les côtés la sensibilité de Chateaubriand. Les
deux cloches sonnent à l'unisson. Dans ses charmants croquis
de la vie parlementaire, M. Barres nous apprend, ce qui ne
uurait nous étonner, que de jeunes collègues, surpris parfois
de son :tèle d'incroyant pour la cause des églises, "non seulement pour leur beauté, mais encore d'un point de vue moral
et spirituel", se croient biens .6ns en dis,a nt: "C'est pour les
II

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

704
.
deux amants à cette heure du
Nous qmtterons nos
la vie vont
d
où la couleur, la chaleur et
chant u coq
. L fcadio au-dessus de Genetriompher enfin de la nmt. a . , n'est pas le beau
d
.
soulève mais ce
viève en orm1e, se
fi, _ t que trempe une moiteur,
.
d son amante ce ron
visage e
'
lè
chaudes entr'ouvertes,
ces paupières nacrées, cesb vresl non ce n'est rien de
.
rfaits, ces mem res as,
,
ces sems
pa
.
r
la fenêtre grande
1 contemple - mais, pa · d'
tout cela qu •·1
l' b ù frissonne un arbre du Jar m.
. .
ouverte, au e o
G
"ève le quitte; mais il
b. tek temps que eneVl
Il sera ien
1 é t pench é sur e11 e, à travers son
attend encore ; i cou e,
d 1 ville qui déjà secoue
la vague rumeur e a
lé
souffie ger,
le clairon chante.
A 1 . dans 1es casernes,
sa torpeur. u om,
, .
? et pour l'estime de
·1 noncer a vivre .
Quoi .' va-t-1 re
•
d uis qu'elle
Geneviève, qu'il estime un peu moms . ep ?
l'aime
.
un peu plus, songe-t-il encore à se hvrer .

FIN
ANDRÉ GIDE.

RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

LA GRANDE PITIÉ DES ÉGLISES DE "FRANCE, par
Maurice B4rrès (Emile-Paul, 3 fr. 50).
La Grt111de Pitii des Eg/im de France est à la fois un acte et
un livre. Un acte, très simple en principe, qui défend la civilisation contre la barbarie, et l'intelligence contre l'animalité.
M. Barrès député a essayé de recueillir des voix parlementaires
pour une loi d'hygiène esthétiqu_e et morale, et il a échoué,
provisoirement. Mais il reste que l'incantatidn de l'artiste a
recueilli dans le pays et dans les paysages français les voix
authentiques et pures de notre terre et de no~re passé, qu'il les
a accordées en un Qeau chœur, et qu'à défaut d'une loi écrite,
il a fait descendre dans son œuvre la plus pure des lois non
écrites qui donnent à la vie d'une race sa dignité, sa résonnance
et son poids.
•
O

Beaucoup ont prononcé le nom de Chateaubriand et ont
proclamé ce livre un nouveau Génie du Clzristia11isme. Mais il est
remarquable que ce nom du précurseur ne se rencontre pas une
fois dans la Grande Pitié. Et pourtant il est exact que M. Barrès
rejoint par tous les côtés la sensibilité de Chateaubriand. Les
deux cloches sonnent à l'unisson. Dans ses charmants croquis
de la vie parlementaire, M. Barres nous apprend, ce qui ne
uurait nous étonner, que de jeunes collègues, surpris parfois
de son :tèle d'incroyant pour la cause des églises, "non seulement pour leur beauté, mais encore d'un point de vue moral
et spirituel", se croient biens .6ns en dis,a nt: "C'est pour les
II

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉR

autres, n'est-ce pas?" Ainsi, en 1802, des Voltairiens pensaient
comprendre et daignaient approuver M. de Chateaubriand, en
estimant que lui aussi, comme leur grand homme, et comme le
Premier Consul, voulait une religion pour le peuple. Et la
réponse de Chateaubriand ne devait pas différer de celle, très
franche et très vraie, de M. Barrès : "Ah ! non, par exemple !
Non! J'ai horreur de cette conception sèche d'une religion pour
le peuple. Je ne suis pas de ceux qui aiment dans le catholicisme une gendarmerie spirituelle ! C'est pour moi-même que je
me bat1." Nul n'en a jamais douté, et la Grande Pitié se relie
au Culte du Moi par les mêmes fils que le Génie à René. Deux
enfants d'une \fieille terre et d'une longue culture, comme ce
Breton et ce Lorrain, ne se conçoivent pas, ne se veulent pas,
sans le capital le plus riche, sans la totalité de leur héritage moral.
Dans cet. héritage la sensibilité catholique figure l'inappréciable coffret des joyaux maternels. Et ce sont ces joyaux qui
s'enroulent à leurs doigts et s'écoulent dans le chant des phrases.
Les deux livres naissent, comme des mouvements nécessaires de
réaction nationale, l'un après la Révolution, l'autre après la
séparation. Tous deux sont des actes politiques, émanés d'écrivains qui se veulent politiques. Peut-êtte Chateaubriand en
1802 envisageait-il comme prochain et probable ce poste
diplomatique romain, pour lequel son livre le désignait, et qui
allait lui échoir quelques années plus_tard. On imagine sans
répugnance une République consulaire et athénienne, ou une
monarchie française, mandant avec élégance Maurice Barrès à
Rome pour négocier le prochain Concordat.
Mais si le nom de Chateaubriand est absent, si M. Barrè!
ne met pas visiblement ses pas dans ces pas, il n'est pas défendu,
sinon d'en chercher les raisons (ce serait bien chimérique), du
moins de rêver un peu là dessus. Le Génie du ChristianiI111t est
la grande ouverture musicale du romantisme et il convint à
M. Maurras de montrer que le romantisme c'était ce "génie"
même du christianisme, se dépouillant une nouvelle fois de la

. . .

ATURE

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d1sc1plme latine et catholi ue . "
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de la pourpre de Rom "qA' _·. Un protestant honteux v~tu
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enmée, et l'autre une ~me de poés' '
, a an onnée et d 'f. •
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.
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rmomsant moms , 11
,
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pensent, ne i;e combatt
qu e es ne se succedent, ne se coml'œuvre de M B ' en_t. Je ne veux pas évoquer ici le reste de
• arres, n1 tout C
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e qui, ce propos, remonterait
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�llÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE
LA NOUVELLE. REVUE FRANÇAISE

faire enfler une toile mesurée, calculée, méthodiquement tendue,
un projet de loi parant à certaines nécessités présentes et précises.
Il introduit contre le romantisme sensualiste de Chateaubriand une volonté de discipline non morale, mais sociale :
"J'ai trouvé, dit-il ailleurs, une discipline dans les cimetières,
où nos prédécesseurs divaguaient." C'est la même discipline
qu'il demande aux églises: et il tire de là, pour lui et pour ses
collègues, une psychologie, une éthique, du législateur vrai.
Voilà un progrès très net, dans le sens d'une saine discipline,
sur le romantisme. Mais, sur cette voie, toutes les disciplines
ne marchent point du même pas. Si du point de vue de
l'homme, nous passons au point de vue de l'artiste, si en
face des deux livres nous regardons (et cela est d'un prix égal
au prix de n'importe quoi) comment ils sont écrits, le Glnie d•
Ckri1tianiJ111e apparaîtra comme un type d'écriture classique,
disciplinée, membrée et méthodique, qui mène à sa fleur l'art
de Massillon et de Rousseau, et la Grande Pitié, en ses parties
lyriques, comme un exemple d'écriture romantique, fluente,
toujour, pr!te à partir sur un thème incertain et pénétrant de.
musique, à abandonner celui-ci pour épouser cet autre, à
enchevêtrer l'un et l'autre en une symphonie plus subtile, à
enrichir d'éclatantes draperies le mode tournoyant et trépidant
de Michelet. Les belles pages lyriques de M. Barrès sont, à la
lecture, un enchantement, mais à chaque lecture un enchantement toujours neuf, parce qu'il n'est rien resté de la lecture
précédente. Musique très analogue à celle des vers libres, qui ne
peuvent jamais s'installer dans la mémoire. Cela se ploie, se
replie, comme une rivière de plaine, en une incertaine molles,e,
et le charme serait presque le même, si l'ordre des phrases
était dérangé. Je lis dans la Grande Pitil ce mot significatif qui
s'appliquerait si bien à l'œuvre de M . Barrès et qui nous mènerait si loin en elle : " Je ne vois pas dans la nature les dieux
tout formés des anciens, mais elle est pleine pour moi de dieux

à demi défaits. "

Mais, avec cette juxtaposition savoureuse et excitante des
contraires q~e nous retrouvons partout chez lui, M. Barrès
dans les parties de son œuvre qui ne sont point lyriques, éclate,
avec robustesse, de toutes les qualités opposées. Alors il a de
to~~cs les façons et sur tous les registres, le don de la figure
samssante qui fait masse, groupe, durée, des tableaux et des
scènes tout formés, comme les dieux des anciens. Dans la
Grllflli: Pitil, !'entretien avec M. Briand, la peinture des
cowo1n, sont d un relief et d'un rendu inoubliables comme la
Journée de l' Accusateur dans Le11r1 Fi[llres ou la ré~nion de la
Salles Chaynes dans les Scènes et Doctrines du Nationalisme. Les
~ages de c~t ordre sont d'~rdinaire semées des plus pittoresques
unages, qui font au contraire presque toujours défaut dans les
pages de musique. M. Barrès a noté à la Chambre " ces !trcs
~s lu~ière dont le gros œil méfiant et très vite irrité ne sait
nen voir au delà de l'abreuvoir du yillage" et l'on év
l
bell
1 .
.
oque a
e zoo og1e de Leurs Figures, la grenouille qui annonce en
rcm~tant sur son bocal, que le beau temps est revenu, le ;and
é~1er sur u~ étang gla~é, et d'autres... Car un chapitre
d~ lr~re _nous revéle que, s1 cet habitant de Neuilly va méditer
d ordinaire ~ans le p:trc de Saint-James ou vers les pins du
boul~ard R1chard-Wallace, il doit, pour préparer congrliment
ses _d1scoun_ parlementaires, se transporter à l'autre bout de
parmi l~s _hôtes d~ Jardin des Plantes: utilisation méthoq c, compos1t1on de lteu, qui suscite nos vieux souvenirs de
l'Hommt
• - On a d'ailleurs la
. Libre, JerscY, H arou é, y emse.
sensation que M. Barrès ne fait qu'cntr'ouvrir, dms son livre
son
·
l carnet d'O bservauons
parlementaires, ne nous donne qu'une'
~~e esquisse de l'arche de Noé où, en vue d'événements qui
ien~ pleuvoir sur le temple au point d'amener le déluge, il
a eLn:egtstré et classé les spécimens de la faune arrondissementiére
un e_t I' autre val ant par des beautés fort différentes les'
d
.
'
. eux
é . motifs' cdu·1 d e batai·ue extérieure
et celui de rêverie
int neure s'enchaîn en t d e f:açon adroite,
,
et leur alternance

~ar:s,

�710

LA

NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

donne une composition rythmique, assez analogue à cell~ du
YfJJage de Sparte. L'un est le motif de guerre, l'autre _le ~otif de
paix, et le nœud du livre se trouve placé d'une main JUSte en
son milieu même dans les dix pages de Pax aut Bellum.
M. Barrès s'est p;u souvent, et avec une gran~e justesse; à
comparer son développement et la logique de sa vie à ceux d ~n
arbre qui croît : ces dix pages marquent exactement le point
où la branche qui paraît aujourd'hui prend conta~t avec le
tronc. Pour nous éclairer par une autre comparaison, ~lles
forment le banc de repos placé dans la perspective où un livre
et une œuvre mouvementés, riches, et d'apparence hasardeuse,
sont saisis dan l'acte et l'unité d'un paysage équilibrés. "Pax
tJut Bellum .' m'a dit le solitaire de Monte O)iveto. J'ai répondu:
Bel/um / Aujourd'hui je connais la stérilité de ces lutt~···. Après
trente années la voix du vieil homme s'est fait accueillir : les
cordes qu'elle devait frapper se sont mises à vibrer, et l'enthousiasme qui me disposait à une vie dangereuse se résout en une
nostalgique aspiration à l' harmonie." C'était le Bel/um de La
Hllme emf"lt tout, celui qu'on lisait à chaque page de Du S~ng,
la guerre pour clle-m~me, pour sa beauté, son ivresse, sa passion.
Dans la Grande Pitil les images de guerre sont enchaînées au
char de la paix. Sauf dans l'épisode des Accroupis de Vendôme,
' de, à l' ". ami. t"1é • "
cette guerre tend à la diplomatie, à la mansuetu
En des pages délicieuses M. Félix Bouffandeau e~t incorporé'.
bon gré mal gré, à une "amitié française." Et peut-être, q~1
sait? M. Barrès etît-il étendu cette indulgence sur les Accroupis
eux-mêmes si l'académicien avait eu les coudées aussi franches
que le député des H~lles, et s'était souvenu qu'il reçut sous la
Coupole, en un discours flatteur, l'auteur des Blaiphemu dans
les vers duquel l'adjoint Leguay a pu puiser le food et la forme
de ses actes et de ses propos.
.
.
Sans doute penscra-t-on qu' il y aurait, sur un su1et si
pressant, sur une question qui intéresse toutes les formes d~ la
culture, d autres matières .i réflexion pratique que l'évolution

RÉFLEXIONS SU.R. LA LITTÉRATURE

7II

de )'écrivain et la technique de son art. Mais précisément le
fond et la forme constituent deWI'. ordres que ce livre ne
permet pas de séparer. Le Pax qui lui sert de place centrale,
il semble que les puissances de la Grande Pitil, laissées à ellesmêmes, le prolongeraient plus loin que l'auteur ne l'a conduit,
et moins encore vers une absolution ot\ personne, même les
Accroupis, ne serait coupable, que vers un examen de conscience
qui ne permettrait à personne de s'absoudre à bon compte du
péché qu'il dénonce et condamne chez autrui .
" Moi-même, dit M. Barrès, j'ai prêché cette grande thèse
triste : Laissons aller à la mort ce qui veut mourir. Mais il
s'agissait de Venise et de favoriser le plaisir des esthètes. Quand
nous parlons des églises de France, c'est leur esprit, la réalité
qu'elles protègent, le contenu et Je contenant que nous voulons
maintenir. " Bien. Nous entendons que M. Barrès se garde ici,
avec d'intelligentes précautions, de draper sa défense des églises
dans le manteau funèbre de Chateaubriand, d'aimer en elles
une beauté passée qui ferait cortege à sa vie descendante, et,
comme les femmes d'un roi barbare, l'accompagnerait dans la
mort. Pourtant qui sait si autour de lui un peu du manteau ne
se discerne pas encore i' L'auteur de la Mort dt Yenùe respirait
sur la lagune tous les bouquets défaits de Chateaubriand, et
c'est au nom de la beauté, du "plaisir des esthètes", qu'il défend
de toucher à la misère, à la décomposition et à la lièvre de
Venise. Comme tous ceux qui exigent qu'une ville croupisse
dans son ordure pittoresque, il parle en étranger qui passe, non
en Vénitien qui demeure, et c'et son droit. Disons donc qu'il
s'agit de Venise, et de favoriser le plaisir des étrangers, du
peuple d'esthètes que gouverne le conseil des dix établi par
M. Barrès. Au contraire, quand les églises françaises sont en
jeu il s'agit de favoriser le plaisir, la culture, la civilisation des
Français, qui, du plus humble au plus grand, y trouvent nécessairement, en tant que Français, les conditions et la figure de
leur accord avec le passé et de leur conliance Jans l'avenir.

�7r2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Mais il convient toujours de favoriser un plaisir, une ém{Jtion,
qui ne différent que par une plus grande richesse, une plus
grande complexité du plaisir et de l'émotion que l'esthète
trouve à Venise. Il est l,,ien entendu qu'il ne s'agit pas pour
M. Barrès de la religion des autres, mais de sa propre religion
telle qu'il la sent et la conçoit : " C'est pour moi-même que
je me bats." C'est pour lui-même qu'il se bat en France contre
éeu.ir .qui ne veulent pa~ arrêter la- destruction, comme c'est
pour lui-mtme qu'il se bat à Venise contreoeeux q.1ü voudraient
l'arrêter. Seulement voilà : dans le monde moral et 1nême 1ans
le monde matériel, les choses se conserven~ par le jeu des
même$ forces qui le.s ont c~,éées ; la conservation, comme le dit
'Descartes, est une création' continuée. Les églises, créées par la
foi, ont été entretenues et roainteuues par la foi. La symp.2thie
pour la foi est-elle capable de tc_p.ir ici la place de la foi ?
M. Barrès exposant les raisons très justes pour lesquelles
l'Etat a aujourd'hui le devoir d'aider largement les catholiques
à entretenir dés églises dont on a attribué la propriété aux
communes, et défendant non moins justement le clergé contre
une sortie de M. Briand, écrit que le devoir des prêtres est de
" courir d'abord aux âmes. Pour nous autr!!s laïques, qµe œ
souci n'absorbe pas, veillons à protéger dès pierres qui intéressent
la nation autant que la religion. "Mais, comn;ie cela est rappelé
dans l'hymne admirable de la consécration, cité au chapitre IV,
les âmes impliquent les pierres, ou plutôt, ainsi que dirait uit
scolastique, les piertes sont conteuues émin.emment, non formellement, da.os les âmes. Les pierres ne peuvent être protégéç:s,
entretenues, continuées, que par des âmes, par l'homme en
tant que chrétien. C'est par un côté artiste et ,artificiel de sa
nature que le laïque, s'il n'est pas ch.rétien, s'intéressera à cette
durée. Je crois même que M . Barrès se rend compte parfois de
sa pos1t10n un peu délicate entre le point de vue chrétien du
fidèle pour qui l'église est la maison de Dieu, et le point de
vue humaiu de l' incroyant pour qui l'église' n' adc valeur et

RÉFLEXlONS SUR LA LITTÉRATURE

d,.m t'erêt qu ' en tant qu ' œuvre d' art. " Füt-elle dédaignée, la
moindre église rurale enrichit la vie locale et constitue, pour
ceux-!~' mê~es _qui la re~ardent du dehors, une valeur spirituelle. Mais s1 cette églm.: est sans fidèles, que devient cette
valeur spirituelle, _distincte de sa valeur esthétique, et par quel
paradoxe ceux qui la regardent du dehors, ceux qui ne sont
pas les flÎv,r lapides employées à sa constructÎ'on, peuvent-ils
arriver à la maintenir ?
_Essayant de serrer de plus près la question, je dirais que le
grand danger qui subsiste encore, à l'intérieur des sentiments .
de M. Barrès, contre les églises, c'est que, pour lui comme
pour les adversaires qu'il combat, les églises constituent d'abord
des objets de propriété humaine, et ensuite (qu'on me passe le
mot) des objets de cons.ommation : tels sont les deux visages de
leur grande pitié.
Des objets de propriété humaine. J'ai été très frappé d'apprendr~, en lisant le livre de M. Barrès, qu'après la Séparation,
la Cou_r de Cass~ion eut t se demander à qui appartènaient
les églises sous l'ancien régime, et qu'on dut répondre, sans
doute avec quelque embarras et quelque surprise : A Personne !
E~ ~- ~arrès conclut : " II résultait de là non pas une propnéte d Etat, non pas une prqpriété communale, mais une
chose publique, commune à tous, hots du commerce, alfectée à
perpétuité au culte divin. Les églises, dans l'ancien droit, ce
sont des choses sacrées, la propriété de -ceux qui sont morts et
de ceux qui naîtront, un domaine spirituel le domaine de
n·1e_u. ,, _Le domame
. de Dieu,
. c'est, historiquement,
'
très juste,
Mais Dieu, pour M. Barrè~, c'est la continuité-humaine; pour
la Cour d~ Ca:sation, interprète le plus haut de la loi, et pour
toute la 101, Dieu porte bien le nom que Polyphème croit le
nom d'Ulysse. Il s'appelle Personne. La loi. française n'a, commt:
le cyclope
·1 l' œ1·1 maténel.
_ • Elle 1gn0re
.
. , qu' un œ1,
le spirituel.
Ce qui ~t " hors du commerce '' est hors la loi, et la formule
de la Io, de 1902 sur les droits "qui ne sont pas dans fe

�714

LA

CUVELLE REVUE FRANÇAISE

commerce" est typique. Ce mot : le domaine de Dieu, même
pris au sens large, renanien et social, où l'entend M. Barrè., n'a
aucun sens dans la France juridique. Et cela, pour bien des
raisons dont la plus réelle et la plus profonde est que, dans un
pays de petits propriétaires, c'est-à-dire de propriétaires !pres et
stricts, la propriété individuelle gouverne tout, s'étend sur tout;
la propriété communale, la propriété de l'État, ont une tendance
à se modeler sur elle, à en épouser les formes. Non seulement le
domaine de Dieu, mais le domaine non individualisé d'une
continuité historique, paraissent des non-sens. Le jour même
où j'écris ces lignes, les journaux nous apprennent que la
Chambre des députés a fait cadeau d'une pièce importante du
musée national à un souverain étr:inger. Ainsi le Parlement,
dont M. Barrès, député du premier 'arrondissement de Paris,
est comme un chef de file, se reconna1t un droit de propriété
sur les œuvres d'art qui constituent le domaine intellectuel
de la France; la Vénus de Milo n'est le bien de la communauté française que précairement et tant qu'il n'a pas plu au
Parlement de la vendre, de la mettre en gage, de la donner,
ou d'en faire de la chaux : elle appartient comme le chanfrein
de Philippe Il à cette génération, que dis-je ? à cette législature.
Notre propriété va de plus en plus à la forme individuelle et
viagère, et les Egli es de France sont prises dans cette logique.
Le 'domaine spirituel", Je" domaine de Dieu", ces termes sont,
par la nécessité même qui les a dépoui11és de leur sens ancien,
pourchassés par nos légistes jusque dans les signifi cations les
plus souples et les régions les plus générales où M. Barrès les
idéalise.
Des objets de consommation. Avec sa logique intérieure et
vivante d'arbre, M. Barrè · était conduit par tout son sujet à
son dernier chapitre, qui s'appelle : Lu églisu de France ont
besoin de uzinlJ. Ayant convoqué tontes les bonnesvolontés, toutes
les parcelles de divin qui pouvaient s'élancer à la rescousse pour
défendre les pierres du passé, le pas é Je pierres et d"lmes,

llÉFLEXJONS SUR LA LITTÉRATURE

M. Barrès s'écrie : " Que vaudraient ces puissants concour
ces armée dn dehors si, dans la citadelle menacée l'lme vcnai;
à défaillir L. Ne ménageons pas notre peine ; no:s en sommes
abondamment dédommagés par l'honneur de servir une telle
cause, mais faisons des vœui pour que chaque église trouve un
~tre exemplaire..... Devant ces églises, çà et là demi-désertées
demi-écroulées, je me surprends à murmurer la grande vérit/
le mot décisif: les églises de France ont besoin de saints. "
n'~t pas un des sentiments de M. Barrès que je ne partage,
qu 11_ ne rende en moi plus intense et qu'il ne m'aide à faire
fleurir. Mais au dessus de ces sentiments il y a certaines loi
logi ques qu ··1I est peut-être nécessaire de discerner. Les ligness
que je viens de citer nous amènent à nous demander si les deux
états hostil~ de la sensibili~é française actuelle en face des églises
~um_bl~ qui meurent, celui de leurs amis, celui de leurs ennemis
(1nd1fférents parlementaires, épiciers sauvages, accroupis), ne
remontent pas à une même cause, s'il ne sont pas les attitudes
de ~rançais inégaux en culture et en noblesse, mais arrivés
parei~lement, des. mêmes origines et des mêmes lointains, à
~slttuer une société de consommation plutôt que de production. Les églises de France sont un capital entre les ma1·ns
d'h'~rm_ers
· · ;u1,· en dehors des fidèles proprement dits, entendent
en JOUIT, 1 exploiter, non le continuer et l'accroître. Il est dès
lor~ a~l~ent nécessaire que, des deux façons et des deux
main•, il soit dépensé et dissipé. Au plus bas degré des ennemis
les Accr~upi~ ~eprésentent la figure la plus laide de la bête: 1~
Ac~oup1s utilisent le clocher de Saint-Martin selon leur nature
lui cS t basse, qui les amène à terre, ils en font, comme ils
d sent, un "_temple au dieu de la digestion ". Au plus haut
da.cgré des amis, la sensibili té de M. Barrès serait personnifiée
os la figure délicate de l' Ange musicien (je pense à la girou-

1i

:~~/u ~ude dont le moulage est au Trocadero) : cette sensi1 e ut1 se les églises de France, a une pointe extri:me du
temps, comme jadis elle éprouvait "à la pointe extrême d'Eu-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

rope " la vibration la plus fine de la plus vieille culture. Cela
est bien, cela est beau, mais je demande si cette consommation
engendre une production, si c'est là un moyen de faire durer les
églises, de les prolonger, ou si ce n'est pas une des nuances
reconnaissables qui attirent un "esthète " sur Venise, la phosphorescence magnifique d'une décomposition 1 Aussi M. Barrès
a-t-il peu de confiance, malgré tout, dans les moyens qui sont
les siens, dans la bataille qu'il livre et dans la chanson qu'il
chante, et il finit par dire : " Les églises de France ont besoin
de saints." Les églises ont besoin non de musiciens mais d'architectes, non d'esthètes mais de chrétiens. Et c'est toujours pour
lui-même qu'il se bat. C'est lui qui, ayant besoin de ces églises,
a besoin de ces chréti~ns. Ah ! le Jardin dl Blrénict ! Si le
christianisme devait périr bientôt (et ce n'est pas vrai), comme
il serait, pour une intelligence éprise du parfait et du logiqu~
encadré entre ce commencement qui produit et cette fin qui
consomme : les chrétiens, les saints d'autrefois qui ont besoin
d'églises et qui les font, les églises d'aujourd'hui qui ont besoin
de chrétiens, de saints. Ceux dont M. Barrès est le chef de
chœur cherchent à l'église la sainteté, mais la sainteté des autre,,
et dès lors rien ne s'édific en pierre, tout coule en sable, en eau.
Il y a quelque temps une société de distillation, ayant trouv~
une formule de liqueur agréable au go(h, en fit ingénieusement
le "coin du quai" de la Chartreuse, la dénomma Bénédictine,
et installa son usine à Fécamp : ses affaires et sa réclame s'étendant elle se construisit des ateliers et des entrepôts en forme
de monastère médiéval (tous les touristes les ont visités) . Et
ce n'est pas tout. Les Bénédictins étaient encore en France,
et la société, devenue fort riche, leur offrit dans ses beaux b1timents un séjour confortable pour le nombre de moines qui
leur plairait, sans autre fonction que d'être là et de montrer
leur robe. Il ne répondirent mêne pas, mais j'imagine que le
président du conseil d'admjnistration, quand il conçut ce
projet, dut se fonder sur cette raison : " La Bénédictine a

llÎrLEXlONS SUR LA LITTÉRATURE

besoin de Bénédictins. " La culture, la pensée, les livres de

~- Barr~, sont pour la France, aujourd'hui, sa précieuse
liqueur d or, et dans la mesure où nous autres, du chœur
obscur, nous y participons, nous souhaitons avec lui des
~
g 1scs po~ nous, des sainta pour ces églises, toute l'intégrité,
en ~ettc liqueur, de ses substances, de sa saveur et de son feu.
MaIS _les vot\tes et les voix du bel édince qui sert d'écrin à ces
al~b1cs sont-elles bien celles qui préparent et qui imposent des
saints ?

r

,

,

ALBERT THIBAUD!T.

�NOTES

reaaisir avec plus de force. Mais quelle lucidité, q•uelle certitude,
qund clic se fixe sur un livre ou sur un auteur ! - J'aime
turtout M. de Gourmont quand il lit ; je l'aime plus complé-

NOTES

LA LITTÉRATURE
PROMENADES LITIÉRAIRES (Vme Série), par Rt•J
de Go11rmtJ11t (Mercure de France, 3 fr. 50).
Le tour paradoxal que dans ses Epikgues, ~ans ~ dialo~ucs,
dans )es brèves chroniques où il opinait sur les faits du Jour,
se plut souvent à prendre M. Rem_y de Gourmont, aun ptl
quelque temps, indisposer contre lut des lecteurs fidèles. Il 7
cultivait une irrévérence tantôt légère, tantôt un peu trop
appuyée, parfois juste et parfois moins juste. ~I me sem~le que
dans une forme limitée par le seul caprice, 11 se sentait trop
libre, trop à )'aise ; rien n'y bridait jamais les sautes brusques
de son jugement et même sa raison devait sans ccss~ ~tre
tentée d'abuser du plaisir divin d'avoir raison. _Alch1mtSte
naguère et fort curieux alchimiste, il ne nous cachait pas a$$CI
uel contentement et quel orgueil il ressentait à n'être plas
;ien qu'un chimiHc, et renonçant à la pierre ~hilosop~l~ à
hilfrer des formules ou peser des atomes... Mais quel ch1mtste
ccaprtCICUX
••
,. Il y a en M . de Gourmont à la fois du savant
. . et
du dilettante, du sceptique et du partisan ... C'cs~ cc qui fa,t 11
valeur et son charme. li y a surtout chez lui une extrême
curiosité idéologique. Elle ravit et clic comble ; il arrive ~u~cllc
déçoive, mais peu de temps. Elle est la clef de ses contradtcttODI
apparentes. Son érudition s'accomi,agnc de pétulance, et même
d'une sorte d'ébriété. Elle s'amuse à quitter son objet pour le

tcment que quand il observe la vie... On n'a pas eu, depuis
Sainte-Beuve, pareille passion du livre. Exalté par 1:t ch01e
«rite, son esprit double d'acuité et il redouble d'aisance. Il voit
clair, il voit profond ; il va droit, sans en avoir l'air, à l'essentiel, à cc qui e0t dQ, scmble-t-il, crever les yeux à tous les
aaucs, s'ils n'eussent été des aveugles. Son don de mise au point
est peut~trc encore plus admirable que son don de discerne-'
ment et de découverte. Dans cette nouvelle série de PfT)fflnl4IÛJ
Ültir6irts (la cinquième) menée. au jour le jour, au hasard de
l'actualité, chaque détour nous offre une perspective imprévue.
Et comme on sait gré à l'auteur d'insi,ter si discrètement sur ses
tro11vailles ! Nul moins que lui n'est un rhétoriqueur. " Je ne
suis point appelé, écrit-il, tel un docte professeur de bclleslcttres, à dire cc qu'il faut penser d'une œuvre ou d'un homme,
mais cc que j'en pense au moment où j'écris... " C'est le moyen
de toucher juste. A propo. du ven de Vigny :

J'aime la ma}tsté du

SOUFFRANCES HUMAINES

il dira: "Cc qui le touche (Vigny) c'est qu'elles sont majcstupour son esprit: cc n'est pas qu'elles soient des souffrances
pour son cœur. Et ainsi jusque dans sa pitié, il y a de la froideur
et une belle ordonnance csthétiq uc... Alfred de Vigny est l'homme
qui n'a jamais ri. Le rire vient de la conscience d'une supériorité
momenunéc, tellement évidente qu'elle se déploie joyeusement.
Vigny à tou; les momcnti, en toutes les circonstances, se sent
tellement supérieur au reste du monde qu'il ne s'en étonne
jamais. Rien ne peut altérer sa sérénité et comme il domine sa
joie, il domine sa tristesse qui, du premier coup et tout naturellement, atteint au majestueux." Voila qui paraît évident;
mais qui a formulé cela avcc41nc telle plénitude l Je ne résiste
pas au plaiiir de citer encore cette page sur "lt rarMttrt Je La
CIIICS

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

720

. • e I Voilà qui l'intéresse bien plus que
F,
· " •• " Lui mem ·
· Je tabl eau
011ta111e
d
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.
é é 1 de la wciété ont on
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.
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L Fontaine n'eut 1ama1s,
1 galerie de ses ra es. a
.
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.
' t récisément parce qu'il ne
je crois, de si vastes .dessemls,.ellt c_ es ~e les avoir 'réalisés. Cet
.
•·1 donne l usion
les avait p~s ~111
,
.
our s'intéresser de si près aux
homme était bien trop egoïste, p r bl si dure, si hautaine,
t la morale de ses 1a es,
.
d
autres homm~ e
_
·' il 'a nulle intention e
.
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e prouve bien qu n
. L
si cru e m me,
.
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t t la peint telle qu'il .ui
d la vie comme e e es e
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réforme.
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l . t indifférent'! C'est une
on sent que ça ui es
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voit. ais comme
. r.
de La Fontaine un
è de VOU1oir raire
idée bien smgu i re
.
l mal que dans leurs rapports
.
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moraliste. ne per T
d l'
mme de l'autre et au
. •
Il s'amuse e un co
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avec lui-m1:me.
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moment qu'on le croit le plus ~cutp d S· peuples il prépare le
a.nds des rois. e e
'
d
des petits et es gr
' .
.F.
La Fontaine est d'une
.1 é · le Diable en en.ier.
~ e Si par hasard
Papier où 1 va cnre
ïi.
Il est la nature mcm .
inconscience magm que.
. . ,
" bonhomie" je n'y
. ·
, n e1Ît insiste sur sa
.,
c'était en _ce sens quo_
C
d t il faut définir le$ mots.
· ·
à redire. epen an
·
•
trouverais nen
.
h" de l'égoïsme ingénu. Traduisez
Son œuvre est la phtl~sop ie 1
.s sachez du moins ce
1 ot s1 vous vou ez, mai
cela par un seu m '
, d Gourmont ne sera jamais dupe
·1
. t " M Remy e
. de
qu'i cont1en •
·
.
, thét"ciens. Son souci
1
, mplment nos es
/ des mots v~gues qu e
S . . Be ve . de fixer des valeurs
critique est celui-même de amte- u .
• . -. et il se trompe rarement.
prec1ses

. r

H. G.

LA

POÉSIE

ONDE par Paul Castiaux. (Mercure
LUM IÈ RES Du M
'
de France, 3 fr. 5o.)
•
On connaît avantageusement M. Paul Castiaux par SOII

NOTBS

721

second recueil de vers: la Joie P-agabonde. Celui-ci, Lumières du
M011tle est plus libre et plus personnel. Il est écrit en vers libres
presque toujours blancs, mais rythmés avec tant de diversité et
soutenus si à propos par de discrètes assonnances , quand le
rythme devient monotone ou défaillant, q-u'ils donnent à mon
oreille une satisfaction complète. Au fait, ce que j'ai pu reprocher à certains tenants du vers non rimé, ce n'est pas tant le
défaut d'assonnances ou de rimes dans leurs poèmes, que
l'absence voulue de compensations rythmiques et la coïncidence

j

désastreuse d: l'in~nor!té totale avec fa pauvreté ~éC::ni~ue

des coupes. Ici la vie résidé dans le rydu~e. Pourquoi 1exigerai-je par .surcroît dans l'écho wnore r -A peine reprocherais-

je à M. Paul Castiaux d'abuser quelquefois des touches séparées
et de .sacrifier la ligne générale du mouvement à !'.harmonie
partielle des strophes et même aussi, ce qui est plus grave, des
vers. Mais son livre possède tant d'autres qualit.és et il est si
précisément composé dans un esprit de "succession lyrique"
que le reproche doi; tomber. - M. Castiaux se pose ici résolument en po~te de sensations et d'images. On peut découvrir
un sens idéal dans l'économie de son livre ; mais il n'en aurait
pas, qu'il n'y perdrait pour ainsi dire rien. Il vaut par le
chant, par l'ivresse, par la justesse de l'impression pittoresque,
par la variété de la métaphore. Il peint le lumineux essaim des
souvenirs autour d'une ~me qui s'abandonne à son plaisir.
Voici le calme de la petite ville de province :

L'ombre est partout comme de l'ouate ;
Entre les murs et les hagts arbres
Passe, sournois et.froid, un liumide silesce,
Et l'on r,oudrait paifois &lt;pl une goutte de bruit
S'en rlint tomber, pour I' émouooir,
Sur l'eau malade de ce calme.
Voici, du haut de la colline, le pays autour de Florence où

u

�LA NOUVELLE RBVUE FRANÇAISE

722

•• •

fts calmts maisms hlandus
Sommeil/antes brebis
Paissent le reposoir w,dre du crlpuscult.

u11

L - ruuviflcondant l'encensoir.
c aroun
.,.
"

Voici la mer à Ploumanac'h'. le sirocco à Porquerolles... Et
voici simplement une harpe, qui

TenJ sa proue arrondie où hrillt un éclair d'or
lts gréements dt ses cordes..
Serait-ce A rgo t1oulant cingltr
yers ffutl trésor et sous ffutl ciel r ...

Âfltc

. a•
J•s .,'"ands
et beaux départs l,autai11s
...Je me souviens
·.
naflires,
fjuand
lts
t1otlures
0
Se gonflent, fécondées par lt fient a,nqureux,
Glissant fiers l'horizon, sous lt béant ~zur
At1ec transport, comme des lyres Jrémmantes.
.
Mais c'est dans la délicatesse
que M . Paul Castiauxt trollll
ea Ill
ses inflexions les plus personnelles. On go(1te souven ,
lisant
., 11• et nonckalant de la chanson
Le c arme neae
"
Fr8/ant
exfjuisement lt paresseux instant
D'un doux plumage hruissant.

••

petl!IO'
I l n'a plus à mon sens qu'à se débarrasser de quelq~esym

.
t du plus mauvais s
manies syntaxiques qui lui. _v1cnnen
.
e
comme
l'emploi
abusif
du
mot
en
11sm ,

( La t1ilk

l!N

72 3

CENDRES, par Edouard Ducoté (Occident).

Et le soleil descend et il emplit le ciel d'un encens d'or,

Comme

NOTIS

reposoir keureux de sieste)

•
de son métier et de son art et nous don
pour être maitre
des œuvres accomplies.

H. G.

Les vers d'Edouard Ducoté ont toujours été ceux d'un sage.
La forme en est toujours pure, simple et discrète, l'accent
lyrique modéré, l'esprit, l'intention calmement didactiques.
L'ode est moins son fait que l'épitre, l'élégie amoureuse, la
fable. En ce sens, il descend directement de nos poètes classiques. II n'a guère participé en fait au mouvement symboliste.
Il a trouvé dans le vers libre moderne une sorte d'abandon et
certaine musique qui rajeunissent le vers libre ancien, et sans
trop quitter celui-ci, il a su profiter des conquêtes de celui-là.
Son dernier recueil est peut-être, à mon sens, le meilleur de tous.
Cette attitude de noble résignation en face des biens et des
maux de la Yie que résument ses nouveaux Yers, n'est pas neuve
pour lui ; elle a pris simplement plus d'assiette, plus de poids,
plus de maturité; elle est plus légitime à l'été de l'age qu'à son
printemps ; elle est beaucoup plus émouvante ; elle sait mieux
se ramasser. C'est dire qu'aux grands poèmes dialogués la
Nm,,/k Épouse et la Mort d'Héraclts, même au joli récit de
Pt1t1&lt;°'4 où M. Ducoté nous rappelle qu'il sait conter, je
préfùe les courtes pièces où il exprime directement la précoce sagesse de ses quarante ans. N'y cherchez pas d'images
imprmcs, de sensations singulières, de hardiesses ni de fureurs.
Le dépouillement est total ; il ne faut pas plus de métaphores à
Ducoté que n'en eut besoin Moréas; il ne lui faut même pas
cette tension oratoire qui donne aux Stanus leur force dure. Une
main qui se tend, une ceinture qui se dénoue, la simple retombée
d'DD geste humain... A défaut d'un poème qu'il faudrait citer
en entier, voici une pure épigramme sur l'automne :

La tristesse de l'automne
N'a plus pour moi dt douceur :
Q114114 ks hois st découronnent
Jt sais trop hien f/lll j'en meurs.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Et à celle-là répond œlle-ci ;

NOTIS

L'ombre élèt1e un pa,:fum de tilleul et de fraise,
Mltonymie, antonomase, catadzrese,
Et &lt;'m sur ses stcrets que je me penche. Elle est
Sn, la tonnelle, une tulipe au bracelet
Et
un brin de buis plein de sèves amères.
Et Je la -cois sourire aux marges des grammaires.

Seras-tu, cœur trop sensible,
A la mtrci des saisons l
Réserr;e-œi, brmne cibk ;
Il est d'autres trahisons.
L'amour, l'art et l'amitié
Te blessmmt sans pitié ;
Et,fol, tu tt mets en deuil
Pour peu que tombent les feuilles.

"!°'d

Go6tez maintenant cette petite allégorie :
Mon esplrance était tombée
Sur le dos comme qn rcarable .••

C'est le même homme qui, penché sur les yeux de son jeune

Mais tu parus sur le chemin
Rieuse une ombrelle à la main.

enfant, s'écrie:

Tu m'es étranger déjà
Ainsi que les autres lwmmes.
Mon fils, tu n'es que cela:
'fout le reste je l'ignore.

Tu retournas l'insecte .fr2/e
Âr;ec la pointe de l'ombrelle.

Cet homme souffre et ne cache point qu'il souffre, et pour
exprimer sa douleur choisit le plus humble langage. En ce
temps de virtuoses et d'équilibristes, voilà qui sonne humain
et franc.

H.G.

Et soudain l'insecte au delà
Des soleils calmes, s'enr;o/a.
Mon esplrance !tait œmbée
Sur le dos comme un scarabée ...

Faites chanter aussi cc joli rythme :
A

LA FLUTE FLEURIE, par Tristan Der2f!'l, (Collectioa
des Cinq).
Le Poème de la Pipe et de l' Escargot annonçait la f/btt f/nril.
Mais il n'e&lt;u pas suffi à nous faire présager de qudle abondance,
de quelle variété la veine ironique et lyrique de M. D ~
était capable. Ce poète facile est un poète charmant. ll 6c:rit
des épitres comme Boileau, mais avec la _plu_s cocasse impertl·
nence et la plus folle imagination. C'est une sorte de Jammes
qui accepterait ·une fois pour toutes d'être plaisant, de n'être
qu'un adroit artiste et qui reculerait délibérément les bornet
jusqu'ici permises de la fantaisie littéraire. Exemple :

Dans le calme; la bar11ue se balance
comme un fiers que je dis;
Dors mon amour, aux t1agues de silence
des go!fes attiédis.

don~~~ vous~ure:r. idée des ressources de métier et de sentiment

se m~S::r ..

_Derlême. Mais il n'a pas besoin pour plaire et
t"fi ces comiques
·
dign d R ongma • d'user d' 3.!...!_
tout au plus
es e ostand et · , ·
.tique de sa poésie : qui n ajoutent nen â l'humour authen-

Ce~i qui partira. loin de la flille, QU'IL LB
ou non, pleurera ton flisage tranquille.

flt#Îl/e

�LA NOUVELLE REVUE FRANCrAISE

11 a assez d'esprit inné pour n'en pas chercher dans le jeu
des rimes. Depuis Banville, nous avons eu Mendes hélas ! et
Bergerat, les Rostand pere et fils... - ce sont des souvenin
pénibles qu'il ne peut étre avantageux a M. Deréme de réveiller.

H. G.

•• •
L'ÁME DU PURGATOIRE, par Pierre Nothomb (Lamertin,
Bruxelles).
J'ai parlé élogieusement ici, l'autre année, d'un poeme de
M. Pierre Nothomb. L'Ame du Purgatoire confirme l'impression
que m'avait donnée Notre-Dame du Matin er je répéterais a son
propos les memes choses. Blancheur, candeur, musique ; un
sens exquis de l'immatériel, de plus en plus voisin de celui que
nous admirons chez Van Lerberghe ... Je transcrirai l'ascension
vers la Lumiere de l'ame délivrée de ses tortures purificatrices.

tiOTIS

Je suis une ltin,elie
Dan, la clartl.
Je reconnais des f!Ífage1,
J'entend1 dts moti wrtigineux,
Je ne 1aiJ plu1, mon Dieu, mon Dieu !
Je 1uis fait de soujfle et de fiu ..•
Et je sens r¡ue tout en moi change
Et r¡111 je m'a.ffranchi1 des formes et du temps
Et r¡ue dans un instant
Cet ange
Qui m'emporte a traflers le grand cíe/ lclatant,
Ya ouf!rir ses deux bras dans l'espace supreme
Et r¡ue de mon propre llan
Je f!ais aller léger, tremblant,
"Yiflre en Dieu meme ".

H. G.

JI bondit !
JI est la ! il tst ,omme un édair !
Et sur lamer

Son ombre de fau mplendit :
Jl déchire le ,iel
D'un f!OÍ surnalurel,
JI ment a moi tout droit,
JI est la Joie !

Je ne respire plus,
JI m'enlefle

Je ne flOÍs plus, je n'entends plus, je ne sais plu, !
Je suis atome dans Je refle,
Je suis un cri dans J'in,onnu !
Je flois battre des ailes,
J'entendJ ,hanter,

LE ROMAN
L'ENQUtTE, par Pirrre Hamp (Editions de la Nouvelle
RCVlle fran?ise, 3 fr. 50).

Ceux qui pensaient etre descendus, avec les romans de Zola,
au ca:ur meme de la vie ouvriere, ceux-la seront assez surpris,
OUYrant un l_ivre de Pierre Hamp, de constater la distance qui
tépare le pomt de vue d'un bourgeois, et1t-il !'esprit ouvert et
la sympathie éveillée, du point de vue d'un homme qui a vécu
de la vie
· ouvr1cre.
·1
L'un voit du dehors l'autre du dedans • et
'
'
11. 1
e premier, ayant l'reil plus frais, peut conserver l'avantage
tant qu'il s'ag1't de sa1S1r
· · ¡e plttoresque
·
de la vi.e populaire,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISl!

NOTES

Le style de l' Enqtdte est de la même veine, sobre et forte, que
celui de Marit fra2ck ou de Yin dt Champagne. On avait pu
•'inquiéter de voir, dans le Rail, un excessif souci de concision
violenter les phrases, les tronquer, les écraser l'une dans l'autre.
Ce livre était mal accueillant, hérissé à plaisir; il fallait relire
deu fois des passages qui n'impliquaient en eux-mêmes aucune
difficulté d'intelligence. Avec l'En{uate on est de nouveau dans
la clarté, aussi loia des concessions au désir de plaire, que des
sacrifices au maniérisme de la sauvagerie.

l'autre seul a le droit d'ouvrir la bouche s'il s'agit d'en atteindre
l'Ame.

Ce qui perd ceux qui pourraient valablement nous parler de
la "peine des hommes", c'est d'abord qu'ils n'ont pas eu le
loisir de se créer un outil littér,aire à la mesure de ce qu'ils
ont à dire; c'est, ensuite et surtout, que les problèmes et les
' conflits qu'ils étudient pèsent sur eux trop directement, trop
brutalement, leur causent trop êl'angoisse et d'indignation.
Leur voix tremble. Ils croiènt décrire, alors qu'ils plaident ; ils
croient fournir des documents, alors qu'ils n'apportent que
thèses et pamphlets. Non qu'il faille faire l'injure à Pierre Hamp
de lui attribuer un sang-froid inhumain ; il est aussi passionné,
aussi révolté qu'on l'attend de lui, mais il tient tête à sa passion.
_
Il sait qu'il y a un temps pour juger, un autre pour combattre
et qu'une plume n'est pas un gant de boxe. Il n'est enrôlé dans
aucun parti, ne reçoit aucun mot d'ordre et ne doit à personne
de ménagements. Aussi le suit-on avec confiance. Si, dans la
peinture des milieux bourgeois, son coup d'œil manque quelquefois de subtilité, ce n'est qu'en ce qui concerne les habitudes et
les mœurs ou, si l'~n veut, l'histoire intérieure de cette classe;
mais l'histoire extérieure, œlle des· conflits du travail, il la
connaît parfaitement. Il la.connaît indépendamment des théories,
par la fréquentation des hommes, de leurs maiso~s et d: l_eun
chantiers. Impartialité en face des deux camps et 1mpart1ahté à
l'égard de la vi~. Quelque noirs que soient les aspects qu'il no~
en retrace, il le fait sans esprit de dénigrement. Quelle que soit
la déchéance humaine, jamais elle n'arrachera à Pierre Hamp
un aveu de découragement; et ~•est la beauté de son livre que
de respirer une foi si robuste malgré si peu d'illusions.
Sous prétexte d'une enquête sur les dépenses alimentaires des
familles ouvrières, Pierre Hamp parcourt usines et taudis, et
~ns ralentir ni refroidir un récit qui reste sans cesse émouvan~
il l'étaie de chiffres et de documents. Ce n'est ni du roman nt
de l'économie politique. C'est le .pathétique vrai du travail.

J. S.
LE THÉATRE

MIGUEL MANARA, mystère en six tableaux par
0.-H'. Milosz (Représentation du Théâtre Idéaliste).
Une courageuse petite troupe, désireuse de monter des chefsd'œuvre, mais dépourvue de ressources, a eu la paradoxale et
heure~ idée d'offi-ir des spectacles gratuits. Donnant l'exemple
du dé11utéressement, elle a su l'encourager autour d'elle, et
chacun sait qu'avec un tel levier on déplace des montagnes. Le
'r~tre Idéaliste qui a déjà trouvé moyen de monter du
Gr1ffin et du Jammes, vient de: représenter Miguel Mafiara de
0.-W. Milosz. On se rappelle cette œuvre noble et passionnée
qui parut ici même en 1912.
..

~uand on songe aux difficultés que représente la mise au
point d'un pareil ouvrage dans un théâtre régulier, avec une
troupe entrainée et qu'aucun autre souci ne distrait on admire
,
'
qn avec des moyens de fortune on arrive à en réaliser même
une ébauche. La représentation du Théâtre Idéaliste n'est pas
davantage, mais pas moins
· non pus.
1 On y a pressenti. quelle

�73°

LA NOUVELLE REVUE FRAN~AISE

NOTES

figure pourrait faire :l. la scene cette ceuvre ipre et sévere dont
la chaleur et l'éclat semblent s'échapper par les déchirures d'un
cceur tourmenté.
,,
M. Milosz a raison de nommer " tableaux" et non " actcs
les six grandes scenes qui composent son mystere, vu que
.é
t l' " action" en est absente. Ce sont six points de
préc1s men
.
a1·
repere dans une vie accidentée, six étapes, s1x courts P iers.
Point de mouvement ni de crise dans le courant d'une de ces
scenes. L'attaque en est forte, dramatique et s~rprenante; la
suite du tableau ne fait que développer ces p~em1ers,_acco~ds. Et
ce n'est pas !:l. un reproche, car il semble bien qu ¡J so1t dans
··
!'esprit du "mystere "' par oppos1t1on
au "drame" ' de ne
traiter des sentiments que dans leur généralité, sans entrer dan~
ces nuances particulieres ni dans ce détail .de circonstances qui
appartiennent aux conflits purement humams.
Si Miguel Mafiara représente la légende originaire ou plut~t
le récit historique d'ou est sortie la légende de Don Juan, il
faut avouer que la matiere en est riche et belle, et que la
tradition a eu grand tort d'en laisser tomber la plus grande
partie. L'aventure de ce débauch~ qui s'éprend. d'une tou~e
jeune filie, l'épouse, la perd pr~5'.lue aussitót et :u1 de désespoll'
se jette dans la pénitence rehg1euse, portant 1 outrance d~ la
vertu aussi loin qu'il avait poussé l'exces des sens, ~e ré~1t
quelque chose de logique, une vérit~ profonde qui sat1sfa1t
pleinement !'esprit - mieux que ne fa1t le gouffre_ de fla~mes
\
ou ne sachant comment se débarrasser de son admirable hbcrtin, Moliere prend le partí de le précipiter.
La l~ue de M. Milosz a de la force, de la générosité, de
l'accent. Ces six tableaux sont pathétiques et l'on y s~nt, ce
qui est si rare un don de poésie, non verbale, non suraJOUt~
. p1
• ·11·1e d u' cceur méme des personnages, jaillie de la vér1té
1ma1s
le
des sentiments et non du commentaire qui les entoure. Tel
récit de la petite Girolama :l. Miguel amoureux, telle encore
l'exhortation de l'abbé au débauché pénitent. ll y a la de la

73 I

grandeur et de l'émotion. Souhaitons de voir Miguel Mafiara
sur la sctne du Vieux Colombier.

J. s.

•••
LES PORTES DE MADAME SARAH-BERNHARDT.
Madame Sarah-Bemhardt est enfin décorée. Elle avait mérité
d'obtenir plus tót cette distinction. C'est, comme on dit, une
tr~ "grande artiste ". - Or "ses poetes " résolurent de la
f!ter : les poetes sont reconnaissants. L'apothéose eut lieu
l'Université des Annales. La, on les vit défiler en bon ordre sur
une scéne préparée, puis se grouper "en un superbe ensemble"
autour de leur "géniale interprete". On lut des vers, toutes sortes
de vers, ni plus ni moins mauvais que vers de circonstance.
M. Edmond Rostand, ayant composé une fois pour toutes, en
une occasion précédente, le sonnet d'hommage définitif, s'avisa
d'en distribuer les quatorze vers, voire les vingt-huit hémistiches,
:l. une troupe d'interpretes chargés de symboliser les différentes
" créations" qui firent la gloire de Mme Sarah ; il y joignit
méme un chceur, un chceur de voix simultanées, qui déclamaient
le m~e vers :l. l'unisson. Au dernier vers, Hamlet s'inclinait
vers la tragédienne et déposait le baiser de Shakespeare " aux
bagues de ses doigts ". - C'eClt été fort bien, sans Shakespeare.
Shakcspearc ne sernble pas :l. sa place, ni :l. son aise entre
MM. Rostand et Jean Aicard, entre MM. Augustc Dorchain
et Miguel ZamacoYs ! Vrairnent ces messieurs eurent tort de le
prier acettc fetc. Quand il parut, on sentit toute leur misere,
toutc la misere de la poésie qu'a scrvie Madame Sarah. ~es, elle a droit a toute la reconnaissance de MM. Rostand,
Aicard, Dorchain et Zamacois. Elle les a tirés de l'ombre. Elle
1
tn:été ~n talent, son génie :l. leurs médiocres productions.
Mars qu a-t-clle fait pour Shakespeare ? Elle a joué Hamltt ;
c'cst tout ; et moins, je le crains bien, par dévotion shakespea

a

.ª

1

�NOTES
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

73 2

rienne que par amour du travesti. Au cours de sa longue
carrière elle a obstinément ignoré Desdémone, Juliette,
Cordélia. De même, à peine a-t-elle joué Racine .•. Et cette
"princesse du geste", n'aura pas fait l'aumône d'un seul de
ses gestes aux tragiques grecs ! Elle a vécu au tem~ d'Ibsen et
s'est éprise &lt;le Sudermann et de Sardou... Oui ! plus
j'admire son talent, plus je me sens prêt à lui rendre hommage,
plus je mesùre l'étendue de son prestige sur le public du monde
entier, - plus je me sens impitoyable, lorsque je considère
l'emploi qu'elle en a fait. Etant tout à fait libre d'imposer
au monde la poésie la plus pure, la littérature la plus haute,
elle a attelé à son char quelques faiseurs de mélodrame et q uclq ues
poètes disgraciés, qui certes ne la valàicnt pas, mais sur lesquels
elle pouvait dominer encore ... Son souvenir restera lié étroitement à celui de Sardou, de Rostand, de Mendès - et ce sera
la vengeance de Shakespeare.

H.G.

LES EXPOSITIONS

PETITES EXPOSITIONS: CH. CAMOIN (chezDruet);
L'ART DÉCORATIF (chez Manzi); PICASSO (à la Peau
de l'Ours).
On peint trop, on expose trop ; les salons n'y suffisent pas.
Nous renonçons à rendre compte des incessantes marufestationa
de nos peintres. Ils sont en train de devenir les journalistes du
pinceau. Laissons les faire. - Nous nous contenterons de noter
au passage l'émotion neuve ou ravivée que tel ou tel tableau
saura nous procurer encore et de le signaler ici.

733

On dispena, le mois dernier, aux enchères publiques une
collection singulière, dite
de la Peau de l'Ours • On n ,.imagine
' ·
.
~ en~mble plus disparate, plus évidemment inégal. J'en
~1terai la nomenclature fastidieuse. Des noms connus aimés
.. . . .
'
'
y vomncraicnt IDJUStement avec d'autres noms qui jouissent à
mon sens d'une célébrité indue. Personne n'y est très. bie
n
rc~ré s
nt_es1éce, 'n_,est Picasso. Et c'e~t l'occasion de déplorer
qu un pemtre aussi doué, dont on retrouve avec tant de plaisir
apr~ des années les premiers ouvrages et dont la manière
anc1~ne m_e sembl~ aller ~ers une solide consécration, adoptant
la fohe du JOU~, peigne aujourd'hui - . si on peut dire peindre
:-- avec des timbre-poste, des enveloppes et des en-tête de
JO~UX ! L'homme qui a cerné d'un trait un peu dur mais
hardi et ferme, ses curieuses silhouettes de baladins et in~od 't
da
. d'
. .
UI
ns ~ essais_ ~co~atifs Je ne sais quelle spiritualité troublante
d?nt~e ne vois -l exemple nulle part ailleurs, et pas mêm,; l'ind1cat'.on, ~onsentant, aujourd'hui aux excentricités niaises .du
futunsme • quelle dechéance ! quelle misère ! Au milieu d
novato~rs d'hier, sa personnalité domine - et il renonce c~
celle-a. Passons.
Ca mom
. n,est pas Marquet. Son trait a moins de décision et
ses valeurs mo,ms
· d C Justesse:.
·
Mais dans le grand nombre
études exposees à la galerie Druet, quelques unes, - des
~ar~ucs sur l'eau trouble d'un port - marquent une vigueur
h~c::c. ~mme beaucoup do ses émules, il's'en remet trop au
qui n'est pas l'inspiration.
d La ~ouche de Vuillard peut sembler hasardeuse. Non. Ou
u moms la collaboration du hasard il la limito à l'exéc t'
des dé ·1 Le
'
u 10n
. ta1 s.
~asard de la main raffine sur l'effet d'ensemble
quit est. volontairement obtenu. La grande décoration qu'on
ieu 1vo~-~hcz Manzi est le morceau le plus diapré, le plus un
Pus 1 re que nous connaissions de cc peintre L'obiet es;
partout
.
. respect'
.
e et cependant le pemtre
n'abdique · nulleJ part
P
ap1cr pemt, d'ira-t-on. 5o·it: nous avons le papier peint comme·

a•

�734

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

les anciens avaient la frCl&lt;Jue.- Des Degas magistraux, de toutes
les époques, deux Roussel complets, absolus_'. où a~cun_e forme
n'est esquivée - c'est chose rare - où l 1mprov1satom garde
pourtant sa fleur ; de lyriques Monet qui, par la fau~e des
empâtements, vieillissent mal, il faut le dire ; des dessms d~
Toulouse-Lautrec... voilà les merveilles nouvelles que M. Manz1
nous découvre. Puvis veille sur la grande salle avec les cartons
un peu froids de la décoration de Boston. Mais quelle grandeur
sous l'académisme hérité, dans le camaîeu à l'huile de son
Pégase ! Et je voudrais que les jeunes peintres d'aujourd'hu~
en quête du trait incorrect qui serait la mar_que visible de l~ur
1
génie, vinssent prendre une leçon de modestie_ devant I_ esquisse
à la gouache de l' Inspiration Chrétienne'. c,elu1-la trava1ll~ po~
lui ; il n'a pas souci d' " épater " ; m d épater le pub~1c '. nt
de s'épater lui-même. Son esquisse r un ouv~~ de bon ecohe~,
on y sent une naïveté qui sait oublier la sc1,ence. - Un d~1n
de Rodin semble toujours un dessin d homme de gerue.
Homme de génie, Rodin l'est, mais aussi veut l'être. Puvis le
sera, mais sans le vouloir. Voilà la nuance. Et quant à DOi
plus jeunes peintres, ils veulent l'être, ils feignent de l'être, et
ne le sont en aucune façon.
1

H.G.

NOTES

735

piété et un rare bonheur le rythme, les images, les paroles de
Claudel. Mais quoique le consentement de l'auteur nous en ôte
presque le droit, nous ne pouvons nous empêcher de protester
contre les transformations qu'a subies !'Annonce faite à Marie
Non que nous voyions dans le changement de Pierre dè
Craon en Peter von Ulm, et du royaume délivré en un vague
empire germanique, autre chose qu'un hommage : Cette
annexion témoigne d'une certaine admiration nietzschéenne
pour l'individualisme aristocratique du XVIIe siècle français et
la violence que faisaient aux anciens Corneille ou Racine. Mais
la transposition gâte par ailleurs l'œuvre française. Il est dans
le drame de Claudel des choses qu'on ne peut rendre, d'autres
qu'~n ne peut supprimer. Que signifie "Warurn quakt {1) denn
mein Herzchen 1 Warum quakt denn mein Schatzchen 1"
auprès du " Quoi qu'i gnia, ma joie r Quoi qu'i gnia mon
.
trésor 1"dont Mara accueille
la résurrection de son 'enfant
(devenue en allemand Obane ! !) ? Et dans la bouche des petits
paysans:

Josef, lieber Josef mein
au lieu de

Marguerite de Paris!
Prhe-moi tes souliers gris !
Pour aller en paradis !
Non seulement l'allemand est impuissant - comme le français
à donner ce qui n'est que de
notre race et en particulier le parler où les gens de l'Est mêlent
à leur rudesse un accent si tendre ; mais il est un autre accent
de !'Ame celui-là, qui va se perdant à Hellerau.
,

le serait pour le Volkslied -

LETTRES ALLEMANDES

VERKUNDIGUNG (L'Annonce faite à Marie), par P4/J
Claudel. Traduction de Jakob Hegner (Hellerauer Verlag).
Il con,-iendrait, si l'on n'envisageait que le détail d e : ~
sion, de louer M. Hegner. Il a rendu avec une int igenUI

,. Je n'avais jamais si bien senti que dans le drame de

Claudel

1im~rtance de l'atmosphère et ce lien mystérieux dont nos
~1nces so~t l'.ées à leur terre, à leur soleil, à leurs moissons.
Il n est pas mddférent au progrès de l'action que celle-ci se

passe à Salhof ou à Combernon, qu'Anne Vercors parte du

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISB

royaume où " tout est ému et dérangé de sa place", où il n'y
a plus de roi, plus que

deux enfants.
L'un, I' Anglais, d4fls son Ue
Et J'autre, si petit qu'on ne k r1oit plus, entre les roseaux de '4

Loire.
ou bien qu'il évoque à son départ l'aigle germanique
.
. et les
.
brigands noirs du Rhin. Andreas Gradherz peu~ lui aussi te~tr
son fief de Saint Remy de Reims et de Geneviève de Pans :
son imc ne saurait être celle d'un Vcrcors. La Souabe a sa
craie ses cathédrales ; leurs cloches ne sonnent pas comme à
ReiU:s. Faute cFavoir entendu le carillon de Monsanvie1?e la
Violaine allemande n'est plus Violaine. "Violane" redit la
paroles de l'héroïne lorraine, mais elles ~•ont pas de sens dam
la bouche de celle qui n'a entendu au heu du nom de Jeanne
d'Arc que celui de Hans, Hans à la peau de mouton, dont le
peuple se gausse, "votre Hans, la m_ère, qui conduit ~:empereiu
Charlemagne au sacre, avec son casque et son Mton.

F. B.

DIVERS

UN " INSTITUT DE CULTURE FRANÇAISE" A
BRUXELLES.

Il faut que nous sachions qu'on lutte passionném~nt poar
noùs au delà de nos frontières. Le péril le plus grand qui menace
notre langue et notre culture est, après le germanisme dans ICI
pays annexés, Je flamingantisme dans les pays ~elges. ~ ~
même façon que la Rer1ue Als11Cienne, que les Cahiers A/s«UIS

NOTES

737

Strasbourg, l'Institut de Culture Franfaise qui vient de se fonder à
Bruzelles, se dévoue à notre génie. Il se dresse expressément
contre la routine et les tendances flamingantes de l'enseignement officiel. Mlle Marie Closset que nos lecteurs connaissent
bien sous le nom du charmant poète Jean Dominique, a été
l'instigatrice, on peut dire la fondatrice de l'Institut. Son dessein
est d'imprimer dans l'esprit des jeunes filles et des jeunes femmes
qui seront appelées à instruire les nouvelles générations, le souci
de la plus haute liberté intellectuelle. Dans sa leçon inaugurale
elle définit ainsi ce qu'elle attend de son public. " La dignité
consiste à ne pas se leurrer, à ne jamais tromper les autres.
Vous ne vous tromperez pas vous-mêmes, c'est à dire que vous
vous respecterez, si ayant sincèrement reconnu votre ignorance,
vous vous appliquez sérieusement et quotidiennement à en diminuer l'étendue... J'attends que, dès ce moment, vous vous
sentiez entre ses murs, comme obligées par le titre d'élèves de
l'l,rstitut de Culture Françaùe, à découvrir chaque jour dans votre
esprit de nouvelles occasions d'admirer, de nouvelles et impérieuses nécessités de comprendre... " Tu ne jugeras point. " La
sollicitation des examens et des dip16mes, le raccourci des
~rogrammes_ d'une part, et, d'autre part, le point de vue pratiq~e exclusivement utilitaire sous lequel on envisage volontiers
la vie, ont incliné les je~mes gens à une sorte de rapidité désinvol~e. dans l'énoncé de leurs jugements critiques et d'arrogance
positive dans les questions même le~ plus éloignées de leur
compétence. Trancher de tout a toujours été synonyme de ne
savoir rien de rien. Chercher à s'éclairer sur toutes choses ·au
.
'
contraire et se reconnaître, devant la plupart, incapable de faire
figure,. sinon de spectateur et d' " enquêreur " comme dit
M~ntai_gne : voilà la marque d'un esprit conscient de soi-même
qui déjà a fructifié sur quelque point. " Mll• Marie Closset
~~e de ses élèves tout de suite et tous les jours, "un acte
1
~ petit et invisible soit-il, à la glorification d'une idée pou;
l'amour dé·sm,téressé d'une idée, " une séparation volontaire
'

13

�LES REVUES

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

d'avec ce qui est médiocre", conditions essentielles d'un ensci.
gnement suirérieur: Voilà de nobles et fermes paroles ; voilà la
belle attitude de l'intellectuel français. Dans le rapport, pr6senté au congrès de Gand par M 11• Closset, sur " la culture
française dans l'éducation féminine, n~us lisons encore :, "
langue française devrait être en Belgique la base de 1 enset.gnement général. Cela est d'autant plus importan~
let
femmes que leur programme scolaire excluant le latin, etude
continuelle et approfondie du français peut seule devenir pour
elles l'instrument de cette logique, de ce clair enchatnemcnt
des idées, de cette faculté de détacher l'essentiel du détail qui
ne nous est point innée et que. nous avons, en raison de notre
nature, tant de peine à acquérir ... La connaissance de la langte
française et des chefs-d 1œuvre écrits dans cette langue est poat
notre pays l'instrument de la véritable libération de l'i~telligene$
et de son développement. " Et parlant enfin de la nat10n bell'I,
Mil• Closset déplore d'y voir " alliée à tant de beaux et pu•
sants instincts, une si arrogante vanité de l'intelligence", quanil
elle refuse " par obstination et vantardise, de boire à la coapc
toute proche que lui tend la plus généreuse de ses sœun. "

1:'

po:!~

H. G.

739

dentale); Henri Gans; A.-J. Gonon; Charles Henrion;
}.f!Pe Hillel-Erlanger ; MM. Paul Istel ; Keller ; René Kieffer ;

Per Lamm et Ce; Jules Laroche; Jean Lœw; Maurice
Maeterlinck; M"' 8 Matsa; MM. J. Maurice; A. Messein
(2 ex.); O. W. Milosz; Léo H. Myers, Londres; D• Philippe
Nec!; J. Parnin; P.-P. Plan; Joseph Reinach; A.-C. Salomon;
Maurice de Schlumberger, Scribner's sons, New-York; Erich
Steinthal, Berlin ; Charles Vandeputte, Bruxelles; Dr G.
Vitoux; Mmea Eva Wollmann, Berlin, J. Wilmart-Urban,
Bruxelles.

Les souscriptions sont reçues à Paris : chez l'imprimeur
Pichon, 21, boulevard de Sébastopol ; à la Nouvelle kertue Fran(llÏst, 35, rue Madame, et au Mercure de France, z6, rue de
Condé.
Le tirage est achevé ; on peut le voir chez M. Pichon.
L'ouvrage broché sera livré aux souscripteurs dans quelques
jours.

A la page 499 (ligne 7) de notre dernier numéro, dans la
aote consacrée par Paul Claudel à Wolf Dohrn, au lieu de:

ÎllcMJrttnabk, il faut lire : incrmcertable.

•••
TROISIÈME LISTE DE souscRIPTEURs à l'édition monumenta
d'Unt Saison en Enfer par Arthur Rimbaud.

LES REVYES

Exemplaires sur Japon impérial à H&gt;O francs: MM: Gabriele
d' Annunzio ; Brentano's ; Henri Church ; The Times

Book

REVUES FRANÇAJSES :

Club, Londres.

Exemplaires 1ur vergé à la ,uve Yan Gelder-ZfJ1le~ à So fr_111,1:
MM. Asher et CI•, Berlin (:z ex.) ; M•U~ Germame Aud1net;

MM. André Bertaut ; René Boylesve ; Ernest de Crauzat •
Henri Delorme! ; A. Dragon ; Dominique Durandy ; J~
Duriau, Santos (B~ésil) ; E. Fouque, Sedhiou (Afrique

oca-

La REVUE BuuE du 7 mars publie quelques Lettm Jn!t/ites
de Montesquieu, qui sont d'un tour charmant et d'une profondeur aisée. Il écrit à Jean-Jacques Bel, en date du 29 septembre
17z6, à propos d'un ouvrage de l'abbé Dubos :

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Vous me demandez de vous expliquer mon sentiment, voici ma
première idée : je prendrais un système moyen, et je crois que l'on
juge par sentiment et par discussion. Deux critiques ont une mesure
égale d'esprit, celui qui a le plus de sentiment et de goilt est le plua
fia. Dans un même ouvrage, il y a des choses qui sont du reseort
de l'un, il y en a qui sont du ressort de l'autre. Ce n'est pas par la.
discussion que vous jugez de bien des beautés de Théocrite, 4c
Virgile, d'Ovide. M . l'abbé Dubos a tort - et vous l'avez biea
remarqué - de distinguer les manières de juger par de certainCII
classes d'hommes ou professions. Un savant, un poète, un orateur,
un homme du monde ne sont de bons ni de mauvais critiquef,
comme un roi n'est ni heureux ni malheureux, et une femme de
qualité n'est ni belle ni laide.
L'expérience est contre l'abbé Dubos. Le sort des ouvra,d'esprit n'est guère fixé que par les gens du métier, qui ont de li
discussion et, outre cela, du sentiment. Ces gens-là touchent, poar
ainsi dire, la corde .dès organes des gens du monde et les avertiaentf;
on voit cela bien clair dans les chansons de la Comédie.
Les gens du monde jugent ordinairement mal ; c'est qu'il• Dt
prennent aucun intérêt aux choses dont ils jugent, n'allant point•
théâtre pour écouter et ne lisant point pour s'instruire. On peot
les partager en deux classes de gens, qui n'osent hasarder ie.
suffrage, ou qui Je hasardent témérairement ... Je barbouille 4'
papier et j'écris sur une chose qui demande beaucoup de réflexiollll
Quelle stireté et quelle modestie !

LE TEMPS du 26 février contenait d'admirables page(
extraites d'une conférence prononcée par Rudyard Kipling l
la Société royale de géographie de Londres. Ce grand voyagear
y traite, en particulier "le sujet illimité, le sujet fascinant del
odeurs dans leurs rapports avec le voyageur". Il faut citer:
Avez-vous remarqué que partout où quelques voyageurs se 1~
vent réunis, l'un deux ne manque jamais de dire : "Vous souv~1
vous de l'odeur qui régnait à tel ou tel endroit ? " Puis il se JlC"'

LIS REVUES

741

que, poursuivant son discours, il se mette

a parler

du chameau -

du pur chameau - dont l'odeur est si profondément évocatrice de
l•Arabie, ou de l'odeur d'œufs pourris de Hitt sur !'Euphrate où
Noé ee procura le goudron destiné à l'arche ; ou encore de l'odeur
dégagée par le poisson qu'on fait sécher à Burma.
Alon, chacun se met à se trémousser à la façon des chats se
roulant sur la valériane, et comme on dit dans les livres, la conversation devient générale.
Je crois, pour ma part, jusqu'à plus ample informé, qu'il existe
eeulement deux odeurs fondamentales capables de produire une
impression sur tous les êtres humains : l'odeur du combustible
en train de brtiler et l'odeur de la graisse fondante, c'est-à-dire ce
tur quoi l'homme fait cuire ses aliments et ce dans quoi il les fait
cuire.
Et plus loin :
Il existe une petite mixture de cinq notes qui vous bouleverse le
coeur : cheval, vieille sellerie, café, lard frit et tabac (qui va du
tabac en carotte à la cigarette enveloppée d'une feuille de mals} et
qui peut faire descendre un homme des camps élevés et secs des
Selkirks ou des camps humides de l'Orégon toujours plus bas, à
traven la poussière rouge et épicée ou la poussière blanche, à
t~vers les émanations parfumées de la sauge et le parfum poivré de
1euphorbe, plus bas jusqu'au sud torride où fiotte une odeur de
chèvre, où il laissera les haricots frits, l'encens et l'abominable
odeur cuivrée de la pulqur, arrivera aux rivages couverts d'une
végétation désolée de manglièrs avec les odeurs fétides de la fièvre
jaune jusqu'à ce qu'il laisse son cheval sur le rivage et que les
tropiques rafraîchissent son cœur avec la rape ~ine de l'odeur du
corail brtilé de soleil et celle du poisson séché.

• ••
Lu dans la LIBERTÉ du samedi 14 mars (compte-rendu d'une
conférence sur Vigny prononcée au Foyer par M . J ean Aicard).

de li s:amuse_ à proposer une énigme à son auditoire,
qui, de Vigny ou de Hugo, sont ces douze v.ers :

a lui demander

�742

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

La ttrrt ltait riar,te tt dans sa fi,ur prttnièrt :
Lt jour a'Vait encor ctltt mAmt lumièrt
Qui du citl tmbtlli couronna les hauteurs
QJJand Dieu la fit tomber dt m doigts crlatturs•••
Rien n'a'Vait dar1s sa formt a/tiré la naturt
Tout sui'Vait sa loi Jouet et son premier penchant.••
La pritrt semblait à la clartl mé/11 ;
Et sur ctftt natur, 1ncor1 immacu/lt
Qui du 'Vtrbt lten11/ a'Vait gardl r accent,
Sttr ce ,nondt clltstt, anglliqut, inn,ctnt,
Le matin, murmurant un, sainte parolt,
Souriait, - et I'aurore /tait ur,e aurlolt•••

LES REVUES

Mais n'y a-t-il qu'un maître du style et qu'un style? multiplicité du style français nous répond.

Et la btautl du mondt atttstait son enfance,
Et rim n'/tait petit quoique tout fût enfant ?

" Le premier vers est d'Alfred de Vigny et le second de Victor
Hugo. Seulement le premier est de 1823 ; le second de ces ven Cil
dans La Llgendt du sitclts, première série, publiée en 18 59. "
Voilà donc les jeux poétiques de ce poète !

,

• •
Dans l'ÜPINION du 14 févrie,r M. André du Fresnois parle
de Flaubert à seiu am - et il prêche contre la contrainte :
Son talent est fait en grande putie de contrainte : il en est de
même de son style. La preuve est éclatante désormais - elle l'a éti
du jour où ton a commencé du publier ses inédits - de la fécondité de Flaubert. Livré à sa verve, l'homme qui s'est peint lui-m~me,
auant et geignant sur les phrases, écrivait d'abondance : il a apprit
à écrire difficilement. On lui fait gçnéralement un mérite de cett.e

La

•••

,I

Eh bien ! les six premiel'I sont de Viiny (Le Dllugt) et Ica aiir
derniers de Hugo (Le Sacre de la Femmt).
"Et maintenant, a continué M. Jean Aicard, à qui attribueron1
nous le distique suivant :

743

diacipline. Certains critiques, cependant, en indiquent les inconYénients. La phrase de Flaubert manque d'aisance et de souplesse .
elle entrave les libces mouvements de la vie ; elle crée la monotonie~
Je n'ai pu entendu la conférence où M. Pierre Lasserre a traité du
style de Renan, mais je me range à son avis, s'il a dit que le grand
maitre en l'art d'écrire ce n'est pas Flaubert, mais Renan.

M!MP.NTO:

- Les Cahiers d'Aujourd'hui (Décembre) : "Dostoievslcy"
par Néel Doff; "Colette", par Régis Gignoux.
- La Rer,ue de Paris ( 15 Février) : La suite du remarquable
essai de M. Léon Blum sur "Stendhal", dont nous aurçms
l'occasion de reparler.

- Le Mercure de France (15 Mars) : "Toulop et la flotte",
par Maurice de Faramond.
- S. I. M. (1"' Mars):" Quelques mots sur l'orchestration"
par Rimsky-Kcmakov (traduction Calvocoressi).
'
. - La Phalange (20 Janvier) paraît sous une couverture
Jaune ; elle publie une pièce en vers de M. Gabriel Mourey •
" Guillaume d'Orange. "

-

•

L'E.ffort Libre (Février): " L'artiste dans la société

future", par Roger Fry.

1

. - Le Dir,an (Février) : " François Perché", par Henri Martineau.

";- _La Rwut Cri~ifue_ des Idées et dei Lir,m (2 5 Février) :
mile Faguet," h1Stor_1en _de la littérature française ", par
le Bois Vierge" poème de F. P. Alibert.
-Les Ecrits Fran,ais: d'amusantes " Variétés" par M.André
Salmon.

J. M. Bernard ;

�RavuEs

745

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS&amp;

7:44

• ••
ALLEMANDES.

Toutes sont pleines de noms français, de choses françaises.
La génération que l'on découvre est jugée avec une faveur
qu'elle ne mérite point, peut-être, dans son ensemble. Du
moins Charles-Louis Philippe, Claudel, Suarès y gagnent-ile
d'être lus en Allemagne aussi.
Des poètes allemands dont on a fêté le jubilé ne retenom
qne Dehmel. Le nombre de ses admirateurs grandit - et il
s'en trouve d'intelligents, tel Emil Ludwig. Celui-ci, dans la
NEul! RuNOSCHAU essaie de ramener à l'unité les contrastes
dont est pleine l'ime de Dehmel, le dualisme du poète qui se
débat " entre Dieu et Lucifer, ego et rtligio, conscience et
extase".
La synthèse c'est dans l'amour qu'Emil Ludwig la veat
trouver : l'amour universel, fervent, religieux, est seul capabk
de nous porter plus avant : " nur eine Inbrunst ll!st ~1ch tre
entragen zur ganzen WelL"
Nous ne sommes pas très sftrs que cette ardeur dont 1a
flamme court vraiment à travers l'œuvre de Dehmcl ait fonda,
comme le pense Ludwig, tout ce qu'il e!Ît été nécessaire cl,t
fondre. Il semble bien que l'exaltation de l'instinct, des puitsances dionysiennes, la volonté de faire servir à la vie la ·
tout entière, se mêlent à trop de réflexion, de théorie, et 411
d'une façon générale toute l'inspiration de Dehmel ait quelque chose de pénible.
Sa poésie, malgré toute l'ivresse, manque de cette spontaditâ
que nous promettent des poètes moins grands peut-être mail
plus heureux, comme Franz Werfel dont les vers (Nt~ RtlllJ.
sdiau, Wtium BliJtttr) ont, dans leur force juvénile, je ne 11Î1

quel abandon qui attire.
LE

GÉRANT :

A NDRÉ RUYTERS.

Jmp. SAJNTE CATHERINE, Quai St-Pierre, 1.2, Bruges (Belgique),

RACHEL FRUTIGER

Autrefois, quand ma Mère me par1ait
. d e ses
années de classe, à Genève, et de ses amies d'al
Pé_nélope Craigie et Rachel Frutiger, je ne sa:~;;
voir que ma Mère, telle que J·e la co nna1s,
. se
~romenant avec d'autres dames sous les arbres de
1tle Jean-Jacques, entre les deux grands p t
blancs et !'eau ~leue. Ce ne fut que beaucoup :~.:
~d, un Jo_ur d été et de jeâne cantona~ comme
J~ ~rav~rsa1s Plainpalais, que je compris u 'il
s agissait de petites filles. Et je les vi pareillqe ,
celles que J·'avais
· vues, d'autres jours leur ca tabl
sa
au
dos
et
d
'
r
alla
eux nattes par dessus leur cartablee
nt par deux et par trois et par quatre et s;
d
onnant
le bras. p our t raverser les rues encom'
bé

,!e

r_ es.
sus qui étaient "ces deux petites Françaises : les deux nattes brunes ma Mè . 1
deux nattes blon d es, ma Tante Jane
'
Et ., re
. , . es
.

vers I

·
J a1 su1v1
e centre de la viJle
h .
.
'
être celui de leur école ' ~n c. emrn qui devait
Ell ,
.
. Mais ex1ste-t-elle encore ?
e A.s appelait : les Cours du Bo n P asteur ou.
pe ut-ctre même . des b
p
,
ment 'é .
.
ons asteurs.
aturellec tait " ce q u •·1
. de mieux " , et
i y avait
I

�746

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

madame la directrice disait, en parlant de mon
Grand-père :
.
- C'est bien l'orgueil de ces Français : a-_t-on
idée d'envoyer ses filles à la rension la plus ar1sto. ue de la ville, alors qu on ne peut même pas
cra t1q
1. é 1
payer régulièrement les mensua 1t s • •
·
1
Comme cette pension devait être anstocr~tique.
Sürement elle a dü dispara1tre, ~vec tant _d aut~es
choses aristocratiques. 11 y venait une vrai~ petite
.
e allemande ., et des petites
très
pnncess
. , Anglaises
.
1
. .
J..
et très laides , qui s appe aient,
d 1stmguces
E ilpar
exemp1e .• l'Honorable Mildred Taylor.
- t1a· Y
avait trois sœurs à chevelures ro_usses, qUt par ient
un langage barbare, se donnaient des coups_ de
pied sous leur banc pendant la classe, et portaient
les accomau cou de grandes croix d'or. Un valet
0
1
pagnait et montait la garde devant a porte. n
les appelait "les sœurs Prok ". ~u cours, qu~
elles ne se battaient pas, elles suçaient le~rs croix
d' r au lieu de prendre des notes. Un JOUr une
0
'
•
des croix
se détacha et tomba sur . le .plancher ; on
•
•
1·
s
qu'elle
était
creuse:
un
liquide
en sortait.
vit a or
)a
La surveillante la ramassa, et, se tournant vers
maitresse, elle cria :
_ Madame, c'est de l'éther!
.
Les sœurs Prok étaient devenues aussi rou~
que leurs cheveux, et les deu~ fen:imes se regar
dèrent un bon moment sans rien dire....
..
J'essaie de voir Pénélope Craigie. Mais la moitié

RACHEL FRUTIGER

747

de son nom est un bas-relief de marbre : Pénélope
assise devant son métier, et près d'elle est une
petite lampe plate, à trois pointes, et allumée,
pour montrer qu'il fait nuit. Craigie me fait penser
aux montagnes hyperboréennes. Mais c'est parce
que je sais qu'elle était la fille du ministre de la
chapelle écossaise de Reykiawick, en Islande. La
petite Craigie devait être blonde et nerveuse, avec
une tête ronde grosse comme le poing, deux yeux
gris clair et d'énormes rubans cerise au bout de
ses deux nattes pâles. Même en hiver elle avait
les pieds nus dans des sandales de cuir trop larges.
Et pour tout cela, .et parce qu'elle venait de si
loin, et qu'elle devait se sentir bien dépaysée, et
qu'elle avait une voix lente, et que toutes sortes
d'accidents délicieux arrivaient à sa prononciation,
une des deux petites Françaises, dans le secret de
son cœur, l'aimait.
~achel Frutiger était 1a fille d'un banquier qui
avait une grande maison sur le quai des Bergues.
EJie était une petite Genevoise comme les autres,
avec l'accent, et jurait par: Ah mon père!
Quelques jours avant Noël, à la fin du cours,
M~dame la directrice appela d'un signe les deux
petites Françaises :
- Voilà quinze jours que votre papa m'a écrit
qu'il allait m'envoyer l'argent des deux mois
pa~sés. Vous lui direz de rna part que cette note
doit être réglée avant Noël, dernier délai.

�748

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Mon Grand-père descendait d'une famille ancienne : il avait des plats et des couverts d'argent
marqués à ses armes, et un jeu de tric-trac fabuleux, incrusté de plusieurs matières précieuses. Il
avait aussi des opinions politiques, et à cause
d'elles il avait été deshérité par son père, puis
emprisonné par les Commissions Mixtes, et enfin
exilé par le gouvernement du Prince-Président. Et
ainsi il vivait à Genève, au milieu des autres
exilés. C'étaient des victimes et des vaincus ; mais
c'étaient aussi les hommes d'une grande génération. En bien ou en mal ils avaient fait des choses
extraordinaires, dont l'Europe retentissait enc?re.
Des gens qu'ils ne connaissaient pas s'occup~ient
d'eux les admiraient et les aimaient. Les amis de
mon ,Grand-père étaient surtout Monsieur Sue et
Monsieur Barbès. Une fois, M. Sue, en revenant
de Bath avait dû montrer son passeport à une des
douane; allemandes, et le douanier lui avait dit:
· - Euchêne Zue ? oui ? le Chuif-Errant ! la
Chouette ! le Chourineur !
Et M. Barbès, un jour qu'il était allé "voir la.
France" du poteau-frontière de la_ ro~te de,_Gex~
était revenu tout ému, avec une histoire qu 11 lui
fallait dire. Il avait rencontré un train de tombereaux chargés de pierre, venant du Jura. Devant
lui un des tombereaux s'était embourbé et le
train restait immobilisé. Le charretier criait, les
chevaux tiraient, rien ne bougeait. Enfin, s'adres-

RACHEL FRUTIGER

749
sant au cheval de tête, et lui touchant tendrement
les naseaux, le charretier avait dit :
- Allons, mon vieux Barbès, un coup de collier !
Et il y avait les sauveurs de l'humanité qui
partaient fonder des phalanstères en Amérique.
Et les rêveurs aux cheveux négligés, derniers
Sain~-S!moniens et premiers communistes, qui
décrivaient les beautés de la société future d'une
voix si douce, et si longuement, qu'on n'osait pas
leur prêter moins de vingt francs. Et ces pauvres
réfugiés polonais. Et les conspirateurs italiens qui
ne demandent que de quoi pouvoir acheter un
poignard!
Cette fois encore mon Grand-père dit que
Madame la directrice pouvait bien attendre · et
l'
,
~ue argent de France arriverait dans les premiers
Jours du mois suivant. Et aussitôt après il alla
~e~dre à un antiquaire son jeu de tric-trac, pour
inviter quelques amis au repas de Noël, et faire un
don magnifique à la Caisse des Proscrits.
Le jour d'avant Noël, à la fin du cours, toutes
les élèves allèrent poser sur le bureau de Madame
la directrice, _avec un petit bouquet, les enveloppes
que le~r avaient coJ.1fiées leurs parents. Les petites
Françaises auraient bien voulu rester les dernières·
mais_ Rachel Frutiger n'en finissait pas de range;
ses livres et ses cahiers.
- Eh bien, voyons, Mesdemoiselles .. , dit
Madame la directrice.

�750

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Les deux petites françaises parlèrent à la fois :
- Papa a dit qu'il recevrait l'argent de France
le mois prochain. 11 a dit . . •
- Enfin, vous n'apportez rien? Eh bien, tant
que les honoraires d-ûs n'auront pas été payés, vous
ne pourrez pas assister aux cours. Dites-le de ma
part à votre papa.
Ce fut alors que Rachel Frutiger s'approcha :
- Moi non plus, Madame, dit-elle, je ne vous
apporte rien.
- Comment,. vous, Mademoiselle Frutiger ?
- Non, Madame. Papa vous enverra l'argent
après Noël. Vous venez, les Françaises_?
Dehors, Rachel fut saisie par surprise, adossée
à un arbre, immobilisée.
. l'argent .'
- Tu as fait ça pour nous. T u avais
- Mais non, je vous jure.
Elle se débattit, et son cartable s'ouvrit, et il en
tomba avec des cahiers, une enveloppe qui sonna
en to~chant le pavé. Rachel Frutiger cria : Ah
mon père ! ramassa ses cahiers et son enveloppe,
et sans rien écouter, et sans dire au revoir, elle
partit en courant.
Après la rentrée, l'argent de France n'étan~ pas
venu, et comme il ne fallait pas faire de la pem~à
papa, on fit semblant d'aller aux cours. 0~ partait,
le cartable au dos. On passait une heure a consolider le bonhomme de neige dressé sur la place de
Plainpalais. Mais après, que faire? On n'osait pas

llACHEL FRUTIOER

75 1

se promener dans le centre de la ville, de peur
d'être vues par quelque élève des cours. Un jour
on essaya d'aller, par des rues détournées, jusqu'à
la rue du Rhône, pour y contempler loisir le
Couteau-à-vingt-cinq-lames exposé à une devanture. Mais Pénélope demeurait justement tout
près de la boutique du coutelier. Et après une
longue marche dans les ruelles, le cœur manqua
aux petites Françaises.
On ne pouvait pas non plus rester
Plainpalais : on risquait
tout instant de rencontrer
papa ou maman. Alors on se rabattit sur les
faubourgs, on suivit de longues rues tristes, le
long de l'Arve, ou dans la direction de Carouge.
On se tenait par la: main. La fatigue venait vite.
E~ o_n sentait qu'on était entouré de dangers. On
fa1sa1t des rencontres terrifiantes. Parfois un ouvrier
plein de bière trouvait un équilibre momentané
au milieu de la chaussée. Il se risquait étendre
les b~as~ et, voyant qu'il ne tombait pas, il se
mettait a discourir, d'une voix grave, avec chaleur.
Les_ femmes passaient en détournant les yeux.
Mats les petites Françaises; pour qui c'était une
nouveauté, s'arrêtaient et le regardaient. Alors il
s'adressait à elles directement, menaçait de s'appr~her; et sa voix les suivait longtemps, les
dési~nant à l'attention des passants. Plus loin des
gami~s leur faisaient peur en criant quand elles
passaient près d'eux. D'autres venaient leur parler.

a

a

a

a

�752

LA NOUVE.LLE REVUE FRANÇAIS!

Un d'eux osa même tirer une des nattes blondes,
comme on tire une sonnette. Cela lui valut une
gifle. Moment de triomphe hie~ court: la f~ite
recommença aussitôt ; une retraite sous la neige,
comme la retraite de Russie. La surprise et le
soupçon accompagnaient ces écolières qu'on voyait
dans les rues aux heures où toutes les autres
étaient en classe. Et un soir la bonne dit à
Maman:
- C'est drôle comme ces demoiselles se salissent, depuis quelques jours, à la pe~sion.
.
Maintenant on était habitué à V1Vre des JOurnées sans leçons ni devoirs ; les cours étaient déjà
oubliés ; autre chose avait commencé. Le cartable
qu'on portait sur les épaules n'avait plus de sens,
n'était plus qu'un poids ajouté à la fatigue, une
dérision ajoutée au sentiment d'une déchéanc~
On marchait devant soi sans voir. L'heure restait
la seule pensée nette dans les esprits engourdis:
rentrer à l'heure juste, comme si on revenait de
la pension.
Une fois, au fond d'une impasse, elles découvrirent une espèce de portail, entr'ouvert. Elles
traversèrent une cour entre des bâtiments ahan·
donnés, et se trouvèrent en face d'une porte
immense, à deux battants, qui batllait sur l'ombre.
.
Elles entrèrent. C'était une salle de dimensions
prodigieuses. Une sorte de quai, comme ceu~ des
ports, régnait sur tout le fond. On y montait par

RACHEL FRUTIGER

quelques marches, et à une des extrémités on en
descendait par un plan incliné. On s'y sentait à
l'abri, comme dans une forteresse placée sur une
hauteur, d'où on domine une plaine ou la mer. En
renversant la tête en arrière, on pouvait voir les
poutres et les autres pièces de la charpente, qui
s'entrecroisaient dans l'ombre où tremblaient des
toiles d'araignées. Dès qu'elles osèrent parler tout
haut, les enfants se mirent à explorer le domaine
qu'elles venaient de découvrir ; et elles eurent
peur, parce que, soudain, entre des caisses et des
to~neaux, près_ du sol, elles trouvèrent deux yeux
qw les regardaient fixement. C'était un chat, et il
eut peur à son tour quand elles battirent des
mains.
~Ues mirent longtemps à s'apercevoir qu'il y
avait une petite chambre au-dessus de la porte
d'entrée, et qu'une échelle de meunier partant
d'un bout de quai, conduisait à la porte 'de cette
chambre. Il leur sembla que cette échelle avait été
apportée et dressée là depuis leur entrée dans la
salle, tant elles furent étonnées de ne l'avoir pas
vue plus tôt. Après un moment d'hésitation elles
ne résistèrent pas à l'envie de voir ce qu'il ; avait
~ns cette ch~mbre,_ et elle~ commencèrent à gravir
echelle. Mais le vide, qu elles voyaient entre les
échelons, leur donnait le vertige, et elles avaient
peur, secrètement, de la chambre abandonnée
Elles n'étaient pas arrivées à la moitié de l'échell~

'

�754

•

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

qu'elles s'aperçurent que la. nuit, venait ; ~llct
redescendirent, et coururent Jusqu aux premières
rues de Plainpalais.
Pendant deux jours e11es cherchèrent l'impasse
et la grande porte. C'était un endroit où l'on pouvait se cacher et se reposer; c'était aussi un bel
emplacement pour des jeux de courses oude guerre.
Et cette chambre inconnue, au dessus de la salle,
comme est le ciel au-dessus de la terre ... Le troi-sième jour elles reconnurent l'impasse. Mais Ja,
grande porte était fermée, et elles lurent un
écriteau : A louer; s'adresser... Et elles recommencèrent à marcher à travers les faubourgs. La
neige fondait en boue. Des odeurs écœurantcs;
froides et viles, montaient des tas de balayures el
des ruisseaux, et s'insinuaient en elles. Elles pre,.
saient le pas et ne disaient plus rien. Depuis CODM
bien de mois cette existence durait-elle ? Exacto,.
ment : depuis onze jours.
Au bout desquels Monsieur Sue revint
une fois d'Angleterre. Il lui arrivait de venir ai
sur le Continent ; mais il laissait de lui tant
choses en Angleterre, qu'on sentait bien qu
n'était que de passage ailleurs. M. Sue avait, c
son tailleur de Londres, un mannequin modeli
sur son corps mème ; il avait, chez son b~ttier dl.
Londres, un moulage de chacun de ses pieds ; •
il avait, chez son chapelier de Londres, une chOllll
sans nom, qui était la forme de sa tête. M. Sui

RACHEL FRUTIGER

755

arriva comme il avait dô partir: avec ses cheveux
bien frisés et le jabot de sa chemise bien plissé. Il
s'asseyait, un peu voôté, et croisait ses belles
mains sur ses genoux croisés. Il était timide et
parlait peu. 11 était triste. Mais ce n'était pas
d'~voir été jadis expulsé du Jockey-Club, ni de
voir ses romans aux mains de petits bourgeois
a_vec lesquels il n'avait rien de commun. C'était,
simplement, de vieillir, et de jeter sur le trottoir de Pail Mail une ombre moins svelte
qu'autrefois.
Séparé du monde comme il l'était par son éducation princière et par une politesse dont le secret
~t à jamais perdu, on s'étonnait que M. Sue
s mt~res~t aux petites choses de tous les jours.
Or, 11 vit tout de suite que les enfants étaient
malheureuses ; il les emmena au jardin et leur fit
tout raconter. Le lendemain on revit les petites
Françaises aux Cours des excellents Pasteurs.
_Enfance propre et blanche, aux cheveux bien
peignés,. petits.pieds nus dans les sandales, douceur
genevoise, petites âmes toutes parfumées des vertus_ évangéliques, souvent j'ai pensé à vous en
feu1ll~tant la Sainte-Bible de ma Mère et son
recueil des Cantiques, dans la reliure noire desquels est !mprimée la croix fédérale. Souvent j'ai
songé à dire de vous ce que je viens d'écrire. Je
suppo
" votre vie
• la plus profonde les Can.
se qua
tiques et leur triste musique se mêlèrent secrète-

�6

LA NOUVELLE REVUE FRANÇ

757

7ment.
5 R ac hel Frutiger, qui aimiez
vout
. l'amour,
d
•
deviez préférer celui qui chante s1 ten rement.

'Plus près, mo11 Dieu, plus près •.•
Mais le plus beau Je to~s les cantiques, c'est
qui a ce vers pour refram :

ccl

PARSIFAL

Reste avec nous, Set;uneur
o
, resre avec nous.
VALERY LARBAUD.

Le propre des grandes ccuvres et le signe de leur autoritt, c'est de nous obliger à les considérer sous un jour
particulier, de suspendre, pour ainsi dire, à leur endroit
les questions de principe. Même si l'on y trouve à reprendre, c'est avec elles seules qu'il faut s'en expliquer,
et non pas a\'ec )'Esthétique. Nous voilà donc tout naturellement placés en tête à tête avec Parnfal, oubliant le
brouhaha des marchands de valeurs, qui pour un instant
s'est Bevé autour de sa sereine immortalité et dont
M. Blanche nous a donné l'écho.

Parsifal est un chef-d'ccuvre : la mode seule peut en
faire douter. Mais il reste à déterminer de quelle espèce ?
Wagner - c'est une chO)e que Parsifal justement met
en lumière - n'est pas avant tout un musicien dramatique. Je veux dire qu'il ne s'entend pas particulièrement à
exprimer les brièvetés de l'action et la consommation des
événements, ni à peindre la rencontre, la dispute, la
mutuelle réplique des sentiments. Sans doute, dans son
œune immense on découvrirait plus d'une scène dont le
mouvement emporte l'auditeur, plus d'un dialogue ou les
PfflOnnages se répondent avec la plus frappante justesse.
Mais dans l'ensemble - il faut le reconnaître - c'est à
quoi Wagner a prétendu exceller qu'il se trouve avoir

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

le moins réussi ; et c'est justement l'instrument qu'il
a forgé pour servir son dessein qui s'est retourné
contre lui et l'a fait échouer. En effet il n'a inventé la
continuité musicale que pour se rapprocher le plus possible de la vraisemblance dramatique. Il pensait qu'il était
contre nature d'enfermer un sentiment dans un air, que
c'était le priver de son initiative, de sa liberté, paralyser
son développement. Toutes ses innovations techniques
ont tendu vers une expression aussi souple, aussi suivie
que possible des péripéties tant intérieures qu'extérieures.
Mais lorsqu'il s'est trouvé aux prises avec les changements de l'âme, avec ses volte-faces, ou plutôt lorsqu'il lui
a fallu passer brusquement d'une âme à l'autre, atteindre
en un éclair le sentiment opposé à celui qu'il venait
d'énoncer - ce qui est l'essence de la contestation dramatique - il a senti une résistance, quelque chose qui
l'empêchait d'aller assez vite, quelque chose à bri;er ; des
mains étroites et stlres le tenaient auxquelles il etlt fallu
échapper sur le champ ; il s'est vu empêtré dans la continuité même de sa musique. Rien de plus curieux que de
l'épier quand il aborde un dialogue ; à mesure que le
mouvement se précipite, que les répliques se rapprochent,
son malaise devient de plus en plus sensible; tout furieux,
il se débat ·contre quel(!·1e chost; d'invisible qui n'est rien
d'autre que la suite et la conséquence qu'il à lui-m!me
établies. Il s'en tire en rompant brusquement avec elles,
en bousculant tout ce qu'il a si merveilleusement ména~
jusque-là. Il s'en prend aux voix, les secoue frénétiquement, les disloque, les pousse à des éclats inharmonieux.
La plupart des dialogues de Wagner sont beaucoup plus
-agités que les sentiments qu'ils expriment; ils ont quelque

PARSIFAL

759

chose de spasmodique ; ils sont faits de cris de
travaillés par l'exces et par I d,
colere,
,. 1 .
a emesure. II peut
.
qu I s soient admirables lorsque l
.
arriver
.
,
e
SUJet
corn
d
Trutan, est justement l'exces et I dé '
me ans
1
•
a
mesure (Q · d
p us pmgnant que les hurlement . fi
. . uo1 e
d'Isold
s m ormes de T nstan et
e au moment de leur rencontre d d
.
Mais ils peu Vent être aussi tres froidsu e~1e~e acte ,r&gt;
pauvres. (Exemple : une
d
. , tres vides, tres
·1
gran e partie de la se'
d
deuxu:me
acte ,entre Kundry et P ars11a
·r. 1 ) L
. ene ué
.
a
vraie
de W agner est dans 1
pauvret
es moments de dram M"
l' orchestre y prend souvent
.
.
e.
cme
d'embarrassé (Que l'
Je ne sais quoi de sec et
.
..
on songe par constraste aux
d'
gtcux souLgnements du d'ia1ogue dans Boris
pro
d •Pt/lias !) Le musicien est
et ans
.
comme arraché à
élé
t1 respire mal . 1 ffc
.
son
ment ·
'
' 1 su oque et fait des geste
. '
L heureux et fécond d'
,
.
s convulsifs.
s est interrompu . il n'y a
Plus a• entendre que laiscours
rage d
é
'
de stérilité.
e ce g ant brutal, en mal
. .
. Si Wagner n'est pas pnnc1palement
un én' d
tique, ou donc est son é . ?
.
g_ ie ramachef-d'œuvre ?
P g_ me . En quoi Parsifal est-il un
· arm1 toutes l
· ·
•
·
(lue M BI
h
. .
es opimons inconsidérées
,
· anc e a recueillies
scandaleuse ue 1
. . , aucune ne me paraît plus
de couper le rôl
. d
Gurnemanz q Il at propos1t1on
d
e e11t1er e
· es e tous le l fi . ·
sans doute ce
.l .
p us ourn1 en récits ; c'est
qui u1 vaut d'être
·
superficielle M .
proscrit par une critique
.
. ais comment ne voit-on
est Justement l'h
d , .
pas que Wagner
omme u rec1t? C ·
hasard que les ex . .
. ro1t-on que ce soit par
pos1t1ons de ses d
.
compliquées si 1
..
rames sont tou1ours si
héros si souv,ent o::gues et s1 belles ? par hasard que ses
s rnterrompe t d' ·
passé, pour " ra
. " n
agir pour se rappeler Je
mentevo1r leurs exploits ou leurs mal...-

�1.A

CUVELLE REVUE FRANÇAIS!!

760

' . besoin de la forme
? Au fond Wagner n avait
.
heurs . .
d
des
occasions
de
récit
.
pour se onner
dramatique que
t de récit . il importe
bien sur ce mo
'
d
Enten ons-nous
r. .
ous ne voulons
,.
rête à aucune con1us1on. qu il . ne p w agner exceIl e dans la musique à programme;
d
pas ire que
à l' d.tI ur . ses développements
· ·
rendre
au e '
il ne sait nen app
. .
aucun accident, aucune
ne description,
ne comportent aucu
sans cesse dans le poemes
me on en trouve
h (
catastrop e corn
.
K koff par exemple). Avec
.
de R1m ky- orsa
symphoniques
, .
• à se deman dcr s1. c'est bien la princesse
lui, on na Jamais
.
violons, si c'est bien le
.
. de mourir aux
1
qui est en train
.
C'est coujours de a
.f .
frage aux cmvres.
navire qui ait nau
' ll s'oppose à la musique
musique pure, au sens ou e e
pittoresque.
alement de comprendre que Wagner
Il faut se garder ég
. ' d nt le po ède par exemple
de
d écit à la mamere o
a le don u _r '
, d.
l don de faire un conte,
c
est-a1re
e
r.
•
gsk
Moussor ,,
1
s et les choses, de iatre
.
édiatement es cre
susciter 1mm
comme feraient les per' ·
parler 1es sons
s'élever, s agiter,
R' de moins direct que
.
ts eux-même . ien
sonnages v1van
Eli est presque toujours comme
.
de Wagner.
e
Il 'est
la musique
à I' b·et qu'elle signifie ; e e n
transposée par rapport
o ~
. lie le représente. Le
.
b. t lui-même, mais e
jamais cet o 1e . l hè e distinct du personnage et
.
' t dire e t m
W
leit-mot,v, ce - dà
besoin profond de
agner,
le symbolisant, correspon
u~
.
dans cette idée, à
- le même peut-être qui s expnme
, s du héros
.
.
ns cesse dans ses poeme '
.
laquelle il revient sa .
h é d
qui vient faire
. .
u1 e t c arg
e ... ,
q ui a une m1ss10n, q
d
C'est sans doute
t à la place e .. ·
quelque chose pou~ e.
W aoner a plu tellement
o
par ce caractère indirect que
aux symbolistes.

e

a

PAJlSIFAL

Pourtant il est bien le mus1c1cn du récit, et vo1c1,

me scmble-t-il, en quel sens : étant donné un certain
nombre de faits, de personnages, de sentiments connus de
l'auditeur, il excelle à les lui présenter à nouveau dans
l'ordre de la plus grande émotion. Si son œuvre a suscité
tant de commentaires et de guides, c'est qu'elle demande
essentiellement à être connue à l'avance ; il importe que,
meme à la première audition, on ait l'impre ion de la
nentendre et que notre seule attente en fa~e d'elle oit
de savoir comment "tout ça" va bien pouvoir nous être
raconté. Car le génie de Wagner, plut6t que d'instruire,
c'est d'introduire ce que l'on sait déjà ; sa musique est
une perpétuelle amenée. Sans doute il est un inventeur
tout-puissant de mélodies. Mais encore mieux qu'à le
trouver, il s'entend à leur préparer l'avenement le plus
juste, le plus frappant. Il les retient jusqu'au moment où
leur sens U'entends leur sens musical, le rapport de leur
notes composantes aux notes précédentes) est devenu si
fort, si séduisant, si propice aux larmes qu'il ne leur reste
plus qu'à paraître ; il attend pour les pousser dan
l'orchestre le point de leur extrême urgence. Tous se

effets sont de croissance, de progre ive nourriture et
d'«latement au moment le plus lourd, le plus saturé.

Nous avons constaté tout à l'heure qu'il lui était
impossible de rien exprimer directement : tout dans sa
musique est un peu tardif; tout a l'air de se succéder à
soi-même ; le sentiment n'est pas énoncé au moment de
son apparition; le thème qui le signifie est un peu plus loin.
Mais nous voyons maintenant ce qu'il y a de positif dans
cette apparente impuissance. Si le theme est ainsi reculé,
c'est parce qu'il ne doit fixer le sentiment qu'au moment
2

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAJSI

7~'2

. . s,étant arraché au trouble de la naissan~e, ayant
ou celw-c1,
.
'étant rassemblé lui-même,
é toutes ses raisons et s
1
retrouv
. s1gm
. ïication , son poids le p .us
.
lus parfaite
atteint sa p
~
ersonnalité la plus noume.
décisif, le plus entrainant, sadp
la plénitude de la désid Wagner est ans ·
.
bl .
Le su 1me e
dire
.
S rythine est lent, parce qu'il ne peut rien
. ,
gnauon.
. on·
létement préparé la place .' plus 1I s atsans lut avoir comp
• l'é 'd nce de ce qu'il manifeste.
ffi t lus s'accroit vt e
.
tarde en_c e 'p
'
1 . ue nouvelle, purement mus1I1 est l'mventeur d une ogiq
doute les
.
· profondes que sans
cale, et dont les lots sont St
. t les démêler. li faut
.
êmes ne saura1en
techniciens eux-m
c
d
vec son système apparent
.
der de la con1on re a
. ~
bien se gar
théories sur le leit-motiv ; appltqu
et avoué et avec se~ .
'
nt J·amais donné qu'une
theones n eusse
. .
à la lettre, ces
.
Il l' même dont ses d1S(1.
t
et
facoce
ce
ea
bs
musique a trat e
'
d'exemples. Mais chez
nt offert que trop
'
ples ne nous o
.
d' 'mparfaites formules d une
11
'étaient que 1
Wagner e es n. . é
. onduisait secrètement son
'1
t mn c et qui c
science qu t ava1
d langage plus irréfutable que
. . .
Il n'est pas e
b'
msp1rat1on.
.
. 1 d'un raisonnement ,en
.
, t l'éqmvalent mus1ca
le sien ; c es
éd .
forme, disposé en colonne
'bl
é T t le passé r u1t en
men . ou
. arfaitement que poss1 e
h • t combler aussi P
.
pour enva tr e
la mémoire contenatt
retour de tout ce que
'à
le présent; un
.
é, dans un ordr e s1• serré qu'il ne reste qu
à l'état .d,spersWagner cons1'dè re l'histoire qu'il raconte
être vaincu.
c d ·1 ne cherche pas à la retnsenal . au ion t
comme un
. ' • et avec les matériaux qu'il y trouve,
. 1ar pmse
cer; mais , y
'd'énorme cortège qui s'avance vers
il reforme une sorte d
d passage nous occupe et
l e nous eman e
'
.
nous, nous sa u ,
b'
J. e lui préfère Truta",
En ce sen ' ien que
nous submerge.
1 hef-d'œuvre de Wagner,
Parsifal est sans doute e c

PA.RSJFAL

je veux dire l'œuvre où son génie trouve son emploi
Je pJus plein, le plus complet. Ce n'est point un drame,
mais d'un bout à l'autre une immense et impérieuse
salutation musicale. Et, comme par chaque vague le
mouvement d'ensemble de la mer, le rythme en est donné
par la révérence inflexible que dessine chacun des thèmes
de l'ouvrage.
Nous comprenons maintenant le véritable sens de

la continuité wagnérienne. J'imagine assez bien quel
dut être jadis l'étonnement de Debussy en face de Wagner:
il voyait l'inventeur de la continuité musicale négliger de
s'en servir pour la seule fin qui lui semblât, a lui, naturelle:
l'expression dramatique. Que l'on songe à l'impatience
que devaient donner à quelqu'un qui déjà sentait en lui
l'admirable "parlé ", tout immédiat et erré, de P1ll!a1,
les phrases toujours difficiles, toujours lointaines et
inappliquées de la déclamation wagnérienne. Et n'est-il
pas bizarre en effet de voir combien Wagner, ce grand
tenant de la conséquence, a peu respecté les échelJes de la
voix, les passages et les enchatnements mélodiques, tout
cc qui fait l'accent ? Mais il faut se rendre compte qu'il
ne cherchait pas l'accent. Sa continuité est surtout orchestrale ; et elle n'a d'autre fin que de lui laisser la
faculté de choisir lui-même le moment de ses introductions et de lui réserver tous les soins qu'elles nécessitent.
Un air est une forme fixe, qui détermine à l'avance
les endroits où pourront se produire des entrées et la
manière dont elles se produiront ; il rend inutile la
préparation de ces entrées, puisqu'il les implique et les
justifie par lui-même. C'est ce que Wagner n'a pu
accepter. Il a voulu être tout seul avec ses thèmes, avoir

�PARSIFAL

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

seul le devnir et le plaisir de leur donner naissance, de les
amener, de les greffer sur son orchestre. - Ils sont tous
en contact immédiat les uns avec les autres ; pas de
charpente entre eux ; ils forment eux-mêmes, par leur
seule foule, la masse où ils sont compris; ils n'ont de position que relative et ne prennent leur élan que les uns sur
les autres. Aussi sont-ils dans une perpétuelle préparation
mutuelle. Comme l'acier en fusion découvre peu à peu en
bouillonnant chaque partie de son cœur éblouissant, l'orchestre s'entr'ouvre pour révéler tour tour chacun d'eux;
il le dissimule aussi longtemps qu'il en est besoin, il le
porte et le nourrit, et, quand le moment est venu, étant
tout plastique et sans résistance, il ne retarde pas d'un
instant son apparition. C'est uniquement pour obtenir
cette lenteur de la gestation et cette promptitude dans la
production des themes que Wagner les a versés tous
ensemble et a répudié les formes fixes par quoi tous leurs

a

mouvements eussent été prescrits.
Toutes les critiques que l'on peut adresser Wagner,
tombent, sit6t qu'on a compris qu'il n'est pas d'abord un
musicien dramatique. Ainsi, lorsqu'on lui reproche son
déchaînement et son paroxysme, la surabondance de sa
pite, l'exagération de ses moyens, on veut dire qu'il y a
une disproportion entre ceux-ci et l'effet dramatique qu'il
en obtient. Mais si l'on cesse d'admettre qu'il a cherché un
effet dramatique, sil' on consent à le considérer simplement
comme le musicien de la désignation, ;i.u contraire on ne
pourra manquer d'être frappé par son économie. Économie
au double sens du mot : nous avons déjà insisté sur sa
profonde science de la disposition ; mais la justesse de
cette disposition produit du même coup je ne sais quelle

a

765

sublime maigreur, quelle discrétion dans l'utilisation des
themes,
tout classique des m
. d'1cat1ons
.
'1
·quel raffinement
.
qu I est· impossible
de ne pas sentir• L e gout
,,.. de W agner
•
est
aussi mcontestable que son
.
ü
l'orchestre de nos m . .
mauvais go t. Aupres de
us1c1ens contemporains d
là
m~mes
· é d
, e ceuxqui
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ent
réagir
contre
la
h
ri
b"
,
sure arge wagnéenne, corn ien 1orchestre du maître all
d
encombré ! On a parlé de Ri char d. Strausseman
peu
commeestd'un
sorte de Wagner multiplié par IO. ce qui
.
adm tt
l
•
revenait a
e re que a - superposition des themes était l'essence
m~me de . Wagner. Il n'y a pas d' erreur plus flagrante
1
S
trauss,
. d d om de
. l'amplifier' n'a fait que prend re le contre-•
•
W agner n'a
.pie . u hvéntable dessein de son maitre.
Jamais c erché l'amoncellement pour lui mA
·1
s'est jamai
éd
.
- eme ; 1 ne
s. propos e faire marcher ensemble le lus d
choses possible ; il savait bien
p
e
n'avaient d'. té ê
que ces accumulations
. m r t que pour le lecteur de la partition et
ne pouvaient amuser que l'intell"
0
.
.
de capti~er notre Ame entiere. Tou~g:~c:~em:s l~o~!Vatt
contact
immédiat, il est vrai ' nous l' avons d'1t ; mais
. en
n'est
ce
'
pas pour se monter mutuellement sur le d . .
s écraser les uns le
·•
os nt pour
chac
.
s autres ; c est au contraire pour que
. _un p_msse se dégager à son tour avec le maximum d
s1gmficat1on,
. e
no
ffr l ainsi que nous l'avons exp 1·iqué· - Parsifal
Tus o e e plus bel exempîe de l'économie wagnérienne
out y est étroit et indispensable précis nu é J. •
urgent. C'est un
.
'
,
, s vcre,
' é.
corps g1issant et parfait l'athlete d
I asc t1sme.
&gt;
e

~

Il nous reste à, examiner
·
le caractere religieux de
Parsifal
, ou plutôt a chercher par quelles raisons Wagner

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

a été conduit à écrire un tel ouvrage. Car une chose est
bien certaine : c'est que ce n'est pas un ouvrage religieux. La religion est d'abord une certaine humilité
du cœur ou tout au moins de l'intelligence, un certain
manque, un certain besoin, - de la faim et de la soif. Sans
doute il n'y a religion que si ces appétits sont comblés, et
par une doctrine très précise et très définie ; mais il faut
qu'ils préexistent. Or ils font complétement défaut dans
Parsifal. L'âme orgueilleuse de Wagner, jusque dans
sa vieillesse, reste pleine ; elle n'a reçu aucune fêlure ; les
échecs les humiliations n'ont fait que la nourrir et la
hausser' ; ils n'ont pas été jusqu'a lui apprendre a se sentir
dépendante et à demander. Jamais homme ne fut moins
habile à la prière que Wagner. ·
Pourquoi donc a-t-il voulu écrire une œuvre religieuse ? Il semble que ce soit pour des raisons purement
techniques. L'objet le plus naturel de sa manière, telle
que nous l'avons définie, n'est-il pas en effetla solennité?
La solennité, c'est la transposition : un événement ordinaire est supprimé, confisqué au profit de sa représentation; on l'élargit, on le ~alentit, on le décompose en
plusieurs temps; on y introduit de l'espace ; on ne
l'exprime qu'avec un certain retard intentionnel et délibéré sur lui-même. Tout devient préparation, attente ;
les avènements ne se font qu'en pleine maturité. C'est
le règne de l'indirect et du second mouvement. Voilà justement pour Wagner la matière privilégiée.
Déja il avait exprimé la solennité héroîquc dans l' Ânnta",
la solennité bourgeoise dans les M aùres Chanteurs, la
solennité de l'amour dans Tristan. Il lui restait à chanter
la solennité religieuse, - la plus élevée, la plus parfaite,

PARSIFAL

la pl~s frappa_n~e. C'est pourquoi il écrivit Parsifal.
Mais en cho1s1ssant un tel sujet, peut-être obéissait-il

en même temps a une ruse de son génie. Tout artiste a
dans sa carrière une grande épreuve à surmonter : c'est
la disparition, qui se produit t6t ou tard, mais inévitablement, de sa sensualité ; la plupart du temps il ne réussit
pas à Y. survivre ; tout ce qu'il crée ensuite naît flétri.
Quelque~ uns seulement en réchappent, que l'élan de
leur géme et la culture qu'ils n'ont cessé de faire de
leurs vertus proprement intellectuelles emportent audelà de ce passage dangereux. Ceux-là produisent souvent leurs chefs-d'œuvre en pleine vieillesse. Ce ne
peut pourtant pas être sans prendre avec eux-mêmes
certaines précautions, sans biaiser un peu avec leurs
dons. - Sans doute Wagner conçut assez t6t l'idée
d'un drame religieux. Mais qu'il y soit revenu dans ses
dernières_années de préférence a maints autres projets qui
se pressaient dans son esprit, cela ne veut-il point dire
qu'il ~ tr~u_vait quelque chose de spécialement approprié
aux d1spos1t1ons créatrices où il se sentait alors ? Et
en effet il semble bien qu'il ait reconnu - sans doute
inconsciemment - dans Parsifal un sujet qui lui demandait aussi peu que possible de cette sensualité qu'il avait
presque toute perdue, un ordre de séduction ou il ne lui
faudrait ~éplo~er que les grâces abstraites et épurées qui
seules lui restaient. Je ne dis pas que l'œuvre trahisse le
moi~s du monde la décrépitude. Mais justement sa force
consiste en ce qu'elle a su ne la point trahir ; elle est
tempérée de sagesse et de cette sorte de calcul infiniment
sub~il et profond, qui est comme la fleur :uprême du
génie. Calcul perspicace dans l'occasion. Car n'est-il pas

�LA NOUVELLE RE-VUE FRANÇAIS!

remarquable qu'en écoutant Parsifai, on ne sache jamais
si le dépouillement si sensible de cette œuvre par rapport
aùx précédentes est positif ou négatif, c'est-à-dire s'il a
été simplement imposé au musicien par le sujet choisi,
ou si peut-être il n'est pas l'effet de cet affaiblissement
des sens, par quoi l'esprit créateur, à son instant dernier,
devient pareil à un sommet découronné par les eaux ?
Quelles que soient les raisons qui aient poussé Wagner
à · écrire Parsifal, il est certain en tous cas qu'elles ne
provenaient pas d'un mouvement mystique de son âme.
Aussi la solennité de l'œuvre demeure-t-elle tout extérieure. La véritable solennité religieuse n'est pas ici, mais
dans Bach, dans Moussorgski, dans César Franck. On ne
dira jamais assez combien Franck doit à Wagner, et surtout à Parsifal, au point de vue technique. (Tous ses
thèmes sont contenus en puissance dans le seul thème du
Yendredi-Saint.) Mais il y a une chose que Franck a
ajoutée à Wagner: c'est le sentiment religieux. - Parsifal est l'œuvre la plus contradictoire en principe qui se
soit jamais vue. Sous un certain rapport en effet elle est
purement formelle, vide du sujet même qu'elle se propose
de traiter, radicalement ignorante des sentiments qu'elle
prétend mettre en jeu ; tout semble la condamner à n'être
qu'un froid exercice. Pourtant elle existe, elle vit, elle
palpite ; elle a même une formidable réalité. Combien
d'œuvres plus sincères auprès d'elle paraîtraient pâles et
factices ! Cette réussite contre nature nous fait apercevoir
un trait du génie de Wagner qui n'est pas le moins
étonnant : la prodigieuse efficace de la yolonté chez lui.
Tout ce qu'il entreprend pour de bon, il le réalise; pareil
aux héros et aux demi-dieux qu'il a chantés, il maîtrise

PAR.SIFAL

l'impossible et le réduit en servitude. Il n'a pas besoin de
cette espèce d'humanité préalable de la matière dont certains grands créateurs n'ont pas pu se passer. On dirait
qu'il fait exprès de s'attaquer aux sujets les plus faux, les
plus conceptuels, pour montrer que rien ne saurait résister
à son pouvoir de matérialisation. Wagner réunit en lui
les caractères extrêmes du génie allemand. D'une part il
est plein de rhes ; l'imagination en lui est molle, féconde
et indéfinie, comme il arrive toujours quand elle est
inspirée par le sentiment ; il n'est rien de si nuageux et
de si artificiel qu'il ne puisse aller concevoir. Mais d'autre
part, pour servir ces divagations, il a une force indomptable, cette longueur de vue, cette patience inflexible,
cette science des réalités qùi fait les grands hommes
d'état. Je ne pense pas être le premier à le comparer à
Bismarck. Parsifal, c'est une province annexée. Et celle-làdu moins ne boùgera plus. Car elle est tenue par quelque
chose de plus fort qu'une forte administration. Wagner en
effet a réussi ce que les Allemands n'ont pas su faire en
Alsace : à sa captive il a insufflé son ftme. Parsifai a beau
être complétement privé de la religion qu'il déclare et
magnifie : quelque chose est au centre de l'œuvre qui
l' .
,
amme. Une dose aussi formidable de pouvoir créateur
que celle qu'y a dépensée Wagner, laisse d'autres traces
que la perfection toute formelle des contours ; une sorte
d~ noya~ obscur est demeuré au plein milieu, mysténeux résidu de la déflagration du génie, produit immédiat
et sans nom de sa toute-puissance, lambeau de l'âme
d_ure et munificente, despotique ,et sentimentale, chiménque et positive de ce grand démiurge.
JACQUES RIVIÈRE.

�JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

770

77I

l'air d'avoir avalé leur canne. Quelques jours de gros

JOURNAL DE VOYAGE
(CANADA)

San Francisco. Pendredi 3 janvier.
Je suis ici depuis lundi, attendant le départ du steamer
" Moana" qui doit me conduire à Tahiti. Je profite de
ces quelques jours pour revoir les notes prises durant mon
voyage, avant que de nouveaux souvenirs ne fassent
oublier ceux que je laisse derrière moi.
En juin 1912, j'ai quitté Paris pour le Canada, avec
l'idée de m'y occuper d'agriculture ou plutôt d'élevage.
J'espérais rencontrer là-bas une jeune fille ayant _les
mêmes gotits que moi et lui proposer de nous associer.
Nous aurions commencé notre ranch modestement, avec
quelques bœufs, puis l'aurions agrandi. C'était un rêve
naturellement.
Partie sur l' "Empress of lreland ", de la ligne du
Canadian Pacifie (C. P. R.), peu de temps après la cata-strophe du "Titanic". Dans ma cabine une vi~ille_ dame
nerveuse m'envoie la nuit sur le pont pour voir st nous
sommes menacés par un iceberg. Près du Cap Race,
arrêt de dix-huit heures à cause du brouillard, coups de
sirène toutes les deux minutes. C'est sinistre.
Mes compagnons de voyage ne sont pas très amusants.
Tandis qu'en troisième classe les émigrants dansent eJ
organisent des jeux, les passagers de première ont tous

temps, le mal de mer les ont un peu apprivoisés ; sur le
pont on cause avec ses voisins de fauteuil.
Le sixième jour après avoir quitté Liverpool, nous
arrivons, à l'heure du coucher du soleil, à Rimouski sur le
Saint-Laurent. Ici se fait la visite douanière. Les rives de
ce beau fleuve m'ont un peu déçue. On me dit qu'il faut
les voir en automne quand le feuillage des érables est
d'un rouge ardent.

Qulbec, 8 juin.
Procession dans les rues en l'honneur de la Fête-Dieu.

Les Canadiens français que je vois ont quelque chose
d'aigu, d'indien, dans le regard ; leur langage d'un autre

siecle est difficile à comprendre. Les maisons à pignon et
poutres apparentes me font penser à la Normandie.
Québec est vieux, beau et fort sale. Une lettre de

Mme B., femme du Consul général de France au Canada,
ne m'ayant pas été remise à temps par le Commissaire de

l' "Empress of Ireland ", je manque le rendez-vous
qu'elle me donnait en vue d'un voyage à Terre-Neuve.
Partie pour Montréal; de là pour Toronto. Je traverse

le lac Ontario et passe une journée spleenétique au
Niagara, parmi une foule de touristes américains. Les
chutes sont plus impressionnantes encore que je ne l'avais
pensé, mais la réclame bruyante qui les entoure attriste
malgré tout.
Retour à Toronto, puis voyage de trois jours sur les
grands lacs pour aller à Fort William, et de là à Winnipeg. Sur le lac Huron, une infinité d'îlôts boisés ; on
regrette le temps des Indiens et des pirogues. Deux bonnes

�772

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

sœurs rencontrées à bord proposent de m'engager pour
enseigner le français dans leur école. Je fais de nombreux
tours de pont, habitude prise sur le bateau anglais. J'ai le
champ libre, les Américains n'aimant guère la marche.
On a peine à comprendre qu'en deux ou trois générations, le Anglais a~ longue figures fines puissent se
transformer en des gens aux pommettes saillantes, aux
fortes mkhoires, aux épaules carrées. Leur tenue aUS1Î
n'a plus rien de britannique. Les Canadiens ont les
vêtement trop grand , à la mode américaine ; leun
cheveux rasés sur la nuque m'ont fait croire, les premiers
jours, qu'ils portaient tous perruque. Les chaussures de
foot ball, jaune canard, ont la vogue. C'est peut-être
confortable, mai pas élégant. Un chapeau de forme œuf
poché couronne l'édifice. Le femmes que je vois en
bateau et dans les trains me parai ent en général peu
intéressante et assez frivoles, mais j'ai peine à les juger,
les connais ant si superficiellement.
A Fort William, mauvaise correspondance. Je passe
dix heures dan la salle d'attente, par la pluie, à amuser
les enfant , compagnons de misère, dont le père à type
de clown, me dit tenir à Vancouver un hôtel à l'enseigne
de " La Balançoire. "
Trajet ans intérêt jusqu'à Winnipeg, pays pauvre, un
fouillis de rochers sans grandeur et d'arbres rabougris.
J'apprécie les charmes du Pullmann car. Autour d'un
couloir central, longues rangées de couchettes superposœs
deux par deux. J'admire l'adresse du grand nègre qui fait
le service. En quelques minutes, il tran forme le compartiment de jour en compartiment de nuit. Stupéfaction, le
matin, - j'étais dans la couchette de dessous - en sentant

':1:.AL DE VOYAGE (CANADA)

773

pie-~s se p~er à côté de moi, suivis peu après par la
sou~e d un petit curé français,fort sale, qui s'était trompé
~ étai~ descendu par l'intérieur du rideau vert au lieu de
1extérieur. Au wagon-restaurant mon vis-à-vis un Anglais
qui a beaucoup voyagé, me parle de Paris et des Français.
Il l_cs a trouvés pas hy~crites. C'est une qualité négative,
mais pourtant un~ qualité, et ce jugement me fait plaisir.
A~êt de deux Jours à Winnipeg, capitale du Manitoba,
provmce du blé par excellence. Winnipeg est une ville
toute neuve, géométriquement dessinée. Les rues sont
larges, il y s~~e le plus souvent un vent désagréable.
Je trouve qu 1c1 on se réconcilie très bien avec l'architecture des husintss blocks, et les quelques petits gratte-ciels
que j'ai vus jusqu'à présent ne m'ont pas horrifiée.
Départ pour Calgary. Assise dans l'ohstruation car
dcr~ier compartiment du train, terminé par une terr~
à ciel ouvert, je vois très bien le pays traversé. La saison
est e~ retard, et le blé sort à peine de terre. Les champs
sont immenses: le sol de couleur brun-rouge, le plus riche
du Canada. C est la plaine à perte de vue, pas un arbre.
Apres le Manitoba vient le Saskatchewan, pays en partie
de blé, en partie aussi de pâturages. Entre Maple-Creek
et Medicine Hat, ce grand paysage vallonné à l'herbe
rase, où paissent des troupeaux de bœufs et de chevaux
me donne l'illusion d'un pâturage alpestre immense. Pa:
la couleur générale et la qualité de l'herbe, on se croirait
trans~rté dans cette région intermédiaire entre les forêts
de sapms et la neige.
. ~ar ci, par là, le train passe en vue d'une réserve

indienne: qudques tentes pointues groupées dans la plaine

De temps en temps nous voyons galoper un cow-boy:

�774

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Indien ou Blanc. Des deux ct&gt;tés de la voie, d'innombrables petites bêtes, de la famille des fouines,sortent de
leur trou et nous font des révérences.
Nous traversons des baraquements de pionniers formés
de cubes en bois peints en couleurs tendres. La premiere
Mtisse est naturellement celle du real estate man, spéculateur en terrains. Une table, une chaise, une machine
à écrire, voilà tout son mobilier, facilement transportable.
En bien des endroits de l'Ouest, l'indiscrétion de ces
individus, arrêtant les passants dans les rues pour leur
proposer une affaire, est devenue si insupportable, que la
police a dü intervenir. Du train, je lis sur une de ces
baraques, écrit en grosses lettres : "The man who sells
the Earth" (l'homme qui vend l'Univers). Avec la petite
maison du real estate man, celle du forgeron et le bar
forment le commencement d'une future grande cité.
Du Saskatchewan nous passons dans l' Alberta : toujours
la Prairie. Dans cette province, le gouvernement favorise
une agriculture mixte : cultures variées et élevage. Le
C. P. R. a installé partout des fermes toutes préparées;
le pionnier, à l'arrivée, trouve la maison construite et les
semailles faites.
En traversant l'Atlantique j'avais fait la connaissance
d'un jeune Écossais Mr. Mac Phearson. Il pilotait une
cinquantaine de fermiers qui allaient s'installer avec leurs
familles sur des terres du duc d' Aberdeen. Celui-ci a des
méthodes de colonisation analogues à celles du C. P. R.
A Calgary je revois Mr. Mac Phearson, auquel j'avais
fait part de mes projets. Il me donne une lettre d'introduction pour une dame anglaise fixée dans le Dominion
depuis dix-huit mois. Elle exploite elle-même une de ces

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

775

fermes du C. P. R. Tout ce qu'on me dit de Miss Ma
de son espnt
. d' entrepnse
· et de son originalité me donne
h
très envie de. la connaître. Un matin, je quitte Calgary
pour Sedgew1ck, dans la direction du nord. C'est un
voyage de douze heures, la correspondance étant mauvaise.
Je pars avec l'espoir que Miss May aura une petite
place_ pou: m~i sur son ranch. Ce n'est st'.lrement pas le
~vail .~u1 doit ma~quer chez elle et je suis impatiente de
f.&amp;1re n importe quoi. Tout le monde travaille au Canada
et les touristes ne s'y sentent vraiment pas à leur pl ace.
Qui sait si Miss May ne serait pas justement une personne avec laquelle je pourrais m'associer? De toute façon
avant •de m'installer pour mon compte, il me faut bie~
connaitre le pays et ses conditions de vie.
Arrivée à Sedgewick, petit groupement de baraques
carrées toutes neuves. Il a fait terriblement chaud dans
les tr~ins tout le jour. Je loge à l'h6tel "des Pionniers",
endroit amusant et bien nommé. Ici on a tout à fait des
sensations de Far West.
Le lendemain matin départ de bonne heure dans le
" n~
. " d'un_ fiermier
· qm· conduit à travers champs pendant
plu~1eurs milles. De distance en distance nous voyons une
petite ferme du C. P. R., maisonnette d'un étage, domin_ée par le moulinet qui fait monter l'eau. C'est la Praine a perte de vue, plantée de ci de là d'un bouquet d'ar~res _rabougris. Mon conducteur, un Américain à figure
•~telhgente, me parle des avantages de la combinaison de
1Elc~age avec la culture. Il me raconte les déboires d'une
ferm,ere des environs, qui l'année, derniere ayant semé
tou_t son domaine en lin, a perdu toute sa ré;olte. En vrai
business man, il essaye de me vendre un terrain. Après une

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

heure de course dans ce véhicule cabotant, j'aperçois
devant une ferme un drôle de petit être aux cheveux
rasés, vêtu d'une blouse et d'un pantalon de toile, un brdlegueule entre les dents : "C'est Miss May", dit l' Américain. Je saute de voiture et me présente. Une lettre de
Mr. Mac Phearson lui a déjà fait prévoir ma visite. Je suis
bien obligée de croire que le drôle de petit être est Miss
May, mais vraiment elle a tout à fait l'air d'un homme,
et même d'un nègre, tant sa figure est noire. Accueil bon
garçon ; Miss May me gardera pour la journée, regrette
de ne pouvoir me loger attendant des visites. Vite elle
reprend sa fourche, après m'avoir présentée à Jack, jeune
fille de dix-huit ans, son sosie en plus jeune et plus jol~
et à Miss S. qui s'occupe du ménage.
Je m'empare d'une deuxième fourche et j'aide Miss
May à changer la litière des chevaux et des vaches. P •
le reste de la matinée avec Jack à traire, écrémer, faire
différents travaux autour de la maison. Tout en travaillant Jack me raconte que son père est officier au Transvaal. Elle a toujours aimé l'agriculture, les bêtes. Arrivée

depuis quelques semaines au Canada, elle veut se placer
chez les autres, jusqu'à ce qu'elle ait gagné suffisamment
pour s'établir sur une ferme à elle. Au fond son ambition
serait d'être cow-boy. Son frère, me dit-elle, est modiste à
Londres. Dr6le de famille ! Jack a un beau regard franc et
courageux. Nous continuons à causer, ou plutôt c'est elle
qui parle, me racontant quelle remarquable femme est
Miss May. Jusqu'à l'arrivée de Jack, elle était seule pour
faire tous les travaux de la ferme, labourage etc. Aux
moments de presse, elle prenait bien un ouvrier agricole
pendant quelques semaines, mais généralement celui-ci

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

777

partait, trouvant la place tro

nord, où la saison est si co!tdu~e1.rEt, dans le Canada du
.
e, 1 1aut se presse
deux Jours de retard pour 1
'Il
. r ; un ou
'l
é
es semai es et l é l
ann e sera compromise. L'étable aux
a r cote de
cochons ont été constru't
M' vaches et celle aux
.
1 es par
155 M
Mamtenant
elles emploi t l
ay et par Jack.
en eurs moments
d
creuser une cave sous 1a maisonnette
.
per us à
Apres avoir déjeuné et fu é
·.
cigarette
aJI
à travers champs, en cab . 1m une
.
, nous ons
rio et voir l'éta d

ferme a un demi-mille
é 'd
t es cultures. La
carr
e supe fi . J'
chevaux ; le bétail auss·
i
r c1e. admire les
i est tres beau .
de race Holstein, grosses bêtes à ela , ce ~nt des vaches
Le soir, après le thé .
p ge noir et blanc.
.
,Je repars. Jack, ay
d
SJons à faire à Sed
• Je,
ant es commisgew1c me rame
route elle descend po
. . ne en voiture. En
ur me cue1lhr un b
sauvages. Je tiens le cheval
d
ouquet
de lis
r .
1es cheveux chez Je b b' penL ant qu'ell
.
e se ,ait couper
ar 1er. a nuit n'
tombée. Devant le p.
rr
est pas encore
1onntrs n.ottl
l
grand feutre fument 1 .
1
, que ques hommes à
a pipe; e blanchi
h' .
pend son linge à sécher D
l
sseur c mots susété
.
. ans a rue uniq
cro, és par le riu d'
I .
ue, nous avons
b
un nd1en à l' ·
·é
fcmme porte une longu
b
air mis rable. Sa
e ro e rose en
al
volan ts, et un chAle vert Il
l'
perc e, ornée de
• s sont un t l'
assez dégénéré M .
.
e autre de type
·
amtenant il
·
baraque du forgeron.
s stauonnent devant la

., J'ai fait mes adieux à Jack Elle m'
J espère l'engager à ve .
. . .
est sympathique et
01 r me reJotnd
,,
··
J avais une ferme à . J
.
re, s1 Jamais plus tard
mo,. e vais cns ·t
p·
retrouver ma chamb

d l

Ul

e au

ronners Hotel

le train qui passe à d re he a nuit dernière, en attendant
~~x. ~mdu
· L a chaleur est
SUuocante
et les
.
matin.

moustiques mtolérables• J e ne parviens
.

3

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pas à dormir et pense à Miss May avec admiration, tout
en n'ayant aucun désir de l'imiter.
De Sedgewick je retourne à Calgary, La chaleur est si
forte que les pieds sont cuits à travers les semelles sur les
pavés br1ilants. Fait la connaissance de plusieurs femmes
dactylographes, institutrices, couturières ; quelques unes
font du colportage, d'autres sont agents pour des ventes
de terrains. Certaines réussissent très bien. Cependant je
me rends compte que les brochures répandues en Europe,
encourageant l'émigration au Canada, sont d'un optimisme un peu exagéré, cachant de parti-pris toutes les
difficultés avec lesquelles le nouvel arrivé est aux prises.
" L'Ouest n'est pas un endroit pour une femme
blanche, " me disait une jeune Anglaise, très énergique
cependant, qui, arrivée au Canada comme jardinière,
trompée par son associée, avait ensuite ouvert un tea room,
fiasco complet, et fini par trouver une place de groom.
Mais on exigeait d'elle un travail si dur qu'elle était
tombée malade et avait dil. retourner en Angleterre.
Celles qui viennent au Canada sans posséder un métier
bien défini, les intellectuelles, les artistes, trouvent difficilement à s'employer. En revanche une cuisinière ou
une couturière est s1'.lre d'un bon accueil et d'un travail
bien rétribué.
Je m'étais toujours figuré l'Ouest canadien comme
étant. très sauvage. Il n'est pas sauvage, mais rude, et cette
"civilisation barbare" n'est pas sympathique. On s'y senÜ
la fois repoussé et attiré ; repoussé par la rudesse des
gens, attiré par leur jeunesse, leur énergie. On perd vite
la notion de l'impossible dans ce pays où se voient tant
de miracles. Si la vie du moment est difficile, on a

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

779

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passe quelques jours très agréables
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En quittant Edmonton, je retourne Cal a
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et a1sser aux nuages le temps de se

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

disperser ; mais le lendemain n'a pas été plus beau que la
veille ; un brouillard épais courait le long de la vallée,
cachant les cimes neigeuses. La traversée des montagnes
dure à peu près 24 heures. On ne voit ni pâturages, ni
chalets comme dans les paysages alpestres : rien que des
arb~es sombres et des rochers. A un moment donné, nous
passons cependant près d'un petit village nommé Edelweiss, construit pour les guides suisses importés par le
C. p. R. Mais ce village tout neuf a un air artificiel de
décor de théâtre. A Glacier, trois de cès guides stationnent
sur le quai de la gare. Je saute du train et engage la
conversation en patois bernois. Ils ne comprenµent pas un
mot de ce que je leur dis, par la raison qu'ils sont Anglais.
Le Dimanche matin, 6 juillet, le temps était clair pour
la dernière partie du voyage et -1e pays tr,!.versé tout à fait
beau. Je voyais la forêt vi~ge pour l~ première foi~. La
voie courait entre des arbres géants, del espèce des épicéas,
les plus grands que j'aie jamais vus. Le versant ouest des
Rocheuses forme un contraste absolu avec le versant est.
Là il y avait vraiment trop peu d'arbres, ici il y en a
presque trop; le déboisement est difficile et coil.teUX. No~s
longeons des lacs très beaux, puis la rivière Fraser. Qu01que ce soit dimanche, les gens travaillent sur la ligne, dans
les scieries et partout ; les ouvriers sont pour la plupart
des Chinois et des Hindous en turban. A IO heures, nous
arrivons à Vancouver. La baie est vraiment splendide, la
ville assez semblable aux autres villes américaines, à ce
qu'il m'a semblé. J'en ai remis la visite à un autr~ jour
et suis aussitbt montée sur le bateau. Bordant la baie du
cbté sud est Stanley Park, réserve de forêt vierge, conservée
telle quelle, av:ec le fouillis des sous-bois et des arbres géants,

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

La traversée de Vancouver à Victoria est une chose
exquise, surtout par un aussi beau temps. Puget Sound est
semé d'îlbts boisés. Les Canadiens de l'est m'avaient bien
dit que pour eux la Colombie br.itannique était le lieu de
vacances où ils venaient se reposer apres leur vie de travail
A trois heures nous arrivons à Victoria. C'est une vill~
plus anglaise qu'américaine, habitée par des gens riches,
pour la plupart; beaucoup de familles d'officiers de l'armée
des Indes. Les maisons en bois, entourées de verdure sont
. é
,
temt es en brun, en gris perle, ou encore en couleur
beurre frais avec l'encadrement des fenêtres blanc. C'est
net comme apparence et tres coquet. Le port est assez
étroit et insuffisant. Il est encombré par les steamers du
C. P. R. faisant le trajet Victoria-Vancouver et VictoriaSeattle et par une quantité de petits bateaux à naphte.
Les grands vapeurs qui vont en Chine et au Japon n'en~ent P~ dans la rade. La ville donne, dès l'arrivée, une
impression de prospérité. On y remarque le Palais du
Parleme_n t et la masse monumentale de l'Empress Hotel.
Je suis heureuse d'être ici; c'est un changeD)ent complet apres la Prairie monotone et br{llante. Je trouve à me
loger dans ~ne pension de famille recommandée au départ
par des amis français qui sont à la tête de fa C° FrancoCanadienne. Un de leurs agents Mr. Carmichaël et sa
fem~e, dont j'avais fait la connaissance à Londres en mars
dermer, me reçoivent aimablement.
_Visité la -Yil!e. Sur les conseils de Mr. Carmichaël je vais
voir le Député-Ministre de l'agriculture. A cette période
de mon voyage, l'ambition agricole qui me dévorait au
départ s'est un peu calm!e, Des bœufs, je suis prête à me
rabattre sur les poulets • L es œu1s,
r. para1t-1l,
• • se vendent très

�JOURNAL DE VOYAGE -(CANADA)

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

cher à Victoria. Mr. S. le Député-Ministre consulté, me
conseille d'aller voir Mr. Miller Higgs, un Anglais qui
élève de la volaille dans son petit ranch de Sooke, à dixsept milles de Victoria. Je prends l'auto publique, traversant un pays boisé, qui me rappelle tantôt la Suisse et tant6t
le Midi. Le temps est beau ; il fait une chaleur agréable.
Par moments, dans une éclaircie à travers les arbres,
j'aperçois la mer et les montagnes de !'Olympie Range.
La plus grande partie du trajet se fait en forêt. De temps
en temps nous passons à côté d'un groupe de quelques
tentes. Elles sont habitées par des hommes occupés à
déboiser, travail de géant. Mr. Higgs n'est pas chez lui;
je ne trouve que son ouvrier, tout à fait gentleman, mais
idiot et très sale. Je laisse un mot sur ma carte et retourne

à Victoria.
.
Le lendemain matin, jeudi

juillet, répondu à deux
annonces parues dans le journal sous la rubrique Help
wanted Jemale, réclamant des agents féminins. Je vais aux
renseignements. La première situation consiste à aller
tourmenter les gens chez eux: pour les engager faire
agrandir leur photographie. C'est hideux. J'hésite à
refuser, car la commission est assez forte. La deuxième
annonce est celle d'un médecin, qui offre des soins contre
abonnement. L'affaire est plus profitable encore que celle
du photographe, mais j'apprends le jour même qu'elle est
Ier

a

frauduleuse.
Sur ces entrefaites, arrive Mr. Higgs, en ville pour la
journée. C'est un Anglais d'une quarantaine d'années,
tiré à quatre épingles. Il m'invite à prendre le thé à
l'Empress Hotel. Je lui parle de mon idée de poulets, Il
propose de m'emmener passer quelques jours sur sa

ferme; me dit que sa femme m'attend. J'accepte de suite.
Vite j'empile quelques vêtements dans une valise et nous
partons dans le buggey. Après cinq minutes de conversation, nous découvrons, à no.tre amusement
tous deux:
que nous avons en Europe des connaissances communes.'
Sur la route, Mr. Higgs parle tout le monde, interpellant
les ~ens par leur nom. Le matin, à l'aller, des voisins lui
avaient donné des commissions ; l'un d'eux, cuisinier
d'un camp de bûcherons, l'avait même supplié de lui
rapporter une bouteille de whisky, en lui disant : " Vous
promettez
. de n'en rien dire à ma femme 1"
. Mr . H'1ggs

a

a

t&lt;

\ pro~1s tout c~ qu~on a voulu, mais a fait exprès
d oublier la bouteille, nen que pour voir la figure désappointé~ de. l'autre. La route s'allonge et j'ai faim. Je
voudrais voir les veaux: que nous croisons sur le chemin
transformés en côtelettes. La nuit est tombée et les
tentes éclairées
l'intérieur · font penser à des cartes

a

de Noël.
. A onze heures nous arrivons enfin. Mrs. Higgs est une
Jeune femme de mon i ge, à l'air pratique et tres décidé.
Nous prenom, un thé tardif. Je l'aide à préparer ma
chambre. Le lendemain nous nous levons de bonne

a

heure. J'apprends faire le déjetlner des poules. Quand
la volaille a m_angé, nous nous occupons de notre déjel1ner
à nous. Pour toute aide, les Higgs ont l'idiot qui sert à
porter le bois et l'eau. Aux repas, on met un grand
bouquet de fleurs en face de lui pour le cacher car sa
tenu~ à table laisse à désirer, et il est horriblem:nt ·sale.
_Des le premier jour, je me suis sentie installée chez les
Higgs comme chez moi. Nous avons été très occupés à
préparer des sujets pour l'exposition d'aviculture de

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Vancouver, à laquelle doit assister S. A. R. le duc de
Connaught. Les plus belles volailles de Mr. Higgs sont
les Cornish Game, oiseaux de table, blancs, hauts sur
pattes, très batailleurs. Il faut leur laver les pattes à l'eau
-et au savon, manicurer leurs ongles et les passer au bleu,
Derrière la maison est une terrasse sur laquelle nous
a-elavons la vaisselle, préparons les légumes et faisons la
Jessive. Nous vivons dehors. Les Higgs aiment beaucoup
ies fleurs; leur jardin est ravissant 'avec sa pergola couverte
,de rosiers grimpants et les pois de senteur si chers à tout
cœur anglais.
" Cela ne paie pas, " disent les voisins utilitaires, en
parlant du jardin. " Cela ne paie pas, " disent-ils aussi
quand, le soir, les Higgs, le travail fini, partent pour de
longues randonnées en vqiture dans la campagne. Bientf&gt;t
je connais tous les ranchs des environs et leurs habitan~.
Parmi eux sont plusieurs fils de famille ayant un conseil
_judiciaire. Lorsqu'ils reçoivent, deux fois l'an, la pension
1paternelle, ils vont se terrer dans une auberge du voisi1J1age. Quand tout l'argent est bu, ils retournent travailler.
J'aime beaucoup les jours de semaine à Sooke mais pas
du tout le dimanche, lorsqu'après un sermon interminable
du pasteur méthodiste, il faut retourner le soir à une
réunion de prière. Au bout de quelques jours, je rentre à
Victoria les Higgs quittant leurs poules, qu'ils confient à
.
'
des voisins, pour aller à Vancouver. Cette expérience
ma
montré que je n'aime pas suffisamment les poulets ~ur
leur consacrer ma vie. D'autre part, je me rends très bien
compte que je n'ai nul désir de m'expatrier définitivement en achetant de la terre et en me fixant au Canada.
Mon intention est d'y séjourner quelques années, si j'y

'

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

trouve une situation quelconque et je consulte la page
,d'annonces du Victoria Colonist.
Voici de nouveau tous mes projets changés. Cela a été
-si rapide que j'ai peine à y croire moi-même. En quittant
les Higgs et leurs poulets, j'ai passé à Victoria quelques
journées mélancoliques, cherchant en vain une occupation ; ce n'est pas du tout si facile à trouver qu'on le
croit. Je répondais aux annonces les plus variées et
toujours sans succès.
Dans ma pension est une grande Anglaise, d'une
'juarantaine d'années, un peu originale et bohême Miss
. ; elle donne des leçons d'anglais à une Indienne,
'
Pame
femme d'un Américain, exploiteur de forêts. Hier elle
me dit que cette squaw l'invite à camper au nord de l'île
parmi les gens de sa tribu, et l'autorise à emmener avec
~Ile une amie. Cette Indienne, Mrs. Donahoo, était
veuve d'un chef dont la tribu habitait le long du fjord de
Kyuquot, au nord de l'île de Vancouver. Il y a quelques
2.nnées, une barque contenant trois jeunes blancs chavirait
-sur la rive. Deux d'entre eux se noyèrent ; le troisième
qui était demeuré toute une nuit cramponné à l'épave'
fut recueilli par les Indiens et soigné par la veuve d~
chef. En reconnaissance il l'épousa, et depuis lors ils partagent leur temps entre Victoria et Kyuquot. L'Indienne,
demeurée sauvage, refuse d'habiter une maison, préférant
amper Victoria sur sa gazoline dans la baie d'Esquimalt,
à quelques milles de la ville.

a

Miss Paine semblait un peu ennuyée à l'idée d'aller
seu~e. chez les Indiens; elle a accepté avec plaisir ma proposition de l'accompagner. Il fallait que je sois présentée

�786

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

à Mrs. Donahoo, ce qui est fait aussit&amp;t. C'est une femme
d'une quarantaine d'années, habillée a l'européenne, toute
petite, le type de sa race très accentué : une grosse tête,
les pommettes saillantes, le nez épaté, le crhie pointu, ce
qui chez les Indiens est l'idéal de la beauté féminine. Ce
résultat est obtenu par un savant bandage de la tête des
nouveau-nés. Miss Paine ayant fait la présentation, je
suis invitée sur le champ. Le départ est fixé au lendemain. Mrs. Donahoo ne parle que quelques mots d'anglais;
elle rit continuellement d'un rire grimaçant qui la fait
ressembler à un vieux masque japonais.
Nous quittons Victoria le 20 juillet au soir pour Kyu·
L e "T ees " , sur
quot. C'est un voyage de quatre Jours.
lequel nous nous embarquons, m'a été dépeint par
Mr. Carmichael, comme ét;mt très sale et inconfortable.
Je m'aperçois vite que cette opinion n'est pas exagérée;.
mais je passerais par dessus tout, tant je me réjouis de
cette expédition. Ce bateau d'environ quatre cents tonneaux servait à l'origine pour le transport des bestiaux; il
est indigne d'un autre usage. MaLntenant il prend du
cargo, et les quelques passagers, Indiens ou pionniers, sur
la c&amp;te ouest de l'ile.
Jamais je n'oublierai ce départ. Pour arriver à notre
cabine il fallait enjamber des paquets de cordage, des
planches, des tas de charbon, contourner adroitement des
vaches et des gens couchés un peu partout, plusieurs ayant
bu. Miss Paine avait envie de s'en retourner quand nous
avons rencontré Mr. Donahoo, le mari de la squaw, qui
lui a redonné courage.
Nous partageons, Miss Paine et moi, la même cabine.
Elle s'ouvre sur la salle à manger, qui est transformée en,

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

dortoir pendant la nuit, et je soupçonne les nappes d'y
tenir lieu de draps.
Heureusement le temps est très beau durant les quatre
jours du voyage, que nous passons sur le pont, assis sur les.
planches et les cordages. Nous ne voyons guère !'Indienne
qui reste presque tout le temps enfermée dans sa c~bine.
Nous suivons la c8te, entrant dans tous les fjords. Je n'ai
jamais vu la Norvège, mais je me figure que l'île de
Vancouver doit lui ressembler.
A chaque arrêt, toute la population est là pour nous
recevoir. Le bateau ne passant que deux fois par mois,
c'est le grand événement. La population est composée
d'indiens, de Chinois, de quelques Japonais et de Blancs,
concessionnaires de terrains ou b-ô.cherons. Quelques
jeunes ingénieurs, nouvellement arrivés d'Angleterre, font
de l'arpentage et de la cartographie.
Dans ces endroits neufs, les femmes blanches sont rares.
Sur le bateau, une institutrice qui va rejoindre son poste
tout au nord de l'île, au cap Scott, me raconte que la
personne qu'elle va remplacer avait été demandée vingtdeux fois en mariage en six mois. Elle en était devenue·
presque neurasthénique et avait obtenu d'être envoyée
ailleurs.
Les Indiens de la Colombie britannique m'ont beaucoup déçue. Ils n'ont pas le beau type de ceux de la
Prairie, mais sont pe~its et gros, ressemblant aux Esquimaux et aux Japonais. Ils ont la vie facile, se nourrissant
de poisson. Ils tressent des paniers très fins et fabriquent
des canots à l'arrière allongé, terminés par une tête de
cerf ou une tête d'oiseau sculptées. Les femmes et le!.
petites filles portent de longues jupes de percale volants,,

a

�JOURNAL DE VOYAGE ( CANADA)
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

des châles de couleurs vives. Les hommes sont vêtus
comme des trappeurs quelconques. Ils ont beaucoup perdu
le sentiment de l'honneur et de la parole donnée et contrastent en cela avec leurs frères de l'Est.
A chaque arrêt du bateau, tous ces gens sur les passerelles: Indiens, Chinois, Japonais, btkherons aux chemises
jaunes ou vertes, font des taches de couleurs gaies.
C'est la limite extrême du Far West. Les touristes
même ne dépassent guère Victoria. Les passagers sont des
habitants du pays, ceux vus sur les débarcadères.
Quand Mrs. Donahoo se promène sur le quai, elle est
tout de suite entourée de femmes lui padant en indien,
très vite , touchant ses vêtements avec des sourires admiratifs. Dès les premiers jours, on voit que Miss Paine ne
lui est pas sympathique. Elle a di1 ne l'inviter que par
caprice. Pour moi, jusqu'à présent, elle semble avoir une
grande affection, que je n'arrive pas à lui rendre. Je la
~ens vraiment trop différente et trop peu si1re.
22

juillet.

Nous stoppons devant une mise en bohe de saumons
et avons la chance d'arriver en même temps qu'un bateau
rempli de ces poissons qui brillent au soleil. Les hommes
les soulèvent avec des crochets, et les jettent sur une
planche qui s'élève à la manière d'un tapis roulant. Les
pôissons sont retenus par des planchettes fixées à espaces
réguliers. Ce monte-charge les transporte dans un ~nd
hangar, où ils sont grattés, nettoyés, coupés et mis en
boîtes. Dix mille saumons par jour sont ainsi préparés.
Le lendemain, vers le soir, le "Tees" s'arrête devant
une station baleinière. Trois baleines sont là, sur un grand

plan incliné; des Chinois les dépècent. Tout ce qui n'est
pas huile et fanons est brt\lé pour faire de l'engrais.
L'odeur qui s'échappe de ces fourneaux et cheminées est
une chose épouvantable, dont on ne peut se faire idée.
Elle pénetre dans la peau et dans les vêtements, et suffit
à donner le mal de mer. C'est affreux de penser que des
gens peuvent vivre dans un endroit pareil. On me dit
qu'en peu de temps ils s'y habituent, et même engraissent
rapidement. Au dessus des carcasses, tourne un vol de
corbeaux. Des loups, attirés par les débris, hurlent dans la
forêt. Nous les entendons du bateau. L'odeur de baleine
brt\lée que le vent nous apporte devient intolérable. Je
vais supplier le capitaine de nous faire reyartir. Il est au
milieu d'une partie de cartes et ne veut rien entendre.
Nous nous enfermons alors dans une cabine, Mr. et
Mrs. Donahoo, Miss Paine, deux jeunes Américains, deux
petites filles et moi. Nous fermons les hublots et fumons
force cigarettes jusqu'au départ. Il paraît que les baleines
diminuent beaucoup sur la cé)te. Quelques heures plus tard
nous passons devant une autre station baleinière. C'est la
nuit. Nous sommes réveillés par l'odeur.

Mercredi, 24 juillet.
Au matin nous arrivons devant Kyuquot, village indien,
but de notre voyage. Une barque menée par deux indigènes vient nous chercher à quelques milles en mer. Ici
nous trouvons Mr. et Mrs. Ellis, le beau-frère et la sœur
de Mrs. Donahoo, qui tiennent une petite boutique, à la
fois mercerie, épicerie et quincaillerie.
A Kyuquot, il y a une véritable plage. C'est une rareté,
car, depuis Victoria, la rive a été plus ou moins monta-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

gneuse; mais toujours les arbres, épicéas d'essences diverses,
descendaient jusqu'à la mer, ce qui est tres beau, qùoique
assez froid et monotone, D'autres endroits, en revanche,
sont entièrement dénudés. Jusqu'à ces dernières années,
les concessionnaires de terrains n'hésitaient pas à mettre
le feu aux forêts. Maintenant une réglementation sévère
interdit ce mode trop radical de déboisement.
Toute la jeunesse indienne est a la pêche pour l'été
ou travaille dans les mises en boîte de saumons. Il ne
reste au village que les vieillards. · Village est un nom
pompeux pour ce groupe de quelques cabanes. Parmi _les
Indiens la coutume est que, lorsque le chef de famille
'
.
meurt tous ses biens soient mis sur sa tombe et sa maison
brtîlée.' Vingt-cinq chefs de famille ont péri dans un
naufrage, il y a quelques années, et cela devait être un
curieux spectacle de voir, _au bord de la mer, sur une
-étendue d'un demi-mille, un alignement de chaises,
tables, commodes, gramophones, ayant appartenu aux
naufragés. Il ne reste plus rien de ces objets, mais, sur la
tombe d'un chasseur mort il y a quelques mois, on aperçoit encore sa grande pirogue, son fusil et des planchettes
piquées verticalement sur la pirogue, chaque planchette
représentant une loutre de mer tuée par lui.
L'héritage n'existe pas parmi les Indiens. Les jeunes
ge s sont aidés par les dons du Potlatch. De temps en
temps un ou plusieurs membres de la tribu font un don
'
. aux
à ..quelques
garçons choisis par eux. Ce don revient
enfants des donateurs et se transmet de génération en
génération. Mais aujourd'hui, les jeunes indiens élevés
-dans les écoles et revenant dans leurs villages avec tous
les défauts des blancs, sans aucune de leurs qualités,

JOURNAL DE VOYAGE ( CANADA)

79 1

acceptent souvent le don du Potlatch sans le rendre aux
enfants du donateur.
A Kyuquot, nous entrons dans la maison de Moîse,
neveu de tnon h&amp;tesse squaw. C'est un jeune homme
très Sàle et mal tenu, habillé à l'européenne. Il est marié
depuis quelques semaines. Sa femme est une jeune blonde,
qui n'a pas du tout le type i~dien. Elle a l'air d'un
ruminant; sa figure ne change pas d'expression pendant
tout le temps que nous passons chez elle. La maison est
meublée à l'européenne : des chromos au mur, le portrait
du pape et un Reynold reproduits en teintes criardes, un
affreux gramophone, ce qui paraît être pour les Indiens
l'idéal de l'élégance.
Après déjeuner nous partons pour le bungalow des
Donahoo, situé à quelques milles de Kyuquot, sur un bras
de mer. Nous montons dans un bateau à naphte, auquel
sont attachées plusieurs pirogues portant le bagage, les
tentes, les armes, etc.
Quant aux membres de l'expédition, ils-sont une quinzaine, Indiens et Blancs :
1° M. Donahoo, l' Américain, notre chef d'équipe.
C'est un homme de trente-huit ans, toujours de bonne
humeur, ce qui est important dans un camp ; tres énergique,
une belle tête, et, par extraordinaire, pas du tout commun.
Il a vécu tout jeune une vie d'aventures; a fait naufrage
plusieurs fois, travaillé dans les mines d'or, mené au Japon
des convois de chevaux de course.
Il connaît la forêt comme un trappeur. Au reste, il l'a
été. Il est plut&amp;t silencieux, comme le sont les gens habitués à la solitude, mais, quand on arrive à le faire parler
·1
,
1 est très intéressant.

�79 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS~

Mrs. Donaboo, l'Indienne, les cheveux huileux, le
é até, a une haute opinion de sa beauté, et passe des.
nez p
.
. •
, li
h cures à se Coiffer devant mon petit m1ro1r qu e .e
accroc he à un arbre. Boudeuse et capricieu. e, elle
. est ,déjà
Il
.
aimable
avec
moi
et
odieuse
avec
Miss
Pame,
moms
. qu e .e
traite en esclave. Les premiers jours, elle voulait que JC
décide ma famille à me céder à elle, désirant me garder
définitivement, à titre de fille adoptive et ~e da":e de
· Je m'aperçois bientôt que je serais aussi procompagme.
fesseur de danse et relaveuse de vaisselle.
Le plus grand tort de Mrs. Donahoo, c'est de' ne pas
consentir à rester tout simplement la sauvage qu elle ne
2o

peut s'empêcher d'être.
. .
30 Harry Donahoo, cousin de Mr. Donahoo, 1\méncatn
de vingt ans, genre très Chicago. Bon garçon, mais crac~e
trop sou ven t ; porte un mackintosh par le plus beau soleil.
40 Harry Lane, jeune homme du même !ge, sale et
mal élevé.
50 Bec Lane, soeur de Harry, fillette de dix ans, très
attachante, toujours en punition, parce qu'elle a trop de
fantaisie, ce qui déplaît à Mrs. Donahoo.
60 Hatchkett, petite Indienne du même â~e que Bee,
adoptée par les Donahoo, très pratique, mats menteuse
et rapporteuse.
., .
.
70 Un Indien de seize ans, dont J a1 ~ubhé le nom.
go Marks, l' Américain auquel apparaent le bateau à
hte Il vit avec sa femme et son bébé dans une cabane
nap .
1
.
'il
en bois qu'il a construite lui-même sur a conces_s10n qu
tient du gouvernement. Il donn~ des cou_ps de pied à son
chien et paraît avoir une mauvaise conscience . .
90 Mrs. Marks, jeune Californienne ravissante et

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

793

blonde. Elle s'ennuie à mort dans cet endroit solitaire.
10• Le bébé Marks, pauvre petit être de six mois qui
en paraît deux.
11• Mr. Ellis, bcau-frere des Donahoo; tient la boutique
à Kyuquot, commun, gros, mais inoffensif et sans malice.
12• Mrs. Ellis, Indienne, sœur de Mrs. Donahoo, mais
toute différente : grande, jolie taille, très enfantine, mais
charmante.
13• Mis Paine, l'Anglaise qui m'a présentée aux
Donahoo, bohême, désordre, sentimentale, bien élevée et
très malheureu e dans ce milieu.
14° Moi-même. Sweater sang de bccuf, jupe courte à
carreaux noirs et verts - le sweater et l'étoffe viennent
du bazar indien de Kyuquot - grand feutre gris avec
une plume d'aigle, la per onne et les habits déchirés et
très sales.

Le bungalow des Donahoo est itué dans un endroit
spler.dide. C'est la solitude ab olue. Pour y arriver, nous
longeons la rive du fjord. Les aigles perchent sur les
grands arbres au bord de l'eau. La maisonnette est entourée
d'un jardin abandonné, devenu prairie. Nou y passons
trois jours, dévorés par les moustiques.
Mrs. Donahoo, maintenant que nous avons quitté le
"Tees" protecteur, se montre de plus en plu autoritaire
et capricieuse. Elle est orgueilleuse 'd'avoir chez elle des
femmes blanches, plus orgueilleuse encore de les sentir à
• merci, de pouvoir leur commander.
Le meilleur souvenir de ces journées est la capture
d'un gros saumon. Nous étions en pirogue, Mrs. Donahoo
tt moi. Je pagayais san bruit; elle pêchait, assise à
l'arriêre, déroulant la longue ligne terminée par la cuiller
4

�795

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

794

de cuivre et l'hameçon, auquel est attaché un chiffon
rouge, à la mode indienne. Je m'amusais à compter les
grosses méduses jaunes d'or. Tout à coup la ligne se
tend ; un saumon a mordu. La squaw pousse un cri
sauvage, elle saute dans la pirogue au risque de la fairt
chavirer. La ligne se détend ; le saumon est parti, emportant l'hameçon ; Mrs. Donahoo pleure et hurle de rage
en indien. Elle est effrayante à voir. Mais le poisson
mourant revient à la surface ; elle l'achève à coups de
pagaie. Alors c'est un chant de triompi1e et nous rentrons.
De tous les points du fjord arrivent des Indiens en
pirogue, qui viennent rendre visite
notre h~tesse. Elle
est ici dans son élément. Les repas se prennent dehors l
on mange du riz, des haies, du poisson. Mrs. Donahoo et
ses amis forment un groupe a part. Accroupis par terre,
ils grimacent et parlent tres ' vite une langue gutturale.
On les sent bien loin de soi, et l'on n'éprouve pas à leur
égard la sympathie qu'on ressent pour certains paysaDS
et pour les vrais sauvages. On emporte d'eux une impretsion de laideur et de saleté. Les trappeurs de !'Hudson
Bay c• ont forgé une langue : le chinouk, sorte
ranto, qui est généralement employé dans les rapport,

a

d'•

entre Blancs et Indie•ns.
Miss Paine est devenue l'esclave de l'6xpédition. C'elt
elle qui veille au feu, cuit les repas, lave la vaisselle.
L'indienne la rudoie et se moque d'elle. Cette pauvlt
Anglaise me fait vraiment grand'pitié et j'essaie de
l'aider. Le soir nous faisons des feux d'herbes humides

PROTEE

DRAME SATYRIQUE EN DEUX ACTES

ACTE II
·J
11-.
.Même. tableau
.
,&lt;JU' à l'acte précédent• Quand le rtaeau
se IÇtle,

CÉLINE

Rorr.

1111

mt MENELAS etendu sur le ri'{.lage et dormant tenant d.
16
1111Jin
u:uche sur ,e,ans
• la main d'HÉLÈNE '{.loilée et assfre• A o·
pro1u111um

appuyé sur une canne à bout de caoutchouc ,e tient le
A l'orchu~e

BATTRE-MAJOR, écoutant l'orchestre. -

BACCHANALE NOCTURNE

pianfoir110.
LE SATYRE-MAJOR

à l'orchestre

Tout beau, Messieurs ! tout doux ! Plus bas !
Plus bas ! Plus bas !
S'il s'agissait de faire du bruit nous n'aurions
pas besoin de musique.
'
C'est le silenc~ qu'il s'agit de faire entendre
Chhh!

•

Il b~t la mesure. La musir1ue, déjà faible, devient presque imperceptible.

pour chasser les moustiques.

(A suivre.)

1

1

V.
o1r 1a Nouvtile Rwut Française du x"' Avril.

�LA 'NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

PROTÉE

Ça va mieux 1 Sss ! plus bas encore! que diable l
ce n'est pas pour des chaudronniers que vous jouezl
Mais pour des demi-dieux dont l'orçille farouche
se termine en une pointe aussi fine qu'un seul poil.
Et vous allez réveiller ce brave homme qui a
pris Troie et terrassé un phoque et qui est bien
fatigué.
Et Hélène même peut-être. Plus bas!

L' orcftestre joue à vide, les violons retournés,
les cymbales disjointes, les cuivres bouchés.
Très bien 1 Vous m'avez compris! voilà. la musique comme je l'aime.
Le ronflement des tambours, le claquement des
mains, la grêle des crotales, nous
Parviennent comme de l'autre côté de la lune.
Le torrent des sabots 'et des pieq.s nus qui
suivent Bacchus
N'arrive pas plus à l'oreille que le grouillement
au fond d'un fleuve des écrevisses cuirassees.
Ces cris desesperés
Ne sont pas plus pour nous que la froide archerie de Diane,
Quand par un radieux minuit dans les campagnes du Rhône elle prend un large mûrier pour
cible !
Et la trompette elle-même quand elle sonne,
aussi faible qu'un sifilet de verre.

Faible 1riusique.

797

La nuit est aux dieux.
Coups très doucement sur la grosse caisse.
N'est-ce pas! Elle est trop belle ! c'est trop
beau, ce milieu de l'année ! .
C'est pour cela que Bacchus est venu,
Afin de délivrer les campagnes et les déserts et
les énormes replis de la terre tout remplis de
fotêts
. J?e cette ~~rche en triomphe et de ce pas irrés1st1ble au milieu des cris de désespoir imposant
le délice et la terreur !
'
Malheur à celui qui sur les feuilles mouillées à
minuit
Verra le reflet du dieu blanc, pareil à un soleil
de lait!
Malheur au cerf qui parmi ses biches inquiètes
exhaussant sa tête arborescente,
Regarde l'étrange armée cependant qu'elle passe
le gué montagnard en tumulte parmi les pierres
roulantes.
Et le dieu déjà n'est plus là et l~s précède
ct fo n ne v01t
· qu ' un gros
. homme ivre sur son'

Ane 1

Nul à cet appel n'est plus un homme tout-à-fait!
Car l'homme pour bondir prend les jarrets

d'une chèvre,

. Et la chèvre pour happer
vigne qu'on lui tend
·

raigre

poignée .de

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

799

PROTÉE
J

MENELAS

Se met debout et devient une fille au front
cornu!
Silence!

La musique cesse peu à peu.

'

Quoi, n'y avait-il pas ici tout à l'heure,
Un de ces vilains Satyres encore qui me tirait
la langue?
LE SATYRE-MAJOR

Salut, Ménélas!

Silence.

Il dort! ce n'est pas en vain qu'il a regardé
dans les prunelles du dieu de la Mer !
Tout pour lui est changé et je vais lui appa..
raitre comme la plus adorable des Nymphes.
Salut, libérateur 1
MÉNÉLAS ouvre les yeux sans se réveiller.
- Le sATrRE-MAJOR lui fait d'horribles
grimaces. - MÉNÉLAS le regarde avec
hébétement et imite !CS gr:imaces. - Puis
d'un bond il se r~lève et saute sur s011
arc, mais peu à peu comme frappé d' étonnement il le laisse se débander.

'
SCENE
I

Il n'y a que moi ici, Seigneur, pour vous servir.
MÉNÉLAS,

se passe la main sur le front.

Qu'y a-t-il ? Monseigneur semble inquiet et
troublé.
' '
MENELAS

Ah, je suis las de toutes ces diableries !
LE SATYRE-MAJOR,

minaudant

Ce n'est pas moi au moins qui vous fais pe.ur ?
M!NÉLAS

Toi, ça va bien. Je t'aime. Tu es jolie. Ah, cela
fait plaisir de regarder une gentille figure.
LE SATYRE-MAJOR,

avec une révérence

Monseigneur !
LE SATYRE-MAJOR

Salut, Ménélas l
MENÉLAS

Qui me parle ?
LE SATYRE-MAJOR

C'est moi, Seigneur, qui vous parle.

MÉNÉLAS

Qu'une longue boucle blonde fait bien le long
de la délicieuse amande d'un jeune visage !
Et quel teint éclatant, aussi pur qu'une fleur de

bégonia!
·Qui es-tu ?

�800

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

PaOTil

LE SATYRE-MAJOR

La servante du seigneur Protée.
MÉNÉLAS

Tu as un bien vilain maitre.
LE SATYRE-MAJOR

Naxos (le plus souvent),
Est une ile au milieu de cette mer qui se trouve
entre les trois Continents,
Et c'est elle qui recueille toutes les épaves des
tempêtes et des courants.

801
MÉNÉLAS

Ça ne fait rien ! ça lui est tellement égal 1 "Je
suis Hélène ".
Veux-tu l je t'emmène I je te donnerai une place
à la lingerie.
Mais dis moi d'abord comment ton mattre se
ressent de la friction que je lui ai administrée.
LE SATYRE-MAJOR

Merci, il va bien et vous demande ses lunettes.
MÉNÉLAS

Un moment l qu'il vienne les chercher.
MÉNÉLAS
LB SATYRE-MAJOR

Tu es une de ces épaves toi-même ?

II n'ose vous affi-onter de nouveau.
LE SATYRE-MAJOR

J'étais abandonnée sur la mer dans un petit
bateau,
Et c'est le vieillard Protée qui recueillit ma
faiblesse et mon innocence.
, ,

MÉNÉLAS

J'ai bien cru que j'allais licher prise 1
Le lion et tout le reste, ça m'est égal! Mais
c'est le numéro de l'octopode que je n'attendais

pas l

MENELAS

Quand je me suis vu tout-à-coup au milieu de

Comme elle a bien dit ça !
Écoute, tu es adorable !

ces lanières flottantes,
Face à face avec ce bec de perroquet et ce crâne
cylindrique, pareil à un énorme cornichon décoloré, plein d'une épouvantable sagesse,

LE SATYRE-MAJOR

Tout beau, Seigneur!
N'est-ce pas là votre dame qui est avec vous?

Et ces yeux sans prunelles où flotte une lumière,
comme une lampe derrière une boule pleine d'eau,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

802

J'ai pensé rendre l'âme de dégoô.t ! Heureusement que la vision n'a pas duré,
Et qu'aussitôt j'ai tenu entre mes mains cet arbre
gluant qui produit des pots de confiture,
Tout mangé par le milieu d'un cancer rose,
pareil à un pis de vache.
Pouah!
LE

SATYRE-MAJOR,joigttant les mains

Vous êtes un Mros !
MÉNELAS

Eh bien! Qu'est-ce qu'il demande encore, le
vieux collectionneur ?

PllOTÉE

Quand les phoques voient ses lunettes, ils sont
frappés de respect et de terreur.
C'est ainsi qu'il les oblige à quêter pour lui et
à apprendre l'arithmétique.
MÉNÉLAS

En voilà encore une invention ! C'est comme
ces rubans qu'il m'a montrés !
Je voulais savoir un peu ce qui se passe à Argos,
car il court de mauvais bruits sur la famille.
Bon! La première chose que je vois, c'est ma
belle-sœur Clotilde à qui un jeune homme inconnu
se mettait en devoir de retirer de son ventre une
grande épée à deux tranchants.
LE SATYRE-MAJOR

LE SATYRE-M;AJOR

Il demande ses lunettes.

Ciel!
MÉNÉLAS

MÉNÉLAS

(il les met sur son nez.)

On ne voit rien avec.

Eh bien! Elle ne souffrait aucunement de cette
familiarité. On la voyait se relever et sortir à
reculons en arrangeant sa coiff~re.

LE SATYRE-MAJOR

Naturellement; elles ne sont pas faites pour voir.

LE SATYRE-MAJOR

Prodige!
MÉNÉLAS
MENÉLAS

Alors?
LE SATYRE-MAJOR

C'est le signe de son autorité.

Aussitôt se présentait un homme, Je crâne fendu
en deux, et Clotilde, - Clytemnestre, veux-je dire,
- qui se tenait à côté de lui, la hache à la main.

�PROTÉE

805

LA NOUVELLE REVlJE FRANÇAISI
LB SATYRE-MAJOR

Grands dieux ! vous me faites peur 1

- Là dessus je n'en pouvais plus et je me suis
endormi,
Tenant ferme la main de cette femme et dans
l'autre les lunettes.

MÉNÉLAS

Le crâne se recollait et mon frère Agamemnon
sortait de la baignoire parfaitement intact et sec.
Et ainsi de suite. Et cela a fini confusément
par une épouvantable fricassée où tout était confondu, le sacrifice de ma nièce et la cuisine qu'on
a faite de mes petits cousins !
J'en ai mal aux yeux.
Si au moins je reconnaissais les gens I Mais
tout tremble et ondule comme les figures qu'on
voit au-dessus d'un feu I et aux endroits les plus
intéressants il y a des grands trous blancs. Car ces
rubans ne sont pas de première main.
LE SATYRE-MAJOR

Les oracles sont toujours obscurs.
M.É NÉLAS

En somme tous ces massacrés qui se raccommodent, c'est un symbole, quoi! et le sens est plutM
consolant.
J'en conclus que tout s'arrange,
Comme le prouve ma propre histoire.
- Mais si j'avais seulement cent brasses de ces
rubans, quelle concurrence pour Delphes !

LJ! SATYRE-MAJOR

Rendez-les moi 1
MÉNÉLAS

Minute! est-ce que ma barque est réparée?
LE SATYRE-MAJOR

Elle est prête et vous attend.
MÉNÉLAS

L'œil du bateau est repeint ?
LE SATYRE-MAJOR

Il est repeint. Vous n'avez plus que la prunelle

à y poser.
Vous avez une voile de lin et une autre de
jute, quinze avirons de la première bordée et
vingt-huit de la seconde,
_Et un beau gouvernail presque neuf qui a été
pour l'Administration des Pompes funèbres
Egyptiennes.

f:ut

MÉ ÉLAS

Je lui

rendrai les lunettes quand je partirai.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

806

PP.OTÉE

I

MÉNÉLAS

LE SATYRE-MAJOR

,

Ecoutez donc! Vous pouvez lui demander
autre chose 1
MÉNÉLAS

Qui êtes-vous ?

lC'Ue son voile.
regarde en silence.

BRINDOSIER

Quoi?

MÉNÉLAS

la

MÉNÉLAS

Regarde, Hélène 1

LE SATYRE-MAJOR

Ne savez-vous pas que la fameuse Hélène
habite depuis dix ans cette île ?
MENÉLAS,

HÉLÈNE,

se dévoilant indolemment

Qui êtes vous, Madame ?

prenant son arc
BRINDOSIER

File, ou je te tue !

Réponds-lui, Ménélas. Dis-lui qui je suis. Cette
voix, ce visage qui se tourne vers le tien, cette
femme devant toi qui t'accueille, cela, ne les reconnais-tu pas ?

LE SATYRE-MAJOR,/uyant

Regardez derrière vous ! ,
SCÈNE II

Entre

BRENDOSIER,

MENÉLAS,

voilée.

à voix basse

Hélène, c'est Hélène.
HELÈNE

BRINDOSIER

Il n'y a ici d'autre Hélène que moi.

Salut, ô mon époux, je te retrouve enfin.
MÉNELAS

MENÉLAS,

se retournant

Quoi?
BRINDOSIER

Salut, ô mon époux, je te retrouve enfin.

Ah, le cœur me bat étrangement ! Voici avec
moi deux Hélènes, celle du passé et l'autre que
Pàris m'a rendue.
Si je ne tenais ta main, ah, je dirais que celle-ci

�808

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISB

est la vraie. C'est la voix, c'est la taille, c'est le
V1sage,
Plus jeune seulement, plus pur peut-être.
Regarde toi-même.
HÉLÈNE

Je n'ai pas besoin de regarder.

fllOflK
HÉLÈNE

Tu ne l'es mie.
BRINDOSIER

Toujours fidèle, toujours aimante, la même,
Et qui n'ai pas d'autre époux que le mien.
MÈNÉLAS

MÉNÉLAS

Regarde, te dis-je !
HÉLÈNE,

Comment êtes-vous ici, Madame, en cette présente tle de Naxos ?

tournant lentement les yeux vers lui

Cette femme me ressemble comme je ressemble
à Andromaque.

BRINDOSIER

Je dormais.
MÉNÉLAS

MÉNÉLAS

Tais-toi, tu n'y entends rien ! je me souVJens
mieux que toi 1
HÉLÈNE

Il n'y a ici d'autre Hélène qu'Hélène de Troie,
Qui fut enlevée par Alexandre autrement Pâris.
Comme on le sait dans le monde entier depuis
Gadès jusqu'à la Colchide,
Et comme en témoignent ces grands tas de
briques noircies, qu'on voit en face de Ténédos.

Vous dormiez ?
BRINDOSIER

Hermès,
Hermès m'avait flagellé le visage
De ce rameau trempé dans le fleuve Léthéon.
MÉNÉLAS

Vous do:miez. 1 et moi pendant ce temps, casque
en tête et 1épée au poing,
J'assiégeais Troie là-bas où vous étiez.

DRINDOSIER

Je ne sais. Quant à moi, je suis Hélène de
Sparte.

BRINDOSIER

Non pas moi.

s

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

810

MÉNÉLAS

Non pas vous ?

je dormais, c'est moi qui l' àÎ rasée comme avec la
faux, pendant que je n'étais troublée d'aucun

songe 1
BRINDOSIER

Celle-ci, non pas moi !
MÉNÉLAS

Mon corps est-il si puissant que sa seule image
suffise à la volonté d'un dieu ?
Mon âme est-elle si puissante qu'elle suffi.se à
faire vivre deux corps ?

Vous dites bien, car celle-ci est Hélène.
BRINDOSIER

Salut donc, Hélène.

HÉLÈNE

Ce sont des paroles qu'il est difficile de supporter.
BRINDOSIER

MÉNÉLAS

La reconnaissez-vous ?
BRINDOSIER

Salut, Hélène.
MÉNÉLAS

Maintenant, sœur Hélène, ô mon image,
Maintenant que votre tâche est faite,
Maintenant que je suis éveillée et qu'il fait jour,
Il est temps que vous me cédiez ma place et
mon époux 1
Ayez la bonté de disparaître, je vous en prie.

C'est Hélène que je tiens par la main?
MÉNÉLAS

BRINDOSIER

Qui d'autre ?
N'est-ce point mon visage? N'est-ce point mon
corps? N'est-ce point mon sein que soulève ce
souffle indigné ?
.
.
Qu'as-tu fait, pendant que je dormais, 6 _1m~
de moi-même I et quel usage les 'dieux ont-ils fait
de mon sommeil ?
C'est moi pour qui Troie a br{ilé pendant que

Souffie dessus un peu po.u r voir si elle va disparaître
Comme la vapeur de l'eau qui commence à

bouillir.
BRINDOSIER

Mais toi, Ménélas, qu'attends-tu pour m'ouvrir
tes bras après ces dix années,
Et ce cœur qui m'appartient?

�.,

812

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAill

813

PROTÉE

MÉNÉLAS

Quelle preuve as-tu que tu es Hélène ?

BRINDOSIER

Une seule suffit.
MÉNÉLAS

BRINDOSIER

Nulle que la vérité.

Tu dis bien! Il n'y a qu'une Hélène pour moi.
BRINDOSIER

MÉNÉLAS

Je sens je ne sais quel doute en moi.

Une seule, la même.
MÉNÉLAS

HÉLÈNE

Ménélas, j'ai déjà supporté de vous- beaucoup
de choses et j'ai beaucoup souffert par vous :
toutefois ne me poussez pas à bout.
Et il est bien vrai que je suis une femme et en
votre possession : non point tant cependant que
vous le croyez.
Mais je proteste que si vous avez le malheur
de me faire cette injure et de lâcher seulement ma

Tu dis bien, la même pour moi à jamais.
BRINDOSIER

Une seule Hélène, celle qui te fut donnée jadis.
MÉNÉLAS

Je me souviens l
BRINDOSIER

La fille de Léda et de Jupiter •••

main,

Vous ne ramènerez plus Hélène une seconde
fois,
Et ni dans cette vie ni dans l'autre
Vous ne retrouverez ces doigts si longtemps
des vôtres disjoints.
MÉNÉLAS

Je suis le maitre de tout ce qu'il y a d'Hélènes
au monde.

MÉNÉLAS

... La femme du Roi de Sparte.
BRINDOSIER

•·• Jupiter qui tonne dans les nuées,
Ouand les nuages pareils à de grandes montagnes blanches accumulées
S'accroissent peu à peu dans le ciel pur,

�814

LA NOUVELLE REVUE JRANÇAISI

815

Pl.OTÉE
MÉNÉLAS

Au-dessus de ce petit temple rouge bien connu
des bergers dont le fronton n'a pas plus de trois
colonnes.

Que ses eaux étaient claires et quel bruit triste
elles faisaient parmi les pierres roulantes !

MÉNÉLAS

BRINDOSIER

BRINDOSIER

Avant qu'elles n'entrent dans la vaste conque
de Juin.

Tu te souviens ?
Là est une prairie ombragée de peupliers.
HÉLÈNE

Mais il n'y avait pas de peupliers l

MÉNÉLAS

Avant que par mille vannes et coupures,
elles ne soient distribuées à tout le riche herbage.
BRINDOSIER

MÉNÉLAS

Là sont trois chênes consacrés à mon père.

Si, tais-toi, il y en avait l
HÉLÈNE
BRINDOSIER

Là est une prairie ombragée de peupliers.
MÉNÉLAS

Il y avait des peupliers,je me souviens à mesure
qu'elle parle.

Bon, voilà que ce sont des chênes à présent l
MÉNÉLAS

Elle a raison,je me souviens, ce sont des chênes.
BRINDOSIER

Ce grand arbre dont la feuille est la plus tardive.

BRINDOSIER

Là où le ruisseau rapide .•• Il fuit !
MBNÉLAS

Là où le ruisseau rapide •••
BRINDOSIER

Que ses eaux étaient claires 1

MÉNÉLAS

En ce mois de juin QÙ tu me dis que tu m'aimais, à ces hauteurs où nous étions montés.
C'est à peine si elles étaient encore poussées.
BRINDOSIER

Leur couleur est celle de l'or.

I

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

JtllOTÉ.B

MÉNÉLAS

BRINDOSIER

Non point l'or de la vieillesse, mais le jeune
rameau qui commence !
Avant que Jupiter ne leur ait donné
Cette puissante couleur de vert où ses yeux se
complaisent.

••• N'est-il pas convenable qu'on se purifie
,comme pour les Mystères,
Quand on va épouser la fille d'un dieu?

BRINDOSIER

Leur couleur est celle de l'or l
MÉNELAS

Non point du temps qui passe, mais de celui
qui vient de commencer.

MÉNÉLAS

Quant on tient entre ses bras l'enfant divin
.dont les yeux immobiles entre les paupières
Vous regardent avec indifférence.
Et tu étais vierge entre mes bras comme la
Victoire, et la harpe pour l'aveugle,
Et comme ce jeune fô.t de marbre blanc au seuil
de la patrie que l'exilé saisit religieusement de ses
deux mains!

BRINDOSIER
BRINDOSIER

Leur couleur est celle de l'or.

Au-dessus de nous s'élevaient ces longs rubans
MÉNÉLAS

dé murs l'un sur l'autre, et cette citadelle dans le

Non point leur couleur, 6 bien aimée!
Mais celle de ce grand feu que j'avais allum6
un peu plus bas et dont l'éclat les enveloppait
tout entiers.

cid avec ses tours déchiquetées,
Et ces longues forêts de chênes toutes plates
sur les terrasses, pareilles à la mousse qui pousse
entre les interstices,
Et ces cascades silencieuses et immobiles,
Et ce lieu d'avance aménagé par la mam des
Titans sur l'ordre de mon père,
Pour être son temple àvec nous.

BRINDOSIER

N'est-il point convenable que l'on se purifie
par le silence et par le jeône .••

MÉNÉLAS

MÉNÉUS

Oui, cela est convenable.

Je me souviens.

�LA NOUVELLE REV\îE FRANÇAISK

PllOTII
BRINDOSIER

BRINDOSIER

Et que tu étais beau alors, Ménélas, le plus
fort entre tous ceux de ton âge et le plus habile
aux jeux!

Je dormais entre tes bras.
MÉNÉLAS

Dis seulement une chose, fille de Zeus l

MÉNÉLAS
BRIN DO SI ER

Tu es la même toujours.
BRINDOSIER

Oui, je veux te la dire.

La même, c'est toi qui le dis, tu en es stir?
MÉNÉLAS

Hélène: îl n'y a pas d'autre femme au monde.

MÉNÉLAS

Comment moi qui entre les chefs grecs. n'étais
pas ni le premier ni le secpnd,
Ai-je trouvé faveur à tes yeux ?

BRINDOSIER
BRINDOSIER

Dis, t\1.i-je bien fait souffrir ?

N'avais-tu rien pour la mériter?

MÉNÉLAS
MÉNÉLAS

Pas à la mesure de mon amour.

Rien quand je te regarde et que je me souviens f
BRINDOSIER

Était-ce dur d'être séparé de moi ?
MÉNÉLAS

Mon désir ne t'a point quittée.
BRINDOSIER

Ni moi je ne t'ai quitté.

BRINDOSIER

Et qui donc m'aurait tenue ainsi entre ses bras
et ne m'aurait point lâchée?
Ces dix ans qui ne furent qu'une seule heure
de nuit,
Pendant que je dormais.
MÉNÉLAS

MÉNÉLAS

Tu ne m'as point quittée ?

La nuit est finie.

�LA NOUVELLE REVUE

FRANÇAIU

BRINDOSIER

Elle est finie et je suis réveillée !
MÉNELAS

Elle est finie et je vois de nouveau ces yeux
pleins d'indifférence qui me regardent.
BRINDOSIER

Qu'attends-tu donc pour venir entre mes bras?

Il fait le geste d'aller vers elle.
HÉLÈNE

Ménélas.
MÉNÉLAS

Hélène l
HÉLÈNE

Que fais..:tu? Vas-tu me laisser, une fois encore?
BRINDOSIER

N'écoute point ce qu'elle dit 1 N'écoute pas
cette ombre façonnée par les pouvoirs envieux i
mon image et qui veut te décevoir encore 1

.

821

Est-ce en songe que tu as pris Troie ? Est-ce
en songe que tu m'as retirée du sombre Gynécée
asiatique,
Cette nuit où l'on voyait clair, bien qu'il n'y
ait aucune lampe allumée?
Est-ce qu'il est trompeur, le visage que tu as
reconnu à la flamme d'une telle lumière?
BRINDOSJER

Tout est un songe&gt; excepté ces jours de jadis
qui n'ont pas cessé.
HÉLÈNE

Et dis si c'était un songe aussi à cette heure de
midi cet énorme dos de la mer entre l'Europe et
l'Asie qui s'est levé pour nous prendre comme
l'échine d'un taureau,
Et qui, d'un seul coup m'emportant avec le
Ravisseur en un seul jour
Nous a laissés à sec là-bas I près d'un phare
fumant dans le point du jour qui s'éteignait.
BRINDOSIER

Tout ~st un songe excepté ce visage vers toi et
ces yeux pleins d'ignorance vers les tiens comme
ceux des animaux.

HÉLÈNE

Te décevoir l Réponds lui I Est-ce en songe
que tu as souffert?

HÉLÈNE

Tout est un songe, excepté cette main de nou-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

v:eau dans la tienne et ce corps de nouveau solide
entre tes bras.

Pli.OTÉE

.
BRINDOSIER

Je fus fidèle.
HÉLÈNE

BRINDOSIER

Ah, les fleuves de la terre au mois de Juin,
quand les troupeaux épars remontent l'herbe
difficile et que le pitre écarte du genou ce torrent
qui descend vers lui de la vie verte et rose et
toute luisante, pleine de fleurs, d'abeilles et de
papillons!
Ah, le miel que je fus à tes lèvres et cette t!te
tout-à-coup que j'ai versée sur ton épaule !
HÉLÈNE

Tu caresses et j'ai frappé.

Fidélité dormante.
BRINDOSIER

Fidèle cependant.
HÉLÈNE

Joyau de peu de prix qui ne fut pas perdu et
qui n'est pas disputé 1
BRINDOSIER

_Toujours la même.
HÉLÈNE

BRINDOSIBR

J'ai gagné ton cœur.

Et moi aussi, ne suis-je pas toujours la même ?
Et de plus une autre.

HÉLÈNE

Tu ne l'as point percé.

BRINDOSIER

Femme d'un seul.

BRINDOSIER
HÉLÈNE

Souviens-toi de ces nuits de ma jeunesse où je
dormais à ton c6té 1
HÉLÈNE

Souviens-toi de ces nuits où tu étais seule, et
moi entre les bras du Ravisseur.

Et moi donc, n'étais-je pas ta femme entre les
bras du Ravisseur ?
Quand du haut de la grande tour de Troie
Je voyais autour de cette ville bien défendue
Au Nord, au Sud, au Levant, au Couchant,

�824

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS&amp;

Pl.OTÉE

Ta patience et ton désir chaque soir autour de

1

SCENE III

m01

Se rallumer avec les cent mille feux de ton
armée campante 1
BRINDOSIER

Silence.
BRINDOSIER

Naturellement, è'est vrai, je l'avoue, c'est vous
~ui êtes Hélène.

Tais-toi, illusion !

HÉLÈNE
HÉLÈNE

Je vous rends grâces.

Tais-toi, imposture 1
BRINDOSIER
MÉNÉLAS

Avouez que l'on pourrait s'y tromper.

Que faire?

HÉLÈNE

Je ne sais. Je ne vous ai pas regardée.

BRINDOSIER

Me croiras-tu si cette création d'un dieu malin
Avoue son imposture et que c'est moi Hélène?
HÉLÈNE

BRINDOSIER

Regardez-moi donc.
HÉLÈNE,

Certes en ce cas il faudra toutes deux nous
croire.

la regardant

Il fau~ que Ménélas soit encore plus fou que je
ne croyais.
BRINDOSIER

BRINDOSJER

Laisse-moi donc seule a:vec elle.

Sort MÉNÉUS.

C'est Protée qui a fait ce prestige.

Silence.
C'est le seigneur Protée qui a fait ce prestige
étonnant.
Silence.

6

�1

1

.
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

C'est lui qui a mis l'illusion dans ses yeux.
N'êtes-vous pas curieuse de savoir qui est le
seigneur Protée ?

Pli.OTÉE
BRINDOSIER

Certes et bien digne de Protée.
HÉLÈNE

HÉLÈNE

Vous m'excuserez de ne pas être de votre avis.

Non.
BRINDOSIER

BRINDOSIER

C'est l'intendant de cette mer ivre et folle où
Médée dispersa les membres de son grand-père,
Dont le fond est troublé par des soupirs sulfureux,
Et dont la surface incessamment est battue et
barattée par les rames d'expéditions extravagantes,
Arg6, Trota,
Tous ces aventuriers au grand nez, au petit
front stupide, glabres comme des acteurs, ramant
de bon courage !
Et là-bas cet anneau d'écume, est-ce un phoque
qui respire ?
Nullement c'est une vache.
C'est Jupiter à la nage sous la forme d'une
bête à cornes couronnée de marguerites qui amuse
une petite fille !

Que vous êtes belle, Hélène, et que j'aime ces
beaux yeux, dépourvus de toute expression,
Que vous tordez lentement vers moi !
HÉLÈNE

Oui, c'est moi qui suis la belle Hélène.
BRINDOSIER

Ah, il n'y a pas de Protét; qui tienne!
. Je le jure, Ménélas est un sot de ne pas faire la
düfërence entre nous deux 1
HÉLÈNE

Il est vrai.
BRINDOSIER

C'est un balourd et un sot.

HÉLÈNE

Dois-je comprendre que vous considérez comme
une démence
Cet honorable effort de toute la Grèce pour me
récupérer ?

HÉLÈNE

Il est vrai.
BRINDOSIER

Un brutal, un méchant!

�PROTÉE

82.8

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Ah j'en suis slÎre ! ce n'est pas une fois seulement 'qu'il vous a caressé l'échine avec le bois de
son arc.
HÉdNE

Tous les hommes sont de même.
BRINDOSIER

1
·1

Eh quoi, Pàris aussi ...

BRINDOSIER

On ne peut rien vous apprendre.
Laissez-moi vous regarder encore, non pas
comme font les hommes qui n'y connaissent rien,
mais avec l'œil d'une femme.
Grands dieux ! (Soupir.)
Ah, dieux, que vous êtes belle! il n'y a rien à
reprendre en vous.
Ariane même, à qui cette ile doit sa gloire,
N'était qu'une grasse Crétoise auprès de vous.

HÉLÈNE

Non. C'était un homme agréable et qui savait
faire avec les femmes.

HÉLÈNE

Quelque fraicheur, dit-on ?
BRJNDOSIER

JIRINDOSIER

Oui. -

Mais d'où vient cette robe?

Mais il est mort, n'est-ce pas ?
HÉLÈNE
IJÉLÈNE

Il ne faut plus y penser.
BRINDOSIER

N'y pensons donc plus et é~ito~s c;tte ride du
front verticale qui est la plus d1ffic1le a effacer.
11 faut se la masser chaque soir avec le pouce.

Vous ne l'aimez pas? C'était la dernière mode
de Troie pourtant.
BRINDOSIER

Oui.
Et Troie était séparée du reste de la terre
depuis dix ans.
HÉLÈNE,

HÉLÈNE

Avec le pouce et un peu de suint de mouton
raffiné.

la voix tremblante

Qu'y pms-Je faire? C'est la faute de ce vilain
Ménélas.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAJSI

831

PROT:h

suite je lui ai dit d'aller piller chez mes belles-

BRINDOSIER

Ce vert si curieux... Ah, je ne l'avais pas revu
depuis longtemps. Ma grand-mère aimait tellement cette couleur !
Et ces grands animaux brodés, que c'est étrange l
cette chaussure Phrygienne, cette agrafe vraiment
Cimmérique ...

sœurs.
Il y en avait cinquante et je connaissais leurs
armoires.
Nous sommes partis avec cinq bateaux remplis
de malles.
Tout cela a péri dans la tourmente!
BRINDOSIER

HÉLÈNE

Ah, c'est un coup bien dur !

Ce n'est pas ma faute !

Elle I' enlace.

Elle pleure.
HÉLÈNE,

BRINDOSIER

Qu'ai-je fait, ma chérie? ne pleurez pas, ne
gàtez pas ces beaux yeux !
Ecoutez! Savez-vous ce que Je pense? C est
vous qui êtes à la mode et moi qui ne le suis
plus déjà.
Ce butin qui se ·disperse de tous côtés ...
Tout, cet hiver, va se porter à la Troyenne.
1

•

HÉLÈNE,

palpant l'étoffe de sa robe

Ma chère, quelle est l'étoffe dont votre robe est
faite? Je n'en ai jamais vu de pareille.

'

larmoyant

Ah, ah 1

BRINDOSIER

C'est du pongé de Chine qui est fait avec de la
soie de chêne.
HÉLÈNE

Et cela peut se laver ?
BRINDOSIER

BRINDOSlER

N'êtes vous pas contente ?

Le navire qui nous l'a apporté était sous la mer
depuis trois semaines. C'était la première consignation pour l'Europe.

HÉLÈNE

Ah, vous me percez le cœur !
Quand ce vilain Ménélas est arrivé, tout de

HÉLÈNE

Oue vous êtes heureuse I

�832

LA NOUVELLE REVUE PR.ANÇAISI
BRINDOSIER

Et que diriez-vous de cette étoffe plus brillante
que la soie, plus frakhe que le lin,
Qui est faite avec de l'ortie ?
HÉLÈNE

Vous en avez beaucoup ?
\1

BRINDOSIER

Quarante caisses bien repêrées au large de
Pharos. Ah, je n'ai jamais rien qui me manque!
Pas une tempête d'équinoxe qui ne nous apporte
les dernières nouveautés.
Pas une maison de Tyr ou de Thèbes Hécatompyles,
Qui ne nous soit bien introduite.
Et quelle pourpre nous avons l
Aussi fraiche que le sang ! Regardez! c'est le
dernier genre de Tyr. On l'appelle" La Troyenne".
Et cette autre est « l'Hélénide ".
Vous rougissez? avouez que c'est flatteur.
HÉLÈNE

Ah, que l'on est heureux d'avoir tant de ~
quentations.
BRINDOSIER

Oui. C'est l'avantage de ce petit port de mer,

833

PROTÉE
HÉLÈNE

Moi, je m'en vais à Sparte.
BRINOOSIER

C'est une ville bien honorable et les mœurs y
sont bonnes.
HÉLÈNE

Simples, mais bonnes.
BRINDOSI.BR

Quelles orgies de fidélité vous pourrez y faire
avec Ménélas 1
HÉLÈNE

La forme des chapeaux y est réglée par la loi
sous la peine capitale.
BRINDOSIER

Mais la nature y est belle.
Que c'est solennel le milieu de ces longs J. ours
d'été,
Quand parmi l'aboiement des cigales interrompues dans la lumière qui fait tout disparaître,
On entend comme le bruit d'un dieu qui aiguise
son épée 1
_Et que le Taygète au soir après l'orage r6tit en
ruisselant devant le soleil

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
834
Comµie une pièce de bœuf devant un grand
feu de bois!
HÉLÈNE

Ce qu'il y a de mieux à faire à Sparte est de
dormir. Je déteste la campagne.
BRINDOSIER

Les femmes y sont belles.

PROTÉE
BRIN DO SI ER

Où est cette fameuse Hélène ? dira-t-on.
Elle est à Sparte et elle coud des poches à sel
pour des pâtres.
C'est elle avec ses femmes qui fabrique ces
biscuits locaux si renommés
'
Que l'on casse avec une masse
de plomb et où
J'on trouve de noires momies de raisins secs.
HÉLÈNE

HÉLÈNE

Elles font le pain, elles traient les vaches et
dansent comme des bêtes.

Vous aussi, votre vie doit être bien monotone.
BRINDOSIER

BRINDOSIER

Les hommes sont de bons compagnons.

Ma chère, que dites-vous? Tout passe ici! C'est

le centre des trois mondes ,
Sans parler de ce ciel au-dessus de nous qui est

HÉLÈNE

On ne me permet que les pères de famille audessus de quarante ans et je ne suis invitée qu'au
dessert.
· et l'on
Alors on craque ensemble des n01x
s'exerce à parler d'une manière Laconique.
BRINDOSIER

Pauvre Hélène ! ah, que vous allez souffrir,
vous qui avez eu des expériences si intéressantes 1

Je quatrième.

Pas de jour qu'un dieu n'en descende. Ah votre
~ m'est bien connu!
'
P~ un héros dont nous n'ayons la visite.
~en ne tombe à l'eau que je n'en aie aussitôt le
meilleur.
HÉLÈNE

Eh bien, vous êtes heureuse !
BRINDOSIER

HÉLÈNE

J'aime mieux ne pas y penser.

Non. Je suis une femme de foyer.
Tranquille, modeste. ·

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

Une vie simple et tout unie, voilà ce qu'il me
faut.
Ah, ce serait une position pour VOl.IS l
HÉLÈNE

Ne me tentez pas.
BRINDOSIER

Hélène de Naxos après Hélène de Troie!
HHène-du-milieu-des-mers !
On armerait de tous les ports du monde pour
venir vous voir,
Comme on s'en va à Délos vers l'autel d'Apollon et de Latone !
H'.ELÈNE

Et si Ménélas vient me prendre ?
BRINDOSIER

Fiez-vous à moi. Fiez-vous au seigneur Prot6e.

PROTÉE

837
BRINDOSIER

Vous en ferez ce que vous voudrez.
C'est un original qui à deux jambes préfère une
grande queue de poisson.
·
Il est aussi inoffensif qu'un cul-de-jatte.
HÉLÈNE

Bien sôr, ce n'est pas un peu mort à Naxos?
BRINDOSIER

Mort ? La mer est comme un grand journal où
tout ce qui se passe vient s'inscrire.
Et si Naxos vous ennuie ici,
Rien n'empêche de la mettre ailleurs.
C'est une roche légère et qui flotte comme un
échaudé et comme un blanc d'œuf battu.
Et si vous voulez vous en aller, vous êtes libre.
Allons, votre carrière n'est pas finie ! Il n'y a
pas qu'une Troie au monde.

HÉLÈNE
HÉLÈNE

Qui est Protée ?

En quoi est ce bracelet à votre bras gauche ?
BRINDOSIER

Le plus riche de tous les demi-dieux.
Il a le contrat pour toute la mer jusqu'à Tarente.
Parlez-moi de votre Priam !
HÉLÈNE

Personnellement ?

BRINDOSIER

Il est d'une matière merveilleuse et sans prix
qui s'appelle Cellulorde.
HÉLÈNE

On dirait de l'ivoire mais c'est cent fois plus
beau!

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

Comment lui a-t-on donné cette couleur rose?
Il semble un ruban de soie et l'on voit la boucle
et les trois trous, pour l'ardillon imités avec un
art merveilleux.
Ah, quel gotît exquis !

PROTÉE

839
HELÈNE

Par derrière ! par la Bonne Déesse ! un corsage
qui se ferme par derrière !
BRINDOSIER

Voyez-vous ces boutons? Il n'y a qu'à pousser
dessus, et clac !

BRINDOSIER

Je vous le donne.

Elle le lui donne.
HELÈNE

Et vous dites qu'il vous reste encore trois
pièces de ce pongé ?
BRINDOSIER

Trois pièces,je compte les prendre avec moi.
HELÈNE

Hélène, ... pardon, ma chère, je ne sais comment
vous appeler....
Laissez-les moi.

HÉLÈNE

Que c'est ingénieux ! laissez-moi essayer moimême. Clic je tire. Clac je pousse. Clic, clac, clic,
clac!
BRINDOSIER

On appelle cela des boutons à pression.
HÉLÈNE

Que vous êtes heureuse ! Je rougis de mes
agrafes scythiques.
BRINDOSIER

BRINDOSIER

C'est un grand sacrifice.
HELÈNE

Et comment fixez-vous votre corsage?
BRINDOSIER

Par derrière, naturellement.

C'est un voyageur de Jérusalem, la tête en bas
.
'
qw nous les a apportés l'autre jour, en route vers
le fond de la mer.
Nous en avons trois cartons.
HÉLÈNE

Hélène, ma petite Hélène !

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

j

PROTÉE
BRINDOSIER

BRINDOSIER

Il n'y a qu'une Hélène, qui te fut toujours
fidèle.
L'autre s'est dissipée comme un songe.

Eh bien, Hélène ?
HÉLÈNE

Musique à l'orchestre exprimant la solitude
de la mer.

Laisse-moi avoir ces boutons !
BRINDOSIER

MÉNÉLAS

Et vous resterez à Naxos?

Je te crois. Pour moi seul tu seras !'Hélène
que j'ai aimée. La même, toujours fidèle.

HÉLÈNE

J'y consens.

BRINDOSIER

L'autre s'est dissipée comme un songe.

BRINDOSIER

Merci, Hélène.

MÉNÉLAS

Mais, grands dieux l que personne autre ne le
sache l

HÉLÈNE

Adieu, Hélène.

BRINDOSIER

BRINDOSIER

Que personne autre ne le sache ?

Adieu!
HÉLÈNE

s'en va.

MÉNÉLAS

11 faut que tout chacun te croie cette Hélène
que le Ravisseur entraina.

SCÈNE IV

Rentre MÉNÉLAS.
MÉNÉLAS

Hélène, où est cette autre H c1lène qui estvenue
m'inquiéter?

BRINDOSIER

Pourquoi?

•

MÉNÉLAS

Mon honneur y est intéressé.

7

�NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

842
LA
. •
.
.t
la
mienne
?
Et
que
diraient
Quelle g101re serai
qui sont tombés sur
1es m ères de tant de braves
~
les rives du Scamandre .

PJlOTfa

MÉNÉLAS

C'est vrai, je l'ai juré, mais le bateau n'est pas
assez grand.

SCÈNE V
•
,,,.,,,.,,..0 che Il est garni de Satyres
Le navire
arr''
·
ui le poussent avec leurs rames; Et pour
;zus de commodité il est monte sur des
roulettes.

MENELAS

Et quelles sont ces be11 es n~mf hes aux bras
blancs qui conduisent notre esqmf .
BRINDOSIER

Les servantes qui dormaient avec mm. . .
t elles qui nous serviront de manmers.
C
e son
l ·
us fera
Le favorable Auster souffle et e JOUr no
.
voir les rivages blanchissants de 1~ Grèce.

On pose une planche pour l embarquement.
MENELAS

Monte, Hélène.
BRINDOSIER

BRINDOSIER

Il faut tenir son serment.
MÉNÉLAS

J'ai juré par Zeus, mon beau-père.
Cela n'a pas d'importance. Entre parents on n'y
regarde pas de si près.
Mais il me reste le dernier rite à accomplir.

On lui apporte un pot de peinture et du bout
du pinceau il pose la prunelle au milieu de
l'œil du bateau.
Reste ouvert, œil vigilant! Jour et nuit, soir et
matin,
Vers les feux, vers les étoiles, vers les amers,
Guide-nous, gros œil patient de la nef surchargée qui nous contient,
Submergée jusqu'aux épaules au sein nerveux
de ces mers que notre éperon laboure.

Tous deux montent à bord; on retire la planche.

Mais, dis-moi, n ' as-tu pas promis à cette

CHŒUR DES SATYRES

hissant la voile.

Hé-hho !
Nymphe
et à ses Satyres de les emmener
Brindosier
avec toi?

Hé - hhé Hé hho !

hé éhhé -

hé hho !

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

844

PROTÉE

Hé hho !
Hé hho !
MÉNÉLAS

Nous ne bougeons pas.
LE SATYRE-MAJOR,

845
de l'admiration générale. L'île en s'enlevant
découvre PROTÉE qui est assis sur une
chaise, en proie à un grand abattement.
La nef reste seule au milieu d'une vaste étendue de linoléum.

au gouvernail
BRINDOSIER

Nous sommes ensablés!
Merveille!
HÉLÈNE

MÉNÉLAS

Ménélas, rends les lunettes à Protée.
Merci, Jupiter !
MÉNÉLAS

Jamais! Ce que j'ai pris par la force, je ne le
rends que par la force.

LE SATYRE-MAJOR

La mer est libre !
AUTRES SATYRES

LE SATYRE-MAJOR

Libre ! Libre ! Libre ! Libre !

Faites la souille.

On fait la souille inutilement.
MENÉLAS

A l'aide, Jupiter !
Coup de tonnerre. IRlS, toute garnie de plaqu~
d'or et de clochettes, en un costume tJIU
rappelle assez celui des danseuses Siamoises,
tombe du ciel au bout d'une ficelle. Elle
attache le crochet auquel elle est suspendue
au crochet correspondant de l'île, et le /QUI
monte au ciel en tourbillonnant au milie#

MÉNÉLAS,

se portant à l'avant

Barre à bâbord, cinq points !
LE SATYRE-MAJOR

Barre à bàbord, cinq points !
LES SATYRES

On bouge ! On bouge ! On part ! On part !
MÉNÉLAS

La brise n'est pas assez forte! Toutes les rames

à la mer!

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!
LE SATYRE-MAJOR

Toutes les rames à la mer! (Coup de sifflet.)
Attention!
Souquez!
Une, deux ! Une, deux 1
LES SATYRES

PROTÉE

847

Les pieds contre la muraille
Et le bec sous le robin.
S'il en tombe quelques gouttes,
Ça sera pour me rafraîchir.
Et si le tonneau défonce ;
J'en boirai à mon plaisir.

chantant à gorge déployée

Marguerite, elle est malade I
Il lui faut le médecin I
Marguerite, elle est mala a de,
Il lui faut aut aut, il lui faut aut aut,
Il lui faut le médecin I

}bis.
}bis.

}bis.

MÉNÉLAS

leve la main.

LE SATYRE-MAJOR

Rentrez les rames !
Ou allons-nous, les enfants ?
UN SATYRE

MÉNÉLAS

En France!

0 Nymphes, quelles voix célestes 1 quelle délicieuse mélodie 1
LE SATYRE-MAJOR

UN AUTRE

A Bordeaux!

Sciez, les enfants !
LES SATYRES

Le médecin qui la visite
Lui a défendu le vin.
Médecin, va-t-en au diable,
Si tu me défends le vin.
]' en ai bu toute ma vie,
J'en boirai jusqu'à la fin.
je meurs, qu'on m'enterre,
Dans la cave où est le vin.

s;

LE SATYRE-MAJOR

de même

}bis.
} bis.
}bis.
} bis.

En Bourgogne! Une fois que nous nous serons
débarrassés de cet imbécile.
Entendez le vent qui ronfle dans la toile! C'est
Bacchus lui-même qui nous reprend et nous fait

signer
CHŒUR DES SATYRES

En Bourgogne ! En Bourgogne ! Vive le vm
Bourguignon !

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

PllOTÉE

LE SATYRE-MAJOR

Allons planter le vin de Beaune !

LE SATYRE-MAJOR

Sifflez pour la brise.

Ils si.fftent.

MÉNÉLAS

Barre à bâbord, deux points!
LE SATYRE-MAJOR

Barre à Mbord, deux points.
UN SATYRE

LE CHŒUR

Une terre sèche et grumeleuse comme du lait
caillé, et pleine de petits cailloux calcaires
Qui gardent la chaleur comme des briques
Afin que la grappe lourde et dormante cuise
des deux côtés.
LE SATYRE-MAJOR

Je ne m'arrête pas avant Châlons!

Quelle est la terre la meilleure, les enfants ?
UN AUTRE
LE CHŒUR

J'ai soif à mettre la mer à sec !
LE SATYRE-MAJOR

Quel est le vin le meilleur, les enfants ?
LE CHŒUR

C'est celui de la Côte qui est entre Beaune et
Dijon l
LE SATYRE-MAJOR

Quelle est la terre la meilleure, les enfants? La
plus noire, la plus grasse, la mieux fumée ?
MÉNÉLAS

La brise faiblit.

Une terre maigre dont l'os saillit
Comme les vaches qui sont bonnes laitières
dont saillit l'os de la hanche.
MÉNÉLAS

Le vent mollit.
PHoouEs, surgissant autour de la nef
Floue ! floue !
L'île de Naxos a été enlevée au ciel, il y a du
bon pour des phoques !
Floue! floue !
· Une de moins ! moins y a d'iles, mieux cela
vaut pour les phoques. Hourra !
Floue ! floue !
CHŒuR DES

�850

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

Le vieux Protée a perdu ses lunettes, hourra 1
nous n'extrairons plus de racines carrées, hourra 1
Floue ! floue !
La mer est libre ! la mer est libre ! Elle est
libre et nous sommes dedans!
La sentez-vous frémir et frissonner ? Sentezvous ce coup de reins qui nous envoie à huit
pieds dans l'air !
Hourra ! Hourra !
Quel bond ! quelle detente !
Elle est libre et nous sommes dedans ! elle est
infinie et nous sommes dedans ! il y a plus ici à
boire ·qu'un coup de vin 1 Y oup, youp, youp,
hourra ! Youp, youp, youp, hourra !
La nef disparaît sui'Uie des Phoques.
PROTEE

seul au milieu de la scène

Et vous trouvez cela raisonnable ?
Quelle folie dans tout cela! quelle derision des
choses serieuses ! quelle farce stupide!
Voilà Jupiter qui a besoin de son Hélène pour
en faire une etoile,
Et c'est vrai qu'il y a une place vide au ciel
qui ne fait pas bien entre les Dioscures.
.
Est-ce qu'il pense une seconde à mes droits
sacrés de proprietaire ?
.
Ou du moins est-ce qu'il va se donner la peine
de piquer la pécore au milieu de mon petit jardin,
où elle est cependant bien visible ?

\

Point. Comme une servante sans attention,
comme une hirondelle sans souci qui pour une
mouche enlève toute la toile d'araignee,
Voilà Iris, on lui a dit Hélène, et c'est toute
ma propriété au ciel qu'elle emporte!
Elle est au ciel maintenant, ma jolie petite île
de Naxos, avec toutes ses collections et ses six plants
de tabac!
Allez donc l'y chercher !
Elle est au ciel et les vagues de l'azur blanchissent contre ses recifs.
Pour moi me voilà seul, ruiné et sans lunettes.
C'est bien je m'en vais, je quitte la surface, on
ne me verra plus !
Je plonge, nunc est bibendum !
Je prends ma retraite à l'etage au-dessous l dans
un monde plus tranquille,j'habite un ~
palais
de bulles d'air au milieu des coraux, des éponges
et des holoturies !
Adieu, Menélas, bon vent! bon voyage, navigateur!
C'est pour cela qu'il a pris Troie !
Pour débarquer sur la rive de Laconie cette
chèvre camuse et ce ·plein chargement de bêtes à
cornes!
Où est le bon sens dans tout cela ? Je vous le
demande. Où est la justice? Où est le bon ordre
et le bon tempérament ? '
Et dire qu'il en sera toujours ainsi tant que le

�'

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

monde sera gouverné par les poètes ! Ah, ça n'est
pas près de finir !
Quel malheur l Quel malheur!

CHRONIQUE DE CAERDAL

Il s'abîme.
XXVII

RIDEAU
ET

' STENDHAL
D'APRES

FIN

Protée est comédien : il prend toute sorte de
figures, et n'en a aucune. Il est d'argile, que pétrit
le jeu de la lumière et de l'ombre. Il n'a point de
squelette, ni os ni échine.
Il n'en va pas ainsi des grands poètes : ils sont
profondément ce qu'ils sont, et bien plus encore
ce qu'ils veulent être. Pour eux, être soi-même,
c'est presque toujours garder son plus rare secret
moment où l'on révèle ses divers mystères. Ils
sont femme et ils sont homme, et cent fois pour
une. La figure qu'ils montrent n'est pas d'emprunt,
mais l'une de celles qu'ils ont, et plus souvent
encore celle qu'ils veulent avoir, sans oser la
prendre dans l'action, ou sans en trouver les
moyens. On n'a pas toujours le temps d'être
hérotque. Le crime est en eux, et toutes les vertus.
Leurs plus fameux exploits sont dans leurs livres.
Et moins l'amour, leurs œuvres sont toute leur
vie, et leur fatale aventure.

PAUL CLAUDEL.

En Allemagne, 1913.

au

�LA NOUVELLE REVU&amp; FRANÇAISI

Dostotevski n'est pas, tour à tour, tous les
Possédés ni tous les saints Innocents de sa tragédie
divine. Mais tous les Karamazov et tous les
Muichkine tiennent de Dostotevski, plus ou moins.
Sonia et Raskolnikov ont de lui, comme Marmbladov et Lébédev, Rogojine et Svidrigatlov euxmêmes. Dans ]a vie quotidienne, Dostotevski n~a
pu vivre qu'une fois avec une petite fille ; mais
dans le monde de ses livres, il a connu toutes les
formes de l'excès et de la négation. S'il n,y succombe, plus l'artiste est vaincu selon le siècle, et
plus il doit remporter d'étonnantes victoires dans
le silence br(llant de la création. Stendhal est un de
ces magnifiques vaincus. Cézanne en est un autre.
On se venge ainsi de toutes les contraintes, de
toutes les défaites, de toutes les humiliations. L'art
est bien le monde où le poète est roi. Qu'on lui
conteste ici son règne et son triomphe. L'œuvre
est toujours une confession ; mais quand il s'agit
de Shakspeare, de Cervantès, de Stendhal, de
Dostotevski, on frémit de joie et d'orgueil à contempler l'insolence de leurs conquêtes, la grandeur
de leur domination,et l'étendue de leurs royaumes.
Ah, chiens couronnés, chiens légitimes, chiens de
ministres, chiens politiques, chiens en possession l
Comme on rit de vous, quand on n'a même pas
besoin d'usurper l'empire I mais on se taille un
royaume, on se le constitue de toutes pièces, ~
on se le donne. Et s'il vous est seulement penmt

855

CHRONIQUE DB CAERDAL

d'y pénétrer, vous êtes contraints d'y entrer à
genoux. Certes, il n'est pas d'ironie qui vaille
celle-là: un roi d'Europe, une espèce de sergent à
cent galons, qui bâille à la lecture de Rouge et Noir ;
un tsar trop faible d'esprit pour achever l' Idiot.
Reste à la porte, esclave. Va plut6t ouvrir le bal
des épiciers, ou bénir la Néva, imbécile.
L'artiste est dangereux. Il est sô.r que le souverain-poète abolit, pour son compte, toutes les
coutumes, tous les préjugés et toutes les lois. Il
&amp;it la loi, selon soi-même ; et il substitue à votre
misérable cité un monde où il vous force, bon gré
mal gré, à ne prendre connaissance que de lui. Et
que vous ne vous en doutiez même pas, c'est le
plus divin de ses plaisirs, peut-être. Un Dieu
noble doit jouir de ses athées : échapper enfin à
l'adoration des coquins et des habiles 1
Le monde de Stendhal est moins varié et moins
étrange que l'univers de Shakspeare ou de
Dostotevsky ; mais il n'en porte pas moins la
ressemblance de son mattre. Et pensant aux héros
~u'il a modelés d'une main si impérieuse, quand
JC veux les peindre, je ne peins que lui.
§

Les livres de Stendhal sont les poèmes de
l'action : l'amour étant l'action de la femme et du
jeune homme. L'homme en passion est toujours
Jeune.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAUI

Ces chefs-d'œuvre sont capables de gouverner
u~e vie. La force y arme un génie tendre et ne
l'étouffe pas.

I
TOUJOURS NAPOLÉON

Si La Chartreuse de Parme est le plus beau livre
de Stendhal, Julien Sorel est pourtant son chefd' œuvre. Entre tous les héros qu'il a formés de
sa lumière et animés de son esprit, celui-là a le
plus de portée et le plus de puissance. C'est le
jeune homme de génie, pour tous les temps et
pour tous les peuples à culture. Les merveille~
jeunes gens de Dostoïevski sont_ tous des frèr~
plus sensibles de Julien. Enfin, 1~ y a désormais
de Julien Sorel dans tous les heros adole~cent.s,
comme il y a de Bonaparte dans tous les Jeunes
hommes qui rêvent de l'empire.
Peut-être, faut-il un homme pour comprendre
Julien Sorel ; et un homme à la Bonaparte, pour
l'aimer sincèrement. Les Bonaparte secrets sont
moins rares qu'on ne pense. Ils ne sont pas tous à
l'armée d'Italie, ni consuls: d'où vient qu'on les
ignore. Ils sont moins nombreux aussi qu'on ne le
dit. Les Bonaparte en chambre sont des hér~s sans
matière. Il ne leur a manqué que l'arg1l?e d~
hommes, le four et les feux de l'occasion. Soit,
mais tant pis.

CHRONIQUE DE CAERbAL

Les femmes ne comprennent pas Julien ; ou,
l'ayant compris, l'aiment peu. Il leur semble trop
ingrat. Il leur serait plus facile de l'aimer sans le
comprendre, que de ne pas le haîr en. le comprenant. Madame de Rénal en est seule capable : par
ce qu'on se passe tout à fait de connaître un amant,
quand on l'adore.
Elle l'aime au point qu'elle le veut toujours
enfant, comme dans le premier âge de la passion,
quand tous les baisers d'une femme se confondent,
ceux de la mère et ceux de la maitresse, ceux de
la sœur ainée et ceux de l'amante. Passionnée et
craintive, il était alors l'adolescent qu'une femme
chérit, et rien de plus: c'est-à-dire tout pour elle,
la nature en amour, le monde découvert dans la
~esse, l'univers qu'elle tient dans ses bras. Sa
petite ville lui est toute l-'histoire, et sa maison
toute la terte. Quel Napoléon peut valoir ce jeune
homme pour la femme amoureuse qu'il comble ?
S'il se détache d'elle, fi1t ce pour devenir l'empereur
des siècles, la pauvre Rénal se désespère : son seul
vœu, c'est qu'il abdique. Elle déteste un triomphe
où elle n'est pas. Elle est jalouse de ce vainqueur
qui l'oublie, et qu'elle ne désire même pas comprendre, tant il lui suffit d'en être possédée. Elle
ne peut se défendre de le méconnaitre : pour le
r;n-ouver, elle attend qu'il se démente. Et elle
1adore à mourir, dès qu'il se dément. Au fond, il
faut toujours mourir dans sa fleur, quand on aime.
8

�CHRONIQUE DE CAERDAL

8 58

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIU

Les nigauds appellent cette passion là une passion
romantique. Julien n'est pas plus romantique que
Phèdre ou Hamlet. Il n'y a de romantique, il me
semble, que l'art sans conscience : être intérieur,
être vrai avec soi même, ne pas être dupe, c'est
assez de vertu, et la plus classique.
Napoléon est pourtant le hasard, la guerre, la
matière toujours brutale, quoi qu'on fasse, et la
victoire. Julien Sorel est la volonté de la toute
puissance qui se change, à l'apogée, en volonti
d'amour; et cette force si belle court à la seule
beauté qu'elle püt envier encore : à une sublime
défaite. Elle s'y précipite avec ivresse. Julien Sorel
veut être Napoléon. Mais depuis Stendhal, qui•
conque, à vingt ans, veut être Napoléon, rêve de
Julien Sorel.

Il
HOMME QUI NE DATE PAS

Dans son marais de Civita Vecchia, derrière une
triple clôture de bassesse, de mauvais air et
d'eanui, Stendhal est pris au piège; et paur se
mieux moquer de lui, la fortune a voulu que les
rêts fussent italiens. Que va-t-il faire dans sa cage
à cafards et à moustiques ? 11 ne peut plus viff'e
que pour l'an 1880 et l'an 1940. Point d'autre
parti : qu'il le veuille ou non, c'est pour être .•
jour le grand Stendhal, que le petit consul resprc,

859

0~ ne se p~opose jamais de vivre pour le tem s
où _1 on ne vivra plus, quand on a la tête clair:.
mais .onà peut
fort
1
. bien s'y trouver fioreé ; on est,
éd
r mt a gloire' malgré soi · Se 1a promet on ~
N
l' on, sans. doute ,: ce serait la preuve qu ,on ne.
a~ra point et qu on ne la mérite pas. Mais on s'y
é
r signe.
.
• On
, ne vit donc pas po ur l'an deux mille
ce ~ui n a_ pas de sens. On soupçonne seulemen;
~~ on y vivra. On en accepte la condamnation et
1irréparable
'.
'ê
. louange' comme 1e pauvre Achille
d
tre
un
s1
grand
héros
parmi
les
b
Ad
fi .
am res.
eux ois vingt-neuf ans comme ·1 d' .
Stendhal savait fort bien à quoi s'e n t emr
. l sur1sa1t,
son
rro~re compte; et quand personne ne lui eüt rendu
Justice, ayant mesuré les illustres du t
il
devait
sentir
que
pas
un
ne
1
.
à
pe~ps,
1
. à
e va ait
aris Son
nre
Balzac
marque
la
gaité
d
l'h
' t d
e
omme. qui.
sen
en
nommer
enfin
par
son
·
.
nom et par' son
1
tt~el: i ne trahit pas le sot contentement de soi
m a plus sotte madest1e.
· D'ailleurs
•
Stendh 1
comme Baudelaire jug~ avec supériori;é tous
;:ec:r~:utes le~ renommées, toutes les couronnes,
teaubriand, füt ce Racine On
1.
conte pas U
li
·
ne Ut en
d'
. . ne te e assurance dans la sévérité
t
~ne certitude infaillible et cachée
.
par
le Juge.
, qui concerne

1:s

Pouret tenir
bagne
la fiè bon au bor d d u marécage, entre le
les Chr . vre_ q~arte, Stendhal fit société avec
oniques italiennes et Saint Simon. Ces

�860

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

œuvres si vives, qu'elles sont des siècles vivants,
personne ne les a go-ôtées comme lui. Il les a
pratiquées mieux que personne. Là, s'est achevée
sa puissance. Là il est né, vers cinquante ans, pour
les temps à venir.
Est ce trop dire ? Au XIXe siècle, personne
selo11; moi n'est plus assuré du temps que Stendhal
et Dostoievski.
Flaubert a sa date, comme l'huile la plus pure
qui finit toujours par rancir. Tolstoî, tout de même.
Pour plus des deux tiers, Balzac n'est déjà qu'un
docµment d'histoire. Stendhal est immortel, comme
un esprit. Dostoïevski est éternel, comme un
Evangile. Stendhal est une intelligence de la vie,
parmi toutes les intelligences. Dostolevski est une
passion et une connaissance.
L'un et l'autre ne passeront pas plus que
l'Evangile ou que l'esprit d'Athènes. Car, le jour
où on ne les lira plus, ils seront entrés, à tout
jamais, dans la conscience humaine.

III
SIR FIASCO, ESQ.

La sincérité de Stendhal va bien loin dans l'aveu
de toutes ses faiblesses. Il est comme un prince
qui peut se mettre nu devant ses gens.
On se cherche, on se connait soi même, et l'on

CHRONIQUE DE CAERDAL

861

ne se donne pas pour autre que l'on est. On ne
daigne pas mentir, ni à soi ni aux autres. Y etît
on intérêt, on ne le peut pas. Que l'orgueil est
donc sincère! C'est ce qu'il a de beau. Enfin, si
l'on est menteur de nature, on . ment avec
sincérité.
La sincérité consiste à ne pas feindre un rôle,
quand on est fait pour en jouer un autre. Il se
peut, après tout, que tous les hommes jouent
un rôle.
Il est difficile qu'un sot soit jamais sincère.
On peut être intelligent et mentir. Mais on est
sincère dans le mensonge, si l'on ne se ment pas
àsoi même. La plupart des hommes mentent moins
aux autres, qu'ils ne se mentent, chacun à soi. Il
est clair qu'il y a infiniment plus de sots dans le
monde que de vrais fourbes. Mais il y a plus de
fourbes encore que d'esprits sincères.
.
La sincérité n'est pas l'intelligence: elle en est
l'usage viril. Le véritable orgueil l'exige. '

§
Tolstol, qui a tant appris de Stendhal et d'abord

à peindre
.
' idée du
la guerre, lui a pris aussi son

mensonge universel, qui est la vanité de chaque
homme, et le commun ressort de la vie sociale.
La sincérité est l'antidote du vain amour propre.
La vanité est l'univer-selle faiblesse. La modestie

�CHRONIQUE DE CAERDAL
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

est la sincérité des petites gens. Les grandes âmes
n'ont pas besoin d'être modestes : elles so~t
sincères ; et cette vertu suffit.
Stendhal avoue ce que non pas la pudeur, mais
la vanité arrête sur les lèvres d'un homme. 11 est
bien trop aristocrate pour avoir souci d'être
moqué. Je soupçonne qu'il s'en amuse.
Voilà ce fameux. dragon, qui veut qu'on prenne
toute femme au galop et à la charge, dès la
seconde entrevue. Pas un rdtre comme lu~ ni
mieux monté, ni cavalier d'équitation plus vite,
pur sang sur pur sang ; et pas un qui aime mieux
la course, qui se préoccupe plus assidtîrnent de la
chevauchée. Or, illui arrive sans cesse de manquer
la coche et de rester au relais. Quand il y va de
la gloire et de cet honneur amoureux qui est la
vie même, il perd l'étrier : une ombre le démonte,
une idée le désarçonne, un souffle, un cri. Et
le dragon de Marengo n'est même plus un
fantassin : il a mal aux pieds. Loin de br0ler trois
postes ou quatre, il a l'entorse ; et il lui faut
dormir sur place.
Telle est son admirable sincérité, qu'il confesse
raccident, et presque l'infirmité, tant elle lui _est
propre. Il se punit ainsi d'y être sujet. Ow ~
saurait sans lui ? Qui pourrait en rire, s'il n'avait
pas voulu qu'on en rtt?
Je ne ris pas de Stendhal en sa disgrâce. Je l'en
admire davantage. Il n'est jamais grossier, là où

863

tant d'autres hommes ne se défendent pas de
l'être. Il est vrai qu'à mon sens, le fat passe tous
les hommes en grossièreté. Le muletier est un fat,
avec son célèbre quart d'heure.
Puis, c'est le véritable amour qui jette l'amant
dans les faux pas, et qui le fait glisser. La vraie
passion de la guerre est sujette à des défaites, que
les guerrilles ne connaissent pas. L'appétit est
toujours prêt, et non pas la grande soif que rien
n'apaise. Elle fuit peut-être l'apaisement?
L'amant trébuche, où le galant ne bronche pas.
L'amant est le pur sang que le combat épuise, et
le galant est le mulet. Ils ne l'entendent pas ainsi :
mais les amants parlent de l'âme ; et c'est elle qui
qui manque aux mulets. Pour tout le reste, on leur
rend les honneurs du sentier en montagne et du
sabot infaillible au bord des précipices.
Tout est abime pour les amants, et pour les
mulets rien ne l'est. Entre eux, c'est l'immense
vallée de l'imagination. L'ardent Stendhal, cet
amant qui 'Veut toujours l'être, son imagination le
joue; elle le lie, elle l'entrave. L'imagination est
la dame jalouse qui noue l'aiguillette. Et telle est
l'ironique destin de Stendhal, qu'entre tant de
personnages qu'il a joués et dont il a pris le nom,
il n'a jamais été plus lui-même qu'en amant muet,
sous les traits et l'habit de Sir Fiasco, esquire.

�LA NOUVELLE

REVUE FRANÇAISI

IV
ENFIN, JULIEN SE LAISSE VIVRE

Une femme, qui m'est bien chère, ayant fini de
lire Le Rouge et le Noir, me dit : "Ah, je n'aurais
pas voulu que Julien tire le pistolet contre sa
douce amie! C'est bien assez qu'il en soit capable.
Quel affreux courage l Julien traite Madame de
Rénal comme un homme : voilà ce que je lui
reproche." Idée de femme,et vraiment charmante:
un homme ne doit jamais user de sa force contre
une femme, que pour l'aimer. Il doit tout lui
pardonner ; et d'abord, ce qu'une femme ne
lui pardonnerait jamais. Elles sentent ainsi, quand
elles aiment. Puis, elles se perdent, elles se font
tuer, elles vont à la mort plut6t que de rester
dans la tombe de l'absence, et de condamner leur
amour à l'oubli. N'eussent elles pas pitié de l'amant,
elles ont soif et compassion de l'amour en lui.
Rien de plus vrai : Julien traite en homme sa
tendre ma1tresse, parce que l'ambition est l'ennemie
de l'amour. Julien est toujours tout ce qu'il est.
Le dernier feu de sa volonté est un coup de
foudre. Mais cet éclair lui révèle le monde de
la tendresse ; et il n'y entre que pour n'en sortir
jamais. 11 ne retrouve pas Madame de Rénal dans
l'église de Verrières, mais sur le seuil du bonheur.

CHRONIQUE DE CAERDAL

865
Il lui envoie la balle que tous les hommes du
livre et de la vie méritent, pour toute la haine et
l'envie qu'ils exercent contre les jeunes héros.
Admirez, belle amoureuse, que pour le vrai
héros, à vingt-cinq ans et peut-être à cinquante, il
n'y a ni homme ni femme : il n'est que des alliés
ou des ennemis. La preuve en est que l'adorable
Rénal, si chère à tous les cœurs passionnés, s'est
laissée manier elle-même comme une marionnette
par son jésuite. Mille fois plus touchante d'être
aussi victime, elle se perd en perdant son ami. La
pensée de Stendhal est là toute vive, avec son
culte de l'amour: pour gotiter enfin la vie d'amour,
ils se perdent tous deux joyeusement. Jusque là,
tout le reste n'a été que roman, un vain passetemps, un prélude, une attente. Dès le premier
regard, le petit jeune homme en veste de ratine,
et l'honnête femme vêtue d'ignorance et de tranquillité, Julien et l'adorable Rénal, quoi qu;ils
fissent, étruent voués à la même vie et à la même
mort d'amour : l'amour est leur fatalité.
Pour être tout à son amour, il se sépare de la
vie. Il tue son ambition, pour se rendre sans partage à sa maitresse. Tout le passé lui semble une
ridicule erreur. Plus d'ennui, plus de vide. Voici
sonner les heures pleines, les heures inimitables.
Trente de ces jours passionnés et de ces nuits
valent trente fois trente années de vie déserte.
Il fallait donc que Sorel abdiquât tout désir

�866

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISJ.

médiocre, et que sa volonté tyrannique ne lui n\t
plus de rien, pour qu'il se connllt lui-même, et
pour posséder l'unique bien qui nous comble le
cœur. En se rendant l'amour, il se restitue à soimême. Comme Fabrice n'est heureux que dans sa
prison, Julien n'a de cœur et ne gollte le bonheur
de la vie que dans son cachot, aux viles portes de
la mort. La même fable porte le même symbole ;
et il est si beau que Stendhal n'en cherche pas un
autre. C'est tout gagner, que de tout perdre en
trouvant l'amour. Et peut-être y faut-il la prison,
qui est la rupture du lien avec les hommes.
En Julien Sorel, l'ambition n'était que le masque
de la passion, et le moindre usage d'une nature
conquérante. Ce sentiment me rend le fier jeune
homme plus vrai et plus beau que Bonaparte, son
idole. Et quelle liberté dans ce donjon gardé par
le bourreau et la légitime stupidité des lois. Enfin
la séparation d'avec les hommes rend libre celui
·qui tient l'objet de sa passion: mais il faut qu'il le
tienne, je l'avoue.

§
Voir le monde comme il est : mot qui ne veut
rien dire, précepte de morale à la Carlyle et l
l'allemande: une prophétie concernant l'événement
accompli.
On voit le monde comme on est, quand on a

CHRONIQUE DE CAERDAL

des yeux. On voit comme l'on crée. Le héros est
l'homme_ qui ose l'e plus être soi-même, et qui le
pe~t. Point. de h~ros' sans puissance égoîste, et
pomt de saint moins 1 amour de Dieu.
Personne n'~ du héros une idée plus saine que
Ste.ndhal. Il na pas connu la sainteté ; mais il
était capable de deviner qu'elle lui manque.
Stendhal
a un .esprit qui fait une telle lum1ere,.
•,
,
1
qu e le en éclaire pour lui-même les lacunes et le
•
J:
•
s
tmpenections.
Stendhal est la moitié d'un Gœthe et même un
peu plus. Sa part est autrement aisée et naturelle.
Il suffit de comparer l'Italie de l'un à l'Italie de
!'autr~. L'It~ie de Gœthe est une bourgeoise fort
tnstrwte et bien nourrie, qui porte partout aveC'
elle les .menus de Weimar et les caquets de sa
Germanie; elle ne vit que dans les musées et dans
les ca.binets de province ; avec un contentement
~e sot presque ridicule, elle note toutes ses digesbons d'esprit, elle --minaude, elle rougit d'avoir
passé q~elques bonnes nuits aux bras d'un modèle
académique : elle n'en revient pas de sa folle
audace, et se persuade, décidément, qu'elle a
ren.ouvelé, dans sa chambre d'auberge, tous lesdél1:es de la fable, de l'lda et des dieux. Que de
bruit pour. marier cette vieille Iphigénie de cinqm:nte-tr01s ans avec le pauvre Tasse ! Et tenir~~tre .de leurs moindres soupirs, sur la paillasse
gehca Kaufmann, c'en est trop ; tant de vul-

�868

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

gaire importance appelle un châtiment : ce grand
homme a souvent l'air d'un Polonius, ministre de
}'Olympe.
Sans le moindre effort, Stendhal est un Ancien.
Et non pas un Romain, mais un Grec à Rome.
Pour être juste, après avoir ri, je suis toujours
plus frappé du Romain dans Gœthe. L'antiquité
&lt;le Gœthe est romaine. Le palen de Gœthe est
romain. Tout son esprit est romain, et toute sa
réussite. Plus il veut être Grec, et moins il l'est:
mais toujours le poète lauréat de la Rome impériale, au temps d' Adrien. Il parle sans cesse de
Phidias et de Sophocle ; mais sa muse est la solide
et froide tête de la Junon Ludovisi.
V
POLITIQUE

CHRONIQUE DE CAERDAL

L'argent seul a toute industrie et tout droit : il
n'a donc pas besoin de la violence.
J ulicn Sorel lui même, ce héros plus grand que
Bonaparte, étant bien plus beau et capable de s'accomplir contre lui-même par amour, le siècle le
destine au supplice : à tout coin de rue, la vie
sociale cherche à l'écraser. Enfin elle l'écrase. Les
yeux sur le visage bien aimé de sa maîtresse, il
n'y prend seulement pas garde. Décapité, il sourit.
La grande âme triomphe donc toujours. Mais
à quel prix. Julien Sorel me montre Stendhal,
clans sa petite chambre d'h~tel, à cinquante ans
déjà. Au moment où Julien Sorel porte sa belle
tête sur l'échafaud, Stendhal charge ses pistolets
par dégot\t d'une- vie trop misérable. Et de quoi
s'en est il fallu, qu'il Ht sauter de l'écrin cette
magnifique cervelle, la charnière enfoncée d'une
balle?

§

Ceux que j'appelais naguère les tigres grossien,

il y a mille ans, plus ou moins, au temps où toute
la vallée de la Seine était à feu et à sang, ces gens
là eussent fait souche de grands barons.
Nos siècles sont d'une terrible hypocrisie. On
n'y peut même pas devenir baron sur sa terre, par
le droit du plus fort. Même pas se venger d'un
ennemi, guetté pendant cent mois : même pas
écraser une blatte d'auteur, qui calomnie. La ruse,
second âge de la force, n'est guère plus libre.

Il est profondément aristocrate, par ce qu'il est
républicain de la bonne manière. Tel à quinze ans,
tel à cinquante. Républicain d'esprit et de volonté
.
'
anstocrate de mœurs ; et prince en presque tous
ses got1ts: et d'abord, en cette passion de la vérité,
q~1 est celle de n'avoir point de maître, sinon la
raison. Un prince régnant, dans un monde où il
serait seul roi, parmi tous ces journalistes et

.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS&amp;

lecteurs de journal, peut seul aussi se payer le
luxe et l'insolence de la vérité.
Là encore, Stendhal me rappelle Montaigne.
Stendhal est un Montaigne qui a l'Italie du moyen
:âge pour antiquité; que l'amour occupe par vocation plus que l'amitié; et à qui les œuvres d'art
tiennent lieu de morale.
Ce qui trompe sur les goüts de Stendhal, c'est
la gêne du petit consul, et les manies du vieux
garçon. Je ne sais pour quoi, les princes semblent
toujours mariés chez les modernes ; et chez les
.anciens on ne pense jamais_qu'ils aient pu l'être.
La fo~me est le plus beau luxe de l'homme,
,depuis quinze cents ans : voilà sans doute la
·raison.
Mérimée voyait ainsi cet ami redoutable: original en toutes choses, dit il, et au fond de l'àme
,aristocrate achevé." J'abhorre la canaille, en même
temps que sous le nom de peuple je désire ~
·sionnément son bonheur. J'ai horreur de ce qw est
-sale ; or, le peuple est toujours sale à mes ye~"
Qu'on leur accorde la Charte, en attendant qu ils
-soient dignes de la République.
Le pouvoir absolu aux mains du meilleur,. telle
est la politique de l'art. La dictaturç du gém_e est
selon le cœur de l'artiste, et le seul ordre raisonnable. La religion sacre la monarchie légiti~e, et
elle seule. Les rois ont perdu toute autorité, là
où l'Église vivante ne la leur confère plus. O'm

CHRONIQUE DE CAERDAL

,

dirais autant de l'héritage.) L'Eglise ne vit, politiquement, que dans la volonté unanime et la foi
du peuple. Il faut aux rois la Sainte Ampoule :
Faute de quoi, non seulement ils ne guérissent
pas les écrouelles de l'État, mais on voit trop à
leur pauvre tête qu'elles suppurent.

( A suivre.)

ANDRÉ SUARÈS.

�&amp;iFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

872

REFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

ANTHOLOGIEDESAVOCATSFRANÇAISCONTEM-

PORAINS, par Fernand Payen. (Bernard Grisset).
Réunir une Anthologie des avocats d'aujourd'hui n'était pa&amp;
une mauvaise idée. M. Payen, qui consacre aux maitres qu'il
a cités des notices élégantes, parfois assez fines, et qui, exception faite pour Waldeck Rousseau et pour Barboux, se limite
hiérarchiquement aux batonniers de l'ordre, a dft choisir, je
n'en doute pas, les meilleures plaidoiries contemporaines. Les
uocats, représentés par leurs chefs élus, plaident,. ici, deva~t le
public et la critique, et pour eux-mêmes, Ils pla1~en~ :u.ss1, et
~- Payen avec eux, pour l'art de l'éloquenc~ JUd1~1a_1re, e~
nous sommes mis en demeure de décider, sur pièces ecr1tes, s1
oui ou non il est raisonnable de laisser, comme on le fait
d'ordinaire, cette forme d'art oratoire sur la rive obscure, hors
du monde esthétique et des genres littéraires. Montons donc,
tel Ubu, sùr notre tribunal, et, nous étant assuré que la trappe
fonctionne, jugeons.
.
Tout à l'heure peut-être nous allons découvrir des merveilles
jusqu'ici ignorées, ou limitées du moins à l'enceinte du tribunal et à la Reflue des Grands Procès. Mais si nous nous en tenons
au tableau consacré des valeurs littéraires, au canon que l'école
nous enseigne, nous nous expliquons d'abord mal ce fait singulier : dans les 'deux littératures da~siques anciennes, l'éloquence
judiciaire paraît tenir une place d'honneur, et même, par sa continuité et son autorité, la première place parmi les genres en

prose comme le théàtre parmi les genres en vers. Dans les temps
modernes, néant ou à peu près. L'éloquence politique chez
nous, n'a pas trop démérité, et depuis ·1e XIVe siècle, on
citerait plus de cent discours qui méritent d'être relus et
admirés ; l'éloquence démonstrative s'est enrichie d'un genre
authentiquement français, le discours académique (dont l'étude
technique, dans une continuité de trois siècles, serait bien
fructueuse pour le critique qui l'entreprendrait). L'éloquence
de la chaire tient pareillement, depuis longtemps la place la
plus éminente. Pourquoi donc cet effondrement apparent de
l'avocat? Faut-il croire ces lignes de Renan que cite M. Payen
"Heureux les classiques venus à l'époque où l'individualité
littéraire était si puissante J Tel discours de nos Parlements
vaut assurément les meilleures harangues de Démosthène ; tel
plaidoyer de Chaix d'Est-Ange est comparable aux invectives
de Cicéron. Et pourtant Cicéron et Démosthène continueront
d'être publiés, admirés, commentés en classiques, tandis que le
discours de M. Guizot, de M. Lamartine, de M. Chaix d'EstAnge ne sortira pas des colonnes du journal du lendemain. "
Laissons de côté Guizot et Lamartine, laissons de côté les
discours politiques de Démosthène et de Cicéron. Ne comparons que le semblable au semblable, les avocats aux avocats. Le
seul procès dont il s'agisse ici, le seul dont nous ayons à discuter la revision, est celui de Chaix d'Est-Ange et de ses confrères,
qu'ils soient Berryer, Henri-Robert ou Poincaré.
Il importe d'abord de remarquer .que Démosthène et Cicéron
ne sont de vrais avocats que par un côté, le plus petit peut-être,
de leur génie. Sans tenir compte ici des reflets passionnants
dont les luttes politiques illuminent et trempent leur éloquence,
,oyez qu'ils n'ont obtenu; devant la postérité, leurs grands
triomphes oratoires que lorsqu'ils attaquaient, non lorsqu'ils
défendaient, que lorsqu'ils faisaient fonction d'accusateurs, analogues, si l'on veut, à ce que sont chez nous les avocats de la
partie civile. Le seul des plaidoyers civils de Démosthène qui

9

�LA NOUVELLK REVUE l'RA!I.ÇAISI

'élève à la hauteur de es discours politiqu~, la Midit1111t, est
:ne attaque. Il en est de même d'Eschi~e, avec l_e Discms
milrt Timarrut. Pour Cicéron, le Pro Atihnt. est b1e~ plut6t
un ]t, Ckdium, et les plaidoyers proprement dits para1SSent en
· ' J, sau f peut -être le Prt1 Murtna, a sez .faibles.
Et, surtout,.
genera
.
ces grands discours sont assez mêlés à la politique, assez no~rru
lie pour nous apparaître comme les précurseurs de I élopare ,
. d' ..
quence parlementaire plutôt que de l'éloquence JU_ 1c1a1re.
Le plaidoyer a pourtant atteint une fois au °:~ms sa pe~fcction chez les anciens, et il a eu, mieux que la poestc dramatique
et que Je dialogue platonicien, l'h~nneur d~ fo_u~ir le modèle
le plus authentique et le plus délicat de 1 amc1sme. Je vem
parler de l'art des logographes et de Lysias. Lysias, étrangement
ignoré des honnêtes gens, est ~ez nous complét~men~ abandonné aux hcllénis~es de profession. Il est même s1~guher que
des trente plaidoyers environ qui nous restent_ de lui, quatre oa
cinq seulement, et pas les plus intéressa_nts,~ aient été, au coon
de nos quatre siccles, traduit en frança1 ·. Et pourtant, co~
cette langue transparente et fine, à mi-chemin entre Volt~re
et Paul-Louis Courier, récompenserait un traducteur avilé,
ayant Je go0t de son humble et délicat méti~ ! ~a belle 6~ ~
carrière pour un magistrat lettré d'autrefois, qui_ s_e fût a1~
avec de l'ambroisie, débarbouillé de toutes les nd1cules ~
doiries subies à l'audience ! Comparés aux morceaux qu 1
recueillis M. Payen, les plaidoyers de Lysias parais_·ent les plm
jeunes ! Sur eux, pas de poussière, mais au contraire un ~u,et
qui persiste. Et le plus grand plai ir qu'ils donnent, ou, _mie:
le plaisir suprême dont ils sont couronnés, est que_ la ra110?
leur valeur unique, comparée à ce qui les a suivis et q~1 la
· h'Jt d e 1Og1que ••
suit encore se conçoit clairement et nous ennc
'
.
louée soit l'Ant!tolagit de M. Payen, qui nous perme t ~ ~ m
distinguer le médiocre et le bon, de connaître l'un et l'autre
par leurs causes.
f4
L'art de l'avocat produit des œuvres éphémères, sans orme

RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE
et sans écho ; l'art do logographe non seulement nous a laissé
des œuvres durables, nuis il a formé le cœur de l'attici me,
qui est le cœur du classique, qui est le cœur de la beauté.
Pourquoi ? Rien de plus artificid et de plus bÎZ.lrre, semble-t-il,
que les conditions imposées au logographe. La loi athénienne
ignore les avocats ; die impose à l'accusé de se défendre luimême : tout au plus lui tolère-t-elle un aide, parent ou ami,
dont l'assistance est d'ailleurs exceptionnelle. L'homme de l'art
n'intervient qu'en lui fournissant une défense écrite, qu'il apprend par cœur, et récite. On ne saurait imaginer pour le professionnel de la défense une situation plus discrète et même
plus humiliée. L'avocat d'aujourd'hui, déployé dans l'ampleur
toamoyante de ses manches et le fracas glorieux de sa renommée,
considérerait le logographe comme un méprisable hère. Et
pourtant ce sont les lois immanentes de l'art, qui, selon leur coutume, élèvent ici le plus humble et déposent le superbe. L'art
du logographe est avant tout l'art de se faire oublier, de disparaitre dans son personnage, de tout disposer en sorte que les
juges puissent croire sincèrement entendre l'accusé lui-même
et lui seul. De fait, un discours de Lysias nou donne au naturel,
comme le creux de la cendre à Pompéi, la ligure du bonhomme
qu'il fait parler. Du logographe à l'avocat d'aujourd'hui, il y a
aactcment la distance de l'auteur dramatique au comédien.
L'auteur dramatique crée des personnages, s'effii.ce en eux, leur
donne sa place de vivant. Le comédien fait son per.onnage, vit
de lui, tire sa gloire de lui.

Comme l'art du comédien, l'art de l'avocat est un art du
momentané. Il ne vise qu'à un effet momentané, portant sur
un moment décisif. C'est seulement par un détour, par llll
biais, que l'éloquence parlée est élevée à une valeur littéraire
et durable. Ou plutôt, et pour dire net, il n'y a pas de littérature parlée, improvisée, il n'y a que de la littérature écrite.
Les discours de Démosthène et de Cicéron sont des œurres
bites refaites en vue de la publication. Les sermons de Bossuet

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

sont ceux qu'il écrivait avant de monter en chaire, non ceux
qu'il prononçait. Les sermons de Bourdaloue (dont l'art rappelle
par bien des points celui de Lysias) étaient écrits, appris par
cœur, récités mot pour mot. Voyez la différence entre la
discoun parlementaires improvisés de Lamartine, recueillis par
les sténographes, et le discours sur le drapeau rouge, qui figure
dans son H iJtoire de la RépuoliiUl de I 848 et fut rédigé par
lui, comme le Pro Mi/one, à loisir. Une improvisation peut
itre une action foudroyante, décisive, elle ne constitue jamais
une œuvre qui dure. Si le mouvement de la parole se retroun
dans une œuvre écrite, si le style du XVlle siècle est souvent
un style parlé, comme l'a montré Brunetière, il s'agit là d'une
parole transposée, disciplinée, dont est présente l'image,
ou l'idée, beaucoup plus que la réalité. Observez que le
style artificiel par excellence, le style oratoire, a son origine
dans la parole même, dans les poumons robustes de l'orateur
antique, dans les nécessités de l'inspiration et de l'expiration,
dans un jeu d'orgues naturelles ; mais si le principe de ses
mesures est dans la nature, ces mesures ne se développent que
par réflexion et composition. Tandis que l'art de l'avocat qui
· improvise est une logolalie, ou une logomachie, l'art de Lysias
est rigoureusement une logographie. Le logographe écrit des
rôles pour ses clients avec le même soin que Racine en écrivait
pour la Champmeslé. Loin de lui cette Commttlia de/farte où
l'avocat est à la fois acteur et auteur. Mais tout en écrivant,
tout en pesant ses mots, en disposant ses raisons, en composant
ses discours, il faut qu'il ne laisse apparaître nul signe d'artifice,
nulle écriture visible, que tout son art soit tendu a recréer une
nature, à épouser Je naturel.
Si l'improvisation n'a pas de style, elle n'a pas davantage de
méthode. Un discours invertébré, sans ordre, sans plan, peut
frapper, émouvoir, atteindre sur les auditeurs au plus han~ de
l'effet oratoire, il ne se laisse pas lire, et l'écriture ne le livre
qu'informe, affaissé et flasque. Si je mange en automne des

aÎFLEXJONS SUR LA LITTÉRATURE

pommes fraîches, il m'importe peu qu'elles soient entassées dana
un panier ou disposées soigneusement sur des rayons. Mais si Je
il faut qu'elles soient rangées en ordre,
elles pourriraient dans leur tas. Ainsi du discours. Ou trouve
souvent scolastique et artificielle la division, au XVIIe siècle,
du sermon en trois points. En réalité elle lui est aussi nécessaire,
aussi consubstantielle, que les cinq actes le sont au poème
dramatique. Il n'est pas de plaidoyer antique qui ne comporte,
plus ou moins apparentes, les divisions rationnelles inventées,
ou plutôt découvertes, par la rhétorique sicilienne. Elles appanissent chez Lysias dans une détente et un natUJ'els parfaits,
aui nécessaires, aussi peu imposées du dehors, que quatre
membres et une tête à un corps humain. Aujourd'hui, bien
entendu, pas plus qu'autrefois, un avocat ne parle sans un plan,
qu'il modifiera d'ailleurs en cours d'audience. Mais, si j'en juge
par I' Ântho/ogie de M. Paycn, ce plan est généralement théorique
et vague : rien, à la lecture, de plus invertébré, de plus
gélatineux que ces méduses, délaissées sur le rivage, hors du flot
sonore où elles vivaient. C'est que le plan, dans un discours,
indique la plénitude, la densité, la volonté réfléchie, il implique,
comme l'habitude, dont il est une figure artificielle, la dissociation de mouvements synergiques, leur recomposition selon
la loi du moindre effort. Toutes qualités opposées à celles de
l'avocat d'aujourd'hui, marchand de paroles qui donne au
client des paroles pour son argent, et dont l'idéal paraît étre
la facilité, qui étourdit, dissout, rend mol et stupide le juge
ou le juré sous le flot de l'abondance dialectique ou verbale.
Dans ces plaidoiries, que nous fait lire M. Payen, que de
quantité, quel déchet! C'est évidemment la somme de tout ce
q~i répugne à l'atticisme, et l'on dirait que la loi athénienne, gardienne attentive de cet atticisme, ait veillé par
llne sage disposition à ce que la tentation de bavarder f0t
interdite au logographe, et qu'il f0t obligé de dire le plus de
chose en le moins de temps : la clepsydre était là, qui, sauf
YCDX les conserver l'hiver,

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

exception pour de. grandes circonstances, ne permettait pas à
l'accusé de garder la parole plus d'une demi-heure environ.
C'est dans ce court laps qu'il fallait expliquer aux jurés une
affaire parfois compliquée. Le seul moyen de faire tenir beaucoup
de choses en ce peu de temps était de les disposer -en un
ordre rigoureux, comme dans le vaisseau phénicien dont parle
Xénophon et qui tenait de cette maniere un nombre incroyable
d'objets. Bien entendu un avocat d'aujourd'hui gémirait sur
cette loi, s'il devait la subir, comme un dramaturge romantique
sur la loi des trois unités. Le plaidoyer d'un Lysias est
aussi a l'aise sous la clepsydre qu'une tragédie de Racine entre
les trois règles. Il semble qu'il convertisse cette nécessité
extérieure de la loi en une nécessité intérieure de sa nature. Si
tout a dû se dire en peu de temps, c'est que tout pouvait se
dire en peu de temps.
Mais pôur tout dire en peu de temps, il ne faut dire que
l'essentiel, et l'essentiel, dans une plaidoirie, ce sont les faits et
les raisons. Ce qui devra dès lors être sacrifié, c'est l'appel aux
sentiments, c'e~t l'éloquence démonstrative, c'est le pain quotidien de l'avocat, trempé du sang de l'orphelin, des larmes de
la veuve et des sueurs du peuple. Si Lysias est pour les gens de
go(H le seul maître de l'éloquence judiciaire, c'est qu'il est
(avec des disciples immédiats tels qu'Isée), le plus pur, le seul
pur de tout ce battage, si fastidieusement retentissant mê~e
chez un Démosthène, un Eschine, un Cicéron ! " Il n'y a rien
de plus parfait que Lysias, dit Quintilien, si le rôle de l'orateur
1 e borne à instruire." Éloge qui n'est pas sans restriction chez
ce professeur de rhétorique latine, mais qui, pris en soi, identifie
la parole de Lysias a une perfection aussi transparente que l'eau
dans la clepsydre qui la mesure. Observez que cette eloquence
qui se borne à instruire, qui dédaigne tout moyen de pathétique
grossier, s'adresse à un tribunal de six cents à mille jures, gens
du peuple, petits artisans. Voyez avec quelle sobriété, dans le
premier discours qui ouvre les œuvres de Lysias, parle à l'intd-

RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

ligence et à la raison de ses juges Eratosthène, traduit en justice
pour avoir tué l'amant de sa femme qu'il a pris en flagrant délit.
Un avocat, aujourd'hui, ferait acquitter son client en plaidant
la passion, en se passionnant lui même avec le tremolo que vous
savez. Lysias; lui, s'attache, avec la plus subtile habileté) à
purifier l'affaire de tout élément passionné. Eratosthène raconte
de la manière qui sera la plus plaisante pour les autres, à la
façon d'un fabliau ou d'un conte de Boccace, les ruses de sa
femme, q1û couche avec lui au premier étage, la servante complice qui est en bas, avec l'enfant, et qui le pince pour le faire
crier, le mari qui envoie la mère lui donner le sein pour le faire
taire, celle-ci qui feint de résister parce qu'elle a peur que son
époux ne lutine, pendant qu'elle n'y sera pas, la petite servante,
et qui, l'enfant criant toujours, finit par descendre retrouver en
bas l'amant qui l'attend. Puis, quand la servante a tout découvert
à Eratosthène, le flagrant délit, les voisins convoqués comme
témoins, et l'amant (qui, dans l'usage athénien, en était
généralement quitte avec la cendre chaude et le raifort) mis à
mort, très posément, par le mari. Devant ces cinq ou six cents
héliastes, le bon système de défense consiste à ne rien dramatiser,
à peindre 1a réalité fine, dépouillée, nue. C'est de cette façon
d'ailleurs que Lysias gagnait, paraît-il, tous ses procès. Transportons-nous maintenant dans l' Anthologie de M. Payen. Voici
une plaidoirie, au cours d'un proces en séparation de corps, pour
Mme C ... , plaidoirie qui "était considérée par son auteur luimême, comme l'une des meilleures qu'il dit prononcées".
L'auteur est Waldeck-Rousseau, qui poussait assez loin, je
crois, la maîtrise de soi et le mépris des hommes. Il ne s'adresse
pas a une foule de six cents jurés, mais a trois docteurs en
droit, aussi blasés sans doute qu'il l'est lui-même. Voici son
langage ;
" Tout mari est, à un moment déterminé, son propre
arbitre; il peut étouffer les explosions de sa colère, il peut se
taire, il peut s'imposer le silence, et alors si quelqu'un laisse

�880

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

tomber un de ces propos qui flétrissent l'honneur d'une femme,
sa main l'écrasera sur la bouche du diffamateur. Celui-li, je le
salue et je l'admire.
" Il peut aussi, plus humain, plus près de la nature, céder
à son ressentiment, chasser la femme indigne et, prenant
l'enfant, l'emporter au loin. Et celui-là qui, pour disparaitre
avec sa douleur, renonce à la fortune, je le salue encore et je
l'estime. Mais outrager une femme, lui prodiguer les accusations
les plus infamantes, la trainer dans la rue dans la détresse et
comme la nudité de l'adultère jusque sous les yeux d'une foule
avide de scandales ... Pois vouloir la reprendre, toute frémissante
encore des injures de la rue, c'est là un excès de bassesse auquel
il est donné à peu de personnes de descendre, et auquel
M. C ... ose cependant prétendre.
"Vous comprenez maintenant ce que j'ai à vous dire.
11 Nous sommes en présence de l'irréparable. Entre sa femme
et lui M. C... a fait couler un ·fleuve de boue que pas 011
homme n'oserait, que pas une juridiction ne pourrait la
contraindre à franchir. "
Dans toutes ces plaidoiries il est difficile de trouver autre
chose que la plus stérile et la plus vaine abondance, une sorte
de gageure professionnelle, qui consiste à dire en le plus de
temps le moins de choses, exactement toutes les puissances
déchaînées de la langue, contre lesquelles la loi athénienne,
élevant une sage barrière, obtenait en récompense un Lysias.
Mais comme les mêmes caractères se retrouvent dans toutes ICI
plaidoiries choisies des b~tonniers que fait défiler devant noUI
M. Payen, et cela malgré toutes ]es di.fférences de tempérament
qu'il nous explique en d'agréables et louangeuses notices, nolll
devons croire que ce genre s'impose nécessairement à l'avocat,
et qu'au barreau la concision c'est l'ennemi. "Nous payons
tous, dit M. Poincaré dans sa plaidoirie pour l'Académie
Goncourt, notre tribut aux exigences de notre profession! Le
médecin est souvent tenté de mettre les borues du monde aaz

aiFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

881

portes de sa clinique; l'homme politique place l'univers dans le
cercle étroit où. mugissent les passions parlementaires; l'avocat ...
mais pourquoi, Messieurs, multiplier les exemples?" Pourquoi,
Maître, ne pas les multiplier ici précisément? C'est que celui-ci
s'exhale clairement de toutes les plaidoiries que collige M. Payen.
La profession de l'avocat exige qu'il emporte un jugement comme
l'orateur parlementaire emporte un vote: en laissant le moins
possible à l'auditoire ou à l'auditeur le temps de se reconnaître,
en étant le plus fort, par tous les moyens, selon les lois de la
guerre, à un moment donné. Voyez la différence entre la
plaidoirie d'un avocat d'assises et celle d'un avocat d'affiiires.
A égalité de réputation, et en considérant des têtes de .file,
comme M. Henri-Robert et M. Poincaré, une plaidoirie du
second tient beaucoup mieux la lecture qu'une plaidoirie du
premier. En matière d'affaires le jugement n'est pas immédiat, il
intervient parfois assez longtemps après la plaidoirie, et il retient
des raisons, des preuves, des appels à la loi, plus que des états
d'émotion ou de passion. C'est d'ailleurs là un principe, non
un fait. "Ce n'est pas à dire, écrit M. Payen, qu'on ne fasse
plus appel à la sensibilité des auditeurs. La Cour de Cassation
elle-même, disait quelqu'un qui la connaît bien, juge presque
toujours en fait. Et qu'est-ce que juger en fait, si ce n'est
laisser fléchir la rigueur des principes sous le poids de raisons
que la stricte raison juridique ne comprend pas i" Il n'en est
pas moins vrai qu'il y a là un ordre de beauté qui suit l'ordre
de vérité, qui à son plus haut point non dans la stricte raison,
mais dans la saine raison juridique, son point inférieur dans
l'appel à la sensibilité animale. "Il ne faut, dit M. Payen,
même aux assises, toucher le clavier des sentiments qu'avec une
enrême prudence. A plus forte raison devant les tribunaux
civils : débordés ·par les affiiires, les juges sont pressés de juger,
Ils demandent des faits et des arguments, et je dirais qu'ils se
passent volontiers d'éloquence, si l'éloquence n'était précisément
et avant toutes choses l'art d'exposer les faits et de développer

�882

LA NOUVELLE .REVUE FRANÇAISE

]es arguments en disant tout ce qui convient et rien que ce qui
convient." Félicitons M. Payen de mettre en lumière et en
honneur ce vieux principe de l'éloquence attique ; mais
regrettons que ce débordement et cette hâte de juger, favorables
un peu à l'éclosion de nouveaux Lysias, ne nous les ait pas
donnés, et mesurons combien Ieste loin de cet idéal la brochette
de bAtonniers alignée dans l' A11thologie.
Une dernière remarque. Je n'étonnerai personne en disant
que cette anthologie est dédiée à M. Poincaré, commence par
M. Poincaré, et je suis trop ami de la saine hiérarchie pour ne
pas approuver: " Ce serait, écrit M. Payen, peu de dire qu'il
a des clartés de tout. Sa pensée est un phare puissant, qu'il
peut projeter sans fatigue sur les objets les plus divers. Chacun
d'eux tour à tour en est illuminé sur toutes ses faces, dans tous
ses coins et recoins et jusqu'en sa profondeur... Il ne faudrait
à M. P.oincaré que deux heures de préparation pour se mettre
en état de disserter une heure durant sur la politique étrangère,
]a physique, la médecine, la stratégie, la peinture ou l'histoire,
et cette énumération, comme on dit au Palais, n'est pas limitative." Evidemment l'expression fait un peu sourire et l'auteur de
ce buste présidentiel sculpte le large front dans un pavé d'ours.
Il n'en. est pas moins vrai que la culture générale est un bien
prêcieux, et que M. Poincaré, sans avoir pour cela transféré à
l'Elysée le "phare puissant" d'une tour Eiffel de la pensée,
possède abondamment cette culture : ce n'e5t pas tout à fait sa
faute si son panégyriste la confond avec la faconde. Seulement,
il n'est pas besoin de longs discours pour voir dans ces lignes
de M. Payen, qui expriment si clairement et si candidement
l'idéal réalisé de l'avocat professionnel, les raisons pour lesquelles,
dans un régime parlementaire, l'avocat est roi. Dans un régime
parlementaire, c'est-à-dire dans un régime où, comme l'arbre à
pain chez les sauvages, la parole, montée sur un tréteau, est
tout, sert de tout, sert à tout, il ne faut que deux heures de
préparation non seulement à M. Poincaré, mais au moindre

JlÉFLEXIONS SU.R LA LITTÉRATURE

883

sous-produit d'arrondissement, non seulement pour parler de
tout cela, mais pour diriger deux ans durant la politique étrangère, la physique, la médecine, la stratégie, la peinture ou
l'histoire de la France. Le métier politique, éçhappant seul à
la loi de spécialisation croissante qui régit tous les autres, s'est
identifié à celui de l'avocat, qui se charge d'un portefeuille
exactement comme il se charge d'un dossier. L'avocat, ou plus
largement, l'esprit, la profession, les mœurs de l'avocat, sont
nos maîtres. Et je songe que Lysias, .fils d'étranger domicilié,
n'était pas même citoyen. Il fallait décidément que l'avocat
professionnel connô.t toutes les humiliations pour atteindre la
perfection. Berger devenu roi, il serait beau pour lui, en relisant
le vieux logographe, de reprendre contact avec sa houlette.
Il était donc bien naturel que M. Payen nous donn.9.t cette
.JslMlogit, et nous ne nous étonnerons par des accents lyriques
qu'il emploie pour célébrer l'éminence de ses b~tonniers.
L'honneur est à ceux qui parlent, non à ceux qui font, et il
n'est pas moins naturel que nul Payen du siège n'ait l'idée,
l'exorbitante audace, de nous donner une .Anthf!!ogie de la
magistrature assise. Ce n'est pas, j'espère, que celle-ci soit trop
occupée à rendre de bons services pour avoir le loisir de polir
de beaux arrêts. C'est qu'elle n'imagine pas qu'un arrêt, un
jugement motivé puisse avoir la valeur littéraire, extra-judiciaire,
à llquelle prétend une plaidoirie. Une exception, je crois,
a été faite par le président Magnaud, ou en sa faveur :
M. Henri Leyret à publié un recueil, commenté, des Jugemen/J
de ce magistrat populaire. Mais l'exception confirme hautement
la règle ; ces jugements sont généralement des plaidoiries
contre la société; la cour d'Amiens les mettait d'ordinaire en
morceaux, et le bon juge avait suffisamment l'étoffe d'un avocat
pour que des électeurs aient pu y tailler un député. II me
souvient pourtant d'avoir lu assez fréquemment des arrêts qui
&amp;aient des chefs-d'œuvre d'analyse, de clarté, de raison, d'équité
et de style. Tout esprit qui a le goôt de l'intelligence et de la

�885

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

mesure les préfère, du simple point de vue de la beauté, à des
plaidoiries tumultueuses, artificielles, et grossièrement passionnées. Ils sont, pris en eux-mêmes, d'un genre supérieur, et je
songe maintenant qu'un des mérites principaux, dans un
plaidoyer de Lysias, est précisément que ce plaidoyer, par aon
calme, sa lucidité, son intelligence, est donné dans le mouvement même qui va condenser ses raisons en un arrêt, les imposer
d'elles-mêmes, de leur intérieur et de leur vie, au magistrat,
dont elles deviennent la raison.

NOTES

1

LA LITTERATURE

ALBERT THIBAVDIT.

UNE PHILOSOPHIE PATHÉTIQUE, par Julien Benda
(Cahien de la Quinzaine).
Sur le caractère, les intentions, et la portée de ce libelle, un
&amp;Yeu de l'auteur nous renseigne suffisamment : " La guerre des.

mots, dit M. Benda, c'est en réalité la guerre des valeurs pour
l'occupation de ces places fortes qu'on appelle les mots. ,.
M. Benda sait le prestige de ces " t1erbes sacrls ", aussi le confisque-t-il à son profit : il utilise la puissance maléfique des.
mots contre la philosophie bcrgsonienne ; il affuble cette
philosophie d'ornements postiches, et se prépare une attaque
facile, mais une victoire illusoire. Grâce à des définitions fabriquées de tO'Utes pièces, M. Benda combat non une véridique
image du bergsonisme, mais un fantoche de paille auquel
ensuite il es't: aisé de mettre le feu ; et, pour donner à sa thèse
one apparence de vraisemblance, il a soin d'emmêler ces définitions arbitraires, citant tantôt des phrases de ]'Évolution Créatrice,
plus souvent encore des formules empruntées à des bergsoniens.
ou à des écrivains auxquels il confère d'autorité l'ordination
bergsonienne : ces quelques phrases, découpées de ci de là et
isolées du contexte, se prêtent à toutes les inductions. Pour
6tayer la chancelante fragilité des plus fantaisistes interprétations, M. Benda appelle à son aide Mme de Noailles et

�886

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Mm• Colette, dont la simple franchise avouerait qu'elle ignore
M. Bergson.
Cette mixture savamment préparée égarera peut-être le
lecteur pris de " cette douce ébriété " que communiquent les
fumées des mots : l'auteur de la Philo1ophie Pathétique espère
lui faire ainsi accepter la thèse essentielle de ce petit livre. Le
succès du bergsonisme s'expliquerait par "sa cqrrespqndanct"
supposée avec le goût du public ; cette philosophie répondrait
à "des passions de ce temps " : elle serait venue dire "aux
mondains ce qu'ils voulaient entendre, donner expression à
leurs désirs les plus profonds. " M. Benda feint d'ignorer les
préjugés qu'a rencontrés, les résistances qu'a eu à vaincre la philosophie nouvelle, lorsqu'il y a vingt-cinq ans (l' Essai sur les données
immédiates de la conscience est de 1888), elle a lutté contre le
mécanisme et le déterminisme alors à la mode parmi les scientiliques et parmi les mondains. Parmi les mondains ..... tout le
monde sait que, dans le sens où M. Benda entend parler de
mondains, ceux-ci se font les dociles suiveurs des philosophies
les plus opposées ; mais ces engouements à bascule n'ont rien
de commun avec les sympathies intellectuelles de bon aloi qu'a
suscitées le bergsonisme : la plus forte preuve de sa vertu
inspiratrice n'est-elle pas l'accord qui existe entre les tendances
générales de cette philosophie et les recherches poursuivies
dans des domaines très divers par des hommes que ne rapprochent ni le même milieu, ni la même formation, ni le même
tempérament ?
M. Benda réduit le bergsonisme à n'être qu'une philosophio du "pur sentir'', une philosophie du sentiment. Or, pas
une seule fois, dans tout ce qu'il a écrit, M. Bergson n'a fait
appel au sentiment. L'appel " au pur sentiment" est une
invention de M. Benda. Quand M. Bergson a employé le mot
"sympathie", il a expliqué, il a précisé tout au moins par le
contexte que ce mot était pris au sens étymologique pour
désigner une espèce de corncidence de l'esprit avec son objet.

NOTES

887

Il s'agit donc d'un acte de pensée. L'intuition, telle que la
comprend M. Bergson, est, non du sentiment, mais de la
pensée, quoique ce ne soit pas de l'intelligence. L'épithète de
"pathétique" ne se justifie pas : au contraire, toute la doctrine
est un effort pour donner à la philosophie plus de précision,
pour la rapprocher de l'expérience soit extérieure, soit
interne.
M. Benda prête à l'auteur de l' Et1olution Créatrice des
intentions gratuitement faussées, en lui supposant "la haine de
1,.1~ te11·1ge_nce " . Aucun 1ecteur n ' apercevra cette haine irnagînarre proJetant son ombre sur les éclatants développements des
thèses bergsoniennes. Est-ce déclarer la guerre à l'intelligence que
d'affirmer que celle-ci a son domaine propre, qu'à côté d'elle,
la volonté peut être la source d'une philosophie ? La volonté
qui connaît directement, immédiatement, nous offre une façon
de connaître plus profonde : la volonté, s'insérant dans l'intel~igenc_e, ne p~urrait-elle satisfaire la pensée mieux que la seule
intelligence livrée à elle-même ne la satisfait ? La volonté appaquelque chose de plus essentiel que l'intelligence, parce
qu avec de la volonté, on peut faire de l'intelligence, tandis
qu'avec de l'intel1igence on ne peut pas faire de la volonté. "
L'action
. et l'expérience sont souvent, pour les hommes, maîtres
plus subtils de culture ·et d'originalité que l'apprentissage de
l'école.

rat: "

Il Y a une certaine hardiesse à présenter le bergsonisme
comme la philosophie de l'abandon " au pur det1enir" une
philosop~ie de mollesse et d'extase sensuelles, alors qu'à t~avers
tous les livres de M. Bergson retentit un énergique et pressant
appel à la volonté et au caractère. Dès les premières pages de
l'Et1olution Créatrice se rencontrent des formules significatives:

"Nous sommes les artisans de notre flit, chacun de ses m,ments est
ne espèce dt création ...... La durée réelle est celle qui mord sur
le, choses et y laisse l'empreinte de sa dent." Cette création de
soi par soi n'est pas le mol abandon d'une vie qui à va

�888

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

la dérive de 5cs instincts ; elle est toute semée de passionnants
obstacles à surmonter, parfois même d'impérieuses résistances 1
briser : dans le domaine moral comme dans le domaine an.
tique, création est effort persévérant et continu.
M. Benda assimile mobilité et mol/me, alors que tout mounmcnt suppose une tension des muscles, si so~~les soient-ils, si~
soit-elle. C'est vers une paresseuse immobilité que se réfugient
)es êtres passifs moralement, nonchalants physiquement. La
"fixité" de l'âme n'implique pas plus sa force et sa constance
que la mobilité n'implique l'instabilité de la conscience ; ~~
fixité est souvent signe de faiblesse. Une heureuse actmté
su pose un équilibre, mais la stabilité se concilie parfaitc~ent
av~c le mouvement : il n'y a pas que l'immobilité des éd1ficca
qui soit stable. Est-il nécessaire de rappeler_ à ~- Benda
la signification de certains mots sur lesquels 11 se livre à des
faux-sens singuliers? M. Bergson dit que nous nous créons
nous-mêmes par un effort de volonté sans cesse renouvelé ; et
M. Benda traduit (p. 8 1) : "Est-il besoin de dire ...... si elle
exulte cette société qui, toujours toute femelle, ne sait que le
changement de direction du sentir, repousse toute organisation
de l'âme et se salue en Mélisande, si elle trépigne quand un
philosophe vient lui dire que l'instabilité de la conscience en
est la forme supérieure ? "
•,
Tout au long de son petit livre, M. Benda semble poursuivi
par des préoccupations aussi étrangères à la philosophie b:Cgsonienne qu'aux sympathies suscitées par elle. L'auteur de 1 Orin. de "1nssons
r. ·
'' et de " spa smes" ··
nation affectionne les expressions
parlant des bergsoniens, il leur attri bue les plaisirs les ~lus
particuliers " de pâmoison, de communion pâmée, d'adhésion
pâmée au plus secret de leur être". Un passage de~- Le~
Jui suggère "l'extraordin aire bonheur de se hu~er so1~m~me. ;
et aon esprit s'exalte : Quelle joie ! Quel vertige, s'ecne-t-il •
Cet " envahissement sexuel", comme il le nomme, ne hante du
.
. .
Il est p1quan
.
t de voir M · Benda
reste que sa seule 1magmat10n.

NOTES

se complaire à l'évocation de ces plaisirs pames : "On devine,
déclarc-t-il, l'extase d'une société, dont un des désirs manifestes
est précisément de se toucher en ces exquises régions .... Concevez ici le délire d'une société qui, toute femelle, n'a de religion
que pour cc qui se sent." Il est non moins comique d'entendre
M. Benda parler des littérateurs suspects à ses yeux d'hérésie
bergsonienne, "des purs littérateurs, de tant de gens de lettres
fournisseurs de pathétique". M. Benda voit en l'œuvre
d'André Gide l'exemple d'une littérature dont la pensée
"jamais ne se fige en idée nette". De telles formules jouent de
malechance.
Il est pardonnable de nourrir des haines, et même de se
tromper radicalement sur les idées contre lesquelles on entre en
lutte, mais non de déformer celles-ci systématiquement.
M. Benda imagine être plus assuré en prenant un ton impertinent; mais à une désinvolte impertinence en vain cherche-t-il
à atteindre, et sa gaucherie s'essaie à des mots que n'éclaire
même pas une lueur d'esprit : "Nos gens trépignent d'aise ......
le client de la durée, .... l'âme des petites bonnes, .... le bafoueur
du relativisme, le moderne prometteur d'absolu, l'aventure
bergsonienne, le plaisir de bafouer la science, le philosophe
charlatanesque ..... " Que voilà de médiocres inventions, et qui
mesurent une critique dont l'impatiente mauvaise humeur, en
éclatant, trahit la faiblesse!
Le style, qui étonne dans un Cahiet de la Quinzaine, reste
celui d'un pamphlétaire sans envergure. Dès les premières
pages, le lecteur est mis en défiance par l'allure d'une pensée
couleur de politique. Comment ne nous apparaîtrait pas
suspecte une attaque qui cherche à troubler l'esprit du lecteur
par le mauvais ferment de ces louches passions l Tout au début
le bergsonisme est défini " un boulangisme intellectuel, une
aventure semblable à celle du beau général à barbe blonde", et
le petit livre s'achève comme il a commencé. Afin que tous les
appétits de rancune soient éveillés, des dé/initions de la démo-

10

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAl!I

cratie et de l'aristocratie permettent à M. Benda de conclure:
"Toutes ces passions reviennent à une seule : éprouver un état
des sens ou du cœur par la spéculation philosophique, refuser
tout état d'esprit ..... Si l'on appelle démocratie une société en
quête du seul se~tir, qu'elle cherche aux _voies l~s pl~s étrange.,
le bergsonisme est rjgoureusement la ph1losoph1e d une démocratie. ''
Ce " rigoureusement " est admirable et concluant. Les
définitions proposées pourraient être inverties : il serait aussi
facile de démontrer que la démocratie a sa source dans une
philosophie purement rationaliste, et c'est même la conception
la plus généralement acceptée. M. Be~da sacrifie t~o~ aisément
à ce " figarisme philosophique " qu'1l reproche st vivement à
Georges Sorel, escomptant une polémique à laquelle l'ap6tre
syndicaliste ne s'est pas laissé entraîner.
.
Faut-il voir dans cette P!tilosop!tie Pathétiqut une manifestation du mouvement récent qu'a provoqué la philosophie bergsonienne et dont Charles Péguy a exprimé le mobile secret
en cette belle formule: ,c Ce qu'on ne pardonne pas à Bergsot1,
c'est d'avoir brisé nos fars?" Même pas. En lisant des phrases
comme celles-ci : " Bien que cette volonté d'une communion
p~mée avec l'essence des choses ait existé de tout temps chez
les sociétés élégantes, je veux dire chez ces groupes de per~nnes
oisives et bien nourries qui viennent satisfaire aux produits de
l'imagination un pléthorique besoin de sentir ... " - le lecte~
se demande si l'auteur ne se moque pas de lui, mais il sourit
de voir M. Benda lui croire tant de na'iveté ; il compare instinctivement ce petit livre à l'acte de ces pauvres hères qui vont
dans les musées esquisser un geste contre une œuvre de maître
afin d'attirer sur leur dénuement l'attention publique.

E. D.

NOTES

JEANNE D'ARC A-T-ELLE ABJURÉ? étude critique,
précédée de: JEANNE o'ARc ET SES voix; - JEANNE o'ARc ET
sis FÉEs, par Marcel Hébert (Nourry, 1914).
Le livre de M. Marcel Hébert présente la "question Jeanne

d'A rc " sous
· un Jour
.
nouveau, et c•est· ce qm· vaut à ce livre
d'être retenu. A première vue, ce n'est pourtant qu'une étude
critique : Jeanne a-t-elle abjuré? Voici les témoignages, les
dépositions contradictoires, les documents certains; voici le
procès de condamnation, dont 1_. minute reproduit les expressions mêmes de l'accusée, et en évoque, d'une façon vivante, la
personnalité. M. Hébert, qui n'écrit pas une vie de Jeanne
d'Arc, qui se propose seulement de dissiper quelques malentendus récents, commente et rapproche ces pièces authentiques,
avec une curiosité attentive et sans parti-pris. Mais ce n'est pas
là qu'est l'intérêt spécial de son travail.
M. Marcel Hébert n'est pas uniquement un érudit ; c'est
un philosophe, que de douloureux débats de conscience ont de
longue date, spécialisé dans les controverses exégétiques. 'Et,
tout en faisant œuvre d'historien, l'angle où il se place, de
lui-même et comme malgré lui, est extrêmement instructif.
Il ne nous laisse pas longtemps penchés sur les textes; dès qu'il
a éclairci les points d'histoire demeurés obscurs, il nous ouvre
(le plus vastes horizons. Très renseigné sur les choses de Rome
·1
'
1 appelle notre attention sur ce qui se passe, autour de nous.
Or nous assistons, sans trop nous en douter, à la formatien
~•~~ mythe ; nous sommes les contemporains d'une des phases
1mt1ales de l'évolution du mythe de Jeanne d'Arc. En effet, la
représentation de Jeanne évolue, d'une manière très sensible, sous
~os yeux, dans les cerveaux populaires : elle s'idéalise progressivement. Et il n'est pas moins curieux de suivre le mouvement
par~lèle que cette progression impose aux interprétations
-0ffic1elles de l'Église.

�NOTES

LA NOUVELLE REVUE FRAiilÇAISE

Rappelons les faits. La question précise est celle-ci : Jeanne
d'Arc, conduite, le 24 mai 1431, sur l'échafaud du cimetià-e
de St Ouen, y fut pressée de signer une cédule d'abjuration ;
cédant à la peur du bftcher, elle y apposa une croix ; " pour
sauver sa vie, " avoua-t-elle avec contrition quatre jours plus
tard. Or, depuis le XV 0 siècle jusqu'à nos jours, personne n'a
songé à interpréter autrement les événements, non plus qu'à en
dissimuler une partie ; il n'était venu à l'esprit de personne
qu'une si légitime et d'ailleurs si brève défaillance chez cette
enfant de dix-neuf ans pftt entacher sa mémoire.
Mais, depuis une quinzaine d'années, voici que le point de
vue change. Peu à peu, les historiens officiels de l'Église
s'émeuvent; ne pouvant nier les faits, il les dénaturent, ils
en atténuent la portée. Ils ergotent à l'infini : ils s'appliquent
d'abord à distinguer l'abjuration de Jeanne des véritables
abjurations canoniques ; puis, allant plus loin, ils ne craignent
pas de soutenir ce paradoxe inattendu, que l'abjuration de
Jeanne est " un acte admirable de prudence, de force morale,
de foi ... "
L'explication de cette nouvelle attitude?
A Rome se poursuit Je procès de béatification et de canonisation de la Pucelle...
Le membre de phrase précédemment cité est emprunté au
chanoine Dunand, dans son livre : L'abjuration du Cimttièrt dt
st Oum, d'aprù les texte1. (Paris, Poussielgue, 1901.) Or, il ne
faut pas oublier que le chanoine Dunand est l'auteur d'une
Histoire complète de Jeanne d'Arc, dont les trois forts volumes
font autorité dans l'Église; et que c'est lui, qui fut chargé par
l'évêque d'Orléans, d'écrire un rapport sur l'abjuration de
Jeanne, rapport de deux cents pages, d'abord soumis à la Commission diocésaine d'Orléans, puis, à Rome, aux Consulteurs de
la Sacrée Congrégation des Rites, lesquels adoptèrent officiellement les conclusions du chanoine.

Ainsi, ceux d'entre nous qui savent et qui veulent voir, ont

la bonne fortune de saisir sur le vif, par un exemple contemporain, le travail parallèle des cerveaux populaires et des théologiens autour d'un fait historique. Ils peuvent voir s'opérer
sensiblement devant eux une de ces mutations de l'histoire en
mythe, par ce phénomène d'idéalisation progressive, qui est le
grand agent de l'évolution des dogmes.
M. Marcel Hébert vient d'ajouter là une illustration, et
comme un appendice, saisissant par son actualité, à l' Er;o/utiqn
dt la Foi et au Dir;in 1, ses deux maîtres livres, ceux dont on ne
dira jamais assez fermement qu'ils résument, avec une 'étonnante
perspicacité phychologique et une équité scrupuleuse, tout le
problème religieux de notre temps.
RoGER MARTIN DU GARD.

LE ROMAN
MENGEATTE, roman par Raymond Schwab (Bernard
Grasset, 3 fr. 50).
Pour aimer un peu l'église de Saint-Nicolas-du-Port, en
Lorraine, sans doute faut-il l'avoir vue par une soirée du
5 Décembre, quand sous la grande voftte obscure des centaines
d'enfants tournaient en procession, chacun tenant un cierge
d'une main, de l'autre une petite bannière rose ou bleue. De
jour, la nef est nue et désolée, n'ayant rien gardé des trésors
apportés par les pèlerins ; les piliers baignent dans une clarté
froide, car les ogives, dans leurs pâles verrières, n'encadrent
plus que de rares débris d'anciens vitraux : un démon au mufle
de bête, un cruel guerrier cuirassé ... Au dehors, c'est de loin
que l'on voit s'ériger sur la vallée de la Meurthe les deux tours
massivc;s et grises " double peuplier ébranché issu d'un seul
1

z

vol. in-8°, Alcan, 1905-1907.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS&amp;

tronc" ; deux toms sans flèches, coiffées de toits bulbeux. Je
me souviens comme nous levions le nez, dans la cour de
l'école, pour regarder les couvreurs travaillant sur leurs minces
planches suspendues. Au matin d'un 13 juillet, d'entre les
ardoises éclatant au soleil soudain jaillit une vive flamme
rouge; et, même après que se furent déployés le blanc et le
bleu du long drapeau, il nous semblait revivre encore le grand
désastre : l'incendie de l'église par les Suédois. Ce désastre
dont l'image restait si vague dans mes rêves d'enfant, j'y crois
assister moi-même aujourd'hui, puisque Mengeatte l'a regardé.
Habitant tout contre l'église, dans la rue des Trois-Pucelles, elle
n'a rien perdu de cette horreur. Elle a vu les hérétiques du
Nord graisser la toiture, et bondir avec leurs torches dans la
nef bourrée de paille et de bois :
" Tout d'un coup, la nef s'illumina entièrement, les vitraux
devinrent rouges, des flèches de feu sautèrent très haut entre
les tours, les soldats sortirent en courant et disparurent, et il
n'y eut plus dans la nuit que le grand vaisseau de pierres, crevé
partout de flammes que la bise tordait ....
"Et le grand vaisseau précieux br1ila six jours et six nuits;
et, pendant six jours, les corneilles volèrent autour des clochers
sans se poser; et les maisons, trop pressées autour de l'église,
éclatèrent comme des coques d'œufs pourris ; et les cloches,
fondues, coulèrent dans l'intérieur en pluie de bronze, pois
suivirent jusqu'à la Meurthe le chemin du sang ; et les
murailles demeurèrent sauves au milieu de J'incendie, rouges
comme braise. Et la grande flamme, pendant six jours et six
nuits, nous déssécha la gorge ".
Or Mengeatte est faite paur souffrir plus qu'une autre de
cette "grande pitié qui est au duché de Lorraine. " Elle a
même prié si fort, à l'heure où Niels Eriks'on tentait d'abattre
la statue de Saint Nicolas, que le chef du saint a frappé la tête
de l'homme, en lui crevant les deux yeux. Pourtant Mengeattc
n'est pas née pour la haine ; elle médité la parole : " Per1onnt 11'"

HOTES
1111 pl/1.1

grdnd dmour _9ue de d011ner J(Z ttie pour m amis. " Elle a
devant elle l'exemple de Jeanne : "Si j'avais été Jeanne d'Arc,
je n'aurais rien dit à personne. J'aurais sauvé le royaume, mais
on n'aurait pas su que c'était moi, on ne m'aurait pas aimée,
et je serais morte avec mon secret ... Il n'y a sur terre que deux
sortes de gens : il y a ceux qui échangent, et ceux qui donnent.
Ceux qui donnent !... " Seulement, Jeanne était toute simple,
Mengeatte est naïvement compliquée. Nulle voix céleste ne laguidant, il faut qu'elle cherche sa mission à ses risques, parmi
les hésitations, les scrupules, les tentations de l'orgueil. Parce
que Charles de Lorraine l'a reçue avec un sourire, elle se flatte
de Je conduire, en héroine, à la victoire ; mais le prince léger
n'a voulu que prendre d'elle son plaisir. Toujours pure, pourtant déchue, voici qu'elle revient vers les siens et reprend ses
habits de femme ; pour prix de son vain sacrifice, elle ne voit
autour d'elle que passion, défiance et fureur du meurtre; si
bien que la petite sainte s'en ira vaguer pur les routes avec le
troupeau des excommuniées....
La première partie de l'aventure nous est contée par Antoine
Coliche, vieil ami de Mengeatte ; la seconde partie par Mangcatte elle-même, sans pastiche d'ancien langage, mais sans
qu'aussi nulle expression choque par sa modernité. C'est dire à
quel point l'auteur a choisi son jeu difficile, afin de le rendre
plus beau. Il y porte l'aisance la plus savante, la simplicité la
plus raffinée : ce n'est point par la seule ressemblance des noms
que Raymond Schwab nous fait sooger à Marcel Schwob.
Moins harmonieusement parfaite que la Croisade du Enfant1,
l'histoire de Mengeatte a plus de mouvement, de chaleur et de
,ie. La merveille ~erait qu'e!Je sût nous imposer une émotion
ingénue. Mais plus l'art se fait délicat, mieux il accu.se la
distance entre les motifs des personnages et la subtile arrièrepensée de !'écrivain ; aussi, comme devant les pages où Renan
parle des saints, notre tendresse admirative se nuance-t-elle
d'ironie.
M. A.

�LA NOUVELLE Rl!VUE FRANÇAISE

• ••
LES HASARDS DE LA GUERRE, par Jean Yariot
(Georges Crès).
Une concurrence obstinée empêcha ce roman de remporter
dernièrement le grand prix de littérature dont l'Académie
dispose chaque année, depuis trois ans, pour récompenser une
œuvre d'importance. La distinction ne lui en demeure pas
moins acquise, moralement, puisqu'il fut proposé, avec beaucoup
d'éloges, par la commission chargée de discuter et d'évaluer
le mérite des candidats. N'ayons donc point scrupule de le
juger avec sévérité. Son auteur, qui y défend les privilèges
d'une classe supérieure, ne saurait d'ailleurs contester que les
hautes dignités n'entraînent de grandes servitudes.
La première fois, le grand prix de littérature fut décerné à
M. André Lafon pour son roman l' Eltvt Gilles dont le principal
mérite se trouvait, en effet, d'être l'ouvrage d'un bon élève. Je
crains que celui-ci ne soit pas d'une autre qualité, bien qu'il
manifeste un tempérament plus fort et plus volontaire que
celui de M. André Lafon. Mais, alors que ce dernier ne paraissait guère qu'un bon élève1 en morale spiritualiste, M. Jean
Variot serait plutôt un excellent élève en politique nationaliste.
Puisqu'il nous parle (page 155) de l'obéissance due à la
Personne Royale, puisqu'il fait de cette obéissance une des
vertus héréditaires de son héros, il nous faut bien, si nous ne
voulons pas ignorer une des principales composantes de l'esprit
qui anime son livre, le compter parmi les hommes d'un parti
que nous connaissons. D'ailleurs, cela, que nous constatons sans
vouloir ici en juger, explique bien des côtés de la réussite
jusqu'où s'éleva ce roman.
Il importe même de signaler cette positio11 poli-tique de
l'auteur parce que vraiment, a;u point de vue littéraire le plus
strict, elle domine et commande son livre. Celui-ci n'est que le
roman d'une idée, d'une idée de M. Jean Variot - à savoir,

NOTES

d'une façon générale, que certaines vieiltes familles constituent
une "classe exemplaire", nécessaire à la société et ne doivent
jamais abdiquer le privilège du commandement ni accepter une
place moins haute que celle où elles sont nées; et, particulièrement, que ces hobereaux campagnards, s'ils sont de l'Alsace
annexée, doivent se vouer au métier des armes pour l'heure
attendue de la revanche, ou tout au moins conserver nationalement, par l'exercice de leurs vertus, le sol et la race qui
n'appartiennent plus à la France. Et toutes les parties du livre
concourent expressément à imposer cette idée au lecteur.
Certes, voilà qui assure une grande unité au roman de
M. Jean Variot ; mais c'est aussi ce qui en fait l'étroitesse et
la faiblesse.
Nous n'aimons pas les livres sans organisation intérieure,
"ceux épars et privés d'architecture", selon l'expression de
Stéphane Mallarmé; mais il ne nous convient pas davantage
que, sous prétexte de "composition", on nous donne de la .
mécanique littéraire, de petits moteurs qui marchent à l'essence
intellectualiste ou autre.
En soi, l'idée de M. Jean Variot est une idée de théoricien
et non une émanation générale de la vie, qui a plus de
diversité, de profondeur et d'incertitude. Son héros échappe
avec trop de parti-pris, à la ressemblance avec les autres
hommes. D'un bout à l'autre du roman il est le sujet
d'un unique sentiment et nous ne voyons point qu'il en
puisse souffrir d'autres, ni se conduire comme tous les jeunes
gens. Une pensée 6xe l'anime continuellement et il n'existe que
pour elle. Dans cet être qu'on nous présente "en fonction "
d'une thèse, il ne nous est pas possible de voir un vivant.
Notez, en outre, que le même sentiment, plus ou moins
fort, se retrouve également, et presque seul, chez les autres
personnages des Ha1ard1 de la Guerre et vous comprendrez tout
ce que l'art de M. Jean Variot comporte d'artificiel et de trop
voulu.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

Composé en vue d'un résultat à atteindre, son ouvrage
manque de profondeur, de conscience de soi, d'une vie propre,
enfin, qui lui permette de rester toujours identique à luimame, et d'affi:onter sans perdre aucune de ses qualités la suite
changeante des temps. Que le vent tourne, que les générations
s'orientent vers d'autres horizons politiques, il se trouvera non
seulement abandonné par la faveur qui l'entoure aujourd'hu~
mais dépouillé de toute vertu. On n'en verra plus que 15
artifices. M. Jean Variot n'a-t-il pas de plus hautes ambitions l
Enfin, ,nous savons trop à quel maître un tel écrivain se doiL
Ainsi, lorsque son héros entreprend, pour retrouver sa pcnonnalité égarée ou indécise, le pèlerinage de l'épopée de la
Grande Armée à travers l'Europe, nous ne pouvons point oc
pas penser au exercices spirituels de l'auteur d'Un Homlfll /art.
Que passant à Rome, Andréas Hermann Ulrich s'écrie : "IJ,
plus que p:u-tout ailleurs, le peu que je suis se montrait à moi,
et surtout je sentais que cette ville, parsemée de temples
antiques, n'est éternelle que par la puissance invincible qai
règne au Vatican, cette puissance qui alors m'effi:aya, parce
que j'avais osé vivre, pendant plusieurs années, sourd à !CS
commandements" ; et que pris de la tentation de voguer
vers la Grèce, il y renonce en se disant : " que la Grèce serait
encore pour moi une source d'amertume et que très certainement je ne la comprendrais pas", cette attitude ne lui serait
point possible si M. Jean Variot n'avait lu le Yoyage tk Sparlt,
Mais M. Jean Variot est encore pour beaucoup plu:l l'élève de
M. Maurice Barrès à qui il emprunte ses procédés de style
avec une facilité étonnante.
Je n'entends pas dire, toutefois, que les Hasards dt 14 GtllTf't
soient une œuvre dépo11rvuc de tout mérite. M. Jean Variot est
capable d'une grande application. Il sait, avec quelques mots trà
simples, très ordinaires, ramasser et renforcer un récit, et
surtout placer au bon endroit des épisodes qui excitent l'intér~
Il imagine, d'ailleurs, assez fortement, encore que ses moyens

NOT.ES

paraissent, dans ce livre, manquer d'en'l'Ugure. Son style a de
~euses qualités et on lui reconnaîtra le mérite de le bien

aoigner.
Mais qu'il se méfie de son application. Ce roman de jeune
homme réalise une trop évidente perfection. Une si grande
assurance le dessert. Serré, un peu étroit, on le sent trop bien
fait, trop habilement monté. On aimerait y voir quelques-une
de ces incertitudes qui montrent une âme inquiète de se conquérir et qui sont un des plus stlrs mérites de !'écrivain, parce
que, dans la découverte du monde et de lui-même, c'est ce qu'il
ne connaît pas encore qui doit le plus l'intéresser.

G. S.

•• •
L'HÉRITAGE, roman par Hmri Badulin (Bernard Grasset,

J fr. 50.)
L'effort de Henri Bachelin s'applique trop consciencieusement au réel pour que son style, en chaque livre, ne prenne
point la couleur du sujet. Dans J11/i1tlt la Jolie, - nos lecteurs s'en souviennent, - les scènes d'existence villageoise se
relevaient de verdeur et de fraîcheu_r. Mais unc teinte morne
et grise convenait seule à l'Hiritage; ce tableau d'une ambition
impuissante, ce récit d'une vie manquée, m'a rappelé tels
romans de Gissing - la Ran(IJ1J d'Eve, la Rra des Mturt-tkfà - où la misère des grandes villes, écrasant peu à peu des
lmes délicates, les contraint à renier tous leu_rs espoirs.
Le fils d'un artisan étudie au collège; après quatre ans de
régiment, employé dans sa petite ville, il fait des projets littéraires, il les emporte à Paris, dans les bureaux de la banque où
il lui faut gagner son pain. Mais le manque d'argent arrête ses
mais de poésie comme ses essais de libre amour ; le mariage, la
paternité l'enfoncent de force en son métier ; au jour des
lilnérailles de son père, il se résoud amèrement à l'abdicatiou :

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

"Je suis de ceux pour qui la résignation est un devoir, qli
doivent accepter la vie telle que le destin la leur a faite. Ces
conseils d'accroissement, de développement, ils ne sont bou
que pour les riches, que pour les forts !... Ici j'aurais été dans
mon milieu ... Je n'aurais pas d~ aller à Paris ..... Hélas ! je n'ai
pas de doctrines à annoncer, pas de gestes à faire sur les
foules ... Je n'ai rien en moi. "
Vraiment, n'avait-il rien en lui ? Si nous étions forcés d'ea
douter seulement, si sa vocation d'artiste se traduisait, à d~lll
d'œuvres, au moins par la qualité de ses rêves et par l'accent
de ~a révolte, sa médiocre destinée aussitôt nous émouvrait plm
que ces milliers et ces millions d'autres que pressent des liens
non moins étroits. Mais comme il semble peu hanté par la
vision d'une beauté nouvelle ! Combien peu contribue à ta
souffrance le tourment de ne pouvoir dire ce qu'à sa place nal
autre ne dira ! On croirait que l'art n'entre point dans la aabstance de sa vie, qu'il va cesser même de lire et d'admirer, da
moment qu'il cesse d'écrire et d'espérer le succès: comme ai
l'œuvre des autres n'existait que pour stimuler ou rabattre IDII
orgueil. Oui, sa seule marque d'élection, c'est que son envie ne
mord ni banquiers, ni chefs d'usine, mais seulement des écrivains riches, ni pires ni meilleurs que lui, non responsables de
son sort .... Cc sentiment, j'en conviens, est naturel et sincà'c;
il ne fallait pas le voiler ; et, si nous n'y reconnaissons poiat,
comme dans les romans de Ch. L. Philippe, la protesutioD
d'une classe entière, mais les prétentions de l'individu que 90ll
bonheur seul intéresse, cet égoisme même peut n'être aiasi
dépeint que par scrupule de vérité. Mais alors je supparte mal
les quelques pages où l'auteur ne se distingue plus de ~
personnage, et juge par sa bouche les contemporains.... On~
bien qu'ici l'invention s'est greffée sur un fonds d'autobiographie, et que, pour ne point limiter la portée de son étude.
M. Bachelin a réprimé sévèrement toute confidence pcnoanelle ; mais, ne donnant à son '' héros " ni son talent, ni•

901

NOTES

coarage, il eOt mieux fait de ne point lui prêter ses indigna-

tion, ni son mépris.
M. A.

LE THEATRE
MIDSUMMER NIGHT'S DREAM au Stlfloy Tluatn.
Après avoir représenté Twt!ftli Niglit de façon si ingénieuse
et 1i charmante, M. Granville Barker a monté Midsummtr-niglil s
Drtam. Même goOt dans la simplilication des décors, même
fantaisie dans le dessin des costumes, imprévus et fort
beaux, mais un peu trop fignolés. Cette œuvre aérienne a
enfin trouvé une réali ation scénique qui ne la flétrit point.
"Le génie lui-même, dit M. Granville Barker, peut-il réussir
à porter sur la scène le monde des fées l Les pieux commentateurs affirment que non. On cite délibérément cette pièce-ci et
les parties les plus sublimes du Roi Lear comme irréalisables au
thiltre ; et raisonnant ainsi, on fait par contre-coup tomber le
bllme sur le thHtre. Je ne puis suivre cet argumentation. Si une
pièce écrite pour la scène ne peut y être portée, c'est que
fauteur, quel qu'il soit, s'est, semble-t-il, mépris. Est-cc le cas
de Shakespeare, ou n'est-ce pas le metteur en scène qui, de son
c6té, aurait besoin d'un peu de gfoie l Le monde des fées est
b pierre de touche du metteur en scène, et si c'est surtout mon
amour pour cette pièce qui m'a poussé, j'avoue que l'espoir de
triompher de cette épreuve est pour quelque chose dans la
présente tentative." Dans le Songt d'une nuit d'été, le peuple
des fées est sans cesse mêlé à celui des hommes, mais sans
jamais se confondre avec lui. Souvent Obéron, Titania, ou
Puck sont en scène, visibles pour le seul spectateur. Afin de
maintenir de la vraisemblance jusque dans cette convention

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

poétique, il fallait que tout ce qui touche aux fées dt ane
apparence d'irréalité, eC!t l'air composé d'une autre substance
que ce qui est humain. Avec beaucoup de bonheur, M. Gnaville Barlcer s'en est tiré en dorant de la tête aux piedt
ses personnages féeriques : vêtements tissus d'or, cheveu
dorés, mains et visages couverts de poudre d'or. Ce parti-pris
tout extérieur ne compromet en rien l:t vérité poétique ai
l'émotion de ces scènes - comme ferait par exemple l'ezpédicnt de confier à des enfants les raies surnaturels, ce qui avait
peut~tre lieu du temps de Shakespeare. Je ne veux pas dire
que l'invention de M. Granville Barker soit d'ordre général et
qu'à tout jamais la dorure nous donne une commode recette
pour la représentation des féeries ; non, l'élégance même de
cette solution en restreint l'usage, mais l'exemple d'une telle
réu.site indique assez dans quelle direction peuvent porter llOf
recherches.
D'étroites draperies plissées et verticales, vaguement peintes
en façon de verdures et disposées en hémicycle, c'était aaez
pour évoquer la clairière magique. Parfois, dans les attitudes,
quelque souvenir discret de Burne-Jones ou de Rosetti, souvenir opportun, car où le pré-raphaélisme a excellé c'est dans les
mythes précieux et raffinés comme celui-ci, non dans les partiel
âpres et populaires de la légende. Et combien, délivrée ainai
de surcharge, réduite à la seule poésie, cette comédie ailée parait
satisfaisante et, dans son incohérence même, divinement d-.
" Quelle excuse trouver aux trente-cinq vers de Titania sur le
mauvais temps, en dehors de leur seule beauté l dit encore
M. Granville Barker. Mais où trouver meilleure excuse l Partout même excès dans le r6le d'Obéron. Shakespeare est si désespérément heureux quand il écrit de tels vers, qu'il n'hésite pal
à couper la querelle des quatre amants par un charmant discoan
d'Héléna, long de trente-sept vers ... Il met tout son cœur dam
ces passages poétiques et il faut y chercher le cœur m!me de
l'œuvre. Le secret de la piéce, celui devant lequel tombent

OTES
toutes les critiques dogmatiques, c'est que de tels passages ont

beau pécher sans cesse contre la lettre des lois dramatiques, ils
en observent l'esprit intime, car ils sont dramatiques par euxm!mes. Malgré lui, Shakespeare était dramaturge dès le premier
jour. Même lorsqu'il ~emble sacrifier le drame au poème, il
parvient, instinctivement ou non, ;\ rendre le potme plus
dramatique que le drame même qu'il lui sacrifie." C'est en
voulant en escamoter les parties poétiques qu'on fait paraltre
de telles pièces trainantes et diffuses. Une représentation
comme celle du Savoy Theatre nous fait, une fois de plus,
constater le miraculeux instinct dramatique dont Shakespeare
fait preuve dès les pièces de ·a jeunesse. Puisons-y une nouvelle
colère contre les dépeceurs de pièces et apprêtons-nous à saluer
comme il convient le Macbeth de la Comédie Française où sans
doute M. Richepin aura remplacé les "longueurs" par des
beautés d'un vivacité plus méridionale.

J.

S.

LETTRES ANGLAISES
U E CONFÉRENCE SUR KIPLING POÈTE.

Madame Geneviève Ruxton nous a présenté l'autre jour,
dans une belle conférence, le Kipling poète de l'Empire, qui
est si populaire dans les pays de langue anglaise, et à peu prts
inconnu chez nous où, seules, les Chansons de la Jungle ont été
traduites. Madame Ruxton s'est bornée à résumer le contenu
des cinq livres de vers de Kipling. Elle s'est défendue de vouloir
analyser le génie et la technique du poète. C'est dommage.
Kipling offre cette heureuse singularité d'être le chantre de
l'q,opée moderne - tout au moins de l'épopée moderne an-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

glaise - avec des sens et une imagination de primitif. Il voit
les Tommy et les Blue-Jacket " nourris de cinq repas de
viande", il voit la mer " ce chemin des Anglais jusqu'aux
confins du monde", les baleiniers de Dundee, les "clippen"
qui, toutes voiles dehors, ramènent les laines du Sud, les steamers et les destroyers pouseés par leurs 20.000 chevaux, il voit
les machines, la vapeur, les valves, les boulons, les plaques
d'acier, les grandes villes de marchés et d'échanges et leurs offices
et les noires cités industrielles, il voit tout cela non pas avec des
yeux de moderne, ma.is avec des yeux aussi jeunes, aussi frais,
aussi natfs que s'il vivait à l'aurore du monde. Il ne voit pas
des taches, des taches de couleur, comme nos impressionnistes,
mais le tout de l'objet, avec son relief, ses trois dimensions, ses
profondeurs, son volume et, en même temps, sa coloration,
bref ses q,ualités premières et secondes, et ses dépendances et
"les alentours où il se prolonge et qui se prolongent en lui".
Il voit avec des yeux " bibliques. " Et il parle un langage
adéquat, véritable comprimé d'images, chant tout secoué de
pulsations et de saccades, où il y a de l'argot du c()(kney, mais
aussi parfois le sublime prophétique. Ce n'est pas d'ailleun
que tous les caractères que je viens d'énumérer ne puissent
définir, dans une certaine mesure, l'imagination anglaise. Mais
il y a là une question de degré. A son degré d'amplitude et de
fra.tcheur l'imagination de Kipling est plus qu'anglaise; elle est
" primitive". On songe à ces tribus perdues d'Israël de qui
une tradition fait descendre nos voisins d'Outre-Manchc, ou,

si l'on préfère, aux Wikings.
Si M""' Ruxton ne s'est pas souciée de pénétrer dans les
arcanes du génie poétique de Kipling, elle a fait mieux: elle a
orné sa conférence de citations admirablement choisies et
traduites avec beaucoup d'exactitude et un grand sens da
rythme. Elle nous dit elle-même I que "lorsque cela lui a para
possible" elle a "conservé une allure rythmique à la traduction."
1

Voir la Revue Htbdomadairt du 7 mars 190+.

NOTES

"Ailleurs, ajoute-t-elle, je me suis contentée de rendre en la
condensant la substance de la stance ou de la ligne traduite,
tentant de prendre pour modèle la méthode de Taine dans ses
admirables
citations de la Littérature n"ncr'-,,
'
"
.
,,w.,,1 ou,
sans ctre
Jamais sacrilège, il se préoccupe cependant de donner avant
tout à 1:esprit français qui le suit "le sens divin et abstrait de
la =;.,
· " Je voudrais donner quelques unes
l"""',e " qu ,·1
J trad u1t.
de ces. traductions
de
Mme
Ruxton · En voici une, emprunt ée
.
aux c1tat1ons des Ba"ack Room Ba/lads (Les Ballades de la
Chambrée). Un parfum d'eucalyptus en fleur réveille ch
.
A
.
~M
Jeune ustrahen le souvenir de son pays :

C'était rAustralie, toute /'.Australie
Tout ce fjt/$ j'y ai trowé et perdu,
'
Tous ks dsages 9ui me donnent la falie du retqur,
Toutes les /tmmes 9ue j'y ai embrasrées.
Et J'ai t1u Sidney, oui, Sidney,
Ses pi911t-nÏtjue et ses muiiques;
Et la petite maison s11r la rivière,
Et mts Jt11nes vignes ttndant leurs r4tlleaux.
Et tout cela, /Qui cela venait à moi
Dans l'odeur des arbres enjltur à Lichtenberg
Où nous entrionr à ,lzeval sous plrûe.
'

'4

Et _voici, dans une autre note, des visions du Veld où
apparaissent ~ ~lusieurs reprises, " rare apparition dans les
~ e s de K:pltng, des visages de femme, mais elles sont à
1h~nneur_ et c est sur le champ de bataille qu'il les a rencontrées,
les infirmières des trains de la Croix-Rouge."

Qui ,e sollfJient du crépuscule et des tentes alignées
( D'"!s le cristal du soir les âmes des montagnes lointaines?)
LI ht1Umtnt &lt;ÙJ 14Ises tÙ far et le noble rire pitoyable
Et ks flÎsarres
, pquss'"e
: L couvrant leurs
'
o· tk nos saurs et ,a
d1et1eux?

11

�90 6

LA NOUVELLE REVU~ FRANÇAISE

Qui rk nous se souflient des matin.r' où le train suifl~Ît le~ r,wines
( Au fll1fUJ de la plaine déserte dans un petit nuage eclatatent les obus),
Et les wagons de la Croix-Rouge, bdJ/h de soleil, avancent lentement,
[le long de la ligne aux ponts gardis,

Et les !lisages de nos sœurs, penchées anxieuses au« porlierts?

.
Qui se souvient des midis et des conf!ois à travers le march~ .
( Pauvres corp1 roulés dans une couverture' sans drapeau, suwts par les
[mouches),

, , n d'honneur tralnant les pieds, et la poussièt·e, et la puanteur,
Et ,e, pe,o,o
[ /, if,
etaroz ,
Et le viJage de nos sœurs et la gloire brillant Jans leun yeux?
J
t l't'1sue de1 bat4il/es' libres et vénérées dam les camps,
Braves attenaan
.
p . t prudentes etjoyeum dans les flilles assiigées, dans les oz/les
atten -es,
[inft1tées,

Celles-ci ont tout enduré, jusqu'a l'heure où sonna le repos, '
Pauvres petits corps ravagés, ah! si légers à mettre en terre.
C.V.

LETTRES ITALlENNES
ŒUVRES de Carlo Dossi, 4 vol. (Ed. Treves. Milan

NOTES

vulgaire tient pour obscur et alambiqué, et qui est le plus
subtil et le plus raffiné des prosateurs italiens modernes.
Le nom de Carlo Dossi (pseudonyme d' Alberto Pisani
Dossi 1) est à peu pres inconnu en France t ; son œuvrc est
ignorée de la plupart en Italie. De son vivant, Dossi a tout fait
pour rester dans l'ombre. Surtout, son art est de l'espece qui
décourage les paresseux. Dossi a méprisé le suffrage de la foule
"En art, écrivait-il, je suis un aristocrate." Il ne veut relever
que de ses pairs. Il a la nausée du banal et du facile, de tout
ce qu'il appelle vigoureusement le " ruffianisme littéraire".
Plein de respect pour les maîtres (il s'est affirmé souvent le
continuateur de Manzoni), c'est toutefois un moderne à
outrance. Les classiques, dit-il à peu près, ont pressé la vendange et fait le vin. A nous de distiller l'eau de vie, aforce
d'alambics. Aussi réclame-t-il de son lecteur un savoureux elfort
d'interprétation, un second labeur de création.
Ses deux premiers ouvrages Af!ant-hier 3 et la Pie d' Alberto
Pisani 4 déchaînèrent une temp~te. On discutait alors sur cette
fameuse question de la langue, qui a fait perdre tant de temps
et d'encre. Les "toscanisants" triomphaient; Manzoni n'avaitil pas reécrit--en pur toscan les Fiancés ? Dossi se souciait bien
des puristes ! L'essentiel était de modekr sa phrase sur les
plus délicats reliefs de sa pensée, d'enregistrer dans sa prose,
parfois hachée, rapide, le plus souvent harmonieuse comme un
vers nombreux, les plus subtiles variations de l'idée ou du
sentiment. ÜDc donna du barbare, voire du fou à l'outre-cuidant.

1910-

Né en Lombardie en 1849, diplomate, collaborateur de Crispi,
mort en 191 o.
1 Edouard Rod lui a pourtant consacré quelques pages dans les
ltudes sur le XIX• silcle, 1888.
• L'Altr' ieri, 1" édition. 1868 (hors commerce). Ed. Trèves,
1910, tome 1.
' 1" édition : Milan, Perelli, 1870. (30 exemplaires seulement
furent mii; en vente).
1

1913).
lancés par un grand éditeur, quatre volumes. de
' de réim1, œuvre de Carlo Dossi. Trois sont composesbl'é ' t . age
·1ons d'ouvrages publiés hors commerce ou pu i s ~ ir .
presS
• , d.
Desorma1s
. t . un autre est un recueil de notes me ites.
restrem ,
. .
h'
Le prétexte
le Dossi n'est plus une rareté b1bho~rap ique.
ue le
manque aux critiques pour passer sous silence un auteur q
Voici

'

�NOTES

LA NOUVELLE REVUE FRA ÇAISE

Ces deux petits livres sont deux autobiographies, qui se
complètent : l'enfant, l'adolescent.
Autobiographies, mais seulement entre les lignes. L' ÂtHJnthitr est une rêverie sur des souvenirs d'enfance; la Yit d'Al/Jtrll
Pisani, un roman de fantaisie et d'analyse tout ensemble (les
ouvrages de Dossi échappent tous à la classification). Curieux
mélange d'humour et de sentimentalité. Historiquement Alberto
Pisani est un type : le jeune italien, cultivé et sensible, entre
1859 et 1870, c'est à dire à l'avant-dernière étape de la conquête, lorsque la main savoyarde commence à peser sur les
provinces annexées (n'oublions pas que Dossi est Milanais),
lorsque le "veto " napoléonien sur Rome décourage les espérances des patriotes. C'est une époque de malaise moral et un
renouveau de "mal du siècle". " Byron, dit un jeune poète
milanais de ce moment, est le seul poète possible en lcalie."
On oscille entre la pensée et l'action. Un profond déséquilibre
des !mes sous la tranquillité apparente. Il y a même des jeunes
qui se tuent, dévorés d'enthousiasmes inutiles, désespérés de voir
se substituer à la poésie des odes guerrières "la sale arithmétique
du fait qui tue l'homme."
Tel est le "moment" d' Alberto Pisani, jeune aristocrate
milanais, timide à l'excès et gauche dans le monde - corps
maladif, inhabile aux exercices physiques - tourmenté du
besoin d'amour, mais répugnant à sa réalisation. "L'amour
parfait lui paraissait une gerbe de très ardents désirs dont on
fuirait la satisfaction. " Le voici penché sur cette admirable
Yita 11Uf/fJa qui est son livre préféré : "On y entend des harmonies bi2;arres; d'étranges clartés s'allument, lueurs de miroirs et
reflets d'eau." Le voici doucement surpris par cette mélancolie
érotique sous laquelle l'adolescent Alighieri se courbait, angoissé,
en larmes, "corne un pargoletto battuto ". Il ne se complaît que
1
dans "un étrange royaume spiritud ", un artificiel Paradis

qu'à l'image du jeune Dante il peuple de Beatrice : "L'admirable Beatrice fut-elle vraie, et toute vraie 1 Ou bien Dant
l' umquc,
.
e,
.con d amné à ne pas trouver d'autre être qui sentît
co~~e lu'. la fo~a-~-i~, l'accomplit-il dans sa haute imagination;
puis illusionné, JOu1t-1l et souffi-it-il de son ombre ? " Alberto
se regarde avec ce pessimisme grossissant des jeunes ; il se laisse
pre~dre aux illusoires déformations de son miroir ; il se juge
"laid et méchant".
Au fond, il y trouve un âcre plaisir ; de sa méchanceté
" a_• 4i01ts uhits
., ,, , •·1 n ' est pas sans attendre quelque levain. Voici
qui fait de lui quelque chose de plus qu'un Werthcr ou un
Jacopo Ortis_ d'arrière-saison. Aussi ne s'épargne-t-il pas. Tout
a~ ~ong du livre, Ego apparaît (comme dans cette exquise fantalSI~ de la ",rinmst dt Pimpirimpara, tohu-bohu d'images,
marionnettes d extravagante bouffonnerie, que je ne puis comparer pour sa complexité humoristique et sentimentale comme
pour l'efficacité du style infiniment souple, qu'à certains
pa»ages des Moralités Ligendairts) - Ego, qui nous montre
dans ;es juvéniles dé espoirs, dans ses enthousiasmes dans
ses affections, toute la petite misère du conventio:alisme
des larmes forcées, des transactions quotidiennes, ' son insen~
sibilité devant les vraies souffi-anccs ", ses apitoiements imaginaires.
Pour connaître Dossi il faut insister sur la Yit d'Al/Jerto
Pisani, car ce livre contient toute l'œuvre future, et le Dossi à
double face : le romantique impénitent, r~veur, sentimental ~t l'hu~oristc spirituel, endiablé. Do si a obéi .l. deux grandes
1mpuls1ons : sa tendresse, sa généro,ité foncières qui ont donné
les Amori' galerie de souvenirs et de rêves, images "d'ogniBaudelaire. " Mon admiration est mêlée à la douleur de voir
qu'un~ partie ~c mes projeu littéraires a été réalisée par lui d'une
façon maccess1blcment splendide. "
l

1

Dossi admirait plus tard profondément les Ponrus en /roSI de

9o9

1887.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

910
gcntilezza ", la Colonie luumut 1 et le Royaumt dt1 cieux• oà
l'auteur veut démontrer la bonté de la nature humaine et
l'utilité de la charité; - et d'autre part, une sombre mauvai1e
humeur contre ses semblables, contre-coup de cette tendrcae
placée en face de la réalité brutale, et d'où sont sortis les

Portraitr humai,rs. Lui-même a divisé son œuvre en " roman de
la bonté" et" roman de la méchanceté".
Le roman dt la borrtl reflète assez bien un moment italien de
positivisme enthousiaste, de foi dans Je progrès continu de
l'humanité. Dossi railla lui-même plus tard cette utopie de la
Colonie heureuse. (Des criminels sont déportés dans une Ue
féconde ; ils cèdent d'abord à leurs habitudes mauvaises, et la
discorde les conduit à la misère. Mais peu à peu la nature,
foncièrement bonne, se découvre en eux. Ils s'unissent, promulguent des lois, poussés par le besoin de vivre. L'amour achève de
cimenter l'œuvre, et la colonie devient florissante.) "Rousseau
marié à de Maistre, le SyllabUJ aux Droitr de I' hommt" écrivait-il
de ses idéologies ...

"La Colonie hturturt, disait pourtant Carducci, est la plus ample

et vigoureuse conception de roman que l'on ait eue en Italie
depuis bien des années". Aujourd'hui, ce livre nous paraît trop
plein d'abstractions.
. _
.
La méchanceté humaine a plus heureusement rnsp1ré J)osa1.
Les silhouettes féminines de la Dirincnce tn A sont tracées
toujours avec verve et parfois avec vigueur. On pourrait
épigrapher le livre :

Je nt la fair par à la port
Je suis la Femme: o,r mt conna1t.
On y trouve de l'ironie philosophico-sentimentale à la Laforgue,
comme aussi un certain tour de Heine et des Goncourt à la
fois. li y a méme quelques éclats de grosse gaieté ; mais cette
1 187 ♦ .
1

1871.

NOTES

911

gros:,ièreté cH toujours voulue et du bout des lèvres ; car
l'homme du monde, l'aristocrate, Dossi ne le dépouille· jamais
complétemcnt. Pensionnats aristocratiques, mères de famille,
casant leurs filles auprès de vieillards très fatigués ; silhouettes
d'entremetteuses, de bigotes, de nobles dames qui tiennent des
tripots : tout cela dans de courts essais, très travaillés, fignolés,
et d'un remarquable "fini".
Des essais toujours, car Dossi n'est qu'un essayiste. Peut-être
eClt-il désiré être autre chose ; peut-être le souvenir de Balzac
le hantait-il, quand il entreprenait les Portraits kumainr. Mais
il a le souffle court et le gotlt, surtout, du "morceau 11 •
Au fond Dossi est un grand seigneur vagabond. Il s'est
promené somptueusement dans bien des domaines de la fantaisie
et du sentiment. Ses utopies sociales, ses satires, son misogynisme, tout cela, il ne l'a pas bien pris au sérieux. Et je ne
veux abwlument pas dire qu'il est insincère : c'est au contraire
une 1me très vibrante et d'une foncière bonté. Mais il ne
s'est jamais plongé dans la vie. Il ne nous apporte nulle vision
nouvelle de la vie, nulle attitude originale en face d'elle.
Une traduction française de Dossi n'est peut-être pas trop
à souhaiter. Cette œuvre est par trop aile de papillon. Dans la
traduction la plus soignée, elle perd Je meilleur d'elle-même,
cette coloration charmante, diaprée, qu'un souffie brouille. Il
faut lire Dossi dans le texte, uniquement dans le texte. Alors
on constate qu'il est un styliste " exceptionnel". li a un don
merveilleux pour refaire une virginité aux locutions les plus
communes. Un rien lui suffit : un terme régional, une expression archarque, un jeu de mots, un féminin au lieu d'un
masculin . Il lui faut le piment du vieux mot peuple, " cet ail
et ces oignons gr1ce auxquels les paroles de nos a'!eux latins
"optumc olebant ".

L. C.

�91 3

NOTULES

912

Baudelaire est le plus puissant, et le plus un, par conséquent,

des penseurs désespérés de ce misérable siècle. Il frappe, il est
vivant, il voit ! Tant pis pour ceux qui ne voient pas."

H. G.

•••

NOTULES

Mfrnnu 01v1Ns, par Jean de Bosschèrt (Occident).
Cette tension du style et de la métaphore que l'auteur doit

à Suarès, semble se relkher ici. Ici, M. Jean de Bosschère se
CHEZ

us

PASSANTS,

par Villiers de J'ltle-Adam. (Georges Crés,

3 fr. 50.)

Ce volume n'ajoute pas gr:md'chose à l'œuvre ni à la gloire
de Villiers de l'Isle-Adam. Il est composé d'articles de journaux, qui ont perdu leur raison d'être et presque tout leur
intérêt avec leur actualité ; de fantaisies humoristiques qui sont
fort inférieures à Tribulat Bonhomet ; d'un morceau de grand
style, comme Villiers en savait composer, Hypermnestra; de
quelques vers pleins et sonores :

F/Qtta, âcres smtturs de l'herbe après l'orage.
Mais aujourd'hui "Sigtftoid l'impertincnt, extase moderne,
étude de style dans le goClt du jour," nous laisse froids. On
connaissait par la Nouvelle Rtflut les Lettres à Baudelaire écrites en
1861 et 1861. qui complètent le recueil; mais on e·t heureus
de les y retrouver. " Quand j'ouvre votre volume le soir, écrit
Villiers, et que je relis vos magnifiques vers dont tous les mots
sont autant de railleries ardentes, plus je les relis, plus je trouve
à reconstruire. Comme c'est beau ce que vous faites! ... C'est
royal, voyez-vous, tout cela. Il faudra bien que tôt ou tard on
en reconnaisse l'humanité et la grandeur, absolument." Et plus
haut : "Quand je pense que je n'ai pas répondu l'autre soir à
M. R .... lorsqu'il me demandait ce que vous aviez créé:
Qu'entendez-vous par créer? Qui est-ce qui crée ou ne crée
pas ? Que signi&amp;e cette chanson et ce refrain d'avant le délugel

rapproche davantage de son autre maître, Max Elskamp. Il
célèbre les métiers avec moins de naiveté que l'admirable
poète d'Anvers ; il surcharge ses descriptions de considérations
symboliques parfois inutiles. Mais la vision est souvent émouvante, en dépit de sa dureté, et j'aime quand l'esprit l'égaie,
comme il arrive dans ce petit morceau :
"Puisqu'ils ont mis une dure carapace de granit à la route,
l'ingénieux maréchal-ferrant cloue une semelle de fer à l'âne et

au cheval.
Il s'éloignent en sonnant des bottines, qui lancent des
paillettes d'or ; et le dompteur du fer rentre dans l'enfer noir

et rouge, dans la nue kre et la fumée de corne rôtie."

H. G.
Dt

•••
BYllOlll A FRANCIS THoMPsoN,

librairie Fayot,

par Flarù De'4ttre (Paris,

191 3).

Ce livre contient, avec des études très remarquables sur
Dickens et Francis Thompson, un essai sur l'Orien/4/isme dans
'4 littérature ang'4ist où l'intéressant problème est traité avec
acience et intelligence. Le Yathelt de Beckford est enfin mis
à sa vraie place, comme l'inspirateur de tout l'orientalisme des
romantiques anglais. Son influence est rendue évidente chez
Southey et chez Byron. Peut-être aurait-il fallu faire une place
plus grande à l'étude du Gebir de W. S. Landor, rejetée dans

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

NOTULES

une note ala fin du volume. De Yatluk, l'auteur die : "Noua
avons montré ce qu'il y avait d'oriental dans l'intrigue, les personnages et la mise en scène ; mais nous n'avons point parlé de
l'ironie qui domine tout le livre, et rappelle Zadig, où l'on
devi11e le persiflage du capricieux millionnaire ; nous avons
négligé ces descriptions lyriques qui annoncent les Martyr1."
L'article Dickcm et Daudet conclut définitivement et réhabilite
- s'il en est besoin - Daudet.

&amp;]aises du Devon et dans les vallées du Sotnerset. Les souvenirs
d'histoire évoqués au sujet de chaque localité sont fort propres
à faire mieux connaître la psychologie du peuple anglais et à
indiquer les différences de caractère et d'esprit qui distinguent
ces corn tés voisins.

•

Ce livre commence par un récit hagiographique : Lu Surpim de la For2t, où Saint-Dié, ennemi du paganisme, reçoit

V. L.

41

LA

CHINE

•

EN RÉvoLllTION 1 par Edmond Rottach (Perrin,

3 fr. 50).
Voici, résumées par un homme qui a longuement vécu en
Chine, les principales phases de la grande crise que vient de
traverser l'Empire du Milieu. C'est plll'.l qu'un manuel d'histoire
politique. On trouve dans ce livre de bien curieuses indications
sur l'esprit chinois et l'on comprend mieux, après l'avoir lu,
ces révolutions et contre-révolutions lentes, où les assemblées
sont plus décisives que les batailles, et dont le principal objectif
semble être d'éviter l'effusion du sang. "On se bat avec courage,
mais rarement. On s'applique plus à la temporisation. On ne
détruit pas la ligne ferrée, tout au plus la rend-on inutilisable
l'espace de quelques rails enfanti11ement déboulonnés et placés
sagement le long des traverses mêmes. On ne coupe pas les
ponts, on ne recourt pas aux moyens héroïques. On laisse aller.
Point d'obstination ni de nervosité; peu de ces atrocités
coutumières en Europe dans des situations que nous estimons

. graves.
moins

"

•••

CR0Qu1s o'ouTRE-MANCHE, par Jacfjues Bardoux (Hachette,
3 fr. 50).
Un bon guide sur les plateaux de Cornouailles, le long des

•• •
CoNTEs ET Rfo1TS V oSGIENS, par Fernand Baldennt (Les
Marches de l'Est).

malgré lui les bienfaits des ;;egipans et des fées. Apres d'autres
épisodes des temps barbares, nous voyons l'esprit de la Renaissance, avec Vautrin Lud et Waldesmuller, se glisser jusque
dans les vallons de la montagne. Puis c'est Cagliostro qui vient
visiter, au village de Ban-de-la-Roche, le vénérable Oberlin.
Dans les douze derniers contes n'apparaissent que des paysans,
des montagnards d'aujourd'hui. L'expression ne cesse pas de se
modeler sur ses divers objets avec beaucoup de nattuel et de
souplesse. Pour tenter ainsi de ".fixer, a divers instants de son
histoire, quelques aspects choisis d'une petite patrie, comme on
les peut entrevoir au hasard d'une rencontre, d'une lecture ou
d'un séjour aux champs", l'auteur n'est point parti d'un
dessein préconçu_ Mais il connaît .bien le double danger du
"régionalisme littéraire" : faire de la province un bibelot et
un objet d'étagère; donner l'impression que "le bon vieux
temps est une toile immuable et monochrome, et que toute
l'impatience du présent, l'humeur de changement, est réservée
au siéclc actuel". En suivant jusqu'au fond d'un pays écarté
les contre-coups immédiats des grands mouvements de la culture européenne, il nous rappelle à propos que" la plus tenace
des survivances a été d'abord, à son heure, une nouveauté et
pcut-!tre une audace".

M. A.

�,,.
LES REVUES

LES REVUES

REVUES FRANÇAISES.

On sait que la rédaction de la Revue Critique des Idées et dts
Livres élargissant son point de vue a rompu avec le dogmatisme
intégral de l'Action Française. On sait que d'autre part la rédaction des Marges a pris position contre le clauicisme de M. Clouard
et la littérature bien pensante et moralisante sans distinction
d'étiage. D'oi\ polémique. Voici en quels termes M. Clouard
répond à M. Eugène Monfort dans la Revu E CRITIQUI

(z 5 mars) :
Puisqu'il s'est trouvé des niais pour mêler le néo-classicisme à je
ne sais quelle littérature bassement bourgeoise et "bien pensante",
je tiens à rappeler que j'ai dénoncé, avant les M argts, - il y a
deux ans ! - la tendance fâcheuse que les Marges se donnent l'air
d'avoir découverte.
Dans son numéro du 25 avril 1912, sous le tiu·e "La vague de
vertu", la Revue Critique a publié la chronique suivante, que les
circonstances me font une nécessité de publier à nouveau :
Un congr~s s'est tenu récemment, soiis la présidence l1onorairt d,
sénateur Bérenger, un congrès ( on le dt-vine) anti-pornographiqut. La
t4che des congressistes menace d'hre difficile, à peu près autant qu
celle des académiciens qui ont à distribuer des prix dt vertu. - "lis
sont trup," murmurera l'Académie, l'an prochain, et elle tn oubliera.
Huges Rtbell disait a'ViC pittoresque , " Un honnête hommt n'a pas
dt conscienct." Il voulait dire que l'honnêteté a le jet naturel d,.
uns droit. Dt ce point de vut, et qui nous doit inquiéter, c'est J'attittult
dt Ja jeunesse in,tellectuelle, qui est prlte à pardonner aux artistes, a1IX

lcrivains, leurs pires erreurs d'art, dès l'instant que leurs caractères ne
sont pas méprisables ... Un exemple. Tout sépare, n'est-et pas, cette jeunesse
de feu Ferdi11and Brunetière? Mais Brunetière avait une "conscimce";
d'où de grandes acclamations. Quel dommage pour '!Joire mémoire
fùture, Monsieur Emile Faguet, que vous Sl!Je&lt;Z resté si bohème !
En attendant dt voir brûlés en cérénwnie les plus beaux livres de
la tradition de Candide, 011 entend d 'excellents Français s'étonner que
des notiom élémentaires se trou'!Jent prises ainsi l'une pou,· l'autre. En
effet, la '!Jtrtu a un contraire (qu'il n'est pas très aisé de nommer d'un
uul mot), mais l'absence dt son contraire ne constitue pas précisément la
vertu; exige un peu plus, vraiment; tt les Latins dans ce mot que
nous ttnons d'eux, avaient imprimé l'idée de farce.
Elle suppose des mœurs, la '!Jertu. Si les mœurs affichées sur notre
tlilâtrt sont J'image exacte de celles de la ville, nos jeunes gem tt nos
"Vieux académiciem espèrmt-ils les réformer ? Sur quel patron ? Il nt
faudrait rien moins qu'une religion nouvelle/ Au moins conviendrait-il
de jeter les yeux du c6té des institutiom ••• Assurément nous sommes t3us
Jas d'un théâtre veule, d'une presse impudente, d'une l1umanité insipide et laide : il n'en est que plus flicheux que l '011 rlclame pour nous,
au lieu de vin, du sirop. Le jeu, l'amour, la nature se voient mis en
q•arantaim, et pour rien.

Et M. Clouard résume ironiquement la pensée de M. Montfort.
Si je dis que notre tradition est celle de Rabelais, de La Fontaine,
de Diderot et de Stendhal, il faut s'entendre. J'oppose ces grands
hommes à un Bossuet, à un La Rochefoucauld, à uh Racine, lesquels
badinent rarement. Mais Stendhal, Diderot, La Fontaine, Rabelais,
sacrifient trop à l'intelligence. Rêvons d'une exquise légèreté de
cervelle. Courons les petites Muses. Nous sommes les sous-offs des
lettres.

En se gardant de renier personne, ni Bossuet, ni Rabelais,
ni nos auteurs légers, comme il serait facile de s'entendre ! Nous
possédons une tradition " totale " : conservons-la.
Les S01RÉl!s

DI! PARIS

du

•15•mars
•

contiennent de curieuses

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

lettres de Jarry adressées au docteur Saltas, des reproductions de
Picabia et de curieuses réflexions sur Nick Carter données par
un américain M. Harrison Reeves.
Je ne me rappelle jamais avoir vu un exemplaire de Nick Cartw
avi:.s: nom d'auteur.
Dans le cas où l'une quelconque de ces épopées populaires 1e
trouvait signée, le nom employé était une sorte de nom passe-partout
choisi par !"éditeur et destiné à rester dans l'oreille du public. Ce
n'était, évidemment, pas le nom réel de l'auteur. Je n'ai jamais cra
qu'un seul homme eô.t écrit seul la quantité très considérable des
fascicules de la série de Nick Carter ou des autres importantes sériea
épiques. Il y en avait trop pour un seul homme, qui n'aurait pas
pu faire même ce qui paraissait en quelques mois.
Nick Carter a paru pendant dix ans, sans répétition d'incidents et,
sans doute, cette publication paraissait déjà avant que je ne fuuc
d'âge de la lire.
Mon père m' a souvent dit qu'il avait l'habitude de lire "cette
sorte d'ordure " (comme il disait), quand il était soldat, aa
commencement de la guerre civile, à l'âge de dix-sept ans, en 1861,
et d'après ce qu'il m'en a dit, il passait ainsi ses journées, quand il
n'était pas de garde, devant Vicksburg, ou durant les dimanchea
pluvieux, pendant la marche de Sherman, d'Atlanta jusqu'à la mer,
J'ai compris que ce qu'il lisait alors avait le même caractère épique
que les Nick Carter de mon temps.
Mon idée a toujours été que quelque obscur homme de génie,
dans le monde des affaires d'édition, a simplement donné les idéel
et le style épique à des écrivains à gages, qui ont fabriqué del
milliers de mots par semaine à tant par mille, en se tenant à c6tt
des presses dans quelque grand.e imprimerie de Chicago.
Le tout avait toujours le même style général et la même valeur,
Quelques-uns de ces contes étaient mieux que les autres pour
l'exécution, mais tous étaient également épiques pour la conception.
Le public américain n'a jamais reconnu Nick Carter, ni les autret
épopées populaires comme étant de la littérature.
OÙ m'a touj9urs défendu de lire ces "sales choses", sur l'autoritt
des gouvernantes et des bonnes les plus ignorantes qui avait entend11

LES REVUES

leurs rnahres dire que toute cette "saleté à un penny", comme on
l'a~pelait ~•après le prix de Chicago, d'un penny par exemplaire,
étut un p01son pour l'esprit des enfants,
Quand on m'attrapait en train de lire Nick Carter, on me disait
que j'étais tombé au niveau social des petits télégraphistes et des
voyous des courses.
Je m~ r~ppelle q~e fréquemment j'empruntais des exemplaires
(q~and_ Je n en pouvais acheter) d'un drôle de jeune homme spirituel,
qui était opérateur télégraphiste dans une tour a signaux sur un des
grands réseaux transcontinentaux, passant auprès d'une ville des
plaines dans le South-Dakota, que ma famille habitait.
Il pass~it ses nuits à lire les épopées qu'il recevait d'un employé
des chemms de fer sympathique, qui allait de Chicago à la côte du
P~ciJique et qui passait tard dans la nuit. Souvent j'ai veillé avec
lui, en attend~nt ce train qui apportait un tas de Nick Carter, pendant
que ma famille croyait que j'étais chez un de mes camarades
é~udi~t _le latin p~ur mes exame,ns préparatoires. Les gens de I~
ville d1sa1ent que I opérateur télégraphique était un jeune homme
dégénéré, qui lisait des "saletés à un penny", et ainsi de suite.
Et j_e ~uis s!lr que si on avait su qu'il donnait des exemplaires de
cette lmerature défendue à de jeunes garçons, les chefs du personnel
de la ligne lui _auraient ôté son emploi sur la plainte des citoyens
vertueux de la ville parce qu'il corrompait la jeunesse.
Et M. Harrison Reeves signale " cette sorte d'embarras et
de honte_ à propos de foriginalité" dont souffiit plus tard
Walt Whitman, et " qui a été une des causes les plus considérables parmi celles qui ont retardé le développement intellectuel

du Nouveau-Monde. "
MEMENTO:

- La Revue Bleue (28 Mars): "L'arc d'Ulysse de Gerhardt
Hauptmann ", par A. Bossert.
-

L_es Marches de l'Est (Mars) : ~• La question des langues
en _Belgique", enquête dirigée par Gcôrges Ducrocq et DumontWi!den.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

920

-

921

La Renaissance Contemporaine (24 Mars): "Les Rubriques

littéraires", par Fernand Divoire.
- La Revue de Pari1: "Les Amours perdues", roman, par
Edmond Jaloux.

-

L'Opini(lfl: "André Antoine", par André du Fresnois.
•

•

A LA RECHERCHE

DU TEMPS PERDU

;11:

1

REVUES ANGLAISES :

Le numéro de février de THE ENGqSH REVIEW est particulièrement intéressant. Il contient le texte anglais du Carnet de
Voltaire récemment retrouvé à St Petersbourg. Les phrases sont
tout à fait voltairiennes, mais leurs incorrections leur donnent
un son enfantin et bégayant, qui n'est pas sans charme. La
matière n'est pas neuve, ni la pensée profonde; mais il y a dans
ce carnet certaines qualités que nous aimons chez Voltaire: un
sens du "pittoresque", quand il est à sa portée, un goftt des
choses pour elles-mêmes. Ainsi, il est évident que c'est le plaisir,
la volupté presque physique d'écrire dans une langue étrangère
(surtout puisque rien ne l'obligeait à l'écrire correctement) qui
l'a poussé à réd.iger ces notes en anglais. Et il a su donner la
raison de son plaisir: " Langue anglaise, stérile et barbare à &amp;0n
origine, est maintenant abondante et douce, comme un jardin
rempli de plantes exotiques." - Dans le \même numéro la
suite du nouveau roman de H. G. Wells. - Une esquisse de
vie parisienne par R. B. Cunninghame Graham: El Tngo
Argentino. - Un extrait du prochain livre de George Moore
sur Yeats, Lady Gregory et Synge (la vie solitaire de Synge à
Paris, puis sa mort prématurée, sont racontées avec beaucoup de
force). - Enfin un essai moral et politique de R. A. Scott·
James, The real decadent.
Dans le numéro de -mars de la même revue, un curieux
poème de Gilbert Franken: Tid'apa.
LE GÉRANT : ANDRÉ RUYTERS.

Imp. SAINTE CATHERINE, Quai St-Pierre, 12, Bruges (Belgique~

~a mèr_e qui m'envoyait avec ma grand'mère à Bal bec,
mats restait
seule . à Paris ' comprit quel dé sespo1r
. c'é tait
.
.
pour mm de la quitter; aussi décida-t-elle de nous d"1re
ad'
teu sur le quai longtemps d'avance et de né pas attendre
cette heure du départ où, dissimulée auparavant dans des
allée~ _et venues et d~s préparatifs qui n'engagent pas
défi~1t1v~ment, une séparation apparaît brusquement impossible a souffrir alors qu'elle ne l'est déjà plus à éviter
concentrée tout entière dans un instant immense de l . ,
~é ·
uc~
tt impuissante et suprême. Elle entra avec nous dans
la~re, dans ce lieu tragique et merveilleux où il fallait
a d~nner toute espérance de rentrer tout à l'heure à
la àmaison ' mais au s51· 0 ù un miracle
•
. s'
devait
accomp 1·ir
gr ce auquel les lieux où ;·e vivrais b1'ento't seraient
.
là
ceux-

:êmes :u_i n'avaient encore d'existence que dans ma

pc sée. D ailleurs la contemplation de Ba lbec ne me
sembl .
~1t

P:15

moins désirable parce qu'il fallait l'acheter

au
pnx d un
. . au contraire la réalité
d l''
. mal qm· sym bo11sa1t
e impression que j'allais chercher, impressioR qu'aucun
~es fragments sont extraits du deuxième volume de A la
du te'!'ps perdu, intitulé Le c6tl de Guermantes, qui doit
re prochamement chez l'éditeur Bernard Grasset.

:ai/kt

I

�922

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISJ

spectaele équivalent, aucune vue stéréoscopique qui ~
m'eussent pas empêché de rentrer coucher chez mot~
n'auraient pu remplacer. Je sentais déja que ceux qui
aiment et ceux qui ont du plaisir ne sont pas les mêm~
et qûe quelle que fut la chose que j'aimerais, elle ne serait
jamais placée qu"'au terme d'une p~~rs~ite d~uloureuse où
j'aurais d'abord à sacrifier mon plaisir a ce bien S\lprême,
au lieu de l'y chercher.
.
,
Sans doute aujourd'hui, ce serait en automobile qu on
f.erait ce voya~e et on penserait le rendre :ainsi p_lus agréable
et plus vrai, suivant de plus pres les diverses ~
dations selon lesquelles change la face de la terre._ Mats
le plaisir spécifique du voyage ·n'est pas de po~vmr ~escendre en route et de s'arrêter quand on est fatigué, c est
de rendre la différence entre le départ et l'arrivée non pas
aussi insensible, mais aussi profonde qu'on peut, de la
Conserver entière, intacte, telle qu'elle était en nous
· du 1eu oi\
quand notre imagination nous portait

r

nous v1v1ons jusqu'au cœur d'un lieu désir~~ en un ~n~
qui nous semblait moins miraculeux parce qu il f~a~ch1~1t
ne distance que parce qu'il unissait deux indlVlduaht&amp;
u
. d'
à un
distinctes de la terre, qu'il nous menait un nom
autre nom; différence que schématisait (mieux qu'~ne
promenade toute réelle où, comme on débarque où l_on
veut, il n'y a pour ainsi dire plus d'arrivée) ~ette opér~tlOJl
mystérieuse qui s'accomplissait dans ces heux spéc1a~,
.
les gares qui ne font presque
pas par fte de la ville
mais con:iennent l'essence de sa personnalité de mê_me
que sur un écriteau elles portent son ~on:, laborato'.res
fumeux antres empestés mais où on acceda1t ~u ~ysterc:,
grands ~teliers vitrés, comme celui où j'entrat ce Jour-là,_

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

92 3

cherchant le train de Balbec, et qui déployait au-dessus
de la ville éventrée un de ces immenses ciels crus et
tragiques, comme certains ciels, d'une modernité presque
parisienne, de Mantegna ou de Véronese, et sous lequel
ne pouvait s'accomplir que quelque acte terrible et
solennel, comme un départ en chemin de fer ou l'érection
de la Croix.
On nous apprit que l'église de Balbec était à Balbec-levieux, assez loin de Bal bec-plage où nous de11ions habiter.
Il fut convenu que j'irais seul la visiter. Je retrouverais
ma grand'mère dans le petit chemin de fer d'intérêt local
qui menait à Balbec-plage et nous arriverions ensemble à
l'Mtel.
La mer que j'avais imaginée venant mourir au pied de
l'église, était à plus de cinq lieues de distance, et à cêté
de la coupole, ce clocher que, - parce que j'avais lu qu'il
était lui-même une âpre falaise normande où s'amassaient
les grains, où tournoyaient les oiseaux, -je m'étais toujours
représenté comme recevant à sa base la derniere écume
des vagues soulevées, il se dressait sur une place où
s'embranchaient deux lignes de tramway, en face d'un
café qui portait, écrit en lettres d'or, le mot: " Billard ,.
et sur un fond de maisons aux cheminées desquelles ne se
mêlait aucun mk Et I' église,-entrant dans mon attention
avec le café, le passant à qui il fallut demander mon
chemin, la gare où j'allais retourner, - faisait un avec
tout le reste, semblait un accident, un produit de cette
fin _d'apn':~-midi, où sa coupole moelleuse et gonflée sur
le _ciel. était comme un fruit dont la même lumiere qui
baignait les cheminées des maisons, milrissait .la peau rose,
dorée et fondante. Mais je ne voulus plus penser qu'à 1~

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

signification éternelle des sculptures ~uand j'eus reconnu les
Apôtres dont j'avais vu les statues moulées au musée du
Trocadéro et qui, des deux côtés de la Vierge, devant
la baie profonde du porche, m'attendaient comme pour
me faire honneur. La figure bienveillante et douce, le dos
vot1té, ils semblaient s'avancer d'un air de bienvenue, en
chantant l'alleluia d'un beau jour. Mais on s'apercevait
que leur expression était immuable et ne se modifiait
que si on se déplaçait, comme il arrive quand on
tourne autour d'un chien mort. Et je me disais : "C'est
ici, c'est l'église de Balbec. Cette place qui a l'air de
savoir sa gloire est le seul lieu du monde qui possède
l'église de Balbec. Ce que j'ai vu jusqu'ici c'était des
photographies de cette église, et, de ces Ap6tres, de cette
Vierge du porche si célèbres, des moulages dans un musée.
Maintenant c'est l'église elle-même, c'est la statue elle.
l ''
même, elles, les umques
: c ' est b'1en pus.
C'était moins aussi peut-être. Comme un jeune homme
un jour d'examen ou de duel trouve la date qu'on
lui a demandée, la balle qu'il a tirée, bien peu de
chose, quand il pense aux réserves de science et de
courage dont il aurait voulu faire preuve, de même mon
esprit qui avait dressé la statue de la Vierg~ hors _des
reproductions que j'en avais eues sous les yeux, 10access1bl~
aux vicissitudes qui pouvaient menacer celles-ci, intacte 51
on les déchirait si on les brisait, idéale, ayant une valeur
'
universelle, s'étonnait
de voir la statue qu'il avait mi11e
fois sculptée réduite maintenant à sa propre apparence de
pierre, occupant par· rapport à la portée de mon bras une
place où elle avait pour rivales une affiche électorale et la
pointe de ma canne, enchaînée a la Place, inséparable du

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

débouché de la grand'rue, ne pouvant fuir les regards
du ca~é. et du bureau d'omnibus, recevant sur son visage
la m01t1é du rayon de soleil couchant - et bient6t dans
quelques heures, de la clarté du reverbère-dont le bureau
du Comptoir d'Escompte recevait l'autre moitié, gagnée en
mêm~ t~mps que l~i par le relent des cuisines du pitissier,
soumise a la tyran~1e du Particulier au point que, si j'avais
voulu tracer ma signature sur cette pierre, c'est elle la
Vierge illustre que jusque-là j'avais douée d'une existe~ce
~én~rale et d'u_ne intangible beauté, la Vierge de Balbec,
1umque (ce qui, hélas, voulait dire la seule), qui, sur son
corps encrassé de la même suie que les maisons voisines
•
&gt;
aurait, sans pouvoir s'en défaire, montré à tous les
admirateurs venus la pour la contempler la trace de ma
.
craie et les lettres de mon nom, et c'était elle enfin
.
.I'œuvre d'
. art, immortelle
et si longtemps désirée, que'
Je trouvais metamorphosée ainsi avec l'église elle-même
en une petite vieille de pierre dont je pouvais mesurer l;
hauteur et compter les rides. L'heure passait il fallait
' 1
,
r~tourner a a gare. N'accusant de ma déception que des
~trc~nstances ~articulières, la mauvaise disposition où
~/tais, _ma fatigue, mon incapacité de savoir regarder,
J ~saya1s de me consoler en pensant qu'il restait d'autres
villes encore intactes pour moi, que je pourrais, prochainement peut-être, pénétrer comme au milieu d'une pluie de
perl_es dans le frais gazouillis des égouttements de
Quimperlé, traverser le reflet ve1dissant et rose qui baignai
~ont:Aven ; mais pour Balbec dès que j'y étais entré
ç avait é_té comme si j'avais entrouvert un nom qu'il eîtt
fallu _temr hermétiquement clos et où, profitant de l'issue
que Je leur avais imprudemment offerte, en chassant

'

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

toutes les images qui y vivaient jusque-là, un tramway,
un café, les gens qui passaient sur la place, la succursale du
Comptoir d'Escompte, irrésistiblement poussées par une
pression extérieure, par une force pneumatique, s'étaient
engouffrées à l'intérieur des syllabes qui, refermées sur
eux les laissaient maintenant encadrer le porche de
' persane et ne cesseraient plus de les contenir.
l'église
Je retrouvai ma grand'mère dans le petit chemin de
fer. Ma déception m'occupait moins au fur et à mesure
que se rapprochait le lieu auquel mon corps allait avoir à
s'accoutumer. Au bout de ma pensée je cherchais à imaginer le directeur de l'h6tel de Balbec pour qui j'étais
encore inexistant, et j'aurais voulu me présenter à lui
dans une compagnie plus prestigieuse que celle de ma
grand'mère qui allait certainement lui demander des rabais.
Il m'apparaissait d'une morgue certaine, mais tres vague
de contours. Ce n'était pas encore Balbec-Plage; à tout
moment le petit chemin de fer nous arrêtait a l'une des
stations qui précédaient, et dont les noms même (Criqueville, Equemauville, Couliville) me semblaient étranges,
alors que lus dans un livre ils auraient quelque rapport
avec les noms de certaines localités qui étaient près de
Combray. Mais à l'oreille d'un musicien deux motifs,
matériellement composés de plusieurs des mêmes notes
peuvent ne présenter aucune ressemblance, s'ils diffèrent
par la couleur de l'harmonie et de l'orchestration. De
même, rien ne me faisait moins penser que ces tristes
noms faits de sable, d'espace trop aéré et vide, et de sel,
à Roussainville, à Martinville, à ces noms qui parce que
je les avais entendu prononcer si souvent par ma gran~
tante à table, dans la "salle", avaient acquis un certalA

.

A

LA RE~HERCHE DU TEMPS PERDU

charme sombre où s'étaient peut-être mélangés des extraits
du got1t des confitures, de l'odeur du feu de bois et du
papier d'un livre de Bergotte, de la couleur de grès de la
maison d'en face, et qui, aujourd'hui encore, quand ils
remontent du fond de ma mémoire comme une bulle
gazeuse, conservent leur vertu spécifique au milieu des
couches superposées de milieux différents . qu'ils ont à
traverser avant d'arriver jusqu'à la surface.
C'étaient - dominant la mer lointaine du haut de
leur dune, ou s'accommodant déjà pour la nuit au pied
de collines d'un vert cru et d'une forme désobligeante,
comme celles du canapé d'une chambre d'hôtel où l'on
,ient d'arriver - composées de quelques villas que prolongeait un terrain de tennis et quelquefois un casino dont le
drapeau claquait au vent fraîchissant , évidé et anxieux ,
de petites stations qui me montraient pour la première
fois, habituels mais par leur dehors, des joueurs de tennis
en casquette blanche, le chef de gare vivant là, près de
5CS tamaris et de ses roses, une dame qui, décrivant le
tracé quotidien d'une vie que je ne connaîtrais jamais,
rappelait son levrier qui s'attardait et rentr~it dans son
cMlet où la lampe était déjà allumée, et blessaient cruellement de ces images étrangement usuelles et dédaigneusement familières, mes regards inconnus et mon cœur
dépaysé. Mais combien ma souffrance s'aggrava quand
nous eümes débarqué dans le hall du grand hôtel de
Balbec, en face de l'escalier monumental qui imitait le
lllarbre, et pendant que ma grand'mère, sans souci d'acaoître l'hostilité et le mépris des étrangers au milieu
desquels nous allions vivre, discutait les " conditions "
avec le directeur, sorte de poussah en smoking, à la figure

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

1'

et à la voix pleines des cicatrices qu'avait laissées l'extirpation sur l'une, de nombreux boutons, sur l'autre des
divers accents dus à des origines lointaines et à une enfance
cosmopolite. Tandis que j'entendais ma grand'mère
dire sur une intonation artificielle : "Et quels sont...
vos prix ?... Ob ! beaucoup trop élevés pour mon petit
budget",. attendant sur une banquette, je me réfugiais
au plus profond de moi-même, je m'efforçais d'émigrer
dans des pensées éternelles, de ne laisser rien de moi,
rien de vivant, à la surface de mon corps insensibilisée
comme l'est celle des animaux qui par inhibition font
les morts quand on les blesse, afin ne ne pas trop
souffrir dans ce lieu où mon manque total d'habitude
m'était rendu plus sensible encore par la vue de celle que
semblait en avoir au même moment, une dame élégante à
qui le directeur témoignait son respect en prenant des
familiarités avec son petit chien, le jeune gandin qui, la
plume au chapeau, rentrait en sifflotant et demandait
ses lettres, tous ces gens pour qui c'était regagner leur
home que de gravir le faux marbre du grand escalier.
Ma grand'mère sortit faire des courses, je me décidai à
monter l'attendre dans notre appartement, le directeur
vint lui-même pousser un bouton : et un personnage
encore inconnu de moi, qu'on appelait "lift", (et qui au
point le plus haut de l'hôtel, la où serait le lanternon
d'une église normande, était installé comme un photographe derrière son vitrage ou plutôt comm~ un orr~i~te
dans sa chambre) se mit à descendre vers mot avec I agihté
,
p'
d'un écureuil domestique, industrieux et captif. uis en
glissant de nouveau le long d'un pilier il m'entraîn_a ~ sa
suite vers le dôme de la nef commerciale. Pour diSStper

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

l'angoisse mortelle que j'éprouvais à traverser en silence
le mystère de ce clair-obscur sans poésie, éclairé d'une
seule rangée verticale de verrières que faisait l'un'ique
water~closet ~e chaque étage, j'adressai la parole au jeune
orga~1.ste, artisan de mon voyage et compagnon de ma
captlVlté, lequel continuait à tirer les registres de son
instrument et à pousser les tuyaux. Je m'excusai de tenir
autant de place, de lui donner si grande peine et lui
demandai si je ne le gênais pas dans l'exercice d:un art
. duquel, pour flatter le virtuose, je fis plus que'
a' l'e.n dro1t
mamfester de la curiosité, je confessai ma prédilection.
Mais il ne me répondit pas, soit étonnement de mes
paroles, attention à son travail, souci de l'étiquette, dureté
d~ son. ouîe, respect du lieu, crainte du danger, paresse
d mtelhgence ou consigne du directeur.
Il n'est peut-être rien qui dorme plus l'impression de
la réali~é de ce qui nous est extérieur, - de l'objectivité
de la vie, - que le changement de la position, par rapport à nous, d'une personne même insignifiante avant
'
,
que nous l ayons connue, et après. J'étais le même homme
qui avais pris a la fin de l'après-midi le petit chemin de
fer de Balbec, je portais en moi la même ime. Mais dans
cette
ime, a l'endroit où, à six heures, il y avait une
.
impossibilité à imaginer le directeur, l'h&amp;tel, son personnel, et une attente vague et craintive du moment où
., . . '
Jarnvera1s, a cette même place se trouvaient maintenant les boutons extirpés dans la figure du directeur,
son geste pour sonner le lift, le lift lui même toute une
ri· d
'
rise e ~ersonnages semblables à des personnages de guignol sortis de cette boîte de Pandore indéniables inamo'bl
,
,
" es et stérilisants comme tout fait accompli mais qui du

'

�930

LA NOUVELLE REVUB FRANÇAISE

ce changement dans lequel je n'étais pas
moins, par
.
, 1 s'était passé quelque chose
intervenu me prouvaient qu 1
.fi
"'éta'
.
. - et d'ailleurs d'insigm ant ; j
,s
01
d'extérieur à m ,
.
soleil devant lui
1
ur qui ayant eu e
l
comme e voyage
t que les heures
ne course consta e
en commençant u
. d 'è lui J'étais brisé de
d 1 le voit ern re
.
é
ont pass quan 1 '
·e me serais couché, mais je
•
·•
·s la fievre J
f~ng~e, ~ ava1
u'il , fallait pour cela. J'aurais voul~
n avais nen de ce q
.
1 l't mais à quoi
. m'étendre un instant sur e i ,
à
au moins
.
,
.
faire trouver de repos
bon _puisque Je n aurai~ pu Y_ st pour chacun de nous
cet ensemble de sensations qm e
tériel et pµisque
. t s·non son corps ma
'
son corps consc1en , i .
. 1 . t en le forçant à
.
qm l'encerc a1en ,
les objets inconnus
.
nt d'une
.
r le pied permane
mettre ses_ ~erceptions_ su maintenu mes regards, mon
défensive v1g1lante, aur~1ent si ·•avais allongé mes jambesh
ouïe, tous mes sens, (m. méed _J t incommode que celle
..
aussi r mte e
dans une position
ll. 1
pouvait
. l L Balue dans la cage o I ne
.
du cardma
a
. ,
. C'est notre attention qui
ni se tenir debout Ill s asseoh1r. b
t l'habitude qui les
.
d
une c am re e
met des objets ansf; . d la plac/ De la placer il n'y en
en retire, et nous _Y ait e h b de Bal bec qui n'était
.
m01 dans ma c am re
.
av~1t pas pour
ar elle était pleine de choses qui ne
mienne que de nom, c
.
1
d'œil méfiant
. .
me rendirent e coup
me conna1ssa1ent pas,
.
. te de mon
.
• . et sans temr aucun camp
.
que Je leur Jet~1 '
ue ·e dérangeais le train-tram
existence, témo1gnerent q l J " la maison je n'entendule - a ors qu a
L
de la leur. a pen
d
ar semaine, seule.
.
uelques secon es P
dais la mienne que q
r d
méditation tais d'une prmon e
d .
ment quan Je sor
. tant à tenir dans une
'"nterrompre un ms
continua sans s ,
. d . t être désobligeant$
langue inconnue des propos qui eva1en

A LA RECHERCHE DU TEMPS Pl!RDU

93 I

pour moi, car les grands rideaux violets l'écoutaient sans
répondre mais dans une attitude analogue acelle des gens
qui haussent les épaules pour montrer que la vue d'un
tiers les irrite. J'étais tourmenté par la présence de petites
bibliothèques a vitrines, qui couraient le long des murs
mais surtout par une grande glace a pieds, arrêtée en
travers de la pièce et avant le départ de laquelle je sentais
qu'il n'y aurait pas pour moi de détente possible. Je '
levais a tout moment mes regards, - dont les objets de
ma chambre de Paris ne gênaient pas plus l'expansion que
ne faisaient mes propres prunelles, car ils n'étaient plus
que des annexes de mes organes, un agrandissement de
moi-même, - vers le plafond surélevé de ce belvédère
étroit situé au sommet de l'Mtel et que ma grand'mère
avait choisi pour moi ; et, jusque dans cette région plus
intime que celle où nous voyons et où nous entendons,
dans cette région ou nous éprouvof\s la qualité des odeurs,
c'était presque l'intérieur de mon moi que celle du
vétiver venait pousser dans mes derniers retranchements
son offensive, a laquelle j'opposais non sans fatigue 1a
rispote inutile et incessante d'un reniflement alarmé.
N'ayant plus d'univers, plus de chambre, plus de corps
que menacé par les ennemis qui m'entouraient, qu'envahi
jusque dans les os par la fièvre, j'étais seul, j'avais envie
de mourir. Alors ma grand'mère entra; et à l'expansion
de mon cœur refoulé s'ouvrirent aussitôt des espaces
infinis.

a

Je savais quand j'étais avec ma grand'mère, si grand
chagrin qu'il y etît en moi, qu'il y serait reçu dans une
pitié plus vaste encore ; que tout ce qui était mien, mes
soucis, mon vouloir, y serait étayé sur un désir de conser-

�93 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAID

vation et d'accroissement de ma propre vie autre.ment
fort que celui que j'avais moi-m~me ; et m~s .pensees se
prolongeaient en elle sans subir de ~év1at1on parce
qu'elles passaient de mon esprit dans le sien ,sans c~anger
de milieu, de personne. Et comme quelqu un qui veut
nouer sa cravate devant une glace sans comprendre que
le bout qu'il voit n'est pas placé par ra~port ~ lui d~
caté où il dirige sa main, ou comme un chien qui poursuit
,
l'
à terre l'ombre dansante d'un insecte, trompe par apparence des corps comme on l'est dans ce monde où nous
ne percevons pas directement les i~es, je. me jetai da~
ses bras, et je suspendis mes l~vres a ses J,oues c~mme ."
. . . a' ce cœur immense quelle mouvrait.
J.,ace éd ais
ainsi
.
Quand j'avais ainsi ma bouche collée à ses J~ues, à so~
front, j'y puisais quelque chose de si bienfa1s~~t, de SI
nourncier, que je gardais l'immobilité, le seneux, ~
tranquille avidité d'un enfant qui tette. Et je regarda11
ensuite sans me lasser son grand visage découpé comme u~
beau nuage ardent et calme, derrière lequel on sentait
rayonner la tendresse. "Surtout, me dit-elle, ne manque pas
de frapper au mur si tu as besoin de ~uelque c~ose ~ette
nuit, mon lit est adossé au tien, la cloison est tres mine~.
D'ici un moment quand tu seras couché fais-le, pour voir

. "
si nous nous comprenons b1en.
Et en effet ce soir-là je frappai trois coups - que un~
semaine plus tard quand je fus souffrant je renouvelai
pendant quelques jours tous les matins parce que ma
grand'mère voulait me donner du lait de bonne heure. Alors
quand je croyais entendre qu'elle était réveillée - pour
qu'elle n'attendît pas et ptit, tout de suite après, s~ rendor•
mir,- je risquais trois petits coups,timiderr,ent,fa1bleroent,

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

933

distinctement malgré tout, car si je craignais d'interrompre ~e sommeil de ma grand'mere dans le cas où je
me serais trompé et où elle e{tt dormi, je n'aurais pas
•oulu non plus qu'elle continuât d'épier un appel qu'elle
n'aurait pas distingué d'abord et que je n'oserais pas
renouve~er. ~t à peine j'avais frappé mes coups que j'en
entendais trots autres, d'une intonation différente ceux-là
.
d' une ca1me autorité, répétés à deux reprises'
empreints
pour plus de clarté et qui disaient : " Ne t'agite pas, j'ai
entendu ; dans quelques instants je serai la '' ; et bienrôt
ma grand'mere arrivait. Je lui disais que j'avais eu peur
qu'elle ne m'entendît pas ou crt1t que c'était un voisin
qui avait frappé; elle riait:
- Confondre les coups de mon pauvre loup avec d'autres, mais entre mille sa grand'mere les reconnaîtrait !
Cro'.s-tu donc qu'il y en ait d'autres au monde qui soient
aussi bêt~s, aussi fébriles, aussi partagés entre la peur de
me reve1ller et de ne pas être compris. Mais quand ~ême
elle se contenterait d'un grattement, on reconnattrait
to~t de suite sa petite souris, surtout quand elle est aussi
umq~e et a plaindre que la mienne. Je l'entendais déjà
de~w~ ~n moment qui hésitait, qui se remuait dans le lit,
qui fa1sa1t tous ses manèges.
1

. E!le e_n:r'ouvrait les volets; à l'annexe de l'hôtel qui
faisait sa11l1e, le soleil était déjà installé sur les toits comme
~ couvr~ur ma~inal qui commence tat son ouvrage et
1accomplit en silence pour ne pas réveiller la vi!le qui
do~t encore et de laquelle l'immobilité le fait paraître plus
agile. Elle me disait l'heure, le temps qu'il ferait que ce
~ .
,
n ~it pas la peine que j'allasse jusqu'à la fenêtre, qu'il y
&amp;Vllt de la brume sur la mer, si la boulangerie était déjà

�934

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

ouverte : tout ce négligeable " introît " du jour auquel
personne n'assiste, petit morceau de vie qui n'était qu'l
nous deux ; doux instant matinal qui s'ouvrait comme
une symphonie par le dialogue rythmé de mes trois coups
auquel La cloison pénétrée de tendresse et de joie, devenue
harmonieuse, immatérielle, chantant comme les anges,
répondait par trois autres coups, ardemment attendus,
deux fois répétés, et où elle savait transporter )'!me de
ma grand'mère tout entière et la promesse de sa venue,
avec une allégresse d'annonciation et une fidélité musicale.
Mais cette première nuit d'arrivée, quand ma grand'mère
m'e11t quitté, je recommençai à souffrir, comme j'avais
déjà souffert à Paris quand j'avais compris qu'en partant
pour Balbec je disais adieu à ma chambre. Peut-être cet
effioi que j'avais - qu'ont tant d'autres - de coucher
dans une chambre inconnue, peut-être cet effroi n'est-il
que la forme la plus humble, obscure, organique, presque
inconsciente, de ce grand refus désespéré qu'opposent les
choses qui constituent le meilleur de notre vie présente 1
ce que nous revêtions mentalement de notre acceptation
la formule d'un avenir oô elles ne figurent pas ; refus qui
était au fond de l'horreur que me faisait éprouver la
pensée que mes parents mourraient un jour, que les
nécessités de la vie pourraient m'obliger à vivre loin de
Gilberte , ou simplement à me fixer définitivement dans.
un pays où je ne verrais plus jamais mes amis ; refus qu~
était encore au fond de la difficulté que j'avais à penser a
ma propre mort ou à une survie comme Bergotte la
promettait aux hommes dans ses livres, dans laquelle je ne
pourrais emporter mes souvenirs, mes défauts, mon caractère qui ne se résignaient pas à l'idée de ne plus être et

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

935

· é ou•
.ne voulaient
. pour moi ni du néant, ni' d'u ne étermt
ils ne seraient plus.
Quand Swann m'avait dit à Paris un 1·our que ''ét .
. l'è
J ais
parttcu I rement souffrant .· "Vous dev nez
· partir
. pour
ces délicieuses tles de l'Océanie. vous verrez que vous
n'en reviendrez Plus " , J·•aurais
· voulu lui répondre .
" .Mais
alors je ne verrai plus votre fille , J. e v1vra1
. . au.
.
milieu de choses et de gens qu'elle n'a jamais vus.,, Et
~urtan~ ma raison me disait : "Qu'est-ce que cela peut
faire pwsque tu n'en seras pas afHigé? Quand M S
d'
. wann
te it que tu ne reviendras pas, il entend par là que tu ne
voudras pas revenir, et puisque tu ne le voudras pas, c'est
que tu seras heureux là-bas. " Car ma raison savait que
l'habitude
· assumer matntenant
.
1 e qut· a Il ait
,
. - l'hab'tud
1entreprise de me faire aimer ce logis inconnu, de changer
la place de la glace, la nuance des rideaux, d'arrêter la
pendule, - se charge aussi bien de nous rendre chers
les compagnons qui nous ont déplu d'abord, de donner
une a~tre for~e aux visages, de rendre sympathique le
son d une voix, de modifier l'inclination des cœurs
Certes des amitiés nouvelles pour des lieux et des gen~
o~t pour trame l'oubli des anciennes; mais justement ma
nuson p_ensait que . je pouvais envisager sans terreur la
pe~ctive d'~ne vie où je serais à jamais séparé d'êtres
~nt Je perdrais le souvenir, et, c'est comme une consolation , .q~•eIl e offiait
· à mon cœur une promesse d'oubli qui
ne fa1sa1t au contraire qu'affoler son désespoir. Ce n'est
qu~ notre cœur ne doive éprouver, lui aussi, quand la

!;5

l'bi::;n1on sera_ ~onsommée, les effets analgésiques de
. tude ; mais Jusque-là il continuera de souffrir. Et la
crainte d'un avenir où nous seront enlevés la vue et

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

936

rentretien de ceux que nous aimons et d'où nous tiron5
aujourd'hui notre plus chere joie, cette crainte, loin de se
dissiper, s'accroît, si à la douleur d'une telle privation
nous pensons que s'ajoutera ce qui pour nous semble
actuellement plus cruel encore : ne pas la ressentir comme
une douleur, y rester indifférent ; car alors notre moi serait
changé, ce ne serait plus seulement le charme de nos
parents, de notre mattresse, de nos amis qui ne seraient
plus autour de nous ; notre affection pour eux
aurait été si parfaitement arrachée de notre cœur dont
elle est aujourd'hui une notable part, que nous pourrions
nous plaire à cette vie séparée d'eux dont la pensée nous
fait horreur aujourd'hui ; ce serait donc une vraie mort
de nous-mêmes, mort suivie, il est vrai, de résurrection,
mais en un moi différent et jusqu'à l'amour duquel ne
peuvent s'élever les parties de l'ancien moi condamnés
à mourir. Ce sont elles, même les plus chétives, même les
obscurs attachements aux dimensions, à l'atmospbere
d'une chambre, - qui s'effarent et refusent en des rébellions qui ne sont que la forme secrète, partielle, tangible
et vraie de la résistance à la mort, de la longue résistance
désespérée et quotidienne à la mort fragmentaire et successive telle qu'elle s'insère dans toute la durée de notre
vie détachant de nous à tout moment des lambeaux de
nous-mêmes sur la mortification desquels des cellules
nouvelles multiplieront. Et pour une nature nerveuse
comme était la mienne, c'est-à-dire chez qui les intermédl.aires, les nerfs ne remplissent pas leurs fonctions,
.
- n'arrêtent pas dans sa route vers la conscience mais Y
laissent au contraire parvenir, distincte, épuisante, innombrable et douloureuse, la plainte des plus humble5

'

'

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

937

éléments du moi qui vont disparaître, -l'anxieuse alarme
que j'éprouvais sous ce plafond inconnu et trop haut
. que la protestation d'une amitié qui survivait en,
n'était
moi, pour un plafond familier et bas. Sans doute cette
amitié disparaîtrait, une autre ayant pris sa place (alors
la mort, puis une nouvelle vie auraient, sous le nom
d'Habitude, accompli leur œuvre double); mais, jusqu'a
son anéantissement, chaque soir elle souffrirait et ce
. s01r-là
.
premier
surtout, mise en présence d'un avenir déjà
réalisé où il n'y avait plus de place pour elle, elle se
révoltait, elle me torturait du cri de ses lamentations
chaque fois que mes regards, ne pouvant se détourner de
ce qui les blessait, essayaient de se poser au plafond
inaccessible.

' '

Mais le lendemain matin I quelle joie, pensant déja
au plaisir du déjeuner et de la promenade, de voir dans

la fenêtre et dans toutes les vitrines des bibliothèques
comme dans les hublots d'une cabine de navire la
mer nue, sans ombrages, et pourtant à l'ombre sur une
moitié de son étendue que délimitait une ligne mince
et mobile, et de suivre des yeux les Rots qui s'élançaient
l'un après l'autre comme des sauteurs sur un tremplin.
A tous moments, tenant à la main la serviette raide
et empesée où était écrit le nom de !'Hôtel et avec
laquelle je faisais d'inutiles efforts pour me sécher
.
'
Je retournais près de la fenêtre jeter encore un regard
sur ce vaste cirque éblouissant et montagneux et sur
les sommets neigeux de ces vagues en pierre d'émeraude
~ et là polie et translucide, lesquels avec une placide
violence et un froncement léonin laissaient s'accomplir et
dévaler l'écroulement de leurs pentes auxquelles le soleil

'

.

2

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE.

ajoutait un sourire sans visage. Fenêtre à laquelle je devais
ensuite me mettre chaque matin comme au carreau d'une
diligence dans laquelle on a dormi, pour voir• si pen~am
la nuit s'est rapprochée ou éloignée une chaine désirée,
_ ici ces collines de la mer qui avant de revenir vers nous
', .
en dansant, peuvent reculer si loin que souvent ce n eta1t
qu'après une longue plaine sablo~neuse que rapercevais à
une grande distance leurs premieres ondulat10ns, dans un
lointain transparent, vaporeux et bleuâtre c~~~e ces
glaciers qu'on voit au fond des t~bleaux _des pnm1tt~s t~cans. D'autres fois c'était tout pres. de m01 que le soleil nalt
sur ces flots d'un vert aussi tendre que celui que conserve
aux prairies alpestres (dans ces montagnes o~ le s_oleil s'étale
çà et comme un géant qui en descendrait gaiement, par
bonds inégaux, les pentes) moins l'humidité du sol q~e la
liquide mobilité dt la lumière, Au reste, d_a~1s cette breche
que la plage et les flots pratiquent au milieu du reste du
monde pour y faire passer,pour y accumuler la lumiè~e,c'e:t
elle surtout selon la direction d'oà elle vient et que suit notre
œil, c'est elle qui déplace et situe les .vallonne~ent: d~ la
mer.La diversité de l'éclairage ne modifie pas rn01ns 1one.titation d'un lieu, ne dresse pas moins devant nous de nouveaux buts qu'il nous donne le désir d'atteindre, que ne
ferait un trajet longuement et effectivement parcouru_ eu
voyage. Q uand le matin la luinière venait
. de. Jemère
, .
l'h6tel découvrant devant moi les grèves 1llum10ees JUSqu'aW: premiers contreforts de la mer, elle semblait m'en
· surla
montrer un autre versant et m'engager a poursmvre,
.
·
mobile
et vané
route tournante de ses rayons, un voyage 1m
à travers les plus beaux sites du paysage accidenté des heures.
· au 1om d'un
Et dès ce premier matin le soleil me montrait

la

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

939

doigt souriant ces cimes bleues de la mer qui n'ont de
nom sur aucune carte géographique, jusqu'a ce qu'étourdi
de sa sublime promenade à la surface retentissante et
chaotique de leurs crêtes et de leurs avalanches, il vint se
mettre à l'abri du vent dans ma chambre, se prélassant
sur le lit défait et égrenant ses richesses sur le lavabo
mouillé, dans la malle ouverte, oà, par sa splendeur même
et son l.uxe déplacé, il ajoutait encore à l'impression dü
désordre. Hélas, le vent de mer, une heure plus tard,
dans la grande salle à manger, - tandis que nous déjeunions et que nous répandions, de la gourde de cuir d'un
citron, quelques gouttes d'or sur deux soles qui bientôt
laissèrent dans nos assiettes le panache de leurs arêtes,
frisé comme une plume et sonore comme une cithare - ,
il parut cruel à ma grand'mère de n'en pas sentir le souffie
,,ivifiant
cause du chassis transparent mais clos gui,
comme une vitrine, nous séparait de la plage, tout en nous
la laissant entièrement voir, et dans lequel le ciel entrait si
complétement que son az.ur avait l'air d'être la couleur
des fenêtres et ses nuages blancs un défaut du verre. Me
persuadant que j'étais '' assis sur le môle" où au fond du
"boudoir" je me demandais si le " soleil rayonnant sur
la mer" de Baudelaire, ce n'était pas - bien différent
du rayon · du soir, simple et superficiel comme un trait
doré et tremblant - celui qui en ce moment brûlait la
mer comme une topaze, la faisait fermenter, devenir
blonde et laiteuse comme de la bière, écumante comme
du lait, tandis que par moments s'y promenaient ça et là
de grandes ombres bleues, que quelque géant semblait
s'amuser déplacer, en bougeant un miroir dans le ciel.
Mais ma grand'mère ne pouvant supporter l'idée que

a

a

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

je perdisse le bénéfice d'une heure d'air, ouvrit ,ubrepticement un carreau et fit envoler du même coup menus,
journaux, voiles et casquettes de toutes les personnes qui
étaient en train de déjeuner ; clic-même, soutenue par le
souffle , céleste, restait calme et souriante comme sainte
Blandine, au milieu des invectives qui, augmentant mon
impression d'isolement et de tristesse, réunissaient contre
nous les touristes méprisants, décoiffés et furieux.
Pour une certaine partie - cc qui, à Bal bec donnait à
la population, d'ordinaire banalement riche et cosmopolite
de ces sortes d'h6tcls de grand luxe, un caractère régional
assez accentué ils se composaient de personnalités
éminentes des principaux départements de cette partie de
la France, d'un premier président de Caen, d'un b!tonn ·er de Cherbourg, d'un grand notaire du Mans, qui à
l'époque des vacances, partant des points sur lesquels toute
l'année ils étaient disséminés en urailleurs ou comme des
pions au jeu de dames, venaient se concentrer dans cet
h6tel. Ils y avaient toujours les mêmes chambres, et, avec
leun,fcmmcs qui avaient des prétentions à l'aristocratie, formaient un petit groupe auquel s'étaient adjoints un grand
avocat et un grand médecin de Paris qui le jour du départ
leur disaient :
- Ah ! c'est vrai, vous ne prenez pas le même train
que nous, \OUS êtes privilt\,iés, vous serez rendus pour

le déjeuner.
-

Comment, privilégiés? Vous qui habitez la c.1pitale,
Paris la grand'villc, tandis que j'habite un pauvre cheflieu de cent mille !mes, il est vrai cent deux mille au
dernier recensement ; mais qu'est-ce à côté de vous qui
en comptez deux millio'ls cinq cent mille ?

A LA RECHERCHE OU Tl!MPS PERDU

Ils le disaient avec un roulement d'r paysan, sans
y mettre d'aigreur car c'étaient des lumières de leur
provinces qui auraient pu comme d'autres venir à Paris
- on avait plusieurs fois offert au premier président
de Caen de venir à la Cour de cassation - mais avaient
préféré rester sur place, par amour de leur ville ou
de l'obscurité, ou de la ~loire, ou parce qu'ils é~icnt
réactionnaires, et pour l'agrément des relations de voisinage avec les ch!tcaux. Plusieurs d'ailleurs ne regagnaient
pas tout de suite leur chef-lieu.
Car, - comme la baie de Balbec était un petit univers
à part au milieu du grand, une corbeille des saisons oô.
étaient rassemblés en cercle les jours variés et les mois
su~ccssifs, si bien que, non seulement quand on apercevait
R1v~bellc, ce qu_i était signe d'orage, on y distinguait du
soleil
. sur les maisons pendant qu'il faisait noir à Balbec,
mais encore que quand les froids avaient gagné Balbec
on était certain de trouver encore sur cette autre rive
deux ou trois mois de chaleur - ceux de ces habitués
de l'b6tel dont les vacances commen~ient tard ou duraient
longtemps, quand les pluies et les brumes arrivaient
faisaient charger leurs malles sur une barque, à l'approch;
de l'automne, et trav~icnt rejoindre l'été à Costcdor ou
à Rivebelle. Tout ce petit groupe de l'Mtel de Balbec
regardait d'un air méfiant chaque nouveau venu et tout
. de ne pas s'intéresser à lui, interrogeait
'
en ayant I'air
sur
10n compte leur ami le maître d'h6tel. Car c'était le
même - Aimé - qui revenait tous les ans faire la saison
et leur gardait leurs tables ; et mesdames leurs épouses,
sachant que sa femme attendait un bébé, travaillaient
après les repas chacune à une pièce du trousseau, tout en

�942

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

nous toisant avec leur face à main, ma grand'mère et
moi, parce que nous mangions des œufs durs dans la
salade ce qui était réputé commun et ne se faisait pas
dans la bonne société de Nantes. Ils affectaient une attitude de méprisante ironie à l'égard d'un Français qu'on
appelait Majesté et qui s'était en effet proclamé lui-même
roi d'un petit îlot de l'Océanie peuplé seulement par
quelques sauvages. Il habitait l'h&amp;tel avec sa jolie maîtresse,
sur le passage de qui quand elle allait se _baigner, les
gamins criaient : "Vive la reine " parce qu'elle leur
jetait des pièces de cinquante centimes. Le premier président et le bàtonnier ne voulaient même pas avoir l'air de
voir les " déguisés" et déclaraient que c'était "à quitter
la France".
Les jours o~ nous allions faire une grande promenade
en voiture avec Madame de Villeparisis, je devais, sur
l'ordre du médecin, rester couché jusqu'au déjeôner et à
cause de la trop grande lumière garder fermés le plus
longtemps possible les grands rideaux violets qui m'avaient
témoigné tant d'hostilité le premier soir. Mais comme
malgré les épingles avec lesquelles, pour que le jour ne
p:'lssit pas, Françoise les attachait chaque soir, et qu'~lle
seule savait défaire, malgré les couvertures, les étoffes prises
ici ou là, le tapis en cretonne rouge de la table, qu'elle Y
ajustait, elle n'arrivait pas à les faire joindre exactement, ils laissaient se répandre sur le tapis comme. un
écarlate effeuillement d'anémones parmi lesquelles Je ne
pouvais m'empêcher de venir un instantposer mes pie~s
nus. Et sur le mur qui leur faisait face et qui se trouvait
partiellement éclairé un cylindre d'or que rien ne soutenait
était verticalement posé et se déplaçait lentement comme

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

943

la colonne lumineuse qui précédait les Hébreux dans le
désert. Je me récouchais; obligé de golÎter, sans bouger,
J&gt;ar l'imagination seulement, et tous à la fois, les plaisirs
du jeu, du bain, de la promenade, auxquels la matinée
invitait, la joie faisait battre bruyamment mon cœur
comme une machine en pleine action mais immobile et
qui est obligée de décharger sa vitesse sur place en tournant sur elle-même. Parfois c'était l'heure de la pleine
mer. J'entendais du haut de mon belvédère le bruit du flot
qui déferlait doucement, ponctué par les appels des
baigneurs, des marchands de journaux, des enfants qui
jouaient, comme par des cris d'oiseaux de mer. Soudain à
dix heures le concert symphonique éclatait sous mes fenêtres. Entre les intervalles des instruments reprenait coulé et
continu, le glissement de l'eau d'une vague qui semblait
envelopper les traits du violon dans ses volutes de cristal et
faire jaillir son écume au-dessus des échos intermittents
d'une musique sous-marine. Puis dans la brèche de silence
qui s'échancrait un instant, entre les arches successives des
petites vagues aux rinceaux d'azur, la musique s'élevait
de nouveau, comme les anges luthiers au portail écumant
et bleu de la cathédrale italienne. Pour voir si Françoise ne
venait pas défaire les rideaux et m'apporter mes affaires, car l'heure dû déjeôner approchait, - je courais jusqu'à
la chambre de ma grand'mère. Elle ne donnait pas directement sur la plage com~e la mienne mais prenait jour de
trois côtés différents : sur un coin de la digue, sur la campagne, et sur une courette aux quatre murs d'une blancheur mauresque, au dessus desquels, et enfermé dans leur
carré, on voyait le ciel aux flots moelleux, glissants et
superposés, comme une piscine située sur une terrasse.

I

�944

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Cette chambre de ma grand'mère était meublée autrement
que la mienne, avec des fauteuils brodés de filigranes métalliques et de fleurs roses d'ou semblait émaner l'agréable et
fraîche odeµr qu'on trouvait en entrant. Et à cette heure
où des rayons venus d'expositions et comme d'heures différentes brisaient les angles du mur, changeaient la forme de
la chambre, à côté d'un reflet de la plage mettaient sur la
commode un reposoir diapré comme les fleurs du sentier,
suspendaient à la paroi les ailes repliées, tremblantes et
tièdes d'une clarté prête à reprendre son vol, chauffaient
comme un- bain un carré de tapis provincial devant la
fenêtre de la courette que le sole il festonnait comme une
vigne, ajoutaient encore au charme et à la complexité
de la décoration mobilière en sembfant exfolier la soie
fleurie des fauteuils et détacher leur passementerie, cette
chambre que je traversais un moment avant de m'habiller
pour la promenade, avait l'air d'w1 prisme ou se décomposaient les couleurs de la lumière du dehors, d'une ruche
où les sucs de la journée que j'allais gmlter étaient
dissociés, épars, enivrants et visibles, d'un j,ardin de
l'espérance qui se dissolvait en une palpitation de rayons
d'argent et de pétales de rose. Je rentrais dans ma
chambre : Françoise entrait pour me donner du jour et je
me soulevais dans l'impatience de savoir quelle était la
Mer qui jouait ce matin-là au bord du rivage comme une
néréide. Car chacune de ces Mers ne restait jamais plus
d'un jour. Le lendemain j'en voyais une autre qui parfois
lui ressemblait. Mais je ne vis jamais deux fois la même.
Il y en avait qui étaient f une beauté si rare qu'en les
ap~rcevant mon plaisir était encore accru par a surprise,
comme devant uµ miracle. Par quel privilège, un matin

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

945

plut6t qu'un autre, la fenêtre en s'ouvrant découvrit-elle
a mes yeux émerveillés la nymphe Glaukonome, dont la
beauté paresseuse et qui respirait mollement, avait la transparence d'une vaporeuse émeraude à travers laquelle je
voyais affiuer les éléments pondérables qui la coloraient?
Elle faisait jouer le soleil avec un sourire alangui par une
brume. invisible qui n'était qu'un espace vide réservé
autour de sa surface translucide rendue ainsi plus abrégée
et plus saisissante, comme ces déesses que le sculpteur
détache sur le reste du bloc qu'il ne daigne pas dégrossir.
Telle, dans sa couleur unique, elle nous invitait
la
promenade sur ces routes grossières et terriennes ) d'où ,
de la caleche de Mme de Villeparisis, nous apercevrions
tout le jour et sans jamais l'atteindre la fraîcheur de sa
molle palpitation. Mais d'autr~s fois il n'y avait pas cette
opposition si grande entre une promenade agreste et ce
but inaccessible, ce voisinage fluide et mythologique. Car,
certains jour, la mer semblait rurale elle-même, et la
chaleur y avait tracé comme à travers champs une route
poussiereuse et bJanche derrière laquelle la fine pointe d'un
bateau de pêche dépassait comme un clocher villageois. Un
remorqueur dont on ne voyait que la cheminée fumait au
loin comme une usine écartée, tandis que, seul à l'horizon,
un carré blanc et bombé, peint sans doute par une voile
mais qui semblait compact et calcaire, faisait penser
à l'angle ensoleillé de quelque bitiment isolé, Mpital ou
école. Et les nuages et le vent, quand il s'en ajoutait au
soleil, parachevaient sinon l'erreur du jugement, du moins
l'i-llusion du premier regard, la suggestion ,qu'il -éveille
dans l'îmagination. Car, l'alternance d'espaces aux couleurs
nettement tranchées comme celles qui résultent, dans la

a

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

campagne, de la contigurté de cultures différentes, le
réseau de la lumière ou de l'ombre qui uniformisait tout
ce qu'il contenait dans ses réseaux et supprimait toute
démarcation entre la mer et le ciel assimilés que l'œil
hésitant faisait, tour à tour, empiéter l'un sur l'autre, les
inégalités âpres, jaunes, et comme boueuses, de la surface
marine, les levées, les talus qui dérobaient à la vue la barque
où une ~quipe d'agiles matelots semblait moissonner, tout
cela, par les jours orageux, faisait de l'océan quelque chose
d'aussi varié, d'aussi consistant, d'aussi accidenté, d'aussi
populeux, d'aussi civilisé que la tene carossable d'où, en
voiture avec Mme de Villeparisis, nous le regarderions.
Mais parfois aussi, et pendant des semaines de suite, dans ce Batbec que j'avais tant désiré parce que je ne l'imaginais que battu par la tempête et perdu dans les brumes,le beau temps fut si éclatant et si fixe que quand Françoise
venait ouvrir la fenêtre, j'étais sâr de trouver le même
pan de soleil plié a l'angle du mur extérieur, et d'une
couleur immuable qui n'était plus émouvante comme une
révélation de l'été, mais morne comme celle d'un émail
inerte et factice. Et tandis que Françoise ôtait les épingles
des impostes, détachait les étoff~s, tirait les rideaux, le
jour d'été qu'elle découvrait semblait aussi mort, aussi
immémorial qu'une somptueuse et millénaire momie que
notre.. vieille servante n'eût fait que précautionneusement
désemmail.]oter de tous ses. linges, avant de la faire apparaître, embaumée dans sa robe d'or.
La voiture de M'"" de Villeparisis nous emmenai.t.
Parfois comme la voiture gravissait une route montante
entre des terres labourées, je voyais - rendant les champs
plus réels, les prolongeant jusque dans le passé, - quelques

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

947

a

bleuets hésitants, pareils ceux de Combray, qui, sur le
talus, suivaient notre voiture. Bientôt nos chevaux les
distançaient, mais apres quelques pas, nous en apercevions
un autre qui en nous attendant avait piqué devant nous
dans l'herbe son étoile bleue; d'autres s'enhardissaient
jusqu'à venir se poser au bord de la route et c'était
toute une nébuleuse qui se formait avec mes souvenirs
lointains et les fleurs apprivoisées.
Nous redescendions la côte; alors nous cro1swns, la
montant à pied, à bicyclette, en carriole ou en voiture
'
,
quelqu w1e Ùe ces créatures, fleurs de la belle journée, mais
qui ne sont pas comme les fleurs des champs, - car
chacune recele quelque chose qui n'est pas dans une autre
et qui empêchera que nous puissions contenter avec ses
pareilles le désir qu'elle a fait naitre en nous, - quelque
paysanne poussant sa vache ou à demi-couchée sur. une
chanette, qtielque fille de boutiquier en promenade,
quelque élégante demoiselle assise sur le strapontin d'un
landau, en face de ses parents. Certes Bloch, autant qu'un
grand savant ou un fondateur de religion, m'avait ouvert
une ere nouvelle et avait changé pour moi la valeur de la
vie et du bonheur, le jour où il m'avait appris que les
r~ves que j'avais promenés solitairement du c6té de
Méséglise quand je squhaitais que passAt une paysanne
que je prendrais dans mes bras, n'étaient pas une chimere
qui ne correspondait à rien d'extérieur à moi, mais que
toutes les filles qu'on rencontrait, villageoises ou demoisell~s, ne songeaient guère qu'à faire l'amour. Et dusse-je,
mamtenant que j'étais souffrant et ne sortais pas seul
. .
ne _Jamais pouvoir le faire avec elles, j'étais tout de même
heureux comme un enfant né dans une prison ou dans

'

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

un Mpital et qui ayant cru longtemps que l'organisme
humain ne peut di-gérer que du pain sec et des médicaments, a appris tout d'un coup que les pêches, les abricots, le raisin, ne sont pas une simple parure de la campagne, mais des aliments délicieux et- assimilables. Même
si son geblier ou son garde-malade ne lui permettent pas
de cueillir ces beaux fruits, le monde cependant lui parait
meilleur, et la vie plus clémente. Car un désir nous parait
plus beau, nous nous appuyons à lui avec plus de confiance quand nous savons qu'en dehors de nous la réalité
s'y conforme, m~me si pour nous il n'est pas réalisable.
Et nous pensons avec plus de joie à une vie qui est capable de l'assouvir, à une vie où, - à condition que nous
écartions pour un instant de notre pensée le petit obstacle
accidentel et particulier qui nous emp~che personnellement de le faire, - nous pouvons nous imaginer l'assouvissant. Pour les belles filles qui passaient, du jour où
j'avais su que leurs joues pouvaient êrre embrassées, j'étais
devenu curieux de leur âme. Et l'univers m'avait paru
plus int;éressant.
La voiture de Mm• de Villeparisis allait vite. A peine
avais-je le temps de voir la fillette qui venait dans notre
dir&lt;:ction; et pourtant - comme la beauté des êtres n'est
pas comme celle des choses, et que nous sentons que c'est
celle d'une créature unique, consciente et volontaire - à
peine l'individualité de la fille qui s'approchait, Ame
vague, volonté inconnue de moi, se peignait-elle, en une
petite image prodigieusement réduite, embryonnaire mais
compl~te, au fond de mon regard distrait, aussitôt - a
mystérieuse réplique des pollens tout préparés pour les
pistils - je sentais saillir en moi l'embryon aussi vague,

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

949

aussi minuscule et aussi entier, du désir de ne pas laisser
passer cette fille, sans que sa pensée prît conscience
de ma personne, sans que j'empêchasse ses désirs d'aller à
quelqu'un d'autre, sans que je vinsse me fixer dans sa
rêverie et saisir son cœur. Cependant notre voiture s'éloignait, la belle fille était déjà derriere nous et comme elle
ne possédait de moi aucune des notions qui constituent
une personne, ses yeux qui m'avaieM à peine vu, m'avaient
déjà oublié.
Etait-ce à cause du passage si rapide que je l'avais trouvée
si belle? Si j'avais pu descendre, lui parler, aurais-je été
déconcerté -par quelque défaut de sa peau que de la
voiture je n'avais pas distingué! peut-être un seul mot
qu'elle edt dit, un sourire, m'e(it fourni une clef, un chiffre
inattendus, pour lire l'expression de son visage et de sa
démarche, qui seraient aussitôt devenues banales? C'est
possible, car je n'ai jamais rencontré dans la vie de filles
aussi désirables que les jours où j'étais avec quelque grave
personne que je ne pouvais quitter, malgré les mille
prétextes que j'inventais. En attenda~t je me disais que le
monde est beau qui fait ainsi crohre sur les routes
campagnardes ces fleurs à la fois uniques et communes,
trésors fugitifs de la journée, aubaines de la promenade,
dont des circonstances contingentes qui ne se reproduiraient peut-être pas toujours m'avaient seules empêché
de profiter, et qui donnent un go11t nouveau à la vie.
Mais peut-être, en espérant qu'un jour, plus libre, je
pourrais faire sur d'autres routes de semblables rencontres,
je commençais déjà à mentir à ce qu'a d'exclusivement
individuel le désir de vivre aupres d'une femme qu'on a
trouvé jolie, et du seul fait que j'admettais la possibilité

�95°

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

de faire naître ce désir artificiellement, j'en avais implicitement reconnu l'illusion.
Mme de Villeparisis nous mena une fois à Carquevilleoù
était une église couverte de lierre dont elle nous avait
parlé. Bâtie sur un tertre, elle dominait le village, la
rivière qui le traversait et qui gardait son petit pont du
moyen îtge. Ma grand'mère, pensant que je serais content
d'être seul pour regarder l'église, proposa à Mm• de Villeparisis d'aller goi1ter chez le pàtissier, sur la place qu'on
apercevait distinctement et qui sous sa patine dorée était
comme une autre partie d'un objet tout entier ancien.
Il fut convenu que j'irais les y retrouver. Dans le bloc de
verdure devant lequel on me laissa, il fallait pour reconnaître une église faire un effort qui me fit serrer de plus
près l'idée d'église; en effet, comme il arrive aux élèves
qui saisissent plus complétement le sens d'une phrase
quand on les force par la version ou par le thème à la
dévêtir des formes auxquelles ils sont accoutumés, cette
idée d'église dont je n'avais gucre besoin d'habitude
devant des clochers qui se faisaient reconnaître d'euxmêmes, j'étais obligé d'y faire perpétuellement appel pour
ne pas oublier ici que le cintre de cette touffe de lierre
était celui d'une verrière ogivale, là que la saillie
des feui lles était d-ô.e au relief d'un chapiteau. Mais alors
un peu de vent soufflait, faisait frémir le porche mobile
que parcouraient des remous propagés et tremblants
comme une clarté; les feuilles déferlaient les unes contre
les autres; et frissonnante, la façade végétale entraînait
avec elle les piliers onduleux, caressés et fuyants.
Comme je quittais l'église, je vis Jevant le vieux pont
les filles du village qui comme c'était un dimanche se

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

95 1

tenaient attifées, interpellant les garçons qui passaient.
Moins bien vêtue que les autres, mais semblant les
dominer par quelque ascendant, - car elle répondait
à peine à ce qu'elles lui disaient, - l'air plus grave
et plus volontaire, il y en avait une grande qui assise
à-demi sur le rebord du pont, laissant pendre ses jambes,
avait devant elle un petit pot plein de poissons qu'elle
venait sans doute de pêcher. Elle avait un teint bruni,
des yeux doux mais un regard dédaigneux de ce qui
l'entourait, un nez surtout d'une forme petite, fine et
charmante. Mes regards se posaient sur sa peau et mes
lèvres
la rigueur pouvaient croire qu'elles avaient suivi
mes regards. Mais ce n'est pas seulement son corps que
j'aurais voulu atteindre, c'était aussi la personne qui vivait
en lui, et avec laquelle il n'est qu'une sorte d'attouchement qui est de frapper son attention, qu'une sorte de
pénétration, y éveiller une idée.
Et cette personne intérieure de la belle pêcheuse,
semblait m'être close encore, je doutais si j'y étais entré,
même après que j'eus aperçu ma propre image se refléter
furtivement dans le miroir de son regard suivant un
indice de réfraction qui m'était aussi inconnu que si je
me fusse placé dans le champ visuel d'une biche. Mais de
même qu'il ne m'eût pas suffi que mes lèvres prissent
du plaisir sur les siennes mais leur en donnassent, de
même j'aurais voulu que l'idée de moi qui était en elle
. '
,
qui s y accrocherait, n'amenit pas
moi seulement son
attention, mais son admiration, son désir, et me gardit
son souvenir jusqu'au jour ou je pourrais la retrouver.
Cependant, j'apercevais à quelques pas la place ou devait
m'attendre la voiture de Mme de Villep;i.risis. Je n'avais

a

a

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

qu'un instant; et déjà je sentais que les filles commençaient
à rire de me voir ainsi arrêté. J'avais cinq francs dans
ma poche. Je les en sortis, et avant d'expliquer à la belle
fille la commission dont je la chargeais, pour avoir plus
de chance qu'elle m'écoutit, je tins un instant la pièce
devant ses yeux :
- Puisque vous avez l'air d'être du pays, dis-je à la
pêcheuse, est-ce que vous auriez la bonté de faire une
petite course pour moi ! Il faudrait aller devant un pâtissier qui est, paraît-il, sur une place, mais je ne sais pas oil
c'est, et où une voiture m'attend. Attendez !... pour ne
pas confondre vous demanderez si c'est la voiture de la
marquise de Villeparisis. Du reste vous verrez bien, elle a
deux chevaux.
C'était cela que je voulais qu'elle sO.t pour prendre une
grande idée de moi, Mais quand j' eu prononcé les mots
" marquise " et « deux chevaux", soudain un grand
apaisement se fit en moi. Je sentis qu'elle se souviendrait
de moi et se dissiper avec mon effroi de ne pouvoir la
retrouver, une partie de mon désir de la retrouver. li me
semblait que je venais de toucher sa personne avec des
lèvres invisibles et que je lui avai plu. Et cette prise de
force de on esprit, cette possession immatérielle, lui avait
ôté de son mystère autant que fait la posses~ion physique.
ous revenions par une route qui traver ait la foret.
L'invisibilité des innombrables oi eaux qui s'y répondaient
tout à c6té de nous dans les arbres donnait la meme
impression de repos qu'on a les yeux ferml"S. Enchafoé
sur mon strapontin comme Prométhl c sur son rocher,
j'écoutais mes Océanides. Et quand par ha ard j'apercevais l'un de ces oiseaux qui pa sait d'une feuille sous

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

953

une autre, il y avait si peu de lien apparent entre lui et
ces chants, que je ne croyais pas voir la cause de ceuxci dans cc petit corps sautillant, étonné et sans regard.
Cette route était pareille à bien d'autres de ce genre
qu'on rencontre en France, montant en pente assez raide
puis redescendant sur une assez grande longueur. A~
moment même, je ne lui trouvais pas un grand char
~ .
m~
J Etais seulement content de rentrer. Mais elle devint
pour moi dans la suite une cause de joies en restant
dans ma mémoire comme une amorce où toutes les routes
semblables sur lesquelles je passerais plus tard au cours
d'une promenade ou d'un voyage s'embrancheraient
-it~t sans solution de continuité et pourraient grAce à
elle, communiquer immédiatement avec mon cœur. Car
dès que la voiture ou l'automobile s'engagerait dans une
de ces routes qui auraient l'air d'être la continuation de
celle ~ue je suivais avec M- de Villeparisis, ce à quoi ma
conscience actuelle se trouverait immédiatement appuyée
comme à mon passé le plus récent, cc serait (toutes les
ann~s i~termédiaires se trouvant abolies) les impressions
que J avais eues par ces fins d'après-midi-là, en promenade
pr~ de Balbec,quand les feuilles sentaient bon que la brume
'B .
,
,
1 evatt et qu au delà du prochain village, on apercevait
entre les arbres le coucher de soleil comme s'il avait été
~lque localité suivante, forestière, distante et qu'on n'attet~dra pas le soir même. Raccordées à celles que j'éprouvais
~ntenant dans un autre pays, sur une route semblable,
1 entourant de toutes les sensations accessoires de libre
~iration, de curiosité, d'indolence, d'appétit, de gaieté
~m leu~ étaient communes, excluant toutes les autres, ces
IIDpfCSStons se renforceraient, prendraient la consistance

3

�954

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

d'un type particulier de plaisir, et presque d'un cadre
d'existence que j'avais d'ailleurs rarement l'occasion de
retrouver, mais dans lequel le réveil des souvenirs mettait
au milieu de la réalité matériellement perçue une part
assez grande de réalité évoquée, songée, irretrouvable,
pour me faire éprouver, au milieu de ces · régions où je
passais, plus qu'un sentiment esthétique, un désir fugitif
mais exalté, d'y vivre désormais pour toujours.
Je rent(ais de bonne heure à l'hôtel les soirs où j'allais
avec Saint-Loup dîner au restaurant de R,ivebelle. A
chaque étage une lueur d'or reflétée sur le tapis annonçait
le coucher du soleil et la fenêtre des cabinets. Arrivé au
dernier étage, au lieu d'entrer chez moi je m'engageais plus
avant dans le couloir, car à cette heure-là le valet de
chambre quoiqu'il craîgnit les courants d'air avait ouvert la
fenêtre du bout laquelle regardait le côté de la colline et de
la vallée mais ne les laissait jamais voir, car ses vitres, d'un
verre opaque, étaient le plm, souvent fermées. Je m'arrêtais
devant elle en une courte station et le temps de faire mes
dévotion à la " vue " que pour une fois elle découvrait au
delà de la colline à laquelle était adossé l'hôtel, et qui ne
contenait qu'une maison posée à quelque distance mais à
laqu'elle la perspective et la lumière du soir en lui conservant son volume donnait une ciselure précieuse et un
écrin de velours comme à une de ces architectures en
miniature, petit temple ou petite chapelle d'orfhrerie et
d'émaux qui ser;ent de reliquaires et qu'on n'expose qu'à
de rares jours à la vénération des fidèles. Mais cet instant
d'adoration avait déjà trop duré, car le valet de chambre
qui tenait d'une main un trousseau de clefs et de fautre
me saluait en touchant sa calotte de sacristain mais sans

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

955

la soulever à cause de Pair pur et frais du soir, venait
refermer comme ceux d'une cMsse les deux battants de
la croisée et dérobait à mon adoration le monument réduit
et· la relique d'or. J'entrais dans ma chambre. La vue
d'un vaisseau qui s'éloignait comme un voyageur de nuit
me donnait cette même impression que j'avais eue en
wagon, d'être affianchi des nécessités du sommeil et de la
claustration dans une chambre. D'ailleurs je ne me sentais
pas emprisonné dans celle où j'étais puisque dans une
heure j'allais la quitter pour monter en voiture. Je me
jetais sur mon lit. Et, comme si j'avais été sur la couchette
d'un des bateaux que je voyais assez près de moi et que
la nuit on s'étonnerait de voir se déplacer lentement dans
l'obscurité, comme des cygnes assombris et silencieux
mais qui ne dorment pas, j'étais de tous c~tés entouré des
images de la mer.
Mais bien souvent ce n'était en effet que des images,
tant ma pensée, habitant à ces moments-là la surface de
mon corps que j'allais habiller pour tâcher de paraître le
plus plaisant possible aux regards féminins qui me dévisageraient dans le restaurant illuminé de Rivebelle, était
incapable de mettre de la profondeur derrière la couleur
des choses. Et si, sous ma fenêtre, le vol inlassable et doux
des martinets et des hirondelles n'avait pas monté comme
un jet d'eau, comme un feu d'artifice de vie, unissant
l'intervalle de ses hautes fusées par la filée immobile ét
blanche de longs sillages horizontaux, sans le miracle
charmant de ce phénomène naturel et local qui rattachait à la réalité les paysages que j'avais devant les
yeux, j'aurais pu croire qu'ils n'étaient qu'un choix,
chaque jour renouvelé de peintures qu'on montrait arbi-

�A

LA NOUVELLE KEVUE FRANÇAISI

traitement dans l'endroit où je me trouvais et sans qu'ella
eussent de rapport nécessaire avec lui. J'avais pourtant cla
plaisir les soirs où un navire absorbé et fluidifié par
l'horizon apparaissait tellement de la meme couleur que
lui, ainsi que dans une toile impressionniste, qu'il semblait
aussi de la même matière, comme si on n'e(lt fait que
découper sa coque, et les cordages en lesquels elle s'était
amincie et filigranée, dans le bleu vaporeux du ciel. Parfois
l'océan emplissait presque toute ma fenêtre, surélevœ
qu'elle était par une bande de ciel bordée en haut seulement d'une ligne qui était du même bleu que celui de la
mer, mais qu'à cause de cela je croyais être de la mer
encore et ne devant sa couleur différente qu'à un eftèt
d'éclairage. Un autre jour la mer n'était peinte que dans
la partie basse de la fenêtre dont tout le reste était rempli de
tant de nuages poussés les uns contre les autres par bandes
horizontales que les carreaux avaient l'air par une préméditation ou une spécialité de l'artiste, de présenter une
"étude de nuages", cependant que les différentes vitrines
de la bibliothèque montrant des nuages semblables mais
dans une autre partie de l'horizon et diversement colons
par la lumière, semblait offrir comme la répétition, chère l
certains maîtres contemporains, d'un seul et meme effet,
pris toujours à des heures différentes mais qui maintenant
dans l'immobilité de l'art pouvaient être tous vus ensemble
dans une même pièce, exécutés au pastel et mis sous verre.
Et parfois sur le ciel et la mer uniformément gris, un
peu de rose s'ajoutait avec un raffinement exquis, cependant qu'un petit papillon qui s'était endormi au ba
de la fenêtre semblait apposer avec ses ailes au bas de
cette " harmonie gris et rose ' dans le goClt de celles de

LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

9S7

Whistler, la signature favorite du maître. Le rose même
disparaissait, il n'y avait plus rien à voir. Je me mettais
debout un instant et avant de m'étendre de nouveau
je fermais les grands rideaux. Au-dessus d'eux je voyais
de mon lit la raie de clarté qui y restait encore, s'assombrissant, s'amincissant progressivement, mais c'est sans
m'attrister et sans lui donner de regrets que je laissais ainsi
mourir au haut des rideaux l'heure où d'habitude j'étais
à table, car je savais que ce jour-ci n'était pas de la même
sor~e ~ue les autres, plus long comme ceux du ~le que la
nutt interrompt seulement quelques minutes ; je savais
que de la chrysalide de ce crépuscule se préparait à sortir
par une radieuse métamorphose, la lumière éclatante d~
restaurant de Rivebelle.
Mais autant à Balbec, dans le courant ordinaire de la
vie, j'exerçais sur moi-même un contrale minutieux et
~onst:in~, su~rdonnant tous les plaisirs au but, que je
Jugeais innmment plus important qu'eux, de devenir assez
fort pour pouvoir réaliser l'œuvre que je portais peut-être
en moi, en revanche dès que nous arrivions à Rivebelle
dans l'excitation du plaisir nouveau, comme s'il ne devai:
plus jamais y avoir de lendemain, ni de fins élevées à
réal~r, disparaissait tout ce mécanisme précis de prudente
hygiène. Tandis qu'un valet de pied me demandait mon
paletot, Saint-Loup me disait :
- Tu n'auras pas froid? tu ferais peut-être mieux de
le garder, il ne fait pas très chaud.
-: Je répondais : " Non, non ", et peut-être je ne
sentais pas le froid, mais en tout cas j'avais oublié la peur
de tomber malade, la nécessité de ne pas mourir, l'importance de travailler. Je donnais mon paletot ; nous entrions

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

dans la salle du restaurant aux sons de quelque marche
guerrière jouée par les Tziganes, nous nous avancions
entre les rangées des tables servies comme dans un facile
chemin de gloire, et, sentant l'ardeur joyeuse imprimée à
notre corps par les rythmes de l'orchestre qui nous décernait ses honneurs militaires et ce triomphe immérité,
nous la dissimulions sous une mine grave et glacée, sous
une démarche pleine de lassitude, pour ne pas imiter ces
gommeuses de café-concert qui, venant de chanter sur un
air belliqueux un couplet grivois, entrent en courant sur
la scène avec la contenance martiale d'un général vainqueur.
Même pendant le trajet de Balbec à Rivebelle, le choc
possible avec une voiture venant en séns inverse dans ces
sentiers ou il n'y avait de place que pour une seule et où
il faisait nuit noire, l'instabilité du sol souvent éboulé de
la falaise, la proximité de son versant à pic sur la mer,
rien de tout cela ne trouvait en moi le petit effort qui
et\t été nécessaire pour amener la crainte de ce danger
jusqu'à ma raison. Je ne faisais en somme que concentrer
dans une soirée la paresse qui pour les autres hommes
est diluée dans leur existence entière où journellement
ils affrontent sans nécessité le risque d'un voyage en
mer, d'une promenade en aéroplane ou en automobile
quand les attend à la maison l'être dont leur mort
briserait la vie, ou quand est encore liée à la fragilité de
leur cerveau l'œuvre .dont la prochaine mise au jour est
leur seule raison d'être. Et de même dans le restaurant
de Rivebelle, les soirs où nous y restions, si quelqu'un
était venu pour me tuer, comme je ne voyais plus que
dans un lointain sans réalité ma grand'mère, ma vie

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

959

à venir, mes livres à composer, comme j'adhérais tout
entier à l'odeur de la femme qui était à la table voisine,
à la politesse des maîtres d'h6tel, au contour de la valse
qu'on jouait, et que j'étais collé à la sensation présente,
n'ayant pas plus d'extension qu'elle ni d'autre but que
de ne pas être séparé d'elle, je serais mort contre elle,
je me serais laissé massacrer sans offrir de défense, sans
bouger, abeille engourdie par la fumée du tabac et qui
n'a plus le souci de préserver la provision de ses efforts
accumulés et l'espoir de sa ruche.

•••
Un matin comme je passais devant le casino en rentrant
de l'Mtel j'eus la sensation d'être regardé par quelqu'un
qui n'était pas loin de moi. Je tournai la tête et j'aperçus
un homme d'une quarantaine d'années, tres grand et
assez gros, avec des moustaches très noires, et qui, tout en
frappant nerveusement son pantalon avec une badine,
fixait sur moi des yeux dilatés par l'attention. Par moment
des regards d'une extrême activité les parcouraient en
tous sens comme en ont seuls devant une personne qu'ils
ne connaissent pas des hommes à qui, pour une raison
quelconque, elle inspire des pensées qui ne viendraient
pas aux autres, par exemple un fou ou un espion. Il lança
sur moi une suprême œillade à la fois hardie, prudente,
rapide et profonde, comme un dernier coup que l'on tire
au moment de prendre la fuite, et aprcs avoir regardé
tout autour de lui, prenant soudain un air distrait
et hautain, par un brusque revirement de toute sa
personne il se tourna vers une affiche dans la lecture de

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

laquelle il s'absorba, en fredonnant un air et en arrangeant
la rose mousseuse qui pendait à sa boutonnière. Il tira de
sa poche un calepin sur lequel il eut l'air de prendre en
note le titre du spectacle annoncé, tira deux ou trois fois sa
montre, abaissa sur ses yeux un canotier de paille noire
dont il prolongea le rebord avec sa main mise en visière
comme pour voir si quelqu'un n'arrivait pas, fit le geste
de mécontentement par lequel on croit faire voir qu'on a
assez d'attendre, mais qu'on ne fait jamais quand on attend
réellement quelqu'un, puis rejetant en ~rière son chapeau
et laissant voir une brosse coupée ras qui admettait
cependant de chaque c6té d'assez longues ailes de pigeon
onduléçs, il exhala le souffle bruyant des personnes qui ont
non pas trop chaud mais le désir de montrer qu'elles ont
trop chaud, J'eus l'idée d'un escroc d'Mtel qui, nous
ayant peut-être déjà remarqués les jours précédents ma
grand'mère et moi, et préparant quelque mauvais coup,
venait de s'apercevoir que je l'avais surpris pendant qu'il
m'épiait ; pour me donner le change il cherchait peut-être
seulçment par sa nouvelle attitude à exprimer l'indifférence et le détachement, mais c'était avec une exagération
si agressive que son but semblait au moins autant que de
dissiper les soupçons que j'avais dt\ avoir, de venger une
humiliation qu'à mon insu je lui eusse infligée, de me
donner l'idée non pas tant qu'il ne m'avait pas vu, que
celle que j'étais un objet de trop petite importru:Jce pour
attirer son attention. Il cambrait sa taille d'un air de
bravade, pinçait les lèvres, relevait ses moustaches et dans
son regard ajustait quelque chose d'indifférent, de dur, de
presque in~ultant, Si bien que la singularité de son
expression me te faisait prendre tantbt pour un voleur, et

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

tantôt pour un fou. Pourtant sa mise extrêmement soignée
était beaucoup plus grave et beaucoup plu\&gt; simple que
celles de tous 1~ baigneurs que je voyais à Balbec, et
rassurante pour mon veston si souvent humilié par la
blancheur éclatante et banale de leurs costumes de plage.
Mais ma grand'mère venait à ma · rencontre, nous flmes
un tour ensemble et je l'attendais une heure après devant
PMtel où elle était allée chercher quelque chose, quand
je vis sortir Mme de Villeparisis avec Robert de Saint Loup
et l'inconnu qui m'avait regardé si fixement devant le
casino. Avec la rapidité d'un éclair son regard me traversa
comme au moment où je l'avais aperçu et revint, comme
s'il ne m'avait pas vu se ranger un peu bas devant ses yeux,
émoussé, comme le regard neutre qui feint de ne rien
voir au dehors et n'est capable de rien lire au dedans, le
regard qui exprime seulement la satisfaction de sentir
autour de soi les cils qu'il écarte de sa rondeur béate, le
regard dévot et confit qu'ont certains hypocrites, le regard
fat qu'ont certains sots. Je vis qu'il avait changé de costume.
Celui qu'il portait était encore plus sombre ; et sans doute
c'est que la véritable élégance intimide moins, est moins
loin de la simplicité que la fausse; mais ce n'était pas que
cela: d'un peu près on sentait que si la couleur était
presque entièrement absente de ces vêtements ce n'était
pas parce que celui qui l'en avait bannje y était indifférent,
mais plutbt parce que pour une raison quelconque il se
l'interdisait. Et la sobriété qu'ils lai~ient paraître sem-.
blait de celles qui viennent de l'obéissance à un régime,
plut6t que du manque de gourmandise. Dans le tissu du
pantalon un filet de vert sombre s'harmonisait à la rayure
des chaussettes av~c un raffinement qui décelait la vivacité

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

d'un godt mâté partout ailleurs et à qui cette seule
concession avait été faite par tolérance, tandis qu'une tache
rouge sur la cravate était imperceptible comme une liberté
qu'on n'ose prendre.
- Comment allez-vous, je vous présente mon neveu,
le baron de Guermantes, me dit Mme de Villeparisis,
pendant que l'inconnu, sans me regarder, grommelant un
vague " charmé " qu'il fit suivre de : heue, heue, heue,
pour donner à son amabilité quelque chose de forcé, et
repliant le petit doigt, l'index et le pouce, me tendait
le troisième doigt et l'annulaire que je serrai sous son
gant de suède; puis sans avoir levé les yeux sur moi, il se
détourna vers Mm• de Villeparisis.
- Mon Dieu, est-ce que je perds la tête, dit celle-ci,
en riant, voilà que je t'appelle le baron de Guermantes.
Je vous présente le baron de Charlus. Après tout l'erreur
n'est pas si grande, ajouta-t-elle, tu es bien un Guermantes, tout de même.
Cependant ma grand'mère sortait, nous fîmes route
ensemble. L'oncle de Saint Loup ne m'honora non seulement pas d'une parole mais même d'un regard. S'il
dévisageait les gevs qu'il ne connaissait pas (et pendant
cette courte promenade il lança deux ou trois fois son
terrible et profond regard en coup de sonde sur des gens
insignifiants et de la plus modeste extraction qui passaient),
en revanche il ne regardait à aucun moment, si j'en
jugeais par moi, les personnes qu'il connaissait, - comme
un policier en mission secrète mais qui tient ses amis en
dehors de sa surveillance professionnelle.
Quand Mme de Villeparisis en rentrant de sa promenade
nous fit demander à la fin de la journée de venir prendre

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

le thé avec son neveu, je pensai que s'étant peut-être
aperçue de l'impolitesse qu'il avait marquée à mon égard
elle avait voulu lui donner l'occasion de la réparer. Mais
quand dans le petit salon de l'appartement où elle nous
reçut je voulus saluer M. de Charlus, j'eus beau tourner
autour de lui qui d'une voix aiguë, narrait une histoire à
Mme de Villeparisis, je ne pus pas attraper son regard; je
me décidai à lui dire bonjour et assez fort, pour l'avertir
de ma présence, mais je compris qu'il l'avait remarquée,
car avant même qu'aucun mot ne füt sorti de mes lèvres,
au moment où je m'inclinais je vis ses deux doigts tendus
pour que je les serrasse, sans qu'il eM tourné les yeux ou
interrompu la conversation. Il m'avait évidemment vu,.
sans le laisser paraître, et je m'aperçus alors que ses yeux
qui n'étaient jamais fixés sur l'interlocuteur, se promenaient perpétuellement dans toutes les directions, comme
ceux de certains animaux effrayés, ou ceux de ces
marchands en plein air qui tandis qu'ils débitent leur
boniment et montrent leur marchandise illicite, scrutent,
sans cependant tourner la tête, les différents points de
l'horizon par où pourrait venir la police. Sans doute s'il
n'y avait pas eu ces yeux, le visage de M. de Charlus
était semblable celui de beaucoup de beaux hommes.
Mais ce visage, auquel une légère couche de poudre donnait un peu l'aspect d'un visage de théâtre, M. de Charlus
avait beau en fermer hermétiquement l'expression, les
yeux étaient comme une lézarde, comme une meurtriere que seule il n'avait pu boucher et par laquelle,
selon le point où on était placé par rapport lui, on se
sentait brusquement croisé du reflet de quelque engin
intérieur qui semblait n'avoir rien de rassurant, même

a

a

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

pour celui qui, sans en être absolument maître, le portait
en soi, l'état d'équilibre instable et toujours sur le point
d'éclater; etl'expression circonspecte, incessante et inquiète
de ces yeux, avec toute la fatigue qui, autour d'eux, jusqu'à
un cerne descendu très bas, en résultait pour le visage, si
bien composé et arrangé qu'il füt, faisait penser à quelque
incognito, à quelque déguisement d'un homme puissant
en danger, ou seulement d'un individu dangereux, mais
tt:agique. J'aurais voulu deviner quel était ce secret que
ne portaient pas en eux les autres hommes et qui m'avait
déjà rendusi énigmatique le regard de M. d.e Charlus quand
je l'avais vu le matin près du c;_isino. Mais avec ce que je
savais maintenant de sa parenté, je ne pouvais plus croire
que ce fiît celui d'un voleur, nf, d'après ce que j'entendais de sa conversation, que ce füt celui d'un fou, S'il
était si froid avec moi, alors qu'il était extrêmement
aimable avec ma grand'mère, cela ne tenait peut-être pas
à une antipathie personnelle contre moi, car d'une manière
générale, autant il était bienveillant pour les femmes, des
défauts de qui il parlait sans jamais se départir d'une grande
indulgence, autant il avait à l'égard des hommes, et particulièrement des jeunes gens, une haine d'une violence qui
rappelait celle de certains misogynes pour les femmes. De
deux ou trois" gigolos" qui étaient de la famille ou de l'intimité de Saint-Loup et dont celui-ci cita par hasard le nom,
M. de Charlus dit avec une ex11ression presque féroce qui
tranchait sur sa froideur habituelle: " ce sont de petites
canailles." Je compris que ce qu'il reprochait surtout aux
jeunes gens d'aujourd'hui, c'était d'être trop effémi~és. "Ce
sont de vraies femmes ", disait-il avec mépris. Mais quelle
vie n'etl.t semblé efféminée auprès de celle qu'il voulait que

a

A LA RBCHERCHX DU TEMPS PERDU

menAt un homme et qu'il ne trouvait jamais assez énergique et virile ?- (Lui-même dans ses longs voyages à
pied, après des heures de course, disait se jetet brillant
dans des rivières glacées.) Il n'admettait pas qu'un
homme port!t une bague. Et je remarquai que même
autour de cet annulaire qu'il m'avait tendu il n'y en
avait aucune. Mais ce parti-pris de virilité ne l'empêchait
pas d'avoir des qualités de sensibilité des plus fines. A
Mme de Villeparisis qui le priait de décrite pour ma
grand'mère un cMteau où avait séjourné Mme de Sévigné,
ajoutant qu'elle voyait un peu de littérature dans ce
d~poir d'être séparée de cette ennuyeuse Mme de
Grignan:
- Rien au contraire, répondit-il, ne me semble plus
vrai. C'était du reste une époque où ces sentiments-là
étaient bien compris. 1 'habitant du Monomopata de
Lafontaine courant chez son ami qui lui est apparu un
peu triste pendant son sommeil, le pigeon trouvant que le
plus grand des maux est l'absence de l'autre pigeon, vous
semblent peut-être, ma tante, aussi exagérés que Mme de
Sévigné ne pouvant pas attendre le moment où elle sera
seule avec sa fille.
- Mais une fois seule avec elle, elle n'avait probablement rien à lui dire.
- Certainement si; fdt-ce de ce qu'elle appelait
"choses si légères qu'il n'y a que vous et moi qui les
remarquions". Et même si elle n'avait rie!l à lui dire, elle
était du moins près d'elle. Et La Bruyère nous dit que
c'est tout: "1ttre près des gens qu'on aime, leur parler,
. ; c ' est
ne 1eur parler point, tout est éga1• " - Il a raison
le seul bonheur, ajouta M. de Charlus d'une voix mélan-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

colique ; et ce bonheur-là, hélas, la vie est si mal arrangée
,qu'on le got1te bien rarement; Mme de Sévigné a été en
somme moins à plaindre que d'autres. Elle a passé une
grande partie de sa vie auprès de ce qu'elle aimait.
- Tu oublies que ce n'était pas de l'amour, c'était de
:Sa fille qu'il s'agissait.
- Mais l'important dans la vie n'est pas ce qu'on
aime, reprit-il d'un ton plus péremptoire et presque
tranchant, c'est d'aimer. Ce que ressentait Mme de Sévigné
pour sa fille peut prétendre beaucoup plus justement
cessembler à la passion que Racine a dépeinte dans
Andromaque ou dans Phèdre, que les banales relations que
le jeune Sévigné avait avec ses maîtresses. De même
J'amour de tel mystique pour son Dieu. Les démarcations
trop étroites que nous traçons autour de l'amour viennent
-seulement de notre grande ignorance de la vie.
Dans ces réflexions sur la tristesse qu'il y a à vivre loin
&lt;le ce qu'on aime M. de Charlus ne laissait pas seulement
paraître une délicatesse de pensée que montrent rarement
les hommes et surtout les homme de club, comme il était;
,sa voix elle-même, pareille à certaines voix de contralto
en qui on n'a pas assez cultivé le médium et dont le chant
semble le duo alterné d'un jeune homme et d'une femme,
se posait au moment où il parlait de ces sentiments si
délicats sur des notes hautes, prenait une douceur imprévue
et semblait contenir des chœurs de sœurs, de mères, de
fiancées, qui répandaient leur tendresse. Mais la nich~
-de jeunes filles que M. de Charlus, avec son horreur de
tout efféminement, aurait été si navré, d'avoir l'air
d'abriter ainsi dans sa voix, ne s'y bornait pas à l'interprb.tation, à la modulation des morceaux de sentiment.

A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

Souvent tandis que causait M. de Charlus, on entendait
leur rire aigu et frais de pensionnaires ou de coquettes
ajuster leur prochain avec des malices de bonnes langues
et de fines mouches.
Cependant ma grand'mère m'avait fait signe de monter
me coucher, malgré les prières de Saint~Loup qui, à ma
grande honte, avait fait allusion devant M. de Charlus
à la tristesse que j'éprouvais souvent le soir avant de
m'endormir. Je fus bien étonné quand ayant entendu
frapper à ma porte de ma chambre et ayant demandé qui
était là, j'entendis la voix de M. de Charlus qui disait
d'un ton sec :
- C'est Charlus. Puis-je entrer, monsieur ? Monsieur
mon neveu racontait tout à l'heure que vous étiez un peu
ennuyé avant de vous endormir, et d'autre part que vous
admiriez les livres de Bergotte. Comme j'en ai un dans
ma malle que vous ne connaissez probablement pas, je
vous l'apporte pour vous aider à passer ces moments où
vous ne vous sentez pas heureux.
Je remerciai M. de Charlus avec émotion et lui dis
que j'avais au contraire eu peur que ce que Saint-Loup lui
avait dit de mon malaise à l'approche de la nuit, m'eilt
fait paraître à ses yeux plus sfüpide encore.
- Mais non, répondit-il d'un ton plus doux. Vous n'avez
peut-être pas de mérite personnel, je n'en sais rien, si peu
d'êtres en ont ! Mais pour un temps du moins vous avez la
jew1esse et c'est toujours une séduction. D'ailleurs, Monsieur, la plus grande des sottises c'est de trouver ridicules ou
bl!mables les sentiments qu'on n'éprouve pas. J'aime la
nuit et vous me dites que vous la redoutez ; j'aime sentir
les roses et j'ai un ami à qui leur odeur donne la fièvre •

�LA NOUVELLE REVUE 'FRANÇAIS!

Croyez-vous que je pense pour cela qu'il vaut moins que
moi. Je m'efforce de tout comprendre et je me garde de
rien condamner. En somme ne vous plaignez pas trop, je
ne dirai pas que ces tristesses ne sont pas cruelles, je sais
ce qu'on peut souffrir pour des choses que les autres ne
comprendraient pas. Mais du moins vous avez bien placé
votre affection dans votre gtand'mère. Vous la voyes
beaucoup. Et puis c'est une tendresse permise, je veux
dire une tendresse payée de retour. Il y en a tant dont on
ne peut pas dire cela.
Il marchait de long en large dans la chambre, regardant un objet, en soulevant un a~tre. J'avais l'impression
qu'il avait quelque chose à m'annoncer et ne trouvait pas
en quels termes le faire. Quelques minutes se passèrent
ainsi, puis, de sa voix redevenue cinglante, il me jeta :
" bonsoir monsieur " et partit. Apres tous les sentiments élevés que je lui avais entendu exprimer,
le lendemain matin, qui était le jour de son départ,
sur la plage, au moment où j'allais prendre mon bain,
comme M. de Charlus s'était approché de moi pour •
m'avertir que ma grand'mère m'attendait aussit6t que je
serais sorti de l'eau, je fus bien étonné de l'entendre me
dire, en me pinçant le cou, avec une familiarité et un
rire vulgaires :
- Mais on s'en fiche bien de sa vieille grand'mère,
hein ? petite fripouille ?
- Comment, monsieur, je l'adore !...
- Monsieur, me dit-il en s'éloignant d'un pas, et avec
un air glacial, vous êtes encore jeune, vous devriez en
profiter pour apprendre deux choses, la première c'est de
vous abstenir d'exprimer des sentiments trop naturels

A LA RECHERCHE

DU TEMPS PERDU

pour n'être pas sous-entendus ; la seconde c'est de ne pas
partir en guerre pour répondre aux choses qu'on vous dit
avant d'avoir pénétré leur signification. Si vous aviez pris
cette précaution il y a un instant, vous vous seriez évité
d'avoir l'air de parler à tort et à travers comme un sourd
et d'ajouter par là un second ridicule à celui d'avoir des
ancres brodées sur votre costume de bain. Vous me faites
apercevoir que je vous ai parlé trop t6t hier soir des
séductions de la jeunesse, je vous aurais rendu meilleur
service en vous signalant son étourderie, ses inconséquences et son incompréhension. J'espère, monsieur, que
cette petite douche ne vous sera pas moins salutaire que
,otre bain. Mais ne restez pas ainsi immobile car vous
pourriez prendre froid. Bonsoir, monsieur.

( A suivre.)

MARCEL PllOUST.

�iLÉOIES

I

I

ELEGIES
à Raymond dt la Taill,Jû

Vois, simulant la discorde
De l'univers trop vivant,
Les rameaux comme. ils se tordent
Sous les étreintes du vent.

97 1
Nos chairs se sont enchaînées
Pour fondre un amout' commun,
Nos lèvres entrebaisées
Respirent un seul parfum,
Mais quand règlem le silence
Nos soujfles à l'unisson,
Nous peuplons la terre immense
Du cri des désunions !

***

L'amour ainsi que la haine
Parmi les corps affrontés
Des sombres choses terraines
Roule la diversité:

Je ne sais ce que ftr9
L'avenir de ton visage
Ni quelle sera l'image
Qui mes songes poursuivra :

Une loi vindicative
Plie à des combats pareils
Ceux-là satisfaits qui vivent
Du tumultueux soleil.

Sera-ce ta claire épaule
Qui vaut le jour le plus beau,
Tes cheveux semblant les saules
Qu' automne mire en ses eaux P

Pour nous ce n'est pas rancune
Qu'ici-bas nous échangeons
Quand cette clarté de lune
Attendrit le bois profond :

Est-ce ta tête inclinée
Ou l'orgueil droit de ton front
Qu'un soir me ramèneront
Les regrets, fils des années P

�iLÉGIES

97 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

La guirlande de tes bras
Qui passe les roses claires ?
Sur la route familière
Bellement tressés nos pas ?
Mais que le temps ne transmette
De tes yeux la fixité
Ni de ta bouche inquiète
La tremblante humidité,
De peur que de nos étreintes
Ne se üvent à présent
Et l'espérance et la crainte
De ton souvenir naissant.

Craintive, voici l'ombrage
De la pluvieuse nuit
Où l'approche de l'orage
Eveille un humide bruit:
Comme .tremblent sur nos têtes
Les feuilles, voilà-t-il pas
Ta beaute trop inquiète
Pour se complaire à mes bras ?

973

Vers l'avenir si trop vite
Il bat, ton précieux cœur,
Et le mien qu'il précipite,
De tard mourir ont-ils peur ?
Même l'instant solitaire
Que dans l'ombre nous vivons,
L'étreinte que nous avons
Liée à la vaste terre,
Et la nuit qui nous entend,
Plus que nous sont périssables ;
Ecoute donc comme un sable
Notre amour muet coulant.

***
Sur un mode qui ne se lamente
D'excès de peine ni de ga1té,
Changeant comme vos larmes changeantes,
Et par de rares lyres tenté,
Je veux, Aminte, atendresse absente,
Sur moi vos tristesses irriter.
Que n' hes-vous pour l'heure propice
Sur la terrasse cherchant nos pas
Et déplorant comme s'alanguissent
D'être libres de mes bras, vos bras !
Pliante sous le poids du ciel chaud
Comme sous les yeux qui vous désirent,

�974

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISJ

Plus lasse que les mouvants rameaux
Que délaisse l'oublieux zéphyre,
Mais toujours brillante du sourire
Qui vaincra _l'horreur de mon tombeau •..
A l'instant qui bat semblablement
Dans nos cœurs séparés de l'espace,
Sans doute, Aminte, sur les terrasses
Vous croisez vos vestiges charmants ;
Et de la plaine à vos pieds soumise
Et des rives du fleuve grondant
Le cri des chiens rompt le soir mortel;
Les trains, dans la paix qui les méprise,
Halètent en vain ; et le 'ciel
Et le lac se varient de nuages
Et de feux navigants ; et ton âge
Fuit, Aminte, sans que le cruel
Destin, rapprochant nos deux visages
Fasse joindre nos regards charnels.

***
Par les prés, les forêts, les buissons,
Quand elle poursuivait Proserpine,
Courait la déesse des moissons
Dont le char fleurissait les épines.
Quittant parfais ses chevaux lassés,
Cette souveraine des montagnes
D'un pas divin défie, accompagne
La course agile des flots pressés,

!L.iGIES
Soit qu'elle descende les rivières
Lumineuses, soit qu'aux doux ruisseaux
Elle jette courbés les roseaux
Sous le poids de sa tristesse fière.
Et seule en certe hâte la suit
L'odeur des bois que le soir soulève,
Ou le vent qui d'une haleine brève
Porte aux corps les frissons de la nuit.
En vain pour la déesse fuyante
Sous le feuillage on fait retentir
Le bel éclat des fêtes dansantes :
Elle passe au loin sans les ouïr;
Car ce qu'elle poursuit, sa tristesse,
Lui tend infatigable ses bras.
Et moi tout semblable à la déesse,
C'est ma douleur secrète sans cesse
Qui commande et détourne mes pas.
Et je cours dans cette obscure vie
En vain, pour dans le sol retrouver
Ta forme à mes étreintes ravie,
Ton image que sut enlever
Le dieu jaloux des chairs enfouies.
***
Il en est qui disent sombres
Les instants déjà vécus,
Comme si la mort et l'ombre
Prenaient ce qu'ils ne sont plus.

975

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

977

Bien plut8t, c'est la présente
Heure que le rude amour
Revh de nuit, mais la pente
De l'oubli brille au vrai jour.

JOURNAL DE VOYAGE
(CANADA)

Et par-delà la mémoire
De ces soucis trop humains
S'allume la pure gloire
Des regrets magiciens,

(Suite)

1

Samedi,

Tant que, si l'heure est en peine
De faire oublier le sort,
C'est le passé m;n domaine,
Où vit l'odeur de ton corps.
ANDRÉ THÉRIV!.

2

7 juillet.

Nous nous embarquons, personnes et bagages, dans le
bateau à naphte et partons pour camper, chasser et
pêcher. Bient6t le fjord bifurque en trois bras. Nous
entrons dans le bras de droite, qui est assez étroit. Sur
les deux rives sont des montagnes couvertes d'une forêt
touffue.
Aussit6t arrivés, les hommes taillent des piquets, montent
les tentes. Sous l'œil de la squaw, le feu du camp est
préparé, les vivres déballés. Nous allons dans la forêt
chercher des baies pour le repas du soir : on s'assied par
terre, tirant à soi les branches des arbustes que l'on trait
à la maniere d'une vache. Les fruits et les feuilles tombent
sur les genoux. On souffie sur les feuilles pour les
faire envoler.
Nous avons, Miss Paine et moi, une tente que nous
partageons avec Hatchkett, la petite Indienne. Les Marks
et leur bébé habitent le bateau à naphte-; les Ellis ont une
tente ; les Donahoo ont la plus grande avec les deux
garçons et Bee. Une biche recouvre ce qui devient la
1

Voir la Nouvelle Revue Française du

1"

Mai.

�978

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

salle à manger. Nous nous sommes faits des lits avec des
branchages de sapin. Miss Paine a même fabriqué une
sorte de moustiquaire. Nous souffions du froid ; par une
erreur d'enregistrement, nos couvertures et mon sac de
couchage ne nous ont pas suivis.
Nous passons huit jours dans ce camp. Les hommes
partent pour la chasse et la pêche de bon matin. Ils
rapportent des biches et des truites. Les femmes cherchent
le bois, l'eau, cuisent et relavent la vaisselle. Mrs. Donahoo
montre toujours plus les côtés désagréables de son caractere. Elle ne parle plus de m'adopter; maintenant elle
m'ignore ou me jette le même regard haineux qu'à
Miss Paine. Hatchkett, notr~ petite compagne de tente,
lui rapporte en les dénaturant les conversations que nous
avons le soir avant de dormir. Nous ne pouvons partir; le
"Tees'' ne revient que dans quinze jours. Il n'y a pas
une demeure de blanc à plus de cinquante milles.
J'arrive cependant à m'échapper un jour avec les
jeunes gens de notre camp pour grimper sur une montagne de l'autre côté de la baie. La brousse est très
épaisse, et j'en sors couverte d'égratignures et de grands
accrocs dans la jupe verte et noire dont j'étais si fiere.
Les arbres sont, pour la plupart, très vieux et pourris; on
risque toujours de partir avec la racine à laquelle on
s'accroche. Près d'un petit étang, mes compagnons me
font remarquer des pistes d'élans et de biches.
Un autre jour, je me baignais dans le bras de mer.
A cent mètres, sur un rocher, j'aperçois un être que je
prends pour un homme; un Indien seul aurait pu s'égarer
dans ce lieu solitaire. Tout à coup mon Indien part à
quatre pattes; c'était un ours.

JOURNAL DE VOYAGE ( CANADA)

979

Au bout d'une semaine, le poisson étant décidément
trop rare, nous changeons de camp par un jour de pluie.
Notre nouvelle installation est au fond d'un autre bras du
fjord. Les arbres sont moins touffus que dans l'endroit
précédent, mais c'est tout aussi beau. Les moustiques
malheureusement sont toujours insupportables, et le poisson difficile à capturer. Un jour, nous apercevons un
phoque pres de la pirogue ; il a dd se perdre en entrant
dans le bras de mer. C'est lui qui aura mangé ou effrayé
tous les saumons.
Il pleut. Les hommes ne vont plus à la chasse. Ils ont
fait du feu dans une vieille hutte de trappeur, dans laquelle
il n'y a pas d'orifice pour la fumée. On s'assied sur fa
terre battue autour du feu pour avoir chaud. Donahoo et
sa femme préparent des peaux de martres, les grattant et
les tirant sur des cadres de bois. Donahoo, peu causant
d'habitude, raconte des histoires de sa vie, si intéressantes
qu'on croirait lire le plus beau roman d'aventures. J'apprends plus tard qu'il est le héros d'un livre de S.E. Whyte,
très populaire en Amérique: The Blazed Trail.
Un jour, pêchant avec des Indiens, longeant la rive de
très près, nous entendons un bruit de branches cassées et
distinguons entre les arbres un élan immense. Nous
retournons au camp chercher des fusils, descendons de
pirogue, l'élan est encore là. Malheureusement nous faisons du bruit en marchant dans la brousse; il nous entend
et se dérobe.
Le lendemain, dans la forêt avec Mr. Donahoo et les
Indiens, nous trouvons le crlne d'un élan en parfait état;
le bois a trois metres d'envergure; les cornes sont enfoncées dans la terre comme s'il y avait eu lutte.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE
JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

Un jour que les hommes sont à la chasse, je pars en
pirogue avec Miss Paine et la sqaw pour chercher du
bois de flottaison sur un ilot à cinq milles du camp. Notre
hôtesse est devenue intolérable ; depuis plusieurs jours je
n'enlève plus mon feutre, de crainte que, voyant mon
crine, il ne lui vienne l'idée de me scalper. Elle connaît
mal les devoirs de l'hospitalité, et ne nous parle que pour
dire : "Je n'aime pas être avec des imbéciles". Quand
nous descendons sur l'îlot pour ramasser du bois, il me
vient un sauvage désir de l'assommer avec une vieille
poutre. J'essaie de l'atteindre à la tête, mais je vise mal.
Mrs. Donahoo a de grandes ambitions artistiques. Elle
se fait donner des leçons de peinture par Miss Paine. Mon
r6le consiste à tenir sa boîte en chassant les moustiques
de ma main libre. L'œuvre la plus remarquable de notre
h6tesse est le portrait de son mari avec son fusil. Miss
Paine a reçu l'ordre d'en faire le pendant, représentant
Mrs. Donahoo debout à c6té d'une pirogue, et tenant un
gros saumon.
Si Miss Paine est professeur de peinture, je suis, moi,
professeur de danse. Ces festivités se passent le soir devant
le feu du camp. L'orchestre est composé d'Indiens. Les
instruments, peu variés, sont des peignes recouverts de
papier, que l'on promène le long de la bouche, à la manière d'un harmonica.
Apres dix jours passés dans ce deuxième camp, nous
sommes partis par la pluie pour Kyuquot. Le vieux "Tees"
m'emmenera au nord de l'île, car je désire prolonger le
voyage et revenir par la c6te est. Il prendra à son retour
à Kyuquot les Donahoo, Miss Paine et les autres invités
qu'il ramènera à V îctoria.

Je n'oublie pas cette derniere soirée passée chez les
Ellis. La gramophone joue des airs de danse jusque tard
dans la soirée. Vers minuit, dans le silence de la nuit ,
j'entends des hurlements partant d'une hutte voisine.
J'apprends le lendemain qu'une femme est morte, et que
toujours les Indiens poussent ces hurlements quand meurt
un des leurs.
passée à
L e "T ees " est en retar d ; encore une Journée
·
l'attendre. Nous voyons débarquer d'une grande baleinière
plusieurs familles indiennes qui reviennent de la pêche en
mer. Ces gens campent sur la rive avant d'aller plus loin.
Je tente de photographier un tout petit bébé lacé dans un
berceau, mais la mère, craignant que je ne veuille lui lancer un mauvais sort, m'en empêche.
4

Aoat.

Ce matin, à cinq heures, j'ai été réveillée par le sifflet
du "Tees" dans la baie. Kyuquot était splendide dans
cette lumiere si gaie. La marée était basse; j'ai pataugé
jusqu'à la pirogue, entourée de merveilleuses anémones
de mer. Mr. Donahoo m'a qienée jusqu'au "Tees". J'ai
abordé sur ce vieux bateau, acceuillie amicalement
par le capitaine, un brave homme plein d'entrain.
Mon étape de ce soir est Quatsino, une des dernières
stations de la c6te ouest. J'y passerai la nuit et ferai
demain à pied les dix-sept milles qui menent à Port Hardy
A
)
sur la cote est. A Port Hardy, on m'assure que je trouverai
un steamer qui me ramènera à Victoria, via Vancouver.
Sit6t arrivée sur le "Tees", le capitaine m'a invitée
à monter sur la passerelle. C'est de là que je vous écris.
D'un c6té sont mes bottines, mouillées par le " patau-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

geage" de tout à l'heure, qui sèchent au soleil; de l'autre
un jeune Anglais, qui fait aussi sa correspondance et
s'interrompt pour me raconter ses expériences canadiennes.
Il appartient à une équipe d'arpenteurs, envoyée au nord
de l'île par un rtal estait man de Victoria. Leur séjour
dans ces forêts encore sauvages durera quatre ou cinq
mois. Mr. W. me dit être parti d'Angleterre sans avoir
de place en vue. Ses débuts ont été curieux. Il a balayé
les rues de Victoria pendant quelques semaines, à raison
de deux dollars et demi par jour.
Cette côte ouest de l'île de Vancouver devient de plus
en plus sauvage, à mesure qu'on monte vers le nord. Les
montagnes sont plus hautes ; des tlots rocheux sortent de
l'océan; sur l'un d'eux sont couchés des phoques.
Au soir nous stoppons à Quatsino. Je prête au jeune
Anglais mon sac de couchage, enfin retrouvé, et fais mes
adieux au "Tees."
Quatsino, situé au fond d'une baie abritée, est un des
espoirs des spéculateurs de terrains. A l'heure actuelle,
quelques pionniers blancs, des Indiens, sont les seuls
habitants de ce Liverpool de l'avenir. Au point de vue
purement pittoresque, la situation de Quatsino est certainement moins attrayante que celle de Kyuquot. Un Lord
anglais, très original, et sa famille habitent ces solitudes.
Ils sont venus attendre le courrier en bateau. Le père
porte une casquette d'officier de mari"ne; les enfants, filles
et garçons, manœuvrent leur barque comme la vedette
d'un cuirassé. Le spectacle est vraiment inattendu, tant
la moindre vision d'élégance paraît étrange dans cet
entourage rude d'Indiens et de Blancs mal dégrossis.
Je passe la nuit dans un petit hôtel neuf, très propre.

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

Pour me faire honneur, le tenancier fait jouer à son
gramophone la Marseillaise, avec une persistance un peu
fatigante. Mes sentiments patriotiques sont touchés; mais
l'instrument est bien enroué. Je finis par m'échapper
dans la forêt.
Le lendemain, à l'aube, je quitte Quatsino dans la
gazoline d'un pionnier suédois; trois Anglais qui m'ont
été présentés sur le "Tees", font le même trajet. Nous
entrons plus profondément dans le fjord. Le paysage est
attristé par des incendies de forêt assez récents. La matinée
est fraîche et le temps clair.
En moins d'une heure, nous sommes arrivés au fond
de Coal Harbor. Après avoir pris congé du Suédois, nous
nous engageons dans un sentier ravissant en plein bois.
Mon bagage n'est pas compliqué. Je le porte dans un
havresac assez lourd, il est vrai. N'étaient mes trois
compagnons peu sportifs et gémissants, qui, non seulement
me laissent porter mon sac, mais voudraient encore me
charger d'une de leurs valises, cette course à travers la
forêt, parmi les grands arbres, serait exquise. Le sous-bois
est très vert et moussu. On me dit qu'ici la pluie tombe
sans arrêt pendant la moitié de l'année.
Les Indiens m'ont appris à connaître les baies; j'en
cueille de plusieurs espèces. Mes compagnons refusent
d'y gotlter. Plutôt que de se pencher sur les ruisseaux
pour boire, ils préfèrent souffrir de la soif. A plusieurs
reprises, nous entendons des craquements de branches.
Est-ce un élan, une biche ? L'animal demeure invisible.
En pleine forêt je suis très surprise de lire sur des
arbres l'indication de rues qui n'existent pas encore : Dixseptièmè rue est, douzième avenue nord. Les real estate

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

men n'ont pas perdu leur temps. Au cours de l'après-midi,
nous nous trouvons devant la baie de Fort Rupert. Un
phoque se chauffe au soleil et les saumons sautent par
milliers. Nous traversons la baie en pirogue, contournons
une pointe et débarq,uons à Port Hardy. Ici on n'a même
pas l'illusion d'une ville future. Une pet;te boutiqueauberge tenue par une Indienne, un semblant de whart
pour accueillir le steamer à sa visite hi-mensuelle, voila
tout Port Hardy. La ligne de chemin!de fer, qui desservita
le nbrd de l'île, doit avoir comme point terminus soit
Fort Rupert, soit Port Hardy; d'où réclame folle autour
de ces villes problématiques.
En débarquant à Port Hardy, j'apprends que le vapeur
attendu n'arrivera peut-être que le lendemain. De toutes
les concessions voisine~, des hommes sont venus pour
chercher leur courrier. Le centre de ralliement est la
petite auberge au bord de l'eau. Ces hommes jouent aux
quilles pour passer le temps. Assis sur le wharf, mes trois
compagnons font une partie de cartes. Quand je suis
fatiguée de regarder sauter les saumons, je pars en pirogue
pour pêcher avec deux fillettes indiennes ; nous revenons
bredouilles. A côté de la boutique, sur- le mur d'un petit
hangar où l'on fume les saumons, sont clouées des peaux
d'ours fraîches. Des hommes ;u-rivent en bateau à naphte
avec un plein chargement de poissons. Ils viennent de
tuer un loup tout pt'~ d'ici. Maintenant, assis sur le bord
de reau, ils l'écorchent. Je fais la connaissance d'un vieux
sang-mêlé, qui se trouve être un érudit sur toutes les
questions indiennes. Il me décrit des danses où les exécutants paraissent couverts de duvet d'aigle. Je l'écoute
longtemps, assise ~ur le ponton. Il fait froid. La nuit

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

tombe ; je perds tout espoir de voir arriver le steamer. Les
trois Anglais veulent me dissuader d'aller m'asseoir dans
la petite boutique chaude, sous prétexte que j'y entendrai
un langage grossier. Cette sollicitude tardive arrive mal à
propos, car je suis à moitié morte de froid, et, sans les
écouter, j'entre pour me chauffer. Plusieurs trappeurs et
bôcherons sont réunis autour d'un feu. On se sent en
plein Far West. Ces hommes, dont la vie est si rude et si
difficile, n'ont pas la prétention d'être &lt;les gentlemen
comme mes co agnons de route, mais ils ont une courtoisie instincti e, et, s'ils ne soignent pas leur langage
entre eux, jamais ils ne se permettraient en face d'une
femme une parole grossiere. Un peu plus tard, sur ma
demande, !'Indienne me donne une chambre. Je n'en ai
certainement jamais vue de plus sale. Mais au moins y
suis-je à l'abri du froid.

Ce matin est arrivé le steamer, si longtemps attendu ;
il est coquet, comparé au vieux "Tees"; mais je préfère
décidément la c&amp;te ouest celle-ci et l'Océan à ce canal
souvent assez étroit, resserré entre des îles. A Albert Bay,
où nous passons une demi-heure, nous pouvons admirer
de nombreux poteaux totémiques, peints en couleurs
vives. Tout à l'heure, nous avons stoppé à cause de la
marée dans une importante station forestière. Les btîcherons avaient interrompu leur travail; ils étaient tous venus
sur le quai. Je fais une promenade en for~t avec une
vieille demoiselle anglaise rencontrée sur le bateau, Élevée
à Versailles, elle parle tres bien notre langue.

a

5

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

7 aoÎJt.
Nous avons atteint ce matin Vancouver. J'ai visité la
ville et passé une journée tout à fait charmante, grftce à
des amis français qui n'ont pas été effrayés par le désordre
de mon accoutrement. Maintenant c'est la nuit; le steamer
est en route pour Victoria. Les petites lumières des
bateaux de pêche dans l'estuaire de la rivière Fraser font
penser à des étoiles qui seraient tombées sur l'eau.

8

août.

En arrivant à Victoria, j'ai la surprise de trouver mon
boarding house déménagé et la ma_ison démolie. Cela
m'ennuie de retourner à la, vie civilisée, et je songe à
camper sur les ruines; mais la nuit est frakhe; d'autre part
je n'ai nulle envie de sonner à l'h&amp;tel aux petites heures
du matin. La rue est déserte; mais je finis par trouver un
balayeur qui m'indique la nouvelle adresse de l'Aberdun
boarding house.
Me voici de nouveau à la recherche d'une occupation
quelconque. Je consulte une fois de plus la page d'annonces du Victoria Colonist. Au Département de l' Agriculture, où je m'étais déjà adressée, on me parle de conférences sur des sujets de laiterie. Il faudrait que je les
fasse dans différentes parties de l'île, devant un auditoire de
fermiers; cela me tenterait beaucoup; malheureusement ce
n'est encore qu' un projet et 91ême un projet très vague.

Victoria, 2 7 aot2t.
Enfin je puis vous annoncer que j'ai trouvé une occupation tout à fait intéressante, ou plutôt un ami français
me l'a trouvée. A cent milles d'ici vers le nord, est une

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

petite ville naissante de 1000 habitants, Port Alberni, qui
a tout ce qu'il faut pour devenir, d'ici quelques années, l'un
des ports les plus importants de la Colombie britannique ;
car il est sérieusement question de relier l'île de Vancouver au continent. Le sol de la ville et celui des faubourgs
de l'avenir appartiennent à une société anglaise : l' A lberni
Land C 0 • Celle-ci se propose de construire une laiterie
modèle sur ses terres, à c&amp;té d'une ferme qui existe déjà.
On m'offre la direction de la laiterie. Nous vendrons du
lait aux pionniers et il faudra inventer un fromage inédit
qui rendra Alberni célebre. C'est la premiere entreprise
de ce genre faite dans l'île. J'espere qu'elle sera couronnée
de succès. Le Département de l' Agriculture donner;1 des
conseils pratiques pour la construction des bâtiments et
l'achat du bétail.
En Amérique on ne réussit que par l'aplomb, et d'être
modeste " cela ne paie pas " : mon ami me présente au
Ministre de !'Agriculture, comme un prodige sachant
faire trente especes de fromages différents et une seule
espece de beurre : la meilleure.

A lherni, I 7 septembre.
J'étais venue ici pour y passer deux jours, et voila que
je ne puis plus m'arracher à cet endroit ravissant. J'étais
arrivée avec le Député-Ministre, M. Scott, le " Chef çe
bureau du bétail," et M. Carmichael, agent de l'Alherni
Land C0 , choisir l'emplacement de la laiterie modèle dont
je vous ai parlé. Il a été vite trouvé. C'est un endroit
splendide à l'ombre de grands arbres, au bord d'une
riviere. Un wagonnet sur rails transportera le lait de
l'étable ·à la laiterie. On commencera la construction

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

dans quelques jours. La laiterie sera à cinq milles de
Port Alberni. C'est par eau que je circulerai le plus
facilement, ou encore à cheval.
Quant à la ville de Port Alberni, elle est magnifiquement située au fond d'un bras de mer extraordinairement
profond, tres poissonneux, égayé par unè quantité d'indiens et de pirogues. La ville n'existe pas encore au sens
strict du _mot. Les 1000 habitants qui la composent
campent pour la plupart sur leurs terrains, dans des baraques ou sous la tente. Mais les rues et les avenues ~ont
déjà dessinées suivant la mode américaine, perpendiculaires les unes aux autres. Les arbres ont été abattus et de
grands feux en détruisent les racines. L'embrasement du
ciel au-dessus de ces incendies, le soir, a quelque chose de
grandiose et rappelle certains décors des opér~s de W ~gner.
On peut dire que Port Alberni appartient vra1me~t
aux spéculateurs de terrains. Le train qui arrive tr~1s
fois par semaine amene, comme une marée, une quant1~é
d'hommes dans le petit Mtel où j'habite ; le lendemain
matin le même train les ramène à Victoria, où il en prend
d'autres.
J'ai fait la connaissance du colonel Rogers ; c'e~t un
beau vieillard de 82 ans. Il est venu passer quelques Jours
ici avec sa fille et son gendre pour faire du sport. Ce qui
est assez amusant, c'est que j'avais rencontré à Paris son
fils et sa belle-fille avant mon départ pour le Canada. La
passion de la pêche au saumon nous a vite rapprochés, le
colonel et moi.
Nous partons tous les matins à quatre heures et demie.
Il fait nuit. Je me glisse dans l'office pour y prendre
quelques biscuits. La pirogue qu'on m'a prêtée est vingt

a

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

minutes de l'Mtel. Pour aller la chercher, il faut suivre la
voie du chemin de fer. La marche sur les traverses est
rendue difficile par le fait que l'espace compris entre
chacune d'elles ne correspçmd point exactement à un pas.
Nous pêchons et ramons à tour de r6le, mon compagnon
et moi. Jusqu'ici la chance nous favorise. Nous croisons
des Indiens dans leurs pirogues et les saluons en chinouk.
J'ai fait la connaissance d'un Américain, expert en pêche.
Il me donne de bons tuyaux, en échange desquels j'aide sa
femme à rajeunir ses vieux chapeaux.
25

septembre.

Mon vieil ami le colonel Rogers est parti hélas; je suis
seule à pêcher maintenant. Afin d'avoir les mains libres,
je passe une boucle de la ligne autour de ma cheville
pour bien sentir mordre le poisson. Parfois le saumon est
si gros et si vif qu'il fait tout son possible pour m'entraîner
dans l'eau à sa suite. Il faut le fatiguer longtemps, puis le
tirer dans la pirogue d'un coup sec.
Maintenant je me suis établie marchande de saumons.
Je vends mon poisson à la "mîse en boîtes", qui envoie
chaque matin son bateau jusqu'à une réserve indienne
toute proche, pour recueillir la pêche. A neuf heures, un
coup de sifilet se fait entendre dans la baie. C'est le
bateau de la " mise en boîte. " Alors nous arrivons, le~
Indiens et moi, nos pirogues plus ou moins chargées.
Nous allons à tour de r6le le long du bord, tendons nos
saumons au capitaine, qui les pèse et inscrit notre compte
sur un carnet, qui nous sera réglé a la fin de la saison. Ce
n'est pas le Pérou: I fr. 25 par poisson de moins de
20 livres; 2 fr. 50 pour tout ce qui dépasse ce poids. Jus-

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

qu'ici ma meilleure journée a été 'de un dollar et demi

(7 fr. 50).

.

Quant à la laiterie, on me dit qu'elle sortira de terre
un de ces jours. Je suis allée à Victoria, la semaine passée
pour m'entendre avec le département agricole au sujet
des plans. M. Carmichaël m'a assuré que les bitiments
seraient terminés à la fin de l'année. Il désire que je reste
à Alberni pour surveiller la construction. Nous aurons les
plus belles vaches de l'île, des Ayrshires et des Holstein
pure race, les Jersey ne s'acclimatant pas très bien ici.
Comme personnel, on me promet un Anglais qui traira
les vaches; plus la moitié d'un Chinois, l'autre moitié
étant à la disposition de la femme du fermic:r. Encore
cette moitié de Chinois est-elle problématique. Mieux
vaut commencer modestement. Je prendrai sans doute
mes repas chez les fermiers.
A Victoria, dans la rue, j'ai été étonnée de rencontrer
la squaw, si peu aimable, qui fut mon hbtesse il y a quelques semaines. Elle est revenue à de meilleurs sentiments
et m'a embrassée à trois reprises. Je suis réntrée ici par le
"Tees". rétais heureuse de retrouver Port Alberni et
de reprendre ma vie sur l'eau, L'aut9mne est merveilleusement beau. Il y a dans l'air quelque chose qui rend
heureux et léger.
J'ai fait la connaissance d'une jeune Anglaise de mon
âge, Miss Maclaverty. Elle est fine et charmante. Arrivée
à Alberni depuis quelques mois, elle y a acheté des terrains
et campe sur ses lots, en attendant leur augmentation de
val eut. Elle a, comme installation, une tente accolée à une
minuscule bar;ique en bois. Des amis lui ont faic cadeau
de peaux de cerfs en guise de tapis. Je lui dis que sa tente

JOURNAL DE VOY AGE (CANADA)

99 1

fait penser à l'installation d'un trappeur, ce qui la fiche
toujours. Avec tout son esprit d'aventure, elle ne .tuerait
pas une mouche. Malheureusement elle n'a pas le pied
marin et je n'ai jamais pu la décider à partir avec moi
pour la pêche à la baleine. Ensuite j'ai voulu l'engager à
traverser à pied l'île dans sa plus grande largeur ; on me
dit qu'il existe une piste entre Nootk:a et Campbell river;
mais ma compagne ne peut se décider à quitter Port Alberni
et sa petite tente. Moi aussi, je m'attache à cet endroit; le
paysage un peu monotone en été, malgré sa beauté, prend
de la gaieté, et les arbustes qui poussent au bord du fjord
devant les grands sapins ont toutes les teintes de l'or et
du cuivre, L'amphithéitre de verdure, qui sera la ville
future, est dominé par une montagne à cime neigeuse.

28 octobre.
Hélas, voici la saison des pluies commencée, une pluie
dont vous ne pouvez vous faire idée, des seaux d'eau qui
tombent du ciel, jour et nuit. On ne songe même pas à
compter sur une éclaircie. Dans cette ville, qui n'existe
pas encore, les rues naturellement ne sont pas pavées; ce
ne sont pas des flaques, mais des mares qu'il faut traverser
chaque fois que l'on sort.
On n'a pu encore commencer la laiterie, et, la triste
chose, c'est que les saumons refusent de mordre. Ils
remontent tous ces temps-ci dans la rivière Somass pour
frayer. La plupart d'entre eùx y périssent. Ceux qui ont
la force de nager jusqu'à !'Océan reviennent à la vie, me
dit-on. Ici il n'y a plus que des saumo~s malades ; la
cuiller brillante ne les attire pas. Leurs cabrioles ne sont
pas de joie; ils cherchent à se débarrasser d'un parasite

�99 2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

qui les tourmente. Hier soir, l'un d'eux a sauté sur mon
bras, mais il n'a pas eu la gentillesse de retomber dans la
pirogue.
A propos de pêche, il y a quelques semaines, j'étais sur
l'eau. C'était un matin de brouillard. Tout à coup, dans
le silence, j'entends comme un appel au secours. Je rame
dans cette direction et trouve un Indien poussant des cris,
simplement pour éloigner les mauvais esprits. Voyant que
j'avais pris deux poissons, son sens commercial s'est
réveillé aussitbt. Il a voulu les acheter. J'ai eu la simplicité d'y consentir. Il ne m'a jamais payée. Ce personnage
est connu sous le nom de Cultus Bob, ce qui veut dire
en chinouk : canaille de Bob.
La mort des saumons et la pluie diluvienne ne m'empêchent pas de continuer à vivre sur l'eau. Je suis équipée
comme un marin, avec des bottes, un ciré et un suroît.
Le fjord est maintenant e~vahi par les canards. Il y en a
au moins de cinq ou six variétés. Des vols d'oies passent
tres haut dans le ciel. Je vois parfois un vieux chasseur,
qui me dit avoir tué trente ours, ce qui m'en impose
beaucoup. Je n'avais jamais tenu un fusil avant d'être
venue au Canada. Il me prête son Winchester. Nous
allons nous exercer sur des troncs, à la limite de la zône
déboisée. Je tire sur les q,nards avec une arme, mi-revolver, mi-carabine, qui porte très loin : pour des débuts,
c'est un peu dangereux. J'apprends incidemment que
hier une panthere a étranglé un chien en pleine rue
d'Alberni et que des enfants, allant à l'école, ont croisé
deux ours.
Dans la ville, je ne connais que très peu de monde :
une jeune Irlandaise, son frere et son fiancé. Miss Macla-

993

JOURNAL DE VOYAGE ( CANADA)

verty, ma gentille amie, est la personne que je vois le plus
souvent. Elle habite à vingt minutes de mon Mtel. Je
vais souvent chez elle, le soir après diner, avec ou sans
lanterne, par des chemins affreux, en pataugeant dans
des mares et en enjambant des troncs renversés. Nous
allons chercher du bois pour son feu parmi les débris de
poutres et de planches de l'h6pital en construction, tout
près de chez elle. L'autre jour, après une bourrasque, sa
tente, tres ébranlée, a failli tomber. Les petits scouts et
leur chef d'équipe sont venus la remettre d'aplomb. Miss
Maclaverty possède un terrain à quelques milles de la
ville, au bord d'un lac. Elle désire le vendre et croit qu'il
augmenterait de valeur, s'il était déboisé. Les arbres ne
sont pas bien gros. Elle a acheté une grande scie et me
convie l'aider dans son travail de b4cheron.
D'une manière générale, il ne se trouve ici qu'une tres
faible proportion de gens un peu cultivés; sans doute
parce que Port Alberni est une ville si jeune. On en
rencontre quelquefois parmi les ouvriers, les Anglais de
bonne famille se mettant facilement à n'importe quel
travail, quand ils arrivent aux colonies. Miss Maclaverty
a même reconnu dans un des charpentiers qui travaillent
à l'h6pital un de ses voisins de campagne d'Angleterre.
Les femmes sont peu nombreuses à l'Mtel ; je suis en ce
moment la seule pensionnaire. Le gérant et la gouvernante
sont de braves gens, qui me forcent à mettre mes bottes
de caoutchouc quand il pleut et à me couvrir chaudement
quand il gèle. Du reste, je ne suis guère l'hôtel qµ'aux
repas, ma vie se passant sur l'eau et dans la tente de
mon amie.

a

a

�994

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Alberni,

10

novembre.

a

Je suis toujours ici. La pluie continue tomber et les
saumons à mourir. Maintenant leurs cadavres flottent en
grand nombre sur le fjord. La personne qui aurait le
courage de les recueillir et de les vendre comme engrais
ferait, je crois, une bonne afiàire. C'est triste et laid, et
cela ne sent pas bon. Enfin je ne dois pas trop médire
des saumons morts, car ils m'ont valu un ami. C'est un
affreux gamin de quatorze ans, qui a perdu ses dents de
devant en se battant avec un camarade. Je l'ai découvert
en train de harponner des saumons morts, du haut d'un
pont, et quand il a su que j'avais un bateau et une carabine,
il a déclaré sans broncher qu'il sortirait avec moi chaque
fois qu'il aurait congé (il est employé chez un boulang("r).
C'est ainsi que, dimanche dernier, amusé par ses manières
de tyranneau, j'ai passé la journée sur l'eau par une pluie
battante. Il aurait voulu monopoliser ma carabine, tandis
que je ramerais. A la fin je lui ai dit tout net que s'il ne
s'enrôlait pas parmi les "boy scouts", c'en était fini de
son .amitié avec la "girl française".
Miss Maclaverty, chassée par le froid se décide à quitter
sa tente. Elle cherche une situation ; on lui offre une
place de jardiniere et de groom, qu'elle va sans doute
accepter.

A lberni,

I2

novembre.

L'autre soir, bal de charité à Alberni. J'y suis allée
par curiosité. La fête se passait dans une salle de réunion,
décorée de drapeaux. Il était venu quelques jeunes filles
en toilette de soirée, beaucoup d'hommes en chemise de
flanelle et sou liers à c!ous. Des femmes avaient amené

JOURNAL DE VOYAGE (CANADA)

995

leurs bébés. J'ai songé au livre américain The Virginian
dans lequel on voit un cow-boy, après un bal, qui devait
ressembler à celui-ci, s'amuser à " mélanger " les bébés.
Le c;tmp des hommes et celui des femmes étaient nettement distincts. Pas l'ombre de conversation entre les
danses. Comme musique le " rag time " américain et les
airs rabkhés par tous les phonographes. Tres rude et très
Far West.
Hier,j'étaisâ l'hôtel, assise sur le palier, en train d'écrire
des lettres, quand un Anglais, auquel je n'avais jamais parlé,
s'arrtte devant moi et me dit à brûle-pourpoint : "Êtesvous la dame française qui a été facteur en Suisse, dans
les Alpes?" Le plus drble, c'est qu'il disait vrai. A Lauenen
dans !'Oberland bernois, un hiver, pour rendre service à
la buraliste postale, j'ai fait pendant quelques semaines,
en skis, le service du facteur malade. Mais comment le
savait-il ? Je découvre qu'il connaît mon existence et
tous les détails de ma vie dans les Alpes, étant en relations
avec mes amis du College d'agriculture de Reading.
C'est par hasard que Mr. H. m'a identifiée, quand il a su
qu'une jeune Française, s'occupant d'agriculture, était à
Alberni. De suite, il a pensé que ce ne pouvait être que
celle dont il avait entendu parler.
Mr. Hodgson est ingénieur de la province de Colombie
britannique à Alberni. Sa femme et ses enfants sont
momentanément à Victoria. C'est lâ que j'ai le plaisir de
faire leur connaisance, peu de jours apres avoir été abordée
d'une façon si inattendue par le chef de la famille. Je me
suis décidée en effet à quitter Alberni, où rien ne me
retient plus: ni la construction de la laiterie, ni mon amie
anglaise, partie de la. veille, ni les saumons. Le jour même

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

de mon arrivée à Victoria, Mrs. Hogdson me demande
de prendre soin de ses trois bébés pendant qu'elle va à
Alberni rejoindre son mari et installer une maison. Cette
preuve de confiance me flatte beaucoup et j'accepte
aussittlt, Au bout de quinze jours, j'ai la satisfaction de
rendre à leur mère les trois bébés sains et saufs ; la plus
grande joie de l'aîné, Agé de trois ans, n'était-elle pas de
caresser les tramways en marche ?
En quittant les Hogdson, je suis allée passer quelques
jours sur le continent, envoyée par Mr. Carmicbaël pour
visiter diverses étables et laiteries modèles dans les environs de Vancouver, causer avec des fermiers, prendre des
croquis et des idées. Le soir, je retrouvais avec plaisir mes
amis français, très occupés eux aussi.

Noël 1913.
Après avoir joui pendant quelques jours de la gracieuse
hospitalité des Carmichaël, admiré leur nouveau bébé, et
confectionné dans leur cuisine un certain nombre de puddings, sans lesquels Noël ne serait pas Noël, je suis partie
pour Alberni, ou m'invitaient les Hogdson. Il pleuvait
lorsque j'avais quitté cette ville, quelques semaines auparavant. Il pleut encore quand je la retrouve aujourd'hui. Je
passe à l'Mtel pour enfiler le ciré et les indispensables
bottes de caoutchouc. Quatre kilomètres me séparent de
la demeure de mes amis. Je longe le fjord bien connu et
la rivière Somass. Quelques enfants indiens, avec des arcs
et des flèches de leur fabrication, s'amusent à tirer sur les
carcasses de saumons dont on voit partout les nageoires
sortir de l'eau.
La fête de Noël fut tout à fait originale et charmante,

JOURNAL DE VOYAGE ( CANADA)

997

la cuisinière ayant choisi ce jour-là pour s'enivrer. Nous
avons préparé nous-mêmes, un superbe festin pour les isolés

d'Alberni, et leur en avons fait les honneurs, le soir.
Le lendemain je retourne à Victoria. Là, j'ai une
conversation d'affaires avec Mr. Carmichaël au sujet de
la laiterie d' Alberni. Il m'explique que la mauvaise saison
retardera de plusieurs mois la constructi~n. Il est sérieusement question que je passe un examen me donnant le
titre d'ingénieur de quatrième classe (en français: chauffeur
mécanicien), et me permettant de faire fonctionner la
grosse chaudière de la laiterie. Mais, renseignements pris&gt;
il me faudrait '' chauffer" sans interruption pendant un an
pour avoir droit au dipl6me. Le projet tombe de lui-même.
C'est alors que me vient l'idée de voyager pendant quelques mois, puis de revenir en Colombie britannique pour
y prendre mon poste, quand la laiterie sera prête à me
recevoir. J'ai une nostalgie de soleil, de vie sur l'eau, de
pays lointains.
Tout me pousse à m'embarquer pour Tahiti : la lecture d'un livre de R. L. Stevenson, le souvenir de tableaux
de Gauguin, le grand désir de me sentir de nouveau en
pays français. Je cède bien vite à cette impulsion irrésistible.
CÉLINE RoTT.

�CHRONlQUE DE CAERDAL

CHRONIQUE DE CAËRDAL

XXVII
D'APRÈS STENDHAL 1

(Suite)

2

VI
L'ÉTINCELLE, FLEUR QUI DURE

Le propre du génie, en France, est de ne pas
manquer d'esprit. Une fois de plus sur ce point,
j'admire la rencontre des Français et des Russes ;
et si je savais mieux l'Espagne, je dirais des
Espagnols aussi. Cervantès, qui vaut Homère,
écrit comme Flaubert et a dè l'esprit, comme
Aristophane, en chaq~e mot,
1 Voir la Nouvelle Revue Française du 1" mai.
' Sauf le Journal, publié par Stryiensk.i chez Fasquelle, 1 vol.
in-18, Paris 1899; et la Correspondance, 3 vol. gr. in-8°, Charles
Bosse, Paris 1908, tous les passages cités le sont d'après l'ordre des
chapitres, pour qu'on puisse mieux les retrouver dans les éditions
diverses, en attendant la belle et bonne -édition qui est en cours
chez Champion, seule digne de Stendhal, at qui promet d'être a
fois l'édition originale et la définitive. Pour Henri Brltlard, cf. la
nouvelle édition, 1 vol. in-18, chez Emile Paul, Paris r 9 12, qui est
la plus correcte et la plus commode.

999

A Paris ou en Attique, l'esprit qui ne suffit à
rien, ajoute une grâce suprême à tout. L'esprit est
une aile. Il y a des peuples qui prennent leur
lourdeur pour une vertu. Peuples obèses. Ils n'ont
pas assez de gravité, s'ils n'ont le ventre dans les
genoux. Il faut qu'ils sentent leur panse sur l'eau,
pour être sûrs qu'ils flottent. Mais flotter n'est
pas voler.
La grâce divine est souvent aussi légère qu'elle
peut être dévorante. Elle est comme le feu qui
toujours vole, toujours s'élancè. La flamme, cette
parole du soleil sur la terre, ce verbe brtîlant que
j'adore, est du souffle q1Ji a pris corps ; et comme
il va, il ard. Toujours la flamme est en forme
d'aile et d'alouette qui s'élève, de flèche qui fi.le
droit vers le ciel, de feuille et de victoire que son
bond lance sur la route du zén-ith, ou le père
Soleil l'appelle.
Le génie ne saurait être pesant ni bête, en
France non plus qu'en Ionie. Je sais des épithètes
dans Eschyle, où le sublime le dispute à l'éblouissante clarté de l'esprit. Cette grâce est infinie,
quand elle porte la douleur. La peine de Prométhée a les rayons d'un triomphe. Que dire de
l'ironie dans Sophocle et dans Platon ? Pour un
Grec, n'avoir pas d'esprit, c'est ne pas avoir de
cervelle. La vertu qui fait penser et comprendre
ne se sépare pas du plaisir qu'on met à être
compris.

�1000

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

La deesse enfin ne se révèle pas seulement à sa
force, mais à son charme, à ses lèvres, à toute sa
démarche. Le coup de foudre n'est pas plus le
trait des dieux que l'éclair avec le rire tragique de
l'étincelle.

CHRONIQUE DE CAERDAL

1001

Chateaubriand lui même a de l'esprit, au
moins dans la cruelle invective. Tant il est impossible à un Français de la grande espèce, même
quand il n'est pas naturellement spirituel, d'être
toujours sans esprit.

§

L'esprit est l'adorable étincelle de la pensée.
La vérité seule, comme une veuve, peut être
lourde et frappante. Mais qu:and elle sourit, et
qu'elle étincelle en sa rapidité, elle ~ tout~ la
grâce de la jeunesse : elle a les séductions d une
amoureuse erreur. Ainsi l'esprit semble le privilège d'une jeunesse éternelle. Des peuples spirituels, on dirait qu'ils ne vieillissent pas. Et la
pensée, pour profonde ou sublime qu'elle puisse
être, n'est toujours jeune qu'à la mesure où elle
reste spirituelle.
Les pauvres Barbares ne sont pas dignes de ce
luxe divin. C'est trop pour eux de toutes les
beautés en une. Ils ne veulent pas de la fleur avec
le fruit : ils ne le croient plus assez nourrissant.
Par ce qu'ils ont le fruit assez souvent, et qu'il
leur emplit la bouche, ils ne sont pas capables de
sentir la fleur sur l'oranger, si elle y est, comme
il arrive, avec l'orange. Ils la méprisent ; ils n'ont
pas d'yeux pour elle. Ou s'i~s la cueillent, sur
l'arbre ils ne voient plus le fruit.

Entre tous les grands écrivains, avec le cardinal
de Retz et Montaigne, Stendhal a e_u le plus
d'esprit.
Montaigne est plus latin d'Espagne, à la
Sénèque ; et Stendhal, plus attique. La conversation de Montaigne avec les hommes est un miracle d'humanité. A travers les âges, ce sourire nous
console : Montaigne nous sourit entre les blichers
de Philippe II et les massacres d'Allemagne.
Quand toute l'antiquité serait abimée dans l'éternel oubli, les bons esprits- en jouiraient toujours
dans l'entretien de Montaigne. Le goüt de Montaigne est l'épreuve des intelligences et des caractères. Les fanatiques ne l'aimeront jamais ; et
jamais les cervelles étroites ne le goûtent tout à
fait. Pour Montaigne, il ne faut pas être de parti ;
mais au contraire, il faut pouvoir penser contre
soi même, et prendre au besoin parti contre tout
ce qu'on est. Cet homme est si humain, qu'il y a
chez lui pour tous les hommes ; et comme il
invente perpétuellement son expression, presque

6

�1002

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

tous les poètes y trouvent leur compte. Shakspeare
le savait, lui qui a toutes les voix, et presque tous
les dons de poésie.
Stendhal, qui invente prodigieusement dans
l'ordre des caractères, n'invente pas dans le style.
Plein de génie dans la découverte des hommes, il
en manque à découvrir les mots, à ré_v~ler les
couleurs et les rhythmes. C'est pourquoi 11 parait
décharné aux poètes orateurs. Ceux là sont du
Nord ou de l'Est; mais jamais un Athénien ne
pourra rester insensible à tant_ d'inventio_n spirituelle. Pour moi, si je m'imagme Montaigne sous
Louis Philippe, écrivant des romans, c'est à Stendhal que je pense. Il est du tiers, plus que l'autre;
moins juriste que Montaigne, et plus soldat. Tous
deux, les esprits les plus libres, et le plus dans la
vie. Ils sont le remède souverain à toute abstraction • mais si forts que, pour prendre utilement
cette 1 admirable médecine, il fatlt avoir la fibre
saine et pouvoir être guéri. La plupart des
malades, la cure les empire : ils ne peuvent pas
~tre guéris.

VII
SOUS LE PONT D 1 AVIGNON

Où ai je lu l'anecdote de Stendhal sur le Rh6ne,
quand il rencontre George Sand et Musset, ayant

CHRONIQUE DE CAERDAL

1003

pris à · Lyon, comme lui, le coche d'eau ? Tous
trois allaient en Italie ; ils le croyaient du moins.
Comme si cette fatale Io, pleine de lait, de fromage
social et de meuglements avait jamais quitté son
pâturage I Et commè si le charmant Musset
n'avait pas été le mouton parisien, offert en victime à la sœur de Pasiphaé.
En Avignon, je crois, où Stendhal était déjà
chez lui, comme l'Italie même y commence, dans
le plus rare équilibre de l'âme romaine avec
l'esprit français, Brlllard, le baron Taquin et
H. C. G. Bombet s'amusèrent à scandaliser l'intarissable Muse et son petit bélier. Ils étaient là,
tous deux, d'un sérieux à faire avaler sa langue à
la Tarasque, lui, cherchant la passion, elle, la
portant comme une enseigne, et d'ailleurs fumant
la pipe : l'un et l'autre en quête du pays où la
lune est de miel, et où le gtand amour doit fleurir
coll te que coll te : on entre, à Venise, où il n'y a
pas un arbre ; et le bois d'Eros se charge aussitôt
d'oranges d'or.
Le gros Stendhal, comme l'appelaient ces graves
possédés, avait alors cinquante cinq ans. Il dut
leur paraitre un homme sans mœurs et d'âme
grossière, un soldat suranné qui n'a pas même fait
fortune, un demi solde d'Apollon et de la gloire.
Nul génie, nulle emphase : un quart de siècle
plus jeune que René, et en retard sur son éloquence
de cent ans, en vérité voilà un pauvre homme.

�1004

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Tirant sur sa pipe, brune et culottée plus que le
fourneau d'écume, déjà lourde de lymphe jaune et
de trois cents volumes, 1o voulait bien être le
rendez vous à tous les dieux de l'Europe ; mais il
les lui fallait en corps de ballet et d'Académie:
elle entendait mener ce petit trôupeau, comme
Circé fait tourner le sien autour du mât, gravement, s'il vous platt, en célébrant l'office, en
invoquant les principes, en Muse pour tout dire
d'un mot. Elle méditait déjà ses révdlutions de
nourrice et ses gruyères de morale. Car, au retour
d'âge, ou bien le lait d'Io s'aigrit en haine de
l'homme, ou il m1irit en mol amour de tout le
genre humain. Il ne faut pas moins de l'humanité
pour remplacer Jupiter au flanc de la bonne
Europe. Quelle tête I quels tétons !
Le ridicule et l'ennui sacerdotal de ces deux
amants irrita l'ironie de Stendhal jusqu'à la folie.
Pour mieux rire d'eux, il les fit rire. Sur le pont
du navire, il se mit à faire le fou. Lâchant sa
verve, il déchira les poètes et les auteurs à la
mode. Il joua le méchant, comme il savait si bien
faire. La bonne Io eu pleurait dans son tabac
d'Orient. Tant de cruauté lui cailla le lait dans les
veines. Je hais le lait : plus il est doux, plus il est
tiède, et plus il me dégoilte.
C'est par haine du lait, je. gage, que le gros
Stendhal se jeta sur les bouteilles, ce jour là. Il se
mit à danser et à boire. Aux yeux de ces bouffons

CHRONIQUE DE ÇAERDAL

1005

tristes, il parut le bouffon le plus cruel. Le même
rire l'a dtî prendre, qu'il avouait plus tard à
Balzac. Dans cette feinte ivresse, il s'est comparé
à ces deux illustres, bien plus admirables à leur
propre jugement qu'ils n'étaient déjà célèbres dans
le monde. Lui, l'homme de Rouge et Noir, et qui
rentrait à Civita Vecchia pour finir la Chartreuse
de Parme, n'était pour ce ménage de coquebins
sublimes que le gros Belle, ou le spirituel Stendhal,
un bourgeois un peu ridicule, une méchante
langue, peut être un envieux, incapable de comprendre les grandes passions, la femme à pipe et
les poètes. Et de boire, et de rire I Car, sans ·
peser lui-même son propre génie, il savait bien
pourtant que, pour faire équilibre à sa puissante
intelligence, à l'ardeur de sa vie, à la réalité de ses
émotions, à la plus vaste expérience des faits et
des individ_us, à l'immortelle vigueur de son
invention, à sa profondeur vive, ce n'est pas ce
pauvre couple d'amants partant pour l~s travaux
forcés de Venise, qu'il eilt fallu placer dans la
balance : trois cents Io et dix petits béliers ne font
pas encore une nature d'homme.
Quoi? Il y a dix ou onze livres, tous les cent
ans, qui sont assurés de la durée : en son siècle,
deux pour le moins sont de Stendhal. Voilà de
quoi la Muse de l'herbage, Indiana, Consuelo,
Consuela, OIJ. de quelque nom qu'on la nomme,
n'a pas la moindre idée. Devant le Cha.teau des

�1006

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Papes, elle fume sa pipe pour se mieux couronner
de nuages, et le gentil Musset bêle, bêle. Ils ont
l'air indulgent, dédaigneux toutefois, de la supériorité. Et le gros homme de faire le méchant, de
déchirer les gloires à la mode, et de boire, de
rire et de danser. "Je n'estime que d'être réimprimé en I 900, 1 " pensait cet homme admirable.
Il l'est, et le sera en 2000.
Sous le pont d'Avignon, symbole de l'aventure
éternelle. Et combien plus aujourd'hui que
jamais ! ' Voyez moi passer tous ces glorieux dans
leur armée de sacristains, toutes ces idoles nègres,
avec leur peuple de fidèles intempérants ! Et ils
se moquent de quelque autre, qui rit d'eux peut
être. Mais pour rire, il n'a pas besoin de boire et
de danser : il n'a qu'à les regarder.

CHRONIQUE DE CAERDAL

1007

p. 189.

les menteurs d'habitude le soupçonnent de mentir:
le monde poli aime à croire que le cynique ment.
Tout de même, Stendhal semble sec, parce qu'il
n'étale jamais son émotion. Mais il est partout
ému, et souvent de l'émotion la plus fine. Son
émotion n'est pas d'un poète lyrique, mais d'un
géomètre qui découvre et qui dessine. Il n'a pas
moins de force, que de subtile réserve. Sa défense,
c'est l'esprit. Jamais l'esprit n'a mieux été le
masque du cœur.
Il ne se confesse même pas. Il se parle à soimême : il se souvient. Il raconte moins ses souvenirs, qu'il ne se regarde. Il se met devant un
inaltérable miroir, et il se cherche.
Il vit pour le bonheur. Ce n'est pas qu'il l'ait,
ni peut être qu'il y croie: c'est qu'il le veut.
D'ailleurs, il l'a connu. Le bonheur est d'aimer
avec passion : être jeune, sans doute, et le rester ;
avoir une âme ardente, prompte à toutes les intempéries du gériie : il y a du génie dans la passion.
On a vécu en passion pour quatre ou cinq
formes chéries, trois rêves qu'on emporte dans la
tombe. 1 Là dessus, deux ou trois femmes qu'on
adorait, et qu'on n'a pas eues, les adorant d'autant
plus. Et une au moins vous a trompé jusqu'à la
suprême ironie du suprême ridicule : en vous

' Sous le pont d'Avignon, pour le Carna.val de la gloire, rien ne
m3,Jlque aux cortèges de 1914. Nous avons notre Maistre et notre
Bonald, notre Chateaubriand et notre Victor Hugo, prodige dct
prodiges, notre George Sa.nd et cent Louise Collet pour une.

1 Correspondance, II, 137. Cf. fa notice de Mérimée: "Je ne l'ai
vu qu'amoureux, ou croyant l'être ; mais il avait eu deux amounpuaions, dont il n'avait jama.i• pu guérir. "

VIII
TROP ORIGINAL POUR SEMBLER NATUREL

La seule affectation de Stendhal est la haine de
toute affectation. A force de naturel, il paraît
forcer sa nature. 11 est si loin du mensonge, que
1

Souvenirs d' Égotisme, ch. vu. "Être lu en 19 35. "H tnri Brtdard,

�1008

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

aimant. C'est bien assez pour avoir été homme.
On a eu le bonheur de vivre, et la fatale peine.
On voudrait l'avoir toujours. On consentirait à
dix, à cent autres vies, à dix mille, pourvu qu'on
eût l'amour, qu'on fût jeune encore et qu'on püt
donner l'illusion de l'être. Nous passerons donc
au noir nos cheveux et notre collier de barbe.
Ha, ne nous laissons pas faire par la vieillesse, ce
vil exempt de la prison commune. Pardieu, la vie
est là, tant qu'elle y est. Et le bonheur, qui est
une conquête. Et l'amour, qui est l'illusion
d'avoir tout conquis dans une seule proie et seule
désirée, et qui vous rit.

IX

CHRONIQUE DE CAERDAL

manifeste pas moins que la mélancolie, ni mieux
peut-être. La vie enseigne à Stendhal le bonheur
d'aimer, qui est fait le plus souvent d'une si
constante infortune; et plus ce bonheur lui manque,
plus la musique le lui rend.
Il n'entend pas gotîter la musique pour elle
même ; il ne la connait pas et ne parait pas la
comprendre. A l'ordinaire de ceux qui ignorent la
musique, il l'appelle savante et mathématique,
partout où elle est un art. Il préfère à tout les
airs charmants et tendres qui font au sentiment la
réponse souhaitée. Et plus on est réduit au silence,
plus la réponse parait exquise. La musique est
ainsi le colloque d'un amant malheureux ou pensif
avec soi même.

§

CIMAROSA

Stendhal croit aimer la musique. Il n'aime que
l'amour.
Le chant est pour lui l'invitation au voyage du
sentiment. Parce qu'il est passionné, la musique
lui parle, et il cherche sa passion en elle. La
musique est la réponse du rêve aux passions malheureuses.
Une musique ne plait à Stendhal que si elle est
heureuse et tendre. L'amour passionné, tel qu'il
l'envie et tel qu'il le connait, est un sentiment
tendre qui occupe toute l'àme, et que le plaisir ne

"Je ne trouve parfaitement beaux, que les
chants de ces deux seuls auteurs : Cimarosa et
Mozart; et l'on me pendrait plutôt que de me
faire dire avec sincérité lequel je préfère à
l'autre. " 1
"Je n'ai aucun goüt pour la musique purement
instrumentale. " '
" La seule mélodie vocale me semble le produit
du génie. " 3
Quel Français de Marseille et même du boule11 '

Hmri BrlJ/ard, chap.

XXVII.

�1010

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

vard ! Ils sont dix mille juges imperturbables, à
Paris, qui portent toujours le même arrêt. Sourds,
ils n'en ont que plus d'assurance. C'est d'ailleurs
tout ce qu'ils ont de Stendhal, ces ânes coiffés du
bonnet d'Aristote, brayant de omni re.
On se flatte d'être musicien, parce qu'on adore
le refrain, qu'on nomme la mélodie. Le refrain,
que les pères ont siffié dans la clef du bon gotît,
est celui que les fils siffient d'une bouche enthousiaste, barytonnant de leur raison et dodelinant
d'une tête entendue.
§

Il adore la jeunesse, comme la musique. Tous
ses héros ont moins de trente ans, et ils ont tous
un air de Mozart ou de Cimarosa dans la tête.
Cet homme si vrai, qui fait tout aveu, ne dit pas
qu'il a cinquante-cinq ans, mais vingt-sept multipliés par deux. Que vous voilà bien, mon cher
duc de Stendhal en Espagne! Q'importe le toupet
de faux cheveux sur ce front éclatant et ces yeux
de feu. N 'ayez pas l'air, vous même, d'y trop
prendre garde,je vous prie: ils sont du plus beau
noir et l'un de vos titres au gouvernement de
Jouvence.
Enfant rempli d'esprit, jeune homme fou de
conquête, homme toujours ardent à vivre : plus
que mtîr, il est l'admirable comte Mosca, qui ne

CHRONIQUE DE CAERDAL

IOII

saurait vieillir. Les années doublent et triplent la
jeunesse. Elles décuplent l'ardeur spirituelle.
Fermez un peu les yeux; ayez cette complaisance :
dans l'obscurité, c'est toujours un maître, et peut
être un amant.

X
ÉGOÏSTE PAR PASSION

Il est passionné en tout. De là son horreur de
la vie banale. Il porte ce dégotît jusque dans les
plus violents appétits. L'amour facile n'est pas
l'amour pour lui. Si l'âme n'y est pas, l'amour
n'y peut pas être. Et pourtant il est le dragon qui
se moque des puceaux, et qui trouve la chasteté
si ridicule. Il est aussi le cavalier robuste, qui a
longtemps eu de grosses fringales. Mais il ne sent
rien pour les conquêtes sous la main, et il les.
manque toujours à l'heure du berger. Bourgeoises
ou femmes de métier, comme il n'a presque pas
eu de ces belles là, il peut dire à cinquante-cinq
ans: "Je ne suis pas blasé le moins du monde. •~
Somme toute, il n'a eu, compte-t-il, que six
femmes de douze ou treize qu'il a aimées. Ce
n'est déjà pas si mal. Avec les mœurs qu'on nous
a faites, et l'infâme morale du Nord, Stendhal
a mérité cinq fois la mort pour haute trahison.
Il est vrai que des six femmes tant aimées, quatre

��1or4

,,

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

Il est tout à son objet, et on le croit abîmé dans
-soi même. Pourtant, la passion est égoiste avec
une générosité que le plus entier sacrifice égale à
peine. Surtout, la passion non satisfaite.
Il est clair que Stendhal s'est beaucoup vanté,
en apparence. Il n'a pas été des plus heureux en
femmes ; il s'en prête qu'il n'a pas eues, on le
devine ; et celles qui lui ont été le plus fidèles,
&lt;On soupçonne qu'elles lui ont rendu chichement
l'amour qu'il leur a prodigué. On se plait, d'ailleurs, toujours à supposer cet échec dans les
.grands hommes. On n'aime pas qu'un héros ait
été plus heureux en amour, que le commun des
mortels, dont le bonheur est si médiocre. (Les
.amours heureuses sont celles dont on ne voudrait
pas.)
Ici, du moins, on a l'assurance de cette flat·teuse infortune. Stendhal avait trop d'esprit : il
devait être gênant, surtout en Italie ; il était aisément ridicule. Les passions très vives, à Paris,
·sont presque toujours déçues : en amour, l'esprit
.d'un homme est une arme contre lui.
On est donc égoiste, parce qu'on n'a pas de
.bonheur. Cet égoiste de Stendhal ne peut même
pas feindre le plaisir : s'il n'éprouve le bonheur
,de sa maîtresse, il ne sent plus le sien. A l'amour,
il demande toute joie, et il n'y trouve le plus
.souvent que mélancolie, faute de certitude. Quel
.egoiste 1

CHRONIQUE Dl CAERDAL

1015

XI
L'ENNUI DE CIVITA VECCHIA

Je vois Stendhal dans l'ennui sinistre de Civita
Vecchia. Il ne peut même plus laisser ce trou à
rats, pour se promener à Rome, comme on ferait
de Corbeil à Paris. Car il ne passe plus inconnu
entre le Vatican et la place du Peuple. A Civita
Vecchia, il est le consul de France en disgrâce,
l'athée, le républicain dont M. de Metternich n'a
pas voulu à Trieste, et qu'on n'a peut-être pas été
B.ché d'éloigner de Paris: enfin le jacobin au bagne.
Il n'a pas, comme M. Ingres, l'étoffe d'un bourgeois sublime. Il ne vivra jamais à l'aise dans
l'habit de la considération ; le drap inusable d'une
classe qui possède, et qui s'estime de posséder, lui
tient moins chaud qu'il ne l'étouffe ; il crève là
dedans ; il en a une malaâie de peau. Il ne peut
pas représenter au naturel le plus faquin des rois.
ll ne représente que lui-même, ou à la rigueur,
Bonaparte et tous les crimes de la Révolution .
L'horizon de Civita Vecchia est à vomir la vie,
pour un homme qui ne peut toujours vivre dans
sa cellule. Les moines mêmes n'ont pas choisi ce
lieu morne, pour y fonder un couvent. C'est une
des seules villes, en Italie, où il n'y ait rien eu, et
où il n'y a rien. La laideur même y est plate. En
1840, Civita Vecchia était le bagne des Etats Pon1

•

�1016

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

tificaux. Encore si Stendhal avait pu fréquenter
chez les forçats. A la bonne heure dîner avec tel
assassin au tromblon, prier chez soi tels birbes de
grand cru et de la bonne année : car pour les
crimes comme pour les vins, il y a des saisons
heureuses : il y faut le terroir, et la comète aussi.
M.ais, non. D'affreux prêtres, que le Saint-Siège
envoie purger dans l'oubli une infamie secrète•
de petits coquins ou de sales fripons qui
pénitence ; mais la contrition n'y est pas. Et les
ignobles commis de la police, argousins, ge~liers,
tous espions de la Consulta et de l'Autriche. Ils ne
prennent pas un bain tous les dix-neuf ans • et
.
'
leurs Joues mal rasées, où la suéur groui1le, semblent deux fromages de Roquefort.
Stendhal a été banni des capitales italiennes par
la volonté de l'Autriche: il a eu l'exclusive. Cet
honneur là était bien d-ô. à un homme de sa force :
d'autant plus souverain, qu'on le lui a rendu sans
trop savoir à qui.
Pour le dire e.n passant, que ce soit en I 840 ou
en 1910, comment se peut-il qu'il y ait encore
une Autriche? Se peut-il, véritablement, qu'on
n'ait pas compris que la paix du monde doit se
faire aux frais de l'Autriche ? Elle seule peut
gôrger les Allemands en Europe. Et, du moins,
après le premier engourdissement de la digestion,
y a-t-il des chances qu'ils se dévorent entre eux.
Mais, moi aussi, je m'égare.

fon;

CHRONIQUE DE CAERDAL

1017

§
Port mal famé, entre le maquis et les marais;
une terre plate et basse ; des dunes battues du
sirocco, l'été, et du libeccio en d'autres temps : le
vent porte le sable dans les rues qui sentent l'évier,
et promène dans les chambres la puanteur des
mares. Un trou de ville à maisons grises, barbouillées de jaune ; et les façades ont toutes les couleurs
du bran. Un nid à moustiques, une garenne à
rats, où sévit la fièvre ; où le choléra, il y a quatre
vingts ans, avait trouvé une de ses plus riches
réserves à gibier d'eau. Un peuple jaune et vert,
comme le caca d'oie ; une canaille morne )· de sales
petits bourgeois, gens de boutique, avec leurs
femelles mal lavées, courtes et pataudes. Le port
même a l'air malade: couché dans la torpeur d'un
sommeil malsain, il croupit entre une petite ile et
deux tours fortifiées à la Vauban, lourdes et sottes
au soleil comme la double oraison funèbre d'un
concierge, sans grandeur étant sans emploi ni
raison: deux tours de geôle plut6t que de citadelle.
Ce port n'est pas une place de guerre, mais une
prison.
Sortir de chez soi ? Que ferait Stendhal dans la
rue? Pour rencontrer quelques prêtres à l'œil faux
et trois femmes puantes, ce n'est pas la peine de
quitter la chambre. Aux portes de la ville, le limon

7

�IOI 8

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

et le désert. Le maquis fume au soleil. Rien ne
passe sur la Voie Aurélienne, sinon, de loin en
loin, quelque lent chariot, ou des paysans qui
sentent le mouton, la sueur et la poussière. Parfois,
un troupeau de vieux agneaux et de brebis aux
boucles jaunes. Çà et là, un fiévreux coin d'eau,
où les moustiques pétillent. Et sur l'horizon sulfureux, la Taifa, une colline hargneuse et plombée,
phare de la malaria.
A la maison, Stendhal, l'homme d'action,
s'épaissit sur sa chaise. C'est là que son sang violent
devient plus lourd de saison en saison, et que sa
mort prend mesure de l'homme. Le tailleur l'attend, à quelques mois de là, rue de Richelieu. Lui,
cependant, il ne vit plus que pour recevoir les
journaux et les livres de France. Vers la fin, il a
goô.té la seule joie d'amour propre qui l'ait sans
doute contenté : l'hommage de Balzac, unique
dans sa vie et, peut-être, dans l'histoire des lettres :
l'homme qui triomphe, rendant les armes au génie
méconnu. Alors, comme il a ri puissamment,
pensant au dépit de ses amis !
Après tout, c'est à Civita Vecchia que Stendhal
a connu le prix de la France. L'amour à Milan, et
tout le reste à Paris.
Quand le temps de l'amour est passé, l'esprit
est une plus belle carrière que l'ambition. On y
règne plus absolument et sans conteste. Bel empire
que l'on soumet sans avoir besoin de soldats, on

CHRONIQUE DE CAERDAL

1019

s'empare de ce pouvoir contre le gré de ceux
mêmes sur qui on l'exerce. Il ne faut qu'une occasion à la conquête spirituelle : Stendhal l'avait à
Paris, et ne l'avait pas à Rome. Il ne l'eüt pas
trouvée davantage dans sa chère ville de Milan,
capitale du ballet et de l'opéra bouffe. Au déclin
de ses jours, je m'assure que la passion de Stendhal
pour l'Italie était de pure imagination. Il vivait
dans l'Italie tragique du moyen-âge, et dans l'Italie
amoureuse de sa jeunesse. L'une et l'autre ne sont
plus que des souvenirs. L'Italie se faisait déjà
aussi niaise et morale que l'ennuyeux Manzoni.
Dès lors, Stendhal n'etit pas été fâché de passer à
Paris cinq mois sur douze. Là, on pense. Là, on
fait la grande guerre de l'esprit. Là, le combat des
idées et de l'art ne finit jamais. Voilà le dernier
effort, les formes toujours jeunes de l'immortelle
passion, et la vie héroïque quand on n'a plus
trente ans ni cinquante.

XII
CENT NOMS ET UN SEUL HOMME

Comme il s'est connu, ce Stendhal! A
quelle profotideur n'a-t-il pas vu son propre
mystère, en acceptant de ne pas l'expliquer ? Et
d'ailleurs, il mesure ses propres richesses à la
misère d'autrui. Il ne se vante de rien ; mais il est
1.

�1020

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

une aiguille toujours acérée à percer la vanité des
autres. Il ne dit pas son prix ; mais il le connaît.
Tant d'énergie à être vrai avec soi-même marque
sa force. Contrairement à l'opinion des malins et
des roués, le génie du mensonge ne va pas loin :
le mensonge est bientôt dupe du mensonge.
Témoin, la rhétorique. La recherche du vrai est
seule sans limites. La quête de soi ne finit jamais.
En vérité, ai-je dirigé ma · vie le moins du
monde? se demande ce Montaigne de la Révolution. " Qu'ai-je éte ? Que suis-je ? Je serais bien
embarrassé de le dire. 1 "
"Je passe pour un homme de beaucoup d'esprit
et fort insensible, - et je vois que j'ai été constamment occupé par des amours malheureuses. 1 "
Il a le tempérament mélancolique décrit par
Cabanis : "J'ai eu très peu de succès. 2 " Et il
remarque : "La rêverie a été ce que j'ai préféré à
tout. 2 " Il finit par conclure : "Aurais-je donc un
carat:tère triste ? 1 "

§
Il se faisait appeler Bombet, marquis de
Curzay, et Robert frères ; Domenico Vismara,
ingénieur à Novara, et De La Palice Xaintrailles
atné; comte du Tonneau et baron Raisinet; Cor2.

1
.1

Henri Brâlard, chap.
Ibid., chap. u.

1.

CHRONIQUE DE CAERDAL

1021

nichon, colonel Favier, Jules Pardessus et S. Alt.
le Prince de Villers; chevalier de Cutendre et
Horace Smith : enfin, il a pris et porté deux cents
noms. Il se donnait tantôt pour le duc de Stendhal,
tantôt pour un voyageur en ferrailles. Ce goüt du
masque est-il ]'instinct de la comédie ? le plaisir de
tromper? Ou comment l'accorder avec la fureur
de vérité, ce besoin qui ne se distingue pas, dans
Stendhal, d'avec l'élan de vivre?
Vivre les passions et les connaitre, c'est s'y livrer
deux fois, et les renouveler toutes, la vie n'étant
que le premier temps de l'intelligence : les actions
sont la matière des livres, soit qu'on l'emprunte,
soit qu'on la fournisse. N'y a-t-il pas du mensonge
dans le jeu de mystifier, si l'on s'y plait? Je
répondrai qu'il en est ainsi dans le comédien, et
point du tout dans l'artiste. Le masque de l'interprète n'est pas celui du poète comique.
C'est par imagination que le poète mystifie. Il
fait un nouveau personnage, chaque fois qu'il se
sent l'être. Mais d'abord il l'est. Il ne dupe pas
les autres : il se satisfait lui-même ; quand il s'est
répondu, il leur répond : loin de les abuser, il se
révèle. Il bouffonne au besoin : pour se donner
lieu de rire.
J'ai su quelqu'un, naguère, qui prenait ainsi
toute sorte de noms, par ·un attrait irrésistible :
il bnilait d'être un peu, dans le monde, tous les
hommes qu'il est en secret. Cet homme là, entre

�1022

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

autres manies, ne date jamais ses lettres du jour
où il les écrit ; mais du jour où il y répond dans
sa tête, et fort souvent du lieu où il rêve qu'il est,
où il est en effet, infiniment plus présent que là
où on le croit être. On ne se dérobe jamais mieux
aux autres qu'en se restituant à soi-même.

3. Les femmes de Stendhal sont d'une beauté
ravissante : elles sont dans l'amour, comme le
chant du violon dans la musique. Tout le génie
d'aimer; et le reste est de surcroit. Madame Bovary
exceptée, il n'y a point de femmes dans Flaubert.
Quoi de plus beau ou de plus ardent que Madame
de Rénal, Mademoiselle de la M6le, la Sanseverina
et Clelia Conti ? Il me faut penser à Shakspearc.
Mais Julien Sorel ?
Julien et Fabrice sont le même homme, l'un
en France, l'autre en Italie ; l'.un, contraint de
faire sa fortune; l'autre, la trouvant faite. Fabrice,
c'est Julien Sorel moins la tragédie. De ces deux
princes enfin, Julien est le Bonaparte qui doit
conquérir l'empire; et Fabrice, le cadet d'une
maison royale, qui pourrait régner à la place du dauphin. Julien ne peut sans doute pas être populaire;
mais s'il l'eîit été, on verrait déjà qu'il passe de
bien loin Don Juan.
La misérable postérité de Chateaubriand accuse

CHRONIQUE DE CAERDAL

I02J

Stendhal d'être sans cœur. Stendhal enveloppe la
passion de nudité, si je puis dire : elle est si
éclatante, qu'on ne la distingue plus de sa propre
lumière : elle est comme une ligne de rochers
attiques sur la mer, dans le soleil blanc de midi.
Il y a plus de cœur, en telle page de Stendhal,
que dans tous les romans français pris ensemble :
mais ce cœur est tout action. Ce cœur se livre à
l'esprit : il se fait moins sentir que comprendre.
Qui l'a compris d'ailleurs, est pénétré pour jamais
du sentiment que cette lumière enveloppe. Julien
Sorel est le Don Juan des cœurs vaillants et des
àmes puissantes, et non pas seulement le prince
des grands seigneurs méchants hommes et des
grandeurs oisives. Il est avec Fabrice l'éternel
modèle du jeune homme qui doit vaincre·; mais
si bien né qu'il doit, refuser la victoire, et y
préférer un jour, ne ftit-ce qu'un seul jour, la
sublime issue de la passion.
Comme telle, la passion c'est toujours la mort.
Ou, pour mieux dire, un état si pur et si parfait
de l'âme, que la mort, la vie, rien ne s'y distingue
plus.
§
4. Généreux Stendhal ! Quand il se dit Espa-

gnol, on ne peut s'empêcher de l'aimer ; et ce
gros garçon, eüt-il trois fois plus de ventre et les

�1024

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

joues rouges, son Espagne est celle du sublime
Don Quichotte, et jamais Barataria. En lui et
dans les autres, il appelle espagnol l'instinct
héroïque : une nature rebelle à toute platitude, à
toute bassesse, enfin à tout ce qui nous entoure.
Une àme origin;ùe, non soumise à la règle. Mais
être original, dans la maison commune, c'est être
fou, comme c'est être criminel que d'être pauvre.
" Je devais être un singulier problème dans la
famille Daru ; la réponse devait varier entre :
c'est un fou et c'est un imbécile. " 1
L'indignation a mené sa vie : "Elle m'a créé,
dit-il, le caractère que j'ai. " 2 Le conte espagnol
le plus ordinaire-, s'il y a de la générosité, lui fait
venir les larmes aux yeux. Il détourne ses regards
de tout ce qui est bas. C'est ce qui l'empêche
toujours d'avoir le génie comique. La conversation
du vrai bourgeois le rend hypocondre. Il a une
égale horreur de la vie plate et de la vie commune.
Il ne peut pas s'expliquer à lui-même "la disposition au malheur que lui donne le dimanche ";
point d'autre raison que celle-ci : le dimanche est
le jour du plaisir pour le troupeau. Il est clair que
Stendhal n'ira pas en paradis avec les autres : et
c'est ce qu'il demande. Qu'est-c~ qu'un paradis où
il faudrait retrouver toute cette canaille ? Depuis
que Potachon de la Mirandole admire Parsifal, il
1 1 Henri Brlt/ard, chap.
pour un fou, etc.

XXIX.

Et encore, ch. xvm : Je pasae

1025

CHRONIQUE DE CAERDAL

me semble que je n'aime plus la musique. Cependant, une idée me rassure: Potachon fait semblant.
Demain, il n'y pensera plus : il sera rendu tout
naturellement par son beau génie à Louise, la
sainte arpette, et à Samson le tondu. Car l'Apollon
de cette espèce-là est un Arlequin mi-parti Sor...
bonne, et mi-parti Montmartre.
§

5. " La découverte de Don Quichotte est peutêtre la plus grande époque de ma vie." 1
" L' Arioste forma mon caractère. " 2
" Quel océan de sensations violentes j'ai eu. " 3
Le moins lyrique des hommes, et pourtant des
plus poètes : il est toujours ému. Il ne peut pas,
tête à tête, douter de son génie, même s'il sourit
en le confessant. Sa sensibilité est trop vive : ce
qui ne fait qu'effieurer les autres, le blesse jusqu'au
sang. Telle est son unité:" Tel j'étais en 1799,
tel je suis encore en r 836, mais j'ai appris à
cacher tout cela sous de l'ironie imperceptible au
vulgaire. " 4
Henri Brlt/ard, ch. vm ; ch. xx.
Ibid., ch . vm ; ch. XI .
1 Ibid., ch . xx1x.
' Ibid., ch. XXVI : Les affections et les tendresses de sa vie
sont écrasantes et disproportionnées ; ses enthousiasmes excessifs
l"égarent ; ses sympathies sont trop vives, ceux qu'il plaint souffrent
IJIOÎn1 que lui.
1

1

�1026

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

Artiste donc, autant qu'on peut l'être : puisque
c'est le pis aller de l'amant. Mais on peut dire
aussi le contraire du grand homme: amant, le pis
aller de l'artiste. Entre les deux, il y a l'âge : on
finit par l'art, on commence par l'amour. Ha 1
pourquoi l'amour ne finit-il pas ce que l'amour
commence ! Mais si l'amour accompagnait toute
la vie, on n'aurait pas besoin de l'œuvre. On
cherche un divin alibi. Puissance de l'art: on crée
une religion, et on la donne aux autres. Et souvent
ils en vivent, qu'on a cessé soi-même d'y croire.
On donne la foi, et on ne l'a pas. Car il faudrait
avoir le bonheur: et quel dieu l'aura, qui s'est
fait de soi-même ? quel dieu croirait assez à
l'œuvre de ses mains ?

6. Un tel homme ne pouvait rien être dans
l'État, ni dans les bureaux, ni dans les assemblées.
Enfant même, il était de trop dans la famille.
La famille veut qu'on porte en commun des
sentiments ou des intérêts bas. 1 De toutes les
vertus qu'exige la famille, (l'Académie, les cercles,
les coteries de tout ordre) la première est un
Souvenirs d'Égotismt, Journal, Htnri Br4/ard, partout ; mais
d'abord, ch. 1v, v1, vu, v111, x.
1

1027

CHRONIQUE DE CAERDAL

/

estomac robuste : il s'agit d'avaler le linge sale de
la maison, en mesure, et sans s'y prendre à deux
fois. L'indignation est le grand péché contre la
famille. On appelle respect la solidité de l'estomac.
Jamais de nausée, je vous prie, et pas d'indignation. Si le bol est par trop répugnant, ouvre la
bouche et ferme les yeux. Ainsi, jeune coquin,
quand votre père, l'imperturbable rentier de
l'imposture, enseigne l'honneur, la constance
romaine et le sublime désintéressement.
Est-ce qu'il est permis d'être généreux en
famille? Malheureux, c'est trahir la maison. Quant
à être vrai, il n'y a pas de pire forfaiture : c'est
trahir sans plus. La raison d'état n'est rien de
plus que la raison de famille, multipliée un ou
deux millions de fois. L'honneur couvre le mensonge utile. Le plus vil intérêt, la jalousie entre
autres, a toute sorte de beaux noms ; mais 1a
vérité généreuse est la trahison. Le monde est
plein de politiques à puantes racines, qui sont
docteurs en cette théologie. Et moins ils sont
chrétiens, plus ils se fondent sur l'Église. Je les
reconnais là.
§

7. Cruel, oui, à ce qu'il méprise.
Mais comme il aime 1

�1028

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

§

8. Il est musicien de lettres, à sa manière, qui
est celle d'un géomètre, comme Flaubert cherche
sa musique à la façon d'un peintre et d'un orfèvre.
Stendhal disait : "Souvent, je réfléchis un quart
d'he9re pour placer un adjectif avant ou après son
substantif. 1 "
Quelle langue pourtant, quelles ressources pour
le génie, et quelle étendue, celle où en moins de
cinquante ans on a pu lire, usant enfin des mêmes
mots, Stendhal, les Mémoires d'Outre Tombe,
Flaubert et Verlaine.
On sourit du mépris rieur quel' on voit à Stendhal
pour Chateaubriand, se moquant du style moderne.
Dans son antipathie, Stendhal quelque part semble
avoir prévu Verlaine. 2 Il n'est rien de si contraire
à Verlaine que Stendhal. Lequel est le plus d'ici ?
Et Stendhal croit aimer la musique ! Mais quoi,
la France qui a tant méconnu Stendhal, ne sait pas
encore le prix de Verlaine. Or, depuis Dante, c'est
le plus poète des poètes, le plus vrai, le plus pur,
étant toujours en Dieu, et le plus musicien.
§

9. " Mes amis, -

ils auraient fait sans doute

1 Lettre à Balzac, du 30 octobre t 840.
• "Il ntigt dans mon cœur," dit-il en se moquant. Mlmoirts d'u11
Touriste, II, t 8 1 .

CHRONIQUE DE CAERDAL

1029

des démarches actives pour me tirer d'un grand
danger ; mais, lorsque je sortais avec un habit
neuf, ils auraient donné vingt francs, pour qu'on
me jetât un verre d'eau sale... Je n'ai guère eu, en
toute ma vie, que des amis de cette espèce. 1 "
Le Condottière disait un jour, faisant allusion
au goüt patient et à l'indulgence d'un sien ami
pour un Achate outré et ridicule :
Nous aimons à avoir des bouffons, nous autres
rois.
Des Triboulets qui nous chérissent ne sont plus
difformes à nos yeux : ne les chérissons nous pas ?
Et plus sincèrement peut être qu'ils ne nous le
rendent. Témoin Stendhal avec Colomb, son
Romain de Grenoble. Là est le lien entre eux et
nous.
Chérir un homme, c'est lui trouver parfois une
secrète ressemblance avec nous mêmes. Du moins,
nous le croyons ; et nous voulons le croire, si
notre sentiment s'en mêle. Un magnifique bouffon
doit, il me semble, nous présenter la caricature
d'une face au moins de notre propre caractère ; et
moins visible elle est en nous, plus la bouffonnerie
a de saveur dans notre ilote familier. D'ailleurs,
le plus beau bouffon est le moins volontaire. Il y
faut premièrement le don de nature ; puis le
talent, qui l'étend et le justifie. Que le bouffon,
1

Henri Brlilard, chap. II.

�JOJO

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISB

d'abord, ne veuille pas l'être; puis, qu'il s'efforce
de bouffonner parfaitement pour nous plaire. C'est
le fond de l'amitié, en beaucoup d'amis. Ainsi
Bouvard et Pécuchet, le Pylade et l'Oreste des
siècles plats, avec la Science pour maitresse, autrement dit pour Erinnye.

XIII
EUROPÉEN

C'est le destin du génie français de ne pas être
assez français, s'il n'est aussi européen.
Goethe et Stendhal sont les premiers européens
depuis la fin du moyen-âge. Car au temps de la
chrétienté, les grands chrétiens furent hommes de
l'Europe, si Europe il y avait : saint Bernard, je
suppose. Chaque pays pourra continuer d'avoir ses
bons serviteurs, qu'il appelle ses grands hommes;
mais il n'y aura plus, en art ni en poésie, de grand
homme qui ne soit européen. Il faut désormais
porter l'esprit de l'Europe dans l'œuvre même où
triomphe le génie d'un peuple ou d'une race.
Etre européen, ce n'est pas lire et parler cinq
langues, ptlt on écrire avec talent dans toutes. Ni
passer la vie à errer de pays en pays, être connu à
Londres, avoir des amis à Berlin, la gloire à
Genève et un lit à Rome. Ni paraitre enfin sujet
de toutes les nations, plus que citoyen de sa

CHRONIQUE DE CAERDAL

1031

propre patrie. Il s'agit d'être libre citoyen de
toutes, en esprit.
Je ne sais qu'une façoh d'être bon européen :
avoir puissamment l'âme de sa nation, et la nourrir
avec puissance de tout ce qu'il y a d'unique dans
l'àme des autres nations, amies ou ennemies. Les
phis ennemies nous sont amies en ce qu'elles ont
de grand ; et si nous sommes à la beauté, leurs
plus belles œuvres sont à nous. Il n'y a que des
amitiés pour un vaste esprit.
Etre européen : être allemand avec Goethe et
Wagner ; italien avec Dante et Michel Ange ;
anglais avec Shakspeare ; scandinave avec Ibsen ;
russe avec Dostoievski: prendre à soi toutes ces
puissances, et ne point se perdre à force de s'y
répandre. Mais d'abord, se rendre maitre du trésor,
et n'en pas être le gardien asservi ; en posséder
les magies diverses et contraires, au lieu de s'y
éparpiller au hasard : en un mot, y faire l'ordre.
Voilà ce que j'appelle être européen; et c'est à quoi,
de tous, l'homme de France est le plus propre.
Car, s'il a le génie de sa langue, qui est un art,
comme l'art même il est un ordre, et fait un ordre.
Il n'y aura point d'Europe, si l'esprit Français n'y
préside. Ce ne serait pas la peine d'une Europe, si
elle ne se constituait en mère et protectrice du
genre humain. Il reste bien plus de l' Allemand
dans Goethe et de sa province, que de Paris et de
Grenoble dans Stendhal. Et combien notre Stendhal

�IOJ2

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

est plus libre, moins docteur, moins timoré, plus
homme enfin. Il ose à tout coup, et jamais il ne
s'émerveille de son audace, comme font les Barbares. Les peuples moraux n'atteignent pas à la
virilité. Ils passent de l'enfance niaise à la violence.
Stendhal est bien l'homme de la Révolution et
l'artiste de la Grande Armée. Son œuvre est la
chronique de l'intelligence française en Europe.
Comme la Grande Armée elle même, il promène
sa pensée de Cadix à Moscou~ et de l'Écosse en
Sicile. On la trouve en Italie plus souvent qu'ailleurs, parce que Stendhal y a ses quartiers d'amour.
Ce grand capitaine a conquis l' ltalie passionné~J la
musique, l'art et les mœurs étrangères; et .il a
offert ces conquêtes à la prose française.
Comme il a voyagé dans toute l'Europe en
voluptueux, il a goüté, sous tous les climats, à tous
les fruits de la nature et de l'histoire. Il n'a jamais
été plus lui même, qu'en faisant cet immens~
butin. Le don de voir et 1de sentir était égal en lui
au don de comprendre. Toutes .ses erreurs sont
passionnées : il y a de la vie dans toutes. Ses sens
l'ont enrichi de mille sentiments divers. Il n'a
jamais repoussé un plaisir du cœur ni de l'intelligence. Il a pris sa volupté et sa peine partout. Et
ce grand amoureux: de la vie s'est sa~si ,.des â~es
étrangères, sans rien ôter à la force et a l mgénu1té
de la sienne.
Plus il semblait sacrifier la France et le caractère

CHRONIQUE DE CAERDAL

1033

français aux passions étrangères, plus il réussissait
à se les asservir. C'est l'amour qui fait les vraies
conquêtes. On est maitre le plus de ce que plus
l'on aime. Je parle de l'esprit et de ces belles
guerres, où le vainqueur cède amoureusement les
armes au vaincu. Avec la bonté du terroir, et
pareille au sol même de la France, la pensée
de Stendhal s'est fécondée de tout l'Occident; les
plants du nord et du midi y purent croitre en
qualité, portant des parfums et des bouquets nouveaux à l'antique culture et au commun vignoble.
Voltaire et Rousseau avaient été des Français
pour- toute l'Europe. Stendhal le premier, depuis
Montaigne, fut un Européen de France. Et lui
seul, avec Goethe, jusqu'ici Pa été.

XIV
ASSEZ HAUT POUR NI! PAS hRE DUPE

Tout pa'ien, et pourtant de sensibilité très
catholique, il se garde, il rirait de méconnaitre la
chair : les barbares qui la violentent, d'ailleurs, la
servent à leur insu plus grossièrement que les
autres. Stendhal, plus il donne aux sens, plus il
les cultive, et moins il s'y limite. La recherche de
la volupté, qui est toute sa morale, ne le porte,
comme Montaigne, qu'à distinguer plus finement
entre les plaisirs. Et comme Montaigne préfère le
8

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAlSI
1034
bel entretien d'un livre ou d'un poète à toutes les
jouissances vulgaires; Stehdhal est ·toujours prêt à
trouver une volupté suprême dans la gloire, dans
l'honneur, dans l'action héroique, en toutes ces
( fleurs de l'âme qu'on ne peut cueillir, le plus
/ souvent, qu'en tranchant la tige de la vie.
Le plus réaliste des hommes par l'esprit, il ne
respire que pour les èauses idéales ; et c'est la
raison même qui lui en révèle la réalité, comme
elle lui en fait connaitre le prix. Il ne tient si
fortement à la terre, que pour bondir au dessus
de la boue, des fossés et des plats chemins. Il est
toujours à cheval, et toujours au galop sur la
plaine. Les partis les plus beaux sont pour lui les
plus vrais. Le héros et les amants passionnés lui
semblent les plus raisonnables entre les hommes :
seuls, ils ont fait de la vie un emploi qui vaut la
peine de vivre.
Rien ne lui plait que les choix ·généreux du
sentiment. Il ne croit qu'à l'amour sans calcul et
aux œuvres héroïques : voilà tout ce qui compte
dans la vie ; et dans la mort, il croit passionnément
à la gloire.
Enfin, je trouve en lui, plus qu'en personne, le
goüt divin de la France pour l'immortalité.

ANDRÉ SuARÈs.

Avril r9II.

IOJS

,
,
REFLEXIDNS SUR LA LITTERATURE
.

LA NOUVELLE C~OISADE DES ENFANTS, par
Henry Bordeaux (Flammarion).
"Je l'écris avec certitude: le Kantisme est un poison pour
l'intelligence française. Il l'engourdit et la paralyse. Tout pète
de chez nous, soucieux de transmettre le flambeau de sa race,
devra en préserver ses fils. Il ·ne le leur laissera pas ignorer.
mais il leur montrera son venin. " Ainsi parle M. Léon Daudet
dans ses nerveux, savoureux, endiablés Fantômes et Yioa:,,IJ~
J'ignore comment les péres de famill~ s'accommoderont de ces
hauts devoirs, et de quelles mains subtiles ils démonteront la
Dialectique transcendentale afin d'y r~ndre palpable à leur géniture, et claire sous le flambeau de leur race, la poche à venin.
Ce_ que,. je s~is bien, c'est_ que M. Henry Bordeaux n'expose
pomt I inteil1gence française aux poisons dont la menace le
Kantisme. Au contraire .de la Critique de la Raiion Pure, lea
œuvres de M. Henry Bordeaux, et singulièrement la Nour;t/le
Crofrade des Eefants, se présentent aux " pères de chez nolU "
sous le visage le plus souriant, le moins offensif. Un de ses
admirateurs lui a consacré un livre qui s'appelle : Le RomtJncitr
û la famille Jra1tfaise : " Quelles canailles que ces pères de
fa~ille ! " disait Talleyrand. Qtiels subtils et quels révolutionnaires que ces romanciers de famille ! me disais-je en lisant la
NO#Velk Croisade. Car ce livre se compose d'une préface cc
~'un roman, et la préface et le roman (oui, Monsieur !) m'ont.
mtéressé comme des œuvres de futurisme très authentique.

�RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

1036

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Croyez bien que je ne fais pas concurrence à Mon1ieur
·Mézigue, et laissez-moi vous citer un précédent grke auquel
vous accueillerez mieux mes dires. J'avoue que je n'ai jamais
lu de romans de Luigi Capuana, professeur à l'Université de
Catane. Mais il y a quelques années je me trouvais en Sicile,
au moment où se célébraient les fêtes de son jubilé, et où il
rec1,vait un porte-plume en or que lui offraient les écoliers et
écolières de l'Italie. Les journaux siciliens abondaient en
articles qui l'étudiaient ; il y était généralement exalté comme
un romancier de santé morale, propre éminemment à la cure
de printemps dans les familles italiennes, et même comparé
plusieurs fois, s'il me souvient bien, à M. Henry Bordeaux
lui-même. Quelques mois après, comme je me trouvais encore
en Italie, les journaux retentissaient de comptes-rendus d'un
procès intenté- à Marinetti, à d'autres futuristes aussi peut~tre, pour _outrages à je ne sais plu11 quoi, les mœurs je crois.
Or un éV,énement du procès fut une léttre de Capuana, qui
non seulement défendait les futuristes, mais se déclarait, en
termes itali;missimement enthousiastes~ lui-tnême, futuriste. Et le
journal de l'école paraissait avec cette grande manchette:
Luigi CapUt1na futuriita ! L'auteur du Monoplan du Pape avait
fait là une grande conversion ! Il y a dans la Nouvelle Croiiade
des Enfants un monoplan et un pape, tous deux en considérable
posture. Mais _il est des raisons plus sérieuses pour nous faire
pressentir, dans les conditions naturelles du roman de la famille,
italien ou français, les pentes qui le conduisent vers l'esthétique
.de F. T. Marinetti. Et je pense bien que celui-ci a l'esprit assez
large pour faire siennes ces paroles du duc d'Orléans : "Je ne
redoute aucun concours, de quelque point de l'horizon qu'il
me vien~e. "
La préface de M. Henry Bordeaux s'appelle TroiI Petitts
Mario1me1tes. M. Bordeaux1 afin de remercier ses lecteurs qui
l'ont introduit si souvent dans leur famille, nous conduit à son
tour dans la sienne, et nous présente ses trois fillettes, discrète-

37

10

ment, mais assez pour que nous les jugions charmantes. Je ne
crois pas que le roman de M. Bordeaux dé~ourage ses imitateurs U'en connais !), mais la préface de fyl. Bordeaux, ou plutôt,
dans cette préface, les propos de son aînée, mademoiselle
Paulette, décourageront tous ses critiques, qui ne pounont
jamais qu'ajouter du grossier et du lourd aux deux aphorismes
décisifs dont cette malicieuse petite personne a décoré soil auteur.
Voici le premier. Elle est entrée dans le cabinet de travail
de papa. Elle est entrée là comme on entre chez le marchand
de sucres d'orge. Elle n'a point senti cette aura qui souffle dans
les lieux inspirés. Mais simplement "la voilà qui vient et qui
me pose sa petite main sur le front. - Paulette, ma mie, ·que
me veux-tu ? - Mais, papa, ton front n'est pas mouillé.
- Pourquoi, diable, mon front serait-il mouillé? - Tu ne
gagnes pas ton pain à la sueur de ton front. Elle avait lu dans
son Histoire Sainte, etc. " Cela est profond. Il se voit que
M. Henry Bordeaux n'écrit pas à la sueur de son front, que
son travail est facile et paisible, lisse et-sec. Victor Hugo, ainsi
admonesté par Georges ou Jeanne, aurait peut-être crié, comme
le Colosse de Rhodes dans la Légende des Siècles :
La goutte de l'orage ut ma .seule sueur !

M. Henry Bordeaux, lui, n'avait pas d'orage romantique ni
d'inspiration panique à évoquer, et il est resté coi. - Vous
avez raison, Paulette. Il y a ceux qui gagnent à la sueur de
leur front le pain de leur pensée, et il y a les autres. Quand la
carafe est en sueur, c'est que son eau est fraîche.
Et le second. A :la veille du premier janvier, Paulette et
son papa ont été faire un tour de promenade aux ChampsElysées, mais, comme c'est le moment des étrennes, que la
maison est déjà encombrée de cadeaux, sa mère ,. défendu
qu'on achetât rien à Paulette. Et M. Henry Bordeaux, qui ·
est un jeune papa, tient compte de cette recommandation à
peu près comme ferait un vieux grand-père. Il achète ·ce qu'on

�RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

1038

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

lui demande. Il achète un seau de bois : un seau trouve
toujours pour l'acheter, celui que dirait Willy...
•• Après le seau une pelle la tenta ... J'offris la pelle. Qu'estce, en effet, qu'un seau sans une pelle pour le remplir de
sable ? Il y a entre les deux instruments un rapport étroit, un
lien nécessaire qu'un papa n'aperçoit pas immédiatement, mais
qu'un enfant discerne tout de suite. Puis ce , fut une balle.
A vrai dire, la balle ne se rattache à rien. De même la corde i
sauter qui me fut aussi réclamée. J'offris la balle, j'offris la
corde à sauter. Mais j'avais une raison, une raison supérieure,
que tous les parents, soucieux de l'éducation de leurs enfants,
comprendront : je voulais savoir jusqu'où iraient les appétits de
Paulette. Vous conviendrez que c'était là une expérience intéyessante. Alors elle désigna une poupée d'un air tendre et me
la montra sans rien dire. Je vis le point d'or qui court dans sca
y~ux se fixer. Elle souriait, elle était jolie à cro~uer, elle ne
demandait rien. J'offris la poupée.
·
,, Savez-vous comment elle me remercia ? Non, vous ne le
devineriez jamais. Les deux mains pleines, elle me considéra
gravement et me dît enfin :
,, - Comme tu es faible, papa ! "
Aucun critique de M. Henry Bordeaux n'est allé plus loin,
ne s'est exprimé sur son compte avec cette autorité, sévère et
juste. Il est vrai que M. Bordeaux est, en bien des points, un
auteur faible, et j'ai cité cette page afin que l'on vh qu'il est un
auteur faible dans le moment, en la mesure et pour les raisons
qui en font un papa faible. Il est faible, dans les deux cas, par
défaut de volonté, de discernement, de discipline, non par
défaut de moyens naturels, d'invention et d'observation. Que
faudrait-il pour rendre cette page exquise? Cela i:µême qui eOt
fait juger à Paulette que son papa était fort : p.e la décision,
du sacrifice, - rayer, barrer. Supprimez, sans rien ajouter, tout
le remplissage fadasse, toute la sauce à la farine, et il vous reste
ceci :

1039

"Après le seau une pelle : j'offris la pelle. Puis ce fut une
balle. La balle ne se rattache à rien : j'olfris (donc) la corde à
sauter. Je voulais savoir jusqu'où .iraient les appétits de Paulette.
Elle désigna une poupée, d'un air tendre, elle souriait, elle ne
demandait rien : j'offris la poupée.
" (Alors) les deux mains pleines, elle me considéra et me
dit : Comme tu es faible, papa ! "
Je n'ai fait qu'ajouter un donc pour une clarté peut-être
superflue, et bien qu'il fasse pléonasme avec la ponctuation, et
que transposer un alors. La page de M. Bordeaux, mise au
régime des viandes grillées, et fondue, dégraissée, rajeunie, vous
prend tout de suite un petit air piquant et savoureux de
Jules Renard. Je voudrais que ce Renard, en puissance chez
lui, servît un peu à M. Bordeaux de conscience littéraire, de
remords vivant, ainsi que celui du jeune Spartiate, et quitte
peut-être à mouiller son front d'un peu de sueur. Mais que
d'obstacles ! Faiblesse de M. Bordeaux à l'égard de lui-même :
tout cc qui tombe de sa plume, il le garde, et voilà ses pages
qui cheminent, chargées, elles aussi, de seaux, de pelles, de
cordes à saute.r et de poupées, qu'il n'a pas eu la force de
refuser, à mesure que les plus faciles boutiques les lui proposaient. Faiblesse de M. Bordeaux à l'égard des familles, des
éternelles et fortes familles ! A la renommée de Carpentras
contribuent, avec ses berlingots, les inscriptions placées jadis
sur les sièges de la promenade: Bancs pour s'asseoir. M. Bordeaux,
plus soucieux que Mallarmé d'être intelligible, tient excessivement à ne laisser pour les familles, même carpentrassiennes,
aucune obscurité dans ses propos. Il ne dira pas : "Qu'est-cc
qu'un seau sans une pelle?", mais ~îen : "Qu'est-ce qu'un
seau sans une pelle pour le :remplir de sable. " Au moins la
grand'mère, qui est dure d'oreilles, a compris. Les jésuites
mettaient des coussins sous les coudes des pécheurs, M. Bordeaux met des cornets acoustiques dans les oreilles de ses
lecteurs. Mais le style vrai ce n'est pas cela, le style v:rai ce n'est

�1040

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pas le style jésuite, c'est même tout le contraire. Et voilà ce
que mademoiselle Paulette nous a fait, d'un mot, saisir.
Maintenant que nous avons la clef, nous pourrions analyser
de même toutes les pages de M. Bordeaux, arriver aux mêmes
conclusions, et nous convaincre qu'il y a dans la Noufle/Jt
Croùade des Eefants une étoffe où l'on taillerait, avec des
ciseau:s:, un conte fort aimable. Mais l'étoffe telle qu'elle est,
dans son entier, dans son superflu, si elle ne nous donne pas
cela, nous donne pourtant quelque chose de plus curieux qu'on
ne croirait. C'est le moment de s'expliquer sur le futurisme de
M. Bordeaux, qui consiste, en gros, je le dis tout de suite,
dans la création d'un type nouveau de roman : le roman-film.
Je rappelle que le futurisme, tant littéraire que pictural, n'est
guère sorti, jusqu'aujourd'hui,,de l'Italie, qui est la terre nationale du cinéma. Et le futurisme, en effet, figure bien' le principe
du cinéma, appliqué de façon inattendue, parfois curieuse, au
arts. Une toile futuriste invite l'œil à la cinématographier,
comme une toile impressionniste invite l'œil à la recomposer
avec des taches; mais l'œil, si j'ose dire, n'en fait qu'à sa tête:
s'il est jusqu'ici (je parle du mien) consentant aux invites de
/ l'impressionniste, il ne veut rien savoir devant celles du futuriste, et il a beau tourner sa manivelle, le cinéma ne marche pas.
Quoiqu'il en soit, M. Bordeaux, qui s'est dépeint, dans sa
préface, comme le père le plus complaisant, doit conduire fort
souvent ses fillettes au cinéma. Ecrivant, dans la Nowellt
Croisade, un conte pour ses enfants et pour ceux des autres,
soucieux de les captiver ainsi que les captive Rigadin, il a, sana
doute, malgré lui, inséré, comme un futuriste, le plus possible
de cinéma dans son roman. Et je vous assure, que vu sous cet
angle, son livre devient très curieux. Vous sayez que la plupart
des romans populaires passent aujourd'hui au cinéma, de
Roger li: Honte à Quo YadiJ, et il y a quelques semaines Ica
journaux nous annonçaient que M. Paul Bourget avait trait6
avec une maison italienne pour la mise en film de Co1mopolis.

llÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

Mais jusqu'ici il fallait que l'adaptateur désarticuUt le roman
pour le projeter sur l'écran. Cette fois il n'aura qu'à prendre
tel quel le roman-scénario de M. Bordeaux pour en tirer le
plus joli film que puissent voir les petits et les grands enfants
d'Europe.
Quand le cinéma sera sorti de sa phase empirique, que son
esthétique propre se dégagera, et que des artistes vrais essayeront
d'en faire autre chose que le pot-pourri assez discordant et
saugrenu qu'il est généralement aujourd'hui, on comprendra
sans doute qu'un film c'est un mouvement, que tout doit y
~tre sacrifié au mouvement, construit ou plutôt orienté en vue
d'un mouvement. La course folle, en boule de neige, la poursuite
des sergents de ville, des étalagistes renversés, des petits pâtissiers, qui fait normalement le fond inchangé d'un épisode
comique, demeurent très caractéristiques : car, bien qu'hérités
du vaudeville, ils sont nécessités par le genre cinématographique,
ils lui sont incorporés comme la 1r6µ:1r71 à l'ancienne comédie
attique. Ils constituent le schéma que doit s'attacher à développer l'art du cinéma. Cela d'un côté, le futurisme milanais
de l'autre, voilà peut-être deux extrêmes encore grossiers qui
aideraient notre imagination à évoquer cet art de mouvement,
cette danse du monde sur l'écran d'une salle, an vrai, complet,
cherchant ses moyens dans son principe et dans son centre, tel
que le courant du siècle le verra certainement s'épanouir.
La Nouvelle Croitade c'est la forme la plus ingénieuse et la
plus délicate qu'ait prise jusqu'ici l'idée de cette course folle,
rythme élémentaire, respiration et vie de tout le roman, et
par laquelle sont aspirés, définis, tous les personnage.\ de
M. Bordeaux. Le titre d'un chapitre : Et la pouriuite c011ti1111t •••
pourrait former le sous-titre du roman, jusqu'au moment où la
poursuite se termine dans la communion des enfants.
Cette course, c'est le départ des enfants d'un village savoisien,
qui, ayant entendu en classe l'instituteur raconter la Croisade
des enfants, celle du XIIIe siècle, sont amenés par un des leurs,

�1042

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

le petit Philibert, à se croiser eux aussi, à s'en aller à Rome
pour voir le pape et communier de sa main. Une fois qu'ila
~ont fartis, les pare~ts courent après eux à travers la montagne,
jusqu au mont Cems, conduits par le curé et l'instituteur dont
les discussions servent d'intermèdes comiques et ne ~dront
rie~ à d~v:nir des gestes sur l'écran ; les parents les rattrapent,
~ais Philibert et sa sœur Annette, eux, vont toujours, vont
Jusqu'à Turin, jusqu'à Rome, poursuivis par les parents, par
l'oncle Thomas, le curé tot?jours et l'instituteur encore, et il y
a des chemins de fer, et il y a un aéroplane qui a une panne
au mont Cenis, et qui va à Rome, et qui ptend l'oncle
Thomas, et ils retrouvent enfin Annette et Philibert, à la
chapelle Sixtine, avec le pèlerinage des petits communiants
français, que le pape vient de recevoir. M. Bordeaux a même
mis assez d'art à ne pas ralentir le mouvement de la course, à
( ne jamais l'immobiliser en tableaux plastiques a la façon du
Chatelet.
Elle ne commence, cette course, qu'au sixième chapitre;
mais les cinq premiers y préluderaient par cinq morceaux fait1
à souhait, eux aussi, pour le cinéma, et ménagés comme les
cinq parties d'une ouverture. Voici le Miracle de la N~l, les
jouets que l'oncle Thomas avec du bois et des couteaux
fabrique la nuit de Noël pour les sabots de ses neveux, ces
jouets qui se feraient si joliment, sur l'écran, devant les spectateurs, - le Songe de l'oncle Thomas endormi dans la chapelle
abandonnée, l'oncle Thomas à la porte du Paradis, rudoyé par
Saint Pierre et renvoyé sur la terre par le Seigneur Jésus, l'ancienne Croisade des Enfants, racontée en classe par l'instituteur, et qui passerait sur la toile à la manière du Rh,
de Detaille.
Tout cela est si bien appelé par le cinéma que sOrement, cet
été, dès la fonte des neiges, la croisade des Enfants va être
suivie, en pays savoisien et italien, de la croisade Pathé ou de
p croisade Gaumont. Les opérateurs, ayant transporté I em

JlÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

1043

matériel en quelque Avrieux, suivront, vers la mi-juin, par le
Mont-Cenis, la trace des petits croisés. Certainement on ne
sera pas embarrassé pour la figuration, sauf en un point :
Verrons-nous Pie X sur le film 1 La Chapelle Sixtine s'ouvrirat-elle è Et la communion des enfants par le pape, l'apothéose
de la croisade, terminera-t-elle dignement, sur un point final
de stabilité, d'éternité, ce poème oculaire de mouvements ?
Qqel beau problème à agiter dans une assemblée de cardinaux !
Le cardinal Mathieu n'aurait pas vu là de grande difficulté, lui
qui, lorsqu'il entrait pour Vêpres, en grand apparat, dans le
chœur de sa cathédrale, permettait, dit-on, que l'organiste attaquAt : Tiens, voilà Mathieu! Il ne manque pas de curés qui font
servir leur église à des projections cinématographiques, Jérusalem
ou scènes de la Passion. Les journaux nous donnaient récemment
le texte de la lettre fort aimable que Pie X a écrite à
M. Bordeaux pour le féliciter de sa Nouflelle Croisade, et le
pape a collaboré avec l'auteur, puisque les paroles que celui-ci
met dans sa bou.che, à la scène finale, "sont directement
inspirées du discours adressé par le Souverain Pontife, le
1,1- avril I 9 I 2, à la chapelle Sixtine, au pèlerinage des petits
communiants français". Le Pape n'a jamais vu aucun inconvénient à poser devant l'objectif, en une quarantaine au moins
d'attitudes, bénédiction ou même prière intime : la photographie animée ne diffère de la photographie immobile que par un
perfectionnement technique, et Guillaume II ne dédaigne
point de s'y prêter libéralement. Je suis bien certain que tous
les petits •et les grands enfants qui vont au cinéma seraient
reconnaissants à Pie X d'accorder jusqu'au bout son appui au
talent cinématographique de M. Henry Bordeaux.
. C'est là tout le futurisme de M. Bordeaux, et je suis très
disposé à avouer qu'il est beaucoup plus sain que celui de
M. Marinetti. Son roman m'a donc intéressé par la pente
fleurie qui le conduit au cinéma, et parce qu'il fournissait une
donnée aux questions que je me posais ici il y a quelques

�1044

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

années : je me demandais si le meilleur du roman n'allait pas
se déposer dans le théatre; voilà qu'il brlile singulièrement lei
étapes. Mais je reconnais qu'à côté du scénario cinématographique, qui nous donnera tout ce que peut avoir le plus beau
film du monde, la Croisade des Eefant1 a des pages ingénieuses,
spirituelles, d'un esprit parfois un peu préparé et compassé
comme l'était celui de la Petite Mademoiselle. M. Henry Bordeaux sait construire avec habileté un roman, et je me souvieus
même que toute la seconde moitié de la Maison était des
meilleures. Ce qui lui fait défaut c'est, bien entendu, l~s.!}'!e, f
Je n'ai aucun préjugé contre ces sortes d'œuvres, je ne suis pas
assez sot pour leur reprocher leur succès, et je garde assez de
sang-froid pour les mettre à leur rang moyen. Il est exact que
les poètes n'ont pas, en tant que poètes, le droit d'être
médiocres ; ils sont bons ou mauvais. Mais le théitre, le
roman, l'histoire, la peinture, la sculpture, la musique, (tout
en somme sauf la poésie) vivent quotidiennement, normalement, sainement, de talents moyens, ou, simplement, de talents.
Il en est en littérature comme en politique, où la continuité, la
résistance et la santé ordinaires d'un pays résident dans ses classes
moyennes. C'est le terreau qui permet la floraison, c'est le normal
couronné et violenté par l'exception géniale qui lui fournit u
raison d'être, c'est la vie littéraire courante qui apporte, à l'élite,
appui et résistance, et au-delà de laquelle s'épanouissent les moments privilégiés d'amour, c'est le système de rapports sans lequel
il n'y aurait pas d'absolu, c'est l'ordre des appelés hors desquels
sont tirés les élus, mais sans lesquels il n'y aurait pas d'élus. Il
n'est pas besoin de mobiliser toute la pensée de Leibnitz pour
comprendre que notre monde littéraire est, après tout, le meilleur des mondes littéraires possibles. Ne partage pas cet avis
M. Paul Stapfer qui a écrit plusieurs volumes afin de montrer que
les réputations littéraires, passées et présentes, constituent la plus
hasardeuse et la plus incohérente loterie. Il n'en prenait A
témoin, d'ailleurs, que son goO.t personnel, ce qui était peu.

RÉFLEXIONS SUR LA LITTÉRATURE

1045

Il se plaignait d'avoir vainement consacré un livre entier à
prouver qu'Adolphe Monod était un prédicateur aussi grand
que Bossuet : ce qui d'ailleurs m'a fait lire Adolphe Monod,
et m'aurait conduit à penser que M. Stapfer était un mauvais
plaisant, si Adolphe Monod n'avait été précisément son parent.
Le jugement de la postérité sur Bossuet et Monod est bon.
Le jugement favorable des classes moyennes sur M. Bordeaux
s'explique par les qualités de M. Bordeaux, qui est un ouvrier
de romans très expert comme MM. de Flers et Caillavet sont
des ouvriers habiles de pièces. Cela n'empêche point la hiérarchie, mais la permet, la dévoile, la consacre. Villiers de l'IsleAdam fait remarquer avec bon sens que le bourgeois préfère
évidemment la •lecture de Scribe à la lecture de Milton, mais
qu'au seul prononcé du nom de Milton, et bien que le bourgeois ne l'ait jamais lu, ce nom implique pour l'intelligence du
bourgeois une lumière de gloire qu'il ne songerait jamais à
placer autour du nom de Scribe, et que la seule comparaison
entre Milton et Scribe lui paraîtrait un parallèle entre un
sceptre et une paire de pantoufles, quelque argent qu'ait gagné
Scribe, quelque pauvre que soit mort Milton. Le succès est
nécessaire, et la gloire est nécessaire, et quand l'homme èle
lettres a distingué avec clarté ces deux ordres, quand il a
compris de plus que la gloire n'est pas l'ordre premier et qu'an
delà il en est encore un autre, qui est à la gloire ce que la
gloire est au succès, ce que le succès est à la réclame, alors il
possède la paix de l'ame, ou du moins il a réalisé l'une de ses
conditions. Charles XII en campagne voulait envoyer une de
IC8 bottes gouverner la Suède à sa place : la littérature d'une
ipoque a ses pantoufles de famille, bienfaisantes et nécessaires ;
le danger ne commence qu'au moment où elle prétendrait les
Bever comme un sceptre.
Ai.BERT THIBAUDIT.

�NOTES

NOTES
,
l.A LITTERATURE
NICOLAS GOGOL, par Louîs Llgtr (Bloud).

M. Louis Uger, qui est professeur de langue et de littérature
russes au Collège de France et qui a formé d'éminents spécialistes au premier rang desquels je me plairai à citer M. Boyer,
vient de publier un Nicolas Gogol dans la collection des Ecritl4ÎIIJ
éh:angm de Bloud.
La biographie de Gogol que nous donne M. Léger ne pouvait être, dans les limites trop étroites assignées à l'ouvrage, 11ne
de ces biographies totales, exhaustives, à l'anglaise, telles que
celle de Thackeray par sa sœur, de Die.kens par Forster ou par
Gissing, de Charles d'Orléans ou de Villon par Pierre Champion.
M. Léger ne devait, dès lor$, nous parler de l'homme et du
roman de sa vie que dans la mesure où cela pouvait servir pour
définir, expliquer et caractériser l'œuvre. De ce point de vue il
n'était pas très nécessaire de nous révéler qu'écolier, Gogol
" dans la même journée fut mis deux fois au piquet pour pro' " Sans ctre
¼
"talruen
··
"ou
. pos grossiers et pour malproprete.
"tainiste ", il fallait surtout parlet de l'Ukraine, cette Provence
russe et du tour d'esprit à b fois moqueur et sentimental,
ironi~ue et humoristique de ses habitants. Il fallait parler des
récits du grand-père, sur les genoux duquel Gogol faisa~t son
apprentissage littéraire, continué (rapp~ez-vous celui de
Balzac chez M8 Passez s:t M8 Guyonnet Meiville) dans 11D

I047

bureau du ministère des apanages o/i le futur auteur du MatJteau rencontra sans doute, en chair et en .os, son immortd
héros, l'humble tchin0'01lik Akakii Akakiévitch. Enfin il n'aurait
peut-être pas été inutile de noter que Gogol s'était fait remarquer d~ le collège pour son aptitude à saisir et reproduire " au
naturel non seulement l'apparence extérieure mais le caractère
de toute personne qu'il troùvait sur soh chemin. " Songez à
Becque qui, travaillant devant sa glace, cherchait jusqu'aux
gestes des personnages et attendait que le mot juste, la phrase
exacte yinssent sur ses lèvres. Songez à Dickens qui faisait également devant un miroir les contorsions et les grimaces qu'il
voulait prêter à ses héros. Songez maintenant à la théorie de
) l'émotion de William James, au mot de Pascal sur la machine,
l'automate. Celui qui prie joint les mains et ploie le genou,
mais, réciproquemçnt, celui qui joint les mains et ploie le genou
se sent prédisposé à la prière et au recueillement. En vertu de
cette correspondance, un romancier, par l'intermédiaire de son.
corps, peut pénétrer dans I'ame d'autrui, s'y tran~fuser pour
ainsi _dire. C'est le don d'avatar dont on a souvent parlé sans
trop l'expliquer, une sorte de faculté dt mimrtismt (non sans
rapport avec l'intuition bergsonienne) qui, on le voit, s'était
manifestée de très bonne heure et à un très haut point chez
Nicolas V assiliévitch.
M. Léger consacre tout un chapitre à ce qu'on est convenu
d'appeler le mysticisme de Gogol. On sait que, vers la fin de sa
vie, Gogol - le "Pascal de la steppe", - se ''convertit"
comme devait le faire Tolstoï. Il se tourna vers " Celui qui est
la source de la vie" et, dégoftté du réalisme, se prit à rêver
d'un art ou le cœur aurait plus de place que l'esprit. Le ton çle
M. Léger est ici d'un esprit fort. M. Léger, dans des pages fort
!~gères à la vérité, ne redoute pas de traiter Gogol, ainsi d'ailleurs
que Tolstoï, d'excentrique, d'exalté, de détraqué. J'ose croire
qu'il aurait mieux valu chercher à comprendre, - à l'exemple,
notamment, de M. Merejkowski, dans l'étude si aiguë, si fouit-

�NOTES

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

lée, qu'il a consacrée à la psy~hologie de Tolstoî et où il conclut au conflit d'une conscience chrétienne d'une part, et d'une
physiologie et d'une subconscience pa'iennes d'autre part. Il
n'était pas défendu non plus de discuter - oh! je ne dis paa
d'admettre - les hypothèses imbues de matérialisme médical
de M. Ossip Lourié, 1 encore que de telles hypothèses, depuia
la publication de l'ouvrage de William James, The Jrarieties ,;
religious experitnce, et à une époque travaillée d'orientations
pascaliennes, ne soient plus de mise que dans la pharmacie
d'Yonville-1,' Abbaye, et, sans doute, chez les accroupis de V end6me. Mais surtout il n'aurait pas fallu oublier les pages admirables du Roman Rum dans lesquelles M. de Voguë explique
pourquoi Gogol - qu'il tient pour un janséniste - fut si
facilement convaincu par ses contemporains de mysticisme et
même de folie. Il aurait fallu songer également aux belles pages
où M. Pypine ' cherche le motif de la " conversion " de
Gogol dans l'opposition constante qui existait entre les rêves et
les moyens du génial écrivain, dans l'impossibilité où il se trou,.
vait de mettre son œuvre d'accord avec les aspirations de son
cœur, de faire servir son talent de réaliste et d'humoriste à la
réalisation de cette mission de moraliste et de prophète inspiré
qu'il se croyait appelé à remplir.
Après ce chapitre sur le mysticisme de Gogol, M. Léger
passe à l'étude des œuvres. Maïs il se contentera le plus souvent
d'analyser les plus importantes et d'en traduire, d'ailleun très
exactement, quelques extraits. En ce qui concerne Tarau BouiolJ
- qui ne ~enchante pas plus qu'il ne fait Melchior de Vogul!
- j'eusse aimé que M. Léger me montrât par le menu dans
quelles limites s'est exercée sur Gogol l'influence de Walter
Scott et de ces deux livres &amp; Pouchkine : La Fille du Capitamt
et 'Le Nègre de Pierre le Grand. Et il ne suffit pas qu'on me dise
1 PsyclzolofJÎt des grands romanciers russes.
' Le Messager d"Europe.

1049

que " ce qui fait le grand charme de Tarll!s Boulba ce sont les
paysages, les descriptions, les tableaux de genre." Je voudrais
savoir ce qui distingue le paysage de Gogol du paysage de
Tourguéniev, de Tolstoï, de Dostoïevski. Autant que des
lectur.es plus ou moins lointaines et rapides me permette-nt d'en
juger, il me semble qu'il y a plus de minutie, une plus grande
aptitude à voir le détail plutôt que l'ensemble chez Gogol, plus
de largeur, de coloris et aussi de sensation pure (entendez: non
traduite en sentiments ou en notions) chez Tourguéniev. Chez
Tolstoï, i1 y a un naturisme plus ardent, celui d'un païen qui
étreint la nature et qui se fond en elle encore plus qu'il ne la
voit. Dostoïevski enfin, dans ses paysages, au demeurant si rares,
spiritualise la nature, en donne une image toute pénétrée
d'ime et de pensée, à la Vinci. Si, au surplus, on ne se borne
pas à Tarau Boulba, on peut remarquer que Gogol, comme
Dickens, dotera quelquefois les choses d'un langage (voyez dans
l'admirable Ménage d'autrefois la chanson des portes qui n'est
pas sans rappeler le délicieux trio du grillon, du coucou et de
la bouilloire dans Criclcet on the Hearth) et que, comme Dickens
encore, il s'attachera de préférence à la description des mobilien et des costumes (c'est également le cas de Walter Scott et
de Balzac) et tendra dans les portraits à la caricature. Il -n'est
pas inintéressant de signaler à ce propos que Gogol avait dessiné
à la plume (ces dessins ont été reproduits dans une édition
nisse qu'il m'a été donné autrefois de feuilleter) les dernières
scènes de son Rt11isor avec un évident parti-pris de grossissement
qui rappelle Phiz ou Cruikshank, les illustrateurs de Dickens.
M. Léger proclame une tendresse particulière pour le
M1111t1au. Elle aura.it bien dft refouler dans son encrier les
lignes suivantes : "Après avoir lu et médité le Manttau, qui est
1lll chef-cl' œuvre incontestable, j'engage les curieux à se reporter
au œuvres trop oubliées aujourd'hui de Champfleury. Des
récits tels que les Souffrances du Profmeur Deltheil et Chitn Caillou
Ile redoutent la comparaison ni avec Gogol ni avec Dostoïevski,

9

�1050

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

et, s'ils nous étaient revenus il y a quelques années, traduits ou

travestis du russe, nul doute qu'ils n'eussent obtenu un suc~
colossal auprès des snobs et des caillettes." Je renonce à traduire
la stupéfaction où ces quelques lignes m'ont plongé. Elles
révèlent avec une candeur vraiment désarmante à quel point
un philologue peut~trc dépourvu de goO.t et de sens littéraire.
Je sais bien que Champfleury a parfois raconté les souffrances
de pauvres diables, par exemple dans une nouvelle intitul~
Quinfuet, avec une sympathie qui plaide pour sa personne.
Mais enfin l'auteur des Bourgem de Mo/ind111rd ne fut qu'un
piètre romancier, un observateur assez patient, mais dépourvu
de toute espèce de style, et qui, lourdement, prosarquemcnt,
racontait des scènes vues (qu'il n'aurait pu imaginer) avec un
art qui ne dépasse pas l'étiage ordinaire des contes du Jo,mu/
ou autres papiers. Que nous sommes loin, avec cc grimaud, de
Gogol ! Au lieu de rapprocher de Cllitn Caillou, le Manflo
(dont s'inspirera Flaubert dans Un azur simple) il importai_t, aa
contraire, de montrer combien une telle œuvre est umqae,
irréductible à quoi que ce soit d'antérieur dans la fiction. Le
Manflau ne ressemble à rien, il apparaît, dans sa facture
terriblement stricte, " en plein débordement du romantisme
sur l'Europe littéraire", et cc ne sont évidemment pas les
proses d'allure voltairienne de Pouchkine qui en ont fourni ~e
patron. Il semble qu'il soit sorti uniquement de cc do~ p~tlculicr que l'auteur de Born Godoun(Jfl et Biélinslcy r~on~alSSa!ent
à Gogol "d'exposer vivement les misères de la vie, d esquisser
d'un trait ferme le néant d'un homme de rien et cela de façon
que cent riens qui échappent aux yeux des gens distraits ont
chez lai un relief extraordinaire." C'est bien cette "vertu de
miscroscope " - comme disait Gogol lui-même - qui a produit
cette histoire d'un petit scribe, d'un humble expéditionnaire
qui sc prive pour avoir un manteau, et que le vol de c~ man•
teau, lorsqu'il l'a enfin, frappe à mort. Et la m~e1lle, la
marque de grand art, c'est tout ce que ces trente petites pages

NOTES

1051

recèlent de portée symbolique, de verto suggestive. Derrière
le petit tdlùt0fl1lik Akakii Alcakiévitch nous apercevons les innombrables "créatures que personne ne protège, qui ne sont chères
à personne et n'intéressent personne, les créatures passives qui
supportent les lardons d'une chancellerie puis s'en vont au
tombeau sans aucun événement notable", et, en regard de ces
pauvres choses chétives et courbées, nom voyons se dresser
comme un sphinx ce monstre qui n'a ni .figure humaine, ni
cœur, ni entrailles : la Direction générale.
"Le Manteau occupe une place à part dans l'œuvrc de
Gogol. Il annonce l'œuvre de Dostotevslci ... N'eOt-il écrit que
le Manteau, Gogol aurait marqué dans la littérature rt1S!C une
empreinte ineffaçable." Voilà tout ce que M. Uger trouve à
dire sur l'influence exercée par cet incomparable chef-d'œuvrc.
On avouera que c'est peu. On connaît cc mot qui devrait
servir d'épigraphe à tous ceux qui écrivent sur Nicolas
Vassiliévitch et que Melchior de Voguë tenait d'un écrivain
russe: " ous sommes tous sortis du M1111uau de Gogol." En
qud sens et dans quelles limites il est vrai que le Manuau
renfermait dans ses plis toute la fiction russe, que là, en ce
point unique, à cette date (1842), sc trouvait le précieux gisement aurifère d'où divergeraient les filons qui allaient contribuer à la richesse de la littérature slave, c'est ce que l'on
dém~le à peu près clairement une fois qu'on a su lire comme
il convient ces trente pages. Mais on aimerait que cela fut
établi une fois pou.r toutes avec une méthode et une précision
rigoureuses. Et, d'autre part, on eO.t souhaité que M. Uger
îndiqu~t, non pas, puisque la chose a été faite dans le Ro11t1111
R111se, la divergence radicale du réalisme russe et du réalisme
français, mais la divergence moins sensible du réalisme russe et
du réalisme anglais. Et par là on était en bonne voie pour
définir cet humour de Gogol qui n'est pas le rire innombrable
de Dickens, ni cette jubilation de l'esprit qui comprend que
nous rencontrons chez Chesterton, ni le sourire sarcastique qui

�1052

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

erre sur les lèvres de Swift. Faut-il songer à Cervantès, comme
le veut de Voguë r Ou ne sommes-nous pas plutôt en présence
de quelque chose de spécifiquement, de strictement russe ?
Passons avec M. Léger à l'étude des Ames mortes, Mèrtrryid
do/Jchi. Le titre complet est ainsi conçu : Les Aventures tl,
Tchitchikov ou les Ames Mortes. M. Léger déclare que de tel1
doubles titres, à la mode aux environs des années quarante,
nous sembleraient tout à fait bizarres aujourd'hui. Je pense
bien que quelque jeune romancier doit se préparer actuellement
à faire mentir cette assertion. Un peu plus haut, M. Léger
donne une leçon de technique romanesque à Gogol : "Gogol,
dit-il, a négligé au début de nous dire ce qu'était Tchitchikov
et d'où il venait. " Et il estime que ces explications préliminaires, cette présentation, étaient absolument nécessaires. Ordre
logique, dirai-je, qui peut être cher 'à un philologue, à an
abstracteur, mais non pas forcément ordre esthétique. Gogol
observe, en SOIIlllle, le précepte classique d'entrer, tout de
suite, in medias rts, dans le vif du sujet, dès le début du roman.
Et toute l'école naturaliste ne procèdera pas autrement, attendant, pour raconter le passé d'un personnage pris dans le
mouvement d'une action, qu'un rien devienne un prétexte 1
cette évocation. M. Léger s'étonne encore que Gogol ait
commencé à écrire ses Ames Mortes sans se rendre compte des
proportions définitives de l'œuvre. Mais c'est le proc~é
commun à presque tous les romanciers d'aventures. Voyez
Smollett, voyez Sterne, et rappelez-vous cette phrase du ROfflllll
Comique : " Et pendant que les bêtes mangèrent, l'auteur se
reposa quelque temps et se mit à songer à ce qu'il dirait dans
le second chapitre. " M. Léger se demande enfin pourquoi
Gogol a sous-intitulé son livre Poème, et voici sa réponse:
"Par ce sous-titre Poème, l'auteur voulait .évidemment indiquer
qu'il ne fallait pas tout prendre au sérieux dans son récit et
qu'il y faisait une belle part à l'imagination." Ah! la plaisante
explication. Et je ne sais évidemment pas le motif exact, la

NOTES

10 53

pensée secrète qui a pu inciter Gogol à choisir cette étiquette.
Mais quand je sors d'une lecture de son livre, lorsque j'ai vu
se substituer peu à peu dans mon esprit, à mesure que je
tournais les pages, au héros principal Tchitchikov, et à cette
multitude de comparses, si fortement individualisés, à Manilov,
à la dame Korobotchka, à Sobakiévitch, à Nozdrev, au prodigieux Pluchkine, à tant d'autres, l'image de la Russie, de la
Sainte-Russie chargée de maux, de souffrances et d'iniquités, et
qui, pourtant, telle que la britchka de Tchitchikov, brt\le
l'espace, dépassant tout ce qu'il y a sur la terre, devant les
autres peuples et les autres empires effacés pour lui livrer
passage", quand il me semble entendre s'élever de ces pages
les voix, la voix qui chante dans le prélude de Borfr Godounoo
de Moussorgski, alors je comprends que Gogol ait appelé son
livre un poème. Au même titre que Don Quichotte, que le
Moulin sur la Flou, que Madame Booary, que Guerre et Paix,
les Ames Mortes sont une des plus belles rivières épiques de la
littérature.

Le meilleur chapitre du livre de M. Léger, celui pour lequel
son auteur était incontestablement Je mieux préparé, est intitnlé
Gogol et Mérimée. L'auteur de la Chronique de Charles IX
avait appris, parait-il, la langue russe à la même école qu'un
ami de M. Léger, qui, au fameux restaurant de !'Ermitage, à
Moscou, était bien empêché de commander une demi-bouteille

de CMteau-Yquem, parce qu'il avait complétement " oublié"
comment on dit demi en russe. M. Léger relève des bévues

assez amusantes dans la traduction du Revisor que nous devons
à Mérimée. Celui-ci prend un bateau à vapeur pour un train
(en 1836, en Russie!), un bœuf pour un veau, des harengs
salés pour des couleuvres, la Tour de Babel pour l'organisation
d'un dîner et, lorsque Gogol écrit : " Il est arrivé à la SaintBasile !'Egyptien " (c'est-,à~dire le 19 février), il traduit : " Il
est descendu chez Vassili Eghiptianine ". Je ne serais pas fkhé
pour ma part que le théitre du Vieux-Colombier donn!t un

�1054

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

, jour cette comédie du Ret1ist11r qui est très scénique, tr~
amusante, et dont la facture n'a rien de russe. Biélinsky, le
Sainte-Beuve russe, la déclarait supérieure à tout ce qu'a écrit
Molière. M. Léger n'hésite pas à la mettre au même rang que
le Tartuffe et le Misanthrope. L'éloge est peut-être forcé. Mais,
quoi qu'il en soit, et si jamais le RerJùeur était porté à la
scène, on voit qu'une révision sévère de la traduction de
Mérimée s'imposerait.
C.V.

•••
LE SEUIL INVISIBLE (I. La Grke, pièce en cinq actes.
- II. Le Palais de Sable, pièce en quatre actes) par Gabriel
Marcel (Bernard Grasset).
Ce sont deux drames d'idées, sans allégorie ni. symbole.
L'auteur n'y veut rien montrer qu'une "tragédie de pensée",
mais en situant le conflit dans des milieux réels, tout
semblables au nôtre ; en choisissant des personnages "qui ne se
distinguent de la moyenne que par u11e clairvoyance intérieure
plus aiguë". Le lyrisme tragique auquel il tend est un lyrisme
de la conscience claire, qui dédaigne d'exploiter simplement la
surprise inquiète en fac~ du mystère, l'angoisse au seuil de
l'inexprimé. Et le livre, enfin, s'adresse aux esprits religieux et
à eux seuls: "Car la religion considérée dans son essence n'est
pas un credo objectif, portant sur des réalités transcendantes,
pas plus qu'elle n'est un code de préceptes moraux : elle est la
foi dans la valeur absolue de la vie, non pas la divinisation
d'un phénomène naturel, mais l'affirmation qu'il n'y a de
réalité véritable que de l'esprit, et que le reste n'est pas."
Je ne voudrais pas que ce programme abstrait décourageAt
un seul lecteur : ces drames ne sont pas vaine idéologie ; ils
vivent d'une vie intense, ils remuent l'¾me, ils y soulèvent une
exaltation singulière. Mais comment les résumer sans en appauvrir, sans en fausser rnéme la signification ?

NOTES

1055

I. Françoise Thouret ose affirmer : "Quelles que soient les
surprises que l'avenir me réserve, il n'y aura rien dans mon
destin que ma nature n'explique et que ma raison ne justifie."
Sa raison, c'est le déterminisme scientifique ; sa nature, c'est la
passion sensuelle. Vainement son .fiancé Gérard lui apprend
qu'il est atteint de phtisie ; Françoise ne veut pas attendre,
force Gérard de l'épouser. Lui, croit qu'elle s'est sacrifiée ; et,
parce qu'il se sent indigne d'une si haute charité, il a honte de
ses caresses, de ses désirs, aspire à renier sa vie charnelle, et
s'engage dans les voies de la perfection mystique. Aux yeux de
Françoise, cette saintet~ qui endort et paralyse n'est que
l'œuvre de la maladie. Or, elle a beau crier l'aveu des convoitises auxquelles elle a résolument cédé ; Gérard ne voit plus
en elle, qui crut vouloir, qu'une enfant irresponsable, chargée
par Dieu d'une tkhe obscure - la tkhe de son salut.
Françoise l'entend sans être convertie, mais non sans que son
désarroi la détache de cette vaine science à qui l'individu reste
un mystère : ainsi la raison n'éçlaire plus, ne borne plus ses
désirs ; elle prend pour amant son ancien maître ; et quand
Gérard, ramené sur la terre par l'aveu de sa femme, lui offre et
lui redemande le même amour qu'autrefois, elle choisit d'avouer
encore, plutôt que de se partager. Gérard rentre en lui-même,
et proclame sa foi : Passion impure, sacrifice mensonger, trahison
vile, pour Françoise, ne sont rien qu'effets de forces naturelles,
mais sont, pour Gérard, signes et moyens d'élection, mystérieux
instruments de la Gdce. Il meQrt en disant : " Dieu est
libre."
II. Moirans est le champion éloquent de la. cause catholique.
Croit-il lui-même à cette religion qu'il défend î Oui sans doute,
si la croyance n'est rien que l'affirmation même; si croire, c'est
adhérer avec amour à un beau rêve qu'on sait n'être qu'un
rêve, et s'en servir pour mettre en fuite les rêves ignobles ou
médiocres qui font déchoir l'humanité. "Qu'est ce que la
vérité d'une croyance ? Pensez-vous donc qu'on croie à Dieu

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

et à l'immortalité comme on croit à l'existence des habitants
de Mars 1 pensez-vous qu'au regard privilégié de la foi les
portes du ciel visible s'entr'ouvrent L. Pour les humbles, oui,
pour les simples, peut-être est-ce cela ... Mais sur les sommets
ardus nulle vision ne fleurit. La foi véritable surmonte l'illusion
de l'objet ; elle sait qu'il n'est pas de roc tangible auquel les
hautes pensées se heurtent ... Au delà d'une liberté qui s'exerce
dans l'absolu, il n'y a plus que le vide. 11
Ainsi la vie spirituelle de Moirans n'est "qu'une danse sur
la corde tendue, avec le vertige de tous c6tés, le vertige de la
liberté toujours en péril." Il lui faudra durement apprendre que
la solitude morale est impossible, et que " nos idées sont des
actions aussi, qui travaillent hors de nous. " Dans ce qu'il
nomme sa foi, il puise bien le droit d'interdire le divorce à sa fille
aînée, qu'il n'aime point; mais non la force d'accepter que sa
préférée, Clarisse, entre au couvent. Pour la retenir, nul argument ne lui coüte, il ne recule pas devant l'aveu de sa phu
secrète pensée : "Rien ne vaut que la ferveur ; qu'importent
-les images qui la traduisent pour nous... L'amour même
ne poursuit qu'un fant6me, et que lui-même a créé. 11 Sa
fille l'a trop bien compris : "Tes paroles ne sont pas d'un
chrétien... Père, qui donc es-tu ?. .. . . . Père, tu me fais
horreur ! " Clarisse, dès lors, n'a plus qu'un dessein : arracher
son père à cette vie de mensonge, obtenir qu'il renonce à
ces luttes publiques où l'on perd la conscience de ce que
l'on est et de ce que l'on croit. " Je ne pourrai, lui dit
Moirans, renoncer à cette existence que si tu restes. " Et
Clarisse, après avoir demandé vainement au prêtre si la vocation
du cloître ne peut pas être une tentation, cède au chantage
monstrueux... Mais, par les joies du voyage, que son père
ensuite ne se flatte pas de l'avoir reconquise au monde ! Bien
qu'elle •ait senti parfois " palpiter en elle une âme inconnue,
une âme facile à contenter, et qui ne demandait qu'à vivre",
elle se refusè au mariage, elle ne voudra pas, ayant repoussé la

NOTES

1057

tentation la plus haute, accueillir la tentation du bonheur·
C'est donc "entre ciel et terre" qu'elle attendra l'heure de la
mort, car maintenant, comme à son père, le ciel des humbles
lui est fermé : "Tu as fait naître dans mon âme l'idée qu'au
delà de ma foi il y avait en moi une autre pensée, un autre
désir, et qui en rendait raison ... L'esprit d'orgueil était mon
maître ... Je connais maintenant cette ivresse des cimes ... ; je
sais ce qu'est cette ferveur abstraite qui monte dans le vide et
que n'exalte la vision d'aucun Dieu. " Mais Moirans n'admet
même plus que cette ferveur, qui fut la sienne, justifie aucun
sacrifice : "Si ma vie était à recommencer, je ne chercherais
plus à l'édifier sur le plan de l'absolu; Mtir sur l'absolu, c'est
bàtir sur le sable. " Et Clarisse de lui répondre, comme il eût
fait autrefois : " Nos pensées doivent savoir se suffire à ellesmêmes" ; mais en ajoutant ceci, qu'il n'a pas eu le courage de
croire : "Il suffit que la pensée de l'ordre soit en nous, pour
que nous puissions affirmer qu'il est." Ainsi leurs routes pour
jamais se séparent ; c'est de cette façon que Moirans expie.
Nous ne sommes pas loin des jours où un public de thHtre
applaudit, contre toute attente, cette pièce d'idées qu'étaient
les Affranchis, de M 11e Lenéru. Mis à la scène, les drames de
M. Marcel obtiendraient-ils même succès 1 ne doit-on redouter
pour eux rien autre chose que la frivolité des auditeurs ? Franchement, je ne le pense point. Ces drames vibrants de jeunesse
n'ont point la forte concision des Affranchis : trois actes suffiraient au sujet de la Grace ; même le Palais de Sable, œuvre
d'une beauté plus accomplie, gagnerait à s'alléger peut-être de
quelques scènes, st1rement de maintes répliques. Le problème
moral, dans les Affranchis, était ou du moins semblait être
moins transcendant, plus simplement humain. Et surtout, le
combat s'y livrait tout entier sur un même plan, où se trouvaient placés ensemble les personnages et l'auteur. En est-il de
même ici? L'auteur a défini la religion (dans sa préface) en
termes métaphysiques ; dans les "milieux réels" où le combat

�1058

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

se livre, la Religion, c'est une tradition positive, une institution
sociale, un dogme révélé d'un mot, le catholicisme.
J'admets volontiers que la conception de la grke garde un sens
dans l'idéalisme absolu, et qu'ainsi le premier drame conserve
la valeur d'un symbole adéquat. Mais le second sujet, quelle en
est exactement la portée, si "la religion dans son essence n'est
pas un credo objectif"? Si, dans le Palais de Sable, les paroles
de Clarisse : "Il suffit que la pensée de l'ordre soit en nous... "
font écho, comme il me semble, aux convictions de l'auteur,
où donc situerons-nous exactement, dans l'existence de Moirans,
ce que Gœthe appellerait la faute tragirue, l'erreur fatale qui
précipite la Destinée ? Moirans est-il surtout coupable de ne
pas croire à la façon des humbles ? ou d'encourager chez les
humbles, et chez sa fille elle-même, cette croyance littérale
dont il a l'illusion de retenir l'esprit ? ou de ne point_consentir,
pour la gloire de l'esprit, le dur sacrifice que la lettre seule lui
paraît exiger 1 de peser sur la liberté de Clarisse ? de l'aveugler
de lumière brutale, après l'avoir tenue dans l'ombre? Où
trouver le point d'inflexion où la responsabilité commence, où
la nécessité s'efface devant le choix L. Moirans et Clarisse ne
répondraient pas de même ; il plaît à l'auteur que nous hésitions, que notre doute dure encore, après la lecture achevée.
J'ose, pour sortir de ce doute, risquer une conjecture : - Le
péché de Moirans, sa faute originelle, c'est . de n'avoir jamais
eu qu'une confiance incomplète en /'Esprit; c'est de n'avoir
pas été stir que la pensée de l'ordre, en nous, et notre volonté
de l'ordre sont la m2me chose que son existence absolue. Traiter
de rêves les idées qu'il choisissait, c'était regretter pour elles le
manque d'un objet, d'une réalité supérieure à l'esprit même;
c'était se tenir prêt à renier l'esprit, dès que parlerait la nature.
Issue fatale, pour qui d'abord suspend l'esprit à des idées, à des
images, qui participent en effet de la nature et du rêve. -:
Mais cette interprétation n'a plus rien de catholique ; et SI
nous l'admettons, Clarisse, en qui l'esprit règne sans compromit,

NOTES

1059

n'est pas véritablement dépouillée : car elle ne pourra longtemps:
s'arrêter, comme son père, à l'illusion que cet esprit, qui en
elle exige et commande, n'est rien de plus que son esprit, son
rêve tout individuel... Toutes ces questions abstruses, je le sais,
ne surgiraient pas au théhre dans la pensée d'un spectateur;
mais, sans franchir le seuil de la conscience claire, il est probable
qu'elles se traduiraient par un sentiment de malaise confus.

M. A.

•••
LE JAPON, par Lafiadio Hearn, traduit de l'anglais par
Marc Logé (Mercure de France, 3 fr. 50).
On sait que Lafcadio Hearn, fils d'un père anglais et d'une
mère hellène, artiste formé par les lettres françaises, mais très
curieux d'exotisme et de légendes étranges, quitta les EtatsUnis pour se fixer comme professeur au Japon, et dès lors.
n'écrivit plus que pour révéler aux Occidentaux les charmes et
les vertus de sa nouvelle patrie. Comme il en parla fort bien,
on le copie beaucoup sans le nommer. A lui seul sont empruntées maintes variations sur le " sourire japonais " ; et c'est
d'après lui qu'on caractérise le grand dessein de l'aristocratie
nippone : l'effort pour sauver l'ftme d'une culture antique en
empruntant non les mœurs, mais l'outillage matériel d'une
civilisation plus fortement armée.
Lt Japon rassemble des conférences destinées à l'Université
de Cornell ; Hearn corrigea les épreuves du livre peu de temps.
avant sa mort. 11 n'y faut donc pas chercher, comme dans les
œuvres précédemment traduites, l'enchantement de ses premières surprises, mais les résultats d'une expérience de quatorze
ans, complétée par des recherches érudites ; c'est une œuvre
didactique de sociologie et d'histoire. La moitié - plus d~
deux cents pages - étudie la famille, le culte domestique, les
croyances et les rites du shintoîsme et du bouddhisme ; car on

�1060

LA NOUVELLE REVUE FRANÇ!ISI

ne peut comprendre ce pays - ni ses mœlll's, ni ses institu.
tions, ni son art - tant qu'on n'en connait point la religion.
En la dérivant toute du culte des ancêtres, l'auteur prend à la
fois pour guides Herbert Spencer et Fustel de Coulanges ; je
\ crois qu'il leur fait trop de confiance ; mais les idées qu'il leur
doit rassemblent bien les faits sans les dénaturer. Les faits eux.
mêmes nous montrent une étroite communauté de famille, de
classe, de tribu, de village, qui de toutes parts contraint et
façonne l'individu. Ce régime patriarcal, ni le pouvoir impérial, ni l'usurpation militaire, ni Ia propagande jésuite, ni la
féodalité ne l'ont modifié gravement jusqu'à l'époque du Meiji;
la vie industrielle, le parlementarisme, sont trop récents pour
en avoir effacé les coutumes. L'esprit des morts continue de
gouverner les vivants : "L'homme demeure soumis à trois
sortes de pouvoirs : la volonté de ses supérieurs le prive de sa
liberté morale ; la volonté commune de ses égaux lui refuse le
droit à la libre concurrence ; la surveillance des inférieurs le
contraint, tout en dirigeant les actions d'autrui, à s'abstenir
d'innovations bienfaisantes ... " Dans la vie scolaire aussi, c'est
toujours la masse qui soumet l'individu : " Dans ce monde
froid, tranquille, ordonné, il n'y a place ni pour la joie, ni pour
la jeuuesse, ni pour la sympathie ".
Cette froideur, cette rigueur cachées sous des dehors tendres
et délicats, on prétend que Hearn lui-même en pâtit, après
que, pour fonder une famille au Japon, il eut renoncé son titre
de citoyen américain. Il est certain que, s'il admire encore, le
ton de ses louanges a changé. Sans doute il voit disparaître 1
regret les résultats merveilleux " des innombrables tyrannies
qui pesèrent jadis sux ce monde de fées : la simplicité de la
coutume antique, l'amabilité des manières, le raffinement des
mœurs, le tact délicat qui se montre dans l'art de faire plaisir
à autrui, l'étrange pouvoir de ne montrer au dehors que les
aspects les meillelll's et les plus gais de son caractère. " Il estime
encore que le Vieux Japon "s'est rapproché de l'idéal moral le

1061

NOlES

plus haut, plus que nos sociétés ne s'en rapprocheront en
plusieurs siècles " ; mais il est prêt à mieux comprendre " ce
aalutaire individualisme, sans quoi aucune nation moderne ne
saurait s'enrichir et prospérer". Ses conclusions laissent entendre
qu'en croyant aimer le Japon réel, il aima surtout son rêve, le
symbole d'un avenir possible, l'illusion " d'un monde plus
Bevé de sympathie parfaite ".

M. A.

• ••
ESSAIS CRITIQUES, par Eugene Péte,jy, traduits du
hongrois par Reni Richet et Robert Stiegelmar (Fontemoing et cie,
3 fr. 50).

Les romanciers nous font connaitre les peuples, ces combinaisons de la race humaine avec les contrées terrestres et ils
doivent être di1férents les uns des autres pour comprendre
toutes les variétés de cette immense histoire naturelle en incessante transformation. Les critiques, eux, de quelque pays qu'ils
$Oient, se .-essemblent tous et nous ramènent toujours aux principes des choses, c'est-à-dire :\ l'homme. D'abord, parce qu'euxmêmes nous montrent, en tout temps et en tous lieux, l'identité
de l'esprit et des opérations du jugement et ensuite piarce qll'ils
opposent aux imaginations, aux enthousiasmes et aux procédés
des romanciers les règles de l'éternelle et immuable raison.
Comprendre, pour eux, même avec amour, c'est réduire les
œuvres à quelques constatations essentielles.
Peut-être, pour cela, sont-ils plus près de la vérité du monde
qu'on ne le croit ordinairement - car on ne les estime guère.
Et peut-être sont-ils aussi les meilleurs ouvriers de cette unité
de conscience intellectuelle dont l'Europe, aujourd'hui, a de
nouveau besoin.
Eugène Péterfy, critique hongrois dont René Bichet et
Robert Stiegelmar ont traduit qudques-uns des meilleurs essais,

�1062

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

confirme pleinement ces vues. Dans une langue qui " manque
presque complétement de toutes attaches d'affinité avec les
idiomes du reste de l'Europe", il exprimait des idées qui noua
sont familières et des sentiments qui sont les mêmes que les
nôtres. C'était un excellent esprit qu.i se servait des proc&amp;Ua
,critiques de l'école, aTec une pénétration remarquable. Ses
-connaissances nous prouvent qu'aucun pays de l'Europe, filt-il
lui-même sans grande littérature, ne se désintéresse de l'elrort
intellectuel des hautes nations.
Dans une carrière relativement courte, qu'il termina par le
•suicide, Eugène Péterfy (1850-1900) a traduit des ouvrages
français, allemands et anglais. " Godfried Keller, nous disent
.ses tradu_cteurs, et Gœthe parmi les poètes, en philosophie
Hegel, Kuno Fischer et l'esthéticien Vischer, en histoire
Ranke - mais avant tout Shakespeare - étaient ses auteun
favoris. Taine et Sainte- Beuve dont il s'est beaucoup occupé,
ont fait moins d'impression sur son esprit, Parmi les anciens,
.sans parler d'Homère et d'Hésiode, les pères de la poésie, et
des tragiques grecs, c'est Platon qu'il aimait le plus."
Son étude sur la tragédie, insérée dans ce volume, est, certes,
,une de ses plus pénétrantes. Il y examine pourquoi ce genre
dramatique est tombé en décadence et les raisons qu'il en
donne sont parfaitement justes. Il ne laisse pas cependant de
-croire à son renouvellement. Prenant le cas de ce petit greffier
que nous présente Gogol, et dont le rêve est de s'acheter un
manteau neuf avec lequel il cessera d'avoir l'air d'un mendiant,
mais à qui des voleurs ravissent ce manteau aussitôt qu'il l'a
acquis avec ses économies longuement amassées et qui en meurt
.de désespoir, Eugène Péterfy écrit:" ... Que faut-il penser d'un
·tel thème ? Un grec n'etlt pas trouvé plus absurde de voir un
ilote ~ur la scène tragique. Shakespeare etlt fait du bureau- .
crate un grotesque, silhouette d'imbécile, plaisanteries de
bouffon. Chez Stern ou Smollett, il etlt tourné au maniaque ;
loin d'emprunter à l'ame du. héros, il n'aurait servi que de

NOTES

,

mannequin à ses réflexions morales et à des paradoxes. Seul
!'écrivain moderne, déposant en cet humble un symbole de
notre sort commun, sait, en dépit de son ironie, illuminer
d'une lueur tragique l'histoire du misérable. Des cas comme
cdui-ci, pour le dire en passant, nous découvrent les terres
vierges de la psychologie ... "
Par "sagesse de critique " Eugène Péterfy se gardait de
prédire " à quelles transformations est réservée maintenant la
tragédie". Il sentait juste, cependant, et il ne faut pas beaucoup
de ces divinations pour faire un bon critique.

G. S.

• ••
MIRAGES D'EXIL, par Jean Rettaud (Bernard Grasset).
Tous ceux qui doivent, par la lecture, tromper leur soif de
voyages, et que ne satisfont point les notations de touristes
Mtifs, attendent beaucoup des expatriés à qui les " terres
étranges" sont devenues lentement familières. Ne décourageons
pas d'écrire nos colons, ni nos officiers des colonies ; ne décourageons pas le lieutenant Jean Renaud. Son dernier livre Lei
Emmts - écrit à la gloire des héros obscurs - le montrait
à ~e qu'1I me semble, un peu gêné dans la fiction ; j'aime bien'
mieux ces Mirages d' Exil, chargés de couleu.r et de songe, qui
nous mènent à travers 1'Annam et le Laos avec le gouverneur
Sarraut. D'un volume à l'autre, l'art s'est fait plus sftr; l'écri~
,~in a conquis ses moyens d'expression ; _sans les souhaiter plus
riches, on regrette que par endroits il se dispense d'en user :
Qu'il veuille nous communiquer son enthousiasme pour ses
compagnons d'armes, ses frémissements de joie ou ses frissons
d'horreur secrète, jamais - qu'il en soit convaincu ! _ l'aveu
direct d'une émotion, jamais les mots qui la nomment, l'exclamation qui la souligne, ne tiendront lieu des faits des obiets
d .
'
J
,
es images propres à la suggérer ... Sans doute, une description

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIII

déçoit, qui ne s'achève pas en rberie ; quand chaque année je
relis le Dlstrl, comment reprocherais-je à Loti de prolonger a
rision distincte par des sensations flottantes et des impressioa
indécises l Mais d'abord il pose nettement les grands traÏla
significatifs. Puis, sa manière ne convient pas également à toit
sujets. Le visiteur de l'Egypte ou de l'Inde, qui veut qu'oa
l'aide à retrouver, non l'atmosphère du pays, mais les lignes
d'un paysage unique, la figure d'un monument, la face et
l'allure des divers types humains, préfère aux phrases un pel
Boues de Loti cette prose patiente, appliquée et précise qa
Taine apprit à Chevrillon.De meme,après que Jean Renaud m'a
conduit devant les temples et les tombeaux d'Annam, je demande à les revoir de plus près, à suivre leurs contours de l'œil
et de la main. Mais je n'attends pas qu'on puisse mieux évoquer
le mystère de la foret laotienne on les aspects du " Par
Inconnu".

M.A.

LE ROMAN
DIDIER HOMME DU PEUPLE, par Maurice
(Payot).

B,,,,,,.

M. Bonneff écrit à l'Humanité des articles très utiles et intéressants sur l'apprentissage et les métien. Il était naturel que
son contact quotidien avec la vie ouvrière le conduisît ~ ~
poser dans un roman son abondante ex~ériance. Anw ~ liomme du pt11pk frappe-t-il par une vérité non dramat1q0u~
nuis naturelle, nécessaire, et, puisque tons les lecteun d 1111
journal populaire en suivent le feuilleton, l'Humnit~ ~6t ét6
mieux inspirée en publiant à son rez-de-chaussée D1J11r ~ae
N4114, tout indiquée, n'est-ce pas l pour servir à l'édncatlOII
populaire. Bien entendu le roman de M. Bonneff, comme la

NOTES

1065

plupart des romans analogues, juxtapose deux éléments qui ne
se mélangent jamais et entre lesquels on suit facilement, sur la
meme page, b ligne qui les sépare. D'abord tout ce qui est
ob!ervation précise et vivante, et ensuite tout ce qui est théorie,

,ie intellectuelle de Didier, vie politique où il est melé : il
était bien difficile de faire vivre cette seconde partie, et
M. Bonnelf n'y a guère réussi. Voici des exemples. Le petit
Didier a perdu son père, et il devenu lui-meme un enfant
perdu, un vagabond. Pour un moment il a trouvé du travail
dans une briqueterie, et un jour viennent se promener de ce
cbté quelques camarades de classe, du temps où Didier avait un
père et allait à l'école. "Le briquetier demande des nouveJles
de l'école : C'est CJépin qui est le pre? - Où c'est qu' vous
en aces en histoire 1 - Didier prend la gibecière du camarade,
il feuiUette les cahiers, parcourt les livres. Car il a quitté an
moment que l'histoire était émouvante : les Anglais étaient
maltres du pays. " Ces traits lins abondent dans la première
partie. La seconde partie, ceJle qui nous montre Didier grandi,
militant ouvrier et secrétaire du syndicat des terrassiers,
s'étend presque entière en espaces morts. Cc que désigne cc
mot: le Parti, ne vibre à aucun moment comme une corde d'art.
Cela devient de la berquinade socialiste. Pourquoi M. Bonnelf,
ici, ne s'est-il pas mis en pleine réalité humaine è On trouve là
un certain Dranis, type très conventionnel et vide de militant
10eialiste arrivé, qui devient ministre, président du conseil.
L'auteur s'est contenté d'nn mannequin. A sa place, j'aurais
animé bravement mon roman, en laissant de c6té cette image
de carton, en introduisant dans mon histoire Aristide Briand
•, lu'.-m~me, dont la psychologie, assez savoureuse, n'est pas compliquée à l'excès, et qui ellt fort bien été en place, à c6té du
militant Didier. M. Barrès, dans le R~rna11 dt I' Energie Nationale,
s'eat essayé avec un succès suffisant à ce mélange de personnages
riicls et de types imaginaires. Excellente ressource pour ceux-là
qui, ainsi que lui et M. Bonnelf, ne sont pas des romanciers-nés,
JO

�1066

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

\ le deviennent du dehors et par artifice d'intelligence. Si je
devais indiquer d'un mot l'ensemble et la raison des quelques
défauts que je reproche à Didier, je dirais qu'il reste dans le
livre trop de convention bourgeoise. Le roman de l'homme du
peuple a été fait par Charles-Louis Philippe, comme le roman
du bachelier pauvre par Vallès. Mais le roman du peuple n'eat
jamais le roman populaire, et il en est un peu des socialistes
comme des catholiques, étonnés et stupides devant Hello, pleins
d'aise et d'enthousiasme devant M. Bolo, un Hello du riche,
bien pire en soi que ne serait un Hello du pauvre. Ce n'est pu
pour M. Bonneff, bien entendu, que je dis cela : j'ai rendu
justice à ce qu'il y a de franc et de juste dans son roman;
lui-même nous donne l' Insurgé comme l'un des livres où son
Didier fait son éducation de militant. J'essaye seulement de
mettre un écriteau devant les mauvaises pentes et les tournants
dangereux du genre qu'il pratique avec conscience et assez de
goût.
A.T.

•••
CONTES D'ITALIE, par Maxime Gorki, trad. de Serg,

Persky (Payot, 3 fr. 50).
Le malentendu commence à se dissiper. Un volume comme
celui-ci démontre avec évidence combien la force de Gorki
résidait dans sa vie et dans son milieu, combien réduit au
seules ressources de l' écrivain, il avait courte haleine. Le succès
de ses premiers livres tint de la frénésie. La sympathie qui
s'attache à toute vie aventureuse y était pour beaucoup; la sure:1citation politique lit le reste. On répandait alors une photographie représentant Gorki se promenant à côté de Tols~oJ, dans
le parc de Yasna Poliana ; et la vogue qu'eut ce portrait pr~uve
bien que les admirateurs de l'ancien chemineau y voyaient

NOTES

autre chose qu'un amusant cliché d'amateur. Des gens qui
n'avaient jamais songé à lire ni la Mort d' lrlan Ilitch ni l'idiot
découvraient la sainte Russie dans Cain et Artheme ou dans les
Yagabonds. Des fanatiques ne reculaient devant aucun rapprochement ...
Qu'il fallth hausser les épaules devant ce~ ovations blasphématoires, c'est évident ; mais qu'il fallOt ranger Gorki bien
après un Tchékhov ou un Chtchédrine, voilà ce qu'aujourd'hui
personne n'osera plus guère contester. Les Contes d'Italie
portent en épigraphe ce mot d'Andersen: "II n'y a pas de
contes plus beaux que ceux que la vie elle-même a composés".
Il faudrait ajouter : "à condition qu'un œil lucide sache les
déchiffrer". Or celui de Gorki n'est pas très pénétrant. Cet
homme a connu, dans sa vie errante, les types les plus curieux;
il en a dessiné quelques uns avec force ; mais il ne les connaît
que comme peut connaître un passant. Ses nouvelles sont des
récits de rencontres, souvent belles, pittoresques et émouvantes;
mais "Pierre qui roule ... " dit le proverbe. Les contes "composés
par la vie elle-même", il faut les chercher dans des régions
plus secrètes. L'aventurier possède cet avantage de n'être pas
aveuglé par les préjugés et les idées toutes faites : c'est quelque
chose. Mais le bon observateur a surtout besoin d'attention. Il
y a une fixité du regard qui manque à Gorki.
Quant à ces Contes d'Italie, ce ne sont pas du tout des
•• contes " , mais
. des artlc
·1es parus sans doute dans quelque
journal russe. Il y a des croquis de grève, des anecdotes, des
"contes" à la façon de ceux que publient nos journaux. En
somme, le carnet d'un reporter qui n'a pas eu la chance de
voir grand'chose et qui n'a guère pu faire causer les gens qu'un
dictionnaire à la main.

J.

S.

�1068

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

LA MUSIQUE
DEUX ŒUVRES RÉCENTES DE CLAUDE DEBUSSY.
S'il ne fallait juger de la valeur et de l'importance d'une
œuvre de musique que par ses dimensions et par le bruit qu'elle
fait, on pourrait se dispenser de parler de Trois Poèmts dt
Stéphane Mallarmé, pour chant et piano, et de la Botte à joujoux.
Ce sont deux petits ouvrages ; non point courts, seulement,
mais de sonorité menue, de fine sensibilité, d'un sentiment qui
ne se gonfle pas pour paraître davantage, mais semble au contraire se modérer volontairement afin de s'énoncer avec plus
de précision. Mais pour cette raison même, au milieu de la
rumeur causée en ce moment par les œuvres plus bruyantes,
plus ostensiblement originales, de M. Strawinsky, il me parait
opportun de signaler ces deux compositions d'un go1Ît pl118
discret, dans lesquelles un tempérament artistique d'une
qualité rare, pour s'affirmer avec plus de délicate réserve, n'en
apparait qu'avec une plus incontestable et vivante intégrité.
-Cette musique se présente sans détours comme aussi san$
fanfaronnade. Dans quelque subtil · raffinement qu'elle se
plaise parfois - ainsi dans le troisième des Poèmes, dont la
manière est la plus " nouvelle" et rejoint certains passages du
Saint-Sébastien ou encore de la seconde série des Préludts jamais on n'éprouve cependant, à la lire, ce fkheux sentiment
d'être dupe que nous donne une musique artificielle ou
contrefaite. Authentique, celle-ci le paraît être jusque dans
ses précieux excès. Toutefois, malgré l'exquise délicatesse du
sentiment, léger comme un souffle, qui donne tant de charme
à la troisième pièce de ce recueil, peut-être préféré-je les deux
autres, plus simples - est-ce bien "simples" qu'il faut dire?
car la complication apparente de Eventail me paraît l'effet, au

NOTES

contraire, d'une extrême simplification et d'une minutieuse
analy~e qui ne retient, de l'idée inspiratrice, que ce qui en est
la qumtessence irréductible - peut-être, dis-je, préféré-je tout
de même la seconde, Placet futile, émue et spirituelle à la fois
comme un madrigal du XVIe siècle et dont l'expression musicale, si claire et si précise pourtant, s'enveloppe d'une atmosphère vaporeuse ; et plus encore la première, Soupir, admirable
la so~re puret: de ses lignes, par l'exacte mesure des moyens
d expr~ss10n, 1:ar I absence de tout effort inutile. Et ce qui en fait
le mérite ce n est pas seulement le go/Jt, si délicat et si excellent
qu'il soit, mais, associée à une émotion réelle, cette autre qualité,
plus rare, le style qui confère une souveraine dignité aux ouvrages
en apparence les plus légers. Ajoutons qu'il est difficile d'imaginer communion plus intime entre la pensée du poète et celle
du musicien. M. Debussy, apparemment, aime pour eux-mêmes
les vers dont il a fait un choix si heureux. Il leur laisse leu;
pleine autonomie. La musique qu'il écrit pour eux semble
n'être que, dégagée et enfin délivrée, la musique qui dans ces
Yers était latente.

p:r

Quant à la Boîtt à joujoux, un ballet d'enfants, c'est une
charmante et plaisante fantaisie ; il n'y aurait peut-être pas lieu
de s'y arrêter, si les sujets les plus frivoles ne pouvaient être
traités avec beaucoup d'art et sans frivolité, et si l'on ne retrounit ici: appliquée,s à un tout autre objet, les qualités qui font
le mérite des Potmes. Aucune affectation, aucun effort de la
pa~~ de _l'auteu~ pour paraître faire autre chose et plus que ce
qu il fait ; mais aussi, il aime ces histoires d'enfants, et les
enfants à qui elles sont destinées, et l'on retrouve, dans la Bo1tt
Ajoujoux cette sensibilité charmante, moitié rieuse, moitié émue
~ont Children's Corner avait déjà donné un exemple. Sans doute:
il Y a de " bonnes blagues" dans ce ballet, mais il y a aussi de
l'émotion, une émotion qui se dégage souvent (voyez le tableau
~e la Bataille) des traits en apparence les plus plaisants : tant
il est vrai que la musique, quand elle est vraiment muûr;ut, est

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

moins propre à amuser qu'à émouvoir. Celle de la Boîte à joujou
est d'une sonorité délicieuse que l'on pare instinctivement des
couleurs de l'orchestre auquel il semble, en mains endroits, que
l'auteur lui-même ait pensé.
Sans doute, on peut trouver regrettable, non pas que
M. Debussy ait écrit ces deux charmants ouvrages, mais qu'il
ne nous donne pas aussi le grand ouvrage sur lequel nous
comptons depuis que nous connaissons Pel/las et au sujet
duquel le Saint-Sébastien semblait nous faire les plus belles
promesses. Toutefois il faut se réjouir, croyons-nous, de l'exemple
de probité, de fidélité à soi-même et à son art, que donne leur
auteur même dans de petites choses. Et, au moment où tant
d'amateurs des deux sexes, fort préoccupés par ailleurs d'évoquer
en terre française le génie latin et l' " éminemment français,,
- Anne, ma sœur Anne, ne vois-tu rien venir ?... - célèbrent
avec enthousiasme le mystère des Printemps préhistoriques aux
sons d'une musique savamment barbare, il n'était pas superflu,
'peut-être, d'attirer l'attention sur des œuvres qui peuvent prétendre à représenter quelques-unes des qualités du génie français.
A tout le moins sont-elles, dans leur petit cadre, l'œuvre d'un
grand artiste.
WrttY ScHMID,

LES EXPOSITIONS
EXPOSITION P. JOUVE (Galerie Hauamann).
Depuis longtemps les statues et les dessins d'animaux qu'expose M. Jouve frappent par leur grand caractère et par leur
sens de la synthèse architecturale et décorative. Le souvenir
qu'on en garde est celui d'un art ferme et probe. Il semble que
l'artiste qui s'attache à l'étude de ces fauves ou rustiques
modèles, doive échapper aux modes et au factice des a,teliers;

NOTES

une prévention d'honnêteté existe en sa faveur; l'exposition

de M. Jouve ne la déçoit pas.
Les animaux apportent presque toujours un malin plaisir à
ne pas tenir la pose, ils ne livrent à leurs interprètes que la

matière de notes et de croquis. Mais nul tempérament n'est
. moins apte que celui de M. Jouve à se contenter d'impressions
et d'instantanés. Il a le golÎt du travail large et achevé. Son
coup de crayon ou de pinceau a beau être rapide, il ne s'en
tient pas ades indications ; il lui faut des volumes arrêtés, des
masses de clairs et de sombres qui se balancent. Aussi ne nous
donne-t-il que çà et là l'impression du premier jet ; presque
toujours ses figures semblent le résultat d'études accumulées et
corrigées les unes par les autres.
Une panthère dessinée par lui n'est pas telle panthère
apparue tel jour sous telle lumière particulière ; c'est la
panthère dans l'affirmation la plus forte de tous ses caractères
de race. Aussi n'y aurait-il pas à pousser beaucoup ces études
dans le sens de la simplification, pour qu'elles pussent être
transposées en musique ou taillées dans le granit.
J'avoue pourtant éprouver quelque gêne devant des dessins
d'animaux que complète un grand paysage et qui forment
tableau véritable. Je sais bien qu'il y a les admirables aquarelles
de Barye ; mais elles sont de petite dimension, ce qui les sauve
de toute arrière-pensée d'académisme. Il y a une sorte de
contradiction entre la mobilité de l'animal et l'immobilité du
paysage. Si mon attention tendue a pu surprendre l'attitude
d'un cheval au galop, elle n'a pu, dans le même moment,
remarquer au loin les prés et les arbres. Si, pour parler le
langage de la photographie, l'œil était "au point" quand il
regardait les replis de ce boa, il devait voir " flou " tout
l'entourage. Et ma gêne est peut-être encore plus morale que
logique : je devrais éprouver une si forte émotion à la vue de
ce reptile, être si fasciné par lui, que je ne serais plus en état
de rien apercevoir d'autre.

�1072

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

Aussi ma préférence va-t-elle aux dessins qui ne se donnent
pas pour autre chose que ce qu'ils sont réellement, c'est-à-dire
des études d'animaux - d'animaux tout nus, si je pais dire,
sans entourage ni décor, tels qu'en vérité on peut les étudier
cùns une basse-cour ou une ménagerie. Ces dessins-là ont de
l'accent et de la grandeur, simplement parce qu'ils sont vrais.
Nous n'avons pas besoin des bambous de la jungle pour évoquer
la vie du tigre ou du singe; nous l'avons ici, toute frémissante,
grâce à l'exacte observation du jeu des os, des mascles et de la
peau. Et notre imagination en est bien autrement stimulée.

J. S.
LETTRES ANGLAISES
THE ' FLYING INN, by G. K. Clusterto11. (Edition
Tauchnitz, 1 volwne. 1914.)
Le mot de roman ne saurait désigner les fantaisies en prose
que publie de temps en temps G. K. Chesterton. Ce sont
pourtant bien des récits d'événements, et on y trouve aussi des
personnages; mais cela ne suffit pas à constituer un roman. Ce
qu'il y a de plus mauvais comme fiction, même les feuilletons
des journaux populaires, même les romans mondains, méritent
le nom de roman; mais les fantaisies en prose de G. K. Chesterton
échappent à cette classification. Le nom qui leur conviendrait le
mieux serait : récits allégoriques; et peut-être pourrait-on
trouver leurs ancêtres véritables parmi les contes philosophiques
et libertins du XVIII8 siècle. Nous ne disons pas cela pour
dénigrer les récits allégoriques de G. K. Chesterton : qui ne
les préférerait, d'ailleurs, à tous les romans mondains! Simplement, nous constatons que ces récits n'ont pas leur base dans
l'intuition, mais qu'ils sont le produit d'une inspiration purement logique. Us ne contiennent rien qui soit décrit ou peint
d'après nature. Et en réalité, ils tiennent de très près aux deux

NOTES

ro73

grands ouvrages philosophiques de Chesterton ; HérlfifUet et
Ortlwdoxie; et de plus près encore aux articles également
philosophiques recueillis dans les volumes intitulés: Tremendous
Trijle,, What is wrong wiJh the Wor/d, Ali thingi eon1ideretf. Dans
ces livres, dans ces articles, G. K. Chesterton, à l'appui de ses
propositions logiques, offre toujours un ou deux exemples pria
n'importe où pour les besoins de la démonstration. Ainsi, aprèi
aYoir posé l'incompétencedes physiologues en matière de religion,
il fournit l'exemple suivant : "C'est comme si le plombier voue
disait : votre piai:o n'a pas besoin d'~tre arrangé." Peu à peu,
le philosophe s'est ainsi créé une sorte d'algèbre, ou plutôt, un
système hiéroglyphique: Histoire
peuple
cabaret. Science
aristocratie
Lord Bois-de-lierre. D'où l'antinomie : Lord
Bois-de-lierre contre les cabarets. Ainsi ses récits ont été
construits entièrement avec ces signes. Ce sont les exemples de
ses articles philosophiques, isolés du contexte et coordonnés en
une sorte d'action tout artificielle. Ce sont des recueils d'exemples; un tableau noir couvert de figures représentant les
différentes phases de la démonstration d'un théorème, mais
l'énoncé du théorème a été elfacé. De là cette fantasmagorie,
cc manque de vraisemblance, cette expression schématique des
situations qui fait que la représentation qui se détache de la
page écrite est tantôt une caricature politique dans le genre de
celles du classique Punch, tantôt une entrée de clowns (tout le
livre semblant avoir pour sol et pour cadre le tapis rond du
cirque~ couleur de sable, et le sentier de velours de la barrière)
tout cela voulu, se disant et se proclamant voulu.
Dans le dernier venu de ces récits, Thejlying in11 (L'auhtrge
f!Olante), nous suivons les péripéties de la lutte de Lord Ivywood
contre les cabarets. L'aristocrate anglais n'est pas mauvais au
fond, mais c'est un pur intellectuel, et par cela même tout prêt
à se laisser influencer, par les faiseurs de systèmes, les habiles
hérétiques, secrètement ennemis de l'Angleterre et de la
Chrétienté : Sémites, Mahométans. Donc, sous l'influence

=

=

=

=

�1074

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

d'un prophète oriental, le grand seigneur anglais fait passer une
loi qui ferme tous les cabarets. Mécontentement du peuple. Un
noble Irlandais, ex-roi d'lthaque, où il a tenu tête jusqu'au
bout aux armées turques et aux diplomates des grandes puissances durant la guerre des Balkans, Patrick Dalroy, se fait le
défenseur des vieilles tavernes anglaises. Et lorsque la dernière
est détruite par ordre de Lord Ivywood, il en prend l'enseigne,
avec un tonneau de rhum et un grand fromage de Cheddar, et,
suivi du dernier cabaretier anglais, il va de comté en comté,
ounant une taverne partout où il s'arrête. La loi dit que la
présence de l'enseigne rend légale la vente des liqueurs spiritueuses. Ils planteront donc l'enseigne à la porte même de la
salle où le prophète oriental expose ses doctrines ; dans un
village modèle où les exploiteurs de la Vie Simple prétendent
ne boire que du lait; à la porte d'une exposition post-futuriste
où toute l'élite est réunie pour admirer des tableaux qu'elle ne
comprend pas. Lord lvywood modifie sa loi : il faudra désormais
que l'alcool ait été emmagasiné depuis trois jours : c'est la fin
de l'Auberge Volante. Mais non: Patrick Dalroy remarque
combien le nombre des pharmacies a grandi depuis que la loi
contre les cabarets a été mise en vigueur; et il plante son
enseigne devant la grande P.harmacie où les amis de Lord
Ivywood viennent, avec une ordonnance de leur médecin, boire
légalement du whisky et du porto. Le peuple en fureur marche
vers la résidence de Lord lvywood, et la police se joint aux
révoltés, Patrick Dalroy dirigeant tout ce monde. Mais c'est
contre le château où le vieil ennemi du roi d'lthaque, Oman
Pacha, a installé une véritable forteresse turque, que Patrick
conduit le peuple. Combat singulier entre Oman Pacha et
Patrick Dalroy. Le Turc est tué; les infidèles sont exterminé.
par le peuple anglais; Lord Ivywood, qui s'était fait le complice
des orientaux, perd la raison, et Patrick Dalroy épouse Lad!
Joan, la jeune femme qu'il aimait et que Lord Ivywood avait
voulu lui enlever.

NOTES

1075

On voit bien de quoi ce livre est fait. Patrick Dalroy est le
personnage chestertonien que nous avons déjà vu sous le nom
de Jeudi dans Lt 11ommi Jeudi, et il est aussi, par certain! côtés,
le Juan del Fuego, président du Nicaragua, que nous avons vu
dans le Napolion dt Notting Hill. Mais il est surtout la personnification de la doctrine chestertonienne, le champion de la
démocratie, du bon sens, du bien.
Mais la doctrine chestertonienne s'est un peu modifiée depuis
Ortftodoxit. Le développement de la politique parlementaire en
Angleterre, le rôle joué par la diplomatie européenne dans les
guerres d'Orient, ennn et surtout la courageuse campagne
entreprise par Cecil Chesterton et les gens du New Witnm, au
moment de l'affaire Marconi, tout cela n'a pas été sans influencer
G. K. Chesterton. "Le Christianisme et la Révolution sont de
plus en plus proches alliés", dit-il dans f Auberge Yolante. Et en
ell'ct, ce que nous trouvons dans ce livre, les vrais personnages
de ce livre, c'est la Croix et le drapeau rouge alliés contre le
Croissant. Christianisme, syndicalisme révolutionnaire, avec un
peu de mort-aux-métèques et beaucoup d'antisémitisme importé
de France, voilà les éléments irréductibles de ce livre, qui sont
aussi les principes directeurs du Ntw Witnm et de sa politique.
Cette transposition d'une doctrine en récit n'est pas sans
inconvénients. D'abord, pour comprendre tout le récit, il faut
connaître la doctrine philosophique et politique de l'auteur.
L'allégorie n'est pas toujours claire. Le lecteur qui ne connaît
rien d'autre de G. K. Chesterton ne verra guère dans Tht
Jying Inn qu'une Alice au Pays du Meroeillu pour grandes
personnes. Mais il y a quelque chose de plus grave. Le
démonstrateur, en choisissant, pour ses exemples, certains
objets, ne considère habituellement qu'une propriété de ces
objets; en réalité, c'est telle propriété qu'il considère, et du
reste de l'objet, il ne parle pas. Un professeur de mathématiques
définit la sphère. Puis il dit à ses élèves: " Pour vous en faire une
KUe, regardez ce globe terrestre ". Or le globe terrestre est en

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

lui-même bien autre chose qu'une sphere : il est une représentation de la terre, il est coloré, etc. (Le professeur a raison,
d'ailleW"s : il n'a jamais dit que le globe terrestre était la sphère
idéale.) Ainsi il arrive qu'en prenant un peu au hasard ses
exemples, G. K. Chesterton manque son but. Il y a en ce
moment toute une correspondance, dans le New Witnei1, proyoquée par l'Auberge Po/ante: des gens nient avec indignation
que Peuple=Cabaret. En langage chestertonien cabaret signi6c
exactement plaisir, superflu, c'est-à-dire ce qu'il y a de plus
nécessaire - pour le peuple. Mais pour un certain nombre de
gens, et pour beaucoup de femmes d'ouvriers sans doute,
cabaret signifie ruine, maladie, perdition - pour le peuple. 11
est vrai que l'auteur a pris soin de s'expliquer là-dessus (p. 235
et ailleurs) : c'est à l'ancien cabaret anglais qu'il ·a pensé, et non
à l'assommoir moderne. N'empêche que l'exemple choisi pretait
à équivoque. Et nous-mêmes, ne sommes-nous pas souvent un pea
agacés, au milieu de toutes ces abstractions, de tous ces symboles,
de cette nature transformée en plaisanteries chilfrées r
Mais enfin c'est G. K. Chesterton. Il y a la vieille vigueur
de l'auteur d'Hérétir;uts, et le style. Et quelquefois même det
choses comme ceci : "Lady lvywood ressemblait à tous 111
patents des intellectuels. Il y a quelque chose de plus triste à
yoir que la figure d'un enfant abandonné; c'est la figure d'une
mère abandonnée. ''

V.L.

ZI

~

LETTRES, de George Meredith (Londres, Constable,
sh.)

2

,ol,,

Publiée à la lin de 191 z, la correspondance de George
Meredith n'est pas une révélation comparable à celle de Ro_bert
Louis Stevenson. Caractere moins primesautier que l'enthousiaste
et vaillant infirme de Skerryvore, Meredith fut avant tout

NOTES

gouverné par son cerveau. II écrit à son fils : " Mon dessein, et
j'espère le vôtre, est de ne jamais demander conseil à mes
,cnsations, mais à mon intelligence. Je laisse franc jeu am;
premieres, mais je leur nie le droit d'influencer ma décision. "
Or ce n'est pas dans le genre épistolaire que les qualités de
l'intelligence ont leur meilleur renaement. On retrouve pour
ainsi dire tout Stevenson dans sa correspondance, une partie
\ seulement de Meredith dans la sienne.
Tous ceux qui aiment et admirent Meredith regretteront
l'absence presque complete de lettres ayant trait à la
période qui va de 1849 à 1860, c'est-à-dire du mariage
irréfléchi et prématuré avec Mrs. Nicholls jusqu'à la mort de
cdle-ci. Ce furent les années tragiques de !'écrivain : celles du
long désaccord conjugal, suivi de séparation, dont un certain
écho s'est perpétué dans Richard Feverel et dans Modern Love.
Nous aurions voulu, sinon saisir, du moins mieux deviner dans
leur genese ces deux fictions profondément humaines.
Sous ces réserves, la volumineuse correspondance de Meredith
est pleine d'intérêt, et nous présente une vivante image de
l'auteur à partir de sa trente-troisième année ( I 86 l ).
Nous le voyons, d'abord seul et pauvre en compagnie de son
fils orphelin, se créer une nouvelle famille par son heureuse
union avec une Française, M•lle Vulliamy,en 1864. Veuf de
nouveau en 188 5, il est déjà contraint lui-même, par la maladie,
al'inactivité physique qui durera jusqu'à sa mort. Alors seulement la célébrité lui vient. Jusqu'alors il était bien résigné à ce
que la nuit totale se fît rapidement sur ses romans et sur ses
,ers. "Vittoria glisse vers les limbes où repose le reste de mes
ouvrages," écrit-il paisiblement à Swinburne en 1867.
Les trois enfants de Meredith recevaient de lui des pages
afrectueuses et charmantes. Mélancolique physionomie que celle
d'Arthur Meredith, seul né du premier mariage! Sur le lit de
cet enfant, le père a dtî se pencher presque avec les sentiments
de Sir Austin Feverel voyant dormir Richard, les circonstances

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

étant si singulièrement analogues. Plus tard la nature "réservée
et hautaine" du fils amena une séparation et un silence qui
durèrent des années. Pendant ce tem~ Arthur Meredith vécut
à l'étranger, sur de maigres ressources. En 1881, mortellement
malade de la poitrine, il revint vers la maison et l'a.ffection
paternelles.
Bien que nous n'ayons pas une ligne de leurs réponses,
plusieurs autres correspondants de Meredith se dessinent dans
notre esprit en traits d'une fermeté remarquable. Tout d'abord
le capitaine, puis contre-amiral, Frederick Augustus Maxse
(1833-1900), l'original de Nevil Beauchaip.p. Comme le héroe
du roman, il nous apparaît follement brave, impulsif, génére111,
francophile ; comme lui il devint subitement radical dans une
famille conservatrice et n'hésita point, par conviction, à sacrifier
un avenir qui lui permettait toutes les espérances. La campagne
électorale de Nevil à Bevisham, si amplement décrite dam
Beauchamp, est celle de Maxse à Southampton en 1867;
Meredith le seconda de sa personne.
La deuxième place, parmi les amis de Meredith) revient à
Sir William Hardrnan, qui mourut éditeur du Morning Post
en 1890. Son torysme, son assurance, ses lunettes et sa carrure
trapue sont ceux de Blackburn Tuckham dans Btauchafllj.
Compagnon de ses longues marches, Meredith ne le désignait
que sous le surnom familier de Tuck. Sous sa signature ont
paru en 1 894 de très précieux souvenirs posth urnes sur la
jeunesse de Meredith.
Les lettres .l. Stevenson, qui fut dès I 878 un familier de
Box Hill, sont relativement rares. Celles .l. John Morley, au
contraire, abondent: très expansives. Elles renferment quelques
vers inédits et fort beaux. On peut dire sans témérité que la
fréquentation de Meredith a largement contribué à former la
haute personnalité du Vicomte Morley actuel, Lord président
du conseil privé.
Meredith sème au courant de la. plume de nombreux juge-

NOTES

1079

ments littéraires, en particulier sur ses propres ouvrages. Voici
par exemple un fragment d'une lettre envoyéele 9 novembre 1906
au docteur Anders, Allemand : " Mieux que mes autres livres,
l' Egol,te approche le degré voulu de plénitude, de parachèvement. Mes critiques avouent que dans Diana of th~ CrouwayJ
respire une femme véritable, et je la sentais vraiment en moi
quand j'écrivais. Certaines pe.rsonnes aiment Rhoda Fleming;
moi peu. Richard Feverd fut conçu sérieusement, et divers
passages méritent la réflexion. Beauchamp n'atteint pas à la même
profondeur, mais le travail superficiel y vaut mieux. " Au sujet
de Diana, il faut lire encore une longue lettre à Lady Ulrica
Baring, en date du 9 avril 1902.
Les remarques de Meredith sur notre pays surprennent à
l'occasion. M. Clémenceau a trop d'esprit pour ne pas trouver
celle-ci exagérée : " Clémenceau est le seul politique français
notoire, chez les contemporains, que j'estime mentalement,
moralement et cordialement. " (A l'amiral Maxse, 18 février
1884.) En 1870, entre le 15 juillet et les premières batailles,
Meredith se montre beaucoup plus francophile que si;s compatriotes. Les mois suivants, il évolue nettement vers l'Allemagne,
et dans les longues discussions qu'il eut à ce sujet avec le capitaine Maxse, il semble avoir eu quelque peine à convaincre son
interlocuteur.
Plus souvent gai que grave, le style de toute cette correspondance n'échappe pas entièrement a une recherche quelquefois
excessive, mais dans l'ensemble la concision s'y accorde avec
une clarté parfaite.

M. William Meredith mérite les remerciements de tous les
lettrés. Les deux volumes dont il a groupé pour nous les matériaux précisent fortement la figure jusqu'alors vague de son
pere ver-s le milieu de l'âge. Ils nous aident à mieux comprendre
toute une fiction dont beaucoup de personnages, selon l'expression de Stevenson, sont de pures découvertes.
GÉRARD MALLET,

�NOTULES

1080

NOTULES

LE DEssous ou MASQUE, poèmes par François Porcli (Edition
de la Nouvelle Revue Française, 3 fr. 50).
Un très beau livre et dont nous eussions aimé parler longuement si les principaux chapitres n'en avaient été publiés
d'abord dans cette revue. Un livre auquel on ne donnera peutêtre pas l'attention qu'il mérite, tant la qualité en est secrète.
François Porché ne s'est pas créé un royaume poétique l part;
pour le suivre iJ n'est pas besoin de s.e dépayser. Il r_ep~e.nd les
objets les plus ordinaires, les événements les plus mev1tablcs
de la vie humaine ; il les reprend avec son ime et elle leur
impose une douce correction, un perfectionnement tout voisin,
un approfondissement sur place par quoi ils nous sont rendus
comme une seconde fois intérieurs. La seule intervention du poète
ici est non pas de développer ni d'agrandir, mais simplement de
remarquer avec plm de lenteur et de respect que nous. ne
saurions faire les choses mêmes que nous avons entre les mams,
les passiohs qui nous sont communes avec lui. Il y a dan~ cc
livre, sur l'amour et sur le plaisir, des poèmes d'une hardiesse
qui, tant elle demeure proche des émotions normales, ressemble
à la plus sévère pudeur. Et cette observance de la n~rmale
persiste jusqu.e dans l'analyse des états les plus égarés, Jusque
dans cette suite a,dmirable intitulée Pire qtte la mort, où le poète
revit l'histoire d'un de ses amis devenu fou. Rien de plus
poignant que la fa~on dont il retrouve la santé au sein même
du délire : il en ranime les traces, il la reconstitue et, par une

1081

audacieuse communion avec le dément, en l'aidant de son
propre équilibre, il le rapproche de nous, il le rachète. - Bien
que son métier ne rappelle que de fort loin celui des Fleurs ,/11
94/ et qu'il n'en ait pas la perf~ction, c'est à Baudelaire que
François Porché s'apparente le plus intimement. C'est le même
pathétique : les passions les plus simples, les plus quotidiennes
de l'Ame, relevées comme des mendiantes au coin des rues,
qu'on lave et qu'on rhabille, et de toutes choses la purification
par la sympathie, - Ce livre ne laisse pas au cœur de la joie,
mais un austère réconfort, car il donne l'impression qu'il peut
y avoir une grande richesse et une grande originalité à sentir
comme tout le monde, à être un homme comme les autres.

•••
PouR

LA

MUSIQUE, poèmes par Léon-Paul Fargru (Edition de

la Nouvelle Revue Française)De même qu'il n'a voulu mettre dans cette délicate plaquettè
que quelques poèmes, de même Fargue en chacun d'eux n'a
déposé que la quintessence de son impression. Quelques touches
rares et distinctes, les mots n'atteignant, ne reconnaissant le
paysage qu'aux deux ou trois endroits nécessaires pour l'animer.
Tout l'art du poète est dans l'extrême raffinement du choix ;
tant il est sftr de son a1Faire, il s'amuse parfois à n'élire que ce
qui peut sembler le moins ~mpo~tant ; mais cette coquetterie
demeure si habile, que l'évocation réussit quand même, et bien
plus délicieuse d'être plus détournée. - Si la poésie est la culture
du souvenir, voici l'un de ses plus subtils jardiniers, l'inventeur
des "variétés " les plus précieuses et les plus fragiles.

•• •
D1oaaoT, LES PLUs

ll.lQ.ES PAGIS (Mercure de

France, 3 fr. 50).

L'œu.vrc énorme et inégale de Diderot se pr~te, entre tout~
au choix et à l'élagage, mais on ne saurait en cnfèrmer l'essentiel
II

�I082

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

dans un volume à 3 fr. 50. Toujo,urs ce lit de Procuste où il
faut que Stendhal ou Diderot n'occupent pas plus de place que
Chamfort ou Rivarol. On trouve dans le choix de M. Jacques
Morland, des fragµients qu'il n'est pas toujours facile de
dénicher parmi les œuvres complètes. Mais pourquoi insister
tant sur la Religieuse et si peu sur Jacques le Fataliste qui est
pourtant si étourdissant de verve? Un épisode comme l'histoire
de Madame de la Pommeraie compte parmi les meilleurs récits
du XVIIIe siècle.

• ••
Puvis Dl! CHAVANNl!s, par René Jean (A1can, 3 fr. 50,.
L'œuvre de Puvis, si simple, si droite, si dépourvue de
dessous compliqués, de crises et d'à-coups, se passe parfaitement
de commentaires. De bonnes reproductions, c'est tout ce qu'on
demande. Qu'on y joigne, pour être complet, deux pages de
chiffres et de dates. Mais puisque les grandes personnes sont
devenues tellement raisonnables qu'il leur faut du texte pour
les aider à regarder les images, nous acceptons volontiers celui
de M. René Jean qui est composé avec soin et respect.

•••
L'ÉPICrBR,

par Jean-Jacfjues Bernard (Ollendorff, 3 fr. 50).

Il paraît que le journal professionnel de l'épicerie s'est ému
de ce livre." Depuis quatre-vingts ans, dit-il, qu'on nous bafoue,
nous avons le droit de nous montrer susceptibles." Evidemment!
Une chanson, un dicton, un jeu de mots peut peser sur une
profession aussi lourdement qu'un tarif douanier ou qu'une
crise de main d'œuvre, et M. Jean-Jacques Bernard aurait pu,
par esprit de justice, faire de son pitoyable héros un marchand
de couleurs ou un herboriste. Mais ajoutons que l'ironie du
livre est si discrète, si mêlée de délicatesse et de bonté que

NOTULES

1083

vraiment il faut en considérer le titre comme une gentillesse
plut6t que comme une offense.
Des trois nouvelles qui forment ce volume, l'impress1on
. qut.·
d
se égage est celle d'une charmante qualité d'ame. Bonté,
~rup~le, .~ b~nté portée jusqu'à la faiblesse, scrupule poussé
Jusqu a 1 ~mpu1ssance. On ne manquera pas d'établir une
p~enté filiale entre _les ligures qui peuplent ce livre et celles
qu on trouve en mamt roman de Ttistan Bernard L'É · ·
tl é , . é d'
.
ptcur
e t te s1gn
un autre nom, qu'on n'eth pas stlrement fait le
rapprochement. La maniere de M. Jean-Jacques Bernard est
plus :.om~ue, plus timide; la sensibilité est plus inquiète, l'objet
de 11ron'.e esr, pl_us près du cœur. Ce qui manque encore,
se~ble-t-1_1,_ à d év1~entes qualités d'observation, c'est un sujet
qui l~s utilise, a~ heu que jusqu'ici ce sont elles qui se servent
du sujet pour se mettre elles-mêmes en valeur. L'affabulation
manque de force et de singularité, C'est le propre d'un tel
humour que de ne pas nous prendre aux entrailles • du moins
faudrait-il qu'il ne laissat point de repos à notre i'ntérêt et a
notre curiosité.

• ••
CoNTES

RUSTIQUES,

par Henri Dag@ (Félix Carbonnel, 4 fr.) •

~e sont des contes de deux ou trois pages, dans l'esprit de nos
fabliaux ou des aventures de Till Eulenspiegel : bonnes farces
mys~ifications, franches lippées, exploits de sympathiques fri~
~utiles et de curés en ribotte. C'est un recueil de toutes les
Joyeuses histoires qu'on se raconte autour de la petite ville
d'~pt, laquelle possédait déjà notre sympathie, grke à cette
:eu11le hebdomadaire qui fut pendant trois ans le modèle d'un
Journal de province satirique et littéraire : la Petite Gautte

./ptlsimne.

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

•••
SoUV!NIRS suR

LA

REINE AMÉLIE DB PoRTOGAL, par Lutin

Corptchot (Pierre Laflite, 3 fr. 50).

Ce n'est pas une hagiographie, mais c'est un livre écrit avec
piété; ce n'est pas un livre d'histoire, parce qu'envers une
femme détrônée qu'ont frappée deux révolutions, personne ne
se soucie de jouer le r6le des Minos et des Rhadamante, mais
ce sera un document pour les historiens ; on y trouve d~
maintenant des vues intéressantes sur le Portugal, et avec une
élégance un peu barrésienne, le récit vivant et ému d'événements dramatiques.

• ••
LEs CHEMINOTS, DRAMES DB

LA

VOIE

FERRÉE,

par C. F. dl 14

Bernaiu (Basset, 3 fr. 50).
De bonnes intentions; de la familiarité avec la technique du
Rail; mais l'auteur n'a cherché dans le métier, qu'un cadre où
placer de bien gros mélodrames. C'est faire injure à P'.erre
Hamp que de dire qu'un tel livre fait mesurer la portée des siens.

LA Dkouv111t.TB DE L'AVl!NfR

ET

LE GRAND ÉTAT,

NOTULES

vie comporte de miracle et de mystère ? Les conclusions de
Wells sont exactement celles du Com=-place Book: "Toute
chose qui existe est singulière. Si les hommes n'avaient pas pris
les mots pour les choses ils n'auraient jamais pensé à des idées
abstraites. "
Mais, dans les études qui suivent, la DétOUfltrte de l' Aflmir,
le Grand Etat, nous retrouvons le Wells qui nous est familier.
Ici, le censeur des institutions britanniques, le Wells de TonoBungay et du New Machiaflelli, dont la critique acerbe fait
songer, dans l'ordre littéraire, à un Bernard Shaw ou à un
Masterm:m, dans l'ordre politique, à un Winston Churchill ou
à un Lloyd George. Là, le Wells déterministe d' Anticipati1J11s et
de Tht Time Machine, qui se souvient de ses études du Royal
College of Science et qui - ce sont ses propres expressions " à force de regarder toujours en avant a cessé d'être tout à fait
sensible à la beauté des choses immédiates". Si l'on aime les
contrastes, il faut, en fermant ce livre, relire telle page de la
Couronne d'olit1ier sauvage ou de Jusqu'à ce dernier de Ruskin
et, swtout, l'admirable Napoléon dt Notting Hill de Chesterton ;
Et tandis. que des pldants now faisaient oburoer

Tel éflénement 9ui, froidement, mécani1uemen1,
Dtt1ai1 arriver, no1 âme, murmuraient dans l'ombre_.
"Possible, mais il ne man9ue pas de chom plu, probables. "

I"'

H. G. Wells, traduit par H. Davray (Mercure de Fr4"'t,
.3 fr. io).
On ne s'attendait pas à trouver, dans les premières pages de
ce livre, un Wells bergsonien ou berkeleyen. Comm_ent l~
,, scientifique " qui a célébré " le soleil de la généralisation qui
se lève sur les faits ", en arrive-t-il, dans sa Rtdétouoerte dl
J'unifut, à proclamer l'irréductibilité des phénomènes les uns
aux autres, et l'action maléfique des idées générales et du
nombre qui nous frappent de cécité à l'égard de tout ce que la

C.V.

•••
et

LB PAYS DES AVEocus, par H. G. Wells, traduit par H. Davray
B. Kozakiewicz. (Mercure de France, 3 fr. 50.)

En suivant Wells au pays des aveugles ou au royaume des
fourmis et en écoutant tel de ses héros à qui je ne sais quel
sens anormal offrait à certaines heures de l'existence sous
image d'une porte verte dans un mur blanc, une issue, un

r

'

�1086

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

passage secret dans un monde infiniment plus beau que le nôtre,
je· songeais à ces quelques lignes autrefo~s lues dan1 _la R'!'tll
Blanche: "Wells fait de vous ce qu'il lui platt. Son 1ma.gmation abstraite s'il en fut, se projette aussitôt sous une apparence
con~ète, sans effort, naturellement. Les sensations font corps
avec le récit; aucune n'en est détachable ; on se fait de l'événement qu'il raconte une représentation c~ntinue. Ce _n'est
plus, à la manière d'Edgal' Poe, Panalyse de ~ état du pa~1ent;
mais une objectivité si précise qu'elle s'oppose et vraiment
semble empléter sur nous. "
Certes, je souscris entièrement à ce jug_ement. Mais, quel
que soit l'intérêt que nous prenions aux moindres productions
du Wells'' première manière", pourquoi tant différ~r la présentation au public français des gr.ands romans écrits sur le
type de ce roman " divers, total, agressif" que l'auteur d' Â~
Yeronica définissait dans son manifeste de 1912 ? Pourquoi
laisser plus longtemps intraduites des œuvres aussi significatives
que Kipps, the story of a simple soul, Tr1110-Bungay, The Ntfll
Mdc!tiavtlli et Marriage ?
C.V.

NOTVL.ES

ro87

voluptueux, dans le Plrilostrate, la Tlzétlide et surtout dans cette
Fiammttta où Pon a voulu voir le premier essai de roman psychologique et qui est simplement, selon le mot de Boccace, une
"élégie" mais subtile et passionnée, écho de la Vit4 NuO!la de
Dante. Le livre de M. Hauvette est dédié à la " Parisienne
inconnue qui donna le jour à l'auteur du Décaméro,z ".
On s'étonne que le stîr érudit qu'est M. Hauvette ait au
cours de son livre si lprement attaqué le grand critique italien
que fut De Sanctis, et qu'il méconnaisse à un tel point c~
maître de synthèse littéraire. A son propos il fait sonner comme
un injure les mots de "critique esthétique" ! Ces lignes ont
été violemment relevées daps les journaux italiens et particulierement par M. Benedetto Croce.

L. C.

• ••
UNE LETTRE DE

M.

JuuitN BENDA.

Paris, 6 mai 19 1

+·

Monsieur le directeur,
Dans l'article de votre collaborateur sur ma Pllilo10pkie
acôté de vociférations dont je prends mon parti, se
trouvent certilines déformations de ma pensée que vous me
permettrez de rectifier.

pathétique,
BocCACE, par Henri Hauf.lef!e (A. Colin, Paris 1914).
Ce livre est la contribution la plus complète que l'on ait
fournie jusqu'ici à l'histoire de la vie et des œuvres de ~occace.
Il manquait un livre d'ensemble sur l'auteur du Decamlr,,,.
C'est un Français qui en a le mérite. M. Hauvette s'est préoccupé d'élucider dans la mesure du possible les nombreux pro-blèmes d'érudition que soulève la biographie de Boccace, et de
nous offrir une analyse et un commentaire serré de ses œuvres.
Il a dégagé des écrits qui précèdent le Dlcamérr111 tous_ les
germes qui s'y épanouiront plus tard : descripti~ns exquues,
vigueur et finesse à la fois de la touche psychologique, charme

Votre collaborateur cite cette phrase de M. Bergson :
"Nous nous créons nous-mêmes par un effort de volonté sans
cesse renouvelé"; et il ajoute : "M. Benda traduit (p. 81):
Est-il besoin de dire ... si elle exulte cette société qui, toujours
toute femelle, ne sait que le changement de direction du sentir,
repousse toute organisation de l'âme et se salue en Mélisande,
si elle trépigne quand an philosophe vient lui dire que l'instabilité de la conscience en est la forme supérieure ? " Ce mien
passage ne prétend, tout lecteur qui voudra bien s'y
reporter le constatera, .:..._ à aucune espèce de rapport avec la.

�1088

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

pensée précité~ de M. Bergson ; laissei-moi admirer l'habileté
qu'on apporte à le présenter comme en voulant être une
''traduction". - Au surplus, je n'ai point du tout néglig~
comme on l'affirme, d'observer que la thèse bergsonienne de la
"mobilité", si elle pose le primat de l'imtabilité, pose en même
temps (et par une contradiction que j'ai fait ressortir) le primat
de l' actitm et de la ooltmté, et n'ai point laissé de montrer que,
sous cet autre aspect, cil~ contente un autre besoin de
pathétique.
Votre collaborateur me fait dire que le Bergsonisme est une
phiiosophie du pur sentir, du pur untiment. J'ai dit, et uniquement : "du pur 1mtir ". La nuance n'échappera à personne :
la philosophie du pur untir est celle de Schopenhauer, à laquelle
I/ j'ai assimilé, en ce sens, celle de M. Bergson ; votre collabora~ teur s'arrange à faire croire que je l'ai assimilée à celle de d'Urfé.
Votre collaborateur me fait diro : " Si l'on appelle démocratie une société en quête du seul sentir, qu'elle cherche aux
ToÎes les plus étranges, le bergsonisme est rigoureusement la
philosophie d'une démocratie." Il ajoute : " Ce rigoureustmmt
est admirable et concluant. Les définitions proposées pourraient
être inverties : il serait aussi facile de démontrer que la
démocratie a sa source dans une philosophie purement rationaliste et que c'est même la conception la plus généralement
adoptée. " Permettez-moi de mettre sous les yeux de vos
lecteurs mon texte intégral, en y rétablissant certains mots dont
tout le monde comprendra combien votre collaborateur, pour
~e faire la leçon qu'il me fait, avait besoin de les supprimer :
" Si l'on appelle, suivant une dénomination évidemmml ab111it1e
ma.is généralement reçue, démocratie etc .... " (On voit qu'il ne
s'agit de rien dim(J1lfrer.) - Quant à ce que ce sens du mot
dén;i.ocratie, - société toute sensuelle, - soit adopté aujourd'hui par tout _un monde nombreux et import;mt (géniralemmt
ne veut pas dire unitlmel/ement); c'est ce que les milieux littéJ"aires seront certainement les derniers à me contester.

NOTULES

Enfin votre collaborateur dénonce, - comme un manquement de ma part, - qu'au lieu de considérer le Bergsonisme
m lui-m2me je l'ai considéré sous son aspect mondain. Laissezmoi apprendre à vos lecteurs que c'était là précisément mon
s~jet en cet opuscule, que je l'y ai déclaré dès la première
ligne, r~ppela~t en maint endroit que, pour ce qui est de
cette ph1Iosoph1e m elle-m2me, j'en ai traité dans d'autres écrits.
Aussi bien trouveront-ils en ces autres écrits {notamment dans
un tra;ail paru au Mercu~e de France sous le nom de RlptJ11st
aux défenseurs du Bergsonume, 181' et 16 ju'illet 1913 ) une
réponse aux attaques de votre collaborateur contre mon interpritation de cette philosophie, notamment de la doctrine de
1' " intuition " ; car ces attaque.s sont, à la forme près, ceJlcs
qu'on m'a toujours faites. Ils pourront juger à ce propos la
vale~ de son assertion, suivant quoi les idées que je combats
seraient par moi "déformées systématiquement''.
Veuillez agréer, Monsieur le directeur, l'expression de mon
entière considération.
juLil!N B111DA.

•••
La. Société d'Encouragement aux Beaux-Arts de Liége a
orgamsé, sur l'initiative de son président M. A. de Neuville,
une exposition de l'œuvre lithographié d'Honoré Daumier a11
Palais des Beaux.Arts, du 16 Mai au zr Juin.

�LES REVUES

LES REVUES
REVUES

FRANÇAISES.

Dans la REVUE BLEUE du I 8 et du 2 5 Avril

M. Louis Thomas

annonce qu'il entreprend la publication de la Correspondance
générale de Benjamin Constant et donne la primeur d'un
certain nombre de lettres de !'écrivain à sa famille. Elles
nous révèlent un Benjamin Constant plein de tendresse et
d'attention pour les siens. On voit pourtant apparaître en
certaines ce mélange de tourment et d'indolence dont son
lme était composée. Pour le bien saisir, il suffit de rapprocher
les deux passages suivants:
Je suis le seul peut-être de qui l'existence n'ait pas été bouleversée
par les circonstances publiques. Cela tient à ce que la destinée, ayant
mis en moi-même de quoi remplacer outre mesure tous les bouleversements extérieurs, n'a pas voulu faire un double emploi, et s'en
est fixée à moi du mal qu'elle m'avait réservé.
Il faut laisser aller les jugements qu'on porte sur moi. Je ne
tl'Ouve pas qu'on ait tort de les porter, quoiqu'ils soient faux. Il ne
vaut pas la peine de les réfuter d'avance.

Le même douloureux désintéressement de soi-même se fait
sentir dans ce compte-rendu de sa vie quotidienne, qui se termine par une allusion à ses relations avec Mm• de Staël:
Vous me reprochez de ne pas vous donner sur moi-même &amp;SKI
de détails, et je vous remercie de ce reproche qui est une preuve
d'intérêt. Ma vie est si uniforme qu'elle ne vaut guère la peine
d'être décrite. Cependant, si vous en voulez l'histoire, la voici en
quatre mots. Je me lève assez tard, et toujours avec le regret de ne

pu m'être levé plus tek Je travaille jusqu'à 6 heures à peu près, à
moins que des visites ne m'interrompent, ce qui m'arrive plus que
je ne le voudrais. Je vais dtner alors dans le monde, je fais cinq ou
six visites jusqu'à minuit, puis je me couche. La société m'est
devenue plus nécessaire qu'elle ne me l'était autrefois, ce qui est une
preuve que je vieillis, et comme le seul moyen de voir du monde est
de dîner chez les gens, j'ai pris ce parti. Voilà de compte fait vingtljU~tre jours de suite que j'accepte des invitations. Les lampes me
fauguent, et les dîners me font mal. Mais ce sont des inconvénients
. illléparables de la vie de Paris. La conversation est restreinte, et tant
soit peu gênée. Cependant on s'en tire, et cc bruit de la société
chauc l'espèce de mélancolie qui s'empare de moi quand je passe
tout un jour dans la solitude. J'achève mon histoire des religions
anciennes, ou pour parler plus exactement, je l'avance, car je ne
sais encore bien précisément quand elle sera achevée. Mon temps
le passe vite, et le présent serait tolérable, s'il n'y avait pas d'avenir
- je ne désespère cependant pas de l'avenir, comme vous en déses~ez pour moi, et comme je n'en exige pas grand chose je ne serai
peut-être pas trompé. J'ai un besoin de repos et de vie domestique,
qui me donnera la force de l'atteindre avant que le moment soit
puaé. C'est sans pouvoir me juger complétement qu'on m'accuse de
faiblesse. Il faudrait avoir été dans mes circonstances pour savoir ce
qu'on aurait fait, et je le dis dans la plus profonde conviction, je
crois que pour faire mieux, il aurait fallu valoir moins.
·

•••

LES LETTRES consacrent leur numéro du J 5 Avril tout entier

à une étude de M. René Johannet sur l' Evolution dt Georges
Sorel. En voici la conclusion :
Esprit bizarre et carré, lourd et subtil à la fois, dur et capiteux,
plus qu'indigène, né de la terre, q_ue vous êtes rare et insoupçonnable!
Cette SoliditlU impassible que Gœthe saluait dans les anciens, revit
en vous, mais passionnée et nébuleuse, suspendue entre ciel et terre
et pleine de chants, comme la Cité des oiseaux. Par tous vos mouvementa vous éludez nos tristes pièges et tout ce que vous touchez se
transforme. Là où vous êtes passé l'atmosphère prend une teinte
plus riche et la matière s'enorgueillit, comme d'être soudain jetée

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE

au creuset de Nicolas Flame~ alchimiste et bon Français. Rénovation, don magistral qui vous '' suit et trace" comme une eau de
jouvence qu'on n'épuise pas. Non, il n'avait pas tort ce sympathique
abbé de province, qui louant Péguy, l'autre jour, d'avoir révélé pu
mal de jeunes, comme on dit, vous citait - et en bonne place ! parmi les jeunes révélations·. Un peu de lecture l'écartera de cette
idée, mais beaucoup l'y ramènera.
Et c'est sur ce trait que je termine. M. Sorel est un jeune, enven
et malgré tout, et il est un professeur de Jeunesse.

LES REVUES

1093

chose, où le symbole renoue à la réalité. Je réintègre un état de
choses antérieur à l'aventure artiste, un état de l'objet avant que
l'imagination s'y mette et le décompose, avant que l'atmosphère le
dissolve et le digère, avant que le poète y passe. Et cela aussi ctt
une délectation. L'aboutissement logique de cette peinture est la
n~gation de l'art dans l'imitation absolue. Peut-être.
Mais ne serait-ce pas aussi un joie rare et vierge de voir s'éteindre
le vieux flambeau de la beauté, de dessiner avec ses cendres les atêtes
d'un cube parfait et d'y ioscrire : Tout est hébétude et constance ,

•••
Le de11irième CAJUl!R VAuoo1s (20 Avril 1914) conti;nt une
étude inégale, parfois obscure, et d'un style tourmenté, maia
dans l'ensemble très intéressante de M. Paul Budry sur Fé/iJt
Yallotton ou le Retour à l'impauible. Citons-en quelques passages:
Vallotton pein-t comme on fait des sabots ; on pré'nd mesure,
et en avant l'outil. On dirait qu'il copie un tableau qui préexiste.
Sans hasard, sans boutades, sans inconnue. Aussi ne dépend-il pu
d'une réussite.
Et plus loin :
Attrait de l'absurde ! Plus j'enfonce dans les gris corridors que
m'ouvrent ses tableaux, plus je me sens éloigner de mon temps, et
de ce· par quoi je tien, à mon temps, des fins de mon désir, dea
voies actuellës de ma volupté. Et j'en éprouve un cruel contentemenL
A chaque seuil nouveau, je me défais d:une fo;ulté de jo'uiasance,
d'une notion de bien-être. Ici les délices de l'air, ici les floraisona
trompeuses de la lumière, les couleurs et leurs chants inno~ brablea,
la suavité charnelle des créatures, l'ivresse végétale des saisons. Je
m'exerce à la saveur pauvre de l'incotore, je me sèvre et me retranche.
Je m'enseigne à jeàner de tout ce qui est mouvement, pensivité et
illusion. Tout cela n'était-il pas énervement, surchauffement de
cellules ... ? L'art ne serait-il pas de resserrer sa vue jusqu'au1dn6mea
limites où la forme devient certitude 1 Hors des bestîalitéa c:t dea
sentimentalités, hors des lyrismes et d~ curiosités affolé~ de voir
et qui n'est pas, ici j'ai ce fort sentiment de toucher enfin à quelque

La REVUE DES FRANÇAIS du ro Avril insctit au dessous d'une
des photographies dont elle a l'habitude de récompenser ses
lecteurs, cette légende :
Le Prince Albert de Monaco dans son laboratoire, dont on va
œlébrer le :15• anniversaire de son règne.

•••
MEMENTO:

- La Revue de Paris (15 Avril) : "Une étude sur la
passion'', par la Comtesse de Noailles, - "Un petit monde",
roman, par Emile Clermont.
- La Rer1ue Bleue (z et 9 Mai) : "La Quittance du diable",
pièce inédite en 3 tableaux mêlés de chant, par Alfred de
Musset.

-

La Revue Hebdomadaire (z5 Avril et N 09 suivants) :

"Enquête sur les témoignages de- l'expérience".

- La Yie des Lettres (Avril 1914) : "Verlai.n e et Mallarmé'',
tene de la conférence prononcée par André Gide au Thé~tre
du Vieux-Colombier. - Poèmes du poète russe contemporain
Balmont : le premier est consacré a Iarovit ou Iarito, le
dieu auquel s'adressent les rites du "Sacre du Printemps".
-

Les Ecrits Françafr (5 Avril) : "Les Nations d'après leun

journaux", par Gabriel Arbouin.

-

Les Cahiers d'A11jourd'h11i (Février) : " Fragmehts'

�LA NOUVELLE REVUE FRANÇAIS!

1094

d'Octave Mirbeau. - "La Flandre", extrait d'une conférence
d'Emile Verhaeren. - "Veillée de Noël", par Marguerite
Audou)I'.. - •• Propos d'un Normand", par Alain. - L'Opinion (1 J Avril et N° 8 suivants) : '' L'an prochain, à
Jérusalem", roman par J. Tharaud.
- L'OlifJier (Avril) : Deux poèmes de Mistral.
- Le Feu (Avril) : Réédition de l'étude de Lamartine sur

J.

Mistral.

-

La RçtJue Criti911e de; Idée1 et des Liflm ( 1 o Avril) :
Hommage à Mistral.

•••
REVUES ALLEMANDES :

-

Die G/Jldenkammer, Mars 1914:

Sous la signature de Hans Franck un article sur le "drame
de ityle ". Ce n'est pas d' aujourd'hui que date l'effort des
Allemands pour atteindre à ce style dont ils ne cessent de
déplorer l'absence. Dans tous les domaines de l'art et des lettres
Stefan George, Karl Scheffl.er, Adolf Hildebrandt, Van de
Velde, Georg Hermann, Paul Ernst ont tâché à sortir du
chaos. 11 semble qu'aujourd'hui dans la "lutte pour le style"
on s'attache surtout à r~former, à re-former le drame allemand.
Sophocle ou Shakespeare ? Déjà Paul Ernst et Georg von
Lukàcs se posaient la question. D'une manière qui n'est point
pertinente, pense Hans Franck, D'accord avec ses devancien
pour proclamer que " drame naturaliste " est une antiphrase,
il estime néanmoins qu'il faut désormais tenir compte dca
conquêtes récentes : celles du réalisme qui s'est assimilé le
monde sensible, celles du néo-romantisme, qui s'est appliqué à
l'analyse des réactions de l'âme. Mais ilJaut renoncer aussi bien
au symbolisme facile de l'un qu'au pittoresque superfici~ de
l'autre. Il faut apprendre à "laisser tomber" tout ce qui ~e
concourt point à rendre l'idée et l'essence des choses ; se tcnll'
à égale distanc:e de Sophocle et de Shakespeare, tous deux trop

I

LES REVUES

1095

parfaits pour qu'il puisse être encore intéressant de rec~mmencer
ce qu'ils firent. C'est à Henri de ~.leist qui tent., à son heure,
une synthèse du classique et du moderne qu'il faut revenir.
Unir la perfection de ceux qui surent étJ09uer la réalité à la
perfection de ceux qui surent l'interpréter, "l'essence à l'être
l'idée à l'incarnation, le métaphysique au réel ", telle est, conclu;
Franck, l'œuvre à laquelle doivent s'atteler les écrivains
allemands.
Ces considérations sont caractéristiques. De jour en jour
s'accuse en Allemagne cette tendance néo-classique qui, après
s'~trc affirmée d'abord dans le lyrisme d'un George, d'un Vollmoeller, d'un Stucken, ou dans la prose d'un Thomas MannJ
d'an Emil Ludwig, se fait jour aussi ap théâtr~ : " Nous avons
trop oublié, disait Thomas Mann dans un article récent, que le
style, la mesure, le rythme, la forme - voire même un certain
formalisme, une certaine convention cérémonieu.se sont inséparables de l'essence même du drame ... Richard Wagner, qui avait
i un si haut point le sens du "théâtral", l'.vait bien compris :
d'où Par1ifal. Toute son œuvre l'y conduisait logiquement".

•••
REVUES ANGLAISES.

- Poetry and Drama, (Londres) Mars 1914, paraît sous une
couverture bleu clair qui la fait ressembler un peu à la Eng/û!,
Rn,iew, Poésies de Maurice Hewlett,_ Ezra Pound, Godfrey
Elton et James Elroy Flecker. De bons comptes-rendus.
L'excellente chronique française de F. S. Flint.
-:-The Romanic Ref).few, (New-York) Octobre-Décembre 1913,
contient une longue étude sur le thème de la " Mort Arth.ur "
dans le roman médiéval, par J. Douglas Bruce ; et une étude
sur "les Sources du Roman de la Violette", par D, L. Buffum.
- The New Witnm, (Londres) 16 Avril: Article de F. Y.
Eccles : "France and th.e new royalists ".
- The New Weekly (Londres) est un nouveau journal hebdo-

�TABLE DES MATIÈRES

LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISI

madaire, indépendant en politique, et qui est, par ses ·tendances,
le choix de ses collaborateurs, la plus moderne et la plus litt6raire des publications hebdomadaires anglaises.

CONTENUES DANS

LE TOME XI

•••

(JANVIER-JUIN

1914)

RIVUES !TALil!NNES,

- li Marzocco (Florence) 22 mars : une étude d'Alfredo
Understeiner sur le compositeur Riccardo Zandonai. - No du
29 mars : articles sur Mistrai; sur les drames élizabéthains récemment traduits en italien, par G. S. Gargano. - Les Praemarginiilia et les Marginalia.
- La Yoce (Florence) z8 mars : n° pleins d'intéressants
comptes-rendus de livres récents, notamment de " Quelquca
Juifs" d'André Spire(par FeliceManigliano), d'une "Geschichte
der Spanischen Malerei" de A. L. Meyer (par Roberto Langhi).
- France-Italie (Florence et Paris) 1er mars : poèmes en
prose, de Carlo Linati, traduits par L. C.-" L'Opinion française
et l'Italie vers I 840 ", par B. Crémieux. - Les excellentes
chroniques.

•• •
REVUES EsPAGNOLl!S.

- Rt'llista de Américi; (Paris) 10 avril : Supplément "La
Actualidad " contenant des traductions d'André Gide,
d'Alexandre Mercereau, une série de sonnets de José Eustaaio
Rivera. -A l'intérieur de la revue " Mi doctrina y el pema•
miento de mi raza ", par Diego Ruiz. - Poésies d'un jeune écrivain équatorien, W. Pareja.

- Re'llue 111d-américai11e (Paris) avril : Deux poésiea de
Ramon del Valle-Inclan (avec traductio!! française de Jacqaes
Chaumié). Un article d'ethnographie américaine, par
Rey de Castro (qui discute l'existence de l'Atlantide).
- Cuba contemporanea (La Havane) mars : Fin des Lettret
d'amour de la poétesse cubaine Gertrudis Gémez de Avellaneda

FRANÇOIS-PAUL AUBERT

Une Visite à Jean-Dominique Ingres.

185

(LXII)

. . . 336

(LXII)

MICHEL ARNAULD

fJ:'elques juifs, par André Spire
I

C es~ la vie, par Jean Gaurrtent et Camille

See . . . . . . . . . . . • 344 (LXII)
Notule_s_: La Fïlle de l'lunnme, par
Maurice Qu1llot. - Kaligouça le
Cœur-Fidèle, par André Lichtenbe:ger. - Essais de critique liftéra_ire ~t philosophique, par René
G1lloum. - Etudes et,Reche,rches
par Albert de Bersaucourt. Trésor du tourisme ·: L'Italie
Sep~entrionale. - La Sculpture
vénitumne, par Pierre de Bouchaud. - Le~ Mœurs du Temps,
par Alfred Capus, - Maximes
morales et immorales, par Etienne
Re~ .. - L~s petites choses qui font
Platstr, qui vexent, qui flattent .par
~mile Berr. - Ai, hasard de la
'lfte, par Edouard Lockroy. Ombres françaises et visions a11glaises, par le C'• d' Haussonville .
361 (LXII)
M,en~e&lt;:,tte, par Raymond Schwab . . 893 (LXV)
L Heritage, par Henri Bachelin . . . 899 (LXV)
Notule: Contes et Récits Vosgiens, par
Fernand Baldenne
91 5 (LX~~
Le Seul Invisible, par Gabriei Mar~el · • 1054 (LXVI
Le_ lapon, par Lafcadio Hearn.
• 1059 (LXVI}
Mirages d'exil, par Jean ,Renaud
• 1o63 (LXVI)

t.,;

�FÉLIX BERTAUX
Das Hermann-Bahr Buch . • , • • 357
Frau Beate und ihr sohn, par Arthur

(LXII)

Schnitzler . . . . . , . • • • 359

(LXII)

Verkündiging(L'Annoncefaite à Marie),

par Paul Claudel, trad, de Jakob
Hegner . . . •
. . . , , • 734 (LXIV)
JACQUES-ÉMILE BLANCHE
422

Autour de Parsifal . . . . . . . , .

(LXIII)

LOUIS CHADOURNE

Le Tragique quolidim, Le Pil~te av~u!le,
Un homme fini, par Giovanm Pap1m . 172
Notule : L'Italie Moderne, par le

(LXI)

Prince Giovanni Borghèse . , 534 (LXIII)
Œuvres de Carlo Dossi . . . . , • 900 (LXV)
Notule: Boccace, par Henri Hauvette 1087 (LXVI)
PAUL CLAUDEL
498 (LXIII)
598 (LXIVJ
795 (LXV)

Wolf Dohrn.
Protée (Acte I) . ,
Protée (Acte II).
LOUIS DEMONTS
Poèmes en prose

. 212

. . . . . , . ,

(LXII)

EDOUARD DOLLÉANS
341 (LXII)
Le vieux Garain, par Gaston Roupnel
L' Entrave, par Colette Willy . . . . 510 (LXIII)
Une philosophie pathétique, par Julien
Benda . . . • . , . • • •

885

(LXV)

LÉON-PAUL FARGUE
Au Salon d' Automne .
lEternae memoriae p;itris . • . . .

165 (LXI)
594 (LXIV)

139
143
161

(LXI)
(LXI)
(LXI)

16&lt;)
346

(LXI)
(LXII)

348

(LXII)

513 (LXIII)
518 (LXIII)

521 (LXUI)
530 (LXIII)
718
720
723
724
726

(LXIV)
(LXIV)
(LXIV)
(LXIV)
(LXIV)

731 (LXIV)
73-i (LXIV)
736 (LXIV)
912

(LXV)

ANDRÉ GIDE
Les Caves du Vatican (I). . , . .
5 (LXI)
Les Caves du Vatican (II) . . . .
220 (LXII)
Les Caves du Vatican (III) . , . . . . . 438 (LXIII)
Les Heures Bénédictines. par Edouard
Schneider . . . . . . . , .
50-S (LXIII)
Les Caves du Vatican (fin) . . . . . .
645 (LXIV)
P. G. LA CHESNAIS .

HENRI FRANCK
Lettres . . . . . . . . , , . •

HENRI GHEON
Du côté de chez Swann, par Marcel
Proust .
Les choses Voient, par Edouard Estaunié
L' lrréguliére, par Edmond Sée . . .
Ail musée Jacquemart. André, aux galeries Druet, Bernheim, Malpel etc.
Le chèvrefeuille, par Gabriele d' Annunzio
L'ingénu, par Charles Méré et Régis
Gignoux, d'après Voltaire . . . .
La Danse deva11t le miroir, par François
de Curel
Le Baladin du Monde Occidental, par
J. M. Synge . . . . • . . . .
Au Théâtre du Vieux Colombier: l' Avare
de Molière, l' Echange de Paul Claudel,
le Testament du Père Leleu,de R.Martin
du Gard.
Notule : Exposition Jacques-E.
Blanche. . . . . . . . .
Promenades Littéraires (V• série), par
Remy de Gourmont . . . . . .
Lumières du monde, par Paul Castiaux
Cendres, par Edouard Ducoté .
La Flûte Fleurie, par Tristan Derême
L' Am11 duPurgatoire,par Pierre Nothomb
Les poètes de Madame Sarah Bernhardt
Petites expositions : Ch. Camoin, l' Art
Décoratif, Picasso etc.
.
Un Institut de culture française à
Bruxelles .
Notules : Chez les passants, par
Villiers de l'Isle-Adam. - Métiers
divins, par Jean de Bosschère

. . 369 (LXIII)

La Jeunesse d'Ibsen

74

(LXI}

�JEAN SCHLUMBERGER

PIERRE DE LANUX
Journée de Tsoushima.

. . . . . . . . 416 (LXIII)

VALERY LARBAUD

(LXB

par F. Baldensperger . . . • . . 135
353 (LXII
527 (LXIII

Louis Nazzi . . . . • . . .
. •
Miguel Maiiara, par O. W. Milosz

Exposition P. Jouve . . . • .

(LXI)

STENDHAL
Journal: Séjour à Brunswick, 1807-1808. . . 545 (LXIV)

ROGER MARTIN DU GARD

Jeanne d'Arc a-t-elle abjuré 1 par Marcel
. . . . . 891

CÉLINE ROTT
Journal de voyage (Canada) (I) . . . .
Journal de voyage (Canada) (II) . . .

(LXIV)
(LXV)
(LXVI)
(LXVI)

WILLY SCHMID

Lettres de Georges Meredith. . . . . 1076 (LXVI)

JACQUES RIVIÈRE
Exposition Cézanne . . . . .
Parsifal. . . . . . . . . . . .

(LXIV)

Deux œuvres récentes de Claude Debussy . . . . . . . . . . . 1068 (LXVI)

GÉRARD MALLET

MARCEL PROUST
A la recherche du temps perdu. . . .

727
729
901
1o66
1070

Midsummer niglit's dream • . •
Contes d'Italie, par Maxime Gorki.

913 (LXV)
1072 (LXVI)

THÉODORE LASCARIS
De la bibliographie dramatique et de la
nécessité d'une bibliothèque théâtrale 156

Hébert . . . . . .

(LXI)
{LXI)
315 (LXII)

L' Enquête, par Pierre Hamp

La Littérature, création, succès, durée,
Here are ladies, par James Stephens. .
Chance, par Joseph Conrad . . . . .
Notule: De Byron à Francis Thompson, par Floris Delattre. . .
The jlying inn, par G. K. Chesterton . .

'jean Barois, par Roger Martin du Gard 147
La Maison Blanche, par Léon Werth
151

(LXV)

. 921 (LXVI)

351
757

ANDRÉ SUARÈS
Chronique de Caërdal: Ham let, première
partie . . . . . . . . . . .
Chronique de Caërdal: Hamiet, deuxième
partie . • . . . • . . . . .
Chronique de Caërdal : Ardente sérénit.é
Chronique de Caërdal: D'après Stendhal,
première partie . . . . . . . .
Chroni9.ue de Caërdal: D'après Stendhal,
deuxieme partie . . . . . . . .

(LXII)
(LXV)

GASTON SAUVEBOIS
La Vie et l'Amour, par Abel Bonnard
153 (LXI)
Notules: Portraits de sentiment, par
Edmond Pilon. - Figures et quesiio11s de ce temps, par Paul Flat . 532 (LXIII)
Les Hasards de la Guerre, par Jean Variot 8()6 (LXV)
Essais critiqttes, par Eugène Peterfy. . 1061 (LXVI)

(LXI)

305 (LXII)
486 (LXIII)

853

(LXV)

998 {LXVI)

ANDRÉ THÉRIVE
Elégies. . .

770 (LXV)
977 (LXVI)

125

........

, 970 (LXVI)

ALBERT THIBAUDET
Le Cinquantenaire d'Alfred de Vigny. .
Un poète et la poésie provençale. . .
Notule: King Harald, par Luc
Durtajn . . . . , . .
La Bataille Réaliste, par Emile
Bouvier . . . . . . .
Le Père, par Georges Valois •
Sueur de sang, par Léon Bloy

105

{LXI)

319 (LXII)
166

(LXII)

500 (LXIII)
502 (LXIII)
509 {LXIII)

�(

Réflexions sur la littérature : La Grande
pitié des Eglises de France, par Maurice
Barrès . . . . . . . . . . ,
Réflexions sur la littérature: Anthologie
des avocats français contemporains par
Fernand Payen . . . . . . . .
Réflexions sur la littérature : La Nouvelle
Croisade des enfants, par Henry Bordeaux . . . . . .
. .
Didier, homme du peuple, par
Maurice Bonneff. . . . . .

Diderot, les plus belles pages. Puvis de Chavannes, par René
Jean. - L'Epicier, par Jean-Jacques Bernard.-Contes Rustiques,
par Henri Dagan. - Souvenirs
sur la Reine Amélie de Portugal,
par Lucien Corpechot. - Les
Cheminots, drames de la voie
ferrée, par C. F. de la Bernaisc 108o (LVXI)
Une lettre de M. Julien Benda . . . 1087 (LXVI)

705 (LXIV)
87:2

(LXV)

1035 (LXVI)
1o64 (LXVI)

EMILE VERHAEREN

397 (LXIII)

Poèmes . .
FRANCIS VIELÉ-GRIFFIN

Les Noces d'argent. . . . . . . . .

204 (LXII)

.

CHARLES VILDRAC

. 98

Poèmes . . . .

(LXI)

CAMILLE VETTARD

Les Fêtes du Muscle, par Georges Rozet 505
Une conférence sur K~plin~ poète . . 903
Nicolas Gogol, par Lows Leger. . . . 1046
Notules: La Découverte de l'Avenir
et le Grand Etat, par H. G. Wells.
- Le Pays des Aveugles, par
H. G. Wells. . . . . . . . 1085

(LXIII)
(LXV)
(LXVI)

(LXVI)

XXX

Notule : La Voie Sacrée, par Jules
Laroche .
. . . . . .
Notule : Tu es femme, par Hari or .
Troisième liste de souscription à l'édition
monumentale d' Une Saison en enfer .
Notules: La Chine en révolution, par
Edmond Rottacb. - Croquis
d'Outre-Manche, par Jacques Bardoux . . . . • . . . . .
Notules: Le Dessous du Masque, par
François Porché. - Pour la
Musique, par Léon-Paul Fargue.

368 (LXII)
531 (LXIII)

738 (LXIV)

914

(LXV)
LE GÉRANT : ANDRÉ RUYTERS.
lmp.

SAINTE CATHERINE, Quai St-Pierre, 12, Bruges {Belgique).

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                  <text>Después de un "comienzo en falso" en noviembre de 1908 bajo la dirección de Eugène Montfort, el primer número "real" de La Nouvelle Revue Française apareció en febrero de 1909. La creación de “La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique", está a cargo de un grupo de seis escritores del que André Gide ha sido, desde el cambio de siglo, el líder. Conocerá a un público excepcional, renovando en equilibrados resúmenes, compuestos a su vez por Gide y el círculo de fundadores, luego por Jacques Rivière y Jean Paulhan, las perspectivas de la novela, el teatro, la crítica y la poesía contemporáneos. Todas las grandes tendencias y voces del período de entreguerras estarán representadas allí, "sin perjuicio de escuela o partido". De la revista nacerán en 1911 las Ediciones de la NRF, puestas bajo la responsabilidad de Gaston Gallimard, y de las que Paul Claudel, André Gide y Saint-John Perse serán los primeros autores. Después del doloroso período de la Ocupación cuando, de 1940 a 1943, La NRF renació en 1953, bajo la doble dirección de Jean Paulhan y Marcel Arland. La revista seguirá explorando los territorios literarios bajo la vigilancia de Georges Lambrichs, Jacques Réda y Michel Braudeau. Si la tirada de la revista ya no es comparable a la que este tipo de publicaciones podrían tener en el momento de su mayor audiencia, no deja de ser, dentro de un sistema editorial más amplio, un apoyo ofrecido a la creatividad literaria y, sobre todo, uno de los raros lugares donde se puede expresar una crítica libre, amplia y profunda sobre la literatura en formación, en Francia y en el extranjero.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1784977&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique, 1914, Tomo 11, Abril-Junio</text>
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                <text>Después de un "comienzo en falso" en noviembre de 1908 bajo la dirección de Eugène Montfort, el primer número "real" de La Nouvelle Revue Française apareció en febrero de 1909. La creación de “La Nouvelle Revue Francaise : Revue mensuelle de littérature et de critique", está a cargo de un grupo de seis escritores del que André Gide ha sido, desde el cambio de siglo, el líder. Conocerá a un público excepcional, renovando en equilibrados resúmenes, compuestos a su vez por Gide y el círculo de fundadores, luego por Jacques Rivière y Jean Paulhan, las perspectivas de la novela, el teatro, la crítica y la poesía contemporáneos. Todas las grandes tendencias y voces del período de entreguerras estarán representadas allí, "sin perjuicio de escuela o partido". De la revista nacerán en 1911 las Ediciones de la NRF, puestas bajo la responsabilidad de Gaston Gallimard, y de las que Paul Claudel, André Gide y Saint-John Perse serán los primeros autores. Después del doloroso período de la Ocupación cuando, de 1940 a 1943, La NRF renació en 1953, bajo la doble dirección de Jean Paulhan y Marcel Arland. La revista seguirá explorando los territorios literarios bajo la vigilancia de Georges Lambrichs, Jacques Réda y Michel Braudeau. Si la tirada de la revista ya no es comparable a la que este tipo de publicaciones podrían tener en el momento de su mayor audiencia, no deja de ser, dentro de un sistema editorial más amplio, un apoyo ofrecido a la creatividad literaria y, sobre todo, uno de los raros lugares donde se puede expresar una crítica libre, amplia y profunda sobre la literatura en formación, en Francia y en el extranjero.</text>
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                <text>Gallimard, Gaston, 1881-1975, Director</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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